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Proverbios

Estudio de la escuela sabatica para el primer trimestre 2015

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Estudio de la escuela sabatica para el primer trimestre 2015

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Guía de Estudio de la

Biblia PROVERBIOS
(Lecciones de la Escuela Sabática)

Edición pa­ra Adultos Contenido


Enero-Marzo de 2015 Introducción
Autor 1. El llamado de la sabiduría............................................... 5
Jacques Doukhan 2. De los oídos a los pies.................................................. 12
Director general 3. Una cuestión de vida o muerte..................................... 19
Clifford R. Goldstein 4. Sabiduría divina............................................................ 26
Dirección 5. Las bendiciones de los justos....................................... 33
Marcos G. Blanco 6. Lo que consigues no es lo que ves................................ 40
Traducción y redacción 7. Cómo tratar con las peleas............................................47
editorial 8. Palabras de sabiduría................................................... 54
Rolando A. Itin 9. Palabras de verdad....................................................... 61
Diseño 10. Detrás de la máscara.................................................... 68
Giannina Osorio 11. Vivir por fe.................................................................... 75
Ilustración 12. La humildad de los sabios............................................ 82
Lars Justinen 13. Mujeres y vino.............................................................. 89

La oficina de las Guías de Estudio de la Biblia para Adultos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo
Día prepara estas Guías de Estudio de la Biblia. La preparación de las guías está bajo la dirección general de la
Comisión de Publicaciones de la Escuela Sabática, una subcomisión de la Junta Directiva de la Asociación General
(ADCOM), que publica las Guías de Estudio de la Biblia. La guía publicada refleja la contribución de una comisión
mundial de evaluación y la aprobación de la Comisión de Publicaciones de la Escuela Sabática, y por ello no rep-
resenta necesariamente la intención del autor.
© 2015 Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día®. Todos los derechos reservados. Ninguna por-
ción de esta Guía de Estudio de la Biblia puede ser editada, alterada, modificada, adaptada, traducida, repro-
ducida o publicada por cualquier persona o identidad sin autorización previa por escrito de la Asociación
General de los Adventistas del Séptimo Día®. Las oficinas de las divisiones de la Asociación General de los
Adventistas del Séptimo Día® están autorizadas a realizar la traducción de la Guía de Estudio de la Biblia, bajo
indicaciones específicas. Los derechos autorales de esas traducciones y su publicación permanecerán con la
Asociación General. “Adventista del Séptimo Día”, “Adventista” y el logo de la llama son marcas registradas de
la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día® y no pueden ser utilizados sin autorización previa
de la Asociación General.

Colección Guía de Estudio de la Biblia


GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA PARA LA ESCUELA SABÁTICA EDICIÓN PARA ADULTOS (Sabbath School Lessons),
(USPS 308-600). Spanish-language periodical for first quarter, 2015. Volume 120, No. 1. Published quarterly by the Pacific
Press® Publishing Association, 1350 North Kings Road, Nampa, ID 83687-3193, U.S.A. Subscription price, $10.36; single
copies, $3.99. Periodicals postage paid at Nampa, ID. POSTMASTER: Send address changes to GUÍA DE ESTUDIO DE
LA BIBLIA PARA LA ESCUELA SABÁTICA EDICIÓN PARA ADULTOS, P.O. Box 5353, Nampa, ID 83653-5353. Printed in the
United States of America.

TEXTO Y DIAGRAMACIÓN: CASA EDITORA SUDAMERICANA.


IMPRESIÓN Y DISTRIBUCIÓN: PACIFIC PRESS® PUBLISHING ASSOCIATION.

SE PROHÍBE LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE ESTE FOLLETO SIN EL PERMISO DE LOS EDITORES
INTRODUCCIÓN

PALABRAS DEL SABIO

M ientras muchos libros de la Biblia están llenos de profundas verdades es-


pirituales y teológicas, el libro de Proverbios está saturado de consejos
prácticos y realistas para la vida diaria.
Los proverbios, breves, bien equilibrados, poéticos, ingeniosos y, a menudo,
con humor; son universales, fáciles de memorizar y, a veces, más efectivos y al
punto que muchos discursos elocuentes y argumentaciones rigurosas.
Por ejemplo: “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
(Prov. 6:6). O: “Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e ira-
cunda” (Prov. 21:19). O: “Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan,
y si tuviere sed, dale de beber agua; porque ascuas amontonarás sobre su cabeza,
y Jehová te lo pagará” (Prov. 25:21, 22). ¿Quién puede olvidar tales imágenes?
Proverbios es un testimonio a la sabiduría que se ha acumulado por gene-
raciones. Se habla de sus autores humanos como el rey Salomón (Prov. 1:1-9:18;
10:1-22:16; 25-29); como un “sabio” no identificado del antiguo mundo del Cer-
cano Oriente (Prov. 22:17-24:22; 24:23-34); y como Agur, un no israelita (Prov.
30:1-33). Además, el libro reconoce las contribuciones editoriales del rey Eze-
quías (Prov. 25:1). También, en algunos casos, refleja textos del antiguo Cer-
cano Oriente, especialmente del antiguo Egipto.
Sin embargo, el libro de Proverbios es la Palabra de Dios, porque los au-
tores reunieron sus materiales bajo la inspiración divina. Aunque raramente se
menciona en forma explícita a Dios en los textos, él siempre está presente: don-
dequiera que estemos, o cuando hablamos, comemos, bebemos, trabajamos,
vendemos, compramos, socializamos y amamos, Dios está allí. El Dios de los
Proverbios no es solo el Dios de una persona religiosa, sea sacerdote o ado-
rador. La piedad aparece “en ropa de trabajo”.
Proverbios también enseña acerca de lo que significa temer a Dios (Prov. 1:7;
31:30) no solo en la iglesia, sino mientras vivimos nuestra vida diaria, porque

2
cómo vivimos habla más fuerte que la forma en que predicamos, oramos o,
aun, ofrecemos sacrificios (Prov. 28:9; 15:8).
En Proverbios, la “sabiduría” es revelada cuando reconocemos al Señor “en
todos [nuestros] caminos” (Prov. 3:6). Es decir, la sabiduría es vivir con fe y en obe-
diencia; tiene que ver con lo que significa ser humano ante el Dios de la creación.
Del libro de Proverbios aprenderemos, concretamente, cómo ser sabios en
forma práctica. El libro responde preguntas como: ¿Qué debo enseñar a mis
hijos, y de qué modo puedo hacerlo? ¿Cómo puedo ser feliz y tener éxito? ¿Por
qué tengo problemas financieros? ¿De qué forma puedo obtener una promoción
en mi trabajo? ¿Cómo puedo resistir las tentaciones sexuales? ¿De qué manera
debo manejar mi ira o mi lengua?
Finalmente, la sabiduría no es, necesariamente, poder intelectual. Por el
contrario, el que está seguro del poder de su cerebro está en mayor peligro
de pasar por necio, porque aun la persona más aguda sabe muy poco. Uno
puede pensar de sí mismo que ya es sabio y que, por lo tanto, no necesita más
conocimiento. No obstante, el prerrequisito para la sabiduría es, en cambio, ser
humilde, sentir nuestra necesidad y, entonces, pedir sabiduría.
El libro de Proverbios es profundo y rico, y habla de muchos temas. Dadas
las limitaciones del espacio, tuvimos que seleccionar qué materiales vamos a
estudiar. No podemos abarcar todo, pero todo lo que hemos cubierto es real-
mente digno de nuestro estudio dedicado y con oración.

Jacques B. Doukhan es profesor de Hebreo y Exégesis del Antiguo Testa-


mento, y director del Instituto de Estudios Judeocristianos en el Seminario
Teológico Adventista del Séptimo Día, de la Universidad Andrews, [Link]. Es
ciudadano francés (nacido en Argelia); tiene un doctorado en Hebreo por la Uni-
versidad de Estrasburgo, y es doctor en Teología por la Universidad Andrews.

3
CLAVE DE ABREVIATURAS
CBA Comentario bíblico adventista, 7 tomos
CM Consejos para los maestros
CN Conducción del niño
DTG El Deseado de todas las gentes
Ed La educación
FO Fe y obras
HAd El hogar adventista
HHD Hijos e hijas de Dios
JT Joyas de los testimonios, 3 tomos
MC El ministerio de curación
MeM Meditaciones matinales (1953)
MGD La maravillosa gracia de Dios
NEV Nuestra elevada vocación
NVI La Biblia, Nueva Versión Internacional
PP Patriarcas y profetas
PVGM Palabras de vida del gran Maestro
RJ Reflejemos a Jesús
RVR La Biblia, Versión Reina Valera 1960
Te La temperancia
TI Testimonios para la iglesia, 9 tomos

BIBLIOGRAFÍA
Bok, Sissela. Lying: Moral Choices in Public and Private Life. Nueva York:
Pantheon Books, 1978.
Hasel, Gerhard F., en K. A. Strand. The Sabbath in Scripture and History.
Review and Herald Publ. Assn., 1982.
Strand, Kenneth A. The Sabbath in Scripture and History. Review and Herald,
Publ. Assn., 1982.

4
Lección 1: Para el 3 de enero de 2015

EL LLAMADO DE LA
SABIDURÍA

Sábado 27 de diciembre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 1-3; Génesis


1:1; Éxodo 19:16; 20:20; Proverbios 11:30; 13:12; 15:4.

PARA MEMORIZAR:
“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la
sabiduría y la enseñanza” (Prov. 1:7).

Del Edén en adelante, la raíz de la tragedia humana se encuentra en las


elecciones equivocadas. “El hombre perdió todo porque prefirió oír al enga-
ñador en vez de escuchar a Aquel que es la Verdad, el único que tiene enten-
dimiento. Al mezclarse el bien con el mal, su mente se tornó confusa” (Ed 25).
El libro de los Proverbios tiene el propósito de ayudarnos a tomar deci-
siones correctas y a elegir el camino de Dios, y no el del engañador. Los padres,
al hablar a sus hijos, no solo los amonestan en contra de las elecciones equivo-
cadas, sino también los animan a hacer las correctas. Esto es muy importante
porque las elecciones que hacemos son, literalmente, asuntos de vida o muerte.
Los primeros tres capítulos de Proverbios ilustran este método de educa-
ción. Después de haber explicado el propósito del libro: “para entender sabi-
duría” (Prov. 1:2), y de haber expresado el lema del libro: “el principio de la sa-
biduría es el temor de Jehová” (Prov. 1:7; comparar con 9:10), el autor va y viene
para alertarnos acerca de escuchar necedades y para animarnos a responder
al llamado de la sabiduría divina.

5
Lección 1 // Domingo 28 de diciembre

EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA
En Proverbios 1:1 al 6, el título “Los proverbios de Salomón, hijo de David”
(Prov. 1:1) establece un vínculo entre este proverbio y 1 Reyes 3:5 al 14. En el
libro de Reyes (así como en el de Proverbios), se presenta a Salomón como un
hijo que busca sabiduría de Dios. Además de que ambos se refieren a Salomón
como “el hijo de David”, los dos textos comparten palabras significativas: “pru-
dencia”, “sabiduría” y “juicio”. Estos paralelos no solo confirman que Salomón
estuvo detrás de la composición del libro, sino también muestran que Prover-
bios trata con la búsqueda humana de la sabiduría de Dios.

Lee Proverbios 1:7. ¿Qué es la sabiduría? ¿Qué es “el temor de Jeho­


vá”? ¿Cómo se relacionan estos dos conceptos?

“Sabiduría” se define aquí como una experiencia religiosa. Está relacionada


con el temor de Jehová. Este concepto importante de la religión hebrea es la
clave de Proverbios. No solo aparece repetidamente, sino también constituye el
marco de todo el libro (Prov. 1:7; 31:30).
El temor de Jehová no tiene nada que ver con el miedo supersticioso e
infantil al castigo divino. Debe entenderse, en cambio, como la consciencia
aguda de la presencia personal de Dios en todo momento y lugar. El temor a
Dios había caracterizado la reacción del pueblo frente a la revelación divina en
el Sinaí (Éxo. 19:16; 20:20), así como explicaba su compromiso de ser fiel y de
amar a Dios, en respuesta al pacto de Dios con ellos (Deut. 10:12).
En pocas palabras, temer a Dios significa serle fiel y amarlo.
La frase “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová” significa que
la sabiduría origina este “temor”. La palabra hebrea para “principio” (reshit)
apunta a la primera palabra que presenta la historia de la creación. (Gén. 1:1).
La primera lección de sabiduría, entonces, es comprender que Dios es nuestro
Creador, el que nos da vida y aliento, y que siempre está presente: un Dios de
amor, justicia y redención (Juan 3:16; Sal. 89:14; Heb. 9:12).

Se nos dice que debemos amar a Dios y, también, temerlo. ¿De qué modo, en tu
propia experiencia con Dios, estos dos conceptos están relacionados?

6
Lunes 29 de diciembre // Lección 1

LA VERDADERA EDUCACIÓN
Lee Proverbios 1:8 al 19. ¿Qué dos formas contrastantes de “educa­
ción” se presentan aquí? ¿Cuál es el mensaje para los padres y para todos
los que temen a Dios?

La educación es, primero, un asunto de familia, y la verdadera educación


proviene, principalmente, de los padres. Aquí, esta educación es llamada “ins-
trucción” e, incluso, “ley”. La palabra hebrea para ley, toráh, significa “direc-
ción”. Los padres han de señalar a sus hijos la dirección correcta. En contraste,
el otro tipo de “educación” no aparece identificado. Se reconoce como la voz
de los pecadores, que van en la dirección equivocada.
Las palabras “hijo mío” no tienen un sentido excluyente de género; se
repiten muchas veces, enfatizando la instrucción paterna. Cada padre –“tu
padre”, “tu madre”– está identificado en singular e involucrado personalmente,
mientras que los otros son un plural anónimo, los “pecadores”.
“En su sabiduría, el Señor ha decretado que la familia sea el mayor agente
educativo. En el hogar es donde ha de empezar la educación del niño. Allí
está su primera escuela, allí, con sus padres como maestros, debe aprender las
lecciones que han de guiarlo a través de la vida. [...] Las influencias educativas
del hogar son un poder decidido para el bien o para el mal. [...] Si no se ins-
truye correctamente al niño en el hogar, Satanás lo educará por instrumentos
elegidos por él” (HAd 161).
El mejor argumento en favor de la educación en la familia es su resultado.
Estas son las cualidades interiores del carácter, que son como adornos en la
cabeza y alrededor del cuello. En la cultura del Cercano Oriente, los collares y
los brazaletes preciosos pasaban de padre a hijos como una herencia valiosa.
La educación es más importante que las riquezas materiales. El tiempo pasado
con los hijos les será de mucho más valor que el tiempo que pasamos en nues-
tras actividades. Además, la referencia al cuello y a la cabeza sugiere que la
educación dará forma a su personalidad. En el camino de los insensatos o pe-
cadores, solo se mencionan los pies (Prov. 1:15), como si el hijo descarriado
hubiera perdido su identidad.

¿Cómo podemos resistir las tentaciones que la cultura, la sociedad, los amigos o
los familiares pueden arrojar en nuestro camino?

7
Lección 1 // Martes 30 de diciembre

EL LLAMADO DE LA SABIDURÍA
Lee Proverbios 1:20, 21. ¿Cómo se presenta aquí la sabiduría? ¿Qué
se nos dice?

Mientras los pecadores “asechan” y “tienden lazo” (Prov. 1:11, 18), la sabi-
duría “clama” y “alza su voz” (Prov. 1:20) en “los principales lugares de reunión”
(Prov. 1:21), y “dice sus razones” (Prov. 1:21). Aquí, se personifica a la sabiduría
y se la ofrece a los hombres de la calle. Es para todos y en todas las actividades
reales de la vida. En medio del ruido y el fragor de tantos productos y tantos
vendedores, el llamado de la sabiduría debe ser en alta voz; de otro modo, no
se la escucharía entre el bullicio de tantas otras voces.

Lee Proverbios 1:22 al 32. ¿Cuál es el resultado de rechazar la


sabiduría?

El rechazo de la sabiduría que hace la gente no tiene nada que ver con la sa-
biduría misma, pero sí con el carácter de los que la rechazan. Estos se describen
como arrogantes y desdeñosos (Prov. 1:25, comparar con el vers. 30), como si
supieran mejor. La implicación es que la sabiduría es para los ingenuos y los sim-
ples. Pero, quienes rechazan la sabiduría son simples e ingenuos; son insensatos
que “aborrecerán la ciencia” (Prov. 1:22, comparar con el vers. 29).
Los que rechazan la sabiduría cosecharán el fruto de su rechazo. Habiendo
rehusado elegir el temor de Jehová, tendrán que contentarse consigo mismos:
“serán hastiados de sus propios consejos” (Prov. 1:31). Cuando rechazamos la
sabiduría de lo alto, a menudo nos quedamos con las fábulas y las mentiras que
fabricamos nosotros mismos, o las que otros fabrican para nosotros y que acep-
tamos tan fácilmente. De este modo, reemplazamos a Dios con ídolos. Irónica-
mente, quienes desprecian la religión, burlándose de quienes juzgan como sim-
ples e ingenuos, a menudo son supersticiosos, que valoran las cosas pasajeras
e inútiles que nunca pueden satisfacer las necesidades básicas del corazón.

Lee Proverbios 1:33. Dado el contexto presentado antes de este pa­


saje, ¿qué promesa y esperanza encuentras aquí? ¿De qué modo se ma­
nifiesta esta promesa en tu propia experiencia?

8
Miércoles 31 de diciembre // Lección 1

LOS BENEFICIOS DE LA SABIDURÍA


Lee Proverbios 2:1 al 5. ¿Cómo comprenderemos “el temor de Je­
hová”? ¿Qué elecciones tenemos que hacer?

Cuatro veces la conjunción “si” señala etapas en el progreso de la edu-


cación. Los dos primeros “si” introducen la etapa pasiva de escuchar: estar
atentos a las palabras de sabiduría (Prov. 2:1, 2). El tercero es la respuesta activa
de pedir sabiduría (Prov. 2:3). El cuarto “si” introduce el involucrarse en pro-
curar sabiduría como buscando “tesoros” escondidos (Prov. 2:4).

Lee Proverbios 2:6 al 9. ¿De qué manera podemos comprender la


justicia? ¿Cuál es la parte que desempeña Dios en nuestra adquisición
de sabiduría?

Nota que la frase “Jehová da”, en el versículo 6, responde a “hallarás el co-


nocimiento de Dios” en el versículo 5. La sabiduría es un don de Dios. Así como
el primer párrafo describe el proceso humano, este describe la obra divina: él
da la sabiduría, y protege y preserva el camino del sabio.

Lee Proverbios 2:10 al 22. ¿Qué sucede cuando la sabiduría halla


sitio en el corazón?

“Cuando la sabiduría entrare en tu corazón” señala la etapa final de la con-


versión. No solo gozaremos del conocimiento de Dios, sino también será un
placer para nosotros (Prov. 2:10, NVI). Así, estaremos protegidos del mal (Prov.
2:12, 16) y andaremos en la senda de los justos (Prov. 2:20).

Lee Proverbios 2:13 y 17. ¿Cuál es el primer paso de la maldad, y


adónde conduce?

Aunque somos pecadores, no necesitamos caer en el mal. El que anda en el


sendero equivocado dejó primero el sendero correcto. La maldad, entonces, es
como una falta de fidelidad. El pecado comienza inocentemente, pero pronto
el pecador no solo hace el mal, sino también se goza en hacerlo.

¿Qué nos indica el que nos gocemos en hacer el mal? O peor aún, ¿qué pasa si
ya no lo consideramos más como maldad?

9
Lección 1 // Jueves 1º de enero

¡NO OLVIDES!
Lee Proverbios 3:7. ¿Cuál es la trampa de ser sabio en tu propia
opinión?

Ser sabio en tu opinión te llevará a la ilusión de que no necesitas de Dios


para ser sabio. Esto no te deja esperanza. “Más esperanza hay del necio que de
él” (Prov. 26:12). Aquí se describe a la sabiduría como un compromiso religioso.
Ser sabio significa guardar los Mandamientos (3:1), exhibir “la misericordia y
la verdad” (3:3) y confiar en Jehová (3:5). Es decir, implica una relación ín-
tima con Dios. Nota la referencia repetida al corazón (3:1, 3, 5), que es nuestra
respuesta a la influencia de Dios. (El corazón ya se había mencionado en 2:10
como el lugar al cual entra la sabiduría.)

Lee Proverbios 3:13 al 18. ¿Qué recompensa viene con el don de la


sabiduría?

La sabiduría se asocia con la vida y la salud (Prov. 3:2, 8, 16, 18, 22). Una
de las imágenes es “el árbol de vida” (3:18), repetida varias veces en el libro
(11:30; 13:12; 15:4). La metáfora alude al Jardín del Edén. Esta promesa no sig-
nifica que la adquisición de la sabiduría nos dará la vida eterna; en cambio, la
idea es que la calidad de vida con Dios, de la que gozaron nuestros primeros
padres en el Edén, puede recuperarse. Cuando vivimos con Dios, obtenemos
vislumbres del Edén; aún más, aprendemos a esperar la recuperación de este
reino perdido (ver Dan. 7:18).

Lee Proverbios 3:19 y 20. ¿Por qué es tan necesaria la sabiduría?

La repentina referencia a la creación parece fuera de lugar en este con-


texto. No obstante, el uso de la sabiduría durante la creación refuerza el argu-
mento del versículo 18, que asocia la sabiduría con el árbol de vida. Si Dios usó
la sabiduría para crear los cielos y la tierra, la sabiduría no es un asunto trivial:
la sabiduría es un asunto cósmico, y va más allá de los límites de nuestra exis-
tencia terrenal. La sabiduría también tiene que ver con nuestra vida eterna.
Esta perspectiva está contenida en la promesa con la que concluye nuestro
pasaje: “Los sabios heredarán honra” (3:35).

10
Viernes 2 de enero // Lección 1

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Buscad el tesoro”, Palabras de


vida del gran Maestro, pp. 81-84; “Una bendición en el hogar”, Mensajes para los
jóvenes, pp. 331, 332; “El estudio de la fisiología”, La educación, pp. 197, 198; y
“Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 3, p. 1.174.

“Los jóvenes necesitan comprender la profunda verdad fundamental de la


declaración bíblica según la cual con Dios ‘está el manantial de la vida’ (Sal.
36:9). No solo es el Creador de todo, sino la vida de todo lo viviente. Es su vida
la que recibimos en la luz del sol, en el aire puro y suave, en el alimento que
fortifica nuestros cuerpos y sostiene nuestra fuerza. Por su vida existimos hora
tras hora, momento tras momento. A menos que hayan sido pervertidos, todos
sus dones tienden a la vida, la salud y el gozo” (Ed 197, 198).
“Muchos albergan la impresión de que la consagración a Dios es perjudicial
para la salud y para la alegre felicidad de las relaciones sociales de la vida. Pero
los que van por la senda de la sabiduría y la santidad descubren que ‘la piedad
para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la veni-
dera’. Disfrutan de los gozos de los verdaderos placeres de la vida” (CBA 3:1.174).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. ¿Cuál es la diferencia entre sabiduría y conocimiento? ¿En qué forma
puede alguien tener mucho conocimiento y no tener sabiduría? Después de
todo, ¿quién no conoce personalmente, o por lo menos sabe de, personas con
mucho conocimiento pero que parecen no tener sabiduría?
2. Medita en la idea del “temor de Jehová”. Si “en el amor no hay temor”
(1 Juan 4:18), ¿cómo podemos temer a Dios y, con todo, amarlo? ¿De qué ma-
nera resolvemos la tensión entre la justicia y el amor en “el temor de Jehová”?
3. ¿Por qué ser “sabio en su propia opinión” es un estado muy peligroso,
especialmente cuando consideramos cuán corrupto es el corazón humano, y
cuán fácil es que racionalicemos cualquier conducta que deseemos? Piensa en
los que han racionalizado las peores prácticas. ¿Cómo podemos asegurarnos
de no hacer lo mismo?

11
Lección 2: Para el 10 de enero de 2015

DE LOS OÍDOS A LOS PIES

Sábado 3 de enero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 4; 1 Reyes 3:9;


Mateo 13:44; Proverbios 5; 1 Corintios 10:13; Proverbios 6:1-19.

PARA MEMORIZAR:
“Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos. No te desvíes a
la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal” (Prov. 4:26, 27).

La ciencia ha demostrado que el oír impacta en nuestra forma de caminar,


y que aun nuestro equilibrio es influido por cuán bien escuchamos. Así, la ins-
trucción o la educación –es decir, lo que escuchamos− son vitales para nuestra
forma de vivir. “La sabiduría es lo primero”, dice Proverbios 4:7 (NVI).
No obstante, no importa cuán buena sea la instrucción, el estudiante debe
prestar atención. No sin cierta ironía, un antiguo maestro egipcio notó que
“el oído del muchacho está en su espalda; escucha cuando lo azotan”. (En el
arte egipcio, a menudo se representa al estudiante con grandes orejas en su
espalda.)
No es suficiente con saber acerca del bien y del mal; necesitamos saber
cómo elegir lo correcto, y no lo malo. El adiestramiento en la sabiduría con-
siste en escuchar la instrucción adecuada y en seguir y obedecer lo que hemos
aprendido, para no terminar andando en la dirección equivocada.

12
Domingo 4 de enero // Lección 2

¡OÍD!
Lee Proverbios 4. ¿Qué verdad práctica se encuentra aquí? ¿De qué
modo podemos aplicarla a nuestras propias vidas, mientras procuramos
vivir con fidelidad a Dios?

El acto de “oír” señala el primer paso en la educación. En el pensamiento


hebreo, el asiento de la sabiduría, o la inteligencia, está ubicado no en el ce-
rebro, sino en los oídos. Esto implica que antes de procurar conceptualizar o
resolver un problema necesitamos oír sobre él. Esto significa que debemos es-
cuchar. Cuando Salomón pidió sabiduría, pidió específicamente un “corazón
oyente” (1 Rey. 3:9, traducción literal).
El primer acto de la sabiduría es, entonces, “oír”; lo que sugiere que la sabi-
duría proviene de una fuente externa (en este caso, los padres). No podemos
descubrir la sabiduría por nosotros mismos. El concepto del hombre que se
hace con su propio esfuerzo es imposible en el área de la sabiduría bíblica.
La sabiduría, en primer lugar, es algo que recibimos, no algo que formamos
con nuestras propias habilidades o que descubrimos mediante nuestro brillo y
razonamiento. La capacidad de “estar atentos” (en hebreo, “poner el corazón”)
implica la participación del corazón. La búsqueda de sabiduría, entonces, no
es meramente una empresa fría y objetiva. El corazón, que es el núcleo de la
persona y, en el pensamiento hebreo, el asiento de las emociones, participa en
la búsqueda de la sabiduría.

Lee Mateo 13:44 y Jeremías 29:13. ¿Qué vínculo encuentras entre


estos versículos y la búsqueda de la sabiduría como se expresa en Pro­
verbios 4?

Las emociones desempeñan un papel vital en nuestra existencia básica como


seres humanos y, por ello, no pueden ni deben ser ignoradas en nuestra relación
con Dios. ¿De qué forma aprendemos cuál es el lugar apropiado y el valor de las
emociones con respecto a nuestra vida espiritual? ¿Cómo te han conducido tus
emociones (correcta o equivocadamente), y qué aprendiste de tales experiencias?

13
Lección 2 // Lunes 5 de enero

PROTEGE A TU FAMILIA
Una vez que decidimos andar en la senda de la sabiduría permanece nuestra
necesidad de ejercer mucho cuidado, porque encontraremos obs­tácu­los a lo
largo de ese camino (ver 1 Ped. 5:8). Uno de los mayores peligros que afron-
tamos tiene que ver con nuestra familia, el área más preciosa, sensible e íntima
de nuestra vida.

Lee Proverbios 5. ¿Con respecto a qué peligros debemos ser pre­


cavidos, según este pasaje?

El primer peligro comienza en nosotros mismos; se encuentra en nues-


tras palabras. Tenemos que vigilar nuestra lengua para asegurarnos de que lo
que decimos no transmita un mensaje inadecuado o confuso. Nuestros labios
deben estar en armonía con nuestro conocimiento y reflejar nuestra perspec-
tiva espiritual.
El segundo peligro proviene de otra mujer, u otro hombre, que interfiera en
la familia (aunque el texto se refiere al peligro que viene de una “mujer extraña”,
el lenguaje debe entenderse en un sentido general; la tentación puede provenir
de un hombre o una mujer). Cualquiera de ellos puede seducir a un cónyuge
para que viole sus votos matrimoniales, y ¿quién no ha visto, o experimentado,
cuán destructivo es este pecado?
Según el texto, la mejor manera de resistir estas tentaciones, que a menudo
comienzan con palabras atrayentes, es escuchar las palabras de la sabiduría. Al
prestar atención y obedecer la instrucción inspirada, es más probable que nos
mantengamos concentrados en lo esencial y que, así, estemos protegidos del
adulterio, o de cualquiera otra tentación que se nos cruce en el camino.
Por supuesto, no solo debemos evitar el adulterio, también debemos evitar
ir al lugar donde reside la “tentadora” (Prov. 5:10): no debemos ni acercarnos a
su puerta (5:8).
Tal vez, la mejor protección contra la tentación de amar a otra mujer u
hombre es amar a tu cónyuge, “la mujer [o el hombre] de tu juventud” (5:18).
El autor de Eclesiastés da un consejo similar: “Goza de la vida con la mujer que
amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol”
(Ecl. 9:9). Sé agradecido por lo que tienes, y no mires hacia otra parte.

Lee 1 Corintios 10:13. Con esta promesa delante de ti, ¿qué pasos
definitivos y prácticos necesitas dar, ahora mismo, para protegerte de
las pasiones que pueden estar agitándose dentro de ti?

14
Martes 6 de enero // Lección 2

PROTEGE A TUS AMISTADES


Alguien dijo cierta vez: “Señor, protégeme de mis amigos; de mis enemigos
me defiendo yo”. El libro de los Proverbios se ocupa de la vulnerabilidad de
la amistad; nos aconseja sobre el modo de conservar a nuestros amigos y, si
fuera necesario, también protegernos de ellos. La palabra hebrea para “amigo”
además significa “vecino”, quien está cerca de nosotros y que ya es nuestro
amigo o podría llegar a serlo. La sabiduría bíblica valora las relaciones hu-
manas, y sugiere atención y respeto en estas relaciones.

Lee Proverbios 6:1 al 5. ¿A qué problema se refiere Salomón y cuál es


la solución? ¿Qué principio espiritual vital encontramos aquí?

Mientras la Torá insta a la gente a ayudar a los pobres y prestar dinero sin
cobrar intereses (Éxo. 22:25), la sabiduría nos advierte en contra de dar res-
paldo financiero precipitado a un amigo que está con deudas. El deber de la
caridad no excluye el deber de la justicia (Éxo. 23:2, 3). Aunque debemos ser
generosos cuando podemos, es sabio asegurarnos de que nuestra caridad no
se transforme en un fracaso (comparar con Prov. 22:27).
Por esto, Proverbios nos da un consejo sabio. La primera precaución se
aplica a nuestras palabras. Cuán vital es que evaluemos la situación y nos ase-
guremos de que tenemos recursos para ayudar a nuestro amigo. Si es así, solo
entonces podremos hablar y prometer. En realidad, la calidez de nuestra rela-
ción o el actuar en un momento de emoción pueden precipitar un compromiso
que podríamos lamentar más adelante.
No importa cuán bien intencionado hayas sido, es vital pensar antes de
actuar, y no comprometerte a hacer algo que no puedas cumplir. El punto es
que, si nos metemos en un aprieto, tendremos que hacer lo que podamos para
arreglar la situación, incluso humillarnos, admitir nuestra equivocación y pedir
que se nos extienda la gracia.

¿Cómo aprendemos a equilibrar nuestro deseo de llevar los unos las cargas de los
otros (Gál. 6:2) con las palabras que nos brinda este proverbio?

15
Lección 2 // Miércoles 7 de enero

PROTEGE TU TRABAJO
Lee Proverbios 6:6 al 8. ¿Qué podemos aprender de las hormigas?

Las hormigas no solo trabajan mucho (aun más que los humanos, si com-
paramos la carga que son capaces de portar con la que nosotros podemos
llevar, en proporción a los respectivos pesos); ellas también trabajan en forma
independiente y no necesitan ser supervisadas. La razón principal de su duro
trabajo es prepararse para el futuro: “esperan” tiempos difíciles (el invierno) y
se preparan para ello. Así, la hormiga nos enseña la sabiduría de pensar acerca
del futuro cuando hacemos planes o nos ocupamos en alguna actividad. “Este
asunto requiere la consideración de todo padre, maestro y alumno, de todo ser
humano, joven o viejo. No puede ser perfecto o completo ningún proyecto de
negocios o plan de vida que abarque únicamente los breves años de la vida
actual y no haga provisión para el futuro eterno” (Ed 145).

Lee Proverbios 6:9 al 11. ¿Qué podemos aprender del perezoso?

El perezoso es quien tiene que aprender algo de la hormiga, no al revés. “Ve


a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio” (Prov. 6:6). Mientras
las hormigas trabajan, el perezoso duerme. Mientras las hormigas son produc-
tivas durante el tiempo de la cosecha, los perezosos cruzan sus manos, un sím-
bolo de indolencia. Las hormigas llevan cargas más pesadas que ellas mismas y
se preparan para el futuro; los perezosos viven en el presente y están ocupados
solo consigo mismos.

Aunque aquí se condena la indolencia y la pereza, también debemos recordar


que la vida es algo más que trabajar y ganar dinero. ¿De qué modo el sábado,
como se presenta en el contexto de la semana de labor, nos ayuda a encontrar
el equilibrio correcto?

16
Jueves 8 de enero // Lección 2

PROTÉGETE A TI MISMO
Después de habernos advertido contra los males específicos que amenazan
los tres dominios de la vida –nuestra familia, nuestras relaciones sociales y
nuestro trabajo−, Proverbios presenta un cuadro de los malvados. Es una sátira,
llena de ironía y aguda observación psicológica. Los dos poemas (Prov. 6:12-15;
6:16-19) son paralelos y, con el mismo ritmo poético de siete, cubre motivos que
se corresponden. El interior de la persona malvada se describe como vinculado
con lo que se piensa en el corazón; al mismo tiempo, todo llega a ser manifiesto
en lo que se hace exteriormente.

Lee Proverbios 6:14 y 18, y Mateo 15:19. ¿Qué punto importante se


presenta aquí?

“Si os entregáis a imaginaciones vanas y permitís que vuestra atención se


espacie en temas impuros, sois en cierta medida tan culpables delante de Dios
como si vuestros pensamientos se hubiesen puesto en ejecución” (HAd 303).

¿Qué advertencias se dan en Proverbios 6:12 al 19?

Las imágenes son irónicas. Luego del perezoso están los malvados. Las
dos actitudes parecen ser diferentes y, sin embargo, enseñan la misma lección.
Ambos se quedan dentro de sí mismos; ninguno de ellos está interesado en la
instrucción que proviene de afuera. Ambos siguen su propia sabiduría y sus
inclinaciones. Los perezosos duermen, y no funcionan sus oídos ni sus pies; el
malo tiene sus pies y su boca en funcionamiento, pero no sus oídos. El resul-
tado es el mismo: ambos irán a la destrucción.
Entretanto, el mal tiene dos efectos: perjudica no solo a las personas contra
quienes se peca, sino también al pecador. Los mentirosos finalmente creerán sus
propias mentiras. A su vez, es digno de notar que el resultado final de la maldad
es la discordia y los conflictos, que también pueden afectar a la sociedad. En rea-
lidad, los efectos del pecado muy raramente se limitan a los pecadores. También
se produce un impacto en otros, y, generalmente, solo para peor.

¿De qué modo los pecados de otros afectaron tu vida? Sin duda, mucho. ¿Qué
lecciones puedes aprender de esto, acerca de cuán cuidadoso debes ser para
que tus acciones no dañen a otros?

17
Lección 2 // Viernes 9 de enero

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Normas morales”, El hogar ad-


ventista, pp. 295-308; “En el trato con los demás”, El ministerio de curación, pp.
389-394; y “Otras ilustraciones”, La educación, pp. 117-120.

“Debería enseñarse al estudiante de la Biblia a acercarse a ella con el espí-


ritu del que aprende. Debemos escudriñar sus páginas, no en busca de pruebas
que apoyen nuestras opiniones, sino para saber lo que Dios dice. [...]
“Una de las principales causas de la ineficacia mental y la debilidad moral
es la falta de concentración. [...] Con la inmensa corriente de material impreso
que sale constantemente de las prensas, tanto los adultos como los jóvenes
adquieren el hábito de leer en forma apresurada y superficial, y la mente pierde
la facultad de elaborar pensamientos vigorosos y coordinados” (Ed 189, 190).
“Las habitaciones que las hormigas se construyen demuestran habilidad y
perseverancia. Pueden manejar un solo granito a la vez, pero por la diligencia
y la perseverancia realizan maravillas.
“Salomón señala la laboriosidad de la hormiga como un reproche para los
que malgastan horas en la ociosidad y las prácticas que corrompen el alma y
el cuerpo. La hormiga hace provisión para las estaciones futuras; pero muchos
seres dotados de facultades de raciocinio no se preparan para la vida futura
inmortal” (CM 181, 182).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Medita en el concepto de ayudar a otros aun a un costo personal. ¿Cómo
consideramos las lecciones que fueron presentadas esta semana en contraste
con este versículo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida
por sus amigos” (Juan 15:13)?
2. ¿Qué otras lecciones puedes aprender del mundo natural que podamos
aplicar a nuestra vida? A su vez, dado que el mundo ha caído, ¿por qué de-
bemos ser cuidadosos con las lecciones que obtengamos?
3. Repasa las siete abominaciones de Proverbios 6:16 al 19. ¿Por qué crees
que se consideran tan malas a la vista de Dios?

18
Lección 3: Para el 17 de enero de 2015

UNA CUESTIÓN DE VIDA


O MUERTE

Sábado 10 de enero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 5:21-30; Proverbios


6:21; 7:3; 6:23; 7:2; 6:24; 6:30, 31; 7:26, 27.

PARA MEMORIZAR:
“Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las
reprensiones que te instruyen” (Prov. 6:23).

Dos hermanos quedaron solos en casa, pero la madre les advirtió en forma
estricta que no comieran el pastel que acababa de hornear. Para asegurarse de
que los muchachos obedecieran, añadió la amenaza de un castigo.
Cuando ella salió, los muchachos solo necesitaron unos minutos para de-
cidir que comerían el pastel, de todos modos. “Esta no es una cuestión de vida
o muerte”, razonaron. “Mamá nunca nos mataría, así que, ¡comamos!”
El problema del que habla el maestro en Proverbios, sin embargo, es real-
mente un asunto de vida o muerte. Su lenguaje es fuerte y, a veces, gráfico. Por
supuesto, Jesús mismo usó un lenguaje muy fuerte cuando habló acerca de
asuntos de vida eterna o muerte eterna (ver Mat. 5:21-30). Y no es de extrañar,
pues nuestro destino final, nuestro destino eterno (¿qué podría ser más impor-
tante que esto?), descansa sobre las elecciones que hacemos aquí y ahora. Así
que, debemos aceptar la urgencia de ese lenguaje fuerte.

19
Lección 3 // Domingo 11 de enero

LA LEY EN NUESTRA VIDA


Lee Proverbios 6:21 y 7:3. ¿Cómo hemos de entender las imágenes
relacionadas con el cuerpo, en este texto, con respecto al modo en que
nos relacionamos con la Ley de Dios?

Como ya vimos, en Proverbios, el corazón representa el asiento de las emo-


ciones y los pensamientos. Al decirnos que atemos el Mandamiento a nuestro
corazón (Prov. 6:21), el maestro indica que siempre debemos tener una cone-
xión íntima con la Ley. No hay momento en que podamos perder el contacto
con la Ley, porque esta define qué es el pecado (Rom. 7:7). El maestro también
insiste en que esta Ley debe estar escrita aun en las tablas de nuestro corazón
(Prov. 7:3), así como fue escrita por Dios en tablas de piedra (Éxo. 24:12).
Hablar de la Ley escrita en el corazón significa que esta no es un conjunto
externo de reglas impuestas. La Ley debe compenetrar nuestras motivaciones,
nuestras intenciones secretas y ser, así, parte de nuestro yo íntimo. Es otra ma-
nera de indicar la realidad de la promesa de Pablo, que dice: “Cristo en voso-
tros, la esperanza de gloria” (Col. 1:27).
Enlazar la Ley alrededor del cuello también significa que debemos man-
tenerla cerca de nosotros. La gente de la antigüedad solía atar sus posesiones
preciosas alrededor del cuello. El cuello es el lugar por donde pasa el aire en su
camino hacia los pulmones, lo que nos permite respirar y vivir, una asociación
de pensamientos que se manifiesta en la palabra hebrea néfesh (“alma”), que se
refiere a la “vida” y deriva de una palabra que significa “garganta” y “respirar”.
Atar la Ley en los dedos de la persona (Prov. 6:13) significa llevar la Ley al
dominio de las acciones. El maestro se concentra en los dedos para sugerir las
acciones más delicadas e íntimas. La Ley debe afectar no solo las grandes elec-
ciones que tomemos, sino también las menores (ver Luc. 16:10).
Aunque la intención bíblica con estas imágenes era puramente simbólica,
es digno de notar que estos símbolos fueron tomados literalmente por las tradi-
ciones judía, cristiana e islámica. Se ve en el uso de los tefilím judíos alrededor
de la cabeza y de los dedos, las cruces alrededor del cuello de muchos cris-
tianos y los rosarios alrededor de los dedos de musulmanes y cristianos.

Los símbolos pueden ser útiles, pero ¿por qué debemos ser cuidadosos para
evitar confundir el símbolo con la realidad que representa?

20
Lunes 12 de enero // Lección 3

LUZ Y VIDA
Lee Proverbios 6:23. ¿De qué forma se relaciona la Ley con la luz?

En la Biblia, la Palabra de Dios o su Ley se comparan con la luz: “Lámpara


es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Sal. 119:105). En la menta-
lidad hebrea, hay una conexión entre la idea de “ley” y la de “luz”. Así como
una lámpara alumbra el sendero por donde caminamos, la Ley nos ayuda a
mantenernos en el buen camino; es decir, cuando enfrentamos elecciones mo-
rales, nos ayudará a saber cuál es la correcta, aunque a veces la razón o la
experiencia personal nos tentarán a no seguir la Ley.

¿Qué ejemplos puedes encontrar en la Biblia de quienes eligieron


seguir la Ley de Dios a pesar de tener poderosas razones para no ha­
cerlo? ¿Qué podemos aprender de su obediencia? ¿En qué casos, si los
hubiera, la elección de ser fiel parece ser la equivocada, por lo menos,
desde la perspectiva humana?

Junto con Proverbios 6:23, lee Proverbios 7:2. ¿Por qué la Ley se
relaciona con la “vida”?

Desde la Caída, nuestra esperanza de vida eterna no puede encontrarse en


la Ley, sino en la fe en Cristo. Sin embargo, la obediencia a la Ley y a los prin-
cipios que representa sigue desempeñando una parte central en la vida de fe
(ver Mat. 19:17; Apoc. 14:12). Obedecemos porque, como dijo Dios a los israelitas
hace miles de años, “Yo [soy] Jehová vuestro Dios” (Lev. 18:4). La Ley de Dios
está relacionada con la “vida” sencillamente porque Dios es la fuente de nuestra
vida. Este principio representa la espiritualidad verdadera: confiamos en Dios
y en sus promesas para nuestra vida presente, así como confiamos en sus pro-
mesas para la vida eterna.

Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino
que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). En tu andar con Dios, ¿cuál ha sido tu
experiencia con la realidad de esta maravillosa promesa?

21
Lección 3 // Martes 13 de enero

LUCHAR CONTRA LA TENTACIÓN


Como acabamos de ver, el autor de Proverbios 6:23, bajo la inspiración del
Espíritu Santo, vincula directamente la luz y la vida con la Ley de Dios. En el
versículo siguiente, da un ejemplo sólido del modo en que la Ley, como luz y
vida, puede ofrecernos una protección espiritual poderosa.

¿Cuál es la amonestación de Proverbios 6:24? Además de lo que es


obvio, ¿qué advertencia más sutil se nos da aquí?

Cuando una persona religiosa es tentada, la mayor tentación es encontrar


una razón religiosa para justificar el pecado. Usar a Dios para racionalizar una
mala conducta no es solo una forma terrible de blasfemia, también es suma-
mente engañoso. Después de todo, si alguien piensa: “Dios está conmigo”,
¿cómo puedes responder? Esto puede suceder aun en casos de adulterio. “Dios
me mostró que esta persona [hombre o mujer] es con quien debería estar”. Si
eso es lo que creen, ¿quién puede discutir lo que “Dios” les ha mostrado?
Nota, además, que no es solo la belleza física la que atrae al hombre. Aquella
mujer usa el lenguaje, palabras aduladoras, para atraer a su víctima a su trampa.
Cuán a menudo hombres y mujeres han sido conducidos a situaciones compro-
metedoras por palabras sutiles y seductoras, a veces enmarcadas en un len-
guaje religioso. El autor de Proverbios procura advertirnos contra este engaño.
La Ley es el antídoto perfecto contra “la blandura de la lengua” de la se-
ductora. Solo el imperativo de la Ley y el deber de obediencia nos ayudarán a
resistir sus palabras atrayentes, que pueden sonar hermosas y verdaderas. En
realidad, la seductora te encontrará no solo apuesto, sino también sabio y bri-
llante. Ella, incluso, podría evocar sus necesidades espirituales; e irónicamente,
el “amor de Dios” puede llegar a ser la justificación para el pecado.

Piensa en cuán fácilmente podemos ser llevados, aun bajo el disfraz de la fe, a
justificar acciones equivocadas de toda clase, no solo el adulterio. Entonces, ¿por
qué un compromiso absoluto con la Ley de Dios es nuestra única protección real,
aun contra nuestra propia mente y las trampas que esta nos podría plantear?

22
Miércoles 14 de enero // Lección 3

“NO HURTARÁS”
Inmediatamente después de su advertencia acerca del adulterio (Prov.
6:24-29), el autor plantea otro pecado: el robo (vers. 30, 31). La relación entre
estos dos Mandamientos (robo y adulterio) muestra cómo la desobediencia a
un Mandamiento puede afectar nuestra obediencia a los otros. La actitud de
buscar “resquicios” en la Ley de Dios podría ser aún más peligrosa que la com-
pleta desobediencia a la Ley. “La fortaleza más poderosa del vicio en nuestro
mundo no es la vida inicua del pecador abandonado o del paria degradado;
es la vida que parece virtuosa, honorable, noble, pero en la cual se fomenta
un pecado, se abriga un vicio. [...] El que, dotado de elevados conceptos de la
vida, la verdad y el honor, viola intencionalmente un precepto de la santa Ley
de Dios pervierte sus nobles dones hasta convertirlos en una tentación para
pecar” (Ed 150).

Lee Proverbios 6:30 y 31. ¿Qué dicen estos versículos acerca de lo


que hace una persona desesperada?

La pobreza y la necesidad no justifican el robo: el ladrón es culpable aun


si “tiene hambre” (vers. 30). Aunque el ladrón hambriento no debe ser despre-
ciado, debe reponer siete veces lo que ha robado; lo que muestra que, por des-
esperada que sea su situación, no justifica el pecado. Además, la Biblia insiste
en que nuestro deber es atender a las necesidades de los pobres, para que no
se sientan forzados a robar para sobrevivir (Deut. 15:7, 8).
Es interesante que, después de pasar del adulterio al robo, ahora regresa
al adulterio (Prov. 6:32-35). Los dos pecados son un tanto similares. En ambos
casos, alguien está tomando ilegalmente lo que pertenece a otro. Sin embargo,
hay una diferencia vital entre el robar y el adulterar: en el primer caso, solo se
trata de la pérdida de un objeto; mientras que el segundo es mucho más grave.
Se puede restituir lo robado, pero en los casos de adulterio, el daño puede ser
mucho mayor que en el caso de un robo, sobre todo, si hay niños de por medio.
“ ‘No fornicarás’. Este Mandamiento no solo prohíbe las acciones impuras,
sino también los pensamientos y los deseos sensuales, y toda práctica que
tienda a excitarlos. [...] Cristo, al enseñar cuán amplia es la obligación de
guardar la Ley de Dios, declaró que los malos pensamientos y las miradas con-
cupiscentes son tan ciertamente pecados como el acto ilícito” (PP 317).

23
Lección 3 // Jueves 15 de enero

LA AMENAZA DE MUERTE
La mayor parte de la gente no piensa en la muerte cuando peca; piensa
en otras cosas, generalmente, la gratificación y el placer que derivan de su pe-
cado. Tampoco ayuda el hecho de que la cultura popular a menudo exalta el
adulterio y otras maldades. En contraste, el libro de Proverbios pone el pecado
en su perspectiva correcta, una visión señalada por Pablo mucho más tarde:
“La paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23).

Lee Proverbios 7:22 y 23. ¿Qué hace que el adúltero esté indefenso
ante la amenaza de muerte?

Se describe a quien va “tras ella” como alguien que ha perdido su persona-


lidad y su voluntad. Ya no piensa más. La expresión al punto sugiere que no se
toma mucho tiempo para la reflexión. Se lo compara con un buey que va “al
degolladero”, a un “necio [que va] a las prisiones” y a un “ave que se apresura a
la red”. Ninguno de estos se da cuenta de que su vida está amenazada.

Lee Proverbios 7:26 y 27. ¿Qué hace que la mujer inmoral sea
mortífera?

Es posible que la mujer aquí descrita sea más que una “mera” adúltera.
Ella representa valores opuestos a la sabiduría. Salomón emplea esta metáfora
para advertir a su discípulo contra cualquier forma de mal. El riesgo es enorme,
porque esta mujer no solo hiere, también mata; y su poder es tal que ha matado
aun a los hombres más fuertes. Es decir, otros antes que tú, más fuertes que tú,
no han podido sobrevivir al trato de sus manos. El lenguaje universal de este
pasaje sugiere que el autor bíblico está hablando acerca de la humanidad en
general. (La palabra hebrea sheol, en el texto, no tiene nada que ver con el
“infierno”, como se cree generalmente; en realidad, designa el lugar donde se
encuentran ahora los muertos: el sepulcro.)
Al fin, el pecado, ya sea de adulterio u otro, conduce a la aniquilación; el
opuesto a la vida eterna, que Dios anhela que todos tengamos.
No es extraño que el lenguaje sea fuerte, dado que estamos tratando con
asuntos de vida eterna o muerte eterna.

Piensa en algunas personas “fuertes” que cayeron de una manera estrepitosa.


¿Por qué eso debería hacernos temblar? ¿Cuál es tu única protección?

24
Viernes 16 de enero // Lección 3

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Satanás les ofrece a los hombres los


reinos del mundo a cambio de que ellos le entreguen la supremacía. Muchos sa-
crifican así el cielo. Mejor es morir que pecar; mejor es necesitar que defraudar;
mejor es pasar hambre que mentir” (TI 4:485).
“Prefiramos la pobreza, el oprobio, la separación de nuestros amigos o
cualquier sufrimiento antes que contaminar el alma con el pecado. La muerte
antes que el deshonor o la transgresión de la Ley de Dios, debiera ser el lema
de todo cristiano. Como pueblo que profesa ser constituido por reformadores
que atesoran las más solemnes y purificadoras verdades de la Palabra de Dios,
debemos elevar la norma mucho más alto de lo que está puesta actualmente”
(TI 5:137).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. ¿De qué modo podemos tomar seriamente la gravedad del pecado sin
caer en la trampa del fanatismo? Al mismo tiempo, ¿cómo podemos ser obe-
dientes a la Ley de Dios sin caer en el legalismo?
2. Lee Éxodo 20:1 al 17. ¿De qué forma se relacionan los Diez Mandamientos
entre sí? ¿Por qué si violamos abiertamente un Mandamiento es probable que
transgredamos también otros? (Ver Sant. 2:11). ¿Qué ejemplos puedes encontrar
en los que la transgresión de uno de los Mandamientos ha llevado a la trans-
gresión de otros?
3. Medita en la idea de que, como pueblo, podamos usar la religión para jus-
tificar acciones equivocadas. No es difícil hacerlo, especialmente si uno tiene la
tendencia a sostener “el amor” como la norma final del bien y del mal. Después
de todo, piensa en todas las cosas malas hechas bajo el pretexto del “amor”.
Entonces, ¿de qué manera la Ley sigue actuando como un modo de proteger
a la gente (ya sea de sí misma o de otros) que, de otra forma, sería conducida
al pecado?
4. Considera otra vez la pregunta que está al final de la sección del do-
mingo, sobre confundir los símbolos con la realidad. ¿Cómo es esto posible?
Por ejemplo, ¿de qué manera la idolatría puede llevar a esto? ¿Qué tradiciones,
que son representativas de verdades espirituales, podrían ser confundidas con
esas verdades mismas?

25
Lección 4: Para el 24 de enero de 2015

SABIDURÍA DIVINA

Sábado 17 de enero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 8:1-21; Mateo


16:26; Proverbios 8:22-31; Génesis 1:31; Proverbios 8:32-36; Proverbios 9:1-18.

PARA MEMORIZAR:
“Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras” (Prov.
8:22).

La sabiduría reaparece en este momento en Proverbios (ver Prov. 1:20, 21), y


los textos de esta semana dejan en claro que la sabiduría es la verdad, la Verdad
según existe en Dios, la fuente y el fundamento de toda verdad.
Este énfasis en el carácter “absoluto” de la verdad contrasta con parte del pen-
samiento contemporáneo, especialmente en Occidente, para el cual la verdad
se considera como relativa, circunstancial, cultural, y que varía de una persona
a otra.
Sin embargo, este concepto no es bíblico. Mi verdad debe ser la misma que
la tuya, sencillamente porque la “verdad” es universal. No pertenece a nadie en
particular, sino a toda la humanidad, ya sea que la humanidad lo reconozca o
no.
Es interesante que la famosa pregunta que hizo Pilato a Jesús: “¿Qué es la
verdad?” (Juan 18:38) surgió en respuesta a la afirmación de Jesús: “Todo aquel
que es de la verdad, oye mi voz” (vers. 37). La verdad, la verdad absoluta, existe
y aun nos habla a nosotros; lo que importa es si nosotros escuchamos y obede-
cemos lo que nos está diciendo.

26
Domingo 18 de enero // Lección 4

LA SABIDURÍA CLAMA
Lee Proverbios 8:1 al 21. Según estos versículos, ¿cuál es el valor de
la sabiduría?

La sabiduría es tan importante que debe alcanzar a todos. Dios creó toda
vida humana, y Cristo murió por cada uno de nosotros. Así, la sabiduría, y el
conocimiento de Dios y de la salvación que él ofrece, es para todo ser humano.
Considera las palabras usadas para describir la presencia clamorosa de
la sabiduría: “clama”; “da su voz”; “clamo”; voz”; “hablaré”; “abriré mis labios”;
“boca”; “mis labios”; “palabras”. No importa la manera en que comprendamos
estas metáforas, es claro que la sabiduría ha de ser comunicada; ha de ser es-
cuchada por todos los que la oigan. Después de todo, como vimos la semana
pasada, lo que señala la sabiduría es cuestión de vida o muerte.
Ocho veces la sabiduría habla acerca de la veracidad de sus palabras. Es
interesante que la descripción de la sabiduría, aquí, es paralela a la descrip-
ción de Dios en Deuteronomio 32:4. Por supuesto, este paralelo no debe sor-
prendernos pues Dios, como Creador de todas las cosas (ver Juan 1:1-3), es el
fundamento de toda verdad.

Lee Proverbios 8:10, 11. ¿Qué dicen estos versículos acerca de la


sabiduría?

Muchas personas han vivido, y todavía viven, en ignorancia, en necedad y


en oscuridad. Muchos viven sin ninguna esperanza o con esperanzas falsas. Lo
que hace que este triste estado de cosas sea aún más triste es que la sabiduría
y la verdad son maravillosas, y llenas de esperanza y de promesas de una vida
mejor ahora, por la seguridad de la vida eterna en el cielo nuevo y la Tierra
Nueva; y todo, gracias al sacrificio de Jesús. Toda la riqueza del mundo no sig-
nifica nada (ver Ecl. 2:11-13), en contraste con el conocimiento de Dios.

Lee Mateo 16:26 y pregúntate cuán bien refleja tu vida la gran verdad de estos
versículos.

27
Lección 4 // Lunes 19 de enero

LA SABIDURÍA Y LA CREACIÓN
Lee Proverbios 8:22 al 31. ¿De qué modo la sabiduría se relaciona
con la creación?

En estos textos, la sabiduría se relaciona misteriosamente con Dios como


Creador. Este poema comparte muchas palabras con el informe de la creación
de Génesis 1 y 2, y aun refleja su estructura literaria, organizada alrededor de
los tres elementos básicos: el cielo, el agua y la tierra. La intención de este
paralelo es enfatizar la principal credencial de la sabiduría: si Dios mismo usó
la sabiduría para crear, si la sabiduría es la herramienta más antigua, aun más
antigua que el mismo universo, y por ello fundamental para su existencia, no-
sotros tendríamos que usar mucho más la sabiduría en todo lo que hacemos
en la vida.
Aquí se hace un fuerte énfasis en el origen divino de la “sabiduría”. La pri-
mera palabra del poema es Yahweh, quien “poseía” (segunda palabra) la sabi-
duría. El término hebreo qanáh, traducido como “poseía” en la versión RVR,
tiene la connotación de “engendrar”, en vez de “crear” (ver Deut. 32:6; Gén. 4:1).
El siguiente término es la palabra técnica que, en el Génesis, se asocia con la
creación: reshít (“principio”), y se encuentra en Génesis [Link] “En el principio
creó Dios los cielos y la tierra”.
No obstante, la palabra “principio” en Proverbios 8:22 se emplea en forma
un tanto diferente que en Génesis 1. Aquí, la palabra se relaciona con la crea-
ción, mientras que en Proverbios 8:22 se relaciona con Dios, con sus caminos
(dérek), es decir, su naturaleza. De este modo, la sabiduría es parte de la natu-
raleza misma de Dios.
Por lo tanto, la sabiduría se encuentra en el tiempo incluso antes de la
creación del universo. La existencia de la sabiduría, en ese momento en que
solo Dios estaba presente, marca la antigüedad de la sabiduría como “desde la
eternidad”.
Así, la sabiduría no se origina en nosotros sino, más bien, se nos revela; es
algo que aprendemos, algo que se nos enseña, no la generamos nosotros. Cier-
tamente, caminar con nuestra propia luz es caminar en oscuridad. Se nos dice
que Jesús es la “luz verdadera, que alumbra a todo hombre” (Juan 1:9). Cada
hombre también la necesita.

28
Martes 20 de enero // Lección 4

REGOCIJO EN LA CREACIÓN
En Génesis 1 vemos que cada paso de la creación concluye con el mismo
estribillo: “Y vio Dios que era bueno” (Gén. 1:4, 10, 12, 18, 21, 25, 31). El último
paso (vers. 31) va más allá todavía: “Era bueno en gran manera”. La palabra he-
brea para “bueno” contiene la idea de regocijo y, además, implica una relación.
Al final de la semana de la creación, Dios se detiene para gozar plenamente de
su creación (Gén. 2:1-3). Y Dios bendice ese momento de pausa: el sábado. Del
mismo modo, nuestro poema concluye indicando que la sabiduría se goza en
la creación.

Lee Proverbios 8:30 y 31. ¿Por qué se regocijaba la sabiduría?

El regocijo de la sabiduría refleja la alegría de Dios en la creación. Este


gozo no solo ocurre “diariamente” en cada etapa de la creación, sino también
corona la obra creadora, cuando la creación –de la vida sobre la Tierra– se
completó.
En Proverbios 8, encontramos la razón para el gozo de la sabiduría: “Mis
delicias son con los hijos de los hombres” (vers. 31). El sábado, al final de la
semana de la creación, Dios estableció una relación con los seres humanos.
La aplicación inmediata de esta pausa y alegría divinas, después de la obra
de la semana, tiene implicaciones para la experiencia humana del sábado: “Si-
guiendo el modelo del Creador, él también pude mirar atrás a su obra termi-
nada, con gozo, placer y satisfacción. De este modo, el hombre puede alegrarse
no solo en la creación de Dios, sino también en su gobierno responsable de la
creación, no en su explotación” (G. F. Hasel, en K. A. Strand, The Sabbath in
Scripture and History, p. 23).

Lee Colosenses 1:15 al 17 y 2:3, Apocalipsis 3:14, y Juan 1:1 al 14.


¿Qué nos dicen estos versículos acerca de la función de Jesús en la crea­
ción misma? ¿Por qué esa actividad como Creador es tan importante
para comprender su función como nuestro Redentor?

29
Lección 4 // Miércoles 21 de enero

LA APELACIÓN DE LA SABIDURÍA
Los últimos versículos de este capítulo vuelven a lo personal, a la aplica-
ción práctica de lo que significa tener sabiduría. El conocimiento intelectual
acerca de la preexistencia de la sabiduría y de su presencia en la creación es,
ciertamente, profundo. Pero en la Biblia, la verdad siempre debe bajar, en cierto
momento, al nivel humano y a la manera en que respondemos a lo que se nos
ha dado en Jesús.

Lee Proverbios 8:32 al 36. ¿Qué mensaje de vida o muerte se da aquí?

El término hebreo traducido como “bienaventurado” significa “feliz” o “di-


choso” (NVI). En este pasaje, la palabra “bienaventurado” está vinculada a dos
sentencias. La primera describe una acción: “Bienaventurados [son] los que
guardan mis caminos” (vers. 32). El mismo lenguaje se usa en Salmo 119:1 y 2,
con respecto a la Ley: “Bienaventurados los perfectos [...] que andan en la ley
de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios”.
La segunda sentencia describe una actitud: “Bienaventurado el hombre que
me escucha” (vers. 34). En ambos casos, el requisito implica un esfuerzo con-
tinuo. No es suficiente con haber descubierto el camino correcto, tenemos que
“guardarlo”. No es suficiente oír la palabra de Dios, tenemos que velar “cada
día” y seguir lo que sabemos. Como dijo Jesús: “Bienaventurados los que oyen
la palabra de Dios, y la guardan” (Luc. 11:28).
“¿Es codiciable la felicidad que se encuentra en la senda de la desobediencia
y la transgresión de la ley física y moral? La vida de Cristo señala la verdadera
fuente de dicha e indica cómo llegar a ella [...] Para ser felices de verdad, deben
tratar gozosamente de estar siempre en el puesto del deber, cumpliendo la obra
que les corresponde con fidelidad, y adaptando su corazón y vida al Modelo
perfecto” (MeM 167).

La felicidad puede ser algo elusivo; cuanto más la buscamos, más difícil parece
ser el alcanzarla. ¿Por qué la fidelidad a Dios, en vez de la búsqueda de la feli-
cidad, debe ser nuestra primera prioridad? Además, ¿qué es más probable que
nos produzca felicidad (y por qué): buscar la felicidad o buscar primero el Reino
de Dios?

30
Jueves 22 de enero // Lección 4

UNO U OTRO
Después de la apelación que hace la sabiduría, el autor inspirado de Pro-
verbios 9 anima a sus oyentes a hacer la elección entre dos estilos de vida: la
sabiduría o la insensatez. Los primeros seis versículos, y los últimos seis (Prov.
9:1-6, 13-18) son simétricos, y destacan el contraste entre ambos estilos.

Compara Proverbios 9:1 al 6 con Proverbios 9:13 al 18. ¿Qué diferen­


cias hay entre la sabiduría y la insensatez?

1. La sabiduría es eficiente y está involucrada en la creación. Se usan siete


verbos para describir sus acciones allí (vers. 1-3). Los siete pilares que ha la-
brado (vers. 1) aluden a los siete días de la creación. La insensatez, en con-
traste, está sentada sin hacer nada, pretendiendo ser alguien cuando en rea-
lidad “es simple e ignorante” (vers. 13).
2. Aunque la sabiduría y la insensatez llaman a los mismos oyentes (nota
que los versículos 4 y 16 son idénticos), lo que proveen es fundamentalmente
diferente. La sabiduría invita a sus huéspedes a comer pan y a beber la bebida
que ella ha preparado (vers. 5). La insensatez ofrece nada de comer o de beber;
sencillamente, se jacta acerca de provisiones robadas (vers. 17).
3. La sabiduría nos llama a abandonar la insensatez y, por lo tanto, a vivir.
La insensatez es más tolerante: no exige que abandonemos nada, pero el resul-
tado es la muerte. Los que siguen la sabiduría avanzarán, irán “por el camino
de la inteligencia” (vers. 6). Quienes siguen la insensatez quedarán estáticos, y
“no saben” (vers. 18).

Lee Proverbios 9:7 al 9. ¿De qué modo responden el hombre sabio


y el impío a la instrucción de la sabiduría? ¿Qué hace que el sabio sea
más sabio que el impío?

La clave de la sabiduría es la humildad. El sabio es el hombre a quien se le puede


enseñar, y que responde a la instrucción con una mente abierta. La sabiduría
solo llega a quien, como un niño, siente que necesita crecer. Por esto, de la ma-
nera más explícita, Jesús enseñó que “si no os volvéis y os hacéis como niños,
no entraréis en el reino de los cielos” (Mat. 18:3).

31
Lección 4 // Viernes 23 de enero

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “El soberano del universo no estaba


solo en su obra benéfica. Tuvo un compañero, un colaborador que podía apre-
ciar sus designios, y que podía compartir su regocijo al brindar felicidad a los
seres creados. ‘En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo
era Dios. Este era en el principio con Dios’ (Juan 1:1, 2). Cristo, el Verbo, el
Unigénito de Dios, era uno solo con el Padre eterno, uno solo en naturaleza,
en carácter y en propósitos; era el único ser que podía penetrar en todos los
designios y fines de Dios. [...] Y el Hijo de Dios, hablando de sí mismo, declara:
‘Jehová me poseía en el principio de su camino, ya de antiguo, antes de sus
obras. Eternalmente tuve el principado [...] Cuando establecía los fundamentos
de la tierra; y fui su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo
tiempo’ (Prov. 8:22-30)” (PP 11, 12).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. ¿Por qué la creencia en el informe de la creación registrado en el Génesis
es el fundamento de la sabiduría bíblica? ¿Por qué la idea del Evolucionismo es
contraria a la Biblia en todos sus aspectos?
2. Medita en la idea de que la sabiduría verdadera es algo que no podemos
generar por nosotros mismos, sino que tiene que sernos revelado. ¿Cuáles
son algunos ejemplos de verdades importantes que nunca conoceríamos si
no fueran reveladas por la inspiración divina? Por ejemplo, ¿de qué modo sa-
bríamos sobre la muerte de Cristo en la cruz y lo que esta nos ofrece, si no nos
fuera revelada? ¿Qué diríamos acerca del sábado o de la Segunda Venida?
3. ¿De qué forma la obra de Dios revelada en Génesis 1 testifica del hecho
de que el bien no se puede mezclar con el mal? ¿Qué repercusiones tiene tu
respuesta en el concepto de que uno podría, por ejemplo, incorporar una cos-
movisión evolucionista en la historia de la creación de Génesis?
4. ¿De qué manera el gozo de Dios en la creación nos ayuda a comprender
cómo podemos tener una experiencia sabática más profunda y rica?

32
Lección 5: Para el 31 de enero de 2015

LAS BENDICIONES DE LOS


JUSTOS

Sábado 24 de enero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 10:1-14; Mateo


19:19; Proverbios 11 y 12; Juan 3:16; Proverbios 13.

PARA MEMORIZAR:
“Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; pero violencia cubrirá la boca de los
impíos” (Prov. 10:6).

Como sugiere el título, esta lección considera las bendiciones de los


justos. La palabra hebrea zaddiq, para “justos”, es la palabra clave en nuestros
textos. Zedeq (también traducida como “justicia”), de la cual se deriva, apa-
rece en la introducción de todo el libro: “Los proverbios de Salomón [...] para
entender sabiduría y doctrina [...] justicia [zedeq]” (Prov. 1:1-3). Lo que el libro
de Proverbios nos está diciendo es que la sabiduría es justicia, y “justicia” sig-
nifica caminar según los mandatos de Dios: caminar en fe y obediencia a lo
que Dios nos ha llamado para ser y hacer. La justicia es un don, que proviene
de Dios. Lo opuesto es insensatez e infidelidad. La sabiduría es justicia; la
insensatez es pecado y maldad; y en los versículos que estudiaremos el con-
traste entre ellos es clarísimo.

33
Lección 5 // Domingo 25 de enero

LA JUSTICIA ES INTEGRAL
Lee Proverbios 10:1 al 7. ¿Qué diversos principios acerca de la vida
y de la fe se revelan aquí?

Se cuenta de un hombre en un bote que comenzó a hacer un agujero donde


tenía sus pies. Cuando la gente que iba con él le exigió que se detuviera, él
respondió: “A ustedes no les importa nada. ¡Este bote es mío!” Esta respuesta
absurda es a menudo la excusa que usa el pecador para justificar su conducta.
“Esta es mi vida; no tienes nada que ver con ella”. Por supuesto, lo que hagamos
o no hagamos impacta en otros, especialmente a quienes están más cerca de
nosotros. ¿Quién no ha sentido, muy fuertemente, los resultados de las acciones
de otros, sean buenas o malas?
El principio de la unidad entre la vida espiritual-moral y la vida física-ma-
terial se trata en los versículos 3 al 5. La idea principal es que la maldad o la
deficiencia moral no recompensan, aunque uno sea rico; y segundo, que la jus-
ticia siempre trae su recompensa, de una manera u otra, aunque uno sea pobre.
En los versículos 6 y 7 vemos una expresión anterior de lo que Jesús dijo
acerca de cómo la lujuria es adulterio, o el odio es equivalente al homicidio.
Esconder nuestro odio detrás de nuestras palabras tampoco siempre funciona;
nuestro lenguaje corporal y el tono de nuestra voz a menudo traicionan nues-
tros pensamientos malvados. El mejor punto de partida para tener buenas
relaciones con otros es “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lev. 19:18;
comparar con Mat. 19:19). Como también sugieren los textos, la impresión que
haces en favor del bien puede ejecer una influencia duradera sobre otros. Al fin,
estamos tratando con cierta cantidad de sentido común: ¿no es mejor tener un
buen nombre que un nombre malo?

¿Qué decisión importante tomarás pronto? Si no lo has hecho todavía, considera


con todo cuidado el impacto que tu elección puede tener sobre otros, para el
bien o para el mal.

34
Lunes 26 de enero // Lección 5

LA BOCA DEL JUSTO


La boca (con sus componentes, los labios y la lengua) es el órgano más
importante en el libro de los Proverbios. En la versión Reina Valera de 1960, la
palabra “boca” se usa 53 veces, “labios” aparece 45 veces y “lengua”, 19. El uso
de este órgano del lenguaje es un tema especialmente importante en Prover-
bios capítulos 10 al 29.
La premisa básica es importante: nuestras palabras son muy poderosas,
para el bien o para el mal. La lengua puede ser el mejor de los dones que se nos
ha dado, o el peor de ellos. Esta ambivalencia acerca de la lengua es una de las
lecciones más importantes del libro de Proverbios. En realidad, la boca genera
vida, pero también puede producir la muerte.

Lee Proverbios 10:11 al 14. ¿Cuál es el contraste entre cómo habla


una persona justa y como lo hace un necio?

Nota en el versículo 11 la expresión “manantial de vida”. Simbólicamente, se


refiere a las cualidades de la sabiduría. Se usa con referencia a Dios (Sal. 36:9),
la Fuente de la vida. La misma imagen se usa en relación con el Santuario, del
cual brotan corrientes de aguas (Eze. 47:1, 2). Jesús utilizó esta metáfora para
ilustrar el don del Espíritu (Juan 4:14). Así, la comparación de la boca del justo
con “un manantial de vida” equivale a relacionarla con Dios mismo.
Lo que caracteriza a esta boca es el don positivo de la “vida”. Esta cualidad
nos dice cómo debería ser la función de la boca: debería ser una fuerza para
el bien, no para el mal; una fuente de vida, no de muerte. Lo que se dice aquí,
también se considera en Santiago 3:2 al 12.
Además, recuerda que fue por medio del lenguaje, por medio de “la palabra
de su poder” (Heb. 1:3), que Dios creó los cielos y la tierra. El lenguaje, por lo
tanto, debería servir solo para propósitos creativos.

Considera cuán increíblemente poderosas son las palabras. Con tus palabras
puedes llenar a las personas con confianza propia, alegría y esperanza, o puedes
destruirlos y dañarlos tan ciertamente como si los hubieras atacado físicamente.
¿Cuán cuidadoso eres al manejar el poder de tu lengua?

35
Lección 5 // Martes 27 de enero

LA ESPERANZA DEL JUSTO


“La integridad de los rectos los encaminará; pero destruirá a los
pecadores la perversidad de ellos” (Prov. 11:3). ¿Qué evidencia tenemos
de la verdad de este versículo? ¿Qué ejemplos has visto u oído en los
cuales se reveló esta verdad espiritual? En contraste, ¿qué cosas crees
que significan, ya que, por lo menos hasta ahora, tienes que tomar este
texto por fe?

Lee todo el capítulo 11 de Proverbios. Aunque habla de muchos


temas, ¿cuáles son algunas de las grandes bendiciones que alcanzan a
los fieles, a diferencia de lo que sucede con los malvados?

La comprensión de que hay un futuro y el valor de lo que no se ha visto to-


davía (ver 2 Cor. 4:18) ayudan a motivar al justo a vivir correctamente. Por causa
de esta esperanza en el futuro, el justo se conducirá con humildad, honestidad
y compasión.
Por otro lado, los impíos viven solo el presente; están preocupados solo
con lo que ven y con las recompensas inmediatas. Piensan en sí mismos antes
que en otros, y se valdrán del engaño y el abuso. Por ejemplo, los vendedores
que engañan a sus clientes pueden tal vez conseguir una recompensa inme-
diata con un precio más elevado, pero en última instancia pueden perder a sus
clientes, y sus negocios pueden fracasar (Prov. 11:3, 18).

Piensa en algunas decisiones que tienes que tomar, y cómo las harás. ¿Cuántos
factores de largo alcance (como el de la eternidad) incluyes en tus elecciones?

36
Miércoles 28 de enero // Lección 5

LA VERDAD DE LOS JUSTOS


Lee Proverbios 12 y concéntrate en el tema de las palabras, especial­
mente en el contexto de decir verdad o mentiras. ¿Qué mensaje encon­
tramos aquí acerca de la honestidad y el mentir?

La filósofa Sissela Bok ha demostrado en forma convincente cómo el mentir


puede ser dañino para la sociedad. Escribe: “Una sociedad, entonces, cuyos
miembros fueran incapaces de distinguir los mensajes verdaderos de los enga-
ñosos, colapsaría” (Lying: Moral Choice, p. 19).
Del mismo modo, San Agustín, citado en la introducción del libro de Bok,
notó que “cuando se ha quebrantado el respeto por la verdad, o aunque estu-
viera ligeramente debilitado, todas las cosas serán dudosas” (p. 15).
Elena de White escribió: “Los labios mentirosos le son abominación. De-
clara que a la santa ciudad ‘no entrará [...] ninguna cosa sucia, o que hace
abominación y mentira’. Aferrémonos a la veracidad con mano firme, y sea ella
parte de nuestra vida. El juego al tira y afloja con la verdad, y el disimular para
acomodar los planes egoístas de uno, significa provocar el naufragio de la fe [...]
El que declara falsamente, vende su alma a bajo precio. Sus mentiras pueden
parecerle útiles en casos de apuro; de esta manera le parecerá que adelanta
en sus negocios como no podría hacerlo mediante un proceder correcto, pero
llega finalmente al punto en que no puede confiar en nadie. Al ser él mismo un
falsario, no tiene confianza en la palabra de otros” (MeM 341).
Cuando pensamos en el poder de las palabras, debemos pensar en el mentir,
porque la mayoría de las mentiras se dicen con palabras. ¿Quién no ha sentido la
traición, cuando se le ha dicho alguna mentira? Una sociedad puede caer en un
caos total cuando la mentira es la norma, en vez de la desviación de la norma.
Además, consideremos el efecto del mentir sobre el que miente. Algunas per-
sonas están tan acostumbradas a esta práctica que no les molesta; otras sienten
culpa o vergüenza cuando mienten. Eso es bueno para ellas, porque significa que
todavía están recibiendo un poco de la influencia del Espíritu Santo.
No obstante, imagínate el peligro de quien miente, y ni siquiera piensa en
ello por segunda vez.

¿Cuándo fue la última vez que mentiste? ¿Cómo te sentiste cuando lo hiciste?

37
Lección 5 // Jueves 29 de enero

LA RECOMPENSA DE LOS JUSTOS


Como ya vimos en Proverbios, se ha presentado mucha instrucción y ense-
ñanza por medio del contraste de dos tipos de personas. “El sabio hace esto;
el insensato, aquello”. “El hombre piadoso hace esto, el malvado hace lo otro”.
Por supuesto, en realidad hay un poco de sabiduría y de insensatez en todos
nosotros. Con la excepción de Jesús, todos somos pecadores, y estamos “pri-
vados de la gloria de Dios” (Rom. 3:23, NVI). Afortunadamente, tenemos la ma-
ravillosa promesa que aparece en el versículo siguiente: aunque somos peca-
dores, por fe podemos ser “justificados gratuitamente por su gracia, mediante
la redención que es en Cristo Jesús” (Rom. 3:24).
Al fin, toda la humanidad estará en uno u otro de los dos bandos: seremos
salvos o perdidos.

Lee Juan 3:16. ¿Qué dos opciones afronta toda la humanidad?

Lee Proverbios 13. ¿Cómo se contrasta en este capítulo la expe­


riencia y la suerte del justo con la del pecador?

A los sabios se los compara con lámparas duraderas, mientras que a los
impíos, con una lámpara que se apagará (Prov. 13:9). La persona sabia gozará
del buen fruto de su trabajo, mientras que el pecador cosechará el mal (vers.
2, 25). Por medio de sus hijos, el sabio tiene un futuro más allá de sí mismo
(vers. 22); el pecador, en cambio, dejará su riqueza a extraños; aun hasta al
justo (vers. 22).
El punto claro aquí es que la vida de fe y obediencia a Dios es mejor que una
de desobediencia y necedad.

Poniendo a un lado el gran tema de la promesa de vida eterna, ¿cuáles son


algunas de las ventajas inmediatas y diarias que has experimentado al vivir una
vida de fe en Cristo?

38
Viernes 30 de enero // Lección 5

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “No es suficiente profesar fe en Cristo


y tener nuestros nombres registrados en el libro de la iglesia. [...] No importa
cuál sea nuestra profesión de fe, no nos vale de nada a menos que Cristo se
revele en obras de justicia” (PVGM 254).
“El mayor engaño de la mente humana consistía en creer que un mero
asentimiento a la verdad constituía la justicia. En toda experiencia humana, un
conocimiento teórico de la verdad ha demostrado ser insuficiente para salvar
el alma. [...] Los capítulos más sombríos de la historia están cargados con el
recuerdo de crímenes cometidos por fanáticos religiosos. [...]
“Aún subsiste el mismo peligro. Muchos dan por sentado que son cristianos
simplemente porque aceptan ciertos dogmas teológicos. Pero, no han hecho
penetrar la verdad en la vida práctica. [...] Los hombres pueden profesar creer
en la verdad, pero esto no los hace sinceros, bondadosos, pacientes y tole-
rantes, ni les da aspiraciones celestiales; es una maldición para sus poseedores,
y por la influencia de ellos es una maldición para el mundo.
“La justicia que Cristo enseñaba es la conformidad del corazón y de la vida
a la voluntad revelada de Dios” (DTG 275, 276).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Analiza cómo impactan nuestras decisiones sobre otros, para el bien o
para el mal. ¿Por qué esto es un hecho inevitable de la vida? Esta verdad fue
revelada primero en la historia de la Caída, y hasta hoy se siente el impacto
de las elecciones de Adán y de Eva en cada una de nuestras vidas. Podría ser
tentador tratar de medir la cantidad de bien o de mal que pueden producir
nuestras decisiones, pero eso es arriesgado, porque a menudo no conocemos
la influencia de nuestras elecciones. ¿Por qué, entonces, a la luz de Dios y de
su Ley, debemos elegir hacer lo que es correcto, no importa las consecuencias
que podamos temer que eso produzca?
2. Proverbios hace una clara distinción entre el justo y el necio, y en estos
versículos aprendemos acerca de qué es lo correcto y qué lo equivocado. No
obstante, ¿por qué debemos ser muy cuidadosos acerca de quiénes consi-
deramos necios? Por otro lado, ¿cuán a menudo hemos sido engañados por
quienes una vez consideramos que eran justos?

39
Lección 6: Para el 7 de febrero de 2015

LO QUE CONSIGUES NO ES
LO QUE VES

Sábado 31 de enero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 14; Daniel


7:25; Marcos 12:30, 31; Proverbios 15:13; Isaías 5:20; Proverbios 15; Mateo
20:26-28.

PARA MEMORIZAR:
“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”
(Prov. 14:12).

Como dijo Pablo: “Ahora vemos por espejo, oscuramente” (1 Cor. 13:12).
Vemos muy poco, y lo que vemos siempre resulta filtrado por nuestras propias
mentes. Nuestros ojos y oídos –en realidad, todos nuestros sentidos− nos dan
solo una limitada visión de lo que realmente está allí afuera.
También podemos ser engañados no solo acerca del mundo externo, sino
también acerca de nosotros mismos. Nuestros sueños, nuestros conceptos y
nuestras opiniones pueden darnos imágenes muy distorsionadas de cómo es la
realidad. De todos los engaños, ese puede ser el peor.
¿Qué debemos hacer, entonces, para protegernos de estos engaños? Prover-
bios nos da un consejo básico: no debemos confiar en nosotros mismos, como
hacen los necios. Por el contrario, debemos confiar en Dios, quien controla
el curso de los eventos aun cuando todo parezca ir mal. En pocas palabras,
necesitamos vivir por fe, y no meramente por vista, porque la vista puede ser
enormemente engañosa, al mostrar solo una pequeña porción de lo que es
real, y además –peor aún–, distorsionar lo poco que nos muestra.

40
Domingo 1º de febrero // Lección 6

LA CERTEZA DEL NECIO


Lee Proverbios 14. ¿Qué dice acerca del necio?

El necio habla con soberbia (Prov. 14:3). La primera imagen del necio tiene
que ver con “la vara de la soberbia”. La idea de la vara, asociada con los labios
del necio, implica su castigo final. Sus palabras orgullosas resultaron en un
golpe dado sobre sus labios; resultado que aparece en contraste con los labios
del sabio, que son protegidos (ver también Dan. 7:8).
El necio se burla de la sabiduría (Prov. 14:6-9). Aunque el necio parece
buscar sabiduría, en realidad no cree en ella y es escéptico hacia ella. No la
encontrará porque, en su propia opinión, no hay sabiduría fuera de sí mismo.
Lo más terrible es su actitud hacia la violación de la Ley. ¿Qué podría ser más
mortal que burlarse de la idea del pecado?
El necio es crédulo (Prov. 14:15). Paradójicamente, el necio se burla de
esos idealistas que todavía creen en los valores de la sabiduría; él ha perdido
su capacidad de pensar críticamente acerca de lo que oye: “todo lo cree”.
La ironía de esta situación es que golpea el centro de la sociedad secular.
Las personas escépticas ridiculizan a Dios y se burlan de la religión, preten-
diendo que estas creencias son para los niños y los ancianos; no obstante,
ellos mismos creen a menudo en algunas de las cosas más tontas, tales como
la creación de la vida sobre la tierra por el solo azar.
El necio es impulsivo (Prov. 14:16, 29). Como el necio cree que tiene la
verdad dentro de sí mismo, no se toma tiempo para pensar. Su reacción será
rápida, dictada mayormente por un impulso.
El necio oprime a otros (Prov. 14:21, 31). Los mecanismos de la opresión y
de la intolerancia aparecen sugeridos en la psicología del necio. Es intolerante
con los demás y los tratará con desprecio (ver Dan. 7:25; 8:11, 12).

Es fácil ver los rasgos de un necio en los demás, pero ¿qué diremos de nosotros
mismos? ¿Cuáles de estas fallas de carácter necesitas reconocer primero, y luego
procurar vencer, por la gracia de Dios?

41
Lección 6 // Lunes 2 de febrero

EL TEMOR DEL SABIO


Lee otra vez Proverbios 14. ¿Qué dice acerca del sabio?

El sabio habla con humildad (Prov. 14:3). El sabio refrena sus labios. Su
reflexión silenciosa es motivada por una falta de autosuficiencia arrogante.
Para el sabio, la otra persona podría tener razón; por lo tanto, el sabio se toma
el tiempo para pensar en ello y pesar la evidencia. También guarda silencio
porque escucha, listo para aprender de los demás.
El sabio valora el aprendizaje y el conocimiento (Prov. 14:6, 18). Es di-
fícil para el necio aprender porque le resulta difícil sentarse a los pies de un
maestro; en contraste, es fácil para el sabio aprender por causa de su humildad.
Gozará de la experiencia de aprender y de crecer. También, esta búsqueda de
la sabiduría, de algo que no se tiene, es lo que lo hace sabio.
El sabio es cauto (Prov. 14:15). El sabio sabe que el pecado y el mal existen,
por lo tanto, será cuidadoso por donde camine. No confiará en sus sentimientos
y opiniones personales; revisará las cosas y pedirá consejo. No obstante,
siempre será cuidadoso acerca de lo que otras personas dicen de él; separará
lo bueno de lo malo (1 Tes. 5:21).
El sabio es apacible y paciente (Prov. 14:29, 33). El sabio puede quedar tran-
quilo porque no confía en “sus caminos” (vers. 14), sino que depende de la “rec-
titud” de su camino (vers. 2). Su fe en Dios le permite relajarse y ejercer control
propio (Isa. 30:15). El temor de Dios le da confianza (Prov. 14:26).
El sabio es compasivo y sensible (Prov. 14:21, 31). Los dos Mandamientos:
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón” y “Amarás a tu prójimo como a ti
mismo” están vinculados (Mar. 12:30, 31). No podemos amar a Dios y, al mismo
tiempo, tratar mal a las demás personas. La mayor expresión de nuestra fe es
cómo tratamos a otros, especialmente a los que sufren necesidad.

“No comprendemos cuántos de nosotros andamos por la vista, y no por la fe.


Creemos en las cosas visibles, pero no apreciamos las preciosas promesas que
se nos ha dado en su Palabra” (NEV 87). ¿Qué significa andar por fe y no por
vista? ¿Cómo podemos hacer eso?

42
Martes 3 de febrero // Lección 6

“LOS OJOS DE JEHOVÁ”


“Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los
buenos” (Prov. 15:3). ¿Cómo te hace sentir este texto, y por qué?

El tono de Proverbios cambia en los siguientes dos capítulos. Estos son más
teológicos que los anteriores, y se hacen más referencias a Dios que en ellos.
También, se nos dicen cosas sorprendentes acerca de él: que sus ojos están en
todo lugar (Prov. 15:3).
Esta conciencia aguda de la presencia de Dios es precisamente lo que los
antiguos israelitas llamaban “el temor de Jehová”. La misma asociación se en-
cuentra en los Salmos: “El ojo de Jehová [está] sobre los que le temen” (Sal.
33:18). Del mismo modo, Job describe a Dios como mirando hasta los fines de
la Tierra, y ve todo lo que sucede bajo los cielos (Job 28:24). Por esto, Job con-
cluye que “el temor del Señor es la sabiduría” (Job. 28:28).
Este proverbio nos recuerda la capacidad de Dios de ver el bien y el mal, no
importa dónde estemos. Como lo entendió Salomón (1 Rey. 3:9), la verdadera
sabiduría es la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo. En el ámbito
humano, esta percepción nos debe ayudar a recordar siempre que debemos
hacer el bien y nunca el mal, porque Dios ve todo lo que hacemos, aun cuando
nadie más lo advierta. Nos engañamos a nosotros mismos pensando que, por
el momento, nos salimos con la nuestra haciendo el mal; que realmente nos
escapamos con él. A la larga, nunca es así.
Por lo tanto, seamos diligentes, pues “no hay cosa creada que no sea mani-
fiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los
ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Heb. 4:13).

Lee Proverbios 15:3, Isaías 5:20 y Hebreos 5:14. ¿Qué mensaje vital
tienen estos versículos para nosotros, especialmente en una épocas en
que los mismos conceptos de “bien y de mal” a menudo están confusos?
Muchos ahora afirman que el bien y el mal son relativos o, sencilla­
mente, ideas humanas que no tienen existencia objetiva fuera de lo que
digamos. ¿Qué está mal con esa idea sobre el bien y el mal, y por qué es
muy peligroso sostenerlo?

43
Lección 6 // Miércoles 4 de febrero

EL GOZO DE DIOS
Lee Proverbios 15. ¿Por qué el gozo es un bien tan grande para el
hombre?

La Escritura no nos promete una vida sin pruebas. Como Jesús mismo dijo:
“Basta a cada día su propio mal” (Mat. 6:34). Proverbios 15:15 explica que en
medio de los días malos, el que mantiene un corazón contento lo pasará mejor.
Vendrán el dolor, el sufrimiento y las pruebas, y a menudo no podremos con-
trolar ni el cuándo ni el cómo. Lo que podemos controlar, por lo menos hasta
cierto punto, es cómo elegimos reaccionar ante ellos.

Lee Proverbios 15:14, 23. ¿Cuál es la parte de Dios en este gozo?

Aunque el texto bíblico no menciona explícitamente la razón para este


gozo, el pensamiento paralelo entre los versículos 13 y 14 sugiere que el “co-
razón contento” es “el corazón del entendido”. Es el corazón del que tiene fe
y ve la redención más allá del problema presente. Por esto la fe en Dios es tan
importante; por eso es vital que conozcamos por nosotros mismos, por nuestra
propia experiencia, la realidad de Dios y de su amor. Entonces, no importa qué
pruebas nos sobrevengan, cualquiera que sea el sufrimiento que afrontemos,
los que tengamos entendimiento lo soportaremos, porque conoceremos perso-
nalmente el amor de Dios.
Proverbios 15:23 nos da otra idea importante. El gozo se produce más por lo
que damos que por lo que recibimos. La buena palabra que se comparte con
otros dará gozo al que la dio. ¿Quién no ha experimentado las bendiciones que
provienen de bendecir a otros, sea de palabra o de hecho, o de ambos? Como
ya vimos en Proverbios, nuestras palabras tienen poder; pueden hacer mucho
bien o mucho mal. Y cuánto mejor es cuando hacen un gran bien, no solo para
aquel que lo recibió, sino además para quien lo hace.

¿Cuán bien conoces el amor de Dios, personalmente? ¿Qué cosas podrías hacer
para abrir aún más tu corazón a esta verdad importante? Considera cuánto mejor
sería la vida si conocieras la realidad del amor de Dios.

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Jueves 5 de febrero // Lección 6

LA SOBERANÍA DE DIOS
Todos tenemos sueños y hacemos planes, y no obstante, las cosas salen en
forma diferente; a veces para mejor, a veces para peor. La Biblia reconoce el
valor de la responsabilidad y la libertad humanas. No obstante, la Biblia también
afirma el control de Dios sobre los eventos (ver Prov. 20:24; 21:31; Dan. 2; 7).

¿Qué dice Proverbios 16:1? ¿Cómo hemos de entender este texto?

Nos preparamos y hacemos planes, pero la última palabra pertenece a Dios.


Esto no significa que nuestros preparativos sean inútiles. Pero, en la vida de fe,
si sometemos nuestros planes a Dios él obrará con ellos, y nuestros planes serán
dirigidos por él (Prov. 16:9), y en última instancia, afirmados por él (Prov. 16:3). Dios
usará aun la obra de nuestros enemigos en nuestro favor (Prov. 16:4, 7).

Aunque estas no son ideas fáciles de captar, especialmente cuando afron-


tamos situaciones difíciles, deben darnos consuelo y ayudarnos a confiar en
Dios, aun cuando las cosas parezcan ir cada vez peor y nuestros planes no
resulten como habíamos esperado. El punto clave para nosotros es aprender
a rendir todo a Dios; si lo hacemos, podemos estar seguros de su conducción,
aun en los tiempos más difíciles.

Lee Proverbios 16:18, 19. ¿Cuál es el lugar de la ambición en el éxito


humano?

La Biblia no deja lugar para el azar. Pues aun cuando pensemos que el
curso de los eventos es guiado por el azar, podemos confiar en que Dios sigue
estando en los controles.

Al procurar comprender por qué ocurren las cosas, ¿de qué modo la realidad de
la Gran Controversia nos ayuda a avanzar en medio de algunos problemas difíci-
les, con respecto a cómo ocurren las cosas que nos suceden?

45
Lección 6 // Viernes 6 de febrero

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Desde el principio, Satanás ha ve-


nido presentando a los hombres un cuadro de las ganancias que pueden obte-
nerse por la transgresión. Así sedujo a los ángeles. Así tentó a Adán y a Eva a
que pecaran. Y así sigue todavía apartando a las multitudes de la obediencia a
Dios. Representa el camino de la transgresión como apetecible; ‘empero su fin
son caminos de muerte’ (Prov. 14:12). ¡Felices aquellos que, habiéndose aven-
turado en ese camino, aprenden cuán amargos son los frutos del pecado, y se
apartan de él a tiempo!” (PP 779).
“Nada tiende más a fomentar la salud del cuerpo y el alma que un espíritu
de gratitud y alabanza. Es un deber positivo resistir a la melancolía, a los pen-
samientos y los sentimientos de descontento; es un deber como el de orar. Si
estamos destinados para el cielo, ¿cómo podemos portarnos como un séquito
de plañideras, gimiendo y lamentándonos a lo largo de todo el camino que
conduce a la casa de nuestro Padre?
“Los profesos cristianos que están siempre lamentándose y parecen creer
que la alegría y la felicidad fueran pecado, desconocen la religión verdadera”
(MC 194).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Analiza la idea de que tenemos solo una visión limitada de la realidad.
¿Qué significa esto? ¿Qué cosas existen que sabemos que son reales, pero
que sencillamente no podemos percibirlas, de ninguna manera? Por ejemplo,
¿cuántas ondas (de programas de radio, de satélites, de celulares) están en el
aire alrededor de nosotros ahora mismo, que no podemos ver, ni escuchar ni
sentir? ¿De qué modo la existencia de estas realidades debe ayudarnos a com-
prender cuán limitados son nuestros sentidos? ¿Cómo estas cosas deben ayu-
darnos a entender otras realidades que no podemos ver, como por ejemplo, los
ángeles?
2. ¿Por qué es importante que comprendamos las realidades del libre albe-
drío y la libertad de elegir que tenemos los seres humanos, aun si Dios está, en
última instancia, en el control de todo? Aunque estos conceptos (la libertad hu-
mana de elección y la soberanía de Dios) parecen ser contradictorios, ambos
son enseñados en la Biblia; por lo tanto, ¿cómo podemos reconciliarlos?

46
Lección 7: Para el 14 de febrero de 2015

CÓMO TRATAR CON LAS


PELEAS

Sábado 7 de febrero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 17; 1 Corintios


13:5-7; Juan 8:1-11; Proverbios 18; Proverbios 19; Deuteronomio 24:10-22.

PARA MEMORIZAR:
“Mejor es un bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provi-
siones” (Prov. 17:1).

Proverbios denuncia otra vez el engaño de las apariencias. Puede ser que
parezcamos tener todo lo que el mundo ofrece −riqueza, poder, placeres,
fama−, no obstante, detrás de la fachada florecen la tensión y la miseria. Aun
es posible que la causa de esta tensión y miseria sean, precisamente, la riqueza
y los placeres que la gente persigue con tanto afán. Como lo destaca un pro-
verbio egipcio: “Mejor es el pan con un corazón contento, que la riqueza con
fastidio” (Miriam Lichtheim, “Instructions”, Ancient Egyptian Literature, II:156).
De acuerdo con el libro de Proverbios, el primer paso para resolver este pro-
blema es reconocer cuáles son nuestras prioridades: las relaciones pacíficas
son más importantes que la riqueza (Prov. 17:1). Lo que importa no es tanto lo
que tenemos, sino quiénes somos dentro de nosotros mismos. El consejo que
sigue ayudará a restaurar esta prioridad y a conducirnos a tener paz interior
(hebreo, shalom), que aumentará nuestra felicidad.

47
Lección 7 // Domingo 8 de febrero

EL PECADO Y LOS AMIGOS


Lee Proverbios 17:9 y 19:11. ¿Qué punto vital se presenta en estos
textos? ¿De qué forma debemos tratar con otros que caen?

Cuando alguien comete un error, es muy tentador difundir la historia, con-


tarla a otros. ¿Oíste acerca de lo que hizo Fulano de Tal? Aunque actuemos
como si estuviéramos consternados por la acción, seguimos con el deseo de
contar a otros lo que sucedió. Esto significa que estamos chismeando, y es pre-
cisamente en contra de eso que se nos advierte, porque esta conducta gene-
rará contiendas, aun entre amigos cercanos. Después de todo, si un amigo tuyo
tiene una caída, ¿qué clase de amigo eres, si vas por allí contándoselo a otros?
En cambio, se nos advierte que debemos “cubrir” la falta. Sin embargo, esto
no implica que debamos esconder el pecado, actuar como si nunca hubiera
ocurrido, como si la persona nunca hubiese hecho nada malo. El pecado que
está encubierto todavía está presente, pero escondido. En realidad, en esta
expresión, la palabra hebrea para “cubrir” tiene la connotación específica de
“perdonar” (Sal. 85:2; Neh. 4:5). El amor, y no el chisme, debe ser nuestra res-
puesta a la equivocación de una persona.

Lee Proverbios 17:17 y 1 Corintios 13:5 al 7. ¿De qué modo el amor


ayuda a afrontar la equivocación de un amigo?

Uno no ama a su cónyuge o a un amigo porque sean perfectos: los amamos


a pesar de sus errores y fallas. Solo mediante el amor aprendemos a no juzgar a
otros porque, a causa de nuestras propias faltas y errores, podemos ser tan culpa-
bles como ellos. En cambio, podemos lamentarnos con ellos por lo que hicieron
y procurar, de cualquier manera en que podamos hacerlo, ayudarlos a superar la
situación. Después de todo, ¿para qué están los amigos, si no para esto?

Piensa en una ocasión en que te equivocaste mucho y te perdonaron, te ayudaron


y te consolaron. ¿Qué te dice esto acerca de cómo debes comportarte con otros?

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Lunes 9 de febrero // Lección 7

¡SÉ JUSTO!
El amor verdadero no es ciego. El que “cubramos” con amor el error de al-
guien no significa que no veamos el pecado ni que no lo reconozcamos como
tal. El amor y la justicia van juntos. La palabra hebrea para “justicia”, tsedeq,
también significa “amor”, “caridad”. No podemos tener compasión verdadera si
no somos justos, y no podemos ser justos si no tenemos compasión y amor. Los
dos conceptos deben estar unidos.
Por ejemplo, el ejercicio de la caridad hacia los pobres no debe ser hecho
a expensas de la justicia; por eso, está la recomendación de no favorecer al
pobre en el tribunal (Éxo. 23:3). Si el amor nos obliga a ayudar a los pobres,
sería injusto favorecerlos cuando están equivocados sencillamente por ser po-
bres. La justicia y la verdad deben, por lo tanto, ir juntas con el amor y la com-
pasión. Este sabio equilibrio caracteriza la Torá y la Ley de Dios, y se enseña y
promueve en el libro de Proverbios.

Lee Proverbios 17:10 y 19:25. ¿Qué dicen estos textos acerca de la


necesidad de la reprensión y la confrontación?

El hecho de que Proverbios 17:10 siga inmediatamente al llamado de cubrir


los errores mediante el amor (Prov. 17:9) no es por casualidad. Esta mención de
“reprensión” en relación con el “amor” pone al amor en la perspectiva correcta.
El texto implica una reprensión severa.

Lee Juan 8:1 al 11. ¿De qué modo trató Jesús con el pecado?

“En su acto de perdonar a esta mujer y estimularla a vivir una vida mejor, el
carácter de Jesús resplandece con la belleza de la justicia perfecta. Aunque no
toleró el pecado ni redujo el sentido de la culpabilidad, no trató de condenar
sino de salvar. El mundo tenía, para esta mujer pecadora, solamente desprecio
y escarnio; pero Jesús le dirigió palabras de consuelo y esperanza. El Ser sin
pecado se compadece de las debilidades de la pecadora, y le tiende una mano
ayudadora. Mientras los fariseos hipócritas la denuncian, Jesús le ordena: ‘Vete,
y no peques más’ ” (DTG 427).

49
Lección 7 // Martes 10 de febrero

OTRA VEZ LAS PALABRAS


Lee Proverbios 18. Aunque aquí se presentan diversos temas, con­
céntrate en lo que dice acerca de nuestras palabras. ¿Qué conceptos
importantes se presentan aquí con respecto a lo que decimos o a lo que
no decimos?

Otra vez se nos confronta con el poder de las palabras; en este caso, vemos
cómo los necios usan sus bocas para su propia destrucción. El versículo 13 es
especialmente iluminador. Cuán fácil es hablar antes de escuchar con cuidado
y discernir lo que se nos dijo. Cuántas veces podríamos habernos ahorrado, a
nosotros y a otros, un dolor innecesario si solo hubiéramos aprendido a pensar
con cuidado lo que acabamos de escuchar antes de responder a ello. Además,
también es cierto que hay momentos en que el silencio es la mejor respuesta.

Lee Proverbios 18:4. ¿Por qué las palabras de los sabios son como
aguas profundas?

La imagen de “aguas profundas” se usa en el libro de Proverbios para repre-


sentar la sabiduría (Prov. 20:5). Transmite la idea de tranquilidad y, también, de
profundidad y riqueza. Los sabios no son superficiales. Obtienen sus palabras
de lo profundo de su reflexión y de experiencias personales. ¿Quién no se ha
maravillado, a veces, por los pensamientos profundos de quienes tienen sabi-
duría y conocimiento?

Lee Proverbios 18:21. ¿Qué significa esto?

Proverbios nos dice de nuevo lo que deberíamos saber: nuestras palabras


son poderosas, y pueden constituirse en una fuerza para el bien o para el mal,
para la vida o para la muerte. Por eso debemos ser cuidadosos al usar esta
potente herramienta.

Piensa en una ocasión en la que las palabras de alguien te hirieron muchísimo.


¿Qué te enseñó eso acerca de cuán poderosas son las palabras? ¿Qué te enseña
acerca de cuán cuidadoso debes ser con lo que dices?

50
Miércoles 11 de febrero // Lección 7

LOS DOS LADOS DE UNA HISTORIA


Lee Proverbios 18:2 (si es posible, en la Nueva Versión Internacional).
¿Por qué los necios necesitan tiempo para formar sus opiniones?

Los necios están tan seguros de sí mismos y tan ansiosos de expresar sus
propias opiniones (es decir, descubrir su corazón) que no se interesan en
aprender de otros. Sus mentes cerradas se conjugan con sus bocas abiertas.
Esta es una combinación mortal. Cuán cuidadosos debemos ser, para que no
nos encontremos haciendo lo mismo, especialmente en un tema en el que es-
tamos convencidos de estar en lo cierto.
Después de todo, ¿no nos hemos sentido muy seguros sobre un tema en
algún momento, solo para encontrar más tarde que estábamos equivocados?
Esto no significa que no debamos tener convicciones o estar seguros de nues-
tros conceptos; solo significa que necesitamos algo de humildad, pues ninguno
de nosotros tiene todas las respuestas, y aun cuando nuestras respuestas sean
correctas, la verdad a menudo es más profunda y tiene más matices de los que
podemos apreciar o comprender.

Lee Proverbios 18:17. ¿Qué punto importante se presenta aquí?

Solo Dios no necesita una segunda opinión, precisamente porque su na-


turaleza ya la tiene pues sus ojos están en todas partes (Prov. 15:3). Dios tiene
la capacidad de ver todos los lados de un asunto. Nosotros, por el contrario,
solemos tener una visión muy limitada de las cosas; idea que tiende a volverse
aún más estrecha cuando nos decidimos por una posición, especialmente en
asuntos que nosotros pensamos que son importantes.
Sin embargo, como ya debemos saber, siempre hay dos o más lados en una
historia, y cuanta más información tengamos más correcta será nuestra visión
acerca del tema.

Piensa en una ocasión en que estabas absolutamente convencido de algo, tal vez
una idea que tuviste toda la vida, solo para descubrir más tarde que habías esta-
do equivocado todo ese tiempo. ¿Qué debe decirte esto acerca de tu necesidad
de estar abierto a la posibilidad de que puedas estar equivocado acerca de las
cosas que ahora te entusiasman más?

51
Lección 7 // Jueves 12 de febrero

SÉ VERAZ
Un rey necesitó designar un nuevo ministro para el cargo más alto de su
reino. Para ello, organizó un concurso especial acerca de la mentira: quién
podría pronunciar la mentira más grande. Todos sus ministros se inscribieron,
y cada uno fue y dijo su mentira más grande. Pero el rey no estuvo satisfecho;
sus mentiras parecían pobres. El rey, entonces, preguntó a su consejero más
confiable:
–¿Por qué no te presentaste al concurso?
–Majestad, lamento haberlo defraudado, pero no puedo inscribirme en ese
concurso –contestó el consejero.
−¿Por qué no? –preguntó el rey.
−Porque nunca miento –respondió el consejero.
El rey decidió designarlo a él para el cargo.
Como pecadores, mentir es para nosotros más fácil de lo que pensamos;
por ello, cuán cuidadosos debemos ser con nuestras palabras.

Lee Proverbios 19. Aunque aquí aparecen muchos temas, ¿qué dice
acerca del mentir?

El libro de Proverbios sostiene una elevada norma ética. Es mejor conti-


nuar siendo pobre o aun perder una promoción si, para obtenerla, tenemos que
mentir o sacrificar nuestra integridad (Prov. 19:1), si tenemos que hacer trampas
o el precio es la falta de fidelidad (Prov. 19:22).

Lee Proverbios 19:9. ¿Cuál es la responsabilidad de un testigo?

Mentir, en sí mismo, ya es bastante malo; pero hacerlo en un tribunal y bajo


juramento es aún peor. En muchos países, el perjurio es un crimen, y muy serio.
El testigo, por lo tanto, debe dar un testimonio veraz. No es accidental que este
versículo siga a la mención de los “amigos de quienes reparten regalos” (Prov.
19:6, NVI), y del pobre que es odiado por sus amigos y aun por sus hermanos
(Prov. 19:7). El punto es: los testigos no deben ser influenciados por sobornos o
por la condición social de aquel de quien testifican.

Lee Deuteronomio 24:10 al 22. ¿Qué principio importante se ve aquí, y cómo


debemos aplicar esto a nosotros mismos y en nuestro trato con los necesitados?

52
Viernes 13 de febrero // Lección 7

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “El espíritu de la chismografía es uno


de los agentes esenciales que tiene Satanás para sembrar discordia y disen-
sión, para separar amigos y minar la fe de muchos en la veracidad de nuestra
posición. Hay hermanos y hermanas que propenden demasiado a hablar de las
faltas y de los errores que creen ver en los demás, y especialmente en aquellos
que han dado sin vacilar los mensajes de reprensión y amonestación que Dios
les confiara” (JT 1:492; TI 4:193).
“Los hijos de estos quejosos escuchan con oídos abiertos y reciben el ve-
neno del desafecto. Los padres están así cerrando ciegamente las avenidas por
medio de las cuales se podrían alcanzar los corazones de los hijos. Cuántas
familias sazonan sus comidas diarias con dudas y preguntas. Disecan el ca-
rácter de sus amigos, y lo sirven como un delicado postre. Circula por la mesa
un precioso trozo de calumnia, para que lo comenten no solamente los adultos,
sino también los niños. Esto deshonra a Dios. Jesús dijo: ‘En cuanto lo hicisteis a
uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis’ ” (TI 4:193, 194)

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Siempre resulta difícil callar cuando los que amas se equivocan. Y es tan
fácil tratar de disimularlo. ¿De qué modo alcanzamos un equilibrio correcto en
situaciones como estas? Ciertamente, necesitamos mostrar gracia, así como re-
cibimos gracia por nuestros errores. Pero ¿significa esto que siempre, o alguna
vez, la persona pueda seguir pecando con impunidad y no afrontar las conse-
cuencias? ¿Cuál es el camino correcto en situaciones como estas?
2. Tal como dice la lección de esta semana, la mayor parte de las cosas de
la vida son muy complicadas y tienen muchas facetas. Por eso, aun aquellas
cosas en las que estamos en lo correcto pueden ser más complejas de lo que
entendemos. ¿Cómo podemos aprender a tener la mente abierta y, al mismo
tiempo, no ser necios acerca de ello?
3. ¿Cuáles son algunas maneras en que podemos mentir sin usar ninguna
palabra?

53
Lección 8: Para el 21 de febrero de 2015

PALABRAS DE SABIDURÍA

Sábado 14 de febrero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 20; 1 Corintios


12:14-26; Jeremías 9:23, 24; Proverbios 21; Mateo 25:35-40; Proverbios 22.

PARA MEMORIZAR:
“Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad,
¿quién lo hallará?” (Prov. 20:6).

Hasta cierto punto (y en un grado elevado, realmente), todos somos pro-


ductos de nuestro ambiente. Aunque la herencia desempeña una función im-
portante, los valores que sostenemos nos vienen de lo que nos rodea: nuestro
hogar, nuestra educación, nuestra cultura. Desde la infancia, nos impacta lo
que vemos y lo que escuchamos.
Desafortunadamente, lo que vemos y oímos no siempre es lo mejor; el
mundo a nuestro alrededor está arruinado en todo aspecto, y no deja de im-
pactarnos negativamente. Pero, se nos ha dado la promesa del Espíritu Santo,
y tenemos la palabra de Dios, que nos señala a algo superior y mejor de lo que
el mundo nos muestra.
Esta semana consideraremos varios proverbios y las verdades prácticas que
expresan; verdades que, si son aceptadas y seguidas, nos ayudarán ciertamente
a superar la negatividad de este mundo caído y prepararnos para uno mejor.

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Domingo 15 de febrero // Lección 8

TODOS SOMOS IGUALES


Lee Proverbios 20:12. ¿Qué nos enseña esto acerca del valor de todos
los seres humanos?

A diferencia del evolucionismo, que nos considera a todos nada más que
como productos del azar en un cosmos sin inteligencia, la Biblia enseña que
todos los seres humanos fuimos creados por Dios (ver también Hech. 17:26).
Thomas Jefferson afirmó la igualdad de todos los humanos, precisamente
porque fueron “creados” por Dios. Tenemos nuestra igualdad en Dios, y solo
en él.
Pero, aunque todos tenemos el mismo Hacedor, esto no significa que
seamos idénticos. Aun los gemelos idénticos se conducen en forma algo di-
ferente. A los Corintios, Pablo les habla de nuestras diferencias, y enfatiza que
no deben darnos un sentido de superioridad sino ayudarnos a ver nuestra ne-
cesidad mutua. “Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la
cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros” (1 Cor. 12:21).

Lee Proverbios 20:9. ¿Qué otra cosa nos hace iguales?

El pecado es otro igualador universal. A la pregunta retórica del proverbio,


la respuesta apunta a la trágica condición de la humanidad. Los seres humanos
somos todos mortales, y todo el dinero y el poder del mundo no cambiarán
eso. Pero en el contexto de las Escrituras, esta pecaminosidad humana no debe
conducirnos a la desesperación, porque la muerte de Jesús en la cruz y su resu-
rrección han pavimentado el camino para todos: no importa cuán pecadores
hayan sido, tienen la promesa de vida eterna, que solo viene por la fe en él.
“Si el hombre no puede, por ninguna de sus buenas obras, merecer la sal-
vación, entonces esta debe ser enteramente por gracia, recibida por el hombre
como pecador porque acepta y cree en Jesús. Es un don absolutamente gra-
tuito. La justificación por la fe está más allá de controversias. Y toda esta con-
troversia termina tan pronto como se establece el punto de que los méritos de
las buenas obras del hombre caído nunca pueden procurarle la vida eterna”
(FO 18).

¿Te sentiste alguna vez superior (o inferior) a otras personas? (De todos modos,
no deberías compararte con otros.) Si es así, ¿qué te dice la cruz acerca de la
igualdad de todos nosotros?

55
Lección 8 // Lunes 16 de febrero

LA PRUEBA DE LA VIDA
“Sus obras con ellos siguen”, dice Apocalipsis 14:13 acerca de la recompensa
de los justos. Solo el futuro testificará del valor real de la persona individual. La
gente puede jactarse ahora de su riqueza, su conocimiento, su destreza física,
y tal vez todo eso sea cierto. Pero ¿qué significa eso a la vista de Dios? Muchas
veces las características, las realizaciones y los actos que los seres humanos
presentan como importantes o impresionantes demuestran ser escoria sin sen-
tido, como realmente son. Después de todo, considera algunos personajes des-
preciables, a menudo en la industria de los entretenimientos, que casi son ado-
rados por sus fanáticos seguidores. Lo que idolatramos y adoramos presenta un
poderoso testimonio de cuán caídos estamos.

Lee Proverbios 20:6 (ver también Jer. 9:23, 24; Mar. 9:35). ¿Qué nos
dicen estos textos acerca de lo que es de valor verdadero para Dios?

No es un acto único y sensacional de amor o sacrificio lo que demostrará


la elevada calidad de nuestras relaciones, sino la larga y constante serie de pe-
queñas acciones que realizamos cada día, paciente y regularmente. La comida
diaria servida a tu cónyuge, la atención constante a un padre enfermo, el es-
fuerzo persistente en tu trabajo; todos esos humildes actos a lo largo de la vida
son evidencia de que tu fe es auténtica. La fidelidad duradera es más valiosa
que los actos de amor, intensos pero poco frecuentes.
Este principio es también verdadero en nuestra relación con Dios. Es más
difícil y más valioso vivir para Dios que morir por él, si no fuera por otra razón
de que vivir lleva más tiempo que morir. El santo que vive para Dios es mayor
que el mártir que muere por él. Cualquiera puede pretender creer en Dios y
servirlo; el asunto es ¿cuánto tiempo dura? O, como dijo Jesús: “Mas el que per-
severe hasta el fin, este será salvo” (Mat. 24:13).

¿De qué modo, mediante la paciencia, la bondad y una disposición de atender


a las necesidades de otros, puedes revelar a alguien algo del carácter de Cristo?
¿Cuán dispuesto estás a hacer esto, no importa cuánto te pueda costar?

56
Martes 17 de febrero // Lección 8

ESPERANDO EN DIOS
Lee Proverbios 20:17 y 21:5. ¿Qué lección práctica podemos encon­
trar en estos textos?

El ladrón que roba pan lo obtiene más rápidamente que el que tiene que
trabajar por él. Los vendedores que mienten para vender su mala mercadería
pueden llegar a ser ricos más rápidamente que el mercader honesto (compara
Proverbios 21:5 con el versículo siguiente). No obstante, dice el proverbio, el
futuro transformará la dulzura en “cascajo”, y la riqueza adquirida apresurada-
mente llegará a ser pobreza. El texto da varios ejemplos para ilustrar la exac-
titud de esta observación:
1. La herencia (Prov. 20:21). La mención de una herencia obtenida dema-
siado rápidamente (implicando que los padres todavía viven) sigue a la con-
denación de aquel que maldice a sus padres (Prov. 20:20). La asociación de
estos dos proverbios es significativa. Es como si el hijo (o la hija) maldijera a
los padres y también deseara verlos muertos. El hijo hasta pudo haber tramado
la muerte de sus padres, a fin de obtener la herencia. El resultado de esta con-
ducta es trágico: la lámpara que está gozando actualmente llegará a ser “oscu-
ridad tenebrosa” (vers. 20), y su maldición contra sus padres se volverá contra
él, porque “no serán al final bendecidos” (vers. 21).
2. Venganza (Prov. 20:22). Esta vez, el proverbio se ocupa de la víctima
que puede estar tentada a buscar venganza por el mal que se ha cometido
contra él. El consejo es: “Espera a Jehová”. Solo entonces serás salvo; lo que im-
plica que si buscas venganza estás corriendo un grave riesgo. Proverbios 25:21
y 22 enfatiza la misma instrucción, usando la metáfora de amontonar brasas
de fuego sobre la cabeza del enemigo, una expresión ritual egipcia que habla
de arrepentimiento y conversión. Si refrenas tu venganza, promete Proverbios
20:22, serás salvado por Dios y, en el proceso (añade Prov. 25:21, 22) salvarás a
tu enemigo, venciendo el mal con el bien (Rom. 12:21).

¿Cómo puedes aprender a imitar al carácter de Cristo más de cerca, al tratar de


vencer el mal con el bien? ¿Por qué esto es contrario a nuestra naturaleza here-
dada? ¿Por qué la muerte al yo es la única manera de lograr este fin?

57
Lección 8 // Miércoles 18 de febrero

COMPASIÓN POR LOS POBRES


El carácter de una persona no se mide tanto por la sabiduría o aun por su
compromiso religioso sino, más bien, por su disposición de ayudar a los pobres
y los necesitados. No es lo que tienes lo que constituye tu carácter, sino lo que
das a tu prójimo. Quién eres para tu vecino es la medida del carácter. El sama-
ritano que salvó a su prójimo está más cerca del Reino de Dios que el sacerdote
piadoso (Luc. 10:26-37). El libro de Proverbios enfatiza y explica esta prioridad.
Por causa de Dios: La primera razón para esta prioridad reside en Dios
mismo, quien prefiere la compasión humana por los pobres más que nuestro
celo religioso (Prov. 19:17; 21:13). Tu sensibilidad hacia los pobres y tus actos
concretos a su favor tendrán más valor para Dios que cualquier otro acto pia-
doso tuyo. En realidad, Dios está personalmente interesado en esa obra, tan
es así,que cuando damos a los pobres es como si se lo diéramos a Dios mismo
(Mat. 25:35-40).

Lee Mateo 25:35 al 40. ¿Qué dice esto acerca de cuán estrechamente
se identifica con los que tienen necesidad? ¿Cómo debe impactar esto
en la forma en que nos relacionamos con estas personas?

Por causa de los pobres: La segunda razón se encuentra en la persona del


pobre, a quien Dios creó del mismo modo que fue creado el rico (Prov. 22:2). La
igualdad entre los humanos, basada en el hecho de que Dios creó a todos, hace
que el pobre sea tan digno de atención como el rico. Debemos amar a nuestros
prójimos por lo que son: seres creados a la imagen de Dios.
Al mismo tiempo, piensa en cuánto bien te hace el ayudar a los necesitados.
Nuestras naturalezas básicas son egoístas; por eso, tendemos a cuidarnos por
sobre los demás. Al dar de nosotros, aprendemos a morir al yo y a reflejar mejor
el carácter de Cristo. ¿Qué es de más valor para nosotros que eso?

¿De qué manera obtienes una mayor satisfacción personal al ayudar a otros que
están en necesidad, que solo hacer cosas para ti mismo?

58
Jueves 19 de febrero // Lección 8

EDUCACIÓN
La palabra hebrea para “educación” viene de una palabra que significa “cons-
truir” y “comenzar”. Todos estos significados están contenidos en la idea hebrea
de la educación: cuando “instruimos a un niño” (Prov. 22:6) lo edificamos, co-
menzamos y ponemos el fundamento para el futuro. Los padres y los educadores,
por lo tanto, son responsables por el futuro de sus niños y, por implicación, por
el futuro del mundo. Lo que hacemos con nuestros niños hoy impactará sobre la
sociedad durante generaciones.

Lee Proverbios 22:6. ¿Qué dice esto acerca de la importancia de


educar a los niños correctamente?

Es importante que la palabra hebrea para “educar” es la misma palabra


usada para la “dedicación” del Templo (1 Rey. 8:63). Una educación temprana
se corresponde con la misma perspectiva del Templo; tiene un impacto sobre
nuestra salvación, aun más allá de nuestra propia vida. “A los padres se les
encomienda la gran tarea de educar y enseñar a sus hijos para la vida futura
e inmortal” (CN 37). Tal educación tiene un efecto eterno. El apóstol Pablo pa-
rece aludir a este texto cuando felicita a Timoteo por su educación temprana en
el conocimiento de “las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio
para la salvación” (2 Tim. 3:15).

Lee Proverbios 22:8 y 15. ¿Qué principios encontramos aquí?

La educación puede compararse con la actividad de “sembrar”. El futuro


de nuestra sociedad y de nuestros hijos depende de lo que hemos sembrado.
Si nuestra semilla fue “iniquidad”, entonces nuestra educación (“la vara”) fra-
casará, y cosecharemos iniquidad (vers. 8). Si nuestra semilla tocó los cora-
zones de los niños (vers. 15), entonces la vara de nuestra educación alejará a
muchos de ellos de la necedad.

Muy a menudo enseñamos a otros (especialmente a los niños) con nuestro ejem-
plo. Piensa acerca de tu ejemplo: ¿qué clase de legado estás dejando? ¿En qué
áreas podría ser mejor tu ejemplo?

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Lección 8 // Viernes 20 de febrero

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Los padres deberían ser modelos de


veracidad, porque esta es la lección diaria que debe imprimirse en el corazón
de los niños. Principios inconmovibles deberían dirigir a los padres en todas
las ocupaciones de la vida, especialmente en la educación y la enseñanza de
sus hijos. [...] Padres, no mintáis nunca; nunca digáis lo que no es verdad en
precepto o en ejemplo. Si queréis que vuestros hijos sean veraces, sed veraces
vosotros mismos” (CN 139).
“Muchos padres y madres parecen pensar que si alimentan y visten a sus pe-
queños, y los educan de acuerdo con las normas del mundo, ya han cumplido
su deber. Están demasiado ocupados con los negocios o el placer para hacer
que la educación de sus hijos sea el objeto de estudio de sus vidas. No procuran
educarlos para que empleen sus talentos para honra de su Redentor. Salomón
no dijo: ‘Di al niño su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él’.
Sino que dijo: ‘Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se
apartará de él’ ” (CN 37).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Medita en la idea de Proverbios 22:6. ¿Por qué debemos ser cuidadosos
en cómo aplicamos esto? Muchos padres han hecho un buen trabajo en criar
a sus hijos y, no obstante, como adultos, esos niños hicieron elecciones equi-
vocadas. ¿Por qué no debemos nunca olvidar la realidad del libre albedrío y
la realidad de la Gran Controversia mientras consideramos el significado de
este texto?
2. Considera otra vez la pregunta final de la sección del miércoles. ¿Qué
nos dice acerca de nosotros mismos el que tengamos mucha satisfacción en
ayudar a otros, especialmente cuando no recibimos nada a cambio? ¿Qué de-
bería decirnos esta verdad acerca de por qué hay personas que tienen mucha
riqueza, y a pesar de ello se sienten miserables?
3. Aunque no todos somos iguales en talentos, educación, experiencia,
etc., somos iguales en lo más importante: todos necesitamos la cruz para sal-
varnos. ¿Qué debe enseñarnos esto acerca de la igualdad básica y el valor de
todos los seres humanos? Además, ¿cómo debería impactar esta verdad en la
forma en que tratamos a todas las personas?

60
Lección 9: Para el 28 de febrero de 2015

PALABRAS DE VERDAD

Sábado 21 de febrero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 22; 23; Éxodo


22:21-27; Proverbios 24; Efesios 5:20; Ezequiel 33:8.

PARA MEMORIZAR:
“¿No te he escrito tres veces en consejos y en ciencia, para hacerte saber la
certidumbre de las palabras de verdad, a fin de que vuelvas a llevar palabras de
verdad a los que te enviaron?” (Prov. 22:20, 21).

Algunos de los proverbios de esta semana tienen paralelos en los textos


egipcios. Bajo la inspiración, Salomón pudo haber modelado esos textos en
armonía con la perspectiva específicamente hebrea. Aquí, las palabras de los
egipcios se encuentran con el Espíritu del Dios de Israel, y así llegan a ser reve-
laciones divinas.
Esta observación es importante, pues nos recuerda el carácter universal
de la “verdad”. Lo que era cierto para los israelitas también fue cierto para los
egipcios; de otro modo, no sería la verdad. Algunas verdades se aplican univer-
salmente, y a todos.
El dominio de estas amonestaciones es común a ambas comunidades. Es
decir, quienquiera que seas, creyente o incrédulo, y dondequiera que vivas, hay
algunas cosas que no debes hacer.

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Lección 9 // Domingo 22 de febrero

EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD
Lee Proverbios 22:17 y 18. ¿Qué se nos dice acerca de cómo la verdad
debe impactar nuestras vidas?

El primer deber de un estudiante es escuchar y prestar atención: “Inclina tu


oído y oye” (Prov. 22:17). En otras palabras, “¡Concéntrate!” El punto vital es que
quien busca la verdad debe ser sincero, debe realmente querer aprender lo que
es recto y entonces hacerlo.
Pero, no es suficiente que el estudiante escuche o aun entienda, intelec-
tualmente, lo que se le enseña. Algunas personas tienen muchos datos bíblicos
en la cabeza, pero no tienen un verdadero conocimiento o experiencia con la
Verdad misma (Juan 14:6).
En cambio, la verdad debe alcanzar la parte más íntima del ser humano. La
frase hebrea en Proverbios 22:18, “dentro de ti” se refiere al “estómago”. La lec-
ción no debe quedar en la superficie; tiene que ser digerida, asimilada y llegar
a la parte interna de nuestro ser. Una vez que el mensaje se ha arraigado dentro
de nosotros, subirá a nuestros labios, y podremos dar un testimonio poderoso.

Lee Proverbios 22:19 al 21. ¿Cómo debe afectarnos una experiencia


en la verdad?

1. Fe (vers. 19). La primera meta de la enseñanza de la sabiduría no es la sa-


biduría por sí misma. Los Proverbios no tienen como meta hacer discípulos más
inteligentes y más hábiles. El objetivo del maestro es fortalecer la confianza del
discípulo en Dios.
2. Convicción (vers. 21). Los estudiantes deben saber por qué esas “palabras
de verdad” son ciertas, y por qué las creen. Por definición, la fe es creer en lo
que no comprendemos plenamente, pero debemos tener buenas razones para
esa fe.
3. Responsabilidad (vers. 21). El último paso en la educación es compartir
con otros esas “palabras de verdad” que hemos recibido. Esto es central en
nuestra vocación como pueblo.

Piensa en todas las poderosas razones lógicas que tenemos en nuestra fe ad-
ventista. ¿Cuáles son esas razones, y por qué deberíamos recordarlas siempre y
compartirlas con otros? Lleva tu respuesta a la clase el sábado.

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Lunes 23 de febrero // Lección 9

ROBAR AL POBRE
Lee Proverbios 22:22, 23 y 23:10. ¿De qué se nos advierte aquí?

Aunque siempre es malo robar, esta prohibición se ocupa de robar a los


pobres y a los oprimidos, quienes son los más vulnerables. Realmente son in-
defensos y, por lo tanto, califican para la preocupación especial de Dios (Éxo.
22:21-27). Nos viene a la mente el caso de David, quien mató a Urías para ro-
barle la esposa, y la parábola de Natán sobre el cordero (2 Sam. 12:1-4). Tomar
algo de alguien que tiene menos de lo que uno tiene es peor que robar: también
es un acto de cobardía. ¿Creerán estos ladrones que Dios no ve sus acciones?
En realidad, Proverbios 22:23 implica que aun si el ladrón escapa sin castigo
humano, Dios le dará su merecido. La referencia al Redentor, el goel (Prov.
23:11), puede aun aludir al escenario del divino Juicio final (Job 19:25).
Por eso, esta advertencia, junto con las demás de la Biblia, habla contra los
que están interesados solo en las ganancias inmediatas de sus acciones, y no
en los resultados a largo plazo. Toman posesión y ensanchan sus propiedades
a expensas de otros, y están dispuestos a hacer trampas y matar con ese propó-
sito. Pueden gozarlo ahora, pero lo pagarán más tarde. Este razonamiento no
solo debería desanimar al ladrón; debería mostrarle que nuestros valores éticos
están indisolublemente ligados a la soberanía de Dios.

En Inglaterra, algunos ateos pusieron este lema en los buses de la ciudad: “Pro-
bablemente no hay Dios. Deja de preocuparte, y goza tu vida”. Aunque se podría
replicar a eso de muchas maneras, piensa en esta: Si no hubiera Dios, entonces
los que roban a los pobres y no son atrapados ahora, realmente no tienen nada
de qué preocuparse. Realmente, todos los que han cometido grandes males
y parecen haber escapado, realmente han escapado. ¿De qué modo la fe en
Dios y en las promesas de Juicio nos ayudan a obtener alguna paz mental con
respecto a todas las injusticias que ahora vemos en el mundo?

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Lección 9 // Martes 24 de febrero

CELOSOS DE LOS IMPÍOS


¿Acerca de qué nos advierten Proverbios 23:17; 24:1, 2; y 24:19, 20?

¿Por qué alguien podría tener envidia de los impíos? Lo más probable es que
no sea por causa de pecados reales que podrían estar cometiendo; más bien,
generalmente es por la ganancia inmediata (riqueza, éxito, poder) que logran
mediante su maldad. Eso es lo que mucha gente codicia para sí mismos.
Por supuesto, no todas las personas ricas o de éxito son impías; algunas
lo son, y probablemente esa es la clase de gente sobre la que se nos advierte
en estos versículos. Vemos su “buena” vida y, desde nuestra perspectiva, espe-
cialmente si estamos luchando nosotros mismos, es fácil envidiar lo que ellos
tienen.
No obstante, esa es una perspectiva de las cosas muy estrecha y de corto
alcance. Después de todo, la tentación de pecar es que su recompensa es in-
mediata: gozamos la gratificación presente. Pero, mirar más allá del presente
puede protegernos de la tentación; necesitamos mirar más allá de las “ganan-
cias” inmediatas de nuestro pecado y pensar en las consecuencias a largo
plazo.
Además, ¿quién no ha sentido cuán destructivo es el pecado? No podemos
escapar. Podemos, tal vez, esconderlo de otros, de modo que nadie, aun los
más cercanos a nosotros, tenga la menor idea de lo que hacemos (aunque tarde
o temprano lo descubrirán, ¿verdad?); o podemos ser capaces de engañarnos a
nosotros mismos pensando que nuestros pecados no son tan malos. (Después
de todo, ¡mira cuántas personas hacen cosas peores!) Pero más temprano o más
tarde, de una manera u otra, el pecado y sus consecuencias nos alcanzarán.
Debemos odiar el pecado porque es pecado. Debemos odiarlo por lo que
nos hizo, lo que hizo a nuestro mundo y a nuestro Dios. Si queremos ver el ver-
dadero costo del pecado, mira a Jesús en la cruz. Esto es lo que costó nuestro
pecado. Darnos cuenta solo de eso debiera ser suficiente (aunque a menudo
no lo es) para querer evitar el pecado y mantenernos lo más lejos posible de
aquellos que nos conducen a pecar.

¿Has luchado alguna vez con la envidia por el éxito de alguien? ¿Cuál es el mejor
remedio para ese problema fatal? (Ver Efe. 5:20).

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Miércoles 25 de febrero // Lección 9

LO QUE PONEMOS EN NUESTRA BOCA


La primera tentación humana tuvo que ver con la comida (Gén. 3:3). El
ser desobedientes y comer algo equivocado trajo el pecado y la muerte a este
mundo (Gén. 3:1-7; Rom. 5:12). Además, la primera mención del beber vino en la
Biblia se presenta en una historia muy negativa y degradante (Gén. 9:21).

Lee Proverbios 23:29 al 35. ¿Cómo se presenta el uso del alcohol en


estos versículos?

¿Quién no ha visto cuán devastador puede ser el alcohol? Es cierto, no todo


el que bebe se embriaga hasta caer junto al camino. Pero es muy probable
que el ebrio en la zanja nunca se haya imaginado, la primera vez que tomó un
trago, que finalmente terminaría así.
“El que ha formado el hábito de tomar bebidas embriagantes está en una
situación desesperada. No se puede razonar con él, ni se lo puede convencer
de que se prive de esa complacencia. Tiene el estómago y el cerebro enfermos,
debilitada la fuerza de voluntad y desenfrenado el apetito. El príncipe de la
potestad de las tinieblas lo tiene en una esclavitud, de la que no puede librarse”
(“Comentarios de Elena G. de White”, CBA 3:1.180).

Lee Proverbios 23:1 al 8. ¿Por qué debemos controlar nuestros


apetitos?

Esta amonestación es una advertencia a quienes les gusta comer y que


tienen grandes apetitos (Prov. 23:2). La metáfora de poner un cuchillo a la gar-
ganta no solo significa limitar el apetito, sino también sugiere que la comida
puede representar un riesgo para la salud y aun para la vida. La palabra he-
brea (bin), traducida como “considera bien”, expresa la idea de ser cuidadoso
al elegir los alimentos. Salomón usa la misma palabra al pedir sabiduría para
ayudarlo a ”discernir (bin) entre lo bueno y lo malo” (1 Rey. 3:9). El escritor
inspirado piensa más que en el control del apetito, también, en los banquetes
y la bebida social, cuando somos tentados a “codiciar sus manjares delicados”
(Prov. 23:3).

Piensa en alguien que conozcas y cuya vida fuera destruida por el alcohol. ¿Por
qué ese ejemplo puede ayudarnos a comprender por qué no debemos poner ese
veneno dentro de nuestro cuerpo?

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Lección 9 // Jueves 26 de febrero

NUESTRAS RESPONSABILIDADES
“Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no ha­
blares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por
su pecado, pero su sangre demandaré de tu mano” (Eze. 33:8). ¿Qué
principio espiritual básico se revela aquí? ¿Cómo podemos tomar este
concepto y aplicarlo a nuestra vida diaria?

Hace años, en una gran ciudad, una mujer fue atacada en la calle, de noche.
Ella pidió ayuda a los gritos; docenas de personas la oyeron, pero ninguna se
molestó en llamar a la policía. La mayoría de la gente miró por la ventana y
volvió a hacer lo que estaba haciendo. Pronto, los gritos de la mujer se detu-
vieron. Más tarde, la encontraron muerta por causa de numerosas puñaladas.
¿Fueron responsables por su muerte las personas que oyeron sus gritos pero
no hicieron nada? Aunque no la habían atacado ellos mismos, ¿fue su inacción
lo que la mató?

Lee Proverbios 24:11, 12 y 23 al 28. ¿Qué mensajes importantes hay


para nosotros aquí?

La ley de Moisés advertía claramente que quienes dejaban de informar lo


que habían presenciado llevarían su culpa (Lev. 5:1). Podemos no ser capaces
de actuar contra un crimen, pero si nos mantenemos en silencio sobre lo que
vemos, compartimos la culpa con el criminal. Por nuestro silencio, llegamos a
ser cómplices.
Por otro lado, si informamos la verdad en nuestro testimonio, con “palabras
rectas” (Prov. 24:26), respondemos adecuadamente y nos conducimos como
personas responsables. Este acto se compara con un beso en los labios, que-
riendo decir que la persona se preocupa y se interesa en la otra.

Es suficientemente trágico permanecer en silencio y no hacer nada mientras una


mujer es asesinada en tu calle. Pero ¿qué sucede con los muchos otros males en
el mundo: hambre, guerra, injusticia, racismo, opresión económica? ¿Cuáles son
aquí nuestras responsabilidades?

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Viernes 27 de febrero // Lección 9

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Las almas que viven a nuestro alre-


dedor deben ser despertadas y salvadas, porque en caso contrario, perecerán.
No tenemos un momento que perder. Todos ejercemos una influencia en favor
o en contra de la verdad. Deseo llevar conmigo una evidencia inequívoca de
que soy de los discípulos de Cristo. Necesitamos algo más que solamente la re-
ligión del sábado. Necesitamos el principio viviente, y sentir cada día responsa-
bilidad individual. Muchas personas evitan esto, y como resultado manifiestan
descuido, indiferencia, falta de vigilancia y de espiritualidad” (TI 1:197)
“Hablad de fe, de una fe viva, cultivad el amor por Dios; evidenciad ante el
mundo todo lo que Jesús es para vosotros. Exaltad su santo nombre. Hablad de
su bondad; hablad de su misericordia, y hablad de su poder” (NEV 22).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. En la clase, repasen las respuestas a la pregunta final de la sección del
domingo. ¿Qué podemos aprender los unos de los otros, de sus respuestas? ¿De
qué maneras podemos aprender a edificar nuestra fe en lo que creemos?
2. Alguien escribió: “Recuerda dos cosas: Cristo murió por ti, y tú un día
morirás”. En el contexto de la sección del martes, que hablaba acerca de que
debíamos responder por los pecados de un modo u otro, ¿qué lección vital
debemos obtener de este pensamiento?
3. Otra vez, ese logo puesto en los buses de Londres: “Probablemente no hay
Dios. Ahora, dejen de preocuparse y gocen su vida”. Además de lo que hablaba
la lección, ¿qué otro problema encuentras en ese sentimiento? ¿Por qué la exis-
tencia de Dios sería algo que haría preocupar a la gente? ¿Qué nos dice ese sen-
timiento acerca de cuán bien ha distorsionado Satanás el carácter de Dios en la
mente de muchas personas? En la clase, consideren diferentes maneras en que
podrían responder a ese lema. ¿Cuáles serían algunos lemas breves, medulosos,
que podrían ayudar a la gente a ver la esperanza que podemos tener en Dios?

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Lección 10: Para el 7 de marzo de 2015

DETRÁS DE LA MÁSCARA

Sábado 28 de febrero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 25:2, 3; Prover-


bios 26:11, 12; 1 Corintios 1:20, 21; Proverbios 26:13-16; Proverbios 27:5, 6.

PARA MEMORIZAR:
“No te alabes delante del rey, ni estés en el lugar de los grandes” (Prov. 25:6).

Detrás de la serpiente brillante, que pronuncia palabras dulces y que parece


preocupada por la felicidad de Eva, se esconde el enemigo que maquina su
muerte (Gén. 3:1-6). Disfrazado como “un ángel de luz”, Satanás prepara las
trampas más peligrosas para la humanidad (2 Cor. 11:14). Aún más peligrosa
y engañosa es la pretensión propia; cuando pretendemos ser lo que no somos,
terminamos haciendo trampas a otros, y aun a nosotros mismos.
Hay diferentes maneras de engañar. Una de las más comunes es por medio
del lenguaje. Algunos de los proverbios de esta semana tratan con palabras,
palabras mentirosas, palabras de adulación, palabras bonitas que usan so-
nidos agradables y sentimientos maravillosos para encubrir intenciones y pen-
samientos feos. Necesitamos ser cuidadosos no solo acerca de lo que decimos
a otros, sino acerca de cómo interpretamos lo que otros nos dicen. Tal vez, el
mensaje de esta semana podría resumirse de este modo: “He aquí, yo os envío
como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sen-
cillos como palomas” (Mat. 10:16).

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Domingo 1º de marzo // Lección 10

EL MISTERIO DE DIOS
La vida está llena de misterios. El físico David Deutsch escribió que “los
eventos de cada día son estupendamente complejos cuando se expresan en tér-
minos de física fundamental. Si llenas una tetera con agua y la pones al fuego,
todas las supercomputadoras de la Tierra que trabajan para saber la edad del
universo no podrían resolver las ecuaciones que predicen qué harán todas esas
moléculas de agua, aun si pudiéramos determinar su estado inicial y el de todas
las influencias externas sobre ellas, lo que en sí mismo es una tarea intratable”
(David Deutsch, 21-07-2011. The Beginning of Infinity: Explanations That Trans-
form the World. Ubicado en Kindle 1972-1975. Penguin Group. Kindle Edition).
Si estamos confundidos acerca de algo tan mundano como las moléculas
del agua, ¿cómo podríamos comenzar a esperar comprender los misterios de
Dios?

Lee Proverbios 25:2 y 3. ¿Qué punto plantea el autor, y cómo po­


demos aplicarlo a una situación más amplia?

La naturaleza “misteriosa” de Dios diferencia la gloria de Dios de la gloria


de los reyes, y por implicación nuestra incapacidad humana de comprender
plenamente al Señor. La raíz hebrea str (esconder, ocultar), de la cual proviene
la palabra para “misterio”, se usa a menudo en las Escrituras hebreas para ca-
racterizar lo que hace que Dios sea el único Dios verdadero (Isa. 45:14, 15).
Hay cosas acerca de Dios que sencillamente no podemos comprender. Por otro
lado, lo que constituye la gloria de los reyes es su disposición a ser investigados.
La transparencia y la responsabilidad deben ser la primera cualidad de los lí-
deres (Deut. 17:14-20). Es el deber del rey “estudiar un asunto”, es decir, dar una
explicación de los eventos y de lo que él está haciendo.

La vida está llena de preguntas no respondidas. En un instante, eventos aparen-


temente al azar pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. Algunas
personas van de una tragedia a otra, mientras que a otras les va bien. Todo esto
debería decirnos que necesitamos vivir por fe. ¿Qué cosas suceden ahora mis-
mo en tu vida que has aceptado por fe, confiando en Dios? ¿Qué otra elección
podrías hacer?

69
Lección 10 // Lunes 2 de marzo

EL NECIO COMO SABIO


Aunque no es algo nuevo, (especialmente en el mundo occidental), en años
recientes se afirma la naturaleza relativa de la verdad. Es decir, lo que es verdad
para una persona o una cultura puede no ser verdad para otra. Aunque en un
nivel esto es siempre correcto (en algunos lugares manejan por la izquierda del
camino y en otros, por la derecha), en otro es un error peligroso, especialmente
en el ámbito moral. Ciertas cosas son correctas y otras son equivocadas, no
importa dónde uno viva o cuáles sean nuestras preferencias personales. Al fin,
siempre tenemos que someter nuestros conceptos a la Palabra de Dios y a las
verdades que en ella se encuentran. La Palabra de Dios debe ser nuestra fuente
última para conocer el bien y el mal, lo correcto y lo equivocado.

Lee Proverbios 26:11 y 12. (Ver también Juec. 21:25; 1 Cor. 1:20, 21;
2:6, 7; 2 Cor. 1:12.) ¿Para evitar qué cosas debemos ser cuidadosos?

Como podemos ver, esta idea de hacer lo que es recto en nuestros ojos no
es nada nueva; no obstante, en aquel entonces fue equivocada, y lo es aún hoy.
Como ya hemos visto, ninguno de nosotros comprendemos todas las cosas;
en realidad, no entendemos nada completamente. Todos tenemos áreas en las
que necesitamos crecer y aprender, de modo que deberíamos estar abiertos al
hecho de que no tenemos todas las respuestas.
En el caso de los necios, como se ve aquí, debemos preocuparnos porque
la influencia de su necedad va más allá de ellos mismos. Están ahora más con-
vencidos que nunca de su sabiduría; por lo tanto, repetirán su necedad. Pueden
hasta ser tan convincentes que otros pensarán que son sabios, los honrarán y
les pedirán consejo, lo que puede llevar a grandes problemas (Prov. 26:8). La
necedad se difundirá, pero con la etiqueta de “sabiduría”,puede ser mucho más
dañina. Además, los necios son tan necios que no se dan cuenta de su necedad.

¿Cuán a menudo estás tentado a ceder en lo que sabes que son valores cen-
trales, verdades centrales? ¿Qué sucede cuando ciertos valores chocan? ¿Cómo
podemos saber cuáles triunfan sobre los otros?

70
Martes 3 de marzo // Lección 10

EL PEREZOSO
“El perezoso mete la mano en el plato, pero le pesa llevarse el bo­
cado a la boca” (Prov. 26:15).

Así como los estudiantes emplean más tiempo y energía preparándose para
hacer trampa en un examen que en estudiar para este, es irónico que el pere-
zoso se esfuerza mucho para encontrar excusas por su pereza.

Lee Proverbios 26:13 al 16. ¿De qué se nos advierte aquí?

El perezoso puede tener razón: “El león está en el camino” (Prov. 26:13).
Por lo tanto, es más sabio quedarse en casa que confrontar el peligro. Pero,
al hacer precisamente eso, perdemos todas las oportunidades que la vida nos
ofrece. Nunca gozaremos de la belleza de la rosa, si no corremos el riesgo de
lastimarnos con sus espinas. No seremos capaces de avanzar, si tenemos miedo
de los obstáculos. La gente que no se atreve a comprometerse nunca gustará de
la plenitud de la vida.
Considera algunas otras imágenes en esos versículos. Así como la puerta
gira sobre sus goznes pero no va a ninguna parte, los perezosos dan vueltas
en la cama; es decir, solo cambian de posición, pero tampoco van a ninguna
parte.
La otra imagen, en el versículo 15, es aún más sorprendente. Pueden meter
la mano en un plato de comida ¡pero son demasiado perezosos para levantarla
para alimentarse!
Pero, lo que es aún peor es su pereza intelectual, lo cerrado de sus mentes
y la certeza de sus propias posiciones. Por lo tanto, siempre pensarán estar en
lo correcto, más sabios que siete sabios (Prov. 26:16), y no se abrirán a otras
ideas, tal vez más sabias que las suyas. Los que piensan que tienen todas las
respuestas, generalmente no las tienen.

“En el juicio final, los hombres no serán condenados porque creyeron concienzu-
damente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la
oportunidad de aprender la verdad” (PP 38). ¿Cómo debemos entender nuestra
función de dar a otros la “oportunidad” de aprender qué es la verdad? ¿Dónde
comienza nuestra responsabilidad, y dónde termina?

71
Lección 10 // Miércoles 4 de marzo

EL AMIGO COMO ENEMIGO


Si nos chasquean más nuestros amigos que nuestros enemigos, es porque
esperamos lo bueno de nuestros amigos y lo malo de nuestros enemigos. Pero
no siempre resulta así, ¿verdad? Por eso, Proverbios nos advierte que a veces el
amigo se comporta como un enemigo, y un enemigo como un amigo.

Lee Proverbios 27:5, 6. ¿Cuándo una reprensión puede ser una señal
de amor?

El amor no tiene que ver solo con besos y palabras dulces. El amor, a veces,
nos obligará a reprender a nuestro amigo o a nuestro hijo, y puede correr el
riesgo de aparecer como desagradable y crítico. Si hablamos, hasta podemos
perder amigos. No obstante, si no advertimos a nuestros amigos acerca de lo
que están haciendo, especialmente si les puede producir daños, entonces ¿qué
clase de amigos somos?
Una reprensión abierta es una señal de que nuestro amor no se basa en una
ilusión o una pretensión, sino que está basada en la verdad y en la confianza.

Lee Proverbios 27:17. ¿Cuál puede ser el efecto de una confrontación


entre amigos?

La imagen de un hierro aguzando a otro hierro sugiere un beneficio recí-


proco. La amistad probada por una verdadera confrontación mejorará no solo
la calidad de la amistad sino también estimulará y fortalecerá ambas persona-
lidades. Las respectivas armas ganarán en eficiencia. Terminaremos más equi-
pados para nuestras luchas futuras. La gente que se refugia solo en sí misma y
en sus ideas, y nunca se confronta con pensamientos diferentes, no crecerá en
conocimiento ni en carácter.

¿Has sido reprendido alguna vez por algo que podría haberte realmente dañado?
¿Y si no hubieras sido advertido acerca de ello? Recordando esto, si necesitas
hacer lo mismo a otra persona, ¿cómo puedes hacerlo de una manera redentora,
en vez de parecer crítico y enjuiciador?

72
Jueves 5 de marzo // Lección 10

EL ENEMIGO COMO AMIGO


Lee Proverbios 26:17 al 23. En el espacio que sigue, resume lo que se
dicen estos textos.

Otra vez, Proverbios vuelve al poder de las palabras, esta vez, al tratar con
el daño causado por las calumnias y las contiendas. Los que calumnian a tu
enemigo delante de ti para hacerte pensar que están de tu lado, realmente son
como “carbón”: alimentan las peleas y te conducen al fuego de más problemas
(vers. 21).
Del mismo modo, los “labios lisonjeros”, que suenan tan elocuentes, pueden
esconder un “corazón malo” (vers. 23). El político que desea ser elegido, el
vendedor que quiere vender su mercadería, el hombre de mundo que quiere
seducir a las mujeres: todos ellos conocen el poder de la elocuencia.
La lección de este pasaje es que debemos sospechar de los discursos bo-
nitos. Pueden ser peligrosos precisamente porque son bonitos. Algunas per-
sonas son buenos oradores; pueden sonar como muy persuasivos, muy sinceros
y muy interesados, cuando por dentro ocurre algo completamente diferente.
Aunque todos hemos sido víctimas de personas como estas, ¿quién no ha sido
culpable, en algún momento, de hacer lo mismo: decir una cosa a una persona,
pero pensar o sentir algo completamente diferente? Aquí, Proverbios habla fuer-
temente contra este engaño.
“Todo cuanto hacen los cristianos debe ser transparente como la luz del
sol. La verdad es de Dios; el engaño, en cada una de sus muchas formas, es
de Satanás [...] Pero no es fácil ni sencillo decir la verdad exacta. No podemos
decirla a menos que la sepamos; y ¡cuántas veces las opiniones preconcebidas,
el prejuicio mental, el conocimiento imperfecto, los errores de juicio impiden
que tengamos una comprensión correcta de los asuntos que nos atañen! No
podemos hablar la verdad a menos que nuestra mente esté bajo la dirección
constante de Aquel que es verdad” (RJ 63).

¿Cuán abierto y transparente eres tú en lo que dices? ¿Qué separación, si la


hubiere, hay entre tus palabras y tus pensamientos? ¿Crees realmente que tal
duplicidad puede mantenerse indefinidamente?

73
Lección 10 // Viernes 6 de marzo

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “La intervención del Espíritu de Dios


no nos exime de la necesidad de ejercitar nuestras facultades y talentos, sino que
nos enseña a usar toda facultad para la gloria de Dios. Las facultades humanas,
cuando están bajo la dirección especial de la gracia de Dios, son capaces de ser
usadas con el mejor propósito de esta tierra. La ignorancia no aumenta la hu-
mildad o la espiritualidad de cualquier profeso seguidor de Cristo. Un cristiano
intelectual es el que puede apreciar mejor las verdades de la Palabra divina. Los
que lo sirven inteligentemente son los que mejor pueden glorificar a Cristo. El
gran objeto de la educación es habilitarnos para usar la fuerza que Dios nos ha
dado de tal manera que representemos la religión de la Biblia y fomentemos la
gloria de Dios.
“A Aquel que nos dio la existencia debemos los talentos que nos han sido
confiados; y es una obligación que tenemos hacia nuestro Creador cultivarlos y
aprovecharlos” (CM 346, 347).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Analiza los misterios que encontramos en la vida diaria, sea en la natura-
leza, en las interacciones humanas o en cuestiones acerca de la fe, la naturaleza
de Dios y la salvación. Una de las grandes ironías de la vida es que cuanto más
aprendemos, tanto más nos damos cuenta de lo poco que sabemos. ¿Por qué es
esto aún más cierto en lo que atañe a las verdades espirituales?
2. ¿Cuáles son algunas “verdades” que realmente son relativas, culturales
y cambiantes? ¿Cómo las distinguimos de las verdades que son eternas, uni-
versales e inmutables? ¿Por qué es tan importante que sepamos la diferencia
entre ellas? ¿Por qué la confusión entre las verdades relativas con las verdades
eternas es uno de los mayores peligros que afrontamos?
3. Se ha dicho que las personas inteligentes mantienen cerca a sus amigos,
y aún más cerca a sus enemigos. ¿Qué significa esto? Como cristianos, ¿cómo
debemos relacionarnos con estos sentimientos? Tal vez Mateo 10:16 pueda
ayudarnos.

74
Lección 11: Para el 14 de marzo de 2015

VIVIR POR FE

Sábado 7 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 28:4, 7, 9; Ro-


manos 1:16, 17; Gálatas 3:24; Proverbios 28:5; 1 Juan 2:15-17; Proverbios
29:13.

PARA MEMORIZAR:
“El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será exaltado”
(Prov. 29:25).

Muchas voces nos llaman de muchas direcciones. ¿Cómo sabe la gente qué
es lo bueno y qué es lo malo? La respuesta se encuentra en Dios y en su reve-
lación escrita. Debemos aprender a depender de Dios y a obedecer su Ley. El
resto seguirá de por sí.
Jesús nos dijo esto cuando afirmó: “Buscad primeramente el reino de Dios”,
y luego todo será suplido (Mat. 6:33). Hemos de hacer nuestra primera prio-
ridad el confiar en Dios y seguirlo; de otro modo, haremos que otra cosa sea esa
prioridad; lo cual, sencilla y directamente, es idolatría. Y podemos aprender a
confiar en Dios solo viviendo una vida de fe. El caminar del cristiano es preci-
samente esto, un caminar; tenemos que elegir hacer las cosas que Dios nos ha
dicho que hagamos, y dejar con él las consecuencias.

75
Lección 11 // Domingo 8 de marzo

GUARDAR LA LEY
De las trece veces que aparece la palabra toráh, “ley” o “enseñanza”, en el
libro de Proverbios, cuatro están en Proverbios 28 (vers. 4, dos veces, 7 y 9).
Aunque este uso en Proverbios se aplica normalmente a la “enseñanza” de los
hombres sabios (Prov. 13:14), en la tradición israelita la palabra tiene una con-
notación espiritual y se refiere a la revelación divina, como lo atestigua el libro
de Proverbios mismo (Prov. 29:18).

Lee Proverbios 28:4, 7 y 9. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de


la importancia de la Ley en nuestra manera de vivir?

Lo que hizo que el pueblo de Israel fuera diferente de las otras naciones
no era tanto su manera de pensar, o aun sus conceptos “espirituales” y teoló-
gicos abstractos. Era sus elecciones concretas en la vida, acerca de, entre otras
cosas, la comida, el descanso, el ambiente natural y sus relaciones con sus
vecinos y familias que los hacían “santos” o “puestos aparte” de todas las demás
naciones. E idealmente, esas elecciones debían centrarse en los principios que
se encuentran en la Ley.
Después de todo, los humanos no podemos ser sabios por nosotros mismos;
no podemos siempre distinguir entre el bien y el mal (1 Rey. 3:9). Por eso, ne-
cesitamos la Ley divina para ayudarnos a adquirir discernimiento. En otras pa-
labras, la adquisición de la sabiduría no depende de ejercicios intelectuales o
espirituales; esencialmente, está relacionada con la obediencia a la Ley que
reside fuera de nosotros mismos.
Por supuesto, esta Ley es la eterna Ley de Dios. Y seguirla es realmente
un acto de fe. “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de
Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al
griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como
está escrito: Mas el justo por la fe vivirá” (Rom. 1:16, 17).

¿Qué dificultades y problemas has evitado porque hiciste un compromiso de fe


de guardar la Ley de Dios? ¿Cuán diferente hubiera sido tu vida si no la guardaras?

76
Lunes 9 de marzo // Lección 11

BUSCAD AL SEÑOR
Por importante que es para una vida de fe, la Ley (la Torá) no es en sí
misma la fuente de vida; por el contrario, la Ley señala el pecado, y el pecado
conduce a la muerte (ver Rom. 7:7-13). En cambio, lo que hace que la Torá
sea efectiva es que proviene de Dios. Aparte de Dios, la Torá sería un credo
legalista que no tiene nada que ver con sus intenciones originales. Una vida de
obediencia a la Ley de Dios está relacionada con una vida con Dios. La Torá
no reemplaza a Dios; es solo un maestro que (de acuerdo con la analogía de
Pablo) conduce a los estudiantes a su maestro (Gál. 3:24).

Lee Gálatas 3:24 en su contexto. ¿De qué modo la Ley señala a Jesús,
para que podamos realmente ser “justificados por fe”?

El libro de Proverbios no es solo un libro de sabiduría; primero de todo es


un libro acerca del Dios que ha revelado sabiduría. Buscar sabiduría obede-
ciendo la Ley nos acercará a Dios y a la salvación que él gratuitamente nos
ofrece por fe en Jesús.

Lee Proverbios 28:5. ¿Cuál es la clave para que “entendamos todas


las cosas”?

La palabra “entender” se usa dos veces en el versículo 5, así como la pa-


labra “ley” en el versículo 4. Los dos versículos están relacionados: guardar la
Ley (vers. 4) y buscar a Dios (vers. 5) van juntos. El alcance de esta actividad,
sin embargo, no es solo conocer y hacer lo que es recto (“justicia” [vers. 5]).
Esta comprensión concierne a “todos”, sencillamente porque deriva del Dios de
“todo”. Para el antiguo Israel, el conocimiento de todas las cosas no estaba se-
parado de la experiencia religiosa. La fe estaba estrechamente vinculada con la
inteligencia y la comprensión racional. Era inconcebible el tener fe sin pensar, o
el pensar sin fe, porque Dios era el fundamento de ambos dominios.

¿Por qué sostener la fe en Dios es una posición racional? ¿Por qué es más ilógico
e irracional rechazar a Dios que creer en él?

77
Lección 11 // Martes 10 de marzo

PALABRAS A LOS RICOS


Lee 1 Juan 2:15 al 17. ¿Contra qué se nos advierte aquí, y cómo po­
demos protegernos del peligro del que hablan estos versículos?

Aunque la idea de lo que significa ser “rico” varía grandemente, el libro de


Proverbios tiene algunas instrucciones sobre cómo llegar a ser “rico”, y luego
cómo tratar con esas “riquezas”, una vez que las obtienes.
1. No te enriquezcas a costa de los pobres (Prov. 28:8). Tu riqueza no se justi-
fica, si la obtienes a expensas de los pobres. Como ya vimos, la Biblia habla en
tono muy fuerte contra los que explotan a los pobres para su propia ganancia.
2. Dar a los pobres (Prov. 28:27). En contraste con los “altivos de ánimo”
(“ambiciosos”, NVI) en Proverbios 28:25, la persona que es generosa hacia los
pobres será bendecida.
3. Trabajar arduamente (Prov. 28:19). La riqueza no debe ser el resultado del
robo o del azar, sino una recompensa por el trabajo arduo. Lo que se obtiene
depende de la calidad de nuestra labor. Si llegamos a ser ricos, debería ser
porque lo merecemos.
4. No trates de ser rico rápidamente (Prov. 28:20, 22). Estos proverbios pre-
sentan dos escenarios potenciales: (1) cuando cerramos un ojo a una acción
deshonesta y, como resultado, llegamos a ser cómplices en esa acción (Prov.
28:22); y (2) cuando estamos tan ansiosos de gozar de la riqueza de nuestros
padres que les quitamos lo que necesitan ahora para vivir (Prov. 28:24). O, aún
peor, aquellos que hacen esas cosas pueden justificarlas, en sus mentes, hasta
convencerse de que sus acciones equivocadas no han sido malas. Por lo tanto,
dicen: “No he pecado”.

El dinero es una fuerza muy poderosa en este mundo, y por eso la Biblia habla
mucho de él. Si deseas dinero, como casi todos los demás, ¿cómo puedes asegu-
rarte de no caer en la trampa de lo que Jesús llamó “el engaño de las riquezas”
(Mar. 4:19)?

78
Miércoles 11 de marzo // Lección 11

MANUAL PARA LOS POBRES


Lee Proverbios 29:13. ¿Qué se analiza aquí?

Los pobres y los ricos son iguales (Prov. 29:13). La imagen de la luz que se
usa en este proverbio pone el problema en la perspectiva de la creación. Tanto
el rico como el pobre fueron creados por Dios (Prov. 22:2). Ambos gozan del
don de la vida, y el sol brilla sobre ambos. Así como el rico ha sido advertido
acerca de cómo tratar al pobre, el pobre ha de amar aun a sus opresores, que
en algunos casos podrían ser los ricos (Mat. 5:44, 45).

¿Cuál es el mensaje de Proverbios 28:3?

El pobre tiene los mismos deberes que el rico (Prov. 28:3). La pobreza no
debería ser una excusa para la maldad. El hecho de que pudiste haber sido
oprimido no te da licencia para oprimir a otros. La parábola de Jesús del siervo
no perdonador, que oprime a uno más pobre que él, muestra que esta reacción,
aunque inesperada por parte del pobre (de quien podrías considerar que sim-
patizaría más con otros pobres), no es inusual (Mat. 18:22-35). En Proverbios
28:3, la imagen de la lluvia, que generalmente es una bendición, resulta en un
torrente destructivo. Esta imagen ilustra la anormalidad de esa conducta y los
chascos que produce.

¿Cuál es el mensaje de Proverbios 28:6?

Los justos pobres son mejores que los ricos impíos (Prov. 28:6). De acuerdo
con la sabiduría tradicional, se supone que la persona justa no es pobre, ya que
la pobreza, supuestamente, es el castigo justo de la pereza (Prov. 24:34). No
obstante, la realidad de la vida es más compleja. El pobre puede ser una víctima
de injusticias, o de circunstancias que están fuera de su control. Esto puede
ocurrir a menudo. No obstante, la escala de valores defendida por el libro de
Proverbios es clara y sin ambigüedades. La justicia es más importante que la
riqueza, y el éxito no es un indicador infalible de la justicia.

¿Qué podemos hacer cuando somos tentados a comprometer nuestros valores


para obtener ganancias materiales? ¿Cómo podemos protegernos de hacer algo
como esto, siendo que es más fácil de realizar de lo que pensamos?

79
Lección 11 // Jueves 12 de marzo

AMAR LA VERDAD
De todas las cosas que podríamos enseñar a nuestros hijos, a nuestros es-
tudiantes o a cualquiera que está listo para aprender de nosotros, tal vez la
lección más importante podemos encontrarla aquí, cuando Pablo, que escribe
a los perdidos, dice que “no recibieron el amor de la verdad” (2 Tes. 2:10). Por
supuesto, como Jesús es la Verdad, enseñar a otros a amar la verdad es ense-
ñarles a amar a Jesús, ¿y qué otra cosa resulta más importante?
“Cualquier ramo de investigación que emprendamos con el sincero propó-
sito de llegar a la verdad, nos pone en contacto con la Inteligencia poderosa e
invisible que obra en todas las cosas y por medio de ellas. La mente del hombre
se pone en comunión con la mente de Dios; lo finito, con lo infinito. El efecto
que tiene esta comunión sobre el cuerpo, la mente y el alma sobrepuja toda
estimación” (Ed 14).

Lee Proverbios 29:15 (ver también Prov. 29:19). ¿Qué principio im­
portante ves aquí, no solo en la educación sino en la vida, en general?

Aunque nuestro ejemplo es importante –especialmente frente a aquellos


que no podemos reprender o castigar−, en algunos casos hace falta más que
eso. Esto es especialmente cierto con nuestros hijos. A veces, los niños nece-
sitan ser castigados a fin de corregirlos.
Nuestras naturalezas son caídas y corruptas, y esto incluye aun a esos
seres pequeños y cariñosos a quienes amamos, nuestros hijos. No les hacemos
ningún favor a nuestros hijos o a nosotros mismos si les dejamos hacer lo que
quieran. Los hijos, en realidad, no solo necesitan disciplina: la desean. Nece-
sitan saber que existen límites, y que ellos necesitan mantenerse dentro de
ellos. Una madre que cree que tiene que respetar la libertad de su hijo y le
deja hacer lo que quiera sin decirle nunca “No”, en última instancia acarreará
“vergüenza” para ella (Prov. 29:15); y, sin duda, tristeza a los hijos, si no ahora,
ciertamente cuando los niños lleguen a ser adultos.

¿Cuáles son algunas de las lecciones que aprendiste como niño que han perdura-
do hasta que llegaste a la adultez? ¿Cómo te ayudó ese conocimiento para hacer
que tu vida sea mejor?

80
Viernes 13 de marzo // Lección 11

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Las leyes de Dios se fundamentan en


una inmutable rectitud, y han sido conformadas para promover la felicidad de
los que la obedecen [...] La religión conduce al hombre a una relación personal
con Dios, pero no exclusivamente con él; porque los principios del cielo han de
vivirse de manera que puedan ayudar y bendecir a la humanidad” (HHD 269).
“El grave descuido de la educación de los niños para Dios ha perpetuado el
mal y arrojado a las filas del enemigo a muchos que, con un cuidado juicioso,
hubieran podido ser colaboradores de Cristo. Las falsas ideas y un afecto in-
sensato y desviado han alimentado rasgos que han hecho a los niños desa-
gradables e infelices, han agriado las vidas de los padres y han extendido su
influencia malsana de generación en generación. Cualquier niño a quien se
le permita obrar a su propio gusto deshonrará a Dios y les causará agravio a
su padre y a su madre. [...] Por medio del descuido de su deber y el consenti-
miento de los niños en lo malo, los padres les están cerrando las puertas de la
ciudad de Dios” (TI 5:305).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. El autor ruso León Tolstoi, aunque fue criado en un hogar cristiano,
abandonó su fe durante muchos años. Cuando fue mayor, enfrentó una crisis:
¿qué significa la vida, especialmente una vida que ciertamente terminará con la
muerte? Aunque buscó respuestas en todas las áreas del conocimiento, no en-
contró nada allí. Finalmente, se dio cuenta de que la única respuesta lógica al
tema de la vida y su significado tenía que encontrarse en la fe, en algo que iba
más allá de la lógica misma. Es decir, su lógica le dijo que avanzara más allá de
la lógica, hacia el mundo de la fe, a fin de obtener respuestas acerca del sentido
de la vida. ¿Por qué, entonces, la fe en Jesús es realmente la elección más lógica
que podemos hacer con respecto al significado y al propósito de la vida?
2. ¿Cómo entiendes lo que significa amar la verdad? ¿Cómo amamos la
verdad? Amar la verdad, por supuesto, significaría que tenemos que conocerla
primero. ¿Cómo llegamos a un conocimiento de la verdad? ¿Y cómo podemos
estar seguros de que no permitiremos que nada se interponga en el camino de
nuestra confianza amante, por sobre todo lo demás?

81
Lección 12: Para el 21 de marzo de 2015

LA HUMILDAD DE LOS
SABIOS

Sábado 14 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 30; Lucas


18:9‑14; Job 38-40:2; 1 Juan 1:9; Apocalipsis 3:14-18; Salmo 104:24.

PARA MEMORIZAR:
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los
cielos” (Mat. 5:3).

En la Biblia se considera la humildad como una virtud importante. El mayor


de los profetas, Moisés, se destaca como el hombre más humilde que alguna
vez haya vivido (Núm. 12:3, NVI). Según Miqueas 6:8, el principal deber que
Dios espera de su pueblo es “humillarte ante tu Dios”. También Jesús insiste en
que la humildad es un ideal que el cristiano debería adoptar: “Así que, cual-
quiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos”
(Mat. 18:4).
Después de todo, ¿de qué podemos jactarnos? Toda respiración, cada latido,
cada talento, cada don, viene solo de Dios, en quien “vivimos, y nos movemos,
y somos” (Hech. 17:28). Y a la luz de la cruz, aun todas nuestras justicias son
como “trapos de inmundicia (Isa. 64:6). ¿Cómo, entonces, podemos jactarnos?
Esta semana, Proverbios considera la humildad; teniendo en cuenta nuestra
situación, ¿no es necio ser otra cosa que humilde?

82
Domingo 15 de marzo // Lección 12

¿QUIÉN CREES QUE ERES?


Lee Proverbios 30:1 al 3, 32, 33. Juntos, ¿que están diciendo?

La negación propia que se ve en estos textos es un respiro en la generali-


zada exaltación propia de los reyes del antiguo Cercano Oriente, a quienes a
menudo les gustaba jactarse de su sabiduría, logros y victorias militares. De Sa-
lomón mismo se registra que excedía “a todos los reyes de la tierra en riquezas
y sabiduría” (1 Rey. 10:23; Ecl. 2:9). Y, por supuesto, está Nabucodonosor, quien
proclamó: “¿No es esta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la
fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?” (Dan. 4:30).
Por cuanto el autor comprende su propia ignorancia, llama “necedad” a esa
jactancia. La palabra hebrea para “necedad” aquí es nabal, que es el nombre
de Nabal, cuya conducta fue un ejemplo de orgullo necio (1 Sam. 25). Esa jac-
tancia, que implica orgullo, conlleva también la posibilidad de la humillación
y, por ello, del enojo y la contienda. El apóstol Pablo llamó “necios” a algunos
de sus miembros por considerarse sabios; y, peor aun, estaban jactándose de
ello (2 Cor. 11:18, 19).

Lee Lucas 18:9 al 14. ¿Por qué podría ser más fácil de lo que uno pen­
saría actuar como el fariseo? ¿Cómo podemos estar seguros de no caer
en la misma trampa, aun en formas sutiles?

Tienes que sentirte triste por las personas que se jactan (generalmente cu-
bren así sus inseguridades); muestra cuán auto engañadas están y cuán igno-
rantes son, en realidad.

83
Lección 12 // Lunes 16 de marzo

¿UN CONOCIMIENTO DE DIOS?


El orgullo surge en quienes no conocen a Dios en forma personal. En con-
traste, la persona que vive en comunión con Dios será humilde, pues cons-
tantemente está en contacto con Aquel que es infinitamente más grande que
cualquiera de nosotros. Cuando pensamos acerca del tamaño del universo y
nos damos cuenta de que adoramos a Aquel que creó ese universo, y que ese
mismo Dios sufrió en la persona de Jesús sobre una cruz por nosotros, es difícil
imaginar cómo podríamos estar luchando con el orgullo mientras mantenemos
estos pensamientos ante nosotros.

Lee Proverbios 30:3 al 6. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca del
poder, la majestad y el misterio de Dios?

La expresión “conocimiento del Dios santo” (NVI) debe entenderse como


“conocimiento acerca de Dios”. Se hacen luego cinco preguntas retóricas, que
nos obligan a reconocer realmente cuánto no entendemos acerca de Dios.

Lee estas preguntas en Proverbios 30:4. ¿Qué desafíos nos presentan?

Por cuanto Dios es el Creador (las primeras cuatro preguntas), permanece


mucho más allá de nuestra comprensión (la quinta pregunta). En el libro de
Job, Dios desafía a Job con preguntas similares para que se diera cuenta de que
no podría comprender a Dios o a sus caminos (Job 38 a 40:2).
El hecho importante de que Dios es el Creador, y que no podemos com-
prenderlo plenamente, nos da una lección vital con respecto a cómo debemos
recibir su revelación escrita, que algunos eruditos están siempre cuestionando.
¿Quiénes somos nosotros –cuya comprensión incluso de las cosas más senci-
llas de la naturaleza está cubierta de nubes y llenas de misterio− para desafiar
la Palabra de Dios, aun las partes que nos dejan perplejos o nos perturban?

Medita en la grandeza y el misterio de la creación misma. ¿Qué debería decirnos


esto acerca de la grandeza y el misterio del Creador? ¿Por qué esta grandeza y
misterio nos dan consuelo y esperanza?

84
Martes 17 de marzo // Lección 12

NI DEMASIADO NI MUY POCO


Este texto (Prov. 30:7-9) contiene la única oración en el libro de Proverbios.
No es por azar que este pedido siga inmediatamente a la afirmación de Dios
como el gran Creador (Prov. 30:4), y a la promesa de su fidelidad (vers. 5).

Lee Proverbios 30:7 al 9. ¿Por qué alguien preguntaría estas cosas?

Antes de que pidamos algo a Dios, es importante asegurarnos de que


nuestra relación con él sea sólida. Si estamos mintiendo, estamos actuando
como si Dios, que conoce todas las cosas, ni siquiera existiera. Por esto, la con-
fesión de nuestro pecado es un prerrequisito para el perdón (1 Juan 1:9). No
podemos hacer trampa a Dios; él nos ve exactamente como somos. Al orar, el
dramático gesto de postrarnos, echados sobre el polvo como muertos (Lam.
3:29), revela no solo nuestra reverencia y humildad, sino además muestra que
percibimos nuestra desnudez espiritual ante él.
En Proverbios 30:8, el escritor pide a Dios que no le “dé” ni pobreza ni ri-
queza. La primera vez que el verbo “dar” se usa en la Biblia en relación con los
seres humanos, refiere al don, que Dios les dio, de la comida (Gén. 1:29). Por
esto, en muchas culturas el alimento se asocia tradicionalmente con la oración.
Esta necesidad básica, que nos hace tan dependientes del Dios de la creación,
pone la experiencia de la oración en el centro de nuestra supervivencia.
Los dos pedidos no buscan solo el equilibrio en el carácter humano. Con-
vergen en una meta: la gloria de Dios. Si tenemos muy poco, robamos e in-
sultamos a Dios; si tenemos demasiado, no sentimos la necesidad de Dios y
podemos hasta negar su existencia. Sin embargo, es digno de notar que solo la
última situación puede llevarnos a desconectarnos de Dios; lo primero, proba-
blemente, nos mantendrá en contacto con él.
El Padrenuestro presenta las mismas dos preocupaciones: (1) “El pan
nuestro de cada día, dánoslo hoy” (Mat. 6:11), atiende nuestras necesidades, y
nada más; y (2) “No nos metas en tentación” (Mat. 6:13), se ocupa de nuestras
necesidades, y mucho más que eso.

Piensa en cuán dependiente eres de Dios. ¿Cómo el recordar este hecho puede
ayudarte a crecer en la fe? ¿Qué peligros aparecen cuando olvidamos esta de-
pendencia?

85
Lección 12 // Miércoles 18 de marzo

LAS ACCIONES DE LOS ARROGANTES


Así como la humildad es positiva y trae consigo bendiciones, la falta de
humildad es peligrosa y trae consigo maldiciones. Después de exaltar la virtud
de la humildad mostrando sus recompensas y frutos, Proverbios 30 plantea una
severa advertencia acerca de los peligros que vienen con el orgullo.
Maldecir a tus padres (Prov. 30:11, 17). Agur comienza con esto, pues re-
presenta el acto más serio de arrogancia: que los hijos desprecien la fuente de
su vida. Es significativo que honrar y bendecir a los padres es el único Manda-
miento asociado con la promesa de vida (Éxo. 20:12; Efe. 6:2, 3), mientras se
prescribía la pena de muerte por su transgresión (Éxo. 21:15, 17).
Justicia propia (Prov. 30:12, 20). La condición de los pecadores que se creen
justos es mala, porque permanecerán en su pecado, creyendo que son puros y
que no necesitan perdón. Por esto, la confesión del pecado es tan fundamental
para obtener perdón (1 Juan 1:9). A los laodicenses, que pretenden ser ricos,
inteligentes y bien vestidos (aunque no se dan cuenta de que son pobres, ciegos
y desnudos), se les aconseja que adquieran de Dios los medios para reparar su
condición miserable (Apoc. 3:14-18).
“Aquí se representa a los que se enorgullecen de sí mismos por su posesión
de conocimiento y superioridad espirituales. Pero no han respondido a las ben-
diciones inmerecidas que Dios les ha conferido. Han estado llenos de rebelión,
ingratitud y olvido de Dios; y todavía él los ha tratado como un padre amante
y perdonador trata a un hijo ingrato y descarriado. Han resistido a su gracia,
han abusado de sus privilegios, han menospreciado sus oportunidades, y se han
conformado con hundirse en la satisfacción, en la lamentable ingratitud, el for-
malismo vacío y la insinceridad hipócrita” (FO 84, 85).
Desprecio (Prov. 30:13, 14). El cuadro que se presenta de los arrogantes no
es lindo. Aunque tienen una mirada orgullosa, la arrogancia no se queda allí: se
manifiesta en el desprecio hacia los que piensan que están por debajo de ellos.
Las imágenes de “dientes” y “muelas” (“espadas” y “cuchillos” [Prov. 30:14])
muestran cuán malas son sus acciones.

Piensa en cómo has tratado a otros, especialmente a aquellos que sientes debajo
de ti (la mayoría de nosotros tuvimos estos sentimientos alguna vez, ¿verdad?).
¿Cómo puedes corregir eso? ¿Cómo puedes demostrar la humildad necesaria
para corregirlo?

86
Jueves 19 de marzo // Lección 12

LECCIONES DE LA NATURALEZA
En toda la Biblia se usan imágenes de la naturaleza para enseñar verdades
espirituales. También aquí, usando la naturaleza, el proverbio nos enseña lec-
ciones acerca de la humildad.

Lee Proverbios 30:18, 19. ¿Qué está diciendo aquí acerca de los lí­
mites de la comprensión humana?

Agur ve el misterio aun en muchas de las cosas “comunes”. La que presenta


aquí es una mezcla de misterios muy fascinante. Los primeros dos son de los
animales, un águila que silenciosamente se mueve por el aire, y una serpiente
que silenciosamente se mueve sobre la tierra. Luego se traslada a dos acciones
humanas: un barco en el mar y un hombre con una mujer. Aun hoy, con todo
nuestro conocimiento científico, permanecen muchos misterios. ¡Cuán vital es
que nunca perdamos nuestro aprecio por la profundidad y la majestad de la
vida! Esa actitud ciertamente nos ayudará a mantenernos humildes delante de
Dios.

Lee Proverbios 30:24 al 28. ¿Qué otros misterios de la naturaleza


captan la atención del autor y lo llenan de asombro?

Es interesante notar que los versículos inmediatamente anteriores (Prov.


30:20-23) tratan con la necedad humana, la arrogancia y el vicio. Luego pasa al
mundo animal, señalando criaturas pequeñas y humildes, aun cuando usa las
mismas palabras hebreas para “sabias”, en relación con ellas, que las que usa
acerca de los humanos (Prov. 3:13) y aun de Dios mismo (Job 12:13; Sal. 104:24).
Aún hoy, con todos nuestros avances científicos, lo que hacen estas criaturas
está más allá de nuestra comprensión total. Cuánto más esas acciones debieron
de haber dejado perplejos a los sabios en su tiempo. Y el autor realmente era
sabio, porque una de las grandes señales de sabiduría es reconocer cuán poco
sabemos, aun acerca de las cosas más comunes.

Piensa acerca de algunas de las cosas “más sencillas” en la naturaleza: la hoja


de un árbol, una gota de agua, un animal marino. ¿Cómo podría mantenernos
humildes el hecho de que aun estas cosas pequeñas están llenas de misterio?

87
Lección 12 // Viernes 20 de marzo

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Tendríamos que reverenciar la Pa-


labra de Dios. Deberíamos manifestar respeto por cada ejemplar de ella, no
darle usos comunes ni manejarlo descuidadamente. Nunca se debería citar la
Escritura en broma, ni ser usada para decir un chiste. ‘¡Toda palabras de Dios
es limpia’. ‘Como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces’ (Prov.
30:5; Sal. 12:6)” (Ed 244).
“Las primeras palabras que dirigió Cristo al pueblo en el monte, fueron pala-
bras de bienaventuranza. Bienaventurados, dijo, los que reconocen su pobreza
espiritual, y sienten su necesidad de redención. El Evangelio ha de ser predi-
cado a los pobres. No es revelado a los que son orgullosos espiritualmente, a los
que pretenden ser ricos y no necesitar nada, sino a los humildes y contritos. [...]
El Señor no puede hacer nada para sanar al hombre hasta que, convencido este
de su propia debilidad y despojado de toda suficiencia propia, se entrega al do-
minio de Dios. Entonces puede recibir el don que Dios espera concederle. De
nada es privada el alma que siente su necesidad. Ella tiene acceso sin reserva a
Aquel en quien mora toda la plenitud” (DTG 266, 267).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Medita en el plan de salvación y lo que se necesitó para salvarnos. Es
decir, somos tan caídos, tan corruptos, tan malos, que una mera regenera-
ción no habría sido suficiente para redimirnos del pecado. No importa cuánto
seamos cambiados y restaurados, pues la regeneración y la restauración no
pueden salvarnos. Necesitábamos de un sustituto, alguien que legalmente ocu-
para nuestro lugar, y cuya justicia sola es suficiente para ponernos en armonía
con Dios. ¿Qué debería decirte esta realidad acerca de por qué la arrogancia
y el orgullo tienen que ser los peores pecados en seres caídos como nosotros?
2. ¿Cuáles son algunas maneras diferentes en que tu misma existencia de-
pende de Dios? ¿Qué cosas en la naturaleza misma nos muestran cómo Dios
sostiene nuestra existencia?
3. Medita en la oración registrada en Proverbios 30:7 al 9. Considera el equi-
librio que muestra. ¿Cómo podemos tener equilibrio en todo lo que hacemos?
¿Por qué esto es tan importante?

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Lección 13: Para el 28 de marzo de 2015

MUJERES Y VINO

Sábado 21 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Proverbios 31; Job 29:15;


Proverbios 8; 1 Corintios 1:21; Apocalipsis 14:13.

PARA MEMORIZAR:
“No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.
No es de los reyes, oh Lemuel, no es los reyes beber vino, ni de los príncipes la
sidra” (Prov. 31:3, 4).

El libro de Proverbios comenzó con las enseñanzas de un padre (Prov. 1:1,


8; 4:1) y termina con las enseñanzas de una madre (Prov. 31:1). El nombre Le-
muel puede aludir a Salomón; si es así, la madre de Lemuel es la madre de Sa-
lomón, y ella advierte a su hijo en contra de las dos amenazas más serias contra
el rey: el vino y las mujeres.
La asociación del vino y las mujeres es deliberada. Para ser eficiente como
gobernante, el rey tiene que ser cuidadoso de las influencias que lo rodean, y
esos dos factores pueden ser muy poderosos. Aunque la mujer correcta puede
ser beneficiosa, el alcohol es solo perturbación.
La introducción del padre se ocupaba de la adquisición espiritual de la sa-
biduría. Ahora, la conclusión de la madre trata de la aplicación de la sabiduría
a la vida real. Porque los principios espirituales que enseñó el padre no signifi-
carían nada si la persona no siguiera el consejo práctico ofrecido por la madre.

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Lección 13 // Domingo 22 de marzo

UN BRINDIS “A LA VIDA”
En muchas culturas, el beber alcohol está asociado con la vida. La gente
levanta una copa y desea que el otro tenga una vida larga; aunque la ironía es
que cada copa actúa en dirección a la destrucción de la vida. Botellas elegan-
temente diseñadas, cantos poéticos y divertidos hacia la bebida, avisos publici-
tarios agudos y aun algunos “hallazgos” científicos, todos estimulan a los que
beben en su idea de que el alcohol es bueno para ellos. Proverbios ya nos ha
advertidos en contra de este engaño mortal (Prov. 23:30-35). Ahora reaparece
el tema, mostrándonos aún más daños que puede producir el alcohol.

Lee Proverbios 31:4, 5, 8 y 9. Juntos, ¿qué dicen, y cómo se aplica su


mensaje a cada seguidor del Señor, no solo al rey?

En un lenguaje similar, Job se describe como que “era ojos al ciego, y pies
al cojo” (Job 29:15). Del mismo modo, el rey o los que tienen recursos deberían
ayudar a sostener a los pobres y a los necesitados; y a los “mudos”, por cuanto
no tienen una voz para que los escuchen.
El efecto destructivo del vino también puede verse en cuán fácilmente se
distorsiona el juicio de una persona. Aunque el alcohol es lo suficientemente
malo para la persona común, para un rey o alguien que tiene poder el alcohol
puede crear situaciones terribles. El rey que es bebedor no solo “se olvida la
ley” y no sabe qué es lo bueno, además pronuncia sentencias distorsionadas: el
culpable es declarado inocente y el inocente, culpable.
Lo que está en juego aquí es la capacidad para discernir el bien y el mal, lo
correcto y lo equivocado. La prohibición de beber vino tiene que ver con la sa-
biduría básica y, como tal, debe aplicarse a cada ser humano. Es digno de notar
que esta preocupación es precisamente la razón implicada en la prohibición
especial para los sacerdotes: “para poder discernir entre lo santo y lo profano”
(Lev. 10:9, 10).

¿Quién no ha visto los efectos devastadores del alcohol en muchas vidas? ¿Cómo
puedes ayudar a otros, especialmente a los jóvenes, a mantenerse alejados de lo
que puede traer solo daño para ellos y para otros?

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Lunes 23 de marzo // Lección 13

UN BRINDIS “A LA MUERTE”
Lee Proverbios 31:6, 7. ¿Cómo debemos entender estos textos?

Una rápida lectura de estos versículos da la impresión de que la madre de


Lemuel permite el consumo de vino o de cualquier bebida alcohólica a las
personas que están por morir (vers. 6), o a la persona que sufre de depresión
(vers. 7). Sin embargo, esta lectura contradiría no solo el contexto inmediato
–la madre de Lemuel acababa de advertir al rey contra el beber vino− sino
también el contexto general del libro de Proverbios, que en forma sistemática y
enfática prohíbe el beber vino.
Además, difícilmente tenga sentido ofrecer algo, a quien está muriendo, que
solo haría que su salud y bienestar empeoren. Y dar alcohol a una persona de-
primida es como dar sal a alguien que ya está deshidratado. Como Dios se pre-
ocupa por nuestros cuerpos y nuestra salud, y sabemos que lo hace, no tiene
sentido pensar que estos textos, especialmente en el contexto, estén animando
al uso del alcohol.
Más importante aún, un análisis del uso de la expresión “los que están por
morir” (NVI; “desfallecidos”, RV60) en el libro de Proverbios revela que este
verbo (“morir”, o “perecer”) se usa siempre asociado con los impíos (Prov.
10:28; 11:7, 10; 19:9; 21:28; 28:28). Por medio de la expresión “están por morir”,
la madre de Lemuel señala, por asociación, a los impíos o los malvados. En
cuanto a la expresión “de amargado ánimo”, se refiere a la persona deprimida o
amargada (Prov. 31:6) que, como los impíos, llega a ser insensible y “se olvida”
de su pobreza (Prov. 31:7).
“Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer
el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra,
hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid,
como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las con-
vertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del
hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio
completo. Bajo la influencia del licor, los hombres serían llevados a cometer
crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito perver-
tido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada
vez más” (Te 12).

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Lección 13 // Martes 24 de marzo

UNA MUJER VIRTUOSA


“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa lar­
gamente a la de las piedras preciosas” (Prov. 31:10).

¿Quién es la “mujer virtuosa” de Proverbios 31:10? Diversas indicaciones su-


gieren que el autor piensa en algo más que una mujer piadosa o la esposa ideal.
Siguiendo la sugerencia de muchos pasajes del libro (Prov. 1:20-33; 3:13‑20;
4:5-9; Prov. 8), tenemos buena razón para pensar que “la mujer virtuosa” re-
presenta la sabiduría. Esta personificación de la sabiduría como una mujer se
justifica no solo porque la palabra hebrea para “sabiduría”, jókmah, es un sus-
tantivo femenino, sino porque también permite que el escritor hebreo obtenga
toda clase de lecciones concretas para nuestra vida diaria. La sabiduría no es
descrita como algún ideal elevado e inalcanzable, sino como una mujer muy
práctica y accesible, que podría llegar a ser nuestra compañera de la vida.
Esta última enseñanza acerca de la sabiduría se da por medio de un her-
moso poema acróstico: cada verso comienza con una letra hebrea siguiendo el
orden alfabético, como en el libro de Lamentaciones y muchos de los salmos.

Compara el texto sobre la sabiduría en Proverbios 8 con nuestro


texto sobre la “mujer virtuosa”. ¿Qué rasgos de la “mujer virtuosa” nos
recuerdan a la sabiduría en Proverbios?

1. Ella es preciosa y digna de ser encontrada (Prov. 31:10; 8:35).


2. Su valor es mayor que las piedras preciosas (31:10; 8:10, 11, 18, 19).
3. Ella provee de alimento (31:14; 8:19).
4. Ella es fuerte (31:17, 25; 8:14).
5. Ella es sabia (31:26; 8:1).
6. Ella es alabada (31:28; 8:34).

Aunque vivimos en la así llamada edad de la información, y aunque hemos


adquirido mucho más conocimiento que en las generaciones previas, hay poco
que indique que nuestra generación sea algo más sabia que las generaciones
anteriores. Realmente, como dijo Martin Luther King, hijo: “Hemos guiado mi-
siles y desviado a los hombres”.

Lee 1 Corintios 1:21. ¿Qué te dice este versículo, y cómo puede esta
idea ayudarte a vivir por fe?

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Miércoles 25 de marzo // Lección 13

ELLA TRABAJA
La mujer virtuosa de Proverbios 31 no es perezosa; trabaja mucho y es muy
activa. El poema insiste en esta cualidad (Prov. 31:27), que caracteriza a los
sabios frente a los necios (Prov. 6:6; 24:33, 34). El campo de sus actividades es
amplio y concreto. Ser espiritual no significa que deberíamos estar ociosos,
con el pretexto de que estamos preocupados con problemas religiosos alta-
mente importantes, y por ello no tenemos tiempo para ocuparnos de asuntos
“triviales”. (Ver Luc. 16:10). La mujer “con voluntad [gustosa, NVI] trabaja con
sus manos” (31:13). Es interesante que esta persona muy espiritual nunca es
descrita orando o meditando: se la muestra como una mujer eficiente y produc-
tiva, muy similar a Marta, de los Evangelios (Luc. 10:38-40).

Lee Proverbios 31:12, 15 y 18. ¿Por qué razón esta mujer siempre está
trabajando?

La mujer nunca descansa. Trabaja “todos los días de su vida” (vers. 12), aun
durante la noche (vers. 15, 18). Su presencia activa y vigilante es efectiva todo
el tiempo. La razón de su atención constante es su responsabilidad. Ella tiene
que estar allí; de otro modo, todo se vendrá abajo.

Lee Proverbios 31:20 y 25. ¿Cuál es el aspecto temporal de sus


proyectos?

Aquí llegamos a un punto importante con respecto a nuestra obra y es-


fuerzo: será probado por el tiempo. Solo el futuro testificará de la cualidad de
nuestras acciones. Trabajar sabiamente es trabajar pensando en el futuro, no
solo buscando una recompensa inmediata.
Aunque no trata exactamente de lo mismo, el principio en el siguiente texto
del Apocalipsis es muy importante: “Bienaventurados de aquí en adelante los
muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus tra-
bajos, porque sus obras con ellos siguen” (Apoc. 14:13).

Si tienes una mujer especial en tu vida (quienquiera que sea), ¿qué puedes hacer
para mostrar tu aprecio hacia ella y por todo lo que hace por ti?

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Lección 13 // Jueves 26 de marzo

ELLA SE PREOCUPA
Lee Proverbios 31:26 al 31. ¿Qué otras características importantes se
ven en esta mujer? ¿Por qué son tan importantes para todos nosotros,
no importa quiénes seamos?

Como vimos a lo largo de este trimestre, se pone un gran énfasis en las pala-
bras, en lo que decimos. La mujer es conocida por su sabiduría y por su bondad.
Están relacionadas. Después de todo, ¿no podríamos alegar que la bondad es
otra forma de sabiduría, especialmente cuando entendemos que la sabiduría no
es meramente lo que conocemos sino lo que decimos y hacemos?
Nota, además, la frase “la ley de clemencia”. Es decir, la clemencia o
la bondad no son solo un atributo pasajero que escapa de su boca de vez en
cuando: es una ley, un principio de su misma existencia. ¡Cuán poderoso sería
si la “ley de clemencia” guiara todo lo que sale de nuestra boca!

Lee Proverbios 31:30. ¿Qué punto importante se revela aquí, que a


menudo se olvida?

Demasiado a menudo las mujeres son evaluadas únicamente en términos


de apariencia exterior; esa es una característica superficial y poco profunda.
La Biblia señala cuán “vana” y cuán vacía es esa actitud, en última instancia.
La verdadera belleza de esta mujer se encuentra en su carácter y en cómo este
se manifiesta en su vida y tareas. La belleza siempre pasará; el carácter puede
perdurar por la eternidad. “Un gran nombre entre los hombres es como letras
trazadas en la arena; pero un carácter sin mancha perdurará para toda la eter-
nidad” (MGD 81).

¿En qué aspectos de tu carácter necesitas ver una mejoría? Orar acerca de ello
está bien, pero ¿qué pasos concretos y positivos debes dar para ver un creci-
miento?

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Viernes 27 de marzo // Lección 13

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Al complacer su apetito por el vino y


estar bajo su estímulo excitante, su razón estaba nublada, y no podían discernir
la diferencia entre lo sagrado y lo común. Contrariamente a la instrucción ex-
presa de Dios, [Nadab y Abiú] lo deshonraron [a Dios] ofreciendo fuego común
en vez del sagrado. Dios los visitó con su ira; salió fuego de su presencia y los
destruyó” (TI 3:325).
“Aprendan los niños y los jóvenes, mediante el estudio de la Biblia, cómo
ha honrado Dios el trabajo del obrero. [...] Lean [...] acerca de la mujer sabia
descrita en Proverbios, que ‘busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus
manos’; que ‘da comida a su familia y ración a sus criadas’; que ‘alarga su mano
al pobre, y extiende sus manos al menesteroso’; que ‘considera los caminos de
su casa, y no come el pan de balde” (Prov. 31:13, 15, 16, 17, 20, 27)” (Ed 217).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. ¿Por qué la abstinencia total de alcohol es la única buena opción? Des-
pués de todo, ¿puede surgir algo bueno del consumo de cualquier clase de
bebida alcohólica? Por otro lado, piensa en todo el daño que a menudo causa
el alcoholismo.
2. Medita en la idea de que aunque tengamos mucho conocimiento no
necesariamente tendremos más sabiduría. ¿De qué maneras puede el cono-
cimiento sin sabiduría ser aún más peligroso que una falta de conocimiento
sin sabiduría? ¿Cuáles son algunos ejemplos recientes en los que podemos ver
cuánto daño causa el conocimiento sin sabiduría?
3. Repasa las características de la “mujer virtuosa”. ¿Cómo pueden los princi-
pios que están revelados en esta situación específica aplicarse a los creyentes,
cualquiera que sea su sexo, situación marital o edad?
4. El libro de Proverbios está lleno de sabiduría práctica. Esto debería de-
cirnos que nuestra religión, aun con toda su elevada teología y dimensiones
espirituales, tiene también un lado práctico. ¿Cómo podemos asegurarnos de
no descuidar los aspectos prácticos de la fe, mientras procuramos cumplir con
el aspecto teológico y espiritual?

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