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La Soledad del Creador en el Arte

El documento habla sobre la soledad del creador. En 3 oraciones resume: La soledad es inherente al proceso creativo, pues requiere sumergirse en el mundo subjetivo e intuitivo del artista más allá de la lógica. La creación surge de una experiencia mental íntima que vincula al objeto artístico con la vida psíquica del creador. El acto creativo supone una anulación temporal de la conciencia racional en favor de una atención libre que permite nuevas visiones.
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La Soledad del Creador en el Arte

El documento habla sobre la soledad del creador. En 3 oraciones resume: La soledad es inherente al proceso creativo, pues requiere sumergirse en el mundo subjetivo e intuitivo del artista más allá de la lógica. La creación surge de una experiencia mental íntima que vincula al objeto artístico con la vida psíquica del creador. El acto creativo supone una anulación temporal de la conciencia racional en favor de una atención libre que permite nuevas visiones.
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La soledad del

c~eado~

CUANDO EL CALOR ES ASFIXIANTE,


NO HAY NADA MEJOR QUE UN "BUEN BAO"

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ReMI9TA De LITGRATURA
DiRECCiON GENERAL
Otilia Navarrete

Y OTRA^ i n A G N e 9

CONSEJO EDITORf.AL
Ana Luisa Soriano
Marco Martos
Otia Navarrete
ASISTENTE DE DIRECCION
Tanya Moscoso
COLABORADORES
- Los artistas y estudiosos que
aparecen en el sumario.
- Los amigos que han permitido
que este nmero pueda ser editado apoyndonos a travs de un
anuncio que ms alia de ser una
: =: publicidad, es una demostracin
: de su inters por ia cultura de
nuestro pas.
DISEO Y COMPOSICION
Roco Molina P.
CORRECCION
O.N.
PORTADA
"Humareda y sus espritus"
leo sobre tela 90x66 cms.
i,: (cortesa de Sr. Eduardo Mol!)
ASESORIA LEGAL
b Jorge Alberto Gallegos.

,
i

CORRESPONDENCIA
Av. Loma del Pilar 158 (Lima 33)
Telf. 449-8705
Fax 476-9044
E-mail ;
[email protected]

NARRATIVA
OswaIdo Reynoso
Marco Martos
Manuel Munive
Ana Luisa Soriano
" Franz Kafka"

POESIA
LuisChvez
19
2
"Luis Hernndez"
Roco Silva Santisteban 2 6
27
4 Otilia Navarrete
60
50 Mary Soto
28
58 PINTURA
Manuel Munive
30
"VincentVan Gogh"
32
6 Leslie Lee
Alberto Quintanilla
34
36
40 Eleonora Patino
42
18 CINE
Armando Robles Godoy. 38
8 DANZA
44
10 Lichi Garland
Patricia Awapara
46
Morella Petrozzi
48
11
12 TITERES
14 Felipe Rivas Mendo
52
MIMO
15 Juan y Carmen Piqueras 5 4
16
18 FOTOGRAFIA
56
24 Anamara Me Carthy
"Luis Gonzlez Palma"

INMEMORIAM

61

PRESENTACION
Otilia Navarrete
ACERCA DE LA CREACION
Moiss Lemlij
Luis Millones
Vctor Samuel Rivera
Shirley LLerena
TEATRO

Alonso Alegra
"Samuel Beckett"
Sara Joffr
Pilar Nuez
Manuel Munive
MUSICA
Enrique Iturriaga
Adolph Polack
ESCULTURA
Carlos RuncieTanaka
Alberto Guzmn
Juan Pacheco

RESEAS

.62

PROHIBIDA LA REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL DE LOS ARTICULOS,


SIN MENCIONAR LA FUENTE.
LAS OPINIONES VERTIDAS EN LOS ARTICULOS FIRMADOS, SON DE
EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DEL AUTOR.

.9l moo e sa{uo y espeia


Recuerdo aquellos primeros origina/es que, con. timidez, /.lev hace
ya varios a Has a CONCYTEC. Eran los poem,QS y cuentos escritos
por mis alumnos del taller de Creacin Literaria que yo diriga en el
Mu sco de Arle de Lima. Mi inquietud, y la de mis alumnos, me impul-

s a acercarme a esa organizacin, buscando el apoyo necesario


para editar una revista.
Se produjo entonces una especie de l1lagro. Se acept y apoy el
proyecto naciendo as ~ ://tfUi, Comenzara entonces
un largo peregrinaje para connuar dndole vida a esta revista que
fue crecicndo, tomando forma, hasta constituirse, creo 110 equivocarme, en Ul1l11 cdio donde el arre se dio encuenflv y se abri a las miradas vidas de IOdos los que transitamos por esTOS difrciles caminos.
Han sido /3 nmeros y en cada uno de ellos estn las voces y las
obras ae nuestros artistas. Ellos han sido los hacedores de esta re vista; no~ contaron sus sueros, sus frustraciones y sobre todo, nos hablaron de su arte.
Pero, el suell0 lleg a su fin. La realidad, aquella intrusa que nos
despenaba en cada tropiezo, no nos deja conciliar 11ls el sueiio. Este
nmero, concebido antes de la actual decisin, pareci ser premonitorio: la soledad del creado/: El a rtista est solo. Solo luchando contra la iJlcomprensin y la indiferencia de quienes tienen en sus manos
las posibilidades de apoyo, porque una revista o un evento cultural
tielle un costo que es necesario cubrir y que, desgraciadamel/le, no
tiene para muchos, dividen.dos cuan.t{[icables.

Llenarla pginas completas C017 los nombres de todas las empresas e


institueiones a las que acud. Algunas me escucharon, otras ni siquiera eso, pero las respuestas fueron las mismas: "Es una excelente
revista pero ... ya no tenemes presupuesto, (esto, recuerdo, fue en un.
mes de abril) ", "La poltica de nuestra empresa no nos permite esta

clase de apoyo ". "Lo sentimos mucho, para otra vez ser, (como quien
despide a un. inoportuno vendedor)". Y otras perlas por el estilo a
cua/ms cOl1vin cellfe e imaginativa.
y as las cosas fu eron pasando de castao a oscuro. Se fue acumulando la ira, la impotencia, el desconcierto. Perdn emne por ello. Me
cans de mendigCl1: me cans de las re~puestas autmatas, de las actitudes IOdopoderosas de quienes tienen la obligacin defomentar la
cultura en nuestro pas, de quienen engrosal1 sus cuentas bancarias
CO l1 los recursos que {es brinda nuestro pas, l1ue.ftrauerza de trabajo, nuestra inteligencia.
O ser, me pregunto y me contesto, que 110 les conviene este tipo de
progreso ?

I~ ,le{ ;<U' naci 13 veces gracias al apoyo de algunos


amigos empresarios. Ellos s escucharon pacientemenfe-y me ayudaron ms all de sus intereses, por el solo hecho de saber aquilatar en
su exacta dimensin este trabajo. Pero no se puede. ni se debe, acudir siempre a los amigos en busca de ayuda. La amistad tambin se
cansa.
En estas lneas de despedida doy las gracias a todos ellos, incluyendo a las tres empresas que hoy hacen posible el nacimiento de este
ltimo nmero. Ellas han sentado un precedente: hay dividendos que
no se abonan en/as cuentas bancarias, sino en las conciencias de los
hombres, en la conciencia de este nuestro pas que se resiste a ser
slo una fuente de incuantificables ganancias econmicas.

A mis amigos artistas JI Q los que permanecieron al lado de I~

.;..,Ie{;<U', gracias por haberle permitido existi"

Otilia Navarrete

El Creador y
la Soledad
Moiss Lemlij
elix Post, un psiquiatra ingls, pidi a expertos de diversas actividades artsticas que hiciesen una lista de los artistas
mas importantes en las distintas ramas del arte. Lista en mano,
busc sus biografas y compar sus caractersticas e historias de
vida con la de otros artistas y con personas involucradas en actividades ajenas al arte .
Las diferencias que encontr fueron notables. La mayora de los grandes artistas que investig pareclan ser personas
muy vinculadas al sufrimiento, ya sea por sus propios padecimientos o porque lo infligan a los demas. Los trastornos emocionales parecen ser muy frecuentes en ellos y sus vidas peculiares, y diferentes de las del hombre comn.
Muchos autores han mostrado su fascinacin por los crea dores y han intentado desentraar el secreto de su genio y talento, Inclusive, el propio Freud afirm alguna vez: "cuando la ciencia
no tiene respuesta preguntad a los poetas". A continuacin me
atrevo a esbozar, con la osada del ignorante, algunas ideas propias y ajenas acerca del vnculo entre la soledad y la creacin.

La primera vez que se concibi a la obra de arte como


proyeccin de una imagen interior fue en el siglo XVI, cuando un
catlogo consider a una pieza inconclusa de Miguel Angel como
la mejor. Desde entonces el valor de la obra de arte no radica
tanto en el grado de fidelidad con el que reproduce la realidad
sino ms bien en la riqueza de la vida psquica del artista . Fue el
"despertar soberano de la subjetividad del artista", El artista qued as sumergido en el mundo incomunicable de la subjetividad
creadora (Maritain) .
Un ejemplo de eUo lo tenemos en el inters cada vez menor del pintor moderno por reproducir el mundo exterior y cada
vez mayor por la pintura en s misma . El artista se ha desplazado
desde la naturaleza, hacia su propia subjetividad, Al buscarse a
si mismo, va ms all de la apariencia natural de las cosas, y a
eUo puede dedicar su vida entera, porque
subjetividad crea-

"'a

dora no puede despertar ante s


misma excepto a travs de la comunicacin de las cosas ".
El acto creador supone
un proceso mental mediante el
cual el objeto y el yo del artista
resultan estrechamente vinculados gracias a un tipo de experiencia o conocimiento que carece de
expresin conceptual y que es revelado en la creacin. Es a esto
a lo que se denomina intuicin
creadora , que va mucho ms all
de los conceptos y de la lgica , y
que se ejercita a s misma realizando conexiones vitales entre la
imaginacin y la emocin.
Distinta a la tendencia
articuladora de la mente consciente "superficIal", que percibe (armas
compactas, simples y precisas, y
elimina las formas vagas, incoherentes y desarticuladas, la intuicin
creadora distingue formas hasta
en el caos. Los psiclogos de la
Gestalt consideran el arte como
una manifestacin suprema del esfuerzo de la mente por percibir una
Gestal1 articulada, El proceso de
creacin es equivalente al de los
sueos o de !os ensueos, al que
se aade el llamado "accidente
creador", que consistira en una
parlisis temporal y cclica de la
atencin superfiCial en favor de
una suerte de atencin libre y fletante que permite ver !a figura y el
fondo de un solo vistazo.
La experiencia del a sta
puede ser comparada ;() la del
mistico, quien cuand voe e al

I
estado de conciencia "superficial"
conserva el recuerdo de visiones
profundas aunque desprovistas
de una imagen definida, debido
a la incapacidad de la mente racional de visualizar las imgenes
desarticuladas de la mente 'profunda". El acto credor tendra lugar en los intervalos de la actividad de la mente "superficial" y
en virtud de la anulacin de la
escisin entre sujeto y objeto, esto
es, de la lgica.
Se ha postulado la existencia de un sentido inconsciente de
la forma, al que el creador se
aproxima a travs de una visin
"primitiva'que puede parecer confusa y catica para la mente adulta comn. En realidad no es catica sino ms amplia, corresponde a una etapa anterior a la separacin total entre sujeto y objeto y
al establecimiento de relaciones
temporales propio de la conciencia, y se caracteriza por una
atencin amplia y difusa. Esta
condicin mental es descrita
por Freud como una sensacin "ocenica", de simbiosis
entre sujeto y objeto, que no
sera ms que la repeticin
de lo que experimenta el recin nacido cuando est en
brazos de su madre. ,

tista requiere anular constanrar esta doble destruccin que


temente la percepcin de su permite luego la reconstruccin,
que es tambin un esfuerzo para
propia existencia como separeconstruirse a s mismo. Realiza
rada del objeto, propia de la
una "regresin controlada del yo
conciencia "superficial", en
al
proceso primario" para , a trauna oscilacin cclica. "El
vs
de una transformacin simbarte -dice Mairaux- no es una
capitulacin total frente al lica -muy distinta al escapismo-,
crear algo nuevo. En resumen, es
inconsciente".
ese el vnculo con la mente inconsciente, que slo es posible cuanMaritain afirma que
do se va ms all de la distincin
la creacin requiere cierta
entre
el s mismo y el otro, expedesesperacin abismal, una
riencia
imposible para la mente lherida por la que pueda esgica
consciente,
la cual slo entra
capar a la creatividad. El
en juego en la elaboracin de su
proceso de produccin de
una imagen o smbolo gene- expresin final.
ra un sentimiento de prdida de lo que es sustituido
por el smbolo pues presupone la fusin temporal de
La relacin fundamental
la imagen con el objeto.
del creador es con el espacio, los
Segal dice que el proceso
objetos y la actividad que lo pocreativo implica una desintenen en contacto consigo mismo.
gracin primaria y psquica, El mundo exterior slo sirve para
no slo de la personalidad proveerle los elementos que nesino tambin de la imagen cesita para alimentar dicha relade lo amado en el mundo
cin y como escenario donde
exterior bajo los apremios
expresarla. No tiene con ste un
del Tnatos. El artista tievnculo esencial.
ne que
t o IeLa soledad del creador es
la de quienes lo rodean y quedan
fascinados y lo envidian por lo que
intuyen ocurre en su interior.
Quieren participar de ese sentimiento ocenico pero, por el
contrario, quedan fuera de su
creacin y de su vida. El precio de la creacin suele ser
pagado por el artista a costa de sus relaciones
interpersonales.
f/ C'yvo

A partir de esta materia prima indiferenciada, el artista produce una obra o idea autnoma,
separada y diferenciada, que intenta recrear el sentimiento (ocenico) de fusin con un objeto que
no forma parte de s mismo. El ar-

Moiss Lemlij

Doctor en medicina de la Universidad


Nacional Mayor de San Marcos. Miembro dei Real Colegio de Psiquiatras de
la Universidad de Inglaterra. Ex-Presidente de la Sociedad Peruana de Psicoanlisis.

-f^^i^vwvw, del mXc

L;\ ;\J'I\ I GUER;\


SOLED;\D
Alonso Alegra
de solitarios
teatr~:os se trata, nadie tan misantrpico
como Samuel Beckett.
Este irlands fue premio Nbel de Literatura principalmente por
sus piezas teatrales,
sobre todo Fin de Partida y Esperando a
Godot. De esta ltima
hice el estreno en el
Per en 1961, a pocos
aos de su aparicin,
y data de entonces mi
inters por Beckett, a
quien le he seguido la
pista todo el tiempo.

mundo en ese momento) sino la mejor que


Beckett poda dar, y
tambin la ms honesta . Pienso (creo que
con Beckett) Que el dramaturgo serio (el rtista en general) debe eviar, como la Peste Negra, caer en el barato
juego de mistificar o
confundir gratuitamente al pblico. Si el acto
de escribr teatro (de
crear arte) es un viaje
de exploracin que uno
emprende por encargo
del pblico, lo honesto
es que uno (ya de regreso del viaje) le
muestre al pblico todos los tesoros que
haya podido encontrar.
Beckett no pudo conocer la total identidad de
Godot, y por eso no
pudo revelarla. Era una
buena respuesta que
mostraba un gran respeto por el pblico a quien
Beckett (con todo su negativismo y su melancolfa)
ya pareca estar buscando para establecer una relacin, si no entraable, por lo menos honesta.

l'

11, ". r'

:' \1;,

:Esperando a
ijodt

Cay en mis
manos, aos ms tarde, un ejemplar de una
revista francesa en el
que apareca una de
las dos o tres entrevistas que Beckett haba
dado jams. Se describfa su casi inexpugnable casa rodeada de un hirsuto jardn. sus feroces
perros guardianes, su forma de recibir a la gente
(se paraba dras seguidos en pijamas, sin salir a la
calle), su hosco modo de hablar con extraos, su
casi impenetrable silencio cuando se le preguntaba acerca del significado de su obra . Recuerdo su
respuesta a la obvia pregunta de quin es ese
Godot a quien Estragn y Vladimir esperan. "S fa
supiera, lo hubiera puesto en la obra " respondi
Beckett. Y quiz esta respuesta no era una soberbia mandada al desvfo (como opin casi todo el

l'

Hombre de cara arrugada, pelo rebelde y


mirada muy penetrante, Beckett era en ese entonces (aos sesenta) la encarnacin del "artista puro"
teatral. Esto es. y de por s. una rareza muy grande
porque nuestro arte es, de todas las artes que existen, la ms contaminable por el dinero, la
a y el

l~ .J.d~
6

poder. Pero totalmente desconcernido de asuntos


mundanos, Beckett, el dramaturgo enclaustrado,
iba entregando sus obras a los teatros y editoriales ms por obligacin alimenticia que por vocacin de comunicador. Le dieron el Nobel y esta
actitud casi no cambi. Pero fueron pasando los
aos y (a partir de 1973) el dramaturgo comenz a
interesarse en asistir a ensayos (para gran espanto de sus directores) hasta que un buen da decidi que l, ms que nadie, tena derecho a dirigir
sus propias obras. Estren un celebradsimo montaje de G O D O T en Berln el 75 (tuve la dicha de
verlo) y a partir de entonces Samuel se instal cmodamente dentro de ese trfago tan intenso, sudoroso y sabroso que es la direccin de escena,
con todo el contacto y hasta la intimidad que entraa con los actores, productores, diseadores, tcnicos y tambin (y sobre todo) con el pblico.
No me imagino a Samuel Beckett hacindole la ms mnima concesin al Respetable, en
ningn terreno, pero resulta evidente que comenz a divertirse mucho con su integracin a esa
multifactica comunidad teatral de la que el dramaturgo, quiralo o no, debe formar parte en carne
y hueso. Monsieur Beckett explicando sus deas a
vestuaristas y utileros...Mister Beckett conversando de cosas personales (es inevitable) con sus
actores...Herr Beckett sentado entre el pblico teniendo que soplarse su inquietud, sus carraspeos,
sus toses, sus miradas al reloj... Signore Beckett
apareciendo en el escenario para agradecer los
aplausos...Era casi imposible de creer! Pero la
verdad es que el viejo misntropo encaj muy bien
en el circuito de los mejores y mejor pagados di-

rectores de escena del mundo (siempre de sus propias obras) y para colmo, dedic una parte de su
tiempo a realizarle algunas entrevistas a distintas
personalidades. Hay una de Beckett a John Lennon
que es todo un brillante jolgorio. Era ste mismo
el hombre que no se dejaba entrevistar jams?
Pues no: era un hombre mejor. Y rodeado de amigos y colegas, en olor de amistad y multitud, falleci el inmortal Beckett, el dramaturgo que mejor reflejara la inevitable incomunicacin entre los seres
humanos y su casi consustancial soledad. Otrora,
claro est.
El Teatro, este arte de colaboracin, este
oficio de esfuerzos en comn, aborrece a los
misantrpicos y solitarios dramaturgos de escritorio (por ms geniales que sean) y acaba agarrndolos de las orejas (si son buenos) o del fundillo (si
no lo son tanto) para meterlos (o arrojarlos) de patitas
sobre el escenario. Beckett se dio cuenta a tiempo
de que la vida (en el Teatro y en cualquier parte) es
ms productiva y, sobre todo, ms feliz cuando se
comparten las horas y los aos con otros artistas y
otros seres humanos. To Sam, dondequiera que
ests...viste que no ests solo ?

Alonso Alegra

Dramaturgo y Director de teatro de prestigiada trayectoria. Ha


realizado adaptaciones y traducciones de muclias obras. Sus
obras se tian presentado en el Per y el extranjero con inusual xito. Entre ellas se encuentran: El terno blanco, Daniela
Frank, El Cruce sobre el Nigara.

Enrique
Ildr,iaga
a soledad sustantiva, impersonal y la soledad adjetiva, propia, unipersonal , infinita en nmero y en calidades, son sItuaciones sobre las cuales se ha meditado
desde que el ser humano existe . Por ello, hablar sobre soledad me intimida, por lo
ntimo y profundo que se sita ella en cada ser.
La actitud frente a la vida, en gran parte. proviene de la soledad aparente o
real. En el caso del artista. usualmente , de la soledad genrica, es decir de la necesidad de perpetuarse . El. su pas, su condicin humana, su pensamiento, sus conceptos estticos, su instinto, sus ms recnditos deseos, lo impulsan a dar testimonio de s mismo y (i vencer, idealmente. esa soledad existencial. El gran arte
religioso de la Edad Media, parecera ser una necesidad de evasin colectiva de
la soledad .
Derivada de esta soledad genrica. el ser humano experimenta un modo, una
manera propi;: de soledad. En parte el amor (no la pasin efmera), parecera ser una
alianza contra la soledad . Es decir, soledad ms soledad igual permanencia. De aqu
tantas expresiones sobre la eternidad del amor.
Tambin en este sentido decimos que el amor (personal) hacia el gnero humano, enriquece el espritu del hombre, le quita o intenta aminorar su soledad.
En cuanto a m mismo, creo que la creacin y la enseanza me dan una
cierta permanencia, al tratar de dar, de comunicar a los dems (a quien escucha
mi msica, a mis alumnos). algo de mi experiencia humana y tambin tomar de
ellos, mi propio amor, reflejado en cada uno de ellos como si fueran espejos en
los que veo mi propio amor.
La "Cancin y Muerte de Rolando", (poema de Jorge Eduardo Eielson) en
este sentido, fue una muestra de amor al sublime amor de Alda que al ver muerto a
Rolando "empalideci y cay muerto sobre su cadver" .
La Suite para Orquesta", El "Pregn y Danza" y" Las Cumbres ", son mi amor al
pas, a sus pueblos, a su belleza natural, a sus danzas , a sus ambientes amorosos,
que enlonces yo tena.
h

Las "Cuatro Canciones de Heraud" y las lieder sobre textos de Eielson. son una
muestra de amor a la muerte y tal vez a la soledad.
En fin, siempre, cada obra muestra algo de nuestro ser yen arte, no se
puede mentir.

VIVENCIAS ( '965 )

( Cuatro Movimientos para Orquesta)

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Enrique Iturriaga
Profesor Emrito del Conserva/oro Nacioral de Msica . Fue su d'rec/or duran
te 105 aos 1973/ 1976. Ha obtenido muchos premios por su incansable labor
musical. En Francia. EE.UU.. Ch ile. Venez uela . realiz vas!os estudios sobre
msica. Es coautor del libro " La. Msica en el PerL ., y ha compueslo un gran
nmero de piezas musical es. Ha escrito diversos ensayos y dictado numero
sas charlas, en universidades del Per y el extranJero_

Aboll'l1 Pola lt
La soledad del artista contemporneo, en particular, de esos bichos raros que
en nuestro tiempo se dedican a hacer msica? Pamplinas. Casi todos los compositores
que conozco son tipos muy divertidos, amantes de la buena mesa, catadores de buenos
vinos, con facilidad para hacer amigos y conservarlos.
El estereotipo del msico torturado, que usa el arte para conjurar demonios interiores, no tiene muchos exponentes en la realidad. La creacin musical es un acto
esencialmente jubiloso, un juego apasionante que consiste en construir un orden en base
a vivencias y evocaciones comunes a la gente de nuestro tiempo. Este orden y exactitud,
que son requisitos esenciales de la msica, suelen transmitirse a la vida de los compositores, hacindolos personas muy confiables en todo tipo de actividades .
Pero tambin pasamos lo nuestro. Son muy pocos los compositores que pueden
vivir de su arte, y yo. lamentablemente, no me cuento entre ellos. Esto hace que mi actividad musical sea genera/mente noctuma, clandestina, confinada a las horas de descanso y
los fines de semana. Pero el tiempo es elstico, y nunca falta cuando se quiere hacer algo.
Por otra parte los medios masivos de informacin, regidos por las agencias de
publicidad, nos ignoran, concentrando su atencin exclusivamente en los cantantes de
rack. Las orquestas sinfnicas y conjuntos de cmara muy rara vez nos incluyen en su
programacin. Pero esto hace que, las pocas veces que una de nuestras composiciones sale a la luz, se convierta en acontecimiento maravilloso, con un encanto que diffcilmente tendra si fuera cosa d~ lodos los dras .
Muchas veces nosotros mismos somos culpables de nuestro aislamiento. El lenguaje que se ha venido utilizando desde la postguerra, cada vez ms complejo y saturado de intelectualismo, ha venido distanciando a nuestras obras de toda posibilidad de
comunicacin con el pblico, convirtiendo la msica contempornea en un arte para
cenculos de iniciados .
Felizmente. esta tendencia ya se est revirtiendo a nivel mundial. Por ejemplo, las ltimas obras de
Penderecki, uno de los ms altos exponentes de la van guardia musical, presentan ahora un estilo
desenfadadamente romntico. Los elementos populares, fuente primigenia de toda creacin, estn volviendo a tener presencia en la msica sinfnica y de cmara, de nuestros dras.

Adolph Palack
Estudi sn si Conservatorio Nacional de Msica , con el
meeslro Enrique lIurriaga. En 1969 obtuvo el segundo
lugar en el concurso internacional de msica contempornea . En 1971 estren, con la OSN, un Concierto para
Platillos y Orquesta .
Posteriomente hubo cambios en su lenguaje musical, pasando de las tcnicas dodecafnicas y la msica aleatoria. a
una fusin de dichos medios expresivos con ritmos populares del Per y Amrica. Su canal de expresin es la msica
para el teatro. que viene creando hace ms de 20 aos. como
casi nico exponen/e de esta actividad

En mi caso particular, yo rompi este aislamiento


hace 25 aos. Adems del cambio de lenguaje, he buscado una mayor comunicacin a travs de la asociacin con otras artes, como la poesa, el cine, la danza
y, especialmente, el teatro, al que he dedicado cerca
de cuarenta composiciones. Un elemento caracterstico de mi msica es el humor, que me permite transmitir con mayor eficacia el contenido de mis partituras.

10

Carlos Jluncic T^^mAui


Paisaje Intcrvctifo
o u n ^ reflexin aeerea be U solebab

Accin rc^^z^t>^ en el ver a v i o be i 9 i 5 o , ^ 5 Uns, vi svir >c Lmav.


oiosr3 : Ja^vcr Slvav Mcnel

o nunca estoy solo, me acompaan mis sensaciones, mis pensamientos. Es necesario estar conciliando la vida con lo cotidiano, con el
universo entero yeso no me permite sentirme solo. Hasta el propio
viento, mi respiracin, son puntos sonoros que me acompaan y que
son muy diferentes a los sonidos que emiten los humanos. Yo he logrado escuchar los ruidos mltiples que hacen los hombres y realmente
son sonidos muy extraos y confusos. He escuchado tambin el canto
de los pjaros, su nitidez, su maravillosa armona; lo que sucede es
que generalmente estamos sordos a los que nos rodea, ni siquiera
conocemos nuestras verdaderas voces.
Cuando uno logra evadirse de esos sonidos perturbantes yescucha los que alimentan al intelecto y al espritu, es cuando verdaderamente se est caminando en el propio silencio creativo. En verdad, el silencio absoluto no existe . Existi en el gran comienzo del no comienzo, en
el reino de las tinieblas, bajo la cpula de jade azul, donde ms tarde
van a nacer las estrellas.
Cuando me remito a mis inicios, recuerdo mi vida en una zona
rural muy aislada en el norte del Per, donde siendo an nio, comenc
a ver la yuxtaposicin de los colores, las formas de los rboles, capt
la energa que brotaba de todo ello. Ya no tena madre y tuve que abrir
mi soledad para nutrirme de todo lo que me brindaba el entorno.
La soledad me pone en trance de escucharme hacia adentro, de
buscar la armona, porque ella me lleva a un concierto desconocido . He
sentido la soledad y he tenido un poco de temor, a la vez que siento
que es un punto de apoyo para mi creatividad.
Sin embargo mi ludismo es sonoro, mis sentidos se transponen,

f~,J.d~
12

49

se vuelven herramientas para .\ - ^


materializar mis sueos.
Creo que todo esto tiene que
ver con las enseanzas del Tao, esos instantes de absoluto silencio, de meditacin, en los
que uno se vuelve un todo con el cosmos, es
como si se paralizara el tiempo y uno entrara
en un estado privilegiado de silencio y de reposo. Es all donde el creador se alimenta de
sensaciones irrepetibles y es as como nos es
posible realizar una creacin nica, nunca igual
a otra. Puede ser que hayan elementos que
s se repiten, porque al fin y al cabo, todo parte de nuestra subjetividad e intelecto y all estn grabadas nuestras ms remotas vivencias
y an cosas que no recordamos y que constituyen nuestro subconciente, pero nunca ser
la obra de arte repetible en su totalidad. Eso
ya no sera creacin.
Es por eso que yo nunca hago maquetas, me meto en mi soledad y en mis propios
ruidos y ah comienza la creacin, pierdo incluso la nocin del tiempo y no permito que
nada perturbe esos instantes, all estoy solo
frente a la materia que he escogido escuchando solamente lo que me dicta mi inteligencia,
sin que nada interrumpa este proceso. Digo
inteligencia, porque es ia nica que es creativa,

funciona en el campo de lo conocido, explora


la historia.
Percibo al mximo, luego dejo brotar la
creatividad. Lo que he creado va a tener su
propia vida, ya no me pertenece. Quedo entonces nuevamente vaco, esperando las motivaciones que me impulsen a una nueva creacin. Y, felizmente yo dudo, lo que me da siempre impulso para volver a comenzar.

Alberto Guzmn

Naci en Piura en 1927. Estudi en la Escuela Nacional de


Bellas Artes de donde egres con Medalla de Oro. Escultor
de importante trayectoria. Ha expuesto enAmcuca Latina y
Europa, con gran xito. Actualmente radica en Pars.

vio cC A-Uc

13

^d^o/ soledad/: kemamlmla de/ tmofOy

truir para s mismo un mundo y convivir en las ciudades que ios seres
humanos crearon para relacionarse entre ellos.

cin y que continuamente est produciendo como un manifestarse en


sociedad con un oficio que lo identifica como tal, en el medio.

La soledad es una herramienta a utilizarse por un perodo


de tiempo, corto o extenso. La experiencia vivida me demostr que
Para Juan Pacheco la obra
La soledad es el espacio en el artista como cualquier ser humaque le ocupa y preocupa desde sus donde uno est cmodo y no siente no necesita la compaa de otro
aos de estudiante, es la escultura inhibicin en pronunciar una idea, ser humano para sentir que est
que no se ve. Durante la bsquedaen expresar un gesto, en encontrar vivo. Los lmites del proceso creativo
de ella, experiment con diferentes
una manera particular de utilizar una estn en el ser humano y en su nemateriales que le exigan trabajar herramienta.
cesidad de comunicar algo que se
en soledad, debido a la minuciosidescubri por contemplacin, se endad del trabajo artesanal. Pero lueEs absurdo pensar que la tendi por conocimiento o se congo, esta soledad se vio rota por otra soledad sea ia fuente creadora de cluy despus de una larga vida lleexigencia: al trabajar formatos ma- ia obra plstica. La soledad es una na de experiencias y bsquedas.
yores necesit la ayuda de opera-herramienta esencial como cualrios que pronto lo incomodaron. quier otra, que se usa en el momenDespus de viajar a Jauja con lato de la creacin para un fin espeintencin de realizar una esculturacfico: resolver las cuestiones que
de 35 metros en un solo bloque de plantea la obra, la sociedad, el uni- Juan Pacheco
piedra, y de paso encontrarse solo, verso y todos aquellos elementos Escultor nacido en 1965. Licenciado en
regres a Lima desalentado por noque el artista considera importan- arte plsticas de la Universidad Catlipoder terminar su maratnico protes e imprescindibles para s mis- ca. A la fecha ha realizado 163 muesyecto y luego de pasar por una cri- mo en relacin con la obra que est tras colectivas y 8 muestras individuasis fsica y emocional, aprendi generando.
que
les en el Per y Amrica Latina.
La obra de
la soledad es slo un elemento ms arte y el artista exisdel proceso creativo y no una for- ten solamente si exisma de vida.
te un universo de personas que lo conocen,
Es necesario estar solo que conviven con l y
consigo mismo, en el taller o en otro que aprecian su obra;
lugar, para encontrar soluciones al si no se dan estas camomento de hacer una obra que ractersticas, no se
involucra todas aquellas experien- puede hablar de un arcias y todos aquellos conocimien- tista, pues en ese grutos adquiridos a lo largo de la vida. po humano nadie sabe
La universidad, la lectura de re- que este seor es arvistas, la observacin y contem- tista y nadie, que diga
placin de obras de arte en gale- de s que es un artista
ras, museos, bienales, ferias y y que no muestre
tambin el contemplar objetos co- obra, puede demostidianos de la naturaleza, son los ele- trar que lo es. Artista
mentos con los que el artista se for- es aquel que muestra
ma criterios que le permiten cons- el producto de su acle, e mXc
14

a/umm/
de/ ta/ sxxeo
OswaIdo Reynoso

T entonces
^anjihuanbanga,
la diosa de las nnil
flores, que con su
aroma fresco y delicioso puede cautivar a cualquier
hombre que se encuentre distante de
ella varios centenares de li, tendi
sus encantadas redes de amor al vigoroso
joven
Zhaoshutun, del
rostro tan bello
como el del hada
Diuwawu que estaba de caza en las
selvas vrgenes de
Rafael Serval Mengbanjia. Dejo
de corregir esta versin en espaol de un antiguo
relato de la nacionalidad tai que puebla las tierras
calientes del sur de China. Son las diez de la noche y es invierno de Beijing. Estoy al bordo del sueo y entreveo a Mengbanjia con sus hmedos
bochorros y su exquisito aroma igual al que exhala
el mar en las costas del Per: perniciosa fruta
sexual. Y es invierno. Y la soledad y siempre la
soledad. Descorro la cortina celeste de la ventana:
silenciosamente caen copos de nieve y Leopardo
apareci por entre el tumulto bullicioso de mesas y
botellas de La Sevillana. Era noche de
sbado:caliente y cervecera.Y leg Leopardo,
aquel luminoso joven de veinte aos que golpendose el pecho deca: Yo soy un diamante, porque
dentro de tanta mierda el nico que brilla soy yo.
Triste, se sent al lado de Pisquito. Sus grandes
ojeras de turbulentas amanecidas resaltaban los
rasgos gozadores de una persistente y furiosa adolescencia al borde del abismo. Levant la cabeza
de cabellos largos y las alas de su nariz comenzaron a vibrar extraamente. Qu pasa ,Leopardo?,

15

le pregunt. Nada, no es nada, profe, me contest.


Sac un pauelito de seda y lo oli entrecerrando
los ojos. Y en su rostro apareci todo el misterio
del abandono. Es Marilyn, verdad?, le pregunt.
S, guardo el pauelito. Se puso de pie y moviendo
de un lado al otro la cabeza me dijo en voz baja:
Hasta aqu llega su olor. Es el aroma que despide
cuando me la piropeo. Y nuevamente las alas de
su nariz comenzaron a vibrar. Angustiado, le rog
a Kike: Vamos en tu auto.A dnde? Yo s, vamos
rpido. Y salimos en tropel de La Sevillana. Tronando con el escape libre nos dirigimos a Santa
Cruz. Era verano. Y Leopardo, con la cabeza fuera de la ventanilla y oliendo el aire, ordenaba la
ruta. Al llegar a La Pera del Amor, Leopardo le dijo
a Kike: Ahora, apaga las luces. Maneja despacio,
pegado a las aceras. Del mar llegaba un dulce aroma a sexo que nos embriagaba dulcemente. Y era
calurosa noche sabatina en Lima y aqu en Beijing
laceraba la soledad y la desastrosa bsqueda de
la belleza. Para!, grit Leopardo, y rpido sali
del auto. Fuimos tras de l. Iba de una calle a otra,
oliendo aqu y all. Y sus ojos en celo fulguraban
entre las sedas encendidas de la neblina. Furioso
comenz a golpear la puerta de un lujoso auto estacionado en una esquina oscura. Cuando me acerqu, Maryiin, casi desnuda, se deslizaba por el
asiento y un bronceado pituco en slip nos apuntaba con un revlver. Mejor vamonos, le dije a Leopardo. No vale la pena, y lo jal del brazo. De vuelta a La Sevillana, su joven cuerpo vibraba el cido
aroma de mar y sus ojos relucan thstes en la oscuridad del auto. Siguen cayendo los copos en silencio y de las hojas del relato que estaba corrigiendo sale un clido aroma de fruta y sedas brillantes se incendian olorosas en las costas marinas del Per. Y era verano y la soledad.
OswaIdo Reynoso

Uno de nuestros ms notables narradores. Ha publicado:


Los nocentes, En Octubre no hay milagros. En busca de
Aladino y Los eunucos inmortales

apa Kana Mili es un lugar de polvatefeda gris, hierba seca y tierras calcinadas, en
el centro del Penjab pakistan. De rato en rato,
un campesino, protegido del sol con una tela
blanca alrededor de la cabeza, aguijonea a un
rebao de cabras o de bfalos que respiran
con dificultad por el hulfago, una enfermedad
frecuente en la regin que transforma a los animales en un tropel de asmticos. A lo lejos,
como cerrando el horizonte, se dibujan las chimeneas de las casas de tejas donde la gente
de los pueblos vecinos enva a trabajar a sus
nios.
Aparentemente del drama no queda
sino un pequeo recuerdo: dos bloques de
piedra, revestidos de cal sobre la arena. Es
aqu donde Iqbal Massih cay de su bicicleta,
el16 de abril, a las ocho de la noche, con el
cuerpo acribillado por balas de pequeo calibre. Banal tragedia pueblerina, pensaban en
Labore, la ciudad vecina. La novedad fue difundida en un pequeo recuadro publicado en
la prensa local, al da siguiente.
As habran quedado las cosas normalmente, pero una semana ms tarde, el
nombre de Iqbal Massih, y sobre todo su rostro, aparecieron en la prensa internacional,
que est, como se sabe, en bsqueda permanente de aquello que parece diferente.
Pakistn asisti a un acceso de fiebre
meditica de los pases occidentales que
sufrieron una sbita pasin por la figura mrtir de Iqbal, el campesino sin tierra, asesinado, se escribi entonces, por su cruzada contra el trabajo de los nios.
Casi un ao ha pasado; mientras en
Occidente se ha dado vuelta a la pgina, la
historia de Iqbal continua produciendo
sacudones en Islamabad o en Labore. Ha
tomado las dimensiones de un verdadero
asunto de Estado donde se enfrentan grupos
econmicos, servicios secretos y exaltados
nacionalistas. Unos se acusan a los otros y la
gente comn y corriente est convencida de
que nunca sabr la verdad.

Iqbal, ste s es un #ato comprobado, haba llegado,


siendo nio, a trabajar a una fbrica de tapices en la pequea
ciudad de Muridke para poder pagar una deuda de doce mil
setecientas rupias que su familia haba contrado luego del matrimonio de su hermano. El taller est ubicado en el centro del
barrio pobre de Hadokay, un damero de callejuelas limitado por
riachuelos convertidos en desages. Es suficiente empujar una
corroda puerta de metal para llegar a un minsculo patio sombreado que da a un corredor enladrillado. Dentro, de manera
permanente, tres adolescentes, detrs del tapiz que fabrican, componen con sus giles dedos hermosas escenas multicolores.
Iqbal haba terminado por hartarse de trabajar en esos lugares
austeros por una pequea paga que apenas le permita disminuir la
deuda contrada por su madre y el resto de sus familiares. Un buen da,
despus de varios aos en los que haba hecho cientos de tapices, decidi huir, junto con dos parientes suyos, del taller de Hadokay. Haban
influido en l tanto el sufrimiento diario como Al Khan, un abogado que
tambin era periodista antes de fundar el Frente de Liberacin del Trabajo de los Nios, un movimiento que rpidamente gan las simpatas de
las financieras europeas.
Quin haba matadoa Iqbal?. La mafia del tapiz, responda
Al Khan. En Paquistn nadie se sorprende de que las autoridades
tuvieran un punto de vista diferente. Segn el informe de la polica,
escrito la noche del drama a partir del testimonio de uno de los
primos que acompaaban a Iqbal, el asunto se resume de manera
escabrosa. Mientras los tres Massih atravesaban en bicicleta un
tramo arenoso, cerca de Chapa Kana Mili, haban visto a un conocido, Abou Hasam, un pobre, mitad vagabundo, mitad campesino,
que procuraba apaciguar sus ardores con una burra, detrs de unos
matorrales. Furioso de haber sido descubierto en tan indelicada
postura, haba tomado su fusil de caza, acribillando luego a Iqbal.
En un pas donde es pblico y notorio que la polica est corrompida, este escenario parece sospechoso y hubo un deseo de encontrar contradicciones entre la autopsia y el informe policial sobre la
trayectoria de los disparos. La gente habra podido prolongar por mucho tiempo el bisbiseo sobre el crimen y la historia de la burra si la
Comisin de Derechos Humanos no hubiera llegado a la misma conclusin que la polica.
Presidida por Asmad Janguir, prominente figura por la lucha de
los derechos humanos, la Comisin no responde a designios oficiales,
siempre se ha caracterizado por la independencia en todos sus actos y

16

M TAPIZ
Cuando aparentemente no hay nada
ms
que
agregar sobre el crimen, se ha desMarco Martos
cubierto que Abou Hasam, el hombre que se
pudre en la crcel de Chapa Kana Mili, es
medio hermano de Al Khan; la familia es campesina, conocida durante generaciones en la
regin
por ser
criadora
de asnos. Las
deducciones
estn en
se ha ganado el respeto de la colectividad y de los observadores extran- Pakistn a ia orden del da. De otro lado, la
jeros. "Nosotros no hemos encontrado ninguna prueba de una eventelevisin pakistan acaba de pasar un video
tual implicacin de una mafia del tapiz asegum Ahmed Khan, el aboga-donde aparecen, en un restaurante parisino,
do que por encargo de la Comisin investig la muerte de Iqbal, y conti- Ahmed Khan y Al Khan brindando con dos
nu: "los testimonios de los miembros de la familia, hechos con toda
copas de vino, en pleno Ramadn, todo lo
libertad, confirman la versin policial" La prensa pakistan, haciendo cual es, por decir lo menos, verdaderamente
un juego de palabras, titul la informacin "Khan contra Khan". Inc- raro. Como si eso fuera poco, manos annimodos, cada uno por su lado, Al Khan, el creador del Frente de Libemas han depositado, en el correo de Chapa
racin del Trabajo de los Nios, y Ahmed Khan, aclararon que no eran Kana Mili, un viejo cuaderno para Asmad
parientes, aunque un divertido cronista no dej de advertir que ambos Jangir, Presidente de la Comisin de Derechos
haban nacido en Chapa Kana Mili.
Humanos. Ahfigura la constitucin de una "mafia del tapiz'que Al Khan, Ahmed Khan y Abou
Se sabr la verdad? Queda por escribirse el final de este dra- Hasam fundaron siendo nios. Ellos firmaron
ma invadido por la duda. Las conclusiones de la Comisin de Derechos en una hoja con el inconfundible sello de quieHumanos habran sido ms convincentes si los testigos directos de los nes estn aprendiendo a escribir: caracteres
hechos, los primos Massih, hubieran sido escuchados, pero los juristas de- grandes, y cierta vacilacin en los rasgos.
signados no se tomaron el trabajo de desplazarse hasta Chapa Kana Mili El curtido polica encargado de la investigapara recoger su testimonio y para entrevistarse con Abou Hasam, quien
cin ha hallado un antiguo tapiz, primorosamenpermanece detenido en la crcel local.
te conservado, donde aparecen dibujados los
rostros de los dos Khan y de Abou Hasam.
Definitivamente la versin de Al Khan implicando a una "ma- Cualquiera que conozca el urdu, la lengua de
fia del tapiz"habra ganado crdito si l mismo no fuese una personali- Pakistn, puede leer lo que dice claramente
dad discutida. En Labore se encuentran muchas personas que sonren debajo de las figuras: "la mafia del tapiz". El
ante la sola mencin de su nombre. Un periodista que trabaj durante compungido ministro del Interior, fotografiado en Chapa Kana Mili al lado de una manaaos a su lado, antes de alejarse, luego de haber sorprendido ciertos
manejos de dinero sospechosos, dijo:"A/o solamente su gestin eco- da de bfalos con hulfago, ha declarado:
nmica adolece de una falta de transparencia, sino que exiga comi-"Cada nueva cosa que se descubre, relacionada directa o indirectamente con el crimen,
siones a las personas que defenda".
nos sume en una confusin mayor Pero ste
es un hecho aislado que no compromete el
Lo que piadosamente podemos llamar errores de Al Khan,
buen
nombre del pas".
era ruidosamente subrayado por sus adversarios. Despus de la muerte de Iqbal Massih, las acusaciones subieron de tono: ladrn, manipulador, mentiroso, calumniador; se le dijo de todo. Los servicios secretos pakistanes han llegado a afirmar que Khan y todos los miembros
del Frente de Liberacin del Trabajo de los Nios son "agentes hin- Marco Martos
des" que conspiran contra la economa nacional. No encontrando otra Poeta, periodista, docente. Miembro del Consalida para una situacin que se le iba haciendo ms difcil, Al Khan sejo editorial de la revista Imaginario del arte. Con
est exiliado en Londres.
este cuento debuta como narrador

y ienso en Danilo ahora que nos hemos vuelto a encontrar. Su


casa quedaba frente a la ma, al fondo de la quinta, y ambas flanqueaban
la gruta de la Virgen del Carmen. A diferencia de nuestras madres que
nunca se hablaron, los dos nos hicimos cmplices muy pronto. Una
mudanza decisiva y brutal cercen nuestra corta y endemoniada amistad y Danilo se qued slito en la quinta patendole pelotazos a la
imagen de la Virgen. Ahora, despus de verlo inmvil y en hilachas,
pienso que la vida tiene que ser muy perversa para que uno tenga que
encontrarse despus de muchos aos con un amigo de la infancia en
la mesa de diseccin. Yo, con mandil percudido, dirigiendo una docena
de alumnos fogosos por vencer a la muerte, solazndose primero con
ella en estas clases de anatoma interminables, y l, extendido all, incompleto y de todos los colores. Mis discpulos se preguntaban de
qu poda servir rasurarle la barba con el bistur a un cadver viejo
mientras yo temblaba por lo escandaloso del reencuentro. Tampoco
entendieron del todo por qu suspenda la clase alegando que Danilo
no serva y algunos me han seguido extraados hasta aqu, a verme
tomar un caf aguachento mientras decido cmo recuperar sus piernas. Afeitado as, a la mala, pude ver por fin la terrible cicatriz que le
hice en el rostro con la pa del trompo una tarde furiosa. El en cambio
me rompi la boca, pero de aquello no guardo recuerdo. Ahora estoy
seguro que es l quien me espera solitario, en la penumbra del anfiteatro, dormido en la fragancia del formol.

Manuel Munive Maco

Cuento ganador del primer premio en el II Concurso Nacional de Narrativa Breve, Brevsima convocado por la
Revista "Eland Desplumado", 1996.

18

Una impfacaSfe sokdad


Los smbolos t la Soledad
en la Toesa de Luis Hernndez
i . a soledad deja seal inclemente de su mudanza, tiaciendo crculos concntricos en el ocaso.
Esos crculos o seales que emite
la poesa, a veces son melodas, a
veces son trazos, movimientos o
poemas. En el caso de la poesa de
Luis Hernndez, sus palabras configuran ingrvidas esferas como
pompas, que de pronto revientan
contra la realidad, revelndonos, tras
el juego de las imgenes y de los
smbolos, qu tan frgil es el soporte que sostiene a la belleza en una
tierra como la nuestra; en una
orilla, como la del poeta.

<< Luchito
Hernndez,
peso welter,

el poeta de las
plaquetas, en
sus tres nicos libros publicados en
vida (existen aproximadamente 28 escritos que distribuy
entre sus amigos, de
los cuales aparecieron
a la luz pblica 19, en
1977), deja establecidas I a s
constantes simblicas sobre las cuales discurrir su sentimiento de profunda soledad. Una soledad que rebasa los lmites de la escritura y se
instala ms que impecable, como l
quera, implacable en su vida hasta
enfrentarlo con la muerte.

Luis Chvez Rodrguez


lo connotan como un elemento adverso, amenazante y voraz, siguiendo la tradicin espaola. El
poeta observa, describe y se pregunta, mientras la marea crece
inundando, royendo y tapando
todo con su misterio insondable:

tercer elemento de carcter neutralizador que es la lluvia, asociado a


la alegra y a la esperanza -volver
de manera intermitente a lo largo de
El agua sube ya/ cubriendo/ los toda su poesa- aparece tambin en
das/y las horas; / de mi/ ya sloeste primer libro.

queda/ el mar claro y naciente, /


de mi/ya slo queda/ el mar tris-

Frente a un horizonte que


el poeta percibe pantanoso y amenazador, puesto que su sensibilidad
no tiene ms armas que la ternura,
el humor y el juego -que a la postre
van a construir sus grandes temas
conjuntamente con su rasgo principal que es el sentimiento de soledad-, al poeta no le queda sino crear
o recrear en funcin de su propia
imagen una serie de iconos, como
estrellas efmeras, que le servirn
de compaa mientras dure el fulgor. Pero todo creador consciente
o inconscientemente tiene la sospecha de la precariedad del cosmos
que organiza desde su frgil posicin. Esa sospecha, ntima certeza, es el mundo representado en
Charlie Meinik (1962), su segunda
publ
icacin.
gresa ms: Solo sers siempre/inte y apagado. El mar vence incluso a la luz del sol,
la gran estrella, que es
propuesta simblicamente como su par antagnico. Junto al sol
aparece el amor, la
vida, las playas, las
legiones de senderos como posibilidades que el mar
cierra. Mar y sol
se debaten. El
poeta toma
partido por el
sol y se va
con l, prefigurando su
propia soledad. Cuando el mar
ha inundado todo, el sol ya no re-

finito en tu ocaso/ inmenso en tu

silencio. El poeta que por fin se


vio acompaado por sus estrellas,
ante la presencia del mar en la
orilla, tiene la desoladora percepcin de que todas sus compaas
eran lejanas posibilidades y ms
an, falsas creencias: He cubier-

La plaqueta, compuesta por


tres segmentos, est sub-dividida en
once unidades (XI), as mismo la VI
en tres (3) y la X en dos (2). En los
segmentos mayores la voz potica
se moviliza en lo que la crtica moderna conoce o re-bautiza como voz
En Orilla (1961), su prime- to en el mar/ el vaci/entre estre-extradiegtica, en el primero, e
intradiegtica en el segundo y nuera publicacin, ya encontramos al lla y estrella/ creyndolas mas;/
poeta frente al mar, uno de sus gran- mas la noche muere/ y estoy tan vamente extradiegtica en el ltimo.
des tpicos, cuyas caractersticas solo/como antes. Sin embargo, un En trminos menos duros, el poeta

19

te contaramos de lo que hemos


hecho de nosotros mismos. Probablemente nada. No podramos, quizs, ni abrir la boca.
Como el sordo murmullo de los
peces, balbucearamos quejas
sin ninguna poesa que nos justifique, frente a ese miserable mar
que nos inunda. Seguramente,
instalndonos en la vieja tradicin, volveramos a negarte y
quedaras n u e v a m e n t e solo
frente a la muerte.

describe y se dirige al personaje que crea en el primer y tercer segmento, mientras que en
el segundo segmento (Und. VI.1, 2, 3-) asume la voz en primera persona. Chariie Meinik,
una estrella humanizada algo
ms cercana, que en algn
tiempo lejano arrebat al poeta
su soledad, era su ms antiguo
compaero. Tena una voz viril
y un viejo piano que ahora flota
sobre ei mar para hundirse luego, como en el film de Jane
Campion. De su cuerpo emanaba una seca paz y con la sola
alegra de sus cantos poda llegar al mar. Todo estaba en l y
sin su presencia, la forma de
las cosas tom la perfecta
oquedad de su descanso y a
pesar de que l ya no est, el
poeta insiste en perpetuarlo.
Lucha por mantenerlo presente, por reconstruir su imagen;
aunque desde el epgrafe que
da comienzo a la elega, ya conocemos lo que existe de imposible y desconsolador en el
propsito.- El estaba en todo/ya
no lo est ms (Maeterlinck), a
lo que responde el poeta: Como
cuando vivas/ Cantars/Aunque no vuelvas. En lo
que sigue, siempre teniendo como referentes simblicos al mar, al sol y a la lluvia, con los valores anotados: En la fuente cegada del ocano, Cmo tu rostro se oscurece/ en el agua conmovida ! Lluvia viril tu
voz. Hernndez desliza, en memorables imgenes
como estelas que cruzan el horizonte cuando el mar
devora al sol, todo el lirismo que este gran poeta de la
intimidad contena. En las unidades X y XI ya slo
quedan preguntas: Qu afn limpio llevabas/ que no
pueden mis manos/recrearte.
(...) Si regresaras/qu
habra de decirte.

Las constelaciones (1965) es


ei ltimo libro que Luis Hernndez
public, en l su poesa adems
de mantener el lirismo que desborda en los anteriores, suma un
registro distanciado y racional en
el grupo de poemas que componen Los signos del Zodaco y
una marcada tendencia narrativa en Difcil bajo la noche. En
cambio, en las tres secciones restantes:.
Los
muertos,
Beeetlioven y Cantos de Pisac,
volvemos a encontrar la construccin de su panten personal de
estrellas, de las que slo posee,
como con Chariie Meinik, un lejano fulgor. En este libro se instala ya, definitivamente, la soledad con toda su poesa y la
poesa con toda su madurez. Los versos alcanzan un
mayor equilibrio, ajustndose ms a la intencionalidad
del poema, los mismos que presentan abiertamente un
universo compuesto por un contexto que en un primer
momento se abre a una dimensin csmica y luego en el
poema El bosque de huesos se circunscribe a un lugar
especfico, que es su pas y ms concretamente todava, su ciudad de Lima, donde sigue lloviendo una fronda
de estircol y confeti.
Su espacio simblico, en donde a pesar del
trajn de sus playas, de sus jardineros sumisos, de su
plaza de toros, de sus familias decentes y de sus viejas
sibilinas amantes de los pobres (espcimen actualmente
en extincin) no puede esconder la yerta soledad de
las ciudades. Desde este insignificante punto de las
constelaciones, el poeta proclama con inigualable belleza y sabidura: Solitarios son los actos del poeta/
Como aquellos del amor y la muerte.

Ahora que releo estos poemas a la luz de lo que


los aos dejan mientras pasan cada vez ms rpidos,
veinte desde su muerte; a la luz de lo que pasa con el
hombre, con su entorno y ms especficamente con
nuestro entorno, se tornan extremadamente claros estos premonitorios versos. Sus preguntas, sus puntos de
vista en el discurso, su personaje Chariie Meinik, se ubican en una perspectiva exacta. Nosotros somos, cuando esta lectura nos sensibiliza, los que hacemos las preguntas a Luis Hernndez que es Chariie Meinik. Desde
esta posicin, qu te diramos Luchito, nosotros tus amigos, tus lectores, tu gente de barrio, si regresaras. Qu

Luis Chvez Rodrguez


Poeta. Egresado de la Escuela de Literatura de la UNMSM.
Prepara su tesis sobre Jos Lezama Lima.

l4t<A^U^M^
20

del /llXc

Muestra-potica
de Lucho Oemndez
'Dedicatoa

"E Bosque de ios huesos

A todos los prfugos del mundo, a quienes quisieron


contemplar el mundo,
A los prfugos y a los fsicos puros, a las teoras
restringidas y a la generalizada.
A todas las cervezas junto al mar.
A todos los que, en el fondo, tiemblan al ver un guardia.
A los que aman a pesar de su dolor y el dolor que el
tiempo hace florecer en el alma.

Mi pas no es Grecia
Y yo (23) no s si deba admirar
Un pasado glorioso
Que tampoco es pasado.
Mi pas es pequeo y no se extiende
Ms all del andar de un cartero en cuatro das,
Y a buen tren.
Quiz sea que ahora yo aborrezca
Lo que oteo en las tardes: mi peas
Que es la plaza de toros, los museos,
Jardineros sumisos y las viejas:
Sibilinas amantes de los pobres,
Muy proclives a hablcw de cardenales
(Solteros eternos que hay en Roma),
Y jauras doradas de maracas.
Mi pas es letreros de cine: gladiadores,
Las farmacias de turno y tonsurados.
Un vestirse los Sbados de fiesta
Y familias decentes, con un hijo naval.
Abatido entre Lima y La Herradura
(El rincn de Hawai a diez kilmetros
De la eterna ciudad de los hurdeles).
Un crepsculo de rouge cobra banderas.
Baptisterios barrocos y carcochas.
Como al paso senil del bienamado, ahora llueve
Una fronda de estircol y confeti:
Solitarios son los actos del poeta
como aquellos del amor y de la muerte.

21

Homenaje a %afae Sanzio


Seor
Ten Merced
De mi hijo
Porque l es epilptico
Y sufre horrendamente
Porque muchas veces
_ Cae al agua.

A un suicida en una piscina

No mueras ms
Oye una sinfona para banda
Volvers a amarte cuando escuches
Diez trombones
Y otras
Con su ail claridad
sobre el fuego
Por lo que Dios ms ame
Sal de las aguas
Y yo llev

Scate
A tus discpulos
Contmplate en el espejo
Mas ellos nada pueden
En el cual te ahogabas
Qudate en el tercer planeta
Este fue el ltimo cuadro
Tan slo conocido
De Rafael Scuizio
Por tener unos seres bellsimos
Antes de su muerte
Que emiten sonidos con el cuello
El viernes santo de 1520
Esa unin entre el cuerpo
A la edad de 37.
Y los ensueos
Y con mquinas ingenuas
Que se llevan a los labios
O acarician con las manos
Jederico Cwpin
Arte pursimo
Llamado msica
Que has muerto es verdad, as como es posible
No mueras ms
Que nazca quien con encanto
Con su ail claridad.
Pueda oirte trinar:
Sea quiz que al morir no recordaras
, ,
Que tu blanca y abatida,
Tu Polonia,
Harta estaba del pincel
. .
Del romntico y las ninfas
;
. ^
Sabiamente aferradas a esta tierra.
Hoy el lento esparcimiento del estuco te recuerda.
Las personas que un Sbado prefieren
La tristeza que juzgan elevada
Te retratan y admiran tus cabellos
Sobre el piano los yesos de la fama.
Mascarillas de muerte, tu suspiro
Ultimo, y tu mano cercenada
Por el tajo fugaz del contrapunto.

22

Cuarteto opus 131


A travs de la soledad de los tejados,
Como frutos malvados de la noche
Los ltimos cuartetos de Beethoven:
Igual los ha de or
Quien en deseo vaga
O aquel que solitario yace
junto a la mujer
Con quien ya jams ha de soar.

La comzia dtartt
De qu lugar del orbe soy
Entonces, digo
Viendo a mi oscura patria
Quebrada entre la arena
Desde un barco jocoso y sin bandera
Cuntas pobres mujeres de mi tierra
Ya perdieron por el nuicho parir
Las esperanzas
Por la pampa y la entrega
Sin amor y sin pago.
Con qu cuido
Cultivo yo mi cuerpo
Y lo malpongo.
Amanezco un domingo
Y me comedio
Siempre llano al llamado
De los astros.
De qu a.stros?
Dime entonces qu ngulo, qu giro
Puede haber para m
Y para mi raza
Con mi carro.
Mis cleras.
Mis uvas,
Y la mora engaosa
Tras mi lente ahumado.
Tras mi cuerpo que ahito y complacido
Se hace el bobo,
El poeta,
Y no conoce
Cunta sangre de otros
Se ha empleado
Para el plante maldito de mis venas.

Gato, mi querido y sordo gato,


Yo s que a travs de tus patas,
A travs de tu aciaga cabellera
Y la noche que me envuelve.
Hemos vuelto a beber.
Hemos llegado
A tener un lugar bajo los cielos.

/i> eJi A/Uc I


23

FRANZ
KAFKA

' no de los personajes emblemticos de las soledades


mltiples que acosan al ser humano, como individuo y
como artista, es Franz Kafka (1883-1924), nacido en
Praga. Su padre, Hermann, era un sencillo y rudo comerciante judo, y su madre, la culta y adinerada Julie
Lowy, hija de un cervecero judo alemn. El primer hijo
de este matrimonio, Franz, era particularmente sensible, tmido, soador y nervioso, y la incomprensin
paterna lo oblig a refugiarse en la lectura y en su mundo interior, convirtindose en un ser solitario y hurao,
desconfiado y temeroso, incapaz de relacionarse y tener amigos.
En 1901, cuando se dispona a elegir entre la Fieditor y albacea. Terminada la carrera trabaj en valosofa y las Bellas Artes,
rios despachos de abogados hasta incorporarse a
su padre, con la sutileza
una
compaa de seguros. Kafka se mostr como
de un elefante, decidi
un
funcionario
meticuloso y responsable. En esta
que el muchacho estudiacompaa
permaneci
hasta su prematura jubilacin
se Derecho. As, Franz,
en
1922
a
causa
de
la
tuberculosis.
aburrido y desinteresado,
Sin
llegar
jams
a
ser
sociable,
se relacion con los
pero incapaz de enfrencrculos
intelectuales
despertndose
en l cierta intarse al padre, obtuvo el
quietud
poltica.
Asisti
a
algunas
reuniones
clandestiDoctorado en Leyes en
nas
de
corte
socialista
y
anarquista,
siendo
arrestado
1906.Sin embargo, su
y
multado
durante
una
redada,
experiencia
que lo inpaso por la universidad
dujo
a
abstenerse
de
participar
en
todo
acto
pblico.
fue una experiencia frucLos
amores
de
un
solitario.En
1912
conoci
a
tfera para l, se vincul
Felice
Bauer
con
quien
entabl
una
relacin
amoroa los grupos estudiantiles,
sa de cinco accidentados aos, plagados de posterparticipando en actividagaciones y rupturas. Kafka amaba a su prometida,
des culturales, acadmipero tema que la felicidad lo impulsara a dejar la
cas y artsticas como reliteratura. Al respecto, escriba: "Si soy feliz por algo
citales de poesa, lecturas
no
relacionado con la escritura, me siento incapaz
literarias y filosficas. En
de
escribir
ni una sola palabra". En 1917, luego de
este perodo de su vida
mltiples postergaciones, y cuando el matrimonio paconoci a Max Brod, esreca inminente, se diagnostic la tuberculosis de
critor y crtico literario
Kafka, quien recibi la noticia con alivio; "Esto es la
que se gan su confianlibertad, sobre todo la libertad" escribi a su amigo
za y se convertira en su
Max Brod. En efecto, la enfermedad, que para l era
la prueba de su incapacidad para adaptarse al mundo, ofreci a Franz el pretexto que buscaba para seguir sus inclinaciones naturales y apartarse del mundo y refugiarse en s mismo.
En uno de los sanatorios en que estuvo internado, se
enamor de la joven checa Julie Wohryzek, y se propuso casarse con ella, pero nuevamente la figura pa-

Ana Luisa Soriano

terna se opuso a sus des e o s . Los p l a n e s de


Kafka cambiaron pronto,
sin embargo, cuando conoci en 1920 a Milena
Jesensk-Polak, una intelectual checa de 25
aos, casada, bella y vital, con quien entabl
una ntima amistad, que
se t r a n s f o r m en un
amor intenso pero nunca declarado. En un acto
inusitado el solitario y
desconfiado Franz, confi a Milena, en 1921, sus
diarios.
En 1923, Kafka conoci
a su ltimo amor, Dora
Diamat, una joven de 20
aos, con quien se sinti
por primera vez un hombre normal y dichoso; en
abril de 1925 su enfermedad se agudiz, y Dora,
junto a Max Brod y a su
to Siegfried, lo acompa en estas semanas finales en el Sanatorio de
Kierting, cerca de Viena.
Falleci en Praga el 3 de
junio de 1924, despus de
haber determinado en su
testamento que todos sus
escritos fuesen quemados, tarea que, afortunadamente,
Max Brod no se atrevi a cumplir.
Milena Jesensk-Polak, escribi sobre l: 'Todos somos capaces de vivir porque alguna vez nos hemos
refugiado en la mentira, la ceguera, la euforia, la fe, el
nihilismo o cualquier otra cosa. Pero l nunca se refugi en ningn asilo. Era incapaz de mentir, como era
incapaz de emborracharse. Por eso estaba
expuesto
a todo contra lo que nosotros estamos protegidos. l

RSOMAJ

D L A S
SOUDADS
MlTiPUS
24

era como un hombre desnudo entre hombres


vestidos.
S muy bien que nunca se opuso a la vida misma, sino
que tan slo aspir a defenderse de ella".
La experiencia del solitario.- De este modo concluy
el periplo vital de Kafka, vctima de un mltiple extraamiento de la realidad: perteneciente a una familia judo-alemana radicada en Checoslovaquia, era extrao
a la poblacin mayoritariamente checa; dentro de la
comunidad juda praguense, era rechazado por ser
alemn; y como integrante de la minora alemana era tambin marginal
por su condicin de judo. Tampoco
participaba de las creencias religiosas
que lo rodeaban: ni judaismo ni cristianismo lograban convencerlo ni consolarlo. Como escritor en lengua alemana, perteneca a la periferia de la cultura germnica. Este extraamiento y
automarginacin se extenda tambin a
su familia, amigos y parientes, de quienes viva separado por barreras invisibles.
A I
respecto, en su correspondencia dice: "Vivo en familia, entre personas buenfsimas y afectuosas, ms extrao que un extrao. Con mi madre no he cambiado
en estos ltimos aos ms de veinte palabras al da;
con mi padre, nada ms que el saludo. Con mis hermanas casadas y los cuados no hablo en absoluto,
sin que esto signifique que est enojado con ellos. El
motivo es sencillamente ste: no tengo absolutamente
nada que decirles. Todo cuanto no es literatura me hasta y provoca mi odio, porque me molesta o es un obstculo para m, por lo menos en mi opinin. Carezco
de toda sensibilidad para la vida de familia, salvo, en
el mejor de los casos, la del observador No tengo en
absoluto el sentido del parentesco y considero las visitas
como patentes
agresiones
contra
m".
Adicionalm.ente, la tuberculosis complet el cuadro de
total aislamiento y marginalidad de nuestro autor.
S u obra literaria.-Esta experiencia vital de mutuo rechazo con el entorno y la sacralizacin del espacio interior, siempre precario y vulnerable, se refleja en sus
obras. Su soledad fue el verdadero motor de su escritura, nica va de expresin para un espritu completamente encerrado sobre s mismo. En vida, slo vio publicadas La condena (1912), Carta al padre, Contemplacin (1913), La metamorfosis (1915) y La muralla
china (1918). Despus de su muerte se publicaron: El
proceso (1925), El castillo (^926), Amrica (1927) y
Diarios (1948).

25

Sus novelas y cuentos nos ofrecen como caractersticas ms saltantes la precisin y claridad del relato, que
nos muestra siempre, a travs de minuciosas descripciones de situaciones aparentemente simples, la desolacin y la angustia, la futilidad que se impone a toda
existencia, la soledad e impotencia del individuo, frente
a la sociedad y a s mismo, as como el temor ante la
prdida de la libertad interior. As en La metamorfosis,
Gregor Samza despierta una maana cualquiera convertido en un insecto; en El proceso, un tribunal annimo y misterioso procesa a un joven oficinista que lleva
el simblico nombre de K, a quien nunca se revela el
delito que se le imputa y que finalmente muere ajusticiado sin haber llegado hasta el tribunal ni haber desentraado el misterio; en E/ castillo,
el a g r i m e n s o r K
abandona su familia, su tierra y
su empleo para trabajar en
un extrao pueblo adscrito
a un castillo. Desde su llegada le comunican en la
aldea que sus servicios no
son necesarios y l intenta aclarar su situacin
con los administradores
del castillo, lo que se revelar por completo imposible. Tanto en La metamorfosis
como en El Proceso, los protagonistas viven una gradual persuasin de su propia culpa y de lo natural de su
destruccin. Su obra, pues, constituye un testimonio de
extrema desolacin. Sus personajes, siempre se encuentran entrampados a la espera de eventos que nunca comprenden o que nunca se concretan. La atmsfera descarnada, inquietante de sus obras, obedece a una intencin expresa: "Necesitamos de los libros que nos trastornen del mismo modo que nos causa dolor una desgracia ...Un libro ha de ser el hacha que rompa el mar
helado que hay dentro de nuestra alma".
Una lgica implacable detrs de un aparente desorden
o incompatibilidad de las cosas; la representacin de
un mundo onrico, sobrenatural o absurdo descrito en
sus ms mnimos detalles con precisin realista, son
los recursos que otorgan gran fuerza y vigor a sus relatos, no faltando tampoco la irona y el culto al absurdo y
a lo grotesco. Esta mezcla de fantasa irracional y penetrante realismo es, finalmente, una representacin
alucinante de su propia existencia asfixiada por la autoridad paterna y despojada de acontecimientos relevantes. De hecho, Kafka es a la vez, autor y protagonista
de sus obras, y nos conduce por los vericuetos de la
mente humana.

Ana Luisa Soriano


Poeta, Bibliotecloga. Autora delpoemario
Numerales.
Miembro del Consejo editorial de la revista Imaginario del arte

Una seora m su casa


La seora hace las cuentas
despierta temprano, despide al marido
con un beso en la puerta y pasa horas pensando
qu cocinar, cmo limpiar los trastos sin ajease los dedos
cmo llenar estas horas huecas de pulcra soledad.
Todo lo que le da vueltas est en silencio
slo escucha el ruido de algn motor
la refrigeradora, el tren, las voces de los vecinos.
Las paredes son blancas, el piso est limpio, las camas tendidas
la seora prende la radio, busca una msica suave y espera.
Y espera.
No quiere pensar -es mejor no pensar- se dice.
Pasan las horas, prende un cigarrillo, se mira al espejo:
todo conforme.
La lluvia cae al pao del edificio, vuelve a caer,
y va formando, con los minutos con las horas, pequeos charcos
se prende una luz, esos pasos sern del marido?
pero otras voces le abonan la melancola
y contina con una taza de caf caliente
y concluye con una pastilla rosada
:
o celeste. Mejor no pensar.

SiCva
SantisteBan

Mamy yo

En esta casa junto al mar


solos
mam y yo.
Ella me mira desde arriba y sonre
yo quisiera gritar pero slo me sale ag
quisiera resbalar por las laderas arenosas
llegar a la orilla, continuar las huellas de las aves
mam me mirara desde arriba y gritara espantada
cuidado beb
y ya no quiero ser su beb, ni tomar sopitas
ni escuchar cmo me habla con vocesitas idiotas
mientras repite babeando pa-pa-pa-pa.
Mam me trae un mandil celeste
es hora de comer, yo frunzo la boca
y ella re algo triste
desde abajo la miro y sonro tambin
mientras recuerdo que en esta casa junto al mar
estamos solos
-pobre mamella y yo.
-

Roco Silva Santsteban


Poeta, hia publicado cuatro libros de poemas y uno de narrativa. El ltimo se titula "Condenado amor".

lo- MI
26

Mtc

?asa tiempo
Llegas sin prisa,
con un rumor sordo que se expande por los lechos
y destruye las palomas y sus nidos.
Alboroto de alas y patas y de ollas y cubiertos,
olor conocido inundando los
candidos monoslabos mientras la casa
se llena de cordura, el agua es slo agua,
agua asfixia, ahogo agua .
Se inicia el consabido pasatiempo de las contradicciones
y el aro incendiado me provoca,
retrocedes, retrocedo,
cedo y me repliego en mi bolsa marsupia.
Las voces discuten las mismas cifras
las mismas palabras.

Otia
l\fiparrete

Se viene abajo la noche en una danza absurda


donde nada
guarda la mnima congruencia,
sonro,
invento una mirada,
ensayo una palabra, la recojo,
los aprendices blasfeman y acechan tras la puerta,
cada quien huye como puede,
un descuido y habremos conseguido nuestro pase cd infierno.
La perorata o el silencio
abruman la mesa,
la gata maulla
pidiendo su comida,
alguien la calla.
Hago tiempo,
la gata maulla,
arquea el lomo,
todos la callcm.
Hago tiempo.
Abro la ventana.

Otilia N a v a r r e t e
Poeta. Ha publicado un poemario,
"Oscuro cauce del agua". Directora
de la revista Imaginario del arte.

)iariamente ante miPuerta


Diariamente ante mi puerta, algn soante que en silencio suea,
deja su enredada maraa de visiones, pasos lentos y sonidos,
que yo, con longevo amor de madre,
y lentitud de amante,
acojo reverente.
La muchacha que baja la escalera de servicio tiene un cuarto en la azotea,
yo he subido en su ausencia y, con respeto, he escrutado sus rincones,
sus olores, sus sueos pequen i tos, que ella esconde
en los bolsillos del mandil que viste da a da.
,
:.
:
A veces, cuando la casa se calma, cuando la gata retoza friolenta
entre mis manos o me siento en el patio afumar un cigarrillo,
ella, sabia, formal, sin hacer nudo
se me acerca,
y saca delicada y pudorosa
un sueo, una inquietud.
Yo la escucho, desdoblo su pregunta, le pongo alas,
Y la tristeza ?, no lo s, no s qu hacer con ella,
,
sonremos,
la gata salta al cerco,
ella sube la escalera.

27

La Filosofa
quehacer
del artista

a fip s i c l o g o s , los
losofa es a l g o
marxistas obreros
que tiene que ver
en paro general.
ms con c r e a r ,
Pero en todo ese
que con entender.
t i e m p o , que hay
Y el trabajo y la disque extender hasta el
cusin filosficos fian .
inicio de la moderniterminado por convendad, la imagen general
que el filsofo deba tener
cerme de que el filsofo
Vctor Samuel Rivera
de s mismo era la de un descues una especie de demiurgo,
un demiurgo conceptual, una araa
bridor. Desde Galileo y Descartes en
adelante, los filsofos modernos se devanaron los sedeliciosamente envuelta por sus propios argumentos. Entiendo que no todos los filsofos essos y se comieron los unos a los otros para
esclarecerse la vista y aguzar el ojo. El oficio del filtn de acuerdo conmigo. Pero creo que es en el
sofo era la actividad de buscar con ojo de buen cumismo sentido en que los artistas eligen una tcbero. Buscar qu?, dir el lego. Pues la vernica en lugar de otra. En cualquier caso, la acdad, supongo, una verdad cuya fuente era un quetividad filosfica es tambin un arte, y quien
hacer ficticio que los modernos atribuyeron a la
no lo comprende se condena a la infecunda sumente y que se supone deba coincidir con la prcposicin de que la filosofa es algn tipo de ciencia, la ciencia de ios que han hecho filosofa: los
tica de la racionalidad. Cada uno como loco busgrandes, los de las historias y los catlogos. Y
cando en su mente la verdad, a secas, tratando
quienes se esfuerzan en hacer de ella tal cosa
de hallar con la razn lo que el telogo medieval
slo haba encontrado por la gracia. En este motienen un merecido lugar entre los glosadores,
los c o m e n t a r i s t a s , los h i s t o r i a d o r e s , los
delo de ver las cosas el oficio del filsofo, el quearquelogos y los anticuarios. Los felicito. Pero
hacer de la razn, nada tena que ver con "enyo prefiero un lugar entre los creadores, los
tender". Fundamentalmente, el filsofo moderno
no tena que entender, sino que buscar. Y cuanpoetas, los soadores, los utopistas, uno entre
los estetas. Y lo prefiero por razones filosficas,
do entendimos lo absurdo que era eso, renunes decir, por delicadas telaraas creadas por el
ciamos al mundo moderno. Un buen da nos hart y ya. En buena hora. El hecho es que al opopropio arte filosfico para hacerse un lugar en
una esquina del mundo.
nerse a la modernidad, los filsofos de nuestro
siglo se convirtieron en artistas.
No siempre los filsofos se han sentido
justificados para verse en el espejo de una araa.
.
Lo propio de nuestra poca es que nos
En tiempos recientes los filsofos de la escuela de
permite -a los filsofos- elegir en el espejo la imagen del artista. Esto se debe a que, oh paradoja!,
Frankfurtse creyeron profetas. Los analistas, teradescubrimos que el quehacer filosfico que practipeutas o calculistas. Los del lenguaje ordinario, algo
caban los modernos, parta de una suposicin histas como lingistas poco sofisticados. Hace 50 aos
rica (y transitoria), a saber, que ser racionales tiene
los positivistas eran cientficos, los fenomenlogos

28

que ver con descubrir la verdad. Sabemos que no siempre ha sido


as y que no tiene porqu serlo. Descubrimos {\oh paradoja!) que
se puede ejercer la racionalidad de muchas maneras, que uno
puede optar y decidir sobre la imagen filosfica del mundo. Y en
esto hay quienes ven una genuina tragedia: la fragmentacin de
la actividad filosfica, la disolucin de la imagen, de lo que se supone que los filsofos debemos o tenemos que hacer. Y aunque
esto no constituya una gran ventaja para la humanidad, al menos
nos ha permitido reescribir nuestra imagen general de
lo que es la racionalidad y la actividad filosfica.
Ahora el filsofo es un lector, un intrprete. Lo
que buscamos ahora es, no ya buscar algo
(que ya est ah desde antes), sino entender algo de lo que participamos nosotros mismos y que nosotros mismos hacemos. Y es ms, entendemos las imgenes que los filsofos tuvieron en el pasado de s mismos y su actividad como opciones de lectura, como interpretaciones de textos, cambiantes y dinmicas.
Los filsofos de hoy deciden, as como el artista, su tcnica, la clase de prctica con la que quiere identificar
su actividad. Algunos filsofos, al estilo de
Habermas, pueden desear ser ms bien policas,
unos boxeadores ninja al servicio del mundo moderno; otros, como Macintyre, justificados inquisidores
en el exilio de la modernidad. Algunos otros, al igual que Rorty,
encontrarn su imagen sonriente en los Picapiedra. Con todo derecho, algunos pueden desear verse en el decimonnico espejo
de un anticuario. Pero no hay uno que no reconozca un acto
filosfico creador que es fundamental en nuestro arte, un
acto que debemos reconocer luego del mundo moderno incluso para refundarlo-, acto inevitable: el de optar por la
imagen de nuestro trabajo. Y eso es cosa de artistas, de
crear ms bien que de entender. La filosofa es un arte creador de mundos por leer para ser entendidos por ella misma.
Es una creadora empedernida.
Vctor S a m u e l R i v e r a
Filsofo. Miembro de a Sociedad
ruana de Filosofa

yiiC' dc

29

MXC

Pe-

a soledad nos ronda como una c o m p a e r a habitual, inventamos el amor para combatirla y el goce para ignorarla. Sin embargo es muy dificil de evadir e imposible
de vencer. Sabemos demasiado bien que dentro de nuestra propia conciencia, sa que atisba a travs de los ojos,
estamos solos Irremediablemente.
existencia. "Trata de comprender
la ltima palabra de lo
que dicen en las obras de arte los grandes artistas y vers a Dios all dentro. Alguien lo ha escrito o dicho en un
libro y alguien en un cuadro". A partir de esta decisin de
aislarse se intensifica el monlogo interior perpetuo que
slo ser interrumpido por el disparo en Auvers-sur-Oise.
Para V i n c e n t el ejercicio de la pintura es un acto de
autosalvacin, de liberacin de una potencia interna. Nosotros ahora, despus de un siglo, sabemos que no equivoc el camino. El mismo haba reconocido: "Qu
soya
los ojos de la mayora de la gente?
Una nulidad o un
hombre excntrico o desagradable
-alguien que no tiene
un sitio en la sociedad ni lo tendr; en fin, poco
menos
que nada.- Quiero mostrar por medio de mi obra lo que
hay en el corazn de un excntrico, de una nulidad ".

Mientras que la soledad es una sombra temida por


todos, para el artista puede ser una aliada productiva. En
el caso particular de Vincent Van G o g h , la soledad a la
que pareca estar c o n d e n a d o , es posteriormente
autoimpuesta, acatada c o m o ltimo recurso para sobrevivir en una relativa estabilidad. A tomar esta decisin lo
lleva el balance de una existencia marcada por fracasos
sucesivos. Sus relaciones familiares fueron siempre conflictivas. Los primeros trabajos que d e s e m p e a lo decepcionan. Para contrarrestar el exceso de mundanidad que
lo rodea se refugia en la Biblia y en el cultivo de una vocacin religiosa. Sin e m b a r g o la v e h e m e n c i a de su misticismo es vista como una anacrona y una exageracin. En el
amor sus fracasos son ms rotundos, por amar y no ser
correspondido. Al respecto escribe a su hermano Tho: "Si
alguna vez te enamoras y tienes que or un NO,
JAMAS,

De esta lucha solitaria nos quedan los cuadros y

Vincent frente al e^oeio


Manuel Munive Maco
no te resignes, sobre todo! Pero t eres tan
que esto, espero, no te suceder
nunca".

afortunado

las cartas. Los primeros son las O B R A S DE A R T E que


ahora todos -sinceramente o no- admiramos; mientras que
la correspondencia con T h o , su nico apoyo afectivo y
econmico, es un vasto documento testimonial, la bitcora
de ese viaje sin destino conocido. La escritura de estas
cartas cumplan varias funciones para el pintor: era una
catarsis a la vez que una clarificacin de sus deas y reflexiones respecto de la forma de aproximarse a la pintura.
Era un confidencia: "... he aprovechado
la ocasin para
entrar en uno de los burdeles de la callejuela. A esto se
limitan mis hazaas amorosas".
Era el abrazo y el deseo
de ser abrazado y comprendido; el nico nexo de quien se
senta c o m o nunca antes V I V O . Y era tambin una suerte
de reporte de trabajo para el hermano que lo mantena, una
demostracin de que el dinero invertido daba frutos. Estas
cartas incluan descripciones, bocetos y croquis de los proyectos que lo entusiasmaban y agudos jucios sobre el Arte
y la obra de artistas especficos. "Siempre has vivido como
un pobre por alimentarme, pero yo devolver el dinero o
entregar
el alma...".

Vincent siente que no existe un lugar para l y


menos an, una funcin que cumplir Lo difcil de su carcter, producto de un precario equilibrio emocional io va cercando, "precisamente
porque busco y porque
quisiera
mantener una amistad verdadera, me es tan difcil resignarme a una amistad convencional".
Todo esto le indica
que debe replegarse dentro de s mismo y l accede a su
pesar. "Involuntariamente
me he convertido en la familia en una especie de personaje
imposible y
sospechoso, alguien que no merece confianza; eso justifica
que
ante todo, me vaya y viva a distancia, que sea como si no
existiese".
El arte no le es ajeno por haber trabajado en una
galera y porque Tho, cuatro aos menor, es marchand.
Se entrega a la pintura con la m i s m a pasin desplegada
en la bsqueda de Dios y del Amor y ella ocupar toda su

30

Es en esta
absoluta soledad
que realiza una
de las obras ms
reveladoras de la
historia de la pint u r a y que c r o nolgicamente
abarc apenas
diez aos. Treinta y siete autorretratos nos hablan de esa soledad progresiva y
de cmo la pintura se constituye
en el nico medio
de auto-definirse.
Retrata" su silla,
sus botas, algunos
girasoles, a su mdico. Registra su
dormitorio, el recinto con sus nicas
posesiones, desde
una perspectiva inslita.
La silla de Van Gogh,

Arles, Diciembre

Se interna
en los paisajes de
los diferentes lugares que recorri tratando de desentraar su secreto, buscando en la naturaleza lo que la coexistencia con los hombres no le pudo revelar. Armado
nicamente de sus intuiciones, su soledad y de una disciplina de hierro autoimpuesta para superar las limitaciones
tcnicas de su autodidactismo, Van Gogh encuentra un
LUGAR dibujando y pintando, restaurando los lazos con la
naturaleza que l consideraba perdidos. "La naturaleza
comienza siempre por resistir al dibujante, pero aquel que
toma la tarea realmente en serio no se deja despistar, porque esta resistencia, al contrario, es un excitante para vencer mejor, y en el fondo la naturaleza y un dibujante sincero estn de acuerdo".
En 1886 Van Gogh tuvo un breve contacto con la
formacin acadmica de la cual se aleja definitivamente al
constatar que los mtodos y concepciones, que all se impartan, le resultan limitados y equvocos. Por el contrario,
esta experiencia le reafirma que su bsqueda personal est
bien orientada y que no hay marcha atrs. Debe seguir solo,
buscando las soluciones dentro de s mismo. "Sialgo en el
fondo de ti te diceiTU NO ERES PINTOR, es entonces
cuando hace falta pintar, viejo, y esta voz tambin se callar, pero solamente por este medio...".

31

1888-Enero

1889

La primer venta
de un cuadro suyo
-la nica que realiza en vida-y la crtica favorable publicada en el
"Mercurede Francia no bastaron
para atenuar la crisis final. La muerte siempre haba
sido una tentadora
salida. Slo nos
queda agradecer
que recurriera a
ella despus de
pintar lo que pint:
una obra crucial
para el desarrollo
del arte del siglo
XX y que al propio
Vincent le pareci
perfectible y apenas bien encaminada. De haber
claudicado antes
slo habra sido un
annimo suicida
ms."(Se) me reprocha por haber

dicho :YO SOY UN ARTISTA, pero no me retracto, porque es evidente que esta palabra lleva implcita la significacin de: BUSCAR SIEMPRE SIN ENCONTRAR
JAMAS LA PERFECCION.
Es precisamente lo contrario de:
YA LO SE, YA LO HE ENCONTRADO".
AL margen de referencias anecdticas, el aporte
genial de Van Gogh reside en habernos dotado de una nueva forma de ver, en habernos revelado otra forma posible
de BELLEZA. Una titnica labor en la que sacrific la vida
por su obra. Un reto que debi enfrentar slo. Tal como se
hallaba al pintar sus autorretratos, frente a un espejo, buscando en la solucin plstica de su propio rostro la redencin de su existencia.

Manuel Munive Maco


Bachilleren Historia del Arte. Investigador de Arte de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos

En la soledad crece la voz del silencio

lugar del encuentro consigo misa soledad del artista es el


es un espejo que ofrece la opormo. No es un sitio. Es un estar,
carnado. Es un dilogo, ms que
tunidad de un autorretrato deslocutor es ese yo posible, ajeno
un monlogo, en el cual el interterizar, irreconocible para los
al hbito, imposible de caracmucho ms que eso. Tiene la
dems. No es estar solo. Es
atraccin del vrtigo para los ms audaces y puede, por ello, atemorizarnos como una cada sin
fondo hacia adentro de uno mismo (del yo que, habitualmente, usa tantas mscaras, no necesariamente para engaar o engaarnos, si no tambin por gentileza).
Picasso sostena que sin la soledad no haba creacin posible. Agregaba que, sin conocer nuestras
limitaciones, no podemos crecer. Y es en la soledad que no podemos evadir nuestras limitaciones. As
como en ella surgen nuestros fantasmas (que no son sino eso), crece la voz del silencio, el cual, como la
nada, no es sino el revs de lo absoluto, de la plenitud que es vida y, como tal, no se est quieta. Porque
el verdadero silencio es en la naturaleza, como lo es en la msica, parte esencial de s misma. En la
soledad y el silencio despierta el ingenio, cuyo parto suele ser doloroso, pero trae la dicha.
El pintor en soledad, ante el lienzo, puede ser el mago Merln o slo un aprendiz de brujo. Como
mago, puede liberar fuerzas maravillosas que sabe conducir a buen trmino. Como aprendiz de brujo,
puede no ser ms que el ratn Mickey, desatando energas que no sabe controlar.
De all que en la soledad, cuando el artista pretende situarse en el centro del universo, que hay en cada
uno de nosotros, asoma el miedo la cabeza. Hay quienes encienden la radio, no importa lo que se est
transmitiendo. Lo que necesitan es acompaarse, porque enfrentarse a la soledad a solas (valga la redundancia), es un asunto muy serio. Otros dicen acompaar su trabajo con el solaz de la msica, si bien
el viejo Cezanne sostena que la msica, slo era "el menos molesto de los ruidos". Deformacin profesional ?. No lo s. Pero s creo que en la autntica soledad, debemos slo escuchar el silencio al interior
de nosotros mismos, el cual, como el silencio en la naturaleza no tocada por el hombre, est lleno de
sonidos y de sentido, como la soledad del creador.

32

Padrecito Cezanne
Oh padre sastre
Oh Taytacha ensombrerado
La locura divina agujerea
tu rostro enarbolado de protestas
Tu perfil asemeja
la hosquedad de tu montaa
retratando el duro suelo
provenzal ocre y azul
en el que aulla el mistral
desgarrador del medioda
Naciste viejo e inocente
Fuiste a tu calvario
queriendo estremecer al mundo
con tus huesos
Pero no pudo tu tosquedad
con tu finura (francs

al fin como al comienzo)


Ni el sol ardiendo negro
entre los rboles
pudo abrevar el agua loca
de tu instancia
Oh Santo Pablo de la Cruz
pintor del aire
obsceno enamorado
del fuego abrasador del parricidio
en cuya pira ardiente convirtieras
tu violencia
en un cielo en paz
despus del sacrificio a Dios
si no a quin ?

"

Leslie Lee

Pintor. Discpulo de Ricardo Gra. Estudi


en el School of Art de Londres. Recibi el
Premio Nacional de Pintura Ignacio Merino,
en 1963

33

Alberto
Quintanilla
Posiblemente todo lo que
un nio sabe y aprende es porque est rodeado de una serie de
personajes y de un paisaje en
donde las cosas fluyen. Creo que
soy producto de mi medio social
profundamente impregnado de
cuentos fantsticos, de chismes,
insultos, y mucha soltura imaginativa. La imaginacin de mi pueblo
me mordi, y cuando llegu al
colegio ya saba contar a los otros
nios estas historias, ellos me decan "Ests mintiendo" y yo les
deca "por Dios que es verdad ".

Yo era un nio observador, siempre lo fui; y apesar de


estar rodeado de tanta gente
(nueve tas, quince hermanos...)
prefera estar solo con la naturaleza. Me iba por Puqun o por el
ro Sapi, siempre iba por el ro y
me gustaba construir, hacer
hombrecitos de barro, casitas de
paja, fortalezas; creo que mi vida
de artista empez como escultor
y que las necesidades de la vida
me han hecho pintar, pero creo
que no hay diferencias.
Una vez vi cmo una avispa peleaba con una tarntula, a
veces tena vergenza contar estas cosas porque alguien dijo "es
un esquizofrnico, la gente que
se pone a mirar estas cosas no

es
normal".
Miraba los
suchecitos, no me interesaba
pescarlos, me fascinaba ver
cmo se movan en el agua; despus miraba las hormigas, los gusanos y all aprend, por ejemplo,
que el mes de agosto tena unos
rboles que se llamaban
Chachacomo que permita sacar
las crislidas de los gusanos, tostarlas y comerlas, actualmente se
ha perdido esta costumbre.

6^^

Creo que yo estaba absorbido


por la naturaleza; cuando tuve amigos en
el colegio y quise compartir con ellos todas estas maravillas, me di cuenta que ellos
no estaban interesados en mis paseos.
Llegu a una edad en que me
interes por las piedras: Sacsayhuamn
por ejemplo. Yo me senta ntimamente
ligado a las piedras y al Cuzco. Suba
todas las maanas para estudiarlas, aos
despus he regresado para dormir, solo,
observando, quera ver el juego de luces
en las noches de luna y ver cmo se bifurcaban las puntas de la fortaleza, quera recuperar el lenguaje que exista en ese
juego y que los Incas conocan muy bien.
Otra poca medit sobre lo que
es el ruido. La dimensin auditiva ha cambiado totalmente, antes el paisaje tena el
ruido de la naturaleza. Esto cambi totalmente cuando vinieron los espaoles. Todo
lo que ha trado Espaa hace ruido. Al quedarme en Sacsayhuamn constat que hemos perdido una dimensin que ya no recuperaremos jams, la dimensin del silencio. La civilizacin incaica se ha desarrollado al amparo de una dimensin
auditiva diferente a la espaola, seguramente haban cantos de algunos pjaros
y ruidos de animales, pero stos, como la
llama, la vicua, no hacen ruidos ni cuando caminan o comen. No haba gallos,
quienes, como todos los animales que han
trado los espaoles, hacen ruido. Hasta el
cura espaol que hace sonar las campa-

34

as, hace un ruido totalmente diferente que invade el oidodel hombre americano.
Mi soledad infantil no era
triste, era una tranquilidad
creativa, pues siempre estaba haciendo cosas con las manos, nunca mi mano estuvo ausente de la
forma. Todas las cosas que he
percibido, el paisaje, la gente, las
historias, me inducan a crear, a
utilizar mi imaginacin y quiz esta
imaginacin se desarrollaba ms.
cuando ms solitario estaba,
Todo esto formaba parte
de mi familia, las historias fabulosas, los personajes fantsticos
como el Ukuku (oso), las mujeres sin cabeza, el aca, los mitos. Cuentan que una mujer tuvo
un hijo con una serpiente y que
este hijo, tambin serpiente, se
escondi en la iglesia del la Compaa de Jess, yo de nio iba a
buscar esa serpiente,
Para m proceso creativo
el silencio es importante, se suceden cosas en mi memoria, en el
medio ambiente, luego de asimilar la historia de una persona, a
travs del cuento, o de la vida cotidiana. Creo que es gracias a la
soledad que el artista crea, una
soledad amable, que es casi un
provilegio. Es en soledad, cuando
comienzo a dibujar, al principio
he pensado algo pero despus
ya no me acuerdo y sigo
automticamente, me dejo llevar
por la fascinacin de lo que estoy
pintando, me va gustando lo que
hago. Luego de un tiempo me
sale algo fantstico. Creo que

pinto los cuadros que ya haba imaginado de joven. Este acto de creatividad me
lleva a una fuente inagotable de trabajo.
Cuando estoy solo entro a una etapa de creacin totalmente diferente, con
un credo diferente, con un ruido diferente.
Pero lo importante es que esta soledad que
me obliga a meditar, me obliga tambin a
crear. Crear es un acto de contriccin, un
acto espiritual, es la batalla de la imaginacin contra la realidad. No hay mejores artistas que los nios, y cuando pasa el tiempo, el artista debe seguir mantenindose
nio. Sebastian Salazar Bondy dijo de m
"en Quintanilla se mezclan varias cosas:
la sabidura del pueblo y el candor de un
nio".
Crear t a m b i n e s , c o m o dice
Freud, exprimir sus fantasmas. Mis cuadros son mis fantasmas,
son como los hijos, la proyeccin a la vida futura. En la universidad de Piotiers, escuch a una crtica de arte decir de mi obra
(delante mo sin saber quin era): "Este no debe dormir tranquilo". Cuando me la presentaron , se disculp y yo le expliqu que yo s duermo tranquilo, porque mis cuadros son mis
fantasmas que saco fuera de m.
A veces al ver a mis hijos, a mi esposa, me pregunto, qu
hago yo aqu? Tambin me ocurre, algunas veces, cuando estoy frente a uno de mis cuadros, y aunque algo me amarra a l y no puedo
dejar de mirarlo, estoy como aparte, completamente solo.
Lo que me interesa es que cada cuadro mo sea una interrogacin al espectador, en tanto que no interrogue, no vale nada.
Dice Freud que el artista se quiere mucho y es verdad,
el artista debe quererse, los que dicen que no, son unos hipcritas. Eso s hay que diferenciar ese amor de la vanidad y el egosmo, dos elementos que hay que destruir. El verdadero artista no
pinta para s, sino para los dems. Los que dicen que pintan para
ellos, deben quedarse en su casa y guardarse sus cosas, que no
las muestren a nadie y que se compren sus propios cuadros.
Para m venir al Per significa encontrarme con mis races y recordarle a mis compatriotas que estoy vivo y que mi
soledad es inmensa al estar lejos, al caminar por otros lugares.
A veces es angustiante, pero el arte tambin se nutre de penas y
melancola, y de amor, que es fuego que todo lo consume. Me

/^.

35

Ac

duele no sentirme apreciado en mi tierra como


en otros lugares, porque la aoro, me duele la
indiferencia del Cuzco. Me siento solo porque
hay una dimensin en que ellos no entran. No
hay un solo mural mo en el Cuzco, no hay
nadie que me haya comprado un solo cuadro,
por eso tuve que irme, cmo puedo quedarme en un lugar en el que no vendo? Esta
soledad est impregnada de nostalgia, pero
no soy un hombre triste a pesar del la tristeza
y el llanto.
La soledad y el silencio propician la
creacin. All aparecer el ojo que mira todo,
a travs del filtro que es el espritu. Esa es mi
vida: observar, constatar y decir lo que siento.

Alberto Quintanilla
Estudi en la Escuela de Bellas Artes del Cuzco.
Obtuvo medalla de oro de la Escuela de Bellas Artes de Lima en 1959. Particip en el Taller de Restauracin del Museo de Louvre en 1961 y en la Academia de Grabado de Bill Haiter de Pars en 1964.

MXC

Isaballa

Fandi
Hora de crear

"... que el artista est condenado

a una

gran soledad

disfru-

y que debe saber

tarla"
Chabuca Grande

Domingo por la maana: No ests ms a mi lado. En el sueo que tuve no he podido doblar toda la
ropa recin lavada que estaba colgada en ganchos por todo el departamento, y alguna todava permaneca mojada. Las habitaciones desordenadas. IVIe duele la cabeza. En el horizonte marino veo
que un barco se quema. Tampoco puedo sentir el miedo por esta catstrofe. Tengo la sensacin que
la vida se me pasa por un aparato de T V . De vez en cuando una amiga me hace una seal con el
dedo para que me le acerque. Ella generalmente est con una pareja, que yo conoc antes, y vamos
juntos los tres al supermercado y a su departamento a conversar con frases sin hilar. Despierto, me
duele la cabeza y baja sangre de mis entraas. El dolor de cabeza reemplaza al vaco. Es hora de
crear. Voy a arreglar la casa y a quitar el polvo. Luego de hacer esto, crear. An me quedar un tiempo
antes de que llegues t o la noche.
Unas veces necesito estar a solas, conmigo misma, sin ruido para poder concebir mi creacin (en
dibujo, poema y ahora en danza). El momento de la creacin no lo decido de una manera conciente, ni
quiero hacerlo as. Necesito estar libre, o algunas veces, bajo mucha presin. Caminando por la calle,
sentada en un caf, con problemas que resolver, sin personas que me acompaen o me hablen, pensando, pensando, lavando, barriendo, caminando por el parque, o haciendo algo mecnico como mi rutina
casi diaria de calentamiento para la danza. En un momento dado aparece la imagen o las palabras
necesarias para mi expresin interior. (Trabajo en mi subconciente y en el momento que creo se hace
conciente). Este elemento original lo plasmo en un papel (o en mi cuerpo con un movimiento, una postura). Todo esto que he visto o he sentido dentro de m, luego de plasmarlo, lo voy trabajando como un
tejido, lo guardo, lo vuelvo a sacar repetidas veces y a trabajar y rellenar de cuando en cuando hasta
acabarlo, mirndolo a travs del espejo. Unas veces sonriente, otras quejndome dentro de mi parte ms
profunda (especialmente cuando estoy cerca de la mitad de una obra). Por qu me habr puesto a hacer
esto?. Esto que slo fue una imagen y que ahora es una responsabilidad. Y me observo como a mi
abuela, mi ta o mi madre, bordando o tejiendo durante horas. En lugar de ello yo hago puntitos o rayitas,
filigrana de tinta. En este punto siento ganas de huir, de romper. Guardo la cartulina un tiempo indefinido
y luego la saco para avanzar, y sigo este proceso hasta acabar y firmar.

tefe

36

l a

s o l e d a d

Nadie que me moleste.


'
Nadie que me diga al odo lo que quiero.
Las largas lgrimas se confunden
con el agua de la ducha.
Sin el espejo de otros ojos para mirarme.
Solamente:
Mi espejo de vidrio
y parada firme en mis dos pies,
con todo el tiempo para m:
Nada o demasiado para hacer
para evitar encontrarme cara a cara
conmigo misma
y descubrir lo que ya saba
y no quera ver
o quera olvidar.
La soledad:
Puedo encontrar sus formas y sus lmites
en las noches.
Muchas veces hu de ella
entre las gentes,
o las botellas, el amor
o entre los vapores alucinantes
de la pasin.
Pero ella (escondida entre las brumas)
nunca me abandon.
Me sigui y me persigui.
Clav sus uas en mi piel.
Y se instal en mi cuerpo, en mi alma,
en todos mis deseos.
Cayeron los velos que cubran mis ojos.
Y fue terrible reconocer que sa era la
verdad.

Isabella Fendi (seudnimo de Eleonora Patino)


Arquitecta UNI. Dibujante autodidacta. En 1978 viaja a Pars donde reside 3 aos y toma contacto con importantes plsticos internacionales.
En 1980 realiza una muestra de dibujos en Pars. Ha realizado 25 muestras individuales y participado en 33 colectivas. Estudia danza moderna
y escribe poemas.

37

RobiQS
E l

Q t o f i s m o

creativo, ojo, no confundir sensualidad con erotismo. La


sensualidad es lo natural que compartimos con todas
las especies. Erotismo es lo que el ser humano ha hecho con la sensualidad convirtindola en un arte. Una de
las formas del arte ertico humano es la masturbacin,
entonces sta es una creacin. Con frecuencia se atribuye el erotismo slo al sexo, pero existe un erotismo
no sexual, pues el erotismo es el funcionar de una energa que no est monopolizada por el sexo. La cosa mas
prxima que tenemos es el sexo, y por eso le aplicamos
el erotismo, pero cuando se est en onda creativa, se
crea el erotismo artstico.

Creo que el ser humano ejercita su capacidad creativa


cuando tiene la necesidad de
hacer algo que no existe, de
la nada, en cualquier campo, en el arte, en las matemticas o cuando construye
un edificio. Para m la creatividad depende de tres factores: la melancola, la soledad y el placer. Ese es el fenmeno de la creacin. Una
vez que tengo la obra creada, paso a ser un prjimo
como cualquier otro.

Bsicamente el erotismo compartido, es algo maravilloso


donde se busca aquello que falta, y donde se crea una
soledad acompaada. Y no slo en el erotismo, sino en la
recreacin artsica, por ejemplo, cuando se va a un concierto y se comparte el placer con los otros. Una especie
de orga orgsmica en la que fundamentalmente, el centro
es el propio orgasmo, y el orgasmo es definitivamente individual. El orgasmo es el summum de la soledad acompaada cuando se est con la pareja, o de la soledad solitaria en la masturbacin. El erotismo es un gran maestro
como manifestacin de placer en otras reas que no son
las sexuales. El misticismo, por ejemplo, es una funcin
ertica no sexual, igual que la creatividad artstica. El erotismo tiene caractersticas diversas, el placer esttico
es un placer no sexual, pero s ertico. Es la funcin
mas elevada del ser humano

Al hablar de melancola, no
me refiero a la melancola pedaggica ni patolgica, sino
a la melancola creativa, que
es fruto del dolor de parir, que
es una tristeza lrica, creativa,
el camino de la belleza.
La soledad es una de las tres
patas del trpode de la creacin, entendida sta como la
forma especial, ntimamente unida a la melancola que en
la creacin es la frmula bsica para cocinar este plato
maravilloso que es el arte.

Cuando he terminado mi trabajo lo nico que tengo es el


orgullo de lo creado. Casi nunca quedo vaco, tengo la
ventaja de no ser un monocultivo, soy un polgamo en
el ms alto sentido de la palabra. Mi funcin ertica
creativa no slo la canalizo por la creatividad cinematogrfica, sino tambin por la creatividad literaria, filosfica, musical, o simplemente, por la actividad
contemplativa. Cuando acabo una obra me da pena,
la obra sale, es como un parto, duele pero all est,
naci. No es sentirse aliviado porque naci el chico;
sigues preado, es una sucesin de huevos que no
para. La cuestin es no perder esa relacin con esa
especie de soledad que es el respeto por uno mismo,
el respeto por la individualidad, y a su vez el respeto,
no slo por la humanidad a la que pertenezco, sino por
todo lo que es vida. Creo que hay mucho egosmo cuando
slo se considera a la humanidad como el summum de la
creacin.

Hay una cosa que vale la pena mencionar y es que la


creatividad no es una soledad de aislamiento, de separacin. Es una soledad que se alimenta de todas las
presencias de la humanidad. Me acuerdo del poema Masa
de Csar Vallejo, es a esa soledad a la que me refiero.
Soledad que es al mismo tiempo la sntesis de lo que es
la humanidad, la humanidad a travs del ser solitario. La
obra de arte es una especie de soledad multitudinaria
donde estn todos los seres, la naturaleza, el cosmos,
la va lctea. Es una soledad muy extraa, no es la soledad del que est preso en una celda, es otro tipo de
soledad.
El otro elemento es el placer, que muchas veces nace
del dolor, pero si no hay placer yo dudo de la creacin.
El placer es indefinible, si no, deja de serlo. El placer
ertico solitario, por ejemplo, es un tpico caso de placer

38

Godoy

Pienso que uno adquiere un nivel decente o aceptable en cuanto a la evolucin


de la sociedad en uno mismo, en el momento en que comprende y acepta que
uno est solo. Que pertenecemos a una
especie de vida que est sola en el universo; el gran consuelo es inventar a Dios,
pero si se saca a Dios uno se da cuenta
que est solo universal e individualmente. De esta soledad emana todo el poder creativo, si no se aclara esto se tiene que poner en serias dudas qu
es lo que uno est haciendo.

attstico

Crear en soledad es fundamentalmente sinnimo de distinto. Si se va a crear algo igual a los otros para qu crear?.
Entonces, yo me siento fuerte y orgulloso de lo que soy porque soy diferente, por mi capacidad de ser artificial, ya
que el ser natural no es ninguna capacidad especial. Lo natural es slo la materia prima, la artifificialeza es creativa,
es lo que modifica lo natural. La soledad, por lo tanto, tampoco es natural, es competamente artificial. Especficamente
el hombre es un ser gregario, como lo son los gorilas o las gaviotas. El hombre, por lo menos, es un ser tribal. La
excepcin, la artificialeza del hombre frente a esa caracterstica es la soledad, es el separarse de la tribu, el sentirse
distinto, el encerrarse en las cuevas de Altamira para hacer lo que los otros no pueden hacer y dar nacimiento a la
pintura. El aislarse, el encerrarse o irse muy lejos para descubrir cmo hacer el fuego, con el que quizs uno se quema,
pero lo hace.
Eso es para m la soledad, el ser distinto. El fenmeno creativo es a solas aunque se est rodeado de cien personas,
como es el caso de la creacin cinematogrfica, y yo lo s muy bien porque soy creativo tambin en la msica, en
la literatura. En la creatividad cinematogrfica se pasa por varias etapas, pero es en la etapa de la filmacin, cuando
es necesario encontrar dentro de uno mismo ese rincn solitario que permita a la creatividad manifestarse. En las
fases anteriores, s es posible encontrarse a solas en una soledad deleitosa, melanclica, egosta, soledad ajena a
la humanidad.
En los momentos de la filmacin es necesario evocar la soledad, buscando dentro de s. A veces la vida ayuda y nos
pone al frente situaciones sumamente placenteras o sumamente dolorosas, situaciones luminosas u oscuras, pero en
todos los casos esto se convierte en un catalizador de la
soledad, de la melancola. Pero a veces la vida no ayuda.
Entonces hay que encerrarse en un cuarto y evocar con
magia negra, no blanca, hacer una ceremonia a la soledad y
a la melancola. El ser humano siempre ha encontrado diversas maneras de evocar la creatividad. La creatividad es
un fenmeno muy ntimo, da pudor mostrar su obra de arte,
cmo voy a escribir un poema con cuatro personas mirndome ? No, no puedo. Es imposible.
Claro que tampoco debemos renegar de las caractersticas normales del ser humano, y una de ellas es la vanidad, el orgullo; si luego entrego sto a los dems me da
satisfacciones, un pintortambin tiene que vender sus cuadros. Esto ya es posterior a la creacin, pero el momento
de hacerio, es un momento puro, es la creacin, es el
placer mximo. Yo comparo el placer de la creatividad con
el placer del destino glorioso o del triunfo y este ltimo
resulta nfimo comparado con el primero. Nada se compara con el placer de la creacin.

Armando Robles Godoy


Reconocido cineasta, escritor y msico.

39

Sara

La soedad ce los creadore


En el teatro yo
empec
muy
temprano, antes
de saber leer, yo
aprend a leer a
los tres aos pues
en 1938 nadie intervena para afirmar que los nios
deben pasar por
una serie de palitos y circulitos

para que luego aprendan a leer As, como mi padre y mi madre salan
a vender y no tenan donde ponerme, mi hermana me llevaba a su
colegio, y como seguramente en el colegio no saban qu hacer conmigo hice teatro. Es decir vodevil pues sal cantando y bailando en el
ms puro estilo Lupe Vlez. A quienes no pudieron ver a Lupe les
dir que era muy linda y la cancin con la que debut deca nada
menos que: "mi hamaca es de pura seda, y est bajo de un palmar,
ms no te tiagas ilusiones que en ella duermen pap y mam, chunga para ac, chunga para all..."
Luego inevitablemente vino el teatro en el colegio, a cualquier colegio que me toc ir haba siempre una maestra con una regla, con
una inquebrantable terquedad que nos converta en artistas en alguna poca del ao. All estbamos en el patio del colegio; extraordinariamente en algo parecido a un escenario; pero siempre t con tus
cosas para decir y un enjambre ansioso al frente.
La soledad en el teatro no es sentirse solo. Es tener que escoger el
momento de estar solo porque es absolutamente necesario.
He tenido la prctica teatral primero desde la actuacin; luego la
direccin; la colaboracin en utilera, en las luces, en el sonido, barriendo y limpiando; escribiendo y, hace ya unos buenos diez aos,
desde el lugar de afuera, haciendo el comentario.
En la actuacin, la soledad al crear me parece la ms solemne, la
ms riesgosa, la ms rica. Si hay unos seres a los que yo admiro es a los actores de teatro. Usar toda tu capacidad humana
para entregarla en un par de horas de absoluto riesgo es una
hazaa que hay que vivirla para gozarla totalmente. Qu lleva a
un ser humano, con todas sus complicaciones vitales, diarias, a
cargarse adems con la responsabilidad de ser otro, de agregarse
otra vida ?
La respuesta que yo me he planteado, respecto a la actuacin, es
que responde a un anhelo de riesgo. Tal como en la vieja cancin:
"traigo en el pecho escondido un anhelo de aventura, he de jugarme la vida por saber de la dulzura de una pasin atrevida... "
Eso justamente creo que es la actuacin dentro del teatro, una pasin atrevida. Seores aqu estoy yo, miren bien lo que les traigo, lo
que les quiero decir. Y all s ests solo t. Las palabras a la que t,
nicamente t les das ese tono, esa inflexin, ese dominio que ya son
absolutamente tuyos. Lo haya engarzado Shakespeare o Chejov, ese
texto y todo lo que involucra el transmitirlo, es tuyo. Y, luego el pequeo espacio, el insondable y minsculo espacio que te separa y resalta de aquellos para quienes todo est destinado: el pblico.

40

"A mis soledades voy


de mis soledades
vengo
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos"
Lope de Vega

No creo que el actor necesite ms riesgos. Ni


manejar la espada ni comer fuego aadir un
punto ms a lo que da ese simple y mortal cuerpo
entregado a lo que quiere, a lo que tiene, a lo que
se ha impuesto expresar.
La direccin teatral que corre pareja a la existencia de los actores, tiene un solitario distinto.Todos
esperan bastante de quien dirige, e igualmente y
en la misma medida, quien asume la direccin
siente que hay un momento nico, en que la decisin definitiva, es suya. Odiado y amado, el personaje que tiene la locura de asumir tamaa responsabilidad, sabe que est solo frente a un equipo,
que a la vez es carne de su carne, pero que solidariamente tiene que actuar por su cuenta y riesgo.
El autor, el dramaturgo, el poeta o simplemente
el escritor de piezas teatrales, queda solo cuando ha terminado de escribir y entrega el producto de sus esperanzas y desvelos.
La soledad del autor de una pieza que entra a un
concurso, es la ms candente de todas las soledades. Es ponerse en la cola. Caminar por el
callejn de las penas. A merced de todos los fantasmas, especialmente cuando la justa se realiza en el propio pueblo donde habita, en la misma aldea donde convive y convida a vivir su propio arte. Cuando sabe que lo van a catalogar
sus rivales. Cuando marchantes de su propio
negocio sern quienes decidan su destino. Todos leyndonos la mano y eso cuando hay la
suerte de que sepan leer o que por lo menos,
as lo creas.
La soledad que experimentas ante la necesidad
de entregar tu trabajo, la obrita que entregas a
valerse por su propia cuenta, te deja un hueco
grande en el estmago. Te pasan cosas.
Para ejemplificar slo me voy a permitir contar una
ancdota, que me ha ocurrido en el reciente Abril:
En noviembre de 1994, en un evento en Cincinatti,
una actriz mexicana ley un monlogo mo, que
tuvo buena acogida. Lo tengo por all, algn amigo hasta casi se anim a montarlo. Ahorita, recib una carta fechada: "Mar de Plata, 16 de abril
de 1997. Estimada Sara: Con la presente te
envo una adaptacin de tu obra "La madre" que
he realizado, para ser puesta en escena en Ar-

gentina. ". A continuacin explica cmo lleg la


pieza hasta sus manos, la seduccin que le produjo el personaje y termina con ; "Espero que
autorices mi descarada intervencin... "
Lo curioso es que la obra, que ya lleva otro ttulo,
tiene en la portada una aclaracin: "Monlogo de
(nombre de su, ahora, "autor"), basado en una
dea original de Sara Joffr". Si el tipo no fuese
extranjero, tal vez ni hubiese tenido la gentileza de poner la aclaracin en la primera pgina, que no
es exacta pues el monlogo sigue
siendo de mi autora, porque (y ojal la gente de teatro peruano tome
nota), el hecho de que le demos la
vuelta a un determinado escrito no
lo convierte en nuestro trabajo.
Contest al argentino y le mand
mi autorizacin, pues vi su pedido simplemente como una cortesa o tal vez como resultado de
que all s existe Argentores, que
es la entidad que los propios
autores argentinos crearon y mantienen por muchos aos y que, tengo entendido, es muy severa en sus
acciones.

decantamiento en donde cada uno respeta el trabajo del otro. El


crtico de teatro tiene que meterse en una campana de vidrio para no
dejarse llevar por el simple y reverente respeto. Si uno sabe que cada
presentacin teatral involucra tan grande inversin humana, es verdad que slo se tendra que agradecer por permitrsele estar presente. Por esto es que es obligatorio alejarse, estar a solas para opinar.
Yo dira que el momento de mayor soledad, cuando se hace una
crtica, es aquel en el que sentimos la distancia entre lo que se quiso
hacer en escena y lo que realmente se consigui. Y tienes la obligacin de expresar ese tremendo misterio en unas cuantas lneas.
Y estn las soledades de quienes llevan la parte callada del asunto.
La del luminotcnico, slito en su cabina, esperando el momento
exacto. Hasta el actor se puede equivocar, l no. Hacer las cosas
bien es su rutina. Igual pasa con la utilera, el pauelito de
Desdmona tiene que estar all o la tragedia se va al diablo. Este tipo
de trabajo es ms calificado cuanto menos el pblico se de cuenta
de lo bien que est hecho.
Pero voy a agregar una verdad de
perogrullo: todas las soledades
aqu sealadas, llevan tambin su
recompensa en satisfacciones. Y
quin las goza mejor?. T pues.
T y solamente t que te entregas
totalmente a cualquiera sea la tarea que en el teatro te procures,
porque perteneces a las filas de los
locos, de los que necesitan aquello que se apologizaba en una
circular de la facultad de Teologa de Pars en marzo de 1944
y que deca: "Los barriles de
vino estallaran si no se los destapara de vez en cuando, dejando entrar un poco de aire. Los
hombres son como toneles desajustados que el vino de la sabidura hara estallar si prosiguiesen
fermentando
incesantemente
bajo la presin de la piedad y el
terror divinos. Hay que ventilarlos
para que no se estropeen... "

Todo lo que apunto, no quita que


quiera especificar que, para m, el
sentido de escribir, de actuar, de
vivir, se produce plenamente cuando lo compartes. Cuando usan lo
que das, lo aprovechan.
En lneas generales yo siento que
el teatro peruano ha avanzado
increblemente. Desde las reuniones abiertas de comentarios hechos ai fragor del entusiasmo que
se despierta en el lugar donde se
ha hecho teatro, en donde haba
que tener corazn y rones para
seguir presente en el combate,
hasta las mesuradas discusiones
en que se fueron tornando aquellas arrebatadas lides, se fue plasmando un proceso de real

Sara Joffr
Teatrista, comentarista teatral. Ha
llevado 35 cuentos de la literatura al
teatro para nios (1963-1975). En
1974 fue la creadora de la Muestra
de Teatro Peruano. Ha escrito varias obras: El Jardn de Mnica, el
Cuento alrededor de un crculo de
espuma. Se administra justicia, etc.

Rafael Serval

"La soledad es una roca dura


Contra la que arroja el aire
Est en cada pared de la ciudad
Cmplice. disimulndose.
Me arrojo, me arrojo sin cesar
Yo soy mi impedimento y mi crearme"

La sala vaca, las butacas silentes. Medioda solar. Cierro las puertas y quedo dentro
del teatro. Por algn resquicio del techo se filtra la luz y cae certera sobre el escenario. Mi
mano entra en esa materia luminosa y la palpa. Luego mi rostro. Siento el minuto detenido, la vida mirndome a los ojos.
Escena gemela horas ms tarde, pero
ahora las butacas estn llenas, cientos de ojos
en la oscuridad me observan. Mi cuerpo herido por la luz busca atravesar el instante de
temor hacia el misterio.
Por aos me arm hasta los dientes para
correr por ese lento pasadizo de vrtigo.
Me acompa de cantos, de textos, de vestuario, de accesorios, para no sentir el vaco.
Pero esta escena ha estado en m desde siempre.
Viendo el mundo desde mi trapecio iluminado en una lenta cada al fondo infinito.
Ser acaso as haber cado al mundo y
lo que hacemos es slo acostumbrarnos,
aprender a travs de nuestros oficios, nuestra
vida, a vivir nuestra soledad ?
A travs de mi cuerpo aprendo mi ofido
y por l
encuentro las metforas de la vida.
Cuando termin la escuela de teatro, me
retir de un camino donde todo era ajeno; don-

lViartn Adn

de los directores como dioses que elegan un


rol, iban por un resultado sin encontrar los pasos, sin ensearte a crecer.
Escojf un territorio a tiempo completo y
all las horas me faltaban para crear.
Mis hbitos se formaron en el rigor del
trabajo, transformando poco a poco mi soberbia en humildad. Mi vida cambi. Dej de escuchar la voz equvoca de mis padres, de mis
maestros padres.
Empec a escuchar a mis maestros.
Ellos no me pedan amor, me impulsaron
a crecer.
Me ensearon a estar, simplemente.
A estar de pie, mirar, respirar y proyectarme.
Sentir cada sensacin y diferenciarla.
Cada sonido del mundo hacerlo entrar a mi
cuerpo y traducirlo al mundo.
De vueltade los primeros quince aos de
oficio, me sent nia. Aprend de la paciencia y
entonces aprend a perdonar.
Me he reencontrado con mis padres y primeros maestros. Y he contemplado con asombro el
rostro de mi primer maestro en la naturaleza.

42

Los siguientes aos, lo que se llama soledad, no he sentido. He sentido cansancio fsico. Dejo caer mi peso en una mano invisible que me acoge. A veces, terca, me
resisto y me golpeo hasta caer. Es la contradiccin humana. Ese asombroso descubrir
nuestros lmites.
En mi cuerpo viven mis maestros. Sus manos jalan mi cadera pacientemente
hasta ensearme mi propio entro; sus manos tomando mi mentn para mostrarme el
nivel de la mirada; sus manos sobre mi codo para impulsar la fuerza de mi brazo; sus
voces atravesando mi cuerpo para liberar la ma; sus responsabilidades y exigencias
que me llenaban de orgullo.
Maravilloso oficio cuyo instrumento es el
propio cuerpo !
Voy aprendiendo, a travs de l, mi oficio
de actriz, a extraar menos.
A buscar en mi piel y en mis huesos la presencia de mis seres amados.
El espacio vaco, mis pies desnudos avanzan, la madera brilla, me siento suave.
Siento los ruidos de los autos fuera, la
rutina de mucha gente. Veo el sol brillar en las
hojas del jardn.
El sol estalla en mi cuerpo
ahora est en l
es l.
Cuando llegue el minuto final estar lista.
Estar fundida con el misterio.

Pilar Nez
Una de las figuras jvenes ms destacadas
de nuestro teatro nacional. Docente.

o hay que bajar de la luna para


saber a qu se dedica un crtico
de arte. La respuesta llega sola.
firme, desde el fondo de ese rincn de nuestro cerebro al que llamarnos de cultura general. Mas
all del primer impulso. sin embargo.la cosa comienza a complicarse. Al menos a exigir una
reflexin que poco tiene que ver
con muestro nimo selenita.
Comprobemos. El critico es, ese
alguien que sabe y que por tanto
explica y opina acerca de los
valores de un cuadro. de una pieza musical. de un libro y, aunque
en este caso el producto no puede llevarse a casa. de la danza.
Dado que el bagaje termina
en este punto, seguir adelante exige preguntarse. Ser
tan sencilla la frmula que coloca al critico de arte en medio de un juego que otros
juegan? Aquella que le
asigna el papel de rbitro,
dueo de un lenguaje dificil
pero lleno de aciertos? Quizs la que asegura que es
tarea del espectador comprender no slo al artista sino
tambin al crtico? Y qu evala propiamente el crftlco? Y
en el caso de la danza?
Como fuere, enhorabuena. Las
interrogantes, al decir de la mas
moderna corriente psicolgica,
son un camino para la creatividad. Y si a ellas les sucede la
investigacin, la cosa indudablemente mejora. Se avecina el
momento de entrar en contacto
con las musas. Alguien lo dijo de
otro modo: "Cuando se nos ocurre argo bueno inesperadamente,

Crtica
es porque antes hemos pensado mucho en ello

Lichi Garland

h.

El asunio exige quietud y una soledad distinta de


la que cantan lOS boleros. Y si de entrar ya al quehacer de la crftica de danza se trata. hay que
agregar tambin la memoria. Mejor si es de
elefante, como se dice en el colegio. La razn,
acaso haya que recordarlo: al momento de escribir. el montaje ya no existe.
A propsito. cuntas piezas de danza, cree Ud.
amable lector que se registra n en video?, piense
sobre todo a nivel local. Contadas con los dedos.
La crtica: Cuerpos bonitos, bailes feos?
El ao 96. Lima ley, luego reley y luego pudo
ir al teatro, para solazarse con la irona de -Ojos
bonitos, cuadros feos", una pieza de Mario
Vargas Llosa acerca de la sinrazn de la critica
de arte.
Daba vida a la trama, Eduardo Zanelli, sesentn
a quien la reflexin juvenil, luego de hacerle ver
que nunca sera un Picasso. lo haba convertido
en critico de pintura. Es as Que Zanell, an
cuando su pluma se convierte en el vehculo
que "( ... ) endiosa o destruye a cualquier artista", asume la tarea lleno de resentimiento. Se
permite juicios implacables, o llenos de ligereza como el que recoge el titulo de la obra,
sin evaluar sus implicancias.
El tema, visto del ngulo de la psicologia, permite suponer que otra hubiera sido la historia
si la carga de frustracin que en general lleva
el ser humano en su interior no hubiera sido
tanta para Zanell.
y entrando al campo especifico de la creatividad,

44

el anlisis enrumba a ubicar al


critico Zanelli en lo que hoy se revela como una tradicional y superada teoria del observador.
Aquella que le atribuye un papel
sin significacin creativa.
Las palabras del especialista
espaol David de Prado son elocuentes al respecto:
.. La recepcin artstica de la obra
moderna( ... ) su desguace anatitico( ... ) ha de provocar una actitud activa de re-construccin
creativa a partir de las propias
reacciones, vivencias yevocaciones suscitadas con la contemplacin de la obra". (1)
La investigacin psicolgica recupera pues, la intencin creativa
de quien asiste a una cita de
arte, trtese de un crtico O un
espectador. Un enfoque que
cobra todava mayor inters al
precisarse sus alcances.
" (.,.) acercarnos a una sociedad
en la que ( ... ) el arte resulte una
actividad proveedora de vida,
( ... ) de contusin y busqueda,
de asombro y admiracin, de
fantasa desbordada. de superacin de las rutinas y mecnicas anes tesiadoras ( ... ) del
espritu". (2)
Un alivio, en todo caso, para alejar al crtico de danza de la posibilidad de repetir el plato a lo
Zanelli, Para librarlo de sentenciar
con aire acertado, dirigindose al
bailarn o al coregrafo, luego de
un espectculo, "Cuerpos bonitos,
bailes feos".
El crtico, los ngeles V los
gatos
Pero cmo es en terreno con-

creto la labor del crtico de danza?. Los ngeles, dice


un adagio, se mueven en puntillas por donde los locos
hacen resonar el piso. Conducta inspiradora que en
todo caso tendra que imitar quien incursiona en el campo de la crtica, un oficio cuyas cualidades se acerquen
ms a la del comunicador que, s las tiene, a las de un
sabelotodo de la moda. El crtico no dictamina. Da pistas a partir de su ojo activo (tras l estn sus emociones, asociaciones y conocimientos), a esos otros
miembros de la audiencia de la que tambin l forma
parte.

En todo caso, las cualidades de quien incursiona en el oficio de la crtica estn hoy cantadas. El crtico debe, diremos siguiendo nuevamente a Van Camp, escribir bien.
Saber comunicar con claridad sus impresiones en un medio donde importa manejarse entre presiones de tiempo y
lmite de espacio.

A la manera de un lder de la audiencia el crtico pues, en


palabras de la norteamericana Julie Van Camp (3), conocida investigadora de este campo, provee de un contexto
histrico-estilstico al espectador, de modo que le ayuda a
comprender lo visto y en el mejor de los casos, a cristalizar
las intuiciones que pudiera haberle
sugerido un arte voltil.

Del mismo modo necesita haber


visto mucha danza. La comparacin es un buen elemento de juicio y un recurso para proveer de
un marco lo que se tiene ante los
ojos. Completa el perfil, el inters
que el crtico debe manifestar en
materia de arte. Un ejercicio
constante que equivale a inquietarse por la pintura, la lectura, una
pieza musical o por lo que dicen
otros crticos.

La sorpresa se la lleva el artista


tan involucrado en esa relacin
amor-odio que le inspiraba aquel
que ejerca o ejerce la crtica
desde un enfoque tradicional.
Sucede que el destinatario final
del comentario del crtico hoy en
da, est ubicado del lado de las
butacas y no del escenario, aunque, es cierto, algunas de sus observaciones pueden servir tras
bambalinas.

Como se ve, una clara muestra


de que lo conocido no funciona
siempre: la curiosidad aqu no
mata al gato y en cuanto a la relacin que estos flidos mantenan
con los crticos, se avecinan cambios. La claridad y el lenguaje
sencillo siempre atraen a algo
ms que a cuatro gatos.

En este punto, vale mencionar


que algunos de los grandes personajes del mundo de la crtica
norteamericana se iniciaron en el
oficio, a partir del periodismo.
Es el caso de Anna Kisselgoff del
New York Times, Arlene Croce
del New Yorker y Tobi Tobas de
Dance Magazine. Y que a partir de los aos ochenta,
en cambio, existe una mayor atencin de los programas de la universidad norteamericana en el tema de la
crtica de danza.

(1) (2) David del Prado "Creatividad en la produccin artstica, en la interpretacin crtica y en la exhibicin musestica y galerstica. "Recrearte",
Revista del Master Internacional de Creatividad Aplicada Total (Micat) Galicia Espaa, 1994.
(3) Julie Van Camp "The Humanities and Dance
Criticism". Federation Review, Vol 9, No 1 (January/
February 1986).

Igual que el gremio, realiza sus conferencias anuales sobre


temas que favorecen el intercambio. Una muestra reciente
en este ao 97 ha sido llevada a cabo en la ciudad de Seattie
sobre "Narrativa y Criticismo en Danza'.

Lichi Gariand
Periodista, con estudios de psicologa. Su trabajo profesional
se desarrolla en el campo de las comunicaciones. Actualmente
es crtica de danza moderna en el diario El Comercio.

/i^e-e

45

A/iXc

inseguridades. Esa etapa del fraccionamiento me provoca cierta depresin, una sensacin de vaco, que
casi no puedo explicar. Aunque haya tenido una buena
acogida, siempre surge el cuestionamiento acerca de
qu voy a hacer despus. De repente, siento que hay
tantos problemas para lograr las cosas, que me digo:
porqu hago esto?. Tambin siento profundamente los
muchos problemas y las cosas que reclama la vida, que
quizs son ms importantes que estar tratando de lograr
un sueo, pienso que podra estar ayudando a otras gentes, en cosas ms concretas...

ecuerdo un momento de inmensa soledad en


mi vida. Fue una noche al terminar el ensayo de una
coreografa en Nueva York; todos se fueron y yo me
qued en ese espacio como paralizada y a la vez caminando. Tom el subterrneo con la sensacin de que
realmente estaba sola, con mi familia lejos, cada quien
yndose a sus casas.
En realidad, esta soledad va ms all del sentimiento de no tener compaa. Es ms bien, el no poder compartir el proceso creativo que se tiene en la
cabeza y que no acaba con el ensayo. Entonces, a
veces, puedo estar con mi pareja o con otras personas
y yo estoy en el proyecto, debo esforzarme para apagar el interruptor unos momentos.Creo que mi soledad va por ese lado, tengo un mundo en mi cabeza, un
mundo interior que est en pleno proceso creativo y
me est acompaando tanto, que ya simplemente me
margina de lo que me rodea. Tambin est presente,
cuando estoy eligiendo qu voy a
trabajar y no s
por donde seguir, o
a
estoy en esa etapa de post presentacin en donde
cSc
m e
v i
una gran sensacin de vacio me
atrapa. En esos casos slo
estoy conmigo misma.

No s si este es un problema, o no, pero me es


dificil vivirlo, porque Patricia mujer est presente en Patricia
coregrafa y muchas veces se mete en cierto personaje
femenino o masculino, o tambin a la inversa, no puedo
hacer la divisin. Creo que el ser humano no es un absoluto de bondad o de maldad, esto me ensea a ser comprensiva con mis personajes, y conmigo misma. Creo
que en todo caso lo
que ms me podra a t o r m e n t a r
sera la inseguriV i d a
dad, si estoy tratando bien a los
b a i l a r i n e s , si la
n o
e n c i m a
obra est yendo
por buen camino
o es mejor el otro cul es
el que tengo que escoger ?.

Patricia

Yo no soy c o m o
esas personas que desde nios saban que iban a ser
mdicos o compositores, no,
yo no saba lo que quera. En
el test me dijeron filosofa,
pero yo quera ingeniera,
entr a ingeniera pero sent
que eso no serva para mi.
Por ese tiempo, tomaba clases de ballet, mi profesora me
dijo, por qu no te vas a estudiar coreografa a los Estados Unidos?. Y un poco que la vida se me vino encima,
senta que mi vacio se estaba llenando, senta que estaba haciendo lo que me gustaba, lo que amaba.

wapara

Ya sea que la motivacin me asalte o me encuentre en su bsqueda,


siempre la creacin es un
proceso solitario. Por supuesto que luego esto se exterioriza y entonces mi interior empieza a invadir todo
lo que me rodea y si hay
gente que lo resiste, en buena hora, pero no s en qu
va a parar.

Para hablar del proceso creativo, tengo, primero, que hablar de empatia. Casualidad, empatia,
intuicin; alguien dijo: la inspiracin viene del corazn,
pasa al cerebro y regresa al corazn. En todo caso lo
que he encontrado, es que la intuicin es el punto de
partida, la energa vital de cualquier cosa, uno se llena
racional, emocionalmente y cuando ya se encuentra
en el estudio y tiene que trabajar y ve las caras ansiosas de los bailarines, se pregunta, y ahora qu me
van a pedir que haga ?, y suele suceder que, a veces
ests vaca y no sabes...tienes la idea pero, cmo la
presentas a travs del movimiento ?. Creo que en ese
momento de pnico algo sale de tu cuerpo. Digamos

Entonces mi trabajo se convirti en una necesidad y comenc a hacer mi oficio, un oficio que no
termina en ocho ni diez horas, sino que me obliga a
prestarle atencin en cualquier momento: cuando estoy viendo televisin, cuando estoy soando...
Pienso que cada obra es un escaln y entre
uno y otro escaln siempre hay un espacio, es en ese
espacio donde se acomodan los cuestionamientos, las

46

que se es el proceso emocional,


en donde la intuicin prima.
Hay otros momentos, en
que la motivacin surge en mi cabeza, en los momentos menos esperados: cuando estoy viendo una
pelcula que no tiene nada que ver
con la danza, de pronto se prende una luz. Cada creador encuentra su motivacin en diferentes situaciones. En mi caso yo no veo
movimiento, me quedo esttica;
en mi cabeza voy viendo imgenes, luego poco a poco van desplazndose, hasta que logro
visualizar toda la accin.

la soledad
es un mundo mgico,
en el que ingresa todo
creador, y
en el que se
vive a otro
nivel, lejos
de la realidad. Quizs
la soledad
sea
eso,
otra vida llena de imgenes en
movimiento,
de ideas.
Esos i n s tantes de
soledad son
terribles
porque en
ellos uno comienza a
cuestionarse
si esto que
ests pensando y sintiendo tiene
que ver con
los dems,
ya que aunque uno trata de ir creciendo, desarrollando, hay ciertas
caractersticas, formas de hacer
cosas, que son propias, que van a
aparecer ahi.
Hay algunos que dicen que
ests haciendo la misma obra toda
tu vida. En ese sentido no soy tan
analtica, no me importa si estoy repitiendo la misma idea todo el tiempo, yo no s, a mi me gusta vivir
pensando ms en lo que viene, no

Creo que la mente es como


un recipiente donde llega un montn de informacin va muchsimos
impulsos. De repente la imaginacin
es la que te alimenta, porque si no
hay imaginacin, no hay trabajo
creativo. Pensndolo bien, creo que

he analizado cul es el leitmotiv de


mi trabajo. A veces he tenido miedo, especialmente cuando siento
que el proyecto me est copando
demasiado.
Tal vez el momento ms
complejo es a la hora de exteriorizar el trabajo, porque es el momento de aceptar la independencia de
un hijo. Una v e z que c o m o
coregrafa termin y los bailarines
estn en escena, ya no hay nada
que pueda hacer para que el pblico piense o sienta como yo pens
o sent; de alguna manera me siento marginada de lo que se est dando entre intrprete y ambiente, ya
no es mo, es de todos. A nivel humano, tal vez ste sea el momento
ms difcil y solitario, an ms que
el inicio, en el que prima el nivel
creativo. Creo que somos una repeticin del proceso de creacin del
mundo, tenemos ciertas libertades
pero, de alguna manera, estamos
atados. Esa sensacin tambin establece un paralelo entre la creacin
y el proceso del nacimiento, es lgico porque somos parte de un mundo en el que todo tiene un principio y
un fin. No s si este nacimiento, que
creo se basa en la intuicin, es igual
para ambos gneros, yo creo que s,
porque toda mujer tiene algo de masculino y todo hombre sensible mucho de femenino. La diferencia es
eminentemente cultural, los hombres creadores suelen tener ms
preponderancia porque tienen
ms facilidades, ta mujer tiene que
luchar ms, no s, entonces la diferencia es ms por el entorno social, no por el proceso creativo
interior de cada uno.

Patricia Awapara
Coregrafa y bailarina formada en la Escuela de Martfia
Graham y Mary Antfiony en New York. Ha participado en numerosos festivales de danzas en el Per y el extranjero, obteniendo destacados premios. Actualmente es docente en la
Escuela Nacional de Ballet.

47

Renuncio a creer que el


que crea est solo. Me retracto
y afirmo que si lo est. Rechazo el viejo clich de que todo el
que crea es un incomprendido
y concluyo que no todo
incomprendido crea. Vuelvo a
comenzar y pienso en que slo
el que realmente sufre tiene esa
terrible soledad creativa, pero
me digo despus que todo
desgraciado no la tiene . Descanso y ms o menos encuentro una respuesta en Alejandra
Pizarnik haciendo referencia a
Nerval, Rimbaud, Lautramont
y Artaud ... "estos poetas y unos
pocos ms, tienen en comn
el haber anulado -o querido
anular- Ja distancia que la sociedad obliga a establecer entre la poesa y /a vida". La llama interior del poeta (el que
crea) quema la carne e inevitablemente lo transforma en un
bello monstruo. El bello monstruo, triste y cojo, se arrastra con
Insomnio, eterno compaero al
dar vuelta en la esquina azul y
fra del tnel laberntico del proceso creativo. Punto de quiebre
entre destruccin y creacin o
viceversa. Una da paso a la otra.
Neurosis constructiva o patologa destructiva. El que crea da
paso a una nueva existencia. A

rella
9I:etrzzi
una realidad ms corta en tiempo y ms bella en forma sobre
lo que ya existe. El que crea no
est solo en el proceso
creativo. Est solo mucho antes y mucho despus. Es una
continuidad cerebral de soledad creativa que a travs.de un
dueto/va, ya sea ste cualquiera que use el poeta/creador,
obtiene un producto final : una
obra de arte armoniosa y coherente excitando cualquiera de
las sensaciones humanas.
Este producto artstico y
final puede tener una forma trgica, espantosa, ertica, violenta, sagrada, asquerosa, mstica,
clsica, folklrca, teatral o cmica, pero en cualquiera de sus
formas. lo transmitido deber
de ser exacto y as exitoso en
comunicar cualquiera de estas
sensaciones al espectador,
oidor o lector.
Ahora el ducto/vfa es la danza.
La danza descuartizada. Esta
se parte en trozos: ESPACIO,
TIEMPO Y CUERPO. El prace,
so creativo: inevitabilidad de la
soledad relativa. Cambia de
compaeros . Se substituye y
se inicia una coexistencia

surreal agradable o desagradable con los elementos necesarios para la creacin de esta
danza.

A travs de un "viaje virtual ", (arte=virtual vida=actual) ,


entro a un "espacio virtual" y no
estoy sola . Entro pionera a un
espacio por conocer, c'onvivo
con las herramientas del oficio
y habito entre la realidad y lo
surreal. Estudio y organizo. Conozco lo desconocido y al final
de este viaje se lo ofrezco ge'
nerosa al que pide verlo, sentirlo. escucharlo. El potencial
comunicativo del cuerpo humano en movimiento y su capacidad de revelar hasta los ms
sutiles detalles de las sensaciones , sentimientos e ideas
humanas , hacen de este arte,
uno universal. Ya que ste no
es verbal. Mientras que el
cuerpo fsico como herramienta / instrumento se entrena con la prctica diaria de
cualquiera de las tcnicas de
la danza, la mente se disciplina para poder comunicar a travs del movimiento. Esta
aprende a resolver los problemas que puedan aparecer en

un lirismo arrebatado, del que


llegaban al pblico slo fulgores obscenos,
imprecatorios
y
blasfemos, y ciertamente,
aqu
se reencontraba el actor maravilloso en el cual poda convertirse este artista: pero era su
propio personaje
lo que ofreca al pblico, en una suerte
de farse desvergonzada
donde se transparentaba
una autenticidad total ".

Esta descripcin pudo tambin


haber sido digna de cualquier
otro artista genial en su ducto de
expresin. Pudo haber sido Van

el proceso creativo / viaje virtual.


Es muy posible que el arte
de la danza, la msica o la pintura,
entre otras formas de arte, no se
pueda ensea. El oficio o "craft "de
hacer danza, se puede aprender
mostrando y manipulando las herramientas necesarias (espacio,
tiempo y cuerpo), pero no todo conocedor del oficio es un poeta de
la danza.

Gogh,

con su

brochazo loco y
sus cielos alborotados o Nijlnsky,
masturbndose
con el manto de
la ninfa en el
"Atardecer de un
Fauno" o S t r a v i n s k y , con su

msica "inentendible" y sin ritmo


aparente.

El poeta que danza nace poeta. Se


siente raro en la calle. En el escenario se siente cmodo. Fulmina
cuando baila. No porque baila sino
porque es poeta. Es monstruo
danzante. Es poeta primero. Danza despus. Es poeta primero.
Pinta despus. Es poeta primero.
Hace msica despus. Es poeta
primero. Escribe despus.

El arte no se
puede explicar lgicamente. Entonces hay un vaco donde no
cabe la explicacin. No todo vaco es solo.

Andr Gide nos describe el


perfil del genial poeta A r t a u d en
1947 al salir ste de un hospicio
y presentarse ante un grupo de trescientas personas entre
amigos y desconocidos ... "sus manos de quien se ahoga,
ya tendidas hacia un inasible socorro, ya retorcindose
en
la angustia, ya, sobre todo, cubriendo
estrechamente
su
cara, ocultndola y mostrndola
alternativamente;
todo en
l narraba la abominable
miseria humana, una especie
de
condenacin
inapelable,
sin otra escapatoria
posible,
que

49

Morella Petrozzi
Maestra en danza moderna y coregrafa,
Sarati Lawrence College N.Y. 1993.
Co-directora Danza Viva

o recuerdo dnde
lo l e , p e r o d e c a
que
Bronislaw Malinowski, uno de
los prohombres de la antropologa, cuando regresaba
luego de una jornada de entrevistas con sus informantes,
lea intensamente novelas
policiales. La estrategia de descanso me pareca perfecta, nada
ms alejado de la vida tribal de
Nueva Guinea, que los detectives
y ladrones
de las
caes
londinenses.

de los amautas locales me ayudaban a entender las versiones


damatizadas de la vida cotidiana
espaola del Siglo de Oro.
En otras ocasiones
la lectura nocturna o tempranera no era importante por su contraste, sino ms bien por que el
cima creado por ella se extiende a las situaciones vividas en

La n^c^sidad
La lectura aconsejable en
un trabajo de campo sigue esta misma
tnica. Ms de un
clsico castellano o
ingls me ha acompaado en los descansos de una intensa socializacin o
del bullicio de una fiesta patronal. La necesidad de un espacio silencioso es urgente para
recoger los jirones de atencin
dispersos por la naturaleza del
trabajo.
Sera fcil tachar
esta conducta de escapista. No
lo e s . En m u c h a s v e c e s ,
Quevedo o Caldern de la Barca me han sugerido t e m a s ,
preguntas o conclusiones que
ordenaban los sonidos, olores y
colores que me envolvan en las
comunidades andinas. O a la inversa, sabios cuestionamientos

un

estudiar a los maestros curanderos norteos. El clima que


genera la obra, no puede escapar de las sensaciones que
despierta una mesa, y pronto
necesitaramos atencin mdica para escapar a este doble
trance.
Hay otra soledad que
vive el investigador y que proba-

de
espacio

el trabajo de campo. Nada sera


ms oportuno que
The
Tempest cuando uno se enfrenta al ichic olljo, uno de los duendes que juguetean en los manantiales andinos, o releer A
M I d s u m m e r Nigt's D r e a m ,
cuando nuestros amigos narran
las aventuras del zorro, ese travieso trickstere los andes peruanos. No siempre la combinacin de textos de apoyo y experiencias etnogrficas resulta placentera. No recomiendo
llevar consigo ninguna versin
de Macbeth cuando se pretende

50

blemente la comparta con toda


persona que tiene el oficio de escribir. Me refiero al momento en
que tiene que componer el informe o artculo o libro donde entrega el resultado de sus investigaciones. Finalmente, ha concluido
el proyecto o la prctica que sirvi
de base al trabajo de campo. El
antroplogo est de nuevo en su
casa u oficina, y las gentes y el
paisaje, ahora evocados, son slo
fatasmas ausentes, que l tiene
la obligacin de dar vida para sus
lectores. . ..... ,

No puede contar todo


lo que vio o dar fe de los testimonios grabados que, como la suya,
son tambin versiones personales. Si a su lado lo acompaan pilas de diapositivas o muchas horas de video, el mirarlos de nuevo no reproducirn la sensacin
de haber estado en la escena, a
las justas le recordar el evento.
Ahora con todo eso en la mano,
l debe crear una nueva realidad
que es su escrito.

que la ansiedad por probar la


certeza de los mismos. A veces basta una idea, resumida
en el ttulo, para que el artculo o ensayo alcance su plenitud. As por ejemplo, no es posible objetar la fuerza de El Licenciado Vidriera; Toms Rodaja, su personaje, se cree de
vidrio y su fragilidad le da fuerzas para hablar sin tapujos de
los vicios que ocultan las profesiones establecidas, desde
mdicos a zapateros. La ma-

Naturalmente hay que ajustarse a los datos obtenidos por l


y por quienes le precedieron, gracias a eso la disciplina es ciencia. Pero aqu no estamos discutiendo eso. Nos interesa centrar
la atencin en aquel momento en

gia del texto debe iluminar a los

silencioso

Rafael

Servat

cientficos sociales, que escapan de la soledad del gabinete con la rapidez de una huida.
Hay muchas tentaciones para prescindir de la necesaria soledad. En el trabajo de campo es fcil perderse en el ambiente
festivo de una peregrinacin o sumarse a las libaciones del final
de una jornada. Ms tarde se recogern apresuradamente los apuntes de los estudiantes o de los
asistentes para reclamar la autora que se escap
con la incapacidad de reflexin. Ya en su estudio,
las prisas de una fecha de entrega para un libro o
una ponencia, convertirn al informe en una suma
de noticias, quiz bien redactadas, pero de las que
slo se ha extrado un triste porcentaje de su valor.

Luis Millones
que el investigador envuelto en
una nube de datos trata de convertirlos en un texto atractivo y
confiable.
Si la informacin lo
abruma, quedar preso de ella
como el autor de los trabajos de
Persiles y Segismundo, cuyas
muchas aventuras impiden tomar partido por los personajes. Y
aunque la hiptesis tenga temas
tan serios como el origen del est a d o , s i s t e m a s de v a l o r e s y
creencias o parentescos y
compadrazgos,
nada
ms
atentatorio contra los hallazgos

Hay que reinvindicar la soledad como valor. Deca hace muchos aos, un boxeador:" cuando subo al ring
no llevo mi alma, porque seramos dos a quienes pueden pegar.
Voy solo ". As hay que enfrentar la tarea de creacin del producto final, las muchas voces que nos acompaaron en el trabajo
de campo, callarn ahora. El autor tiene la palabra.

Lus Millones
Doctoren Antropologa. Docente invitado en la Universidad de Austin, Texas; Simn
Frazer University, Vancouver; Ex-docente de la Pontificia Universidad
Catlica
del Per y de la Universidad nacional San Cristbal de Huamanga; Profesor invitado de la Universidad de Princeton.

FELIPE R I V A 5 M E N D 0
que viene desde la primaria: yo tena un maestro en primer
ao, don Fidel Arana, al que quera en forma especial, pero
un da me puse a pensar por qu quera a este maestro y
entonces record que un da trajo al aula un estuche negro
y al finalizar la jomada escolar, lo abri, sac un instrumento, se lo puso debajo de la barbilla mientras estiraba el
brazo izquierdo, con el otro manej un arco y empez a
tocar y as conoc el violn y conoc la msica clsica. Esa
msica ha permanecido
en mis odos a lo largo de.
muchos aos, es ms, en
momentos de crisis he
tricio Sabogal.Cuando nos mudamos al siguienllamaba "Que Dios se lo pague"con
recordado esa msica y
te ao a Lince, yo tena que trasladarme tambin
Arturo Crdova, no recuerdo qu de
ha sido como un blsade colegio. El director le dijo a mi padre que no
adulto haba en el texto, porque la inmo para m. Esto quizs
era posible, pues yo no poda abandonar el elentencin de mi padre era que yo viviepueda dar una idea de
co escolar, se descompletaba. Mi padre me conse como este hombre, de una posiqu era lo que me consult y yo le dije que deseaba seguir en ese colecin econmica muy fuerte y que se
mova.
gio y a los 10 aos tomaba ocho vehculos diaconverta en mendigo de noche para
rios para ir hacia all.Todo esto simplemente por
Yo fui el primer
salir a la comunidad y vivir su otro
la aficin al teatro.
nieto de una familia numeyo.Volva a su casa por una puerta falEn secundaria tuve la suerte de tener
rosa, en mi infancia estusa y empezaba a quitarse la barba, el
como profesor a Sergio Arrau, un hombre fundave rodeado de muchos
bigote, la peluca. Para m fue
mental en la historia del teatro peruano, con l
adultos. Recuerdo que
impactante ver cmo se transformahice radioteatro en Radio Nacional. No haba tercuando termin primer
ba. Mi padre me explicaba que eso minado la secundaria y ya era asistente de diao de primaria con un
era maquillaje, me hablaba de esa reccin en el Instituto Peruano Brasileo.
primer puesto, mi padre
transformacin y en qu consista el
me pregunt lo que quera
Mi madre me contaba que desde que tetrabajo del actor. Para un chico de
de premio y le dije que quena tres o cuatro aos, yo acostumbraba recibir
seis aos era toda una novedad ver
ra venir a Lima a ver a mi
los juguetes que me regalaban, guardarlos en una
esa caracterizacin.
abuelita, me senta ms a
caja y esa caja guardarla debajo de la cama.Y
gusto con los adultos.
cuando venan otros nios, yo sacaba mis jugueEn primaria, en una poca,
tes
para
compartirlos.
Nunca
jugaba
solo.
Curioestudi en el Callao, en el colegio PaNo puedo cosamente, recuerdo tambin haber hecho, desde
mer o beber solo y eso
los seis aos, veladas teatrales en mi casa, con
me ha trado problemas
vecinitos, actuando o dirigiendo.
en el extranjero cuando
no he tenido un amigo a
Otro detalle que recuerdo es el de haber sentido el sentila mano a quien invitar,
miento del nio que no tiene, se ha sido un sentimiento muy fuerte
en mi. Siempre le preguntaba a mi padre el por qu de esta situacin; me he ido a la cama sin
comer. Creo que esas
entonces los tteres me dieron la oportunidad no slo de expresarme
manifestaciones detecartsticamente, sino de ser tambin un gesto de solidaridad.
tadas por mis padres,
En el colegio no era nada amiguero, nada bullanguero, en
desde que era muy pedeportes casi cero, pero en lo que s destacaba era en el manejo
queo, retratan la caracdel humor. Era ms solidario que amiguero. Recuerdo una ancdota

o creo que mi decisin de ingresa!, profesionalmente, al mundo


de los tteres, se debi a una vocacin alentada por mis padres, quienes me llevaban, desde muy nio, a
ver espectculos no precisamente
para nios, en mi ciudad natal en
Chiclayo. En una oportunidad me llevaron a ver una pelcula que era para
adultos y tuvieron que pedir permiso
al inspector de espectculos para que
me permitieran asistir. La pelcula se

El portador de un juguete colectivo

52

terstica del titiritero, que no es dueo de sus


muecos,es simplemente el portador de un
juguete colectivo. que lo pone al alcance de
los nios que no lo tienen.
Ocurre tambin Que en la realidad
socioeconmica de Latinoamrica, el titirite- que esto marche mejor me parece una cosa normal , an cuando fui director
ro solista es el que prevalece, mientras que del Teatro Nacional en el Instituto Nacional de Cultura, por razones subjetien Europa o en Asia. los tteres son repre- vas. segu haciendo tteres en la calle
sentados por compalas. algunas muy numeM proceso creativo empieza con el tema , me alimento de las
rosas . En nuestro medio es mas bien el titiri- ruentes que estimo convenientes. que pueden ser documentos o persotero solitario y eslo se debe a varias causas. nas y en la cabeza voy armando los personajes y la estructura dramtiPor ejemplo cuando yo estudiaba teatro ha- ca; recin cuando tengo todo, empiezo a redactar, para dejarlo unos das
bian varas compaeros que se interesaban y luego corregir. Es slo en el momento en que voy a escribir cuando requieen lo que yo haca. pero cuando se trataba de ro estar solo. En los ltimos tiempos he entrado en un proceso de creacin
hacer giras. se aterraban: el quedar mal, que- diferente al de aos anteriores, en donde yo escriba la historia. haca el
dar varados y de qu ibamos a vivir. As pues mueco, etc., ahora tengo ex alumnos, que son trabajadores de alguna parme hice solista contra mi voluntad, por la impo- te del proceso, discu10 con ellos, los orienlo y manejo lo tcnico.
sibilidad de encontrar quin comparta conmi Aunque he trabajado solo muchos aos, esto cambi cuando
90 . Sin embargo, para compensar esa soledad descubr que no necesito dos sino cuatro manos, ahora se suman a la his
me un en Lima al grupo Palermo, grupo que. toria los hijos y olros miembros de la familia. En contra de mi voluntad. me
alrededor del bar cercano al Parque Universi- haba acostumbrado a trabajar soja y cost mucho romper este circulo.
tario, congregaba en amical charla a poetas,
La soledad la siento en Ires momentos. cuando voy alimentando la idea, en el instante mismo en
escritores. artistas en general. que, entonces tan jvenes como yo . soaban en
que doy forma a esa creacin, yen la
hacerse un espacio jentro del campo creativo que ellos haban optado. El com
partir con ellos mis sueos y experiencias me permiti cotejar intereses y particuetapa posterior a ese proceso, como
laridade.s dentro de nuestro propio arte y enterarme de su problemtica, lo que me
una especi e d e retiro para eva luar
llev, con el tiempo, a la promocin cultural, de tal suerte que a la vuelta de unos
todo, no slo el producto sino cmo
aos yo tenia un conociha sido recepcionado por el pblico .
Cada arte dlfiere uno de otro. No creo
miento amplfsimo al respecto. Esto es por la bsque la soledad del pintor sea la misma que la del msico o la del hombre
queda permanente de un
de teatro. En mi caso cuando ms ccontacto y el no sentirme un
elemento aislado dentro de
modo me siento para escribir es en
la comunidad, sino trabajar
la noche, en una especi e de a;sl ay cotejar mi trabajo con otro
miento.
Ahora bien. tengo el teatro lleno, puecreador. Yo soy un creador
do estar participando en un festival,
que no realiza su trabajo en
termina la funcin y finalmenle todos
soledad sino que busca la
se van . All, cuando se deja de ser el
compaa siempre. Incluso
he llegado a tener cargos
foco de atencin total es cuando uno
publicas y algunos amigos
se encuentra consigo mismo. Para
artistas me preguntan cemo
mi, esto es relajante y necesario, a
puedo ser una autoridad
veces hasta es una necesidad fisica.
edilicia y seguir siendo arlista. como tareas contrarias y no es as: yo vivo en
una comunidad, formo parte de ella. y trabajar para

Felipe Rivas Mendo


Hace 35 aos nvestiga, fomenla y di
funde el teatro de muecos. Ha recibido
las Palmas Artsticas en el grado de
Ma.estro y la Medalla Civica de Lima. Recientemente la Biblioteca Nacional ofre
ci la muestra "Felipe e/titiritsro
h.

Juan: La soledad puede darse por lecturas, por


encontrarse con un libro determinado, me sirve
para nutrir mi espfritu . La lectura es una parte
de la soledad que me ayuda a encontrar, a sacar lo que tengo guardado. Despus paso por
un proceso de largo silencio hasta plasmarlo en
el ensayo con los dems actores o en la conversacin con Carmen o directamente en una clase
con nios. Uno asume la soledad para despus
comunicarse. Claro que yo asumo la soledad no
slo por la lectura sino por varias aristas. por
ejemplo, la qeacin plstica .
Unavez que he creado el personaje, puedo sa-

Necesito de esta soledad porque es la manera


ms maravillosa de encontrarme conmigo mismo, por ejemplo los retiros ignaciales son siete
das de silencio, no puedo hablar con nadie sino
conmigo mismo y con Dios. Cuando termina el
retiro salgo fortalecido. florecido .

Ur al pblico porque ste ya no me molesta. es


parte del espectculo; me molesta cuando lo
estoy buscando y alguien me interrumpe. Por
eS0 me gusta vivir en un hogar que quizs no es
comn y corriente.
yo trabajo en un colegio religioso donde lengo
una gran tranquilidad, y por ltimo si me molestan mucho o estoy fastidiado, me voy a la capilla
y all me quedo solo con el Sant(simo durante
horas. Luego salgo a ese bullicio que es la juventud, que me agarran por un lado y me jalan
por el otro, que me aceptan por un lado y pelean
per el otro, al fin y al cabo es una forma de comuni~acin en un mundo en donde la gente corre s~n saber adonde.

En la soledad tengo la oportunidad de sentarme frente a un papel en blanco y ponerme a


escribir. Carmen por ejemplo, al realizar el
retiro, escribo lo que en otros momentos nunca pudo hacer, ella escribi pginas de pginas e hizo un trabajo sobre una tlor que se
seca y florece y que es un poema corporal que
ella tiene. La soledad sirve.
Este tipo de soledad no tiene nada de tortuoso,
si no, no serfa agradable. La soledad en la que
me han dejado los parientes,los amigos, me la
pongo detrs de la espalda y sigo para adelante. La soledad es, a veces , nutrirse espiritualmente, no es un castigo que uno se impone, al
contrario es una forma de comunicacin, porque no slo ests informado sino nutrido a travs de la lectura, de la contemplacln de un paisaje o cualquier otra cosa.

La .oledad es paz y esa paz me lleva a la libertap_~a paz se consigue a travs de la soledad y
a1ravs del encuentro con uno mismo y all( vie~
ne la:comunicacln del artista con el pblico.
Todo, lo que hacemos en esta salita que se convierte en teatro sin cambiar mucho, es el pro~
dueto de haber estado solos . Un dfa que
estabamos sin medio y con fiebre, nos dijimos
que si tenamos una sala por qu no la transformbamos en teatro, fue producto de la cama,
del dolor, de la soledad. De aHI salen las ideas.

Yo creo que el punto es la soledad en beneficio


de la creacin, no en el aislamiento personal.
Por ejemplo cuando yo voy a hacer una funcin
me gusta que la casa est tranquila, en silencio
y salgo a la funcin sin ningn tropiezo, en cambio cuando hay laberinto aqu, soy como un caballo de carrera que se pone a dar de patadas
de un sitio para el otro. La soledad me sirve para
salir a encontrarme con los dems.

Carmen: Estbamos con un resfrfo espantoso,


los dos solos, no tenamosquien nos alcance
nada, me senta como payaso de circo pobre , y nos dijimos"dejmonos de tonteras"y
pareci psicolgica la cosa, porque al dfa si-

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nacin a otro nivel, y sucede que el


nio sentado frente a un ser humano, que est muy cerca, lo puede
tocar, sin embargo entra en la convencin de si el personaje es autntico.
Juan: Ahora volviendo al bullicio, creo
que el actor lo necesita
para crear y luego convertirlo en silencio y sacar el
personaje. Todo esto sirve para crear, es lo que
nutre y permite dar vida al
personaje.

guente e s t b a m o s
casi sanos. Era un domingo y en dos semanas
ya estaba armado el espectculo.
Aprovechamos
la
convalescencia para ensayar. Esa fue un poco
una soledad forzosa,
pero el asunto de la soledad en la creacin, es
otra cosa. Ahora, a veces, el hombre de teatro
debe buscar el bullicio
para poder enriquecer
su personaje. Quizs
deba crear un poltico y
le interesa estar cerca
de un poltico, estudiar

Carmen: Ahora, cmo


se convierte este bullicio
en silericio ?. Mediante
acciones, mediante gestos, mediante algunos elementos que pueden transmitir sonido, msica, emocin. Eso es el mimo. -

sus gestos, sus caractersticas, all entonces debe


salir a buscarlo. .
Juan: Se pasa por un proceso de silencio, porque
uno se hace la famosa pregunta de Stanislavski:
a dnde voy, quin soy ?. Al pblico le interesa
ver si ha habido concentracin, transformacin,
porque si yo he aprendido de paporreta un papel y
lo saco afuera, al pblico no le interesa verme, el
pblico lo siente.
Carmen: Y el nio lo siente ms todava, es ms
exigente. Hay una cosa en el nio ahora, con la
tele o el video en donde, a nivel de fantasa, es
algo espectacular, puede ver las cosas ms fantsticas, transformaciones, cosa que no se pueden dar en el teatro. Hay que trabajar la imagi-

55

Juan Piqueras: Cumple 35 aos como mimo este ao. Tiene formacin actoral. En 1962 form parte de la compaa Nacional de Mimo como el joven que sala con los carteles entre
acto y acto, ahora es el nico que sigue haciendo mimo. Es
premio Nacional de Mimo en 1989
Carmen Piqueras: Tiene formacin actoral pero se inicia
profesionalmente en 1966 al casarse, realizando, junto con
Juan, trabajos experimentales en el mimo, como utilizar cine,
en 1971. En 1989 son invitados a actuaren el Instituto de Teatro de Checoslovaquia. An no han realizado una escuela de
mimo, lo que constituye su meta.

Luis
Luis Gonzlez Palma considera
el sentido de creacin
dentro de la soledad y
del creador dentro de
su soledad. La soledad
es su inspiracin, o quiz la inspiracin es parte de su soledad. Est
casado con la bailarina
peruana Delia Vigil. No
tienen hijos. Le pregunt
alguna vez si pensaba tenerlos y me dijo que en su
vida no haba lugar para
nios, quizs piensa as
por defender tanto su soledad en la cual l profundiza
muy hondamente para sacar
luego tantas imgenes, metforas y poemas que va plasmando en la fotografa. El no
es un fotgrafo que toma, se
lleva, roba una imagen o el rostro de una persona, sino que
crea imgenes que son casi pinturas o esculturas.

GMMl
PALMA
El fotgrafo
que ingresa

Sus personajes surgen de


una soledad desde la sociedad,
pues a l le preocupa mucho la situacin social de su pas. Uno de sus
trabajos ms caractersticos nace del
juego de lotera guatemalteca. Originalmente este juego lleg de Espaa
para ensear a leer al pueblo, pues
ellos ponan una palabra debajo de la
imagen correspondiente. Estas imgenes muestran smbolos culturalmente

en la soledad del
pueblo

Anamara
McCarthy

espaoles, l toma
estos smbolos y los
convierte en guatemaltecos a travs de la
fotografa. Crea as personajes a partir de este
juego de imgenes utilizando gente del pueblo.
Trabaja con las personas
que estn en servicio en
su casa, con albailes de
una construccin cercana,
con carpinteros, barrenderos; los disfraza y les da la
nobleza que tal vez haban
tenido en su pasado, que qui.^^ zas los espaoles les haban
quitado. As pues sus ngeles
son albailes, su pjaro es un
carpintero, personas que tal vez
no sean consideradas como muy
importantes dentro de la sociedad; l las saca de esta oscuridad y las vuelve personas reales,
nobles. De alguna manera l penetra la soledad de los dems.

Durante sus aos de estudios universitarios ha perdido muchos amigos a causa de las guerrillas y de
las muertes estudiantiles. El ha sufrido mucho por esto y en su obra refleja ese dolor. En las miradas de sus personajes hay una gran soledad, sin embargo no son necesariamente las mira-

56

das de los personajes, sino la mirada


que l mismo pone en
sus ojos, sin necesidad de hacer autorretratos, l pone una
dosis tan fuerte de
emociones en sus retratos que, casi siempre, en todos los distintos modelos que fotografa hay esa misma mirada,
que es su mirada, me consta, la
conozco.
En las ltimas obras que
est realizando, ha podido prescindir de los sujetos fotogrficos. Est
trabajando unas cajas verticales
de 1 mt por 30 cmts con luces atrs
creando imgenes sobre imgenes, cada una parece ser una palabra y cada palabra al lado de
la otra parecen ser poemas.
Una de ellas, por ejemplo, es
una corona de espinas y una
torta de cumpleaos, esta imagen de la torta con las velas prendidas y la corona de espinas, que
por la redondez son muy parecidas, refleja un poco esta felicidad de celebracin y esta tristeza que lleva con l. Tambin hay
imgenes entre pjaros y helicpteros, que representan esta
presencia militar en su pas, al
lado de los pjaros libres.

A pesar de la simbologa de sus


obras no ha tenido problemas en
su pas pues l no est haciendo un arte contestatario, no le interesa provocar, no tiene un discurso poltico.Sin embargo tiene
imgenes muy bellas y muy profundas, como la de un nio al que
apuntan con una pistola en la cabeza mientras que de esta pistola sale la bandera guatemalteca,
es una imagen muy inocente que
al mismo tiempo dice mucho. O
como "Historias Paralelas", aquella foto que fue inspirada por la
camisa con la que Maximiliano
fue ejecutado. Al ver esta camisa
el pens mucho en su pas, en la
situacin poltica que atraviesa,
en sus amigos muertos por razones polticas, y en homenaje a
ellos, pide a sus amigos vivos que
le den sus camisas; l fotografi
estas camisas y luego dispar sobre la fotografa, es un homenaje
a la amistad y una fuerte crtica a
la violencia, a la prdida de un
amigo, a la ejecucin. Por suerte

57

los militares guatemaltecos no se


dan cuenta que el arte mueve
montaas.
Luis tiene pocos grandes amigos.
El no naci para estar en un grupo grande; despus de un tiempo de estar rodeado de gente se
recluye, necesita la soledad
para vivir. Cuando est solo
busca y encuentra su soledad,
para l es como encontrarse
con un viejo amigo.

Luis Gonzales Palma


Naci en Guatemala en 1957, es un artista plstico, con estudios de arquitectura, cine y pintura. Especialista en fotografa, es uno de los fotgrafos ms representativos de la fotografa latinoamericana actual, con obras en los ms importantes museos de fotografa del mundo y en algunos museos de artes plsticas. Sin embargo casino expone dentro
de su pas.
Ha expuesto en el Per tres veces.

El Poder
I presente trabajo, responde al deseo de profundizar en
un tema que de;sde hace tiempo
ha comprometido especialmente
mi inters. Es el tema de la creatividad. En este intento busco, as
mismo. alcanzar grados de integracin con mi quehacer
psicoterapetico .
Cuando no se es un creador nato, resulta difcil diferencial"
cunto de lo reflexionado es propio o ajeno. cunto hay de copia,

cunto de apoderamiento y cunto de originalidad. Por tanto, en


lo que sigue habr algunas citas
responsables, muchas ideas
ajenas, ciertas inquietudes
ms o menos personales y
una integracin de todo ello,
propia .
En consideracin a lo
planteado, propongo entender

de Crear

provisionalmente
la creatividad como
una funcincomn
a la mayora de los seres humanos y reservar el concepto
de originalidad, para lo nuevo, indito y que contribuye a darle un
sello a lo creado, que distingue
en definitiva al creador.

Sigmund Freud en su
ensayo El Poeta y su
Fantasa (1908) se refiere a este carcter especial y distintivo del artista diciendo: . .. Cuando e/ poeta nos hace presenciar sus juegos y nos
cuenta aquello que nos inclinamos a explicar como
sus persona/es sueos
diumos, sentimos un e/evado placer que fluye seguramente de numerosas
(uentes. Cmo /0 consigue
el poeta, es su ms INTIMO SECRETO ".
Igualmente considera que
la fantasa del poeta guarda estrecha relacin con la actividad
ldica de los nios, as como
tambin con las ensoaciones
de los adultos. formulando, sin
embargo, una muy clara distincin entre ambas. A su entender, la lnea divisoria entre la
vida animica del hombre que
hace castillos en el aire y el
mundo de fantasa del poeta ra-

Shirley LLerena
dica en la capacidad de ste ltimo para transformar ideas que
pueden parecer diferentes y
hasta vergonzosas o repulsivas, en motivos de placer forIllal o esttico. Textualmente
seala: En la tcnica de la superacin de aquella repugnancia relacionada indudablemente con las ba.rreras que se a/za.n entre cada yo y los dems,
esta la verdadera Ars Potica . ..
Por otra parte, el acto
creativo sera el eslabn final de
una serie de etapas (proceso),
caracterizadas por fluctuaciones
generalmente inconscientes y
transitorias, entre realidad y fantasa, estados de desorganizacin y reorganizacin, fantasas
de tipo alucinatorio y percepciones objetivas, abstracciones y
coneretizaciones, etc. En el acto
creativo, se logra una sntesis
dialctica de las fases antes descritas. que dar lugar al producto
creado. De esta serie de fenmenos aparentemente incoherentes
y desvinculados entre si, surge
imprevstamente, y como un
todo, una idea creativa que le da
coherencia.
El pasaje por las fases de
desorganizacin y la participacin
esencial, aunque de una manera

peculiar de ciertos elementos inconscientes, ha motivado que se relacionara el proceso


creativo con la psicosis.
Cuando hablamos de fases transitorias de desorganizacin en el proceso creativo,
nos estamos refiriendo no a un estado de verdadero desmoronamiento del yo del individuo creador, si no a formas organizacionales diferentes que permiten captar la realidad
de otra manera o desde nuevas perspectivas. En eso reside precisamente el valor creativo,
que, rompiendo los viejos moldes clsicos, determina un verdadero cambio revolucionario al alentar la bsqueda de estructuras y sistemas nuevos. Naturalmente, el valor no
estriba slo en la novedad, sino en su carcter de repercusin, trascendencia y aprovechamiento para los dems, por poseer la calidad del "lenguaje del logro", que se caracteriza por su penetracin a travs del tiempo y del espacio y que depende de lo que se
denomina en psicologa "capacidad negativa", o sea la que permite tolerar incertidumbres, misterios y dudas sin experimentar la bsqueda irritante de los hechos y de la razn.
La satisfaccin alucinatoria del deseo sera la primera funcin organizativa del yo
ante la ausencia del objeto. Segn la naturaleza, permanencia y relacin de dicho proceso alucinatorio con la realidad, el funcionamiento y la calidad especficos de las funciones yoicas se configurar el desarrollo de una mente psictica, normal o creativa.
En la mente del psictico predominar la tendencia a un tipo de alucinacin
esterotipada totalmente alejada de la realidad, donde el objeto alucinado es considerado
como la cosa en s misma. Predomina la intolerancia, la frustracin, el odio sobre el amor,
la envidia excesiva y la tendencia destructiva.
La mente normal puede aceptar la ausencia del objeto y, por consiguiente, hacer
las correspondientes abstracciones. Tiene disposicin para elaborar el duelo determinado
por la vivencia de prdida del objeto y se encuentra en condiciones para discriminar adecua El mundo interior es mucho me3S rico. El tadamente entre el s mismo y el objeto, el smboller, mi tiempo, cada pane ma hasta la ms
lo y lo simbolizado, la fantasa y la realidad.
pequea es todo mi universo. /Vi11 ir y venir de
otros tiempos se dan ahora as, sin necesidad
La mente creativa se acerca al desade moverme. Tengo otro tiempo, uno que no
rrollo normal por su tolerancia a la abstraccin
se cronometra con el real. En la soledad, el
y a la ausencia del objeto. Tiene fantasas de
solitario conoce que los segundos pueden ser
tipo alucinatorio y utiliza la imaginacin creativa
a veces das, aos. Que a veces amanece slo
que le permite ir ms all del principio de readespus de semanas enteras, que desde mi
lidad sin apartarse totalmente del mismo. Son
terraza puedo tocar la copa del rbol sin subir
capaces de soportar la revelacin, sin desora l... es en este espacio y tiempo distintos
ganizarse t o t a l m e n t e , ni d e s o r g a n i z a r
donde ahora invento, trabajo, creo.
destructivamente a su ambiente.
Para ilustrar estos comentarios tericos expuestos ms arriba voy a transcribir
parte de una entrevista hecha al pintor Jos
Tola, en la revista Somos nmero 546 del
24 de mayo ltimo:

Shirley Llerena Mora


Miembro fundador de la Asociacin de Psicoterapia del nio.
Miembro asociada del Centro de Estudios Psicoanalticos y
Sociales

59

En la Ruta de la Vida, Soledad


"Alimentar sueos de cisne
en una tierra balda en la
que slo hay alimento para
buitres. Ese es el reto."

reo que de algn modo, siempre me


sent sola y excluida en una ciudad que no entenda, con mucha bulla y edificios. Sobre todo,
con gente que caminaba incesante con hielo
en la mirada.
Al principio, slo vena algunos meses
en el verano, todo era de colores en esta vitrina chillona que siempre me pareci Lima. Con
la piel constantemente hmeda y sofocada
miraba a la gente que caminaba con tanta prisa y tanto silencio interno. Cuando por primera
vez estuve en el invierno limeo gris y nublado
sent un poco ms de calor en las pupilas, pues
su lluvia temblorosa y tmida me recordaba de
algn modo a Canta y a su gente, siempre triste y emponchada.
Cuando tena siete aos, que es la
edad en que recuerdo vine a Lima por primera vez luego de mi nacimiento, y aos ms tarde cuando dej mi pueblo y descubr que el
camino que se abra para m estaba poblado de ciudades grandes y bulliciosas, que
ya estaban negados e hipotecados, por una
"mejor" educacin, los pueblitos chiquitos
con carreteras polvorientas y pedregosas;
me sent sola entre las solas en esta ciudad
de cemento, nen y brea.
La soledad hecha hasta los tutanos de
soledad, siempre tuvo para m la forma de una
gran urbe en la que todos son ciegos, sordos y
mudos. Y yo caminando entre mares de personas presurosas, mirando nicamente un "nomeolvides" prendido de mi boca que, al igual
que para Agnes, su bello y perfecto punto azul
sera el nico puerto al que mis ojos pudieran
aspirar, all en esos ocanos turbulentos.
Ciudades atestadas de miradas y silencios, de gente de mano suave pero glida. Qu
distinta de los encallecidos y protectores dedos provincianos, qu distinta de las manos de
humo y cal de la ta Ortila, de los ojos primarios y
rojizos de Camacho que, en las paredes de su
casa hecha con sus manos y sus palabras, se
llam a si mismo y sin pedir permiso a nadie:
"poeta labriego".
No se crea, que en Canta nunca estuve
sola. Por supuesto, pero era un aire fresco que
todo lo envolva, era el aroma del mtico jardn
de la ta Ortila la que robaba mis pequeos aos
tras los alheles, las siemprevivas que yo siempre presuma muertas, las rosas, las retamas.

Mary Soto

los zapatitos de hadas y las varillas de los duendes, que entre los juncos y
riachuelos de luz clara y cantarina me robaban la calma y la cordura para
hacerme perseguirios descalza y despeinada, monte abajo.
Otras tardes, pequea an, suba de puntitas por los peldaos corrodos por la lluvia, al balcn de la mam Rene, donde todos los miembros de la familia sufrieron en horas de lectura, pensamientos y creaciones febriles, la soledad y la angustia de la adolescencia. All me tiraba en
la paja y repeta a Vallejo una y otra vez: "Me he vuelto con todo mi camino a verme solo ". Algo tan largo e indefinido como un camino. Algo tan
largo e indefinido como una vida. Me asustaba.
La soledad era ese momento mgico en el que todos los dioses
eran convocados y los demonios conjurados. La babel de mil lenguas,
todos los colores del arco iris, todos los animales, todas las especies y sobre todo- todos los hombres eran parte de la misma armona. Esa soledad, oasis poblado de utopas era el estado perfecto que slo esperaba
a la palabra como a la nica y privilegiada husped en ese territorio de
fantasas.
Ahora, en esta tierra balda que es un vmito de sangre, he visto
partir a los amigos con pauelos tristes e infaustos. En las noches, la imagen ms certera que mis pesadillas dibuja, es un camino largo y oscuro
como un tnel por el que transito descalza y apenas vestida. La piel en
sangre viva.
Sin embargo, creo que lo ms terrible y horroroso de esta pesadilla
cotidiana, es saber que no soy la nica que siente esta soledad
carcomindole los huesos, que no soy la nica paria arrojada al ngel del
abismo.
Ac, todos corren en direcciones distintas como en una gran hecatombe, todos sudan y corren y se desesperan por un pan o un sol para
entibiar el estmago. Todos quieren alcanzar algo y hablan y murmuran y
gritan, pero nadie escucha al otro. Pero nadie es capaz de despojarse de
las cadenas que lo atragantan y menos de alcanzar la mano del otro para
sentirse menos solo.
A veces, en esos mediodas intensos en la Av. Abancay o en la Av.
Tacna me siento ridicula, asustada por los nios de mirada cansada y
ropa envejecida. Me siento ridicula de tanto miedo y quiero descubrir en
sus manos sucias las pequeas manos de Juvenal cuando lo atropello el
nico carro que circulaba por Canta, cuando ramos nios, en la nica
tarde que nos dejaron salir de casa.
Yo, como entonces, a veces me pregunto por las noches, si Juvenal
en la oscuridad del foso que es su casa ahora y esos nios con su largo
camino en este medioda incierto y sucio, tambin se sienten solos.
Alimentar sueos de cisne en esta tierra balda donde slo hay alimento para buitres, puede que sea un intento intil e insensato pero quienes hemos sido arrojados al abismo, tenemos derecho a ser insurgentes
y malditos en esta sociedad inclemente. Ese es el reto en este largo camino, en el que ojal no siempre estemos solos.

Mary Soto

>

Poeta, periodista y critica de teatro.

60

Artistas

trabajando
i

CRITICA

Sara Joffr, Mihiaela Radulesku, Luis Paredes y Mary Soto nos amenazan con la
inminente aparicin de la revista Crtica,
espacio que intenta establecer un contacto
con el momento cultural que vivimos. Aparecer cada tres meses y plantear ante
el pblico polmicas opiniones y referencias entre l y el arte.
Esta revista abarcar diferentes universos
como son el teatro, la danza, el cine, la
literatura, etc. desarrollando una actividad
informativa y reflexiva de amplio espectro. Les deseamos mucha suerte en este
espinoso camino I

// Encuentro
Mimo

Metropolitano

de

Se convoca a los mimos que en 1978,


participaron en el I Encuentro Metropolitano de este arte y a los grupos y/o solistas que tengan ms de cinco aos de ejercicio en esta disciplina a participar en el
Encuentro que se realizar en tres etapas:
La primera entre los das 3 al 5 de
julio 1997
La segunda itinerante en los
municipios que posean centros culturales y/o en empresas, parroquias, etc. Esta
etapa se iniciar en el mes
de julio.
La tercera etapa ser para grupos
amateurs y/o talleres de jvenes
mimos.
Para mayores informes comunicarse al
telfono 247-0066.

Cermica de

Chulucanas

El j o v e n c e r a m i s t a de C h u l u c a n a s
Vctormanuel Jurez est exponiendo una
selecta muestra de sus obras en la galera del Centro Cultural Ricardo Palma de
la Municipalidad de Miraflores.
Inaugura el 01 de julio y tiene usted oportunidad de deleitarse con este esmerado
trabajo de uno de nuestros ms representativos artistas populares.

D o s

m u e r t e s

Los fallecimientos de Eleodoro Vargas Vicua y de


Antonio Cornejo Polar han conmocionado a los medios intelectuales del Per. En estas lneas queremos sumarnos a la congoja de sus familiares y amigos ms cercanos.
Con una obra breve, formada bsicamente por
dos libros de cuentos, Nahun y Taita Cristo y
algunos textos de poesa como Zora, imagen
de la poesa, que fue distinguido con el premio Nacional de Poesa en 1959, Vargas Vicua, mantuvo una calidad sin concesiones,
que ahora todos reconocen. Han cesado desde hace aos los reclamos de por qu no escribe ms. Vargas Vicua es uno de nuestros
grandes escritores y cada una de sus pginas
es antologable.
Antonio Cornejo Polar, maestro de varias generaciones, es un innovador de la crtica literaria latinoamericana. Con un estilo llano y al mismo tiempo meticuloso, iba dando categora de
creacin literaria a sus estudios literarios. A l
le debemos la categora de "heterogeneidad"
que ahora se maneja en todos los estudios literarios sobre literatura de nuestro continente.
Amigo cabal, hombre sin trastienda, fue rector
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, profesor de distintas universidades entre
ellas la de Berkeley y fundador de la Revista de
Crtica Literaria Latinoamericana que relaciona a
estudiosos de Amrica y Europa.

yiyif. ^U

61

MXC

OJO

DE BUEY
~;Jarco

Martos y Otilia Navarrete

Los Ice tOles dI.: Mil rio V:ugas


Ll osa. aquell os que siguen loda
su \'a~la produccin y nl) sola.lJ.J.\ cundemos le tfon
mente ;;us ohras m:'s ('tlebr;,d:l~ .
'l@obt7to.
eneonlnu<n en eS11! lexto Ulla
~Q9"ora. Pei.~a.
conlinuidad de l Elogo de la
!J..{o{nn.1997. 387. pp.
madrastra . E~\:..l llUC\ ,1 fil'cin
no nC;cSi lil ~in embargo rdcrcn
ei:\ algllna a c ~a obra antL'Ji 111' roro
que, co m,) en las pelculas en serie . conlienc d:lll1S sufic\enles sobre la ntum!l;l.. de lo~ hcdJlls que nI) narl'J, pelo que
de modo sesgadl1 dan I U7, inJispc\\s:lhlc sohre los asunt(l~
que alw ra se esln eonlarHJo.
En 1:1 novel ; Fonchitn. hijo de don Rigll'cn~~. (.:om lcnl.u a
\'I~i t::lr :1 Lucre,in. su llInd r:btrl. scrarJlhl de su progenil(lr
sirve de emi ~ ario , sen cto rara aquel. de un:l singular con\!;. rollde:IH.in :lInI,roS:1 e nlre la parej a. El I inro L'SI :l IlHHil.>l
d(\ y se sO ~ li c n c m)s que rn r la ;mccdota L'e ntra l. rol' los
~'u;l.krnl\s <ju<.' c~(I'ihe dlln Rigobcrl" que lIi sl. urren s"bn::
I(\~ lllS \'m iad,), ;ISUIll()~. desde Ins rabi;ls lid c,crihidor
Lontr::J el fthol, hSl rl disqui$iciof)(:~ sohre la arqui!celura.
p n ~ ; nd o ' 01110 (' ~ nalura l. y L()m O S ~ ha :\nunci<ldo.::n la puhli cld::aJ , por una se rie d lant;.sas de noole sexu<ll del JUlOr de 1t\5 cuadernos, que. si n ouda alguna cnn\'oCJ la ntenein de Ulla f11Ultllud de leclores. Inclusive de :llJlIell os que .
graei:ls a la m:lgia de !tl.' ml.:dkls de L'OlnUn C:Jcin . (Llden <l
la escritura de Vargas Llns alr<lid(h cxdu,j\'Jmenlc por su
inne gable roma . Lo deSl;:ohlc del libro es que para don
Rigobcno In vcrdadeJ' vida transcurre en 1:', imagillocin. Y
en e ~ te ,1SrC\: to el pCrSlll1Jjc es gClllelo del propio autor.
Sin dud o el l10vd iSlrI ha llegado;\ un nivel de dominio de Ifls
ll nicils nirrati vas rocas veces logmdo en 1;1 lengua eastc:lluO:l y esto se ruede advertir en cada una de sus ficciones. sin
cx t:cpc in posihlc dc~dc Los jefes y La ciudad y los perros
h~,I,l~ <:~(,,~ l' uadcrnos, Lo ms llama\\'n en eSI.:' leXIO tJi \ez
sea la l'apacdad de parod ia que Vargas Lh)s) exhibe , Pero (~s t:l
es una novcl a de cnlrclcnimienlo. en el sentido ms <:hal del
h~nllin n . E~ un tC;lito que no con mue"e y quc finalmente no
salisr::Jce ~ I;: ilHcligenci;). Un c...;critor de ~.!LI\1 pnlCIlCI3 y ve rSlil iJad hn L(1nccdid(1 un a r orl'in de su liempo H las rcrcnlQri as ncecsiJaJcs cdi!orialc~. que ;1 su vez rc~p(1n(kn a un pbhL:lI masivo, ese nH)n,truo del que se h;j hahl:1do tantas \'eces
que lienc avidez in sflc iablc por I() ~ pnJlluctos nuel'OS.
En fnlse cle bre que i nvolunlariamellle vienc a nuc :Ma me
mori u,. Lorc de Vq~a, ~cgu!'alT1cl1te e l :l UI(I' C~I'il(J1 al que
l1I ~ le I'reoc up6 e n lo ~ "i",ln!' de om b rdat:in enn d rh licQ. e.-;crihi(l ; "ai \'ulgo hay que hahlarle en neCln para darle gu~ to" " La frase es ruda , pero se suele u~ar en el e;lmp(1 de
13 cr!i,;) raro referirse n b~ obr)~ haq:ls. de Ifaws gruesos.

91,[ano Varga.-LW.'o.

que atienden perentorias expcelativ~, supueslas o reales ocl


gran pblico. Un autor del vinuosismo innegable de Vargas
LI()~a.

puede pcrfectam;nte responder a necesidades de un phl iea ms exigente. aquel que le ha celebrado fanto sus primeras novelas y La guerra del fin del mundo, y que lo sigue
f'i: I men te. i ndi rerente a I as di atri bas que el esel; tor reei be de los
sc; torc s poi tico~ autorilarios. e i ndi ferente tambin a los "remansos" de la erelein que constituyen SU$ obras mcnore5,
4Ul: si hie n lo m:mlcne en las vitrindS de las lil'lrcrl~ de las
prinnpnlcs capitales del mundo. no le aaden un .ipiee a su
capacidad crC:ddor:l ni a su bien ganilda rama lilcrorin.

de JI/OH AIIPi;)'/': Bailo/de. Segllid"


dc Filosoja dt' 1(/ r{)/IIf>mic(j .
Tr(/dl/ cc ilI dI! }OSf L/lis
G(/swlillgn POIICc.: de LetJlI .
CL\ln O en el C'h" ;Intcrior, uebeII'rsij1l (,fI.\/f!ftlllU

IOlli/)

'Llgarrf Y1Ullll Poe.


'El cuerVo. Lima.
Pontlficia l1Tlivasidad' Cat(;ca le[
Pcni. 64 pp.

mos l la Universidad Catlica y


al cIHusinsmo de Rit:ilrdo Sil\'n
Snntistehun la cin.:ulal.:i,i ll en
nueSlro medio de lraducciones c(\nrjaj;k~ de texlos rerutados ell cJiriones cuid\Jo~ns, Poe en el campo Ul' 1.\ poc,:1.
y IHI ~(lla1llI!ntC' en el del ;ucnto. L'S un autor que q"ce un
lllagi~lerio ~()hr (' Luiencs se internan en 1:.1 cre(lcin. Just;)mCOll' C'SIO~ dos te XIOS. uno lirilo. y el OliO tll\O I!xplicl..:in eo prosa suhre la ereacin pn':IIt:;. manlieneJ\ una r:Jscinann enlre los lectores de h()g~\i)[), pues\<' que en c,c:\
s.u opol1unid<ldc!s . un gran poela explil'a con tl1111n clnrid:lu
~us rrot:eimienlos <:rcaliv!' >;

Estc lihro (I\nlieoe !(1da~ I:ls troduccioncs potic<ls que hizo Cesar Moro entre 1938 ':! 1949, por
la nccesidad que tena de dirundir
los lextos del movimiento
surrealista. En el texto, :Ip,me ,le
autores celebres de I:l canienl\!
que presidi Anur Brel. 011 como
Hans Arp. Mlln:eI Duchamr. PauJ
Eluard. .'\n\<lllin Anaud . se incluyen otro, .lulOles que Moro
nprcc ici sobremanera eomo Picrre Re: \'crdy y Giolgio de
Chirico. Se aprecia el rig,'1' del IWdUCIO\ y su idcnlrkacin
con In que vierte. Vale decir que t.'loro slu tf)(jucC aqudlo
que apret:ia rrofundamente y que no eSla ~o ,onlratlicci(n con
el credo sun<:ali~lil que profesaba.

Cesa r 'J.loro. La poe


sa .<urrcali"sta.
Lima. PCl1Ittjzfia
v'7Iiver.q'dad Cal
(ca elPen.1997.
92 pp.

Volumen 4UC oh\U\'o el ler. PrePirar 'lJlIgfii.


mio del Concurso Peruano Japo<;Ix/e de fn Ilodle.
ns , ConqJ de 15 cuenlus. De
pl'l,sa Iluda y l'~l.i-:I() nwnejo ucl
Lima. 5l.P.J.P.
d lil LJO'Ll, Pi lar Dughl sahe ;real' el
PeL'a. 140 pp.
clima aucL'uilclo que nos lornu cmpi i-:es oc sus his!Dfia'. ucsd(.' un ;ingu lo de ~u n::lITocin.

I~!U~
62

El enorme prestigio de
Westphalen como poeta, las
sucesivas ediciones de su lrica, han ocultado hasta cierto punto su labor crtica ante
los lectores de las generaciones recientes que obviamente no tienen facilidades
para consultar las revistas
I que dirigi como Las moradas y Aiiiaru donde se halla
la porcin ms importante de su labor crtica como Dos
soledades donde el Instituto Nacional de Cultura edit
textos de Westphalen y Ribeyro.
Este volumen nos permite conocer las afinidades literarias de su autor; Moro. Adn. Arguedas. Vallejo, Valle
Goicochea, y las sutilezas de su juzgamiento potico. Prefiere, por ejemplo, Eguren a Vallejo porque en su fuero
ntimo juzga mejor la lrica menos personal, aquella donde
no se subraya la presencia del yo potico. Conocemos
tambin a travs de estas pginas de trabajada prosa, el
aprecio del autor por autores como Williams Carlos
Williams. Walt Whitman, Franz Kafka, Jean Paul Sartre,
James Frazer. De otro lado queda expresada la afinidad de
Westphalen por la pintura en las pginas sobre Rene
Magritle. Szyszlo, Ricardo Grau. Ramiro Liona, Emilio
Rodrguez Larran.

'EmiCio
Adolfo
Westpfiaen.
'Escritos varios soSre
arte y poesa. Lima.
Jondo de Cultura
'Econmica. 1996.
436 pp.

Leemos el poemario de Renato


nonato Sandoval
Sandoval y una sensacin plena,
gozosa nos inunda. La palabra
Oipstos. Lima,
elevndose en un ritmo sosteniEditorial 9{ido de
do por imgenes "inocentes" que
cuervos. 64 pp.
nos mantiene en vilo y en vuelo
que no decae. No creemos equivocarnos al considerar Nostos,
como un exquisito poemario que sita a su autor en un lugar
de privilegio dentro de la poesa peruana.Valgan estos pocos
versos: " (...) Y all estaba yo. plcida ante la mudez ancestral/ rgido por la muerte de una historia que jams me
fuera/ contada,/ plido como el hnien milenario de la
abuela doncella/ danzando en hinojos sobre la nieve ardida de/ mis prpados (...)"

Presuntamente es sta una mirada anterior a Interiores


(poemario publicado en 1994).
Breve y exacta la palabra se
devela ante el lector que ha de
permanecer frente a la pgina
con una cierta ambigua sensacin de estar mirando una historia por el ojo de la cerradura: "un ligero movimiento
de cabeza/ no es asentimiento/ te equivocas
Esther/
slo es desgano ".

'Estlier Castaeda.
Lima.
Carnet.
Lima. Magdala
Editora. 40 pp.

63

Lcida ascencin de la palabra I


I^icardo
Silva
esperanzada y la soledad como
una constante irreversible: "No
SantisteSan. En el
ardemos dos veces en el mislaSerinto. Lima.
mo fuego/ aunque luego goCampodnico 'Edicemos su ceniza
fugitiva".
tor. 36 pp.
Como seales que bifurcan el
camino, las palabras se separan I
para volverse a encontrar en un
juego que no concluye si no que deja abierta la sugerencia de la voz que calla.

Veinte poemas conforman este


primer libro de Clery en los
que, el amor, presente o ausente, fustiga al yo potico que
asume la certeza de lo ftil de
la lucha o de la huida. Los poemas transmiten un reflexivo
escepticismo: "Despus
del
caos/ no hubo tiempo ni estafada luz,/ se perdi el espejo,/ la verdad amaneci sin
vida/ y no encontr reflejo. "

Clery Caravasi
ipman. Icaria.
Lima. Comunidad
helnica delPer.
48 pp.

E n c o m i a b i e e s f u e r z o de
'Mujer y poesa.
M a r i t a T r o i a n o conmemoTreintisiete poerando el Da Internacional de
tas. Carpe 'Diem
la Mujer. E d i c i n en la que
logra reunir a 37 autoras que
Editora. 60 pp.
nos brindan sus poemas desde sus diferentes circunstancias, cada una con su propia voz
Bellsimo libro que ilustra con
mano y mirada de conocedora el
mundo de la danza en el Per. La
historia discurre ante nuestros
ojos como en un ecran mgico en
el que las fotogafas parecieran
adquirir movimiento. Muy cuidada edicin, laborioso armado de
secuencias fotogrficas y de situaciones sui generis de incuestionable valor para los estudiosos y tambin para los simples
amantes del bello arte del movimiento y la gracia.

(Primeros pasos.
Lichi gariand.
Lima.
Edicin
Lichi
gariand
149 pp/.

Sentenciosos sin pretender


francisco 'Tola.
serlos, los poemas de Francisco
El otro yo soy yo.
Tola son como chispazos que el
Lima Editorial
lector recoge sin poder evitar un
sobresalto. Encuentro paradojal
'Pira ta.40 pp.
entre la realidad y los sueos que
se niegan y se afirman: "(...} Una
trampa para tontos/ es la conciencia/ cuando est/ por la
imaginacin y los suertos/ envenenada (...)

Esperado largo tiempo, este


primer libro de May se abre
confesional e ntimo en una
aceptacin dulce y dolorosa de
su propio ser. Las imgenes se
suceden como en un canto sensual/ mstico, desde el que la
voz potica resurge: "presta a la danza en medio de la
oscuridad ".

May (ivas. Con


ojos
propios.
Lima. Magda [a
'Editora. 40 pp.

Entre la poesa y la narrativa, CarLos


simuacros
los Orellana se mueve con soltude 1/enus. Caros
ra. As nos lo demuestra su ltimo
libro en el que retoma la poesa
OreCCana. Lima.
con su tono desenfadado e irniLluvia 'Editores.
co. El erotismo carga la tinta y la
68 pp.
melancola tambin. Antiguas nostalgias lo asaltan. El poeta se somete. "Me quedo aqu porque amo este paisaje nublado,/
la ausencia de verdes colinas, de exactos veranos/ (...).

Incansable en su labor de
'Doa Trnsito
promotora cultural, Borka enJ^ri. 'Brica
cuentra tiempo para contarnos
esas deliciosas historias en las
Satter.
Lima.
que pareciera estar ella oculta.
'Editorial 'hispaMinuciosas descripciones, breno Latinoamerives dilogos se insertan en la historia y la recrean tornndola
cana. 141 pp.
grata y fluida a travs de un
cuestionamiento que no se nombra pero que se siente.

Primer poemario de la autora


que
nos descubre un mundo
\egro equino.
interior lleno de reflexin y
'Eba lujti. Lima.
madurez. La vivencia o el re'Editorial Cofmi- cuerdo presentes en cada ver[fo Blanco. 46 pp. so, ntimo, personal: "A veces
basta un nombre/ una mirada o/ un aroma/ para
abrir
las fauces/ sobre las que camino.

Revistas
A R C O IRIS.- Dirige Diomenia Carvajal. Pars. Francia. #7.
Textos en espaol y su traduccin al francs. Trae un delicioso captulo de la novela Julieta. Tiempos de adolescencia de Diomenia Carvajal. Poemas de Roberto Faras. Un
homenaje a Gabriela Mistral y una grata sorpresa: reproduccin y traduccin de "La otra poesa femenina" aparecida en Imaginario del arte No. 10, con prlogo de Rodolfo
Hinostroza y poemas de las 11 poetas antologadas con su
correspondiente traduccin.

CASA D E L A S A M E R I C A S . - Organo de la Casa de las


Amricas. Dirige Roberto Fernndez Retamar. La Habana.
Cuba. Enero/Marzo 1997.
Un Volumen especial en homenaje a Ernesto Che Guevara,
al estar cercana las tres dcadas de su asesinato. Destacados
autores dejan impresa su sentida palabra ante el recuerdo
del hombre smbolo del ms alto humanismo en Amrica.

HUMBOLDT.- Revista editada en Alemania por Inter Nation


(Nos. 117- 118).
Es todo un placer leer esta revista. Los textos, las fotografas, la cuidada diagramacin, los colores, las texturas, todo
es un pleno regocijo para el gusto ms exigente. Msica,
teatro, danza, filosofa, ciencia, el conocimiento humano en
armnica conjuncin, maravillndonos.

L A CASA D E CARTON.- Dirige Sandro Chiri. Auspicia


Oxy.
Cada da mejor, este nmero, casi ntegramente dedicado al
desaparecido estudioso Antonio Cornejo Polar. Un homenaje a Teodoro Nez Ureta entre otros textos de singular
inters.
'
\

M U J E R / F E M P R E S S . Red de comunicacin alternativa de


la mujer. Chile, mayo 1997.
Medio de difusin de las voces de las mujeres latinoamericanas nos entrega temas de constante urgencia e inters.
Necesaria tribuna que no admite impertinentes censuras.

RIMBAUD R E V U E
Editada en Francia por John Donne & Ci. No. 10.
Editado ntegramente en lengua francesa, nos trae en este
nmero poemas inditos de Pablo Neruda, un cuento de
Jorge Luis Borges, otro de Heinrich Bol, crtica, ensayos y
reseas de libros.

SUR.- Editada en Francia por John Donne & Ci. Dirige


Samuel Brjar
Jos Mara Eguren, Williams Yeats, Jack Kerouac, Dylan
Thomas, entre los poetas. En narrativa Andr Coyne nos habla de Eguren y Angel Flores de T.S.Eliot, entre otros.

64

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