Prevalencia PDF
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Boletn
De La
Academia
Chilena
DE LA
De
Medicina
2012
ACADEMIA CHILENA
DE MEDICINA
"El propsito fundamental de la Academia Chilena de Medicina es promover en todos sus aspectos y en un
nivel superior el cultivo, progreso y
difusin de la Medicina, de la educacin mdica y de la salud en el pas"
Fundado en 1966
N XLIX
Instituto
De
Chile
N XLIX
2012
07-05-13 18:03
BOLETN
DE LA
ACADEMIA CHILENA DE MEDICINA
N XLIX, 2012
REPRESENTANTE LEGAL
NDICE
CONFERENCIAS ACADMICAS
La atencin primaria en Chile: calidad, necesidad y proyecciones..................12
Dr. Luis Castillo
Situacin de las vacunaciones en Chile...............................................................27
Dra. Valeria Prado Jimnez, Dr. Miguel ORyan Gallardo,
Dr. Guillermo Acua Leiva y Dr. Luis Thompson Moya
El Examen Mdico Nacional. Resultados y proyecciones.................................59
Dr. Beltrn Mena
Obesidad, pandemia del siglo XXI. Una visin de Chile...................................67
Dra. Cecilia Albala, Dra. Raquel Burrows, Dr. Ricardo Uauy y
Dr. Manuel Garca de los Ros
Introduccin al problema de las relaciones entre contaminacin y salud......99
Dr. Otto Drr Z.
Efectos biomdicos de la contaminacin atmosfrica en chile. Santiago,
un caso emblemtico ........................................................................................... 103
Dr. Manuel Oyarzn
La globalizacin y el futuro de la medicina...................................................... 115
Dr. Jos A. Rodrguez P.
Relaciones esperables entre lo gremial y lo acadmico en la medicina chilena.
Dr. Enrique Paris
Por qu investigar en medicina...........................................................................129
Dr. Ricardo Uauy D.
Estado actual de las universidades chilenas y proposiciones para el futuro....... 143
Dr. Ignacio Snchez
DOCUMENTOS
Informe anual del presidente de la Academia Chilena de Medicina............275
Dr. Rodolfo Armas M.
Declaracin de la Academia Chilena de Medicina sobre la contaminacin
atmosfrica de Santiago........................................................................................281
Investigaciones aplicadas en salud en los pases latinoamericanos:
anlisis crtico .......................................................................................................285
Dr. Rodolfo Armas M.
El recurso humano para el desarrollo. un proceso anunciado......................293
Dr. Fernando Mnckeberg B.
Emprendedores.....................................................................................................305
Dr. Alejandro Goic
Reverencia por la vida..........................................................................................307
Dr. Alejandro Goic
Violencia y enfermedad mental..........................................................................309
Dr. Otto Drr
Estudios en medicina .......................................................................................... 311
Dr. Alejandro Goic
IN MEMORIAM
El Profesor Dr. Jaime Prez Olea (1921-2012)......................................................331
Dr. Rodolfo Armas M.
Homenaje al Dr. Sergio Pea y Lillo Lacassie (1932-2012)................................333
Dr. Otto Drr Z.
ANEXO
Actividades acadmicas y culturales de los miembros de la Academia de
Medicina.................................................................................................................339
Nmina de miembros de la Academia Chilena de Medicina.........................375
CONFERENCIAS ACADMICAS
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El ministerio otorga diversas asignaciones: por riesgo de enfermedad en el adulto mayor; por ruralidad (toda comuna en la cual la poblacin rural sea igual o mayor
al 30%) y asignacin de zona (dificultad para acceder a las atenciones de salud. Se ha
considerado en forma referencial el porcentaje de asignacin de zona establecido en
el artculo 7 del Decreto Ley N 249, estructurado en diferentes tramos, con porcentajes de incremento que van desde 0% a 24%).
La evaluacin de los objetivos sanitarios para el perodo 2000 2010 mostr una
reduccin de la desigualdad, mejorando la accesibilidad a salud; avances en la creacin de sistemas de medicin en aspectos de financiamiento, satisfaccin y calidad;
introduccin de BP; escaso avance en los determinantes asociados a cambios culturales y estilos de vida, mas diabticos e hipertensos arteriales; las metas de morbilidad
y mortalidad an no reflejan el impacto GES; avances en salud materno infantil. Sin
embargo, se observ un estancamiento de los ndices de TBC; aumento en el sobrepeso y obesidad en nios y adolescentes; mayor tabaquismo y ms suicidios en jvenes.
Los objetivos sanitarios definidos para el decenio pretenden: I. Mejorar los logros sanitarios alcanzados; II. Enfrentar los desafos del envejecimiento y cambios de
la sociedad; III. Disminuir las desigualdades en salud y IV. Proveer servicios acordes
a las expectativas legtimas de la poblacin.
Los indicadores de actividad de la APS (IAAPS) muestran un aumento de la
prevalencia de las enfermedades diabetes e hipertensin, no siendo suficiente la cobertura, as como una baja cobertura en los exmenes de salud preventiva, especialmente en poblacin de riesgo.
Los lineamientos estratgicos para la APS contempla: I. Mejorar la calidad de los
servicios otorgados; II. Mejorar la resolutividad de la APS; III. Mantener la continuidad de la atencin; IV. Poltica en recursos humanos; V. Mejorar eficiencia y gestin
municipal y VI. Lograr la sustentabilidad financiera.
La estrategia para mejoras en la calidad de los servicios otorgados contempla los
centros de excelencia; la acreditacin de calidad de la atencin; implementar estrategias de prevencin de alcoholismo, tabaquismo y obesidad e implementar TIC S de
atencin para personas con Diabetes Mellitus e hipertensin arterial.
La evaluacin de los centros de excelencia muestra mayor satisfaccin del usuario y mejora en el trato (es el rea mejor evaluada), en la amabilidad con que fueron
tratados por los mdicos, en la gentileza y respeto con que los ha tratado el personal
de enfermera; claridad con que el personal de salud le informa su diagnstico; comodidad y limpieza de la sala de espera, box, baos y pasillos; amabilidad y respeto
del personal administrativo.
Las estrategias para fortalecer la resolutividad de la APS contemplan mejorar la
cobertura de enfermedades respiratorias de nios y adultos; incrementar la cobertura de tratamiento por discapacidad a travs de salas de rehabilitacin integral y aumento de recursos humanos; incorporar adultos mayores en su mxima expresin.
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pero quisiera preguntar. Hoy da tenemos un dficit de mdicos en la atencin primaria y de acuerdo con las proyecciones de la poblacin que usted nos mostr, este
dficit va a ir aumentando con el tiempo y probablemente de aqu a 10 aos el dficit
va a ser muy superior. Por otra parte, usted nos ha dicho que hay gran rotacin de los
recursos humanos, tanto mdicos como no mdicos, y hay que mejorar los incentivos
no necesariamente econmicos, sino las condiciones de trabajo, a lo cual yo quisiera
agregar la formacin, a la cual usted se refiri y que pienso necesita mejora. La resolutividad en la atencin primaria me parece que es baja en Chile, si la comparamos
con otros pases de la OCD, probablemente porque no est bien implementado este
dilogo con el nivel secundario y terciario. Entre otras razones, no est bien integrado porque los mdicos de atencin primaria no tienen formacin, salen de la escuela
de medicina y van directamente a la atencin primaria, adems son mayoritariamente extranjeros que vienen de escuelas de medicina cuyos estndares no conocemos
bien. Una va para esto es implementar formacin universitaria en programas que
estn dedicados a la atencin primaria, porque adems puede convertirse en una especialidad interesante de seguir, si se le dan las herramientas respectivas. El mdico
de atencin primaria tiene que tener formacin en informtica mdica; tenemos que
implementar buenas fichas clnicas electrnicas, que son el vnculo que permite comunicarse a los niveles secundario y terciario con el primario; tenemos que adiestrar
a los mdicos de atencin primaria en todos estos objetivos y metas de cumplimiento
y la forma de hacerlo con ms eficacia; tenemos que ensearles a los pacientes a navegar por todas estas otras etapas que tienen que cumplir antes de llegar al objetivo de
la curacin de su condicin. Es mucho el trabajo que queda por delante, en particular
mi pregunta va a cmo est la actividad del Ministerio de Salud para conseguir que
las universidades diseen programas de formacin en atencin primaria?.
Ac. Armas (Presidente). Complementando la pregunta del Dr. Rodrguez. Por
qu no han incluido en los criterios de asignacin de campos clnicos el privilegiar a
aquellas universidades que promuevan en los estudiantes una formacin adecuada
para la atencin primaria?
Dr. Luis Castillo (Relator). En relacin a la pregunta del Dr. Armas, no se me
haba ocurrido.
Ac. Armas (Presidente). Es obvio, yo en el Hospital San Juan de Dios conoc los
criterios de asignacin de campos clnicos, se negoci con el Ministerio de Salud; son
todo tipo de exigencias pero no miraron si los programas estaban preparando estudiantes para que se interesaran en la atencin primaria, que es el programa central
del pas.
Dr. Luis Castillo (Relator). Primero, en relacin a la consulta del Dr. Rodrguez,
respecto a formacin de atencin primaria y a programas de educacin continua y
capacitacin, los hay y muy intensamente y las universidades nos cooperan en forma
muy potente. La Universidad de Chile, a travs del departamento de salud familiar,
tiene un diplomado de medicina familiar que entrena todos los aos a un nmero mayor de personas; hay cursos de educacin continua impartidos por diferentes
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lugar de Amrica Latina. El nivel que se ha alcanzado comparado con Europa es superior a toda Europa Oriental, solamente lo supera Europa Occidental. Nosotros en
el siglo pasado erradicamos el sarampin y actualmente el sarampin est en Europa
y no lo pueden terminar pese a la riqueza y poder que tienen los servicios de salud
de Europa; por consiguiente, para m es muy impresionante constatar el inmenso
progreso de la salud en Chile. Me toc ser parte en 1950 y acompaar al Dr. Jorge
Mardones, cuando se fund el Servicio Nacional de Salud; era impresionante ver en
ese momento todo lo que haba que hacer y la tremenda responsabilidad que tenamos que asumir con la Ley de creacin del Servicio Nacional de Salud que hicieron
Salvador Allende y Jorge Mardones. Dr. Castillo, le reitero mis felicitaciones.
Ac. Norero. Quisiera hacer dos reflexiones. El Dr. Castillo seal que el dficit
de los mdicos en atencin primaria en salud es alrededor de 1367 mdicos y, por
otro lado, tambin dijo que los mdicos extranjeros eran alrededor de 1200 y que la
gran mayora de ellos estn en la atencin primaria; entonces tenemos que la cantidad de mdicos chilenos que estn realmente en la atencin primaria son extraordinariamente pocos y hay una rotacin que todos sabemos es muy importante. La
falta de atractivos que tiene la atencin primaria para los mdicos chilenos es muy
grande. Recientemente fui a Tom a propsito de una licitacin de un proyecto de
Penco- Lirquen, y realmente me qued impresionada de lo enfermo que se vean los
pacientes en Tom, haca tiempo que no vea enfermos tan enfermos en un hospital
que tiene muchas ventajas pero que va un anestesista una vez a la semana, en que
hay tecnologa mdica en oftalmologa pero que faltan otras cosas, con una disparidad enorme de los ofrecimientos de salud que se estn entregando a la poblacin.
Cuando uno lo presenta en imgenes, esto se ve sper bien y no cabe duda que est
muchsimo mejor respecto a lo que nosotros conocimos aos atrs cuando nos recibimos; pero a m me parece que hay fundamentalmente un deterioro de lo que ha sido
y fue en Chile la enseanza de la salud pblica; se han descuidado los programas
de salud pblica en nuestro pas en forma muy importante, puede que en algunas
universidades s los haya pero no en el pas y son los propios alumnos de medicina
los que estn solicitando que los preparen en gestin y en atencin primaria de salud.
Es lo que quera recalcar, los alumnos se estn organizando para solicitar charlas que
les enseen gestin y que los capaciten para atender en la atencin primaria de salud
en forma adecuada y digna, para el desarrollo de ellos mismos y de la poblacin que
tienen que atender.
Dr. Luis Castillo (Relator). Muchas gracias Dra. Norero por su comentario e
informacin. Usted tiene razn cuando hace el anlisis respecto a la presencia de los
mdicos extranjeros en atencin primaria y el poco entusiasmo que tienen los mdicos chilenos. En general la mayor proporcin de mdicos extranjeros en atencin
primaria es en Santiago, la mayor inasistencia o el poco entusiasmo de los mdicos
chilenos es en la regin metropolitana en atencin primaria, porque tienen alternativas distintas de atencin primaria; en provincias la atencin primaria en general
est cubierta por muchos mdicos generales, quienes estn vidos de conocimiento,
de capacitacin y con los cuales se ha trabajado de manera muy importante y van
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El otro punto clave es la formacin de los recursos humanos; se estn desechando oportunidades para estar presente en FONDECYT en la asignacin de becas de
especialistas y no viene gente patrocinada por proyectos de desarrollo del ministerio
a nivel local o general, sino que solo personas que a nivel individual van a formarse
en tal o cual cosa; entonces se pierden oportunidades. De hecho, en el ltimo concurso qued la mitad de las becas sin llenarse; habra que acoplar esto a la formacin
de especialistas que cumplan estos roles, incluyendo lo de hacer mediciones de efectividad de los programas; esto alguien tiene que hacerlo, creo que la subsecretara
tcnica que usted dirige est en la mejor ubicacin para poder hacer esto y va a tener
el apoyo por lo menos de esta Academia y de todas las sociedades cientficas.
Dr. Luis Castillo (Relator). Gracias Dr. Uauy. En realidad la medicin de impacto es un elemento muy importante a la luz de conocer la efectividad de las acciones
que estamos haciendo, sobre todo a raz de los resultados de las metas de la ltima
dcada. El ao pasado, por problemas de temporalidad y asignacin presupuestaria y discusin, mandamos al Congreso un informe de nuevos indexadores para la
generacin de espectculos; este ao queremos presentar, vamos a trabajar con las
universidades de Chile y Catlica en ello, mecanismos por los cuales el per cpita,
una fraccin del per cpita, sea una fraccin variable contra impacto sanitario en dos
cosas: hipertensin y diabetes; traspasarle un premio a aquellos departamentos de
salud municipal en esta fraccin variable del per cpita por mejor control de nuevos
diabticos controlados y nuevos hipertensos controlados y por un mejor control de
la cartera que tienen; introducir una innovacin, esto en materia de ley, pero ya lo
hemos conversado con los gremios de la regin y del sector; la verdad es que hasta
el momento no hemos tenido mayores dificultades pero s en la introduccin de esta
variabilidad, de este segmento en la variabilidad del per cpita asociado a mediciones de impacto de estas dos enfermedades que son las ms frecuentes, las ms
intensas y las ms importantes para la produccin de enfermos ms tarde; debemos
asociar esto a incentivos, ya que a mayor impacto negativo y poco impacto sanitario,
mayor financiamiento. La primera pregunta que surgi cuando nos juntamos con
los tcnicos comerciales y economistas fue dnde estn las medidas de impacto?, la
verdad es que las medidas de impacto, salvo algunas cosas, no existen en atencin
primaria. Entonces queremos medidas de impacto con las que necesariamente uno
pueda tomar decisiones, queremos introducir estos aspectos: variabilidad en el per
cpita asociado a incentivo, asociados a medidas de cuidados crnicos de impacto en
dos enfermedades, empezar con eso y ver qu efecto tiene.
Ac. Uauy. Muy brevemente, la medicin de impacto que est publicada muestra
que el programa que se instal no es efectivo, sin embargo, un programa alternativo
con una actividad fsica es muy efectivo, lo digo porque se hacen mediciones de la
universidad; lo ideal sera reclutar el talento nacional para hacer estas mediciones de
impacto, acoplado a las medidas administrativas que usted seal que por supuesto
son muy importantes. Pero claramente si no hacemos eso, vamos a estar progresivamente caminando hacia un mayor gasto y no necesariamente hacia una mejor salud
para los chilenos.
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Ac. Garca de los Ros. Me sumo a los elogios al Dr. Castillo. Tena muchas
inquietudes pero quiero decir que lamentablemente despus de muchos aos en la
atencin primaria, donde tenemos harta experiencia en el Hospital San Juan de Dios,
sigue siendo una etapa fundamental pero que est desprestigiada. Yo veo problemas
en diabetes, voy al Hospital San Juan de Dios todos los das mircoles y segn la
programacin todo paciente diabtico tipo 2, tratado con drogas, debe ser referido
a atencin primaria, pero qu sucede, que estos pacientes van a la nada y vuelven
llorando que por favor los reciban de nuevo por la gran rotacin que tiene la atencin
primaria. Existe tambin el problema de que un tercio de los mdicos de la atencin
primaria son extranjeros; conociendo los resultados del examen mdico nacional,
estamos frente a un tercio de mdicos que tienen una muy mala formacin Cmo
solucionar esto? Para terminar quisiera preguntar vale la pena seguir manteniendo desintegrada la salud de Chile o debiera volver todo a un sistema nico como lo
fue tradicionalmente?; entonces, que los que estn en atencin secundaria y terciaria
volvieran a participar en atencin primaria, como durante aos fui con el Dr. Armas
al Consultorio Andes del Servicio de Salud Occidente.
Ac. Cassorla. Me sumo a las felicitaciones al Dr. Castillo. Ac empieza a haber
como una especie de sustrato intelectual que nos trasmite el concepto de que la atencin primaria, como est concebida actualmente, deja mucho que desear. Quisiera
plantear una reflexin algo provocativa: Es realista la atencin primaria indiferenciada, con mdicos generales que tienen que atender de todo, a la cual yo nunca tuve
que acceder como mdico recin recibido y a la cual le habra tenido un terror casi patolgico si genera tal grado de frustracin tanto en el paciente que recibe la atencin
como en el mdico que la otorga? Cun resolutiva es o estamos todos engandonos
ante su ineficacia? Si uno trata de buscar modelos en el mundo donde existan mdicos indiferenciados que otorguen un buen servicio y sean realmente resolutivos,
son escasos los ejemplos que existen. Ser realista revisar esto?, hay alternativas?;
varios de nosotros hacemos atencin primaria pero en especialidades y es muy gratificante, tanto en el rea pblica como privada, y nos sentimos totalmente satisfechos.
Nosotros podemos revisar incluso la nmina de los miembros de esta Academia y no
hay ningn mdico familiar. Si el mdico recin recibido termina en la atencin primaria indiferenciada porque no tiene alternativas y lo siente solo como una etapa de
su vida lo ms transitoria posible, entonces hasta qu punto tiene sentido pretender
que este mdico primario indiferenciado se mantenga en eso durante 30 o 40 aos
de ejercicio profesional y est contento en ello y pueda resolver los problemas de sus
pacientes?; creo que en reas de ruralidad extrema es probable que ese mdico tenga
un gran impacto, pero en el resto del pas me parece que no. Mi pregunta tambin
es este modelo es sustentable, conduce a que resolvamos los problemas de salud, va
a tener impacto sobre nuestros ndices y tiene sentido usar recursos en esto; o tiene
ms sentido formar mdicos en las 4 especialidades bsicas, los que tendran un
esquema de trabajo ms acotado y donde la atencin primaria sera ms resolutiva?
Dr. Luis Castillo (Relator). Los problemas a los que se refera el Dr. Garca de
los Ros sobre integralidad, son problemas que hoy da en algunas partes son muy
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la primera decisin que tom el sector sanitario del Presidente Aylwin fue mantener
la municipalizacin, es decir, la complejidad del tema es muy grande y adems nos
faltan datos de toda ndole para saber qu es mejor.
Ac. Reyes. Al Dr. Castillo, con su muy completa presentacin, quisiera pedirle
que cuando menciona a las prestigiosas instituciones que prestan servicios educando mdicos para la atencin primaria, agregue una que se le olvid y que es muy
importante, la Sociedad Mdica de Santiago Sociedad Chilena de Medicina Interna. Desde hace ms de 15 aos que tiene un proceso formal que ha sido fuertemente
subsidiado por el Ministerio de Salud y est dirigida a mdicos generales para entrenarlos mejor en sus conocimientos de distintas reas de la medicina interna, es
un curso altamente exitoso, es un curso que no se aprueba por asistencia sino que
tiene pruebas de rendimiento peridicas y al final la certificacin se otorga segn si
aprueba o no el curso. Es muy importante esta actividad porque tiene un promedio
anual de 60 alumnos interesados en participar, y si el Ministerio de Salud aumenta
su aporte a esta actividad puede conseguir un curso mucho ms amplio para el pas,
ya que en este momento adems se est ofreciendo on-line y hay una proporcin
creciente anual de mdicos que lo estn tomando on-line; se realizan los sbados en
la maana. En realidad, es una excelente iniciativa nacional en ese sentido.
El segundo comentario que quiero hacer se refiere a la actitud de las escuelas
de medicina frente a la atencin primaria. Se ha mencionado ac las dificultades y la
poca coordinacin que tienen las escuelas de medicina con los consultorios, mientras
hay una guerra algo subterrnea pero bastante potente para poder captar los campos
clnicos, considerando como tales a los grandes hospitales y no a los consultorios
perifricos. Me refiero al hecho de que si uno revisa la misin que establecen en sus
documentos las escuelas de medicina del pas, prcticamente todas dicen que estn
destinadas a formar un mdico general capacitado para ejercer la atencin primaria.
En primer lugar, es lgico que lo declaren as porque es una recomendacin internacional y viene de la organizacin mundial de la salud; sin embargo, cuando uno
ve cmo se presentan las facultades de medicina del pas frente a los candidatos de
ingreso a sus escuelas de medicina, lo primero que colocan es qu porcentaje de la
promocin del ao accedi a ganar becas de formacin de especialistas, es el primer
antecedente que dan; no obstante, cuntos mdicos estn en la atencin primaria con
un cargo estable, etc., es un dato que se tiene pero no est informado. Eso es muy
importante y tendramos que conseguir un cambio tambin dentro del ambiente
universitario chileno para que la atencin primaria sea ms adecuada para nuestros
alumnos.
Ac. Goic. Una conferencia muy ilustrativa la del Dr. Castillo y con informacin
que todos agradecemos. Quisiera referirme a lo siguiente: cuando hicimos la post
beca en Temuco, llegamos a una ciudad en que la medicina y las condiciones del
hospital eran insuficientes; la mitad de nuestra jornada la hacamos en la atencin
primaria, donde tenamos que ver entre 10 y 15 pacientes por hora, que multiplicado
por 4 horas diarias de policlnico era una cantidad importante de enfermos atendidos. Los post becados que fuimos all -2 internistas, 3 cirujanos, 2 gineco-obstetras,
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muy bien, pero ella poda demorarse una hora porque miraba y miraba y detectaba a veces ms que algunos oftalmlogos, pero se demoraba una hora en hacer un
buen fondo de ojo; de manera que es un problema que ya est definido y pienso
que el sistema digital con las fotografas ya se ha utilizado en algunos servicios de
salud, es lo que se debe hacer y las organizaciones mundiales as lo dicen y veo con
mucho optimismo la posicin de la Sociedad Chilena de Oftalmologa que con mucha generosidad, est haciendo operativos operando cataratas y por otro lado estn
ayudando a tratar precozmente la retinopata diabtica. Creo que si nos unimos la
parte de las escuelas de medicina, las sociedades cientficas, el Ministerio de Salud y
la poblacin y hablamos francamente, pienso que podemos avanzar en acortar esas
brechas sin deteriorar la calidad de las personas a quienes estamos formando. Lo que
hizo notar el Dr. Armas en relacin a esto de los cupos de personas en los programas
de formacin, tienen la razn de ser que para formar buenos profesionales y buenos
especialistas se necesita una proporcin de docentes, adems de un lugar fsico que
sea apropiado para ensear.
Ac. Farga. Quera aclarar que en relacin a la causa de que la tuberculosis ha resurgido es multifactorial y que la influencia de los extranjeros prcticamente no va a
cambiar la epidemiologa de nuestro pas, aunque hayan aumentado los extranjeros,
porque se tratan y manejan como a los chilenos y responden igualmente. La causa
es multifactorial y no es el caso ahondar en ella, pero se puede sealar que se asume
que la tuberculosis dej de ser un problema, lo que es completamente falso, y por lo
tanto ha disminuido el inters, sobre todo en los niveles intermedios, en implementar las medidas tan efectivas que hay y que se han debilitado; y en todo programa
donde se debilitan las medidas, renace la situacin. Lo que quera recalcar es que por
lo menos en la tuberculosis, los extranjeros no tienen nada que ver.
Ac. Armas (Presidente). Muchas gracias Dr. Castillo por su conferencia, el debate que ha generado muestra el inters que se produjo. Le agradezco especialmente
porque una de las peticiones que me hicieron al final del ao pasado fue que a estas
sesiones -que son de reflexin- trajramos invitados de afuera y no nos hablramos
entre nosotros; esta es la primera vez que lo hicimos y ha sido una muy buena experiencia. Muchsimas gracias.
1. Antecedentes
Las vacunas constituyen una de las herramientas de salud pblica con el mayor
ndice de costo-efectividad en el control de las enfermedades infecciosas, de acuerdo
a diversos estudios publicados para vacunas especficas. (1).
La vida moderna ha producido cambios en la sociedad, los cuales junto al desarrollo de nuevas tecnologas, facilidad de traslados, migraciones, globalizacin del
comercio y el rendimiento decreciente de las medidas de control de las enfermedades infecciosas, ha ocasionado que su importancia est plenamente vigente y su control represente un desafo mundial que requiere una accin coordinada de todas las
naciones. En la Asamblea Mundial de la Salud N. 58, que se realiz el 23 de mayo de
2005, se elabor un nuevo reglamento sanitario internacional con el fin de prevenir
la diseminacin de enfermedades infecciosas a travs de las fronteras (resolucin
WHA58.3).
En los aos recientes, el desarrollo de nuevas vacunas utilizando tecnologas
modernas ha enriquecido de manera sustancial las posibilidades de prevenir enfermedades transmisibles de forma eficaz y con mayor seguridad para los sujetos.
La magnitud y envergadura de los estudios clnicos requeridos para licenciar nuevas vacunas, as como la mayor complejidad de las tecnologas involucradas en su
produccin, han derivado en un aumento de los costos, por lo cual las autoridades
1 - Conferencia presentada en sesin ordinaria de fecha 2 de mayo de 2012 y en XX Reunin del Consejo Directivo
de la Asociacin Latinoamericana de Academias Nacionales de Medicina, Espaa y Portugal, de fecha 27-29 de
septiembre de 2012.
- Declaracin de posible conflicto de inters:
Miguel ORyan G. ha trabajado en estudios de desarrollo de vacunas contra el rotavirus con GlaxoSmithKline
Biologicals y ha asesorado a Merck and Company en un estudio de Fase IV en Nicaragua. El Dr. ORyan no
tiene inters comercial alguno en cualquier vacuna contra el rotavirus.
Valeria Prado J. ha trabajado como investigadora en estudios clnicos con vacunas con las compaas GlaxoSmithKline Biologicals y Novartis Vaccines. La Dra. Prado no tiene intereses comerciales en el rea de vacunas.
Dres. Guillermo Acua L. y Luis Thompson no tienen conflicto de intereses
2 Profesora Titular, Programa de Microbiologa y Micologa, Instituto de Ciencias Biomdicas de la Facultad de
Medicina, Universidad de Chile, Miembro de Nmero, Academia Chilena de Medicina.
3 Profesor Titular, Facultad de Medicina, Universidad de Chile, Vicerrector de Investigacin y Desarrollo de la
Universidad de Chile, Miembro de Nmero, Academia Chilena de Medicina.
4 Jefe Departamento de Infectologa, Hospital del Trabajador de Santiago, Infectlogo Clnica Las Condes y Jefe
del Centro del Viajero CLC, Presidente Sociedad Mdica de Santiago, Sociedad Chilena de Medicina Interna.
5 Profesor Titular, Facultad de Medicina, Universidad del Desarrollo-Clnica Alemana, Jefe Unidad de Infectologa, Clnica Alemana.
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En el grupo de mujeres, las enfermedades infecciosas dan cuenta del 1.2% de los
Aos de Vida Saludable perdidos por muerte prematura y discapacidad. Esta cifra
sube a 2% en el grupo de hombres, en los cuales el Sndrome de Inmunodeficiencia
adquirida (VIH/SIDA) aparece como la primera causa de muerte. Es significativa
la ausencia de enfermedades inmuno prevenibles, con excepcin de la tuberculosis
que, en parte, se asocia al SIDA y a poblaciones migrantes de pases vecinos.
Entre las enfermedades infecciosas destacan las infecciones respiratorias como
causa frecuente de morbimortalidad, si bien las tasas han mostrado un descenso
constante. En el ao 2008, la tasa de mortalidad por enfermedades respiratorias agudas en el menor de 1 ao fue de 29.4 por 100.000 nacidos vivos y, en el grupo de los
adultos mayores, de 205 por 100.000. En estos grupos de mayor riesgo, la neumona
se asoci al 97% y 98% de las muertes, respectivamente.
En cada temporada invernal se produce un brote de infecciones respiratorias virales, que ejerce una enorme presin sobre los servicios de salud pblicos y privados.
La situacin de las enfermedades inmuno prevenibles en el pas es la siguiente:
Poliomielitis. Erradicada.
Difteria. Controlada. Desde el ao 1996 no se han confirmado casos de difteria.
Cada ao ingresa 1 caso, en promedio, a la vigilancia, los cuales han sido descartados por criterios clnico-epidemiolgicos o de laboratorio. Durante el ao 2010 se
registraron brotes en Hait y Bolivia, lo cual obliga a mantener altas coberturas de
vacunacin y una activa vigilancia.
Ttanos. No se han registrado casos de ttanos neonatal desde 1996. Casos de
ttanos en otros grupos etreos ocurren espordicamente, con tasas entre 0.04 y 0.12
por 100.00 habitantes en los ltimos 14 aos.
Tos ferina o Coqueluche. Se mantiene una situacin de endemia baja, con brotes
cada 3-4 aos. Las tasas de incidencia fluctuaron entre 4.1 por 100.000 en 2009 a 4.6
en 2010 y han aumentado a 12.2 en 2011, con registro de brotes y concentracin de
casos (51%) en menores de 1 ao, grupo de edad en que se concentra la letalidad. Se
ha recomendado por el Ministerio de Salud, vacunacin en capullo a la madre en
el puerperio inmediato y a los contactos intradomiciliarios mayores de 15 aos y
quimioprofilaxis a los contactos con azitromicina.
Sarampin. Erradicada la transmisin autctona.
Rubeola y Sndrome de Rubeola Congnita (SRC). En vas de ser controlada. A partir
de la introduccin de la vacuna en 1990, se observ una disminucin de las tasas de
incidencia y un desplazamiento en la edad de presentacin, registrndose un brote
en adolescentes y adultos jvenes en 1997-1998. Se realiz una campaa de vacunacin en el grupo de mujeres entre 10-29 aos en 1999, con un 99% de cobertura, con
lo cual se logr un descenso progresivo de las tasas de incidencia y un nuevo cambio
epidemiolgico con concentracin de casos en menores de 5 aos. Durante el ao
2005, se registr un brote institucional en hombres y, posteriormente, entre los aos
30
2007 y 2008, ocurri un brote a nivel nacional que se extendi por 12 meses, el que se
concentr en hombres jvenes, lo que dio lugar a una campaa de vacunacin en el
grupo etario de 19 a 29 aos, que logr un 92.3% de cobertura. La vigilancia del SRC
ha registrado 18 casos en 1999, con ausencia de casos entre 2001 a 2007 y 3 casos en
2008.
Hepatitis B. Baja endemicidad. Las tasas de la enfermedad han fluctuado entre
1.6 por 100.000 habitantes en 2006 a 2.8 en 2009, concentrndose en el grupo de adultos entre 20 a 49 aos, con predominio en hombres. Las tasas de mortalidad se han
mantenido estables, con cifras de 0.1 por 100.000 habitantes. La prevalencia de antgeno de superficie de virus hepatitis B en donantes de sangre es de 0.7 casos por 1000
donantes y aumenta a 2.8 en el grupo de donantes mayores de 60 aos.
Hepatitis A. Por muchos aos y hasta el ao 2000, las tasas de hepatitis A se
mantuvieron altas en Chile, fluctuando entre 80 y 100 casos por 100.000 habitantes,
a pesar de los progresos en saneamiento ambiental y en abastecimiento de agua de
buena calidad bacteriolgica a gran parte de la poblacin del pas. En los ltimos 5
aos se aprecia una disminucin significativa y mantenida de las tasas de incidencia, la cual fue de 3.3 por 100.000 habitantes el ao 2010, lo que sita a Chile entre los
pases de endemia intermedia. No obstante, la persistencia de la circulacin del virus
provoca brotes epidmicos cada 4 o 5 aos, el ltimo de ellos ocurrido en los aos
2003-2004, como se observa en el Figura 1.
Se observa en forma consistente un desplazamiento de la enfermedad hacia el
grupo de adolescentes y adultos jvenes, agrupndose los casos entre los 15 a 34
aos. La incidencia es ms elevada en el norte del pas, en la zona fronteriza con
pases vecinos.
Tuberculosis. En etapa de disminucin de la endemia. En el ao 2000, se logr
llegar a una tasa de incidencia de 20 casos por 100.000 habitantes, cifra considerada
como umbral de eliminacin; pero, a partir de ese logro, el camino para conseguir
la etapa de eliminacin avanzada con tasas de 10 por 100.00 requiere reforzar el programa de control, mejorando los sistemas de identificacin de casos y adherencia al
tratamiento.
Figura 1
CONFERENCIAS ACADMICAS 31
32
b. Sistema de vigilancia epidemiolgica de las enfermedades inmuno prevenibles del programa, en uso en todos los niveles de atencin del pas.
c. Soporte logstico que se refiere al almacenamiento, transporte y cadena de
fro de las vacunas.
d. Material de educacin y comunicacin social para la comunidad.
e. Personas inmunizadas a travs de vacunas administradas segn normas.
Se refiere a los registros de las vacunas administradas a los beneficiarios del
programa en todos los establecimientos de salud pblica y privada del pas.
Solamente el 8% de todas las vacunas administradas se realiza en centros
privados. A nivel de la atencin primaria de salud, la vacunacin se realiza
como una actividad integrada al programa infantil, de la mujer y del adulto
mayor, resultando un efecto sinrgico positivo.
f. Casos sospechosos de una enfermedad inmuno prevenible notificados e
investigados. Corresponde a la investigacin de casos sospechosos y sus
contactos, recopilacin de antecedentes de vacunacin, origen de contagio y
certificacin del diagnstico.
g. Programa adecuadamente gestionado en los tres niveles de atencin: Central (Ministerio de Salud), intermedio (directivos de servicios de salud) y el
nivel operativo, que est integrado por todos los establecimientos de salud
encargados de ejecutar las acciones.
CONFERENCIAS ACADMICAS 33
Tabla 1.
Cambios en el esquema de vacunaciones en el ltimo decenio en Chile
PAI 2001
PNI 2011
Recin Nacido
BCG
BCG
2-4-6 meses
DPcT
Polio oral
Hib
Hepatitis B***
Neumococo 10v (a)
12 meses
18 meses
Polio oral
DPcT
4 aos
DPcT
6 aos (1
bsico)
Tresvrica
7 aos
(2 bsico)
DT (toxoide difteria/ttanos)
Polio oral
DPcT
Hib
Hepatitis B
Influenza estacional
(6 a 23 meses)
Tresvrica
Tdpa (pertussis acelular)
Neumococo (b)
Influenza estacional
65 aos
Hib, incorporada el 1 de julio de 1996.
** Incorporada en 1990.
*** Hepatitis B desde el ao 2005.
(a) Neumoccica conjugada 10 serotipos, 2011.
(b) Neumoccica polisacrida 23 serotipos, 2010.
4.1. Cules fueron las principales metas que se establecieron para el PAI 2001?
-
Controlar la coqueluche.
34
Alcanzar una cobertura del 95% de los nios bajo 18 meses de edad para las
vacunas DPT, poliomielitis y trivrica, con el objetivo de certificar la erradicacin de la poliomielitis, sarampin y ttanos neonatal.
Se incluye, desde el ao 2005, la prevencin de la infeccin por el virus de la hepatitis B a edad temprana, con el objetivo principal de prevenir la infeccin crnica, sus secuelas y el estado del portador. Un objetivo secundario es prevenir
la infeccin aguda, cuya prevalencia es muy baja en Chile: la tasa de portadores
crnicos es inferior al 1% y el riesgo acumulado a lo largo de la vida, inferior a
20%. Estudios de seroprevalencia de anticuerpos anti-VHB en diferentes grupos de la poblacin chilena indican tasas de 0.3% en poblacin general aparentemente sana y 9% en pacientes sometidos a dilisis crnica. (5). La incorporacin de esta vacuna era una recomendacin de la OMS desde 1991 y que Chile
asumi en el segundo semestre del 2005. (6, 7 y 8).
La prevencin de la hepatitis B se ampla a grupos de riesgo, como se detalla en la seccin correspondiente, entre ellos personal del sector pblico de
salud, pacientes que ingresan a dilisis, pacientes con infeccin por virus
de la hepatitis C y pacientes con hemofilia.
Se ha ampliado el programa a otros grupos de edad y se incorpor la vacuna neumoccica polisacrida con 23 serotipos para los adultos de 65 aos.
Esta incorporacin ha sido muy discutida y ha merecido la crtica de los
CONFERENCIAS ACADMICAS 35
Sin embargo, el PNI 2011 no contempla la vacuna antirrotavirus, causa frecuente de morbilidad asociada a diarreas severas que requieren hospitalizacin.
Tampoco incluye vacuna la varicela ni la hepatitis A; esta ltima patologa es
causa de morbilidad en Chile y est asociada a casos fulminantes de insuficiencia heptica, aunque las tasas de incidencia han disminuido en los ltimos aos.
En relacin a los antgenos que incluye el PNI 2011, se contina utilizando la vacuna pertussis a clulas enteras (DPT) en lactantes menores de un ao y a partir
de diciembre de 2011, se elimina DPT a los 4 aos y la DT en segundo bsico y
se incorpora Tdap (pertussis acelular + toxoide tetnico y diftrico) en primero
bsico. Este cambio responde a la nueva ley que restringe el uso de vacunas
con timerosal e incorpora las vacunas pertussis acelulares, las que tienen claras
ventajas en relacin a tolerancia y seguridad. (11).
Un avance es la implementacin, desde febrero de 2011, del Registro Nacional de Inmunizaciones, que permite registrar y trazar las vacunaciones
recibidas por cada individuo (Tabla 2).
36
Tabla 2.
Calendario de inmunizaciones ideal para Chile 2011.
RN
BCG
DTPa
2m
4m
6m
12m
18m 1 bsico
Educacin
Media
Cada 10 aos
(40 aos)
X
X
dTpa
IPV
Hib
HepB
Rotavirus
(X)
Neumo Conj
(X)
X
X
SPR-V
HepA
X
X
HPV
HepA-B
CONFERENCIAS ACADMICAS 37
comisin designada por la autoridad sanitaria, pero que no es institucional. Son ratificados por el Ministro de Salud. Debe incluir especialistas en las reas de infectologa, epidemiologa, salud pblica, inmunologa, microbiologa, economa de la
salud, microbiologa e investigacin clnica. El nmero mnimo de integrantes es 7 y
el mximo 12, no son remunerados y la duracin del cargo es de 3 aos.
El secretariado est integrado por los encargados del departamento de inmunizaciones y de la unidad de vigilancia de las enfermedades inmunoprevenibles del
Ministerio de Salud, junto con un profesional del departamento de control nacional
del ISP.
Los delegados son profesionales o expertos convocados segn necesidad, no tienen derecho a voto y pueden estar vinculados a organizaciones pblicas o privadas
del sector salud. El nmero y procedencia de los delegados es variable y sujeto a las
necesidades.
5.1. Factores que se deben considerar para incorporar nuevas vacunas.
a) En relacin a las vacunas: disponibilidad, efectividad, eventos adversos,
costos.
b) En relacin al patgeno especfico: factores de virulencia (patogenicidad),
transmisibilidad, variacin antignica en el tiempo.
c) Enfermedad que se pretende prevenir: definir la carga de enfermedad, los
costos que significa para el sistema de salud, si existen medidas preventivas
alternativas, su impacto en ausentismo escolar o laboral.
Todos esos factores definen el costo/efectividad pero, la decisin de incorporar
una nueva vacuna al esquema, debe considerar adems otros elementos: la seguridad y tolerancia, como es el caso de cambiar de OPV a IPV y de DPT a una vacuna
con pertussis acelular; otro aspecto es responder a la sensibilidad y preocupacin de
la poblacin, el dinamismo de una determinada enfermedad transmisible y el efecto
rebao que tenga la vacuna.
5.2. Vacunas universales que deberan ser incorporadas al programa de Chile.
-
Rotavirus
- Varicela
-
Hepatitis A
dTpa (toxoide tetnico, toxoide diftrico de menor concentracin y antgenos acelulares de B. pertussis)
De la lista de vacunas que consideramos que deberan ser incorporadas en Chile, la vacuna rotavirus constituye una alta prioridad.
38
CONFERENCIAS ACADMICAS 39
COMENTARIOS
Neumococo 23 valente
Influenza
Hepatitis A
Manipuladores de alimentos
Hepatitis B
Rabia
Fiebre Tifoidea
Clera
40
nios de 6 a 23 meses
personal sanitario
embarazadas
trabajadores avcolas
CONFERENCIAS ACADMICAS 41
Vacunacin de viajeros considerados susceptibles. Se consideran en esta categora a personas nacidas entre 1971 y 1981 sin antecedente de haber sufrido la enfermedad o que no hayan recibido 2 dosis de vacuna Trivrica despus de los 12 meses de edad y lactantes entre 6 a 12 meses de edad. Estas
personas deben vacunarse 2 semanas antes de iniciar su viaje al exterior.
En el caso de los nios entre 6 a 12 meses, la recomendacin es que sean revacunados posteriormente con 2 dosis en las edades establecidas en el Plan Nacional. (16).
42
CONFERENCIAS ACADMICAS 43
44
Rotarix
RotaTeq
Virus humano-bovino
GlaxoSmithKline Biologicals
G1
P8
G1, G2, G3 y G4
P8
>85% (4 estudios)*
59% (1 estudio)*
98% (1 estudio)**
51%-64% (2 estudios)*
CONFERENCIAS ACADMICAS 45
Seis/cuatro estudios controlados y nueve/un estudios observacionales, han evaluado la efectividad post introduccin de las vacunas Rotarix/Rotateq, respectivamente. En las Amricas, la efectividad ha sido similar a lo observado en estudios
de eficacia pre licencia, con impacto sostenido en la reduccin de morbilidad y/o
mortalidad asociado a SDA en Brasil, El Salvador, Mxico, Panam, Estados Unidos,
Austria, Blgica y Australia (32, 33 y 34). Proteccin en poblaciones no vacunadas
(efecto de rebao) se ha observado en los Estados Unidos, Austria, Australia y El
Salvador. Particularmente relevante ha sido el impacto en la reduccin de muertes
asociadas a SDA observada en Mxico (33% comparado con perodo pre vacuna) y
Brasil (22% por sobre la declinacin esperada sin vacuna, sobrepasando en 1500 las
muertes evitadas anuales) (32 y 34).
Estudios post licencia concluyen que existe un bajo nivel de asociacin con invaginacin intestinal, para ambas vacunas. Se considera un riesgo muy bajo y ms
que aceptable al contrastarlo con los beneficios asociados a la vacunacin. (35 y 36).
Conclusiones
1.- Rotavirus es la primera causa de SDA severo en nios menores de 5 aos
y la incorporacin de una vacuna efectiva y segura a los programas nacionales de inmunizacin es considerada una prioridad por la organizacin
Mundial de la Salud, especialmente en pases con alta mortalidad asociada
a esta infeccin.
2.- En Chile, rotavirus causara cerca de 8000 hospitalizaciones y 58000 consultas de urgencia al ao y una vacuna sera costo-efectiva, a un costo de US$
24 para el esquema completo.
3.- Existen dos vacunas que han demostrado un alto nivel de eficacia pre licencia y de efectividad pos licencia. Si bien la efectividad es menor en pases con muy bajo nivel de desarrollo, el impacto de la vacunacin es alto
dada la significativa carga de enfermedad en menores de un ao en estas
regiones.
4.- Las vacunas han demostrado un aceptable nivel de seguridad con un muy
bajo nivel de riesgo atribuible para invaginacin intestinal.
5.- Las vacunas anti rotavirus deben ser consideradas para ser incorporadas al
Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) de Chile.
46
- Inmunosuprimidos: inmunodeficiencias congnitas, infeccin VIH, transplantados de rganos slidos y transplantados de progenitores hematopoyticos (TPH), cncer y quimioterapia, y otras terapias inmunosupresoras
-
Mejorar el sistema de vigilancia de los Eventos Adversos (EA) de las vacunas del programa. Este sistema se implement en 1994 y los registros y reportes son realizados mayoritariamente por las enfermeras encargadas del
PNI en la atencin primaria; deben incorporarse los pediatras. Se registran
40-60 eventos adversos al ao.
Difusin de la informacin.
CONFERENCIAS ACADMICAS 47
Es muy importante la capacitacin y el reforzamiento del personal sanitario, de periodistas y la poblacin general, con informacin adecuada y
basada en evidencias, para enfrentar grupos y campaas antivacunas.
48
De acuerdo a la informacin disponible, la vacunacin antivarilica lleg a Chile por diferentes vas, una de origen portugus y otra por una campaa del rey Carlos IV a todos sus reinos.
Segn las crnicas, el 5 de julio de 1805 ancl en Montevideo la fragata portuguesa Rosa del Ro, propiedad de don Antonio Machado Carballo, quien se dedicaba al negocio del comercio de esclavos negros y para cautelar sus activos haba
practicado la variolizacin en sus esclavos traspasando el lquido pustular de brazo
en brazo, pero adems como antecedente interesante guardaba material pustular en
recipientes de vidrio. El gobernador de Montevideo de la poca se interes y orden
realizar algunos experimentos empricos con esta vacuna, observando efectos protectores en 4 nios.
Estas buenas noticias llegaron a odos del Marqus de Sobremonte, quien el 16
de julio le escribi al gobernador de Montevideo ordenndole enviar la vacuna a
Buenos Aires. Al parecer, el mismo Antonio Machado fue quien llev la vacuna a
Buenos Aires en vidrio y mediante 2 esclavos recin vacunados.
El Marqus distribuy la vacuna en las provincias de Salta, Crdoba, Lima y
Chile en vidrios y en polvo. (38 y 39).
En Chile esta vacuna se recibi a fines de septiembre y se aplic por primera vez
la variolizacin el 8 de octubre de 1805 en el prtico de la Catedral de Santiago, por el
fraile juandediano padre Pedro Manuel Chaparro. Existe un informe del presidente
de Chile, don Luis Muoz de Guzmn, quien envi un oficio el 10 de noviembre de
1805 al Marqus de Sobremonte, acusando el recibo de la vacuna, su aplicacin por el
padre Chaparro y dando cuenta que se haban vacunado 286 personas, incluidos el
propio presidente y su esposa, comentando que el fluido haba prendido felizmente
a excepcin de las 14 primeras personas, gracias al ejemplo del presidente y su esposa, quienes influyeron con su persuasin y ejemplo a la buena acogida. (38).
En la misma poca de estos eventos ocurre el notable descubrimiento del mdico ingls Edward Jenner, basado en la observacin epidemiolgica que las ordeadoras de vacas infectadas con viruela vacuna (cowpox) se contagiaban en sus manos,
no sufran viruela, deduciendo que exista inmunidad cruzada entre el virus vacuna
(cowpox) que afectaba a las vacas y el virus viruela, por lo cual era posible proteger
a la poblacin inoculando la viruela vacuna.
Este descubrimiento fue publicado en Inglaterra en 1798, comunicando un ensayo clnico en el cual inocul el 14 de mayo de 1796 al nio James Phipps, con linfa de
una lesin de viruela vacuna (cowpox) adquirida por una ordeadora y un tiempo
despus, el 1 de junio, le inocul lquido de una lesin de viruela humana y observ
que el nio estaba protegido y no sufri la enfermedad. Este ensayo que habra sido
imposible de realizar en nuestros das ya que rompe los principios bsicos de la tica
y de las buenas prcticas clnicas, sent el inicio de la prevencin por vacunas, trmino que se acu por esta prctica de inocular virus vacuna y constituye un hito en la
historia de la medicina.
CONFERENCIAS ACADMICAS 49
Estos hallazgos fueron reconocidos por el ambiente cientfico de la poca y la vacuna de Jenner preparada en escarificacin del abdomen de terneras inoculadas con
el virus cowpox para obtener la linfa y pulpa, fue utilizada en forma universal. (40).
Es as como la segunda va por la cual lleg la vacuna antivarilica a Chile, en
este caso la vacuna de Jenner, obedeci a una iniciativa de la Corona Espaola, la
cual 7 aos despus que se difundi la vacunacin antivarilica en Europa, organiz una expedicin sanitaria para beneficiar a las colonias espaolas de ultramar en
Amrica y Filipinas, de este significativo avance cientfico.
El rey Carlos IV de Espaa haba sufrido la triste experiencia de perder una hija
a causa de la viruela y el nombre oficial de esta expedicin fue Real Expedicin
Filantrpica de la Vacuna, la cual parti de La Corua el 30 de noviembre de 1803 a
cargo del mdico valenciano Francisco de Balmis y Berenguer.
Esta expedicin se plante los siguientes objetivos:
-
Instruir a los sanitarios locales de las poblaciones visitadas para dar continuidad a la prctica de la vacunacin a lo largo del tiempo
Crear en los virreinatos Juntas de Vacunacin como centros para conservar, producir y abastecer de vacunas activas, para mantener la campaa en
forma permanente.
50
de Chilo, desde donde tuvieron que huir hacia Per debido a la insurreccin contra
la Corona.
Sin duda que esta constituye la primera campaa preventiva de inmunizacin
en la historia sanitaria de Chile. El Dr. Grajales se gan el aprecio de toda la comunidad por sus actividades y citan las crnicas de la poca que pocos gozaron como
l de tan singular prestigio por su saber y quehacer mdico, al cual rode del ms
profundo respeto, y por sus condiciones personales impregnadas de gran generosidad. (38).
Durante los siglos XIX y XX, la vacunacin antivarilica no constituy un programa regular en Chile, ms bien se realizaron campaas frente a la aparicin de casos como el brote registrado en la Oficina Salitrera Anita en 1944 o el brote de viruela
menor ocurrido en 1950, el cual produjo 3.414 casos con 16 muertes. (41). Despus, a
comienzos de la dcada del 60, se estableci un programa nacional de prevencin de
viruela con una primovacunacin durante el primer ao de vida y revacunaciones
cada 5 aos. La enfermedad se erradic en Chile en 1959 y la vacunacin se discontinu a partir de 1978, considerando que el ltimo caso de viruela en las Amricas se
registr en Brasil en 1971 y en el mundo en Somalia en 1976. (40).
En mayo de 1980 la Organizacin Mundial de la Salud, OMS, certific durante
la Asamblea Mundial de la Salud la erradicacin de la viruela del mundo, fecha importante en la lucha contra las enfermedades transmisibles, como resultado de un
programa exitoso a nivel mundial. (42) .
Una vez lograda la erradicacin de la viruela, la OMS form un comit cientfico para estudiar los Orthopovirus, presidido por Frank Fenner, destacado virlogo.
Investigadores rusos y americanos analizaron 49 aislamientos del virus viruela recolectados en diferentes reas geogrficas a lo largo de 40 aos. Entre los resultados
de estas investigaciones se destaca el conocimiento del genoma completo del virus y
la identificacin de los genes responsables de la virulencia, la estandarizacin de un
modelo animal y el desarrollo de una droga antiviral eficaz, el cidofovir. (43).
Otra actividad igualmente importante de este comit, fue la recomendacin de
destruir todas las muestras del virus guardadas en diferentes laboratorios del mundo, poniendo como fecha lmite el ao 1999, lo que luego se posterg para el 2002.
Se autorizaron solamente 2 laboratorios para conservar cepas de virus viruela, uno
de ellos el CDC (Center for Disease Control) en Atlanta, Estados Unidos y el Centro
de Virologa y Biotecnologa del Instituto de Investigacin Estatal en Novosibirsk,
Rusia.
En la poca actual en que el bioterrorismo es una amenaza latente y constante,
nos encontramos frente a la situacin que el virus de la viruela ha desaparecido de la
naturaleza, se discontinu la vacunacin y se acumulan los susceptibles.
Por lo tanto, la viruela no puede ser archivada como un hecho histrico, sino que
es necesario tener planes de contingencia.
CONFERENCIAS ACADMICAS 51
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43. Coto, CE. La viruela: peste del pasado, amenaza del presente. Qumica Viva. Revista electrnica.
2002. 1(1).
Comentarios
Ac. Rodrguez (Presidente (s)). Muchas gracias Dra. Prado por esta magnfica
conferencia, creo que nos representar muy bien en Madrid.
Ac. Cruz-Coke. Quiero agradecer la excelente presentacin de la Dra. Prado
sobre la situacin de las enfermedades infecto contagiosas en Chile. Yo he trabajado
mucho en la historia de la medicina y he encontrado que el lujo mayor que tiene la
medicina chilena, es el haber controlado todas las enfermedades infecciosas, expulsado todas las antiguas pestes y erradicado el sarampin. Como lo sealo la Dra.
Prado, en el ltimo decenio del siglo pasado Chile erradico el sarampin vacunando
a cinco millones de nios en 15 das. Uno ve las estadsticas europeas y ellos todava
tienen el sarampin, no han podido erradicarlo. Por otro lado, el continente europeo
CONFERENCIAS ACADMICAS 53
est siendo invadido por los extranjeros, africanos, que transportan todas las enfermedades. Ac en Chile tenemos la migracin de los peruanos y los bolivianos
y la pregunta es qu medida est tomando el Ministerio de Salud para prevenir y
examinar a la poblacin extranjera que est ingresando a nuestro pas? Porque es un
peligro desde el punto de vista epidemiolgico.
Ac. Prado (Relatora). Lo que tengo entendido es que los hijos de extranjeros se
pueden inscribir en los consultorios. Me ha tocado trabajar en un consultorio en el
rea norte, los partos se atienden en el servicio pblico de salud y los nios tienen
derecho a la atencin en los consultorios, por lo que tambin estn sujetos al programa nacional de inmunizaciones. Sin embargo, con este sistema de comunicacin tan
expedito que tenemos hoy da a nivel global mediante los viajes, puede importarse
cualquier enfermedad; ste es el caso del sarampin como lo hemos vivido, ya que
pueden ingresar, generalmente adultos, que se contagian en Europa o en Asia y si
bien nosotros tenemos muy buena cobertura con la triple vrica en los nios, sabemos que esa inmunidad no dura para toda la vida y los adultos pueden ser susceptibles. Tenemos que ver cul es la situacin epidemiolgica en nuestro pas en los
adultos jvenes qu nos ha mostrado la epidemiologa? que hemos tenido brotes
en adultos jvenes de sarampin. Es una situacin muy dinmica y va cambiando de
acuerdo al xito que tengamos con las vacunas. Reitero, cualquier nio que nace en
nuestro territorio tiene derecho al programa nacional de inmunizaciones, pero eso
nos obliga a la vigilancia epidemiolgica de cada una de ellas.
Ac. Valdivieso. Muchas gracias Valeria Prado por tu excelente presentacin. Del
programa ideal que mostraste al final de la presentacin, hay dos en que me interesara conocer tu opinin. La primera se refiere a la Hepatitis A, porque veo con mucha
preocupacin que la mejora parcial de las condiciones sanitarias est dejando a una
poblacin de adolescentes y adultos jvenes expuestos; me temo que la difusin de
la enfermedad que todava existe en Chile y que se nota, por ejemplo, en los casos de
trasplante heptico por la enfermedad, pudiera en algn momento producir una epidemia mayor de la enfermedad. De ah la necesidad de sacarla quizs de la lista de lo
ideal y ponerla en adolescencia como lo mencionaste al final, como una posibilidad.
El otro comentario que me interesa mucho es cul es tu opinin sobre la situacin actual de la vacuna contra el virus papiloma para el futuro?
Ac. Prado (Relatora). Respecto a la Hepatitis A, la Sociedad Chilena de Infectologa por muchos aos ha estado insistiendo en la necesidad de vacunar contra
hepatitis A en nuestro pas, pero por la situacin epidemiolgica de las tasas globales
en descenso no ha sido acogida esa recomendacin. En hepatitis hay una situacin
paradojal en nuestro pas, porque los adolescentes ms afectados por esta enfermedad son de estrato socioeconmico medio alto, en el estrato socioeconmico medio
bajo todava tienen contacto con el virus que est circulando a temprana edad, grupo donde sabemos que la hepatitis A es ms benigna. A los adolescentes de la clase
media alta les encanta viajar en condiciones precarias, se van con su mochila para
todos lados, visitan los pases vecinos que tienen altas tasas de hepatitis A y son los
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CONFERENCIAS ACADMICAS 55
56
CONFERENCIAS ACADMICAS 57
60
CONFERENCIAS ACADMICAS 61
es verdad, ese aporte extra est sobreestimado. Se podra mejorar, por aventurar un
valor, en un 20% la precisin de nuestra evaluacin, pero nadie se refiere a los costos, que son muy altos. Tambin hay crticas por el lado del financiamiento y otros
aspectos, pero no hay desconfianza en la calidad del procedimiento. Nosotros pretendemos medir conocimientos tericos de los egresados y sobre eso no hay crticas.
Resultados 2011. De los 1.293 mdicos recin titulados en Chile que rindieron el
examen en diciembre pasado, reprob el 2,9%, lo que aumenta a 4.9% si se consideran
los repitentes. En tanto, el 78,8% de los mdicos titulados en el extranjero no aprob
la medicin exigida para acceder a becas de especialidades, atender a pacientes por
FONASA o ejercer en el sistema pblico.
De los 477 titulados en el exterior que rindieron el test, 376 lo reprobaron, un tercio de los reprobados corresponde a profesionales titulados en Cuba. El promedio de
los mdicos titulados en el extranjero fue de 39.39 puntos, que se compara con 74,05
puntos de los titulados en Chile.
Se espera que en el proceso de 2012 rindan el examen aproximadamente 1.500
mdicos titulados en Chile y unos 2000 en total.
Comentarios
Ac. Armas (Presidente). Muchas gracias Dr. Mena, muy impresionante la cantidad de experiencia y evidencia acumulada en lo complejo que es este asunto.
Ac. Casanegra. Cunto vale y quin lo paga?
Dr. Mena (Relator). Cuesta $150.000 la parte terica, que se puede dar por separada de la parte prctica; $350.000 la prctica (mil dlares). Lo paga el interesado
hasta ahora, pero en el caso de los egresados chilenos, dos tercios de los $150.000
estn financiados por su escuela y un tercio por el Ministerio de Salud, a travs de
unas becas que por lo menos por unos 3 aos tenemos aseguradas. Por tanto, se comparte el costo entre las escuelas y el ministerio. En esas discusiones donde participaron decanos, ministro, estudiantes, estaban todas las partes involucradas, se plante
varias veces que los beneficiados aqu no eran solamente el Estado, la escuela o los
estudiantes, sino que eran tres los beneficiados: el examinado que se beneficiaba con
un concurso transparente; las escuelas para poder tener un feedback duro para ver
cmo lo estaban haciendo y el ministerio porque garantizaba al pblico una cierta
calidad mnima.
Ac. Uauy. En relacin al cambio de conocimientos y al cambio para la medicina,
cunto debera durar la vigencia de los examinados? Porque obviamente si existe este examen, tambin debera haber una re-certificacin peridica, como se est
usando en otras partes del mundo.
Dr. Mena (Relator). Estoy de acuerdo con el Dr. Uauy, pero ocurre que uno tiene
un ttulo para toda la vida, y hasta que no cambien los fundamentos de este asunto es
difcil pedir que se re-examine a toda la masa de mdicos nacionales. Por ejemplo, yo
62
podra ejercer sin ningn problema legal y no he visto un paciente hace 25 aos; entonces hay una base que habra que cuestionar antes de cuestionar los instrumentos
especficos. En todo caso, salvo ciertas presiones que aparecen en un concurso especfico, en general nadie toma en cuenta el puntaje de un examen, por sentido comn,
de alguien que lo obtuvo 5 aos atrs; en general se considera a los que postulan al
concurso en los ltimos 2 o 3 aos. Es decir, en teora el problema que usted plantea
es vlido pero en la prctica es marginal, porque a los concursos acuden personas
del ao o dos aos. Son comparables los puntajes de los ltimos tres aos a travs del
percentil, de manera que no tenemos el problema.
En lo que s tenemos problemas, es lo que se ha planteado ahora ltimo en unas
becas que le estn pidiendo a los extranjeros, aunque hayan revalidado antes de la
entrada en vigencia de la ley 2009, que los dejemos tomar el examen; pero no los
vamos a dejar tomar el examen, porque si abrimos esa puerta habra que hacerlo
para todos los mdicos titulados hacia atrs, porque habra que igualarlos a todos. Es
decir, cualquiera que quiera postular a cualquier cargo, no importa el ao que haya
egresado, va a quedar adentro; entonces la nica forma de frenar esa intencin, es
decir que un revalidado anterior al ao 2009 no puede dar el examen y nadie puede
exigrselo. A los titulados chilenos anteriores al 2003, ao de la entrada en vigencia
de la Ley, tampoco se les puede exigir el examen y nosotros tampoco los dejamos
inscribirse, esa es la frenada que tenemos internamente.
Ac. Armas (Presidente). Yo agregara, Dr. Uauy, que antes hay que pensar en la
re-certificacin de los especialistas, porque esta masa es muy grande y la certificacin de especialistas se va haciendo por parcelas. La re-certificacin de especialistas
se ha pensado muchas veces y algn da va a salir, pero es muy complicado.
Ac. Valdivieso. Felicitaciones Dr. Mena. Uno de los grandes mritos que tiene lo
que nos cont el Dr. Mena, es la independencia con que este sistema naci, independencia que ha sido respetada en el seno de ASOFAMECH, a mi juicio con muy buen
criterio. De esta independencia nace la mejora gradual de los procedimientos que el
Dr. Mena mostr como resultado final.
A lo que el Dr. Mena no se refiri, es la legalizacin del proceso. Hago esta observacin porque me parece la va ms correcta, ms sensata de hacer las cosas, en
un pas que est acostumbrado muchas veces a que en un problema que es nebuloso
y difcil se cree una ley para solucionarlo; aqu sucedi justo lo contrario, se elabor
la solucin y una vez que la solucin abri el apetito de los legisladores y del gobierno, apareci la ley. En todo caso, si este es el orden correcto, me gustara un breve
comentario del Dr. Mena sobre qu ha significado la legalizacin del proceso.
Dr. Mena (Relator). La verdad es que ha sido bastante complicado. La ley estaba
muy bien, incluso la defendimos y la apoyamos, fuimos con el Dr. Enrquez, en esa
poca presidente de ASOFAMECH, al Congreso y hablamos con las comisiones, de
manera que estbamos todos de acuerdo, con la salvedad de que no queramos un
puntaje de corte, porque es difcil de establecer y es arbitrario; pensbamos que lo
mejor era medir simplemente y trasparentar el puntaje y que cada concurso o cada
CONFERENCIAS ACADMICAS 63
64
y con la participacin parcial de quienes rinden el examen. Pienso que hay que tener
mucha atencin y respecto a la preocupacin que sealaba nuestro presidente sobre
la iniciativa que nace ahora desde el Ministerio de Educacin, a travs de una comisin multipartita que quiere introducir elementos de reforma a la Ley de Aseguramiento de Educacin Superior, en los reglamentos y metodologas, que tanto tambin
nos cost construir en conjunto con este instrumento del examen mdico nacional,
que puede ser regresivo y hay muchas voces de advertencia en ese sentido. Regresivo
en el sentido de construir agencias nacionales de acreditacin nica y sin respetar
esta trayectoria que sealaba el Dr. Armas. Pienso que tenemos que estar en guardia tanto en este espacio como en otros espacios mdicos, para poder defender todo
lo que hemos avanzado en ambos instrumentos de aseguramiento de la calidad: la
aplicacin de la evaluacin de calidad punto terminal, con todas las precisiones que
nos ha entregado el Dr. Mena y los procesos de acreditacin que estn claramente
amenazados hoy da. Si lo que se quiere es superar algunos problemas que hay con la
creacin de una agencia estatal nica, la solucin sera peor que la enfermedad. Mis
disculpas por plantear este tema, pero es absolutamente complementario a lo que ha
significado el examen mdico nacional. Los resultados de ambos procesos pueden
ser distintos, pero no es lgico que a la larga sean divergentes, pues tienen que ser
complementarios; y el cuidado respecto a la calidad en los procesos tiene que ser el
mismo y deben hacerlo las instituciones mdicas, hay que trabajar en esa direccin
y no desde las instituciones estatales por poltica. Me alegro mucho que cada vez
que el Dr. Mena presenta este trabajo sobre el examen mdico nacional, el auditorio
queda claramente reafirmado en su conviccin de que esto es un instrumento til y
que lleg para quedarse.
Ac. Lpez. Quiero tambin felicitar al Dr. Mena, porque nos ha mostrado una
realidad que yo realmente desconoca, la parte ntima de EUNACOM, y felicitarlo
adems porque me toc ir como especialista el viernes pasado y me encontre con las
comisiones que seal el Dr. Mena, que se forman para la confeccin de preguntas.
Creo que esas comisiones no solo mejoran la calidad de la prueba sino tambin la
formacin de los propios acadmicos; fue interesante compartir con gente de otros
lugares, reconocer que las preguntas que se haban hecho no eran tan buenas, valorar
la independencia que tiene el EUNACOM en su trabajo, apreciar que se retiran los
celulares y nadie puede copiar una pregunta y despus trasmitirla a sus alumnos,
est todo muy bien pensado, qued gratamente impresionada y adems de ver la
evolucin de esto, creo que la forma de trabajar es la correcta y es la que nos ayuda
a progresar.
Ac. Rodrguez. Me sumo a todas las felicitaciones y agradezco al Dr. Mena por
su conferencia. Una pregunta respecto a lo que se ha dicho en reiteradas oportunidades, que hay escuelas de medicina que funcionan solo para preparar a sus alumnos
para el examen. Hay algn indicador, o alguna manera de diferenciar o correlacionar a las escuelas que preparan para el examen, con la calidad de la escuela en globo,
como debiera hacerlo toda escuela de medicina?
CONFERENCIAS ACADMICAS 65
Dr. Mena (Relator). Ms que un problema real, no es tan grave ni tan grande
como se plantea, la verdad es chico. Creo que en general, las escuelas hacen bien
la pega, lo mejor posible dentro de su dualidad, con pequeas triquiuelas. No he
visto realmente actos deshonestos de magnitud ni nada que se le parezca. En primer
lugar, confo en las escuelas, en lo que estn haciendo cada una dentro de su marco.
Segundo, existe esta preparacin, pero creo que hay gran libertad pblica, en el libre
mercado y en general estas cosas se auto-regulan, pero en la medida que exista tambin gran trasparencia. El problema que hay en general en los servicios y actividad
es que se hacen en Chile, es que estamos acostumbrados a la libertad grande pero
opacando completamente la responsabilidad y la trasparencia de la informacin. En
la medida que haya transparencia de la informacin del mismo tamao que la libertad de ejecucin, vamos a tener sistemas que se auto-regulen. Entonces hagamos
este marco terico o declaracin de fe para decir lo que hicimos en la prctica. Negociamos durante un ao con los estudiantes en una mesa de dilogo y uno de los
puntos que ms preocupaba era ste, el tema de la preparacin de cada escuela. Hace
tiempo ya que ASOFAMECH decidi dejar a las escuelas en libertad al respecto,
confiando en el criterio, porque los decanos se renen una vez al mes y tienen que
darse explicaciones entre ellos, se hacen ver las cosas, es fcil escaparse con los tarros
si es que uno est solo pero cuando se tiene que dar explicaciones una vez al mes a
sus colegas no es tan simple, lo que implica que hay cierto control ah, hasta cierto
punto. Llegamos a un acuerdo con los estudiantes, porque ellos planteaban que haba que ser mucho ms riguroso en esto y prohibir la preparacin para el examen, les
contestamos cmo prohibirlos si ustedes pidieron, con todo derecho, que las escuelas
que los formaron les repasen las cosas frente a un examen de alta importancia, lo
que es natural; quin ha dado un examen en Estados Unidos y no se ha preparado
para darlo?, se preparan meses; y el responsable de prepararlo y lo mejor es que sea la
propia escuela; el peligro es que esa preparacin gravite ms que la vocacin original
de la escuela. Por ejemplo, sera grave que comenzramos a desangrar el internado y
llevramos a los alumnos a una sala con pizarrn para prepararlos para el examen.
La solucin que buscamos, tratando de balancear, respetando la autonoma de las
escuelas y al mismo tiempo atender esta inquietud vlida, fue a travs de la transparencia. En la pgina web del examen mdico nacional, al final hay un link que habla
de esto y seala: las escuelas son autnomas para hacer lo que les parezca sensato
dentro de la ley y dentro del acuerdo de ASOFAMECH. Es imposible que nosotros
fiscalicemos y la nica solucin es la autorregulacin, y finalmente los estudiantes
quedaron conforme; entonces las escuelas hacen lo que quieren al respecto, libertad total confiando en su criterio, pero deben transparentarlo en la pgina web del
EUNACOM, donde ustedes podrn encontrar qu hace cada escuela al respecto; lo
que puede pasar es que mientan pero ah se denunciarn entre ellos. Tenemos que
conseguir sociedades maduras, libres y transparentes.
Ac. Armas (Presidente). Le agradezco mucho esta presentacin al Dr. Mena, fue
adems de un tremendo contenido, muy placentera, usted es envidiable como expositor. Mientras el Dr. Mena hablaba, yo pensaba que la ASOFAMECH que cre
66
el EUNACOM no es la ASOFAMECH que hay hoy da, pues aquella era de pocas
universidades, muy tradicionales, de un grupo que estaba muy interesado en que
esto se hiciera para controlar a otros que hoy da son mayora; los Board americanos
nacieron de instituciones que hoy da son mucho menos que los Board, crecieron y
adquirieron una prestancia grande, y quin se acuerda que los crearon los cirujanos
y oftalmlogos? La Joint Commission, para acreditar hospitales, naci de tres o cuatro instituciones y nadie se acuerda de ellas. La autonoma tiene que llegar a EUNACOM y se la deseo. El peligro est en que el Estado meta la cola.
Dr. Mena (Relator). Yo agradezco mucho la invitacin porque s que los datos
llegan al lugar ms correcto que es esta Academia, y me pongo a vuestra disposicin
para cualquier estudio que deseen hacer en conjunto en esa direccin.
Ac. Armas (Presidente). Agradezco a los seores acadmicos su presencia y participacin.
Introduccin
En las ltimas tres dcadas, la regin latinoamericana ha experimentado grandes cambios demogrficos, epidemiolgicos y socioeconmicos (1,2), aprecindose
adems, en la mayora de los pases, una mejora en los indicadores de desarrollo
humano. La urbanizacin en aumento y el crecimiento econmico han cambiado
profundamente el estilo de vida de la poblacin, especialmente en lo que se refiere a
hbitos dietarios y actividad fsica. Ello ha tenido una gran influencia sobre el perfil
epidemiolgico y nutricional que presenta la regin en la actualidad (3).
La velocidad con que se est produciendo este fenmeno vara en funcin de
los cambios demogrficos y de los procesos de industrializacin, generando un escenario de gran variabilidad en los diferentes pases. Aun as, la consecuencia comn
ha sido una reduccin de las enfermedades infecciosas, maternas y perinatales y un
progresivo aumento de las enfermedades crnicas y accidentes, como principales
causas de enfermedad, muerte y discapacidad (1,4). Simultneamente, el perfil nutricional de la regin ha cambiado dramticamente. El bajo peso al nacer, la desnutricin, la talla baja de causa nutricional y las deficiencias de nutrientes han disminuido; la obesidad y el sobrepeso han aumentado y emergen progresivamente como los
principales problemas nutricionales en todos los grupos de edad (5).
En Chile, los cambios epidemiolgicos se han producido con gran rapidez (6). El
estado nutricional de la poblacin chilena ha cambiado desde una alta prevalencia
de desnutricin en la dcada de 1970, hasta casi su total erradicacin a finales de los
80s. A partir de 1990, la situacin chilena se traslad a un escenario completamente
diferente, marcado por un aumento de la prevalencia de enfermedades crnicas y
sus factores de riesgo y una reduccin de las enfermedades transmisibles y la desnutricin. Desde los 70s hasta hoy, el bajo peso al nacer (<2500g) se redujo de 11,9%
a 4,9% y durante el mismo perodo, la participacin de las enfermedades crnicas
como proporcin de la mortalidad total, aument de 54% en 1970 a 75% en 1998 y
1 Conferencia presentada en sesin ordinaria de fecha 6 de junio de 2012 y en XX Reunin del Consejo Directivo
de la Asociacin Latinoamericana de Academias Nacionales de Medicina, Espaa y Portugal, de fecha 27-29 de
septiembre de 2012.
2 Profesora titular, Instituto de Nutricin y Tecnologa de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile
3 Profesora INTA de la Universidad de Chile.
4 Acadmico de Nmero, Academia Chilena de Medicina.
5 Acadmico de Nmero, Academia Chilena de Medicina.
68
81,8% en 2009 (INE 2011). En la actualidad, las principales causas de muerte son las
enfermedades cardiovasculares (27,0%), el cncer (24,6%), las enfermedades respiratorias (9,7%) y las causas externas de muerte (8,9%).
En la tabla 1 se presentan los principales cambios de los indicadores sociodemogrficos y de salud en Chile entre 1990 y 2010. Se destaca un aumento del Producto
Interno Bruto (PIB) al doble, una disminucin de la mortalidad infantil a la mitad y
un aumento de 5 aos en la expectativa de vida al nacer. Respecto al ndice de Desarrollo Humano, Chile se encuentra en la actualidad en primer lugar entre los pases
latinoamericanos, sin embargo, persisten importantes desigualdades en el ingreso.
Tabla 1.
Caractersticas socioeconmicas y demogrficas. Chile 1990-2010.
1990
2000
2010
0,698
0,748
0,805
6583
10470
13390
Q5/Q1
16,9
17,5
14,1
% Pobl. Urbana
83
85,6
88
8,1
8,8
9,7
Poblacin 60 aos
10,2
13
16
8,9
7.9
21
10,9
2,6
2,0
1,9
73,7
77
79,1
Hombres
69
74,8
76
Mujeres
76
80,8
81
Actualmente la obesidad constituye el mayor problema nutricional de la poblacin chilena y se ha constituido en un grave problema de salud pblica por su alta
prevalencia, las graves repercusiones sobre la salud, su baja vulnerabilidad y el costo
creciente en salud que representa. Dentro de sus mltiples y complejos factores de
riesgo de origen ambiental, se han identificado: el sedentarismo, la dieta inadecuada
y factores socioeconmicos, culturales y psicolgicos (7 y 8).
El presente artculo describe las tendencias en la prevalencia de obesidad en
Chile, los factores de riesgo asociados al proceso y sus consecuencias para la salud
de la poblacin.
CONFERENCIAS ACADMICAS 69
Obesidad (%)
0-2 aos
2-5 aos
0-2 aos
2-5 aos
1985
3,8
5,0
1990
17,2
15,1
5,8
6,2
2000
16
14,9
5,9
7,7
2005
13,1
15,3
4,8
8,2
2009
22,3
22,5
7,6
10,4
70
CONFERENCIAS ACADMICAS 71
sobrepeso (p85IMC95, CDC 2000) fue 18,2% y de obesidad (IMC p95, CDC 2000),
de 9,8% (13).
1.3. Obesidad en adultos
Los estudios poblacionales efectuados en 1987 y 1992 en muestras representativas de Santiago, ciudad capital que incluye al 50% de la poblacin total del pas, arrojan que el gran salto en la prevalencia de obesidad se produce a partir de los aos 90
en Chile. Las encuestas realizadas en 1987 y 1992 (14) muestran que la prevalencia de
obesidad (IMC30 Kg/m2) aument en ese quinquenio desde 6% a 11% en hombres
y de 16% a 24% en mujeres.
En el ltimo decenio se han efectuado dos encuestas nacionales de salud (ENS)
en muestras nacionales representativas, los aos 2003 y 2010 (15 y 16), que exhiben un
aumento en la prevalencia total de obesidad de 23,2% a 27,4%. En el perodo estudiado, la prevalencia de obesidad mrbida (IMC40 Kg/m2) aument de 1,3% a 2,3% y
el total de personas con algn grado de sobrepeso se elev de 61% a 67%. En la tabla
3 se presenta la prevalencia de obesidad en adultos en 2003 y 2010, estratificada por
categoras de edad y gnero. Las mayores prevalencias de obesidad y obesidad mrbida se observan en mujeres de 45 a 64 aos de edad y en los niveles educacionales
ms bajos.
Al igual que en la encuesta de 2003, el anlisis de las cifras del 2010 muestra que
a menor escolaridad, mayor es la prevalencia de obesidad, con cifras que alcanzan
al 35,5% en el grupo con educacin bsica o menor, 24,7% en la poblacin con educacin media y 18,5% en aquellos con educacin superior. Asimismo, la velocidad
de aumento en la prevalencia tambin sigue la misma tendencia, con un incremento
de 1,7 puntos porcentuales de obesidad en el segmento con estudios superiores, en
contraste con 5 puntos en la poblacin con enseanza bsica o media.
72
Tabla 3.
Prevalencia de obesidad en adultos por grupos de edad y sexo. Chile 2003 y
2010.
2003
2010
Hombres
%
Mujeres
%
Total
%
Hombres
%
Mujeres
%
Total
%
15-24
14.0
19.6
16,8
28,5
25,2
26,9
25-44
50.0
34.9
42,5
52,4
35,6
44,0
45-64
52.0
35.2
43,3
49,0
34,1
41,3
65
46.5
39.2
42,2
45,3
40,7
42,6
Total
43.2
32.7
37,8
45,3
33,6
39,3)
15-24
10.0
7.1
8,6
9,2
12,5
10,9
25-44
18.0
23.4
20,7
18,4
28,3
23,4
45-64
24.4
36.3
30,5
26,2
44,8
35,8
65
27.8
29.8
29,0
24,6
35,5
30,9
Total
Obesidad
mrbida
19.0
25.0
21,9
19,2
30,7
25,1
15-24
0.3
1.1
0,7
0,39
0,94
0,7
25-44
0.1
2.7
1,4
1,06
3,91
2,5
45-64
0.4
3.0
1,8
1,42
3,71
2,6
65
0.1
1.2
0,8
3,50
4,86
4,3
Total
0.2
2.3
1,3
1,26
3,34
2,3
Sobrepeso
Obesidad
*Sobrepeso IMC 25.029.9 kg/m2; obesidad IMC 30.039.9 kg/m2; obesidad mrbida
IMC 40.0 kg/m2. Fuente: Encuestas Nacionales de Salud 2003 y 2010. Ministerio de Salud,
Chile. Disponible en www.minsal.cl.
CONFERENCIAS ACADMICAS 73
parte, se observ una muy reducida prevalencia de bajo peso, superior en las personas de ms edad (tabla 4).
Tabla 4.
Estado nutricional de adultos mayores por edad y sexo. Estudio SABE.
Santiago de Chile, 2000.
Hombres
IMC Kg/m2
Mujeres
6064
6574
75
6064
6574
75
0.73
1.87
1.0
3.8
18.524.9
20.6
27.4
36.7
19.4
21.9
34.0
25.029.9
43.8
46.2
43.1
36.5
44.1
36.5
35.6
(35.336.0)
25.6
(25.325.9)
18.3
(18.018.7)
44.1
(43.844.5)
33.0
(32.833.3)
25.7
(25.426.0)
<18,5
30
OMS, Cat IMC
74
El estudio efectuado en 1985 por Larenas (21) en una comunidad rural Mapuche
del sur de Chile, mostr una bajsima prevalencia de diabetes (0,4% en hombres y
0,98% en mujeres), a pesar de las altas tasas de obesidad (17,2% en hombres y 61,9%
en mujeres). Quince aos ms tarde, en un estudio efectuado tambin en localidades
rurales de la IX regin, Prez-Bravo et al (22) informaron una prevalencia de obesidad de 62,9% en mujeres y 37,9% en hombres, con cifras de DM2 que se haban elevado a 3,2% en hombres y 4,5% en mujeres, pero siempre inferiores a los promedios
nacionales.
Estudios conducidos en localidades urbanas en el mismo ao, reflejan una prevalencia de obesidad en el grupo Mapuche de Santiago de 55,2% en mujeres y 30,9%
en hombres (23) y un incremento notable de la prevalencia de diabetes 2 en mapuches de la ciudad de Santiago, alcanzando una frecuencia de 8,2% (5,7% en mujeres y
14,3% en hombres). Claramente el grupo ms afectado en esta etnia son los hombres,
quienes adems muestran el mayor incremento de obesidad. A fines de los aos 90,
el mismo grupo explor potenciales diferencias genticas, examinando el efecto de
la obesidad sobre los niveles plasmticos de leptina e insulina en mapuches de reas
rurales y sujetos de la poblacin general de Santiago, de origen caucsico y ascendencia hispnica (24). Los resultados mostraron una asociacin independiente de los
niveles de leptina con sexo, insulina e IMC en caucsicos, mientras en los mapuche
esta asociacin exista solamente para IMC. Por otra parte, en estos ltimos se encontraron niveles plasmticos de leptina, ajustados por IMC, dos veces ms bajos que en
caucsicos.
- Etnia Aymara
La poblacin Aymara vive en los faldeos cordilleranos de los Andes, en el norte
de Chile. La mayora depende, al menos en parte, de la agricultura y el pastoreo de
llamas, alpacas y ovejas para su subsistencia. Esta poblacin an no ha experimentado una transicin masiva a estilos de vida occidentales.
En 1997, Santos et al (25) estudiaron a un grupo de 78 hombres y 118 mujeres de
20 aos y ms, de origen Aymara, viviendo en su ecosistema original. En ellos se observ una frecuencia de obesidad de 12,8% en hombres y 23,5% en mujeres, con una
prevalencia de DM2 de 1,3% en hombres y 1,7% en mujeres. La tasa total de diabetes,
ajustada por edad, fue de 1,0% (95% IC 0,0-2,0), concordante con un estudio efectuado
a principios de la dcada de los 70s, que no encontr diabetes en un grupo grande de
sujetos de origen Aymara viviendo en la costa, la sierra o el altiplano (26).
Durante 1999, nuestro grupo determin una prevalencia de obesidad de 27,0%
en hombres y 39,7% en mujeres en poblacin Aymara altiplnica y una tasa global
de DM2 de 1,5% (1,3% en hombres y 1,7% en mujeres) (27). Los resultados obtenidos
ese mismo ao en una muestra Aymara urbana indican una considerable diferencia
respecto de la poblacin Aymara rural, con cifras de obesidad de 35,7% en hombres
y 48,3% en mujeres (28). La prevalencia total de DM2, determinada en esta muestra
CONFERENCIAS ACADMICAS 75
76
CONFERENCIAS ACADMICAS 77
En la ENS 2009-2010 (16), solo el 15,7% de la poblacin declar consumir 5 porciones o ms de frutas y/o verduras. La cuarta parte beba diariamente gaseosas
azucaradas y casi el 60% declaraba no comer nunca o solo ocasionalmente pescado
una paradoja para un pas con 4500 Km de costa, lo que contrasta con la alta proporcin de personas que decan estar haciendo algo por controlar su peso (42%). Los
estudios efectuados en el pas muestran gran discordancia entre la autopercepcin
de obesidad y la prevalencia real de sta. Es as como en 2006, la obesidad en adultos
era 23,2%, pero solo 7% de la poblacin se consideraba obesa. En el ao 2010, con una
frecuencia de obesidad de 27,4%, solamente el 12,1% se autocalificaba como obeso.
Esta situacin tiene alta relacin con el autocuidado y se asocia con un bajo consumo
de frutas y verduras y alta tasa de sedentarismo.
3. Consecuencias
Las consecuencias ms comunes de la obesidad son mayor mortalidad por todas las causas y aumento de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 (DM2),
cncer y enfermedades msculo-esquelticas, especialmente osteoartritis. Todo ello
produce, adems, una alta carga de enfermedad, representada grficamente en la
figura 2, en que se observa que el consumo de alcohol y la obesidad y el sobrepeso constituyen la primera y segunda causa de prdida de aos de vida saludable
(AVISA) atribuibles a factores de riesgo con 12,4% y 6,3% de los AVISA perdidos,
respectivamente. La presin arterial elevada aparece en el tercer lugar con 5,6% y la
contaminacin del aire intradomiciliario en el cuarto puesto con 2,8% (35).
3.1. Obesidad infantil y riesgo cardiometablico
La obesidad infantil se asocia al sndrome metablico (SM) y a manifestaciones
tempranas de DM2 en la adolescencia y factores de riesgo coronario (36 y 37). En la
poblacin infantil no existe consenso sobre los puntos de corte predictivos de riesgo
para cada edad. Los estudios longitudinales muestran que la obesidad infantil eleva
el riesgo de SM en la adolescencia y la adultez. El SM de la niez aumenta 9,4 veces
el riesgo de tener SM en la adultez y 11,5 veces el de desarrollar DM2, aun cuando la
predictibilidad es muy variable. (38 y 39).
78
Figura 2.
Carga de AVISA atribuible a factores de riesgo. Chile, 2007.
Fuente: Estudio de carga de enfermedad y carga atribuible a factores de riesgo en Chile (35).
Los estudios nacionales sealan que el SM afecta al 30% de los nios obesos y se
asocia directamente con la magnitud y distribucin de la obesidad y con la insulino
resistencia (IR); esta ltima afecta a ms del 52% de los obesos. En escolares obesos
de 8 a 14 aos, de nivel socioeconmico medio-bajo, la prevalencia de SM aumenta al
48% y la hiperglicemia de ayuno al 31.4%, cuando hay historia familiar de ECNT (40).
3.2. Sndrome metablico en el adulto
El sndrome metablico es una agrupacin de factores de riesgo metablico,
ms interrelacionados que solo por el azar, que promueven directamente el desarrollo de DM2 y de enfermedad cardiovascular (ECV).
El SM se caracteriza por la aparicin en forma simultnea o secuencial de diversas alteraciones metablicas e inflamatorias a nivel molecular, celular o hemodinmicas, asociadas a la presencia de IR y de adiposidad de predominio visceral.
Se han hecho varias definiciones del SM, siendo la ms aplicable en clnica la publicada en 2005 por el Third Report of the National Cholesterol Education Programs
Adult Treatment Panel (NCEP-ATP III), que es la utilizada en los datos que presentamos a continuacin (41). El sndrome metablico predice el riesgo de diabetes, porque incluye en su definicin la intolerancia a la glucosa y/o la glucosa alterada de
ayunas, ambos poderosos predictores de DM2. Los individuos con SM tienen un
riesgo 5 veces mayor de presentar una DM2 a los 5-10 aos siguientes.
En Chile, la prevalencia de SM muestra un incremento explosivo al comparar
los resultados de las ENS de los aos 2003 y 2010 (15 y 16), como se observa en la
tabla 5. Especialmente importante es el aumento en los hombres, de 22,3% en el ao
CONFERENCIAS ACADMICAS 79
15-24
25-44
45-64
65+
Total
Fuente: 15 y 16
2010
Hombres
Mujeres
Hombres
Mujeres
5,4
19,3
37,7
47,2
23
3,8
16,6
35,4
48,7
22,3
10,0
38,6
53,3
53,0
41,6
7,4
19,8
40,4
51,6
30,9
80
4. Tratamiento
Aunque no cabe duda que la prevencin es la mejor medida para controlar cualquier patologa que constituya un problema de salud pblica, como es el caso de la
obesidad, la carga existente de obesidad y sus co-morbilidades requiere programas
clnicos y personal entrenado para asegurar un apoyo efectivo para bajar de peso y
evitar recadas. Aunque la normalizacin del peso rara vez ocurre, existe evidencia
de que 5-10% de baja de peso mantenida, impacta sobre las enfermedades asociadas.
La dificultad en disear programas exitosos se ilustra en la alta proporcin de obesos
que han efectuado tratamiento. De acuerdo a la ENS 2010 (16), el 62,9% de las mujeres
y el 37,2% de los hombres con obesidad o sobrepeso se han sometido a algn tratamiento para bajar de peso.
CONFERENCIAS ACADMICAS 81
82
respecto a los 4 meses, como es el caso de la baja de 5% del peso, que de acuerdo a
la evidencia resulta en una disminucin de los riesgos asociados. Sin embargo, estos
resultados deben mirarse con cautela debido a que los pacientes con datos a los 6 meses constituyeron apenas el 10,6% de los analizados, ya que el resto de los pacientes
no acudieron al control del 6 mes.
Existen estudios en curso en el MINSAL para la implementacin de un programa para el tratamiento de la obesidad mrbida que incluira ciruga baritrica.
5. Prevencin
5.1. Estrategia de intervencin nutricional a travs del ciclo vital
La preocupacin por la situacin nutricional del pas, especialmente en nios y
embarazadas, llev al Gobierno de Chile a plantear una poltica nacional en alimentacin y nutricin con un enfoque global a travs de todo el ciclo vital. En noviembre
de 2000, el Consejo Nacional para la Promocin de la Salud defini una estrategia
con el fin de disminuir la obesidad y se estableci como uno de los objetivos sanitarios para la dcada, la disminucin de la obesidad.
Como parte de la reforma del sector salud y contando con la experiencia histrica de enfrentamiento exitoso de la desnutricin en Chile, el MINSAL inici en 2004
un plan estratgico de intervencin a lo largo de la vida, desarrollando la capacidad
institucional en promocin de estilos de vida saludable, e incorporando en la primera etapa a la mujer y al nio.
CONFERENCIAS ACADMICAS 83
84
6. Promocin
En los ltimos 5 aos el Ministerio de Salud y el Consejo Nacional para la Promocin de la Salud han continuado tomando acciones y estableciendo regulaciones
para el enfrentamiento de la obesidad, a travs del ciclo vital. Se han desarrollado
materiales educativos sobre alimentacin y nutricin para los programas de enseanza bsica escolar, guas para una vida activa para promover la actividad fsica en
toda la poblacin y guas para una vida saludable (48).
Las regulaciones establecidas en noviembre de 2006 sobre etiquetado nutricional obligatorio de alimentos, obliga a todos los productos alimentarios que se comercializan envasados a llevar en la etiqueta la composicin nutricional, lo que permite a
los consumidores disponer de informacin sobre el aporte nutricional de los alimentos en el momento de efectuar la compra (49).
Otra iniciativa para promover el aumento de consumo de verduras y frutas es el
programa 5 al da, Chile, que promueve aumentar el consumo de frutas y verduras
de 2 a 5 porciones de 80 gramos cada una diariamente, para alcanzar el mnimo de
400gr al da recomendado por la OMS (50).
Aceptado el hecho que los chilenos tienen malos hbitos de vida, las autoridades
de Gobierno implementaron en marzo de 2011 el programa Elige Vivir Sano. Este
plan se basa en cuatro pilares: alimentacin saludable, actividad fsica regular, vida
al aire libre y realizacin del proyecto en familia. Con ello se pretende reducir las tasas de obesidad y mejorar el estado anmico y la calidad de vida de la poblacin. Para
llevarlo a cabo se han implementado talleres, ferias, una pgina web con informacin
sencilla y otras iniciativas de difusin por radio, prensa y televisin.
CONFERENCIAS ACADMICAS 85
86
Tabla 6
Cumbre de las Amricas y el Caribe sobre prevencin de la obesidad y
enfermedades crnicas no transmisibles. Declaracin de Valparaso.
Declaracin de Valparaso
El grupo de representantes de organizaciones internacionales, expertos cientficos y parlamentarios
de Amrica Latina se han reunido en Valparaso, bajo la convocatoria del Congreso y el auspicio del
Gobierno de Chile, octubre 17 y 18 de 2011, para analizar la epidemia de obesidad y enfermedades
crnicas y proponer acciones para afrontar este problema en forma integral. Esta reunin es la
primera iniciativa regional que da seguimiento a la reunin de alto nivel de la Asamblea General
de la ONU efectuada en Nueva York el 18 y 19 de septiembre de 2011. El Congreso chileno acogi
la participacin de 11 parlamentos de Amrica Latina y el Caribe. Por tanto, consideramos que
nuestras recomendaciones pueden servir de base para el desarrollo de polticas nacionales y acciones
efectivas para abordar los problemas de obesidad y enfermedades crnicas en la regin.
a) La primera responsabilidad de toda autoridad poltica es gobernar, considerando el bien comn
general y el inters de la comunidad en su conjunto. Esto incluye el uso de la legislacin existente
y la generacin de nuevas leyes en la bsqueda y proteccin del inters pblico.
b) Los estados deben usar las leyes para proteger los intereses de la comunidad, en especial de
los ms vulnerables como los nios, mujeres jvenes, los enfermos, los ms desposedos y las
personas discapacitadas; considerando todas las etapas del curso de la vida.
c) La proteccin de los derechos y libertades ciudadanas incluyen el acceso a una alimentacin
saludable y a mantener una vida activa. Esto requiere el uso y cumplimiento de la ley y de
regulaciones que reconozcan, protejan, y promuevan los derechos humanos y otros derechos,
incluido el derecho a una vida activa y una alimentacin saludable.
d) Los gobiernos deben considerar los factores sociales y ambientales, que operan a nivel de la
poblacin y la sociedad en su conjunto, como determinantes de la obesidad y las enfermedades
crnicas y crear y promover un ambiente saludable con todos los grupos relevantes, facilitando
las opciones saludables de alimentacin y de actividad fsica a nivel individual, familiar y
comunitario.
CONFERENCIAS ACADMICAS 87
debe ser abandonada y reemplazada por el concepto de enfermedades crnicas transmisibles, ya que estas enfermedades se contagian y diseminan
dentro de los pases y entre pases. El ejemplo de la epidemia de obesidad y
diabetes as lo demuestran; los vectores para este contagio incluyen la publicidad agresiva dirigida a los nios y poblaciones vulnerables, especialmente
a los ms pobres, por los alimentos procesados con exceso de azcar y sal
que los hace potencialmente adictivos y por la exposicin prolongada a las
pantallas que alejan de la vida activa.
8. Conclusiones
La obesidad est aumentando en Chile a una velocidad alarmante, constituyendo en la actualidad el mayor problema nutricional y uno de los problemas ms
importantes de salud pblica en el pas. Para hacer frente a la epidemia de obesidad
se requieren acciones urgentes y eficaces. Estas deben ser integrales e implementadas
a todo nivel y con la participacin de todos los sectores de la comunidad. Se busca
promover la alianza entre las instituciones del Estado, el sector privado, las organizaciones comunitarias, los medios de comunicacin y otros, para fomentar polticas,
legislaciones y programas destinados a mejorar los hbitos alimentarios y aumentar
la actividad fsica en la poblacin, tomando en consideracin los determinantes sociales y culturales, de manera que integren los principios de sustentabilidad, participacin social y equidad.
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Comentarios
Ac. Prado. Quiero agradecerle a la Dra. Albala su presentacin, con datos realmente interesantes, una conferencia muy slida. Tengo una consulta; me llam mucho la atencin cuando mostr la pubertad temprana en los nios con obesidad. Usted
que ha estudiado ms a fondo el problema, quisiera consultarle por la etiopatogenia
de esa pubertad temprana, si tendr que ver con la calidad de la alimentacin o no,
porque se ha hablado mucho del contenido hormonal que tienen algunos alimentos
que consumimos, sobre todo los de origen animal que va aparejado en cmo se cran
los animales para consumo humano y pensando adems, que la pubertad temprana
sumado a la obesidad es un fenmeno que se ve ms en las clase socioeconmica
90
baja, va a tener tambin complejos efectos sociales. Cules seran a juicio de ustedes
las causas de esta pubertad temprana?
Dra. Albala (Relatora). Primero que todo, sobre el contenido de hormonas en los
alimentos, tema del que se tratara en este caso, de haber alguna hormona, estas tendran que estar en carnes de vacuno porque en el pollo es tan rpido el crecimiento
que no se usan hormonas, as que me parece que ese no sera el caso, dado que en el
nivel socioeconmico bajo, donde la obesidad es un problema predominante, el consumo de estos alimentos es menor. A mi juicio, ms bien tiene que ver con la adiposidad. Es decir, una nia que tiene ms tejido adiposo tiene aumento de estrgenos va
tejido adiposo, el que se comporta como un rgano endocrino, fundamentalmente a
nivel de grasa visceral.
Ac. Valdivieso. Muchas gracias Dra. Albala, excelente tu presentacin. Hay un
dato que me llama la atencin, que parece en cierto modo contrapuesto. Cada uno
de nosotros en su caso especfico puede nombrar alguna patologa o complicacin
vinculada a la obesidad y que sin duda va en aumento tambin. Sin embargo, cuando
uno ve los datos llama la atencin el contraste entre el ascenso rapidsimo de la obesidad y la expectativa de vida de la poblacin. La pregunta es sobre esta poblacin que
est con esta verdadera epidemia de alta velocidad, cmo se explica que viva ms?.
Dra. Albala (Relatora). Nosotros hemos hecho estudios al respecto porque la
obesidad se asocia a mayor mortalidad en adultos, pero eso no es igual en los estudios hechos en adultos mayores; incluso estudios de fuera de Chile han mostrado
que los obesos viven ms. Sin embargo, el problema no tiene que ver con la longevidad sino con la calidad de vida. Acabamos de terminar un estudio en el cual observamos que si bien es cierto los obesos viven ms, lo hacen en mucho peores condiciones que los no obesos, ya que tienen problemas y trastornos de discapacidad,
funcionalidad, movilidad, osteoartritis, que les dificulta mucho moverse. Ahora, es
interesante esta contradiccin que plantea el Dr Valdivieso; nuestra hiptesis es que
los adultos mayores de este momento son sobrevivientes, personas seleccionadas.
Por ejemplo, las personas nacidas antes de 1940, que nosotros hemos estudiado, no
tuvieron vacunas, no tuvieron antibiticos, sobrevivieron a la diarrea, a la desnutricin, a la falta de leche, etc. Tambin tenemos estudios en gente nacida despus de los
aos 40 y vemos que estn envejeciendo en muchas peores condiciones en trminos
de enfermedades crnicas y funcionalidad. Incluso se plantea que en el futuro, esta
ventaja en trminos de sobrevida que tenan los adultos mayores se va a perder en
las nuevas generaciones, que han estado expuestas a factores de riesgo dependientes
de estilos de vida poco saludables.
Ac. Figueroa. Muy interesante su conferencia Dra. Albala y realmente los datos
son impresionantes. Entre otros, usted planteaba que la obesidad es un problema de
educacin y que afecta ms al sexo femenino; viendo el lado absolutamente inverso,
existe otra epidemia en estos momentos, la de las mujeres que tienen anorexia y que
actualmente corresponde en los colegios de enseanza media al 30% o 40% de las
nias. Me pregunto cmo se podra hacer una campaa que por un lado no fomente
CONFERENCIAS ACADMICAS 91
la diabetes y por el otro no fomente la anorexia que es una epidemia que est afectando en todos los colegios y a todo nivel socioeconmico y que no ataque tanto a
las mujeres porque son ellas las que estn ms proclives a este tipo de afeccin que
es muy grave.
Dra. Albala (Relatora). Me parece que la anorexia es un problema tremendamente preocupante, pero ocurre con mayor frecuencia en los niveles socioeconmicos altos que en los bajos. En los colegios de nivel socioeconmico medio alto y alto,
es donde se encuentran las mayores tasas de sntomas o anorexia ya declarada. Eso
se ve poco en los colegios de nivel socioeconmico medio bajo y bajo, pero el punto
all, a mi juicio, es un tema complicadsimo porque la autoimagen corporal se forma
durante la adolescencia, que es el momento ms lgido para el problema de la anorexia. Los medios de comunicacin son en gran parte responsables, basta solo ver las
modelos; por suerte hoy las agencias no estn aceptando modelos con menos de 18.5
de ndice de masa corporal. Realmente se ha convertido en un problema social; los jvenes hoy no andan solos sino que hacen las cosas que hacen todos; hay una anorexia
que es real y que es una enfermedad psiquitrica, pero hay otra que es contagiosa
y que son nios que imitan estas conductas. Es un tema gravsimo, nosotros no lo
hemos enfrentado, no s ms del tema, yo solo le estoy dando una opinin.
Ac. Rodrguez. Muchas gracias Dra. Albala, es una magnfica conferencia que
nos va a dejar como pas muy bien puestos en Espaa. Quisiera hacer hincapi en
algo que t dijiste y es que la obesidad es una enfermedad, porque no todo el mundo
est de acuerdo con esa definicin, especialmente las instituciones encargadas del
tratamiento o de la preservacin de la salud. Como t sealas, se estn haciendo
algunos esfuerzos ms bien en la prevencin, pero del tratamiento nadie considera
que es una enfermedad. En muchos pases las instituciones de salud previsional
dan incentivos para que las personas obesas o que tienen otros factores de riesgo los
aminoren, bajndoles sus primas o seguros si cumplen ciertas metas como dejar de
fumar, bajar de peso, cambiar de obeso a sobrepeso o de sobrepeso a normal. Sabes
t si acaso hay alguna medida en Chile que vaya en el sentido de incentivar econmicamente a las personas obesas para que bajen de peso?
Dra. Albala (Relatora). En trminos econmicos no conozco ninguna. Como yo
planteaba, creo que es nuestra obligacin darle atencin ya que se trata de una enfermedad con graves consecuencias sobre la salud. La OMS en 1997 defini que la
obesidad era una enfermedad. Sin embargo, nosotros tenemos encuestas hechas a
mdicos de todas las especialidades donde se refleja que ms de la mitad de los mdicos estima que es un problema de fuerza de voluntad; que la obesidad la tiene la
persona porque quiere. Entonces, si los propios mdicos y el equipo de salud no tienen esa conciencia, es muy difcil enfrentar el problema de las personas que padecen
obesidad. Personalmente, estimo que tenemos la obligacin de bridarles tratamiento,
porque esa persona se va a enfermar de diabetes, hipertensin, etc. En Chile existen
programas de atencin de obesidad en adultos en la red de atencin primaria, que en
la actualidad se ofrecen en 400 centros de atencin primaria, de los 600 que hay en el
pas. El problema es que duran solo 4 meses y sabemos que se trata de u