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Duelo entre Carlos V y Solimán

Este documento presenta una introducción al duelo entre Carlos V y Solimán el Magnífico entre 1520 y 1535. Resume la caída de Constantinopla en 1453 y cómo esto estableció a los otomanos como herederos del Imperio Romano de Oriente, permitiéndoles expandirse hacia Europa. Compara a Solimán con su bisabuelo Mehmet II el Conquistador, quien capturó Constantinopla, como una figura ejemplar. Explica cómo Solimán continuó los esfuerzos de conquista de Mehmet pero
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Duelo entre Carlos V y Solimán

Este documento presenta una introducción al duelo entre Carlos V y Solimán el Magnífico entre 1520 y 1535. Resume la caída de Constantinopla en 1453 y cómo esto estableció a los otomanos como herederos del Imperio Romano de Oriente, permitiéndoles expandirse hacia Europa. Compara a Solimán con su bisabuelo Mehmet II el Conquistador, quien capturó Constantinopla, como una figura ejemplar. Explica cómo Solimán continuó los esfuerzos de conquista de Mehmet pero
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EL DUELO ENTRE CARLOS V y

SOLIMN EL MAGNFICO
(1520-1535)

zlem Kumrular
Editor: Juan Manuel Real Espinosa

zlem Kumrular (Estambul, 1974) estudi filologa inglesa en la Universidad del


Bsforo (1992-96). Realiz un Master en el departamento de Historia en la misma
universidad donde escribi una tesis sobre la degeneracin y corrupcin en la Espaa
de Siglo de Oro (1996-99). Sigui trabajando en temas hispnicos en la Universidad de
Salamanca realizando un doctorado en el departamento de Historia Medieval, Moderna
y Contempornea (2000-2003). Public tres novelas posmodernas, dos libros de msica,
dos de historia y uno de humor negro. Tradujo una docena de libros clsicos y
contemporneos al turco entre los cales hay que citar los clsicos espaoles como
Lazarillo de Torms, El Buscn, el diario de Cristbal Coln. Trabaj como crtico de
msica durante diez aos, hizo programas para la radio y trabajo en el campo de bailes
folklricos turcos. En la actualidad es miembro del cuerpo docente en la Facultad de
Letras y Ciencias de la Universidad de Baheehir en Estambul.

En Junio de 2004, el presente trabajo de investigacin fue presentado en el


Departamento de Historial Medieval, Moderna y Contempornea perteneciente a la
Facultad de Geografa e Historia de la Universidad de Salamanca, como tesis doctoral.

AGREDECIMIENTOS

Mis agradecimientos ms sinceros a Jos Luis de las Heras Santos y Edhem Eldem, los
directores de este trabajo; a Ana Carabias, Jos Carlos Rueda, Manuel Fernndez lvarez,
Juan Ignacio Godino, Javier Gil Martnez, Fernando Fernndez Lanza, Emilio Sola, Burcu
Alarslan, Onur Erolu, Baar zal, Jale Parla, Antonello Serusi, Hakan Erdem, David
Boyero, Alain Servantie, Vicente Carcabaso Sarzn, Nurten Bilenolu, Baltasar Cuart Moner,
Angel Vaca Lorenzo, Yolanda, todos los amigos y profesores del Departamento de Historia
Medieval, Moderna y Contempornea de la Universidad de Salamanca, todos los archivistas y
bibliotecarios en Madrid, Salamanca, Barcelona, Simancas, Roma, Bruselas, Estambul; mis
padres, mi hermana, todos los salmantinos.

ABREVIATURAS

A.G.S.
A.H.N.
A.L.S.
B.A.
B.A.E.
B.N.M.
C.A.L.C.
C.S.C.
C.S.P.
ed.
fol.
G.A.
..E.F.

Archivo General de Simancas


Archivo Histrico Nacional
Archivo de Lope de Soria
Babakanlk Arivi (Archivo de Primer Ministro)
Biblioteca de Autores Espaoles
Biblioteca Nacional de Madrid
Coleccin don Antonio Lopez de Crdoba
Coleccin Salazar y Castro
Calendar of State Papers
Edicin, editado por
Folio
Guerra Antigua
stanbul niversitesi Edebiyat Fakltesi (Facultad de

K.T.B.Y.

Letras de la Universidad de Estambul)


Kltr ve Turizm Bakanl Yaynlar (Publicaciones

Leg.
M.D.
M..Y.

del Ministro de Cultura y Turismo)


Legajo
Mhimme Defteri (Cuaderno de asuntos)
Marmara niversitesi Yaynlar (Publicaciones de la

R.A.H.
trad.

Universidad de Mrmara)
Real Academia de la Historia
Traduccin, traducido por

ndice
I. INTRODUCCIN: La lucha de los perros y los cerdos
II. LOS AOS DE VICTORIA (1520-1526)
II.1. La cuestin religiosa: Guerra Santa o una poltica racional?
II.2. Cae la ciudad blanca: Belgrado
II.3. Rodas: el socorro que nunca lleg
II.4. El silencio antes de la tempestad

10

II.5. La batalla que cambi el destino de Europa Central


III. LOS AOS DE CAOS (1526-1529)
III.1. La reaccin de Castilla ante el terror provocado por la cada de Buda en manos de
los turcos
III.2. La caldera hirviendo
III.3. El asedio de Viena
III.4. El teatro Mediterrneo: Moros en la costa
IV. LOS AOS DE INQUIETUD (1530-1531)
IV.1. La crisis del 1530
IV.2. La inquietud del 1531
IV.3. Un castellano en la corte veneciana: Rodrigo Nio
IV.4. Las primeras noticias y especulaciones sobre la venida del Turco
IV.5. El hinterland de la campaa de Alemania
IV.6. Los preparativos imperiales para la defensa
V. EL AO DE GUERRA (1532)
V.1. El arte de la guerra: Show, rito, desfile
V.2. Dos escudos de Hungra: Esztergom y Gns
V.3. El avance del ejrcito ostentoso
V.4. La escandalosa retirada del Turco
V.5. El final ambiguoso del duelo
V.6. Corn: Una misin imposible en las tierras ajenas y lejanas
VI. LOS AOS DE LA PAZ FINGIDA (1533-1534)
VI.1. Los embajadores de Fernando de Austria en la corte de Solimn y la reconciliacin
fingida
VI.2. La llegada pomposa de Barbaroja a Constantinopla y el cambio de equilibrios en el
Mediterrneo
VI.3. La Armada Turca en las aguas del Mediterrneo
VII. CONCLUSIONES
FUENTES INDITAS
BIBLIOGRAFA

11

INTRODUCCIN
LA LUCHA DE LOS PERROS Y LOS CERDOS

No sera exagerado afirmar que la cada de Constantinopla en manos de los turcos fue una
de las catstrofes ms grandes que registra la historia. Por supuesto, para la Cristiandad. Este
acontecimiento magnnimo cambi el status quo de Europa e inici una nueva poca que fue

12

perfilando nuevos rasgos en el mbito continental. Tras la conquista, comenz una serie de
cambios naturales que gradualmente perturb el equilibrio de los Balcanes, la Europa
danubiana, Europa central y el Mediterrneo. Ocurri una metamorfosis social, poltica,
econmica, mercantil, religiosa, cultural, etc. Este suceso que marc el final de la poca
medieval en la Europa Oriental traera consigo un nuevo sistema sociopoltico para las
extensiones del imperio otomano.
As defini la ciudad en pocas palabras Venceslav Vratislav, el embajador de Rudolfo II
que se present en la corte turca: Yo dira que, Dios cre esta ciudad para convertirla en la
capital de un emperador1. La capital otomana no podra ser definida mejor en menos
palabras. En 1453, esta ciudad geoestratgica se convirti en el nuevo centro de los turcos
para lanzar sus ataques contra Europa (sin olvidar que la lite tradicional de los gazis
consideraba que el centro legtimo de conquistas era la ciudad de Andrinpolis (Edirne) y no
Constantinopla, que a sus ojos representaba el paso a una cultura sedentaria e imperial que
tena ms que ver con decadencia que con la energa de la conquista). Con una peculiar
geografa que ninguna ciudad del mundo tiene, en la cual se cruzan un abanico amplio de
rutas comerciales, era el centro del comercio internacional y en muchos aspectos, el centro del
mundo.
Ante todo, la conquista de la capital bizantina coron a los monarcas turcos como
herederos legtimos del imperio romano oriental y les dio coraje para apoderarse del resto del
imperio y soar con la utpica conquista de Roma, como el ltimo destino. Mehmet II fue el
primer sultn otomano que se proclam csar y sin duda alguna este ttulo dara un paso a la
legitimacin de los futuros planes del Conquistador y su biznieto Solimn. Obviamente, un
anlisis de la poca de Solimn que no se refiriera al reinado de su bisabuelo Fatih Sultn
Mehmet, Mehmet el Conquistador, no sera completo. Hay que buscar las races de la poltica
de Solimn en la poltica de Mehmet II, en cuya personalidad encontr una figura ejemplar
para su futura poltica. Treinta y nueve aos despus de su muerte, ahora su biznieto Solimn
revitalizaba su poltica y visin del mundo, haciendo una amalgama con sus propios proyectos
y con la poltica oriental de su padre Selim el feroz, para crear un Weltpolitik cuya base era la
extensin territorial, el bienestar social y la paz religiosa. La coexistencia cercana con los
pueblos cristianos le traera a la escena sociopoltica como un componente de la poltica
1

VRATISLAV, Baron Venceslav: Las memorias de Baron Vratislav. edit. y trad. M. Sreyy Dilmen, stanbul,
1981. p. 45. Del mismo modo el narrador de Viaje de Turqua, Pedro, lo verifica con estas palabras:
Constantinopla, que antes se llamaba Bizancio, tiene el mejor sitio de ibdad que el sol esalienta desde Oriente
o Poniente, porque no puede padeser neesidad de bastimentos por va ninguna, si en alguna parte del mundo
los hay. Viaje de Turqua (La odisea de Pedro de Urdemalas), ed. Fernando Garca Salinero, Ctedra, 1995, p.
490.

13

europea que no tardara nada en cambiar el equilibrio interno de la Europa Continental y


comenzar un proceso de destruccin y reconstruccin de poderes.
Solimn segua los pasos de su bisabuelo, y le tomaba como un gran ejemplo y sin duda
anhelaba ser como l. El historiador bizantino Dukas describe a Mehmet II haciendo planes de
conquista en su palacio, en el jardn, en su cama, pasando el da entero ante el mapa de la
ciudad. La conquista de la capital bizantina era la consecuencia natural de todo el esfuerzo
que emple un sultn tan decidido, tan firme en su deseo y que pronunciaba estas palabras
salvando mil obstculos: O yo conquistar Constantinopla, o Constantinopla a m. Era poco
probable que Solimn no estuviese atrado por esta gran figura casi legendaria y mtica. A
diferencia de su padre, muy interesado por el mundo oriental e islmico, obsesionado con
extender los territorios islmicos para reunir a todos los pueblos musulmanes bajo su cetro,
Solimn diriga su mirada ms hacia el Occidente y se interesaba ms por las artes que
ablandaban su corazn. Se hizo un gran poeta, como su bisabuelo, que escribi un sinfn de
versos con el seudnimo de Avni. Recordemos al conquistador de Constantinopla posando
ante Gentile Bellini, el primer pintor que retrat a un sultn turco en la corte otomana 2. Qu
habran opinado sus sbditos y los otros miembros conservadores de la corte de este sultn
que mand que un infiel le retratase, rompiendo la ley islmica que prohbe la descripcin
verosmil humana! Ni su padre ni su abuelo seran capaces de entenderlo. Con razn,
circulaban rumores de que fue su padre Beyazt II quien lo vendi a los venecianos. Del
mismo modo, una ocurrencia de este tipo sera totalmente impensable en una persona como
Selim el feroz. Sin embargo, medio siglo despus, el Gran Visir de Solimn traera las tres
estatuas ms bellas de Buda para colocarlas en At Meydan3, en el mismo centro de la ciudad
ante los ojos de todos los habitantes de la capital turca y sera el trailblazer de las crticas de
los ms fundamentalistas y un tema de inspiracin para los poetas agresivos y atrevidos. Sin
embargo, en el anlisis final el tiempo dara la razn al Cardenal Wolsey que intercambi
opiniones con el embajador veneciano en la corte de Enrique VIII cuando Solimn subi al
trono otomano: Este sultn tiene 25 aos y un buen juicio; se debe temer que se comporte
como su padre 4.
Hoy hablamos de una poca de pax-otomana y los 46 aos pomposos del reinado de
Solimn, que lleg a ser ms conocido como Solimn el Magnfico en el Occidente y
2

Durante su larga estancia en la corte turca, -18 meses- el pintor italiano tuvo la oportunidad de retratar no slo
al monarca turco, sino tambin a sus parientes. No se sabe exactamente cmo sali el cuadro de Constantinopla.
Hay dos hiptesis: Bellini llev el cuadro consigo a Venecia, o fue vendido por Beyazit II, su padre. El cuadro de
Bellini hoy se conserva en National Gallery de Londres.
3
Vanse. SINANLAR, Seza: Atmeydan as a public square in Ottoman stanbul. stanbul, 2001.
4
LORD KINROSS: The ottoman centuries. The Rise & the fall of the Turkish Empire. 1927, N.Y. p. 197.

14

Solimn el legislador en el mundo turco-islmico. Su reinado fue el ms largo entre todos


los monarcas otomanos y durante su reinado el imperio otomano alcanz el cenit de su
extensin territorial con la mayor seguridad y la prosperidad general del imperio. Dirigi 12
campaas personalmente, muri en su ltima campaa en Zigetvar en 1566 con 72 aos, antes
de que le llegase la buena nueva de la conquista del castillo. En el mbito histrico turco, su
reinado marca la mxima grandeza a la que lleg el imperio en todos los campos: arte,
arquitectura, literatura, poltica, organizacin social, derecho, ciencias, etc. Andr Clot, como
antes Toynbee, se refiri a su poca como Nizam- Alem; orden mundial o la Pax
Ottomana 5. Casi consigui convertir el Mediterrneo en un lago turco. Con un control
absoluto de territorios tan inmensos y una gran sofisticacin en la administracin, el Sultn
fue capaz de manejar un imperio gigantesco. As se inmortaliz el poder de Solimn en el
verso del bardo Hengmi, que le sublim como otros tantos poetas del siglo:
Mahbb- zamansn yoktur akrnn
imdilik cihnn Sleymansn
Dillerde ihsnn hret ann
Bu devr-i zamann kahramansn6.

No faltaban virtudes de Solimn para servir a los poetas como tema. Eyyubi en su famoso
verso Menkb- Sultn Sleymn elogiaba el coraje del sultn turco con el estilo ms
refinado:

Secaatla cihn itdi bd


Semenden alem ire gemedi bd7.
Yarar sana giymek tc- h
sensin heft-kiver pdih8.
5

CLOT, Andre: Soliman Le Magnifique. Paris: Librarie Arthme Fayard, 1983.


Eres el querido de la poca, eres nico / De momento eres el Solimn (en el sentido del rey Salomn) del
mundo / Renombradas son tu bondad y fama / Eres el hroe de la poca. HAFIZ, NMETULLAH. Trk halk
edebiyatnda Kanun Sultan Sleyman. (Solimn el legislador en la literatura popular turca) CIPO. Osmanl
ncesi ve Osmanl Aratrmalar Uluslararas Komitesi. VII. Sempozyumu bildirileri. TTK: Ankara, 1994, p.
444.
7
Con su coraje convirti al mundo en un sitio bello / Ni siquiera el viento pudo alcanzar su caballo.
EYYB. Menkb-I Sultn Sleymn. (Rislei-i Padiah-nme). edit. Dr. Mehmet Akku, K.B.Y. 1991,
p. 63.
8
Mereces la corona de aquella corona real / Pues de los siete continentes tu eres el emperador. Ibdem.
6

15

Sin embargo, los dos sueos ms ambiciosos no los lleg a cumplir: el sometimiento de
Viena y Roma al poder turco. Fracas en el asedio del primero, y jams pudo acometer la
segunda empresa. Qu le falt a Solimn para que cumpliese un sueo de estas dimensiones,
como el que lleg a realizar Mehmet II? Fuerzas militares, recursos financieros, equipos de
guerra? Nada de esto. El imperio turco contaba con una elite militar que fue el primer ejrcito
permanente que se cre en Europa. Todo el Estado se fundamentaba sobre una organizacin
militar casi perfecta. El sistema social tambin se basaba en un slido sistema militar que
posibilitaba la rpida organizacin de fuerzas militares en caso de guerra. Timariotas, que
detentaban tmares obtenidos a cambio de servir en las guerras del Sultn, se unan al ejrcito.
Por otra parte a la capital acudan las fuerzas mandadas por los sancakbeyis9 desde todos los
rincones del imperio. No faltaban los trtaros que mandaba el Khan de Crimea a la ceremonia
blica del sultn, 10.000 en nmero. Con esta impresionante movilizacin era imposible no
garantizar un dominio bien controlado. Los tesoros del palacio estaban llenos de oro tal y
como se vanagloriaba el Gran Visir brahim Paa cuando reciba los primeros embajadores de
Fernando de Austria. Mostrando las Siete Torres (nombre de la fortaleza construida por
Mehmed II para servirle de tesoro) dijo: Vis esa muralla? Vis que estn llenas de oro y
tesoros?. No se trataba de ninguna exageracin. El sultn de los turcos fue capaz de pagar
140 mil ducados por una corona para llevarla al campo de batalla, mientras el emperador del
Occidente se hallaba en una necesidad constante de fondos.
Nada de esto le faltaba. Lo nico que le faltaba era el genio de su bisabuelo. Aquel genio
que hizo pasar toda la flota por tierra al ver que sera imposible pasarla por mar al Cuerno de
Oro para posibilitar el ataque a la capital bizantina! Aquel genio que cre un juego de
palabras para obligar a su padre, que se fue a Manisa dejndole el trono, que en aquel
entonces contaba con slo 12 aos! Si eres el padiah de este estado, tienes que hallarte en la
cabeza de tu ejrcitodjo a su padre en el correo que le despach, y si lo soy yo, te mando
que te pongas a la cabeza de este ejrcito. No faltaban remedios brillantes para aquel joven
genial en ningn contexto.
Mehmet II no slo tena aquel genio innegable sino tambin la suerte: La suerte de tener
como enemigo a un estado que daba sus ltimos estertores, polticamente y econmicamente
en ruinas y a cuyo socorro el Occidente catlico no tena ningn inters en acudir porque
siempre haba sido cismtico a sus ojos. En cambio, Solimn tuvo que enfrentarse con una
alianza cristiana, legitimada con el nombre de Sacro Imperio Romano a cuya cabeza se
9

El bey de sancak. Gobernador militar local.

16

hallaba un emperador con extensos territorios heredados y la ambicin de devolverle su


antiguo esplendor quitndole espinas como la cuestin luterana y la rivalidad francesa.
Tambin hay que sealar que Europa se hallaba desintegrada en s, tal como hemos referido
ya, pero a pesar de todos estos agravios, cuando lleg a sentir el aliento del Turco a su
espalda, aquella Cristiandad dividida entre s por los conflictos religiosos e intereses
personales tuvo que coger las armas para expulsar a los invasores del corazn de Europa, tal
como fue en 1529 cuando defendieron la capital austriaca con todo el coraje y en 1532, el ao
en que acudieron oleadas de soldados al corazn de Europa para echar a los mismos invasores
que esta vez venan con una fuerza muy superior a la de la ltima vez. Cuando Solimn
calculaba la imposibilidad de una alianza de todos los estados europeos contra el Islam,
Carlos V reuni un ejrcito de 200.000 hombres.
A este respecto no debemos olvidar que la situacin poltico-estratgica del siglo XVI era
muy diferente de la del siglo precedente. Es cierto que a Solimn le faltaba el genio de su
abuelo. Tambin es verdad que el desarrollo de los ejrcitos europeos dificult la expansin
otomana, a todo lo cual se sum la amenaza creciente del Imperio Safav en Persia y, quizs
ms importante, todava, el hecho de que la expansin de los otomanos hacia Europa
presentaba problemas logsticos que eran incomparablemente ms complicados que en
tiempos de Mehmed II. Se puede hablar de una situacin de saturacin por la cual el
imperio haba alcanzado los lmites de capacidad de movilizacin de sus recursos militares,
econmicos y fiscales para el esfuerzo blico soado por Solimn.
A pesar de todos los obstculos que le salan al paso, Solimn no se desviaba de su poltica,
que fue una prolongacin de la poltica de su lcido bisabuelo. Sin duda, uno de los
componentes ms sealados de esta poltica fue la tolerancia religiosa que debera mantener
con todo cuidado en todos sus dominios. El imperio otomano albergaba en su seno no slo
una gran diversidad de pueblos: rabes, blgaros, armenios, serbios y griegos, sino que
tambin inclua un amplio abanico de comunidades religiosas y sectas, musulmanes sunnes,
chies, judos, ortodoxos, catlicos, surianos, y otras sectas musulmanas. La impresionante
manipulacin de todos estos grupos -que parecan conflictivos bajo un Estado- y la
jurisdiccin de una nica ley posibilitaba la administracin de un imperio tan amplio.
Recordemos una vez ms al conquistador de Constantinopla y el mosaico que hoy se conserva
en el patriarcado ortodoxo en el barrio de Fener en Estambul, en el que figura con un ferman10
en la mano que concede todos los derechos de administracin de la minora ortodoxa a su
10

Carta imperial del sultn.

17

patriarca11. Este mosaico fue muy probablemente realizado en el siglo XIX, as que no es
verdaderamente un documento, pero en todo caso es un ejemplo interesante de reinvencin
de la tradicin. Sin embargo la imagen del sultn en el mbito europeo tras la conquista no
corresponda a la realidad. El cristiano, por su parte, segua imaginando al turco como lo
refleja Gabriel Lasso de la Vega en los amargos versos de La destruccin de Constantinopla:
Prometo ms de hacer Bisancio sea
Cabea de mi imperio y de habitarla
Porque mi gran poder el mundo vea,
Y que no la gan para dexarla.
En que venga mi corte se provea
A ella, y comenzad a redificarla,
Que sta ser mazmorra de Christianos
Y fuerte defensin de Mahometanos 12.

Mientras Carlos V gastaba toda su energa para impedir la extensin de la doctrina luterana
y la vea como un peligro para la unificacin poltica del imperio, Solimn conceda la
libertad de practicar sus propias religiones a sus sbditos no-musulmanes en su imperio. La
ingeniosa poltica de aliarse con el patriarcado ortodoxo de Mehmet II era tambin aplicada
por Solimn, pero esta vez no slo con los ortodoxos sino tambin con los protestantes
alemanes. No fue difcil para Solimn buscar similitudes slidas entre Islam y la doctrina
luterana, que parece una entidad religiosa absolutamente ajena e irreconciliable con la
creencia islmica. Este peligro ideolgico para el catolicismo se podra aprovechar con una
maniobra hbil. Solimn, que pensaba ante todo polticamente, solicit la alianza con los
prncipes protestantes invitndoles a una reunin amistosa, ms por necesidad que por afecto.
Reseemos que esto no debera verse como una deformacin ideolgica, sino una estrategia
poltica a pesar de que esta imagen contrastaba violentamente con la que se haba forjado en
11

Vanse el siguiente captulo. (II.1)


VEGA, Gabriel Gasso de la:Tragedia de la destruccin de Constantinopla, cabea del Imperio griego por
Mahometo Solimn Gran turco. B.N.M. R-14999. cit.MAS, Albert: Les Turcs dans la littrature Espagnole du
sicle dor. Paris, 1967. p. 182. El mismo autor nos trasmite un retrato salvaje del sultn: Aviendo en este
tiempo la gente della (Bizancio) con su fertilidad y riqueza, ddose al ocio, origen de todo vicio se olvid del til
y loable exercicio militar, poniendo as mesmo algunas dudas en cosas de la fe, cierto camino de su perdicin.
Dironse tambin a carnalidades y otros graves pecados. Mahometo Solimn, rey de los Turcos, y seor de
diversas y grandes provincias, vino sobre ella en esta coyuntura para verdugo de sus pecados, de cuya pena no
nos alcana pequea parte y assaltndola despus de la aver sitiado por mar y por tierra, con propio exrcito y
gruessa armada de galeras y navos la combati por todas partes y despus de averla defendido los griegos
valerosamente ayudados y persuadidos con muchas exortaciones e su capitn Justino, de nacin genovesa y
aviendo entre ellos duras escaramuzas y sanguinosos recuentros, ms por permisin divina segn parece para
castigo de sus yerros y obstinada perseverencia que por falta de fueras la entraron los Turcos. Ibdem, p. 180.
12

18

el marco religioso. Esta poltica religiosa no se haca tanto por tolerancia como por
pragmatismo. De hecho el reinado de Solimn se caracteriz por un aumento de la ortodoxia
musulmana y de la intolerancia religiosa contra alevitas y los chitas de Anatolia.
Tambin hay que notar que haba una diferencia abismal entre las polticas ejercidas por
Solimn y su padre. Selim II, movido por un espritu de panislamismo, aspiraba a la
universalidad del mundo del Islam; en cambio Solimn, que optaba por el Eurocentrismo,
aspiraba a ser el conquistador de una ciudad que fuera el equivalente de la que haba
conquistado su bisabuelo. A pesar de que carecemos de suficiente documentacin que
demuestre el ambicioso proyecto de Solimn de conquistar Roma, hay razones para sospechar
que esto haba sido pensado, discutido y analizado muchas veces en las sesiones de divn y
las charlas ntimas entre el sultn e brahim Paa, su Gran Visir y amigo de alma. No son los
grandes proyectos los que nunca se publican? Podemos rellenar los huecos oscuros de la
historia con un poco de imaginacin y anlisis para llegar sanamente a la conclusin de que
las aspiraciones y las inquietudes imperiales del sultn tenan a Roma como ltima meta. A
nivel conceptual, la conquista de la capital del imperio romano completara el proceso que
haba iniciado Mehmet, el de acabar por entero con el imperio romano.
No en vano los poetas de la corte otomana comparaban a Solimn con Alejandro Magno,
su figura histrica favorita, por la que senta una admiracin irrefrenable y con cuyas historias
se perda en un mundo de sueos ambiciosos. Como buen lector de historia y conocedor de
varios idiomas, el sultn turco gozaba de la lectura historiogrfica y saba que imposibilidad
era una palabra poca adecuada para un monarca que nadaba en un mundo de abundancias y
posibilidades al alcance de muy pocos. Slo la conquista de Roma podra finalizar la serie de
victorias otomanas. Movido por un deseo personal, como se puede ver abiertamente por el
tono de las cartas que despachaba a otros monarcas y la enumeracin de sus ttulos, Solimn
anhelaba acumular todos los ttulos posibles que tena al alcance de su podero para adornar su
grandeza.
Roma, en principio, podra parecer un sueo utpico, pero la conquista de Viena sera un
buen prlogo para un avance hacia la capital papal. Viena no sera la contraparte de
Constantinopla, pero sin duda alguna, sera el ltimo gran obstculo para el cumplimiento de
los grandes sueos del sultn. Siempre la crisis poltica culminaba con la guerra en el contexto
otomano, en otras palabras, de cntinuo Solimn encontraba una excusa para legitimar sus
ambiciones blicas, y el asedio de Viena no era ninguna excepcin. Disfrazando su meta real
y cubrindola con la cuestin hngara y los insultos dirigidos a su vasallo el Voivoda, Zpolya

19

se dirigi a la capital de los Habsburgo confiando en la superioridad de sus armas de fuego y


de su organizacin militar. Sin embargo, las circunstancias desfavorables malograron el
cumplimiento de la conquista de Viena. Los imperiales mostraron que no seran victimas de
discordias interiores y estas querellas intestinas de la Cristiandad no podan constituir ningn
obstculo para los defensores. Y al final, no lleg a ver la esperada cada de la ciudad que le
abra el camino. Viena, podra estar dentro de sus posibilidades, aunque sera sumamente
difcil y costoso mantenerla bajo control en caso de que fuese conquistada por la espada del
Islam.
El fiasco de Viena le movi a emprender una nueva campaa antihabsbrgica, la famosa
Alaman Seferi (la campaa alemana) en 1532. Esta vez no pensaba en ninguna conquista, sino
en un duelo con Carlos V con el que no poda compartir el trono mundial. Roma era su ltima
meta, pero su nico rival era el emperador de Occidente. Sera interesante or los ttulos de los
dos reyes de la boca de Sandoval, el cronista de Carlos V:
Rey de Espaa y Emperador de Poniente, rey de Turqua y Emperador de Levante deca en
su crnica, y aada sarcsticamente, al uno nombraremos como l quera nombrar13.
Por motivos analizados por los historiadores de ambas partes, los dos ejrcitos no llegaron
a enfrentarse y esto marc el final del caleidoscopio de ambiciones anticarolinas de Solimn y
cerr la poca de las grandes ambiciones del sultn devolvindole a la realidad amarga de que
su imperio haba alcanzado los lmites de sus fronteras naturales y los esfuerzos para ir ms
lejos seran vanos. A medida que se sucedieron los acontecimientos y desafos, el imperio fue
definiendo su posicin geopoltica en Europa, Asia y frica. Las conquistas seguiran, pero ya
se dio cuenta de que no debera soar ms con ser como su abuelo. A pesar de estos pocos
fracasos, el turco sigui sellando su grandeza con una serie de victorias y el imperio turco
sigui actuando activamente en la poltica mundial, desde el ocano ndico hasta los pilares de
Hrcules, como un pulpo gigantesco.
Conviene remarcar el concepto de la autoridad absoluta del monarca en el estado turco
para poder comparar los dos imperios con un anlisis ms racional. Esta autoridad,
engrandecida por Mehmet II con la legitimacin de karde katli (fratricidio) para nizam-
alem (orden del mundo), y afilada por la personalidad de Selim el feroz -que figuraba como
un tirano en el Oriente- fue uno de los componentes ms importantes del avance turco en tres
continentes. El sultn, la figura cuya palabra era la ley, era el que tena la ltima decisin en
los asuntos estatales y sus decisiones no podan ser cuestionadas por nadie. Contravenir al
13

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. vol. II, Madrid, 1955, p.
443.

20

sultn era sinnimo de contravenir la ley, y sin duda alguna, la ley de Dios, porque el sultn
otomano era la sombra de Dios en la tierra. Dentro de este marco general, su autoridad era
legitimada por la ley islmica y la tradicin de la administracin estatal turca.
No obstante, en medio de todo este poder ilimitado del que gozaba el sultn, una virtud que
llamaba la atencin de los occidentales como los orientales: la importancia que Solimn
proporcionaba a la justicia. No slo los otomanos, sino tambin los europeos elogiaban su
justicia. El cronista turco oficial Celalzade, en el prlogo de su crnica no exageraba ni lo
elogiaba con palabras falsas: Cuando sucedi a su padre, trat todos sus sbditos con
justicia, sin discriminacin de religin y estirpe. Si la justicia se compara a una corona
adornada con piedras preciosas, l antes que ningn otro monarca, es digno de llevar esta
corona afirmaba14. De modo anlogo, Bartolomeus Georgievics, un telogo polaco de origen
noble que cay en manos de los turcos en la batalla de Mohcs (1526) y pas diez aos de su
vida como esclavo en Constantinopla, se refiere a la disciplina militar de los turcos y a la
importancia que daban a las reglas blicas y enfatiza los castigos que daba Solimn a los que
entraban en los jardines de los habitantes cuando el ejrcito estaba en campaa 15. Otro
cronista occidental nos transmite una ancdota relevante. Durante una campaa de Solimn, el
sultn quiso saber en qu estado se hallaban las vias y jardines por los que pasaban los
soldados turcos, los kapucular16 le informaron de que no los tocaban y adems dejaban un
spero entre las vias cuando tenan que coger fruta para sobrevivir. El cronista no se olvida
de dramatizar cmo Solimn dio gracias a Al por haberle dado la fortuna de construir un
mundo sobre la justicia17. En lo esencial, las anctodas correspondan a la realidad. Durante
todo su reinado el sultn turco logr una fructfera unin de la autoridad absoluta con la
justicia. Un verso de gran agudeza resuma el principio guiador de Solimn llamado el
crculo de justicia en cinco lneas:
Hace falta un ejrcito para controlar el estado
Hace falta una gran riqueza para apoyar a las tropas
La gente tiene que prosperar para obtener esta riqueza
Las leyes tienen que ser justas para que la gente prospere
El estado se cae, si alguno de estos se arrima 18.
14

ELEB, CELALZDE MUSTAFA: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik (niveles de dominio y grados
de las profesiones) edit. Sadettin Tokdemir, stanbul, 1937, prlogo.
15
GEORGIEVICS, Bartholomeus: Trcken Bchlein. Strassburg, 1558. p.44
16
Los miembros de la corte otomana, encargados de la comunicacin en la misma corte.
17
TURAN, Osman: Trk Cihan Hakimiyeti Mefkuresi tarihi. stanbul: Turan Neriyat Yurdu, 1969, p. 97.
18
GREENBLATT, Miriam: Sleyman the Magnificent and the Ottoman Empire. 2003, N.Y., p. 20.

21

A pesar de toda la meticulosidad que Solimn prestaba a la consecucin de la igualdad y de


la justicia, tanto durante la paz como durante la guerra, la imagen del turco era la de siempre.
El turco dejaba una fama horrible por donde pasaba. La tica de guerra, sobre todo en las
campaas de castigo, anulaba toda prohibicin y abra al camino a la violacin de las reglas
de paz. Es interesante sealar que Georg von Ungarn reclam en 1480 que el nombre turco
derivaba de torture y torxuere. Del mismo modo, Mller afirmaba que tena su origen en
la palabra trux, (truco) para crear una imagen de desconfianza hacia el turco19. No podemos
negar la violencia que ejercan los turcos durante las campaas de castigo y todo lo que
sufran los habitantes que les salan al paso. El turco, como el coco, se convirti en el
antagonista de la literatura del siglo XVI y XVII en Europa.
Sin embargo, hay que advertir que esta imagen horrible del turco, sirvi a los cristianos
como un medio de propaganda de defensa. No slo los pueblos comarcanos, sino tambin los
que slo conocan el turco por los relatos y cuentos supieron aprovechar esta circunstancia
para exhortar a los cristianos a organizar una defensa bien preparada. Sobre todo la iglesia se
encarg de movilizar una actividad antiturca a travs de los sermones y folletos que
publicaba. La imagen del turco en estos sermones y de las oraciones cristianas en Alemania es
de notar:
Ve a tu enemigo cruel y eterno de tu nombre sagrado; aquel turco entr
horriblemente (en tu pas) por las fronteras de los pases comarcanos, y derram tu
sangre como si fuese agua con la espada, piratera, asesinato y fuego, y cautiv
muchos cristianos, sobre todo los nios para someterlos a la secta cruel de Mahoma,
de esta manera deseaba que Mahoma entrase en la nacin alemana y en nuestro pas y
comiese tu hereditario20.

Otro sermn de la Alemania del siglo XVI exageraba la crueldad turca para estimular a los
campesinos en su lucha contra el enemigo nmero uno.

19

SPOHN, Margret: Alles getrkt: 500 Jahre (Vor)Urteile der Deutschen ber die Trken. Oldenburg, 1993, p.
34.
20
COSACK, Carl Johannes: Zur Literatur der Trkengebete im 16. und 17. Jahrhundert. 1871, Basel, p. 195. cit.
en SPOHN, Margret: Alles getrkt: 500 Jahre (Vor)Urteile der Deutschen ber die Trken, p. 33.

22

Bajo el firmamento, no existe un monstruo ms indigno, cruel y atroz que el turco;


ellos asesinan a los jvenes y a los viejos sin hacer ninguna discriminacin de edad y
arrancan los bebs de los vientres de las madres embarazadas 21.

S, muchos alemanes sufrieron la ira turca durante las campaas de Solimn, y muchos
tuvieron que despedirse de sus hijos y hijas, y muchos fueron testigos de una violencia brutal,
sobre todo en 1529 y 1532. Llegaron a conocer slo a un turco: el que mataba, quemaba los
pueblos, las iglesias, no dejaba piedra sobre piedra. Aquel bigotudo gigantesco, aquella figura
cruel, atroz, desaprensiva, salvaje, inclemente. Como en los pases europeos ribereos del
Mediterrneo, aqu en el centro de Europa se formaban hermandades para conseguir dinero
suficiente para rescatar los cautivos. Sin embargo, los alemanes trabajaban ms
sistemticamente para llamar la atencin de las masas. Tenan publicaciones antiturcas como
el libro de Hermandad Rheden. Se componan canciones marciales para exhortar los pueblos
en el tiempo de guerra.
En la otra parte del Mediterrneo el retrato del turco no era menos terrible. Como todos
los dems cronistas hispnicos, Pedro Mexa describe a Solimn como un tirano que se
apoderaba de todo injustamente con violencia. Tambin seala que una jugada desafortunada
del azar hizo que estos dos emperadores se coronaran el mismo da.
Y aert a ser ans que en el mesmo da fue coronado en Constantinopla el gran turco
Solimn, por muerte de Selin su padre, que oy da reyna en Grecia y en Traia y gran
parte de Asia, y es el mayor e ms poderoso tirano que oy ay en el mundo. Y para
amparo y defensa de su poder y tirana, que tan perniciosa sido para la cristiandad,
provey e orden Dios que el Enperador fuese elegido y habido por tal, como la
esperiencia lo mostrado a los presentes y por el processo de my historia lo
conocern los que vinieren22.

Un tiempo, en que el Imperio Otomano y la Monarqua Espaola se haban elevado a una


altura, peligrosa as para las distantes, como para las vecinas naciones. As empieza su
historia el famoso historiador alemn Leopold von Ranke, que fue el primero en analizar la
historia comparativa de los dos imperios, enfatizando el fuego que sala de esta rivalidad y su
papel en el equilibrio poltico europeo23. De modo anlogo, Elliot nombraba el imperio
21

Ibdem. p. 33
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V. Madrid, 1945, p. 202.
23
RANKE, Leopold Von: Los imperios otomano y espaol en los siglos XVI y XVII. trad. Gernimo Erauso,
Madrid, 1857, p. 3.
22

23

carolino como el bastin natural de Europa contra los ataques turcos 24. Teniendo estos dos
poderes irreconciliables en el centro, la escena poltica de la primera mitad del siglo pareca
una comedia de Shakespeare con todos sus personajes, entre figuras grandes y pequeas, y
con incesantes intrigas. Todo pareca un juego en este drama protagonizado por Carlos V y
Solimn el Magnfico, los otros potentados se convertan en figuras secundarias. Conscientes
de que la pujanza del turco no cesara y podra ser sumamente peligrosa para su
supervivencia, algunos optaron por aliarse con ellos, en lugar de intentar paralizar la
imparable extensin de estos invasores que violaban las fronteras de su imperio y de los otros
pases limtrofes de Europa.
Teniendo a Venecia de su parte como un sbdito y feudatario fiel, teniendo tambin al
Voivoda de Transilvania, con las tierras sometidas bajo su control, habiendo vencido y
sometido a los persas safavides, pagando a los trtaros por los servicios militares que
prestaban, paralizados los polacos por la firma de la tregua y aceptados los franceses como
aliados anti-imperiales, la nica preocupacin seria para la que Sublime Puerta eran los
hermanos Habsburgo.
Los personajes de este drama shakesperiano eran contradictorios en s, e indudablemente
el ms contradictorio de todos era Francisco I, el Rey Cristiansimo, con el que contaba Len
X para rechazar a los turcos. He aqu una ancdota llamativa y dramtica: Cuando el
embajador ingls Thomas Roayer pregunt al rey francs si combatira contra el poder turco
en el caso ser elegido Emperador, le cogi la mano y ponindola sobre su corazn, le dijo:
Tres aos despus de la eleccin juro que estar en Constantinopla, o que habr muerto. Y
en el mismo contexto afirm que no le mova avaricia ni codicia en esta lucha, sino el deseo
de hacer la guerra a los turcos, que la realizara mas fcilmente desde el Imperio25.
Mientras Solimn buscaba una nueva Constantinopla para conquistar, haba quien soaba
con tomar su capital que se eriga entre dos continentes. Y Francisco I no era el nico monarca
que prometa la conquista de Constantinopla en caso de que fuese elegido emperador. Carlos
V como Francisco se mostraba entusiasmado por una posible cruzada para dar respaldo a su
candidatura imperial26. Ramn Carande nos afirma en su obra Carlos V y sus Banqueros, que
el Emperador en los das de la eleccin anunciaba que a los tres aos de ser emperador, si no
mora antes, estara en Constantinopla 27. De nuevo, en 1523, prometi que una vez recuperada
24

ELLIOT, J.H.: Imperial Spain. 1469-1716, London: Penguin Books, 1963, pp. 168-169.
LAIGLESIA, Francisco de: Como se defendan los espaoles en el siglo XVI.(La defensa de Castilnovo) en
Estudios histricos, 1515-1555. Madrid, 1919, p. 160.
26
PETROCCHI, Massimo: La politica della Santa Sede di fronte allinvasione ottomana (1444-1718).Napoli,
1955, p. 58.
27
CARANDE Y THOVAR, Ramn: Carlos V y sus banqueros. Vol. III, Madrid, 1943, p. 43.
25

24

Borgoa, liberara la corte de Bizancio. Estas promesas mticas de una cruzada contra el turco,
servan irnicamente a estos monarcas para abrirles el camino a la corona imperial. En este
contexto, es interesante la esperanza de los alemanes y su confianza en el Emperador al que
vean como un deux-machine que bajaba del cielo para salvar la situacin en un escenario
muy comprometido. Esta cancin compuesta por los alemanes para celebrar la eleccin de
Carlos V como emperador en 1519 lo explica todo:
Al pas de la iglesia
siempre le ayudar,
a todos nosotros cristianos
nos ayuda, y tambin a vosotros
para que el turco
no se apodere de nuestro pas28.

Los franceses que desempeaban el primer papel en las cruzadas, no tardaron mucho en
aliarse con el Turco y acabaron ayudando al estado turco con su participacin activa en la
poltica antihabsbrgica de la Sublime Puerta. Con el establecimiento de la base en Toln
causaron el escndalo ms grande en el continente.Que trgico es dira Voltaire dos siglos
despus, que el rey nombrado tres chrestien intentara ganar prestigio gracias a un amiral
turco. Por otra parte, todo el antagonismo francs no se deba slo a la eleccin imperial que
dej al rey francs fuera de rbita. Es de notar que el enfrentamiento tuvo sus races en la
divisin de las Indias entre Castilla y Portugal, en la que a Francia no le correspondi ningn
lote29. Ahora se trataba de una revancha para equilibrar los poderes y empez un periodo de
bsqueda de nuevas polticas para Francia que comenzara a dar saltos en el tablero poltico,
desorientada entre las piezas del mismo y con una poltica errtica. Qu sera de Francisco I
si cayese en las manos de Solimn en lugar de las Carlos V? Podra salvarle la vida Giorgio
Gritti, la marioneta del rey francs que no slo serva a Francia sino tambin a la Sublime
Puerta?
En cuanto al Papa, se inclinaba ms del lado francs que del carolino en este duelo
singular. A pesar de que se hallaba en la vanguardia de las luchas antiturcas ofrecindoles todo
tipo de ayuda material, Clemente VII estaba muy lejos de ofrecerse sinceramente al
28

SPOHN, Margret: Alles getrkt: 500 Jahre (Vor)Urteile der Deutschen ber die Trken. op. cit., p. 82.
I should be very happy to see the clause in Adams will which excluded me from my share when the world
was divided. As se quejaba Francisco I de este reparto de territorios. KOENIGSBERGER, H.G.-MOSSE, G.L.
The Spanish and Portuguese Empires, en Europe in the Sixteenth Century, en Aspects of European History.
1494-1789. ed. Stephen J.Lee, London & N.Y., 1978, p. 131.
29

25

Emperador. Ramn Cue Romano critica el papel que jugaba el Papa en un verso que tena
tono de confesin y que puso en boca de Carlos V:
Cual sucesor de Pedro, o de tu to
Len Dcimo? Eres rama
Del olivo apostlico, o retoo
Del laurel clsico? Defiendes
Al Vaticano o a Florencia? Pactas con Francisco Primero o con el Csar?
Me hablaras en Latn como en las Bulas,
-Maestro que no yerras- o en francs
como astuto poltico
Que engaa, disimula y se equivoca?30.

Qu admirable se vea Carlos V entre todas estas figuras! Este monarca, este gran
caballero, este emperador ejemplar, templado, humilde, razonable, no movido por ningn
inters personal, sino por la razn lgica, pensando en el bienestar de su imperio ante todo.
Un emperador que gastaba toda su energa corriendo de un rincn de su imperio para el otro.
Qu comparacin ms refinada hace Ranke cuando le compara a los hroes picos! Elogia la
movilidad imparable y la energa interminable del emperador y comenta:
Entre los hroes de que nos habla la antigua leyenda los hay que, despus de una
larga juventud pasada en la inactividad, se levantan y se echan al mundo para no
descansar ya nunca, lanzndose de empresa en empresa y de aventura en aventura, con
dinamismo infatigable. A fuerza de concentrar sus energas, estos hroes acaban
encontrando el camino adecuado a sus hazaas. Carlos V tiene algo de este tipo de
hroes31.

En una parte de la balanza apareca el Solimn poco real retratado por los cristianos, que
estaba muy lejos de ser el Solimn que en realidad era, aquel sultn intelectual, sabio,
templado, justo, poeta y artista. Europa entera le conoca por su enorme podero militar y por
sus riquezas interminables. Ms reputado por su carcter militar que intelectual, la figura de
Solimn vista por los cristianos nos recuerda el hroe de The Turk and Sir Gawain, la versin
renacentista del famoso poeta medieval ingls de Sir Gawain and the Green Knight. En esta
30
31

ROMANO, Ramn Cue: Confesin General de Carlos V (Yuste, 1557 58).ed. Santillana. Santander, p. 5.
RANKE, Leopold von: Grandes figuras de la historia, trad. Wencesloa Roces, Barcelona, 1960, p. 160.

26

obra el turco figura como un hroe forneo, impresivamente fuerte pero lejos de ser
caballero32. No es de extraar, si tenemos en cuenta que las olas slo traan a Europa la mala
fama del turco y su perfil como un salvaje que se alimenta de victorias militares. El turco se
identificaba con un titn militar al que no se poda resistir.
Conviene aceptar que el turco causaba un cierto terror por toda Europa, tal como deca
Ranke en la misma obra: Es un hecho innegable, que el imperio Otomano en tiempo de
Solimn, no slo era superior a todos los dems en fuerza intrnseca, sino que era tambin el
que se presentaba al resto del mundo de forma ms amenazadora. Por su parte, Diego Galn
Tanco, en su Palinodia Turquesca, intenta menospreciar la superioridad militar del imperio
otomano: Esta maldita nacin, afirma, con la multitud de cavallos, y con el sufrimiento de
los soldados, y con la infinita facultad de dineros, yendo las guerras a la luenga podran poco
a poco enflaquecernos33. Sin embargo, el xito turco en el campo de batalla no se deba
simplemente a la cantidad sino tambin a la calidad del ejrcito. En el siglo XVI, el
ejrcito turco se presentaba como un ejrcito disciplinado e invencible. El telogo alemn
Schweigger public un trabajo interesente para examinar las razones del xito militar de los
turcos, buscando una explicacin lgica. Segn este telogo, la imabatibilidad de los turcos se
basaba en seis motivos 34 : Primero, Dios estaba a favor de los turcos y los diriga contra los
cristianos corruptos. En este sentido, la teora de Schweigger no cae lejos de la de Lutero que
reclamaba que los turcos fueron enviados por Dios para castigar a los cristianos. Segundo, los
turcos peleaban por su religin con un gran celo y este celo se premiaba materialmente tras las
guerras. Tercero, desde el da de su fundacin, el imperio otomano estaba en un clima de
guerra constante con los pases limtrofes, con lo cual tenan una experiencia innegable en el
arte de la guerra. Cuarto, los que comandaban el ejrcito eran elegidos por sus mritos en la
batalla y no por su sangre azul. Quinto, los turcos tenan un ejrcito permanente compuesto de
soldados profesionales que reciban su sueldo tambin durante la paz. No se puede negar que
el razonamiento del telogo alemn se corresponde con la realidad y nos sorprende con su
acercamiento racionalista al tema, salvo en la primera interpretacin relativa al castigo divino
por una supuesta corrupcin religiosa en la cristiandad. Sin embargo, de una cosa no haba
duda: este atemorizante poder del turco era la primera causa de polarizaciones en toda Europa.

32

HAHN, Thomas: The Turk and Sir Gawain, en Sir Gawain: Eleven Romances and Tales. Kalamazoo,
Michigan: Western Michigan University for TEAMS. 1995.
33
DAZ TANCO, Vasco: Palinodia de los Turcos (Reimpresin facsimilar de la rarsima edicin de Orense,
1547). Badajoz: 1947. cap. LXXX.
34
SCHWEIGGER, Salamon: Zum Hofe des Trkischen Sultans. edit. H. Stein, Leipzig, 1986. cit. en SPOHN,
Margret: Alles getrkt:500 Jahre (Vor)Urteile der Deutschen ber die Trken, op. cit., p. 82.

27

Con el choque de dos imperios gigantescos, Europa se preparaba para la lucha de los
perros y cerdos: el turco, el perro, el cane, como los europeos vulgarmente lo llamaban,
contra el cerdo, el adjetivo que los turcos pensaban que era adecuado para referirse al
cristiano35. La identificacin del cerdo con el cristiano era uno de los clichs ms llamativos
de todas las crnicas otomanas, y el uso metafrico de la palabra se usaba frecuentemente en
el discurso de la corte. Estos calificativos injuriosos ponen de relieve el grado de
enfrentamiento existente entre dos rivales irreconciliables. De hecho, el ao 1520 marc el
inicio de una rivalidad que desembocara en dos reinados llenos de guerras, en cuyo
transcurso Carlos V se presentara como el padre de Europa.
A quin, finalmente, he de confiarme suplicante? Acaso al Divino Carlos
Emperador? Pero, precisamente por ser para m en extremo indulgente, porque me
profesaba cario de padre, porque me amaba singularmente y reverenciaba como si
quisiera abrazarme por entero, concit contra s profunda envidia. A pesar de esto, no
cesa de tender sus manos auxiliadoras a mis desgracias, pues con nimo
inquebrantable me sostiene en las cadas que mi debilidad me hace dar 36
Discurso de Europa, Andrs Laguna.

II. LOS AOS DE VICTORIA (1520-1526)


II.1. LA CUESTIN RELIGIOSA: GUERRA SANTA O UNA POLTICA
RACIONAL?

PEDRO: Agora que os tengo a entrambos rindidos, quiero de ofiio, como hazen en
Turqua, deziros algunas cosas de las que vuestros entendimientos no han alcanzado a
preguntar, pasndoseles por alto y no para que haya en ellas demandas y respuestas,
35

MARINO, S. Salomone: I siciliani nelle guerre contro glinfedeli nel secolo XV. (Lettura fatta alla Societa
Siciliana per la Storia Patria nelle tornate del 10 decembre 1911 e 22 gennaio 1912), p. 3. Esta carta de Fadrique
Enrquez, Almirante de Castilla, a Carlos V es slo uno de un sinfin de ejemplos. Supplico a Vuestra Magestad
pues en su real vida va tanto a todo el mundo no pudiera as aventuralla agora pueda el trabajo de la nueva del
Turco que aunque por ms no le diese de pone el en que a de poner a Vuestra Magestad es muy grande y cierto
debramos tomalle todos por sacar a Vuestra Magestad dl. Aunque yo spero Nuestro Seor que ayudar de su
mano como suele a los sanctos propsitos de Vuestra Magestad para que aquel perro sea destruido. B.N.M.,
Mns. 1778, fol. 98V. De Medina del Campo, 25 de Abril de 1532
36
LAGUNA, Andres: Joyas Bibliogrficas. Madrid 1962. p. 161.

28

sino con suma brevedad, y lo primero sea de una manera de ermandad que usan, por la
qual se llaman hermanos de sangres, y es que quando entre dos hay grande amistad,
para perpetuarla con mucha solemnidad se yeren cada uno con un dedo de su mano
quanto salga alguna sangre, y chupa el uno la sangre de el otro, y desde aquel punto
ya son hermanos y tales se llaman, y no menos obras se hazen; y esto no slo turco
con turco, sino turco con christiano y judo
Viaje de Turqua37

Un fresco mural del siglo XV representa y simboliza todo lo que hay que decir sobre la
tolerancia y libertad religiosa que los otomanos concedieron a sus sbditos hasta el final del
imperio otomano en el siglo XX. Fatih Sultan Mehmet, Mahometo el Conquistador, reconoci
toda su autoridad religiosa al patriarca ortodoxo de Constantinopla tras la conquista de la
ciudad por los turcos en 1453, cuando en la pennsula ibrica reinaba un proceso duro de
reconquista asociada a la imposicin religiosa 38. Del mismo modo, medio siglo despus
cuando Bayaceto II, el hijo y sucesor del Conquistador, recibi a los judos expulsados de
Espaa, hizo un comentario sarcstico criticando a los Reyes Catlicos por haber cometido el
grave error de expulsar a la capa social ms productiva del pas. Pero los ortodoxos griegos y
judos espaoles no fueron los nicos en encontrar refugio en el imperio otomano. El imperio
multirreligioso y multinacional alimentaba un gran abanico de minoras tnicas y religiosas
bajo su amparo, desde los armenios gregorianos hasta los chitas persas.
Es importante advertir, sin embargo, que esta libertad concedida a las minoras que
vivan dentro de las fronteras del imperio otomano, era el fruto de una poltica inteligente que
posibilitaba la convivencia de un grupo heterogneo de pueblos y creencias sin fricciones
sociales y religiosas excesivas. A pesar de que el Estado otomano era teocrtico, desde la
fundacin del imperio en 1299, ningn monarca turco intent forzar la unidad religiosa en las
tierras otomanas. Gracias a la tolerancia religiosa que era un elemento fundamental de la
poltica del Estado, los turcos pudieron controlar un imperio gigantesco hasta que los
movimientos liberales afloraron tras la revolucin francesa. Sin que tuviesen una presin
poltica y religiosa, los sbditos del sultn, fueran cristianos, judos o fueran de otras

37
38

Viaje de Turqua (La odisea de Pedro de Urdemalas), op. cit., p. 499.


El dicho mosaico hoy se conserva en el Patriarcado Griego de Fener, en Estambul.

29

confesiones, vivieron en una relativa paz y la Sublime Puerta evit la desintegracin social en
los territorios conquistados, sobre todo en los Balcanes y en Europa Central.
En todos los sentidos, la tolerancia era un medio ms que un fin para llegar a dominar
un imperio que se extenda a lo largo de tres continentes sin tener que luchar contra las
sublevaciones y rebeldas religiosas. En la proteccin de la iglesia ortodoxa y de la pequea
clereca tuvo mucho ms xito que el rgimen veneciano. La poltica otomana construida
sobre una delicada sensibilidad para mantener su composicin plurinacional y multirreligiosa,
sobre todo en los Balcanes, se mostr exitosa y fructfera. Dicho de otra manera, los otomanos
lograron mostrarse religiosamente tolerantes, adems de social y econmicamente protectores.
El premio por ello fue una dominacin otomana de medio milenio en los Balcanes sin
interrupciones de ninguna clase.
Un caso similar es el de Rodas, donde se estimul a los habitantes a continuar su vida
diaria tras su conquista en 1522. Solimn concedi la libertad de seguir viviendo en la isla y
practicando su religin. Los eximi del tributo durante cinco aos. De igual manera, en la
Morea los campesinos lograban ms ventajas bajo el dominio turco que con las imposiciones
de los signori venecianos. Tras la toma de Belgrado y Hungra los habitantes no sufrieron
ninguna represin religiosa. Otra minora dentro del Imperio, las armenia, dominaba casi por
completo el negocio de los transportes y acarreos. Los turcos, de forma muy consciente, con
gran ingenio poltico, aprovechaban la utilidad de las minoras y les daban libertad religiosa,
pero controlaban su vida social.
Pero conviene aclarar de inmediato que los otomanos no ejercan la misma tolerancia
con los chitas a los que consideraban herejes y con los que sostuvieron guerras
interminables para cambiar el equilibrio del mundo oriental durante el reinado de Selim el
Feroz. Las provocaciones blicas de los Shah persas amenazaban constantemente las
periferias orientales del imperio. Pronto volveremos a la cuestin religiosa bajo el control
otomano y el conflicto religioso en Oriente, pero antes hay que aclarar un punto clave en esta
lucha religiosa como era el ttulo de califa. Con la conquista por Selim I de El Cairo, capital
del Estado mameluco, la jefatura espiritual adems de la poltica, de todos los mahometanos
pas al Sultn turco, con lo cual los monarcas otomanos llegaron a ser jefes espirituales de
todos los musulmanes del mundo. Eran la sombra de Al en la tierra y guardianes legtimos
de la Santa Fe. Selim, reconocido como el guardin de los santos lugares, recibi las llaves de
Kabe en La Meca. Se aadi un ttulo ms a la larga lista de las titulaciones del soberano: el
de Califa, un gran honor para un estado teocrtico.

30

Un anlisis detallado de la gaza en el contexto otomano es imprescindible para poder


entender ms detalladamente la poltica de conquista de los turcos. Indiscutiblemente, sera
ms til analizar la guerra santa desde el punto de vista poltico en lugar de estudiar su papel
en el contexto religioso. La Cihad, entendida en toda su extensin, expresa muy bien el
ambiente de las cruzadas. Las preocupaciones materiales son predominantes y los objetivos
religiosos se mantienen en segundo plano. Colin Imber, aporta una nueva visin de la idea de
gaza en el imperio otomano. En comparacin con la clsica interpretacin de la guerra santa,
como un medio para tremolar el estandarte de Islam en las tierras no musulmanas y extender
las fronteras del mundo islmico, Imber nos llama la atencin sobre el interesante uso de las
palabras akn (razzia) y gaza (guerra santa) acudiendo a ejemplos tomados de las primeras
crnicas otomanas del siglo XIV, y muestra cmo razzia sustituye a gaza y viceversa.
Gaza, ms que un trmino abstracto, era una realidad presente en todas las razzias cuyo
premio era el botn. Minusvalorando la originalidad de la gaza, los turcos acabaron buscando
premios materiales en las tierras fronterizas. En este punto, cabe sealar que la explcita
legitimacin de las razzias turcas se amparaba en la mentalidad sacralizada de Islam.
El Estado otomano siempre fue un imperio de frontera. Desde la fundacin del Estado
otomano hasta la conquista de Constantinopla, la movilizacin y expansin turcas en perjuicio
de los ltimos territorios que quedaban en manos de los bizantinos, requera un sistema
legitimador. Qu cosa poda legitimarlo mejor que la dinmica de la gaza para mantener al
imperio siempre en movimiento evocando el nombre de Dios? La conquista de las tierras y los
bienes de los cristianos encontraba su legitimacin en la nocin de la gaza. Los turcos
aparecan en el escenario poltico con la idea de la gaza, con la cual legitimaban sus
invasiones. No es ninguna casualidad que las cruzadas tuviesen el mismo efecto legitimador
en lo que se refiere a la confiscacin de los bienes de los infieles. La avaricia por la riqueza
y expansin territorial llegaban a ser sinnimo de la guerra santa tanto en el contexto europeo
medieval como en el contexto otomano.
La idealizacin y legitimacin de la guerra santa en el mundo otomano hizo del uso de
la gaza un elemento propagandstico. Por otra parte la mitificacin de los gazis, los soldados
de la guerra santa, era la caracterstica ms marcada de este sistema. El Principio de la
martirologa islmica requera una meta mtica para la lucha por la fe en nombre de Dios.
Desde el principio del imperio otomano, los monarcas otomanos llevaban el prestigioso ttulo
de Gazi. El fundador del imperio se llamaba Osman Gazi. Desde los tiempos de Orhan I, el
hijo de Osman, los sultanes otomanos llevaron los ttulos de Sultan al-guzzat (sultn de los

31

conquistadores o guerreros por la fe) y Sultan al guzzat ve l-mcahidin (sultn de guerreros


por la fe y de los combatientes de la guerra santa) 39. La exhortacin de los sentimientos
religiosos y la sublimacin de la figura de gazi es primordial en las crnicas otomanas.
Revisemos este verso de Kemal Paa-Zde, el cronista de Solimn, en el que inmortaliza la
toma de Belgrado por el mismo padiah:
Dravay Savay Tunay
Geti itdi gaza-y garray
Klcn asd arda sultan
Kabza- mah- nevdur ana nian 40.

La idealizacin de la figura del Sultn requiere por parte de los cronistas resaltar los
motivos islmicos de las conquistas. Por ejemplo, la conversin de las iglesias en mezquitas
es simblica, tal como nos cuenta Celalzde: De prisa se construyeron minbers,41 se
quitaron las campanas de los campanarios y se hicieron oraciones sobre los puntos ms
elevados de estas iglesias. Solimn hizo la oracin del viernes en Belgrado y dieron gracias a
Al42.

Sin duda la mayora de las iglesias fueron dejadas intactas para el uso de los

habitantes de los territorios conquistados para que siguiesen practicando su religin. No


obstante, la figura del Sultn como conquistador de las tierras de los infieles no slo
legitima la invasin, sino que tambin exhorta a la participacin del pueblo.
Debe subrayarse que el ttulo ms elevado del Sultn era la sombra de Dios en la
tierra y era la cabeza suprema del Islam en el mundo y su califa. Tena la misin de
engrandecer su fe y defenderla contra los infieles. As dice Solimn en uno de los miles de
versos que compuso:
Ya Nebiyllah itdn mi cizle ay akk
Dizeler sana aceb mdr eha mahbub- Hakk43.
39

TOLEDO, Paulino: La idea de la hegemona mundial en la jerarqua poltico-administrativa de los imperios


otomano y espaol durante el siglo XVI, en Espaa-Turqua: del efrentamiento al analisis mutuo, stanbul,
2003, p. 23.
40
Cruzando el Drava, el Sava y el Danubio/ Hizo la guerra santa / Colg su espada en el cielo el sultn.
KEMAL PAA-ZDE: Tevrih-i Al Osman (La historia
de la dinastia otomana), stanbul: T.T.K., 1996, p. 222.
41
Plpito.
42
CELALZDE MUSTAFA ELEB,. Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., stanbul, 1937, p. 26.
43
T, el profeta de Dios, la luna por la mitad con tu milagro dividiste. / T padisah, que te llamen el amante de
Dios no es nada sorprendente. AK, Cokun: Muhibbi Divan (Divn de Muhibbi), Ankara: K.T.B.Y., 1987. p.
437.

32

Obviamente las dificultades para establecer una comparacin coherente entre el mundo
otomano y el mundo carolino son muchas. A la hora de analizar, una yuxtaposicin de las
polticas ejercidas por Carlos V y Solimn ante la cuestin religiosa no slo sera arriesgada
sino tambin problemtica. Ms difcil sera una comparacin de este tipo, ante la cuestin
religiosa en dos contextos. Carlos V, era el defensor natural del catolicismo y la Monarqua
Catlica era el smbolo ms destacado de la intolerancia religiosa en la poca, segn Solimn,
un monarca cuya poltica occidental se basaba en la tolerancia hacia sus sbditos, y que al
mismo tiempo contaba con las ventajas de la gaza. Mientras Solimn conceda la libertad
religiosa a su reaya, es decir a sus sbditos no musulmanes; en la otra parte del Mediterrneo,
Carlos V luchaba contra los moriscos valencianos y el Santo Oficio mandaba a innumerables
vctimas a la hoguera por motivos religiosos. El ultra catolicismo que tena la intolerancia
como principio fundamental y obsesiones racistas como la limpieza de sangre no permita la
libertad de los musulmanes y judos en el Mediterrneo Occidental, mientras los no
musulmanes que vivan en territorio otomano seguan haciendo vida normal, mientras pagaran
tributo al Estado, un tributo llamado cizye que era proporcional a sus ganancias. Este dilogo
entre Pedro y Matalas, en el Viaje de Turqua resume en pocas palabras la maquinaria
otomana y el tringulo formado por la cuestin social, religiosa y econmica:
PEDRO: Presuponed, entre tanto que ms particularmente hablamos, que no porque se
llame Turqua son todos turcos, porque hay ms cristianos que viben en su fe que
turcos, que no estn subjetos al Papa ni a nuestra Iglesia latina, sino ellos de hazen su
Patriarca, que es Papa dellos.
MATA: Pues Cmo los consiente el Turco?
PEDRO: Qu se le da a l, si le pagan su tributo, que sea nadie judo ni cristiano ni
moro?44

Pero no es oro todo lo que reluce. El paso del estado de paz al de guerra llevaba
intrnseco el famoso terror turco. Hay que subrayar que la guerra lo legitimaba todo. Estos
mismos protectores de la reaya se convertan en otros casos en los invasores ms temibles y
violentos para los pueblos ms dbiles de Europa Central y sus vecinos que no queran
rendirse ante los turcos. La legitimacin de esta violencia, bajo el nombre de cihad, por medio
de los ayets y suras del Corn abra el camino a la mayor furia imaginable. Se puede afirmar
44

Viaje de Turqua (La odisea de Pedro de Urdemalas), op. cit., p. 253.

33

que los otomanos eran justos durante la paz, pero en el proceso de conquista eran temibles y
de ningn modo toleraban la infidelidad poltica de los territorios sometidos.
En primer lugar, se trataba de una maquinaria que funcionaba perfectamente gracias a la
conquista de estos territorios y a la esclavitud de sus habitantes. Tras la conquista el botn
llenaba las arcas del estado y los bolsillos de los akncs45, gnlls46 y fuerzas irregulares que
combatan a cambio de una parte del botn. Los cristianos cautivados eran vendidos en los
mercados de esclavos, y otros eran llevados a centros militares de educacin para ser
adiestrados disciplinadamente y formar parte de ejrcito mejor preparado de la poca.
Irnicamente, los mismos jenzaros, educados al modo otomano, eran los que llevaban ms
cristianos a la capital turca para servir a este propsito. Todo este sistema se retroalimentaba y
funcionaba como un reloj.
En segundo lugar, hay que aceptar que la violencia ejercida contra los territorios
cristianos no era una muestra de inhumanidad exagerada. La violencia era parte de una
poltica de terror perfectamente calculada. Recordemos la estrategia que usaban los mongoles
para crear este mismo efecto por donde pasaban y las montaas de calaveras que dejaban atrs
en calidad de firma. Qu poda ser ms horroroso que el recuerdo horripilante de un montn
de cadveres! Qu cosa poda asustar ms a los desafortunados habitantes que sufran la ira
mongola! De modo anlogo, este rol del turco como azote amenazador y la eficacia del
terror fabricado no tardaran en provocar una turcofobia en Europa, sobre todo en los pases
limtrofes. Esta fobia era sumamente til durante el periodo de inactividad turca, y creaba una
tensin enorme, al tiempo que paralizaba los posibles ataques antiturcos. Sin duda, constitua
una defensa de importancia primordial para un imperio con guerras fronterizas constantes,
como el imperio otomano. En suma, la imagen del mundo otomano como una amenaza
terrible no se corresponda fielmente con sus verdaderos planteamientos polticos, pues al
final quienes se rendan seguan con su vida diaria conservando sus hogares y practicando su
religin, los que optaban por resistir hasta el final ante el empuje turco, moran, o eran
llevados a la capital en calidad de cautivos para servir en el ejrcito turco como jenzaros,
servir en los trabajos domsticos en las casas de los ricos, o entrar al servicio del sultn para
desempear diversas tareas de palacio. Haba una alternativa ms: Si preferan vivir en la
capital, finalizada la batalla podan seguir en el ejrcito turco tal como nos trasmite Peevi en

45
46

Los soldados de razzia, los sackman en la terminologa alemana.


Veteranos.

34

su historia: Del pblico infiel y de los judos voluntarios, miles de familias con sus hijos
fueron trasladados a diyr- Islam47.
Peevi, con una frase sencilla, resume el proceso posterior a las conquistas en Estado
otomano: La idea del traslado de los habitantes voluntarios a Anatolia era sencilla: posibilitar
la asimilacin de los nuevos sbditos. Sin embargo, el proceso funcionaba al revs. Era ms
comn trasladar los habitantes de los territorios de Anatolia Oriental a Occidente para que se
asimilasen y conociesen el sistema, mientras los que pasaron por esta fase, ya asimilados y
familiarizados con el sistema administrativo y social, pasaban a Rumelia para aplicarlo en los
territorios recin conquistados. Este proceso de homologacin administrativa y social
persegua equilibrar la distribucin de las capas sociales controladas por el Estado.
Debe aadirse que la rendicin al poder turco lo solucionaba todo. El Sultn slo peda
actitud de servicio, respeto a su autoridad y trato armonioso entre los sbditos. Vire es
decir, la rendicin o el acuerdo con los conquistadores turcos, era lo ms til para salvar la
vida ante un asedio o ataque. La entrega de la llave de la fortaleza, como smbolo del
sometimiento, era la llave a la libertad y al disfrute del sistema regularizado y controlado por
los otomanos. La nica diferencia respecto a la mayora musulmana era el tributo especial que
pagaban, el cizye, que no llegaba a ser el doble del r, el tributo obligatorio para los
pecheros musulmanes del imperio.
Tomas Campanella, en su obra La Monarqua Hispnica menciona un riesgo poco
probable para la Cristiandad: la invasin de la fe islmica. Se les debe, adems, procurar
modo y medios, como mquinas e instrumentos blicos, para poder vencer al turco, deca,
pues si el mahometanismo alguna vez se introdujese en su reino, sera un gran perjuicio para
todo el orbe cristiano y sobre todo para Espaa 48. Sin embargo, una invasin de este gnero
pareca realmente improbable en una sociedad rgidamente establecida como la catlica. Qu
opinaba Carlos de una posible invasin del Islam en su imperio? No fue ni tan siquiera
mencionado por el mismo Emperador.

Las preocupaciones del Emperador fueron ms

materiales que espirituales ante el peligro turco. Le preocupaba ms la potencia militar


imponente que la supuesta amenaza contra la fe catlica de la poblacin islmica de sus
reinos. En las campaas que emprendi al frente de sus ejrcitos, siempre manifest de
antemano los motivos: Era cuestin de poder mundial, una ambicin de expansin territorial y
una disputa por los pases conquistados por el mismo Sultn -como en el caso de Hungra-. La
47

Diyar-i Islam: El pas del Islam. PEEVI brahim Efendi: Peevi Tarihi (Historia de Peevi), Ankara: K.B.Y.,
1992, p. 76.
48
CAMPANELLA, Tomas: La Monarqua Hispnica, trad. Primitivo Mario, Madrid: Centro de Estudios
Constitucionales, 1982, p. 67.

35

componente religiosa de la declaracin de guerra mantena un carcter simblico dentro de las


fronteras turcas y serva para exhortar a las tropas y desarrollar el fervor religioso que era la
llave de una guerra entusiasta. Detrs del teln no estaba escondida ninguna polmica
religiosa de nivel universal, ni el deseo de convertir el mundo cristiano al Islam.
Como hemos mencionado, la Monarqua Catlica se separaba abismalmente del
Imperio Turco en el mbito socio-religioso. Conviene dejar puntualizado que el papel de la
religin en la poltica occidental de Solimn es distinto al peligro luterano que Carlos vea
como una amenaza a la unificacin y mantenimiento del imperio. Sin embargo, en cuanto a la
cuestin chita que amenazaba desde dentro el mundo otomano, hay que advertir que
efectivamente la fachada socio-poltica de la cuestin amenazaba la unidad del imperio
otomano. Es interesante resaltar el inters de los dos monarcas por extirpar la hereja dentro
de sus fronteras. En ambos casos atestiguamos un intento de defender la ortodoxia contra
heterodoxia.
As como Solimn llevaba los pomposos ttulos de califa, y la sombra de Dios en la
tierra, Carlos V, se vea a s mismo como el padre de la Cristiandad, y el defensor de la
Santa Fe. En numerosos casos manifest su deseo de defender la unidad de la Cristiandad 49.
Y visto que aunque en los dichos Reinos y estados no fuesen nuestros, siendo de la religin
cristiana, tengo la obligacin de poner en ello el remedio que pudiere, deca refirindose a
Alemania50. Es innegable su deseo de mantener la unidad religiosa como base del proyecto
poltico que aspiraba a construir.
Al analizar la cuestin chita, constatamos que la secta supona un problema tan grave
como el de la doctrina luterana para Carlos V. Pero, es obvio que en el mbito religioso, la
polmica era mucho ms que una simple heterodoxia y sus consecuencias polticas eran
sumamente graves. El peligro lleg a su cenit durante el reinado del Shah Ismail cuyo talento
poltico y carisma mtico fueron capaces de reunir a todos los turcomanos de las periferias del
imperio51. La peligrosa creencia de estos pueblos del Oriente sobre la divinidad de Ismail
empeoraba la situacin. El efecto negativo de este personaje y su talento sin lmite para
movilizar a los turcomanos nmadas, seminmadas y establecidos que se hallaban bajo el
49

As escribi Carlos a Adriano: Cierto los Machobeos otro zelo y hervor tenan para defender su religin y
ley de Dios que nosotros tenemos, en los quales parece que no queda ms de slo el nombre de christianos, y
poca cosa de la virtud de aquel nombre, pues ms cuydado tenemos de vengarnos de nuestros enemigos
particulares que de los Dios y de su santa fe, y para cumplir este nuestro temporal desseo, ponemos toda la
repblica christiana en peligro de perderse. M. GACHARD : Correspondance de Charles-Quint et DAdrien
VI, Bruxelles, 1859, p. 140
50
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V, Salamanca, 1973-1981, vol. II, p. 139.
51
Para los detalles del conflicto de sectas vanse AKYOL, Taha: Osmanlda ve randa Mezhep ve Devlet. (La
secta y el estado en el imperio otomano y Iran), stanbul: Milliyet Yaynlar, 1999.

36

control otomano52. El abuelo de Solimn, Bayaceto II critic severamente estas actividades de


los safvidas en una carta que envi al Shah Ismail en la cual advirti que estaba fuera de
razn abusar de las actividades sectarias para apoderarse de este mundo temporal y enemistar
a los musulmanes. Ismail haba conseguido crear un Estado partiendo de una secta!
Por otra parte, la evangelizacin de las Indias y la violencia que los conquistadores
aplicaron contra los nativos del Nuevo Mundo, no tena parangn en el mundo otomano en
tiempos de paz. Como se ha referido antes, el Estado otomano no ejerca ningn tipo de
conversin forzada en los territorios conquistados una vez acabada la conquista 53. Peter
Rassow, respecto a la actitud que Carlos V adopt en su Imperio colonial, afirma que Carlos
vea

en cada descubrimiento una empresa misionera y los conquistadores tenan como

objetivo llevar a los infieles a la fe de Cristo. Todas las expediciones llevaban sacerdotes
consigo, destinados no slo a cuidar de la salud espiritual de los expedicionarios, sino,
adems, a bautizar a los infieles que se encontrasen54.
Como ltimo ejemplo religioso en el manco de la rivalidad habsburgo-otomana, hay
que citar el discurso que hizo el Gran Visir Ibrahim Pasa ante los primeros enviados de
Fernando a la corte turca. Ibrahim, con todo su sarcasmo revel que su seor Carlos Vhaba causado ms dao a la Cristiandad que los turcos, porque haba destruido Roma y
encarcelado a la cabeza de su Iglesia. Recordemos que el Gran Visir haba hecho el mismo
discurso al embajador francs que fue enviado a Solimn durante la campaa de Alemania en
1532. Fue un til pretexto para la Sublime Puerta poder cuestionar el fervor religioso del
Emperador. El odio que senta Solimn hacia el Emperador encontr una buena razn para
criticarle tras el saco de Roma que fue el trailblazer de este discurso irnico.
En suma, en el campo religioso no faltaban conflictos. El hecho de que las fronteras del
Imperio Turco y la Europa cristiana tuvieran contacto en el Mediterrneo y en Europa Central
daba lugar al choque de las ambiciones y fricciones en todos los campos. Problemas religiosos
y polticos de la Europa del siglo XVI, intrincados en s mismos, creaban un caldo cultivo
para el enfrentamiento. Este caleidoscopio de polmicas, desde la lucha por el ttulo de Seor
de Jerusaln hasta las invasiones turcas en territorios cristianos nunca permitiran una paz
duradera en las relaciones entre Habsburgos y Otomanos55. Un mundo de paradojas entre pax
52

Vase SAVORY, Roger: Iran under Safavids. Cambridge University Press, 1975.
En el Corn, se acenta que no debe haber obligacin en la religin: L ikrahe fiddini kad tebeyyener-rdi
minel-gayyi, (Ayet 256, sura Bakara) PARMAKSIZOLU, smet: Trklerde Devlet Anlay: mparatorluk
Devri.1299-1789 (La nocin de estado en los turcos: La poca del imperio:1299-1789) , Ankara, 1982, p. 56.
54
RASSOW, Peter: El mundo Poltico de Carlos V, Madrid, 1945, p. 94.
55
Para los detalles sobre la cuestin de Jerusaln vanse la primera parte de este trabajo, pp. 22-23 y tambin
MONTES, Juan Snchez. Franceses, Protestantes, Turcos: los espaoles ante la poltica internacional de
Carlos V, Granada, 1960, pp. 97-109
53

37

turca y terror turco, el conflicto se presentaba con varios camuflajes. Pero al fin y al cabo,
como afirmara el historiador alemn Fernand Salentig, Solimn no era

anticristo 56.

Mientras los cristianos maldecan al profeta del Islam, los musulmanes bendecan y elogiaban
a Jesucristo, le respetaban, y no dudaban de su carcter proftico tal como afirmaba tambin
su libro sagrado, el Corn. Hasta el mismo Solimn evocaba el nombre de Jess en sus versos
con el tono ms humilde.

II.1. CAE LA CIUDAD BLANCA


Cuando Carlos V estaba ocupado en sofocar la revolucin de las Comunidades de Castilla,
Solimn, en la otra parte del Mediterrneo, se enfrentaba con un problema similar.
El destino oblig a ambos monarcas a empezar su reinado con sublevaciones. El virrey de
Damasco, Canberdi Gazali, se levant con el deseo de fundar un nuevo estado autnomo en la
zona. Se atrevi a celebrar la ceremonia de entronizacin al modo otomano: acuando
moneda y leyendo hutbe57. Despach cartas al virrey de Egipto Hayrbay y al Shah Ismail de
Persia para convencerles de que se aliaran con l contra Solimn, las cuales no fueron de
ningn provecho. El rebelde fue derrotado por las tropas del sultn turco, y sufri el castigo
clsico en los casos de rebelda: su cabeza fue enviada a Constantinopla. As se llev a cabo la
primera confrontacin de su reinado en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, Carlos V no
era tan afortunado. En su caso, no se trataba de una figura rebelde que pretenda coronarse sin
derecho, sino una sublevacin de masas de gran calado.
En mayo del mismo ao Fernando se cas con Ana, hermana del rey Luis de Hungra, y a su
vez Luis de Hungra con la hermana de Fernando. Al tiempo que Carlos V se casaba con
Mara58. Estos dos matrimonios le garantizaban la herencia del reino de Hungra. De este
modo comenz su participacin en una de las cuestiones ms duraderas y problemticas del
siglo XVI: la cuestin de Hungra y la friccin entre los otomanos y los habsburgo. En otras

56

As comenta el historiador alemn Fernand Salentig sobre el tema: Soliman war kein Anti-Crist. Es
respektierte Andersden Kende und war fr eine Koexiztenz der beiden grossen Religionen Islam und
Christentum. Er suchte anfangs auch die politische verstndigung mit seinen grssten widersacher Karl V. Doch
damals, Westliche Welt war gegen ihn. SALENTIG, Fernand: Soliman der Prachtige. Leipzig, 1981.
57
Oracin islmica leda slo los das de alguna importancia.
58
MEXA, PEDRO: Historia del Emperador Carlos V. Op. Cit. P. 269.

38

palabras, estos dos matrimonios legitimaron la guerra interminable entre los mayores
potentados de este siglo.
Resueltos los problemas de rebeldas en tierras lejanas de su imperio, Solimn empez a
prepararse para su primera empresa. Haba pensado hacia dnde dirigirse, y slo le faltaba un
pretexto para legitimar la guerra. Este pretexto no tard en llegar. El embajador turco que fue
enviado a la corte hngara con la misin de renovar el tratado que se haba firmado en el
reinado de Selim I y pedir el tributo anual no regres a Constantinopla. Lo nico que lleg a
la capital turca fueron sus orejas y su nariz metidas en una caja. Nada podra justificar mejor
un ataque de castigo de los turcos que este desafo sumamente atrevido59. Obviamente, los
hngaros no fueron capaces de calcular las consecuencias de un desafo tan atroz, sobre todo
en un perodo en el que el reino de Hungra y el Estado perdan fuerzas constantemente por
culpa de los levantamientos campesinos, por el caos reinante entre la nobleza y por los
conflictos fronterizos con los turcos 60.
Belgrado, la llave de Hungra como expresa Solakzade, servira al nuevo sultn para
inaugurar su reino con una conquista pomposa61. Disfrazado de un asalto de castigo, Solimn
no tard en aprovecharse de la coyuntura para empezar su larga serie de conquistas en el
Occidente. Por la venganza se dirigi a Hungra, comenta el mismo cronista turco62. Otro
cronista Mustafa Nuri Paa afirma que los grandes del estado, para hacer saborear el gusto de
la conquista Solimn, le animaron a conquistar Belgrado63. La flaqueza de este reino no era
algo desconocido para el Estado turco. Tambin hay que sealar el deseo de Solimn de
culminar un asunto que su bisabuelo no logr cumplir en 1459. Como hemos referido
repetidas veces, las dos primeras campaas de Solimn tenan por objeto apoderarse de dos
puntos estratgicos que Mehmet II no consigui sumar a los dominios otomanos. La ciudad
tambin haba sido asediada por Murad II en 1441 sin logro alguno. En esta decisin de
59

Eliye zeval olmaz, el dicho popular, muy probablemente tiene su origen en la poca otomana, muestra la
seguridad que se tena que garantizar a los enviados y embajadores en el mbito poltico.
60
Un asalto a Hungra por parte de los turcos se esperaba en el ao de 1519 tal como nos afirma este extracto de
la carta de Jun Palls, cnsul de Espaa en Ragusa, a Ramn de Cardonia, Virrey de Npoles fechada 15 de
febrero de 1519. Que el sanjaco de Barbarsania se pona en orden para correr en Hungra que un moo que vino
de Andrinopoli dize que es tan a pblico que se tomar empressa contra Italia y que Xelebin era venido con el
exrcito y que el Gran Turco se deza que para el nada sera en Adrinopoli mas que no viene, pero que se espera
y que ballo al comendador baysa fuera de la provinia de Tapolisa y que va bien acompagnado con quatro turcos
y que era mucho respectado y yba a Andrinopoli donde creya hallar la persona del turco y que hava gran
estruendo de armar y que hava de venir gente en escopia y que estos son las palabras de vulgo y que este moo
en lo que habla conforma con los otros y que no se debe dormir, que la ms cierta y segura va sera asaltarlo en
su pays y que sera mejor acometerle con XXX mil combatientes que no esperarlo en Sicilia o Npoles.
R.A.H., C.S.C., leg. A-17, fol. 143.
61
SOLAK-ZDE HEMDEM ELEB: Solak-zde tarihi (Historia de Solak-zde). Op. cit P.120
62
Ibdem. P. 120
63
PAA, MUSTAFA NUR: Netyic l-Vukuat, T.T.K.B., 1987, Ankara. P.93

39

Solimn, hay que tener en cuenta la influencia de su Gran Visir, Piri Paa, que tambin sirvi
en la corte de su padre Selim I con el mismo ttulo. Recordemos que este Gran Visir siempre
haba optado por una poltica ms occidental que oriental.
Los cronistas turcos no perdieron la oportunidad de inmortalizar esta primera campaa de
Solimn con descripciones muy conmovedoras. As describe Celalzade este aire casi festivo
de los primeros das de la campaa:
Los fusileros dispararon sus fusiles. Los estruendos causaron terremotos y los humos dieron
lugar a nubes. Los grandes de la corte se pusieron en la fila segn la alineacin de las riendas
del caballo del Sultn, a la izquierda y derecha. Los soldados, como un mar alborotado,
atravesaron por la ciudad, y salieron por la puerta de Adrionopla. All, los hocas64, derviches,
eyhs, tras rezar por la victoria del estado otomano, se dirigieron a los cuarteles. Cuando el
padiah lleg a su pabelln, desmont y entr en l. Los soldados pasaron la noche en los
pabellones. Al da siguiente, al amanecer las municiones se enviaron. Con la salida del sol,
cuando el padiah mont en su caballo, algunos de los soldados de a caballo enfrente del
padiah mostraron sus talento como acrbatas. Algunos, inclinndose hacia la parte izquierda y
derecha del caballo, tiraban flechas a travs del estribo y debajo del animal y acertaban, y
algunos tiraban las lanzas en el aire y las recogan a caballo. En el camino, pasaron 7 das con
diversiones de este tipo, y llegaron a Adrianopla65.

Sabac cay el 8 de julio a pesar de toda la defensa heroica que mostr la guarnicin. Las
malas noticias no tardaron llegar a los odos de los habitantes de Semlin que no dudaron en
presentar las llaves de la fortaleza al Sultn. Al llegar a la puerta de Belgrado, tal como
mandaba la tradicin guerrera, los turcos pidieron la entrega de la fortaleza antes de usar las
armas. Sin embargo los hngaros optaron por tentar a la suerte en lugar de rendirse a esta
tradicin otomana de vire, es decir, la entrega de un castillo o fortaleza mediante acuerdo. Una
vez ms los clculos hngaros se mostraron equivocados ante la cuestin turca. Peevi, con su
estilo pintoresco, retrataba el asalto en pocas palabras: Fue tal guerra que hasta los ngeles
del cielo mostraron su admiracin, afirmaba exageradamente66. Y aada con el mismo tono:
Por la sangre de los mrtires, los bastiones de la fortaleza tomaron el color de los
tulipanes67. No hay duda de que a pesar de sus exageraciones, los retratos blicos
correspondan a la realidad. La conquista del castillo de Zumun, en Belgrado muestra
64
65

Sabios en los asuntos de religin.


ELEB, CELALZDE MUSTAFA. Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik (niveles de dominio y grados

de las profesiones). Op. Cit. P. 15.


66
67

PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. Op. Cit. P.56.


Ibdem. P. 58.

40

perfectamente que esta campaa ante todo era una campaa de castigo. Los vecinos de este
lugar pequeo fueron pasados por la espada aunque se haban rendido, por el pretexto de que
no fueron sinceros en su rendicin68.
Basup gep alurlar Da-hisr
Krup kffr yamalad var69.

As inmortalizaba Eyyub la ira turca que sufrieron los hngaros y la devastacin de sus
territorios. Indiscutiblemente todo el conjunto de estas conquistas en las cercanas de
Belgrado fue un preludio de la friccin interminable por las tierras hngaras. El mismo poeta
sigue recitando la pica de la conquista de Belgrado acentuando el temor de los hngaros y el
cataclismo que se conoci:
Ki bir yerde sinb oldlar ebsem
Tutlp dilleri kaldlar ebkem 70

Ge kdyd kylerin duhn 71


Ykld Engrsn hanmn

Tras la conquista de Belgrado Solimn concedi 20.000 ducados para la reparacin de la


fortaleza y dej una guarnicin turca para la defensa del castillo recin conquistado. Se
repararon las murallas y se colocaron 200 caones. Esto no pareca un simple intento de
defensa de la ciudad. En el fondo, Solimn tena un objetivo ms amplio: deseaba utilizar esta
fortaleza como una base para sus prximas campaas y el tiempo no tardara en mostrarlo.
Belgrado era la puerta que abra el paso hacia Hungra, y con un ro navegable que servira
para llevar todos los aparejos de guerra. Era una posicin estratgica insuperable para todas
las campaas posteriores de Solimn.
Klp cuma namazn ehl-i imn
Okund hutbe-i Sultn Sleymn 72.
68

Ibdem. P.54
(Los turcos) conquistaron Da-hisr/ Aniquilaron los infieles y saquearon sus bienes.EYYB. Menkb-I
Sultn Sleymn. (Rislei-i Padiah-nme). Edit. Dr. Mehmet Akku. K.B.Y. 1991. P. 433.
70
Ibdem. P .67. Por el miedo que escondieron silenciosos / Todos se quedaron mudos.
69

71

Ibdem. P. 67.El humo de los pueblos ascendieron al cielo / Todos los hogares de Hungra se destruyeron

72

Ibdem. P. 67. Los creyentes hicieron la oracin de Viernes/ Y e ley el hutbe de Sultn Solimn.

41

La primera victoria de Solimn fue sellada con la oracin del Viernes, el da sagrado del
Islam, y el hutbe que se ley en honor del mismo sultn, como afirma el poeta turco arriba .
Aparte de las nociones religiosas, la conquista sacaba a la luz los ambiciosos planes del nuevo
sultn y demostraba que Solimn, como su padre, pensaba seguir una poltica militar
expansiva. La cada de Belgrado fue el ltimo golpe que marc firmemente la dominacin
turca en los Balcanes y como una mancha de aceite, el poder turco se extendi en todas
direcciones desde aquellas latitudes.
En la lucha por la dominacin en los Balcanes, los otomanos adoptaron una poltica
tendente a atraer a la poblacin autctona. Abolieron el sistema feudal, dieron garantas a la
iglesia ortodoxa. Los otomanos explotaron astutamente los sentimientos de las masas
ortodoxas contra los venecianos con una propaganda consciente, llamada la poltica de
istimalet73. No slo por la tolerancia religiosa, sino tambin por el sentimiento que le daban de
ser socialmente y econmicamente ms cercana y protectora, todo lo cual serva para atraer a
la poblacin de aquellas latitudes.
Solakzade afirma que tras la conquista de la ciudad blanca, Los que quisieron quedarse,
permanecieron all, para los que quisieron ir a las provincias hngaras, el sagrado padiah
public fermanes (para que pudiesen ir)74. Con este ferman, Solimn daba seales de que su
poltica social no sera distinta a la que sigui su bisabuelo. Este aire de tolerancia social
reduca el riesgo de sublevaciones de masas y supona un elemento estabilizador en los
Balcanes y dems territorios que pensaba conquistar en Europa central. Cabe sealar que
gracias a esta poltica los otomanos controlaron los Balcanes durante medio milenio.
Los otomanos garantizaban la seguridad de sus sbditos tanto en el Oriente como en el
Occidente. La poblacin sujeta al poder turco aceptaba las reglas parcialmente, porque las
quejas no eran escuchadas, y parcialmente porque estar bajo un control, una mquina bien
organizada, sabiendo adnde pertenecan y por quin estaban protegidos, era preferible a
pertenecer a un sistema feudal que no les posibilitaba ninguna promocin social. Tambin hay
que mencionar el papel de la filosofa fundamental de las conquistas otomanas, ilay-i
kelimetullah, es decir los turcos evitaban destruir y demoler todos los territorios recin
conquistados para reconstruirlos75. El objetivo era obvio: ganar la simpata de los vecinos de
estos territorios. Por eso evitaban intervenir en su vida econmica, social y cultural. Todas las
73

INALCIK, HALIL. An Outline of Ottoman-Venetian Relations. Op. Cit. p.84


Carta del sultn.
75
NALCIK, HALL. Osmanl Fetih Yntemleri (Mtodos de conquista de los otomanos) en Cogito, Osmanllar
74

zel says. 19. 1999, P. 115-135.

42

nuevas construcciones servan al bienestar de los vecinos y, entre otras prestaciones pblicas,
el gobierno otomano mantena el orden urbanstico en toda la geografa otomana.
Europa estaba preocupada, sobre todo las zonas colindantes con el Imperio Otomano. Por otra
parte no faltaban los que se refugiaban en este imperio porque les ofreca mejores
posibilidades de ascenso social. El atractivo de la vida social otomana que daba oportunidades
a las capas sociales no oligrquicas iba amenazando el orden social en pases limtrofes. La
publicacin de Trkendrucke, (la opresin turca) ms que un folleto, se convirti un gnero
como Avisos del Turco y tena el cometido de avisar a la poblacin sobre una supuesta
amenaza inminente e instarle a tomar medidas contra una avalancha que arrastraba todo lo
que le sala al paso.
Es de notar que con esta conquista, los turcos obtuvieron una gran ventaja geoestratgica: el
nudo ms importante del Danubio, donde todos sus brazos -entre ellos los ms importantes
como Sava, Drava, y Tisa- se cruzan. Como afirma el historiador alemn Franz Babinger, el
Danubio era el Schicksalsstrom, el ro de destino. Y ahora, a partir del 1521, hara sentir su
presencia ms que nunca. El destino de todos los pases de Europa Central se jugara en la
lotera del Danubio. La coexistencia en la zona danubiana sera sinnimo de una serie de
guerras incesantes no slo en campos abiertos, sino tambin en las zonas fronterizas. El
Danubio sera la frontera natural que separase a los rivales y a la vez reunese los destinos de
todos ellos en su seno.
El Danubio daba vida a Wallachia, Erdel, como los turcos llamaban a Transilvania.
Contribuyeron a la conservacin de cierta parte del ro76. El logro turco ms llamativo en
dominacin danubiana sera la conquista definitiva de Gran (Esztergom)en 1543 que
garantizara la libertad en el uso del ro hasta este punto tan lejano del centro, entre Buda y
Viena. Para inmortalizar el avance turco en estas latitudes, a los territorios conquistados que
se extendan de Belgrado a Kladovo, le dieron el nombre de Fethislam, la conquista
islmica.
La duradera supremaca otomana en la zona era debida a la hbil organizacin que los
turcos lograron en ambas orillas del ro. Consiguiendo la seguridad con la presencia de una
flota y guarniciones dispersas, garantizaron el sosiego de la populacin no-musulmana. El
sistema socioadministravo reposaba sobre un mutuo beneficio. Gracias al servicio de
vigilancia que los habitantes prestaban al Sultn, quedaron exentos de pagar impuestos al
76

ZIROJEVI, OLGA. The guardians of the Danube, en La marine et les routes commerciales Ottomanes. Edit.
AL-TAMIMI, ABD AL-DJALIL. Zaghovan: Foundation Temimi pour la Recherche Scientique et linformation.
2000. p. 113.

43

Estado turco. El establecimiento de un sistema tributario bastante llevadero y las ventajas de


la descentralizacin administrativa y judicial les inclinaba a preferir la presencia turca77.
Hungra desempeaba el papel de escudo de la Cristiandad contra la espada del Islam.
Su cada en manos de los turcos era una prdida terrible para los estados que estaban detrs de
este reino y esperaban una suerte similar. Por otra parte, en muchos aspectos, el control turco
en estas latitudes no era algo lamentable para sus habitantes. El sultn slo peda una cosa:
respeto. Si no se trataba de una campaa de castigo, siempre prefera el sometimiento de los
pueblos y ciudades sin tener que usar la violencia y medios blicos. El cronista hngaro
Szamoskzy, afirmaba en su crnica de 1604 que Los turcos se alegraban mucho cuando los
hngaros les mostraban respeto y se rendan sin resistir. Entre ellos haba algunos que lloraban
de alegra 78. Este dato es a todas luces exagerado, pero con toda seguridad podemos afirmar
que no est absolutamente apartado de la realidad. Sin lugar a dudas, el respeto era la llave
para acceder a los favores de la amistad otomana, y muchos sbditos supieron aprovecharla
bien.
A pesar de todo lo positivo que prometa el sultn, haba un obstculo irremediable. Todas
las rutas al corazn de Europa pasaban por Hungra y esto equivala a la destruccin de los
territorios hngaros durante las campaas turcas. Muchas veces, los habitantes tuvieron que
sufrir la ira del sultn cuando l se diriga hacia Alemania. El pas se convirti en un gran
campo de batalla permanente. En los siglos XVI y XVII la poblacin hngara baj de cinco
millones a dos millones setecientos mil, mientras que la de otros estados vecinos subi79. El
permanente estado de guerra no slo perjudicaba a los habitantes, sino tambin a las cosechas.
Las guerras incesantes impedan el desarrollo regular de los cultivos en el pas.
Hay que destacar de manera especial que la expansin turca en los Balcanes y en Europa
Central no era como la invasin de Atila y sus hordas. Los turcos avanzaban con pasos
seguros, no con la rapidez con que Alejandro Magno, Cengiz Khan y Tamerln extendan sus
imperios. Sobre todo tras la toma de Belgrado, los turcos demostraron claramente que no
77

Tahrir defterleri son los documentos archivales ms importantes para analizar la estructura social y econmica

del imperio otomano. Tambin vanse GKBILGIN, TAYYB. Kanuni Sultan Sleyman Devri Balarnda
Rumeli Eyaleti, livalar, ehir ve kasabalar, (Las provincias de Rumelia, livas, ciudades y villas a los principios
del reinado de Solimn el Legislador) Belleten, XX, 78, 1956 y BIRKEN, ANDREAS. Die Provinzen des
Osmanischen Reiches. En Beihefte zum Tbinger Atlas. Weisbaden, 1956. PITCHER, DONALD EDGAR. A
Historical Geography of the ottoman Empire.
78

RSONY, LSZL: Tarihte Trklk. Trk Kltr Aratrma Enstits. 1996, Ankara. P. 208.

79

RSONY, LSZL: Tarihte Trklk. (Los turcos en la Historia).Trk Kltr Aratrma Enstits. 1996,
Ankara. P.208.

44

haban venido a saquear el territorio sino a colonizarlo, estableciendo una organizacin


permanente en la zona e insertando los territorios recin conquistados en el conjunto del
sistema otomano. No se trataba de una expansin irregular y sin base. Todo lo contrario, todas
estas conquistas tenan un soporte ideolgico detrs. Era la ideologa de Kzl Elma, es decir
de la Manzana Roja.
Comparable al Megola Idea de los griegos, Kzl Elma es la ideologa de la utpica
unificacin de todos los musulmanes del mundo bajo una bandera. En otras palabras, es una
utopa, en el sentido griego, sin una plasmacin real. La propagacin de este mito ayud a
los sultanes turcos en su expansin territorial a costa de los pases cristianos.
Quienes buscan races ms antiguas para kzl elma, la atribuyen a la bala roja del arte uigur
la cual representa el Sol y la Luna. Pero hay que reconocer que tiene races totalmente
otomanas y sin duda alguna es la base de su poltica occidental. La columna que se hallaba
enfrente de Santa Sofa en Constantinopla, arriba de todo tena una escultura de Justiniano
montado a caballo y con una esfera roja de oro en la mano. Segn la tradicin, esta esfera
simbolizaba el poder del Emperador sobre el mundo y sobre esta esfera estaba escrita la receta
de la soberana mundial. La cada de la estatua y con ella la esfera en el siglo XIV, fue
interpretada como la apocalptica prediccin de la cada del imperio bizantino y la futura
conquista turca del imperio. La estatua simbolizaba Anatolia y recordaba la afirmacin de
Justiniano que haba dicho: El que me derrote, pasar por aqu". Evliya elebi, un cronista
turco del siglo VII, afirm que con el nacimiento de Mahoma se cay la manzana roja de la
cpula de Santa Sofa. Aunque no podemos verificar la certeza de tal afirmacin, hecha por el
cronista ms exagerado de la historia turca, de una cosa no podemos dudar: en todos los
mbitos serva este planteamiento como legitimacin de las conquistas turcas en Occidente.
Esta esfera que se consideraba un talismn para la continuidad del imperio bizantino, se
convirti en la ideologa turca de kzl elma aliada con sus aspiraciones de conquistar la
capital bizantina. Tras la conquista de Constantinopla, la nocin de manzana roja sufri un
cambio. Los turcos haban dirigido sus miradas a las manzanas rojas lejanas y ya faltaban dos
etapas para completar la conquista: Viena y Roma. Las cpulas de Sankt Stefan y San Pietro,
que representaban estas dos ciudades respectivamente, como dos manzanas rojas apetitosas
eran los dos nuevos objetivos del avance turco. Viena lleg a nombrarse Be Kzlelmas (la
manzana roja austriaca). Evliya Celebi, con el mismo tono pronunciaba estas palabras en su
crnica: En todas las historias hngaras, austriacas, latinas y griegas se afirma que los turcos

45

llegaran a apoderarse de Be Kzlelmas y Rim Papa Kzlelmas (la manzana roja papal).
Una vez ms se trataba de la legitimacin de la ideologa buscando un apoyo lejano.
La ideologa en s serva como un modo de exhortacin en el contexto militar. El mejor
ejemplo era Solimn que cuando visitaba a los jenzaros en sus cuarteles, al despedirse les
deca, nos veremos en Kzlelma. Del mismo modo, Kzlelma se convirti en la
denominacin general de todo el cuerpo de jenzaros. En su camino a la batalla gritaban con
todo el entusiasmo: Tiramos balas al enemigo, llegamos hasta Kzlelma. El nfasis y el uso
repetitivo de esta doctrina idealista nos demuestra cmo los sultanes turcos apoyaron las
conquistas en un slido pilar como ste, y cmo legitimaron y justificaron el avance militar.
Esta tendencia a hacer una perfecta mezcla de doctrinas filosficas, religiosas y militares fue
la base del expansionismo otomano.
Husluck, nos trasmite una historia popular citada por un cronista hngaro. Vendr nuestro
padiah para apoderarse de la Cristiandad y de Kzl Elma. Si los infieles no pueden avanzar
en siete anos, nuestro padiah los dominar 80, se deca entre los turcos de Hungra, segn
informa el citado cronista. Otra historia parecida que nos transmite Peevi nos hace pensar
que estos planteamientos ideolgicos no quedaron reducidos al campo filosfico sino que
penetraron tambin en el folklore y penetraron en todo el tejido social81. En todo caso, estas
parbolas ponen de manifiesto la tremenda extensin de la ideologa de la manzana roja en el
siglo XVI y su difusin por amplias zonas europeas.
Dejando a un lado la Manzana Roja, volvemos a la cuestin hngara. Tal como se ha
referido, los turcos haban hecho todos los clculos para llegar al destino fijado. Pero el reino
de Hungra les cortaba el paso. Una leyenda popular nos demuestra que la conquista de
Hungra no era una invencin nueva, y desde los tiempos de Bayezid los otomanos soaban
con apoderarse de este reino. La leyenda afirma que la espada de un rey de la poca de
Alejandro Magno se cay al Danubio y se encontr en el mismo ro durante la expansin
turca en Hungra. Mientras el embajador turco la buscaba, el rey hngaro la compr y se la
regal al Sultn Beyezid, el cual lo interpret con el optimismo que era tradicional en los
turcos: la conquista del reino de Hungra se realizara con la espada de los otomanos82.
La profeca se cumplira. Pero todava quedaban cinco aos para la aniquilacin del ejrcito
hngaro y la muerte de su rey. El trgico destino obligaba a los dos pueblos descendientes de

80

HUSLUCK, Christianity and Islam Under the Sultans. Oxford, 1929. vol II, p. 736.

81

PEEV BRAHM EFEND: Peevi Tarihi (Historia de Peevi). Ob. Cit. P. 90.
HOCA SAADEDDIN. Op. cit. I, P, 446. 92.

82

46

la misma raza y que hablaban una lengua ural-altaica a defender su religin, cada uno con el
ardor que le era propio.

II. 3. RODAS: EL SOCORRO QUE NUNCA LLEG.

En 1455, dos aos despus de la conquista de Constantinopla, cuando los caballeros de San
Juan de Rodas llegaron a la corte de Mehmet II con la misin de llegar a un acuerdo con los
turcos y firmar un pacto con ellos, la respuesta del sultn turco no fue nada sorprendente: Si
queran paz, tendran que pagar un tributo a la corte otomana 83. Y les amenaz con emprender
una guerra contra ellos y apoderarse de todas las islas del mar Egeo si no aceptaban pagarlo.
Su nieto, Selim I, el padre de Solimn, que en su reinado de ocho aos extendi las
fronteras del imperio considerablemente aadindoles Egipto y Siria, estaba poco interesado
en la conquista del mundo occidental. Yo quiero aadir territorios al mundo islmico, en
cambio vosotros queris entretenerme con una isla de ladrones,

84

dijo una vez a su Gran

Visir Piri Paa que le explicaba la necesidad de la conquista de Rodas. Solimn, justo un ao
despus de la toma de Belgrado, la llave de Europa Central, en lugar de seguir con la campaa
de Hungra para apoderarse de todo aquel reino, se dirigi hacia el Oriente, para purificar el
Mediterrneo oriental de una cueva de piratas, como los cronistas otomanos suelen llamar a
los caballeros de San Juan de Rodas.
Haba varios motivos para este ambicioso proyecto del Sultn. Los otomanos, durante el
reino de Mehmet el conquistador se haban apoderado de una buena cantidad de islas del Mar
Egeo, y a las dems las haban obligado a pagar un tributo al Estado otomano. Los caballeros
de Rodas, que vivan en dicha isla desde el ao 1309, ponan el comercio turco en peligro
apoyando a los piratas y corsarios que atacaban a los barcos de mercaderes en el Mediterrneo
oriental y saqueaban las costas sureas de Anatolia. Su posicin geoestratgica les facilitaba
la violacin del proceso de peregrinacin islmica: asaltaban a los barcos que llevaban a los
peregrinos a la Meca y los hacan prisioneros. En las aguas de Occidente, los que escapaban
de los turcos, caan en las manos de los caballeros de Rodas en las aguas de Oriente. Las

83
84

DUKAS: Bizans Tarihi ( La Historia Bizantina). trad. V.L. Mirmirolu, 1956, stanbul, p.197
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p.28.

47

mazmorras de Rodas estaban llenas de musulmanes y turcos,

85

afirma Celalzde, el cronista

oficial del Sultn. Este cronista turco que estuvo presente durante todo el asedio de Rodas y
lleg a ver los esclavos tras la conquista nos afirma que Casi todos los que llevaban cadenas
eran musulmanes, entre ellos se hallaba mucha gente desafortunada de varias naciones,
derviches y muchos sabios86. Tras la conquista de Siria y Egipto por su padre Selim el feroz,
la seguridad del comercio martimo entre todas provincias otomanas se convirti en una
obligacin de importancia primordial para el Estado. Segn las propias palabras de Vicente
Rocca, el Gran Turco desseava asegurar su imperio y librar la costa de Turqua del dao que
los cavalleros de Rodas hazan87.
Su abuelo, Mehmet el Conquistador, haba fallado en su intento de conquista de la isla en
1480, lo cual permiti a los caballeros seguir aprovechndose de su presencia en Rodas hasta
1522. No fue casualidad que las dos primeras campaas de Solimn fuesen sobre los objetivos
no logrados por el conquistador de Constantinopla. Obviamente, no slo quera realizar lo que
su abuelo no lleg a cumplir, sino que tambin segua la poltica occidental de Mehmet, que
muchas veces lleg a realizar lo utpico. Estas dos campaas seran el prlogo de su poltica
occidental, siguiendo los pasos del gran conquistador.
La razn que buscaba Solimn para la legitimacin de la guerra contra Rodas no tard en
llegar. Los caballeros, que apoyaban a los prncipes persas contra los turcos, acudieron al
socorro de Canberdi Gazali, que se haba levantado contra Solimn en El Cairo durante el
transcurso del primer ao de su subida al trono. Le ayudaron con armas, municiones y
caones. Qu ms excusa poda haber para Solimn que este apoyo tan slido, abierto y
audaz!
Por otra parte, Paolo Giovio tena razn cuando pronunciaba estas palabras: Aquel
brbaro viendo la occasin que para emprender esta gran empresa y difficultssima guerra se
le offreca, conviene a saber, que los Reyes christianos estavan occupados con guerras
intestinas entre s88. El obispo de Njera no se equivocaba en su comentario. Solimn ya lo
tena todo calculado. En un divn que haba convocado comentaba su parecer sobre la
situacin poltica de Espaa, lo imposible que era que corriesen en socorro de la isla. La toma
de Belgrado por los Turcos, un ao antes, caus poco miedo en la pennsula, por lo menos,
mucho menos de lo que caus en Hungra, las tierras cuya seguridad estaba encomendada al
85

Ibdem, p. 28.
Ibdem, p. 48.
87
ROCCA,Vicente: Hystoria en la que se trata de la origen y guerras que han tenido los turcos. B.N.M., Mns.
14.809, Valencia, 1556.
88
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. Granada, 1566, Libro 21, p. 301.
86

48

hermano del emperador, Fernando. Carlos V, muy ocupado en la guerra contra Francia, no
poda dividir sus fuerzas en distintos territorios. Obviamente la misma guerra intestina,
sera la causa de su falta de posibilidades para socorrer a Rodas. Solimn pareca haber tenido
en cuenta la situacin hispano-francesa para emprender una nueva campaa un ao despus
de la ltima, un periodo corto para empezar otra nueva en el contexto otomano.
Rodas, estratgicamente, tena el papel del Baluarte del Mediterrneo Oriental de toda la
Cristiandad y Solimn tena en la mano todo lo necesario para aadir esa fortaleza a los
territorios otomanos: una armada cuya construccin fue mandada por su padre Selim, fuerzas
militares y dinero. Las cifras que nos dan los cronistas no sufren una discrepancia abismal.
Mustafa Nuri Paa nos asegura que fueron a Rodas 664 piezas de barcos 89. Sandoval, afirma
que haba 200 mil combatientes, 400 navios, 120 galeras, 70 fustas, 40 naos grandes90. Segn
Paolo Giovio, Solimn contaba con 400 velas, 200 mil turcos, e infinita artillera. Celalzde
que estuvo presente en esta campaa con el ttulo de secretario de divn nos afirma que haba
700 piezas de barcos91.
Solimn sali de Constantinopla el 16 de junio de 1522. Tras llegar hasta Marmaris por
tierra, pas a la isla y dirigi el asedio en persona. Lleg a la isla tras su flota, el da de San
Juan, por les hacer triste la fiesta de su abogado, dice Sandoval.

92

Justo diez aos ms tarde

el mismo padiah hara una pomposa entrada en Belgrado el mismo da de San Juan. Nos
interesa poco el proceso de asedio de Rodas y la cifra de las fuerzas turcas dadas por los
cronistas. Nos detendremos ms en analizar dicho asedio desde el punto de vista del
Emperador que no pudo hacer gran cosa para socorrerlo y las consecuencias que traera
consigo la prdida de la isla en el contexto papal, turco e hispnico.
Los caballeros pedan socorro desesperadamente a los prncipes. Mandaron enviados a
Carlos V, Francisco I, y Adriano VI rogndoles que acudiesen en ayuda de la isla
desafortunada. Con este motivo, Fra Ludovico Andugo y el caballero francs Claude
Decemille, fueron enviados al emperador y al rey de Francia respectivamente 93. Sin embargo,
no se esperaba mucho de los venecianos que por aquel entonces estaban en Candia con 50
galeras, en busca de qualche valorosa impresa, como nos afirma Alfonso Ulloa, y que no
osaban ir en socorro de Rodas por la relacin amistosa que deseaban mantaner con la Sublime

89

MUSTAFA NUR PAA: Netyic l-Vukuat, T.T.K.B.: Ankara, 1987, p. 93


SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., vol. II, p. 511.
91
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. ob. cit., p. 34.
92
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., vol. II, p. 510.
93
FONTANUS, Jacobus: La muy lamentable conquista y cruenta batalla de Rhodas. Sevilla, 1526. R. 3.873.
BNM. 103 b.
90

49

Puerta94. A pesar de que sufrira ms que ningn Estado si los turcos llegaban a apoderarse de
Rodas, por sus posesiones de Creta y Chipre, se qued callado en este asunto del auxilio sin
atreverse a promover una liga, sabiendo que se quedara solo como ya tena un amargo
recuerdo. Tampoco se atreva a violar el tratado de 30 artculos que haba renovado en 1521
con el Sultn recin ascendido al trono. Los venecianos haban acordado pagar al estado
otomano 10.000 ducados de tributo por Chipre y 500 ducados por la isla de Zanta 95. Pese a
todo, seguan con su papel como principal fuente de informacin sobre los turcos y no
dudaban en despachar a toda la Cristiandad los correos que llegaban a su mano desde Rodas
96

.
El rey de Francia no se movi por varios motivos. En primer lugar estaba en plena guerra

con el emperador. Como l, no quera dividir sus fuerzas por una isla en la que no tena
demasiado inters. Sin embargo, de Marsella salieron un grupo de caballeros franceses con 6
navos para guerrear en Rodas y llegaron a Messina 97. Mientras tanto, los sanjuanistas se
desesperaban ms cada da . Un sin nmero de cartas pasaban de la isla al continente, con una
buena cantidad de enviados. El tono de la peticin de ayuda cada vez se vea no slo ms
desesperado sino tambin ms sarcstico tal como se puede ver en las palabras de Jacob
Fontana:
Tambin la guarnicin y gente de la fortaleza que agora est dentro es muy poca; el
socorro que de Francia podr venir ya despus de Rodas tomada vendr; segn que yo
ms creo: nunca vendr: porque como el rey de Francia trayga mortales guerras con el
emperador seor de la Alemania y Ytalia, no querr despojar sus armadas y flotas: ni
que sus puertos queden desproveydos y desnudos de naos y toda flota y gente
necessaria. Ni creays tan poco que la gente de Espaa estando tan trabajada de buelta
dentro de su tierra y mesmo reyno con la muy cruda hambre que padece: guerras
mortales entre su mesmos98.

El Papa, indiscutiblemente preocupado por el futuro del Mediterrneo Oriental,


organizaba una serie de socorros para quitar a Rodas de las manos turcas. Empez su misin
94

ULLOA, Alfonso: La vita de del imperatore del imperatore Carlo V. op. cit., p. 84.
YAAR, Ycel: Muhteem Trk Kanuni ile 46 yl. Ankara: T.T.K., 1991.
96
Et aspectavano soccorso da li Principi Christiani a li quali ad questo effecto haveano mandato Fra Ian
expedito con una fusta a posta, qual se parti da Rhodo a li XXVI del prenominato mese de guigno. Nove del
Turco da Rhodo.Date fore per li Signori venetiani. R.A.H., C.S.C., leg. A 24, fol. 222. Una copia hecha del
aviso de Felipe Viler de Listradon, Maestre de Rodas, hecha por los venecianos (Venecia 26 de Junio, 1522).
97
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 510.
98
FONTANUS, Jacobus: La muy lamentable conquista y cruenta batalla de Rhodas. Sevilla, 1526. R. 3.873.
BNM.
95

50

mandando enviados a Luis II de Hungra. Luego envi 6.000 ducados a los caballeros y
manifest su decisin de armar seis galeras para mandarlas a la isla 99. Por otra parte se
esperaba que el Papa, que acababa de venir de Espaa con 3.000 espaoles, once galeras y 30
naves gruesas, mandase estas fuerzas al socorro de la isla 100. No pareca tener ningn
obstculo. Sin embargo no lo hizo, porque le llamaba una obligacin ms cercana y ms
preocupante que Rodas. A lo menos de muestra ms su Sanctidad por ser nuevo muchas
veces con sospechosas orejas desfachanando los consejos oportunos, no tuvo gran dios para
saber tomar aquel parecer tan glorioso, dice Giovio acusando a sus consejeros 101. No era
ningn secreto que Don Luis de Cardona, duque de Sessa, el embajador en Roma, y otros
capitanes y grandes seores, soldados espaoles le haban convencido de que estas fuerzas
les serviran mejor en Lombardia contra los franceses. Irnicamente, el mismo Papa
despachaba una carta al Emperador en que pronunciaba estas palabras: Por la opressin en
que el Turco tiene la christiandad, especialmente en lo de Rodas que est en grandssimo
peligro, desseamos summamente la paz universal de toda ella102.
El imperio se hallaba en plena guerra. Nos toca ms de cerca Fuenterraba.

103

As

justificaba la primaca de la cuestin francesa en una carta dirigida a los marqueses.


Adviertiendo Vuestra Santidad que sin embargo de lo que esta guerra nos tiene impedido, y
de los gastos muy grandes que en ello avemos sostenido y sostenemos, ayudaremos con todo
lo que fuere posible la oposicin y resistencia del Turco, enemigo comn de toda la
christiandad, como ponemos ya por obra. As se excus el emperador 104. A pesar de todo, no
se mostr indiferente a las peticiones de los caballeros. Sandoval nos cuenta que de Espaa, se
fue el prior de San Juan, don Diego de Toledo, con otros caballeros de su orden, pero ni ellos

99

Ibdem, p. 123.
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 509. Tambin
citado por ULLOA, Alfonso: en La vita del imperatore Carlo V. p. 84. Et essendo questo tempo venuto di
Spagna Adriano con undici galere, et trenta navi grosse, et con tre mila fanti Spagnuoli, fu dal Cardinal Giulio de
medici confortato, che subito empiendo le navi medesime, con le qua li egli era stato portato, della copia di tutte
le cose vi mettesse su quelle fante rie che lhavevano accompagnato, & che le facesse passar a rodi, percioche
poteva esser, che avendo elle bonissimo vento per stagione de verno.
101
En este tiempo vino de Espaa Papa Adriano, con algunas naves y galeras y cerca de tres mil infantes y no
falt en Roma el Cardenal de Medici: que agora es Papa y otros: que suplicaron a su Sanctidad que quisiesse
embiar las naves con la misma infantera la buelta de Rhodas, porque con el viento fresco del otoo sin duda
entrara en el puerto, a despecho de toda larmada Turquesca: mayormente siendo en Candia cinquenta galeras
venecianas, las quales haran espaldas. A lo menos de muestra ms su Sanctidad por ser nuevo muchas veces con
sospechosas orejas desfachanando los consejos oportunos, no tuvo gran dios para saber tomar aquel parecer tan
glorioso. GIOVIO, Paulo: Commentario de las cosas de los turcos. op. cit, apndice.
102
M. Gachard : Correspondance de Charles-Quint et DAdrien VI. Bruxelles, 1859, p. 124.
103
Documentos inditos para la historia de Espaa. vol. XII, Madrid, 1957, p.280.
19 de Noviembre de 1522.
104
GACHARD, M. : Correspondance de Charles-Quint et DAdrien VI. op. cit., p. 114
100

51

pudieron pasar de Sevilla por el invierno, ni ciertas naos, que iban de aquella isla y de
Npoles a costa del Emperador.
Juan Manuel, el embajador imperial en Roma escriba a Carlos comunicndole la
posibilidad de armar ciertas carracas para mandarlas al socorro de los caballeros de Rodas. Si
esperan al socorro de los Principes cristianos, deca aunque algunos se emplearan bien en
ello, seria dilacin peligrosa. Suplican V.M. que haya por encomendado este negocio. Me
parece excusado por lo que yo conozco V.A. y por ser yo de tan poca importancia para
suplicallo. Lo ms interesante de esta carta, como luego veremos, es que el emperador tras el
consejo del embajador, armara dos carracas en Gnova. Carlos V luego volvera a ser
informado por un enviado del Gran Maestre, que haca todo lo posible para mandar sus
personas a Europa con motivo de pedir socorro.
A Carlos, le llegaban noticias del cerco de Rodas desde todas las partes de la Cristiandad.
Un da despus, el cardenal de Santa Cruz, Bernardino y Sande, le comunicaba los detalles de
la llegada a Rodas de la armada turca 105. Hasta el tesorero del rey de Hungra, en su carta le
informaba del plan de los turcos de atacar la isla de Rodas con gran armada y numerosas
tropas106. No faltaba un cierto Antonio Adorno que le mandaba noticias del cerco desde
Gnova107. Abad de Njera, el da 1 de Agosto le comunicaba toda la informacin dada por un
enviado del Gran Maestre y le aconsejaba que mandase a Pedro Navarro a esta zona108.
Bajo esta lluvia de cartas intentaban conmover al emperador, y hacerle cumplir su deber
de defender a la Cristiandad contra los infieles que se mostraban ofensivos por tierra y por
mar. El 26 Julio, los correos que llevaban cartas del Sacro Colegio para el emperador, volvan
a informarle del enorme peligro109. La carta de Adriano segua con el ruego acostumbrado de
auxilio invocando los sentimientos religiosos y piadosos del Emperador, recordando una y
otra vez que el defensor de la cristiandad tiene que cumplir todo lo que se espera de l: Os lo
escrivimos rogando affectuosamente Vuestra Magestad que, como cathlico rey que soys,
105

R.A.H., C.S.C., A-25, fols. 97-98.


R.A.H., C.S.C., A.25 fols. 111v y 112
107
R.A.H., C.S.C., A 26 fols 347-348.
108
PAZ, Julian: Documentos Inditos. vol. 26, nm. 38, p. 59 Lo que por esta ay de avisar es que los 29 lleg
aqu en Pavia un comendador francs de la orden de San Juan que dijo que vena de Rodas, iba con toda
diligencia en Francia, de parte de Gran Maestre, dar aviso y pedir socorro. Que Rodas quedaba cercada de la
Armada del Turco de 250 galeras y otras muchas fustas: que han echado en tierra 60.000 hombres y ms. La
manera de la persona y la razn que daba de las particulares que Pedro Navarro, como mas prctico de aquellas
partes, le demandaba, presentes Antonio de Leiva y yo, pareca que no fuese cosa fingida. Y sino lo es, Dios por
la misericordia lo remedie, y d gracias a V.M. que presto como se espera destruya la potencia y rabiosa soberbia
deste mal turco, la venida del cual diz que se esperaba en Rodas en persona, con otro gran numero de gente.
109
GACHARD, M. : Correspondance de Charles-Quint et DAdrien VI. op. cit., p. 101. Ad Majestatatem
Vestram pertinet, vel pro authoritate temporali summa, vel pro majorum consuetudine, vel sua pietate maxima,
gratiisque ob tot tantosque successus suos Deo omnipotenti referendis, curare ut Rhodii, et in eis christiana
religio, non deserantur.
106

52

pensys en el presto remedio y socorro de la susodicha isla, y que por agora dexys interesses
particulares, y para esta tan sancta obra tengys por bien de venir ad alguna paz tregua
razonable110.
Aunque no sabemos exactamente cundo, se armaron dos carracas en Gnova para
mandarlas a Rodas. En septiembre del mismo ao, Carlos en una carta que escribi al Papa le
comentaba que haba hecho todo lo que deseaba en favor de los caballeros de Rodas, que las
dos carracas que haban sido armadas ya se libraron y estaban navegando hacia la isla, que le
mand al virrey de Sicilia que le enviasen dinero y trigo. Aada que Rodas tena alguna
esperanza pero Italia estaba amenazada por los mismos turcos111.
El 21 de Noviembre, Adriano informaba a Carlos de que las dos galeras que haban salido
de Gnova hacia Rodas tuvieron que volver a este puerto por el mal tiempo. Justo en este
momento, el Rey cristianissimo, el rey que se aliara con el infiel abiertamente pocos
aos despus, apareci en escena. Una de las dos famosas carracas que envi el emperador
se perdi a manos de los franceses.
Los Ginoveses, aviendo visto lo que en estos das les scrivimos acerca del presto
socorro de Rodas, y lo que aquello importa al bien de la christiandad, no embargante
la presa que los Franceses hizieron de aquella carraca, dice Carlos en la posta que
despacha a Adriano. Y que no les ayan fasta aqu restituydo, ni sobre ello tengamos
respuesta del christianssimo rey, acordaron de dexar yr las susodichas dos carracas
para hazer el viaje del sancto socorro de aquella pobre isla, que est puesta en tanta
necessidad; y ahora ha venido nueva que la una dellas se ha perdido por fortuna, y que
aun no se save de la otra, y segn dizen que la tempestad del mar ha sido grande,
recelan que tambin se aya perdido: lo qual cierto ha sido grandssima desgracia 112.

Adriano, una vez ms invit a Carlos V a una paz con el rey de Francia. En su carta
fechada 30 septiembre muestra ntidamente cul era su deseo:
...por la opressin en que el Turco tiene la christiandad, specialmente lo de Rodas
que est en grandssimo peligro, desseamos sumamente la paz universal de toda ella.Y
quando todo faltasse, si con nuestra sangre pudiessemos redimir Rodas de peligro,

110

Ibdem.
C.S.P., p. 484.
112
GACHARD, M. : Correspondance de Charles-Quint et DAdrien VI. op. cit., pp. 115-116
111

53

crea Vuesra Magestad que la derramaramos en socorro y subvencin de aquella isla y


castillo, antes que pertittiessemos viniesse en manos de infieles 113.

En la carta fechada el 8 febrero de 1523 que Carlos V por su parte escribi a Adriano
desde Valladolid, le informaba que la perdida de la carraca genovesa que yva en el socorro
de Rodas, nos ha desplazido mucho, y en aquello avemos proveydo todo lo que nos ha sido
posible, como lo hemos escrito a Vuestra Beatitud, y no cesaremos en todo lo dems que
fuere114.
Las noticias de Rodas aparecan en los despachos que circulaban en la Pennsula entre los
marqueses. Ha embarcado en Sicilia cierto noble veneciano, Comendador de San Juan de
Rodas, por nombre Gabriel Martinengo deca uno de ellos. Sin embargo, nuestra armada
dispuesta para socorrerlos va dejando pasar los das. Muchos dicen que est esperando vientos
favorables. Afirman otros que ni siquiera est preparada todava. Y no faltan quienes
supongan estn faltos de dineros y del conveniente abastecimiento115. Qu transformacin
sufran las noticias en cada nueva carta, en nuevas manos!
El destino de la isla se firm el 21 de diciembre del mismo ao con el ltimo ataque y
Rodas cay en poder de los turcos. Entr Solimn en Rodas el da de Navidad, contra su
juramento, y no hizo seal de alegra, diciendo que no saba si era de rer o llorar una victoria
que le costaba ochenta mil soldados y veinticinco mil o ms gastadores, sin contar los
infinitos dineros, dice Sandoval116. No era ninguna exageracin: el asedio de Rodas haba
tardado tres veces ms que la conquista de Constantinopla: 145 das!
El viernes se convoc el divn y todos los bajaes vinieron a besar las manos de Solimn.
No faltaban los sanjuanistas principales con el Gran Maestre en la ceremonia y todos le
besaron las manos. Solimn les regal cosas de oro y plata de gran valor, y telas riqusimas
tal como nos afirma Celalzade, y el Gran Maestre le regal copas de oro. Qu despedida tan
espectacular y amistosa tras una lucha de cinco meses! Qu ceremonia tan civilizada! Qu
intercambio de regalos ms extravagante! Esta escena amable, humana y amigable nos
recuerda la conversacin que tuvo el Emperador con Francisco, cuando le visit en su cuarto
tras su esclavitud, interpretado por Mexa.
Celalzde que fue testimonio vivo del asedio nos da un detalle interesante respecto al
ltimo da del asedio. Aquel da se vieron dos barcos entrando en el castillo. Estaban llenos
113

Ibdem, 124.
GACHARD, M.: Correspondance de Charles-Quint et DAdrien VI. op. cit., p. 160,
115
Documentos inditos para la historia de Espaa. vol. XII, op. cit., p. 294
116
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V . op. cit., p. 510.
114

54

de soldados que vinieron a socorrer a Rodas y fueron presos por los turcos, dice el cronista
turco117. Presumiblemente fueron las famosas dos carracas mandadas por el mismo emperador.
Recordemos que la palabra barco no tena una limitacin de medida y tamao en la lengua
turca.
No es menos interesante la ancdota que nos trasmite el obispo italiano, Paolo Giovio:
En aquel mismo da que en Rhodas determinaron de rendirse, acaeci en Roma un
gran milagro al Papa Adriano, el qual queriendo entrar en la capilla de palacio a las
solemnes cerimonias de navidad cay el Architravo de mrmol de la puerta de dicha
capilla, el qual mat ciertos alabarderos de la guarda, con gran miedo de su
Sanctidad118.

Fuese un acontecimiento verdadero o fuese simplemente una ancdota simblica adornada


con motivos metafricos, la cada de Rodas, junto con la conquista de Belgrado iniciaba una
serie de catstrofes para Europa y echaba los cimientos del futuro avance del turco en el
continente. Solimn a la edad de 27 aos, firmaba su primera victoria en el Mediterrneo. La
victoria en s sirvi al sultn de estmulo y ejemplo. Los temores y las inquietudes del
Emperador no tardaran en cumplirse: La perdida de Rodas y de Hungra les abra las puertas
de la Cristiandad, con lo cual Npoles y Sicilia estaran en gran peligro. Con gran
preocupacin aada el Emperador que el turco feroz y muy puissant algn da invadira
toda Italia119. Indudablemente la cada de Rodas abra nuevos caminos, y en ltimo extremo
toda la cuenca oriental del Mediterrneo cay en manos turcas.
Ans se perdi la isla e ibdad de Rodas, que era, la principal frontera y amparo que toda
la cristiandad tena contra el gran poder deste cruel y gran tirano, tardndose y dilatndose los
socorros de los prncipes cristianos, por las guerras que entre s tenan 120. As criticaba el
cronista de Carlos V el descuido de los prncipes cristianos. Era una de las muchas personas
que sostenan esta opinin. El da 20 de diciembre, la ciudad de Rodas- antemural e invicto
baluarte de nuestra fe- se entreg al Prncipe de los turcos, deca un marqus. Ah tienes en
117

CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 48.
GIOVIO, Paolo: Commentario de las cosas de los turcos. op. cit., apndice.
119
LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., p. 66
120
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V. op. cit., p. 323. Esta herida tan grande recibi la repblica
christiana por la locura o descuydo de nuestros reyes, en quien particulares esperanas de acrecentar sus estados
han consumido todo el respecto de honor de la virtud christiana GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas
succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro tiempo. op. cit., Libro 21, p. 301 Es muy tardia y
enojosa: pues que los prncipes todos del occidente ni se movieron viendo tal sitio; ni agora tampoco se mueven
por tal estrago y prdida: embriagados con el cliz y vaso del furor de la yra y indignacion de Dios. Ibdem,
Cap. XXI.
118

55

lo que vienen a parar las desavenencias entre los Prncipes cristianos! Hemos perdido un
elefante, a cambio de coger un conejo. Me refiero a que el castillo de Miln ha sido arrebatado
de manos de los franceses el 13 de abril121. Por otra parte la neutralidad veneciana fue el
trailblazer de muchas criticas tras la prdida notable122. Pero no sera ni la primera ni la ltima
vez que los venecianos rechazasen las peticiones de ayuda de la Cristiandad hasta la victoria
de Prevesa en 1538123.
Las consecuencias seran ms catastrficas de lo que calculaban los potentados cristianos.
Rodas se convertira en la base del corsario temible del Mediterrneo, Kurtolu, el hijo del
lobo124. De esta isla saldran las flotas piratas ms temibles para amenazar las vidas y los
bienes de los cristianos en el Mediterrneo. Y todava peor, las fuerzas de Kurtolu no
tardaran en convertirse en las fuerzas suplementarias ms fuertes en los ataques y guerras
martimas. Con el eplogo, es decir con la conquista de Chipre, el Mediterrneo Oriental
quedara libre de todo poder cristiano y se convertira en una atarazana de un tamao
gigantesco. Cuando ya era tarde, Carlos V confesaba con palabras humildes pero poco
sinceras:
...Principalmente sobre la perdicin de Rodas, nuevamente occupada del gran Turco,
de la cual nos ha pesado hasta al alma, como es razn, haviendo acaecido en nuestro
tiempo tan gran llaga y dao toda la christiandad, y querramos poderla reparar y
sanar con nuestra propia sangre, aunque esto sea sin culpa nuestra 125.

Por otra parte, la empresa de Rodas causara un gran cambio en la corte otomana: Piri
Paa, el viejo Gran Visir, cuya oposicin a la campaa de Rodas firm su dimisin, dejara su
ttulo a brahim Paa, una figura que jugara un papel primordial en el destino del imperio.
Ibrahim, que tena un ao ms que Solimn, se convirtira en su amigo de alma, su consejero,
su representante fiel y su lugarteniente intelectual. Este renegado griego que dominaba
perfectamente el turco, griego, persa e italiano; un experto violinista, traera una nueva visin
a la poltica occidental del imperio. Con su poltica activa en el Occidente entre los aos
121

Ibdem, p. 778. 7 mayo 1523


Documentos Inditos para la Historia de Espaa, vol. XII, op. cit., p. 299. Despus de la toma de Rodas por
los turcos, hemos conseguido un ejemplar de la carta del Prncipe turco dirigido a los venecianos, cuyo sentido
es como sigue: Los amigos venecianos se deben congratular de su victoria, pues han conseguido una cueva de
ladrones y les han dado libertad para que vayan donde les plazca. A los vecinos de Rodas se les ha concedido
permiso para irse o quedarse, es decir, se les ha hecho libres, y a los que decidan quedarse se les exime de toda
clase de tributos durante cinco aos.
123
Victoria para los turcos.
124
Curtogoli.
125
M. GACHARD : Correspondance de Charles-Quint et DAdrien VI. op. cit., p. 177.
122

56

1523-1533, Frenk brahim Paa, apodado el Franco por su origen griego y visin
occidental, a travs de sus contactos, su ambicin y gran talento de retrica dirigira el
imperio con Solimn126.
La historia se repeta una vez ms: Los caballeros de San Juan, expulsados de Jerusaln
por los turcos en 1291, justo 231 aos despus, fueron echados de Rodas por los mismos. Por
siguiente, tampoco les dejaran en paz en su prximo destino: en Malta. Cuando los
calendarios marcaban el mes de enero de 1523 los caballeros de San Juan abandonaron la isla
para navegar hacia el continente. Segn la ancdota que nos trasmite Paolo Giovio, Solimn
se volvi a brahim Paa y le dijo: Ciertamente me duele que este pobre viejo echado de su
casa se vaya as de mal contento 127. As se despedan de la isla despus de una estancia de
231 aos. Un detalle llamaba la atencin: en lugar del estandarte que usaban desde haca
siglos, el estandarte con la cruz blanca sobre un fondo rojo, tremolaban la bandera con la
imagen de Mara abrazando el cadver de Jesucristo.
Enfrentando grandes peligros en el camino, va Candia, llegaron a Mesina.
Los quales todos como el gran maestro hall juntos all en Mecina, afirma
Sandoval. Y aade, ya los cavalleros de Espaa y a los de Ytalia tambin con todo el
socorro que tenan aparejado y fecho; convocada la consulta y ordenado un muy
general y arduo consejo mand que cada uno de all pblicamente en aquel dicho
consejo y congregacin de toda la religin y sacra cavallera diesse cuenta de su
tardana y razn suficiente de su descuydo. Dio cada uno por s muy justas causas y
accidentes e impedimentos para su escusa: mostrando y provando no aber podido mas:
ni tenido ms lugar para poder llegar con tiempo a socorrer 128.

De Mesina pasaron a Npoles. En las Cortes de Valladolid de 1523, Carlos V mand


proveer que de Npoles fuesen dados todos los bastimentos y otras cosas que por los
caballeros de San Juan fuesen pedidos129. La segunda etapa de los caballeros de la orden de
San Juan fue Roma donde fueron recibidos con tan esplndida y maravillosa pompa el gran
maestre y acompaado de todos los seores, rdenes y senadores de la cibdad de Roma.

126

Para un trabajo detallado sobre el favorito de Soliman veanse JENKINS, Hester d. brahim Paa, N.Y.:
Columbia University Press, 1911.
127
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op .cit., p. 301.
128
Ibdem. Cap. IV
129
Cortes de los antiguos Reinos de Len y de Castilla. Madrid: Impresos de la Real Casa, 1882. vol. IV, p. 348.

57

Faltaban dos aos para que el Emperador les concediese la isla estratgica de Malta.
Clemente VII, desilusionado por la cada de Rodas y con poca esperanza de reconquistarla,
propuso a Carlos V que les diese la isla de Malta. Esta propuesta no fue rechazada por el
mismo emperador y cuando se despidi de Bolonia declar que conceda la isla de Malta a los
caballeros de San Juan. En el mes de octubre de 1525 el Gran Maestre lleg a la corte y fue
recibido por todos los grandes y el Emperador le hizo mucho honor 130. Ya los caballeros
de Rodas se llamaban los caballeros de Malta con su nueva guarnicin para seguir con sus
actividades de piratera en el centro del Mediterrneo. Su posicin, no peor que la antigua, se
convirti en el nuevo baluarte para enfrentarse con los turcos.
Sera interesante analizar la posicin geoestratgica de Malta, con su vecindad a Sicilia,
Npoles y sobre todo Roma. No en vano peda Clemente VII a Carlos V que concediese esta
isla a los sanjuanistas. Malta, como un nudo que rene a todos los puntos cruciales del
Mediterrneo, poda servir como una nueva fortaleza contra la piratera turca. Del mismo
modo, en un posible ataque a Roma, podan acudir a su socorro y parar las olas de los
corsarios turcos que venan de Levante. Clemente pareca haber calculado todo de antemano.
43 aos despus, en 1565 los caballeros de Malta tendran que volver a luchar contra los
turcos, esta vez en Malta. Sin embargo, el segundo intento de los turcos para echarles de su
isla no sera tan victorioso como el primero.

II. 4. 1522-1526: EL SILENCIO ANTES DE LA TEMPESTAD

Tras la cada de Rodas la ininterrumpida expansin turca pareca haber parado. El


turco se mostraba tranquilo, o al menos no se apreciaba ninguna preparacin blica en el
horizonte. Algo ms urgente requera su atencin en Oriente. La llegada de brahim Paa al
puesto de Gran Visir haba causado bastante revuelo en la corte. Segn la tradicin otomana,
el segundo visir tena derecho a recibir el ttulo de Gran Visir. Sin embargo, contra la
costumbre anterior, brahim Aa, hasodaba131 de Solimn, fue proclamado el Gran Visir del
estado turco, con lo cual Ahmet Paa, en lugar de ocupar el visirato fue enviado a Egipto,
130

MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V. op. cit., p. 401.


El miembro de la corte, encargada de prestar un servicio a la sultana, la madre del primer hijo del Sultn. Los
hasodabas, llegaban a ocupar el oficio de Gran Visir, sobre todo en el siglo XVII. Sin embargo, todo esto era
una de las primeras seales de la corrupcin en la corte otomana.
131

58

donde en aquel entonces reinaba un terrible caos interior. Recibi el ttulo de vali 132 junto
con el encargo de reprimir las rebeldas.
La venganza de Ahmet Paa no tard en complicar la situacin an ms. Nada ms llegar a
Egipto, en Agosto de 1523, se ali con los beyes mamelucos y conquist algunos territorios
que estaban bajo el control otomano. Se autoproclam soberano con todas las ceremonias
propias de los otomanos y refund el antiguo sistema mameluco. Por si fuera poco, pidi
ayuda al Papa y a los caballeros de San Juan y conquist la fortaleza del Cairo. La respuesta
del Estado otomano ante estos hechos fue matarle sin perder tiempo. Tras su asesinato,
Ibrahim Paa fue enviado a Egipto con la misin de crear un nuevo sistema adecuado para las
condiciones de la zona y garantizar la asimilasin de la provincia.
Mientras Solimn estaba ocupado en Oriente con estos conflictos internos, en
Occidente segua estando fresca en la memoria la toma de Rodas. Tras la cada de Rodas, se
viva un periodo de sospecha e inquietud en Europa. El silencio del turco era tan preocupante
como su agresividad. Asegurado el sosiego en Oriente, ahora se crea que Solimn dirigira su
mirada una vez ms hacia Occidente y seguira con su empresa hngara, obligando a los
hngaros a retirarse ms y amenazando las fronteras orientales del Imperio. Fernando,
escriba muy preocupado a Carlos V porque tema que el turco llegase a internarse en Hungra
y Bohemia133.
Del mismo modo el Papa en carta fechada 3 de Marzo de 1523 dirigida al Emperador
explicaba que desde el principio de su reinado haba exhortado al Emperador y otros prncipes
de la Cristiandad constantemente para que se mantuviesen en paz entre ellos y emprendiesen
una guerra comn contra los turcos. Todas sus exhortaciones fueron en vano, y los Turcos
conquistaron Belgrado y tomaron Rodas. No caba duda de que los turcos tenan el propsito
de seguir con sus conquistas en Hungra y en el Mediterrneo, hasta que finalmente se

132

Alcalde, gobernador.
Fernando en la carta que despach a Carlos V, fechada el 5 de Noviembre de 1522 en Nuremberg, as le
comunicaba la situacin alarmante en que estaba: Jaussi monsignor receu la lettre que vous a escript le grant
maistre de Rodes avec la deffiance que led. Turcq lui a faict dont ne seroie avoir que desplaisir et regret,
combien que suis bien asseur que suis bien asseur que, sil ne fust all cellepart et eust tourn au coust de
Hungrie, que pour ceste heure seroit faict et dud. Hungrie et de mes pays, ausquelz, comme vous ai script, lesd
Turcqs estans tant en Bohesme comme en Croacie avoient deliber entrer et faire une base, et estoient desia
entrz bien avant au pays de Sclavonie quest au roi de Hungrie ; quoi sceu par mon arme questoit assez pres
de la, se mirent en chemin pour leur aller lencontre, mais ilz en furent avertiz et se mirent en fuite, en
delaissant grande proie de gens bestial et aultres choses quilz avoinet pillz aud. Sclavonie. Et la haste de fuir
fut telle que u passer ung fleuve plusjeurs furent noyz tellement que la dieu mercis pour ceste anne mes pays
on est preservz daucun dommaige, saulf quil ma convenu despendre grant argent. BAUER, Wilhelm : Die
Korrespondenz Ferdinands I, vol. I, p. 32.
133

59

hicieran seores de toda Europa. Y aada que este peligro slo se poda evitar con una
reconciliacin de todos los prncipes cristianos134.
Por su parte, Carlos V segua manteniendo los mismos argumentos ante el Papa sobre
un posible ataque turco. En cada carta despachada por l no dejaba de insistirle que la defensa
contra la amenaza turca era imposible sin la concesin de una importante suma de dinero:
An Su Santidad nos pide que hagamos luego armada y exrcito poderoso, no
solamente para deffender la entrada del turco en Italia, ms para offenderle y cobrar lo
que es perdido, deca y segua con un tono crtico: Y Su Santidad ni nos otorga las
dichas gracias pedidas, ni nos da esperana dellas, sin las quales es imposible hazer lo
que quiere, ni apparejar tan presto armada bastante para poder offender en resistir a
enemigo tan poderoso y tan victorioso como ha sido hasta agora el dicho Turco,
especialmente estando nuestros reynos y seoros tan destruidos de los males y
trabajos pasados135.

Como se puede apreciar, agobiado por las muchas obligaciones, sobre todo por la
guerra contra Francia, y asfixiado por los problemas financieros, Carlos V no poda sentirse
entusiasmado por una declaracin genrica de unidad cristiana contra los turcos, si dicha
exposicin no iba acompaada de una buena ayuda econmica.
En el otro extremo del Mediterrneo, en la pennsula ibrica, causaba temor el mismo
enemigo. En las cortes de Valladolid, en 1523, se habl de nuevo del peligro turco: Lo
primero que ms urge en el pecho real de S.M. es la conquista que el Gran Turco ha
comenzado contra la cristiandad, decan. En una pennsula aquejada por tantos problemas, el
turco segua siendo el principal de todos ellos, como se expresaba en la carta dirigida al
Marqus de Los Vlez: Expuestas las necesidades ms urgentes: la insolente rabia de los
turcos contra los cristianos; los ladrones y salteadores de caminos, que con sus rapias no
dejan nada seguro, con lo cual no se celebran ni ferias ni mercados, les pidi socorro y se lo
dieron con soldados y dineros136.
Debemos puntualizar que no se trataba de Rodas, ni de Belgrado, ni de la amenaza que
sufran los hngaros. Se trataba de la seguridad de las costas espaolas que estaban a merced
de los corsarios. Poco les importaba la invasin terrestre turca que pareca tan lejana:

134

C.S.P., vol. III, p. 533


GACHARD, M.: Correspondance de Charles-Quint et DAdrien VI, op. cit., p.177.
136
Documentos Inditos para la Historia de Espaa, vol. XII, op. cit. p. 285.
135

60

E asimismo os manda fazer saber que todas las mares destos Reynos, asy de Levante
como de Poniente, estn llenas de corsarios y rrobadores franceses y moros y turcos,
los quales han fecho y hazen grandes daos en ellas y en los navegantes por ellas, y lo
que nunca se pens, han pasado en las islas de Canaria y del mar Ocano, donde han
tomado muchos navos que venan con oros e otras joyas e mercaderas de las dichas
Indias e islas137.

Como se ve, los procuradores ponan nfasis en la amenaza martima y pedan una armada
para proteger el litoral y garantizar la seguridad de los habitantes ribereos. En sintona con
esta lnea argumental el Rey mand transmitir a las Cortes lo siguiente:
Las cosas sobredichas, que son de la calidad e ynportancia que vedes, os ha
mandado comunicar su Majestad asy particularmente para que conozcays el gran amor
que tiene a estos Reynos e a los naturales dellos, e para que como buenos sbditos y
fieles vasallos, platiquemos entre nosotros en el remedio dellas 138.

Una vez ms nos encontramos con una realidad que ya se puso de manifiesto en
tiempos de la Revolucin Comunera: Castilla se resiste a servir al Emperador en sus negocios
imperiales, y no quiere apoyar expediciones con objetivos lejanos de la pennsula ibrica.
Sobre todo, cuando sus propios problemas de seguridad estaban pendientes de solucin.
Mientras tanto, algo ms grave se rumoreaba en los crculos europeos. A Venecia
llegaban insistentes noticias que anunciaban inminentes campaas turcas. Se deca que
Solimn se preparaba para una campaa naval contra Apulia, y terrestre contra Hungra.

139

Desde la dominacin final de la cristiana Belgrado -la ltima fortificacin importante-, el


turco no haba dejado de hacer notar su presencia en Hungra. La conquista de Rodas haba
cambiado el foco de atencin, eso es cierto, pero en el interior de Hungra se segua sintiendo
el mismo terror y lo nico que faltaba era una nueva campaa dirigida por el Sultn.
No cesaban los akns (razzias) mandados por Sinan Bey y Bli Bey para debilitar la moral
de los hngaros. Pareca que haba cesado la tempestad tras las primeras dos conquistas de
Solimn. Pero Europa se equivocaba. El Sultn estaba madurando sus prximos planes
mientras los akncs presionaban sobre las zonas fronterizas, y sin duda alguna, su silencio era
todava ms preocupante.
137

Cortes de los Antiguos Reinos de Len y Castilla. op. cit., vol. IV, p. 3
Ibdem, p. 351.
139
SANUDO, Marino. I diarii, op. cit., Libro XXXIV, p. 95.
138

61

En el sur de Hungra los turcos continuaban el camino abierto por la conquista de


Belgrado. En 1524 sitiaron la fortaleza de Severin, el ltimo baluarte hngaro. Mientras tanto,
los representantes del Papa hacan todo lo posible para movilizar las distintas facciones
hngaras. Al mismo tiempo el Papa enviaba auxilios pecuniarios. El hecho de que en Hungra
reinara un cierto caos socio-poltico era conocido en Turqua y aprovechado en su favor.
Tambin se saba que el reino careca de una buena capacidad defensiva y se encontraba
agobiado desde el punto de vista financiero. Por consiguiente, en la nobleza hngara reinaba
el nerviosismo. El futuro poltico del pas poda jugarse en el siguiente ataque turco.
Solimn, por su parte, segua haciendo amplios preparativos para la guerra. El
represente papal, Burgio, se quejaba en voz alta con razn: Aqu falta todo: disposicin para
la defensa, y obediencia; los magnates tienen miedo el uno del otro, y todos estn contra el
rey; a muchos falta la voluntad de defenderse contra los turcos140.
En Roma durante todo el ao de 1525, haba sido tanto mayor la atencin hacia los
preparativos militares del Sultn, cuanto que los piratas turcos amenazaban continuamente las
costas italianas. En noviembre se haba acordado enviar de nuevo a Hungra un auxilio
econmico, vituallas y municiones. En la Dieta reunida en Mayo de 1525 se reconoca que el
Papa haba hecho todo lo posible para socorrer el reino de Hungra141.
Sin embargo, en este orden de cosas sorprende que Carlos V hiciera la vista gorda ante
la inminente prdida de Hungra, mxime cuando por sucesin el reino quedara en manos de
los Habsburgos y cuando todo el mundo saba que era la ltima escala hacia la Europa
Central. En definitiva, para que el Turco pasase a la capital oriental del imperio. La prdida de
Hungra supondra la aniquilacin de un Estado tapn entre los dos imperios rivales y la va
hacia Viena estara abierta para el sultn turco. El problema era muy delicado.
Un acontecimiento poco esperado cambi la actitud de Carlos V en relacin con la
cuestin oriental: La victoria de Pava y la detencin de Francisco I supusieron un gran alivio
para el Emperador. Aparcado el problema francs, garantizada la paz y el sosiego, poda
dirigir su mirada hacia Oriente y centrarse en la defensa de las fronteras de Austria. Los
territorios de Bohemia, Moravia y Silesia se encontraban en una amenaza inminente.
Tras el sorprendente logro, empez a constituir una ayuda adecuada aprovechando por
otra parte la situacin del rey francs. En las instrucciones que dio al condestable de Bourbon
y a otros comisarios encargados de negociar la libracin de Francisco I prescribi estas
disposiciones para insertar en el tratado:
140
141

PASTOR, Ludwig: Historia de los papas, op. cit. Libro III, IX, p. 118.
Ibdem, p. 115.

62

Que ayant esgard que ce le paix sadresse principallement pour dresser les
communes armes contre les infidelles pour la deffension du royaume dOngrie et
pour extirper la maudite secte mahometicque, chacun de nous aprs la paix, avoir cinq
mil chevaulx de guerre, quinze mille pitons de chacun cost, etc... Requerrerons le
pape et autres rois chrestiens nous vouloir aider, et que sa Ste otroye nous et tous
ceux qui assisteront la croisade gnralle, faire contribuer tous les prlats et gens
dglise, et que nous comme empereur, soyons chief et capitaine gnral de ladite
entreprinse 142.

La idea era brillante: canalizar las fuerzas francesas hacia la defensa de la cristiandad
y obligar al rey francs a colaborar con Carlos V en la lucha contra los turcos. Por otra parte
Francisco I era un hombre ingenioso y aquel mismo ao tuvo una gran ocurrencia. Afirmaba
que si pretendi invadir Italia era en defensa de la Cristiandad pero que estaba dispuesto a
acudir a Hungra en busca de Solimn143. Debemos indicar que pocos meses despus firm la
carta ms escandalosa del siglo: la que dirigi a Solimn.
Un ao antes de la victoria de Pava ocurri en Castilla un suceso sumamente extrao en
el marco de la rivalidad hispano-turca. En el mes de marzo de 1524, cuando el Emperador se
encontraba en Burgos, un embajador del Sha de Persia, llamado Rayzmafofi visit la corte
imperial. Carlos V le trat e respondi amigable y graciosamente, como nos narra Mexa 144.
Era obvia la misin con la que vena el enviado del Shah Ismail: una propuesta de alianza
contra el Gran Turco. Una de las cartas dirigidas a los marqueses, nos explica el contenido de
dicha carta:
El Prncipe de los turcos nos exhorta con sus frecuentes cartas a que le prestemos
auxilio contra vos, a quien piensa arrebatar el reino. Nosotros no slo no hemos
accedido a prestarle auxilio, sino que con todo empeo nos opondremos a ello y hasta
con las armas, vos estad preparados, hacia el mes de abril, para que le demos la
acometida, a fin de que, atacado por todas partes, se vea batido el que se esfuerza en

142

CHARRIERE, E. : Ngociations de la France dans le Levant. vol. I, Paris, 1848, p. 152.


SANUDO, Marino: I Diarii, op. cit, libro XXXIV, p. 77.
144
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V. op. cit., p. 351. Sandoval, en su crnica repite la misma
informacin con las mismas palabras cambiando el apellido del enviado: Lleg a la corte del emperador en
Burgos un embajador del Sof, Rayz Mofioli, enemigo y competidor del Gran Turco, y poderoso rey de Asia,
seor de Persia y de otras muchas provincias, pidiendo y queriendo su amistad. Al qual el emperador trat y
respondi amigable y graciosamente. SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador
Carlos V. op. cit., vol. II, cap.XXVI, p. 40.
143

63

acabar radicalmente con nosotros y con vuestro nombre cristiano. No esperis de mi


cartas, a causa de la distancia de lugares 145.

La alianza del Oriente Musulmn con el Occidente Cristiano no era ninguna novedad
extravagante en la poca moderna. Los mamelucos se haban aliado con los sanjuanistas en
contra del poder otomano. Del mismo modo, los bizantinos, debilitados por la expansin
imparable del joven estado turco, pidieron apoyo al Oriente no cristiano. El ltimo ejemplo de
este intento de alianza tuvo lugar en el reinado de Luis II, el joven rey de Hungra. En 1518,
los consejeros de Luis II, que en aquel entonces era un adolescente de tan solo 12 aos,
enviaron al maronita del Lbano Hermano Pedro, a la corte de Ismail para que consiguiese una
alianza, 146 aunque la embajada no tuvo xito debido a los obstculos geogrficos.
Ahora, el mismo Sof, mandaba su enviado al Emperador en busca de alianza contra la
superpotencia. La Persia Safaw no aceptaba la preponderancia del turco en Oriente, y se vea
sumamente irritada por la posicin dominante del imperio otomano, sobre todo en el Este de
Anatolia. La nueva distribucin del poder en Oriente lleg a presentarse con toda su crudeza
durante el reinado de Selim el feroz, el cual cambi el equilibrio socio-poltico en aquella
zona y rechaz la influencia otomana.
Campanella, en su obra sobre la Monarqua Hispnica, aconsejaba lo mismo: Debe el
Rey hacer alianza con los persas contra el Turco147. Esto era lo que caba esperar del autor de
la Ciudad de Sol, la obra utpica ms famosa despus de La Utopa de Thomas More. Sin
embargo un ao y medio despus, Carlos V que era muy realista y nada utpico, decidi
seguir la recomendacin y enviar una embajada al mismo Sof, con la misma misin. Su carta
escrita en Toledo y fechada el 25 de agosto de 1525 nos demuestra cmo el Emperador
Catlico quiso pactar con una secta musulmana148.
Poner en duda la moralidad de una posible alianza con un estado musulmn poda hacer
temblar los slidos pilares ideolgico-religiosos de Carlos V, el cual se presentaba a s mismo
como el gran defensor de la Cristiandad frente al Islam. Recuerdan estos hechos lo escrito por
Macchiavelli en El Prncipe, que segn l deba ser amoral en todos los sentidos. Pero
como aconsejaba el propio autor florentino era necesario distinguir entre amoralidad e
inmoralidad.
145

PLAJA, Fernando Daz: Historia de Espaa en sus documentos. Siglo XVI., Madrid: Ctedra, 1988, p. 364.
Carta fechada 14 de julio de 1524.
146
HERRERA, Eduardo G.: La poltica norte africana de Carlos I. CSIC, Madrid: Institutos de Estudios
Africanos, 1950, p.31.
147
CAMPANELLA, Thomas: La Monarqua Hispnica. op. cit., 1982, p. 234.
148
LANZ, Karl: Correpondenz des Kaisers Karl V. vol. I, pp. 168-169.

64

Sin embargo, la contradiccin ms grave no se produca en el seno de la alianza


hispano-persa, sino en las crticas incesantes que lanz el Emperador cuando Francisco I se
ali con el turco infiel. El mismo emperador, sin acordarse de estas cartas despachadas a
Ismail el chita, ayud a crear una imagen negativa e hipcrita del rey francs.
Al final del todo se pudo ver con toda claridad que el mencionado intento no pudo
fraguar con xito, debido fundamentalmente a que la distancia geogrfica no permiti
coordinar planes conjuntos que permitieran la creacin de un frente comn contra el podero
turco. Recordemos a este respecto la ltima frase de la carta de smail: No esperis de m
cartas, a causa de la distancia de nuestros lugares.
As expresaba el Sha la imposibilidad de comunicarse desde una corte tan apartada,
pero el Emperador no cesara de buscar alianzas con los persas. Cuatro aos despus, volvera
a enviar a su embajador a la corte persa. No en vano coincida la visita con el asedio a Viena
de los turcos. Resulta sorprendente esta faceta poco conocida de un Carlos V aliado en
momentos crticos con unos musulmanes en contra de la mayor potencia islmica de la poca.
La historia se volvera a repetir en 1535, fecha en la que Carlos V no vera ninguna
inmoralidad en aliarse con el rey de Tnez en contra de Barbarroja. Faltaba poco, tras tres o
cuatro aos de calma relativa, Europa se preparaba para un nuevo asalto turco. Hungra
jugaba con la muerte. Ni la fortuna, ni la situacin internacional le eran favorables, pero lo
peor estaba por llegar.

II. 5. MOHCS: LA BATALLA QUE CAMBI EL DESTINO DE EUROPA


CENTRAL

El representante del Papa, Burgio, escribi a ste el 25 de Abril de 1526 desde Hungra:
Si el Sultn viene efectivamente, he de repetir lo que tantas veces tengo dicho: que
Vuestra Santidad puede considerar este pas como perdido. Reina aqu una confusin
sin lmites, falta todo necesario para hacer la guerra. Entre los Estados no hay sino
envidias y rencores. Y los vasallos, en caso de que el Sultn les concediera la libertad,
promoveran contra la Nobleza una sublevacin todava ms cruel que la ocurrida en
tiempo de la cruzada149.
149

Se refiere a la guerra de los campesinos hngaros de 1514. PASTOR, Ludwig: Historia de los papas, op. cit.
vol. IX, Libro III, p. 118.

65

Anlogamente Francisco Pereni, el sacerdote de Grosswardein, dijo apocalpticamente


que el da de la batalla la nacin hngara tendra 20.000 muertos y sera mejor para ellos que
fuesen canonizados por el Papa. La profeca no tard en realizarse150.
Una vez ms el Papa desempeara el papel de guardin de la Cristiandad. Pero esta vez,
estimulaba en vano el celo religioso de los Prncipes para que acudiesen a socorrer a Hungra.
Es innegable que Clemente VII fue el nico que organiz y financi un socorro para aquel
reino que estaba en tanto peligro. Ofreci su concurso moral y material. Su representante hizo
hasta el ltimo momento cuanto le fue posible.
Las funesta noticia de la salida del ejrcito turco de Constantinopla no tardaron en llegar a
odos de los hngaros que estaban esperando el ataque. Las fuerzas turcas marchaban con una
disciplina muy estricta a pesar de las lluvias torrenciales. Luis II peda ayuda
desesperadamente. Peevi nos da un detalle interesante y afirma que el rey hngaro mand
que los gitanos y judos de su reino pagasen una suma para la defensa contra el turco 151.
Carlos V, por su parte, haba ofrecido una infantera de 20.000 soldados y una caballera de
4.000 miembros, tal como haba acordado la Dieta de Worms para afrontar una guerra
defensiva contra el turco. Pero esta cifra fue recortada a 6.000 soldados en la Dieta de
Nuremberg celebrada entre 1522 y 1524. Pero como el turco no se movi desde la conquista
de Rodas en 1522, este plan nunca lleg a materializarse 152. Y ahora, cuando la ayuda contra
el turco era imprescindible, no se encontraba ningn socorro.
Fernando, en tanto que defensor de las fronteras orientales del imperio, se vea obligado a
socorrer Hungra, pues la aniquilacin de Hungra colocara a Austria en una situacin
francamente comprometida. Insista en la necesidad de financiar los socorros de este reino en
todas las cartas dirigidas al Emperador. El Turco no se retirar de Hungra, antes querr pasar
ms adelante de la Cristiandad, en que yo ser el primero acometido, escriba sumamente
preocupado153.
Los hngaros eligieron las llanuras de Mhacs, donde pensaban hacer un uso intensivo de
su caballera, su mejor arma. Tmri 154 escribi al rey Luis II en las vsperas de la batalla que
el Sultn podra traer unos 300.000 soldados, -una cifra obviamente exagerada-, pero no se
150

C.S.P., vol. III, parte I, p. 1026.


PEEV BRAHM EFEND: Peevi Tarihi (Historia de Peevi). op. cit., vol. I, p. 85. Peevi, nos da un
resumen de la batalla de Mohcs tal como fue descrita en las cronicas extranjeras sin citarlas. Peevi, nacido
en Pe, dominaba perfectamente la lengua hngara, con lo cual en su crnica hace una buen amalgama de las
historias hngaras de su poca.
152
MERRIMAR, R. B.: Suleiman the Magnificent, London: Oxford University Press, 1944, p. 83.
153
Paulo Tomereo, Archobispo de Collocense, frayle de San Francisco, ombre valiente de manos. GIOVIO,
Paolo: Commentario de las cosas de los turcos. op. cit., p. 186.
151

154

66

deba tener miedo a los turcos porque todos eran cobardes, y slo unos 70.000 conocan el
arte de guerrear155. Juan Zpolya, estaba a una distancia de pocas jornadas con sus 15.000
20.000 hombres, a los cuales no deseaba emplear en la guerra. Juan Frangipani, el contingente
bohemio estaba en su camino hacia la frontera occidental del reino con sus 16.000 soldados.
El 13 de Agosto le lleg la noticia de la cada de Petervarad sobre Drava.
Igual que es difcil cuantificar con exactitud el nmero de soldados bajo el mando del
Sultn turco, tambin es difcil saber el nmero de soldados hngaros y sus aliados. Hay que
sealar que los refuerzos no cesaron de llegar hasta el ltimo da. No obstante hay una gran
discrepancia entre las cifras que citan los cronistas occidentales y turcos. En aquella poca
cada uno daba las cifras que consideraba ms convenientes para apoyar la tesis que quera
sustentar. Sandoval afirma que haba 30 turcos por cada cristiano 156. La exageracin es obvia.
Si tenemos en cuenta que la mnima cifra de los hngaros que nos dan los cronistas es 20.000,
hay que contar con 600.000 turcos, una cifra inalcanzable ni siquiera para el estado turco.
Mexa por su parte da la cifra de 250 mil turcos. Celalzde, en su crnica nos trasmite que el
joven rey pidi ayuda a los estados de Europa y de all lleg una fuerza de 150.000 entre
cuales se hallaban alemanes, rusos, polacos, espaoles, franceses, sicilianos, portugueses,
genoveses, venecianos, el Papa y Ancona; y el ejrcito hngaro contaba con una caballera de
150.000 hombres y 12.000 infantes con fusiles157. No obstante, toda la documentacin sobre el
tema afirma que ninguno de los estados citados acudi al socorro de Hungra, con excepcin
de Clemente VII. Segn Peevi se hallaban 200.000 hngaros en la batalla. Del mismo modo,
en las cartas que Solimn despach a algunos estados declaraba que sali victorioso de la
guerra que dio a un ejrcito de 150.000 soldados. En su carta fechada 5 de diciembre,
dirigida a Carlos V, Fernando le comunicaba que el rey hngaro contaba con 40 mil soldados
en la batalla158. Sin embargo, la cifra dada por la mayora de los cronistas, documentos y
cartas oscila entre 20.000 y 24.000, incluyendo caballera e infantera.
La declaracin fanfarrona y falsa del joven rey fue objeto de muchas crticas tras la
batalla. Se deca que tena una bravura poco acorde con la verdadera prctica de las armas.
Por otra parte no faltaba quien elogiaba el coraje de Luis II y su decisin de salir a enfrentarse
a un ejrcito gigantesco de turcos formado por tropas indiscutiblemente superiores. Tal como
afirma Paolo Giovio: Forado ms por necessidad que no se suele escusar, que de razn de
guerra o de esperanza de vencer.
155

MERRIMAR, R.B.: Suleiman the Magnificent, op. cit., p. 89.


SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., vol. II, p. 186.
157
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 73.
158
Ibdem, p. 186.
156

67

Tambin hay que subrayar que tras la muerte del rey Mathias, una figura brillante con
disciplina militar, el reino hngaro empez a perder prestigio. Pensara Luis en recuperar
todo el prestigio de Hungra en una batalla sola batalla, findose ciegamente de las armas, de
la fuerza militar, del coraje y agilidad de los hngaros? El hecho es que, sea por la razn que
fuere, ante la lamentable situacin militar en que se encontraba Hungra, Luis reuni a todos
los hngaros haciendo discursos de un patriotismo entusiasmado, aunque en aquella situacin
no haca falta. Se tomaron medidas para castigar la cobarda. En la carta que despach a
Carlos desde el campo de batalla, fechada el 27 de Agosto, pronunci estas palabras: Bien
tenemos por cosa muy cierta que sus crudas manos derramarn nuestra sangre, ms creemos
que los santos recibirn nuestras nimas159.
Innumerables son los escndalos motivados por esta campaa de Solimn. Como se ha
referido antes, la carta de Luisa de Saboya dirigida a Solimn y otra de Francisco I, causaron
un gran escndalo en la Cristiandad y se estimaba que el rey francs fue la causa de esta
campaa de Solimn160. Hay que recordar que el espritu de guerra siempre caracteriz a los
turcos y que el Estado turco se basaba en el desarrollo de la guerra. Esta maquinara blica
sostena todo el sistema estatal y socio-econmico, y nuevas guerras eran imprenscindibles
para su funcionamiento. Los jenzaros esperaban una nueva campaa cada dos o tres aos. La
guerra alimentaba el tesoro real, al Estado, a los soldados y en general revitalizaba la
sociedad. Por el mismo motivo se haban amotinado el 25 de Marzo de1525, deseosos de
emprender una nueva campaa.
Aprovechremos la ocasin para retratar las preparaciones y ceremonias blicas del
ejrcito turco. La batalla de Mohcs es una de las batallas que fueron descritas ms
meticulosamente por los cronistas turcos. Entre todas la narraciones, las ms descriptivas son
las de Celalzde, Solakzde, Peevi y Kemalzde. Peevi nos cuenta que su abuelo y los siete
hermanos suyos, vecinos de Biha, una villa de Saraybosna, sirvieron al sultn en esta
batalla161. En su crnica no slo cita lo que le trasmitieron estos testimonios de la guerra, sino
tambin los datos de las historias hngaras comparndolas a las crnicas turcas. Celalzde no
nos dice si presenci esta guerra personalmente o no, pero las descripciones que nos da son
sorprendentemente detalladas. Kemalzde, que dedic un libro entero a esta batalla, con el
ttulo de Mohanme, hace la descripcin la ms amplia de todas. Resulta interesante afirmar
159

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. Cit, vol. II, p. 184. Se
ha referido a la carta en la primera parte de este trabajo, p. 88. En la Biblioteca Palacio de Madrid se conserva
una copia de esta supuesta carta del rey hngaro dirigida a Carlos V. Mns. 9442, fol. 120.
160
Vanse la primera parte de este trabajo: III, 2. Los ltimos aos de una dinasta, pp. 79-93.
161
PEEV BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit, p. 68.

68

que no encontramos una discrepancia entre los datos dados por ambos cronistas. Todo lo
contrario, las descripciones de cada uno completan el retrato general para completar todas las
piezas del puzzle.
Al amanecer, Solimn visit la tumba de Ebu Eyyubulensari y pidi ayuda a su alma. Tras
visitar las tumbas de sus abuelos, dio limosna a los pobres 162. Celalzde nos cuenta
detalladamente el tiempo que pasaron los soldados antes de salir al campo de la batalla. La
21 noche del mes, los hocas163 empezaron a recitar las historias del Corn y su profeta sobre
la guerra, por otro lado los oficiales y beyes exhortaron a los soldados contndoles las
historias de las guerras de sus antepasados y los grandes hakanes164 de su poca. Los soldados
que tenan experiencia de guerra, organizaron diversiones con tambores, clarinetes y
flautas165.
Entre las descripciones mejor perfiladas, encontramos el captulo detallado de Peevi
dedicado a esta batalla y sus preparativos titulado introduccin a la pica de esta guerra. No
es ninguna exageracin crear una pica de esta batalla, cuyas consecuencias no tardaran nada
en manifestarse. Como en muchos otros casos, el sultn convirti la guerra en una ceremonia,
una obra de arte con sus prlogos y eplogos. El mbito festivo y colectivo de las vsperas de
la batalla demuestra perfectamente el papel de la guerra como una entidad con ceremonial y
ritual propio. La bella descripcin de mum donanmas (la armada de candelas), o fener
alay (la fiesta de linternas), que nos trasmiten los cronistas nos ayuda a reconstruir el
panorama de la campaa como una parada, un show militar y una costumbre blica. Basta
imaginar todas las barcas en el Danubio, iluminando la noche con un sin nmero de linternas,
en un milieu festivo. Es una imagen completamente fabulosa, de una imaginacin envidiable.
En todo este ritual no poda faltar la figura mtica del Sultn, colocado a la cabeza de su
ejrcito montado sobre un maravilloso caballo blanco con su armadura brillante y una pluma
de hma166. Este retrato del sultn galopando, cargado de flechas y arcos, es un cuadro de gran
dinamismo blico y est cargado de simbolismo militar. Se desmont y se puso a rezar
afirma Solakzde, en un cerro que luego se llam Hnkartepesi (el cerro del soberano)
Celalzde perfila ms la escena con palabras muy retricas: Solimn, en un cerro donde se
poda ver rezando a Dios, con sus manos alzadas hacia el cielo, con las lgrimas que se le
saltaban. Esta escena hizo llorar a todos, los jvenes tanto como los viejos. A pesar de la
162

CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit, p. 69.
Los sabios religiosos.
164
Monarca en la terminologa turca, de la tradicin centroasitica.
165
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 74.
166
Hma, o hmay, un pjaro de origen indio, del tamao de una paloma y con alas de color esmerelda, que se
cree que trae buena suerte y felicidad a los que lo tienen.
163

69

exageracin que se puede notar en esta descripcin, hay que admitir el efecto azote de esta
yuxtaposicin de entidades militares, religiosas y espirituales reunidas en la persona del
Sultn. No es slo emocionante, sino tambin provocador.
Tras esta escena dramtica Solimn hizo un discurso sumamente persuasivo, prometiendo
a los soldados infinitas cosas. Podemos asegurar que la exaltacin caballeresca de la figura
del Sultn insuflaba en el ejrcito la mxima moral, justo en el momento anterior a la batalla.
Los jenzaros, la faccin ms prestigiosa del ejrcito, eran 12.000 y marchaban con lanzas,
flechas, harbes,167 fusiles, espadas, estandartes, hachas y caones en esta escena blica.
Volvamos por un momento a las llanuras de Mohcs donde el 29 de agosto se dio la
batalla que en hora y media decidi el destino del reino de Hungra. Muchos magnates, cinco
obispos y los arzobispos de Gran y Kalocsa dejaron la vida en el sitio 168. Solimn se
maravill mucho de la locura grande del rey, dice Giovio, que ass con tan poca gente
bviese esperado en campo 200.000 personas, y fue adelante la buelta de Buda, y la fortaleza
se dio, salvas las personas y la ropa privada, y se guard la fe 169.
As describe Peevi poticamente la escena de la batalla, muy probablemente
transmitindonos las propias palabras de sus abuelos que guerrearon en Mohcs: Pareca que
las estrellas de siete cielos se juntasen. Iluminaron el mundo, y convirtieron el valle en un
rosal170. Y a veces, con una imagen brutal de los hngaros y dice Venan como una horda de
167

Lanza pequea otomana.


PASTOR, Ludwig: Historia de los papas. op. cit., Libro III, IX, p. 120.
169
Eran por todos XXIIII mil entre cavallos y infantera; y venidas a Mogacho lugar sobre el Danubio casi a
medio camino de Buda a Belgrado, tuvieron vista de la avanguarda del Turco, la qual traya Balibey Sanjaque de
Belgrado. Era de XX mil caballos divididos en quatro bandas, y modavanse seys en seys oras, todo el da natural
de fuerte que la campaa era todo el da llena de caballos tan importunos y molestos en el escaramuar, que al
campo de los Hngaros era menester estar cerrado dentro de las carretas y no osavan llegar a bever los caballos
al Danubio, el qual tenan a un tiro de arco sobre la mano izquierda: y cada uno entenda encavar pozos por
hallar agua. En esto Solimn se hech delante y Habraym llev la gente de Romania, y Becram Baxa la de
Natolia. Tomoreo estendi en larga frente o haz toda la gente en escuadra, interponiendo batallones de infantera
entre los escuadrones de los caballos, a fin que no fuesen ass fcilmente rodeados de la grandssima multitud de
los Turcos, y metido toda aquella poca artillera que tena en lugar conveniente; y dex ass mismo a las carretas
una buena guarda de gente aunque menos pltica en la guerra que la otra. El rey se affirm despus de la primera
escuadra, y dex aparte una buena banda de caballos escogidos para la guarda de su persona. Los Turcos en el
llegar despararon doz vezes el artillera. La qual fue nivelada tan alta, que apenas toc en las lanas. Y se cree
verdaderamente que los artilleros christianos de los quales se serva el Turco y lo hizieron a posta. Despus
vinieron de presto a envestir con la gran furia de los caballos, y siendo ya rebuelta, un escuadrn de Turcos fue a
asaltar el campo de las carretas: y siendo necesario socorrer a aquella parte enviaron aquellos cavalleros
escogidos: que seran de nmero ms de mil, que eran ya deputados para ampara y socorro de la persona del rey,
en todo acasecimiento de buena, o triste fortuna. En este medio de la grandsima multitud de los turcos fue
desparato y muerto Tomoreo, con los otros plados Estrigonia; y Varadino y muchos nobles, entre los quales
fueron Seor Ambrosio Sarcn y Jorge, hermano carnal del seor Vayvoda. De manera que el pobre Rey no
hallando cabe si su gua. No se pudo salvar, y huyendo en un fosso como laguna, al subir le cay el caballo
encima, y por ser gravemente armado no se pudo levantar; y ass desgraciadamente muri, no hallando quien le
ayudasse. La infantera Alemana y Bohemia, despus de alguna resistencia todo fue cortada en pieas. Muchos
de los de cavallo huyeron. GIOVIO, Paolo: Commentario de las cosas de los turcos. op. cit., p. 186.
170
SOLAKZADE MEHMED HEMDEMI ELEBI: Solakzde Tarihi. op. cit., p. 141.
168

70

cerdos para ser pasto de las flechas171. Retrata un panorama poco favorable para los hngaros
clavados en una marisma con sus caballos, formando una gran montn con los cuerpos de los
muertos. Este cerro estaba lleno de cadveres y el hedor que sala de sus malditos cuerpos
quemaba la nariz de la gente, con lo cual, al da siguiente (los turcos) se alejaron de ellos 172.
A la puesta del sol, no quedaba ninguno de los soldados en pie. Los hngaros sufrieron una
completa derrota.
La figura de Solimn, guerreando en plena batalla, como si fuera uno ms de los soldados
pagados como afirma Celalzde, dej maravillados a los hngaros. Sin embargo, sta podra
haber sido la ltima batalla del sultn. 32 hngaros, bajo el mandato de dos caballeros que
juraron apoderarse del padiah, vivo o muerto, se acercaron al sultn turco y mataron a
algunos de los de su guarda. Y pelearon debajo de sus caballos, los cuales tenan los pies
cortados gastando su ltima energa. A pesar de ser el blanco de una gran cantidad de lanzas y
flechas, Solimn salv la vida173.
Pero el rey Luis II no fue tan afortunado como Solimn. Al huir para intentar salvar la
vida, quiso pasar un pequeo arroyo que vena crecido con las lluvias, se cay su fatigado
caballo, sepultando al Rey entre agua y cieno. Muri all ahogado, triste y miserablemente,
siendo un muy virtuoso y esforado prncipe, dice Mexa al contarnos la escena deshonrosa.
Las crnicas cuentan detalladamente las celebraciones de la victoria. La escena se
inmortaliza con las palabras de Celalzde: Al amanecer, el padiah se mont en su caballo, y
lleg a una llanura no lejos del campo de batalla. All entr en uno de los pabellones que
fueron construidos para l. Se decidi que los preparativos de las celebraciones de la victoria
se hiciesen aqu. Tras esta decisin, el trono del padiah se coloc en lugar llano delante del
pabelln. Los grandes del Estado y capitanes y altos oficiales del Estado se pusieron en fila en
un orden jerrquico. Le felicitaron por la victoria. Tras esta demostracin le fueron
concedidos hilates a quienes lo merecieron. Con el transcurso de tiempo, esta ceremonia se
convirti en un acto general. Los fusileros y los soldados desfilaron. La banda comenz a
tocar una cancin de victoria. Se organizaron fiestas en diversas partes con los tambores,
nakkares174 y flautas. Y todos fueron a dar un paseo al lugar de la batalla. Se apoderaron de los
estandartes, caones, municiones, vituallas del enemigo. Tomaron muchos soldados

171

PEEV BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi, op. cit., p. 72


Ibdem, p. 73
173
HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches, vol. III, Wiesbaden : 1962, p.
49.
174
Nakkar, tambor pequeo otomano.
172

71

prisioneros. Entre ellos se hallaban grandes oficiales, sacerdotes, gobernadores locales, y la


mayora de ellos fueron matados175.
Eyyb pinta un retrato potico de la batalla:
Bu leker ire nvekler yelerdi
Adnun bagrn turmaz delerdi
Sady- naralar tutd cihn
Gge kd tfengle tob duhn.
Moha ovas dndi lle-gne
O sahrnun yzi gark oldu hne
Nie bin kerre dnse t- gerdn
Olmaz ksesi hi byle pur-hn 176.

Delante de la tienda de campaa del Sultn se plantaron 2.000 cabezas como signo de
victoria, y al da siguiente fueron pasados a cuchillo 1.500 prisioneros 177. Los cronistas
tambin nos cuentan esto:
Al da siguiente cortaron la cabeza a todos los esclavos. Entre caballos e infantes
unos 1.500 soldados fueron capturados delante del pabelln real. Del mismo modo
muchos caballeros del estado hngaro cayeron en manos de los turcos cuando
intentaban fugarse, todos lo pagaron con su vida, dice Peevi y sigue as: Los
deftertares178 del imperio contaron con 20.000 caballos y 4.000 infantes.

Hay que sealar que no se trata de ninguna leyenda negra. El mismo sultn, en su diario
afirma que entre estas 2.000 cabezas se mostraban las de 8 frailes y numerosos nobles y
capitanes hngaros179. Podemos asegurar que no fue un castigo especialmente severo y
175

CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit, p. 78.
Las flechas iban como el viento entre los soldados, / Sin parar pasaban a travs de los corazones de los
enemigos. / Los fuertes alaridos llenaron toda la tierra, / El humo de los caones y fusiles ascendieron al
cielo. Las llanuras de Mohcs se pintaron del color del tulipn, /Toda la tierra se ahog en sangre/ Si el
cielo diese miles de vueltas / No podra ver tal batalla. EYYB: Menkb-I Sultn Sleymn. (Rislei-i
Padiah-nme). edit. Dr. Mehmet Akku. Ankara: K.B.Y, 1991, p. 75.
177
PASTOR, Ludwig: Historia de los papas. op. cit, p. 120.
178
Contador mayor.
179
Rz-nme-i Sleymn, cit. HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op.
cit., vol. III, p. 50.
176

72

tampoco fue un signo cualificado de barbarie. Era toda una poltica basada en la estrategia de
la guerra y la conquista. El principal beneficio obtenido fue la expansin del temor a los
turcos y la difusin de una horrenda mala fama que allanaron el camino hacia Europa Central.
Solimn, en su diario cita una anctoda sumamente significativa con respecto a su poltica
occidental.. Segn refiere el propio Sultn, tras la victoria visit a los soldados y les felicit,
Solimn pregunt a un viejo soldado, enfrente a su cuartel:
Qu es lo que debe hacer ahora el soldado victorioso?
Mi padiah, hay que tener cuidado para que el cerdo no se reproduzca.

Esta respuesta sabia fue premiada con unos cuantos ducados 180. Resulta interesante or la
futura poltica del Sultn de la boca de un soldado viejo que la resume simblicamente: La
victoria definitiva en la cuestin hngara y el sometimiento de todo el reino a la Sublime
Puerta.
El 10 de septiembre hizo Solimn su entrada triunfal en la capital de Hungra. Mientras
los akncs devastaban el pas hasta Raab y Gran, Solimn se sent en el trono, organiz
banquetes, fiestas con msica y bailes, y fue a la caza en Buda. Todo este ceremonial imperial,
nos recuerda la conquista de Constantinopla. Pero Buda no equivala a Constantinopla.
Faltaban ms etapas para llegar a conquistar la Constantinopla del imperio occidental. De
momento Solimn tena que darse por satisfecho con el gran terror que caus la cada de Buda
en Europa. La indolencia fue motivo de las crticas dirigidas a los cristianos poderosos que
dejaron Hungra sola ante su destino. As critica Mexa la actitud indiferente de la Cristiandad:
E avida esta vitoria, la qual fue a los veynte e nueve de agosto, quando la potenia de
los rreyes cristianos se ocupavan en defender y en ganar a Cremona, como tengo
contado, que si no quisieran hazer aquello pudieran estorbar esto, el Turco pas
adelante: e rrobada e saqueada la ciudad de Buda y la mayor parte de aquel rreyno, se
bolvi triunfante y vitorioso, en grande afrenta e vergenza dellos 181.

La victoria trajo consigo el premio mayor, el ms movilizador y el lubrificante de la


guerra: el botn. Indudablemente, el botn era el gran atractivo de la guerra y era la parte ms
agradable de las campaas militares. Todava ms importante en el contexto otomano donde

180
181

Ibdem.
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V. op. cit, p. 449.

73

las fuerzas irregulares, como akncs y gnlls182 prestaban sus servicios en la guerra a
cambio del botn. El abuelo de Peevi describi con toda sencillez la abundancia del botn que
llevaron los turcos tras la batalla:
Fue tan grande el botn que yo, con un servidor mo, llegu a capturar un botn de
60.000 speros.183

Sin embargo, el botn tena que contar con algunas caractersticas: Tena que ser porttil, o
poseer extremidades para caminar hasta la capital. Slo Dios sabe la cantidad de chicas
hermosas y rubias impecables, nios y chicos hermosos y amables, copas, jarros, bandejas y
candelabros de plata, as da el resumen de las cosas que solan llevar los turcos al volver a
Constantinopla y aade: Les llevaban como un rebao de ovejas delante 184. La cifra que nos
dan de los esclavos que llevaron y los hngaros que mataron es de 200.000, obviamente una
cantidad exagerada. Aparte de los esclavos que llevaban, les acompaaron los vecinos de
Buda que deseaban ir con el Sultn a Constantinopla, y al llegar se establecieron en Yedikule.
Celalzde nos da una informacin sumamente interesante sobre la dinmica de razia:
Los vecinos de Sekedin haban cruzado el ro y abandonado la ciudad por causa del
miedo que tenan a los turcos. brahim Paa pens que esta villa sera un buen lugar
para llevar a cabo una razia que podra servir de aliciente a los soldados, porque los
jenzaros que haban estado en el servicio de Padiah durante todo este tiempo no
haban tenido la oportunidad de ir a doyumluk185. Y mand la razia.

El texto es importante por dos motivos. En primer lugar, nos da el llamativo detalle de que
los jenzaros, a pesar de que eran soldados de pago, tenan derecho a razia, como las otras
fuerzas irregulares. Y en segundo lugar, nos muestra cmo las razias podan durar ms de tres
das. El saqueo se consideraba legtimo desde el punto de vista de la ley islmica durante los
tres das siguientes a la batalla. El mejor ejemplo de esto lo comprobamos en el saqueo
efectuado por los turcos tras la conquista de Constantinopla en 1453. En aquel entonces
durante tres das saquearon la ciudad imperial y la iglesia de Santa Sofa. Sin embargo, esta
vez los soldados saquearon vastos territorios y tomaron cautivos hasta llegar a los confines
182

Soldados que participaban en la guerra y sirvan al sultn en cambio de una porcin del botn.
PEEV BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit.,. p. 69.
184
Ibdem, p. 79
185
Botn.
183

74

turcos.El soldado ms inepto se llev al menos nueve esclavos, nos asegura el abuelo de
Peevi.
Se puede afirmar que todo el tesoro de Buda cay en manos de los turcos. Los dos
candelabros de oro que fueron sacados de Buda se llevaron a Santa Sofa para adornar los dos
laterales del altar186. Entre todo este botn y el sin nmero de eslavos que llevaban los turcos,
iban tres cosas especialmente destacables y llamativas: Las tres estatuas que brahim Paa
hizo sacar del castillo de Ofen (Buda): la de Hrcules, la de Diana y la de Apolo. Estas obras
de arte cuya ejecucin haba sido ordenada por el legendario rey Matas, se colocaron en
Atmeydan, justo delante del palacio de Ibrahim187. Como comentara Hammer siglos despus,
esto era una muestra de coraje filosfico. Lo cierto es que en una sociedad islmica, donde la
representacin humana est prohibida por la ley sagrada, no se trataba de coraje sino de una
injuria. El poeta Fign, su contemporneo, se atrevi a criticar la actitud valiente de Ibrahim,
diciendo: Llegaron dos Ibrahimes al mundo; uno, destructor y otro, constructor de dolos.
D brahim med-bedir-i cihn
Yeki bt-iken, yeki bt-nian.

Sin embargo, el Gran Visir no admita crticas de este tipo, y el poeta desafortunado pag
su gallarda con una muerte poco honrosa: fue sacado por las calles montado a caballo de
espaldas y sufri humilliacin pblica hasta acabar en la horca 188. Debemos admitir que la
descripcin que nos dej Celalzde muestra perfectamente de la mentalidad turco-islmica
ante la escultura: tres estatuas de un aspecto rarsimo.
Mientras en los territorios vecinos circulaban inquietantes rumores de que los turcos
atacaran tambin Viena, el ejrcito turco avanzaba hacia su capital construyendo y
demoliendo puentes para impedir un socorro probable y sin dejar guarniciones en ningn
sitio. La destruccin de los puentes tambin serva para otra finalidad: impeda la fuga de los
soldados turcos. En su camino hacia Constantinopla, Solimn no dejaba de celebrar la victoria
y la toma de Buda simblicamente. Verbigracia, la campana del castillo de Buda fue colgada
sobre el puente que Solimn mand construir. Anatolia se mostraba inquieta y catica. La

186

PEEV BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., p.77.


Tambin afirmado por Paolo Giovio: Solimn hizo llevar dos estatuas de bronze, (las quales hizo hazer muy
excellentes maestros del rey Mathia) a Constantinopla, por triumpho de la victoria y hizo los poner con
excellente ornamento de mrmol sobre la plaa. Para los detalles vanse: REVICZKY, Ullein: Souvenirs
Hongrois en Turquie. Budapest, 1943.
188
HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., vol. III, p. 54.
187

75

ausencia del sultn haba abierto el camino para los rebeldes y ahora Solimn volva a pasos
agigantados para someter las rebeliones en Cilicia y Karamania
As empez una poca dolorosa de transicin. Aniquilado el estado tapn entre los dos
imperios, muerto su rey y sometidos sus sbditos al poder turco, Fernando se encontraba en la
primera lnea de peligro. El archiduque reciba estas noticias espantosas mientras intentaba
buscar un remedio corriendo de una ciudad a otra. La nica ventaja de la victoria turca fue
que no slo las facciones catlicas sin tambin los protestantes se daban cuenta de la
magnitud del peligro y aceptaban ayudar a Fernando contra este avance inquietante. La Dieta
provincial de Innspruck tard 3 das en hacerlo y se acept que al archiduque se le diese una
fuerza de 5000 infantes para 5 meses en el lugar en el que ms los necesitase. Tambin se
decidi que si Tyrol llegase a ser invadido por el turco, lo defenderan con todas su fuerzas y
haran todo lo posible para apoyar a Fernando econmicamente. El 11 de septiembre
Fernando dej Innspruch para ir a Linz, y de all a Viena ex causa quia Turcus obtinuit
conflictum contra Regem Hungarie, et etiam non scitur ut rex vivus aut mortuus189.
Fernando, asustadsimo, despach postas a su ta Margarita explicndole la situacin fatal
en que estaba y pidindole ayuda. El terror se avecinaba tal como lo comunicaba el
Archiduque:
Ce jourdui me sont venues nouvelles, comme led. Turc avoit prins lad. Ville de Bude
et quil a depesch deux de ses principaulx capitaines avec chacun bon nombre de
gens, lung pour entrer en mesd. pays dAustrice, pour y brusler, gaster et faire le is
quilz pourront et lautre pour faire le semblable en Stiere, quoi on desia fait
commancement, voire que desia ont couru jusques 15 ou 16 lieues prs de
Vienne190

Pero el peligro era mucho mayor de lo que pareca. Esto poda ser el prlogo de una gran
catstrofes para toda Alemania. Non seullement moi, nostre maison dAustrice et tout la
Germanie tumberont touteille ruine et desolacin, mais aussi toute la reste de la
chrestient191.
189

C.S.P., vol. III, p. 897 (News from Germany).


Carta de Ferdando a Margareta, fechada 18 de septiembre de 1526. BAUER, Wilhelm: Die Korrespondenz
Ferdinands I. op. cit., vol. I, p. 451.
191
Ibdem. En la misma carta, Fernando enfatizaba la necesidad financiera en que estaba y la falta de dinero para
poder expulsar al turco : Et pour le present, ne sai chose autre digne de vous escripre, sinon que vouz supplie,
mme, bien humblement que, si de vostre part me pouez faire quelque aide et secours, quil vous plaise de faire,
car j eme treuve tant despourveu dargent, sans lequel ne se peult riens faire, cause des grosses despences que,
depuis que suis entr en Allemaigne, ma convenu faire tant cause desd. Turcz, de lempire, contre les paysans,
paie, grosses debtes et en autres diverses manieres. Et veu mesmes que mes pays ne sont beaucop prs
190

76

Los habitantes de Austria estaban aterrorizados por la marcha victoriosa de los turcos y la
reciente derrota de los hngaros. Los turcos estaban como siempre. Avanzaban desertando las
casas Quod fugiunt et ad fugam se disposuerunt, uti Hungari facere solent 192. Juan Zpolya,
asustado, reuna sus fuerzas para aadirlas a los 10,000 soldados prometidos por el imperio a
los bohemios y alemanes. Pero,tambin tena otros planes ms fructiferos.
Fernando informaba a Alonso Snchez, el embajador imperial de Venecia, que el turco
avanzaba y dentro de poco llegara a Buda donde no tena a nadie que le contrapusiese 193. Y
as fue, como se refiri Lope de Soria, el embajador imperial de Gnova que comunic al
emperador que Fernando se obligaba a mandar una parte de la infantera alemana que tendra
que bajar a Lombarda y le avis que el turco, tras apoderarse de toda Hungra, pasara a
Friolo (Frioli) y una vez pisase Italia, sera difcil expelerlo 194. Sin embargo, Solimn no tena
ninguna intencin de bajar a Italia cuando los rebeldes amenazaban los territorios orientales
del imperio. Tampoco la estacin del ao lo permita.
Mientras tanto, Carlos V no dejaba de despachar correos a Fernando pidindole ayuda
para sus preocupaciones italianas. El archiduque estaba entre dos fuegos y buscaba una salida
financiera. Todo iba mal. Las personas que Fernando mandaba a Augusta para que hablasen
con mercaderes y les convenciesen que le enviasen el dinero antes de la fecha determinada, se
encontraron con una negativa. Como ltimo remedio envi a Jorge Fransperch

195

a Augsburg

con todas las joyas de la casa, que alcanzaban la suma de 60.000 ducados. Trgico agobio
econmico!
Ramiro Nuez de Aguilera comunicaba a Carlos V el 3 Octubre de 1526 que haba
preguntado al Papa si las noticias sobre la toma de Buda por los turcos y su avance hacia
Viena tenan base. A lo cual respondi con lagrimas en los ojos que s, y aadi: este es el
momento de que el emperador muestre su grandeza y su santa intencin. Y aadi que estaba
determinado a olvidar todo lo sucedido y ejercer como mediador de paz entre l y el rey de
Francia; y si era necesario, estaba dispuesto a hacer un viaje a Espaa y Francia con el motivo
de trabajar all para la conclusin general de una paz duradera, la cual necesitaba ahora la
Cristiandad ms que nunca196. Los austriacos y los hngaros no fueron los nicos
aterrorizados. El temor cunda tambin en Roma. Produjeron el mayor espanto las noticias
souffisans pour pouoir furnir teles despence quil est neccessaire pour la repulcion dud. Turc, mest et sera
impossible lui savoir resister, ains pourra avenir que par faulte daide et secours aures tost les mesmes nouvelles
de moi que dud. Feu roi de Hungrie. Ibdem, p. 452.
192
C.S.P., vol. III, p. 897.
193
Carta de Fernando dirigida a Alonso Sanchez fechada 20 de septiembre de 1526, Ibdem, p. 938.
194
Carta de Lope de Soria dirigida a Carlos V fechada Septiembre de 1526, Ibdem, p. 938.
195
Fruntsberg.
196
R.A.H., C.S.C., A. 39, fols. 10-2.

77

acerca de la catstrofe de Mohcs. El papa Clemente exhort a todos los prncipes cristianos a
unirse para acudir en auxilio, y declar hallarse presto para ir a Barcelona a tratar
personalmente de la paz con el Emperador. Irnicamente, al da siguiente era atacado, por las
tropas imperiales y las de los Colonna y se enfrentaba a una peticin de rescate en su propia
capital. El peligro turco qued as olvidado en estas latitudes. Corra el ao 1527.
El 11 de octubre Alonso Snchez inform al Emperador de la llegada del embajador turco
a la corte veneciana. Dijo que Solimn invernara en Adrianpoli y se hicieron algunas
negociaciones con el voivoda de Transilvania para dejarle como tributario y rey de Hungra.
Probablemente, eran las primeras noticias que llegaron a odos de Carlos V sobre el futuro
reino de Hungra.
Sera errneo considerar la batalla de Mohcs como una guerra turco-hngara. Mohcs
cambi la situacin hngara drsticamente y puso cara a cara por primera vez a los dos
imperios rivales. A la vez coloc Transilvania en medio de la rivalidad entre los dos grandes
potentados del siglo. Fernando y Ana fueron elegidos rey y reina de Hungra en la Dieta de
Presburgo197 en octubre de 1526. Cierto nmero de nobles hngaros eligieron rey a Juan
Zpolya y le coronaron como tal en la antigua ciudad de Szekesfehervar. Casi
simultneamente, Mara, viuda del difunto rey Luis, consigui el 16 de diciembre que
Fernando, su hermano, fuese proclamado rey de Hungra por una Dieta rival.
La batalla fue el prlogo de una serie de convulsiones que no se solucionaran durante los
dos siglos siguientes. A partir de esos momentos el reino de Hungra se convertira en un
campo de batalla continuo, sera un pas sin coherencia interna. La mayora de la nobleza
hngara superviviente apoy a Fernando a pesar de la tardanza de los Habsburgo en enviar
socorros al reino amenazado. An tenan cierta confianza en su capacidad para defender
Hungra contra un posible ataque turco. La minora luterana, por su parte, el Landgrave de
Hesse y el Elector de Sajonia, tenan mejores razones para negar el apoyo a Fernando.
Deseando preservar lo que ganaron en Espira, teman consolidar el Staathalter. Una rivalidad
entre el candidato hngaro y el archiduque podra debilitar el poder de la faccin catlica. El
rival de Fernando podra acelerar el desarrollo del movimiento protestante. La mayora de
estos prncipes neg la solicitud de Fernando para que le ayudasen contra Zpolya y por el
contrario optaron por dar credibilidad a la carta de Zpolya en la que se presentaba a s mismo
como un soberano cristiano, competente, hbil y decidido a defender Hungra contra los
turcos.
197

Bratislava.

78

Ni los seguidores hngaros de Staathalter, ni los familiares de la casa de Habsburgo


podan organizar la fuerza necesaria para llevar a cabo una ofensiva militar contra Zpolya.
Carlos V se encontraba ocupado en Occidente y sus obligaciones italianas le impedan apoyar
a su hermano. En sus cartas dirigidas a Fernando le deca que le era imposible dejar la guerra
y le aconsejaba llegar un acuerdo con Zpolya. No poda compartir el pnico en que estaba
sumido su hermano en 1526 y hbilmente evitaba cualquier accin que pudiera causar una
grave friccin con la Sublime Puerta. Zpolya, la cabeza visible de la fraccin
antihabsburguesa, hara cambiar dentro de nada el equilibrio en la Europa Central rindindole
vasallaje al Sultn. La determinacin de Fernando de ser el nico soberano legtimo de
Hungra nunca llegara a culminarse por culpa de todas estas condiciones desfavorables.
Celalzde en su crnica dice que Esta guerra, es una de las guerras santas ms grandes que
se hizo en Islam198. No se equivocaba. Mohcs ocurri en un momento poltico decisivo no
slo para Hungra, sino tambin para el conjunto de la Europa Central y marc el comienzo de
una nueva etapa en la que poco apoco cambiara el panorama poltico, social, econmico, y
religioso de la zona.
Nada sera como antes tras la batalla de Mohcs que cambi el status quo anterior y
redefini muchos de los rasgos ms caractersticos del reino de Hungra. Las consecuencias
fueron innumerables. Para los hngaros Mohcs lleg a ser sinnimo de sepulcro. Se la
nombr tumba de una nacin y sentenci la muerte del reino de Hungra (1381-1526).
Mientras la fama del podero turco circulaba por media Europa, los hngaros se convirtieron
en mrtires y hroes. La figura del hngaro, como guerrero de la santa fe inspir los versos de
las siguientes generaciones. Dicho de otra manera, la batalla cre dos figuras mticas: por un
lado el turco violento y conquistador; por el otro el hngaro, hroe y mrtir. El siguiente
prrafo, en tono de oda, es la muestra ms clara de la mitificacin del joven rey y su muerte
heroica:
Mohcs, Mohcs, vieille plaine couverte de sang!... Quand je pense toi, je pleure
des larmes de fureur... Noble patrie, jadis rempart de lEurope, dix royaumes
sinclinaient devant tes armoiries...Devant toi tremblait le paen; le chrtien esprait
en toi. A peine brillait ton glaive, deja la vistoire tait remporte... Hlas, malheur!
Louis, Louis, o es-tu, charmant jeune roi?..toile des Magyars, rameau de fleurs
orn, avec ta figure si douceet si royale, toi dont la vie tait si dlicate, o es-tu?...

198

ELEB, Celalzde Mustafa : Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 74.

79

Seigneurs du royaume; grands barons, hros, matres et serviteurs.. toutes vos joies
ont te enfermes dans une tombe! 199.

Constatamos que la intervencin otomana en los territorios hngaros cambi la fachada


agrcola y administrativa del reino. Ya, como sbditos de la Sublime Puerta, tenan que seguir
las reglas administrativas otomanas. Solimn el Legislador, como se le conoca en el mundo
turco-islmico, trajo una nueva regulacin para los nuevos territorios conquistados, sin
destruir totalmente la antigua estructura. Un vistazo a Budin Tahrir Defterleri nos muestra
obviamente cmo el sultn no tard en establecer un sistema mucho mejor y organizado en
estas tierras, con todos sus detalles. Tema Carlos V que cuajase la transformacin del viejo
caos hngaro en una nueva organizacin prometida por la intervencin turca? Tena miedo a
la adaptacin de sus sbditos al sistema turco que les daba libertad religiosa?
Desgraciadamente carecemos de la documentacin suficiente para responder a estas
preguntas. El tiempo correra a favor del sultn y conseguira convertir el reino en una
provincia sistematizada, organizada y pacfica para sus sbditos.
Mohcs sell el avance turco hacia el corazn de Europa que haba comenzado con la
conquista de Belgrado tras una victoria grandilocuente, y oblig a los potentados comarcanos
a redefinir sus limites geogrficos. La conquista de Hungra acerc geogrficamente los dos
imperios principales de la poca. Los turcos se establecieron permanentemente en Hungra,
garantizando de esta forma el dominio de las rutas comerciales que pasaban por Buda. Por
otra parte, en el mbito poltico se deshizo un obstculo para llegar a Viena y Roma. En este
punto, se puede hablar de dos tringulos. Uno, el triangulo de Belgrado, Buda y Viena, un
triangulo geopoltico primordial para influir en la poltica de Europa central. Mohcs
garantiz la posesin de los dos primeros vrtices de ese tringulo. El segundo tringulo, el
constituido por Buda, Viena y Roma, sera el sueo utpico de Solimn. En lo ms profundo
de su ser se agitaba la ntima aspiracin de llegar a conquistar los dos vrtices que le faltaban.
Buda y sus cercanas como antesala de Viena tendran que sufrir dos veces el paso del ejrcito

199

As sigue la pica descripcin: Cesse, musique retentissante; prends du repos, resonante guitare; joyeuses
valles, forts vertes, champs frtiles, affligez-vous... Braves dlite, vous vous tes levs en ce jour de deuil,
vous tes halles la mort, les collines de Mohcs vous accablent, elles couvrent vos os... Florissantes filles et
fammes des Magyars, faites entendre dunanimes lamentations de douleur. Avec une couronne de roses fltries,
pleurez tristement vos morts en robes de deuil... Paen, Turc, image maudite de Dieu, cruel sauvage nourri du lat
des tigresses, navoir pas pargn une si belle et si noble trouppe, crois-tu que ce soit de la gloire?... Le jour du
malheur arrivera pour toi aussi..., notre me nous le prophtise. LAVISSE, Ernest; RAMBAUD, Alfred:
Histoire Gnrale du Vie sicle a nos jours. Paris, 1894, p. 624.

80

turco en los seis aos siguientes. Paradjicamente estos territorios sern los primeros en sufrir
la ira del sultn y la razia de los turcos. Se convertiran en un campo de batalla permanente.
Por otra parte debemos puntualizar que el sufrimiento de Hungra se deba al hecho de
haberse convertido en un campo de batalla y no era una consecuencia directa de Mhacs,
porque estas calamidades las empez a sufrir desde que este pas empez a sentir la presencia
turca en sus proximidades, all por la segunda mitad del siglo XIV 200. Estas guerras incesantes
imposibilitaban los cultivos de los campos en los pueblos. En este sentido, las tropas
irregulares del ejrcito turco eran las peores porque estaban fuera del control central y se
llevaban o destruan todo lo que encontraban por el camino. Obviamente no tenan ningn
inconveniente en alimentarse de los pueblos por donde pasaban. Mohcs slo agudiz la
conversin de Hungra en una estratgica red de rutas militares. Pero el proceso haba
empezado anteriormente.
Estos cambios maysculos no tardaran en afectar tambin a las percepciones de los
prncipes cristianos de Occidente. Sin embargo, justo cuando empezaron a dirigir su mirada
hacia Oriente para buscar remedio al avance turco, un acontecimiento de primer nivel sembr
el caos en Europa. Nos estamos refiriendo al saqueo de Roma por las tropas imperiales. En
suma, Mohcs no cerraba el ltimo captulo de un conflicto. Abra un sin fin de ellos.

III. LOS AOS DE CAOS


III. 1. LA REACCIN DE CASTILLA ANTE EL TERROR PROVOCADO
POR LA CADA DE BUDA EN MANOS DE LOS TURCOS

Una noticia poco agradable amarg la luna de miel del emperador y la bella emperatriz a
principios de octubre de 1526 y marc el fin de los das festivos para la pareja que durante
toda su vida tendra que confrontar esta cuestin interminable del turco. Fernando, el ms
cercano al peligro, fue el primero en avisarle de la catstrofe de la prdida del reino de
Hungra. En su carta, en la que usaba un tono todava ms desesperado y grave que en la
200

ZIMNYI, Vera: Economy and Society in the Sixteenth and seventeenth century Hungary (1526-1650).
Budapest: Akadmiai Kiad. 1987, p. 5.

81

ltima que le haba despachado en las vsperas de la batalla, le informaba del agobio
econmico y espiritual que sufra.
...A causa de esto soy tan triste que no puede ser ms, deca tal como cita Sandoval.
En especial, que en nuestros tiempos tan gran plaga inestimable haya venido a la
Cristiandad, en que la necesidad y perplejo en que yo me hallo presente es de dineros
y de ayuda, de socorro para remediar y defender contra tal y tan cruel enemigo de
Cristo, y contra su pujanza, que es la del dicho turco. Suplico a Vuestra Majestad con
toda humildad lo quiera pensar y considerar como el caso lo requiere 201.

No slo se trataba de la muerte desafortunada del rey de Hungra, sino tambin la muerte
del esposo de Mara, la hermana del emperador. Fernando segua su carta con las inquietantes
noticias familiares, y deca: En cuanto a la reina nuestra hermana, ella est al presente en una
villa que est a diez leguas de Viena, como Vuestra Majestad podr considerar, con su trabajo
o fatiga; y para la consolar mis regentes de Austria (visto las dolorosas, tristes y lamentables
nuevas) han enviado personas para la consolar y de mi parte yo la he mandado consolar y
visitar lo mejor que de m ha sido posible202.
Esta completa derrota que sufri Luis II, el cuado de Carlos V, marcada con su trgica
muerte en la batalla trajo consigo tres responsabilidades que tena que cumplir el Csar:
socorrer a su hermana Mara, la reina de Hungra, viuda de Luis II; ayudar a su hermano
Fernando, el archiduque de Austria contra un probable peligro turco que pareca incesante, y
luchar contra los enemigos de Sancta Fee Catlica. Curiosamente, por la primera vez
aprovechara de este rol de defensor de la Cristiandad. Desde que subi al trono, no haba
tenido que confrontar al Turco en un caso tan alarmante como ste. La toma de Belgrado,
Rodas y otros avances en los Balcanes no le haban preocupado tanto como la ltima
catstrofe, que se senta mucho ms cerca. La toma de Hungra era sinnimo de un peligro
futuro en su tierra patrimonial, en el ombligo de Alemania. Tal como lo enfatizaba el
Archiduque en la misma carta:

201

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., pp. 186-187
Ibdem. En su carta dirigida a su ta Margarita, le comunica las noticias sobre su hermana y dice: En quant
la roine, ma seur, celle est environ dix lieues prs Vienne, bien desole et desconforte, comme assez pouez
considerer. Je lui ai envoy pour la consoler et sa seurt aucuns bons personnaiges et quelques pietons et les
premieres nouvelles que actens dell est quelle sera aud. Vienne ou autrepart en es mes pays dAustrice pour
lexploit que led. Turc aura fait aud. Hungrie, car il ne se repose point, ains poursuit tousjours sa fortune et
victoire tant quil peult. BAUER, Wilhelm: Die Korrespondenz Ferdinands I. vol. I, p. 452
202

82

Y por esto, seor, es de dudar y temer que el turco, visto su tan venturoso
vencimiento y bastante pujanza, que no se retirar de Hungra, antes querr pasar ms
adelante a la Cristiandad, en que yo ser el primero acometido, lo que Dios no quiera;
y an puede ser que el Turco se quedar y fortificar tanto cuanto pudiere en mis
tierras, por pasar en ellas el invierno y durante el mucho tiempo correr y saquear y
quemar, y har muchos daos y crueldades en ellos, y an por ventura, viendo el
dicho Turco que no est dentro del invierno, que su ejrcito puede durar an harto
tiempo en el campo, querr seguir su vitoria a la primavera, y querr pasar adelante.

Don Francesillo de Ziga, el famoso cronista-bufn del emperador, nos cuenta cmo
Carlos recibi esta nueva estando en Granada, disfrutando de su luna de miel:
Estando este poderoso Emperador en la ciudad de Granada le vinieron nuevas de
cmo el Turco haba tomado el reino de Hungra y muerto en la batalla al rey de ella,
cuado de glorioso emperador; e otro da que la nueva fue sabida por su majestad,
sali con un luto muy grande, de manera que a todo el mundo provoc dolor, y
llevbale la falda musiur de Laxao, comendador mayor de Alcntara, el cual estaba
muy amarillo, porque aquella color del rostro que tena tan encendido, quisieron
algunos decir que no era de beber agua203.

No sabemos si el bufn consigui hacer al emperador al menos sonrer en estos das


inquietantes, pero de lo que estamos perfectamente seguros es que las nuevas del turco, la
catastrfica batalla de Mohcs, la cada de Buda en las manos de Solimn, la muerte del rey
de Hungra y el avance de los turcos hacia el corazn de Europa causaron una gran
reverberacin no slo en Austria y los reinos comarcanos, sino tambin en Castilla. En efecto,
Castilla que se hallaba tan lejos de Buda se vea afectado por el avance fulgurante del turco.
En los mismos das, lleg una carta de los miembros del consejo de estado dirigida al
emperador en que expresaban que tenan muy gran sentimiento de la adversa fortuna del rey
de Hungra y lamentable devastacin de su reino y muy gran sentimiento de la detestable
deleberain de la brbara crueldad e nefandsima seta204. En el mismo mes le mandaron otra

203

ZIGA, Francesillo de: Crnica burlesca del emperador Carlos V. Barcelona, 1981, p. 121. Don lvaro
de Mendoza, conde de Castro, dijo que si su majestad su parecer tomase, que ira al Turco, y llevara consigo al
conde de Siruela para que le hablase, y que viendo el Turco la muchedumbre de reverencias que el dicho conde
le hara, sera tan crudo, que le provocase a devocin. Y como el Emperador esto oy, le dijo: Conde, no en
balde parecis ciruela-pasa o queso enjuto al humo.
204
A.G.E., Estado, leg. 14, fol. 95. Carta fechada 11 de Noviembre de 1526.

83

con su parecer sobre las precauciones que haba que tomar contra la catstrofe de
Mohcs205. Lo primero que aconsejaban era que antes de su partida enviase cartas haziendo
saber a los grandes, prelados, iglesias y ciudades del reyno. La infeliz nueva de la muerte
del rey de Ungra e perdimiento de aquel reyno e el peligro de sus hermanos e de sus tierras e
de las otras provyncias de chriastianos que son comarcas, enbiendo el traslado de las cartas
del seor Ynfante.
El emperador no tard en realizar lo aconsejado por el consejo y despach estas
escalofriantes noticias a todas las secciones del reino. Que Dios Nuestro Seor por demritos
nuestros ha permitido, deca en su carta, e dado lugar que el Gran Turco enemigo de nuestra
Santa fee cathlica con ms de dozientos mill convatientes de pie y de cavallo y gran copia de
artillera vino al Reyno de Ungra y el Serensimo Rey de Ungra nuestro muy caro y muy
amado hermano por le resystir y por atacar las grandes crueldades que en los christianos de su
reyno haza sali al encampo con toda la ms gente que pudo y en una vatalla que ovieron fue
muerto el dicho rey e algunos prelados y grandes de sus reynos y la mayor parte de todos los
otros christianos que se hallaron en la dicha vatalla206.
Hay que subrayar la nocin de pecado existente en este discurso, como por otra parte
era tpico en aquella poca. La justificacin catlica, que asimila que todo lo sufrido por culpa
de los infieles era un castigo divino por sus pecados, se convirti en un clich. Esta filosofa,
como una extensin de la doctrina luterana, que manifiesta que por medio de los turcos, Dios
nos castiga por nuestras iniquidades207 aparece muchas veces en las cartas del mismo
Emperador. Otro ejemplo de ello lo hallamos en la crnica de Pero Mexa, como otros
cronistas de la poca208. Aos despus, en el Concilio de Trento, el Papa manifiesta la misma
nocin de castigo divino relacionndolo con el tema turco:
Al descargar la ira divina sobre nuestros pecados, se perdi la isla de Rodas, fu
devastada Hungra y concebida y proyectada la guerra contra Italia, contra Austria y
contra Eslovenia, porque no sosegado en tiempo alguno nuestro feroz enemigo el
205

A.G.S., Estado, leg. 14. Folio. 7. Tambin transcrita y citada por Manuel Fernndez lvarez en su Corpus
documental de Carlos V. vol. I, p. 119
206
Esta es una de las muchas cartas de peticin de ayuda que despach Carlos V. Los blancos en la carta original
muestra que se despach una copia de sta carta a una cantidad notable de monasterios en la Pennsula.
207
CHUDOBA, Bohdan. Espaa y el Imperio. op. cit., p. 119.
208
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V. op. cit. p. 212. Por muchos ejemplos nos ha demostrado
nuestro Dios, si estovieron o anduvieron sus siervos adversos de sus mandamientos, que los castigar con sus
enemigos, por ende no pensis que porque sois poderoso, y por ser vuestra persona valerosa, y por haber Dios
permitido, por nuestros pecados, que hays habido tantas victorias de los cristianos, que seris siempre vencedor,
que Dios nuestro Seor se ha aplacado de la ira y de los pecados de los cristianos y habes de ser vencido, preso
o muerto, y dejaris o ajeno con prdida de honra.

84

turco, juzgaba que los odios y disensiones que fomentaban los cristianos entre s eran
la ocasin para ejecutar felizmente sus designios 209.

En segundo lugar, el acuerdo del Consejo de Estado era que en materia religiosa los
prelados e religiosos e cabildos fueran amonestados e rogados, haciendo sacrificios,
plegarias, oraciones y otros sufragios. En este sentido recomendaba que se escribiese a los
prelados y a los superiores de las rdenes para que hiciesen que los predicadores y confesores
predicasen al pueblo el peligro en que estaba la Cristiandad y las crueldades que los
enemigos de la fe hacan a la Cristiandad, para los initar e conmover al remedio.
El motivo era obvio: conmover los sentimientos religiosos y utilizarlos como un medio
para mover a los sbditos del reino a una lucha antiturca. La colaboracin de los religiosos
permitira convencer al pueblo y ganarlo para la asuncin de los planes blicos que se
preparaban. Por otra parte, el estamento religioso era un filn inagotable que explotaba
propagandsticamente los ataques turcos contra la cristiandad. Su poder, adems, no se
limitaba al terreno espiritual, sino que era muy importante tambin en la financiacin. El
Emperador, por tanto, no poda perder esta magnfica oportunidad. Con lo cual, hacia finales
de Noviembre empez a despachar cartas a los obispos de las distintas ciudades para que le
concediesen el oro y plata que estaban depositados en los dichos monasterios para la ayuda
a los grandes gastos, para resistir y estorbar los grandes males y daos que el turco hizo210.
El plan funcion. En Castilla a la peticin de ayuda del Emperador respondieron muchas
ciudades y muchas comunidades religiosas. Los cuantiosos ejemplos de cartas que recibi el
Emperador demuestran la movilizacin generada por Mohcs y la reaccin positiva de
Castilla unida por el espritu de cruzada. De todas partes llovan cartas a la corte imperial:
Suplico a Vuestra Magestad se quiera servir de m de tres mill ducados y que en esto quiera
recibir ms mi voluntad que la obra porque si ms posibilidad huviera fuera ms y por ello
podr Vuestra Magestad mandar enviar cada vez que fuere servido quisiera tener el tiempo de
agora mucho. Esto deca Alcal de los Gazules en su carta de respuesta a la peticin de
ayuda de Carlos V

211

.Todos mandaban lo poco que tenan en sus manos. El peligro turco,

nunca haba tenido hasta entonces en Castilla un efecto tan unificador.


En este ambiente el Consejo de Estado haba previsto enviar una ayuda de 100.000
ducados para el archiduque Fernando. Sin embargo Carlos V en su carta de 30 de Noviembre,
209

El Sacrosanto y Ecmenico Concilio de Trento. Madrid, 1737, p. 23.


A.G.S., Estado, leg. 14, fol. 94. De Granada, 26 de Noviembre de 1526.
211
A.G.S., Estado, leg. 14, fol. 100. Carta fechada 2 de Diciembre de 1526.
210

85

le aconsejaba una salida ms segura en aquellas circunstancias. Le deca que una tregua con el
turco le pareca conveniente y aconsejable por varios motivos 212. Al menos hasta que se
solucionaran los otros problemas actuales.
Del mismo modo, una colaboracin con el rey de Francia contra el turco pareca
imprescindible segn el Consejo de Estado. Paradjicamente el Rey Cristiansimo haba
optado por una alianza con el Sultn en lugar de con el Emperador. Carlos V, a pesar de todo,
comunicaba al obispo de Maintz el 29 Noviembre de 1526 que si el rey de Francia quisiera la
paz, l hara todo lo que estuviera en su mano para favorecerle y guardar su honor y siquiera
darle uno de sus propios derechos (de iure propio) para acabar con las disenciones presentes y
comenzar una campaa vigorosa contra los turcos213. El Emperador, que siempre prefera la
paz a las hostilidades, una vez ms quera olvidar que el rey francs tena la responsabilidad
de todo lo sucedido. Tambin le aconsejaba que avisase a los otros monarcas cristianos
empezando por el rey de Inglaterra y de Portugal.
Resulta interesante saber que el Consejo de Estado prevea desplazar a Austria las fuerzas
que aquel entonces se hallaban acantonadas en Italia con el fin de socorrer a Fernando:
Porque aunque Vuestra Majestad reiba dao al presente, far grandes efectos en serviio de
Dios e defensin de la fee e del antiguo patrimonio de sus pasados. En efecto, un desinters
por los territorios patrimoniales del Emperador y una cerrada negativa a conceder ayudas a la
poltica de la Corona en esos territorios haba marcado la pauta en la poltica de las Cortes
castellanas. No obstante, esta vez eran proclives a hacer una excepcin. Ser una prueba de
afecto al Emperador que haba pasado su luna de miel en Espaa? Sea como fuere, esta buena
actitud no durara mucho.
Una de las recomendaciones del Consejo de Estado insista en la convocatoria de Cortes,
lo cual fue aceptado por el Emperador y desde Granada se convoc a todos los procuradores
para reunirse en Valladolid el 20 de Enero de 1527 214. Es evidente que el motivo era pedir
dinero para luchar contra el Turco que ya estaba amenazando Europa central. Todo lo
otorgado por las cortes anteriores se haba gastado en la prolongada guerra contra los
212

C.S.P., vol. III, parte I, p.1027.


Ibdem, p. 1026.
214
El autor nos avisa que hay quien afirma que se expedi la convocatoria el 5 de Diciembre de 1526. Cortes de
los Antiguos reinos de Len de de Castilla, op. cit. As nos cuenta Carlos V en sus Memorias la llegada de las
noticias: En el mismo lugar (Granada) le vinieron nuevas de la derrota y muerte por los turcos del rey Luis de
Hungra, su cuado. Por cuya causa Su Majestad junt en Valladolid Cortes generales de todos sus reinos de
Castilla, para tratar del remedio y resistencia que se podra hacer a los turcos. Memorias del emperador. En
Corpus documental de Carlos V de FERNNDEZ LVAREZ, Manuel (op. cit. vol. IV, p. 493). En la Biblioteca
Nacional de Madrid se conserva tambin una versin en ingls de las memorias del Emperador bajo el ttulo:
Autobiography of the Emperor Charles V. (Recently discovered in the Portuguese language by Baron Kervyn de
Lettenhove, member of the Royal Academy of Belgium). trad. Leonard Francis Simpson, London, 1862.
213

86

franceses y desde luego el Emperador no contaba ya con reservas imperiales disponibles para
el caso.
En las Cortes de Valladolid de 1527, que se reunieron el 11 de Febrero 215, asistieron los
prelados y los caballeros, cada estado de por s: los procuradores de las ciudades, las iglesias y
los comendadores de las rdenes militares. La respuesta que dieron los caballeros a la
proposicin de que todos le ayudasen como pudiesen para los gastos de la guerra fue negativa.
En caso de guerra le serviran personalmente y con hacienda, pero una ayuda econmica de
este tipo parecera que pagaban tributos y a ello se oponan porque ofenda su nobleza 216. La
respuesta de los procuradores de las ciudades no era ms prometedora. La excusa era que los
pueblos estaban pobres y alcanzados, alguna ayuda de dinero pareca imposible, encima, an
no estaba concedido el pago del servicio anterior. No queran pagar las guerras incesantes de
un imperio tan extendido cuando tenan sus propios problemas sin remediar. El nico apoyo
vena del brazo eclesistico. Ofrecan su servicio al Emperador con lo ms que pudiesen de su
hacienda. Es indudable el hecho de que el Csar empezaba a recoger los primeros frutos de su
papel como defensor de la fe y en tal coyuntura la iglesia no le negaba su apoyo.
Cerraremos el captulo con una carta escrita por el cronista-bufn don Francesillo de
Ziga para el sultn turco justo tras la derrota de Mohcs, por supuesto no con intencin de
enviarla a Solimn sino para entretener al Emperador. As se refera francesillo a Solimn:
A nuestro muy desamado hermano el gran Turco Selim, gran sultn,
gobernador de la casa de Meca, rey de la Siria y Asia la menor y Egipto, emperador de
los imperios de Trapisonda, Grecia y Constantinopla; don Francs, por la divina
clemencia, gran parlador y seor de los hombres de Persia y Arabia. Porque ante el
nuestro acatamiento no saben hablar, seor y destruidor de la Meca y frica, duque de
Jerusaln por derecha sucesin, conde de los mares de Galilea y Tiberades, seor de
las tribus de Rubn y Jud, alcaide de Jafa y Rama, confundidor de la seta
mahomtica, enemigo del Alcorn del falso profeta Mahomet, archiduque de
mancebos livianos, reformador de soberbios, conquistador de Asia, Ponto y Tartaria,
ocupador de paganos y de capas de terciopelo y brocado, amigo de ducados de a dos y
de a cuatro, y enemigo de monedas; convertidor de gentes agarenas, reparo de pobres
de cascos, y seor de todos los extramares y poblador universal; seor de tierra de
provisin, aunque me la tenis ocupada injustamente. A vos, el muy nombrado,
elevado entre los turcos e moros, Selim sultn, muy caro y no amado entre los
215
216

Segn otros, el da 12.


Cortes de los Antiguos reinos de Len de de Castilla. op. cit, p. 411.

87

cristianos, salud y gracia ninguna ante el Espritu Santo, hasta que por l seis
alumbrado e convertido a nuestra santa fe catlica. Y porque a la primavera ternis al
Emperador por alguacil, y castigar vuestras crueldades, os hacemos saber que nuestra
persona, deudos y casa ternis por adversarios y capitales enemigos, y que el
Emperador y rey nuestro seor pasar muy poderoso, e yo, como dicho tengo, e con
ayuda de Dios nuestro seor seris vencido e destruido, e pagaris las crueldades que
habis hecho en todas las tierras de cristianos. Dems de esto, me dicen que parecis
ginovs recin casado, y en la nariz a los de mi linaje 217.

Resulta interesante comprobar que el cronista bufn dirige su carta burlesca a Selim, el
padre de Solimn, 6 aos despus de su muerte. Debe puntualizarse que este detalle que
parece insignificante es un dato que nos confirma la realidad de las relaciones entre las dos
orillas del Mediterrneo y la falta de contacto. Qu poco se saba de la otra parte del mundo!
Tampoco les importaba su nombre, porque en rasgos generales, la figura del Turco no
cambiaba. Dicho de otra manera, el cruel turco, el usurpador de tronos, segua con la misma
misin, y un cambio de nombre les importaba poco. La imagen del turco segua siendo igual.
Tambin hay que subrayar que la introduccin y la enumeracin de los ttulos tiene un tono
extremadamente sarcstico e irnico. Un detalle a tener en cuenta: aunque se escribe
equivocadamente el nombre del sultn del momento, describe con absoluta fidelidad sus
rasgos fsicos. Nos da el detalle cierto sobre Solimn de que tena una nariz un poco grande
para su cara de rasgos frgiles. Cmo lleg a tener esta informacin tan rara y especfica?
Haba llegado a ver el retrato de Solimn?
Y Carlos? Nunca vio en su vida el retrato de su eterno enemigo?

III. 2. LA CALDERA HIRVIENDO

Mohcs, como Nicolpolis nos recuerda la batalla de Varna, donde el rey hngaro Ladislao
III perdi la vida luchando contra los turcos. Esta vez, los turcos no acabaron slo con el rey
sino tambin con el reino de Hungra. Los aos 1527 y 1528 aparentaron una calma engaosa
tras la catstrofe de Mohcs, pero en realidad fue una etapa de fricciones y guerras incesantes
217

ZIGA, Francesillo de: Crnica burlesca del emperador Carlos V, op. cit. p. 143. El mismo burln cronista,
en su crnica escribe tres cartas con el irnico ttulo de conde don Francs respecto a los sucesos de Hungra:
una al Papa Clemente VII, otra al archiduque Fernando, y la ltima al Gran Turco. El cronista, enfatiza la
necesidad de que todos los prncipes se juntasen y castigasen con mano armada al Turco.

88

en el reino magiar y en sus fronteras. Europa Central empez a convertirse en una caldera
hirviendo. Mohcs cambi drsticamente la situacin poltica en Europa central y ocasion
una nueva polarizacin tras cambiar el equilibrio interno del continente. La llegada al
escenario de la nueva figura, el Voivoda de Transilvania Juan I Zpolya como rey de Hungra,
caus todava ms caos. Aquel Janus Weida de las canciones folkloricas alemanas, que
encarnaba la figura del traidor, fue reconocido como el rey legtimo de Hungra por una
considerable cantidad de prncipes europeos entre los cuales se hallaban el Papa, Venecia,
Francisco I, Enrique VIII de Inglaterra, Segismundo I de Polonia, y los prncipes electores
alemanes y bvaros. Y por cierto, tres aos despus el propio Solimn le coron con sus
propias manos cuando regresaba de Viena a Constantinopla. Eran todos los estados que
constituan la oposicin antihabsburguesa! Qu solos se sentan los hermanos Habsburgo
ante este nuevo panorama perfilado por la derrota de Mohcs! 218
La Dieta de Espira no pudo cicatrizar las heridas imperiales. Paradjicamente trajo nuevos
problemas al escenario poltico: los misteriosos y enigmticos planes de Francisco I. El 25 de
Junio de 1527 en la Dieta estuvieron presentes tambin los embajadores del rey francs y se
trat de la guerra contra el turco. Fueron con una propuesta sorprendente. Si el Emperador
renunciaba a las armas en Italia, su rey le ayudara en la guerra contra los turcos. La historia
se volvera a repetir cinco aos despus y el astuto rey francs no dudara en ofrecer al
Emperador el mismo plan. Tambin haban trado cartas de psame para los prncipes de
Alemania y para las ciudades libres por la desdichada muerte del rey Luis II a manos del
Turco. En estas cartas se insista en que la causa de este peligroso avance del Turco era el
Emperador, que por su ambicin desmedida quera sujetar a todos y hacerse monarca
absoluto.,
Carlos V tuvo que dirigir su mirada de nuevo hacia Castilla para buscar remedio. Sin
embargo en las Cortes de Madrid de 1528 no se le ofreci nada mejor que lo otorgado la
ltima vez en Valladolid en el ao 1527. Los eclesisticos expusieron que no tenan dinero
sino plata que ofrecerle, la cual no era suya, sino de Dios y de su Iglesia. Solamente la
congregacin de San Benito sirvi al Emperador con 12.000 doblones en oro 219. Los
218

El embajador imperial Alonso Snchez en la carta que escribi a Carlos V el 9 de Marzo de 1528 le
comunicaba su preocupacin sobre el nuevo perfil de Hungra y las precauciones que se tenan que tomar:
A preso el bayvoda sera muy sanna cosa de Serensimo Rey de Ungra. He dado luego aviso dello
aunque de razn Su Alteza habr lo ms cierto todava le se acordado que ser bien dar mucha prissa en la Dieta
de Ratisbona e disponer la ayuda y socorro de los prncipes del imperio y otros para que en caso de necesidad
sean en tiempo. Todava siendo verdad esto del Turco d mucho que pensar a los servidores de Vuestra Magestad
y del Rey su hermano que en un mesmo tempo tengan tantos prncipes cristianos enemigos con guerra y al Turco
tambin das ha que sobre ello screv a Vuestra Magestad. R.A.H., C.S.C., leg. A-42, fols. 189-190.
219
Cortes de los Antiguos Reinos de Len y Castilla. op. cit., p. 143.

89

comendadores de Santiago, Calatrava y Alcntara se mostraron ms generosos y contestaron


que si el Emperador decidiese ir a la guerra en persona, le acompaaran sin rechistar,
aadiendo que para aquel efecto se instituy su religin militar. En caso de que no fuese en
persona, le ayudaran con la quinta parte de sus encomiendas. "Vistas por el Emperador las
respuestas no les dijo palabra desabrida, ni an les mostr mal rostro, antes mand que se
alzasen las cortes, afirma Sandoval alabando la humildad del Emperador.
Tambin ponan otra condicin. El Servicio que prestaran se tena que emplear en la
defensa del reino y no en otra cosa alguna. Los grandes de Castilla criticaban severamente la
poltica exterior del Emperador y circulaban rumores de que Carlos V gastaba los tesoros de
Castilla en sus guerras de Francia, Italia y Alemania mientras que las fronteras de esta tierra
deban afrontar con pocos medios el peligro que vena de fuera, tanto por mar como por tierra.
En este sentido los pueblos de la costa se vean obligados a tomar las armas y defender sus
hogares por s mismos220. El emperador prometi aplicar todo el Servicio a la guarda y
defensa de los reinos de la corona de Castilla y no a otra necesidad particular suya o de los
dems estados y seoros patrimoniales dependientes del Imperio221.
Resulta revelador comparar la bsqueda de financiacin de Carlos V con el sistema
empleado por Solimn. Hay que advertir que hay una diferencia abismal entre los dos
mtodos. Ante todo, tal como hemos mencionado reiteradamente, Solimn no tena grandes
problemas financieros gracias a la centralizacin imperante en el imperio otomano. Gracias a
la existencia de un poder absoluto el Sultn tena el derecho a tomar la ltima decisin en
todos los campos. La figura del Sultn como la nica fuente de poder y poseedor de todos los
poderes era indiscutible. Mientras Carlos V tena que negociar con las distintas fracciones
religiosas, militares y administrativas de su imperio para juntar recursos y para ello deba
correr de un rincn de Europa al otro, Solimn slo tena que mandar que le abriesen las
puertas del tesoro. Tambin debemos recordar que toda la propiedad y todos los recursos del
imperio pertenecan al Sultn y todas las tierras imperiales eran propiedad del monarca
otomano. La tierra y raiyyet222 pertenecen al sultn es el principio fundamental del
sultanismo como se ha referido en la ley otomana 223. El Padiah era la suprema figura
autocrtica que concentraba todo el poder en sus manos. Este poder absoluto del sultn
minimizaba la dificultad de encontrar recursos econmicos para financiar el sistema imperial.
Esto era una ventaja innegable.
220

Ibdem, p. 144
Ibdem.
222
Sbditos.
223
Vanse NALCIK, Halil.: Essays in Ottoman History. stanbul: Eren, 1988, pp. 113-121.
221

90

Tambin es importante destacar que en 1527, cuando el Emperador se encontraba en Italia


y sus tropas estaban ocupadas en el saqueo de la rica ciudad pontificia, su hermano Fernando
recibi una respuesta negativa a su peticin de ayuda urgente. Por si esto fuera poco, el
Emperador no tuvo ningn inconveniente en distraer las fuerzas de Fernando y utilizarlas para
sus propios intereses italianos cuando Zpolya estaba causando una gran turbacin en
Hungra. No obstante, a pesar de todas las dificultades y carencias de recursos, Fernando
logr marchar sobre Buda con 15.000 hombres el 20 de Agosto de 1527224.
El ambiente poltico de la poca era ms hostil a los Habsburgo que nunca con la llegada
del nuevo rey de Hungra, el Voivoda de Transilvania. Sus envidos se presentaron en las
cortes hostiles a los Habsburgo, como eran las de Venecia, Roma, Inglaterra y la de algunos
prncipes electores alemanes, consiguiendo logros importantes. Francisco I le prometi en el
tratado de Fontainebleau que se firm en Paris el 28 de octubre de 1528 el socorro preciso
para recobrar y pacificar su reino, ayudndole con los dineros y medios necesarios 225. El
mismo rey en las cartas dirigidas a los prncipes alemanes afirmaba que estaba siempre con
pronto nimo y voluntad muy entera, para con el cuerpo y con el alma, y con todas las fuerzas
de Francia, para enfrentar los acontecimientos de los turcos y echarlos de la tierra si el
Emperador no le embarazase con guerras. La noticia de estas cartas en las que Carlos V
apareca como el nico culpable de todos los problemas acaecidos en la Cristiandad, como un
personaje egosta con afn dominador, lleg a odos del Emperador y l no tard en contestar
con otra carta en la que sealaba lo poco que vala la palabra de Francisco I, y que l solo era
causa para que las armas de toda la Cristiandad se consumiesen entre s mismas, y no contra

224

As expresaba Fernando la situacin desesperada en que estaba en una carta suya dirigida a Alonso Snchez:
Porque entendemos agora es enviar un exrcito contra el Bayvoda segn os havemos escripto, porque tenemos
aviso por muchas partes que el Turco haze grandes provisiones para entrar otra vez en este Reyno y ahn para
proveher lo que aqu es menester. No tenemos harta gente ni la podemos hallar ni traer sino con gran dificultad
por aver enfermado y muerto aqu la mayor parte de nuestro exrcito y el vayvoda trata con el Turco que venga o
le ayude. R.A.H., C.S.C., A-42, fols. 172-175
225
CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. vol. I, Paris, 1848, p. 43

91

los turcos226. Del mismo modo los venecianos apoyaban secretamente al sultn en su lucha
contra Fernando227.
Sin embargo hay que puntualizar que Francia no fue el primer estado en apoyar al nuevo rey
en su disputa con Fernando. La Sublime Puerta alentaba a todas las facciones
antihabsburguesas en esta nueva polarizacin poltica. Los enviados de Zpolya se
presentaron en la corte de Solimn para garantizar la postura de su seor como rey de Hungra
y vasallo del sultn228. La llegada de una figura misteriosa al escenario de la rivalidad hispanoturca coincidi con las negociaciones entre los enviados de Zpolya y la Sublime Puerta. No
era cosa desconocida que un veneciano de familia renombrada fuese el eje de estas
negociaciones: Alvise Gritti, el hijo natural del Doge veneciano Andrea Gritti cuyo mandato
de 15 aos -desde 1523 a 1538- se considera comnmente la poca de oro de la Repblica de
Venecia en el siglo XVI.
Alvise Gritti, tambin conocido como Aloiso, Luigi y Ludovico Gritti, un personaje que
tuvo un papel clave en las relaciones turco-venecianas, se preparaba para tener un papel
importante en la rivalidad hispano-turca. Naci de una madre turca cuando su padre resida en
226

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit, p. 243. Sandoval
critica la actitud francesa con estas palabras: Los franceses dejaron el papel y plumas, y acudieron a aparejar las
armas y comenzaron a usar dellas. Lleg a tanto el enconamiento de sus nimos, que contra Dios, y contra todo
lo que se puede pensar, se confederaron con el Turco, y trajeron sus armadas a la costa de la Cristiandad, y
invernaron en sus puertos, haciendo robos y muertes, cautivando los inocentes cristianos, profanando las iglesias,
como en le discurso de esta historia se ver. La friccin hispano-francesa era obvia. En la carta de desafio que
Francisco I envi a Carlos V, dej claro su objetivo: Por defender mi honnra hasta el postrero cabo de mi vida,
de aqu adelante no nos escrivis ninguna cossa, pero aseguramos que el canpo y nos llevaremos las armas
protestando que si despus desta declaracin en alguna parte scrivis o digis palabras que sean contra mi
honnra. (De Paris, 28 de Marzo, 1528. R.A.H, C.S.C., A-42, fol. 4-5) Y Carlos V, as se expres en su carta de
respuesta: Que Su Majestad como enperador y rey no puede ni debe efetuar este desafo: porque no tiene ms
obligacin a la observancia de la ley divina y natural, que ningn otro prncipe christiano del mundo y que ellos
no pueden ni deven dar consejo ni conviene a la honnra de prncipe tan justo y cathlico por ser de la calidad
sobre que est fundado el cartel quanto ms que por efectuarse el desafo no se acabaran las guerras e
dissensiones, antes creceran, lo qual sera en grandsimo dao de toda la cristiandad e grande ofensa de Nuestro
Seor a quien Su Majestad tiene tanta obligacin. (R.A.H, C.S.C., A-42, fol. 10,11,12.)
227
Carta de Alonso Snchez a Carlos V, fechada el 21 de Mayo, 1528. Anoche tarde hove cartas de X deste de
Viena donde era llegado el Rey a los ocho del obispo de Trento. Escriven una postdata de la qual yr con sta un
traslado y por l ver Vuestra Majestad la vitoria nuevamente havida contra el boyvoda. Algn da plazer a Dios
que no se espera l. A tal tiempo ha sido muy buena cosa e si vinieren turcos a le ayudar como aqu afirman no
hallarn en el Bayvoda. El es fuero ni la gente que quenca l les havr puntado de buen lugar. He sabido que la
semana passada los desta repblica enviaron a Constantinoble XXV ducados a Habrayn Bassa, el gran privado
del Turco el qual diz que les prometi los XXX mil caballos a ellos. Dicen que vernn a ayudar al Vayvoda y
manaa o este otro da se partir de aqu un embaxador que embian al Turco con un muy gran presente segn
tengo escrito, y porque el dicho embaxador vaya ms presto le mandan yr de Ragusa all por tierra siendo esta
causa de Dios, l por su infinita bondad la defender y el rey de Ungra segn me escribe el obispo de Trento
faze todas las provisiones que puede. El dicho obispo me dize que dan toda la prisa posible en el exrcito que ha
de venir a Italia. Mercaderes tienen cartas de seores de Norumberga que a los ocho hava de entrar all el duque
de Branzupe un mil cavallos de Trento me escriben que labrava trescientos hombres a priessa en la artillera y
puentes y que para el (sic) de ramas ser todo el exrcito en Trento o bien cerca y en tiempo que los de esta
repblica convenan ya de sentirlo y ahn de rreherlo [...] (R.A.H., C.S.C, A-42, fol. 208).
228
Se ha referido a esta primera embaxada de Zpolya a la corte turca con sus detalles en la primera parte de este
trabajo. Vanse el captulo Hungra: Los ltimos aos de una dinasta, pp. 88-102.

92

Constantinopla por sus actividades comerciales. Estudi en Venecia y Padua. Al finalizar sus
estudios, volvi a la capital otomana para seguir con la actividad comercial iniciada por su
padre y se convirti en un comerciante especializado en joyas y piedras preciosas. Ms tarde
se hara rico gracias al comercio de azafrn, vino, plata, sal y trigo. Pero las malas lenguas
decan que debido a su condicin de hijo ilegtimo no pudo quedarse en Venecia, con lo cual
opt por trasladarse a la capital turca. Gracias a la condicin patricia de su familia goz de
amistad con la Puerta, y no tard en llamar la atencin del favorito de Sultn, el Gran Visir
brahim Paa, que senta una cierta simpata hacia la familia Gritti y se consideraba
venecianfilo en sus relaciones polticas. Ibrahim en muchas ocasiones revel orgullosamente
que naci en Pargo, un lugar bajo el control veneciano.
La estrella de Alvise, Mir- Venedik olu, -el hijo del Seor de Venecia- como le llamaban
los turcos, comenz a ascender en la primavera de 1523229. Ibrahim Paa fue quien le abri el
camino del xito. Hay que reconocer que en la corte turca no abundaban los buenos polticos
especializados en la poltica europea. Sin lugar a dudas, sus contactos, su visin europea, su
posicin familiar y su nacionalidad le ayudaron notablemente en este ascenso. Quin podra
ayudar mejor a la corte que un veneciano astuto? Ibrahim no se haba equivocado con esta
decisin. En poco tiempo Alvise capt el lenguaje de la corte y empez a utilizarlo, con toda
su soberbia, con su tono sarcstico, metafrico, humillante e irnico hasta en los detalles ms
sorprendentes cuando tena que presentarse como portavoz de la corte turca. Se vesta a la
turca como los otros miembros de la corte y se adapt a las tradiciones de la corte en un
tiempo sorprendentemente corto. El proceso se complet cuando se convirti al Islam en
1531.
Alvise no era el nico hijo del Doge introducido en la poltica europea. Su hermano Giorgio,
haca notar su presencia en asuntos diplomticos misteriosos con el ttulo de Messer. Muchas
veces su nombre son sobre todo en los asuntos hispano-franceses. Sin embargo, no lleg que
ser tan popular en el mbito poltico como su hermano y se limit a jugar un papel secundario.
La primera aparicin del veneciano en el escenario otomano fue gracias a su funcin de
mediador entre el rey de Hungra, Juan Zpolya y la corte otomana, en 1527. Fue durante
estas largas negociaciones que duraron ms de un mes cuando Gritti lleg a ocupar un lugar
destacable en la corte. brahim Paa present a Gritti al diplomtico polaco, palatino de

229

Alvise Gritti mand la construccin de una grande mansin en Pera, donde sola recibir las familias
venecianas diplomticas. El barrio donde se encuentra esta mansin lleg a nombrarse Beyolu, (el hijo del Bey,
figlio del Signore) tras Alvise Gritti.

93

Sieradzi, Hieronymy Laski como consejero del Divn del Sultn 230. En el mismo ao de 1527,
rechaz los ruegos de su padre que le invitaba a Venecia. Todava nadie saba que el
veneciano no cambiara slo su propio destino sino tambin hara sentir su presencia en los
territorios hngaros y prestara sus servicios al Sultn en sus guerras contra el imperio
carolino. En el 1528 se le otorg un puesto todava ms importante y fue invitado por la
Puerta a seguir a la armada turca en la campaa de Hungra como encargado de la comisin.
En su cenit de gloria dirigi el asedio de Estrigonia durante la campaa de Alemania llevada
a cabo por Solimn en 1532.
El Doge tema que la presencia de su hijo en la corte otomana causase malestar entre los
prncipes cristianos, con lo cual hizo todo lo posible para hacerle volver a su pas, o al menos
dejar la Sublime Puerta. Con este propsito le prometi el ttulo de Caballero de Rodas y una
abada con una renta anual de 1.000 ducados de oro. Sin embargo, la oferta no pudo superar la
tentacin de un futuro ms prometedor entre otomanos. Las ambiciones y pretensiones de
Alvise, obviamente no limitadas al cargo poltico y al prestigio en la corte, no tardaron en
hacerse patentes. Por otra parte, a Andrea Gritti no le quedaba ms remedio que intentar
controlar las actividades de Alvise. Cuando el Senado escriba al baile de Constantinopla
mandaba al mismo tiempo una copia a Alvise. De esta manera el Doge mantena estrechas
relaciones con su hijo desobediente y al tiempo Alvise no dejaba de consultarle.
Paradjicamente en muchos casos, el padre Gritti inst a Alvise para intentar asegurar el
apoyo de Solimn para contrarrestar el temido predominio de los Habsburgo.
La situacin era ms complicada para el Doge que senta no slo la presin de los
Habsburgo sino tambin la de los otomanos. Se vea entre dos fuegos y caminaba con pasos
de plomo para no cometer errores graves en este juego de equilibrios. La misma Signoria que
estaba preocupada por su presencia en Constantinopla, enviaba frecuentemente cartas a Alvise
comunicndole que todas sus esperanzas se basaban sobre los xitos de guerra del Gran
Signor. Una carta del Consejo Veneciano fechada el 28 de Agosto de1528 revelaba el inters
veneciano en esta relacin. Decan a Alvise que para alejarles del peligro que les rodeaba
deba persuadir al Gran Visir a atacar Austria 231. De modo anlogo, antes del famoso asedio de
Viena, obviamente gracias a los ruegos de Andrea Gritti, asegur al Sultn que si la flota
imperial llegase a atacarle, la flota veneciana ayudara al Turco232. Alvise no slo tena el
230

SZAKALY, Ferenc: Lodovico Gritti in Hungary 1529-1534, a Historical Insight into the beginnings of TurcoHabsburgian Rivalry. trad. Daniel Szekely,Budapest, 1995, p. 44
231
Ibdem, p. 49.
232
SZAKALY, Ferenc: Lodovico Gritti in Hungary, 1529-1534: A Historical Insight into the beginnings of
Turco-Habsburgian Rivalry. op. cit., p. 36.

94

papel de un pen, - un pen importante -, sino tambin un mediador notable entre el Estado
turco y otras formaciones polticas como El Senato, el nuevo rey de Hungra y el de Polonia.
Elegido por el Sultn como gerente del control turco en Hungra, en el ao 1529 fue
nominado obispo de Agria (Eger), tesorero general y gobernador del reino al servicio de Juan
Zpolya. Reciba una renta de 600.000 ducados al ao y las rentas de las ciudades de
Dalmacia, Segna y Clissa233. En Hungra Alvise sigui viviendo con el mismo lujo. Haciendo
todo lo posible para no perder el poder, el prestigio y los privilegios concedidos por la Puerta,
aspiraba a seguir con la profesin familiar. A pesar de su ttulo de obispo, no dej de apoyar a
la clase mercantil. Veneciano de origen, Alvise se interesaba ms por el comercio y el dinero
que por el prestigio poltico. Obviamente, deseaba canalizar este prestigio a actividades que le
reportaran ms dinero. Estaba empeado en realizar una serie de planes para garantizar su
futuro comercial a travs de los privilegios que obtuvo en Hungra gracias a la Sublime
Puerta. Su proyecto ms ambicioso y secreto fue el de abrir una nueva puerta de exportacin a
Europa y crear una gran va comercial entre Hungra y Venecia.
Alvise poco a poco se convirti en un personaje enigmtico no slo en el entorno de los
Habsburgo sino tambin en la corte otomana. En una investigacin realizada en la primavera
de 1529, le acusaban de haber ideado todos los planes de guerra contra los Habsburgo. En este
informe se deca que Juan Zpolya le prometi dos dicesis ms. Se teman que en el plazo de
dos aos, se presentara en los territorios del Archiduque con nuevos planes siniestros234. En
un dilogo imaginario, Paolo Giovio inmortaliza la nueva alianza entre Alvise y Solimn
contra los habsburgos:
Luis de Griti, que llegaba,
hijo del dux de Venecia,
que viene con embajada,
hincado se ha de rodillas,
y el Turco le levantar:
-Bien venido seis, Griti,
Buena sea vuestra llegada:
Pues vens a tan buen tiempo,
Seris mi paje de lanza.
Y os har conde en Hungra,
233

COCO, Carla; MANZONETTO, Flora: Baili Veneziani alla Sublime Porta, Comune di Venezia y Universit
Degli Studi di Venezia, 1985, p. 34
234
Vamos a referirnos a estos planes ocultos en los prximos captulos.

95

Y alcaide en Viena la magna235.

Su ambicin por los negocios y su afn por mantener el control de Transilvana le


ocasionaron la muerte en el ao 1534. Fue degollado en Medgyes, el 29 septiembre de 1534
siendo gobernador de Hungra, justo cuando acababa de recibir el reino de Wallaquia (Erdel)
236

. Pero las causas de esta muerte imprevista eran ms interesantes de lo que pareca en un

principio. Llam mucho la atencin en la poca la coincidencia de dos asesinatos casi


simultneos: el de Alvise Gritti y el de Ibrahim Paa. As se cerr un periodo de relaciones
complejas y un tanto enigmticas. Nos referiremos a todas estas actividades con sus detalles
principales en los prximos captulos.
Tras cerrar el parntesis de Alvise Gritti, volvemos a la escandalosa alianza entre Hungra
y el Estado turco. Las noticias de la primera embajada de Zpolya causaron nuevas olas de
agravios en Europa. El embajador imperial Alonso Snchez comunic a Carlos V que El
Turco ha fecho el mayor y el mejor acogimiento a un embajador de bayvoda que jams haya
fecho a un embaxador de prncipe christiano y que ha acordado de ayudar al dicho bayvoda y
fazerle Rey de Ungra237. Como afirmaba Snchez, los enviados fueron recibidos
pomposamente. Sin embargo, la primera embajada habsburguesa enviada a la Sublime Puerta
no disfrut de este trato amistoso y exclusivo. Con una interesante coincidencia los enviados
de Fernando llegaron a Constantinopla el 29 de Mayo de 1528, el 75 aniversario de la
conquista de la capital turca.
Las negociaciones no tuvieron el efecto que esperaba Fernando. Los enviados del
Archiduque Hobordanski, Johann Weichselberger y Salatnok haban venido para negociar la
entrega de Hungra y en cambio todo lo que consiguieron fue una prisin de nueve meses.
Haba varios motivos para el fracaso diplomtico. En primer lugar, por primera vez los
embajadores del imperio se presentaban en la corte turca y sus actitudes revelaban su
inexperiencia en el protocolo turco. Los austriacos no conocan el lenguaje y los modos de
Ibrahim. La buena presentacin del tema y la humildad eran los requisitos previos de una
negociacin exitosa con el Estado turco. Por consiguiente la actitud soberbia y el lenguaje
atrevido de Hobordanski calentaban ms el ambiente tenso. Salv la vida pagndolo con
nueve meses en prisin, pero la ira turca no se plac. El mismo Hobordanski se present en el
235

B.N.M., R-27.007. Trad. Gaspar de Baeza, Cit. MAS, Albert: Les Turcs dans la littrature Espagnole du
sicle dor, Paris, 1967, p. 95
236
Harold Lamb nos confirma que Los hngaros le decapitaron al instante y cuando arrancaron las ropas al
cadver, encontraron que llevaba un cofrecillo, amarrado en la parte interior de uno de sus muslos, conteniendo
gemas por valor de cuatrocientos mil piezas de oro. LAMB, Harold; Solimn el magnfico, op. cit., p. 169.
237
R.A.H., C.S.C., leg. A-42, fols. 189-190. Alonso Snchez a Carlos V, 9 de Marzo de 1528.

96

asalto de 1531 para acabar con la vida de Zpolya, el tributario de Solimn. Le reconocieron
enseguida y fue ejecutado en las aguas fras del Danubio metido dentro de un saco por los
turcos.
En segundo lugar, la misin de la embajada era una misin imposible desde el punto de
vista del Estado turco. Haban hecho todo este camino en vano para perder un ao de su vida
sin obtener nada a cambio: Hungra fue conquistada por la espada del Sultn, y por derecho de
conquista le perteneca. Sin lugar a dudas la respuesta que dio Ibrahim Paa a los imperiales
no fue consecuencia de aquellas negociaciones. Obviamente, todo estaba calculado y decidido
de antemano. El Estado turco slo admita una forma de acuerdo con los imperiales, va
guerra. Ibrahim dej muy clara la intencin otomana y dio las primeras informaciones de la
campaa que preparaba Solimn contra Viena. Dijo en un tono sarcstico: Nuestro padiah
ir contra sus enemigos en persona, ya no deseamos ni tributo, ni regalos238.
Fracasado en su intento de llegar a un acuerdo no humillante con la Puerta, obsesionado
por hacer un ltimo intento desesperado para retener Hungra a travs de la diplomacia,
Fernando se dirigi una vez ms a su hermano en busca de socorro. Envi cuatro hombres de
su corte ante el Emperador. El tono y lenguaje que us en las instrucciones que dio a Antonio
de Mendoza, Pedro de Crdoba, Martn de Salinas y Gabriel Snchez son dignos de mencin.
El lenguaje no slo revela su desesperacin, su agobio y necesidad de socorro, sino tambin
su enorme preocupacin ante el avance turco. Es importante advertir que es el primer ejemplo
de esta serie de cartas en que revela una preocupacin considerable y presumiblemente el ms
llamativo. El 8 de Diciembre de 1528 pronuncia estas palabras:
(El Turco) ha puesto en su malbada intencin e insaiable apetito de hazerse
monarcha y seor unibersal y solamente endrea ello su daado propsito y
pensamiento, pero ha comenado ponello en esecuin y, como tiene las entradas y
puerta avierta por este miserable reino y ocupada no pequea parte dl, facilmente
podr satisfazer a su desordenado desseo, si la mano de dios y poder del enperador mi
seor y de los otros prncipes cristianos no le resiste. A los quales todos el muestra
estimar en tan poco que habindole sido propuestas por nuestra parte honestssimas
condiciones de tregua no solamente no ha querido condeeder a ella ni dar respuesta
alguna, pero en el medio tienpo que se le peda ha permitido este verano pasado entrar
sus gentes por dibersas partes destos nuestros reinos y hazer de nuebo crueldades y
males inauditos, no solamente en el dicho reino de Ungra y en el de Croaia pero en
las otras nuestras tierras hereditarias de Carniola. Y tiene presos a los dichos nuestros
238

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. vol III, op. cit., p. 64.

97

enbaxadores con intencin y determinain de dar por respuesta su venida propria el


verano venidero o por ventura antes y para ello sabemos estar determinado y
perebido con grandssimo poder y aparejos de guerra mayores que nunca, de los qual
tenemos as por nuestras espas y otros secreptos mensageros como por relain
verdadera de personas fidelssimas ms ciertos testimonios que querramos y en ello
no ponemos duda alguna. Lo qual visto, como no esperemos de parte de tan cruel y
sangriento enemigo paz, tregua ni condicin buena alguna y muy menos piedad ni
virtud, como sea su enpresa y gloria la destruiin y ruina de nuestra fee y effusisn
de sangre cristiana y su apetito y ambicin desordenada de dominar no tenga fin ni
remedio sino en su muerte o perdiin, estamos determinados de no mostralle
cobarda ni flaqueza sino de salirle al camino, poniendo nuestra persona quando otra
cosa no hobiere al ltimo peligro, ans por la defensa y amparo destos aflegidos reinos
nuestros e miserables moradores dellos como por la honra y estimo de la fee y nonbre
cristiano239.

Tambin es ilustradora la siguiente parte de su carta. Por primera vez atestiguamos un tono
tan dramtico. Fernando se quejaba con palabras amargas de la parte que le tocaba tras la
distribucin de los territorios patrimoniales y la geografa peligrosa que le quedaba, y los
deberes que tena que cumplir como el guardin de los confines orientales del imperio.
Y caso que es razn de esperar que cada uno dellos segn su possibilidad ayudar en
tan justa y neesaria causa, pues es general y comn, aunque parezca ms ma que de
otro por haber cabido la suerte en esta vezindad y confines, pero la principal verdadera
y nica esperana no se tiene sino de Su Mg como cabea y esfuero de la religin
cristiana, cuyos mienbros somos todos los que este nonbre y apellido tenemos, y
principalmente yo que dems de ser hermano quanto a la carne, e hijo quanto a la
obidienia y amor echura y criana suya.

Es sobresaliente el prrafo en el que menciona el importante papel que juega como fiel
servidor del Emperador:
Le he sido, soy y he de ser tan verdadero serbidor mientras vibiere, que faltando mi
persona no quedar a Su Md otra ninguna para las cosas de su servicio de iguales
partes y mritos en el mundo, por donde la prdida o ganania, victoria o vencimiento

239

BAUER, Wilhelm: Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., vol I., p. 352.

98

mos no los debe ni puede Su Mg. estimar por agenos sino ms propias como lo
son....240.

Desde que Solimn subi al trono no haba sufrido ningn fracaso. Haba logrado todo lo
que deseaba. Y ahora anhelaba aduearse de los territorios de Fernando y los ejemplos
anteriores ponen de relieve que esa posibilidad era bien real:
Para que con tienpo llegue y por la tardana e incredulidad no se pierda lo que
despus no tenga remedio de cobrarse, tomando exenplo en lo de Rodas y Belgrado y
en lo del rey Ludobico, nuestro hermano que haya gloria, y en otras muchas cosas que
en nuestros tienpos por falta o dilacin de socorro se perdieron 241.

Efectivamente el socorro, como casi siempre, lleg con dilacin y la cantidad enviada era
mucho menor de lo que se esperaba. Por supuesto menor que la pedida por Fernando. En el
ao de 1529, los turcos lograran demostrar que la inquietud de Fernando no era en vano.

III.3. EL ASEDIO DE VIENA

Macbeth: Ill fight, till from my bones,


from my flesh be nackd
Give my armour.
William Shakespeare, Macbeth, acto V, escena III.

Los enviados de Fernando, tras una prisin de nueve meses volvieron a la corte austriaca
con noticias alarmantes y la respuesta clara de la corte turca: La cuestin hngara se
solucionara con la espada del sultn turco. Esto marc el inicio de una mobilizacin en cuya
cabeza se hallaba el Archiduque que pasara todo el ao de 1529 juntando fuerzas para la
defensa.
240

Ibdem, pp. 352-353.


As sigue el Archiduque: (Su Mag,) como tiene otras enpresas grandes e inportantssimas entre manos, no
quiera escusar ni olvidar desta en que tanto va ni dar lugar a que este nuestro capital enemigo llegue al cabo con
malbada intenin y daado propsito, ni glorie y alabe de nuestra iniuria y prdida de que tan sediento y
desseoso se muestra sealadamente contra m, ans porque soy hermano y serbidor de Su Magestad de cuyo
nonbre y estado es emulo e inbidioso, no podiendo ofrir que se llame otro nenguno enperador sino l, como por
ambiin y sed insaiable de tragar de todo punto y meter debaxo de sus pies estas tierras y naiones, comarcans
de las otras, y tirnicamente tiene ocupadas. Ibdem, p. 354.
241

99

En la Pennsula el tratado de paz de Barcelona de 19 de junio de 1529 trajo un alivio


parcial a la friccin entre Carlos V y Roma. Finalmente el Papa concedi a Carlos V la cuarta
parte de las rentas de los beneficios eclesisticos para la guerra contra los turcos. Tambin
planeaba deputar tres cardenales para tratar con el Emperador sobre la defensa242. En el verano
del mismo ao se firm la La paz de las Damas, entre Margarita de Saboya y Luisa de
Saboya, representando respectivamente el Imperio y Francia. Aunque simblico y poco
duradero, la paz signific al menos un respiro sin armas para ambas partes. Irnicamente, fue
la misma Luisa de Saboya, la madre de Francisco I, quien despach la notoria y escandalosa
carta a Solimn y ech las simientes de las futuras relaciones franco-turcas243.
Mientras tanto el embajador imperial en la corte de Enrique VIII, Sieur Chapuy, intentaba
movilizar los sentimientos cristianos del rey ingls en vano 244. Sus discursos acababan en
promesas falsas, y a veces palabras sorprendentemente transparentes: quant luy, quil ne
ouvoit oas beaucop, mais, que en ce cas, il y feroit son posible 245. Nada poda cambiar la
actitud inglesa ante la cuestin turca que siempre haba sido indiferente. Enrique VIII segua
usando la poltica de siempre y optaba por quedar al margen de todo buscando pretextos
absurdos para no negar abiertamente la peticin de ayuda.
A principios del 1529 Carlos V volvi su mirada una vez hacia el Oriente en busca de una
alianza contra el turco. El 18 de febrero de 1529 se atestigu el segundo acercamiento de
Carlos V y el Sofi Shah de Persia. El Emperador, intentando traer una nueva perspectiva al
equilibrio poltico, envi a Jean de Balby a Ismail como embajador con una carta suya
dirigida a l, al fratri et amico nostro charissimo, fechada 15 de febrero 246. No era ninguna
coincidencia que todo esto sucediese en el 1529, cuando el turco se preparaba para venir
contra Viena.
El mismo enviado imperial a la corte persa despach una carta a Carlos V el 30 de Agosto,
avisndole que haba llegado a Aleppo y esperaba llegar a Persia en doce das 247. Pero el
242

ALBERI, E.: Relazioni degli ambasciatori Veneti al Senato. serie II, vol III. Maneggio della Pace di
Bologna, Clemente VI, Carlo, Venezia, Sforza. 1529. P.192.
243
Vanse la carta de Francisco I a Carlos V confirmndole su promesa de amistad y alianza. (R,A.H., C.S.C.,
A-42, fol. 13) y la carta de Luisa de Saboya a Carlos respondindole enfatizando la sinceridad de su hijo al
firmar la paz entre ambos. (A-42, f.13.v ) Francisco subrayaba la necesidad de Guiar las cossas a tan buen fin
que la paz, amistad y lianza se siguiesse entre vos y m, y aada: Se hecho al paz de lo qual depende y
procede no solamente el sosiego e tranquilidad de los Bassallios de ambos y dos ms de toda la Cristiandad de lo
qual no puedo hartarme de alavar a Nuestro Seor viendo la amistad y unin de las majestades.
244
BRADFORD, M. A.: Correspondence of the Emperor of Charles V and his ambassador at the courts of
England and France. London, 1850, p. 258.
245
Ibdem, p. 273.
246
La carta dirigida a Shah Ismail, fechada 15 de febrero de 1529 y las instrucciones para Juan de Balbi (el 18
del mismo mes). LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., pp. 292-296.
247
Ibdem, p. 305.

100

viento no era a su favor. En su carta le comunic los obstculos que le impedan el camino a
la dicha corte. Se deca que el Shah emprendi una campaa contra el turco y en las fronteras
no trataba de ninguna seguridad. En el mes de Noviembre, sin perder la esperanza, le escribi
que seguira a su viaje en una caravana. Tres meses despus, el 17 de febrero de 1530 le
mencion un veneciano que acaba de conocer, y que le quera servir de gua en su misin:
Andre Moresini. 13 de mayo, desde Babilonia, le escribi de nuevo, para informarle que este
veneciano emple a algunos hombres suyos a su servicio para que siguiese a su camino248.
A parte de los obstculos geogrficos y la dificultad innegable de comunicacin entre dos
partes, haba un factor todava ms considerable y peligrosa. El servicio de inteligencia del
Sultn. El estado turco, como el Big Brother de George Orwell, en su famosa obra 1984,
figuraba como un ser incomprensible que estaba en modo de una vigilancia constante. Y el
sistema otomano, como un gran pulpo cuyos brazos lo alcanzaban todo, siempre estaba muy
bien informado de todo y la embajada del Emperador no era ninguna excepcin. El fin que
esperaba al veneciano Andre Moresini no era nada sorprendente: la muerte a manos turcas.
Rodrigo Nio, pas al Emperador todo lo que lleg a sus odos sobre la muerte de este
enviado:
En Alepo havan prendido un veneciano que se llama Andrea More Syn porque se
hava descubierto que haviendo aportado ass un embaxador que diz que Vuestra
Magestad embiava al Sof le hava dado dos hombres que le guiasen hasta Tauris lo
qual diz que se hava descubierto por haver prendido la una de las guas bolviendo de
Tauris con unas letras y que hecha la relacin desto al Turco hava embiado al
governador de Alepo que hiziesse arrastrar y empalar al dicho Andrea More Syn. Y
que le embiassen las letras que havan tomado las quales esperava en Costantinopoli.
Pregunt al principe sy se scrivan como hava sido recebido del Soff el embaxador a
quien guiaron dize que muy bien y que hasta agora no se entenda otra cosa de las
letras tomadas sy no que deza una a Carlo Emperador por donde juzgavan ser las
otras tambin para Vuestra Magestad. Ass que aqu tienen por cierto que ser hecho
lo que el Turco embi a mandar en la persona del dicho Andrea More Syn y que no
248

Ibdem, p. 385. Sire, jay escript a vre mate de mon partement en Aman auec eucuns mores fiables de Andrea
Morezin. Et subit que je fus party me faillut rompre son desin et vser de nouueaulx propoz acause des Arabes
que auons trouue a Cans. Jay este deux mois en chemin et au present suis arryuee a sauuement en Babylone, cite
du Sophy, la ou jey parle au viceroy, qui me voulsult faire accompaigner en court dudit Sophy. Jey de luy toute
bone responce, parquoy je croy que laffaire de vre mate yra bien de pardeca. Ledit Sophy a fait grand camp
contre le roy de Tartre. Je feray toute diligence darryuer vers luy, mais je doubte quil sera party de Tauris. Et me
fauldra aller en camp, quarant journees dycj de Babilone. De pardeca ne sont nulles postes pour diligenter. Et
jincontinent que je seray arryue, je veray par plusieurs chemins descriptre a vre mate de tout acompliment, je
nescris autre au present. En Babilone le XIIIe de may 1530.

101

tardar mucho en venir embaxador del Turco a esta Seora sobrello y temiendo de lo
que por su parte se les dir ya comenan a dezir que este Andrea More Syn era un
bastardo enemigo deste estado y dan muy gran priessa a Pedro Zem, el embajador que
escrev a Vuestra Magestad que tenan elegido para embiar al Turco que se parta y d
al Turco la desculpa desto que les conviene. Vuestra Magestad crea que aqu sienten
sto mucho temendo que han de tener en dalle a entender que nunca supieron deste
embaxador. Ass que lo que sesta nueva hay bueno es que sy Vuestra Magestad le ha
embiado se sepa que est en salvo y que fue muy bien recebido 249.

Por otra parte, la cuestin de Andrea Moresini dio lugar a los rumores en el mbito
veneciano y turco. Se murmuraba que la causa principal de su muerte fue celos que haba
entre Alvise Gritti y l250. Para Alvise ya todo pareca posible. Con la llegada de la estacin
clsica de guerra de los turcos, Solimn emprendi la campaa y el ejrcito sali de
Constantinopla el 10 de mayo de 1529 rumbo a Viena. Esta vez iba acompaando al Sultn
una figura ya conocida: el mismo Alvise. Se le otorg el ttulo de empresario del ejrcito con
un sueldo de 30 piezas de oro y muchas piastras antepagadas para abastecer de vveres al
ejrcito. Este fue su primer rol activo en la rivalidad hispano-turca. El sultn agradeci los
servicios de Gritti y le concedi 2000 piezas de oro.
Sin embargo, Alvise no era el nico personaje extranjero que se present en este nuevo
ataque antihabsbrgico. En el camino hacia la capital de Fernando, les esperaba otro pen
para prestar su servicio al Sultn en este ambicioso proyecto. El 20 de Julio Solimn recibi a
Zpolya con gran pompa 251. El 18 de agosto, los dos personajes al servicio de Solimn, Juan
249

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 186, ee Rodrigo Nio. En su carta siguiente da ms detalles sobre el tema:
Tambin escriven que le ha essecutado en la persona de Pedro More Syn lo que escrev a Vuestra Magestad y
que han traydo a Costantinopoli el hombre que traha las letras del Sof y del embaxador que dizen que Vuestra
Magestad le embi y que no havan hecho justicia dl esperando de cobrar otras letras y escrituras que diz que
traha A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 204.
250
A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 216. As sigue el embajador imperial: Perseguir a todos los que dependiere
desta negociacin por hazer con el Turco buena su maldad anteayer, me dixo su padre que hera Ingls y se llama
Mc Puberto el qual paso en Tauris con el embaxador de Vuestra Majestad, que este es el que traya las letras y que
el otro que esta con l preso es su criado que vena con l como su compaero y que creya que a la hora de agora
y a los de Viana aver enpalado.
251
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., Libro XXVIII, fol. 41. Giovio retrata la escena de la recepcin del Voivoda con detalles: El rey
Juan, acompaado de la mas luzida compaia de cavallos ngaros que pudo, vino ante Solimn y truxo consigo a
Lasco, para ver y conocer aquel seor que por hazerle merced le receba por vasallo y amigo, para besando su
diestra mano en quien su amparo consista hazerle reverenca y darle gracias y suplicarle que cumpliesse lo le
prometido. Solimn con gesto grave pero con mirada amorosa levantse un poco del coxn y diole su diestra
mano excellente en valor y verdad y que ass valdr siempre mucho a los que tomare por amigos. Y dxole que
ninguna cosa mejor ni ms desseada le poda dar Dios omnipotente que potencia para socorrer a los que
recibiessen agravio, especial si lo recibiessen de sus enemigos. Que tuviesse buen animo, porque quanto con su
espada vengadora ganasse en la guerra, le dara luego con liberalidad.

102

Zpolya y Gritti, llegaron a conocerse en las llanuras de Mohcs, un lugar harto simblico
para la historia turca.
Debe puntualizarse que Juan Zpolya tena un papel clave en esta campaa. El 8 de Agosto
mand a sus sbditos para aprovisionar el ejrcito turco con los alimentos necesarios. No slo
apoyaba a Solimn con fuerzas militares, sino que adems le prestaba servicio logstico. Sin
lugar a dudas, su primer deber era controlar la situacin de Buda cuando el ejrcito turco
avanzaba hacia el corazn de Europa. Lleg a Buda con un ejrcito de 6.000 soldados. En
cuenta a las fuerzas con que se presentaba el Voivoda, se pona en duda la calidad de sus
soldados252. Un renegado hngaro que fue enviado a su corte observ que el rey Juan estaba
acompaado de frailes en lugar de caballeros valientes. En su relato comentaba que haba
caballeros valientes en Hungra pero no se fiaban de los turcos, y tampoco se fiaban de l
porque estaba en el servicio del emperador de los turcos. Tal como se vea en este ejemplo, se
dio una polarizacin en Hungra con la llegada de los turcos al escenario.
Los venecianos seguan siendo una fuente rica de inteligencia para el Emperador. Sus
embajadores le pasaban noticias frescas enviadas por los venecianos 253. Una vez ms el
hermano de Alvise, Giorgio Gritti se encargaba de la circulacin de noticias de calidad de
Messer254. El mismo Giorgio tena otra misin notable: llevar a su destino las cartas de Alvise
o las cartas que llegaban a sus manos. Cuando Alvise estaba ocupado en el servicio de Sultn,
Giorgio llev las dos cartas que su hermano le dio para que las llevase a la corte turca. Una
dirigida a Sultn, otra al Gran Visir brahim Paa, ambas escritas por Fernando, y per le quali
esso re ricercava la pace col Turco con parole alte. Resulta interesenta atestiguar que Alvise
tambin tena una relacin misteriosa con el Archiduque, que en dos aos se revelara. As nos
cita el contenido de las dos cartas del Archiduque un embajador veneciano:
252

LORD KINROSS: The Ottoman Centuries. The Rise & the fall of the Turkish Empire. N.Y.,1927,
p. 189.
253
No slo los venecianos sino tambin todos los embajadores de Carlos V le comunicaban el avance del turco y
el camino que segua. A ce soir sont venues nouvelles, que les Turcz estoit le VIIIe de ce mois a Belgrade, et
que le Wayvoda et luy communiquoient ensemble la facon de lemprinse que doibt faire; tout esfoir, pour estre
les lettres venues de Venise, et que de nul aultre coste ny a advis semblable, plusieurs ny adjoustent foy. Toutes
fois je fais semblant de le croire, pour ce que doit ester un esperon au pape, pour despecher croisade et quarte
plus facillement deca L. de Praet a Carlos V en su carta de 30 de Julio.(LANZ, Karl: Correspondenz des
Kaisers Karl V. Op. cit., p. 318). Sin embargo, el Emperador estaba demasiado ocupado para tener todo esto en
cuenta.
254
Relazione de Franco Sforza, sobre Maneggio della pace di Bologna en ALBERI, E.: Relazioni degli
ambasciatori Veneti al Senato. op. cit.,serie II, vol III, p. 150. Dalla relazione di messer Giorgio si ha, come alli
quindici del passato il Signor turco si aveva levato da Buda, dopo aver messo nello stato il Vaivoda, con fermo
pensiero di penetrare nellAustria e usare tutte le forze sue per ottoner Vienna, abbruciando, prendando e
rovinando ci che vi si trova, come fece sinora per tutto dove era ito: e che lanimo suo pio era di ritornare
questa invernata a Costantinopoli, dove si voleva porre ad ordine, e con grossissimo esercito da terra e numerosa
armata di galere uscir fuori a tempo nuevo a far limoresa dItalia.

103

Non nego che la grandezza dei Turchi non sia di forze incomparabili; ma conosco
insieme che nel sommo Iddio si deve avere certa speranza di guadagnare; dal quale
dipende e proviene ogni vera grandezza, potest ed impero; e perci, quando non
possa ottenere la pace, collajuto di quello mi contraporr allimpeto loro, e son certo
di vincere.

No sabemos exactamente cuando llegaron las dichas dos cartas a la Sublime Puerta, pero
sabemos la reaccin de Solimn: Per le quali lettere, disse messer Giorgio, che il Signor
turco si era sdegnato grandemente, e a quelle non aveva mai voluto rispondere, nos afirma el
veneciano. Sigue con su relato dando una informacin que ilumina las relaciones entre el
Senato, La Puerta y Voivoda y dice:
Port ancora lettere del Vaivoda, addirizzate da Buda al nostro serenissimo principe,
per le quali ringrazia questa repubblica di avere avvisato continuamente la Felice
Porta del Signor turco degli avvenimenti e successi casarei da queste parti. Dipoi loda
grandemente messer Alvise Gritti; prega e suplica la Signoria ed il Senato che,
dovendo suo fratello, messer Giorgio, avere certi danari dallofficio nostro delle
Biave, voglia fare che vengaa nel suo capitale, e sia presto spedito, acci possa
ritornare presto al fratello messer Alvise; il quale similmente nelle sue scrive e
supplica el serenissimo principe e lillustrissimo consiglio dei Dieci, e tutto il Senato,
che lo spedisca255.

No en vano Fernando criticaba severamente la actitud veneciana con los adjetivos de


siempre y deca: pblicos turbadores de la paz y causa de la venida del Turco, en cuya liga
sirven. Efectivamente los venecianos tambin seguan siendo una estado de potencial peligro
y sospecha. Obviamente, fue en 1529 cuando los hermanos Gritti hicieron sentir su presencia
en la poltica europea con sus misteriosas actividades. Parecan dos figuras de una comedia de
Shakespeare, dando vueltas en todas partes, corriendo de un rincn a otro y prestando sus
servicios a varios prncipes.
En la otra parte del Danubio, Viena se preparaba para el temido ataque esforzando todas
sus posibilidades. Repararon bien la muralla haciendo fosos muy hondos y otras
reparacioness. Juntaron 20.000 hombres, 100 piezas de artillera gruesa y 300 sacres con
muchos fuegos artificiales en la ciudad bajo el mandato de los capitanes, Felipe, Conde
Palatino, Nicolao de Salma, Rocandolfo, Leonardo Valesio, Joardes, Jovian Carcianer, Luis de
255

Ibdem, pp. 151-152.

104

Avalos256. Segn las fuentes otomanas, se hallaban 16.000 mil soldados en Viena

257

contaban con 100 piezas de artillera, con otras pequeas la cifra lleg a 300. Mientras el
Emperador peda a su hermano que le mandase un contingente de caballera e infantera a
Italia para apoyarle, su ta Mara de Hungra le canaliz 1.500 espaoles de los nombrados
tercios de Flandes258.
La cifra del ejrcito turco, segn los espas de Fernando, era de 260.000 259 soldados. La
cifra en s bastaba para asustar a las facciones imperiales, sobre todo el Archiduque que se
encontraba en un agobio formidable. El 1 de Julio, escribi preocupadamente a Carlos V,
...actendu aussi la grosse perplexit que le Turcq continue me donner, car, comme jeuz hier
poste, led, Turcq poursuit en personne et merveilleuse puissance marcher en mon royaulme
dHongrie260. No se equivocaba. Este avance temible fue immortalizado con las palabras de
los alemanes que nos dejaron una cancin folclrica:
Se ha alejado de Hungra
Llegar a Austria con la salida del sol
Baviera est en su alcance
De all llegar a otra tierra
Dentro de nada probablemente llegar al Rin.261.

Nadie poda sentir la amenaza tan cerca como Fernando. Aterrorizado por la falta de
tiempo, ya que estaban en Agosto y faltaba poco que los turcos se presentasen ante los muros
de Viena, el 18 de Agosto de 1529 envi al Conde Noguerol con una instruccin para que
negociase con el Emperador.262 La situacin desesperada haba obligado a Fernando a buscar
256

Seplveda que nos trasmite detalles de una importancia primordial sobre la campaa de 1532,
interesantemente no viene con comentarios detallados sobre el asedio de Viena. El nico dato considerable que
nos pasa es que la cifra de los espaoles mandados por Luis de valos era de 3.000. Pero sabemos qus slo la
mitad consiguieron llegar a Viena para defendarla.Y as, luego que estuvo minada buena parte de la muralla, los
soldados, en una gran embestida, se afanaron por entrar al asalto, y durante bastante tiempo se mantuvo una
encarnizadsima lucha, pero fueron desbaratados y rechazados gracias al valor y tenecidad de los ciudadanos y
de la guarnicin alemana, que mandaba Felipe, prncipe Palatino, y Rocandulfo, as como de tres mil espaoles
acaudillados por Luis de valos, que a juicio de todos alcalzaron una gloria notable. SEPLVEDA, Juan Gins
de: Historia de Carlos V. op. cit., vol II, Libro X., p. 104.
257
UZUNARILI, smail Hakk: Osmanl tarihi. (Historia del imperio otomano). Vol. II. Ankara: TTK, 1994,
p. 330.
258
FERRANDO, Xavier Sells: Carlos v el primer cerco de Viena, en Espaa-Turqua. Del endrentamiento al
anlisis mutuo. Estambul: Editorial ISIS, 2003, p. 65.
259
BAUER, Wilhelm: Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., vol II. 2, p. 497.
260
Ibdem, p. 445.
261
LORD KINROSS: The ottoman centuries. The Rise & the fall of the Turkish Empire. op. cit, p. 189.
262
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit, vol. II, p. 159. Acord de
ymbiar a vos, el dicho conde, para que juntamente con Martn de Salinas, si en la Corte de Su Majestad se
hallare, y con su ayuda y consejo supliqueis humilldemente a Su Magestad de mi parte me quiera socorrer y

105

una solucin creativa. Peda a Carlos V mandase que se hiciesen una armada razonable,
juntando las fuerzas martimas napolitanas y italianas para mandarla a Verona e hiciese
muestras de guerra. Esta pretensin blica de la armada imperial impedira que la del turco
se retirase y no pasase adelante. A travs de Noguerol pidi a Carlos que le mandase las
tropas que tena en Italia, al menos 3.000 arcabuceros. Cesada la guerra con el francs, ya
esperaba que su hermano canalizase las fuerzas que tena en Italia a la defensa contra el
Turco. Las instrucciones que dio a este embajador suyo revelan la enorme preocupacin del
Archiduque:
Allende desto decir a Su M., como el Turco es con todo su exrito as de pie como
de caballo, el qual es al doble mayor quel que traxo agora tres aos, quando muri el
serensimo rei Ludovico. Sabemos que ha tomado la iudad de inco Iglesias, donde
mat todos los vecinos y moradores que en ella hall, y ass por ierta relacin, como
por todas las espas se tiene por ierto, que quiere venir derecho a la iudad de Viena,
a donde quiere invernar y, si el tienpo le fuere propiio, entiende pasar adelante. Y
visto el peligro tan grand y repentino y que, lo quel inperio tena acordado y otorgado
y lo que de mis tierras puedo sacar, es tan poco que con grandsima parte no basta para
la resistenia de grand poder, acord de inbiar a vos el dicho conde, para que
juntamente con Marn de Salinas, si en la corte de Su M. se hallare, y con su ayuda y
consejo supliquis humillmente a Su M. de mi parte, me quiera socorrer y ayudar en
tan grand necesidad; pues a Su M. va en ello lo que a m y segn daca tenemos por
ierto que la paz entre Su M. y el rei de Francia est acordada, si as es, Su M. se
podr hallar ms libre para hazer el socorro 263.

Carlos, hallndose aquel entonces en Italia, no tard en dar una respuesta su hermano
prometindole un socorro a condicin de que no se arriesgase a una batalla abierta, aunque le
costase perder Hungra e incluso sus estados patrimoniales.

264

Resulta chocante la respuesta

del Emperador. No era la primera vez que le aconsejaba que llegase a un acuerdo para
garantizar la paz y sosiego en Hungra. Sin embargo, esta vez haca la vista gorda a la
probable prdida de todo este reino. Por otra parte, en la misma carta le comunicaba dos cosas
que le podran aliviar: que organizaba una ofensiva martima contra al sultn turco y haba
despachado un correo al Sofi, para ver la posibilidad de organizar una alianza antiturca.265
ayudar en tan grand neesidad. Tambin citado por BAUER, Wilhelm: op. cit., vol. II, 2, p. 474.
263
BAUER, Wilhelm: Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., 18 de Agosto de 1529.
264
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V.op. cit., vol. II., p. 161.
265
Instrucciones de Carlos V al conde Noguerol, Piacenza 23 de septiembre de 1529. BAUER y LACROIX, II,
p. 356, cit. FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V.op. cit., vol II, p. 162.

106

Mientras tanto los turcos avanzaban hacia el corazn de Europa. Pero un obstculo natural
imposibilitaba un avance rpido de los turcos: las lluvias torrenciales y las inundaciones. Los
cronistas turcos, con una vislumbre de exageracin afirman que muchos de los soldados se
ahogaron y otros muchos treparon a los rboles para salvar la vida. Solimn, en su diario as
se refiere a esta catstrofe no esperada y sus consecuencias:
El ejrcito pierde tambin hoy mucho equipo... Dejamos un nmero considerable de
caballos en los pantanos... Mueren bastantes hombres... El sultn, encolerizado con el
ag de los mensajeros y con el jefe de los abastecimientos, les reduce sus mercedes...
Muchos soldados mueren de hambre... Marchas forzadas... Si pierden numerosas
bestias de transporte... Cada carga de grano cuesta cinco mil speros... Siguen las
marchas forzadas, con caballos que mueren como antes... La corriente impide cruzar
el Danubio... Lluvias torrenciales... Caminamos sobre nieve profunda... 266.

As avanzaban los turcos a duras penas y los detenan los ros que casi en todo el camino se
haban desbordado. No obstante este obstculo no cambiaba una realidad: el terror que
causaba la llegada del turco a estas latitudes. El ejrcito avanzaba lento pero evocando el
terror de siempre. Los vecinos de Buda medrosos de la fama que Solimn vena derecho a
ella, se fugaron para refugiarse en ciudades comarcanas como Estrigonia, Alba Real y
Possonio. Ass Solimn gan a Buda hallandola casi vaca afirma Giovio.

267

El 8 de

septiembre los turcos volvieron a apoderarse de la ciudad. Tras Buda cay Altaburga y segn
como afirma el obispo de Njera, los turcos mataron a casi a todos los habitantes de la villa.
Luego la mala suerte de caer en las manos turcas toc a Cinco Iglesias. Las noticias de su
cada hicieron un efecto notable en la corte del Archiduque. Los turcos avanzaron
distribuyendo su ira. Hizieron miserables daos hasta Linz, de manera que a todas partes
ardan edificios con cruel fuego, y los de Viena huvieron gran miedo, nos certifica el obispo
de Njera268.
En su camino hacia Viena no dejaban de cautivar una buena cantidad de soldados para
tomar lengua. Despus de interrogarles, les mandaban al pas de la ausencia nos confirma
Solakzade con un tono irnico 269. En el camino les llegaron las noticias de que el Archiduque
se haba alejado de la ciudad. Soy venido a esta villa (Linz) con intencin de comunicar con
266

Rz-nme-i Sleymn (El diario de Solimn), cit. LAMB, Harold: Solimn el Magnfico. op. cit, p. 143,
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., Libro XXVIII, fol. 42.
268
Ibdem, fol. 42.
269
SOLAKZDE MEHMED HEMDEMI ELEBI: Solakzde Tarihi. op. cit., p. 165.
267

107

algunos prnipes y otras personas lo que se devra hazer en la prosecuin desta empresa,
deca Fernando a su hermano 270. Efectivamente, el Archiduque corra de una ciudad a otra en
busca de ayuda, pero el hecho de que sali de Viena fue interpretado por los turcos como una
fuga y cobarda e indudablemente les dio algn alivio, coraje y nimo. Solimn haba
declarado que al tercer da de su llegada a Viena, desayunara en la ciudad y el da de San
Miguel destruira la ciudad entera como si nunca hubiera existido, sin dejar vivo ni uno de sus
habitantes. Tambin circulaba otro dicho atrevido suyo: haba declarado que no dejara las
armas antes de que se erigiese un monumento por su victoria a la orilla del Rin. Bastaba la
autoestima del Sultn que no haba conocido el fracaso desde que subi al trono para crear
olas de temor en los territorios de Fernando.
El Papa no dejaba de buscar un remedio para la capital austriaca que estaba amenazada a
travs de sus nuncios. Con una bula del 27 de Agosto de 1529 autoriz a su nuncio, para
anejar en la Alta Alemania los tesoros, y si fuera necesario, los bienes inmuebles de las
iglesias y de los monasterios. Estas alarmantes noticias y la gravedad de la situacin fueron la
causa de que el Papa no tardara en enviar a Vicente Pimpinella, arzobispo de Rossano, para
que se quedase como nuncio perpetuo en la corte de Fernando 271. Una vez ms los turcos
intervinieron en las relaciones internas de la Cristiandad indirectamente.
Las postas que despachaba Fernando revelaban con toda nitidez la preocupacin y temor
que sentan ante el avance del Turco. Fernando comunicaba a Martn Salinas, el 7 de
septiembre que:
El Turco se acerca de ora en ora no teniendo enpedimento y se esfuera con nuestra
tardana, la qual no es mi culpa, porque all la ha avido en lo del imperio, sin lo qual
yo no tengo exrcito para salir en campo como debo; y an con ello habr harto que
hazer, considerado la grandeza y poder del enemigo, el qual est tan adelante que han
corrido los suyos hasta Jabarino, llmase Rraben en alemn, que es a 16 leguas de
Viena, y cobrado Estrigonia, que es la principal fuera que tenemos 272.

Con el mismo tono aterrado, el 18 de septiembre Fernando comunicaba al Emperador:


Et est entierement determin et resolu de prendre led. Vienne et y faire cest iver, si
plus avant ne peult passer par les gelees, quio veu son merveilleux il ne mest grand
270

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 179. Carta de
Fernando a Martn Salinas, otoo 1529.
271
PASTOR, Ludwig: Historia de los papas. op. cit., Libro III, vol. IX, p. 122.
272
BAUER, Wilhelm:. Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., vol. II, 2, II, p. 493.

108

difficult dont, monsr., je me treuve en grande et tres extreme persplexit, actendu le


petit appareil que jai pour resister contre une si grande puissance que cell dud. Turc,
et aussi que laide de lempire nest encoires venue, combien quelle est en
chemin273.

Las noticias que llegaban a los odos de Fernando no eran rumores sin base. El ejrcito de
Solimn avanzaba verificando las preocupantes noticias que circulaban en los pueblos
comarcanos. Cerca de Traosmauer se toparon con 5000 vieneses que intentaban fugarse y
mataron a la mayora. Se llevaban todo lo que les poda servir, y el resto lo quemaban. Sin
embargo, no tardaran mucho en darse cuenta del error que cometieron al encender los
graneros llenos de cereales y pajares: les podran servir durante el prolongado asedio de Viena
cuando los soldados sufran una hambre terrible.
Finalmente lleg el temido momento y los turcos se presentaron ante los muros de Viena
con ms de 250.000 hombres de guerra, 800 piezas de artillera y un gran nmero de
camellos, segn la cifra que dan casi todos los cronistas de Carlos V. 274 En cambio, la cifra
que nos dan las fuentes turcas es 150.000 hombres, 300 piezas de artillera y 20.000 camellos.
Sea como fuere, con todas estas fuerzas Solimn mand construir su campamento como una
gran media luna, de una extensin desde Nusdorf a las orillas del Danubio hasta
Kaisereberdorf, un total de 16 cuarteles y 25.000 tiendas de campaa275.
Los datos afirman la prdida de una gran parte de artillera turca en el camino. Los turcos
tuvieron que dejar un considerable nmero de piezas que se quedaron clavadas en el barro,
por culpa de las lluvias torrenciales. No obstante la lluvia no era la nica culpable de la
prdida de la artillera en el camino. Volfgango Oder que sali de Posonio con fuerzas y una
buena cantidad de artillera asalt la armada turca que traa la artillera del ejrcito al campo
del sultn. Ech a fondo muchos navos pequeos y algunos baxeles grandes en los que la
artillera turca se perdi en las aguas del Danubio 276. Tambin mat a una buena cantidad de
turcos que venan con la armada, y volvi vencedor a Posonio.
Pero de una cosa no haba duda: Haba ms turcos que vieneses y a pesar de todo los
vieneses mostraron una defensa heroica ante el ataque turco. Saban que los turcos no tenan
artillera gruesa y suficiente para derribar los muros. Peleaban todos con todo gnero de
273

Ibdem, p. 498.
GUAZZO, Mario: Historia di tutte le cose. op. cit., p. 68. SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador
Carlos V. op. cit., p. 22. Pedro Girn nos confirma que cuando las noticias del cerco de Viena pore el Turco
llegaron, el Emperador se hallaba en Plasencia. GIRN, Pedro: Crnica del Emperador Carlos V. op. cit., p. 11.
275
SCHREIBER, GEORG. Trklerden Kalan. trad., Esat Mermi, stanbul, 1982. .
276
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., Libro XXVIII, fol.
274

109

armas y con fuego arrojadizo con tanta furia que se dize que nunca en nuestro tiempo a avido
batalla ms terrible comenta Giovio277. Entre un perpetuo granizo de pelotas, minas y
contraminas pasaron semanas. No haba manera de entrar en la ciudad. Los defensores
reparaban las brechas de las murallas con un nimo heroico. Expulsaban a los turcos que se
atrevan encaramarse a las murallas. Tiravan tanta multitud de flechas que los que quedavan
por las calles (sino traan celadas) eran mal heridos, como si cayeran sin cessar del cielo. En
una cancin popular, los alemanes pusieron en la boca de Solimn que estos no eran
defensores sino demonios.
Nit menschen wern, Wern lauter teufel drinnen278.

Visto que los vieneses no tenan ninguna intencin de rendirse y perder el nimo, Solimn
decidi enviar una embajada a la ciudad con la misin de hacerles llegar a un acuerdo
honorable. Su alfrez Volfgando haba cado en manos de los turcos. Solimn se aprovech de
la ocasin y le envi a Viena para que persuadiese a los ciudadanos y soldados a que se
rindiesen y les convenciese de que usara humanidad y les hara merced. Si no, pasara a
todos a cuchillo, incluso a las mujeres y a los nios. Segn comenta Giovio No les hara
ningn mal el gran turco, ni consentira entrar gente suya en la ciudad, donde no pensasen que
si les entraban por fuerza no haban de perdonar persona ninguna que dentro estuviese, hasta
los nios que mamasen y sus madres 279. El cronista turco Peevi cita el mismo discurso que
hizo brahim al cautivo sobre el objetivo de Solimn.

280

Solimn tambin mand ciertos

caballeros de los suyos en hbitos turquescos con el motivo de persuadirles a que se


rindiesen, enfatizando la gran diferencia entre el nmero de los turcos y de los imperiales.
Aqu hay que llamar la atencin a la tradicin de vire y su funcin en las conquistas
turcas. La tradicin guerrera turca obligaba a los asaltadores de pedir la rendicin antes de
277

Ibdem, fol. 43.


VAUGHAN, Dorothy M.: Europe and the Turk: A pattern of alliances. 1350-1700. Liverpool University
Press, 1954, p. 116.
279
As retrata Giovio el encuento: Dio algunos captivos dinero y ricos vestitos de seda, y mandles que fuessen
a la ciudad, y dixessen a los capitanes de su parte que l no ava venido a cercar y conbatir a Viena por tomarla,
sino por encontrarse con don Fernando su enemigo, para con una noble batalla acabar la diferencia que tenan
sobre el reyno de Ungra y que pues ava sabido que no estaba all, sino se ava metido en Alemaa, determinava
levantar el campo, y buscarlo y pelear con l como con su principal enemigo, y que haran como cuerdos en
rendirse, que sei lo hiziessen ass, no entrara en la ciudad, y dexara a los vezinos y defensores salvos y libres
con todas sus haziendas y les dara privilegio perpetuo de exempcin. Los de Viena rieron mucho dl, y de su
embaxada, entendiendo que les embiava a dezir aquello, por estar desesperado de ganar la ciudad, y pareciles
que avan escapado de gran peligro. Al da siguiene Solimn levant su campo, justo 30 das despus tres
caminos. GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de
nuestro tiempo. op. cit., Libro XXVIII, fol. 43.
280
PEEV BRAHM EFEND: Peevi Tarihi. op. cit, p. 113
278

110

atacar. La entrega simblica de las llaves de la fortaleza revelaba que la misma fortaleza
pasaba al poder turco. Sin embargo, esta vez Solimn peda la entrega de Viena tras una serie
de ataques. En otras palabras, no se trataba de ningn vire, sino un ltimo intento de tentar y
amenazar los vieneses verbalmente antes de volver a atacarles y buscar otro remedio. Pero el
plan no funcion. Los vieneses haban visto que su contraataque imposibilitaba la cada de su
ciudad en manos de los turcos. No tenan suficiente artillera, haban perdido miles de
soldados, se avecinaba el invierno y el clima les impeda el uso de tcticas y el estilo que
solan practicar en otras latitudes. El ejrcito turco era una fuerza de verano. Poco eficaces en
estas tierras lluviosas y paralizados por la lluvia y sus consecuencias, los turcos no podan
combatir. Los soldados de la Anatolia, rebeldes de carcter, haban comenzado a quejarse en
Buda por el fro y del clima al que no estaban acostumbrados. Teniendo todo esto en cuenta,
los defensores no optaron por rendirse bajo ninguna condicin. Rise el conde Filipo muy de
veras de esta embajada, y no le di otra respuesta ms de saludarle con la artillera y silbarle
desde los muros cuenta sarcsticamente Sandoval refirindose a la respuesta del Palatino281.
Los vieneses se animaban ms mientras los turcos tenan que luchar contra el invierno que
lleg ms pronto que de costumbre, la naturaleza y el impulso de los defensores. Empez a
nevar en el mes de octubre. Efectivamente los vieneses luchaban con un nimo sorprendente
que Solimn no haba calculado. Santa Cruz no se equivocaba en su comentario en su
comparacin cuando deca No bastando la braveza de sus Capitanes y la presencia del gran
turco, donde dieron entender los germanos ser gente muy diferente de la de la Persia y Siria
y de la de Egipto282. Solimn public que dara un premio de 30.000 speros, para el primer
soldado que llegara a los muros, y les prometi una promocin. Todo en vano.
En su diario, el sultn turco afirma que fue a ver las brechas en persona 283. Otro detalle que
aade en su diario es que los turcos prendieron ms de 30.000 nimas. La cifra es poco
probable si tenemos en cuenta que el nmero de todos los defensores no llegaba a 20.000. por
otra parte, la cifra no sera exagerada teniendo en cuenta la gran cantidad de gente que los
turcos cautivaron en el camino. Los soldados turcos pasaron un mes ante los muros y sus
comarcas preparandose cada vez para un nuevo ataque. Los asaltos premiados del 13 y 14 de
octubre no trajeron ningn resultado. El ejrcito sufra grandes problemas. Faltaba alimento
para un ejrcito tan numeroso. Los soldados visitaban las vias y jardines de los pueblos
comarcanos en busca de comida para aliviar el hambre. Este intento acab en diarrea, para
281

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 436.
SANTA CRUZ, Alonso de : Crnica del emperador Carlos V. op. cit., p. 25.
283
Rz-nme-i Sleymn(El diario de Solimn). cit. HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des
Osmanischen Reiches. vol. III, op. cit., p. 75
282

111

convertirse luego en una epidemia de hemorroides. Con el fro que no paraba la moral de los
soldados haba bajado a cero284.
En el mes de septiembre todava no se saba si el turco volvera a la capital o invernera en
Hungra. Piero Zen escriba desde Pera e informaba al Senato de los detalles y los venecianos
pasaban las noticias a toda Europa285. Mientras el ejrcito pona sitio a Viena, los akncs
seguan por los valles del Danubio y del Enns, encendindolo y destruyndolo todo. Estas
fuerzas comandadas por Mehmet Bey llegaron hasta Brn.
Viena fue defendida heroicamente por los austriacos, alemanes, hngaros y espaoles. La
noticia de que el Emperador se hallaba de camino hacia Viena y la esperanza de recibir
socorro levant el animo de los sitiados. Fernando volvi a Viena, haba juntado entre
alemanes, bohemios y moravios cerca de 100.000 hombres de guerra, cuando ya era tarde.
Solimn haba dado orden de levantar los campamentos el 15 de Octubre. Fernando entr en
ella con no pequeo placer de ver al enemigo partido, quedando la ciudad libre 286. Ans fue
librada la iudad de Viena de aquel bravo len en nmero muy grande, comenta Mexa287.
Hay diferentes interpretaciones del levantamiento del asedio. Entre ellas la ms interesante
era que brahim Paa haba negociado con Fernando, a espaldas de Solimn, el cual le haba
prometido la corona de Hungra si convenca al Sultan de levantar el asedio. Del mismo modo
en el mbito de la corte turca la culpa del fracasado asedio se le echaron a brahim Paa sobre
quien se deca que haba convencido al Sultn que no haca falta tanta preparacin para
Viena288. Por otra parte se rumoreaba que Solimn haba tenido un sueo en el que se le haba
ordenado retirarse289. Aunque parece una invencin legendaria, es probable que tuviese algn
fondo de realidad. Hay que subrayar que el papel de los sueos en el contexto otomano era
sumamente importante. El sueo se consideraba una entidad divina, y mereca un respeto
notable. El nacimiento del imperio se atribua a un sueo que tuvo Osman Bey, el fundador
del estado otomano. Los cronistas verificaban que Osman so que de su seno creca un rbol
284

Xavier Sells Ferrando nos trasmite un interesante detalle sobre estas visitas que hacan los soldados en las
vias comarcanas de Viena: El da 29 de septiembre tuvo lugar una escaramuza que fue clebre. Soldados de los
tercios espaoles y otros de infanteria sorprendieron a un grupo de turcos que haban dejado sus armas
amontanadas, comiendo uvas en una via junto a Schottentor. Auffs mindest drei fendlein (ms de 1200
turcos) fueron perseguidos hasta el Danubio, muriendo todos en el ataque o por no saber nadar. En esta poca
surgen muchos de los refranes y expresiones todava usados hoy en da: ir a por uvas podra haber nacido en
este episodio segn opin el catedrtico de Salamanca Don Feliciano Prez Varas- pues, como es sabido,
significa querer hacer algo agradable, encontrndose de repente con graves peligros. FERRANDO, Xavier
sells: Carlos V y el primer cerco de Viena en Espaa-Turqua. Del endrentamiento al anlisis mutuo. op. cit.,
p. 66.
285
Ibdem, p. 185.
286
SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V. op. cit., p. 25.
287
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V . op. cit., p. 534.
288
LORD KINROSS: The ottoman centuries. The Rise & the fall of the Turkish Empire. op. cit., p. 189.
289
Ibdem, p. 197.

112

enorme que cubra toda la tierra. Los sabios interpretaron este extravagante sueo as: Osman
echara las simientes de un imperio mundial. Este fue el inicio de una ideologa que obligaba
el respeto a los sueos y las interpretaciones hechas por los sabios en el imperio turco.
Por otra parte, una carta de Fernando dirigida a Martin Salinas revelaba los grandes
problemas que llenaron el hueco que hizo la retirada del Turco, a cambio de un poco de
alivio. Pareca que traa consigo ms catstrofes que alivio 290. El problema era ms grave de
lo que pareca. Los lansquenetes se haban levantado lo ms desvenorada y desonestamente
que se vio pidiendo cinco o seis pagas sin devrseles. Fernando tendra que pagar las
vituallas. Y l no tena ni cuarta parte de este pago! Haba que tratar de ello con el Conde
Palatino y otras personas, sin embargo esta gente no poda salir de la ciudad por la furia de
los amotinados. Sus capitanes andaban escondidos por el temor que tenan a estos soldados
furiosos y feroces gritando sangre o dinero. Entre ellos se hallaban luteranos y villanos,
gente sin fe y honra como les describa el Archiduque, que le causaban un cierto temor. Se
trataba del saqueo de la ciudad, la que no pudieron saquear los turcos, sera saquedos por los
mismos imperiales. Tambin haba empezado una friccin entre los catlicos y luteranos. Los
problemas parecan incesantes. Los rebeldes destruan lo que los turcos dejaron en las
cercanas de Viena, con lo qual tenan dentro de la villa mucha artillera y aparejos de guerra.
Pero lo peor de todo era la posibilidad de la vuelta del turco. Tambin haba otra opcin
negativa: El Voivoda podra juntarse con ellos para volver a los muros de Viena. Como si
fuera poco, si todo esto llegase a los odos de los venecianos, no dudaran en aprovecharse de
la coyuntura ayudndoles. Estas fueron las sospechas del Archiduque.
Resultan interesantes las palabras que pronunci en su carta:
Asy que estamos en ms trabajo que antes, y era ventaja tener al Turco delante
porque hava defensa contra l, deca desesperadamente. Peda socorro a su hermano,
rogaba que lo socorriese con dineros. Fernando saba que los turcos haban puesto
guarnicin en Altenburga, ltima fortaleza de Hungra y slo diez leguas de
Viena.Gran temor tengo que si por la mala vezindad de enemigos como
principalmente por este levantamiento y traiin de los alemanes se han de perder
estas tierras 291.
290

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit, p. 179. Carta de Fernando a
Martn Salinas, otoo 1529.
291
Ibdem, p. 181. As expresa Manuel Fernndez lvarez la dificultad en que se hallaba Fernando
Verdaderemante, las dificultades para Fernando nunca cesaban; si desarmado, por la amenaza turca; si
aprestado con poderoso ejrcito porque la falta de dinero le pona a merced de sus propias tropas que, como
mercenarias, amenazaban con saquear sus Estados.

113

No obstante el Turco no tena ninguna intencin de volver. Se alejaba de la ciudad con toda
presteza para no sufrir ms el furor del clima, el fro y las lluvas. Las fuerzas se dividieron en
tres y cogieron tres distintos caminos de vuelta a Constaninopla: por Estrigonia, Bosina y
Gramo. De vuelta a Constantinopla, Solimn par en Buda para coronar a Juan Zpolya y
dej a Luigi Gritti en su compaa con una guarnicin 292. Solimn le coron con la corona
sagrada de San Esteban. La famosa coronacin trajo al sultn turco el ttulo honorfico de
distribuidor de coronas que no dejara de usar hasta su muerte. Hengmi, un bardo turco, en
su elogio a las grandes figuras turcas, retrat Solimn como un emperador que coronaba
reyes, e hizo a Europa besar la suya.
lm ineyen bir ruh Alparslan
Yavuz gkten yze lk ve iyman
Krallara talar veren Sleymn
Tacn ptrd Avrupaya 293.

Los turcos volvan dejando su ira y la mala fama. Lo que los soldados no podan llevar
consigo lo incendiaban. Llevaban todos los chicos y chicas que podan servir en la capital.
Las noticias de la retirada del Turco haba aliviado a los vieneses, y por otra parte los
habitantes de los pueblos tuvieron que sufrir la venganza canalizada de Solimn y sus
innumerables soldados294. Estria oriental fue el que sufri ms la ira del turco. En la iglesia de
San Jacob en Krieglach una escritura revela como los turcos se llevaron a los habitantes en
calidad de esclavos y slo el nmero de los que se llevaron de Mrztal era 800. Los akncs
derribaron todo el territorio de Stiria y llegaron hasta la frontera de Ratisbona. En Dubling
292

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 437. Y dicen
que le rog en Buda que recibiese en su gracia a Perin Petre, y al arzobispo Paulo de Estrigonia, y le les
perdonase las injurias que le haban hecho, y que repondile Juan: Seor, no hay para qu perdonarles, que son
traidores y maana me han de volver a vender. Le respondi Solimn muy bien: Pues, qu mayor felicidad se
te puede ofrecer en esta vida, que ser por tu clemencia tenidos tus enemigos por ingratos en este mundo, y que
queden ellos con la infamia de su ingratitud, y t con la gloria de haber usado con ellos de misericordia?
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V, op. cit., p. 534. En esta entrada turca por Ungra e erco de
Viena pasaron muy sealadas cosas, que a m no me conviene escrevir, ni aun tengo lugar para lugar ello.
293
Alparslan, un espritu que contraviene a la muerte / Yavuz, una ideologa celestial y bondad / Solimn que
corona los reyes ha hecho Europa besar la suya. HAFIZ, Nimetullah: Trk halk edebiyatnda Kanun Sultan
Sleyman en CIPO. Osmanl ncesi ve Osmanl Aratrmalar Uluslararas Komitesi. VII. Sempozyumu
bildirileri. TTK: Ankara, 1994, p. 446.
294
ALBERI, E.: Relazioni degli ambasciatori Veneti al Senato. op. cit., serie II, vol.III. Relazione de Franco
Sforza en 1529, sobre Maneggio della Pace di Bologna, Dal pontefice aveva inteso, che risuonava per lettere di
Ferdinando che il Turco si era levato dUngheria per Constantinopoli e aveva lasciato in Buda un buon numero
di gente; e che Ferdinando, sebbene avesse assai numeroso esercito, non perci voleva fare impresa alcuna in
questa unvernata per ricuperar lUngheria, ma si voleva riservare a tempo nuovo.

114

quemaron todos los cuadernos de tributo y en las ciudades de Brn, Anzerdorf, Bden,
Klosternoburgo dejaron malos recuerdos295. Su primer deber era llevar todo el botn posible a
la capital turca. Cuando los akncs devastaban el territorio, el ejrcito segua su disciplinada
retirada por la ribera de izquierda del Danubio. Siguiendo Balya, Bat-Monostor, Ba,
Petervaradin lleg a Belgrado. Por la falta de guas perdi mucho tiempo en el camino. En
cambio, los 12.000 akncs bajo el mandato de Kasm Bey tenan otra misin: Impedir un
ataque inesperado de las fuerzas austriacas que podran perseguir al ejrcito turco. En las
palabras de Solakzade, estos akncs entraron en los pueblos como un torrente enorme y
ninguno de los alemanes pudo salvarla vida296.
Los turcos no se equivocaban en sus clculos y precauciones cuando derribaron los
puentes tras pasar a la otra orilla. Fernando no quera perder la oportunidad. Haba hecho todo
lo posible para juntar un ejrcito y ahora deseaba resolver la cuestin hngara. Prevea que el
ejrcito siguiese a las fuerzas turcas para destrozarles en una batalla. Sin embargo, los
imperiales dejaron muy claro que haban venido para la defensa de Viena, y no a la conquista
de Hungra. El peligro se haba retirado, pero no del todo. Haba que garantizar la seguridad
de las fronteras del imperio. As rogaba Fernando al Emperador en su carta fechada el 19 de
octubre.
Neantmoins pour ce quil me convient entretenir grand nombre de gens sur les
confins pour obvier aux emprinses que led. Turc pourroit faire sur mes pays, vous
supllie, monsr, tres humblement, consider la gramde neccessit et pobrete o je suis
quil vous plaisene me habandonner dargent ains men assister, comme jen ai entiere
confidence297.

Los turcos se retiraron con prdida de mucha gente y de reputacin, comentaba


Sandoval. 298 No es ningn comentario errneo. Una leyenda nos confirma que de vuelta a su
capital, Solimn mand una parada militar y as se dio cuenta de que el ejrcito perdi 40.000
soldados. Y con una ceremonia religiosa prohibi a los monarcas de su estirpe que volviesen a
asediar esta ciudad. No obstante, al volver a Constantinopla el sultn ambicioso se dedicara a
juntar fuerzas para su prximo ataque y tres aos despus volvera con ms fuerza y mayor
disciplina. El fracaso era una cuestin de honor en el contexto turco. Fue el golpe ms duro
295

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit.,vol. III, p. 78.
SOLAK-ZDE MEHMED HEMDEMI ELEBI: Solak-zde Tarihi. op. cit., p. 167.
297
BAUER, Wilhelm: Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., vol. II, 2, p. 524.
298
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 436.
296

115

que sufri desde que subi al trono. Pero esta vez no atacara a Viena. Ya no slo haba
llegado a la conclusin que estos defensores olvidndose de todas las fricciones que les
seperaban se convirtan en leones cuando se trataba de una amenaza turca, sino tambin haba
visto que el manejo de esta ciudad, 700 millas lejos de su propia capital sera imposible. Una
buena cantidad de obstculos en muchos campos imposibilitaran la comunicacin entre los
dos puntos. Su cada no sera una victoria, sino el comienzo de nuevos problemas entre dos
ciudades seperadas por obstculos geogrficos, polticos, sociales y culturales.
A pesar de todo, Solimn despachaba cartas a los estados amigos de la Puerta en las que
les deca con toda su soberbia: He conquistado este Reino deca a los venecianos en su carta
fechada el 10 de noviembre 299. S, haba conquistado algunas fortalezas y garantizado el
sometimiento de Buda al poder turco, pero haba fracasado en su intento ms importante. Sin
embargo, este fracaso del asedio no hizo ms que azotar la ira del Sultn. Sus ejrcitos fueron
cautivando los vecinos de los pueblos en su camino. La cifra de los cautivos oscilan entre 30 y
70 mil. La destruccin fue un medio de venganza: Todo el campo qued destruydo y las
vides taladas, y los rboles frutiferos cortados afirma Giovio. Los austriacos se acordaran de
esta venganza del turco durante siglos y los turcos quedaran en la memoria colectiva como
briosos corceles, incendiarios, devastadores. El hombre del saco degella, empala y
despedaza a hombres, mujeres y pueblos deca una crnica de la poca 300. Asesina de
manera infame a la gente y, lo ms lastimoso, arrancan a los nios del seno de las madres y
los arroja contra el suelo, o los ensartan en las puntas de las lanzas. El cronista de Solimn
no erraba cuando afirmaba: La historia de todos estos est en boca de todo el mundo301.
Solimn haba anunciado que convertira la torre de San Esteban en el minarate ms
esplndido del Islam302. Obviamente no haba calculado que esta ciudad tan desprovista de
socorros mostrase una defensa tan herica. Es obvio que Solimn haba soado con el da que
convertira la pomposa Sankt Stefan en la mezquita mayor de la ciudad, tal como Mehmet II
convirti Santa Sofia ostentosamente en mezquita. Recordemos que la cpula de esta catedral
simbolizaba la ideologa de Kzl Elma, la apetitosa manzana roja.
El asedio de Viena como la batalla de Tours de hace 8 siglos, cumpli el mismo deber:
repeler la amenaza musulmana de la Cristiandad y marcar la ltima frontera entre los dos
pueblos. La brillante defensa de Viena salv la vida a toda Alemania y geograficamente marc
299

PASTOR, Ludwig: Historia de los papas, op. cit., p. 123


SCHWARZANFELD, Gertrude von. Carlos V, Padre de Europa. trad. Aurora Garcia Hervas. ed. Madrid:
Cultura Clasica y Moderna, 1958, p. 195.
301
SOLAKZADE MEHMED HEMDEMI ELEBI: Solakzde Tarihi. op. cit., p. 123.
302
SCHWARZANFELD, Gertrude von: Carlos V, Padre de Europa. op. cit., p.196.
300

116

e ltimo punto donde el avance turc lleg en el Occidente. Ni en 1532, ni en 1683 303 ni
despus los turcos podran pasar ms adelante. Los limites geograficos, y los confines
naturales se marcaron con esta campaa de Solimn. La primera tentativa de Solimn que no
lleg a coronarse con una victoria. Este fiasco marc el fin de los sueos de Solimn de
subyugar a Alemania. Vio con toda claridad que aqu no se trataba de hordas irregulares, ni los
ejrcitos feudales. Los alemanes no se parecan a los persas que no podan estar a pie ante la
fuerza turca. Este asedio fue el primer contacto entre los alemanes y turcos tras el de la poca
de Friedrich Barbarossa. Ya se haban olvidado del coraje alemn.
En cambio, los imperiales encontraron la moral que necesitaban ante la expansin turca
Por primera vez en el siglo XVI consiguieron parar los avances turcos. La magnfica defensa
de Viena elev la moral de todo el Imperio y sirvi a los escritores del siglo como un gran
tema. Lope de Vega, en El cerco de Viena por Carlos V, inmortaliz la presencia de los
espaoles que defendieron la ciudad.
Ea, soldados de Espaa,
defendamos nuestra Iglesia!
Catlicos espaoles,
muramos todos por ella!
Viva la fe! Viva, amigos
y los enemigos mueran!
Al arma contra el Gran Turco!
Guerra, aqu de Espaa, guerra!

Resulta irnica tener en cuanta que se hallaban slo 1500 espaoles en las murallas. Por su
parte, Francisco de Rojas Zorilla, en su obra llamada El Duelo de Carlos V elogi la
victoria. En su obra, Solimn se fuga del campo de batalla al ver a Carlos V. Recordemos que
Carlos V ni siquiera estuvo en Viena para darles nimo. No obstante, hay que subrayar que el
Emperador tom su racin de la victoria de los austriacos para legitimar sus guerras fuera
destos reynos304. Ya haba demostrado que las fronteras orientales del imperio tenan el
papel de defensor contra el turco y lo cumplan con toda su energa en los momentos ms
crticos.
Sin embargo, los alemanes y los austriacos podan estar orgullosos de su xito. Hans Sachs
escribi en Nrnberg, La historia del asedio de Viena y compuso una balada a la victoria para
conmemorar la retirada del turco.
303

El segundo asedio de Viena por los turcos comandado por Merzifonlu Kara Mustafa Paa.

117

Si Dios no guarda la ciudad, los guardianes vigilan en vano 305.

El temible asedio de la capital austriaca tuvo otra consecuencia de una importancia notable
en el mundo filosfico luterano. Con este contacto tan cercano con los turcos, Lutero se vio
obligado a revisar sus ideas sobre los turcos. El mismo fraile que declaraba vehemente que
luchar contra el turco era luchar contra el dios que a travs de los turcos les castigaba por sus
pecados, ahora se santiguaba diciendo: Que dios me preserve de este seor afable 306. No
paraba de publicar panfletos y libros para llamar la atencin de los alemanes a la amenaza
turca que se haca sentir mucho ms que antes. En el octubre de 1529 escribi a un amigo
suyo: Luchar hasta que muera contra los turcos y el dios de los turcos307.
Era sumamente obvia la razn de esta inconsistencia en sus ideas. Ya no estaban en el
reinado de Selim II cuya ira se senta en el Oriente, tan lejos de Europa central y que
obviamente no tena ninguna intencin de dirigir su mirada hacia Europa sin cumplir su deber
de someter a todo el mundo islmico bajo su yugo. Ya el turco se hallaba ante la puerta de
Viena para usar esta entrada con el motivo de pasar a Alemania con todas sus fuerzas. Lutero,
dejando a un lado sus deberes de revolucionario religioso, tuvo que luchar contra el enemigo
comn como un patriota. Sus ideas no cambiaron hasta su muerte. Cinco aos antes de morir,
en 1541 escribi otra obra antiturca.
En el invierno de 1529, escribi Vom Kriege wider die Trken (Sobre la guerra contra los
turcos), durante el asedio de Viena termin Heerprediggt wider den Trken (Sermn de
ejrcito contra los turcos). En su panfleto Vom Kriege (Sobre la guerra) paradjicamente
aconsej a los prncipes que apoyasen al Emperador y afrontar la guerra contra el Turco
304

Al condestable sobre la ida de S.M. a Alemania por la venida del Turco a Hungra. Condestable primo, de
Gnova escrib a la enperatriz mi muy cara y muy amada muger la entrada del Turco en Vngra por donde lo
abreys sabido. Agora os hago saber que a tomado seoreado y destruydo todo aquel reyno y pasado y tomado
mucha parte de Austria que es dentro patrimonio donde an hecho grandes crueldades y daos en que segn
escriben an muerto ms de quarenta mill nimas y tiene cercada la ciudad de Viena que es la principal de aquella
tierra con tan grueso exrcito y potenia que aunque dentro se an metido mucha copia de cavalleros y gentiles
honbres y otra gente, si con brebedad no es socorrida, por el poco bastimiento que tiene se duda que se pueda
defender, y as lo escribe el serenssimo Rey nuestro hermano y por dos criados suyos que nos an ynbiadonos
haze certo dello y del peligro que l y todo lo de Alemania y aquellas partes y toda la christiandad corre si luego
no se probee en el socorro y resistencia deste enemigo, por lo qual cunpliendo con lo que soy obligado yo e
determinado de yr en persona con todas las fueras que pudiese en esta empresa que dems del estrecho en que
esta el dicho serenssimo Rey y el peligro de aquellas partes, toca a toda la Repblica christiana y as me
desenbarao de lo ac y por he luego en (ileg.) mi camino por que el dao ba crecendo tanto que no sufre
delain y despus con solo apoderarse el turco de Alemana tenia mal remedio como todo lo escribo mas largo a
la enperatriz. Etc. Plasencia, 23 de Octubre de 1529. B.N.M., Mns. 891, fol. 542
305
LORD KINROSS: The ottoman centuries. The Rise & the fall of the Turkish Empire. op. cit., p. 192.
306
Proeliari adversus Turcas est repugnare Deo visitanti iniquitates nostras per illos VAUGHAN, Dorothy M.:
Europe and the Turk: A pattern of alliances. 1350-1700. op. cit., p. 135.
307
Ibdem, p. 135.

118

seriamente. Lutero enfatizaba el poder del Sultn y sus fuentes interminables en todos los
aspectos, sobre de todo de fuerzas militares y soldados y acentuaba que Solimn era distinto a
los monarcas de Francia, de Venecia y del Papa. El panfleto sali de la prensa unos diez das
antes de que Solimn saliese de Constantinopla hacia Viena 308. No slo en Austria, sino
tambin en Bohemia, el clero no rehus prestar ayuda a Fernando contra el peligro inminente.
Las rentas de las iglesias se pusieron a disposicin del Archiduque en su lucha antiturca, que
no era sla suya, sino tambin de toda Alemania.
No sera exagerado proclamar que los acontecimientos de 1529 cambiaron el perfil de la
ideologa luterana. De modo anlogo, paralizaba la poltica alemana de Solimn. Sin embargo
el sultn no dejara de apoyar a los prncipes luteranos y la extensin de su religin. Conviene
puntualizar que la ideologa luterana antes del asedio de Viena nos recuerda la famosa frase de
Notaras: Prefiero ver el turbante turco que la capucha de cardenal en Constantinopla. El
estado otomano siempre haba sabido construir un equilibrio a su favor en el mundo religioso
europeo. Apoyaron a la iglesia cismtica ortodoxa de los bizantinos contra la iglesia
catlica de los latinos. Y ahora apoyaban a los luteranos contra los catlicos imperiales y
papales. No haban fracasado en su intento de apoyar a los ortodoxos, sin embargo ahora los
luteranos a los que apoyaban polticamente les declaraban el enemigo comn. Por otro lado
cada uno interpretaba el avance turco a su favor. Los luteranos lo achacaban a la corrupcin
papal mientras las facciones catlicas lo achacaban a la hereja luterana.
En un anlisis final conviene dejar puntualizado que los turcos no haban venido para traer
el caf a los vieneses, ni para dejar sus flechas adornadas ricamente con perlas como recuerdo
del asedio. Desgraciadamente poco durara la felicidad de los imperiales.

III. 4. TEATRO MEDITERRNEO:


MOROS EN LA COSTA
A prncipios del siglo XIX, cuando la piratera en el Mediterrneo daba sus ltimos
estertores, un fraile que cay en manos de un corsario turco le pregunt cmo segua
ejerciendo la piratera a pesar de que la religin musulmana le prohiba tales actividades. La
308

Ibdem, p. 116. La stanza con que se abran los panfletos era llamativa: Trkenbchlein is my name / Many
Christians read the same / Since to reform their ways and works/ Is the best defence against the Turks.

119

sencilla respuesta que le dio el corsario musulmn resuma toda la historia de la piratera: Por
la tradicin del mar309. En el siglo XVI, el tringulo formado por el mar, la guerra y la vida
era un crculo vicioso que tena cautivada a toda la poblacin costera y la arrastraba hacia una
vida llena de misterios desagradables. Este ambiente picaresco marc el ritmo del
Mediterrneo en todos sus mbitos: social, econmico, poltico, religioso.
No sera ninguna exageracin reclamar que la piratera se convirti en una entidad
importante no slo de la vida cotidiana de muchas poblaciones costeras, sino tambin en el
escenario poltico de todos los Estados que tenan fronteras con este mar maldito, como le
llama Emilio Temprano310. La descentralizacin de los jerifatos, las discordias intestinas y el
equilibrio de poder inestable en el Norte de frica brind a los espaoles, portugueses y los
otomanos una gran oportunidad para presentarse en primera fila del teatro mediterrneo y
emplear sus fuerzas para conseguir una buena parte del pastel. Por otro lado, todo era un
juego de equilibrio a gran escala. Ante la alianza franco-otomana en la escena mediterrnea,
Carlos V se vio obligado a buscar el equilibrio alindose con los jerifatos pequeos
norteafricanos. La alianza entre la Sublime Puerta y Francia en el Mediterrneo, apoyada
protocolariamente por las capitulaciones dadas a los franceses por el Sultn en 1536,
constitua un peligro grande para la Monarqua Catlica. Francia tena cnsules en los puertos
de Argel y algunos puntos cruciales en el Norte de frica y contaba con toda la autorizacin
para nombrar y organizar tales consulados311.
Cabe sealar que la Reconquista marc el comienzo de la hostilidad musulmana contra los
cristianos. Despus, la poblacin musulmana que fue expulsada de la Pennsula se convirti
en un peligro constante y cotidiano para los mismos que la expulsaron, para quienes les
haban arrancado de las tierras donde haban vivido durante 700 aos. Se establecieron en
tierras norteafricanas y se organizaron bajo el mando de las principales figuras del mundo de
la piratera, declarando guerra perpetua a los cristianos que los echaron de la pennsula
Ibrica. La guerra en el Mediterrneo, junto con la lucha por la supervivencia en una
geografa incomparablemente seca y yerma, empuj a esta gente a un mar que en aquel
entonces era muy activo desde el punto de vista econmico. La piratera fue la respuesta de
estos musulmanes a una expulsin injusta. En estas circunstancias se mezclaba la venganza
con la necesidad de supervivencia..
309

CARONNI, F.: Ragguaglio del viaggio compendioso. Milano, 1805, p. 30.


TEMPRANO, Emilio: El mar maldito. Madrid, 1989.
311
BOSTAN, dris: Garp ocaklarnn Avrupa likileri ile Siyasi ve Ekonomik likileri (1580-1624) (Las
relaciones polticas y econmicas entre las provincias del Norte de frica y Europa), en I..E.F. Tarih Enstits
Dergisi, 14. stanbul, 1994, p. 60.
310

120

Daaba a los genoveses,


Daaba a la Berbera,
Y aun a las costas de Espaa
A veces acometa.
Tomaba muchos navos
Que de Sicilia salan:
Corra todos los mares,
Navegar no se poda:
No haba nacin ni gente
A quien cate cortesa
Sino slo a los franceses
Que por amigos tena312.

As se describa a Barbaroja en un romance castellano del siglo XVI. Barbaroja, Barbaros


Hayrettin Paa como los turcos le llamaban, era indiscutiblemente una de las figuras ms
famosas del siglo, y probablemente ms famosa que Solimn el Magnfico. Su nombre Hzr,
segn la creencia folklrica, era una figura que lleg a saber los misterios de la inmortalidad,
un profeta que vivi en la poca de Mahoma y un personaje que corra de un rincn a otro
buscando remedios y curando las heridas de la gente. Se encuentran innumerables creencias y
leyendas en el folklore turco relativas a este nombre como Que Hzr te ayude, Vaya con
Hzr, etc. Como requera su nombre, Hzr Barbaros se encargara del transporte de la
poblacin musulmana desde las costas espaolas a Argel, donde ejerca su poder legitimado
por la Sublime Puerta desde 1519. La Monarqua Catlica sera la primera en sufrir la ira de
Barbarroja y la venganza de los musulmanes expulsados. Mientras para los cristianos era el
pirata ms temible del Mare Nostrum, a los ojos de los musulmanes era un gran salvador y
administrador de justicia. El mejor ejemplo lleg en 1532 cuando Carlos V, acompaado de
toda su flota pas de Barcelona a Italia, Caccia Diabolo, uno de los corsarios ms temidos de
Barbaroja se aprovech de la ausencia de la flota para saquear las costas de Valencia, y llev
consigo miles de vecinos de la zona en calidad de cautivos. Carlos V envi un escuadrn de
ocho galeras de Gnova para derrotar a los invasores pero su escuadrn fue derrotado y slo
dos de las ocho galeras pudieron volver a Gnova313.

312
313

MAS, Albert: Les Turcs dans la littrature Espagnole du sicle dor. Paris, 1967, p. 77
DAVIES, R. Trevor: The Golden Century of Spain, 1501-1621. London, 1961, p. 93.

121

El primer contacto de Barbarroja con la corte otomana fue en 1519, cuando el famoso pirata
envi a Selim el feroz cuatro naves llenas de esclavos y regalos pidindole ayuda. Selim I,
que se hallaba muy ocupado con las guerras contra los safavides para extender los territorios
otomanos en una geografa islmica y reunir a todo el mundo musulmn bajo el estandarte
otomano, no poda prestar atencin a la organizacin y perfeccin de la armada turca. El
sultn, sumamente consciente de que tena los asuntos del mar muy abandonados, concedi el
ttulo de emir a Barbarroja con un hilat, estandarte, soldados, municiones y vituallas y le
inform que poda recoger la cantidad de soldados que considerase necesaria en las costas de
Anatolia. Este fue el primer paso hacia una alianza entre dos potentados, -uno legal y otro
ilegal- que hara temblar el Mare Nostrum y sus costas.
La dominacin de Barbarroja en Argel no era preocupante slo para Carlos V sino tambin
para los beyes de Tnez y Tremecen314 que teman la extensin del poder del rey de los piratas
apoyado por el prncipe ms fuerte del siglo. Por su parte, Barbarroja harto de las guerras
internas de los rabes de Argel, dej Argel para Cherchel en 1524, donde en poco tiempo
junt una armada de 40 naves para saquear las costas europeas. Y volvi a apoderarse de
algunas ciudades en el norte de frica como Bona y Constantina. Los nuevos xitos del pirata
turco hizo que los argelinos volvieran a la obediencia de su ex-bey en 1527.
Tal como se ve en el romance citado arriba, las actividades del pirata amenazaban a una
geografa extensa. Su establecimiento en Argel, uno de los puntos ms estratgicos en el
Mediterrneo, pona en peligro tanto las costas italianas como las espaolas. El Virrey Lannoy
en una carta dirigida al Emperador escriba que el reino de Npoles se haba convertido en la
nueva Rodas, la nueva frontera directa con el Imperio otomano 315. Del mismo modo, en el
1525, el parlamento de Sicilia suplicaba a Carlos V que se degni effectuare che dette galere
hagiano di venire e di continuo stare in la custodia, defensione e tutela di detto fidelissimo
Regno316. La respuesta del Emperador fue poco prometedora, ya que por la guerra con
Francia no se podan mandar a Sicilia las naves necesarias para su defensa.
El ao 1529 fue un ao crtico para el conflicto mediterrneo. A Andrea Doria se le
concedi el ttulo de capitn general de la armada imperial con un sueldo de 60.000
ducados anuales con el encargo de proveer 14 galeras para la flota imperial 317. El traspaso de
esta brillante figura del mundo martimo de Francia a la seccin imperial fue objeto de
314

Tlemsen.
MOLERO, Juan Francisco Pardo Molero: La defensa del imperio. Carlos V, Valencia y el Mediterrneo.
Madrid, 2001, p. 160.
316
Capitula Regni Siciliae, II, P. 74-75. cit. TITONE, Virgilio. La sicilia dalla dominazione spagnola allunit
DItalia .op. cit., p. 236.
317
SMITH, Rhea Marsh: Spain: A modern history. The University of Michigan Press, 1965, p. 149.
315

122

muchas crticas en el mbito europeo. Obviamente su contraparte en el contexto otomano era


que Barbarroja legitim sus actividades corsarias con el ttulo de kapudan paa 318 en 1533.
En el contexto otomano tampoco faltaban crticas dirigidas al capitn genovs. Se criticaba
abiertamente que ambos haban sido corsarios a sueldo, pero Barbarroja nunca tuvo otro
padrn que no fuera Solimn, mientras el italiano, fue de mano en mano. Estas severas
crticas que ignoraban su profesionalidad no cambiaban la realidad: empezando con la
operacin en Corn, el Prncipe de Melfi conseguira muchas victorias para servicio del
Emperador.
En el mismo ao ocurri otro acontecimiento de importancia notable. Barbarroja conquist
el Pen de Argel el 21 de mayo de 1529, un viernes, a pesar de la defensa que prestaban
Martn de Vargas y 150 soldados carolinos. La hostilidad cristiana hacia la poblacin
musulmana en la ciudad fue un motivo para legitimar el asalto. Las crnicas turcas reflejan la
situacin dramatizndola notoriamente y afirman que en cinco ocasiones319 cayeron flechas
sobre los musulmanes que estaban haciendo su oracin. Tambin resaltan que se destruan los
minaretes y sus autores fueron premiados por Martin de Vargas con una buena cantidad de
oro320. Cuando los ejrcitos del Sultn salieron de Constantinopla hacia la capital austraca,
Barbarroja exhibi su estandarte por toda la ciudad. Tradicionalmente, las leyendas negras no
faltan en el mundo cristiano cuando se habla de los turcos. Santa Cruz nos trasmite una de
ellas y afirma que el alcalde del Pen, un caballero natural de Madrid, hijo de Juan de
Vargas, despus de ser preso con muchas heridas que le haban dado, le mand Barbarroja
hervir en una caldera de aceite, donde muri como buen cristiano y caballero 321. Convertida
en el tema de leyendas negras o no, la victoria fue muy positiva para Barbarroja. Aument el
nmero de los corsarios que se le juntaron tras esta victoria contra los espaoles.
La cada de este punto geoestratgico en manos de los enemigos de la Cristiandad no cerr la
serie de catstrofes de 1529. El Regente de Castilla y el Consejo de Estado compartan la
misma preocupacin y el 1 de julio de 1529 informaban a Carlos V del grave riesgo en que
estaban las plazas africanas de Orn, Mers-el-Kebir, Buga y algunas de la Pennsula como
Cdiz, Gibraltar, Cartagena y Almera, tras la conquista del Pen de Argel por Barbaroja322.
En noviembre del mismo ao se caldeaba el clima del Mediterrneo. El Capitn Portundo por
mandato del Emperador fue desde Gnova con sus galeras para defender las costas de estos
318

Capitn general.
Durante namaz, las cinco oraciones diarias.
320
BAYAR, Metin: Barbaros Destan (La pica de Barbarroja). stanbul, 1943, p. 80.
321
SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V. op. cit., p. 27.
322
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 159.
319

123

reinos. Por no haber encontrado buen aparejo de gente para llevar las ocho galeras y dos
bergantines se dirigi a Ibiza. Le llegaron las noticias de cmo Barbaroja, con toda la gente
que haba llevado de Valencia, lleg a la isla de Formentera para llevarla a Argel. Tambin
llevaba consigo 200 vecinos de Ibiza. Las dos fuerzas llegaron a enfrentarse en una batalla de
la cual Barbarroja sali victoriosa. Portundo perdi la vida y slo sobrevivi una galera

323

Las cartas que llegaban de Buga revelaban el temor en el que estaban sus habitantes por
miedo a un ataque del pirata turco, ante lo cual se sentan indefensos. Si tuvieran navos
buscaran refugio en la pennsula.
Tambin en este punto hay que sealar el rol de los sueos en el contexto otomano. No slo
en Gazavat- Hayreddin, sino tambin en todas las crnicas de la poca atestiguamos una
buena cantidad de relatos onricos. El sueo de Barbarroja de 1529 no era ninguna excepcin.
El corsario so con el profeta que le aconsej que no dejase hurfanos a sus hijos. Segn la
creencia popular en los pases islmicos, el soar con el profeta requiere la realizacin de lo
que se suea, o al menos el respeto a ello. Se puede ver abiertamente en el siglo XVI, como
en otros casos, los sueos servan para legitimar los planes de grandes figuras, y les daban una
cierta credibilidad y justificacin en vsperas de la realizacin de estos planes, sobre todo
blicos324. Se crea que Dios guiaba a los musulmanes a travs de sueos.
Volvamos a Berbera. Orn tena el mismo problema y la misma necesidad de socorro. El
acuerdo entre el rey de Tremecn y Barbarroja imposibilitaba una reconciliacin entre Carlos
V y los jefes locales. Mientras tanto la Emperatriz buscaba un remedio, y haca todo lo
posible para organizar un socorro a pequea escala. Pero en Castilla no cesaban los
problemas325.
Tampoco en las costas italianas. Era temido extremadamente de los moros y alrabes, y
mucho ms de los insulares de Sicilia y Crcega, Cerdea, Mallorca, y de las otras islas y
costas de la Cristiandad, porque luego se le juntaron todos los corsarios de menor nombre

323

Ibdem, p. 177. Carta de Isabel a Carlos V, fechada 16 de Madrid de 1529, de Madrid.


He aqu otro ejemplo que verifica este razonamiento: Aydn Rais en la noche so que hablaba con
Hayraddin Bey y le deca cmo se partira de all a la maana. Y que Hayraddin Bey le respondi que de all ira
a Argel con ms alegra y no como l pensaba. Y luego, de su mano, le visti un vestido colorado. Y en saliendo
el sol iran sobre l 15 galeras de cristianos que le van buscando. Que no tema, que Dios se las enva, y que las
embista. Hayraddin Bey habindole dicho sto- se le desapareci y entr en la mar debajo del agua. La vida, y
historia de Hayradin, llamado Barbarroja. edit. Miguel Angel de Bunes Ibarra- Emilio Sola, p. 93.
325
Del Licenciado Pedro de Avils, alcalde mayor de la ciudad de Toledo, a la emperatriz Corregidor, alcaldes,
alguaciles mayores, regidores, caballeros, jurados e onbres buenos desta muy noble y real ciudad de Toledo.
Rrecibimos las letras del emperador, rey nuestro Seor e de Vuestra Magestad por darnos parte de lo succedido
en Ungra y Austria y frica y frontera de Espaa por los enemigos turcos en ofensa e dao de la Religin
christiana y como Vuestra Magestad proveyendo en ello acuerda de hazer grande armada para que con ayuda de
Dios Nuestro Seor rremedie lo passado. B.N.M., Mns. 1778, fol. 66V, Toledo, 17 de Diciembre de 1529.
324

124

afirma Gonzalo de Illescas326. Este hampa que devastaba las costas italianas, capturaba las
embarcaciones mercantiles y protega a los piratas argelinos tambin causaban un gran temor
en la capital del Papa. En el ao de 1534 las noticias sobre un supuesto ataque que preparaba
el pirata turco sembr el pnico en Roma.
Acudieron luego a Roma con la nueva los vecinos de Piperno al tiempo que el
pontfice Clemente estaba en la cama muy al cabo de la enfermedad de que muri.
Fue grandsima la turbacin que se sinti en la ciudad, porque cierto ella estaba tan
sola y desapercibida que si por malos de pecados a Barbaroxa le viniera gana de
probar ventura, teniese por muy cierto que pudiera saquear a Roma 327.

As lo resume Illescas y aade que los cardenales se juntaron y con todo el dinero que
pudieron hallar encargaron al cardenal Hiplito la defensa de la ciudad. Sin embargo, como
ocurri en 1527, la capital pontificia sufri la ira de los soldados cristianos. Las fuerzas que se
juntaron para esta defensa por donde quiera que pasaban hacan ms dao que hicieran los
mismos turcos, si por all anduvieran. Estos preparativos defensivos no les sirvieron de nada
porque Barbarroja cambi de ruta, y se dirigi a Tnez. Roma no se haba olvidado del pnico
que invadi la ciudad en 1516, cuando los corsarios estuvieron a punto de capturar al Papa
Len X, mientas pescaba en las inmediaciones de Civit Lavinia328.
Durante la larga ausencia de Carlos V destos reinos, la Emperatriz se encarg de buscar
un remedio para los graves problemas de los reinos hispnicos. La mayora de las cartas que
despach al Emperador eran relativos a la cuestin martima y a la amenaza turca y berberisca
que sufran las costas espaolas. Cuando Carlos V estaba ocupado con los problemas
imperiales, la bella Emperatriz se preocupaba por la situacin de las costas sometidas al
peligro corsario, procurando fortificarlas en la medida de sus posibilidades. Hay que resaltar
que en estos aos de ausencia del Emperador las acciones piratas se intensificaron ms que
nunca. No es de extraar, si tenemos en cuenta que Barbarroja calculaba bien la provechosa
sincronizacin de sus ataques. No era casualidad que su aparicin en las costas espaolas y la
operacin del Pen de Argel se sincronizasen con las campaas otomanas en Europa Central.
Isabel, partidaria de una operacin estratgica que acabase o al menos paralizase la
amenaza turca y berberisca, concentraba sus esfuerzos en una operacin contra Argel desde la
marcha del Emperador. Poco le importaba la proximidad del peligro turco por tierra.
326

ILLESCAS, Gonzalo de. Jornada de Carlos V a Tnez. Madrid, 180, p. 4.


Ibdem, p. 7.
328
CHUDOBA, Bohdan: Espana y el Imperio. op. cit., p. 123
327

125

Obviamente, se vea como la protectora de la Pennsula cuando Carlos V gastaba su energa


en resolver los problemas imperiales en la otra parte del Continente. Por su parte, el
Emperador no permaneca indiferente a esta problemtica que preocupaba a Isabel y a los
sbditos de la costa. En las cartas que despechaba Carlos V para su mujer agradeca los
desvelos de la Emperatriz. Por ejemplo, en vsperas de su coronacin en Bolonia cuando
proliferaban alarmantes noticias sobre la nueva campaa turca contra el Emperador, Carlos V
comunicaba a Isabel que se haba acordado enviar socorros para Orn y Mazalquibir y que
Andrea Doria fuese con 15 galeras y con otras 13 de Francia para perseguir las fuerzas de
Barbaroja y Sinan, el judo329.
Isabel segua enviando cartas a Carlos V exhortndole insistentemente a una operacin en
Argel:
Quanto a lo de lo de la armada poderosa para tomar Argel, yo pienso que no se podr
hazer en este verano, asy por el poco tiempo que ay para ello, como por falta del
dinero, que es lo principal; que podindose hazer, muchos dineros y enojos se
ahorraran, por lo que el presente parace que V.M. devra mandar proveer el que para
escusar los daos que aquel corsario haze en estos Reynos (el cual agora nuevamente
se ha llevado en la costa de Valencia un lugar del duque de Ganda y tomado quatro
naos que yvan cargadas de pan), que V.M. debe mandar venir a la ora syn que se
detengan un slo da, si es posible, las galeras que de all en da venir, con que no sean
mas de XV o XVI, porque obraran grandes efectos para el socorro de Oran que es tan
necesario y conviene tambin para la defensa y remedio de todo lo otro comentaba en
su carta fechada 1 de marzo de 1530330.

En la primavera de 1530 se organiz un ataque a la fortaleza de Cherchel, situada


aproximadamente 50 millas al oeste de Argel. Un buen nmero de naves musulmanas fueron
destruidas y muchos cautivos cristianos fueron liberados. Sin embargo, el hecho de
desembarcar para saquear ocasion un desastre inesperado a las fuerzas imperiales. En el
329

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 203, carta fechada 23 de
enero de 1530.
330
MAZARO COLETO, Mara del Carmen: Isabel de Portugal. op. cit., p. 271. Tres meses despus le despacha
otra posta parecida: La nescesidad que he escrito a V.M. que hay de que vengan las galeras con brevedad crece
de cada da, porque dems del dao que aquel cosario enemigo de nuestra fe haze con sus fustas y galeras en las
costas destos reynos, agora he recibido una carta del duque don Hernando, y otra del teniente de alcalde de
Alicante, por las quales ver V.M. el aparejo de armada que el dicho cosario haze en Alger, y el ayuda que para
ello le dan los otros moros, y la nescesidad que aquella cibdad y fortaleza y todo lo dems destas costas y
fronteras de frica tienen de breve provisin y reparo, y el dao irreparable que la dicha armada se espera que
har donde llegare, que ya no slo se teme el cerco de Oran.

126

verano del mismo ao, la vida continuaba igual en las costas y la amenaza no era aparente,
sino que se sufra. Isabel mandaba estas noticias a Carlos V en el mes de julio, que ya se
haban convertido en algo habitual de la vida costera para los cristianos:
El embaxador de Gnova me escrivi que encima de Niza avan parecido quarenta y
quatro velas de turcos, entre las que diz que ava onze galeras, y avan conbatido en
pequeo lugar; y por ser de poca avitacin, la gente que ava se recogi a una torre y
all se salvaron; y quemaron algunas cosas y que tambin avan combatido otro lugar
que se diz de Canava y no hizieron nada, plazer a N. Seor que no harn dao, pues
toda aquella tierra est avisada. Escriven que esta armada es la de Barbarroxa y el
judo, que con yr a aquellas partes pensava de quitar de las de ac a Andrea Doria. Yo
mand dar luego aviso a Andrea Doria para que est advertido de lo que pasa para lo
que oviere de emprender, aunque me escrivi el embaxador de Gnova que se le ava
fecho a el mismo aviso331.

No obstante, la operacin contra Argel tendra que esperar una dcada ms. Sera un error
suponer que la llegada de Andrea Doria al mando de la armada iba a solucionar todos los
problemas navales del imperio carolino. La inmensa extensin de los territorios ribereos de
la costa mediterrnea no permita garantizar la defensa ante este peligro que no se saba ni por
dnde ni cundo vendra. Andrea Doria no podra asegurar la defensa en un territorio tan
inmenso. Tampoco haba suficientes fondos financieros para realizar tal empresa casi utpica.
El capitn general se convirti en una figura que no se poda compartir en el mundo cristiano.
A V.M. tengo escrito lo que avr visto cerca de la yda de Anrea Doria destas partes, y porque
cada da se conoce ms la necesidad que avr, partido l escriba Isabel a Carlos en la misma
carta332. Del mismo modo le comunicaba que la frontera de Perpin y las fortalezas estaban
en extrema necesidad. En estas circunstancias era peligroso concentrar las galeras en una

331

Ibdem. P. 286. En la misma estacin, en Venecia se discuta la misma cosa: Despus que parti de aqu
messer de Arbaez que fue a los V deste no he scripto a Vuestra Magestad porque no ha avido cossa que lo que
agora ay es que me han dicho oy que de Gnova han escripto a esta repblica que se da gran priesa en el
despacho del armada de V. M. y que se dize que es para yr a buscar a Barbaroxa que no es sino para yr sobre la
Velona y que sobreste aviso han hecho dos das consejo de diez para ver si dar aviso esto al gran turco o no han
parecido avisar a V.M. por que si es berdad que el armada es para Velona que se d aviso a Andrea Doria para
que se guarde el secreto de aqu adelante y est avisado de que se sabe aqu que deben ser poco.... que sabello el
grand turco y si no es berdad que el armada se haze para la Velona mandndome V.M. avisar dello pero si me
dize verdad el que esto me ha dicho y si lo es procurar de saber mas adelante y dalle crdito para otras cosas
porque es honbre que tiene grand pltica a todos estos el qual honbre ha dicho que no han echo de terminacin si
abisaran o no Carta de Rodrigo Nio a Carlos V de 11 de Abril de 1530. A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 31.
332
Ibdem, p. 286.

127

sola zona. Tal como ocurri en 1532 cuando los corsarios aprovecharon una situacin similar
y a principios del verano cruzaron el Estrecho con veinte fustas y asaltaron Cdiz333.
Don lvaro de Bazn, tom parte de Honoine cerca de Orn, tras la derrota que sufrieron
los moros estableci una guarnicin que cort la lnea de comunicacin entre el reino moro de
Tremecn y la costa. No obstante, los logros parciales no pudieron impedir el final esperado:
la conversin de Argel en una provincia otomana en 1533 334. La serie se complet con la
anexin de Tnez al imperio otomano en 1573 y la de Trpoli que era una realidad desde
1551. Estas tres provincias otomanas Argel (Cezayir), Tnez (Tunus) y Trpoli (Trablusgarp)
llegaron a llamarse Marip Eyaletleri, las provincias de Magreb, o Garp Ocaklar (los
hogares de Occidente)335.
Sin embargo, hay que subrayar que el papel de estas provincias lejos de la metrpoli sigui
siendo el mismo. La intervencin administrativa turca en el Norte de frica slo legaliz la
dominacin otomana, pero la responsabilidad y misin de estas tierras en la otra parte del
imperio no cambi con esta legalizacin: sentir la dominacin otomana en una geografa tan
lejos del centro, impedir que el peligro se extendiese al Mediterrneo Oriental y amenazase
las costas del imperio en el Levante. Mientras el gobierno otomano mantena el orden urbano
y extenda sus territorios sistemticamente por tierra hacia Occidente tanto como hacia
Oriente, estos corsarios que prestaban su servicio y ofrecan su fidelidad al Sultn ocupaban a
las fuerzas cristianas y dividan el poder europeo en el mar. Esta anarqua en el Mediterrneo
paralizaba el comercio en toda esta geografa, en cambio, en los mares del Levante el
comercio se ejerci en un milieu de una seguridad efectiva.
No es exagerado nombrar todo este conjunto de acciones corsarias de esta organizacin
ilegal y temible como la mafia del mar a cuya cabeza se hallaba Barbarroja. A pesar de que
recibi el ttulo de kapudan paa, el capitn general del estado otomano, este corsario no dej
de controlar este hampa gigantesco del mar cuya continuacin fue garantizada por otras
figuras de la misma profesin. La llegada de Turgut, aquel temible Dragut, al oficio de
kapudan paa tras la muerte de Barbarroja certifica abiertamente el apoyo del estado otomano
a esta organizacin extendida en el Mare Nostrum al que queran convertir en el Lago Turco.
333

MOLERO, Juan Francisco Pardo Molero: La defensa del imperio. Carlos V, Valencia y el mediterrneo. op.
cit., p. 159.
334
BOSTAN, dris: Garp ocaklarnn Avrupa likileri ile Siyasi ve Ekonomik likileri (1580-1624) (Las
relaciones polticas y econmicas entre las provincias del Norte de frica y Europa), en I..E.F. Tarih Enstits
Dergisi. 14. stanbul, 1994. p. 60.
335
Ocak, literalmente significa hogar en turco. Con la fundacin de un Yenieri Oca (el hogar cuartel- de
jenzaros) en estas tres provincias, llegaron a nombrarse Garp Ocaklar tras los dichos cuarteles. Para los detalles
sobre estas provincias y su papel en la hegemonia mediterrnea vanse ILTER, Aziz Samih: imali Afrikada
Trkler. (Los turcos en el Norte de frica). stanbul, 1936.

128

Indiscutiblemente no podra haber un mecanismo mejor que este "terrorismo" martimo para
mantener el equilibrio en el Mediterrneo336.
Ludovisi que estuvo cerca del Sultn de 1533 a 1534, observa justamente que la tradicin
marinera vena de la actividad comercial martima y que al turco le faltaba sta por completo
y aade que de la Anatolia salan, a veces, corsarios que adquiran alguna familiaridad con las
aguas y pericia en el mar. Sigue con el mismo tono peyorativo: pero son gente desordenada y
confusa, dedicada al robo y al ocio, que no puede inspirar confianza a ningn Prncipe 337. De
modo anlogo, Antonio de Herrera, en su Crnica turca como buen portavoz de su poca nos
trasmite lo que se comentaba entonces sobre el papel de los turcos en el mundo martimo:
Antes de que este Barbarroja tomase este cargo, los turcos no saban nada o bien
poco del arte de la mar excebto algunos corsarios y an da quando ellos quieren
aderezar una armada de mar ellos ban por las montaas de Grecia y Natolia a tomar
pastores, quiero decir ganaderos, y los meten a remar en las galeras y servir en otros
navos para el qual oficio ellos son tales y tan mal aparejados que ellos no saven
remar ni servir ni an menear el remo de bastn que es la causa porque los dichos
turcos no han jams hecho azaa notable ni buen efecto en la mar aunque dicho
Barbarroja ya los a algo adiestrado338.

Todo este trfico constante de gente por esta geografa nos obliga a analizar el componente
ideolgico y religioso de la cuestin. Al parecer, en una poca en la que la tolerancia en el
imperio otomano hacia toda suerte de minoras religiosas contrastaba con la conversin
forzosa practicada en el norte de frica. No en vano los moriscos, los corsarios, los
berberiscos y los turcos parecan a los ojos de Carlos V una sola cosa: La amenaza islmica.
Estos piratas tenan atemorizado al mundo mediterrneo cristiano. En un tiempo en el que los
relatos de cautiverio se convertieron en el gnero ms popular de la poca, y todos estos
hechos en Berbera sirvieron a los escritores del Siglo de Oro para inspirar los escritos sobre
la conversin forzada al Islam a la que fueron obligados quienes caan en manos de los
corsarios musulmanes, lo cual constitua la mayor pesadilla de los cristianos. Todo tena una
explicacin fcil. Entre tantos aspectos de la conversin al Islam, uno merece una atencin
especial: la venganza. Estos corsarios musulmanes se vengaban de quienes expulsaron a toda
336

Vanse, IMBER, Colin: The Navy of Suleyman the Magnificent en Archivium Ottomanicum, VI. 1980, pp.
211-282.
337
FERRARA, Orestes: El siglo XVI a la luz de los embajadores venecianos. op. cit., p. 296.
338
HERRERA, Antonio de. Crnica turquesca, escribila un caballero de Rrodas. B.N.M. Mns. 5763.

129

la poblacin musulmana de la Pennsula. No poda encontrarse castigo ms adecuado que


convertirles al Islam, estos espaoles que inventaron mil torturas y tcticas legales para
imposibilitar la vida a los musulmanes, y que al final los echaron a todos y que persiguieron a
quienes no tuvieron otro remedio que quedarse en este pas convirtindose al Cristianismo.
Es importante resaltar que la mayora de estos bandoleros del mar eran renegados cristianos.
No hace falta ir ms lejos. Turgut, era hijo de padres cristianos nacido en Anatolia y
convertido al Islam. Sinan, ms conocido por el nombre del Judo o el Judo de Esmirna,
-donde naci-, era de origen judo. Occhiali era un italiano de Calabria. Lane-Poole nos da un
ejemplo de estas nacionalidades representadas por los renegados: franceses, venecianos,
genoveses, sicilianos, napolitanos, espaoles, griegos, calabreses, corsos, albaneses, hngaros,
y judos339. Aparte de los cristianos que fueron cautivados por los turcos y convertidos al
Islam, se hallaban los bandidos que huan del castigo que les esperaba en su pas. Sea como
fuere, de una cosa no haba duda: la piratera era la profesin ms rentable. La venta y rescate
de los cautivos eran la grasa que engrasaba la rueda de la vida pirata.. El botn, era el mejor
premio y el mvil ms seductor.
Mucho se ha escrito sobre la historia de la piratera en el Mediterrneo y sobre los anlisis
histricos y sociolgicos de los cuentos de cautiverio. Este trabajo no pretende analizar el
conflicto mediterrno, sino dar una nueva visin para completar el cuadro en esta geografa
iluminando las relaciones hispano-turcas con la ayuda de un componante literario poco
estudiado para examinar dichas relaciones: los versos que nos dejaron los poetas y los bardos
turcos del siglo XVI y XVII, nativos de Garp Ocaklar: Tnez, Argel y Trpoli.
Un vistazo a este gnero de versos nos da detalles y pistas no slo sobre el lenguaje,
sino tambin sobre la ideologa. Ms all de la personalidad artstica individual del bardo y de
las variaciones estilsticas, hay un modo distintivo en los poetas de retratar aquel ambiente
pirata y la vida de guerra constante en estas provincias. Sin hacer uso de heteroglossia, con un
lenguaje sumamente simple y sin juegos de palabras perfilan la tradicin de la vida martima y
razzias constantes en el mar.
A arslanlaryz Tunus ehrnn
Baharda kar ikr kasdna
Yarar kullaryz Osmanolunun
Dmanna dman dostuz dostuna340.
339

BRADFORD, Ernle: The Sultans Admiral. Life of Barbarossa. Oxford University Press, 1957, p. 97.
Somos los leones hambrientos de Tnez / Vamos de razzia en la primavera / Somos los sbditos tiles de la
dinasta otomana / Su enemigo es nuestro enemigo, su amigo es nuestro amigo. En ELN, kr: Akdenizde ve
340

130

Esta estrofa de Dervi, un bardo turco del Tnez del siglo XVI, usa una metfora llamativa
para los piratas de Tnez: leones hambrientos. Sin embargo, la parte ms llamativa de su
verso es la presentacin del papel de la poblacin de Garp Ocaklar en la dominacin
otomana como hemos referido. Este tipo de referencias al apoyo del Estado otomano son
abundantsimas. En cierto modo, los poetas no slo reflejan el orgullo que sienten de estar al
servicio de un imperio tan poderoso y titnico a pesar de estar tan lejos del centro, sino tambin
gracias a este contacto administrativo, legitiman sus actividades piratas. La referencia
repetitiva sobre defender la dinasta otomana, estar en el servicio de los otomanos y ser el
escudo del imperio, en el fondo es un modo de legitimacin del poder pirata turco en el Norte
de frica.
En todo el hbeas de estos versos el nfasis que se pone sobre Espaa como el enemigo
nmero uno nos llama la atencin. En muchos casos, el trmino espaol llega a ser sinnimo
de algo muy peyorativo. Otro bardo, Ged Musli, nos proporciona el orgullo de un asalto
victorioso contra los espaoles y la posesin de sus bienes.
Yine bkdn sbanyann belini
On drt bezde ile aldk maln
Ho elenir idin Msr yolun
Hele itdiklerin bulmu ol senin341.

Otro tema que se convirti en clich en este gnero potico es la poblacin heterognea de
Argel y Kara Hamza es uno ms del nutrido grupo de bardos que describen esta Torre de
Babel:
Nesin medhideyim u Arabistanun
Cezyir ah ile zr olan yerdir
Denizden kfar karadan Arab
Her saatda bir cenk kurulan yerdir.
Urumlu Acemli hep bir yerde olur
Sorar drt kenng haberin alur
Yetmi iki dilde sad verilir
Cezayirde Trk halk airleri (Los bardos turcos en el Mediterrneo y Algera) Ankara: T.K.A.E., 1988, p. 9.
341
Ibdem, p. 11.

131

yle bir mahlkat derilen yerdir342.

El retrato hecho de rimas por este bardo nos lleva a un Argel que no slo es una base de
ataque y un arsenal donde las galeras se construan y reparaban constantemente, sino una
colorida mezcla de gente. La representacin de este lugar de Berbera nos pone delante de una
ciudad no slo famosa por sus baos, sino tambin por sus colores y su poblacin
heterognea. Argel, como la capital del mundo pirata de todo el Mediterrneo, se presenta
como un punto donde todas las noticias de este mar inmenso desembocan en una piscina de
colores. Sin embargo, lo que ms llama la atencin es el perfil de la ciudad donde la guerra
nunca acababa
Ak Halil, del siglo XVII, en su verso titulado Trk-i Cezyir nos aporta otra visin para
este anlisis.
Yrtmeziz Akdenizde gemini
Hakk koyup puta verdin dinini
Gel eytana virme sen imnn
Bri mslman olmu olsun ol kfir343.

Este concepto de la invitacin a la conversin al Islam es uno de los temas que se repiten
incansablemente en este gnero de versos. Son estereotipos con pocas varientes. Ante todo,
deberamos subrayar que hay otros puntos significativos detrs de esta mentalidad islmica.
En general es una literatura que pone el nfasis sobre los valores religiosos. Infinidad de
ejemplos de este estilo se podran enumerar, donde las nociones como guerra santa, guerreros
de guerra santa, Islam ocupan un lugar de relieve en la escena. Una comparacin de estos
versos con las primeras crnicas otomanas del siglo XIV nos deja muy patente la legitimacin
de la razzia. El uso intercambiable de akn, razzia, con gaza, guerra santa, demuestra
perfectamente esta justificacin y el motivo escondido detrs de esta terminologa. En estos
versos, como en las primeras crnicas otomanas, el cuadro ms repetido es el de gaza,
guerra santa, en realidad no es otra cosa que razzia. Los otomanos que queman todo a su paso,
saquean, demuelen iglesias, destruyen campanarios, las convierten en mezquitas y leen hutbes
342

Cmo puedo elogiar esta Arabia? / Argel es el lugar que se llena de pena / Los infieles por la mar, los rabes
por la tierra / Es el lugar donde se halla una guerra cada hora. / Los romanos, persas se encuentran en el mismo
lugar / All llegan las noticias de mil rincones / Se dan rimbombancias en setenta y dos lenguas / Es el lugar
donde hay mil humanos. Ibdem, p. 123
343
No te dejamos llevar las naves / dejaste el Dios y te dedicaste al pagano / Ven, no dejes tu alma al Diablo /
que seas musulmn, t infiel. Ibdem, p. 141.

132

llegan a ser el clich dominante de estos textos. Similarmente, en los versos de los bardos
turcos la razzia en el mar sustituye a la razzia en la tierra. Doyumluk, una de las palabras que
se repiten en estos textos de una manera constante, sufri una desviacin etimolgica.
Doyumluk, literalmente una cantidad suficiente para llenar el estmago, casi nunca llega a
significar dicha cantidad, irnicamente se refiere al botn conseguido va razias, que siempre
es mucho ms de lo que cabe en el estmago 344. Como se puede ver en la siguiente estrofa de
Dalman, la yuxtaposicin de los trminos yolda, camaradas, o compaeros que se juntan
bajo una ideologa sagrada y asaltar las galeras nos lo explican todo:
Avante deyip ektirir gemiler
Krekisin dvp karn gmler
Toplar atldka deniz iniler
atalm yoldalar kadrgalara345.

Por otra parte, estas obras tienen un carcter mitificador. No hay duda de que el bardo junta
la realidad con los deseos. Esta espada de dos filos acaba en una idealizacin y exaltacin
de la realidad, y muy frecuentemente en la exageracin. La subjetividad aliada con elementos
picos nos lleva a un sobredimensionamiento del ideal. El ensimismamiento en la
subjetividad tambin sirve para construir un perfil afilado entre la alegora del vicio y de la
virtud. El infiel es siempre sinnimo del enemigo. La mayor parte de las veces el
espaol es presentado como un cobarde. Mientras el ideal otomano es mitificado346.
Multiples versos se han escrito con tono heroico sobre los hechos de estos corsarios y la
vida en Berbera. Disclpesenos por habernos detenido en ellas, pero nos parece que denotan
344

Este extracto de un aviso nos trasmite una descripcin de los asaltos turcos en las costas espaolas: Esa
misma tarde los turcos fueron a villa Loyosa que est cerca de la mar y los vecinos de la dicha villa no los
aviendo dado socorro el virrey de Valencia y siendo avisados como los turcos la entraron y saqueron, durles el
saco tres das, llevaron 1500 cargos de arina, y mucho aceyte, pasa, higo y almendra de tramarn ms de 20
cantaras de vino y destruyeron todas las cosas que pudieron llebar y de ay se tornaron a la Formentera hicieron
quarta muestra la mitad de las galeras en Guardamar y la otra mitad en los Alambres de Almarann y en todas
estas muestras que an hecho no an mostrado yntencin de tomar ninguna fuerza, sino buscar de comer e hacer
dao los que fueron a Guardamar salieron a hacer dao hasta 100 turcos. Coleccin de Documentos de
Fernndez de Navarrete, Tomo IV, doc. 4, Relacin de lo que hicieron los turcos en las costas de Espaa en el
ao 1543.
345
Reman gritando avante / Los remeros reman, sus vientres zumban. /El mar gime con las caonazos / !
Compaeros! Asaltemos las galeras. ELN, kr: Akdenizde ve Cezayirde Trk halk airleri (Los bardos
turcos en el Mediterrneo y Algera), op. cit., p. 8.
346
La subjetividad tiene una considerable cantidad de figuras de discurso. A los turcos se le dan los ttulos
majestuosos de los guerreros de la fe. Por otra parte las metforas se usan en el modo ms bienhechor. Por
ejemplo, en la Historia de Neri, atestiguamos que las caras de los musulmanes se comparan a la luna llena,
castillo, un jardn de tulipanes, mientras el infiel es un antagonista que se fuga metiendo su cola entre las
piernas. Vista literalmente, sin la meloda, en una sucesin regular y abocada de tonos, estos versos producen un
efecto harmonioso con rimas, aliteraciones, onomatopeyas, repeticiones, asonancia y eufona.

133

un odio terrible contra los "infieles", aunque desde luego nos proporcionan la visin turca y
musulmana sobre estos asuntos.

IV. LOS AOS DE INQUIETUD (1530-1531)


IV.1. LA CRISIS DEL 1530

El fracaso del asedio de Viena y la fulminante reaccin de sus defensores en 1529 marcaron
el comienzo de una nueva etapa en las relaciones entre el Imperio Otomano y la Monarqua
Catlica. Solimn regres a Constantinopla sin haber conseguido conquistar Viena, pero su
retirada no supuso un alivio para Europa. Todo lo contrario, marc el inici un periodo de
turbulencias y un duradero desasosiego en toda la Cristiandad. Era bien sabido que despus
del fracaso del ao 1529 no se detendra la conquistadora ambicin de los turcos. Los aos
1530-1531 fueron aos de crisis en una Europa en la que las alarmantes noticias de los
preparativos blicos de Solimn no cesaban de circular. La situacin era todava ms
alarmante porque las nuevas del turco procedentes de varias fuentes anunciaban prximos
ataques en la costa italiana - Npoles, Sicilia, Puglia, etc.-, en Viena y en Hungra.
La embajada que envi Fernando a la Sublime Puerta fracas en su intent de recibir una
promesa de tregua. El Sultn turco no estaba dispuesto a dejar Hungra en las manos de
Fernando bajo ningn concepto. La nica manera de solucionar la cuestin hngara sera la
renuncia de Fernando del trono hngaro. El Gran Visir, brahim Paa se aprovech de la
ocasin para decir burlonamente a los enviados que haba estropeado un poco los muros de
Viena como recuerdo de su visita. Tambin aadi su comentario sarcstico sobre el ttulo del
Emperador diciendo: Carlos se llama Emperador por haberse colocado una corona; el
verdadero ttulo de Emperador de halla en la espada 347. Obviamente las noticias de la
famossima coronacin de Carlos V haban llegado a odos del Gran Visir y su seor, el
Sultn, y sin duda alguna haba causado muchos recelos.
Los enviados de Fernando, Nicolas Yurisic y Joseph de Lamberg tuvieron que soportar al
lenguaje sarcstico acostumbrado por brahim Paa, que afirmaba soberbiamente que el
verdadero emperador estaba por llegar. Al mismo tiempo mandaron akncs a los territorios
347

SCHWARZANFELD, Gertrude von: Carlos V, Padre de Europa, Madrid, 1958. p. 195.

134

alemanes348. Y sobre el ofrecimiento de dinero que hicieron los enviados, el Gran Visir abri
la ventana dramticamente para mostrarles Yedikule 349, y afirm con un tono arrogante y
rotundo que aquel castillo estaba lleno de oro. Al menos aparentemente el padiah no
necesitaba dinero. Para darle el ltimo golpe de efecto volvi a recordar que Hungra haba
sido conquistada dos veces por la espada de Solimn y que no se poda negociar su
devolucin350.
Paradjicamente Carlos V en su carta dirigida al Condestable le comunicaba su decisin de
coronarse en Bolonia y no en Roma por la necesidad de acudir a Alemania en ayuda del Rey
de Hungra 351. Tambin en sus Memorias justific esta decisin con las mismas razones: Y
por quedar Su Magestad ms libre para resistir al Turco y por dejar quieta Italia, tom sus
coronas en la dicha ciudad de Bolonia, hizo paces con los venecianos e invisti de nuevo con
el estado de Miln al duque Francisco Sforza deca, insistiendo en la importancia de la
amenaza turca352. Sin embargo, su argumento era poco convincente. El mismo Emperador que
no haba querido enviar ms de 3.000 soldados cuando los turcos se hallaban ante los muros
de Viena y aconsejaba a Fernando que se olvidase del reino de Hungra, ahora presentaba la
amenaza turca como un condicionante a la hora de elegir el lugar de coronacin. Mexa
tambin repite la misma razn para justificar la decisin: Ans para entender en la resistencia
contra el Turco353. Pero conviene aclarar de inmediato que los verdaderos motivos de esta
eleccin obedecan a causas polticas ms profundas y tambin de ndole personal de lo que se
declaraba pblicamente. Roma, era la sede del pontificado y era una ciudad poco simptica a
los ojos del Emperador.
No podemos avalar las razones esgrimidas por el Emperador, pero tampoco dudamos de la
necesidad urgente en que se hallaba Fernando. El Archiduque, aprovechando que Carlos V se
encontraba en Alemania, esperaba que algunos de los arcabuceros que llevaba consigo su
hermano se transfiriesen a su ejrcito. Pero los soldados preferiran, sin duda, participar en la
campaa de Florencia, con la esperanza de saquear esta ciudad en lugar de tener que
enfrentarse a un enemigo duro como eran los turcos, a los cuales deban combatir en las

348

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches, vol. III, op. cit, p. 87.
Las Siete Torres.
350
Rodrigo Nio pasaba los detalles de esta embajada al Emperador hacia los finales del ao.
351
El 7 Marzo de 1530 Carlos V despachaba esta carta al Condestable de Bolonia, explicndole los motivos de
su deseo de coronarse en esta ciudad.
352
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit.,vol. IV, Memorias del
Emperador, p. 496.
353
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V, op. cit. p. 547.
349

135

llanuras de Hungra354. Como ltimo remedio, Fernando pidi 3.000 arcabuceros,


comprometindose a pagarlos de su bolsillo. Desgraciadamente para Fernando, la mitad de
dichos soldados fueron destinados a Florencia. En cuanto a la bsqueda de fuerzas por del
Archiduque, sabemos gracias a Sandoval que el 29 de Abril Fernando pidi desde Linz
soldados de la provincia de Guipzcoa y del seoro de Vizcaya, porque saba cun valientes
son los de esta nacin y para mucho 355. Isabel, como gobernadora designada por el
Emperador se encarg de atender esta peticin de ayuda y orden que se organizasen estos
mil hombres pedidos por el Archiduque con toda presteza356.
Todas las noticias procedentes de Constantinopla tenan una gran resonancia en Europa,
donde reinaba verdadero pnico. Haba el tiempo justo para prepararse contra la prxima
llegada del Turco. Esta vez los imperiales no estaban solos: todos los italianos les
acompaaban en su pavor. No se saba dnde se descargara la ira del sultn y en este contexto
el cardenal de Sigenza comunicaba al Emperador las ltimas noticias que circulaban por
Roma:
Aqu se tiene por cierto que el Turco no vern este ao en Italia y ansi debe Vuestra
Magestad mandar que los reparos que se avan de hacer de priesa, se hagan tan de
propsito y tan de espacio que esten sanos y buenos para el ao que viene y aunque el
gasto sea mayor, sera el mayor el descanso, con que Vuestra Magestad tenga toda la
Pulla apunto para defenderse de tan fuertes enemigos y mi parecer no debe aver
mudanza esta nueva de lo que se determin en materia de enviar dos mil Espaoles a
Cicilia, as para liberar algo el reyno de Npoles que no puede ya ms sufrir, como
para que sabiendo el Turco, que aquella isla se repara de gente y municiones, pensar
en mudar propsito de venir la conquistar y sobre esto es grande la reputacin que
Vuestra Magestad gana con todos los principes, viendo que tenis la mano tanto

354

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V, op. cit., vol. II, p. 263. Carta de Martn
Salinas a Fernando, Mantua, 28 de marzo de 1530.
355
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 411. Sandoval
cita la misma carta. Es muy probable que viese esta carta.
356
El 1de julio de 1530 Isabel escribi al condestable y a Mr. Praet de Madrid sobre la organizacin de estos mil
soldados en Vizcaya que peda Fernando contra el turco: Condestable primo y mosiur de Praet de la camara
del emperador y rey mi seor ,y su enbaxador en Francia, por la carta que el serensimo rey de Ungra, mi
hermano me a scripto que con estaba originalmente entenderis como enbi a esa provinia y al condado de
Vizcaya a Ochoa de Palazn, su criado, para que con toda presteza haga mil honbres de guerra que se an platicos
en las cosas de la mar para el armada de agua que haze contra el Turco, enemigo de nuestra sancta fe catlica, y
como quiera que en este scripto haze (ill) de guerra en especial en esa frontera parese ynconviniia para los
negocios que all tratas todava por ser para lo que es y por no sia mala obra y ynpidindola dicha armada le e
avido por vien que hagan los dichos mill honbres y enbio a mandar a las justiias de la dicha provinia y
condado que para ello le den favor y buena endereia.

136

nmero de gente ejercitada y vencedora; y pienso que todo este ao de treinta es


necesaria esta reputacin para acabar vuestros negocios con gloria 357.

Mientras los italianos estaban a la espera de un ataque turco, en la Pennsula Ibrica se


sufran con frecuencia. La inquietud que se padeca en Castilla no era nada nueva, era la
preocupacin de siempre. En esta pennsula poco importaba la prxima campaa de Solimn,
cuando sus problemas de seguridad seguan pendientes de solucin. La bella Emperatriz,
como protectora de la Pennsula, no se cansaba de avisar al Emperador de la necesidad
urgente de organizar una defensa costera contra el Turco:
Tanbien parese ser bien tener hordenado como se han de proveer las fronteras lo
del reyno de Granada y lo de Valenia Catalua y aun Cdiz y otros lugares dell
Andaluza y que sentienda en hazer galeras y todo con gran priessa pues si slo para
defender es menester tanto. Racaudo jusgue Vuestra Alteza lo que ser menester
trayendo las manos en la massa 358.

El peligro turco haba disminuido pero no haba cesado. Como comentaba Vasco Daz Tanco
en su obra antiturca No podiendo reposar este maldito prncipe, (Solimn) se estaba
preparando para su prxima demostracin militar359. No se poda estar tranquilos con los
Turcos. Bastaban los simples preparativos blicos de Solimn para quitar el sueo en Europa.
Del Turco, lo que por todas partes se entiende es que por este ao no har empresa,
espeialmente por Italia, como se haua certificado los das pasados que la hara.
Verdad es que tiene fechos muy grandes aparejos de galeras y fustas para armadas de
mar y assimismo para juntar exrcitos de tierra, y muy presto podra poner en
execucin destas dos cosas y ambas; y por esto neesario no tener descuydo, mas
antes proueer todo lo que es neesario para resistirle 360.

Esto no era una cosa que se pudiera dejar en manos del destino. Las costas, como primera
avanzadilla en la defensa contra el Turco empezaron a prepararse ante tan inquietantes
357

HEINE, Dr. G: Briefe an Kaiser Karl, geschrieben von seinem Beichtvater in den jahren 1530-1532. Berlin,
1848., p. 348, 13 de Mayo de 1530.
358
A.G.S., Estado, leg. 19, fol. 333. 3 de Enero de 1530.
359
TANCO, Vasco Daz: Palinoda de los turcos, (reimpresin facsimilar de la rarsima edicin de Orense
1547). op. cit., p. 34
360
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 215. Carlos V a Isabel
29 de mayo de 1530.

137

noticias. Rodrigo Nio, el embajador imperial en el Senado comunicaba a Carlos V las


noticias recibidas por el embajador del duque de Urbino que le informaba que en Poublin y en
todas las costas comarcanas estaban en armas con temor destos Turcos y que esperaban con
gran desseo la venida de Andrea Doria en estas partes 361. Todo el mundo esperaba al
Almirante genovs. Mientras el Emperador le empleaba en la defensa de las costas italianas,
en la pennsula Ibrica abundaban las crticas por su por su emplazamiento tan lejano a sus
costas. Antonio Fonseca escribi con toda claridad su preocupacin sobre el tema a Carlos V
en septiembre de 1530:
La ida de Andrea Dora de ac dexa la mar tan desarmada y los moros con tanta sobra
de navos, que con dificultad grandes se proueern las fueras que V. Mt. tiene allende,
y con mayor quanto ms entre el invierno; y porque no se pierdan, se haze todo lo
posyble, lo qual V.Mt. deue mandar que se continue y acresciente, que para la
nesesidad que se espera lo que se haze y ms es menester. Porque a no se proueer
muy abastadamente de los mantenimientos nescesarios, no haurn menester los moros
exercito para tomar lo que V.Mt. tiene aliende, lo que Dios no quiera, porque la
hambre les costreir a darse sin tomallos a la fuera, destos cuidados sacar a V.Mt.
la tomada de Argel y siempre que se tomase, atajara de hazerse los grandes gastos
acresentados para la defensa de las fueras de all y los que son menester hazerse por
mar para las prouisiones y socorros dellas362.

Mientras tanto, Solimn aprovechando este perodo de paz y tranquilidad convirti su


capital en sede de una gran fiesta. La celebracin de la circuncisin de sus tres hijos, los
infantes Mustafa, Mehmet y Selim no fue menos ostentosa que la boda de su gran visir
brahim Paa. Indiscutiblemente, todo este festejo no era ninguna coincidencia en el tiempo.
El hecho de que todas las celebraciones pomposas coincidiesen tras los fracasos militares no
era accidental. Slo una fiesta de estas dimensiones podra evitar la prdida de prestigio a los
ojos del gran pblico, sobre todo tras el gran fiasco del sitio de Viena.
La comunidad extranjera constitua una parte substancial de la fiesta y de las celebraciones
otomanas. Hay que subrayar que la fiesta en s serva al Estado turco para hacer grandes
demostraciones de poder con un gran derroche de pompa y ostentacin.
Naturalmente en un caso como ste no podan faltar los venecianos. Rodrigo Nio
comunicaba al Emperador en su carta fechada el 2 de junio de 1530 la llegada de un
361
362

A.G.S., Estado, fol. 63. Carta de Rodrigo Nio fechada 6 de julio de 1530.
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 235.

138

embajador de Solimn para invitar a los venecianos a la fiesta de circuncisin de sus hijos y
a rogalles que embien embaxadores para hallarse a la fiesta que a esta cerimonia haze para la
qual diz que es ynfinita cosa de gente que se junta y que le valdrn los presentes que le darn
tres millones de oro363. En su carta de invitacin Solimn se refera al Doge de Venecia como
el ms honrado entre todos los seores de la Cristiandad, el ms reverendo entre los
potentados de los seguidores de Jess364. Por cierto, Solimn saba perfectamente que no
podra haber mejor medio para hacer circular las noticias de esta lujosa fiesta en Europa que
los mismo venecianos.
Los venecianos, tal como se esperaba de ellos, cumplieron con su deber de asistir a la
fiesta gustosamente. Pietro Zen, en calidad de oratore, fue testigo de este ostentoso desfile
junto al Baile veneciano. La colonia veneciana particip activamente en las fiestas dejndose
ver reiteradamente en los balcones de sus casas. En este ambiente festivo no podan faltar de
ningn modo Alvise Gritti y Hieronimo Lasco. Del mismo modo, a las celebraciones que
tuvieron lugar en At Meydan, la plaza ms grande de Constantinopla, fueron invitadas
tambin todas las figuras ms relevantes del imperio otomano. Se presentaron todos los
miembros de la corte, todas las delegaciones de todas las provincias del imperio, cientficos,
artistas y el pblico en la plaza adornada majestuosamente.
Peevi nos describe meticulosamente la riqueza de este ambiente festivo con todos los
detalles y afirma que hubo un sin nmero de artistas, bufones, mascaradas, fuegos artificiales,
acrbatas, jinetes a caballo, sombras chinescas y mil muestras ms de destreza. En los
banquetes hubo una riqueza extraordinaria y se ofrecieron tanto a los grandes como al
publico365. Aparte de toda esta serie de festejos, se realizaron sesiones de retrica y poesa,
charlas cientficas y religiosas. En este orden de cosas Solakzade nos describe un pasaje
fabuloso de la fiesta con pabellones adornados de mil colores, un pequeo palacio construido
por el mismo Sultn en la plaza y afirma que haba tantos fuegos artificiales como estrellas
en el cielo366.
363

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 44, 2 de Junio de 1530. El 10 de Junio el embajador daba nuevas parecidas.
Que ha scripto a Vuestra Magestad la venida y rreebimiento del embaxador del turco que otro da que vino fue
apalacin y vinieron por l a su casa XVI de los ms proncipales, y quel duque le hizo muy grand honrra y l
lecho Santa de creenia y propuso su enbaxada que en efetto no fue ms de hazelles saber que el turco
circuncidava sus hijos a los XIII de jullio a lo qual se ava de hazer la ms notable fiesta en sus seorios, y los
conbidava para ella. Dizindoles el amistad que entrellos ava y la rrazn que tena de acetar el conbite y enbiar
sus enbaxadores a esta fiesta. A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 49, Relacin de la carta de Rodrigo Nio,
364
SPANDOUNES, Thedore: On the origin of the Ottoman Emperors. Trad. M. Nicol, Cambridge, 1997, p. 72.
Tambin hay que citar que Solimn fue el primer sultn turco que despach cartas en turco a las cortes
extranjeras.
365
PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., pp. 115-117.
366
SOLAK-ZDE MEHMED HEMDEM ELEB: Solak-zde Tarih. op. cit., p.169.

139

Como se trataba de una demostracin de poder, los pabellones reales de Uzun Hasan,
tomados por Mehmet II y los de Kansu Gavri que Selim I, el padre de Solimn trajo a la
capital turca tras sus victoriosas guerras fueron exhibidos en Atmeydan 367. La fiesta alcanz
un brillo inigualable y dej un dulce recuerdo en la memoria de todos los asistentes. Como
siempre, los venecianos se encargaran de despachar cartas refiriendo los 18 das inolvidables
de fiesta. Al parecer en la plaza se pudo ver una fontana che buttava vin mientras los
msicos tocaban toda la noche a la luz de una bellissima luminaria. Se organizaron regatas
con ricas embarcaciones entre las cuales destacaba un bellissimo bucintoro fatto per ordine
di quel Mida che era dazier a Venetia 368. Fino hora abbiamo dormito sola note per satisfar
sue signorie deca el baile veneciano. Por su parte, los venecianos, como buenos amigos de
la corte, entregaron escogidos regalos al Sultn369.
En el mismo sentido una leyenda alemana confirma que durante estas animadas fiestas de
circunsicin de sus hijos, Solimn mand que se realizase una justa entre un cerdo y un
len370. El cerdo representaba a los cristianos, sobre todo a los alemanes. El cerdo se defenda
con tal coraje que el len se cans de luchar y tuvieron que traer otro len para que siguiese
con la lid. Y luego trajeron un tercero, y este len tambin abandon la lucha para salvar la
vida ante el cerdo furioso. Est claro que tales relatos tienen una altsima dosis de
imaginacin, pero no se les debe quitar del todo su credibilidad. Desgraciadamente no
podemos probar su relacin con la realidad pero en todo caso el relato es una leyenda alemana
constuida para simbolizar e inmortalizar la defensa germana del ao anterior contra los turcos.
Por lo dems el ambiente en Europa no era tan alegre como en Constantinopla, sobre todo
en una Italia angustiada por un posible ataque de los turcos.Clemente VII por su parte haba
hecho cuanto estaba en su mano por enderezar la situacin. En primer lugar haba firmado la
excomunin de Zpolya el 21 de Diciembre de 1529 por haberse aliado con los turcos. A
principios de Junio del mismo ao, convoc a seis cardenales responsables de tratar el tema
de la defensa contra los turcos y a los embajadores de los potentados europeos en Roma. Les
invit a tomar disposiciones para ello y slo respondieron positivamente dos embajadores:
Los de Fernando y Carlos. El Cardenal Gramont y los delegados ingleses declararon que no
367

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 82.
COCO, Carla; MANZONETTO, Flora. Baili Veneziani alla Sublime Porta. op. cit., p. 93.
369
Tambin escribe los muchos presentes que al Turco se le han hecho en esta circuncisin de los hijos, y que
se hizo en casa de Abrayn Basa por hazelle la mayor honrra que nunca el Turco hizo a nadie, y que el Turco se
parta de Costantinopoli a estar en iertos lugares de plazer lo que restava del verano. De lo que ms se supiere
ser Vuestra Magestad havisado por embiar esta letra de Ragussa al Serenssimo Rey de Ungra no detengo ms
en esta posta. B.N.M., Mns. 5763, fol. 89. 4 de septiembre de 1530. Carta de Rodrigo de Nio a Carlos V.
370
Para los relatos de las fiestas y ceremonias en el mundo otomano, vanse ARSLAN, Mehmet: Trk
edebiyatndaki manzum surnameler: Ankara: A.K.M.B.Y., 1999.
368

140

haban recibido mandato alguno respecto al tema. El embajador portugus se refiri a las
preocupaciones de su rey en frica y el representante de Miln dej bien claro que para aquel
ao sera imposible una ayuda de tal calidad 371. El representante de Fernando, Andrs da
Burgo insisti una y otra vez que hacan falta tres cosas sobre todo: dinero, dinero y dinero.
La cuestin de los turcos desempe un importante papel en la entrevista celebrada en
Bolonia entre Carlos V y Clemente VII. La tregua de Bolonia de 1530 trajo consigo el sosiego
entre el Emperador, el Papa y algunos estados de Italia, como Venecia. El Papa prometi una
ayuda de 40.000 ducados ante las graves dificultades existentes 372. El emperador parti de
Bolonia para Alemania, y el 15 de junio se present en la Dieta de Augsburgo en la que se
discutieron los temas clsicos de la cuestin luterana, turca y alemana. Igualmente se busc
una solucin para recuperar Hungra 373. Los protestantes presentaron el famoso documento de
la Confesin de Augsburgo. Eran 28 artculos redactados por Melanchton y aprobados por
Lutero, firmado por todos los prncipes. En dicha dieta se aprob una buena ayuda contra el
Turco, la cual se puso en ejecucin despus en Ratisbona, como confiesa el propio
Emperador en sus Memorias374.
Pero no se trataba de una ayuda incondicional entregada a Carlos V. Los prncipes
protestantes dejaron muy claro que a cambio de cualquier ayuda que le ofreciesen, exigan su
propia seguridad375 . En otras palabras, exigan libertad para practicar su fe. Al Emperador no
le quedaba ms remedio que revisar sus reglas para no perder esta oportunidad. Hay grande
esperana de recuperar lo de Vngra deca Carlos V en su carta dirigida a la Emperatriz.
En el mes de octubre Carlos V escribi a Clemente VII desde Augsburgo comentndole que
haba gran necesidad de convocar un concilio en el que se reunieran todos los prncipes
cristianos para proveer el remedio necesario. Y aada: En caso que el Turco entrase con
toda la potencia que tiene, interviniendo en el remedio toda la Christiandad, se hara tan
cumplido que no slo bastase para resistirle mas para ofenderle 376. Resaltamos el sentido que
tiene la palabra ofensa en este contexto. Era la primera seal del ataque que dos meses ms
tarde emprendera Fernando contra Buda.
371

PASTOR, Ludwig: Historia de los papas. op. cit., Libro III, vol. IX , p. 124.
Ibdem, p. 125
373
DLLNGER, Joh. Jos. Jgn V.: Dokumente zur Geschichte Karls V., Philipps II und ihrer Zeit aus Spanishen
Archive, vol I. Regensburg, 1862, p. 8. Carta a Isabel, 8 de Agosto. La dieta que estaba convocada se comenz a
veinte del pasado y la prepositin se hizo de tres efectos. El primero y ms principal para lo que toca a la fe. El
otro para dar orden en lo que se debe hazer contra el Turco y recobrar lo que tiene ocupado en Hungra. El
tercero en la justicia y buena governacion de Alemania.
374
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 497.
375
FISCHER-Galati, Stephan. A:Ottoman Imperialism & German Protestantism. 1521-1555, op. cit., p. 45.
376
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 249.
372

141

Las ltimas noticias que circulaban proporcionaban un cierto alivio parcial al Emperador.
La temporada de guerra haba pasado. El Turco sola iniciar las campaas en el mes de abril o
en mayo. El 31 de julio Carlos escriba a Isabel aliviado: Del Turco he scripto, se sabe que
este ao no har empresa notable; para el venidero se dize que haze grandes aparejos 377. Por
lo menos podran respirar tranquilamente un ao ms. Cmo enfrentarse a un imperio con
recursos inagotables, con un gran ejrcito permanente? Como los acontecimientos mostraran
bien pronto el fracaso de Viena acab convirtindose en un activo factor de la dinmica de
guerra. El temor en Roma aumentaba de da en da. Se aconsejaba una tregua con el Voivoda
para ganar tiempo y llegar a un entendimiento con el turco pareca imprescindible segn
propona el obispo de Osma a Carlos V el 8 de junio de 1530378.
El 11 de octubre de 1530, Alvise Gritti lleg a Buda, tras una ausencia de 9 meses. 379 Sin
embargo le esperaba una sorpresa poco agradable el ltimo da del mes. Alvise, que haba
recibido concesiones territoriales considerables en Hungra, se encontraba en Buda cuando
lleg la desagradable sorpresa380. La respuesta tarda que Fernando dio al fracaso de su
embajada para entablar negociaciones de paz lleg el 31 de octubre de 1530 con el asedio de
Buda que ya era una provincia del imperio turco protegida por Kk Kasm Paa. En
relacin con este asunto resulta interesante la carta de Carlos V escrita a Isabel el 8 de Julio de
1530 desde Augsburgo en la que deca: Por muchas vas se sabe que por este ao el Turco ni
har armada para grande efecto, ny socorrer a lo de Vngra de manera que se inpida 381. Todo
pareca calculado. Pero tenan la errnea conviccin de que el Sultn no concentrara su
atencin en la cuestin hngara cuando estaba tan ocupado en otra parte de Europa.
377

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 233.
Seor: sin con el Turco se puede hacer paz tregua larga con vuestra Magestad y con el seor Rey de
Hungra, creo que converna al bien pblico: pero esto se ha de hacer sin que vuestra Magestad pierda honra en
principiar el negocio- tambin sera parescer que con Bayboda se hiciese concordia con tal condicin que en
ninguna manera quede con nombre de Rey. PAZ, Julin Paz:Documentos Inditos, op. cit., vol. XIV, p. 17. Del
mismo modo, el 21 de julio, volva a acentuar el mismo tema: La paz con Baiboda es provechosa; y la tregua
con el Turco por algunos aos, mucho ms. Ibdem, p. 31.
379
Gritti volvi cuatro a Buda cuatro meses antes de lo que se esperaba y se haba previsto. Es importante
advertir que el Sultn envi al veneciano en el tiempo justo teniendo en cuenta la posibilidad del ataque que se
esperaba por la parte de Fernando. Aunque carecemos de la informacin sufiente, con toda seguridad podemos
proclamar la eficacia del sistema de la inteligencia del estado turco. La siguente relazione verifica el cambio
de planes sobre su llegada a Buda: Dipoi avvisa, lui ritroversi in Buda in ottima grazia del Vaivoda re Giovanni
di Ungheria, il quale laveva creato vescovo di Agria; per il qual grado avria ventiduemila ducati allanno di
entrata: che appresso era stato eletto sommo suo commissario e tesoriero di quel regno, e luogotenente generale;
oltre di cim che egli era per andare nelli confini di Transilvania a scuotere certi danari dai debitoru del detto re,
per conto di sali; donde sperava trarre trecentomila ducati; il che spedito, si partirebbe per Constantinopoli per
certe sue facende; acconciate le quali, come sperava, nello spazio di quattro o cinque mesi, ritornerebbe in Buda,
dove aveva in animo di finire la vita sua appresso que re suo padrone. ALBERI, E.: Relazioni degli
ambasciatori Veneti al Senato, op. cit., serie II, vol. III, relazione de Franco Sforza, 1529, sobre Maneggio della
pace di Bologna.
380
CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit., vol. I, p. 178
381
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 218
378

142

Los hermanos habsburgo se haban olvidado de una cosa importante: que el imperio
otomano era un pulpo enorme cuyos tentculos lo alcanzaban todo, y sus provisiones
inagotables siempre se organizaban para estar en el sitio sealado en caso de necesidad. Las
fuerzas habsburguesas encabezadas por Wilhelm Roggendorf eran superiores a las de los
turcos con lo cual Kasm Paa pidi ayuda a las otras tropas turcas que estaban ocupadas en el
asedio de Zigetvar. Segn como asegura el cronista turco, Solakzade, la fortaleza fue asediada
durante 57 das por los austracos 382. Cuando llegaron dichas fuerzas en ayuda de Buda,
engaaron a los austracos a travs de unos espas que les informaron de la llegada del ejrcito
de brahim Paa. De esta manera los turcos distrajeron a los Habsburgo y consiguieron que
levantasen el asedio, abandonando armas y artillera. Regresaron sin alcanzar sus objetivos y
la vanguardia del sultn tom Zigetvar. El 23 de diciembre las fuerzas de Fernando levantaron
el asedio y en los meses siguientes una gran parte de Austria fue devastada por las incursiones
de los turcos. Slo un dato basta para ilustrar el castigo que sufri Hungra una vez ms: Un
capitn del sultn, Yahy Paa-zde volvi con 15.000 esclavos que luego fueron enviados a
Buda, Belgrado, Semendria, y los mejores a Constantinopla.
Solakzde subraya con palabras humillantes la fuga de Zpolya, el sbdito de Solimn que
ocupaba el trono de Hungra: prefiri fugarse antes que luchar y contina su severa
crtica Luego volvi a aparecer, saliendo de donde estaba escondido. Cuando se present
otra vez en el castillo, el generoso padiah no le ech en cara su huida y se le entreg de
nuevo la ciudad de Buda383. Es obligado decir que una actitud de este tipo, que en
condiciones normales se castigara con una muerte poco digna segn las costumbres
otomanas, se hizo vista gorda. Como rey y protector de la Hungra otomana, Zpolya no os
enfrentarse con las fuerzas de Fernando, e interesadamente Solimn no quiso hacer ningn
comentario sobre esta fuga. Sin duda hay razones que explican esta actitud. Zpolya, aunque
dbil y cobarde, serva al sultn para sostener el equilibrio poltico que a l le interesaba en la
cuestin hngara. Su debilidad tena inconvenientes pero tambin era una ventaja para el
estado turco. Su cobarda tambin favoreca a Solimn porque siendo as, Zpolya no se
podra mover sin la ayuda del Sultn y estara en una constante necesidad de proteccin. El
estado turco no necesitaba un vasallo astuto, poderoso y valiente en un trono problemtico
como el de Hungra. En el anlisis final lo nico que hizo Zpolya fue dar las gracias a
quienes le ayudaron a defender su capital, tal como nos informa el cronista turco. Del mismo

382
383

SOLAKZDE MEHMED HEMDEM ELEB: Solakzde Tarihi. op. cit., p. 101.


SOLAKZDE MEHMED HEMDEM ELEB: Solakzde Tarihi. op. cit., p. 173.

143

modo, Marino cuenta cmo Zpolya y Pedro Pereny enviaron dos copas de oro para darle las
gracias al Sultn384. As se zanj este tema en la corte turca.
Por otra parte, los derechos concedidos a Alvise por Solimn no eran gratuitos. El Sultn
esperaba un ataque de Fernando y haba empleado a Alvise para organizar la defensa en Buda.
Teniendo en cuenta lo poco que vala Zpolya en caso de guerra, Solimn necesitaba una
figura para defender dicho reino. Alvise contaba con las dos caractersticas imprescindibles
para esta misin: el valor turco en la guerra y la astucia veneciana en la diplomacia. De la
segunda capacidad suya no haba duda, y ahora, durante este asedio de seis semanas Gritti
mostr su valor y dio un buen ejemplo de defensa militar. Estuvo presente durante todo el
asedio, y como un buen veneciano supo cmo animar a los defensores dndoles dinero como
premio.
Tambin hay que citar la clarificadora descripcin que nos dej brahim Peevi Efendi del
saqueo que hicieron los turcos antes de dejar los territorios de Fernando atrs.
Con la ayuda de Dios los soldados del Islam tomaron un botn incalculable, acenta,
el nmero de las chicas cuya belleza era nica, chicos hermosos y otros esclavos fue
ms de quince mil. El nmero de las bestias y cosas de plata tomados no caba en el
cuaderno y no se saba. Quemaron y destruyeron aquella zona totalmente y la
saquearon, no dejaron ni pista del ser humano ni fiesta 385.

Hammer nos transmite un detalle similar dado por Istoanfi, el cronista hngaro de la poca,
y afirma que no slo los pueblos bajo el contol de los Habsburgo, sino tambin los que
pertenecan a Zpolya fueron saqueados por los akncs y unos 10.000 esclavos fueron
llevados a Constantinopla en menos de 15 das y al ver el desfile de dichos esclavos Zpolya
no pudo impedir que se le derramaran las lagrimas386.
A la hora de analizar las consecuencias de este episodio podemos asegurar que gracias a este
xito parcial de los turcos Solimn no tuvo que dirigirse apresuradamente a Buda y emprender
una campaa rpida en invierno, una estacin poco adecuada para conducir sus ejrcitos a
Europa Central. Solimn pudo seguir organizndose militarmente para resolver este conflicto
interminable, esta vez de una manera definitiva. Fernando mostraba claramente que no

384

Si trova qui un messo de Pietro Pereny venuto per nome di tutti i boroni come si dice, per presentar al Ibraim
una copa ocata contiene 6 quarte, costa assi danary. SANUTO, Marno. I Diarii. op. cit, Libro LIV.
385
PEEVI IBRAHM EFEND: Peevi tarihi. op. cit., p. 118.
386
HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches, op. cit., vol. II, p. 92.

144

abandonara sus pretensiones en Hungra y Buda era la piedra angular de este plan siendo
como era la base del podero de los turcos contra la Europa Occidental.
Segn sus clculos la toma de la dicha fortaleza, cuya posicin geopoltica era indudable,
consolidara su posicin no slo en Alemania sino tambin en Hungra. Sobre todo, esta
victoria desprestigiara y desacreditara la posicin de Zpolya ante los ojos de sus posibles
aliados, los de Esmalcalda y los duques de Baviera, Adems probablemente causara un gran
temor en su oponentes alemanes y le otorgara una buena dosis de prestigio para s mismo,
que obviamente le ayudara a ser reconocido como rey de romanos 387. No obstante, una vez
ms la realidad de las cosas le ense que l solo no podra resolver este problema con los
turcos cuya energa pareca interminable.
En la Dieta que se cerr el 20 de noviembre de 1530, Carlos V obtuvo una promesa
alentadora de los prncipes alemanes. En caso de que el turco enviase un ejrcito formado de
gente de pie y de caballo y artillera contra la cristiandad por la parte de Alemania el
imperio alemn ayudara con 40.000 infantes y 8.000 de caballo, pagados por seis meses
para una guerra, defensiva u ofensiva, y ayudara tambin con 20.000 infantes y 4.000 de
caballo por tiempo de tres aos388. Del mismo modo, se decidi enviar un cierto numero de
italianos a Hungra, para atender el peligro de luteranos y turcos. Por otra parte, en caso de
que la amenaza se trasladara a Italia tampoco estaran lejos.
Vino a complicarse ms el cuadro el 23 de diciembre de 1530 cuando Alvise Gritti envi
una carta interesantsima a Carlos V de la cual entendemos que no era la primera vez que le
despach cartas389. Es interesante destacar la coincidencia de que la carta fuese escrita el
mismo da que Fernando tuvo que levantar el asedio de Buda. Aunque se le nota el tono de
confesin, conociendo bien la astuta figura veneciana, estimamos que le faltaba sinceridad.

387

SETTON, M. Kenneth: The Papacy & The Levant(1204-1571).vol. II, op. cit. p. 321.
SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V, op. cit., p. 105. Carlos V en su carta dirigida a
Isabel fechada 6 deciembre de 1530 y escrita en Espira daba las mismas cifras: Tambin se conert y asent en
esta Dieta lo que esta Germania podr ayudar y hazer para la defensa de Vngra y del turco, lo qual hazen bien
cumplido. Qued concluydo que en caso que el Turco embe exrito formado de gente de pie y de caballo y
artillera, en la Christiandad, por la parte de Alemaa ayudarn con quarenta myll ynfantes y ocho mill de
cauallo, pagados por tiempo de seys meses; y si la necesidad truxere ms, hasta ocho meses. Y asy mismo que
para la guerra contra el dicho turco, ora sea defensiua o ofensiua, ayudarn con veinte mill infantes y quatro mill
de cauallo por tiempo de tres aos; esperamos que con la buena voluntad que Su Santidad, como es razn, tiene
de ayudar por su parte en este caso y con su medio e yntercesin, los otros Prncipes y potentados de la
Christiandad correpondern como lo deuen para que, cone sta ayuda del Ymperio y con la que ellos harn, se
pueda proveer y hazer lo que conviene . FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V.
op. cit., vol. II, p. 257.
389
LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl. op. cit., p. 411. De Buda, 23 de diciembre.
388

145

Lon ma referre quelcque faulse opinion da ma foy envers la religion chrestienne


suscitee envers les princes chrestiens, pour ce que cidevant me suis entre es negoces
du Turcq; mais mas conscience me juge, de quelz ennuytz et molestes jay porte
jusques a present la ruyne des chrestiens Et pour ce que naguiers suis este envoye au
royaulme Dhongrie pour affaire de grosse importance.

En estos precisos trminos se expresaba el veneciano como si confesase un cierto


remordimiento. El problema se vuelve delicado con las siguientes palabras del veneciano que
acababa de brindar por su xito en expulsar el gran peligro que causaba Fernando ante las
puertas de Buda:
Ma semble convenable dadvertir votre majeste de gros et inestimables appretz de
guerre que ledit Turc faict tant par mer que par terre, et telz que de nostre aage ne sont
est veu. Et ne scay aultre cause desdits appretz de guerre, synon pour ce que le roy
Ferdinande votre frere na oncques cesser de molester le roy Jehan et le royaulme
dHongrie, le quel roy Jehan a este receu a la garde et protection dudit Turc. A rayson
de quoy je nestime estre honneste de laisser fouler et grever ledit roy Jehan, et sont
venues les coses si avant, que ledit Turc se prepare a ce printemps dinvader et molester
toute la chrestiente, ce que votre majeste ne doibt actuellement tenir pour incertain.
Combien que jay souffert telle invasin avec ledit roy Jehan par vostre frre, et que
soye certain de la malvaise pense que lon porte audit. Roy Jehan, moy, commun
peril de nos vies, ce nantmoings je nay tant mis la religin chrestienne en oblie que
je ne veulle permettre ma propre et prive injure au salut et bien publique de la
chrestient. A raison de quoy jadvertis V.M. de lexpdition et apprest que fait ledit
Turc, affin dy obvier et porveoir comme appartient ung empereur catholique, et
prohiber telle inconveniente et ruyne de la chrestiente.

Tal como puede comprobarse, el texto es todo un ejemplo de astucia diplomtica. A primera
vista no podemos entenderlo. Es difcil comprender su motivo principal y la extraa
coincidencia de la fecha de la carta y del levantamiento del asedio de Buda. Era sabido que
Griti unas veces estaba a favor y otras en contra de la Puerta, pero esta vez todo pareca parte
de un plan ms profundo y sistemtico390. Las contradicciones de Gritti eran notorias. Sin
390

ALBERI, E: Relazioni degli ambasciatori Veneti al Senato, op. cit., Serie II, vol. I, p. 211. Messer Alvise
Mocenigo rispose: questo non tempo, serenissimo principe e sapientissimi padri, di fare ambasciatore al
Signor Turco, e glielo porr pi in chiaro della luce del mezzo giorno. Se questa deliberazione venisse alle
orecchie dellImperatore in Bologna, perturberebbe la pace che si tratta, e ci farebbe aggiungere nuove difficolt
a detrimento della Repubblica. Tutto il Collegio aveva intenzione di scrivere a messer Piero Zeno a
Costantinopoli, e insieme a messer Alvise Gritti, e narrargli gli avvenimenti dItalia e scusarsi della pace,

146

embargo el discurso que hizo en una dieta, poco antes del asedio de Buda por las fuerzas de
Fernando nos puede dar algunas pistas para descifrar las intenciones de la carta citada arriba:
Estamos enviados y comisionados por el emperador poderoso de los turcos para
asegurar el estado actual del reino de Hungra, para ver quin le obedece y quin no y
para hacerle saber a su Majestad imperial quin nos lo prometi. Si el clero, los
barones y la nobleza de este reino no toman parte en favor del dicho rey, la primavera
que viene saldr con todas sus fuerzas militares y no tan misericordiosamente y
moderadamente como hizo el verano pasado- y no slo destruir a los que son
desobedientes sino que devastar el territorio y lo quemar y pasar sus estados y
sbditos por espada391.

As expresaba el hijo del Doge el motivo de su llegada a Hungra desde Constantinopla.


Todo esto ocurra en un momento en el que se estaba desarrollando una movilizacin
alarmante en la capital turca. En ambos discursos, Gritti anunciaba la prxima llegada del
turco, la cual situaba l en la primavera del siguiente ao. El discurso resulta confuso teniendo
en cuenta que el sultn turco haca preparativos para la primavera de 1532, y no para la de
1531, tal como proclamaba Gritti en ambos textos. De este cuadro histrico destacaramos dos
elementos. Primero, si nos atenemos a lo que revelaba Gritti y lo confrontamos con la
realidad, podemos deducir que Solimn planeaba su famosa campaa para el ao de 1531,
pero presumiblemente no tuvo tiempo de organizarla convenientemente y tuvo que posponerla
al siguiente. En tal caso, si el Sultn realmente se preparaba para atacar de inmediato, nos
sorprende el hecho de que Alvise avisase al Emperador y a los hngaros de la inminencia del
ataque. Su discurso en la dieta es un poco ms comprensible. Podra estar usando la
turcofobia como solan hacer los turcos para debilitar y fragmentar la resistencia hngara.
En todo caso la personalidad enigmtica de Gritti nos impide aclarar la verdadera intencin
de estos discursos. Todo era oscuro en esta cuestin. Parece poco probable que Alvise quisiese
asustar a las facciones imperiales para que abandonasen sus aspiraciones en el reino de
Hungra. Por otra parte podemos pensar que como buen veneciano, el objetivo de sus trabajos
diplomticos era sacar el mayor fruto posible sin suscitar la ira de ninguna faccin. Hay que
affermendo che, segua ci che si vuole, la Signoria nostra sarebbe perseverante nellamicizia ed unione con quel
Signore: le quali lettere bisognando, sacconcerebbero in quelli parti che il Gradenigo od altri consigliassero.
Finalmente, sebbene corra la fama che il Signor Turco mandi un ambasciatore alla Signoria nostra, non si deve
per questo elleggerne un altro per mandarlo a lui; anzi necessario aspettarlo ed udir ci che vuole, e poscia
deliberare.
391
SZAKALY, Ferenc: Lodovico Gritti in Hungary 1529-1534, a Historical Insight into the beginnings of TurcoHabsburgian Rivalry. op. cit., p. 57.

147

tener en cuenta que Hungra, siendo tierra de nadie representaba para Gritti una oportunidad
de oro para sus negocios.
Seguramente, en su carta dirigida a Carlos V quiso darle a entender que sus actividades en
la corte turca no deberan causar inquietud en la Europa cristiana porque para l nicamente
representaban un buen mercado para unos pocos aos.

IV.2. LA INQUIETUD DEL 1531


Sad-y evket ile darb- cengi
Uyutmaz rz u eb Rus u Firengi392.

Eyyubi no exageraba cuanda afirmaba en su famoso elogio a Solimn que el grito de su


grandeza y su coraje en la guerra no deja dormir a los rusos y europeos ni de noche ni de da.
Los ejemplos de estos periodos en que reinaba un pnico enorme para quitarles el sueo a los
europeos son demasiados para enumerarlos, pero ninguno fue tan largo y inquietante como las
visperas de la guerra de 1532, sobre todo el ao de 1531. Era una poca crtica para toda
Europa, que esperaba preocupadamente las noticias que se rezumaban de Constantinopla.
El Papa, obviamente no inconsciente de las relaciones intimas entre Francisco I con el
turco, no se haba cansado de invitarle a un acuerdo acentuando la necesidad urgente. Sin
embargo, Francia no era el nico potentado que no se vea desinteresado en una cruzada.
Nadie quera pagar cosa alguna en Italia. Clemente VII, muy inteligente en sus planes,
propuso recaudar subsidios enfatizando el peligro en el que estaba la pennsula italiana. Todos
los cardenales estaban de acuerdo en que no se podan recaudar fondos de cruzada por medio
de la creacin de nuevos cardenales, ni enajenacin de bienes de la Iglesia, y finalmente
acordaron apelar a un impuesto sobre los cereales 393. El Papa oblig a los cardenales que
dejasen la mitad de sus sueldos anuales para la defensa contra el turco y permiti al Sacro
Collegio que vendiese tierras y otras posesiones para poder llegar a obtener la suma necesaria.
El Papa, entre tanto, negociando con las agencias imperiales, dudaba en pedir la ayuda de
Francisco dado que Carlos V decidi no contar con l. Franois de Dinteville, el obispo de
Auxerre revelaba que Papa tena la intencin de refugiarse en Avignion en el caso de que
Solimn llegase a Italia, con todo lo que de valor poda llevar. Obviamente los rumores de que
392
393

EYYB. Menkb-I Sultn Sleymn. (Rislei-i Padiah-nme). op. cit., p. 63.


PASTOR, Ludwig: Historia de los papas, op. cit. vol. IX, Libro III, p. 129.

148

el turco deca A Roma! llegaron a sus odos. Por su parte, el diplomtico incansable de
Fernando I, Andres da Burgo, logr que el Papa prometiese al Archiduque 100.000 ducados,
pagados en seis meses, en caso de ataque por la parte de los turcos. Pero, tena una condicin:
este socorro requera que tambin Italia se viese atacada.
Las noticias de de ltima hora circulaban con una rapidez sorprendente en el mbito
europeo. En su carta fechada el 12 Febrero de 1531 el Cardenal de Osma comunicaba a Carlos
V preocupadamente: Segn las nuevas que aqu sabemos del Papa y por va de Gnova y
Venecia, no dejarn los turcos mucho holgar a Vuestra Magestad, los cuales segn que por
aqu se habla, han despedido a los embajadores de vuestro hermano y hacen preparativos de
guerra nunca vistos ni odos por mar y por tierra 394. El Cardenal segua a su carta enfatizando
la inquietud que iba creciendo en Italia y la necesidad de un remedio urgente:Desde agora
me paresce debe mandar vuestra Magestad que se entienda sin dilacin en reperar a Apulia y
Cecilia395. El peligro se senta en la Italia centra y meridional, y los corsarios berberiscos no
dejaban en paz las costas mediterrneas e imposibilitaban una navegacin pacfica en el
Mediterrneo. Antonio Surian, el embajador veneciano en Roma informaba al Senato que
haba una escasez enorme de trigo y vino en la capital papal porque las fustas vigilaban la
costa y no impedan la desembracacin de trigo en Ostia 396. De modo anlogo, el 20 de
Febrero de 1531 anunciaba Buodelmonti, un embajador italiano: aqu no se habla de otra
cosa 397. No le quedaba ms remedio a Clemente V que emprender la accin y proyectar una
expedicin martima al mando de Andrea Doria.
En el mes de Febrero se form la famosa Liga de Schmalkalden. Se unieron formando una
liga de resistencia, Liga de Esmacalda de 29 de marzo de 1531 398. En el mes de Abril los
protestantes negaron conceder algn apoyo a Carlos V para defender el imperio contra el
turco si no les garantizase la inmunidad de Kammergericht (cmara imperial) hasta la prxima
convocacin del consejo399. En la carta fechada el 4 de abril que escribi el abgesandten
394

PAZ, Julian: Documentos inditos. op. cit, p. 125. El cardenal de Osma en su carta dirigida a Carlos V (12 de
febrero 1531) insista en su consejo de siempre: En caso que la venida del turco sea verdadera, sera en consejo
que el concilio no se deje de convocar, porque no fuese ocasion que los luteranos se desvergonzasen
desobedecer vuestra Majestad y al seor Rey de los romanos, no quiriendo servir la resistencia del turco: y ya
que dellos no se espere socorro ni ayuda, todavia ser gran inconveniente que ellos se publiquen por vuestros
deservidores. Estando vuestra Majestad ocupado contra las fuerzas de tan poderoso y endiablado Prncipe.
Ibdem, p. 126.
395
Ibdem, p. 125
396
Carta fechada 14 de abril de 1531 del embajador. SETTON, M. Kenneth: The Papacy & The Levant. (12041571). op. cit., vol. III, p. 321.
397
PASTOR, Ludwig: Historia de los papas, op. cit. vol. IX, Libro III, p. 127.
398
Para los detalles vanse WINCKELMANN, O.:Der Schmalkaldische Bund 1530-1532 und der Nrberger
Religionsfriede. Strassburg, 1892.
399
FISCHER-GALATI, Stephan: A. Ottoman Imperialism & German Protestantism. 1521-1555. op. cit., p. 45.

149

(gobernador) de los protestantes de Esmacalda al Emperador lo dejaba muy claro.


Obviamente, era una buena tctica para obligar al Emperador que les concediese el derecho de
practicar su fe, y incluso trabajar en todo lo posible para extenderla. Para dar el ltima golpe,
los protestantes denegaron la ayuda que decidieron conceder al Emperador en la Dieta de
Augsburgo. Todo estaba perfectamente calculado. Se trataba de una realizacin en el
momento oportuno para no dejar ms remedio al Emperador que recibi la noticia de que
Solimn preperaba expediciones contra los estados imperiales.
Pero todo era en vano. Obviamente todos los potentados mayores de Europa estaban muy
lejos de querer un acuerdo con Carlos V. El Papa, influido por Francisco I no vea ninguna
solucin va consejo al problema religioso alemn. En su carta del 4 de marzo Carlos V
aconsejaba a Fernando que llegase a un acuerdo o al menos consiguiese una tregua con el
turco para evitar su venida. En la misma carta se diriga a su hermano en un tono sumamente
llamativo. Conviene dejar puntualizado que por primera vez atestiguamos un tono tan
ofensivo por parte del Emperador en su correspondencia con Fernando:
Et que lon ne vous puist imputer que, si led. Turc vient, se soit vostre faulte et
culpe, et que la chrestient viengte en hazard de souffrir pour raison ou respect de
vostre interestz particulier400.

Tal como se ve arriba, por primera vez echaba la culpa del asalto a Fernando y usaba de estas
acusaciones tan graves. Se podra tratar de cierta desesperacin? El fracaso de la Dieta
podra haber provocado la desmoralizacin del Emperador? Tambin se puede tener en cuenta
el fracaso de la embajada del Archiduque que volvi con manos vacas. Tampoco dejaba de
aconsejarle como siempre- que consiguiese llegar a un acuerdo con Juan Zpolya 401. Del
mismo modo el cardenal de Osma insista en la realizacin del dicho tratado: Siempre para
mayor seguridad de vuestra potencia me parece que la paz con baiboda es provechosa y la
tregua con el Turco por algunos aos, muchos mas comentaba sin cansarse en las postas que
despachaba a Carlos V402. Pero un acuerdo con el turco no era tan fcil como pareca. Nadie lo
400

BAUER, Wilhelm : Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., III, 1, p. 49.


LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., p.425. El 27 de Marzo de 1531, Fernando escriba a
Carlos; El consejo que vr mgt me da por su letra de IIII del presente que traxo mosse de Bossu cerca de hazer
algn apuntamiento o tregua con el vayboda es mui bueno y mui neccessario, considerado ha muchos das
desseo y trabajo de venir en alguna concorda, para dar a vra mg y a mi algn alivio con ella.
402
HEINE, DR. G.: Briefe an Kaiser Karl V, geschrieben von seinem Beihtvater in den Jahren 1530-1532, op.
cit., p.353. 21 de Junio, Roma. De Roma, 8 de Junio. Al Sr. Como os escrivo brevemente lo que aqu siento; sin
duda el Papa quiere Vuestra Magestad ms que ningn prncipe del mundo. Seor, si con el Turco se pude
hacer paz tregua larga con Vuestra Magestad y con el Seor rey de Ungra creo que converna al bien pblico
pero esto se ha de hacer sin que Vuestra Magestad pierda en principio el negocio. Tambin sera en parecer que
401

150

poda saber mejor que Fernando que expresaba la situacin desesperada en su carta fechada 7
marzo de 1531: (El Turco) No quiere llegarse a medio ninguno de paz ni tregua, sin que
primero le dexe libre todo el rreyno de Ungra con lo que a l pertenece, y todo aquello que yo
hasta agora he ganado y posseo en l403. No estaba menos turbado por el procedimiento de la
Liga y la actitud protestante ante el peligro turco.
Por estar como estoy al presente en estas tierras enbaracado en lo que toca a la
resistencia del Turco, y en los otros negocios de Vngra y de Bohemia y de las otras
mis tierras, con quien quedo tratando lo que conviene a la dicha resistencia, lo qual,
sino se suda y trabaja de da y de noche, ser de poca sustancia, y hasta salir dello
no tern libertad de ocuparme de veras en cosa alguna 404.

As se quejaba por los problemas de siempre. En Alemania la situacin no era prometedora.


Tal como expresaba, tras el avance turco de 1529 y la amenaza grave que sufri Viena,
Fernando se dedicaba ms a los hngaros y su ambicin de liquidar la cuestin de esta tierra
de nadie se haca ms clara y transparente. Se transform en una figura incansable que corra
de una ciudad a otra buscando remedio y organizando el contrapeso ante el Turco.
Se vea perfectamente que el Archiduque no tena ninguna intencin de dejar el reino de
Hungra al turco, lo que haca toda la reconciliacin imposible. Sus razones eran obvas. Pona
propuestas legitimadores y se justificaba con estas palabras:
Ay otras muchas rrazones y causas justsimas y honestas para que un rreyno tan
noble, tan grande, tan frtil y rrico, y tantas inocentes nimas, y tanta abundancia de
sangre cristiana y muchedumbre de onbres y mugeres, nios y doncellas, ymagines
de Dios bivas no se devan en ninguna manera desanparar y poner en las manos de
un tirano turco, enemigo y ofensor de Dios y de los honbres 405.

con Bayboda se hiciese concordia con tal condicin que en ninguna manera quede con nombre de rey. Desde
alejos no puede hombre por ms que pienso, sino adivinar, pero cumplo con el deseo que tengo de veros siquiera
dos aos sosegado y que poseis lo que heredasteis mejor que hasta aqu. Alguno vez pienso que las dos paces
dichas Dios no consentir que se hagan, lo menos la del Turco; pero yo consejo el s, porque creo que por este
camino se enderezar mejor vuestra buen aventura. Las cosas de Alemania. Gracias a Dios, me escriba que van
honra de la f. HEINE, DR. G.: Briefe an Kaiser Karl V, geschrieben von seinem Beihtvater in den Jahren
1530-1532. op. cit., p. 348
403
BAUER, Wilhelm : Die Korrespondenz Ferdinands I, op. cit., vol. III, 1, p. 70.
404
LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. Op. cit.,, pp. 427. Fernando a Maria abril de 1531, Con el
Turco no podr aver descanso ni seguridad tan poco, en paz como en guerra, teniendo las espaldas tan mal
seguras. BAUER, Wilhelm : Die Korrespondenz Ferdinands I, vol. I, p. 482.
405
BAUER, Wilhelm : Die Korrespondenz Ferdinands I, vol. III, 1, p. 70.

151

Las justificaciones eran claras. El aire de la carta nos da la impresin de que Fernando se
vio obligado a acentuar la importancia de Hungra como uno de sus patrimonios ms
significativos en muchos aspectos. Las explicaciones tienen un aspecto de ser una respuesta
persuasiva para su hermano que dos aos antes le haba aconsejado que se olvidase de este
reino problemtico. Merece especial atencin la sigiuente parte de su carta:
No en las de algn verdadero prncipe y merecedor de posseelle y gobernalle, ni en
las de algn buen vecino y amigo, sino en las de un onbre suzio, bestial, falso y tirano,
fingido rrey, abominable e yndigno, y vecino muy malo y daoso, natural y perpetuo
enemigo de nonbre christiano y de los onbres.

Segn Fernando el expansionismo turco no slo era una nocin inexplicable sino tambin
un hecho que no poda justificar en trminos nuetrales. Interesante es el trmino fingido rey.
La yuxtaposicin de la poltica de conquista de los dos estados nos abre una nueva pgina de
comparacin. Mientras la Monarqua Catlica intentaba mantener sus enormes territorios
patrimoniales legitimos, heredados de su linaje, los turcos extendan su podero en Europa
legitimizando su expansin con los trminos clsicos de la poltica de la Puerta: Conquistar
por la espada. En varias circunstancias los embajadores extranjeros que se presentaron en la
corte turca oyeron el mismo discurso. El poder de la espada era suficiente para legitimar la
conquista en el contexto otomano, mientras este mtodo de conquista era el sinnimo de
tirana para Fernando. Curiosamente, mientras tanto los espaoles practicaban el mismo
mtodo de conquista en las Indias. Con una diferencia: los turcos no obligaban a los
habitantes de los territorios conquistados por su espada a convertirse en Islam, frente a la
carnicera que reinaba en Nuevo Mundo.
Las noticias eran todas preocupantes. Duques de Baviera, los tradicionales oponentes de
los habsburgo Guillermo y Luis tomaron parte con los Esmacaldeses para no aceptar el nuevo
ttulo de Fernando: el rey de romanos. Sin alguna esperanza de la ayuda por parte de los
alemanes, ahora se podra temer de otra cosa: la alianza que se form entre los bvaros y
esmacaldenses podra solicitar la ayuda de Francisco I y Zpolya para privar a Fernando de su
trono. La frgil tregua con el Turco careca de importancia. Era imposible controlar la
situacin en Hungra sin asegurar su posicin en Alemania. Finalmente, el 8 de Junio convoc
un Reichstag (dieta) para el 14 de septiembre en Espira. Sin embargo las negociaciones no
trajeron ningn resultado nuevo o prometedor para el Emperador. Finalmente, se decidi
volver a convocar la Dieta el 6 de Enero, en Ratisbona.

152

En el ltimo punto de Europa en el Oriente se vea una movilizacin alarmante. Jorge Gritti,
que haba salido de Constantinopla el 13 de marzo, traa nuevas noticias. Se haban trado a
las atarazanas de Constantinopla 200 galeras, labradas en diversas partes y eran mucho
mayores que las bastardas de agua. Aparte de estas galeras se readerezaron otras 100
galeras sutiles Para poder llevar algunos caballos y tambin para llevar ms gente de guerra.
Tambin preparaban artillera y municiones para poner en estas doscientas galeras. El Turco e
Ibrahim Pasa se haban ido de caza 406. Las nuevas noticias confirmaban que se mandaron 22
galeras en las cuales llevaron madera para acabar las sesenta galeras que se labraban en El
Cairo para armar en el mar Rojo e ir a la India contra los portugueses 407. Tambin llevaban
artillera y municiones. Los despachos que llevaban desde Ragusa afirmaban estos
preparativos blicos. Tambin daban un detalle sorprendente: En las atarazanas de
Constantinopla sacaban las galeras de noche para seguir con sus preparaciones secretamente.
En capitn turco llamado el Moro comandara a esta armada que vendra a Apulia408.
En mes de Julio, Alvise Gritti quiso incluir al rey francs en la cuestin, con lo cual envi
un delegado suyo para conseguir su ayuda en las negociones de paz. Su delegado era una
figura ya conocida en el mundo diplomtico europeo: su hermano Giorgio. Pero el destino le
oblig caer en las manos de Carlos V, que un gesto de caballerosidad, no dud en devolverle
la libertad.
Por otro lado Fernando no poda entender esta actitud de su hermano. Para l la
liberacin Giorgio Gritti era un error grave y la prdida de una oportunidad para saber
muchos secretos sobre el consejo del Turco 409. El Archiduque proclamaba que podra ser
perfectamente preso sin que nadie se agraviara ni ofendiera dello, pues no llevaba comisin
ni mandado de ningn prncipe. Segn lo que publicaba iba por sus propios negocios pero
no era una cosa creble para Fernando. Le haban liberado por no llevar cartas encima. Eso
tampoco constitua una excusa segn Fernando, que lo criticaba diciendo: Semejantes
personas no suelen llevarlas ni las han menester.
En su carta dirigida a Fernando, Carlos V expresaba los motivos de la liberacin de Giorgio
Gritti:
Quant a George Gritti que este prins par le seigneur de Scalinghes, gouuerneur de la
conte Dast, nous auons sitost que en fusmes aduerty mande, quil fust relache et mis a
406

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 175, De Rodrigo Nio, verano de 1531.
El mar ndico. Ibdem.
408
A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 204. Verano de 1531.
409
LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., p. 502. 5 de julio. Carta de Fernando a Carlos V.
407

153

plaine deliurance, pour non delasser occasion ny au roy de France, de deuers lequel il
retournoit, ne aux Veneciens et Italiens de soy ressentir, et encoires que le Turc par la
moyen du frere dudict George ou encoires le waybode eussent peu pretendre, que ce
fut este contre la tresue passee. Et aussi lon na trouue, quil pourtat lectres
quelxconques suspects ou ln ait peu prendre occasion ny fondement de practiques,
ains seullement retournat devers ledict roy de France pour auoir assignacion de
payement des deniers que sondict frere auoit preste a Rincon. Et a ainsi semble se
deuoir faire pour le mieulx. 410

Cmo se debe considerar la actitud de Carlos V? Cmo se puede interpretar? El


Emperador se comport como un caballero ejemplar? O temi las consecuencias
diplomticas de la reclusin de una figura significativa no slo por ser el hijo del Doge de
Venecia, sino tambin por tener un rol activo en el centro de la diplomacia europea? Le
preocupaban las complicaciones que podran engendrar de detencin si iba a Francisco I como
se rumoreaba? O tema que invocase la ira del sultan cuando l haca todo lo posible para
persuadir a su hermano que consiguiese un acuerdo con la corte turca? Todas las posibilidades
parecen probables. Sea como fuere, en el anlisis final, como criticaba Fernando, perdieron
una inmejorable ocasin de tener una fuente riqusima de informacin sobre el turco y los
pasos que daba.
En el mismo mes de julio una mobilizacin en Clisa llegaba a ser una prioridad en la agenda
de Fernando. Los turcos bullan en una actividad alarmante. El 8 de Julio de 1531 Fernando
comunicaba a Carlos V las noticias sobre este movimiento en la costa de Dalmacia recibidas
de Rodrigo de Nio:
El bassa de Bosna era venido con exrcito a la ribera de Salo a edificar vna fortaleza
cerca del castillo de la Clisa; y despus ac por otras letras suyas se me ha scrito muy
efficazmente, que este negocio va adelante, y que no solamente han comenado a
edificar la dicha fortaleza, pero que acabada aquella piensan de edificar luego otra al
mesmo territorio der la Clisa junto a la mar; que tenian cercado el dicho castillo de la
Clisa, se seperava haran todo su possible por tomallo, de lo qual se seguiria muy gran
dao et inconviente411.

410
411

Ibdem, pp. 491-92.


LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., p. 494.

154

Fernando no se equivocaba. No se trataba de ningn acto pacfico, ni una construccin


inocente. Todo era obvio. El progresivo acrecentamiento de los preparativos blicos del Sultn
haban empezado a mostrarse y se vea una intensificacin en las reparaciones y nuevas
disposiciones. Se seguir muy gran dao et ynconueniente en especial a Ytalia; y pues yo no
tengo manera ni aparejo de hazer en el caso cosa ninguna, como vra. mg. puede entender, no
me parece que deue descuydar dello con remitrmelo, mande vra. mg. mirar y proueer en
esto afirmaba acentuando el peligro de la situacin y la escasez de sus fuerzas para
solucionar el problema412. No slo se preocupaba Fernando por esta movilizacin. A pesar de
la relacin amistosa que tena con la Sublime Puerta, Venecia tambin se senta sumamente
insegura ante las vsperas de un nuevo ataque. La cercana presencia del Turco inquietaba a los
potentados comarcanos, sobre todo ahora cuando ya no era ningn secreto que el turco estaba
embarcado en nuevos proyectos de ataque.Lo del bassa de Bosna acerca del castillo de Clisa
me parece cosa que no devra passar de en dissimulacin acentuaba Fernando inquietamente
mientras los turcos edificaban fortalezas con priessa y diligencia 413. Segn Rodrigo Nio le
informaba, slo una de ellas estaba en estado de defender.
La geografa estratgica de Clissa (Kli) verificaba que estas inquietudes del Archiduque no
eran infundadas. Situada en la costa dlmata, el sitio contaba con todas las caractersticas de
un buen puerto para lanzar nuevos ataques. El castillo, slo a 150 millas de Ancona, era uno
de los puntos ms importantes de Italia oriental. Teniendo en cuenta los ltimos rumores de un
nuevo ataque turco a las costas italianas, este intento de fundar una nueva base en punto tan
geoestratgico como Clissa no poda carecer de fondo. El mismo embajador imperial traa
nuevas ms recientes sobre la cuestin crtica al Emperador y afirmaba:
As mismo recibi esta Seora ayer letras del potestad despalatio de XXIII deste en
que le scrive que un comisario de Luis Gritti ava tomado la possesin de Polica y que
ha rrequerido al alcayde de Clisa que le entregue aquella fortaleza y que ha tomado
veynte das de trmino para respondelle y que tiene por ierto que se le entrega.
Acabado este trmino y que no hazindolo la assitiar el Bassa de la Bosina y tomado
har lo mismo asea y muchos creen aqu que si el Serenissimo rey de Romanos no
socorre aquellas fortalezas, que no parar Luys Gritti hasta tomar a su altesa todo lo
que possee del reyno de Hungra en aquellos confines y a..... y Trieste y Marrano.
Pareme que todo esto conforma con lo que scrivo a V.M. en la letra que va con esta
que me han dixho los frayles que vienen de Costantinopoli, al embaxador Micer
412
413

Ibdem, p. 501
17 de julio de 1531.

155

May .... para que diga a Su Santidad los trminos en que esto est, pues sera tan malo
para la Christiandad venir estas fortalezas en manos de Luys Gritti como en las del
Turco414.

Rodrigo Nio en su prxima posta, informaba al Emperador que llegaron al castillo de


Clissa diez y seis mil caballos turcos con cuatro sanjaques y aada que para recibir ms
informacin fue a ver a Andrea Gritti que le dijo que el Baj de Bosnia haba venido a poner
los confines entre las tierras del Turco y este estado pero que traha exrcitos el qual era para
fabricar una fortaleza en aquellos confines cerca de la de Clissa con la qual la ternan sytiada
y para sto tenan junto la cal y piedra necessaria. Estas actividades tambin sorprendieron el
Doge veneciano, sobre todo en este periodo de tregua.

415

Los venecianos no se equivocaban

cuando teman que el hijo del Doge pudiese crear un gran problema no slo para Venecia pero
para toda Europa por el servicio que prestaba al Sultn. Acababan de firmar la tregua con los
habsburgos, y ahora su aliado turco estaba preparndose para apoderarse de este castillo bajo
el control habsburgo. De una cosa no haba duda. Sea como fuere, Alvise Gritti podra sacar
una buena partida de la conquista de Clissa por el turco. Teniendo en cuenta el ambicioso plan
de Gritti de crear nuevas rutas comerciales entre Venecia y Hungra, Clissa le podra servir
perfectamente como puerto bajo control turco.
La estrella de Alvise segua ascendiendo. En marzo de 1531, volvi a la capital turca con el
ttulo de gobernador de Hungra. Los magistrados venecianos se hallaban irritados por las
acciones de su conciudadano en el teatro poltico. Indudablemente tenan sus dudas y
preocupaciones y obviamente tenan en cuenta la probabilidad de traer al Turco, el gran
enemigo de la Cristiandad, al corazn de Europa sin poder imaginar sus consecuencias. Por si
fuera poco, inclua a sus hermanos Lorenzo y Giorgio en sus planes dejando la Repblica en
una cituacin sumamente dificil y en un conflicto no deseado. Los miembros del Senato
criticaban severamente las acciones de Gritti, que podran perjudicar a la Signoria y sera
mucho mejor si no hubiese nacido416. Paradjicamente, seguan recibiendo las noticias ms
fiables y ms secretas de las cartas de Gritti y as informaban a toda la cristiandad de los pasos
del turco417.
414

A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 110.


De Rodrigo Nio Que se maravillava mucho que el Turco hiziesse esta ynovacin en este tiempo de la
tregua y hzome leherla y yo le ped que me diesse un traslado del captulo della para que ms enteramente
Vuestra Magestad fuesse havisado el qual embio con sta y otro tal he embiado al Serenssimo Rey de Romanos
para que sepa lo que desto aqu se sabe y lo mande proveher como convenga ahunque soy cierto que ya sera su
alteza havisado dellos ms particularmente quanto esta llegue. A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 204.
416
Ibdem.
415

156

El 14 de Septiembre se convoc la Dieta de Espira. La necesidad de una negociacin urgente


con los protestantes dara lugar a un nuevo fracaso en los asuntos religiosos para Carlos V que
tendra que reconocer los limites territoriales existentes del luteranismo pero prohibira la
futura expansin de dicha religin. Hasta la reunin del consejo dejara libre la suspensin de
las medidas diseadas para la reintegracin de estas dos creencias, y en cambio,
aparentemente, esperaba que los protestantes cumpliesen su asignacin de Ausgburgo para
una ayuda contra los turcos - tal ayuda sera requerido en un futuro prximo. Esto, con los
otros artculos presentados por Carlos V, fue inadmisible para los esmacaldenses. La
reconciliacin con los protestantes y un acuerdo digno para los imperiales pareca imposible.
La dieta fue pospuesta al 6 de enero de 1532 en Ratisbona por ser ciudad donde poda acudir
a los negocios de su tierra, que estaban en mucho peligro, y cercana ms al Turco, el cual
temera, viendo all al Emperador tal como citaba Sandoval 418. La peticin haba venido de la
parte de Fernando que no quera dejar sus territorios. Converna mucho que se hiciese en
alguna parte cerca de mis tierras rogaba al Emperador. No me conviene alejarme mucho de
ellas, especialmente a la boca del verano, as por la seguridad de mi persona como por poder
hacer rostro a las cosas de Hungra, que les aprovecha mucho no estar apartado afirmaba y le
rogaba mandarla sealar en Ratisbona419.
En el mes de noviembre una nueva noticia dej a Fernando ms preocupado que antes.
Tanto los hngaros partidarios de Fernando como del Voivoda, se juntaron en una dieta para
arrimarse al Turco, publicando que ni el Archiduque ni el Voivoda poda defenderles contra
el turco. Y rogaba a Carlos para que le socorriese y enviase una persona adecuada y con
autoridad que dominara el latn. Monseor de Pratt podra servirles.
Rogndoles y amonestndoles en ella, que no concluyan cosa ninguna en perjuizio
de la fe et yglesia cathlica, cuyos muros y defensores han sido desdel fundamento y
principio de aquel rreyno, ni traten con el Turco en ninguna manera, porque Vra Mgt.
Quiere poner la mano en ello420.

417

BAUER, Wilhelm : Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., vol III, I. Carta de Carlos V a Fernando, 4 de
mayo de 1531.
418
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 426.
419
Ibdem, p. 426. Y dems de esto y de las otras comodidades que digo, se seguira otra para con el Turco, que
por estar Vuestra Majestad all podr ser que tema ms, y tenga algn recelo, y por ello venga en mejores
partidos y condiciones de paz.
420
LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., p. 617.

157

Hacia finales de ao, en la carta que despach a su hermano Fernando, dejaba muy clara su
nueva poltica turca. Trgico era su intento despus de haber hecho todo lo posible por el
reino de Hungra:
Procurar la paz y el sosiego por todas la vas y medios que se pueda hallar, aunque
se aventure en ello auctoridad y rreputacin 421.

IV.3. RODRIGO NIO,


UN CASTELLANO EN LA CORTE VENECIANA.
Al finalizar la dcada de los veinte, tras el fracaso del asedio de Viena, empez un
perodo de intranquilidad en toda Europa en el cual el papel de los embajadores y cnsules
imperiales en varios puntos del continente iban cobrando progresiva importancia. Como ya se
ha mencionado, las nuevas del turco circulaban e inquietaban la Cristiandad que esperaba
temerosamente un nuevo ataque, y esta vez mucho ms potente. En este periodo
particularmente crtico, los ojos se dirigieron al Senato que gracias a su proximidad y buenas
relaciones con la corte otomana posea ms noticias y ms recientes que ningn otro Estado.
En este contexto las cartas que despachaba Rodrigo Nio desde Venecia al Emperador son
de una importancia excepcional para la reconstruccin histrica del desasosiego que reinaba
en Europa. Sabemos muy poco de este embajador imperial en la corte veneciana, al cual
describe Sandoval como un caballero llamado don Rodrigo, natural de la ciudad de Toledo.
422

Una informacin sumamente escasa para una figura que informaba al imperio de todos los

pasos que daba el Gran Turco, e incluso en muchos casos forzaba los lmites de la diplomacia
para tener ms informacin del Senato. La insistencia que muestra este diplomtico ante la
puerta del Colegio es mucho ms de la que caba esperar de un embajador de este tipo.
El embajador imperial en su carta fechada el 2 de junio de 1530 informa a Carlos V que
lleg un embajador de Solimn al Senato para invitarles a la fiesta de circuncisin de sus
hijos. Sin duda, Rodrigo Nio se interesa ms por la posibilidad de un ataque por parte de los
turcos que por la fiesta de circuncisin de los hijos del Sultn y es informado por el mismo
embajador que Solimn no hara la guerra este ao, que tena noventa galeras en orden, pero

421
422

Ibdem, p. 628. 10 diciembre de 1531.


SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., vol. II, p. 374.

158

ni en el ataraanal de Costantinopoli ni en otro ninguno del seoro del Turco se labra


ninguna cosa ni hay memoria de armada423.
En la misma carta, le comunica al Emperador de la llegada a la corte veneciana de un
romano llamado Micer Pedro Crevellino que ha llegado de Constantinopla y que trabaja al
servicio del conde Guido Rengn. Dice que el dicho Crevellino se ha alojado en casa del
famoso Alvise Gritti, de quien supo en mucho secreto que la causa de no hazer este ao el
Turco empresa es falta de buena gente, y sigue as:
Porque averiguadamente la mayor parte de la que perdi en Viena fue la mejor que
tena y que de quantos buenos cavallos truxo en Vngra no bolvi la tercia parte en
Turqua. Ass que diz que sin ningn duda esto es la causa destar quieto este ao y que
ha querido hazer esta circunsin de los hijos por dezir que por hazella dexa de hazer la
guerra pero que la verdadera causa es sta de la falta de la gente y cavallos.

Obviamente Crevellino no se equivocaba. El asedio de Viena haba costado caro al imperio


turco, con ms de 30 mil soldados que perdieron la vida durante el asedio, y la prdida de una
suma enorme de municiones y artillera. Incluso tuvieron que dejar ante las puertas de Viena
una gran cantidad de pertrechos de guerra. Y los caballos no constituan ninguna excepcin. Y
ahora, menos de un ao despus de la campaa fracasada, sera imposible recuperar todo el
equipaje blico, aunque se tratase del imperio otomano cuyos recursos militares parecan
inagotables e infinitos. Sin embargo, el sultn se dedicaba a reunir fuerzas para su prximo
destino y esto no era ningn secreto. Nio aade: Y dize este Romano que si en algn tiempo
Vuestra Magestad y los prncipes christianos havan de emprender la destruycin del Turco
hava de ser agora y que jams avr tal tiempo para ello.
A principios de julio lleg el embajador turco y fue recibido por los diez y seis ms
principales424. El motivo de esta visita es la misma que mencionamos antes: la famosa
circuncisin. El embajador turco tambin llevaba noticias de intenciones blicas: !Dentro de
un ao el Turco estara en Roma!
Que le avan dicho quando segunda vez que fue a palacio, deca Nio, ava dicho
en Colegio que tuviessen por ierto que dentro de un ao sera el turco en Roma. Y
que el abiendo ydo al Colegio a negocios de particular vinieron a hablar con el
embaxador y otra vez el duque le lo mucho su persona y le dixo otras dos cosas que
423
424

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 44, 2 de Junio de 1530.


A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 49, 10 de Junio de 1530.

159

abra propuesto y que no vena a otra ninguna. Y que no poda hazer menos de darle
dos galeras que le aconpaasen y que conberna mucho no ynitar agora al turco sino
dexarle estar porque si meta armada en el golfo sera para destruir el mundo y que
sobresto pasaron otras rrazones enre las quales le dixo lo que se deza que el
embaxador ava dicho de la venida del turco en Rroma y el duque le hizo grandes
juramentos que no ava dicho tal cosa.

Parece poco probable que Solimn hubiese planeado un asalto a Roma tal como se
rumoreaba. Estos rumores que tenan su origen en el Senato no parecen tener fundamento. El
veneciano como siempre calentaba el ambiente para no salir daado del negocio: Gracias a
estos rumores, se aceleraran los preparativos antiturcos en Roma, como en otros puntos de
Europa. El apoyo del Papa en caso de un ataque turco en el Adritico no vendra mal a
Venecia. Sin duda alguna, el Doge haba pensado tener un apoyo cristiano en caso de que el
turco causase un conflicto en el golfo.
Los venecianos se mostraban con la cara de siempre. En este extracto de la carta del
embajador imperial dirigida al emperador, leyendo entre lneas podemos deducir que el
veneciano no slo tema las consecuencias catastrficas en caso de que la armada turca
entrase en el golfo para lanzar sus ataques contra Italia desde all, sino que tambin intentaba
legitimar y justificar su relacin amistosa con la Puerta con la expresin que usaba, dexarle
estar, que se hace ms expresivo en italiano lasciarlo stare.
Pedro de Cravelluzo se dirige a Roma con la misin de avisar a su Santidad en lo del
Turco425. Pero antes de salir deja unas noticias interesantes y afirma que en su estancia en
Constantinopla supo cmo el Rey de Francia envi un espaol que se llama Rincn al
Bayboda y al turco para pedir a ste que hiziesse a Vuestra Magestad la guerra. En 1530 es la
primera aparicin en escena de Antonio Rincn, el antiguo comunero, que se hara todava
ms famoso con su misin del ao 1532, realizada durante la campaa de Alemania de
Solimn. Y as continua:

425

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 59, 18 de Junio de 1530

160

Que para esto l se ofreca de pagar toda la costa y que para este efecto ava llamado
algunos de los foraxidos del Reyno de Npoles y Sicilia para que viniesen en el reyno
de Francia, la qual negociacin el dicho Rincn trat por mano de Luys Grito y bolvi
con la rrespuesta en Francia donde diz que agora est y que para saberse la realidad de
la verdad desto sera cosa muy necessaria que se espiase este traydor y en saliendo de
Francia fuese preso y esaminado y castigado como su traycin y maldad lo merece.
Este Rincn es de los comuneros de Medina del Campo y epando otro de los de su
lugar ser verdadera espa para tomalle en saliendo de Francia.

Las noticias alarmantes no acababan. El mismo Cravelluzo, que proclama haber alojado en
la casa de Alvise Gritti al hijo del Doge veneciano, notifica que Gritti vendra a las costas de
Sicilia, en calidad de capitn de una gruessa armada, para pasar a Npoles desde all.

426

Carecemos de informacin sobre este proyecto de Solimn y este cargo que dio a Gritti, al que
haba sido dado el ttulo de empresario abastecedor del ejrcito durante la campaa de 1529.
Las fuentes otomanas, poco dadas a informar sobre las decisiones tomadas en las sesiones de
Divn aparte de los Ahkam Defteris no arrojan luz sobre esto. Sea como fuere, la
decisin final del sultn sera distinta: encargara a Gritti el cerco de Estrigonia en la campaa
de 1532.
Las relaciones turco-venecianas se basaban exclusivamente en intereses mutuos, y sin duda,
el Senato deba considerar con posterioridad la indestructible paz en que estaba con el Gran
Turco. Por aquellas mismas fechas, el veneciano se vio obligado a intensificar las relaciones
con la Puerta, y no provocar la ira del Sultn. No haba quien no desconfiase del Veneciano,
sin embargo, en cuanto a su notable habilidad de recibir informacin, Europa se diriga una
vez ms a este potentado cristiano del que desconfiaba profundamente. Tena que filtrar las
noticias que venan de l.
Ya escrev a Vuestra Magestad cmo heran venidas letras de Costantinopoli, afirma
Nio, y lo que se ava podido alcanar de lo que all el embaxador dessa Seoria
426

Ibdem. Tanbin dize que quando parti de Costantinopoli estaba platicado de hazer el Turco a Luys Gritti
capitn de ventura con una gruessa armada el qual viniesse con ella en Sicilia que con favor de los foraxidos y
con infantera italiana emprensiesse de tomar aquel reyno y de all passar en el reyno de Npoles y que dexo esto
est platicado tan adelante que cada da esperava que viniesse aqu el dinero para hazer la infantera ytaliana y
que esperando esto se ha detenido aqu y que agora ha rrecibido letras de Costantinapoli de cinco de Mayo en
que le dizo por no averse tomado conclusin no se emba el dinero pero que prestos se espera que se tomara la
conclusin dello de la qual dize que le escriven que le avisaran y que por esto que le escriven conviene mas
trabajar de averse a la mano este traydor de Rincn el qual diz que llevo el dissino de Brindiz y de su castillo al
turco quando fue por mandado del rey de Francia.

161

escrevi. Despus he sabido que de pocos das ac tienen estos que goviernan
grandssimo cuydado en el secretto de las cosas del Turco y por esto torno a escrevir a
Vuestra Magestad que en ninguna manera conviene al servicio de V.M. fiarse de lo
que aqu se supiere porque teniendo este cuydado no se podr saber sino lo que estos
querrn que se sepa427.

Obviamente los venecianos tenan un gran miedo a tomar una decisin errnea bajo esta
tensin. Con tanta demostracin de miedo al Turco que no se podran decir en hartos pliegos
de papel428 deca Rodrigo Nio, frustrado por no conseguir los detalles ms cruciales de los
secretos del turco, que pareca que slo los venecianos saban. As continua:
Aqu se tiene grand secretto en estas cosas del Turco por el miedo que le tienen por
las mercaderas que en su estado trattan y por el confn que con l tienen y no digo
que guarden secretto por otras causas porque despus de la paz hecha con Vuestra
Magestad creo que no las ay y como los mercaderes que rresiden en Costantinopoli no
osan escrevir ni comentar cosa del Turco solamente escriven estas cosas que a l
tocan429.

El veneciano segua negndolo todo y jugando su hbil juego de equilibrista, como un


acrbata. El Doge, muy versado en el arte de la retrica, siempre encontraba una salida para
mantenerse fuera de la polmica. Para entender entre las dos personas mayores del mundo
ellos se harn muy pequeos, deca el embajador de Carlos V refirindose a las palabras del
Duque430.
Rodrigo Nio se quejaba de que era imposible conseguir las nuevas del Turco a travs del
embajador y el baile de Venecia en Constantinopla con tiempo y la nica manera de recibir
estas noticias era por vas exquisitas y segua: Yo sospecho que no sabemos sino aquellas
que quieren que se sepan. Cuenta que vinieron Pedro Zen, el baile y Tomas Moenigo, el
embajador veneciano, a Venecia con los que fue imposible tener un contacto con el pretexto
de que acababan de venir de Costantinopla donde la gente mora de pestilencia. Pero es
necesario sealar que en ese momento no exista ninguna pestilencia en la capital turca!
Pero para Nio siempre haba una salida, una manera de recibir informacin. Esta vez
consigi hablar con un griego que llamado Theodoro Paleologo, un ombre honrrado que ha
427

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 90, 12 de Septiembre de 1530


A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 26, 27 de Marzo de 1530
429
A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 115. 20 de Noviembre de 1530.
430
A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 265. 12 de Deciembre de 1531.
428

162

grand tiempo que sirve a este estado de capitn de cavallos ligeros al qual esta seora embi
con el embaxador. Cuando volvi de Constantinopla, Nio consigui hablar con l con
grand dificultad. Las noticias eran ms blicas que nunca: Sigue su carta con un asunto
bien serio no slo para Venecia, sino para toda Italia. Se trata de una posible entrada de la
armada del Turco en el Golfo como se ha mencionado anteriormente 431. La polmica seguira
estando vigente dos aos despus:
Asmismo hay aqu letras de Ragusa de los XI deste en que escriven que el Turco
recibi a los embaxadores del Serenissimo rey de Romanos en misa y que son venidos
a Durao tres mil gastadores y que le haze gran quantidad de cal y se trahe mucha
piedra para fortificar aquella tierra y que limpian el puerto en gran diligencia. Lo qual
se juzga que es para traher all el armada del Turco por ser dentro en el golfo y en
frente del Brindez aqu les pesa mucho desto porque no querran que ninguna armada
entrasse en este golfo432.

Mientras tanto el temor reinaba en Sicilia. Los rumores de que el Turco vendra con una
armada a las costas sicilianas haban llegado a odos de los habitantes de Sicilia. Las costas se
encontraban sin fortificar, abiertas al peligro turco.
Despues de aver sentido esta cosa que aqu escrivo a V.M. he ablado con el general
de los agustinos y ha me hecho agrandes amonestaiones que suplique a V.M. que
tenga en mucho la grandeza del Turco y que mande que estn con grand cuydado y
guarda los puertos de Sicilia porque le dizen algunos principales gentiles ombres de
este estado que estn todos aquellos puertos muy desapercebidos y que desto aqu se
tiene esperiencia destos aos passados que se llama agusta que es tan grande que basta
para quanta armada tiene el Turco y si el le tomasse que en pocos das le fortificara de
tal manera que no bastasse toda la christiandad a tomrselo. Todo esto escrvio a V.M.
para que lo mande ber y proveer como ms cumpla a su real servicio porque ahunque
la grandeza y riqueza del turco no sea ..... la mytad que aqu dizen y sin hedad la que
431

Por alguna va he sentido que el Turco pide a esta Seora que d entrada libre a su armada en los puertos
que tiene en el golfo de que ningnd contentamiento aqu se tiene esto se ha sentido por vas muy esquisitas pero
no tan claro que se pueda tener por cosa muy verificada mas como quiera que se aya sentido he querido dar aviso
a V.M. para que por otras vas pueda verificar si ay algo desto y sino si V.M. crea que es con grande terminacin
de venir el Turco en Italia pero no se har aqu determinacin en este caso tan presto dessi ni de no porque es
cosa que destos les toca tanto como a V.M. y porque tienen por cierto que en qualquier puerto que dexassen
entrar la armada del turco se les ancara con l y segnd he entendido ahn en el golfo no puede entrar armada
del turco conforme a sus captulos de paz y si entra diz que visto ser rrota la capitulacin assi que si esto es
verdad estos ternn bien que pensar antes que hagan la determinacin de lo que han de hazer en este caso.
432
A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 54, 21 de Junio de 1532.

163

sabemos basta para estar en grand cuydado pues en su patria ya no le queda cosa que
no aya puesto debaxo de su domino.

No sera ninguna exageracin expresar que la ltima carta de 1530 que despacha Rodrigo
Nio al embajador era la ms interesante de todas Tras pasar la noche de Navidad con el
duque, ahora el embajador imperial comparta toda la charla de aquella noche con el
emperador. Los maytines de la noche de nabidad por yndispusicin del legado del Papa estuve
junto con el Duque y todos los passamos hablando sobre el Turco y sobre su poder y manera
de vida y estado, dice; y sigue entusiamadamente: De todo est el Duque tan ynformado
que ahunque duraran otro tanto ni a l le faltara qu dezir ni yo me cansar de oyr. Debera
haber escuchado todo lo del Duque como si fuera uno de los cuentos de Las mil y una noches.
Indudablemente, fue una de las pocas veces que el Doge veneciano comparta las historias
turcas con toda su generosidad. Muy probablemente por primera vez llegaba a or los
atrayentes detalles de ese mundo desconocido y tan misterioso para Occidente, sobre todo
para l que lo ve desde lejos, desde la otra parte del continente.
Vividos los ltimos das como en un cuento de hadas, empieza un nuevo ao no mejor que
el anterior. El ao 1531 comienza con nuevos misterios para el embajador de Carlos V.
Giorgio Gritti, el hermano del Andrea Gritti viene de Constantinopla para pasar a Francia.
Este viaje de una de las importantes y problemticas figuras de la diplomaca europea causa
nuevos escndolos. Vuestra Magestad tern mucha causa de sospecha en ver que biniendo
una persona tan calificada como sta de Constantinopoli que pase luego a Francia a cuya
causa se ha propuesto en el que Pregay que se le deve mandar que no vaya afirma Nio, y
aade y que l dize que su yda es de parte de Luis Grite, su hermano, a pesar del capitn
Rincn que es al que inbi el rey de Francia por enbaxador al Boyboda 433.
No le faltan pretextos a la Seora y cuando se le pregunta el motivo de este viaje extrao
afirman que es por tomar a los embaxadores desta Seora en la corte del Rey de Frania
para ayudarse dellos. Sin enmbargo, el embajador emperial conserva su escepticismo de
siempre y avisa al Emperador: Pero yo tengo por cierto que sy este va a negociacin del
Turco con el Rey de Frania que estos no se atrebern a impedirle el camino dice y le
aconseja aque avise a su embajador en la corte de Francia, Monseor de Prat de su ida.
Los Gritti abiertamente juegan sus peones en este tringulo entre el rey francs, el Voivoda y
la Puerta, y esto no se le escapa a Rodrigo Nio. As sigue con su informe sobre estos
personajes que levantan una sospecha enorme en el mbito europeo:
433

Rodrigo Nio, A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 172, 15 Abril 1531.

164

Tanbin he procurado de saber qundo enbi el Rey de Francia al bayboda y


certificarme que fue luego que Vuestra Magestad le puso en libertad y que este capitn
Rincn residi con el Turco hasta que vino a Viena por donde segund lo que el
veneciano ha querido dar a entender avunque Christianssimo no deve estar syn culpa
de aquella jornada. sto es todo quanto en este caso hasta agora se puede screvir a
Vuestra Magestad 434.

En el mes de Mayo del mismo ao escribe al Emperador ms decididamente:


Que la venida de Jorge Gritti es a espiar lo que se haze en la Christiandad por que el
Turco se fa ms deste y de su hermano Luis Gritti que de los mismos turcos de
Costantinopoli como otras vezes he escrito a Vuestra Magestad. No escrive mercader
ninguno cosa de las que el Turco haze, solamente lo escrive al bayloo, embaxador que
esta Seora tiene all435.

Se complic ms el cuadro cuando llegaron las noticias de que Giorgio Gritti llev consigo
al hijo de su hermano, Luis Gritti, que estudiaba en Padua para hacerse obispo en el reino de
Hungra. Se rumoreaba que el objetivo de la ida de Giorgio Gritti a Francia era para lograr un
acuerdo con el rey de Francia a este respecto.
Vuestra Magestad si fuere servido mandar screvir a su alteza que yo lo dexo de
hazer por que querra que se verificase primero por esta va que digo o tanta parte que
se le pudiese dar crdito porque el boyboda viese como le trata Luys Griti por medio
del qual diz que entr en la gracia en que s est del Turco y de Abrayn Bassa. Tanbin
ha llevado de aqu este Jorge Griti un veneiano que llama Caa Diaboli honbre de
mar y creo que Vuestra Magestad le conoze porque fue a Bolonia a suplicar a Vuestra
Magestad que le confirmase una....... que en Pulla le ava dado franceses en esta
guerra pasada estando all por capitn de galeras desta Seora asy que destas cosas
tales har mientras bivieren Luis y Jorge Griti porque no son ms christianos que yo
turco y meresean ellos muy mejor que moriesen, ser arastrados y hechos quartos.

434
435

Ibdem.
A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 186. De Rodrigo Nio

165

Por otra parte, las nuevas seguan siendo inciertas e inquietantes. Aunque se afirmaba que
aquel ao el Turco no hara empresa ni por mar ni por tierra, los movimientos blicos en las
ciudades como Constantinopla, Galipoli y Cairo engendraban una inquietud considerable. Las
veintids galeras que partieron para Alejandra iban cargadas de madera para acabar las
sesenta galeras que se labraban en El Cairo. Giorgio Gritti traa nuevas ms frescas y
afirmaba:
Que havan traydo al ataraanal de Costantinopoli cient galeras nuevas las quales se
han labrado en diversas partes del mar mayor y que estas cient galeras son mucho
mayores que las bastardas de agua y que allende destas cient galeras han readereado
en el dicho atarazanal otras cient galeras sotiles y que queriendo l saber en
Costantinopoli para qu fin havan hecho tan grandes galeras le dixeron que para
poder llevar en ellas algunos cavallos y tambin para que llevassen ms gente de
guerra porque abordando con las galeras que agua se usan fuesse ms numero de
gente la de sus galeras que la que huviesse en la de agua y que no se entiende en otra
cosa agora en el ataraanal de Costantinopoli syno en hazer artillera y municiones
para poner en estas doscientas galeas 436.

Las noticias eran conflictivas. Sin embargo de una cosa no haba duda: Durante los aos de
inquitud en la vsperas de la campaa de 1532 de Solimn, Rodrigo Nio fue el que despach
correos con noticias ms detalladas de los rumores y noticias sobre el Turco y de los pasos
que tomaba Solimn y sus preparativos blicos.

IV.4. LAS PRIMERAS NOTICIAS Y ESPECULACIONES SOBRE LA


VENIDA DEL TURCO

436

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 175, de Rodrigo Nio.

166

Desde principios del ao 1530, los correos que portaban informaciones sobre los turcos
procedentes de distintas fuentes llevaban noticias alarmantes. Los despachos que llovan por
todas partes de Europa hablaban de la venida del Turco, mejor dicho de su vuelta, lo cual
causaba una preocupacin constante y urgente; y las postas iban multiplicndose de forma
notable. Las nuevas del Turco constituan la mayor parte de la correspondencia del
Archiduque, sobre todo con su hermano. En su carta dirigida al Emperador le insista que de
todas las nuevas y relaciones que hasta agora se han avido ac de la venida del turco le haba
enviado copias. No sera exagerado reclamar que el tema turco era el ms urgente y
preocupante de la agenda de dos hermanos.
Las noticias eran confusas y variadas. Es interesante indicar que las cartas que venan de
Roma, se fijaban en la amenaza turca en las costas italianas, en cambio en las cartas de
Fernando de Austria, se percibe una preocupacin por la Europa danubiana. Fernando
comunicaba al Emperador las noticias que acababa de tener a travs de algunas personas de
Ragusa que tenan dello cuydado y recibi otra de la qual parece que se puede ynferir y
poner duda en la venida del Turco por este ao. Y segua comentando:
Y yo no dexo de dar algn crdito a esta opinin, pero no tan entero que me
asseguere, ni es rrazn de assegurarnos, por que despus que las dichas nuevas se
escriuieron, puede aver el turco puesto en execucin su propsito, teniendo como
tiene tanta pujanza y tiempo bastante para prosseguille, y los aparejos hechos, o ya
que l no acuerde de venir en propia persona, puede enviar o aver ya enviado sus
bassanes que hagan la guerra con la gente que le pareciere, la qual est continuamente
pagada y apunto, de manera que, avunque desseo ynfinito poder scriuir a Vra mg. cosa
cierta para aliviarle del cuydado y congoxa que a la cavsa s que tiene no puedo
hazerlo, no teniendo ms claridad de la cosas 437.

Una vez ms, Ragusa, una ciudad-repblica que pagaba tributo a la Sublime Puerta, cumpla
su papel como fuente de informacin y avisaba al Archiduque del peligro inminente. Sin
embargo las noticias no hacan ms que confundirle ms. No es raro que la resonancia de las
noticias, sobre todo en Austria, fuese profunda. Indudablemente, la primera vctima de la ira
turca sera el dicho archiducado y los reinos que le pertenecan, con lo cual, fuera el sultn en
persona, o fuera un ejrcito bajo el mando de uno de sus bajs, -tal como fue hacia finales de
1530- habra que remediar el ataque empleando todas sus fuerzas en ello. Fernando,
437

LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V, op. cit., p. 438.

167

consciente del peligro, se haba puesto en obra como afirma el obispo de Sigenza, en la carta
que despachaba a Carlos, el 25 de agosto de 1531:
Aqu anda el Embajador del serenisimo Rey de Ungra buscando contribuciones de
prncipes para contra el turco; yo le he dicho que si espera sacar dineros de Francia ni
de Inglaterra que se engaa y pierde tiempo y de los potentados de Italia como los ms
estn perdidos pienso que ser poco y tarde438.

No slo Fernando, sino la mayor parte de la Cristiandad se vea obligada a tomar


precauciones y hacer preparativos ante un posible ataque turco. El mircoles santo del mismo
ao, el obispo de Osma transmita al comendador mayor de Len las postas y los preparativos
que se vean en el mbito romano:
Las nuevas del turco aqu cada hora se esfuerzan por parte del rey de los romanos;
pero el veneciano persiste que no vern este ao. El Papa hace dineros, y se apareja
para resistirle si acudiere Italia, y para ayudar al Rey de Hungra cuando le viere en
necesidad439.

No es posible ni necesario citar aqu todo el conjunto de las noticias que circulaban en el
mbito poltico occidental. Con toda seguridad, se trataba de un ataque bien organizado,
debido a que no era cosa desconocida que el Gran Turco haba dedicado un ao entero a
recoger fuerzas para una enorme campaa con la cual deseaba dar fin a toda la friccin turcohabsbrgica. Sin embargo, quedaba cierto margen de inconcrecin: las noticias, obtenidas por
vas distintas y divergentes slo verificaban una cierta campaa, pero no sacaban a la luz el
destino concreto del Gran Turco. Vena a complicarse todava ms la situacin cuando
llegaron los informes que aludan a distintos destinos. An se complicaban ms por el hecho
de que nadie poda asegurar cundo saldra Solimn con sus tropas perfectamente armadas
desde Constantinopla.

438

HEINE, DR. G.: Briefe an Kaiser Karl V, geschrieben von seinem Beihtvater in den Jahren 1530-1532. op.
cit., p. 369. El mismo cardenal, a su carta al Emperador, escrita unos pocos meses ms tarde, daba un
razonamiento de la situacin de Francisco I y Enrique VIII: Sin duda ninguna por este norte se ava de nevegar
en ese pilago de maldades, mas como tengo dicho los aparejos me parecen dificultosos, porque teniendo tan
poderoso enemigo como es el turco y su ministro Baiboda la puerta, y el rey de Francia no slo sospechoso en
ayudaros, pero cierto en desfavoreceros, no pesando el deudo y confederacin ms adelante, y el rey de
Inglaterra que ayudara al demonio contra Vuestra Magestad. Ibdem, p. 377.
439
PAZ, Julian: Documentos inditos, op. cit, vol. 14, p. 143.

168

Seplveda nos trasmite el dilema en que estaba no slo el imperio, sino la mayora de la
cristiandad con la alarmante noticia:
Cuando se tuvo noticia de tales preparativos, a los cristianos les invadi un pnico
enorme, especialmente a los hngaros y alemanes, que recelaban como era cierto- que el
objetivo de tan gran aparato blico fuesen precisamente ellos; tambin sintieron miedo los
italianos, quienes, dado que lo que se contaba acerca de los preparativos navales superaba
a la calidad de los mismos, como suele suceder con otras muchas cosas, teman que esta
flota, con arreglo a sus enormes dimensiones, fuese a transportar un gran nmero de turcos
que invadiesen a Sicilia y Puglia, ocupadas por una reducida guarnicin de soldados, y a
continuacin se adueasen de toda Italia o, cuando menos, la sacudiesen con una
enconadsima guerra440.

Tal como comentaba Seplveda, podra tratarse de dos posibles puntos de ataque: Hungra,
por tierra o Italia, por mar. Era sabido que los monarcas turcos publicaban una noticia falsa
para distraer la atencin y paralizar la organizacin defensiva de sus enemigos 441. El sultn
turco saba jugar muy bien con sus enemigos escondiendo su objetivo y sembrando noticias
confusas. Sabemos relativamente poco de la actitud de la corte otomana, pero, sin lugar a
dudas, el emperador turco evitaba que Europa supiese algo concreto de su objetivo real. Las
dudas que Solimn sembraba entre la Cristiandad tuvieron el efecto que deseaba y el obispo
de Sigenza distrado escriba al Emperador:
Paresceme que cada da se van esforzando las nuevas de la venida del Turco lo que
se entiende por va de Npoles de all lo escriben V. Md. pero un Florentn es venido
al Papa que viene de Constantinopla que habla de vista todos los aparejos que por mar
y por tierra hace el turco que son muy grandes 442.

Pero bastaban estos para que los habitantes de la costa organizasen su defensa empleando
todas sus posibilidades. Se mostraba una gran preocupacin por el ataque contra las costas
440

SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V, op. cit., vol. II, libro X, p. 100.
Los consejos del cardenal de Roma, demuestran perfectamente la incertidumbre que causaba las nuevas que
venan de distintas fuentes. En la carta que escribi al Emperador, cardenal de Sigenza le comunicaba este
pnico: Siendo esto ans me espanto y no puedo alcanzar qu fin sea el del turco, ni que interese puede ganar
con este nuevo gasto por esta razn muchos cueros dudan en esta venida y no la creen por muchos avisos que
cada da vengan, todabia nescios y sabios son en parescer que Vuestra Magestad con estrema diligencia debe
juntar todas sus fuerzas por mar y por tierra si viniere.
442
HEINE, DR. G.: Briefe an Kaiser Karl V, geschrieben von seinem Beihtvater in den Jahren 1530-1532. op.
cit., p. 483.
441

169

italianas, sobre todo a Npoles y Cecilia 443. Esta preocupacin se ve abiertamente en la carta
que escribi el obispo de Sigenza: Los avisos de la venida del Turco que nos han venido por
la va de Napoles son mi parescer de mucha importancia, y pues V. Md. los ha de ver, en
ellos conoscer cunto es menester la provisin para defender Napoles y a Cecilia 444. El 25
de Agosto de 1531, segua as:
Seor, yo temo que para el verano que viene tenis que hacer con el Turco, es justo
que no se deshaga V.Md. de los Espaoles que en Italia tiene y siempre me paresci
que vuestro servico convenia que dellos se pusiesen dos mil en Cecilia y en el Reino
otros tantos, y pues cresce por espas cada da este temor 445.

Una vez ms los espaoles que tena Carlos V en Italia se consideraban como un buen
medio de defensa. Recordemos que Fernando le haba pedido las mismas fuerzas para su
guerra contra el turco. Carlos V tom las primeras precauciones para defender las dichas
costas y en el septiembre del mismo ao declar que haba empleado fuerzas para la defensa
de Npoles y Sicilia y anadi que tena 40 galeras y de 12 a 15 de ellas fueron enviadas de
Gnova a Npoles y de Sicilia a Barcelona 446. Npoles, pobre costa italiana, siendo todo al
mar, en las palabras de Fernando de Alarcn, capitn general de las tropas imperiales en esta
ciudad, no contaba con nada sino dos galeras. El obispo de Osma se quejaba de que las fustas
de los moros y turcos no dejaban respirar las costas de Italia 447. Finalmente, Carlos V lleg a
mandar la construccin de 4 galeras suplementarias para el citado reino en 1532. No se puede
dudar que la figura de Carlos V como el protector del imperio se hizo ms importante que
nunca, sobre todo para los habitantes de estos estados ribereos. As destacaba Rodrigo Nio,

443

Despus ac habemos visto letras de Venecia que no son tan bravas como las primeras y antes muestran que
el turco por este ao codicia ms la paz la tregua que guerra, no obstante esto suplico Vuestra Magestad que
disponga sus negocios como si no hobiese duda en su venida y ans hable y piense en ella porque esto costar
pocos dineros y servir para que el enemigo no os pueda hallar descuidado y aunque en Npoles y en Cecilia son
avisados, todaba Vuestra Magestad debe mandar con ms calor que los lugares martimos se fortifiquen y estn
punto, especialmente Brindes, que es de gran importancia el puerto. Ibdem.
444
Ibdem, p. 495.
445
Ibdem. p. 366.
446
447

As se quejaba el cardenal de Osma a Francisco de los Cobos, en su carta dirigida a l, fechada 3 de junio de
1531: Dbut janvier, trois fustes de Maures ont print trente-quatre barques de vos vassaux, et pendant ce temps
les galres que vous payez demeurent Naples, servant ceux de Conseil poster des vins, du bois, et les
victuailles de leur maison. Citada por AUBIN, Jean: Une frontire au pril ottoman: la Terre dOtrante (15291532) ,en Studies in Ottoman History in Honour of Professor V.L. M nage. ed. Colin Heywood & Colin
Imber. 1994, stanbul.

170

el embajador imperial en Venecia, el rol del Emperador en esta defensa y la esperanza de estos
estados:
Para que su Magestad lo mande proveer como conviene a su servico y a la defensa de
los reynos de Npoles y Secilia y de toda Italia pues en slo el emperador despus de
Dios tienen todos los italianos puesta la esperana y aqu no obstante toda la paz que
con el Turco tienen no es tan sin miedo y en sus puertos armaron cinquenta o sesenta
galeras as mismo ha dado aviso desto al Cardenal Coluna y alviso Rey de Seilia para
que comencen a preparar lo que conviene a la defensa de aquellos reynos en que dios
ponga su mano o como es menester448.

Tampoco eran en vano los temores del Papa. El 18 de diciembre lleg una carta a Roma que
confirmaba los rumores que circulaban en estas latitudes. Pietro Zen, el embajador y vicebaile
del Senato en Constantinopla certificaba que se vea una actividad mucho ms intensa de lo
que sola haber . Trajo a Venecia alarmantes noticias de la capital turca 449. El turco haca
grans prparatifz por mar y por tierra tant en Itallye que en la Hongrie. Cinco das despus,
el obispo de Osma comparta las ltimas noticias con el Comendador Mayor de Len 450. Se
deca que el Turco vena con 300 velas y vendran para saltar en tierra hasta 25 mil
hombres. No se dudaba de la resistencia para expulsar a los turcos, sino del papel que
Venecia quera jugar. El veneciano mostraba abiertamente que por el acuerdo que tena con el
turco, no podra servir en una posible liga anti-turca. Sin embargo, se dudaba de lo peor: que
el veneciano tuviese otro propsito armando por agua contra Italia.
Por otra parte, el Veneciano se haca el sospechoso y fue culpado de difundir noticias sin
fundamento. El obispo de Sigenza despachaba cartas a Carlos V trasmitindole los
preparativos que se vean en las costas venecianas.
Seor, aunque no faltan razones para pensar que las preparaciones del Turco son
ademanes, todaba se van mostrando efectos que justamente nos deben poner en
448

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 265, carta de Rodrigo Nino fechada 19 de Diciembre de 1531.
CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit.,vol. I, p. 195, Carta de M. de Baif al
opispo de Auxerre (16 de diciembre de 1531).
450
La armada que el turco enva en Italia dicen que ser de trescientas velas: yo pienso que no ser tan grande.
Y que en ella vernn para saltar en tierra hasta 25 mil hombres. La resistencia me paresce que consiste, primero
requerir a venecianos si se quieren declarar en ayuda desta defensa, porque en caso que ellos sean determinados
no mostrarse contra el turco, veniendo en Hungra en Alemania, paresce por razn que han de tener otro
propsito armando por agua contra Italia; pues es cierto que nuestro dao ha de redundar en el suyo; y cuando
ellos quisiesen nueva liga con su Majestad para contra el Turco, no se debra de negar como la pidiesen, con tal
que agora se declaresen en ser cristianos y ayudarnos con todas sus fuerzas: desta manera ellos sin dificultad
podran poner en rden cincuenta galeras. PAZ, Julian: Documentos inditos. op. cit, vol. 14. p. 279.
449

171

sospecha como V. Md. entender por letras de Rodrigo Nio; es para mi grande
argumento ver que los Venecianos hacen imposiciones tan grandes sus pueblos y
las iglesias que no paresce segn la costumbre de aquella repblica fundarse esta
novedad en aire ni en burlas ni en nuevas falsas en especial quejndose el papa dellos
que l negaron las dcimas y sin su consentimiento han puesto empr stito las
personas eclesisticas contra lo que aquel dominio capitul con el papa Julio y ayer en
consistorio se tract largamente en esta materia de donde se infiere que pues
Venecianos no tienen otra escusa sino la venida del turco, es razn de creer que no
debe ser muy lejos de la verdad tras esto. Seor, yo me determino que su venida por
tierra ser si fuere hala Dios de hacer para cumplimiento y perfeccin de vuestra
buena ventura....451.

En el mismo contexto, no dejaban de echar la culpa de estas nuevas a Alvise Gritti, una
figura sumamente antiptica para los Habsburgo452. El Papa sospechaba que las noticias que
traa el patriarca de Constantinopla a Roma nasciesen de Alvise Gritti.A efecto de necesitar
V. Md. y al rey de los Romanos de concertarse con Bayboda lo cual desea el Cristiansimo
por ver al rey de Romanos con menos fuerzas y que lo mesmo desea el veneciano y piensa
que estos dos han sido causa de levantarse esta nueva de la venida del turco, afirmaba. Del
mismo modo la informacin recibida de su hermano, Giorgio Gritti tambin se pona en duda
y se comentaba era trama del rey de Francia trada por Giorgio Gritti, al que lleg va su
hermano gran favorito del turco. Y el motivo de esta organizacin de circular noticias falsas
se adhera a la cuestin hngara.Para que deje la Hungra y se concierte con su amigo el
Vaivoda, y al Emperador para que deje a Miln y se concierte con l, comentaba el obispo de
Sigenza. Es de notarse que el obispo Osma tambin tena la misma sospecha: Esta sospecha
es la que ha entrado en mi corazn y tiene aparencia de verdad, pues antes que llegase Georg
Grit, no haba forma ni olor de guerra, y despus de llegado es levantada esta tempestad453.
Las noticias que llegaban va el veneciano, -no slo susceptible, sino alborotador-, cada da
cambiaban de ruta. Se deca que los venecianos han formado esta nueva de la venida del
turco con el motivo de asustar a Fernando para que dejase el reino de Hungra a Zpolya. Las
mercedes que ofreca y ofrecera Zpolya a Alvise Gritti no eran ningn secreto para nadie. El
tringulo de complicidades entre Zpolya, los Gritti y la corte turca explicaba abiertamente
este nuevo movimiento del Turco. Se complicaba el cuadro con las postas de los venecianos,
451

HEINE, DR. G.: Briefe an Kaiser Karl V, geschrieben von seinem Beihtvater in den Jahren 1530-1532. op.
cit., p. 482.
452
Ibdem, p. 479. Carta del Cardenal de Sigenza.
453
PAZ, Julian: Documentos inditos. op. cit, vol. 14, p. 277.

172

que el 12 de octubre publicaron por letras de su embajador que no haba en Constantinopla


manera ninguna de guerra por tierra ni por mar para el ao venidero y la posta que
despacharon el 5 de noviembre sembraban y publicaban tan poderoso ejrcito por tierra y tan
pujante armada por mar. Paresce ser imposible, comentaba el obispo de Osma al
Comendador Mayor de Len en su carta, en tan poco espacio de tiempo tan gran mudanza,
de donde infieren los sobredichos que no es verdadera la nueva sino echada fin que el rey de
romanos con este temor se concierte con vaivoda, y quede con menos fuerzas para poderlos
ofender"454.
El 19 de octubre vino una memoria de Venecia ms detallada de los preparativos blicos
del Turco455. Se afirmaba que fue declarada guerra por mar y tierra contra el Emperador y el
Archiduque por la cuestin del reino de Hungra. En dicha memoria se enfatizaba la embajada
fracasada del Emperador a Sof y la muerte de M. Andrea Moresini, el enviado a travs del
cual Carlos V haba intentado tener algn contacto con el Shah de Persia para incluirlo en el
bloque anti-turco. Se especulaba que el capitn general saldra con galeras gruesas, 30
bastardas, 70 sotiles, 50 palandrias, fustas, y altre sorte de navigli da guerra y la cifra
llegara a 300. Esta armada entrara en el golfo de Venecia y costeara Apulla y saldra a la
tierra por donde pudiese y luego acabara en Morea. brahim Paa saldra con un ejrcito de
250.000 hombres de caballera, 40.000 azapes y 10.000 jenzaros para scorrare per la costa
del copho.
La posta que lleg hacia los finales del ao traa planes y cifras diversos. Se hablaba de una
caballera de 150 mil hombres, una armada de 300 velas. Dicha armada vendra a Velona para
encarcar en ella la gente de caballo y de pie y se dirigira a Npoles. Junto a estas fuerzas
mandadas por brahim Paa, el Turco saldra de Constantinopoli con su casa y el resto de su
poder para venir en Ungra y traera consigo 20 mil caballos trtaros. Y todo esto sera listo
en el mes de Abril, no sera ni un da antes porque Solimn no quera violar la tregua que
haba hecho con Fernando para un ao456. Ante las noticias alarmantes sobre las preparaciones

454

Ibdem, p. 276-277. La carta fechada el 23 de diciembre de 1531.


Memoria fatta nel casale della Vedona a di 19 di Ottubrio 1531. A.G.S. Estado, leg. 1308, fol. 245.
456
A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 265, 12 de Deciembre de 1531. De Rodrigo Nio. Carta de M. De Baif al
obispo de Auxerre revelaba otros preparativos que haca el turco : Ses seigneurs sont en grant paour du Turcq,
que lon dict que son arme demer est preste sortir de lestroict de Gallipoli avec cent vingt-six gallres et
soixante fustes de coursaires, et, ce que lon a entendu, il avra aultres cenet cinquant gallres pour mettre sur la
dicte mer. Ses seigneurs arment de jour en jour et font partir gallres, et jour et nuict besogne lon leur arcenal,
qui est bien signe que le dict Turcq, veult mectre son emprince en excution; qui ma sembl bon vous faire
entendre ce peu de nouvelles qui importent assez pour la Chrestient CHARRIRE, E.: Ngociations de la
France dans le Levant, op. cit., p. 195.
455

173

del turco, Fernando mostraba una cierta impaciencia por la dieta pendiente hacia los finales de
1531, y escriba a Carlos V:
Quanto ms considerando y poniendo ante los ojos la grandssima necessidad y
peligro en que estn todas las cosas cuyo rremedio consiste en la dicha dieta, en la
cual le podr Vr. Md. poner, o a lo menos enmendar mucha parte de la perdicin de
Alemaa por la ynfectin de las sectas, y dar orden en la defensa del Turco y en otras
cosas accessorias457.

Ante estas noticias Carlos V y Fernando de Austria decidieron hacer un intento para hacer
las paces con la Sublime Puerta antes de usar las armas. Hacia los finales del mismo ao,
Fernando decidi mandar una embajada a la corte otomana para conseguir al menos una
tregua, si la paz era todava poco probable. Una vez ms, el Archiduque se encargaba de
humillarse y pedir la paz al enemigo para conseguirla a toda costa, y una vez ms su papel de
intermediario entre la corte otomana y la monarqua hispnica le obligaba a fingirse el vecino
fronterizo ante dicha corte. La carta que escribi el Achiduque al Emperador, revela este
deseo de conseguir la paz antes de que los reinos fronterizos, en este caso todava ms,
sufriesen la ira de los ejrcitos turcos. Trgico es el tono de la carta que envi a su hermano:
Estoy muy contento de estarlo vra mg. de la ynstrucin y despacho que quiero
embiar a Turqua, y para acabar de confirmarme en ello no faltara syno esta rrespuesta
de vra mg cuyo parecer y mandado en este caso se har con toda la diligencia y aviso
que me sea possible. Y procurare la paz y sossiego por todas vias y medios que se
pueda hallar, avnque se aventure en ello auctoridad y rreputacin; pero trabajar, que
la de vra mg quede siempre salua, en cuanto se tratare. Y pues estaua yo rresoluto y
determinado en esto antes de tener tan expresso mandamiento de vra mg, tanto con
mayor voluntad y priessa lo porn agora por obra, y en ello quedo entendiendo con
speranza, que se sacar buen fructo de la jornada, porque segn lo que de todas partes
scriuen se puede collegir, que el Turco amar oyr al presente qualquier buen concierto
de paz y concordia; y por mi no quedar de procuralla y venir en ella 458.

A principios del 1532, todava no se saba algo concreto de su objetivo. Los avisos que
llegaban al Emperador cada vez se multiplicaban459. En su carta fechada el 17 de enero de este
ao, Carlos V escriba a la Emperatriz que, tena nuevos avisos del turco certificndole que
457
458

LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., vol. I, p. 593.
Ibdem, p. 628.

174

estaba haciendo una gruesa armada para enviarla a la especiera, al mar Rojo, el verano que
vena460. Sin lugar a dudas, un peligro imperioso en el mar Rojo, preocupaba ms a Portugal
que a la Monarqua Catlica. En la misma carta, le comunicaba que fue informado por un
embajador veneciano que trajo la relacin de otro embajador que la repblica tena en la corte
otomana, que el Turco tena determinado de venir contra la Cristiandad este verano, y para
este efeto preparaba una gruesa armada y ejrcito en que decan que seran trecientas velas
entre galeras y palanderas, que sirven para traer caballos. En las noticias recibidas haba
slo una informacin errnea: brahim Paa no vena con esta armada y ejrcito contra
Npoles y Sicilia, sino con el ejrcito que tena bajo su mando hacia Hungra461.
Por extrao que parezcan las palabras del obispo de Osma, no eran exageradas cuando
comentaba que los turcos hacan preparatorios de guerra nunca vistos ni odos por mar y por
tierra462. Ante talelas noticias sobre la venida del turco, el Emperador se ve obligado a
tomar precauciones. Mand la reparacin y la fortificacin de los castillos y lugares fuertes de
las fronteras de Npoles y Sicilia y orden que se pusiesen en ellos la gente, bastimientos,
artillera y muniiones neesarias463. Mand que se pusiera en orden la gente de armas, y en
Cerdea se hiciese toda la ms cantidad de bastimentos, plvora y municiones. Con Fernando
previeron la fortificacin y recaudo de estas fronteras. Decidi enviar la infantera que tenan
en Lombarda a Npoles para su defensa.
Algunos captulos de cartas escritas el mismo ao, que carecen de fecha y firma, tratan de la
suspensin del viaje del Emperador a Espaa por la llegada del turco. Como puede verse, ni
459

Fernando de Austria escriba al Emperador sobre la diversidad de las noticias que llegaban a su corte (12 de
Enero de 1532): De las cosas del Turco ay por diuersas vas diuersas nuevas que en algo se conforman y en algo
no. Ibdem, p. 662.
460
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., vol. II, p. 430.
Rodrigo Nio afirmaba estas nuevas: Respondime que le scriven afirmativamente que el turco este ao no
har exrcito ni armada de mar excepto la que haze para embiar a la especiera contra la del Serenissimo Rey de
Portugal en la qual el Turco agora est muy puesto y que escriven que sern setenta galeas las que yrn en esta
armada. A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 186.
461
Un aviso similar vino al cardenal de Roma, al 22 de Marzo de 1532: Ayer vino mi posada el Embajador de
Venecia y me dijo como la Seora de Venecia tena letras de Constantinopla de treinta de enero por las cuales se
entenda que el turco no ira en persona a la empresa de Ungra pero que embiara una grosa banda de gente al
Bayboda y que lo que antes haba sido que Abrahn bassan caminara la vuelta de la Velona con ejrcito que en
estas letras no se hace dello memoria y por esto tienen credo que no vern [...]. HEINE, DR. G.: Briefe an
Kaiser Karl V, geschrieben von seinem Beihtvater in den Jahren 1530-1532. op. cit., p. 484.
462
PAZ, Julian: Documentos inditos. op. cit, vol. 14, p. 125. Carta fechada 12 de febrero de 1532 dirigida a
Carlos V.
463
Carta de Carlos V a Isabel de Portugal, 7 de Marzo de 1532, desde Ratisbona Se dize que haze gran
preparain de armada y que es para venir en Seilia y en Pulla. No se sabe an lo ierto de lo que har.
Sospchase que lo publican por hazer mas fil el conierto de lo de Hungra y se haga a provecho del Bayboda.
Con todo, no dexamos de tener cuydado de lo que conviene y de proveer que se reparen las fueras y fronteras
de Npoles y Seilia y se entiende en ello con toda diligenia y a Su Santidad habenos scripto sobre lo dems y
se ver lo que se debe hazer, para resistirle si viniere. FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental
de Carlos V. op. cit., p. 343.

175

siquiera cuando se hablaba de la decisin del Emperador para irse contra el turco, no se
saba del destino de la ira de Solimn. La buelta de S. Mag. est suspensa por la venida del
turco que amenaza a dos partes y an no se sabe qual seguir. Todava si viene a Vngra o
Austria. Le esperaremos si viene a Ytalia le yremos a buscar, se informaba y proclamaba la
urgencia de la situacin: La venida del turco se tiene por cierto y el emperador y rey nuestro
seor quiere ir en persona contra l. Ac tenemos nueva cierta que su exrcito con 150 velas
es ya partido de Constantinoble, pero de su persona ahn no hay certinidad 464. Como se
deduce del texto, se intentaba justificar la larga ausencia de Carlos V destos reinos que
preocupaba tanto en Castilla465. Pero, esta vez el motivo era mucho ms serio466. As
justificaba Carlos V la tardanza de su vuelta a la Pennsula Ibrica en una carta que
despachada a Isabel:
Porque por otras cartas que agora he habido de mi embaxador de Veneia se
continan las dichas nuevas de la venida del Turco y las que tenemos de todas partes
se conforman con ello, vista la obligacin que yo tengo a la defensin de la f y
religin Christiana, as por la dignidad que Dios me ha dado por atras muchas cabsas,
y que no cumplira con lo que debo a todo si no me pusiese, como es razn, a la
defensa que aunque estuviera en esos Reynos fuera muy justo que viniera a ello,
quanto ms hallndome aqu, he determinado que si el Turco viene en persona, que no
puede ser sino con gran poder, de salir yo con la ma e con todo lo que tuviere y
pudiere a le resistir467.

464

R.A.H., C.S.C., A-44, fol. 244. Capitulos de cartas escritas en Ratisbona. A 11 de Junio 1532.
Por su parte la Emperatriz no esconda su descontento al recibir las noticias del retraso del viaje del
Emperador a Espaa: De lo que V.M. me scrivi del Turco tengo congoja porque avunque como V.M. dize
parese cosa imposible poder hazer en tan breve tiempo tan grandes armadas no puedo estar syn cuydado de ver
a V.M. en esas partes y que esto podra ser causa de detenerse ms por all. Por lo qual y por otras cosas que
podra subeder con el tiempo suplico a V.M. se de toda la prissa posible en su venida a estos reynos pues para lo
que subediere V.M. podr que... mejor desde aca lo que convenir...19 de febrero de 1532. A.G.S., Estado, leg.
24, fol. 396.
466
B.N.M., Mns. 891, fol. 562. 11 de Julio de 1532 Tambin citada por SANDOVAL, Prudencio de: Historia de
la vida y hechos del emperador Carlos V, op. cit., p. 433.
467
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., vol, II, p. 351.
465

176

Fue en Ratisbona donde lleg la noticia de la llegada definitiva del turco 468. Ya no era ningn
secreto que Solimn, acompaado de innumerable multitud de gente, haba partido de
Constantinopla, y llegado a Missia469. Sin embargo, las especulaciones no acababan aqu.
Como Sandoval citaba, se deca que el turco vena a Hungra con intencin de conquistar
Viena desde cuyas murallas haba regresado antes. Aunque no resulta difcil entender e intuir
el objetivo real de Solimn en esta campaa de Alemania es evidente que no pensaba volver a
intentar la conquista de la capital de los reinos de Fernando por varios motivos. Bajo esta luz,
la especulacin sobre sus deseos de apoderarse de una capital, que a posteriori entendi que
era definitivamente difcil de conquistar y despus de mantenerla bajo control de
Constantinopla por quedar lejos de ella. Lo que deseaba era una batalla vis a vis con el
Emperador, y su hermano Fernando de Austria 470. En este contexto es llamativo la relazione
que nos dej Niccol Treppo, que estuvo presente en la corte del Emperador en 1532:
Il Turco verr in persona, esso ancora vorr andare in persona a trovarlo, non gli
parendo, come diceva, poter spender meglio la vita sua in altra impresa che in questa,
dove, e vincendo e perdendo...471.

Asustaban las ltimas cifras recibidas de las fuerzas que traa el turco. No pareca una cifra
creble, pero teniendo en cuenta las fuentes inagotables del Gran Turco y los preparativos que
duraron dos aos, los europeos no pusieron en duda la grandeza del ejrcito que caminaba
hacia Europa. El Gran Turco parti de Constantinopla:

468

Carlos, en sus Memorias, nos hace saber que las noticias ciertas de la venida del Turcos le llegaron en
Ratisbona. Estando Su majestad as dispuesto y tratando en aquella Dieta del remedio de las cosas de la
religin, se tuvieron noticias ciertas de la venida del turco, a los efectos sobredichos. Por cuya causa Su
majestad, juntamente con el rey de Romanos, su hermano, instaron a los de los estados del Imperio de suerte que,
con buena voluntad que tenan de cumplir su deber- suspendiendo por la brevedad del tiempo, los negocios de la
religin y dejndolos en el estado en que estaban se junt tal ejrcito de parte del Imperio y de Sus Majestades
el Emperador y el rey de Romanos, que el Turco que quera venir cerca de Viena donde el Emperador y el rey
de Romanos anticipndose, haban ya llegado con sus ejrcitos. FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus
documental de Carlos V. op. cit.,vol. IV, Memorias del Emperador, p. 499.
469
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 432.
470
En una carta escrita por el cardenal de Sigenza, el 8 de junio de 1532 nos demuestra que el deseo de
Solimn, una batalla con la Monarqua Espaola, no era cosa desconocida en Roma. La misma carta nos revela
la tardanza de la llegada de la cierta noticia de la salida de Solimn de Constantinopla, a las manos del
Pontificio: Seor, el Papa nos he mostrado una letra di Andrenopoli hecha 16 de Mayo de un hombre cuerdo y
de confianza y porque creo que el traslado enviar Su Beatitud y Juan Antonio escribi lo que en ella viene , yo
no gastar tiempo en dar cuenta de lo que contiene; paresce claramente que la venida del turco es cierta y con
mayor potencia que nunca l ni sus antecesores sacaron de Constantinopla y viene con determinacin de
combatir con Vuestra Magestad y con el Serenssimo Rey su hermano, sabe dios la pena. HEINE, DR. G.:
Briefe an Kaiser Karl V, geschrieben von seinem Beihtvater in den Jahren 1530-1532. op. cit., p. 500.
471
ALBERI, E.: Relazioni degli ambasciatori Veneti al Senato. op. cit., serie I, vol. II, p. 139.

177

Muy acompaado de 3.000 genzaros de su guarda, con mucha artillera y municiones, que seran
120.00 piezas, 46 caones y 44 calebrinas, y todos los tiros dems eran sacres y otras piezas
semejantes infinito bagaje cargado sobre ms de 400 camellos y otras tantas carretas, que cada una
tiraban cuatro caballos, y sera por toda la gente que consigo traa cerca de 400.000 personas, y ms de
las 300.000 de gente de guerra y los dems gastadores y otras gentes de poco provecho 472.

La cifra trasmitida por M. Baif era todava ms inquietante. Se deca que el turco traa
500.000 soldados!473 Era una cifra evidentemente exagerada, pero serva para engendrar un
pnico enorme en la Cristiandad.

IV. 5. HINTERLAND DE LA CAMPAA DE ALEMANIA


El ao 1532 comenz sin ninguna novedad. Las noticias de los preparativos blicos del
Sultn turco no cesaron. Los ltimos correos que llegaban va Venecia afirmaban que ava
tres o quatro das que el Turco y Abrayn Basa heran ydos de caa y que bolveran dentro de X
o XII das474. Sin lugar a dudas esto no impeda al Sultn turco a seguir con sus preparativos
para el temido ataque. Se certificaba que Alvise Gritti estaba en orden para ponerse en
camino hacia Hungra. La movilizacin en las atarazanas de Constantinopla era llamativa. Se
hacan en muchas partes viscochos en grand quantidad. Se deca que el Turco haba
mandado que se juntasen akncs475, y se juntaron 80 o 100 mil hombres en este llamamiento.
Europa por experiencia saba que esta cantidad de akncs bastara para destruir toda la Europa
central sin dejar piedra sobre piedra. Tambin corra el rumor de que el Sultn haba mandado
que pusiesen en orden 10 mil jenzaros ms y no faltaran los soldados de caballera de Tatara
y Moscovia. Se labraba grand quantidad de barcas de la que navegan por el Danubio para
llevar la artillera y municiones a Hungra y ava mandado hazer el aperebimiento que cada
ao se haze a toda la gente de sus provinias de cavallo476.
Venecia, firme en su deseo de no publicar nada de lo que verdaderamente estaba sucediendo
en la capital turca, se negaba a confirmar estas ltimas noticias 477. Por lo que pareca en las
472

SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del Emperador Carlos V. op. cit., p. 137.
Carta de M. Baif al obispo de Auxerre, fechada 8-9 de julio de 1532.
474
A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 23. Carta de Rodrigo Nio fechada 3 de Febrero de 1532 dirigida al Emperador.
475
Akncs sackman como les llaman los alemanes, los soldados que se dedican a saquear los campos y van ante
el ejrcito regular para explorar la zona.
476
Se refiere timariotas (tmarl sipahis).
477
A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 23. Carta de Rodrigo Nio fechada 3 de Febrero de 1532 dirigida al Emperador.
Ayer en la misa pregunt al Duque sy creya que el Turco pondra en este ao lo que su embaxador le scrive.
473

178

vsperas de una nueva campaa estaba ms cercano a la Puerta que a los estados cristianos.
Cabe sealar que la poltica veneciana era el resuelto de un realismo inteligente. Como deca
Richard Mackenney, los venecianos saban que las victorias definitivas eran poco probables y
muy difciles478. Teniendo ste como el motto de su poltica, no queran adquirir compromisos
slidos y transparentes y optaban por conservar el equilibrio frgil.
Por otra parte, se encontraba en una situacin tremendamente embarazosa: La Sublime
Puerta haba establecido una relacin amistosa con el Senato y demandaba el uso de los
puertos venecianos para meter su armada durante la guerra. No le quedaba ms remedio que
jugar su papel de siempre, y salir sin recibir algn dao de este juego de equilibrio.
Innegablemente, invitando una armada de estas dimensiones cuyo objetivo era obvio no slo
suscitara la ira de los potentados cristianos, -sobre todo en un periodo de unificacin-, sino
que pondra en riesgo todo su patrimonio. Sin embargo, Venecia no quera cometer el error de
poner en contra al Imperio Otomano479. Y este comportamiento ambiguo slo ayudaba a
Respondime que no por este ao syno fuese initado el qual hera contrario de otros muchos que aqu ava y que
lo que le mova a creer esto hera la falta que l saba quel tena de gente de mar. Pues haziendo el armada que
haze para la India tena por imposible que tuviese para formar esta otra. Tambin quise saber del sy podra creer
el nmero de los genzaros en tanta quantidad como su embaxador les screva. Respondi que le paresa
imposible sy ya no fuese sacando todos los que tena en las fortalezas y tierras dellas fronteras, y que creya que
los que tiene en su guarda no llegan a XV, por que ha enbiado dos mill al Cayro para que vayan en armada que
ha de yr a la India. Dixele que quera despachar posta a Vuestra Magestad para hazerle saber lo que me ava
dicho de lo que les screva en estas letras, y que sy ava otras cosas de que hazer sabidor a Vuestra Magestad
tocante al universal bien de la Christiandad que me las deban decir porque fuese avisado dellas, y que no siendo
contento de decirmelas a m rescebira merced en que las scriviese a su embaxador para que las dixiesse a
Vuestra Magestad hizome un grand juramiento que no les scriva otra cosa ms de aquello que me ava dicho, y
que siempre me deza todo quanto su embaxador les screva porque tiene determinacin de no encubir nada a
Vuestra Magestad asy por lo que toca a su real servicio como por el bien universal de la christiandad. Pero no
obstante este juramiento yo creo bien que no me dize todo lo que saben de lo que toca con el Turco haze stas
preparaciones.
478
MACKENNEY, Richard: La Europa del Siglo XVI. Expansin y conflicto. Madrid: Akal ediciones, 1996, p.
313.
479
Assy mismo habl al Duque sobre los lugares que se dize que el Turco les demanda...., y respondi que hasta
agora no les ava pedido lugar sealado syno que den lugar para que pueda entrar seguramente su armada en
todos sus puertos sobre lo qual les haze grand sustania, y que an no le ha respondido hasta agora syno palabras
generales, acabada esta pltica le lo he mucho una arenga que me dixieron qul ava hecho en un consejo destos
de Pregay diziendo que deven hazer una gruesa armada para defender sus tierras y puertos, pues se poda tener
por ierto que en qualquiera dellos que entrase la armada del Turco nunca ms le cobrara, y que no se deven fiar
dl pues no le guardara ms de aquello que estuviesse bien, y que cumpla a la autoridad deste estado es tan
poderosamente en la mar asy para ser estimados del Turco como para en caso que se conertasen con Vuestra
Magestad para contra l pudiesen hazer partido muy conveniente para el acresantamiento desta Repblica, y a
este propsito diz que les dixo otras muchas razones de grand sustania y aunque se maravill de que yo lo
oviese podido saber, no dexo de holgarse cuando le dixe que lo ava scripto a Vuestra Magestad londole su
persona y la buena intencin que tena. Respondime que verdad hera aver l hablado col Senado; algo dello me
ava dicho viendo que le convena estar en mucho cuydado para poderse guardar de la potenia del Turco.
Despus de la pltica del Duque se han hecho otras por algo deste estado proponindo lo mucho que cumple al
bien deste estado que se crezca el nmero de la gente darmas y infantera, porque sera posible que pudiendo el
Turco con tomar puerto en el reyno de Npoles, ni en la marca para poder pasar el exrcito de tierra que
quisiesse entrar en Italia por el Frigol, y que hazindose asy les convena mucho tener sus tierras en grand guarda
por ser las primeras en que toparan viniendo por este camino, y diz que tratan del nmero de gente darmas que
han de crescer, y de quntas galeras ha de armar, y de dnde se podrn sacar los dineros para otros gastos, pues
son tan grandes porque se dize que har mill hombres darmas sobre los que tiene y que armar sobre los que

179

causar un cierto antagonismo en Europa, como deca el obispo de Sigenza: de venecianos


no se deve sperar que harn cosa buena. Los pases que sentan el peligro de cerca se
preparaban para la defensa sin alguna esperanza de Venecia.Cuando venecianos se juntasen
con nosotros, juzgan los sabios que la vitoria sera de su Majestad, y cuando no se juntasen
bastara la armada de su Majestad para hacer muchas cosas intil la del Turco, porque ni
osaran dividirse, ni menos saltar en tierra sosegadamente, y ans no harn los malos efectos
que haran si no sintiesen armada contraria por la mar, 480 comentaba el obispo de Osma en
diciembre del mismo ao cuando la lucha se calentaba en Corn entre los imperiales y los
turcos.
Carlos V, a travs de sus embajadores, intentaba en vano exhortar a los venecianos que en
sus propias palabras eran ms turcos que cristianos 481 para contar con ellos en una liga
antiturca, enfatizando que estava en ms peligro que ms dellos otros della y con una
unificacin entre el papado, el imperio y el Senato, sera fcil defender la Christiandad desta
comn enemigo482. Rodrigo Nio, su embajador en Venecia, deca Yo tengo el cuydado que
V.M. me manda de hablar a esta Seora para que no haga cosa que el turco les pida contra la
Christiandad. Como se demostrara muy pronto, el Veneciano haba optado por estar bajo el
techo otomano y no haba manera de arrastrarle a ninguna coalicin.
Mientras tanto otros rumores sobre una nueva polarizacin inquietaban al Emperador.
Rodrigo Nio le comunicaba que supo en grandsimo secreto que en Lubec se juntaron
algunos procuradores de Francia, Inglaterra, Voivoda, Duque de Jassia, del Landgrave y tres
o quatro tierras francas y siete u ocho prncipes luteranos, y formaron una liga y se acert
que en cuanto el turco viniese, estos lanzaran un ataque contra el Emperador y el rey de
Romanos. Francisco I hara una armada y armara en Marsella galeras y el mando lo dara al
duque de Albania. Sin duda, la fuente de estas noticias complicadas era Venecia y no queran

aqu ay LX galeas para lo qual diz que platica de poner dos tansas en esta ciudad de que se dize que podrn sacar
CCC mil ducado. Otros son de opinin que se pongan estas tansas en las ciudades que tienen otros que ni en ella
ni en estas por la nescesidad en que todo sue stado se halla causa dellas guerras pasadas parescindoles que es
mejor ayudarse por ba den prestados y enpear rentas la quitar que no agravar los pueblos, todas estas cosas
estn en platica. A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 23. Carta de Rodrigo Nio fechada 3 de Febrero de 1532.
480
PAZ, Julian: Documentos Inditos. op. cit., vol. 14, p. 277. Carta de Cardenal de Osma dirigida al
Comendador Mayor de Len, de Roma a 23 de diciembre de 1532.
481
SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V. cit., vol. II, p. 222
482
A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 89. Carta fechada 10 de Abril de 1532.

180

decir de donde tenan este aviso483. Sea como fuere, de una cosa no haba duda: se notaba
una polarizacin inquietante en Europa y obviamente, no a favor del Emperador.
Tambin se sospechaba del rey de Inglaterra. Se afirmaba que las fuerzas martimas que
ofreca Francisco I se juntaran con las del turco para presentarse en Gnova. Sin embargo, el
duque de Venecia rechazaba estas especulaciones proclamando que se dudaba de su entrada
en el golfo. Pero haba una cosa que no negaba: que el Turco haba mandado que su armada
no hiciese dao a los franceses ni ingleses 484. Las noticias que enviaba el embajador
imperial en Venecia eran todava ms atractivas: El rey de Frania est en Bretaa y que
entiende en saber qu naos ay en aquella.... para poderse servir en armada y que haze una nao
tan grave que no se podr navegar y como del armada quel hiziere en Bretaa sea cosa
imposible poderse servir della en Italia 485. Aunque no carecemos de datos suficientes para
verificar la movilizacin sealada hay que reconocer que era una oportunidad magnfica para
que Enrique VIII se enfrentara a Carlos V, ya que el Papa y el Emperador estaban ocupados en
la defensa contra el turco.
Francia no se cansaba de buscar medios para fines oscuros. No era ningn secreto que
Francisco I haba tenido contacto con los suizos para tener ayuda de los soldados pagados.
Pero la fortuna no le sonri segn como nos afirma Marques del Gasto: De Francia hay
alguna sospecha que querrn tentar otra vez la fortuna por estas partes, afirmaba en su carta
483

Sospecho que deve ser de Inglaterra, porque me dixo el Duque el domingo pasado que tena letras de all de
su embaxador de XVI de maro por las quales les haza saber que el Duque de Sofolco le ava dicho muy rezias
palabras porque no ava querido mandar esta Seora que sus dotores catedrticos de Padua fuesen a Roma a
disputar la causa del divorio, asy que sin dubda ninguna creo que esta repblica tiene otros avisos de Inglaterra
y ha me dicho la persona que me los descubri que se ava entre estos platicados de hazerme saber lo que se les
scrive desta liga, y que algunos dellos que tiene mercadera en las galeaas que est en Inglaterra lo avan
contradicho diziendo que sy viniese a notoia del rey de Inglaterra que Vuestra Magestad hera avisado dello de
aqu que podr venir les dao y que por esto no me lo ava dicho el Duque. Yo creo firmemente desta repblica
que guardar lo capitulado con Vuesra Magestad y que no bastar nadie a movellos a hazer otra cosa pues con
este muy bien al rey de Frania y al de Inglaterra. A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 89.
484
Ibdem. A los XXVIII del pasado screv a Vuestra Magestad por dos letras todo lo que hasta entones ava
sido de lo que el embajador desta Seora scrivi a los XXII y XXVIII deheb de las cosas del Turco, despus he
sabido que ha dicho uno de los de Pregay que se les scrivi en aquellas letras que tengas por ierto que se mueve
el Turco con inteligenia del rey de Frania y del rey de Inglaterra y que no se mover el armada del Turco hasta
que vaya persona del Rey de Frania para yr en ella a la qual obdesera el Capitn General, y que no es dems
velas por quel rey de Frania ha prometido de armar un buen nmero de galeas y naos para juntar con ello y que
se crea all que juntas estas armadas vernn a Gnova, y que el Turco ha mandado a los capitanes de su armada y
a los corsarios que no haga dao a ningn sbdito deste stado. Dixe al Duque que lo que me ava dicho della
venida del armada del Turco a Gnova y respondi me que no lo creyese porque an ducdava que entrara en el
Golfo, pues no hera gente los turcos que aventuraran asy su armada ny creyese que se fiara en esto del Rey.
Tambin le pregunt sy hera verdad quel Turco oviese mandado que su armada no hiziese dao a franceses, ni
ingleses dixo me que asy lo screva su embaxador de manera. De manerana que siendo verdad sto y el aviso que
esta Seora tiene de la liga de Alemania bien se puede tener por confedarados con el Turco. El christianssimo y
el defensor de la Iglesia para contra Vuestra Magestad y el Papa y el Serenssimo rey de Romanos a los quales ya
todos los que collos se se juntaron. Espero en Dios que les dar el castigo que meresce por mano de Vuestra
Magestad.
485
Ibdem. As sigue: He dado dello aviso a la emperatriz Nuestra Seora para que syendo Su Magestad servida
mande que se procure de entender por alla con que fin se haga en aquellas partes tal demostracin de armada.

181

dirigida a la Emperatriz. Verdad es que hasta agora no tiene el rey de Francia la voluntad de
los Suyos tan cierta como sera su desseo 486. Por otra parte Sanudo relata que Francisco I
pag a 25 mil suizos y no tardara nada en bajar a Italia 487. Francisco I segua sorprendiendo
con las nuevas soluciones que encontraba para buscar medios financieros. En Mayo de 1532,
escriba al obispo de Auxerre, su embajador en Roma que le rogase al Papa de su parte para
concederle las bulas pour resister lentreprinse de Turcq. Para evitar que el Papa lo negase
o pospusiese, le aconsejaba que enfatizase la grande pujanza que Barbarroja estaba
preparando en el Mediterrneo para invadir su pas y la costa de Provenza, que era uno de los
baluartes ms importantes488.
Mientras tanto el Papa se vea sumamente preocupado por un probable ataque contra Italia y
no dejaba de referirse a su favorito, el rey cristiansimo para conseguir su contribucin en un
futuro ataque turco. El Papa me dijo que las nuevas que tenan del turco le parecan de una
grande importancia, deca el obispo de Auxerre a Francisco I, y los preparativos de los
prncipes cristianos son insuficientes en cuanto a Italia. Clemente VII haca propuestas de
buscar gente. El embajador dejaba muy claro que el Papa no tardara en pedir auxilio al rey
francs y cumplir sus deberes y rol de pour la garder en la foy Chrestienne489.
La movilizacin francesa anticarolina no cesaba. Ahora, con deseos de aprovecharse de la
coyuntura, proyectaba presentarse en la cuestin hngara. El embajador imperial fue avisado
por el Senado de un enviado del rey francs que se presentara en la corte del Vaivoda: un tal
Colla Bonaveto, vecino de Zara, que vena de Npoles 490. Con toda su claridad se trataba de
negociaciones mutuas, porque el Vaivoda tambin envi un embajador a Francisco I para que
negociase con ellos la cuestin hngara491. Sin embargo, al mismo tiempo que el Voivoda
negociaba con otros potentados cristianos. Las noticias llegaban a la corte francesa va sus
embajadores en Roma y Venecia:

486

A.G.S., Estado, leg. 25, fol. 8. De Pules a V de Mayo 1532.


SANUDO, Marino: I Diarii. op. cit., libro LVI, p. 421.
488
CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit., vol. I, p. 196.
489
Ibdem. La carta de DAuxerre a Francisco, fechada 21 de Marzo de 1532.
490
A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 229. Carta de Rodrigo Nio fechada 4 de mayo de 1532. Al Duque d las
gracias que Vuestra Magestad me manda por el aviso que me dio de la venida aqu de Rincn, pero Vuestra
Magestad crea qul y toda esta repblica dessean que quede el Bayboda col Reyno por pareselles que harn
dello que no harn del Serensimo rey de Romanos, y el Duque lo dessea ms porque piensa que podra ser Luis
Griti rey de aquel reyno. Rincn parti al tiempo que scriv a Vuestra Magestad y no huvo aqu tanto dinero que
fuese para socorro del Bayboda y fue en una galera que yba a armarse a Sabenico, y de all ava de yr por tierras
del turco hasta Belgrado, este es el camino que lleb. Despus es venido aqu un foraxido de Npoles que se
llama Colla Bonaveto que bive en Zara el qual diz que embi el rey de Frania por embaxador al Bayboda.
491
Ibdem, p. 178.
487

182

Le Roy Jean de Hongrye envoye au roy une embassade, lempereur et roy de


Angleterre, pareillement leur remonstrer que si le rey de Hongrie, archiduc, re luy
rend dedons le temps dos trefues son dict royaume, il est dlibr de le recourer par
force et laide du Turc, et si de cela il en surviente inconvenient la Chrestient, qui
on ne sen prenne point luy, mais audict archiduc. Le pope a eu de cecy lettres dont
je vous envoye le double, et attent de jour autre un secrtaire dudict roy Jean qui
vient par devers luy. Es dictes lettres nest faicte aucune mention de lexcommuniment
que lempereur luy fit fare a Bologna, et ma dict celuy qui faict les affres dudict roy
Jean, par de, quil nest pas dlibre de jamais en demander obsolution au poope,
et quil a deja dans ses terres nombre de Turcz deliberes le lende main de la trefue,
entre dans Hongrye 492.

Juan Zpolya buscaba nuevos aliados para liquidar la oposicin hngara y esta vez lo haca
a espaldas del Sultn, tal como se expresa en la carta del embajador citada ms arriba 493. Sus
enviados se presentaban en todas las cortes de los aliados potenciales contra los Habsburgo en
busca de apoyo. Innegablemente se trataba da una congregacin misteriosa. Lope de Hurtado
informaba al Emperador de un enviado del Voivoda que sali con la misin de llegar a la corte
portuguesa para tratar cosas en desservicio de Nuestro Seor y dao de la Cristiandad y
nuestro y del serensimo rey de Romanos494. Sin lugar a dudas la embajada del Voivoda
acuda al rey portugus con la misma solicitud. Sin perder tiempo Carlos V orden la
detencin del enviado. Se podran saber de l muchas cosas que nos daran mucha luz
coment y previ que se podran detener en los puertos de Galicia o en otras partes.
La llegada del Conde de Novelara, gentilhombre de la cmara del Rey de Francia a
Venecia creaba nuevas sospechas. Se rumoreaba que haba venido para yr al Turco en caso
que Rincn no estuviesse para ello y que el despacho que public aqu que traa del rey de
Ynglaterra deva tambin ser para el Turco y se haba enviado una posta a Rincn y esperaba
492

Ibdem.
Ce temps pendant arrivrent deux Ambrs vers le roy, lun par le roy Jean de Hongrie, qui fut le Sig r Hirme
de Lasco, principal homme de sa cour, et lautre par lemp r. Que fui fut le Seg r de Besanon, second sommelier
du corps dudit Segr Celuy de Hongrie demandoit alliances de marriages et secours dargent pour subvenir aux
ncessitez de son royaume, qui par les guerres passes avoit est grandement destruit et les places desmolies. Sur
le premier article fut propose le marriage de madame Isabeau s du roy de Navarre; sur le second, luy fut
accorde une somme de deniers, par condition quelle ne fust employee faire guerre ou invasion contre aucun
des confdrez du roy; et fut faicte grande instance audit de lasco de remonstrer au roy son maistre quil se
donnast de garde sur toutes choses, et quelques guerres quon luy fist, de ninvader son enemy avec le secours et
ayde du Turc. Obstant que sil le faisoit, ledit Seg r roy seroit contrainct de prendre les armes contre luy sans
aucun esgard de leur alliance, pour obvier que le Turc, enemy de nostre foy, nenjambast sur la chrestient. Puis
aprs ledit Lasco, portant la somme dargent promise afin de la faire distribuer aux usages et non autres quelle
avoit est ordonne , fut envoy Antoine Macault, secrtaire et valet de chambre du roy, lequel depuis rapporta
ladite somme. Ibdem, pp.178-179.
494
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V, op. cit., vol. II, pp. 391-392.
493

183

en Ferrara su respuesta. El Duque inform a Rodrigo Nio que el 11 de Junio Rincn estaba
en Ragussa por no tener salud con que partir de all 495. La misin de Antonio Rincn, que
tambin haba sido enviado a Zpolya en calidad de embajador era todo un misterio y objeto
de muchas crticas. No era cosa desconocida que el diplomtico cataln fue encargado de
lograr una alianza o al menos un acuerdo con la corte otomana contra Carlos V y su hermano
Fernando con la ayuda de los prncipes protestantes496.
En abril de 1532 Rincn pas por Venecia en su camino hacia Ragusa e inform al
embajador francs en Venecia, Lazare de Baf que su misin era disuadir a Solimn de un
ataque contra la Cristiandad y arreglar un acuerdo entre Fernando y Zpolya. Irnicamente, la
verdadera misin de Rincn era pedir un ataque. La idea era sencilla. Cuando Solimn llevaba
su ejrcito hacia Italia, Francisco I tena la gran oportunidad de atacar a Italia y apoderarse de
Gnova y el ducado de Miln. Los venecianos fueron la fuente de un nuevo rumor: que
Solimn tena un acuerdo con Francisco I y le prometi el ttulo de emperador, si los
venecianos tambin estuviesen de acuerdo y no se lo impidiesen. Las noticias de toda esta
movilizacin anticarolina parecan haber llegado a odos del Emperador. Rincn inform al
Collegio que se dio cuenta de que hubo tres espaoles que le queran matar 497. No llegamos a
saber si Carlos V fue el que lo mand, ni si Rincn deca la verdad, pero con toda seguridad
podemos afirmar que con todo este arriesgado juego diplomtico Rincn sembraba las
simientes de un futuro muy comprometido para s mismo.
Tras visitar al sultn en su tienda de campaa en Ni, Rincn volvi a Venecia donde
declar que el Sultn de los turcos, por la antigua amistad que mantena con la casa francesa,
dejara la campaa voluntariamente si no hubiera avanzado tanto en su camino, pero eso sera
dar lugar a rumores de que se retiraba por temor al rey de Espaa. Tambin afirm que el
Gran Visir se sorprendi por la peticin que haca a favor de un hombre que le trataba tan mal
y si no era cristiano, y que a saccag le chef de la religin que est Rome, et mis et retenu en
prison, et pris y ranonn le grand vicaire de son Christe, et le quel despeulle tous les ans,
pleume et pille les Chrestiens soubs umbre de lui venir faire la guerre 498. El ao siguiente
brahim Paa repetira el mismo discurso a los enviados de Fernando, Jernimo Zara y
Cornelius Schepper.

495

A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 3. 26 de Junio de 1532


Para informacin detallada sobre la misin de Rincn en 1532 vanse BOURRILLY, L.: Antonio Rincn et
la politique orientale de Francois Ier. 1522 1541 en Revue Historique, CXIII, 1913, pp. 273-78.
497
SANUDO, Marino. I diarii. op. cit., libro LVI, p. 781.
498
CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit., Carta de M. de Baif al obispo de
Auxerre.
496

184

Antonio Rincn volvera a la escena poltica hispano-francesa con su asesinato, junto al


genovs Csar Fregoso, que fue enviado a Venecia con la misin de lograr una alianza con el
Senato y la Sublime Puerta. Estos dos diplomticos franceses no consiguieron llegar a la
Seora, y fueron asesinados por hombres enmascarados. Francisco I protest, y encarg al
gobernador de Miln la investigacin del crimen y declar la guerra y atac con cinco
ejrcitos en Luxenburgo, Roussillon, Brabant, los paises bajos y Piemonte. Obviamente el rey
francs haba encontrado la excusa que buscaba.
A principios de 1532 el pnico aumentaba en el continente. Las sesiones para la defensa
contra el turco continuaban en Roma. El Papa reuna a los embajadores de los estados
cristianos en su corte para tratar del remedio. En su carta dirigida al comendador mayor de
Len, el obispo de Osma le comunicaba que el Papa reuni a los embajadores el 16 de febrero
para darles una interesante noticia: Francia se ofreca para la empresa contra el turco 499. El
Duque de Albania servira para divertir al Turco de Hungra. Los planes eran llamativos. El
francs atacara a Alejandra, que estaba sin fuerza para defenderse, y al Turco importaba
infinito. As sera bien pagado el rey de Francia y este inters le movera a ponerse con
calor en la cosa. Se haba decidido que en la armada iran 25.000 hombres, en 50 galeras y
naves gruesas. El tamao utpico de este proyecto de armada preocupaba al Cardenal, que
afirmaba al Emperador que sin las galeras de Andrea Doria y las carracas de Gnova esta
suma nos se poda lograr. Habiendo fama por las calles que el rey de Francia desea tomar a
Gnova ms que a Alejandra, que ni el capitn Andrea Doria ni la ciudad consentiran que les
faltase un vaso de los que tenan para su defensa comentaba 500. Tal armada causara un gran
temor en Npoles y Sicilia, de los que pocos aos antes el Cristiansimo intentaba apoderarse.
Ni las fuerzas martimas de Espaa ni de Andrea Doria, ni las de Sicilia y Npoles podan
entrar en tal armada, las primeras por la razn ya apuntada, las segunda por la defensa del
mediterrneo contra el ataque de los corsarios. Tema el Cardenal que los franceses, como
tienen secreto, publicasen esta guerra de mar hasta Constantinopla, que complicara la
situacin y no servira nada menos que hacer al turco preparar un armada mejor y atacar con
ms fuerzas501.

499

PAZ, Julian: Documentos Inditos. op. cit, vol. 14, p. 127. Carta de Cardenal de Osma dirigida a Comendador
mayor de Len, de Roma.
500
Ibdem, p. 128.
501
Ibdem, p. 129. La segunda fue que pues va los turcos ya a las puertas de los cristianos, pues era oficio de su
autoridad el socorro y ayuda, la cual si dineros es intil; que presto pensase en buscarlos y haberlos. Y que
mirase su Beatitud que en todo este mundo no tena otros verdaderos hijos que a estos dos hermanos, y que el
padre e hijos haban de tomar esta empresa de la defensin del pueblo cristiano, y que ya tena experimentado
que lo de Francia y Inglaterra y de los otros prncipes era vanidad.

185

A la hora de organizar una defensa antiturca, una colaboracin con los luteranos pareca
poco posible para Roma. Es llamativo el tono pacfico del obispo de Osma, en la carta que
despach al Emperador el 15 de febrero del mismo ao y en la que le aconsejaba>
Trabajar de corregir por bien en algo los luteranos y buscar medios para ganar el
Duque de Saxonia y al lanzgrave502 con todo el interese que costar y que quando esto
no se pudiesse hazer que se ganen por servidores de su Magestad y del Serenssimo
rey de Romanos todos los alemanes y dexarlos bivir en su secta con condiin que no
dae a los Christianos con sus errores y ponerlos a todos en defensa contra el
Turco503.

Haba una cosa indiscutible: los luteranos constituan un peligro para la fe catlica pero no
para Italia. Por otro lado los turcos eran un peligro no slo para la fe sino tambin para Italia.
A la hora frenar el avance turco este intento de aliarse con los luteranos dndoles la libertad de
practicar su fe a su modo llama la atencin. Por su parte, los franceses tampoco haban
tardado en darse cuenta de que los prncipes luteranos podan ser aliados potenciales. El rey
de Francia haba dado a los de Baviera 100 mil florines de oro prometindoles mayor socorro
si el Emperador o el rey don Fernando les hiciese alguna fuerza 504, afirma Sandoval. No se
equivocaba C.D Scepperus cuando comentaba al Emperador a principios del ao de 1532:
Tout le dangier estre en la descente du turcq, si paraduenture vostre maieste se
trouuast avec luy empresche; et que a lui sanmbbit, le dict roy tres chrestien ne
laisseroit pour rines ceste entreprise505.

Reinaba un caos formidable en toda Europa. Por si fuera poco, ahora vena la noticia de que
Barbarroja se preparaba en la costa de frica. Segn fue avisado el embajador francs en
Roma por Malta, el 4 de Marzo, el rey de Tunis vino a una villa llamada Taiora, situada a diez
millas de Trpoli, por causa de un corsario turco, el cual se encontraba entre 400 y 500
millas de Tnez, y la quera ocupar506. La historia podra repetirse. Los espaoles no haban
502

Landgrave.
A.G.S., Estado, leg. 25, fol. 207. 15 de Febrero 1532.
504
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit, vol. II, p. 432.
505
LANZ, Karl: Correspondenz des Kaisers Karl V. op. cit., p. 656.
506
Carta de M. De Baif al obispo de Auxerre, p.195. ...Ce qui se faict par deest que le roy de Tuniz est venu
avecques arme sur une sienne ville nomme Taiora, dix milles de Trpoli, cause que un Turc corsaire la luya
a occupe, et est distant dudit Tuniz de quatre cinq cents milles, et cognoissant que ledict Turc estoit grand
ennemy dudit Chasteau de Tripoli, a cherch de contracter amity avecques nous, et escript fort gracieuses lettres
demondat secours dartillerie et de gens, ce qui luy a est octroy moyennant bons ostages; et se sont j faict
plusieurs escarmouches, o nos gens sesant fort bien portez; cor soixante deus nostres se sont trouvez donner la
503

186

olvidado cmo Barbarroja se apoder del Peon cuando los turcos amenazaban Viena en
1529. Algo peor podra suceder con un juego calculado de cronometraje.
La nica noticia que daba un cierto alivio a los que esperaban inquietamente el ataque era
la incertidumbre de la tregua que firmara Solimn con el Shah de Persia. Obviamente no
podra orientar sus energas hacia otro lado cuando sus fronteras orientales se encontraban en
semejante trance. En este contexto las noticias que traa un arzobispo de Ragusa que
certificaba que Solimn haba enviado un embajador para tratar de la dicha tregua marcaron el
inicio de una nueva esperanza en el mbito europeo. Pero el tiempo mostrara que eran todas
en vano.

IV.6. LOS PREPARATIVOS IMPERIALES PARA LA DEFENSA


Llegada la alarmante noticia de la salida del Turco de Constantinopla el 23 de Abril con
trescientos combatientes, una gruesa artillera, y con una armada gigantesca desde el puerto
de la misma ciudad, Carlos V se vio obligado a dejar Gante donde se hallaba para celebrar
estados generales y pasar a Alemania, donde se tena prevista la celebracin de una dieta con
los prncipes alemanes donde intentara agrupar fuerzas para una defensa contra el ataque
turco. En estas circunstancias la polmica religiosa quedara relegada a un segundo plano.
Una vez ms tuvo que aplazar la realizacin de su deseo de volver a sus reinos en la Pennsula
Ibrica, de donde llevaba ausente tres aos, y dirigirse a Ratisbona507.
La primera precaucin del Emperador fue mandar que se juntase una armada en Gnova.
Andrea Doria, el almirante de Carlos V, se encarg de reunir todas las fuerzas navales del
imperio. Despus de que desde la Pennsula Ibrica se le enviaron todas las galeras y naves de
carga, concentr todas las fuerzas en Sicilia, en el puerto de Messina. Al mismo almirante se
le haba concedido la misin de defender las costas de Sicilia, Calabria y la Puglia contra un
chasse plus de huit cens Mores et Arabes, ce que le dit roy et tout son camp ont eu en grand merveille, et tenu
comme miracle. It a faict sa garde deux, et couchent toutes les nuicts lentour de sa tente, o ses Mores no
sent approcher. Il a envoy de prsent monseigneur rvrendissime un jeune lion et un lvrier, demandant plus
grand ayde, car on ne luy a baill que cent homes, pource que ledit chasteau nes pouvoit mettre hors plus
largemeent. Jestime que vous avrez sceu le grand apprest de mer que faict le Turcq, qui est de trios cient
qinquante galres. CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit. p. 195.
507
As nos trasmite Seplveda, el cronista contemporneo de Carlos V la situacin en que se hallaba el
Emperador: Aunque todava no se saba con demasiada certeza qu era lo que se proponan, juzgaba, no
obstante, prudente, debido a la magnitud del peligro, empezar a prevenirse para cualquier emergencia; de un
lado, preparando los nimos de los seores alemanes para, llegado el caso, repeler la guerra, y de otro, juntando
una escuadra para defender Sicilia y la costa de Italia. SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op.
cit., vol. II, libro X, p. 101.

187

posible ataque de la armada turca. A dicha armada se unieron todas las naves de guerra
encargadas de la defensa de la costa napolitana y siciliana, y las auxiliares enviadas por el
Papa bajo el mando de Lorenzo Salviati. No faltaban las fuerzas navales de la Orden de los
Caballeros de San Juan y las propias fuerzas del propio almirante. En total, se junt una
escuadra de 40 galeras y otras tantas naves de carga, y unos 8 mil soldados de origen espaol
e italiano508. Carlos V, en total envi 150 mil ducados a Genoa para los gastos de la armada509.
El Imperio, que careca de un ejrcito permanente tan considerable como el del Sultn,
tena la urgencia de recabar rpidamente la ayuda de los dems estados cristianos. Tampoco
contaba con dinero. Carlos V empez por lo ms difcil: los reyes de Francia y de Inglaterra.
Con este motivo les envi sus embajadores con encargo de informarles de la venida del turco,
de la magnitud de sus tropas, y del peligro amenazador para todos. A Francisco I, le envi a
Grard de Ryee, seor de Balanon 510 con una instruccin, hacindole saber de la venida del
Turco. Con la carta del Emperador, se le pidi su intervencin en la defensa y resistencia del
Turco, comn enemigo de todos511. Seplveda nos da un resumen de la carta escrita por el
Emperador al rey de Francia:
Pues cuando tuviese sojuzgada una y otra, quin iba a creer que un rey como
Solimn, joven y poderoso, avidsimo de gloria y poder, y que odiaba a todos los
cristianos sin distincin, se quedara tranquilo?; que las fuerzas de los prncipes
continuaba- y los pueblos de la cristiandad, que cada una por su lado, si alguien
antepona los intereses privados a la utilidad pblica, no podan por separado hacer
frente a las tropas turcas sin correr un grandsimo riesgo, unidas en armona, seran
muy superiores; en consecuencia, les exhortaba a que, dado que se trataba de un
peligro que amenazaba a todos, asumiesen la causa pblica de la religin y la libertad
de los cristianos; que l estaba resuelto afirmaba- a no ahorrase fatigas, gastos, ni, en
fin, riesgo alguno en defensa de la religin cristiana y de la cristiandad, pero que tema
no poder hacer frente l solo junto con su hermano Fernando a las ingentes tropas
turcas, a pesar de haber puesto en prctica todas las medidas que las consideraciones
de tiempo y lugar le permitan, pues, hallndose, como se hallaba, tan lejos de Espaa,
cabeza de sus dominios, aguardar refuerzos, pagas y provisiones de all, estando ya de
camino el enemigo, supona demasiada tardanza; que si esta amenaza -concluallegaba a hacerse realidad en medio del descuido y la desidia de los soberanos vecinos,
508

Ibdem, p. 102.
SETTON, Kenneth M.: The papacy & the Levant (1204-1571). op. cit., p. 358.
510
Balanzn.
511
SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., p. 127.
509

188

y la cristiandad sufra algn dao importante, la responsabilidad y el desdoro ante


Dios y los hombres no recaera sobre l, sino sobre aquellos que lo haban dejado solo
en la defensa de la causa de todos; que l no dudaba que ellos mismos, dndose valor
y piedad cristiana, estaran particularmente interesados en evitar una ruina y vejacin
como esta 512.

Francisco I, para quien la paz de Cambray no significaba ms que una formalidad poltica,
obviamente no estaba muy entusiasmado con este ruego. En su carta de respuesta,
definitivamente una obra maestra de juegos de palabras y bastante ambigua, deca que:
Nunca dejara de contribuir a la defensa de la causa pblica de la religin y la libertad
cristiana, de las que siempre haba sido muy celoso, pero que ni era de su incumbencia
defender Alemania en caso de un posible ataque turco, ni el valor ni las fuerzas de los
alemanes, si actuaban de acuerdo, como haca al caso, necesitaban echar mano de
ayuda para rechazar una guerra por difcil que sta fuese 513.

Sin lugar a dudas, eran las palabras ms o menos esperadas de un monarca como Francisco I,
natural enemigo del Emperador, cnico en su discurso y un aliado del Sultn desde los tiempos
del tratado de Madrid. En abril de 1532, cuando Balanon pidi el auxilio a Francisco I, el rey
francs respondi que las fuerzas imperiales en las fronteras orientales del imperio seran
indiscutiblemente suficientes para repeler a los turcos de la zona, con lo cual su contribucin
sera innecesaria. Francisco I le dej muy claro que su flota protegera Languedoc y Provence.
Por otra parte, como deseaba mantener el ttulo de Tres Chrestien si los turcos bajasen a Italia
acudira a su defensa con 50.000 hombres514.
Sin embargo, la ltima parte de su carta no dejaba lugar a interpretaciones errneas. En esta
parte, le aconsejaba a Carlos V que pusiera todo su empeo en convencer a los prncipes
alemanes que estaban en una situacin sumamente peligrosa. Todava ms interesante era su
512

Ibdem, p. 105.
Ibdem, p. 106.
514
A.G.S., Estado, leg. 25, fol. 207. Relain de la cartas del Cardenal de Osma, 15 de Febrero 1532. La
respuesta que el rey de Frania embi al Papa sobre lo del Turco fue ofreser que verna en favor de Italia con
LV hombres y lanas y as lo han publicado que el Papa quiso saber su pareser de qu respondera y fue que le
oviese graias por el ofresemiento y que sy el Turco oviese de desenbarcar en Roma o Lombardia l le
suplicara que lo pusiese en obra pero que como se sabe por avisos iertos que su armada ha de venir en eilia o
Pulla o Anchona le parese que por agora deva sobre.... en hazer gastos en exrito de tierra y ayudar con sus
galeras para la defensa y que se inclin a esre pareser porque el rey de Frania no sienta que se tiene sospecha
dl y que paresi bien a Su Santidad y cree que tomar la sustania y prinipalmente por que es avisado de
Frania que se holgaron mucho de la petiin del socorro por tener occasin de hazer el exrito y que Su
santidad le dixo que atravesando el Turco es razn de andar con el rey de Frania con respetos.
513

189

ltimo consejo: que despus de reunir un ejrcito de 3.000 mil soldados de caballera pesada y
50.000 de pie, con inclusin de 30.000 alemanes, esperara con estas tropas en Italia la llegada
de los turcos.
Este consejo del rey francs increment las sospechas entre los que desde haca mucho
tiempo que sospechaban que dicho rey tena un papel importante en la venida del turco. La
interpretacin hecha por los imperiales sobre el extravagante consejo era sencilla: Francisco
I, que tena relaciones estrechas con la Sublime Puerta pretenda sacar las fuerzas imperiales
de Alemania, hacia donde avanzaran las tropas otomanas, y debilitar la resistencia contra el
ataque turco. Mientras, l tendra una oportunidad nica de atacar a Miln, y resultara fcil
que se aduese de este estado515.
En su carta dirigida al obispo de Auxerre, embajador francs en Roma, Francisco I se
justificaba as:
Entendel que jay trouv merrveilleusement estranges les parolles porte es par les dits
ambassadeurs de lempereur et du roy de Honguerye son frre, dautant quil semble
quilz veulent enti rement purger leurs maistres de lentreprinse que veult faire le dit
Turc sur la Chrestient, et les en descharger sur les autres princes qui nen sont
aucunement coulpaables, donnant entendre tout le monde quilz ont faict tout ce
quilz ont peupour rompre les dessains dudit Turc, qui est tout le contraire.

Y segua as :
Quant lay de que elle demande pour lItalye, toutes et quantes foys que besoing
sera de obvier ou rsister lentreprinse dudit Turc, ou cas quil vueille ofender la
Chrestient de ce coust-l, je offre de y passer en personne acompaigne cinquante mil
hommes de pied et tros mil hommes darmes, avec lquippage dartillerye et
municions qui sera n cessaire, et demployer la personne et la vye pour une si bonne
et si salutaire euvre que celle dont il est questoni mais que desmouvoir une guerre
contre le dit Turc pour les diffrends et querelles particulires dautruy, et mesmement
de celles qui sontcause de lavoir appell 516.

515
516

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., vol. II, p. 443.
CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. pp. 190-191.

190

Poco eficaz era la carta del rey francs para convencer al Emperador, sobre todo despus de
recibir las cartas de Rodrigo Nio. Adems, a causa de las dudas que levant la mencionada
carta, Francisco I, se vio obligado a publicar una cdula en la que revelaba:
Que eran intrpretes malintencionados de los hechos quienes deformaban con la
calumnia aquella actuacin suya, fruto de su dedicacin y de su celo, pues era
totalmente descabellada la idea de que l hubiera podido solicitar la amistad de
Solimn o haberle inducido a emprender la guerra contra algn prncipe cristiano,
siendo as que, muy por el contrario, lo que haba hecho haba sido rechazar
continuamente las ofertas de paz que le haca Solimn por medio de embajadas en
condiciones no desestimables, si no mantena yo -dijo- a salvo igual que a m a
todos los dems cristianos de los agravios de aquel enemigo 517

Por su parte, el obispo de Auxerre afirmaba que las personas del Emperador sembraban las
noticias de que saban bien que el rey de Francia nunca dara socorro al Emperador en una
empresa contra el turco y le haban llegado las noticias de que haban propuesto al Papa que
excomulgasen a todos los prncipes cristianos que no dieran socorro al Archiduque 518 . Y
pensaba que el turco no podra atacar por dos partes.
No haba ninguna noticia nueva sobre Francisco I tal como Carlos V comentaba
irnicamente a Isabel: El rey de Frania est como suele. No se puede tener de l seguridad,
pero hasta agora no hay cosa de novedad519.
La segunda esperanza de una ayuda extranjera se haba perdido con la respuesta de Enrique
VIII de Inglaterra, en cual haba depositado alguna esperanza, aunque poca, a cuya corte haba
sido enviada una embajada con una carta de un contenido igual a la que se haba llevado a
Francisco I. Carlos V, una vez ms fracas en su intento de conseguir auxilio de la parte del
rey ingls, que siempre prometa poco con un hbil juego de palabras que nunca cumpla.
Todava quedaba una esperanza ms: Portugal. Sin embargo, el rey portugus estaba
ocupado en su guerra contra el mismo enemigo en otras latitudes con lo cual no dio una
respuesta prometedora a la peticin de ayuda que le haba hecho el Emperador. El correo
recin llegado certificaba que Dio, uno de los puntos geoestratgicos ms importantes no
haba sido tomado y para conseguirlo haban gastado 500 mil ducados. Y afirmaba que el
517

Seplveda nos asegura que esas fueron literalmente sus palabras. op. cit., p. 106.
Carta del obispo de Auxerre, embajador francs en Roma, al embajador del Francisco I en Venecia, fechada
17 febrero de 1532.
519
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit., p. 343. 7 de Marzo, desde
Ratisbona, a Isabel de Portugal.
518

191

Turco tiene muchas galeras fechas e aparejadas en Suez 520. En su carta Don Joao III
explicaba con palabras razonables la necesidad en que estaba l:
E ainda que seja cousa se tamanha importanca poder o Turquo vijr, que se deva fazer
muy grandes aparelhos como se diser que ven para se lhe resistir como me spreves que
os fazeis, esta nova me tomou muy desaperciebido de poder cuydar que este verao
viese pelas novas que conti nuadamente ti ve de grosa armada que faz no Mar Roixo
contra as minhas armadas de india e se dizer que ele estava este verao fora de
proposito de sue vinda521 .

A pesar de todo, para poner su parte en la defensa contra el enemigo comn le ofreca 100
mil ducados con tal de que partiese el emperador en persona con su ejrcito para dar batalla
al Turco o para ir a socorrer al cerco de Viena o a qualquier otro lugar que el Turco tenga
cercado 522. Interesante es el detalle. Los prerrequisitos de la concecin de ayuda se haban
convertido en la realidad trgica de la vida del Emperador. Nadie prestaba apoyo sin proponer
condiciones y su presencia personal en la guerra era la primera obligacin que imponan
quienes estaban dispuestos a ayudarle.
Por consiguiente, el Emperador convoc a los prncipes alemanes en una Dieta en
Ratisbona. Abri la Dieta el 17 de Abril de 1532. Carlos V y Fernando de Austria, su fiel
delegado y hermano, llevaban un notable perodo de tiempo haciendo planes de sobre dicha
Dieta. Ahora, el equilibrio haba cambiado. El peso mayor de la argumentacin recaa sobre el
peligro eminente. Y una vez ms, el Emperador se vio obligado a aparcar el tema de la hereja.
El problema se haba vuelto delicado y no se encontraba ms remedio que conceder a los
prncipes electores alemanes el derecho y la libertad de practicar su religin 523. La unificacin
de Alemania, aunque fuera temporal y poco duradera, era imprescindible y urgente.
Carlos V, en el discurso que present a los prncipes alemanes puso nfasis sobre la
inseguridad en que se hallaban todos los pueblos de Alemania, dejando de lado el complejo
problema de la hereja, para entonces un problema irresoluble y menos grave. En esta Dieta de
520

Ibdem. p. 336. carta de Juan III de Portugal a Carlos V. S.f., 1532, .(A.G.S., Estado, leg. 635, fol. 137).
Carta de Juan III dirigida a Carlos V. Septiembre de 1532. Lettres des Souverains portugais Charles Quint
et limperatrice(1528-1532). Paris, 1994.
522
A.G.S., Estado, leg. 25, fol. 19, 30 de Agosto, 1532.
523
Aqu Sandoval hace mencin del arzobispo de Maguncia y el conde Palatino que acudieron a suplicar al
Emperador, que tomase algn medio con los protestantes. Y sigue en su narracin: Hubo de hacerse lo que no
se hiciera si no fuera por esta venida del Turco, que decan traa ms de trecientos mil combatientes. Lo que con
los protestantes se asent fue que a cierto tiempo se juntase un concilio, o junta nacional, y que viniesen all los
protestantes, dndoles seguro: y que en el nterin pudiesen usar libremente de su nueva religin; y con esto,
acudieron todos para ayudar al Emperador contra el Turco. op. cit., p. 432.
521

192

Ratisbona, donde el problema recin surgido se discuti predominantemente, el Emperador


consigui un apoyo de los dichos prncipes a travs de sus discursos 524. Su discurso mostraba
abiertamente com su poltica luterana sufri profundas transformaciones, especialmente en
esta situacin especifica. Los intentos del Emperador por reunir a los estados alemanes bajo el
paraguas de catolicismo fallaron otra vez. Este discurso fue totalmente distinto a los
anteriores. Hay que reconocer, por tanto, el factor del estado turco en el fracaso de la
unificacin religiosa de Europa, sobre todo de la monarqua hispnica. Un monarca, que so
toda su vida, con una Europa unida bajo la misma religin, el idealismo medieval, tuvo que
rendirse al fracaso que supona la inminencia del terror turco. El argumento citado, con sus
conflictos exagerados, muestra, hasta cierto punto, el trgico fin de los intentos de Carlos V.
Hay que dejar sealado que con esta dieta el conflicto turco-habsbrgico cambi el cauce e
innegablemente en las ltimas etapas de las negociaciones entre Carlos V y los prncipes
protestantes entre los factores ms decisivos, el ms importante fue la proximidad del Turco.
Cuando la ofensa turca contra el imperio se mostr cercana, la actitud de los estados
protestantes cambi notablemente. Sin embargo en el anlisis final Carlos V tuvo que
reconocer al Luteranismo como un slido movimiento religioso y poltico con unos perfiles
bien definidos. Del mismo modo acept la enseaza de que este dogma no debera salir de
ciertos limites. La paz religiosa de Nremberg del 23 de julio fue un acuerdo temporal hasta la
siguiente sesin y la nica salida para concretar la paz en aquellos momentos. Sin embargo los
protestantes obtuvieron concesiones de un profundo significado para su futuro, sumamente
importante para la supervivencia, expansin y consolidacin de sus creencias. En este sentido
es de notar lo que aconsejaba el obispo de Osma, en su carta dirigida al Emperador un ao
antes: que no se pidiese ayuda a los luteranos para darles la oportunidad 525. Ya era muy tarde.
Pero lo ms urgente e importante se cumpli. El 22 de abril Carlos V transmita felices
noticias a la Emperatriz: Estn con tan buena voluntad en lo de la ayuda contra el Turco que
ya casi han concluydo de la hazer526.
524

SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., p. 107. Dijo que la lucha contra los turcos
deba entablarse no por dirimir tal o cual precepto religioso y moral, cuestiones que podan ser discutidas por
procedimientos civiles y a las que se podra poner fin mediante debate de hombres doctos, sino en defensa de la
vida, la libertad, y la esencia misma de la religin. Por tanto entenda l-, las controversias que en materia
religiosa haba suscitado entre ellos Lutero y algunos otros podan fcilmente ser solucionadas y deslindadas
mediante un concilio de la Iglesia de los cristianos, a favor de cuya celebracin inmediata prometa l ahora an
ms solemnemente todo el apoyo, esfuerzo e influencia, que ya antes haba ofrecido. Que se olvidaran, pues, de
todos los agravios y discordias y slo tuviesen presente esto: que todos eran cristianos y todos alemanes, dotados
de tales medios y gloria militar y de tanto vigor de cuerpo y alma, que ninguna fuerza de un enemigo extranjero,
por grande que fuese, podra sojuzgarlos por un procedimiento que no fuera el de valerse de sus rencillas y
disputadas.
525
PAZ, Julian: Documentos inditos. op. cit, vol. 14, p. 126. Carta fechada 12 de febrero de 1531.
526
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit., p. 357.

193

Por otra parte, Carlos V no dejaba de organizar sus fuerzas para la defensa. Para posibilitar la
colaboracin de los italianos en esta jornada, envi reclutadores con dinero a alistar gente en
Italia. Por consiguiente, escribi una carta a Alfonso de Avalos, Marques del Vasto y
comandante de las tropas espaolas, comunicndole la necesidad urgente de que las condujera
desde la Lombarda a la Hungra superior. De Ratisbona, invit a Honorato I Grimaldi a
preparar apresuradamente dos galeras, venidas de Sicilia, para formar parte de la expedicin
contra los turcos527.
La cuestin financiera se volva delicada y problemtica. No sera tan fcil organizar una
movilizacin antiturca con los recursos que tena en la mano, especialmente ahora cuando no
contaba con fondos para sostener los gastos de la campaa.Quin dira que el rescate que
pag Francisco I se usara en la guerra contra el Turco! En el mes de Abril pidi Carlos V que
500.000 ducados sacados de este dinero fuesen mandados a Barcelona e insisti en que no
poda haber ningunos (dineros) tan iertos ni presto como los del rescate del rey de Frania
528

. Tambin pensaba conseguir el dinero vendiendo juros 529. Carlos V canalizaba todo el

dinero que tena y el que no tena a esta defensa. La libranza de las rentas de los Maestrazgos
de los aos 1536 y 1537 no fue ninguna excepcin 530. Aconsejaba a Isabel, su gobernadora en
Espaa, que viese de dnde ms brevemente y con menos perjuizio podran sacar dineros y
segua as:
Que miren lo que muchas veces se ha hablado en haver dineros de los bienes de la
Yglesia y rentas della, as en vender vasallos y lugares de iglesias y monesterios,
dndole rentas equivalentes en partes que las tengan bien seguras y se puedan
aprovechar531.

Por su parte, Isabel de Portugal dedicaba toda su fuerza a buscar medios financieros en la
Pennsula. En el verano del mismo ao le responda as:
Quando a las nuevas que Vuestra Magestad tiene de la venida del Turco y la
determinain que a tomado para le resystir y para ello mando que ac se platique y
entienda en todas las formas y maneras que se puedan aver dineros asy en lo espritual
527

FORANDA, M. de: Estancias y Viajes del Emperador Carlos V. op. cit., p. 362.
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit., p. 346. 6 de Abril de 1532.
Carlos V a lvaro de Lugo desde Ratisbona.
529
Ibdem, p. 347. Para las races del uso de juros y sus consecuencias, vanse: ELLIOT, J.H. Imperial Spain.
1469-1716. Penguin Books. 1963, London. pp. 206-207.
530
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit., p. 393.
531
Ibdem. p. 351.
528

194

como en lo temporal por va de cortes o en otra qualquier manera y que se mire lo que
otras veces se ahablado en aver dineros de los bienes de la iglesia y rrentas della asy
en vender vasallos y lugares della y de monesterios como de otras cosas 532.

Se pidieron prstamos en todos los rincones de Europa, tanto prstamos voluntarios como
forzosos. Carande comenta que en este periodo Carlos V debera ser sumamente afable para
hacer de cualquier hombre su banquero533. Conviene dejar puntualizado que no era ninguna
exageracin. Era tal su necesidad que se vio obligado a pedir prestado100.000 ducados de un
banquero genoves534.
La neesidad que tengo para las provisiones que se han de hazer, es mayor de la que
se puede dezir, porque el Turco entr en Belgrado, el da de San Juan. Y tenemos abiso
que se da mucha priesa en su camino, muy afectuosamente, Seora, le ruego que en la
hora que este despacho llegue se probea que de los 400.000 escudos que por la otra
my carta scribo535.

Desgraciadamente el problema financiero no se resolva con reunir el dinero. Su traslado


adonde se hallaba el Emperador era tan problemtico como su bsqueda. Para poder trasladar
el dinero a Gnova haba que tener todas las precauciones posibles en materia de seguridad.
El dinero, en su viaje de Barcelona a Gnova, tendra que enfrentarse con un peligro enorme:
Barbarroja. Haba que esperar el momento adecuado para embarcarlo, cosa que no sera nada
fcil536. Carlos V se quejaba de que la dilacin que haba en el dinero que se haba de enviar a
Barcelona fuese muy daosa y no llegase a Gnova. Segua con un tono humilde, pero
perturbado He andado buscando medios para poder haber dineros con dao, y no sin
vergena537.
La ayuda deseada vino de Clemente VII, a quin haba pedido auxilio por medio de una
embajada. El Papa acababa de gastar un milln de ducados slo en la guerra de Florencia, -sin

532

A.G.S., Estado, leg. 24, fol. 397, de Isabel de Portugal a Carlos V.


Cit. VILAR, Pierre. A History of gold & Money. 1450-1920. s.l., 1976, p. 145. (Oro y moneda en Historia,
Ediciones Ariel, Barcelona, 1969.
534
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit., p. 358. 30 de abril, a Isabel:
Las necesidades y gastos que ac se me ofresen son tan grandes y por cosas que no bastando para cumplirlas
los C mil ducados que se han provedo para mi salida de aqu, y visto las que all tambin hay y no habiendo otra
forma para ello. He mandado ac tomar con Mier Ansaldo de Grimaldo, ginovs, un asiento por el qual se ha
obligado de socorrerme y prestarme cient mil escudos.
535
Corpus, p. 366. Carta de Carlos V a Isabel, de Ratisbona, 11 de Julio de 1532-.
536
A.G.S., Estado, leg. 24, fol. 85, 30 de Julio de 1532. Carta de Isabel de Portugal a Carlos V.
537
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus Documental de Carlos V. op. cit., p. 366.
533

195

otros gastos extraordinarios-538. El tesoro apostlico estaba casi vaco. Pero la necesidad le
oblig a formular un apoyo financiero que no era nada desconocido: obligar a los clrigos que
socorriesen al Emperador con la quinta parte de sus beneficios.
Tal como nos trasmite Sandoval, esta frmula del Papa no dio poca ocasin de murmurar a
todo el mundo. Giovio nos trasmite los detalles de este agravio y la manera de juntar este
dinero:
Esto afligi mucho a todos sacerdotes pobres, y a los hospitales y monesterios de
monjas. Porque los commissarios que yvan a las provincias a cobrar el dinero,
procuravan aprovecharse y usndo de increyble rigores y crueldad, turbavan lo divino
y humano, tanto que muchos sacerdotes desamparavan sus yglesias, y se hazan dinero
los clices, y vasos, y todo el oro y plata de los templos. Y uvo algunos que vendieron
las heredades de las yglesias para pagar las dcimas. Era esto cosa que pareca muy
mal a todos, aunque se deza que era para tan sancta guerra. Porque veyan que los
Cardenales (que tenan dignidades y beneficios muy ricos) no pagavan nada de sus
beneficios, como si por sustentar la grandeza de la corte Romana no fuera justo que
moderaran el esplendor de sus casa, viendo que se quitava a los sacerdotes pobres lo
que de necessidad avan menester para comer 539.

Al final una suma grandsima se junt entre clrigos, frailes, monjas y hospitales 540. Con
este dinero envi al campo imperial a su sobrino, el Cardenal Hiplito de Mdici, un
jovenzuelo de 21 aos. El ms hermoso, bien dispuesto y bien acondicionado, que se iban
todos tras l segn el comentario de Giovio Paolo. Tambin nos da un dato importante para
el caso: que era riqusimo porque poco antes haba muerto en Npoles (donde era virrey) el
Cardenal Pompeyo Colona y tras su muerte el Pontfice le haba dado el oficio de
vicecanciller y todos los beneficios de Pompeyo541. As sigue el obispo de Nocera:
Llev Hiplito consigo mucha gente de lustre, y llegando a la corte tom a sueldo
ocho mil caballos ligeros hngaros, y diles por capitanes a Valentino Turaco y a
Bachicio Pauolo, valerossimos hombres. Quiso que trajesen sus gentes por divisa, en

538

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 438.
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., p. 64.
540
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 438.
541
GIOVIO, Paolo. Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit. Tambin citado por Sandoval. op. cit. p. 438.
539

196

sus banderas un crucifijo, para mover con tan santa seal los corazones de los
cristianos a tan santa empresa542.

Desde Ratisbona Carlos V intentaba acelerar esta movilizacin a gran escala. La


participacin activa de casi todos los estados menos Francia y Polonia, que se hallaban en una
paz indestructible con la Puerta, dando un fin a todo el antagonismo y suspendiendo las agrias
discusiones motivaba ms al Emperador. Debemos indicar que se trataba de un pax cristiana
temporal que daba lugar a todos estos preparativos para afrontar la amenaza turca que se
proyectaba en dos direcciones. Castilla no poda faltar en este calidoscopio de movimientos
de defensa, tal como enfatizaba en su carta dirigida a la Emperatriz:
Ac se ha platicado que para esta empresa, syendo de la calidad que es y en que yo
pongo mi persona, sera muy justo que los Reynos de Aragn, Valencia y Catalua nos
ayudasen y sirviesen como lo hazen los otros nuestros Reynos, especialmente
importando tanto, como importa, la defensin y conservacin de Cecilia y Npoles,
que entran en la Corona dellos, para cuya guarda hazemos el armada; con la qual, y en
los reparos y fortificaciones de las fronteras, gentes y municiones y otras provisiones,
se han hecho y hazen muy grandes gastos. A la defensin de los quales, aquellos
Reynos tienen particular obligacin543.

La necesidad de invitar a Castilla a apoyar la defensa contra el turco se hizo imprescindible,


con lo cual se convocaron las Cortes en el verano del mismo ao y las presidi la Emperatriz
en Segovia como gobernadora en ausencia del Emperador 544. El enfoque de las sesiones se
centr en la necesidad de organizar una defensa contra el turco que haba salido de su capital
en el mes de abril. No le faltaban motivos a la Emperatriz para dramatizar sobre el deplorable
estado de las cosas tras un posible ataque de turco, sobre todo en la Pennsula Ibrica.
Porque si aquel infiel tomase las dichas tierras, todo lo dems y estos reinos, por la
vecindad que tienen con frica y turcos que all residen y cada da vienen, correra
gran peligro545.
542

Ibdem.
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 367. Carta de Carlos V a
Isabel, de Ratisbona, 11 de Julio de 1532.
544
Isabel tena acordado tener las cortes en Toledo. Sin embargo por la pestilencia que reinaba en la ciudad,
decidi convocarlas en Segovia que estaba bien sana. A.G.S., Estado, leg. 24, fol. 112, 18 de Agosto de 1532,
carta de Isabel a Carlos V.
545
PLAJA, Fernndo Daz. Historia de Espaa en sus documentos. Siglo XVI. op. cit. p. 211. Visto el peligro
que a las tierras y reinos de Su Majestad, y generalmente a toda la cristiandad se sigue de la venida de este
543

197

Resulta interesante que Isabel proclamase la vehemencia de la situacin acentuando el


peligro en que se hallaban las costas espaolas cuando las noticias verificaban un asalto a
Hungra y a las costas italianas. Dicho en otras palabras, la Emperatriz intentaba obtener el
mximo valor de propaganda, exagerando la importancia del peligro turco por doquier. Como
se deduce de sus propias palabras, Isabel, consciente de que las noticias del turco haban
evocado un temor enorme tambin en la Pennsula, canalizaba la atencin de todos hacia la
amenaza turca en estos reinos y prevea la liqudacin definitiva del problema esta vez
aprovechando la oportunidad de la unificacin temporal de la Cristiandad que consigui
Carlos V. Los espaoles, hartos de tener que pagar por los intereses extrapeninsulares del
Emperador, ya queran mirar por sus propios intereses en la Pennsula. Sin embargo, esta vez
el problema era comn y las causas eran tan justas y evidentes y notorias que no podan
ser mayores. Y aadi enfticamente que el turco haba hecho muchos daos, robos,
cautiverios, y crueldades en las tierras de la cristiandad y ya estara sobre Viena 546.
El problema era el de siempre: los grandes y excesivos gastos para tal empresa. Las
rentas de estos reinos no bastan para ayudar, ni tampoco para la defensin de las fronteras de
frica y de estos reinos y proveer las galeras y otros gastos que no se pueden para ello
excusar, resaltaba la bella Emperatriz. Les pidi apoyo humildemente y les rog: Le
aconsejis, ayudis y sirvis con las cantidades y suma que para todo ello os pareciere que
sern necesarias. No se olvid de dejar claro el deseo de su emperador de venir a residir
luego a estos reinos por su grandeza, lealtad, fidelidad y por el mucho amor que les tiene y se
retir a otra cmara para que los procuradores deliberasen libremente547.
La decisin de las Cortes fue positiva pero aunque otorgaron a Carlos V la ayuda solicitada
se comprob una vez ms hasta qu punto Castilla se encontraba asfixiada por las empresas
exteriores. Una vez ms ayudaran a su Emperador, el cual viajaba incansablemente por toda
Europa intentando resolver los problemas que haba heredado sin proporcionar suficiente
comn enemigo y que no cumpla Su Majestad con lo que debe a Dios nuestro Seor, y a la obligacin que
tienen a la defensin de la Iglesia y de todo lo dems, si hallndose tan cerca no trabajase de hacer en esta
defensa todo lo que fuese posible; pues si se ofreciera semejante caso estando en estos reinos, tuviera la
obligacin a ir a hacer lo mismo por las causas dichas y porque si aquel infiel tomase las dichas tierras, todo lo
dems y estos reinos, por la vecindad que tienen con frica y los turcos que all residen y cada da vienen,
correra gran peligro. Por remedio de lo cual ha determinado su majestad de tomar esta causa por suya, y as,
para la resistencia de su armada de mar y defensin de las costas de los dichos reinos donde la enva, ha
mandado y provedo de engrosar la suya, que parta la venida a estos reinos que estaba aderezando en Gnova, la
cual ya es salida para ir a resistir y buscar la de los infieles y se han provedo los castillos y fortalezas de los
dichos reinos de Npoles, Sicilia y Cerdea, y la tierra de capitanes y gente de guerra de pie y de caballo.
546
Ibdem.
547
COSSIO, Francisco de: Carlos V. Madrid: Biblioteca Nueva, 1941, p. 151.

198

tiempo para las necesidades interiores de sus reinos. Sin embargo, esta vez quedaron
convencidos de las dimensiones enormes de la amenaza.
Tras las cortes de Segovia se efectu una movilizacin sorprendentemente grande en toda
Castilla. Es importante resaltar que era una de las pocas veces que todos los reinos
peninsulares se movilizaban a fondo en favor del Emperador en una campaa extrapeninsular.
Entre los espaoles voluntarios para estar presente en esta empresa y ayudar a su emperador
con sus armas, venan el duque de Bjar, D. Francisco de Ziga y de Sotomayor, -muy
acompaado de caballeros e hidalgos del Andaluca y de Extremadura, segn cuenta Santa
Cruz-, Antonio de Leiva y el Marqus del Vasto, dos capitanes suyos que se hallaban en
Lombarda548.
Isabel se encargaba de la organizacin de este movimiento en la Penndula. Entre mil postas
que iban y venan, organizaba estos preparativos, reciba el dinero que llegaban de todos los
rincones de la Pennsula y buscaba medios para mandarlo a su Rey y su Seor.
El Duque de Bjar abr ocho das que parti por la posta a servir a V.M. en esa
enpresa del Turco y como quiera que otros grandes y caballeros del reyno estavan
movidos a hazer lo mismo esta yda del duque les ha puesto mayor voluntad y por el
yrse muchos del reyno y sacar tantos cavallos y dinero .... los incovenientes que col
dicho correo screv a V.M. yo le suplico me mande avisar con brevedad de su voluntad
y d la horden que es servido549.

As le comunicaba el inters especial del Duque de Bjar. Llovan cartas de ayuda de todos
los rincones de Espaa550. Algunos ofrecan ayudarle con dinero, y algunos presentaban su
voluntad de ir a encontrarle en persona, y algunos empleaban sus servidores para esta
empresa santa. No faltaban los que tambin abran sus casas para hacer plegarias y
oraciones por la victoria del Emperador y concedan sus joyas a la Emperatriz para que
548

SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del Emperador Carlos V. op. cit., p.136.
De Isabel a Carlos V, 21de Julio de 1532. A.G.S., Estado, leg, 24, fol. 52. El Marques de Sanete luego como
supo la nueva de la venida del Turco por la ltimas cartas de V.M. con deseo de servirle en estas enpresa me
suplico le diese liencia para yr alla. Yo le respond que por agora no convena que hiziese mudana hasta que yo
lo hiziese saber a V.M. por la falta que aca haza en lo del consejo de la guerra en que entiende y as le mand
que lo sobreseyese hasta ver lo que V.M. mandava y por este respecto parese que V.M. no deve dar lugar a que
vaya ms de agradeselle su buena voluntad y si de otra cosa fuere servido mandmelo hazer saber.
550
Se conserva una buena cantidad de cartas despachadas al Emperador y a la Emperatriz ofrecindoles ayuda en
la guerra contra el Turco. La carta de Alfonso de Fonseca, Arzobispo de Toledo, a Carlos V es uno de los
numerosos ejemplos de este gnero: Entendiendo por la comn nueva que ac se dice el acercamiento del Turco
desas partes porque de Vuestra Magestad no ha visto letra desde la de seis de abril y teniendo por ierta la
determinacin de Vuestra Madestad, digna de tan catlico prncipe, de le salir a rresistir con va real persona
ponindose la suya en campo, acord enviar a mi primo Fructuoso de Ulloa, levador desta, a bessar las manos de
Vuestra Magestad. (De Alcal, 25 de Julio de 1532) B.N.M., Mns. 1778, fol. 551
549

199

sirviesen en esta empresa. La carta que despacharon la Duquesa de Medina Sidonia y Don
Juan Alonso de Guzmn es un ejemplo de esta voluntad de servicio:
Ac se ha certificado la venida del Turco contra la Christiandad y doy muchas graias
a Dios Nuestro Seor porque sea en tienpo de V.M. que confio en su misericordia que
nos proveer de remedio y que es servido que este nos vena por mano de V.M. el
socorro que las mugeres tenemos de plegarias y oraiones se hazen en mi casa y tierra
y se harn sienpre hasta saber la vitoria que Dios ha dado a V.M. yo he hecho de
algunas de mis joyas veynte mill ducados. V.M. se sierva dellos que yo no los puedo
enplear en yndulgenias mas neesarias ni ms a.... a Dios, suplico a V.M. que deste
pequeo serviio no reiba otra cosa sino la voluntad conque se haze y enbie a mandar
a quien se den y no enbo mas porque ha muy poco que avemos pagado mucha suma
de dineros que devamos. Nuestro Seor trayga a V.M. a estos sus reynos con la
victoria que sus servidores le deseamos y guarde su muy real persona con
acresentamiento de muy mayores reynos y seoros 551.

La parte espiritual de estos preparativos peninsulares se cumpla tal como mandaba Carlos
en su carta de 11 de junio a Isabel: que encargase a los prelados, iglesias y monasterios
destos Reynos que hiciesen oracin y sacrificios para que les diera victoria contra este tan
cruel y obstinado enemigo de su santa fe cathlica y de la repblica christiana 552. Toda
Castilla rezaba por la victoria y la salud de su Emperador. En todos estos reynos se hacan
grandes devoiones y sacrifiios por la vitoria de V.M. contra los enemigos de Nuestra
Sancta fee Cathlica553. El Papa Clemente tambin cumpli su papel en esta cadena de
ceremonias y ritos religiosos, y concedi un jubileo general y absolucin plensima, ayunando
tres das y confesndose554. Se pidieron limosnas y oraciones. La iglesia cumpla su deber en
todos los campos:
Lo de las oraciones y plegarias se haze y continuar en sacrificios y procesiones y
limosnas y diciplinas y oracin contina que no cessan de noche ni de da ante el altar
desta su sancta Iglesia y en todos los conventos desde arobispado hasta que sepamos
que nos a Dios oydo555.
551

Carta de la Duquesa de Medina Sidonga y Don Juan Alonso de Guzmn fechada 23 de Julio de 1532. A.G.S.,
Estado, leg. 24, fol. 320.
552
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 362
553
A.G.S., Estado, leg. 24, fol. 169. 19 de Agosto de 1532
554
SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V. op. cit., p. 126.
555
A.G.S., Estado, leg. 24, fol. 412, 18 de Agosto de 1532.

200

La Duquesa de Bjar aport a la empresa 60.000 maravedes 556. Por su parte, Carlos V no
dej de buscar apoyo financiero y militar en la Pennsula Ibrica va correos que despachaba
desde Ratisbona. Busc la colaboracin del duque de Medinaceli557. Del mismo modo escribi
a la ciudad de vila, exponiendo los peligros con que amenazaba el Turco y necesidad de
recursos558. Fernando, por su parte, escribi al Arzobispo de Toledo pidiendo su colaboracin
espritual y financiera en esta campaa con palabras conmovedoras 559. Isabel, pocos das
despus le escribi una carta con la misma peticin: Su Santidad por una su bula ha impuesto
en todos los reinos y seoros cuarta parte de todos los frutos e rentas eclesisticas, deca
invitndole a colaborar con todo el resto del cuerpo imperial en la defensa560.
Es de notarse que en Castilla haba muchas esperanzas tal como se ve en las propias
palabras de Fadrique Enrquez, el Almirante de Castilla:
Supplico a Vuestra Magestad pues en su real vida va tanto a todo el mundo, no
pudiera as aventuralla agora pueda el trabajo de la nueva del Turco que aunque por
mas no le diese de poner l en que a de poner a Vuestra Magestad es muy grande y
cierto debramos tomalle todos por sacar a Vuestra Magestad dl. Aunque yo spero
Nuestro Seor que ayudar de su mano como suele a los sanctos propsitos de Vuestra
Magestad para que aquel perro sea destruido561.

Mientras tanto, en la otra parte de Europa, en pleno centro del continente se iniciaron una
serie de preparativos largos y cuidados. Se comenz a hacer el mayor aparato de guerra por
mar y por tierra que los vivos vieron, que no parecan sino los tiempos de Jerjes comentaba
Sandoval562. A pesar de sus graves problemas de salud, Carlos V se esforzaba en la
organizacin de todo563. En Ratisbona organizaba las fuerzas militares, arreglaba los
556

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 355. Sin embargo, Carlos V
esperaba 200 mil ducados (75.000 maravedes).
557
FORANDA, M. de: Estancias y Viajes del Emperador Carlos V. op. cit., p. 363.
558
Ibdem. p.363
559
PAZ, Julin: Documentos Inditos, vol. I, p. 149. 13 de jilo 1532.
560
Ibdem. vol. I, p. 141. Carta de la emperatriz al arzobispo de Toledo, fechada 20 de diciembre de 1529.
561
B.N.M., Mns. 1778, fol. 98V. De Fadrique Enrquez, Almirante de Castilla a Carlos V.
(De Medina del Campo, 25 de Abril de 1532)
562
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 431.
563
As informaba Carlos V al condestable de sus problemas de salud: Condestable primo, con una carta vuestra
a me dieron muchos das ha holgu por saber que estava veniendo para esta ciudad....., all me sucedi cierto
humor y comenz en las piernas y en otras partes de cuerpo que me ha dado mucho enojo y trabajo aunque ha se
ido de peligro, ya a Dios gracias voy mejorando cada da y brevemente espero que estar del todo bueno y libre.
De mi yda a estos reinos no ay ninguno que ms que yo la deseo y asy la pusiera con ayuda de Dios en obra sy la
venida del Turco no me la estorvara como veris por otra mi carta B.N.M., Mns. 891. De Ratisbona, II de Julio
1532.

201

problemas financieros mandando postas a mil rincones del continente. Se mantena en pie a
duras penas con la ayuda de un bastn. Haba que aprestarse para la defensa del Danubio
superior, haciendo de Viena el centro de operaciones. El Emperador, aprovechando del premio
que la naturaleza le ofreci, y que ocasion la tardanza de las tropas turcas, consigui reunir
un ejercito considerable. Las cifras de las fuerzas que junt Carlos V para salir en busca del
Gran Turco varan. La discrepancia en las cifras no es tan grande como la de las cantidades
proporcionadas por las diversas fuentes sobre el ejrcito del sultn.
Segn Santa Cruz, cronista del emperador, el ejrcito carolino se compona de 170.000
infantes, y 70.000 hombres de caballo, aparte de numerosa artillera 564. Sin embargo, el
cronista no aporta datos sobre las nacionalidades de estos soldados. Seplveda, el cronista
ms racional y preciso de la corte carolina, afirma que el ejrcito que form Carlos V contaba
con cerca de 100.000 hombres armados procedentes de Alemania y de otros pueblos vecinos
feudatarios o vasallos de Carlos V y de su hermano Fernando. Tambin 12.000 italianos y los
viejos tercios espaoles, que no pasaban de 8.000.
Un extracto de una carta del verano de 1532 nos afirma la proporcin detallada del ejrcito
carolino con estas cifras:
El emperador que solamente a causa de la venida del Turco y con intenin de darle
la batalla le osar esperar. Est juntando su exerito en que avr VII mil infantes
espaoles y XII mil ytalianos, XII mil alemanes, dos mil cavallos de Ytalia, VI mil de
Borgonia y de la Baxa Alemania. Todo esto ha costa del emperador. Allende de la
gente de su casa y corte y de los gastadores LXX pieas de artillera y las muniiones
para ella. El Rey de Romanos tiene VIII mil de cavallo y ient pieas de artillera
dems desta gente que ha puesto en Viena, Possonio y Strigonia y en la ysla y armada
que tiene sobre el Danubio. El imperio da XXX mil infantes, cinco mil de cavallos,
dems de lo que los prinipes y iudades dan ms por sealarse ms de lo que en el
particular les cupo. El reyno de Bohemia y las provinias de Moravia y Slesia dan
XXXV mil hombres de pie y de cavallo con su artillera y muniiones neessarias. El
Papa paga X mil cavallos ngaros. Mucha parte desta gente es ya passada adelante y
est cerca de Viena y todo el resto est ya en camino de manera que para mediado de
setiembre se spera que el emperador se podr poner el campo e yr a buscar el
enemigo. Dems desto vienen gentes de todas las partes de la Christiandad ha allarse
en esta batalla, speialmente vienen el conde de Tornn, capitn general del reyno de
Polonia565.
564
565

SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V. op. cit., p. 138.
R.A.H., C.S.C., Mns. 6856, fol. 296.

202

En junio de 1532, Fernando informaba a Mara que su hermano consigui reunir 40.000
soldados y tena 40 piezas de artilleria, lo cual supona unos gastos elevados y tena que
buscar 130 florines de oro al mes. Alfonso Ulluo nos afirma que de todos los rincones de
Alemenia llegaban nuevos soldados , come venturieri senza soldo si muovano volentieri a
aquella santra impresa566. El entusiasmo les podra llevar hasta la capital turca, como reclama
el historiador italiano: Che seguitasse animosamente la impresa, che anco se bisognasse tutti
erano per seguitarlo fini in Constantinopolu & pi oltre ancora567. Entre toda esta unin
imperial los alemanes tenan una buena porcin. Estaban confederados con los protestantes 24
ciudades y siete principes de los ms poderosos de Alemania568.
Giovio Paolo, con su estilo meticuloso de siempre, nos describe la salida de un brazo de este
ejrcito de Italia rumbo a Viena:
El Marqus se parti de Casal Mayor con 16 banderas, en su camino a Pesquera se le
junt Maestre de campo Machicao con 7 banderas. Les lleg la noticia de que Antonio
de Leyva y el cardenal de Medicis se dirigieron a Trento haca cinco o seis das, con lo
cual los siguieron. Pasando por la ciudad de Ala, llegaron a Inspruck. All se embarc
la infantera y fueron por el ro abajo en barcas y el carruaje fue por tierra. La gente
que iba por el ri lleg a Confestun de donde se parti el Marqus con muy poca
compaa a ver al emperador en persona mientras el ejrcito suba hacia Passau para
pasar a Viena. De all llegaron a Cremes, donde se hizo la muestra de la gente. 6.200
espaoles, 3.500 arcabuceros, 10.000 italianos, 1.200 caballos dirigidos por Coronel
don Hernando Gonzaga569.
566

ULLUO, Alfonso: La vita del imperatore Carlo V. op. cit., p.124.


Ibdem, p.124.
568
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 432
569
Y assi mismo para Italia y con su persona (navegando por el Danubio) llego a Linz y de Linz a Vienna;
donde trat con el rey su hermano (con el parecer del Seor Antonio de Leyua, y del Conde Guido Rangon) de lo
que se deua hazer; proueyendo en todo singular destreza. Despus llegaron el seor Gabriel Martinengo, capitn
de la artilleria, y el seor Marqus de Vasto, general de la infantera. El seor Fabricio Marramao. El conde Petro
Maria de San Secondo. El conde Philippo Torniello. El seor Juan Baptista Castaldo, el seor Martiro Colonna, y
el seor Pyrrho Colonna, todos coroneles de infantera italiana y espaola. Lleg tambin el coronel Tamisi
Alemn con seys mil Alemanes, y el valeroso don fernando Gonzaga, general de los cauallos ligeros, con los
coroneles y capitanes que se siguen. El capitan Zuccaro con CCC cauallos. El conde Claudio Palauiano con otros
tantos. El seor Iuan Chinchiari con dozientos y cinquenta. el seor Guido Guayro con dozientos. Estos eran
todos los coroneles. Los capitanes Iorge Bozzomodi, el capitn Dimitri Pozzumodi, el seor conde de Musocco,
cada uno con cien cauallos. An llegaron cada otros ciento, quatro capitanes espaoles que eran el capitn Arz,
el capitn Rosales, Juan de Vaez y Juan Esteuan de Campo. Y mucha gente de armas espaola, italiana, y
alemana. De manera que estaua iunto un luzido exrcito: alojando parte dl en Vienna, y parte fuera della. Lleg
tambin el seor cardenal de Mdici, a seruir a su Magestad a muy honradamente acompaado de mar de S.M.
dignssimo general, siendo auisado que el Zay era salido con el armada turquesca de Constantinopla. GIOVIO,
Paolo: Commentario de las cosas de los turcos. op. cit., apndice.
567

203

En este contexto de preparativos militares no faltaban los que cambiaban de parte. Dos
capitanes de gran valor, como deca Jovio, pasaron a la parte de Fernando, un tal Valentino
Turaco, hngaro y Baquitio Paulo, serviano, hombres de admirable valor, pero livianos y de
poca verdad, porque ambos haban servido mucho tiempo a Solimn, aunque los tratava bien,
servieron a Juan y luego a Fernando. El cardenal, queriendo honrarles, les dio dos banderas en
las que estaban pintados dos crucificados y unas casaquetas de guerra de brocado, y unos
collares de oro y dagas italianas. Y en cambio, ellos de dieron unos alfanges, espadas
hngaras, y un muy ligero cavallo570
Hay que notar un factor natural que acudi al socorro del emperador. Como se ha
mencionado, las tropas turcas avanzaban hacia Buda, por el sudoeste subiendo las riberas del
Danubio. Gran parte de los vveres y de la artillera se haban enviado rumbo a Buda antes de
que saliese Solimn de Constantinopla. Por los deshielos de las montaas cercanas, -era el
mes de Julio-, el Danubio creci mucho ms de lo normal impidiendo el avance turco debido
a la destruccin de los puentes del ro y de los medios de transporte que llevaban la carga.
Ciertamente, era una ventaja til que el Emperador aprovech lo mejor que pudo. La tardanza
de las tropas turcas posibilit la realizacin de los preparativos de defensa, entre otros el
desplazamiento de las fuerzas que salieron de Italia, Alemania y Espaa.
El nmero de los soldados que el Emperador consigui reunir era sorprendente. La
unificacin en s sirvi al cuerpo imperial de estmulo y ejemplo. Este cuerpo militar
demostraba con su presencia que cuando las necesidades eran urgentes, las discordias
intestinas se podan dejar a un lado para unirse todos ante una amenaza tan grave como la de
entonces. Sin enemistarse entre s, se podan fabricar una sola espada ante el peligro turco. Un
siglo despus, Sandoval describra esta unin cristiana con estas palabras:
Amor grande que los espaoles tienen a su prncipe, ser Espaa una provincia tan
apartada de Austria y haber en medio enemigos y mares peligrosos, sin ser llamados
ni compelidos de nadie, se pusieron en orden, vendiendo, y empeando sus haciendas
y echndolas en armas y caballos, dejando la dulce patria, mujeres y hijos; y unos por
Francia, otros por mar, caminaron a largas jornadas por hallarse en la batalla que el
Emperador pensaba dar al Turco571.
570

Ibdem, p. 64.
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 445. Entre todas
las listas que nos dan los cronistas de la poca, la de Sandoval parece la ms completa, en la que enumera, don
Fernando lvarez de Toledo, duque de Alba; don Francisco de Sotomayor y Ziga, duque de Bjar, conde de
Benalczar; don Pedro de Toledo, marqus de Villafranca; don Juan Manrique, conde de Castaeda; el marqus
571

204

An ms interesantes son las palabras de Ricardo Knolles, tres generaciones despus, el cual
describa entusiasmado este conjunto militar:
....Viejos y experimentados soldados, y con ellos formronse compaas enteras...
Oficiales y hombres que se haban distinguido en otras campaas, ahora se vean
contentos de servir como simples soldados de lnea. Se deca que jams en la Historia
se recordaba a tantos capitanes de fama universal y a tantos soldados de bravura
inigualable reunidos bajo una misma bandera, porque los prncipes y las ciudades
libres enviaron lo ms granado de sus hombres, como esforzndose por ver quin
prestaba lo mejor. Se enviaba la flor y nata y el podero de Alemania, del Vstula al
Rin, del Ocano a los Alpes... O llegaban voluntariamente. Algo nunca visto ni odo.
Germania entera, a una sola vez, tom feliz las armas para la defensa comn 572.

Todos esperaban impacientemente a aquel brbaro y cruel, que amenazava que ava de
echar a todos cadenas y assolar los templos y ciudades. Todos se desenvolvan entre la
esperanza y la inquietud por la experiencia vivida en 1529.

V. 1. LA CAMPAA DE ALEMANIA:RITO, ARTE Y DEMOSTRACIN573.


ah- kam ule-i ahum klahumdur benm
de Cogolludo, don Luis de la Cerda, hijo del duque de Medinaceli; don lvaro, don Rodrigo y don Gmez de
Mendoza, hijos del conde de Castro; otros tres hijos de don Juan de Rojas, marqus de Poza, don Lorenzo
Manuel, hijo de don Juan Manuel, don Alonso de Acevedo, conde de Monterrey; don Diego de Acevedo y
Fonseca, conde de Fuentes; don Juan Manrique, hijo del duque de Njera; don Hurtado de Mendoza, hermano
del marqus de Cenete; don Felipe y don Claudio y don Juan y don Francisco Manrique, hermanos del duque de
Njera; don Juan de Silva, conde de Cifuentes; el conde de Palma Puertocarrero; don Luis Fajardo, hijo del
marqus de los Vlez; don Gutierre de Crdenas, hijo del duque de Maqueda; don Garca de Padilla, comendador
mayor de Castilla y Calatrava; don Pedro de la Cueva, comendador mayor de Alcntara; don Luis y don Diego
de la Cueva, hijos del duque de Alburquerque; don Juan de Guevara, seor de Triceo y Escalante; don Pedro
Gonzlez de Mendoza, mayordomo del Emperador; don Sancho de Velasco, hijo del conde de Nieva; don
Antonio de Mendoza, hijo del marqus de Mondjar, conde de Tendilla; don Rodrigo Manrique, hijo del conde
de Paredes; don Alonso y don Pedro Manrique, hijos del conde de Osorno; don Pedro de Guzmn, hijo del duque
de Medina-Sidonia, que fue conde Olivares; don Luis de vila, hermano del marqus de las Navas; don Juan de
Ziga, capitn de la guarda, hermano del conde de Miranda; don Luis de Rojas y don Hernando, su hermano,
hermanos del marqus de Denia; don Enrique de Toledo, seor de las Cinco Villas; Juan de Vega, seor de
Grajal; don Beltrn y don Pedro de Robles; don Antonio de Rojas; don Pedro de Acua; don Juan de Heredia,
conde de Fuentes, aragons, con otros muchos caballeros del aquel reino: don Alonso Tllez, seor de La Puebla;
don Antonio Tllez Chacn, que muri dentro en Viena.
572
LAMB, Harold: Solimn el Magnfico. Op. cit. p.160. Tambin cit. VAUGHAN, DOROTHY M. Europe and
the Turk: A pattern of alliances. 1350-1700. Liverpool University Press. 1954. p.142.
573
Este trabajo fue presentado en las jornadas de historia sobre Carlos V y el imperio otomano celebradas en
Noviembre y Diciembre de 2003, en el Instituto Cervantes de Bruselas.

205

Sa sollu ek-i bi-haddm spahumdur benm574.

No nos deberamos sorprender ante esta copla de Solimn en que afirma con toda su
franqueza que es un padiah de amor y compara sus lgrimas infinitas con dos filas de
soldados. La extravagante yuxtaposicin de amor profundo y smbolo militar en un verso de
amor de Solimn nos podra sorprender, pero debemos tener en cuenta que est compuesto
por un sultn muy versado en amores. Dos filas perfectas de jenzaros! Tal como se
presentaban ante la gran puerta del palacio, cuando sala Solimn a buscar a Carlos V para
tener un duelo que liquidara esta disputa tan prolongada.
La famosa empresa de 1532, la llamada Alaman Seferi (campaa de Alemania) o la
guerra de Alemania segn es referida en las crnicas turcas, indudablemente marc el cenit
de la rivalidad entre los dos soberanos que luchaban por el poder mundial desde que subieron
al trono. Tambin es digno de subrayarse que, dicha guerra supona llevar a cabo el primer
choque frontal de los dos monarcas: el Emperador del Occidente, y el de Oriente, por la
primera vez vis a vis. Como es bien sabido, Solimn desde el fracaso del asedio de Viena
deseaba tener una oportunidad de demostrar a toda Europa, sobre todo a la Monarqua
Catlica, la superioridad de sus tropas, la perfeccin de su ejrcito permanente y su ambicin
de someter gran parte de Europa a su podero.
En el entorno otomano, la legitimacin de la guerra sola ir acompaada de una slida
excusa como el asesinato de los embajadores turcos, un insulto grave a la corte otomana, un
objetivo militar pendiente que no haba podido ser resuelto con una victoria por el monarca
precedente, etc. Sin embargo, esta vez, Solimn fue sumamente claro en su determinacin de
dar una leccin a Carlos V575.
Por otra parte, la cuestin pendiente del reino de Hungra constitua un buen pretexto para el
emperador del Oriente, al menos a los ojos de los cronistas turcos. Peevi, que escribi su
historia un siglo despus del reinado de Solimn nos da una explicacin de la razn de la
guerra en un tono llamativamente insultante, ofensivo y agresivo: El objetivo de esta guerra
conducida por la victoria fue este deca Peevi Los reyes de Austria, Bohemia y
574

AK, Cokun: Muhibbi Divan (Divn de Muhibbi), Ankara: K.T.B.Y., 1987, p. 541.
Rodrigo de Nio, el embajador imperial en la corte veneciana, en su carta dirigida a Carlos V le informaba de
los desacuerdos que hubo en el consejo del Turco y las oposiciones a esta guerra. Deca,De algunas personas
del consejo de Pregay se sabe que el baylo a escrito que el governador de Costantinopoli y todos los turcos que
son sabios estn muy mal contentos de Abryam Bassa diziendo que a hecho o hazer al Turco una gran locura en
comenar esta guerra en tiempo que Vuestra Magestad est en Alemania teniendo por cierto que Vustra
Magestad se fuera este ao a Espaa y que ydo la empresa quedava fcil y que con la presencia de V.M. la tienen
por muy difcil y que estn con gran cuydado del successo della viendo que lo han con el ms poderoso prncipe
que nunca lo han havido y que se pone en aventura de una batalla todo el estado del Turco. A.G.S., Estado, leg.
1309, fol. 54, 21 de Junio de 1532.
575

206

Alemania, y sus perros cortesanos que llevan los ttulos de ban, conde, capitn y duque, no
reconocan a Yano, (Juan Zpolya) al que concedi Solimn su reino y muchas veces
asediaron Buda para vencerle y quitarle el ttulo de rey engandole576.
Todava ms interesante es la explicacin de Celalzde, el cronista oficial de Solimn, que
le acompa de sus campaas:
Aquel entonces el hermano de Ferdinando (Fernando), Karlo, era el rey de Espaa.
Karlo llevaba una corona, y dicen que el rey que tiene esta corona, tiene la obligacin
de someter bajo su mandato a los otros reyes. Porque, segn la creencia cristiana, esta
corona fue hecha de la cimitarra del asno en el que montaba Jess. Es decir,
consiguieron una pieza de la cimitarra de aquel asno e hicieron un capirote de esta
pieza y con el transcurso de tiempo lo adornaron con piedras preciosas y perlas. Karlo,
poseyendo esta corona, aspiraba a ser el rey de los reyes. Los estados espabilados y
astutos no hicieron caso a esta alegacin. Escondan esta corona en Alemania. Karlo,
gracias a esta mentira, lleg a apoderarse del reino de Alemania y a su hermano le
concedi algunas regiones de Alemania como Austria y Boemia 577.

Este pequeo prrafo, que hoy nos parece cmico, no slo nos informa de lo poco que se
saba de la otra parte del Danubio, sino que tambin nos muestra cun delgada era la lnea que
separaba la leyenda de la realidad y la metamorfosis que sufre el saber popular al pasar de
pueblo a pueblo de boca en boca. As como la ornamentacin mtica que se aade cuando se
trata de un mundo totalmente desconocido para el transmisor .
Paolo Giovio, el Obispo de Nocera, es un personaje sumamente importante para la
reconstruccin de la historia otomana e ilumina con detalles muy interesantes los
acontecimientos que no fueron mencionados por los cronistas turcos 578. A pesar de ser una
figura religiosa, sin duda catlica, no deja de conservar la objetividad en su historia.
Sorprendente es su gran red de comunicacin. As se refiere a Carlos V en el prlogo de su

576

PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi Tarihi. Ankara: K.B.Y., 1992, p.119,


CELALZDE MUSTAFA ELEBI: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit, p. 112.
578
Prlogo. Pues que atado el mundo es muy cierto que Vuestra Magestad por su singular religin y grandeza e
nimo no piensa sino en la empresa contra los turcos, la qual por la prosperidad, y osada dellos: segn todo buen
juyzio a nosotros es no menos necessario que la gloria la e querido, imitando aquellos que servirn a Vuestra
Magestad con armas, cavallos, naves, y thesoros, no pudiendo yo dar otro, darle al menos clara, y particular
noticia , de la milicia y potencia a estos turcos y victorias dellos poniendo con fiel brevedad delante los ojos de
Vuestra Magestad la va por donde esta fiera nacin a subido a tanta grandeza de imperio, con tanta grande
reputacin en el arte militar: a fin que se puede hallar verdadero remedio contra la fuera y arte dellos, y los
soldados christianos por el exemplo de las cosas passadas, vengan a mejor y ms clara disciplina de esta guerra.
577

207

Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo este gran conocedor de las cosas del Turco y otros acontecimientos de la poca:
Vuestra Magestad no se maraville, dice si un hombre de ropa luenga y orden sacra,
jams salido de Italia, presume de hablar de las cosas de la milicia y de tan apartada
tierra; porque en esto tengo por cierto que usada una larga y singular diligencia, con
ayuda de grandsimos prncipes, y relacin de excelentes capitanes, soldados y
embaxadores, y otras condiciones de hombres y tambin para alcanar verdadera
noticia de las cosas escritas en nuestra crnica la qual es alabanza de Dios y gloria
perpetua de Vuesta Majestad y de vuestros agelos presto entiendo de publicar 579.

El cronista italiano, aparte de los detalles impecables que nos da sobre los sucesos de la
dicha poca, muchas veces hace anlisis razonables y muy propias de la racionalizacin
moderna.
Lo que yo creo es que Solimn no se movi por esto ni por ruegos a andar tanto
camino, sino que siguiendo la costumbre suya y de sus mayores que usavan levantar
una guerra de otra, y no dexar que la antigua disciplina militar se corrompiesse entre
los suyos con dexarlos holgar, tenan por verdaderos enemigos sus comarcanos,
robavan, y tenan por materia de ganar honra, y para ello sacavan de dos en dos aos
su gente, y venciendo a todas las naciones con quien a vanderas desplegadas han
peleado, salvo a los Trtaros, han acrecentado su imperio con ms de veynte reynos
grandes en Asia y Europa, deca580.

Mas agresivamente les atacaba Vasco Daz Tanco en su obra famosa Palidona de la nefanda
y fiera nacin de los turcos cualificndoles como una nacin fiera, violenta, jams estuvo sin
guerra581. Tal como el ttulo de su historia!
Todo lo enfatizado por Giovio no se puede negar ni dudar. Sin embargo, el monarca turco,
no slo deseaba demostrar la fuerza turca en una batalla que anhelaba tener los ejrcitos del
579

GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo, op. cit, Prlogo.
580
Ibdem, p. 63. Uvo algunos que creyeron, que Solimn entr en Ungra contra voluntad del rey Juan (a ruego
de Sigismundo rey de Polonia y del Rey de Francia) Porque el rey de Francia viendo que el Emperador era
felicssimo en las guerras que haza por mano de capitanes, desseava meterle en batallas peligrosas, y en tan
grave guerra como esta. Y el rey de Polonia desseava mas ver rey de Ungra al rey Juan su pariente, que al rey
don Fernando, de quien tema, que si fuesse rey de Bohemia, y archiduque de Austria, y rey de Ungra, sera
vezino peligroso para Polonia.
581
TANCO, Vasco Daz: Palidonia de la nefanda y fiera nacin de los turcos. op. cit, p. 34

208

emperador, sino mostrar la riqueza de sus ejrcitos, la perfeccin de sus soldados, el arte de
guerra de sus jenzaros. Debido a este deseo, el monarca turco convirti esta jornada en una
ceremonia marcial, con sus ritos, armas, municiones, incluso con el tesoro que llevaba un
grupo de soldados a la batalla. Basta un simple vistazo a las crnicas de la poca para darse
cuenta del impacto y el miedo que causaron dichos turcos en Europa, a los que llamaban el
mayor ejrcito que se vio en la poca moderna.
Hay varios comentarios sobre el nmero del famoso gigantesco ejrcito turco que sali
desde Constantinopla en el mes de Abril. Mientras, las fuentes occidentales tienen una cierta
inclinacin de exagerar el nmero de los soldados, los cronistas otomanos intentan bajar el
nmero hasta 100.000, que es ciertamente poco probable para una campaa a la que Solimn
dedic todos los esfuerzos del ao anterior.
Las fuentes otomanas son poco prdigas a informarnos del nmero del dicho ejrcito. En
cuanto a las fuerzas turcas de la campaa de Alemania, la fuente ms primordial de la poca
de Solimn, Tebakat-ul Memalik de Celalzde Mustafa elebi, nos asegura la presencia de
trescientas piezas de artillera, ms de diez mil soldados trtaros que se unieron al ejrcito
turco en camino, y entre 50.000 y 60.000 akncs que acompaaron al ejrcito junto con los
trtaros. En Sleymannme no se encuentra ningn dato sobre el nmero del ejrcito. Uno
de los cronistas posteriores, Solakzde, sin darnos una cifra exacta, nos afrma que era kesirul miktar, -cierta cantidad-. Teniendo en cuenta que el nmero de los sipahis582 en la poca
de Solimn era de 12.000, y aadindole las fuerzas adicionales que nos cuenta Celalzde, se
puede considerar que el nmero de todo ejrcito llegara a 200.000, de los cuales entre
120.000 y 150.000 eran fuerzas disciplinadas583. Con los akncs, y gnlls584 la cifra llegara
a 250.000.
Segn las fuentes hispnicas el ejrcito que reuni Solimn era uno de los ms grandes que
se haba visto. Sandoval, nos confirma que Solimn entr por Hungra con el mayor ejrcito
que se ha visto, y comenta que algunos decan que haba 300.000 combatientes y ms de
200.000 de caballera, y algunos daban la cifra 500.000 en total, ms 120 piezas de artillera
pesada585. M. Baf escribi al opisbo de Auxerre el 8 de Junio que haba 500.000
combatientes, cosa que no se puede creer586.

582

Jinetes.
Mufassal Osmanl Tarihi, stanbul, 1958, vol. II, p. 852.
584
Los veteranos.
585
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V, op. cit., p. 437.
586
Carta de M. Baf al opisbo de Auxerre fechada 8-9 de Junio de 1532.
583

209

Sera imposible dar una cifra concreta de este ejrcito. Fuere como fuere, no hay duda que el
ejrcito con el que Solimn sali de Constantinopla, llamaba la atencin de Europa por su
grandeza, magnitud y pompa. Obviamente, el sultn turco quera exhibir su grandeur y
convertir la jornada de Alemania en una de las ms brillantes e inolvidables de la historia.
Venceslav Vratislav, embajador de Rudolfo II, el cual estuvo en la corte turca un siglo
despus, confesaba con toda su franqueza que se sorprendi al ver toda la pompa y no se
equivoc cuando dijo que el motivo era hacerles una gran demostracin587.
Los soldados armados para la campaa acudieron a la capital desde distintas partes del
imperio. Las municiones y los destacamentos lentos salieron antes que el grueso del ejrcito.
Los preparativos del ejrcito y de la armada empezaron simultneamente, con lo cual el da
dos de mayo, el sancakbeyi588 de Galipoli, el capitn de la armada, -Ahmet Bey, al que las
crnicas europeas incomprensiblemente llaman Zai Bey-, sali del puerto de Constantinopla
con cincuenta galeras, y sesenta bastardas. As describe Marco Guazzo las celebraciones que
se hicieron durante la salida de la armada: ... Con solenne trionfo, & grandissima festa al
suono de affaissimi & tamburi, & tronbe al modo loro, & nel sboccare de por tanti pezzi de
fuogo sparorono quei nauigli chel rumore & il suono de gli instrumneti e cielo, e mare, &
terra & gli huomini ad vn punto abba lordirono589.
El da seis del mismo mes Solimn dio audiencia a tres embajadores del Sof.
Presumiblemente, Solimn no quiso enfadar al monarca persa justo antes de dejar todos sus
territorios indefensos ante un hipottico ataque suyo. La poltica tradicional otomana de dejar
una parte de su imperio sin conflictos y en una paz relativa, aunque fuera poco duradera, antes
de dirigirse a la otra parte, se pona en prctica una vez ms. Haba que conseguir la seguridad
del imperio contra un ataque oriental cuando se diriga a Occidente, y viceversa.
No slo las fechas, sino tambin los rituales realizados por Solimn antes de salir de
campaa, son contradictorios segn los distintas fuentes. Las otomanas sealan el da 25 de
abril, que era un jueves, como el da que sali Solimn de Constantinopla. Por otra parte, los
cronistas italianos, Paolo Giovio y Marco Guazzo nos aseguran que fue el da 10 de mayo
cuando el sultn turco dej la ciudad atrs rumbo a Adrianpolis. Segn ellos, el da 10 de
mayo, que era viernes, empez la ceremonia de la campaa. En la Mezquita mayor de
Constantinopla, el Sultn, despus de hacer sus oraciones y hacer solemne sacrificio,
bendiziendo (segn su costumbre) el estandarte de Mahomet, el que fue llevado a palacio, por
587

VRATISLAV, Baron Venceslav: Las momerias de Baron Vratislav, edit. y trad. M. Sreyya Dilmen, stanbul,
1981, p. 16.
588
El bey de sanjaque, gobernador militar local.
589
GUAZZO, Marco: Historie de Tutte le cose degne di memoria quai del anno MDXXIIII. op .cit., p. 99.

210

mano de Morbeco Baxa (de nacin griega) acompaando de otros de tres baxaes, y muchos
turcos nobles y principales, y de tres mil iannicaros de la guarda del seor, sali de la capital
el da 12 del mismo mes590.
El cronista turco, Celalzde, nos cuenta con detalles la salida de Solimn de Constantinopla
por la puerta del palacio. Como el da que nos da el cronista turco es un jueves, no se tratara
de ninguna oracin de Viernes, el da sagrado de Islam, cuando solan salir los monarcas
turcos de campaa creyendo que les traera la victoria.
El da de la salida, al amanecer, todas las fuerzas se pusieron en fila delante de la puerta del
palacio y los jenzaros, en dos filas; una en la izquierda, otra en la derecha, todos con sus
armas en la mano, como las lgrimas de Solimn que se le caan sobre las dos mejillas 591. El
padiah se mont en su caballo y sali de la puerta del palacio, desplegndose los estandartes
y banderas. Los fusileros dispararon al aire.
Segn su crnica, cuando lleg Solimn con su ejrcito a Balarba, se hizo una oracin por
la victoria y all el Sultn se despidi de los que se quedaban en la capital y acudi a
Halkapnar. El mismo Venceslav Vratislav, que tuvo la oportunidad de ser testigo de los
preparativos y acciones blicas, afirma que cuando los turcos marchaban de campaa no se
alejaban de su cuartel el primer da para tener la posibilidad de mandar traer algunos
pertrechos de guerra que pudieran haberse olvidado592.
La salida del ejrcito fue legendaria segn todos los cronistas occidentales. De todas las
descripciones de este ejrcito y de su pomposa salida de Constantinopla, quien lo cuenta de
una manera ms viva y pintoresca es Paolo Giovio. El italiano nos trasmite los detalles ms
destacados de este cortejo:
A los XII del mes comen la gente de pie marchar. Y dende a tres das despus,
ocho mil ianniaros. Y el da siguiente quatrozientos esclauos en muy hermosos
cauallos, con lanas a la turquesca, vestidos de casacos de raso azul, colchadas,
recamadas de hilo de muy estraadamente hechas, a cada una de las quales trayon
quatro cauallos, cubiertas de paos, o reposteros de grana hermosamente labrados en
las quales yua parte de thesoro del seor, y parte de las mugeres del seralle,
aguardadas de quatro mil cauallos. A los XVII Solimn parti llevando delante quatro
mil Ianniaros y quatrozientos camellos cargados de su recmara: donde yua infinito
590

GIOVIO, Paolo: Commentario de las cosas de los Turcos, addiction, La obra de Marco Guazzo, Historie de
Tutte le cose degne di memoria quai del anno MDXXIIII (Venecia, 1540) es texto paralelo de la obra de Paolo
Giovio, p. 99
591
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesali. op. cit., p. 177.
592
VRATISLAV, Baron Vencevlav: Las momerias de Baron Vratislav, op. cit, p. 44.

211

thesoro. Despus yua de diestro dozientos hermosssmos cauallos, cubiertos muy


ricamente, y los vlussagos y carapicios 593, que son hasta nmero de dos mil cauallos
de la guarda del seor; estos trayan en medio el estandarte de mahometo, labrado
riqussimamente, con muchas piedras (y) perlas. Despus venan dozientos pages de la
cmara del seor sobre muy hermosos cauallos ruuios aguila de mugeres, atadas con
riquissmas prendederos de oro, con vna hermosa pluma blanca. Entre estos aua doze
que doze celadas trayan cubiertas de infinita riqueza. Ms el postrero traya vna, que
fue hecha en Venecia, a pedimiento de ciertos mercaderes; la qual compr Habraym
Baxa en 140.000 ducados; y la di a Solimn. Seguan despus mil estaferros, todos
ombres capados, y de una misma estatura, que ms tenan de los grandes de lo comn,
con casacas de raso azul, y escoffiones de oro, con vna pluma blanca empinada en la
abea en medio puesta, que parecan Gigantes y todos trayan sus arcos. Destos aua
ciento: que trayan muy hermosos canes de traylla algunos, y otros trayan de todas
fuertes de aves de rapina.

Estos detalles, que encontramos en fuentes occidentales y de los que carecen las crnicas
turcas, nos dan un amplio perfil del orden del ejrcito turco, de su riqueza que admiraban los
europeos, y de la importancia que daban los turcos a la perfeccin visual y artstica de la
guerra. El cuadro que dibujan estos cronistas del ejrcito turco, nos asegura una y otra vez,
que la guerra tena un aire festivo en el mundo otomano. Aparte de un medio para engrandecer
sus lmites territoriales, el ejrcito turco siempre se presentaba en pblico con toda la riqueza
que poda como solan hacer los turcos durante las fiestas religiosas. Cabe sealar que Marco
Guazzo, Paolo Giovio y Sandoval nos dan los mismos detalles y los textos son paralelos. Sin
embargo, Sandoval nos da un detalle que los otros dos no mencionan: que entre las doncellas
del Gran Seor se hallaba Espanciel, la griega de Macedonia 594. Aunque no tenemos otra
informacin sobre el origen de esta mujer griega, debera ser una cuya belleza era legendaria
como la de la marquesa de Fundi, Giulia Gonzaga.
Hieronymo Sempere, el escritor del famoso verso sobre las victorias de Carlos V: Carolea,
nos da ms datos sobre toda esta riqueza y las extraordinarias demostraciones militares. Pero
en general, es obvio que Hieronymo Sempere construy su obra sobre los cimientos de las
crnicas de Paolo Giovio y Marco Guazzo. Ms que una campaa, todo parece una parada,
como las que se celebraban en At Meydan con el motivo de las fiestas de circuncisin de los

593
594

Ulufecis y Azapes.
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 437.

212

infantes. A la hora de describir al Sultn de los turcos que iba en el medio del ejrcito,
Sempere no esconde la admiracin que causaba con su esplendor.
Camina el Gran Sultan muy orgulloso
En medio desta caza de ley tosa
Cauallo vayo lleva muy pomposo
Con silla Damasquina muy hermoso:
Assi lleva jaez, rico y costoso
Y aljuba de cendal maravillosa,
Color de carmesi, subtil labrada
Y al uso de Damasco esta bordada.

Pual y simitarra lleva al lado


Tan ricos que no tienen por y estimo
Turbante en su cabea recamado
De ricos Diamantes, le sublimo 595.

La corona que se ci Solimn en esta ocasin fue descrita por casi todos los cronistas que
dedicaron algn captulo a esta campaa. Estaba llena de significado poltico. Marino Sanudo
en su I Darii proclama haber visto esta obra maestra, elaborada por los joyeros venecianos,
en el barrio de joyeros de Rialto y fue mostrada en publico antes de que fuese transportada
hacia la corte otomana el 13 de Marzo de 1532, un mes y una semana antes de que Solimn
dejase Costantinopla para ir contra el emperador del Occidente. Los cronistas no exageraran
la cifra: hay que advertir que dicha yelmo-corona cost 144 mil ducados al Gran Visir brahim
Paa. Seis veces ms del tributo anual que Fernando pagaba a la Sublime Puerta!596
El 4 de Marzo de 1532, escribi Marino Sanudo estas lneas en su Diario:
In questa matina, io Marino Sanuto, viti in Rialto una cosa notanda et di farne
memoria. Uno elmo doro bellissimo, fa lavorar di Caolini, pien de zoie con 4 corone,
su le qual zoie de grandissima valuta, et il penachio doro lavorado
595

SEMPERE, Hieronymo: Carolea, trata las victorias del emperador Carlo V Rey de Espaa. Valencia,
MDLX, Parte II, canto XV.
596
Para los detalles vense el artculo maravilloso de NECIPOLU, Glru: Sleymn the Magnificent and the
Representation of power in the context of Ottoman-Habsburg-Papal Rivalry, en Sleymn the Second and his
time. op. cit., pp. 163-193.

213

excellentissimamente, sul qual ligadi 4 rubini, 4 damanti grandi et bellissimi,


valeno li damanti ducati 10 milia, perle grosse de carati....., una turchese grande et
bellissima, tutte zoie de gran precio; et nel penachio va una pena de uno animal che
sta in aiere et vive in aiere, fa pene sotilissime et de vari colori, venuto da Inda, si
chiama di camaleonte,, val ass danari. Se dice, questo elmo, qual sta fato per
venderlo al Signor turco per ducati 100 milia et pi. Questo sta fato far per pi
compagni videlicet per i fioli di sier Piero Zen et orator Turco, sier Jacomo Cornor qu,
zier Zorzi procurator, sier Piero Morexini qu.sier Batista et li Carolini prediti et altri
intradi in diverse caradure597.

El hecho de que dicha corona fuese pedida a los venecianos justo tras la pomposa
coronacin de Carlos V no era ninguna coincidencia 598. Hay que recordar la sencilla
ceremonia de cls de Solimn que tuvo lugar en 30 de mayo de 1520. Cls 599, el pago que
se concede a los jenzaros con la subida al trono del nuevo sultn, nada pomposo, equivale a
la coronacin en el contexto europeo. La subida al trono de un soberano turco, muchas veces
tras la muerte de su padre, no da lugar a una ceremonia festiva por razones obvias 600.
Recordemos que cuando los soldados tiraban sus kulahes601 al suelo entre gritos y lagrimas,
Solimn subi al trono con su vestido de luto. La ostentosa coronacin de Carlos V en
Bolonia caus envidia en Solimn y esta campaa sera una buena ocasin para rivalizar con
la pomposa ceremonia de coronacin imperial de Carlos V. Obviamente Solimn se preparaba
para el gran desfile antes de emprender esta campaa.
brahim Paa, como responsable de su entrega, envi una escolta impresionante a Ragusa,
donde la pomposa corona se puso en manos seguras para salir camino de la corte otomana, no
a Constantinopla sino a Adrianopolis, ex-capital del imperio. Marcaba el calendario el da 12
Mayo del mismo ao cuando la obra maestra lleg a manos del Gran Visir, segn nos afirma

597

SANUDO, Marino. I Darii. op. cit., p. 594. El veneciano da ms detalles sobre la aventura de este yelmo: Et
lo mandano a Constantinopoli per sier Marco Antonio Sanudo di Pregadi qu. sier Beneto, al qual danno ducati
2000 per 8 mexi, et li pagano tutte le spexe di andar et di ritorno, et standi poi l a Constantinopoli li danno
ducati... al mexe; et vendendolo pi di ducati 100 milia, ditto sier Marco Antonio habi 2 per 100, et questo elmo
va insieme con la sella et costa fata Per un altra compagnia, carga de zoie, valeno etiam lei ducati 100 milia, et si
dieno partir fin zorni 15, vanno fino a Ragusi et de l a Constantinopoli per la terra con gran scorta. (LV, 634635).
598
Necipolu proclama que la iconografa de dicha corona fue formulada para cumplir una funcin especfica
propagandstica en la rivalidad otomana-habsbrgica-papal.
599
En el contexto otomano, con la muerte del sultn (el seor), los jenzaros (sus esclavos) ganan su libertad. En
sentido simblico, con cls, el sultn les compra de nuevo.
600
Para la muerte de Selim I, (Selim el feroz) vanse CELALZDE MUSTAFA ELEB: Selim-nme, Ankara:
K.B.Y., 1990, pp. 452-453.
601
Gorras otomanas.

214

Sanuto602. Ninguna cosa le podra gustar ms a Solimn, el cual no slo era aficionado a las
joyas, sino un experto joyero! Y no era cosa desconocida para los europeos. Tal como el
mismo veneciano deca en su diario: Questo Signor turco ha piacer di zoie, che mai pi la
caxa othomana non havea piacer ne le stimavano.
Tampoco era coincidencia que una suma notable fuese pagada a los mercaderes venecianos
en el mismo ao de 1532. Guillaume Postel, que acompa a la embajada francesa en 153437 nos afirma que Solimn compr un trono bordado de joyas y perlas pagndoles 40.000
ducados. Glru Necipolu proclama que entre los objetos fantsticos que pidi Solimn a los
venecianos no faltaban un yelmo de parada, accesorios para el caballo y un cetro.
Qu contraste el gusto que senta Solimn por la ostentacin, pompa y riquezas con la
sencillez caracterstica de Carlos V! Una anctoda citada por el historiador alemn Leopold
Von Ranke resalta la sencillez del Emperador que los italianos elogiaban. Un da que le
sorprendi la lluvia delante de Naumburgo, mand que le fuesen a buscar a la ciudad su
sombrero viejo, mientras se pona bajo el brazo el nuevo, para protegerlo 603. Tambin cita un
comentario que hizo Sastrow: Me daba lstima aquel Emperador que, agobiado bajo el peso
de toneladas de oro, aguantaba a pie firme bajo la lluvia para que no se mojara un birrete de
terciopelo. La escena nos recuerda las primeras dcadas del imperio otomano, la poca de los
beys, antes de que la figura del bey no fuera substituida por el Sultn y cuando el monarca
no tena aquella connotacin pomposa y jugaba un papel mucho ms sencillo en la sociedad
sin alejarse mucho de sus sbditos.
As, la campaa, en s, sera un mundo de contrastes entre dos Emperadores: ofensa y
defensa; ostentacin y sencillez; soberbia y modestia.
Paolo Giovio y Marco Guazzo cuentan que el Gran Turco iba acompaado con cuatro bajes
suyos, Kasm604, Ayas, Mustafa y brahim. Y despus de los spacos (sipahi), por ltimo,
venan los sulastres (?), que eran dos mil, ombres de mucha cuenta y reputacin, con tanto
orden que un pequeo ruydo entre ellos no se sinta. Obviamente, el silencio que guardaban
los turcos causaba admiracin en los europeos. La nocin del silencio, fue acentuada en las
crnicas de la toma de Rodas, y los mismos cronistas ponan nfasis en lo silenciosos que
estaban el Gran Turco y sus bajes cuando entraron en la fortaleza de Rodas, tanto que
parecan curas.

602

La costa del yelmo-corona fue pagada por el tesorero del sultn, Mahmd, que abiertamente mostr su
desaprobacin de este gasto extravagante en las vsperas de una campaa tan costosa. Ibdem, p. 170.
603
RANKE, Leopold von: Grandes figuras de la Historia. trad. Wenceslao Roces, Barcelona, 1960, p. 165.
604
Guazzo le llama Zizimo.

215

Una de las descripciones ms perfiladas y detalladas que existen de esta poca es un


manuscrito que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid, en el que se describe
detalladamente la entrada del ejrcito en Belgrado:
Abraym Bassa era ya passado delante con la avanguardia. La orden de la entrada fue
esta:
Delante iba el lugarteniente de la Romenia con cinquenta mil de caballo.
Tras este venan Cassore 605 Bassa y Imbrecor Bassa, cavallerio mayor del Gran
Turco con treinta mil de cavallo.
Seguan a estos doce mil benieros a pie con sus escopetas y arcabuces que es la
guardia ordinaria del Gran Turco.
Tras los jenzaros venan el Gran Turco y 300 moos de espadas alderredor dl, todas
personas principales a pie y l en un caballo blanco con una ropa luenga de oro tirado,
aforrada en raso carmes, toda recamada de hilo de oro y un friso alderredor de la ropa
de piedras y perlas de infinitivo valor. La silla del caballo, labrada en la ciudad de
Damasco estimada en iento y cinquenta mil ducados. En la frente del caballo traa

una turquesa grande, como un huevo, y adderredor della un diamante, un rub,


una esmeralda y un bala muy gruesa de un tamao. La testera del caballo sin
esta joya estimada en cincuenta mil ducados. En la cabeza tena un gran
turbante y el cuello una cadena de oro.
Tras el Gran Turco venan tres pajes, los ms privados a caballo. Ellos y los caballos
muy ricamente adreados. El uno llevaba la Balija, el otro un jarro de oro para beber
agua por el camino y el otro un frasco de oro con agua de pasas y acar para el Gran
Seor.
Venan tras estos 7 sanjaques que son gobernadores de provincias en cinquenta mil
de caballo con estandartes y vanderas de colorado, blanco y verde con sus lunas en los
campos.
Despus deste iba Axan606 Bassa con veinte y cinco mil de caballo con sus lanas en
cuxa.
Seguan tras estos los pajes del Gran Seor que eran trece mil con los caballos de su
persona y ....las cabezas de mil ducados una con otra sin otros muchos que vinieron en
los carros.
Tras estos venan los aventureros a caballo que no se sabe el nmero.
Venan luego 27 carretas con los vestidos del Gran Seor.
605
606

Kasm Paa.
Ayas Paa.

216

Tras ellas diez mil caballos con las armas y vituallas para el Gran Seor.
Despus venan Heinci Bassa y el Capitn de la artillera con setecientas piezas de
artillera de campo y treinta mil caballos con plvora y municiones.
En Belgrado estuvo algunos das hechando las juicias y viendo los ageros si deva
pasar adelante o no, all se juntaron con el Boyboda de Moldovia, el Boyboda de
Valachia y el Trtaro de Taurita. El Boyboda Juan, que se llama Rey de Ungra estava
en BVDA que es la silla real del reino de Ungra esperando la venida del Gran Turco y
con el Luis Gritti, hijo del Duque de Venecia, soldado de Gran Seor.
Visto los ageros acord de seguir su camino. La orden que llevaba en caminar:
Delante van treinta mil gastadores o aadoneros haviendo esplanados y adobando los
caminos.
Los achigi607 que son como corredores que van espantando la gente, recogiendo las
vituallas, ciento y diez mil de a caballo con dos capitanes generales.
Los Azapi608 que son infantes a pie con espadas y arcos quarenta mil.
La avanguardia de la persona del Gran Seor, un sanjaque son diez mil de cavallo.
Los gentiles hombres de la casa que son quarenta mil de cavallo.
Los barones y cavalleros ms principales con quarenta mil de cavallo.
Los espaolanos, todos hijos de Sanjaques, tres mil y quinientos de cavallo.
Los ceripobolenos que son hijos de barones quatro mil de caballo.
Otros tres rdenes de gentiles hombres que acompaan la persona del Gran Seor y
entre todos diez y seis mil y quinientos de cavallo.
La artillera setecientas piezas y treinta mil camellos que traen la plvora y
municiones.
Los genaros que son escopeteros a pie, todos cristianos renegados doce mil.
Los capitanes de genzaros VIII mil personas a pie.
Los que guardan el Gran pabelln del Seor trecientas personas.
Los porteros de la casa del Gran Seor quinientas personas.
El mayordomo mayor del Gran Seor con mil personas.
El Gran Khan y doscientos tauris que son cinco sargentos del campo al derrador.
Los morteros con mil personas.
Los caadores de volatera con mil personas.
Los caballerios con mil quinientas personas
El panadero con ochocientas personas.
El tesorero con quinientas personas.
607

Aknc.
Azap.Infantera con armas ligeras. Usaban flechas y arcos. Hacer fosos durante los asedios y remar eran
algunos de sus deberes. No iban por su voluntad, pero fueron mandados por los gobernadores locales de sus
pueblos, y en cambio reciban un pequeo salario.
608

217

Los camellos que traen el tesoro dos mil con otras tantas personas.
Los azmilas que tambin traen el tesoro dos mil con otras tantas personas.
En la retroguardia y a los lados del exrito y persona del Gran Seor van por una
parte.
El bilarsi609 de la Grecia y dos Bassas y todos los sanjaques de la Grecia con gran
nmero de gente. Por otra parte el Bilarsi de la Notalia que es Asia la Menor y Ayas
Bassa con todos los sanjaques y gente de la Notalia.
Por el Danubio arriba traa setecientas NARAZAS que son barcas luengas y
estrechas que las suben con remos y sirven solamente para pelear. Traa tambin otras
muchas barcas grandes y anchas que les tiran caballos ri arriba y en ellas van
vituallas y toda artillera gruessa para combate de la guerra 610.

Como se puede ver, las cifras son sumamente exageradas. Por ejemplo, setecientas piezas de
artillera son una suma obviamente exagerada y 30 mil camellos cargados de plvora y
municiones tambin es una cifra disparatada, sobre todo para el clima glido de Europa
central.
Las cifras nos pueden fallar, pero el cuadro que nos pinta Sempere en su Carolea nos da la
descripcin ms fiel de estos soldados:
Vandera blanca llevan muy hermosa
Con lunas, como sangre dencendidas
Tambin de la Morea de ley tosa
Escuadras vienen, grandes y luzidas
De Bosna, y Saloniche la famosa
Acuden gentes muchas y escogidas
Vandera parola llevan con un Dragon
609

Beylerbeyi de Rumelia.
He aqu otra citacin por Ramn Carande respecto al ejrcito de Solimn.Lo que se dize que trae el turco
(aunque no lo sabemos de cierto) es 70.000 de caballo, que se llaman aventureros, los cuales andan muy ligeros
de armas, pero son muy fatigantes y crueles y grandes robadores, y estos son los que vienen delante corriendo la
tierra. Iten, dos baxanes, el uno con 30.000 de caballo y el otro con 40.000, y estos son ms tiles que los
aventureros, y otros 25.000 de caballo, ms tiles que los unos ni los otros, que son la guardia de la persona del
turco y sus caballeros. Oten, 70.000 asapes a pie (que son como gastadores) los cuales sirven de gastadores,
cuando es menester, y al tiempo de pelear sirven de arqueros y escopeteros. Iten, 18.000 jenzaros a pie, que es la
guardia de infantera de la persona del turco, que todos son escopeteros y arcabuceros y es muy buena gente.
Iten, mucha artillera y municiones; pero no sabemos la calidad, ni la cantidad de ella, porque viene en barcas;
pero su ordinario suele dar 500 piezas de artillera. Muchos camellos y gran banda de rocines para carruajes y
guardia de caballo, particular para esto. Iten, otra guardia particular para el tesoro; y mujeres y mercaderes, y
oficiales y otras gentes que viene con su campo, que dicen que es muy numeroso. Iten, dems delas barcas de
carga, en que trae sus carruajes y artillera, trae muchas nazaras (que son como bergantines a remo) los quales
corren el ro y andan y pelean al modo de bergantines, y traen sendos tiros de artillera en la proa. CARANDE,
Ramn: Carlos V y sus banqueros, Madrid: Sociedad de Estudios y Publicaciones, 1965, p. 102.
610

218

Quen boca abierta muestra grande estraga. 611.

Dos das despus de salir de Constantinopla 612 Solimn lleg a Adrianpolis y pasaron las
fiestas del Ramadn en dicha ciudad. El padiah dio un banquete en esta ciudad y descans
aqu nueve das. Recibi al embajador de Venecia que se excus a Solimn diciendo que no
poda serville contra christianos sin gran ignominia y Solimn le dio licencia, (aunque de
mala gana), como nos afirma Giovio. Sali de esta ciudad, siguiendo la ruta de Felibe- Sofa,
y en el camino hacia Ni613.
Hay una discrepancia entre las crnicas sobre la llegada de los enviados de Fernando. Paolo
Giovio nos asegura que Solimn dio audienia a los embajadores de Austria en
Adrianopolis, el da 24 del mismo mes, y a los del Sofi, cinco das ms tarde. Segn Marco
Guazzo, el 6 de Mayo Solimn dio audiencia a los enviados de Sofi y al da siguiente
fueron avisados los embajadores de Fernando, que por aquel entonces se encontraban en
Adrianpolis, a los cuales dara audiencia el Sultn in poco tempo. Y los cronistas turcos
nos afirman que los embajadores del archiduque fueron recibidos en Ni.
As habla el cronista turco Solakzde, de la misin de la embajada del archiduque Cuando
(los turcos) llegaron a Ni, el rey de Espaa, llamado Karl, el hermano de Fernando el bobo,
que estuvo a punto de ir contra Buda, tuvo noticias de cmo el Sultn Solimn, el padiah de
la religin pura del Islam, iba contra el pas de los alemanes con infinito ejrcito y se dio
cuenta de lo que pasaba, intent entretenerle con sus embajadores614 La fecha que nos da el
cronista es el 13 de julio.
Del mismo modo, Peevi afirma que fue en Ni donde el sultn turco recibi los enviados de
Fernando. Su tono es ms agresivo y humillante que el de Solakzde:
Aqu vinieron va Bosnia los embajadores de aquel bastardo que lleva el ttulo de
emperador; el Emperador, como era el hermano de Fernando, el rey de Austria, haba
enviado una carta para pedir la paz a travs de un embajador suyo. As deseaba
entretener al sultn. Cuando el sultn se dio cuenta del significado de esta carta, se
march. Los embajadores al la multitud de soldados del Islam, la grandeza del ejrcito
del Sultn, la fuerza y esplendor del sultn se maravillaron y se aterrorizaron 615.
611

SEMPERE, Hieronymo: Carolea, trata las victorias del emperador Carlo V Rey de Espaa. op. cit., Parte II,
canto XV.
612
El da 27 de Ramadn, segn el calendario islmico.
613
GIOVIO, Paolo: Commentario de las cosas de los Turcos, addiction. op. cit., p. 100.
614
SOLAKZDE MEHMET HEMDEM ELEB: Solakzde Tarihi. op. cit., p. 173.
615
PEEV BRAHM EFEND. Peevi Tarihi. op. cit., p. 119.

219

En lo que coinciden todos los cronistas es en el significado de la misin de esta embajada


habsburguesa. Peevi afirma que venan con el motivo de entretener el padiah616 . Del
mismo modo Celalzde explica que Fernando Intent entretener a los turcos con sus
enviados617. Sandoval, un siglo de despus, no aporta ninguna novedad en este sentido. Su
alegacin es similar a las de los cronistas turcos, pero nos trasmite un detalle llamativo:
Antes que Solimn entrase en Hungra,dice, le envi el rey don Fernando a tentar
con algn buen partido, por ver si le poda detener de esta manera, y con un presente
muy rico que le llevaron los embajadores. La respuesta que les mand dar Solimn fue
que le siguiesen hasta ver dnde iba y que all oiran su voluntad: de lo cual se
entendi bien que quera llevar a cabo su jornada 618.

Es probable que los embajadores fuesen a Ni y que fuesen recibidos sin mucha intencin de
negociar. Luego se les dio a entender que tendran otra oportunidad en Belgrado de
presentarse en la corte turca, como nos indican los cronistas turcos. Lo que sabemos sin duda
es que llegaron a Ni va Bosnia y de all pasaron a la Ciudad Blanca siguiendo al ejrcito
turco y que el salvoconducto para la delegacin tard semanas en llegar. Y cuando terminaron
su misin, se les quit la libertad.
Fuese como fuese, los detalles del desfile que hizo el sultn turco a los enviados de estos
dos Estados fueron impresionantes. Los soldados construyeron sus pabellones en el norte de
Ni, en un altiplano enorme. Pasaron unos das en aquella pequea villa, y se hicieron
preparativos para la recepcin de los enviados austriacos, dice Celalzde y afirma que se
construy un pabelln con telas preciosas, alfombras riqusimas y adornos de todo tipo.
Trajeron un trono de plata para el emperador, donde se sent con toda su pompa. Sus pajes se
colocaron en fila a su izquierda y a su derecha. Todos con vestidos elegantsimos, con espadas
de oro, armas como obras de arte y capirotes adornados de oro. Haba otro pabelln, el
pabelln del divn, cubierto con una tela brillante de azul oscuro. Sobre esta tela, se vean
figuras de flechas, todas de oro. Todos los tendales del pabelln eran de oro. Fue cosido con
hilos de seda y todas sus cortinas eran de atlas. En el centro se encontraba el trono de
Solimn, adornado de perlas, diamantes, esmeraldas y otras piedras preciosas, y con relieves

616

Ibdem, p. 119.
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 112.
618
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V.op. cit., vol. II, p. 438.
617

220

de espadas, cuchillos, mazas, trincheras Bajo el trono, como una extensin de ella, se vean
las alfombras tejidas de seda e hilos de oro619.
Todos estos preparativos servan para mostrar la colosal imagen del ejrcito otomano como
un cuadro. Todo era portentoso. All estaban presentes todos los soldados, Algunos de los
soldados llevaban brk (capirote), algunos srmal skf (cucurucho adornado de seda) y
algunos altn skf (cucurucho adornado de oro). Los enviados austriacos fueron llevados
entre toda esta pompa, guiados por un soldado del sultn. Como nos asegura Celalzde, les
sentaron en un lugar alto para que viesen todo ntidamente 620. Cuando vieron la entrada del
ejrcito turco, se quedaron maravillados, dice. Sin embargo el cronista turco afirma que no
llegaron a hablar con el sultn y, brahim Pasa les dio la respuesta que fue menester. Luego
pudieron dar sus respetos a Solimn antes de salir.
Al da siguiente el ejrcito sali hacia Belgrado. En el camino, algunos enviados vinieron
desde Ragusa para informar que Francisco I haba enviado a sus embajadores. Se mand a un
sargento para recibir estos enviados. La llegada del sultn a la ciudad de Belgrado fue
pomposa: Entr pues el da de San Juan en aquella ciudad, a comer con tanto fausto y
pompa, que no se podra dezir tenan dentro de la ciudad, y a la entrada muchos arcos
triunphales, y armados muchos, luego, al modo antiguo Romano. Entro Solimn debaxo de un
riqussimo palio, traydo de los ms nobles de aquella ciudad, afirma Giovio. Luego se
construy un puente para cruzar el Sava. Llegaron a la isla de Serem. En este punto lleg el
enviado de Francia, el famoso diplomtico cataln, Antonio Rincn y se convoc el divn.
La conquista de Belgrado fue la primera victoria del sultn. Con este pretexto se organiz
una nueva ceremonia. Sin lugar a dudas, todo era una excusa para volver a hacer el mismo
desfile al enviado francs. Se hizo la misma ceremonia de audiencia que se haba hecho en
Ni. La nica novedad fue la presencia de la caballera, todos montados en caballos que se
haban comprado en Rumelia, Damasco y Bagdad, y en unas filas impecables. Estaban
vestidos de rojo y llevaban lanzas, estandartes, y otras armas con lo cual parecan un bosque
de caas. No faltaban 10.000 trtaros mandados por Giray Khan. En presencia de todos los
soldados, y con toda la artillera, recibieron a los enviados con caonazos y disparos de honor.
La demostracin tena su parte visible tambin en el apartado de tiendas de campaa.
Las noticias de la gran recepcin hecha para el diplomtico de Francisco I empezaron a
circular en Europa. El 21 de junio, Rodrigo Nio, el embajador de Carlos V en Venecia
despachaba esta posta al emperador Los raguseos diz que le han hecho grande honra por ser
619
620

CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 114
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesali. op. cit., p. 113.

221

embaxador del Christianssimo621. Del mismo modo, lo aprobaba Marino Sanudo en su


diario: El ditto signor ambassator e uscito fora con grandissima pompa e honori di questa
terra, et merita grande honore piacevole e liberal622.
La secreta misin de Rincn caus un gran escndalo en la Cristiandad. No se dudaba que
fue enviado a la corte turca para negociar con el Sultn y ofrecerles aquel famoso plan:
Cuando Solimn fuese hacia Hungra por tierra y hacia Italia por mar, Francisco I bajara a
Miln para acabar con la prolongada cuestin del Milanesado. Sin embargo, lo que se public
fue que la misin del cataln era pedir al sultn que regresase y no emprendiese esta campaa.
Un planteamiento obviamente ridculo para una embajada que lleg a presentarse ante el
sultn casi un mes despus de la salida del ejrcito de Constantinopla! En vano Rincn
explic a los enviados que no haba venido para meterse en los asuntos de su Seor sino por el
bien de la Cristiandad.
El enviado francs cont que el rey francs amaba a los turcos con todo su corazn. Se le
dieron buenas palabras y se le dio una carta para que llevase a su amo. Pero al enviado
alemn, que deseaba parar la guerra, tuvo que salir con las manos vacas dice Celalzde 623.
En cambio, Giovio lleg a afirmar que los enviados de Fernando fueron recebidos
humanamente.624 El cronista espaol Sandoval, nos sorprende con la cita de la relacin que
hicieron los enviados de los Habsburgo: Dijeron de Solimn que, dejando aparte el no ser
cristiano, en lo dems era concertado, amigo de justicia, templado, continente, liberal y
magnnimo, y para entre brbaros, digno del grande Imperio que tena. Decan que se les
haba hecho buen tratamiento, sin que les faltase cosa, sino el vino, que all no se bebe. 625
Esta relacin fue presentada a Fernando en Linz, del 11 a 21 de septiembre, fecha obviamente
tarda para una embajada de este gnero. En la misma relacin informaban al archiduque de
las fuerzas turcas. As sigue Sandoval, citndonos su relato: Solimn traa quinientos mil
hombres y trecientas piezas de artillera menuda, que la mayor de ellas no tiraba la bala mayor
que un huevo de ansar, que vena bien provedo de bastimentos, y la gente en muy buen orden
y bien mandada y pagada, que no importa menos que todo el ser de un ejrcito, y ms siendo
tan grande. El primer enfrentamiento de las dos partes, ante la fortaleza de Guns confirmara
la informacin dada por los embajadores sobre la artillera turca y el fracaso del asedio de esta
fortaleza lo ratificara.
621

A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 54.


SANUDO, Marino. I Diarii. op. cit, libro LVI, p. 743
623
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 116.
624
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., p. 63.
625
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V . op. cit., p. 440.
622

222

Una carta escrita por M. De Baf al obispo de Auxerre, nos tramite la visin del embajador
francs de los soldados del sultn, en el campamento del Gran Turco. Le aseguraba que slo
el nmero de los avant-coureurs, es decir los akncs, eran 24.000 , los cuales marchaban dos
o tres jornadas antes del ejrcito para causar un gran dao a las tierras de sus enemigos,
quemarlas y destruirlas. En su campo se encontraban 300.000 hombres vasallos, y eran bien
guarnecidos de artillera. Pero su gente de mar no era tanto como se estimaba. 626
Qu enorme les debera haber parecido el ejrcito del sultn, sobre todo con toda la
parafernalia empleada para aumentar el efecto! Con msica marcial y enormes tambores en
aquel ambiente atronador y estrepitoso. Recordemos el relato de Pedro de Urdemalas para
darnos cuenta del efecto psicolgico de estos instrumentos: En el campo traen sus tambores
y bien grandes, que no puede llebar un camello ms de uno, y tcanle dos hombres, y ierto
parese que tembla la tierra. Tambin hay trompetas y pfanos627. El verso de Sempere lo
verifica:
Las msicas, las bozes, grita y sones
Que davan al partir, de muy contentos,
Parecen qual bramidos de leones
Rompiendo al ayre, el suelo y elementos 628.

Volvemos a la embajada austriaca formada por el enviado que antes haba visitado la corte
otomana y tuvo la oportunidad de hablar con el gran visir brahim Paa y Solimn, Joseph von
Lamberg y Nugarola, segn el comentario de Giovio cavallero Vicentino, hombre sealado
en letras y ciencia de muchas lenguas 629. A travs de sus embajadores, Fernando ofreca al
monarca turco una paz y le aseguraba un tributo de 25.000 a 100.000 mil ducados que se
pagaran en cuatro plazas, en caso de que le dejase Hungra.
La respuesta era clara, y tal como cita Sandoval, Solimn, despus de haber reunido una
suma respetable de fuerzas, no quera dejar la jornada sin finalizar. Obviamente, la oferta que
vena de la parte del archiduque era ms bien ridcula teniendo en cuenta el motivo de la
guerra y los preparativos cardinales que se haban hecho.

626

CHARRIRE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit, vol. I, p. 207.
Viaje de Turqua (La odisea de Pedro de Urdemalas), op. cit., p. 422.
628
SEMPERE, Hieronymo: Carolea, trata las victorias del emperador Carlo V Rey de Espaa. op. cit., Parte II,
canto XV.
629
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., p. 63.
627

223

Dos dcadas despus Ogier Ghiselin de Busbecq, embajador de Fernando en la Sublime


Puerta, describira su recepcin as:
Ass me volbieron a dar entrada a donde estaba el rey. Echronme a cuestas dos
ropones grandes, y muy cumplidos y largos, de brocado que apenas poda llevarlos ni
moverme. A mis criados todos les fueron tan bien dados sendas ropas de seda de
diferentes colores, que vestidos de ellas me acompaaban. Comenc a andar con esta
ponpa, como si entrara a representar a un Agamenn, a otro semejante personado; y
tomando mis cartas, embueltas y metidas en un pao de brocado, cerrado y sellado,
me desped del rey. Tanbin le saludaron mis criados, los de ms honor y suerte, y se
despidieron de l, ltimamente despidindole tanbin de los Baxas, sal de Amasia al
segundo de Julio. Es costumbre a los embaxadores al tiempo de la partida, darles en
banquete en el Divn, que es el lugar a do los Baxas tienen sus audiencias, y oyen de
justicia630.

Sin lugar a dudas, los enviados de Fernando no disfrutaron nada de esto y se tuvieron que
conformar con presenciar el desfile pomposo y aquella fiesta celebrada en su honor.
Presumiblemente, el monarca turco haba planificado meses antes el modo de usar esta
embajada austriaca durante la campaa como un medio de comunicacin, con lo cual haba
impedido su despedida y les haba obligado a acompaarle donde fuese. Y ahora, cuando se
vea obligado a invitar al emperador del Occidente a una batalla, vino a aprovechar de la
presencia de una delegacin del archiduque para que le llevasen su carta de desafo a su seor.
Justo despus de la conquista de Gns, cuando buscaba con ahnco un choque con el ejrcito
de Carlos V, pero pensando que ste rehua el encuentro, el Sultn intent provocar a su
enemigo como antes su padre, Selim I, haba provocado al Shah smail de Irn. Peevi nos
cita esta carta que no se encuentra en nngn archivo:
Segn citan los infieles en sus historias, el gran padiah envi al embajador austriaco
que haba llegado antes a su corte, al Emperador y le dio esta carta:
Desde hace mucho tiempo se duda de tu virilidad. Dices que eres el valiente del
lugar, pero hasta ahora he marchado muchas veces contra ti y he utilizado tu
propiedad a mi antojo. Te falta la palabra de compromiso! Y a tu hermano tambin!
630

BUSBEUIO, Augerio Gislenio: Embaxada e Viages de Constantinopla. Madrid, 1578, p. 54, Busbecq estuvo
en la corte turca entre los aos 1554 y 1562.

224

No te da vergenza por ello ante tus soldados e incluso ante tu mujer? Si eres varn,
ven al encuentro631.

A pesar de que dicha carta no se ha podido encontrar en ningn archivo, no slo Peevi sino
los europeos citan su contenido. Es probable que la parte de la carta que cita Peevi, el
cronista otomano, sea autntica, sin desviacin alguna de la verdad.
El lenguaje es el mismo de las desafiantes cartas que sus antepasados enviaron a los
monarcas con objeto de provocarles. Hay otra evidencia interesante respecto a esta carta: los
prrafos de Paolo Giovio.
Yo vi all la carta, dice Giovio, y sigue describindola: vena escripta en Arbigo
con vnas letras de oro y azul, sellada con vn sello de oro embuelta en vn saco de
carmes, para que tantas cubiertas respresentassen la sobervia deste brbaro y
vanssimo rey. Al principio usurpando los ttulos de muchos reyes, se intitulava con
gran soberva rey de casi todos los reynos y gentes del mundo. La summa era, que l
ava salido de su casa y venido a Vngra a vengar las injurias que avan hecho al rey
Juan su vassallo y amigo, y para ello entrara con aquel exrcito en su tierra, les hara
todo dao, y si lo quisiessen defender, peleara con ellos en batalla con el favor de
Dios omnipotente, y de Mahoma, que siempre favorecen la justicia. Y que si
acordndose del nombre que tenan de reyes saliessen al campo armados, con una
batalla acabaran la differencia, y en premio, avran el seoro del mundo si
venciessen, o se lo daran si fuessen vencidos 632.

Sempere, muy probablemente despus de haber ledo las historias de Giovio y Guazzo,
convirti los datos en un verso literario:
Escrive que si Carlos pretenda
Tener tal coran que lo esperasse.
De toda la terrena monarqua
En sla una batalla que tratasse
Mas no puede creer que esperara
Poder que lo prendiesse, o matasse
Y en esto se vera si son tales

631
632

PEEV IBRAHM EFEND: Peevi Tarihi. op. cit., p. 126.


GIOVIO, Paolo: Commentario de las cosas de los turcos. op. cit., pp. 65-66.

225

Los nimos que dizen ser reales633.

Como se ve por estos ejemplos, hay una notable diferencia de interpretacin entre las dos
versiones. Es importante advertir, sin embargo, que los cronistas otomanos del siglo XVI
tienen una cierta inclinacin a volver a escribir el material a su propio modo y estilo. Hay que
reconocer, por tanto, que la versin de Peevi es menos fiable que la de Giovio 634. Lo que
sabemos ciertamente es que una carta muy parecida a la versin de Giovio fue enviada a
Fernando por el mismo sultn, justo despus de recibir a sus embajadores. El 12 de Julio
Solimn despach a Fernando esta carta:
Tus enviados llegaron a las fronteras del reino de Hungra y tu embajada lo explic
todo a mi Gran Visir brahim Paa, que Dios le guarde y haga prspero. l me explic
todo, as que entiendo qu es lo que quieres. Que sepas que mi objetivo no eres t, mi
objetivo es el rey de Espaa desde que conquist el reino de Hungra con mi espada.
Cuando lleguemos a las fronteras de su Alemania, no ser adecuado para l dejarnos
sus provincias y reinos y fugarse, porque las provincias de los reyes son como sus
mujeres. Si son abandonados por sus maridos fugitivos para que caigan en las manos
de los extranjeros, esto se considera una indecencia extraordinaria. Desde hace mucho
tiempo el rey de Espaa proclamaba que quera venir contra los turcos, pero soy yo el
que, con la gracia de Dios, est avanzando con los ejrcitos hacia l. Si es un hombre
de coraje, que me espere en la batalla, y que el asunto sea como quiera Dios. Sin
embargo, si no quiere esperar mi venida, que enve tributo a mi Majestad Imperial.
Pero, t has remitido tus enviados para buscar la paz y amistad con mi Majestad
imperial. Si alguien busca nuestra paz con honestidad y buena fe, es correcto que no le
rechacemos. Nosotros mismos buscamos la paz de todo el mundo con honestidad y
buena fe. Que sepas que dimos licencia a tus enviados, segn nuestras costumbres, y
les explicamos todo de una manera totalmente abierta 635.

633

SEMPERE, Hieronymo: Carolea, trata las victorias del emperador Carlo V Rey de Espaa. op. cit., Parte II,
canto XV.
634
Es muy probable que Giovio viese esta carta. Antonio Rincn, a la vuelta de la su embajada a Solimn, trajo a
Venecia una versin en castellano, y no cabe duda de que las versiones similares circulaban en Europa en el
verano de ese mismo ao.
635
GEVAY, Antal von: Urkunden und Actenstcke zur Geschichte der Verhltnisse zwischen Osterreich, Ungern
und der Pforte im XVI und XVIII. Jahrhunderts. Wien, 1838,1-5, no. XXV, pp. 87-88.

226

Nos hallamos ante un texto cuyo lenguaje conocemos bien. El tono de los nme-i
hmyun636 de Solimn dirigidos a los monarcas siempre fue sarcstico, con un tono
dominante de innegable soberbia. Su carta a Fernando no constitua ninguna excepcin.
Aunque el compositor de estos cantos no aporta nada nuevo sobre los detalles conocidos a
travs de Giovio, nos da la perspectiva general de los cronistas de su poca desfavorables al
imperio turco y nos presenta su visin antagonista. Respecto a la cuestin del ttulo nos
trasmite estas lneas:
Los ttulos quen esta carta encierra
Y reynos quel fero se va aplicando,
Mayores son y ms que no la tierra
Pues ella y lo dems pone en su mando
Al sar presento la brava guerra
El Brbaro se escriue blasphemando
Aplcase los nombres y dictados
Que slo tiene Dios y a Dios son dados637.

Por consiguiente, acenta el hecho de que Solimn no reconoca el ttulo de emperador de


Carlos V, al que nombraba el rey de Espaa. Una vez ms, en las siguientes lneas, se
replantea la cuestin del rechazo:
No tiene en lo que huella lo criado
Pretende ser seor del mundo todo;
Al Csar escrivi y le ha llamado
No Csar, pero rey del pueblo Godo
Deza quel domina el grande estado
Del Magno Costantino, a su modo,
Por donde el grande imperio con su Roma
Es suyo. Pues la Grecia y orbe doma 638.

El excesivo orgullo y la soberbia eran caractersticas atribuidas a los turcos, 639 comentaba
Vasco Daz Tanco en su obra antiturca. Sin embargo, no se equivocaba. El lenguaje, la
636

Carta imperial del sultn.


SEMPERE, Hieronymo: Carolea, trata las victorias del emperador Carlo V Rey de Espaa. op. cit., Parte II,
canto XV.
638
Ibdem.
639
TANCO, Vasco Daz: Palidonia de la nefanda y fiera nacin de los turcos. op. cit., p. 34.
637

227

ceremonia y el desfile militar fueron los tres componentes de la representacin de la autoridad


en el mbito otomano. No en vano, estos tres se unieron en esta campaa de desafo, para
aliarse con la ltima parte de esta demostracin de autoridad: la fiesta. A la vuelta de la
campaa, Solimn dara una pomposa fiesta extendida por toda la ciudad, para celebrar su
discutible victoria. En otras palabras, la fiesta se convertira en un pretexto para cubrir el
fracaso de la campaa.
Volvamos al progreso de la campaa. En todas ciudades le fueron hechos grandes
recibimientos con muchos arcos triunfales con inscripciones pintadas y esculpidas que aluda
a sus victorias, dice el cronista del Emperador, Santa Cruz 640. As avanzaban los turcos hacia
el corazn de Europa con pasos agigantados, recibidos pomposamente por sus vasallos en el
camino y causando un miedo enorme en los pueblos a los que llegaban las noticias de su
proximidad. Los Alemanes oyndolo, uvieron gran miedo, y en especial los de Austria, que
la vez passada que los Turcos entraron vieron robar sus ganados, llevar cautivos sus hijos y
mugeres, matar sus hermanos, y quemar sus lugares y casas. Esto comenta el obispo
italiano.641 Conscientes del trgico fin que le esperaba, conociendo la experiencia amarga de la
ira de los turcos que volvan a la capital tras el fracasado asedio de Viena vaciaban los
pueblos, los abandonaban para refugiarse en comarcas seguras. Mientras algunos esperaban su
llegada con coraje para defender sus hogares, ciudades y fortalezas. Era un hecho que los
turcos avanzaban hacia el corazn de Europa haciendo bueno el refrn ingls:
No grass grows where the Turks horse has trod642.

640

SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V. op. cit., vol. IV, p. 137
GIOVIO, Paulo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., Libro XXX, p. 63
642
La hierba no crece donde el caballo del turco ha pisado.
641

228

V. 2. DOS ESCUDOS DE HUNGRA: ESZTERGOM y GNS.


La campaa empez con toda rapidez. Alvise Gritti, la famosa figura veneciana, no dejara
de ocupar un puesto significativo en la empresa de 1532, tal como ocurri tres aos antes en
tiempos del asedio de Viena. Gritti sali de Constantinopla con una escolta de 500 caballos
turcos y griegos, sin embargo el destino le cort el camino en Adrionopla donde cay
enfermo. El veneciano aprovech esta interrupcin para complementar sus fuerzas. No sigui
el camino clsico hacia Buda, -Constantinopla, Sofa, Belgrado, Buda- sino que se acerc a
Buda por el Este. El historiador hngaro, Ferenc Szakly afirma que el motivo de hacer esta
nueva ruta fue visitar los estados que no conoca 643. Tambin se puede pensar libremente que
el veneciano cogi una nueva ruta con el fin de sorprender a los cristianos.
El 18 de Mayo lleg a Brass y fue recibido por Istvn Werboczy e Istvn Brodarics, los
representadores de Juan Zpolya 644. Estando en Transilvania, intent conquistar la villa de
Nagyszeben, el ltimo bastin de Fernando en Transilvania. El obispo transilvano Mikls
Gerendi, -el tesorero del Archiduque- no se asust al ver las tropas que traa el veneciano y no
dud en negociar con Alvise. Su respuesta no slo era clara sino tambin atrevida: Si Solimn
derrotase a Fernando, dejara la villa a Zpolya en seis meses. Gritti tuvo que aceptar la
propuesta por no tener tropas suficientes ni bastante tiempo para asediar la villa 645. Tena que
llegar con tiempo a Buda para recibir all al Sultn. En Europa se esperaba que el Turco
llegase a Buda el da de Santiago, pero no haba ninguna novedad.
Debe haver sido causa de la dilacin las aguas que ha hecho y haze, comentaba
Carlos V el 9 de Agosto, con que han cresido los ros; lo qual ha sido muy
provechosa cosa, porque ha havido lugar de reparar y fortalescer a Viena y otras
fueras que estn ms adelante. Y proveerlas de bastimentos, artillera y municiones
para que se defiendan, especialmente Viena, por ser lo que ms importa y a donde
derechamente viene el enemigo646.

643

SZAKALY, Ferenc:Lodovico Gritti in Hungary 1529-1534, a Historical Insight into the beginnings of TurcoHabsburgian Rivalry. op. cit., p. 65.
644
Ibdem. p. 66.
645
Ibdem.
646
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 375. Carta de Carlos V a
Isabel, de Ratisbona, 9 de Agosto de 1532.

229

En una carta dirigida a su esposa, Carlos V expresaba su inquietud por la falta de noticias.
Gritti el 20 de julio se present en Eszk donde le esperaba Solimn. Todava se pensaba que
el turco se dirigira a Viena. Unos extractos de la correspondencia entre Roma y Venecia,
fechada 28 de Julio del mismo ao dan fe de la polmica en que se hallaban los estados
cristianos: Ledit Turc se prpare dautre cost pour venir Vienne, laquelle lempereur a
bien garny de deffense, et a esprance que sil lassaut il ny fera grand chose 647. No
obstante, era errnea esta conjetura. Solimn seguira otra ruta. Cuando el ejrcito del Sultn
cogi el camino pasando por la parte sur de la regin Transdanubiana 648, Gritti se encarg de
asediar Esztergom. El motivo de este asedio era obvio: Dividir las fuerzas habsbrgicas que se
reunan en Viena. Cuando lleg a Buda, lo primero que hizo fue convocar una dieta para
atender una necesidad obvia: Dinero. En la dieta convocada el 15 de Agosto propuso a la
nobleza que empleasen toda su plata 649. Por si fuera poco, impuso impuestos extraordinarios a
las ciudades y a la nobleza. El mismo da 15 emprendi camino hacia Esztergom con sus
fuerzas auxiliares valacas. No faltaban las fuerzas turcas y las de Juan Zpolya. Estas fuerzas
avanzaban devastando y quemando toda la regin650.
Un da antes de que Gritti saliese hacia Esztergom -mientras el ejrcito se acercaba a Viena-,
los despachos que venan de Ratisbona mostraban abiertamente el temor ante un nuevo asedio
turco de esta ciudad:
Larme de Turc estoit quatorze lieves prs de Vienne, faisont grand dommage, et
mettant feu et sang tout ce quils trouvvent. Lon nescrit pas bien sil mettre le
sige devont Vienne ou non; mais le commun bruit est que ledit Turc veut venir
trouver la personne de limpereur et de son frre; toutesfois, il y a bonne garnison
dedans ledit Vienne, de douze quinze mille bons hommes 651.

El 13 de Agosto, este aviso lleg desde Hungra para el Emperador:


647

CHARRIERE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit. vol. I, p. 206.
La parte occidental de Hungra.
649
SZAKALY, Ferenc:Lodovico Gritti in Hungary 1529-1534, a Historical Insight into the beginnings of TurcoHabsburgian Rivalry. op. cit., p. 69. His royal majesty wants you to come by all means and immediately, and
according to your capacity, be well provided with means, bring along all silvers accessible to you, not only those
of yours, but also those of your friends, because the King badly needs them.
650
Ferenc Szakaly nos trasmite unos extractos de las crnicas hngaras de la poca que retrata exageradamente
la actitud de Zpolya ante el avance turco desastroso en su reino: Al enterarse de la devastacin y del incendio
de esta regin, el Rey inmediatamente se tir de la silla y se ech a llorar miserablemente. Dos caballeros,
Czibak y Dczy le levantaron e intentaron consolarle. Cuando este episodio trgico tuvo lugar, lleg Gritti y se
ri de l. Al ver esto, su Majestad intent averiguar su fiabilidad y la del Emperador (Solimn). A esto, Gritti
slo respondi que cumplira su promesa, pero el Emperador tena albedro para hacer lo que quisiera. Ibdem,
pp. 69-70.
651
Avisos de Ratisbona, 14 de Agosto, p. 211.
648

230

El Turco dex el Danubio a mano derecha y entr entre el Drago y la Mura y as


dex a mano derecha a Buda, Strigona y Autenburgo y los otros castillos que estavan
fortificados, y viene a salir cabe una iudad que se llama Naustat, la qual est a VIII
leguas de Viena. Y a los inco deste mes se hallava el avanguardia acerca de la dicha
Naustat652, la qual esta casi a la par de Viena hazia Alemania 653.

Aquel mismo da Carlos V pas las noticias a Isabel, y aadi esta frase:
Hallar aquella ciudad reparada y bien proveda, y en juntar el exrcito y en las otras
provisiones que son menester se entiende con muy grand diligencia 654.

Cuando el ejrcito de Solimn se present ante los muros de Gns, Gritti asedi
Esztergom655. Nada iba bien dentro de aquella ciudad. Los alemanes y hngaros que defendan
la fortaleza cayeron enfermos por las malas condiciones del agua. Pidieron socorro a la ciudad
de Posonio656 y sta mand una posta a Viena pidindoles ayuda para socorrer la fortaleza y
pidieron que Don Fernando Cacianer les mandase una armada por Sava y el Danubio, as
como fuerzas para romper el cerco de la ciudad por tierra. Sin embargo, Cacianer era el
capitn de la gente de Viena, y no le pareci conveniente dejar Viena y acudir a Estergom,
mxime cuando se esperaba que el turco se dirigiese a la capital austraca. Les aconsej que
reuniesen a todas las nassadas que tenan y les prometi que les enviara navios grandes con
artillera pesada657.
Gritti no tard en recibir noticias de los planes de Corporano. Porque entre aquella gente
liviana es tan ordinario el pasarse gentes cada da de un campo a otro, que apenas haba
entonces soldado hngaro en el ejrcito de Griti, ni tampoco en el de Cacianer, que no hubiese
algn da servido a quien agora deseaba enojar, afirma Sandoval 658. Gritti envi por el ro
652

Neustadt.
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 382. Avisos de Hungra, 13
de agosto de 1532.
654
Ibdem. P. 381. Carta de Carlos V a Isabel, de Ratisbona, 13 de Agosto de 1532.
655
Estrigonia.
656
Actual Bratislawa.
657
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., p. 64. As describe Giovio las nassadas: Llaman los ngaros nassadas unos navios luengos muy
ligeros que andan a remo, que en orden y ligereza parecen mucho a las fustas que los corsarios traen en nuestro
mar. Seplveda les llama nazaras y afirma qe son embarcaciones fluviales, llamadas en vernculo as.
Sandoval afirma que son unas barcas grandes de a dos y a tres remos por banco. op. cit., p. 439.
658
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 439.
Ordenandose esto en Posonia, Luys Griti supo de sus espas la intencin de los enemigos. Porque muchos
ngaros que estavan en el servicio del rey don Fernando, no tenan por cosa de mucha desonra passarse (si se les
653

231

arriba un buen ejrcito de nassadas antes que de que llegase el socorro de Viena. Tras armar
sus nassadas con arcabuceros y flecheros turcos y animar a sus soldados prometindoles
premios. Con una rapidez sorprendente llegaron a la dicha isla. Cacianer les haba ordenado
que les esperasen, pero Corporano no poda perder tiempo. Tampoco tom en consideracin
los consejos de un capitn viejo de Pesto. As nos describe esta batalla el obispo de Nocera:
Y ass mandando hazer seal de batalla, parti su armada en tres partes. Delante
arremeti el viejo de Pesto por la corriente abaxo con tanta furia, que quebr del
primero mpetu quatro nassadas enemigas, y desordenando el avanguarda, puso gran
esperana de victoria a los que lo seguan. Los turcos tenan atados sus navos unos
con otros, y recibiendo la furia comense una terrible batalla. Dexavan muchos los
remos, y peleavan con espadas y lanas, y el humo y ruydo del artillera, y grita de
tantas naciones de lenguas tan differentes, haza que nadie pudiesse oyr ni ver. Iten
una espesa niebla, que (segn acontece) se ava levantado aquella maana, tena
cubierto el ro y las armadas, de manera que los capitanes no devisavan hazia qu
parte devan envestir con as proas, y hazer bolver los remos. Era muy daoso a los
turcos el mpetu del ro que corra contra ellos, pero sus navos como estavan atados
tenanse ms rezio. Y sus enemigos tenan otro trabajo ygual, conviene a saber, que los
rayos del sol que sala les davan en los ojos, lo qual visto por los turcos en
deshazindose la niebla tiraron tanta multitud de flechas y carga de arcabuzera en las
nassadas enemigas, que los soldados y remeros passados de flechas y pelotas
comenaron a huyr. En este alboroto fue muerto el viejo de Pesto peleando
esforadamente. Y Corporano huy el ro arriba con solas treze nassadas las ms
ligeras, las dems fueron echadas a fondo, faltando los soldados y remeros en las
cercana riberas, fueron tomadas vazas. Y de mil y quinientos hombres que yvan en el
armada, murieron casi la quarta parte, los dems escaparon saltando en tierra y
huyendo, otros fueron presos, y siendo sueltos de los enemigos, bolvieron no mucho
despus a Possonia659.

Tras esta victoria en el ro, Gritti no prosigui el asedio a la fortaleza. Es obvio que no se
trataba de conquistar la fortaleza, sino de dividir las fuerzas habsbrgicas tal como se ha
antojava) a sus enemigos. Porque como son hombres fieros, y slo miran el provecho presente y guardan el
successo para determinarse bien, holgvanse de passarse del un rey al otro, tanto, que casi no ava cavallero ni
hombre principal en servicio del rey don Fernando. La misma maldad hazan los perlados. Porque mudando
muchas vezes voluntad, avan mostrado sus fueras ya por el un rey ya por el otro, conforme al estado en que
veyan los negocios afirma Giovio. op. cit., p. 64.
659
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., p. 64.

232

mencionado anteriormente. Probablemente, Gritti, al ver que los de Viena no tenan ninguna
intencin de socorrer a otra fortaleza cuando ellos se estaban preparando para lo peor, decidi
no gastar sus fuerzas en vano. La conquista era posible, pero en este estado de las cosas la
toma del castillo no significara gran cosa. Es tambin probable que el Sultn le hubiese
mandado que no gastase su tiempo y sus fuerzas militares en la conquista de la fortaleza.
As se qued sin terminar la conquista de Esztergom. Los turcos tendran que esperar 11
aos ms para apoderarse de esta fortaleza que no tardara nada en convertirse en el smbolo
del poder turco. Su fama no se limitaba al siglo XVI, sino tambin hoy en da sigue siendo
legendaria tal como nos lo demuestra esta cancin folclrica turca, una ms de un sin fin de
canciones que se inspiraron en esta fortaleza:
Estergon kalesi su ba hisar
Baykular arr bbller susar
Kfir bayran burcuna asar
Akma Tuna akma ben bir dertliyim
Yar peinde koar kara bahtlym660.

Seplveda nos da un dato sumamente significativo sobre lo que ocurri estos das. Menciona
un capitn espaol llamado Pedro Zapato que fue enviado a Posonio 661 para alentar a los
ciudadanos, alistar los soldados de a caballo e informarles de su venida para la defensa contra
el turco662. Cerca de esta ciudad, donde el ro formaba una isla estrecha que a lo largo se
extenda dos millas, los hermanos Habsburgo haban decidido poner una buena guarnicin
660

La fortaleza de Esztergom, castillo en la orilla del ro / Los bhos cantan, los ruiseores se callan / El infiel
tremola su estandarte en lo alto / No corras Danubio, no corras, me duele el corazn / Soy un desafortunado que
persigue el amor. La fortaleza de Estrigonia tiene una connotacin legendaria en la historia turca que le permiti
convertir en el sinnimo de coraje, gallarda y valenta. La fortaleza debe su fama a las defensas histricas de no
slo los cristianos, sino los turcos, debido a las que lleg a ser el tema de muchas canciones folklricas. Pas al
poder turco durante el famoso asedio de Viena y fue conquistado definitivamente por el ejrcito de Solimn en
1543. 52 aos despus los austriacos volvieron a poseerla. Entre los aos 1605-1683 estuvo una vez ms bajo el
poder otomano. Venceslav Vratislav, no afirma que cuando empez la guerra de nuevo con los austriacos y el
castillo fue invadido por los mismos austriacos, fueron destruidas todas las obras con que la fortaleza contaba.
VRATISLAV, Baron Vencevlav. Las momerias de Baron Vratislav. op. cit. p. 72.
661
En el texto Seplveda tambin usa el nombre Pozsony. op. cit., p. 110.
662
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 371-372. Carta de Pedro
Zapata de Cardenas y el Dr. Prantuez a Carlos V, fechada 16 de julio de 1532, de Posonio. Le comunicaban estas
noticias: Los hngaros tan mal contentos que los del Consejo y todos los dems estn casi sin esperana de lo
que toca a nuestra comisin y tienen por ierto que cada hora de dilacin es tan daosa, que los ms de los
caballos que se pudieran juntar quedarn atajados sin que puedan venir y muchos dellos se yrn a los contrarios
viendo que ac no tienen sueldo, y desde ayer ac se congoxan ms que nunca porque dicen que tiene por nueva
cierta que el Turco en persona, ser esta semana en Buda, o en Alvarrega. Y aadan que se saba que antes que
llegase all sus caballos llegaran porque unos veinte y cinco caballos comenzaron a venir delante.

233

para impedir el paso a los turcos, y con este motivo haban enviado dos mil bohemios y mil
alemanes. Los turcos solan transportar por el Danubio la mayora de la artillera y desde
luego toda la artillera pesada, e incluso muchas veces las municiones. En esta ocasin
circulaba la noticia de que unas mil nasadas, escoltadas por 15.000 soldados avanzaban aguas
arriba. Sin embargo, las fuerzas encargadas de esperar a los turcos en la isla, desconfiando de
su capacidad para defender la isla se retiraron a Posonio. La noticia no tard en llegar a Viena.
Indudablemente, Carlos V y Fernando eran conscientes de que interrumpir la marcha de estas
barcas era crucial en esta campaa. Con ello podra impedir el uso de la artillera turca. Por
eso mand fuerzas auxiliares para ejecutar esta misin. As sigue Seplveda con el relato de la
parte ms oscura de la campaa a la que ningn otro cronista se refiere:
Luego que con estos medios Pedro Zapata estuvo prevenido para hacer frente al
enemigo, cuando ste se hallaba a una distancia de no ms de seis millas, despach en
distintas direcciones a algunos hombres con instrucciones acerca de las falsas noticias
que deseaba se dieran al enemigo. Cuando estos llegaron con apariencia de desertores
a donde estaban los enemigos, contaron que la isla estaba ocupada por una slida
guarnicin y que haba gran cantidad y variedad de materiales dispuestos con singular
artificio para meterles fuego y arrojarlos a continuacin desde la empalizada sobre las
barquillas turcas; y adems, que estaban cargados de lea seca un buen nmero de
esquifes, que los cristianos tenan intencin de soltar, despus de haberles prendido
fuego, cuando la flota turca estuviese prxima, con el fin que, arrastrados por la
corriente del ro, propagaran el fuego a la nazaras turcas al tropezar con ellas, y las
incendiaran. A tal efecto y para darle credibilidad, Pedro Zapata haba ordenado que se
cargasen de lea seca, paja y pez algunas barcas amarradas a la orilla. Los turcos,
dando crdito a estos rumores, pues eran muchos los que corran en ese mismo
sentido, desistieron de seguir avanzando con sus nazaras 663.

Los soldados de Carlos V no dejaban de causar problemas en su camino hacia Viena. Un


tercio de los 20.000 soldados que acudan a la capital austraca era gente intil segn
Giovio664. Los soldados veteranos eran slo 7.000. Queran llevar consigo sus haziendas y
amigas. Tampoco faltaban los que se rebelaron pidiendo que se les pagase su sueldo y
amenazaron a los capitanes que si no, no acudiran a la guerra. El marqus del Gasto,
finalmente, consigui solucionar el problema del pago.
663

SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., vol. II, p. 112.
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., p. 65.
664

234

Simultneamente con estos hechos en el Transdanubio, se desarrollaba otra escena blica en


otra parte del ro azul. Un ejrcito gigantesco sali de Belgrado pomposamente entre los
sonidos de ks y zurna665. No se haba visto una demostracin tan magnfica 666, comenta
Peevi en su crnica. El ejrcito haba pasado ms tiempo de lo que deba en la isla de Serem
para esperar las fuerzas de los akncs de Rumeli, Mihal olu Mehmet Bey, una figura
imprescindible para hacer campaas en estas partes de Europa. Los 50.000 soldados que trajo
consigo seran aquellos a los que los europeos recordaran con poco agrado. Tras la llegada a
ssek del Bey de Bosnia, Hsrev Bey, con sus 10.000 soldados, termin el proceso de
unificacin de fuerzas. El ejrcito pas el ro Drava y cogiendo el camino hacia el norte lleg
a Arak, un castillo que se poda ver desde una distancia de dos jornadas 667. Los habitantes
se rindieron sin hacer intento de defensa. El caso de iklo no fue diferente. No sufrieron la
ira del ejrcito por haberse rendido y los turcos no tocaron su pueblo con una condicin:
tenan que obedecer a Juan Zpolya. Las fortalezas que encontr el Sultn a su paso
-Kapoline, abliya, Bobofa, Belvar, Berzence y Vato- y sus habitantes se salvaron
prometiendo y jurando obedencia al Voivoda. Del mismo modo los pueblos como Zakan,
Kanije, Kapurnuk, Bake y arvar concedieron las llaves de sus fortalezas al Sultn como
smbolo de rendicin y obediencia.
El primer da del ao 939 segn el calendario islmico- el 3 de agosto de 1532-, un ejrcito
gigantesco lleg a otra fortaleza llamada Kermendvar sin poder encontrar un slo alma en
ella. Los habitantes haban huido. Sus casas se quemaron y sus posesiones se llevaron en
calidad de botn. Tal como se ve en este caso, la fuga se castigaba de igual manera que el
intento de defensa. Slo haba una manera de salvar la vida y los bienes: la rendicin. En otras
palabras, la resistencia les abra el camino al infierno; en cambio, la rendicin era la llave de
la supervivencia. El caso de Kermendvar tambin muestra una realidad: el poder y el papel de
turcofobia que los turcos fomentaban como instrumento de conquista para no tener que usar
las armas. Sin duda alguna, las terribles noticias volaban de un pueblo a otro ms rpidamente
que las buenas noticias. Sobre todo ahora, cuando las fuerzas del turco se convirtieron en una
leyenda y la cifra de los soldados que traa el turco bastaba para paralizar los pequeos
pueblos de la periferia, lejos del centro, los cuales no tenan ninguna esperanza ni aparejos de
guerra para poder defenderse.

665

Tambor turco y clarinete, los instrumentos musicales imprescindibles de las campaas blicas.
PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., p. 120.
667
Ibdem, p. 120.
666

235

Eyyubi, en su Menkb- Sultn Sleymn inmortalizaba el miedo de los habitantes de todos


los pueblos por donde pasaban los turcos con palabras humillantes:
Kaan itse aduv stne ilgr
Kzn ogln koyup kaard kffar668.
Rekervar, Meter, Hedvik, Sunbatl y Meti669 fueron los otros castillos conquistados por la
espada turca. El 8 de agosto el ejrcito lleg a las puertas de una pequea villa que mostrara
una defensa mucho ms grande de lo que se esperaba por su tamao: Gns.670
Este se desvi hacia Gns671, un lugar de poca importancia para una campaa de dimensiones
gigantescas, lo cual aliment numerosas especulaciones en los cronistas imperiales. El hecho
de que el ejrcito que se acercaba cada vez ms hacia Viena, donde el ejrcito imperial se
hallaba en estado alarma, se dirigiese a Gns, a doce leguas de la capital, fue interpretado por
Seplveda como un desvo de trayectoria provocado por el miedo:
No obstante, Solimn, apremiado por estas dificultades y enterado de la magnitud de
las tropas que se estaban congregando y de la concordia entre los germanos, a quienes
haba albergado la esperanza de encontrar desprevenidos y desavenidos, sin confiar ya
en la victoria, comenz a temer por sus intereses y enva de camino cartas y emisarios
a Abraham indicndole sus propsitos. Este, abandonando la ruta por la que se diriga
a Viena, luego que hubo dejado en las embarcaciones, en el Danubio, gran parte del
bagaje junto con la artillera de mayor calibre, desvi la columna hacia la izquierda, y
por cualquier sitio que pasaba no dejaba de cometer excesos daos. Devastando, pues,
a su paso campos, asolando pueblos e encendiendo casas, as lleg a Gns, una plaza
pequea672.

668

Cada vez iba contra el enemigo /El infiel se fugaba abandonando su hija y su hijo. EYYB. Menkb- Sultn
Sleymn. (Rislei-i Padiah-nme). Edit. Dr. Mehmet Akku. K.B.Y. 1991. p. 63.
669
Damos los nombres segn la crnica de Peevi. Celalzde cita las mismas fortalezas con estos nombres: rak,
aklo, Kapolina, iliye, Bezerince, Kabarnak, Niarvar, Beleker, Kamentvar, Egrivar, Mter, Hindvik,
Snbuthel. Son los nombres turquizados de las fortalezas hngaras Siklos, Egerszeg, Babocsa, Belovar,
Berzencze, Kapolna, Csicso, Safade, Kapornak, Wutusch, Poeloeske, Rum, Hidiwg, Koermendvar, Ykervar,
Mesteri, Sombathely.
670
Algunas fuentes afirman que la vanguardia lleg a Gns el 5 de Agosto, y el ejrcito del Sultn al 10 del
mismo mes. Cit. HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches . op. cit., p. 94.
671
Dicha ciudad aparece con el nombre de Ksek en las crnicas otomanas, y ms de las veces se nombra Gons;
en hngaro, Koszeg. Tambin aparece en los textos diferentes con el nombre de Bers, Ginz, Sabaria, Grinas,
Schrips, Gns, etc.
672
SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., p. 112.

236

Dicho de otra manera, segn Seplveda esto era el inicio de la retirada del ejrcito turco.
Por otra parte, segn los cronistas turcos, la fortaleza de Gns no era ms que un escaln en la
cadena de fortalezas y castillos conquistados por el mismo ejrcito en el corazn de Europa
central. Por su parte Paolo Giovio explica este desvo as:
En este medio Solimn (que en cinquenta y seis jornadas ava llegado a Belgrado)
mand hazer muchos puentes en el ro Savo, y derram por Ungra gran multitud de
cavallera, y acostse a mano sinistra para aprovecharse de los mantenimientos de
aquella fertilssima tierra (en que la guerra passado no ava hecho dao) y caminar
derecho a Valeria, provincia muy frtil (que hazia el medio da se junta con Austria, y
oy se llama Stiria). Caminando ass con su campo, encontr con un lugar llamado
Guinz Y aade: Es Guinz lugar quadrado, de circuyto pequeo, puesto en un llano
lexos de la ciudad de Sabaria, sus muros son flacos, sus riquezas pocas, siendo un
lugar olvidado, hzose famoso con la afrenta que los turcos en el uvieron 673.

No se equivocaba el obispo de Nocera. Este lugar pequeo traera fama para sus defensores
y su capitn, y mala fama para los turcos. Por otra parte, los cronistas turcos eran dados a
engrandecer este lugar mientras que los cronistas occidentales lo menospreciaban. La ms
famosa de las fortalezas que posean los austriacos, comentaba Cellzade exagerando la
importancia del lugar674. Gns que era una plaza bien fortificada, con torres gruesas y anchas
murallas. Contaba con dos muros, uno interior, otro exterior. La ciudad era circundada por un
foso profundo de agua. Poco les importaba su tamao cuando la villa se haba preparado
perfectamente para la defensa, comandada por un capitn hngaro valentsimo, Nicols
Jurisics 675 que tena deseos de ganar fama. Este caballero fue enviado para la defensa de la
fortaleza por Fernando de Austria. Era un personaje apreciado por sus mritos y hazaas, el
cual demostr durante la defensa de Viena varn de grandsimo valor y prudencia tal como
comentaba Seplveda, 676 no era desconocido para los turcos. Era el embajador principal de la
segunda embajada que Fernando haba enviado a la Sublime Puerta. Haba mandado que
reparasen las torres y limpiasen el foso sin olvidarse de animar a los pocos habitantes y un
puado de soldados que tena dentro: No ms de 800 hombres. Pero le aliviaba una cosa.

673

GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., libro XXX, fol. 66.
674
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 119.
675
Seplveda le llama Nicolizio, y Santa Cruz, Micolinger.
676
SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., p. 113.

237

Confiaba en que los turcos no tenan artillera pesada para abatir los muros. Le faltaban
caones de gran alcance, como afirma el cronista turco Celalzde:
No se haban trado la artillera que poda batir todos los tipos de fortalezas pensando
que no hacan falta. Porque el objetivo de esta campaa era llegar a las fronteras con
toda rapidez y asaltar al Char alemn antes de que encontrase algn aliado y procurar
que no volviese a violar. No se deseaba una guerra de fortaleza prolongada. Adems,
si la gente de esta fortaleza no hubiera tirado fuego a los soldados y las municiones
que avanzaban en su camino, el ejrcito habra seguido su camino sin hacerle caso al
esta fortaleza677.

Las primeras fuerzas que se acercaron a la fortaleza fueron las de brahim Paa y de
Mehmet Bey. El Gran Visir pidi la rendicin de la fortaleza sin derramamiento de sangre. La
plaza, aunque era un lugar fortificado por la naturaleza y la mano del hombre, en ella se
hallaban refugiados gran nmero de mujeres y hombres de los campos y pueblos vecinos.
Todos ellos eran inservibles para la lucha por su edad 678. Como hemos mencionado, slo
contaba con 800 hombres tiles para las armas. En estas condiciones, lo que se esperaba del
defensor de la plaza era que se rindiese y no se atreviese a sacrificar a la gente que no poda
defenderse del ataque turco. Sin embargo, Nicols estaba decidido a emplear todas sus
posibilidades e intentar defenderlo. Cuando se le pidi la entrega de la fortaleza dej muy
claro que:
Haba sido enviado por el rey Fernando al frente de una guarnicin para defender
aquella plaza, y que estaba resuelto a no apartarse bajo ningn concepto de la lealtad y
el deber, y, finalmente, que no era costumbre de los hngaros entregarse antes de
haber probado la suerte de las armas y haberse visto reducidos a las mayores
estrecheces y desahuciados de toda esperanza; que l, de todas formas, confiaba en
que no habra de faltarle para defender aquella plaza ni el favor divino, ni el valor de
sus soldados679.

La historia que nos trasmite Santa Cruz es todava ms dramtica:

677

CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 120.
Ibdem.
679
SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., p.113.
678

238

l, viendo la mucha gente que le haban muerto los turcos, y la poca defensa que
tena si le tornase a dar ms batallas, le respondi que era contento de rendirle la villa
y castillo con una condicin, y era que fuese primero a Viena y si la tomase que l se
rendira luego, y si no la tomaba que fuese ninguno el concierto 680.

La respuesta dada al Gran Visir por Jurisics era obviamente sarcstica, y mucho ms
atrevida de lo que se esperaba en este contexto. El ex-embajador, se burlaba abiertamente del
fracaso turco ante los muros de Viena, y de esta manera se vengaba del maltrato que sufri en
la corte turca por parte de brahim Paa, que le pidi la rendicin incondicional. Pero el hecho
de que este discurso es citado slo por Santa Cruz y no aparece en otras crnicas no nos
permite la comparacin.
Seplveda comenta que brahim Paa consideraba esta respuesta un atentado contra su
propia dignidad y dio orden de atacar Gns. No sera errneo reclamar que ante todo, el
asunto se convirti en una cuestin de honor no slo para el Gran Visir, sino tambin para
todo el ejrcito y el Sultn. Como verifica Peevi, la conquista de los castillos y el castigo de
sus habitantes era una obligacin para el Sultn681.
Pero la defensa de los de dentro y la decisin de Jurisics de defender la fortaleza hasta la
muerte mostraban abiertamente que estas fuerzas no seran suficientes, con lo cual se pidieron
fuerzas auxiliares que no tardaron en llegar. Sin la artillera gruesa en la mano, sera difcil
apoderarse de Gns, bien fortificada segn los otomanos. El asalto empez el da 8. Los
azapes del ejrcito turco, que se encargaban de excavar las galeras subterrneas y otros extras
pequeos se hicieron imprescindibles. Sin embargo, ahora otro obstculo de la naturaleza
imposibilitaba el xito a los turcos: brotaba agua por donde excavaban los gastadores. Cuando
vieron que este mtodo clsico no funcionaba, buscaron otro remedio y levantaron unos
terraplenes ms altos que las murallas. El invento no era nada mala. As lograron disparar
contra un buen nmero de defensores. Mientras tanto, no dejaban de batir los muros con la
artillera por medio de piezas ligeras que trajeron en camellos.
La resistencia heroica de la fortaleza paralizaba el asalto. Hasta las mujeres contraminaban y
guardaban las partes ms peligrosas682. Los defensores no paraban de reparar la muralla,
contestaban a los asaltantes con fuego de artillera desde los muros. Lleg un momento que
los turcos lograron recoger el fruto de tantos asaltos y consiguieron hacer una brecha por
680

SANTA CRUZ, Alonso de: Crnica del emperador Carlos V. op. cit., p.138.
PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., p. 121.
682
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., Libro XXX, fol. 65.
681

239

donde se prepararon para entrar en la villa. Sin embargo no sirvieron de nada estas brechas.
Primero, porque no lleg socorro suficiente para las fuerzas que entraron en la fortaleza y en
segundo lugar, las brechas que se abrieron no eran adecuadas para la entrada de grandes
cuerpos de ataque. As los hngaros no tardaron en abatir a los turcos que ya estaban en la
villa.
No faltaban ideas creativas en el arte de guerra. Ibrahim mand que las fosas se llenasen con
palos y lea. Todos los camellos y caballos del ejrcito salieron al campo para traer lo que
cortaban los azapes con hachas. Con una rapidez increble llenaron el foso. Sin embargo, los
hngaros respondieron a los turcos con otra idea creativa. Empezaron a tirar balas de azufre y
alquitrn, y gran parte de las lea se quem. Peevi nos retrata un cuadro sangriento de estos
asaltos y afirma muchos gazis683 bebieron el almbar de martirio684.
Cuando los turcos consiguieron entrar en la fortaleza, una equivocacin les impidi el
esperado ataque. As nos describe Giovio la escena pintoresca del asalto y sus consecuencias
interesantes:
Entraron los ianiaros casi dentro de los muros. Con lo qual la medrosa turba de las
mugeres y mochachos alaron tan gran llanto, que los ianiaros attnitos ms que
espantados, pararon, y dexaron la furia. Lo qual ass como los detuvo, acrecent
estraamente el nimo a los de dentro (porque es natural cobrar los hombres gran
nimo, quando mudando se repente la fortuna, pierden el miedo) con lo qual los
ianniaros no aprovechando reprehensiones ni golpes de sus capitanes, salironse del
lugar, y ass se acab el assalto. Dizen los Turcos, que quando oyeron aquellos gritos,
pensaron que era alguna gente que sala de nuevo del castillo, que quando entravan los
amenazava con una espada desnuda en la mano, y que sin duda ava sido San Martn.
Porque era abogado de los sabarienses, y en todo tiempo y trabajo los ava defendido
de mal. Pero en lo que toca al milagro crean los lectores (si quissieren) a Nicoliza de
quien me inform largo en Viena despus del cerco685.

Lo ms problemtico de la historia de la toma de Gns es el resultado del combate. Llegar a


una conclusin resulta sumamente difcil debido a los comentarios que hacen los cronistas.
Mientras, la conquista de Gns se considera una victoria ms de la campaa de Alemania en
las crnicas turcas, en las crnicas occidentales se acenta el fracaso de Abraham Baja contra
683

Guerrero de guerra santa.


PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi (Historia de Peevi). op. cit., p. 122.
685
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit.,Libro XXX, fol 66.
684

240

el legendario defensor de la fortaleza. La interpretacin de la entrega de la fortaleza en las


crnicas otomanas es totalmente distinta a la que hacen los europeos. Peevi retrata la entrega
de la fortaleza vista por los ojos turcos:
Cuando los infieles sufrieron una gran prdida se asustaron y no tuvieron ninguna
sospecha de perder la fortaleza, aquel perro el capitn de la fortaleza llamado aklo
se rindi. Sali de la fortaleza y se tir a los pies del sultn misericordioso. Pidi
perdn al padiah, que es el refugio del universo. A los habitantes se les perdon la
vida segn el refrn que dice: perdn es la limosna de la victoria 686.

Hay que recordar que durante todo esto tiempo Solimn se encontraba en un lugar que
estaba a una jornada del castillo. Segn Celalzde, tras la victoria, el Padiah regal un sin fin
de regalos a los soldados que lucharon con todo el nimo en la conquista de Gns. A brahim
le regal cinturones adornados de oro y plata; y un hamail687 elaborado con oro le daba
honor688. Los soldados tambin recibieron una porcin de la generosidad del padiah. Al
dejar el castillo llegaron a una llanura llamada Safit donde se realiz una ceremonia de
victoria. brahim Pasa bes la cimitarra de Solimn. En cuanto el sultn desmont de su
caballo, todos los soldados empezaron a citar el elogio de Solimn al unsono 689. Todos
tuvieron el honor de besarle la falda y recibieron sus kaftanes690 y promociones. Por su parte,
Solakzade no se pierde en detalles sobre la ceremonia y se limita a decirnos que esta fortaleza,
a la que llama Ayakski, fue conquistada por el turco en 18 das691.
Segn las fuentes occidentales, no se trataba de ninguna victoria como describan los turcos.
Paolo Giovio, que reclama que Nicols Jurisics le inform largo en Viena despus que qued
libre del cerco, le envi sus enviados para ofrecerle un acuerdo al que Nicols no quiso
acceder. Ninguno de los cronistas turcos se refiere a estas negociaciones de paz. Hay que tener
en cuenta que los cronistas oficiales estaban pagados por el mismo sultn, no se atrevan a
citar los fracasos si no encontraban una buena excusa para encubrirlos. En su relacin,
Nicols tambin se refiere a este encuentro con el Gran Visir y afirma que tras preguntarle
cmo se encontraba y si estaba gravemente herido y ya no sufra de la enfermedad que no le
dejaba tranquilo en Constantinopla le dirigi una pregunta sarcstica: si segua esperando
686

PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., p. 122.


Un cinturn que se pone diagonalmente de un hombro a la cintura.
688
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 122.
689
Ibdem.
690
Una capa adornada de perlas preciosas que se regala en cambio de un servicio honorable.
691
SOLAK-ZDE MEHMED HEMDEMI ELEBI: Solak-zde Tarihi. op. cit., p. 174.
687

241

socorro de su seor, Fernando. Jurisics respondi que su herida no era grave y lo de


Constantinopla ya haba pasado y aadi que si la necesidad no lo requiriese, no servira al
seor de su enemigo y seguira defendiendo su pas692.
Segn como afirma Giovio, Ibrahim Pasa le pidi que se rindiese e hiciesse omenage a
Solimn y prometi que a cambio le dejara el lugar 693. Lo nico que tendra que hacer era
permitir que una representacin de la guarnicin turca entrase en la fortaleza. Nicols,
teniendo en cuenta que slo le quedaba un tercio de los 800 soldados, todos debilitados por las
heridas y cansados de no dormir y que la fortaleza se salv por los gritos de las mujeres y los
nios, vio que dejar entrar a los turcos equivaldra a la muerte de todos. Con astucia, le
respondi que los alemanes y los espaoles que estaban dentro no aceptaran el pacto, y esto
no slo sera perjudicial para los habitantes sino tambin para los turcos, por ser hombres
muy bravos y terribles. Aadi astutamente que estos terribles soldados no le dejaron venir
a tener un encuentro con los turcos. Slo le poda ofrecer una ayuda a los soldados que
pasaran por su campo, les podra dar los mantenimientos del pueblo en un caso de necesidad
y finalmente prometa tremolar el estandarte de Solimn en la ms alta torre 694. Tambin
aadi rotundamente que recibir a los turcos en la fortaleza sera sinnimo de rendirse y dejar
la plaza a los turcos. Para l no habra problema pero tena miedo a los espaoles y alemanes
(que por tener differente ley desseavan derramar sangre turca) se alteraran y los haran
pedaos695. La idea era muy atrevida, pero la fortuna le sonri. Ibrahim haba sido testigo de
cmo esta diminuta villa se sostuvo gallardamente. Entre el hbil uso retrico del lenguaje y
los juegos de palabras, Nicols declar que la fortaleza perteneca a su rey, Fernando y no a
l, por tanto l no la poda dejar nadie hasta tanto que llegara l..
En un anlisis final podramos decir que fueron dos cosas las que salvaron la fortaleza:
Primero, la valenta de sus habitantes y los soldados y en segundo lugar, el plan creativo y
atroz que present su capitn Nicols. Las negociaciones se llevaron a cabo en unos trminos
muy caballerosos. La capitulacin definitiva fue todo un smbolo; se intercambiaron
692

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 96.
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., p. 66.
694
Seplveda cita el mismo artculo del acuerdo ponindolo en la boca de brahim Paa: Para que te hagas una
idea de cunto puede en m la consideracin de nuestra amistad y el concepto de tus singulares prendas, te hago
donacin en nombre del gran seor y emperador nuestro de la plaza y de todo lo que hay en ella, tanto de las
restantes cosas, como los de hombres, los cuales te debern todos no slo sus haciendas, sino tambin la libertad
y la vida; a cambio de tan gran beneficio pongo slo esta condicin: que, si, por casualidad, algunos de lo
nuestros, que hubiesen quedado atrs bien por enfermedad o por cansancio, pasasen por aqu, siguiendo nuestros
reales a considerable distancia, como suele suceder, impidas a los tuyos que les hagan dao y a los nuestros les
permitas pasar indemnes. op. cit., p.116.
695
Ibdem.
693

242

prisioneros, se entregaron las llaves y se mantuvo la guarnicin en la plaza. Los hngaros


tremolaron el estandarte turco rojo, con una inscripcin en letras blancas en la cual se podan
leer estas palabras bsicas del Islam: El nico Dios es Al y Mahoma es su profeta 696. Los
turcos repitieron la frase a voz alta. Fue un intercambio provechoso para las dos partes: La
aceptacin del Islam, a cambio de que los turcos no quemasen y devastasen la poblacin.. No
faltaba un intercambio ceremonial de regalos: Jurisic regal copas de plata a los grandes del
ejrcito, y al Gran Visir y en cambi el Gran Visir le regal un hilat.
El asedio se convirti en una victoria definitiva en el contexto otomano y sirvi a los poetas
como tema de inspiracin para sus versos. Eyyubi, en su elogio del Sultn Solimn
inmortaliz la conquista de Gns.
Ksek nm kalasn bir kol ald
Cemi hep kalanun mifth geldi697.

Obviamente, la toma de la fortaleza de Gns por los turcos es uno de los asuntos ms
polmicos de la llamada campaa de Alemania. Sin lugar a dudas, era la nica fortaleza que
caus problemas a las fuerzas turcas, y cuya toma fue relativamente ms dura y prolongada
debido a la resistencia inesperada de los moradores. A la vez, fue el encuentro ms sangriento
que las fuerzas turcas tuvieron que afrontar. Es innegable que las consecuencias de la defensa
heroica de esta pequea plaza fueron ms grandes de lo que se esperaba.
Con esta nueva creci mucho en l el nimo de Solimn el miedo y la desconfianza
de obtener un triunfo, al comparar Gns con Viena y la guarnicin de una plaza tan
pequea con tropas tan crecidas y de naciones tales, cuyo nmero aumentaba a diario
de dicho y de hecho; y as a partir de aquel da no pensaba ya sino en una retirada
segura y honrosa698.

As lo enfocaba Seplveda en su historia, como casi todos los cronistas que refirieron este
episodio como una prdida de nimo y valor por los turcos. Por consiguiente, resaltaron la
ruta que cogi el ejrcito turco tras el fracaso de este asedio al atestiguar el poder y la

696

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 97.
Un brazo del ejrcito se apoder de la fortaleza de Ksek (Gns) / As se le fueron entragadas las llaves de
todos los castillos. EYYB. Menk- Sultan Sleyman (Risle-i Padih-nme) op. cit., p. 83.
698
SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., vol. II, Libro X, p. 114.
697

243

resistencia que mostraron los hngaros. Giovio nos presenta varias interpretaciones sobre este
desvo:
Algunos captivos dixeron despus que Solimn tom aquel camino por tres causas.
Lo primero dezan (con gran jactancia) que fue por llegar ms presto al Emperador del
qual (dezan) que avan sabido que no ava venido de Ratisbona a Linz, y que vena
muy de espacio. Lo segundo, porque tenan determinado no acometer a Neostad,
porque saban que era cercado de lagunas, que estava fortificado con gran aparato de
artillera y rezia guarnicin, y que quedando Neostad atrs por los Christianos, no les
pareci cordura passar adelante. Lo tercero, para quando les pareciesse al fin del esto
que ya se acabava o por el otoo (molesto con sus aguas) bolverse a Belgrado por
entre Savo y el Dravo, que era camino frtil y seguro. Lo que yo creo es que Solimn
viendo el nimo con que toda Alemaa vena a la guerra, y sabiendo la venida de los
espaoles e italianos (de cuyo nmero sus espas y antiguos amigos le dezan ms de
la verdad) perdi la ferocidad, y quiso ms correr a su seguro la tierra, que provar en
batalla campal las fueras de los nuestros siendo el successo tan dudoso 699.

Con todo este conjunto de polmicas e interpretaciones diversas se planteaba una cuestin
difcil de contestar: Por qu el turco se detuvo tanto para conquistar una pequea villa en su
camino y emple todo el ejrcito en esta lucha? Podemos afirmar con toda seguridad que una
vez ms la cuestin de honor, tan caracterstica de la poca, se haca sentir en el contexto
otomano. Solimn no vea esta villa como un obstculo en su camino. Baste recordar que
hasta Gns los turcos se apoderaron de todos los pueblos que se toparon en el camino. Esta no
podra ser una excepcin. Si fuera, obviamente daara la fama del Sultn.
Por otra parte, no sera exagerado reclamar que Gns cambi el destino de esta campaa de
1532. Se perdi mucho tiempo ante las murallas de Gns. El verano pas y llegaron las
lluvias. Del mismo modo, Solimn volvi a atestiguar que estos trtaros, famosos por sus
asaltos sorpresa, no servan para el ataque en las plazas fortificadas. Una cosa ms se
demostr: que Fernando no envi fuerzas para socorrer a Gns, aunque no estaba muy lejos
de Viena. Hasta que no llegase el momento de una necesidad imprescindible y crucial,
Fernando no quera sacar fuera las fuerzas que juntaba en Viena. Habra calculado que si los
alemanes hubiesen acudido en socorro de Gns, la infantera habra tenido que pasar por
699

GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., Lib XXX, p. 66.

244

aquellos campos abiertos, infestados de caballera turca? Como segunda posibilidad, podemos
reclamar que no se dio mucha importancia a la prdida de una lugar en un momento de crisis.
El da 30 de agosto, se dio salvoconducto a los enviados de Fernando por medio de una
carta que se ha mencionado anteriormente. Sin embargo Carlos V sigui oculto por un periodo
largo. Ni siquiera haba ido a Viena. Sin embargo, hay que aceptar que Carlos V fue
hablisimo al no aceptar la batalla en estas condiciones. Esperaba la llegada de las lluvas que
paralizaban el movimiento turco. Esperaba a que los turcos le fuesen a buscar a Viena, como
en 1529 y estaba seguro de que la historia se repetira. Ahora se senta ms fuerte, con el
ejrcito que haba conseguido a reunir. Pero de una cosa no haba duda: No saldra al campo
de batalla! Si era verdad que Solimn traa 300.000 soldados, eso sera un segundo Mhacs en
campo abierto700.
Gns podra ser perfectamente una leyenda local para animar a los pueblos que esperaban
aterrorizados el avance del Turco. Sea como fuere, los defensores de esta villa pequea haban
ganado un tiempo precioso para los cristianos que se preparaban para la defensa. Un tiempo
de verano que tena valor de oro para los turcos cuando estaban en plena campaa. Una
prdida de tres semanas ante los muros de un lugar olvidado de Hungra era una prdida
considerable, y poco profesional para un imperio experto en el arte de la guerra. Este episodio
de Gns levant la moral de los dems pueblos y trajo consigo una ventaja psicolgica para
todos. Questi signori stanno molto aliegri et con bonissima speranza, vedondo il malo effeto
che li sortisse de una piccola impresa, come quella del soprascrito castello, et si teme ogni d
meno di loro, afirma Sanuto acentuando el efecto de la defensa hngara 701. Estas noticias
circularan en todo el mbito europeo levantando la moral. Carlos V, sera uno de los primeros
en despachar correos plagados de buenas noticias. Un mes y medio despus del suceso de
Gns, la fingida victoria servira como un elemento para animar a toda la Cristiandad702..
No faltaron leyendas negras que tenan a Ibrahim Paa como protagonista, tal como ocurri
en 1529. Se murmuraba que el Gran Visir conoca a Nicols por la visita que haba hecho a la
corte turca y que haba negociado con ste a espaldas del sultn para obtener su salvacin a
700

Mientras tanto Carlos V se hallaba en Ratisbona con los mismos problemas de salud. El 26 de Agosto
comunicaba a la Emperatriz que todava tomaba baos, para despedir del todo el mal de la piernas.
FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit., p. 391.
701
SANUDO, Marino. I Darii. op. cit., LVI, pp. 820-21.
702
Lo que V.M. me escrive del Turco y la relain que enbi de lo que dixo aquel tronpeta que se pas se su
campo al de V.M. he visto y he holgado mucho que aya tantos das que este sobre Guinez y avindole dados
tantos conbates no la aya llevado siendo cosa tan flaca como se dize. Razn ternn los de Viena estando tan bien
en horden de no le temer en espeial esperando tanbin socorro como elde V.M. espero en Nuestro Seor que
pues la causa es suya el ayudar y favoresera a V.M. de manera que con mucha gloria suya aya la vitoria dese
enemigo y porque segund el estado en que V.M. que dava para le salir a resistir yo estar con gran
cuidadoA.G.S., Estado, leg. 24, fol. 118, 8 de Octubre de 1532.

245

cambio de toda la plata que tena Nicols en la mano. Tampoco faltan informes, que parecen
verdaderas leyendas, sobre los hechos de este baj hizo en el camino hacia Gns. En su
famoso verso, en Carolea, Hieronymo Sempere nos trasmite la devastacin que hicieron los
turcos con un tono clsico:
No dexa verde y seco, y haze esclavo
Al nio, y la madre, y prende en remos,
Y al viejo y la vestal, y quema y mata
Aquel que se defiende, y lo maltrata703.

El historiador alemn Georg Schreiber nos afirma que todava hoy en da en este pequeo
pueblo de Hungra todos los das, a las 11 en punto, suenan las campanas para conmemorar la
marcha de los turcos el 30 de agosto de 1532704.

V. 3. AVANCE OSTENTOSO DEL EJERCITO

Ya avreys visto lo que os screv del Turco por estas partes de Hungra y de los
aparejos que hazamos para resistirle. Ha ms de veynte y inco das que lleg a 12
leguas de Viena a donde ha estado ms de doze o quinze sobre un lugar no fuerte ni
importante el qual se le ha defendido y aunque le ha dado tres combates no se sabe
que le aya tomado705. Su armada que trae por el Danubio no es llegada con treynta
leguas a Viena porque las aguas y el tiempo no le ayudan y a veynte est hecho en el
reyno un bastin muy fuerte el qual est muy bien proveydo de artillera, gente y las
otras cosas neesarias que le dar mucho impedimiento. Viena est muy bien reparada
y fortificada y proveyda de mucha gente y muy buena artillera y municiones y los
que estn dentro con tal nimo que dessean verse sitiados. Ya la infantera espaola
que tenamos en Italia es passada adelante hazia Viena y la infantera y los cavallos
ligeros vienen ya camino y la mayor parte de la gente del imperio y la de cavallo de
Flandes y Borgoa es tanbin passada delante y lo a travs que qued camina ya. Yo
me parto oy da de la hecha para Linz es veynte leguas deste cabo de Viena adonde se
703

SEMPERE, HIERONYMO: Carolea, Trata las victorias del emperador Carlos V rey de Espaa. op. cit.,
Tomo II, canto XVI.
704
SCHREIBER, Georg: Trklerden Kalan. trad. Esat Nermi, stanbul, 1982, p. 129.
705
El Emperador se refiere a Gns.

246

juntar todo el exrcito y llegado all se ver, mirar y har lo que convenga al bien de
la empresa706.

As le comunicaba al comendador mayor de Len Carlos V en la carta que le despachaba


desde Ratisbona el 2 de septiembre. El Emperador no se haba mejorado del todo y segua con
sus problemas de salud. Cuando organizaba la defensa imperial reuniendo fuerzas y se
mantena en pie con la ayuda de un bastn, no cesaban las especulaciones sobre el nuevo
asedio de Viena. La creencia comn era que Solimn no se dirigi a Viena porque mientras l
luchaba contra Jurisic en Gns, le llegaron las noticias del ejrcito enorme que Carlos V haba
reunido en Viena. Tambin se deca en voz alta que aunque el ejrcito imperial no llegaba a la
mitad del ejrcito turco, el turco no osaba a enfrentarse porque sus soldados haban
atestiguado el coraje y la ambicin de los que defendieron la ciudad. Y ahora, tres aos
despus, una pequea fortaleza no lejos de Viena mostraba la misma resistencia y coraje
contra los mismos invasores. l tema la buena fortuna del Emperador, se deca. Del mismo
modo se rumoreaba que Solimn dijo no haba temido a los borrachos alemanes, sino a la
ventura del Emperador. Francisco I tambin figuraba en estos rumores. Murmuraban que
haba informado al sultn turco de los grandes preparativos que haba hecho Carlos V y le
haba aconsejado que no pelease con l si no se quera ver perdido 707. Pero de una cosa no
caba duda, que Solimn desde el principio haba dejado muy claro su objetivo: una batalla
vis a vis con el Emperador y no un nuevo asedio de la capital austriaca. Tres turcos que
cayeron en manos de los imperiales y fueron interrogados el 23 de Agosto, ratificaban el
motivo publicado por el sultn. Non sano se l Signor (Turco) voi bater Viena, Neustat o
altro, ma dicono che aspeta Cesare et il serenissimo re Ferdinando, de li quali non teme punto
et vien per far la gironata con loro, afirma Sanudo trasmitindonos el discurso de los
cautivos turcos708. Ibrahim Paa, en la carta que envi al Archiduque presentaba la misma
meta:

706

A.G.S., Estado, leg. 24, fol. 229, de Carlos V al Conde de Alcaudete, 2 de septiembre de 1532.
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit. vol. II, p. 441.
708
SANUDO, Marino: I Diarii. op. cit., p. 894. Los avisos que llegaban de Viena, Nuremberg y Augsburg en el
mes de Septiembre tambin afirmaba la opinin general sobre el motivo del sultn mientras Viena esperaba el
ataque: Ceux de Vienne attendent dheure en heure quand les dicts Turcs viendrant assiger leur ville.
Toutesfois, il y a dautres oppinions que lesdicts Turcs ne assigerant pas le ville mais plutost tascheront de
trouver larme de lempereur et se battre. CHARRIERE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op. cit.,
p. 226
707

247

El nostro Invictissimo imperator non avegn questi paise far mal ai poveri, ma
avenuto per cercarlo re de Spagna Charlo aposta, perch esso ga tuttol mando e
prende i re e duchi e baroni, etc.

La salida del ejrcito imperial de Ratisbona hacia Linz se realiz con toda pompa. No se
trataba de un desfile militar como Solimn hizo al salir de su capital, sino de un entusiasmo
que evocaba el espritu de cruzadas.
Nunca en el Danubio dende tiempo de los Romanos hasta nuestra edad se ha visto
tantos soldados ni multitud de navos. Yvan por l grandes barcos labrados como casa
con sus aposentos y corredores. Muchos navos gruessos llenos de manadas de
cavallos. Otros cubiertos de tablas, y llenos de mantenimientos. Veyanse infinita
cantidad de navos pequeos mezclados entre los mayores. Oyanse por todo
salutaciones y cortesas que unos a otros se hazan con grandes bozes. Sonava mucha
msica de trompetas, pifaros, cuernos, y atambores. Y como los navos no avan
bastado para toda la gente, las riberas de aquel hermoso ro, cubiertas de rboles
frondosos ivan llenos de esquadrones de infantes y cavallos, cosa hermosa y de gran
plazer para los que lo miravan709.

Sempere, muy probablemente tras leer la crnica de Giovio Paolo que hemos citado arriba,
volvi a retratar la misma escena en verso:
Jams una alegra tan estraa
Se vio en embarcacin de algunas gentes
Quel Ro y su ribera y la campaa
Mostravan de les ver alegres trentes
Los unos dizen Austria y Alemaa
Algunos appellidan a Borgoa
Italia, Espaa, Roma, y a Boloa
Espanta el gran clamor de navegantes
Y el son de differentes instrumentos
El ecco en las cavernas circunstantes
Retumba del clamor de sus accentos
709

GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., Libro XXX, p. 65.

248

Saldanse las naves importantes


Con tiros y navos con concentos
La gente que no cabe en el armada
Se va por la ribera derramada710.

No obstante en Viena las cosas no iban tan bien como en Linz. En la capital austriaca no
faltaban agresiones militares. Los soldados volvieron a amotinarse. Mientras los hngaros
defendan Gns contra la terrible ola turca, los espaoles no dejaban de causar problemas.
Rocandolfo, el mayordomo de Fernando haba mandado a los espaoles que saliesen de la
ciudad y se alojasen en una campia cercana, pero negaron obedecer esta orden pidindole su
pago. Rocandolfo, emple los alemanes en la lucha contra estos espaoles. Andava una
revuelta que pareca batalla, comenta Giovio711. La solucin lleg como cada del cielo: las
dos partes se dieron cuenta de que todos corran el mismo peligro y dejaron las armas. Una
vez ms el problema se resolvi con el pago de los sueldos. No obstante, esto no era el nico
inconveniente. Pocos das antes, en otra parte del Danubio, en Cremz otros espaoles se
haban amotinado. En este caso, se traba de celos y fricciones profesionales entre los
capitanes712. Conviene subrayar que el pago de los soldados, es decir la tardanza de este pago,
constitua el mayor problema en el contexto imperial, mientras en el mundo otomano este
problema era resuelto ingeniosamente. Los jenzaros reciban su sueldo hasta el ltimo spero
sin problemas, los akncs y los gnlls sacaban su sueldo del botn que lograban, los
timariatos servan en las guerras en cambio de una vida prspera que se le ofreca, y es decir,
el sistema financiero-militar funcionaba perfectamente en el Imperio Otomano.
Mientras los imperiales se preparaban para la defensa, las fantsticas fuerzas del Gran Turco
avanzaban a pasos agigantados. Sin embargo, entre tanta pompa no faltaban problemas. En
este territorio montaoso, las municiones y los cargamentos que se caan en los caminos
estrechos de la zona paralizaban el avance. Tras el asedio de Gns, cuando los akncs bajo el
mandato de Kasm Bey de Austria devastaban todo, el ejrcito del Sultn dobl a la izquierda
en Guns, hacia Estiria. Kasm Bey, con 16.000 akncs cogi el camino de Teis, Klank,
710

SEMPERE, Jernymo: Carolea, Trata las victorias del emperador Carlos V rey de Espaa. op. cit., Parte II,
Canto XV.
711
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit. Libro XXX, p. 67.
712
Los espaoles, famosos por su agresin como soldados no dejaban de causar problemas. Mientra Jurisics y
sus soldados defendan Gns, los espaoles avanzaban hacia Viena comandados por Marqus del Vasto. Los
soldados viejos, aunque eran slo siete mil en nmero, creaban un caos considerable en el camino. Esta vez
tenan otro problema: Queran llevar consigo sus haziendas, amigas y todos los instrumentos de sus deleytes.
GIOVIO, PAOLO: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., p. 65.

249

Disbah, Stadtkirchen, Volfern, Lozansteinleiten. Giovio, comenta que Kasm Bey fue
encargado de informar a Solimn de dnde estaba Carlos V, y hacer tales cosas que los
alemanes llorassen y se acordassen de su venida. Y aade con trminos peyorativos: Era de
su natural Casn (Kasm) diligente, y amigo de robar, y acordndose de la gran honra y
muchas riquezas que ava ganado en la entrada de la guerra passada, prometa de hazer
grandes cosas713. Sempere verifica el comentario del obispo italiano.
La nueva de los Scythas corredores
Llegava juntamente con los daos
Llegavan la sangre y los orrores
El fuego, y captiverios muy estraos
Dexavan, por do van las robadores
La tierra devorada ha muchos aos
Cumpliendo con la alarve vanagloria
Del turco, que quera tal memoria714.

Con toda la claridad se trataba de una campaa de castigo en el que la tica ejercida era la
tica de que en la guerra vale todo: quemar, cautivar, devastar, matar, etc. En este sentido, el
siguiente prrafo se corresponde bien con la realidad:
Con esto cerca de quinze mil cavallos partieron se en tres vandas, no muy apartados
unos de otros, y corriendo por el campo, matavan y prendan especial en los lugares,
gran multitud de hombres, nios, y mugeres, dando sobrellos de repente, porque
huyan con gran miedo y alboroto. Con lo qual trayan a las mugeres y flacos viejos
atados en lazos y cadenas, foravan los a correr tanto como sus cavallos, quemavan
las casas y edificios, y con brbara fiereza quemavan en ellos los innocentes nios, de
manera que casi en ciento y cinquenta millas derecho y de travs no ava cosa que no
estuviesse cubierta de humo y llamas que relumbravan 715.

Los moradores de Kasm llegaron hasta tres millas de Linz. En esta ciudad no haba
guarnicin con lo cual Fernando pidi a Hiplito de Mdicis alguna infantera para defender
la ciudad que se hallaba indefensa ante el peligro que se acercaba paso a paso. Hiplito fue el
713

Ibdem. P. 66.
SEMPERE, Jernymo: Carolea, Trata las victorias del emperador Carlos V rey de Espaa. op. cit., parte II,
Canto XVII.
715
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., p. 66.
714

250

primero en ver a los turcos acercndose y envi socorro a la ciudad. Ante todo haba que
establecer una defensa en el puente. Hizieron una trincha a la entrada del puente. El temido
momento no tard en llegar. Los turcos se presentaron cerca del puente. Sin embargo, en lugar
de dirigirse hacia la ciudad, doblaron a mano izquierda. Giovio interpreta este desvo
inesperado de dos formas distintas: O los turcos no vieron el puente, o no osaron atacar a la
ciudad, y subraya que la segunda teora es ms probable. El obispo de Nocera no se
equivocaba. Las fuerzas de Kasm Bey eran soldados indisciplinados, dedicados a saquear,
quemar, y devastar la tierra. Ms que un ejrcito disciplinado, era un cuerpo militar que
servan al sultn como fuerzas de castigo. Estas fuerzas de caballera ligera llevaban armas
ligeras como lanzas, hachas, flechas, etc. Obviamente no servan mucho en los asaltos a las
ciudades y fortalezas, ni podran defenderse ante un contraataque de artillera.
A pesar de todo, ante la llegada de las fuerzas devastadoras del turco, Fernando se sinti
poco seguro y se vio obligado a dejar la ciudad para Strabinga. Mientras tanto Kasm, tras
cumplir su deber de hacer las primeras correras en la zona se volvi por el mismo camino y
se dirigi hacia Gns pasando por los campos cerca de Neustadt para reunirse con el ejrcito
de Solimn. No obstante, el sultn turco haba levantado el sitio y comenzado a avanzar hacia
Graz.
Los akncs avanzaban dejando cenizas y humos atrs, y todo esto daba una pista
inmejorable a los alemanes que se preparaban para salir a su encuentro para darles una buena
leccin. Slo haba un obstculo: los akncs eran como plumas: avanzaban con una rpidez
increble, y los imperiales no tenan ni tiempo ni lugar apropiado para organizar el asalto. No
obstante, la noticia de la llegada de los turcos a la zona moviliz a todas las fracciones. El
Marques del Vasto, tras cruzar el Danubio se junt con las fuerzas de Hiplito de Mdicis
cerca de Cremz. Del mismo modo, Federico Conde Palatino sali de Viena para buscar a los
turcos. Los austriacos salieron de Neustadt con la misma misin. Los hngaros, moravos,
bohemios y austriacos se dispersaron en la zona para hacer una emboscada en los montes y en
los bosques716.
716

Ibdem, p. 67. El Marqus del Vasto aviendo andado tres das en vano por montes y bosques, como le
faltassen mantenimientos, y los Turcos que avan buelto atrs estuviessen muy lexos, y se sonasse ya poco
dellos, bolvi su gente a Crems, y de all a Viena. Passan por medio de Austria los montes llamados Noricos, que
comienan en los Alpes de los Grisovos, y se vienen baxando poco a poco hasta el Danubio, haziendo angostas
las riberas, y dexando camino muy estrecho no slo para carros, sino para cavallos. Dzese que estos montes
llegan hasta los fines de Baviera. Ay en ellos muchos lugares, muchos ros y abundancia de ganado y espaciosos
valles en parte labrados y mucho pasto, parte embaraados con selvas y speros montes. Acbanse estos valles en
unos estrechos que se caen hazia un llano que aparta a Austria de Ungra, y va hazia Sabaria y Vesprinio. En
estas salidas pusieron nuestros capitanes su gente cada uno en lugar differente (segn la parte por donde de las
humadas y fuegos de los pueblos entendan a qu parte venan los turcos) y all aguardavan alertos ver por dnde
afformavan.

251

Los turcos, llegaron a un valle y a las orillas del ro para descansar. Los soldados que
salieron de Neustadt, informados de este paso de los turcos, cercaron las entradas del valle
con cinco mil hombres. Los espaoles e italianos bajo el mandato de Luis de la Cueva que no
estaban lejos, bajaron del monte donde se hallaban para juntarse con los austriacos. Bajando
cuesta abajo, llamaron la atencin de los turcos por el ruido que hicieron, los cuales se
pusieron en alerta y cogieron las armas. En este asalto, muchos de los imperiales perdieron la
vida y los que sobrevivieron huyeron a una laguna, se metieron en el agua hasta la cintura y
pasaron la noche all escondidos717. Los otros que estaban en mejor forma salvaron la vida
fugndose por el monte arriba.
Giovio afirma que, all Kasm mat a cuatro mil cautivos que llevaba para que no le fuessen
carga y sali de nuevo al camino en dos escuadrones. Las fuerzas bajo su mandato llegaron a
Storamberg y se toparon con el Conde Palatino que haba trado consigo 12.000 infantes,
2.000 hombres de armas y 20 piezas de artillera. Cuando comenzaron los disparos de la
artillera, una parte de los turcos huyeron a la laguna, donde se ahogaron. Otros, se fugaron a
pie porque los caballos en los que montaban ya estaban cansados. Sin embargo, la mayora
mostr un ejemplo de coraje a pesar de todos los inconvenientes:
Y la mayor parte cubiertos con solas adargas, y con sus alfanges desenuaynados en
los hombros enderearon do los nuestros estavan con tan poco miedo que passavan
corriendo por delante el batalln de los infantes del Conde que estavan muy cerrados
con sus picas, sin que los infantes hiziessen ms que mirarlos, y estarse quedos en su
ordenana, y sin que la cavallera christiana se moviesse, ni arremetiesse a ellos.
Entonces el Conde bolvindose a los suyos dixoles: Compaeros, si esperamos que
los enemigos se nos metan por las puntas de las lanas, miradores somos, que no
hombres de guerra. Espolead rezio los cavallos, y con las lanas en ristre rompamos el
esquadrn de los enemigos que se pasa. Y al momento tocando las trompetas los
hombres de arma arremetieron cerrados, y dieron en el lado de los turcos, y haziendo
gran matana de hombres y cavallos, tomaron en medio la retaguarda, y dando por
todas partes en ellos, matronlos y rompironlos. Escaparon pocos y la bandera fue
tomada y llevada al Conde. Muri all Cason 718 como era decante a capitn valiente,
dando la ultima muestra de su valor. Porque quedando en la retaguarda, pele
valentssimamente gran rato con los cristianos con una gran maa de hierro,
717

Entre los que perdieron la vida en las manos de los turcos se hallaban don Fernando de Cabrera, hijo del
Virrey de Cerdea, el capitn Francisco Roca, y el alfarez Villazanes, y Martn Gorrea, caballero aragons.
Ibdem, p. 67
718
Kasm Bey.

252

detenindolos para que los suyos tuviessen espacio para escapar. Estava Cason muy
sealado entre los suyos con una hermosa cimera de una ala de bueytre levantada y
encaxada en la frente en una vayna de oro, de la qual para que fuesse conocida de
todos colgava una garceta a quien el ayre llevava. Esta cimera fue presentada al
Emperador, y con ella se tuvo por cierto que Cason fue muerto en la batalla 719.

As los turcos no slo perdieron su capitn sino tambin su bandera y la tercera parte de los
soldados. Esta derrota de los akncs fue celebrada en un verso de Sempere con un estilo
sarcstico:
En pago de los quatro mil christianos
Que los turcos embiaron al eterno,
Emban a los ocho mil paganos
Los fuertes alemanes, al infierno720.

No les quedaba ms remedio que salir al campo abierto para salvarse. Los trescientos turcos
que perdieron sus caballos venan delante. Pero, esta vez les esperaba otra sorpresa amarga:
las fuerzas del Conde de Lodrn. Pero no haban perdido el coraje:
Estos arremetieron a los nuestros con tanta fuera y nimo que no dudavan de
meterse por las picas y arcabuzes con que hiriesen a los nuestros, aunque llegasen
medio muertos y passados de lanas y espadas tanto menospreciavan la muerte estos
hombres desesperados o determinados 721

Mientras Giovio elogia la valenta y el nimo de estos soldados que ya lo haban perdido
todo, Sempere usa la irona de siempre:
Venan estos turcos a la muerte
Con nimo tan grande, y esperanas
De ver a su Mahoma en buena fe,
Que muchos se metan por las lanas.
Y muchos de salvaron daquel fuerte
719

Ibdem. p. 67.
SEMPERE, Jernymo: Carolea, Trata las victorias del emperador Carlos V rey de Espaa. op. cit., Parte II,
canto XVIII.
721
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op.cit., p. 66.
720

253

Cathlico esquadrn, con confianas


Que tienen en cavallos muy ligeros,
Por ms que estn cansados los guerreros.

Pero el coraje no les poda ayudar en estas condiciones y as se murieron todos a manos de
las fuerzas del Conde de Lodrn. Les perseguan los escuadrones de caballos, todos
desordenados, buscando una salida. Estos tuvieron suerte de no sufrir la artillera, porque
estaban mezclados con los soldados del campo del Conde Palatino. Por tanto Lodrn mand
que no se usase artillera contra ellos. A pesar de toda la valenta que mostraron, sin armas en
la mano y yelmos para protegerse, no pudieron salvarse722. Los que se salvaron, llegaron a
Neochrico y decidieron recargar fuerzas y descansarse. Pero todava faltaba la tercera etapa
del asalto. Esta vez le tocaba a Cacianer y Torre la suerte de ganar fama y prestigio atacando a
un puado de turcos que no tenan ni armas ni caballos, todos cansados y heridos723.
La interpretacin que encontramos en las crnicas turcas respecto a esta derrota es menos
detallada y casi todos los cronistas citan el mismo prrafo. Peevi, que tena al alcance un
buen nmero de crnicas occidentales gracias a los idiomas que dominaba, esta vez no se
atreve a dar detalles de la derrota por motivos obvios. Sabemos que las derrotas ocupaban
poco espacio en este tipo de escritura oficial. As lo describe el cronista de Pe:
722

Aqu vieron los turcos la pena de su temeridad o bestialidad, porque dexando de huyr rebolvieron
animosamente las caras contra los nuestros cerraron con tanta furia que los matavan como bestias porque
ninguno traya coraas, ni yelmos, y pocos tenan arcos, y casi ningunos trayan lanas porque por diversos casos
se le avan quebrado por bosques. Fue tanta la matana que los nuestros hartndose de matar, prendan algunos
para mostrarlos por sus captivos y venderlos por eslavos como ganados en tan sancta guerra. Ibdem.
723
Los turcos con gran priessa comenaron a ensillar y enfrenar los cavallos, y cavalgando peleavan
constantssimamente a las espaldas los ms valientes, y que tenan mejores cavallos. Y los dems teniendo con
esto espacio de huyr, corran adelante por escapar, y rebolviendo muchas vezes la cara peleavan con los nuestros.
Pero los nuestros como les tenan ventaja en todo, especial en nimo, y los turcos yvan desordenados, cansados y
heridos. Davan tan rezio en ellos que a cada passo derribavan gran cantidad. Pero al cabo gran parte de los que
quedavan pareca que escapara, si (lo que fue su ltima ruyna y quebranto sus nimos que an estavan feroces)
no llegaran de repente lis ngaros. Porque Valentino Turaco, y Paulo Baquitio, y Balthasar Panfilo, y Claudio,
baxando corriendo de los montes con sendas vandas de cavallos, cerraron de travs con ellos, y corriendo al apar,
los fueron siguiendo y matando siete millas. Porque en ligereza de cavallos, gnero de armas y manera de pelear,
eran muy semajantes a los turcos, a los quales eran ms terribles, porque venan en cavallo holgados, y para
espantarlos, les davan horrible grita, llamndolos en turquesco cobardes, y deshonrndolos porque huyan.
Pelearon este da tres exrcitos en tres diferentes partes, pero los que se mostraron ms valerosos y merecen ser
ms alabados son los hngaros, aunque pelearon con ventaja, porque los turcos yvan ya rompidos tres vezes y
ahuyentados y sin orden de pelear. Sola la gente de Austria con sus capitanes Sigismundo y Riciano aviendo dos
das antes visto dende un alto la matana que se hizo en sus compaeros, se fueron a holgar a Neostad, y no
quisieron participar de la honra de tan gran victoria, tanto que Rauber Obispo de Limbach varn gravssimo
hallndolos durmiendo, y sepultados en vino en tiempo que tanto pudieran aprovechar, no pudo acabar con ellos
que tomassen las armas, y saliessen del lugar. Dexando los ngaros de seguir a los turcos, los que dellos
quedaron, tuvieron lugar para huyr, y meterse por desiertos de bosques y montes, y que era lo que buscavan.
Pero en fin parte vinieron a dar a Frocastro, parte a Vesprinio, y al lago Balaton, donde dieron en ellos gente de
pueblos que avan salido a robar, y de ocho mil cavallos con trabajo llegaron pocos a Belgrado y ninguno al
campo de Solimn. Ibdem, p. 68.

254

Segn unos 5.000, segn otros 20.000 soldados, -entre akncs y gnlls-, se
dirigieron hacia el Este de la montaa alemana saliendo del mismo base. Mientras
tanto el gran padisah se diriga al oeste con los soldados del Islam, y toda esta tierra
quedaba pisada bajo los caballos de los soldados victoriosos. Y as muchos guerreros
de la santa guerra bebieron el almibar de martirio y cogieron el camino del paraso.
Los cronistas escriben que cuando el gran padisah lleg al lugar llamado Ossek,
algunos de los sobrevivientes llegaron a l para contarle la historia 724.

Por otra parte cabe preguntarse Por qu los imperiales salieron a enfrentarse con Kasm y no
al ejrcito disciplinado de Solimn que no se hallaba lejos y no haca menos barbaridades en
su camino? No es dificil de responder a esta pregunta. Los imperiales saban perfectamente el
papel de estos soldados y en qu condiciones militares avanzaban: Sin artillera, sin armas
pesadas, sin disciplina. La nica ventaja era su coraje, y su agilidad. Un asalto contra los
jenzaros no podra traer el mismo resultado ni reputarles como defensores victoriosos.
Sucedi tal como haban calculado. Volvieron a la corte de Solimn orgullosos de este xito
ante unas fuerzas indisciplinas, pero se conmemor como una gran Victoria contra los turcos.
Mientras los moradores devastaban la tierra y se defendan contra los imperiales, el ejrcito
del Sultn segua conquistando las fortalezas en su camino. El 3 de Septiembre, los turcos se
apoderaron de Supron, una fortaleza bien fortificada. Siguieron con la conquista de Zeljenvar
y Bufondruk725. Y luego pasaron por Leineberg726 para llegar a Kirchberg727. Los habitantes
intentaron defender su pueblo en vano. En ssek a Solimn le llegaron noticias sobre su rival:
En el mismo lugar, se recibi con certeza las noticias de los alemanes cautivos que
bajo el miedo de la espada de Islam en los corazones cansados del rey hertico y aquel
buscn llamado emperador y despidieron a los soldados que haban reunido, que cada
uno (Fernando y Carlos V) se refugiaron en una montaa. Se vea la montaa alemana
desde lejos pero no se consider adecuado avanzar hacia sta y se cogi el camino
hacia Oeste728.

No obstante, las noticias no se correspondan con la realidad. Presumiblemente Peevi opt


por esta interpretacin para referirse a la cobarda del Archiduque y el Emperador con
724

PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., p. 123.


Celalzade las llama Jeljenu y Pokondurof. op. cit., p. 122
726
Segn Celalzade, Vulaytaberg. op. cit., p.123
727
Kerperi (Celalzade).
728
PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., pp. 123-124.
725

255

trminos peyorativos haciendo la narracin ms entusiasmadora para los que lo leyeran.


Tambin existe la posibilidad de que los mismos cautivos mintiesen para que Solimn dejase
de avanzar en aquellos territorios y regresase.
Cuando los turcos abandonaron Ratenad729, del pueblo y de sus habitantes slo quedaban las
cenizas. Kordekondaz730 fue la siguiente parada de los turcos. Confiando en la gran cantidad
de habitantes y que estaba muy bien fortificada decidieron defenderse. Se refugiaron en la
iglesia del pueblo y desde all siguieron luchando a caonazos. Pagaron este intento de
defensa con su vida. Los turcos usaron la misma tctica de siempre y quemaron todo el
pueblo, sin excluir a sus habitantes.
Las fuerzas turcas hicieron correras por las montaas de Estiria. La devastacin hecha por
los soldados de Solimn se inmortaliz en el verso de Eyyb.
Krld gitti anun nm- dr
Ki leden kokd daglarn kenr 731
O kafir mlkini heb yakt ykt
Otile anlarn cmle tkt732
Harb old ann deyr diyr
Esir oldu anun hep cmle vr733.

Una vez ms, vemos cmo la nocin de castigo se acenta, y el cautiverio y la devastacin
del territorio se usan como medios de este castigo. Tambin nos llama la atencin el smbolo
de las campanas y la nocin de silenciar las campanas con paja. El sultn que daba todos los
derechos religiosos a las minoras bajo el techo del imperio, en las campaas de castigo, se
converta en destructor en todos los sentidos y las iglesias tambin sufran la ira del sultn que
durante la paz distribua igualidad para todos los grupos religiosos.
El lenguage que usan los cronistas turcos no es menos sarcstico que el de Sempere. Las
expresiones como la mayora se presentaron como bocados para las espadas que brillaban,
La noche fue una noche de botn. Hasta el alba, las vrgenes con cara de hadas, los hermosos
mozos con cara de luna, todos sus bienes de oro y de plata se llevaron al pabelln del sultn,
729

Ratinav (Celalzade).
Karakondar (Celalzade).
731
As le (a Carlos V) murieron todos los valientes soldados / En las montaas se qued el hedor de los muertos.
EYYB. Menk- Sultan Sleyman (Risle-i Padih-nme). op. cit., p. 83.
732
Devast todos el territorio de aquel infiel / Tap todas las campanas de sus iglesias con pasto. Ibdem.
733
Se devastaron todos sus territorios / Se esclavaron todos sus sbditos. Ibdem.
730

256

no se saba la cantidad de los esclavos, El Sultn mand que todos (estos cristianos
adornasen las lanzas de los soldados turcos, en un abrir y cerrar de ojos los turcos
convirtieron la fortaleza en cenizas muestran que el botn era conceptualmente el sinnimo
de victoria y castigo. Donde no haba la oportunidad de batallar para que una de las partes
contendientes se alzase con la victoria, el saqueo se convertira en el protagonista de la
tragedia. El turco dejaba una fama horrible que se recordara muchos siglos despus. Anthony
Sherley, resuma esto con pocas palabras:
Los turcos como son grandes olgazanes, son, ni ms ni menos, gente de rapia y
grandes sufridores para adquirir con que olgarse 734.

Ejerciendo toda esta barbaridad, llegaron hasta las cercanas de Graz 735. Los pueblos
comarcanos fueron quemados y devastados por el ejrcito de Solimn y las iglesias tambin
recibieron su racin de la ira del Sultn. Sin artillera, sera imposible conquistar una ciudad
tan bien fortificada como Graz. Adems, Graz podra ser un segundo Gns y los turcos haban
visto que ni su artillera sera capaz de apoderarse de esta ciudad, ni el coraje de los alemanes
lo dejaran. En su diario as resuma Solimn el avance turco:
Acampamos en los alrededores de Graz, una gran poblacin bajo el dominio del rey
de Espaa... Rendicin del castillo de Posega... Incendiamos el pueblo que rodea el
castillo de Kobasch... El castillo de Ghouriani, perteneciente al hijo del dspota, se
rinde... El ejrcito acampa en las inmediaciones del castillo de Altakh, a la orilla del
ro Bozut; rendicin del castillo de Pancova, perteneciente al rey Fernando 736.

Solimn penetr hasta Burgenland. Slo faltaba una cosa: La persona del Emperador. No
obstante, Carlos V no saldra al campo de batalla a medir sus fuerzas con las de Solimn,
como deseaba el turco.
Karlo, que se coron como emperador con el compromiso de proteger a la Cristiandad
contra los turcos, permaneci escondido como un chacal en su refugio comenta Celalzade
burlndose de la actitud del Emperador del Occidente737. Este rey, que gast todo su tesoro
en las municiones, fortificaciones, etc y comprendi que no podra luchar contra el turco dice
734

SHERLEY, DAnthony: Le Peso poltico de todo el Mundo , ed. Xavier Flores, (DAnthony Sherley ou un
aventurier anglais de lEspagne. Paris, Bibliothque Gnrale de Lcole Pratique des Hautes tudes, 1963, pp.
119.
735
Gradscas (Celalzade), Grada (Peevi).
736
LAMB, Harold; Solimn el Magnfico. op. cit., p.165.
737
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 122.

257

otro cronista, Solakzade. Pero Carlos opt por permanecer en Ratisbona, a 200 millas de
Viena, donde lleg el 28 de febrero y pas todo este tiempo de preparativos hasta 2 de
septiembre. De all pas a Linz y el 23 de septiembre de 1532 hizo su entrada solemne en
Viena cuando el turco haba iniciado su camino de vuelta. Su presencia en la capital oriental
del imperio era significativa y as daba seguridad a todos los vasallos de su hermano que
estaban as protegidos por el Emperador738. Carlos V permaneci en Viena hasta principios de
octubre.
Ya Solimn se retiraba. Al pasar Graz, el ejrcito cruz el ro Mora llegaron a lo donde
tuvieron una gran oportunidad de cautivar una buena cantidad de cristianos. Tras dejar Secabi
atrs, cruzaron el ro Drava construyendo un puente de barcos que tenan en el ro. Las
fortalezas de Pogudunca, Hirpotye, Puzaga y Heramur cayeron ante el poder turco una tras
otra. Cogiendo este camino llegaron hasta Belgrado donde todos los brazos del ejrcito turco
se unieron.
Saba Solimn donde se refugiaba su eterno rival? Aquel sultn, al que no le faltaban
fondos, aquel monarca que poda gastar una fortuna para un yelmo por mero chauvinismo,
no podra informarse del lugar donde el Emperador de Occidente se refugiaba? No cabe duda
de que Solimn saba todos los pasos de Carlos V, y del mismo modo a Carlos le llegaban
todas las noticias cruciales sobre el ejrcito del sultn. En tal caso, por qu no se realizo el
encuentro deseado? La respuesta es ms sencilla de lo que parece. Solimn quera una batalla
en el campo, y Carlos V, por su parte, no saldra a esta batalla y esperara a que el turco
llegase a las murallas de Viena como hace tres aos. Ya los imperiales haban visto que los
turcos fallaban en su intento de asediar las ciudades fortificadas y defendidas con un
entusiasmo extraordinario. Carlos no podra arriesgar su fama, si el peligro no llegaba hasta el
ltimo extremo. No podra presentarse ante una fuerza a la que no conoca. Tambin, hay que
subrayar que mientras Solimn fue dominado por ambiciones ms bien personales, Carlos V
caminaba con la lgica y razn de siempre. No poda arriesgarse a la aniquilacin de un
ejrcito entero por razones de fama y prestigio.
Cerramos el captulo con una copla de amor escrita por Solimn. Que sorprendente es esta
referencia a la tristeza que invade el corazn a los saqueadores! Nos recuerda la razzia que
hicieron los turcos en esta campaa de 1532.
Alemde Muhibbi ne aceb adiye yr yok.

738

VICENT, Vicente de Cadenos y: Entrevistas con el Emperador Carlos V. Madrid: Hidalgua, 1983, p. 74.

258

Gam lekerde dil mlkine eri var739.

V.4. LA ESCANDOLOSA RETIRADA DEL TURCO


Eres t, Turco, aquel que al que soldn antes
Mataste, y quien tom antes Belgrado
Y Rodas (con gran nmero de infantes)
Lo que tu padre en vano haba intentado,
Porque esperar a Carlos no has osado,
En solo averte e huyr del constreido
Venci el Emperador quanto has vencido.740
Luis Zapata, Carlo Famoso

Es difcil precisar dnde y cundo las fuerzas turcas empezaron a


retirarse y dar por finalizada la "campaa alemana" de 1532. Segn la
mayora de las cronistas occidentales comenz tras el asedio de Gns, y
no se trataba de una retirada honrada sino de una huida humillante para
el ejrcito turco, porque aludan a que las noticias del enorme ejrcito que
Carlos V consigui reunir en Viena haban llegado a odos de Solimn. Por
otra parte, en la corte otomana se hablaba de la vuelta victoriosa del
sultn que no haba dejado piedra sobre piedra en Alemania y Hungra y
que haba hecho huir como polluelos a todos los habitantes "infieles",
adems de resaltar con todo el orgullo que el Emperador del Occidente no
se atrevi a salir a su encuentro.

739

Muhibbi, no queda espacio para alegra y felicidad en esta vida, como los soldados de tristeza se extendieron
en las posesiones del corazn como saqueadores. AK, Cokun: Muhibbi Divan. op. cit., p. 155.
740
Cit. MAS, Albert: Les Turcs dans la littrature Espagnole du sicle d'or. Paris, 1967, p. 90.

259

Vino a complicarse la situacin a finales de septiembre del mismo ao,


cuando en toda Europa no se hablaba ms que de la retirada, en trminos
como "la huida del turco". Las noticias referentes a esta huida se
extendan con una rapidez sorprendente por toda la cristiandad y los
sbditos de todos los estados europeos despachaban cartas para celebrar
la victoria del Emperador. El obispo de Sigenza, en carta que escribi al
Emperador el 1 de septiembre, le comentaba con gran alegra:
Ya la armada del turco se va huyendo de la vuestra"741. Paradjicamente,
en estas fechas los turcos avanzaban devastando lo que encontraban a su
paso en el camino hacia el corazn de Europa. El cronista italiano del
Emperador, Alfonso Ulloa, da la interpretacin clsica:
"Ma Solimano, il quale secondo la sua antica disciplina, cercava le campagne, vedendo
con quanto cuore era aspettato alla battaglia, & che lo Impe. Stava con animo deliberato
di combattere sotto Vienna, non volendo mettersi in cosi manifesto pericolo (per che il
costume Turchesco di non assaltar il nimico se non si sentono di gran lunga superiori
alle sue forze, & che habbiano dieci volte pi gente di esso) 742.

Fue el mismo Emperador quien despach las noticias:


"Damos muchas gracias a Nuestro Seor y visto la victoria y honrra
que por su infinita clemencia nos ha dado en hazer retirar y huyr a
este comn enemigo de la christiandad con tanto dao y afrenta y
de reputacin suya y excusar tanto mal como pudiera hazer y hiziera
en la christiandad sy en esta sazn aqu no nos hallramos y no
viniremos como vinimos a defenderla y resisitirle..." 743.

Con un tono muy parecido comenta Sandoval esta retirada y dice: "El
infiel no le acometi ni se atrevi; antes habiendo desafiado, se retir
vergonzosamente"744. J. de Comalonga, secretario de Carlos V, a quien se
le haban encomendado los asuntos del reino de Npoles, en su carta a

741

HEINE, G.: Briefe an Kaiser Karl V, geschrieben von seinen Beichvater in dem Jahren 1530-1532. op. cit. p.
507.
742
ULLOA, Alfonso: La vita del imperatore Carlo V. op. cit., p.124.
743
A.G.S. Estado, leg.? Fol ?
744
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit. Vol. II, p.430.

260

Juan Dantisco, le informaba de la huida del Turco de una manera harto


sarcstica:
"Deue el gran turco hauer repartido sus empresas triennales, las
vnas contra las personas y ciudades y las otras contra las bolsas, y
sta deue ser vna dellas por qual sus bragas axutas se buelue a ms
andar. Deuen ser pecados de la rpublica cristiana, pues en tiempo
que staua junto el mayor y mejor exrcito que los nascidos vieron,
no ha querido la fortuna la aquel tyranno aguardasse, que
prosiguiesse su empresa, que slo la tercera parte de nuestras
legiones bastara para vencelle"745.

Hay que aclarar que Carlos V vino a Viena cuando el peligro se haba
alejado: El 23 de septiembre. Sandoval reclama que cuando volvi de Linz
a Viena, tena consigo 90 mil infantes y 30 mil caballos y en Viena eran
cerca de 300.000, sin contar los vecinos de Viena, entre cuales haba
bohemios, moravos, slesitas, y algunos polacos "sin licencia de su rey" 746.
La cifra es exagerada a todas luces y es el triple de la cifra real. Por eso
nos interesa ms pasar a ocuparnos de los planes futuros del Emperador y
de los problemas que le esperaban en la capital austriaca.
Contamos con un dato interesante: Carlos V deseaba enviar fuerzas a
Esztergom para salvar la fortaleza del asedio turco747. En su carta dirigida
745

J. de Comalonga a Juan Dantisco, 27 septiembre 1532, Viena. FONTN, Antonio; AXER, Jerzy (Eds.):
Espaoles y polacos en la Corte de Carlos V. op. cit. P.?
746
SANDOVAL, PRUDENCIO DE: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. Op. Cit. Vol. II, P.
442. El mismo cronista afirma que "segn otro autor", fueron 120 mil infantes y 30 mil caballos. Recordemos
que Polonia tena una tregua con la Sublime Puerta, y Siguismundo envi sus embajadores al campo de Solimn,
en el octubre de 1532 para renovarla.
747

R.A.H., C.S.C., 6822 21? "Su Magestad lleg aqu jueves del presente. Aya tena nuevas que el Turco en

saviendo su venida comen a retirar su campo y sus corredores a cavallo que llegaron... al Cremes que est diez
leguas ms hac de Viena. Visto esto Su Magestad estubo tentado de dexar buena parte de su hexrito al rey su
hermano e yrse de aqu ac a Gnova y Espaa que haza cuenta de ser llegado para San Martn en Barcelona.
Pero savido que el Bayboda y el Griti, capitn del Turco havan cercado a Strygonia pensando ligeramente
tomarla le ha enviado socorro y Su Magestad se parte oy para Viena, all llegar el Lunes a veynte y tres donde
acordar lo que debe hazer de su exrito que es el mayor y mejor que sa ha visto ni ver en nuesto das si el
Turco detiene que a sus respaldos va el capitn del rey de Romanos con cinco mill cavallos podr ser que le

261

a Rodrigo Nio fechada 4 de octubre, le comunicaba sus planes de


"descercar" esta fortaleza. Es sorprendente el detalle, porque como hemos
referido antes, las fuerzas de Alvise Gritti haban suspendido el asedio de
la fortaleza en la primera semana de septiembre. Y ahora, un mes
despus, cuando no se trataba de un peligro turco en Esztergom, Carlos V,
por el ruego de su hermano, planeaba enviar fuerzas a esta fortaleza
hngara. Podra haber tres motivos de esta actitud extraa. Primero,
Carlos V, como casi siempre, mandaba que sus soldados "fuesen contra el
turco" cuando ya el turco se haba ido. Obviamente quera aprovecharse
de la coyuntura, tal como ocurri en 1530 cuando Fernando asedi Buda
en un momento en el que Solimn y sus ejrcitos se hallaban en
Constantinopla. Segundo, el Emperador no tena ninguna intencin de
librar batalla en campo abierto contra el turco y tras reunir tantas fuerzas,
quera que sirviesen de algo. En tercer lugar, hay que puntualizar que
Carlos V peda al Papa que continuase el pago de los 4.000 escudos al mes
durante algunos meses748. Sin lugar a dudas, el asedio de Esztergom le
podra servir como una buena excusa para recibir esta ayuda de su
Santidad. Por motivos obvios, Fernando deseaba usar toda la fuerza que se
haba reunido para una guerra contra Zpolya. Pero el Emperador optara
por volver a Italia. As se suspendi el socorro de Esztergom y el nuevo
intento de liquidar la cuestin hngara.
Cuando los ejrcitos de Solimn se alejaba quebrando los puentes y
devastando el territorio, las contrariedades no dejaban a Carlos V en
Viena. La peste reinaba en la ciudad. Por otra parte sonaban
indisciplinadas y airadas voces. J de Comalonga, secretario de Carlos V
comunicaba a Juan Dantisco el 27 septiembre 1532 la situacin en Viena:
"Ayer Su majestad vio la muestra de espaoles e italianos y no houo
hombre que no quedasse attnico, specialmente de los espaoles
sigamos donde Su Magestad tomar luego la buelta de Ytalia. Pues el tiempo no suffre seguir nuevas conquistas
de su harmada hay nuevas que temindola --- que estava en Meina se bolbi de Corfu a la canal de
Constantinopla y de Veneia. Escriven que la nuestra sali tras ella, no se si es ierto desto se de.... parte a los
seores de la ynquisicin".
748

SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit. vol. II, p. 447.

262

que son todos veteranos, ricos, bien armados y con mucha


ordenana y desseos de passar adelante al otro Imperio. Solo el
tiempo es que los podr amendrantar, que a las cosas del cielo no
basta la flaqueza humana, ahunque ellos ya lo tienen bien
acostumbrado. Si las prouincias no fueren ms benignas, como a la
verdad lo han sido fasta agora, porque no s si la primauera en
andaluza es mejor, en tanto grado que ahunque por ora ocasin no
deuiessen passar adelante, sola sta los lleuar a Buda. De nosotros
no digo nada, porque no st determinado, querra ver mos fuera
desta ciudad, que hay otra pella (pelea) ms breue y spantosa, que
es con la landre, que menos la querramos que al exrcito del turco"
749

Carlos V se preparaba para pasar por el Frioli, y en los despachos que


enviaba a su embajador en Venecia, le aconsejaba que previese y
organizase todo lo posible comunicndose con esta repblica para que no
le surgiesen problemas750. Pero los problemas no podan faltar. Ahora, los
italianos751 se levantaban por la tardanza de sus pagos. Avanzaban
causando "tales desordenes y desacatos que no quedava hombre en las
tierras por donde havan de pasar derramando vino, harina, y quanto
hallavan en las casas, a tanto no hubiessen que comer"752. A pesar de todo
Carlos V estaba decidido a arreglar el asunto y resolver el problema con la
dulzura de siempre:
749

FONTN, Antonio; AXER, Jerzy (Eds.): Espaoles y polacos en la Corte de Carlos V. op. cit. parte II, doc.
66, p. 237.
750
"Los memoriales que embiasteis del camino desde aqu a Mantua y de las provisiones que se hazan se
vieron" deca Carlos V. A.G.S., Estado, leg. 28, fol. 182, 22 de Octubre de 1532, De Villach. De Carlos Va
Rodrigo Nio.
751

El 21 de octubre M. Baif informaba al obispo de Auxerre del levantamiento de los italianos: "Les italiens qui

estoient all contre le Turc la soulde de l'empereur se sont mutinez e n'ount voule aller en Hongrie avecques le
roy Ferdinando, tant par faute de payement que aussi de vouloir, et Maulgr l'empereur ont chass leurs
coulonnelz et esleuz d'autres, et s'en sont retournez en Itaye, saccageant et gastant tout le pays dudit empereur, et
a est dict en ceste ville qu'ilx avoient poss par Ubillacho et avoient prins par force une grande partie de
l'amonition de l'artillerie dudit empereur . CHARRIERE, E.: Ngociations de la France dans le Levant. op.cit.
p. 191.
752

A.G.S., Estado, leg. 28, fol. 177, De Carlos V a Rodrigo Nino, De Viena, 4 de Octubre de 1532

263

"En lo de los italianos que van delante no ay que dezir sino que
luego que passen por las tierras desse estado sin hazer dao y que
paguen los mantenimientos que estn los que en las del Rey mi
hermano dexan hechos yo lo he querido dissimular todo y dexarlos
yr por el respeto de la nain y por otras consideraiones aunque
merean y pudieran ser muy bien castigados" 753.

Las Memorias del Emperador, son una fuente muy interesante para
conocer la retirada del turco, y la decisin tomada por el Emperador.
Carlos V, en pocas palabras, hace un resumen de todos los motivos que le
llevaron a dar por finalizada su contraofensiva:
"Despus de haber sido desbaratada alguna de su gente por el
conde Federio Palatino, que entonces era General de la gente dada
por el Imperio (pues los turcos haban entrado mucha tierra
adentro), determin - (el Turco)- de trocar el camino, y junto a
Neustadt se torn, pasando el Drave y el Save, y se volvi a
Constantinopla con gran prdida y dao de su gente; que fue
principio para de all en adelante tener en menos sus fuerzas" . Y
aade: "Y viendo el Emperador que por entonces no se poda hacer
ms contra el Turco y que ya era tarde para intentar la recuperacin
de Hungra, y que tambin en el ejrcito se haba provocado una
gran peste, determin despedir toda la gente para evitar gastos
superfluos, lo que se hizo sin ningn desorden; solamente los
753

A.G.S., Estado, leg. 28, fol. 182, De Carlos V a Rodrigo Nio. De Villach, 22 de Octubre de 1532. En la

misma carta Carlos V refiere a dos puntos significativos. Primero vuelve a acentuar todo lo que se hizo para
convencer al Senato para aliarse con ellos contra el turco y es interesante notar que hacia finales del mes de
octubre el Emperador no dejaba de gastar sus ltimas fuerzas en ello: "En lo del persuadir a essa Repblica que
se junte con nos contra el Turco se han hecho tantas diligenias que insistir ms en ello parese que sera
demasiado pero todava sy.. dezs hallredes buena coyuntura hablareys sobre ello lo que os paresiere". A estas
alturas, cuando el Turco se hallaba ms cerca a Constantinopla que a los territorios imperiales, es obvio que la
alianza con Venecia no podra ofrecer mucho. Sin embargo, la lucha en la costa de Corn segua actual y No
podra haber mejor aliado que Venecia en este caso. (Vense cap. V.6.) En segundo lugar, Carlos se mostraba
preocupado por el rol de Rincn en este escenario poltico y avisaba al embajador imperial en Venecia: "Estad
con muy grand cuydado de avisar a las partes que converno de la partida de Rinn y avisadnos sy es Cesaro
Catelmo Guido en Ferrara o pas en Frania o que se sabe de l y pues sabeys lo que cerca deste tena offreido
el conde Guido se no fuere venido al camino platicad con l en ello para ver lo que se pudr y devr hazer".

264

italianos que Su Majestad haba decidido dejar en Austria, para


defensa de aquel estado, incitados por algunos espritus ruines,
amotinndose sin causa alguna, se tornaron" 754.

Se manifiestan tres motivos en su decisin de no perseguir a Solimn. El


primero fue la proximidad del invierno, y comprensiblemente era un factor
importante al que tambin aluden los cronistas turcos. El segundo,
probablemente el motivo ms importante de todos, era la peste que surgi
y caus la muerte de una notable cantidad de soldados imperiales. El
Emperador, no slo perdi una parte considerable de sus soldados, sino a
su secretario Valds755. Y, el tercero, indudablemente fue la cuestin
financiera.
El historiador alemn Ranke afirma que Carlos V detuvo la victoriosa
marcha de Solimn en Raab", y se refiere a este punto geogrfico como el
comienzo del fin756.
Sin embargo un dato ms concreto nos aproxima a la realidad del caso:
cuando el ejrcito lleg a Posot, la frontera del imperio carolino con el
imperio turco, Solimn public un ferman757 que impidi que los soldados
cautivasen a sus habitantes. Este detalle nos confirma que el final de la
campaa ocurri entonces, en la primera semana de Octubre. El 11 de
octubre, tras cruzar el Sava, todos los cuerpos del ejrcito turco se
reunieron en Belgrado donde finalizaron la guerra protocolariamente. En la
ciudad blanca a los beylerbeyis del imperio se les dieron los hilates para
honrarles y el salvoconducto para volver a su tierra 758. Y luego todas las
fuerzas cogieron el camino rumbo a Constantinopla.
Mientras tanto en Europa no se hablaba de otra cosa sino de la retirada
del Turco y reinaba una angustia por la oportunidad perdida de una
754

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Corpus documental de Carlos V. op. cit.,vol. IV, "Memorias del
Emperador". p. 499.
755
M. Accursio en su carta (20 octubre 1532, Augsburgo) dirigida al embajador polaco que estuvo en la corte
coralina, Juan Dantisco, le informa la muerte de Valds: "Nosotros hemos llegado a Viena. No era tan importante
perseguir al enemigo en retirada, ni haba sido tan importante, en mi opinin, que Hungra y cualquier otra cosa
pudiera defenderse o prepararse para la guerra como para perder a Valds. Muri, en efecto, aquel Valds amigo
tuyo y mo y, lo que es ms deplorable, como muri de peste no nos fue permitido verlo enfermo, hablarle,
consolarle." FONTAN, Antonio; AXER, Jerzy. op. cit. Parte II, doc. 67, P. 238.
756
RANKE, Leopold:La Monarqua Espaola de los siglos XVI y XVII. op. cit. p. 14.
757
Carta imperial del sultn.
758
PEEVI BRAHIM Efendi: Peevi tarihi (Historia de Peevi). op. cit., p. 126.

265

victoria decisiva y darle al Gran Turco una leccin grave. El mismo


cardenal, transmita al Emperador su resentimiento al respecto:
"La mano de Dios sea con V.Md no slo para defenderse de sus
enemigos, pero tambin para castigarles. Ans lo esperaba yo en
esta venida atrevida del turco que os veniros a buscar y a matar y
destruir a los cristianos delante de vuestros ojos y por esto confieso
a V. Md. que he tenido entraable dolor de haber sabido por letras
de 12 del presente hechas en Lince que el perro enemigo de Cristo
se volva y se alargaba de Viena porque tena por cierto que si V.M.
viniera con l a la jornada que el fin della fuera a gloria de Dios y
honra perpetua de vuestra imperial persona y con libertad del
pueblo cristiano, pero nuestros pecados han sido tan poderosos que
nos han quitado tan gloriosa vitoria y tan honestas alegras" 759.

Como se ha mencionado, la llegada del invierno influy en la historia de


la dinasta otomana. Los monarcas turcos solan iniciar sus campaas a
finales de primavera o en pleno verano, y con la llegada del otoo
terminaban las campaas emprendidas en Europa central, donde el clima
imposibilitaba el avance de las tropas debido al fro y la lluvia. Tal como
haba ocurrido ante las murallas de Viena tres aos antes, el fro otoo de
la zona les obligaba a volver. Tambin hay que tener en cuenta que
Solimn sali de Constantinopla con un ejrcito enorme hacia finales de
Abril, y de eso haca ya casi cuatro meses. Si los datos no nos fallan,
aproximadamente 300.000 soldados. Los mismos jenzaros se haban
levantado por falta de vveres y municiones en los ltimos das del asedio
de Viena, y Solimn no poda arriesgarse a otro levantamiento por parte
de la fraccin ms fuerte de su ejrcito.
Carlos V se dirigi a Bolonia, pasando por Chusa, Basn y Mantua. El 13
de diciembre entr en Bolonia "con muy gran recibimiento" 760. Este
759

HEINE, DR. G.: Briefe an Kaiser Karl geschrieben von seinem Beichtvater in den Jahren 1530-32. op. cit., p.
508.
760
Con la vuelta del Turco a la capital turca y la desaparicin del peligro, los problemas antiguos volvieron al
escenario. Los clrigos no deseaban pagar ms. La carta de Isabel dirigida al Emperador ilumina el problema en
pocas frases: "La bula de la mitad de los frutos eclesiasticos se embi a notificar a las iglesias y como aquello

266

encuentro de las dos cabezas supremas de la Cristiandad era una


oportunidad perfecta para arreglar una buena cantidad de problemas
acumulados durante la campaa del turco: desde el acercamiento entre el
Papa y Francisco I por el matrimonio negociado entre la sobrina de
Clemente VII, Catalina de Mdicis y Enrique, el segundo hijo del rey
francs, hasta una nueva organizacin de defensa permanente contra el
turco761. De una cosa no haba duda: la retirada del turco desencadenara
problemas serios como la incertidumbre y la inseguridad. Y adems las
nuevas noticias de los preparativos del turco para su prxima campaa.

dize que Su Santidad lo conede para la defensinde la iglesias diziendo que el Turco hera entrado
poderosamente en la Cristiandad y sabe que aquel es ydo. Dize que los clrigos estn muy puestos en resistir y
no pagar. Ya se les ha notificado la bula pero no se les ha hecho proeso." A.G.S., Estado, leg.24, fol.7. 19 de
Noviembre de 1532.
761

FERNNDEZ LVAREZ, Manuel: Carlos V, El Csar y el Hombre. Espesa. 1999, Madrid. p. 463.

267

V.5. EL FINAL DUDOSO DEL DUELO


Carlos Quinto:
Solimn, emperador,
generoso y siempre invicto,
valiente siendo galn,
sin ser soberbio, atrevido;
sin codicia poderoso;
y sin avaricia rico;
Seor del frica y Asia,
horror del Persa y del Indio
(que yo hablo como quien soy
aunque hablo con mi enemigo.)
Rojas Zorrilla, El desafo de Carlos Quinto

No sera exagerado comparar el final de esta campaa de Solimn con el famoso verso del
poeta ingls agustino, Alexandre Pope, The rape of the lock, uno de los smbolos ms
dominantes de anticlmax en la historia de la literatura. Se puede afirmar que, el resultado de
esta pomposa expedicin no fue nada ms que un anticlmax, un falso cenit, un xito
engaoso. Irnicamente la salida pica de Solimn de Constantinopla se convirti en un
mock-epic, un tipo de pica que encierra todos los tonos y episodios sarcsticos en su seno.
Indudablemente, esta campaa de Solimn, dirigida al Emperador en persona, tan pomposa y
escandalosa, con el ejrcito ms numeroso y engalanado del que fue testigo Europa en la Edad
Moderna, fue la ms propicia a polmicas historiogrficas. De hecho, esta es la parte de la
historia de las relaciones entre la Monarqua Catlica y la Sublime Puerta que sufri ms
desviaciones, y que fue interpretada por cada historiador de una manera diferente segn las
circunstancias de su caso. El dudoso resultado de la campaa y la falta de una slida victoria o
derrota permitieron a los historiadores de ambos imperios una interpretacin libre de esta
expedicin. Todo este abanico de interpretaciones y narraciones de dicha campaa pone al
historiador actual en una cierta dificultad y le obstaculiza, aunque no le imposibilita, llegar a
una conclusin lgica libre de partidismos. Es difcil sealar hasta qu punto son fiables las

268

crnicas otomanas y occidentales, y de la misma manera, es problemtico averiguar la certeza


de las interpretaciones hechas por los cronistas de ambas partes.
Como se ha mencionado anteriormente, en general, los cronistas oficiales de la corte
otomana tienen una cierta inclinacin a exaltar las victorias y las hazaas guerreras de los
soberanos otomanos, y a ocultar las derrotas y los fracasos. De hecho, la corte otomana
careca de un historiador objetivo. Sin ir ms lejos, un anlisis de los cronistas de Solimn,
nos muestra con toda su lucidez que el historiador oficial se vea obligado a narrar las
victorias del sultn, en trminos de valor esttico y literario, convirtiendo las escenas en obras
de arte.
Leopold von Ranke, el padre de la historia moderna, cuando se refiere al deber de la historia
enfatiza en la necesidad de trasmitir lo que realmente ocurri: Wie es eigentlich gewesen 762.
Esta frase no slo se convirti en la base de su entendimiento de la historiografa y en una
meta detrs de la anduvo toda su vida, sino tambin en el leit motiv ms primordial de la
historiografa moderna a partir del siglo XIX. Qu difcil es aplicarlo en este contexto y para
esta situacin particular, tan ambigua, tan conflictiva! Por otra parte Isaiah Berlin con su
conocido punto de vista historiogrfico: Toda la objetividad es sujetiva, dice que cuando
habla del clima de la opinin763. Est convencido de que si el historiador estudia los
documentos relativos al caso con una perspicacia crtica suficiente, lo puede descubrir todo.
El asunto no es tan fcil como critica Berlin. Entre informes e informes errneos dados por
ambas partes resulta sumamente difcil llegar a un punto compartido.
Antes de pasar al crtico problema de hacer una sntesis de la historiografa occidental y la
historiografa oriental, veamos cmo representan los cronistas otomanos la consecuencia de la
famosa Alaman Seferi de Solimn. Solimn lleg a Constantinopla tras una ausencia de 7
meses, el da 22 de octubre, el 18 terin-i sni segn el calendario islmico. El sultn turco
despach mensajeros con zafernames

764

a algunos estados de Europa informndoles de la

victoria obtenida contra su rival eterno, el Emperador de Occidente al que refera como el
rey de Espaa. En la carta que envi Solimn al doge de Venecia a travs de dragomn
Yunus Bey, le comunic que el Emperador no se atreva a venir a la guerra, y mientras los
turcos se apoderaron de muchas fortalezas y castillos en Hungra. De modo anlogo, en la
762

RANKE, Leopold von: Histories of the Latin and Germanic Nations from 1494-1514 (pub. en 1832) en
What Is History-Fact or Fancy? Ed. Eugene Rice, N.Y., 1967.
763
BERLIN, Isaiah: Historical Inevitability. Oxford University Press, 1954, p. 58. All objectivity, we shall
again be told, is subjective, is what it is relatively to its own time and place; all veracity, reliability, all the
insights and gifts of an intellectually fertile period are such only relatively to their own climate of opinion;
nothing is eternal, everything flows.
764
Zafername, literalmente, carta de victoria; las cartas que solan mandar los soberanos otomanos a los estados
que tenan alguna relacin poltica con la Sublima Puerta informndoles e los xitos obtenidos.

269

carta que el mismo dragomn llev a la corte de Fernando, se resaltaba la cobarda de Carlos
V que no quera enfrentarse con l. No faltaban insultos dirigidos al Emperador y le echaba la
culpa de haberse ido a Graz, una ciudad en la que sus sbditos se desviaron hacia el camino
del Diablo como l. Aada que en todos estos territorios la cristiandad sufri el furor de los
soldados turcos gravemente y los castillos como Harboti y Pozaga pasaron a manos turcas 765.
Tampoco se olvidaba de resaltar la enorme cantidad de esclavos que llevaron a la capital
turca.
No obstante hay que reconocer que la ira del Sultn se meda a travs de la cantidad de
esclavos que llevaba. El fracaso se mostraba en la violencia que realizaban las tropas
regulares e irregulares del sultn. Una victoria slida les habra abierto las puertas de un botn
considerable y merecido, pero ahora lo tenan que buscar ellos, en su camino de vuelta a
Constantinopla y cuando no lo encontraban, cautivaban a los habitantes de los pueblos por los
que pasaban. Indudablemente, los esclavos eran el botn ms porttil. Celalzde, con un tono
potico, afirma que los turcos llevaron un sin nmero de chicas con cara de hada y chicos
altos como cipreses y con mejillas de tulipanes 766. Sin embargo, las descripciones que nos
han dejado los europeos no son ni tan poticas, ni afables como las del cronista turco. Basta
echar un vistazo al retrato que nos presenta el embajador de Rodolfo II, Venceslav Vratislav,
hacia finales del siglo XVI. El barn describe los akncs que vuelven de la razia con toda
pompa, llevando los yelmos de Braunschweig sobre sus propios turbantes irnicamente con
todo el botn y esclavos. El cortejo fue encabezado por dos alemanes tocando trompas,
perseguidos por los turcos con sus tambores de la guerra. Unos cientos de carreteras llevando
miles de mujeres, chicos y chicas. Sera imposible no sufrir al ver este conjunto de esclavos.
Sobre todo ver las madres jvenes que abrazaban sus bebes con una mano, con la otra
cogiendo sus hijos de dos aos de la mano, or los gemidos que suban al cielo de las mujeres
que tuvieron que llevar las cabezas cortadas de sus maridos me parta el corazn por la
mitad767.
Estas zafernames que mencionaban la conquista de algunas fortalezas, olvidaban contar un
detalle interesante. La conquista de estas fortalezas y castillos hngaros traan consigo otra
ventaja para los turcos: la posesin de los caones instalados en estas fortalezas y que los
haban defendido durante siglos. Segn algunas estimaciones ms del noventa por ciento de
los caones encontrados en las fortalezas hngaras reconquistadas en los aos 80 del siglo
765

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 103
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 176.
767
VRATISLAV, Baron Vencevlav: Las momeria de Baron Vratislav. op. cit., p. 80.
766

270

XVII eran de origen europeo768. Basta recordar que la perfecta unin del genio de Mehmet II y
la experiencia del maestro hngaro de artillera que tena en su corte marcaron el cenit de la
artillera turca en este siglo y firmaron la cada de Constantinopla en el poder turco.
Como hemos referido, con todo este ejrcito de soldados y de eslavos, el 22 de Octubre
Solimn entr triunfante en Constantinopla, la ciudad que rene en su seno todas bellezas,
segn las propias palabras de Peevi769. Este xito ambiguo se celebr con grandes
procesiones por la ciudad. Las fiestas duraron cinco das y durante todo este tiempo toda la
ciudad se ilumin con linternas, sobre todo los barrios de Eyb, Galata y Esctari. Los
bazares abrieron de noche y Solimn los recorri de incgnito 770. Obviamente estos festejos
tena otro significado oculto. Al contrario que las dems fiestas otomanas, estas festividades
tenan otra funcin: ocultar el fracaso subjetivo de la expedicin. Conviene anotar otra pista
que nos posibilita una interpretacin objetiva del resultado de esta campaa: la falta de
descripciones detalladas de una fiesta de este gnero, sobre todo tras una campaa tan
prestigiosa como esta. Recordemos la meticulosidad con que los cronistas otomanos
detallaron las fiestas y ceremonias hechas por el sultn turco al derrotar las fuerzas hngaras
en Mohcs. Sin lugar a dudas, la victoria de Solimn sobre Carlos V hubiera ocasionado un
clima festivo sin precedentes, pero los cronistas nos trasmiten slo un par de frases sobre estas
celebraciones, casi todas iguales, lo cual pone de manifiesto el fiasco que sufri el sultn.
Por otra parte, de lo que estamos seguros es que Mevln Kand compuso una historia en
verso para inmortalizar la victoria del sultn. Aunque no lo sabemos con certeza, Solimn
hara el encargo a esta figura de la lite intelectual otomana para exaltar la campaa.
Solakzde nos cita tres coplas de este elogio:
Tarih-i sefer-i Alaman:
Ehl-i irkin eyleyip emlkini bana dar
Ol ferd-i saltanat kld cihad- pr-iber
Ald b-had kaleler okluk kiliseler ykp
Devlet ile erdi tahta Hsrev-i l-gher
Didi dil tzmen istikbline tarihini
768

GOSTON, Gbor; Muslim-Christian acculturation: Ottomans and Hungarians from the fifteenth to the
seventeenth centuries, en Chrtiens et musulmans la renaissance.Paris, 1998, p. 298.
769
PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit, p. 126.
770
LAMB, Harold. Solimn el magnfico. op. cit., p. 165.

271

Geldi ch izz ile pdih- bahr ber771.

No sorprende tampoco que en la corte de la Monarqua Catlica se hiciera una interpretacin


de la campaa completamente distinta, y naturalmente, a favor del Emperador. La resonancia
de la victoria fantasma, sobre todo en Castilla, fue profunda. Pedro Mexa, el historiador
oficial de Carlos V, se refera al Turco ahuyentado con ynfinito exrcito. 772 La interpretacin
de Sandoval no es muy diferente de la del Mexa ni menos humillante:
Y habiendo el Turco enviado a desafiar al Emperador Carlos, y esperndole en el campo, y
acercndose los de ambos prncipes para que hubiese una universal batalla, en que tanto iba, el
Solimn no slo no la os dar, como haba blasonado, pero se retir vergonzosamente; y en la
retirada perdi mucha cantidad de brbaros que haba enviado a correr hacia la ciudad de
Lince; y retirndose as con tanto aprobrio y habiendo atemorizado toda la Cristiandad, se
volvi a Buda, cabeza de Hungra, donde dej a su tributario vaivoda, o rey Juan, y de all se
torn con toda presteza a Constantinopla773.

El ms llamativo de todo, por su tono literario y sarcstico, es el verso de Sempere:


El Csar con saber quel Turco huye
cercado de temores y pesares,
A Dios las gracias daua, y le atribuye
La Gloria del Vencer tantos Millares:
Con grandes alegras se concluye
La guerra, y sacerdotes y Seglares,
Las gracias dan a Dios de la Victoria,
Pues slo a l se deuen Honrra y Gloria. 774
Qual castor que dexando lo que ama
Huyendo se salu de Caadores,
Ass dexaua el turco Honrra y fama
A Carlos, y se van con los temores:
771

Devast toda su tierra (de Carlos V) / Demostr su soberana con el castigo de guerra santa / Se apoder de un
sin fin de castillos y destruy sus iglesias / Subi al trono del Gran Hsrev con la ayuda de la fortuna / Escribi
su historia en el futuro con todo su poder / Volvi el sabio padiah con potencia y grandeza. SOLAK-ZDE
MEHMED HEMDEMI CELEBI: Solak-zde Tarihi. op. cit., p. 177.
772
MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V. op. cit., .p. 5.
773
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 443.
774
SEMPERE, Jernymo: Carolea, Trata las victorias del emperador Carlos V rey de Espaa. op. cit., parte II,
canto XIX.

272

El Otide con ver al que de fama


Quees el velo Cauallo, con pauores
No buela ms ligera para el Cielo
Quel Turco huye a Carlos por el Suelo775.

Solimn no fue el nico que despachaba zafernames (cartas de victoria.), a todos los
rincones de Europa. Carlos V tambin inform a todas las figuras de la poca, seculares y
religiosas, de su supuesta victoria. Del mismo modo, la reaccin no tard en llegar. No
faltaban cartas enviadas para dar la enhorabuena al Emperador por su victoria contra el Gran
Turco. As le felicitaba un cardenal en su carta dirigida a Carlos V fechada 17 de noviembre
de 1532:
Por las cartas que traxo don Enrique de Toledo de onatro y de XI de otubre y despus
por otras de XXII del mismo he entendido el buen suceso que dios ha dado a Vra
Mag. en lo del turco. Por lo qual sea siempre loado Nuestro Seor en su misericordia
ser en todo tiempo con V.M. y le prosperar y har tan victorioso como es menester
para bien del pueblo christiano cuya defensin con tanta gloria ha tomado y
mantenido V.M. (...) 776.

Podramos multiplicar los ejemplos en este mismo sentido. Por otro lado, es de notar que
tambin es paradjico que una victoria obtenida sin combate trajese consigo una resonancia
tan grande. Lo que se exalta es una victoria casi absoluta basada en la fuga de Solimn. Es
interesante constatar los intentos de crear una falsa imagen de victoria y las felicitaciones
subsiguientes. Sin embargo, todo tena su propia razn de ser. La misin de estas noticias y
celebraciones de falsa victoria era propiciar un alivio a las fracciones imperiales, a los
habitantes del imperio y a otros pases fronterizos. Europa necesitaba or estas noticias
alentadoras. Y Carlos V, con su pomposa entrada en Viena, daba seguridad a todos los vasallos
de Fernando que estaban tambin protegidos por el Emperador. Carlos V se converta en una
figura a la que el turco no osaba enfrentarse, un hroe. Irnicamente, cuando Europa
celebraba su triunfo, 30.000 mil de sus habitantes haban sido llevados a la capital turca en
calidad de esclavos y Carlos V despachaba cartas de victoria mientras los hogares de sus
sbditos sufran la ira del Gran Turco777.
775

Ibdem.
A.G.S., Estado, leg. 24, fol. 24.
777
Sandoval afirma que las fuerzas destruyeron ms de 150 millas de tierra. Pero, teniendo en cuenta la geografa
de las razzias turcas, podemos reclamar con toda seguridad que la cifra era casi el doble. op. cit., p. 441.
776

273

Pese a todo, en esta ocasin Europa demostr que el espritu de cruzada no se haba muerto.
Una vez ms la Cristiandad tuvo la oportunidad de exponer que era capaz de aliarse entre s
ante el terror turco, y de la misma manera, Carlos V demostr que poda reunir en caso de
necesidad importantes fuerzas, pese a que sufra constantemente graves problemas
financieros. Peter Rassow afirma que se trataba de la revitalizacin de un espritu de
cruzada778. Debemos puntualizar que el caso requera una defensa ms slida que la
puramente moral. Por otro lado, hasta la famosa batalla naval de Prevesa de 1538 no se vera
una unidad tan grande en la Cristiandad aunque en sentido estricto no era una guerra santa.
Los debates que rodean este delicado tema de la campaa de 1532 estn llenos de polmica.
Sin lugar a dudas, con el fracaso en el fondo de Solimn, que ciertamente no se reconoca de
ninguna manera dentro de las fronteras del imperio otomano, una vez ms Europa se salv y
por segunda vez, el Sultn tuvo que volver de las cercanas de Viena por donde podra
penetrar en el corazn de Europa779. Las especulaciones muchas veces no se corresponden con
la realidad. Como ya se ha sealado, no se trataba de un segundo asedio de Viena. Un
soberano, que tena un buen ejrcito permanente, perfectamente armado, y que contaba con la
mejor artillera de la poca no volvera a asediar una ciudad muy bien fortificada, sin llevar la
artillera suficiente, como haba pasado tres aos antes. Tambin debemos indicar que lo que
traa no lleg a su destino, si hacemos caso a lo que dice Seplveda. Basta volver a echar un
vistazo a la crnica de Sandoval en la que nos transmite la relacin sobre los enviados de
Fernando que llegaron a ver el ejrcito turco en su camino hacia Gns. Afirmaban que
Solimn traa trescientas piezas de artillera menuda, que la mayor de ellas no tiraba la bala
mayor que un huevo de nsar780. No parece lgico que emprendiese esta campaa para
asediar una ciudad tan bien fortificada como Viena. La artillera que llevaba al campo de
batalla era adecuada para una pelea en campo abierto. Solimn llev fuerzas especializadas
para asaltos e incursiones rpidas, pero no aptas para maniobras y operaciones de sitio. Y esta
vez no quera volver a perder tantos magnficos caballos como la campaa anterior de tres
aos antes.
Solimn fracas en su intento de demostrar la fuerza turca a las fuerzas imperiales en este
duelo. Una victoria slida contra las fuerzas de los Habsburgo le podra haber abierto el
778

RASSOW, Peter: El mundo poltico de Carlos V. op. cit., p. 94.


Lord Kindross, compara el fracaso de los ejrcitos de Solimn en entrar en le corazn de Europa, a la batalla
de Tours de los rabes, que fracasaron en su intento de pasar los Pirineos y penetrar en Europa. LORD
KINDROSS, Osmanl Tarihi.op. cit., p. 229.
780
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V . op. cit., p. 440.
779

274

camino haca el corazn de Europa. Tena razn Ludovisi que en su Relazione de 1534
afirmaba que los turcos no tienen infantera?
Esta arma falta del todo en su milicia, afirmaba y digo del todo, porque a los
jenzaros les falta la disciplina y el conocimiento del arte de la guerra, y ni tienen
aquella habilidad que es propia de las infanteras cristianas... Ahora, ltimamente,
cuando el Turco fue hacia Austria (1532), la suerte suya fue que el Emperador no vino
a chocar con l, siendo opinin general que hubiera sido superado y vencido... El
Seor Turco no tiene gentes de conocimiento blico, porque no las hay, ni en Turqua,
ni en los pases que de ella dependen781.

El embajador veneciano indiscutiblemente se equivocaba. Los jenzaros se educaban con la


mayor disciplina posible y un desvo leve de esta disciplina les podra costar caro782. En
cuanto a su conocimiento del arte de la guerra, de ello no poda haber duda, porque desde los
siete aos aprendan todos los detalles y la tcnica blica y se dedicaban a este fin sin casarse
hasta que se jubilasen. Hay que recordar que los jenzaros fueron el primer ejemplo para los
ejrcitos permanentes en Europa. En este sentido, el embajador del Senato se presenta
sumamente dramtico. En cuanto a la posibilidad de que estos dos ejrcitos se enfrentasen en
campo abierto como en el caso de Mhacs, la consecuencia sera mayor que la sealada por
Ludovisi. El sultn se hallaba en el corazn de Hungra en junio con todas sus tropas regulares
de Rumelia y Anatolia, con todo el cuerpo de jenzaros, 10.000 trtaros, ms de 100.000
akncs y todas las dems fuerzas auxiliares 783. Una batalla en pleno verano, en estas latitudes
supondra la derrota de Carlos V.
Ms importantes son las consecuencias del duelo que no tuvo lugar. Por segunda vez en su
reinado, Solimn perdi la oportunidad de avanzar hacia Europa central y penetrar en los
territorios del imperio carolino y extender su podero. Sin embargo, los cronistas turcos
insisten que el soberano turco no emprendi esta campaa para conquistar ms territorios y
extender las fronteras del imperio, sino para demostrar a Carlos V su superioridad. Sea como
fuere, ya Solimn haba visto que los ejrcitos imperiales eran distintos a los ejrcitos feudales
de los Balcanes y de Hungra.
781

Cit. por. FERRARA, Orestes: El Siglo XVI, a la luz de los embajadores venecianos. op. cit., p. 295
Para los detalles de este cuerpo militar vanse GOODWIN, Godfrey: The Janissaries. London, 1994.
783
Thomas Campanella acenta la cantidad de los soldados en cambio de la calidad en el contexto otomano:
En cuanto a nmero de hombres y soldados, el Turco es ms poderoso, en sus expediciones ms importantes
siempre venci por el nmero ms que por el valor. CAMPANELLA, Thomas: La Monarqua Hispnica. op.
cit., p. 241.
782

275

Cmo hubiera sido la batalla si sta hubiese tenido lugar y una de las dos partes se hubiera
alzado con la victoria? Se puede afirmar sin riesgo de equivocarnos que las grandes victorias
no llevaban aparejadas grandes consecuencias sobre la rivalidad hispano-turca del siglo XVI.
Las consecuencias de Prevesa (1538) y Lepanto (1571) podran servirnos como ejemplos. Los
efectos de estas grandes victorias no fueron duraderos. El mejor exponente de esto fue el
comentario del Gran Visir otomano tras la conquista de Chipre en 1572, un ao despus de la
derrota turca en Lepanto: Los cristianos, nos afeitaron en Lepanto, en cambio nosotros les
cortamos el brazo con la conquista de Chipre. El brazo cortado no vuelve a salir, pero la barba
afeitada crece mejor que antes. Con una victoria aplastante en 1532, la cuestin no quedara
solucionada la cuestin de Hungra. Ni se resolvera la friccin entre el Emperador del Oriente
y el Emperador del Occidente.
Es discutible que los europeos perdieran el respeto, el recelo y el miedo a los turcos tras la
campaa de Alemania. No faltan historiadores que afirman que ces el miedo a los turcos en
los Estados europeos y que Europa pudo respirar tranquila a partir de esos momentos.
Tericamente, toda Europa fue informada de la victoria del Emperador a travs de
embajadores, delegados, y numerosos correos despachados, sin embargo, el terror turco y su
arrolladora expansin seguiran igual que antes, tanto por tierra como por mar. De hecho
durara un siglo ms. La documentacin sobre el conflicto turco nos demuestra que dicha
campaa no fue decisiva en el contexto europeo de la poca. Las referencias a la defensa
contra el Turco no cesaran hasta bien entrado el siglo XVII. Su avance seguira siendo muy
amenazador durante mucho tiempo.
En el mbito diplomtico, la actitud del estado polaco tras la mencionada expedicin es digna
de mencionarse. Segismundo I, a pesar de que haba garantizado su seguridad contra las
tropas turcas en esta campaa por medio de tratados y treguas que fueron firmados por ambos
Estados, no tard en volver a asegurar su posicin. A finales del mismo ao, un delegado del
rey, llamado Opalinsky, vino a la corte otomana para volver a firmar la paz con la Sublime
Puerta. El rey polaco trataba de lograr la seguridad de los territorios de Bogdan 784. De modo
anlogo, en el camino hacia Constantinopla, en Filibe se convoc el divn (Consejo de
Estado) y se concedi el hanlk de Krm (Crimea) al Shib Giray Khan a cambio de 300.000
akes. As el sultn garantiz la alianza pagada de Crimea para los siguientes episodios
blicos.
784

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 103.

276

Al fin de cuentas, Carlos V tuvo xito en su contraofensiva, en cambio Solimn, tras un


preludio pomposo, volvi a Constantinopla sin alcanzar su meta, y tuvo que quedarse
satisfecho con el botn de los innumerables esclavos y las llaves de las fortalezas y castillos
que someti a su poder en su trayecto. El sultn turco no logr obligar al ejrcito alemn a que
saliera de sus posiciones de Viena y atraerlo a planicies abiertas como era su deseo. Por otra
parte, todo el gigantesco cuerpo de ejrcito que consigui reunir del Emperador le sirvi como
gasto extra. Todos los preparativos defensivos fueron en vano, con excepcin de las fuerzas
que tuvieron escaramuzas con los 10.000 turcos en las cercanas de Graz. As termin una de
las campaas ms extraordinarias y pomposas de la Historia Moderna. El esperado duelo
entre Solimn y Carlos V nunca lleg a celebrarse.

V.6. CORN: UNA MISIN IMPOSIBLE EN TIERRAS AJENAS Y


LEJANAS.

En las letras de XXIIII scriven que el armada ser de sesenta y quatro galeras sotiles
y veynte gruessas y que estavan ya las inquenta aparejadas y en horden para echallas
en agua y que se pona con gran diligenia en horden la artillera y muniiones que
avan de llevar y que allende della artillera ordinaria llevara cada galera sotil un
can de inquenta libras de pelota de yerro y las grandes otro de iento y algunas
otras pieas grandes de pelotas de piedra y que sera capitn del armada el capitn de
Galipoli que es manebo y syn experienia de cosas de mar y que se juntaran con esta
armada las fustas y galeotas de los corsarios que diz que sern hasta LX velas por
manera que toda el armada ser de iento y quarenta o CL velas y que se dava gran
priessa en poner en horden veynte galeas destas para embiar a Rrodas porque teman
que con el galen de Andrea Doria viniessen estas naos de armada a dar sobre las
fustas de los corsarios que estn all juntas 785

Estas fueron las noticias sobre la armada turca que circulaban en el mbito europeo en las
vsperas de la salida de Solimn de Constantinopla. Las mismas noticias, con una discrepancia
785

A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 30.

277

insignificante ocupaban el orden del da desde principios de 1530. Entre las cosas que
aparecan repetidamente en las postas despachadas, una era el nfasis que se pona sobre la
inexperiencia del capitn general de la armada turca, y la otra era la preocupante anexin de
las galeras y fustas de los corsarios a la armada que se preparaba para un fiero ataque. La
participacin de los corsarios, sobre todo la de Barbarroja atemorizaba a los que esperaban el
ataque. Tambin me dixo el Duque que eran ya partidos de Costantinopoli las galeras que el
Turco emba a Barvarrossa con artillera y municiones deca Rodrigo Nio en su carta
dirigida al Emperador786. En Espaa segua el pnico de siempre787. En Roma la situacin no
era diferente. El Papa pidi al rey francs que prestase sus galeras a pesar de que era
consciente de que lo ltimo que el rey francs hara en esta situacin era ayudar al Emperador.
En el mes de julio las doce galeras que iban de Espaa a Gnova tomaron una fusta en la isla
de Formetera de la que recibieron noticias de que cuatro galeras y doce fustas de Barbarroja
haban salido de Argel, capitaneadas por el Judo para juntarse con la armada de Solimn 788. Se
rumoreaba que la armada llegara a Modn789. No se tard en comprobar la veracidad de estas
noticias. Mientras las fuerzas turcas avanzaban por tierra hacia el corazn de Europa, la
armada de sultn navegaba en las aguas del Mar Egeo y se diriga hacia el Peloponeso. En el
verano de 1532, los correos que llegaban a Espaa traan noticias ms tranquilizadoras:
La armada del mar del Turco parti de Constantinopla con LXX galeras y XXX
fustas y hera llegada ha Modn en la Morea o Peloponeso y por el camino se le havan
juntado otras fustas de cosarios moros pero viene tan mal en orden que no se teme
dellos y contra ellos es ya partido el Prncipe Andrea dOria con la armada del
Emperador en que ay XLII galeras tan bien armadas y adreadas que vastan para
786

A.G.S., Estado, leg. 1308, fol. 175, de Rodrigo Nio, primavera de 1531.
A.G.S. Estado, leg. 24 fol. 66. Carta fechada 4 de mayo de 1532 dirigida a la Emperatriz saca a luz las
inquietudes que tenan los espaoles: Yo escrev al Cardenal que sy en Castilla no mandava V.M. hazer armada
para socorrer al Emperador que no se deva pedir ac, agora como la neessidad es mayor me parece lo que he
dicho y que porque el tiempo no sufre poder enviar socorro de gente por ser el camino tan largo que V.M. le
quiere enviar todo el socorro en dineros porque llegue antes porque tanbin tiene por ierto que en la parte donde
su M. est se hallar la gente que fuere necesaria aviendo con qu pagar. Asy mesmo debe V.M. dezir al Rey
que por la mar tan poco manda armada porque le paree que la que su M. manda hazer vasta para resistir la del
turco y tanbin porque V.M. quiere guardar las galeras y fustas que en esa costa tiene para seguridad de la
armada de Barbaroxa asy por guardar sus lugares que tiene en frica con los de su alteza porque ya yo se que el
Rey ha dicho en sus necesidades que es una temer a Barbaroxa que le tome algn lugar de los de allende.
788
A.G.S., Estado, leg. 1309, fol. 54, 21 de Junio de 1532.
789
El 28 de julio Villers Llle Adam comunicaba al obispo de Auxerre las ltimas noticias sobre los pasos de la
armada turca : Je vous advise que avant-hyer arriva un des brigantins que javois en Levant, lequel ma rapport
quil a laiss larme de mer du Turc Modon, on nombre de cent cinquante voiles, dont y a huictante gallres,
le reste galli otres et fustes; ma asseure les avoir par plusieurs fois comptes. Ils sont ocurrir le bruit de venir sur
moy; et je fais compte de me mettre en mer avecques mes navires apres avoir laiss ceste isle bien pourveue et
fournie dece qui ysera ncessaire de vivres, artillerie, munitions et gens de guerre, et ne ant moins renvoye ledit
brigantin au-devant de ladit arme, pour savoir la vrit quel chemin ella prendra... "
787

278

romper toda la armada del Turco y XXX naos y seys carracas dems de otros galeones
y navos pequeos en que se han embarcado y embarca en el reyno de Npoles en la
ysla de Seilia y en la marca de Ancona hasta XII mil infantes, los quales
desembarcan en la Grecia con armas para XXV mil onbres y hallndola como la
hallarn desproveyda de gente porque toda la tierra ac el Turco en su exrito y
siendo toda la tierra de Christianos que con el armar de la nueva gente se le juntarn y
tomarn las armas contra los turcos. Speramos en Dios nuestro seor aquellos por una
parte, nosotros por otra seguiendo la vitoria que darn hasta vemos de llegar hasta
Constantinopla 790.

Como se ha referido anteriormente, la armada imperial comandada por Andrea Doria estaba
preparada para la defensa. En 26 de Marzo de 1532, cuando Carlos V se hallaba en Ratisbona,
orden a Doria que llevase sus galeras a Grecia contra la armada que iba a salir de
Constantinopla791. Esta vez, no slo se trataba de una defensa, sino tambin una ofensiva. La
pronunciacin de este concepto nos llama mucha la atencin por ser la primera vez que el
Emperador planeaba una ofensiva contra su enemigo eterno. Resulta sorprendente comprobar
la orden que dio Carlos V al Prncipe de Melfi: Que fuese a retar al turco en sus propias
aguas territoriales!792
El capitn general de la armada turco era Ahmet Bey. Segn Guazzo, es Zai y segn los
otros cronistas que cita Hammer, como Istoanfim Paruta y Sagredo, llama Imrl 793. Ahmet
Bey, ms conocido con su apodo Kemanke Ahmet Bey, mantuvo el ttulo de kapudan paa
slo por un ao. Las noticias no fallaban. No era un capitn brillante como Doria, pero
tampoco era un manebo sin experiencia.
Tras dejar encargado el mando de las naves en Gnova a Franco Doria, su primo, Andrea
Doria se dirigi a Npoles para concertar con el Virrey don Pedro de Toledo el reclutamiento
de 7.000 italianos, mandados por 13 capitanes. Sin embargo en Npoles no faltaron
problemas. Aparte del problema de refuerzos y de vituallas, muchos soldados se amotinaron
por la falta de pagos.

790

R.A.H., C.S.C., 6856.296. De Ratisbona, de XIII de Agosto.


SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit., p. 452.
792
MORAL, Jos Maria del: El Virrey de Npoles, Don Pedro de Toledo y la guerra contra el Turco. Madrid:
Instituto de Estudios africanos, CSIC, 1966, p. 101.
793
HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 105. Sandoval le
llama Hymeral.
791

279

Como aqu se ha tenido grandsimo travajo en despachar esta armada as por no ser
llegados fasta agora ac los bastimientos de Cardea como por que en Npoles
ninguna cosa de lo que scrivi el Cardenal se all proveyda y porque tan bien parte de
las de ac aunque todo lo ms stava fecho no stava jontado en lugar que nos
pudiessemos aprofechar dello y assido menester azerlo traer ac a fuera de brazos
que si esto no fuera das a que stuviramos a la costa ni sin Dios loado todo sea fecho
bien y la armada va bien proveyda y la gente contenta y deseosa de verse con los
ynimigos794.

Estas noticias llegaban a la corte de Carlos V. El 3 de julio la armada que mandaba el


prncipe de Melfi sali de Gnova para Oriente con 44 galeras, -entre las cuales 17 eran suyas,
13 del Papa, 5 de Malta, 4 de Sicilia, 3 de Npoles y 2 de Mnaco- , 35 naves grandes, 15
galeones, y 2 carracas. Despus de varios das esta armada compuesta de soldados espaoles,
italianos y alemanes lleg a Grecia 795. Tres galeras iban delante de la flota para reconocer las
calas y estrechos peligrosos. En el camino apresaron una fusta de turcos que espiaban sus
movimientos796.
A pesar de todo, la armada imperial estaba animada por las noticias que reciba. Se
murmuraba que los turcos contaban con 70 galeras mal armadas sin marineros expertos.
Adems, reinaban enfermedades en la armada turca. Pero otra sorpresa poco agradable
esperaba a la armada de Doria en Zante: Vincencio Capelo, capitn general de la armada
veneciana que se hallaba all con la misin de garantizar la seguridad de la costa y defenderla
de los peligros posibles, es decir de los turcos, tanto como de los imperiales. Estava Capelo
ass para ostentar su armada y apparato, y mostrar que aunque los venecianos avan tenido
largo tiempo paz, no avan olvidado su gran prtica y disciplina de mar, comenta Giovio
Paolo sobre este primer paso que tomaron los venecianos. Sin embargo, la suerte no les sonri
y las fuerzas venecianas fueron derrotadas. No les quedaba ms remedio a los venecianos que
mandar un enviado a Doria para ofrecerles amigablemente puertos, estancias y
mantenimientos. No obstante, el mismo embajador les dej muy claro que era todo lo que les
794

A.G.S., Estado, leg. 1111, fol. 87, 26 de Agosto de 1532. Los problemas parecan incesantes como afirma
Giovio. El Seor Prncipe el da que vino el Visorey huvo un poco de ynojo con el comendador y carte sobre
que no abati la bandera y otras cosas quanto el Prncipe fue a reebir el Visorey y el comendador dise que se lo
dicho al Visorey y que le respondi que despus que se desenbarcase que la abatera. Tambin avido alguna
diferencia entre las IX capitanas spaolas y el conde de Sarno lugarteniente General del prncipe; dezan los
capitanes spaoles que no era costumbre de ser mandados ni castigados por lugares tenientes generales sino por
el general
795
La cifra que nos da Giovio Paolo es distinta. El obispo italiano afirma que eran 35 naos de carga y 48 galeras.
796
LA IGLESIA, F. de: Un establecimiento en Morea en 1532, op. cit. p. 130.

280

poda ofrecer. Un apoyo a la armada de Doria estaba fuera de sus posibilidades por el tratado
que tenan con la Sublime Puerta 797. Sandoval afirma que podra haber dos motivos para este
ataque veneciano. Uno, era por los celos que tena a Andrea Doria, y otro, porque quera
ayudar al turco798.
Andrea Doria envi a Antonio Doria con siete galeras para que siguiese a la armada turca.
Cuando Solimn destrua las riberas del Danubio, estas siete galeras que fueron hasta la isla
de Cerigo volvieron con las manos vacas: los turcos haban pasado el golfo Arglico y
avanzaban rumbo a Sunio. A la vuelta, Antonio Doria encontr a Andrea Doria en el puerto de
Sapiencia. Los turcos haban fortificado Modn con lo cual el Prncipe decidi dirigirse a
Corn. Esta vez la suerte estara a su favor, porque los griegos de la zona optaron por aliarse
con los imperiales. Basta recordar la carta que despach el Archiduque al Emperador dos aos
antes en la que le comunicaba que los griegos estaban malcontentos bajo el control
otomano. Ahora los imperiales se aprovechaban de la coyuntura para intentar tenerles a su
lado contra los turcos. El cronista oficial de Solimn tambin nos asegura que los tributarios
del imperio otomano, los albaneses y los griegos se unieron a los imperiales. Sin embargo
enfatiza que aunque que se aliaron con ellos no hicieron nada malo a los turcos 799. Esto es la
visin del cronista turco, y no corresponde a la realidad. Estos grupos tnicos en el seno del
imperio turco, sobre todo los albaneses y griegos, no perdieron ninguna oportunidad de aliarse
con los cristianos cuando se les prometi su libertad a cambio. Y este caso no era ninguna
excepcin.
Andrea Doria mand el asalto a la ciudad. Batieron a Corn con 14 caones por tierra y 150
por mar, sin otra infinidad de tiros menores, que ni se vean unos a otros por el humo, ni se
entendan por el ruido800. Los mismos griegos pagaron esta desobediencia al sultn con sus
vidas. Al fugarse fueron desollados y quemados por los turcos. Los turcos tomaron el cuerpo
de su capitn, y volvieron a Londeri. 32 aos despus de que los turcos conquistaran este
puerto veneciano, Andrea Doria entr en Corn victorioso el 23 de septiembre, cuando Carlos

797

Giovio Paolo nos trasmite el resumen del discurso que hizo el capitn general de la armada del Emperador al
enviado veneciano: Andrea Doria le respondi agradecindole en nombre del Emperador que la Seora
tuviesse ms cuenta con la razn, que con la ocasin que tena de hazer un buen hecho, pero que l esperava dar
a los Venecianos en servicio del Emperador tal occasin de una gran victoria que de su voluntad por ganarla y
favorecer la Christiandad quebrassen la paz, o (por mejor decir) los grillos que Solimn les tena echados.
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro tiempo .
op. cit., Libro XXX, p. 73.
798
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V. op. cit. , p. 452.
799
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 128.
800
GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro
tiempo. op. cit., Libro XXX, p. 73

281

V y sus ejrcitos llegaron a Viena 801. Trgicamente la conquista de Corn coincidi con el da
que Kasm Bey que comandaba el ejrcito de los akncs muri en los valles de Potanstein en
su lucha contra las fuerzas imperiales. Tras dejar un regimiento de 2.500 espaoles para la
defensa de Corn bajo las rdenes del general don Gregorio, el capitn general genovs pas
a Zante el 5 de octubre y de all a Patras. En Patras los turcos se rindieron a condicin de que
los nios y las mujeres fuesen llevados Etholia sin dao alguno. Los soldados que atacaron a
las mujeres lo pagaron caro, como los griegos 802. Al final, Dorio sell su victoria en
Dardanelos.
As pasaron al poder de Doria las dos fortalezas en la entrada del estrecho, construidas por el
Bayezid II. Doria regal dos caones, adornados a la turca, en calidad de recuerdo a dos
capitanes suyos, Sarno y Salvan, y llev el resto a Gnova. Para garantizar la defensa cristiana
contra los turcos en Corn, y dej una guarnicin espaola all bajo el mandato de Jernimo
de Mendoza, prometindoles llevarlos a Espaa al ao siguiente. Volvieron de su empresa
victoriosa con celebraciones en un mbito festivo803.
Andrea Doria lleg victorioso a Calipoli el 6 de diciembre 804. El Emperador haba empezado
a despachar postas a todos los rincones de Europa para compartir su orgullo y felicidad tras
esta victoria. El Turco y su exrito y armada se aya retirado y huydo con tanto dao y
vergena comentaba con toda vanidad, y aada, y con tan gran gloria y honnra nuestra de
que a la Cristiandad se aya seguido tanto benefiio que speramos en... que est.....para causar y
quebrantar su soberbia y para que adelante en beneficio dello se puedan hazer muchos buenos
effectos805. Ya la empresa estaba completa.
Sin embargo, incluso el mismo capitn general estaba sumamente consciente del poco futuro
que prometa este establecimiento en Corn. En primer lugar, un punto tan abierto al peligro
no se poda defender con un puado de espaoles que se hallaban tan lejos de su tierra, en la
otra parte del Mediterrneo, en unas condiciones miserables y sin socorro de ninguna parte.
Sandoval, tras Giovio, afirma que para sostenerse los soldados tuvieron que comer caballos,
801

Algunas crnicas certifican que fue el 21 de Septiembre y no el 23.


Andrea Doria y lo cumpli como capitn cristiano, y an ahorc a unos y degoll a otros, porque quitaban
vestidos a las mujeres, y porque las tocaban en mal, en lo cual se mostr no slo justiciero, pero grave, como l
lo pareca porque por la reputacin del Emperador su seor, le cumpla guardar justicia, particularmente entre
turcos, hombres de razn y guerra . SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del Emperador
Carlos V. op. cit., p. 454.
803
SANUDO, Marino. I diarii. LVII, p. 237. Poi ritornato quel zorno a Coron fono tochai li tamburi, et tutte le
fantarie cesaree montarono su le nave et su le galie, et fu a Ave Maria esso zorno di zuoba de sera per la galia dil
principe trata una artillaria per la levata sua dicevasi publicamente che voleano vegnir a limpresa di Modon.
804
MORAL, Jos Maria del: El Virrey de Npoles, Don Pedro de Toledo y la guerra contra el Turco. op. cit., p.
106.
805
A.G.S., Estado, leg. 28, fol. 182. De Carlos V a Rodrigo Nio, 22 de Octubre de 1532, de Villach.
802

282

asnos y incluso el cuero de los zapatos. En aquella tierra, contra un enemigo al que no
conocan, contra aquel turco del que slo conocan su barbarie y atrocidad por los relatos que
les contaban, los espaoles no se sentan seguros, ni preparados para esta misin que les
requera y demandaba ms de lo que les podran prometer. Adems, la cercana geogrfica de
la zona con el centro del imperio, ms el factor corsario turco que podra acudir al socorro de
Corn, eran inquietantes. El tiempo les dara la razn.
Por otra parte, es de notarse que por primera vez los imperiales llegaban a conquistar un
territorio que perteneca al sultn y por motivos obvios no podran calcular, ni estimar sus
consecuencias. La violacin de un palmo de tierra de Solimn, de aquel sultn que creaba
pretextos donde no los haba para extender sus territorios va guerras, traera consecuencias
poco agradables y no menos esperadas para sus invasores. Los otomanos se hallaban ms
cercanos que los espaoles, y eran ms poderosos y estables, y esto era un proyecto bastante
ambicioso. En este sentido, el comentario de la Laiglesia no cae lejos de la realidad. El
historiador denomina esta operacin como la mas atrevida de las expansiones polticas que
haya osado intentar un estado occidental cuando el turco era entonces el mayor enemigo, el
ms considerable obstculo para el dominio cristiano del mediterrneo806.
No se trataba de una victoria casual o afortunada de los imperiales. Todas las circunstancias
se presentaban favorables para esta operacin dirigida por Andrea Doria en el otro punto del
Mediterrneo. Tal como se he citado, los correos que llegaban sobre las armada turca
certificaban las desventajas y carencias de las fuerzas martimas turcas y el poco orden en que
estaban. Adems, el virrey de Npoles de antemano haba garantizado el apoyo de la
poblacin griega y albanesa en estas latitudes807. La idea era simple, pero difcil de realizar:
Establecer un punto de resistencia en Corn que servira de base para futuras campaas en
compensacin de Rodas y de las dems islas griegas perdidas. Este bastin en el Levante,
garantizara el equilibrio en el Mediterrneo y este sitio geoestratgico les servira de escudo
contra la amenaza turca. Sin embargo, esta peligrosa aventura de situar una guarnicin de
espaoles cerca de los turcos estaba condenada a ser un xito poco permanente.
Hay que dejar puntualizado que esta operacin martima era un componente de la defensa
contra el turco que se hallaba en el corazn de Europa amenazando a los alemanes y hngaros
por tierra. No se trataba slo de establecimiento militar en el Levante y convertir el sitio en el
escudo del imperio en las aguas orientales, sino desviar la amenaza turca que avanzaba hacia
806

LA IGLESIA, F. de: Un establecimiento en Morea en 1532, op. cit. p.130


MORAL, Jos Maria del: El Virrey de Npoles, Don Pedro de Toledo y la guerra contra el Turco. op. cit., p.
101.
807

283

Viena. La colaboracin con los griegos, sbditos del imperio otomano en este contexto es
sumamente significativa. Con este apoyo griego, los imperiales mostraron que las minoras en
las periferias del imperio prometan poca confianza para el imperio y cuando las condiciones
eran favorables podran prestar su servicio al enemigo a cambio de la libertad. Seplveda
afrma que las sospechas de alguna sublevacin en Grecia era uno de los motivos de la vuelta
del Solimn a Constantinopla808. No tenemos datos suficientes para certificar lo que reclama
el cronista de Carlos V, pero teniendo en cuenta la perfecta red de informacin de Solimn, le
deberan haber llegado las noticias de que los griegos no dudaron de colaborar con los
cristianos comandados por Andrea Doria809.
A pesar de todos los inconvenientes y toda la imposibilidad de sostener este lugar, la
operacin tuvo un efecto muy significativo: elev la moral de la seccin cristiana aunque fue
temporalmente. La retirada de las fuerzas terrestres a Constantinopla y la derrota que
sufrieron los turcos en Corn y Zante, se interpretaron como una victoria definitiva de las
secciones cristianas y causaron una alegra incomparable en el mbito cristiano, sobre todo
entre los pueblos cristianos ribeeros del Mediterrneo. Aparte de la moral, Corn servira al
Emperador como una buena oportunidad para negociar, y una entidad slida para llegar a un
acuerdo con la Sublime Puerta a la hora de firmar la tregua.
No obstante, el miedo se presentara en poco tiempo. Todos comentaban lo mismo: Es cosa
fuerte y que se podr tener algn da, es razn tener gran compasin de la gente que all est
vindola el socorro tan lejos810. Instalar defensas regulares en Morea con fuerzas espaolas
era un proyecto utpico. No slo por estar geogrficamente tan cerca de las posesiones del
estado, sino tambin por haber provocado al sultn a emprender una nueva accin blica para
reconquistarlo. Solimn acababa de gastar una fortuna para los preparativos de la campaa de
Alemania y se preparaba para un ataque contra el Shah persa. Y ahora se trataba de la
reconquista de Corn por la espada turca. Ningn estado del mundo podra abastecer tantos
gastos simultneamente, menos el turco. Se equivocaban los que afirmaban que Solimn no
808

A los dems motivos por los que Solimn haba dejado a un lado la guerra de Hungra y estimaba que deba
darse prisa en volver a sus posesiones se haba unido tambin el recelo, que le inquietaba en no poca medida, de
que con su ausencia se originase alguna gran sublevacin en Grecia, estando soliviantados los nimos de los
griegos y esperanzados en recuperar su primitiva libertad con la llegada de nuestros soldados, que, segn saba
por frecuentes misivas de los suyos, haban arribado con la flota al Peloponeso y despus de tomar Koroni,
estaban urdiendo planes de mayor ervergadura. SEPLVEDA, Juan Gins de: Historia de Carlos V. op. cit., p.
119.
809
No hay duda de que los venecianos que obtenan las nuevas frescas sobre todo este acontecimiento que
ocurra en las aguas comarcanas a las suyas, no se olvidaban de proporcionar estas noticias al sultn. Marino
Sanudo nos afirma que el 28 de septiembre Nicol Fain fue mandado a Zante en una barca a Corn per intender
il successo di le cose cesaree. Es probable que pasasen las noticias al sultn. SANUDO, Marino. I diarii. op.
cit., LVII, p. 237.
810
Carta del Virrey de Npoles al Emperador. A.G.S., Estado, leg. 1011, fol. 70.

284

podra sostener los gastos de una nueva armada al Peloponeso por tal motivo. El gran Visir
otomano Mehmet Sokullu, justo 40 aos despus, tras la derrota de Lepanto, pronunciara
estas palabras para demostrar que los fondos del imperio otomano eran interminables:
El estado otomano es tan poderoso, que si se diera la orden de forjar anclar de plata,
de hacer aparejos de seda y cortar velas de satn, sera posible abastecer a toda la
flota811.

VI. LOS AOS DE LA PAZ FINGIDA (1533-1534)


VI.1. LOS EMBAJADORES DE FERNANDO DE AUSTRIA EN LA CORTE
DE SOLIMN Y LA RECONCILIACIN FINGIDA.

Conviene aceptar que la retirada del turco y la conquista de Corn por las fuerzas de Andrea
Doria no resolvan el complejo problema de la amenaza turca en el mbito europeo. Solimn
haba mostrado que estas retiradas traan consigo campaas mejor organizadas. Del mismo
modo, Carlos V era consciente de que la dominacin espaola en Corn no podra ser
duradera, pero este punto estratgico les podra servir como una ventaja en las negociaciones
con la Puerta.
En el concordato negociado entre Clemente VII y Carlos V el 24 de febrero de 1533 en
Bolonia la cuestin turca ocupaba la primera fila. En estas negociaciones se decidi que el
Papa mantendra armadas tres galeras y el Emperador once para un caso de necesidad 812. Su
preocupacin por el dudoso estado de Corn era obvia. Carlos V lleg a aceptar que la paz en
Italia era un prerrequisito para la paz en Europa. En este marco general, haba que garantizar
el apoyo de Francia, al menos asegurar que respetase a los tratados de Madrid y Cambray,
sobre todo los artculos relacionados con la cuestin turca.
En marzo del mismo ao, la defensa italiana contra el turco encabezada por el Papa y el
Emperador se hizo ms slida. Se previ que Clemente VII apoyase a la defensa con 20.000

811

MACKENNY, Richard: La Europa del Siglo XVI. Expansin y Conflicto. Madrid: Akal Ediciones, 1996. p.
301.
812
SETTON, Kenneth M: The papacy & the Levant (1204-1571). op. cit., vol. III, p. 367.

285

ducados, Carlos V con 35.000, el duque de Miln, 15.000; el duque de Ferrara, 8.000;
Gnova, 3.000; Siena, 2.000, Lucca, 1.000: 84.000 ducados en total813.
No faltaba el duque de Saboya, y el de Mantua, a pesar de que no podra contribuir con
algn apoyo financiero. Venecia, por razones obvias, se mantuvo fuera de esta alianza italiana
antiturca. Los venecianos tuvieron medidas no tardaron en despachar postas a la Sublime
Puerta revelando con toda su sinceridad que no tenan ninguna contribucin esta unin contra
el Turco.
La realidad de las cosas mostraba que sin un tratado, o al menos una tregua con la Puerta, no
se poda garantizar el sosiego en el continente aunque fuera poco duradero. Ahora, que las
condiciones eran totalmente distintas a las posteriores y el Emperador segua poseyendo
Corn, las negociaciones podran traer alguna sorpresa. Una vez ms las negociaciones entre
los dos potentados rivales se llevaran a cabo gracias al servicio humilde que prestaba
Fernando a su hermano. Solimn haba dejado muy claro que el objetivo de ltima campaa
suya no era el Archiduque, sino el Emperador. Como siempre, a Fernando le tocaba
encargarse de la misin de enviar una embajada para tratar de una paz con mejores
condiciones.
El embajador de Fernando que se present el 14 de enero en 1533 ante la Sublime Puerta no
era una figura desconocida en este mbito de rivalidad habsburgo-otomana. Era Jernimo de
Zara, el hermano mayor de Nicols Jurisic, el famoso defensor de la fortaleza de Gns. Por
una extraa sincronizacin, cuando Yunus Bey, en calidad de embajador de Solimn se
presentaba en la corte del Doge veneciano, Jernimo de Zara se hallaba en la presencia
imperial de Solimn. Sin embargo, haba una pequea diferencia protocolaria: Yunus Bey fue
recibido con mucha pompa, en presencia de 50 nobles venecianos, entre los cuales tambin se
hallaba Marino Sanudo; en cambio el enviado de Fernando sufri el mismo desprecio que
mostrara la corte turca a los enviados austriacos814.
Solimn dej muy claro su requisito: la paz era posible slo si Fernando mandaba las llaves
de Gran815 como smbolo de obediencia. Solimn declar que estaba dispuesto a una paz de 5
o 7 aos, incluso ms, y vea a Carlos V y Fernando como sus hermanos. Es interesante el
detalle. Es difcil interpretar el motivo de uso de este trmino, hermano y esta chocante
813

Ibdem, p. 368.
Ene Junisbei Orator del Signor Turco o per il qual fu ordin andasse tra 40 gentiluomini, tra di qual 10
Marino Sanuto fui commandato, con il Caften doro turchesco, che la Signoria le fece vestir e cussi tutti li soi sa
numero 18 vestili di Corachi de scaulatto. SANUDO, Marino: I diarii. op. cit., Libro LVI. Tambin hay que
notar que a pesar de toda la enemistad y rivalidad entre los turcos y persas, la corte turca reciba los embajadores
del Shah Persa ms pomposamente y les trataba mejor por ser musulmanes. En cambio, los enviados de
Fernando siempre estaban condenados a sufrir la misma antipata y lenguaje irnico de la Sublime Puerta.
815
Esztergom.
814

286

actitud pacfica. Por primera vez, la Puerta mostraba simpata ante la embajada habsbrgica
aunque era indiscutiblemente fingida y no sin motivo. Adems, esta cordialidad no era ms
que una versin sorprendente de irona y un desprecio encubierto. La prolongacin del
proceso de la paz y negociaciones sacaran el motivo a la luz: ganar tiempo. Del mismo modo,
es llamativa la siguiente propuesta del sultn: la compensacin financiera de la prdida que
sufri la villa de Gran. Solimn le prometa este pago de los fondos de Hungra.
Para la realizacin de las negociaciones bilaterales, el hijo de Zara, Vespasio de Zara
acompaado de un avu816 turco, fue enviado a Viena con una carta de Solimn a este
respecto. Este enviado turco fue el primero que vio la corte austriaca, y fue recibido con gran
pompa817. Revelados las demandas del sultn, los hngaros y bohemios de la corte de
Fernando se maravillaron por este deseo incomprensible de Solimn. Pero Fernando, que ya
conoca bien todo el protocolo otomano y no dudaba que todo esto era una parte insignificante
de la ceremonia de respeto y rendimiento ms que un sometimiento militar, les convenci que
a Solimn le bastaba la entrega simblica de la ciudad de Gran, y no te trataba de la entrega
verdadera de la fortaleza al poder turco.
Mientras tanto Andrea Doria se hallaba en Corn con todas sus fuerzas blicas. La presencia
de la esta flota imperial constitua una amenaza considerable al intento de paz en el que
Fernando gastaba toda su energa. Jernimo de Zara pas todo este tiempo despachando
postas a las fuerzas cristianas que se hallaban en friccin con las fuerzas turcas por tierra tanto
como por mar. La respuesta de Andrea Doria no era nada prometedora. Respondi que estaba
en Corn con la misin de guardar la villa y hacer la guerra contra el turco y aadi que
hasta que el Emperador le ordenase lo contrario seguira cumpliendo su responsabilidad818.
En la segunda sesin que se realiz entre Zara y Ibrahim Paa en Constantinopla, el Gran
Visir revel su enfado ante la actitud agresiva de Doria en Corn y dej bien claro que esta
agresin espaola iba contra la tregua que estaban negociando. Le aconsej a Zara que
enviase postas a Fernando y Carlos V avisndoles de las posibles consecuencias de los pasos
que se tomaban en Corn. Esto, que pareca ms amenaza que consejo, daba las primeras
seales al embajador del Archiduque que los turcos estaban preparndose para reconquistar la
villa en lugar de volver a poseerla va acuerdo.
Antes de la vuelta de su hermano, Zara fue invitado a negociar con Alvise Gritti la cuestin
de Hungra. El veneciano volvi al escenario otomano como mediador en la resolucin de los
816

Sargento.
HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 106.
818
SETTON, Kenneth M.: The papacy & the Levant (1204-1571). op. cit., vol. III, p. 371.
817

287

asuntos hngaros. Con su estilo astuto de siempre, le asegur que el turco no estaba dispuesto
a conceder ni un palmo de dicho reino cuyo derecho fue dado al poder de Zapolia, su vasallo
y sbdito.
El 29 de Mayo, Vespasio de Zara volvi acompaado de otro embajador de Fernando,
Cornelius Duplicius Schepper con las llaves de Gran y regalos 819. Al ver las llaves, Ibrahim
Paa con un tono irnico, afirm que las poda guardar. Sin embargo, recibi voluntariamente
los regalos que Fernando le haba enviado: un diamante de 2.000 ducados y un rub que vala
el doble, una perla del valor del rub y una medalla 820. Las otras dos cosas que traan los
enviados valan ms que los propios regalos: dos cartas de Viena: una de Fernando y otra de
Carlos V.
Estas cartas seran el comienzo de una serie de problemticas durante las negociaciones que
duraron siete das. Pero en lo esencial, lo que proponan los hermanos habsburgos era la
entrega de Corn en cambio de la entrega del reino de Hungra y Argel. Carlos V haba
llegado a la conclusin que la posesin de Corn, tan cercano a los dominios otomanos y sus
aliados venecianos, no era ms que un vano sueo. El inestable equilibrio de poder en el
Mediterrneo estaba condenado a seguir como de costumbre. Si no poda servir como una
base martima para defensa y ofensa, le poda servir como un objeto de cambio para recuperar
Hungra.

819

Fernando envi a Cornelius Schepper como un tercer enviado, muy probablemente porque crea en su
experiencia en los asuntos imperiales. Schepper era un diplomtico polgloto que estudi en Paris, con una buena
cantidad de publicaciones y que prest su servicio a Christian de Dinamarca, a Gattinara y estuvo en la corte de
Carlos V entre 1524 y 1529. Era un hombre docto como le describa Pedro Girn. Pedro Girn. Trabajo
presentado en el Instituto de Cervantes de Bruselas (Deciembre de 2003) El autor nos cita tambin las
instrucciones dadas al enviado por el mismo Emperador en Marzo de 1533: (Debera tener) Bon regard de, par
tous moyens possibles, enqurir et asentir si, entre ledit Turcq et aucuns princes et potentatz Chrestiens, mesmes
de France, Angleterre et Allemaigne, y a eu, par le pass ou pass ou prsent, aucung traict, confdration ou
intelligence, et den avoir tout le testoingnaige et enseigne que pourrez, tant par lescript, soit lectres missives ou
autres, comme par tesmoings. Et recouvreres tout ce quen pourrez avoir. Et en ce userez de la dextrit possible,
afin de savoir tant mieulx de qui nous devrons fyer ou non, et pour nous en conduire, rgler et justifier selon ce.
Vous informerez aussi de tout ce que pourrez veoir et entendre en la court, et s pays dudit Turcq par o
passerez, et de tout ce que verrez convenir et empourter nostre service, pour en estre de vous adverty, selon que
le pourrez mieulx faire, sans vous mectre en suspicion ne dangier.
820
HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 108.

288

El 27 de Mayo los embajadores se presentaron en la corte turca 821. La sesin fue dirigida por
el Gran Visir Ibrahim Paa que durante la pltica no se olvid de enfatizar y mostrar con
ejemplos llamativos que l desempeaba un papel importantsimo en los asuntos del estado
turco. Algunas veces lleg a acentuar la importancia que le proporcionaba el sultn y su
presencia imprescindible en la corte. Cabe sealar que todo pareca una escena dramtica y
dramatizada muy bien estudiada. En medio de este ambiente teatral, el Gran Visir presentaba
un discurso que no estaba menos estudiado que su actitud dramtica. Ante las caras de
asombro de los enviados bes la carta de Carlos V pronunciando las palabras ms
sorprendentes que se oyeron durante toda la sesin: Es un gran monarca.
Tras esta escena, Cornelius resumi las propuestas de los habsburgos: La entrega Hungra y
Argel en cambio de Corn y la inclusin de los estados del Papa, Venecia, Francia y otros
estados cristianos a la tregua. Entre todos una propuesta llamaba obviamente la atencin:
Carlos V quera estar incluido al tratado de Fernando sin firmar uno con Solimn al que
nombraba su hermano. El requisito de Carlos V no era nada sorprendente. El Emperador
que criticaba severamente la actitud veneciana y francesa ante el problema turco y la alianza
indestructible que estos estados conservaban, no podra firmar la paz con el enemigo
irreconciliable de la Cristiandad cuando l deseaba mantener el ttulo inmaculado de
Emperador del Imperio Sacro Romano. Un tratado en su nombre sera una prdida de
prestigio irremediable.
Vista literariamente, la respuesta de Ibrahim no era una ms que extensin del discurso que
haba hecho a los enviados que se presentaron en la corte turca desde 1528. El Gran Visir
respetaba a la tradicin de la corte: el lenguaje arrogante, soberbio y desprecio ante los
embajadores de un estado rival. Respondi que tenan miles de fortalezas como Corn en su
poder y no era nada importante apoderarse de ello y enfatiz que preferiran retenerlo con el
poder de armas, y no va paz. En cuento a Hungra, volvi a afirmar que este reino fue
concedido a Juan Zapolia, y ningn poder del mundo poda arrancarlo del Voivoda; del mismo
821

21 aos despus de esta embajada, Busbequio, el enviado de Fernando, se present en la corte de Solimn.
As nos explica la ceremonia protocolaria de su recepcin en la presencia imperial del Sultn: Ass me
volbieron a dar entrada a donde estaba el rey. Echronme acuestas dos ropones grandes, y muy cumplidos y
largos, de brocado que apenas poda llevarlos ni moverme. A mis criados todos les fueron tan bien dados sendas
ropas de seda de diferentes colores, que vestidos de ellas me acompaaban. Comenc a andar con esta ponpa,
como si entrara a representar a un Agamenn, a otro semejante personado; y tomando mis cartas, embueltas y
metidas en un pao de brocado, cerrado y sellado, me desped del rey. Tan bien le saludaron mis criados, los de
mas honor y fuerte, y se despedieron de l, ltimamente despedindole tan bien de los Baxas, sal de Amasia al
segundo de Julio, es costumbre a los embaxadores al tiempo de la partida, darles un banquete en el Divan, que es
el lugar a do los Baxas tienen sus audiencias, y oyen de justicia. La recepcin de los embajadores en 1533 debe
de ser algo similar, pero con menos pompa. BUSBEQUIO, Augerio Gislenio: Embaxada e Viages de
Constantinopla. op. cit., p. 54.

289

modo, Argel era un sancak de Barbarroja. Si la reina Mara se hubiese quedado una hora ms
en Buda, habra cado en nuestras manos, dijo el Gran Visir acentuando la suerte que tuvo la
reina al fugarse de la Ciudad tras la derrota de Mhacs y aadi: Mi padiah la tratara como
si fuese su propia hermana822.
Todo esta actitud fingida y el protocolo exagerado daban las seales de una nueva campaa
hacia Corn. Alvise Gritti no vio ningn obstculo en revelar esta noticia cuando volvi a
invitar a los embajadores: 60 galeras turcas ya se hallaban en Corn, las 10 esperaban la
ltima orden para salir de las atarazanas de Gallipoli. El veneciano no se olvid de avisar a los
enviados: si Carlos V quera reconquistar Argel, encontrara las 26 naves de Korkudolu 823,
que en aquel entonces esperaban en Rodas con una gran cantidad de soldados que estaban
armados para salir hacia Pulla. Les record que aquella misma maana recibieron nuevas del
baile veneciano y del embajador del Senato que aconsejaban a Carlos V que no en vano
intentase una alianza con el estado veneciano. Como respuesta a la peticin de Carlos V de
incluir a todos los estados en el tratado que se firmara, Gritti dijo a los enviados que el sultn
turco firmara la paz slo con los que se lo pidiesen.
Las complicaciones en torno a la cuestin de la entrega de Hungra no se haban alterado
desde la primera vez que el tema fue discutido en la corte turca. La respuesta era la de antes:
Si Luis II hubiese muerto en su cama, Fernando podra pretender la corona. Pero el reino fue
conquistado por la espada turca, y no slo una, sino dos veces! La ltima palabra vino de
Ibrahim Paa: El reino es nuestro 824.
Las prolongadas negociaciones no traan ninguna novedad. El enojo que la carta de Carlos V
cre fue el centro de la polmica. La larga enumeracin de ttulos del Emperador fue un
objeto de burla para el Gran Visir. Jerusaln y Atenas, que se hallaban bajo el control
otomano, y fueron conquistados por la espada turca. Ibrahim Paa se vio obligado a
acentuarlo con la soberbia clsica otomana. No faltaban pretextos para el Gran Visir para
excluir el Emperador del tratado: no haba enviado embajadores en su nombre para que le
presentasen en la corte de Solimn. No obstante, esto no era ms que un pretexto. El problema
tena una solucin: uno de los enviados ira a la corte de Carlos V para pedir la particin de
sus embajadores en las negociaciones. La misin le toc a Cornelius Schepper por ser el ms
822

HAMMER-PURGSTALL, Joseph von: Geschichte des Osmanischen Reiches. op. cit., p. 110.
Curtogoli.
824
Las noticias que Justus Ludovicus Decius, secretario del rey Seguismundo I el Viejo daba a Juan Dantisco, el
10 mayo 1533 desde Cracovia eran obviamente falsas aunque prometedoras: Desde Alemania escriben dando
por seguro que se ha firmado la paz con los turcos, que el Emperador devuelve Morea y, a su vez, el Turco toda
Hungra tal como el rey Luis la haba recibido de su padre. Con respecto a Juan , no tienen certeza de qu haya
decidido el turco; yo nada digo en este punto. Deseo, ms que espero, ve runa honesta y duradera paz.
FONTN, Antonio; AXER, Jerzy (Eds.): Espaoles y polacos en la corte de Carlos V. op. cit., p. 244.
823

290

joven. El diplomtico sali en el mes de Julio de 1533 con dos cartas dirigidas a los hermanos
Habsburgos del sultn turco y su gran visir 825. El perodo que se le fue dado era un periodo de
tres meses. Esta peticin tambin parece tener otro motivo. Con la ida de Cornelius el estado
turco ganaba una cosa indiscutible: tiempo para preparar sus prximos ataques -uno, para
apoderarse de Corn, otro para liquidar la cuestin en el Norte de frica-. Ibrahim Paa saba
perfectamente que cumplir esta misin en tres meses era imposible.
As describa Cornelius su estancia en la corte otomana en la carta que envi a Juan Dantisto:
Honor y gloria sean dados a Dios que a ti te ha conservado inclume hasta ahora y a
m me ha devuelto sano y contento de mi peligrosa misin! En efecto, no quiero que
ignores que el 12 de abril Cornelio parti de aqu, que el 20 Mayo lleg a
Constantinopla y, una vez despachados los asuntos, regres de nuevo a Viena el 20 de
septiembre.826 Y empieza a resumir el proceso de las negociaciones en la capital
turca: El ao pasado, cuando el emperador de los turcos se retir de Hungra, el
Srmo. Rey de Romanos, de Hungra y Bohemia, Fernando, envi para esta misin, va
Ragusa, a Jernimo de Zara, caballero, hombre de bien y esforzado y con experiencia
en varias lenguas y digno de admiracin por su largo trato junto a los turcos. ste
encontr las cosas entre los turcos en tal estado que ya trat en nombre del rey
Fernando acerca de una paz honrosa, si bien no definitiva y sin que el Turco rechazara
que el emperador Carlos quedara incluido en ella, si quera. Despus el proprio
emperador de los turcos envi aqu a uno de los zawssi827s, que en alguna ocasin
estuvo en vuestro pas, para confirmar si lo que haba propuesto Jernimo era verdad.
Yo estaba entonces en Viena con el Rvdo. Seor de Lund, ambos embajadores del
Emperador. Y as el Emperador, informado ya de todas las cosas, decidi que para
ayudar a su hermano Fernando, me trasladara yo a Constantinopla. Obedec, fui, vi.
Encontr las cosas ms turbulentas de lo que esperaba. Pues algunos malos cristianos
haban intentado en la medida de sus fuerzas una subversin y en parte lo haban
logrado, por fin me reun frecuentemente con el baj Ibrahim y Aloysio Gritti, en
cuyas manos se encuentra la direccin del Estado, con el favor de Dios, en presencia
del gran emperador de los turcos. Conclumos una firme, honesta y larga paz entre el
citado gran emperador y el Rey Fernando y sus respectivos reinos y dominios. La paz
825

SETTON, KENNETH M.: The papacy & the Levant (1204-1571). Op. Cit. Vol. III, P 383. As se quejaba el
Emperador de la peticin de Solimn en su carta fechada 3 de agosto de 1533: (Solimn) No hava querido
comprender a nos en ella ny hazer tregua en lo tocante a Corn sino en caso que le embiemos embaxadores
propios para ello, esto es lo que sabemos decierto que el dicho secretario Cornelio no fue embiado por nos sino
por el dicho serenssimo rey.
826
FONTN, Antonio; AXER, Jerzy: Espaoles y polacos en la Corte de Carlos V. op. cit., p. 244.
827
avu (sargento).

291

se concluy el 23 de junio con la intervencin de Jernimo y Cornelio, en la


residencia del gran emperador, en su presencia y en la del total de los tres bajs, ya
que el cuarto haba muerto poco antes de llegar yo.

El enviado debera haber odiado la actitud turca en la corte y el protocolo clsico turco.
Como casi todos los enviados europeos, sufri un perodo de adaptarse al estilo de la corte, y
sobre todo al lenguaje de Solimn y su Gran Visir que era incomprensible para un diputado
europeo que se presentaba en la Sublime Puerta por la primera vez.
Yo nunca hubiese credo que esta gente se avendra a una paz con estas condiciones,
pero ha llegado. En ello nada ha mediado sino la voluntad de Dios. Porque all no
valen nada la destreza, la elocuencia, la prudencia, la adulacin, la lisonja, ni la
sutileza. Sino la mera voluntad brbara. Ni caben all las Parva Logicalia, ni el Pedro
Hispano, ni la Retrica de Tulio, ni la de Bartolo, ni las de Agustn Dati, sino el as lo
quiero, as lo mando; en vez de la razn, la voluntad. As pues por su mera voluntad
han otorgado la paz, en ella puede incluirse el Emperador si quiere, pues en esta
primera ocasin no quiso que se hiciera ninguna mencin de l.

Tras criticar el poder absoluto y voluntad incuestionable del monarca otomano, resume los
artculos del tratado:
De las condiciones de paz te informo a continuacin: durar no por cuatro
generaciones, como la vuestra que firm Opalinski, sino perpetuamente, mientras la
respete Fernando y sus herederos y sucesores; durante ese tiempo la dinasta otomana
ha jurado conservarla sin fraude alguno e incluso sin la ms mnima agresin; ha
prometido tambin guardar con nosotros otra paz y ms firme que con otros, a saber,
con los venecianos y con vosotros, as ha hablado por su propia boca el emperador
mismo y el baj Ibrahim, que han tomado a Fernando, el emperador como su hijo e
Ibrahim como su hermano. En cuento a la cuestin hngara comentaba: Fernando
tiene, retiene y retendr lo que tiene sin pagar tributo y sin tener que pagarlo en el
futuro y sin ninguna otra carga. Se ha generado una esperanza no pequea de alcanzar
todo el reino de Hungra. De esa esperanza ni vuestro Laski ni nadie excepto cuatro
personas, de las cuales Jernimo Zara y Cornelio Duplicus Schepper son dos, sabe
nada.

292

Mientras tanto, Carlos V no dejaba de buscar medios para organizar una alianza extendida en
toda Europa. Concluido el concordato con el Papa y los estados italianos y garantizada una
defensa italiana en un caso de una posible ofensa turca, el Emperador dirigi su mirada hacia
el norte. Hacia finales de julio de 1533, envi un embajador suyo, Lambert de Briarde, a
Alemania con la misin de llamar la atencin de los prncipes alemanes sobre la amenaza
turca que pareca incesante828. Estas instrucciones dadas a Lambert para organizar una Ayuda
contra el turco, eran como prototipos de otros despachos sin nmero que los alemanes
recibieron respecto al tema turco.
Pocos meses despus, el 19 de Noviembre de 1533, el gobernador de Marano comunicaba al
Emperador que haca unos das que dos espas de Alvise Gritti haban sido detenidos por el
capitn general de Croacia y enviados a Lubiana, los cuales confesaron que el mismo Gritti,
en nombre del Emperador turco, como su representante, haba hecho una alianza con los reyes
de Inglaterra y Francia y otros prncipes contra el Emperador y el resto de la Cristiandad. En
consecuencia, unos 1.500 caballos ligeros y 22.000 arcabuceros todos pagados por el rey de
Francia- asaltara la Cristiandad. Y segn la opinin de uno de los espas, Gritti con sus
confederados invadira Croacia, Eslovenia y Hungra, e intentara conquistar estos pases,
mientras los duques de Baviera y Wurtemburg y el landgrave de Hesse crearan disturbios en
Alemania, de manera que el Emperador se hallara en serios problemas 829. Carecemos de datos
suficientes para verificar estas noticias comunicadas por el gobernadro de Marano. Sin
embargo, no olvidemos que los rumores de la pretensin de Gritti a la corona hngara
causaban una antipata general no slo en Hungra sino tambin en Venecia. Se murmuraba
que Gritti esperaba ansiosamente la muerte del viejo Juan Zapolia para llegar a coronarse rey
de Hungra, por supuesto gracias a la autorizacin que le concedera el sultn. Sobre todo en
aquellas tierras, el odio hacia Gritti haba llegado a ser visceral por parte de muchas facciones,
con lo cual todo esto podra ser perfectamente una invencin para desprestigiar la figura del
828

KARL, Lanz: Staatpapiere sur geschiehte des Kaisers Karl V. Stuttgart, 1845, pp. 63- 66
C.S.P., p. 859. Un mes despus, en Diciembre, una instruccin secreta fue dada a Schepper, un. interesante
relacionado con los sbtidos cristianos del sultn: Selon ladvis quen a eu ledict Cornelio, puisque ilz ne
demandent gens, artillerie ny argent, confiant en Dieu duquel est la cause,et quil na la main abrvie plus que
du pass, et que moindre conjuncture que (par adventure jamaits se retrouvera) se sont faictes choses, sans sa
divine puissance, plus incrdibles quil seroit mieulx de encoires entretenir lesdicts Chrestiens subjects audict
Turcq secrtement en esprance, par les moyens que lon pourroit adviser ce duisans, jusques lon puist
trouver quelque meilleur opportunit. (articles pour traicter) Au regard des Chrestiens, qui sont au coust de
Constantinoble, et en la subjection dudict Turcq, dsirons leur rduction en nostre obissance et la Chrestient.
Vous les tiendrez (secrtement) en esprance, et quilz entendent que ce qui se traicte est pour le mieulx. En quoy
aussi aures bon regard que ce soit de manire que ne vous en meissiez en dang devers ledict Turcq et les
susdicts en plus de hasard et plus indigner ledict Turc lencontre de ladicte Chrestient. SERVANTIE, Alain:
LImage de lEspagne (de Charles Quint) dans lEmpire Ottoman vehicule par les ambassadeurs de Charles V
auprs de lempire ottoman . op. cit., p. 29.
829

293

veneciano. Por otro lado, podra ser cierto, como lo eran otros muchos planes del misterioso
veneciano.
El tiempo dara razn a los esperaban ganar tiempo con la ida de Schepper. El delegado
volvi a la capital turca el 26 de abril de 1534. Nada era como se esperaba que fuese. El
ejrcito turco se preparaba para la campaa contra el Shah Persa. El gran Visir estaba
demasiado ocupado con los preparativos de la campaa con lo cual no poda dedicar tiempo al
embajador. La primera visita a la corte otomana fue un fracaso. Por si fuere poco, al salir del
palacio, los jenzaros se burlaron de l. Obviamente el hecho de que la armada hiciera los
ltimos preparativos cuando el embajador estaba en Constantinopla para garantizar la paz no
era ningn secreto para el cuerpo militar. En la segunda sesin, Solimn tampoco fue
prometedor. Incluso, era menos satisfactoria que la primera. Cuando Cornelius afirm que no
tena autorizacin para negociar los asuntos que no fueron discutidos con el Emperador,
Solimn le dijo que Carlos V tendra que enviar otro embajador a su corte, y esta vez con
plena potestas para poder negociar todo lo que la Puerta le propusiera 830. La ltima frase que
pronunci Schepper antes de salir del palacio fue: Qu bien! No tenemos paz, ni guerra.
Qu sera del enviado de Carlos V si el sultn llegase a recibir las noticias de sus atrevidos
planes de ofrecer soborno a un artillero flamenco para que quemase a Barbarroja junto a su
galera!
La Puerta, al aceptar la paz se declaraba vencida y dbil? Pero, ante todo tendramos que
preguntarnos si la Puerta ofreca una paz verdadera. El estado turco no tardara nada en
revelar el verdadero motivo de esta actitud sorprendentemente blanda y acogedora ante los
enviados de sus eternos rivales. Todo este teatro presentado por el Gran Visir pareca una
burla poltica. Esta tendencia rarsima se hara explcita cuando las noticias de una armada que
sala de Galipoli y Constantinopla para liquidar todo el conflicto que no se poda liquidar va
paz llegase odos de los vecinos de la costa italiana y norteafricana.
Cmo se podra interpretar este inexplicable intento de paz en el contexto otomano? A pesar
de todo, haba un hecho innegable: nada convena mejor a Solimn en las vsperas de una
campaa oriental. La intencin de Solimn era olvidarse de Europa por mucho tiempo. Pero
para hacer que los europeos no se olvidasen de l y para solucionar la cuestin de Corn, se
llevara a cabo una ataque por mar. Sus antepasados le haban dejado los pilares de una
poltica europea cuyas reglas no cambiaran bajo ninguna condicin: las verdaderas victorias

830

SETTON, Kenneth M.: The papacy & the Levant (1204-1571). op. cit., vol. III, p. 386.

294

se ganaban en el campo de batalla, no sobre la mesa, y los logros diplomticos no eran ms


que un prestigio si no eran sellados con victorias slidas ganadas por la espada turca.

VI. 2. LA CELEBRADA LLEGADA DE BARBARROJA A


CONSTANTINOPLA Y EL CAMBIO DE EQUILIBRIOS EN EL TEATRO
MEDITERRNEO.
En la primavera de 1533 Barbarroja recibi un embajador de Solimn, Sinan avu:
Tu, mi lla831 Hayreddin Baja, por mi orden imperial al que se debe respetar, sin
perder ni siquiera una hora, ven con toda presteza a mi puerta imperial. Eres un
sbdito mo y me haces falta832.

En la misma carta tambin dejaba claro su objetivo:


Deseo una campaa contra Espaa. Ven dejando all un lugarteniente 833.

831

Baj, paa.
ALTIER, Selim Srr: Osmanl Bahriyesinin yelken devri ve Trk korsanlar. (La poca de vela de la armada
turca y los corsarios turcos). stanbul, s.f. , p. 89.
833
spanyaya sefer muradmdr; bir yarar demi yerine koyup gelesin: eer muhafazaya kadir kimse yo ise
ilm edesin. Ibdem. Mientras tanto Isabel no haba desistido en sus proyectos de la empresa de Argel y liquidar
el peligro de Barbarroja. Tanbin comunic el dicho cardenal, con los del consejo de la hazienda lo que V.M.
manda que platique de dnde se avr dinero y las cosas necesarias para el armada, si oviese de yr a buscar la de
Barbarroxa; y todos ellos dizen que no saben otro dinero sino slo el que se a de dar deste asyento de bos
mediano y enciso, de lo qual se an de cumplir las cosas de frica, y galeras, y todas las otras necesidades del
reyno, segn se a enviado a V.M. por relacin. Y es bien que V.M. est advertido que enviar la dicha armada a
deshacer la de Barbarroxa por razn de guerra sera de poco fruto, porque aqu he tenido nueva que aquel
corsario a enviado ciertas fustas para que lleven aviso del armada de V.M., para huyr con la suya a ponerla en
salvo o deshazerla, de manera que lo que convena al bien y descanso destos reynos sera hazer la empresa de
Argel, lo qual, podindose efectuar ser buen remate de la jornada de V.Mag. Y para esto dzenme que no son
menester alemanes, pues con traer V.M. cinco mill espaoles de los viejos y plticos de ytalia, con otros XV mill
que ac se podran hazer en breves das, y an dicen que mucha parte dellos se sacaran del Andaluzia syn
sueldo, y con la gente que paresciese de las guardas, se podra hazer la dicha enpresa en este verano, y aunque
aya tanta falta de dinero, parece que para esto se devra tomar de otras cosas, aunque para ellas estoviese
consinado: pues lo que se ganariasen hazerse agora la enpresa muchas vezes se a escrito a V.M.: Vra Alteza lo
vea, y enbie a mandar lo que fuere su servicio, que gran contentamiento y remedio seria para estos Reynos echar
de all aquel corsario, de que tanto dao se recibe estando en Argel. La carta de Isabel a Carlos V, fechada 2 de
noviembre de 1533. MAZARO COLETO, MARA DEL CARMEN: Isabel de Portugal. op. cit., p. 379.
832

295

El gran corsario del Mediterrneo, respet la orden imperial de Su Majestad, y dej a


Hasan Aa834 como lugarteniente en Argel y sali con una gran flota hacia la capital turca
siguiendo una ruta rara, va Bonifacio, Montecristo. Gmara nos confirma que gracias a un
esclavo de Delizuf835, pararon en una aldea llamada Elba para hazer una razzia. No le falt
ventura en su camino hacia Constantinopla. Se top con 13 naos genovesas que iban a buscar
trigo a Sicilia y quem 8 de ellas 836. Luego sigui va Lampados, Malta, Santa Maura, Zante,
Modn, Salnica, Monte Santo, y lleg a Constantinopla.
Las crnicas turcas afirman que Andrea Doria escap de la ira de Barbarroja y se refugi en
Prevesa, donde le lleg la noticia de que le segua el pirata turco con lo cual cambi de
refugio y se alej hacia el puerto de Brindisi. Barbarroja envi 25 naves contra Andrea Doria,
y esta flota turca atac a las siete naves que quedaban de la flota imperial, y se apoderaron de
cinco de ellas.
Sin embargo, las fuentes occidentales no mencionan este logro del corsario, lo cual
pone en duda los datos dados por los turcos.
El 27 de diciembre de 1533 hizo una entrada solemne en Constantinopla. Su llegada
constituy todo un ceremonial. Entre los aplausos, caones y mehter takm837, desembarc
con los 19 capitanes principales suyos. Barbarroja conoca la costumbre de la corte turca y la
importancia que tenan los regalos en ella. No poda olvidarse de llevar regalos, -a los que los
turcos parecan ser muy aficionados-. Era una parte imprescindible de esta aparatosa visita.
Obviamente, el viejo corsario se haba dado cuenta de que ni Solimn, ni su Gran Visir
brahim Paa eran de los que admiraban la sencillez. Haca falta un desfile, una demostracin
de riquezas no slo para llamar la atencin de la Sublime Puerta, sino tambin para ganar su
simpata. Teniendo en cuenta todas estas reglas cortesanas de los turcos, haba trado consigo
muchos esclavos mozos y muchachos, 200 mujeres y doncellas, que cada una llevaba un rico
vaso de plata y de oro, 100 camellos cargados de sedas, cientos de prisioneros cargando
bolsas de oro, bellas esclavas llenas de joyas, y paos de oro, y con otras curiosidades
ricas838. Tampoco faltaban exticos animales africanos. Sin embargo, en medio de toda esta
procesin de regalos, uno tena un valor incomparable: Er-Reid, de la dinasta actual de Ben-

834

Tambin se reclama que fue Ramazan elebi que se qued en Argel como lugarteniente de Barbarroja, pero la
mayora de los cronistas estn acuerdos con que el puesto fue dado a Hasan Aa
835
Deli Yusuf, Yufus el loco.
836
GOMAR, Francisco Lpez de: Guerras de mar del Emperador Carlos V. op. cit., p. 150.
837
Orquestra militar de jenzaros.
838
SANDOVAL, Prudencio de: Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V. op. cit., p. 471.

296

Hafs839, el hermano de Ebu-Abdullah Hasan, el rey de Tnez, ms conocido como MlyHasan. En total, de la grandiosidad de su primera visita se hablara durante siglos.
Barbarroja consigui impactar como deseaba no slo por el tesoro que regal al sultn, sino
tambin por su propio carisma. Haba algo que impresionaba a los que le miraban. A pesar de
su vejez, tena una energa que pareca interminable. Celalzade, el cronista oficial de Solimn
y el secretario de divn, que muy probablemente lleg que conocerle en persona, era uno de
muchos que se dejaron impresionar por este personaje que trasmita una sensacin de
confianza a los que se relacionaban con l:
La nobleza del espritu de Hayrettin Reis, la caballerosidad, su cara que brillaba
como un rayo de luz y la chispa de inteligencia en sus miradas hechiceras se perciban
perfectamente. No existe criterio de apreciacin para calibrar su herosmo. l hundi
un sin fin de flotas de los estados cristianos. Adems, su generosidad era
incomparable840.

Siglos despus los historiadores occidentales encontraran el mismo carisma en su rostro:


Tal era, en efecto, el color de la espesa barba que se complaca en dejar crecer en
cascada ondeante sobre su amplio pecho. De una fuerza herclea, aunque de estatura
corriente, su fisonoma estaba caracterizada por un pliegue del labio que daba a su
sonrisa cierto aire de dulzura y le permita ocultar, bajo apariencias afables, todas las
violencias de un carcter prfido y cruel, vengativo y soberbio 841.

Esta invitacin no era nada casual. La armada turca haba sufrido una derrota en sus propias
aguas, y an peor fue derrotada por las fuerzas del Emperador mandadas por Andrea Doria en
el verano-otoo de 1532. Adems de la prdida de prestigio por parte otomana, se trataba de
un peligro que podra ser ms grave y amenazar la dominacin turca en las aguas de Levante.
Haba que garantizar el equilibrio y Barbarroja era la nica figura para conseguirlo. No haba
mejor corsario en todo el mar para poner delante de Andrea Doria. El sultn no dud en
conceder el ttulo de kaptan-i derya, kapudan paa, es decir el capitn general de la armada
turca, a este corsario con experiencia. No obstante, no faltaron quienes se opusieron a que este
ttulo recayese en un pirata, pero constituan una minora. Todos saban perfectamente que no
839

Los hafsides.
CELALZDE MUSTAFA ELEB:. Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 131.
841
JULIEN, Felix: Papes et Sultans. Paris, 1879, p. 150. cit. AGUARELES, Eugenio Sarrablo. Cerdea y el
peligro turco en el Mediterrneo durante el siglo XVI, op. cit., p. 936.
840

297

podra haber mejor defensor del poder otomano en el Mediterrneo y el Norte de frica que
Barbaros Hayrettin Paa. As, con una ceremonia esplndida el 6 de Abril de 1534, Barbarroja
recibi el hilat como el smbolo de su nuevo puesto. Adems, se le dio el ttulo de Beylerbeyi
de Argel. Solimn, aparte de todo este poder administrativo que le concedi, le dio el nombre
de Hayrettin, bienhechor, para conmemorar todo que hizo por la religin y el imperio842.
Se trataba de un beneficio mutuo 843. Fue Solimn el que invit a Barbarroja a su corte para
honrarle con este ttulo, pero Barbarroja tambin necesitaba urgentemente el apoyo de la
Sublime Puerta. Obviamente, el corsario se daba cuenta de las ventajas de aliarse con el
Sultn turco ahora. Su hermano Oru haba muerto a manos de los cristianos. Pocos meses
despus de su muerte, antes de que el ao 1518 terminase, Hayrettin haba enviado sus
embajadores junto con una buena cantidad de regalos majestuosos a Selim el feroz. As, a
cambio, haba conseguido soldados, municiones y otros aparejos para su armada. Selim le
envi 2.000 soldados y armas de fuego y declar que a los turcos que le prestaban su servicio
contra el infiel les pagara el sueldo de los jenzaros y estos soldados gozaran de los mismos
derechos de los que gozaban los jenzaros 844. Este apoyo recproco saca a la luz dos puntos
cruciales para analizar la poltica mediterrnea. En primer lugar, Barbarroja, a cambio de
prestar su servicio al Sultn como defensor de las aguas occidentales, reciba dinero de la
corte turca donde este bien era abundante y adems reciba un ttulo, sueldo y legitimacin
para sus guerreros de la santa fe. En segundo lugar, hay que subrayar que no se trataba de
un simple apoyo del sultn a un corsario. Todo esto no eran sino las primeras seales de un
proyecto futuro del Estado otomano: el de establecer un yenieri oca, -un cuartel de
jenzaros-, en el Norte de frica y llevar el sistema administrativo y militar otomano a esta
geografa, tan lejos de la metrpoli. En este sentido, al conceder derechos turcos a estos
soldados indisciplinados dedicados al corso, Selim estaba echando los cimientos de la poltica
expansionista turca en el Norte de frica. En 1518, Barbarroja haba demostrado que el coraje
no sera suficiente para derrotar a las disciplinadas fuerzas de la Monarqua Catlica. Del
842

La mayora de los historiadores estn de acuerdo con la idea que Solimn fue el que le dio este nombre. No
obstante, el bigrafo del corsario, Methi Bayar afirma que en un documento del archivo del palacio de Topkap,
con una fecha anterior a su llegada a la corte turca en 1533, los argelinos le lamaban nuestro Emir Hayrettin.
op. cit. , p. 97.
843
Francisco Lpez de Gomara, en su crnica explica este beneficio mutuo con estas palabras: Ya Barbarroja
deseaba para irse al Gran Turco, tanto por miedo del Emperador, que tena gran poder en el mar con el amistad
de Gnova y de Andrea de Oria, cuanto por hacerse mayor corsario y conservar su estado y su reputacin, y por
eso enviaba el presente y nuevas de la famosa victoria de Portuondo al Gran Turco Solimn, y tambin a Ibrahim
Baj. Cumplile, pues, sus deseos la ocasin, porque habiendo ganado Andrea de Oria por el Emperedor a
Corn, Patrs, Dardanelos, con hacer huir la armada turquesca, lo tuvo menester Solimn para su almirante
contra la flota imperial, que saba no haber mejor corsario ni otro capitn de mar que poner contra el capitn
Andre de Oria. op. cit., p. 149. Tambin lo comenta Sandoval. op.cit., p. 472.
844
CLOT, Andr: Soliman Le Magnifique. op. cit., p. 117.

298

mismo modo, en vsperas de la toma de Pen de Argel tuvo que pedir a Constantinopla
armas de asedio. Y ahora, en 1533, reciba una oferta inmejorable para organizar su defensa a
costa del bolsillo del sultn.
Ante todo Solimn peda a su nuevo kapudan paa la reorganizacin de su armada. La
experiencia de 30 aos de este len del mar, no slo en la construccin, sino tambin en la
reparacin de naves, resolvera este problema en poco tiempo. Solimn le concedi 800 mil
ducados para proveer la armada. Era una alianza perfecta: Hayrettin tena la experiencia, y el
sultn el dinero. Se comenz una movilizacin en las atarazanas de Glata y el nuevo
almirante se dedic a la construccin de una flota en la capital turca. Aquel ao se
construyeron 61 naves, y con las otras 18 que vinieron de Argel y otras 5 de corsarios la cifra
lleg a 84845. Jean Chesneau, el secretario de Francia en Constantinopla, diez aos despus, en
1543 pronunciara estas palabras: La supremaca de Turqua en los mares empez con el
primer invierno de Hayreddin en la atarazanas de esta ciudad846.
No obstante, la construccin de la armada era slo una de las cuestiones importantes. Aquel
verano en la corte del turco se consideraron muchas cuestiones polticas y militares y se
hicieron muchos planes que afectaran no solo al futuro del Mediterrneo, sino de todo el
Continente. Ante todo, Solimn le pidi informacin sobre Andrea Doria, aquella figura sobre
la que tena tanta curiosidad847. Luego, le pregunt si Francia podra servirles para una alianza
fiable en el mar y discutieron los detalles de un posible entendimiento con Francia. La alianza
recin sellada entre el estado otomano y Barbarroja era suficiente para cambiar el equilibrio
mediterrneo a favor de los turcos. Y ahora, con la anexin de Francia a la alianza todo ira
mucho mejor. Francisco I pareca dispuesto a aceptar cualquier propuesta que le viniera de la
Sublime Puerta. Adems era el momento adecuado para conseguirlo, porque la paz firmada
con los enviados de Fernando, de la cual el Emperador tambin tena su parte, inquietaba al
rey francs, el cual no quera ver a Carlos V en buena armona con los turcos. En segundo
lugar, Francisco I no haba olvidado la traicin de Andrea Doria. Para l sera una gran
oportunidad de vengarse del Almirante del Emperador. Francia pareca no tener mucho inters
en el Norte de frica, y se pensaba que en el futuro tampoco iba a constituir un peligro para
los turcos. Visto desde la perspectiva de los franceses, una colaboracin con el Imperio
Otomano cuyo nuevo capitn general era el corsario que mantena en jaque el Mare Nostrum
era la mejor de las opciones posibles.
845

Debe de ser un error de calculo. En Gazavat-i Hayrettin, su cronista nos da la cifra 94.
BRADFORD, Ernle: The Sultans Admiral: The life of Barbarossa. op. cit., p. 123.
847
GKBLGN, M. Tayyib: Kanuni Sultan Sleyman. stanbul, 1992. p. 83.
846

299

Sin embargo, se trataba de una alianza oficial. En cuenta a la alianza practica ya exista a
todos los niveles. Los emisarios de Barbarroja se reciban en Francia y los emisarios franceses
visitaban Argel848. Una embajada argelina fue recibida por el rey francs en julio de 1533,
donde el diplomtico francs, famoso por sus actividades antiimperiales, aquel notorio
Antonio Rincon, lleg a presentarse a Barbarroja. Ahora, dentro de nada, se firmara un
tratado comercial con Argel de tres aos de duracin que se firmara en 1534.
Los clculos hechos en la corte turca no eran errneos. Francia se mostraba entusiasmada de
ser uno de los tres componentes de este super poder. Ningn discurso lo podra demostar tan
abiertamente como el que hizo el embajador veneciano que visit su corte en 1535:
No puedo negar que anhelo ver al turco muy poderoso y dispuesto a la guerra, y
anhelo que por su cuenta debilite el poder del Emperador, que le esfuerce a hacer
grandes gastos para asegurar sus estados contra un enemigo tan grande 849.

Del mismo modo, Solimn escuch con gran entusiasmo las historias que le cont el corsario
sobre Berbera, Italia y Espaa. Esta larga conversacin con el Sultn sobre los estados de
Occidente y los asuntos del mar, tendra que incluir el punto ms crucial: la cuestin del Norte
de frica. No sera errneo pensar que uno de los motivos principales del entusiasmo causado
por la concesin de este nuevo ttulo era que Barbarroja con el apoyo del Sultn podra sacar
un buen fruto del caos que reinaba en Tnez. Los tunecinos no dejaban de mostrar su
descontento por Muley Hasan850, un jerife que era la anttesis del hroe, un tirano absoluto que
lleg al poder tras dar muerte a veintids hermanos suyos 851. Era uno de los peores ejemplos
de los jerifes de esa geografa. Las crnicas turcas refieren la peticin de ayuda que hacan los
nativos de esta zona. Pedan socorro a Barbarroja y le instaban a que acabase con la vida de
este tirano. Tambin tena amigos en esta parte de Norte de frica, porque su hermano y l
haban pasado un periodo all. Sea como fuere, ahora con el apoyo del Sultn, garantizaba un
reino para s mismo, no slo sobre los territorios de Tnez, sino tambin desde Tripoli a
Gibraltar.

848

GALOTTA, Aldo: Il Gazavat- Hayreddin Paa pars secunda e la spedizione in Francia di Hayreddin
Barbarossa (1543-1544), en Studies in Ottoman History in Honour of Professor V.L. M nage. ed. Colin
Heywood & Colin imber. stanbul, 1994, p. 82.
849
TOMMSEO, N.: Relations des ambassadeurs vnitiens sur les affaires de France au XVIe sicle. vol. I, Paris,
1838. cit. SETTON, Kenneth M. :The papacy & the Levant (1204-1571).op. cit., vol. III, p. 392
850
Mevlayi Hasan.
851
La cifra sube a 44 segn algunos datos turcos.

300

La idea era simple: Barbarroja, con el dinero y soldados del sultn, conquistara territorios
para gobernarlos en su nombre y las dos partes compartiran los beneficios. Mientras, el poder
otomano se extendera por todo el Norte de frica y Hayrettin tendra un reino para s, tal
como anhelaba, y constituira un poder irresistible en el Mediterrneo. Gmara, nos trasmite
todo lo que se discuti sobre la conquista de estos lugares en estas sesiones. No hay duda de
que, todo lo que nos trasmite el cronista del Emperador no se basa en la realidad, sino en la
pura especulacin. Sin embargo, los objetivos discutidos en la corte otomana fueron ms lejos
de lo imaginado por Gmara:
Y entre otras muchas cosas que dijo fue que le pedan creer, pues toda su vida se
haba ocupado en guerras, tanto de tierra como de mar, aprendiendo el comienzo de su
hermano Horruch, que fue singular capitn, y porque saba mucho de la costa y fuerza
de Espaa, de las discordias de Italia, del poco recado y gente de las islas, y de la
flojedad del rey de Tnez. Y que si le daban otras tantas galeras, como dieron el ao
antes a Imeral, l desbaratara la flota del Emperador o la arrinconara con vergenza
de Andrea de Oria; y as podra salir con cuanto emprendiese, ora fuese a Tnez, ora a
Italia, ora a Espaa. Que cierto era que los espaoles ni tenan fuerzas ni armas, y que
si una vez los echaban de Berbera, no solamente se ganara Orn y Buga, empero
Tnez y todas aquellas riberas hasta el estrecho; y que se comenzara de conquistar
Espaa con tanta facilidad como los moros de Marruecos comenzaron. Y que a tan
poderosa flota como sera la suya no habra resistencia en Crcega, ni en Cerdea, ni
en Mallorca, ni en Sicilia, con ser la mayor, sabiendo acometerlas; y que ganando
Sicilia moriran de hambre en Gnova y en casi toda a costa de Italia; con la cual y
con estar cerca la Velona y otros muchos puertos de Albania, se tomara Otranto,
como en vida de Mahomet, o algn otro lugar de Calabria o Pulla por donde se
apoderase Solimn en veras de Italia sin temor de los cristianos que tan diferentes
estaban, mayormente no teniendo por enemigo al rey de Francia 852.

Carecemos de sufciente informacin para verificar la veracidad del ambicioso proyecto de


conquista de las costas espaolas por los turcos, pero es muy probable que Barbarroja
prometiese a Solimn el sometimiento de estas costas al poder turco y extender el imperio
otomano a toda la costa africana meridional cogiendo despus el camino que cogieron los
rabes ocho siglos antes, atravesar el estrecho de Gibraltar y saltar despus a la Pennsula
Ibrica. Una empresa en el ltimo confn del Mediterrneo que resultara utpica para el
852

GMARA, Francisco Lpez de: Guerras de mar del Emperador Carlos V. op. cit, p. 154.

301

Sultn, pero que con toda seguridad le resultara muy agradable orla. De lo que s tenemos
datos concretos es que Solimn orden la devastacin de las costas italianas, sobre todo la de
Puglia; as como el acometimiento de la empresa de Tnez.
Aparte de los innegables beneficios polticos que sacaba la Sublime Puerta del
nombramiento de Barbarroja, tena la oportunidad de contar con una figura pica en el seno
de su ejrcito: un hroe admirado de todos los moriscos y de todos los musulmanes. El
Salvador que trajo 70.000 musulmanes de las costas de Espaa a las costas de frica era
ahora un oficial del sultn. Pero no era la primera vez que el Estado otomano empleaba un
corsario con un ttulo tan honorfico. Barbarroja, aparte de ser un mago en el mar, haba
formado la primera escuela de corsarios, los cuales fueron honrados por el Estado otomano
con el ttulo del Kapudan Paa como Turgut Reis, Seydi Ali Reis, Piyle Paa, Slih Paa o
Kl Ali Paa. Tras su muerte, sus pupilos ocuparan puestos privilegiados en la corte
otomana y l se convertira en una figura mtica a la que todos los corsarios queran imitar.
Este verso de Seydi Ali Reis nos lo demuestra con gran sencillez potica:
Deniz stnde yrrz,
Dman arar buluruz,
cmz komaz alruz,
Bize Hayreddinli derler853.

Segn la ptica occidental, la historia de las victorias turcas en el Mediterrneo empez con
Barbarroja. Su aparicin en la historia martima turca se la considera como el ao 0 del
calendario. Junto con el prrafo que hemos citado anteriormente, el siguiente extracto expresa
el desprecio cristiano de la actividad martima turca en Mare Nostrum precedente a Hayrettin
Paa.
Pero nunca se aplicaron gallardamente a la mar, hasta que Barbarroja refresc otra
vez la memoria della en tiempo de Solimn, el qual aunque fu prncipe de ms valor
y partes y de nobleza, dex abrir una traslumbre por la qual este ladrn de tiempo a
hecho gran quiebra en el imperio turquesco854.

853

Sobre el mar caminamos / Buscamos el enemigo y lo encontramos / De los males nos vengamos / Nos llaman
los amigos de Hayrettin. Cit. TURAN, Osman: Trk Cihan Hakimiyeti Mefkuresi ( La ideologa turca de la
soberana mundial). vol. II, stanbul: Turan Neriyat Yurdu, 1969, p. 107.
854
SHERLEY, DAnthony: Le Peso poltico de todo el Mundo. op, cit., p. 114.

302

Para continuar su carrera martima y empezar de nuevo, ahora con un ttulo ms pomposo, el
da 1 de agosto de 1534 sali de Constantinopla al mando de su nueva armada, con 8.000
soldados, entre cuales 800 eran jenzaros855.
Volviendo a la cuestin de Corn, en las vsperas de la campaa contra el Shah de Persia, a
Solimn le llegaron en mayo las buenas noticias de la reconquista de Corn. La armada turca
haba aparecido en la ciudad en el mes de enero, esta vez decidida a no cometer los mismos
errores que antes. Mientras el virrey de Npoles, don Pedro de Tolodo gastaba toda su energa
en convencer al Emperador de la importancia de la posesin de Corn, Carlos V no pareca
estar convencido que este punto se pudiese mantener sin gastos superfluos y fuerzas
interminables. En las cartas que despachaba al Emperador, el virrey aseguraba que haban
gasto tanto en ganar este lugar y poco menos en sustentarlo.
Celalzade seala que los turcos ganaron este lugar gracias a una tctica astuta, y afirma que
En la fortaleza haba tres grupos de infieles, uno, los francos 856, segundo los griegos rebeldes
de aquella zona, tercero los albaneses cabezotas. El Sancakbeyi, prometindole cosas
distintas caus un desacuerdo entre ellos y as los infieles se dividieron en dos. Mand una
parte de ellos fuera, a las cercanas con la misin de saquear los pueblos. Los griegos y
albaneses que tenan la fortaleza exterior la entregaron a Yahyapasazade Mehmet Bey. Los
francos de la fortaleza interior se rindieron, bajo la condicin de salvar la vida. Entraron en el
castillo y tremolaron el estandarte turco857. Sin duda alguna, los turcos no tardaron en
vengarse de los griegos por su traicin y degollaron a todos 858. Peevi nos afirma que visit
estas fortalezas en 1630-31 y fue testigo de que los mutilados de guerra de Modn seguan
insultando a los vecinos de Corn por su cobarda sin poder quitarse la vergenza de
aquellos das aunque haban pasado 150 aos859.
As termin una de las aventuras llevadas a cabo en las tierras ms lejanas del Emperador.
Tal como el Gran Visir brahim Paa haba declarado con mucha soberbia a los embajadores
de Fernando en 1533, los turcos prefirieron tomar Corn con la espada turca y no va
acuerdo. Por otra parte, Clemente VII que tanto deseaba ver este lugar en las manos cristianas,
ya estaba en su lecho de muerte.

855

Muley Hasan. ILLESCAS, Gonzalo de: Jornada de Carlos V a Tnez. op. cit., p. 5
Frenk. Nombre general dado a todos los cristianos por los turcos. En algunos casos, el trmino se usa para
nominar los cristianos cuya nacionalidad no se conoce.
857
CELALZDE MUSTAFA ELEB: Tabakatl- memalik ve derecatl mesalik. op. cit., p. 129.
858
A.G.S., Estado, leg. 1018, fol. 45.
859
PEEVI BRAHIM EFENDI: Peevi tarihi. op. cit., p. 128.
856

303

VI. 4. LA ARMADA TURCA EN LAS AGUAS DEL


MEDITERRNEO
El temido da no tard en llegar. El 28 de mayo Barbarroja, ya como el Almirante de la
Sublime Puerta, sali pomposamente de Constantinopla con la nueva armada imperial
otomana860. Sin embargo las alarmantes noticias de una eminente amenaza turca en las aguas
cristianas haban empezado mucho antes. Ya se saba que una alianza entre Solimn y el
temible corsario Barbarroja no era ningn rumor sino un hecho, y al mismo tiempo un
preludio a nuevas catstrofes para los ribereos del Mediterrneo.
Las incesantes postas sobre la situacin en Constantinopla empezaron a circular por la
Europa surea a partir de los primeros das de 1533. Los preparativos de la campaa que
Solimn emprendera contra el Shah persa era el nico alivio para los que esperaban un ataque
en sus mares. Sin embargo, los correos certificaron que todo esto no era ms que una falsa
esperanza. El Sultn de los turcos tena fondos interminables para organizar simultneamente
dos campaas, una hacia el Occidente, otro hacia el Oriente y haba llegado el momento de
demostrarlo.
Por los antecedentes he dado aviso a Vuestra Magestad de lo que se saba del Turco y
de la yda de Barbarrossa adonde estava Habrayn Bassa y por aquellos avisos pareca
que no era de temer por este ao el armada del turco. Despus escriven las que
Vuestra Magestad ver por el memorial que con sta va por el qual affirman que el
turco haze armada con grande diligenca861.

Con este carta del comendador mayor Figuera dirigida a Carlos V, como otras tantas, se
certificaba que la campaa de Persia no era ningn obstculo para los proyectos navales del
estado turco. El pnico causado por las primeras noticias alarmantes dio lugar a una extendida
movilizacin de defensa en todas las costas mediterrneas, desde el Adritico hasta Gibraltar.
860

En cuanto al nmero de las velas de esta armada no hay concordancia entre los datos. Un correo de Avisos
del Turco que los venecianos mandaron al Emperador ..... LXVIII velas las que sac el dicho Barbarossa de
Constantinopoli, en que ay quarenta galeras vastardas y XVI sotiles y el resto fustas y galeotas. En estas se
comprehenden las XV galeras que hizo bolver atrs y ms dos naves cargadas de artellera, municiones y carretas
de artellera. En Galipoli sera otras treynta galeras armadas y que toda la dicha armada sera bien fornenda de
gente de guerra y marineros y la churma sera muy buena, todos christianos de la Grecia y Albania y los
convezinos. A.G.S., G.A., leg. 6, fol. 72. Julio de 1534?
861
A.G.S., G.A. Leg.5, fol.30, 31 de Marzo de 1534.

304

Postas iban al reino de Granada avisndoles del peligro inminente, a fin de que prepararan una
slida defensa. Se decidieron poner soldados en Gibraltar y Cdiz contra los invasores de
Barbarroja y empezar obras de fortificacin en las murallas y otras reparaciones. Del mismo
modo, en Mlaga la organizacin de artillera, plvora y municiones se previ para que no se
pudieran hurtar ni poner fuego ni otros yncovenientes862.
Mientras estos preparativos se realizaban a toda rapidez, en otro punto del Mediterrneo, se
vea una movilizacin similar. Tampoco faltaban rumores y noticias sobre los preparativos de
la armada dirigidos por Barbarroja en las atarazanas de Glata. Las noticias que llegaban a los
odos del Emperador va Andrea Doria le daban informes erroneos:
De armada as mismo scriven de una manera que en aquella parte se haze gran rumor
y amenazas contra christianos aunque el effecto sea que por este como no podr hazer
muy gruessa armada por ser una parte de sus galeras muy viejas y para averlas de
hazer de nuevo y armarles le sera mucha difficultad ms que como en Galipoli se
abran. Piensan que no dexar de armar para el tiempo nuevo algunas y si fueren
muchas ser tarde y que sy ass fuere podr ser que dios dexe a Vuestra Magestad
reposar este ao por lo de aquellas partes sobre lo qual porque deve a su serviio no
quiere dexar de discurrir lo que de aquellas partes siente 863.

Las ltimas noticias de la salida de Barbarroja pusieron fin a todos rumores. Ya el peligro era
doblemente amenazador. El nuevo Capitn General de la armada turca haba dedicado el
invierno pasado para construir una armada en buenas condiciones a sueldo del Sultn y esta
vez se trataba de un ataque programado y ms disciplinado. Adems, las fustas corsarias
apoyaban a las fuerzas de Barbarroja en su campaa. Tenan dos responsabilidades
principales: asaltar a las costas para dividir las fuerzas defensivas y prestar un servicio de
inteligencia al Almirante. En este sentido, la aparicin del Judo Sinan de Esmirna en las
costas napolitanas tena mucho que ver con la segunda misin 864. El Judo observaba los
lugares, las actividades de defensa antiturca en estas costas, el nmero de las naves, la
concentracin de las fuerzas y pasaba los avisos a Barbarroja.
Junto con todo esto, una cosa ms preocupante daba las primeras seales de inquietud: la
alianza franco-turca en las aguas. sta, ante todo, pona las costas genovesas en peligro
862

Consulta que se tuvo con su Magestad en Toledo. 28 de febrero de 1534. A.G.S., G.A. leg.7, fol.5.
A.G.S., G.A., leg.5, fol. 75. Relain de la carta de Andrea Doria de IV de Maro de 1534.
864
MORAL, JOSE MARIA DE: El Virrey de Npoles, Don Pedro de Toledo y la guerra contra el turco. Op. Cit.
P. 162.
863

305

inminente. En el mbito imperial se discuta la probabilidad de que estos dos aliados


emprendiesen una empresa simultneamente para paralizar la defensa. Pareca muy probable
que los franceses atacasen las costas genovesas mientras los turcos desembarcaban en las
costas napolitanas. Esta unificacin peligrossima podra significar un catstrofe para estos
dos estados. Sus temores no eran gratuitos. Pocos meses despus, Barbarroja, en su camino
hacia las costas italianas, en Modn, recibi la posta de Francisco I sobre la empresa de
Gnova.
En cuanto al rol de Venecia, sin duda, era el de siempre 865. Queran mantener la neutralidad
clsica ante esta nueva situacin. No obstante, no faltaban los que se oponan a la idea de
mantenerse fuera de la polmica y preferan fortificar las costas ante un posible ataque turco.
Pero, el Doge veneciano, que poda conjeturar la actitud turca, proclamaba que un
movimiento de esta calidad podra crear una atmsfera negativa en la Sublime Puerta, incluso
enojar a Solimn e Ibrahim Paa, y arruinar sus amistosas relaciones en las vsperas de la
campaa. Las estimaciones de Andrea Gritti eran muy justas. El concepto de desconfianza era
un crimen imperdonable para la Puerta.
Toda esta movilizacin blica turca daba las seales de una empresa mucho ms planificada
que un simple razzia. El botn no vendra mal, pero el primer objetivo deba de ser mucho ms
serio que un mero saqueo. En estas condiciones Barbarroja podra ser mucho ms peligroso
que nunca. Con el poder legtimo que derivaba del sultn, con una armada bien preparada, y
con todo el hinterland de apoyo, ahora, el Almirante turco saldra a vengarse de las injurias
de la armada de Andrea Doria y castigar su audacia. Con todos sus aspectos, esta campaa
martima recordaba una campaa de castigo.
El 23 de julio, don Pedro de Toledo, el virrey de Npoles inform a Carlos V de los
movimientos inquietantes del Turco que se acercaba:
En esta ora e resebido cartas de Corfo y del Cante de IIII, VII, X, XII del presente
por las quales me avisan como en Modn y Corn estn las velas de la armada
turquesca que sern CL velas entre las quales escriben ay ciento y diez galeras. Dnse
865

Anteayer recibieron letras los desta repblica de Constantinopoli que contiene lo que entender Vuestra
Magestad por el sumario que ser con esta que es al pie de la letra lo que a ello se scrive y tambin ser otro
sumario de lo que se les ha scripto su embajador que reside con el rey de Francia. No estn sin temor de la
armada del Turco, no embargnsela buena amistad que tienen con l y algunos de los del regimiento. Esta de
parescer que deva de hazer armada para guardar sus cosas y otras han sido de contraria opinin entre los quales
ha sido el duque diziendo que no deven armar assegurando que no les har dao la dicha armada y que dems
que sera en vano tal gasto tambin sera causa de poner en sospecha al Turco entendiendo que ellos arman
temiendo y no confiando dl y en esta disputa han estado algunos das y al cabo han venido el duque y sus
adherentes con esto. A.G.S., G.A., leg. 6, fol. 76. Julio de 1534. De Rodrigo Nio a Carlos V.

306

muy gran priessa a embarcar bastimentos, municiones y gente de guerra y todo lo


dems necesario deca preocupadamente, y aada: El destino no se puede
entender866.

Entre todo este se hallaba una noticia relativamente aliviadora: que todos los remeros eran
cristianos, porque los jenzaros haban ido a Anatolia. As, no estaran sujetos a la ira de las
fuerzas ms temibles del cuerpo militar del ejrcito Sultn. Tambin aada que el Sancakbeyi
de Morea lleg a Modn con mucha gente de cavallo y se hizieron grandes fiestas entre l y
Barbaroxa y que l dicho Sant Jaque dio a Barbaroxa grand cantidad de buyes y carneros para
provisin de la armada y que cada da y cada noche estavan en gran secreto platicando lo que
se deva de hazer867. Tal como sus informes mostraban, la estancia de Barbarroja en Modn,
tena un objetivo muy claro: resolver el asunto crucial de las municiones, los bastimentos, y
los ltimos preparativos. Envi 15 galeras para traer bizcochos a Salomis 868. Del mismo
modo, durante su corta estancia en este lugar, reciba la informacin sobre los detalles de la
defensa cristiana869.
El cese de las postas sobre la ruta que cogera era an ms inquietante. De los progresos de
la armada turquesca despus de estar en Modn no se a sentido que camino haya tomado, ni
ninguna de las barcas embiadas al Zante, Corfo y la Velona han venido deca don Pedro de
Toledo a Carlos V con la inquietud ya acostumbrada 870. La frecuencia de correspondencia es
sorprendente871. Cuatro das despus, Carlos V recibi otra carta, esta vez de Lope de Soria
que le comunicaba que la intenin del Turco era que fuese Barbarossa a Tnez 872. Una
vez ms las noticias que venan de Venecia eran verdaderas. Un correo de Avisos del Turco
escritos por los venecianos tambin certificaba el mismo destino: Que la fama era que
andara a Tnez pero que lo ms ierto pensavan sera en Pulla o Seilia 873. La neutralidad
veneciana no les impeda que circulasen las Nuevas del Turco en toda Europa.
866

A.G.S., G.A., leg. 6. fol. 47. 23 de julio de 1534.


Ibdem.
868
A.G.S., G.A., leg. 6, fol. 70 Junio de 1534.
869
Lo han del greco del Zante escrive por cartas de XVI del jullio que un honbre que l enbi a posta a Modn
para ver qu haza el armada turquesca, refiere cmo ava X das que Barbarroxa ava enbiado por venir con
cinco galeotas para saber nueva del armada de Christianos adonde se halla y qu quantidad de velas. A.G.S.,
G.A., leg. 6, fol. 51. 1 de Agosto de 1534. Nuevas de Levante.
870
A.G.S., G.A., Leg. 7, fol.6. Del Virrey de Npoles a Carlos V, 20 de Julio de 1534.
871
Tambin haba una red de informacin y los que reciban nuevas postas, mandabana copias de la misma a los
otros. Destos avisos e dado parte al Visorrey de Siilia, prncipe Andrea Doria embaxador de Rroma para que
cada uno por su parte entiendan en proveer y pensar en lo que conviene al serviio de Vuestra Magestad, deca
don Pedro de Toledo en su carta dirigida a Carlos V.
872
A.G.S, G.A., leg.6, fol.78. 27 de julio de 1534.
873
A.G.S., G.A., leg. 6, fol. 72. Julio de 1534?
867

307

En el mismo mes, la armada turca pas por el estrecho de Mesina dirigindose hacia Italia
Occidental. La tctica astuta de Barbarroja funcion bien. Gracias al servicio de inteligencia,
Barbarroja se enter de los preparativos defensivos que se realizaban con toda rapidez en
Puglia y las costas orientales de Italia. Don Pedro de Toledo, puso en estado de defensa los
castillos de Pulla, Calabria y Mahn

874

. La ruta que segua el Almirante no era la misma que

los cristianos haban calculado. Se esperaba que ira a Sicilia. Sicilia estaba alerta. Todos los
castillos fueron fortificados y se pusieron en ellos ms gente 875. Nadie haba calculado que los
turcos apareciesen en las costas de Italia Occidental.
Los turcos quemaron algunas naos en el faro de Mesina, y su retaguardia escaramuz con 7
galeras que Antonio Doria, el primo que Andrea Doria tena en esta ciudad 876. Su siguiente
parada fue Santo Locito de Calabria, donde desembarc sus soldado,s los cuales no tardaron
en dispersarse por toda la ciudad. El hecho de que sus gobernadores hubiesen escondido las
llaves conden la ciudad a la ira inevitable de Barbarroja, que les castig quemando la ciudad
entera. Citarro, como siguiente paso, tuvo tambin su parte en esta campaa de castigo y las 7
galeras cuya construccin no fue llevada a cabo se perdieron en el fuego que le prendieron los
turcos. El destino de Piciota no fue distinto al de los otros. La mala suerte tambin cupo a los
habitantes de Prchita, pero los del castillo salvaron la vida rindindose a los turcos, como
hacan los pueblos indefensos de Alemania y Hungra ante los asaltos incesantes de los
turcos877. Sin embargo, el pueblo fue saqueado.
Avanzaba la armada turca haciendo una visita a los puertos italianos y dejaba recuerdos
amargos atrs. As Pas a vista de Npoles, haciendo ms miedo que dao 878, afirma
Gmara. Tras desembarcarse en Asprelongo y cautivar 1.200 habitantes suyos, envi 2000
turcos a Fondi. El saqueo dur cuatro horas 879. Guiado por un renegado de la ciudad, los
turcos avanzaron en busca de la famossima belleza, Guilia Gonzaga, la duquesa de Tragetto y
condesa de Fondi, inmortalizada en un sinfn de obras de literatura, escultura y pintura.
Giula Gonzaga, che dovunque il piede
Volge, e dovunque i sereni occhi gira
Non pur ognaltra di belta le cede
Ma come scesa dal ciel Dea, lammira 880.
874

FERRER, RAFAEL BOSCH. Sitio y Saqueo de Mahn por Barbarroja en 1535. Islas Baleares, 1934.
A.G.S., G.A., leg.6. fol.45. La copia de la carta de Virrey de Npoles.
876
GOMAR, FRANCISCO LPEZ DE: Guerras de mar del Emperador Carlos V. Op. Cit P. 156.
877
Segn Sandoval, el 7 de agosto.
878
GOMAR, FRANCISCO LPEZ DE: Guerras de mar del Emperador Carlos V. Op. Cit. P. 156.
879
Hammer. 145.
880
Cit. RET, EKREM. Hayrettin Barbaros. Genelkurmay Bakanl IX. ube. stanbul, 1937.
875

308

Indudablemente sera el mejor regalo para Solimn y la mejor pieza de todo el botn de esta
campaa. Pero los turcos fracasaron en su intento del rapto de esta Venus italiana que se
escap gracias a un caballero, un admirador suyo, que se la llev en su caballo amparados en
la oscuridad de la noche.
Se murmuraba que brahim Paa haba pedido al nuevo Almirante que trajese esta belleza
inmaculada que obviamente sera una nueva rival a Roxalana, y as la Sultana maligna,
aquella Roxalana posesiva y ambiciosa perdera su privilegio y poder en los asuntos estatales
y su dominio psicolgico sobre el mismo sultn881.
Mientras tanto, en las tierras sujetas al asalto turco, la violencia turca no haca ninguna
discriminacin entre sus victimas, tal como se puede ver en las lneas del cronista de Carlos
V:
Y matando muchos hombres, prendiendo casi todas las mujeres y nios, fue preso un
mdico por tornar del camino por la bolsa, que dio qu contar a Barbarroja. Otros
turcos fueron, entretanto, a Tarracina con parte de las galeras y, como la gente haba
huido viendo los turcos, mataron a los viejos y enfermos en las camas 882.

El temor reinaba en Roma. Se tema que llegase el tiempo de la conquista de Roma por el
turco. Los preparativos se emprendieron a toda rapidez

883

. Pero, el nuevo de sacco di Roma

no estaba en los planes de Barbarroja. Esto sera un error y un vano intento y de ninguna
manera de podra realizar con aquellos soldados no profesionales que llevaba en sus naves.
Gnova le esperaba, muy bien fortificada. Estamosla esperando de hora en hora. Esta iudad
se ha proveydo de gente y forticifacin lo mejor que ha podido segn el tiempo ha dado lugar
a ello, deca el embajador imperial en esta ciudad a Carlos V

884

.Cuando lleg Barbarroja a

Saona, envi una embajada a la corte francesa885. La estancia de esta embajada en


Chasteleraux y en Pars no dio mucho fruto.
881

CLOT, ANDR: Soliman Le Magnifique. Paris, 1983. p. 118.


GOMAR, FRANCISCO LPEZ DE: Guerras de mar del Emperador Carlos V. Op. Cit P. 156.
883
Del armada de Barbarrossa aqu no se sabe ninguna cosa hasta la presente hora de lo qual estamos
maravillados. Andalot dize haver entendido de un correo que vena de Roma despachado para Francia que dicha
armada era en el passage de Hostia y que la havan combatido y no haviendo podido hazer nada se havan
tornado a enbarcar con dao de su gente. Aqu se juzga que esta nueva no sea verdadera. As por no tener aviso
dello de Roma como por no ser lugar que hiziesse a su propsito tomarlo no puede tardar de saberse lo que haze
o el camino que toma esta armada
884
G.A., Leg. 5, fol 36. 20 de Agosto de 1534.
882

885

Ibdem. P. 156.

309

La seccin cristiana no contaba ms que con desventajas e insuficiencias para su defensa. La


falta de naves para ponerse ante esta flota bien armada y numerosa era la principal de ellas.
Ahora, cuando no se saba adnde se dirigan la fuerzas martimas turcas, la organizacin de
la defensa se haca ms difcil. Haba pocas fuerzas y muchos pueblos y ciudades para
fortificar. Tampoco faltaban los problemas clsicos. Se vean motines por todas partes por la
falta de paga de la infantera 886. Como siempre, los espaoles eran los que protagonizaban
estas rebeldas887. Faltaban expertos, faltaba tiempo, faltaba dinero 888. El 8 de Julio de 1534,
Don Pedro de Toledo, comunicaba al Emperador que las seis galeras que se esperaba que
estuvieran listas para 10 de julio, lo estaran en fin de Agosto889. La discrepancia es llamativa.
En ms de un mes y medio, los turcos no dejaran piedra sobre piedra en las costas que
estaban en peligro y las galeras vendran cuando ya no hacan falta.
Tambin faltaban armas. El conde don Hernando de Andrada pasaba estas preocupantes
noticias al Emperador, entre otras tantas amargas sobre la escasez de muchas cosas:
Aunque la gente sea mucha no se halla arma ni donde se pueda aver, y con dezir los
que no las tienen ddnolas y pagallas emos, nos atan las manos a que no sepamos lo
que avemos de hazer canallos ava muy pocos y los quales tena todos los vendieron a
peso de oro con este quitar de las malas yo trabajo de embiar por armas a Flands o
Vizcaia aunque stas no pueden venir tan syno por tan bien creo que Barbarroxa no
querr ni podr este verano pasar el estrecho y que vendrn a tiempo las armas para el
otro verano890.

886

A.G.S., G.A. Leg.5, fol.30. Carta del Comendador Mayor Figuera A Carlos V. 31 de Marzo de 1534
Ayer que fueron los XIIII escrev a Vuestra Magestad la dupllicada de la copia que ser con sta dando aviso
de lo que se saba del armada de Barbarrossa y como se havan ydo los espaoles. El maestro de campo don
Jernimo de Mendoa y el capitn Figueroa fueron tras dellos para bolverlos y no lo han querido hazer sino se
les paga primero lo que se le deve. A.G.S., G.A. leg. 5, fol. 35. Del embajador Figueroa (Gnova) a Carlos V.
15 de Agosto de 1534.
888
En lo que toca al juntar las galeras que estn en este reyno Cecilia y Malta para defender las marinas destos
reynos y ofender a qualquiera cossario parecer haver inconveniente en ello no havendo una persona tan
qualificada que tenga superioridad a todos por que llevando muchas vanderas y casa uno gobierno apartado no
podra dexar de haver confussin y desorden en ello de lo qual resultasse poca auctoridad y mucha de serviio a
Vuestra Magestad por tanto paresce convenir a su serviio y serviio neessario que el prnipe Andrea Doria
como capitn general de la mar de Vuestra Magestad provea de la dicha persona a la qual al capitn Antonio
Doria obedesiesse a sus quatro galeras muy puestas en horden de guerra como es obligado al serviio de
Vuestra Magestad para obedeser a la persona que el dicho prnipe. G.A. leg. 6. fol. 33. De don Pedro de
Toledo. 29 de junio de 1534.
889
A.G.S., G.A., leg.6. fol.45. Las copia de la carta de Visorey de Npoles.
890
A.G.S., G.A., Leg. 5, fol. 61. 16 de septiembre de 1534.
887

310

Mientras los cristianos se vean en una movilizacin notable de defensa y fortificacin,


Barbarroja cogi su ltima ruta y 15 de Agosto ancl en Bizarte 891. Con una astuta tctica,
desembarc los criados de Racit, asegurndoles que ste se hallaba en la armada con ellos. La
poblacin, con una esperanza de .... de Muley Hasan, asisti al nuevo almirante turco. No
tardaron mucho en darse cuenta de que, el hermano del tirano Hasan no se hallaba en la
armada turca, pero ya era tarde. As a Barbarroja se le abri el camino hasta la Galeota, de
donde lleg a Tnez, el ltimo punto de la campaa.
La alianza entre Barbarroja y Solimn tuvo resultados inmediatos. Esta colaboracin de las
dos figuras mticas, uno por tierra y el otro del mar, llev la fuerza de la media luna en el
Mediterrneo a su esplendor. La expresin popular del Oriente los musulmanes dominaban
las mares de tal manera que los cristianos no podan hacer flotar ni una pieza de madera en el
Mediterrneo describe irnicamente la dominacin islmica que lleg a su cenit con esta
nueva coyuntura entre los tres continentes del Mundo Antiguo892.
Por otra parte, la conquista de Tnez por Barbarroja marc el comienzo de una contrataque
muy bien organizado. Es importante subrayar que la empresa de Tnez de Carlos V en 1535
simboliza la nueva poltica del Emperador contra el peligro turco: poltica ofensiva.
A la hora de analizar la hostilidad hispano-turca en los primeros 15 aos del reinado de
Solimn, desde la coronacin del Sultn Turco en 1520 hasta la conquista de Tnez por
Carlos V, se percibe perfectamente que los aos 1534-1535 constituyen el inicio de una nueva
etapa en esta rivalidad. Con el cambio de equilibrio de poderes en las mares con la llegada de
Barbarroja al escenario turco con un ttulo legal y estatal, Carlos se vio obligado a revisar su
poltica turca.

VI. CONCLUSIONES
Ahora sentirs t la fuerza de las armas turcas
que han hecho temblar de temor a toda Europa
891

Bizerta, Benzart
Cit. TURAN, OSMAN: Trk Cihan Hakimiyeti Mefkuresi ( La ideologa turca de la soberana mundial). Vol II
Op. Cit. P. 107.
892

311

porque tengo turcos, rabes, moros y judos


bastantes para cubrir toda Bitinia,
Aunque millares de ellos mueran. Sus cadveres
servirn de muralla y parapeto a los dems.
Y, resurgente como las cabezas de la Hidra, mi poder
permanecer tan grande como antes.
Aun si muchos inclinasen la cabeza bajo la espada,
las armas de tus soldados no podrn asestar
tantos golpes como cabezas tengo yo para oponerles 893.

Marlowe, resume magnficamente el podero turco y la extensin de la turcofobia con estas


palabras, las cuales pone en boca del Sultn Beyazt, que muri tras la derrota de Ankara de
1402 en las manos de Tamerln. Un siglo y dos dcadas despus, su tatarnieto, -Solimn el
Magnfico en Occidente, Solimn el Legislador en Oriente-, consolid los pilares de un
Estado que se basaba en los conceptos referidos por Marlowe: superioridad militar, astuta
manipulacin de la turcofobia como medio de conquista, superioridad demogrfca en el
orden militar, y coraje sin lmites de los soldados turcos.
No es exagerado afirmar que la rivalidad hispano-turca lleg a su cenit en los primeros
quince aos del reinado de Solimn y que tras la conquista de Tnez por Carlos V la tensin
empez a bajar. Esta hostilidad acabara mucho ms tarde al firmarse las paces de 1783,
gracias al acercamiento entre Carlos III y Abdul Hamid 894 El mayor encarnizamiento se vivi
en torno a los aos 1529, 1532, y 1535. Hay que puntualizar que tras el fracaso de la campaa
de Alemania, Solimn perdi el entusiasmo, aquel deseo irrefrenable de demostrar su
superioridad frente a su rival no volvi a manifestarse con tanta pompa. Tampoco volvi a
exhibir tan ostentoso aparato de guerra. Sus siguientes campaas se debieron ms a la
necesidad que al afn de demostrar su superioridad.
Por otra parte, sin duda alguna, la famosa conquista de Tnez resultara insuficiente para
resolver el problema musulmn en las costas africanas y en las aguas del Mediterrneo.
Durante todo el siglo XVI, tanto como el siglo XVII, los turcos siguieron siendo los enemigos
ms temibles de los navos espaoles. En cuanto a los asaltos terrestres del Turco, sigui

893

Tamerlan, III, 11, cit. MACKENNY, Richard: La Europa del Siglo XVI, Expansin y conflicto, op.cit., pp.

300-301.
894

Vanse, ASUERO, Pablo Martn: Estambul, El ejrcito otomano y los sefardes en textos en espaol,
Estambul: Analecta Isisiana LXVI, 2003.

312

siendo permanente su amenaza en los territorios centroeuropeos, y la presencia turca se


convirti en una realidad cotidiana en la Europa de la Edad Moderna .
Recordemos la interpretacin de Borges que afirmaba que la imagen antagnica de
Cartagena fue creada por los romanos, y del mismo modo, el retrato del turco brbaro en la
Edad Moderna fue el fruto del odio europeo contra los mismos turcos. No obstante, no
podemos afirmar que esta teora del argentino fuese aplicable a la realidad turca de la primera
mitad del siglo XV. Como se ha analizado anteriormente, se trataba de una creacin
consciente de esta imagen por el mismo estado turco, que supo aprovecharla bien a la hora de
extender sus tierras hacia Occidente. Hay que subrayar que Europa tambin contribuy a la
formacin de la imagen del turco como el coco; pero ms bien fueron los turcos quienes
protagonizaban, -o mejor dicho antagonizaban-, en esta representacin de la barbarie y el
salvajismo.
Se puede afirmar con toda seguridad que la huella ms significativa que dej la rivalidad
hispano-turca era esta imagen horripilante del turco. Las guerras declaradas contra el
Emperador del Occidente, y contra otros pequeos estados tapones entre los dos imperios
gigantescos, facilitaron la evolucin y formacin del perfil del turco. La barbarie ejercida, y la
proyeccin del salvajismo en los territorios cristianos -como componentes de esta poltica de
expansin-, no slo alimentaban la turcofobia, sino tambin pintaban un retrato indeleble y
horrible del Imperio Otomano.
Despues de tantos templos donde dios nuestro Seor sola ser honrado, tan
torpemente ensuciados y profanados, tantas vrgenes por aquella nefanda y
abomibable gente corrompidas, tantas mugeres casadas y viudas foradas y despus
las unas y las otras miserablemente decabeadas, tanta noble gente, tantos mancebos
nios y biejos muertos a tanta msera cabtividad llegadas y despus de que hecho otras
muchas crueldades y abominaciones en aquel pueblo cristiano.

As era la definicin clsica del turco, tal como se pone de manifiesto en una crnica del siglo
XVI. Para completar esta imagen, los cronistas no escatimaban en calificativos peyorativos
para perfilar bien a este enemigo eterno: esta prfida y cruel bestia. Sea como fuere, de una
cosa no haba duda. Les asustaba su ambicin, su xito, su obsesin por la expansin de los
territorios de la Media Luna. Por consiguiente haba una realidad ms horrible: el turco era
como un catalizador que entraba en reaccin y sala sin daarse. No le afectaban los fracasos.
Adems, era como un ro irrefrenable, una ola imparable, irresistible y se acercaba con pasos

313

seguros. Y as de un reyno en otro y de una provincia en otra podr seguramente cercar la


tierra y vagar por el mundo ponindolo todo a fuego y sangre, comentaba Fernando a Carlos
V con un tono sumamente preocupado acentuando los rasgos clsicos del podero turco:
salvajismo y expansionismo895.
En estos quince aos, los sbditos del Imperio Carolino tuvieron la mala suerte de ser
testigos de las actividades brbaras del turco. La penetracin del podero turco en los
territorios centroeuropeos dio lugar a que la presencia turca fuese una realidad habitual y
amarga. Expresado en trminos literarios, la expansin turca dej de ser una silueta de
diegesis, y se convirti en una realidad de mimesis. La poblacin cristiana comarcana, tanto
por mar como por tierra, lleg a conocer a aquel turco en persona, -comn y universal
enemigo-, aquel ser terrible de los relatos que circulaban en el mbito europeo, aquel ogro
terrorfico de los cuentos orientales. A la hora de analizar los motivos de la propagacin de
esta turcofobia, verificamos varios componentes en el proceso de la evolucin de este terror.
En el primer lugar, hay que referir a la superioridad militar y el carcter blico de los turcos.
Qun crueles son, qun inhumanos, qun brbaros e ignorantes, excepto en las armas a
donde emplean y ponen todo su studio y cuidado comentaba el enviado de Fernando a la
Sublime Puerta, reduciendo el poder turco a la superioridad militar 896. De modo anlogo,
Giovio achaca el xito al poder militar y afirma por fuera de armas muy gran parte del
mundo sojuzgada897. Desde que subi al trono, Solimn no dej de organizar campaas
blicas y empresas bien planeadas para extender sus territorios, y como por smosis penetr
hacia el corazn de Europa. Su poder militar y el sistema admirable de todo el cuerpo militar
del Estado, -con los jenzaros, timariotas, trtaros auxiliares, akncs, gnlls, etc.-, el avance
turco atemorizaba a los cristianos. La imagen del brutal soldado turco que quemaba los
pueblos, cautivaba sus habitantes, devastaba la tierra, facilitaba el avance otomano. Las
funestas noticias del avance del ejrcito servan a los turcos como anuncio de su xito militar.
Los pueblos centroeuropeos se rendan, los habitantes no dudaban en entregar las llaves.
Aliado con la rigurosa disciplina de los jenzaros, la superior artillera turca era el componente
ms importante del xito militar de este imperio que se mova con toda rapidez hacia
Occidente y Oriente. La culpa de la superioridad de la artillera turca se le achacaba a los
judos, a los cuales se vea como transmisores de la tecnologa artillera hacia el Imperio

895

BAUER, Wilhelm: Die Korrespondenz Ferdinands I. op. cit., vol. III, p. 470.
BUSBEQUIO, Augerio Gislenio: Embaxada e Viages de Constantinopla. op. cit., prlogo.
897
R.A.H., C.S.C., leg. A-40, fols. 138-145.
896

314

Otomano898. No obstante, tal como afirma William H. McNeill, los imperios de plvora de los
principios de la edad moderna tenan una vida natural y la mayora dieron sus ltimos suspiros
sincronizadamente899. Hemos de puntualizar que el comienzo de la Primera Guerra Mundial
marc el final de los dos imperios rivales: los habsburgos y los otomanos. Del mismo modo
hay que subrayar el efecto psicolgico: cuando se retiraban los turcos, en los odos cristianos
resonaban los pasos marciales, los tambores de guerra, los gritos blicos, y el estruendo de sus
espadas.
En segundo lugar, se trataba de una xenofobia, un temor ante lo desconocido. El turco se
presentaba como un ser misterioso del cual todo se poda esperar. Poco se saba de su gnesis,
y casi nada de su origen centroasitico. Su supuesta relacin con los escitas creaba una
imagen todava ms desagradable y traa consigo la connotacin de la crueldad ms
despiadada.
Tampoco faltaban los que atribuan su origen a los troyanos 900. La aparicin del turco en el
medio cristiano promovi el florecimiento de una inmensa literatura sobre las cosas del
turco. El proceso de la intensa publicacin de folletos, avisos, libros, relatos sobre los turcos,
y los famosos avisos del turco no slo era un modo de organizar la defensa, sino tambin un
intento de conocer al enemigo. La vecindad geogrfica y la omnipresencia turca en la
geografa cristiana obligaron a los vecinos cristianos a examinar el poder de estos enemigos
imbatibles para poder minimizar as la amenaza turca. Tuvieron que interesarse por un
enemigo peligroso que ahora resultaba mucho ms cercano. Aparte de los otros motivos de
este corpus de publicaciones, -como crear una visin consciente antiturca popular, avisar al
pueblo de las consecuencias probables de la invasin turca, organizar una defensa a gran
escala, hay que citar uno crucial: el de aprender a vivir en la misma geografa, con el menor
dao posible. La dedicatoria del enviado Habsburgo a la Sublime Puerta, el famoso
Busbequio, nos da un matiz que llamaba la curiosidad del mundo cristiano cuando se trataba
de los turcos:
Aqu seora, pues, os le presento, tal quales, para que veis en el como en un
pequeo spezo y abbreviado, quin es ste vuestro enemigo, y comn de toda la
898

LAFAYE, Jacques: La era de Carlos V, Francisco y Solimn (1500-1557), Mxico: Brevarios del Fondo de
cultura econmica, 1999, p. 38
899
McNEILL, William H.: Ottaman empire in the World History, en Ottoman state and its place n the Worl
History . op. cit. , p. 70.
900
Chronica per extensum descripta, edit. PASTORELLO, E., en Rerum italicarum scriptores, Bologna, 1532,
vol. XIII, cit. YERASIMOS, Stefanos: Trkler Romallarn mirass mdr? (Los turcos son los hereditarios
de los romanos?, en Toplumsal Tarih, 116, Agosto, 2003, p. 68.

315

christiandad, el Turco. Qun gran contrario, qun poderoso, qun industrioso, qun
vigilante, qun sobrio, y finalmente qun gran soldado, qun exercitado y pltico;
como se desuela en nuestro dao, como esta alerto y casi sobre puntillos, mirando por
dnde nos puede entrar a offender y como das y noches no piensa en otro, que en
nuestra perdicin901.

Resulta curioso ver las interpretaciones y descripciones paradjicas del Turco y la confusin
en que se hallaba el cristiano a la hora de retratar a su enemigo eterno. El occidental se vea
asombrado ante los caracteres conflictivos del turco. Este ser extravagante que se presenta
como una figura extica, misteriosa, blica, cruel y salvaje maravillaba al occidental. El
confuso cristiano no saba cmo definir al otro. Por si fuera poco le confundan ms los que
venan del Oriente, tras haber respirado el aire de Constantinopla y haber estado en la corte
del sultn. Los que le conocan en persona no negaban su amor por la justicia, y la primaca
que le daba en su Estado. Estos viajeros, diplomticos, embajadores u otros que tuvieron la
oportunidad de estar cerca de l, traan el clsico retrato oriental del sultn turco. En contraste
con la imagen agresiva del Gran Turco, una versin ms neutral entraba en escena. Aquel
brbaro que no suele muchas veces mentir, hara lo que deza, comentaba Giovio al referirse
a Solimn902.
En tercer lugar, los turcos constituan un peligro sorprendente e impredecible para los
cristianos. No se saba de qu parte, cmo, y cundo atacaran. Este pulpo gigantesco podra
atacar en cualquier parte y en cualquier momento. La inmensa extensin geogrfica del
Imperio Otomano, y los fondos superiores del estado le facilitaban todo tipo de movimientos
blicos. La red extendida de informacin e inteligencia de Carlos verificaba el temor del
Emperador ante estos movimientos imprevisibles. No sabemos la hora en que este ladrn nos
ha de asaltar, ni por dnde, y no nos va menos que la libertad, haziendas, vidas, honras, y (lo
901

902

BUSBEQUIO, Augerio Gislenio: Embaxada e Viages de Constantinopla.op. cit., prlogo.


GIOVIO, Paolo: Historia de todas las cosas succedidas en el mundo en estos cinquenta aos de nuestro

tiempo. op. cit, Libro XXVIII, fol. 41. El obispo de Nocera, en el prlogo de su Commentario de las cosas de los
turcos, nos transmite un retrato similar del padre de Solimn, Selim el feroz, famoso por su carcter fuerte: Los
ojos tena gruessos y feroces, tuvo un coran de len, y jams tuvo miedo a la fortuna, ni por el peligro
manifiesto en la guerra, jams se retir de la empresa comenada, y aade: Dezame el esclarecido Misser Luis
Mocenigo, embajador veneciano embiado a Vuestra Magestad en Boloa que siendo el embajador en el Cayro,
cerca Soltn Selim, avindolo muy bien platicado, que ningn ombre era su par en toda virtud, justicia y
humanidad y grandeza de nimo y queno tena nada de lo barbrico.

316

que es ms) la fee y religin que professamos, y que tanto abominan ellos afirmaba el mismo
enviado austriaco. Para el turco no exista la nocin lejos, tal como lo afirma un cronista de
la poca:
Aqu se descubre y manifiesta a las claras el engao que tanto dao ha hecho a la
christiandad en tiempos passados, de parecer a las de ms naciones y gentes de la
Europa, que estas vozes no pertenecen sino a los Hngaros y alemanes, y otros que

viven con el turco, que y slo hablan con ellos, y no con nosotros, que nos
persuadimos estar fuera de peligro, y que el fuego anda an lexos, y ay mucha tierra
en medio y no consideramos, que quando el incendio es grande y supla viento rezio,
no slo prende en las casas vezinas, sino que salta en los barrios distantes y remotos,
llevado del mpetu del ayre, y de su propria fuera, mas que digo lexos? Pues para
este enemigo y su gran potencia no ay lexos, podiendo como puede venir por sus
propias tierras y puertas costeando, sin pidir passo a nadie, desde Natolia y Egypto,
hasta Argel, y por el conseguiente tan poderoso, que sin ser de nadie instigado est tan
despierto, atalayando y velando sobre nosotros, y nuestras costas; el que tan cerca le
tenemos de nosotros, que nuestra vista tiene sus puertos; el que confina con los
Reynos de Fez y Marruecos.... 903.

Tambin hay que destacar el papel de los fondos interminables y las fuentes inagotables del
imperio otomano, como un motivo de esta inquietud cristiana. Los cristianos tuvieron ocasin
de comprobar la rapidez con que los turcos organizaron todo su cuerpo blico y sorprendidos,
se negaban a creer que el Sultn turco pudiera emprender dos campaas a la vez, tal como
ocurri en 1534. Solimn no reconoca la idea de fracaso. La recuperacin de Corn en
1534 era el mejor ejemplo de esto y la mejor leccin para los imperiales que se arriesgaron a
realizar empresas de envergadura en los territorios otomanos y que tuvieron que reconocer
que pisar las tierras turcas no era ms que sueo vano. El imperio turco era como un Leviatn,
un dragn de siete cabezas, y nada ms amputarle una cabeza, le crea otra nueva.
El quinto componente de este desasosiego ante el podero turco era la hbil poltica
occidental de la Sublime Puerta y la lnea de fractura que saba provocar entre los estados
cristianos. Por el miedo que tenan a las consecuencias de violar la paz con el Gran Turco y
por el deseo de seguir aprovechndose de los privilegios que les ofreca el Estado turco, no
queran apoyar al Emperador de Occidente en su lucha antiturca. Basta recordar las cuantiosas
903

BUSBEQUIO, Augerio Gislenio: Embaxada e Viages de Constantinopla. op. cit., prlogo. Tambin citado en
la primera parte de este trabajo. Vanse p.?

317

cartas que despach Rodrigo Nio, el embajador imperial en Venecia, a Carlos V en las que
resaltaba insistentemente la imposibilidad de atraer a los venecianos hacia el lado imperial.
Del mismo modo, recordemos la prisa con que Segismundo I envi sus embajadores a
Solimn antes de que ste volviese a Constantinopla en el octubre de 1532. Nunca mejor
occasin los enemigos de la fe tuvieron de emplazar contra nosotros sus fueras y sin
considerar como por nuestras continuas discordias, comenta el autor de la misma crnica 904.
La hbil manipulacin diplomtica de los estados satlites por la Puerta liquidaba todas las
posibilidades de una unificacin cristiana.
La astuta de administracin de las minoras tnicas y religiosas en el imperio otomano se
presentaba como una amenaza grave ante la unificacin del imperio y el proceso de garantizar
la seguridad de sus fronteras orientales. Paradjicamente, Carlos V no se mostraba tan
preocupado ante este peligro cuyas dimensiones eran mucho ms grandes de lo que parecan y
cuyas consecuencias tenan una relacin estrecha con la desunin territorial del Imperio en
Europa Central. La indiferencia del Emperador en este contexto es sumamente sorprendente.
La cuestin se puede ejemplificar con el caso de Corn en 1532, cuando los imperiales se
aprovecharon de las minoras griegas y albanesas en su guerra contra los otomanos. Tal como
se esperaba, estos grupos tnicos prestaron su servicio a Andrea Doria, y se hallaron en el lado
imperial, y jugaron un papel primordial en la conquista de Corn por las fuerzas del
Emperador. Hay que subrayar el detalle de este logro en la rivalidad turca. Resulta curioso ver
cmo Carlos V no prosigui con esta poltica de debilitar la dominacin otomana gracias a la
alianza con los grupos tnicos bajo control otomano y este intento qued anotado como un
xito parcial, y no como el inicio de una serie de actividades disgregadoras en el seno del
Imperio Otomano.
En todos los aspectos era una oportunidad inmejorable para iniciar un proceso de
descentralizacin del imperio otomano. De esta oportunidad que Carlos V no supo
aprovechar, se aprovech Pedro el Grande a principios del siglo XVII. Con el peligrossimo
argumento del paneslavismo Rusia apareci en el escenario otomano como el protector de
todos los ortodoxos del mundo e inici la descentralizacin tnica dentro de las fronteras del
Imperio Otomano. Los Balcanes, como una zona tapn entre los imperios principales de la
primera mitad del siglo XVI, -el carolino y el otomano-, quedaron sujetos al propagandismo
ortodoxo ruso, y los grupos tnicos realizaron este sueo secular de toda la Cristiandad en la
segunda mitad del siglo XVIII: echar a los turcos de los Balcanes.
904

B.N.M., Mns. 5.944, A. 40.

318

Sin embargo, Carlos V se hallaba muy lejos de estos objativos antiturcos que en aquel
entonces le parecan utpicos. La primera preocupacin era mantenerse en pie contra la
expansin turca y paralizar el avance hacia su prximo destino: las posesiones de los
Habsburgo. El tiempo le dara razn. Echar a los turcos de los balcanes era un sueo
irrealizable en la primera mitad del siglo XVI, y el Emperador, mostrando el carcter de un
prncipe conducido en mayor grado por la razn que por las ambiciones personales y utpicas,
se interes por el mantenimiento de sus territorios y no por una cruzada en el sentido
medieval. Recordemos que los turcos se apoderaron de los territorios entre Adrionopla y
Belgrado en 85 aos y la dominaron durante 550 aos. En cambio, tras recorrer y dominar los
territorios entre Belgrado y Viena durante 165 aos, perdieron esta zona en slo 16 aos.
Resulta significativo y altamente sorprendente la discrepancia, y todo esto verifica la poltica
racional del Emperador.
El acercamiento, -mejor dicho el choque, el antagonismo- entre las dos superpotencias del
siglo, sac dos cosas a la luz para ambas partes. Mientras los cristianos llegaron a comprobar
que la expansin otomana no era una vuelta a la expansin de los hunos, -Solimn no era
Atila, y los ejrcitos del Sultn no eran las hordas de Atila-; Solimn tuvo que reconocer que
el camino a la Manzana Roja no era tan fcil como pareca. De modo similar, los turcos
vieron que en caso de emergencia los cristianos podran levantar un muro defensivo,
desempolvando los ideales de las cruzadas medievales.
Tan cruel enemigo sido a la christiandad deca Mexia al referirse a Solimn 905. Imitando
a sus pasados, hizo grandes daos en la cristiandad, afirma en otra parte de su crnica 906.
Entre varias caras del turco, -el soberbio, salvaje, brbaro, sediento de sangre, justo- la ms
popular y antipropagandista la blica: Solimn Solin seor de los turcos nuestro comn
enemigo. La representacin del Gran Turco, como un hombre de carne y hueso era muy
ajena a los sbditos de Carlos V907. A pesar de todo, el Gran Turco estaba tan lejos de ser la
905

MEXA, Pedro: Historia del Emperador Carlos V . op. cit., p. 78


Ibdem, p. 13
907
He aqu un retrato escrito de Solimn, pintado por Antonio Erizzo, embajador veneciano: E questo Signor di
906

anni 66 al modo nostro; al modo loro, perch per osservar che fanno delle lune crescono li anni suoi ogni 33 uno,
ne ha 68. E di aspetto grave, di corpo robusto assai e asciutto, atto alla fatica, e se ne diletta, perch tutto il tempo
che gli avanza di ozio spende o in andar alla cacia, o in altro esercizio; la qual cosa, s come si giudica che faccia
per beneficio del corpo, cos si crede anco che faccia per intetenimento dellanimo; perch di tutte le qualit di
uomini, che oggid sono al mondo, non credo che ne sia alcuno, che abbia meno dintertenimento di questo
Signor. E stupore intendere con qual sorte di uomini sintertiene quel tempo che vaca dalli negozi nelle stanze
sue, nelle quali non entrano se non eunuchi, muti, e altre qualit abbiettissime di uomini suoi schiavi, perch li
altri grandi mai non vi entrano, n parlano con il Signor se non con losservanza delle cerimonie sue, e in loco

319

figura semidivina, tal como era representada en el contexto otomano. En contraste con su
imagen dominante en el mundo cristiano, el reinado de Solimn era un renacimiento otomano
en todos los sentidos. Era una poca en la que se crearon un sin fin de obras maestras en
literatura, arquitectura. Se consiguieron logros importantes en bienestar social, justicia,
sintona entre los sbditos y los gobernantes. Se erigieron edificios majestuosos y se
construyeron edificaciones para el desarrollo de toda la sociedad: puentes, fuentes, posadas,
cocinas pblicas, mezquitas. Sinan, el arquitecto ms genial de toda la historia otomana y el
hombre renacentista cuya fama circulaba desde la India hasta Pars, cambi el perfil de la
ciudad, adornndola no slo con figuras islmicas, sino tambin con una estructura y un
espritu multiculturales. Cuando un ejrcito permanente de 170.000 hombres recorra una
geografa ciclpea entre Viena y Taran, los sbditos del sultn estaban satisfechos. Nadie pudo
borrar la huella que Barbarroja puso en el mar, Sinan en los edificios, Solimn en las tierras
europeas.

FUENTES INDITAS
assai pubblico. E fatto assai rimesso, perch da alcuni anni in qua non veste oro, poca seta, ma quasi sempre
zambellotti; non mangia in ori n argenti, ma in porcellane e altre pietre; non vuole pi suoni o canti nelle stanze
sue, anzi ha fatto rompere tutti gli strumenti che avevano li garzoni del suo serraglio, talmente che in queste
esteriori apparenze si mostra tutto rimesso, s come ho sopra detto . Alberi, E.: Relazioni degli ambasciatori
Veneti al Senato, op. cit., Serie I, vol. II, pp. 137-138, relazione de Antonio Erizzo. Del mismo modo, el
testamento de Solimn saca a la luz el perfil ms humano, ms de carne y hueso del sultn de los turcos: Selim
Han, light of both of my eyes, take these two lines letters, and the jewellery containes in the chest which I made
a vakf in memory of tha soul of Muhammed the Prophet (may God bless him and bring him peace), and the
Apostle of God, and I instructed you to sell the jewels in order to bring water to Jiddah. I pray that you will carry
out this my will, as befits the duty of a son. All Aas in Place, and the children of the room are witnesses and you
will recognise my writing. These things now belong to Muhammed and not to me. The world is nor eternal for
anyone, and it is not permanent. It is hoped that may be sold and their full valued received. May God make this
campaign successful.(9th Shavvel 973/1565, Szigetuar Campaign), and may it please God to allow us to return
and may this be done for the respect (sake) of his Prophet. Solimn escribi su testamento con su letra, justo
antes de la campaa de Zigetvar, durante la que se muri, de 1566. CEYLAN, Ibrahim: A critical edition of the
Deed of Trust of the Royal Foundation of Sleyman the Magnificent of Damascus, (tesis doctoral), University of
Manchester, 1977, pp. 318-319.

320

Archivo General de Simancas:


Estado: leg.14, fols.17, 64, 92, 95, 100, 108; leg.19 fol. 333; leg. 22, fol. 118; leg. 24, fols.
24, 66 85, 118, 169, 229, 320, 321, 396, 397, 412; leg. 25, fol. 8, 19, 78, 207; leg. 26, fols.
191, 194-96; leg. 28, fols. 177, 182; leg. 29, fols. 4-7, 8, 31; leg. 1111, fols. 21, 22, 83, 87, 98;
leg. 1308, fols. 26, 31, 44, 49, 54, 59, 90, 110, 115, 146, 172, 175, 186, 204, 216, 245, 265,
274,; leg. 1309, fols. 3, 23, 30, 54, 89, 110, 113, 118, 2229; leg. 1458, fol. 130.
Guerra Antigua: leg. 5, fols. 12, 14, 30, 34, 35, 36, 61, 75, 81, 83, 102; leg. 6, fols. 14, 42,
45, 47, 69, 70, 72, 76, 78, 87, 103, 149; leg. 7, fols. 5, 6, 80.

Archivo Histrico Nacional:


Libros, no 3 y 760 (Estado); leg. 2.786.

Real Academia de la Historia:


Coleccin Salazar y Cstro: leg. A-17, fol. 143; leg. A-24, fol. 2222; A-22, fol. 138; A-25,
fol. 22, 83-84; A-38, fols. 402, 416; A-40, fols. 138-145, fols. 10-12; A-42, fols. 4-5, 10-13,
172-175, 189-190, 208; A-44, fol. 244; A-45, fols. 72; Mns. 6856, fol. 296.
Archivo de Lope de Soria: Docs. 102, 121.

Biblioteca Nacional de Madrid:


FONTANUS, Jacobus: La muy lamentable conquista y cruenta batalla de Rhodas: Sevilla,
1526. R. 3.873.
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