Descubrimiento del ro Amazonas
El ro Amazonas y su selva constituyen un paraje con poco alimento y hostil para los no iniciados.
El descubrimiento del ro Amazonas se realiz entre el 4 de febrero de 1541 y el 26 de agosto de
1541 por la expedicin liderada por el espaol Francisco de Orellana. La navegacin completa del
cauce ms caudaloso y largo1 del Planeta no fue algo intencionado, sino que se debi a una
concatenacin de acontecimientos desencadenados por los deseos de localizar grandes bosques
de canela, El Dorado y tal vez un nuevo virreinato.
Aunque la desembocadura del ro ya se conoca, Gonzalo Pizarro organiz una gran expedicin
para descubrir y explotar la supuesta canela y localizar el oro, pero al llegar a la zona indicada no
encontraron nada de lo esperado. Debido a lo desconocido del terreno y lo falible de los guas
indgenas, Orellana trat de recoger informacin y alimentos adelantndose con unos 70
hombres. Las condiciones del afluente tomado no les permitieron volver y debieron seguir
avanzando, afrontando todo tipo de penurias. Dichas penurias han arrojado sombras sobre la
veracidad del relato escrito por el dominico Gaspar de Carvajal, miembro de la expedicin, entre
las que destaca el contacto con un pueblo integrado por mujeres a la que rendan vasallaje otros
habitantes del lugar.
Tras dos meses avanzando por un afluente y siete por el propio Amazonas, los espaoles llegaron
a la desembocadura en el Atlntico. Francisco de Orellana fue juzgado acusado de traicin, pero
result absuelto de todo cargo. Regres nuevamente al Ro frente a otra expedicin con el
objetivo de recorrerlo en sentido inverso, pero falleci en el intento.
La importancia de la canela para los espaoles[editar]
La codiciada canela, objetivo de la expedicin.
Las vas comerciales que traan las codiciadas especias de Asia se haban cerrado bastante desde
que los turcos tomaran Constantinopla. En la Edad Media y Moderna las especies eran muy
necesarias en la vida cotidiana, ms an de lo que lo fueron en el siglo XX, y el corte de su
suministro causaba unos problemas considerables adems de aumentar su precio.
Estas semillas ytallos aportaban gran variedad de ventajas:
Reforzaban los mtodos de conservacin existentes en momento. Tcnicas como era
el salado y el ahumado no resultaban todo lo duraderas que hacan falta. Las especies
permitan disfrutar de los alimentos en buenas condiciones durante ms tiempo.2
Quitaban parte del mal sabor y olor putrefacto que presentaban muchos platos, debido a
lo imperfecto de los mtodo conservantes existentes como el salado y el ahumado.2
Constituan una fuente de medicinas con algunas propiedades antispticas, estimulantes
para la digestin y estimulantes para el aparato respiratorio.3
Aportaban y aportan un sabor ms agradable a muchos platos.2
Por todos estos aportes, los especies eran pagadas a precio de oro y la canela, junto a la pimienta,
resultaba de las ms carasnota 1 y en se pensaba que dentro de la selva existan enormes
extensiones de rboles con esa codiciada corteza. La idea de grandes bosques de canela
constituan un tesoro de valor similar al oro y la plata. Con todo, el recolectar esa especia no eran
el nico beneficios esperado por los espaoles.4
Preliminares de la expedicin[editar]
Vicente Yez Pinzn haba explorado la desembocadura de Ro en 1500, pero el interior no se
conoca. Cuarenta aos ms tarde Francisco Pizarro orden a su hermano Gonzalo hacerse cargo
de la provincia del norte, llamada gobernacin de Quito, lo que podra suponer una nueva
provincia, o un futuro virreinato dependiendo de la extensin y recursos del mismo.4
El 1 de diciembre de 1540 Gonzalo Pizarro parti de Cuzco con cien hombres a pie y otros tantos a
caballo, pero con tan pocos efectivos la expedicin fracas. Por ese motivo acept de muy buen
grado el apoyo de su primo Francisco de Orellana. Este le habl de una misin que podra
reportarles grandes beneficios. Se trataba de una tierra de la que algunas leyendas auguraban
encontrar el Pas de la canela, un lugar cubierto por bosques de la carsima especia e incluso la
cuna de El [Link] 2 Orellana volvi a Guayaquil para reclutar efectivos, porteadores y animales
que pudieran servir de alimento en la selva, como llamas y cerdos (Gherrbrant, 1990, p. 16).
Fruto de la primera experiencia, Gonzalo Pizarro comenz el reclutamiento la segunda expedicin
con muchos ms medios. La comitiva reunida por Gonzalo Pizarro era la ms grande vista en esas
tierras. Constaba de 340 hidalgos, 200 de ellos a caballo, 2 000 perros entrenados para la lucha,
4 000 porteadores indios, 2 000 llamas cargadas y 2 000 cerdos. Por su parte Orellana reuni
muchos menos hombres y squito, por lo que pudo avanzar ms ligero, pese a ello, perdi todos
los caballos y pertrechos al reunirse con Gonzalo. nicamente puedo aportar 21 hombres
(Gherrbrant, 1990, p. 16 y 17).
Tras recorrer treinta leguas, unos 200 Km, la expedicin estaba extenuada y habiendo perdido a
cien de los porteadores. Ante lo agotador de la marcha con una comitiva de esas dimensiones,
Gonzalo Pizarro puso al frente a Orellana para que se adelantara y recogiera informacin del
terreno y la poblacin. Al llegar a lo que consideraban su destino, Gonzalo Pizarro descubri que
no haba canela, tan solo algunos falsos rboles dispersos y poco rentables. Sufri una tremenda
decepcin. De regreso con Orellana, arroj a los perros a la mitad de los guas, la otra mitad fue
quemada viva (Gheerbrant, 1990, p. 18).
Tras lo duro de la ruta seguida, los espaoles trataron de hallar otro camino. A pocos kilmetros
encontraron un ro poblado por nativos pacficos. Con varias embarcaciones requisadas a los
indios, iniciaron el descenso del que despus se bautizara como ro Coca. En pocos das recorren
treinta leguas, hasta la confluencia con otro cauce fluvial de media legua de anchura, el
posteriormente llamado ro Napo. All las aguas eran cada vez ms profundas, por lo que
decidieron comenzar la construccin de un bergantn que transportara los pertrechos y los
enfermos, mientras los dems proseguiran a pie. La construccin del navo les llev tiempo u
mientras trataron de hablar con los nativos. Ms adelante, les dijeron, encontraran poblados
surtidos de alimentos que podan alcanzar con el barco construido y algunas embarcaciones
adquiridas a los indgenas.
Orellana se separa del grupo[editar]
Busto de Francisco de Orellana en Trujillo.
Nuevamente las informaciones de los indios resultaron inexacta y no vieron asentamientos
humanos donde recoger vveres. Tras caminar 300 kilmetros las reservas haban menguado hasta
el mnimo, incluido todo el ganado. Los hombres que marchaban por la orilla estaban agotados,
el bergantn y las embarcaciones indias no eran suficientes para todos. Entonces Orellana propuso
adelantarse por el que ms adelante sera conocido como ro Napo con setenta hombres en busca
de un poblado prximo y abastecido de vveres, seguan creyendo.
Segn relat el dominico Gaspar de Carvajal, la situacin se complic, pues la fuerza de la
corriente les impidi volver atrs para informar al grueso del grupo un da tras otro. Llegaron a
recorrer 25 leguas por da, es decir, ms de 200 kilmetros llevados por el agua. Por su parte,
Gonzalo Pizarro se desesperaba y finalmente orden el regreso a Quito por tierra en un viaje de
seis meses en el que se comieron a todos los perros y caballos para poder sobrevivir.
Tras una semana de descenso y unos 1 200 kilmetros recorridos, los hombres de Orellana
estaban extenuados y hambrientos, por fortuna dieron con indgenas con los que pueden
comerciar. Gracias a un manto prpura lograron el beneplcito del jefe local y con l los
suministros para pasar un mes forjaron los 2 000 clavos necesarios para construir un nuevo barco
que les deba llevar a Per. Con dicho navo y el bergantn pensaban que llegaran pronto a Per, lo
mucho que cada ver se ampliaba el ro les haca creer falsamente que deba ser un estuario no
muy alejado del entonces conocido como Mar del Sur. El lder indgena les inform sobre un jefe
ms poderoso que podr suministrarles ayuda. Pero antes de salir, Orellana busc seis voluntarios
para remontar el cauce y avisar a Gonzalo Pizarro. Slo se ofrecieron tres, lo que le hizo desistir.
Ante la falta de un responsable autorizado, el extremeo consult a sus hombres para ser
nombrado jefe de la expedicin. Francisco de Orellana result elegido por unanimidad.
El 11 de febrero de 1541 los hombres de Orellana dejaron atrs el futuro Napo para caminar por el
cauce de agua ms grande de la Tierra. Quince das despus encontraron un poblado que, por fin,
encajaba con lo que los nativos les haban contado. Su jefe crey la historia de que aquellas gentes
con protecciones de hierro eran los hijos del Sol y les proporcion comida en cantidad y calidad
suficiente para dedicar sus esfuerzos en construir un segundo barco.
Llegada al poblado de las amazonas[editar]
Grabado naturalista de 1863 obra de Henry Walter Bates. La propia selva result ser el enemigo
ms duro para los espaoles, hasta el punto de llamarla "el infierno verde" (Gheerbrant, 1990,
p. 18), por lo que se ha sospechado que pudiera influir en la veracidad de Carvajal.
A partir de aquel punto pocas aldeas encontraron donde sus habitantes les prestaran apoyo, ms
bien debieron tomarlo por la fuerza, pero el 5 de junio de 1542 el cronista Gaspar de Carvajal
comenta que llegaron a un asentamiento en cuya plaza encontraron dos leones. El dominico
afirma en su libro que uno de sus habitantes les asegur ser tributario de las Amazonas (De
Carvajal, 1944, p. 36 y 37). Estos detalles siempre han suscitado dudas sobre la veracidad del
relato que continua siendo an ms extrao. Los das 24 y 25 encontraron a dichas Amazonas y
entablaron combate con ellas.
Segn el cronista de la expedicin, Francisco de Orellana decidi emplear su superioridad
tecnolgica desde los primeros momentos y orden rechazar el ataque con ballestas y disparos de
arcabuces (De Carvajal, 1944, p. 37). Gracias a esas armas se logr disuadir a las mujeres y
continuar el avance con solo un herido, el propio cronista que fue alcanzado en un ojo (De
Carvajal, 1944, p. 37).
Como se ha dicho, siempre han existido dudas sobre la veracidad del diario escrito por el fraile
dominico (Gheerbrant, 1990, p. 26 y 27), pero lo cierto es que Gaspar de Carvajal perdi un ojo en
los combates. Durante la Ilustracin se dieron explicaciones a esos detalles extraos como la plaza
con leones y, en especial, el de un pueblo habitado nicamente por fieras mujeres guerreras, que
cambiaron el nombre del Ro (Gheerbrant, 1990, p. 56 y siguientes), pues su denominacin inicial
fue ro Orellana, tal como as lo escribi en el ttulo de sus memorias el propio De Carvajal (1944),
pero desde aquel 24 de junio de 1542 se le conoce como ro [Link] 3
Al pasar por la desembocadura del ro Xing la selva fue dejando paso a a la sabana, pero los
ataques de los nativos continuaron, en esa ocasin con flechas impregnadas de curare, un veneno
que mataban en pocas horas. Asimismo, los espaoles ya notaban la marea penetrando en el Ro,
por lo que la desembocadura, esta vez s, deba estar cerca. Finalmente, los hombres de Orellana
llegaron al estuario a mediados de julio de 1542. Pese a todo, siguieron siendo atacados por los
indgenas, en esta ocasin los indios caribes. Adems uno de los bergantines choc con un tronco
provocando una va de agua en el casco. Teniendo que reparar la embarcacin, defenderse de los
ataques y buscar comida al mismo tiempo, los espaoles terminaron los arreglos en un mes
aproximadamente. La marcha hacia el ocano Atlntico volvi a reanudarse, en esta ocasin
improvisando unas velas con las pocas capas y mantas restantes (Gheerbrant, 1990, p. 19 y 20).
Finalmente la expedicin de Orellana divis el mar el 26 de agosto de 1542. Tras ms de siete
meses desde que dejaron el afluente y se internaron en el Amazonas. Haban logrado recorrer en
su totalidad el ro ms grande de la Tierra tanto en longitud como en caudal.1
Juicio y regreso al Ro[editar]
Francisco de Orellana fue llamado a Espaa para ser juzgado bajo acusacin de abandonar y
traicionar a su primo, jefe de la expedicin. Aunque Francisco y Gonzalo Pizarro no volvieron a
verse nunca ms, el proceso judicial demostr la inocencia del explorador extremeo y que fueron
las circunstancias quienes le impidieron retornarvolver al lugar donde le aguard Gonzalo Pizarro.5
Orellana no perdi el favor de las autoridades y obtuvo el permiso para volver al Nuevo Mundo.
Adems pudo reunir otra expedicin para recorrer el ro que durante un tiempo llev su nombre,
pero en esta ocasin partiendo desde la desembocadura para tratar de terminar en el nacimiento.
Sin embargo, la dureza de la selva y las enfermedades acabaron con la vida de Orellana en 1546 a
los 35 aos.