El Catalejo Lacado PDF
El Catalejo Lacado PDF
Muchos misterios aparecieron durante sus aventuras en Luces del Norte y La daga: la
misteriosa relacin entre los ni!os y el "olvo, el orgen del los daimonions, los agu#eros
de una dimensin a otra... "aso a paso, los dos amigos han logrado desentra!ar
muchas de estas incgnitas. "ero ahora han de comprender por $u% son ellos los
elegidos. &racias a la ayuda de sus compa!eros de siempre, como 'ore( )yrson y las
bru#as, y la aparicin de nuevos persona#es decisivos, como los galivespianos, Will y
Lyra podr*n llegar al pas de los muertos y averiguar el aut%ntico sentido de todo lo $ue
han vivido. "ero los sacri+icios $ue deber*n hacer son dolorosos...
"hilip "ullman
,l catale#o lacado
La materia oscura -
e".) v/./
Moo1er23.4-./2
6tulo original: 6he 7mber Spyglass
6raduccin: 8olors &allart y 9amila )atlles
"rimera edicin: septiembre, 24/4
"ublicado por acuerdo con Scholastic, 'nc.
'lustracin cubierta : MM;'' Ne1 Line "roductions, 'nc. 6he &olden
9ompass< and all related characters, places, names and other indicia
are trademar(s o+ Ne1 Line "roductions, 'nc.
7ll =ights =eserved.
'lustracin de cubierta reproducida con permiso de Scholastic Ltd.
: 2444, "hilip "ullman
: ,diciones ), S.7., 24/4
9onsell de 9ent, >2?@>2B @ 4C443 )arcelona D,spa!aE
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'S)N: 3BC@C>@FFF@>?C/@2
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autoriIacin escrita de los titulares del copyright, la reproduccin total o parcial de esta obra por cual$uier medio o
procedimiento, comprendidos la reprogra+a y el tratamiento in+orm*tico, as como la distribucin de e#emplares
mediante al$uiler o pr%stamo pJblicos.
"roclamad su poder, cantad su gracia,
cuya tJnica es la luI y su pabelln el espacioK
sus carros de ira +orman densos nubarrones
y su recorrido sobre las alas de la tormenta es oscuro.
=L),=6 &=7N6 D/BB3@/C-CE
8e Mymns 7ncient and Moderns
Lh estrellas,
Nno brota de vosotras el deseo del amante de contemplar el rostro de su amadaO NNo proviene de
las puras constelaciones la ntima percepcin de los rasgos puros de su amadaO
=7'N,= M7='7 ='LP,
8e 8uineser ,legien
.nos sutiles vahos escapan de lo $ue hicieren los vivos.
La noche es +ra, delicada y llena de *ngeles
$ue golpean a los vivos. Las +*bricas est*n iluminadas,
el carrilln suena en lo alto.
"or +in estamos #untos, aun$ue le#os uno de otro.
QLMN 7SM),=R
8e 6he ,cclesiast
La escritura desatada
destos libros da lugar
a $ue el autor pueda mostrarse %pico,
lrico, tr*gico, cmico, con todas
a$uellas partes $ue encierran en s las
dulcsimas y agradables ciencias
de la poesa y de la oratoriaK
$ue la %pica tan bien puede escribirse
en prosa como en verso. @
M'&.,L 8, 9,=;7N6,S
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W'LL'7M )L7P,
,n un valle situado a la sombra de unos rododendros, cerca del lmite de la nieve, por el $ue
discurra un arroyo de espumosa agua de deshielo y por el $ue revoloteaban las palomas y los
pardillos entre los inmensos pinos, haba una cueva, semioculta por un risco $ue se alIaba sobre
ella y las abundantes ho#as $ue se arracimaban aba#o.
,n el bos$ue se oa multitud de sonidos: el arroyo $ue saltaba entre las rocas, el viento $ue se
abra paso entre las agu#as de pino, el Iumbido de los insectos y los gritos de los pe$ue!os
mam+eros arbreos, adem*s de los trinos de los p*#arosK y de veI en cuando, una +uerte r*+aga
de viento produca un roce en las ramas de un cedro o un abeto, $ue emitan un gemido como el
de un violonchelo.
,ra un lugar dominado por una brillante luI solar, nunca ensombrecidaK los rayos de un tono
dorado claro se +iltraban hasta el suelo del bos$ue entre +ran#as y motas de sombra verde
pardusca. La luI nunca permaneca inmvil, nunca era la misma, por$ue sobre las copas de los
*rboles sola +lotar una neblina $ue +iltraba la luI del sol, trans+orm*ndola en un resplandor
perlado $ue barniIaba todas las pi!as con una humedad reluciente cuando se levantaba la niebla.
,n ocasiones el agua de las nubes se condensaba en diminutas gotas, medio bruma y medio
lluvia, $ue m*s $ue caer descendan +lotando y producan un suave repi$ueteo entre los millones
de agu#as de pino.
Qunto al arroyo, un estrecho sendero conduca a una aldea Xapenas un pu!ado de viviendas de
pastoresX situada al pie del valle, con un santuario medio derruido, prYimo al glaciar $ue lo
coronaba, un lugar donde ondeaban unas descoloridas banderas de seda agitadas por los vientos
perpetuos de las altas monta!as y donde los piadosos aldeanos depositaban unas o+rendas de
tortas de cebada y t% seco. 8ebido a un curioso e+ecto producido por la luI, el hielo y la bruma,
la cabecera del valle apareca adornada por un perenne arco iris.
La cueva $uedaba un poco m*s arriba del sendero. Muchos a!os atr*s haba vivido all un
hombre santo, entregado al ayuno, la meditacin y la oracin. Los aldeanos la veneraban en
memoria suya. La cueva meda unos dieI metros de pro+undidad y tena el suelo seco: una
guarida ideal para un lobo o un oso, aun$ue los p*#aros y murci%lagos eran los Jnicos animales
$ue la haban habitado durante a!os.
"ero la criatura $ue se hallaba agaIapada #unto a la entrada, con sus negros o#os vigilantes y las
puntiagudas ore#as enhiestas, no era un p*#aro ni un murci%lago. La luI del sol iluminaba su
lustroso pela#e dorado mientras el eYtra!o ser haca girar con sus manos simiescas una pi!a en un
sentido y en otro, arrancando con sus +uertes dedos las escamas y los dulces pi!ones.
6ras %l, #usto m*s all* de la lnea donde alcanIaba el sol, la se!ora 9oulter calentaba agua en un
caIo sobre un +ogn de $ueroseno. ,n %stas su daimonion murmur una advertencia, y la se!ora
9oulter alI la vista.
.na ni!a aldeana se acercaba por el sendero. La se!ora 9oulter la conoca. ,ra 7ma, $ue desde
haca unos das le llevaba comida. La se!ora 9oulter se haba apresurado a in+ormar a la pe$ue!a
$ue ella era una mu#er santa entregada a la meditacin y la oracin, y $ue haba #urado no hablar
#am*s con un ser humano. 7ma era la Jnica persona cuyas visitas aceptaba.
"ero esta veI la ni!a no estaba sola. La acompa!aba su padre. Mientras 7ma trepaba hacia la
cueva, el hombre aguard a una distancia prudencial.
7l entrar en la cueva, 7ma se inclin y di#o:
XMe enva mi padre y le ruega $ue nos dispense su buena voluntad.
X)ienvenida Xrespondi la se!ora 9oulter.
La ni!a llevaba un hatillo de tela de algodn deste!ida, $ue deposit a los pies de la se!ora
9oulter. Luego le o+reci un ramillete de +lores silvestres, una docena de an%monas atadas con
un cordel tambi%n de algodn, y se puso a hablar r*pidamente, con voI nerviosa. La se!ora
9oulter comprenda algo de la lengua de a$uellas gentes de la monta!a, pero no $uera $ue
supieran hasta $u% punto. 8e modo $ue indic sonriente a la muchacha $ue cerrara la boca y
observara a los dos daimonions. ,l mono dorado tendi su manita negra y el daimonion
mariposa de 7ma se +ue aproYimando a %l hasta posarse en su calloso dedo.
,l mono lo acerc lentamente a su ore#a, y la se!ora 9oulter not $ue en su mente penetraba un
+lu#o de entendimiento $ue clari+ic las palabras de la ni!a. Los aldeanos se alegraban de $ue una
mu#er santa como ella se hubiera re+ugiado en la cueva, pero corran rumores de $ue tena una
compa!era tan peligrosa como poderosa.
,so era lo $ue haba in+undido miedo a los aldeanos. N,ra a$uel otro ser el ama o la sirvienta de
la se!ora 9oulterO N7lbergaba malas intencionesO N"ara $u% haba ido allO N"ensaban $uedarse
mucho tiempoO 7ma, muy aIorada, transmiti esas preguntas a la se!ora 9oulter.
Mientras la comprensin del daimonion penetraba en ella, a la se!ora 9oulter se le ocurri una
idea novedosa. "oda decir la verdad. No toda, por supuesto, pero s una parte. La ocurrencia le
produ#o un pe$ue!o estremecimiento de hilaridad, pero reprimi la risa al responder.
XS, una persona vive conmigo, pero no hay nada $ue temer. ,s mi hi#a, $ue est* ba#o los
e+ectos de un hechiIo $ue la tiene dormida. Memos venido a$u para ocultarnos del mago $ue la
hechiI, mientras yo trato de curarla y procuro $ue no su+ra ningJn da!o. "uedes entrar a verla si
$uieres.
La suave voI de la se!ora 9oulter produ#o una meIcla de sosiego y temor a 7ma, impresionada
al or hablar de hechiIos y magos. "ero el mono dorado sostena a su daimonion con suma
delicadeIa y ella senta curiosidad, por lo $ue sigui a la se!ora 9oulter al interior de la cueva.
,l padre de 7ma, $ue la esperaba en el sendero, avanI un paso. Su daimonion cuervo despleg
las alas un par de veces, pero permaneci donde estaba.
La se!ora 9oulter encendi una vela, por$ue la luI menguaba con rapideI, y condu#o a 7ma
hacia la parte posterior de la cueva. Los o#os de la ni!a, abiertos como platos, resplandecan en la
oscuridad al tiempo $ue #untaba el ndice y el pulgar en un gesto repetitivo destinado a con+undir
a los espritus mal%volos y ahuyentar cual$uier peligro.
XNLo vesO Xdi#o la se!ora 9oulterX. No puede causar ningJn da!o. No hay nada $ue temer.
7ma se arrodill #unto a la +igura acostada en el saco de dormir. ,ra una ni!a de unos tres o
cuatro a!os m*s $ue ella, con el pelo de un color $ue 7ma #am*s haba visto, un rubio casta!o
como la melena de un len. 6ena los labios apretados y estaba pro+undamente dormida, de eso
no caba duda, pues su daimonion yaca enrollado e inconsciente sobre su cuello. "areca una
mangosta pero era de color dorado ro#iIo y m*s pe$ue!o. ,l mono dorado alis con ternura el
pelo de la +rente del daimonion dormido, el cual se agit eYhalando un breve y ronco maullido.
,l daimonion de 7ma, seme#ante a un ratn, se peg al cuello de %sta y se asom temeroso por
entre sus cabellos.
X"uedes contarle a tu padre lo $ue has visto Xprosigui la se!ora 9oulterX. No hay ningJn
espritu mal%volo. Slo mi hi#a, dormida a causa de un hechiIo, la cual est* a mi cuidado. "ero
pdele a tu padre, por +avor, $ue me guard%is este secreto. Slo vosotros deb%is saber dnde se
encuentra Lyra. Si el hechicero llega a enterarse de $ue est* a$u, vendr* para destruirla a ella, a
m y a todo lo $ue pille. 8e modo $ue deb%is ser discretos. 9u%ntaselo a tu padre, pero a nadie
m*s.
La se!ora 9oulter se arrodill #unto a su hi#a Lyra y le apart el pelo hJmedo de la cara antes de
inclinarse para besarla en la me#illa. Luego alI los o#os llenos de tristeIa y amor y sonri a 7ma
con una eYpresin tan valerosa, sabia y compasiva, $ue a la ni!a se le inundaron los o#os de
l*grimas.
La se!ora 9oulter tom a la pe$ue!a de la mano para regresar a la entrada de la cueva, donde vio
al padre $ue las observaba ansioso desde el sendero. ,ntonces #unt las manos e hiIo una
reverencia, a la $ue el hombre respondi con un suspiro de alivio mientras su hi#a, tras
despedirse de la mu#er y de la ni!a encantada con otra reverencia, daba media vuelta y ba#aba
corriendo la cuesta iluminada por la luI crepuscular. "adre e hi#a inclinaron de nuevo la cabeIa
en direccin a la cueva y desaparecieron entre las sombras de los +rondosos rododendros.
La se!ora 9oulter observ el l$uido $ue haba comenIado a hervir sobre el +ogn.
La mu#er se agach para echar unas ramas secas en el caIo, dos pelliIcos de una bolsa, otro de
otra, y a!adi tres gotas de un aceite dorado p*lido. =emovi el l$uido con bro y cont
mentalmente hasta $ue hubieron transcurrido cinco minutos. Luego retir el caIo del +uego y se
sent para esperar a $ue se en+riara.
7 su alrededor haba parte del material procedente del campamento situado #unto al lago aIul,
donde haba muerto sir 9harles Latrom: un saco de dormir, una mochila con unas mudas y
artculos de aseo y otros ob#etos de uso personal. Maba tambi%n una bolsa de lona con un
armaIn de madera, +orrada de miraguano, $ue contena diversos instrumentos, y una pistola en
su +unda.
La decoccin se en+ri con rapideI, y en cuanto alcanI la tibieIa de la sangre la mu#er la verti
con cuidado en un cubilete de metal y la llev al +ondo de la cueva. ,l daimonion mono de#
caer la pi!a y corri a su lado.
6ras depositar el cubilete sobre una piedra, se arrodill #unto a Lyra, $ue segua pro+undamente
dormida. ,l mono dorado se agach al otro lado de la muchacha, dispuesto a atrapar a
"antalaimon en cuanto se despertara.
Lyra tena el cabello hJmedo y movi los o#os ba#o los p*rpados cerrados. ,mpeIaba a volver en
s. La se!ora 9oulter haba notado al besarla el leve movimiento de sus p*rpados, y dedu#o $ue
Lyra no tardara en despertar.
La se!ora 9oulter desliI una mano ba#o la cabeIa de la ni!a y con la otra le apart los hJmedos
mechones de la +rente. Lyra entreabri los labios y eYhal un suave gemidoK "antalaimon se
instal m*s cerca de su pecho. ,l mono dorado, $ue no $uitaba o#o al daimonion de Lyra, crisp
sus deditos negros $ue reposaban #unto al saco de dormir.
)ast una mirada de la se!ora 9oulter para $ue el mono apartara un poco la mano. La mu#er
levant con delicadeIa a su hi#a por los hombros y %sta, con la cabeIa inclinada hacia atr*s,
suspir y entreabri los o#os despacio, pesta!eando repetidamente.
X=oger... Xmusit la ni!aX. N8nde est*s, =oger...O No te veo...
X9hsss Xle susurr su madreX. )%bete esto, cari!o.
La se!ora 9oulter acerc el cubilete a la boca de Lyra, inclin*ndolo para de#ar $ue una gota le
humedeciera los labios. 9uando Lyra la hubo lamido, la se!ora 9oulter le verti un chorrito del
l$uido en la boca, con mucho cuidado, esperando a $ue la ni!a ingiriera cada sorbo antes de
darle otro.
La operacin dur varios minutos, pero al +inal el cubilete $ued vaco y la se!ora 9oulter acost
de nuevo a su hi#a. 6an pronto como %sta apoy la cabeIa en el suelo, "antalaimon volvi a
enroscarse sobre su cuello. Su pelo dorado ro#iIo estaba tan hJmedo como el cabello de la ni!a.
7l poco ambos volvieron a $uedar pro+undamente dormidos.
,l mono dorado se dirigi con paso vivo hasta la boca de la cueva, donde se instal para vigilar
el sendero. La se!ora 9oulter sumergi un trapo en una palangana de agua +ra y lo aplic al
rostro de Lyra. 7cto seguido abri el saco de dormir y le lav los braIos, el cuello y los
hombros, pues haca calor. "or Jltimo le desenred con delicadeIa el cabello y se lo pein hacia
atr*s, traIando una ntida raya en medio.
6ras de#ar el saco abierto para $ue la ni!a se re+rescara, abri el hatillo $ue le haba entregado
7ma, en el $ue haba unas hogaIas de pan, un taco de t% comprimido y un pega#oso pastel de
arroI envuelto en una enorme ho#a. Maba llegado el momento de encender +uego. ,l aire de la
monta!a era helado. 8e +orma metdica, la se!ora 9oulter parti unas ramas secas y encendi
una cerilla. Ltra cosa $ue tener en cuenta: escaseaban las cerillas y apenas $uedaba $ueroseno
para el +ogn. 7 partir de ahora tendra $ue mantener el +uego encendido da y noche.
Su daimonion estaba descontento. No le gustaba lo $ue ella haca, y cuando intent eYpresar su
descontento, ella le apart a un lado. Zl dio media vuelta, demostrando su desd%n con cada lnea
de su cuerpo mientras arrancaba las escamas de su pi!a y las arro#aba en la oscuridad. La se!ora
9oulter no le hiIo caso y sigui traba#ando con ma!a para encender el +uego y luego puso el
caIo para calentar agua y preparar el t%.
No obstante la a+ect el escepticismo de su daimonion, como era lgico. La se!ora 9oulter se
pregunt $u% diablos estaba haciendo y si se haba vuelto loca, y $u% ocurrira cuando se
enteraran en la iglesia. ,l mono dorado tena raIn. ,lla no slo ocultaba a Lyra, sino $ue se
estaba enga!ando a s misma.
,l ni!o sali de la oscuridad, esperanIado y temeroso al mismo tiempo, murmurando sin cesar:
XLyra... Lyra... Lyra
7 su espalda haba otras +iguras, aJn m*s imprecisas y silenciosas $ue %l. "arecan +ormar
parte del mismo grupo y de la misma raIa, pero sus rostros no eran visibles ni se oan sus voces.
La voI del ni!o era un mero murmullo, y su rostro estaba en sombras y borroso, como un
recuerdo casi olvidado.
XLyra... Lyra...
N8nde se encontrabanO
,n una inmensa planicie donde no brillaba luI alguna proveniente del cielo gris plomiIo, y
donde una espesa bruma ocultaba el horiIonte por todos los costados. ,l suelo era de tierra,
aplastada por la presin de millones de pies, aun$ue esos pies pesaran menos $ue plumas. 8e
modo $ue deba de ser el tiempo el $ue haba comprimido la tierra, pero el tiempo permaneca
inmvil en ese lugar. 7s eran las cosas. Zse era el +in de todos los lugares y el Jltimo de todos
los mundos.
XLyra...
N"or $u% se encontraban allO
,staban apresados. 7lguien haba cometido un crimen, aun$ue nadie saba $u% era, $ui%n lo
haba cometido ni $u% autoridad haba #uIgado a los culpables.
N"or $u% pronunciaba el ni!o continuamente el nombre de LyraO
"or$ue no haba perdido la esperanIa.
NSui%nes eranO
Uantasmas.
R Lyra no poda tocarlos, por m*s $ue lo intentara. Sus manos se agitaban desordenadas,
incesantemente, mientras el ni!o segua invocando su nombre.
X=oger Xdi#o Lyra, pero su voI apenas era un murmulloX. Lh, =oger, Ndnde est*sO NSu%
lugar es %steO
X,s el mundo de los muertos Xrespondi %lX. No s% $u% hacer, no s% si voy a $uedarme a$u
para siempre, no s% si he cometido una mala accin o $u%, por$ue he tratado de ser bueno, pero
lo odio, tengo miedo, lo odio...
R Lyra di#o:
XRo...
2. )7L6M7MLS R )7=.9M
,N6LN9,S "7S[.N ,S"\='6.
7N6, M' =LS6=L
R M' "',L S,
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L')=L 8, QL)
Silencio Xdi#o WillX. 9allaos. No me molest%is.
Maca poco $ue se haban llevado a Lyra, $ue Will haba descendido de la cima de la monta!a y
$ue la bru#a haba matado a su padre. Will encendi la pe$ue!a linterna de ho#alata $ue haba
sacado de la mochila de su padre, utiliIando las cerillas secas $ue haba hallado en su interior, y
se acurruc al abrigo de la roca para abrir la mochila de Lyra.
9on la mano sana +ue palpando el interior hasta localiIar el pesado aletimetro envuelto en
terciopelo. 7lumbrado con el resplandor de la linterna, lo mostr a las dos +ormas $ue
permanecan a su lado, las +ormas $ue se autodenominaban *ngeles.
XNSab%is leer estoO Xles pregunt.
XNo Xcontest una voIX. ;en con nosotros. 7comp*!anos hasta donde se encuentra lord
7sriel.
XNSui%n os hiIo seguir a mi padreO 8i#isteis $ue %l no saba $ue lo seguais. "ero lo saba
Xa+irm Will con vehemenciaX. Me di#o $ue os esperase. Saba m*s de lo $ue vosotros creais.
NSui%n os enviO
XNadie nos envi. 6an slo nosotros Xrespondi la voIX. 8eseamos servir a lord 7sriel. NSu%
$uera hacer el muerto con la dagaO
Will titube unos instantes.
XMe di#o $ue se la llevara a lord 7sriel.
X,ntonces ven con nosotros.
XNo. 7ntes debo encontrar a Lyra.
Will envolvi de nuevo el aletimero con el terciopelo y lo guard en la mochila. 8espu%s se
puso la pesada capa de su padre para resguardarse de la lluvia y, todava en cuclillas, observ
+i#amente a las dos sombras.
XN8ecs la verdadO Xpregunt.
XS.
XN,ntonces sois m*s +uertes o m*s d%biles $ue los seres humanosO
XM*s d%biles. ;osotros sois de carne y hueso, nosotros no. 8e todas +ormas, tienes $ue
acompa!arnos.
XNo. Si yo soy m*s +uerte, deb%is obedecerme. 7dem*s, yo tengo la daga. 8e modo $ue os lo
ordeno: ayudadme a encontrar a Lyra. No importa cu*nto tiempo nos lleve. 9uando la halle, os
acompa!ar% a donde est* lord 7sriel.
Las dos +iguras guardaron silencio unos instantes. Luego se apartaron +lotando para parlamentar,
aun$ue Will no alcanIaba a or nada de lo $ue decan.
"or +in se acercaron.
X8e acuerdo Xdi#eronX. 9ometes un error, pero no nos de#as eleccin. 6e ayudaremos a
buscar a esa ni!a.
Will entorn los o#os para discernirlos con m*s claridad en la oscuridad, pero la lluvia le nublaba
la vista.
X7cercaos m*s para $ue pueda veros Xpidi.
Los dos *ngeles se aproYimaron, pero aJn parecan m*s borrosos.
XNLs ver% me#or a la luI del daO
XNo, peor. No pertenecemos a un orden elevado entre los *ngeles.
X)ueno, si yo no os veo, tampoco os ver* nadie m*s, de modo $ue pasar%is inadvertidos. 'd a
averiguar dnde se encuentra Lyra. No debe de andar muy le#os. Maba una mu#er... estar* con
ella... La mu#er se la llev. 'd a buscarla y volved para decirme lo $ue hay*is averiguado.
Los *ngeles se elevaron en el aire pre!ado de tormenta y desaparecieron. Will se sinti invadido
por un intenso cansancio. Le haban $uedado pocas +uerIas antes del +orce#eo con su padre, y en
ese momento estaba rendido. Lo Jnico $ue deseaba era dormir. Los p*rpados le pesaban y los
o#os le escocan debido al llanto.
Se cubri la cabeIa con la capa, apret la mochila contra su pecho y se $ued dormido al
instante.
X,n ningJn sitio Xdi#o una voI.
Will la oy desde las pro+undidades del sue!o y trat de despertarse. "or +in logr abrir los o#os
Dtard m*s de un minuto pues estaba pro+undamente dormidoE y contempl la luminosa ma!ana
$ue se abra ante %l.
XN8nde est*isO Xpregunt.
X7 tu lado Xrespondi el *ngelX. 7$u.
,l sol acababa de salir, y las rocas, los l$uenes y musgos $ue crecan entre ellas aparecan tersos
y resplandecientes, pero Will no vio a nadie.
XRa te advert $ue de da te costara m*s vernos Xprosigui la voIX. Nos ver*s me#or en la
penumbra, al amanecer o al atardecer, y al cabo de un tiempo me#or aJn en la oscuridad. 8e da
te resultar* m*s di+cil. Mi compa!ero y yo hemos registrado las laderas, pero no hemos dado ni
con la mu#er ni con la ni!a. Sin embargo, hay un lago de aguas aIules #unto al $ue han debido de
acampar. May un hombre muerto all, y una bru#a devorada por un ,spectro.
XN.n hombre muertoO NSu% aspecto tieneO
X8eba de tener m*s de sesenta a!os. M*s bien gordo, con la piel lisa y el pelo plateado. ;iste
ropa cara y eYhala un intenso per+ume.
XSir 9harles Xdi#o WillX. ,ra %l. La se!ora 9oulter debi de asesinarlo. )ueno, al menos %sa
no es una mala noticia.
XLa mu#er de# unas huellas. Mi compa!ero las ha seguido y regresar* en cuanto haya
averiguado dnde est*. Ro me $uedar% contigo.
Will se puso en pie y mir alrededor. La tormenta haba limpiado el aire y la ma!ana era +resca y
di*+ana, lo cual acentuaba el horror del panorama circundante. No le#os de all yacan los
cad*veres de varias de las bru#as $ue lo haban acompa!ado a %l y a Lyra al encuentro con su
padre. .n cuervo carro!ero con un pico +eroI haba comenIado a desgarrar la cara de una de
ellas, y Will vio un ave de gran tama!o $ue traIaba unos crculos en lo alto, como si estuviera
seleccionando el bocado m*s suculento.
Will eYamin uno por uno los cad*veres, pero ninguno corresponda a Sera+ina "e((ala, la reina
del clan de las bru#as y amiga de Lyra. ,ntonces se acord. NNo se haba ido de pronto a
ocuparse de otro asunto, poco antes del anochecerO
SuiI*s estuviera viva. 7nimado por la idea, Will escrut el horiIonte en busca de alguna se!al
de ella, pero no vio m*s $ue el aire aIul y las a+iladas rocas.
XN8nde est*sO Xpregunt al *ngel.
X7 tu lado Xrespondi la voIX, como siempre.
Will mir a su iI$uierda, donde sonaba la voI, en vano.
X8e modo $ue nadie te ve. N"uede orte alguien, aparte de mO
XNo si hablo en susurros Xcontest el *ngel con aspereIa.
XN9mo te llamasO N6en%is nombresO
XS. Ro me llamo )althamos, y mi compa!ero, )aruch.
Will se plante $u% le convena hacer. 9uando uno elige una opcin entre varias, todas las vas
$ue no toma se apagan como velas, como si nunca hubieran eYistido. 8e momento todas las
alternativas $ue se le o+recan eYistan a la veI, pero mantenerlas as supona renunciar a la
accin. No tena m*s remedio $ue elegir.
X8escenderemos de nuevo la monta!a XdeclarX. 'remos a ese lago. SuiI*s all encuentre
algo $ue me sirva. 8e todas +ormas tengo sed. 6omar% el camino $ue me pareIca el indicado. Si
me e$uivoco, guame tJ.
9uando llevaba varios minutos caminando por la rocosa ladera, en la $ue no haba ningJn
sendero se!aliIado, Will cay en la cuenta de $ue ya no le dola la mano. 8e hecho, desde $ue se
haba despertado no haba vuelto a acordarse de la herida.
Se detuvo para mirar la tosca tela con $ue su padre se la haba vendado despu%s de la pelea.
,staba grasienta debido al ung^ento $ue le haba aplicado, pero no advirti ni rastro de sangre.
8espu%s de la hemorragia $ue haba su+rido tras perder los dedos, a$uello resultaba tan +ant*stico
$ue el coraIn le daba brincos de alegra.
Movi todos los dedos para comprobar si estaban agarrotados. Las heridas aJn le dolan un poco,
pero era un dolor distinto, m*s atenuado $ue el insoportable dolor $ue haba eYperimentado la
vspera. 8aba la sensacin de $ue sus heridas sanaban, cosa $ue deba a su padre. ,l hechiIo de
las bru#as haba +allado, pero su padre le haba curado.
Will sigui ba#ando por la ladera, m*s animado, sin importarle lo $ue pudiera pensar el *ngel.
6ard tres horas, con algunos conse#os orientativos por parte del *ngel, en llegar al pe$ue!o lago
aIul. 9uando lo alcanI, Will estaba muerto de sed. Maca un calor so+ocante y la capa le
molestaba, pero al $uit*rsela ech de menos su proteccin, pues el ardiente sol le abrasaba los
braIos y el cuello. 9uando +altaban pocos metros para alcanIar el lago, Will de# la capa y la
mochila en el suelo y ech a correr hacia %l. 7l llegar a la orilla se arro# de bruces y bebi con
avideI. ,l agua estaba tan +ra $ue le dolieron los dientes y el cr*neo, pero tena tanta sed $ue no
le import.
9uando hubo saciado la sed, se incorpor y mir alrededor. ,l da anterior no haba estado en
condiciones de +i#arse en nada, pero en a$uellos momentos advirti con m*s nitideI el intenso
color del agua y los estridentes sonidos de los insectos $ue pululaban por all.
XN)althamosO
XSigo a$u.
XN8nde est* el muertoO
XM*s all* de esa elevada roca, a la derecha.
XNMay algJn ,spectro por a$uO
XNo.
Will recogi la mochila y la capa y ech a andar #unto al borde del lago hacia la roca $ue le haba
indicado )althamos.
7l otro lado vio un pe$ue!o campamento de cinco o seis tiendas y los restos de +uegos para
cocinar. Will prosigui con cautela por si todava $uedaba alguien con vida acechando.
,l silencio era pro+undo, slo interrumpido levemente por el sonido de los insectos. ,n torno a
las tiendas reinaba la $uietud, y las pl*cidas aguas del lago slo mostraban las ondas $ue %l haba
producido. .n pe$ue!o movimiento, un breve destello verde #unto a su pie sobresalt a Will,
pero slo se trataba de un diminuto lagarto.
Las tiendas, de material de camu+la#e, resaltaban entre el montono colorido ro#o de las rocas.
Will mir en la primera y comprob $ue estaba vaca, al igual $ue la segunda, pero en la tercera
encontr dos cosas muy Jtiles: una lata de pota#e y una ca#a de cerillas. 6ambi%n vio una barra de
una sustancia oscura, larga y gruesa como su antebraIo. 7l principio crey $ue era cuero, pero a
la luI del sol descubri $ue se trataba de carne seca.
)ueno, al menos tena un cuchillo. Will cort una loncha +ina de carne, $ue le pareci un tanto
correosa y salada, pero estaba rica. Luego guard la carne, las cerillas y la lata en la mochila y
mir en las otras tiendas, pero estaban vacas.
Slo le $uedaba revisar la m*s grande.
XN,s all dnde est* el muertoO Xpregunt al aire.
XS Xrespondi )althamosX. Lo han envenenado.
Will se encamin con precaucin hacia la entrada, $ue daba al lago. Qunto a una silla de lona
volcada yaca el cad*ver del hombre conocido como sir 9harles Latrom en el mundo de Will, y
como lord )oreal en el de Lyra, el individuo $ue haba robado a %sta el aletimetro, lo cual haba
conducido a Will hasta la daga. Sir 9harles haba sido un tipo astuto, in+luyente y poderoso, y
ahora estaba muerto. 7 Will le repela contemplar su rostro des+igurado, pero al comprobar a
simple vista $ue haba muchas cosas $ue robar dentro de la tienda, sorte el cad*ver para
inspeccionarla m*s detenidamente.
Su padre, el soldado, el eYplorador, habra sabido con eYactitud $u% llevarse. Will no lo tena tan
claro. 7l +in se decidi por una pe$ue!a lupa metida en un estuche de acero, por$ue le servira
para encender +uego y ahorrar cerillasK un carrete de cordelK una cantimplora met*lica para el
agua, m*s ligera $ue el pelle#o de cabra $ue haba llevado, y una tacita de latnK unos pe$ue!os
prism*ticosK un cartucho de monedas de oro del tama!o del pulgar de un hombre, envueltas en
papelK un boti$un de primeros auYiliosK unas pastillas para esteriliIar el aguaK un pa$uete de
ca+%K tres pa$uetes de +ruta seca comprimidaK una bolsa de galletas de avenaK seis barritas de
cerealesK un pa$uete de anIuelos y seda de nailonK y, por Jltimo, un bloc, un par de l*pices y una
pe$ue!a linterna el%ctrica.
Will lo guard todo en la mochila, cort otra loncha de carne, llen el buche y la cantimplora con
agua del lago y pregunt a )althamos:
XN9rees $ue necesito algo m*sO
XNo te vendra mal un poco de sentido comJn Xrespondi el *ngelX. La +acultad de
reconocer, respetar y obedecer la voI de la sabidura.
XN6e consideras sabioO
X)astante m*s $ue tJ.
X;aya, pues no lo dira. N,res un hombreO 6e eYpresas como un hombre.
X)aruch era un hombre. Ro no. 7hora es un ser angelical.
X7s $ue... XWill de# lo $ue estaba haciendo, concretamente distribuir los ob#etos en su
mochila segJn el peso de los mismos, y se es+orI en vano por ver al *ngelX. 7s $ue )aruch
+ue un hombre... XcontinuX, y despu%s... NLas personas se convierten en *ngeles cuando
muerenO N,s eso lo $ue ocurreO
XNo siempre. ,n la inmensa mayora de los casos no... Sucede muy pocas veces.
XN9u*ndo vivi )aruchO
XMace cuatro mil a!os, m*s o menos. Ro soy mayor $ue %l.
XN;ivi en mi mundo, en el de Lyra o en %steO
X,n el tuyo. "ero eYisten in+inidad de mundos, ya lo sabes.
XNR cmo se convierten las personas en *ngelesO
XN7 $u% vienen estas c*balas meta+sicasO
XSuisiera saberlo.
XM*s vale $ue te centres en tu tarea. 7hora $ue has despo#ado a ese hombre de todas sus
pertenencias y tienes todos los #uguetes $ue necesitas para seguir con vida, Npodemos seguir
nuestro caminoO
X9uando sepa $u% camino elegir.
X9ual$uiera $ue esco#amos, )aruch dar* con nosotros.
X,n ese caso tambi%n nos encontrar* si nos $uedamos a$u. 7Jn tengo $ue hacer un par de
cosas.
Will se sent en un lugar desde el $ue no tuviera $ue ver el cad*ver de sir 9harles y se comi
tres barritas de cereales. 7 medida $ue la comida empeIaba a hacerle provecho, not $ue
recuperaba las +uerIas. Luego contempl de nuevo el aletimetro. Las treinta y seis pe$ue!as
im*genes pintadas en el mar+il eran muy ntidas: una corresponda sin duda a un ni!o, otra a una
marioneta, otra a una hogaIa de pan, y as sucesivamente. Lo $ue no estaba tan claro era su
signi+icado.
XN9mo aprendi Lyra a interpretarlasO Xpregunt Will a )althamos.
XSeguramente se invent su signi+icado. Los $ue utiliIan estos instrumentos llevan muchos
a!os estudi*ndolos, y slo son capaces de interpretarlos con ayuda de unos libros de consulta.
XLyra no se invent el signi+icado de estas im*genes. Saba interpretarlas. Me di#o cosas $ue no
poda saberlas de otro modo.
X"ues para m representa un misterio tan impenetrable como para ti, te lo aseguro Xa+irm el
*ngel.
7l contemplar el aletimetro, Will record algo $ue le haba dicho Lyra acerca de la +orma de
interpretarlo, sobre el estado de *nimo en $ue uno deba estar para $ue +uncionara, lo cual le
haba ayudado a %l a percibir la sutileIa de la ho#a de plata de la daga.
,mpu#ado por la curiosidad, Will sac la daga y practic un corte en +orma de ventanita delante
de %l. 7 trav%s del recuadro no vio nada salvo el aire aIul, pero aba#o, mucho m*s aba#o,
contempl un paisa#e de *rboles y campos: su propio mundo, sin duda.
8e modo $ue las monta!as de ese mundo no se correspondan con las del suyo. Will cerr la
ventana, utiliIando la mano iI$uierda por primera veI desde $ue se haba herido. _Su% maravilla
poder usarla de nuevo`
8e pronto se le ocurri una idea tan repentina $ue le produ#o una especie de sacudida el%ctrica.
Si haba in+inidad de mundos, Npor $u% la daga slo abra ventanas entre ese mundo y el suyoO
6ena $ue ser posible acceder a cual$uiera de ellos.
Will alI de nuevo la daga, de#ando $ue su mente +luyera hasta la punta de la ho#a, tal como le
haba ense!ado &iacomo "aradisi, hasta $ue su conciencia se alo# entre los mismos *tomos y %l
sinti cada pe$ue!o obst*culo y onda en el aire.
,n lugar de traspasarlo en cuanto not el primer tropieIo, como sola hacer, Will de# $ue la
daga siguiera avanIando hasta topar con otros obst*culos. ,ra como seguir el recorrido de una
serie de puntadas e#erciendo una presin tan leve $ue ninguna resultaba da!ada.
XNSu% hacesO Xin$uiri la voI en el aire, interrumpiendo sus re+leYiones.
X,Yplorar Xrespondi WillX. Silencio, no me molestes. Si te acercas a la daga te cortar*s, y
como no te veo no podr% es$uivarte.
)althamos emiti un sonido de callado descontento. Will volvi a empu!ar la daga para tantear
los leves impedimentos y resistencias $ue notaba en el aire. Maba m*s de los previstos. Mientras
los tanteaba sin traspasar ninguno de inmediato, advirti $ue todos posean una caracterstica
distinta: %ste era duro y contundente, a$u%l vaporoso, el tercero resbaladiIo, el cuarto $uebradiIo
y +r*gil...
Will se concentr de nuevo en la punta de la daga. 7lgunos de los pe$ue!os obst*culos $ue
perciba en el aire se detectaban con mayor +acilidad $ue otros y, conociendo de antemano la
respuesta, hundi la ho#a en uno para cerciorarse: de nuevo apareci su mundo.
6ras cerrar la ventana, Will tante con la punta de la ho#a hasta hallar un obst*culo distinto. "or
+in encontr uno el*stico y resistente y lo atraves con la daga.
_S` ,l mundo $ue contempl a trav%s de a$uella ventana no era el suyo: el suelo estaba m*s
cerca y el paisa#e no se compona de verdes campos y setos sino de un desierto de dunas.
Will cerr la ventana y abri otra: percibi el aire cargado de humo de una ciudad industrial, con
una +ila de obreros $ue se dirigan con aire sombro a una +*brica.
Will cerr tambi%n esa ventana y regres al punto de partida. Senta un poco de v%rtigo. 6ras
haberse +ormado una idea del aut%ntico poder de la daga, la deposit cuidadosamente en la roca
+rente a %l.
XN"iensas $uedarte a$u todo el daO Xpregunt )althamos.
X,stoy pensando. Slo podemos trasladarnos con +acilidad de un mundo a otro cuando el suelo
est* al mismo nivel. "uede $ue en algunos sitios ocurra eso y se produIcan muchos tr*nsitos...
SuiI* sea preciso tantear tu mundo con la punta de la daga para hacerte una idea del tacto $ue
tiene y poder regresar. 8e otro modo corres el riesgo de $uedarte perdido para siempre.
X,s verdad. "ero $uiI* nosotros...
XR habra $ue saber $u% mundo tiene el suelo al mismo nivel, por$ue de lo contrario no podras
esconderte en %l Xdi#o Will, m*s para s $ue para in+ormar al *ngelX. 7s $ue no es tan sencillo
como crea. ,s posible $ue lo de LY+ord y 9ittagaIIe slo +uera una cuestin de suerte. ;eamos
si...
Will tom de nuevo la daga. Se le haba ocurrido una nueva idea. 7parte de la evidente y clara
sensacin $ue notaba al tocar una punta $ue +ran$ueaba la entrada a su propio mundo, haba otra
sensacin $ue haba percibido m*s de una veI: una cualidad de resonancia, como cuando uno
golpea un pesado tambor de madera, salvo $ue se produca, como todos los dem*s obst*culos, en
+orma de un minJsculo movimiento a trav%s del aire.
7ll estaba. Will se apart y tent el aire en otro lugar: all estaba de nuevo.
Will hundi la daga en a$uel punto y comprob $ue su suposicin era acertada. La resonancia
signi+icaba $ue el suelo del mundo $ue haba abierto estaba a la misma altura $ue el mundo en el
$ue %l se encontraba. 9ontempl un altiplano cubierto de +rondosa hierba sobre el $ue se cerna
un cielo encapotado, en el $ue apareca un reba!o de animales $ue pacan tran$uilamente, unos
animales $ue %l #am*s haba visto, del tama!o de un bisonte, con grandes cuernos, un espeso
pela#e aIul y una crin de pelos tiesos en el lomo.
Will se adentr en a$uel mundo. ,l animal m*s prYimo lo observ sin inmutarse y sigui
paciendo. Sin cerrar la ventana, Will tante con el cuchillo, desde el prado del otro mundo, en
busca de los acostumbrados obst*culos.
S, poda abrir su mundo desde %ste, y segua situado sobre las gran#as y los setosK y s, poda
localiIar sin mayores problemas la slida resonancia $ue representaba el mundo de 9ittagaIIe
$ue acababa de abandonar.
9on una pro+unda sensacin de alivio, Will regres al campamento #unto al lago y cerr todas las
ventanas. 7hora podra hallar el camino de regreso a su hogar sin temor a perderseK podra
ocultarse en caso necesario y moverse a sus anchas, sin correr ningJn peligro.
7 medida $ue se percataba de todas esas cosas, sinti $ue recuperaba las +uerIas. ,nvain la
daga en el cinturn y se ech la mochila al hombro.
XN,st*s listoO Xpregunt la voI con tono sarc*stico.
XS. 6e lo eYplico si $uieres, pero no pareces muy interesado.
X6odo lo $ue haces me resulta +ascinante. "ero no te preocupes por m. NSu% vas a decirle a
toda esa gente $ue se acercaO
Will mir sobresaltado en derredor. ,n el sendero divis a lo le#os unos via#eros con mulos de
carga $ue se dirigan hacia el lago. ,llos aJn no lo haban visto, pero si se $uedaba all como un
pasmarote no tardaran en advertir su presencia.
Will tom la capa de su padre, $ue haba puesto a secar sobre una roca. "esaba mucho menos
$ue antes. 7cto seguido ech un vistaIo alrededor: no poda llevarse nada m*s.
XSigamos adelante Xdi#o.
Le hubiera gustado colocarse de nuevo la venda, pero decidi hacerlo m*s tarde. ,ch a andar
por la orilla del lago, en direccin opuesta a los via#eros, y el *ngel lo sigui, invisible en la
lmpida atms+era.
7l cabo de varias horas llegaron a una estribacin en la pelada monta!a, cubierta tan slo de
hierba y rododendros enanos. 7nsioso por descansar, Will decidi hacer pronto un alto en el
camino.
7penas haba odo al *ngel. 8e veI en cuando )althamos le adverta: V"or a$u noW, o VMay un
sendero m*s practicable a la iI$uierdaW, y Will aceptaba sus conse#os. ,n realidad se mova
simplemente por moverse y ale#arse de a$uellos via#eros, por$ue hasta $ue regresara el otro
*ngel con m*s noticias, nada le impeda $uedarse all.
9uando se puso el sol, Will crey ver a su eYtra!o compa!ero. Lbserv la silueta de un hombre
$ue temblaba al trasluI, en cuyo interior el aire era m*s denso.
XN)althamosO )usco un arroyo. NMay alguno cercaO Xpregunt.
XMay un manantial a mitad de la cuesta Xrespondi el *ngelX, sobre a$uellos *rboles.
X&racias Xdi#o Will.
No tard en dar con el manantial. )ebi con avideI y llen la cantimplora. 9uando se dispona a
emprender el descenso hacia el bos$uecillo oy una eYclamacin. 7l volverse vio la silueta de
)althamos $ue se desplaIaba rauda por la ladera hacia... NSu% ocurraO ,l *ngel slo era visible
como un atisbo de movimiento, y Will lo perciba con m*s nitideI cuando no lo miraba
directamente. ,l *ngel pareca haberse detenido a escuchar, y luego se propuls a trav%s del aire
para regresar a toda velocidad #unto a Will.
X_7$u` XeYclam con una voI eYenta por primera veI de sarcasmo y censuraX. _)aruch ha
pasado por a$u` R hay una de tus ventanas, casi invisible. 7c%rcate... ;en enseguida.
Will lo sigui impaciente, olvid*ndose por completo de su cansancio. La ventana, segJn
comprob al acercarse, daba a un desolado paisa#e parecido a la tundra, m*s llano $ue las
monta!as del mundo de 9ittagaIIe y tambi%n m*s +ro, cubierto por un cielo nublado. Will lo
atraves, y )althamos se apresur a seguirle.
XNSu% mundo es %steO Xpregunt Will.
X,l de la ni!a. "asaron por a$u. )aruch se ha adelantado para seguirlos. Se dirigen hacia el sur
y est*n muy le#os.
XN9mo lo sabesO N7caso adivinas su pensamientoO
X8esde luego. 8onde$uiera $ue vaya )aruch, mi coraIn va con %lK aun$ue somos dos seres, es
como si +u%ramos uno solo.
Will mir alrededor. No haba ni rastro de seres humanos, y el +ro aumentaba a medida $ue
menguaba la luI.
XNo me apetece dormir a$u Xdeclar WillX. "asaremos la noche en 9ittagaIIe y volveremos
por la ma!ana. 7l menos all tenemos le!a con $ue encender el +uego. 7hora $ue s% $u% tacto
tiene el mundo de Lyra, puedo hallarlo con la daga... ,h, )althamos, Npuedes adoptar otra
+ormaO
XNR para $u% habra de hacerloO
X,n este mundo los seres humanos tienen daimonions, y si me paseo por ah sin uno despertar%
sospechas. 7l principio Lyra me tema debido a eso. 8e modo $ue si vamos a trav%s de su
mundo, debes +ingir $ue eres mi daimonion y asumir la +orma de un animal. .n ave, por
e#emplo. 7s podr*s volar.
X_Menudo aburrimiento`
XN"uedes hacerloO
X"odra...
X"ues haIlo. 7nda, $uiero verlo.
La +orma del *ngel se condens en un pe$ue!o torbellino del $ue surgi un mirlo, $ue se pos en
la hierba a los pies de Will.
X9olcate sobre mi hombro Xle indic %ste.
,l p*#aro obedeci, tras lo cual habl con el tono *spero $ue sola emplear el *ngel.
XSlo har% esto cuando sea estrictamente necesario. ,s de lo m*s humillante.
XLo siento por ti Xreplic WillX. 9ada veI $ue nos topemos con una persona, en este mundo,
trans+rmate en un p*#aro. No te molestes en discutir ni protestar. Lo haces y punto.
,l mirlo remont el vuelo en la penumbra y se es+um en el aire. 7l cabo de unos segundos
apareci de nuevo el *ngel, con una eYpresin de disgusto. 7ntes de volver a trasponer la
ventana, Will observ el paisa#e y ol+ate el aire para +ormarse una idea del mundo en el $ue
Lyra estaba cautiva.
XN8nde se encuentra ahora tu compa!eroO Xpregunt.
XSiguiendo a la mu#er hacia el sur.
X"or la ma!ana tambi%n nosotros marcharemos en esa direccin.
7l da siguiente, Will anduvo durante varias horas sin tropeIarse con un alma. ,l paisa#e
consista en general en unas pe$ue!as colinas cubiertas de hierba corta y seca. 9ada veI $ue
llegaba a un punto elevado miraba alrededor en busca de alguna se!al de presencia humana, pero
no hall ninguna. La Jnica variacin en a$uella polvorienta soledad de color verde pardusco era
una le#ana mancha de un verde m*s intenso, hacia la cual se dirigi por$ue )althamos le in+orm
de $ue era un bos$ue en el $ue haba un ro $ue discurra hacia el sur.
X;amos muy despacio Xse $ue# )althamos.
XNo puedo evitarlo Xreplic WillX. Si no eres capaI de decir algo Jtil, ser* me#or $ue te
calles.
7l llegar al lmite del bos$ue el sol roIaba el horiIonte y el aire estaba cargado de polenK
estornud varias veces, asustando a un p*#aro $ue remont el vuelo con un sonoro graInido.
X,s el primer ser vivo $ue he visto hoy Xcoment WillX. ,l primero $ue veo en este mundo.
XN8nde piensas acamparO Xpregunt )althamos.
,l *ngel apareca de veI en cuando entre las alargadas sombras de los *rboles. Will repar en su
eYpresin petulante.
X6endr% $ue parar por a$u Xdi#o WillX. "odras ayudarme a encontrar un lugar apropiado.
Ligo el murmullo de un arroyo... ;e a ver si lo localiIas.
,l *ngel desapareci. Will sigui avanIando a trav%s de las matas de breIo y mirto, deseoso de
hallar un sendero $ue pudiera seguir, mientras observaba la luI con aprensinK tena $ue elegir
un sitio donde detenerse, pues de lo contrario la oscuridad le obligara a hacerlo sin posibilidad
de eleccin.
X7 la iI$uierda Xle in+orm )althamos, $ue se hallaba a unos pasos de distanciaX. .n arroyo
y un *rbol seco para encender +uego. "or a$u...
Will sigui la voI del *ngel y no tard en localiIar el para#e $ue %ste haba descrito. .n
caudaloso arroyo +lua entre las rocas cubiertas de musgo y desapareca sobre un saliente para
sumergirse en una estrecha sima cubierta por las copas de los *rboles. La herbosa ribera se
eYtenda #unto al arroyo hasta los matorrales y el sotobos$ue.
7ntes de concederse un merecido descanso, Will +ue a recoger le!a y vio un crculo de piedras
chamuscadas entre la hierba, donde alguien haba encendido recientemente una +ogata. 6ras
reunir una pila de ramas de distintos tama!os, Will las cort con la daga a una medida adecuada
antes de encender el +uego. 9omo no saba hacerlo, tuvo $ue utiliIar varias cerillas antes de
conseguirlo.
,l *ngel lo observ con una eYpresin entre eno#ada y paciente.
.na veI $ue hubo encendido el +uego, Will comi dos galletas de avena, unas lonchas de carne
seca y una barrita de cereales, acompa!adas por un trago de agua +resca. )althamos se hallaba
sentado #unto a %l, en silencio.
XN,s $ue vas a estar todo el rato vigil*ndomeO Xdi#o +inalmente WillX. No pienso ir a
ninguna parte.
X,spero a )aruch, $ue no tardar* en volver. Si lo pre+ieres, no te prestar% la menor atencin.
XN6e apetece comer algoO X)althamos se movi un poco, picado por la tentacinX. No s% si
sueles comer Xprosigui WillX, pero si te apetece algo, srvete.
XNSu% es esoO Xpregunt el *ngel, receloso, se!alando una barrita de cereales.
XM*s aIJcar $ue otra cosa, me parece, y cereales. 6oma.
Will parti un pedaIo y se lo o+reci. )althamos inclin la cabeIa para olis$uearlo. Luego lo
tom, y Will not el +ro tacto de sus dedos en la palma de la mano.
X9reo $ue esto me alimentar* Xcoment el *ngelX. 9on un trocito tengo su+iciente, gracias.
Mientras )althamos mordis$ueaba la barrita, Will observ $ue si miraba el +uego cuando el
*ngel estaba situado en su campo visual, vea a %ste con mayor nitideI.
XN8nde est* )aruchO Xpregunt.
X"resiento $ue cerca. No tardar* en aparecer. 9uando regrese, hablaremos. ,s me#or hablar.
,+ectivamente, apenas haba transcurrido un minuto cuando percibieron el suave batir de unas
alas. )althamos se levant de un salto. .nos instantes despu%s los dos *ngeles se abraIaron. Sin
apartar la vista del +uego, Will observ el a+ecto $ue se pro+esaban. ,ra m*s $ue a+ecto: se
$ueran con pasin.
)aruch tom asiento #unto a su compa!ero. Will atiI el +uego, levantando una nube de humo
$ue se ale# +lotando tras ellos. La nube realI la silueta de los dos *ngeles, y Will consigui
verlos por primera veI con claridad. )althamos era delgado, con una eYpresin en la $ue se
aunaban un altivo desd%n y una tierna y ardiente simpata, como si estuviera predispuesto a amar
todas las cosas siempre y cuando su naturaleIa le permitiera olvidar sus de+ectos. Will no
percibi en )aruch de+ecto alguno. "areca m*s #oven, como haba a+irmado )althamos, y era de
compleYin recia, con unas alas inmensas y blancas como la nieve. 6ena un car*cter m*s
ingenuo. Miraba a )althamos como si %ste +uera la +uente de todo conocimiento y amor. Will se
sinti intrigado y conmovido por el amor $ue ambos se pro+esaban.
XNMas averiguado dnde se encuentra LyraO Xin$uiri, impaciente por conocer las novedades.
XS Xrespondi )aruchX. May un valle seme#ante al Mimalaya, muy alto, cercano a un glaciar
donde el hielo trans+orma la luI en un arco iris. 6e dibu#ar% un mapa en el suelo, para $ue no te
eYtraves. La ni!a est* cautiva en una cueva entre los *rboles, con una mu#er $ue la mantiene
dormida.
XN8ormidaO NR la mu#er est* solaO NNo hay soldados con ellaO
XSola, s. ,scondida.
XNR Lyra est* bienO
XS. Slo est* dormida, y sue!a. 6e mostrar% dnde se halla.
9on un p*lido dedo, )aruch traI un mapa en la tierra #unto a la hoguera, $ue Will copi con
eYactitud en su bloc. ,l centro era un glaciar $ue presentaba una curiosa +orma y serpenteaba
entre tres picos casi id%nticos.
XMira Xdi#o el *ngelX, nos estamos acercando. ,l valle donde se encuentra la cueva arranca
por la parte iI$uierda del glaciar, surcado por un ro de agua de deshielo. La cabecera est* a$u.
,l *ngel dibu# otro mapa, $ue Will copi tambi%n, y luego otro, acotando cada veI m*s la Iona.
Will calcul $ue no le resultara di+cil dar con a$uel lugar..., despu%s de haber recorrido los seis
o siete mil (ilmetros $ue mediaban entre la tundra y las monta!as. La daga constitua un ata#o
para trasladarse de un mundo a otro, pero no para eliminar la distancia entre ellos.
X9erca del glaciar hay un santuario Xcontinu )aruchX, con unas banderas de seda ro#as
medio desgarradas por el viento. .na muchacha lleva comida a la cueva. 6odos creen $ue la
mu#er es una santa $ue les prodigar* toda suerte de bendiciones si atienden sus necesidades.
XN8e verasO Xpregunt Will maravilladoX. "ero esa mu#er permanece escondida... No lo
entiendo. N7caso se oculta de la iglesiaO
X,so parece.
Will pleg y guard con cuidado los mapas. ;erti un poco de ca+% en polvo en la taIa de
ho#alata en la $ue haba puesto a calentar agua sobre las piedras #unto al +uego, lo removi con
un palito y se envolvi la mano con un pa!uelo antes de tomar la taIa.
.na rama cay en la hogueraK se oy el graInido de un ave nocturna.
X7paga el +uego Xmurmur )althamos.
Will agarr un pu!ado de tierra con su mano sana y la arro# sobre las llamas. Sinti $ue el +ro
le calaba los huesos y comenI a tiritar.
8e pronto se +i# en algo $ue le llam la atencin: sobre las nubes resplandeca una +orma, y no
era la luna.
XNLa 9arroIaO N9mo es posibleO Xmurmur )aruch.
XNSu%O Xpregunt Will en voI ba#a.
XSaben $ue estamos a$u Xsusurr )aruch, inclin*ndose hacia WillX. Man dado con nuestro
paradero. 6oma tu daga, Will, y...
7ntes de $ue terminara la +rase, una +orma cay del cielo sobre )althamos. )aruch se abalanI
al instante sobre ella, mientras )althamos se retorca para liberarse de su agresor. Los tres seres
pelearon en la penumbra, como gigantescas avispas atrapadas en la tela de una descomunal
ara!a, sin hacer el menor ruido. Lo Jnico $ue Will percibi +ue el ruido de las ramas al partirse y
el murmullo de las ho#as al roIar unas con otras.
Will no poda utiliIar la daga, pues sus compa!eros se movan con tal rapideI $ue tema
lastimarlos. ,ntonces sac la linterna de la mochila y la en+oc hacia los contendientes.
Nadie se esperaba a$uello. ,l agresor alI sus alas y )althamos se tap los o#os con el braIo.
Slo )aruch tuvo la presencia de *nimo para no moverse. No obstante, Will logr ver a a$uel
enemigo: otro *ngel, mucho m*s voluminoso y +uerte $ue ellos. )aruch le tapaba la boca con la
mano.
X_Will` XeYclam )althamosX. _7garra la daga y corta con ella una va de escape`
,n a$uel preciso momento el agresor consigui liberarse y grit:
X_Los he atrapado, se!or =egente`
Su voI reson en la cabeIa de WillK #am*s haba odo a nadie gritar de a$uel modo. 9uando el
*ngel se dispona a remontar el vuelo, Will solt la linterna y se arro# sobre %l. Maba matado a
un espectro del acantilado, pero esgrimir la daga contra un ser $ue tena una +orma tan parecida a
la suya no era tan +*cil. No obstante, Will a+err al ser alado y comenI a descargar pu!aladas
sobre %l hasta $ue el aire se inund de plumas blancas, como si estuviera nevando. ,ntonces, en
a$uel torbellino de sensaciones, record las palabras de )althamos: V;osotros sois de carne y
hueso, nosotros no.W 9ierto. Los seres humanos eran m*s +uertes $ue los *ngeles, y Will
consigui derribar al *ngel al suelo.
,l agresor sigui chillando como un descosido.
X_Socorro, se!or =egente, a m`
Will alI los o#os y vio las nubes girando y desliI*ndose por el cielo, y a$uel inmenso resplandor
$ue se haca cada veI m*s potente, como si las nubes estuvieran cargadas de una energa como
plasma y ad$uirieran una intensa luminosidad.
X7p*rtate, Will, y corta antes de $ue %l...
"ero el *ngel se debata con mpetu y por +in consigui liberar una de sus alas. 7cto seguido se
levant del suelo y Will lo su#et con +uerIa para $ue no se soltara. )aruch se apresur a
ayudarle, empu#ando la cabeIa del agresor hacia atr*s.
X_No` Xgrit )althamosX. _No` _No`
Se arro# sobre Will, agarr*ndole del braIo, del hombro, de las manos. 7 todo esto, el agresor
intent lanIar otro estridente grito, pero )aruch le tap la boca con la mano. 8e pronto se
produ#o en lo alto un intenso temblor, como una potente dnamo, casi inaudible de tan grave,
pero sacudi los *tomos del aire y provoc un soberano sobresalto a Will.
X,st* a punto de aparecer Xdi#o )althamos casi solloIando. Will capt el temor $ue encerraba
su voIX. 6e lo ruego, Will...
Will alI la vista.
Las nubes se separaron, y a trav%s del sombro espacio apareci una +igura $ue descendi a toda
velocidad hacia ellos. 7l principio era una +orma menuda, pero a medida $ue +ue aproYim*ndose
se hiIo cada veI m*s grande e imponente. Se diriga hacia ellos, con incon+undible sa!a. 7 Will
incluso le pareci ver sus o#os.
X8ebes hacerlo, Will Xle inst )aruch.
Will se levant y abri la boca para decir Vmantenedlo bien su#etoW, pero antes de $ue pudiera
pronunciar estas palabras el *ngel se desplom en el suelo, disolvi%ndose y dispers*ndose como
la niebla, hasta desaparecer. Will mir en torno suyo, sinti%ndose mareado y estJpido.
XNLo he matadoO Xpregunt temblando.
XNo te $ued m*s remedio Xcontest )aruchX. "ero ahora...
XLdio esto Xdi#o Will con vehemenciaX, de verdad, odio esta matanIa. N,s $ue nunca va a
terminarO
X8ebemos irnos Xdi#o )althamos suavementeX. 7presJrate, Will, te lo ruego...
7mbos sentan un miedo mortal.
Will tent el aire con la punta de la daga, dispuesto a adentrarse en cual$uier mundo con tal de
salir de a$u%l. 9ort con rapideI y alI la vista: el otro *ngel $ue haba cado del cielo se hallaba
a unos segundos de distancia, observ*ndolos con una eYpresin aterradora. 'ncluso a a$uella
distancia, en a$uella +raccin de segundo, Will not $ue un intelecto inmenso, brutal e
implacable le eYaminaba y analiIaba minuciosamente.
R lo m*s grave era $ue empu!aba una lanIa, $ue alI para arro#arla...
,n el momento $ue tard el *ngel en disponer el arma y estirar el braIo hacia atr*s para lanIarla,
Will sigui a )aruch y a )althamos a trav%s de la ventana y la cerr tras de s. Mientras sus
dedos terminaban de cerrarla, Will sinti una violenta r*+aga de aire... pero enseguida se
desvaneci. ,staba a salvo. La r*+aga la haba producido la lanIa, $ue de haber permanecido
Will en el otro mundo le hubiera traspasado con toda seguridad.
Se hallaban en una playa arenosa, ba#o una re+ulgente luna. Macia el interior crecan unos
gigantescos helechosK unas suaves dunas se eYtendan por la orilla a lo largo de (ilmetros.
Maca calor y humedad.
XNSui%n era %seO Xpregunt Will a los *ngeles, sin cesar de temblar.
XMetatron Xrespondi )althamosX. 8ebiste de...
XNMetatronO NSui%n esO N"or $u% nos atacO No me mint*is.
X8ebemos decrselo Xdi#o )aruch a su compa!eroX. 8ebiste haberle in+ormado.
XS, de acuerdo Xreconoci )althamosX, pero estaba eno#ado con %l y preocupado por ti.
X8ecdmelo ahora mismo Xinsisti WillX. R tened presente $ue de nada sirve decirme $ue
debera hacer esto, lo otro o lo de m*s all*. 7 m todo eso me tiene sin cuidado. Lo Jnico $ue
cuenta es Lyra y mi madre. 7h radican precisamente todas esas c*balas meta+sicas, como tJ las
has llamado Xa!adi dirigi%ndose a )althamos.
X"ienso $ue debemos in+ormarte de lo $ue hemos averiguado Xdi#o )aruchX. "or eso te
busc*bamos, Will, y por eso debemos conducirte ante lord 7sriel. Memos descubierto un secreto
del =eino, del mundo de la 7utoridad, y debemos comunic*rselo. X8e pronto mir alrededor y
preguntX: N,stamos a salvo en este lugarO NNuestros enemigos no pueden penetrar a$uO
XZste es un mundo distinto. Ltro universo.
La arena $ue pisaban era suave y mullida y la ladera de una duna cercana invitaba a reposar en
ella. 7 la luI de la luna vean a muchos (ilmetros de distanciaK estaban completamente solos.
XMabladme de Metatron y de ese secreto $ue hab%is descubierto Xdi#o WillX. N"or $u% lo
llam =egente ese *ngelO NR ese ser a $uien llam*is 7utoridad es 8iosO
Will se sent, y los dos *ngeles, cuya +orma vea con toda claridad a la luI de la luna, se sentaron
#unto a %l.
XLa 7utoridad, 8ios, el Se!or, Rahv%, ,l, 7donai, el =ey, el "adre, el 6odopoderoso Xdi#o
)althamos suavementeX, son unos nombres $ue %l mismo se impuso. No +ue el creador. ,ra un
*ngel como nosotros, el primero, cierto, el m*s poderoso, pero estaba +ormado a partir del "olvo,
al igual $ue nosotros, y "olvo es el Jnico nombre aplicable a lo $ue ocurre cuando la materia
comienIa a entenderse a s misma. 7 la materia le encanta la materia. 8esea conocer m*s sobre
s misma, y se +orma el "olvo. Los primeros *ngeles se condensaron a partir del "olvo, y la
7utoridad +ue la primera de todos ellos. ,Yplic a los $ue le siguieron $ue %l los haba creado,
pero era mentira. .no de los $ue le siguieron, una entidad +emenina, era m*s sabia $ue %l y
averigu la verdad, y entonces %l la desterr. Nosotros aJn la servimos. La 7utoridad sigue
reinando en el =einoK y Metatron es su =egente. "ero con respecto a lo $ue descubrimos en la
Monta!a Nublada, no podemos revelarte la esencia de ello. Nos #uramos uno a otro $ue el
primero en ser in+ormado sera el propio lord 7sriel.
X,ntonces contadme lo $ue pod*is. Me ten%is sobre ascuas.
XMallamos la Monta!a Nublada Xrespondi )aruch, y se apresur a a!adirX: Lo siento,
utiliIamos estos t%rminos con demasiada +acilidad. ,n ocasiones la llaman la 9arroIa. No est*
+i#a, NcomprendesO, sino $ue se desplaIa de un lugar a otro. ;aya donde vaya, se convierte en el
centro del =eino, en su ciudadela, su palacio. 9uando la 7utoridad era #oven, no estaba rodeada
de nubes, pero con el transcurso del tiempo ella las reuni alrededor de s hasta $uedar envuelta
por una densa capa de nubes. Nadie ha visto la cima desde hace muchos a!os. "or eso su
ciudadela es conocida como la Monta!a Nublada.
XNSu% encontrasteis allO
XLa 7utoridad habita en una c*mara situada en el coraIn de la monta!a. La vimos, aun$ue no
pudimos aproYimarnos. Su poder...
XMa delegado gran parte de su poder en Metatron Xterci )althamosX, como te he dicho. Ra
has visto $u% aspecto tiene. 7ntes escapamos de %l, pero nos ha visto de nuevo, y tambi%n te ha
visto a ti, y la daga, de modo $ue...
XNo te burles de Will, )althamos Xle reprendi )aruch suavementeX. Necesitamos su ayuda.
No puedes censurarle por no saber por $u% tardamos tanto en averiguar esas cosas.
)althamos apart la vista.
XN7s $ue no vais a revelarme vuestro secretoO Xdi#o WillX. 8e acuerdo, pero al menos
decidme $u% ocurre cuando nos morimos.
)althamos lo mir sorprendido.
X)ueno, eYiste el mundo de los muertos Xrespondi )aruchX. Nadie sabe dnde se encuentra
ni $u% ocurre all. Mi +antasma, gracias a )althamos, no acab allK yo soy lo $ue antes era el
+antasma de )aruch. ,l mundo de los muertos es demasiado tenebroso para nosotros.
X,s un campo de prisioneros Xterci )althamosX. La 7utoridad lo estableci en los primeros
tiempos de la historia. N"or $u% te interesa tantoO Ra lo ver*s cuando llegue tu hora.
XMi padre acaba de ir all, por eso me interesa. 8e no haber sido asesinado, %l me habra
contado todo lo $ue saba. 8ecs $ue es un mundo..., Npero un mundo como %ste, otro universoO
)althamos mir a )aruch, $ue se encogi de hombros.
XNR $u% ocurre en el mundo de los muertosO Xsigui preguntando Will.
X,s imposible saberlo Xcontest )aruchX. 6odo lo re+erente a ese mundo es secreto. Ni
si$uiera las iglesias lo sabenK aseguran a sus creyentes $ue vivir*n en el cielo, pero es mentira. Si
la gente supiera realmente...
X,l +antasma de mi padre ha ido all.
XSin duda, como los millones y millones de seres $ue murieron antes $ue %l.
Will empeI a imaginar mil y una con#eturas.
XN"or $u% no acudisteis directamente a lord 7sriel para contarle ese gran secreto en lugar
buscarme a mO Xin$uiri Will.
X6emamos $ue no nos creyera Xrespondi )althamosX, a menos $ue le mostr*ramos una
prueba de nuestra buena +e. 9on el poder $ue tiene, Npor $u% iba a tomarse en serio lo $ue le
di#eran dos *ngeles de rango in+eriorO "ero si le llev*bamos la daga y a su portador, $uiI* nos
creera. La daga es un arma muy potente, y a lord 7sriel le complacera tenerte de su lado.
XLo siento Xdi#o WillX, pero ese argumento no me convence. Si estuvierais seguros de
vuestro secreto, no necesitarais ninguna eYcusa para ir a ver a lord 7sriel.
XMay otra raIn Xintervino )aruchX. Sabamos $ue Metatron nos perseguira, y $ueramos
impedir $ue la daga cayera en sus manos. Si logr*bamos convencerte de $ue +ueras a ver a lord
7sriel, al menos...
XSuitaos eso de la cabeIa Xreplic WillX. ,n lugar de ayudarme a encontrar a Lyra, me lo
est*is poniendo m*s di+cil. Lyra es lo m*s importante, y vosotros parece $ue os hab%is olvidado
de ella. "ero yo no. N"or $u% no vais a ver a lord 7sriel y me de#*is tran$uilo de una veIO Seguro
$ue conseguir%is $ue os escuche. 6ardar%is mucho menos en llegar hasta %l volando de lo $ue
tardara yo a pie. "rimero $uiero encontrar a Lyra, cueste lo $ue cueste. 'd a ver a lord 7sriel y
de#adme en paI.
X"ero tJ nos necesitas Xdi#o )althamos con aspereIaX, por$ue yo puedo +ingir $ue soy tu
daimonion, y si no tienes uno en el mundo de Lyra llamaras la atencin.
Will estaba tan eno#ado $ue no di#o palabra. Se levant y camin unos veinte pasos sobre la
suave y mullida arena. Luego se detuvo, agobiado por el calor y la humedad.
7l volverse vio a los dos *ngeles cuchicheando. .nos instantes despu%s se dirigieron hacia %l
con eYpresin humilde y contrita, pero a la veI orgullosa.
XLamentamos haberte eno#ado Xdi#o )aruchX. Ro ir% solo a ver a lord 7sriel para in+ormarle
de lo $ue hemos averiguado y pedirle $ue te enve ayuda para $ue encuentres a su hi#a. Si utiliIo
una buena velocidad de crucero, me llevar* dos das de vuelo.
XR yo me $uedar% contigo, Will Xapostill )althamos.
X&racias Xdi#o Will.
Los dos *ngeles se abraIaron. Luego )aruch abraI a Will y le bes en las me#illas. Uueron unos
besos leves y +rescos, como las manos de )althamos.
XSi nosotros avanIamos hacia donde se encuentra Lyra, Npodr*s dar con nuestro paraderoO
Xpregunt Will.
XSoy incapaI de perder a )althamos Xcontest )aruch.
6ras retroceder un paso, se elev r*pidamente por los aires y desapareci entre las estrellas
diseminadas por el cielo. )althamos lo observ con pro+unda tristeIa.
XNSuieres $uedarte a dormir a$u o seguimos adelanteO Xpregunt por +in el *ngel a Will.
X8ormiremos a$u Xrespondi %ste.
X,ntonces duerme mientras yo vigilo para $ue no nos sorprenda ningJn peligro. =econoIco $ue
he estado un tanto brusco contigo, Will, y lo lamento. 6e ha tocado una di+cil papeleta, y yo
debera ayudarte en lugar de burlarme de ti. 8e ahora en adelante procurar% ser m*s amable.
Will se tumb en la c*lida arena, sabiendo $ue el *ngel montaba guardia #unto a %l, aun$ue eso
no le sirvi de gran consuelo.
X9onseguir% sacarte de a$u, =oger, te lo prometo. Will no tardar* en venir, estoy segura.
Zl no lo comprenda. ,Ytendi sus p*lidas manos y mene la cabeIa.
XNo entiendo nada, pero s% $ue %l no vendr* XreplicX, y aun$ue viniera no me reconocera.
X;endr* a rescatarme Xinsisti ellaX. Will y yo... _No s% cmo, =oger, pero te #uro $ue te
ayudaremos` No olvides $ue hay otros seres de nuestra parte. 9ontamos con Sera+ina y 'ore(, y
te aseguro $ue...
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Sera+ina "e((ala, la reina del clan de las bru#as del Lago ,nara, no cesaba de llorar mientras
volaba a trav%s del turbulento cielo del crtico. Lloraba de rabia, de temor y de remordimientos:
de rabia contra esa mu#er, la 9oulter, a $uien haba #urado matarK de temor por la situacin en la
$ue se hallaba su amada tierraK y de remordimientos por... Ra se en+rentara m*s tarde a sus
remordimientos.
,ntretanto ba# la vista y contempl el cas$uete glaciar $ue se derreta, los bos$ues inundados, el
mar embravecido, y se sinti desolada.
"ero no se detuvo para visitar su tierra, ni para consolar o alentar a sus hermanas. R sigui
volando hacia el norte, hacia la niebla y los ventarrones $ue rodeaban a Svalbard, el reino de
'ore( )yrnison, el oso acoraIado.
Sera+ina apenas reconoci la isla principal. Las monta!as se mostraban negras y desnudas, y slo
unos pocos valles ocultos en los $ue no brillaba el sol conservaban un poco de nieve en sus
recoletos rincones. "ero N$u% haca all el sol en esa %poca del a!oO 6oda la naturaleIa estaba
trastornada.
Sera+ina tard casi todo el da hallar al oso@rey. Lo vio entre las rocas +rente al eYtremo
septentrional de la isla, nadando a toda velocidad tras una morsa. 7 los osos les resultaba m*s
di+cil matar a su presa en el agua. 9uando la tierra estaba cubierta de hielo y los grandes
mam+eros marinos suban a la super+icie para respirar, los osos se aprovechaban de su camu+la#e
y de $ue su presa se hallaba +uera de su elemento. 7s deba ser.
"ero 'ore( )yrnison estaba hambriento, y ni los a+ilados colmillos de la poderosa morsa eran
capaces de detenerlo. Sera+ina contempl los animales mientras luchaban y te!an de ro#o la
blanca espuma del mar. ;io a 'ore( sacar los restos de la morsa de entre las olas y arro#arlos
sobre una roca, observado a una distancia prudencial por tres Iorros de rado pela#e $ue
esperaban su turno para participar en el +estn.
9uando el oso@rey hubo terminado de comer, Sera+ina aterriI a su lado para hablar con %l.
Maba llegado el momento de en+rentarse a sus remordimientos.
XNMe permites hablar contigo, rey 'ore( )yrnisonO Xpregunt Sera+inaX. 8epongo mis
armas.
6ras estas palabras deposit su arco y sus +lechas sobre una mo#ada roca $ue haba entre ellos.
'ore( observ las armas brevemente, y Sera+ina dedu#o $ue si su cara +uera capaI de re+le#ar
alguna emocin, sera sin duda de asombro.
XMabla, Sera+ina "e((ala Xgru! el osoX. Nunca hemos luchado entre nosotros, Nno es
ciertoO
X=ey 'ore(, le he +allado a tu camarada, Lee Scoresby.
Los o#illos negros y el morro manchado de sangre del oso no hicieron el menor movimiento.
Sera+ina observ cmo el viento atusaba las puntas color crema del lomo de 'ore(. Zste guard
silencio.
X,l se!or Scoresby ha muerto Xprosigui Sera+inaX. 7ntes de separarme de %l le entregu%
una +lor con la $ue poda llamarme en caso de necesidad. L su llamada y vol% hacia %l, pero
llegu% demasiado tarde. Muri luchando contra un contingente de moscovitas, pero no s% $u% les
llev hasta all, ni por $u% el se!or Scoresby decidi en+rentarse a ellos en lugar de huir. Los
remordimientos no me de#an vivir, rey 'ore(.
XN8onde ocurri esoO Xpregunt 'ore( )yrnison.
X,n otro mundo. Me llevar* un buen rato cont*rtelo.
X"ues ya puedes empeIar.
Sera+ina le eYplic lo $ue Lee Scoresby se haba propuesto hacer: encontrar al hombre conocido
como Stanislaus &rumman. Le eYplic cmo lord 7sriel haba destruido la barrera entre los
mundos, y algunas de las consecuencias de esa accin, como por e#emplo el deshielo de los
glaciares. Le habl de la persecucin de la bru#a =uta S(adi tras los *ngeles, y trat de describir
al oso@rey a esos seres voladores tal como =uta se los haba descrito a ella: la luI $ue brillaba a
trav%s de sus cuerpos, la cristalina claridad de su aspecto, la ri$ueIa de su sabidura.
Luego le re+iri lo $ue haba encontrado ella cuando respondi a la llamada de Lee.
X=ealic% un encantamiento para evitar $ue su cuerpo se corrompiera Xle eYplicX. ,l
encantamiento durar* hasta $ue tJ lo veas, si es $ue deseas verlo. "ero esto me in$uieta, rey
'ore(. 6odo me in$uieta, pero sobre todo esto.
XN8nde est* la ni!aO
XLa de#% con mis hermanas, por$ue tuve $ue responder a la llamada de Lee.
XN,n ese mismo mundoO
XS.
XN9mo puedo llegar a %l desde a$uO
Sera+ina se lo eYplic. 'ore( la escuch sin inmutarse y luego di#o:
X'r% a ver a Lee Scoresby. Luego debo partir hacia el sur.
XNMacia el surO
X,l hielo ha desaparecido de esas tierras. Me estado pensando en ello, Sera+ina "e((ala. Me
+letado un barco.
Los tres Iorros aguardaban con paciencia. 8os de ellos yacan en el suelo, con la cabeIa apoyada
sobre las patas, observando, mientras el otro permaneca sentado, escuchando la conversacin
entre Sera+ina y el rey@oso. Los Iorros del crtico, $ue eran unos animales carro!eros,
comprendan algo de la lengua, pero su cerebro slo era capaI de asimilar +rases dichas en
tiempo presente. La mayor parte de lo $ue decan 'ore( y Sera+ina les resultaba incomprensible.
7dem*s, cuando hablaban, pr*cticamente todo lo $ue decan era mentira, de modo $ue daba lo
mismo aun$ue repitieran lo $ue haban odo. Nadie poda adivinar $u% cosas eran ciertas, aun$ue
los cr%dulos +antasmas de acantilado solan trag*rselo casi todo, pese a las muchas decepciones
$ue se haban llevado. Los osos y las bru#as estaban acostumbrados a $ue los carro!eros se
apoderaran de sus conversaciones, como hacan con los restos de carne $ue de#aban.
XNR tJ $u% piensas hacer, Sera+ina "e((alaO Xin$uiri 'ore(.
X'r% en busca de los giptanos Xrespondi ellaX. 9reo $ue vamos a necesitarlos.
X7h, s, lord Uaa... Xdi#o el osoX. Son unos buenos luchadores. ;e en paI.
'ore( dio media vuelta, se Iambull en el agua sin hacer el menor ruido y comenI a nadar en su
constante e in+atigable travesa hacia el nuevo mundo.
7l cabo de un rato, 'ore( )yrnison atraves los ennegrecidos matorrales y las piedras agrietadas
por el ardiente calor en los lmites de un bos$ue abrasado por el +uego. ,l sol brillaba a trav%s de
la humeante bruma, pero el oso hiIo caso omiso del so+ocante calor, de la carbonilla $ue tiInaba
su blanco pela#e y de los mos$uitos $ue trataban en vano de hallar un trocito de piel $ue morder.
Maba recorrido un largo trecho, y en un momento dado, durante su via#e, comprob $ue nadaba
hacia ese otro mundo. Not cierto cambio en el sabor del agua y la temperatura del aire, pero
%ste segua siendo respirable y el agua mantena su cuerpo a +lote, de modo $ue sigui nadando.
Maba de#ado el mar a sus espaldas y se aproYimaba al lugar $ue Sera+ina "e((ala le haba
descrito. 'ore( mir alrededor, escrutando con sus o#illos negros las rocas $ue resplandecan ba#o
el sol y los acantilados de piedra caliIa $ue se alIaban +rente a %l.
,ntre el lmite del bos$ue abrasado y las monta!as haba una vertiente rocosa cubierta de
pesados cantos rodados y gui#arros, sembrada de +ragmentos de metal retorcidos: unas vigas y
unos puntales pertenecientes a una complicada m*$uina. 'ore( )yrnison los eYamin con o#os de
herrero y de guerrero, pero a$uellos +ragmentos no le servan para nada. 6raI con su poderosa
garra una raya sobre un puntal menos da!ado $ue los otros, y al percatarse de la mala calidad del
metal dio media vuelta y sigui escrutando la monta!a.
,ntonces vio lo $ue andaba buscando: un angosto des+iladero $ue discurra entre los escarpados
muros de un acantiladoK y a la entrada, una roca ancha y ba#a.
'ore( trep hacia ella. ,n el silencio percibi el cru#ido de unos huesos ba#o sus gigantescas
patas, por$ue muchos hombres haban muerto en a$uel lugar para $ue los coyotes, los buitres y
otros animales in+eriores devoraron sus restosK pero el imponente oso hiIo caso omiso y continu
trepando con cautela hacia la roca. ,l terreno era resbaladiIo y %l muy pesadoK en m*s de una
ocasin los cantos rodados se desprendan y le arrastraban ladera aba#o en un amasi#o de polvo y
gui#arros. "ero tan pronto como resbalaba comenIaba a ascender de nuevo, implacable y
sistem*ticamente, hasta alcanIar la roca, donde pis un terreno m*s +irme.
La roca estaba cubierta de impactos de bala. 6odo cuanto la bru#a le haba dicho era cierto. R
para con+irmarlo, una +lorecilla del crtico, una sorprendente saY+raga purpJrea, creca en una
grieta de la roca, donde la bru#a la haba plantado a modo de se!al.
'ore( )yrnison se dirigi hacia la parte superior de la roca. ,ra un buen lugar donde re+ugiarse
del enemigo de aba#o, pero no lo su+icientemente bueno pues entre la lluvia de balas $ue haban
arrancado unos +ragmentos de la roca algunas haban alcanIado su ob#etivo, alo#*ndose en el
cuerpo de un hombre $ue yaca yerto en la sombra.
Segua siendo un cuerpo, no un es$ueleto, por$ue la bru#a lo haba hechiIado para impedir $ue
se pudriera. 'ore( contempl el rostro de su vie#o camarada, contrado en un rictus de dolor a
causa de las heridas su+ridas, y los ori+icios en su ropa por los $ue haban penetrado las balas.
,l hechiIo de la bru#a no se eYtenda a la sangre $ue haba manado de las heridas, pues los
insectos y el viento la haban descompuesto por completo. Lee Scoresby no pareca dormido ni
en paI sino como si hubiera muerto en combate, aun$ue sabiendo $ue su lucha haba sido
provechosa.
R puesto $ue el aeronauta te#ano era uno de los pocos humanos a $uien 'ore( estimaba, acept
complacido su Jltimo regalo. 9on unos h*biles movimientos de sus Iarpas, desgarr las ropas
del muerto, abri su cuerpo con un solo corte y comenI a devorar la carne y la sangre de su
vie#o amigo.
,ra la primera comida $ue probaba desde haca das, y estaba +am%lico.
"ero una comple#a red de pensamientos comenI a te#erse en la mente del oso@rey, +ormada por
m*s hilos $ue simplemente el hambre y la satis+accin.
,ntre ellos estaba el recuerdo de la ni!a, Lyra, a la $ue 'ore( haba puesto el nombre de
Lenguadeplata y a $uien haba visto por Jltima veI atravesando el +r*gil puente de nieve tendido
sobre un precipicio en Svalbard, la isla donde %l habitaba. Luego estaba la agitacin entre las
bru#as, los rumores de pactos, alianIas y guerrasK y el hecho de este nuevo mundo, por lo dem*s
increblemente eYtra!o, y la insistencia de la bru#a en $ue haba muchos otros mundos
seme#antes a %ste, y $ue la suerte de todos ellos dependa de alguna +orma de la suerte $ue
corriera la ni!a.
"or Jltimo estaba el asunto de la desaparicin del hielo. 'ore( y su pueblo vivan sobre el hieloK
el hielo era su hogar, su ciudadela. 7 partir de los gigantescos disturbios registrados en el crtico,
el hielo haba empeIado a +undirse, y 'ore( saba $ue tena $ue hallar una morada de hielo para
su pueblo si no $uera $ue todos perecieran. Lee le haba in+ormado de $ue en el sur haba unas
monta!as tan altas $ue ni si$uiera su globo poda volar sobre ellas, y $ue estaban coronadas de
hielo durante todo el a!o.
7s pues, la prYima misin de 'ore( consistira en eYplorar esas monta!as.
"ero de momento algo m*s simple se haba adue!ado de su coraIn, algo brillante, duro e
in$uebrantable: el a+*n de venganIa. Lee Scoresby, $ue haba rescatado a 'ore( del peligro en su
globo y haba luchado #unto a %l en el crtico de su mundo, haba muerto. 'ore( le vengara. La
carne y los huesos de a$uel buen hombre le alimentaran y animaran a seguir adelante hasta
haber derramado la su+iciente sangre para aplacar su sed de venganIa.
9uando 'ore( termin su +estn, el sol comenIaba a declinar y el aire era m*s +resco.
8espu%s de +ormar una pila con los restos, el oso se llev la +lor a los labios y la de# caer sobre
la pila, como hacan los humanos. ,l hechiIo de la bru#a se haba rotoK el resto del cuerpo de Lee
estaba a disposicin de $uien$uiera $ue se acercara. "ronto alimentara a una docena de
di+erentes clases de animales.
7 continuacin 'ore( ech a andar colina aba#o hacia el mar, en direccin al sur.
Los espectros de acantilado eran muy a+icionados a la carne de Iorro, cuando lograban hacerse
con ella. ,ran unos animale#os taimados y di+ciles de atrapar, pero su carne era tierna y sabrosa.
7ntes de matar al Iorro $ue acababa de apresar, el espectro de acantilado lo de# hablar, ri%ndose
de su estJpida ch*chara.
X_,l oso ir al sur` _Quro` _)ru#a preocupada` _;erdad` _Quro` _"rometo`
X_Los osos no van al sur, Iorro as$ueroso`
X_Quro $ue es verdad` _,l rey debe ir al sur` 6e mostrar% una morsa gorda y suculenta...
XN,l rey@oso se dirige al surO
X_R los seres voladores tienen el tesoro` _Los seres voladores, los *ngeles, tienen el tesoro de
cristal`
[Link] seres voladores... como los espectros de acantiladoO N.n tesoroO
X9omo la luI, no como espectros de acantilado. _=icos` _9ris@tal` R la bru#a estar
preocupada..., arrepentida..., Scoresby estar muerto...
XNMuertoO N,l hombre del globo est* muertoO XLas carca#adas del espectro de acantilado
resonaron a trav%s de los secos riscos.
XMatarlo la bru#a... Scoresby estar muerto, rey@oso ir al sur...
X_9on$ue Scoresby est* muerto` _Qa, #a, #a, Scoresby est* muerto`
,l espectro de acantilado arranc de un bocado la cabeIa del Iorro y se disput con sus
hermanos las entra!as.
vendr*n, en serio.
X"ero Ndnde est*s, LyraO
,lla no poda responder a$uella pregunta.
X9reo $ue estoy so!ando, =oger X+ue cuanto atin a decir.
,lla vio detr*s del ni!o m*s +antasmas, docenas, centenas de +antasmas, $ue los observaban sin
perderse ni una palabra.
XNR esa mu#erO Xpregunt =ogerX. ,spero $ue no haya muerto. ,spero $ue se mantenga con
vida durante tanto tiempo como sea posible. "or$ue si aparece por a$u, no habr* lugar donde
ocultarnos, se apoderar* de nosotros para siempre. ,s lo Jnico bueno $ue tiene el hecho de
estar muerto: $ue ella no lo est*. 7un$ue ya s% $ue un da morir*...
Lyra lo mir alarmada.
X9reo $ue estoy so!ando, y no s% dnde est* esa mu#er Xdi#o LyraX. ,st* cerca, y no puedo
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7ma, la hi#a del pastor, haba guardado la imagen de la ni!a dormida en su recuerdo: no
poda de#ar de pensar en ella. No pona en entredicho la verdad de lo $ue le haba contado la
se!ora 9oulter. Los bru#os eYistan, sin duda alguna, y era m*s $ue probable $ue utiliIaran
hechiIos y $ue una madre protegiera a su hi#a con a$uella pasin y ternura. 7ma senta una
admiracin rayana en la veneracin por la hermosa mu#er de la cueva y su hi#a encantada.
Siempre $ue le era posible acuda al pe$ue!o valle para hacerle algJn recado, charlar con ella o
simplemente escucharla, pues la mu#er posea un amplio repertorio de maravillosos cuentos. ,n
cada ocasin abrigaba la esperanIa de ver a la ni!a dormida, si$uiera un instante, pero eso slo
haba ocurrido una veI, y 7ma se haba resignado a $ue esto no volviera a suceder.
R durante el tiempo $ue pasaba orde!ando a las ove#as, cardando e hilando la lana o moliendo
cebada para el pan, 7ma pensaba sin cesar en el hechiIo $ue le habran hecho a la ni!a y en el
motivo. 9omo la se!ora 9oulter nunca se lo haba eYplicado, 7ma daba rienda suelta a su
imaginacin.
.n da tom un pan endulIado con miel y recorri el trayecto de tres horas a pie hasta 9ho@
Lung@Se, donde haba un monasterio. 7 base de Ialameras, de paciencia y de sobornar al
portero con un pedaIo del pan $ue llevaba, 7ma consigui una audiencia con el gran curandero
"agdIin tul(u, $uien haba ata#ado un brote de +iebre blanca haca un a!o y era inmensamente
sabio.
7ma entr en la celda del venerable persona#e y tras hacer una pro+unda reverencia le o+reci
con toda la humildad de $ue +ue capaI el pan de miel $ue le $uedaba. ,l daimonion murci%lago
del mon#e ba# en picado y revolete r*pidamente en torno a ella, asustando a Pulang, el
daimonion de 7ma, $ue se ocult en su cabello, pero la ni!a procur permanecer inmvil y
callada hasta $ue "agdIin tul(u tom la palabra.
XMabla, ni!a, r*pido, r*pido Xle eYigi, agitando su larga barba gris con cada palabra.
,n la penumbra, la barba y sus brillantes o#os era casi lo Jnico $ue ella alcanIaba a ver. 9uando
el daimonion del mon#e, m*s sosegado, se colg de una viga del techo, 7ma di#o:
X"or +avor, "agdIin tul(u, deseo ad$uirir sabidura. Me gustara aprender a realiIar hechiIos y
encantamientos. N"od%is ense!armeO
XNo Xcontest el mon#e.
,ra la respuesta $ue 7ma haba previsto.
XN"odrais entonces darme un remedioO Xpregunt con humildad.
XSuiI*. "ero no te eYplicar% en $u% consiste. "uedo darte la medicina, pero no revelarte el
secreto.
X8e acuerdo, gracias, para m es una bendicin Xrespondi la ni!a, inclin*ndose repetidas
veces.
XN8e $u% en+ermedad se trata y $ui%n la padeceO Xin$uiri el anciano.
X,s la en+ermedad de sue!o Xrespondi 7maX. La ha contrado el hi#o del primo de mi
padre.
7ma procedi con gran precaucin e inteligencia al modi+icar el seYo del paciente, por si el
curandero haba odo hablar de la mu#er de la cueva.
XNR cu*ntos a!os tiene ese ni!oO
X8os a!os m*s $ue yo, "agdIin tul(u, doce a!os Xrespondi 7ma, aun$ue no estaba segura
de haber acertadoX. Se pasa todo el rato dormido, no puede despertarse.
XN"or $u% no han venido a verme sus padresO N"or $u% te han enviado a tiO
X"or$ue viven muy le#os, en el otro eYtremo de mi aldea, y son muy pobres, "agdIin tul(u. Ro
me enter% ayer de la en+ermedad de mi pariente, y decid venir inmediatamente a pediros
conse#o.
X8ebo ver al paciente y someterlo a un minucioso eYamen, adem*s de consultar las posiciones
$ue ocupaban los planetas en el momento en $ue se $ued dormido. ,stas cosas no pueden
hacerse de +orma precipitada.
XNNo pod%is darme alguna medicina $ue lo cureO
,l daimonion murci%lago se desprendi de la viga y revolote unos instantes con sus alas negras
antes de aterriIar en el suelo, surcando como un rel*mpago la habitacin una y otra veI a tal
velocidad $ue 7ma no pudo seguir su trayectoria. ,l curandero lo observ atentamente con sus
relucientes o#os, y cuando el daimonion volvi a colgarse de la viga y pleg sus oscuras alas, el
anciano se levant y +ue de un estante a otro, de un tarro a otro y de una ca#a a otra, tomando una
cucharada de polvo a$u, agregando una piIca de hierbas all*, en el mismo orden en $ue el
daimonion se haba posado sobre ellos.
,l mon#e verti todos los ingredientes en un mortero y los machac, al tiempo $ue murmuraba
un encantamiento. 8espu%s dio un golpecito con la mano en el borde del mortero para
desprender los Jltimos granos, y con un pincel mo#ado en tinta escribi unos caracteres en una
ho#a de papel. 9uando la tinta se hubo secado, el mon#e verti todo el polvo sobre la inscripcin
y dobl el papel, +ormando un pa$uetito cuadrado.
X8iles $ue apli$uen un poco de este polvo con un pincel en las +osas nasales del ni!o dormido,
para $ue lo inspire Xdi#o a 7maX, y se despertar*. May $ue hacerlo con mucho cuidado, pues si
le aplican demasiado de golpe, el ni!o podra ahogarse. ,s preciso utiliIar un pincel +insimo.
X&racias, "agdIin tulu( Xdi#o 7ma tomando el pe$ue!o pa$uete y guard*ndolo en el bolsillo
de su camisa interiorX. L#al* tuviera otro pan de miel $ue o+receros.
X9on uno me basta Xdi#o el curanderoX. 7hora m*rchate, y la prYima veI $ue vengas, dime
toda la verdad, no slo una parte.
La ni!a hiIo una pro+unda reverencia para ocultar su aIoramiento, con+iando en no haber de#ado
entrever demasiada in+ormacin.
La tarde siguiente 7ma se dirigi al valle tan pronto pudo, llevando un poco de arroI dulce
envuelto en una ho#a de llant%n. 7rda en deseos de contarle a la mu#er lo $ue haba hecho, darle
la medicina y recibir a cambio su gratitud y sus elogiosK pero lo $ue m*s ansiaba era $ue la ni!a
encantada despertara y le hablase. _"odran ser amigas`
7l doblar el recodo del sendero y mirar hacia arriba no vio a ningJn mono dorado ni a ninguna
mu#er sentada pacientemente a la entrada de la cueva. ,l lugar estaba desierto. 7ma recorri a la
carrera los Jltimos metros, temerosa de $ue se hubieran marchado para siempre..., pero all
estaba la silla en la $ue se sentaba la mu#er, los utensilios de cocina y todo lo dem*s.
7ma escrut la oscuridad del interior de la cueva, con el coraIn acelerado. La ni!a aJn no haba
despertado. 7ma distingui en la penumbra la silueta del saco de dormir, la mancha de color m*s
claro $ue corresponda al pelo de la ni!a y la curva blanca de su daimonion, $ue tambi%n estaba
dormido.
7ma se acerc un poco m*s. No haba duda: haban de#ado sola a la ni!a.
8e golpe se le ocurri una idea tan alegre como una nota musical: Ny si la despertaba antes de
$ue regresara la mu#erO
7penas tuvo tiempo de eYperimentar la emocin de seme#ante perspectiva cuando percibi unos
ruidos +uera. Sinti un escalo+ro de culpabilidad y corri a esconderse seguida por su daimonion
detr*s de un saliente en la roca, en un lado de la cueva. No debera estar all, se di#o. ,staba
espiando. Lo $ue haca estaba mal.
,l mono dorado se hallaba acuclillado en la entrada de la cueva, ol+ateando el aire y volviendo la
cabeIa de un lado a otro. 7ma advirti $ue ense!aba los dientes y $ue su daimonion se haba
re+ugiado tembloroso entre su ropa, trans+ormado en ratn.
XNSu% ocurreO Xoy $ue la mu#er le preguntaba al mono. 7l entrar, la cueva se oscureciX.
NMa venido la ni!aO S, ah est* la comida $ue ha de#ado. 7un$ue no debera entrar a$u.
8ispondremos un lugar en el sendero para $ue de#e all la comida.
Sin dirigir si$uiera una mirada a la ni!a dormida, la mu#er se agach para atiIar el +uego y puso
un caIo de agua a calentar mientras su daimonion permaneca agaIapado cerca de ella, vigilando
el sendero. 8e veI en cuando el daimonion se levantaba y paseaba la vista por la cueva, y 7ma,
con los mJsculos agarrotados debido a la incmoda postura, lamentaba no haber esperado +uera.
N9u*nto tiempo iba a permanecer atrapada en el escondri#oO
La mu#er ech unas hierbas y unos polvos en el agua $ue haba puesto a calentar. 7ma percibi
el penetrante aroma del vapor de la tisana. 7l cabo de un rato 7ma oy un ruido en el +ondo de
la cueva: la ni!a se revolva y murmuraba algo. 7l volver la cabeIa, 7ma vio $ue la pe$ue!a no
cesaba de moverse de un lado a otro al tiempo $ue se tapaba los o#os con el braIo. _,staba
despertando`
_R la mu#er no se haba dado cuenta`
Sin duda haba odo moverse a la pe$ue!a, por$ue levant la vista durante unos segundos, pero
enseguida volvi a concentrar su atencin en las hierbas y el agua $ue herva. "or +in verti la
decoccin en un cubilete y la de# reposar. 8espu%s se volvi hacia la ni!a.
7un$ue no comprenda ni una palabra de lo $ue deca, las escuch con creciente eYtra!eIa y
recelo.
X6ran$uilIate, tesoro Xdi#o la mu#erX. No te in$uietes. ,st*s a salvo.
X=oger... Xmusit la ni!a, semidespiertaX. _Sera+ina` N8nde ha ido =oger...O N8nde est*O
X7$u no hay nadie salvo nosotras Xrespondi su madre con tono arrulladorX. 'ncorprate y
de#a $ue mam* te lave. 7nda, cari!o...
7ma observ $ue la ni!a intentaba apartar a su madre, pero la mu#er mo# una espon#a en un
cuenco de agua y le lav la cara y el cuerpo antes de secarla con delicadeIa.
"ara entonces la ni!a estaba casi despierta, y la mu#er tuvo $ue actuar con rapideI.
XN8nde est* Sera+inaO NR WillO _7yudadme, ayudadme` No $uiero dormir... _No, no` _No
$uiero` _No`
La mu#er sostuvo +irmemente el cubilete con una mano mientras con la otra trataba de alIar la
cabeIa de Lyra.
XNo te in$uietes, tesoro. 6ran$uilIate... 7nda, b%bete la tisana.
"ero la ni!a hiIo un movimiento brusco y a punto estuvo de derramar el breba#e.
X_8%#ame en paI` XgritX. _Suiero irme de a$u` _8e#a $ue me vaya` _7yJdame, Will, te lo
suplico...`
La mu#er su#et a la ni!a del pelo, oblig*ndola a inclinar la cabeIa hacia atr*s, y le acerc el
cubilete a la boca.
X_No $uiero` _Si te atreves a tocarme, 'ore( te arrancar* la cabeIa` N8nde est*s, 'ore(O _No
me lo beber%`
8e pronto, a una orden de la mu#er, el mono dorado salt sobre el daimonion de Lyra,
a+err*ndolo con sus negros dedos. ,l daimonion +ue cambiando de aspecto a una velocidad
increble: gato@serpiente@rata@Iorro@p*#aro@lobo@guepardo@lagarto@turn...
"ero el mono no cedi, hasta $ue "antalaimon se trans+orm en un puerco espn.
,ntonces el mono lanI un chillido y solt al daimonion. 6res largas pJas se le $uedaron
clavadas en la pata. La se!ora 9oulter solt un gru!ido y con la mano libre propin una bo+etada
a Lyra, un rev%s $ue la derrib al sueloK y antes de $ue Lyra se hubiera recobrado, la mu#er le
puso el cubilete en la boca, oblig*ndola a beber.
7ma sinti deseos de taparse los odos: los tragos a la +uerIa, los lloros, las toses, los hipidos, las
sJplicas y las bascas le resultaban insoportables. Sin embargo poco a poco +ueron cesando. Slo
se oa algJn $ue otro solloIo entrecortado pues la ni!a volva a sumirse en el sue!o... N.n sue!o
inducido por un encantamiento... o por envenenamientoO _.n sue!o enga!oso producido por una
droga` 7ma vio $ue en el cuello de la ni!a se materialiIaba una +ran#a blanca cuando su
daimonion se trans+orm, no sin es+uerIo, en un largo y sinuoso animal de piel blan$usima, o#os
negros relucientes, y con una mancha negra en la punta de la cola, $ue se instal #unto a su
cuello.
La mu#er se puso a entonar en voI ba#a canciones de cuna al tiempo $ue apartaba el cabello de la
+rente de la ni!a, le en#ugaba el rostro empapado en sudor y canturreaba unas tonadas. 7ma se
dio cuenta de $ue la mu#er no saba la letra pues lo Jnico $ue pronunciaba con voI melosa era
una absurda retahla de slabas como la@la@la, ba@ba@bu@bu.
"or +in la mu#er call e hiIo algo de lo m*s curioso: recort el pelo de la ni!a con unas ti#eras,
movi%ndole la cabeIa de un lado a otro para observar el e+ecto, sin $ue la pe$ue!a despertara.
Luego tom un riIo rubio oscuro y lo guard en un pe$ue!o guardapelo de oro $ue llevaba
colgado del cuello. 7ma adivin el motivo: iba a utiliIarlo para realiIar otro truco m*gico. "ero
entonces la mu#er se lo acerc a los labios. _Su% eYtra!o`
,l mono dorado acab de $uitarse las pJas de puerco espn y di#o algo a la mu#er, $ue alarg la
mano para atrapar a uno de los murci%lagos $ue dorman colgados del techo de la cueva. ,l
animalito negro agit las alas y se $ue# con una vocecilla aguda $ue taladr los odos de 7ma.
Luego la mu#er entreg el murci%lago al daimonion, y %ste tir de una de las alas negras hasta
$ue se parti y $ued suspendida de un tendn blanco, mientras el murci%lago moribundo y sus
compa!eros batan las alas tan angustiados como desconcertados. 7cto seguido se oyeron
algunos cru#idos y chas$uidos mientras el mono dorado despedaIaba al animalito y la mu#er se
recostaba con aire malhumorado sobre su saco de dormir #unto al +uego y se pona a comer con
parsimonia una chocolatina.
"as bastante rato. La luI se +ue disipando y apareci la luna, y la mu#er y su daimonion se
$uedaron dormidos.
7ma, con el cuerpo rgido y dolorido, sali sigilosamente de su escondite, pas de puntillas #unto
a ellos y procur no hacer el menor ruido hasta haber recorrido un buen trecho.
7terroriIada, ba# corriendo por el estrecho sendero acompa!ada por su daimonion, $ue volaba
#unto a ella trans+ormado en lechuIa. ,l aire lmpido y +resco, el constante movimiento de las
copas de los *rboles, el resplandor de la luna $ue se re+le#aba en las nubes y el milln de estrellas
la calmaron un poco.
La ni!a se detuvo al divisar las casitas de madera de la aldea. Su daimonion se pos en su pu!o.
X_,sa mu#er ha mentido` XeYclam 7maX. _Nos ha mentido` NSu% podemos hacer, PulangO
N8ecrselo a pap*O NSu% hacemosO
XNo se lo digas Xrespondi el daimonionX. Slo acarreara m*s problemas. 6enemos la
medicina. "odemos despertarla. 'remos a la cueva cuando la mu#er se haya ausentado,
despertaremos a la ni!a y nos la llevaremos.
La idea los atemoriI. "ero haba sido eYpresada, el pa$uetito de papel estaba a buen recaudo en
el bolsillo de 7ma y saban cmo utiliIarlo.
despertarme, no la veo... 9reo $ue est* cerca..., me ha hecho da!o...
X_No temas, Lyra` Si tJ tambi%n tienes miedo, me volver% loco...
7mbos intentaron abraIarse con +uerIa, pero sus braIos slo estrecharon el aire. Lyra trat de
eYpresar lo $ue pretenda decir:
XLo Jnico $ue deseo es despertarme... 6engo miedo de $uedarme dormida para siempre y
morirme. _Suiero despertar` _Suiero estar viva y despierta aun$ue slo sea una hora` No s% si
esto es real o no, ni si$uiera... "ero yo te ayudar%, =oger. _6e lo #uro`
X"ero si est*s so!ando, Lyra, cuando despiertes $uiI* no lo creas. ,so es lo $ue me ocurrira a
m, creera $ue se trataba de un sue!o.
X_No` Xprotest Lyra +uriosa, y
?. L7 6L==, 'N,b".&N7)L,
... 9LN 7M)'9'LSLS 8,S'&N'LS 9LN6=7 ,L 6=LNL R L7 MLN7=S.\7 8, 8'LS,
S, ;7N7&LL='[8, ,N67)L7= .N7 &.,==7 'M"\7 ,N ,L 9',LL.
QLMN M'L6LN
.n lago de aIu+re ardiendo se eYtenda a lo largo de un inmenso ca!n, eYhalando sus
me+ticos vapores en violentas rachas y eructos, interceptando el paso a la solitaria +igura alada
$ue se haba detenido en la orilla.
Si remontaba el vuelo, los espas del enemigo, $ue le haban perdido la pista despu%s de
localiIarlo, daran de nuevo con %lK pero si permaneca en tierra, le llevara tanto tiempo salvar
a$uel hediondo poIo $ue el mensa#e $ue portaba llegara con retraso.
No le $uedaba m*s remedio $ue arriesgarse. La +igura esper hasta $ue una nube de pest+ero
humo brot de la super+icie amarilla y se elev en el aire.
9uatro pares de o#os situados en distintos puntos del cielo observaron el breve movimiento, y al
instante cuatro pares de alas comenIaron a batir con +uerIa contra el aire contaminado por el
pestilente humo, propulsando a los observadores hacia la nube.
7cto seguido se inici una persecucin en la $ue los perseguidores no alcanIaban a ver a su
presa, y la presa no vea nada en absoluto. ,l primero en salir de la nube en el eYtremo opuesto
del lago tendra venta#a, lo cual e$uivala a salvarse, o en todo caso a acabar con el enemigo.
,l volador solitario, para su desgracia, alcanI el aire limpio unos segundos despu%s $ue uno de
sus perseguidores. 7mbos se enIarIaron de inmediato en una lucha, arrastrando tras ellos unas
nubes de vapor y de humo pestilente $ue les produ#o mareos. 7l principio la presa gan terreno,
pero de pronto otro caIador consigui librarse de la nube, y en una breve y +eroI pelea los tres
contendientes, retorci%ndose en el aire como llamas, se elevaron y descendieron, una y otra veI
hasta $ue por +in cayeron entre las rocas del lado opuesto del lago. Los otros dos caIadores no
lograron salir de la nube.
,n el eYtremo occidental de una cordillera de monta!as aserradas, en una cima desde la $ue se
contemplaba un impresionante panorama de la planicie y del valle situado detr*s, se elevaba una
+ortaleIa de basalto $ue pareca brotar de la misma monta!a, como escupida por un volc*n.
,n unas gigantescas cavernas situadas deba#o de las escarpadas murallas guardaban y
clasi+icaban toda clase de provisionesK en los arsenales y almacenes calibraban, montaban y
ponan a prueba distintos artilugios de guerraK en las herreras instaladas al pie de la monta!a, los
+uegos volc*nicos alimentaban unas colosales +raguas donde +undan +s+oro y titanio,
combinados en unas aleaciones desconocidas y #am*s utiliIadas hasta la +echa.
,n el +lanco m*s eYpuesto de la +ortaleIa, en un punto situado a la sombra de un contra+uerte,
donde los muros de basalto se elevaban en vertical como residuos de antiguas cascadas de lava,
haba una pe$ue!a puerta, una barbacana donde un centinela vigilaba da y noche e impeda la
entrada a todo +orastero.
Mientras se e+ectuaba el cambio de guardia en los baluartes, el centinela pate el suelo un par de
veces y se golpe con las manos enguantadas los antebraIos para entrar en calor, pues era la hora
m*s +ra de la noche y la pe$ue!a l*mpara de $ueroseno $ue haba a su lado no calentaba nada.
Su relevo tardara dieI minutos en llegar, y el hombre aguardaba con impaciencia la taIa de
chocolate, el cigarrillo y la cama.
Lo $ue menos esperaba era or unos golpecitos en la puerta.
"ero el centinela estaba alerta y se apresur a mirar por la mirilla, al tiempo $ue abra la espita
$ue permiti un resplandor de $ueroseno m*s all* de la luI piloto en el eYterior del contra+uerte.
,ntonces pudo ver a tres +iguras encapuchadas $ue portaban a una cuarta, cuya +orma no
permita adivinar si se trataba de un hombre o de una mu#er, y $ue pareca en+erma o herida.
La +igura $ue preceda a las otras se $uit la capucha. 7un$ue el centinela conoca a$uel rostro,
dio el santo y se!a y di#o:
XLo hallamos #unto al lago de aIu+re. 8ice $ue se llama )aruch. 6rae un mensa#e urgente para
lord 7sriel.
,l centinela abri la puerta. Su daimonion terrier se estremeci cuando las tres +iguras
introdu#eron a la cuarta, no sin di+icultad, a trav%s de la angosta entrada. Luego el daimonion
lanI un $uedo e involuntario aullido, $ue se apresur a reprimir cuando vio $ue la cuarta +igura
era un *ngel herido: un *ngel de rango in+erior y escaso poder, pero un *ngel al +in y al cabo.
X'nstaladlo en el cuarto de la guardia Xdi#o el centinela, e hiIo girar la manivela de la campana
tel%+ono y comunic la novedad al o+icial de guardia.
,n la muralla m*s alta haba una torre ineYpugnable. 9onstaba tan slo de una escalera $ue
conduca a unas habitaciones con ventanas $ue daban al norte, sur, este y oeste. La m*s
espaciosa estaba amueblada con una mesa, unas sillas y un arcn $ue contena mapasK la segunda
con un camastro, y la tercera consista en un cuarto de ba!o.
Lord 7sriel estaba sentado en la torre, ante el capit*n de sus espas, con un montn desordenado
de papeles de por medio. .na l*mpara de $ueroseno penda sobre la mesa, y un brasero $ue
contena unos carbones encendidos ahuyentaba el +ro de la noche. Qunto a la puerta haba un
halcn aIul encaramado en una percha.
,l capit*n de espas se llamaba lord =o(e. 6ena un aspecto chocante: su estatura no superaba el
palmo de la mano de lord 7sriel y era delgado como una lib%lula. Sin embargo, los dem*s
capitanes de lord 7sriel lo trataban con gran respeto, pues estaba provisto de agui#ones
venenosos en los espolones de los talones.
6ena por costumbre sentarse en la mesa y rechaIar con una lengua altanera y mal%vola todo
gesto $ue no encerrara una eYtremada cortesa. 6anto %l como los de su especie, los
gallivespianos, posean pocas de las cualidades inherentes a los buenos espas, con la salvedad de
su eYcepcional tama!o: eran tan arrogantes y $uis$uillosos $ue de haber tenido la misma talla
$ue lord 7sriel #am*s habran pasado inadvertidos.
XS Xdi#o con voI clara y aguda, y unos o#os relucientes como dos gotas de tintaX, he podido
averiguar algo sobre su hi#a, mi se!or 7sriel. ,videntemente, s% m*s $ue usted.
Lord 7sriel clav sus o#os en %l, y el hombrecillo comprendi en el acto $ue haba abusado de la
cortesa de su superior. La +uerIa de la mirada de lord 7sriel lo golpe como un dedo, de +orma
$ue perdi el e$uilibrio y tuvo $ue apoyarse en la copa de vino de lord 7sriel para no caer. Lord
7sriel adopt de nuevo una eYpresin a+able y virtuosa, como sola mostrar su hi#a, y a partir de
a$uel momento lord =o(e procedi con m*s cautela.
XSin duda Xdi#o lord 7srielX. "ero por motivos $ue no comprendo, la ni!a acapara la
atencin de la iglesia y deseo saber por $u%. NSu% dicen de ellaO
X,n el Magisterium se bara#an todo tipo de con#eturasK unos aseguran una cosa, otras indagan
por otro lado, y todos tratan de impedir $ue sus hallaIgos lleguen a odos de los dem*s. Las
ramas m*s importantes son el 6ribunal 9onsistorial de 8isciplina y la Sociedad de la Lbra del
,spritu Santo. R yo Xagreg lord =o(eX tengo espas en ambas.
XNSe ha convertido usted en miembro de la SociedadO Xdi#o lord 7srielX. Le +elicito.
Normalmente es impenetrable.
X,l espa $ue tengo en la Sociedad es lady Salma(ia XeYplic lord =o(eX, una agente muy
astuta. 9onsigui acercarse al daimonion de un sacerdote, un ratn, mientras %ste dorma, y le
sugiri $ue e#ecutara un rito prohibido $ue haba ledo en un libro de sortilegios, destinado a
invocar la presencia de la Sabidura. ,n el momento *lgido, lady Salma(ia apareci ante el
sacerdote. ,l hombre est* convencido de $ue puede comunicarse con la Sabidura siempre $ue
$uiera, y $ue %sta posee la +orma de una gallivespiana y vive en su biblioteca.
XNR $u% ha averiguado su espaO Xpregunt lord 7sriel con una sonrisa.
X,n la Sociedad creen $ue su hi#a es la ni!a m*s importante $ue #am*s ha eYistido. ,st*n
convencidos de $ue dentro de poco va a producirse una grave perturbacin, y $ue el destino de
todo depende de cmo se comporte ella en ese momento. ,n cuanto al 6ribunal 9onsistorial de
8isciplina, actualmente est* llevando a cabo unas indagaciones y dispone de testigos de
)olvangar y otros lugares. Mi espa en el tribunal, el caballero 6ialys, permanece en contacto
conmigo todos los das por medio del resonador de magnetita, y me in+orma puntualmente de
cuanto averigua. ,n resumen, creo $ue la Sociedad de la Lbra del ,spritu Santo no tardar* en
descubrir dnde se encuentra la ni!a, pero no har* nada al respecto. ,l 6ribunal 9onsistorial
tardar* algo m*s en averiguarlo, pero cuando lo haga actuar* con presteIa y e+icacia.
X8eseo $ue me in+orme en cuanto sepa algo m*s.
6ras hacer una reverencia, lord =o(e chasc los dedos. ,l pe$ue!o halcn aIul posado en la
percha contigua a la puerta despleg las alas y vol hasta la mesa. ,l ave iba provista de brida,
silla y estribos. Lord =o(e mont r*pidamente y ambos salieron volando a trav%s de la ventana
$ue lord 7sriel les acababa de abrir.
Lord 7sriel la de# abierta unos instantes, pese al g%lido aire $ue soplaba, y se apoy en el
al+%iIar, acariciando las ore#as de su daimonion onIa.
X,lla vino a verme a Svalbard y no le hice caso Xdi#oX. N=ecuerdas $u% impresin me llev%O
Ro necesitaba un sacri+icio, y la primera ni!a $ue se present era mi propia hi#a... "ero cuando vi
$ue iba acompa!ada de un ni!o, lo cual signi+icaba $ue estaba a salvo, me tran$uilic%. N9omet
un error +atalO No volv a pensar en ella despu%s de ese episodio, pero por lo visto es importante,
Stelmaria.
X6ratemos de pensar con claridad Xrespondi el daimonionX. NSu% puede hacer ellaO
XLo $ue se dice hacer... no mucho. N"ero crees $ue sabe algoO
XSabe leer el aletimetro, tiene acceso a muchos datos.
X,so no tiene nada de particular. Ltros tambi%n saben hacerlo. N8nde demonios se habr*
metidoO
8e pronto se oyeron unos golpes en la puerta, y lord 7sriel se volvi r*pidamente.
XMilord Xdi#o el o+icialX, acaba de presentarse un *ngel, herido, en la puerta oeste. 'nsiste en
hablar con usted.
.nos instantes despu%s, )aruch +ue trasladado en el camastro a la habitacin principal. Maban
llamado a un ordenanIa m%dico, aun$ue saltaba a la vista $ue haba pocas esperanIas: el *ngel
estaba herido de gravedad, tena las alas desgarradas y los o#os vidriosos.
Lord 7sriel se sent #unto a %l y arro# un pu!ado de hierbas sobre los carbones del brasero. 6al
como haba constatado Will al contemplar el humo de su +ogata, a$uello tena el e+ecto de de+inir
el cuerpo del *ngel y permita verlo con mayor nitideI.
X)ien, se!or Xdi#o lord 7srielX, N$u% tiene $ue decirmeO
X6res cosas. Le ruego $ue me permita eYponerlas antes de hablar. Me llamo )aruch. Mi
compa!ero )althamos y yo pertenecemos al bando rebelde, y nos sentimos atrados por su
bandera en cuanto usted la iI. "ero $ueramos traerle algo valioso, por$ue nuestro poder es
escaso, y hace poco logramos penetrar en el coraIn de la Monta!a Nublada, la ciudadela $ue
ocupa la 7utoridad en el reino. 7veriguamos...
,l *ngel se detuvo un momento para aspirar el humo de las hierbas, $ue pareca darle +uerIas.
Luego prosigui:
X7veriguamos la verdad sobre la 7utoridad. 7veriguamos $ue se ha retirado a una c*mara de
cristal situada en las entra!as de la Monta!a Nublada, y $ue ya no se ocupa de los asuntos
cotidianos del =eino, sino $ue se dedica a meditar sobre misterios m*s pro+undos. ,n su lugar
gobierna un *ngel llamado Metatron. 6engo motivos para conocer a ese *ngel, aun$ue cuando lo
conoc...
)aruch se detuvo. Lord 7sriel lo +ulmin con la mirada, pero contuvo su ira y esper a $ue
continuara.
XMetatron es orgulloso Xprosigui )aruch cuando hubo recuperado un poco las +uerIasX, y
su ambicin ilimitada. La 7utoridad lo eligi hace cuatro mil a!os para ser su =egente, y ambos
traIaron unos planes. 7hora han ideado un nuevo plan, $ue mi compa!ero y yo logramos
descubrir. La 7utoridad considera $ue los seres conscientes de cada especie se han vuelto
peligrosamente independientes, de modo $ue Metatron va a intervenir de +orma m*s activa en los
asuntos relativos a los humanos. Se ha propuesto ale#ar en secreto a la 7utoridad de la Monta!a
Nublada a una ciudadela permanente situada en otro lugar, y convertir la monta!a en una
m*$uina de guerra. ,n opinin de Metatron, las iglesias de todos los mundos son corruptas y
d%biles, muy dispuestas a contemporiIar... Metatron $uiere instaurar una in$uisicin permanente
en cada mundo, dirigida directamente desde el =eino. R su primera campa!a consistir* en
destruir la repJblica de usted...
,l *ngel y el hombre temblaban, pero uno debido a su estado de postracin y el otro a la
agitacin $ue haba hecho presa en %l.
)aruch hiIo acopio de las +uerIas $ue le $uedaban, y prosigui.
XLa segunda cosa es la siguiente: eYiste una daga capaI de practicar unas aberturas entre los
distintos mundos y lo $ue %stos contengan. "osee un poder ilimitado, pero slo en manos de
alguien $ue sepa utiliIarla. R esa persona es un ni!o...
,l *ngel se detuvo una veI m*s para recuperar el resuello. ,staba asustadoK se senta des+allecer.
Lord 7sriel advirti los es+uerIos $ue haca parar conservar la compostura y esper angustiado,
a+errando con +uerIa los braIos del silln, hasta $ue )aruch recobr las su+icientes energas para
proseguir.
XMi compa!ero est* ahora con ese ni!o. Sueremos tra%rselo, pero el ni!o se ha negado
por$ue... Zsta es la tercera cosa $ue debo decirle: el ni!o y su hi#a se han hecho amigos. R el
ni!o se niega a venir a verle a usted hasta $ue haya dado con ella. ,lla est*...
XNSui%n es ese ni!oO
X,l hi#o del cham*n, Stanislaus &rumman.
Lord 7sriel se llev tal sorpresa $ue se puso en pie como impulsado por un resorte, levantando
una oleada de humo en torno al *ngel.
XN&rumman tena un hi#oO Xpregunt.
X&rumman no naci en el mundo de usted. R su verdadero nombre no era &rumman. Mi
compa!ero y yo llegamos hasta %l debido al deseo de &rumman de hallar la daga. Le seguimos,
sabiendo $ue acabara conduci%ndonos hasta ella y su portador, con intencin de tra%rsela a
usted. "ero el ni!o se neg a...
)aruch tuvo $ue interrumpir de nuevo su relato. Lord 7sriel volvi a sentarse, maldiciendo su
impaciencia, y arro# otro pu!ado de hierbas al +uego. Su daimonion yaca #unto a %l, moviendo
lentamente la cola sobre el suelo de roble, sin apartar sus o#os dorados del *ngel, desenca#ado por
el dolor. )aruch respir hondo varias veces, lentamente. Lord 7sriel guard silencio. Slo se oa
el ruido de la cuerda en el asta de la bandera.
X6mese el tiempo $ue necesite Xdi#o lord 7sriel amablementeX. NSabe usted dnde se
encuentra mi hi#aO
X,n el Mimalaya... en su propio mundo Xmurmur )aruchX. .nas monta!as gigantescas. .na
cueva prYima a un valle surcado por el arco iris...
[Link] gran distancia desde a$u en ambos mundos. Ma volado muy deprisa.
X,s el Jnico don $ue poseo Xdi#o )aruchX, salvo el amor de )althamos, a $uien no volver% a
ver.
XSi usted la encontr con tanta +acilidad...
X9ual$uier *ngel puede hacerlo.
Lord 7sriel sac un enorme atlas del arcn de los mapas y despu%s de abrirlo busc las p*ginas
en $ue apareca el Mimalaya.
XN"uede ser m*s precisoO Xpregunt a )aruchX. N"uede mostrarme con eYactitud el lugarO
X9on la daga... Xdi#o el *ngel balbuceando, y lord 7sriel se percat de $ue comenIaba a
perder la lucideIX. 9on la daga puede entrar y salir de cual$uier mundo cuando lo desee... ,l
chico se llama Will. "ero %l y )althamos corren un grave peligro... Metatron sabe $ue poseemos
su secreto. Nos persiguieron... Me capturaron a m solo en los lmites del mundo de usted... Ro
era su hermano... 7s es como dimos con %l en el coraIn de la Monta!a Nublada. 7ntiguamente
Metatron era ,noch, hi#o de Qared, hi#o a su veI de Mahalalel... ,noch tena muchas esposas. Le
gustaban los placeres carnales... Mi hermano ,noch me repudi por$ue... 7y, $uerido
)althamos...
XN8nde est* la ni!aO
XS, s. .na cueva... Su madre... .n valle inundado por el viento y el arco iris... unas banderas
sobre el templo, desgarradas...
,l *ngel se incorpor para mirar el atlas.
,n ese momento el daimonion onIa se levant de un salto y se dirigi r*pidamente hacia la
puerta, pero +ue demasiado tarde: el ordenanIa $ue acababa de llamar abri sin esperar a $ue le
invitaran a entrar. 7s era como hacan las cosasK nadie tena la culpaK pero al observar la
eYpresin del soldado, lord 7sriel se volvi y vio a )aruch temblando debido al es+uerIo $ue le
supona mantener el control de su maltrecho cuerpo. 8e pronto una r*+aga de aire penetr por la
puerta abierta y se abati sobre el camastro, y las partculas de la +orma del *ngel, desprendidas
por su intenso debilitamiento, se elevaron en un catico remolino y desaparecieron.
X_)althamos` Xsusurr una voI en el aire.
Lord 7sriel apoy la mano en el cuello de su daimonion. 7l notar sus temblores, la onIa lo
calm. Luego lord 7sriel se volvi hacia el ordenanIa.
XMilord, le suplico...
[Link] no ha tenido la culpa. 6ransmita mis saludos al rey Lgun1e. Me complacera $ue se
personara a$u en el acto. 6ambi%n me gustara $ue estuviera presente el se!or )asilides, con el
aletimetro. "or Jltimo, $uiero $ue el escuadrn nd 2 de girpteros, armado y provisto de
combustible, se disponga a partir de inmediato hacia el suroeste. Le enviar% m*s rdenes en
cuanto haya despegado.
,l ordenanIa salud, y tras dirigir una breve e in$uieta mirada al camastro vaco, sali de la
habitacin y cerr la puerta tras %l.
Lord 7sriel asest un golpe seco en la mesa con un comp*s de metal y se acerc a la ventana
orientada hacia el sur. 7 sus pies, los eternos +uegos te!an con su resplandor y su humo la
atms+era $ue comenIaba a oscurecerK incluso a a$uella gran altura se perciba el ruido de los
martillos $ue transportaba el viento.
X)ien, hemos aprendido mucho, Stelmaria Xdi#o lord 7sriel con voI $ueda.
X"ero no lo su+iciente.
,n ese momento se oyeron unos golpecitos en la puerta y apareci el aletiometrista. ,ra un
hombre delgado y p*lido, de mediana edad. Se llamaba 6eu(ros )asilides, y su daimonion era un
ruise!or.
X)uenas tardes, se!or )asilides Xle salud lord 7srielX. 6enemos un problema, y $uiero $ue
de#e lo $ue est% haciendo para dedicarle toda su atencin.
7cto seguido lord 7sriel eYplic al hombre lo $ue )aruch le haba contado y le mostr el atlas.
XLocalice la cueva Xle ordenX. 9onsgame las coordenadas con la m*Yima precisin. Se
trata de una tarea de suma importancia. ,mpiece ahora mismo, por +avor.
descarg una patada en el suelo con tal violencia $ue el pie le doli aun$ue estaba dormida.
X6J no crees $ue yo hara eso, =oger, as $ue no lo digas. 9onseguir% despertarme, y no lo
olvidar%, te lo aseguro.
Lyra mir alrededor, pero slo vio unos o#os desmesuradamente abiertos y unos rostros
angustiados, p*lidos, morenos, vie#os, #venes, todos los muertos $ue se agolpaban all, en
silencio y consternados.
,l rostro de =oger mostraba una eYpresin distinta, con+iada.
XN"or $u% tienes esa caraO Xpregunt LyraX. N"or $u% no est*s angustiado como ellosO N"or
$u% no has perdido la esperanIaO
X"or$ue
F. 7)SLL.9'[N "=,;,N6';7
=,L'S.'7S,
=LS7='LS,
'N8.L&,N9'7S,
8'S",NS7S,
",=8LN,S, ).L7S, 97"='9ML 8, LLS
;',N6LS...
QLMN M'L6LN
Rahora, +ray "avel Xdi#o el in$uisidor del 6ribunal 9onsistorial de 8isciplinaX, $uiero
$ue reproduIca eYactamente, a ser posible, las palabras $ue oy decir a la bru#a.
Los doce miembros del tribunal observaron a la tenue luI de la sala al cl%rigo $ue ocupaba el
estrado, el Jltimo de los testigos. 6ena el aspecto de un hombre instruido y su daimonion
presentaba la +orma de una rana. ,l tribunal llevaba ya ocho das escuchando las pruebas del
caso, en el antiguo colegio de altas torres de San Qernimo.
XNo puedo repetir las palabras eYactas de la bru#a Xrespondi +ray "avel con tono cansinoX.
6al como di#e ayer ante este tribunal, nunca haba visto torturar a nadie, as $ue me mare% y tuve
n*useas. "or tanto no puedo repetir eYactamente lo $ue di#o la bru#a, pero recuerdo su sentido.
8i#o $ue los clanes del norte haban identi+icado a la ni!a Lyra como la protagonista de una
pro+eca $ue conocan desde hace mucho tiempo. ,n sus manos tena el poder para tomar una
decisin capital, de la $ue dependa el +uturo de todos los mundos. 7dem*s, di#o, haba un
nombre $ue evocaba un caso paralelo, $ue hara $ue la iglesia la odiara y temiera.
XN=evel la bru#a ese nombreO
XNo. 7ntes de $ue lo pronunciara, otra bru#a, $ue haba asistido al interrogatorio ba#o un
hechiIo $ue la haca invisible, consigui matarla y escapar.
X,s decir $ue en a$uella ocasin la se!ora 9oulter no pudo haber odo el nombre.
X7s es.
XNR poco despu%s la se!ora 9oulter se marchO
X,n e+ecto.
XNSu% descubri usted m*s tardeO
X7verig^% $ue la ni!a se haba trasladado a ese otro mundo $ue haba abierto lord 7sriel y $ue
all haba conseguido la ayuda de un ni!o $ue posee, o sabe utiliIar, una daga de eYtraordinarios
poderes Xdi#o +ray "avel, y carraspe nervioso antes de proseguirX: N"uedo hablar con entera
libertad ante este tribunalO
X9on absoluta libertad, +ray "avel Xrespondi el presidente con voI *spera y en%rgicaX. No
recibir* castigo alguno por decirnos lo $ue haya odo de labios de otros. 9ontinJe, por +avor.
XLa daga $ue tiene en su poder ese ni!o Xprosigui el cl%rigo, ya m*s tran$uiloX es capaI de
practicar aberturas entre los mundos. 7dem*s posee un poder m*s portentoso aJn...
8iscJlpenme, pero lo $ue digo me causa temor... ,s capaI de matar a los *ngeles de rangos
superiores y a los entes $ue est*n por encima de ellos. No hay nada $ue esa daga no pueda
destruir.
,l cl%rigo sudaba y temblaba hasta tal punto $ue su daimonion rana se cay por el borde de la
barandilla de los testigos. 9on una eYclamacin de dolor, +ray "avel se apresur a recogerla y
de# $ue bebiera un sorbo del agua del vaso $ue haba +rente a %l.
XNR sigui indagando sobre la ni!aO Xpregunt el in$uisidorX. N8escubri el nombre al $ue
se haba re+erido la bru#aO
XS. 8e nuevo solicito la autoriIacin del tribunal para...
XLa tiene Xrespondi al instante el presidenteX. No tema. .sted no es un here#e. 'n+orme de
lo $ue ha averiguado y no pierda m*s tiempo.
XLes ruego $ue me disculpen. La ni!a se encuentra en la situacin de ,va, la esposa de 7d*n, la
madre de todos nosotros, y la causa de todos los pecados.
Las ta$ugra+as $ue tomaban nota de cuanto se deca eran mon#as de la orden de san Uilomel, $ue
haban hecho voto de silencio. "ero al or las palabras de +ray "avel una de ellas lanI una breve
eYclamacin, y todas se apresuraron a santiguarse. Uray "avel hiIo un gesto de disgusto y
prosigui:
X6engan presente $ue el aletimetro no realiIa augurios. 8ice $ue en caso de $ue la ni!a sea
tentada, como lo +ue ,va, es probable $ue sucumba. 6odo depende de las consecuencias. R si esa
tentacin se produce, y la ni!a cede ante ella, triun+ar*n el "olvo y el pecado.
,n la sala se hiIo un pro+undo silencio. ,l p*lido sol $ue penetraba por las grandes vidrieras
contena en sus rayos oblicuos un milln de motas doradas, pero se trataba de polvo, no del
"olvo, aun$ue m*s de uno de los miembros del tribunal haba visto en ellas una imagen de a$uel
otro "olvo invisible $ue llegaba de todas partes y se posaba sobre todo ser humano, por muy
escrupulosamente $ue %ste respetara las leyes.
X"ara terminar, +ray "avel Xdi#o el in$uisidorX, dganos lo $ue sepa sobre el paradero actual
de la ni!a.
XLa ni!a est* en manos de la se!ora 9oulter Xrespondi el cl%rigoX. Se encuentran en el
Mimalaya. Muy le#os, es cuanto puedo decirles. 7hora mismo ir% a pedir una localiIacin m*s
precisa, y en cuanto la consiga se la comunicar% al tribunal, pero...
Uray "avel se detuvo, encogido de miedo, y se llev el vaso a los labios con mano tr%mula.
XNS, +ray "avelO Xdi#o el padre Mac"hailX. No debe ocultarnos nada.
X9reo, padre presidente, $ue la Sociedad de la Lbra del ,spritu Santo sabe m*s sobre el asunto
$ue yo.
Uray "avel hablaba en voI tan ba#a $ue resultaba casi inaudible.
XN8e verasO Xpregunt el presidente con +eroI mirada.
,l daimonion de +ray "avel lanI un breve gemido de rana. ,l cl%rigo estaba al tanto de la
rivalidad $ue eYista entre las distintas ramas del Magisterium, y no ignoraba el peligro de verse
atrapado en el +uego cruIado, aun$ue m*s peligroso aJn era ocultar lo $ue saba.
X9reo Xcontinu sin cesar de temblarX $ue tardar*n mucho menos en averiguar el lugar
eYacto donde se encuentra la ni!a. "oseen unas +uentes de in+ormacin $ue a m me est*n
vedadas.
X,s cierto Xdi#o el in$uisidorX. NLe ha hablado de esto el aletimetroO
XS.
XMuy bien. Uray "avel, conviene $ue continJe con esta lnea de indagacin. 9ual$uier cosa $ue
necesite en materia de asistencia clerical o secretarial, no tiene m*s $ue pedirla. "uede abandonar
el estrado.
Uray "avel hiIo una reverencia, recogi sus notas y abandon la sala con su daimonion rana
posado en el hombro.
,l padre Mac"hail golpe con un l*piI el banco de roble $ue tena delante.
XMermana 7gn%s, hermana Mnica, pueden marcharse. 6engan la bondad de hacer llegar las
transcripciones a mi escritorio al +inal del da.
Las dos mon#as hicieron una inclinacin de cabeIa y se +ueron.
X9aballeros Xdi#o el presidente, utiliIando la +orma de tratamiento propia del 6ribunal
9onsistorialX, se levanta la sesin.
Los dos miembros del tribunal, desde el m*s vie#o Del padre Ma(ep1e, ren$ueante y con los o#os
acuososE al m*s #oven Del padre &meI, p*lido y tembloroso debido a su +erviente +anatismoE,
recogieron sus papeles y siguieron al presidente hasta la sala del conse#o, donde podan instalarse
unos +rente a otros en torno a una mesa y hablar con total reserva.
,l presidente del 6ribunal 9onsistorial era un escoc%s llamado Mugh Mac"hail. Lo haban
elegido #oven. ,l cargo de presidente era vitalicio, y puesto $ue el padre Mac"hail tena poco
m*s de cuarenta a!os, era de prever $ue sera $uien con+igurara el destino del 6ribunal
9onsistorial y con ello el de la totalidad de la iglesia, durante muchos a!os. ,ra un hombre de
aspecto sombro, alto e imponente, con una espesa mata de pelo gris, y habra sido obeso de no
ser por la brutal disciplina $ue impona a su cuerpo: slo beba agua y coma Jnicamente pan y
+ruta, y todos los das realiIaba una hora de e#ercicios ba#o la supervisin de un entrenador de
campeones de atletismo. 7 consecuencia de todo ello estaba demacrado, arrugado y nervioso. Su
daimonion era un lagarto.
XZsta es pues la situacin Xdi#o el padre Mac"hail cuando todos se hubieron sentadoX. May
distintas cuestiones a considerar.
W,n primer lugar, lord 7sriel. .na bru#a simpatiIante de la iglesia in+orma de $ue el lord est*
reuniendo un gran e#%rcito, en el $ue +iguran +uerIas $ue podran ser ang%licas. "or lo $ue sabe la
bru#a, lord 7sriel alberga mal%volas intenciones con respecto a la iglesia y a la propia 7utoridad.
W,n segundo lugar, el 9omit% de Lblacin. Su +orma de actuarK instituyen el programa de
investigacin en )olvangar y, +inanciando las actividades de la se!ora 9oulter, inducen a pensar
$ue abrigan esperanIas de sustituir al 6ribunal 9onsistorial de 8isciplina en su condicin de
braIo m*s poderoso y e+ectivo de la Santa 'glesia. Nos han de#ado de lado, caballeros. Man
obrado con habilidad y sin miramientos. Merecemos un castigo por nuestra negligencia al
permitir $ue esto ocurra. M*s adelante volver% sobre este punto, para analiIar lo $ue puede
hacerse sin dilacin.
W,n tercer lugar, el ni!o $ue ha citado +ray "avel en su declaracin, el $ue tiene esa daga capaI
de hacer cosas eYcepcionales. No hay duda de $ue debemos localiIarlo y hacernos con ella lo
antes posible.
W,n cuarto lugar est* el asunto del "olvo. Me tomado medidas para averiguar $u% ha descubierto
el 9omit% de Lblacin al respecto. .no de los telogos $ue traba#aba en )olvangar ha accedido a
eYplic*rnoslo con todo detalle. ,sta tarde hablar% con %l aba#o.
8os de los sacerdotes se rebulleron incmodos en sus asientos, pues Vaba#oW signi+icaba los
stanos: unas habitaciones de aIule#os blancos con tomas de corriente amb*rica, aisladas
acJsticamente y dotadas de un buen sistema de drena#e.
X7verig^emos lo $ue averig^emos sobre el "olvo Xcontinu el presidenteX, debemos
mantener nuestro propsito con +irmeIa. ,l 9omit% de Lblacin trataba de comprender los
e+ectos del "olvo: nosotros debemos destruirlo. Zste es ni m*s ni menos nuestro ob#etivo, y si
para destruir el "olvo debemos destruir tambi%n el 9omit% de Lblacin, el Snodo de Lbispos y
todos los estamentos mediante los cuales la Santa 'glesia lleva a cabo la obra de la 7utoridad...
sea. ,s posible, caballeros, $ue la misma Santa 'glesia cobrara vida con el +in de e#ecutar esta
tarea y perecer con ello. No obstante, es pre+erible un mundo sin iglesia y sin "olvo $ue un
mundo donde todos los das tengamos $ue luchar ba#o la pesada carga del pecado. ,s pre+erible
un mundo puri+icado de todo ello.
,l padre &meI asinti con gesto vehemente y los o#os ardientes como brasas.
XUinalmente Xprosigui el padre Mac"hailX est* la ni!a. 6odava es una criatura, segJn creo.
,sta ,va, $ue va a ser tentada y $ue, si los precedentes sirven de gua, sucumbir* a la tentacin y
precipitar* la ruina de todos con su cada. 9aballeros, de todas las +ormas posibles de a+rontar el
problema $ue plantea esa ni!a, voy a proponer la m*s radical, y con+o en $ue contar* con
vuestro benepl*cito.
W"ropongo enviar a un hombre en su busca para $ue la mate antes de $ue puedan tentarla.
X"adre presidente Xintervino el padre &meIX, he hecho una penitencia preventiva todos los
das de mi vida adulta. Me estudiado, me he +ormado...
,l presidente alI la mano para $ue guardara silencio. La penitencia y la absolucin preventivas
eran unas doctrinas $ue haba investigado y desarrollado el 6ribunal 9onsistorial, pero $ue
resultaban desconocidas para el resto de los estamentos de la iglesia. 'mplicaban realiIar
penitencia por un pecado aJn no cometido, una penitencia intensa y +erviente acompa!ada por
castigos corporales y +lagelacin $ue tena por ob#eto acumular una especie de cuenta de cr%dito.
9uando la penitencia haba alcanIado el nivel adecuado en relacin con un determinado pecado,
al penitente se le conceda la absolucin por adelantado, aun$ue tal veI nunca cometiera tal
pecado. 7 veces era preciso matar a alguien, por poner un e#emplo, y esa accin resultaba mucho
menos ingrata para el asesino si lo e#ecutaba en estado de gracia.
X"recisamente haba pensado en usted Xdi#o a+ablemente el padre Mac"hailX. N9uento con la
aprobacin del 6ribunalO 8e acuerdo. 9uando el padre &meI se marche, con nuestra bendicin,
estar* completamente solo y no podremos ponernos en contacto con %l. Lcurra lo $ue ocurra en
otros +rentes, %l seguir* imperturbable su camino como la +lecha de 8ios, directo hasta la ni!a, y
la abatir*. Ser* invisibleK llegar* de noche, como el *ngel $ue destruy a los asiriosK se mover*
en silencio. _7 todos nos habra ido mucho me#or de haber dispuesto de un padre &meI en el
Qardn del ,d%n` ,n ese caso no habra tenido $ue abandonar el paraso.
7 punto estuvo el #oven sacerdote de echarse a llorar de orgullo. ,l 6ribunal le otorg su
bendicin.
7 todo eso, en el rincn m*s oscuro del techo, oculto entre las vigas de roble, un hombre $ue no
llegaba a un palmo, con los talones armados de espolones, haba estado escuchando todo lo $ue
haban dicho.
,n los stanos, el investigador de )olvangar, vestido tan slo con unos holgados pantalones sin
cinturn y una sucia camisa blanca, permaneci de pie ba#o la cruda luI de la bombilla,
su#etando los pantalones con una mano y su cone#o daimonion con la otra, ante el presidente del
6ribunal 9onsistorial de 8isciplina, $ue estaba sentado en una silla.
XSi%ntese, doctor 9ooper Xdi#o el presidente.
,l Jnico mobiliario lo componan una silla, un camastro de madera y un cubo. La voI del
presidente reverberaba con un desagradable eco en los aIule#os blancos $ue cubran las paredes y
el techo.
,l doctor 9ooper se sent en el camastro, sin apartar la vista del demacrado y canoso presidente
del tribunal, y se lami los labios resecos, a la espera de la nueva penalidad $ue se le vena
encima.
X8e modo $ue casi lograron separar a la ni!a de su daimonion Xdi#o el padre Mac"hail.
X,ntendimos $ue de nada serva aguardar Xaclar con voI entrecortada el doctor 9ooperX,
dado $ue de todas +ormas se iba a llevar a cabo el eYperimento, as $ue instalamos a la ni!a en la
sala eYperimental, aun$ue nos impidieron completar el proceso. La se!ora 9oulter intervino y se
llev a la ni!a a sus habitaciones.
,l daimonion cone#o abri sus redondos o#os para mirar unos instantes al presidente, volvi a
cerrarlos y ocult la cara.
X8ebi de ser una gran contrariedad Xcoment el padre Mac"hail.
X6odo el programa estuvo plagado de di+icultades Xabund el doctor 9ooper.
XMe asombra $ue no recabaran la ayuda del 6ribunal 9onsistorial, habida cuenta $ue a$u
tenemos los nervios bien templados.
XNosotros... yo... todos tenamos entendido $ue el programa haba sido autoriIado por...
7un$ue el asunto competa al 9omit% de Lblacin, nos aseguraron $ue contaba con la
aprobacin del 6ribunal 9onsistorial de 8isciplina. 8e lo contrario nunca habramos participado
en %l. _Nunca`
XNo, por supuesto. "asemos a otra cuestin. N6ena usted alguna idea Xin$uiri el padre
Mac"hail, abordando el tema $ue haba motivado su visita a los stanosX del ob#eto de las
indagaciones de lord 7sriel, de cu*l pudo ser el origen de la colosal energa $ue utiliI en
SvalbardO
,l doctor 9ooper trag saliva. ,n el intenso silencio $ue se produ#o, ambos hombres percibieron
cmo caa una gota de sudor de su barbilla al suelo de cemento.
X)ueno... Xrespondi el doctorX. .n miembro de nuestro e$uipo observ $ue durante el
proceso de separar a la ni!a de su daimonion se produ#o una liberacin de energa. "ara
controlarlo sera preciso utiliIar unas +uerIas inmensas, pero al igual $ue una eYplosin atmica
es detonada mediante unos eYplosivos convencionales, eso poda hacerse utiliIando una potente
corriente amb*rica... No obstante, ninguno lo tomamos en serio. Ro no prest% atencin a sus
ideas Xa!adiX, por$ue saba $ue sin la debida con+irmacin podan ser her%ticas.
XMuy prudente por su parte. NR en estos momentos dnde se encuentra ese colega suyoO
XUue uno de los $ue muri en el ata$ue.
,l presidente sonri. Su eYpresin era tan a+able $ue el daimonion del doctor 9ooper se
desvaneci sobre su pecho.
Xcnimo, doctor 9ooper Xdi#o el padre Mac"hailX. _Necesitamos $ue sea +uerte y valeroso`
8ebemos realiIar una importante tarea, librar una gran batalla. 8ebe gran#earse usted el perdn
de la 7utoridad cooperando plenamente con nosotros, compartiendo todo cuanto ha averiguado,
sin omitir nada, ni las m*s desa+oradas suposiciones y con#eturas, ni si$uiera habladuras. 7hora
$uiero $ue haga un es+uerIo por recordar lo $ue di#o su colega. N=ealiI algJn eYperimentoO
N8e# algunas notasO N9on+i sus hallaIgos a otra personaO NSu% instrumento utiliIO 6rate de
recordarlo todo, doctor 9ooper. 8ispondr* de papel y pluma y del tiempo necesario.
W,sta habitacin no es muy cmoda. Mar% $ue le trasladen a un lugar m*s adecuado. NNecesita
algJn mueble en concretoO NSuiere escribir en una mesa o en un escritorioO N8esea utiliIar una
m*$uina de escribir o pre+iere dictar sus palabras a una dactilgra+aO
WM*gaselo saber a los guardias y le +acilitaremos lo $ue desee. "ero $uiero $ue piense en todo
momento en su colega y en su teora, doctor 9ooper. Su gran labor consiste en recordar, y si
+uera necesario redescubrir, lo $ue %ste saba. ,n cuanto sepa $u% instrumentos va a necesitar,
tambi%n dispondr* de ellos. _Se trata de una gran misin, doctor 9ooper` _"uede sentirse
agradecido de $ue la 7utoridad se la haya con+iado` _8% gracias a la 7utoridad`
X_7s lo hago, padre presidente`
Su#et*ndose la amplia pretina del pantaln, el +ilso+o se levant y casi sin darse cuenta e+ectu
una reverencia tras otra, mientras el presidente del 6ribunal 9onsistorial de 8isciplina
abandonaba la celda.
,sa tarde el caballero 6ialys, el espa gallivespiano, se dirigi a trav%s de las calles y calle#uelas
de &inebra para reunirse con su colega, lady Salma(ia. ,ra un recorrido peligroso para
cual$uiera $ue les desa+iara, pero a la veI lleno de peligros para los diminutos gallivespianos.
M*s de un gato $ue haba pretendido caIarlos haba hallado la muerte en sus espolones, pero no
haca ni una semana el caballero haba estado a punto de perder un braIo a consecuencia de la
dentellada de un perro sarnoso, y slo la r*pida intervencin de lady Salma(ia lo haba salvado.
Se reunieron en el s%ptimo de los lugares de encuentro convenidos, entre las races de un pl*tano
de una sucia plaIoleta, para intercambiar noticias. ,l contacto de lady Salma(ia en la Sociedad le
haba comunicado $ue esa tarde haban recibido una amable invitacin del presidente del
6ribunal 9onsistorial para $ue acudieran a tratar un asunto $ue interesaba a ambas partes.
XNo pierde el tiempo Xobserv el caballeroX. 7puesto cien contra uno a $ue no les habla de
su asesino.
7 continuacin el caballero 6ialys relat a su colega el plan para matar a Lyra. Lady Salma(ia
no se sorprendi en absoluto.
X,s la solucin m*s lgica XcomentX. Son personas muy lgicas, 6ialys. N9rees $ue algJn
da veremos a la ni!aO
XNo lo s%, pero me gustara. Sue te vaya bien, Salma(ia. Nos veremos ma!ana en la +uente.
,n a$uel breve di*logo haba surgido de +orma implcita la Jnica cuestin de la $ue #am*s
hablaban: la brevedad de sus vidas en comparacin con las de los humanos. Los gallivespianos
vivan nueve o dieI a!os, rara veI m*s, y 6ialys y Salma(ia haban cumplido siete. No teman la
ve#eI, pues los miembros de su especie moran con todo el vigor de la madureI, de repente, y su
in+ancia era cortaK pero en comparacin con ellos, la vida de una ni!a como Lyra se prolongaba
en el +uturo, del mismo modo $ue la duracin de las vidas de las bru#as superaba con mucho la
de Lyra.
,l caballero regres al 9olegio de San Qernimo y comenI a redactar el mensa#e $ue iba a
enviar a lord =o(e a trav%s del resonador de magnetita.
"ero mientras %l acuda a la cita con Salma(ia, el presidente mand llamar al padre &meI.
7mbos reIaron durante una hora en su despacho, tras lo cual el padre Mac"hail concedi al
#oven sacerdote la absolucin preventiva $ue neutraliIara su culpabilidad en el asesinato de
Lyra. ,l padre &meI estaba como trans+iguradoK la certidumbre $ue corra por sus venas daba
un brillo incandescente a sus o#os.
8espu%s de tratar asuntos pr*cticos, como el dinero, el presidente di#o:
X,n cuanto se haya marchado de a$u, padre &meI, $uedar* desconectado para siempre de
cual$uier ayuda $ue pudi%ramos prestarle. No podr* regresar #am*sK no volver* a tener noticias
nuestras. No puedo o+recerle me#or conse#o $ue %ste: no bus$ue a la ni!a. ,so le delatar*. ,n veI
de eso, bus$ue a la tentadora. Siga a la tentadora y %sta le conducir* hasta a la ni!a.
XNLa tentadoraO Xin$uiri perple#o el padre &meI.
XS, es un ente +emenino Xrespondi el padre Mac"hailX. Nos lo ha con+irmado el
aletimetro. ,l mundo del $ue proviene la tentadora es muy eYtra!o. ;er* muchas cosas $ue lo
llenar*n de asombro, padre &meI. No de#e $ue su singularidad le impida llevar a cabo su
sagrada misin. Ro con+o Xa!adi con tono a+ableX en el poder de su +e. ,sa mu#er es
conducida por las +uerIas del mal hacia un lugar donde $uiI*s encuentre a la ni!a a tiempo para
tentarla. Siempre y cuando, claro est*, nosotros no consigamos sacar a la ni!a de ese lugar. Zse
sigue siendo nuestro principal ob#etivo. "adre &meI, usted es nuestra garanta de $ue si %ste
+racasa, los poderes in+ernales no se alcen con la victoria.
,l padre &meI asinti. Su daimonion, un voluminoso e iridiscente escaraba#o con el lomo de
color verde, agit el caparaIn y las alas.
,l presidente abri un ca#n y entreg al #oven sacerdote un pa$uete de papeles doblados.
X7$u est* todo cuanto sabemos sobre esa mu#er, sobre el mundo del $ue procede Xdi#oX, y
el Jltimo lugar donde +ue vista. L%alo con detenimiento, mi $uerido Luis, y vaya con mi
bendicin.
,ra la primera veI $ue el padre Mac"hail utiliIaba el nombre de pila del #oven sacerdote, a $uien
se le llenaron los o#os de l*grimas al despedirse con un beso del presidente.
R el caballero 6ialys no saba una palabra de a$uello.
tJ eres Lyra.
8e pronto la ni!a record lo $ue signi+icaba. Se sinti mareada, incluso en sue!osK tena la
sensacin de llevar un pesado +ardo sobre sus hombros. R para acabar de complicar las cosas,
not $ue volva a sumirse en un pro+undo sue!o y $ue el rostro de =oger se desvaneca en la
sombra.
X)ueno, yo... s% $ue hay mucha gente de nuestro lado, como la doctora Malone... =oger,
Nsabas $ue eYiste otro LY+ord como el nuestroO Ro... la encontr% en... ,lla nos habra
ayudado... "ero en realidad slo eYiste una persona $ue...
Le resultaba casi imposible ver al ni!o, y sus pensamientos divagaban y se ale#aban como
ove#as por un prado.
X"ero podemos +iarnos de %l, =oger Xa!adi Lyra con un Jltimo es+uerIoX,
B. M7=R, SLL7
"L= U'N LLS
'M"LN,N6,S
c=)LL,S S, 7L]7=LN 9LML S' )7'L7=7N R 7L7=&7=LN
S.S =7M7S 97=&787S 8, 9L"'LSLS
U=.6LS...
QLMN M'L6LN
9asi simult*neamente, la tentadora a $uien el padre &meI iba a seguir estaba siendo
tentada.
X&racias, no, no, con esto tengo su+iciente. )asta, gracias Xdi#o la doctora Mary Malone a la
pare#a de ancianos en el olivar, mientras %stos trataban de proporcionarle m*s comida de la $ue
ella poda llevar.
;ivan all aislados y sin hi#os, asustados por los espantos $ue haban visto entre los plateados
*rbolesK pero cuando Mary Malone apareci en la carretera con su mochila, los espantos haban
huido despavoridos. Los ancianos haban acogido a Mary en su pe$ue!a al$uera situada a la
sombra de las parras, le haban o+recido vino, $ueso, pan y olivas, y ahora no $ueran de#ar $ue
se +uera.
X8ebo irme Xrepiti MaryX. &racias, han sido muy amables... No puedo llevarme... )ueno,
otro $ueso pe$ue!o... gracias...
,ra evidente $ue los ancianos la consideraban un talism*n contra los espantos. _L#al* lo +uera`,
pens Mary. 8urante la semana $ue llevaba en el mundo de 9ittagaIIe, haba visto su+iciente
destruccin, adultos devorados por espantos y ni!os buscando desesperadamente un bocado de
comida, como para concebir un pro+undo horror hacia a$uellos et%reos vampiros. Lo Jnico $ue
saba era $ue %stos desaparecan cuando ella se acercabaK pero no poda $uedarse con toda la
gente $ue $uisiera retenerla, pues deba seguir su camino.
Mary hiIo sitio para el Jltimo $ueso de cabra envuelto en una ho#a de parra, sonri, se inclin de
nuevo y bebi un Jltimo trago de agua de la +uente $ue manaba a trav%s de la roca gris*cea #unto
a la casa. 8espu%s #unt las manos tal como hacan los ancianos, dio media vuelta y se ale# con
paso ligero.
"areca m*s decidida de lo $ue estaba en realidad. La Jltima comunicacin $ue haba mantenido
con las entidades $ue ella llamaba partculas de sombra y Lyra denominaba "olvo, haba tenido
lugar en la pantalla de su ordenador, y la haba destruido siguiendo sus instrucciones. ,n estos
momentos se senta desorientada. Le haban indicado $ue pasara por la abertura del LY+ord en el
$ue viva, el LY+ord del mundo de Will, y as lo haba hecho, para salir mareada y temblando de
asombro a a$uel eYtraordinario mundo $ue haba al otro lado. 7parte de eso, su cometido
consista en localiIar al ni!o y a la ni!a y representar el papel de la serpiente, signi+icara eso lo
$ue signi+icara.
8e modo $ue Mary haba caminado, eYplorado e indagado, sin encontrar nada. ,n adelante,
pens mientras se ale#aba del olivar por el estrecho sendero, tendra $ue pedir $ue la orientaran.
9uando se hubo ale#ado de la al$uera, y segura de $ue nadie la molestara, Mary se $uit la
mochila, se sent en una roca deba#o de los pinos y la abri. ,n el +ondo, envuelto en un pa!uelo
de seda, haba un libro $ue conservaba desde haca veinte a!os: un comentario sobre el sistema
chino de adivinacin, el ' 9hing.
Lo llevaba consigo por dos raIones. .na era de car*cter sentimental: se lo haba regalado su
abuelo, y ella lo haba utiliIado mucho de ni!a. La otra era $ue la primera veI $ue Lyra haba
entrado en su laboratorio, haba preguntado: VNSu% es esoOW, re+iri%ndose al pster de la puerta
$ue mostraba los smbolos del ' 9hingK y poco despu%s, en su espectacular lectura del ordenador,
Lyra haba averiguado DsegJn a+irmE $ue a$uel "olvo tena muchas otras +ormas de hablarles a
los humanos, y $ue una de ellas consista en el sistema chino $ue empleaba esos smbolos.
7s pues, mientras preparaba apresuradamente el e$uipa#e antes de abandonar su mundo para ir
en busca de Lyra y de Will, Mary Malone haba incluido el llamado Libro de los 9ambios, as
como los pe$ue!os tallos de milenrama $ue necesitaba para leerlo. 7hora haba llegado el
momento propicio de utiliIarlos.
6ras eYtender la seda en el suelo, Mary comenI la operacin de dividir y contar, dividir, contar
y separar, la cual haba realiIado a menudo de adolescente, picada por la curiosidad, y $ue
despu%s apenas haba repetido. 9asi haba olvidado cmo hacerlo, pero de golpe record el ritual
y alcanI el estado de sosiego y pro+unda concentracin, $ue cumpla una +uncin
importantsima a la hora de hablar con las Sombras.
"or +in obtuvo los nJmeros $ue indicaban el heYagrama propuesto, el grupo de seis lneas
seguidas o interrumpidas, tras lo cual deba consultar el signi+icado en el libro. Zsta era la parte
m*s complicada, por$ue el teYto resultaba muy enigm*tico:
;olver hacia la cumbre
para provisiones de comida
trae buena +ortuna.
,scrutar atentamente en derredor
como un tigre con insaciable voracidad.
"areca alentador. Mary continu la lectura del libro, siguiendo los comple#os vericuetos por los
$ue la conduca el comentario, hasta llegar a un pasa#e $ue deca as: 'nmvil se mantiene la
monta!aK es una veredaK signi+ica piedras pe$ue!as, puertas y aberturas.
Mary trat de adivinar el signi+icado. Lo de VaberturasW le record la misteriosa ventana en el
aire por la $ue haba penetrado en ese mundoK y las primeras palabras parecan indicar $ue deba
seguir ascendiendo.
"erple#a y animada, Mary guard el libro y los tallos de milenrama en la mochila y ech a andar
por el empinado sendero.
7l cabo de cuatro horas se sinti des+allecer de cansancio y calor. ,l sol roIaba el horiIonte. ,l
sendero $ue segua dio paso a un accidentado terreno sembrado de cantos rodados y pe$ue!os
gui#arros, a trav%s del cual Mary se abri paso con di+icultad. 7 su iI$uierda la ladera
desembocaba en un paisa#e de olivos y limoneros, vi!as descuidadas y molinos de viento
abandonados, con un aspecto borroso por la calima de la tarde. 7 la derecha haba una ladera
cubierta de piedras y gui#arros $ue describa una escarpada pendiente hasta convertirse en un
resbaladiIo risco de piedra caliIa.
9on gesto cansado, Mary volvi a colgarse la mochila a la espalda y puso el pie sobre la
siguiente piedra lisa, pero antes de apoyar todo su peso sobre ella se par en seco. La luI
proyectaba un curioso re+le#o. Mary se protegi los o#os con la mano para evitar el resol y trat
de localiIarlo.
7ll estaba: casi a la manera en $ue surgen esas +ormas en tres dimensiones de las caprichosas
manchas de colores $ue a primera vista no parecen tener sentido, al pie de la ladera, con el risco
como teln de +ondo, destacaba un color di+erente. Mary record al instante las palabras del '
9hing: una vereda, piedras pe$ue!as, puertas y aberturas.
,ra una ventana como la $ue haba visto en Sunderland 7venue. Mary pudo verla gracias a la
luI: si el sol hubiera estado en lo alto probablemente no se habra percatado.
Se acerc al pe$ue!o retaIo de aire con pro+unda curiosidad, pues la otra veI haba tenido $ue
ale#arse a toda prisa y no haba tenido tiempo de eYaminar la otra abertura. "ero en esta ocasin
observ la ventana con detenimiento, tocando el borde, desplaI*ndose a su alrededor para
comprobar $ue desde el otro lado resultaba invisible, percat*ndose de la enorme di+erencia $ue
haba entre %sta y la otra. ,staba tan eYcitada ante el descubrimiento $ue estallaba de goIo.
,l portador de la daga $ue la haba creado, en tiempos de la =evolucin Urancesa, no haba
tenido la precaucin de cerrarlas, pero al menos haba cortado en un lugar muy parecido al
mundo de este lado, #unto a una roca. No obstante, la roca en el otro lado era distinta, no de
piedra caliIa sino de granito, y cuando Mary penetr en este nuevo mundo se encontr no al pie
de un gigantesco risco sino casi en la cima de una pe$ue!a loma $ue se alIaba sobre una
inmensa llanura.
6ambi%n all se haba puesto el sol. Mary se sent a respirar el aire, a descansar las piernas y a
saborear sin prisa a$uella maravilla.
7 sus pies se eYtenda una gigantesca pradera o sabana ba!ada en una luI dorada, muy distinta
de todo cuanto Mary haba visto en su mundo. ,n primer lugar, aun$ue buena parte de la misma
estaba cubierta por una hierba con una in+inita gama de matices casta!os, verdes, ocres y
amarillos, $ue se agitaba suavemente destacando la alargada luI del atardecer, la pradera pareca
surcada de un eYtremo a otro por unos ros de piedra con una super+icie de color gris p*lido.
,n segundo lugar, la llanura estaba salpicada por unos bos$uecillos de *rboles, los m*s altos $ue
Mary haba visto #am*s. 9on ocasin de una con+erencia sobre energa a la $ue haba asistido en
9ali+ornia, haba tenido oportunidad de contemplar las grandes secoyas, $ue la haban
maravillado, pero esos otros *rboles superaban con creces el tama!o de las secoyas. 6enan un
+olla#e denso, de color verde oscuro, y sus inmensos troncos presentaban un tono ro#iIo dorado
ba#o la luI crepuscular.
Uinalmente vio reba!os de animales $ue pastaban en la hierba, demasiado ale#ados para
distinguirlos con claridad. Sus movimientos denotaban algo eYtra!o $ue Mary no pudo desci+rar.
,staba agotada, tena hambre y sed. 9erca de all le pareci or el grato sonido de un manantial, y
a los pocos minutos dio con %l: un pe$ue!o chorro de agua cristalina $ue manaba de una grieta
cubierta de musgo, y un arroyuelo $ue discurra por la ladera. 8espu%s de beber en abundancia y
de llenar las cantimploras, Mary se dispuso a instalarse all para pasar la noche.
9on la espalda apoyada en la roca, abrigada con su saco de dormir, Mary comi un poco del pan
casero y de $ueso de cabra, tras lo cual se sumi en un sue!o pro+undo.
7 la ma!ana siguiente se despert con el sol en la cara. ,l aire era +resco y el roco se haba
depositado +ormando unas diminutas perlas en el pelo de Mary y en su saco de dormir.
"ermaneci unos minutos tumbada, goIando de la lmpida atms+era, con la sensacin de $ue
era el primer ser humano $ue haba eYistido #am*s.
Luego se incorpor, bosteIando y estremeci%ndose, y se lav en el helado manantial antes de
comer un par de higos secos y eYaminar el lugar.
8etr*s de la loma sobre la $ue haba ido a parar, el terreno descenda describiendo una suave
pendiente para luego volver a subir, aun$ue sin alcanIar gran altura. 8elante se divisaba un
panorama de toda la inmensa pradera. Las alargadas sombras de los *rboles se proyectaban hacia
ella, y Mary vio unas bandadas de p*#aros $ue revoloteaban sobre las grandes copas, tan
pe$ue!os en comparacin con el verde dosel +orestal $ue parecan motas de polvo.
8espu%s de cargar de nuevo con la mochila, ba# la cuesta hasta llegar a la *spera y +rondosa
hierba de la pradera, y desde all se dirigi hacia el bos$ue m*s cercano, a unos seis (ilmetros
de distancia.
,ntre la hierba, $ue le llegaba a las rodillas, crecan unas matas achaparradas $ue no llegaban al
palmo de altura, parecidas al enebroK haba tambi%n +lores Xcomo amapolas, botones de oro y
acianosX, $ue prestaban distintos colores al paisa#eK vio tambi%n una enorme abe#a, del tama!o
de una +alange del pulgar, posada en una +lor aIul, $ue se doblegaba ba#o su peso. "ero al
abandonar los p%talos y remontar de nuevo el vuelo, Mary observ $ue no era un insecto pues un
instante despu%s vol hacia su mano y se pos en su dedo, clavando con suma delicadeIa su
largo y a+ilado pico en su piel, pero como no hall ningJn n%ctar del $ue alimentarse,
reemprendi el vuelo. Se trataba de un minJsculo colibr, $ue mova sus alas de color de bronce
con tal velocidad $ue Mary no logr distinguirlas.
_9mo la envidiaran todos los bilogos de la 6ierra si vieran lo $ue ella vea`
7 medida $ue avanIaba se aproYim a un reba!o de a$uellos animales $ue haba visto paciendo
la vspera, cuyos movimientos la haban desconcertado sin saber muy bien por $u%. 6enan el
tama!o de los ciervos o antlopes y un color parecido, pero lo $ue le hiIo detenerse y +rotarse los
o#os asombrada +ueron sus patas, dispuestas en +orma de rombo: dos en el centro, una delante y
otra deba#o de la cola, de suerte $ue las criaturas se movan con un curioso balanceo. 7 Mary le
habra gustado eYaminar un es$ueleto para comprobar cmo +uncionaba su estructura.
Los animales siguieron pastando tran$uilamente, observ*ndola con mirada indolente, sin mostrar
el menor temor. Mary sinti deseos de aproYimarse para eYaminarlos m*s de cerca, pero haca
calor y la sombra de los altos *rboles era muy tentadora. Ra tendra tiempo de observarlos m*s
adelante.
7l poco rato de# atr*s la hierba y ech a andar sobre uno de a$uellos ros de piedra $ue haba
visto desde la loma, otra cosa $ue tambi%n le maravill.
Seguramente en otro tiempo haba sido un ro de lava. 6ena un color oscuro, casi negro, pero la
super+icie era m*s p*lida, $uiI* debido al desgaste natural o a los miles de seres $ue haban
caminado por ella. ,ra tan lisa como una cuidada carretera del mundo de Mary, y en todo caso
resultaba m*s cmodo andar por ella $ue por la hierba.
Mary sigui a$uella senda, $ue se ale#aba traIando una ancha curva en direccin a los *rboles.
9uanto m*s se aproYimaba, m*s le asombraba el gigantesco tama!o de las copas, tan anchas
como la casa en la $ue habitaba, calcul, y tan altas como... No se le ocurri ninguna
comparacin.
9uando lleg al primer tronco apoy las manos en %l, notando la rugosa corteIa de un dorado
ro#iIo. ,l suelo estaba cubierto por una mullida al+ombra de ho#as largas como su mano, $ue
despedan un agradable aroma. ,nseguida se vio rodeada por una nube de seres voladores
minJsculos, una pe$ue!a bandada de colibres, una mariposa amarilla cuyas alas desplegadas
eran tan anchas como la palma de la mano y un montn de biche#os $ue reptaban por el suelo. ,l
aire estaba impregnado de murmullos, Iumbidos y ruidos eYtra!os.
Mary avanI por el bos$ue. 9asi le pareca hallarse en una catedral: reinaba el mismo silencio,
las estructuras presentaban la misma verticalidad, y ella estaba dominada por una sensacin de
respeto y admiracin.
Le llev m*s tiempo del previsto llegar all. Ualtaba poco para mediodaK los haces de luI $ue se
+iltraban por el rama#e casi caan a plomo. 'nvadida por una sensacin de somnolencia, le pareci
eYtra!o $ue a$uellos herbvoros no se hubieran trasladado a la sombra de los *rboles durante las
horas m*s calurosas del da.
No tard en averiguar la raIn.
8emasiado acalorada para continuar adelante, se tumb a descansar entre las races de un *rbol
gigantesco, con la cabeIa apoyada en la mochila, y se $ued dormida.
6uvo los o#os cerrados durante unos veinte minutos, pero de repente, cuando aJn no estaba del
todo dormida, oy cerca de ella un estrepitoso ruido $ue hiIo temblar el suelo.
"oco despu%s se produ#o otro estruendo. Se incorpor alarmada, y cuando se hubo recuperado
percibi un movimiento $ue se concret en un ob#eto redondo, de un metro aproYimado de
di*metro, $ue rodaba por el suelo. Se detuvo al instante y cay de costado.
7l poco rato cay otro, un poco m*s le#os. ;io cmo descenda un voluminoso ob#eto $ue
aterriI violentamente entre las gruesas races de un *rbol y comenI a rodar por el suelo.
La perspectiva de $ue otro de a$uellos contundentes ob#etos le cayera encima bast para $ue
recogiera la mochila y saliera corriendo del bos$uecillo. "ero N$u% eranO N9*psulas de semillasO
6ras mirar con cuidado hacia arriba, Mary penetr de nuevo en el bos$uecillo para eYaminar el
ob#eto $ue haba cado m*s cerca de donde se encontraba. Lo puso de pie, lo sac del bos$uecillo
y lo deposit sobre la hierba para eYaminarlo m*s de cerca.
,ra un ob#eto circular, ancho como la palma de su mano. ,n el centro tena una depresin, $ue
poda ser el punto por donde permaneca prendido al *rbol. No pareca pesado pero era muy
duro, y estaba cubierto de unos pelos +ibrosos $ue seguan la circun+erencia, de +orma $ue Mary
poda pasar la mano +*cilmente por %l en un sentido pero no en el otro. Sin duda el ob#eto era lo
bastante duro para resistir una cada desde tan alto. Mary trat de clavar su cuchillo en la
super+icie, pero no lo consigui.
7l palparse las manos not $ue tena los dedos m*s suaves, y los olis$ue. )a#o el olor a polvo
emanaban un ligero aroma. Mary volvi a eYaminar la c*psula de semillas. ,n el centro percibi
un tenue brillo, y al tocarla de nuevo not $ue sus dedos resbalaban sobre ella. ,Yudaba una
especie de aceite.
Mary deposit el ob#eto en el suelo y re+leYion sobre la +orma en $ue a$uel mundo haba
evolucionado.
Si sus con#eturas sobre a$uellos universos eran acertadas, y se trataba de los mJltiples mundos
previstos por la teora cu*ntica, algunos de ellos deban de haberse desga#ado de su propio
mundo mucho antes $ue otros. R era evidente $ue en el mundo $ue se hallaba en estos
momentos la evolucin haba propiciado gigantescos *rboles y unas grandes criaturas con el
es$ueleto en +orma de rombo.
9omenIaba a tener conciencia de la estrecheI de sus horiIontes cient+icos. No posea
conocimientos de bot*nica, ni geologa, ni biologa... ,ra tan ignorante como un ni!o pe$ue!o.
8e pronto oy un rumor grave $ue no logr localiIar hasta $ue vio una nube de polvo $ue
avanIaba a lo largo de una de las carreteras... en direccin al bos$uecillo, y a ella. 7un$ue estaba
a unos dos (ilmetros de distancia se desplaIaba con rapideI, y a Mary le invadi de repente el
miedo.
Se meti corriendo en el bos$uecillo, localiI un estrecho hueco entre dos descomunales races y
se introdu#o en %l, observando sobre el muro $ue +ormaba una de las races la nube de polvo $ue
se aproYimaba.
Sinti v%rtigos al ver a$uello. 7l principio tuvo la impresin de $ue era una pandilla de
motoristas. 8espu%s pens $ue se trataba de una manada de animales con ruedas. "ero era
imposible. No eYistan animales con ruedas. No poda ver eso. "ero lo vea.
Maba aproYimadamente una docena. 6enan m*s o menos el mismo tama!o $ue los animales
$ue Mary haba visto pastando, pero eran m*s delgados y de color gris, con cuernos y unas
trompas cortas y parecidas a las de los ele+antes. "resentaban la misma estructura en +orma de
rombo $ue a$uellos herbvoros, pero haban evolucionado hasta adoptar una rueda, en sus patas
delanteras y en la Jnica trasera.
Sin embargo su mente insista en $ue no eYistan ruedas en la naturaleIaK era imposibleK se
necesitaba un soporte para el e#e $ue estuviera completamente separado de la parte rotatoriaK era
imposible...
,ntonces, cuando se detuvieron a unos cincuenta metros y el polvo se asent, Mary lo
comprendi de pronto y prorrumpi en grandes carca#adas de goIo.
Las ruedas eran c*psulas de semillas. "er+ectamente redondas, enormemente duras y ligeras. No
podra haber inventado otras me#ores. Las criaturas enganchaban una garra en el centro con sus
patas delanteras y trasera y empleaban las dos laterales para impulsarse sobre el suelo y avanIar.
Mary $ued maravillada pero al mismo tiempo sinti una ligera in$uietud pues posean unos
cuernos imponentes y a+ilados, e incluso a a$uella distancia, percibi la agudeIa y curiosidad de
su mirada.
R la estaban buscando.
.no de ellos haba reparado en la c*psula $ue ella haba sacado del bos$uecillo y sali de la
carretera para acercarse. 9uando lleg a ella la alI sobre el arc%n con su trompa y la ech a
rodar hacia sus compa!eros.
Las criaturas se agolparon en torno a la c*psula y la tocaron con delicadeIa con sus vigorosas y
+leYibles trompas, emitiendo unos suaves chirridos, chas$uidos y gritos $ue Mary interpret
como eYpresiones de censura. 7lguien haba estado to$ueteando a$uello, y no estaba bien.
,ntones pens: VMas venido a$u con un propsito, aun$ue aJn no lo comprendas. 7ctJa con
decisin. 6oma la iniciativa.W
7s $ue se levant y di#o de +orma en%rgica y deliberada:
X"or a$u. ,stoy a$u. ,Yaminaba la c*psula de semillas. Lo siento. No me hag*is da!o, por
+avor.
6odos volvieron al instante la cabeIa para mirarla, con las trompas en alto, y sus relucientes o#os
dirigidos al +rente. 6ambi%n tenan las ore#as enhiestas.
Mary abandon el amparo de las races para ponerse delante de ellos. ,Ytendi las manos,
consciente de $ue a$uel gesto poda no signi+icar nada para unas criaturas $ue no posean manos.
No obstante era lo Jnico $ue poda hacer. 6ras recoger la mochila, Mary ech a andar a trav%s de
la hierba y se situ en la carretera, +rente a ellos.
7 a$uella distancia de menos de cinco metros poda apreciar me#or su aspecto, pero lo $ue le
llam la atencin +ue la vivacidad e inteligencia de sus miradas. 7$uellas criaturas eran tan
distintas de los animales $ue haba visto pastando como un ser humano de una vaca.
XMary Xdi#o se!al*ndose a s misma.
La criatura m*s prYima alarg la trompa. ,lla se acerc m*s y la criatura la toc en el pecho, en
el lugar al $ue haba apuntado Mary.
XMerry Xoy decir %sta como un eco de su propia voI salida de la garganta de la criatura.
XNSu% soisO Xpregunt.
XNPesisO Xrespondi la criatura.
XSoy una humana X+ue lo Jnico $ue se le ocurri contestar.
XSoiumana Xrepiti la criatura. Luego ocurri algo aJn m*s eYtraordinario: todas se echaron a
rer.
7rrugaron los o#os, agitaron la trompa, sacudieron la cabeIa, y de sus gargantas brot un
incon+undible sonido, una eYpresin de regoci#o. Sin poder evitarlo, Mary tambi%n se ech a rer.
Se le acerc otra criatura y le toc la mano con la trompa. Mary de# $ue la tanteara y luego le
o+reci la otra mano para $ue la inspeccionara con su eYtremidad eriIada de suaves cerdas.
X7h, hueles el aceite de la c*psula de las semillas... Xdi#o Mary.
X9*psuladesemiyas Xrepiti la criatura.
XSi sois capaces de reproducir los sonidos de mi lengua#e, $uiI* podamos comunicarnos algJn
da, aun$ue sabe 8ios cmo. Mary Xrepiti, volviendo a se!alarse a s misma.
Nada. Las criaturas la observaron sin inmutarse.
XMary Xprob otra veI.
La criatura m*s prYima se toc el pecho con la trompa y di#o algo. NMaba pronunciado tres
slabas o dosO La criatura habl de nuevo, y esta veI Mary se es+orI en reproducir los mismos
sonidos.
XMule+a Xdi#o tanteando.
Los otros repitieron VMule+aW con la voI de Mary, riendo, como si le tomaran el pelo a la
criatura $ue haba hablado.
X_Mule+a` Xrepitieron, como si se tratara de un chiste muy gracioso.
X)ueno, si sois capaces de rer, no creo $ue vay*is a comerme Xdi#o Mary.
7 partir de a$uel momento se estableci entre ellos una a+abilidad natural, $ue disip por
completo el nerviosismo inicial de Mary.
,l grupo tambi%n se rela#K tenan $uehaceres pendientes, no se paseaban por$ue s. Mary vio
$ue uno de ellos portaba una silla o un +ardo en el lomo, sobre el $ue otros dos cargaron la
c*psula de semillas, asegur*ndola con unas cuerdas con movimientos r*pidos y diestros de sus
trompas. 9uando permanecan inmviles, mantenan el e$uilibrio con sus patas laterales,
mientras $ue cuando se movan, hacan girar las patas delanteras y la trasera al mismo tiempo
para propulsarse. Los movimientos $ue realiIaban estaban llenos de gracia y energa.
.no de ellos se situ al borde de la carretera y alI la trompa para lanIar un sonoro to$ue $ue al
resonar a trav%s de la llanura hiIo $ue todo el reba!o de herbvoros levantaran la cabeIa
simult*neamente y se pusieran a trotar hacia ellos. 9uando llegaron se detuvieron pacientes en el
borde de la carretera y de#aron $ue las criaturas con ruedas se pasearan lentamente entre ellos,
mirando, tocando y contando.
,ntonces Mary vio $ue uno se pona a orde!ar a un herbvoro con la trompa, tras lo cual se
dirigi hacia ella y le acerc la trompa con delicadeIa a la boca.
Mary dio un respingo, pero al percibir la eYpectacin $ue contena la mirada de la criatura,
volvi a adelantar la cabeIa y abri los labios. La criatura eYprimi en su boca un poco de leche
dulce y ligera, y despu%s de comprobar $ue la haba engullido le dio un poco m*s. Uue un gesto
tan h*bil y amable $ue Mary rode instintivamente la cabeIa de la criatura con los braIos y la
bes, sintiendo el olor de su piel polvorienta, la dureIa de sus huesos y el poder de la
musculatura de su trompa.
.nos instantes despu%s el #e+e del reba!o lanI un suave bramido y los herbvoros se ale#aron.
,ntonces Mary vio $ue los mule+a se disponan a marcharse. ,staba contenta de $ue la hubieron
acogido con a+ecto, y a la veI triste de $ue se +ueranK pero aJn le deparaban una sorpresa.
.na de las criaturas se arrodill en la carretera, moviendo la trompa, y las otras hicieron unas
se!as a Mary de $ue se acercara... No caba duda: le estaban o+reciendo $ue montara, para
llevarla con ellas.
Ltra criatura tom su mochila y la asegur a la silla de una tercera. Mary se mont torpemente
sobre el lomo de la $ue estaba arrodillada, sin saber dnde poner las piernas: Ndelante de la
criatura, o detr*sO NR dnde deba agarrarseO
"ero antes de $ue lograra averiguarlo, la criatura se levant, y el grupo comenI a avanIar por la
carretera con Mary cabalgando en medio.
por$ue es Will.
C. ;L8P7
M, S'8L
.N ,b6=7TL
,N 6',==7
,b6=7T7.
ZbL8L
)althamos sinti la muerte de )aruch en cuanto se produ#o. 9on gritos y solloIos, se elev
en el aire nocturno sobre la tundra, agitando las alas, y dio rienda suelta entre las nubes a su
angustia. 7l cabo de un rato consigui tran$uiliIarse y regres #unto a Will, $ue permaneca
despierto con la daga en la mano, escrutando la hJmeda y g%lida oscuridad.
XNSu% ocurreO Xpregunt cuando el *ngel apareci temblando a su ladoX. NMas captado algJn
peligroO "onte detr*s de m...
X_)aruch ha muerto` XeYclam )althamosX. Mi amado )aruch ha muerto.
XN9u*ndoO N8ndeO
)althamos no pudo responderK slo saba $ue la mitad de su coraIn se haba apagado. No poda
permanecer $uieto. ;olvi a alIar el vuelo, llamando a )aruch, solloIando, llam*ndole de nuevo.
8espu%s le asaltaban los remordimientos por$ue deba proteger a Will y ba#aba apresuradamente,
tratando de convencerle de $ue se escondiera y no hiciera ruido, y prometiendo cuidar de %l sin
descanso. Luego la intensidad de su congo#a le abata contra el suelo y el *ngel se pona a
rememorar todas las muestras de bondad y valor de $ue )aruch haba hecho gala, $ue eran miles
y $ue )althamos no haba olvidado. 7 continuacin se lamentaba de $ue una naturaleIa tan
a+able pudiera eYtinguirse y remontaba de nuevo el vuelo impetuosamente, mirando en una y
otra direccin, enlo$uecido, destroIado por el dolor, maldiciendo el aire, las nubes y las estrellas.
X;en a$u, )althamos Xdi#o Will.
,l *ngel acudi a la llamada del ni!o, incapaI de resistirse. ,n la g%lida oscuridad de la tundra, el
ni!o se estremeci ba#o su capa.
X"rocura estarte $uieto. Sabes $ue all* +uera hay unos seres $ue atacar*n en cuanto perciban un
ruido. Ro puedo protegerte con la daga si est*s cerca, pero si te atacan mientras vuelas de un lado
a otro no podr% ayudarte. R si tJ mueres, yo tambi%n estar% acabado. 6e necesito vivo,
)althamos, para $ue me ayudes a encontrar a Lyra. 6enlo presente, por +avor. )aruch era
+uerte... tJ tambi%n debes serlo. "or m.
)althamos guard silencio unos instantes.
X8e acuerdo Xrespondi por +inX. S, por supuesto $ue s. 7hora duerme, Will, $ue yo
montar% guardia. No te +allar%.
7 Will no le $uedaba m*s alternativa $ue +iarse de %l. 7l poco volvi a $uedarse dormido.
9uando se despert, empapado de roco y helado hasta los huesos, vio al *ngel de pie a su lado.
,l sol comenIaba a salir, cubriendo de oro los #uncos y las plantas acu*ticas.
XMe decidido $u% debo hacer Xdeclar )althamos antes de $ue Will realiIara movimiento
algunoX. "ermanecer% a tu lado da y noche, y si es necesario +ingir% $ue soy tu daimonion. Lo
har% de buen grado, con alegra, por )aruch. 6e guiar% hasta Lyra, si puedo, y despu%s os
conducir% a los dos hasta lord 7sriel. Me vivido miles de a!os, y a menos $ue me maten vivir%
muchos miles m*sK pero nunca he conocido a un ser como )aruch $ue despertara en m un deseo
tan ardiente de hacer el bien y de ser bondadoso. ,n muchas ocasiones no estuve a la altura, pero
siempre poda contar con su generosidad para redimirme. SuiI* +racase a veces, por$ue ahora
slo tengo su recuerdo, pero no obstante lo intentar%.
X)aruch estar* orgulloso de ti Xdi#o Will, tiritando.
XNSuieres $ue me adelante volando para averiguar dnde estamosO
XS Xcontest WillX, vuela alto y dime cmo es el terreno $ue se eYtiende m*s all* de donde
nos encontramos. 9aminando por estas tierras pantanosas no llegaremos nunca.
)althamos alI el vuelo. No haba dicho a Will todo lo $ue le in$uietaba, por$ue no $uera
preocuparleK pero saba $ue el *ngel Metatron, el =egente, de $uien haban escapado por los
pelos, tena el rostro de Will grabado en su mente. R no slo su rostro, sino algunos detalles $ue
los *ngeles eran capaces de percibir y de los $ue ni el mismo Will era consciente, como el
aspecto de su naturaleIa, $ue Lyra habra denominado su daimonion. Will corra un gran peligro
de caer en manos de Metatron. )althamos saba $ue tarde o temprano tendra $ue decrselo, pero
aJn no. ,ra demasiado complicado.
9onsiderando $ue entrara m*s r*pidamente en calor caminando $ue recogiendo le!a y
esperando a $ue el +uego comenIara a arder, Will se colg la mochila a la espalda, se arrebu# en
su capa y ech a andar hacia el sur. Maba un sendero, +angoso y lleno de hoyos y baches, $ue
indicaba $ue en la Iona vivan algunas personasK pero el horiIonte estaba tan distante en a$uel
inhspito para#e $ue Will tena la impresin de no avanIar.
7l cabo de un rato, cuando comenI a clarear, Will oy la voI de )althamos #unto a %l.
X7proYimadamente a media #ornada de camino hay un ro muy ancho y una poblacin, con un
muelle donde amarran los barcos de vapor $ue navegan por el ro. Me volado muy alto y he visto
$ue el ro se prolonga durante largo trecho por el norte y el sur. Si pudieras ir en barco, via#aras
m*s deprisa.
XL#al* Xrepuso Will con vehemenciaX. NMas comprobado si este sendero conduce a la
poblacinO
X7traviesa una aldea, con iglesia, casero y huertos. 8espu%s continJa hasta la poblacin.
XMe pregunto $u% idioma hablar*n. ,spero $ue no me encierren por no saber su lengua.
XRo +ingir% $ue soy tu daimonion y te traducir% lo $ue dicen Xreplic )althamosX. 9onoIco
muchas lenguas humanasK seguro $ue entender% la $ue hablan en este pas.
Will sigui caminando. ,ra un es+uerIo duro pero al menos se mova, y cada paso $ue daba le
llevaba m*s cerca de Lyra.
La aldea era un amasi#o de viviendas de madera provistas de rediles para renos y perros $ue
ladraban a su paso. 8e las chimeneas de ho#alata brotaba un humo $ue permaneca suspendido
sobre los te#ados de piIarra. ,l suelo era arcilloso y pareca $ue recientemente se hubiera
producido una inundacin: los muros estaban manchados de barro hasta la mitad de las puertas, y
Will vio unas vigas rotas y unas planchas de hierro ondulado $ue pendan por todas partes y $ue
haban pertenecido a cobertiIos, verandas y casetas $ue se haba llevado el agua.
"ero %se no era el rasgo m*s curioso del lugar. 7l principio Will temi perder el e$uilibrio y
tropeI en un par de ocasiones, pues los edi+icios no estaban verticales. 6odos se inclinaban en
la misma direccin, con una desviacin de dos o tres grados. La cJpula de la pe$ue!a iglesia se
haba res$uebra#ado. N7caso se haba producido tambi%n un terremotoO
Los perros ladraban con una +uria hist%rica, pero no se atrevan a acercarse. )althamos, en su
papel de daimonion, haba asumido la +orma de un enorme perro de o#os negros, espesa
pelambrera y cola enhiesta, y gru!a con tanta +erocidad $ue los perros de la aldea se mantenan
a una distancia prudencial. ,staban +lacos y sarnosos, y los pocos renos $ue vio Will estaban
cubiertos de ro!a y o+recan un aspecto lastimoso.
Will se detuvo en el centro de la aldea y mir alrededor, sin saber adnde ir. 7parecieron
entonces dos o tres hombres $ue se plantaron ante %l y lo observaron con cara de pocos amigos.
,ran las primeras personas $ue Will vea en el mundo de Lyra. Llevaban gruesos abrigos de
pa!o, botas manchadas de barro y gorros de piel, y tenan un aspecto nada amistoso.
,l perro blanco se trans+orm en un gorrin, $ue se pos en el hombro de Will. Ninguno de los
hombres dio muestras de eYtra!eIaK cada uno tena su propio daimonion, segJn advirti Will, en
su mayora perros. 7s era como +uncionaban las cosas en ese mundo.
XSigue adelante Xmurmur )althamosX. No les mires a los o#os y mant%n la cabeIa gacha.
7$u lo consideran una muestra de respeto.
Will sigui caminando. ,ra capaI de pasar por donde +uera sin llamar la atencinK %sa era su
mayor habilidad. 9uando lleg a la altura de los hombres, %stos haban de#ado de observarle con
curiosidad. "ero entonces se abri una puerta en la casa m*s grande #unto al camino y alguien lo
llam con un potente voIarrn.
X,l sacerdote Xcoment )althamos en voI ba#aX. S% educado con %l. ;u%lvete e inclina la
cabeIa.
Will obedeci. ,l sacerdote era un +ornido hombretn de barba canosa $ue luca una sotana
negra. Sobre su hombro reposaba un cuervo, $ue era su daimonion. ,l cl%rigo eYamin a Will de
pies a cabeIa, sin perder detalle. Luego le invit de nuevo a $ue se acercara.
Will se dirigi hacia %l y le dedic otra reverencia.
,l sacerdote di#o algo.
X"regunta de dnde eres Xmurmur )althamosX. 8i lo $ue $uieras.
XMablo ingl%s Xrespondi Will con voI clara y pausadaX. ,s la Jnica lengua $ue conoIco.
X_7h, ingl%s` XeYclam alboroIado el sacerdote en el mismo idiomaX. _Mi $uerido #ovencito`
_)ienvenido a nuestro pueblo, nuestro Pholodnoye, $ue ha perdido su perpendicularidad` N9mo
te llamas y adnde te dirigesO
XMe llamo WillK me diri#o al sur. 6rato de encontrar a mi +amilia.
X,ntonces pasa a tomar una colacin Xdi#o el sacerdote, rodeando los hombros de Will con un
braIo y atray%ndole hacia el interior de la vivienda.
,l daimonion cuervo del sacerdote mostraba un vivo inter%s en )althamos, pero el *ngel supo
estar a la altura de las circunstancias: se trans+orm en un ratn y se ocult ba#o la camisa de
Will, como si estuviera atemoriIado.
,l sacerdote condu#o a Will a un saln saturado de humo de tabaco, donde el agua herva
apaciblemente en un samovar de hierro +or#ado situado en una mesa auYiliar.
XN9mo te llamasO Xpregunt el sacerdoteX. =epteme tu nombre.
XWill "arry. "ero no s% cmo llamarlo a usted.
XLtiets Semion Xrespondi el sacerdote, acariciando el braIo de Will mientras le conduca a
una sillaX. Ltiets signi+ica padre. Soy un sacerdote de la Santa 'glesia. Mi nombre de pila es
Semion, y el de mi padre )oris, por eso me llamo Semion )orsovitch. N9mo se llama tu padreO
XQohn "arry.
XQohn signi+ica 'v*n. 8e modo $ue tJ eres Will 'v*novitch y yo soy el padre Semion
)orsovitch. N8e dnde vienes, Will 'v*novitch, y adnde vasO
XMe he eYtraviado Xcontest WillX. ;ia#aba con mi +amilia hacia el sur. Mi padre era
soldado, pero estaba de eYploracin en el crtico y ocurri algo y nos perdimos. "or eso voy al
sur, por$ue s% $ue nos dirigamos hacia all.
XN.n soldadoO Xpregunt el sacerdote, eYtendiendo las manosX. N.n eYplorador ingl%sO
Nadie ha transitado desde hace siglos por los embarrados caminos de Pholodnoye, pero en estos
tiempos tan con+lictivos, N$ui%n sabe si no aparecer* ma!anaO ,n todo caso me alegro de $ue
hayas venido, Will 'v*novitch. Su%date esta noche en mi casa. 9omeremos #untos y charlaremos.
_Lidia 7leY*ndrovna`
7l cabo de un momento entr en silencio una anciana. ,l sacerdote le habl en ingl%s y la mu#er
asinti y llen un vaso con t% caliente en el samovar. Luego o+reci el vaso a Will, #unto con un
platito de compota y una cucharita de plata.
X&racias Xdi#o Will.
XLa compota es para endulIar el t% Xle eYplic el sacerdoteX. Lidia 7leY*ndrovna la ha
preparado con ar*ndanos.
,l t% tena un sabor repugnante adem*s de amargo, pero Will se lo bebi. ,l sacerdote se inclin
hacia delante y lo observ +i#amente al tiempo $ue le palpaba las manos para comprobar si
estaban +ras y le acariciaba la rodilla. "ara distraerlo, Will le pregunt por $u% los edi+icios de la
aldea estaban inclinados.
XSe produ#o una gran convulsin en la 6ierra Xcontest el sacerdoteX. 6odo est*
pronosticado en el 7pocalipsis de San Quan. Los ros +luir*n al rev%s... ,l gran ro $ue discurre a
escasa distancia de a$u +lua hacia el norte para desembocar en el oc%ano crtico. 8urante miles
de a!os discurri desde las monta!as de 7sia 9entral hacia el norte, desde $ue la 7utoridad de
8ios 6odopoderoso cre la 6ierra. "ero cuando tembl la 6ierra y llegaron las nieblas y las
inundaciones todo cambi, y el gran ro +luy hacia el sur durante m*s de una semana antes de
dirigir de nuevo sus aguas hacia el norte. ,l mundo est* trastocado. N8nde estabas tJ cuando se
produ#o la gran convulsinO
XMuy le#os de a$u Xrespondi WillX. No saba $u% ocurra. 9uando se despe# la niebla
comprob% $ue haba perdido a mi +amilia. 6odava no s% dnde me encuentro. .sted me ha dicho
el nombre de este lugar, pero Ndnde est*O N8nde estamosO
X7c%rcame ese libro grande $ue hay en el estante in+erior Xdi#o Semion )orsovitchX. 6e lo
mostrar%.
,l sacerdote aproYim la silla a la mesa y se humedeci los dedos con saliva antes de empeIar a
pasar las p*ginas del enorme atlas.
X7$u Xdi#o se!alando con una sucia u!a un punto en Siberia central, a gran distancia al este
de los .rales. Qunto a %l +lua un ro, tal como haba a+irmado el sacerdote, desde las vertientes
septentrionales de las monta!as en el 6bet hasta el crtico. Will eYamin la regin del Mimalaya,
pero no se pareca en nada al mapa $ue haba traIado )aruch.
Semion )orsovitch no paraba de hablar, asediando a Will con preguntas sobre su vida, su
+amilia y su hogar, a las $ue Will, con sus dotes de disimulo, +ue respondiendo cumplidamente.
7l cabo de un rato el ama de llaves les sirvi una sopa de remolacha y pan negro, $ue comieron
despu%s de $ue el sacerdote pronunciara una larga oracin para bendecir los alimentos.
XN9mo $uieres $ue pasemos el da, Will 'v*novitchO Xin$uiri el cl%rigoX. N"re+ieres #ugar
a los naipes o conversarO
Luego sirvi a Will otro vaso de t%, $ue %ste acept sin muchas ganas.
XNo s% #ugar a los naipes Xcontest WillX, y estoy impaciente por reanudar mi via#e. Si me
dirigiera al ro, por e#emplo, Ncree $ue hallara pasa#e en un barco de vapor $ue hiciera la travesa
al surO
,l sacerdote, con el orondo semblante ensombrecido, se santigu con un delicado y r*pido
adem*n.
X,n la ciudad hay disturbios XrespondiX. Lidia 7leY*ndrovna tiene una hermana $ue vino
a$u para decirle $ue haba visto un barco con osos $ue navegaba ro arriba. .nos osos
acoraIados. ;ienen del crtico. NNo viste unos osos acoraIados cuando estuviste en el norteO
,l sacerdote observ a Will con recelo.
X9uidado Xle susurr )althamos.
Will comprendi de inmediato lo $ue deba decir. ,l pulso se le haba acelerado cuando Semion
mencion a los osos, debido a lo $ue Lyra le haba contado sobre su relacin con ellos. 6ena
$ue disimular sus sentimientos.
XNos hall*bamos muy le#os de Svalbard Xreplic WillX, y los osos estaban ocupados con sus
asuntos.
XS, eso tengo entendido Xdi#o el sacerdote, para alivio de WillX. "ero han de#ado su tierra y
se dirigen hacia el sur. 6ienen un barco, y la gente de la poblacin no les permite repostar
combustible. Les dan miedo los osos. R llevan raIn, por$ue los osos son hi#os del diablo. 6odo
lo $ue procede del norte es diablico. _9omo las bru#as, $ue son hi#as del mal` La iglesia debi
acabar con ellas hace mucho tiempo. "rocura no tener tratos con las bru#as, Will 'v*novitch, Nme
oyesO NSabes lo $ue har*n cuando cumplas la edad apropiadaO 6ratar*n de seducirte. .tiliIar*n
sus dulces y +alsas artima!as, su carne, su piel suave, su dulce voI, y te arrebatar*n tu simiente...
Ra sabes a $u% me re+iero... 6e de#ar*n seco y vaco. 6e arrebatar*n tu +uturo, tus posibles hi#os,
y te de#ar*n sin nada. 8eberan matarlas a todas.
,l sacerdote alarg la mano hacia un estante contiguo a su silla y tom una botella y dos vasitos.
X;oy a o+recerte una bebida, Will 'v*novitch XanunciX. 9omo eres #oven, no te conviene
beber muchos vasos. "ero est*s creciendo y tienes $ue empeIar a conocer ciertas cosas, como el
sabor del vod(a. Lidia 7leY*ndrovna recolect las bayas el a!o pasado y yo destil% el licor. ,l
resultado est* en esta botella, el Jnico lugar donde yacen #untos Ltiets Semion )orsovitch y
Lidia 7leY*ndrovna.
,l sacerdote destap la botella con una carca#ada y llen los vasitos hasta el borde. Will se senta
tremendamente incmodo. NSu% poda hacerO N9mo iba a rechaIar la bebida sin mostrarse
descort%sO
XLtiets Semion Xdi#o poni%ndose en pieX, ha sido muy amable y lamento no poder $uedarme
para probar su vod(a y escuchar sus relatos, $ue sin duda ser*n muy interesantes. "ero
comprender* $ue estoy in$uieto por mi +amilia e impaciente por dar con ellos, as $ue me tengo
$ue poner en marcha aun$ue me gustara $uedarme.
,l sacerdote +runci los labios $ue asomaban entre su espesa barba y arrug el entrece#o, pero al
+in se encogi de hombros.
6ras apurar el vaso en un santiam%n, el cl%rigo se irgui en toda su corpulencia para situarse
#unto a Will. ,l vaso $ue sostena entre sus dedos sucios y grasientos pareca minJsculo, pero
rebosaba de un licor transparente. 7l percibir su penetrante aroma #unto con el olor rancio del
sudor y de las manchas de comida en la sotana del sacerdote, Will se sinti mareado antes de
beber si$uiera un sorbo.
X_)ebe, Will 'v*novitch` Xgrit el hombre con una vehemencia $ue atemoriI al chico.
Will levant el vaso e ingiri sin pesta!ear el potente l$uido, reprimiendo las n*useas.
"ero aJn deba superar otra prueba. Semion )orsovitch se inclin desde su gran estatura y lo
agarr por los hombros.
XMi#o mo Xdeclar.
7cto seguido cerr los o#os y se puso a entonar una oracin o un salmo. ,l cl%rigo emanaba un
+uerte hedor a tabaco, alcohol y sudor, y al moverse roIaba la cara de Will con su espesa barba.
Will contuvo la respiracin.
Semion )orsovitch enlaI las manos detr*s de los hombros de Will, le abraI con +uerIa y le
bes en las me#illas, derecha, iI$uierda y de nuevo en la derecha. Will not $ue )althamos le
clavaba las patitas en sus hombros y permaneci inmvil. La cabeIa le daba vueltas y tena el
estmago revuelto, pero no movi ni un mJsculo.
"or +in el sacerdote retrocedi y se separ de %l, propin*ndole un empelln.
X;ete, pues Xdi#oX, vete al sur, Will 'v*novitch. 7nda, vete.
Will tom la capa y la mochila y trat de caminar derecho mientras abandonaba la casa y
en+ilaba el sendero $ue le conducira +uera de la aldea.
8urante las dos horas $ue Will estuvo andando, las n*useas +ueron remitiendo lentamente para
dar paso a un martilleo en las sienes. ,n cierto momento )althamos le pidi $ue se detuviera y
pos sus +rescas manos en su cuello y en su +rente, consiguiendo aliviar un poco su dolor. 8e
todos modos, Will se prometi no volver a beber vod(a en su vida.
7 media tarde se ensanch el sendero y de# atr*s los #uncos. Will vio +rente a %l una poblacin y
tras ella una eYtensin de agua tan grande $ue pareca un mar.
'ncluso a a$uella distancia, Will se percat de $ue haba problemas. 8e los te#ados brotaban unas
bocanadas de humo seguidas unos segundos despu%s por ruidos de disparos de ri+les.
X)althamos, tendr*s $ue hacerte pasar de nuevo por mi daimonion Xdi#oX. Mantente a mi
lado y vigila por si hay peligro.
Will se adentr en la mugrienta poblacin, cuyos edi+icios se inclinaban en un *ngulo aJn m*s
precario $ue los de la aldea. Las manchas de barro a causa de la inundacin alcanIaban una
altura superior a la de Will. Las inmediaciones de la poblacin estaban desiertas, pero a medida
$ue Will se +ue aproYimando al ro, el ruido de voces, gritos y disparos de ri+le se intensi+icaron.
"or +in vio gente: algunas personas miraban desde las ventanas del piso superior de sus casas,
otras asomaban la cabeIa por las es$uinas de los edi+icios para observar el malecn, donde los
dedos met*licos de las grJas y los m*stiles de los grandes barcos se erguan sobre los te#ados.
8e pronto se produ#o una eYplosin $ue hiIo temblar los muros y revent los cristales de las
ventanas. La gente retrocedi espantada, pero enseguida volvieron a asomarse mientras el humo
enturbiaba el aire y sonaban gritos por do$uier.
Will lleg a la es$uina de la calle y observ el malecn. 9uando el polvo y el humo se
despe#aron un poco, vio un barco herrumbroso detenido +rente a la ribera y $ue se mantena
+irme contra la corriente del ro. ,n el muelle distingui una muchedumbre armada con ri+les y
pistolas en torno a un enorme ca!n, $ue instantes despu%s volvi a disparar un proyectil. Se
produ#o un +ogonaIo, un brusco retroceso y una gran salpicadura en el agua, #unto al barco.
Will se protegi los o#os del resplandor del sol. ,n el barco haba unas +iguras, pero... Se +rot
los o#os, aun$ue ya saba $ue no eran humanas. ,ran unos colosales seres de metal, o $ue iban
cubiertos con pesadas armaduras. ,n la cubierta del barco apareci de improviso una llama,
como una +lor abriendo sus p%talos, $ue provoc gritos de alarma entre la multitud. La llama
surc el aire, elev*ndose cada veI m*s, derramando chispas y humo, y cay con gran estr%pito
cerca del ca!n. Los hombres se dispersaron dando gritosK algunos se lanIaron al agua, pues se
haba prendido +uego en sus ropas, y desaparecieron arrastrados por la corriente.
Will vio a un hombre #unto a %l con pinta de maestro.
XNMabla ingl%sO Xle pregunt.
XS, s, en e+ecto...
XNSu% ocurreO
XLos osos nos atacan y nosotros tratamos de repelerles, pero es di+cil por$ue slo disponemos
de un ca!n.
8esde el barco lanIaron otra bola de brea ardiente, $ue en esta ocasin aterriI aJn m*s cerca
del ca!n. Las tres violentas eYplosiones $ue se produ#eron de inmediato indicaban $ue la brea
haba alcanIado la municin. Los artilleros se apartaron de un salto, de#ando $ue el ca!n se
inclinara hacia aba#o.
X7h Xse lament el hombreX, es inJtil, no pueden disparar.
,l comandante del barco gir la cabeIa y se dirigi hacia la orilla. Mucha gente comenI a gritar
despavorida, sobre todo cuando otra gran bola de +uego apareci en cubierta. 7lgunos de los $ue
empu!aban ri+les dispararon un par de veces antes de echar a correr. Sin embargo en a$uella
ocasin los osos no lanIaron el +uego, y al cabo de unos instantes el barco avanI hacia el muelle
con los motores a pleno rendimiento para contrarrestar la corriente del ro.
8os marineros Dhumanos, no ososE saltaron a tierra para amarrar los cabos en los norays al
tiempo $ue la multitud lanIaba gritos de protesta por$ue unos humanos ayudaban a los osos.
'mpert%rritos, los marineros se apresuraron a colocar una pasarela.
Luego, cuando se volvieron para regresar a bordo, alguien situado cerca de Will dispar un arma
y uno de los marineros +ue abatido. Su daimonion, una gaviota, desapareci con la rapideI con
$ue se eYtingue la llama de una vela.
Los osos reaccionaron con aut%ntica +uria. 8e inmediato encararon el barco hacia la orilla y su
artillera lanI cientos de bolas de +uego $ue se derramaron sobre los te#ados. ,n la pasarela
apareci entonces un oso m*s grande $ue los otros, una representacin de a$uel +%rreo podero.
Las balas $ue llovieron sobre %l rebotaron con un d%bil chas$uido y cayeron al suelo, incapaces
de causar mella alguna en su imponente armadura.
XN"or $u% atacan la poblacinO Xpregunt Will al hombre $ue estaba a su lado.
XSuieren combustible. "ero nosotros no $ueremos trato alguno con los osos. Man abandonado
su reino y via#an ro arriba. NSui%n sabe lo $ue se proponenO Nosotros lucharemos contra ellos.
Son piratas... ladrones...
,l gigantesco oso ba# por la pasarela. 6ras %l se agolpaban otros osos, tan pesados $ue hicieron
$ue el barco se ladeara. Will vio $ue los artilleros $ue estaban en el muelle casi haban logrado
hacer girar el ca!n y cargaban un proyectil.
,ntonces se le ocurri una idea y se dirigi a la carrera hacia el ro para situarse en el espacio
$ue mediaba entre los artilleros y el oso.
X_7lto` XgritX. _)asta de pelear` _8e#adme $ue hable con el oso`
8e improviso todos guardaron silencio, atnitos ante el descabellado comportamiento de a$uel
ni!o. Masta el oso, $ue haba hecho acopio de todas sus +uerIas para cargar contra los artilleros,
se $ued all plantado, inmvil, temblando de +uria. No cesaba de ara!ar el suelo con sus grandes
garras, y sus o#os negros relampagueaban de rabia ba#o el yelmo de hierro.
XNSu% eresO NSui%n eresO Xtron en ingl%s, puesto $ue Will se haba eYpresado en esa lengua.
La gente se miraba desconcertada, y los $ue entendan ingl%s tradu#eron a los otros lo $ue haban
dicho Will y el oso.
XMe en+rentar% a ti en un combate cuerpo a cuerpo Xreplic WillX, y si tJ te retiras cesar* la
pelea.
,l oso no reaccion. 9uando los espectadores comprendieron lo $ue Will haba propuesto,
comenIaron a gritar y a mo+arse de %l. "ero Will se volvi hacia ellos y los mir con +rialdad, sin
perder la compostura, inmvil, hasta $ue de#aron de rer. Not $ue el cuervo )althamos
temblaba, posado en su hombro.
XSi logro $ue el oso se retire Xdi#o Will cuando la multitud hubo enmudecidoX deber%is
acceder a venderles combustible. ,ntonces se ir*n ro arriba y os de#ar*n tran$uilos. 8eber%is
acceder. ,n caso contrario, os destruir*n a todos.
Will saba $ue el descomunal oso estaba a sus espaldas, a pocos pasos, pero no se volviK
observ cmo la gente se consultaba, gesticulando y discutiendo.
X_9hico` _MaI $ue el oso acepte`
Will se volvi. 6rag saliva, respir hondo y di#o:
X8ebes aceptar, oso. Si te retiras, cesar* la lucha y podr%is comprar combustible y continuar
pac+icamente ro arriba.
X_'mposible` Xrugi el osoX. Sera deshonroso pelear contigo. ,res tan d%bil como una ostra
sin su caparaIn. No puedo combatir contigo.
X,stoy de acuerdo contigo Xreconoci WillX. No sera un combate #usto. 6J dispones de esa
imponente armadura y yo no tengo nada. "odras arrancarme la cabeIa de un IarpaIo. 6e
propongo $ue me des una pieIa de tu armadura para e$uilibrar la situacin. 6u yelmo, por
e#emplo. 8e ese modo estaremos en condiciones parecidas y no te resultar* deshonroso luchar
conmigo.
9on un gru!ido de odio, rabia y desprecio, el oso alI su gigantesca Iarpa y desprendi la
cadena $ue su#etaba su yelmo.
,n el malecn se hiIo un silencio absoluto. Nadie di#o una palabra, nadie se movi. 6odos
intuan $ue estaba ocurriendo algo $ue #am*s haban presenciado, aun$ue no saban precisar $u%
era. Slo se oa el chapoteo del ro contra los pilotes de madera, el rumor del motor del barco y
los incesantes graInidos de las gaviotas en el cielo. 8e pronto el yelmo aterriI a los pies de Will
con un +uerte estruendo.
Will deposit la mochila en el suelo y se coloc el yelmo. 7penas poda levantarlo. 9onstaba de
una sola l*mina de hierro, oscura y mellada, provista de unos ori+icios para ver a trav%s de ella, y
de una maciIa cadena $ue penda de la parte in+erior. ,ra larga como el antebraIo de Will y
gruesa como su pulgar.
X8e modo $ue %sta es tu armadura XobservX. "ues a m no me parece muy resistente. No s%
si +iarme de ella. ;eamos.
Will sac la daga de la mochila, apoy la punta en la parte delantera del yelmo y reban un
pedaIo como si se tratara de mante$uilla.
XLo $ue haba imaginado Xdi#o, y comenI a cortar un pedaIo tras otro hasta reducir el yelmo
a un montn de +ragmentos en menos de un minuto. Luego se incorpor y sostuvo en alto un
pu!ado de trocitos de metal.
XZsta era tu armadura Xdi#o, de#ando caer los pedaIos al sueloX, y %sta es mi daga. "uesto
$ue tu yelmo no me sirve, tendr% $ue pelear sin %l. N,st*s listo, osoO 9reo $ue ahora estamos en
igualdad de condiciones. "odra rebanarte la cabeIa con mi daga.
,l silencio era total. Los o#os negros del oso relucan como el aIabache. Will sinti una gota de
sudor $ue le corra por la espalda.
,ntonces el oso mene la cabeIa y retrocedi un paso.
X,s un arma demasiado poderosa Xdi#oX. No puedo luchar contra ella. Mas ganado tJ, chico.
'ntuyendo $ue la multitud estaba a punto de lanIarse a dar alaridos, a vitorear y a aplaudirle,
antes de $ue el oso hubiera terminado de pronunciar la palabra VganadoW se volvi
apresuradamente y alI la mano para imponer silencio.
X6en%is $ue cumplir el trato. 7tended a los heridos y comenIad a reparar los edi+icios. 8espu%s
de#ad $ue el barco atra$ue en el muelle y $ue reposte combustible.
Saba $ue llevara un minuto traducir sus palabras, as $ue esper a $ue %stas se propagaran entre
los lugare!os. Saba adem*s $ue esa demora impedira $ue la gente diera rienda suelta a su
satis+accin y su rabia, al igual $ue una barrera de sacos de arena detiene y desbarata la corriente
de un ro. ,l oso le observ, consciente de lo $ue haca y por $u%, sabiendo me#or $ue Will lo
$ue %ste haba conseguido.
8espu%s de guardar la daga en la mochila, el ni!o y el oso cambiaron una mirada, pero esta veI
era distinta. Se acercaron el uno al otro, mientras a sus espaldas los osos comenIaban a
desmantelar la catapulta de +uego y los otros dos barcos iniciaban la maniobra de aproYimacin
al muelle.
7lgunas personas comenIaron a desperdigarse en la orilla, pero muchas otras se arremolinaron
en torno a Will, curiosas por ver a a$uel ni!o $ue tena el poder de dominar al oso. Maba llegado
el momento de pasar nuevamente inadvertido, de modo $ue Will recurri a la magia $ue haba
utiliIado su madre para desviar la atencin de ella y su +amilia, manteni%ndoles a salvo durante
muchos a!os. No se trataba de magia, por supuesto, sino de una +orma de comportarse. 7dopt
una actitud taciturna y una mirada apagada, y la gente pronto de# de mostrar inter%s por a$uel
ni!o hosco y aburrido y se olvidaron de %l.
"ero el oso observ atentamente lo $ue Will haca y al notar la reaccin de la gente comprendi
$ue el ni!o posea otra habilidad eYtraordinaria. Se acerc a %l y le habl con voI $ueda aun$ue
pro+unda y resonante, como los motores del barco.
XN9mo te llamasO Xpregunt.
XWill "arry. N"uedes +abricar otro yelmoO
XS. NSu% te proponesO
XSuiero navegar con vosotros ro arriba. Me diri#o a las monta!as, y %sa es la ruta m*s r*pida.
NMe llevar%isO
XS. Suiero ver esa daga.
XSlo se la ense!ar% a un oso del $ue pueda +iarme. Me odo decir $ue hay uno digno de
con+ianIa. ,s el rey de los osos, un buen amigo de la ni!a a la $ue voy a buscar en las monta!as.
Se llama Lyra Lenguadeplata, y el oso 'ore( )yrnison.
XRo soy 'ore( )yrnison Xdeclar el oso.
XLo saba Xrepuso Will.
,l barco repostaba combustible. Los osos haban remolcado las vagonetas y las inclinaban para
verter el carbn por los conductos de la bodega, lo $ue levantaba una espesa nube de polvo
negro. Sin $ue los lugare!os se percataran de ello, ocupados como estaban en barrer cristales y
regatear sobre el precio del combustible, Will sigui al rey de los osos por la pasarela y subi al
barco.
3. =\L 7==')7
... SL)=, L7
M,N6, ",S7
.N7 SLM)=7, 9LML 9.7N8L 7L M,8'L8\7
.N7 N.),
,N;.,L;,,L
"L8,=LSL
SLL...
,M'LR8'9P'NSLN
8%#ame ver la daga Xdi#o 'ore( )yrnisonX. ,ntiendo de metal. Nada $ue est% hecho de
hierro o acero es un misterio para un oso. "ero nunca he visto una daga como la tuya, y me
gustara eYaminarla detenidamente.
Will y el rey oso se encontraban en la cubierta del vapor, envueltos por los c*lidos rayos del sol
poniente, mientras remontaban a buen ritmo la corriente. 7 bordo haba combustible en
abundancia, y comida $ue Will poda consumir. Zl y 'ore( )yrnison estaban tante*ndose de
nuevo. Ra lo haban hecho en otra ocasin.
Will tendi la daga a 'ore(, con la empu!adura dirigida hacia %l, y el oso la tom con delicadeIa.
6ena una garra a modo de pulgar +rente a las otras cuatro, lo cual le permita manipular ob#etos
con la destreIa de un ser humano. 'ore( eYamin la daga por uno y otro lado, haciendo $ue la luI
se re+le#ara en ella, probando el +ilo de acero sobre un pedaIo de hierro.
X,ste +ilo es el $ue has empleado para cortar mi armadura Xa+irmX. ,l otro es muy eYtra!o.
No s% bien $u% es, para $u% sirve ni cmo est* hecho. "ero $uiero saberlo. N9mo lleg a tu
poderO
Will le re+iri buena parte de lo sucedido, omitiendo los detalles $ue slo le concernan a %l: su
madre, el hombre al $ue haba matado, su padre.
XN"eleaste por esto y perdiste dos dedosO Xpregunt el osoX. ,ns%!ame la herida.
Will alarg la mano. &racias al ung^ento de su padre, las lesiones cicatriIaban bien, pero todava
le dolan un poco. ,l oso las olis$ue.
XMusgo de la sangre XobservX. R otra cosa $ue no logro identi+icar. NSui%n te dio esoO
X.n hombre $ue me di#o lo $ue deba hacer con la daga. 8espu%s muri. Me cur la herida con
un ung^ento $ue llevaba en una ca#a de cuerno. Las bru#as lo intentaron, pero su hechiIo no dio
resultado.
XNR $u% te di#o ese hombre $ue debas hacer con la dagaO Xin$uiri 'ore( )yrnison al tiempo
$ue se la devolva.
[Link] en una guerra en el bando de lord 7sriel Xcontest WillX. "ero primero debo
rescatar a Lyra Lenguadeplata.
X,ntonces te ayudaremos Xdi#o el oso.
7 Will le dio un brinco de alegra el coraIn.
8urante los das siguientes, Will averigu por $u% los osos haban emprendido a$uel via#e al
7sia 9entral, ale#*ndose tanto de su tierra natal.
8esde la cat*stro+e $ue haba hecho $ue reventaran y se abrieran los mundos, todo el hielo *rtico
haba comenIado a +undirse y en el agua haban aparecido nuevas y eYtra!as corrientes. 9omo
los osos dependan del hielo y de los animales $ue vivan en el g%lido mar, teman morir de
hambre si permanecan all. R puesto $ue eran unos seres racionales, decidieron cmo resolver
ese problema. ,migraran a un lugar donde hubiera abundante nieve y hielo: se dirigiran a las
monta!as m*s altas, a la cordillera $ue roIaba el cielo, situada a medio mundo de distancia pero
inconmovible, eterna, cubierta por un espeso manto de nieve. 8e osos de mar pasaran a ser osos
de monta!a, durante el tiempo $ue el mundo tardara en recuperar la normalidad.
XN7s $ue no pele*is en ninguna guerraO Xpregunt Will.
XNuestros antiguos enemigos desaparecieron #unto con las +ocas y las morsas. Si encontramos
otros, sabemos cmo combatirlos.
XRo crea $ue estaba a punto de estallar una guerra en la $ue se vera implicado todo el mundo.
,n caso de producirse, Nen $u% bando lucharas tJO
X,n el bando $ue nos reportara algJn bene+icio a los osos, lgicamente. No obstante, siento
cierta admiracin por algunos humanos. .no era un hombre $ue volaba en un globo. ,st*
muerto. ,l otro es la bru#a Sera+ina "e((ala. ,l tercero es la ni!a Lyra Lenguadeplata. "rimero
hara lo $ue +uera m*s conveniente para los osos. 8espu%s lo $ue resultara m*s conveniente para
la ni!a, o la bru#a, o para vengar a mi camarada muerto, Lee Scoresby. "or eso te ayudar% a
rescatar a Lyra Lenguadeplata de esa abominable mu#er, la 9oulter.
,l oso re+iri a Will cmo %l y algunos de sus sJbditos haban ido a nado hasta la embocadura
del ro y haban pagado el al$uiler del barco con oro, haban contratado a la tripulacin y haban
aprovechado el descenso de las aguas del crtico de#ando $ue el ro les condu#era tierra adentro, y
puesto $ue el origen del mismo se hallaba en las estribaciones septentrionales de las monta!as a
las $ue se dirigan, y dado $ue Lyra estaba presa all, hasta el momento todo haba salido a pedir
de boca.
,l tiempo transcurri apaciblemente.
8urante el da, Will dormitaba en cubierta, descansando y recuperando las +uerIas, por$ue estaba
completamente agotado. Lbservaba los cambios $ue se producan en el paisa#e, cmo las
ondulantes estepas cedan paso a unas suaves colinas cubiertas de pastiIales y luego a un terreno
m*s elevado, surcado de veI en cuando por un des+iladero o una catarata, mientras el vapor
prosegua su travesa hacia el sur.
Mablaba con el capit*n y la tripulacin por cortesa, pero como no posea la +acilidad de trato $ue
tena Lyra con los desconocidos, le costaba encontrar un tema de charla. 7$uello slo era un
traba#o, y cuando lo terminara se marchara sin mirar atr*s ni una veI, y por otra parte los osos
no le caan bien, pese a estar cargados de oro. Will era un +orastero, y mientras pagara la comida
$ue consuma les tena sin cuidado lo $ue hiciera. 7dem*s tena ese eYtra!o daimonion $ue se
pareca al de una bru#a: a veces estaba all y a veces pareca haberse es+umado. Los osos, $ue
eran supersticiosos como la mayora de los marineros, pre+eran no tener muchos tratos con %l.
)althamos, por su parte, tampoco hablaba mucho. ,n ocasiones, cuando se senta abrumado por
su dolor, abandonaba el barco y volaba entre las nubes en busca de un retaIo de luI o una r*+aga
de aire, una estrella errante o una turbulencia $ue le recordara las eYperiencias $ue haba
compartido con )aruch. 9uando por las noches hablaba en la oscuridad del pe$ue!o camarote en
el $ue dorma Will, lo haca slo para in+ormarle del trecho recorrido y de lo $ue +altaba para
llegar a la cueva y al valle. 6al veI creyera $ue Will le o+reca escaso consuelo, pero lo habra
hallado en abundancia si lo hubiera pedido. ,l *ngel se haba vuelto m*s lacnico y reservado,
aun$ue evitaba todo sarcasmo. 7l menos en eso mantuvo su promesa.
,n cuanto a 'ore(, eYaminaba la daga con obsesiva atencin durante horas, palpando sus dos
+ilos, comprobando su elasticidad, acerc*ndola a la luI, toc*ndola con la lengua, husme*ndola y
escuchando el sonido $ue produca el aire al desliIarse sobre su super+icie. Will no tema $ue el
arma su+riera algJn da!o, por$ue era evidente $ue 'ore( era un h*bil artesano, ni tampoco tema
por 'ore( debido a la delicadeIa de los movimientos de sus poderosas Iarpas.
"or +in un da 'ore( se acerc a Will y le di#o:
X,se otro +ilo hace algo $ue no me has eYplicado. NSu% es, cmo +uncionaO
X7$u no puedo mostr*rtelo Xreplic WillX por$ue el barco se mueve. 6e lo ense!ar% cuando
nos detengamos.
XSe me ocurre $u% puede ser Xdi#o el osoX, pero no lo comprendo. ,s lo m*s raro $ue he
visto en mi vida.
Le devolvi la daga a Will, dirigi%ndole una mirada larga, inescrutable, desconcertante, con sus
o#os negros y pro+undos.
,l ro haba mudado al alcanIar los restos de los primeros torrentes $ue se haban precipitado
desde el crtico. Las convulsiones haban a+ectado a la 6ierra de +orma distinta segJn el lugar, tal
como observ Will. ;io innumerables aldeas anegadas de agua hasta los te#ados y a centenares
de personas sin hogar $ue se a+anaban en recuperar lo $ue podan utiliIando barcas y canoas. La
6ierra deba de haberse hundido un poco all, por$ue el ro se ensanchaba, remansado, y el
capit*n tena problemas para localiIar su cauce entre los turbios y amplios ramales. Maca m*s
calor y el sol caa a plomo, lo cual resultaba agobiante para los ososK algunos avanIaban a nado
#unto al barco, saboreando de paso el gusto de las aguas de su mar de origen en a$uel pas
eYtran#ero.
"or +in el ro volvi a estrecharse y hacerse m*s pro+undo, y poco despu%s se alIaron ante ellos
las monta!as de la gran altiplanicie de 7sia 9entral. .n da Will divis una +ran#a blanca en el
horiIonte y observ cmo iba creciendo, concret*ndose en distintos picos, crestas y des+iladeros,
tan elevados $ue parecan hallarse a pocos (ilmetros de distancia, cuando en realidad aJn se
hallaban muy le#os. ,sto se deba a $ue eran unas monta!as descomunales, y a medida $ue se
aproYimaban a ellas, hora tras hora, mostraban una altura increble.
La mayora de los osos, $ue nunca haban visto m*s monta!as $ue los acantilados de su isla de
Svalbard, contemplaron en silencio las gigantescas murallas $ue se alIaban en la le#ana.
XNSu% caIaremos ah, 'ore( )yrnisonO Xpregunt unoX. NMay +ocas en las monta!asO N9mo
viviremosO
XMay nieve y hielo Xrespondi el reyX. ,staremos en nuestro elemento. 7h habitan un
sinnJmero de animales salva#es. 8urante un tiempo llevaremos una vida distinta, pero
lograremos subsistir. R cuando la situacin se normalice y el crtico se hiele de nuevo,
regresaremos para recuperar nuestro hogar. Si nos hubi%ramos $uedado all, habramos muerto
de hambre. Lsos mos, preparaos para adaptaros a un entorno eYtra!o y a nuevas costumbres.
7l cabo de un rato el vapor no pudo seguir avanIando, por$ue el cauce del ro se haba
estrechado y las aguas no eran lo su+iciente pro+undas. ,l capit*n detuvo el barco en un valle $ue
en circunstancias normales habra estado cubierto por una al+ombra de hierba y +lores de
monta!a, donde el ro se disgregaba sobre un lecho de grava. ,l valle se haba convertido en un
lago, y el capit*n no se atreva a ir m*s all* por temor a $ue la $uilla chocara contra el lecho,
pese al inmenso torrente de agua $ue se haba precipitado desde el norte.
8e modo $ue atracaron en el borde del valle, en una especie de malecn +ormado por un saliente
rocoso, y desembarcaron.
XN8nde estamosO Xpregunt Will al capit*n, $ue se eYpresaba en un ingl%s rudimentario.
,l capit*n tom un vie#o mapa y se!al un punto con su pipa.
X,ste valle, ahora a$u. 6oma, toma.
XMuchas gracias Xdi#o Will, sin saber si deba o+recerle dinero a cambio del mapa, pero el
capit*n se volvi para supervisar el desembarco.
"oco despu%s la treintena de osos se encontraba en la estrecha orilla #unto con sus armaduras.
,l capit*n dio una orden a voI en cuello y el barco comenI a girar lentamente contra corriente,
maniobrando hacia el centro del cauce y ale#*ndose con un to$ue de sirena cuyo eco son
durante un buen rato a trav%s del valle.
Will se sent en una piedra para eYaminar el mapa. Si no estaba e$uivocado, el valle donde Lyra
se hallaba cautiva $uedaba a cierta distancia hacia el sudeste, y el me#or medio de llegar all era a
trav%s de un des+iladero llamado Sungchen.
XLsos, retened todos los detalles de este lugar Xdi#o 'ore( )yrnison a sus sJbditosX. 9uando
llegue el momento de regresar al crtico, nos reuniremos a$u. 7hora dispersaos, caIad, comed y
vivid. No os pele%is. No hemos venido a$u para entablar ninguna guerra. Si se produ#era una
amenaIa de guerra, os llamara.
"or lo general los osos eran unas criaturas solitarias $ue slo se reunan en tiempos de guerra o
por una emergencia. 7hora $ue se hallaban en los lmites de una tierra cubierta de nieve, estaban
impacientes por eYplorarla, cada uno por su lado.
X;amos, Will Xdi#o 'ore( )yrnisonX. ,ncontraremos a Lyra.
Will tom la mochila y se pusieron en marcha.
La primera parte del trayecto +ue una agradable caminata. ,l sol calentaba, pero los pinos y los
rododendros evitaban $ue sus potentes rayos les abrasaran los hombros, y el aire era +resco y
lmpido. Las piedras del suelo estaban cubiertas de musgo y agu#as de pino, y las laderas por las
$ue suban no eran escarpadas. Will dis+rut con el e#ercicio. Los das $ue haba pasado a bordo
del barco, en obligado reposo, le haban permitido recuperar las +uerIas. 9uando se haba topado
con 'ore( estaba a punto de caer rendido. Will no era consciente de ello, pero el oso s se haba
dado cuenta.
6an pronto como se $uedaron solos, Will mostr a 'ore( cmo +uncionaba el otro +ilo de la daga.
7bri un mundo donde una selva tropical eYhalaba una hJmeda atms+era cargada de intensos
aromas $ue impregnaban el lmpido aire de la monta!a. 6ras observar atentamente y tocar el
borde de la ventana con la Iarpa, 'ore( se adentr en el c*lido ambiente selv*tico y lo contempl
en silencio. Los chillidos de los monos, los cantos de los p*#aros, los Iumbidos de los insectos, el
croar de las ranas y el incesante goteo de humedad condensada casi retumbaban en los odos de
Will, $ue aguardaba +uera.
Luego 'ore( regres #unto a Will y observ cmo cerraba la ventana. ,ntonces le pidi de nuevo
la daga y comenI a escrutar el plateado +ilo tan de cerca $ue Will temi $ue se hiriera en un o#o.
6ras eYaminarla durante un buen rato, el oso se la devolvi.
XRo estaba en lo cierto Xdi#oX. No podra haber peleado contra eso.
Siguieron adelante sin apenas despegar los labios. 'ore( )yrni@son captur una gacela, $ue
devor casi entera, de#ando la carne m*s tierna para $ue la asara Will. 7l cabo de un rato
llegaron a una aldea.
Mientras 'ore( aguardaba en el bos$ue, Will troc una de sus monedas de oro por unas hogaIas
de pan y unos +rutos secos, unas botas de piel de ya( y una Iamarra de piel de cordero, pues
empeIaba a re+rescar por las noches.
Will indag tambi%n sobre el valle surcado por el arco iris. )althamos le ayud asumiendo la
+orma de un cuervo, como el daimonion del hombre con el $ue habl Will. ,so +acilit las cosas
entre ambos, lo $ue permiti a Will obtener unas se!as claras y concisas.
Suedaban otras tres #ornadas de marcha. Ra les +altaba poco para llegar.
7l igual $ue a los otros.
,l contingente de lord 7sriel, compuesto por el escuadrn de girpteros y el Iepeln cisterna,
haba llegado a la abertura entre los mundos: una brecha en el cielo situada sobre Svalbard.
6odava les $uedaba mucho trecho por recorrer, pero volaban sin realiIar m*s pausas $ue las
imprescindibles, y el comandante, el rey a+ricano Lgun1e, mantena comunicacin con la
+ortaleIa de basalto dos veces al da. 6ena un operador de magnetita gallivespiano a bordo de su
girptero, a trav%s del cual se enteraba tan r*pidamente como el propio lord 7sriel de lo $ue
ocurra en distintos puntos.
Las noticias eran desconcertantes. La pe$ue!a espa, lady Salma(ia, haba presenciado amparada
por la sombra cmo los dos braIos m*s poderosos de la iglesia, el 6ribunal 9onsistorial de
8isciplina y la Sociedad de la Lbra del ,spritu Santo, haban aceptado de#ar de lado sus
di+erencias e intercambiar in+ormacin. La Sociedad dispona de un aletiometrista m*s veloI y
h*bil $ue +ray "avel, y gracias a %l, el 6ribunal 9onsistorial saba con eYactitud dnde se
encontraba Lyra. R eso no era todo: saban $ue lord 7sriel haba enviado una +uerIa para
rescatarla. Sin perder tiempo, el 6ribunal haba reclutado una escuadrilla de Iepelines, y ese
mismo da un batalln de la &uardia SuiIa haba comenIado a embarcar a bordo de los Iepelines
$ue aguardaban en la pl*cida atms+era #unto al lago de &inebra,
7mbos bandos estaban por tanto al corriente de $ue el otro se diriga hacia la cueva de las
monta!as. 7mbos eran conscientes adem*s de $ue el primero en llegar sacara venta#a al otro,
aun$ue por el momento las cosas estaban igualadas: los girpteros de lord 7sriel eran m*s
r*pidos $ue los Iepelines del 6ribunal 9onsistorial, pero deban recorrer una mayor distancia y
estaban limitados por la velocidad de su Iepeln cisterna. Maba otro elemento a tener en cuenta:
el primero $ue diera con Lyra tendra $ue luchar contra la +uerIa contraria. 7l 6ribunal
9onsistorial le resultara m*s +*cil, por$ue no tena $ue preocuparse por llevarse a Lyra sin $ue
su+riera percance. ;olaban hacia all* para matarla.
,l Iepeln en el $ue via#aba el presidente del 6ribunal 9onsistorial transportaba tambi%n a otros
pasa#eros, aun$ue nadie lo saba. ,l caballero 6ialys haba recibido un mensa#e a trav%s de su
resonador de magnetita en el $ue se le ordenaba $ue %l y lady Salma(ia se colaran a bordo.
9uando los Iepelines llegaran al valle, %l y lady Salma(ia deban adelantarse y llegar por su
cuenta a la cueva donde se encontraba Lyra para protegerla lo me#or $ue pudieran hasta $ue
llegara la +uerIa del rey Lgun1e para rescatarla.
Subir a bordo del Iepeln no +ue tarea +*cil para los dos espas, entre otras cosas por el e$uipo
$ue llevaban. 7parte del resonador de magnetita, los elementos m*s importantes consistan en un
par de larvas de insectos y la comida $ue necesitaban. 9uando los insectos adultos eclosionaran,
pareceran m*s bien unas lib%lulas, aun$ue distintas a las $ue conocan los humanos del mundo
de Will y de Lyra. ,n primer lugar eran mucho m*s grandes. Los gallivespianos criaban a$uellas
criaturas con gran esmero, y las lib%lulas de cada clan eran di+erentes de las otras. ,l clan del
caballero 6ialys criaba unas lib%lulas vigorosas, a rayas ro#as y amarillas y con un apetito +eroI,
en tanto $ue la $ue criaba lady Salma(ia sera una criatura esbelta, veloI, con el cuerpo de color
aIul el%ctrico capaI de brillar en la oscuridad.
6odos los espas disponan de varias larvas, $ue mediante una determinada cantidad de alimento
a base de aceite y miel podan permanecer en estado aletargado o alcanIar r*pidamente la +ase
adulta. 6ialys y Salma(ia disponan de treinta y seis horas, segJn la potencia del viento, para
llevar a cabo la trans+ormacin de a$uellas larvas, pues %se era el tiempo aproYimado de
duracin del vuelo, y era preciso $ue los insectos eclosionaran antes de $ue los Iepelines
tomaran tierra.
,l caballero y su colega se ocultaron detr*s de un tabi$ue mientras los otros cargaban y llenaban
los depsitos de la nave. "oco despu%s los motores comenIaron a rugir, sacudiendo la liviana
estructura de un eYtremo a otro al tiempo $ue la tripulacin de tierra diriga la maniobra de
despegue y los ocho Iepelines se elevaban en el cielo nocturno.
7un$ue cual$uier miembro de su especie habra considerado la comparacin como un insulto
imperdonable, los gallivespianos demostraron tanta habilidad como las ratas a la hora de
ocultarse. 8esde su escondri#o oan muchas conversaciones y cada hora establecan
comunicacin con lord =o(e, $ue via#aba a bordo del girptero del rey Lgun1e.
No obstante haba una cuestin sobre la $ue no lograron averiguar m*s detalles a bordo del
Iepeln, por$ue el presidente se guard de mencionarla: el asunto del asesino, el padre &meI,
$ue haba sido ya absuelto del pecado $ue se dispona a cometer si el 6ribunal 9onsistorial
+racasaba en su misin. ,l padre &meI se encontraba en otro lugar, y nadie le segua los pasos.
/4. =.,87S
8,L M7= S, L,;7N6[.N7 N.),9'LL7, 9LML L7 M7NL 8, .N MLM)=,.
' =,R,S
S Xa+irm la ni!a pelirro#a en los #ardines del desierto 9asinoX. "aolo y yo la vimos.
"as por a$u hace unos das.
XNR record*is su aspectoO Xpregunt el padre &meI.
X"areca acalorada Xrespondi el ni!oX. 6ena la cara empapada en sudor.
XNSu% edad le echaraisO
[Link]... Xcontest la ni!a, dubitativaX. Ro dira $ue unos cuarenta o cincuenta. No la vimos
de cerca. "uede $ue tuviera unos treinta. "ero estaba acalorada, como ha dicho "aolo, y llevaba
una mochila enorme, m*s grande $ue la $ue lleva usted. _7s de grande`
"aolo le susurr algo al odo mientras achicaba los o#os para observar al sacerdote, por$ue el sol
le daba en la cara.
XS Xreplic la ni!a con impacienciaX, ya lo s%. No tema a los espantos Xle eYplic al padre
&meIX. 7traves toda la ciudad sin preocuparse de ellos. Nunca he visto a una persona mayor
hacer eso. 8aba la sensacin de $ue ni si$uiera saba $ue los espantos eYisten. Lo mismo $ue
usted Xagreg, mir*ndole con eYpresin de desa+o.
XMay muchas cosas $ue no s% Xcon+es con a+abilidad el padre &meI.
"aolo tir de la manga de la ni!a y volvi a susurrarle algo.
X"aolo cree $ue usted se propone recuperar la daga Xin+orm la ni!a al sacerdote.
,l padre &meI sinti $ue se le eriIaba el vello. =ecord la declaracin de +ray "avel durante el
proceso del 6ribunal 9onsistorial: %sa deba de ser la daga a la $ue se re+eran los ni!os.
XLo har% si puedo XrespondiX. La daga estaba antes a$u, Nno es ciertoO
X,n la 6orre degli 7ngeli Xle in+orm la ni!a se!alando la torre de piedra cuadrada $ue
asomaba sobre los te#ados ro#iIos, resplandeciente ba#o el sol del mediodaX. ,l ni!o $ue la
rob mat a nuestro hermano, 6ullio. Los espantos lo pillaron. Si $uiere usted matar a ese ni!o, a
nosotros nos parece bien. R la ni!a... era una mentirosa, tan mala como %l.
XNMaba una ni!aO Xin$uiri el sacerdote tratando de disimular su inter%s, convencido de $ue
a$uella ni!a era Lyra.
[Link] maldita embustera Xespet la chi$uilla pelirro#aX. 9asi los matamos a los dos, pero
aparecieron unas mu#eres $ue volaban...
[Link] bru#as Xapostill "aolo.
X,so, unas bru#as, y no pudimos luchar contra ellas. Se llevaron al ni!o y a la ni!a. No sabemos
adnde +ueron. La mu#er se present despu%s. "ensamos $ue $uiI* tuvieran una especie de daga,
para ahuyentar a los espantos, NsabeO R a lo me#or usted tambi%n tiene una Xa!adi la ni!a,
alIando el mentn y mirando al sacerdote con descaro.
XNo tengo ninguna daga Xa+irm el padre &meIX. "ero tengo una misin sagrada. "uede
$ue sea eso lo $ue me protege de... los espantos.
X"uede Xrepuso la ni!aX. 8e todas +ormas, si $uiere encontrar a la mu#er, se +ue hacia el sur,
hacia las monta!as. Nadie sabe eYactamente dnde, pero si le pregunta a cual$uiera le dir*n si ha
pasado por all, por$ue en 9iegaIIe no hay nadie como ella ni la ha habido nunca. No le costar*
encontrarla.
X&racias, 7ng%lica Xdi#o el sacerdoteX. La 7utoridad os bendice, hi#os mos.
7 continuacin se ech la mochila a la espalda, sali del #ardn y ech a andar satis+echo a trav%s
de las silenciosas y calurosas calles.
7l cabo de tres das en compa!a de a$uellas criaturas con ruedas, Mary Malone saba mucho
sobre ellas, y %stas sobre Mary.
7$uella primera ma!ana la condu#eron aproYimadamente durante una hora por la carretera de
basalto hasta un poblado situado #unto a un ro. Uue un trayecto un tanto incmodo para Mary,
pues no tena dnde agarrarse y el lomo de la criatura era duro. 7vanIaban r*pidamente a una
velocidad $ue la asust, pero el estruendo de sus ruedas y sus pisadas sobre la dura super+icie de
la carretera la distra#o lo su+iciente para no acusar la incomodidad.
8urante el via#e pudo reparar me#or en la +isiologa de a$uellas criaturas. 7l igual $ue los
herbvoros, tenan un es$ueleto en +orma de rombo, con una eYtremidad en cada v%rtice. ,n un
determinado momento del pasado remoto, un ancestro suyo debi de haber desarrollado a$uella
estructura y constatado su +uncionalidad, del mismo modo $ue hace tiempo en el mundo de Mary
los seres reptantes haban desarrollado la columna vertebral.
La carretera de basalto discurra en pendiente, y cuando un rato despu%s %sta se acentu, las
criaturas pudieron circular a toda marcha. ,ncogan las patas laterales y se propulsaban
inclin*ndose hacia un lado o el otro, avanIando a una velocidad $ue a Mary le pareci
espeluInante, aun$ue tuvo $ue reconocer $ue en ningJn momento la criatura sobre la $ue iba
montada le transmiti una sensacin de peligro. 8e haber tenido algo a lo $ue agarrarse, Mary
habra dis+rutado del paseo.
7l pie de la cuesta, aproYimadamente de un (ilmetro de largo, haba un bos$uecillo +ormado
por a$uellos descomunales *rboles $ue haba visto con anterioridad, #unto al cual +lua un manso
ro a trav%s de un terreno cubierto de hierba. Mary advirti no muy le#os un re+le#o $ue pareca
proceder de una masa mayor de agua, pero no tuvo tiempo de contemplarlo detenidamente
por$ue las criaturas se dirigieron a un poblado situado a orillas del ro, $ue ella arda en deseos
de ver.
Maba unas veinte o treinta caba!as distribuidas en un crculo irregular, construidas con unos
troncos de madera DMary tuvo $ue protegerse los o#os del resol para verloE. Los muros estaban
recubiertos con una especie de pasta de IarIo, y los te#ados con pa#a. Maba otras criaturas con
ruedas traba#ando a+anosamente: unas reparaban te#ados, otras sacaban las redes del ro y otras
reunan le!a para encender +uego.
8e modo $ue tenan un lengua#e, disponan de +uego y estaban organiIadas en una sociedad. ,n
a$uellos momentos Mary realiI un a#uste mental, sustituyendo la palabra VcriaturasW por
personas. 7$uellos seres no eran humanos pero eran personas, nuestros seme#antes, se di#o.
7l aproYimarse a ellos, algunos lugare!os alIaron la vista y llamaron a los otros para $ue
acudieran. La comitiva $ue avanIaba por la carretera se detuvo. Mary se ape con cuidado,
sabiendo $ue m*s tarde le dolera todo el cuerpo.
X&racias Xdi#o a su... Nsu $u%O
)usc la palabra adecuada: NmonturaO, NvelocpedoO 7mbas eran absurdas para describir a a$uel
ser a+able de o#os brillantes $ue tena al lado, de modo $ue se decidi por el t%rmino VamigoW.
Zste levant la trompa e imit sus palabras:
X=aIias Xdi#o. R ambos se echaron a rer alegremente.
Mary tom su mochila, $ue haba transportado otra criatura D_raIias, raIias`E y abandon con
ellas la carretera de basalto para echar a andar por la tierra apisonada de la aldea.
7 partir de a$uel momento Mary comenI a asimilar a +ondo cuanto la rodeaba.
7 lo largo de das sucesivos aprendi tantas cosas $ue volvi a sentirse como una ni!a,
desconcertada por las ense!anIas de la escuela. "or otra parte, a$uellos seres con ruedas parecan
igual de maravillados con Mary. Lo $ue m*s les llamaba la atencin era sus manos. No paraban
de acariciar con sus trompas las articulaciones, eYaminando sus pulgares, nudillos y u!as,
+leYion*ndolos con suavidad. 6ambi%n observaban con asombro cmo manipulaba Mary su
mochila, se llevaba la comida a la boca, se despereIaba, se peinaba y se lavaba.
7 cambio de#aron $ue Mary tocara sus trompas. ,ran muy +leYibles, largas como su braIo, m*s
gruesas en el punto donde se unan a la cabeIa, y lo bastante recias como para aplastarle la
cabeIa, pens ella. Las dos eYcrecencias en el eYtremo, seme#antes a unos dedos, eran capaces de
e#ercer una presin tremenda y al mismo tiempo acariciar con eYtrema suavidad. Las criaturas
podan modi+icar la teYtura de su piel en la parte interna, en sus rganos e$uivalentes a las yemas
de los dedos, pasando de un tacto aterciopelado a una solideI seme#ante a la madera. "or
consiguiente podan realiIar tareas delicadas, como orde!ar a los herbvoros, y otras m*s duras,
como partir ramas y pelarlas.
"oco a poco se percat de $ue sus trompas desempe!aban tambi%n un importante papel a la hora
de comunicarse. .n movimiento de la trompa poda alterar el signi+icado de un sonido, de +orma
$ue la palabra $ue sonaba como VchaW signi+icaba agua cuando iba acompa!ada de un
movimiento de la trompa de iI$uierda a derecha, VlluviaW cuando la trompa se curvaba hacia
arriba, VtristeIaW cuando se curvaba hacia dentro y VbriInas de hierba tiernaW cuando haca un
r*pido movimiento hacia la iI$uierda. 9uando Mary se dio cuenta de ello empeI a imitar ese
lengua#e, tratando de mover los braIos del mismo modo, y cuando las criaturas comprendieron
$ue Mary les hablaba, reaccionaron con alboroIo.
,n cuanto comenIaron a hablar Dpor lo general en el lengua#e de las criaturas, aun$ue Mary
consigui ense!arles algunas palabras en ingl%s: saban decir VraIiasW, VhierbaW, V*rbolW, VcieloW
y VroW, y pronunciar el nombre de ella, aun$ue con ciertas di+icultadesE avanIaron m*s
r*pidamente. Las criaturas se denominaban a s mismas mule+a, en tanto $ue pueblo, pero un
individuo era un Iali+. Mary crey advertir una di+erencia entre los sonidos $ue designaban a un
Iali+ varn y a una Iali+ hembra, pero era tan sutil $ue no estaba segura. ,n cual$uier caso
empeI a anotar esas palabras y a compilar un diccionario.
Sin embargo, antes de aplicarse con total dedicacin a esa tarea, sac su vie#o libro y sus tallos
de milenrama y pregunt al ' 9hing: VN8ebo estar a$u haciendo esto, o debo marcharme y
proseguir mi bJs$uedaOW
La respuesta no se hiIo esperar: V"ermanecer inmvil, para $ue la intran$uilidad se disuelvaK
despu%s, m*s all* del tumulto, uno percibe las grandes leyes.W
R segua diciendo: V7l igual $ue una monta!a permanece $uieta dentro de s misma, un hombre
sabio no permite $ue su voluntad le lleve m*s le#os de la situacin en $ue se halla.W
,l mensa#e no poda estar m*s claro. Mary guard los tallos y cerr el libro. Luego comprob
$ue haba atrado a unas criaturas $ue la observaban +ormando un crculo en torno a ella.
.na di#o:
XN"reguntaO N"ermisoO 9uriosa.
Mary respondi:
X"or +avor, mirad.
Las criaturas movieron sus trompas con suma delicadeIa, como si contaran los tallos de
milenrama, imitando a Mary, o como si volvieran las p*ginas del libro. .n detalle $ue les
asombr +ue $ue ella pudiera sostener el libro y volver las p*ginas al mismo tiempo. Les
encantaba ver cmo Mary entrelaIaba los dedos o utiliIaba las manos para #ugar a un #uego
in+antil llamado Vla torre de la iglesiaW, o realiIaba a$uel movimiento de unir el pulgar y el
ndice de la mano contraria repetidas veces, $ue era el $ue 7ma empleaba en a$uel mismo
momento en el mundo de Lyra, como sortilegio para ahuyentar a los espritus malignos.
9uando hubieron eYaminado los tallos de milenrama y el libro, doblaron con cuidado la tela
alrededor de los primeros y los guardaron #unto con el libro en la mochila. Mary se senta
contenta y satis+echa del mensa#e de la antigua 9hina, por$ue signi+icaba $ue lo $ue deseaba
hacer era, en a$uel preciso momento, eYactamente lo $ue deba hacer.
7s pues, alegre y animada, se dispuso a aprender m*s cosas sobre los mule+a.
7verigu $ue haba dos seYos y $ue vivan en pare#as monog*micas. Sus hi#os tenan una larga
in+ancia $ue duraba al menos dieI a!os, y crecan muy despacio, segJn dedu#o por las
eYplicaciones de las criaturas. ,n a$uel poblado haba cinco #venes, uno casi adulto y los otros
de edades escalonadas, $ue al ser de menor estatura $ue los mayores no saban maniobrar las
ruedas de c*psulas de semillas. Los ni!os tenan $ue desplaIarse como los herbvoros, apoyando
las cuatro patas en el suelo, pero a pesar de su enorme energa y espritu aventurero Dse
acercaban a Mary brincando y luego se ale#aban a la carrera, trataban de encaramarse a los
*rboles, se adentraban en aguas poco pro+undas y cometan otras travesuras por el estiloE, se
movan con torpeIa, como si no estuvieran en su elemento. ,n comparacin con ellos, la
velocidad, la +uerIa y la gracia de los adultos resultaba eYtraordinaria. Mary imaginaba lo $ue
deban de anhelar los menores $ue llegara el da en $ue tuvieron la talla idnea para poder
mane#ar las ruedas. .n da observ cmo el mayor de ellos penetraba +urtivamente en el almac%n
donde guardaban varias c*psulas de semillas e intentaba enca#ar una y otra veI la garra delantera
en el ori+icio central, pero cuando trat de levantarse se cay y $ued atrapado. ,l ruido atra#o a
un adulto. ,l pe$ue!o pugnaba por liberarse, lanIando unos angustiosos chillidos, y Mary no
pudo por menos de rerse ante el espect*culo del padre indignado y el hi#o culpable, $ue logr
Ia+arse en el Jltimo momento y se escabull a toda velocidad.
Las ruedas de c*psulas constituan claramente un elemento de gran importancia, y Mary no tard
en comprobar lo valiosas $ue eran.
"ara empeIar, los mule+a dedicaban buena parte de su tiempo al mantenimiento de sus ruedas.
Levantando y haciendo girar con destreIa la garra podan eYtraerla del ori+icio. Luego,
vali%ndose de sus trompas para eYaminar las ruedas desde todos los *ngulos, podan limpiar la
llanta y comprobar si tena +isuras. La garra era tremendamente +uerte: un espoln de cuerno o de
hueso surga en *ngulo recto de la pata para curvarse ligeramente, de +orma $ue la parte superior,
en el centro, soportaba el peso al descansar en el interior de la rueda. Mary observ un da cmo
un Iali+ revisaba el agu#ero de su rueda trasera y vio $ue la tocaba a$u y all*, alIando y ba#ando
la trompa, como si calibrara el olor.
Mary record el aceite $ue haba $uedado pegado a sus dedos cuando eYamin por primera veI
una c*psula de semillas. 9on el permiso del Iali+, Mary eYamin su garra y comprob $ue la
super+icie era lo m*s liso y resbaladiIo $ue haba tocado nunca, hasta el eYtremo de $ue sus
dedos se desliIaban inevitablemente sobre ella. 6oda la garra pareca estar impregnada de a$uel
aceite levemente per+umado, y despu%s de ver a algunos aldeanos revisar y comprobar el estado
de sus ruedas y sus garras, Mary empeI a preguntarse $u% haba aparecido primero, si la rueda o
la garra, el #inete o el *rbol.
Maba $ue tener en cuenta no obstante un tercer elemento, la geologa. Las criaturas slo podan
utiliIar las ruedas en un mundo $ue les proporcionara carreteras naturales. ,l contenido mineral
de a$uellos ros de lava deba de poseer una caracterstica especial $ue haca $ue discurrieran en
lneas seme#antes a cintas sobre la vasta sabana y +uera tan resistente al desgaste y a la
intemperie. "oco a poco Mary se percat de $ue todo estaba ligado entre s, y de $ue los mule+a
se ocupaban de todo sin eYcepcin. 9onocan el emplaIamiento de cada reba!o de herbvoros,
cada bos$uecillo de *rboles de ruedas, todos los para#es de dulce hierba, y conocan a cada uno
de los individuos $ue componan el reba!o, a todos y cada uno de los *rboles, y hablaban sobre
su bienestar y su +uturo. ,n cierta ocasin vio cmo seleccionaban entre una manada de
herbvoros a algunos e#emplares, $ue apartaron del resto y sacri+icaron parti%ndoles el cuello con
un movimiento de sus potentes trompas. No desperdiciaban nada. Los mule+a, $ue haban
tomado con sus trompas unas l*minas de piedra a+iladas como cuchillos, despelle#aron y
destriparon en poco minutos a los animales $ue haban sacri+icado. 8espu%s, con una habilidad
digna de unos consumados carniceros, separaron los despo#os de la carne tierna y las
articulaciones, desechando la grasa y cortando los cuernos y los cascos, con una e+icacia $ue
impresion a Mary, $uien los observ con el deleite $ue eYperimentaba siempre al presenciar
una tarea bien realiIada.
7 continuacin colgaron unas tiras de carne a secar al sol y pusieron otras a salar, envueltas en
ho#as. 6ambi%n salaron los pelle#os, despu%s de rasparlos para eliminar todo residuo de grasa,
$ue reservaron para un uso posterior. Luego los pusieron a remo#o para curtirlos en unos cuencos
llenos de agua con corteIa de roble. ,l hi#o mayor se entretuvo #ugando con unos cuernos,
+ingiendo ser un herbvoro y provocando las carca#adas de los m*s pe$ue!os. 7$uella noche
comieron carne +resca y Mary dis+rut de un opparo +estn.
Los mule+a tambi%n saban dnde hallar los me#ores peces y cu*ndo y dnde tender sus redes. ,n
su a+*n de ser Jtil, Mary se o+reci para ayudar a los $ue preparaban las redes. 9uando vio cmo
traba#aban, en pare#as, #untando sus trompas para atar los nudos, comprendi el asombro $ue les
causaba sus manos, $ue le permitan atar los nudos sola. 7l principio Mary supuso $ue eso le
daba venta#a, $ue era autosu+iciente y no necesitaba a nadie m*s, pero no tard en comprender
$ue a$uello la aislaba de otros seres. SuiI*s eso le ocurra a todos los seres humanos. 7 partir de
entonces, Mary utiliI una sola mano para anudar las +ibras, compartiendo la tarea con una Iali+
hembra de la $ue se hiIo muy amiga, moviendo al unsono los dedos y las trompas,
8e todos los seres vivos de $ue se ocupaban a$uellas criaturas con ruedas, los *rboles provistos
de c*psulas de semillas eran los $ue reciban m*s atencin y cuidados.
Maba en la Iona media docena de bos$uecillos de los $ue se ocupaba a$uel grupo. M*s le#os
haba otros, pero estaban ba#o la responsabilidad de otros grupos. .na partida iba cada da a
comprobar el estado de los ma#estuosos *rboles y recoger las c*psulas de semillas $ue hubieran
cado. ,ra evidente lo $ue ganaban los mule+a, Npero $u% bene+icios obtenan los *rboles de esa
relacin con a$u%llosO Mary no tard en descubrirlo. .n da en $ue via#aba con el grupo, se oy
de improviso un sonoro estallido. 6odos se detuvieron y rodearon a un individuo al $ue se le
haba partido la rueda. 9omo $uiera $ue siempre llevaban una rueda o dos de repuesto, %ste no
tard en montar sobre otra. Lo curioso del caso +ue $ue envolvieron cuidadosamente la rueda
averiada en un lienIo y la llevaron al poblado.
.na veI all la abrieron y eYtra#eron las semillas, unos valos lisos y p*lidos del tama!o del
me!i$ue de Mary, y las eYaminaron una por una. Le eYplicaron $ue las c*psulas precisaban el
constante tra$ueteo $ue reciban al rodar por las duras carreteras a +in de partirse, y $ue era
di+cil $ue las semillas germinaran. Sin los cuidados de los mule+a, los *rboles moriran. 9ada
especie dependa de la otra, y era el aceite lo $ue +acilitaba a$uella interrelacin. 7 Mary le cost
comprenderlo, pero dedu#o $ue el aceite constitua el +oco del pensamiento y los sentimientos de
a$uellas criaturasK $ue los #venes no posean la sabidura de sus mayores por$ue no podan
utiliIar las ruedas, y por tanto no absorban el aceite a trav%s de sus garras.
,n a$uel preciso instante Mary comenI a percibir la relacin $ue haba entre los mule+a y la
cuestin a la $ue haba consagrado los Jltimos a!os.
"ero antes de darle tiempo a analiIarla m*s detenidamente Dlas conversaciones con los mule+a
eran largas y comple#as por$ue les encantaba eYponer, precisar e ilustrar sus argumentos con
docenas de e#emplos, como si no hubieran olvidado nada y tuvieran siempre presentes todos los
conocimientos $ue haban ad$uiridoE, el poblado +ue ob#eto de un ata$ue.
Mary +ue la primera en ver llegar a los agresores, aun$ue no pudo distinguir $u% eran.
Lcurri a media tarde, cuando estaba ayudando a reparar el te#ado de una caba!a. Los mule+a
construan viviendas de una sola planta, por$ue no tenan habilidad para trepar. ,n cambio Mary
dis+rutaba subi%ndose a un te#ado para colocar los #uncos y atarlos con sus dos manos, cosa $ue
realiIaba m*s deprisa $ue ellos una veI $ue hubo aprendido la t%cnica.
7s pues, Mary estaba encaramada en el te#ado de una vivienda, recogiendo los haces de #uncos
$ue le arro#aban, goIando de la +resca brisa del ro $ue mitigaba el calor del sol, cuando se +i#
en un destello blanco.
"rovena de a$uel le#ano resplandor $ue haba supuesto $ue era el mar. Mary se escud los o#os
con la mano y vio... una, dos, m*s... una +lota de elevadas y blancas velas $ue surgan entre la
calima, a cierta distancia, desliI*ndose con silenciosa elegancia hacia la embocadura del ro.
X_Mary` Xgrit el Iali+ desde aba#oX. NSu% vesO
Mary no saba cmo se deca vela, ni barco, de modo $ue di#o:
X7ltas, blancas, muchas.
8e inmediato el Iali+ dio un grito de alarma y todos los $ue se hallaban en las inmediaciones
de#aron su labor y se apresuraron a concentrarse en el centro del poblado y llamar a los m*s
#venes. 7l cabo de un minuto todos los mule+a estaban dispuestos para huir.
X_Mary` _Mary` _;en` _6ualapi` _6ualapi` Xgrit 7tal, la amiga de Mary.
Sucedi tan r*pidamente $ue Mary apenas se movi. "ara entonces las velas blancas se haban
adentrado en el ro impulsadas por la +uerte brisa y remontaban r*pidamente la corriente. 7 Mary
le impresion la disciplina de los marineros: viraban a una velocidad asombrosa y se movan a la
veI como una bandada de estorninos, cambiando de direccin a un tiempo como si mantuvieran
una comunicacin telep*tica. R $u% hermosas eran a$uellas blancas y esbeltas velas, $ue se
inclinaban e hinchaban...
Maba cuarenta como mnimo, $ue se aproYimaban por el ro a una velocidad mucho mayor de lo
$ue haba previsto Mary. "ero no vio ninguna tripulacin, y entonces comprendi $ue no se
trataba de barcos sino de p*#aros gigantescos, y $ue las velas eran sus alas, una en popa y otra en
proa, $ue se mantenan enhiestas, +leYionadas y e$uilibradas mediante la potencia de sus
mJsculos.
No haba tiempo para pararse a estudiarlos pues ya haban alcanIado la orilla y se encaramaban a
la ribera. Mary observ $ue tenan unos cuellos como los cisnes, aun$ue m*s cortos y gruesos, y
unos picos tan largos como su antebraIo. Las alas desplegadas eran el doble de altas $ue ella, y
al mirar atr*s, aterroriIada, mientras hua, comprob $ue posean unas patas increblemente
poderosas. _No era de eYtra!ar $ue hubieran avanIado tan r*pidamente en el agua`
Mary ech a correr tras los mule+a, $ue la llamaban por su nombre al tiempo $ue abandonaban a
toda prisa el poblado y se dirigan hacia la carretera. Mary los alcanI #usto a tiempo. Su amiga
7tal la estaba esperando, y en cuanto Mary mont en su lomo, 7tal pate el suelo para tomar
impulso y subi la cuesta a gran velocidad en pos de sus compa!eros.
Las aves, $ue no podan moverse con tanta rapideI en tierra, renunciaron a seguirlos y regresaron
al poblado.
7brieron los almacenes de comida, gru!endo y alIando sus grandes y crueles picos mientras
engullan la carne seca, la +ruta en conserva y las semillas. 6odo lo comestible desapareci en
menos de un minuto.
,ntonces los tualapi encontraron el almac%n de las ruedas y trataron de abrir las grandes c*psulas
de semillas, pero no lo consiguieron. Mary not $ue sus amigos estaban tensos y alarmados
mientras observaban desde lo alto de la loma cmo los tualapi arro#aban una tras otra las
c*psulas de semillas al suelo para patearlas y ara!arlas con las garras de sus poderosas patas,
pero sin lograr causarles el menor da!o. Lo $ue preocup a los mule+a +ue contemplar cmo
empu#aban y echaban a rodar numerosas c*psulas hacia el agua, donde se ale#aron +lotando hacia
el mar.
7 continuacin los tualapi se entregaron a una orga de destruccin. Las grandes criaturas
blancas como la nieve derribaron cuanto hallaron a su alcance con +eroces patadas, golpes,
punIadas, sacudidas y picotaIos. Los mule+a, agolpados en torno a Mary, murmuraban y casi
canturreaban de pena.
XRo ayudo Xdi#o MaryX. Lo construiremos otra veI.
"ero los repugnantes p*#aros no haban terminadoK con sus hermosas alas enhiestas, se pusieron
de cuclillas entre la devastacin y soltaron sus eYcrementos. ,l olor lleg a lo alto de la cuesta
transportado por la brisaK entre la pa#a y las vigas desperdigadas por el suelo haba unos
montones y charcos de esti%rcol verde negruIco@blanco@amarronado. Luego, con el torpe
balanceo con $ue se movan por tierra, las aves regresaron a la orilla y se ale#aron navegando ro
aba#o hacia el mar.
Slo cuando hubo desaparecido la Jltima ala blanca en la neblina del atardecer, los mule+a
comenIar a descender por la carretera. ,staban llenos de dolor y de ira, pero sobre todo les
in$uietaba la provisin de c*psulas de semillas.
8e las $uince c*psulas $ue haba en el almac%n slo $uedaban dos. ,l resto lo haban arro#ado al
agua y se haba perdido. "ero en el siguiente recodo del ro haba un banco de arena, y Mary
crey divisar una rueda $ue haba $uedado all varada. ,ntonces, con gran asombro y alarma por
parte de los mule+a, Mary se $uit la ropa, se at una cuerda a la cintura y +ue nadando hasta el
banco de arena. 7ll encontr no una sino tres de las preciadas ruedas, y tras pasar la cuerda a
trav%s de sus blandos centros se las llev a rastras.
Los mule+a le eYpresaron #ubilosos su gratitud. ,llos nunca se metan en el agua y slo pescaban
desde la orilla, procurando $ue no se les mo#aran nunca los pies ni las ruedas. Satis+echa por
haber hecho algo Jtil por ellos, Mary les ayud a limpiar el poblado.
7$uella noche, tras una parca cena compuesta por races de remolacha, los mule+a eYplicaron a
Mary el motivo por el $ue estaban preocupados por las ruedas. 7ntiguamente, cuando el mundo
era rico y estaba lleno de vida, abundaban las c*psulas de semillas y los mule+a vivan en un
perpetuo estado de alegra con sus *rboles. "ero muchos a!os atr*s haba ocurrido una cat*stro+eK
alguna virtud deba de haberse es+umado del mundo, pues pese a todos los es+uerIos, desvelos,
amor y atencin $ue los mule+a les dispensaban, los *rboles de las c*psulas de semillas se
estaban muriendo.
//. L7S L')ZL.L7S
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6L87S L7S M,N6'=7S.
W'LL'7M )L7P,
7ma subi por el sendero de la cueva, cargada con una mochila con pan y leche, y un
pro+undo desconcierto en su coraIn. N9mo conseguira llegar hasta la ni!a dormidaO
7ma lleg a la roca donde la mu#er le haba indicado $ue de#ara la comida. La deposit all pero
no regres directamente a casa, sino $ue subi un poco m*s por entre los +rondosos rododendros,
m*s arriba de la cueva, hasta un lugar donde los *rboles empeIaban a escasear y comenIaba el
arco iris.
,n a$uel lugar ella y su daimonion #ugaban a un #uego: trepaban por los salientes de roca,
rodeando las pe$ue!as cascadas de un verde blanco, pasaban +rente a los remolinos y a trav%s de
la espuma te!ida con los colores del espectro, hasta $ue el cabello y los p*rpados de 7ma y la
piel de ardilla de su daimonion $uedaban recubiertos por un milln de diminutas perlas de
humedad. ,l #uego consista en llegar a la cima sin en#ugarse los o#os, pese a la tentacin de
hacerlo. ,l sol luca y se +ragmentaba en un color ro#o, amarillo, verde y aIul y todos los tonos
intermedios, pero 7ma se abstena de pasarse la mano por la cara para ver me#or, hasta llegar a la
cumbre, por$ue de otro modo perda el #uego.
Pulang, su daimonion, se pos de un salto sobre la roca m*s alta situada al borde de la pe$ue!a
cascada superior. 7ma saba $ue Pulang se volvera apresuradamente para cerciorarse de $ue
ella no se $uitaba las gotas de las pesta!as... pero no lo hiIo sino $ue se $ued $uieto, mirando al
+rente.
7ma se en#ug los o#os, pues la sorpresa $ue eYperimentaba su daimonion haba puesto +in al
#uego. 9uando 7ma se asom para mirar por el borde, lanI una eYclamacin de asombro y se
$ued helada pues #am*s haba visto un animal como a$u%l: un oso terror+ico, cuatro veces m*s
grande $ue los osos pardos del bos$ue, de un color blanco mar+ile!o, el morro y los o#os negros
y unas garras largas como pu!ales. ,staba a pocos palmos de distancia, tan cerca $ue 7ma
distingui cada pelo de su cabeIa.
XNSui%n anda ahO Xpregunt una voI de ni!o.
7un$ue 7ma no comprendi las palabras, capt el signi+icado.
7l cabo de un momento apareci el ni!o #unto al oso: presentaba un aspecto agresivo, el
entrece#o +runcido y la mandbula prominente. N,ra un daimonion a$uel p*#aro $ue tena a su
ladoO 7ma supuso $ue s, aun$ue no se pareca a ninguno de los daimonions $ue haba visto
hasta entonces. ,l p*#aro vol hasta Pulang y le habl con un breve gor#eo:
X7migos. No os haremos da!o.
,l gigantesco oso blanco no se haba movido lo m*s mnimo.
X7c%rcate Xdi#o el ni!o. 7ma comprendi de nuevo el signi+icado de lo $ue deca gracias a su
daimonion.
Sin de#ar de observar al oso con supersticioso temor, 7ma trep hasta lo alto de la pe$ue!a
cascada y se detuvo tmidamente sobre las rocas. Pulang, trans+ormado en mariposa, se pos
unos instantes sobre su me#illa, antes de revolotear en torno al otro daimonion, $ue permaneca
inmvil sobre la mano del ni!o.
XWill Xdi#o el ni!o, se!al*ndose con la mano.
X7ma Xrespondi ella.
7hora $ue lo vea con claridad, el ni!o le in+unda casi tanto miedo como el oso. 6ena una
herida horrible: le +altaban dos dedos. 7l verla, 7ma se sinti mareada.
,l oso dio media vuelta, se ale# trotando #unto al lechoso torrente y se tumb en el agua para
re+rescarse. ,l daimonion del ni!o alI el vuelo y revolote con Pulang entre el arco iris. "oco a
poco ambos comenIaron a entenderse.
NR $u% iban a estar buscando el ni!o y su daimonion sino una cueva en la $ue estaba dormida
una ni!aO
La respuesta brot autom*ticamente de labios de 7ma:
X_Ro s% dnde est*` La tiene dormida una mu#er $ue dice ser su madre, pero ninguna madre
sera tan cruel, NverdadO La obliga a beber una pcima $ue la mantiene dormida, pero yo tengo
unas hierbas $ue la har*n despertar. ,l problema es $ue no puedo llegar hasta ella.
Will mene la cabeIa y esper a $ue )althamos le tradu#era las palabras de 7ma, lo cual llev
m*s de un minuto.
X'ore( Xdi#o Will, y el oso se acerc torpemente por el cauce del torrente, relami%ndose el
morro, pues acababa de engullir un peIX. 'ore( Xrepiti WillX, esta ni!a dice $ue sabe dnde
se encuentra Lyra. Ro ir% con ella a comprobarlo, mientras tJ te $uedas vigilando a$u.
'ore( )yrnison, plantado en medio del torrente, asinti en silencio. Will escondi su mochila y
se su#et la daga en la cintura antes de emprender el descenso con 7ma a trav%s del arco iris.
6uvo $ue en#ugarse los o#os con +recuencia y achicarlos para ver, a trav%s del resplandor, dnde
apoyaba los pies. La neblina $ue impregnaba el aire estaba helada.
9uando llegaron al pie de la cascada, 7ma indic a Will $ue no hiciera ruido. ,l ni!o ech a
andar ladera aba#o detr*s de ella, entre unas rocas cubiertas de musgo y unos grandes pinos
retorcidos, donde la luI danIaba +ormando unas motas de un verde intenso y millones de
diminutos insectos cantaban y chirriaban. Los ni!os continuaron descendiendo hacia el +ondo del
valle, seguidos por los rayos del sol, mientras las ramas de los *rboles se agitaban sin cesar ba#o
un cielo luminoso.
8e pronto 7ma se par en seco. Will se coloc detr*s del recio tronco de un cedro y mir hacia
donde ella se!alaba.
XLa se!ora 9oulter Xsusurr Will, con el coraIn lati%ndole aceleradamente.
La mu#er apareci por detr*s de la roca, agitando una rama cargada de ho#as antes de tirarla al
suelo y restregarse las manos. NMaba estado barriendo el suelo con ellaO 'ba arremangada y
llevaba el pelo recogido con un pa!uelo. Will no haba imaginado $ue tuviera un aspecto tan
hogare!o.
8e pronto advirti un destello dorado y apareci el malvado mono, $ue se instal de un salto
sobre el hombro de la mu#er. 7mbos escrutaron a su alrededor, como si sospecharan algo. 8e
repente la se!ora 9oulter perdi su aspecto hogare!o.
7ma susurr algo a Will: le daba miedo el dorado daimonion, $ue se diverta arranc*ndoles las
alas a los murci%lagos mientras aJn estaban vivos.
XNMay alguien con ellaO Xpregunt WillX. NMay soldados o gente por el estiloO
7ma no lo saba. ,lla nunca haba visto soldados, pero todos hablaban de unos hombres eYtra!os
y terror+icos, o $uiI* +ueran +antasmas, $ue aparecan por las noches en las laderas de las
monta!as... 9laro $ue siempre haba habido +antasmas en las monta!as, todo el mundo lo saba.
7s $ue $uiI* no tuvieran nada $ue ver con la mu#er.
V)ueno Xpens WillX, si Lyra est* en esa cueva y la se!ora 9oulter no la abandona, tendr% $ue
entrar a hacerles una visita.W
XNSu% es esa medicina $ue tienesO Xpregunt a 7maX. NSu% hay $ue hacer con ella para
despertarlaO
7ma se lo eYplic.
XNR dnde est*O
X,n su casa Xrespondi 7maX. ,scondida.
X8e acuerdo. ,spera a$u y no te acer$ues. 9uando veas a la mu#er, no le digas $ue me
conoces. No me has visto nunca, ni al oso. N9u*ndo volver*s a traerle comidaO
XMedia hora antes del atardecer Xrespondi el daimonion de 7ma.
X6rae la medicina Xdi#o WillX. Nos veremos a$u.
7ma lo observ in$uieta mientras se ale#aba por el sendero. Sin duda no haba credo lo $ue ella
le haba contado sobre el daimonion mono, pues de lo contrario no se dirigira tan resuelto hacia
la cueva.
"ero lo cierto es $ue Will estaba muy nervioso. 6ena todos los sentidos aguIados, hasta el
eYtremo de percibir el aleteo de los insectos m*s minJsculos $ue +lotaban en los haces de sol, el
rumor de cada ho#a y el movimiento de las nubes en lo alto, aun$ue no apartaba los o#os de la
entrada de la cueva.
X)althamos Xmurmur. ,l daimonion *ngel vol hasta su hombro trans+ormado en un
pe$ue!o p*#aro de alas ro#as y o#illos relucientesX. No te ale#es de m y vigila a ese mono.
X,ntonces mira a tu derecha Xreplic )althamos secamente.
Will vio una mancha de luI dorada en la entrada de la cueva, con una cara y unos o#os $ue le
observaban +i#amente. Se hallaban a menos de veinte pasos de distancia. Will se detuvo en seco.
,l mono dorado volvi la cabeIa hacia el interior de la cueva, di#o algo y lo mir de nuevo.
Will palp la empu!adura de la daga y sigui avanIando.
9uando alcanI la cueva, la mu#er lo estaba esperando.
Se hallaba sentada en la silla de lona, con un libro en el regaIo, y lo observaba tran$uilamente.
;esta prendas de via#e color ca$ui, pero estaban tan bien cortadas y su +igura era tan airosa $ue
pareca un modelo de Jltima modaK el ramito de +lores ro#as $ue se haba prendido en la pechera
de la camisa luca como la m*s elegante de las #oyas. Su pelo resplandeca, sus o#os brillaban, y
sus piernas desnudas mostraban un re+le#o dorado ba#o el sol.
La mu#er sonri. Will estuvo a punto de corresponder con una sonrisa, por$ue no estaba
acostumbrado a la dulIura $ue puede emanar la sonrisa de una mu#er, y a punto estuvo de perder
el aplomo.
X6J eres Will Xdi#o la mu#er con voI grave y embriagadora.
XN9mo conoce mi nombreO Xreplic %l con eYtra!eIa.
XLyra lo pronuncia en sue!os.
XN8nde est*O
X7 salvo.
XSuiero verla.
X;en Xdi#o la mu#er, levant*ndose y de#ando el libro sobre la silla.
"or primera veI desde $ue se hallaba en presencia de la mu#er, Will mir a su daimonion mono.
6ena el pela#e largo y lustrosoK cada pelo pareca de oro puro, mucho m*s +ino $ue el de los
humanos, y su carita y sus manos eran negras. Will recordaba bien a$uel rostro, desde la tarde en
$ue %l y Lyra robaron el aletimetro de sir 9harles Latron en la casa de LY+ord. ,l mono haba
tratado de morderle hasta $ue Will blandi la daga, oblig*ndolo a retroceder para poder cerrar la
ventana y re+ugiarse en otro mundo. Will pens $ue nada podra obligarle ahora a volverle la
espalda al mono.
)althamos, trans+ormado en p*#aro, vigilaba de cerca. Will avanI con cautela a trav%s de la
cueva, siguiendo a la se!ora 9oulter hasta la pe$ue!a +igura $ue yaca inmvil en las sombras.
7ll estaba su $uerida amiga, dormida. _Su% menuda pareca` Le asombr $ue la +uerIa y el
+uego $ue posea Lyra despierta parecieran tan apagados y suaves cuando dorma. "antalaimon
yaca enroscado sobre su cuello, convertido en turn, con su reluciente pela#e. Lyra tena unos
mechones hJmedos pegados a la +rente.
Will se arrodill a su lado y le apart el pelo del rostro, $ue estaba caliente. "or el rabillo del o#o
Will vio al mono agaIapado, como si se dispusiera a saltar, y se llev la mano a la dagaK pero la
se!ora 9oulter mene la cabeIa suavemente y el mono se rela#.
Will memoriI la disposicin eYacta de la cueva: la +orma y el tama!o de cada roca, la
inclinacin del suelo, la altura del techo sobre la ni!a dormida. M*s tarde tendra $ue ir all a
oscuras, y a$u%lla era la Jnica oportunidad de $ue dispondra para eYaminarla.
X9omo ves, est* a salvo Xcoment la se!ora 9oulter.
XN"or $u% la retiene a$uO N"or $u% no de#a $ue despierteO
X;en a sentarte.
La se!ora 9oulter no se instal en su silla, sino $ue se sent #unto a Will en las rocas cubiertas de
musgo a la entrada de la cueva. Mablaba con voI tan dulce y sus o#os mostraban una sabidura y
una tristeIa tan pro+undas, $ue Will sinti m*s descon+ianIa aJn. 'ntua $ue cada palabra $ue
pronunciaba a$uella mu#er era mentira, $ue cada gesto ocultaba una amenaIa y cada sonrisa
enmascaraba una intencin enga!osa. )ueno, pues %l tambi%n la enga!ara, le hara creer $ue era
totalmente ino+ensivo. Will haba logrado enga!ar a todos sus maestros, a todos los agentes de
polica, a todos los asistentes sociales y a todos los vecinos $ue haban mostrado inter%s en %l y
en su hogarK se dira $ue haba estado prepar*ndose toda su vida para este momento.
V7 m no me la das con $uesoW, se di#o.
XN6e apetece beber algoO Xpregunt la mu#erX. Ro tomar% tambi%n un poco... No hay peligro.
Mira.
La mu#er parti una +ruta arrugada de color pardo y eYprimi el turbio #ugo verde en dos
cubiletes. 6ras beber un sorbo de uno de ellos o+reci el otro a Will, $ue tambi%n tom un sorbo
de a$uel l$uido +resco y dulce.
XN9mo has llegado hasta a$uO Xpregunt la se!ora 9oulter.
XNo +ue di+cil seguirla.
X9laro. N6ienes el aletimetro de LyraO
XS Xrespondi Will, de#ando $ue la mu#er dedu#era por s sola si saba leerlo o no.
XR tengo entendido $ue posees una daga.
XSe lo di#o sir 9harles, Nno es asO
XNSir 9harlesO 7h, s, 9arlo... desde luego. 8ebe de ser +ascinante. NMe la de#as verO
XNo, por supuesto $ue no Xreplic WillX. N"or $u% retiene a Lyra en esta cuevaO
X"or$ue la $uiero Xcontest la mu#erX. Soy su madre. 9orre un gran peligro y no de#ar% $ue
le ocurra nada malo.
XN"eligro de $u%O Xpregunt Will.
X)ien... Xdi#o la mu#er, depositando su cubilete en el suelo e inclin*ndose hacia delante de
+orma $ue el cabello le cay a ambos lados de la cara. 7l incorporarse lo remeti detr*s de las
ore#as con las manos. 7l captar el aroma del per+ume, meIclado con el +resco olor de su cuerpo,
Will se sinti turbado.
La se!ora 9oulter no dio muestras de notar su reaccin.
XMira, Will XprosiguiX, ignoro cmo conociste a mi hi#a, ignoro lo $ue sabes e ignoro si
puedo con+iar en ti. "ero estoy cansada de mentir. 8e modo $ue te contar% la verdad.
WMe enter% de $ue mi hi#a est* amenaIada por las mismas personas con $uienes yo tena
estrecho contacto, personas de la iglesia. Sinceramente, creo $ue pretenden matarla. 8e manera
$ue estoy en un dilema: obedecer a la iglesia o salvar a mi hi#a. Ro era una leal sirviente de la
iglesia. La serva con absoluta entrega y pasin, le consagr% mi vida.
W"ero tena esta hi#a...
WS% $ue no cuid% debidamente de ella cuando era pe$ue!a. Me la arrebataron para $ue se criara
con unos desconocidos. 6al veI por eso le cuesta con+iar en m. "ero a medida $ue creca advert
$ue corra un grave peligro. Me tratado de salvarla en tres ocasiones. Me tenido $ue convertirme
en una renegada y ocultarme en este remoto lugar, donde cre $ue est*bamos a salvo. "ero al
comprobar lo +*cilmente $ue tJ has dado con nuestro paradero, estoy preocupada, como
comprender*s. La iglesia no debe de andar le#os. R $uieren matarla, Will.
XN"ero por $u%O N"or $u% la odian tantoO
X"or lo $ue creen $ue va a hacer. No s% de $u% se trata. L#al* lo supiera, por$ue entonces
podra protegerla me#or. Slo s% $ue la odian y $ue no tienen un *pice de piedad. XLa se!ora
9oulter se inclin hacia delante y continu con tono ansioso y con+idencialX: No s% por $u% te
cuento esto. 9reo $ue no me $ueda m*s remedio $ue +iarme de ti. No puedo seguir huyendo. No
tengo a dnde ir, y si eres amigo de Lyra, tambi%n podras ser mi amigo. Necesito un amigo.
6odo est* en mi contra. La iglesia me destruir* tambi%n, al igual $ue a Lyra, si dan con nosotras.
,stoy sola, Will, sola en una cueva con mi hi#a, mientras todas las +uerIas de todos los mundos
tratan de encontrar nuestro paradero. R tJ est*s a$u, demostrando lo +*cil $ue resulta
localiIarnos. NSu% vas a hacer, WillO NSu% te proponesO
XN"or $u% la mantiene dormidaO Xinsisti Will, eludiendo sus preguntas.
XNSu% crees $ue ocurrira si de#ara $ue se despertaraO "ues $ue se escapara en el acto. R no
durara viva ni una semana.
XN"ero por $u% no se lo eYplica y de#a $ue ella decida lo $ue desea hacerO
XN9rees $ue me escucharaO R suponiendo $ue me escuchara, Nme creeraO No con+a en m.
Me odia, Will. 6J ya debes de saberlo. Me desprecia. Ro... no s% cmo eYpresarlo... la $uiero
tanto $ue he renunciado a todo cuanto tena, una carrera, una vida +eliI, una posicin, ri$ueIa,
todo..., por venir a esta cueva en las monta!as y subsistir a base de pan seco y +rutas amargas,
con tal de mantener a mi hi#a con vida. R si para ello tengo $ue mantenerla dormida, no dudar%
en hacerlo. Lo importante es $ue siga viva. N7caso tu madre no hara lo mismo por tiO
7 Will le dio rabia $ue la se!ora 9oulter se atreviera a citar a su madre para re+orIar sus
argumentos. "asada la conmocin inicial, los sentimientos de Will se complicaron al recordar
$ue su madre no le haba protegido, $ue haba sido %l $uien la haba protegido a ella. N7caso la
se!ora 9oulter $uera a su hi#a m*s de lo $ue ,laine "arry $uera a su hi#oO ,ra in#usto pensar en
ello: su madre no estaba bien.
L bien la se!ora 9oulter ignoraba el cJmulo de emociones $ue sus palabras haban provocado o
era monstruosamente astuta. Mir a Will con sus hermosos o#os llenos de tristeIa y observ $ue
el ni!o se sonro#aba y rebulla nervioso. 8urante unos instantes la se!ora 9oulter mostr un gran
parecido con su hi#a.
XNSu% piensas hacerO Xvolvi a preguntarle.
X)ueno, ya he visto a Lyra Xcontest WillX. ,st* viva, de eso no hay duda, y supongo $ue se
encuentra a salvo. ,so es lo $ue $uera saber. R puesto $ue ya lo he averiguado ir% a ayudar a
lord 7sriel, como es mi obligacin.
7$uello sorprendi un poco a la se!ora 9oulter, pero enseguida se recuper.
XNo $uerr*s decir $ue... Supuse $ue nos ayudaras Xdi#o con calma, con un tono m*s
in$uisitivo $ue imploranteX. 9on la daga. ;i lo $ue hiciste en casa de sir 9harles. "odras
salvarnos, NverdadO N"odras ayudarnos a huirO
X7hora debo irme Xrepuso Will, levant*ndose.
La se!ora 9oulter le tendi la mano. ,sboI una sonrisa triste, se encogi de hombros y asinti
como reconociendo su derrota ante un adversario m*s diestro $ue ella ante el tablero de a#edreI:
eso +ue lo $ue eYpres su cuerpo. 7 Will empeIaba a caerle bien a$uella mu#er, por$ue era
valiente y pareca m*s comple#a, inteligente y pro+unda $ue Lyra. No poda por menos de
eYperimentar cierta estima hacia ella.
Will le estrech la mano, sintiendo la +irmeIa, +rescura y suavidad de su tacto. 7cto seguido ella
se volvi hacia el mono dorado, $ue haba permanecido todo el rato sentado a sus espaldas, y
cruIaron una mirada $ue Will no pudo interpretar.
Luego la se!ora 9oulter se volvi hacia %l y sonri.
X7dis Xdi#o Will.
X7dis, Will Xrespondi ella en voI ba#a.
Will abandon la cueva, consciente de $ue ella le estaba observando, sin volverse una sola veI.
7l salir no vio a 7ma por ningJn lado, de modo $ue regres por donde haba venido, siguiendo
el sendero hasta $ue percibi el sonido de una cascada.
X,sa mu#er miente Xin+orm Will a 'ore( )yrnison media hora m*s tardeX. ,stoy
convencido. Mentira aun$ue supiera $ue ello le per#udica, por$ue le encanta mentir.
XNR $u% piensas hacerO Xpregunt el oso, $ue tomaba el sol tumbado boca aba#o en un espacio
entre las rocas cubierto de nieve.
Will comenI a pasearse arriba y aba#o, plante*ndose si emplear el truco $ue tan buen resultado
le haba dado en Meadington: utiliIar la daga para trasladarse a otro mundo, pasar luego a un
lugar situado #usto al lado de donde se encontraba Lyra, volver a ese mundo, llev*rsela para
de#arla a buen recaudo y cerrar la ventana $ue comunicaba con ese otro mundo. Sin duda era lo
me#or $ue poda hacer. N"or $u% dudaba entoncesO
)althamos lo saba.
X9ometiste una imprudencia al ir a esa cueva Xdeclar, mostrando su +orma habitual de *ngel,
resplandeciente como la calima ba#o el solX. 7hora slo deseas volver a verla.
'ore( solt un ronco gru!ido. 7l principio Will crey $ue adverta a )althamos de algJn peligro,
pero luego se dio cuenta, avergonIado, $ue el oso mostraba su asentimiento. Masta ese momento
ninguno de los dos haba mani+estado un gran inter%s hacia el otro, pues tenan una +orma de ser
muy distinta, pero por lo visto en ese tema estaban de acuerdo.
Will torci el gesto, pero era innegable $ue la se!ora 9oulter lo haba cautivado. 6odos sus
pensamientos giraban en torno a ella: cuando pensaba en Lyra, era para preguntarse $u% parecido
guardara con su madre de mayorK cuando pensaba en la iglesia, era para preguntarse cu*ntos
sacerdotes y cardenales habran cado ba#o su hechiIoK cuando pensaba en su padre muerto, era
para preguntarse si la habra admirado o detestadoK y cuando pensaba en su madre...
Sinti $ue su coraIn se encoga de repugnancia. Se ale# del oso y se encaram en una roca
desde la $ue divisaba todo el valle. ,n a$uella atms+era +resca y lmpida oy los le#anos
hachaIos de un le!ador, el apagado repicar de la es$uila de un cordero, el murmullo de las copas
de los *rboles. Sus o#os percibieron con toda nitideI las m*s diminutas grietas de las monta!as en
el horiIonte, y los buitres $ue revoloteaban sobre un animal $ue agoniIaba a muchos (ilmetros
de all.
No caba la menor duda: )althamos estaba en lo cierto. La mu#er lo haba hechiIado. 8e todas
+ormas, era agradable y tentador pensar en a$uellos hermosos o#os y en la dulIura de su voI, y
evocar la +orma en $ue levantaba los braIos para apartarse a$uella lustrosa mata de pelo...
6ras no pocos es+uerIos, Will consigui regresar a la realidad y percibi otro sonido distinto de
los anteriores: un Iumbido le#ano.
Se volvi hacia uno y otro lado y comprob $ue proceda del norte, la direccin por la $ue
haban venido 'ore( y %l.
X]epelines Xdi#o el oso.
Will se sobresalt, pues no le haba odo acercarse. 'ore( se detuvo a su lado, mirando hacia el
mismo punto. Luego alI las patas delanteras, ad$uiriendo una estatura $ue doblaba la de Will, y
escrut el horiIonte.
XN9u*ntosO
XLcho Xrespondi 'ore( casi al instante.
,ntonces Will los vio tambi%n: unas pe$ue!as motas dispuestas en hilera.
XN9u*nto crees tJ $ue tardar*n en llegar a$uO Xin$uiri Will.
XLlegar*n poco despu%s del anochecer.
X,ntonces no dispondremos de mucho rato de oscuridad. ,s una l*stima Xcoment Will.
XNSu% plan tienesO
X7brir una ventana y llevar a Lyra a otro mundo, y volver a cerrarla antes de $ue nos siga su
madre. La ni!a tiene una medicina para despertar a Lyra, pero no supo eYplicarme bien cmo
utiliIarla, de modo $ue tendr* $ue entrar con nosotros en la cueva. "ero no $uiero $ue corra
peligro. SuiI* tJ podras distraer a la se!ora 9oulter mientras nosotros tratamos de despertar a
Lyra.
,l oso solt un gru!ido y cerr los o#os. Will mir a su alrededor en busca del *ngel y vio su
silueta resaltada por multitud de gotitas de agua $ue resplandecan ba#o la luI crepuscular.
X)althamos Xle in+orm WillX, voy a regresar al bos$ue para localiIar un lugar seguro donde
practicar la primera abertura. Suiero $ue montes guardia y me avises en cuanto se acer$ue la
ni!a... o su daimonion.
)althamos mani+est su con+ormidad y alI las alas para sacudirse la humedad. Luego se elev a
trav%s del +ro aire y se desliI sobre el valle mientras Will iniciaba la bJs$ueda de un mundo
donde Lyra pudiera estar a salvo.
Las lib%lulas eclosionaban en el doble tabi$ue divisorio del Iepeln $ue volaba en cabeIa, entre
los cru#idos y las sacudidas de la nave. 'nclinada sobre el capullo $ue acababa de abrirse de la
lib%lula color aIul celeste, lady Salma(ia +acilitaba la salida de las hJmedas y sutiles alas,
asegur*ndose de $ue su rostro +uera lo primero $ue $uedara impreso en los o#os de mJltiples
+acetas, al tiempo $ue templaba los nervios de la resplandeciente criatura susurr*ndole su
nombre, eYplic*ndole $ui%n era.
7l cabo de unos minutos, el caballero 6ialys hara lo mismo con su lib%lula, $ue estaba a punto
de nacer. ,ntre tanto, enviaba un mensa#e a trav%s del resonador de magnetita, absorto con el
movimiento del arco y de sus dedos. ,l mensa#e $ue transmita era el siguiente:
7 Lord =o(e:
Ualtan tres horas para la hora prevista de llegada al valle. ,l 6ribunal 9onsistorial
de 8isciplina pretende enviar una patrulla a la cueva tan pronto como tomen tierra.
La patrulla se dividir* en dos unidades. La primera se abrir* camino hasta la cueva
y matar* a la ni!a, arranc*ndole la cabeIa para demostrar $ue est* muerta. ,n
caso de $ue sea posible deben capturar tambi%n a la mu#er, y si se resiste deber*n
matarla.
La segunda unidad debe capturar al ni!o, vivo.
,l resto de la +uerIa atacar* a los girpteros del rey Lgun1e. Los girpteros
llegar*n poco despu%s de los Iepelines. 8e acuerdo con sus rdenes, lady Salma(ia
y yo abandonaremos dentro de poco el Iepeln y volaremos directamente hasta la
cueva, donde trataremos de de+ender a la ni!a contra la primera unidad, $ue
mantendremos a raya hasta $ue lleguen los re+uerIos.
Suedamos a la espera de su respuesta.
Zsta no se hiIo esperar.
7l caballero 6ialys:
6ras leer su in+orme, hemos decidido cambiar los planes.
7 +in de impedir $ue el enemigo mate a la ni!a, lo cual sera el peor desenlace
posible, usted y lady Salma(ia deben cooperar con el ni!o. Mientras %l tenga la
daga tendr* la iniciativa, de modo $ue si abre una ventana a otro mundo para
llevar a la ni!a a %l deben de#ar $ue lo haga y seguirlos. No se aparten de ellos en
ningJn momento.
,l caballero 6ialys contest.
7 lord =o(e:
Memos recibido y comprendido su mensa#e. Lady Salma(ia y yo partiremos de
inmediato.
,l diminuto espa cerr el resonador y recogi su e$uipo.
X6ialys Xmurmur su colega en la oscuridadX, est* saliendo del capullo. 9reo $ue debes
acercarte.
,l caballero 6ialys subi al montante donde su lib%lula se es+orIaba por venir al mundo y la
ayud suavemente a desprenderse de la seda rota. Mientras acariciaba su enorme cabeIa, alI las
pesadas antenas, todava hJmedas y curvadas, y de# $ue la criatura saboreara el aroma de su
piel hasta tenerla totalmente sometida a su voluntad.
,ntre tanto, Salma(ia coloc a su lib%lula el arn%s $ue llevaba siempre consigo: unas riendas de
seda te#ida por una ara!a, unos estribos de titanio y una silla de piel de colibr. ,ra todo tan
liviano $ue pr*cticamente no pesaba nada. 6ialys hiIo otro tanto, a#ustando las correas en torno
al cuerpo del insecto, a+lo#*ndolas o tens*ndolas. La lib%lula llevara el arn%s hasta $ue muriera.
7cto seguido el caballero 6ialys se colg la mochila del hombro y abri una brecha en la tela
impermeabiliIada de la piel del Iepeln. 7 su lado, lady Salma(ia mont en su lib%lula y la
ayud a pasar por la estrecha abertura. Las largas y +r*giles alas temblaron cuando el insecto
pas a trav%s del agu#ero, pero enseguida sinti el a+*n de volar y se precipit alboroIado entre
las +uertes r*+agas de viento. 7l cabo de unos segundos 6ialys se reuni con su colega, a lomos
de una montura no menos ansiosa de desa+iar a la oscuridad, $ue ya comenIaba a caer.
7mbos se elevaron a trav%s de las heladas corrientes y, tras detenerse unos instantes para
orientarse, partieron hacia el valle.
/2. L7 =L6.=7
M',N6=7S ;LL7)7 ,N S'L,N9'L ;LL;'[
L7 ;'S67 76=cS,
9LML S' L,
",=S'&.',=7
S. M',8L.
,8M.N8 S",NS,=
,sta era la situacin cuando comenI a anochecer.
Lord 7sriel se paseaba nervioso de un lado a otro en su torre ineYpugnable, pendiente del
diminuto persona#e situado #unto al resonador de magnetita. Maba descartado todos los in+ormes
anteriores, y su mente estaba totalmente concentrada en la noticia $ue llegaba al pe$ue!o blo$ue
cuadrado de piedra situado ba#o la luI de la l*mpara.
,l rey Lgun1e se hallaba en la cabina de su girptero, elaborando un plan para contrarrestar las
intenciones del 6ribunal 9onsistorial, sobre las $ue acababa de in+ormarle el gallivespiano $ue
via#aba a bordo de su nave. ,l navegante anot unos nJmeros en un papel, $ue entreg al piloto.
Lo esencial era la velocidad: si conseguan depositar a sus tropas en tierra antes $ue el enemigo
tendran mucho ganado. Los girpteros eran m*s veloces $ue los Iepelines, pero aJn estaban
algo reIagados.
,n el Iepeln del 6ribunal 9onsistorial, la &uardia SuiIa comprobaba el buen estado de su
e$uipo. Sus ballestas eran mortales en un radio de m*s de $uinientos metros, y un ar$uero poda
cargar y disparar $uince +lechas en un minuto. Las aletas, de cuerno, con+eran a la +lecha un
e+ecto $ue haca $ue la ballesta +uera tan certera como un ri+le. "or supuesto era adem*s
silenciosa, lo $ue en ocasiones como a$u%lla representaba una gran venta#a.
La se!ora 9oulter permaneca despierta en la entrada de la cueva. ,l mono dorado se mostraba
in$uieto y +rustrado: los murci%lagos haban abandonado la cueva al oscurecer, y no tena a $uien
atormentar. ,l mono merodeaba en torno al saco de dormir de la se!ora 9oulter, aplastando con
un dedillo calloso las moscas doradas $ue de veI en cuando se instalaban en la cueva,
eYtendiendo su luminiscencia sobre la roca.
Lyra yaca so+ocada y casi tan in$uieta como el mono, pero sumida en un sue!o pro+undo,
atrapada en la inconsciencia $ue le produca el breba#e $ue su madre le haba administrado haca
una hora. ;olva a estar ba#o los e+ectos de un sue!o $ue haba su+rido durante mucho rato, $ue
agitaba su pecho y haca brotar de sus labios pe$ue!os gemidos de dolor, rabia y determinacin
lyr*tica. 7l or $ue#arse a la ni!a, "antalaimon rechinaba sus dientes de turn.
No le#os, ba#o los pinos $ue sacuda el viento en el sendero del bos$ue, Will y 7ma se dirigan a
la cueva. Will haba tratado de eYplicar a 7ma lo $ue se propona hacer, pero el daimonion de
%sta no haba entendido nada y cuando Will abri una ventana con su daga y se la ense!, 7ma
se asust tanto $ue por poco se desmaya. Will haba tenido $ue moverse pausadamente y hablar
con voI $ueda para retenerla a su lado, pues 7ma se negaba a de#ar $ue %l llevara los polvos e
incluso a eYplicarle cmo utiliIarlos.
XNo hagas ruido y sgueme Xle di#o por +in Will, con+iando en $ue le hiciera caso.
'ore( se hallaba cerca, protegido con su armadura, esperando contener a los soldados de los
Iepelines el tiempo su+iciente para $ue Will pudiera realiIar su labor. Lo $ue ninguno de ellos
saba era $ue tambi%n se aproYimaba la +uerIa de lord 7sriel: de veI en cuando el viento
transportaba hasta odos de 'ore( un le#ano +ragor, pero aun$ue %ste conoca el ruido de los
motores de un Iepeln, nunca haba odo un girptero y por tanto no poda identi+icarlo.
)althamos podra hab%rselo dicho, pero Will estaba preocupado por %l. 7hora $ue haban
encontrado a Lyra, el *ngel se haba encerrado de nuevo en su dolor y se mostraba silencioso,
distrado y taciturno, lo $ue por otra parte haca $ue a Will le resultara m*s di+cil hablar con
7ma.
XN,st*s ah, )althamosO Xpregunt Will en una pausa $ue hicieron en el camino.
XS Xrespondi el *ngel con voI monocorde.
XSu%date a mi lado, por +avor. No te ale#es y avsame de cual$uier peligro. 6e necesito,
)althamos.
X7Jn no te he abandonado Xreplic el *ngel.
,so +ue lo Jnico $ue Will consigui sonsacarle.
,n lo alto, 6ialys y Salma(ia volaban a trav%s de las turbulentas corrientes sobre el valle,
impacientes por divisar la cueva. Las lib%lulas cumplan al pie de la letra lo $ue les ordenaban,
pero sus cuerpos no soportaban bien el +ro ni las violentas sacudidas del viento. Sus #inetes las
dirigieron a un nivel in+erior, al amparo de los *rboles, y a partir de all los insectos volaron de
rama en rama, tratando de orientarse en la oscuridad.
Will y 7ma treparon ba#o el ventoso resplandor de la luna hasta el lugar m*s cercano a la cueva
al $ue podan acceder sin ser vistos desde la entrada. ,l lugar se hallaba detr*s de un arbusto de
denso +olla#e a pocos pasos del sendero, y Will abri all una ventana en el aire.
,l Jnico mundo $ue hall con la misma con+iguracin de terreno +ue un lugar desolado y remoto,
donde la luna resplandeca desde el cielo estrellado sobre una tierra de color blanco hueso en la
$ue unos diminutos insectos reptaban y emitan sus chirridos en el vasto silencio.
7ma lo sigui, traIando sin cesar crculos con los pulgares para protegerse de los diablos $ue sin
duda merodeaban por el +antasmagrico lugar. Su daimonion se haba adaptado al instante,
trans+orm*ndose en un lagarto $ue se desliIaba r*pidamente por las piedras.
Will previ enseguida un problema: el brillante resplandor de la luna sobre las piedras de color
hueso destacara como una linterna cuando %l abriera la ventana en la cueva de la se!ora 9oulter.
6endra $ue abrirla r*pidamente, sacar a Lyra y cerrarla al instante. Luego la despertaran en
a$uel otro mundo, donde no corrieran tanto peligro.
Will se detuvo sobre la resplandeciente ladera.
X8ebemos movernos con rapideI y en silencio Xle susurr a 7maX, sin hacer el menor ruido,
ni un murmullo.
"ese al miedo $ue la atenaIaba, 7ma se mostr con+orme. ,l pa$uetito de polvos segua en el
bolsillo de su camisaK lo haba comprobado una docena de veces. ,lla y su daimonion haban
ensayado repetidamente lo $ue deban hacer, hasta $ue 7ma estuvo segura de poder llevar a cabo
su tarea en la m*s absoluta oscuridad.
Siguieron trepando sobre las piedras blancas. Will se a+anaba en medir la distancia hasta calcular
$ue se hallaban a la altura del interior de la cueva.
,ntonces sac la daga y abri una pe$ue!a ventana por la $ue pudiera mirar, no mayor $ue un
crculo $ue pudiera traIar con el ndice y el pulgar.
7cto seguido aplic el o#o a la ventana para tapar el resplandor de la luna y observ. ,ra all: no
se haba e$uivocado en sus c*lculos. 7nte %l vio la boca de la cueva, las rocas recort*ndose
contra el cielo nocturno, la silueta de la se!ora 9oulter, dormida, #unto a su daimonionK incluso
percibi la cola del mono, apoyada en el saco de dormir.
6ras modi+icar su *ngulo de visin y aproYimarse m*s, Will divis la roca detr*s de la $ue estaba
acostada Lyra. "ero no la vio. N,stara %l demasiado cercaO Will cerr la ventana, retrocedi un
par de pasos, y volvi a abrirla.
"ero la ni!a no estaba all.
X,scucha Xdi#o Will a 7maX, la mu#er ha trasladado a Lyra de lugar y no veo dnde est*.
6engo $ue entrar y echar un vistaIo por la cueva para dar con su paradero. =egresar% tan pronto
lo haya conseguido. 6J retrate un poco, no sea $ue te corte cuando vuelva a entrar. Si por algJn
motivo me $uedara atrapado en la cueva, regresa y esp%rame #unto a la otra ventana, por la $ue
entramos.
X8eberamos entrar los dos Xob#et 7maX. Ro s% cmo despertarla y tJ no, y adem*s
conoIco la cueva me#or $ue tJ.
Lo mir con eYpresin obstinada, los labios apretados y los pu!os crispados. ,ntretanto su
daimonion lagarto haba conseguido un collarn de pelo $ue luca en torno a su cuello.
X8e acuerdo Xaccedi WillX. "ero debemos entrar muy deprisa, sin hacer ruido, y tienes $ue
hacer lo $ue yo te diga, al momento. N8e acuerdoO
7ma asinti con la cabeIa y se palp de nuevo el bolsillo para comprobar si llevaba la medicina.
Will practic una pe$ue!a abertura, bastante ba#a, y tras mirar por ella la ensanch un poco para
introducirse por ella a gatas. 7ma lo sigui r*pidamente, de modo $ue la ventana no estuvo
abierta m*s de dieI segundos.
"ermanecieron agachados en el suelo de la cueva, detr*s de una voluminosa roca, #unto a
)althamos, para $ue sus o#os se adaptaran del intenso resplandor de la luna a la penumbra de la
cueva. "ese a la oscuridad estaba llena de ruidos, sobre todo el del viento en los *rboles. "ero
percibieron el rugido del motor de un Iepeln, $ue no sonaba le#os.
Will se asom con cautela, empu!ando la daga en la mano derecha, y ech un vistaIo a su
alrededor.
7ma hiIo lo propio, y su daimonion de o#os de lechuIa mir tambi%n a un lado y a otroK pero
Lyra no se encontraba en a$uella parte de la cueva. No haba duda alguna.
Will asom la cabeIa por encima de la roca y contempl la entrada de la cueva, donde dorman
la se!ora 9oulter y su daimonion.
8e pronto sinti $ue el coraIn le daba un vuelco. 7ll estaba Lyra, sumida en un pro+undo
sue!o, #usto al lado de la se!ora 9oulter. Sus siluetas se con+undan en la oscuridad y por eso no
la haba visto.
Will toc la mano de 7ma y se!al.
X6enemos $ue hacerlo con mucho cuidado Xsusurr Will.
,n el eYterior, el rugido de los Iepelines era m*s intenso $ue el estruendo del viento al agitar los
*rboles. R se movan unas luces, $ue iluminaban las ramas. 9onvena sacar a Lyra cuanto antesK
ello signi+icaba dirigirse a la entrada de la cueva inmediatamente, antes de $ue la se!ora 9oulter
se despertara, abrir una ventana, llevar a la ni!a al otro lado y cerrarla de nuevo.
Will susurr su plan a 7ma, $ue asinti con la cabeIa.
"ero cuando Will estaba a punto de entrar en accin, la se!ora 9oulter se despert.
Se movi un poco y di#o algo, y al instante el mono dorado se levant como un resorte.
Will percibi su silueta en la boca de la cueva, agaIapado, atento. ,ntonces la se!ora 9oulter se
incorpor, protegi%ndose los o#os de la luI procedente del eYterior.
Will alarg la mano iI$uierda y su#et con +uerIa la mu!eca de 7ma. La se!ora 9oulter se
levant, completamente vestida, *gil y alerta, como si no acabara de despertarse. SuiI* no haba
estado dormida. ,lla y el mono dorado se agaIaparon #unto a la entrada de la cueva, aguIando la
vista y el odo, mientras las luces de los Iepelines barran las copas de los *rboles y los motores
rugan entre los gritos de unas voces masculinas $ue hacan advertencias e impartan rdenes,
conminando a sus subalternos a actuar con la m*Yima rapideI.
Will apret la mu!eca de 7ma y avanI precipitadamente, observando el suelo para no tropeIar.
,nseguida lleg #unto a Lyra, $ue estaba pro+undamente dormida, con "antalaimon enroscado en
su cuello.
Will alI los o#os y mir a la se!ora 9oulter. Zsta se haba vuelto en silencio y el resplandor del
cielo, $ue se re+le#aba en la pared de la hJmeda cueva, le daba de lleno en la caraK durante unos
instantes su rostro se trans+orm en el de la madre de Will, $ue lo observaba con eYpresin de
reproche.
Will sinti $ue se le encoga el coraIn de dolor. 8e pronto, al alargar la daga, su mente se
$ued en blanco, y con un tirn y un cru#ido, la daga cay al suelo hecha pedaIos.
,staba rota.
Will ya no poda practicar una abertura de salida.
X8espi%rtala Xdi#o Will a 7maX. 7hora mismo.
Luego se levant, listo para luchar. ,n primer lugar estrangulara al mono. Will se puso con
todos los mJsculos en tensin, preparado para repelerlo cuando se abalanIara sobre %l, y
comprob $ue sostena la daga en la mano: al menos poda utiliIarla para golpear.
"ero ni el mono ni la se!ora 9oulter lo atacaron. ,lla se limit a apartarse un poco, de#ando $ue
la luI del eYterior mostrara la pistola $ue empu!aba. 7l mismo tiempo la luI $ue se +iltr en la
cueva ilumin a 7ma, $ue en a$uellos momentos verta unos pocos polvos sobre el labio
superior de Lyra, atenta a cmo respiraba, y la ayudaba a aspirarlo por la nariI utiliIando la cola
de su daimonion a modo de pincel.
Will not un cambio en el ruido procedente del eYterior: aparte del rugido del Iepeln, percibi
otra nota $ue le resultaba +amiliar, como una intromisin de su propio mundo. ,nseguida
reconoci el estruendo de un helicptero. Luego oy otro ruido, y otro m*s, y luces $ue
iluminaban los *rboles sacudidos por el viento como un mar de verdor.
7l percibir el nuevo ruido la se!ora 9oulter se volvi, pero slo un instante, lo $ue impidi a
Will precipitarse sobre ella y tratar de arrebatarle la pistola. ,n cuanto al daimonion mono, mir
a Will sin pesta!ear, agaIapado y dispuesto a saltar sobre %l.
Lyra no cesaba de moverse y murmurar en sue!os. Will se agach y le estrech la mano mientras
el otro daimonion daba unos golpecitos a "antalaimon, alIando su pesada cabeIa y susurr*ndole
al odo para despertarle.
8e pronto se oy un grito +uera y un hombre cay del cielo y se estrell contra el suelo a menos
de cinco metros de la entrada de la cueva. La se!ora 9oulter lo mir con +rialdad, sin inmutarse,
y luego se volvi de nuevo hacia Will. .nos instantes despu%s son un disparo de ri+le desde lo
alto, y unos segundos m*s tarde se desencaden una lluvia de disparos. ,l cielo se llen de
eYplosiones, crepitar de llamas y detonaciones de armas de +uego.
,ntretanto, Lyra pugnaba por recobrar la conciencia. Se incorpor un poco, entre suspiros y
gemidos, pero enseguida volvi a desplomarse. "antalaimon comenI a bosteIar, a despereIarse
y a tratar de morder al otro daimonion, pero sus mJsculos no lo sostuvieron y cay torpemente
de costado.
Will escudri!aba el suelo de la cueva en busca de los +ragmentos de la daga $ue se haba roto.
No haba tiempo para averiguar cmo haba sucedido ni si poda recomponerse. "ero en
cual$uier caso, como portador de la daga, Will tena la obligacin de hallar los troIos y ponerlos
a buen recaudo. 7 medida $ue localiIaba cada +ragmento lo iba recogiendo con cuidado Xcada
nervio de su cuerpo tenso debido a los dedos $ue haba perdidoX, y lo guardaba en la +unda. No
le cost localiIarlos por$ue el metal re+le#aba la luI del eYterior. ,ran siete, y el m*s pe$ue!o
corresponda a la punta de la daga. 6ras recogerlos todos, se volvi para averiguar cmo se
desarrollaba el combate +uera.
Los Iepelines se mantenan suspendidos sobre las copas de los *rboles, y unos hombres
descendan con ayuda de cuerdas, pero el viento impeda a los pilotos mantener las naves
estables. ,ntretanto, los primeros girpteros haban llegado a la cima del risco. Slo haba
espacio para $ue aterriIaran de uno en uno. 8espu%s, los +usileros a+ricanos tenan $ue descender
por la pared de roca. ,ra uno de ellos el $ue haba cado abatido por un certero disparo e+ectuado
desde los oscilantes Iepelines.
"ara entonces ya haban conseguido aterriIar algunos hombres de ambos bandos. .nos haban
perecido antes de llegar al suelo y otros yacan heridos sobre el risco o entre los *rboles. Ni unos
ni otros haban alcanIado aJn la cueva, por lo $ue la se!ora 9oulter segua e#erciendo su
dominio en el interior de la misma.
XNSu% piensa hacerO Xpregunt Will, procurando hacerse or sobre el ruido.
XManteneros cautivos.
XN9omo rehenesO N9ree $ue eso les importar* a los otrosO 8e todos modos $uieren matarnos.
X.n bando sin duda Xreplic la se!ora 9oulterX, pero el otro no estoy tan segura. ,speremos
$ue ganen los a+ricanos.
"areca contenta. )a#o el resplandor $ue penetraba en la cueva, Will observ $ue su rostro
irradiaba satis+accin, vitalidad y energa.
[Link] ha roto la daga Xdi#o Will.
XNo, no he sido yo. 7 m me interesaba recuperarla entera, para poder salir de a$u. La has roto
tJ.
8e pronto se oy la voI de Lyra.
XNWillO Xmusit in$uietaX. N,res tJ, WillO
X_Lyra` XeYclam %ste arrodill*ndose #unto a la ni!a mientras 7ma la ayudaba a incorporarse.
XNSu% ocurreO Xpregunt LyraX. N8nde estamosO 7y, Will, he tenido un sue!o...
X,stamos en una cueva. No te muevas mucho, por$ue te marear*s. 8ebes tom*rtelo con calma
y recuperar las +uerIas. Mas estado dormida durante muchos das.
7 Lyra le seguan pesando los p*rpados y no cesaba de bosteIar sonoramente, pero luchaba con
todas sus +uerIas por mantenerse despierta. Will la ayud a levantarse, colocando el braIo de la
ni!a sobre sus hombros y sosteniendo buena parte de su peso. 7ma los observaba tmidamente
pues la eYtra!a ni!a se haba despertado y le produca cierto nerviosismo. Will aspir con alegra
el aroma del cuerpo amodorrado de Lyra, pues signi+icaba $ue estaba all, $ue era real.
Se sentaron en una roca. Lyra le tom de la mano y se +rot los o#os.
XNSu% ocurre, WillO Xpregunt con voI tenue.
X7ma tiene unos polvos para despertarte Xrespondi %l. Lyra se volvi hacia la muchacha,
vi%ndola por primera veI, y apoy la mano en su hombro en un gesto de gratitudX. Ro he
venido tan pronto como he podido Xprosigui WillX, pero tambi%n han llegado unos soldados.
No s% $ui%nes son. Nos iremos en cuanto podamos.
,l estruendo y la con+usin en el eYterior haban llegado a su punto *lgido. .no de los girpteros
haba sido alcanIado por una andanada de metralla lanIada por un Iepeln mientras los +usileros
descendan de %l. ,l aparato se haba incendiado, ocasionando la muerte de sus ocupantes e
impidiendo $ue pudieran aterriIar los otros girpteros.
,ntretanto, otro Iepeln haba hallado un claro m*s aba#o en el valle, y los ballesteros $ue haban
desembarcado de %l suban a la carrera por el sendero para apoyar a sus compa!eros. La se!ora
9oulter, $ue segua el desarrollo del combate desde la entrada de la cueva, sostuvo la pistola con
ambas manos y apunt con cuidado antes de disparar. Will vio el +ogonaIo $ue surgi del ca!n
del arma, pero no pudo or nada debido a las eYplosiones y los disparos $ue se sucedan +uera.
VSi vuelve a hacerlo Xpens WillX, me arro#ar% sobre ella y la derribar% al suelo.W Luego se
volvi para comunic*rselo en voI ba#a a )althamos, pero el *ngel no estaba a su lado. Will
descubri con asombro $ue estaba agaIapado #unto al muro de la cueva, temblando y gimiendo.
X_)althamos` XeYclam Will irritadoX. _;amos, no pueden hacerte da!o` _6ienes $ue
ayudarnos` 6J puedes pelear, lo sabes muy bien. No eres un cobarde, y nosotros te necesitamos...
7ntes de $ue el *ngel pudiera responder, la se!ora 9oulter lanI un grito y se toc el tobillo, y
simult*neamente el mono dorado atrap algo en el aire con una eYclamacin de regoci#o.
8e la criatura $ue el mono haba apresado surgi la voI de una mu#er, pero increblemente d%bil.
X_6ialys` _6ialys`
,ra una mu#er no mayor $ue la mano de Lyra. ,l mono empeI a tirar de uno de sus braIos, y la
minJscula mu#er lanI un grito de dolor. 7ma saba $ue el mono no ce#ara hasta arrancarle el
braIo, pero Will se precipit como una +lecha al ver $ue la se!ora 9oulter de#aba caer la pistola.
9onsigui agarrarla..., pero de pronto la se!ora 9oulter se $ued completamente inmvil. 6ena
la cara desenca#ada en una mueca de dolor y rabia, pero no se atreva a moverse por$ue #unto a
su hombro haba un diminuto hombrecillo con el taln apoyado en su cuello y las manos
enredadas en su cabello. Will vio con asombro $ue en el taln reluca un espoln crneo y
dedu#o $ue eso era lo $ue haba hecho soltar el grito a la se!ora 9oulter. "osiblemente el
hombrecillo le haba clavado el espoln en el tobillo.
"ero el hombrecillo no poda hacerle da!o a la se!ora 9oulter debido al peligro $ue corra su
compa!era en manos del monoK y el mono no poda hacer da!o a su presa por temor a $ue el
hombrecillo clavara su espoln envenenado en la yugular de la se!ora 9oulter. 7s pues,
ninguno de ellos se atreva a moverse.
6ras respirar hondo y tragar saliva para dominar su dolor, la se!ora 9oulter se volvi hacia Will
con los o#os anegados en l*grimas y di#o con calma:
X)ueno, #ovencito, N$u% propones $ue hagamosO
/-. 6'7LRS R S7LM7P'7
NL9M, S.,
9LN6,M"L7S 9,T.87 ,S6,
=,U.L&,N6,
8,S',=6L, 8,Q7
S., S7L&7 6. L.N7 M',N6=7S 9',==L LLS LQLS.
W'LL'7M )L7P,
Will lanI la mano $ue empu!aba la pesada pistola hacia un lado y derrib al mono
dorado de la roca donde estaba posado. ,l mono $ued tan aturdido $ue a+lo# la mano y la
diminuta mu#er pudo Ia+arse.
Zsta se encaram de inmediato sobre la roca y el hombrecillo se apart de la se!ora 9oulter de
un saltoK ambos se movan tan r*pidamente como saltamontes. Los tres ni!os ni si$uiera tuvieron
tiempo de asombrarse. ,l hombrecillo estaba preocupado: palp con delicadeIa el hombro y el
braIo de su compa!era y la abraI brevemente antes de llamar a Will.
X_,h, chico` Xdi#o, y aun$ue su voI tena poco volumen era grave como la de un hombre
adultoX. N6ienes la dagaO
X"or supuesto Xrespondi Will. Si ellos no saban $ue estaba rota, %l no iba a decrselo.
X6J y la ni!a ten%is $ue seguirnos. NSui%n es esa otra chicaO
X7ma, es del pueblo Xcontest Will.
X8ile $ue regrese all. 7nda, mu%vete antes de $ue lleguen los suiIos.
Will no vacil. 7l margen de lo $ue a$uellos dos pe$ue!os seres se hubieran propuesto, %l y
Lyra podan huir a trav%s de la ventana $ue %l haba abierto detr*s del arbusto #unto al camino.
8e modo $ue la ayud a levantarse y observ con curiosidad a las dos pe$ue!as +iguras $ue
saltaron sobre... NSu% eranO [Link] p*#arosO No, unas lib%lulas, casi tan largas como su
antebraIo, $ue haban estado aguardando en la oscuridad. Los insectos volaron hacia la boca de
la cueva, donde yaca la se!ora 9oulter. ,staba medio aturdida por el dolor y lo $ue le haba
inoculado el caballero con su agui#n. 9uando los dos ni!os pasaron #unto a ella alI el braIo y
eYclam:
X_Lyra` _Lyra, hi#a, tesoro` _No te vayas, Lyra` _No te vayas`
Lyra la mir angustiada y dio un paso, sorteando el cuerpo de su madre. Zsta la agarr
d%bilmente por el tobillo, pero la ni!a consigui soltarse. La mu#er rompi a llorarK Will vio $ue
le resbalaban unas l*grimas por las me#illas.
7gachados #unto a la boca de la cueva, los tres ni!os esperaron hasta $ue se produ#o una breve
pausa en el tiroteo, $ue aprovecharon para seguir a las lib%lulas sendero aba#o. La luI haba
cambiado: adem*s del brillo amb*rico de los +ocos de los Iepelines, haba el resplandor naran#a
de las oscilantes llamas.
Will se volvi una veI. )a#o la intensa luI, el rostro de la se!ora 9oulter pareca una m*scara de
pasin tr*gicaK su daimonion se a+erraba a ella pat%ticamente mientras la mu#er se incorporaba de
rodillas, gritando:
X_Lyra` _9ari!o mo` _6esoro de mi coraIn` _Mi ni!a, mi Jnica hi#a` _7y, Lyra, Lyra, no te
vayas, no me abandones` Me partes el coraIn, hi#ita ma...
Lyra prorrumpi en violentos solloIos, pues al +in y al cabo la se!ora 9oulter era la Jnica madre
$ue tena en la vida. Will vio cmo una cascada de l*grimas rodaba por las me#illas de la ni!a.
"ero tena $ue ser implacable. 6ir de la mano de Lyra, y mientras el #inete@lib%lula revoloteaba
#unto a su cabeIa, conmin*ndolos a apresurarse, Will la condu#o a la carrera sendero aba#o. ,n su
mano iI$uierda, $ue haba comenIado a sangrar debido al golpe $ue haba asestado al mono,
sostena la pistola de la se!ora 9oulter.
X'd a lo alto del risco Xindic el hombrecilloX y entregaos a los a+ricanos. 9on ellos estar%is
seguros.
Will no rechist, consciente del poder de a$uellos a+ilados espolones, aun$ue no tena la menor
intencin de obedecer. Slo le interesaba ir a un sitio, a la ventana detr*s del arbusto. 8e modo
$ue mantuvo la cabeIa gacha y sigui corriendo, seguido de Lyra y 7ma.
X_7lto`
Will vio +rente a %l a tres hombres $ue le interceptaron el paso, unos hombres de uni+orme con
un aspecto tan +eroI como unos daimonions lobos: la &uardia SuiIa.
X_'ore(` Xgrit WillX. _'ore( )yrnison`
No le#os oy los rugidos y las pisadas del oso, y los chillidos y gritos de los soldados $ue tenan
la mala +ortuna de toparse con %l.
8e pronto apareci alguien, como si se materialiIara del aire, para ayudarlos: )althamos, $ue se
precipit desesperado entre los ni!os y los soldados. Los soldados retrocedieron estupe+actos al
contemplar a$uella resplandeciente aparicin.
"ero eran unos guerreros bien adiestrados, y sus daimonions se arro#aron al instante sobre el
*ngel, gru!endo con +erocidad y mostrando sus a+ilados dientes en la penumbra. )althamos se
asust, lanI un grito de miedo y verg^enIa y levant el vuelo, agitando vigorosamente las alas.
Will vio desaparecer consternado la +igura de su gua y amigo, como una centella, entre las copas
de los *rboles.
Lyra observ la escena con mirada aturdida. No dur m*s de dos o tres segundos, pero +ue
su+iciente para $ue los suiIos se reagruparan. Su cabecilla alI la ballesta y Will se vio obligado
a levantar la pistola y apretar el gatillo. La detonacin le provoc una sacudida hasta la m%dula,
pero la bala se alo# en el coraIn del soldado, $ue cay de espaldas como si hubiera recibido la
coI de un caballo. Simult*neamente, los dos pe$ue!os espas se precipitaron sobre los otros dos,
saltando de las lib%lulas sin dar tiempo a Will a pesta!ear. La mu#er localiI un cuello, el hombre
una mu!eca, y ambos clavaron sus espolones. Los dos guardias suiIos lanIaron un grito
entrecortado y cayeron muertos al suelo mientras sus daimonions se es+umaban con un breve
aullido.
Will salt sobre los cad*veres seguido de Lyra, corriendo a toda velocidad, con "antalaimon en
+orma de gato mont%s pegado a sus talones. 9uando Will se estaba preguntando dnde se habra
metido 7ma, la vio desviarse por otro sendero. 7s estar* a salvo, se di#o Will, y unos segundos
despu%s vio el p*lido brillo de la ventana situada detr*s del rododendro. Will agarr a Lyra del
braIo y la condu#o hacia all. 9on las caras llenas de ara!aIos y la ropa desgarrada, los tobillos
doloridos debido a las numerosas torceduras producidas por races y piedras, encontraron la
ventana y pasaron a trav%s de ella al otro mundo, a las rocas blancas iluminadas por el resplandor
de la luna, donde slo el chirrido de los insectos $uebraba el inmenso silencio.
Lo primero $ue hiIo Will +ue llevarse las manos al estmago y vomitar, a$ue#ado de unas
violentas arcadas producidas por un horror mortal. _Maba matado a dos hombres, sin contar al
#oven de la 6orre de los *ngeles` Will no $uera $ue eso sucediera. Su cuerpo se rebelaba contra
lo $ue su instinto le obligaba a hacer, y el resultado eran a$uellas angustiosas n*useas $ue le
hacan postrarse de rodillas y vomitar un agrio l$uido hasta vaciar por completo el estmago.
Lyra lo miraba impotente, acunando a "an contra su pecho.
9uando se hubo recuperado un poco, Will mir a su alrededor y comprob $ue no estaban solos
en a$uel mundo, pues los diminutos espas tambi%n estaban all, #unto a las mochilas $ue yacan
en el suelo. Las lib%lulas revoloteaban sobre las rocas, atrapando a las polillas. ,l hombre le daba
un masa#e en el hombro a su compa!eraK ambos miraron a los ni!os con eYpresin seria. 6enan
los o#os brillantes y los rasgos tan de+inidos $ue no caba duda sobre sus sentimientos. Will tena
la certeIa de $ue se trataba de una pare#a de mucho cuidado.
X,l aletimetro est* en mi mochila Xdi#o a Lyra.
XLh, Will, con+iaba en $ue lo encontraras... NSu% ocurriO N8iste con el paradero de tu padreO
Mi sue!o, Will... _,s increble lo $ue llegamos a hacer` _Ni si$uiera me atrevo a pensar en ello...`
_R est* intacto` _Me lo tra#iste hasta la cueva, sin de#ar $ue te lo arrebataran`
Las palabras brotaban de sus labios a borbotones, tan atropelladamente $ue no esperaba obtener
respuestas. ,Yamin el aletimetro una y otra veI, acariciando el recio oro, el liso cristal y las
estriadas ruedas $ue tan bien conoca.
V,l aletimetro nos indicar* cmo recomponer la dagaW, pens Will, pero antes pregunt:
XN,st*s bienO N6ienes hambre o sedO
XNo s%... s. "ero no mucha. 7un$ue...
X8ebemos ale#arnos de esta ventana Xobserv WillX por si dan con ella y nos siguen.
XS, es verdad Xconvino Lyra.
7mbos comenIaron a trepar por la laderaK Will cargaba con la mochila y Lyra con la pe$ue!a
bolsa en la $ue guardaba el aletimetro. Will vio por el rabillo del o#o $ue les seguan los dos
pe$ue!os espas, aun$ue a una distancia $ue no representaba ninguna amenaIa.
,n lo alto de la cuesta haba un saliente de roca $ue o+reca un estrecho cobi#o. Will y Lyra se
sentaron en %l, tras comprobar $ue no haba serpientes, y comieron unos +rutos secos y bebieron
agua de la cantimplora de Will.
XLa daga se ha roto Xdi#o Will en voI ba#aX. No s% cmo ocurri. La se!ora 9oulter hiIo
algo o di#o algo, y yo pens% en mi madre y eso hiIo $ue la daga se torciera o se... No s% $u% pas
eYactamente. No podemos hacer nada hasta conseguir $ue la reparen. No $uise $ue lo supieran
esos diminutos persona#es, por$ue mientras crean $ue puedo utiliIarla, tengo todas las de ganar.
Se me ocurri $ue podras consultar al aletimetro y $uiI*...
X_S` Xaccedi Lyra al instanteX. _Lo har% ahora mismo`
7cto seguido sac el dorado instrumento y lo encar a la luI de la luna, para ver la es+era con
claridad. 6ras recogerse el pelo detr*s de las ore#as, como haba visto Will hacer a su madre,
Lyra hiIo girar las ruedas con su acostumbrada habilidad. "antalaimon, convertido en ratn, se
sent en sus rodillas.
7penas haba comenIado cuando la ni!a lanI una breve eYclamacin de goIo y mir a Will con
o#os relucientes mientras giraba la rueda. "ero aJn no haba terminado de dar la respuesta y Lyra
observ el instrumento con el ce!o +runcido, hasta $ue %ste se detuvo.
XNR 'ore(O N,st* cerca de a$u, WillO Xpregunt la ni!a, guardando de nuevo el
aletimetroX. Me pareci or $ue lo llamabas, pero pens% $ue eran imaginaciones mas. N,st* de
veras a$uO
XS. N"odra %l reparar la dagaO N,s eso lo $ue ha dicho el aletimetroO
XZl es capaI de hacer cual$uier cosa con metales. No slo con armaduras... 6ambi%n sabe
construir pieIas pe$ue!as y delicadas... XLyra cont a Will $ue 'ore( haba construido para ella
una ca#ita de latn para $ue encerrara a la mosca espaX. "ero Ndnde est*O
X9erca. Si no acudi cuando lo llam% es por$ue estaba luchando... _R )althamos` ,l pobre debe
de estar aterroriIado.
XNSui%nO
Will eYplic a Lyra brevemente $ui%n era, sonro#*ndose al pensar en la verg^enIa de deba de
haber pasado el *ngel.
X"ero ya te contar% despu%s m*s cosas sobre %l Xa!adi WillX. ,s eYtra!o... Me eYplic
muchas cosas, y creo $ue las entend... XWill se pas la mano por el pelo y se +rot los o#os.
XSuiero $ue me lo cuentes todo Xdi#o Lyra con vehemenciaX. 6odo lo $ue hiciste desde $ue
ella me captur. Lh, Will, pero si todava te sangra la mano. _"obre mano`
XNo. Mi padre me la cur. La herida se ha abierto por$ue le propin% un golpe al mono dorado,
pero ya est* me#or. Mi padre me dio un ung^ento $ue haba preparado con...
XNMallaste a tu padreO
XS, en la monta!a, a$uella noche...
Will de# $ue Lyra le limpiara la herida y le aplicara un poco de ung^ento $ue llevaba en la
ca#ita de cuerno mientras %l le eYplicaba parte de lo ocurrido: la pelea con el eYtra!o, la
revelacin $ue ambos tuvieron segundos antes de $ue la +lecha de la bru#a alcanIara su ob#etivo,
su encuentro con los *ngeles, su via#e hasta la cueva y su encuentro con 'ore(.
XR pensar $ue mientras ocurra todo eso yo estaba dormida... Xse maravill LyraX. NSabes
una cosaO ,n el +ondo ella se ha portado bien conmigo, de veras... No creo $ue $uisiera hacerme
da!o. 7un$ue hiIo cosas malas...
Lyra se +rot los o#os.
XMi sue!o, Will... _No te imaginas lo eYtra!o $ue era` Uue como cuando leo el aletimetro,
todo era claro y la percepcin tan pro+unda $ue aun$ue no alcanIaba a ver el +ondo todo estaba
clarsimo...
WN=ecuerdas $ue te habl% de mi amigo =oger y de $ue los &obblers lo atraparon y yo trat% de
rescatarlo, pero $ue todo sali mal y lord 7sriel lo matO
W"ues eso +ue lo $ue vi en mi sue!o. ;i de nuevo a =oger, pero estaba muerto, era un +antasma y
me haca se!as, como si me llamara, pero yo no le oa. Zl no $uera $ue yo estuviera muerta,
$uera hablar conmigo.
WR... yo le llev% a Svalbard, y lo mataron all. Uue por culpa ma. R yo record% cuando =oger y
yo toc*bamos en el 9olegio Qordan, en el te#ado, en toda la ciudad, en los mercados, #unto al ro
y por los 9laybeds... =oger y yo y todos los dem*s... Uui a )olvangar para salvarlo, pero slo
consegu empeorar las cosas, y si no le pido perdn todo ser* inJtil. 6engo $ue hacerlo, Will.
6engo $ue ba#ar a la tierra de los muertos y buscarlo y... pedirle perdn. No me importa lo $ue
ocurra despu%s. ,ntonces tJ y yo podremos... Ro podr%... Lo dem*s no me preocupa.
XN,sa tierra de los muertos es un mundo como %ste, como el tuyo o el mo o los otrosO
Xin$uiri WillX. N,s un mundo al $ue yo podra acceder con la dagaO
Lyra lo mir, sorprendida por la idea.
XN"odras consultarloO Xprosigui WillX. 7nda, haIlo. "regunta dnde est* y cmo podemos
llegar a %l.
Lyra se inclin sobre el aletimetro y movi los dedos con gran rapideI. 7l cabo de unos
instantes obtuvo la respuesta.
XS Xdi#oX, pero es un lugar eYtra!o, Will... Muy eYtra!o... N9rees $ue podramos hacerloO
N9rees $ue podramos trasladarnos a la tierra de los muertosO "ero... N$u% parte de nosotros se
trasladar* allO "or$ue los daimonions se desvanecen cuando nosotros morimos. Ro lo he visto...
R nuestros cuerpos permanecen enterrados en la sepultura y se pudren, Nno es ciertoO
X8ebe de eYistir una tercera parte, una parte distinta.
X_9reo $ue tienes raIn` Xdi#o Lyra, alboroIadaX. "or$ue puedo pensar en mi cuerpo y en mi
daimonion, de modo $ue debe de eYistir otra parte, la $ue se encarga de pensar.
XS, %se es el +antasma.
XSuiI* podramos sacar de all al +antasma de =oger Xpropuso Lyra con los o#os brillantes de
la eYcitacinX. SuiI* podramos rescatarlo.
X6al veI. "odramos intentarlo.
X_;ale` XeYclam LyraX. _'remos #untos` _S, eso es lo $ue haremos`
"ero Will pens $ue si no conseguan reparar la daga no podran hacer absolutamente nada.
,n cuanto sinti la cabeIa m*s despe#ada y el estmago m*s calmado, Will se incorpor y llam
a los pe$ue!os espas, $ue estaban ocupados atendiendo un minJsculo aparato $ue llevaban.
XNSui%nes soisO Xles preguntX. N8e $u% lado est*isO
,l hombrecillo concluy lo $ue estaba haciendo y cerr la ca#a de madera, seme#ante a un
estuche de violn no mayor $ue una nueI.
XSomos gallivespianos Xrespondi la mu#erX. Ro soy lady Salma(ia y mi compa!ero es el
caballero 6ialys. Somos espas al servicio de lord 7sriel.
La mu#er se encontraba sobre una roca, a tres o cuatro pasos de Will y Lyra. ,l resplandor de la
luna pona de relieve sus rasgos. Su vocecilla sonaba muy clara y mostraba una eYpresin
resuelta. Luca una holgada +alda de un material plateado y un corpi!o verde sin mangasK sus
pies, provistos de espolones al igual $ue los de su compa!ero, estaban desnudos. ,l tra#e del
hombre era de un color parecido al de ella, pero tena unas mangas largas y el holgado pantaln
le llegaba a media pantorrilla. Los dos se vean +uertes, capaces, implacables y orgullosos.
XN8e $u% mundo soisO Xin$uiri LyraX. Nunca haba visto personas como vosotros.
XNuestro mundo padece el mismo problema $ue el vuestro Xrespondi 6ialysX. Somos
renegados. Nuestro #e+e, lord =o(e, oy hablar de la revuelta de lord 7sriel y le prometi $ue
nosotros le apoyaramos.
XNR $u% $uer%is de mO
XLlevarte con tu padre XeYplic lady Salma(iaX. Lord 7sriel ha enviado a una +uerIa
capitaneada por el rey Lgun1e para rescatarte a ti y al ni!o y llevaros a su +ortaleIa. ,stamos
a$u para ayudar.
XNR si no $uisiera ir con mi padreO NR si no me +iara de %lO
XLo lamento Xreplic lady Salma(iaX, pero %sas son nuestras rdenes. 8ebemos llevarte con
%l.
Lyra solt una sonora carca#ada ante la idea de $ue a$uellos persona#illos pudieran obligarla a
hacer algo contra su voluntad. "ero +ue un error. La mu#er agarr a "antalaimon con la velocidad
del rayo, sostuvo su cuerpo de ratn con +irmeIa y acerc un espoln a su pata. Lyra se $ued
horroriIada: sinti la misma conmocin $ue haba eYperimentando cuando lo agarraron los
hombres en )olvangar. Nadie tena derecho a tocar el daimonion de otra persona. ,ra una
violacin.
"ero entonces observ $ue Will haba a+errado al hombrecillo con la mano derecha, su#et*ndole
por las piernas para $ue no pudiera utiliIar sus espolones.
X,stamos de nuevo en igualdad de condiciones Xdi#o lady Salma(ia sin perder la calmaX.
8e#a al caballero en el suelo, chico.
XSuelta tJ primero al daimonion de Lyra Xreplic WillX. No estoy de humor para discutir.
Lyra vio con +ra satis+accin $ue Will estaba m*s $ue dispuesto a aplastar la cabeIa del
gallivespiano contra la roca. R los diminutos espas tambi%n lo saban.
Salma(ia apart el pie de la pata de "antalaimon, $ue tan pronto como se liber de ella se
trans+orm en un gato mont%s y comenI a lanIar +eroces bu+idos y a agitar la cola con el pelo
eriIado. "ese a mostrar los dientes a un palmo del rostro de lady Salma(ia, %sta no perdi la
compostura. .nos instantes despu%s el daimonion se re+ugi en el pecho de Lyra, trans+ormado
en armi!o, y Will deposit con cuidado a 6ialys en el suelo, #unto a su compa!era.
X8eberas ser m*s respetuosa Xle reproch el caballero a LyraX. ,res una ni!a alocada e
insolente. Muchos hombres valientes han muerto esta noche para ponerte a salvo. M*s te valdra
comportarte con educacin.
XS Xrespondi Lyra humildementeX. Lo lamento. 8e veras.
X,n cuanto a ti... Xcontinu el caballero dirigi%ndose a Will.
X,n cuanto a m Xle interrumpi %steX, no consentir% $ue me hables de ese modo, as $ue
ser* me#or $ue no lo intentes. ,l respeto tiene $ue darse por ambas partes. 7hora escucha con
atencin. ;osotros no mand*is a$uK mandamos nosotros. Si $uer%is $uedaros y echar una mano,
ten%is $ue obedecernos. ,n caso contrario, volved inmediatamente con lord 7sriel. ,l asunto no
admite discusin.
Lyra se dio cuenta de $ue los dos espas estaban $ue trinaban, pero 6ialys observ la mano de
Will, $ue estaba apoyada en la +unda en su cinto, y pens $ue mientras Will tuviera la daga era
m*s +uerte $ue ellos. ,ra imprescindible por tanto $ue no averiguaran $ue estaba rota.
XMuy bien Xdi#o el caballeroX. Ls ayudaremos y protegeremos, por$ue %sta es la misin $ue
nos han encomendado. "ero deb%is ponernos al corriente de lo $ue os propon%is hacer.
X,so est* me#or Xdi#o WillX. Ls lo voy a decir. ,n cuanto hayamos descansado regresaremos
al mundo de Lyra para buscar a un amigo nuestro, un oso. No anda le#os.
XN,l oso de la armaduraO 8e acuerdo Xterci lady Salma(iaX. Lo hemos visto luchar. Ls
ayudaremos a encontrarlo. "ero luego deb%is acompa!arnos a la +ortaleIa de lord 7sriel.
XS Xcontest Lyra, mintiendo con toda seriedadX. 8esde luego.
9omo "antalaimon se haba calmado y demostraba una gran curiosidad, ella de# $ue se subiera
a su hombro y se trans+ormara en una lib%lula, tan grande como las dos $ue revoloteaban por el
aire durante a$uella conversacin. 7l cabo de unos segundos se elev por el aire para reunirse
con ellas.
XN,se veneno $ue ten%is en los talones es mortalO Xpregunt Lyra a los gallivespianosX.
"or$ue hab%is picado a mi madre, la se!ora 9oulter, Nno es ciertoO NSe va a morirO
XSlo +ue una picadura ligera Xle asegur 6ialysX. .na dosis completa la habra matado sin
duda, pero ese rasgu!o slo har* $ue se sienta d%bil y somnolienta durante unas horas.
,l caballero omiti decir $ue adem*s se sentira atormentada por un dolor lacerante.
XSuiero hablar con Lyra en privado Xdi#o WillX. Nos ale#aremos unos instantes.
X9on esa daga puedes abrir una comunicacin de un mundo a otro, Nno es asO Xpregunt el
caballero.
XN7caso no os +i*is de mO
XNo.
X8e acuerdo, de#ar% a$u la daga. Si no la tengo, no puedo utiliIarla.
Will se desabroch el cinturn, eYtra#o la +unda y la deposit sobre una piedra. Luego %l y Lyra
se ale#aron unos metros y se sentaron en un lugar desde el $ue podan ver a los gallivespianos.
6ialys no $uitaba o#o a la empu!adura de la daga, pero no la toc.
X8e momento tenemos $ue aguantarlos Xdi#o WillX. ,n cuanto est% reparada la daga,
escaparemos.
XSon rapidsimos, Will Xle advirti LyraX. R te mataran sin m*s contemplaciones.
X,spero $ue 'ore( sea capaI de repararla. 7hora me doy cuenta de lo mucho $ue la
necesitamos.
XSeguro $ue la arreglar* Xa+irm Lyra.
La ni!a observ a "antalaimon, $ue revoloteaba y planeaba a ras de suelo capturando diminutas
polillas como hacan las otras lib%lulas. No poda ale#arse tanto como ellas, pero era igual de
r*pido y presentaba un colorido m*s espectacular. Lyra levant la mano y %l se pos en ella,
haciendo vibrar sus largas alas transparentes.
XN9rees $ue podemos +iarnos de ellos mientras dormimosO Xpregunt Will.
XS. Son +eroces pero me parecen sinceros.
Los ni!os regresaron a la roca.
X;oy a dormir un rato Xdi#o Will a los gallivespianosX. "artiremos por la ma!ana.
,l caballero asinti con la cabeIa, y Will se acost hecho un ovillo y se $ued dormido en el
acto.
Lyra se sent #unto a %l, con "antalaimon enroscado en su regaIo en la modalidad de gato. Su%
suerte tena Will de $ue ella estuviera despierta y pudiera velar su sue!o. Will no tena miedo de
nada, y ella senta una admiracin sin lmites hacia %l. "ero a %l no se le daba bien mentir,
enga!ar ni traicionar, lo cual a ella le resultaba tan natural como respirar. 7l pensar en ello, Lyra
se sinti recon+ortada al pensar $ue lo haca por Will, #am*s por ella misma.
7un$ue haba pensado consultar de nuevo el aletimetro, comprob sorprendida $ue estaba tan
cansada como si no hubiera permanecido dormida durante tanto tiempo, de modo $ue se acost
#unto a Will y cerr los o#os, slo para descabeIar un sue!ecito, se di#o antes de caer dormida.
/>. 7;,='&.7L7 =,S".,S67S., ).S97S
,L 6=7)7QL S'N 7L,&=\7 ,S =.'NK ,L 6=7)7QL S'N 8LLL= ,S =.'NK ,L 8LLL=
S'N 6=7)7QL ,S =.'NK L7 7L,&=\7 S'N 6=7)7QL ,S =.'N.
QLMN =.SP'N
Will y Lyra durmieron toda la noche y se despertaron cuando el sol se pos en sus
p*rpados. Lo hicieron casi simult*neamente, con el mismo pensamiento, pero cuando miraron a
su alrededor vieron al caballero 6ialys $ue montaba guardia a pocos pasos de distancia, con aire
sosegado.
XLa +uerIa del 6ribunal 9onsistorial se ha retirado Xles comunicX. La se!ora 9oulter est* en
manos del rey Lgun1e, de camino hacia la +ortaleIa de lord 7sriel.
XN9mo lo sabesO Xpregunt Will, incorpor*ndose no sin cierta rigideIX. NMas vuelto a pasar
por la ventanaO
XNo. Mablamos a trav%s del resonador de magnetita. Me in+ormado de nuestra conversacin a
mi #e+e lord =o(e Xdi#o 6ialys a LyraX, y ha accedido a $ue os acompa!emos hasta donde se
encuentra el oso, y $ue una veI $ue lo hay*is visto veng*is con nosotros. Somos aliados, y os
ayudaremos en lo $ue podamos.
X,stupendo Xdi#o WillX. ,ntonces, comamos #untos. NLs gusta nuestra comidaO
XS, gracias Xrespondi lady Salma(ia.
Will sac los Jltimos melocotones pasos y un pan seco de centeno, $ue era cuanto le $uedaba, y
lo compartieron entre los cuatro, aun$ue como es lgico los espas no comieron mucho.
X"or lo $ue respecta al agua, en este mundo parece $ue escasea Xobserv WillX. Masta $ue
no volvamos al otro no podremos beber.
X,ntonces m*s vale $ue nos vayamos cuanto antes Xapunt Lyra.
"ero antes desenvolvi el aletimetro y le pregunt si aJn haba peligro en el valle. ,l
instrumento respondi $ue no, $ue todos los soldados se haban marchado y $ue los aldeanos
estaban en sus casas. 7s pues, se dispusieron a partir.
La ventana se vea eYtra!a en el deslumbrante aire del desierto y contrastaba con el arbusto
inmerso en una sombra. "areca un recuadro de espesa vegetacin suspendido en el aire como
una pintura. Los gallivespianos $uisieron verla y $uedaron atnitos al comprobar $ue por atr*s
no se vea, $ue slo apareca cuando la rodeaban y se colocaban delante.
X6endr% $ue cerrarla cuando la hayamos atravesado Xdi#o Will.
Lyra trat de #untar los bordes, pero sus dedos no dieron con ellosK los espas tampoco lo
lograron, pese a la +inura de sus manos. Slo Will era capaI de localiIar los bordes con los
dedos, cosa $ue hiIo con precisin y rapideI.
XN,n cu*ntos mundos puedes penetrar con la dagaO Xin$uiri 6ialys.
X,n todos los $ue eYisten Xcontest WillX. Nadie tendra tiempo de averiguar cu*ntos son.
Se ech la mochila al hombro y abri la marcha por el sendero del bos$ue. Las lib%lulas goIaban
con el aire hJmedo y atravesaban como agu#as los haces de luI. ,l movimiento de las copas de
los *rboles era menos violento, y la atms+era +resca y apacible. ,sto hiIo $ue se llevaran una
impresin aJn mayor al ver los hierros retorcidos de un girptero suspendido entre las ramas, y
el cad*ver de un piloto a+ricano, atrapado en el cinturn del asiento, colgando por la puerta, y al
descubrir los restos calcinados del Iepeln un poco m*s arriba: unos +ragmentos renegridos de
tela, montantes, tubos, vidrios rotos, y los cad*veres de tres hombres achicharrados, con las
eYtremidades retorcidas y crispadas como si aJn se dispusieran a luchar.
R %sos eran slo los $ue haban sido abatidos #unto al camino. Maba otros cad*veres y restos de
aparatos sobre el risco y entre los *rboles. Mudos e impresionados, los dos ni!os avanIaron entre
a$uella carnicera, mientras los espas montados en sus lib%lulas observaban la escena con m*s
+rialdad, acostumbrados a las batallas, para conocer lo ocurrido y calibrar $u% bando haba
su+rido m*s p%rdidas.
9uando llegaron a lo alto del valle, donde haba menos *rboles y comenIaban las cascadas y los
arco iris, se detuvieron para beber la g%lida agua.
X,spero $ue la ni!a est% bien Xcoment WillX. No habramos logrado escapar si ella no te
hubiera despertado. Uue a ver a un santn $ue le dio esos polvos.
XS% $ue est* bien Xrespondi LyraX, por$ue anoche se lo consult% al aletimetro. "ero cree
$ue somos unos demonios y nos tiene miedo. Seguramente se arrepiente de haberse metido en
esto, pero el caso es $ue est* a salvo.
Siguieron subiendo #unto a las cascadas y llenaron la cantimplora de Will antes de echar a andar
a trav%s de la meseta hacia las cumbres, donde se encontraba 'ore(, segJn haba in+ormado el
aletimetro a Lyra.
,ntonces iniciaron una larga #ornada de camino $ue para Will no supuso ningJn problema pero
$ue para Lyra +ue un tormento debido al debilitamiento $ue su prolongado letargo le haba
producido en las piernas. No obstante, antes se habra de#ado arrancar la lengua $ue con+esar lo
mal $ue se senta. 7s pues, co#eando y conteniendo el dolor, +ue siguiendo el paso de Will sin
rechistar. Slo cuando se sentaron, al medioda, se permiti eYhalar un gemido, y Jnicamente
por$ue Will se haba ausentado para hacer sus necesidades.
X8escansa Xle recomend lady Salma(iaX. No tienes por $u% avergonIarte de estar cansada.
X_,s $ue no $uiero decepcionar a Will` No $uiero $ue piense $ue soy una cani#a y $ue le obligo
a ir m*s despacio.
XSeguro $ue no piensa eso.
X_R tJ $u% sabes` Xprotest LyraX. No lo conoces para nada, ni a m tampoco.
X"ero reconoIco una impertinencia en cuanto la oigo Xreplic la pe$ue!a espa sin perder la
calmaX. MaI lo $ue te digo y descansa. =eserva tus energas para caminar.
Lyra no tena ganas de obedecer, pero los relucientes espolones de la dama brillaban ba#o el sol,
de modo $ue no di#o nada.
Su compa!ero, el caballero 6ialys, abri la ca#a del resonador de magnetita y Lyra, picada por la
curiosidad, observ atentamente lo $ue haca. ,l instrumento pareca un l*piI de piedra gris
negruIca, apoyado en un soporte de madera. ,l caballero pas un diminuto arco seme#ante al de
un violn sobre el eYtremo al tiempo $ue presionaba con los dedos de la otra mano en distintos
lugares de la super+icie. 8ichos lugares no estaban se!alados y pareca $ue los tocaba al aIar,
pero por la intensa concentracin $ue mostraba su rostro y la agilidad de sus movimientos, Lyra
comprendi $ue se trataba de un proceso tan delicado y comple#o como su lectura del
aletimetro.
7l cabo de unos minutos el espa guard el arco y tom unos auriculares pe$ue!os como la u!a
del me!i$ue de Lyra. 7cto seguido enrosc el eYtremo del cable alrededor de una clavi#a situada
en la punta de la piedra, llev el resto del cable hasta otra clavi#a instalada en el otro eYtremo y la
enrosc alrededor de %sta. Manipulando las dos clavi#as y la tensin del cable $ue mediaba entre
ellas, poda or la respuesta a su mensa#e.
XN9mo +uncionaO Xpregunt Lyra cuando el caballero hubo concluido.
7ntes de responder, 6ialys la mir como para calibrar el inter%s de la ni!a en el aparato.
X;uestros cient+icos, Ncmo los llam*is, telogos eYperimentalesO, deben de conocer una cosa
llamada vinculacin cu*ntica. Signi+ica $ue dos partculas pueden eYistir siempre y cuando
tengan unas propiedades en comJn, de modo $ue lo $ue le ocurre a una le sucede al mismo
tiempo a la otra, por ale#adas $ue est%n. "ues bien, en nuestro mundo eYiste el medio de tomar
una magnetita comJn y corriente y vincular todas sus partculas para despu%s dividirla en dos
con el +in de $ue ambas partes resuenen al mismo tiempo. La parte correlativa a %sta la tiene lord
=o(e, nuestro comandante. 9uando yo toco %sta con mi arco, la otra reproduce eYactamente los
sonidos, y ello nos permite comunicarnos.
8espu%s de guardarlo todo, 6ialys di#o algo a lady Salma(ia y ambos se ale#aron un poco.
Mablaban en voI tan ba#a $ue Lyra no pudo or lo $ue decan, pero "antalaimon se trans+orm en
un bJho y volvi las ore#as hacia ellos.
7l poco rato volvi Will y reemprendieron la marcha, m*s lentamente a medida $ue transcurra
la #ornada y el camino se haca m*s empinado, cerca de las cimas nevadas. 7l llegar a la
cabecera de un rocoso valle hicieron otro alto en el camino, pues Will se percat de $ue Lyra
co#eaba y tena el rostro desenca#ado y consider $ue estaba al borde del agotamiento.
X,ns%!ame los pies Xle di#oX. Si los tienes llagados, te pondr% un poco de ung^ento.
,+ectivamente, la ni!a tena los pies cubiertos de llagas. 9err los o#os, haciendo rechinar los
dientes debido al dolor, y de# $ue Will le aplicara el b*lsamo de musgo de sangre.
,ntretanto, el caballero estaba ocupado con su resonador de magnetita. 7l cabo de unos minutos
lo guard y di#o:
XMe comunicado nuestra posicin a lord =o(e. ,nviar*n un girptero para trasladarnos a la
+ortaleIa en cuanto hay*is hablado con vuestro amigo.
Will asinti. Lyra ni si$uiera prest atencin. Se incorpor al instante, se puso los calcetines y
los Iapatos y reanudaron la marcha.
6ranscurri otra hora. 9asi todo el valle estaba en sombras y Will se pregunt si hallaran un
lugar donde re+ugiarse antes de $ue cayera la noche. 8e pronto, Lyra eYclam alboroIada:
X_'ore(` _'ore(`
Lo vio antes $ue Will. ,l oso rey se encontraba aJn a cierta distancia, su blanca piel
con+undi%ndose con la nieve. 7l or la voI de Lyra volvi la cabeIa, la irgui ol+ateando el aire y
descendi a grandes Iancadas hacia ellos.
Sin saludar a Will, el oso de# $ue Lyra se arro#ara a su cuello y hundiera la cara en su pela#e,
gru!endo tan intensamente $ue Will not la vibracin a trav%s de sus pies. "ero Lyra acogi sus
gru!idos con goIo, olvid*ndose moment*neamente de sus llagas y su cansancio.
X_7y, 'ore(, cari!o, cu*nto me alegro de verte` _"ens% $ue nunca volvera a verte..., despu%s del
tiempo $ue pasamos en Svalbard y todo lo $ue ocurri` NSu% tal est* el se!or ScoresbyO N9mo
anda tu reinoO NMas venido solo hasta a$uO
Los pe$ue!os espas se haban es+umado. 6odo indicaba $ue los tres se haban $uedado solos en
la oscura ladera: el ni!o, la ni!a y el descomunal oso blanco. 9omo si nunca hubiera deseado
hallarse en otro lugar, Lyra se encaram sobre 'ore( y recorri alegre y satis+echa a lomos de su
$uerido amigo el Jltimo trecho $ue +altaba hasta su cueva.
Will, preocupado, no prest atencin a lo $ue Lyra deca a 'ore(, aun$ue en cierto momento
percibi un grito de consternacin y la oy decir:
XN,l se!or ScoresbyO _No me digas` _Su% desgracia` N8e veras est* muertoO N,st*s seguro,
'ore(O
XLa bru#a me cont $ue el se!or Scoresby +ue en busca de ese hombre llamado &rumman
Xrespondi el oso.
Will aguI entonces el odo, pues )aruch y )althamos haban comentado algo al respecto.
XNSu% pasO NSui%n lo matO Xpregunt Lyra con voI temblorosa.
XMuri luchando. Mantuvo a toda la +uerIa de moscovitas a raya mientras ese hombre
escapaba. Ro encontr% su cad*ver. Muri como un valiente. Me #urado vengarlo.
Lyra rompi a llorar a l*grima viva. Will no saba $u% decir, por$ue a$uel hombre haba muerto
precisamente para salvar la vida de su padreK Lyra y el oso conocan y $ueran a Lee Scoresby,
pero %l no.
7l poco rato 'ore( dobl un recodo y se encamin hacia la entrada de una cueva, $ue pareca
muy oscura en contraste con la nieve. Will no saba dnde estaban los espas, pero tena la
seguridad de $ue se encontraban cerca. 8eseaba hablar en privado con Lyra, pero no hasta $ue
localiIara a los gallivespianos y supiera $ue no espiaban su conversacin.
Will deposit la mochila en la entrada de la cueva y se sent, cansado de la caminata. 7 sus
espaldas, el oso encendi un +uego mientras Lyra lo observaba con curiosidad a pesar de su
tristeIa. 'ore( tom con la garra iI$uierda una pe$ue!a piedra, una especie de mineral de hierro,
y la restreg tres o cuatro veces contra otra piedra seme#ante $ue haba en el suelo. 7l cabo de
unos momentos brotaron unas chispas, $ue +ueron a parar eYactamente adonde las dirigi el oso:
un montn de ramitas y hierba seca. ,l montn no tard en arder, y 'ore( +ue a!adiendo un
tronco tras otro hasta obtener una buena +ogata.
Los ni!os agradecieron el calor del +uego, por$ue haca mucho +ro. Luego vino algo aJn me#or:
la pierna de un animal, de una cabra tal veI. 'ore( se comi su porcin de carne cruda, por
supuesto, pero ensart la pieIa en una a+ilada estaca y la puso a asar en el +uego para Will y
Lyra.
XN,s +*cil caIar en estas monta!as, 'ore(O Xpregunt Lyra.
XNo. Mi pueblo no puede vivir a$u. Ro me e$uivo$u%, pero ha sido una suerte, por$ue as os
he encontrado. NSu% planes ten%isO
Will ech un vistaIo alrededor de la cueva. ,staban sentados cerca del +uego, cuyo resplandor
arrancaba unos re+le#os amarillos y anaran#ados al pela#e del oso. ,l ni!o no vio ni rastro de los
espas, pero en cual$uier caso tena $ue preguntarlo.
X=ey 'ore( XempeI a decirX, se me ha roto la daga... XWill mir m*s all* de donde estaba
sentado el oso y se apresur a a!adirX: .n momento. Si est*is escuchando Xdi#o se!alando la
paredX, salid y hacedlo a cara descubierta. No nos espi%is.
Lyra y 'ore( )yrnison se volvieron para ver con $ui%n hablaba. ,l hombrecillo sali de entre las
sombras y se plant tran$uilamente ba#o la luI, en un saliente situado sobre las cabeIas de los
ni!os. 'ore( solt un gru!ido.
XNo has pedido permiso a 'ore( )yrnison antes de entrar en su cueva Xdi#o WillX. Zl es un
rey, y tJ no eres m*s $ue un espa. 8eberas ser m*s respetuoso.
7 Lyra le encant or eso. Mir a Will con satis+accin y observ su ira y desprecio.
"ero la eYpresin del caballero, al mirar a Will, era de reproche.
XNosotros +uimos sinceros con vosotros XreplicX. Ma sido una ba#eIa enga!arnos.
Will se levant. Su daimonion se habra presentado en +orma de tigresa, pens Lyra
estremeci%ndose al imaginar la +erocidad $ue mostrara la bestia.
XLs enga!amos por$ue era necesario Xcontest WillX. N7caso habras accedido a venir a$u
de haber sabido $ue la daga estaba rotaO _"ues claro $ue no` Mabrais utiliIado vuestro veneno
para de#arnos inconscientes, y despu%s de pedir re+uerIos nos habrais secuestrado y trasladado a
la +ortaleIa de lord 7sriel. No tuvimos m*s remedio $ue enga!aros, 6ialys, y ten%is $ue
con+ormaros, lo $uer*is o no.
XNSui%nes son %sosO Xpregunt 'ore( )yrnison.
[Link] espas Xrespondi WillX. ,nviados por lord 7sriel. 7yer nos ayudaron a escapar, pero
si est*n de nuestro lado no tienen por $u% espiarnos. R si lo hacen, son los menos indicados para
hablar de ba#eIas.
,l espa mostraba una eYpresin tan +eroI $ue pareca dispuesto a lanIarse no slo sobre el
inde+enso Will sino incluso sobre 'ore(. "ero 6ialys no llevaba la raIn y %l lo saba. 8e modo
$ue no tuvo m*s remedio $ue inclinarse y pedir disculpas.
XMa#estad Xdi#o dirigi%ndose a 'ore(, $uien respondi en el acto con un gru!ido.
Los o#os del caballero transmitan un intenso odio hacia Will, una eYpresin de desa+o y
advertencia hacia Lyra y un +ro y despectivo respeto hacia 'ore(. La nitideI de sus rasgos
resaltaban esa eYpresin, como si le iluminara una brillante luI. Lady Salma(ia sali de la
sombra y se situ #unto a %l. MiIo una reverencia al oso, pasando de los ni!os.
X8isculpadnos Xdi#o a 'ore(X. La costumbre de esconderse es di+cil de abandonar. Mi
compa!ero el caballero 6ialys y yo, lady Salma(ia, hemos permanecido tanto tiempo entre
nuestros enemigos $ue por puro h*bito hemos omitido presentaros nuestros respetos.
7compa!amos a este ni!o y a esta ni!a para asegurarnos de $ue lleguen sanos y salvos a la
+ortaleIa de lord 7sriel. No nos gua otro +in, y por supuesto no tenemos la menor intencin de
lastimaros, rey 'ore( )yrnison.
'ore( no dio muestras de preguntarse cmo era posible $ue unas criaturas tan diminutas pudieran
lastimarlo. No slo su eYpresin era de por s inescrutable, sino $ue tambi%n %l posea unos
modales eY$uisitos y, a la +in y a la postre, la dama se haba eYpresado con elegancia.
X7c%r$uense al +uego Xles invitX. May comida de sobra si tienen hambre. Will, N$u% estabas
diciendo sobre la dagaO
XQam*s imagin% $ue pudiera pasar Xrespondi WillX, pero el caso es $ue se ha roto. ,l
aletimetro le di#o a Lyra $ue tJ podras repararla. "ensaba pedrtelo m*s educadamente, pero te
lo pregunto sin rodeos: Npuedes arreglarla, 'ore(O
X,ns%!amela.
Will vaci el contenido de la +unda sobre el suelo rocoso, colocando las pieIas de la daga en su
lugar correspondiente hasta comprobar $ue no +altaba ninguna. 7 la luI de una rama encendida
$ue acerc Lyra, 'ore( se agach para contemplar cada +ragmento, toc*ndolo delicadamente con
sus gigantescas garras y eYamin*ndolo desde todos los *ngulos. Will se maravill de la destreIa
de a$uellos inmensos gar+ios negros.
8espu%s 'ore( se volvi a endereIar, alIando la cabeIa hacia las sombras del techo de la cueva.
XS Xdi#o, respondiendo escuetamente a la pregunta.
XN,ntonces lo har*s, 'ore(O Xpregunt Lyra, comprendiendo a $u% se re+eraX. No imaginas
lo importante $ue es para nosotros... Si no conseguimos repararla estaremos en una situacin
desesperada y no slo nosotros...
XNo me gusta esa daga Xdeclar 'ore(X. 6emo lo $ue es capaI de hacer. Nunca he visto nada
tan peligroso. Masta los artilugios de guerra m*s mort+eros son unos #uguetes en comparacin
con ella. ,l da!o $ue puede causar es incalculable. Mabra sido in+initamente me#or $ue no
hubiera sido +or#ada.
X"ero con ella... XempeI a decir Will.
'ore( no de# $ue terminara la +rase.
X9on la daga puedes hacer unas cosas muy eYtra!as. Lo $ue no sabes es lo $ue hace por su
cuenta. "uede $ue tus intenciones sean buenas, pero la daga tambi%n tiene sus intenciones.
XN9mo es posibleO Xin$uiri Will.
XLas intenciones de una herramienta son lo $ue %sta hace. .n martillo pretende golpear, un
tornillo pretende su#etar, una palanca pretende levantar. Son el propsito para el $ue +ueron
+abricados. "ero a veces una herramienta puede tener otras aplicaciones $ue desconocemos. 7
veces, al hacer lo $ue uno pretende, al mismo tiempo hace lo $ue pretende la daga, sin saberlo.
N"uedes ver el +ilo m*s acerado de esa dagaO
XNo Xreconoci Will.
,ra cierto: el +ilo disminua progresivamente hasta culminar en un borde tan +ino $ue el o#o no
era capaI de apreciarlo.
X,ntonces Ncmo puedes saber todo lo $ue haceO
XNo puedo. "ero as y todo debo utiliIarla, y hacer cuanto pueda para $ue sucedan cosas
buenas. Si no hiciera nada, sera un inJtil. "eor $ue eso, me sentira culpable.
X'ore( Xintervino LyraX, tJ sabes lo malas $ue son esas gentes de )olvangar. Si no
conseguimos ganar seguir*n cometiendo esas atrocidades para siempre. 7dem*s, si no tenemos
la daga es posible $ue caiga en manos de ellos. No conoca su eYistencia cuando te conoc, 'ore(,
ni yo ni nadie, pero ahora $ue lo sabemos, tenemos $ue utiliIarla. ,s nuestro deber. Sera una
cobarda no hacerlo. Sera como entreg*rsela a los otros y decir: [Link], no os lo
impediremos.W 8e acuerdo, no sabemos lo $ue es capaI de hacer, pero puedo pregunt*rselo al
aletimetro, NnoO R podramos pensar en ello con +undamento en lugar de andar con con#eturas y
temores.
Will se abstuvo de mencionar su motivo m*s apremiante: si 'ore( no reparaba la daga, nunca
volvera a su casa ni vera de nuevo a su madreK ella nunca sabra $u% haba ocurrido y pensara
$ue Will la haba abandonado, como haba hecho su padre. La daga haba sido la causa directa de
ambas deserciones. 6ena $ue utiliIarla para regresar #unto a ella, de lo contrario nunca se lo
perdonara.
'ore( )yrnison guard silencio durante largo rato, pero volvi la cabeIa para escrutar la
oscuridad. Luego se levant despacio y se dirigi hacia la entrada de la cueva para contemplar
las estrellas: algunas eran iguales a las $ue %l haba visto en el norte, y otras no las conoca.
7 sus espaldas, Lyra dio la vuelta a la carne en el +uego. Will eYamin sus heridas para ver si
cicatriIaban bien. 6ialys y Salma(ia permanecieron sentados en silencio en el saliente.
7l cabo de un rato 'ore( se volvi.
X8e acuerdo, lo har% pero con una condicin Xdi#oX. 7un$ue creo $ue es un error. Mi pueblo
no tiene dioses ni daimonions. ;ivimos y morimos, y ah se acaba todo. Los asuntos humanos no
nos traen sino su+rimientos y complicaciones, pero poseemos un lengua#e, peleamos y utiliIamos
herramientasK $uiI* deberamos comprometernos en un bando. 8e todos modos es me#or estar
bien in+ormado $ue a medias. 9onsulta a tu instrumento, Lyra. 7verigua la respuesta $ue buscas.
Si despu%s sigues $ueriendo utiliIar esa daga, la reparar%.
Lyra sac enseguida el aletimetro y lo acerc al +uego para eYaminar la es+era. La lectura +ue
m*s larga de lo habitual. R cuando sali del trance, tras pesta!ear y suspirar repetidas veces, su
rostro mostraba preocupacin.
XNunca haba sido tan con+uso Xa+irm la ni!aX. 8i#o muchas cosas. 9reo $ue las entend
con claridad. "rimero se re+iri al e$uilibrio. 8i#o $ue la daga poda ser per#udicial o servir para
algo bueno, pero era un e$uilibrio tan delicado $ue el menor pensamiento o deseo poda hacer
$ue se decantara en un sentido o en otro... Se re+era a ti, Will, a lo $ue desearas o pensaras,
aun$ue no especi+ic $u% era un pensamiento bueno o malo.
WLuego ha dicho $ue s Xprosigui Lyra, dirigiendo una mirada centelleante a los espasX. Ma
dicho s, reparad la daga.
'ore( la mir +i#amente, y luego asinti con la cabeIa.
6ialys y Salma(ia descendieron del saliente para observar la escena m*s de cerca.
XNNecesitas m*s le!a, 'ore(O Xpregunt LyraX. Will y yo podemos ir a buscarla.
Will comprendi lo $ue se propona: $ue se ale#aran de los espas para hablar tran$uilamente.
X"asado el primer recodo del camino ver%is un arbusto de madera resinosa Xdi#o 'ore(X.
6raedme tantas ramas como pod*is cargar.
Lyra se levant de un salto y Will la sigui.
La luna resplandeca, el sendero era un amasi#o de huellas di+uminadas en la nieve y el aire tan
+ro $ue cortaba el aliento. Los dos ni!os se sentan llenos de energa, esperanIa y vida. No
cruIaron una palabra hasta $ue se hubieron ale#ado de la cueva.
XNSu% m*s di#o el aletimetroO Xpregunt Will.
X8i#o unas cosas $ue no comprend entonces y $ue sigo sin comprender ahora. 8i#o $ue la daga
sera la muerte del "olvo, pero luego di#o $ue era el Jnico medio de mantener al "olvo con vida.
No lo entiendo, Will. "ero volvi a decir $ue era peligrosa, lo repiti una y otra veI. 8i#o $ue si
nosotros... ya sabes..., lo $ue yo pensaba...
XNSi vamos al mundo de los muertosO
XS, di#o $ue si hacemos eso $uiI* no regresemos nunca, Will. SuiI* no logremos sobrevivir.
Will no hiIo ningJn comentario. Los ni!os siguieron caminando m*s serios, en busca del arbusto
$ue les haba indicado 'ore( y silenciosos ante la idea del riesgo $ue correran.
X"ero tenemos $ue hacerlo, NnoO Xdi#o +inalmente Will, interrumpiendo el silencio.
XNo lo s%.
XSuiero decir ahora $ue ya lo sabemos. 6ienes $ue hablar con =oger, y yo con mi padre. No
nos $ueda m*s remedio $ue hacerlo.
X6engo miedo Xdi#o Lyra.
Will comprendi $ue #am*s se lo habra con+esado a nadie.
XN6e di#o lo $ue ocurrira si no lo hacemosO Xpregunt.
X;aco, oscuridad... ,n realidad no lo entend, Will. "ero creo $ue se re+era a $ue, pese al
peligro, debemos tratar de rescatar a =oger. 8esde luego no ser* como cuando le rescat% de
)olvangar. Ro entonces no saba muy bien lo $ue hacaK simplemente +ui en su busca y tuve
suerte. Suiero decir $ue hubo mucha gente $ue me ayud, como los giptanos y las bru#as. 8onde
ahora tenemos $ue ir no encontraremos ninguna ayuda. ;eo... en mi sue!o vi... ,se sitio era...
peor $ue )olvangar. "or eso tengo miedo.
X"ues lo $ue a m me da miedo Xdi#o Will sin atreverse a mirar a LyraX es $uedarme
atrapado en algJn lugar y no volver a ver a mi madre.
8e pronto evoc una escena $ue haba olvidado: ocurri cuando era muy pe$ue!o, antes de $ue
su madre empeIara a padecer una desgracia tras otra, y estaba en+ermo. Su madre haba pasado
toda la noche sentada a la cabecera de su cama, en la oscuridad, cantando canciones de cuna y
cont*ndole cuentos. R Will saba $ue mientras tuviera cerca la $uerida voI de su madre, estara a
salvo. No poda abandonarla ahora. _8e ninguna manera` Si era necesario, cuidara de su madre
toda la vida.
XS, tienes raIn, sera horrible Xdi#o Lyra con ternura, como si hubiera adivinado sus
pensamientosX. ,n lo tocante a mi madre no me di cuenta, NsabesO Me cri% sola. No recuerdo
$ue nadie me acunara ni me hiciera mimos de pe$ue!a. _Sue yo recuerde, slo est*bamos "an y
yo` No recuerdo $ue la se!ora Lonsdale se comportara as conmigoK era la gobernanta del
9olegio Qordan, y lo Jnico $ue le importaba era $ue yo +uera limpia, y los modales... "ero en la
cueva, Will, sent $ue mi madre me amaba y cuidaba de m... 8eb de pillar alguna en+ermedad,
pero ella no de# de cuidarme. R recuerdo $ue en un par de ocasiones me despert% y ella me
tena abraIada... Lo recuerdo con toda claridad, estoy segura... ,so es lo $ue yo hara si tuviera
una hi#a.
8e modo $ue Lyra no saba por $u% haba permanecido dormida durante tanto tiempo. Will se
pregunt si deba decrselo %l y traicionar ese recuerdo, aun$ue +uera +also. R se respondi $ue
no, $ue decididamente no.
XN,s %se el arbustoO Xpregunt Lyra.
,l resplandor de la luna era lo bastante intenso como para poner de relieve cada ho#a. Will
arranc una rama, y el +uerte olor a resina $ued adherido a sus dedos.
XR a esos espas no les diremos una palabra Xa!adi Lyra.
Los dos ni!os con+eccionaron unos buenos +a#os de ramas y los transportaron a la cueva.
/?. L7 UL=Q7
M',N6=7S
97M'N7)7 ,N6=,
LLS U.,&LS 8,L
'NU',=NL,
=,&L9'QcN8LM,
9LN LLS
"L79,=,S 8,L
&,N'L...
W'LL'7M )L7P,
,n a$uel momento, los gallivespianos hablaban del mismo tema. 6ras llegar a una recelosa
paI con 'ore( )yrnison, se encaramaron de nuevo al saliente para no estorbar.
XNo debemos apartarnos de su lado ni un momento Xdi#o 6ialys, aprovechando el ruido $ue
produca el crepitar de las llamas de la potente +ogataX. ,n cuanto est% reparada la daga,
debemos convertirnos en sombra del ni!o.
X,s muy listo. No de#a de observarnos Xrepuso Salma(iaX. La ni!a es m*s con+iada. 9reo
$ue podramos ganarnos su simpata. ,s inocente y cari!osa. 8ebemos concentrarnos en ella,
6ialys.
X"ero %l tiene la daga. ,s el Jnico $ue puede utiliIarla.
XNo ir* a ninguna parte sin esa ni!a.
XSi %l est* en poder de la daga, ella tiene $ue seguirlo. R creo $ue en cuanto la daga est% de
nuevo intacta, la emplear* para trasladarse a otro mundo y librarse de nosotros. NNo te diste
cuenta de $ue hiIo callar a la ni!a cuando iba a a!adir algo m*sO 6ienen un ob#etivo secreto,
muy distinto del $ue a nosotros nos conviene.
XRa veremos. "ero creo $ue tienes raIn, 6ialys. 8ebemos permanecer muy cerca del ni!o a
toda costa.
7mbos observaron con cierto escepticismo a 'ore( )yrnison mientras %ste dispona las
herramientas de su improvisado taller. Los +ornidos traba#adores de las +*bricas de material de
guerra situadas ba#o la +ortaleIa de lord 7sriel, con sus altos hornos y laminadoras, sus +or#as
amb*ricas y prensas hidr*ulicas, se habran redo al ver a$uella +ogata, el martillo de piedra y el
yun$ue, $ue en realidad era una pieIa de la armadura de 'ore(. No obstante, el oso haba
calibrado bien la tarea $ue iba a emprender, y los pe$ue!os espas empeIaron a advertir en sus
movimientos una e+icacia $ue moder su desprecio.
9uando Lyra y Will regresaron con las ramas, 'ore( les indic cmo deban colocarlas en el
+uego. ,Yamin cada rama, volvi%ndola de un lado y de otro, antes de indicarles cmo colocarlas
en un determinado *ngulo, o cmo partir un troIo y disponerlo por separado en el borde. ,l
resultado +ue un +uego de una eYtraordinaria potencia $ue se concentraba en un eYtremo.
,l calor se propagaba por la cueva con gran intensidad. 'ore( sigui alimentando el +uego y
mand a los ni!os otras dos veces a recoger le!a para asegurarse de $ue hubiera su+iciente hasta
concluir la operacin.
Luego volvi una pe$ue!a piedra $ue haba en el suelo y pidi a Lyra $ue buscara m*s piedras
como a$u%lla. Le eYplic $ue cuando a$uellas piedras se calentaran emanaran un gas $ue
rodeara la ho#a y la aislara del aire, pues si el metal candente entraba en contacto con el aire lo
absorbera en parte y se hara m*s +r*gil.
Lyra se puso a buscar las piedras, y con ayuda de "antalaimon, en versin lechuIa, no tard en
hallar m*s de una docena. 'ore( le eYplic cmo deba colocarlas y dnde, y le mostr la
cantidad eYacta de aire $ue deba crear, utiliIando una rama cargada de ho#as, para $ue el gas
+luyera de +orma regular sobre la pieIa $ue +or#aba.
'ore( puso a Will a cargo del +uego. ,l oso dedic varios minutos a darle las precisas
instrucciones y a eYplicarle los principios $ue deba aplicar. )uena parte del %Yito de la empresa
dependa de la colocacin eYacta de la le!a, y 'ore( no poda detenerse a cada momento para
corregir su posicin.
'ore( le advirti adem*s $ue una veI reparada la daga no tendra el mismo aspecto. Sera m*s
corta, por$ue cada pedaIo de la ho#a tena $ue solapar un poco el siguiente, a +in de poderlos
unirK la super+icie $uedara oYidada, de modo $ue se perderan las aguas del color, y la
empu!adura se $uemara un poco. "ero el +ilo sera igual y la daga no perdera e+icacia.
Will observ cmo las llamas devoraban las resinosas ramas, y con los o#os llorosos y las manos
chamuscadas +ue reponi%ndolas hasta $ue el calor se concentr tal como 'ore( $uera.
,ntretanto, el oso picaba y reba#aba una piedra del tama!o de un pu!o, $ue haba seleccionado
tras haber rechaIado varias $ue no tenan el peso adecuado. Uue d*ndole +orma y alis*ndola con
unos golpes tremendos, hasta $ue el olor a cordita $ue eYhalaba la piedra se sum al humo $ue
aspiraban los dos espas, los cuales observaban la escena desde el saliente. 'ncluso "antalaimon,
trans+ormado en cuervo, participaba agitando las alas para avivar el +uego.
"or +in, satis+echo de la +orma $ue haba ad$uirido el martillo, 'ore( coloc las dos primeras
pieIas de la ho#a de la daga entre la le!a $ue arda en el centro de la hoguera y orden a Lyra $ue
aventara el gas de la piedra sobre ella. Mientras el oso observaba, su rostro alargado y blanco
resplandeca a la luI de las llamas. Will vio $ue la super+icie de metal tomaba un color ro#o,
luego amarillo y por Jltimo blanco.
'ore( no apartaba la vista del +uego, con la Iarpa dispuesta para sacar las piedras. 7l cabo de
unos momentos el metal cambi nuevamente de aspectoK su super+icie se torn reluciente y de
ella brotaron unas chispas como si se tratara de +uegos de arti+icio.
,ntonces 'ore( pas a la accin. 'ntrodu#o la Iarpa derecha en la hoguera y sac r*pidamente una
pieIa tras otra, sosteni%ndolas con las puntas de sus grandes garras hasta depositarlas en la
plancha de hierro $ue corresponda a la parte posterior de su armadura. Will percibi el olor a
pelo chamuscado, pero 'ore( no le dio importancia, y con eYtraordinaria agilidad a#ust el *ngulo
en el $ue las pieIas se solapaban, alI su Iarpa iI$uierda y descarg un golpe con el martillo de
piedra.
La punta de la daga rebot sobre la piedra a consecuencia del impacto. Will comprendi $ue toda
su vida dependa de lo $ue ocurriera en a$uel pe$ue!o tri*ngulo de metal, a$uella punta $ue
buscaba los espacios en el interior de los *tomos. 6odo %l senta las oscilaciones de las llamas y
el desprendimiento de cada *tomo en el entramado de la ho#a. Will haba supuesto $ue slo un
horno de tama!o industrial, e$uipado con los instrumentos m*s so+isticados, poda +or#ar esa
ho#a, pero de pronto se dio cuenta de $ue a$uellos eran los me#ores instrumentos y $ue 'ore(,
gracias a su gran habilidad, haba construido la me#or +ragua posible.
X_Mantenlo +irme en tu mente` Xtron 'ore( sobre el +ragor del +uegoX. _6J tambi%n tienes
$ue +or#arlo` _6ienes $ue participar conmigo en la tarea`
Will sinti $ue todo su cuerpo se estremeca ba#o los golpes $ue el oso descargaba con el
martillo de piedra. La segunda pieIa de la ho#a comenI a calentarse, y Lyra avent con la rama
el gas ardiente para $ue recubriera ambas pieIas y no tuvieran contacto con el aire corrosivo.
Will perciba todos los detalles de la operacin, sintiendo cmo los *tomos de metal se unan
entre s a trav%s de la rotura, +ormando nuevos cristales, re+orI*ndose y endereI*ndose en el
invisible entramado a medida $ue se +raguaba la #untura.
X_,l +ilo` Xbram 'ore(X. _Mant%n el +ilo alineado`
Se re+era Vcon la menteW y Will obedeci al instante, percibiendo las in+initesimales
desviaciones y la in+initesimal correccin cuando los bordes se a#ustaron per+ectamente. .na veI
$ue la #untura $ued terminada, 'ore( pas a la pieIa siguiente.
XLtra piedra Xindic a Lyra, $ue apart la primera piedra y puso a calentar una segunda.
Will revis el +uego y parti una rama en dos para encarar me#or las llamas mientras 'ore( se
aplicaba de nuevo con el martillo. Will comprendi $ue a su tarea se haba sumado una nueva
comple#idad, pues deba mantener la nueva pieIa en una relacin eYacta con las dos anteriores, y
$ue slo si lo haca con eYtremada precisin lograra ayudar a 'ore( a recomponerlas.
,l oso y los ni!os continuaron traba#ando. Will no tena ni idea de cu*nto tiempo les llev. "or
su parte, Lyra tena los braIos doloridos, los o#os llorosos, la piel chamuscada y enro#ecida y los
huesos molidos debido a la +atiga, pero sigui colocando cada piedra tal como le haba indicado
'ore(, y "antalaimon, pese al cansancio, continu batiendo las alas sobre las llamas.
9uando slo +altaba una Jltima #untura, Will estaba tan agotado por el es+uerIo intelectual $ue a
duras penas pudo colocar la siguiente rama en el +uego. 6ena $ue comprender cada coneYin, de
lo contrario la daga no se recompondra. 7l llegar a la Jltima y m*s comple#a +ase, destinada a
+i#ar la ho#a casi terminada en el pe$ue!o troIo $ue $uedaba de la empu!adura, Will era
consciente de $ue si no lograba mantenerla unida con toda su energa mental a las dem*s pieIas,
la daga se disgregara como si 'ore( nunca la hubiera reparado.
,l oso tambi%n lo saba e hiIo una pausa antes de empeIar a calentar la pieIa restante. Mir a
Will y %ste no vio nada en sus o#os, ni la m*s mnima eYpresin, slo un insondable +ulgor negro.
No obstante, capt su signi+icado: a$uello era un traba#o arduo, pero todos cumplan una +uncin
igual de importante.
,so le bast. Se volvi hacia el +uego y concentr su imaginacin en al eYtremo roto de la
empu!adura, haciendo acopio de todas sus +uerIas para a+rontar la Jltima y m*s di+cil +ase de la
tarea.
7s pues, la daga +ue +or#ada entre los tres: Will, 'ore( y Lyra. 9uando 'ore( hubo asestado el
Jltimo golpe con el martillo, Will percibi el sutil a#uste de los *tomos al unirse en el punto de
rotura y se desplom en el suelo de la cueva, totalmente agotado. Lyra se hallaba muy cerca de %l
en el mismo estado, con los o#os vidriosos y enro#ecidos, el pelo lleno de holln y humo. 'ore(
tena la cabeIa gacha y su blanco pela#e chamuscado y ceniciento.
6ialys y Salma(ia haban dormido por turnos, de +orma $ue uno de ellos estuvo vigilando
constantemente. ,n a$uel momento era ella $uien estaba despierta mientras %l dorma. 9uando la
ho#a se en+riaba y pasaba del ro#o al gris y por +in a un tono plateado, Will alarg la mano hacia
la empu!adura. ,ntonces Salma(ia toc en el hombro a su colega, $ue se despert en el acto.
"ero Will no toc la daga pues aJn estaba muy caliente y se habra abrasado la mano. Los espas
se rela#aron sobre el rocoso saliente.
XSalgamos +uera Xdi#o 'ore( a Will. Luego se volvi hacia Lyra y a!adiX: Su%date a$u y
no to$ues la daga.
Lyra se sent #unto al yun$ue, sobre el $ue se en+riaba la daga, y 'ore( le orden $ue avivara el
+uego y no de#ara $ue se apagara, pues aJn $uedaba una Jltima operacin.
Will sigui al oso hasta la oscura ladera. ,l impacto del aire glacial en contraste con el horno de
la cueva +ue instant*neo.
XNo debieron haber +abricado esa daga Xdeclar 'ore( cuando se hubieron ale#ado un
trechoX. SuiI* yo no deb haberla reparado. ,stoy lleno de dudas, y eso nunca me haba
sucedido. La duda es cosa de humanos, no de osos. Si me estoy volviendo humano, eso signi+ica
$ue algo va mal. R yo lo he empeorado.
X"ero cuando el primer oso +or# la primera pieIa de armadura, Nacaso no +ue eso tambi%n
maloO
'ore( guard silencio. Zl y Will siguieron caminando hasta llegar a un gran ventis$uero. 'ore( se
tumb, revolvi%ndose en el suelo y levantando remolinos de nieve en la oscuridad hasta $ue %l
mismo pareca hecho de nieve, la personi+icacin de toda la nieve $ue eYista en el mundo.
9uando hubo terminado se levant y se sacudi la nieve de encima.
XS, tal veI lo +uera Xdi#o al ver $ue Will esperaba una respuesta a su preguntaX. "ero antes
de ese primer oso acoraIado no hubo otros. No sabemos nada sobre %pocas anteriores. Uue
entonces cuando se implant la costumbre. 9onocemos nuestras costumbres, $ue son +irmes y
slidas y las observamos sin modi+icarlas. La naturaleIa del oso se debilita sin la costumbre, al
igual $ue la carne de oso $ueda desprotegida sin la armadura.
W"ero creo $ue al reparar esa daga he transgredido la naturaleIa del oso. Me sido tan insensato
como 'o+ur =a(inson. ,l tiempo lo dir*. ,l caso es $ue estoy preocupado y lleno de dudas.
Suiero $ue me aclares una cosa: Npor $u% se rompi la dagaO
Will se +rot la cabeIa con ambas manos para aliviar su #a$ueca.
XLa mu#er me mir y cre $ue tena el rostro de mi madre Xrespondi, tratando de recordar la
eYperiencia con la m*Yima sinceridadX. La daga choc contra algo $ue no pudo traspasar, y
como mi mente la diriga hacia delante y hacia atr*s, se parti. 9reo $ue +ue as como sucedi.
La mu#er saba lo $ue haca, de eso estoy seguro. ,s muy lista.
X9uando hablas de la daga, hablas de tu madre y tu padre.
XN8e verasO S... supongo $ue s.
XNSu% vas a hacer con ellaO
XNo lo s%.
'ore( se abalanI sobre Will y le dio un IarpaIo tan violento $ue lo hiIo rodar sobre la nieve
hasta $ue por +in se detuvo a mitad de la ladera, completamente aturdido.
'ore( descendi lentamente hasta donde se hallaba Will, $ue intentaba ponerse de pie.
X8ime la verdad Xle espet.
Will se sinti tentado de decir: VNo te habras atrevido a pegarme de haber tenido yo la daga en
la mano.W "ero saba $ue 'ore( lo saba, y saba $ue %l lo saba, y $ue habra sido una descortesa
y una estupideI decir eso, aun$ue estuvo a punto de hacerlo.
Will se contuvo, hasta $ue se levant y mir a 'ore( a la cara.
X6e he dicho $ue no lo s% Xreplic, tratando de no perder la composturaX, por$ue no tengo
las ideas claras sobre lo $ue voy a hacer. Sobre lo $ue eso signi+ica. Me da miedo. R a Lyra
tambi%n. 8e todos modos, en cuanto me eYpuso su plan acept%.
XN8e $u% se trataO
XSueremos ba#ar a la tierra de los muertos y sacar al +antasma de =oger, el amigo de Lyra, $ue
muri en Svalbard.
W"ero estoy en un dilema, por$ue tambi%n $uiero volver y cuidar de mi madre, y por otra parte el
*ngel )althamos me di#o $ue +uera a ver a lord 7sriel y le o+reciera la daga, y creo $ue tiene
raIn...
X,l *ngel huy Xcoment 'ore(.
XNo era un guerrero. MiIo lo $ue pudo. No era el Jnico $ue estaba asustadoK yo tambi%n lo
estoy. 7s $ue debo pensar las cosas con calma. 7 veces no hacemos lo debido por$ue lo
indebido parece m*s peligroso, y no $ueremos demostrar $ue estamos asustados, de modo $ue
hacemos algo $ue est* mal simplemente por$ue es peligroso. Nos preocupa m*s no demostrar
nuestro miedo $ue actuar con tino. ,s muy duro. "or eso no te he respondido.
X,ntiendo Xcontest el oso.
7mbos guardaron un rato de silencio, $ue a Will se le anto# muy largo por$ue no iba protegido
contra a$uel +ro polar. "ero 'ore( aJn no haba terminado y Will se senta algo d%bil y aturdido
debido al golpe $ue %ste le haba propinado, de modo $ue no se movieron.
XMe he arriesgado en muchos sentidos Xdi#o el oso reyX. ,s posible $ue por $uerer ayudarte
haya precipitado la destruccin de+initiva de mi reino. "ero tambi%n es posible $ue no, y $ue la
destruccin se hubiera producido de todas +ormasK puede $ue yo la haya postergado. 7s $ue
como ves estoy preocupado por hacer cosas impropias de un oso y dudar y especular como un
humano.
WR te dir% m*s. 6J ya lo sabes, pero no $uieres reconocerlo. "or eso voy a decrtelo sin rodeos,
para $ue no te con+undas. Si $uieres triun+ar en tu misin, debes de#ar de pensar en tu madre.
6ienes $ue de#arla de lado. Si no te concentras en la tarea, la daga se romper*.
W7hora me despedir% de Lyra. ,spera en la cueva, por$ue esos espas no te perder*n de vista, y
no $uiero $ue escuchen cuando hablo con ella.
Will no saba $u% decir, pero la emocin le atenaIaba el pecho y la garganta.
X&racias, 'ore( )yrnison X+ue cuanto atin a decir.
Will subi con 'ore( por la ladera hasta la cueva, donde el +uego despeda aJn un c*lido
resplandor en la inmensa oscuridad.
'ore( llev a cabo la Jltima operacin para reparar la sutil daga. La deposit entre las relucientes
brasas hasta $ue la ho#a estuvo candente. Will y Lyra vieron un centenar de colores $ue se
arremolinaban en las humeantes pro+undidades del metal, y cuando 'ore( calcul $ue haba
llegado el momento indicado, orden a Will $ue tomara la daga y la hundiera de inmediato en la
nieve $ue se haba acumulado +rente a la cueva.
,l mango de palisandro estaba chamuscado y renegrido, pero Will se envolvi varias veces la
mano en una camisa y sigui las instrucciones de 'ore(. Will sinti en el silbido y el vapor $ue
emanaba la daga $ue todos los *tomos se haban ensamblado a la per+eccin y $ue haba
recuperado su acerado +ilo y sus eYcepcionales cualidades.
"ero presentaba un aspecto distinto, tal como le haba advertido 'ore(. ,ra m*s corta y menos
elegante, y cada #untura estaba cubierta por una super+icie plateada y opaca. "areca lo $ue era:
un ob#eto herido.
9uando se hubo en+riado, Will la guard en la mochila. Luego se sent, sin prestar atencin a los
espas, a esperar el regreso de Lyra.
'ore( condu#o a la ni!a a un lugar situado m*s arriba de la cueva, donde de# $ue %sta se
re+ugiara entre sus descomunales braIosK "antalaimon, trans+ormado en ratn, reposaba #unto a
su pecho. 'ore( se inclin sobre ella y le acarici con el hocico sus manos chamuscadas y sucias.
Sin decir una palabra comenI a lamerlas, aliviando con su lengua el escoIor de las $uemaduras.
Lyra suspir. Nunca se haba sentido tan a salvo como en a$uellos momentos.
8espu%s de haberle limpiado el holln y la suciedad de las manos, 'ore( habl. Lyra sinti las
vibraciones de su voI en la espalda.
XNSu% es ese plan de visitar la tierra de los muertos, Lyra LenguadeplataO
XSe me ocurri en un sue!o, 'ore(. ;i al +antasma de =oger y comprend $ue me llamaba... N6e
acuerdas de =ogerO )ueno, pues despu%s de $ue te marcharas lo mataron, creo $ue por culpa
ma. "ienso $ue debera terminar lo $ue comenc%, $ue debo ir y pedirle perdn, y rescatarlo de
ese lugar si puedo. Si Will puede abrir una ventana al mundo de los muertos, debemos hacerlo.
X"oder no es lo mismo $ue deber.
X"ero si puedes y debes, no hay eYcusa para no hacer una cosa.
XMientras est*s vivo, tu deber es seguir vivo.
XNo, 'ore( Xreplic LyraX, nuestro deber es cumplir las promesas $ue hagamos, por di+ciles
$ue sean. NSabes una cosaO ,n el +ondo estoy muerta de miedo. L#al* no hubiera tenido nunca
ese sue!o, o#al* $ue a Will no se le hubiera ocurrido $ue podamos utiliIar la daga para ir all.
"ero las cosas son como son, y no hay vuelta de ho#a.
Lyra not $ue "antalaimon estaba temblando y le acarici con sus manos doloridas.
XLo malo es $ue no sabemos cmo llegar all Xcontinu la ni!aX. No lo sabremos hasta $ue
lo intentemos. NR tJ $u% piensas hacer, 'ore(O
X=egresar% al norte, con mi pueblo. No podemos vivir en las monta!as. 'ncluso la nieve es
distinta. 9re $ue podamos vivir a$u, pero es m*s +*cil para nosotros vivir en el mar, aun$ue
haga calor. Ma sido una eYperiencia provechosa. 9reo adem*s $ue van a necesitarnos. "resiento
$ue habr* guerra, Lyra LenguadeplataK lo huelo, lo percibo en el ambiente. 7ntes de venir a$u
habl% con Sera+ina "e((ala y me di#o $ue iba a ver a lord Uaa y a los giptanos. Si estalla una
guerra, nos necesitar*n.
Lyra se incorpor, emocionada al or los nombres de sus vie#os amigos. "ero 'ore( no haba
terminado.
XSi Will y tJ no encontr*is la +orma de salir del mundo de los muertos XprosiguiX, no
volveremos a vernos, por$ue yo no tengo un +antasma. Mi cuerpo permanecer* en la tierra, y
pasar* a +ormar parte de la misma. "ero si ambos logramos sobrevivir, en Svalbard siempre te
recibiremos con el calor y los honores dignos de una amiga, y a Will tambi%n. N6e ha contado lo
$ue ocurri cuando nos encontramosO
XNo Xrespondi LyraX, slo me di#o $ue ocurri #unto a un ro.
XMe plant cara. Ro crea $ue no eYista nadie $ue se atreviera a hacerlo, pero ese renacua#o es
muy atrevido y muy listo. No me gusta el plan $ue te has propuesto, pero me consta $ue ese
chico es la Jnica persona $ue velar* por ti. Sois tal para cual. Sue te vaya bien, Lyra
Lenguadeplata, mi $uerida amiga.
'ncapaI de articular palabra, Lyra le rode el cuello con los braIos y sepult la cara en su espeso
pela#e.
7l cabo de un minuto 'ore( se levant y apart delicadamente a Lyra. Luego dio media vuelta y
se ale# en la oscuridad. Lyra enseguida perdi de vista su silueta al con+undirse con la blancura
de la nieve, pero tal veI por$ue tena los o#os inundados de l*grimas.
9uando Will oy sus pasos en el camino, les di#o a los espas:
XMirad, a$u est* la daga. No voy a utiliIarla. No os mov*is de a$u.
7l salir hall a Lyra +rente a la cueva, llorando. "antalaimon, $ue estaba a su lado, se haba
trans+ormado en un lobo $ue alIaba el hocico hacia el negro +irmamento.
,lla no di#o palabra. La Jnica luI vena del p*lido re+le#o de los restos de la hoguera sobre la
nieve, $ue a su veI se re+le#aba en las me#illas hJmedas de Lyra, y las l*grimas de la ni!a se
re+le#aban en los o#os de Will, de +orma $ue todos a$uellos +otones les unan en un silencioso
entramado.
X_Le $uiero tanto, Will` Xmusit Lyra con voI entrecortadaX. R pareca tan vie#o y triste...
7hora todo recaer* sobre nosotros, Nverdad, WillO No podemos apoyarnos en nadie m*s, slo en
nosotros mismos. "ero somos muy #venes... Si el pobre se!or Scoresby est* muerto y 'ore( es
vie#o... 6endremos $ue seguir adelante sin depender de nadie.
XLo conseguiremos Xdi#o WillX. No pienso mirar de nuevo atr*s. "odemos hacerlo. 7hora
debemos dormir un rato, pero si permanecemos en este mundo podran aparecer esos girpteros
$ue han encargado los espas. 7s $ue abrir% ahora mismo una ventana y buscaremos otro mundo
donde dormir, y si los espas vienen con nosotros, no importa. Ra nos libraremos de ellos m*s
adelante.
XS Xconvino Lyra, pasando el dorso de la mano por la nariI y +rot*ndose los o#os empa!ados
de l*grimasX. Lo haremos as. N,st*s seguro de $ue la daga +uncionaO NLa has probadoO
XS% $ue +uncionar*.
Seguidos por "antalaimon, convertido en un tigre para disuadir a los espas, al menos eso
esperaban, Will y Lyra regresaron a la cueva y tomaron sus mochilas.
XNSu% hac%isO Xpregunt Salma(ia.
XNos vamos a otro mundo Xrespondi Will, sacando la daga. Not $ue estaba intacta de
nuevoK hasta ese momento no haba reparado en lo mucho $ue la $uera.
X"ero ten%is $ue esperar a los girpteros de lord 7sriel Xprotest 6ialys con tono *spero.
XNo vamos a esperarlos Xreplic WillX. Si os acerc*is a la daga, os matar%. "od%is venir con
nosotros si $uer%is, pero no pod%is obligarnos a $uedarnos a$u. Nos vamos.
X_Nos mentiste`
XNo Xterci LyraX. Ment yo. Will no miente. No pensasteis en eso.
XN"ero adnde vaisO
Sin responder, Will tent el aire y cort una abertura en la penumbra.
X,sto es un error Xobserv Salma(iaX. 8eberais daros cuenta y hacernos caso. No hab%is
pensado.
X9laro $ue hemos pensado, y mucho Xreplic WillX. Ma!ana os lo contaremos. "od%is
acompa!arnos al lugar adonde nos dirigimos o regresar con lord 7sriel.
La ventana daba a un mundo al $ue %l haba escapado con )aruch y )althamos, y donde haba
dormido a salvo: una inmensa y c*lida playa en la $ue crecan unas plantas parecidas a helechos
detr*s de las dunas.
X8ormiremos a$u Xdi#o WillX. ,s un buen sitio.
9uando todos hubieron pasado, Will cerr enseguida la ventana. Mientras %l y Lyra se acostaban
all mismo, rendidos, lady Salma(ia se dispuso a montar guardia, y el caballero abri su
resonador de magnetita y empeI a componer un mensa#e en la oscuridad.
/F. ,L 7=6,U796L'N6,N9'LN7L
8,L 'N9L'N78L 6,Q78L 9LL&7)7N Mc&'97S M'L,=7S
8, LcM"7=7S
S., =,U.L&\7N
9.7L ,S6=,LL7S R )='LL7N6,S
U7=LL,S 8, 79,'6,
S., "=LR,967)7N
L.]...
QLMN M'L6LN
_Mi ni!a` _Mi hi#a` N8nde est*O NSu% has hechoO Mi Lyra... M*s valdra $ue me
arrancaras a tiras el coraIn... ,lla estaba segura conmigo, a salvo, Ny ahora dnde est*O
Los gritos de la se!ora 9oulter resonaban por la reducida estancia en lo alto de la torre
ineYpugnable. ,staba atada a una silla, desgre!ada, con la ropa desgarrada y la mirada
eYtraviada. Su daimonion mono se revolva y +orce#eaba en el suelo, su#eto con una cadena de
plata.
Lord 7sriel, sentado #unto a ella, escriba algo en un papel, sin prestarle atencin. 7 su lado
haba un ordenanIa $ue miraba nervioso a la mu#er. 9uando lord 7sriel le hubo entregado el
papel, el hombre salud y sali apresuradamente con su daimonion terrier pegado a sus talones y
la cola entre las piernas.
Lord 7sriel se volvi hacia la se!ora 9oulter.
XNLyraO Urancamente, me importa un comino Xdi#o con voI $ueda y roncaX. ,sa dichosa
ni!a debi $uedarse donde estaba y hacer lo $ue se le di#o. No puedo seguir desperdiciando
tiempo y recursos con ellaK si se niega a aceptar nuestra ayuda, debe arrostrar las consecuencias.
XNo lo dices en serio, 7sriel, o no habras...
XLo digo muy en serio. ,sa cra ha provocado un con+licto desproporcionado en comparacin
con sus m%ritos. No es m*s $ue una ni!a inglesa como tantas, no muy inteligente...
X_S es inteligente` Xprotest la se!ora 9oulter.
X,s lista pero no intelectualK impulsiva, embustera, avariciosa...
X;aliente, generosa, cari!osa.
[Link] ni!a del montn, $ue no se distingue por...
XN8el montnO NLyraO _,s Jnica` "iensa en todo lo $ue ha hecho. Si no la $uieres es problema
tuyo, 7sriel, pero no menosprecies a tu hi#a. 9onmigo estuvo a salvo hasta $ue...
X6ienes raIn Xreplic lord 7sriel poni%ndose en pieX. ,s Jnica. Si ha conseguido
domesticarte y ablandarte... ,s toda una haIa!a. 6e ha arrebatado el veneno, Marisa. 6e ha
arrancado los colmillos. 6u +uego ha $uedado so+ocado ba#o un torrente de sentimentalismo.
NSui%n lo habra imaginadoO La despiadada portavoI de la 'glesia, la +an*tica perseguidora de
ni!os, la inventora de diablicas m*$uinas destinadas a abrirlos en canal y buscar en sus
aterroriIados cuerpecitos alguna prueba de pecado... R de pronto aparece una mocosa
deslenguada e ignorante con las u!as sucias y tJ la arropas con tus plumas como una gallina
clueca. S, reconoIco $ue esa ni!a debe de tener un don $ue yo #am*s he visto. "ero si de lo
Jnico $ue es capaI es de convertirte en una madre amorosa, es un don vulgar, insigni+icante,
ridculo. Me convocado a mis comandantes para una reunin de urgencia, y si no puedes
controlar esos ruidos $ue sueltas por la boca, ordenar% $ue te amordacen.
La se!ora 9oulter se pareca m*s a su hi#a de lo $ue supona. Su respuesta +ue escupirle a lord
7sriel en la cara.
[Link] mordaIa acabara tambi%n con esos modales Xdi#o lord 7sriel sin inmutarse y sec*ndose
la cara.
X9orrgeme si me e$uivoco, 7sriel Xreplic la se!ora 9oulterX. ,l $ue eYhibe a sus
subordinados una prisionera atada a una silla es sin duda un modelo de educacin. Sutame estas
ligaduras o te obligar% a amordaIarme.
X9omo $uieras.
Lord 7sriel sac un pa!uelo de seda del ca#n, pero antes de $ue le diera tiempo a coloc*rselo
sobre la boca, la se!ora 9oulter mene la cabeIa.
XNo, no Xdi#oX. No lo hagas, 7sriel, te lo suplico, no me humilles.
8e sus o#os brotaron l*grimas de rabia.
XMuy bien, te desatar%, pero %ste seguir* encadenado Xdeclar, guardando el pa!uelo de
nuevo en el ca#n. Luego le cort las ligaduras con una nava#a.
La se!ora 9oulter se +rot las mu!ecas, se levant de la silla, +leYion los braIos para
desentumecerlos y repar en el estado de su ropa y su pelo. ,staba p*lida y demacradaK en su
cuerpo aJn $uedaban restos de veneno de los gallivespianos, $ue le causaba un dolor espantoso
en las articulaciones, pero no estaba dispuesta a mani+estarlo ante %l.
X"uedes lavarte ah Xdi#o lord 7sriel, se!alando una pe$ue!a habitacin apenas mayor $ue un
armario.
La se!ora 9oulter tom en braIos a su daimonion encadenado, $ue +ulmin a lord 7sriel con la
mirada y entr en ella para asearse.
,n ese momento se present un ordenanIa.
XSu ma#estad el rey Lgun1e y lord =o(e Xanunci.
'nmediatamente hicieron su aparicin en la estancia el general a+ricano y el gallivespiano. ,l
primero luca un uni+orme impecable y un venda#e limpio $ue cubra una herida en la sienK lord
=o(e se desliI r*pidamente hacia la mesa a lomos de su halcn aIul.
Lord 7sriel los salud e+usivamente y les o+reci vino. ,l halcn se detuvo para $ue desmontara
su #inete y acto seguido vol hasta el soporte contiguo a la puerta. ,ntonces el ordenanIa anunci
al tercero de los comandantes de lord 7sriel, un *ngel hembra $ue responda al nombre de
baphania. "erteneca a una categora muy superior a la de )aruch y )althamos y era visible
gracias a una tr%mula y desconcertante luI $ue pareca provenir de otro lugar.
La se!ora 9oulter hiIo su aparicin, muy aseada, y los tres comandantes se inclinaron ante ella.
No dio muestras de $ue le sorprendiera su presencia, correspondi a su saludo con una
inclinacin de cabeIa y se sent con adem*n sosegado, sosteniendo al mono encadenado en sus
braIos.
X9u%nteme lo ocurrido, rey Lgun1e Xdi#o lord 7sriel, entrando en materia sin p%rdida de
tiempo.
XMatamos a diecisiete guardias suiIos Xdi#o el a+ricano con voI grave y potenteX y
destruimos dos Iepelines. "erdimos a cinco hombres y un girptero. La ni!a y el ni!o lograron
escapar. 9apturamos a lady 9oulter, pese a su valerosa resistencia, y la tra#imos a$u. 9on+o en
$ue considere correcto el trato $ue le dispensamos.
X,stoy satis+echa de la +orma en $ue me trat usted, se!or Xrespondi la se!ora 9oulter
haciendo un ligero hincapi% en el t%rmino VustedW.
XNMan su+rido desper+ectos los otros girpterosO NMay heridosO Xin$uiri lord 7sriel.
X7lgunos desper+ectos y algunos heridos, pero de escasa consideracin.
X)ien. &racias, rey. Su +uerIa se port dignamente. NSu% noticias me trae usted, lord =o(eO
XMis espas se encuentran con el ni!o y la ni!a en otro mundo Xrespondi el gallivespianoX.
Los ni!os est*n bien, aun$ue la ni!a ha permanecido muchos das sumida en un sue!o producido
por una pocin. ,l ni!o no pudo utiliIar su daga durante los sucesos $ue tuvieron lugar en la
cueva. La daga su+ri un accidente y se hiIo pedaIos. 7hora est* de nuevo intacta, gracias a una
criatura procedente del norte de su mundo, lord 7sriel, un oso gigante muy ducho en traba#os
con metales. ,n cuanto la daga estuvo reparada, el ni!o practic una abertura a otro mundo, en el
$ue ahora se encuentran. Mis espas est*n con ellos, desde luego, pero eYiste un problema:
mientras el ni!o tenga la daga, no hay +orma de obligarle a hacer nada, y si lo matan mientras
duerme, nosotros no sabramos cmo utiliIar la daga. 8e momento el caballero 6ialys y lady
Salma(ia ir*n con los ni!os adonde$uiera $ue %stos vayan, as por lo menos podremos seguirles
la pista. 7l parecer tienen un planK en cual$uier caso se niegan a venir a$u. "ero mis dos agentes
no los perder*n de vista.
XN,st*n seguros en ese otro mundo en el $ue se encuentranO Xpregunt lord 7sriel.
XSe encuentran en una playa #unto a un pe$ue!o bos$ue. No hay se!al de vida en las
proYimidades. ,n este momento duermen. Me hablado con el caballero 6ialys hace cinco
minutos.
X&racias Xdi#o lord 7srielX. 7hora $ue sus dos agentes siguen a los ni!os, no disponemos de
unos espas en el Magisterium. 6endremos $ue depender del aletimetro. 7l menos...
XNo s% cmo se las ingenian las otras ramas Xterci de pronto la se!ora 9oulter,
sorprendiendo a sus interlocutoresX, pero por lo $ue respecta al 6ribunal 9onsistorial, el lector
$ue utiliIan es +ray "avel =ase(. ,s concienIudo, pero lento. Masta dentro de varias horas no
averiguar*n dnde se halla Lyra.
X&racias, Marisa Xdi#o lord 7srielX. N6ienes idea de lo $ue Lyra y ese ni!o se proponen
hacerO
XLa verdad es $ue no Xcontest la se!ora 9oulterX. Me hablado con el ni!o, $ue parece un
chico muy toIudo, acostumbrado a guardar secretos. No puedo imaginar lo $ue har*. ,n cuanto a
Lyra, es imposible adivinar sus intenciones.
XMilord Xdi#o el rey Lgun1eX, Npuede decirnos si la se!ora +orma parte de este conse#o de
mandoO R en tal caso, N$u% +uncin desempe!aO 8e no ser as, creo $ue sera pre+erible
trasladarla a otro lugar.
X,lla es nuestra prisionera y mi hu%sped, y en su calidad de antigua y distinguida agente de la
'glesia, puede $ue disponga de in+ormacin Jtil para nosotros.
XNR acceder* a revelarla, o ser* preciso torturarlaO Xpregunt lord =o(e mirando directamente
a los o#os de la se!ora 9oulter, $ue se ech a rer.
XNo imaginaba $ue los comandantes de lord 7sriel pretendieran arrancar la verdad por medio
de la tortura. Los crea m*s perspicaces Xsolt.
Lord 7sriel no pudo por menos de admirar a$uella descarada muestra de insinceridad.
X&arantiIo el comportamiento de la se!ora 9oulter Xdi#oX. Sabe per+ectamente lo $ue
ocurrir* si nos traicionaK pero no tendr* ocasin de hacerlo. No obstante, si alguno de ustedes
tiene alguna duda al respecto, puede eYpresarla sin temor.
XRo s tengo Xrespondi el rey Lgun1eX, pero de $uien dudo es de usted, no de ella.
XN"or $u%O Xin$uiri lord 7sriel.
XSi ella lo tentara, usted no resistira. Uue un acierto capturarla, pero un error invitarla a asistir a
este conse#o. 6r*tela con cortesa, o+r%Icale todas las comodidades, pero inst*lela en otro lugar y
mant%ngase ale#ado de ella.
X"uesto $ue le he animado a hablar, debo aceptar el reproche Xdi#o lord 7srielX. Su presencia
es m*s valiosa para m $ue la de esta mu#er, rey. Lrdenar% $ue se la lleven.
Lord 7sriel alarg la mano para pulsar el timbre, pero antes de $ue lo hiciera la se!ora 9oulter se
apresur a decir:
X"or +avor, escJchenme primero. "uedo serles Jtil. Me estado m*s cerca del centro de poder del
Magisterium $ue nadie de los $ue ustedes conocen. S% cmo piensan y puedo prever lo $ue van a
hacer. NSe preguntan $uiI* por $u% deberan +iarse de m, por $u% abandon% a los otrosO ,s muy
sencillo: van a matar a mi hi#a. No se atreven a de#arla vivir. ,n cuanto descubr $ui%n era... $u%
es... lo $ue las bru#as pro+etiIaron sobre ella... comprend $ue deba abandonar la 'glesia.
9omprend $ue yo era su enemiga, y ellos mis enemigos. No saba $u% eran ustedes ni $u%
representaba yo para ustedes. ,so era un misterio. "ero saba $ue tena $ue situarme en contra de
la 'glesia, de todo cuanto ellos creen, y en caso necesario, de la misma 7utoridad. Ro...
La se!ora 9oulter se detuvo. Los comandantes la escuchaban con atencin. Luego mir a lord
7sriel a la cara y sigui hablando como si se dirigiera tan slo a %l, con voI grave y apasionada y
los o#os relucientes.
XMe sido la peor madre del mundo. 8e#% $ue me arrebataran a mi hi#a cuando era un beb%,
por$ue no me interesaba. Slo me importaba mi carrera. No pens% en ella durante a!os, y cuando
lo haca era para lamentar la verg^enIa $ue supuso para m su nacimiento.
W"ero luego la 'glesia comenI a interesarse por el "olvo y los ni!os, y en mi coraIn se produ#o
un cambio: record% $ue era madre y $ue Lyra era... _mi hi#a`
WR puesto $ue estaba amenaIada, evit% $ue le hicieran da!o. ,n tres ocasiones intervine para
salvarla de un peligro. La primera +ue cuando el 9omit% de Lblacin inici su tarea: +ui al
9olegio Qordan y me la llev% a vivir conmigo a Londres, donde estaba a salvo del 9omit%..., al
menos eso cre. "ero ella se escap.
WLa segunda veI +ue en )olvangar, cuando la hall% #usto a tiempo, ba#o la... la ho#a de... _"or
poco se me para el coraIn` ,ra lo $ue hacan... lo $ue hacamos... Lo $ue yo misma haba hecho
a otros ni!os, pero Lyra era mi hi#a. _No pueden imaginar el horror $ue eYperiment% en a$uel
momento` ,spero $ue nunca tengan $ue su+rir lo $ue yo su+r entonces... "ero consegu salvarla.
La sa$u% de all. La salv% por segunda veI.
WNo obstante, segua consider*ndome partcipe de la 'glesia, su leal y devota servidora, por$ue
llevaba a cabo la obra de la 7utoridad.
W,ntonces me enter% de la pro+eca de las bru#as. Lyra ser* tentada, como lo +ue ,va. ,so es lo
$ue dicen. 'gnoro en $u% consistir* esa tentacin, pero la ni!a est* creciendo y no es di+cil
imaginarlo. R ahora $ue la 'glesia tambi%n lo sabe, la matar*n. Si todo depende de ella, Ncmo
van a de#ar $ue vivaO N9mo van a arriesgarse a $ue Lyra resista a esa tentacin, sea la $ue seaO
WNo, est*n obligados a matarla. Si pudieran, regresaran al #ardn del ,d%n y mataran a ,va
antes de $ue sucumbiera a la tentacin. Matar no es di+cil para ellosK el mismo 9alvino orden
la matanIa de ni!os. La mataran con gran pompa y ceremonia y plegarias y lamentaciones y
salmos e himnos, pero la mataran. Si Lyra cae en manos de ellos, podemos considerarla muerta.
W"or eso cuando me enter% de lo $ue haba dicho la bru#a, salv% a mi hi#a por tercera veI. La
llev% a un lugar seguro, y pensaba permanecer all con ella.
[Link] la drog Xdi#o el rey Lgun1eX. La mantuvo inconsciente.
X6uve $ue hacerlo Xreplic la se!ora 9oulterX, por$ue ella me odiaba. XSu voI cargada de
emocin, $ue hasta entonces haba controlado, se $uebr en un solloIoX. Me tema y detestaba
Xcontinu la mu#er con voI tr%mulaX. Mabra escapado volando de mi presencia como un
p*#aro de un gato si no la hubiera drogado para $ue $uedara inconsciente. NSaben lo $ue eso
supone para una madreO "ero era el Jnico medio de $ue Lyra estuviera a salvo. 6odo ese tiempo
en la cueva... dormida, con los o#os cerrados, inde+ensa, su daimonion enroscado sobre su
cuello... _No pueden imaginar el amor $ue sent por ella, la ternura, un sentimiento tan
pro+undo...` _Mi propia hi#a` ,ra la primera veI $ue yo tena la oportunidad de hacer algo por
ella. _Mi pe$ue!a` La lav%, le di de comer, la proteg del +ro. "or las noches me acostaba a su
lado, la meca en mis braIos, lloraba con el rostro hundido en su pelo, besaba sus p*rpados
cerrados, mi pe$ue!a...
Su desverg^enIa era increble. Se eYpresaba en voI ba#a, sin declamar ni elevar el tono en
ningJn momento. R cuando un solloIo le $uebr la voI, +ue tan tenue $ue casi pareca un hipido,
como si reprimiera sus emociones por una cuestin de pura cortesa. ,sto no hiIo sino aumentar
la e+icacia de sus descaradas mentiras, segJn observ lord 7sriel con disgusto. ,ra una
consumada embustera.
La se!ora 9oulter se diriga principalmente al rey Lgun1e, aun$ue con disimulo, segJn observ
tambi%n lord 7sriel. No slo era su principal acusador sino un ser humano, a di+erencia del *ngel
y de lord =o(e, y ella saba cmo manipularlo.
"ero en realidad +ue el gallivespiano $uien $ued m*s impresionado por sus artes. Lord =o(e
intua $ue la se!ora 9oulter posea una naturaleIa muy parecida a la de un escorpin, y era
consciente del poder $ue detectaba ba#o su dulce tono. V,s pre+erible mantener a un escorpin en
un lugar donde puedas verloW, pens.
7s $ue no dud en apoyar al rey Lgun1e cuando m*s tarde cambi de parecer y se mostr
+avorable a $ue la se!ora 9oulter se $uedara. Lord 7sriel no logr sus propsitos pues haba
decidido trasladarla a otro sitioK pero se haba comprometido a acatar los deseos de sus
comandantes.
La se!ora 9oulter lo mir con un leve y virtuoso gesto de preocupacin. Lord 7sriel estaba
convencido de $ue nadie m*s $ue %l se haba percatado de la disimulada eYpresin de triun+o $ue
brillaba en el +ondo de sus hermosas pupilas.
X)ueno, $u%date Xdi#oX. "ero ya has hablado bastante. 7hora guarda silencio. Suiero
considerar la propuesta para instalar una guarnicin en la +rontera meridional. Ra han visto el
in+orme. N,s viableO N,s convenienteO Luego $uiero revisar el arsenal y por Jltimo deseo $ue
baphania me detalle la disposicin de las +uerIas ang%licas. Mablemos primero de la guarnicin.
6iene la palabra, rey Lgun1e.
,l dirigente a+ricano abri el debate. 9onversaron durante un rato, y la se!ora 9oulter $ued
impresionada por sus atinados conocimientos de las de+ensas de la 'glesia y su acertada
valoracin sobre los puntos +uertes de sus lderes.
"ero ahora $ue 6ialys y Salma(ia estaban con los ni!os, y lord 7sriel ya no tena un espa en el
Magisterium, su in+ormacin pronto $uedara des+asada. 7 la se!ora 9oulter se le ocurri
entonces una idea, y ella y el daimonion mono cambiaron una mirada tan potente como un
chispaIo amb*rico. "ero ella no di#o nada y se limit a acariciar su dorado pelo y a escuchar a
los comandantes.
XRa es su+iciente Xdi#o al cabo de un rato lord 7srielX. M*s tarde nos ocuparemos de este
problema. 7hora pasemos al arsenal. 6engo entendido $ue est*n a punto de probar el arte+acto
intencional. ;ayamos a echarle un vistaIo.
Sac una llave de plata del bolsillo y abri las argollas $ue llevaba el mono en los pies y las
manos, procurando no roIar si$uiera la punta de sus pelos dorados.
Lord =o(e mont sobre su halcn y sigui a los dem*s, mientras lord 7sriel ba#aba la escalera de
la torre para salir a las almenas.
Soplaba un viento helado $ue les daba en los o#os. ,l halcn de color aIul el%ctrico alI el vuelo
en medio de un +uerte remolino, desliI*ndose y chillando a trav%s de las violentas corrientes. ,l
rey Lgun1e se arrebu# en su abrigo y apoy la mano en la cabeIa de su daimonion guepardo.
X8isculpe, se!ora, Nse llama usted baphaniaO Xpregunt la se!ora 9oulter humildemente al
*ngel hembra.
XS.
Su aspecto impresion a la se!ora 9oulter, de igual modo $ue sus cong%neres haban
impresionado a la bru#a =uta S(adi cuando los encontr en el cielo: no brillaba pero resplandeca
aun$ue no haba ninguna +uente de luI. ,ra alta, tena alas, iba desnuda, y la se!ora 9oulter
#am*s haba visto un rostro tan vie#o y arrugado como a$u%l.
XN,s usted uno de los *ngeles $ue se rebelaron hace tiempoO
XS, y desde entonces he estado vagando en unos mundos muy diversos. 7hora he o+recido mi
apoyo a lord 7sriel, por$ue percibo en su noble empresa la esperanIa m*s +undada de destruir la
tirana de una veI para siempre.
X"ero Ny si +racasaO
X,ntonces todos sucumbiremos, y la crueldad reinar* para siempre.
Mientras hablaban seguan los pasos r*pidos de lord 7sriel a trav%s de las almenas aIotadas por
el viento hacia una recia escalera $ue conduca a las pro+undidades del castillo, tan larga $ue ni
si$uiera las antorchas colocadas en unos soportes en los muros revelaban su +inal. ,l halcn
aIulado pas sobre ellos como una +lecha y se precipit hacia aba#oK las antorchas arrancaban
unos re+le#os a su pluma#e hasta $ue el ave $ued reducida a una minJscula mota y desapareci.
,l *ngel se haba situado al lado de lord 7sriel, y la se!ora 9oulter descendi la escalera #unto al
rey a+ricano.
X8isculpe mi ignorancia, se!or Xdi#o ellaX, pero hasta la pelea $ue se libr ayer en la cueva
nunca haba visto ni haba odo hablar de un hombre como el $ue monta el halcn aIul... N8e
dnde provieneO N"uede decirme algo sobre esas gentesO "or nada en el mundo $uerra
o+enderlo, pero si hablara sin saber nada de %l, podra incurrir en una descortesa sin $uerer.
XMace bien en preguntar Xrespondi el rey Lgun1eX. ,l suyo es un pueblo orgulloso. Su
mundo tuvo un desarrollo distinto al nuestro. 7ll eYisten dos clases de seres conscientes: los
humanos y los gallivespianos. La mayor parte de los humanos sirven a la 7utoridad, y han
tratado de eYterminar a los pe$ue!os gallivespianos desde los tiempos m*s remotos. Los
consideran diablicos. "or eso los gallivespianos no con+an en las personas de nuestro tama!o.
,n cual$uier caso, son unos guerreros +eroces y orgullosos, unos enemigos mortales y unos
eYcelentes espas.
XN,st* todo su pueblo con ustedes, o se encuentran divididos al igual $ue los humanosO
X7lgunos est*n con el enemigo, pero la mayora est*n con nosotros.
XNR los *ngelesO Le con+ieso $ue hasta hace poco crea $ue los *ngeles eran un invento de la
,dad Media, unos seres imaginarios... =esulta desconcertante encontrarse de pronto hablando
con uno de ellos, Nno le pareceO N9u*ntos est*n del lado de lord 7srielO
XSe!ora 9oulter Xrespondi el reyX, %sta es una de esas preguntas a las $ue un espa le
gustara hallar respuesta.
XMala espa sera yo si se las hiciera de +orma tan directa Xrespondi la mu#erX. Soy una
prisionera, se!or. No podra huir aun$ue dispusiera de un lugar seguro donde esconderme. Le
aseguro $ue a partir de ahora soy ino+ensiva.
XSi usted lo dice, la creo Xdi#o el reyX. Los *ngeles son m*s di+ciles de entender $ue
cual$uier ser humano. "ara empeIar, no pertenecen todos a la misma categora. 7lgunos poseen
mayor poder $ue otros. ,Yisten complicadas alianIas entre ellos y vie#as enemistades $ue
nosotros desconocemos. La 7utoridad ha ido suprimi%ndolos desde $ue comenI a eYistir.
La se!ora 9oulter se detuvo, estupe+acta. ,l rey a+ricano se par a su lado, creyendo $ue estaba
indispuesta, pues el resplandor de las antorchas arro#aba unas sombras +antasmales sobre su
rostro.
XLo a+irma usted con tanta naturalidad $ue parece dar por supuesto $ue yo tambi%n lo s% Xdi#o
la se!ora 9oulterX. N"ero cmo es posibleO La 7utoridad cre los mundos, Nno es asO ,Yista
antes $ue todo. N9mo pudo VcomenIar a eYistirWO
XZstos son conocimientos ang%licos Xprecis Lgun1eX. 7 algunos de nosotros tambi%n nos
impresion enterarnos de $ue la 7utoridad no es el creador. SuiI*s eYistiera un creador, o $uiI*
no. Lo ignoramos. Lo Jnico $ue sabemos es $ue en cierto momento la 7utoridad tom las
riendas y desde entonces los *ngeles se han rebelado y los seres humanos han luchado contra ese
yugo. Zsta es la Jltima rebelin. Masta la +echa los humanos y los *ngeles, y seres de todo el
mundo, nunca haban hecho causa comJn. Zsta es la mayor +uerIa $ue se ha reunido #am*s.
7un$ue $uiI* no sea su+iciente. Ra veremos.
XN"ero $u% se propone lord 7srielO NSu% mundo es %ste, y por $u% ha venido %l a$uO
XNos tra#o a$u por$ue el mundo est* vaco. ;aco de vida consciente. No somos colonialistas,
se!ora 9oulter. No hemos venido con *nimo de con$uista sino para construir.
XN7caso piensa atacar lord 7sriel el =eino de los 9ielosO
Lgun1e se volvi y mir a la se!ora 9oulter a los o#os.
XNo vamos a invadir el =eino XrespondiX, pero si el =eino nos invade, m*s vale $ue est%n
preparados para la guerra, por$ue nosotros s lo estamos. Ro soy un rey, se!ora 9oulter, pero mi
mayor orgullo es participar en la tarea de lord 7sriel de +or#ar un mundo donde no eYistan reinos,
ni reyes, ni obispos, ni sacerdotes. ,l =eino de los 9ielos se ha llamado as desde $ue la
7utoridad se impuso sobre el resto de los *ngeles. Nosotros lo rechaIamos. ,ste mundo es
distinto. Nuestro propsito es ser ciudadanos libres de la =epJblica del 9ielo.
La se!ora 9oulter deseaba a!adir algo m*s, +ormular una docena de preguntas $ue a+loraban a
sus labios, pero el rey haba apretado el paso para no hacer esperar a su comandante, y ella tuvo
$ue seguirlo.
La escalera era tan larga $ue cuando llegaron aba#o casi no vean el cielo $ue haban de#ado a sus
espaldas al comenIar a descender. La se!ora 9oulter ya haba comenIado a resollar antes de
llegar a la mitad, pero no se $ue# y sigui descendiendo hasta llegar a una gran sala iluminada
por relucientes cristales +i#ados en los pilares $ue sostenan el techo. ,scaleras, caballetes, vigas
y pasarelas atravesaban la penumbra en lo alto, sobre las $ue se movan apresuradamente unas
+iguras.
Lord 7sriel estaba hablando con sus comandantes cuando lleg la se!ora 9oulter, y sin de#arla
reposar unos instantes ech a andar a trav%s de la espaciosa estancia, en la $ue de veI en cuando
se vea una rutilante +igura $ue se desliIaba por el aire o aterriIaba en el suelo para cambiar unas
breves palabras con %l. ,l aire era denso y caluroso. La se!ora 9oulter observ $ue, seguramente
por consideracin a lord =o(e, en todos los pilares haba un soporte vaco situado a la altura de
la cabeIa de un humano para $ue su halcn pudiera posarse en %l y el gallivespiano participara
en la conversacin.
No se $uedaron mucho rato en a$uella sala. ,n un eYtremo de la misma, un empleado abri una
recia puerta de doble ho#a a trav%s de la cual accedieron al and%n de una va +%rrea. 7ll
aguardaba un pe$ue!o vagn, tirado por una locomotora amb*rica.
,l ingeniero hiIo una reverencia y el mono pardo $ue tena por daimonion se ocult detr*s de sus
piernas al ver al mono dorado con las manos encadenadas. Lord 7sriel habl brevemente con el
hombre e invit a todos a subir al vagn, $ue al igual $ue la sala estaba iluminado por unos
relucientes cristales instalados en unos soportes de plata sobre unos paneles revestidos de caoba
y espe#os.
6an pronto como lord 7sriel se hubo reunido con los otros el tren se puso en marcha, ale#*ndose
suavemente del and%n y penetrando en un tJnel, donde aceler. Slo el ruido de las ruedas sobre
los lisos rales indicaba $ue haba aumentado la velocidad.
XN7dnde vamosO Xin$uiri la se!ora 9oulter.
X7l arsenal Xcontest lacnicamente lord 7sriel, tras lo cual se volvi para hablar en voI ba#a
con el *ngel.
XN7ctJan siempre sus espas en pare#as, milordO Xpregunt la se!ora 9oulter a lord =o(e.
XN"or $u% lo preguntaO
X"or curiosidad. Mi daimonion y yo nos hallamos en pie de igualdad con ellos cuando los
cuatro tuvimos un en+rentamiento en la cueva, y me choc lo bien $ue luchaban.
XN"or $u% le chocO N7caso crea $ue las personas de nuestro tama!o no %ramos buenos
luchadoresO
La se!ora 9oulter lo mir con +rialdad, consciente del eYacerbado orgullo de lord =o(e.
XNo XrespondiX. "ensaba $ue los derrotaramos con +acilidad y por poco nos ganan ustedes.
No me duele reconocer mi error. NSiempre luchan en pare#asO
[Link] +orma una pare#a con su daimonion, Nno es as, se!ora 9oulterO N9rea $ue bamos a
concederles venta#aO Xreplic lord =o(e clavando en ella su altiva mirada, $ue reluca ba#o la
tenue luI de los cristales, como si la retara a hacer m*s preguntas.
La se!ora 9oulter ba# la vista con humildad y call.
7l cabo de unos minutos not $ue el tren iniciaba el descenso hacia las entra!as de la monta!a.
No saba cu*nta distancia haban recorrido, pero cuando hubieron transcurrido unos $uince
minutos el tren comenI a aminorar la marcha, hasta $ue se detuvo en un and%n cuyas luces
amb*ricas brillaban con +uerIa en contraste con la oscuridad del tJnel.
Lord 7sriel abri las puertas y salieron al and%n, envuelto en una atms+era tan caliente y
cargada de aIu+re $ue la se!ora 9oulter contuvo la respiracin. Sonaba el incesante estr%pito de
unos potentes martillaIos y el chirriante impacto del hierro sobre la piedra.
.n encargado abri las puertas de salida y al instante el +ragor se hiIo m*s intenso y se abati
sobre ellos una intensa oleada de calor. .na luI cegadora les oblig a protegerse los o#osK slo
baphania pareca no sentirse a+ectada por a$uel torrente de sonido, luI y calor. 9uando hubo
recobrado la compostura, la se!ora 9oulter mir con curiosidad en derredor.
Maba visto +or#as, +undiciones y +*bricas siderJrgicas en su mundo, pero hasta las m*s grandes
parecan una herrera de pueblo comparadas con a$uello. .nos martillos grandes como casas se
alIaban raudos hasta el techo para luego caer sobre unas vigas de hierro grandes como troncos de
*rboles, $ue aplastaban en una +raccin de segundo con un estruendo $ue haca temblar la
monta!a. "or una abertura en el rocoso muro +lua un ro de metal sul+uroso hasta $ue una puerta
increblemente resistente detena su cursoK luego el brillante y borboteante l$uido se
desparramaba a trav%s de diversos canales para acabar desembocando en un sin+n de moldes,
donde se en+riaba envuelto en una horrible nube de humo. .nas gigantescas m*$uinas de cortar
y unos rodillos separaban, plegaban y compriman unas l*minas de hierro de m*s de dos
centmetros de grosor como si se tratara de papel, tras lo cual los monstruosos martillos volvan a
aplastarlas, depositando una l*mina sobre otra con tal +uerIa $ue las distintas capas de metal se
convertan en una sola, m*s resistente, en un proceso mec*nico $ue se repeta sin solucin de
continuidad.
Si 'ore( )yrnison hubiera visto a$uel arsenal, habra tenido $ue reconocer $ue a$uellas gentes
saban traba#ar los metales. La se!ora 9oulter estaba maravillada. ,ra imposible hablar y hacerse
or con a$uel estruendo, as $ue nadie lo intent. Lord 7sriel indic al pe$ue!o grupo $ue le
siguiera por una pasarela met*lica suspendida sobre un gigantesco socavn, donde los mineros se
a+anaban con picos y palas en arrancar los relucientes metales incrustados en la roca.
7travesaron la pasarela y ba#aron por un largo y rocoso corredor, donde unas estalactitas
mostraban unos rutilantes y eYtra!os matices, y el +ragor de los martillos, rodillos y dem*s
m*$uinas se +ue di+uminando. La se!ora 9oulter not una +resca brisa en la cara. Los cristales
$ue proporcionaban luI no estaban montados en soportes ni instalados en relucientes pilares,
sino diseminados por el sueloK y no haba antorchas $ue intensi+icaran la sensacin de calor. 7l
poco rato lord 7sriel y sus acompa!antes empeIaron a sentir +ro de nuevo, hasta $ue de
improviso se hallaron en el eYterior, donde reinaba un +ro polar.
Se encontraban en un espacio donde haba sido eliminada una parte de la monta!a, creando una
vasta eYplanada en la $ue poda haber des+ilado un e#%rcito. M*s all* divisaron, d%bilmente
iluminadas, unas imponentes puertas de hierro construidas en la ladera, algunas abiertas y otras
cerradasK y a trav%s de uno de los gigantescos portales vieron salir a unos hombres $ue
acarreaban un ob#eto envuelto en una lona.
XNSu% es esoO Xpregunt la se!ora 9oulter al rey a+ricano.
X,l arte+acto intencional Xrespondi %ste.
La se!ora 9oulter, $ue no tena ni remota idea de lo $ue a$uello signi+icaba, observ con
curiosidad mientras los hombres se disponan a retirar la lona.
XN9mo +uncionaO N"ara $u% sirveO
X7hora lo veremos Xcontest el rey.
"areca una complicada m*$uina taladradora, o la cabina de un girptero, o una gigantesca grJa.
,staba e$uipado con una cubierta de cristal sobre un asiento, ante el $ue haba una docena de
palancas y manivelas. Se a+ianIaba sobre seis patas, todas ellas articuladas e inclinadas en
distintos *ngulos con respecto al cuerpo principal, presentando un aspecto potente y al mismo
tiempo desgarbado. ,l cuerpo propiamente dicho lo compona un amasi#o de tubos, cilindros,
pistones, cables enrollados, interruptores e indicadores. ,ra di+cil adivinar $u% parte del mismo
era estructura y $u% parte no lo era, pues estaba iluminado por detr*s y la mayor parte del
artilugio se hallaba oculto en la penumbra.
Lord =o(e, montado en su halcn, describa unos crculos a su alrededor, y lo eYaminaba desde
todos los *ngulos. Lord 7sriel y el *ngel estaban en+rascados en una conversacin con los
ingenieros. 8os hombres descendan del aparato, uno con un bloc y el otro con un cable.
La se!ora 9oulter observ con o#os codiciosos el aparato, memoriIando cada una de sus partes,
tratando de desci+rar a$uel comple#o artilugio. Mientras lo contemplaba, lord 7sriel subi al
asiento, se ci! las correas en torno a la cintura y los hombros y se coloc un casco en la cabeIa.
Su daimonion, convertido en onIa, se instal de un salto a su lado y se volvi para a#ustar algo
#unto a %l. ,l ingeniero grit unas palabras y lord 7sriel le respondi. 7cto seguido los hombres
se retiraron hacia la Iona de la entrada.
,l arte+acto intencional se movi, aun$ue la se!ora 9oulter no estaba segura de cmo se produ#o
el movimiento. Uue casi como si se hubiera estremecido, pese a $ue segua all, inmvil, posado
sobre a$uellas seis patas de insecto y emanando una eYtra!a energa. ,ntonces volvi a moverse,
y la se!ora 9oulter comprendi lo $ue ocurra: varias partes del aparato giraban, encar*ndose en
un sentido y otro, escrutando el sombro cielo. Lord 7sriel tan pronto mova una palanca, como
revisaba un indicador o a#ustaba un controlK y de pronto el arte+acto intencional se desvaneci.
8e algJn modo, se haba elevado en el aire. ,n ese momento estaba suspendido sobre ellos, a la
altura de las copas de los *rboles, mientras giraba lentamente hacia la iI$uierda. No se perciba
el ruido de ningJn motor ni el mecanismo $ue le permita desa+iar la ley de la gravedad.
Sencillamente, permaneca suspendido en el aire.
X,scuche Xdi#o el rey Lgun1eX. "or el sur.
La se!ora 9oulter se volvi y aguI el odo. ,l viento aullaba en torno al borde de la monta!a,
sonaban los tremendos martillaIos de las prensas, cuya vibracin sinti en las plantas de los pies,
y unas voces procedentes de la puerta iluminada, pero a una misteriosa se!al las voces
enmudecieron y las luces se apagaron. R en el silencio, la se!ora 9oulter oy, muy $uedo, el
rumor de los motores de unos girpteros entre las rachas de viento.
XNSui%nes sonO Xpregunt en voI ba#a.
XSe!uelos Xcontest el reyX. Mis pilotos, $ue vuelan en una misin destinada a tentar al
enemigo para $ue los sigan. Lbserve.
La se!ora 9oulter aguI los o#os, tratando de ver algo en la densa oscuridad tachonada con unas
pocas estrellas. ,l arte+acto intencional +lotaba sobre ellos con igual +irmeIa $ue si estuviera
anclado all, de +orma $ue las rachas de viento no incidan lo m*s mnimo en %l. 8e la cabina no
sala ninguna luI, por$ue era di+cil verlo, y la +igura de lord 7sriel resultaba completamente
invisible.
8e pronto la se!ora 9oulter divis un grupo de luces ba#as en el cielo, en el mismo momento en
$ue el ruido de los motores aumentaba de volumen: seis girpteros, $ue volaban a toda
velocidad. .no de ellos pareca tener problemas, pues despeda una estela de humo y volaba m*s
ba#o $ue los otros. Se dirigan a la monta!a, pero seguan una trayectoria $ue los llevara m*s
le#os.
R detr*s de ellos, pis*ndoles los talones, apareci una abigarrada coleccin de aparatos y seres
voladores. No era +*cil distinguir $u% eran, pero la se!ora 9oulter vio una especie de girptero de
grandes proporciones, dos aviones de alas rectas, un voluminoso p*#aro $ue se desliIaba con
increble velocidad transportando a dos #inetes armados, y tres o cuatro *ngeles.
[Link] partida de ata$ue Xdi#o el rey Lgun1e.
Zsta se aproYimaba a los girpteros. ,n ese momento de uno de los aparatos de alas rectas brot
una lnea de luI, seguido unos segundos despu%s por una detonacin. "ero el proyectil no
alcanI su blanco, el girptero averiado, por$ue en el mismo instante en $ue percibieron la luI, y
antes de or la detonacin, los observadores apostados en la monta!a vieron surgir del arte+acto
intencional un +ogonaIo, tras lo cual estall un proyectil en el aire.
La se!ora 9oulter apenas tuvo tiempo de entender a$uella secuencia casi instant*nea de luI y
sonido antes de $ue se iniciara la re+riega. 6ampoco +ue +*cil seguir el desarrollo de la misma,
por$ue el cielo estaba muy oscuro y todos se desplaIaban a gran velocidad. .na serie de
+ogonaIos iluminaron la ladera, acompa!ados por unos breves siseos seme#antes a un escape de
vapor. 9ada +ogonaIo alcanI a un determinado atacanteK el avin se incendi o eYplot, el
p*#aro gigante solt un chillido seme#ante al desgarro de una cortina gigante y se desplom sobre
las rocas. Los *ngeles desaparecieron en estelas de aire relucientes compuestas por in+inidad de
rutilantes partculas $ue +ueron perdiendo brillo hasta apagarse como un +uego de arti+icio.
Luego se produ#o un silencio. ,l viento se llev el ruido de los girpteros se!uelo, $ue acababan
de desaparecer por el +lanco de la monta!a, y ninguno de los espectadores di#o nada. ,l
resplandor de unas le#anas llamas se re+le#aba en un costado del arte+acto intencional, $ue
misteriosamente segua suspendido en el aire y giraba despacio como si observara a su alrededor.
La destruccin del grupo atacante haba sido tan contundente $ue la se!ora 9oulter, $ue haba
visto muchas cosas en su vida y no se impresionaba +*cilmente, $ued asombrada. Mientras
observaba al arte+acto intencional, %ste pareci emitir un tr%mulo resplandor o desplaIarse, y al
cabo de unos instantes se pos con +irmeIa en el suelo.
,l rey Lgun1e se acerc presuroso, al igual $ue los otros comandantes e ingenieros, $ue haban
abierto las puertas para de#ar $ue la luI inundara el terreno de pruebas. La se!ora 9oulter se
$ued plantada donde estaba, tratando de desci+rar el +uncionamiento del arte+acto intencional.
XN"or $u% nos lo ha mostradoO Xpregunt su daimonion en voI ba#a.
X,s imposible $ue nos haya adivinado el pensamiento Xrespondi la se!ora 9oulter en el
mismo tono.
=ecordaban a$uel momento en la torre ineYpugnable cuando a ambos se les haba ocurrido
simult*neamente una idea genial. Maban pensado en +ormularle a lord 7sriel una propuesta:
o+recerse para ir al 6ribunal 9onsistorial de 8isciplina y espiar para %l. La se!ora 9oulter
conoca los entresi#os del poder y era capaI de manipularlos a todos. 7l principio le costara
convencerlos de su buena +e, pero lo conseguira. R ahora $ue los espas gallivespianos se haban
marchado para vigilar a Will y a Lyra, 7sriel no podra resistirse a una propuesta seme#ante.
"ero en a$uellos momentos, mientras observaban a$uella eYtra!a m*$uina voladora, se impuso
una idea aJn m*s brillante. La se!ora 9oulter, alboroIada, abraI al mono dorado.
X7sriel, Npodra ver cmo +unciona el aparatoO Xpregunt con voI inocente.
Lord 7sriel la mir con eYpresin distrada e impaciente, pero a la veI pletrica de emocionada
satis+accin. ,staba entusiasmado con el arte+acto intencional. ,lla saba $ue no se resistira a
eYhibirlo.
,l rey Lgun1e se hiIo a un lado y lord 7sriel tendi la mano a la se!ora 9oulter para ayudarle a
subirse a la nave. Luego la hiIo acomodarse en el asiento y observ mientras ella eYaminaba los
controles.
XN9mo +uncionaO NSu% energa lo propulsaO Xin$uiri la se!ora 9oulter.
XLas intenciones de uno Xrespondi %lX. 8e ah su nombre. Si tienes la intencin de
desplaIarte hacia delante, el aparato se desplaIa hacia delante.
XZsa no es la respuesta. ;amos, dmelo. NSu% tipo de motor tieneO N9mo vuelaO No he
observado ningJn elemento aerodin*mico. "ero estos controles... ;isto desde dentro parece un
girptero.
7 lord 7sriel le costaba no revel*rselo, y puesto $ue ella estaba en su poder, se lo di#o. Le
ense! un cable en cuyo eYtremo haba un asa de cuero $ue mostraba las huellas de la dentadura
de su daimonion.
X,l daimonion tiene $ue a+errar esta asa Xle eYplicX, con los dientes o las manos. R tienes
$ue ponerte ese casco. ,ntre ambos +luye una corriente de energa, $ue ampli+ica un
condensador... ,n realidad es m*s complicado $ue eso, pero es un aparato sencillo de tripular.
Memos instalado unos controles parecidos a los de un girptero para +acilitar las cosas, pero con
el tiempo prescindiremos de todo tipo de controles. 9omo es lgico, slo puede tripular el
aparato un humano con su daimonion.
X9omprendo Xrepuso la se!ora 9oulter.
7cto seguido propin a lord 7sriel un empu#n tan brutal $ue lo derrib del aparato.
La se!ora 9oulter se coloc el casco en la cabeIa y el mono dorado tom el asa de cuero. Luego
ella accion el control $ue en un girptero serva para inclinar la super+icie sustentadora, accion
el acelerador y el arte+acto intencional despeg al instante.
"ero a la se!ora 9oulter aJn no le haba dado tiempo de +amiliariIarse con el aparato, $ue
permaneci suspendido en el aire unos momentos, ligeramente inclinado, antes de $ue ella
encontrara los controles $ue lo hacan avanIar. 8urante a$uellos segundos, lord 7sriel se levant
de un salto, alI la mano para impedir $ue el rey Lgun1e ordenara a sus soldados $ue abrieran
+uego contra el arte+acto intencional y di#o:
X;aya con ella, lord =o(e, se lo ruego.
,l gallivespiano aIuI a su halcn aIul y el ave alI el vuelo y se dirigi hacia la puerta de la
cabina de mandos, $ue aJn estaba abierta. Los $ue observaban desde el suelo vieron a la mu#er
volver la cabeIa y mirar a un lado y a otro, como hiIo tambi%n el mono dorado, pero ninguno de
los dos repar en la diminuta +igura de lord =o(e, $ue salt de su halcn y se introdu#o en la
cabina.
.nos instantes despu%s el arte+acto intencional empeI a moverse y el halcn se ale# un poco
para $ue %ste no chocara con %l, y luego aterriI en la mu!eca de lord 7sriel. .nos segundos
m*s tarde, el aparato desapareci en la hJmeda noche cua#ada de estrellas.
Lord 7sriel contempl la escena con una meIcla de disgusto y admiracin.
X6ena usted raIn, ma#estadXdi#oX. 8eb hacerle caso. 7 +in de cuentas, es la madre de
Lyra. 8eb imaginar $ue hara algo as.
XNNo va a perseguirlaO Xpregunt el rey Lgun1e.
XNR destruir un +lamante aparatoO Ni pensarlo.
XN7dnde supone $ue ir*O N,n busca de la ni!aO
X"or ahora no, por$ue no sabe dnde est*. Ro s% eYactamente $u% har*: ir al 6ribunal
9onsistorial y cederles el arte+acto intencional como prueba de su buena +e. Luego los espiar* a
+avor nuestro. ,sa mu#er ha probado todas las estratagemas habidas y por haberK %sta ser* una
eYperiencia novedosa. ,n cuanto averig^e dnde se encuentra la ni!a, se dirigir* all y nosotros
la seguiremos.
XNR cu*ndo le revelar* lord =o(e su presencia a bordo de la naveO
XRo dira $ue reserva una buena sorpresa, Nno creeO
7mbos se echaron a rer y regresaron a los talleres, donde el Jltimo y m*s avanIado modelo de
arte+acto intencional aguardaba su inspeccin.
/B. 79,'6, R L797
L7 S,="',N6, ,=7 McS S.6'L S., 9.7LS.',= 7N'M7L 8,L
97M"L 9=,78L
"L= 8'LS.
&ZN,S'S
Mary Malone estaba construyendo un espe#o. No lo haca por vanidad, pues posea poca,
sino por$ue $uera poner a prueba una idea $ue se le haba ocurrido. Suera tratar de captar
Sombras, y sin los instrumentos de su laboratorio tena $ue improvisar con los materiales de $ue
dispona.
La tecnologa de los mule+a tena poca aplicacin con respecto al metal. Macan cosas
eYtraordinarias con piedra, madera, cuerda, conchas y cuerno, pero los pocos metales $ue tenan
provenan de pepitas de cobre y otros metales $ue hallaban en la arena del ro, y nunca los
utiliIaban para +abricar utensilios. ,ran ornamentales. Las pare#as de mule+a, por e#emplo, al
contraer matrimonio intercambiaban unas l*minas de reluciente cobre, $ue enrollaban en torno a
la base de sus cuernos, y posean un signi+icado parecido a un anillo de boda.
8e ah la enorme +ascinacin $ue despertaba en ellos la nava#a del ,#%rcito SuiIo $ue utiliIaba
Mary y $ue constitua su bien m*s valioso.
7tal, la Iali+ $ue se haba convertido en su me#or amiga, no par de emitir eYclamaciones de
asombro el da en $ue Mary le mostr la nava#a y sus di+erentes componentes y le eYplic como
pudo, con su limitado lengua#e, para $u% servan. .no de ellos era una minJscula lupa $ue utiliI
para +iltrar los rayos de sol y grabar a +uego un dibu#o en una rama. ,so +ue lo $ue le dio la idea
de las Sombras.
,n a$uellos momentos estaban pescando, pero el nivel del ro era ba#o y los peces no acudan, as
$ue de#aron la red tendida en el agua y se sentaron a charlar en la hierba de la orilla, hasta $ue
Mary vio la rama seca, $ue presentaba una super+icie lisa y blanca. 9on la lupa grab a +uego en
ella un dibu#o, una simple margarita, $ue entusiasm a 7tal. Mientras una sutil lnea de humo se
elevaba del punto donde se concentraban los rayos de sol, Mary pens: VSi esta rama $uedara
+osiliIada y un cient+ico la hallara dentro de dieI millones de a!os, todava encontraran
Sombras a su alrededor, por$ue yo he traba#ado en ella.W
Luego se sumi en un estado de modorra propiciado por el sol.
XN,n $u% sue!asO Xle pregunt 7tal.
Mary trat de eYplicarle la naturaleIa de su traba#o, sus investigaciones, su laboratorio, el
descubrimiento de las partculas de Sombras, la +ant*stica revelacin de $ue eran conscientes, lo
cual renov su entusiasmo por su traba#o, hasta el eYtremo de desear ardientemente hallarse de
nuevo rodeada de su e$uipo.
Mary no crea $ue 7tal entendera sus eYplicaciones por su de+iciente dominio del lengua#e de
los mule+a, pero tambi%n por$ue %stos eran muy pr*cticos, estaban muy arraigados en el mundo
+sico cotidiano, y gran parte de sus eYplicaciones eran matem*ticas. 7s $ue se llev una gran
sorpresa cuando 7tal di#o:
XS, sabemos a $u% te re+ieres, nosotros lo llamamos... XR utiliI una palabra parecida a la $ue
empleaban para designar la luI.
XNLuIO Xpregunt Mary.
XLuI no, sino... XR 7tal repiti la palabra m*s despacio para $ue Mary la captara,
eYplicandoX: 9omo la luI en el agua cuando +orma pe$ue!as ondas, al atardecer, y la luI se
re+le#a en grandes copos. Nosotros lo llamamos as, pero es un como si.
V9omo siW era el t%rmino $ue empleaban para signi+icar met*+ora, segJn haba descubierto
Mary.
XNL sea $ue no es luI, pero la veis y se parece a la luI re+le#ada en al agua al atardecerO
Xpregunt Mary.
XS, todos los mule+a lo tenemos Xrespondi 7talX. 6J tambi%n lo tienes. "or eso supimos
$ue eras como nosotros y no como los herbvoros, $ue no lo tienen. 7un$ue tengas un aspecto
tan raro y horrible, eres como nosotros, por$ue tienes... XR 7tal pronunci de nuevo a$uella
palabra $ue Mary no acababa de captar con la su+iciente precisin para repetirla: algo como sra+
o sar+, acompa!ada por un movimiento de la trompa hacia la iI$uierda.
Mary estaba eYcitada ante esa revelacin y procur sosegarse para hallar las palabras adecuadas.
XNSu% sabes de esoO N8e dnde provieneO
X8e nosotros, y del aceite Xrespondi 7tal, y Mary comprendi $ue se re+era al aceite de las
ruedas de c*psulas de semillas.
XN8e vosotrosO
X9uando somos grandes. "ero sin los *rboles volvera a desaparecer. 9on las ruedas y el aceite,
se $ueda entre nosotros.
9uando somos grandes... Mary tuvo $ue es+orIarse de nuevo para no caer en la incoherencia.
.na de las cosas $ue haba empeIado a sospechar sobre las Sombras era $ue los ni!os y los
adultos reaccionaban ante ellas de modo distinto, o atraan distintas actividades de las Sombras.
NNo haba dicho Lyra $ue los cient+icos de su mundo haban descubierto algo parecido re+erente
al "olvo, $ue era el nombre $ue utiliIaban en lugar de SombrasO 8e nuevo volva a surgir el
tema.
,staba relacionado con lo $ue las Sombras le haban dicho en la pantalla del ordenador poco
antes de $ue ella abandonara su mundo. ,n cual$uier caso, tena $ue ver con el gran vuelco $ue
se haba producido en la historia de la humanidad simboliIado por la historia de 7d*n y ,va, la
6entacin, la 9ada, el "ecado Lriginal. ,n su investigacin con cr*neos +osiliIados, su colega
Lliver "ayne haba descubierto $ue haca unos treinta mil a!os se haba registrado un gran
incremento del nJmero de partculas de Sombras asociadas con restos humanos. 7lgo haba
ocurrido por esa %poca, un hecho en la evolucin $ue haba convertido al cerebro humano en un
conducto ideal para ampli+icar sus e+ectos.
XN9u*nto tiempo hace $ue eYisten los mule+aO
X6reinta y tres mil a!os Xrespondi 7tal.
"ara entonces %sta era capaI de interpretar las eYpresiones de Mary, o en todo caso las m*s
evidentes, y al ver $ue su amiga se $uedaba bo$uiabierta se echo a rer. La risa de los mule+a era
espont*nea, alegre y tan contagiosa $ue Mary por lo general se sumaba a ella, pero en a$uella
ocasin permaneci seria, sin salir de su asombro.
XN"ero cmo puedes saberlo con tanta eYactitudO N9onoc%is la historia de todos esos a!osO
XLh, s Xrespondi 7talX. 8esde $ue ad$uirimos el sra+, tenemos memoria y conciencia.
7ntes, no sabamos nada.
XN9mo ad$uiristeis el sra+O
X8escubrimos cmo utiliIar las ruedas. .n da una criatura $ue no tena nombre hall una
c*psula de semillas y empeI a #ugar con ella, y mientras #ugaba ella...
XN,llaO
XS, ella. Masta entonces no haba tenido nombre. ;io una serpiente $ue se enroscaba por el
ori+icio de una c*psula y la serpiente di#o...
XNLa serpiente le hablO
X_No, no` ,s como si hablara. ;io $ue la serpiente entraba y sala del ori+icio, y la criatura
apoy el pie en el lugar donde haba estado la serpiente. ,ntonces el aceite penetr en su pie e
hiIo $ue viera con mayor claridad $ue antes, y lo primero $ue vio +ue el sra+. ,ra tan eYtra!o $ue
$uiso compartirlo de inmediato con todos los de su especie, pero como slo haba un *rbol de
semillas no haba su+icientes c*psulas para todos. "or eso ella y su pare#a tomaron las primeras, y
descubrieron $ue saban $ui%nes eran. Saban $ue eran mule+a y no herbvoros. Se pusieron
nombres unos a otros y se dieron el nombre de mule+a. "usieron nombre al *rbol de las semillas
y a todas las criaturas y plantas.
XSue eran di+erentes Xdi#o Mary.
XS, lo eran. R tambi%n lo +ueron sus hi#os, por$ue a medida $ue +ueron cayendo m*s c*psulas
de semillas, les ense!aron a utiliIarlas. R cuando sus hi#os alcanIaron la edad adecuada, tambi%n
comenIaron a generar el sra+, y como eran lo bastante grandes para montar en las ruedas, el sra+
regres con el aceite y permaneci entre ellos. 8e modo $ue comprendieron $ue tenan $ue
plantar m*s *rboles de c*psulas de semillas, para el aceite, pero las c*psulas eran tan duras $ue
rara veI germinaban. R los primeros mule+a comprendieron lo $ue deban hacer para ayudar a
los *rboles, $ue consista en montar sobre las ruedas y romperlas, de modo $ue los mule+a y las
c*psulas de semillas han vivido siempre #untos.
7l principio Mary slo comprendi una cuarta parte de lo $ue deca 7tal, pero a base de
preguntas y con#eturas averigu con bastante precisin el resto. Su dominio del lengua#e
aumentaba da tras da. No obstante, cuanto m*s aprenda m*s di+cil le resultaba, pues cada cosa
$ue averiguaba planteaba media docena de interrogantes, cada uno de las cuales apuntaba en
di+erente direccin.
"ero se concentr en el tema del sra+, por$ue era el m*s importanteK y +ue as como se le ocurri
lo del espe#o.
Uue la comparacin del sra+ con los destellos sobre el agua lo $ue se lo sugiri. La luI re+le#ada
como el resplandor $ue emita el mar se polariIaba: caba la posibilidad de $ue las partculas de
Sombras, cuando se comportaban como ondas a la manera de la luI, tambi%n +ueran capaces de
polariIarse.
XRo no puedo ver el sra+ como vosotros Xdi#o MaryX, pero me gustara construir un espe#o
con laca de savia, por$ue creo $ue eso podra ayudarme a verlo.
7 7tal le entusiasm la idea. Sin perder un instante, recogieron la red y comenIaron a reunir
todo cuando Mary precisaba. ,n la red hallaron tres peces, $ue ella interpret como un signo de
buena suerte.
La laca de savia era un producto de otro *rbol, mucho m*s pe$ue!o, $ue los mule+a cultivaban
con ese propsito. 8espu%s de hervir la savia y disolverla con el alcohol $ue obtenan de la
destilacin de #ugos de +rutas, los mule+a preparaban una sustancia de consistencia lechosa y
delicado color *mbar, $ue empleaban como barniI. 7plicaban un mnimo de veinte capas sobre
una base de madera o concha, de#ando $ue cada capa se secara ba#o un pa!o hJmedo antes de
aplicar la siguiente, hasta conseguir una super+icie muy dura y brillante. "or lo general le
aplicaban diversos Yidos para $ue se volviera opaca, pero a veces de#aban $ue $uedara
transparente. ,sto era lo $ue le interesaba a Mary, por$ue la laca transparente de color *mbar
posea la misma curiosa propiedad $ue un mineral conocido como espato de 'slandia.
8escompona los rayos de luI en dos, de modo $ue cuando uno miraba a trav%s de ella vea
doble.
Mary no tena una idea clara de lo $ue $uera hacer, pero saba $ue si le daba su+icientes vueltas
al asunto, sin ponerse nerviosa ni agobiarse, acabara averigu*ndolo. =ecordaba haber citado a
Lyra en cierta ocasin unos versos del poeta Peats, y la ni!a haba comprendido de inmediato
$ue %se era el estado de *nimo $ue ella tena cuando lea el aletimetro: eso era lo $ue Mary
deba averiguar.
9omenI por seleccionar un pedaIo de madera parecida al pino, m*s o menos liso, y se puso a
a+inar la super+icie con un +ragmento de arenisca Dno dispona de metal ni de un cepillo de
carpinteroE, hasta $ue consigui de#arlo lo m*s plano posible. Zse era el m%todo $ue empleaban
los mule+a, bastante e+icaI, aun$ue re$uera mucho tiempo y es+uerIos.
Luego visit con 7tal el bos$uecillo de *rboles de laca, despu%s de eYplicarle detenidamente lo
$ue se propona hacer y de haber pedido permiso para eYtraer un poco de savia. Los mule+a se lo
concedieron de buena gana, pero andaban demasiado atareados para interesarse en su
eYperimento. 9on ayuda de 7tal, Mary eYtra#o un poco de a$uella savia viscosa y resinosa e
inici el largo proceso de hervir, disolver y volver a hervir el l$uido hasta conseguir el barniI
$ue necesitaba.
Los mule+a lo aplicaban utiliIando bolas de una +ibra algodonosa $ue obtenan de otra planta.
Siguiendo las instrucciones de un artesano, Mary aplic minuciosamente el barniI sobre su
espe#o una y otra veI, sin advertir apenas ninguna di+erencia debido a la +inura de las capas.
7plic m*s de cuarenta capas Xperdi la cuentaX, y cuando la laca se agot, la super+icie
presentaba un grosor de unos cinco milmetros.
8espu%s haba $ue pulirla: un da entero dedicado a +rotar la super+icie con suavidad, con
movimientos circulares. 7cab con los braIos molidos y la cabeIa abotargada.
9uando hubo terminado se acost.
7 la ma!ana siguiente el grupo +ue a traba#ar en un bos$uecillo de *rboles de madera nudosa,
segJn los llamaban ellos. 9omprobaban si los brotes crecan tal como los haban plantado y
tensaban las cuerdas dispuestas entre ellos para $ue los *rboles adultos tuvieran la +orma
deseada. 7preciaban la ayuda de Mary en esta tarea, por$ue ella poda introducirse en espacios
reducidos con m*s +acilidad $ue dos mule+a, y traba#ar con mayor agilidad.
9uando hubieron concluido esa tarea y regresado al poblado, Mary pudo empeIar a
eYperimentar... o m*s bien a #ugar, pues aJn no tena una idea clara de lo $ue haca.
,n primer lugar trat de utiliIar la l*mina de laca como un simple espe#o, pero al carecer de un
soporte plateado, slo consegua ver un tenue re+le#o doble en la madera.
Luego Mary pens $ue en realidad necesitaba la laca sin la madera, pero la perspectiva de
+abricar otra l*mina era ardua. "or otra parte, Ncmo conseguir $ue +uera plana sin disponer de
un soporteO
,ntonces se le ocurri $ue poda separar la madera de#ando slo la laca. 7$uello tambi%n
re$uera tiempo, pero al menos Mary dispona de la nava#a del ,#%rcito SuiIo. 7s $ue comenI
a separarla con mucho cuidado por el borde, procurando no rayar la parte posterior de la laca,
pero cuando acab de retirar la mayor parte del pino, de# un amasi#o de madera rota y astillada
adherida de +orma inamovible a la cara del duro y resistente barniI.
Mary se plante $u% pasara si la pona a remo#o en agua. NSe ablandara la laca al mo#arlaO
XNo Xdi#o el especialista en a$uel o+icioX. "ermanecer* siempre dura. N"ero por $u% no
pruebas con estoO
R le mostr un l$uido $ue guardaba en un cuenco de piedra, capaI de devorar toda clase de
madera en cuestin de horas. "or su aspecto y olor, Mary dedu#o $ue era un *cido.
,l Iali+ le asegur $ue la laca apenas se resentira, y $ue ella podra reparar +*cilmente cual$uier
pe$ue!o desper+ecto. 'ntrigado por su proyecto, el Iali+ la ayud a aplicar con cuidado el *cido
sobre la madera, al tiempo $ue le eYplicaba $ue lo obtenan a partir de un mineral $ue se
encontraba en las orillas de unos lagos $ue ella aJn no haba visitado. "oco a poco la madera +ue
abland*ndose y se desprendi, y Mary dispuso de una l*mina de laca amarillenta transparente,
aproYimadamente del tama!o de la p*gina de un libro de bolsillo.
"uli la parte in+erior hasta conseguir una super+icie tan bru!ida como la superior, de modo $ue
ambas $uedaron lisas como el m*s +ino espe#o.
R cuando mir a trav%s de %l...
No ocurri nada de particular. ,ra totalmente transparente, pero re+le#aba una imagen doble, la
de la derecha muy cerca de la de la iI$uierda y unos $uince grados m*s arriba.
Mary se pregunt $u% ocurrira si miraba a trav%s de las dos pieIas, una colocada sobre la otra.
;olvi a tomar la nava#a del ,#%rcito SuiIo para marcar una estra a trav%s de la l*mina y cortarla
en dos. 6ras insistir una y otra veI con la ho#a, $ue a+ilaba en una piedra, consigui traIar una
estra bastante pro+unda. Luego coloc un palito +insimo deba#o de la estra y oprimi con
+uerIa la laca, como haba visto hacer a un vidriero al cortar vidrio, y logr su propsito. Ra tena
dos l*minas.
Mary superpuso las dos l*minas y mir a trav%s de ellas. ,l color *mbar era m*s denso y, al igual
$ue un +iltro +otogr*+ico, realIaba algunos colores y atenuaba otros, con+iriendo una tonalidad
algo distinta al paisa#e. Lo curioso era $ue haba desaparecido la visin doble y todo presenta una
sola imagen, pero no haba se!al de las Sombras.
Mary separ un poco las dos l*minas y observ si de ese modo modi+icaba el aspecto de las
cosas. 9uando las hubo separado aproYimadamente un palmo, se produ#o un +enmeno curioso:
desapareci el color *mbar y todo ad$uiri su colorido normal, aun$ue m*s brillante y ntido.
,n a$uel momento se acerc 7tal para ver lo $ue haca su amiga.
XN"uedes ver ahora el sra+O Xpregunt.
XNo, pero veo otras cosas Xrespondi Mary.
7tal mostr un educado inter%s, pero sin el a+*n de investigacin $ue animaba a Mary. 7l cabo
de un rato la Iali+ se cans de mirar a trav%s de las pe$ue!as l*minas de laca y se sent en la
hierba para repasar sus ruedas. 6odos los mule+a lo hacan a diario. =etiraban las garras para
de#ar $ue las ruedas se desprendieran y luego las inspeccionaban para detectar posibles grietas o
desgaste, y de paso revisaban con esmero sus garras. 7 veces se pulan y limpiaban las garras
unos a otros, en un gesto de sociabilidad. 7tal haba invitado a Mary en un par de ocasiones a
$ue le arreglara las suyas. "or su parte, Mary de#aba $ue 7tal la peinara, goIando con la
delicadeIa con $ue levantaba y de#aba caer el cabello con la trompa y le daba masa#es en el
cuero cabelludo.
7l intuir $ue 7tal deseaba a$uello, Mary de# las dos l*minas de laca a un lado y desliI las
manos sobre la asombrosa suavidad de sus garras, a$uella super+icie m*s +ina y resbaladiIa $ue
el te+ln $ue descansaba sobre el borde in+erior del ori+icio central y constitua un co#inete
cuando la rueda giraba. Los bordes coincidan con eYactitud, y cuando Mary pas las manos por
el interior de la rueda no not ninguna di+erencia de teYtura: era como si los mule+a y las
c*psulas de semillas +ueran una sola criatura $ue de +orma milagrosa podan desmontarse y
volver a unirse.
7$uel contacto rela# a 7tal y tambi%n a Mary. Su amiga era #oven y soltera, y como en a$uel
grupo no haba machos #venes, tendra $ue casarse con un Iali+ de +uera. "ero tena pocas
ocasiones de relacionarse con otros grupos y a veces a Mary le daba la impresin de $ue 7tal
estaba preocupada por su +uturo. 7s $ue no escatimaba el tiempo $ue pasaba con ella y en esos
momentos se entreg con a+*n a la tarea de limpiar el polvo y la tierra $ue se acumulaba en los
ori+icios de las ruedas y untar suavemente el +ragante aceite en las garras de su amiga, mientras
7tal le espon#aba y alisaba el pelo con la trompa.
9uando 7tal estuvo satis+echa, se mont en las ruedas y +ue a ayudar con los preparativos de la
cena. Mary se concentr de nuevo en sus l*minas de laca, y casi al instante realiI un importante
descubrimiento.
Sostuvo las placas a una distancia de un palmo para obtener la imagen ntida $ue haba visto
antes, pero ocurri algo imprevisto.
Mientras miraba al trasluI, Mary vio un en#ambre de motas doradas en torno a la +igura de 7tal.
Slo eran visibles a trav%s de una pe$ue!a porcin de laca. Mary no tard en comprender el
motivo: en a$uel lugar haba tocado la super+icie con los dedos manchados de aceite.
X_7tal` XgritX. _7c%rcate` _8eprisa` 8%#ame tomar un poco de aceite para aplicarlo en la
laca.
7tal accedi a $ue su amiga desliIara de nuevo los dedos sobre los ori+icios de las ruedas,
observando con curiosidad cmo cubra una de las pieIas con una ligera capa de a$uella
sustancia transparente y dulIona.
Mary #unt las dos placas y las movi para distribuir bien el aceite, antes de volver a separarlas
un palmo.
9uando mir a trav%s de ellas, todo apareca cambiado. ;io las Sombras. 8e haber estado en la
sala de descanso del 9olegio Qordan cuando lord 7sriel proyect los +otogramas $ue haba
realiIado utiliIando una emulsin especial, Mary los habra reconocido. Mirara donde mirara
vea partculas doradas, tal como haba descrito 7tal: unas chispas de luI $ue +lotaban y
oscilaban y a veces se movan en una corriente de intencin. ,ntre todo ello estaba el mundo $ue
Mary perciba a simple vista: la hierba, el ro, los *rboles. "ero cuando vea a un ser consciente, a
uno de los mule+a, la luI era m*s densa y tena m*s movimiento. ,n cual$uier caso realIaba los
contornos.
XNo saba lo hermoso $ue era Xdi#o Mary a 7tal.
XLh s, lo es Xrepuso su amigaX. 9uesta creer $ue no pudieras verlo. _Mira a ese pe$ue!n`
7tal se!al a uno de los pe$ue!os $ue #ugaba entre la alta hierba. "ersegua a los saltamontes
con torpes brincos, se paraba de repente para eYaminar una ho#a, echaba a correr de nuevo para
decirle algo a su madre, volva a distraerse con un palito, tratando de recogerlo del suelo,
descubra $ue tena hormigas en la trompa y lanIaba un agudo chillido... 7 su alrededor apareca
una neblina dorada, al igual $ue en torno a las viviendas, las redes de pesca, la +ogata, un poco
m*s intensa $ue la suya. La di+erencia m*s destacable era $ue estaba llena de corrientes de
intencin, $ue se +ormaban, disgregaban, circulaban y desaparecan para ser sustituidas por otras.
,n torno a su madre, por otra parte, las chispas doradas eran mucho m*s intensas, y las corrientes
en las $ue se movan m*s slidas y potentes. La madre preparaba comida, esparciendo la harina
sobre una piedra lisa para hacer tortas de pan a la $ue veI $ue vigilaba a su hi#o, y las Sombras, o
el sra+ o el "olvo $ue la ba!aban constituan la viva imagen del sentido de responsabilidad y
atentos cuidados.
X"or +in puedes verlo Xcoment 7talX. )ien, ahora debes acompa!arme.
Mary mir perple#a a su amiga. Se haba eYpresado en un tono eYtra!o, como diciendo por +in
est*s preparadaK esper*bamos este momento, a partir de ahora las cosas cambiar*n.
7cudieron entonces otros mule+a, desde lo alto de la colina, desde sus casas, desde la orilla del
ro: miembros del grupo, pero tambi%n unos desconocidos $ue observaban a Mary con
curiosidad. ,l sonido de sus ruedas sobre la tierra apisonada era tenue y sostenido.
XN7dnde tengo $ue irO Xpregunt MaryX. N"or $u% vienen todos a$uO
XNo te preocupes Xcontest 7talX. ;en conmigo, no te haremos da!o.
Mary tuvo la sensacin de $ue haca tiempo $ue haban planeado a$uella reunin, pues todos
saban hacia dnde deban dirigirse y lo $ue iba a suceder. ,n los lmites de la aldea se alIaba un
pe$ue!o montculo de +ormas regulares y tierra apisonada como el suelo, provisto de unas
rampas en los eYtremos. La muchedumbre Xcompuesta por unos cincuenta individuos, segJn
calcul MaryX avanIaba hacia %l. ,l humo de las +ogatas $ue haban encendido para preparar la
cena +lotaba en el aire, y el sol poniente derramaba su peculiar neblina dorada sobre todas las
cosas. Mary percibi el aroma a maI tostado y el grato olor $ue emanaban los mule+a, una
meIcla de aceite y carne c*lida, seme#ante al olor dulIn de los caballos.
7tal le indic $ue se dirigiera al montculo.
XN"ero $u% ocurreO Xpregunt MaryX. _8melo`
XNo, no... Ro no debo. Mablar* SattamaY.
Mary no conoca el nombre de SattamaY, ni tampoco al Iali+ $ue le indic 7tal. ,ra m*s vie#o
$ue los dem*s. ,n la base de la trompa tena unos pelos blancos y se mova con di+icultad, como
si padeciera artritis. Los dem*s se movan con cuidado en torno a %l, y cuando Mary ech una
o#eada a trav%s del espe#o de laca comprendi el motivo: la nube de Sombras $ue envolva al
vie#o Iali+ era tan densa y comple#a $ue se sinti embargada por un pro+undo respeto hacia %l,
aun$ue no comprenda el signi+icado de a$uello.
9uando SattamaY se dispuso a hablar, todos guardaron silencio. Mary se situ #unto al
montculo, cerca de 7tal, cuya presencia la tran$uiliIaba. No obstante, not $ue todas las
miradas estaban pendientes de ellas, como si +uera una ni!a reci%n llegada a la escuela.
SattamaY tom la palabra. 6ena una voI grave, de ricos y variados matices, $ue acompa!aba
con unos gestos lentos y airosos de la trompa.
XNos hemos reunido a$u para saludar a la +orastera Mary. Suienes la conocemos tenemos
motivos para estarle agradecidos por las actividades $ue ha llevado a cabo desde su llegada.
Memos esperado hasta $ue ad$uiriera cierto dominio de nuestra lengua. 9on la ayuda de muchos
de nosotros, pero especialmente de la Iali+ 7tal, la +orastera Mary ahora puede entendernos.
W"ero haba otra cosa $ue ella deba comprender: el sra+. Saba $ue eYista, pero no poda verlo
como lo vemos nosotros, hasta $ue construy un instrumento para mirar al trasluI.
WR ahora $ue lo ha conseguido, est* preparada para aprender de $u% otra +orma puede ayudarnos.
7c%rcate, Mary.
Mary se sinti cohibida, perple#a, pero obedeci. Se aproYim al vie#o Iali+ y supuso $ue deba
dirigirles unas palabras:
X6odos me hab%is hecho sentir como una amiga vuestra. Sois amables y hospitalarios. Ro
procedo de un mundo donde la vida es muy distinta, pero algunos de nosotros tenemos
conciencia del sra+, al igual $ue vosotros, y os agradeIco la ayuda $ue me hab%is prestado para
+abricar este cristal, a trav%s del cual consigo verlo. Si hay alguna +orma en $ue pueda ayudaros,
lo har% encantada.
Mary habl con m*s torpeIa $ue cuando lo haca con 7tal y temi no haberse eYpresado con
su+iciente claridad. ,ra di+cil saber hacia dnde volverse cuando tena $ue gesticular adem*s de
hablar, pero al parecer la haban entendido. SattamaY volvi a tomar la palabra.
X,s un placer orte hablar. 9on+iamos en $ue puedas ayudarnos. ,n caso contrario, no s% cmo
lograremos sobrevivir. Los tualapi nos matar*n a todos. Son m*s numerosos $ue nunca, y su
nJmero aumenta de a!o en a!o. ,l mundo se ha trastocado. 8urante los treinta y tres mil a!os
$ue llevamos de eYistencia, hemos cuidado de la 6ierra. Maba un e$uilibrio en todo. Los *rboles
prosperaban, los herbvoros estaban sanos, y aun$ue de veI en cuando se presentaran los tualapi,
ni ellos aumentaban ni nosotros disminuamos.
W"ero hace trescientos a!os los *rboles empeIaron a en+ermar. Los observ*bamos ansiosos y los
cuid*bamos con esmero, pero cada veI producan menos c*psulas de semillas y perdan las ho#as
a lo largo de todo el a!oK algunos moran irremediablemente, lo cual no haba ocurrido nunca.
"or m*s $ue rebuscamos en nuestra memoria, no conseguimos hallar la causa.
WUue un proceso lento, por supuesto, pero tambi%n es lento el ritmo de nuestras vidas. Nosotros
lo ignor*bamos hasta $ue llegaste tJ. Memos visto mariposas y p*#aros, pero ellos no poseen sra+.
6J s, pese a tu eYtra!a apariencia. ,n cambio eres r*pida y directa, como los p*#aros y las
mariposas. =eparaste en la necesidad de algo $ue te ayudara a ver el sra+, y de inmediato
construiste con los materiales $ue nosotros conocemos desde hace miles de a!os un instrumento
$ue te permite verlo. Qunto a nosotros, piensas y actJas con la velocidad de un p*#aro. ,so es lo
$ue hemos observado, y por eso sabemos $ue nuestro ritmo debe de parecerte lento.
W"ero este hecho constituye nuestra esperanIa. 6J ves cosas $ue nosotros no vemos, percibes
coneYiones, posibilidades y alternativas $ue para nosotros son invisibles, de igual modo $ue el
sra+ era invisible para ti. R aun$ue nosotros no conseguimos ver una +orma de sobrevivir,
tenemos la esperanIa de $ue tJ s puedas. ,speramos $ue descubras r*pidamente la causa de la
en+ermedad de los *rboles y encuentras el remedio. ,speramos $ue halles la +orma de detener a
los tualapi, $ue son muy numerosos y poderosos.
WR esperamos $ue puedas hacerlo pronto, por$ue si no moriremos.
Se oyeron murmullos de aprobacin. 6odos observaron a Mary, $uien se sinti de nuevo como la
nueva alumna de una escuela en $uien todos haban depositado sus esperanIas. 7l mismo tiempo
se sinti curiosamente halagada: la idea de ser r*pida y *gil como un p*#aro era nueva y
agradable, por$ue siempre se haba considerado tenaI y laboriosa. "ero al mismo tiempo tena la
impresin de $ue se e$uivocaban si la vean de ese modoK no lo entendan, ella no poda
remediar su desesperada situacin.
No obstante, deba hacerlo. ,staban esperando. 7s $ue di#o:
XSattamaY, mule+a, tratar% de corresponder a la esperanIa $ue hab%is depositado en m. Mab%is
sido amables conmigo y llev*is una vida noble y hermosa y yo me es+orIar% en ayudaros. 7hora
$ue he visto el sra+, s% lo $ue estoy haciendo. &racias por vuestra con+ianIa.
Los mule+a asintieron, murmuraron satis+echos y la acariciaron con sus trompas cuando Mary
descendi. ,staba asustada del compromiso $ue haba ad$uirido.
,n ese mismo momento, en el mundo de 9ittagaIIe, el padre &meI, el sacerdote asesino, suba
por un escabroso sendero en la monta!a entre vetustos olivos. La luI del atardecer se +iltraba
sesgada a trav%s de las ho#as plateadas y el aire estaba poblado del canto de grillos y cigarras.
Urente a %l vio una casita de campo a la sombra de unas parras, donde balaba una cabraK una
+uente manaba agua entre las rocas gris*ceas. .n anciano se a+anaba en su tarea mientras una
vie#a conduca a la cabra hacia un lugar donde haba dispuesto un taburete y un cubo.
,n la aldea $ue acababa de de#ar atr*s le haban in+ormado de $ue la mu#er a $uien segua haba
pasado por all y haba dicho $ue se diriga a las monta!as. SuiI*s a$uellos ancianos la haban
visto. ,n todo caso, podra comprar un $ueso y olivas y beber agua de la +uente. ,l padre &meI
estaba acostumbrado a llevar una vida austera, y tena mucho tiempo por delante.
/C. LLS 7L,87TLS 8, L7 M.,=6,
LQ7Lc U.,=7 "LS')L,
"L8,= 9,L,)=7= .N7 9LNU,=,N9'7 8, 8LS 8\7S 9LN LLS M.,=6LS...
QLMN W,)S6,=
Lyra se despert antes del amanecer. "antalaimon temblaba sobre su pecho. Se levant para
caminar y entrar en calor mientras la gris*cea luI despuntaba en el cielo. Lyra nunca haba
conocido un silencio tan pro+undo, ni si$uiera en el crtico nevado de su mundo. No corra la
menor brisa y el mar estaba tan en calma $ue ninguna ola rompa sobre la arena. ,l mundo
pareca dormido.
Will estaba como un tronco, hecho un ovillo, con la cabeIa apoyada en la mochila para proteger
la daga. La capa le haba resbalado del hombro y Lyra le arrop con cuidado, +ingiendo $ue
procuraba no despertar a su daimonion $ue ella imaginaba con +orma de gato, ovillado como
Will. V,se daimonion debe de haberse escondido en alguna parteW, pens.
Llevando en braIos a "antalaimon, $ue aJn estaba adormilado, Lyra se ale# de Will y se sent
en la pendiente de una duna de arena, para no despertarlo al hablar.
X,sos dos pe$ue!os Xdi#o "antalaimon.
XNo me gustan Xdeclar Lyra rotundamenteX. 8eberamos perderlos de vista en cuanto
podamos. Si los atrapamos en una red o algo parecido, Will podra abrir una ventana y cerrarla, y
entonces seramos libres.
XNo tenemos ninguna red Xob#et su daimonionX ni nada parecido. 8e todos modos, seguro
$ue son m*s listos de lo $ue creemos. 7hora mismo %l nos est* vigilando.
"antalaimon haba asumido la +orma de un halcn, cuya vista era m*s aguIada $ue la de ella. La
oscuridad del cielo +ue trans+orm*ndose minuto a minuto en un palidsimo y et%reo aIul.
Mientras Lyra +orIaba la vista, el primer rayo de sol se pos en la orilla del mar,
deslumbr*ndola. 7l hallarse sobre la duna, la luI la alcanI unos instantes antes de posarse en la
playa. Lyra observ cmo +lua en torno a ella y luego se desplaIaba hacia Will, y de pronto vio
la +igura del caballero 6ialys, $ue se ergua un palmo del suelo, de pie #unto a la cabeIa de Will,
completamente despierto y sin $uitarle o#o de encima.
X,l caso es Xdi#o LyraX $ue no pueden obligarnos a hacer lo $ue ellos $uieran. 6ienen $ue
seguirnos. Seguro $ue est*n hartos.
Lyra pens en ello. =ecordaba con toda claridad el horrible grito de dolor $ue haba lanIado la
se!ora 9oulter, las convulsiones con los o#os en blanco, al mono dorado babeando con la cabeIa
ladeada y la mirada eYtraviada cuando el veneno penetr en el torrente sanguneo de ella.. R slo
haba sido un rasgu!o Will tendra $ue claudicar y hacer lo $ue ellos les ordenaran.
XSupongamos $ue piensen $ue no lo hara, supongamos $ue crean $ue es tan despiadado $ue
observara tran$uilamente mientras moramos. SuiI* convenga $ue les haga creer eso, si es $ue
puede.
Lyra llevaba consigo el aletimetro, y como haba su+iciente luI sac su preciado instrumento y
lo deposit en su regaIo, sobre el pa!o de terciopelo negro en $ue iba envuelto. "oco a poco +ue
entrando en ese trance en el $ue se le hacan comprensibles los mJltiples estratos de signi+icado,
en el $ue perciba las intrincadas redes de coneYin $ue mantenan %stos entre s. 7l tiempo $ue
sus dedos encontraron los smbolos, su mente hall las palabras: Ncmo podemos librarnos de los
espasO
La agu#a comenI a oscilar de un lado a otro, a una velocidad $ue casi le resultaba imposible
seguirla, y una parte de la conciencia de Lyra cont las oscilaciones y las paradas y comprendi
en el acto el signi+icado $ue encerraba cada movimiento.
,l instrumento le di#o: VNo lo intent%is, por$ue vuestra vida depende de ellos.W
Uue una sorpresa bastante desagradable, pero Lyra sigui preguntando:
XN9mo podemos llegar a la tierra de los muertosO
La respuesta no se hiIo esperar.
V8escended. Seguid a la daga. 9ontinuad avanIando. Seguid a la daga.W
"or +in, cohibida y vacilante, Lyra pregunt:
XNMacemos lo correctoO
VSW, respondi el aletimetro de inmediato.
9on un suspiro, Lyra sali del trance. Se remeti el pelo detr*s de las ore#as y sinti el calor de
los primeros rayos de sol sobre su rostro y sus hombros. ,n el mundo aparecieron unos sonidos:
los insectos se despertaban y una leve brisa agitaba las resecas hierbas $ue crecan en lo alto de
la duna.
Lyra guard el aletimetro y regres #unto a Will, seguida por "antalaimon, $ue haba asumido
la +orma de len, su modalidad de mayor tama!o, para intimidar a los gallivespianos. ,l hombre
estaba utiliIando el aparato de magnetita.
XNMas hablado con lord 7srielO Xpregunt Lyra cuando %ste hubo terminado.
X9on su representante Xrespondi 6ialys.
XNo vamos a ir.
X,so es lo $ue le he dicho.
XNR $u% ha contestadoO
X,ra un mensa#e para m, no para vosotros.
X9omo $uieras Xreplic LyraX. N,st*s casado con esa se!oraO
XNo. Somos colegas.
XN6ienes hi#osO
XNo.
6ialys guard el resonador de magnetita. ,ntretanto, lady Salma(ia, situada cerca de %l, despert
de su sue!o y se levant con gestos pausados y airosos del pe$ue!o hoyo $ue haba construido
en la arena. Las lib%lulas seguan dormidas, atadas con unos cordeles tan +inos como los hilos de
las telara!as. 6enan las alas hJmedas de roco.
XNMay personas grandes en vuestro mundo, o todas son pe$ue!as como vosotrosO Xin$uiri
Lyra.
XSabemos cmo tratar a las personas grandes Xrespondi 6ialys, un tanto lacnicamente, antes
de ponerse a hablar con Salma(ia.
Mablaban en un tono tan $uedo $ue Lyra no logr captar lo $ue decan, pero dis+rut observando
cmo sorban gotas de roco adheridas a la hierba para re+rescarse. ,l agua deba de ser distinta
para ellos, pens transmitiendo ese pensamiento a "antalaimon: _imagina unas gotas del tama!o
de tu pu!o` Sin duda costara penetrar en ellas, por$ue deban de tener una envoltura el*stica,
como un globo.
Will comenI a despabilarse lentamente. Lo primero $ue hiIo +ue echar una o#eada en busca de
los gallivespianos, $uienes lo observaron con detenimiento, pendiente de cada uno de sus
movimientos.
,ntonces Will descubri a Lyra.
XSuiero decirte una cosa Xdi#o %staX. ;en a$u, para $ue ellos no...
XSi os ale#*is de nosotros Xadvirti 6ialys con su resonante voIX, deb%is de#ar la daga. Si no
$uer%is de#ar la daga, ten%is $ue hablar a$u.
XN,s $ue no podemos tener un poco de intimidadO Xprotest LyraX. _No $ueremos $ue
escuch%is lo $ue decimos`
X,ntonces ale#aos, pero de#ad la daga.
7 +in de cuentas, no haba nadie en las inmediaciones y los gallivespianos no podan utiliIar la
daga. Will rebusc en su mochila en busca de la cantimplora y un par de galletas. Le dio una a
Lyra y subieron por la cuesta de la duna.
XMe consultado al aletimetro Xdi#o LyraX. Ma dicho $ue no debemos intentar escapar de
esos pe$ue!os persona#es, por$ue ellos nos salvar*n la vida. 7s $ue tenemos $ue aguantarlos.
XNLes has dicho lo $ue vamos a hacerO
XNo, ni pienso hacerlo, por$ue les +altara tiempo para cont*rselo a lord 7sriel a trav%s de ese
violn parlante $ue tienen, y %l nos lo impedira. 7s $ue iremos all sin hablar de nuestro plan
delante de ellos.
XNo de#an de ser espas Xapostill WillX. Saben escuchar y ocultarse. Ser* me#or no decirles
nada. Los dos sabemos adnde vamos, as $ue no hace +alta $ue hablemos de ello. R ellos
tendr*n $ue con+ormarse y seguirnos.
X7hora no pueden ornos. ,st*n demasiado le#os. 6ambi%n pregunt% al aletimetro cmo llegar
all. 8i#o $ue debamos seguir a la daga, eso es todo.
X"arece +*cil, pero apuesto a $ue no lo es. NSabes $u% me di#o 'ore(O
XNo. 9uando +ui a despedirme de %l di#o $ue iba a ser muy di+cil para ti, pero $ue lo
conseguiras. "ero no me eYplic por $u%...
XLa daga se rompi por$ue pens% en mi madre XeYplic WillX. 7s $ue tengo $ue olvidarme
de ella. "ero es como cuando alguien te dice $ue no pienses en un cocodrilo, y no haces m*s $ue
pensar en %l, no puedes remediarlo...
XSin embargo anoche pudiste abrir una ventana Xdi#o Lyra.
XS, supongo $ue por$ue estaba cansado. )ueno, ya veremos. N7s $ue tenemos $ue seguir a la
daga y ya est*O
X,so di#o el aletimetro.
X,ntonces ser* me#or $ue nos pongamos en marcha, aun$ue nos $ueda poca comida.
8eberamos llevarnos pan, +ruta o alguna otra cosa. "rimero localiIar% un mundo donde haya
comida, y luego nos pondremos a buscarla.
X8e acuerdo Xcontest Lyra, contenta de volver a ponerse en camino con "an y Will, vivitos y
coleando.
=egresaron #unto a los espas, $ue permanecan sentados y alerta #unto a la daga, con las
mochilas a la espalda.
XNos gustara saber $u% os propon%is Xdi#o Salma(ia.
XNo vamos a ir con lord 7sriel Xcontest WillX. 7l menos de momento. 7ntes tenemos $ue
hacer otra cosa.
XN;ais a decirnos de $u% se trata, puesto $ue no podemos impedrosloO
XNo Xrespondi LyraX, por$ue se lo dirais a ellos. 6en%is $ue venir con nosotros sin saber
adnde vamos. 9laro $ue podrais desistir y regresar #unto a vuestros compinches.
X8e eso nada Xcontest 6ialys.
XSueremos alguna garanta Xdi#o WillX. "uesto $ue sois espas, no pod%is ser honestos.
;uestro o+icio es mentir. Necesitamos saber $ue podemos con+iar en vosotros. 7noche
est*bamos muy cansados y no pensamos en ello, pero nada os impide esperar a $ue estemos
dormidos para clavarnos vuestro agui#n, de#arnos inconscientes y llamar a lord 7sriel con ese
aparato de magnetita. "odrais hacerlo con toda +acilidad. "or eso necesitamos $ue nos
garantic%is $ue no vais a hacerlo. .na promesa no nos basta.
Los dos gallivespianos temblaban de rabia ante a$uel ultra#e a su honor.
XNo aceptamos eYigencias unilaterales Xreplic 6ialys, reprimiendo su iraX. 8eb%is
concedernos algo a cambio. 8eb%is decirnos $u% intenciones ten%is y entonces yo os entregar% el
resonador de magnetita para $ue lo guard%is vosotros. 8eb%is permitir usarlo cuando $ueramos
enviar un mensa#e, pero siempre sabr%is cu*ndo lo haremos y no podremos utiliIarlo sin vuestro
consentimiento. Zsa es nuestra garanta. R ahora decidnos adnde vais y por $u%.
Will y Lyra cambiaron una mirada para con+irmar la respuesta.
X8e acuerdo Xdi#o LyraX, es #usto. Nuestro plan es el siguiente: $ueremos ir al mundo de los
muertos. No sabemos dnde est*, pero la daga dar* con %l. ,so es lo $ue vamos a hacer.
Los dos espas la miraron bo$uiabiertos, sin dar cr%dito a lo $ue acababan de or.
XLo $ue dices no tiene sentido Xdi#o Salma(ia tras recuperarse de su estuporX. Los muertos
est*n muertos y se acab. No eYiste el mundo de los muertos.
XRo tambi%n crea eso Xterci WillX, pero ahora no estoy seguro. 9on la daga podremos
averiguarlo.
XN"ero por $u%O
Lyra mir a Will y %ste asinti.
X)ueno Xrespondi la ni!aX, antes de conocer a Will, mucho antes de los das $ue pas%
dormida, llev% a un amigo mo a un sitio peligroso y lo mataron. Ro $uera salvarlo, pero slo
consegu empeorar la situacin. Mientras dorma so!% con %l y pens% $ue si iba all podra
recti+icar y pedirle perdn. Will $uiere buscar a su padre, $ue muri #usto cuando %l acababa de
dar con su paradero. 7 lord 7sriel no se le ocurrira eso. Ni a la se!ora 9oulter. Si +u%ramos con
lord 7sriel tendramos $ue hacer lo $ue %l $uisiera. 7 %l le tiene sin cuidado =oger, me re+iero a
mi amigo, el $ue muri, pero a m s me importa. R a Will tambi%n. 8e modo $ue eso es lo $ue
vamos a hacer.
X9riatura Xdi#o 6ialysX, cuando morimos, todo termina. No eYiste otra vida. Mab%is visto la
muerte. Mab%is visto cad*veres y hab%is visto lo $ue le ocurre a un daimonion cuando muere.
8esaparece. N9mo va a seguir con vida un ser despu%s de morirO
X,so es $ue lo vamos a averiguar Xcontest LyraX. 7hora $ue os lo hemos dicho, me $uedo
con vuestro resonador de magnetita.
7cto seguido alarg la mano y "antalaimon se irgui, en versin leopardo, y mene la cola
lentamente para respaldar su demanda. 6ialys se descolg la mochila de la espalda y deposit el
aparato en la palma de la mano de Lyra. 7 %sta le sorprendi su pesoK para Lyra, por supuesto,
no representaba una carga, pero %l deba de ser muy +uerte para poder transportarlo.
XNR cu*nto tiempo prev%is $ue llevar* esa eYpedicinO Xin$uiri el caballero.
XNo tenemos ni idea Xrespondi LyraX. Sabemos sobre ello tanto como vosotros. Nos
pondremos en marcha y ya veremos.
X7ntes $ue nada Xdi#o WillX, tenemos $ue conseguir agua y comida, algo $ue podamos
transportar +*cilmente. 6ratar% de localiIar un mundo donde conseguirlo, y luego nos pondremos
en camino.
6ialys y Salma(ia se montaron en sus lib%lulas y las retuvieron en el suelo. Los grandes insectos
temblaban, ansiosos por echarse a volar, pero sus #inetes tenan un dominio absoluto sobre ellos.
7l observarlos por primera veI a la luI del da, Lyra advirti la eYtraordinaria +inura de las
riendas de seda gris, los estribos plateados y las diminutas sillas.
Will tom la daga y un poderoso impulso le hiIo tentar el aire para localiIar su propio mundo.
7Jn conservaba la tar#eta de cr%ditoK poda comprar comida a la $ue estaba acostumbradoK
incluso poda tele+onear a la se!ora 9ooper y preguntarle por su madre...
La daga emiti un sonido chirriante, como una u!a al rascar una tosca piedra, y a Will estuvo a
punto de darle un sncope. Si volva a romper la daga, la cosa no tendra solucin.
7l cabo de unos instantes lo intent de nuevo. "ara no pensar en su madre, Will se di#o: VS, s%
$ue est* all, pero mientras hago esto no pensar% en ella...W
,sta veI la cosa +uncion. Will localiI un nuevo mundo y desliI la daga por los bordes para
abrir una ventana. 7l cabo de unos momentos se hallaron todos en el aseado patio de una
prspera gran#a situada en un pas nrdico como Molanda o 8inamarca. Las losas del suelo
haban sido barridas y las puertas de los establos estaban abiertas. ,l sol luca a trav%s de un cielo
nublado, y en el aire +lotaba un olor a $uemado y otro olor m*s desagradable. No se oa ninguna
actividad humana, aun$ue de los establos sala un sonoro Iumbido, tan persistente y en%rgico
$ue pareca el de una m*$uina.
Lyra +ue a mirar y regres en el acto, p*lida como la cera.
X7h dentro hay... hay cuatro... Xbalbuci llev*ndose la mano a la garganta, y tras recuperarse
a!adiX: cuatro caballos muertos.
XMira Xdi#o Will tragando salivaX, no, m*s vale $ue no mires.
Se!alaba hacia los +rambuesos $ue bordeaban el huerto. 7cababa de ver los pies de un hombre,
uno calIado con un Iapato y el otro descalIo, $ue asomaban por entre la parte m*s espesa de los
arbustos.
Lyra no $uiso mirar, pero Will +ue a ver si el hombre aJn estaba vivo y necesitaba ayuda. ;olvi
meneando la cabeIa, con eYpresin preocupada.
Los dos espas ya se encontraban a la puerta de la casa, $ue estaba entornada.
6ialys retrocedi al instante.
X7$u se percibe un olor m*s dulce Xdi#o, y acto seguido atraves de nuevo el umbral mientras
Salma(ia eYploraba las dependencias contiguas.
Will sigui al caballero hasta una gran cocina cuadrada de estilo antiguo, con un armario de
madera $ue contena una va#illa blanca de porcelana, una mesa de pino inmaculada y un enorme
+ogn en el $ue reposaba un caIo negro con agua +ra. Qunto a la cocina haba una despensa, con
dos estantes repletos de manIanas $ue eYhalaban un delicado aroma. ,l silencio era opresivo.
XN,s %ste el mundo de los muertos, WillO Xpregunt Lyra en voI ba#a.
XNo lo creo Xrespondi %ste, aun$ue tambi%n se le haba ocurridoX. ,n %ste no habamos
estado. Nos llevaremos toda la comida $ue podamos cargar. May pan de centeno, $ue nos ir*
bien por$ue pesa poco, y $ueso...
9uando hubieron tomado todo lo $ue pudieron, Will deposit una moneda de oro en el ca#n de
la mesa de pino.
XNSu% pasaO Xpregunt Lyra al ver $ue 6ialys enarcaba las ce#asX. May $ue pagar siempre
por lo $ue uno toma.
,n a$uel momento Salma(ia entr por la puerta trasera a lomos de su lib%lula y aterriI sobre la
mesa en un remolino aIul el%ctrico.
XSe acercan unos hombres Xdi#oX, a pie y armados. ,st*n a unos pocos minutos de a$u. R
pasados los campos hay una aldea incendiada.
,n ese momento oyeron el ruido de pasos sobre la grava, una voI $ue imparta rdenes y el
tintineo de metal.
XSer* me#or $ue nos vayamos Xdi#o Will.
6ent el aire con la punta de la daga y al instante percibi una sensacin nueva. ,ra como si la
ho#a se desliIara sobre una super+icie muy lisa, como un espe#o, y despu%s se hundiera
lentamente hasta poder cortarla. "ero la super+icie se resista, como si se tratara de un pa!o recio,
y cuando Will hiIo una abertura, pesta!e sorprendido y alarmado por$ue el mundo al $ue haba
accedido era una r%plica eYacta de a$uel en el $ue se encontraban.
XNSu% ocurreO Xpregunt Lyra.
Los espas parecan observar con desconcierto, aun$ue sentan algo m*s $ue desconcierto. 8el
mismo modo $ue el aire haba presentado resistencia a la daga, en a$uella abertura haba algo
$ue entorpeca su paso. Will tuvo $ue empu#ar para vencer un obst*culo invisible y luego tirar de
Lyra. Los gallivespianos apenas lograban avanIar. 6uvieron $ue posar a las lib%lulas sobre las
manos de los ni!os, e incluso de ese modo los insectos se vieron obligados a superar una presin
en el aire, doblando y torciendo sus sutiles alas al tiempo $ue los #inetes les acariciaban la cabeIa
y les susurraban al odo para aplacar su temor.
"ero al cabo de unos segundos de duro +orce#eo lograron pasar. Will hall el borde de la ventana
Daun$ue era imposible verlaE y la cerr, con lo $ue $uedaron aislados del ruido de los soldados.
XWill Xdi#o Lyra.
7l volverse, el ni!o vio ante ellos a otra +igura en la cocina.
,l coraIn le dio un vuelco. ,ra el hombre al $ue haba visto degollado haca apenas dieI
minutos, entre los arbustos.
,ra de mediana edad, delgado, con aspecto de $uien pasa mucho tiempo al aire libre. "ero en
a$uellos instantes pareca enlo$uecido, o paraliIado de estupor. 6ena los o#os tan desorbitados
$ue se le vea una +ran#a blanca en torno a las pupilas, y se agarraba al borde de la mesa con
mano temblorosa. 6ena el cuello intacto, segJn advirti Will con alivio.
,l hombre abri la boca para decir algo, pero de ella no sali palabra alguna. Lo Jnico $ue hiIo
+ue se!alar a Will y a Lyra.
X8iscJlpenos por haber entrado en su casa Xdi#o LyraX, pero tenamos $ue escapar de esos
hombres $ue se acercaban. Sentimos haberle asustado. Ro soy Lyra y %ste es Will, y %stos son
nuestros amigos, el caballero 6ialys y lady Salma(ia. N"uede decirnos cmo se llama y dnde
nos encontramosO
,sta pregunta tan normal +ormulada por Lyra hiIo $ue el hombre se recobrara de su estupor,
estremeci%ndose como si se despertara de un sue!o.
X,stoy muerto Xdi#oX. ,stoy postrado ah +uera, muerto, lo s%. ;osotros no est*is muertos.
NSu% ocurreO _8ios bendito, me cortaron el cuello` NSu% es lo $ue sucedeO
9uando el hombre di#o Vestoy muertoW Lyra se acerc a Will, y "antalaimon se re+ugi en su
pecho, trans+ormado en mosca. "or su parte los gallivespianos trataban de controlar a sus
lib%lulas, pues los grandes insectos parecan sentir aversin por a$uel hombre y no paraban de
revolotear de un lado a otro de la cocina en busca de una salida.
"ero el hombre no les prest atencin. Segua tratando de desci+rar lo ocurrido.
XN,s usted un +antasmaO Xpregunt Will con cautela.
,l hombre alarg la mano y Will trat de estrecharla, pero sus dedos slo a+erraron aire. Lo
Jnico $ue sinti +ue un +ro cos$uilleo.
7l reparar en ello, el hombre se mir la mano, horroriIado. La conmocin inicial empeIaba a
remitir, permiti%ndole hacerse cargo de su lastimoso estado.
XNo hay duda XdeclarX, estoy muerto... _,stoy muerto e ir% al in+ierno`
X9*lmese Xdi#o LyraX, iremos #untos. N9mo se llamaO
XMe llamaba 8ir( Qansen Xrespondi el hombreX, pero yo... no s% $u% hacer... No s% adnde
ir...
Will abri la puerta. ,l patio o+reca el mismo aspecto, al igual $ue el huerto, y el sol $ue luca a
trav%s de las nubes. R all yaca el cad*ver del hombre, tal como lo haba visto Will.
8e los labios de 8ir( Qansen brot un so+ocado gemido, como si ya no pudiera negar la
evidencia. Las lib%lulas salieron volando por la puerta, revolotearon unos instantes a ras del
suelo y se elevaron en el aire, raudas como p*#aros. ,l hombre mir en derredor con eYpresin de
impotencia, gesticulando y solloIando entrecortadamente.
XNo puedo $uedarme a$u... ,s imposible Xrepeta sin cesarX. Zsta no es la gran#a $ue yo
conoc. May algo $ue no enca#a. _8ebo irme`
XN7dnde va a ir, se!or QansenO Xin$uiri Lyra.
X"or la carretera. No s%. 8ebo irme. No puedo $uedarme a$u...
Salma(ia descendi y se pos en la mano de Lyra. Las diminutas garras de la lib%lula se clavaron
en la piel de la ni!a.
X7lgunas gentes abandonan la aldea... Xdi#o Salma(iaX, unas gentes como este hombre.
6odos se encaminan en la misma direccin.
X,ntonces iremos con ellos Xdeclar Will, ech*ndose la mochila al hombro.
8ir( Qansen pas por encima de su propio cad*ver, procurando no mirarlo. "areca como si
estuviera borracho, deteni%ndose, avanIando, oscilando de un lado a otro, tambale*ndose en los
baches y tropeIando en las piedras del camino $ue sus pies haban conocido en vida.
Lyra ech a andar detr*s de Will y "antalaimon, convertido en un cerncalo, se elev tan alto por
los aires $ue Lyra se sobresalt.
X6ienen raIn Xdi#o cuando descendi de nuevoX. Me visto a mucha gente $ue abandona el
pueblo. &ente muerta...
7l poco rato tambi%n ellos los vieron: una veintena de hombres, mu#eres y ni!os $ue avanIaban
de la misma +orma $ue 8ir( Qansen, tambaleantes y aturdidos. La aldea se hallaba a medio
(ilmetro y la gente avanIaba hacia ellos, arracimada en medio de la carretera. 9uando 8ir(
Qansen vio a los otros +antasmas, ech a correr con paso vacilante y ellos tendieron las manos
para recibirlo.
X7un$ue no sepan adnde se dirigen, van #untos Xobserv LyraX. Ser* me#or $ue vayamos
con ellos.
XN9rees $ue tenan daimonions en este mundoO Xpregunt Will.
XNo lo s%. Si vieras a uno de ellos en tu mundo, Nsabras $ue era un +antasmaO
X,s di+cil precisarlo. No es $ue tengan un aspecto muy normal... ,n mi pueblo haba un
hombre con una vie#a bolsa de pl*stico $ue sola rondar +rente a las tiendas. Nunca hablaba con
nadie ni entraba en las tiendas, y nadie se +i#aba en %l. Ro estaba convencido de $ue era un
+antasma. ,sa gente se parece un poco a %l. "uede $ue mi mundo estuviera lleno de +antasmas y
yo no me diera cuenta.
XNo creo $ue mi mundo est% lleno de +antasmas Xdi#o Lyra, sin mucho convencimiento.
X8e todas +ormas, %ste debe de ser el mundo de los muertos. ,sas gentes acaban de morir...
seguramente a manos de los soldados..., y ah est*n, y este mundo es casi id%ntico al mundo en el
$ue vivan. Ro cre $ue sera muy di+erente.
X"ero se est* di+uminando Xreplic LyraX. _U#ate`
La ni!a asi del braIo a Will. Zste se detuvo y comprob $ue estaba en lo cierto. "oco antes de
haber localiIado la ventana en LY+ord y haberse trasladado al otro mundo de 9ittagaIIe se haba
producido un eclipse solar. 7l igual $ue millones de personas, Will haba salido al medioda y
haba observado cmo la luI del sol se iba desvaneciendo hasta $ue una +antasmagrica luI
crepuscular cubri las casas, los *rboles y el par$ue. 6odo se vea con la misma nitideI $ue a
plena luI del da, pero haba menos luI, como si el sol agoniIante perdiera toda su energa.
Lo $ue ocurra ahora era un +enmeno parecido pero m*s eYtra!o, por$ue los bordes de las cosas
haban perdido nitideI y se di+uminaban.
XNo es como volverse ciego Xdi#o Lyra, asustadaX, por$ue vemos las cosas, pero
di+uminadas...
,l mundo haba empeIado a perder lentamente su colorido: un tenue verde gris*ceo reemplaIaba
el verde intenso de los *rboles y la hierba, un tono arena gris*ceo el amarillo vivo de los campos
de maI, un sombro gris sangre el ro#o de los ladrillos de las casas...
Las gentes $ue avanIaban por el camino, $ue se hallaban a escasa distancia, haban reparado
tambi%n en ello y se!alaban y se agarraban mutuamente del braIo para tran$uiliIarse.
Los colores brillantes $ue se vean en el paisa#e eran los rutilantes tonos ro#o, amarillo y aIul
el%ctrico de las lib%lulas, y los colores de sus diminutos #inetes, y de Will y Lyra, y de
"antalaimon, $ue revoloteaba sobre ellos en +orma de cerncalo.
7l aproYimarse a la gente $ue encabeIaba el grupo se disiparon todas sus dudas: eran +antasmas.
Will y Lyra se acercaron mutuamente, pero no haba nada $ue temer pues los +antasmas estaban
m*s asustados $ue ellos por su presencia y se detuvieron, remisos a aproYimarse.
XNo teman. No vamos a hacerles da!o. N7dnde se dirigenO
Los dos ni!os miraron al m*s anciano del grupo, como si %ste +uera el gua.
X;amos adonde van todos los dem*s Xrespondi el ancianoX. "arece como si lo supiera,
aun$ue no recuerdo haberlo averiguado. 9reo $ue se encuentra en la carretera. Lo sabremos
cuando lleguemos.
XMam*, Npor $u% se pone oscuro de daO Xpregunt un ni!o.
X9hisss, cari!o, no te preocupes Xrespondi la madreX. No conseguir*s nada preocup*ndote.
9reo $ue estamos muertos.
XN"ero adnde vamosO Xinsisti el ni!oX. _Ro no $uiero estar muerto, mam*`
X;amos a ver al abuelo Xcontest la madre, eYasperada.
Sus palabras no lograron calmar al ni!o, $ue rompi a llorar con desconsuelo. Ltras personas del
grupo observaron a la madre con simpata o irritacin, pero no podan ayudarla. 8e modo $ue
siguieron avanIando desconsolados a trav%s de a$uel para#e $ue se di+uminaba, mientras
continuaba el incesante y so+ocado llanto del ni!o.
,l caballero 6ialys cruI unas palabras con Salma(ia antes de adelantarse para eYplorar el
terreno. Will y Lyra observaron ansiosos a la lib%lula, temerosos de perder de vista su espl%ndido
colorido y vigor, a medida $ue %sta se haca cada veI m*s pe$ue!a. Salma(ia descendi en
picado y pos a su insecto sobre la mano de Will.
X,l caballero se ha adelantado para echar un vistaIo XeYplic Salma(iaX. 9reemos $ue el
paisa#e se di+umina por$ue esta gente se est* olvidando de %l. 9uanto m*s se ale#en de sus casas,
m*s se oscurecer*.
XN"ero por $u% cre%is $ue se vanO Xpregunt LyraX. Si yo +uera un +antasma, $uerra
$uedarme en los sitios $ue conoc y no andar por lugares donde correra el riesgo de perderme.
X7$u se sienten desgraciados Xaventur WillX. ,s el lugar donde acaban de morir. Les da
miedo.
XNo, su marcha obedece a otro motivo.
Lo cierto es $ue desde $ue haban perdido de vista la aldea, los +antasmas caminaban con paso
m*s r*pido y decidido. ,l cielo estaba muy oscuro, como si se avecinara una +uerte tormenta,
pero no se perciba la tensin el%ctrica $ue suele precederlas. Los +antasmas avanIaban sin
detenerse por la carretera $ue discurra recta a trav%s de un paisa#e montono.
8e veI en cuando uno de ellos lanIaba una mirada a Will o a Lyra, o a la reluciente lib%lula y a
su #inete, como si se sintieran intrigados. "or +in el hombre m*s anciano di#o:
X,h, vosotros, el ni!o y la ni!a. ;osotros no est*is muertos. No sois +antasmas. N"or $u% vens
con nosotrosO
XLlegamos a$u por accidente Xrespondi Lyra sin dar tiempo a Will a abrir la bocaX. No s%
$u% pas. 6rat*bamos de escapar de esos hombres, y de repente nos encontramos a$u.
XN9mo sabr*n cu*ndo han llegado al sitio al $ue tienen $ue irO Xin$uiri Will.
XSupongo $ue nos los dir*n Xcontest resueltamente el +antasmaX. Me imagino $ue separar*n
a los virtuosos de los pecadores. 8e nada vale ponerse a reIar ahora. ,s demasiado tarde para
eso. 8eberais haberlo hecho cuando estabais vivos. 7hora es inJtil.
,staba claro en $u% grupo prevea $ue iba a estar incluido, y no menos claro $ue no crea $ue
+uera muy numeroso. Los otros +antasmas le escucharon con in$uietud, pero %l era su gua, de
modo $ue lo siguieron sin rechistar.
9ontinuaron avanIando en silencio ba#o un cielo $ue se haba ido ensombreciendo hasta ad$uirir
un color gris plomiIo. Los seres vivos miraron a diestro y siniestro, hacia arriba y hacia aba#o, en
busca de algo luminoso, animado, hasta $ue por +in en el sombro horiIonte apareci una
minJscula chispa $ue surc veloI el aire hacia ellos. ,ra el caballero. Salma(ia lanI una
eYclamacin de goIo y espole la lib%lula para ir a su encuentro.
6ras conversar unos minutos, regresaron #unto a los ni!os.
XM*s adelante hay una poblacin Xdi#o 6ialysX. "arece un campo de re+ugiados, pero es
evidente $ue lleva all varios siglos. R creo $ue hay un lago m*s all*, pero est* cubierto de
bruma. L los gritos de las aves acu*ticas. R constantemente van llegando centenares de
+antasmas de todas direcciones, gentes como %stas, +antasmas...
Los +antasmas escucharon al caballero, aun$ue sin gran inter%s. ,ra como si se hubieran sumido
en un trance hipntico. Lyra sinti deseos de Iarandearlos, de conminarlos a luchar, a despertar y
buscar una salida.
XN9mo vamos a ayudar a esta genteO Xpregunt Will.
No tena ni la m*s remota idea. Mientras avanIaban, vieron en el horiIonte un movimiento de
iI$uierda a derecha y una sucia columna de humo $ue se elevaba despacio para sumar su
oscuridad a la lJgubre atms+era. Lo $ue se mova eran personas, o +antasmas: en hileras, en
pare#as, en grupos o solos, todos con las manos vacas, centenares y miles de hombres, mu#eres y
ni!os $ue avanIaban por toda la llanura hacia el lugar de donde emanaba el humo.
,l terreno comenI a descender, ad$uiriendo el aspecto de un vertedero de basura. ,l aire era
opresivo y estaba impregnado de humo y de otros olores: a sustancias $umicas rancias, a
materia vegetal en descomposicin, a cloaca. 9uanto m*s avanIaban, m*s se intensi+icaba el
hedor. No haba un palmo de terreno $ue no estuviera sembrado de basuraK unos hierba#os
gris*ceos era toda la vegetacin $ue creca en a$uel lugar.
7nte ellos, sobre el agua, vieron una densa bruma. Se alIaba como un +aralln para con+undirse
con el sombro cielo, y de su interior brotaban los gritos de aves a los $ue se haba re+erido
6ialys.
,ntre los montones de desperdicios y la bruma se hallaba la primera ciudad de los muertos.
/3. LR=7R S. M.,=6,
,S67)7
U.='LSL 9LN
M' 7M'&LK S, LL 8'Q, 7 M' 9[L,=7, R M' 9[L,=7 S, 8'S'"[.
W'LL'7M )L7P,
7$u y all* se vean unas hogueras encendidas entre las ruinas. La ciudad era un caos, sin
calles, plaIas ni espacios abiertos salvo en los lugares donde se haba derrumbado un edi+icio.
,ntre los restos se alIaban unas pocas iglesias y edi+icios pJblicos, aun$ue sus te#ados estaban
llenos de agu#eros y sus muros agrietadosK un prtico entero se haba desplomado sobre sus
columnas. ,ntre los cascotes de los edi+icios de piedra haban construido un laberntico amasi#o
de casuchas y chabolas con +ragmentos de madera para techar, vie#os barriles de gasolina o latas
de galletas, l*minas rotas de polietileno y pedaIos de madera contrachapada y cartn.
Los +antasmas $ue haban ido con ellos se apresuraron hacia la poblacin. ,ra tal la cantidad de
+antasmas $ue acudan de todas direcciones $ue parecan granos de arena desliI*ndose hacia el
ori+icio de un relo# de arena. ,ntraron con paso decidido en el srdido caos de la ciudad como si
supieran hacia dnde se dirigan. 9uando Lyra y Will se disponan a seguirlos, una +igura sali
de un desvenci#ado portal y los detuvo.
X7lto, alto Xdi#o.
7 sus espaldas brillaba una luI tenue y no era +*cil distinguir sus rasgos, pero no era un +antasma
sino un ser vivo, como ellos. ,ra un hombre delgado, de una edad di+cil de precisar, vestido con
un tra#e de hombre de negocios, roto y deslucido. Sostena un l*piI y un mano#o de papeles
su#etos con una enorme pinIa. ,l edi+icio del $ue acababa de salir tena el aspecto de la aduana
de una +rontera poco transitada.
XNSu% lugar es %steO Xpregunt WillX. N"or $u% no podemos entrarO
XNo est*is muertos Xrespondi el hombre con tono cansinoX. 6en%is $ue aguardar en la Iona
de espera. Seguid por la carretera hasta llegar a una caseta situada a mano iI$uierda y entregad
estos papeles al +uncionario.
X8isculpe la pregunta, se!or Xdi#o LyraX, Npero cmo es $ue hemos llegado hasta a$u si no
estamos muertosO Zste es el mundo de los muertos, Nno es asO
XSon los aleda!os del mundo de los muertos. 7 veces los vivos llegan a$u por error, pero
tienen $ue aguardar en la Iona de espera antes de proseguir.
XN8urante cu*nto tiempoO
XMasta $ue mueren.
Will estaba hecho un lo. ;io $ue Lyra pareca dispuesta a discutir con el hombre, pero antes de
$ue abriera la boca se apresur a preguntar:
XN"odra eYplicarnos $u% sucede entoncesO Me re+iero a si estos +antasmas $ue vienen a$u se
$uedan en esta ciudad para siempre.
XNo, no Xcontest el +uncionarioX. ,sto es slo un puerto de tr*nsito. 7 partir de a$u toman
un barco.
XNR adnde vanO Xin$uiri Will.
X,so no te lo puedo decir Xreplic el hombre con una sonrisa de amarguraX. 9irculad, por
+avor, id a la Iona de espera.
Will tom los papeles $ue le entreg el hombre. Luego tom a Lyra del braIo y se la llev de
all.
Las lib%lulas volaban con movimientos torpes y 6ialys les eYplic $ue necesitaban descansar. Se
posaron en la mochila de Will y Lyra de# $ue los espas se instalaran sobre sus hombros.
"antalaimon, en versin leopardo, los mir celoso pero no di#o nada. Siguieron avanIando por el
camino, sorteando las mseras chabolas y los charcos de por$uera, observando la interminable
hilera de +antasmas $ue llegaban y entraban sin mayores di+icultades en la poblacin.
X6enemos $ue atravesar el lago, como todos los dem*s Xdi#o WillX. ,spero $ue la gente $ue
est* en la Iona de espera nos eYpli$ue cmo hacerlo. 8e todos modos no parecen en+adados ni
peligrosos. ,s curioso. R estos papeles...
,ran unas ho#as arrancadas de un bloc, en las $ue haba unas palabras garabateadas con l*piI y
tachadas. "areca como si a$uella gente se divirtiera #ugando a ver si los via#eros $ue pasaban
por all les plantaban cara o cedan y se echaban a rer. No obstante, todo pareca muy real.
Maba oscurecido y re+rescado, y era di+cil calcular el tiempo. Lyra dedu#o $ue llevaban
caminando una hora, o $uiI* dosK en cual$uier caso, el aspecto del lugar no haba variado. "or
+in llegaron a una caseta de madera seme#ante a la anterior, iluminada por la tenue luI de una
bombilla $ue penda de un cable sobre la puerta.
7l acercarse, un hombre vestido como el anterior sali sosteniendo en una mano una rebanada de
pan untada con mante$uilla. Sin decir palabra, eYamin los papeles y asinti con la cabeIa.
Luego les devolvi los papeles y dio media vuelta.
X8isculpe Xdi#o Will cuando el hombre se dispona a entrar de nuevo en la casetaX, Nadnde
tenemos $ue dirigirnosO
X8eb%is buscar un lugar donde alo#aros Xrespondi el hombre amablementeX. "reguntad y os
in+ormar*n. 6odos esperan, como vosotros.
,l +uncionario se volvi y cerr la puerta de la caseta para re+ugiarse del +ro. Los via#eros se
dirigieron al centro de a$uel msero suburbio donde tenan $ue hospedarse los vivos.
,ra muy parecido al nJcleo de la poblacin: unas destartaladas casuchas, reparadas montones de
veces con troIos de pl*stico o de plancha de hierro ondulado, $ue se alIaban apoyadas
precariamente unas en otras a lo largo de embarrados calle#ones. ,n algunos lugares, un cable
el%ctrico colgaba de un soporte +ormando bucles y a lo largo de un grupo de chabolas, para
procurar la mnima cantidad de energa necesaria para encender una o dos bombillas. "ero la
mayor parte de la luI proceda de las hogueras. Su humeante y ro#o resplandor iluminaba los
pedaIos y restos de material de construccin, como si +ueran las Jltimas llamas $ue $uedaban de
una gran con+lagracin, $ue seguan vivas por pura maldad.
"ero cuando Will, Lyra y los gallivespianos se acercaron y contemplaron la escena con m*s
detalle, distinguieron muchas +iguras sentadas solas en la oscuridad, apoyadas en los muros o
+ormando pe$ue!os grupos, charlando en voI ba#a.
XN"or $u% no est*n esas personas en sus casasO Xpregunt LyraX. Mace +ro.
XNo son personas Xcontest lady Salma(iaX. Ni si$uiera son +antasmas. Son otra cosa,
aun$ue no s% eYactamente $u%.
Los via#eros llegaron al primer grupo de chabolas, iluminadas por una de a$uellas d%biles
bombillas $ue pendan de un cable y $ue se balanceaban ba#o el +uerte viento. Will apoy la
mano en la daga. Urente a ellas haba un grupo de a$uellos seres con +orma de personas, #ugando
a los dados en cuclillas. 9uando los ni!os se acercaron, se pusieron de pie. ,ran cinco hombres
con los rostros en sombras y vestidos con ropas radas, $ue los observaron en silencio.
XN9mo se llama esta ciudadO Xpregunt Will.
Nadie respondi. 7lgunos hombres retrocedieron un paso y los cinco se agruparon como si
+ueran ellos los $ue estuvieran asustados. Lyra sinti $ue se le pona la piel de gallina y se le
eriIaba el vello de los braIos, aun$ue no habra sabido decir por $u%. "antalaimon, oculto dentro
de su camisa, no cesaba de temblar y susurrar:
XNo, no, Lyra, d%#alo estar. ;*monos, por +avor, regresemos...
Las VpersonasW no se movieron.
X)ien, pues buenas noches Xdi#o Will encogi%ndose de hombros y echando a andar.
6odas las +iguras con las $ue toparon reaccionaron de +orma parecida, lo cual no hiIo sino
aumentar la in$uietud de los ni!os.
XN8nde est*n los espantosO Xpregunt Lyra con tono $uedoX. NSomos lo su+icientemente
mayores para ver a los espantosO
XNo creo. Si lo +u%ramos, ya nos habran atacado. Supongo $ue deben de estar tan asustados
como nosotros. No s% $u% son.
,n ese momento se abri una puerta y un haI de luI se derram sobre el suelo embarrado. ,n el
umbral apareci un hombre Xun ser humano de carne y huesoX, $ue los observ mientras se
acercaban. ,l pe$ue!o grupo de +iguras arracimadas #unto a la puerta retrocedi unos pasos,
como en se!al de respeto, y los ni!os vieron el rostro del hombre: recio, ino+ensivo y amable.
XNSui%nes soisO Xpregunt.
[Link] via#eros Xcontest WillX. No sabemos dnde nos encontramos. NSu% poblacin es
%staO
X,s una Iona de espera Xaclar el hombreX. N;ens de muy le#osO
XS, de muy le#os Xrespondi WillX. N"odramos comprar comida y pagar por nuestro
alo#amientoO
,l hombre mir m*s all* de ellos, escrutando la oscuridad. Luego sali y ech una o#eada en
derredor, como si +altara alguien. "or Jltimo se dirigi hacia las eYtra!as +iguras $ue estaban a su
lado.
XNMab%is visto alguna muerteO Xpregunt.
Las +iguras movieron la cabeIa en sentido negativo.
XNo, no, ninguna Xles oyeron murmurar los ni!os.
,l hombre se volvi. 7 sus espaldas, en el umbral, aparecieron otros rostros: una mu#er, dos
ni!os de corta edad y otro hombre. "arecan nerviosos y asustados.
[Link] muerteO Xpregunt WillX. Nosotros no traemos ninguna muerte.
"ero eso era #ustamente lo $ue les in$uietaba, por$ue cuando Will habl las personas vivas
mostraron su asombro con breves eYclamaciones y las +iguras $ue estaban +uera retrocedieron
unos pasos.
X8isculpen Xintervino Lyra, adelant*ndose educadamente, como si se hallara en presencia de
la gobernanta del 9olegio QordanX. No he podido por menos de +i#arme en ellos, me re+iero a
esos caballeros $ue hay ah. N,st*n muertosO "erdonen la pregunta si les parece grosera, pero en
el lugar de donde yo vengo resulta bastante eYtra!o. 7ll nunca hemos visto a nadie como ellos.
Les pido disculpas si les he o+endido sin $uerer, pero es $ue en mi mundo tenemos daimonions,
todo el mundo tiene un daimonion, y nos chocara ver a alguien $ue no lo tuviera, como imagino
$ue a ustedes les choca nuestro aspecto. 8esde $ue Will y yo via#amos D%ste es Will y yo soy
LyraE, he comprobado $ue algunas personas no tienen daimonions, como por e#emplo Will. 7l
principio eso me asustaba, hasta $ue me di cuenta de $ue eran personas normales y corrientes
como yo. Supongo $ue %se es el motivo de $ue las gentes de su mundo se pongan nerviosas al
vernos, por$ue piensan $ue somos di+erentes.
XNLyraO NWillO Xpregunt el hombre.
XS, se!or Xrespondi Lyra con humildad.
XNR %sos son vuestros daimonionsO Xin$uiri el hombre se!alando a los espas posados en los
hombros de la ni!a.
XNo Xcontest Lyra. ,stuvo tentada de decir Vson nuestros sirvientesW, pero temi $ue a Will
no le pareciera bien, de modo $ue aclarX: Son nuestros amigos, el caballero 6ialys y lady
Salma(ia, unas personas muy distinguidas $ue via#an con nosotros. 7h, y %ste es mi daimonion
Xa!adi, sacando del bolsillo a "antalaimon@ratnX. 9omo ve, somos ino+ensivos y
prometemos no hacerles da!o. Necesitamos comida y cobi#o. Ma!ana nos marcharemos. 8e
veras.
6odos aguardaron. ,l tono humilde de Lyra haba logrado apaciguar la in$uietud del hombre, y
los espas tuvieron la sensateI de adoptar una eYpresin modesta e ino+ensiva.
X)ueno, aun$ue es eYtra!o Xdi#o el hombre al cabo de unos instantesX, lo cierto es $ue
vivimos en unos tiempos muy eYtra!os... "asad, pues, sed bienvenidos...
Las +iguras $ue estaban +uera asintieron, dos de ellas hicieron una breve reverencia y se
apartaron respetuosamente para de#ar pasar a Will y a Lyra, $ue entraron en la caba!a. ,l
hombre cerr la puerta tras %l y enganch un alambre en un clavo para asegurarla.
9onstaba de una sola habitacin, iluminada por una l*mpara de $ueroseno $ue reposaba en la
mesa, limpia pero destartalada. Las paredes de madera contrachapada estaban decoradas con
+otogra+as recortadas de revistas de cine, enmarcadas por huellas de dedos tiInados. Qunto a la
pared haba una estu+a de hierro, y +rente a %sta un gal*n de noche con unas prendas puestas a
secar. ,n la cmoda haba una especie de altar +ormado por +lores de pl*stico, conchas, +rascos
de per+ume de colores y dem*s cachivaches, dispuestos alrededor de la +otogra+a de una garbosa
calavera $ue luca un sombrero de copa y unas ga+as oscuras.
La caba!a estaba atestada de gente: aparte del hombre, la mu#er y los dos ni!os, haba un beb% en
una cuna, un anciano y, en un rincn, postrada sobre un montn de mantas, una mu#er muy vie#a
con la cara tan arrugada como las mantas, $ue observaba con o#illos relucientes sin perder
detalle. Lyra se llev un susto de muerte cuando las mantas se movieron y apareci un braIo,
cubierto por una manga negra, y una cara de un hombre tan vie#o $ue pareca una calavera. 8e
hecho se pareca m*s a la calavera de la +otogra+a $ue a un ser humano vivo. 6anto Will como
los dem*s via#eros se dieron cuenta de $ue era una de las +iguras sombras y correctas $ue
estaban +uera. R todos se sintieron tan desconcertados como le haba sucedido al hombre al
verlos por primera veI.
,n realidad, todas las personas $ue se hallaban en la atestada caba!a no saban $u% decir. Uue
Lyra $uien rompi el silencio.
X,s muy amable por su parte Xdi#oX. &racias y buenas tardes. Nos alegramos mucho de estar
a$u. Ra he dicho $ue sentimos habernos presentado sin una muerte, si eso es lo normal a$u.
"ero no les importunaremos m*s. )uscamos la tierra de los muertos, %se es el motivo de nuestra
presencia a$u. "ero no sabemos dnde est*, ni si esto +orma parte de ella, ni cmo llegar all.
7s $ue si pudieran in+ormarnos, les $uedaramos muy agradecidos.
Las gentes $ue habitaban en la caba!a seguan mir*ndolos con perple#idad, pero las palabras de
Lyra aliviaron un poco la tensin. La mu#er acerc un banco y les invit a sentarse a la mesa.
Will y Lyra posaron las lib%lulas, $ue estaban dormidas, sobre un estante en un rincn oscuro,
donde 6ialys di#o $ue reposaran hasta $ue amaneciera, y los gallivespianos se reunieron con
ellos a la mesa.
La mu#er haba preparado un cocido y pel un par de patatas $ue parti en varios troIos para $ue
las raciones de comida +ueran m*s abundantes, instando a su marido a o+recer a los via#eros unos
re+rescos mientras se cocan las patatas. ,l hombre sac una botella de un licor transparente,
cuyo potente olor record a Lyra el #engibre de los giptanos, y los espas aceptaron un vaso del
$ue llenaron sus minJsculos cubiletes.
7 Lyra le habra parecido m*s natural $ue a$uellas gentes observaran intrigadas a los
gallivespianos, pero por lo visto ella y Will despertaban tanta curiosidad como los otros. No tuvo
$ue esperar mucho para enterarse del motivo.
XSois las primeras personas $ue vemos sin una muerte Xdeclar el hombre, $ue segJn les
haba in+ormado se llamaba "eterX. 7l menos desde $ue estamos a$u. Nos ocurri como a
vosotros, llegamos a$u antes de morir, por aIar o por accidente. 6enemos $ue esperar hasta $ue
nos lo indi$ue nuestra muerte.
XNSue se lo indi$ue su muerteO Xpregunt Lyra.
XS. Lo averiguamos cuando llegamos a$uK de eso hace mucho tiempo, al menos en la mayora
de los casos. 7veriguamos $ue habamos trado a nuestra muerte. Lo averiguamos al llegar a$u.
La llev*bamos siempre encima, pero no lo sabamos. 6odos tenemos una muerte, Ncomprend%isO
Nos acompa!a a todas partes, durante toda la vida, sin ale#arse de nuestro lado. Nuestras muertes
est*n +uera, tomando el aire. 8entro de poco entrar*n. La muerte de la abuela est* ah, a su lado,
muy cerca de ella.
XNNo les impresiona tener a la muerte siempre #unto a ustedesO Xin$uiri Lyra.
XN"or $u% haba de impresionarnosO Si est* cerca, podemos vigilarla. Me in$uietara mucho
m*s no saber dnde est*.
XNR todos tenemos nuestra propia muerteO Xpregunt Will, maravillado.
X"ues s, desde el momento en $ue nacemos, la muerte llega al mundo con nosotros y despu%s
nos saca de %l.
X7h, eso es lo $ue $ueramos saber Xdi#o LyraX, por$ue tratamos de encontrar la tierra de los
muertos, y no sabemos cmo llegar all. N7dnde vamos cuando morimosO
X6u muerte te da unos golpecitos en el hombro, o te toma de la mano, y dice, ven conmigo, ha
llegado el momento. "uede ocurrir cuando has contrado una +iebre, o cuando te ahogas con un
troIo de pan seco, o cuando te caes de un edi+icio altoK en medio de tu dolor y de tu angustia, tu
muerte se acerca y te dice amablemente, tran$uilIate, criatura, ven conmigo. 6e vas con ella en
un barco $ue atraviesa el lago y se pierde en la neblina. Nadie sabe lo $ue ocurre all, por$ue
nadie ha regresado nunca de ese lugar.
La mu#er le di#o al ni!o $ue llamara a las muertes, y el cro se dirigi presuroso hacia la puerta y
habl con ellas. Will y Lyra observaron maravillados, y los gallivespianos se #untaron temerosos
cuando las muertes Xuna por cada miembro de la +amiliaX entraron por la puerta: unas +iguras
p*lidas, de aspecto nada eYtraordinario, vestidas con unas prendas radas. ,n de+initiva, unos
seres anodinos, silenciosos, l*nguidos.
XNZsas son sus muertesO Xpregunt 6ialys.
X,n e+ecto, se!or Xrespondi "eter.
XNR ustedes saben cu*ndo les comunicar*n $ue ha llegado la hora de irseO
XNo, pero sabemos $ue est*n cerca de nosotros, lo cual es un consuelo.
6ialys no di#o nada, pero era evidente $ue no entenda cmo a$uello poda representar un
consuelo. Las muertes permanecieron respetuosamente #unto a la pared. ,ra curioso constatar el
poco espacio $ue ocupaban y el poco inter%s $ue despertaban. Lyra y Will no les prestaron la
menor atencin, aun$ue Will pens: V,sos hombres $ue he matado... Sus muertes estaban #unto
a ellos todo el rato y ellos no lo saban, y yo tampoco...W
La mu#er, Martha, sirvi el cocido en unos platos de cer*mica desportillados y ech un poco de
comida en un cuenco para $ue las muertes se lo +ueran pasando. No probaron bocado, pero les
satis+aca aspirar el suculento cocido. 7l cabo de unos instantes, la +amilia y sus hu%spedes se
pusieron a comer con apetito. "eter pregunt a los ni!os de dnde eran y cmo era su mundo.
XRo se lo dir% Xrepuso Lyra.
Mientras les hablaba de su mundo, due!a de la conversacin, una parte de ella sinti un
cos$uilleo de placer, como el $ue producen las burbu#as del champ*n. Saba $ue Will no le
$uitaba o#o de encima, y Lyra se alegr de $ue la viera hacer algo en lo $ue ella destacaba, y
hacerlo para %l y para todos los dem*s.
Lyra empeI por hablarles de sus padres. ,ran un du$ue y una du$uesa, unas personas muy
importantes y ricas, a $uienes un enemigo poltico les haba arrebatado sus propiedades y
encerrado en prisin. "ero haban conseguido huir desliI*ndose por una cuerda, con Lyra en
braIos, $ue a la saIn era un beb%, y haban recuperado la +ortuna de la +amilia, pero poco
despu%s +ueron atacados y asesinados por unos +ora#idos. Zstos haban estado a punto de matarla
tambi%n a ella, a $uien habran devorado asada al espetn de no haberla rescatado Will en el
Jltimo momento y haberla llevado al bos$ue, #unto a los lobos, donde %stos lo criaban como si
+uera un lobeIno. Will se haba cado de pe$ue!o por la borda del barco de su padre y la
corriente lo haba arrastrado hasta una costa desierta, donde una loba lo haba amamantado,
manteni%ndolo con vida.
Las gentes se tragaron a$uellas mentiras con pl*cida credulidadK incluso las muertes escuchaban
con atencin sentadas en el banco o tumbadas en el suelo, observando a Lyra con sus amables y
educadas eYpresiones mientras ella desgranaba la historia de su vida con Will en el bos$ue.
6ras permanecer un tiempo con los lobos, Will y Lyra haban ido a LY+ord para traba#ar en las
cocinas del 9olegio Qordan. 7ll haban conocido a =oger, y cuando el colegio +ue atacado por
los hi#os de los operarios de los hornos de cocer arcilla, haban tenido $ue escapar por pies. Will,
=oger y ella haban capturado un navo perteneciente a los giptanos y haban huido por el
6*mesis. ,n 7bingdon Loc( estuvieron a punto de atraparles, y m*s tarde los piratas de
Wapping haban hundido su barco y ellos haban escapado por los pelos dirigi%ndose a nado
hasta un clper de tres palos, destinado al transporte de t%, $ue se dispona a Iarpar hacia Mang
9ho1, en 9atay.
7 bordo del clper haban conocido a los gallivespianos, unos +orasteros procedentes de la Luna,
$ue haban sido arro#ados a la 6ierra por una +eroI galerna $ue se haba levantado en la ;a
L*ctea. Se haban re+ugiado en el nido del cuervo, y Will, =oger y ella se turnaban en ir a verlos,
pero un da =oger haba resbalado y haba cado al mar en un lugar llamado 8avy Qonesfs
Loc(er.
Will y Lyra haban tratado de convencer al capit*n para $ue virara y +uera en busca de =oger,
pero era un hombre +ro y cruel al $ue slo le interesaba el dinero $ue iba a ganar si llegaba
r*pidamente a 9atay. ,n resumen, $ue les haba puesto unos grilletes. "ero los gallivespianos les
haban entregado una lima y...
Lyra prosigui su relato. 8e veI en cuando se volva hacia Will o los espas para $ue
con+irmaran sus palabras, y Salma(ia a!ada uno o dos detalles, o Will asenta con la cabeIa. La
historia concluy con el episodio en $ue los ni!os y sus amigos procedentes de la Luna haban
partido hacia la tierra de los muertos para averiguar, de labios de los padres de Lyra, el lugar
secreto donde haba sido sepultada la +ortuna de la +amilia.
XSi en nuestra tierra conoci%ramos a nuestras muertes Xdi#o LyraX, como las conocen ustedes
en este lugar, seguramente todo resultara m*s +*cil. 8e todos modos, creo $ue hemos tenido
mucha suerte de haber llegado a$u y de haber recibido sus conse#os. Les estamos muy
agradecidos por su amabilidad, por habernos escuchado y por habernos o+recido este cocido tan
rico.
W"ero lo $ue necesitamos ahora, o en todo caso por la ma!ana, es encontrar la +orma de atravesar
el lago para dirigirnos hacia el lugar adonde van los muertos. N"odramos al$uilar una barcaO
Los habitantes de la caba!a se miraron indecisos. Los ni!os, con las me#illas arreboladas de
cansancio, observaron con o#os so!olientos al hombre y a la mu#er, pero ninguno de ellos +ue
capaI de indicarles dnde podan al$uilar una barca.
8e entre las mantas del lecho instalado en un rincn brot entonces una voI seca y nasal. No era
la voI de una mu#er, ni si$uiera de un ser vivo: era la voI de la muerte de la abuela.
XLa Jnica +orma en $ue pod%is atravesar el lago y dirigiros a la tierra de los muertos Xdi#o,
incorpor*ndose sobre un codo y se!alando a Lyra con un es$uel%tico dedoX es acompa!ados
por vuestras muertes. 8eb%is llamarlas. S% $ue eYisten personas como vosotros $ue mantienen a
sus muertes a raya. ;uestras muertes os dan dentera y ellas, por educacin, permanecen
invisibles. "ero no andan le#os. 9ada veI $ue volv%is la cabeIa, vuestras muertes se agachan para
$ue no las ve*is. Mir%is hacia donde mir%is, ellas se esconden. "ueden ocultarse en una taIa de
t%. L en una gota de roco. L en una r*+aga de viento. No son como yo y la vie#a Magda $ue yace
postrada a$u Xagreg la muerte, pelliIcando la arrugada me#illa de la anciana, $uien la apart
de un manotaIoX. 9onvivimos en un clima de amistad y cordialidad. Zsa es la respuesta, no hay
vuelta de ho#a, eso es lo $ue deb%is hacer, mostraros amables y a+ectuosos, acogerlas con
simpata, invitar a vuestras muertes a acercarse a vosotros e intentar $ue accedan a vuestros
deseos.
Las palabras de la muerte cayeron en la mente de Lyra como piedrasK Will tambi%n sinti su
tremendo peso.
XN9mo podemos conseguirloO Xpregunt Will.
XNo ten%is m*s $ue desearlo.
X.n momento Xterci 6ialys.
6odas las miradas se centraron en %lK las muertes $ue yacan en el suelo se incorporaron y
volvieron sus semblantes amables e ineYpresivos hacia su diminuto y apasionado rostro. ,l
caballero estaba de pie #unto a Salma(ia, con la mano apoyada en su hombro. Lyra capt lo $ue
estaba pensando: 6ialys se dispona a decir $ue a$uello haba llegado demasiado le#os, $ue
tenan $ue regresar, $ue estaban llevando a$uella absurda bobada hasta eYtremos peligrosos.
8e modo $ue Lyra se apresur a intervenir.
X8isculpe Xdi#o al hombre llamado "eterX, pero nuestro amigo el caballero y yo debemos
salir un momento, por$ue %l tiene $ue consultar con sus amigos en la Luna a trav%s de un aparato
especial $ue yo tengo. ,nseguida estaremos de vuelta.
Lyra tom al caballero con delicadeIa, evitando sus espolones, y lo llev a+uera. Maba
anochecido. ,l g%lido viento sacuda un troIo de plancha ondulada $ue se haba desprendido del
te#ado y $ue bata contra %ste con un sonido melanclico.
XNo sigas Xadvirti 6ialys a Lyra cuando %sta le deposit sobre un barril de aceite en posicin
invertida, ba#o la tenue luI de una de las bombillas $ue pendan de un cableX. Mas ido
demasiado le#os. )asta.
X"ero hicimos un trato Xreplic Lyra.
XNo hasta esos eYtremos.
X8e acuerdo. ;ete. "uedes regresar volando. Will abrir* una ventana para $ue pases a tu mundo
o al $ue $uieras. "uedes marcharte, regresar sano y salvo, nosotros no te lo impediremos.
XN6e das cuenta de lo $ue est*s haciendoO
XS.
XNo lo creo. ,res una ni!a tonta, irresponsable y embustera. 6ienes una mente tan +antasiosa
$ue desconoces la sinceridadK no reconoces la verdad ni cuando la tienes a un palmo de las
narices. )ien, si tJ no te das cuenta te lo dir% sin rodeos: no puedes, no debes arriesgarte a morir.
8ebes regresar con nosotros ahora mismo. Llamar% a lord 7sriel y dentro de unas horas
estaremos a salvo en su +ortaleIa.
Lyra sinti $ue un solloIo de rabia le oprima la garganta y pate el suelo, incapaI de $uedarse
$uieta.
X_6J no sabes nada` XeYclamX. _No sabes lo $ue tengo en la cabeIa ni en el coraIn` No s%
si la gente como vosotros ten%is hi#os, si pon%is huevos o algo as, cosa $ue no me sorprendera
por$ue no sois buenos, ni generosos, ni amables... Ni si$uiera sois crueles. 7l menos eso
signi+icara $ue nos tom*is en serio y $ue no acced%is a nuestros deseos por conveniencia... _No
me +o de vosotros` 8i#isteis $ue nos ayudarais a hallar ese lugar, y ahora pretendes
impedrnoslo. _,l embustero eres tJ, 6ialys`
XQam*s permitira $ue una hi#a ma me hablara en ese tono insolente y despectivo, Lyra. No s%
cmo no te he castigado antes...
X_7delante, haIlo` _9astgame si puedes` _9l*vame tus malditos espolones` _7$u est* mi
mano` No tienes ni remota idea de lo $ue hay en mi coraIn, eres egosta y arrogante, no sabes
lo triste y arrepentida $ue me siento, lo mucho $ue lamento la muerte de mi amigo =oger. _6J te
dedicas a matar a la gente sin m*s` Xle espet Lyra chascando los dedosX. 6e importan un
comino. "ero a m me angustia y atormenta no haberme despedido de mi amigo =oger, deseo
decirle $ue lo siento y reparar el da!o en la medida de lo posible. 6J eres incapaI de entenderlo,
pese a tu orgullo e inteligencia de adulto... R si tengo $ue morir para hacer lo $ue debo, lo har%
con gusto. Me visto cosas peores $ue la muerte. 7s $ue si $uieres matarme con tus espolones
venenosos, despreciable y vil caballero, _haIlo` 8e ese modo =oger y yo podremos #ugar para
siempre en la tierra de los muertos y burlarnos de ti, por$ue eres un ser grotesco.
No era di+cil adivinar lo $ue habra hecho 6ialys, $ue temblaba +urioso de pies a cabeIa, pero
antes de $ue pudiera mover un dedo se oy una voI detr*s de Lyra. .n escalo+ro les recorri el
cuerpo. Lyra se volvi r*pidamente, sabiendo lo $ue iba a ver, y aterroriIada pese a sus bravatas.
La muerte se hallaba a pocos palmos de distancia, sonriendo amablemente. 6ena un rostro
id%ntico al de las otras muertes $ue Lyra haba visto, pero esa muerte era la suya. ,ra su muerte.
"antalaimon, $ue en +orma de armi!o se haba re+ugiado en su pecho, se enrosc en torno al
cuello de la ni!a, tratando de ale#arla de la muerte. "ero cuanto m*s trataba de ale#arse m*s se
aproYimaba a ella, y al percatarse se peg de nuevo a su c*lido cuello y a su pecho, donde
resonaban los potentes latidos de su coraIn.
Lyra lo estrech contra s y se encar con su muerte. No recordaba lo $ue haba dicho. "or el
rabillo del o#o vio $ue 6ialys preparaba presuroso el resonador de magnetita.
X6J eres mi muerte, NverdadO Xpregunt.
XS, $uerida Xrespondi %sta.
XN;as a llevarme contigoO
X6J me has invocado. Siempre estoy #unto a ti.
XS, pero... 6e he invocado, s, pero... Suiero ir a la tierra de los muertos, es verdad, pero no
$uiero morir. Me encanta estar viva, $uiero mucho a mi daimonion y... Los daimonions no van
all, NverdadO Me visto $ue cuando las personas mueren, los daimonions se desvanecen y
eYtinguen como la llama de una vela. N,n la tierra de los muertos hay daimonionsO
XNo Xcontest la muerteX. 6u daimonion se es+umar* en el aire y tJ desaparecer*s ba#o
tierra.
X,ntonces $uiero llevarme a mi daimonion a la tierra de los muertos Xdeclar Lyra con
+irmeIaX. R $uiero regresar al mundo. NSe han dado casos de personas $ue han regresado al
mundoO
XNo desde hace muchos siglos, ni!a. 9uando llegue el momento oportuno te trasladar*s a la
tierra de los muertos sin es+uerIo, sin riesgo, emprender*s un via#e seguro y apacible, en
compa!a de tu muerte, tu amiga ntima y +iel, $ue ha permanecido a tu lado desde el momento
en $ue naciste, $ue te conoce me#or $ue tJ misma...
X_"ero "antalaimon es mi me#or y m*s +iel amigo` _Ro no te conoIco, muerte` 9onoIco a "an y
$uiero a "an y si %l... si nosotros...
La muerte asinti con la cabeIa. "areca amable e interesada en lo $ue deca Lyra, pero %sta no
poda olvidar en ningJn momento lo $ue era: su muerte, y la tena al lado.
XS% $ue ser* duro y peligroso seguir adelante Xdi#o Lyra m*s serenamenteX, pero $uiero
hacerlo, muerte, de veras. R Will tambi%n. 7mbos hemos perdido de +orma prematura a personas
a las $ueramos mucho, y nos proponemos remediarlo, al menos yo.
X6odo el mundo desea hablar de nuevo con $uienes han ido a la tierra de los muertos. N"or $u%
ibas a ser tJ una eYcepcinO
X"or$ue tengo $ue hacer algo all Xdi#o Lyra, mintiendoX, no slo ver a mi amigo =oger, sino
otra cosa. .na tarea $ue me encomend mi *ngel y $ue nadie salvo yo puede hacer. ,s muy
importante y no puedo esperar a morir de +orma natural, tengo $ue hacerlo ahora. ,l *ngel me
encarg $ue lo hiciera, NcomprendesO "or eso Will y yo vinimos a$u. 6enemos $ue ir a la tierra
de los muertos.
6ialys, $ue estaba a sus espaldas, guard su aparato y se sent a observar cmo la ni!a le rogaba
a su muerte $ue la llevara donde nadie deseaba poner nunca los pies.
La muerte se rasc la cabeIa y alI las manos, pero nada poda detener el torrente de palabras de
Lyra ni disuadirla de su propsito, ni si$uiera el temorK haba a+irmado $ue haba visto cosas
peores $ue la muerte, y era cierto.
XSi nada es capaI de disuadirte Xdi#o por +in la muerteX, entonces ven conmigo, yo te llevar%
all, a la tierra de los muertos. Ser% tu gua, te mostrar% la +orma de entrar, pero para salir tendr*s
$ue arregl*rtelas tJ sola.
X7 m y a mis amigos Xreplic LyraX. Mi amigo Will y los otros...
XLyra Xdi#o 6ialysX, pese a $ue mi intuicin me lo desaconse#a, te acompa!aremos. Mace un
minuto me en+ad% contigo. "ero es di+cil resistirse...
Lyra comprendi $ue haba llegado el momento de la reconciliacin, cosa $ue acept de buen
grado tras haberse salido con la suya.
X6ienes raIn Xdi#oX, lo siento, 6ialys, pero si no te hubieras en+adado conmigo no
habramos hallado a esta dama para $ue nos gue. Me alegro de $ue Salma(ia y tJ est%is a$u, os
agradeIco $ue nos hay*is acompa!ado.
8e modo $ue Lyra convenci a su muerte para $ue la guiara a ella y a los otros a la tierra adonde
haba ido =oger, el padre de Will, 6ony Ma(arios y tantas otras personas. R su muerte le indic
$ue ba#ara al malecn, dispuesta a partir, cuando las primeras luces despuntaran en el cielo.
"ero "antalaimon no de#aba de estremecerse y temblar. "or m*s $ue Lyra lo intent no logr
apaciguarlo, ni $ue se estuviera $uieto ni reprimir los pe$ue!os y entrecortados gemidos $ue el
daimonion no consegua contener.
Lyra durmi poco y mal, acostada con los otros en el suelo de la caba!a, mientras su muerte
velaba #unto a ella.
24. 6=,"7=
L7 7L97N9Z 6=,"7N8L8,S"79'L,
S.Q,6cN8LM,
7 L7S =7M7S
S., 9=,9,N
,N6=, ,L
Zb67S'S R RL.
,M'LR8'9P'NSLN
Los mule+a con+eccionaban distintos tipos de cuerdas y sogas, y Mary Malone pas toda
una ma!ana eYaminando y probando las $ue la +amilia de 7tal guardaban en sus almacenes,
antes de seleccionar la $ue $uera. ,n el mundo de los mule+a no se conoca la t%cnica de torcer y
enrollar, por lo $ue todas las sogas estaban trenIadas, pero eran +uertes y +leYibles y Mary no
tard en dar con la $ue $uera.
XNSu% hacesO Xpregunt 7tal.
,n el lengua#e de los mule+a no eYista un t%rmino e$uivalente a VtreparW, de modo $ue Mary
tuvo $ue recurrir a complicados gestos y eYplicaciones para $ue su amiga lo entendiera. 7tal se
$ued horroriIada.
XN;as a subir a lo alto de los *rbolesO
X6engo $ue ver $u% ocurre XeYplic MaryX. 7hora ayJdame a preparar la cuerda.
Mary haba conocido en 9ali+ornia a un matem*tico $ue todos los +ines de semana se dedicaba a
trepar a los *rboles. Mary, $ue haba escalado algunos pe!ascos, le escuch con inter%s mientras
el hombre le eYplicaba las t%cnicas y el e$uipo $ue utiliIaba, y decidi intentarlo ella misma en
cuanto se le presentara la ocasin. "or supuesto, no haba previsto trepar a unos *rboles en un
mundo distinto del suyo, ni le atraa hacerlo en solitario, pero no tena m*s remedio. Lo Jnico
$ue poda hacer era prepararlo todo de antemano para evitar en la medida de lo posible un
accidente.
,ligi una cuerda lo su+icientemente larga para pasarla sobre una de las ramas de un elevado
*rbol y $ue colgara hasta el suelo, y $ue adem*s +uera lo bastante resistente para soportar un
peso varias veces superior al suyo. Luego cort en varios troIos una cuerda m*s corta pero muy
+uerte y con+eccion unas pe$ue!as anillas $ue at con nudos de pescador, para apoyar en ellas
las manos y los pies despu%s de asegurarlas a la cuerda principal.
"ero ante todo haba $ue resolver el problema de enganchar la cuerda a la rama. 6ras dos horas
de probar con una cuerda resistente y una rama +leYible, Mary consigui +abricar un arcoK con su
nava#a del ,#%rcito SuiIo cort unas ramas $ue hacan las veces de +lechas, provistas de unas
ho#as rgidas en lugar de plumas para estabiliIarlas durante el vuelo. "or +in, despu%s de una dura
#ornada de traba#o, Mary estuvo lista para comenIar. "ero el sol comenIaba a declinar y las
manos le dolan, de modo $ue cen y se acost, preocupada, mientras los mule+a no cesaban de
hablar de ella con sus caractersticos tonos $uedos y musicales.
7 primera hora de la ma!ana Mary se dispuso a disparar la +lecha para enganchar la cuerda a la
rama. 7lgunos mule+a se congregaron a su alrededor para observarla, temerosos de $ue se
hiciera da!o. ,l trepar constitua una actividad tan a#ena a unas criaturas dotadas de ruedas $ue el
mero hecho de pensar en ello les horroriIaba.
Mary no ignoraba cmo se sentan. 6ras dominar su nerviosismo, su#et el eYtremo de una
cuerda muy delgada y ligera a una de las +lechas y la dispar hacia lo alto con el arco.
La primera +lecha se $ued alo#ada en la corteIa a la mitad del *rbol y no hubo +orma de
arrancarla. La segunda tambi%n la perdi, pues aun$ue pas por encima de la rama no cay hasta
alcanIar el suelo por el otro lado, y cuando Mary trat de recuperarla se enred en las ramas y se
rompi. La cuerda larga $ued suspendida de la +lecha rota. Mary prob de nuevo con una
tercera y Jltima +lecha, y esta veI consigui su propsito.
6irando de ella con cuidado para $ue la cuerda no se enganchara y rompiera, consigui $ue
ambos eYtremos tocaran el suelo. Luego los asegur a una de las gigantescas races, gruesa como
sus caderas, por lo $ue consider $ue el punto de su#ecin era slido. Lo $ue Mary no poda
adivinar desde el suelo, como es lgico, era el grosor y resistencia de la rama de la $ue dependa
el %Yito o el +racaso, e incluso su integridad +sica. 7 di+erencia de escalar un pe!asco, donde la
cuerda se aseguraba a unos pitones clavados en la roca cada pocos metros de +orma $ue en caso
de cada no haba peligro, trepar a un *rbol comportaba utiliIar una cuerda muy larga, y si +allaba
algo te rompas la crisma. "ara mayor proteccin, Mary trenI tres pe$ue!as cuerdas con las $ue
+abric un arn%s, el cual su#et a los dos eYtremos de la cuerda principal con un nudo corrediIo
$ue poda tensar cuando notara $ue empeIaba a resbalar.
7cto seguido introdu#o el pie en la primera anilla y empeI a trepar.
Mary alcanI la copa del *rbol en menos tiempo del previsto. 6rep sin di+icultad, la cuerda no
le lastim las manos, y aun$ue no haba $uerido pensar en el problema de encaramarse a la
primera rama comprob $ue las pro+undas +isuras de la corteIa contribuan a procurarle una
mayor estabilidad y a $ue se sintiera m*s segura. 8e hecho, al cabo de $uince minutos de
comenIar a trepar alcanI la primera rama y plani+ic el trayecto hasta la segunda.
Mary haba llevado consigo otras dos cuerdas para con+eccionar una red de cuerdas +i#as $ue
sustituyeran a los pitones, soportes, VamigosW y otros instrumentos $ue utiliIaba al escalar una
roca. La tarea de anudar las cuerdas le llev varios minutos, pero despu%s de a+ianIarse,
seleccion la rama $ue le pareci m*s resistente, enroll de nuevo la cuerda $ue le $uedaba y se
dirigi hacia ella.
7l cabo de dieI minutos de avanIar con cautela, Mary se encontr en la parte m*s tupida de la
copa. 8esde all poda alcanIar las ho#as largas y pasar las manos a trav%s de ellasK vio
numerosas +lores de color mar+il e increblemente diminutas, cada una de las cuales contena un
ob#eto del tama!o de una moneda $ue con el tiempo se convertira en una c*psula de semillas
dura como el hierro.
6ras alcanIar un lugar con+ortable y seguro donde se bi+urcaban tres ramas, Mary asegur la
cuerda, se coloc el arn%s y descans unos minutos.
7 trav%s del espacio entre las ho#as contempl el mar de un aIul lmpido y resplandeciente $ue
se eYtenda hasta el horiIonteK y por el otro lado, por encima de su hombro derecho, las pe$ue!as
colinas $ue se alIaban en la pradera de un casta!o dorado, surcada por las carreteras negras de
basalto.
Soplaba una ligera brisa, $ue arrancaba un leve per+ume a las +lores y agitaba las rgidas ho#as.
Mary imagin $ue la sostena una inmensa y enigm*tica benevolencia, como si se tratara de unas
manos gigantescas. Mientras yaca en el hueco donde se bi+urcaban las grandes ramas, sinti una
dicha $ue slo haba eYperimentado en una ocasin: al pronunciar sus votos de mon#a.
"oco despu%s un dolor en el tobillo derecho, $ue descansaba sobre las ramas en una postura
+orIada, la hiIo regresar a la realidad. Mary se lo masa#e para aliviar el dolor y se concentr en
su tarea, un poco aturdida por la sensacin de oce*nica placideI $ue la rodeaba.
Mary haba eYplicado a los mule+a $ue para ver el sra+ tena $ue sostener las dos placas de laca@
savia a un palmo de distancia una de otra. ,llos haban comprendido de inmediato el problema y
haban construido un tubo corto de bambJ y haban +i#ado las placas de color *mbar a cada
eYtremo, como si se tratara de un telescopio. Mary sac el catale#o $ue llevaba en el bolsillo de
la pechera, y al mirar por %l vio unas chispas doradas $ue revoloteaban caprichosamente, el sra+,
las Sombras, el "olvo de Lyra, como una gigantesca nube de minJsculos seres $ue +lotaban a
trav%s del viento. La mayora de ellos revoloteaban al aIar como motas de polvo en un haI de
luI, o mol%culas en un vaso de agua.
La mayora de ellos.
"ero al cabo de un rato empeI a observar deba#o del caprichoso revoloteo un movimiento m*s
pro+undo, lento y universal, $ue se desplaIaba desde la tierra hacia el mar.
Le pareci curioso. 6ras su#etarse a una de las cuerdas +i#as, se desliI por una rama horiIontal y
eYamin detenidamente todas las +lores $ue encontr. ,nseguida comprendi lo $ue ocurra. Uue
observando hasta haberse cerciorado bien, tras lo cual emprendi el largo, laborioso y arduo
descenso.
Mary hall a los mule+a en un estado de intensa agitacin, temerosos de $ue a su amiga le
ocurriera lo peor en lo alto del *rbol.
7tal se mostr muy aliviada al verla, palpando nerviosa todo su cuerpo con la trompa y
emitiendo pe$ue!os gemidos de alegra al comprobar $ue estaba indemne. Luego la transport
sobre su lomo hasta el poblado, seguida por una docena de mule+a.
La noticia se propag por toda la aldea en cuanto empeIaron a descender de la colina, y cuando
llegaron al lugar donde estaba instalada la plata+orma Mary vio $ue se haba +ormado una
muchedumbre tan numerosa $ue imagin $ue haba acudido un gran nJmero de miembros de
otros grupos para or lo $ue tena $ue decirles. ,n a$uel momento lament no llevarles me#ores
noticias.
SattamaY, el vie#o Iali+, subi a la plata+orma y le dio la m*s calurosa bienvenida, a la $ue Mary
respondi con todos los gestos de cortesa de los mule+a $ue record en a$uellos momentos.
8espu%s del intercambio de saludos de rigor, Mary tom la palabra.
9on paciencia y recurriendo a menudo a circunlo$uios, di#o:
XSueridos amigos, he trepado hasta lo alto de vuestros *rboles y he eYaminado con atencin los
renuevos de las ho#as, las #venes +lores y las c*psulas de semillas.
WMe comprobado $ue en las copas de los *rboles hay una corriente de sra+, $ue se mueve contra
el viento. ,l aire sopla desde el mar tierra adentro, pero el sra+ se desplaIa lentamente contra %l
N"od%is verlo desde el sueloO Ro no poda.
XNo Xrespondi SattamaYX. No sabamos nada de eso.
X)ien Xprosigui MaryX, los *rboles +iltran el sra+ a medida $ue se mueve a trav%s de ellos, y
las +lores atraen una parte de esa corriente. Lo he visto con mis propios o#os: las +lores se
inclinan hacia arriba, y si el sra+ se moviera hacia aba#o penetrara en sus p%talos y los +ertiliIara
como polen cado de las estrellas.
W"ero el sra+ no cae, sino $ue se desplaIa hacia el mar. 9uando una +lor est* encarada hacia la
tierra, el sra+ puede penetrar en ella. "or eso todava crecen algunas c*psulas de semillas. "ero la
mayora de las +lores se inclinan hacia arriba, y el sra+ se desliIa sobre ellas sin penetrarlas.
8eduIco $ue las +lores evolucionaron de ese modo por$ue antiguamente el sra+ caa
directamente sobre ellas. 7lgo debi de ocurrir al sra+, no a los *rboles. ,sa corriente slo se
aprecia en lo alto de los *rboles, lo cual eYplica por $u% vosotros no pod%is verla.
W8e modo $ue si $uer%is salvar los *rboles, y la eYistencia de los mule+a, es preciso averiguar
por $u% el sra+ se comporta de ese modo. 8e momento no se me ocurre cmo hacerlo, pero
pensar% en ello.
Mary observ $ue muchos mule+a miraban hacia arriba tratando de ver esa corriente de "olvo.
"ero desde el suelo era imposible. Mary mir a trav%s del catale#o pero lo Jnico $ue vio +ue el
denso aIul del cielo.
Los mule+a hablaron largo rato entre ellos, tratando de recordar alguna re+erencia a esa corriente
de sra+ entre sus leyendas e historias, pero lo Jnico $ue haban odo decir era $ue el sra+ proceda
de las estrellas, y $ue siempre haba sido as.
Luego preguntaron a Mary si se le ocurran m*s ideas.
X8ebo realiIar m*s observaciones XcontestX. 6engo $ue averiguar si el viento sopla siempre
en esa direccin o si cambia como las corrientes de aire durante el da y la noche. "or lo tanto
tengo $ue pasar m*s tiempo en las copas de los *rboles, dormir all y observar durante la noche.
Necesito $ue me ayud%is a construir una plata+orma para $ue pueda dormir segura. Si $uiero
llegar a una conclusin debo proseguir mis indagaciones.
Los mule+a, ansiosos de averiguar el motivo de a$uel +enmeno, propusieron construir de
inmediato la plata+orma y todo lo $ue Mary precisara. 9onocan las t%cnicas de las poleas, y
sugirieron la idea de iIar a Mary hasta la copa de los *rboles para ahorrarle la arriesgada y
laboriosa tarea de trepar.
Satis+echos de ser Jtiles, se dispusieron inmediatamente a reunir el material necesario, trenIando,
anudando y ligando cuerdas y sogas de acuerdo con las instrucciones de Mary, con el +in de
construir una plata+orma desde la $ue pudiera proseguir sus observaciones.
8espu%s de hablar con la pare#a de ancianos #unto al olivar, el padre &meI perdi la pista de la
mu#er. "as varios das buscando e indagando en las inmediaciones, pero la mu#er pareca
haberse es+umado.
7un$ue se senta desalentado, el sacerdote no ce#. ,l cruci+i#o $ue llevaba colgado del cuello y
el ri+le $ue portaba en la espalda constituan dos smbolos de su empe!o en cumplir su misin.
Mabra tardado mucho m*s en conseguirlo de no haberse registrado un cambio en el tiempo. ,n
el mundo en el $ue se hallaba, el ambiente era seco y caluroso y estaba sediento. 7l ver unas
rocas en lo alto de una ladera, subi por ella con+iando en hallar un manantial. No vio ninguno,
pero en el mundo de los *rboles $ue producan c*psulas de semillas@ruedas haba cado un +uerte
chaparrnK y as +ue como el padre &meI descubri la ventana y averigu dnde se encontraba
Mary.
2/. L7S 7="\7S
8,6,S6L L7S 9LS7S 'N;,N6787S. S',M"=, 8,), ,b'S6'= .N
U.N87M,N6L
=,7L...
)R=LN
Lyra y Will se despertaron con la sensacin de $ue algo terrible iba a suceder, como unos
condenados a muerte la ma!ana prevista para su e#ecucin. 6ialys y Salma(ia se ocupaban de
sus lib%lulas, llev*ndoles unas polillas capturadas a laIo cerca de la l*mpara amb*rica $ue penda
sobre el barril de aceite situado +uera, unas moscas arrancadas de las telara!as y agua en un plato
de ho#alata. 9uando lady Salma(ia observ la eYpresin del rostro de Lyra y a "antalaimon,
convertido en ratn, acurrucado en su pecho, la espa de# lo $ue estaba haciendo y +ue a hablar
con ella. ,ntretanto, Will sali de la caba!a para dar una vuelta por los alrededores.
X7Jn est*is a tiempo de cambiar de opinin Xdi#o Salma(ia.
XNo. Lo tenemos decidido Xcontest Lyra, tan terca como asustada.
XNR si no regresamosO
XNadie os obliga a venir Xse!al Lyra.
XNo vamos a abandonaros.
X"ero Ny si vosotros no regres*isO
XMabremos perecido haciendo algo importante.
Lyra guard silencio. Masta entonces no haba observado con detenimiento a lady Salma(ia. "ero
ahora la vio con toda claridad a la humeante luI de la l*mpara de $ueroseno, de pie a un par de
palmos de distancia. Su rostro mostraba una eYpresin serena y bondadosaK no era bello, pero era
el tipo de rostro $ue uno $uerra ver #unto a su lecho si estaba en+ermo, triste o asustado. 6ena la
voI grave y eYpresiva, con una corriente risue!a y alegre discurriendo ba#o la lmpida super+icie.
Lyra no recordaba $ue alguien le hubiera ledo alguna veI un cuento a la hora de acostarseK nadie
le haba relatado historias ni le haba cantado nanas antes de darle un beso y apagar la luI. 8e
pronto pens $ue si eYista una voI capaI de arrullarla, de hacerla sentir segura y $uerida, sera
una voI como la de lady Salma(ia. ,n a$uellos momentos Lyra sinti el deseo de tener algJn da
un hi#o, al $ue arrullara y le cantara nanas con una voI como la de la dama.
X)ueno... Xdi#o Lyra, pero se interrumpi por$ue tena un nudo en la garganta y se encogi de
hombros.
XRa veremos Xdi#o lady Salma(ia, y se volvi.
8espu%s de comer las delgadas rebanadas de pan seco y de beber el amargo t%, $ue era lo Jnico
$ue los habitantes de la caba!a pudieron o+recerles, los ni!os dieron las gracias a sus an+itriones,
tomaron sus mochilas y echaron a andar a trav%s de la aldea hacia la orilla del lago. Lyra mir
alrededor en busca de su muerte y comprob $ue caminaba unos metros por delante de ellosK al
parecer pre+era guardar las distancias, aun$ue se volvi varias veces para comprobar si la
seguan.
Maca un da plomiIo y nublado, como si hubiera anochecido. .nas guirnaldas y serpentinas de
niebla brotaban de los charcos y se abraIaban como enamorados a los cables amb*ricos tendidos
sobre la carretera. No vieron a ningJn ser humano, y pocas muertes, pero las lib%lulas
revolotearon a trav%s de la hJmeda atms+era como si la cosieran con unos hilos invisibles. Los
ni!os se deleitaron contemplando el brillante colorido de los insectos $ue surcaban el aire.
7l poco rato llegaron a los lmites del poblado y avanIaron #unto a un ro cuyas aguas discurran
pereIosamente entre unos arbustos sin ho#as.
8e veI en cuando oan el *spero croar de las ranas o la protesta de un an+ibio al $ue haban
importunado, pero la Jnica criatura $ue vieron +ue un sapo del tama!o del pie de Will $ue estaba
tumbado de costado, resollando de dolor, como si estuviera gravemente herido. Raca atravesado
en el camino, tratando de huir y mir*ndolos como si supiera $ue le iban a lastimar.
XSi lo matamos le haramos un +avor Xdi#o 6ialys.
XNR tJ $u% sabesO Xreplic LyraX. SuiI* $uiera seguir vivo pese a su estado.
XSi lo matamos, lo llevaramos con nosotros Xterci WillX. Me matado a muchos animales
vivos y s% $ue %ste $uiere $uedarse a$u. Masta un inmundo charco de lodo es pre+erible a estar
muerto.
X"ero Ny si su+reO Xinsisti 6ialys.
XSi pudiera decrnoslo, lo sabramos. "ero como no puede, no voy a matarlo. ,so sera
anteponer nuestros sentimientos a los del sapo.
La comitiva continu su camino. 7l poco rato percibieron un cambio en el ruido de sus pasos
$ue les indic $ue se hallaban en un terreno pantanoso, aun$ue la niebla se haba espesado.
"antalaimon, $ue haba adoptado la +orma de un l%mur, con unos o#os tan grandes como pudo, se
hallaba posado sobre el hombro de Lyra y se agarr a su pelo cubierto de gotitas de niebla,
temblando y tiritando. "or m*s $ue miraba alrededor, apenas vea nada, como Lyra.
Lyeron entonces una ola al romper en la orilla. ,ra un ruido tenue, pero muy cercano. Las
lib%lulas regresaron con sus #inetes #unto a los ni!os. "antalaimon se re+ugi en el pecho de Lyra
y %sta y Will avanIaron muy #untos y con gran cautela por el embarrado sendero.
.nos instantes despu%s alcanIaron la orilla. Las aguas aceitosas y cubiertas por una turbia
espuma se eYtendan pl*cidamente ante ellosK de veI en cuando una pe$ue!a ola rompa sobre las
piedras.
,l sendero dobl a la iI$uierda y al cabo de un rato vieron algo $ue en un principio pareca m*s
un engrosamiento de la niebla $ue un ob#eto slido, pero $ue result ser un espign $ue asomaba
de improviso a trav%s del agua. Los pilotes estaban podridos y las tablas cubiertas de lodo y
algas. M*s all* no haba nada: el sendero +inaliIaba donde comenIaba el espign, y donde
+inaliIaba el espign comenIaba la niebla. La muerte de Lyra, tras haberles guiado hasta all, se
inclin ante la ni!a, se sumergi en la niebla y desapareci antes de $ue %sta pudiera preguntarle
$u% deban hacer a continuacin.
X,scucha Xdi#o Will.
7 lo le#os, en la invisible super+icie del agua, se oa un sonido pausado: un cru#ido de madera y
un chapoteo $uedo y sistem*tico. Will se llev la mano a la daga $ue llevaba al cinto y avanI
con cautela sobre las precarias tablas, seguido de Lyra. Las lib%lulas se posaron sobre los pilotes
cubiertos de algas, como dos guardianes her*ldicos, y los ni!os se detuvieron al +inal del
espign, escrutando la niebla y en#ug*ndose las gotas de humedad adheridas a las pesta!as. ,l
Jnico ruido $ue se oa era a$uel acompasado cru#ir y chapoteo, $ue perciban cada veI m*s
cerca.
X_No vayamos all` Xsusurr "antalaimon.
X,s preciso Xdi#o Lyra.
Zsta mir a Will, cuyo rostro re+le#aba una eYpresin seria, decidida e impaciente: no estaba
dispuesto a rendirse. R los gallivespianos, 6ialys posado en el hombro de Will y Salma(ia en el
de Lyra, se mostraban tran$uilos y alertas. Las lib%lulas tenan las alas perladas de niebla, como
telara!asK de veI en cuando las batan r*pidamente para sacudirse las gotitas de humedad, $ue
deban de pesarles, pens Lyra. La ni!a con+iaba $ue en la tierra de los muertos hubiera comida
para las lib%lulas.
,ntonces vieron la embarcacin.
,ra una vie#a barca de remos, desvenci#ada, repleta de parches, con la madera podrida. La +igura
$ue remaba era tan anciana $ue resultaba imposible calcular su edad. 'ba cubierta con una tJnica
de arpillera anudada a la cintura con una cuerda. 6ena la decr%pita espalda encorvadaK las manos
huesudas empu!aban los remosK los o#os hJmedos y p*lidos, permanecan semiocultos entre los
pliegues y las arrugas de su piel gris*cea.
,l hombre solt un remo y alI su mano de+orme hacia la anilla de hierro su#eta al poste
instalado en una es$uina del espign. 9on la otra mano movi el remo para acercar la barca hasta
la plata+orma de madera.
No era necesario decir nada. Will subi a la barca y Lyra avanI para subir tambi%n.
"ero el remero alI la mano.
XZse no X+ar+ull con voI *spera.
XNSui%nO
XZse.
,l anciano se!al con un dedo amarillo gris*ceo a "antalaimon, cuya +orma de comadre#a
pardusca se trans+orm de inmediato en un armi!o blanco.
X_"ero %se soy yo` Xprotest Lyra.
XSi tJ vienes, %l debe $uedarse.
X_,so es imposible` _Moriramos`
XNNo es eso lo $ue $uieresO
Lyra comprendi por primera veI las consecuencias de lo $ue estaba haciendo. Se ech a
temblar, aterroriIada, y abraI a su $uerido daimonion con tal +uerIa $ue lanI un gemido de
dolor.
X"ero ellos... Xdi#o Lyra con aire desvalido, pero enseguida se contuvo pues no era #usto
se!alar $ue los otros tres no tenan $ue renunciar a nada.
Will la observ in$uieto. La ni!a mir alrededor, el lago, el espign, el tosco sendero, los
charcos de lodo, los arbustos muertos y anegados... N9mo iba a sobrevivir all su "an sin ellaO
,l daimonion temblaba dentro de la camisa de Lyra, sobre su piel desnuda, buscando ansioso su
calor. _,ra imposible` _Qam*s lo de#ara`
XSi tJ vienes, %l debe $uedarse a$u Xrepiti el remero.
Lady Salma(ia sacudi las riendas y su lib%lula abandon el hombro de Lyra y +ue a aterriIar
sobre la regala de la barca. 6ialys se pos inmediatamente #unto a ella. 7mbos di#eron algo al
remero. Lyra miraba la escena como un condenado a muerte observa el tumulto $ue se produce
en la sala del tribunal cuando aparece un mensa#ero $ue podra ser portador del perdn para el
reo.
,l remero se inclin para or lo $ue decan los gallivespianos y luego mene la cabeIa.
XNo XinsistiX. Si ella viene, %se tiene $ue $uedarse.
X,so no es #usto Xprotest WillX. Los dem*s no tenemos $ue renunciar a una parte de
nosotros mismos. N"or $u% tiene $ue hacerlo LyraO
X;osotros tambi%n renunci*is a una parte de vuestro ser Xreplic el remeroX. "or desgracia
para ella, puede ver y hablar con esa parte de s misma $ue debe de#ar atr*s. ;osotros no os
dar%is cuenta hasta $ue est%is navegando, y entonces ser* demasiado tarde. "ero todos de#ar%is
a$u a esa parte de vuestro ser. Los daimonions no pueden via#ar a la tierra de los muertos.
VNo padecimos lo de )olvangar para esto Xpensaron al unsono Lyra y "antalaimonX. N9mo
volveremos a encontrarnosOW
Lyra se gir para contemplar la desolada e inmunda orilla del lago, sombra e in+estada de
en+ermedades y veneno, y al pensar en su $uerido "an, su compa!ero del alma, all solo, viendo
cmo ella desapareca entre la niebla, estall en solloIos. La niebla so+oc el eco de su
apasionado llanto, pero a lo largo de la orilla del lago, en los numerosos charcos y pantanos, en
los retorcidos y grotescos tocones, las desdichadas criaturas $ue pululaban por a$uel para#e
percibieron sus amargos solloIos y corrieron a ocultarse, aterroriIadas ante a$uel arrebato de
pasin.
XSi %l pudiera venir... Xdi#o Will, tratando desesperadamente de poner +in al su+rimiento de su
amiga. "ero el remero deneg con la cabeIa.
XZl puede subir a la barca, pero si lo hace la barca se $ueda a$u Xdeclar.
XN"ero cmo volver* a encontrarse con %lO
XLo ignoro.
X9uando nos marchemos de all, Npasaremos de nuevo por este lugarO
XNMarcharos de allO
XS, iremos a la tierra de los muertos y luego regresaremos.
X"or a$u no regresar%is.
X"ues por otra ruta, pero regresaremos. _Ra lo creo`
XMe transportado a millones, pero ninguno de ellos ha regresado nunca.
X,ntonces seremos los primeros. Ra encontraremos la +orma de salir de all. R puesto $ue
vamos a regresar, te ruego buen hombre $ue seas ben%volo y te compadeIcas de ella. _8e#a $ue
se lleve a su daimonion`
XNo Xcontest el remero meneando su vetusta cabeIaX. No es una regla $ue pod*is romper.
,s una ley como %sta... X,l hombre se inclin sobre la borda para tomar un pu!ado de agua, y a
continuacin coloc la mano boca aba#o y de# $ue %sta se desliIara entre sus dedosX. La ley
$ue hace $ue el agua caiga de nuevo en el lago. No puedo poner la mano boca arriba y hacer $ue
el agua vuele hacia lo alto. 9omo tampoco puedo llevar al daimonion de la ni!a a la tierra de los
muertos. 6anto si ella viene como si no, %l debe $uedarse a$u.
Lyra no vea nada: tena el rostro sepultado en el pelo de "antalaimon. "ero Will vio $ue 6ialys
desmontaba de su lib%lula dispuesto a arro#arse sobre el remero. 7 Will no le pareci mal la
intencin del espa, pero el anciano advirti la maniobra y volvi su vetusta cabeIa.
XN9u*ntos siglos crees $ue llevo transportando a la gente a la tierra de los muertosO NNo crees
$ue si eYistiera algo capaI de lastimarme ya habra ocurrido hace mucho tiempoO Las personas
$ue llevo all no lo aceptan de buen grado. Se resisten y gritan como posesos, tratan de
sobornarme, me amenaIan y luchan desesperadamenteK pero todo es inJtil. No puedes herirme
con tu espoln. M*s vale $ue consol%is a la ni!aK ella vendr* con nosotros. No os ocup%is de m.
Will apenas poda mirar a Lyra, $ue pasaba por los momentos m*s di+ciles de su vida. Se odiaba
a s misma, odiaba la empresa en la $ue se haban embarcado, su+ra por "an, con "an y debido a
"an, y trataba de depositarlo sobre el g%lido sendero, desenganchando sus garras de gato de sus
ropas, sin de#ar de solloIar. Will se tap los odos: no soportaba a$uellos horribles gemidos del
daimonion, $ue se a+erraba desesperadamente a la ni!a.
Nada impeda a Lyra volverse atr*s.
"oda decir no, esto es una mala idea, no debemos seguir adelante.
"oda ser +iel al entra!able, pro+undo y perenne vnculo $ue la ligaba a "antalaimon, poda
anteponerlo a todo lo dem*s, poda olvidarse del resto...
"ero no poda.
X"an, nadie ha hecho esto antes $ue nosotros Xmurmur Lyra, temblandoX, pero Will asegura
$ue volveremos y yo te #uro, "an, mi $uerido "an, te #uro $ue volveremos... 8e veras... 9udate,
cari!o... 7$u estar*s seguro, volveremos... _7un$ue tenga $ue pasar el resto de mi vida
busc*ndote, no descansar% hasta...` _7y, "an..., mi $uerido "an..., no tengo m*s remedio $ue...`
Lyra lo apart, y el daimonion, temblando de +ro y aterroriIado, se agaIap sobre el suelo
cubierto de lodo.
Will no poda apreciar en $u% animal se haba convertido "antalaimon. "areca muy #oven, un
cachorro, desvalido y derrotado, una criatura tan sumida en la tristeIa $ue era m*s tristeIa $ue
criatura. Sus o#os no se apartaban de Lyra. Will observ $ue ella se es+orIaba en no volver la
cara, en no rehuir su sentimiento de culpa, y admir su honradeI y su cora#e al tiempo $ue su+ra
por $ue la ni!a tuviera $ue separarse de su daimonion. ,ntre ellos haba una corriente tan +uerte
de sentimiento $ue hasta la atms+era estaba cargada de electricidad.
"antalaimon no pregunt por $u%, pues ya lo sabaK y no pregunt a Lyra si $uera m*s a =oger
$ue a %l, ya $ue tambi%n saba la respuesta. R saba $ue si %l deca algo, Lyra no podra resistirloK
de modo $ue el daimonion guard silencio para no disgustar al ser humano $ue le iba a
abandonar, y ambos +ingieron $ue la separacin no les dolera, $ue muy pronto volveran a
reunirse, $ue todo saldra bien. "ero Will saba $ue la ni!a tena el coraIn destroIado.
Lyra subi a la barca. "esaba tan poco $ue la embarcacin apenas se movi. Se sent #unto a
Will, sin apartar la vista de "antalaimon, $ue permaneci temblando en el borde del espign.
"ero cuando el remero solt la anilla de hierro y empu! los remos para ale#arse, el pe$ue!o
daimonion perro trot por la plata+orma hasta alcanIar el eYtremoK sus peIu!as resonaban
suavemente sobre las tablas mientras el animalito observaba en silencio cmo se ale#aba la barca.
7l cabo de unos instantes el espign se desvaneci en la niebla.
,ntonces Lyra se puso a solloIar tan apasionadamente $ue incluso en a$uel mundo donde los
sonidos $uedaban so+ocados por la niebla produ#o un eco, aun$ue por supuesto no era un eco
sino la otra parte de su ser $ue solloIaba desde la tierra de los vivos mientras Lyra se ale#aba
hacia la tierra de los muertos.
XMi coraIn, Will... Xgimi la ni!a, a+err*ndose a %l con la cara contrada en un rictus de
dolor.
R as +ue como se cumpli la pro+eca $ue el maestro del 9olegio Qordan haba hecho a la
bibliotecaria, de $ue Lyra cometera una grave traicin $ue le causara un gran da!o.
"ero Will sinti $ue en su coraIn se acumulaba un gran dolor, y a trav%s del dolor vio $ue los
dos gallivespianos, abraIados al igual $ue Lyra y %l, eYperimentaban la misma angustia.
.na parte de ese dolor era +sico. Will sinti como si una mano de hierro le estru#ara el coraIn y
se lo arrancara entre las costillas, y se oprimi el pecho con las manos en un vano intento de
impedirlo. ,ra un dolor mucho m*s pro+undo y terrible $ue el $ue haba sentido al perder los
dedos. "ero al mismo tiempo era psicolgico, como si alguien le arrancara en contra de su
voluntad algo secreto e ntimo. Will se sinti abrumado por una meIcla de dolor, verg^enIa,
temor y rabia, por$ue %l mismo haba causado a$uel angustioso dolor.
"ero aJn haba algo peor. ,ra como si %l hubiera dicho: VNo me mates a m, tengo miedoK mata a
mi madre, no me importa, no la $uieroW, y ella +ingi no haberlo odo para no herirle,
o+reci%ndose a morir en su lugar por amor a su hi#o. Will se sinti como el m*s vil de los
canallas.
Saba por tanto $ue esas cosas obedecan a $ue tambi%n %l tena un daimonion, y $ue al margen
de lo $ue %ste +uera, tambi%n lo haba de#ado atr*s, con "antalaimon, en a$uel para#e envenenado
y desolado. Will y Lyra pensaron lo mismo simult*neamente y cruIaron una mirada cargada de
temor. R por segunda y Jltima veI en sus vidas, ambos hallaron sus propias eYpresiones en el
rostro del otro.
Slo el remero y las lib%lulas parecan indi+erentes al via#e $ue haban emprendido. Los grandes
insectos se mostraban pletricos de vida y belleIa incluso en a$uella densa y pega#osa neblina,
agitando suavemente sus sutiles alas para librarse de la humedadK y el anciano, vestido con su
tJnica de arpillera, se mova hacia delante y atr*s, una y otra veI, con los pies en el suelo de la
barca lleno de charcos de lodo.
,l via#e dur m*s de lo $ue Lyra haba imaginado. 7un$ue una parte de ella su+ra debido a la
angustia de pensar en "antalaimon, abandonado en la orilla del lago, otra trataba de adaptarse al
dolor, midiendo sus propias +uerIas, curiosa por ver $u% ocurrira cuando desembarcaran en la
tierra de los muertos.
Will rode los hombros de Lyra con su vigoroso braIo para darle *nimos, pero tambi%n %l miraba
al +rente escrutando a$uella plomiIa y hJmeda opacidad, y pendiente de un ruido distinto del
chapoteo de los remos. 8e pronto apareci +rente a ellos un +aralln o una isla. Lyeron un sonido
$ue pareca envolverles antes de observar $ue la niebla se haba oscurecido.
,l anciano maniobr con un remo para girar la barca ligeramente hacia la iI$uierda.
XN8nde estamosO Xpregunt el caballero 6ialys con voI un tanto ronca, como si tambi%n %l
su+riera algJn dolor.
X9erca de la isla Xcontest el remeroX. 8entro de cinco minutos llegaremos al
desembarcadero.
XNSu% islaO Xin$uiri Will. Su voI sonaba tambi%n ronca y tan tensa $ue casi no pareca la
suya.
XLa puerta de acceso a la tierra de los muertos se halla en esa isla Xindic el remeroX. 6odo
el mundo acude a$u, reyes, reinas, asesinos, poetas, ni!os. 6odo el mundo viene a parar a$u y
nadie regresa #am*s.
XNosotros s regresaremos Xreplic Lyra con vehemencia.
,l remero no di#o nada, pero sus vie#os o#os estaban llenos de compasin.
Mientras se aproYimaban contemplaron las ramas de los cipreses y te#os $ue pendan sobre el
agua, de color verde oscuro, densas y lJgubres. La isla era muy escarpada y los *rboles +ormaban
una vegetacin tan +rondosa $ue ni un hurn habra podido desliIarse entre ellos. Lyra pens
entonces en "an, $ue sin duda le habra ense!ado lo bien $ue lo haca. "ero ni entonces ni $uiI*
nunca podra hacerle ninguna demostracin.
XN,stamos muertosO Xpregunt Will al remero.
X8a lo mismo Xrespondi %steX. 7lgunos vienen a$u convencidos de $ue no est*n muertos.
8urante todo el trayecto insisten en $ue est*n vivos, en $ue se trata de un error, $ue alguien
pagar* por %lK pero da lo mismo. Ltros anhelaban estar muertos cuando vivan, pobrecillosK unas
vidas llenas de dolor y desgraciasK algunos se matan para darse un respiro, y comprueban $ue
nada ha cambiado salvo a peor, y $ue esta veI no hay escapatoriaK no puedes regresar de la
muerte a la vida. Ltros son +r*giles y en+ermos, a veces meros beb%s, $ue apenas han venido al
mundo cuando ba#an a la tierra de los muertos. M*s de una veI he remado en esta barca
sosteniendo en mis braIos a un beb% $ue no cesaba de llori$uear, $ue no lleg a conocer la
di+erencia entre all arriba y a$u aba#o. R ancianos, los ricos son los peores, $ue gru!en y me
maldicen, protestando y gritando $ue $ui%n me creo $ue soy, $ue han ahorrado toda su vida y
han acumulado una gran +ortuna, de la $ue me o+recen una parte sustanciosa si los llevo a la otra
orilla del lago. 9uando esto +alla me amenaIan con hacer $ue caiga sobre m todo el peso de la
ley, por$ue tienen amigos in+luyentes y conocen al "apa, al rey de no s% $u% y al du$ue de no s%
cu*ntos, $ue goIan de una posicin in+luyente y $ue har*n $ue me #uIguen y encarcelen... "ero
en su +uero interno saben la verdad: $ue la Jnica posicin $ue ocupan es un espacio en mi barca
$ue se dirige a la tierra de los muertos, y $ue por lo $ue se re+iere a esos reyes y papas, todos
ellos via#ar*n m*s pronto o m*s tarde en mi barca, cuando les to$ue el turno, seguramente antes
de lo $ue imaginan. Ro les de#o $ue griten y protesten por$ue no pueden herirme. R al +inal
todos callan.
W8e modo $ue si no sabes si est*s vivo o muerto, y esa ni!a #ura y per#ura $ue regresar* al
mundo de los vivos, yo no voy a llevaros la contraria. No tardar%is en averiguar lo $ue sois.
Mientras hablaba, el anciano no haba de#ado de remar por la orilla, pero de pronto sac los
remos del agua, los de# en el suelo de la barca y alarg la mano derecha para asir el primer
poste $ue sobresala del lago.
Luego condu#o la barca a lo largo de un estrecho muelle y la mantuvo $uieta para $ue pudieran
desembarcar. Lyra no $uera ba#ar. Mientras permaneciera cerca de la barca, "antalaimon podra
recordarla con claridad, por$ue as era como la haba visto por Jltima veI, pero cuando ella se
ale#ara de la embarcacin, %l no podra evocar su imagen. "ero las lib%lulas alIaron el vuelo y
Will desembarc, p*lido y oprimi%ndose el pecho, de modo $ue ella no tuvo m*s remedio $ue
abandonar tambi%n la barca.
X&racias Xle di#o al remeroX. 9uando regrese, si ve a mi daimonion, dgale $ue le $uiero m*s
$ue a nadie en el mundo de los vivos y de los muertos, y $ue #uro $ue regresar% a buscarlo,
aun$ue nadie lo haya conseguido nunca. Quro $ue lo har%.
XSe lo dir% Xdi#o el anciano remero.
8icho esto se ale#, y el sonido lento y acompasado de sus remos se +ue desvaneciendo en la
niebla.
Los gallivespianos regresaron volando, tras haberse ale#ado un poco, y se posaron en los
hombros de los ni!os, como antes: Salma(ia sobre Lyra y 6ialys sobre Will. Los via#eros se
detuvieron en el borde de la tierra de los muertos. No vean m*s $ue niebla, aun$ue por el tono
oscuro $ue %sta haba ad$uirido dedu#eron $ue una gran muralla se alIaba ante ellos.
Lyra se estremeci. 6ena la sensacin de $ue su piel se haba trans+ormado en enca#e, y por
entre sus costillas sala un aire g%lido y hJmedo $ue le produca escoIor en la herida $ue le haba
ocasionado "antalaimon al separarse de ella. "ens $ue eso mismo debi de sentir =oger al
precipitarse por la ladera de la monta!a, tratando de a+errarse desesperadamente a los dedos de
ella.
"ermanecieron inmviles, aguIando el odo. ,l Jnico sonido $ue perciban era el incesante
repi$ueteo de agua $ue caa de las ho#as, y al alIar la vista les cayeron unas gotitas sobre las
me#illas.
XNo podemos $uedarnos a$u Xobserv Lyra.
Se ale#aron del muelle, caminando muy #untos, y se dirigieron hacia la muralla. .nos gigantescos
blo$ues de piedra de color verdusco debido al lodo $ue se haba ido acumulado sobre ellos a lo
largo de los siglos, se alIaban a trav%s de la niebla hasta el in+inito. 7l acercarse oyeron unos
gritos, aun$ue era imposible adivinar si eran humanos: gritos agudos y lastimeros y alaridos $ue
+lotaban en el aire como +ilamentos de una medusa, causando dolor en todo cuanto tocaban.
XMirad, una puerta Xdi#o Will con voI ronca y tensa.
,ra una desvenci#ada y pe$ue!a puerta de madera situada ba#o un blo$ue de piedra. 7ntes de $ue
Will pudiera alargar la mano para abrirla, oyeron muy cerca de ellos uno de a$uellos agudos
alaridos $ue les per+or los tmpanos y les sobrecogi.
Los gallivespianos alIaron el vuelo a lomos de sus lib%lulas, $ue parecan unos diminutos
caballos de batalla prestos a entrar en accin. "ero sobre ellos cay en picado una eYtra!a
criatura $ue les derrib de un golpe brutal con el ala, tras lo cual se pos sobre un saliente
situado sobre las cabeIas de los ni!os. 6ialys y Salma(ia se incorporaron y apaciguaron a sus
aterroriIadas monturas.
La eYtra!a criatura era una inmensa ave del tama!o de un buitre, con cara y senos de mu#er. Will
haba visto dibu#os de criaturas como a$u%lla, y cuando la vio con claridad comprendi $ue se
trataba de una arpa. 6ena el rostro liso y sin una arruga, pero era m*s vie#a incluso $ue las
bru#as: haba visto transcurrir miles de a!os, y la crueldad y miseria de todos ellos haba +ormado
una odiosa eYpresin sobre sus rasgos. "ero cuando los via#eros la observaron m*s de cerca, la
criatura les pareci aJn m*s repulsiva. 6ena las cuencas de los o#os llenas de unas pJstulas
as$uerosas y los labios cubiertos por una costra ro#a y reseca, como si llevara siglos vomitando
sangre. ,l pelo, negro, sucio y apelmaIado, le llegaba a los hombros. Las a+iladas garras se asan
a la piedra con +erocidad. 6ena unas alas negras y poderosas dobladas en la espalda, y cada veI
$ue se mova desprenda pJtrido hedor.
"ese a las n*useas y el intenso dolor $ue sentan, Will y Lyra se endereIaron para encararse con
la criatura.
X_"ero si est*is vivos` Xles espet la arpa.
Will #am*s haba eYperimentado un odio y un terror tan intensos hacia un ser humano como el
$ue senta por a$uella arpa.
XNSui%n eresO Xin$uiri Lyra, a $uien la arpa le causaba igual repulsin.
La respuesta +ue un alarido. 7bri la boca y les lanI un chorro de ruido a la cara con tal +uerIa
$ue a los ni!os les retumb la cabeIa y a punto estuvieron de caer de espaldas. Will y Lyra se
abraIaron al tiempo $ue el alarido daba paso a unas burlonas carca#adas $ue +ueron coreadas por
las voces de otras arpas $ue resonaban a trav%s de la niebla en la orilla del lago. 7$uel gritero
cargado de odio y desprecio record a Will la despiadada crueldad de los ni!os en el patio de la
escuela, pero all no haba maestros para poner orden, nadie a $uien acudir en busca de ayuda ni
ningJn sitio donde re+ugiarse.
Will se llev la mano a la daga $ue llevaba al cinto y mir a la arpa a los o#os, aun$ue estaba
totalmente aturdido por la potencia del alarido $ue haba lanIado.
XSi pretendes detenernos Xdi#oX, adem*s de gritar prep*rate para luchar, por$ue vamos a
atravesar esa puerta.
La arpa movi de nuevo su nauseabunda boca ro#a, pero esta veI +ue para +runcir los labios en
un simulacro de beso.
X6u madre est* sola Xdi#oX. Le causaremos pesadillas. _&ritaremos para aterroriIarla
mientras duerme`
Will no se movi, por$ue por el rabillo del o#o vio $ue lady Salma(ia se desliIaba con cautela
sobre la rama en la $ue estaba posada la arpa. 6ialys retena en el suelo a la lib%lula de su
compa!era, $ue no cesaba de agitar las alas. 8e pronto la dama se abalanI sobre la arpa y le
clav el espoln en la pata cubierta de costras, al tiempo $ue 6ialys lanIaba a la lib%lula hacia
arriba. ,n menos de un segundo Salma(ia salt de la rama, aterriI sobre el lomo de su montura
color aIul el%ctrico y se elev por los aires.
,l veneno surti e+ecto al instante. Ltro alarido, mucho m*s potente $ue el anterior, $uebr el
silencio al tiempo $ue la arpa bata las alas con tal +uerIa $ue Will y Lyra se tambalearon por la
violenta racha de aire. "ero la arpa sigui a+errada a la piedra con las garras, el rostro te!ido de
ro#o por la ira y el pelo eriIado como una cresta de serpientes.
Will tom a Lyra de la mano y echaron a correr hacia la puerta, pero la arpa se precipit sobre
ellos y les habra abatido sin duda de no haber sido por Will, $ue se volvi al tiempo $ue tiraba
de Lyra y amenaI a la grotesca criatura con la daga, oblig*ndola a remontar el vuelo.
Los gallivespianos se lanIaron en el acto sobre ella, roI*ndole la cara, pero se ale#aron
presurosos, incapaces de asestarle un golpe contundente. ,n cual$uier caso lograron desconcertar
a la arpa, $ue comenI a aletear con tal torpeIa $ue estuvo a punto de caer al suelo.
X_6ialys` _Salma(ia` _8eteneos`
Los espas tiraron de las riendas de sus lib%lulas y se elevaron por los aires sobre las cabeIas de
los ni!os. Ltras +iguras sombras se arremolinaron en la niebla al tiempo $ue se de#aban or los
gritos y las carca#adas burlonas de un centenar de arpas situadas a orillas del lago. La primera
bati las alas, sacudi su pelambrera, estir las patas y +leYion las garras. Lyra repar en $ue
estaba indemne.
6ras unos instantes de incertidumbre los gallivespianos regresaron #unto a Lyra, $ue eYtendi
ambas manos para $ue se posaran en ellas.
XLa ni!a tiene raIn Xcoment Salma(ia a 6ialys al darse cuenta de lo $ue Lyra haba
pretendido darles a entenderX. "or algJn motivo, no podemos lastimarla.
XN9mo se llama, se!oraO Xpregunt Lyra.
La arpa eYtendi las alas y los via#eros estuvieron a punto de desmayarse debido al espantoso
olor de descomposicin y podredumbre $ue emanaba.
X_Sin Nombre` Xreplic.
XNSu% $uiere de nosotrosO Xpregunto Lyra.
XNSu% pod%is darmeO
X"odramos decirle dnde hemos estado. 6al veI eso le interese, no s%. 9uando nos dirigamos
hacia a$u hemos visto muchas cosas eYtra!as.
X7h, No sea $ue me o+reces contarme una historiaO
XSi eso le complace.
XSuiI*s. NR luego $u%O
X9on+o en $ue nos permita atravesar esa puerta para encontrar al +antasma $ue venimos
buscando, si es usted tan amable.
X)ueno, pues adelante. 'ntentadlo Xdi#o Sin Nombre.
"ese a las n*useas y al dolor, Lyra sinti $ue tena el triun+o al alcance de la mano.
X6en cuidado Xle susurr Salma(ia. "ero Lyra haba comenIado a dar mentalmente los
oportunos reto$ues a la historia $ue haba relatado la vspera, d*ndole +orma, recortando,
per+eccionando y a!adiendo: Vpadres muertosW, Vtesoro de +amiliaW, Vnau+ragioWK Vhuida...W.
X)ueno Xdi#o, meti%ndose en su papel de narradora de historiasX, todo comenI cuando yo
era un beb%. Mis padres, el du$ue y la du$uesa de 7bingdon, eran ri$usimos. Mi padre era uno
de los conse#eros del =ey, el cual se alo#aba en nuestra casa con +recuencia. Mi padre y %l
caIaban en nuestro bos$ue. La casa $ue tenamos all, donde yo nac, era la mansin m*s grande
de todo el sur de 'nglaterra. Se llamaba...
Sin lanIar si$uiera un grito de advertencia, la arpa se arro# sobre Lyra con las garras
eYtendidas. 7+ortunadamente Lyra consigui Ia+arse, pero una de las garras le ara! el cuero
cabelludo y le arranc un mechn de pelo.
X_Mentirosa` _Mentirosa` Xchill la arpaX. _Mentirosa`
6ras describir un crculo en el aire, la arpa se lanI de nuevo sobre Lyra tratando de herirle en el
rostroK pero Will sac la daga y se interpuso en su camino. Sin Nombre vari su trayectoria #usto
a tiempo para eludir el +ilo de la daga. Will empu# a Lyra hacia la puerta, pues la ni!a estaba
aturdida y medio cegada por la sangre $ue le corra por el rostro. Will no tena ni idea de dnde
se haban metido los gallivespianos, pero la arpa se haba precipitado de nuevo contra ellos,
gritando de rabia y odio:
X_Mentirosa` _Mentirosa` _Mentirosa`
"areca como si su voI viniera de todas partes. ,l eco de la palabra rebotaba amortiguada y
distinta en la gigantesca muralla $ue se alIaba entre la niebla, de +orma $ue no se saba bien si la
arpa gritaba VmentirosaW o Vas$uerosaW.
Will estrech a la ni!a contra su pecho, alIando el hombro para protegerla, y sinti cmo
temblaba entre solloIos. Luego hundi la daga sin dilacin en la desvenci#ada puerta de madera
y arranc la cerradura con un golpe certero de la ho#a.
7cto seguido %l y Lyra, #unto con los espas montados en sus veloces lib%lulas, se precipitaron en
los dominios de los +antasmas mientras a sus espaldas los gritos de la arpa eran coreados y
ampli+icados por las dem*s en la brumosa orilla del lago.
22. LLS S.S.==78L=,S
&=.,S7S 9LML L7S
MLQ7S L6LT7L,S
S., ULL67N ,N
LLS 7==LRLS
,N ;7LLLM)=LS7, 8LN8, L7S SLM)=7S
,6=.S97S S,
R,=&.,N ,N
,L,;78LS 7=9LS
SL)=, 'M)LW=...
QLMN M'L6LN
Lo primero $ue hiIo Will +ue obligar a Lyra a sentarse. Luego sac el potecito de ung^ento
de sangre de musgo y eYamin la herida $ue Lyra tena en la cabeIa. Sangraba pro+usamente,
como todas las heridas del cuero cabelludo, pero no era pro+unda. Will desgarr una es$uina de
su camisa y limpi la herida. 8espu%s aplic un poco de ung^ento, procurando no pensar en las
sucias garras $ue la haban producido.
Lyra tena los o#os vidriosos y estaba p*lida como la cera.
X_Lyra` _Lyra` XeYclam Will, Iarande*ndola suavementeX. cnimos, tenemos $ue movernos.
Lyra se estremeci, inspirando lenta y pro+undamente. Luego lo mir con desesperacin.
X_Ra no puedo hacerlo..., Will` _No puedo contar mentiras` 9re $ue sera +*cil..., pero no ha
dado resultado... _,s lo Jnico $ue s% hacer, y no ha dado resultado`
XNo es cierto $ue sea lo Jnico $ue sabes hacer. N7caso no sabes leer el aletimetroO ,chemos
un vistaIo a este lugar, a ver si encontramos a =oger.
Will ayud a Lyra a levantarse y ambos miraron por primera veI alrededor para comprobar $u%
aspecto tena la tierra de los +antasmas en la $ue se hallaban.
Se encontraban en una inmensa llanura $ue se prolongaba m*s all* de la niebla. La luI consista
en una tenue autoluminiscencia $ue mostraba la misma intensidad en todas partes, de +orma $ue
no eYistan unas Ionas di+erenciadas de sombra y de luI, y todo tena el mismo color deslustrado.
8e pie en el suelo de a$uel gigantesco espacio haba adultos y ni!os X+antasmasX, en un
nJmero tan inmenso $ue Lyra no pudo ni imaginar. ,s decir, la mayora estaba de pie, pero
algunos se hallaban sentados y otros tumbados en el suelo, aletargados o dormidos. Ninguno se
desplaIaba de un lugar a otro, ni corra ni #ugaba, aun$ue muchos se volvieron con una meIcla
de temor y curiosidad re+le#ada en sus dilatadas pupilas para contemplar a los reci%n llegados.
XUantasmas Xmusit LyraX. 7$u es donde est*n todos, todos los $ue mueren...
Lyra, $ue ya no tena #unto a ella a "antalaimon, se a+err al braIo de Will, y se alegr de
hacerlo. Los gallivespianos se haban adelantado y Will vio sus diminutas y relucientes +ormas
revoloteando y planeando sobre las cabeIas de los +antasmas, $uienes alIaron la vista y los
miraron atnitos. "ero el silencio era inmenso y opresivo, y la luI gris*cea le aterroriIaba. La
c*lida presencia de Lyra #unto a %l era lo Jnico $ue pareca tener vida.
7 sus espaldas, al otro lado de la muralla, los alaridos de las arpas seguan reverberando por
toda la orilla del lago. 7lgunos de los +antasmas miraron hacia lo alto con aprensin, pero la
mayora observaban a Will y a Lyra. ,nseguida empeIaron a avanIar hacia ellos. Lyra
retrocediK aJn no tena +uerIas para en+rentarse a ellos, como le habra gustado hacer, de modo
$ue +ue Will $uien lo hiIo.
XNMabl*is nuestra lenguaO XpreguntX. N"od%is hablarO
"ese a $ue estaban temblando, asustados y heridos, Will y Lyra tenan m*s autoridad $ue toda
a$uella multitud de seres muertos. Los pobres +antasmas posean escaso poder, y al or la voI de
Will, la primera voI $ue recordaban haber odo con claridad en a$uel lugar, muchos de ellos
avanIaron, deseosos de responder.
"ero slo +ueron capaces de susurrar. ,l Jnico sonido $ue lograron emitir +ue tan tenue como una
leve inspiracin de aire. 7 medida $ue +ueron avanIando, empu#*ndose unos a otros en su a+*n
de alcanIar a Will y a Lyra, los gallivespianos descendieron en picado y se pusieron a revolotear
ante ellos para impedir $ue se acercaran demasiado. Los +antasmas de los ni!os alIaron la vista
con apasionado anhelo y Lyra comprendi de inmediato el motivo: crean $ue las lib%lulas eran
daimonionsK deseaban +ervientemente estrechar de nuevo a sus daimonions entre sus braIos.
X_No son daimonions` XeYclam Lyra, compadeci%ndose de ellosX. Si mi daimonion
estuviera a$u, os prometo $ue de#ara $ue le tocarais y acariciarais...
Lyra alarg los braIos hacia los ni!os. Los +antasmas adultos permanecieron reIagados, por
apata o temor, pero los ni!os se precipitaron en tromba hacia delante. "osean la sustancia de la
nieblaK las manos de Lyra y de Will pasaron a trav%s de ellos. Los ni!os +ueron avanIando,
ingr*vidos y sin vida, para calentarse con la sangre $ue +lua por las venas y los coraIones
palpitantes de los via#eros. Will y Lyra eYperimentaron unas sensaciones +ras y delicadas, como
un cos$uilleo, a medida $ue los +antasmas atravesaron sus cuerpos para ad$uirir calor. Los dos
ni!os vivos sintieron $ue poco a poco iban muriendoK no posean una cantidad in+inita de vida y
calor $ue dar, y empeIaban a tener +ro. La multitud de ni!os $ue avanIaba hacia ellos pareca
interminable.
Lyra tuvo $ue rogarles por +in $ue se detuvieran.
X"or +avor Xdi#o alIando las manosX, nos gustara tocaros a todos, pero hemos venido a$u en
busca de alguien y necesito $ue me dig*is dnde est* y cmo podemos encontrarlo. _7y, Will,
o#al* supiera $u% hacer` XeYclam Lyra, apoyando la cabeIa en la de su amigo.
Los +antasmas contemplaban +ascinados la sangre $ue Lyra tena en la +rente. =eluca como el
+ruto ro#o del acebo en a$uella penumbra. 7lgunos haban pasado a trav%s de ella, ansiosos de
tener contacto con algo tan palpitante y vivo. .na ni!a@+antasma, $ue deba de tener nueve o dieI
a!os cuando aJn viva, alI la mano para tocarla, pero retrocedi temerosa.
XNo tengas miedo Xla tran$uiliI LyraX. No hemos venido a$u para haceros da!o.
_M*blanos si puedes hacerlo`
La voI de la ni!a@+antasma era tan d%bil $ue seme#aba un susurro.
XN6e hicieron eso las arpasO N6rataron de herirteO
XS Xrespondi LyraX, pero si slo pueden hacer eso, no me preocupan.
XNo, no, pueden hacer cosas peores...
XNSu% cosasO NSu% es lo $ue hacenO
"ero los +antasmas no $ueran decrselo. Menearon la cabeIa y guardaron silencio, hasta $ue un
ni!o di#o:
XLos $ue llevan a$u cientos de a!os no lo pasan tan mal, por$ue al +inal uno se cansa y ya no
te asustan...
XLes gusta meter miedo a los nuevos Xdi#o la ni!a $ue haba hablado en primer lugarX. ,s
$ue... Son odiosas. ,llas... no puedo decrtelo...
Sus voces tenan la potencia de unas ho#as secas al caer del *rbol. Slo hablaban los ni!osK lo
adultos parecan sumidos en un letargo tan antiguo $ue pareca $ue #am*s volveran a moverse o
a pronunciar palabra.
X"or +avor, escuchad Xdi#o LyraX. Mis amigos y yo hemos venido a$u en busca de un chico
llamado =oger. Slo lleva a$u unas semanas, as $ue no debe de conocer a mucha gente, pero si
vosotros sab%is dnde est*...
"ese a estas palabras, Lyra era consciente de $ue aun$ue permanecieran all hasta hacerse vie#os,
buscando en todos los rincones y escrutando todos los rostros, slo veran una pe$ue!a +raccin
de los muertos. Sinti $ue la desesperacin se abata sobre ella como si la arpa se hubiera
aposentado sobre su hombro.
No obstante, apret la mandbula y alI el mentn en un gesto de desa+o. VMemos llegado a$u
XpensX, lo cual ya es algo.W
La primera ni!a@+antasma di#o algo con su vocecita susurrante $ue se perda entre la niebla.
XNSue por $u% $ueremos encontrarloO Xdi#o WillX. Lyra $uiere hablar con %l. Ro tambi%n
$uiero encontrar a una persona. )usco a mi padre, Qohn "arry. 6ambi%n est* a$u, aun$ue no s%
eYactamente dnde. Suiero hablar con %l antes de regresar al mundo. 7s $ue os agradeceramos
$ue pidierais a =oger y a Qohn "arry, si pod%is hacerlo, $ue se acer$uen para hablar con Lyra y
con Will. "edidles...
"ero de improviso todos los +antasmas dieron media vuelta y desaparecieron, incluso los adultos,
como ho#as secas dispersadas por una racha de viento. "oco despu%s el espacio $ue rodeaba a los
ni!os $ued vaco. No tardaron en comprender el motivo: en el aire, en lo alto, sonaron unos
gritos, alaridos y chillidos, y de pronto las arpas se precipitaron sobre ellos eYhalando unas
r*+agas de pJtrido hedor, batiendo las alas y pro+iriendo a$uellos estentreos alaridos, gritos
sarc*sticos, burlas, insultos, risotadas y dem*s eYpresiones de desprecio.
Lyra se ech enseguida al suelo, tap*ndose los odos, y Will, empu!ando la daga, se agach
sobre ella para protegerla. Will vio $ue 6ialys y Salma(ia surcaban el aire presurosos en su
direccin, pero estaban a cierta distancia, y el ni!o tuvo un par de minutos para observar a las
arpas mientras revoloteaban y caan en picado hacia ellos. ;io sus rostros humanos, sus +auces
abiertas como si atraparan insectos, y oy las palabras $ue pro+eran: unas palabras despectivas,
obscenas, re+erentes a su madre, $ue se le clavaron en el coraInK pero una parte de su mente
permaneca +ra y distante, re+leYionando, calculando, observando. Ninguna de las arpas se
atrevi a aproYimarse a la daga.
Will se levant para comprobar $u% ocurra. .na de ellas X$uiI* +uera Sin NombreX tuvo $ue
realiIar un precipitado giro para no chocar con %l. Maba estado planeando sobre Will, tratando
de roIarle la cabeIa. )ata sus pesadas alas desma!adamente y consigui Ia+arse a duras penas.
Will pudo haberle cortado la cabeIa con la daga, alargando la mano.
,n a$uellos momentos llegaron los gallivespianos, dispuestos a atacar a las arpas.
X_6ialys` _Salma(ia` Xgrit WillX. _;enid a$u` _"osaos en mi mano`
Los dos espas aterriIaron sobre sus hombros.
XLbservad Xdi#o WillX. Ui#aos en lo $ue hacen. Slo son capaces de revolotear sobre
nosotros y chillar. 9reo $ue esa arpa hiri a Lyra por error. No pretenden tocarnos. "odemos
pasar de ellas tran$uilamente.
Lyra alI la cabeIa, con los o#os como platos. Las criaturas volaron en torno a la cabeIa de Will,
a veces a un palmo de distancia, pero en el Jltimo instante siempre giraban hacia un lado o
remontaban el vuelo. Will intuy $ue los dos espas ardan en deseos de pelear, y las lib%lulas
agitaban las alas ansiosas de surcar el aire transportando a sus mort+eros #inetes. "ero
comprendieron $ue Will tena raIn y se contuvieron.
7 los +antasmas les impresion ver all de pie a Will, plant*ndoles cara a las arpas e indemne,
as $ue comenIaron a avanIar de nuevo hacia los via#eros. 7un$ue observaban a las arpas con
cautela, les resultaba +ascinante e irresistible la carne y la sangre caliente, a$uellos potentes
latidos.
Lyra se incorpor #unto a Will. Se le haba vuelto a abrir la herida y la sangre corra de nuevo por
su me#illa, pero se la sec sin darle mayor importancia.
XWill Xdi#oX, me alegro de $ue hayamos venido los dos...
Will percibi cierto tono en su voI, y observ en su rostro una eYpresin $ue conoca bien y le
gustaba m*s $ue ninguna otra cosa en el mundo: Lyra estaba pensando en algo temerario, aun$ue
aJn no estaba dispuesta a hablar de ello.
Will asinti con la cabeIa para darle a entender $ue lo haba captado.
X;enid con nosotros... Xdi#o la ni!a@+antasmaX. Seguidnos.... _8aremos con ellos`
Los dos ni!os eYperimentaron una sensacin de lo m*s rara, como si unas manitas +antasmas se
metieran en su pecho y tiraran de sus costillas para $ue les siguieran.
,charon a andar a trav%s de la inmensa y desolada llanura mientras las arpas volaban en
crculos, elev*ndose cada veI m*s y lanIando sus incesantes chillidos. "ero guardaban las
distancias, y los gallivespianos revoloteaban sobre Will y Lyra, vigilando.
Mientras caminaban, los +antasmas charlaron con ellos.
X8isculpad la pregunta Xdi#o una ni!a@+antasmaX, Npero dnde est*n vuestros daimonionsO
"erdonad $ue os lo pregunte, pero es $ue...
Lyra no de#aba de pensar un solo segundo en su $uerido y abandonado "antalaimon. Le costaba
hablar de %l, de modo $ue +ue Will $uien respondi:
XMemos de#ado a nuestros daimonions +uera Xdi#oX, en lugar seguro. Los recogeremos m*s
tarde. N6enas tJ un daimonionO
XS Xcontest la ni!aX. Se llamaba Sandling... Lo $uera muchsimo...
XNMaba ad$uirido su +orma de+initivaO Xpregunt Lyra.
X6odava no. ,staba convencido de $ue sera un p*#aro, pero yo no $uera, por$ue al acostarme
por las noches me gustaba sentir su pelo suave. "ero las m*s de las veces tomaba la +orma de un
p*#aro. N9mo se llama tu daimonionO
Lyra se lo di#o, y los +antasmas se arremolinaron de nuevo en torno a ellos. 6odos, sin eYcepcin,
$ueran hablar de sus daimonions.
X,l mo se llamaba Matapan...
XRo #ugaba al escondite con mi daimonion. Le gustaba trans+ormarse en camalen, y yo no
consegua verlo por$ue lo haca tan bien...
[Link] veI me her en un o#o y no vea nada, y mi daimonion me gui hasta casa...
XZl no $uera adoptar una +orma de+initiva, pero yo $uera crecer, de modo $ue siempre
and*bamos a la gre!a...
X,l mo se enroscaba en la palma de mi mano y se $uedaba dormido...
XN9re%is $ue est*n todava en alguna parte, $ue volveremos a verlos algJn daO
XNo. 9uando uno muere, su daimonion se eYtingue como una llama. Ro lo he visto. "ero no a
mi 9astor... no pude despedirme de %l...
X_,s imposible $ue no est%n en ninguna parte` _6ienen $ue estar en algJn sitio` _Mi daimonion
aJn eYiste, estoy seguro`
Los +antasmas estaban ilusionados, con los o#os brillantes y las me#illas calientes, como si los
via#eros les hubieran prestado vida.
XNMay alguien a$u de mi mundo, en el $ue no tenemos daimonionsO Xin$uiri Will.
.n ni!o@+antasma, delgado y de su misma edad, asinti con la cabeIa.
X9laro XrespondiX. Nosotros no sabamos $u% eran los daimonions, pero sabamos lo $ue
supona no tenerlos. 7$u hay gente de todos los mundos.
XRo conoc a mi muerte Xdi#o una ni!aX. La vi y habl% con ella durante toda mi in+ancia.
9uando les oa hablar de daimonions, pensaba $ue se re+eran a unos seres parecidos a nuestras
muertes. 7hora la echo de menos. No volver% a verla. Lo Jltimo $ue me di#o +ue: VZste es mi
+inW, y desapareci para siempre. 9uando estaba conmigo siempre tena la sensacin de $ue
haba alguien en $uien poda con+iar, ella saba adnde iba y lo $ue deba hacer. "ero ya no la
tengo a mi lado. 7hora ya no s% lo $ue va a pasar.
X_No va a pasar nada` XeYclam alguienX. _Nunca pasar* nada`
XN9mo lo sabesO Xreplic otra ni!a@+antasmaX. ,llos han venido, NnoO R ninguno de
nosotros lo sabamos.
Se re+era a Will y a Lyra.
X,s la primera veI $ue a$u ocurre algo Xdi#o un ni!o@+antasmaX. SuiI*s a partir de ahora
cambien las cosas.
XNSu% harais si pudieraisO Xpregunt Lyra.
X_Subir de nuevo al mundo`
XN7un$ue slo pudierais verlo una veIO
X_S, s, s`
X)ueno, yo tengo $ue buscar a =oger Xdi#o Lyra, entusiasmada con la idea $ue se le haba
ocurridoK pero ante todo deba decrselo a Will.
,n el suelo de la in+inita llanura se produ#o un vasto y lento movimiento entre los innumerables
+antasmas. Los ni!os no lo advirtieron, pero 6ialys y Salma(ia, $ue revoloteaban sobre ellos,
observaron $ue al moverse las pe$ue!as y p*lidas +iguras generaban un e+ecto seme#ante a la
migracin de inmensas bandadas de aves o reba!os de ciervos. ,n el centro del movimiento
estaban los dos ni!os $ue no eran +antasmas, los cuales avanIaban con paso decididoK no guiaban
a los otros ni los seguan, pero lograban concentrar el movimiento en una intencin de todos los
muertos.
Los espas, cuyos pensamientos eran aJn m*s *giles $ue sus veloces monturas, cambiaron una
mirada y +renaron a las lib%lulas, $ue se posaron una #unto a otra sobre una rama seca.
XNNosotros tenemos daimonions, 6ialysO Xpregunt lady Salma(ia.
X8esde $ue nos subimos a esa barca me siento como si me hubieran arrancado el coraIn y lo
hubieran arro#ado aJn palpitante a la otra orilla del lago Xrespondi el caballeroX. "ero no es
verdad, aJn late dentro de mi pecho. .na parte de m se ha $uedado all con el daimonion de la
ni!a, y tambi%n una parte de ti, Salma(ia, por$ue est*s demacrada y tienes las manos p*lidas y
tensas. S, tenemos daimonions, aun$ue no los conoIcamos. "uede $ue las gentes del mundo de
Lyra sean los Jnicos seres vivos $ue saben $ue poseen daimonions. SuiI* por eso uno de ellos
inici la revuelta.
6ras desmontar y asegurar la lib%lula a la rama, 6ialys sac el resonador de magnetita. "ero
apenas haba comenIado a componer su mensa#e cuando se detuvo.
XNo hay respuesta Xdi#o.
X8e modo $ue estamos completamente aislados...
XNo podemos recibir ayuda. ,n cual$uier caso, sabamos $ue venamos al mundo de los
muertos.
X,l ni!o estara dispuesto a ir con ella al +in del mundo.
XN9rees $ue su daga ser* capaI de abrir una ventana de regreso al mundo de los vivosO
X7l menos %l est* convencido de ello. _7y, 6ialys, no s% $u% va a ser de nosotros`
X,l ni!o es muy #oven. Los dos lo son. Si ella no sobrevive a esto, ni si$uiera se plantear* la
cuestin de $ue eli#a acertadamente cuando la tienten. 6odo dar* lo mismo.
XN9rees $ue ya lo eligi cuando decidi de#ar a su daimonion en la otra orillaO NSera %sa la
eleccin de deba hacerO
,l caballero ba# la vista y contempl los millones de seres $ue se desplaIaban lentamente por la
tierra de los muertos, siguiendo a a$uella incandescente chispa llamada Lyra Lenguadeplata.
6ialys distingui su cabello rubio, $ue destacaba en la penumbra, #unto a la cabeIa de pelo negro
del ni!o, slida y +uerte.
XNo XrespondiX, todava no. 7Jn tiene $ue hacer esa eleccin.
X,ntonces debemos conducirla hasta ella sana y salva.
X7 los dos. 7mbos est*n metidos en esta empresa.
Lady Salma(ia sacudi la rienda ligera como una telara!a y su lib%lula despeg en el acto de la
rama para ir a reunirse con los ni!os vivos, seguida a corta distancia por el caballero.
"ero no trataron de detenerles. 6ras haber descendido en picado para asegurarse de $ue los ni!os
no haban su+rido da!o alguno, continuaron volando, en parte por$ue las lib%lulas estaban
in$uietas y en parte por$ue ellos $ueran comprobar hasta dnde se eYtenda a$uel desolado
lugar.
Lyra los vio surcando los aires sobre ellos y sinti un gran alivio al constatar $ue aJn eYistan
unos seres $ue se movan animadamente y emanaban belleIa. Luego, incapaI de seguir
guard*ndose su idea para sus adentros, se volvi hacia Will. "ero tena $ue decrselo en voI ba#a,
de modo $ue Lyra acerc la boca al odo de Will y le di#o entre un ruidoso y c*lido chorro de
aliento:
XWill, $uiero $ue nos llevemos a estos pobres ni!os +antasmas +uera, y a los adultos tambi%n.
_"odramos liberarlos` 9uando hayamos encontrado a =oger y a tu padre abriremos una ventana
al mundo de los vivos _y los liberaremos a todos`
Will se volvi y le dirigi una sonrisa tan radiante, tan c*lida y alboroIada $ue Lyra sinti $ue el
coraIn le daba un brinco. 7l menos %sa +ue la sensacin $ue tuvo, pero al no tener a
"antalaimon a su lado no estaba segura de lo $ue signi+icaba. SuiI* su coraIn lata ahora de
una +orma distinta. Lyra se es+orI en caminar recta y no marearse.
Siguieron avanIando. ,l susurro V=ogerW se propagaba a mayor velocidad de la $ue ellos se
movan. V=oger, ha venido LyraK =oger, Lyra est* a$uW +ue pasando de un +antasma a otro
como el mensa#e el%ctrico $ue transmite una c%lula del cuerpo a otra.
6ialys y Salma(ia, $ue se desliIaban por los aires a lomos de sus in+atigables lib%lulas sin perder
detalle de cuanto aconteca, observaron no le#os de donde se encontraban un nuevo +oco de
movimiento. 7l aproYimarse comprobaron $ue por primera veI los +antasmas no reparaban en
ellos, por$ue haba otra cosa in+initamente m*s interesante $ue captaba su atencin. Los
+antasmas parloteaban eYcitados con a$uellos susurros casi silenciosos, conminando a uno de
ellos a $ue se dirigiera hacia el punto $ue se!alaban.
Salma(ia descendi en picado, pero no pudo aterriIar. Se haba +ormado un gento inmenso, y
ninguno de los +antasmas les habra prestado sus manos ni sus hombros para $ue se posaron en
ellos en el caso de $ue lo hubieran intentado. ,ntonces la dama vio a un #oven ni!o@+antasma de
rostro noble y acongo#ado, perple#o y aturdido por lo $ue le decan.
XN=ogerO N,res tJ, =ogerO Xpregunt Salma(ia.
Zl se volvi, intrigado y nervioso, y asinti con la cabeIa.
Salma(ia regres volando #unto a su compa!ero y ambos se dirigieron a toda velocidad hacia
Lyra. 7un$ue se encontraba un tanto le#os y era di+cil llegar hasta ella, consiguieron alcanIarla
tras una atenta observacin del movimiento de la masa.
X_7ll est*` Xgrit 6ialysX. _Lyra` _Lyra` _6u amigo est* all`
Lyra alI la vista y tendi la mano para $ue la lib%lula se posara en ella. ,l enorme insecto
aterriI de inmediato sobre la palma de su manoK sus colores ro#os y amarillos brillaban como el
esmalte y sus sutiles alas se detuvieron simult*neamente, rgidas, una #unto a la otra. 6ialys
mantuvo el e$uilibrio sobre su montura mientras Lyra alIaba la mano a nivel de los o#os.
XN8nde est*O Xpregunt la ni!a muy eYcitadaX. N,st* le#os de a$uO
X7 una hora a pie Xrespondi el caballeroX. Sabe $ue ir*s a su encuentro. Se lo han dicho los
otrosK nos cercioramos de $ue era =oger. Sigue avanIando y no tardar*s en dar con %l.
6ialys observ $ue Will se es+orIaba en endereIarse y hacer acopio de las +uerIas $ue le
$uedaban. Lyra estaba eYultante ante la perspectiva de hallar a su amigo y asediaba a los
gallivespianos a preguntas. NLes haba visto =ogerO NMaba hablado con ellosO No, claro $ue no,
pero Npareca contentoO N,staban los otros ni!os al tanto de lo $ue ocurraO NLes haban ayudado
o m*s bien haban estorbadoO
6ialys trat de responder a todas las preguntas con sinceridad y paciencia, y paso a paso la ni!a,
rebosante de vida, se +ue aproYimando al ni!o a $uien haba conducido a su muerte.
2-. S'N S7L'87
R 9LNL9,=Z'S L7 ;,=878, R L7 ;,=878 LS M7=c L')=,S.
S7N Q.7N
Will Xdi#o LyraX, N$u% crees $ue har*n las arpas cuando liberemos a los +antasmasO
Las arpas, $ue soltaban unos chillidos ensordecedores y volaban muy cerca de ellos, acudan
cada veI en mayor nJmero, como si la penumbra +ormara unos pe$ue!os co*gulos de maldad y
les diera alas. Los +antasmas las observaron con temor.
XNUalta mucho para llegarO Xpregunt Lyra a lady Salma(ia.
XNo Xrespondi la espa, $ue revoloteaba sobre ellosX. Si te encaramaras a esa roca podras
verlo.
"ero Lyra no $uera perder tiempo. 6rataba con todas sus +uerIas de mostrarse alegre para
=oger, aun$ue en su mente apareca una y otra veI la terrible imagen del pe$ue!o "an
convertido en perrillo abandonado en el espign, envuelto en la niebla, y senta ganas de gritar.
"ero Lyra se di#o $ue no deba desanimarse, $ue deba mantener las esperanIas de hallar a
=ogerK siempre haba con+iado en la suerte.
=oger apareci de pronto entre a$uella gigantesca multitud de +antasmas, con el rostro
demacrado aun$ue con una eYpresin tan alboroIada como poda mostrar un +antasma.
=oger corri a abraIar a Lyra, pero pas como una +ra r*+aga de humo a trav%s de sus braIos, y
aun$ue ella sinti su manita tratando de a+errar su coraIn, no le $uedaban +uerIas. Ra no
volveran a abraIarse nunca m*s.
No obstante, =oger logr susurrar:
XNunca pens% $ue volvera a verte, Lyra. "ens% $ue si venas a$u cuando murieras, seras
mucho mayor, una persona adulta, y no $uerras hablar conmigo...
XN"ero por $u%O
X"or$ue cuando "an salv a mi daimonion de las garras del de lord 7sriel, comet una
imprudencia. Mubi%ramos debido escapar. Uue un error tratar de luchar contra %l. Mubi%ramos
debido echar a correr para reunirnos contigo. 8e ese modo el daimonion de lord 7sriel no habra
conseguido arrebatarme de nuevo al mo, y cuando llegamos al borde del precipicio lo habra
tenido a mi lado.
X_"ero no +ue culpa tuya, tonto` Xprotest LyraX. Ro te condu#e hasta allK deb de#ar $ue
regresaras con los otros ni!os y los giptanos. Ro tuve la culpa. Lo siento, =oger, de veras, +ue
culpa ma. 8e no ser por m no habras estado all.
XNo s%... Xcontest =oger, inseguroX. SuiI*s habra muerto de otra +orma. ,n todo caso no
+ue culpa tuya, Lyra.
Lyra comenIaba a pensar $ue =oger tena raIn. ,n cual$uier caso era esperanIador ver a a$uel
pobrecillo +ro y desvalido, tan cerca de ella aun$ue sin poderlo tocar. Lyra trat de agarrar su
mu!eca, pero sus dedos slo a+erraron el aire. No obstante, =oger capt su intencin y se sent
#unto a ella.
Los otros +antasmas retrocedieron un poco y los de#aron solos. Will tambi%n se apart, para
sentarse y eYaminar su mano. Maba vuelto a sangrar, y mientras 6ialys echaba a volar
+uriosamente hacia los +antasmas para mantenerlos a raya, Salma(ia ayud a Will a curarse la
herida.
Lyra y =oger no reparaban en lo $ue ocurra a su alrededor.
XNo est*s muerta Xdi#o =ogerX. N9mo es posible $ue hayas venido a$u estando aJn vivaO
N8nde est* "anO
X7y, =oger, tuve $ue de#arlo en la otra orilla del lago... Ma sido lo peor $ue he tenido $ue hacer
en mi vida. _No sabes cu*nto me doli verle all, mir*ndome como...` Me sent como una
asesina, pero no tuve m*s remedio $ue hacerlo, pues de otro modo no habra podido llegar hasta
a$u.
XMe intentado hablar contigo desde $ue estoy muerto Xdi#o =ogerX. 8eseaba hacerlo con
todas mis +uerIas. 8eseaba salir de a$u, con los otros muertos, por$ue este lugar es horrible,
Lyra, nunca pasa nada, cuando mueres no se produce ningJn cambio, y esos eYtra!os
pa#arracos... NSabes lo $ue hacenO ,speran a $ue est%s descansando, por$ue a$u no concilias
nunca un sue!o pro+undo y slo te $uedas amodorrado, y se acercan sigilosamente y te susurran
todas las cosas malas $ue hiciste cuando vivas, para $ue no las olvides. Saben todo lo malo
sobre ti. Saben cmo conseguir $ue te sientas mal al pensar en todas las cosas estJpidas y malas
$ue hiciste. R conocen todos los pensamientos egostas y crueles $ue tuviste, y hacen $ue te
sientas avergonIado y as$ueado contigo mismo... "ero no puedes escapar de ellas.
X"resta atencin Xdi#o Lyra. La ni!a ba# la voI y se acerc al pe$ue!o +antasma, como sola
hacer cuando planeaba alguna travesura en el 9olegio QordanX. SuiI* no lo sepas, pero las
bru#as... N6e acuerdas de Sera+ina "e((alaO )ueno, pues las bru#as hicieron una pro+eca sobre
m. No saben $ue yo lo s%. Nunca se lo he dicho a nadie. 9uando estuve en 6rollesund, y Uarder
9oram, el giptano, me llev a ver al cnsul de las bru#as, el doctor Lanselius, %ste me someti a
una prueba. Me di#o $ue saliera y eligiera el pino@nube adecuado entre todos los dem*s, para
demostrar $ue saba leer el aletimetro.
W)ueno, pues lo hice, y luego volv a entrar enseguida por$ue +uera haca +ro, y slo tard% un
segundo. Uue muy +*cil. ,l cnsul estaba hablando con Uarder 9oram, y ellos no saban $ue yo
poda orles. ,l cnsul di#o $ue las bru#as haban hecho una pro+eca sobre m, $ue yo iba a hacer
algo grande e importante, y $ue lo hara en otro mundo...
W"ero yo no di#e una palabra. Supongo $ue me olvid% de ello debido a la cantidad de cosas $ue
han ocurrido desde entonces. Se me borr de la memoria. Ni si$uiera habl% de ello con "an,
por$ue imagino $ue se habra echado a rer.
W"ero m*s tarde la se!ora 9oulter me captur y me mantuvo en un trance. Ro so!% con ese
episodio, y so!% contigo. =ecord% la madre@barco giptana, Ma 9osta, Nte acuerdasO Nos
montamos en su barco en Qeric, con Simon y Mugh y todos ellos...
X_S` _R por poco acabamos en 7bingdon` _,so +ue lo me#or $ue hicimos, Lyra` Qam*s lo
olvidar%, aun$ue permaneIca muerto a$u durante mil a!os...
XS, pero escucha, cuando me escap% de la se!ora 9oulter la primera veI, me encontr% con los
giptanos de nuevo y ellos cuidaron de m y..._7y, =oger, no imaginas la de cosas de las $ue me
enter%` "ero lo importante es $ue Ma 9osta me di#o $ue yo tena aceite de bru#a en el alma. 8i#o
$ue los giptanos eran gentes de agua pero yo era una persona de +uego.
W9reo $ue eso signi+ica $ue ella me estaba preparando para la pro+eca de la bru#a. S% $ue yo
tena $ue hacer algo importante, y el doctor Lanselius, el cnsul, di#o $ue era vital $ue yo no
averiguara nunca cu*l era mi destino hasta $ue se cumpliera, $ue #am*s deba pregunt*rselo a
nadie... R no lo hice. Ni si$uiera re+leYion% sobre lo $ue poda ser. Ni se lo pregunt% al
aletimetro.
W"ero ahora creo saberlo. R el hecho de haberte encontrado lo con+irma. Mi destino, =oger, lo
$ue tengo $ue hacer, consiste en ayudar a todos estos +antasmas a abandonar para siempre la
tierra de los muertos. Will y yo debemos rescataros a todos. ,stoy segura de $ue se trata de esto.
6iene $ue serlo. R por algo $ue di#o lord 7sriel, mi padre. gLa muerte morir*h, di#o. "ero no s%
lo $ue va a suceder. No se lo digas a los dem*s todava. SuiI* no dures mucho tiempo all arriba,
pero...
X_,so es #ustamente lo $ue $uera decirte` Xdeclar =oger, $ue estaba impaciente por
hablarX. _Les di#e a los otros muertos $ue ibas a venir` 9omo viniste a rescatar a los ni!os de
)olvangar. Les di#e: VSi alguien puede hacerlo, %sa es Lyra.W ,llos deseaban $ue +uera cierto,
$ueran creerme, pero me di cuenta de $ue no me crean.
W"ara empeIar Xprosigui =ogerX, todos los ni!os $ue vienen a$u, absolutamente todos, nada
m*s llegar dicen gestoy seguro de $ue mi padre vendr* a buscarmeh, o gestoy seguro de $ue en
cuanto mi madre averig^e $ue estoy a$u vendr* a buscarme para llevarme a casah. Si no es el
padre o la madre, son los amigos o el abuelo, el caso es $ue todos est*n convencidos de $ue
vendr* alguien a rescatarlos. 7s $ue nadie me crey cuando les asegur% $ue vendras. _"ero yo
tena raIn`
XS Xdi#o LyraX, aun$ue no lo habra conseguido sin Will. ,se ni!o $ue hay ah es Will, y
esos dos son el caballero 6ialys y lady Salma(ia. 6engo tantas cosas $ue contarte, =oger...
XNSui%n es WillO N8e dnde esO
Lyra empeI a eYplic*rselo, sin percatarse de $ue su voI tena un tono distinto, de $ue
endereIaba la espalda, de $ue incluso sus o#os ad$uiran una eYpresin di+erente cuando relataba
la historia de su encuentro con Will y la pelea por apoderarse de la sutil daga. N9mo iba a
percatarse de elloO "ero =oger s lo not, con a$uella triste y muda envidia de los imp*vidos
muertos.
,ntretanto, Will y los gallivespianos se haban ale#ado un poco y charlaban entre s.
XNSu% vais a hacer la ni!a y tJO Xin$uiri 6ialys.
X7brir este mundo y liberar a los +antasmas. "ara eso tengo la daga.
Will #am*s haba visto tal eYpresin de asombro en unos rostros, y menos en unas personas cuya
opinin valoraba. Senta un gran respeto por los dos gallivespianos, $uienes permanecieron en
silencio unos instantes.
X,so destruir* sus planes Xa+irm 6ialysX. ,s el golpe m*s contundente $ue podras
asestarles. 8espu%s de esto la 7utoridad $uedar* impotente.
X_Qam*s podran sospecharlo` Xapostill lady Salma(iaX. _Les pillar* de improviso`
XNR $u% pasar* luegoO Xpregunt 6ialys a Will.
XNSu% pasar* luegoO "ues supongo $ue saldremos nosotros e iremos en busca de nuestros
daimonions. "ero no pienses en VluegoW. )astante tenemos con pensar en VahoraW. No les he
dicho nada a los +antasmas, por si... por si no da resultado. 8e modo $ue vosotros tampoco les
dig*is una palabra de todo esto. 7hora tratar% de localiIar un mundo $ue pueda abrir, pero esas
arpas no me $uitan el o#o de encima. Si $uer%is echarme una mano, procurad distraerlas
mientras yo me pongo manos a la obra.
Los gallivespianos espolearon al instante a sus lib%lulas y ascendieron hacia las tenebrosas
alturas, donde haba muchsimas arpas. Will observ cmo los grandes insectos arremetan
valerosamente contra ellas, como si las arpas, pese a su tama!o, +ueran unas ino+ensivas moscas
$ue pudieran atrapar en sus +auces. "ens en lo mucho $ue goIaran a$uellas rutilantes criaturas
cuando el cielo se abriera y ellas pudieran desliIarse de nuevo sobre las aguas resplandecientes.
Will tom la daga. 7l instante record las palabras $ue las arpas haban pro+erido contra %l Xlas
burlas sobre su madreX y se detuvo. 8e# la daga y trat de poner en orden sus ideas.
;olvi a intentarlo, pero con id%nticos resultados. Ly el +urioso clamor de las arpas, pese a la
+erocidad de los gallivespianos: eran tantas $ue los dos diminutos voladores no podan hacer
nada para detenerlas.
Will pens $ue eso era de prever. Las cosas no iban a ponerse m*s sencillas. 8e modo $ue de#
$ue su mente se rela#ara y permaneci sentado, sosteniendo la daga tran$uilamente hasta $ue
estuvo preparado para intentarlo de nuevo.
,sta veI la daga cort el aire..., pero se top con una roca. Will haba abierto una ventana de este
mundo $ue daba al estrato subterr*neo de otro. La cerr y volvi a intentarlo.
Lcurri lo mismo, aun$ue Will comprendi $ue se trataba de otro mundo. Maba abierto
numerosas ventanas $ue daban al nivel del suelo de otros mundos, de modo $ue no tena nada de
particular hallarse en el estrato subterr*neo de un determinado mundo. "ero no de#aba de ser
desconcertante.
9uando volvi a intentarlo, tent el aire con cautela, de#ando $ue la punta de la daga buscara la
resonancia $ue indicaba la presencia de un mundo donde el suelo se hallara al mismo nivel $ue
el mundo en el $ue se encontraba. "ero no consegua localiIarlo. 9ada veI $ue trataba de abrir
una ventana, la daga se topaba con roca maciIa.
"resintiendo $ue algo andaba mal, Lyra interrumpi su conversacin con+idencial con el
+antasma de =oger y corri a ayudar a Will.
XNSu% pasaO Xpregunt.
X6enemos $ue trasladarnos a otro lugar Xrespondi WillX. No consigo abrir una ventana a un
mundo $ue se halle al mismo nivel $ue %ste. R esas arpas no de#ar*n $ue lo hagamos. NMas
contado a los +antasmas lo $ue nos proponemos hacerO
XNo. Slo a =oger, pero le ped $ue no di#era nada. Zl har* lo $ue yo le diga. _7y, Will, tengo
mucho miedo` SuiI* no podamos salir nunca de a$u. N6e imaginas $ue tengamos $ue
$uedarnos en este sitio pasa siempreO
XLa daga puede traspasar una roca. Si no hay m*s remedio, abrir% un tJnel. ,spero $ue no sea
necesario por$ue me llevara bastante tiempo, pero puedo hacerlo. No te preocupes.
XS. 6ienes raIn. 9laro $ue saldremos de a$u.
Lyra pens $ue Will tena mal aspecto: la cara contrada en un rictus de dolor, o#eras pro+undas,
manos temblorosas y dedos sangrando. "areca sentirse tan mal como ella. No podran resistir
mucho tiempo sin sus daimonions. Lyra not $ue su +antasma se estremeca dentro de ella y se
rode el torso con los braIos, anhelando reunirse con "an.
,ntretanto, los desdichados +antasmas comenIaron a aproYimarse a ellos, en especial los ni!os,
$ue no de#aban en paI a Lyra.
X"or +avor Xdi#o una ni!aX, no nos olvides cuando regreses.
XNunca me olvidar% de vosotros Xcontest Lyra.
XNLes hablar*s a los de tu mundo de nosotrosO
XLo prometo. N9mo te llamasO
"ero la pobre ni!a haba olvidado su nombre y se volvi para ocultar su rostro, llena de
turbacin.
X9reo $ue es me#or olvidarlo Xdi#o un ni!oX. Ro he olvidado mi nombre. 7lgunos hace poco
$ue est*n a$u y recuerdan $ui%nes son. "ero otros ni!os llevan en este lugar miles de a!os. No
son mayores $ue nosotros, pero se han olvidado pr*cticamente de todo. Menos del sol. Nadie se
olvida nunca del sol. Ni del viento.
X,s verdad Xterci otro ni!oX. _M*blanos de todo eso`
.n coro de voces pidi a Lyra $ue les hablara de las cosas $ue recordaban, como el sol, el viento
y el cielo, y de las $ue haban olvidado, como los #uegos $ue practicaban cuando estaban vivos.
XNSu% hagoO Xpregunt Lyra, volvi%ndose hacia Will.
X8iles lo $ue desean saber.
X6engo miedo. 8espu%s de lo $ue ocurri antes... con las arpas...
Lyra lo mir indecisa. Lo cierto es $ue estaba aterroriIada. Se volvi hacia los +antasmas, $ue se
haban arracimado en torno a ella.
X_"or +avor` Xsusurraron los +antasmasX. _7cabas de llegar del mundo` _9u%ntanos, h*blanos
sobre el mundo`
No le#os de all haba un *rbol, un tronco muerto cuyas ramas blancas se alIaban hacia las
g%lidas corrientes $ue soplaban en lo alto. 9omo Lyra se senta d%bil y pens $ue no poda andar
y hablar al mismo tiempo, se dirigi hacia %l para descansar un rato. Los +antasmas se
apresuraron a apartarse, tropeIando unos con otros, para de#arla pasar.
9uando casi haban alcanIado el *rbol, 6ialys aterriI de improviso en la mano de Will y le
indic $ue agachara para cabeIa para susurrarle algo al odo.
X,sas arpas no tardar*n en regresar Xdi#o en voI ba#aX. Son muchsimas. 6en la daga
preparada. Salma(ia y yo trataremos de detenerlas cuanto podamos, pero $uiI* tengas $ue
en+rentarte a ellas.
Sin decirle nada a Lyra para no in$uietarla, Will mantuvo la mano preparada #unto a la daga.
6ialys alI de nuevo el vuelo y Lyra se sent en una de las gruesas races del *rbol.
,n torno a ella se agolp tal cantidad de +antasmas, observ*ndola con los o#os muy abiertos,
esperanIados, $ue Will tuvo $ue obligarles a retroceder para $ue no la as+iYiaran. "ero de# $ue
=oger permaneciera #unto a ella, por$ue miraba y escuchaba a Lyra con pasin.
Lyra empeI a hablar sobre el mundo $ue conoca.
Les cont la historia de cuando =oger y ella se encaramaron al te#ado del 9olegio Qordan y
encontraron a un gra#o con una pata rota, al $ue cuidaron hasta $ue pudo reemprender el vueloK y
$ue en cierta ocasin decidieron eYplorar las bodegas, llenas de polvo y telara!as, y bebieron
vino de las islas 9anarias, o $uiI* +uera de 6o(ay, no lo recordaba bien, y haban pillado una
melopea de mucho cuidado. ,l +antasma de =oger la escuchaba, orgulloso y desesperado,
asintiendo con la cabeIa y murmurando:
X_S, s` _7s es como ocurri` _,s cierto`
Lyra les habl despu%s de la batalla campal entre los hi#os de los habitantes de LY+ord y los de
los operarios de los hornos para cocer arcilla.
,n primer lugar describi las canteras de arcilla, procurando no omitir detalle: los grandes
lavaderos de color ocre, la draga, los hornos $ue recordaban inmensas colmenas de ladrillo. Les
habl de los sauces $ue crecan en la orilla del ro, cuyas ho#as presentaban un color plateado en
la parte in+eriorK y les eYplic $ue cuando el sol luca durante m*s de dos das, la arcilla
empeIaba a res$uebra#arse +ormando unas hermosas placas, separadas por amplias brechas, y la
sensacin $ue uno tena al meter los dedos en las brechas y alIar lentamente una placa de barro
seco, procurando $ue +uera lo m*s grande posible sin $ue se rompiera. 8eba#o todava estaba
hJmeda, ideal para arro#*rsela a alguien.
R describi los olores en a$uel lugar, el humo $ue brotaba de los hornos, el hedor a ho#as
podridas $ue emanaba del ro cuando soplaba el viento del suroeste, el c*lido aroma de las
patatas asadas $ue coman los operarios de los hornos, y el sonido del agua al desliIarse por las
esclusas y desembocar en los lavaderosK y la lenta y pesada succin $ue uno notaba al alIar el pie
para sacarlo de la tierra, y el intenso chapoteo de las paletas de las compuertas en el agua
saturada de arcilla.
Mientras Lyra les hablaba, pulsando todas sus +ibras sensibles, los +antasmas se aproYimaron a
ella, devorando sus palabras, recordando la %poca en $ue posean carne y piel y nervios y
sentidos, deseosos de $ue no concluyera nunca su relato.
Luego les cont $ue los hi#os de los operarios de los hornos de cocer arcilla siempre atacaban a
los ni!os de la ciudad, pero $ue carecan de re+le#os y eran torpes, por$ue tenan los sesos llenos
de arcilla, y $ue en comparacin con ellos los ni!os de la ciudad eran listos y r*pidos como
gorrionesK y $ue un da todos los ni!os de la ciudad se tragaron sus di+erencias y tramaron un
ata$ue contra las canteras de arcilla desde tres +lancos, obligando a los hi#os de los traba#adores
de los hornos a retroceder hacia el ro, arro#*ndose unos a otros pu!ados de arcilla, destruyendo
el castillo de barro $ue haban construido los hi#os de los operarios, convirtiendo las
+orti+icaciones en unos misiles hasta $ue el aire y el suelo y el agua se con+undan entre s y
todos los ni!os presentaban id%ntico aspecto, cubiertos de barro desde la punta del pelo hasta las
plantas de los pies. Ninguno haba dis+rutado #am*s tanto como a$uel da.
9uando hubo terminado, Lyra mir a Will, agotada. ,ntonces se llev un susto mayJsculo.
7parte de los +antasmas, $ue la rodeaban en silencio, y de sus compa!eros, haba #unto a ella
otros espectadores, vivos: las ramas de los *rboles estaban repletas de a$uellas siniestras aves
con rostro de mu#er, observ*ndola +ascinadas y solemnes.
Lyra se levant asustada, pero las arpas no se movieron.
X_,h, vosotras, las $ue me atacasteis hace un rato, cuando trat% de deciros una cosa` NSu% os
impide hacerlo ahoraO _7delante, destroIadme con vuestras garras y convertidme en un
+antasma`
X,so es lo mnimo $ue haremos Xcontest la arpa situada en el centro, $ue era nada menos
$ue Sin NombreX. ,scucha. Mace miles de a!os, cuando llegaron a$u los primeros +antasmas,
la 7utoridad nos concedi el poder de ver todo lo malo $ue eYiste en cada uno. 8esde entonces
nos hemos alimentado de ello. 7hora nuestra sangre est* contaminada y nuestros coraIones
consternados de tanta maldad.
W"ero era lo Jnico de lo $ue podamos alimentarnos. No disponamos de otra cosa. R ahora nos
enteramos de $ue te has propuesto abrir un camino de acceso al mundo superior y llevarte de
a$u a todos los +antasmas...
La *spera voI de la arpa $ued so+ocada por un milln de murmullos cuando todos los
+antasmas capaces de or lanIaron eYclamaciones de goIo y esperanIaK pero todas las arpas se
pusieron a chillar y a batir las alas hasta $ue los +antasmas enmudecieron de nuevo.
X_S, llev*rtelos de a$u` Xgrit Sin NombreX. NSu% haremos nosotras ahoraO Ro te lo dir%: a
partir de este momento no nos detendremos ante nada. Lastimaremos, pro+anaremos,
desgarraremos y destruiremos a todos los +antasmas $ue pasen por a$u, les haremos enlo$uecer
de miedo, remordimientos y odio hacia ellos mismos. _,ste lugar es un erial, pero a partir de
ahora ser* un in+ierno`
6odas las arpas se pusieron a chillar y a #alear a su compa!era en se!al de aprobacin. Muchas
alIaron el vuelo desde el *rbol y se precipitaron sobre los +antasmas, $ue se dispersaron
aterroriIados.
XMan descubierto nuestro plan, ya no podemos ponerlo en pr*ctica Xdi#o Lyra agarrando el
braIo de WillX. _Los +antasmas nos odiar*n, pensar*n $ue les hemos traicionado` _,n lugar de
rescatarlos, hemos empeorado la situacin`
X6ran$uilIate Xintervino 6ialysX. No te desesperes. MaI $ue regresen y nos escuchen.
X_;olved a$u` Xgrit WillX. _7cercaos todos` _"restad atencin`
Las arpas, con una eYpresin intrigada y voraI en sus perversos rostros, volvieron a aposentarse
una tras otra en el *rbol. Los +antasmas regresaron tambi%n. ,l caballero de# su lib%lula al
cuidado de Salma(ia y se encaram de un salto sobre una roca donde todos pudieran ver su
diminuta +igura, $ue destacaba por su atuendo de color verde y su cabello negro.
X7rpas Xdi#o 6ialysX, podemos o+receros algo me#or $ue eso. =esponded a mis preguntas
con sinceridad y escuchad lo $ue voy a deciros. Luego podr%is #uIgar. 9uando Lyra habl con
vosotras +uera de la muralla, la atacasteis. N"or $u% lo hicisteisO
X_Mentiras` Xgritaron las arpasX. _Mentiras y +antasas`
XSin embargo, hace unos instantes, todas la hab%is escuchado $uietas y en silencio. N"or $u%O
X"or$ue era verdad Xreplic Sin NombreX. "or$ue di#o la verdad. "or$ue sus palabras
resultaban nutritivas y nos alimentaban. "or$ue no pudimos remediarlo. "or$ue era verdad.
"or$ue no sabamos $ue eYistiera nada aparte del mal. "or$ue nos revel cosas sobre el mundo y
el sol y el viento y la lluvia. "or$ue era verdad.
X,n ese caso Xdi#o 6ialysX, haremos un trato con vosotras. ,n lugar de ver slo la maldad, la
crueldad y la codicia de los +antasmas $ue vienen a$u, a partir de ahora tendr%is el derecho de
pedir a todos los +antasmas $ue os relaten las historias de sus vidas, y ellos os contar*n la verdad
sobre lo $ue han visto, tocado, conocido y amado en el mundo. 9ada uno de esos +antasmas
posee una historiaK a partir de ahora todos los $ue vengan a$u os contar*n cosas verdaderas
sobre el mundo. ;osotras tendr%is el derecho de orlas y ellos la obligacin de cont*roslas.
7 Lyra le maravill el valor del pe$ue!o espa. N9mo se haba atrevido a hablarles a a$uellas
criaturas como si %l tuviera el poder de concederles unos derechosO 9ual$uiera de ellas habra
podido capturarlo en un instante, destroIarlo con sus garras, o elevarse con %l por los aires y
estamparlo contra el suelo. R sin embargo %l les haba hablado sin inmutarse, orgulloso y
derrochando valor, tratando de hacer un pacto con ellas. R las arpas le haban escuchado, y se
haban vuelto unas hacia otras para consultarse, hablando en voI ba#a.
6odos los +antasmas las observaron temerosos y en silencio.
.n momento despu%s, Sin Nombre se volvi hacia Will.
X,so no basta Xdi#oX. Sueremos algo m*s. )a#o los antiguos designios, realiI*bamos una
tarea. 6enamos un lugar y una misin. 9umplamos las rdenes de la 7utoridad con diligencia,
y por eso nos respetaban. Zramos odiadas y temidas, pero a la veI respetadas. NR nuestro honorO
NSu% caso van a hacernos los +antasmas a partir de ahora si pueden regresar al mundo
tran$uilamenteO 6enemos nuestro orgullo, y no de#aremos $ue nos lo pisoteen. _Necesitamos
ocupar un lugar honroso` _Necesitamos cumplir una tarea, una misin $ue nos reporte el respeto
$ue merecemos`
Las arpas se mostraban agitadas, +ar+ullando y batiendo las alas sobre las ramas del *rbol. "ero
al cabo de unos momentos Salma(ia se situ de un salto #unto al caballero y di#o:
X6en%is raIn. 6odo el mundo deber* realiIar una tarea importante $ue le reporte el respeto de
los dem*s, una tarea $ue pueda cumplir con orgullo. Nosotros os asignaremos una tarea $ue slo
vosotras pod%is llevar a cabo, puesto $ue sois las guardianas y centinelas de este lugar. ;uestra
tarea consistir* en guiar a los +antasmas desde el desembarcadero #unto al lago a trav%s de la
tierra de los muertos hasta la nueva abertura al mundo superior. 7 cambio, y en recompensa por
vuestros servicios, ellos os contar*n sus historias. NLs parece #ustoO
Sin Nombre mir a sus hermanas, y todas asintieron.
XR nosotras nos reservamos el derecho de negarnos a servirles de gua si nos mienten, si omiten
algo o si no tienen nada $ue decirnos Xprecis la arpaX. Si viven en el mundo, est*n obligados
a ver, tocar, escuchar, aprender y amar cosas. Maremos una eYcepcin en el caso de los beb%s
$ue no han tenido tiempo de aprender nada, pero respecto a los otros, si se presentan a$u sin
aportarnos nada, nos negaremos a guiarles hacia la salida.
X,s #usto Xdi#o Salma(ia, y los otros via#eros se mostraron de acuerdo.
8e modo $ue hicieron un pacto. R a cambio de la historia $ue Lyra les haba relatado, las arpas
accedieron a conducir a los via#eros y su daga a una parte de la tierra de los muertos $ue se
hallaba prYima al mundo superior. Suedaba bastante le#os, a trav%s de tJneles y cuevas, pero
prometieron guiarlos lealmente y de#ar $ue los +antasmas les siguieran.
"ero antes de $ue emprendieran la marcha se alI una voI de protesta. ,ra el +antasma de un
hombre en#uto, con el rostro apasionado.
XNSu% pasar* cuando abandonemos el mundo de los muertosO Xin$uiriX. N;olveremos a la
vida, o desapareceremos como nuestros daimonionsO _Mermanos, hermanas, no debemos seguir a
estos ni!os a ninguna parte hasta $ue sepamos $u% va a ser de nosotros`
Ltros se hicieron eco de esa protesta.
X_S, decidnos adnde nos llev*is` _8ecidnos $u% ocurrir*` _No iremos a ninguna parte a menos
$ue sepamos $u% ser* de nosotros`
Lyra se volvi hacia Will, desesperada, pero %l se apresur a tran$uiliIarla.
X8iles la verdad. 9onsulta al aletimetro y diles lo $ue te responda.
X8e acuerdo Xdi#o Lyra.
Sac el instrumento dorado. La respuesta no se hiIo esperar. Lyra guard el aletimetro y se
puso en pie.
XLs dir% lo $ue ocurrir*, y os aseguro $ue es cierto. 9uando salgamos de a$u, todas las
partculas $ue componen vuestro ser se desprender*n y dispersar*n, como ha sucedido con
vuestros daimonions. Si hab%is visto morir a alguien, ya sab%is lo $ue sucede. "ero vuestros
daimonions no se han convertido en algo ineYistente, sino $ue +orman parte de todo. Los *tomos
$ue los componan se hallan en el aire, el viento, los *rboles, la tierra y todos los organismos
vivos. Qam*s desaparecer*n. Uorman parte de todo. R eso es eYactamente lo $ue os ocurrir* a
vosotros. Ls lo #uro, os doy mi palabra de honor. Ls disgregar%is, s, pero permanecer%is en el
mundo superior y +ormar%is parte de todo cuanto est* vivo.
Nadie di#o nada. Suienes haban visto desvanecerse a los daimonions lo recordaban bien, y los
$ue no lo haban visto lo imaginaban. Nadie di#o una palabra hasta $ue una #oven se adelant y
rompi el silencio. Maba muerto m*rtir haca varios siglos.
X9uando vivamos Xdi#o, mirando a la concurrenciaX, nos di#eron $ue cuando muri%ramos
iramos al cielo. Nos aseguraron $ue el cielo era un lugar donde reinaba la alegra y la gloria y
$ue pasaramos la eternidad en compa!a de los santos y los *ngeles alabando al 6odopoderoso,
en un estado de absoluta dicha. ,so +ue lo $ue nos di#eron. R eso +ue lo $ue indu#o a algunos de
nosotros a sacri+icar nuestras vidas, y a otros a vivir en soledad, entregados a la oracin, sin
participar en la alegra $ue nos rodeaba y $ue #am*s llegamos a conocer.
W"or$ue la tierra de los muertos no es un lugar de recompensa ni de castigo. ,s un lugar donde
no eYiste m*s $ue la nada. 7$u vienen los buenos y los malos, y todos languidecemos
eternamente en este lugar sombro y desolado, sin esperanIa de ser libres, de goIar de la alegra,
de dormir o de descansar en paI.
W"ero ahora esta ni!a ha venido a o+recernos el medio de salir de a$u y yo la seguir%. 7un$ue
signi+i$ue disgregarnos, yo lo acepto, amigos, por$ue abandonaremos la nada, volveremos a
estar vivos en un millar de briInas de hierba, en un milln de ho#as, caeremos en +orma de gotas
de lluvia, volaremos impulsados por la brisa, brillaremos en el roco ba#o las estrellas y la luna en
el mundo +sico, $ue es y siempre +ue nuestro aut%ntico hogar.
W_"or tanto os conmino a seguir a esta ni!a hacia el cielo abierto`
"ero el +antasma de la #oven +ue apartado de un empelln por el +antasma de un hombre $ue
pareca un mon#e: delgado y p*lido incluso de muerto, con unos o#os negros de mirada +an*tica.
8espu%s de santiguarse y murmurar una oracin, di#o:
XZste es un mensa#e amargo, una broma pesada y cruel. N7caso no comprend%is la verdadO Zsta
no es una ni!a. _,s una agente del Maligno` ,l mundo en el $ue vivamos era un valle de
corrupcin y de l*grimas. Nada poda satis+acernos. "ero el 6odopoderoso nos ha concedido este
bendito lugar para toda la eternidad, este paraso, $ue al alma pecadora le parece sombro y
yermo, pero $ue los o#os de la +e lo ven como es, rebosante de leche y miel y pletrico de los
dulces himnos de los *ngeles. _Zste es el verdadero cielo` Lo $ue esta ni!a malvada os promete
no son sino mentiras. _"retende conduciros al in+ierno` Si la segus, corr%is el riesgo de
condenaros para siempre. Mis compa!eros y yo, $ue pro+esamos la +e verdadera, nos
$uedaremos en este bendito paraso, y pasaremos la eternidad cantando las alabanIas del
6odopoderoso, $ue nos ha dado el #uicio para discernir lo +also de lo verdadero.
,l mon#e se santigu de nuevo, y se ale# con sus compa!eros horroriIados.
Lyra se $ued perple#a. N,stara e$uivocadaO NMabra cometido un gigantesco errorO Mir en
derredor y slo vio oscuridad y desolacin. "ero otras veces se haba de#ado enga!ar por las
apariencias, como al con+iar en la se!ora 9oulter debido a su hermosa sonrisa, su per+ume y su
atractivo personal. ,ra +*cil con+undirse, y tambi%n era posible $ue ahora se hubiera e$uivocado,
sin su daimonion para orientarla.
Will le Iarande el braIo. Luego le tom el rostro entre sus manos y lo sostuvo con +irmeIa.
XSabes per+ectamente $ue no es verdad Xdi#oX. _No hagas caso` ,llos tambi%n se han dado
cuenta de $ue ese hombre miente. R dependen de nosotros. ;amos, debemos ponernos en
marcha.
Lyra asinti. 6ena $ue +iarse de su cuerpo y de la verdad $ue le comunicaban sus sentidosK saba
$ue eso es lo $ue habra hecho "an.
Los ni!os echaron a andar, seguidos por los incontables millones de +antasmas. 6ras la comitiva,
demasiado le#os para $ue Will y Lyra los vieran, avanIaban otros habitantes del mundo de los
muertos $ue haban odo lo ocurrido y se haban sumado a la gran marcha. 6ialys y Salma(ia
retrocedieron volando y se llevaron una gran alegra al ver all a sus cong%neres, #unto con todos
los seres conscientes $ue haban sido castigados por la 7utoridad con el eYilio y la muerte. ,ntre
ellos haba unas criaturas $ue no parecan humanas, seme#antes a los mule+a, a $uienes Mary
Malone sin duda habra reconocido, y unos +antasmas de aspecto aJn m*s eYtra!o.
"ero Will y Lyra no tenan +uerIas para mirar atr*s. Las pocas $ue les restaban deban emplearlas
en seguir a las arpas, con+iando en salir de all.
X9asi lo hemos conseguido, Nverdad, WillO Xmusit LyraX. NUalta pocoO
Will no lo saba, pero se sentan tan des+allecidos $ue respondi:
XS, +alta poco. 9asi lo hemos conseguido. "ronto saldremos de a$u.
2>. L7 S,TL=7 9L.L6,=,N &'N,)=7
8, 67L
M78=,,
67L M'Q7.
,],S.',L
La se!ora 9oulter esper a $ue oscureciera antes de aproYimarse al 9olegio de San
Qernimo. 9uando hubo anochecido, condu#o el arte+acto intencional a trav%s de las nubes y se
desliI lentamente sobre la orilla del lago, a la altura de las copas de los *rboles. La silueta del
colegio destacaba entre otros antiguos edi+icios de &inebra, y la se!ora 9oulter no tard en
localiIar el campanario, los oscuros claustros y la torre cuadrada donde el "residente del
6ribunal 9onsistorial de 8isciplina tena sus aposentos. La se!ora 9oulter haba visitado el
colegio en tres ocasiones y saba $ue los salientes, los aleros y las chimeneas del te#ado
ocultaban numerosos escondri#os, incluso para un ob#eto de las dimensiones del arte+acto
intencional.
6ras sobrevolar lentamente el te#ado, cuyas te#as estaban relucientes debido al chaparrn $ue
haba cado haca poco, la se!ora 9oulter dirigi el arte+acto hacia una pe$ue!a hondonada $ue
$uedaba oculta entre un empinado te#ado y el muro cortado a pico de la torre. ,l lugar slo era
visible desde el campanario de la 9apilla de la Sagrada "enitencia, $ue se alIaba cerca, y por
tanto era el escondite ideal.
La se!ora 9oulter hiIo aterriIar el arte+acto con suavidad, de modo $ue las seis patas se
a#ustaron de tal +orma $ue la cabina $ued nivelada. Se haba encari!ado con ese aparato, $ue
obedeca sus rdenes con prontitud y era tan silencioso $ue poda permanecer suspendido a
pocos palmos de la cabeIa de una persona sin $ue %sta se percatara de su presencia. 8esde $ue lo
haba sustrado, haca un par de das, la se!ora 9oulter haba aprendido a accionar los controles,
pero aJn no tena ni idea de la energa $ue utiliIaba, y eso era lo Jnico $ue la preocupaba: no
saba cu*ndo se agotaran el combustible o las bateras $ue lo propulsaban.
9uando tuvo la certeIa de $ue el aparato se haba detenido por completo y $ue el te#ado era lo
su+icientemente slido para soportar su peso, se $uit el casco y descendi de la nave.
Su daimonion ya haba comenIado a levantar una de las antiguas y pesadas te#as. La se!ora
9oulter retir otra, y poco despu%s lograron $uitar media docena m*s. 7cto seguido la se!ora
9oulter sac los listones sobre los $ue haban sido colocadas, hasta de#ar una abertura lo
su+icientemente amplia para pasar por ella.
X,ntra y echa un vistaIo Xmurmur a su daimonion, el cual se desliI por el oscuro ori+icio.
La se!ora 9oulter oy el sonido de sus garras mientras avanIaba con cautela por el suelo del
desv*n. .nos instantes despu%s asom por la abertura su rostro negro enmarcado por un +le$uillo
dorado. La se!ora 9oulter comprendi de inmediato $ue no haba peligro y lo sigui,
aguardando unos segundos a $ue sus o#os se adaptaran a la penumbra. "oco a poco consigui
distinguir las +ormas oscuras de unos armarios, unas mesas, unas estanteras y todo tipo de
muebles almacenados en el largo desv*n.
Lo primero $ue hiIo +ue colocar un enorme armario delante de la abertura del te#ado. Luego se
acerc de puntillas a una puerta situada en el otro eYtremo, y accion el pomo. La puerta estaba
cerrada, como era de prever, pero la se!ora 9oulter se $uit una hor$uilla del pelo y consigui
abrir la cerradura sin mayores di+icultades. "oco despu%s ella y su daimonion se encontraban en
el eYtremo de un largo pasillo, donde un polvoriento tragaluI les permiti ver una estrecha
escalera $ue descenda en el otro eYtremo del pasillo.
9inco minutos m*s tarde abrieron la ventana del o++ice contiguo a la cocina, dos pisos m*s aba#o,
y salieron al calle#n. La caseta del guarda se hallaba a pocos pasos de all, y tal como di#o la
se!ora 9oulter al mono dorado, lo importante era llegar por la puerta de entrada,
independientemente de cmo pensaran marcharse.
XSuteme las manos de encima y tr*teme con la cortesa $ue mereIco, o har% $ue lo aIoten
Xdi#o la se!ora 9oulter al guarda, sin perder la composturaX. 9omuni$ue al "residente $ue la
se!ora 9oulter desea verlo de inmediato.
,l hombre retrocedi, y su daimonion sabueso, $ue observaba al apacible mono dorado
mostr*ndole los colmillos, se ale# en el acto con el rabo entre las patas.
,l guarda hiIo girar la manivela del tel%+ono y a los treinta segundos entr apresuradamente en
la caseta un #oven sacerdote de rostro loIano $ue se en#ug la mano en la sotana por si la se!ora
9oulter deseaba estrech*rsela. "ero ella no le o+reci la suya.
XNSui%n es ustedO Xpregunt.
X,l hermano Luis Xrespondi el sacerdote, tran$uiliIando a su daimonion cone#oX. 8irector
del Secretariado del 6ribunal 9onsistorial. 6enga la bondad de...
XNo he venido a$u para hablar con un escribano Xreplic la se!ora 9oulterX. Ll%veme ante
el padre Mac"hail. 7hora mismo.
,l sacerdote se inclin ante ella dcilmente y le pidi $ue le siguiera. 9uando hubieron salido, el
guarda solt un suspiro de alivio.
,l hermano Luis, tras intentar dos o tres veces entablar conversacin con la se!ora 9oulter sin
conseguirlo, se rindi y la condu#o en silencio a las habitaciones $ue ocupaba el presidente en la
torre. ,n a$uellos momentos el padre Mac"hail se hallaba entregado a sus oraciones, y el pobre
hermano Luis llam a la puerta con mano temblorosa. Lyeron una eYclamacin de protesta y un
suspiro de resignacin, seguidos por unas sonoras pisadas.
,l presidente abri los o#os como platos al abrir la puerta y ver de $ui%n se trataba.
XSe!ora 9oulter Xdi#o sonriendo tmidamente y tendi%ndole la manoX. 9elebro $ue haya
venido. Mi estudio es +ro y nuestra hospitalidad sencilla, pero pase, haga el +avor.
X)uenas tardes Xrespondi ella, entrando tras %l en una sombra habitacin con los muros de
piedra y de#ando $ue le acercara un sillnX. &racias Xdi#o volvi%ndose hacia el hermano Luis,
$ue aJn no se haba retiradoX. 6omar% un vaso de chocolate.
No le haban o+recido nada y la se!ora 9oulter saba lo o+ensivo $ue era tratarlo como a un
criado, pero el #oven sacerdote se mostraba tan servil $ue lo tena bien merecido. ,l presidente
asinti con la cabeIa y el hermano Luis, pese a su eno#o, sali en busca de lo $ue la mu#er le
haba pedido.
X"or supuesto, $ueda usted arrestada Xdi#o el presidente, ocupando el otro silln y alIando la
mecha de la l*mpara.
XSu% ganas de estropear nuestra conversacin antes de comenIar Xreplic la se!ora 9oulterX.
Me venido a$u voluntariamente, tan pronto como logr% escapar de la +ortaleIa de lord 7sriel. Lo
cierto, padre, es $ue poseo una importante in+ormacin sobre la +ortaleIa y la ni!a, y he venido
para o+rec%rsela.
X,mpiece por la ni!a.
XMi hi#a ha cumplido doce a!os. "ronto alcanIar* el cenit de la adolescencia y ser* demasiado
tarde para impedir la cat*stro+eK la naturaleIa y la oportunidad se unir*n como chispa y mecha.
&racias a su intervencin, eso es ahora mucho m*s probable. ,spero $ue se sienta satis+echo.
XSu deber era traer a la ni!a a$u y de#arla a nuestro cuidado. ,n lugar de ello decidi ocultarse
en la cueva de una monta!a. _No me eYplico cmo una mu#er tan inteligente como usted crey
$ue podra permanecer oculta mucho tiempo`
X"robablemente hay muchas cosas $ue no se eYplica, se!or presidente, empeIando por las
relaciones entre una madre y su hi#a. Si pens por un momento $ue iba a de#ar a mi hi#a al
cuidado de un grupo de hombres obsesionados con la seYualidad, unos hombres con las u!as
sucias, $ue apestan a sudor de varios meses, unos hombres cuya en+ermiIa imaginacin reptara
sobre el cuerpo de mi hi#a como un en#ambre de cucarachas... Si cree $ue estoy dispuesta a
entregarles a mi hi#a, es usted m*s estJpido de lo $ue supone $ue soy yo.
,n ese momento se oy un discreto golpecito en la puerta y antes de $ue el presidente pudiera
responder entr el padre Luis con una bande#a y dos vasos de chocolate. 8espu%s de depositar la
bande#a en la mesa, hiIo una torpe reverencia y sonri al presidente, con+iando en $ue %ste le
invitara a $uedarseK pero el padre Mac"hail le indic $ue se retirara y el #oven se march
decepcionado.
XNR $u% piensa hacerO Xpregunt el presidente.
XMantenerla a salvo hasta $ue haya pasado el peligro.
XN7 $u% peligro se re+iereO Xin$uiri el padre Mac"hail, pas*ndole un vaso.
X9reo $ue sabe per+ectamente a $u% me re+iero. ,n alguna parte hay alguien dispuesto a tentar a
mi hi#a, una serpiente por as decir, y yo debo evitar ese encuentro.
XLa acompa!a un ni!o.
XS. R si usted no se hubiera entrometido, ambos estaran ba#o mi control. 'gnoro dnde se
encuentran. Slo s% $ue no se encuentran con lord 7sriel.
X6enga por seguro $ue los buscar*. ,l ni!o tiene una daga con poderes eYtraordinarios. Slo
por eso valdra la pena dar con ellos.
XSin duda Xdi#o la se!ora 9oulterX. 9onsegu romperla, pero el ni!o logr repararla.
La se!ora 9oulter sonri. N,ra posible $ue sintiera simpata por a$uel condenado mocosoO
XLo sabemos Xdeclar el padre Mac"hail.
X;aya, vaya, +ray "avel ha debido de ad$uirir una pasmosa agilidad mental Xreplic ellaX.
9uando lo conoc, le habra llevado al menos un mes leer toda esa in+ormacin.
La se!ora 9oulter bebi un sorbo de su chocolate, poco espeso e inspido. "ens $ue era muy
propio de a$uellos dichosos sacerdotes imponer su severa abstinencia a sus convidados.
XM*bleme de lord 7sriel Xdi#o el presidenteX. 9u%ntemelo todo.
La se!ora 9oulter se arrellan en el silln y empeI a re+errselo, no todo, por supuesto, cosa $ue
el padre Mac"hail no imagin ni por un momento $ue hara, sino sobre la +ortaleIa, los aliados,
los *ngeles, las minas y las +undiciones.
,l padre Mac"hail la observ sin mover un mJsculo, mientras su daimonion lagarto asimilaba
cada palabra.
XNR cmo lleg usted a$uO Xin$uiri.
X=ob% un girptero. Me $ued% sin combustible y tuve $ue abandonarlo en un campo, no le#os
de a$u. ,l resto del camino lo hice a pie.
XNMa emprendido lord 7sriel la bJs$ueda de la ni!a y el ni!oO
X8esde luego.
X'magino $ue desea apoderarse de la daga. NSabe usted $ue tiene un nombreO Los espectros de
acantilado $ue habitan en el norte la llaman destructora de dioses Xprosigui el padre Mac"hail,
acerc*ndose a la ventana para contemplar los claustrosX. ,so es lo $ue pretende 7sriel,
NverdadO 8estruir a la 7utoridad, Nno es asO 7lgunos a+irman $ue 8ios ha muerto. 'magino $ue
7sriel no es uno de ellos, puesto $ue aspira a acabar con %l.
XN8nde est* 8ios, si est* vivoO Xpregunt la se!ora 9oulterX. N"or $u% ha de#ado de hablarO
7l comienIo del mundo, 8ios se paseaba por el #ardn y hablaba con 7d*n y ,va. Luego se
encerr en s mismo, y %l Jnico $ue oy su voI +ue Mois%s. "osteriormente, durante la %poca de
8aniel, enve#eci, se convirti en el 7ntiguo de los 8as. N8nde est* ahoraO N;ive aJn, a una
edad inconcebible, decr%pito y demente, incapaI de pensar, actuar o hablar, incapaI de morir,
convertido en un cascarn podridoO R si se halla en ese estado, Nno sera m*s misericordioso, la
verdadera prueba de nuestro amor por 8ios, ir en su busca y concederle el don de la muerteO
La se!ora 9oulter sinti una serena eu+oria al hablar. Se pregunt si saldra de all con vida, pero
era +ant*stico hablarle as a a$uel hombre.
XNR el "olvoO Xpregunt el padre Mac"hailX. 8esde su visin her%tica de las cosas, N$u%
opinin le merece el "olvoO
XNo tengo ninguna opinin sobre el "olvo Xrespondi la se!ora 9oulterX. No s% $u% es.
Nadie lo sabe.
XRa veo. )ueno, he empeIado record*ndole $ue est* usted arrestada. 9reo $ue es el momento
de buscarle un lugar donde acostarse. "rocuraremos $ue est% cmoda. Nadie la importunar*, pero
no escapar* de a$u. Ma!ana seguiremos charlando.
,l presidente hiIo sonar una campanilla y el hermano Luis apareci casi al instante.
X7compa!e a la se!ora 9oulter al me#or cuarto de hu%spedes Xdi#o el presidenteX. R
enci%rrela.
,l me#or cuarto de hu%spedes era una habitacin destartalada con unos muebles baratos, pero al
menos estaba limpia. 8espu%s de $ue el hermano Luis la hubo encerrado, la se!ora 9oulter ech
una vistaIo alrededor en busca de micr+onos ocultos, y hall uno en el interruptor de la l*mpara
y otro deba#o de la cama. 8esconect los dos micr+onos y entonces se llev una sorpresa de lo
m*s desagradable.
Lord =o(e la observaba desde lo alto de la cmoda, situada detr*s de la puerta.
La se!ora 9oulter lanI un grito y se apoy en la pared para no caerse del susto. ,l gallivespiano
estaba tran$uilamente sentado, con las piernas cruIadas. Ni ella ni el mono dorado haban
reparado en %l.
XN9u*ndo iba a tener la cortesa de hacerme notar su presenciaO Xin$uiri la se!ora 9oulter
cuando se apaciguaron los latidos de su coraIn y se normaliI su respiracinX. N7ntes de $ue
me desnudara o despu%sO
X7ntes Xrespondi %lX. 8gale a su daimonion $ue se calme o le retuerIo el pescueIo.
7l mono dorado se le eriI el pelo y ense! los dientes. Su eYpresin habra bastado para
intimidar a cual$uier persona normal, pero lord =o(e sonri. Sus espolones relucan en la
penumbra.
,l pe$ue!o espa se puso en pie y se despereI.
X7cabo de hablar con mi agente en la +ortaleIa de lord 7sriel Xdi#oX. Lord 7sriel le presenta
sus respetos y le ruega $ue le in+orme a la mayor brevedad posible de las intenciones de esta
gente.
La se!ora 9oulter se $ued sin resuello, como si lord 7sriel la hubiera derribado durante un
combate de lucha libre. 7bri los o#os como platos y se sent lentamente en la cama.
XNMa venido a$u para espiarme o para ayudarmeO Xpregunt.
X"ara ambas cosas. 6iene suerte de $ue yo est% a$u. Nada m*s llegar usted pusieron en marcha
un aparato amb*rico en los stanos. No s% de $u% se trata, pero hay un e$uipo de cient+icos
traba#ando en %l. Su presencia ha hecho $ue espabilen.
XNo s% si sentirme halagada o alarmada. ,stoy agotada y voy a acostarme. Si ha venido a$u
para ayudarme, puede montar guardia mientras duermo. 7hora vu%lvase, haga el +avor.
Lord =o(e hiIo una reverencia y se volvi de cara a la pared hasta $ue la se!ora 9oulter se hubo
lavado en la desconchada pila, se hubo secado con la rada toalla y se hubo acostado. Su
daimonion recorri la habitacin, eYaminando el interior del armario, el marco del cuadro, las
cortinas y la vista de los oscuros claustros $ue se divisaba a trav%s de la ventana. Lord =o(e
observ todos sus movimientos. ,l mono dorado se acost por +in #unto a la se!ora 9oulter y
ambos cayeron dormidos de inmediato.
Lord =o(e no haba revelado a la se!ora 9oulter todo lo $ue lord 7sriel le haba contado. Los
aliados haban controlado el vuelo de todo tipo de seres $ue atravesaban el espacio a%reo sobre
las +ronteras de la repJblica, y haban observado una concentracin tal veI de *ngeles, o de otros
seres distintos, en el oeste. Maban enviado unas patrullas, pero hasta la +echa no haban
descubierto nada: +uera lo $ue +uere $ue permaneca suspendido en el aire sobre las +ronteras, se
haba envuelto en una niebla impenetrable.
,l espa pens $ue era pre+erible no in$uietar a la se!ora 9oulter revel*ndole esos pormenores.
,staba agotada y deba descansar. 7s pues, el gallivespiano se movi por la habitacin con
sigilo, escuchando #unto a la puerta, observando a trav%s de la ventana, despierto y alerta.
.na hora despu%s de $ue la se!ora 9oulter hubiera entrado en la habitacin, el espa oy un
pe$ue!o ruido en la puerta, como si alguien rascara con las u!as y susurrara algo. Lord =o(e
corri a ocultarse en un rincn, detr*s de una de las patas de la silla en la $ue la se!ora 9oulter
haba de#ado su ropa.
.nos instantes despu%s la llave gir lenta y silenciosamente en la cerradura. La puerta se abri
un par de centmetros y se apag la luI.
Lord =o(e poda ver con bastante nitideI en la mortecina claridad $ue permitan los +inos
visillos, pero el intruso tuvo $ue esperar unos instantes a $ue sus o#os se adaptaran a la escasa
luI. La puerta se abri un poco m*s, muy lentamente, y el #oven sacerdote, el hermano Luis,
entr en la habitacin.
8espu%s de santiguarse, se acerc de puntillas a la cama. Lord =o(e estaba dispuesto a arro#arse
sobre %l, pero el sacerdote se limit a inclinarse sobre la se!ora 9oulter para comprobar si
respiraba acompasadamente y estaba dormida. Luego se volvi hacia la mesilla de noche.
,l sacerdote tap con la mano la bombilla de la luI $ue +uncionaba con pilas y la encendi,
de#ando $ue un +ino haI se +iltrara a trav%s de sus dedos. 7cto seguido se inclin sobre la mesilla
hasta $ue su nariI casi roI la super+icie, pero no encontr lo $ue andaba buscando. 7ntes de
meterse en la cama, la se!ora 9oulter haba de#ado sobre la mesilla un par de monedas, un anillo
y su relo#, pero el hermano Luis no estaba interesado en a$uello.
,l sacerdote se volvi de nuevo hacia la se!ora 9oulter, y al localiIar lo $ue buscaba lanI un
$uedo silbido de eno#o. Lord =o(e comprendi su irritacin: el ob#eto $ue andaba buscando era
el medalln $ue llevaba la se!ora 9oulter colgado de una cadena de oro en torno al cuello.
Lord =o(e se desliI en silencio a lo largo del Icalo hacia la puerta.
,l sacerdote volvi a santiguarse, pues tena $ue tocar a la se!ora 9oulter. 9ontuvo la
respiracin, se inclin sobre la cama y... ,n a$uel preciso instante el mono dorado se movi.
,l #oven se $ued inmvil, con la mano eYtendida. Su daimonion cone#o temblaba a sus pies. ,ra
un inJtil, al menos poda haber vigilado la puerta mientras el pobre sacerdote llevaba a cabo su
misin, pens lord =o(e. ,l mono se volvi y sigui durmiendo pl*cidamente.
6ras permanecer m*s de un minuto en la misma posicin, como una +igura de cera, el hermano
Luis acerc sus temblorosas manos al cuello de la se!ora 9oulter. Manipul el cierre del broche
con tal torpeIa $ue lord =o(e crey $ue lo rompera antes de abrirlo, pero por +in el #oven
consigui $uit*rselo suavemente y se endereI.
Lord =o(e, r*pido y silencioso como un ratn, sali por la puerta antes de $ue el sacerdote se
volviera. ,sper en el oscuro pasillo, y cuando el #oven sali de puntillas y cerr la puerta con
llave, el gallivespiano lo sigui.
,l hermano Luis se encamin hacia la torre, y cuando el presidente abri la puerta de sus
aposentos, lord =o(e se col r*pidamente hacia el reclinatorio instalado en un rincn de la
habitacin. ,l pe$ue!o espa se agaIap ba#o un saliente $ue $uedaba en la sombra, para
escuchar lo $ue decan.
,l padre Mac"hail no se hallaba solo: +ray "avel, el aletiometrista, estaba ocupado con sus
libros, y #unto a la ventana haba otra +igura. Se trataba del doctor 9ooper, el telogo
eYperimental de )olvangar. 7mbos alIaron la vista.
XLe +elicito, hermano Luis Xdi#o el presidenteX. 6r*igalo a$u, si%ntese y mu%stremelo.
_)ravo`
Uray "avel apart unos libros, y el #oven sacerdote deposit la cadena de oro sobre la mesa. Los
otros se inclinaron para observar mientras el padre Mac"hail trataba inJtilmente de abrir el
cierre. ,l doctor 9ooper le o+reci una nava#a, y al cabo de unos instantes se oy un pe$ue!o
clic.
X_7h` Xsuspir el presidente.
Lord =o(e se irgui y vio un ob#eto dorado oscuro $ue reluca ba#o la l*mpara de $ueroseno: era
un mechn de pelo, $ue el presidente daba vueltas en su mano y eYaminaba con atencin.
XN,stamos seguros de $ue pertenece a la ni!aO Xpregunt %ste.
XRo estoy seguro Xrespondi +ray "avel con tono cansino.
XNR tenemos su+iciente, doctor 9ooperO
,l hombre de rostro p*lido se agach, tom el mechn de manos del padre Mac"hail y lo
eYamin ba#o la luI.
XS XrespondiX. Mabra bastado un solo pelo. 9on esto tenemos m*s $ue su+iciente.
X9elebro orselo decir Xdeclar el presidenteX. 7hora, hermano Luis, haga el +avor de
devolver el medalln a su lugar, el cuello de nuestra invitada.
,l sacerdote hiIo un leve gesto de desesperacin. Supona $ue su tarea haba concluido. ,l
presidente guard el riIo de Lyra en un sobre y cerr el medalln al tiempo $ue alIaba la vista.
Lord =o(e se apresur a ocultarse.
X"adre presidente Xdi#o el hermano LuisX, har% lo $ue ordena, por supuesto, Npero puedo
saber por $u% necesita el mechn de la ni!aO
XNo, hermano Luis, por$ue eso le disgustara. ,s me#or $ue de#e el asunto en nuestras manos.
=etrese.
,l #oven tom el medalln y sali, trag*ndose su eno#o. Lord =o(e pens en seguirle y despertar
a la se!ora 9oulter cuando el sacerdote tratara de volver a colocarle la cadena alrededor del
cuello, pero era m*s importante averiguar $u% se propona a$uella gente.
9uando la puerta se cerr, el gallivespiano se ocult de nuevo en la sombra y aguI el odo.
XN9mo se enter de $ue lo tena ellaO Xpregunt el cient+ico.
X9ada veI $ue mencionaba a la ni!a Xrespondi el presidenteX, se llevaba la mano al
medalln. )ien, Ncu*ndo lo tendr* todo preparadoO
X8entro de unas pocas horas Xcontest el doctor 9ooper.
XNR el mechnO NSu% hacemos con %lO
XLo colocaremos en la c*mara de resonancia. 9ada individuo es Jnico, y la disposicin de
partculas gen%ticas es muy distinta... .na veI analiIado, la in+ormacin $ueda codi+icada en una
serie de pulsaciones amb*ricas $ue se trans+ieren al aparato encargado de localiIar el origen del
material, el pelo o lo $ue sea. 9uriosamente el proceso se basa en la here#a de )arnard@Sto(es,
el concepto de mJltiples mundos...
XNo se in$uiete, doctor. Uray "avel me ha eYplicado $ue la ni!a se halla en otro mundo.
9ontinJe, por +avor. N8e modo $ue la potencia de la bomba est* dirigida por medio del peloO
X7s es. 7 cada uno de los pelos de los $ue se obtuvo este mechn.
XNR cuando la hagamos detonar destruir* a la ni!a donde %sta se encuentreO
,l cient+ico inspir pro+undamente antes de responder con tono remiso.
XS. X6rag saliva y continuX: Se precisa una energa enorme. La potencia amb*rica. 7l
igual $ue una bomba atmica precisa un potente eYplosivo para causar la +isin del uranio y
desencadenar la reaccin en cadena, este artilugio precisa una corriente colosal para liberar la
potencia mucho mayor del proceso de divisin. Me preguntaba...
XNNo importa dnde lo hagamos detonarO
XNo, podemos hacerlo en cual$uier lugar.
XNR est* preparado del todoO
X7hora $ue disponemos del mechn, s. "ero la potencia...
XRa me he ocupado de eso. Me mandado re$uisar la planta generadora de energa
hidroamb*rica de Saint@Qean@les@,auY para nuestro uso. 7ll producen la energa $ue
necesitamos, Nno creeO
XS Xrespondi el cient+ico.
X,ntonces partiremos de inmediato. LcJpese de $ue preparen cuanto antes el aparato para ser
transportado, doctor 9ooper. ,l tiempo cambia bruscamente en las monta!as y amenaIa
tormenta.
,l cient+ico tom el sobre $ue contena el mechn de pelo de Lyra, hiIo una torpe reverencia y
sali apresuradamente. Lord =o(e +ue tras %l, tan silenciosamente como una sombra.
,n cuanto se hubieron ale#ado unos metros de la habitacin del presidente, el gallivespiano pas
al ata$ue. ,l doctor 9ooper, $ue se encontraba unos pelda!os m*s aba#o en la escalera, sinti un
doloroso agui#onaIo en el hombro y alarg el braIo para su#etarse a la barandilla, pero una
eYtra!a debilidad se haba apoderado de su braIo y el cient+ico rod escaleras aba#o hasta
aterriIar semiinconsciente en el suelo.
Lord =o(e le arrebat el sobre de su espasmdica mano, no sin di+icultad pues %sta era la mitad
de grande $ue %l. 9uando lo hubo conseguido, se desliI en la sombra hacia la habitacin donde
dorma la se!ora 9oulter.
Maba su+iciente espacio ba#o la puerta como para $ue el gallivespiano pasara a trav%s de %l. ,l
hermano Luis haba entrado y salido pero no se haba atrevido a colocar el medalln alrededor
del cuello de la se!ora 9oulter. ,l medalln yaca en la almohada #unto a ella.
Lord =o(e le apret la mano para despertarla. La se!ora 9oulter estaba eYhausta, pero se percat
en el acto de la presencia del espa y se incorpor, +rot*ndose los o#os.
Lord =o(e le eYplic lo ocurrido y le entreg el sobre.
XLe aconse#o $ue lo destruya enseguida Xle di#oX. Les basta un solo pelo para desencadenar
la cat*stro+e, segJn di#o el cient+ico.
La se!ora 9oulter contempl el pe$ue!o riIo dorado y oscuro y mene la cabeIa.
X,s demasiado tarde XdeclarX. 7$u slo hay la mitad del mechn $ue le cort% a Lyra. ,l
presidente debe de haberse $uedado con el resto.
Lord =o(e solt un bu+ido de rabia.
X_8ebi de tomarlo cuando mir alrededor` XeYclamX. _Maldita sea` Me ocult% para $ue no
me viera y %l lo tom...
X7 saber dnde lo habr* metido Xdi#o la se!ora 9oulterX. No obstante, si logramos hallar la
bomba...
X_Sssh`
La advertencia parti del mono dorado, $ue estaba agaIapado #unto a la puerta, escuchando.
,llos tambi%n lo oyeron: unos pasos $ue se dirigan apresuradamente hacia la habitacin de la
se!ora 9oulter.
Zsta alarg el sobre y el mechn a lord =o(e, $uien los tom en sus manos y se encaram de un
salto en el armario. Luego la se!ora 9oulter se tumb #unto a su daimonion, en el preciso
instante en $ue la llave gir sonoramente en la cerradura.
XN8nde est*O NSu% ha hecho con %lO N9on $u% atac usted al doctor 9ooperO Xpregunt el
presidente con dureIa.
La luI del pasillo iluminaba la cama. La se!ora 9oulter alI el braIo para escudarse los o#os y se
incorpor lentamente.
X"or lo visto le gusta tener entretenidos a sus hu%spedes Xcoment con voI somnolientaX.
N,s un nuevo #uegoO NSu% debo hacerO NSui%n es el doctor 9ooperO
,l padre Mac"hail iba acompa!ado por el guarda de la entrada, $uien registr con su linterna
todos los rincones de la habitacin y deba#o de la cama. ,l presidente pareca desconcertado: la
se!ora 9oulter tena cara de sue!o y apenas poda abrir los o#os por$ue el resplandor del pasillo
la cegaba. ,ra evidente $ue no se haba levantado de la cama.
X6iene usted un cmplice Xa+irm el presidenteX. 7lguien ha atacado a un invitado del
colegio. NSui%n esO NSui%n ha venido a$u con ustedO
XNo tengo ni remota idea de $u% me habla. N"ero $u%...O XLa se!ora 9oulter, $ue haba
apoyado la mano sobre la almohada para incorporarse, palp el medalln y se detuvo. 7cto
seguido tom el medalln y mir al presidente con los o#os muy abiertos pero somnolientos.
Lord =o(e no pudo por menos de admirar sus dotes de actriI cuando la oy decir, con tono de
perple#idadX: "ero si es... NSu% hace a$uO "adre Mac"hail, N$ui%n ha entrado en mi
habitacinO 7lguien me $uit el medalln $ue llevo colgado del cuello... NR dnde est* el
mechn de LyraO &uardo un riIo suyo en el medalln. NSui%n me lo ha robadoO N"or $u%O N7
$u% viene estoO
La se!ora 9oulter se levant de la cama, desgre!ada, hablando con pasin, tan desconcertada
como el presidente.
,l padre Mac"hail dio un paso atr*s y se llev la mano a la +rente.
XSeguro $ue alguien ha venido con usted, $ue tiene un cmplice Xinsisti con voI seca y
cortanteX. N8nde se escondeO
XNo tengo ningJn cmplice Xprotest indignada la se!ora 9oulterX. Si hay un asesino
invisible en este lugar, no puede ser otro $ue el mismo diablo. 7$u debe de sentirse en su
elemento.
XLl%vela a los stanos Xorden el padre Mac"hail al guardaX. "ngale unas cadenas. Ra s% lo
$ue voy a hacer con esta mu#erK deb pensar en ello en cuanto apareci.
La se!ora 9oulter mir desesperada alrededor y durante una +raccin de segundo cruI una
mirada con lord =o(e, $ue reluca en la oscuridad #unto al techo. Zste capt de inmediato su
eYpresin y comprendi lo $ue ella $uera $ue hiciera.
2?. S7'N6@Q,7N@L,S@,7.b
.N7 ".LS,=7 8,
L.S6=LSL ",LL
7L=,8,8L= 8,L
M.,SL...
QLMN 8LNN,
La catarata de Saint@Qean@les@,auY se precipitaba entre unas cumbres rocosas en las
estribaciones orientales de los 7lpes, y la planta generadora se hallaba instalada en la ladera de la
monta!a $ue se alIaba sobre %stas. ,ra una regin remota, desolada y degradada y a nadie se le
habra ocurrido construir all nada de no ser por la perspectiva de poner en +uncionamiento unos
inmensos generadores amb*ricos accionados por la potencia de miles de toneladas de agua $ue
discurran a trav%s del des+iladero.
,ra la noche siguiente al arresto de la se!ora 9oulter, y haca un tiempo tormentoso. .n Iepeln
se detuvo cerca de la roca cortada a pico de la central generadora y permaneci suspendido en el
aire, sacudido por el viento. "areca como si estuviera posado sobre varias patas de luI, debido a
los +aros situados deba#o del aparato, y $ue +uera descendiendo pausadamente para aterriIar.
"ero el piloto no estaba satis+echoK el viento +ormaba unos remolinos y unas contracorrientes en
los bordes de la monta!a. Los cables, los postes y los trans+ormadores estaban adem*s
demasiado cerca, y tratar de pasar entre ellos, en un Iepeln cargado de gas in+lamable, habra
sido mortal. ,l graniIo, $ue caa sesgado, bata sobre la rgida carlinga del aparato, haciendo un
ruido $ue casi lograba so+ocar el estruendoso rugido de los potentes motores e impeda ver el
suelo.
X_7$u es imposible` Xgrit el piloto.
,l padre Mac"hail no $uit o#o al piloto mientras %ste accionaba la palanca hacia delante y
a#ustaba la compensacin de los motores. ,l Iepeln remont el vuelo bruscamente y se desplaI
sobre la cima de la monta!a. Las patas de luI se alargaron de repente, como tratando de alcanIar
un lugar donde posarse, mientras sus eYtremos in+eriores permanecan ocultos entre el remolino
de lluvia y graniIo.
XNNo puede aproYimarse m*s a la planta generadoraO Xpregunt el presidente, inclin*ndose
hacia delante para $ue el piloto pudiera orle.
XNo si $uieren aterriIar Xrespondi el piloto.
XS, $ueremos aterriIar. 8e acuerdo, aterrice m*s aba#o del cerro.
,l piloto orden a la tripulacin $ue se preparara para aterriIar. "uesto $ue el e$uipo $ue iban a
descargar era tan pesado como delicado, era +undamental $ue la nave tomara tierra suavemente.
,l presidente apoy la espalda en el asiento, tamborileando con los dedos sobre el braIo del
mismo y mordi%ndose los labios, pero sin decir palabra y de#ando $ue el piloto realiIara
tran$uilamente su traba#o.
Lord =o(e observaba desde su escondite en los tabi$ues transversales situados al +ondo de la
cabina. 8urante el vuelo, su diminuta y escurridiIa +orma haba pasado varias veces detr*s de la
tela met*lica, claramente visible para cual$uiera $ue hubiera vuelto la cabeIa en a$uel momento.
"ero para enterarse de lo $ue ocurra, haba tenido $ue situarse en un lugar donde podan
descubrir su presencia. ,ra un riesgo inevitable.
,l pe$ue!o espa avanI un poco, aguIando el odo para escuchar entre el rugido de los motores,
el estruendo del graniIo y la lluvia, el penetrante aullido del viento $ue agitaba los cables y las
pisadas sobre plata+ormas met*licas de pies calIados con pesadas botas. ,l ingeniero de vuelo
grit unas ci+ras al piloto, $ue las con+irm. Lord =o(e se ocult en la sombra, su#et*ndose a los
montantes y costados del aparato cada veI $ue %ste daba una sacudida al descender o inclinarse
bruscamente.
"or +in, intuyendo por el movimiento de la nave $ue %sta se hallaba casi a+ianIada en tierra, el
gallivespiano retrocedi a trav%s del revestimiento met*lico de la cabina hasta alcanIar los
asientos situados a estribor.
7 trav%s de la cabina haba un incesante des+ile de gente en uno y otro sentido: miembros de la
tripulacin, t%cnicos, sacerdotes. Muchos de sus daimonions eran perros, como el suyo,
rebosantes de curiosidad. La se!ora 9oulter estaba sentada al otro lado del pasillo, despierta y en
silencio, mientras su daimonion dorado lo observaba todo desde su regaIo, reIumando malicia.
Lord =o(e esper el momento indicado para echar a correr hacia el asiento de la se!ora 9oulter,
y unos instantes despu%s se aposent en su hombro, $ue estaba en sombras.
XNSu% hacenO Xmurmur ella.
X7terriIar. ,stamos cerca de la planta generadora.
XN;a a $uedarse #unto a m, o a traba#ar por su cuentaO Xin$uiri la se!ora 9oulter.
XMe $uedar% #unto a usted. 6endr% $ue ocultarme deba#o de su abrigo.
La se!ora 9oulter luca un grueso abrigo +orrado de piel de cordero $ue le daba un calor
espantoso en la caldeada cabina, pero como iba esposada no poda $uit*rselo.
X7presJrese Xdi#o ella, echando un vistaIo a su alrededor.
Lord =o(e se ocult en su pecho, concretamente en un bolsillo +orrado de piel donde estaba a
salvo. ,l mono dorado a#ust solcito el cuello de seda de la se!ora 9oulter, como un aveIado
modisto atendiendo a su modelo +avorita, al tiempo $ue se aseguraba de $ue lord =o(e $uedaba
bien oculto entre los pliegues del abrigo.
Qusto en ese momento, un soldado armado con un ri+le apareci para ordenar a la se!ora 9oulter
$ue descendiera del aparato.
XN,s preciso $ue lleve estas esposasO Xpregunt ella.
XNo me han indicado $ue se las $uite Xrespondi el soldadoX. Lev*ntese, haga el +avor.
XMe cuesta moverme si no puedo agarrarme a algJn sitio Xreplic la se!ora 9oulterX. 6engo
agu#etas. Me he pasado todo el da sentada a$u sin moverme. Sabe muy bien $ue no llevo
armas, por$ue ya me ha registrado. ;aya a preguntar al presidente si es necesario $ue siga
esposada. N,s $ue piensan $ue voy a escaparme en este remoto y desolado lugarO
Lord =o(e era inmune a los encantos de la se!ora 9oulter, pero le +ascinaba el e+ecto $ue les
produca a otros. ,l soldado era #oven: hubieran hecho bien en enviar a un vie#o Iorro.
X)ueno Xdi#o el soldadoX, estoy seguro de $ue comprender* $ue no puedo hacer lo $ue no
me han ordenado $ue haga. "ngase en pie, por +avor. No se preocupe, se!ora, si tropieIa yo la
sostendr%.
La se!ora 9oulter se levant con di+icultad y avanI torpemente. Lord =o(e supuso $ue su
torpeIa era +ingida, pues era el ser humano m*s gr*cil $ue haba conocido en su vida. 9uando
llegaron a la pasarela, lord =o(e observ $ue ella tropeIaba y lanIaba una eYclamacin de temor.
,l soldado se apresur a sostenerla del braIo. 6ambi%n percibi un cambio en los sonidos $ue les
rodeaban: el aullido del viento, los motores girando para generar energa para las luces, unas
voces cerca impartiendo rdenes.
7l ba#ar por la pasarela, la se!ora 9oulter se apoy en el soldado. Mablaba en voI ba#a y lord
=o(e apenas consigui or la respuesta del #oven.
X,l $ue tiene las llaves es el sargento, ese $ue est* #unto a a$uella ca#a tan grande. "ero no me
atrevo a pedrselas, se!ora. Lo lamento.
X_Su% le vamos a hacer` XeYclam la se!ora 9oulter con un seductor suspiro de
resignacinX. &racias de todos modos.
Lord =o(e oy los pasos de unos pies calIados con botas $ue se ale#aban sobre la roca.
XNMa odo lo de las llavesO Xmurmur la se!ora 9oulter.
X8game dnde est* el sargento. Necesito saber el lugar y la distancia a la $ue se encuentra.
X7 unos dieI pasos. 7 la derecha. ,s un hombre corpulento. Lleva un mano#o de llaves colgado
del cinturn.
XNecesito saber $u% llave es. NSe +i# cuando le colocaron las esposasO
XS. ,s una llave pe$ue!a y gruesa, con una tira de cinta adhesiva negra en torno a ella.
Lord =o(e descendi su#et*ndose al espeso pelo de cordero del abrigo hasta alcanIar el
dobladillo, situado a la altura de las rodillas de la se!ora 9oulter. ,ntonces, sin soltarse, mir en
torno.
Maban instalado un re+lector $ue proyectaba un potente haI luminoso sobre las hJmedas rocas.
"ero al mirar hacia aba#o, buscando unas sombras, el gallivespiano observ $ue una r*+aga de
viento inclinaba el re+lector de costado. Luego oy unas voces y la luI se apag de repente.
Lord =o(e salt al suelo y ech a correr a trav%s de la torrencial lluvia hacia el sargento, $uien se
precipit hacia delante para impedir $ue el re+lector cayera al suelo.
,n la con+usin, lord =o(e se arro# sobre la pierna del corpulento sargento cuando %ste pas
#unto a %l, agarr el te#ido de algodn con estampado de camu+la#e de la pernera Xempapada
debido a la lluviaX y le clav el espoln en la carne, #usto encima de la bota.
,l sargento lanI un gemido y cay torpemente, agarr*ndose la pierna, resollando y gritando
para pedir socorro. Lord =o(e se ale# de un salto para no ser aplastado por el cuerpo del
hombretn al desplomarse.
Nadie haba advertido nada: el ruido del viento, de los motores y el graniIo haban so+ocado los
gritos del hombre, y en la oscuridad no vieron su cuerpo. "ero haba otros hombres cerca, y lord
=o(e tena $ue actuar con rapideI. Se coloc de un salto #unto al sargento postrado en el suelo.
,l mano#o de llaves yaca en un charco de agua helada, y +ue separando los grandes pedaIos de
acero, gruesos como su braIo y la mitad de largos $ue %l, hasta dar con la llave rodeada por una
cinta adhesiva negra. Luego tuvo $ue v%rselas con el cierre del llavero y el constante riesgo del
graniIo, $ue para un gallivespiano era mortal pues caan unos blo$ues de hielo grandes como sus
dos pu!os.
XN,st* usted bien, sargentoO Xpregunt de pronto una voI #unto a %l.
,l daimonion del soldado solt un gru!ido y husme el del sargento, $ue no sala de su estupor.
Sin perder tiempo, lord =o(e dio un salto y asest una patada al soldado, $ue cay #unto al
sargento.
6ras no pocos es+uerIos, tirando, resoplando y pele*ndose con el llavero, lord =o(e consigui
abrirlo. Luego tuvo $ue retirar las otras seis llaves para desprender la $ue estaba rodeada por
cinta adhesiva negra. ,nseguida volveran a instalar el re+lector, pero incluso en la penumbra
descubriran a a$uellos dos hombres tendidos en el suelo, inconscientes...
Qusto cuando lord =o(e logr eYtraer la llave, se oy una sonora eYclamacin. Maciendo acopio
de todas sus +uerIas, el pe$ue!o espa arrastr como pudo el maciIo pedaIo de acero y logr
ocultarse #unto a una pe$ue!a piedra en el preciso instante en $ue aparecieron unos pies enormes
y unas voces pidieron luI a gritos.
XNLes han disparadoO
XRo no he odo nada...
XN7Jn respiranO
,l re+lector, $ue haban conseguido endereIar y a+ianIar en el suelo, volvi a encenderse. Lord
=o(e $ued al descubierto, como un Iorro iluminado por los +aros de un coche. ,l gallivespiano
se $ued inmvil, mirando en todas direcciones, y cuando tuvo la certeIa de $ue todo el mundo
tena concentrada la atencin en los dos hombres $ue haban sido abatidos tan misteriosamente,
carg la llave sobre su hombro y ech a correr, sorteando los charcos y los cantos rodados hasta
alcanIar a la se!ora 9oulter.
.n segundo m*s tarde la se!ora 9oulter abri las esposas y las deposit en el suelo sin hacer
ruido. Lord =o(e salt al dobladillo de su abrigo y trep hasta su hombro.
XN8nde est* la bombaO Xsusurr al odo de la se!ora 9oulter.
XLa est*n descargando. ,st* en a$uella ca#a grande $ue hay all en el suelo. Ro no puedo hacer
nada hasta $ue la sa$uen, y luego ya veremos...
X8e acuerdo Xrespondi lord =o(eX. 9orra. LcJltese. Ro me $uedar% a$u para vigilar.
_9orra`
Seguidamente descendi por la manga de la se!ora 9oulter y salt al suelo. ,lla se ale#
sigilosamente de la luI, al principio despacio para no llamar la atencin del guarda. Luego se
agach y ech a correr ladera arriba, a trav%s de la lluvia y envuelta en la densa oscuridad. ,l
mono dorado se adelant para eYplorar el terreno.
La se!ora 9oulter oy a sus espaldas el continuo Iumbido de los motores, los gritos con+usos, la
potente voI del presidente tratando de imponer un poco de orden en la escena. =ecord la larga y
angustiosa alucinacin $ue haba su+rido al clavarle el caballero 6ialys su espolnK no envidiaba
el despertar $ue iban a tener a$uellos dos hombres.
La se!ora 9oulter sigui trepando sobre las hJmedas rocas, y poco despu%s lo Jnico $ue vio tras
ella +ue el oscilante resplandor del re+lector $ue se re+le#aba en la abultada panIa del Iepeln. ,l
re+lector se apag entonces de nuevo y la se!ora 9oulter slo percibi el ruido de los motores,
$ue en vano trataba de so+ocar el rugido del viento y el estruendo de la catarata $ue se
precipitaba por la ladera.
Los ingenieros de la central hidroamb*rica, situados precariamente sobre el des+iladero, se
es+orIaban en llevar un cable de energa hasta la bomba.
,l problema para la se!ora 9oulter no era cmo salir viva de a$uella situacin sino cmo sacar el
pelo de Lyra de la bomba antes de $ue la detonaran. Lord =o(e haba $uemado el riIo eYtrado
del medalln despu%s de $ue la se!ora 9oulter +uera arrestada, de#ando $ue el viento transportara
las ceniIas hacia el cielo nocturno. Luego se haba dirigido hacia el laboratorio y haba
observado cmo colocaban el resto del pe$ue!o mechn dorado oscuro de la ni!a en la c*mara
de resonancia antes de preparar la bomba. Lord =o(e saba con eYactitud dnde se encontraba el
riIo, y cmo abrir la c*mara, pero la intensa luI y las relucientes super+icies del laboratorio, as
como el constante ir y venir de los t%cnicos, le haban impedido pasar a la accin.
"or consiguiente tendra $ue retirar el mechn despu%s de $ue prepararan la bomba para ser
detonada.
,sto era mucho m*s complicado, debido a lo $ue el presidente se propona hacer con la se!ora
9oulter. La energa de la bomba parta del corte del vnculo entre el humano y el daimonion, lo
cual implicaba el terrible proceso de escisin: las #aulas de alambre, la guillotina plateada.
,l presidente iba a cortar el vnculo vital entre la se!ora 9oulter y el mono dorado, y utiliIar la
energa liberada por ese proceso para destruir a la hi#a de la se!ora 9oulter. ,lla y Lyra
pereceran por el medio $ue ella misma haba inventado. La se!ora 9oulter pens $ue a$uello no
de#aba de ser una irona.
Su Jnica esperanIa era lord =o(e. "ero en la conversacin en voI ba#a $ue haban mantenido a
bordo del Iepeln, lord =o(e le haba eYplicado $ue no poda seguir utiliIando continuamente sus
espolones envenenados, pues cada veI $ue los clavaba en un enemigo la potencia del veneno
disminua y tardaba un da entero en volver a acumularse. 8entro de poco su arma principal
perdera toda su +uerIa, y entonces contaran slo con su ingenio para salir de a$uella situacin.
La se!ora 9oulter se instal ba#o el saliente de una roca, #unto a las races de un abeto $ue creca
en la ladera, y ech un vistaIo alrededor.
La central generadora se alIaba m*s arriba, a sus espaldas, en el borde del des+iladero, eYpuesta
al mpetu del vendaval. Los ingenieros estaban instalando unos re+lectores $ue les +acilitaran la
tarea de llevar el cable hasta la bomba.
La se!ora 9oulter oy sus voces no le#os de donde ella se encontraba, impartiendo rdenes, y vio
entre los *rboles la oscilante luI de los re+lectores. ,l cable, grueso como el braIo de un hombre,
era arrastrado desde un gigantesco rollo instalado en un camin en la cima de la ladera, y a
#uIgar por la velocidad con $ue descendan a trav%s de las rocas, tardaran menos de cinco
minutos en alcanIar la bomba.
,l padre Mac"hail haba reunido a los soldados #unto al Iepeln. ;arios hombres montaban
guardia, empu!ando sus ri+les y escrutando la oscuridad empa!ada de graniIo, mientras otros
abran la ca#a de madera $ue contena la bomba y la preparaban para recibir el cable. La se!ora
9oulter la vio con claridad a la luI de los re+lectores, empapada de lluvia, un espeluInante
amasi#o de mecanismos y cables, ligeramente ladeada sobre el pedregoso terreno. Ly el
chisporroteo y el Iumbido de alta tensin de los re+lectores, cuyos cables se balanceaban
agitados por el viento, dispersando la lluvia y arro#ando unas sombras $ue trepaban sobre las
rocas y brincaban por la ladera, como un esperp%ntico #uego de saltar a la comba.
La se!ora 9oulter conoca de sobra una parte de la estructura: las #aulas de alambre y la cuchilla
plateada $ue se alIaba sobre ellas, las cuales estaban instaladas en un eYtremo del aparato.
,l resto lo desconoca por completo: no entenda el principio $ue accionaba los cables, las
v*lvulas, los aisladores, los complicados tubos. No obstante, en algJn lugar de a$uel comple#o
artilugio se hallaba el pe$ue!o mechn de pelo del $ue dependa el %Yito de la operacin.
7 su iI$uierda, la ladera se suma en la oscuridad, y m*s aba#o se perciba el resplandor blanco y
el sonido atronador de la catarata de Saint@Qean@les@,auY.
8e pronto se oy una sonora eYclamacin. .n soldado de# caer el ri+le y avanI unos pasos
trastabillando, hasta caer de bruces en el suelo, pataleando y gimiendo de dolor.
,l presidente alI la vista al cielo, se llev las manos a la boca y lanI un grito penetrante.
N"ero $u% hacaO
La se!ora 9oulter no tard en averiguarlo. ;io llena de estupe+accin cmo una bru#a descenda
por los aires y aterriIaba #unto al presidente.
X_)usca por los alrededores` Xgrit %ste para hacerse or entre el rugido del vientoX. May una
eYtra!a criatura $ue ayuda a esa mu#er. Ma atacado a varios de mis hombres. 6J puedes ver a
trav%s de la oscuridad. _M*talo cuando lo encuentres`
XSe aproYima algo Xdi#o la bru#a, y la se!ora 9oulter percibi sus palabras con toda claridad
desde su re+ugioX. Lo veo en el norte.
XNo te preocupes de eso. )usca a esa criatura y m*tala Xrepiti el presidenteX. No puede
andar muy le#os. R busca tambi%n a la mu#er. _8ate prisa`
La bru#a se elev de nuevo por los aires.
8e pronto el mono agarr la mano de la se!ora 9oulter y se!al algo.
7ll estaba lord =o(e, postrado en el suelo, en una Iona cubierta de musgo, a la intemperie.
N9mo no lo haba visto ellaO 7lgo malo deba de haberle sucedido, por$ue no se mova.
X;e y tr*elo a$u Xdi#o la se!ora 9oulter.
,l mono ech a correr hacia la Iona musgosa donde yaca el pe$ue!o espa, ocult*ndose detr*s
de las rocas para no ser visto. 7l cabo de unos segundos tena el pelo empapado y pegado al
cuerpo. ,sto haca $ue pareciera m*s pe$ue!o y lo converta en un blanco menos +*cil de
detectar, aun$ue segua eYpuesto a ser descubierto.
,ntretanto, el padre Mac"hail se hallaba absorto con los preparativos de la bomba. Los
ingenieros de la central generadora haban llevado el cable hasta ella y los t%cnicos se a+anaban
en asegurar las abraIaderas y preparar los terminales.
La se!ora 9oulter se pregunt $u% hara el presidente ahora $ue su vctima haba escapado. 8e
pronto %ste se volvi y ella vio su eYpresin. ,ra tan concentrada e intensa $ue pareca m*s una
m*scara $ue un hombre. Mova los labios como si reIara en silencio y tena los o#os
desmesuradamente abiertos y sin pesta!ear, pese a la lluvia $ue caa. "areca la sombra pintura
espa!ola de un santo sumido en el %Ytasis del martirio.
La se!ora 9oulter se estremeci de miedo al darse cuenta de lo $ue se propona hacer: iba a
sacri+icarse. La bomba estallara tanto si +ormaba parte de ella como si no.
,l mono dorado sigui corriendo de roca en roca hasta llegar al lugar donde se encontraba lord
=o(e.
X6engo la pierna iI$uierda rota Xdi#o el gallivespianoX. ,l Jltimo hombre me pis. ,scucha
con atencin...
Mientras el mono le apartaba de la luI de los re+lectores, lord =o(e le eYplic dnde se
encontraba la c*mara de resonancia y cmo abrirla. Se hallaban pr*cticamente ante los o#os de
los soldados, pero el daimonion se ale# paso a paso, ocult*ndose entre las sombras, llevando en
braIos al pe$ue!o espa.
La se!ora 9oulter, $ue observaba la escena mordi%ndose los labios, not una r*+aga de aire y un
impacto, no en su cuerpo sino en el abeto. .na +lecha se clav en el tronco, a menos de un palmo
de su braIo iI$uierdo. ,lla se apart inmediatamente, antes de $ue la bru#a disparara otra +lecha,
y rod ladera aba#o hacia donde se encontraba el mono.
7 partir de entonces los acontecimientos se sucedieron a un ritmo vertiginoso: se oyeron unos
disparos y sobre la ladera se alI una acre nube de humo, aun$ue la se!ora 9oulter no vio
ninguna llama. ,l mono dorado, al observar $ue atacaban a la se!ora 9oulter, de# a lord =o(e
en el suelo y corri a de+enderla en el preciso instante en $ue la bru#a se precipitaba sobre ella
cuchillo en ristre. Lord =o(e se re+ugi #unto a la roca m*s cercana mientras la se!ora 9oulter
trataba de librarse de la bru#a. 7mbas pelearon con +uria entre las rocas, al tiempo $ue el mono
dorado se dedicaba a arrancar todas las agu#as de la rama de pino@nube de la bru#a.
Mientras tanto, el presidente trataba de meter en la #aula de alambre m*s pe$ue!a a su
daimonion, $ue no de#aba de revolverse, gritar y propinarle patadas y mordiscos. "ero al +in
consigui $uit*rselo de encima de un manotaIo y cerr r*pidamente la puerta de la #aula.
,ntretanto, los t%cnicos ultimaban los preparativos, comprobando los cronmetros e indicadores.
8e improviso apareci una gaviota, $ue se lanI con un agudo chillido sobre el gallivespiano y
lo a+err con sus patas. "or m*s $ue lord =o(e se debati +uriosamente, el ave lo su#et con
+uerIa. 7l cabo de unos instantes la bru#a consigui soltarse de manos de la se!ora 9oulter,
agarr la maltrecha rama de pino y alI el vuelo para reunirse con su daimonion.
La se!ora 9oulter se precipit hacia la bomba, con el humo atac*ndole la nariI y la garganta
como IarpaIos. _,ra gas lacrimgeno` 9asi todos los soldados haban cado o se haban ale#ado a
rastras y medio as+iYiados Dla se!ora 9oulter se pregunt de dnde vendra a$uel gasE, pero a
medida $ue el viento lo dispers, los hombres empeIaron a recobrarse. La abultada panIa
nervada del Iepeln se ergua sobre la bombaK sus cables oscilaban sacudidos por el viento y sus
costados plateados aparecan empa!ados de humedad.
8e pronto son un ruido en lo alto $ue per+or los tmpanos de la se!ora 9oulter: un grito tan
agudo y angustioso $ue incluso el mono dorado se abraI a ella aterroriIado. .nos segundos
m*s tarde la bru#a, un amasi#o de piernas y braIos blancos, seda negra y ramas verdes, cay a los
pies del padre Mac"hail, rompi%ndose los huesos al chocar contra el suelo pedregoso.
La se!ora 9oulter se acerc corriendo para comprobar si lord =o(e haba sobrevivido a la cada.
"ero el gallivespiano estaba muerto. Su espoln derecho se hallaba clavado en el cuello de la
bru#a. Zsta, a $uien apenas le $uedaba un soplo de vida, movi los labios de +orma espasmdica.
XSe aproYima... algo... otra cosa... X+ar+ull.
No tena sentido. ,l presidente pas sobre el cad*ver de la bru#a y se dirigi hacia la #aula m*s
grande. Su daimonion no cesaba de corretear alrededor de la otra, ara!ando con sus pe$ue!as
garras el alambre plateado e implorando misericordia.
,l mono dorado se precipit sobre el padre Mac"hail, pero no para atacarlo, sino para
encaramarse sobre sus hombros y alcanIar el centro neur*lgico de los cables y tubos: la c*mara
de resonancia. ,l presidente trat de impedrselo, pero la se!ora 9oulter le agarr del braIo y lo
contuvo. La mu#er no vea nada debido a la lluvia torrencial y a la atms+era impregnada de gas
lacrimgeno.
Los disparos no cesaban. NSu% demonios pasabaO
Los re+lectores oscilaban tan violentamente ba#o el viento $ue nada pareca estable, ni si$uiera
las rocas negras de la ladera. ,l presidente y la se!ora 9oulter estaban enIarIados en una pelea
+eroI a base de ara!aIos, pu!etaIos, mordiscos y tirones del pelo. ,lla estaba cansada y %l era
m*s +uerte, pero se senta tan desesperada como %l y a punto estuvo de derribarlo. Sin embargo
una parte de su mente estaba concentrada en lo $ue haca su daimonion, $ue accionaba
+uriosamente con sus patas negras los mecanismos, tirando de las palancas en un sentido y en
otro, haci%ndolas girar, manipulando...
8e pronto la se!ora 9oulter sinti un golpe en la sien y cay al suelo, aturdida. ,l presidente
ech a correr sangrando hacia la #aula y se meti en ella, cerrando la puerta tras de s.
,l mono consigui abrir por +in la c*mara Xuna puerta de cristal $ue se mova sobre unos
pesados goInesX y alarg la mano para apoderarse del mechn de pelo, su#eto por una grapa
provista de unas almohadillas de goma. _Ltro artilugio $ue deba abrir` 6ras incorporarse con
manos temblorosas, la se!ora 9oulter comenI a sacudir la #aula de alambre plateada con todas
sus +uerIas sin apartar la vista de la cuchilla $ue se cerna sobre ella, de los relucientes
terminales, del hombre encerrado en el interior de la misma... Mientras el mono intentaba con
todas sus +uerIas a+lo#ar la grapa met*lica, el presidente Xsu rostro una m*scara de sombra
satis+accinX una y torca un pu!ado de cables.
Se produ#o un intenso destello blanco, se oy un tremendo catacrac y el mono salt por los aires.
Qunto con %l se elev una nubecilla dorada. N,l mechn de LyraO N,l pelo del animalO Uuera lo
$ue +uere, no tard en desaparecer engullido por la oscuridad. La mano derecha de la se!ora
9oulter, a+errada al alambre de la #aula, se mova convulsivamente al tiempo $ue ella permaneca
semipostrada, con el coraIn y las sienes lati%ndole con violencia.
"ero su vista haba eYperimentado un asombroso cambio. Sus o#os eran capaces de apreciar hasta
los m*s n+imos pormenores y estaban concentrados en el detalle m*s importante del universo:
un solo pelo dorado adherido a una de las almohadillas de goma de la grapa instalada en la
c*mara de resonancia.
La se!ora 9oulter lanI un alarido de angustia y sacudi la #aula, intentando desprender el pelo
con las pocas +uerIas $ue le $uedaban. ,l presidente se pas las manos por la cara para en#ugarse
las gotas de lluvia. Mova la boca como si hablara, pero ella no oy una palabra de lo $ue deca.
8esesperada e impotente, la se!ora 9oulter trat en vano de desgarrar el alambre de la #aula y se
arro# contra el artilugio, al tiempo $ue el presidente una dos cables y se produca la +atdica
chispa. La resplandeciente cuchilla plateada cay silenciosamente.
Se produ#o un estallido, pero la se!ora 9oulter no sinti nada
Luego not $ue la alIaban unas manos, las de lord 7sriel. Ra nada poda asombrarla. ,l arte+acto
intencional se hallaba #unto a %l, sobre la ladera, en per+ecto estado. Lord 7sriel la tom en
braIos y la traslad hasta el aparato, haciendo caso omiso de las detonaciones, de la densa
humareda, de los gritos de alarma y de la con+usin.
XN,st* muertoO NMa estallado la bombaO Xin$uiri la se!ora 9oulter.
Lord 7sriel se sent #unto a ella, seguido por la onIa, $ue sostena en la boca al mono dorado,
semiinconsciente. Lord 7sriel empu! los controles y el aparato despeg de inmediato. La
se!ora 9oulter contempl la ladera con los o#os nublados por el dolor. Los hombres corran de
un lado para otro como hormigasK algunos yacan muertos, otros se arrastraban como podan
sobre las rocas. ,l gigantesco cable de la central generadora, el Jnico ob#eto Jtil $ue $uedaba, se
eYtenda a trav%s del caos hasta la bomba, donde el cad*ver del presidente yaca como un pelele
dentro de la #aula.
XNLord =o(eO Xpregunt lord 7sriel.
XMa muerto Xdi#o la se!ora 9oulter con voI d%bil.
Lord 7sriel puls un botn y lanI una llamarada hacia el Iepeln, $ue oscilaba sacudido por el
viento. .nos instantes despu%s el aparato se trans+orm en una rosa blanca de +uego $ue
envolvi al arte+acto intencional, el cual permaneci suspendido, inmvil e intacto, en el centro
de la misma. Lord 7sriel accion los mandos de la nave y %sta se ale# despacio mientras %l y la
se!ora 9oulter observaban cmo el Iepeln en llamas se desplomaba lentamente sobre la escena:
la bomba, los cables, los soldados. ,l catico amasi#o de llamas y humo comenI a rodar ladera
aba#o a gran velocidad, incendiando los *rboles resinosos a su paso, hasta precipitarse en las
lmpidas aguas de la catarata y desaparecer en un oscuro remolino.
Lord 7sriel accion de nuevo los mandos y el arte+acto intencional empeI a desliIarse hacia el
norte. "ero la se!ora 9oulter no poda apartar los o#os de la escena. 8urante un buen rato
contempl con los o#os inundados de l*grimas el +uego, hasta $ue $ued reducido a una lnea
vertical de color naran#a $ue ara!aba la oscuridad, envuelta en humo y vapor, y luego se
desvaneci por completo.
2F. ,L 7)'SML
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9LN L7 NL9M,
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W'LL'7M )L7P,
Maba oscurecido, y la densa negrura oprima los p*rpados de Lyra como si sobre %stos
recayera el peso de un millar de toneladas de rocas. La Jnica luI de $ue disponan proceda de la
cola luminosa de la lib%lula de lady Salma(ia, pero tambi%n comenIaba a desvanecerse, pues los
pobres insectos no haban hallado comida en el mundo de los muertos y la lib%lula del caballero
haba muerto haca poco.
6ialys estaba posado en el hombro de Will, y Lyra sostena la lib%lula de lady Salma(ia en las
manos mientras %sta trataba de tran$uiliIar a la temblorosa criatura susurr*ndole unas palabras
de consuelo y aliment*ndola con migas de galleta y con su sangre. Si Lyra la hubiera visto hacer
eso habra o+recido al insecto su propia sangre pues posea m*s $ue la diminuta espa, pero tena
centrada su atencin en dnde pona los pies y en evitar chocar con el techo de roca.
La arpa llamada Sin Nombre les haba introducido en un laberinto de cuevas $ue, segJn a+irm,
les conducira al punto m*s prYimo en el mundo de los muertos desde el $ue podran abrir una
ventana a otro mundo. Les segua una interminable columna de +antasmas. ,l tJnel estaba
repleto de voces, pues los $ue encabeIaban la comitiva animaban a los reIagados, los valientes
alentaban a los temerosos y los ancianos daban esperanIas a los #venes.
XNUalta mucho, Sin NombreO Xpregunt Lyra en voI ba#aX. "or$ue esta pobre lib%lula se est*
muriendo y su luI se desvanece.
La arpa se detuvo y se volvi hacia Lyra.
X6J limtate a seguirme XreplicX. Si no ves, escucha. Si no oyes, utiliIa el sentido del tacto.
Sus o#os resplandecan en la penumbra. Lyra movi la cabeIa en se!al de asentimiento.
X8e acuerdo, lo har% Xdi#oX. "ero no soy tan +uerte como era, ni muy valiente. 6e seguir%,
todos te seguiremos. "or +avor, no te pares, Sin Nombre.
La arpa dio media vuelta y sigui adelante. La luI de la lib%lula se disipaba por momentos y
Lyra comprendi $ue no tardara en apagarse del todo.
"ero mientras avanIaba trastabillando, oy #unto a ella una voI conocida.
XLyra... Lyra, hi#a ma...
La ni!a se volvi.
X_Se!or Scoresby` XeYclam alboroIadaX. _9u*nto me alegra or su voI` _R tambi%n puedo
verlo` _L#al* pudiera tocarlo`
,n la d%bil luI de la cueva, Lyra distingui la delgada +igura y la sonrisa irnica del aeronauta
te#ano. 7larg la mano impulsivamente, pero +ue en vano.
XRo tambi%n me alegro de verte, bonita. "ero escucha: +uera est*n tramando algo malo, algo
contra ti. No me preguntes m*s detalles. N,se chico es el de la dagaO
Will mir intrigado al vie#o compa!ero de Lyra, pero enseguida apart la vista de Lee para
+i#arse en el +antasma $ue tena a su lado. Lyra, $ue lo reconoci de inmediato, contempl
maravillada a$uella versin adulta de Will: la misma mandbula prominente, el porte erguido...
Will se $ued mudo de asombro.
X"resta atencin Xdi#o su padreX. No hay tiempo para hablar de ello. MaI lo $ue te digo.
.tiliIa la daga para localiIar un lugar donde han cortado un mechn de pelo de Lyra.
Su tono era apremiante y Will no perdi tiempo con preguntas. Lyra, con los o#os desorbitados
de terror, sostuvo la lib%lula con una mano mientras con la otra se palpaba el pelo.
X7parta la mano, no veo nada Xle orden Will.
"ese a la tenue luI, Will vio sobre la sien iI$uierda de Lyra una pe$ue!a Iona de cabello m*s
corto $ue el resto.
XNSui%n lo hiIoO Xpregunt LyraX. R...
XSilencio Xle inst Will. Luego se volvi hacia el +antasma de su padre y preguntX: NSu%
debo hacerO
X9rtale esos pelos m*s cortos hasta la raI y tmalos todos con cuidado. No te de#es ninguno.
Luego abre una ventana a otro mundo, el $ue sea, introduce los pelos por ella y vuelve a cerrarla.
MaIlo ahora mismo.
La arpa observaba la escena con atencin. Los +antasmas se haban agolpado alrededor de ellos.
Lyra distingui en la penumbra sus en#utos rostros. Se mordi el labio, asustada y perple#a,
mientras Will haca lo $ue le haba ordenado su padre. 7cerc el rostro iluminado por el d%bil
resplandor $ue emita la lib%lula a la punta del cuchillo y cort un pe$ue!o espacio en la roca
$ue daba a otro mundo. Luego introdu#o todos los cabellos dorados a trav%s de la ventana y
coloc de nuevo la roca en su lugar antes de cerrarla.
,ntonces el suelo comenI a temblar y oyeron un ruido rechinante, como si el centro de la 6ierra
girara sobre s mismo como si se tratara de un gigantesco molino. 8el techo del tJnel se
desprendieron unos +ragmentos de roca. ,l suelo se inclin de pronto. Will agarr a Lyra y los
dos ni!os se abraIaron mientras la roca temblaba y se desplaIaba ba#o sus pies. 7lrededor caan
unas piedras $ue les golpeaban las piernas y los pies.
Los dos ni!os, $ue trataban de proteger a los gallivespianos, se acuclillaron y taparon la cabeIa
con las manos. 8e pronto un violento movimiento desliIante les desplaI hacia la iI$uierda.
Will y Lyra se abraIaron con +uerIaK estaban tan atnitos y aterroriIados $ue ni si$uiera gritaron.
,n sus odos resonaba el estruendo de miles de toneladas de roca $ue se desprendan y rodaban
por el suelo #unto a ellos.
"or +in ces el temblor de tierra, pero seguan cayendo +ragmentos de roca $ue rodaban por una
pendiente $ue unos instantes antes no eYista. Lyra yaca sobre el braIo iI$uierdo de Will. Zste
se palp el cinturn con la mano derecha: la daga segua all.
XN6ialysO NSalma(iaO Xpregunt Will con voI tr%mula.
X,stamos a$u, vivitos y coleando Xrespondi el caballero #unto a su odo.
,l aire estaba impregnado de polvo y del olor a cordita $ue desprendan los +ragmentos de roca.
Les costaba respirar y no vean nada, pues la lib%lula haba muerto.
XNSe!or ScoresbyO Xdi#o LyraX. No vemos nada... NSu% ha ocurridoO
X,stoy a$u Xcontest Lee, cerca de ellosX. Supongo $ue ha estallado la bomba pero $ue no
ha alcanIado su ob#etivo.
[Link] bombaO Xmurmur Lyra asustada, pero enseguida se repusoX. N,st*s ah, =ogerO
XS Xrespondi el ni!o con un hilo de voIX. Me salv el se!or "arry. ,staba a punto de
despe!arme y me su#et.
XMira Xdi#o el +antasma de Qohn "arryX. "ero ag*rrate a la roca y no te muevas.
,l polvo comenI a disiparse y apareci una luI, un eYtra!o resplandor dorado, como una lluvia
luminosa y brumosa $ue caa alrededor de ellos. Les alarm su intensidad pues iluminaba la Iona
$ue $uedaba a su iI$uierda, el lugar donde caa, o +lua, como un ro precipit*ndose sobre el
borde de una cascada.
,ra un abismo vasto y negro, como un poIo eYcavado en la oscuridad m*s insondable. La luI
dorada se sumerga en %l para luego desvanecerse. Will y Lyra distinguieron el otro lado del
mismo, pero estaba tan le#os $ue Will no habra podido alcanIarlo de una pedrada. 7 su derecha
vieron una pendiente cubierta de pedruscos poco asentados en el terreno $ue se alIaba hacia la
polvorienta penumbra.
Los ni!os y sus acompa!antes se su#etaban a lo $ue ni si$uiera era un saliente, sino unos meros
apoyos para las manos y los pies, en el borde del abismo. La Jnica salida era seguir avanIando
por la pendiente entre los cantos rodados y +ragmentos de roca, los cuales daban la impresin de
$ue al menor roce echaran a rodar por la pendiente.
8etr*s de ellos, a medida $ue el polvo se +ue disipando, aparecieron m*s y m*s +antasmas $ue
contemplaban horroriIados el abismo. 7lgunos permanecan acuclillados sobre la ladera, tan
aterroriIados $ue no podan moverse. Las Jnicas $ue no mani+estaban temor alguno eran las
arpas. =evoloteaban sobre el abismo, surcando el aire hacia delante y hacia atr*s, retrocediendo
para tran$uiliIar a los $ue seguan dentro del tJnel, adelant*ndose para buscar una salida.
Lyra comprob $ue su aletimetro estaba intacto. Mir alrededor, conteniendo el miedo, y no
tard en localiIar la carita de =oger.
Xcnimo Xdi#oX, estamos todos #untos y no hemos su+rido ningJn da!o. R podemos ver. Sigue
avanIando, no te pares. ,l Jnico camino $ue podemos tomar es por el borde de este... XLyra
se!al el abismoX. ,s preciso seguir avanIando. 6e #uro $ue Will y yo seguiremos adelante
hasta donde sea. No tengas miedo, no te rindas, no te $uedes reIagado. 8selo a los otros. Ro no
puedo volverme continuamente por$ue temo dar un paso en +also, as $ue tengo $ue +iarme de
$ue tJ y los otros me segus, Nde acuerdoO
,l pe$ue!o +antasma asinti con la cabeIa, y la columna de muertos emprendi en aterroriIado
silencio su marcha por el borde del abismo. Ni Lyra ni Will saban con eYactitud cu*nto tiempo
les llev, y #am*s olvidaron los tremendos peligros $ue tuvieron $ue a+rontar. La oscuridad $ue
se abra a sus pies era tan pro+unda $ue atraa su atencin, y cada veI $ue la contemplaban se
sentan mareados. 9uando lograban apartar la vista del abismo la +i#aban al +rente, en una roca,
en un saliente, en una pendiente cubierta de gravaK pero el precipicio les atraa de +orma
tentadora e irremisible, y cada veI $ue lo contemplaban perdan el e$uilibrio, la cabeIa les daba
vueltas y unas terribles n*useas les atenaIaban la garganta.
8e veI en cuando los vivos se volvan y vean la interminable y serpenteante +ila de muertos $ue
surgan por la estrecha abertura a trav%s de la $ue ellos haban salido haca un rato: madres $ue
estrechaban las cabecitas de sus beb%s contra su pecho, ancianos $ue caminaban lentamente,
chicos y chicas de la edad de =oger $ue avanIaban con decisin y cautela. Uormaban una
inmensa multitud... R todos seguan a Will y a Lyra, o eso pensaban ellos, hacia el aire libre.
"ero algunos no se +iaban de ellos y los seguan muy de cerca. Los dos ni!os sintieron sus
g%lidas manos sobre sus coraIones y sus entra!as y les oyeron murmurar, eno#ados:
XN8nde est* el mundo superiorO NUalta muchoO
X_6enemos miedo`
XNo debamos haber venido. 7l menos en el mundo de los muertos disponamos de un poco de
luI y compa!a. _,sto es mucho peor`
X_9ometisteis un error al venir a nuestra tierra` _8eberais haberos $uedado en vuestro mundo y
esperar a morir en lugar de venir a importunarnos`
XN9on $u% derecho os hab%is erigido en nuestros lderesO _No sois m*s $ue unos ni!os` NSui%n
os ha con+erido esa autoridadO
Will $uera retroceder y encararse con ellos, pero Lyra le agarr del braIo y lo contuvo. Le di#o
$ue se sentan desgraciados y asustados.
,n ese momento reson a trav%s del inmenso abismo la voI de lady Salma(ia, clara y sosegada.
X_;alor, amigos` _"ermaneced #untos y seguid avanIando` ,l camino es duro, pero Lyra dar*
con %l. 6ened paciencia y con+ianIa, y os sacaremos de a$u. _No tem*is`
Lyra se sinti m*s animada al or a$uellas palabras, lo $ue era precisamente la intencin de la
pe$ue!a espa. 7s pues, continuaron avanIando con grandes es+uerIos.
XWill Xdi#o Lyra al cabo de unos minutosX, Noyes el vientoO
XS, pero no lo noto Xrepuso WillX. R te dir% algo sobre ese agu#ero $ue hay all aba#o. ,s
como cuando hago una ventana con la daga. 6iene los mismos bordes. ,sos bordes poseen una
cualidad especialK una veI $ue los has palpado, ya no te olvidas. Los veo all* aba#o, donde la
roca se sumerge en la oscuridad. "ero ese gigantesco espacio no es un mundo como los otros. ,s
di+erente. No me gusta nada. _L#al* pudiera cerrarlo`
XNo has cerrado todas las ventanas $ue has abierto.
XNo, por$ue algunas no poda cerrarlas. "ero deb hacerlo. "uede ocurrir una desgracia si las
de#as abiertas. R una tan grande como %sa... XWill se!al hacia aba#o, sin atreverse a mirarX.
Me da repelJs. "resiento $ue ocurrir* algo malo.
Mientras los dos ni!os hablaban, el caballero 6ialys charlaba en voI ba#a, no le#os de all, con los
+antasmas de Lee Scoresby y Qohn "arry.
XN"ero $u% dices, QohnO Xpregunt LeeX. NSue no debemos salir al aire libreO No s% tJ, pero
yo estoy impaciente por regresar al mundo de los vivos.
X_R yo` Xreplic el padre de WillX. "ero creo $ue si los $ue estamos acostumbrados a luchar
permanecemos reIagados, podramos combatir en el bando de 7sriel. R si la pelea se produ#era
en el momento oportuno, el resultado sera +avorable.
[Link] +antasmasO Xpregunt 6ialys tratando de reprimir sin %Yito su escepticismoX. N9mo
vais a lucharO
XNo podemos herir a seres vivos, es cierto. "ero el e#%rcito de 7sriel tambi%n pelear* contra
otro tipo de seres.
XLos espantos Xdi#o Lee.
XQusto lo $ue yo pensaba. Sustituyen a un daimonion, Nno es ciertoO R nuestros daimonions
hace tiempo $ue desaparecieron. ;ale la pena intentarlo, Lee.
X,stoy contigo, amigo mo.
XNR usted, se!orO Xpregunt el +antasma de Qohn "arry al caballeroX. Me hablado con los
+antasmas de sus cong%neres. N;ivir* el tiempo su+iciente para ver de nuevo el mundo, antes de
morir y regresar como +antasmaO
X,s cierto $ue nuestra vida es corta en comparacin con la suya. Me $uedan unos das de vida
Xrespondi 6ialysX, y a lady Salma(ia $uiI*s algunos m*s. "ero gracias a lo $ue hacen esos
ni!os, nuestro eYilio como +antasmas no ser* permanente. Me siento orgulloso de ayudarles.
La comitiva sigui adelante. ,l abominable abismo se eYtenda a lo largo de todo el trayecto. .n
pe$ue!o tropeIn, un resbaln sobre los pedruscos, un paso en +also y caeran sin remisin,
pens Lyra, rodaran incesantemente por el precipicio y moriran de hambre antes de alcanIar el
+ondo, y sus pobres +antasmas rodaran hacia un vaco in+inito, sin $ue nadie les ayudara, sin $ue
nadie les echara una mano para sacarlos de all, y seguiran rodando eternamente por el abismo,
conscientes...
_,so sera mucho peor $ue el mundo silencioso y gris $ue se disponan a abandonar`
,n a$uel instante ocurri una cosa eYtra!a en la mente de Lyra. La idea de caerse por el
precipicio le produ#o v%rtigo y estuvo a punto de perder el e$uilibrio. No poda asir la mano de
Will, pues %ste se hallaba unos metros delante de ella, pero en a$uellos momentos Lyra pens
m*s bien en =oger, y su coraIn sinti una leve punIada de vanidad. ,n cierta ocasin, cuando
estaban encaramados en el te#ado del 9olegio Qordan, ella desa+i su v%rtigo y se desliI hasta el
canal de piedra para asustar a =oger.
Lyra se volvi para record*rselo. ,ra la Lyra $ue %l haba conocido, pens =oger, gr*cil y audaIK
no tena necesidad de avanIar arrastr*ndose como un insecto.
X6en cuidado, Lyra Xdi#o sin embargo el ni!o con voI susurranteX. =ecuerda $ue no est*s
muerta como nosotros...
Lcurri lentamente, pero Lyra no pudo hacer nada por evitarlo: traslad su peso de un pie al
otro, dio un resbaln y empeI a rodar por la pendiente. 7l principio a$uello le pareci irritante
y cmico a la veI. _Su% tonta soy`, pens Lyra. "ero al alargar la mano y no conseguir agarrarse
a algo $ue +renara su cada, al notar $ue las piedras rodaban deba#o de ella a medida $ue se
desliIaba a gran velocidad hacia el borde del abismo, comprendi horroriIada $ue iba a
despe!arse. _Nada poda evitar su cada` _,ra demasiado tarde`
Su cuerpo se convulsion de terror. Lyra no se percat de $ue los +antasmas se precipitaron en
un intento de rescatarla, pero ella pas rodando a trav%s de ellos como una piedra a trav%s de la
nieblaK no se dio cuenta de $ue Will grit su nombre con tal +uerIa $ue el eco reson en todo el
abismo. Su cuerpo rod por la ladera como un torbellino, cada veI m*s deprisa, hacia el +ondo
del abismo... 7lgunos +antasmas, horroriIados, se taparon los o#os y gritaron con todas sus
+uerIas.
7 Will se le eriI el pelo de p*nico como si hubiera eYperimentado una descarga el%ctrica.
"resenci angustiado e impotente cmo Lyra caa por el precipicio, sabiendo $ue no poda hacer
nada por salvarla. LanI un desesperado e inJtil alarido. 8entro de dos segundos, de un segundo,
Lyra alcanIara el borde. No poda detenerse, caa irremisiblemente...
8e pronto surgi de la oscuridad a$uella criatura cuyas garras haban ara!ado haca poco el
cuero cabelludo de Lyra, la arpa llamada Sin Nombre, dotada de alas y de un rostro de mu#er.
,sas mismas garras a+erraron a la ni!a por la mu!eca y #untas se precipitaron ladera aba#o, pues
la arpa apenas poda mover las alas debido al peso de Lyra, pero sigui bati%ndolas, una y otra
veI, incansable, su#etando a la ni!a con +uerIa, y lenta y pesadamente transport a Lyra a trav%s
de los aires, sac*ndola del abismo y deposit*ndola, inerte y semiinconsciente, en braIos de Will.
,l ni!o la estrech contra su pecho, sintiendo los acelerados latidos de su coraIn contra las
costillas de Lyra. ,n a$uellos momentos ella no era Lyra, y %l no era WillK ella no era una ni!a, y
%l no era un ni!o. ,ran los dos Jnicos seres humanos $ue se hallaban en a$uel vasto abismo
mortal. Los +antasmas se arracimaron en torno a ellos, murmurando unas palabras de *nimo.
Qunto a Will estaba su padre y Lee Scoresby, $ue tambi%n deseaban abraIar a Lyra. 6ialys y
Salma(ia hablaron con Sin Nombre, llam*ndola la salvadora de todos ellos, alabando su proeIa,
su generosidad, su bondad.
,n cuanto Lyra pudo moverse, eYtendi sus temblorosas manos, abraI a la arpa y cubri su
grotesco rostro de besos. No poda decir nada. ,l p*nico haba so+ocado sus palabras, su
seguridad en s misma, su vanidad...
"ermanecieron inmviles unos minutos. 9uando el tremendo susto $ue todos haban su+rido
empeI a disiparse, reemprendieron la marcha. Will su#et +irmemente con su mano sana la de
Lyra. 7vanIaron con cautela, tentando el suelo con los pies antes de apoyarlos con +irmeIa, un
proceso tan lento y +atigoso $ue temieron morir de agotamiento. "ero no podan descansar, no
podan detenerse. N9mo iban a detenerse con el terror+ico abismo $ue se abra a sus piesO
9uando llevaban una hora de +atigosa marcha, Will le di#o a Lyra:
XMira al +rente. 9reo $ue hay una salida.
La pendiente era m*s practicable e incluso podan trepar un poco y ale#arse del borde del abismo.
R al mirar al +rente creyeron divisar una abertura en el muro del precipicio. N,ra posible $ue
hubiera una salidaO
Lyra mir a Will a los o#os, luminosos y rebosantes de vitalidad, y sonri.
Siguieron avanIando, y a cada paso se iban ale#ando del abismo. 9on+orme trepaban el terreno
era m*s +irme y podan su#etarse con mayor +irmeIa, con lo $ue disminua el peligro de caer o
torcerse un tobillo.
XMe parece $ue hemos subido bastante Xcoment WillX. ;oy a utiliIar la daga para ver si
puedo localiIar algJn mundo.
X6odava no Xob#et la arpaX. 6enemos $ue subir un poco m*s. Zste no es un buen lugar
para abrir una ventana. MaIlo m*s arriba.
Siguieron adelante en silencio, apoyando con cautela una mano, un pie, el peso del cuerpo,
avanIando, apoyando una mano, un pie...6enan los dedos desollados y las rodillas y las caderas
molidas por el es+uerIoK estaban eYhaustos y les dola la cabeIa de +atiga. 6reparon los Jltimos
metros hasta alcanIar el pie del precipicio, donde un estrecho des+iladero se perda entre las
sombras.
Lyra observ con los o#os nublados de dolor mientras Will sacaba la daga y trataba de localiIar
un lugar donde abrir una ventana, tentando el aire, retirando la daga, desplaI*ndola, tentando de
nuevo...
X_Ra lo tengo` Xdeclar.
XNMas encontrado un espacio abiertoO
X9reo $ue s...
X,spera un momento, Will Xdi#o el +antasma de su padreX. ,scJchame.
Will de# la daga y se volvi. Los peligros y las di+icultades a los $ue haba tenido $ue hacer
+rente para avanIar por el precipicio le haban impedido pensar en su padre, pero se alegr al
comprobar $ue estaba all. 8e pronto se dio cuenta de $ue iban a separarse por Jltima veI.
XNSu% pasar* cuando salgas al espacio abiertoO Xpregunt WillX. N8esaparecer*s sin m*sO
X7Jn no. 7l se!or Scoresby y a m se nos ha ocurrido una idea. 7lgunos de nosotros nos
$uedaremos a$u durante un tiempo y $ueremos $ue nos +acilit%is el acceso al mundo de lord
7sriel, por$ue $uiI* necesite nuestra ayuda. 7dem*s Xprosigui el padre de Will con tono
sombro, mirando a LyraX, si $uer%is hallar a vuestros daimonions vosotros tambi%n tendr%is
$ue trasladaros al mundo de lord 7sriel, por$ue all es donde se encuentran.
XN"ero cmo sabe usted $ue nuestros daimonions est*n en el mundo de mi padre, se!or "arryO
Xpregunt Lyra.
X9uando yo viva era un cham*n. 7prend a ver muchas cosas. 9onsulta a tu aletimetro y te
con+irmar* lo $ue acabo de decir. "ero os dir% una cosa sobre los daimonions $ue no deb%is
olvidar Xdi#o Qohn "arry con voI tensa y en+*ticaX. ,l hombre $ue conocisteis como sir
9harles Latrom tena $ue regresar peridicamente a su mundo, no poda vivir en el mo de +orma
permanente. Los +ilso+os de la 9orporacin de la 6orre degli 7ngeli, $ue se desplaIaron entre
varios mundos durante trescientos a!os o m*s, tambi%n comprobaron ese hecho, debido al cual
su propio mundo se +ue debilitando y deteriorando poco a poco.
WUi#aos en lo $ue me ocurri a m. Ro era un soldado, un o+icial de los marines, y me ganaba la
vida como eYplorador. ,staba tan sano y en +orma como puede estarlo un ser humano. "ero un
da abandon% mi mundo por accidente y no consegu regresar a %l. Mice muchas cosas y aprend
mucho en el mundo en el $ue estaba, pero dieI a!os despu%s de llegar a %l contra#e una
en+ermedad mortal.
WR %ste es el motivo de todas esas cosas: vuestros daimonions slo puede vivir con plenitud en el
mundo donde yo nac. ,n otros lugares acabar*n en+ermando y morir*n. "odemos via#ar entre
varios mundos si hallamos la +orma de penetrar en ellos, pero slo podemos vivir en el nuestro.
La gran empresa de lord 7sriel acabar* +racasando por la misma raIn: debemos construir la
repJblica del cielo donde nos encontremos, por$ue para nosotros no eYiste otro lugar.
WWill, hi#o, y tJ, Lyra, pod%is salir y tomaros un breve descanso, $ue ten%is m*s $ue merecido.
"ero luego deb%is reuniros con el se!or Scoresby y conmigo en este tenebroso lugar para
emprender un Jltimo via#e.
Will y Lyra cambiaron unas miradas, y a continuacin Will abri una ventana y contemplaron el
paisa#e m*s grato $ue haban visto en su vida.
7spiraron hasta llenarse los pulmones con el aire lmpido, puro y +resco de la noche. Sus o#os
apenas podan abarcar la inmensa bveda tachonada de relucientes estrellas y el destello de un
riachuelo $ue +lua a sus pies. 7nte ellos se eYtenda una amplia sabana cubierta de bos$uecillos
de grandes *rboles, altos como castillos.
Will ensanch la ventana cuanto pudo, desplaI*ndose sobre la hierba hacia la iI$uierda y la
derecha, para $ue pudieran pasar a trav%s de ella los grupos de seis, siete u ocho +antasmas $ue
abandonaban la tierra de los muertos.
Los primeros +antasmas temblaban de esperanIa, y su eYcitacin se desliI como una ola sobre
la larga hilera de compa!eros $ue les seguan: ni!os de corta edad y padres ancianos $ue
avanIaban con la cabeIa erguida y la mirada al +rente, absorbiendo con sus pobres o#os *vidos de
luI el resplandor de las primeras estrellas $ue contemplaban desde haca siglos.
,l primer +antasma $ue abandon el mundo de los muertos +ue =oger. 7vanI un paso y se
volvi para mirar a Lyra. =i sorprendido y se adentr en la noche, en la luI de las estrellas, en
el aire... R enseguida desapareci, de#ando tras de s una estela de pe$ue!as pompas de +elicidad
$ue a Will le recordaron las burbu#as en una copa de champ*n.
Los otros +antasmas le siguieron. Will y Lyra cayeron rendidos sobre la hierba empapada de
roco, bendiciendo con cada +ibra de sus cuerpos la dulIura de la buena tierra, el aire de la noche,
las estrellas.
2B. L7 "L767UL=M7
M' 7LM7 S,
8,SL']7 ,N6=, L7S =7M7S, ,N L7S S., S, "LS7 9LML .N "cQ7=L
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7N8=,W M7=;,LL
Los mule+a empeIaron a construir la plata+orma para Mary traba#ando con rapideI y
e+icacia. ,lla dis+rutaba observ*ndolos, por$ue eran capaces de discutir sin pelearse y cooperar
sin inmiscuirse en el traba#o de los otros, y por$ue sus t%cnicas de partir, cortar y ensamblar
madera eran elegantes y h*biles.
7 los dos das, la plata+orma de observacin estuvo dise!ada, construida y colocada en su lugar.
,ra +irme, espaciosa y cmoda, y cuando Mary se instal en ella se sinti en cierto modo m*s
dichosa de lo $ue #am*s se haba sentido, especialmente en el aspecto +sico. La densa y verde
vegetacin, el intenso aIul del cielo $ue asomaba entre las ho#as, la brisa $ue re+rescaba su piel y
el suave per+ume de las +lores $ue la deleitaba cada veI $ue lo perciba, el murmullo de las ho#as,
el canto de centenares de p*#aros y el le#ano rumor de las olas en la playa... 6odo ello arrullaba y
halagaba sus sentidos, y si hubiera podido de#ar de pensar, se habra sumido en un estado de
absoluta dicha.
"ero se haba instalado all #ustamente para pensar.
7l principio, cuando Mary mir a trav%s de su catale#o y vio el ineYorable movimiento hacia
+uera del sra+, las partculas de sombra, tuvo la sensacin de $ue su +elicidad y su esperanIa se
desvanecan con ellas. No hallaba eYplicacin alguna para a$uel +enmeno.
Los mule+a le haban dicho $ue los *rboles llevaban cay%ndose desde haca trescientos a!os.
8ado $ue las partculas de sombra pasaban a trav%s de todos los mundos de +orma seme#ante,
Mary dedu#o $ue lo mismo deba de suceder en su universo y en todos los dem*s. Maca
trescientos a!os $ue haba sido +undada la =oyal Society, la primera sociedad aut%nticamente
cient+ica $ue haba sido inaugurada en su mundo. Ne1ton comenIaba a hacer sus
descubrimientos sobre la ptica y la gravitacin. Maca trescientos a!os, en el mundo de Lyra,
alguien haba inventado el aletimetro.
7l mismo tiempo, en a$uel eYtra!o mundo a trav%s del cual ella haba llegado hasta all, haban
inventado la daga sutil.
Mary se recost sobre los tablones, sintiendo $ue la plata+orma se mova lentamente a medida
$ue la brisa agitaba el gigantesco *rbol en el $ue estaba instalada. 7cerc el catale#o a su o#o y
contempl la in+inidad de diminutas chispas $ue se desliIaban a trav%s de las ho#as, pasando
sobre las bocas abiertas de los capullos, a trav%s de las gruesas ramas, desplaI*ndose en el
sentido contrario del viento, +ormando una lenta corriente $ue casi pareca moverse de modo
consciente.
NSu% haba ocurrido haca trescientos a!osO N,ra la causa de la corriente de "olvo, o a la
inversaO N,ran ambos los resultados de una causa totalmente distinta, o no tena nada $ue ver
una cosa con otraO
,l movimiento de las partculas era +ascinante. Mary pens $ue sera +*cil caer en un trance,
de#ando volar su imaginacin #unto con las partculas $ue se desliIaban a trav%s del aire.
7ntes de darse cuenta de lo $ue estaba haciendo, y debido a $ue tena todos sus sentidos
adormecidos, eso +ue eYactamente lo $ue ocurri. Mary se despert de pronto y se sinti presa
del p*nico al darse cuenta de $ue se hallaba +uera de su cuerpo. Se encontraba suspendida a
escasos metros sobre la plata+orma, entre las ramas. La corriente de "olvo haba su+rido un
cambio: en lugar del lento movimiento discurra a la velocidad de un caudaloso ro. NMaba
ad$uirido velocidad, o simplemente el tiempo se mova a un ritmo distinto para ella desde $ue se
encontraba +uera de su cuerpoO ,n cual$uier caso, Mary se percat del terrible peligro $ue corra
pues el inmenso torrente amenaIaba con engullirla. 7larg los braIos para su#etarse a algo
slido, pero comprob $ue no tena braIos. No estaba conectada a nada. Se hallaba casi sobre
a$uel abominable precipicio, y su cuerpo se ale#aba m*s y m*s, sumido en a$uella pereIosa
modorra. 6rat de gritar y despertarse, pero de su boca no sali sonido alguno. Su cuerpo segua
durmiendo mientras la parte de s $ue observaba era arrastrada por la corriente a trav%s de las
+rondosas copas de los *rboles hacia el cielo abierto.
"or m*s $ue lo intent no consigui detener a$uella +uerIa $ue la arrastraba, suave y poderosa
como el agua $ue se derrama de una presa. Las partculas de "olvo se desliIaban tambi%n como
si cayeran desde un borde invisible. 7rrastrando consigo su cuerpo.
Mary lanI un salvavidas mental a su ser +sico, tratando de evocar lo $ue senta al hallarse
dentro de %l: todas las sensaciones $ue comportaba el hecho de estar viva. ,l tacto preciso de la
suave trompa de su amiga 7tal al acariciarle el cuello. ,l sabor de unos huevos con beicon. La
triun+al tensin de sus mJsculos al escalar una empinada roca. ,l delicado baile de sus dedos
sobre el teclado del ordenador. ,l aroma de ca+% reci%n hecho. ,l calor de su lecho en una noche
invernal. "oco a poco de# de moverse. ,l salvavidas mental surti e+ecto y sinti el peso y la
+uerIa de la corriente golpe*ndola mientras permaneca suspendida en el cielo.
8e improviso ocurri algo de lo m*s eYtra!o. "oco a poco Da medida $ue re+orIaba a$uellas
sensaciones@recuerdos a!adiendo otras, saboreando un Margarita helado en 9ali+ornia, sentada
ba#o unos limoneros en un restaurante de Lisboa, eliminando la escarcha del parabrisas de su
cocheE, Mary sinti $ue el viento de "olvo remita. La presin haba cedido. "ero slo sobre ella:
a su alrededor, arriba y aba#o, la gigantesca corriente segua desplaI*ndose a gran velocidad. 8e
alguna +orma se haba producido en torno a Mary un pe$ue!o espacio de $uietud en el $ue las
partculas se resistan a la corriente.
_,ran conscientes` Sentan su ansiedad y respondan a ella. 8e pronto las partculas comenIaron
a transportarla hacia su cuerpo, y cuando Mary estuvo lo bastante cerca para verlo de nuevo,
slido, c*lido, seguro, un silencioso solloIo estremeci su coraIn.
Seguidamente se introdu#o de nuevo en su cuerpo y se despert.
Mary eYhal un suspiro entrecortado y oprimi las manos y las piernas contra las toscas tablas de
la plata+orma. 6ras haber perdido casi la raIn, haca escasos minutos, sinti $ue se apoderaba
lentamente de ella una pro+unda sensacin de dicha al tomar de nuevo contacto con su cuerpo, la
tierra, la materia.
"or +in se incorpor, tratando de poner en orden sus pensamientos. "alp las tablas hasta dar con
el catale#o y se lo acerc al o#o, sosteniendo su temblorosa mano con la otra. No caba la menor
duda: el lento movimiento de la corriente a trav%s del cielo haba dado paso a un agitado torrente.
No haba nada $ue or ni nada $ue sentir, y nada $ue ver sin el catale#o, pero despu%s de apartarlo
de su o#o, la sensacin de a$uella veloI y silenciosa inundacin permaneci grabada en su mente,
#unto con algo de lo $ue no se haba percatado debido al terror $ue haba sentido al hallarse +uera
de su cuerpo: la pro+unda e impotente insatis+accin $ue +lotaba en el aire.
Las partculas de sombra saban lo $ue ocurra, y se lamentaban de ello. R ella misma era en
parte materia de sombra. .n parte de s estaba sometida a esa corriente $ue se mova a trav%s del
cosmos. 7l igual $ue los mule+a, $ue todos los seres humanos en todos los mundos, y $ue todas
las criaturas conscientes $ue eYistan.
R a menos $ue ella descubriera lo $ue estaba ocurriendo, todos los seres, sin eYcepcin, corran
el riesgo de ser arrastrados por a$uella corriente hacia la nada.
8e pronto Mary sinti unos enormes deseos de hallarse de nuevo sobre tierra +irme. &uard el
catale#o en el bolsillo y emprendi el largo descenso hacia el suelo.
,l padre &meI traspuso la ventana cuando la luI crepuscular comenIaba a alargarse y hacerse
m*s suave. ;io los gigantescos *rboles de c*psulas@ruedas y las carreteras $ue serpenteaban a
trav%s de la pradera, como los haba divisado Mary desde ese punto haca un tiempo. "ero la
atms+era no estaba empa!ada por la niebla pues haba llovido haca poco y el sacerdote pudo
ver m*s all* $ue Mary, concretamente el espe#eo de un le#ano mar y unas oscilantes siluetas
blancas $ue podan ser velas.
,l padre &meI se ech la mochila a la espalda y se volvi hacia a$uellas siluetas para ver si
poda descubrir algo. ,ra agradable caminar en el largo y apacible atardecer por a$uella carretera
lisa, acompa!ado por el sonido $ue hacan entre la alta hierba unas criaturas seme#antes a
cigarras, y la caricia del sol de poniente en el rostro. ,l aire era +resco, lmpido y dulce,
desprovisto de a$uellos ne+astos humos de $ueroseno o de lo $ue +uera $ue impregnaban el aire
de uno de los mundos por los $ue haba atravesado: el mundo al $ue perteneca su ob#etivo, la
tentadora.
7l ponerse el sol, el sacerdote lleg a un pe$ue!o promontorio #unto a una baha poco pro+unda.
Si en a$uel mar eYistan mareas deba de ser pleamar, por$ue sobre el agua slo se vea una
estrecha +ran#a de arena blanca y suave.
,n las mansas aguas de la baha +lotaba una docena o m*s de... ,l padre &meI se detuvo para
re+leYionar. .na docena o m*s de inmensas aves blancas como la nieve, del tama!o de una barca
de remos, provistas de unas alas largas y rectas $ue arrastraban sobre el agua: unas alas
largusimas, de dos metros de largo como mnimo. N"ero eran avesO 6enan unas plumas, una
cabeIa y un pico parecidos a los de los cisnes, pero sus alas estaban situadas una +rente a otra, y
todo pareca indicar... 8e pronto lo vieron. ;olvieron la cabeIa bruscamente y todas a$uellas alas
se alIaron simult*neamente, como las velas de un yate, y henchidas por el viento pusieron rumbo
a la playa.
,l padre &meI se sinti impresionado por la belleIa de a$uellas alas@velas, por su +leYibilidad,
su per+ecto dise!o, y por la velocidad de a$uellas aves. 8e pronto repar en $ue avanIaban
moviendo tambi%n las patas ba#o el agua, unas patas largusimas $ue no estaban situadas una
+rente a otra, como las alas, sino de lado, y al moverlas al mismo tiempo $ue las alas conseguan
avanIar a trav%s del agua con eYtraordinaria elegancia y velocidad.
9uando la primera ave lleg a la orilla se dirigi directamente por la arena hacia el sacerdote.
Mientras avanIaba por la orilla no cesaba de lanIar un perverso silbido y de mover la cabeIa
bruscamente hacia delante, abriendo y cerrando el pico. ,l pico tena unos dientes parecidos a
unos a+ilados gar+ios curvados hacia adentro.
,l padre &meI se hallaba a unos cuatrocientos metros de la orilla del mar, sobre un
promontorio ba#o cubierto de hierba, por lo $ue tuvo tiempo sobrado de depositar la mochila en
el suelo, sacar el ri+le, cargarlo, apuntar y disparar.
La cabeIa del ave estall en medio de una humareda ro#a y blanca y el animal avanI unos pasos
trastabillando antes de desplomarse. 6ard un par de minutos en morir. 7gitaba sin cesar las
patas en el aire, alIaba y ba#aba las alasK toda la inmensa ave giraba sobre s misma describiendo
un crculo sangriento, soltando patadas a la *spera hierba, hasta $ue sus pulmones eYhalaron una
prolongada y burbu#eante eYpiracin rematada por un chorro ro#o de tos. Luego se $ued
inmvil.
Las otras aves se pararon en cuanto vieron caer a su compa!era, observando en silencio a ella y
al hombre. Sus o#os traslucan una *gil y +eroI inteligencia. 6ras contemplar unos instantes a su
compa!era muerta, +i#aron la vista en el ri+le y luego en el rostro del padre &meI.
9uando %ste se ech de nuevo el ri+le al hombro, las aves retrocedieron con torpeIa,
agrup*ndose. Maban captado su intencin.
,ran unas criaturas hermosas y +uertes, grandes, con el lomo amplioK parecan unas barcas
vivientes. Si saban lo $ue signi+icaba la muerte, pens el padre &meI, y comprendan la
relacin entre la muerte y %l, eYista la base para un provechoso entendimiento entre ambos.
9uando hubieran aprendido realmente a temerlo, haran eYactamente lo $ue %l les ordenara.
2C. M,8'7NL9M,
M.9M7S ;,9,S
M, M,
,N7ML=78L
8, L7 "L79,N6,=7
M.,=6,...
QLMN P,76S
8espierta, Marisa Xdi#o lord 7srielX. ;amos a aterriIar.
.n ventoso amanecer rompa sobre la +ortaleIa de basalto cuando el arte+acto intencional se
aproYimaba a ella desde el sur. La se!ora 9oulter, dolorida y mareada, abri los o#osK no haba
dormido. ;io al *ngel baphania desliIarse sobre la pista de aterriIa#e y echarse a volar hacia la
torre mientras el aparato se diriga hacia los baluartes. 6an pronto como el aparato hubo
aterriIado, lord 7sriel descendi de %l y corri a reunirse con el rey Lgun1e en la atalaya
occidental, sin hacer caso de la se!ora 9oulter. Los t%cnicos $ue acudieron de inmediato para
revisar la aeronave tampoco le prestaron atencinK nadie le pregunt sobre la p%rdida de la nave
$ue ella haba robadoK era como si se hubiera vuelto invisible. La se!ora 9oulter se dirigi
cabiIba#a hacia la habitacin, en la torre ineYpugnable, donde un ordenanIa le pregunt si $uera
algo de comida y ca+%.
X6r*igame lo $ue tenga Xdi#o la se!ora 9oulterX. Se lo agradeIco. 7 propsito Xa!adi
cuando el hombre se dispona a marcharX: ,l aletiometrista de lord 7sriel, el se!or...
XN,l se!or )asilidesO
XS. N"odra venir un momentoO
X,n estos momentos est* ocupado con sus libros, se!ora. Le dir% $ue se acer$ue un momento
cuando haya terminado.
La se!ora 9oulter se lav y se puso la Jnica camisa limpia $ue le $uedaba. ,l helado viento bata
contra las ventanas, y la gris*cea luI matutina le hiIo estremecerse. ,ch m*s carbones en la
estu+a de hierro, con+iando en $ue con el +uego de#ara de tiritar, pero el +ro le haba calado los
huesos.
8ieI minutos m*s tarde sonaron unos golpes en la puerta. ,l aletiometrista, un hombre p*lido y
de o#os oscuros, entr con su daimonion ruise!or posado en el hombro y salud a la se!ora
9oulter con una reverencia. .n momento despu%s apareci un ordenanIa con una bande#a con
pan, $ueso y ca+%.
XLe agradeIco $ue haya venido, se!or )asilides Xdi#o la se!ora 9oulterX. NLe apetece tomar
algoO
X9a+%, gracias.
X6enga la bondad de decirme $u% ha sido de mi hi#a Xprosigui la se!ora 9oulter despu%s de
servir el ca+%X, por$ue estoy segura de $ue est* enterado de lo sucedido. N;ive todavaO
,l aletiometrista dud unos instantes. ,l mono dorado a+err el braIo de la se!ora 9oulter.
XS, est* viva Xrespondi el se!or )asilides midiendo sus palabrasX, pero...
X9ontinJe, se lo ruego. NSu% iba a decirO
XSe encuentra en el mundo de los muertos. 8urante un tiempo no logr% interpretar lo $ue me
comunicaba el instrumento. ,ra del todo imposible. "ero no cabe la menor duda. ,lla y el ni!o
han ido al mundo de los muertos y han abierto una va de salida para $ue los +antasmas lo
abandonen. ,n cuanto los muertos salen al aire libre se disuelven como hicieron sus daimonions,
lo cual no de#a de ser el +in m*s dulce y deseable para ellos. ,l aletimetro me ha indicado $ue la
ni!a lo hiIo por$ue oy una pro+eca segJn la cual la muerte llegara a su +in, y crey $ue esa
misin le corresponda a ella. ,n resumen, $ue ahora ya eYiste la +orma de abandonar el mundo
de los muertos.
La se!ora 9oulter no poda articular palabra, y se acerc a la ventana para ocultar la emocin
$ue re+le#aba su rostro.
XNSaldr* mi hi#a de all con vidaO No, ya s% $ue no puede predecir eso. "ero... N9mo est*O
XSu+re, tiene dolores, est* asustada. "ero cuenta con la compa!a del ni!o y de los dos espas
gallivespianos. Siguen #untos.
XNR la bombaO
XLa bomba no la hiri.
8e pronto la se!ora 9oulter se sinti agotada. Lo Jnico $ue $uera era acostarse y dormir durante
meses, a!os. La los chas$uidos de la cuerda de la bandera, sacudida por el viento, y los
graInidos de los cuervos, $ue revoloteaban sobre los baluartes.
X&racias, se!or )asilides Xdi#o la se!ora 9oulter volvi%ndose hacia el aletiometristaX. Le
estoy muy agradecida. 6enga la bondad de in+ormarme de cual$uier novedad sobre mi hi#a, de
dnde se encuentra y $u% hace.
,l hombre hiIo una reverencia y se march. La se!ora 9oulter se tendi en el camastro, pero por
m*s $ue lo intent no consigui mantener los o#os cerrados.
XNSu% le parece eso, ma#estadO Xpregunt lord 7sriel.
Miraba a trav%s del telescopio de la atalaya una cosa $ue haba aparecido en poniente. 6ena el
aspecto de una monta!a suspendida en el cielo, a un palmo del horiIonte, cubierta por una nube.
,staba muy le#os, tanto $ue no era mayor $ue la u!a del pulgar vista a la distancia de un braIo.
"ero haca poco $ue haba aparecido y permaneca completamente inmvil.
7 trav%s del telescopio, el misterioso ob#eto pareca m*s cercano, pero no m*s detallado: una
nube sigue seme#ando una nube por m*s $ue un telescopio ample su tama!o.
XLa monta!a nublada Xdi#o Lgun1eX. L... N9mo lo llamanO NLa 9arroIaO
X9uyas riendas empu!a el =egente. Se ha ocultado bien, ese Metatron. Las escrituras apcri+as
lo mencionan. 7ntiguamente era un hombre llamado ,noc, hi#o de R*red, separado de 7d*n por
seis generaciones. R ahora gobierna el =eino. R se propone hacer m*s $ue eso, a #uIgar por lo
$ue di#o el *ngel $ue hallaron #unto al lago de aIu+re, el $ue penetr en la monta!a nublada para
espiar. Si Metatron gana esta batalla, intervendr* de +orma directa en la vida de los humanos.
'magnese, Lgun1e, una 'n$uisicin permanente, peor de lo $ue cual$uier 6ribunal 9onsistorial
de 8isciplina pudiera concebir, mane#ada por espas y traidores en todos los mundos y dirigida
personalmente por la inteligencia $ue mantiene la monta!a suspendida en el aire... 7l menos la
antigua 7utoridad tuvo la elegancia de retirarse, de#ando el traba#o sucio de $uemar here#es y
ahorcar a las bru#as en manos de sus sacerdotes. La nueva 7utoridad ser* in+initamente peor.
XR ha empeIado por invadir la repJblica Xcoment Lgun1eX. U#ese en eso. N,s humoO
8e la monta!a nublada brotaba una columna gris*cea $ue se +ue eYtendiendo lentamente,
tiInando el lmpido cielo aIul. "ero no poda ser humo pues se desliIaba contra el viento $ue
agitaba las nubes.
,l rey se acerc los prism*ticos a los o#os para ver de $u% se trataba.
XSon *ngeles Xdi#o.
Lord 7sriel se apart del telescopio, endereI*ndose y escud*ndose los o#os con la mano. Las
minJsculas +iguras aparecan a centenares, a miles, a decenas de miles, surcando el aire hasta
ensombrecer la mitad del cielo. Lord 7sriel haba visto las bandadas compuestas por billones de
estorninos aIules $ue revoloteaban al atardecer en torno al palacio del emperador Pfang@"o, pero
#am*s haba visto seme#ante multitud. Los seres alados se agruparon y luego se ale#aron muy
lentamente hacia el norte y el sur.
X_7h` NR eso $u% esO Xpregunt lord 7srielX. No es el viento.
La nube se arremolin sobre el +lanco meridional de la monta!a y comenI a soplar un poderoso
viento del $ue brotaban unas largas serpentinas de vapor. "ero lord 7sriel estaba en lo cierto: el
movimiento proceda del interior, no del eYterior. La turbulenta nube se desliI a trav%s del
cielo, y luego se separ durante unos segundos.
7ll haba algo m*s $ue una monta!a, pero slo pudieron verlo durante un instante, pues la nube
se desliI de nuevo hacia atr*s, como si tirara de ella una mano invisible, y lo ocult de nuevo.
,l rey Lgun1e de# los prism*ticos.
X,so no es una monta!a Xdi#oX. Me visto emplaIamientos de ca!ones...
XRo tambi%n. 6odo eso es muy complicado. Me pregunto si Metatron podr* ver a trav%s de la
monta!a. ,n algunos mundos disponen de unos aparatos para hacerlo. "ero por lo $ue se re+iere
a su e#%rcito, si slo cuenta con esos *ngeles...
,l rey lanI una eYclamacin de asombro y eYasperacin. Lord 7sriel le su#et del braIo con
violencia.
X_No tienen esto` Xdi#o Iarandeando violentamente el braIo de Lgun1eX. _No tienen carne`
Luego apoy la mano en la *spera me#illa de su amigo.
X7un$ue seamos pocos XprosiguiX, y vivamos pocos a!os, y tengamos la vista d%bil en
comparacin con ellos, somos m*s +uertes. _,llos nos envidian, Lgun1e` ,so es lo $ue alimenta
su odio, estoy convencido de ello. _7nsan nuestros preciados cuerpos, slidos y poderosos,
per+ectamente adaptados a la buena tierra` R si les atacamos con empu#e y determinacin,
lograremos eliminar esa in+inita cantidad de seres como $uien elimina un mos$uito de un
manotaIo. _No son m*s poderosos $ue nosotros`
X6ienen aliados en miles de mundos, 7sriel, unos seres vivos como nosotros.
XLos venceremos.
XNR si Metatron ha enviado a esos *ngeles en busca de su hi#aO
X_Mi hi#a` XeYclam 7sriel eYultanteX. NNo es maravilloso traer al mundo a una ni!a como
%saO No contenta con ir sola a entrevistarse con el rey de los osos acoraIados y arrebatarle su
reino de las patas, ha descendido al mundo de los muertos y ha liberado a todos los +antasmas. R
ese chico... Suiero conocerlo, estrecharle la mano. NSabamos lo $ue se nos vena encima cuando
iniciamos esta rebelinO _No` N"ero acaso saban ellos, la 7utoridad y su =egente, Metatron, lo
$ue se les vena encima cuando mi hi#a se incorpor a ellaO
XLord 7sriel Xdi#o el reyX, Ncomprende usted la importancia del +uturo de su hi#aO
XUrancamente, no. "or eso $uiero ver a )asilides. N7dnde ha idoO
X7 hablar con la se!ora 9oulter. "ero ese hombre est* rendido, no puede hacer nada hasta $ue
haya descansado.
X8ebi descansar antes. Mande $ue venga, haga el +avor. R otra cosa: tenga la bondad de pedir
a madame LYentiel $ue acuda a la torre tan pronto como pueda. 8eseo presentarle mis
condolencias.
Madame LYentiel haba sido la sub#e+e de los gallivespianos. 7hora tendra $ue asumir las
responsabilidades de lord =o(e. ,l rey Lgun1e hiIo una inclinacin y se march, de#ando a su
comandante escrutando el horiIonte gris.
,l e#%rcito se estuvo agrupando a lo largo de todo el da. Los *ngeles de la +uerIa de lord 7sriel
volaron sobre la monta!a nublada, buscando una abertura, pero sin %Yito. Nada cambiK ni salan
ni entraban *ngelesK las altas ventanas roIaban las nubes, y las nubes se renovaban
continuamente, sin separarse ni un instante. ,l sol surc el +ro cielo aIul y luego se desplaI
hacia el suroeste, dorando las nubes y ti!endo el vapor $ue rodeaba la monta!a de una tonalidad
cremosa y escarlata, albarico$ue y naran#a. 9uando el sol se puso, del interior de las nubes surgi
un leve resplandor.
7cudieron guerreros de todos los mundos en los $ue la rebelin de lord 7sriel contaba con
partidariosK mec*nicos y arti+icieros llenaban los depsitos de combustible de las aeronaves,
cargaban el armamento, calibraban miras y medidas. 7l anochecer aparecieron unos oportunos
re+uerIos: desde el norte, avanIando en silencio sobre el g%lido terreno, llegaron por separado
numerosos osos acoraIados, entre los $ue se encontraba su rey. "oco despu%s lleg el primero de
los clanes de bru#asK el murmullo del aire a trav%s de sus ramas de pino permaneci suspendido
en el cielo nocturno durante largo tiempo.
7 lo largo de la planicie, al sur de la +ortaleIa, relucan miles de luces $ue marcaban los
campamentos de los $ue haban llegado de le#os. M*s all*, en las cuatro es$uinas del comp*s,
unos grupos de *ngeles@espas patrullaban in+atigables, vigilantes.
7 medianoche lord 7sriel se hallaba reunido en la torre ineYpugnable con el rey Lgun1e, el
*ngel baphania, la gallivespiana madame LYentiel y 6eu(ros )asilides. ,l aletiometrista
acababa de hablar, y lord 7sriel se levant, se acerc a la ventana y contempl el le#ano
resplandor de la monta!a nublada $ue se alIaba por poniente. Los dem*s guardaron silencioK
acababan de enterarse de algo $ue haba hecho palidecer y temblar a lord 7sriel. Ninguno saba
cmo reaccionar ante la noticia.
"or +in lord 7sriel rompi el silencio.
XSe!or )asilides Xdi#oX, debe de estar muy +atigado. Le agradeIco sus es+uerIos. )eba una
copa de vino con nosotros.
X&racias, milord Xrespondi el aletiometrista.
Las manos le temblaban. ,l rey Lgun1e sirvi el dorado 6o(ay y le entreg una copa.
XNSu% repercusiones tendr* esto, lord 7srielO Xin$uiri madame LYentiel con voI clara.
Lord 7sriel se sent de nuevo a la mesa.
X9uando comience la batalla XcontestX, tendremos un nuevo ob#etivo. Mi hi#a y ese ni!o
han sido separados de sus daimonions, pero han conseguido sobrevivir. Sus daimonions se
encuentran en este mundo, en un lugar $ue desconocemos, corr#ame si me e$uivoco, se!or
)asilides, sus daimonions se hallan en este mundo y Metatron est* empe!ado en capturarlos. Si
atrapa a los daimonions de los ni!os, no tardar* en capturarlos a ellosK y si consigue controlar a
esos dos ni!os, mantendr* para siempre el +uturo en sus manos. Nuestra misin es clara:
debemos hallar a los daimonions antes de $ue lo haga %l, y mantenerlos a buen recaudo hasta $ue
la ni!a y el ni!o se reJnan con ellos.
XNSu% aspecto tienen esos dos daimonions $ue se han perdidoO Xpregunt la #e+e de los
gallivespianos.
X7Jn no poseen una +orma +i#a, madame Xrespondi 6eu(ros )asilidesX. "ueden presentar
cual$uier +orma.
X,n resumidas cuentas Xdi#o lord 7srielX: nuestra repJblica, el +uturo de cada ser consciente,
todos nosotros dependemos de $ue mi hi#a permaneIca viva y de $ue su daimonion y el del ni!o
no caigan en manos de Metatron, Nno es asO
X,n e+ecto.
Lord 7sriel suspir satis+echoK tena la impresin de $ue haba llegado al +in de un largo y
comple#o c*lculo y de $ue haba alcanIado una respuesta $ue, curiosamente, tena sentido.
XMuy bien Xdi#o, eYtendiendo las manos sobre la mesaX. ,sto es lo $ue haremos cuando
comience la batalla. =ey Lgun1e, usted asumir* el mando de todos los e#%rcitos $ue de+iendan la
+ortaleIa. .sted, madame LYentiel, enviar* de inmediato a sus gentes a eYplorar todos los
rincones en busca de la ni!a, el ni!o y los dos daimonions. 9uando los encuentren, deber*n
custodiarlos con sus vidas hasta $ue los ni!os y sus daimonions vuelvan a reunirse. 7 partir de
entonces, segJn tengo entendido, el ni!o podr* escapar a otro mundo y ponerse a salvo.
La dama asinti con la cabeIa. La luI de la l*mpara arrancaba destellos a su pelo crespo y gris,
$ue reluca como el acero inoYidable, y el halcn aIul $ue ella haba heredado de lord =o(e, y
$ue estaba posado en una percha #unto a la puerta, eYtendi un instante las alas.
X)ien, baphania Xcontinu lord 7srielX. NSu% sabes de ese MetatronO 7ntiguamente era un
hombre. N7Jn posee la +uerIa +sica de un ser humanoO
XSe convirti en un persona#e importante mucho despu%s de $ue me eYiliaran Xcontest el
*ngelX. Nunca le he visto de cerca. "ero %l no habra conseguido dominar el =eino a menos $ue
+uera muy +uerte, en todos los aspectos. 9asi todos los *ngeles evitan un en+rentamiento cuerpo a
cuerpo con %lK Metatron dis+rutara con el combate y ganara.
Lgun1e intuy $ue a lord 7sriel se le haba ocurrido una idea. 8urante unos instantes pareca
distrado, con la mirada ausente, pero enseguida reaccion con vivacidad.
X,ntiendo Xdi#oX. baphania, el se!or )asilides nos ha dicho por +in $ue su bomba no slo
abri un abismo deba#o de los mundos, sino $ue $uebr la estructura de las cosas tan
pro+undamente $ue hay grietas y +isuras por do$uier. 8ebe de eYistir algJn camino cerca de all
para descender al borde de ese abismo. Suiero $ue lo localices.
XNR usted $u% har*O Xin$uiri el rey Lgun1e con brus$uedad.
X8estruir a Metatron. "ero mi papel pr*cticamente ha concluido. ,s mi hi#a $uien ha de vivir, y
nuestro deber es mantener a todas las +uerIas del =eino ale#adas de ella para $ue consiga
trasladarse a un mundo m*s seguro, ella, ese ni!o y sus respectivos daimonions.
XNR la se!ora 9oulterO Xpregunt el rey.
Lord 7sriel se pas una mano por la +rente.
XNo $uiero $ue la molesten XcontestX. 8%#enla en paI, y prot%#anla si pueden. 7un$ue...
SuiI* cometa una in#usticia con ella. 7 pesar de lo $ue haya hecho, nunca ha de#ado de
sorprenderme. "ero todos sabemos lo $ue debemos hacer, y por $u%: debemos proteger a Lyra
hasta $ue encuentre a su daimonion y huya. 6al veI nuestra repJblica se cre con el solo
propsito de ayudarla a conseguirlo. )ien, pues nosotros haremos cuanto podamos en ese
sentido.
La se!ora 9oulter yaca en la cama de lord 7sriel. 7l or voces en la habitacin contigua, se
despert en el acto de su agitado sue!o, in$uieta y ansiosa de recuperar a su hi#a.
Su daimonion se incorpor #unto a ella, pero la se!ora 9oulter no $uera acercarse a la puertaK
m*s $ue lo $ue di#eran deseaba or la voI de lord 7sriel. 9rea $ue ambos estaban condenados.
Sue todos ellos estaban condenados.
7l cabo de un rato oy cerrarse la puerta en la otra habitacin y se levant de la cama.
X7sriel Xdi#o la se!ora 9oulter al entrar en la estancia iluminada por la c*lida luI de
$ueroseno.
,l daimonion de lord 7sriel gru! $uedamente. ,l mono dorado agach la cabeIa para apuntar a
la se!ora 9oulter lo $ue deba decir. Lord 7sriel estaba enrollando un enorme mapa, y no se
volvi.
XNSu% ser* de todos nosotros, 7srielO Xpregunt ella, sent*ndose.
Lord 7sriel se restreg los o#os con las manos. ,n su rostro se observaban huellas de cansancio.
Se sent y apoy un codo en la mesa. Los daimonions estaban callados: el mono posado en el
respaldo de la silla, la onIa sentada muy tiesa y alerta #unto a lord 7sriel, observando a la se!ora
9oulter sin pesta!ear.
XNNo lo has odoO Xcontest %l.
XNo poda dormir, pero no estaba atenta. N8nde est* LyraO NLo sabe alguienO
XNo.
Lord 7sriel no haba respondido a la primera pregunta de la se!ora 9oulter, y %sta comprendi
$ue no pensaba hacerlo.
X8ebimos casarnos y criarla nosotros Xdi#o la se!ora 9oulter.
,l inesperado comentario hiIo pesta!ear a lord 7sriel. Su daimonion solt un gru!ido so+ocado y
casi inaudible y se sent con las patas eYtendidas +rente a %l, como una es+inge, sin decir palabra.
XNo soporto la idea de perder la conciencia, 7sriel Xcontinu la se!ora 9oulterX. 9ual$uier
cosa es pre+erible antes $ue eso. Ro crea $ue el dolor era lo peor $ue poda eYistir, $ue te
torturen continuamente... "ero mientras uno permaneIca consciente es pre+erible, Nno creesO ,s
pre+erible a no sentir nada, a desvanecerte en la oscuridad, a $ue todo se apague para siempre.
Lord 7sriel se limitaba a prestar odos. La miraba +i#amente, escuchando con pro+unda atencinK
no era necesario responder.
X,l otro da XprosiguiX, cuando hablaste de ella con tanta amargura... 9re $ue la odiabas.
9omprendo $ue me odies a m. Ro no te he odiado nunca, pero puedo comprender $ue me odies.
"ero no comprendo por $u% odias a Lyra.
Lord 7sriel volvi la cabeIa lentamente y mir a sus espaldas.
X=ecuerdo $ue di#iste algo eYtra!o, en Svalbard, en la cima de la monta!a, poco antes de
abandonar nuestro mundo para siempre Xprosigui la se!ora 9oulterX. 8i#iste: ven conmigo y
destruiremos para siempre al "olvo. NLo recuerdasO "ero no +uiste sincero. 6u propsito era
#ustamente lo contrario, Nno es asO 7hora lo comprendo. N"or $u% no me eYplicaste lo $ue
pretendas en realidadO N"or $u% no me di#iste $ue tratabas de preservar al "olvoO "udiste
decirme la verdad.
XSuera $ue vinieras conmigo y te unieras a esta empresa Xrespondi lord 7sriel con voI
ronca y $uedaX, y cre $ue pre+eriras $ue te mintiera.
XS, eso supuse Xdi#o ella.
No poda permanecer $uieta, pero no tena +uerIas para levantarse. 8urante unos momentos se
sinti mareada, la cabeIa le daba vueltas, perciba los sonidos amortiguados, la luI mitigada,
pero casi de inmediato recuper los sentidos, incluso con mayor intensidad $ue antes. La
situacin no haba cambiado en lo m*s mnimo.
X7sriel... Xmurmur.
,l mono dorado alarg una mano como para tocar la pata de la onIa. ,l hombre observ sin
decir palabra y Stelmaria no se moviK tena los o#os +i#os en la se!ora 9oulter.
X_7y, 7sriel` NSu% ser* de nosotrosO Xrepiti la se!ora 9oulterX. N,s %ste el +in de todoO
Zl no respondi.
La se!ora 9oulter se levant, y movi%ndose como si estuviera en trance tom la mochila $ue
yaca en un rincn de la estancia y sac la pistola. 'mposible saber lo $ue hubiera hecho a
continuacin, por$ue en a$uel preciso momento se oyeron unos pasos $ue suban
apresuradamente la escalera.
,l hombre, la mu#er y los dos daimonions se volvieron para mirar al anciano ordenanIa $ue
acababa de entrar.
X8isculpad, milord Xdi#o resollandoX. Los dos daimonions... Los han visto no le#os de la
puerta oriental... en +orma de gatos... ,l centinela trat de hablar con ellos, de hacerles entrar,
pero ellos se negaron a acercarse. 7caba de ocurrir, hace tan slo un minuto.
Lord 7sriel se endereI en la silla, como hipnotiIado. 6odas las se!ales de +atiga desaparecieron
de su rostro. Se levant de un salto. Se ech el abrigo sobre los hombros y di#o al ordenanIa:
X9omuncaselo de inmediato a madame LYentiel. R transmite la orden siguiente: nadie debe
amenaIar, atemoriIar ni coaccionar a los daimonions ba#o ninguna circunstancia. 9ual$uiera $ue
los vea, en primer lugar deber*...
La se!ora 9oulter no oy el resto de la +rase, por$ue lord 7sriel ech a correr escaleras aba#o.
9uando sus precipitados pasos se desvanecieron, slo se oy el tenue silbido de la l*mpara de
$ueroseno y el ulular del +urioso viento $ue soplaba +uera.
La se!ora 9oulter cruI una mirada con su daimonion. La eYpresin del mono dorado era m*s
sutil y comple#a de lo $ue haba sido en los treinta y cinco a!os de eYistencia $ue llevaban
#untos.
X8e acuerdo Xdi#o la se!ora 9oulterX. No veo otra solucin. 9reo... creo $ue nosotros...
,l daimonion comprendi en el acto a $u% se re+era. Salt sobre su pecho y ambos se abraIaron.
Luego la se!ora 9oulter tom su abrigo +orrado de piel, sali sigilosamente de la estancia y ba#
por la oscura escalera.
23. L7 )767LL7,N L7 "L7N'9',
6L8L MLM)=,
,S6c ,N "L8,= 8,
S. ,S",96=L
M7S67 S., LL,&7 L7 ML=7 ,N S.,
S. M.M7N'878
8,S"',=67...
W'LL'7M )L7P,
Uue dursimo para Lyra y Will abandonar el maravilloso mundo donde haban dormido la
noche anterior, pero si $ueran encontrar a sus daimonions no tenan m*s remedio $ue adentrarse
de nuevo en la oscuridad. 6ras horas de arrastrarse a trav%s del tenebroso tJnel, Lyra se inclin
sobre su aletimetro por en%sima veI, con breves e inconscientes eYclamaciones de congo#a,
gemidos y suspiros entrecortados, $ue de haber sido m*s potentes se habran convertido en
solloIos. Will senta tambi%n dolor en el lugar $ue haba ocupado su daimonion, un dolor
lacerante como si le clavaran unos gar+ios de acero cada veI $ue respiraba.
Lyra se volvi +atigosamenteK sus pensamientos se movan con pies de plomo. Las escalas de
signi+icado $ue partan de cada uno de los treinta y seis smbolos del aletimetro, por las $ue ella
sola moverse con agilidad y seguridad, le parecan ahora +r*giles y precarias. R el hecho de
mantener en su mente las coneYiones $ue unas y otras... 7ntes le resultaba tan +*cil como coser y
cantar, o contar un cuento, algo natural, pero ahora le costaba un es+uerIo tremendo. Maba
perdido +acultades, pero no poda +allar por$ue si lo haca +allara en todo lo dem*s.
XNo $ueda le#os Xdeclar por +in LyraX. R est* lleno de peligros... May una batalla, hay...
"ero casi hemos llegado al lugar indicado. 7l +inal de este tJnel hay una inmensa roca lisa sobre
la $ue cae agua, en la $ue podr*s abrir una ventana.
Los +antasmas $ue iban a luchar avanIaron ansiosos, y Lyra sinti $ue Lee Scoresby estaba a su
lado.
XLyra, ni!a, ya +alta poco Xdi#o Lee ScoresbyX. 9uando veas al vie#o oso, dile $ue Lee pele
hasta el +in. R cuando la batalla haya concluido, dispondremos de todo el tiempo en el mundo
para desliIarnos con el viento y hallar los *tomos $ue constituan Mester, y a mi madre en
campos de artemisa y a mis novias... todas mis novias... Lyra, hi#a ma, cuando esto haya
acabado debes descansar, Nme oyesO La vida es grata, y la muerte es...
Los dos gallivespianos via#aban en el hombro de Lyra y en el de Will. Sus breves eYistencias
casi se haban agotadoK ambos sentan una evidente rigideI en sus eYtremidades y +ro alrededor
de su coraIn. No tardaran en regresar al mundo de los muertos, esta veI como +antasmasK pero
ambos se miraron y decidieron permanecer con Will y con Lyra tanto tiempo como les +uera
posible, sin decir una palabra de $ue su muerte estaba prYima.
Los ni!os siguieron trepando m*s y m*s, en silencio. Lan la respiracin traba#osa del otro, sus
pasos, los gui#arros $ue desprendan con los pies. Urente a ellos la arpa trepaba +atigosamente
por el tJnel, arrastrando las alas, ara!ando la roca con las garras, hosca.
8e pronto percibieron un nuevo sonido: un plop plop persistente, seguido de un goteo m*s
r*pido y de un chorro de agua.
X_7$u` Xgrit Lyra alargando la mano para tocar una roca $ue les interceptaba el paso, lisa,
+ra y hJmedaX. _7$u est*`
Lyra se volvi hacia la arpa.
XMe pensado en cmo me salvaste la vida Xdi#oX, y en $ue prometiste guiar a todos los otros
+antasmas $ue pasaran del mundo de los muertos a la tierra en la $ue dormimos anoche. R he
pensado $ue no est* bien $ue no tengas un nombre, $ue vas a necesitar en el +uturo. 8e modo
$ue te impondr% un nombre, como el rey 'ore( )yrnison me puso a m el de Lenguadeplata. 6e
llamar% 7las 7irosas. 7s es cmo te llamar*s a partir de ahora y para toda la eternidad: 7las
7irosas.
X.n da volveremos a vernos, Lyra Lenguadeplata.
XR si s% $ue est*s a$u, no tendr% miedo Xdi#o LyraX. 7dis, 7las 7irosas, hasta $ue yo
muera.
La ni!a abraI a la arpa con +uerIa y la bes en ambas me#illas.
XN,s %ste el mundo de la repJblica de lord 7srielO Xin$uiri de improviso el caballero 6ialys.
XS Xrespondi LyraX. ,so dice el aletimetro. ,st* cercano a su +ortaleIa.
X,ntonces de#a $ue hable con los +antasmas.
Mientras Lyra lo sostena en alto, el gallivespiano di#o:
X,scuchad, por$ue lady Salma(ia y yo somos los Jnicos $ue hemos visto con anterioridad este
mundo. ,n la cima de una monta!a hay una +ortaleIa, $ue est* de+endida por lord 7sriel. 'gnoro
$ui%n es el enemigo. 7 partir de ahora Lyra y Will slo tienen una tarea: buscar a sus
daimonions. La nuestra es ayudarles. cnimo y luchad con valor.
Lyra se volvi hacia Will.
X8e acuerdo Xdi#o %steX, estoy listo.
Sac la daga y mir a los o#os del +antasma de su padre, $ue se hallaba a su lado. 8entro de poco
se separaran, y Will pens en lo $ue se habra alegrado de ver a su madre #unto a ellos, los tres
#untos...
XWill Xdi#o Lyra, alarmada.
Will se detuvo. La daga haba $uedado enganchada en el aire. Zste apart la mano y la daga
sigui suspendida en el aire, adherida a la sustancia de un mundo invisible. Will suspir
pro+undamente.
X"or poco...
XRa lo he visto Xrespondi LyraX. Mrame, Will.
Will contempl a$uella luI +antasmagrica, vio su reluciente mata de pelo, sus labios apretados
en un gesto de determinacin, sus o#os llenos de sinceridadK sinti el calor de su aliento, percibi
el grato aroma de su piel.
La daga se desprendi.
X;olver% a intentarlo Xdi#o Will.
Se volvi de espaldas, procurando concentrarse, y de# $ue su mente +luyera hasta el eYtremo de
la daga, palpando el aire, apart*ndose, buscando, hasta $ue por +in lo encontr. Mundi la daga y
la desplaI hacia un lado, hacia aba#o y hacia el otro lado. Los +antasmas se agolparon a su
alrededor, aproYim*ndose tanto $ue Will y Lyra sintieron unas pe$ue!as punIadas de +ro en
cada +ibra de su cuerpo.
Luego Will practic el corte de+initivo.
Lo primero $ue percibieron +ue un ruido enorme. La luI procedente de la abertura era tan
deslumbrante $ue tanto los +antasmas como los seres vivos tuvieron $ue protegerse los o#os.
8urante unos segundos no vieron nada, pero los golpes, las detonaciones, el estruendo de las
armas de +uego, el vocero y los gritos sonaban con toda claridad y eran aterradores.
,l +antasma de Qohn "arry y el de Lee Scoresby +ueron los primeros en recuperarse. 8ado $ue
ambos haban sido soldados y haban participado en varias batallas, todo a$uel pandemnium no
les desconcert como a los otros. Will y Lyra observaron la escena atnitos y espantados.
.nos cohetes eYplosivos derramaban una lluvia de +ragmentos de roca y metal sobre las laderas
de la monta!a, $ue se alIaba a escasa distancia. .nos *ngeles peleaban en el cielo contra otros, y
unas bru#as surcaban el aire lanIando los gritos de guerra de sus clanes al tiempo $ue disparaban
+lechas contra sus enemigos. Will y Lyra vieron descender en picado a un gallivespiano,
montado en una lib%lula, para atacar una aeronave cuyo piloto humano se enIarI en un combate
con %l. Mientras la lib%lula revoloteaba sobre el aparato, su #inete desmont de un salto y clav
sus espolones en el cuello del piloto. ,l insecto regres al instante y descendi para $ue el #inete
saltara sobre su reluciente lomo verde mientras la aeronave se estrellaba contra las rocas, al pie
de la +ortaleIa.
X_cbrela m*s para $ue podamos salir` Xdi#o Lee Scoresby.
X,spera, Lee Xintervino Qohn "arryX. ,st* ocurriendo algo raro... _Mirad`
Will cort otra pe$ue!a ventana en la direccin $ue indicaba Qohn "arry, y al mirar por ella
vieron $ue se haba producido un cambio en el es$uema de la lucha. La +uerIa atacante empeI a
retirarse: unos vehculos blindados, ba#o +uego de proteccin, giraron traba#osamente y
retrocedieron. .nos aparatos voladores, $ue se haban enIarIado en una encarniIada batalla con
los girpteros de lord 7sriel y haban logrado derribar a varios de ellos, dieron media vuelta en el
cielo y pusieron rumbo al oeste. Las +uerIas de tierra del =eino Xunas columnas de +usileros,
tropas e$uipadas con lanIallamas, con ca!ones $ue disparaban veneno, con unas armas $ue los
observadores #am*s haban vistoX comenIaron a retroceder y emprendieron la retirada.
XNSu% ocurreO Xpregunt LeeX. N"ero por $u% abandonan el campo de batallaO
No pareca eYistir motivo alguno: los aliados de lord 7sriel eran in+eriores en nJmero a sus
enemigos, sus armas menos potentes y muchos de ellos yacan heridos.
Will percibi entonces un repentino movimiento entre los +antasmas. Se!alaban algo $ue se
desliIaba a trav%s del aire.
X_,spantos` XeYclam Qohn "arryX. _Zse es el motivo`
"or primera veI Will y Lyra creyeron ver a a$uellos entes, seme#antes a velos de re+ulgente gasa,
$ue caan del cielo como vilanos. "ero eran muy tenues, y cuando alcanIaron el suelo apenas
resultaban visibles.
XNSu% hacenO Xpregunt Lyra.
XSe dirigen a ese pelotn de +usileros...
Will y Lyra saban lo $ue iba a ocurrir y gritaron atemoriIados.
X_9orred` _7le#aos`
7l or las voces de los ni!os cerca de donde se encontraban, algunos soldados se volvieron
sorprendidos. Ltros, viendo $ue los espantos se dirigan hacia ellos, tan eYtra!os, imp*vidos y
codiciosos, se echaron el ri+le el hombro y dispararon, por supuesto inJtilmente. 8e pronto los
espantos se abatieron sobre el primer hombre.
,ra un soldado del mundo de Lyra, un a+ricano. Su daimonion, un gato leonado con manchas
negras y largas patas, mostr los dientes y se dispuso a atacar.
6odos vieron al hombre apuntar con su ri+le, intr%pido, y de pronto vieron al daimonion atrapado
en una red invisible, gru!endo y gimiendo, impotente. ,l soldado solt el ri+le e intent llegar
hasta %l, gritando su nombre, pero cay en tierra semiinconsciente debido al dolor y a las brutales
n*useas $ue le acometieron.
X;ale, de#a $ue salgamos, Will Xdi#o Qohn "arryX. "odemos vencer a esos seres.
Will abri m*s la ventana y sali apresuradamente por ella encabeIando el e#%rcito de +antasmas.
7cto seguido se inici la batalla m*s eYtra!a $ue $uepa imaginar.
Los +antasmas salieron de la tierra, unas +ormas p*lidas $ue parecan aJn m*s p*lidas a la luI del
medioda. No tenan nada $ue temer y se arro#aron contra los invisibles espantos, +orce#eando,
luchando y tratando de abatir a unos seres $ue Will y Lyra no alcanIaban a ver.
Los +usileros y dem*s aliados vivos se $uedaron atnitos ante a$uella eYtra!a batalla espectral
$ue careca de sentido para ellos. Will se abri camino entre los contendientes, esgrimiendo la
daga al recordar $ue en otras ocasiones los espantos haban huido al verla.
Lyra lo segua a todas partes, lamentando no disponer de algJn arma con la $ue luchar como
Will, mirando alrededor, observando atentamente lo $ue ocurra. 8e veI en cuando crea ver a
los espantos, en un resplandor aceitoso en el aire. R +ue ella $uien sinti el primer escalo+ro de
peligro.
9on Salma(ia posada sobre su hombro, Lyra se instal sobre un pe$ue!o terrapl%n cubierto de
espinos, desde el $ue pudo contemplar la gran eYtensin de terreno $ue los invasores haban
arrasado.
,l sol estaba en lo alto. Urente a ella, hacia poniente, el cielo se hallaba cubierto de nubes densas
y brillantes, surcadas por simas oscuras, cuya parte superior se abra a los vientos. Las +uerIas
enemigas aguardaban tambi%n en a$uella Iona de la planicie: sus +lamantes m*$uinas, sus
coloridas banderas ondeando al viento, los regimientos agrupados, aguardando.
8etr*s de Lyra, a su iI$uierda, se alIaba una cordillera +ormada por abruptas colinas $ue
conducan a la +ortaleIa. Zstas relucan ba#o la luI gris*cea y mortecina $ue presagiaba tormenta.
,n las le#anas murallas de basalto negro, Lyra vio unas pe$ue!as +iguras $ue se movan
a+anosamente, reparando las almenas da!adas, acarreando m*s armas o simplemente observando
la contienda.
Uue entonces cuando Lyra sinti el primer ata$ue de n*useas, dolor y temor del incon+undible
to$ue de los espantos.
Lyra comprendi al instante de $u% se trataba, aun$ue #am*s lo haba eYperimentado. 7$uella
terrible sensacin le indic dos cosas: primera, $ue era lo bastante mayor para ser vulnerable a
los espantosK y segunda, $ue "an deba de andar cerca.
XWill... Will Xgimi Lyra.
Will se volvi al orla, empu!ando la daga y lanIando chispas por los o#os.
"ero antes de $ue pudiera decir algo, lanI una eYclamacin entrecortada, se llev las manos al
pecho y avanI unos pasos trastabillando. Lyra comprendi $ue le haba ocurrido lo mismo $ue
a ella.
X_"an` _"an` Xgrit Lyra, poni%ndose de puntillas y mirando desesperada a su alrededor.
Will se dobl hacia delante, tratando de reprimir las n*useas. La sensacin se disip enseguida,
como si sus daimonions hubieran logrado escapar. "ero los ni!os no haban conseguido dar con
ellos y la atms+era estaba saturada de disparos, gritos, eYclamaciones de dolor o terror, el
distante you(@you(@you( de los espectros de acantilado $ue revoloteaban por el aire, el ocasional
silbido e impacto de una +lecha y de un nuevo sonido: el alarido del viento $ue se haba
levantado.
Lyra lo sinti primero sobre sus me#illas y luego observ $ue la hierba se doblegaba ba#o %l y lo
oy agitar las ramas de espino. ,l cielo presagiaba tormenta: la blancura haba desaparecido de
las densas nubes, $ue giraban y se desliIaban te!idas de amarillo sul+Jrico, verde mar, gris humo
y negro aceitoso, una masa de cJmulos a muchos (ilmetros de altura $ue se eYtenda a lo largo
del horiIonte.
,l sol brillaba aJn a sus espaldas, de +orma $ue cada bos$uecillo y cada *rbol situado entre ella y
la tormenta mostraba un aspecto vvido y re+ulgente, unos ob#etos pe$ue!os y +r*giles $ue
desa+iaban a la oscuridad con sus ho#as, ramas, +rutos y +lores.
Los dos ni!os $ue ya no eran tan ni!os a+rontaron con valor a$uella terrible eYperiencia. 9asi
podan ver a los espantos con claridad. ,l viento haca pesta!ear a Will y agitaba el pelo de Lyra.
Sin duda era lo bastante +uerte para arrastrar consigo a los espantosK pero esos misteriosos entes
consiguieron desliIarse a trav%s de %l hacia la 6ierra. ,l ni!o y la ni!a, tomados de la mano,
echaron a andar sorteando a los muertos, los heridos y los vivosK Lyra llamaba sin cesar a su
daimonion mientras Will se mantena alerta por si vea al suyo.
,l cielo apareca surcado de rel*mpagos y de pronto el primer trueno descarg sobre los
tmpanos de los ni!os con la contundencia de un hacha. Lyra se tap los odos, y Will tropeI y a
punto estuvo de caer al suelo. 7braIados, alIaron la vista y contemplaron un espect*culo $ue
nadie haba visto #am*s en ninguno de los millones de mundos $ue eYistan.
.nas bru#as, el clan de =uta S(adi y =eina Miti, y media docena de otros clanes, cada bru#a
portando una antorcha de pino empapada en betJn, se dirigan hacia la +ortaleIa procedentes del
este, de los Jltimos reductos de cielo despe#ado, volando directamente hacia la tormenta.
Los $ue estaban en tierra percibieron el rugido y el crepitar de los hidrocarburos vol*tiles $ue
ardan en el aire. 7lgunas bru#as chocaron contra unos espantos $ue permanecan en la atms+era
superior, estrell*ndose contra el suelo envueltas en llamas y pro+iriendo gritos de terrorK pero la
mayora de esos p*lidos seres haba alcanIado la tierra, y el inmenso corte#o de bru#as surc los
aires como un ro de +uego dirigi%ndose hacia el coraIn de la tormenta.
.n numeroso grupo de *ngeles, armados con lanIas y espadas, sali de la monta!a nublada para
en+rentarse cara a cara con las bru#as. 6enan el viento de espaldas y volaban m*s veloces $ue las
lanIas, pero las bru#as no les andaban a la Iaga. Las primeras se elevaron por los aires para luego
caer en picado entre las huestes de *ngeles, descargando golpes a diestro y siniestro con sus
ardientes antorchas. .n *ngel tras otro cayeron dando tumbos y chillando, sus siluetas
recort*ndose sobre el +uego y las alas en llamas.
,ntonces empeIaron a caer las primeras gotas. Si el comandante de las nubes de tormenta se
haba propuesto apagar las antorchas de las bru#as, se llev un chascoK las antorchas de pino
empapadas en betJn seguan ardiendo, silbando y crepitando con +uerIa pese al aguacero. Las
gotas de lluvia cayeron al suelo como si hubieran sido arro#adas con violencia, disgreg*ndose y
salpicando el aire. 7l poco rato Lyra y Will estaban calados hasta los huesos y tiritando de +ro,
mientras la lluvia les golpeaba en la cabeIa y los braIos como pe$ue!os gui#arros.
Los ni!os siguieron avanIando torpemente y dando traspi%s, en#ug*ndose el agua de los o#os y
gritando en medio del tumulto: V_"an` _"an`W
Los truenos estallaban de +orma constante, produciendo un estruendo $ue pareca como si todos
los *tomos estallaran. Will y Lyra echaron a correr a trav%s de la turbulenta atms+era tratando
de reprimir su terror y gritando: V_"an` _"antalaimon` _"an`W Will, $ue saba lo $ue haba
perdido pero no cmo se llamaba, pro+era eYclamaciones sin palabras.
Los dos gallivespianos les seguan por todas partes, advirti%ndoles $ue miraran hacia uno u otro
lado, dispuestos a ahuyentar a los espantos $ue los ni!os aJn no podan percibir con nitideI. "ero
Lyra tuvo $ue sostener en sus manos a Salma(ia, por$ue la dama apenas tena +uerIas para
su#etarse al hombro de la ni!a. 6ialys no cesaba de escrutar el cielo en busca de cong%neres,
dando voces cada veI $ue vea un movimiento reluciente como el acero a trav%s del aire. "ero su
voI haba perdido potencia y los gallivespianos buscaban los colores de clan de sus dos lib%lulas:
aIul el%ctrico, y ro#o y amarillo. 7$uellos colores se haban desvanecido haca mucho y los
cuerpos $ue haban brillado con ellos yacan en el mundo de los muertos.
,ntonces se produ#o un movimiento en el cielo distinto del resto. 7l alIar la vista, protegi%ndose
los o#os de la persistente lluvia, Will y Lyra vieron una aeronave, $ue #am*s haban contemplado
con anterioridad, de aspecto grotesco, provista de seis patas, oscura y totalmente silenciosa.
"roceda de la +ortaleIa y volaba muy ba#o. "as sobre ellos en vuelo rasante, a la altura de un
te#ado, y se ale# hacia el coraIn de la tormenta.
-4. L7 MLN67T7N.)L787
McS 7LLc 8,L 9',LL 'M",='7L ,b'S6, .N 'NM,NSL =,9'N6L 9.78=78L L
=,8LN8L, 9LN 6L==,S R 7LM,N7S 8, ["7LL 78L=N787S 9LN ,N9,N8'8LS
]7U'=LS...
QLMN M'L6LN
,l arte+acto intencional era pilotado por la se!ora 9oulter. ,lla y su daimonion se
encontraban solos en la cabina de mandos.
,l altmetro barom%trico serva de poco en una tormenta, pero la se!ora 9oulter poda calcular la
altitud aproYimada observando los +uegos $ue ardan en el suelo en los lugares donde caan los
*ngelesK pese a la +uriosa lluvia, las antorchas seguan encendidas. ,n cuanto al rumbo, tampoco
eso era di+cil de calcularK los rel*mpagos $ue caan en torno a la monta!a constituan un
espl%ndido +aro. "ero tena $ue evitar chocar contra las colinas y contra los diversos seres
voladores $ue seguan peleando en el aire.
La se!ora 9oulter no utiliI las luces por$ue deseaba aproYimarse y hallar un sitio donde
aterriIar antes de $ue los otros la vieran y abatieran a tiros. 7l acercarse not $ue las rachas de
viento eran m*s violentas, repentinas y brutales. .n girptero no habra sobrevivido: el +eroI
viento lo habra estrellado contra el suelo como si se tratara de un mos$uito. 7 bordo del
arte+acto intencional la se!ora 9oulter poda desplaIarse con ligereIa propulsada por el viento,
a#ustando su e$uilibrio como un sur+ista en el "ac+ico.
,mpeI a ascender con cautela, +i#ando la vista al +rente, haciendo caso omiso de los
instrumentos y de#*ndose guiar por su vista y su instinto. Su daimonion saltaba de un lado al otro
de la pe$ue!a cabina de cristal, mirando hacia delante, arriba, a la iI$uierda y a la derecha,
aconse#*ndola continuamente sobre lo $ue deba hacer. Los rel*mpagos, unas inmensas lanIas de
luI, estallaban y crepitaban en torno al aparato. La se!ora 9oulter tripul la pe$ue!a nave a
trav%s de la tormenta, ganando altura poco a poco, dirigi%ndose hacia el palacio cubierto de
nubes.
R a medida $ue se aproYimaba, la se!ora 9oulter se sinti impresionada y sorprendida por la
naturaleIa de la monta!a.
Le recordaba una abominable here#a cuyo autor languideca merecidamente en las maImorras
del 6ribunal 9onsistorial. ,ste autor haba insinuado $ue eYistan m*s dimensiones espaciales
$ue las tres $ue todo el mundo conoca, $ue a una escala muy pe$ue!a eYistan siete u ocho
dimensiones distintas, aun$ue era imposible eYaminarlas directamente. 'ncluso haba llegado a
construir un modelo para mostrar cmo +uncionaban esas dimensiones, $ue la se!ora 9oulter
haba contemplado antes de $ue +uera eYorciIado y $uemado. "liegues y m*s pliegues, es$uinas
y bordes $ue contenan y eran contenidos: su interior lo ocupaba todo y su eYterior todo lo
dem*s. La monta!a nublada la haba a+ectado de +orma seme#ante: no pareca tanto una roca
como un campo de +uerIas magn%ticas, un espacio $ue se manipulaba a s mismo envolviendo,
eYtendiendo y derram*ndose sobre galeras y terraIas, c*maras, columnatas y torres vigas de
aire, luI y vapor.
La se!ora 9oulter eYperiment una eYtra!a sensacin de #Jbilo, y al mismo tiempo vio la +orma
de conducir la nave hasta una terraIa envuelta en niebla situada en el lado meridional. La
pe$ue!a nave dio una breve sacudida al topar con una turbulencia, pero ella control el rumbo
con mano +irme y su daimonion la gui hasta $ue se pos sobre la terraIa.
La luI $ue ella haba visto hasta entonces proceda de los rel*mpagos, de las ocasionales rendi#as
en las nubes a trav%s de las cuales penetraba el sol, de las llamas de los *ngeles $ue ardan, de los
re+lectores amb*ricosK pero all la luI era distinta. "roceda de la sustancia misma de la monta!a,
$ue resplandeca y ensombreca lentamente, al ritmo de la respiracin acompasada, irradiando
una luminosidad de madreperla.
La mu#er y el daimonion se apearon de la nave y miraron alrededor para ver por dnde tenan
$ue tirar.
La se!ora 9oulter tuvo la impresin de $ue haba otros seres $ue se movan r*pidamente por
arriba y por aba#o, desplaI*ndose a gran velocidad con mensa#es, rdenes e in+ormacin a trav%s
de la sustancia de la monta!a. No poda verlosK tan slo vea las comple#as y desconcertantes
perspectivas de la columnata, la escalera, la terraIa y la +achada.
7ntes de $ue hubiera decidido por dnde avanIar, oy unas voces y se ocult apresuradamente
detr*s de una columna. Las voces cantaban un salmo y se aproYimaban, y entonces la se!ora
9oulter vio un corte#o de *ngeles $ue portaban un palan$un.
9uando se acercaron al lugar donde se haba ocultado, vieron el arte+acto intencional y se
detuvieron. ,l canto se interrumpi, y algunos *ngeles miraron alrededor indecisos y temerosos.
La se!ora 9oulter estaba lo bastante cerca como para ver al ser $ue ocupaba el palan$un: un
*ngel, segJn le pareci, increblemente vie#o. No era +*cil distinguirlo bien, por$ue el palan$un
estaba cubierto por un reluciente cristal en el $ue se re+le#aba la luI de la monta!a, pero la se!ora
9oulter capt una terror+ica decrepitud, un rostro surcado de arrugas, unas manos temblorosas,
una boca $ue +ar+ullaba palabras incoherentes y unos o#os llorosos.
,l anciano ser se!al con mano tr%mula el arte+acto intencional, riendo, mascullando y tir*ndose
incesantemente de la barba. 8e pronto inclin la cabeIa hacia atr*s y lanI tal alarido de
angustia $ue la se!ora 9oulter tuvo $ue taparse los odos.
"ero evidentemente los *ngeles portadores del palan$un deban cumplir una misin, y haciendo
caso omiso de los gemidos y re+un+u!os del anciano, siguieron avanIando a trav%s de la terraIa.
9uando llegaron a un espacio abierto desplegaron las alas, y a una orden de su #e+e remontaron el
vuelo portando el palan$un hasta $ue la se!ora 9oulter los perdi de vista entre los remolinos de
vapor.
"ero no haba tiempo para pensar en a$uello. ,lla y el mono dorado se movieron con rapideI,
subiendo por grandes escalinatas, atravesando puentes, desplaI*ndose siempre en sentido
ascendente. 9uanto m*s ascendan, m*s intensamente notaban a$uella sensacin de actividad $ue
bulla a su alrededor. "or +in doblaron un recodo y llegaron a un espacio abierto parecido a una
plaIa cubierta de niebla, donde se toparon con un *ngel armado con una lanIa.
XNSui%nes soisO NSu% os trae por a$uO Xpregunt.
La se!ora 9oulter lo mir con curiosidad. Maca mucho tiempo estos seres se haban enamorado
de mu#eres humanas, hi#as de hombres.
XNo perdamos tiempo, te lo ruego Xcontest ellaX. Ll%vame enseguida ante el =egente. Me
espera.
8esconci%rtalos, se di#o la se!ora 9oulter, haIlos dudar. 8ado $ue el *ngel no saba $u% hacer,
ella se lo di#o. Lo sigui durante unos minutos a trav%s de a$uellas con+usas perspectivas de luI,
hasta $ue llegaron a una antec*mara. La se!ora 9oulter no habra sabido decir cmo entraron,
pero el caso es $ue estaban all. 8e pronto se abri ante ellos un panel seme#ante a una puerta.
Su daimonion le clav sus a+iladas garras en el antebraIo, y ella le agarr del pelo para
tran$uiliIarse.
7nte ellos apareca un ser luminoso. 7 la se!ora 9oulter le pareci $ue tena la +orma de un
hombre, la estatura de un hombre, pero la luI la deslumbraba y no pudo verlo con claridad. ,l
mono dorado ocult el rostro en el hombro de su due!a, y ella alI el braIo para escudarse los
o#os.
XN8nde est* la ni!aO Xin$uiri MetatronX. N8nde est* su hi#aO
X,so es lo $ue he venido a eYplicaros, mi se!or =egente Xrespondi ella.
XSi la tuviera en su poder, me la habra trado.
X,n e+ecto, pero tengo a su daimonion.
XN9mo es posibleO
XLs #uro, Metatron, $ue tengo a su daimonion en mi poder. Lcultaos un poco, os lo ruego,
estoy deslumbrada...
Metatron corri un velo de nube ante %l. ,ra como contemplar el sol a trav%s de un cristal
ahumado. 7un$ue la se!ora 9oulter poda verlo con mayor nitideI, sigui +ingiendo $ue su
rostro le deslumbraba. Su aspecto era el de un hombre de mediana edad, alto, poderoso,
autoritario. N'ba vestidoO N6ena alasO No lo saba, pues estaba +ascinada por la +uerIa de sus
o#os y no vea nada m*s.
X,scuchadme, Metatron, os lo suplico. 7cabo de entrevistarme con lord 7sriel. 6iene en su
poder al daimonion de la ni!a, y sabe $ue %sta no tardar* en ir en su busca.
XNSu% pretende hacer con la ni!aO
X'mpedir $ue caiga en vuestras manos hasta $ue cumpla la mayora de edad. 7sriel no sabe $ue
he venido a$u, y tengo $ue regresar enseguida #unto a %l. Ls #uro $ue es cierto lo $ue os digo.
Miradme, gran =egente, por$ue yo apenas os veo. Miradme con claridad y decidme lo $ue veis.
,l prncipe de los *ngeles la mir, someti%ndola al escrutinio m*s implacable $ue Marisa 9oulter
haba soportado #am*s. Sus o#os la despo#aron de todos sus ropa#es de arti+icio ba#o los $ue se
re+ugiaba y su cuerpo y su espritu, #unto con su daimonion, $uedaron desnudos ba#o la +eroI
mirada de Metatron.
,lla saba $ue su naturaleIa tendra $ue responder por ella, y le aterroriIaba $ue lo $ue %l viera
en ella no le satis+iciera. Lyra haba mentido a 'o+ur =a(nison con sus palabras: su madre menta
ahora con toda su vida.
XS, ya veo Xrespondi Metatron.
XNSu% veisO
X9orrupcin, envidia, ambicin de poder. 9rueldad y +rialdad. .na curiosidad malsana. Malicia
pura, venenosa, tYica. Qam*s, desde $ue era ni!a, ha mostrado el menor rasgo de comprensin,
misericordia o bondad sin calcular los bene+icios $ue le reportara. Ma torturado y matado sin
vacilar y sin piedadK ha traicionado, intrigado y alardeado de sus +echoras. ,s usted un poIo de
corrupcin moral.
7$uella voI, $ue haba emitido un #uicio tan implacable, conmocion a la se!ora 9oulter. Saba
lo $ue se le vena encima, y estaba asustada. "ero al mismo tiempo estaba impaciente por $ue
ocurriera, y tras or de labios de Metatron el #uicio $ue le mereca, eYperiment una sensacin de
triun+o.
X9omo veis Xdi#o la se!ora 9oulter aproYim*ndose un pocoX, soy capaI de traicionar con
toda +acilidad. "uedo conduciros al lugar donde 7sriel ha ocultado al daimonion de mi hi#a,
podr%is destruir a 7sriel y la ni!a caer* en vuestras manos.
La se!ora 9oulter not el movimiento del vapor en torno suyo, $ue con+undi sus sentidos. Las
siguientes palabras de Metatron se clavaron en su carne como dardos de hielo per+umado.
X9uando era un hombre Xdi#oX, tuve muchas esposas, pero ninguna tan hermosa como usted.
XN9u*ndo +ue usted un hombreO
X9uando era un hombre me conocan como ,noc, hi#o de R*red, hi#o de Mahalael, hi#o de
Painam, hi#o de ,ns, hi#o de Set, hi#o de 7d*n. ;iv en la 6ierra durante sesenta y cinco a!os,
hasta $ue la 7utoridad me llev a su =eino.
XR tuvisteis muchas esposas.
XR me deleitaba con su carne. No me sorprendi $ue los hi#os del cielo se enamoraran de las
hi#as de la 6ierra, e interced por ellos ante la 7utoridad. "ero estaba decidido a destruirlos, y me
oblig a pro+etiIar su condenacin.
XR no hab%is conocido esposa desde hace miles de a!os...
XMe sido el =egente del =eino.
XNNo cre%is $ue ha llegado el momento de $ue tom%is una esposaO
,n ese momento la se!ora 9oulter se sinti muy vulnerable y eYpuesta al peligro. "ero con+iaba
en su carne y en la eYtra!a revelacin $ue haba averiguado sobre los *ngeles, sobre todo los
*ngeles $ue antiguamente haban sido humanos: como no posean carne, la codiciaban y
ansiaban tener contacto con ella. Metatron estaba muy cerca de ella, lo su+iciente para percibir el
per+ume de su pelo y admirar la teYtura de su piel, para acariciarla con sus manos ardientes...
8e pronto se oy un eYtra!o sonido, como el rumor y el crepitar $ue uno percibe antes de darse
cuenta de $ue su casa se ha incendiado.
X8game $u% hace lord 7sriel y dnde se encuentra Xdi#o Metatron.
X7hora mismo puedo llevaros a %l Xrespondi la se!ora 9oulter.
Los *ngeles $ue portaban el palan$un abandonaron la monta!a nublada y echaron a volar hacia
el sur. Metatron les haba ordenado $ue condu#eran a la 7utoridad a un lugar seguro, le#os del
campo de batalla, por$ue $uera mantenerlo vivo durante un tiempoK pero en lugar de asignarle
una guardia compuesta por soldados de varios regimientos, lo cual habra llamado la atencin del
enemigo, Metatron haba con+iado en la oscuridad de la tormenta, calculando $ue en estas
circunstancias un reducido nJmero de guardias sera m*s seguro $ue un grupo numeroso.
R as habra sido de no ser por$ue el aIar $uiso $ue un espectro de acantilado $ue devoraba a un
guerrero medio muerto alIara la vista en el preciso momento en $ue un re+lector arranc unos
destellos al cristal del palan$un.
7$uello despert un recuerdo en la memoria del espectro de acantilado. Zste se detuvo,
sosteniendo en una mano el hgado caliente del guerrero, y cuando su hermano lo apart de un
empelln evoc la imagen de un Iorro polar charlat*n.
8e inmediato despleg sus correosas alas y alI el vuelo, seguido por el resto de la tropa.
baphania y sus *ngeles haban eYplorado diligentemente los alrededores durante toda la noche y
parte de la ma!ana, hasta hallar por +in una minJscula grieta en la ladera al sur de la +ortaleIa
$ue la vspera no estaba all. La haban eYaminado y agrandado, y en a$uellos momentos lord
7sriel descenda a trav%s de una serie de cavernas y tJneles $ue discurran ba#o la +ortaleIa.
No estaba totalmente a oscuras, como %l haba pensado. Maba una tenue +uente de luI, seme#ante
a un riachuelo +ormado por billones de diminutas partculas $ue relucan d%bilmente y $ue +luan
a trav%s del tJnel como un ro de luI.
X"olvo Xdeclar lord 7sriel a su daimonion.
Nunca lo haba visto con sus propios o#os, y #am*s haba imaginado tal cJmulo de "olvo. Sigui
avanIando hasta $ue de repente el tJnel desemboc en un espacio abierto y se encontr sobre
una gigantesca caverna: una cavidad lo bastante grande para contener una docena de catedrales.
No haba suelo, sino $ue los lados descendan vertiginosamente hacia el borde de un inmenso
poIo situado varios metros m*s aba#o, y m*s tenebroso $ue la propia oscuridad. ,l "olvo se
derramaba de +orma incesante en el poIoK sus billones de partculas seme#aban estrellas de todas
las galaYias del cielo, y cada una de ellas constitua un pe$ue!o +ragmento de pensamiento
consciente. La luI era tan pobre $ue apenas se vea nada.
Lord 7sriel descendi con su daimonion hacia el abismo. Mientras descendan vislumbraron lo
$ue ocurra en el otro lado del tenebroso abismo, centenares de metros m*s aba#o de donde se
encontraban. Lord 7sriel crey detectar un movimiento, y al descender otro trecho lo vio con
nitideI: un corte#o de p*lidas +iguras $ue avanIaba por una peligrosa pendiente +ormado por
hombres, mu#eres, ni!os, seres de todas las clases $ue %l haba visto, y muchas $ue ni si$uiera
conoca. ,staban tan preocupados en mantener el e$uilibrio $ue ni si$uiera se +i#aron en %l. 7
lord 7sriel se le pusieron los pelos de punta al percatarse de $ue eran +antasmas.
XLyra ha estado a$u Xdi#o en voI ba#a a la onIa.
Xcndate con cuidado X+ue lo Jnico $ue %sta le respondi.
Will y Lyra, empapados hasta los huesos, tiritando, padeciendo unos dolores indecibles,
avanIaban a ciegas a trav%s del lodo, las rocas y unas Ian#as por las cuales +luan unos
sanguinolentos arroyos alimentados por la tormenta. Lyra tema $ue lady Salma(ia se estuviera
muriendo: no haba pronunciado una palabra desde haca varios minutos y yaca postrada e inerte
en la mano de la ni!a.
9uando se re+ugiaron en el cauce de un ro cuyas aguas al menos estaban limpias, se llevaron
unos pu!ados a la boca para saciar la sed. Will observ $ue 6ialys se reanimaba.
XLigo los cascos de unos caballos $ue se acercan, Will Xdi#oX. Lord 7sriel no tiene
caballera, as $ue debe de ser el enemigo. 8ebemos atravesar el ro y ocultarnos. Me visto unos
arbustos all.
X;amos Xdi#o Will a Lyra.
7travesaron las g%lidas aguas del arroyo y se encaramaron en la orilla opuesta de la Ian#a poco
antes de $ue aparecieran los #inetes. Zstos ba#aron precipitadamente la cuesta y se acercaron a
beber: no pareca un regimiento de caballera, sino $ue se trataba de unos seres de carne
cubiertos con un pela#e corto como sus monturas. No portaban ropas ni arneses, pero iban
armados con tridentes, redes y cimitarras.
Will y Lyra no se detuvieron para contemplarlos. 9ontinuaron avanIando agachados por el
accidentado terreno, tratando de pasar inadvertidos.
"ero tenan $ue mantener los o#os +i#os en el suelo para ver por dnde pisaban y evitar torcerse
un tobillo o algo peor. 8e pronto estall un trueno y los ni!os echaron a correr, por lo $ue no
oyeron los alaridos y gru!idos de los espectros de acantilado hasta $ue se toparon con ellos.
Las criaturas estaban arracimadas alrededor de algo $ue yaca en el lodo: un ob#eto algo m*s alto
$ue ellos, tumbado de costado, parecido a una enorme #aula con paredes de cristal.
7ntes de $ue Will y Lyra pudieran detenerse y echar a correr en sentido contrario, aterriIaron en
medio de la banda de espectros.
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L,[N R ,L
LL)L 8,Q7=cN
8, ,b'S6'=.
W'LL'7M )L7P,
Mirad cmo se esconde, Metatron` Xsusurr la se!ora 9oulter a la sombra $ue te@na a
su ladoX. Se arrastra a trav%s de la oscuridad como una rata...
Se hallaban sobre un saliente en la parte superior de la inmensa caverna, observando cmo lord
7sriel y la onIa descendan cautelosamente, muchos metros m*s aba#o.
X"odra ani$uilarlo ahora mismo Xmurmur la sombra.
X"or supuesto Xdi#o la se!ora 9oulter, aproYim*ndose a su acompa!anteX. "ero $uiero
contemplar su rostro, $uerido Metatron, $uiero $ue sepa $ue le he traicionado. ;amos, lo
seguiremos y atraparemos...
La cascada de "olvo resplandeca como un inmenso pilar de luI tenue al caer de +orma suave e
incesante por el abismo. La se!ora 9oulter no poda entretenerse en contemplarla, pues la
sombra #unto a ella temblaba de deseo y tena $ue retenerla a su lado, control*ndola en la medida
de lo posible.
)a#aron en silencio, siguiendo a lord 7sriel. 7 medida $ue descendan, la se!ora 9oulter sinti
$ue se apoderaba de ella un tremendo cansancio.
XNSu% ocurreO NSu% ocurreO Xpregunt la sombra con suspicacia, intuyendo las emociones
$ue eYperimentaba la se!ora 9oulter.
X,staba pensando Xrespondi ella con dulce maliciaX en cu*nto me alegro de $ue la ni!a no
creIca y sepa lo $ue es amar y ser amada. 9re $ue la $uera cuando era un beb%K pero ahora...
X_,n su coraIn se lamenta de no verla crecer` Xle reproch la sombra.
X_7y, Metatron, cmo se nota $ue hace mucho $ue +uisteis un hombre` N,s $ue no veis lo $ue
me dueleO No me lamento de $ue la ni!a no alcance la madureI, sino de no haberos conocido yo
en mi #uventud. _9on $u% pasin me habra consagrado a vos`
La se!ora 9oulter se aproYim m*s a la sombra, como si no pudiera controlar los impulsos de su
cuerpo, y la sombra ol+ate y aspir con avideI el per+ume de su piel.
Siguieron avanIando laboriosamente sobre las rocas desprendidas y res$uebra#adas hacia el pie
de la ladera. 9uanto m*s descendan, m*s intenso era el resplandor dorado $ue el "olvo@luI
proyectaba sobre todos los ob#etos. La se!ora 9oulter no cesaba de alargar la mano hacia el sitio
donde habra estado la de su acompa!ante de haber sido humano en lugar de una sombra.
XLcultaos detr*s de m, Metatron Xdi#o por +inX. ,sperad a$u. 7sriel sospecha de todo.
8e#ad $ue lo tran$uilice. 9uando est% distrado, os llamar%. "ero deb%is aparecer como una
sombra, en esta +orma reducida, para $ue %l no os vea. 8e lo contrario de#ar* $ue el daimonion
de la ni!a huya volando.
,l =egente era un ser cuyo pro+undo intelecto se haba desarrollado y potenciado a lo largo de
miles de a!os, y cuyos conocimientos abarcaban un milln de universos. "ero en a$uel momento
estaba cegado por dos obsesiones: destruir a Lyra y poseer a la madre de %sta. Metatron asinti
con la cabeIa y se detuvo, mientras la mu#er y el mono avanIaban con el m*Yimo sigilo.
Lord 7sriel aguardaba detr*s de un inmenso blo$ue de granito, donde el =egente no alcanIaba a
verlo. La onIa les oy aproYimarse, y lord 7sriel se puso en pie en cuanto apareci la se!ora
9oulter. 6odo, cada super+icie, cada centmetro cJbico de aire, estaba impregnado por la cascada
de "olvo $ue con+era una delicada claridad a los m*s pe$ue!os detalles. 7 la luI $ue emita el
"olvo, lord 7sriel observ $ue la se!ora 9oulter tena el rostro empapado en l*grimas y apretaba
los dientes para reprimir los solloIos.
Lord 7sriel la abraI, y el mono dorado se a+err al cuello de la onIa y sepult su negro rostro
en el pela#e de %sta.
XN,st* Lyra a salvoO NMa encontrado a su daimonionO Xsusurr la se!ora 9oulter.
X,l +antasma del padre del chico los protege a ambos.
X_Su% hermoso es el "olvo` Qam*s imagin%...
XNSu% le has dichoO
XLe ment descaradamente, 7sriel. No perdamos tiempo, no soporto esta espera... No
viviremos, NverdadO NNo sobreviviremos como +antasmasO
XSi caemos en el abismo, no. Memos venido a$u para conceder a Lyra la oportunidad de hallar
a su daimonion y alcanIar la madureI. Si conducimos a Metatron a su eYtincin, Marisa, la ni!a
tendr* tiempo de conseguir ambas cosas, y si nosotros sucumbimos con %l, no tiene importancia.
XNR Lyra se salvar*O
XS, s Xrespondi lord 7sriel con ternura.
Luego bes a la se!ora 9oulter. Su cuerpo le pareci tan suave y ligero como haca trece a!os,
cuando Lyra +ue concebida.
La se!ora 9oulter rompi a llorar suavemente.
XLe di#e $ue iba a traicionaros a ti y a Lyra Xdi#o cuando logr dominarseX, y %l me crey
por$ue estoy corrompida y llena de maldadK hurg tan pro+undamente en mi interior $ue yo
estaba segura de $ue vera la verdad. "ero ment a la per+eccin. Ment con cada +ibra de mi ser,
poniendo de relieve todo el mal $ue haba cometido... No $uera $ue %l descubriera ni un *pice
de bondad en m, y lo logr%. No hay bondad en m. "ero $uiero a Lyra. N8e dnde procede este
cari!oO Lo ignoroK se apoder de m con nocturnidad y alevosa, como un ladrn, y ahora s% $ue
la $uiero tanto $ue mi coraIn rebosa de amor. 9on+iaba en $ue mis crmenes +ueran tan
monstruosos $ue ese amor no +uera mayor $ue una semilla de mostaIa a la sombra de a$u%llos,
dese% haber cometido unos crmenes aJn mayores para ocultar ese amor... "ero la semilla de
mostaIa arraig y +ue creciendo, y el pe$ue!o brote verde me parti el coraIn y tem $u% %l
viera...
La se!ora 9oulter se detuvo para recuperarse. Lord 7sriel acarici su reluciente cabello,
aureolado por el "olvo dorado, y aguard.
X6emo $ue se impaciente Xsigui ellaX. Le di#e $ue apareciera ba#o una +orma reducida para
$ue no lo vieras. "ero no es sino un *ngel, aun$ue antiguamente +uera un hombre. Mientras
+orce#eamos con %l le conduciremos al borde del precipicio, y ambos nos despe!emos con %l.
Lord 7sriel la bes.
XS. Lyra estar* a salvo y el =eino no podr* hacer nada contra ella. Ll*malo, Marisa, amor mo.
La se!ora 9oulter eYhal un prologado y estremecido suspiro. Luego se alis la +alda sobre los
muslos y se recogi el pelo detr*s de las ore#as.
X7c%rcate, Metatron XsusurrX. Ma llegado el momento.
8el aire dorado surgi de pronto la sombra de Metatron, envuelta en una capa, y enseguida
comprendi lo $ue ocurra: los dos daimonions, agaIapados y alertas, la mu#er con la aureola de
"olvo, lord 7sriel...
Lord 7sriel se arro# en el acto sobre %l, a+err*ndolo por la cintura y tratando de derribarlo. "ero
el *ngel tena los braIos libres, y con sus pu!os y antebraIos le golpe en la cabeIa y el cuerpo,
de#*ndolo sin aliento, con unas cuantas costillas maltrechas y una brecha en el cr*neo.
No obstante, lord 7sriel consigui rodear con los braIos las alas del *ngel, inmoviliI*ndolas. La
se!ora 9oulter salt entonces entre las alas inmoviliIadas y agarr a Metatron del pelo. ,l *ngel
posea una +uerIa descomunal: era como asir la crin de un caballo desbocado. Metatron sacudi
la cabeIa con +uria, Iarandeando a la se!ora 9oulter de un lado a otro. ,lla sinti el poder de las
inmensas alas plegadas $ue pugnaban por liberarse, pero lord 7sriel las su#etaba con +uerIa.
Los daimonions tambi%n atacaron a Metatron. Stelmaria le clav los dientes en una pierna
mientras el mono dorado desgarraba el borde del ala $ue tena m*s cerca, arranc*ndole las
plumas y las barbas. "ero eso slo consigui espolear la +uria de Metatron. 9on un repentino y
gigantesco es+uerIo, el *ngel se arro# a un lado, liberando un ala y aplastando a la se!ora
9oulter contra una roca.
8urante unos segundos la se!ora 9oulter se $ued aturdida y le solt. ,l *ngel se alI de nuevo,
batiendo el ala $ue tena libre para desembaraIarse del mono dorado. "ero lord 7sriel segua
rode*ndolo con los braIos, y como el volumen era ahora menor, poda su#etarlo con m*s +uerIa.
,mpe!ado en as+iYiar a Metatron, lord 7sriel le estru# las costillas hasta $ue %stas cru#ieron, al
tiempo $ue procuraba es$uivar los salva#es golpes $ue le asestaba el *ngel en la cabeIa y el
cuello.
Los golpes comenIaban a surtir e+ecto. R mientras lord 7sriel trataba de conservar el e$uilibrio
sobre las piedras, sinti un golpe brutal en la parte posterior de la cabeIa. 7l arro#arse a un lado,
Metatron haba aprovechado para agarrar una piedra del tama!o de un pu!o con la $ue golpe a
lord 7sriel en el cr*neo. Zste sinti $ue los huesos de su cabeIa cru#an y calcul $ue otro golpe
como a$u%l lo matara. 7un$ue perturbado por el dolor Xun dolor in+initamente peor $ue la
opresin de su cabeIa contra el costado del *ngelX, lord 7sriel sigui a+errado a Metatron: los
dedos de su mano derecha aplastaban los de la iI$uierda mientras se mova torpemente de un
lado a otro tratando de apoyar los pies con +irmeIa sobre el suelo sembrado de piedras.
9uando Metatron alI la piedra ensangrentada para descargar otro golpe, una +orma dorada y
peluda salt como una llama sobre la copa de un *rbol, y el mono dorado hundi sus dientes en
la mano del *ngel. Zste solt la piedra, $ue cay al suelo y rod hasta el borde del abismo.
Metatron movi el braIo a iI$uierda y derecha, tratando de librarse del daimonionK pero el mono
sigui a+errado a %l con los dientes, las garras y la cola, y de pronto la se!ora 9oulter se arro#
sobre la gigantesca y blanca ala $ue no cesaba de batir y la su#et con +uerIa.
Maban conseguido inmoviliIar a Metatron, pero no herirlo. R mucho menos conducirlo al borde
del precipicio.
Lord 7sriel sinti $ue le abandonaban las +uerIas. Se es+orIaba en no perder el conocimiento,
pero sangraba en abundancia y con cada movimiento perda m*s sangre. Senta los bordes de los
huesos roIar unos con otros y rechinar dentro de su cr*neo. ,staba conmocionado: todo lo $ue
saba era $ue deba su#etar al enemigo y derribarlo.
La se!ora 9oulter palp el rostro del *ngel hasta dar con los o#os y hundi los dedos en ellos.
Metatron lanI un grito. ,l eco respondi de un eYtremo al otro de la gigantesca caverna y su
voI reverber entre las colinas, multiplic*ndose y disminuyendo. Los le#anos +antasmas se
detuvieron en su in+atigable procesin y alIaron la cabeIa.
R Stelmaria, el daimonion onIa, cuya conciencia comenIaba a desvanecerse #unto con la de lord
7sriel, hiIo un Jltimo es+uerIo y se arro# sobre el cuello del *ngel.
Metatron cay de rodillas. La se!ora 9oulter, $ue haba cado con %l, vio los o#os inyectados en
sangre de lord 7sriel $ue la miraban con gesto implorante. La mu#er se levant apresuradamente,
horroriIada y tap*ndose la boca con la mano, empu# a un lado el ala $ue segua batiendo, agarr
al *ngel del pelo y le estir la cabeIa hacia atr*s para $ue la onIa pudiera clavarle los dientes en
el cuello.
Lord 7sriel tir de %l y ambos cayeron hacia atr*s, tropeIando con las piedras y rodando. ,l
mono dorado cay con ellos, mordiendo, ara!ando, desgarrando... 9asi haban alcanIado el
borde del precipicio, pero de pronto Metatron se incorpor y con un Jltimo y descomunal
es+uerIo abri las alas, $ue parecan una gigantesca mar$uesina blanca, bati%ndolas una y otra
veI... Metatron haba logrado desembaraIarse de la se!ora 9oulter y sigui batiendo las alas con
+uerIa para conseguir despegar, hasta $ue alI el vuelo mientras lord 7sriel segua a+errado a %l
pero a punto de des+allecer... ,l mono dorado tena los dedos enganchados en el pelo del *ngel y
estaba decidido a no soltarlo...
"ero haban salvado el borde del abismo. _Se elevaban en el aire` _Si volaban m*s alto y lord
7sriel caa, Metatron conseguira escapar`
X_Marisa` _Marisa`
,l desesperado grito brot de labios de lord 7sriel, y la madre de Lyra, con la onIa a su lado y
un rugido en los odos, se levant, recuper el e$uilibrio y salt con todas sus +uerIas, derribando
al *ngel, a su daimonion y a su amante $ue agoniIaba. 7+err a$uellas alas $ue no cesaban de
batir, y los arrastr a todos por el precipicio.
Los espectros de acantilado oyeron el grito de espanto de Lyra, y todos volvieron sus cabeIas
planas simult*neamente.
Will se adelant de un salto y embisti con la daga al espectro $ue tena m*s cerca. Sinti una
patadita en el hombro en el momento en $ue 6ialys salt y aterriI sobre la me#illa del espectro
m*s grande, agarr*ndolo del pelo y propin*ndole un puntapi% deba#o del mentn antes de $ue
pudiera Ia+arse. La criatura comenI a chillar y a revolcarse en el +ango. ,l espectro $ue estaba
#unto a Will observ con mirada estJpida el mu!n del braIo de su compa!ero y luego mir
horroriIado su propio tobillo, $ue su mano amputada haba asido al desprenderse. ,n ese
momento la daga se hundi en su pecho: Will sinti $ue la empu!adura daba tres o cuatro saltos
al ritmo de los agoniIantes latidos del coraIn, y se apresur a eYtraerla antes de $ue el espectro
se la arrancara al caer y rodara por el precipicio.
Will oy a los otros pro+erir gritos de odio mientras huan despavoridos. Saba $ue Lyra estaba a
su lado, indemne, pero se arro# en el +ango con un Jnico propsito.
X_6ialys` _6ialys` Xgrit, y acto seguido, procurando es$uivar los a+ilados dientes, torci la
cabeIa del espectro m*s grande. 6ialys estaba muerto, con los espolones clavados en el cuello
del espectro. 9omo %ste segua pataleando y tratando de morderlo, Will le cort la cabeIa y la
apart de un puntapi% antes de desprender el cad*ver del gallivespiano del correoso cuello del
espectro.
XWill Xdi#o Lyra a sus espaldasX. Mira esto, Will...
Lyra observaba el palan$un de cristal. Se hallaba intacto, pero el cristal estaba manchado y
cubierto de barro y sangre de los seres $ue los espectros haban devorado antes de hallarlo. Raca
de costado entre las rocas, y en su interior...
X_U#ate, Will, aJn est* vivo` _"ero el pobre...`
Will vio las manos de Lyra aplastadas contra el cristal, tratando de alcanIar al *ngel y
tran$uiliIarlo, por$ue era muy vie#o, estaba aterroriIado y lloraba como un ni!o, agaIapado en el
rincn in+erior del palan$un.
X8ebe de ser muy anciano... Nunca haba visto a nadie su+rir de ese modo. NNo podemos
sacarlo de ah, WillO
Will atraves el cristal con la daga y meti la mano para ayudar al *ngel a salir del palan$un.
8emente y desvalido, el decr%pito ser no paraba de llorar y mascullar de miedo y dolor,
temblando ante a$uel nuevo e inesperado peligro.
XNo tema Xdi#o WillX, le ayudaremos a ocultarse. ;amos, no le haremos da!o.
,l anciano agarr con mano temblorosa la de Will y la sostuvo sin cesar de gemir, de pro+erir
sonidos incoherentes, de rechinar los dientes y de tirarse de la barba con la mano $ue tena libre.
"ero cuando Lyra trat de ayudarle a salir, el *ngel esboI una sonrisa e hiIo una reverencia
mientras clavaba en ella sus ancianos o#os rodeados de arrugas y la miraba parpadeando con
ingenua perple#idad.
No les result di+cil a los dos ni!os ayudar al anciano a abandonar su celda de cristal, pues era
tan ligero como el papel. ,l *ngel estaba dispuesto a seguirles a donde +uera, pues no tena
voluntad propia y respondi a la amabilidad de Will y Lyra como una +lor al sol. "ero una veI en
el eYterior nada impidi al viento lastimarlo y, ante la estupe+accin de los ni!os, su +orma
empeI a disolverse hasta $ue unos instantes despu%s desapareci del todo. La Jltima impresin
$ue Will y Lyra se llevaron de %l +ueron sus o#os, pesta!eando de asombro, y un suspiro de
cansancio y de pro+undo alivio.
Luego desapareci: un misterio $ue se disolvi en el misterio. 6odo ello no haba durado ni un
minuto. Will se volvi hacia el caballero, $ue yaca en tierra. 6om su diminuto cuerpo,
sosteni%ndolo con delicadeIa en las palmas de las manos, y las l*grimas comenIaron a rodar por
sus me#illas.
X8ebemos marcharnos, Will Xle inst LyraX. ,s preciso... Lady Salma(ia ha odo $ue se
aproYiman los caballos...
.n halcn aIul el%ctrico surgi del +irmamento y descendi en picado. Lyra lanI un grito y se
agach, pero Salma(ia grit con todas sus +uerIas:
X_No, Lyra` _"onte derecha y eYtiende el pu!o`
Lyra permaneci inmvil, sosteniendo un braIo con el otro. ,l halcn aIul describi un crculo,
dio media vuelta y pas de nuevo sobre ella para calcular si los nudillos de Lyra resistiran sus
a+iladas garras.
7 lomos del halcn iba montada una dama de pelo gris y rostro de eYpresin +ranca, la cual mir
primero a Lyra y luego a Salma(ia, $ue estaba su#eta al cuello de la ni!a.
XMadame Xdi#o Salma(ia d%bilmenteX, hemos hecho...
XMab%is hecho cuanto debais hacer. 7hora estamos nosotros a$u Xrespondi madame
LYentiel, tirando de las riendas del halcn.
,l halcn lanI tres gritos tan potentes $ue casi de#aron sorda a Lyra. ,n respuesta a su llamada
aparecieron en el cielo uno, dos, tres, centenares de re+ulgentes lib%lulas, con unos guerreros en
sus lomos. Se movan con tal rapideI $ue daba la impresin de $ue +ueran a chocar entre s, pero
gracias a sus eYtraordinarios re+le#os y la destreIa de sus #inetes, m*s bien pareca $ue estuvieran
te#iendo sobre y alrededor de los ni!os un tapiI de *gil, silencioso y brillante colorido.
XLyra y Will Xdi#o la dama montada en el halcnX, seguidnos y os conduciremos hasta
vuestros daimonions.
9uando el halcn abri las alas y despeg de su mano, Lyra sinti el minJsculo peso de
Salma(ia $ue pasaba a la otra mano. Saba $ue slo la +uerIa de voluntad de la dama la haba
mantenido con vida hasta entonces. Sosteniendo su cuerpecillo con ternura, Lyra ech a correr
con Will ba#o la nube de lib%lulas, tropeIando y cayendo al suelo en varias ocasiones, pero sin
de#ar de estrechar a lady Salma(ia contra su coraIn.
X_7 la iI$uierda` _7 la iI$uierda` Xgrit la dama montada en el halcn aIul.
Los ni!os giraron hacia la iI$uierda en la oscuridad iluminada de veI en cuando por los
rel*mpagos. Will vio a su derecha un regimiento de hombres ataviados con armaduras de color
gris p*lido, tocados con yelmos y cubiertos con m*scaras, acompa!ados por sus daimonions
lobos grises, $ue procuraban no $uedarse reIagados. 8e pronto el torrente de lib%lulas en+il
hacia ellos. Los hombres vacilaron: sus ri+les no les servan de nada contra a$uel en#ambre de
insectos, y los gallivespianos se lanIaron sobre ellos en un santiam%n. Los #inetes saltaron de sus
monturas buscando una mano, un braIo, un cuello desnudo donde clavar sus espolones antes de
montarse de nuevo en el insecto mientras %ste giraba y volva a pasar sobre los hombres en vuelo
rasante. ,ran tan veloces $ue resultaba casi imposible seguirlos. 9on la moral hecha triIas, los
soldados dieron media vuelta y huyeron despavoridos.
"ero de pronto los ni!os oyeron a sus espaldas el estruendo de unos cascos de caballos y se
volvieron espantados: los #inetes se disponan a atacarlos al galope. 7lgunos llevaban en las
manos unas redes $ue hacan girar sobre sus cabeIas para atrapar a las lib%lulasK despu%s hacan
restallar las redes como si +ueran l*tigos y arro#aban los destroIados insectos al suelo.
X_"or a$u` Xgrit la dama, apresur*ndose a a!adirX: _7gachaos`
Will y Lyra la obedecieron, sintiendo $ue la tierra temblaba. N,ra posible $ue a$uella sacudida la
produ#eran los cascos de los caballosO Lyra alI la cabeIa y al apartar unos mechones hJmedos
$ue le caan sobre los o#os vio algo muy distinto de los caballos.
X_'ore(` Xgrit loca de alegraX. _Mi $uerido 'ore(`
Will la oblig a agacharse de nuevo, pues adem*s de 'ore( )yrnison haba aparecido un
regimiento de osos acoraIados $ue se dirigan hacia ellos. Lyra se apresur a agachar la cabeIa
mientras 'ore( ordenaba a sus osos $ue se desplegaran a derecha e iI$uierda y aplastaran al
enemigo.
9on inusitada agilidad, como si la armadura no pesara m*s $ue su pelambre, el rey oso se volvi
hacia Will y Lyra, $ue trataban de endereIarse.
X_9uidado, 'ore(` _7 tus espaldas` _6ienen redes` Xgrit Will, pues tenan a los #inetes casi
encima.
7ntes de $ue el oso pudiera reaccionar, la red de un #inete silb a trav%s del aire y envolvi a
'ore( en una tela de ara!a resistente como el acero. ,l oso lanI unos +uriosos rugidos y se alI
sobre sus patas traseras, tratando de golpear al #inete con sus inmensas patas. "ero la red era muy
tupida, y aun$ue el caballo lanI un bu+ido y se encabrit, atemoriIado, 'ore( no logr librarse
de la red.
X_No te muevas, 'ore(` Xgrit Will.
,l ni!o avanI presuroso a trav%s de los charcos y los montecillos de hierba mientras el #inete
trataba de controlar al caballo, y alcanI a 'ore( #usto cuando apareca un segundo #inete
blandiendo tambi%n una red.
Will conserv la sangre +ra, y en lugar de dar palos de ciego y caer tambi%n en la trampa,
observ el movimiento de la red y la cort al instante con la daga. La segunda red cay al suelo.
Will se precipit entonces hacia 'ore(, palpando con la mano iI$uierda y cortando con la
derecha. ,l imponente oso se $ued inmvil mientras el ni!o corra de un lado a otro +rente a su
gigantesco cuerpo, cortando los nudos, despe#ando el camino, liber*ndolo.
X_7l%#ate` Xgrit Will, apart*ndose de un salto.
'ore( sali disparado hacia arriba, y m*s $ue chocar contra el pecho del caballo $ue estaba #unto
a %l pareci como $ue eYplotaba.
,l #inete alI su cimitarra para descargar un golpe sobre el pescueIo del oso, pero 'ore(
)yrnison y su armadura pesaban casi dos toneladas, y a a$uella distancia nada era capaI de
resistir el impacto. 9aballo y #inete, ambos destroIados, cayeron inermes al suelo. 9uando hubo
recuperado el e$uilibrio, 'ore( mir a su alrededor para tomar nota del terreno y grit a los ni!os:
X_Saltad sobre mi lomo` _=*pido`
Lyra se mont sobre %l, seguida por Will. Lprimiendo el +ro acero entre sus piernas, los ni!os
sintieron el descomunal poder del animal cuando %ste comenI a moverse.
7 sus espaldas, los osos luchaban contra la eYtra!a caballera, asistidos por los gallivespianos,
cuyos espolones en+urecan a los caballos. La dama montada en el halcn aIul descendi en
picado.
X_Seguid adelante` XgritX. _Nos ocultaremos entre los *rboles del valle`
7l alcanIar la cima de una pe$ue!a loma, 'ore( se detuvo. Urente a ellos, el asolado terreno
descenda hacia un bos$uecillo situado a medio (ilmetro. M*s all*, una batera de ca!ones
disparaba un proyectil tras otro, $ue pasaban silbando sobre sus cabeIas, al tiempo $ue unos
hombres disparaban unas bengalas $ue estallaban deba#o de las nubes y se desliIaban hacia los
*rboles, ilumin*ndolos con una luI +ra y verdosa y convirti%ndolos en el blanco per+ecto para los
ca!ones.
Media docena de espantos luchaban #unto al bos$uecillo contra una desastrada banda de
+antasmas para hacerse con el control del mismo. ,n cuanto vieron el bos$uecillo, Lyra y Will
comprendieron $ue sus daimonions se encontraban all y $ue moriran si no los rescataban
enseguida. 9on cada minuto $ue pasaba aparecan m*s espantos procedentes del cerro $ue
$uedaba a la derecha. Will y Lyra los vieron con toda claridad.
8e pronto se produ#o una eYplosin sobre el cerro $ue hiIo estremecer el suelo y levant un
remolino de tierra y piedras. Lyra grit asustada y Will se llev las manos al pecho.
XSu#etaos bien Xdi#o 'ore(, lanI*ndose a la carga.
.na bengala estall en el aire, seguida de otra y otra m*s, desliI*ndose lentamente hacia aba#o e
iluminando el bos$uecillo con su resplandor de magnesio. Se oy otro ca!onaIo, estaba veI m*s
cerca. Los ni!os sintieron el impacto en el aire, y unos segundos despu%s les cay una lluvia de
tierra y piedras en la cara. 'ore( no aminor el paso, pero Will y Lyra apenas lograban
sostenerse. 9omo no podan hundir los dedos en su pelambre tenan $ue su#etarse a la armadura
con las rodillas, pero el oso tena un lomo tan ancho $ue resbalaban continuamente.
X_Mira` XeYclam Lyra se!alando en el preciso momento en $ue estall otro proyectil.
.na docena de bru#as volaban hacia las bengalas, portando unas gruesas ramas repletas de ho#as
con las $ue apartaban las luces de su camino. La oscuridad cay de nuevo sobre el bos$uecillo,
ocult*ndolo de los ca!ones.
Ualtaban pocos metros. Will y Lyra presentan $ue sus daimonions estaban cerca, lo cual les
produ#o una emocin y una alegra mitigadas por el temor, pues el bos$uecillo estaba in+estado
de espantos ocultos entre los *rboles y tendran $ue moverse entre ellos, y el mero hecho de
verlos les provocaba n*useas.
X6ienen miedo de la daga Xdi#o una voI #unto a ellos. ,l rey oso +ren tan bruscamente $ue
Will y Lyra cayeron al suelo.
X_Si es mi camarada Lee` XeYclam 'ore(X. _,n mi vida haba visto nada parecido` N"ero no
estabas muertoO N9on $ui%n habloO
X'ore(, $uerido amigo, nosotros controlaremos ahora la situacin. Los espantos no temen a los
osos. Lyra, Will, seguidme, y esgrimid esa daga...
,l halcn aIul se pos de nuevo en el pu!o de Lyra.
XNo perd*is un segundo Xles recomend la dama de pelo grisX. 'd a por vuestros daimonions
y huid inmediatamente. Se avecina otro peligro.
X_&racias, amable dama` _&racias a todos` Xrespondi Lyra. ,l halcn remont el vuelo.
Will distingui la tenue silueta del +antasma de Lee Scoresby #unto a ellos, conmin*ndoles a
entrar cuanto antes en el bos$uecillo, pero tenan $ue despedirse de 'ore( )yrnison.
X'ore(, $uerido amigo, no tengo palabras para agradecerte... _Sue 8ios te bendiga`
X&racias, rey 'ore( Xapostill Will.
XNo hay tiempo. _,ntrad de una veI en el bos$ue` Xdi#o el oso empu#*ndolos con su cabeIa
acoraIada.
Will ech a correr tras el +antasma de Lee Scoresby a trav%s del sotobos$ue, esgrimiendo la daga
a diestro y siniestro. La luI era tenue e irregularK las sombras densas, con+usas y desconcertantes.
XNo te ale#es de mi lado Xle pidi a Lyra. 8e pronto lanI un grito cuando una rama le hiri
en la me#illa.
7 su alrededor percibieron movimiento, ruido, +orce#eos. Las sombras se movan de un lado a
otro como ramas sacudidas por el vendaval. 6al veI +ueran +antasmasK los dos ni!os sintieron
a$uellos pe$ue!os to$ues +ros $ue conocan tan bien y oyeron unas voces $ue decan:
X_"or a$u`
X_"or all`
X_No os deteng*is, nosotros los mantendremos a raya`
X_Ra +alta poco`
8e pronto oyeron una voI $ue Lyra conoca y amaba m*s $ue a ninguna otra.
X_9orre, ven` _7presJrate, Lyra`
X_"an, cari!o mo...` _,stoy a$u`
Lyra se precipit hacia la oscuridad, solloIando y temblando, y Will se abri camino con la daga
entre ramas, parras, IarIas y espinos, mientras alrededor las voces de los +antasmas se alIaban en
un clamor de aliento y advertencia.
"ero los espantos haban dado tambi%n con su ob#etivo, y avanIaron en tromba a trav%s del
amasi#o de arbustos, breIos, races y ramas, top*ndose con menos resistencia $ue el humo. .na
docena de los malignos seres se precipitaron hacia el centro del bos$uecillo, donde el +antasma
de Qohn "arry reuna a sus compa!eros para plantarles batalla.
Will y Lyra temblaban y se sentan d%biles a causa del miedo, el agotamiento, las n*useas y el
dolor, pero habra sido inconcebible darse por vencidos a a$uellas alturas. Mientras Lyra
avanIaba apartando las IarIas con las manos y Will asestaba golpes con su daga a diestro y
siniestro, el combate de los espectrales seres se intensi+icaba y haca m*s salva#e.
X_7ll` Xgrit LeeX. NLos veisO _Qunto a esa enorme roca`
8os gatos monteses estaban enIarIados en una pelea a muerte, bu+ando, silbando y destroIando.
7mbos eran daimonions, y Will pens $ue si tuviera tiempo de detenerse sabra reconocer a
"antalaimonK pero no haba tiempo, por$ue un grotesco espanto sali de entre las sombras y se
desliI hacia ellos.
Will salv el Jltimo obst*culo, un *rbol $ue yaca en tierra, y hundi la daga en la dJctil y
reluciente +orma $ue +lotaba en el aire. ,l impacto le de# el braIo insensible, pero apret los
dientes al tiempo $ue apretaba los dedos en torno a la empu!adura y la p*lida +orma se disolvi y
desvaneci de nuevo en la oscuridad.
9asi haban llegado. Los daimonions estaban locos de terror, por$ue a trav%s de los *rboles
segua apareciendo una riada de espantos y slo los valerosos +antasmas eran capaces de
mantenerlos a raya.
XN"uedes abrir una ventanaO Xpregunt el +antasma de Qohn "arry.
Will empu! la daga pero tuvo $ue detenerse por$ue le acometi un ata$ue de n*useas $ue le
hiIo estremecerse de pies a cabeIa. No tena nada en el estmago, y el espasmo le provoc un
dolor espantoso. Lyra, #unto a %l, se hallaba en el mismo estado. 7l percatarse del motivo, el
+antasma de Lee se lanI hacia los daimonions y comenI a +orce#ear con la p*lida criatura $ue
haba aparecido a trav%s de una roca, detr*s de a$u%llos.
X"or +avor, Will... Xle implor Lyra, retorci%ndose de dolor.
Will hundi la daga, la desplaI hacia un lado, hacia aba#o y hacia el otro lado. ,l +antasma de
Lee Scoresby mir a trav%s de la abertura y vio una apacible pradera iluminada por una luna
resplandeciente, tan seme#ante a su tierra natal $ue sinti una alegra inenarrable.
Will salt a trav%s del claro y asi al primer daimonion mientras Lyra tomaba en braIos al otro.
'ncluso en a$uella situacin crtica, en un momento de m*Yimo peligro, los dos ni!os sintieron
una intensa emocin pues Lyra sostena al daimonion de Will, el gato mont%s sin nombre, y Will
a "antalaimon.
6ras mirarse a los o#os durante unos instantes, Will y Lyra se volvieron en busca de los
ben%volos +antasmas.
X_7dis, se!or Scoresby` XeYclam LyraX. _L#al*...` _&racias, muchas gracias` _7dis`
X7dis, $uerida ni!a, adis, Will. _Sue la suerte os acompa!e`
Lyra pas a trav%s de la abertura, pero Will se detuvo unos instantes para mirar al +antasma de su
padre a los o#os, $ue relucan en la sombra. 6ena $ue decirle algo antes de separarse de %l.
X8i#iste $ue yo era un guerrero Xle di#oX. Me di#iste $ue %sa era mi naturaleIa, y $ue deba
aceptarlo. ,stabas e$uivocado, padre. "ele% por$ue no tuve m*s remedio. No puedo elegir mi
naturaleIa, pero puedo elegir lo $ue $uiero hacer. R a partir de ahora lo har%, por$ue soy libre.
La sonrisa de su padre rebosaba orgullo y ternura.
X6e +elicito, hi#o mo.
9uando de# de verlo, Will pas a trav%s de la abertura, detr*s de Lyra.
8espu%s de haber cumplido su propsito, despu%s de $ue los ni!os hubieron hallado a sus
daimonions y escapado, los guerreros muertos de#aron por +in $ue sus *tomos reposaran y se
disgregaran.
,l pe$ue!o retaIo de conciencia $ue constitua Lee Scoresby +lot hacia arriba, elev*ndose sobre
el bos$uecillo, de#ando atr*s a los atnitos espantos, sobre el valle, sobre la imponente +orma de
su vie#o compa!ero el oso acoraIado, al igual $ue haba hecho en tantas ocasiones su
espectacular globo. 'ndi+erente a las bengalas y a los ca!onaIos, sordo a las eYplosiones, las
eYclamaciones y los gritos de ira, amenaIa y dolor, consciente slo de su movimiento
ascendente, lo Jltimo $ue $uedaba de Lee Scoresby atraves las espesas nubes y sali al
encuentro de las rutilantes estrellas, donde le esperaban los *tomos de Mester, su amada
daimonion hembra.
-2. L7 M7T7N7
8,S".N67 ,L 8\7,
8,9L'N7 L7 NL9M,,
LLS ;'&\7S
7)7N8LN7N
S.S ".,S6LS...
W'LL'7M )L7P,
La amplia y dorada pradera $ue el +antasma de Lee Scoresby haba atisbado a trav%s de la
ventana reluca apaciblemente ba#o los primeros rayos del sol de la ma!ana.
8orada, pero a la veI amarilla, marrn, verde y todos los millones de matices $ue abarcaban
estos coloresK y en algunos lugares negra, donde se vean unas lneas y +ran#as de al$uitr*n negroK
y tambi%n plateada, donde el sol arrancaba re+le#os a las puntas de una hierba $ue acababa de
+lorecerK y aIul, donde el vasto cielo aIul celeste se re+le#aba en las aguas de un gran lago situado
a escasa distancia y un pe$ue!o estan$ue cercano.
R apacible, pero no en silencio, pues la suave brisa agitaba in+inidad de pe$ue!os tallos, y
millones de insectos y de otras diminutas criaturas $ue Iumbaban y chirriaban sobre la hierba, y
un p*#aro tan alto en el cielo $ue no se vea lanIaba al aire pe$ue!as cascadas de notas
entrelaIadas y alegres como un cascabel, le#os, cerca, pero nunca la misma nota dos veces.
,n a$uel amplio panorama los Jnicos seres vivos $ue permanecan inmviles y silenciosos eran
el ni!o y la ni!a, $ue yacan dormidos, espalda contra espalda, a la sombra de un saliente en la
cima de un pe$ue!o +aralln.
,staban tan $uietos, tan p*lidos, $ue parecan muertos. ,l hambre les daba un aspecto
demacrado, el dolor haba producido unos surcos pro+undos alrededor de los o#osK estaban
sucios, cubiertos de polvo, barro y no poca sangre. R a #uIgar por la absoluta pasividad de sus
eYtremidades, parecan hallarse en un estado de eYtremo agotamiento.
Lyra +ue la primera en despertarse. 9uando el sol alcanI el cenit, pas sobre el +aralln y se
pos en su cabello. La ni!a se movi un poco, y cuando el sol toc sus p*rpados Lyra se elev de
las pro+undidades del sue!o hasta la super+icie de la realidad como un peI, lentamente,
resisti%ndose.
"ero era inJtil discutir con el sol, y a los pocos minutos Lyra volvi la cabeIa, se escud los o#os
con el braIo y murmur:
X"an... "an...
Lyra abri los o#os ba#o la sombra de su braIo y se despabil. 8urante unos momentos se $ued
$uieta, por$ue le dolan las piernas y los braIos y tena todos los mJsculos del cuerpo
agarrotados por el cansancio, pero estaba despierta, y sinti la brisa y el calor del sol y oy el
murmullo de los insectos y el alegre canto del p*#aro en lo alto. 6odo ello le produ#o una
sensacin muy grata. Maba olvidado lo maravilloso $ue era el mundo.
Luego se volvi y vio a Will, $ue dorma como un tronco. Su mano haba sangrado muchoK tena
la camisa rota y sucia, el pelo apelmaIado debido al polvo y al sudor. Lyra lo mir durante largo
rato, observando el pe$ue!o pulso en su cuello, su respiracin acompasada, las delicadas
sombras $ue proyectaban sus pesta!as cuando el sol se pos en ellas.
Will murmur algo y se movi. 9omo no $uera $ue la sorprendiera mir*ndolo, Lyra volvi la
cabeIa y contempl la pe$ue!a sepultura $ue haban cavado la noche anterior, de un par de
palmos de anchura, donde ahora reposaban los cad*veres del caballero 6ialys y lady Salma(ia.
7l ver una piedra lisa no le#os de donde se encontraba, Lyra +ue hasta ella, la desprendi de la
tierra y la coloc de pie +rente a la sepultura. Luego se sent, se escud los o#os con la mano y
contempl la llanura, $ue pareca prolongarse hasta el in+inito.
No era completamente llana, sino $ue presentaba unas suaves ondulaciones, y unas lomas y
hondonadas modi+icaban la super+icie del terreno. Lyra observ unos grupos de *rboles $ue
parecan construidos en lugar de haber crecido de +orma natural: sus troncos rectos y sus copas
de un verde oscuro desa+iaban la distancia, pues eran claramente visibles a varios (ilmetros a la
redonda.
M*s cerca Xal pie del +aralln, a no m*s de cien metros de distanciaX haba un pe$ue!o
estan$ue alimentado por un manantial $ue brotaba de la roca. 7l verlo, Lyra se percat de $ue
estaba sedienta.
,ch a andar hacia el estan$ue con paso lento y vacilante pues las piernas le temblaban. ,l
manantial borboteaba y caa por entre unas rocas cubiertas de musgo. Lyra sumergi las manos
en %l una y otra veI para $uitarse el barro y la suciedad antes de llevarse el agua a la boca. ,staba
tan +ra $ue le produ#o dentera, pero bebi con avideI.
,n el estan$ue, rodeado de #uncos, croaba una rana. Sus aguas eran poco pro+undas y m*s c*lidas
$ue las del manantial, segJn comprob Lyra cuando se meti descalIa en %l. "ermaneci all
largo rato, sintiendo la caricia del sol en la cabeIa y el cuerpo y deleit*ndose con la +rescura del
barro ba#o sus pies y el helado chorro del manantial en torno a sus pantorrillas.
Lyra se agach, sumergi la cara en el agua y se mo# el pelo, de#*ndole +lotar unos instantes
sobre la super+icie antes de alIar de nuevo la cabeIa y pasarse los dedos por el cabello para
eliminar el polvo y la suciedad.
9uando se sinti m*s limpia y hubo saciado la sed, Lyra mir hacia la ladera y vio $ue Will se
haba despertado. ,staba sentado con las piernas encogidas y los braIos apoyados en las rodillas,
contemplando la llanura como haba hecho ella, maravillado de su eYtensin y de la luI, del calor
y del sosiego $ue reinaba en a$uel lugar.
Lyra subi lentamente por la ladera para reunirse con %l y vio $ue Will estaba grabando los
nombres de los gallivespianos en la l*pida, tras lo cual la +i# en la tierra.
XN,st*n...O Xpregunt Will, y Lyra comprendi $ue se re+era a los daimonions.
XNo lo s%. No he visto a "an. 6engo la impresin de $ue no anda muy le#os, pero no lo s%.
N=ecuerdas lo $ue ocurriO
Will se +rot los o#os y bosteI con tanta +uerIa $ue Lyra oy unos ruiditos, como si le cru#iera
la mandbula. Luego pesta!e y mene la cabeIa.
XMuy poco XcontestX. Ro tom% a "antalaimon y tJ a... el otro, y pasamos a trav%s de la
ventana y todo estaba iluminado por la luna y lo de#% en el suelo, #unto a la ventana.
XR tJ... el otro daimonion salt de mis braIos Xdi#o LyraX. 6rat% de ver al se!or Scoresby a
trav%s de la ventana, y a 'ore(, y dnde se haba metido "an, pero cuando mir% haban
desaparecido.
X8e todos modos, no tuve la misma sensacin $ue cuando penetramos en el mundo de los
muertos, cuando nos separamos de ellos.
X,s cierto Xconvino LyraX. S% $ue est*n cerca. =ecuerdo $ue cuando %ramos m*s #venes
#ug*bamos al escondite, pero la cosa no +uncionaba por$ue yo era demasiado grande para
ocultarme de %l y siempre saba eYactamente dnde se encontraba, aun$ue se camu+lara como
una polilla. "ero esto es muy eYtra!o Xa!adi Lyra pas*ndose las manos por la cabeIa
distradamente, como si tratara de disipar un encantamientoX. "an no est* a$u, pero no me
siento separada de %l, me siento a salvo, y s% $ue %l tambi%n lo est*.
X9reo $ue est*n #untos Xcoment Will.
XS. Seguramente.
Will se levant de improviso.
X_Mira` XeYclam, protegi%ndose los o#os del sol y se!alando a lo le#os. Lyra percibi un
movimiento distante y tr%mulo, muy di+erente del rielar producido por la calima.
XN7nimalesO Xpregunt Lyra.
X,scucha Xrespondi Will, coloc*ndose la mano detr*s de la ore#a.
Lyra mir atentamente el punto $ue se!alaba Will y oy un rumor sordo y persistente, casi como
si tronara a lo le#os.
XMan desaparecido Xdi#o Will.
Las pe$ue!as y tr%mulas sombras se haban desvanecido, pero el rumor persisti durante unos
momentos. 8e pronto se hiIo un silencio m*s pro+undo $ue antes de producirse a$uel +enmeno.
Los dos ni!os siguieron observando el punto le#ano, y poco despu%s volvi a iniciarse el
misterioso movimiento. 7l cabo de unos instantes percibieron el sonido.
X8eben de haberse ocultado detr*s de un cerro Xdi#o WillX. N9rees $ue est*n m*s cercaO
XNo lo veo bien. _S, mira, han dado la vuelta, se dirigen hacia a$u`
X)ueno, si tenemos $ue pelear con ellos, primero tengo $ue beber Xdi#o Will. 6om su
mochila y ba# al manantial, donde bebi con avideI y se lav. La herida le sangraba mucho.
6ena un aspecto espantoso. Senta unos enormes deseos de darse una ducha caliente,
en#abonarse de pies a cabeIa y ponerse ropa limpia.
Lyra observaba a a$uellos... lo $ue +ueran. ,ran muy eYtra!os.
XU#ate, Will, van montados en unas ruedas.
"ero Lyra no estaba segura de $ue +uera as. Will subi un trecho por la ladera y se protegi los
o#os con la mano para mirar hacia donde se!alaba Lyra. 7hora los vio con m*s claridad. ,l
grupo, manada o pandilla estaba +ormado por una docena aproYimada de individuos $ue se
desplaIaban sobre ruedas, como haba a+irmado Lyra. "arecan un cruce de antlopes y
motocicletas, pero tenan una pinta aJn m*s rara: posean unas trompas como de pe$ue!os
ele+antes.
R se dirigan con aire resuelto hacia Will y Lyra. Will sac la daga mientras Lyra, $ue estaba
sentada #unto a %l en la hierba, comenI a girar las manecillas del aletimetro.
Zste respondi con rapideI, cuando las criaturas se hallaban a pocos metros de distancia. La
agu#a se movi a la iI$uierda, a la derecha, a la iI$uierda, m*s a la iI$uierda. Lyra senta $ue su
mente se desplaIaba tambi%n hacia los signi+icados indicados por el aletimetro y aterriIaba
sobre ellos con la ligereIa de un pa#arillo.
XNo temas, Will, vienen con intenciones amistosas Xdi#oX. Nos est*n buscando, saben $ue
estamos a$u... Su% raro, no acabo de entenderlo... NLa doctora MaloneO
Lyra pronunci el nombre como para s, por$ue no poda creer $ue la doctora Malone estuviera
en a$uel mundo. No obstante, el aletimetro indicaba su presencia con claridad, aun$ue como es
lgico no poda indicar su nombre de pila. Lyra guard el instrumento y se levant lentamente.
X9reo $ue deberamos ba#ar a recibirlos Xdi#oX. No nos har*n da!o.
7lgunos se detuvieron. ,l #e+e avanIaba a la cabeIa del grupo, con la trompa erguida. Will y
Lyra observaron $ue se propulsaban mediante en%rgicos movimientos hacia atr*s de las
eYtremidades laterales. 7lgunas de las criaturas se acercaron al estan$ue para beber mientras las
otras aguardaban, pero no con la pasiva curiosidad de unas vacas congregadas +rente a una ver#a.
7$uellos individuos estaban animados por una vvida inteligencia y propsito. ,ran personas.
Will y Lyra ba#aron por la ladera hasta hallarse lo su+icientemente cerca de las criaturas para
hablarles. "ese a lo $ue Lyra acababa de decir, Will no apart la mano de la daga.
XNo s% si me entend%is Xdi#o Lyra con cautelaX, pero s% $ue vuestras intenciones son
amistosas. 9reo $ue deberamos...
,l #e+e movi la trompa y respondi:
X;enid a ver a Mary. Montaos. Nosotros os llevaremos. ;enid a ver a Mary.
X_;aya` XeYclam Lyra, volvi%ndose hacia Will con una sonrisa en los labios.
8os de las criaturas iban e$uipadas con riendas y estribos de cuerda. No portaban sillas de
montarK sus lomos en +orma de rombo resultaron lo bastante cmodos como para montar en ellos
a pelo. Lyra haba montado en un oso y Will en bicicleta, pero ninguno haba montado en un
caballo, $ue era la comparacin m*s aproYimada. No obstante, las personas $ue montan a caballo
suelen controlar a sus monturas, cosa $ue los ni!os no consiguieron en ningJn momento: las
riendas y los estribos estaban destinados a proporcionarles simplemente algo a lo $ue agarrarse
para no perder el e$uilibrio. ,ran las criaturas $uienes tomaban todas las decisiones.
XN8nde...O XempeI a decir Will, pero se detuvo para recobrar el e$uilibrio mientras la
criatura segua avanIando.
,l grupo dio media vuelta y descendi por una pe$ue!a pendiente, desplaI*ndose con lentitud a
trav%s de la hierba. ,l movimiento era agitado pero no incmodo, por$ue las criaturas no posean
columna dorsal: Will y Lyra tenan la sensacin de estar sentados en unas mullidas poltronas.
7l poco rato llegaron a un lugar $ue los ni!os no haban distinguido desde el +aralln: una de
a$uellas Ionas donde el terreno presentaba unas +ran#as de color negro o marrn oscuro. Will y
Lyra, al igual $ue le haba ocurrido a Mary haca algJn tiempo, se asombraron al contemplar
unas carreteras de basalto $ue serpenteaban a trav%s de la pradera.
Las criaturas rodaron por la super+icie, ad$uiriendo velocidad a medida $ue avanIaban. La
carretera pareca m*s un ro $ue una autopista, por$ue en algunos lugares se ensanchaba y
desembocaba en unas Ionas amplias como pe$ue!os lagos, y en otros se divida y +ormaba unos
estrechos canales $ue m*s adelante volvan a unirse. No tena nada $ue ver con la +orma salva#e
y racional en $ue las carreteras del mundo de Will atravesaban laderas y saltaban sobre valles a
trav%s de unos puentes de hormign. Zsta +ormaba parte del paisa#e, no se impona sobre %l por la
+uerIa.
Las criaturas circulaban a gran velocidad. Will y Lyra tardaron un rato en acostumbrarse a los
en%rgicos impulsos de los mJsculos y el estr%pito de las duras ruedas sobre el duro as+alto. 7l
principio a Lyra le cost m*s $ue a Will, por$ue nunca haba montado en bicicleta y no conoca
el truco de inclinarse, pero al ver $ue %l lo haca decidi imitarlo, y al poco rato empeI a
dis+rutar de la velocidad.
8ebido al estr%pito de las ruedas los ni!os no oan lo $ue se decan, de modo $ue se con+ormaron
con se!alar los *rboles, maravillados de su tama!o y esplendorK una bandada de aves, las m*s
eYtra!as $ue #am*s haban visto, con unas alas situadas a babor y estribor $ue les permitan
realiIar un movimiento giratorio a trav%s del aireK un enorme lagarto aIul, largo como un caballo,
tumbado al sol en medio de la carretera Dlas criaturas con ruedas se separaron para pasar #unto al
lagarto, $ue ni si$uiera les prest atencinE.
,l sol estaba en lo alto del cielo cuando las criaturas empeIaron a aminorar la marcha. ,n el aire
+lotaba un incon+undible olor a mar. La carretera inici el ascenso hacia un +aralln, y al cabo de
unos minutos las criaturas comenIaron a avanIar al paso de una persona.
XN"odrais deteneros un ratoO Xpregunt Lyra, $ue tena todos los mJsculos agarrotados y
doloridosX. Suiero desmontar y estirar las piernas.
La criatura sobre la $ue iba montada not $ue tiraba de la rienda y, al margen de $ue hubiera
entendido o no sus palabras, se detuvo. La criatura $ue montaba Will hiIo lo propio y los dos
ni!os desmontaron, molidos por las agu#etas, los brincos y tra$ueteos.
Las criaturas se agruparon para conversar, moviendo elegantemente las trompas al ritmo de los
sonidos $ue emitan. 7l cabo de unos minutos reanudaron la marcha. Will y Lyra goIaron
caminando entre a$uellas criaturas $ue olan a heno y c*lida hierba. .n par de ellas se haban
adelantado hasta la cima de la colina, y los ni!os, como ya no tenan $ue preocuparse de
conservar el e$uilibrio, observaron cmo se movan, admirando la gracia y potencia con $ue se
propulsaban hacia delante, se inclinaban hacia un costado y giraban.
9uando llegaron a la cima de la colina, se detuvieron. Will y Lyra oyeron $ue el #e+e les deca:
XMary cerca. Mary all.
Los ni!os miraron hacia aba#o y contemplaron el resplandor aIulado del mar en el horiIonte. .n
ancho ro discurra pereIosamente a trav%s de unos +%rtiles pastiIales situados a poca distancia, y
al pie de la empinada ladera, entre unos bos$uecillos de pe$ue!os *rboles e hileras de hortaliIas,
se alIaba una aldea de viviendas con techado de pa#a. ,ntre ellas se movan unas criaturas
seme#antes a las $ue haban transportado a Will y Lyra hasta all, atendiendo los cultivos o
traba#ando entre los *rboles.
XMontaos otra veI Xdi#o el #e+e.
,l trayecto era corto. Will y Lyra volvieron a subir, mientras las otras criaturas observaban si
estaban bien sentados y comprobaban con la trompa los estribos, para asegurarse de $ue no
+ueran a caerse.
,nseguida partieron, batiendo la carretera con sus eYtremidades laterales e impuls*ndose cuesta
aba#o hasta alcanIar una velocidad de v%rtigo. Will y Lyra se su#etaron con +uerIa con las manos
y las rodillasK el aire les aIotaba el rostro, les revolva el pelo y les produca escoIor en los o#os.
Los mule+a dis+rutaban con el estruendo de las ruedas, el inmenso mar de hierba $ue se eYtenda
a ambos lados, su destreIa y potencia al tomar las anchas curvas de la carretera, la emocin de la
velocidad... Will y Lyra rieron alegremente al sentirles tan goIosos.
Se detuvieron en el centro de la aldea, y los otros, $ue les haban visto llegar, se agolparon a su
alrededor con las trompas alIadas y pronunciando unas palabras de bienvenida.
X_8octora Malone` XeYclam Lyra de pronto.
Mary haba salido de una de las choIas. Su +alda aIul deste!ida, su +igura rechoncha y sus
me#illas c*lidas y rubicundas resultaban a un tiempo eYtra!as y +amiliares.
Lyra corri a abraIarla y la mu#er la estrech a+ectuosamente contra su pecho, mientras Will
permaneca en un segundo plano, prudente e indeciso.
Mary bes a Lyra con cari!o y luego se adelant para saludar a Will. 7 continuacin se produ#o
un curioso baile mental de simpata y timideI, $ue apenas dur unos segundos.
9onmovida por el aspecto $ue presentaban los ni!os, Mary pens en abraIar tambi%n a Will.
"ero ella era una mu#er hecha y derecha y Will casi un hombre, y la doctora consider $ue ese
tipo de e+usiones hara $ue Will pareciera un ni!o, por$ue aun$ue ella habra abraIado a un ni!o
sin dudarlo, #am*s habra abraIado a un hombre $ue no conoca. 8e modo $ue se contuvo,
deseosa ante todo de mostrarse respetuosa con el amigo de Lyra y no humillarlo.
,n veI de abraIarlo le o+reci la mano, $ue %l se apresur a estrechar, estableci%ndose entre
ambos una corriente de respeto y simpata tan poderosa $ue se hicieron amigos de inmediato.
XZste es Will Xdi#o LyraX. ,s de tu mundo. N=ecuerdas $ue te habl% de %lO
XMe llamo Mary Malone Xrespondi la doctoraX. 8eb%is de tener hambre, parec%is
+am%licos.
Mary se volvi hacia la criatura $ue estaba a su lado y le di#o algo con a$uellos melodiosos
sonidos al tiempo $ue gesticulaba con una mano.
Las criaturas se ale#aron y poco despu%s aparecieron cargadas con co#ines y al+ombras
pertenecientes a la vivienda m*s cercana, $ue colocaron sobre la compacta tierra ba#o un *rbol
cuyas densas ho#as y pesadas ramas proporcionaban una sombra +resca y +ragante.
,n cuanto se hubieron acomodado, sus an+itriones les sirvieron en unos cuencos de madera una
leche ligeramente *cida $ue saba a limn, pero maravillosamente recon+ortanteK unas nueces
pe$ue!as parecidas a las avellanas, pero con un marcado sabor a mante$uillaK una ensalada $ue
acababan de recoger, compuesta por unas ho#as un tanto *speras y otras m*s suaves y gruesas
$ue segregaban un cremoso l$uido, y unas races del tama!o de cereIas $ue saban a Ianahorias
dulces.
"ero los ni!os apenas probaron bocado. La comida era demasiado +uerte. Will $uiso
corresponder a la generosidad de sus an+itriones, pero aparte de la bebida slo consigui tragar
un poco de pan delgado y harinoso, ligeramente tostado, parecido a las chapatas o tortitas. ,ra
sencillo y nutritivo, y +ue lo Jnico $ue comi. Lyra prob un poco de cada cosa, pero tambi%n
comi muy poco.
Mary procur no hacer demasiadas preguntas. Los ni!os haban vivido una eYperiencia $ue les
haba marcado pro+undamente y no $ueran hablar todava de a$uello.
7s $ue Mary respondi a sus preguntas sobre los mule+a y les cont de +orma resumida cmo
haba llegado a a$uel mundo. Luego los de# instalados a la sombra del *rbol, por$ue vio $ue se
les cerraban los o#os y les costaba mantenerse despiertos.
XLo Jnico $ue ten%is $ue hacer es dormir Xles di#o.
,l aire de la tarde era c*lido y apacible, y la sombra del *rbol y el canto de los grillos les
produca modorra. 9inco minutos despu%s, tras apurar su bebida, Will y Lyra se $uedaron
dormidos.
XN"ertenecen a dos seYosO Xpregunt 7tal, sorprendidaX. N"ero cmo lo sabesO
X,s muy +*cil Xrespondi MaryX. Sus cuerpos tienen una +orma di+erente. Se mueven de
modo distinto.
XNo son mucho m*s pe$ue!os $ue tJ. "ero tienen menos sra+. N9u*ndo recibir*n el sra+O
XNo lo s% Xcontest MaryX. Supongo $ue dentro de poco. No s% cu*ndo lo recibimos los
humanos.
XNo tienen ruedas Xcoment 7tal, como si se compadeciera de ellos.
,lla y Mary estaban escardando las malas hierbas del huerto. Mary haba con+eccionado un
rastrillo para no tener $ue agacharseK 7tal utiliIaba su trompa, por lo $ue la conversacin era
intermitente.
X"ero tJ sabas $ue vendran Xdi#o 7tal.
XS.
XN6e lo di#eron los palitosO
XNo Xrespondi Mary, sonro#*ndose. ,lla era cient+ica y le avergonIaba reconocer $ue
consultaba el ' 9hing, pero esto era peorX. Uue una imagen nocturna Xcon+es.
Los mule+a no posean una palabra $ue signi+icara sue!o. No obstante tenan unos sue!os muy
vvidos, $ue se tomaban muy en serio.
X7 ti no te gustan las im*genes nocturnas Xdeclar 7tal.
XS $ue me gustan, pero no cre en ellas hasta ahora. ;i al chico y a la ni!a con toda claridad, y
una voI me di#o $ue me preparara para recibirles.
XNSu% clase de voIO N9mo es $ue te habl si no podas verlaO
7 7tal le costaba imaginar el lengua#e sin los movimientos de trompa $ue aclaraban y de+inan
su signi+icado. Se par en medio de una hilera de #udas y observ a Mary con +ascinada
curiosidad.
XS la vi Xrespondi MaryX. ,ra una mu#er, o una sabia, como nosotros, como mi gente. "ero
muy vie#a y al mismo tiempo #oven.
Los mule+a llamaban a sus #e+es VsabiosW. Mary vio $ue 7tal estaba vivamente interesada en la
historia.
XN9mo poda ser vie#a y #oven al mismo tiempoO Xin$uiri 7tal.
X,s un como si Xle aclar Mary.
7tal movi la trompa para indicar $ue lo haba entendido.
Mary intent seguir eYpres*ndose con la mayor claridad:
XLa mu#er me di#o $ue estuviera dispuesta para recibir a los ni!os, cu*ndo apareceran y dnde.
"ero no me eYplic el motivo. 8i#o $ue deba cuidar de ellos.
X,st*n heridos y cansados Xdi#o 7talX. N'mpedir*n $ue desapareIca el sra+O
Mary alI la cabeIa, dubitativa. Saba sin tener $ue comprobarlo a trav%s del catale#o $ue las
partculas de sombra desaparecan con m*s rapideI $ue antes.
X,spero $ue s XcontestX. "ero no lo s%.
7l atardecer, cuando encendieron las hogueras para preparar la comida y aparecieron las
primeras estrellas, lleg un grupo de +orasteros. Mary se estaba lavando. Ly el estr%pito de las
ruedas y el agitado murmullo de sus voces y sali apresuradamente de la casa, sec*ndose las
manos.
Will y Lyra haban dormido toda la tarde y el ruido acababa de despertarles. Lyra se incorpor,
aturdida aJn por el sue!o, y vio $ue Mary estaba hablando con media docena de mule+a $ue
+ormaban un crculo a su alrededor. "arecan muy eYcitados, pero Lyra no pudo adivinar si se
sentan alegres o tristes.
7l verla, Mary se acerc a ella.
XMa ocurrido algo, Lyra Xdi#oX. Man encontrado algo $ue no puedo eYplicarte... Se trata... No
s% $u% es...6engo $ue ir a echarle un vistaIo. Se encuentra a una hora de camino. =egresar% en
cuanto pueda. 6oma lo $ue necesites de mi casa... No puedo entretenerme, est*n impacientes...
X8e acuerdo Xrespondi Lyra, $ue no se haba despabilado del todo.
Mary mir deba#o del *rbol. Will se estaba +rotando los o#os.
XNo tardar%, te lo prometo Xdi#oX. 7tal se $uedar* con vosotros.
,l #e+e se impacientaba. Mary puso r*pidamente la brida y los estribos sobre su lomo,
disculp*ndose por su torpeIa, y mont de inmediato. Las criaturas dieron media vuelta sobre sus
ruedas y desaparecieron en la oscuridad.
,mprendieron una nueva direccin, a lo largo del cerro $ue se alIaba #unto a la costa, al norte.
Mary nunca haba via#ado en la oscuridad montada en una de a$uellas criaturas, y la velocidad le
pareci aJn m*s alarmante $ue de da. Mientras ascendan el cerro, Mary vio el resplandor de la
luna re+le#ado sobre el mar, a lo le#os y a su iI$uierda. Su luI sepia plateada la envolvi en una
maravillosa y +ra sensacin de escepticismo: la sensacin de maravilla estaba dentro de ella, el
escepticismo en el mundo y la +rialdad en ambos.
8e veI en cuando Mary alIaba la vista y palpaba el catale#o $ue llevaba en el bolsillo, pero no
poda utiliIarlo hasta $ue de#aran de moverse. Los mule+a se movan presurosos, dando muestras
de no estar dispuestos a detenerse por nada. 7l cabo de una hora de +atigoso via#e en+ilaron hacia
el interior, de#ando atr*s la carretera de basalto y avanIando lentamente hacia un cerro por un
sendero de tierra batida $ue discurra entre una hierba $ue alcanIaba a la rodilla y unos *rboles
de c*psulas@ruedas. ,l paisa#e, +ormado por unas amplias y desnudas colinas y algunas
hondonadas donde unos arroyos +luan pereIosamente entre densas arboledas, reluca ba#o la
luna.
Los mule+a la condu#eron hacia una de a$uellas hondonadas. Mary haba desmontado cuando
abandonaron la carretera y anduvo al paso de sus acompa!antes por la cima de la colina y ladera
aba#o, hacia la hondonada.
Ly el +luir del arroyo y la brisa nocturna $ue agitaba la hierba. "ercibi el sonido amortiguado
de las ruedas avanIando sobre la tierra compacta, y a los mule+a $ue caminaban ante ella
charlando entre s. 8e pronto se detuvieron.
,n la vertiente de la colina, a pocos metros, haba una de esas aberturas practicadas por la daga.
"areca la boca de una cueva, pues el resplandor de la luna penetraba un poco en ella, como si
#usto a la entrada se encontraran las entra!as de la colina, pero no era as. 7 trav%s de la abertura
sala una interminable procesin de +antasmas.
Mary tuvo la sensacin de $ue la tierra ceda ba#o sus pies. ,stupe+acta, se agarr a la rama m*s
prYima para cerciorarse de $ue aJn eYista un mundo +sico y $ue ella +ormaba parte de %l.
7l acercarse vio multitud de mu#eres, ni!os, beb%s en braIos, humanos y otros seres $ue
des+ilaban a trav%s de la oscura boca de la cueva y salan al slido mundo iluminado por la luna...
y luego desaparecan.
,so era lo m*s raro. 6ras avanIar unos pocos pasos hacia el mundo compuesto de hierba, aire y
luI plateada, echaban una o#eada alrededor, con los rostros trans+ormados por la alegra XMary
#am*s haba visto tal eYpresin de alegraX y alargaban los braIos como si $uisieran abraIar el
universo. R entonces, de improviso, como si estuvieran hechos de niebla o humo, se desvanecan
y pasaban a +ormar parte de la tierra, el roco y la brisa de la noche.
7lgunos se dirigieron hacia Mary como si $uisieran decirle algo, con las manos eYtendidas, y
ella sinti su contacto como unas pe$ue!as y +ras sacudidas. .no de los +antasmas Xuna
ancianaX le indic $ue se acercara.
X9u%ntales historias Xle di#o a MaryX. Necesitan saber la verdad. 9u%ntales historias
verdaderas, y todo ir* bien. No de#es de contarles historias.
,so +ue todo. La anciana desapareci. Uue uno de esos momentos en $ue de pronto recordamos
un sue!o $ue habamos olvidado, y eYperimentamos de nuevo el torrente de emociones $ue
habamos sentido en ese sue!o. ,ra el sue!o $ue Mary haba tratado de describir a 7tal, la
imagen nocturna. "ero cuando Mary trat de evocarlo de nuevo, el sue!o se desvaneci, como
a$uellas presencias al entrar en contacto con el aire libre. ,l sue!o se haba es+umado.
Lo Jnico $ue $uedaba era una dulce sensacin, y el conse#o de la anciana: V9u%ntales historias.W
Mary escrut la oscuridad. "or lo $ue poda ver en a$uel in+inito silencio, seguan apareciendo
m*s +antasmas, miles y miles de eYtra!os seres, como unos re+ugiados $ue regresan a su tierra.
V9u%ntales historiasW, se di#o Mary.
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7 la ma!ana siguiente Lyra se despert tras haber so!ado $ue "antalaimon haba
regresado, revel*ndole su +orma de+initiva. 7 ella le haba encantado, pero en a$uellos
momentos no tena ni remota idea de dnde estaba.
Maca poco $ue haba amanecido, y el aire posea una grata +rescura. Lyra percibi la luI del sol
a trav%s de la puerta abierta de la pe$ue!a caba!a con techado de pa#a en la $ue haba dormido,
la casa de Mary. "ermaneci un rato acostada en la cama, escuchando los distintos sonidos. Se
oa el canto de los p*#aros y una especie de grillos, y Mary dorma cerca, respirando
sosegadamente.
7l incorporarse, Lyra comprob $ue estaba desnuda. 7l principio se sinti indignada, pero
enseguida vio en el suelo #unto a ella unas ropas limpias y dobladas: una camisa de Mary y una
tela suave, ligera y estampada para $ue se la anudara en torno a la cintura a modo de +alda. 7l
vestirse se dio cuenta de $ue le sobraba camisa por todas partes, pero al menos presentaba un
aspecto decente.
Lyra sali de la caba!a. ,staba convencida de $ue "antalaimon andaba cerca. 9asi le pareca or
su voI y su risa. ,so signi+icaba $ue su daimonion estaba a salvo y $ue seguan conectados.
9uando %l la perdonara y regresara #unto a ella, pasaran horas y horas charlando y cont*ndoselo
todo.
,l muy pereIoso de Will segua durmiendo ba#o el *rbol. 7 Lyra se le ocurri despertarlo, pero
si estaba sola podra ba!arse en el ro. Sola dis+rutar ba!*ndose desnuda en el ro 9her1ell, con
los otros ni!os de LY+ord, pero con Will sera distinto. Lyra se sonro# slo de pensar en ello.
7s pues, se encamin sola al ro. ,l aire matutino apareca irisado como las perlas. ,ntre los
#uncos $ue crecan a la orilla vio a un ave alta y esbelta parecida a una garIa $ue se sostena
sobre una pata, inmvil. Lyra camin despacio y en silencio para no turbarla, pero el ave le hiIo
menos caso $ue si hubiera sido una rama +lotando en el agua.
X;aya Xdi#o Lyra.
8e# la ropa en la ribera y se meti en el ro. La corriente transportaba agua de mar. ,sto le
produ#o una curiosa sensacin, por$ue nunca se haba ba!ado en agua salada. Nad un rato para
entrar en calor y luego se encaram a la ribera, tiritando. Normalmente, "an le habra ayudado a
secarse. NSe habra convertido en un peI $ue se rea de ella deba#o del aguaO N,n un escaraba#o,
$ue se haba colado entre su ropa para hacerle cos$uillasO N,n un p*#aroO N,stara en otro sitio
con el otro daimonion, sin pensar en ningJn momento en LyraO
,l sol calentaba, y Lyra no tard en estar seca. Se en+und de nuevo la holgada camisa de Mary,
y al ver unas piedras lisas +ue en busca de su ropa para lavarla. "ero al llegar a la caba!a
comprob $ue alguien se le haba adelantado. 6anto sus prendas como las de Will colgaban de
las dJctiles ramas de un +ragante arbusto, casi secas.
Will se movi un poco. Lyra se sent #unto a %l.
X_8espierta, Will` Xdi#o suavemente.
XN8nde estamosO Xpregunt el ni!o, incorpor*ndose y alargando la mano en busca de la
daga.
X,n un lugar seguro Xrespondi ella, apartando la vistaX. ,sas criaturas nos han lavado la
ropa, o $uiI* lo haya hecho la doctora Malone. 6e voy a traer la tuya. ,st* casi seca...
Lyra le entreg la ropa y se sent de espaldas a Will hasta $ue %ste se hubo vestido.
XMe ido a nadar al ro Xdi#o LyraX. Me buscado a "an, pero creo $ue se oculta de m.
X_)uena idea` Me re+iero a lo de nadar en el ro. 6engo la sensacin de no haberme lavado
desde hace siglos.... ;oy a darme un ba!o.
Mientras Will ba#aba al ro, Lyra aprovech para darse un paseo por la aldea, procurando no
mirar nada detenidamente por si violaba algJn cdigo de educacin de a$uellas gentes, aun$ue le
picaba la curiosidad. 7lgunas casas eran muy vie#as y otras nuevas, pero todas estaban
construidas de madera, arcilla y pa#a. No tenan un aspecto toscoK todas las puertas, las ventanas
y los dinteles aparecan decorados con vistosos dibu#os, pero los dibu#os no estaban grabados en
la madera sino $ue pareca como si los mule+a hubieran persuadido a la madera para $ue
asumiera ciertas +ormas de modo espont*neo y natural.
Le asombr el orden y el esmero con $ue estaba organiIado todo en a$uella aldea, al igual $ue
los mJltiples signi+icados $ue o+reca el aletimetro. ,n parte anhelaba desci+rar a$uel enigma,
relacionar una similitud con otra, un signi+icado con otro, como haca cuando consultaba su
instrumento, pero por otra parte se preguntaba cu*nto tiempo se $uedaran all antes de verse
obligados a trasladarse a otro lugar.
V8e todos modos no me mover% de a$u hasta $ue regrese "anW, se di#o.
7l cabo de un rato, cuando Will regres del ro, Mary sali de la casa y les invit a desayunar.
"oco despu%s apareci 7tal, y toda la aldea reanud su ritmo cotidiano. Los dos ni!os mule+a,
$ue no tenan ruedas, no cesaban de asomarse por las es$uinas de sus casas para observarlos.
9uando Lyra se volva de repente para mirarlos, los pe$ue!os se sobresaltaban y se echaban a
rer del susto.
X)ien Xdi#o Mary despu%s de $ue Will y Lyra hubieron comido un poco de pan y +ruta y
bebido una in+usin $ue saba a menta y estaba casi ardiendoX, ayer estabais muy cansados y
slo os apeteca dormir. "ero hoy ten%is un aspecto m*s animado y creo $ue debemos contarnos
todo lo $ue hemos averiguado. 9omo nos llevar* un buen rato, podemos aprovechar para reparar
unas redes. 7s nos sentiremos Jtiles.
7carrearon hasta la orilla del ro una pila de redes tiesas y cubiertas de al$uitr*n y las
eYtendieron sobre la hierba. Mary les ense! la +orma de anudar un nuevo troIo de cuerda en los
sitios donde se haba producido un agu#ero. ,staba preocupada, por$ue 7tal le haba dicho $ue
las +amilias $ue vivan m*s arriba, en la costa, haban visto un gran nJmero de tualapi, las aves
blancas, congregadas en el mar, y todos estaban preparados para desalo#ar sus aldeas de
inmediato, pero entretanto deban proseguir con sus labores cotidianas.
Mientras traba#aban al sol, sentados #unto a las pl*cidas aguas del ro, Lyra relat su historia,
desde el momento, haca mucho, en $ue "an y ella decidieran echar un vistaIo a la sala de
descanso del 9olegio Qordan.
La marea subi y retrocedi, pero segua sin haber se!al de los tualapi. 7 Jltima hora de la tarde
Mary llev a Will y a Lyra a dar un paseo por la ribera. "asaron +rente a los postes de pesca en
los $ue ataban las redes, atravesaron la eYtensa salina y se dirigieron al mar. No era peligroso ir
all durante la marea ba#a, por$ue las aves blancas slo se dirigan a tierra +irme durante la
pleamar. Mary los condu#o por un camino de super+icie dura, por encima del barro. 9omo tantas
cosas $ue haban construido los mule+a, aun$ue era antigua estaba en per+ecto estado, hasta el
eYtremo de $ue pareca +ormar parte de la naturaleIa en lugar de constituir un elemento eYtra!o a
ella.
XN9onstruyeron ellos esas carreteras de basaltoO Xpregunt Will.
XNo. ,n cierto modo podra decirse $ue las carreteras los crearon a ellos Xcontest MaryX.
Suiero decir $ue los mule+a no habran desarrollado el uso de las ruedas de no haber dispuesto
de estas super+icies duras sobre las $ue circular. 'magino $ue est*n +ormadas por ros de lava
emitidos por antiguos volcanes.
W8e modo $ue las carreteras les permitieron utiliIar las ruedas. Muchas otras cosas han
contribuido a la eYistencia de los mule+a, como los *rboles de c*psulas de semillas, y la +orma de
sus cuerpos: no son vertebrados, no poseen una columna dorsal. Mace mucho se produ#o en
nuestros mundos una +eliI casualidad $ue signi+ic $ue los seres dotados de espina dorsal
tenamos las cosas algo m*s +*ciles, a partir de lo cual aparecieron otras +ormas, todas ellas
basadas en la columna vertebral. ,n este mundo, el aIar $uiso $ue aparecieran unos seres en
+orma de rombo. ,Yisten algunos vertebrados, desde luego, pero no muchos. "or e#emplo, las
serpientes. Las serpientes son importantes a$u. Los mule+a cuidan de ellas y procuran no
hacerles da!o.
W,n resumidas cuentas, su +orma, las carreteras y los *rboles de c*psulas de semillas hicieron
posible $ue eYistieran los mule+a. .na serie de pe$ue!as casualidades $ue hicieron posible su
aparicin. N9u*ndo comenI tu papel en esta historiaO
X,n mi caso tambi%n se debi a una serie de pe$ue!as casualidades Xrespondi Will, pensando
en el gato deba#o de los carpes. 8e haber llegado medio minuto m*s tarde o m*s temprano, no
habra visto al gato, no habra hallado la ventana, no habra descubierto 9ittagaIIe ni a LyraK
nada de ello habra ocurrido.
Will empeI por el principio, y Mary y Lyra le escucharon mientras caminaban. 9uando
llegaron a la Iona pantanosa, Will estaba re+iriendo el momento en $ue su padre y %l luchaban en
la cima de la monta!a.
XR entonces la bru#a lo mat...
Will nunca lo haba entendido. Les cont lo $ue la bru#a le haba revelado antes de matarse: $ue
haba amado a Qohn "arry y %l la haba rechaIado.
XLas bru#as son +eroces Xcoment Lyra.
X"ero si ella lo amaba...
X,l amor tambi%n puede ser +eroI Xterci Mary.
X"ero %l amaba a mi madre Xob#et WillX. R puedo asegurar $ue mi padre #am*s le +ue in+iel.
Lyra mir a Will y pens $ue cuando %l se enamorara, tambi%n le sera +iel a su esposa.
,n la c*lida atms+era $ue les rodeaba +lotaban los apacibles sonidos de la tarde: el incesante
goteo y succin del pantano, los chirridos de los insectos, las voces de las garIas. La marea haba
retrocedido y poda verse toda la playa, clara y reluciente ba#o el sol. Millones de diminutas
criaturas adaptadas al +ango vivan, se alimentaban y moran en la capa superior de la arena, y las
minJsculas madrigueras, ori+icios de ventilacin y movimientos invisibles con+irmaban $ue todo
el para#e rebosaba de vida.
Sin eYplicar a los otros el motivo, Mary dirigi la vista hacia el mar, escrutando el horiIonte en
busca de unas velas blancas. "ero slo vio el tr%mulo resplandor donde el aIul del cielo palideca
al borde del mar, y el mar ad$uira esa palideI y haca $ue re+ulgiera a trav%s de la luminosa
atms+era.
Mary mostr a Will y Lyra cmo conseguir una determinada especie de molusco localiIando sus
tubos de ventilacin $ue asomaban sobre la arena. 7 los mule+a les encantaban, pero les
resultaba di+cil desplaIarse sobre la arena para hacerse con ellos. 9uando Mary ba#aba a la playa
procuraba recoger tantos como poda, y ahora, con tres pares de manos y o#os, se daran un
+estn.
Mary entreg a Will y a Lyra una bolsa de tela a cada uno y se pusieron manos a la obra al
tiempo $ue escuchaban el siguiente captulo de la historia. Mientras iban llenando sus bolsas de
moluscos, Mary los condu#o de nuevo, sin $ue apenas se dieran cuenta, hasta el borde del
pantano por$ue la marea comenIaba a subir.
La historia era muy largaK a$uel da no les dara tiempo de llegar al mundo de los muertos.
9uando se acercaron a la aldea, Will relat a Mary lo $ue )althamos le haba eYplicado sobre los
orgenes de la vida humana. Mary se mostr muy interesada en la naturaleIa compuesta de tres
partes de los seres humanos.
XNSab%isO Xcoment MaryX, la 'glesia catlica, a la $ue yo perteneca, se negaba a emplear la
palabra demonio, pero san "ablo habla del espritu, el alma y el cuerpo. 8e modo $ue el
concepto de $ue la naturaleIa humana se compone de tres partes no es tan eYtra!o.
X"ero la me#or parte es el cuerpo Xa+irm WillX. ,so +ue lo $ue me di#eron )aruch y
)althamos. Los *ngeles anhelan poseer un cuerpo. Me aseguraron $ue los *ngeles no
comprenden por $u% nosotros no dis+rutamos m*s del mundo. "ara ellos sera maravilloso poseer
nuestra carne y nuestros sentidos. ,n el mundo de los muertos...
X9u%ntaselo cuando lleguemos a ese episodio Xterci Lyra, dirigi%ndole una sonrisa tan dulce
$ue Will se sinti turbado por la alegra y sensateI $ue trasluca. Zl le devolvi la sonrisa, y
Mary pens $ue #am*s haba visto en ningJn rostro humano una eYpresin de con+ianIa tan
absoluta.
Mary de# a los dos ni!os sentados #unto al ro, observando cmo suba la marea, y +ue a reunirse
con 7tal #unto a la hoguera del poblado, pues haba $ue preparar la cena. Su amiga se alegr al
ver tal cantidad de moluscos.
X"ero Mary Xdi#o 7talX, los tualapi destruyeron una aldea situada m*s arriba, #unto a la
costa, y otras dos m*s. No lo haban hecho nunca. "or lo general despu%s de atacar una aldea
regresan al mar. R hoy ha cado otro *rbol...
X_No` N8ndeO
7tal respondi $ue en un bos$uecillo, no le#os de un manantial de agua caliente. Mary haba
estado en a$uel lugar haca unos das, y todo estaba en orden. 6om el catale#o y observ el
cielo: la corriente de partculas de sombra +lua con m*s +uerIa, en m*s cantidad y a una
velocidad in+initamente mayor $ue la marea $ue se alIaba ahora entre las riberas.
XNSu% puedes hacerO Xpregunt 7tal.
Mary sinti el peso de la responsabilidad $ue haba recado sobre ella como una pesada mano
entre los hombros, pero se endereI y di#o:
X9ontarles historias.
9uando terminaron de cenar, los tres humanos y 7tal se sentaron en unas esteras a la puerta de
casa de Mary, ba#o las c*lidas estrellas. Se recostaron, saciados y a gusto en la atms+era
nocturna saturada del per+ume de las +lores, y escucharon la historia $ue les relat Mary.
,mpeI desde poco antes de conocer a Lyra y les habl del traba#o $ue realiIaba con el grupo de
'nvestigacin de la Materia Lscura y la crisis +inanciera. ,l tiempo $ue haba invertido en
solicitar +ondos y el poco tiempo $ue le $uedaba para la investigacin.
"ero la llegada de Lyra lo haba cambiado todo en un santiam%n. 7 los pocos das haba
abandonado su mundo por completo.
XMice lo $ue me aconse#aste Xdi#o MaryX. ,labor% un programa, o sea una serie de
instrucciones para $ue las Sombras pudieran comunicarse conmigo a trav%s del ordenador. ,llas
me di#eron lo $ue deba hacer. 8i#eron $ue eran *ngeles, y... bueno...
X6eniendo en cuenta $ue eres una cient+ica Xdi#o WillX, cometieron un error al decirte eso.
Se eYponan a $ue no creyeras en los *ngeles.
XS, pero yo haba odo hablar de ellos, por$ue yo haba sido mon#a. 9rea $ue poda practicar
la +sica a mayor gloria de 8ios, hasta $ue comprend $ue 8ios no eYista y $ue la +sica era m*s
interesante de lo $ue haba imaginado. La religin cristiana es un error muy poderoso y
convincente, eso es todo.
XN9u*ndo de#aste de ser mon#aO Xin$uiri Lyra.
XLo recuerdo con precisin Xrespondi MaryX. 'ncluso la hora del da. 9omo la +sica se me
daba bien, me de#aron $ue prosiguiera mi carrera universitaria, y cuando termin% mi doctorado
decid dedicarme a la ense!anIa. No perteneca a una de esas rdenes donde te encierran y no
tienes contacto con el mundo. 8e hecho, ni si$uiera llev*bamos h*bitoK slo est*bamos obligadas
a vestir con austeridad y lucir un cruci+i#o. 8e modo $ue decid impartir clases en la universidad
y realiIar traba#os de investigacin en la +sica $ue se ocupa de las partculas.
WSe iba a celebrar una con+erencia en Lisboa sobre ese tema y me pidieron $ue presentara una
ponencia. Ro #am*s haba estado allK de hecho, nunca haba salido de 'nglaterra. La perspectiva
del via#e en avin, el hotel, el sol, los idiomas eYtran#eros, los eYpertos $ue participaran en la
con+erencia, la idea de presentar una ponencia, el temor de $ue no acudiera nadie a escucharme y
de ponerme tan nerviosa $ue no acertara a articular palabra... ,n resumen, estaba tan nerviosa
$ue apenas logr% pegar o#o.
WRo era muy inocente. Maba sido una ni!a muy buena, asista a misa todos los domingos y
estaba convencida de $ue tena vocacin de mon#a. 8eseaba de coraIn servir a 8ios. Suera
o+recerle mi vida Xdi#o Mary colocando las manos como si sostuviera una bande#aX para $ue
hiciera con ella lo $ue $uisiera. 9on+ieso $ue me senta satis+echa de m misma. 8emasiado
satis+echa. No slo me crea una santa, sino muy inteligente. _Qa` ,so dur hasta... las nueve y
media de la noche del /4 de agosto, hace siete a!os.
Lyra apoy los codos en las rodillas, escuchando a Mary con atencin.
X,ra la noche despu%s de $ue hubiera presentado mi ponencia Xprosigui MaryX. Mi
intervencin haba sido un %Yito, haban asistido importantes personalidades y yo haba
respondido a sus preguntas sin cometer torpeIas. Me sent aliviada y +eliI... R orgullosa, sin
duda.
W7lgunos de mis colegas haban decidido ir a cenar a un restaurante de la costa y me preguntaron
si $uera ir con ellos. ,n otras circunstancias habra aducido algJn preteYto, pero en a$uella
ocasin pens%: gSoy una mu#er adulta, he presentado una ponencia sobre un tema importante y
mis amigos la han acogido bien...h 7dem*s haca una noche c*lida, mis colegas hablaban sobre
unos temas $ue me interesaban y todos est*bamos alegres y animados, de modo $ue decid ir.
Maba descubierto otra vertiente de mi personalidad, a la $ue le gustaba el sabor del vino y de las
sardinas asadas, sentir el aire c*lido sobre mi piel y el son de la mJsica de +ondo. R estaba
dis+rutando.
W9enamos en el #ardn. Ro estaba sentada a una mesa larga situada deba#o de un limonero. Qunto
a m haba una p%rgola cubierta de pasi+lora, y mi vecino de mesa charlaba con la persona $ue
tena al otro lado, y... Urente a m estaba sentado un hombre $ue haba visto en un par de
ocasiones durante la con+erencia, aun$ue no haba hablado con %l. ,ra italiano y haba hecho
unos traba#os $ue haban sido muy comentados por mis colegas, de modo $ue pens% $ue sera
interesante $ue %l mismo me hablara de ellos.
W,ra algo mayor $ue yo. 6ena el pelo negro y suave, una piel aceitunada preciosa y los o#os
muy oscuros. Sobre la +rente le caa un mechn $ue %l apartaba continuamente, as, despacito.
Mary imit el gesto. 7 Will le choc $ue lo recordara con tal precisin.
XNo era guapo Xcontinu MaryX. No era un mu#eriego ni un con$uistador. 8e haberlo sido,
yo me habra sentido cohibida, no habra sabido $u% decirle. "ero estuvo muy amable, simp*tico
y ocurrente, y me result la cosa m*s +*cil del mundo permanecer all sentada, a la luI de los
+arolillos deba#o del limonero, embriagada por el aroma de las +lores, las sardinas asadas y el
vino, y charlar y rer con %l, con+iando en $ue yo le pareciera bonita. _La hermana Malone
co$ueteando con un hombre` NR los votos $ue haba hechoO NR mi promesa de consagrar mi
vida a QesJs y todo esoO
W,n +in, no s% si +ue el vino, mi ingenuidad, el aire c*lido o el limonero... ,l caso es $ue poco a
poco haba logrado convencerme de algo $ue no era cierto. Me haba convencido de $ue me
senta satis+echa, realiIada y +eliI sin el amor de otra persona. ,l amor era como 9hina: sabas
$ue eYista, y deba de ser muy interesante, y algunas personas iban all, pero yo no ira. No ira
#am*s en la vida a 9hina, pero no importaba, por$ue poda visitar el resto del mundo.
W,ntonces alguien me pas algo dulce, y de pronto me di cuenta $ue haba estado en 9hina. "or
as decir. R lo haba olvidado. Uue el sabor de a$uel dulce, creo $ue era maIap*n, una pasta de
almendras muy rica, lo $ue hiIo $ue lo recordara XeYplic Mary a Lyra, $ue la miraba perple#a.
X_7h, marchpane` XeYclam Lyra, recost*ndose de nuevo para escuchar el resto de la
historia.
X,l caso Xcontinu MaryX, es $ue record% el sabor y de golpe evo$u% una eYperiencia $ue
haba vivido de #ovencita.
WRo tena doce a!os. Uui a una +iesta en casa de una amiga, creo $ue era su cumplea!os. 6ena
una disco, una m*$uina $ue toca mJsica grabada en cinta Xaclar Mary al observar la eYpresin
de estupor de LyraX. "or lo general las chicas bailaban #untas por$ue a los chicos les daba corte
sacarlas a bailar. "ero haba un chico, $ue yo no conoca, $ue me sac a bailar, y bailamos a$uel
baile, y el siguiente, y el otro, y nos pusimos a charlar...Ra sab%is lo $ue pasa cuando nos gusta
alguien, $ue enseguida nos damos cuenta. 7 m me gust mucho. 7s $ue seguimos charlando y
luego tra#eron la tarta de cumplea!os. R %l tom un trocito de maIap*n y me lo meti en la boca
con delicadeIa. =ecuerdo $ue intent% sonrer, y me puse ro#a como un tomate, y me sent como
una idiota... R me enamor% de %l por lo $ue hiIo, por la delicadeIa con la $ue me toc los labios
con el trocito de maIap*n.
7l or esto, Lyra sinti $ue algo eYtra!o le estaba ocurriendo a su cuerpo. Not un cos$uilleo en
la raI del pelo, y su respiracin se aceler. Nunca se haba montado en una monta!a rusa ni
nada parecido, pero de haberlo hecho habra reconocido las sensaciones $ue eYperiment en
a$uellos momentos: eran al mismo tiempo eYcitantes y aterradoras, y ella no se eYplicaba el
motivo. La sensacin se intensi+ic y +ue cambiando a medida $ue a+ectaba a otras partes de su
cuerpo. Lyra se sinti como si le hubieran entregado la llave de una imponente casa $ue ella no
saba $ue eYistiera, una casa $ue de algJn modo estaba en su interior, y al girar la llave en la
cerradura not $ue se abran otras puertas y se encendan unas luces. "ermaneci sentada,
rodeando las rodillas con los braIos, sin apenas atreverse a respirar, mientras Mary prosegua.
X9reo $ue +ue en a$uella +iesta, o $uiI* +uera en otra, cuando a$uel chico y yo nos besamos por
primera veI. Lcurri en el #ardn. Me sent embargada por la mJsica $ue sonaba en el interior de
la casa, y el silencio y el +rescor $ue reinaba entre los *rboles... 6odo mi cuerpo ansiaba $ue me
abraIara, pero %ramos casi demasiado tmidos para dar el primer paso. 9asi. Sin embargo uno de
nosotros lo dio y acto seguido, como un salto cu*ntico, sJbito nos besamos, y m*s $ue en 9hina
cre estar en el paraso.
WNos vimos media docena de veces, no m*s. Luego los padres del chico se mudaron y no volv a
verlo. Uue una eYperiencia muy dulce, aun$ue breve... "ero la haba vivido. Maba conocido el
amor. Maba estado en 9hina.
Uue una cosa muy rara: Lyra comprendi eYactamente a $u% se re+era, aun$ue media hora antes
no tena ni idea. R en su interior haba a$uella imponente casa, con todas sus puertas abiertas y
todas sus habitaciones iluminadas, como si aguardara, impaciente...
XR a las nueve y media de la noche en a$uel restaurante de "ortugal Xcontinu Mary, sin
percatarse del silencioso drama $ue eYperimentaba LyraX, alguien me pas un pedaIo de
maIap*n y evo$u% a$uella historia. ,ntonces pens%: Nvoy a pasar toda mi vida sin eYperimentar
de nuevo esa sensacinO Suiero ir a 9hina. ,st* llena de tesoros y eYotismo y misterio y alegra.
"ens%: Na $ui%n bene+icia $ue yo regrese al hotel, rece mis oraciones, me con+iese con un
sacerdote y prometa no caer de nuevo en la tentacinO N7 $ui%n bene+icia $ue yo me sienta
desgraciadaO
WLa respuesta no se hiIo esperar: a nadie. Nadie se disgustar*, nadie me condenar*, nadie me
bendecir* por ser una buena chica, nadie me castigar* por ser mala. ,l cielo estaba vaco. Ro no
saba si 8ios haba muerto o si nunca haba eYistido. ,n cual$uier caso, eYperiment% una
sensacin de libertad, de soledad, y no saba si alegrarme o lamentarme, pero lo cierto era $ue
haba ocurrido algo muy eYtra!o. R a$uel gigantesco cambio se haba producido cuando prob% el
maIap*n, incluso antes de tragarlo. .n sabor... un recuerdo... un hecho $ue cambia tu vida...
W9uando lo tragu% y mir% al hombre $ue estaba sentado +rente a m, comprend $ue algo haba
ocurrido. Ro no poda eYplic*rselo en a$uellos momentosK era una eYperiencia demasiado
eYtra!a y privada, incluso para $ue yo la asimilara. "ero m*s tarde dimos un paseo por la playa,
en la oscuridad. La c*lida brisa nocturna me revolva el cabello y el 7tl*ntico se comportaba con
eY$uisita cortesa, +ormando unas pe$ue!as olas en torno a nuestros pies...
WR yo me $uit% el cruci+i#o $ue llevaba alrededor del cuello y lo arro#% al mar. Ra est*. Se acab.
"unto. ,n a$uellos instantes de#% de ser mon#a Xagreg Mary.
XN,se hombre +ue el $ue averigu lo de las calaverasO Xpregunt Lyra con curiosidad.
XNo. No. ,l hombre de las calaveras +ue el doctor "ayne, Lliver "ayne. 7pareci mucho m*s
tarde. No, el hombre de la con+erencia se llamaba 7l+redo Montale. ,ra muy distinto.
XNLe besasteO
XS Xrespondi Mary sonriendoX, pero no en a$uella ocasin.
XN6e result di+cil abandonar la 'glesiaO
X,n cierto sentido, s, por$ue todos se mostraron muy disgustados. 6odos me lo reprocharon
amargamente, desde la madre superiora hasta los sacerdotes, pasando por mis padres. ,ra como
si todos estuvieran convencidos de $ue la pervivencia de sus creencias dependa de $ue yo
llevara a cabo una misin $ue me negaba a cumplir.
W"ero en otro sentido +ue +*cil, por$ue +ue un acto coherente. "or primera veI tuve la impresin
de hacer algo en lo $ue estaba de acuerdo toda mi naturaleIa, no slo una parte. 8urante un
tiempo me sent muy sola, pero acab% acostumbr*ndome.
XN6e casaste con ese hombreO Xpregunt Lyra.
XNo. No me cas% con nadie. ;iv con un hombre, no 7l+redo, otro. ;iv con %l durante casi
cuatro a!os. Mi +amilia estaba escandaliIada. "ero luego comprendimos $ue seramos m*s
+elices si no vivamos #untos. 8esde entonces vivo sola. ,l hombre con el $ue viv era a+icionado
al monta!ismo y me ense! a escalar. Me gusta practicar el senderismo... R tengo mi traba#o.
Me#or dicho, tena mi traba#o. 8e modo $ue estoy sola pero me siento +eliI.
XN9mo se llamaba ese chicoO Xpregunt LyraX. ,l $ue conociste en la +iesta.
X6im.
XNSu% aspecto tenaO
X7h, pues... agradable. ,s lo Jnico $ue recuerdo.
XLa primera veI $ue te vi, en LY+ord Xdi#o LyraX, me di#iste $ue uno de los motivos por los
$ue te convertiste en cient+ica +ue $ue no tendras $ue pensar sobre el bien y el mal. N"ensabas
en ello cuando eras mon#aO
XMummm... No. "ero saba $ue deba pensar en ello, tal como me haba ense!ado la 'glesia.
9uando me decant% por una carrera cient+ica tuve $ue pensar en otras cosas. 8e modo $ue no
era un tema $ue me $uitara el sue!o.
XN"ero ahora piensas en elloO Xpregunt Will.
X9reo $ue debo hacerlo Xcontest Mary, tratando de responder con precisin.
X9uando de#aste de creer en 8ios Xcontinu WillX, Nde#aste de creer en el bien y el malO
XNo, pero de#% de creer $ue eYistan un poder ben%+ico y un poder mal%volo $ue estaba +uera de
nosotros. R me convenc de $ue el bien y el mal slo designan las acciones de las personas, no lo
$ue %stas son. Slo podemos decir $ue %sta es una buena accin por$ue bene+icia a alguien, y
$ue esa otra es una mala accin por$ue per#udica a alguien. Las personas son demasiado
comple#as para ponerles unas simples eti$uetas.
X,s cierto Xdeclar Lyra con +irmeIa.
XNNo echabas de menos a 8iosO Xin$uiri Will.
XS Xrespondi MaryX, muchsimo. R todava le echo de menos. "ero lo $ue m*s echo de
menos es la sensacin de estar conectada con todo el universo. 7ntes me senta conectada con
8ios, y puesto $ue %l eYista, estaba conectada con toda su creacin. "ero si %l no eYiste,
entonces...
7 lo le#os, en el pantano, un p*#aro lanI su reclamo, una larga sucesin de melanclicas notas
descendentes. Las brasas relucan en la hogueraK la hierba se mova ligeramente, mecida por la
brisa. 7tal yaca amodorrada como un gato, con las piernas recogidas deba#o de su cuerpo, los
o#os entornados, su atencin medio all y medio en otra parte. Will estaba tumbado boca arriba,
con los o#os +i#os en las estrellas.
,n cuanto a Lyra, no haba movido un mJsculo desde $ue eYperimentara a$uella eYtra!a
sensacin. 9onservaba su recuerdo en su interior como una +r*gil copa rebosante de nuevos
conocimientos, $ue apenas se atreva a tocar por temor a derramar su contenido. No saba $u%
era, ni $u% signi+icaba, ni de dnde provena. 8e modo $ue continu en la misma posicin,
abraI*ndose las rodillas, tratando de no temblar de eYcitacin. V"ronto lo averiguar% Xse di#oX.
Muy pronto.W
Mary estaba cansada. Se haba $uedado sin historias $ue contar. ,l da siguiente se le ocurriran
otras.
->. ,L "=,S,N6, ,b'S6,
6L8L S, M.,S6=7
;';L ,N ,L M.N8L,
8LN8, 9787
"7=6\9.L78,
"LL;L,bM7L7 S.
7L,&=\7...
W'LL'7M )L7P,
Mary no poda dormir. 9ada veI $ue cerraba los o#os, algo le produca v%rtigo, como si
se hallara al borde de un precipicio, y se despertaba bruscamente, atemoriIada.
,so ocurri tres, cuatro, cinco veces, hasta $ue Mary comprendi $ue no iba a conciliar el sue!o.
8e modo $ue se levant, se visti en silencio, sali de la casa y pas +rente al *rbol cuyas
grandes ramas +ormaban una especie de tienda de campa!a y ba#o el cual dorman Will y Lyra.
La luna reluca en el cielo. Soplaba una +uerte brisa y el inmenso paisa#e apareca tachonado de
sombras de las nubes $ue se movan, pens Mary, como una manada de animales +ant*sticos $ue
migraran. "ero los animales migraban con un propsitoK cuando veas avanIar unas manadas de
ciervos a trav%s de la tundra, o unos !us atravesar la sabana, sabas $ue se dirigan en busca de
comida, o a un lugar propicio para aparearse y tener descendencia. Su desplaIamiento posea un
signi+icado. "ero las nubes se movan al aIar, como consecuencia de unas caprichosas
circunstancias a nivel de *tomos y mol%culasK el hecho de $ue sus sombras se eYtendieran sobre
el pastiIal no encerraba signi+icado alguno.
No obstante las nubes parecan tensas, como si se desplaIaran con un propsito muy concreto.
6oda la noche produca esa sensacin. Mary ignoraba $u% propsito era %se. "ero las nubes
parecan saber per+ectamente lo $ue hacan y por $u%, al igual $ue el viento y la hierba... 6odo el
universo estaba consciente y bulla de actividad.
Mary subi la ladera y se volvi para contemplar el pantano, donde el agua despeda un
resplandor plateado a trav%s de la reluciente oscuridad del pantano y los lechos de #uncos. Las
sombras de las nubes aparecan all con toda nitideI: daba la impresin de $ue huan de algo
espantoso $ue las persegua, o $ue se apresuraran para abraIar algo maravilloso. "ero Mary
nunca averiguara $u% era.
7l cabo de un rato ech a andar hacia el bos$uecillo donde se encontraba el *rbol con la
plata+orma. Suedaba a una distancia de veinte minutos a pie. Mary lo vio con claridad,
irgui%ndose entre los dem*s *rboles, sacudiendo su imponente cabeIa en un di*logo con el
impetuoso viento. 6enan cosas $ue decirse, pero ella no poda orlas.
Mary se dirigi apresuradamente hacia el bos$uecillo, impulsada por la eYcitacin de la noche y
ansiosa de participar en ella. ,sto era lo $ue haba dicho a Will cuando el ni!o le haba
preguntado si echaba de menos a 8ios: la sensacin de $ue todo el universo estaba vivo, de $ue
todo estaba conectado entre s mediante unos hilos de signi+icado. 9uando era cristiana, tambi%n
ella se haba sentido conectada al universo, pero al abandonar la 'glesia se haba sentido
independiente, libre y ligera, en un universo sin propsito.
Luego se haba producido el descubrimiento de las Sombras y su via#e a otro mundo. R ahora,
esta vvida noche, Mary haba comprendido $ue todo el universo vibraba con un propsito y un
signi+icado, y $ue ella estaba desligada del universo. R $ue era imposible hallar una coneYin,
por$ue 8ios no eYista.
,ntre dichosa y desesperada, Mary decidi encaramarse al *rbol e intentar perderse en el "olvo.
"ero cuando se hallaba a mitad de camino del bos$uecillo percibi un sonido distinto entre las
agitadas ho#as y el ulular del viento a trav%s de la hierba. "areca un gemido, una nota grave,
sombra, distinta de las notas de un rgano. 8e pronto oy un cru#ido, un ruido como de madera
al partirse y chillar de dolor.
NSera su *rbolO No, era imposible.
Mary se par en seco, en medio del pastiIal, mientras el viento le golpeaba la cara, las sombras
de las nubes se desliIaban ante ella y las altas hierbas le aIotaban los muslos, y contempl las
copas de los *rboles. Las ramas geman, los tallos se partan, grandes masas de madera verde se
desprendan como si se tratara de ramas secas y caan al suelo. 8e pronto la copa Xla copa del
*rbol $ue ella conoca tan bienX se dobleg y comenI a desplomarse lentamente.
9ada +ibra del tronco, de la corteIa, de las races pareca gritar protestando contra a$uel
asesinato. "ero el *rbol sigui cayendoK su gigantesco tronco se desplom entre los dem*s
*rboles, inclin*ndose hacia Mary, antes de estrellarse en el suelo como una ola al chocar con un
rompeolas. "or +in, tras un gemido de madera partida, se $ued $uieto.
Mary corri hacia el *rbol para acariciar las ho#as agitadas por el viento. _Su plata+orma hecha
a!icos` 9on el coraIn lati%ndole con violencia, se abri camino entre las ramas desprendidas e
inclinadas en unos *ngulos increbles, y se encaram lo m*s alto $ue pudo.
6ras su#etarse a una gruesa rama, sac el catale#o. 7 trav%s de %l vio dos movimientos distintos
en el cielo.
.no era el de las nubes, $ue se desliIaban ante la luna en un sentido, y el otro el de la corriente
de "olvo, $ue cruIaba ante ella en sentido opuesto.
8e los dos, el "olvo +lua con mayor rapideI y mayor volumen. "areca inundar todo el
+irmamento como si se tratara de un inmenso e ineYorable torrente $ue brotaba del mundo, de
todos los mundos, para desembocar en un Jltimo vaco.
Lentamente, como si se movieran en la mente de Mary, todos los *tomos y mol%culas
comenIaron a unirse.
Will y Lyra haban dicho $ue la daga tena por lo menos trescientos a!os. ,so les haba
asegurado el anciano en la torre.
Los mule+a le haban eYplicado $ue el sra+, $ue haba alimentado sus vidas y su mundo durante
treinta y tres mil a!os, haba comenIado a +allar haca poco m*s de trescientos a!os.
SegJn Will, los miembros de la 9orporacin de la 6orre degli 7ngeli, los due!os de la daga,
eran muy descuidados pues no siempre cerraban las ventanas $ue abran. )ien, pues Mary haba
hallado una, y seguramente eYistan muchas m*s.
NR si durante ese tiempo el "olvo se hubiera ido +iltrando, poco a poco, a trav%s de las heridas
causadas por la daga en la naturaleIa...O
Mary se sinti mareada, y no slo por el balanceo y las sacudidas de las ramas entre las $ue se
haba instalado. &uard el catale#o en el bolsillo, se a+err con ambas manos a la rama $ue tena
ante ella y contempl el cielo, la luna, las nubes $ue se desliIaban apresuradamente.
La daga tena la culpa de ese pe$ue!o, pe$ue!simo derrame de "olvo. ,ra per#udicial, y el
universo su+ra a causa de %l. Mary comprendi lo $ue deba hacer: tena $ue hablar con Will y
Lyra y buscar el medio de impedirlo.
"ero la vasta corriente $ue +lua a trav%s del cielo era un asunto muy distinto. ,ra una novedad
catastr+ica. Si no lograban +renarla, toda la vida consciente llegara a su +in. 6al como le haban
eYplicado los mule+a, el "olvo cobraba vida cuando los seres vivos tomaban conciencia de s
mismosK pero necesitaba algo $ue lo alimentara, $ue lo re+orIara y lo hiciera invulnerable, al
igual $ue los mule+a disponan de sus ruedas y del aceite de los *rboles. Sin ello, todo
desaparecera. ,l pensamiento, la imaginacin, el sentimiento... 6odo se desvanecera de#ando
slo un salva#e automatismoK y esa breve %poca en $ue la vida haba sido consciente de s misma
se apagara como una vela en los millones de mundos donde haba ardido con vigor.
Mary sinti el peso de su responsabilidad. 6ena la impresin de haber enve#ecido de golpe,
como si +uera una vie#a decr%pita de ochenta a!os $ue anhelara la muerte.
Mary se ba# de las ramas del gigantesco *rbol abatido y emprendi el camino hacia la aldea,
sintiendo aJn el viento $ue agitaba las ho#as, la hierba, su pelo.
7l llegar a la cima de la ladera se detuvo y ech un Jltimo vistaIo a la corriente de "olvo. ,l
viento y las nubes se desliIaban a trav%s de ella mientras la luna permaneca impert%rrita en el
centro.
8e pronto comprendi lo $ue hacan, comprendi cu*l era su importante y urgente propsito.
_6rataban de contener la corriente de "olvo, de erigir unas barreras contra a$uel ne+asto torrente`
,l viento, la luna, las nubes, las ho#as, la hierba, todas a$uellas hermosas cosas de#aban sentir su
protesta y participaban en la lucha por retener a las partculas de sombra en a$uel universo $ue
tanto enri$uecan.
La materia amaba el "olvo. No deseaba $ue desapareciera. Zse era el signi+icado de a$uella
noche, y el de Mary.
NMaba pensado acaso $ue la vida careca de signi+icado y de propsito por haber desaparecido
8iosO S, lo haba pensado.
X_"ero el presente eYiste` XeYclam Mary, y repiti m*s altoX: _,l presente eYiste`
9uando volvi a observar las nubes y la luna resisti%ndose a la corriente de "olvo, le parecieron
tan +r*giles y vulnerables como una presa de ramitas y gui#arros $ue tratara de contener el
Misisip. "ero no ce#aban en su intento, y seguiran es+orI*ndose hasta el +in de todo.
Mary no saba cu*nto tiempo estuvo ausente. 9uando la intensidad de sus sentimientos empeI a
disiparse y dio paso al cansancio, ech a andar lentamente ladera aba#o hacia la aldea.
"ero a mitad de la ladera, cerca de un bos$uecillo de centauras, vio algo raro en el pantano: un
resplandor blanco, un movimiento, un ob#eto $ue suba con la marea.
Mary se detuvo y lo mir +i#amente. No podan ser los tualapi, por$ue siempre se desplaIaban en
bandadas, y a$uel ob#eto estaba soloK pero todo lo dem*s era id%ntico: las alas $ue parecan
velas, el cuello largo... "ens $ue sera una de las aves. Nunca haba odo decir $ue se
desplaIaran solas y dud en ba#ar corriendo para alertar a los aldeanos, pues el eYtra!o ob#eto se
haba detenido. Ulotaba en la super+icie del agua, #unto al sendero.
Se estaba deshaciendo... No, algo haba ba#ado de %l.
_,se algo era un hombre`
"ese a la distancia, Mary lo vio con claridadK la luna brillaba en el cielo, y sus o#os se haban
adaptado a la penumbra. Mir a trav%s del catale#o e identi+ic con toda seguridad la misteriosa
aparicin: era una +igura humana $ue irradiaba "olvo.
"ortaba un ob#eto largo: un palo o algo parecido. 7vanI con paso +irme y ligero por el sendero,
no a la carrera como un atleta o un caIador. ;esta un atuendo sencillo, $ue en circunstancias
normales le habra permitido pasar inadvertidoK pero el catale#o pona de relieve cada detalle,
como si le iluminara un re+lector.
9uando el hombre se aproYim a la aldea, Mary se percat de $ue lo $ue portaba en la mano era
un ri+le.
8e pronto se sinti como si alguien le hubiera arro#ado un #arro de agua helada y se le puso la
piel de gallina.
Mary estaba demasiado le#os para intervenir: aun$ue hubiera gritado, el hombre no la habra
odo. Lbserv impotente cmo el hombre entraba en la aldea, mirando a un lado y a otro,
deteni%ndose de veI en cuando para escuchar, desliI*ndose de casa en casa.
9on un es+uerIo sobrehumano, como la luna y las estrellas al tratar de contener la corriente de
"olvo, Mary di#o en silencio: VNo mires deba#o del *rbol... al%#ate del *rbol...W
"ero el hombre se +ue aproYimando cada veI m*s hasta $ue por +in se detuvo +rente a la casa de
Mary. 8esesperada, guard el catale#o en el bolsillo y ech a correr ladera aba#o. 9uando se
dispona a gritar algo, cual$uier cosa, para $ue los ni!os se despertaran y advirtieran su
presencia, se contuvo.
,ntonces, ansiosa de averiguar $u% haca el hombre, se detuvo para mirar a trav%s del catale#o.
,l hombre abri la puerta de la casa de Mary y desapareci dentro, pero de# una tr%mula estela
de "olvo, como el humo cuando pasamos una mano a trav%s de %l. 7l cabo de un minuto, $ue a
Mary se le anto# interminable, el hombre apareci de nuevo.
Se detuvo en el umbral, mirando despacio a iI$uierda y derecha y sin +i#arse en el *rbol.
7cto seguido avanI unos pasos y volvi a detenerse, como si no supiera por dnde tirar. Mary
era consciente de $ue el hombre poda verla en la ladera y dispararle con su ri+le, pero slo
pareca interesado en la aldea. .n par de minutos despu%s, dio media vuelta y se ale#
tran$uilamente.
Mary observ con atencin cmo avanIaba por el sendero del ro, y vio con claridad $ue se
montaba en el ave, acomod*ndose sobre su lomo con las piernas cruIadas. ,l ave se ale#
r*pidamente hacia el mar, y cinco minutos m*s tarde ambos desaparecieron de la vista.
-?. McS 7LLc 8, L7S 9LL'N7S
M7 LL,&78L ,L 9.M"L,7TLS
8, M' ;'87. M' 7ML= M7 ;,N'8L
7 M\.
9M='S6'N7 =LSS,66'
8octora Malone Xdi#o Lyra por la ma!anaX, Will y yo tenemos $ue ir en busca de
nuestros daimonions. 9uando los hayamos encontrado sabremos $u% hacer. No podemos seguir
sin ellos. Sueremos ir en su busca.
XN7dnde ir%isO Xpregunt Mary. ,staba o#erosa y le dola la cabeIa por$ue apenas haba
pegado o#o. Maba ba#ado con Lyra a la ribera, Lyra para lavarse y ella para buscar
disimuladamente las huellas del eYtra!o. Masta el momento no haba encontrado ninguna.
XNo lo s% Xcontest LyraX. "ero deben de andar cerca. ,n cuanto atravesamos la ventana,
despu%s de la batalla, huyeron como si ya no se +iaran de nosotros. No se lo reprocho,
sinceramente. "ero sabemos $ue se encuentran en este mundo. Nos pareci verlos en un par de
ocasiones, as $ue con+iamos en dar con ellos.
X,scucha Xdi#o Mary, y empeI a contar a Lyra, aun$ue de mala gana, lo $ue haba visto la
noche anterior.
,n ese momento apareci Will, y %l y Lyra escucharon a Mary muy serios y con o#os como
platos.
X"robablemente se trata de un via#ero $ue hall una ventana y pas a trav%s de ella desde otro
mundo Xcoment Lyra cuando Mary hubo terminado su relato. La ni!a tena cosas m*s
interesantes $ue pensar $ue en a$uel hombreX. 9omo hiIo el padre de Will XprosiguiX. 7
estas alturas deben de eYistir muchas ventanas. 8e todos modos, si ese hombre dio media vuelta
y se march, no deba de venir con malas intenciones, NverdadO
XNo lo s%. Su presencia no me gust. Me preocupa $ue os vay*is solos, aun$ue s% $ue hab%is
hecho cosas m*s peligrosas $ue %sta. _No s% $u% hacer` "or +avor, sed prudentes. Mirad siempre
alrededor. 7l menos en la pradera se ve de le#os si se acerca alguien...
XSi vemos a ese hombre huiremos a otro mundo para $ue no nos haga da!o Xdeclar Will.
,staban decididos a marcharse, y Mary no $uera discutir con ellos.
X"rometedme al menos $ue no os adentrar%is en el bos$ue Xdi#oX. Si ese hombre anda cerca,
es posible $ue se oculte all y no os dar* tiempo de escapar.
X"rometido Xcontest Lyra.
X)ien, os preparar% algo de comer por si est*is +uera todo el da.
Mary tom unas rebanadas de pan, un poco de $ueso y unas +rutas ro#as y dulces $ue calmaban
la sed, lo envolvi todo en un pa!o y lo at con un cordel para $ue uno de los ni!os se lo colgara
al hombro.
X)uena suerte Xdi#o cuando se despidi de ellosX. 6ened cuidado.
Mary observ llena de in$uietud cmo se ale#aban ladera aba#o.
XN"or $u% est* tan tristeO Xpregunt Will a Lyra mientras suban por la carretera hacia el cerro.
XSeguramente se pregunta si regresar* algJn da a su hogar Xcontest LyraX. R si el
laboratorio seguir* siendo suyo cuando regrese. L $uiI*s est% triste por$ue recuerda al hombre
del $ue se enamor.
XMummm. N6J crees $ue nosotros regresaremos algJn da a nuestro hogarO
XRo ya no creo $ue tenga un hogar. ,s di+cil $ue vuelvan a admitirme en el 9olegio Qordan y
no puedo vivir con los osos ni con las bru#as. SuiI* podra vivir con los giptanos. No me
importara, si ellos estuvieran de acuerdo.
XNNo te gustara vivir en el mundo de lord 7srielO
XNo tardar* en desaparecer Xreplic Lyra.
XN"or $u%O
X"or lo $ue di#o el +antasma de tu padre, poco antes de $ue pas*ramos a este mundo, de $ue los
daimonions slo pueden vivir mucho tiempo si se $uedan en su propio mundo. Seguramente lord
7sriel, mi padre, no pens en eso, por$ue nadie saba gran cosa sobre los otros mundos cuando
%l comenI... a hacer de las suyas. _Su% derroche de valor y destreIa` XeYclam de sopetnX.
_R total para nada`
Will y Lyra continuaron subiendo. =esultaba +*cil avanIar por la carretera de basalto, y cuando
llegaron a la cima del cerro se pararon y miraron hacia atr*s.
XNR si no los encontramos, WillO Xpregunt Lyra.
X,stoy seguro de $ue daremos con ellos. Lo $ue no s% es $u% aspecto tendr* mi daimonion.
X6J lo viste. R yo lo tom% en braIos Xcontest Lyra, sonro#*ndose, por$ue era de muy mala
educacin tocar algo tan ntimo como el daimonion de otra persona. No slo lo prohiba el
cdigo de conducta sino algo m*s pro+undo... como la verg^enIa. Lyra mir a Will a hurtadillas
y vio $ue tambi%n %l se haba ruboriIadoK eso $uera decir $ue tambi%n %l estaba enterado. Lo
$ue Lyra no poda adivinar era si eYperimentaba la misma sensacin de susto y eYcitacin $ue
haba sentido ella la noche anterior, y $ue volva a sentir en a$uellos momentos.
Siguieron caminando #untos, turbados. "ero Will no estaba dispuesto a de#arse vencer por la
verg^enIa.
XN9u*ndo de#ar* tu daimonion de cambiar de +ormaO Xpregunt de repente.
X"ues... Supongo $ue cuando alcance nuestra edad, o un poco m*s. 7 veces lo hacen de
mayores. "an y yo habl*bamos sobre cu*ndo ad$uirira su +orma de+initiva. Nos pregunt*bamos
$u% sera...
XN,s $ue las personas no lo sabenO
X8e #venes, no. 9uando crecemos nos ponemos a pensar si nuestro daimonion ser* esto o
a$uello... "or lo general acaba asumiendo una +orma $ue enca#a con tu verdadera naturaleIa. "or
e#emplo, si tu daimonion es un perro, eso signi+ica $ue te gusta $ue alguien te mande y
complacer a la gente $ue te rodea. Muchos sirvientes tienen unos daimonions perros. ,s
conveniente saber cmo eres y el traba#o o la pro+esin $ue se te da me#or. N9mo averiguan las
personas de tu mundo cmo sonO
XNo lo s%. No s% mucho sobre mi mundo. Lo Jnico $ue s% es $ue no hay $ue llamar la atencin,
estar calladito y esconderte. No s% mucho sobre... ser mayor, o tener amigos. L novias. 8ebe de
ser complicado tener un daimonion y $ue todo el mundo sepa cmo eres con slo mirarte. 7 m
me gusta pasar inadvertido y $ue nadie se +i#e en m.
X"uede $ue tu daimonion sea un animal muy h*bil a la hora de esconderse. L uno de esos
animales $ue parecen otro..., una mariposa $ue parece una avispa, para $ue no la reconoIcan.
Seguro $ue en tu mundo eYiste este tipo de animales, por$ue en el nuestro s eYisten y somos
muy parecidos.
Los dos amigos siguieron avanIando en silencio. Maca una ma!ana despe#adaK el aire en las
hondonadas presentaba un aspecto lmpido, y en la c*lida atms+era superior un matiI aIul
irisado. La inmensa sabana, $ue abarcaba una amplia gama de matices pardos, dorados y verdes,
rielaba en el horiIonte y apareca desierta. "areca como si Will y Lyra +ueran las dos Jnicas
personas en el mundo.
X"ero en realidad no est* desierta Xdi#o Lyra.
XN6e re+ieres a ese hombreO
XNo. Ra sabes a $u% me re+iero.
XS. ;eo unas sombras en la hierba... SuiI* sean p*#aros.
8e veI en cuando Will observaba unos pe$ue!os y +ugaces movimientos. Le resultaba m*s +*cil
ver las sombras si no las mirabaK estaban m*s dispuestas a mostrarse al rabillo del o#o.
X,s una +acultad negativa Xdi#o Lyra cuando Will se lo coment.
XNSu% es esoO
X,l primero $ue se re+iri a ello +ue el poeta Peats. La doctora Malone sabe lo $ue es. 7s es
como yo leo el aletimetro y como tJ utiliIas la daga, NnoO
XSupongo $ue s. "ens% $ue $uiI* +ueran daimonions.
XRo tambi%n lo pens%, pero...
Lyra se llev el ndice a los labios. Will asinti con la cabeIa.
XU#ate en ese *rbol $ue ha cado Xcoment.
,ra el *rbol de la plata+orma en el $ue se encaramaba Mary. Los ni!os se acercaron a %l con
cautela, por si caa algJn otro *rbol del bos$uecillo. ,n a$uella apacible ma!ana en la $ue slo
una leve brisa agitaba las ho#as, pareca imposible $ue un *rbol tan inmenso se hubiera
desplomado, pero ah estaba.
,l gigantesco tronco, su#eto al suelo por sus races y con mJltiples ramas asomando en la hierba,
se elevaba sobre sus cabeIas. 7lgunas ramas, aplastadas y partidas, tenan un di*metro tan
grande como los *rboles m*s enormes $ue Will haba visto en su vidaK la copa del *rbol, cua#ada
de ramas menos recias y con ho#as todava verdes, se ergua como un palacio en ruinas en la
templada atms+era.
8e pronto Lyra asi a Will del braIo.
X9hsss. No mires. ,stoy segura de $ue est*n ah arriba. Me visto $ue se mova algo y #urara
$ue era "an...
6ena la mano caliente. Will era m*s consciente de eso $ue de la gigantesca masa de ho#as y
ramas $ue yaca sobre ellos. Uingiendo mirar el horiIonte con aire distrado, alI la vista
disimuladamente hacia el con+uso amasi#o verde, marrn y aIul y... _Lyra tena raIn` 7ll arriba
haba algo $ue no era el *rbol. R #unto a %l, otro.
X7le#%monos Xmurmur WillX. Nos dirigiremos hacia otro sitio y veremos si nos siguen.
X"ero Ny si no lo hacenO ;ale, de acuerdo Xrespondi Lyra en voI ba#a.
7mbos simularon echar un vistaIo a su alrededorK palparon una rama $ue yaca en el suelo,
como si pretendieran trepar por ella, y luego menearon la cabeIa, como si hubieran desechado la
idea, y se marcharon.
XL#al* pudi%ramos mirar hacia atr*s Xdi#o Lyra cuando se hubieron ale#ado unos centenares de
metros.
XSigue caminando. ,llos pueden vernos, no se perder*n. 7cudir*n a nosotros cuando $uieran.
8e#aron la carretera de basalto y se adentraron en la alta hierba, avanIando entre los largos tallos
$ue les roIaban los muslos, observando los insectos $ue revoloteaban en el aire o permanecan
suspendidos batiendo las alas sin cesar, mientras escuchaban los chirridos de un coro de un
milln de voces.
XNSu% piensas hacer, WillO Xpregunt Lyra suavemente despu%s $ue hubieron caminado un
rato en silencio.
X6engo $ue regresar a casa Xrespondi %l.
7 Lyra le pareci detectar cierta vacilacin en su voI. ,n realidad con+iaba en $ue estuviera
indeciso.
X"ero $uiI*s esos hombres aJn te persigan Xdi#o.
XMe visto cosas peores Xreplic %l.
XRa, pero supn $ue...Ro $uera ense!arte el 9olegio Qordan y los Uens. Suera...
XS Xreplic WillX, y yo $uera... Sera agradable volver a 9ittagaIIe. ,ra un lugar muy
bonito, y si todos los espantos han desaparecido... "ero debo regresar con mi madre y cuidar de
ella. La de#% con la se!ora 9ooper, y no es #usto para ninguna de las dos.
X"ero tampoco es #usto $ue tengas $ue hacerlo tJ.
XRa Xconvino WillX, pero eso no es una in#usticia como un terremoto o una tempestad de
lluvia. "uede $ue no sea #usto, pero nadie tiene la culpa. Si de#o a mi madre al cuidado de una
anciana $ue tambi%n est* delicada, eso s es una in#usticia. No estara bien. 8ebo regresar a casa.
Ser* di+cil volver y $ue todo siga igual $ue antes. Seguramente todo el mundo se habr* enterado
del secreto. 'magino $ue la se!ora 9ooper no habr* podido cuidar sola de mi madre si ha pasado
por una de esas %pocas en $ue todo la aterroriIa, y habr* tenido $ue pedir ayuda. 7s $ue cuando
regrese probablemente me meter*n en una institucin.
XN.n or+elinatoO
X9reo $ue eso es lo $ue hacen en estos casos. No lo s%. "ero debe de ser horroroso estar en uno
de esos sitios.
X_"odras utiliIar la daga para escapar, Will` _"odras venir a mi mundo`
X8ebo $uedarme donde est% mi madre. 9uando sea mayor podr% cuidar de ella, en mi propia
casa. Nadie podr* inmiscuirse entonces.
XN6e casar*sO
Will guard silencio. Lyra saba lo $ue estaba pensando.
XUaltan muchos a!os para eso, no s% lo $ue har% Xrespondi WillX. ,n todo caso, tendr% $ue
casarme con alguien $ue comprenda lo de... No creo $ue eYista una persona as en mi mundo. NR
tJO N"iensas casarteO
XMe pasa lo $ue a ti Xcontest Lyra con voI ligeramente temblorosaX. 9reo $ue no podra
casarme con alguien de mi mundo.
Los ni!os siguieron avanIando despacio hacia el horiIonte. 8isponan de todo el tiempo del
mundo, todo el tiempo del $ue dispusiera el mundo.
X6e $uedar*s con la daga, NverdadO Xpregunt Lyra al cabo de un ratoX. 7s podr*s visitar mi
mundo.
X8esde luego. Qam*s se la entregar% a nadie, te lo aseguro.
XNo mires... Xle pidi Lyra sin aminorar el pasoX. Man vuelto a aparecer. 7 la iI$uierda.
X_Nos est*n siguiendo` XeYclam Will, alboroIado.
X_9hsss`
XSupuse $ue lo haran. ;ale, +ingiremos $ue los andamos buscando y miraremos en los sitios
m*s raros y absurdos.
,so se convirti en un #uego. Los ni!os eYploraron entre los #uncos y el barro cuando se toparon
con el estan$ue, comentando en voI alta $ue los daimonions seguramente haban asumido la
+orma de unas ranas, unos insectos acu*ticos o unas babosasK retiraron la corteIa de un *rbol
muerto $ue haba en el borde de un bos$uecillo, +ingiendo haber visto a los dos daimonions
asom*ndose deba#o de %sta en +orma de ti#eretasK Lyra hiIo muchos aspavientos al pisar una
hormiga, lament*ndose de haberla lastimado, a+irmando $ue tena una cara igualita $ue la de
"an, pregunt*ndole con +ingido tono lastimoso por $u% se negaba a hablarle.
"ero cuando crey $ue los daimonions no podan orla, di#o con tono serio a Will, acerc*ndose
mucho a %l para hablar en voI ba#a:
XNo nos $ued m*s remedio $ue abandonarlos, NverdadO
XS, tuvimos $ue hacerlo. Uue mucho peor para ti $ue para m, pero no tuvimos otro remedio
por$ue tJ habas prometido ayudar a =oger y tenas $ue cumplir tu palabra.
XR tJ $ueras volver a hablar con tu padre...
XR tenamos $ue liberar a los +antasmas de all...
XS. Me alegro de $ue lo hici%ramos. 7lgJn da, cuando yo muera, "an tambi%n se alegrar*.
Nadie podr* separarnos. Micimos lo $ue debamos.
9uando el sol estuvo en lo alto del cielo, Will y Lyra buscaron un lugar sombreado donde
re+ugiarse del calor. 7l medioda llegaron a una ladera $ue conduca a la cima de un cerro.
9uando la alcanIaron Lyra se tumb sobre la hierba.
X_.+` XeYclamX. _Menos mal $ue hemos encontrado pronto unos *rboles $ue dan sombra`
7l otro lado de la ladera se eYtenda un valle cubierto de vegetacin, y los ni!os dedu#eron $ue
discurrira un arroyo por %l. 7travesaron la ladera del cerro hasta llegar a la cabeIa del valle, y
all, entre helechos y #uncos, vieron un manantial $ue brotaba de la roca.
Sumergieron la cabeIa en el agua para re+rescar sus rostros acalorados y bebieron con avideI.
Luego siguieron el curso del arroyo, $ue +ormaba unos diminutos remolinos y caa sobre
pe$ue!os salientes de roca a medida $ue se haca m*s ancho y caudaloso.
XN9mo es posibleO Xse maravill LyraX. No entra agua de ningJn otro lugar, y el arroyo es
mucho m*s abundante $ue a$u.
Will observ las sombras por el rabillo del o#o y las vio escabullirse, saltando sobre los helechos,
y desaparecer entre unos matorrales m*s aba#o.
XUluye m*s lentamente Xcontest, se!alando en silencioX. No discurre con la rapideI con $ue
brota el agua del manantial, y por eso +orma estos charcos... Se han metido all Xsusurr,
indicando un pe$ue!o grupo de *rboles situado al pie de la ladera.
,l coraIn le lata acelerado. ,lla y Will cruIaron una mirada seria, de complicidad, antes de
seguir el curso del arroyo. 7 medida $ue descendan por el valle, la maleIa se iba haciendo m*s
densaK el arroyo se meta entre unos tJneles de vegetacin y sala a unos claros sombreados por
los *rboles, para precipitarse sobre un saliente y hundirse de nuevo en la vegetacin. ,n
ocasiones los ni!os lo perdan de vista y tenan $ue seguirlo gui*ndose por el odo.
7l pie de la colina, el arroyo discurra a trav%s de un bos$uecillo de *rboles de corteIa plateada.
,l padre &meI los observ desde la cima del cerro. No le haba resultado di+cil seguirlosK pese
a la con+ianIa $ue le inspiraba a Mary la amplia sabana, haba muchos lugares donde ocultarse
entre la hierba y algJn $ue otro grupo de matorrales y arbustos. 8urante un buen rato Will y Lyra
no haban hecho m*s $ue mirar alrededor como si sospecharan $ue les segua alguien, y el
sacerdote se haba mantenido a una distancia prudencial. "ero a medida $ue transcurra la
ma!ana, los ni!os parecan en+rascados en su conversacin y prestaban menos atencin al
paisa#e. 7nte todo no $uera lastimar al ni!o. Le horroriIaba lastimar a un ser inocente. La Jnica
+orma de no errar el tiro era aproYimarse lo su+iciente para distinguir a Lyra con nitideI, lo cual
signi+icaba seguir a los ni!os hasta el bos$ue.
9on sigilo y cautela, el padre &meI sigui el curso del ro. Su daimonion, el escaraba#o de
lomo verde, revoloteaba probando el aireK su vista era menos aguda $ue la del sacerdote, pero su
sentido del ol+ato, muy desarrollado, capt el olor de la carne de los ni!os con toda claridad. Se
adelantaba un poco, se posaba en un tallo de hierba para aguardar al sacerdote, y despu%s volva
a adelantarse. 9uando el insecto capt el rastro $ue los cuerpos de los ni!os haban de#ado en el
aire, el padre &meI alab a 8ios por la misin $ue le haban encomendado, por$ue estaba claro
$ue el ni!o y la ni!a iban a caer en un pecado mortal. 7ll estaba: el movimiento rubio oscuro
producido por el pelo de la ni!a. ,l sacerdote se acerc un poco y sac el ri+le, e$uipado con un
telescopio maravillosamente construido, de +orma tal $ue al mirar por %l la imagen no slo
apareca ampliada sino m*s ntida. S, all estaba la ni!a, $ue se detuvo para mirar atr*s. 7l ver la
eYpresin de su rostro, al sacerdote le choc $ue un ser tan malvado pudiera o+recer un aspecto
tan radiante, con+iado y +eliI.
,l padre &meI estaba tan prYimo a alcanIar el %Yito $ue por primera veI se puso a pensar en
lo $ue hara posteriormente, y si al =eino del 9ielo le complacera m*s $ue regresara a &inebra o
se $uedara en el mundo para evangeliIarlo. Lo primero $ue hara sera convencer a a$uellos
seres de cuatro patas, $ue parecan poseer los rudimentos de la raIn, de $ue su costumbre de
circular sobre ruedas era abominable, sat*nica y contraria a la voluntad de 8ios. Si lograba $ue
desecharan ese h*bito, alcanIaran la salvacin.
7l llegar al pie de la ladera, donde comenIaban los *rboles, el sacerdote de# silenciosamente el
ri+le en el suelo.
9ontempl las sombras plateadas@verde@doradas y se puso a escuchar, con ambas manos detr*s
de las ore#as, para captar y localiIar las voces humanas a trav%s de los chirridos de los insectos y
el murmullo del arroyo. S, all estaban los dos ni!os. Se haban detenido.
,l padre &meI se agach para tomar el ri+le...
"ero de pronto solt una eYclamacin ronca y entrecortada al notar $ue alguien le arrebataba a su
daimonion.
_"ero all no haba nadie` N8nde estaba el escaraba#oO ,l su+rimiento era atroI. ,l sacerdote lo
oy gemir y mir desesperado en todas direcciones, tratando de localiIarlo.
XNo te muevas Xdi#o una voI desde el aireX, y no digas una palabra. 6engo a tu daimonion en
mi poder.
X"ero... Ndnde est*sO NSui%n eresO
XMe llamo )althamos Xrespondi la voI.
Will y Lyra siguieron el arroyo a trav%s del bos$ue, avanIando con cautela, sin apenas despegar
los labios, hasta $ue estuvieron en el centro.
,n medio del bos$uecillo haba un claro tapiIado con mullida hierba y rocas cubiertas de musgo.
Las ramas +ormaban un denso entramado a trav%s del cual se +iltraban unas pe$ue!as cuentas y
lente#uelas de sol, de +orma $ue todo apareca envuelto en un resplandor dorado y plateado. R
todo estaba en silencio. Slo el murmullo del arroyo y de las ho#as agitadas en lo alto por un
pe$ue!o remolino de brisa rompa el silencio.
Will de# el pa$uete de comida en el suelo y Lyra hiIo lo propio con su mochila. No haba se!al
de los daimonions sombras. ,staban solos.
Los ni!os se $uitaron los Iapatos y los calcetines, se sentaron en las rocas cubiertas de musgo
#unto al arroyo y metieron los pies en el agua +ra, $ue estimul la circulacin.
X6engo hambre Xdi#o Will.
XRo tambi%n Xrepuso Lyra. 7parte del hambre, eYperimentaba una sensacin a la veI pl*cida
y apremiante, entre agradable y dolorosa, $ue no saba eYactamente $u% era.
=etiraron el trapo $ue cubra la comida y tomaron un poco de pan y $ueso. Sus ademanes eran
lentos y torpes y apenas probaron la comida, aun$ue notaron $ue el pan $ue Mary preparaba
sobre unas piedras ardientes era harinoso y cru#iente y el $ueso compacto, salado y muy +resco.
Luego Lyra se llev a la boca una de las pe$ue!as +rutas ro#as.
XWill... Xdi#o, sintiendo $ue el coraIn le lata aceleradamente mientras le acercaba la +ruta a
los labios.
7l mirarlo a los o#os, Lyra comprendi $ue haba captado su intencin y $ue se senta tan
dichoso $ue no poda articular palabra. Will not $ue los dedos de Lyra temblaban sobre sus
labios y le sostuvo la mano con una de las suyas. Ninguno de ellos se atreva a mirar al otro a los
o#osK se sentan con+undidos, eu+ricos.
Sus labios se roIaron, como dos polillas $ue chocan torpemente entre s. 8e pronto, antes de $ue
pudieran percatarse de lo $ue hacan, se abraIaron y besaron con avideI, ciegamente.
X9omo di#o Mary Xsusurr WillX, enseguida te das cuenta cuando alguien te gusta. Mientras
estabas dormida, en la monta!a, antes de $ue ella te raptara, le di#e a "an...
XRa lo o Xmusit LyraX. ,staba despierta. Suise decirte lo mismo y ahora s% $ue esto $ue
siento por ti lo sent desde el primer momento en $ue nos conocimos. 6e amo, Will, te amo...
7$uellas palabras estimularon los centros nerviosos de Will. Sinti un cos$uilleo en todo el
cuerpo y respondi con las mismas palabras, bes*ndola en la cara una y otra veI, aspirando con
+ruicin el per+ume de su cuerpo, la c*lida +ragancia de su pelo de color miel y su dulce y
hJmeda boca $ue saba como la pe$ue!a +ruta ro#a.
7 su alrededor reinaba un pro+undo silencio, como si el mundo entero contuviera la respiracin.
)althamos estaba aterroriIado. ,ch a correr ro arriba para ale#arse del bos$ue, llevando
consigo al daimonion insecto, $ue no cesaba de ara!ar, morder y picar, al tiempo $ue haca todo
lo posible por ocultarse del hombre $ue los persegua.
No poda de#ar $ue lo atrapara. Saba $ue el padre &meI lo matara en el acto. .n *ngel de su
rango no poda medirse con un hombre tan corpulento, aun$ue estuviera +uerte y sano, $ue no
era el caso de )althamos. 7dem*s, estaba destroIado por la muerte de )aruch y la verg^enIa de
haber abandonado a Will. Ni si$uiera tena +uerIas para volar.
X"ara, para Xle rog el padre &meIX. 6e suplico $ue te detengas. No te veo... "or +avor,
hablemos. No hagas da!o a mi daimonion, te lo suplico...
,n realidad era el daimonion $uien lastimaba a )althamos. ,l *ngel atisb su minJscula +orma
verde a trav%s de los dedos de sus manos. ,l insecto le clavaba una y otra veI sus poderosas
mandbulas en las palmas. Si )althamos abra las manos aun$ue +uera tan slo un instante, el
escaraba#o desaparecera, de modo $ue no tena m*s remedio $ue mantenerlas cerradas.
XSgueme Xrespondi el *ngelX. 7l%#ate del bos$ue. Suiero hablar contigo, pero no a$u.
XNSui%n eresO No te veo. 7c%rcate. N9mo puedo saber $u% eres si no te veoO _"ara, no te
muevas tan r*pidamente`
"ero la Jnica de+ensa $ue tena )althamos era moverse con rapideI. "rocurando no prestar
atencin al agresivo insecto, avanI a trav%s de la pe$ue!a hondonada por la $ue +lua el arroyo,
saltando de roca en roca.
"ero cometi un error: al tratar de volverse para mirar hacia atr*s, resbal y meti un pie en el
agua.
X_7#*` XeYclam el padre &meI con satis+accin al ver la salpicadura.
)althamos sac el pie del agua y continu avanIando, pero cada veI $ue apoyaba el pie en las
rocas secas de#aba una huella hJmeda. ,l sacerdote repar en ello y apret el paso, sintiendo en
la mano el roce de unas plumas. Se detuvo, perple#o. La palabra V*ngelW reverberaba en su
mente. )althamos aprovech la oportunidad para avanIar otro trecho. ,l sacerdote sinti $ue su
daimonion tiraba de %l, al tiempo $ue eYperimentaba otra brutal punIada de dolor.
X.n poco m*s adelante, cuando lleguemos a la cima de la colina hablaremos, te lo prometo.
X_Mablemos a$u` _8etente y #uro $ue no te tocar%`
,l *ngel no respondi. Le costaba concentrarse, pues tena $ue repartir su atencin en tres
+rentes: a sus espaldas para no ser atrapado por el hombre, delante para ver donde pisaba y en el
+urioso daimonion $ue le devoraba las manos.
,n cuanto al sacerdote, su mente discurra a toda prisa. .n adversario realmente peligroso habra
matado a su daimonion al instante para Ian#ar el asunto. "ero a$uel contendiente tema atacarlo.
6eniendo esto presente, el sacerdote +ingi avanIar torpemente, tropeIando un par de veces e
implor*ndole $ue se detuviera..., sin $uitarle o#o de encima, aproYim*ndose cada veI m*s,
calculando su estatura, lo r*pidamente $ue poda moverse y hacia dnde miraba.
X6e lo suplico Xdi#o con voI entrecortadaX, no sabes lo $ue duele esto... No puedo hacerte
ningJn da!o... "or +avor, Nno podramos detenernos y hablarO
,l padre &meI no $uera perder el bos$ue de vista. Maban llegado al lugar donde comenIaba el
manantial y entrevi los pies de )althamos oprimiendo levemente la hierba. ,l sacerdote no le
haba $uitado el o#o de encima y estaba seguro de dnde se hallaba el *ngel.
)althamos se volvi. ,l sacerdote alI la vista hacia el lugar donde supona $ue se encontraba el
rostro del *ngel y lo vio por primera veI: un resplandor tr%mulo pero incon+undible. ,l sacerdote
no estaba lo su+icientemente cerca para abatir a su enemigo de un solo movimiento, y el ser
arrastrado por su daimonion, aparte de dolerle le haba de#ado muy debilitado. SuiI* deba
avanIar unos pasos...
XSi%ntate Xdi#o )althamosX. 7h mismo, ni un paso m*s.
XNSu% $uieresO Xpregunt el padre &meI sin moverse.
XNSue $u% $uieroO Matarte, pero me +altan las +uerIas.
XN"ero no eres un *ngelO
X_Su% m*s da`
XSuiI* cometas un error. "uede $ue estemos en el mismo bando.
XNo. 6e he estado siguiendo. S% muy bien de $u% bando est*s tJ. _No se te ocurra moverte`
XNunca es tarde para arrepentirse. 'ncluso los *ngeles se arrepienten. "uedes con+esarte
conmigo.
X_7yJdame, )aruch` XeYclam )althamos eYasperado, volvi%ndose de espaldas.
,n este momento el padre &meI se precipit sobre %l. &olpe a )althamos con el hombro,
derrib*ndolo al suelo. 7l alargar la mano para su#etarse, )althamos solt al daimonion insecto.
,l escaraba#o se ale# volando en el acto y el padre &meI eYperiment una pro+unda sensacin
de alivio y renovado vigor. "arad#icamente, eso +ue lo $ue le mat. Se arro# con tal mpetu
sobre la tenue +orma del *ngel, suponiendo $ue %ste opondra una +uerte resistencia, $ue perdi el
e$uilibrio. =esbal y cay rodando hacia el arroyoK y )althamos, pensando en lo $ue habra
hecho )aruch, propin una patada a la mano del sacerdote cuando %ste la eYtendi para agarrarse
a algo.
,l padre &meI cay con todo su peso. Se parti la cabeIa contra una piedra y cay de bruces en
el arroyo, aturdido. Las g%lidas aguas le despabilaron enseguida, pero mientras bo$ueaba y
pugnaba por incorporarse, )althamos, desesperado y prescindiendo del daimonion $ue le picaba
en el rostro, los o#os y los labios, utiliI su escaso peso para mantener la cabeIa del hombre
sumergida en el agua, +irmemente, sin soltarlo, hasta $ue %ste se ahog.
9uando el daimonion desapareci de golpe, )althamos solt al sacerdote. 6ras cerciorarse de
$ue estaba muerto, sac el cad*ver del arroyo y lo deposit con cuidado sobre la hierba,
colocando las manos del sacerdote sobre su pecho y cerr*ndole los p*rpados.
Seguidamente se incorpor, agotado y dolorido.
X_7y, )aruch, ya no puedo m*s` XeYclamX. Will y la ni!a est*n a salvo y todo ir* bien, pero
%ste es el +in para m, aun$ue lo cierto es $ue mor contigo, mi amado )aruch.
R en unos instantes desapareci.
,n el campo de #udas, adormilada en el calor de la tarde, Mary oy la voI de 7tal, pero era
di+cil adivinar si estaba nerviosa o alarmada. NSe habra cado otro *rbolO NMaba aparecido de
nuevo el hombre del ri+leO
X_Mira` _Mira` Xdi#o 7tal, tocando el bolsillo de Mary con la trompa. Mary sac el catale#o y
lo orient hacia el cielo.
X_8ime lo $ue hace` Xinsisti 7talX. Noto una di+erencia, pero no veo nada.
,l temible torrente de "olvo haba cesado de +luir a trav%s del cielo, aun$ue no se haba detenido.
7l escrutar el +irmamento con el catale#o *mbar, Mary vio una corriente a$u, un remolino all,
un vrtice m*s all*K el +lu#o de partculas estaba en constante movimiento, pero no se ale#aba.
M*s bien caa como copos de nieve.
Mary pens en los *rboles de c*psulas de semillas. Las +lores $ue se abran al sol beberan con
avideI la dorada lluvia. Mary casi sinti cmo la ingeran con sus gargantas resecas,
per+ectamente adaptadas a a$uella lluvia de la $ue se haban privado durante tanto tiempo.
XLos ni!os Xdi#o 7tal.
Mary se volvi, catale#o en mano, y vio a Will y a Lyra, $ue regresaban. ,staban algo le#os y
caminaban sin apresurarse. "ese a la distancia se percat de $ue iban de la mano, en+rascados en
su conversacin, a#enos a cuanto les rodeaba.
Mary estuvo a punto de llevarse el catale#o al o#o, pero decidi guardarlo en el bolsillo. No tena
necesidad de utiliIar el catale#oK saba lo $ue vera a trav%s de %l: los ni!os apareceran como si
estuvieran hechos de oro vivo, la aut%ntica imagen de lo $ue los seres humanos podan ser
cuando perciban su herencia.
,l "olvo $ue caa de las estrellas haba vuelto a hallar un hogar vivo, y ello se deba a a$uellos
ni!os, $ue ya no eran tan ni!os, colmados de amor.
-F. L7 UL,9M7 =L67
,L 8,S6'NL 9L7;79.T7S
8, M',==L R S,
'N6,="LN,
S',M"=, ,N6=,
,LL7S.
7N8=,W M7=;,LL
Los dos daimonions atravesaron la silenciosa aldea, desliI*ndose por entre las sombras,
avanIando sigilosamente en +orma de gatos a la luI de luna, y se detuvieron +rente a la casa de
Mary.
Se asomaron con cautela al interior, pero al ver slo a la mu#er $ue dorma, dieron media vuelta
y echaron andar de nuevo ba#o la luna hacia el *rbol@re+ugio.
Sus largas ramas cua#adas de +ragantes ho#as en espiral casi tocaban el suelo. Muy despacio,
procurando no roIar las ho#as ni pisar las ramas cadas en el suelo, las dos siluetas se desliIaron a
trav%s de la cortina de ho#as y vieron lo $ue andaban buscando: el ni!o y la ni!a, abraIados y
pro+undamente dormidos.
Se aproYimaron a trav%s de la hierba y tocaron a los ni!os suavemente con el morro, la pata, los
bigotes, asimilando el calor vital $ue eYhalaban pero procurando no despertarlos.
Mientras eYaminaban a sus seres humanos Dlimpiando con delicadeIa la herida de Will $ue casi
haba cicatriIado, retirando un mechn de pelo de la +rente de LyraE, percibieron un pe$ue!o
sonido a sus espaldas.
7l instante, sin hacer el menor ruido, los dos daimonions se volvieron trans+ormados en lobos:
o#os claros y +eroces, dientes blancos y a+ilados, una actitud amenaIante en cada rasgo de su ser.
7nte ellos apareci la silueta de una mu#er $ue se recortaba sobre la luna. No era Mary, y la
oyeron con claridad cuando habl, aun$ue no pro+iri sonido alguno.
X;enid conmigo Xdi#o.
"antalaimon not $ue su coraIn de daimonion le daba un vuelco, pero no di#o nada hasta
haberse ale#ado unos metros del *rbol ba#o el $ue dorman los ni!os.
X_Sera+ina "e((ala` Xsalud alboroIado a la mu#erX. N8nde estabasO N6e has enterado de lo
ocurridoO
X9hsss. ;olemos a un lugar donde podamos hablar Xcontest la mu#er, procurando no
despertar a los aldeanos.
9uando %sta tom su rama de pino@nube $ue yaca #unto a la puerta de la casa de Mary, los dos
daimonions se trans+ormaron en aves Xun ruise!or y una lechuIaX y #untos volaron sobre los
te#ados de pa#a, los pastiIales y el cerro hacia el bos$ue de *rboles@ruedas m*s prYimo, tan
grande como un castillo, cuyas copas relucan cual virutas de plata a la luI de la luna.
.na veI all Sera+ina "e((ala se instal sobre la rama m*s cmoda y elevada, entre las +lores
abiertas $ue beban el "olvo, y las dos aves se posaron cerca de ella.
XNo ser%is aves durante mucho tiempo Xcoment la mu#erX. "ronto ad$uirir%is vuestra +orma
de+initiva. ,chad una o#eada alrededor para $ue esta imagen $uede grabada en vuestra memoria.
XNSu% +orma adoptaremosO Xin$uiri "antalaimon.
XNo tardar%is en averiguarlo. ,scuchad Xdi#o Sera+ina "e((alaX, y os contar% algunas
historias de bru#as $ue slo nosotras conocemos. La raIn de $ue pueda hacerlo es $ue vosotros
est*is a$u conmigo, y vuestros humanos all aba#o, durmiendo. NSui%nes son los Jnicos seres a
$uienes esto les est* permitidoO
XLas bru#as Xrespondi "antalaimonX y los chamanes. 8e modo $ue...
X7l de#aros a la orilla del mundo de los muertos, Lyra y Will hicieron una cosa, sin saberlo, $ue
las bru#as venimos haciendo desde los primeros tiempos de nuestra eYistencia. ,n nuestra tierra
septentrional eYiste una regin, un lugar desolado y abominable, donde ocurri una gran
cat*stro+e en los albores del mundo, y en el $ue nada vive desde entonces. Los daimonions no
pueden penetrar en %l. "ara convertirse en bru#a, una ni!a debe atravesarlo sola y de#ar atr*s a su
daimonion. Ra sab%is el su+rimiento $ue ellos les causa. "ero despu%s de hacerlo comprueban
$ue sus daimonions no cayeron ba#o la cuchilla y +ueron separados de ellas, como en )olvangar,
sino $ue continJan siendo un solo ser, pero con la particularidad de $ue pueden vagar
libremente, visitar lugares remotos, contemplar cosas curiosas y regresar con los conocimientos
$ue han ad$uirido. ;osotros no +uisteis separados de vuestros humanos por la cuchilla, NverdadO
XNo Xcontest "antalaimonX. Seguimos siendo un solo ser. "ero +ue muy doloroso y
est*bamos tan asustados...
X)ien Xdi#o Sera+inaX, ellos no volar*n como los bru#as y no vivir*n tanto tiempo como
nosotrasK pero gracias a lo $ue hicieron, ellos y vosotros ser%is unas bru#as en todos los aspectos
menos en %ste.
Los dos daimonions re+leYionaron sobre la eYtra!a revelacin.
XNSigni+ica eso $ue seremos unas aves, los daimonions de unas bru#asO Xpregunt
"antalaimon.
X6en paciencia.
XN9mo es $ue Will se convertir* en una bru#aO 9re $ue todas las bru#as eran hembras.
X,sos ni!os han conseguido $ue cambien muchas cosas. 6odos estamos ad$uiriendo nuevos
h*bitos, inclusive las bru#as. "ero una cosa no ha cambiado: deb%is ayudar a vuestros humanos,
no ponerles trabas. 8eb%is ayudarlos, guiarlos y orientarlos hacia la sabidura. "ara eso est*n los
daimonions.
Los dos daimonions guardaron silencio. Sera+ina se volvi hacia el ruise!or.
XN9mo te llamasO Xle pregunt.
XNo tengo nombre. No saba $ue haba nacido hasta $ue me arrancaron de su coraIn.
X,ntonces te llamar% Pir#ava.
XPir#ava... Xrepiti "antalaimon para comprobar cmo sonabaX. NSu% signi+icaO
XNo tardar*s en averiguarlo. "ero ahora prestad atencin Xprosigui Sera+inaX, por$ue voy a
deciros lo $ue deb%is hacer.
XNo Xreplic Pir#ava con rotundidad.
X"or el tono de tu voI deduIco $ue ya sabes lo $ue voy a decir Xcoment Sera+ina.
X_No $ueremos orlo` Xdeclar "antalaimon.
X,s demasiado pronto Xob#et el ruise!or.
Sera+ina guard silencio, por$ue estaba de acuerdo y se compadeca de ellos. "ero era la m*s
sabia de los tres y su obligacin era se!alarles el camino adecuado. No obstante de# $ue las dos
aves se calmaran antes de proseguir.
XNSu% lugares hab%is visitado durante este tiempoO Xpregunt.
XMemos recorrido muchos mundos Xrespondi "antalaimonX. 9ada veI $ue top*bamos con
una ventana la atraves*bamos. ,Yisten m*s ventanas de lo $ue imagin*bamos.
XR habr%is visto...
XS Xcontest Pir#avaX, observamos con atencin y vimos lo $ue ocurra.
X;imos muchas otras cosas Xse apresur a a!adir "antalaimonX. ;isitamos el mundo del $ue
proceden esos seres diminutos, los gallivespianos. ,n %l viven tambi%n seres de talla normal, los
cuales pretenden ani$uilarlos.
=elataron a la bru#a muchas cosas $ue haban visto, tratando de distraerla. Sera+ina lo saba, pero
de# $ue siguieran hablando, deleit*ndose al escuchar sus voces.
7l cabo de un rato, cuando le hubieron relatado todas sus aventuras, guardaron silencio. Lo
Jnico $ue se perciba era el incesante murmullo de las ho#as.
XMab%is permanecido ale#ados de Will y Lyra para castigarlos Xdi#o por +in Sera+ina
"e((alaX. Ra s% por $u% lo hab%is hechoK mi Paisa hiIo lo mismo cuando yo regres% de esa
desolada regin. "ero al cabo de un tiempo vino a m, por$ue aJn nos $ueramos. 8entro de poco
tendr%is $ue indicar a esos ni!os lo $ue deben hacer, por$ue vosotros deb%is decirles lo $ue
sab%is.
"antalaimon solt el +ro y caracterstico resoplido de una lechuIa, un sonido $ue #am*s haban
odo en a$uel mundo. ,n los nidos y las madrigueras, a varios (ilmetros a la redonda, y en
todos los lugares donde una pe$ue!a criatura nocturna se hallara caIando, buscando alimento o
devorando los restos de otra criatura, se instaur un nuevo e inolvidable temor.
Sera+ina observ la escena de cerca y sinti una pro+unda compasin..., hasta $ue contempl al
ruise!or Pirva#a, el daimonion de Will. ,ntonces record una conversacin $ue haba mantenido
con la bru#a =uta S(adi, $uien despu%s de haber visto a Will una sola veI, pregunt a Sera+ina si
le haba mirado a los o#os, y %sta haba respondido $ue no se haba atrevido a hacerlo. 7$uel
pa#arillo pardo irradiaba una implacable +erocidad, palpable como el calor, y Sera+ina sinti
temor.
"or +in, cuando cesaron los +uriosos gritos de "antalaimon, Pir#ava di#o:
XL sea $ue debemos decrselo a los ni!os.
X,n e+ecto Xrepuso la bru#a suavemente.
"oco a poco la mirada del pa#arillo pardo perdi +erocidad, y al mirarlo de nuevo Sera+ina vio
$ue haba dado paso a una in+inita tristeIa.
XSe aproYima un barco Xdi#o Sera+inaX. Lo de#% para acudir volando hasta a$u y dar con
vuestro paradero. ]arp% con los giptanos, desde nuestro mundo. Llegar*n dentro de un da o dos.
Las dos aves, $ue estaban sentadas una #unto a otra, cambiaron de aspecto y se trans+ormaron en
palomas.
XSuiI* sea la Jltima veI $ue vol*is Xcontinu Sera+inaX. "uedo ver el +uturo inmediato: los
dos ser%is capaces de elevaros hasta a$u mientras eYistan *rboles de esta altura, pero cuando
ad$uir*is una +orma de+initiva no ser%is aves. 7similad cuanto pod*is, y recordadlo. S% $ue
vosotros y Lyra y Will re+leYionar%is con calma y a +ondo, y tomar%is la decisin m*s
conveniente. "ero slo vosotros pod%is tomarla.
Los daimonions no respondieron. Sera+ina tom su rama de pino@nube, se elev por el aire a gran
altura y comenI a volar describiendo crculos sobre las gigantescas copas de los *rboles. Senta
la +rescura de la brisa sobre su piel, el cos$uilleo del resplandor de la luna y la ben%vola corriente
de a$uel "olvo $ue ella no haba visto nunca.
Sera+ina aterriI de nuevo en la aldea y entr sigilosamente en la casa de la mu#er. No saba nada
sobre Mary, salvo $ue proceda del mismo mundo $ue Will, y $ue su papel en los
acontecimientos era crucial. Sera+ina ignoraba si era agresiva o amable, pero deba despertarla
sin $ue se sobresaltara, para lo cual eYista un encantamiento.
Sera+ina se sent en el suelo, #unto a la cabecera del lecho de la mu#er, y observ con los o#os
entornados, respirando acompasadamente como Mary. 7l cabo de un rato su media visin le
mostr las p*lidas +ormas $ue Mary vea en sue!os y Sera+ina a#ust su mente para sintoniIar
con ella, como $uien a+ina un instrumento de cuerda. Luego, realiIando otro es+uerIo, la bru#a se
situ entre a$uellas +ormas. .na veI all poda hablarle a Mary, cosa $ue hiIo con el a+ecto
espont*neo e inmediato $ue sentimos a veces hacia personas con las $ue nos encontramos en
sue!os.
,nseguida entablaron una conversacin en apresurados murmullos, de la $ue m*s tarde Mary no
recordara nada, mientras paseaban por un absurdo paisa#e de lechos de #uncos y trans+ormadores
el%ctricos. Maba llegado el momento de $ue Sera+ina asumiera el control de la situacin.
X8entro de poco te vas a despertar Xdi#oX. No te asustes. Me encontrar*s #unto a ti. 6e he
despertado as para $ue sepas $ue est*s a salvo y $ue nadie va a lastimarte. Luego conversaremos
propiamente.
Sera+ina se retir, llev*ndose el Mary@sue!o consigo, hasta hallarse de nuevo en la casa, sentada
en el suelo de tierra con las piernas cruIadas, al estilo oriental. Mary la observaba con o#os
resplandecientes.
X8ebes de ser la bru#a Xcoment.
X7s es. Me llamo Sera+ina "e((ala. NR tJ cmo te llamasO
XMary Malone. Nunca me haban despertado con tanta delicadeIa. ,stoy despierta, NverdadO
XS. 6enemos $ue hablar, y una conversacin@sue!o es di+cil de controlar y m*s aJn de
recordar. ,s me#or $ue hablemos estando tJ despierta. NSuieres $ue nos $uedemos a$u o
pre+ieres $ue demos un paseo ba#o la luI de la lunaO
X6e acompa!ar% Xrespondi Mary, despereI*ndoseX. N8nde est*n Lyra y WillO
X8ormidos deba#o del *rbol.
Salieron de la casa, pasaron +rente al *rbol con su cortina de ho#as $ue lo ocultaba todo y echaron
a andar hacia el ro.
Mary observ a Sera+ina "e((ala con una meIcla de recelo y admiracin: nunca haba visto una
+orma humana tan esbelta y gr*cil. "areca m*s #oven $ue Mary, aun$ue Lyra le haba contado
$ue tena cientos de a!osK slo en su eYpresin de tristeIa se apreciaba cierto indicio de ve#eI.
Se sentaron en la ribera, +rente al agua negra y plateada. Sera+ina in+orm a Mary de $ue haba
hablado con los daimonions de los ni!os.
XMoy +ueron en su busca Xdi#o MaryX, pero ocurri un imprevisto. Will no haba visto nunca
a su daimonion de cerca, eYcepto cuando escaparon de la batalla, y slo durante unos segundos.
No saba con certeIa si tena un daimonion.
X"ues lo tiene, como tJ.
Mary la mir perple#a.
XSi pudieras verlo Xprosigui Sera+inaX, veras a un ave negra con las patas de color ro#o y el
pico amarillo vivo, ligeramente curvado. .n ave de las monta!as.
X_.na chova alpina` N9mo la has vistoO
X9on los o#os entornados. Si tuvi%ramos tiempo te ense!ara a verla, y a los daimonions de
otros seres en tu mundo. 7 nosotros nos choca $ue tJ no puedas verlos.
Sera+ina cont a Mary lo $ue les haba dicho a los daimonions, y lo $ue signi+icaba.
XNR los daimonions tendr*n $ue decrselo a los ni!osO Xin$uiri Mary.
X"ens% en despertarlos para decrselo yo misma. 6ambi%n se me ocurri decrtelo a ti para $ue
tJ se lo transmitieras a ellos. "ero al ver a sus daimonions, decid $ue lo me#or sera $ue se lo
contaran ellos.
X,st*n enamorados.
XLo s%.
X7caban de descubrirlo...
Mary trat de asimilar las connotaciones de lo $ue Sera+ina le haba relatado, pero era muy
di+cil.
7l cabo de unos minutos pregunt a la bru#a:
XN"uedes ver el "olvoO
XNo. Qam*s lo he visto. Masta $ue comenIaron las guerras ni si$uiera habamos odo hablar de
%l.
Mary sac el catale#o del bolsillo y se lo entreg. Sera+ina se lo acerc al o#o.
XNZse es el "olvoO _Su% maravilla` XeYclam llena de estupor.
X;u%lvete y contempla el *rbol re+ugio.
Sera+ina hiIo lo $ue le peda Mary y pregunt:
XN,llos propiciaron estoO
X7lgo ocurri hoy, o ayer, si ha pasado la medianoche Xrespondi Mary buscando las palabras
adecuadas para eYplic*rselo, y recordando la visin $ue haba tenido de la corriente de "olvo
seme#ante a un ro tan gigantesco como el MisisipX. 7lgo minJsculo pero crucial... Si $uisieras
desviar el curso de un caudaloso ro y slo dispusieras de un gui#arro, podras conseguirlo si lo
colocaras en el sitio adecuado para $ue el chorro de agua se encauIara en un sentido en lugar de
otro. 7yer ocurri algo parecido. No s% eYactamente $u%. ,llos se vieron con otros o#os... Masta
entonces, no haban eYperimentado ese sentimiento, pero de pronto lo sintieron. R entonces
atra#eron al "olvo con tan +uerIa como un im*n, y %ste de# de +luir en sentido contrario.
XN8e modo $ue +ue as como sucediO Xpregunt Sera+ina, maravilladaX. R ahora est* a
salvo, o lo estar* cuando los *ngeles llenen el inmenso abismo del submundo.
Sera+ina eYplic a Mary lo del abismo y cmo lo haba averiguado.
X;olaba muy alto Xdi#oX, buscando un lugar para aterriIar, cuando me encontr% con un *ngel,
un *ngel +emenino. ,ra muy eYtra!o, vie#o y #oven al mismo tiempo Xprosigui Sera+ina,
olvidando $ue as era como ella le haba parecido a MaryX. Se llamaba baphania. Me cont
muchas cosas... 8i#o $ue la historia de la vida humana ha consistido en una lucha entre la
sabidura y la estupideI. ,lla y los *ngeles rebeldes, los partidarios de la sabidura, han tratado de
abrir la mente de la gente, mientras $ue la 7utoridad y las 'glesias siempre han procurado
mantenerla cerrada. Me eYpuso varios e#emplos de mi propio mundo.
X,n el mo tambi%n abundan.
XR durante buena parte del tiempo, la sabidura ha tenido $ue traba#ar en secreto, susurrando
sus palabras, movi%ndose como un espa a trav%s de los lugares humildes del mundo mientras las
cortes y los palacios est*n ocupados por sus enemigos.
XS, eso tambi%n lo reconoIco Xa+irm Mary.
XLa lucha no ha terminado, aun$ue las +uerIas del =eino hayan su+rido una derrota. "ero se
reagrupar*n ba#o otro comandante y regresar*n con renovado mpetu. 8ebemos estar preparados
para resistir.
XNSu% ha sido de lord 7srielO Xpregunt Mary.
X"ele con el =egente del 9ielo, el *ngel Metatron, y durante el +orce#eo %ste cay al abismo.
Metatron ha desaparecido para siempre. R lord 7sriel tambi%n.
La noticia impresion a Mary.
XNR la se!ora 9oulterO Xpregunt.
La bru#a sac una +lecha de su al#aba. Seleccion la me#or, la m*s recta, la m*s e$uilibrada, y la
parti en dos.
XMace tiempo, en mi mundo Xprosigui Sera+inaX, vi a una mu#er torturar a una bru#a y me
#ur% $ue le clavara esta +lecha en el cuello. Ra no podr% hacerlo. ,lla sacri+ic su vida y la de
lord 7sriel para derrotar al *ngel y convertir el mundo en un lugar seguro para Lyra. No habran
podido hacerlo cada uno por su cuenta, pero #untos lo han conseguido.
XN9mo se lo diremos a LyraO Xpregunt Mary disgustada.
X,spera a $ue ella te lo pregunte Xcontest Sera+inaX. SuiI* no lo haga. ,n cual$uier caso,
dispone de ese instrumento $ue interpreta smbolosK %l le in+ormar* de cual$uier cosa $ue desee
saber.
"ermanecieron sentadas en silencio, como dos amigas, mientras las estrellas rodaban lentamente
por el +irmamento.
XN"uedes ver el +uturo y adivinar lo $ue Will y Lyra decidir*n hacerO Xpregunt Mary.
XNo, pero si Lyra regresa a su mundo, yo ser% su hermana durante el resto de su vida. NR tJ $u%
har*sO
XRo... XempeI a decir Mary, pero no se haba detenido a pensarloX. Supongo $ue regresar a
mi mundo, aun$ue lamentar% abandonar %ste. Me sido muy +eliI a$u. Zsta ha sido la %poca m*s
+eliI de mi vida.
XSi regresas a casa, tendr*s una hermana en otro mundo Xdi#o Sera+inaX, al igual $ue yo.
;olveremos a vernos dentro de un da o dos, cuando llegue el barco, y seguiremos conversando
durante la travesa a casa. Luego nos separaremos para siempre. 8ame un abraIo, hermana.
Mary la abraI y Sera+ina "e((ala se ale# volando en su rama de pino@nube sobre los #uncos,
los mar#ales, el pantano, la playa y el mar, hasta $ue Mary la perdi de vista.
,n ese mismo momento, uno de los grandes lagartos aIules se top con el cad*ver del padre
&meI. Will y Lyra haban regresado a$uella tarde a la aldea por otro camino y no lo haban
visto. ,l sacerdote yaca en el lugar donde lo haba depositado )althamos. Los lagartos eran unos
animales carro!eros, aun$ue dciles e ino+ensivos, y en virtud de un antiguo pacto $ue haban
hecho con los mule+a, tenan derecho a apoderarse de cual$uier criatura $ue hallaran a partir del
anochecer.
,l lagarto arrastr el cad*ver del sacerdote hasta su nido, donde sus cras goIaron de un opparo
+estn. ,n cuanto al ri+le, segua donde lo haba de#ado el padre &meI, sobre la hierba,
oYid*ndose lentamente.
-B. L7S 8.N7S
7LM7 M\7, NL ",=S'&7S
L7 ;'87 ,6,=N7, 7&L67
,L cM)'6L
8, LL "LS')L,.
"\N87=L
7l da siguiente Will y Lyra salieron de nuevo de la casa, sin apenas decir nada, ansiosos
de estar solos. "arecan aturdidos, como si un +eliI acontecimiento les hubiera robado en parte la
raIn. Se movan despacio. Sus o#os tenan una eYpresin ausente.
"asaron el da en las eYtensas colinas y al medioda, cuando apret el calor, visitaron su
bos$uecillo dorado y plateado. 9harlaron, se ba!aron, comieron, se besaron y se tumbaron en la
hierba, sumidos en un trance de +elicidad, murmurando unas palabras cuyo sonido era tan
con+uso como sus sentidos, derriti%ndose de amor.
"or la noche compartieron la cena con Mary y 7tal, sin apenas despegar los labios. 9omo haca
calor decidieron dar un paseo hasta el mar, donde soplaba una +resca brisa. 9aminaron #unto al
ro hasta $ue llegaron a la eYtensa playa, iluminada por la luna, donde comenIaba a subir la
marea.
Se tumbaron en la mullida arena al pie de las dunas y de pronto oyeron el primer reclamo de un
ave.
Se volvieron simult*neamente, por$ue #am*s haban odo a$uel sonido en el mundo en el $ue se
encontraban. ,n lo alto, oculta en la oscuridad, el ave enton los delicados trinos de una cancin,
a la $ue respondi otra desde un lugar distinto. Uascinados, Will y Lyra se levantaron de un salto
y trataron de ver a las aves, pero slo divisaron dos +ormas oscuras $ue se desliIaron sobre ellos
en vuelo rasante para alIarse de nuevo por los aires sin cesar de entonar las melodiosas y
lmpidas notas de una cancin in+initamente variada.
Luego, batiendo las alas y levantando un pe$ue!o surtidor de arena +rente a ellos, la primera ave
aterriI a pocos metros de Will y Lyra.
XN"an...O Xpregunt Lyra.
"resentaba la +orma de una paloma, aun$ue de un color oscuro y di+cil de precisar a la luI de la
lunaK en cual$uier caso, su silueta se recortaba con nitideI sobre la arena blanca. La otra ave
sigui revoloteando unos instantes en el aire, cantando sin cesar, antes de aterriIar #unto a su
compa!era: otra paloma, pero de un blanco perlado y provista de un penacho de plumas ro#o
oscuro.
Will comprendi entonces lo $ue signi+icaba ver a su daimonion con todo detalle. 9uando %ste
aterriI en la arena, el ni!o sinti $ue su coraIn se contraa y ensanchaba de una +orma $ue
#am*s olvidara. 7l cabo de m*s de sesenta a!os, cuando era un anciano, aJn evocaba algunas de
las sensaciones $ue haba eYperimentado de #oven con la misma +rescura e intensidad: los dedos
de Lyra al introducir en su boca la +ruta ba#o los *rboles dorados y plateadosK sus labios c*lidos
en contacto con los suyosK el momento en $ue le arrancaron cruelmente a su daimonion de su
pecho, al entrar en el mundo de los muertosK la dulce sensacin de verlo regresar a su lado #unto
a las dunas ba!adas por la luna.
Lyra hiIo adem*n de acercarse a ellos, pero "antalaimon la detuvo.
XLyra Xdi#oX, Sera+ina "e((ala estuvo hablando anoche con nosotros. Nos cont muchas
cosas. Ma regresado para conducir a los giptanos hasta a$u. ,st* a punto de llegar Uarder 9oram,
y lord Uaa, y...
X_Su% triste te veo, "an` XeYclam Lyra disgustadaX. NSu% ocurre, "anO
Zste corri hacia ella a trav%s de la arena trans+ormado en un armi!o blanco como la nieve. ,l
otro daimonion asumi la +orma de un gato, y Will sinti la trans+ormacin como un pe$ue!o
pelliIco en el coraIn.
XLa bru#a me puso un nombre Xdi#o el daimonion de Will antes de acercarse a %lX. Masta
ahora no lo haba necesitado. Me llam Pir#ava. "ero prestad atencin...
XS, deb%is escucharnos Xapostill "antalaimonX. ,sto es di+cil de eYplicar.
Los dos daimonions consiguieron relatarles todo cuanto les haba dicho Sera+ina, empeIando por
la revelacin sobre la aut%ntica naturaleIa de los ni!os: sobre cmo haban ad$uirido, sin
pretenderlo, la +acultad de las bru#as de separarse de sus daimonions, y sin embargo seguir
siendo una sola entidad.
X"ero eso no es todo Xdeclar Pir#ava.
X"erdnanos, Lyra Xterci "antalaimonX, pero debemos contarte lo $ue hemos descubierto...
Lyra estaba perple#a. N8esde cu*ndo necesitaba "an pedirle perdnO Mir a Will y vio $ue
estaba tan perple#o como ella.
X9u%ntanoslo, no tem*is Xdi#o Will.
XSe trata del "olvo Xdi#o el daimonion gato. 7 Will le maravill or a una parte de su
naturaleIa re+erirle algo $ue %l ignorabaX. ,l "olvo +lua impetuosamente hacia el abismo $ue
visteis vosotros. 8e repente ocurri algo $ue +ren su curso, pero...
X_,ra la luI dorada, Will` Xdi#o LyraX. _La luI $ue +lua hacia el abismo y se desvaneci...`
N,ra el "olvoO N8e verasO
XS. "ero siguen produci%ndose algunas p%rdidas Xcontinu "antalaimonX. 8ebemos
impedirlo. ,s vital $ue no se escape todo el "olvo. 6iene $ue permanecer en el mundo, por$ue
todo se desvanecer* y perecer* si desaparece.
XN"ero por dnde se escapa el resto del "olvoO Xin$uiri Lyra.
Los daimonions miraron a Will y luego la daga.
X9ada veI $ue practicamos una abertura Xdi#o Pir#ava, y Will volvi a sentir un breve
estremecimiento de emocin: V,s mo, y yo suyo...WX, cada veI $ue alguien practic una
abertura entre los mundos, nosotros o los hombres de la 9orporacin de la 6orre degli 7ngeli, la
daga se hunda en el vaco $ue hay +uera. ,l mismo vaco $ue reina en el +ondo del abismo.
Nosotros no lo sabamos. Nadie lo saba, por$ue el borde era tan +ino $ue no se apreciaba, pero
era lo su+icientemente grande para $ue el "olvo se escapara por %l. Si volvan a cerrar la abertura
se escapaba muy poco, pero hay miles de aberturas $ue no se han cerrado. 8e modo $ue durante
todo ese tiempo el "olvo se ha escapado de los mundos y ha +luido hacia el vaco.
Will y Lyra comenIaban a entender el signi+icado de lo $ue haba dicho Pir#ava. "or m*s $ue se
es+orIaron en rechaIarlo, era como la luI gris*cea $ue se +iltra en el cielo y apaga el resplandor
de las estrellas: se desliI a trav%s de cada barrera $ue erigieron, deba#o de cada persiana y por
los bordes de cada cortina $ue trataron de correr para impedirle el paso.
X9ada abertura... Xmusit Lyra.
XN6enemos $ue cerrar todas las aberturasO Xpregunt Will.
X7bsolutamente todas Xrespondi "antalaimon musitando como Lyra.
X_No` XeYclam LyraX. _,s imposible`
X8ebemos abandonar nuestro mundo y $uedarnos en el de Lyra Xdi#o Pir#avaX, o "an y Lyra
deben abandonar el suyo e instalarse en el nuestro. No hay m*s remedio.
8e pronto despuntaron las primeras y +ras luces del da.
Lyra lanI un alarido. ,l grito de lechuIa $ue "antalaimon haba soltado la noche anterior haba
sobrecogido a todas las pe$ue!as criaturas $ue lo haban odo, pero no tena punto de
comparacin con el apasionado alarido $ue acababa de emitir Lyra. Los daimonions $uedaron
estupe+actos, y Will comprendi el motivo: no conocan el resto de la realidad, ignoraban lo $ue
Will y Lyra haban averiguado.
6emblando de ira y dolor, Lyra comenI a pasearse arriba y aba#o con los pu!os crispados y
volviendo la cara inundada de l*grimas hacia uno y otro lado como si buscara una respuesta.
Will se levant de un salto y la su#et por los hombros, sintiendo $ue tena todo el cuerpo tenso y
$ue no cesaba de temblar.
X,scucha, Lyra Xdi#o WillX. N=ecuerdas lo $ue di#o mi padreO
X"ues di#o... Xrespondi ella, sin de#ar de mover la cabeIaX. 8i#o $ue... _Ra sabes lo $ue di#o`
_6J estabas presente y lo oste tan bien como yo`
,ra tal la desaIn de Lyra $ue Will crey $ue iba a morir de pena. La ni!a se arro# en sus
braIos solloIando con amargura, abraIada a %l, clav*ndole las u!as en la espalda, la cara y el
cuello.
XNo... no... no... X+ue lo Jnico $ue atinaba a decir.
X,scucha, Lyra Xrepiti WillX, tratemos de recordar lo $ue di#o eYactamente. SuiI*s
hallemos la +orma de resolverlo. SuiI*s eYista una solucin.
Will se apart de Lyra con delicadeIa y la oblig a sentarse. 7sustado, "antalaimon salt en el
acto sobre su regaIo al tiempo $ue el daimonion gato se aproYimaba inseguro a Will. 7Jn no se
haban tocado, pero cuando Will alarg la mano el animalito restreg su cara gatuna contra sus
dedos y se encaram a sus rodillas.
X6u padre di#o... XempeI a decir Lyra, trag*ndose las l*grimasX $ue las personas podan
pasar un cierto tiempo en otros mundos sin $ue ello les a+ectara. 8e todos modos, no es nuestro
caso. 7parte de lo $ue tuvimos $ue hacer para entrar en el mundo de los vivos, seguimos estando
sanos, Nno es ciertoO
X"ueden pasar un tiempo, pero no mucho Xdi#o WillX. Mi padre haba permanecido dieI a!os
+uera de su mundo, mi mundo. R cuando me encontr% con %l estaba casi moribundo. 8ieI a!os.
X"ero Ny lord )orealO NSir 9harlesO ,staba sano, NnoO
XS, pero ten presente $ue %l poda volver a su mundo cuando $uisiera y recobrar la salud. 7 +in
de cuentas, all es donde le viste por primera veI, en tu mundo. 8ebi de hallar una ventana
secreta $ue nadie conoca.
X_Nosotros podramos hacer lo mismo`
XS, pero...
X,s preciso cerrar todas las ventanas Xinsisti "antalaimonX. 7bsolutamente todas.
X"ero Ncmo lo sabesO Xpregunt Lyra.
XNos lo di#o un *ngel Xrespondi Pir#avaX. Nos encontramos con un *ngel +emenino y nos lo
di#o, aparte de otras cosas. ,s cierto, Lyra.
XN.n *ngel +emeninoO Xpregunt Lyra, recelosa.
XS Xcontest Pir#ava.
XNunca haba odo hablar de *ngeles +emeninos. SuiI* minti.
7 Will se le haba ocurrido otra posibilidad.
XSupongamos $ue ellos cerraran todas las ventanas y nosotros tan slo abri%ramos una cuando
+uera necesario. "odramos atravesarla r*pidamente y cerrarla en cuanto hubi%ramos pasado. 7s
apenas se escapara el "olvo.
X_S`
XLa abriramos en un lugar donde no pudiera encontrarla nadie Xcontinu WillX. Slo
nosotros dos lo conoceramos.
X_,stoy segura de $ue +uncionara` XeYclam Lyra alboroIada.
XR podramos pasar de un mundo a otro sin $ue nuestra salud se resintiera...
"ero los daimonions se mostraban acongo#ados. Pir#ava no cesaba de murmurar en se!al de
desaprobacin.
XNo, no Xmurmur "antalaimonX. Los espantos... ,l *ngel nos previno tambi%n sobre los
espantos.
XNLos espantosO Xpregunt WillX. Los vimos por primera veI durante la batalla. NSu% ocurre
con los espantosO
XMemos averiguado de dnde provienen Xcontest Pir#avaX. R ahora viene lo peor: son
como los ni!os del abismo. 9ada veI $ue abrimos una ventana con la daga, crea un espanto. ,s
como si un pedacito del abismo saliera +lotando y penetrara en el mundo. "or eso el mundo de
9ittagaIIe estaba repleto de espantos, por$ue all de#aban todas las ventanas abiertas.
XR se alimentan de "olvo Xterci "antalaimonX. R de daimonions. "or$ue el "olvo guarda
cierta seme#anIa con los daimonions, al menos con los daimonions adultos. R los espantos se
hacen m*s grandes y m*s +uertes...
Will sinti una punIada de horror y Pir#ava se acurruc contra su pecho, tan horroriIado como %l
y tratando de calmarlo.
X8e modo $ue cada veI $ue he utiliIado la daga Xdi#o WillX he dado vida a otro espanto.
=ecord $ue 'ore( )yrnison le haba dicho en la cueva, donde haba reparado la daga: VLo $ue
no sabes es lo $ue hace la daga por su cuenta. 6us intenciones pueden ser buenas, pero la daga
tiene sus propias intenciones...W
Lyra le observaba con unos o#os llenos de angustia.
X_7y, Will, es inJtil` XeYclamX. No podemos hacerle eso a la gente... 8espu%s de comprobar
lo $ue son capaces de hacer, no podemos permitir $ue apareIcan m*s espantos...
X8e acuerdo Xcontest Will levant*ndose y estrechando a su daimonion contra su pechoX.
,ntonces tendremos $ue... .no de nosotros tendr* $ue... Ro pasar% a tu mundo y...
Lyra saba lo $ue iba a decir. Le vio sosteniendo al hermoso y sano daimonion al $ue aJn no
conoca a +ondo. R pens en la madre de Will, y comprendi $ue %l tambi%n pensaba en ella.
7bandonarla para irse a vivir con Lyra, aun$ue slo +uera durante unos pocos a!os... N9mo iba
a hacer esoO SuiI* pudiera vivir con Lyra, pero no podra vivir consigo mismo.
X_No` XeYclam Lyra, levant*ndose tambi%n de un salto.
Pir#ava se reuni con "antalaimon sobre la arena mientras los dos ni!os se abraIaban con
desesperacin.
X_Lo har% yo, Will` "an y yo nos trasladaremos a tu mundo y viviremos all. No me da miedo
en+ermar. Somos +uertes, estoy convencida de $ue viviremos mucho tiempo. 7dem*s,
seguramente hay unos m%dicos estupendos en tu mundo. La doctora Malone podr* in+ormarnos.
_,so es lo $ue haremos`
"ero Will mene la cabeIa. Lyra vio el brillo de unas l*grimas en sus me#illas.
XN9rees $ue yo lo soportara, LyraO Xpregunt WillX. N9rees $ue podra vivir dichoso viendo
cmo en+ermabas y te desme#orabas y moras, mientras yo creca y me haca +uerte cada daO
8ieI a!os... No son nada. "asaran en un suspiro. 6endramos veinte a!os. "iensa en ello, Lyra,
tJ y yo seramos adultos, prepar*ndonos para hacer todas las cosas $ue siempre hemos $uerido
hacer... R de repente todo terminara. N9rees $ue yo podra vivir cuando tJ hubieras muertoO
_No, Lyra, te seguira hasta el mundo de los muertos sin pensarlo dos veces, como tJ seguiste a
=oger` _Se habran desperdiciado dos vidas, la tuya y la ma` No, debemos estar #untos toda la
vida, una vida larga y provechosa, y si no podemos vivirla #untos, tendremos $ue... vivir
separados.
Lyra se mordi el labio, observando cmo Will caminaba arriba y aba#o para calmar su angustia.
8e pronto Will se detuvo.
XN=ecuerdas otra cosa $ue di#o mi padreO Xpregunt, volvi%ndose hacia LyraX. 8i#o $ue
tenamos $ue construir la repJblica del cielo donde estuvi%ramos, $ue para nosotros no eYista
otro lugar. _7hora comprendo a $u% se re+era` _,s terrible` 9re $ue se re+era a lord 7sriel y a
su nuevo mundo, pero se re+era a nosotros, a ti y a m. 6enemos $ue vivir en nuestros propios
mundos...
X;oy a consultar al aletimetro Xdi#o LyraX. Zl me lo dir*. No me eYplico cmo no se me
haba ocurrido antes...
Lyra se sent, se en#ug las me#illas con la palma de una mano y eYtra#o el instrumento de la
mochila con la otra. Lo llevaba consigo a todas partes: cuando Will la imaginaba de mayor,
siempre la vea con a$uella bolsita colgada del hombro. Lyra se recogi el pelo detr*s de las
ore#as con a$uel gesto apresurado $ue a %l le encantaba, y sac el aletimetro envuelto en
terciopelo negro.
XNLos vesO Xpregunt Will, pues aun$ue brillaba la luna los smbolos en la es+era eran muy
pe$ue!os.
XS% dnde est* cada uno de ellos Xcontest LyraX. Me los conoIco de memoria. 7hora
guarda silencio.
Lyra cruI las piernas y estir la +alda para colocar el instrumento en su regaIo. Will se apoy
sobre un codo y la observ. ,l resplandor de la luna, $ue se re+le#aba en la arena blanca,
iluminaba el rostro de Lyra con+iri%ndole una luminosidad $ue pareca generar otra luminosidad
interiorK sus o#os relucan y su eYpresin era tan seria y solemne $ue Will habra vuelto a
enamorarse de ella si el amor no se hubiera apoderado ya de cada +ibra de su ser.
Lyra respir hondo y empeI a mover las ruedecillas. "ero al cabo de unos momentos se detuvo
y gir el instrumento.
XNo lo haba colocado bien XeYplic brevemente, y volvi a intentarlo.
Will, $ue no le $uitaba o#o, vio su tierno rostro con toda claridad. R como lo conoca tan bien y
haba estudiado su eYpresin en momentos de dicha, de desesperacin, de esperanIa y de dolor,
intuy $ue algo iba mal. ,n veI de la intensa concentracin en la $ue Lyra se suma de
inmediato, su rostro trasluca una eYpresin de congo#a y perple#idad. Se mordi el labio,
pesta!e varias veces seguidas y sus o#os se desplaIaron lentamente de un smbolo a otro, casi de
+orma aleatoria, en lugar de +i#arse en ellos con rapideI y seguridad.
XNo s% Xdi#o Lyra, meneando la cabeIaX. No s% $u% ocurre... Lo conoIco per+ectamente,
pero no comprendo lo $ue signi+ica...
Lyra solt un pro+undo y angustiado suspiro y gir de nuevo el instrumento. ,n sus manos
o+reca un aspecto raro y desma!ado. "antalaimon, en versin ratn, se encaram sobre su
regaIo y apoy sus patas negras sobre el cristal, observando los smbolos con atencin. Lyra gir
una rueda, la otra y luego todo el aparato.
X_7y, Will` XeYclam consternadaX. _No puedo hacerlo` _Me ha abandonado`
X9*lmate Xcontest WillX, no te in$uietes. Sigue conteniendo todos los conocimientos $ue
puedas precisar. No te pongas nerviosa y acabar*s encontrando lo $ue buscas. No lo +uerces.
8e#a $ue tus dedos +loten sobre %l...
Lyra trag saliva, asinti con la cabeIa, se pas la mu!eca bruscamente por los o#os y respir
hondo varias veces. Will observ $ue estaba tensa, y al apoyar las manos en sus hombros not
$ue temblaba y la abraI con +uerIa. ,lla se apart y volvi a intentarlo. Ui# los o#os de nuevo
en los smbolos mientras giraba las ruedecitas, pero a$uellas escalas invisibles de signi+icado por
las $ue sola descender con agilidad y seguridad se le resistan. No comprenda el signi+icado de
ningJn smbolo.
Lyra volvi la cabeIa y se abraI desesperada a Will.
X_,s inJtil` _No puedo interpretarlo` _Me ha abandonado` Siempre me sac de un apuro,
cuando rescat% a =oger, cuando tJ y yo est*bamos en peligro... _Me ha abandonado, Will` _Lo he
perdido` _Qam*s lo recuperar%`
Lyra rompi a llorar con desesperacin. Will slo era capaI de abraIarla. No saba cmo
consolarla, por$ue era evidente $ue tena raIn.
8e pronto los dos daimonions se estremecieron y alIaron la vista. Will y Lyra tambi%n miraron
el cielo y vieron una luI $ue se diriga hacia ellos, una luI dotada de alas.
X,s el *ngel $ue vimos Xaventur "antalaimon.
No se e$uivocaba. Mientras los dos ni!os y sus daimonions observaban cmo se acercaba,
baphania abri sus alas por completo y aterriI en la arena. "ese al tiempo $ue haba pasado en
compa!a de )althamos, Will no estaba preparado para a$uel eYtra!o encuentro. Zl y Lyra se
tomaron con +uerIa de la mano mientras el *ngel +emenino se diriga hacia ellos, ba!ado en una
luI procedente de otro mundo. 'ba desnudo, pero el detalle careca de importancia. NSu% ropa va
a lucir un *ngelO, se pregunt Lyra. ,ra imposible adivinar si era vie#o o #oven, pero su eYpresin
era austera y amable, y tanto Will como Lyra tuvieron la sensacin de $ue conoca los secretos
de sus coraIones.
XMe venido para pedirte $ue me ayudes, Will Xdi#o baphania.
XNRoO N9mo puedo ayudarteO
XSuiero $ue me ense!es a cerrar las aberturas $ue hace la daga.
X8e acuerdo Xrespondi Will tragando salivaX. 7 cambio, Npuedes ayudarnos a nosotrosO
XNo como tJ pretendes. S% de $u% hab%is estado hablando. ;uestra tristeIa ha de#ado unos
rastros en el aire. 7un$ue no os sirva de consuelo, os aseguro $ue todos los seres $ue conocen
vuestro dilema desearan $ue las cosas +ueran distintas: pero hasta los m*s poderosos deben
someterse a su suerte. No puedo ayudaros a modi+icar la situacin.
XN"or $u%...O XempeI a decir Lyra, con voI d%bil y tr%mulaX. N"or $u% no puedo leer el
aletimetroO N"or $u% no puedo hacer una cosa tan sencilla como %saO ,ra lo $ue se me daba
me#or, pero se ha desvanecido como si no hubiera eYistido nunca...
XLo leas en virtud de una gracia especial Xrespondi baphania observ*ndolaX, $ue
recuperar*s si te aplicas en ello.
XN9u*nto tiempo me llevar*O
X6oda la vida.
X,so es mucho...
X"ero cuando recobres esa gracia, despu%s de toda una vida de re+leYin y es+uerIo, tus lecturas
ser*n m*s precisas por$ue se basar*n en una comprensin consciente. La gracia ad$uirida de este
modo es m*s pro+unda y rica $ue la $ue posees de +orma natural, y despu%s de haberla ad$uirido
ya no te abandonar* nunca.
X6e re+ieres a toda la vida, Nno es ciertoO Xmusit LyraX. No a unos pocos a!os...
X7s es.
XNR debemos cerrar todas las ventanasO Xin$uiri WillX. NSin de#arnos ni unaO
X6ened presente $ue el "olvo no es constante Xrespondi baphaniaX. No eYiste una cantidad
+i#a, siempre la misma. Los seres conscientes crean el "olvo, lo renuevan de continuo mediante
el pensamiento, el sentimiento y la re+leYin, ad$uiriendo sabidura y transmiti%ndola.
WR si ayud*is a todos los seres de vuestros mundos a conseguirlo, a aprender y comprender cmo
son ellos mismos y otros, y cmo +unciona todo, si les ense!*is a ser bondadosos en lugar de
crueles, pacientes en lugar de atolondrados y alegres en lugar de ariscos, y sobre todo a mantener
la mente abierta, libre y curiosa... 8e este modo renovar*n el "olvo en una cantidad su+iciente
para reemplaIar lo $ue se haya perdido a trav%s de una ventana. R podr* $uedar una abierta.
Will temblaba de eYcitacin y su mente se +i# en una sola cosa: una nueva ventana situada en el
aire, entre su mundo y el de Lyra. Sera su secreto, y podran atravesar esa ventana tantas veces
como $uisieran, y vivir una temporada en el mundo de uno y de otro, sin agotar su eYistencia en
uno solo, para $ue sus daimonions no en+ermaranK y creceran #untos y $uiI* m*s adelante
tendran unos hi#os $ue seran en secreto ciudadanos de ambos mundosK y ellos aportaran todos
los conocimientos de un mundo al otro, y haran muchas cosas buenas...
"ero Lyra neg con la cabeIa.
XNo Xdi#o con tono $uedo y apenadoX. No podemos, Will...
Zl adivin en el acto su pensamiento.
X6ienes raIn Xconvino con un tono tan triste y angustiado como el de ellaX. Los muertos...
X_8ebemos de#arla abierta para ellos` _,s preciso`
XS, de lo contrario...
XR debemos crear el "olvo su+iciente para ellos, Will, y mantener esa ventana abierta...
Lyra se ech a temblar. ,n a$uel momento, #unto a Will, $ue apretaba su mano con +uerIa, se
sinti muy #oven.
XR si lo conseguimos Xdi#o Will con voI temblorosaX, si llevamos una vida e#emplar y
pensamos en los otros, de paso tendremos algo $ue contarles a las arpas. 8ebemos decrselo,
Lyra.
XS, pero lo $ue se les cuente debe ser real Xdi#o ellaX, por$ue las arpas $uieren or historias
reales a cambio. ,so es. 8e modo $ue si las personas consumen su vida y cuando acaba no
tienen nada $ue decir de ella, entonces nunca podr*n de#ar el mundo de los muertos. 6enemos
$ue decrselo, Will.
X"ero solo...
XS, solo Xdi#o ella.
7l or la palabra VsoloW, Will sinti $ue de lo m*s recndito de su ser brotaba una ola de intensa
rabia y desesperacin $ue se desplaIaba hacia el eYterior, como si su mente +uera un oc%ano
sacudido por una violenta convulsin. Maba estado solo toda su vida, y volvera a estarlo,
por$ue iban a arrebatarle el precioso don $ue le haban otorgado durante breve tiempo. Sinti
$ue la ola de indignacin se elevaba m*s y m*s hasta ensombrecer el cieloK la cresta de la ola
comenI a temblar y a derramarse, y de golpe la gigantesca masa cay con todo el peso del
oc%ano sobre la costa blindada e ineYorable del deber. 8esesperado, Will se puso a temblar, a
protestar y a gritar con una +uria como #am*s haba eYperimentado, y sinti $ue Lyra temblaba
tambi%n de impotencia en sus braIos. "ero cuando la ola eYpandi su +uerIa y las aguas
retrocedieron, las siniestras rocas permanecieron inclumes. ,ra inJtil discutir con la suerteK ni
su desesperacin ni la de Lyra haban logrado $ue se movieran un *pice.
Will no saba cu*nto dur su rabia. "oco a poco +ue disip*ndose y el oc%ano apareca m*s
calmado despu%s de la convulsin. Las aguas seguan agitadas, y $uiI* no volvieran a
remansarse por completo, pero la +uerIa haba desaparecido.
Los ni!os se volvieron hacia el *ngel y vieron $ue %ste comprenda su desesperacin y se senta
tan apenado como ellos. "ero baphania vea m*s all* $ue ellos y su eYpresin trasluca una
serena esperanIa.
Will trag saliva.
X8e acuerdo XdeclarX. 6e ense!ar% cmo cerrar una ventana. "ero primero tengo $ue
abrirla, aun$ue signi+i$ue crear otro espanto. 8e haber sabido $ue cada veI $ue abra una
ventana ocurra eso, habra tenido m*s cuidado.
XNosotros nos ocuparemos de los espantos Xrepuso baphania.
Will sac la daga, dispuesto a en+rentarse con el impetuoso oc%ano. 9uriosamente, las manos no
le temblaban. 9ort una ventana $ue daba a su mundo y contemplaron una enorme planta
$umica, con un complicado sistema de tuberas $ue se eYtendan entre los edi+icios y los tan$ues
de almacenamiento, con luces encendidas en todos los rincones y con la atms+era saturada de
unas nubecillas de vapor.
XMe choca $ue los *ngeles no sep*is hacer esto Xcoment Will.
X,l cuchillo es un invento humano.
X8e modo $ue vas a cerrar todas las ventanas menos una Xdi#o WillX. 6odas salvo la ventana
del mundo de los muertos.
XS, te lo prometo. "ero es una promesa condicional, y ya conoc%is la condicin.
XS. NMay muchas ventanas $ue cerrarO
XMiles. ,Yiste el terrible abismo creado por la bomba, y la inmensa abertura $ue cre lord
7sriel en su mundo. 7mbas deben cerrarse, y lo ser*n. "ero hay muchas otras aberturas m*s
reducidas, algunas ba#o tierra, otras en el aire, $ue se produ#eron de otras +ormas.
X)aruch y )althamos me eYplicaron $ue utiliIaban esas aberturas para desplaIarse entre los
mundos. 9uando las ventanas est%n cerradas, Nlos *ngeles ya no podr%is pasar de un mundo a
otroO N,star%is con+inados en uno solo como nosotrosO
XNo, disponemos de otros medios para via#ar entre los mundos.
XN"odramos nosotros aprender a hacerloO
XS, como hiIo el padre de Will. Se trata de utiliIar la +acultad $ue denomin*is imaginacin.
"ero eso no signi+ica inventarse las cosas. ,s una +orma de ver.
XL sea $ue en realidad no via#aramos Xdi#o LyraX, sino $ue +ingiramos...
XNo Xreplic baphaniaX, no se trata de +ingir. Uingir es sencillo. ,ste sistema es m*s di+cil,
pero m*s aut%ntico.
XN,s como el aletimetroO Xpregunt WillX. N6ardaramos toda la vida en aprenderloO
X=e$uiere mucha pr*ctica, s. 6endr%is $ue traba#ar duro. NL pensasteis $ue lo lograrais con
slo chascar los dedos, como si se tratara de un don llovido del cieloO Lo valioso siempre eYige
un es+uerIo. "ero ten%is un amigo $ue ya ha dado los primeros pasos y $ue podra ayudaros.
Will no tena ni remota idea de $ui%n pudiera ser, pero en a$uellos momentos no tena ganas de
pregunt*rselo al *ngel.
XRa Xdi#o con un suspiro de resignacinX. N;olveremos a verte algJn daO N;olveremos a
hablar con algJn *ngel cuando regresemos a nuestros mundosO
XNo lo s% Xrespondi baphaniaX. "ero no perd*is el tiempo esperando $ue eso ocurra.
XR yo tengo $ue romper la daga Xdi#o Will.
X7s es.
Mientras hablaban, la ventana haba permanecido abierta #unto a ellos. Las luces estaban
encendidas en la planta +abril, el traba#o continuabaK las m*$uinas giraban, las sustancias
$umicas se combinaban, la gente +abricaba artculos y se ganaba el sustento. Zse era el mundo al
$ue perteneca Will.
X6e ense!ar% cmo cerrarla Xdi#o Will.
,nse! al *ngel cmo tentar los bordes de la ventana, tal como &iacomo "aradisi le haba
ense!ado a %l, palp*ndolos con las yemas de los dedos y pelliIc*ndolos para #untarlos. "oco a
poco la ventana se +ue cerrando y la +*brica desapareci de la vista.
XN,s necesario cerrar las ventanas $ue no +ueron abiertas por la dagaO Xpregunt WillX.
"or$ue imagino $ue el "olvo slo se escapa a trav%s de las aberturas practicadas por la daga. Las
otras debe de hacer miles de a!os $ue eYisten, y sigue habiendo "olvo.
XLas cerraremos todas Xcontest el *ngelX, por$ue si supierais $ue $uedaba alguna ventana
abierta, os pasarais la vida busc*ndola, lo cual sera una p%rdida de tiempo. 6en%is otros traba#os
mucho m*s importantes y Jtiles $ue realiIar en nuestros mundos, y ya no podr%is via#ar +uera de
%l.
XNSu% traba#o tengo $ue hacerO Xin$uiri Will, pero se apresur a agregarX: No me lo digas.
Ro decidir% lo $ue $uiero hacer. Si dices $ue debo ser guerrero, m%dico, eYplorador o lo $ue sea,
y termino haciendo ese traba#o tendr% la sensacin de hacerlo por obligacin, y si no lo hago
tendr% un comple#o de culpabilidad. "re+iero ser yo $uien decida lo $ue $uiero hacer.
X,so signi+ica $ue has dado el primer paso hacia la sabidura Xdi#o baphania.
X;eo una luI en el mar Xintervino Lyra.
X,s el barco en el $ue via#an vuestros amigos $ue os conducir*n a casa. Ma!ana estar*n a$u.
La palabra Vma!anaW cay sobre los ni!os como una pedrada. Lyra nunca habra imaginado $ue
no tendra ganas de ver a Uarder 9oram, a Qohn Uaa y a Sera+ina "e((ala.
XMe marcho Xdi#o el *ngelX. Ra he averiguado lo $ue $uera saber.
7braI a los dos ni!os con sus braIos livianos y +rescos y les bes en la +rente. Luego se inclin
para besar a los daimonions, $ue se trans+ormaron en p*#aros y alIaron el vuelo con el *ngel
mientras %ste desplegaba las alas y se elevaba por el aire. 7 los pocos segundos haba
desaparecido.
Lyra solt una breve eYclamacin de eno#o.
XNSu% pasaO Xpregunt Will.
XNo le pregunt% por mi padre y mi madre, y ya no puedo pregunt*rselo al aletimetro... Me
gustara saber si tendr% noticias de ellos algJn da...
Lyra se sent despacio, y Will se sent #unto a ella.
X7y, Will, N$u% podemos hacerO XeYclam LyraX. Suiero vivir siempre contigo. Suiero
besarte y acostarme a tu lado y despertarme #unto a ti cada da de mi vida, hasta $ue muera,
dentro de muchos, muchsimos a!os. No $uiero tener un recuerdo, un mero recuerdo...
XRo tampoco $uiero con+ormarme con recuerdos Xdi#o WillX. Lo $ue yo deseo es tu pelo, tu
boca, tus braIos, tus o#os y tus manos. No saba $ue era capaI de amar tanto a una persona. _Lh,
Lyra, o#al* esta noche no terminara nunca` _L#al* pudi%ramos $uedarnos a$u para siempre, y
$ue la 6ierra cesara de girar, y todo el mundo se sumiera en un sue!o`
X_6odos eYcepto nosotros` _R $ue tJ y yo pudi%ramos vivir a$u eternamente, am*ndonos`
X6e amar% siempre, pase lo $ue pase. Masta $ue muera y despu%s de $ue muera, y cuando
consiga salir de la tierra de los muertos mis *tomos vagar*n para siempre, hasta $ue vuelva a
encontrarte...
XRo te esperar%, Will, cada momento de mi vida. R cuando volvamos a encontrarnos nos
abraIaremos con tal +uerIa $ue nada ni nadie podr* separarnos. 9ada *tomo de mi ser y cada
*tomo del tuyo... ;iviremos en los p*#aros, las +lores, las lib%lulas, los pinos, las nubes y en esas
motas de luI $ue +lotan en los rayos de sol... R cuando utilicen nuestros *tomos para crear nueva
vida, no podr*n tomar uno solo sino $ue tendr*n $ue tomar dos, uno tuyo y otro mo, por$ue
estaremos unidos para siempre...
Se tendieron en el suelo, tomados de la mano, y contemplaron el +irmamento.
XN=ecuerdas cuando entraste por primera veI en a$uel ca+% de 9ittagaIIe y nunca habas visto a
un daimonionO Xsusurr Lyra.
XNo saba lo $ue era eso. "ero me gustaste en cuanto te vi, por lo valiente $ue eras.
XNo, tJ me gustaste antes $ue yo a ti.
X_No es verdad` _6e peleaste conmigo`
X)ueno, s Xreconoci LyraX, pero tJ me atacaste.
X_Mentira` 6J saliste como una +uria y me atacaste a m.
XS, pero me detuve enseguida.
XNo hay peros $ue valgan Xreplic Will con tono burln.
Will not $ue Lyra temblaba, y unos instantes despu%s sinti $ue los delicados huesos de su
espalda se movan de +orma convulsa y la oy llorar $uedamente. Will acarici su c*lido pelo y
sus tiernos hombros y la bes en la cara una y otra veI, hasta $ue por +in Lyra suspir con un
estremecimiento y se calm.
Los daimonions descendieron de nuevo por el aire, habiendo cambiado nuevamente de +orma, y
se dirigieron hacia ellos a trav%s de la mullida arena. Lyra se incorpor para recibirlos. Will se
maravill de poder distinguir en el acto cu*l era su daimonion, al margen de la +orma $ue
presentara. "antalaimon se haba trans+ormado en un animal cuyo nombre Will no atinaba a
recordar: un animal seme#ante a un enorme y poderoso hurn, de un ro#iIo dorado, *gil, sinuoso
y dotado de una maravillosa gracia. Pir#ava era de nuevo un gato. "ero de un tama!o +uera de lo
comJn, con un pelo espeso y lustroso, irisado por mil re+le#os y matices de negro aIabache, gris
humo, aIul como el de un pro+undo lago ba#o el cielo al atardecer, lavanda@bruma@luI de luna@
niebla... )astaba contemplar su pela#e para comprender el signi+icado de la palabra VsutilW.
[Link] marta Xdeclar Will al dar por +in con el nombre del animal $ue representaba
"antalaimonX, una marta@pino.
XNo vas a seguir trans+orm*ndote continuamente, Nverdad, "anO Xpregunt Lyra.
XNo Xcontest el daimonion.
X,s curioso Xdi#o LyraX, Nrecuerdas cuando %ramos m*s #venes y yo no $uera $ue de#aras
de trans+ormarteO )ueno, pues ahora no me importara. 7l menos si conservaras esta +orma.
Will apoy la mano sobre la mu!eca de Lyra. Su estado de *nimo haba cambiado, se senta
sereno y decidido. Sabiendo eYactamente lo $ue haca y lo $ue signi+icaba, retir la mano de la
mu!eca de Lyra y acarici el pelo dorado ro#iIo de su daimonion.
Lyra lo mir estupe+acta. "ero su estupor se meIclaba con una sensacin de placer tan intenso
Xcomo el $ue haba sentido al acercar la +ruta a los labios de WillX $ue no pudo protestar, pues
se haba $uedado sin aliento. 9on el coraIn acelerado, respondi de la misma +orma: apoy la
mano sobre el sedoso y c*lido pelo del daimonion de Will, y al acariciarlo con sus dedos
comprendi $ue Will senta eYactamente lo mismo $ue ella.
R al mismo tiempo intuy $ue ninguno de los dos daimonions, tras sentir la mano de su amor
sobre su pelo, volveran a trans+ormarse. 9onservaran a$uellas +ormas el resto de sus vidas: no
deseaban otra.
7s, pregunt*ndose si habran eYistido unos amantes $ue hubieran realiIado antes $ue ellos a$uel
maravilloso descubrimiento, permanecieron tumbados en el suelo mientras la 6ierra giraba
lentamente y la luna y las estrellas resplandecan en lo alto.
-C. ,L Q7=8\N )L6cN'9L
Los giptanos llegaron al da siguiente por la tarde. 9omo no haba puerto
donde amarrar el barco tuvieron $ue echar el ancla a cierta distancia de la costa.
Qohn Uaa, Uarder 9oram y el capit*n se dirigieron a tierra en una lancha
acompa!ados por Sera+ina "e((ala, $ue les hiIo de gua.
Mary haba in+ormado a los mule+a de cuanto saba, y cuando los giptanos ba#aron a tierra en la
amplia playa se encontraron con una gran cantidad de curiosos $ue haban acudido a saludarlos.
9ada bando, como es lgico, arda en deseos de conocer al otro, pero a lo largo de su larga
eYistencia Qohn Uaa haba tenido oportunidad de aprender modales y paciencia y estaba resuelto
a $ue a$uellas eYtra!as criaturas recibieran un trato amable y cordial del se!or de los giptanos
occidentales.
8e modo $ue permaneci de pie durante un buen rato mientras el vie#o Iali+, SattamaY,
pronunciaba un discurso de bienvenida, $ue Mary tradu#o como pudoK y Qohn Uaa respondi
o+reci%ndoles saludos de los Uens y los ros de su patria.
9uando comenIaron a avanIar a trav%s del pantano hacia la aldea, los mule+a observaron $ue a
Uarder 9oram le costaba mucho caminar y se o+recieron para transportarle. Zl acept agradecido,
y por +in llegaron a la eYplanada donde haban de reunirse con Will y Lyra, $ue se apresuraron a
saludarlos.
_Maba pasado un siglo desde $ue Lyra haba visto a a$uellos $ueridos amigos` La Jltima veI
$ue haban hablado haba sido en las nieves del crtico, cuando se dirigan a rescatar a los ni!os
de los &obblers. Lyra, $ue se senta un tanto cohibida, les tendi la mano con timideIK pero Qohn
Uaa la abraI con +uerIa y la bes en las me#illas, y Uarder 9oram hiIo lo propio, observ*ndola
detenidamente antes de estrecharla contra su pecho.
X_May $ue ver lo $ue ha crecido, Qohn` XeYclamX. _,s increble` N=ecuerdas a la ni!ita $ue
llevamos a las tierras del norteO _Mrala` _Suerida Lyra, ni con la lengua de un *ngel sabra
eYpresarte lo +eliI $ue me siento de volver a verte`
V"ero no parece encontrarse bien Xpens Uardar 9oramX. "arece muy d%bil y cansada.W
Ni a %l ni a Qohn Uaa les pas por alto el hecho de $ue Lyra permaneciera siempre #unto a Will, y
$ue a$uel chico de ce#as rectas y negras estuviera en todo momento pendiente de dnde se
encontraba Lyra y procurara no ale#arse de ella.
,l anciano le salud respetuosamente, por$ue Sera+ina "e((ala le haba contado una parte de lo
$ue haba hecho Will. ,n cuanto a Will, admiraba la poderosa presencia de lord Uaa, un poder
atenuado por su cortesa. "ens $ue cuando alcanIara la ve#eI le gustara parecerse a a$uel
hombreK Qohn Uaa constitua un poderoso re+ugio.
X8octora Malone Xdi#o Qohn UaaX, necesitamos aprovisionarnos de agua potable y de la
comida $ue sus amigos puedan vendernos. "or otra parte, nuestros hombres llevan mucho tiempo
embarcados y hemos participado en numerosas batallas, as $ue sera una bendicin si pudieran
ir a tierra y respirar el aire de este lugar, para $ue puedan eYplicar a sus +amilias cuando regresen
a casa el maravilloso mundo $ue han visitado.
XLord Uaa Xrespondi MaryX, los mule+a me han pedido $ue les transmita $ue est*n
dispuestos a proporcionarles cuanto necesiten, y $ue se sentir*n honrados si aceptan cenar con
ellos esta noche.
XSer* un placer Xcontest Qohn Uaa.
7$uella noche unas gentes procedentes de tres mundos distintos se sentaron para compartir pan,
carne, +ruta y vino. Los giptanos o+recieron a sus an+itriones unos regalos procedentes de todos
los rincones de su mundo: tarros de loIa, tallas de colmillos de morsa, tapices de seda de
6ur(est*n, copas de plata procedentes de las minas de Suecia, platos esmaltados de 9orea.
Los mule+a aceptaron encantados a$uellos presentes y a cambio o+recieron a sus hu%spedes
ob#etos con+eccionados por ellos mismos: raros recipientes de pino nudoso, cuerdas y sogas de
eYtraordinaria resistencia, cuencos lacados y redes de pescar tan +uertes y ligeras $ue ni si$uiera
los giptanos $ue habitaban en los Uens haban visto nada seme#ante.
6ras compartir el +estn con sus an+itriones, el capit*n les dio las gracias y se march para
supervisar a la tripulacin mientras cargaban a bordo las provisiones y el agua $ue precisaban,
pues se proponan Iarpar al amanecer. Mientras realiIaban la tarea, el vie#o Iali+ di#o a sus
invitados:
XSe ha producido un gran cambio en todo. R como consecuencia, se nos ha asignado una
importante responsabilidad. Nos gustara mostraros lo $ue signi+ica.
Qohn Uaa, Uarder 9oram, Mary y Sera+ina acompa!aron a los mule+a al lugar donde
desembocaba el tJnel de la tierra de los muertos, por el $ue segua brotando la incesante
procesin de +antasmas. Los mule+a haban plantado un bos$uecillo en torno a %l, por$ue segJn
di#eron era un lugar sagrado y un motivo de alegra, y aseguraron $ue lo mantendran siempre.
X,sto es un gran misterio, y me alegro de haber vivido lo su+iciente para verlo Xcoment
Uarder 9oramX. 7un$ue no $ueramos reconocerlo, a todos nos aterroriIa sumirnos en las
tinieblas de la muerte. "ero me recon+orta saber $ue la parte de nuestro ser $ue debe descender a
ellas tiene la posibilidad de escapar.
X6ienes raIn, 9oram Xdi#o Qohn UaaX. Me visto morir a mucha genteK yo mismo he
+acilitado a m*s de un hombre el tr*nsito a las tinieblas, aun$ue siempre en el +ragor de la
batalla. ,l hecho de saber $ue despu%s de pasar una temporada en la oscuridad saldremos de
nuevo a una tierra tan grata como %sta, para volar a trav%s del cielo como los p*#aros, es la me#or
promesa $ue cual$uiera podra desear.
X8ebemos hablar con Lyra sobre esto Xdeclar Uarder 9oramX, para averiguar cmo se
produ#o este +enmeno y lo $ue signi+ica.
7 Mary le result muy duro despedirse de 7tal y de los dem*s mule+a. 7ntes de subirse al barco
le entregaron dos regalos: un vial de laca $ue contena un poco de aceite del *rbol de c*psulas de
semillas, y otro regalo aJn m*s valioso, una bolsita de semillas.
XSuiI* no creIcan en tu mundo Xdi#o 7talX, pero siempre tendr*s el aceite. No te olvides de
nosotros, Mary.
XQam*s Xcontest MaryX. Qam*s. 7un$ue viva tanto como las bru#as y olvide todo lo dem*s,
#am*s me olvidar% de vosotros ni de la bondad $ue me hab%is demostrado, 7tal.
"or +in emprendieron la travesa de regreso a casa. Soplaba un leve viento, el mar estaba en
calma, y aun$ue divisaron varias veces el resplandor de a$uellas gigantescas alas blancas como
la nieve, las aves recelaban de ellos y no se acercaron. Will y Lyra no se separaron en ningJn
momento, y la travesa les pas en un santiam%n.
baphania haba dicho a Sera+ina "e((ala $ue cuando todas las ventanas estuvieran cerradas se
restauraran las relaciones entre los mundos, y el LY+ord de Lyra y el de Will se solaparan de
nuevo, como las im*genes transparentes de dos ho#as de pelcula $ue se aproYiman hasta unirse,
aun$ue en rigor nunca llegaran a tocarse.
8e momento, sin embargo, mediaba una gran distancia entre ambos, la $ue deba recorrer Lyra
para desplaIarse de su LY+ord hasta 9ittagaIIe. ,l LY+ord de Will estaba ahora all, a la
distancia de un corte de la daga. Llegaron por la tarde, y cuando el ancla cay al agua el sol
crepuscular yaca c*lidamente sobre las verdes colinas, los techados de te#a, el elegante y
destartalado muelle y el pe$ue!o ca+% de Will y Lyra. .n largo escrutinio a trav%s del catale#o
del capit*n no haba mostrado la menor se!al de vida, pero Qohn Uaa decidi llevarse por si acaso
a media docena de hombres armados a tierra. No iban en son de guerra, pero si ocurra algo all
estaran.
9ompartieron su Jltima comida #untos mientras observaban cmo anocheca. Will se despidi
del capit*n y de sus o+iciales, y de Qohn Uaa y Uarder 9oram. 7penas les haba prestado atencin
durante la travesa, y ellos lo vean con m*s claridad $ue %l a ellos: vean a una persona #oven,
pero muy +uerte y pro+undamente a+ligido.
"or +in Will, Lyra y los daimonions, #unto con Mary y Sera+ina "e((ala, echaron a andar a trav%s
de la ciudad e+ectivamente desierta. Las Jnicas sombras y los Jnicos pasos $ue perciban eran los
suyos. Lyra y Will se adelantaron, tomados de la mano, hasta el lugar donde deban separarse,
mientras las mu#eres les seguan a cierta distancia, conversando como hermanas.
XLyra $uiere entrar y dar una pe$ue!a vuelta por mi LY+ord Xdi#o MaryX. 7lgo se trae entre
manos. Luego promete regresar a su mundo.
XNR tJ $u% har*s, MaryO
XNRoO 'r% con Will, desde luego. ,sta noche nos trasladamos a mi apartamento, a mi casa, y
ma!ana intentaremos averiguar dnde se encuentra su madre y veremos $u% podemos hacer para
ayudarla a sanar. No te imaginas la de reglas y normas $ue eYisten en mi mundo, Sera+inaK hay
$ue obedecer a las autoridades y responder mil preguntas. 7yudar% a Will a resolver el aspecto
legal de ciertos asuntos, los servicios sociales, el tema del alo#amiento y todo eso, para $ue pueda
ocuparse de su madre. ,s un chico +uerte... "ero debo ayudarle. 7dem*s, lo necesito. Me he
$uedado sin traba#o y tengo poco dinero en el banco, y no me sorprendera $ue la polica me
estuviera buscando... Will es la Jnica persona en mi mundo con $uien puedo hablar de estas
cosas.
Siguieron caminando por las silenciosas calles. "asaron +rente a una torre cuadrada con un portal
$ue daba acceso a un oscuro pasadiIo, a un pe$ue!o ca+% con unas mesas en la terraIa, y por +in
llegaron a un amplio bulevar con una hilera de palmeras en el centro.
XUue a$u donde pas% al otro mundo Xdi#o Mary.
La ventana $ue Will haba visto por primera veI en la pl*cida calle de un suburbio en LY+ord se
abra all, y por el lado de LY+ord estaba custodiada por la polica, o al menos lo estaba cuando
Mary logr convencerles para $ue la de#aran pasar. ;io llegar a Will y mover h*bilmente las
manos en el aire, tras lo cual desapareci la ventana.
X9uando vuelvan a mirar y se den cuenta de $ue ya no eYiste, se $uedar*n perple#os.
Lyra $uera entrar en el LY+ord de Mary y mostrar a Will algunas cosas antes de regresar con
Sera+ina. ,ra evidente $ue tendran $ue eYtremar las precauciones cuando pasaran por la
abertura. Las mu#eres les seguan a trav%s de las calles de 9ittagaIIe iluminadas por la luna. 7 su
derecha vieron un eYtenso y hermoso par$ue $ue conduca a una imponente mansin con un
prtico cl*sico $ue reluca ba#o la luna como el aIJcar glas%.
X9uando me eYplicaste la +orma $ue tiene mi daimonion Xdi#o MaryX, di#iste $ue si tenamos
tiempo me ense!aras a verlo. L#al* dispusi%ramos de tiempo...
X)ien, hemos dispuesto de tiempo su+iciente para conversar, Nno es asO Xrespondi
Sera+inaX. 6e he ense!ado algunos hechiIos de las bru#as, lo cual estara prohibido segJn las
vie#as costumbres de mi mundo. "ero tJ regresas a tu mundo, y las vie#as costumbres han
cambiado. R yo he aprendido mucho de ti. ;eamos, cuando hablaste con las Sombras en tu
ordenador, tuviste $ue sumirte en un estado de *nimo especial, NverdadO
XS... como Lyra con su aletimetro. N6e re+ieres a $ue intente hacerloO
XNo slo eso, sino $ue al mismo tiempo debes mirar con normalidad. "rueba a hacerlo ahora.
,n el mundo de Mary eYista un tipo de imagen $ue en un principio pareca +ormada por unas
manchas de color aleatorias, pero cuando la mirabas de determinada +orma ad$uira tres
dimensiones: de improvisto veas +rente al papel un *rbol, o un rostro, o algo sorprendentemente
slido $ue antes no estaba all.
Lo $ue Sera+ina ense! a hacer a Mary en a$uellos momentos era parecido a eso. Le di#o $ue
mirara de +orma normal y $ue al mismo tiempo se sumiera en una enso!acin seme#ante a un
trance en la $ue poda ver a las Sombras. "ero deba mantenerse en ambos estados, el cotidiano y
el trance, del mismo modo $ue hay $ue mirar en dos direcciones al mismo tiempo para ver unas
im*genes tridimensionales entre las manchas de color.
R al igual $ue en el caso de las im*genes +ormadas por manchas de color, Mary consigui por +in
su propsito.
X_7h` XeYclam su#etando el braIo de Sera+ina para no caer redonda al suelo. Urente a ella vio
un ave posada sobre la ver#a de hierro $ue rodeaba el par$ue, con las plumas negras y lustrosas,
las patas ro#as y el pico curvado y de color amarillo: una chova alpina, tal como la haba descrito
Sera+ina. ,staba a pocos metros de distancia, observ*ndola con la cabeIa ligeramente ladeada y
eYpresin divertida.
"ero era tal su asombro $ue perdi la concentracin y el ave desapareci de pronto.
XLo importante es $ue has aprendido a hacerlo. La prYima veI te resultar* m*s +*cil Xle
asegur Sera+inaX. 9uando te encuentres en tu mundo, podr*s ver por el mismo procedimiento
a los daimonions de los dem*s. "ero ellos no ver*n a tu daimonion ni al de Will, a menos $ue les
ense!es a hacerlo como yo te he ense!ado a ti.
X_,s +ant*stico`
Mary pens: VSi Lyra puede hablar con su daimonion, Nconseguir% yo no slo ver a esa ave sino
orlaOW 6ras esta re+leYin, sigui caminando alboroIada e impaciente.
Urente a ellas vieron cmo Will cortaba una ventana con la daga. Zl y Lyra esperaron a $ue se
acercaran las mu#eres para volver a cerrarla.
XNSabes dnde estamosO Xpregunt Will.
Mary ech un vistaIo alrededor. Se hallaban en su mundo, en una carretera tran$uila y bordeada
de *rboles desde la $ue se vean unas imponentes mansiones victorianas rodeadas de +rondosos
#ardines.
X,s un sector del norte de LY+ord Xcontest MaryX. No le#os de mi apartamento, aun$ue no
s% eYactamente $u% carretera es %sta.
XSuiero ir al Qardn )ot*nico Xdi#o Lyra.
X8e acuerdo. 'magino $ue dista unos $uince minutos a pie. Seguidme.
Mary trat de ver de nuevo de las dos maneras. ,sta veI le result m*s +*cil. _7ll estaba la
chova, #unto a ella en su mundo, instalada en una pesada rama $ue se inclinaba sobre la acera`
Mary alarg la mano para ver $u% ocurra y el ave se pos sobre ella sin vacilar. Sinti su peso
liviano, la +irmeIa de sus garras sobre el dedo, y la traslad con delicadeIa a su hombro. La
chova se aposent cmodamente, como si hubiera permanecido todo la vida en a$uel lugar.
VR as ha sidoW, pens Mary. R continu adelante.
9irculaba poco tr*+ico por la calle mayor, y cuando ba#aron por la escalera +rente al 9olegio
Magdalen y se dirigieron hacia el Qardn )ot*nico, comprobaron $ue estaban solos. Qunto al
ornado portal haba unos bancos de piedra, y mientras Mary y Sera+ina esperaban sentadas all,
Will y Lyra se encaramaron en la ver#a de hierro y saltaron al #ardn. Sus daimonions se
desliIaron por entre los barrotes y se adelantaron corriendo.
X,s por a$u Xdi#o Lyra, tirando a Will de la mano.
"asaron +rente a una +uente situada deba#o un gigantesco *rbol, giraron a la iI$uierda y
avanIaron entre los maciIos de +lores hasta llegar a un pino de varios troncos. 7ll vieron un
recio muro de piedra con una puerta. M*s all*, hacia el interior del #ardn, los *rboles eran m*s
#venes y la disposicin de las plantas menos +ormal. Lyra condu#o a Will casi hasta el +inal del
#ardn, a trav%s de un pe$ue!o puente, hasta llegar a un banco de madera situado ba#o un *rbol de
largas ramas $ue se inclinaban hacia el suelo.
X_S` XeYclamX. _9on+iaba en $ue siguiera a$u` _Su% alegra, Will` Ro vena a$u, en mi
LY+ord, y cuando deseaba estar sola me sentaba en este banco, con "an. "ens% $ue si pudieras
venir a$u... m*s o menos una veI al a!o..., al mismo tiempo $ue yo, durante una hora,
podramos +ingir $ue volvamos a estar #untos, y lo estaramos, si permaneci%ramos un rato
sentados a$u, tJ y yo solos, en mi mundo...
X=egresar% a$u mientras viva Xdi#o WillX. ,st% donde est%, regresar% a este lugar.
X,l da del solsticio de verano Xdi#o LyraX, al medioda. =egresar% mientras viva... Mientras
viva... R m*s adelante Xprosigui con voI temblorosaX, si conocemos a una chica o un a chico
$ue nos gustan, y nos casamos con ellos, debemos portarnos bien con ellos, y no andar siempre
haciendo comparaciones y lament*ndonos de no habernos casado el uno con el otro... "ero
seguiremos viniendo a$u una veI al a!o, para estar #untos una hora...
Se abraIaron con +uerIa. 6ranscurrieron unos minutos. .n ave acu*tica posada sobre el ro, #unto
a ellos, lanI su reclamo. 8e veI en cuando pasaba un coche a trav%s del puente Magdalen.
"or +in se separaron.
XNR bienO Xpregunt Lyra con dulIura.
,n a$uellos momentos todo en ella era dulIura. Zse sera m*s tarde uno de los recuerdos
+avoritos de Will: su atractivo suaviIado por la media luI, la in+inita dulIura de sus o#os, sus
manos y en especial sus labios. Will la bes una y otra veI, y cada beso se aproYimaba al Jltimo.
7brumados y embriagados de amor, Will y Lyra regresaron #unto a la ver#a de entrada, donde les
aguardaban Mary y Sera+ina.
XLyra... Xdi#o Will.
XWill... Xdi#o ella.
Will abri una ventana $ue daba a 9ittagaIIe. Se hallaban en el par$ue $ue rodeaba la amplia
mansin, no le#os del lmite del bos$ue. Will atraves la ventana por Jltima veI y contempl la
silenciosa ciudad, los te#ados $ue relucan ba#o la luna, la torre $ue se ergua sobre ellos, el barco
iluminado $ue aguardaba en el pl*cido mar.
Luego se volvi hacia Sera+ina y di#o procurando controlar el temblor de su voI:
X&racias, Sera+ina "e((ala, por habernos rescatado en el mirador y por todo lo dem*s. 6e ruego
$ue seas buena con Lyra mientras viva. La amo m*s de lo $ue alguien haya sido amado.
,n respuesta, la reina de las bru#as bes a Will en las me#illas. Lyra murmur unas palabras a
Mary y ambas se despidieron con un abraIo. 7cto seguido Mary y Will pasaron a trav%s de la
Jltima ventana y regresaron a su mundo, a la sombra de los *rboles del Qardn )ot*nico.
V7 partir de ahora tengo $ue intentar mostrarme alegreW, pens Will, pero era como tratar de
aplacar a un lobo en+urecido $ue sostienes en braIos y pretende ara!arte la cara y arrancarte los
o#os. No obstante lo consigui, convencido de $ue nadie haba advertido el es+uerIo $ue le haba
costado.
Will saba $ue a Lyra le estaba costando el mismo es+uerIo, como con+irmaba la eYpresin
+orIada y la tensin de su sonrisa.
No obstante, Lyra sonri.
.n Jltimo beso, tan apresurado y torpe $ue sus me#illas chocaron entre s y una l*grima pas de
los o#os de Lyra al rostro de WillK sus dos daimonions se despidieron con un beso y "antalaimon
atraves corriendo el umbral y salt en braIos de Lyra. 7cto seguido Will empeI a cerrar la
ventana. 7l concluir la operacin, la va de acceso $ued cerrada y Lyra desapareci de la vista.
X7hora tengo $ue romper la daga Xdi#o tratando de $uitar hierro al asunto, pero volviendo la
cara para $ue Mary no advirtiera su congo#a.
Will tent el aire como sola hacer hasta dar con una abertura al tiempo $ue trataba de recordar
lo $ue haba ocurrido anteriormente. Se dispona a abrir una ventana para salir de la cueva
cuando la se!ora 9oulter, de pronto y sin venir a cuento, le haba recordado a su madre y la daga
se haba partido por$ue, segJn crey Will, haba topado con algo $ue se le resista: su amor por
ella.
Will lo intent ahora, evocando una imagen del rostro de su madre tal como la haba visto por
Jltima veI, temerosa y muy alterada en el pe$ue!o recibidor de casa de la se!ora 9ooper.
"ero no dio resultado. La daga traspas el aire sin ninguna di+icultad y sali a un mundo donde
haba estallado una tormenta: unas gruesas gotas de lluvia salpicaron a Will y a Mary,
sobresalt*ndolos. Will cerr r*pidamente la ventana, desconcertado.
Su daimonion saba lo $ue haba $ue hacer.
XLyra Xdi#o simplemente.
_"ues claro` Will asinti con la cabeIa y, sosteniendo la daga en la mano derecha, oprimi con la
iI$uierda la me#illa donde yaca todava la l*grima de Lyra.
,sta veI la daga se parti con un sonoro crac y cay al suelo hecha a!icosK los +ragmentos
relucan sobre las piedras humedecidas por la lluvia de otro universo.
Will se arrodill para recogerlos con cuidado mientras Pirva#a, con sus o#os de gato, le ayudaba
a reunirlos.
,ntretanto, Mary se colg la mochila en la espalda.
X,scucha, Will Xdi#oX. 7penas hemos tenido ocasin de hablar y... "uede decirse $ue aJn no
nos conocemos. "ero Sera+ina "e((ala y yo nos hicimos una promesa, y acabo de hacerle una
promesa a Lyra, y aun$ue no hubiera hecho esas promesas $uiero prometerte $ue ser% tu amiga
durante el resto de nuestras vidas, si tJ me lo permites. Nos hemos $uedado solos y creo $ue a
los dos nos conviene... Suiero decir $ue no podemos hablar con ninguna otra persona sobre esta
eYperiencia... R los dos tenemos $ue acostumbrarnos a vivir con nuestros daimonions... R ambos
tenemos problemas, as $ue ya tenemos algo en comJn...
XN6ienes problemasO Xpregunt Will +i#ando sus o#os +rancos, amables e inteligentes en los
suyos.
X7ntes de marcharme destroc% material del laboratorio, +alsi+i$u% un carn% de identidad y...
"ero todo tiene solucin. R tus problemas tambi%n tienen solucin. 8aremos con tu madre y
conseguiremos $ue reciba un tratamiento adecuado. R si necesitas un lugar donde alo#arte y no te
importa vivir conmigo, puedes instalarte en mi casa, para $ue no tengas $ue ir a un or+anato o
como lo llamen. 6endremos $ue ponernos de acuerdo en la versin de los hechos, pero eso lo
resolveremos enseguida, NverdadO
Mary era su amiga. Will comprendi $ue tena una amiga. Nunca haba pensado en ello.
X_S`
X"ues vamos a ello. Mi apartamento $ueda a menos de un (ilmetro de a$u. NSabes lo $ue m*s
me apetece en estos momentosO .na taIa de t%. ;enga, me ayudar*s a preparar el t%.
6res semanas despu%s del momento en $ue observ cmo la mano de Will cerraba para siempre
la ventana $ue daba a su mundo, Lyra se hallaba sentada de nuevo a la mesa en el comedor del
9olegio Qordan, donde haba cado por primera veI ba#o el in+lu#o de la se!ora 9oulter.
,sta veI el grupo era m*s reducido: adem*s de ella, estaba presente el director y dame Mannah
=el+, la gobernanta de St. Sophia, uno de los colegios +emeninos. 8ame Mannah tambi%n haba
asistido a a$uella primera cena, y aun$ue Lyra se sorprendi al verla ahora, la salud
educadamente y comprob $ue la memoria le +allaba un poco, pues a$uella dame Mannah era
mucho m*s lista, m*s interesante y amable $ue la estJpida y aburrida mu#er $ue recordaba.
8urante el tiempo $ue Lyra haba estado ausente haban ocurrido muchas novedades: en el
propio 9olegio Qordan, en 'nglaterra, en todo el mundo. 7l parecer, el poder de la 'glesia se
haba incrementado notablemente y se haban aprobado una serie de leyes a cual m*s salva#e,
pero a$uel poder se haba disipado con la misma rapideI con $ue haba aumentado. .nas
sublevaciones en el Magisterium haban derribado a los +an*ticos e instaurado en el poder a unas
+acciones m*s liberales. ,l 9omit% de Lblacin se haba disueltoK el 6ribunal 9onsistorial de
8isciplina estaba desorganiIado y careca de lder.
Los colegios de LY+ord, tras una breve y turbulenta %poca, haban recuperado la calma y
reanudado sus clases y ritos. 7lgunas cosas haban desaparecido: al director le haban robado su
valiosa coleccin de plataK algunos sirvientes del colegio se haban es+umado. "ero 9ousins, el
mayordomo del director, segua ocupando su puesto y Lyra estaba preparada para a+rontar su
hostilidad, pues haban sido enemigos desde el primer momento. Lyra se $ued estupe+acta
cuando 9ousins la salud con gran a+abilidad, estrechando su mano entre las suyas. N,ra a+ecto
lo $ue Lyra detect en su voIO _9aramba, $u% cambio`
8urante la cena el director y dame Mannah comentaron lo $ue haba ocurrido durante la ausencia
de Lyra, la cual los escuch con asombro, disgusto o admiracin. Luego se retiraron a la salita
del director para tomar ca+%.
X7penas hemos sabido nada de ti, Lyra Xdi#o el directorX. "ero nos consta $ue has visto
muchas cosas. N"uedes relatarnos algo de tu eYperienciaO
XS Xrespondi LyraX, aun$ue no todo de golpe. 7lgunas cosas no las comprendo ni yo
misma, y otras aJn me producen escalo+ros y me hacen llorar, pero prometo contarles lo $ue
pueda. 7 cambio ustedes tienen $ue prometerme una cosa.
,l director se volvi hacia la se!ora de pelo gris $ue sostena al daimonion tit en su regaIo y
ambos se miraron con eYpresin divertida.
XNSu% esO Xpregunt dame Mannah.
X6ienen $ue prometer $ue me creer*n Xcontest Lyra muy seriaX. =econoIco $ue no siempre
he dicho la verdad, y slo podra sobrevivir en algunos lugares contando mentiras e
invent*ndome historias. =econoIco mis errores, y s% $ue ustedes est*n al tanto de los mismos,
pero mi verdadera historia es demasiado importante para m y no se la contar% si slo van a
creerse la mitad. 7s $ue prometo contarles la verdad a cambio de $ue ustedes me crean.
X6e lo prometo Xrespondi dame Mannah.
XRo tambi%n Xapostill el director.
XN"ero saben lo $ue deseo m*s $ue ninguna otra cosaO Xpregunt LyraX. "oder leer el
aletimetro. La primera veI $ue lo consegu +ue muy eYtra!o, _y de pronto se me olvid` .n da
comprob% $ue era capaI de desplaIarme con toda +acilidad entre los signi+icados de los smbolos
y realiIar las coneYiones oportunas. ,ra como... XLyra esboI una sonrisa y continuX: Me
mova con la rapideI de un mono entre los *rboles. R de pronto... _Nada` Los smbolos no tenan
ningJn sentido para m. Slo recordaba los signi+icados b*sicos, como $ue el ancla signi+ica
esperanIa y la calavera signi+ica muerte. Los miles de signi+icados... _Se haban es+umado`
X"ero no se han es+umado, Lyra Xreplic dame MannahX. Los libros siguen en la )iblioteca
)odley. La beca para estudiarlos sigue vigente.
8ame Mannah estaba sentada +rente al director en una de las dos poltronas #unto a la chimenea.
Lyra se hallaba sentada en el so+*, entre ambos. La l*mpara situada #unto a la poltrona del
director era la Jnica +uente de luI, pero mostraba con claridad la eYpresin de los dos ancianos.
Lyra escrut el rostro de dame Mannah. .n rostro amable, perspicaI e inteligente, pero Lyra era
tan incapaI de interpretar su signi+icado como el de los smbolos del aletimetro.
X)ien Xprosigui el directorX. 8ebemos pensar en tu +uturo, Lyra.
Sus palabras estremecieron a Lyra, pero enseguida se sobrepuso.
X8urante mi ausencia no pens% en ningJn momento en eso Xdi#oX. Slo me preocupaba el
presente. M*s de una veI cre $ue no tena ningJn +uturo. R ahora... 8e repente compruebo $ue
tengo toda la vida por delante, pero... no s% $u% hacer con ella. ,s como tener el aletimetro y no
saber utiliIarlo. 6endr% $ue traba#ar, supongo, pero no s% en $u%. Mis padres deban de ser ricos
pero no se les ocurri otorgar un testamento. 8e todos modos, imagino $ue gastaron todo el
dinero $ue tenan, de modo $ue aun$ue pudiera no servira de nada reclamarlo. No s% $u% decir,
director, he regresado a Qordan por$ue era mi hogar y no tengo otro sitio donde ir. Supongo $ue
el rey 'ore( )yrnison me permitira vivir en Svalbard, y $ue Sera+ina "e((ala me de#ara vivir
con su clan de bru#asK pero no soy un oso ni una bru#a y no enca#ara con ninguno de ellos, a
pesar de $ue los $uiero mucho. "uede $ue me acogieran los giptanos... "ero la verdad es $ue no
s% $u% hacer. Me siento perdida.
,l director y dame Mannah observaron a Lyra: sus o#os relucan m*s de lo habitual y les miraba
con el mentn alIado, en un gesto $ue haba aprendido de Will sin darse cuenta. 8ame Mannah
pens $ue mostraba una eYpresin tan con+undida como desa+iante, y la admir por ello. ,l
director vio algo m*s. ;io $ue la gracia espont*nea de la ni!a haba desaparecido y $ue se senta
torpe dentro de su cuerpo de adolescente. "ero la $uera mucho y se sinti orgulloso y a la veI
impresionado por la hermosa mu#er en la $ue no tardara en convertirse.
XNunca estar*s perdida mientras este colegio siga en pie, Lyra Xa+irm el directorX. Zste ser*
tu hogar durante tanto tiempo como desees. ,n cuanto al dinero, tu padre cre un +ondo
+iduciario para cubrir todas tus necesidades y me nombr albacea, de modo $ue no debes
preocuparte por eso.
Lord 7sriel no haba creado ningJn +ondo +iduciario para su hi#a, pero el 9olegio Qordan era rico
y el director, no obstante los recientes disturbios, tena dinero.
XNo, yo me re+era a tus estudios Xprosigui el directorX. ,res aJn muy #oven y a partir de
ahora tu educacin depender* de... "ara decirlo sin rodeos, de los pro+esores $ue se sientan
menos intimidados por ti Xa!adi sonriendoX. Urancamente, tu trayectoria ha sido un tanto
irregular. ,s posible $ue con el tiempo tus dotes te lleven por un camino imprevisto. "ero si
conviertes el aletimetro en el tema central de tu traba#o, y decides aprender con rigor lo $ue
antes hacas de +orma intuitiva...
XS Xa+irm Lyra con rotundidad.
X,n tal caso, lo me#or $ue puedes hacer es ponerte en manos de mi buena amiga dame Mannah.
Sus conocimientos en este campo son insuperables.
X"ermteme una sugerencia Xterci dame MannahX. No es necesario $ue respondas ahora
mismo. "iensa en ello. Mi colegio no es tan antiguo como el Qordan, y en cual$uier caso eres
demasiado #oven para ser una universitaria, pero hace unos a!os ad$uirimos una espaciosa
mansin en el norte de LY+ord y decidimos instalar en ella un internado. Si $uieres ser una de
nuestras alumnas, te presentar% a la directora. Lo $ue necesitas enseguida, Lyra, es la amistad de
otras ni!as de tu edad. Muchas cosas las aprendemos de #venes de nuestros compa!eros y
compa!eras, y no creo $ue el Qordan pueda procurarte todo lo $ue necesitas. La directora del
internado es una mu#er #oven, inteligente, din*mica, imaginativa y amable. 6enemos suerte de
contar con su colaboracin. "uedes hablar con ella, y si te atrae la idea, St. Sophia se convertir*
en tu nuevo colegio mientras el Qordan seguir* siendo tu hogar. R si $uieres empeIar a estudiar
el aletimetro de +orma sistem*tica, te dar% unas clases particulares. 6ienes tiempo para pensarlo
y decidirte. No es preciso $ue respondas ahora mismo. 8%#alo hasta $ue est%s preparada.
X&racias, muchas gracias, dame Mannah Xcontest LyraX. Lo har%.
,l director haba dado a Lyra una llave de la puerta del #ardn para $ue pudiera entrar y salir
cuando le apeteciera. 7$uella noche, cuando el portero cerr su garita, ella y "antalaimon
salieron sigilosamente y atravesaron las oscuras calles de LY+ord mientras todas las campanas de
la ciudad ta!an para dar la medianoche.
.na veI en el Qardn )ot*nico, "an se puso a perseguir a un gato a trav%s de la hierba, pero al
llegar al lugar donde estaba el muro de# $ue el animalito escapara y se encaram de un salto
sobre un gigantesco pino. Lyra dis+rutaba vi%ndole brincar de rama en rama, pero tenan $ue
abstenerse de hacer a$uello en presencia de otros. La +acultad de separarse, seme#ante a la de las
bru#as y $ue haban ad$uirido tras tantos su+rimientos, deba permanecer en secreto. 6iempo
atr*s, Lyra se habra complacido eYhibi%ndolo ante sus compa!eros, de#*ndolos pasmados y
aterroriIados, pero Will le haba ense!ado el valor del silencio y la discrecin.
Lyra se sent en el banco y esper a $ue "an se acercara a ella. 7l daimonion le gustaba
sorprenderla, pero ella sola verlo antes de $ue %l la alcanIara. 7l divisar una sombra escurridiIa
$ue se desliIaba por la orilla del ro, Lyra volvi la cabeIa +ingiendo no haberlo visto. "ero en
cuanto "an salt sobre el banco, lo agarr.
X9asi lo consigo Xdi#o el daimonion.
X6endr*s $ue aplicarte. 6e he odo acercarte desde la ver#a.
"an se sent en el respaldo del banco y apoy las patas delanteras sobre el hombro de Lyra.
XNSu% vamos a decirle a dame MannahO Xpregunt.
XSue s Xcontest LyraX. Me re+iero a lo de hablar con la directora del internado, no a
estudiar en su colegio.
X"ero asistiremos a %l, NnoO
XS, probablemente.
X"uede $ue sea bueno.
Lyra pens en las otras alumnas. SuiI* +ueran m*s listas $ue ella, o m*s so+isticadas, y seguro
$ue saban mucho m*s $ue ella sobre las cosas $ue son importantes para las chicas de su edad. R
como ella no poda contarles ni una cent%sima parte de todo lo $ue saba, sus compa!eras
pensaran $ue era una idiota y una ignorante.
XN9rees $ue dame Mannah sabe realmente interpretar el aletimetroO Xpregunt "antalaimon.
X9on ayuda de los libros, seguro $ue s. Me pregunto cu*ntos libros habr* en esa biblioteca.
,stoy convencida de $ue podramos memoriIarlos todos para no tener $ue ir cargados con un
montn de libros a todas partes... N"anO
XNSu%O
XNSuieres contarme lo $ue hicisteis tJ y el daimonion de Will mientras estuvimos separadosO
XS, algJn da Xrespondi "anX. R el otro se lo contar* tambi%n a Will algJn da. 7cordamos
decroslo cuando llegara el momento oportuno, pero no antes.
X8e acuerdo Xdi#o Lyra para no discutir.
,lla se lo haba contado todo a "antalaimon, pero era natural $ue %l estuviera resentido por
haberse sentido abandonado y tuviera algunos secretos $ue no $uisiera revelarle.
,ra un consuelo pensar $ue Will y ella tenan otra cosa en comJn. Lyra se pregunt si algJn da
de#ara de pensar en %l a todas horas, hablar con %l en sue!os, revivir en su imaginacin todos los
momentos $ue haban pasado #untos, anhelar su voI, sus manos, su amor. Qam*s haba so!ado en
lo signi+icaba amar a alguien con tal intensidad. 8e todo lo $ue le haba asombrado en el curso
de sus aventuras, %sa era la $ue m*s le impresionaba. Lyra pens $ue la ternura $ue $uedaba en
su coraIn era como una herida $ue nunca se resta!ara pero $ue atesorara siempre.
"an se ba# del banco y se acurruc en su regaIo. ,staban a salvo en la oscuridad, ella, su
daimonion y los secretos de ambos, pens Lyra. ,n algJn lugar de la ciudad $ue dorma estaban
los libros $ue le ense!aran de nuevo a leer el aletimetro, la bondadosa e instruida mu#er $ue le
dara clases, las alumnas del colegio, $ue saban in+initamente m*s $ue ella...
V7Jn lo ignoran Xpens LyraX, pero ser*n mis amigas.W
X,so $ue di#o Will... Xmurmur "antalaimon.
XNSu%O
X,n la playa, poco antes de $ue intentaras leer el aletimetro. 8i#o $ue no eYista otro lugar.
,so +ue lo $ue te di#o su padre. "ero haba otra cosa...
XLo recuerdo. Se re+era a $ue el =eino del 9ielo haba llegado a su +in. Sue no debamos vivir
como si +uera m*s importante $ue la misma vida, por$ue lo m*s importante es siempre el lugar
donde nos encontramos.
X8i#o $ue tenamos $ue construir algo...
X"or eso necesitamos vivir toda la vida $ue nos corresponde, "an. Nuestro deseo era irnos con
Will y con Pir#ava, Nno es asO
XS. _"or supuesto` R ellos se habran venido con nosotros. "ero...
X"ero entonces no habramos podido construir. Nadie es capaI de hacerlo si antepone sus
deseos. ,n nuestros diversos mundos, todos tenemos $ue es+orIarnos en conseguir esas cosas tan
di+ciles como ser alegres, bondadosos, curiosos, valientes y pacientes, y tenemos $ue estudiar,
pensar y traba#ar duro, y entonces lograremos construir...
Lyra apoy las manos en el lustroso pelo de su daimonion. ,n ese momento oy cantar a un
ruise!or en un rincn del #ardn y not $ue la brisa agitaba su pelo y las ho#as de los *rboles.
6odas las campanas de la ciudad ta!an simult*neamente: una m*s aba#o, otra #unto a ellos, otra
m*s ale#ada, una agrietada y arisca, otra grave y sonora, pero todas, con sus distintas voces, se
haban puesto de acuerdo en la hora $ue era, aun$ue algunas la se!alaran con m*s parsimonia.
,n a$uel otro LY+ord donde Will y ella se haban besado en el momento de despedirse tambi%n
ta!an las campanas, cantaba un ruise!or y la brisa agitaba las ho#as del Qardn )ot*nico.
XNR luego $u%O Xpregunt su daimonion con voI somnolientaX. NSu% es lo $ue debemos
construirO
XLa repJblica del cielo Xrespondi Lyra.
7&=78,9'M'N,6LS
La triloga iniciada con Luces del Norte no eYistira sin la ayuda y el estmulo de amigos,
parientes, libros y eYtra!os.
8eseo eYpresar mi gratitud a las siguientes personas: LiI 9ross, por su meticulosa e in+atigable
labor de revisin en cada +ase de la obra, y por su brillante idea sobre unas im*genes en La
dagaK 7nne Wallace@Madrill, por permitir $ue me asomara por la borda de su pe$ue!a
embarcacinK =ichard Lsgood, del 'nstituto 7r$ueolgico de la .niversidad de LY+ord, por
eYplicarme cmo se organiIa una eYpedicin ar$ueolgicaK Michael Malleson, del 6rent Studio
Uorge, en 8orset, por mostrarme cmo se +or#a el hierroK y Mi(e Uroggatt y 6ana$ui Weaver, por
traerme papel como el $ue utiliIo Dcon dos ori+iciosE cuando se me agotaban las eYistencias.
7simismo, deseo elogiar el ca+% $ue eYpenden en el Museo de 7rte Moderno de LY+ord. 9ada
veI $ue me topaba con un problema en la narracin, bastaba una taIa de su ca+% y una hora
sentado en a$uella acogedora sala para $ue se solventara, sin mayor es+uerIo por mi parte.
Me robado ideas de todos los libros $ue he ledo. 7l documentarme para una novela me he
guiado siempre por este principio: VLeerla como una mariposa, escribirla como una abe#aW, y si
esta historia contiene algo de miel, ello se debe enteramente a la calidad del n%ctar $ue hall% en
la obra de escritores m*s dotados $ue yo. "ero deseo destacar ante todo tres deudas de gratitud.
La primera con el ensayo titulado Ln the Marionette 6heatre, de Meinrich von Pleist, $ue le
por primera veI en una traduccin de 'dris "arry en el suplemento literario de 6he Sunday
6imes, en /3BC. La segunda con ,l paraso perdido, de Qohn Milton. La tercera con las obras de
William )la(e.
"or Jltimo, mis deudas m*s grandes. 7 8avid Uic(ling y su in+inita +e y aliento, as como su
certera y ntida intuicin sobre cmo me#orar una historia, le debo buena parte del %Yito $ue ha
alcanIado esta obraK a 9aradoc Ping le debo m*s de media vida de amistad y apoyo lealK a ,nid
Qones, la maestra $ue me dio a leer hace tiempo ,l paraso perdido, le debo lo me#or $ue la
educacin es capaI de o+recer, la idea de $ue la responsabilidad y el placer pueden ir apare#adosK
a mi esposa Qude, y a mis hi#os Qamie y 6om, les debo todo lo dem*s.
"M'L'" ".LLM7N