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Guerra Del Chaco

La Guerra del Chaco fue un conflicto armado entre 1932 y 1935 entre Bolivia y Paraguay por el control de la región del Chaco Boreal en Sudamérica. Más de 90,000 soldados murieron en los combates durante los tres años de guerra, que finalmente fijó los límites definitivos entre los dos países.

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Guerra Del Chaco

La Guerra del Chaco fue un conflicto armado entre 1932 y 1935 entre Bolivia y Paraguay por el control de la región del Chaco Boreal en Sudamérica. Más de 90,000 soldados murieron en los combates durante los tres años de guerra, que finalmente fijó los límites definitivos entre los dos países.

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Guerra del Chaco

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Guerra del Chaco
Fecha 9 de septiembre de 1932 al 12 de junio
de 1935.
Lugar Amrica del Sur - Chaco Boreal
Causas Problemas de lmites, petrleo,
militarismo, salida al mar.
Conflicto Disputa territorial boliviano-paraguaya
Resultado Fijacin de lmites definitivos entre
Paraguay y Bolivia.
Beligerantes

Repblica de Bolivia

Repblica del Paraguay
Comandantes
Filiberto Osorio
Jos L. Lanza
Hans Kundt
Enrique Pearanda
Jos Flix Estigarribia

Fuerzas en combate
Movilizados en 3 aos
250 000 soldados
Movilizados en 3 aos
120 000 soldados
Bajas
Muertos y desaparecidos
60 000 soldados
prisioneros
25 000 soldados
Muertos y
desaparecidos
30 000 soldados
prisioneros
2 500 soldados


Teatro de operaciones y mximo avance de los ejrcitos de Bolivia y Paraguay.
[ocultar]
Principales batallas de la Guerra del Chaco
(9 de septiembre de 1932 a 12 de junio de 1935)


Boquern Kilmetro Siete Nanawa I Corrales Toledo Fernndez I y II Alihuat I
Campo Jordn Nanawa II Gondra Campo Grande Alihuat II Campo Va
Magarios Tarija Strongest Algodonal I El Carmen Yrendag Ybybob
Villamontes Ingavi

La Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libr desde el 9 de septiembre del ao
1932 hasta el 12 de junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. Fue la guerra ms
importante en Sudamrica durante el siglo XX. En los 3 aos de duracin, Bolivia moviliz
250 000 soldados y Paraguay 120 000, que se enfrentaron en combates en los que hubo
gran cantidad de bajas (60 000 bolivianos y 30 000 paraguayos), gran cantidad de heridos,
mutilados y desaparecidos. Los distintos tipos de enfermedades, tanto fsicas como
psicolgicas, la caracterstica hostil del teatro de operaciones y la falta de agua y buena
alimentacin produjeron el mayor porcentaje de bajas y afectaron la salud de los soldados
sobrevivientes, a muchos de por vida.
El enfrentamiento consumi ingentes recursos econmicos de ambos pases, de por s muy
pobres. El Paraguay abasteci a su ejrcito con la gran cantidad de armas y equipos
capturados en distintas batallas. Terminada la guerra, algunos excedentes los vendi a
Espaa.
El cese de las hostilidades se acord el 12 de junio de 1935, el tratado de Paz, Amistad y
Lmites se firm el 21 de julio de 1938 y el 27 de abril de 2009 se estableci el acuerdo de
lmites definitivo. El Paraguay cedi 110 000 km ocupados por su ejrcito: la zona en
litigio qued divida en una cuarta parte bajo soberana boliviana y tres cuartas partes partes
bajo soberana paraguaya. Bolivia recibi una zona a orillas del alto ro Paraguay.
ndice
[ocultar]
1 Descripcin de la regin en litigio
2 Antecedentes y causas
3 Comandantes de los ejrcitos
o 3.1 Comandantes en jefe del ejrcito boliviano
o 3.2 Comandante en jefe del ejrcito paraguayo
4 Estrategias de los ejrcitos
o 4.1 Estrategia boliviana
o 4.2 Estrategia paraguaya
5 El ataque boliviano al fortn Carlos A. Lpez (15 de junio de 1932)
o 5.1 Escalada boliviana: captura de tres fortines paraguayos (27 al 31 de julio
de 1932)
o 5.2 Reaccin paraguaya: movilizacin general e inicio de la guerra (1 de
agosto al 9 de septiembre de 1932)
6 Primera ofensiva paraguaya (desde septiembre hasta diciembre de 1932)
o 6.1 Batalla de Boquern y sus alrededores (del 9 al 29 de septiembre de
1932)
o 6.2 Cada del fortn Arce (23 de octubre de 1932) y retirada boliviana hacia
Saavedra
7 Ofensiva boliviana (diciembre de 1932 a agosto de 1933)
o 7.1 Nombramiento del general Hans Kundt
o 7.2 Primer ataque boliviano a Nanawa (20 al 26 de enero de 1933)
o 7.3 Ataques hacia el Norte
7.3.1 Captura de Platanillos y primera batalla de Fernndez (Herrera)
(7 de enero al 26 de enero de 1933)
7.3.2 Batallas de Corrales y Toledo (1 de enero al 12 de marzo de
1933)
o 7.4 Reconquista boliviana de Alihuat (13 de marzo de 1933), retirada
paraguaya de Campo Jordn (17 de marzo de 1933) y segundo ataque
boliviano a Fernndez (Herrera) (10 al 27 de marzo de 1933)
7.4.1 Primera batalla de Alihuat
7.4.2 Retirada paraguaya de Campo Jordn
7.4.3 Segunda batalla de Fernndez (Herrera)
o 7.5 Actividad diplomtica (diciembre de 1932 a mayo de 1933). El Paraguay
declara la guerra a Bolivia (10 de mayo de 1933)
o 7.6 Segundo ataque boliviano a Nanawa: el mayor ataque frontal de toda la
guerra (4 al 7 de julio de 1933)
o 7.7 Intento paraguayo de cerco en Gondra (11 al 15 de julio de 1933)
o 7.8 Incursin boliviana contra el fortn Rojas Silva (Falcn) (3 al 6 de agosto
de 1933)
8 Segunda ofensiva paraguaya (septiembre a diciembre de 1933)
o 8.1 Los cercos de Campo Grande y de Pozo Favorito (30 de agosto al 15 de
septiembre de 1933)
o 8.2 Segunda batalla de Alihuat (23 de octubre al 7 de diciembre de 1933)
o 8.3 Cerco y rendicin en Campo Va (11 de diciembre de 1933) y
destitucin del general Hans Kundt
9 Un armisticio de veinte das (19 de diciembre de 1933 al 6 de enero de 1934)
10 Creacin del Segundo Ejrcito Boliviano
11 Tercera ofensiva paraguaya (enero de 1934 a diciembre de 1934)
o 11.1 Cada del fortn Magarios (11 al 12 de febrero de 1934)
o 11.2 Batalla de Caada Tarija o de los criptgrafos (27 de marzo de 1934)
o 11.3 Batalla de Caada Strongest (18 al 25 de mayo de 1934)
o 11.4 Estancamiento de las operaciones (junio a julio de 1934)
o 11.5 Avance relmpago hacia Carandayt y la zona petrolfera boliviana (14
de agosto al 5 de septiembre de 1934)
o 11.6 Creacin del Cuerpo de Caballera del coronel David Toro
o 11.7 Persecucin y cercos en el desierto (septiembre a noviembre de 1934)
11.7.1 Cerco en Puesto Burro (8 de septiembre de 1934)
11.7.2 Cerco en Algodonal-La Rosa (22 de septiembre de 1934)
11.7.3 Cerco en Yrendag (9 de noviembre de 1934)
o 11.8 El ejrcito boliviano se parte en dos: batalla de Caada El Carmen (10
al 16 de noviembre de 1934)
o 11.9 Corralito de Villamontes: derrocamiento del presidente Daniel
Salamanca (27 de noviembre de 1934)
o 11.10 Colapso en el desierto del Cuerpo de Caballera del coronel Toro:
maniobra de Yrendag (5 al 8 de diciembre de 1934)
o 11.11 Batalla de Ybibob (28 de diciembre de 1934)
12 Creacin del Tercer Ejrcito Boliviano y batallas finales
o 12.1 Batalla de Villamontes
o 12.2 El ltimo cerco de la guerra: batalla de Pozo del Tigre-Ingavi (4 al 8 de
junio de 1935)
13 Fin de la guerra
14 Acuerdo limtrofe
15 Referencias
16 Bibliografa citada
17 Enlaces externos
[editar] Descripcin de la regin en litigio
La regin central sudamericana conocida como Gran Chaco se divide, de norte a sur, en
tres regiones: Chaco Boreal al norte del ro Pilcomayo, el Chaco Central entre ese
ro y el ro Bermejo, y al sur de este ltimo el Chaco Austral. El rea disputada entre
Bolivia y Paraguay correspondi exclusivamente al Chaco Boreal.
El Chaco Boreal posee una extensin de aproximadamente 650 000 km (un poco menos
que Francia) y hasta fines de la dcada de 1920 estuvo casi despoblado y sin explorar. Sus
lmites son: al sur el ro Pilcomayo y la Argentina; al este el ro Paraguay y la regin
oriental del Paraguay; al noroeste la precordillera boliviana y al noreste las regiones
selvticas de Brasil y Bolivia.


Paisaje del Chaco Boreal, el rbol es el Schinopsis balansae.
La regin estaba cubierta por bosques, matorrales espinosos y palmeras. En la franja
cercana al ro Paraguay, se explotaba el quebracho para la produccin del tanino. El
potencial para la agricultura en esa poca era pobre.
El monte [chaqueo] es el absurdo materializado en rboles. Es el terrible mundo de la
desorientacin. En todas partes es el mismo, bajo, sucio, verde terroso. [] Sus rboles, no son
rboles, son espantajos de formas torturadas, en cuya corteza rumian su miseria fisiolgica espinas
y parsitos [que] crecen prendidos a una tierra estril e infecunda, por eso viven y mueren sin
adornar sus ramas con la verde caricia de la hoja ni el milagro luminoso del fruto.
Carlos Arce Salinas, excombatiente y poltico boliviano
(en Arce Aguirre, 2009, pg. 32)
El clima de tipo semitropical era semiestpico en el sector oriental, y continental en el
sector occidental. La temperatura poda llegar a los casi 50 C en verano, y ser inferior a los
0 C. en el invierno. Era el hbitat de una gran variedad de serpientes venenosas y de
insectos portadores de enfermedades, como la vinchuca y el mosquito. El agua era escasa y
salobre en las zonas centrales; los pocos pozos y lagunas existentes tuvieron una
importancia vital durante la guerra pero la contaminacin de los mismos produjeron
muchas bajas por disentera.
Hay un magnfico pozo de agua en Platanillos. Los paraguayos al retirarse le pusieron una bomba.
Tiene 40 metros de profundidad y se hacen esfuerzos por rehabilitarlo. Pero su agua es intomable
por lo nauseabunda. Se ha extrado ya enorme cantidad de agua, es cristalina pero infecta, hedionda
a curtiembre, a cueros podridos. Se espera el resultado de los anlisis de Villa Montes.
Luis Fernando Guachalla, pagador del Segundo Cuerpo boliviano, 5 de marzo de 1933
(en Guachalla, 1978, pg. 248)
Durante la temporada de lluvia, de diciembre a mayo, los pocos caminos, que eran senderos
polvorientos durante la mayor parte del ao, se convertan en fangales intransitables debido
a la poca permeabilidad del suelo. Esta inhspita regin fue muchas veces el enemigo
principal que enfrentaron ambos contendientes.
[editar] Antecedentes y causas
Artculo principal: Antecedentes de la Guerra del Chaco.
Vase tambin: Tratados limtrofes entre Bolivia y Paraguay anteriores a la Guerra del
Chaco.
Los antecedentes y causas de la guerra del Chaco son complejos. Cuando Bolivia y
Paraguay se volvieron estados independientes heredaron de la poca colonial una vaga
determinacin de los lmites de esa zona inhspita y despoblada por lo que tuvieron que
fijar sus respectivas jurisdicciones de acuerdo con documentos muchas veces
contradictorios o mediante el trazado de lneas geodsicas. Los cuatro tratados de lmites
que se acordaron entre 1879 y 1907 no fueron aceptados definitivamente por ninguna de las
partes. Cuando Bolivia perdi la salida al ocano Pacfico, como consecuencia de la Guerra
del Pacfico (1879), esa regin adquiri un valor estratgico para ese pas: la ocupacin del
Chaco Boreal fue necesaria para salir al ocano Atlntico por el ro Paraguay. Ambos
pases realizaron pocas expediciones al Chaco. Otra causa fue la supuesta existencia de
petrleo en el subsuelo chaqueo que la Standard Oil ya extraa en sus bordes serranos. Esa
empresa haba fracasado en su intento por sacar el petrleo boliviano por un oleoducto en
territorio argentino hasta la refinera que tena una subsidiaria suya sobre el ro Paran
quedndole como nica opcin cruzar por el Chaco Boreal hacia el ro Paraguay, lo ms al
sur posible.
1

El Paraguay, unas dcadas antes, haba sido devastado por la Guerra de la Triple Alianza
(1865-1870). Una de las consecuencias fue la prdida de enormes territorios en la zona
oriental. Respecto del Chaco Boreal, Argentina pretendi incorporar una parte a su
territorio, pero tras recurrir en 1879 al arbitraje del presidente estadounidense Rutherford
Hayes, este fall que la zona comprendida entre el ro Pilcomayo y el Verde, al norte,
corresponda al Paraguay. Con estos antecedentes, era difcil que ese pas pudiera aceptar
las pretensiones bolivianas sobre el Chaco Boreal.
[editar] Comandantes de los ejrcitos


Daniel Salamanca, presidente de Bolivia entre 1931 y 1934.


Eusebio Ayala, presidente del Paraguay entre 1932 y 1936.
[editar] Comandantes en jefe del ejrcito boliviano
Durante la guerra del Chaco, el ejrcito boliviano fue dirigido sucesivamente por cuatro
generales:
Filiberto Osorio (desde septiembre a octubre de 1932);
Jos L. Lanza (desde octubre a diciembre de 1932);
Hans Kundt (desde diciembre de 1932 a diciembre de 1933);
Enrique Pearanda Castillo (desde diciembre de 1933 hasta finalizar la guerra).
Detrs de ellos tuvieron fuerte influencia el presidente Daniel Salamanca y la oligarqua
boliviana. Osorio y Kundt fueron sustituidos por errores de conduccin y motivos polticos.
Hans Kundt fue la principal figura militar en Bolivia en las dos dcadas anteriores
a la guerra. Lleg al pas el 11 de marzo de 1911, con el grado de mayor,
encabezando una misin de 18 militares alemanes contratada por el estado boliviano
para reorganizar el ejrcito. Su buena actuacin, exclusivamente tcnica, le vali el
ascenso a general del ejrcito boliviano.
En 1914, estando de vacaciones en Alemania estall la Primera Guerra Mundial.
Particip esencialmente en el frente oriental y luego en el frente occidental. Se retir
del ejrcito alemn con el grado de general y regres a Bolivia en 1921 como un
civil. Fue nuevamente contratado por el presidente Saavedra, se nacionaliz
boliviano y asumi la jefatura del Estado Mayor hasta 1926, pero con funciones
cada vez ms ligadas con la poltica interna boliviana. A mediados de 1930, intent
orientar a los oficiales bolivianos en cuestiones polticas a favor de la re-eleccin
del presidente Hernn Siles. Cuando este fue derrocado, tuvo que exiliarse.
En diciembre de 1932, ya con 63 aos, fue llamado por el gobierno para dirigir al
ejrcito boliviano en campaa. Fue calificado como oficial tropero, por no poseer
estudios de Estado Mayor, lo que influy en la deficiente movilizacin del ejrcito
boliviano en 1928 con su secuela de saqueos, disturbios, amotinamientos y
deserciones. No solo se tuvo que enfrentar al ejrcito paraguayo, sino tambin a las
intrigas de los oficiales del alto mando boliviano. Tras los sucesivos fracasos en
Nanawa, Campo Grande y en Alihuat-Campo Va, fue destituido por Salamanca en
diciembre de 1933. Abandon Bolivia y falleci en Suiza seis aos despus.
Enrique Pearanda Castillo fue elegido por el presidente Salamanca como
sucesor de Kundt por haber escapado del cerco de Campo Va, hecho que no fue
cierto y que Pearanda evit aclarar.
2

Particip, antes de la guerra, en el engao del alto mando boliviano al presidente
Salamanca con motivo de la ocupacin del fortn paraguayo Carlos A. Lpez,
amparndose en la obediencia debida.
3

Careciendo de un punto de vista estratgico propio, y engaoso casi por omisin en sus relaciones
civil-militares, Pearanda era una misteriosa mezcla de camaradera de rancho (que le daba
acceso a las sugerencias de los subordinados) y de intolerancia cuartelera cuando estaba irritado
(complicando as sus relaciones con Salamanca).
Dunkerley (1987, pg. 223)
El general Pearanda contina siendo el hombre sin carcter ni iniciativa propia. Esta impresin se
ha hecho conciencia en el ejrcito y nadie la disimula.
Presidente Salamanca (en Querejazu Calvo, 1981, pg. 320)
Si bien present su renuncia dos veces antes de la batalla de El Carmen, el presidente
Salamanca hizo caso omiso de ellas porque consider que las distintas fracciones del
ejrcito lo respetaban porque no hacia sombra a nadie.
4

Salamanca lo responsabiliz por la derrota en El Carmen e intent sustituirlo.
5
Este hecho
motiv que el 27 de noviembre de 1934, Pearanda encabezara el motn conocido como el
Corralito de Villamontes y que por haber sucedido en tiempos de guerra fue calificado
como de traicin a la Patria.
6

Poco tiempo despus Pearanda no pudo evitar el colapso del Segundo Cuerpo boliviano
frente a La Faye al no imponer su autoridad al coronel Toro para que se retirara a un lugar
ms seguro.
7
A partir de ese momento, y con el ascenso del coronel Toro al cargo de jefe
del estado mayor, comand el ejrcito casi en forma colegiada con l. El historiador Bruce
W. Farcau sostiene que est pendiente de evaluacin si la conduccin de Pearanda no fue
peor que la del denostado Kundt.
8

[editar] Comandante en jefe del ejrcito paraguayo
En contraste con los sucesivos comandantes en jefe bolivianos, el ejrcito paraguayo fue
dirigido por Jos Flix Estigarribia desde el comienzo hasta finalizar la guerra, periodo en
el cual nunca abandon el Chaco.
Jos Flix Estigarribia. De origen humilde, realiz estudios en la Facultad de Agronoma.
Luego de obtener el diploma cambi de carrera y en 1910 se alist en el ejrcito con el
cargo de teniente de infantera. De 1911 a 1913, asisti a la Escuela Militar Bernardo
OHiggins, en Chile. En 1917, debido a sus aptitudes, fue ascendido a capitn. Fue
seleccionado para asistir al curso de Estado Mayor en la cole Suprieure de Guerre en
Francia. Era un estudioso de la guerra de movimiento superadora de las estrategias de la
Primera Guerra Mundial. Su primera experiencia militar en el desierto lo hizo en
Marruecos, en las operaciones que realiz el ejrcito francs al mando del mariscal Louis
Lyautey. En 1927 culmin el curso de tres aos de duracin y en 1928 fue nombrado jefe
de Estado Mayor. Cuando la guerra pareca inevitable, el gobierno decidi que Estigarribia
era el hombre ms capacitado para dirigir al ejrcito paraguayo.
En abril de 1931 fue ascendido a teniente coronel y el 18 de junio asumi el comando de la
1. Divisin con asiento en el puerto Casado, en el Chaco Boreal. Despus de la batalla del
fortn Boquern, en septiembre de 1932, fue ascendido a coronel, grado con el cual
comand el ejrcito paraguayo hasta septiembre de 1933. Tras el exitoso cerco de Campo
Grande fue ascendido a general. Era un hombre tranquilo, serio y austero, en su
inconfundible uniforme con las mangas siempre cortas. El buen conocimiento de cada
oficial bajo su mando le permiti exigir a cada uno el mximo de esfuerzo que poda dar.
Dirigi las operaciones desde muy cerca del frente para agilizar la toma de decisiones y
dej en libertad a sus oficiales para que realizaran las operaciones tcticas que el momento
y lugar lo requirieran. Se lo ha criticado por haber sido excesivamente conservador en los
primeros meses del conflicto. Su mayor logro estratgico fue conducir la guerra en el
desierto chaqueo como si se tratara de una batalla naval.
[editar] Estrategias de los ejrcitos


Camin Ford similar a los que usaron Bolivia y Paraguay.
[editar] Estrategia boliviana
La estrategia boliviana se apoy en la indudable superioridad de recursos econmicos y de
poblacin (3 a 1) que tena sobre el Paraguay. Para el Estado Mayor boliviano la ocupacin
del Chaco y el acceso al ro Paraguay era ms un problema diplomtico que militar.
El teniente coronel ngel Rodrguez consideraba que solo haba agua suficiente para enviar a cinco
mil hombres, y que solo las unidades no ms grandes que una compaa podran maniobrar entre los
arbustos, mientras que Kundt segua firmemente convencido de que tres mil hombres bastaran para
tomar Asuncin.
Dunkerley (1987, pg. 207)
No se tuvo en cuenta la historia de ese pequeo pas ubicado al sur y a la importancia que le
daba a la posesin del Chaco Boreal. En 1928, el doctor Salamanca, para quien el Paraguay
era la ms miserable de las republiquetas de Sudamrica,
9
deca:
Bolivia tiene una historia de desastres internacionales que debemos contrarrestar con una guerra
victoriosa []. As como los hombres que han pecado deben ser sometidos a la prueba del fuego
para salvar sus almas [] los pases como el nuestro, que han cometido errores de poltica interna y
externa, debemos y necesitamos someternos a la prueba del fuego, que no puede ser otra que el
conflicto con el Paraguay [] nico pas al que podemos atacar con seguridades de victoria.
Daniel Salamanca (en Antezana Villagrn, 1982, pg. 12-13)
Comenzada la guerra, Bolivia no realiz una movilizacin total, consider que era
suficiente llevar adelante una guerra econmica y que no alterara la vida cotidiana de la
poblacin.
10

Por estas razones no se intent mejorar el abastecimiento hasta el lejano frente chaqueo
construyendo una lnea frrea hasta Muoz y el imprescindible puente sobre el ro
Pilcomayo.
11
Las tropas fueron transportadas en camin y ferrocarril hasta Villazn, desde
all en camin hasta Tarija y desde ese punto a pie hasta Villamontes, la base principal en el
Chaco. Desde all los soldados tuvieron que marchar hasta 400 kilmetros a travs del
polvo, barro y el calor sofocante del Chaco Boreal. El medio bsico de transporte fue el
camin, y estos siempre escasearon.
Dgame seor general, qu piensan hacer con los 600 camiones y qu han hecho con los ltimos 20
que he comprado hace dos meses?
Presidente Salamanca al Jefe de Estado Mayor (en Dunkerley, 1987, pg. 214)
Para cubrir las seis etapas del tramo Villazn-Muoz se necesitaban 480 camiones. Como
solo haba unidades para los pertrechos y sobre todo el agua, los soldados tuvieron que
movilizarse a pie durante toda la guerra. Los vehculos estuvieron limitados a su vez por los
malos caminos, todos de tierra y que las lluvias hacan intransitables.
12
No fue fcil
conseguir choferes desde Villamontes hacia el frente por el temor a las emboscadas de las
patrullas lejanas enemigas.
Bolivia prioriz la ocupacin territorial para justificar de facto sus derechos (Vid.
Incidente de laguna Pitiantuta). La prdida de un fortn fueron vividas dramticamente por
el pueblo, el gobierno y el ejrcito bolivianos hasta el punto de ocultarse la informacin
entre s.
13
Los partidos polticos, el regionalismo y la prensa de la oposicin no perdieron
ninguna oportunidad para criticar al presidente Salamanca y al alto mando con el nico
objetivo de lograr una mayor cuota de poder.
14

La preparacin de los oficiales y la del mismo Kundt no estaban actualizadas. El Colegio
Militar era refugio de estudiantes rprobos y bachilleres fracasados.
15
Muy pocos recibieron
capacitacin superior una vez egresados de ese Colegio, dentro o fuera del pas.
16
Los
ascensos se digitaron polticamente en negociaciones abiertas. La misin militar espaola
que lleg en febrero de 1931 observ que se enseaba materias elementales como lgebra a
coroneles y topografa a egresados de la Escuela Superior de Guerra.
17
Primaban las
doctrinas de la Primera Guerra Mundial con sus ataques frontales con enorme costo en
vidas y que ya estaban siendo superadas por concepciones ms modernas. Antes que
comenzara la guerra, pese a los aos a cargo del ejrcito boliviano, el general Hans Kundt
nunca estuvo en el Chaco.
18

Para los soldados que venan del altiplano fue difcil adaptarse fsica y psquicamente al
hbitat chaqueo. La unidad del pueblo frente a la guerra fue dbil debido al anacrnico
feudalismo agrario boliviano.
19
En 1927, al norte de Potos, los llamados campesinos se
levantaron contra la oligarqua terrateniente boliviana en tres oportunidades; Eduardo Nina
Quispe (1930-1933) luch por una Repblica de Naciones y Pueblos Originarios y en 1935
se masacr a campesinos en Pucarani para obligarlos a ir a la guerra.
20
El soldado Aymar,
que no conoca el castellano, fue ciegamente a la guerra (y a la muerte) sin saber el por
qu.
21
Uno de ellos pregunt a su sargento: Y quin, pues, jefe, es nuestro enemigo?
Son los cochabambinos?.
22

El indio iba a la guerra, pero no le gustaba naturalmente porque no tena conciencia patritica
cmo era posible tenerlo como soldado al indgena sin forzarlo?
J. Espada Antezana, ministro de Guerra boliviano (en Arze Aguirre, 1987, pg.258)
Los indios son cobardes? No saben a conciencia qu es la Patria, pero se empean en fiera lucha
contra quienes intuyen que son sus adversarios o, ms propiamente, contra los oficiales que los
comandan.
Subteniente boliviano Alberto Taborga (segn Dunkerley, 1987, pg. 244)
La relacin entre Salamanca y el alto mando y la de estos entre s fue difcil durante toda la
guerra ya que muchos tenan ambiciones polticas y corporativas que afectaban la
conduccin de las operaciones.
La clase militar haba llegado a formar una especie de casta privilegiada, cuidadosamente cerrada a
los profanos, de acceso exclusivamente oficial y cuyos componentes progresaban masnicamente
en grados y emolumentos por accin del tiempo [] Unidos en estrecha solidaridad de intereses,
frente al Gobierno y a la nacin toda, [], acabaron por mostrar, al contacto con la guerra, toda la
soberbia de que estaban penetrados. [] Desgraciadamente tanta soberbia militar iba acompaada
de la incapacidad y de la derrota, con todas sus funestas consecuencias. [] Se crearon en el Chaco
un campo propio y cerrado en que ellos pudiesen moverse con entera libertad. Eso s, pedan
soldados, camiones, provisiones, armas y municiones en cantidades crecientes sin atender a las
posibilidades financieras que limitaban los esfuerzos del Gobierno (a pesar de su buena voluntad).
Presidente D. Salamanca (en Guachalla, 1978, pgs. 90 y 91)
Algunos historiadores, Querejazu Calvo entre ellos, caracterizaron al ejrcito boliviano de
entonces como un ejrcito colonial porque era una fuerza fundamentalmente dirigida a la
represin interna, que careca de apoyo popular, que estaba dividido racialmente y que era
utilizado para defender un sistema poltico que ya estaba en proceso de desintegracin.
23

La compra de armamentos, a fines de la dcada del 20, fue desproporcionada frente al
probable enemigo, el ejrcito paraguayo. Esto despert la inquietud de otros pases
limtrofes: Chile y Per. Esa compra, unificada mayormente en la firma inglesa Vickers,
produjo una serie de problemas en cuanto a la calidad y al cumplimiento de las entregas.
24

Se compraron tanques pese a la oposicin de los tcnicos bolivianos que afirmaban que no
serviran en el Chaco. Al comienzo de la guerra, un volumen importante de armas todava
estaba sin fabricar ni embarcar en Inglaterra.
En 1932, Bolivia sufri serias dificultades econmicas por la cada del precio y el volumen
de las exportaciones del estao que en 1929 haban sido de 46,9 millones de dlares,
reducindose a 10 millones de dlares en 1932. Adems, careci de crdito internacional
por haber entrado en mora en los pagos de su deuda externa. La produccin minera
concentraba, en 1930, el 95% de las exportaciones bolivianas absorbiendo mano de obra
campesina que impeda el desarrollo de la agricultura y la sustitucin de importacin de
alimentos provenientes de los pases vecinos, especialmente de la Argentina. En 1931, el
general Osorio, en un informe al Ministerio de Guerra, adverta sobre esta debilidad
estratgica:
[...]en una emergencia blica con el Paraguay [] existe el peligro que nuestro abastecimiento y
aprovisionamiento [] casi total y obligadamente efectuados en los mercados argentinos, quede
obstruido con gravsimo perjuicio para nuestros intereses militares
Informe del general Osorio al Ministerio de Guerra boliviano (en Seiferheld, 1983, pg. 283)
Si bien existieron problemas, las importaciones de alimentos y otros insumos desde la
Argentina se mantuvieron durante toda la guerra y hasta productos del Paraguay ingresaron
a Bolivia con el visto bueno del gobierno paraguayo.
25

La produccin de petrleo de la empresa estadounidense Standard Oil en Bolivia no pudo
satisfacer las necesidades del ejrcito y durante la guerra fue permanente el reclamo del
Alto Mando por la falta de gasolina. Bolivia tuvo que importar combustible y lubricantes, a
un mayor costo, de una destilera que la Standard Oil tena en el Per, o de la que ingresaba
cruzando el ro Pilcomayo por Linares, frente a Puerto Cabo Iriyoyen (Argentina), segn
Kundt, "a un precio exorbitante".
26
Despus de terminada la guerra se confirmaron las
denuncias de que la Standard Oil de Bolivia, desde 1926, vena sacando de contrabando
parte de su produccin hacia la Argentina, a travs de un oleoducto clandestino, con el visto
bueno de altos funcionarios del gobierno argentino y boliviano vinculados a esa empresa
norteamericana.
[editar] Estrategia paraguaya
El estado mayor paraguayo plane la defensa del Chaco utilizando las comunicaciones
existentes en la zona. Se trasladaron hombres y recursos desde Asuncin por el ro
Paraguay hasta Puerto Casado y desde all por un ferrocarril de trocha angosta, usado en la
explotacin de tanino, hasta muy cerca de Isla Po, la principal base militar en el Chaco.
Durante la primera parte de la guerra, esta ventaja compens, en cierta medida, la
superioridad boliviana en recursos.


Tren transportando soldados paraguayos desde Puerto Casado al frente.
Sin embargo, la falta de camiones fue crnica y permiti muchas veces que el enemigo,
totalmente desarticulado, pudiera escapar. El abastecimiento de agua, por igual motivo, fue
otro problema difcil de resolver. A principios de octubre de 1934, en su visita al frente, el
presidente Ayala le manifest al comandante Estigarribia que no poda proveerle de los 500
camiones que el ejrcito necesitaba con prioridad absoluta debido al alargamiento de su
lnea de abastecimiento. Estigarribia justific entonces su plan de atacar a los bolivianos en
Caada El Carmen diciendo:
En este caso [...] no se debera perder tiempo esperando mejores perspectivas sino por el contrario
actuar pronto y decididamente porque nosotros no podemos movernos [por falta de camiones] pero
tampoco podemos quedar donde estamos.
Entrevista Estigarribia-Ayala, en Camacho, 6 de octubre de 1934 (en Vittone, 1986, pg. 198)
Las ofensivas paraguayas se realizaron en las estaciones de poca lluvia, cuando el calor era
preponderante. Se utiliz la tctica del cerco y aniquilamiento, el popularmente llamado
corralito: ruptura o envolvimiento del frente, penetracin hacia la retaguardia enemiga,
corte del abastecimiento y mando enemigos. Se prioriz el movimiento, rebalsando por los
laterales las defensas fijas bolivianas, evitando los ataques frontales de gran intensidad. El
objetivo fue el aniquilamiento del ejrcito enemigo y no la ocupacin territorial. En febrero
de 1934, un informe boliviano sobre el modus operandi del ejrcito paraguayo deca:
La forma sistemtica que el enemigo viene empleando en sus ataques consiste en el amarramiento
frontal, con grupos de combate y activas exploraciones de fuego para buscar el envolvimiento, con
su masa, de una o ambas alas, y la salida de fracciones sucesivas sobre los caminos de retaguardia.
Estas maniobras piden serias precauciones para su ejecucin; sin embargo, son llevadas [a cabo] por
el enemigo con una confianza imprudente, apoyado simplemente en el resultado moral de sus xitos
anteriores.
Informe del Comando Superior boliviano (en Guachalla, 1978, pg. 114)
Los oficiales ms capaces fueron enviados al extranjero: Argentina, Chile, Francia, Blgica,
Italia, para realizar estudios superiores.
27
El pueblo paraguayo, con la conviccin de estar
siendo nuevamente agredido, como haba ocurrido 60 aos antes por la Argentina, el Brasil
y el Uruguay, se uni nuevamente detrs del gobierno y su ejrcito en lo que se conoce
como Guerra total. Nadie dudaba de que el Chaco deba ser defendido. El pueblo
colabor con todo tipo de actividades, tanto en el pas como en el extranjero, para aumentar
la produccin de bienes exportables, recaudar fondos y todo tipo de recursos para la guerra.
En abril de 1934, los ciudadanos entregaron 800 mesas de madera de sus casas para
construir 1200 cajas para 18 000 granadas de mano construidas en los arsenales y que
debian enviarse al frente con urgencia.
28
Haba homogeneidad entre oficiales y soldados
donde todos tenan las mismas tradiciones, costumbres y hablaban el mismo idioma: el
guaran. En este aspecto el ejrcito paraguayo tuvo una decisiva ventaja sobre su oponente
boliviano donde haban distintos grupos tnicos/lingsticos, pronunciadas diferencias de
clase, origen y cultura entre soldados y oficiales, y hasta mercenarios extranjeros en los
mandos superiores. Al poeta y excombatiente boliviano ngel Lara, que observaba a un
grupo de prisioneros paraguayos, le sorprendi que los soldados conversaran con sus
oficiales con toda naturalidad.
29

La perfecta complementacin entre dos hombres con caractersticas dismiles, el
comandante Estigarribia, como mximo responsable militar, y el presidente Eusebio Ayala,
en su funcin poltica y econmica, permiti que el Paraguay tuviera una conduccin
unificada y casi sin fisuras, imprescindibles para lograr los mejores resultados en la
campaa militar.
La adquisicin de armas tuvo que superar tres problemas fundamentales:
Tener abiertas las lneas de comunicacin que pasaban por la Argentina: vas frreas
y de navegacin.
La escasez de recursos y de crditos.
La necesidad del secreto para no provocar una reaccin boliviana que acelerara la
guerra antes de que las mismas llegaran al Paraguay.
El envo del general Manlio Schenoni, en septiembre de 1926, a recorrer las fbricas de
armamento europeas tuvo como objetivo desviar la atencin de los espas bolivianos, pues
la compra fue realizada por el doctor Eusebio Ayala utilizando secretamente los estudios
tcnicos que el ejrcito argentino haba realizado para su propio equipamiento y los
informes que enviaban los oficiales paraguayos que estudiaban en Europa.
mientras se observaba a un jefe [Schenoni], las adquisiciones se hacan en otra parte
subrepticiamente; se disipaba la alarma de Bolivia mientras realizbamos nuestros planes. Por este
motivo deca el Presidente de la Repblica en uno de sus mensajes al Congreso: Preferimos hacer
lo que no parece, a hacer parecer lo que no hacemos.
Ayala Queirolo, 1985, vol.1, pg.65
Las compras se hicieron con gran meticulosidad y secreto, eligiendo las mejores armas, a
diversos proveedores. El Paraguay empez y termin la guerra con los mismos oficiales y
soldados. Solo tuvo que reponer los muertos, heridos y enfermos. Esto signific contar, a
los pocos meses de continuos combates, con un ejrcito experimentado para la difcil guerra
chaquea.
Un aspecto importante de la estrategia paraguaya fue contar con el apoyo de la Argentina
como fuente de suministro de insumos vitales. A tal efecto se utilizaron las histricas
relaciones comerciales y las vinculaciones culturales, sociales y migratorias existentes entre
ambos pases. Desde el punto de vista geopoltico, la Argentina consideraba al Paraguay
como la primera lnea de defensa o la punta de lanza ante una posible expansin brasilea
hacia el oeste. Comenzada la guerra, el pueblo argentino apoy la causa paraguaya con
donaciones y voluntarios de todo tipo.
"El doctor Luque, redactor jefe de La Prensa, me dijo: Yo no hablo en mi casa de lo que en el
diario se hace, y as jams hablo de la cuestin paraguayo-boliviana; pero es lo cierto que mi mujer,
mis hijos y todo el servicio no pierden ninguna oportunidad para expresar sus simpatas por el
Paraguay. Ese es el espritu de toda la gente
(en Rivarola, 1982, pg. 134.)
Estos hechos no fueron un secreto para el gobierno y el estado mayor boliviano que
reciban extensos informes no solo de sus funcionarios radicados en Buenos Aires sino del
propio Luis Fernando Guachalla, embajador boliviano en Asuncin hasta julio de 1931.
30

[editar] El ataque boliviano al fortn Carlos A. Lpez (15
de junio de 1932)
Artculo principal: Incidente de laguna Pitiantuta.


Ataque del capitn paraguayo Abdn Coronel Palacios.
El 15 de junio de 1932, un destacamento boliviano al mando del mayor scar Moscoso
atac y destruy el fortn paraguayo Carlos Antonio Lpez, ubicado al borde de la laguna
Pitiantuta (o laguna Chuquisaca como fue nombrada despus por los bolivianos). Esta
sorpresiva accin militar se hizo contrariando rdenes del presidente boliviano Salamanca
de evitar todo tipo de provocacin en el Chaco. Con esta operacin de encubrimiento,
mentiras y desobediencia y hasta extravo de documentacin, realizada por miembros del
alto mando a espaldas del presidente, se inici uno de los conflictos que afectaran a Bolivia
durante toda la guerra, la de Salamanca contra los responsables del ejrcito y que
culminara, aos ms tarde, con su destitucin. Un mes despus, el 16 de julio, el
destacamento paraguayo Coronel Palacios recuper la zona despus de una pequea
refriega. Este hecho fue presentado al pueblo boliviano como un artero ataque del Paraguay
a Bolivia y se lo condiment adems con falsos actos de barbarie cometidos por los
soldados paraguayos. El 19 de julio de 1932, desde los balcones del Palacio Quemado,
Salamanca se dirigi al pueblo que se haba congregado para escucharlo:
"Ciudadanos, hijos de Bolivia, en un momento de verdadera angustia nacional, AL
PRESENTARSE UNA NUEVA AGRESIN A LA DIGNIDAD NACIONAL, se ha producido
esta magnfica reaccin que manifiesta la vida y el vigor del patriotismo boliviano. Si una nacin no
reaccionara ANTE LOS ULTRAJES QUE LE INFIEREN no merecera ser una nacin".
Discurso de Salamanca al pueblo boliviano (en Querejazu Calvo, 1990, pg. 29)
Miles de bolivianos aplaudieron esas palabras sin sospechar del engao y de que iran a la
muerte poco tiempo despus en la desconocida y rida planicie chaquea.
[editar] Escalada boliviana: captura de tres fortines paraguayos (27 al 31 de
julio de 1932)
La recuperacin paraguaya de la laguna Pitiantuta, que volvi las cosas a su estado anterior,
no lo fue para Salamanca. Como si se tratara de una afrenta al honor nacional pidi al
general Osorio el enjuiciamiento de los responsables. Poco despus, debilitado
polticamente y empujado por un clima guerrerista que l mismo haba incentivado, orden
al ejrcito que se apoderara, en represalia, de los fortines paraguayos Corrales, Toledo (del
27 al 28 de julio) y Boquern (el 31 de julio de 1932).
"Ejecute bien la orden, si hay en ello algn mrito, sera suyo; si surgen responsabilidades, sern
mas".
Mensaje del presidente Salamanca al general Quintanilla (segn Dunkerley, 1987, pg. 219)
En el frente diplomtico, ante la protesta paraguaya como pas agredido, Salamanca se
mostr firme en no devolver los tres fortines y exigi que fueran incorporados a una zona
en litigio. Previamente, el 22 de julio de 1932, orden que la delegacin boliviana
abandonara la Comisin de Neutrales, que actuaba de mediador entre ambos pases. Ante el
pedido paraguayo de que se investigara lo sucedido en Pitiantuta, el canciller boliviano
Julio A. Gutirrez, en una arrogante nota del 1. de agosto, contest: No nos interesan las
investigaciones que no definen la cuestin fundamental.
31

Con esta excesiva reaccin sin razones valederas, el gobierno de Salamanca avanz desde
una poltica de desmilitarizar el Chaco a una guerra con miles de muertos y heridos.
Bolivia, a fines de julio de 1932, no estaba preparada para una operacin militar en gran
escala en el Chaco. El 30 de agosto de 1932, a slo 9 das del ataque de todo el ejrcito
paraguayo sobre Boquern e inicio de la guerra, el general Osorio envi el Memorando
507/32 al presidente Salamanca. Con un tono casi altanero e irrespetuoso, expuso que el
alto mando no tena directivas precisas ni exista un Plan de Operaciones que guiara al
ejrcito boliviano en el Chaco. En el mismo memorando propuso un plan que consista en
avanzar por el norte, en el alto Paraguay, zona diametralmente opuesta al que se estaba
realizando en el sur.
32
El plan de Osorio tena como objetivo ocupar la costa del ro
Paraguay frente a un pas neutral (Brasil), fcil de aprovisionar y mantener
indefinidamente. Al mismo tiempo el general Quintanilla, jefe de las fuerzas bolivianas en
el Chaco, pidi autorizacin para ocupar dos fortines ms: Nanawa al sur y Rojas Silva al
este. Este ltimo fortn fue ocupado el da 6 de septiembre de 1932.
"As Quintanilla, el General de las Represalias, movido un tanto por la orden presidencial y ms por
sus ansias locas por popularizarse [...] obteniendo triunfos baratos sobre el Paraguay, indirectamente
cooper [...] para precipitar al inerme pueblo boliviano a la vorgine del Chaco".
Teniente coronel boliviano Tabera (en Tabera, 1979, pg. 154)
En julio de 1932, el ejrcito boliviano contaba en el Chaco con el Primer Cuerpo, unos
4000 hombres, en la parte sudoeste, ms dos divisiones, unos 2000 hombres, en el noroeste.
Durante el mes de agosto aproximadamente 6000 soldados comenzaron a ser trasladados al
Chaco, con serias complicaciones logsticas.
[editar] Reaccin paraguaya: movilizacin general e inicio de la guerra (1 de
agosto al 9 de septiembre de 1932)
La captura y destruccin del fortn Carlos A. Lpez que la cancilleria boliviana segua
negando, la ocupacin en represalia de tres fortines paraguayos que se negaba a devolver
y la actitud intransigente y belicista del gobierno boliviano, convencieron al gobierno
paraguayo de que la solucin militar era la nica salida a los problemas chaqueos. El
presidente Eusebio Ayala decret la movilizacin general para lanzar al Paraguay a una
guerra a gran escala. Durante el mes de agosto de 1932 se concentraron 8000 soldados en la
base de operaciones de Isla Po; 1500 en el fortn Nanawa y 3000 se ubicaron en el alto ro
Paraguay. Otros 3000 refuerzos fueron enviados a Isla Po a fines de agosto. Estas fuerzas
estaban al mando de 8 tenientes coroneles, menores de 50 aos, que en su mayora haban
realizado altos cursos de perfeccionamiento en Europa y 12 mayores, que tenan menos de
40 aos y que tambin haban realizado estudios en el extranjero.
33
En Isla Po se construy
una pista de aterrizaje y se traslad toda la fuerza area. Se requisaron camiones y barcos
privados, los primeros para el transporte de tropas y recursos en el Chaco y los segundos
para reforzar la logstica que se haca desde Asuncin hasta el puerto Casado por el ro
Paraguay.
El teniente coronel Juan B. Ayala, del Estado Mayor, el oficial que haba recibido la mayor
capacitacin en Francia y que haba analizado las causas del fracaso de la movilizacin del
ao 1928 que impidi que la guerra de iniciara aquel ao, logr ahora triplicar
planificadamente, en slo 30 das, las fuerzas del ejrcito en tiempos de paz. El teniente
coronel Estigarribia estimaba que el ejrcito boliviano recin podra completar su
movilizacin masiva, y alcanzar la inevitable superioridad en hombres y recursos, en 90
das, tiempo suficiente para llevar adelante, con esa ventaja estratgica, la primera ofensiva
paraguaya en el Chaco.
El 29 de agosto, la Comisin de Neutrales propuso una tregua incondicional de 60 das que
Bolivia acept si se reduca a 30 das pero que el doctor Justo Pastor Bentez, ministro de
relaciones exteriores del Paraguay, con toda la maquinaria blica en pleno movimiento, la
rechaz aduciendo: "Nos toca velar por nuestra propia seguridad que consideramos
seriamente amenazada".
34

[editar] Primera ofensiva paraguaya (desde septiembre
hasta diciembre de 1932)
[editar] Batalla de Boquern y sus alrededores (del 9 al 29 de septiembre de
1932)
Artculo principal: Batalla de Boquern.
El 8 de septiembre, aviones bolivianos detectaron la aproximacin del fuerzas paraguayas
en el camino hacia Boquern y bombardearon y ametrallaron la columna, ocasionando
bajas entre hombres y caballos.


Primera ofensiva paraguaya (septiembre a diciembre de 1932).
El teniente coronel Manuel Marzana asumi el mando de las fuerzas que ocuparon
Boquern el 31 de julio de 1932 a causa del fallecimiento del teniente coronel Luis Emilio
Aguirre (junto con otros oficiales y soldados), en la emboscada preparada con antelacin
por las fuerzas paraguayas que defendan el fortn.
35
Este competente oficial fue el
responsable de sostener el cerco de Boquern resistiendo los embates del grueso del
ejrcito paraguayo que, desde el 9 al 29 de septiembre de 1932, lo atacara sin cesar.
Los paraguayos atacaron desaprensivamente a Boquern el 9 de septiembre. Cuando los
voluntariosos ataques directos no tuvieron xito, las unidades se desplegaron en los
alrededores para emboscar a las fuerzas que pudieran acudir en ayuda del fortn. El da 10,
una columna boliviana que avanzaba hacia Boquern cay en una emboscada sufriendo
fuertes bajas. En estos primeros das pudo observarse muchas deficiencias en el ejrcito
paraguayo, principalmente en el abastecimiento del agua. Acuciados por la sed, los
soldados abandonaban las lneas para buscar agua en la retaguardia. Tambin hubo
falencias en la sincronizacin de los movimientos entre las unidades.
La aviacin boliviana trat de neutralizar la artillera que bombardeaba Boquern y que
era la que ms bajas produca sin poder ubicarla. Se trataba de los modernos morteros
Stokes-Brandt que hasta Marzana crea que eran caones de largo alcance. Los combates
iniciales sirvieron para que los paraguayos ganaran en experiencia a costa de muchas bajas.
El ingreso de ayuda al fortn cercado realizado por el ejrcito boliviano con pequeas
unidades, algunas con xito y otras no, fue con gran costo en bajas ya que esas fuerzas
deban salir nuevamente del fortn por la falta de recursos en el lugar.
"Empezamos nuestro retro [] Paso por medio de una lluvia de balas. Sigue la masacre. Aumenta
peligrosamente el nmero de muertos, []. Por fin logramos pasar toda la zona donde se
encontraba el enemigo y llegamos al Comando. Todos pedamos pan y agua. Ya no ramos los
muchachos entusiastas y fuertes que salimos de Oruro. No ramos ms que espectros. Todos
queramos irnos".
Diario del teniente boliviano Germn Busch (en Brockmann, 2007, pg. 218)
La aviacin lanz municiones, alimentos y medicinas sobre Boqueron pero debido al fuego
antiareo paraguayo y la necesidad de conservar los aviones se hizo desde gran altura por lo
que se destruyeron en la cada o cayeron en poder del enemigo.
En el campo diplomtico Bolivia acept la propuesta de la Comisin de Neutrales de
suspender las hostilidades creando un cinturn de neutralizacin de dos kilmetros
alrededor de Boquern. El Paraguay no lo acept y mantuvo la posicin inicial de que
previamente Bolivia deba devolver los fortines capturados en el mes de julio.
El 21 de septiembre, 8 das antes de la cada de Boquern y de la retirada general boliviana,
el presidente Salamanca respondi al general Osorio su impertinente memorando del 30 de
agosto diciendo que mientras el ejrcito haba seguido sus instrucciones se haba logrado la
captura de Toledo, Corrales y Boquern y por no haberlo hecho se haba perdido la laguna
Chuquisaca. Rebati el plan de atacar por el norte y sostuvo:
"A mi juicio, una guerra con el Paraguay debe librarse en el Sudeste concentrndose all las fuerzas
posibles para descargar golpes decisivos que nos permitan imponer un tratado de paz en Asuncin".
Nota del presidente Salamanca al general Osorio (en Vergara Vicua, 1944, vol.3, pg. 39)
El alto mando convenci finalmente a Salamanca sobre la necesidad de abandonar
Boquern. Una tormentosa reunin de varios generales, que casi termina a los tiros, se
realiz en Muoz, sede del comando boliviano en el Chaco.
36
Esto motiv que el general
Quintanilla, el da 27, pidiera a Marzana que soportara diez das ms mientras organizaba
un contraataque. Ninguna de las dos cosas era posible por el agotamiento de las fuerzas
bolivianas y la superioridad en hombres y recursos del enemigo. El alto mando boliviano se
negaba a reconocer la sorpresiva estrategia paraguaya de atacar con todo su ejrcito.
Cuando el mayor Julio Aguirre, el da 10 de septiembre, inform al coronel Francisco Pea
que los paraguayos deban ser varios miles, porque eran ms de 400 soldados slo en el
camino Yujra-Boquern, este le contest: Mir usted visiones... El enemigo es cobarde y
no pasa de unos mil hombres.
37
Pocos das despus Pea cambi de opinin e inform al
general Quintanilla:
"En estos momentos mi divisin atraviesa una situacin muy delicada. Todos los informes que
recibo me hacen saber que las tropas se encuentran totalmente desmoralizadas y agotadas. Hemos
intentado tres ofensivas con fuerzas frescas, llenas de entusiasmo a objetivos bien definidos,
ninguna ha podido ser culminada por la superioridad aplastante del adversario, tanto material como
de especial instruccin de combate en el bosque; cualquier nueva ofensiva con los elementos que
dispongo seria de resultados negativos, llevando a nuestro personal a un sacrificio estril. Me
permito sugerir buscar una defensa slida en Arce y una momentnea intervencin diplomtica para
salvar al destacamento Marzana en Boquern y completar nuestra preparacin".
Informe de Pea a Quintanilla (en Arze Quiroga, 1951, pg. 159)
El gobierno boliviano se enter de la cada de Boquern por las noticias provenientes del
Paraguay y la Argentina. Esto lo oblig a retacear la informacin al pueblo boliviano.
Salamanca destituy a Filiberto Osorio y lo reemplaz por el general Jos L. Lanza en
medio de manifestaciones populares, principalmente en La Paz, que acusaban al gobierno y
especialmente al alto mando por la derrota pidiendo el retorno del general Hans Kundt. El 8
de octubre de 1932, Salamanca recibi una nota de protesta (supuestamente en nombre
de oficiales de la 4. y 7. Divisin) donde el general Quintanilla y su jefe de Estado Mayor,
el teniente coronel David Toro, al borde de la insubordinacin, hacan responsable al
presidente del fracaso militar y se manifestaban ofendidos por la remocin de Osorio.
38

En Boquern, y en los desiguales combates que tuvieron lugar en los alrededores, Bolivia
perdi 1500 hombres, entre muertos y prisioneros; y los oficiales y soldados con ms
experiencia en el teatro de operaciones chaqueo.
39
En mrito a los logros obtenidos Jos
Flix Estigarribia fue ascendido a coronel, rango con el cual conducira a todo el ejrcito
paraguayo hasta septiembre del ao 1933.
[editar] Cada del fortn Arce (23 de octubre de 1932) y retirada boliviana
hacia Saavedra
Despus de la captura de Boquern, el ejrcito paraguayo con 15 000 hombres continu su
avance en direccin al fortn Arce. Estigarribia reorganiz sus fuerzas creando la 4.
Divisin al mando del teniente coronel Nicols Delgado, oficial que acababa de llegar de
Francia donde haba completado sus estudios en la Escuela de Guerra de aqul pas.
40

Por su parte, las tropas del Destacamento Pearanda y fuerzas auxiliares, agotadas y
desmoralizadas, se replegaron hacia ese fortn ofreciendo ligera resistencia en diversos
puntos.
"En la tarde de hoy [30 de septiembre de 1932] se nota movimiento entre los soldados y se ve
alejarse varios grupos con direccin al camino. Nosotros hacemos lo mismo y en el tropel
abandonamos nuestras posiciones. Es un acto vergonzoso. Se deserta en conjunto frente al enemigo.
Pero en estos momentos nadie piensa. Llegamos a Arce [que dista] 5 leguas".
Diario del teniente boliviano Germn Busch (en Brockmann, 1981, pg. 222)
Estigarribia, con mucha cautela, envi una divisin por el camino Yujra-Arce mientras que
una segunda avanz por la derecha para ganar la espalda del enemigo. La tercera qued
como reserva asumiendo que tomar Arce sera ms difcil que Boquern donde haba
sufrido unas 2000 bajas, entre muertos, heridos y enfermos. En el avance, una patrulla
paraguaya captur al teniente coronel Humberto Crdenas (comandante del RI-35
boliviano) que con 5 camiones qued empantanado en el camino Arce-Yujra.
41
Frente a
Yujra, una fraccin del regimiento boliviano Loa fue rodeada por el RI-1 Dos de Mayo y el
RI-3 Corrales y en el curso de una confusa capitulacin fueron capturados el mayor
boliviano Francisco Arias, 7 oficiales y 80 soldados.
42

El ejrcito paraguayo ocup los fortines Ramrez y Castillo (8 de octubre), Lara (11 de
octubre) y Yujra (12 de octubre). El 22 de octubre, al amanecer, comenz el ataque al fortn
Arce y para el medioda los regimientos paraguayos rodearon las lneas bolivianas saliendo
a su retaguardia. Cuatro regimientos bolivianos abandonaron sus posiciones completamente
desmoralizados. El coronel Pearanda, temiendo ser rodeado, orden la retirada.
"El ministro de Guerra, Joaqun Espada Antezana, que se encontraba en Arce, intent poner algn
orden en el torrente humano que se diriga al camino al sur. Fue inevitable ordenar un nuevo
repliegue hacia Alihuat. De todos modos la multitud se arroj hacia el camino y las sendas, e
incluso rompi monte a machetazos, abandonando por todas partes su armamento. La sed y el
agotamiento fueron aniquilando a muchos y las rutas de retirada se marcaron con los cadveres en
actitudes grotescas".
Brockmann (2007, pg. 213)
En el descontrol general, el alto mando boliviano envi al fortn Arce, dentro de cajas con
botellas de whisky, dos frascos conteniendo Vibrin Colrico, para contaminar las lagunas
que se abandonaban al enemigo y desatar una epidemia de clera en el ejrcito paraguayo.
Pearanda entreg los frascos y la orden pertinente al doctor Gabriel Arze Quiroga, quien
felizmente, por razones morales y sanitarias, desobedeci la orden y enterr el material que
hubiera afectado incluso a las tropas bolivianas.
43

El 23 de octubre, a las 13:30 horas, las fuerzas paraguayas entraron en el fortn Arce
(renombrado como fortn Francia) encontrndolo vaco y en ruinas a causa del incendio de
sus instalaciones, equipos y armamentos abandonados. Los 4000 defensores se haban
retirado a Alihuat y Saavedra.
La captura paraguaya del fortn Arce, base del comando de la 4. Divisin boliviana,
implic una gran ventaja estratgica pues tena un gran reservorio de agua y era nudo de
caminos que se dirigan hacia el sur y el oeste. Desde all, el ejrcito paraguayo ocup el
fortn Falcn (Rojas Silva) el da 25; Alihuat el da 26 y Fernndez (Herrera) el 30 de
octubre. Aunque resulte paradjico, esta retirada general era lo mejor que poda hacer el
ejrcito boliviano ante un enemigo superior, ganando de esa manera un tiempo valioso
hasta que pudiera movilizar sus recursos. Estigarribia hubiera deseado que presentaran
batalla para poder aniquilarlos.
El ejrcito boliviano recin pudo resistir el avance paraguayo a 7 km del fortn Saavedra, al
borde de un largo y ancho pajonal que los paraguayos deban atravesar si queran llegar a
Muoz. All se posicion la 4. Divisin al mando del teniente coronel Bernardino Bilbao
Rioja, que reemplaz a Pearanda por motivos de salud. Mientras tanto arreciaban las
crticas contra el presidente Salamanca y el alto mando pidiendo la vuelta de Kundt. El
general Quintanilla contest con amargura diciendo que ni el general Kundt ni nadie
podran remediar la falta de efectivos, armamentos y deficiencias orgnicas que
caracterizaban la situacin del ejrcito boliviano en el Chaco. Quintanilla abandon el
mando el 11 de octubre de 1932 para sufrir posteriormente persecuciones, hostilidad y
confinamiento.
44

A fines de diciembre de 1932, el ejrcito boliviano, al mando de su flamante comandante,
el general boliviano-alemn Hans Kundt, complet su movilizacin. Ante esta
circunstancia, ms el comienzo de la poca lluviosa y el agotamiento fsico de los soldados
luego de 3 meses de ofensiva, el coronel Estigarribia decidi pasar estratgicamente a la
defensa activa para enfrentar a la totalidad del ejrcito boliviano.
"Una visita hecha a las distintas enfermeras del regimiento, pneme en condiciones de afirmar que
persistiendo en causas pauperizantes anotadas en informes anteriores (racin insuficiente, vigilias,
cansancio, desnudez, etc.) los soldados van desmejorando ostensiblemente da a da. [...] desde hace
das van tomando incremento alarmante un mal cuyas manifestaciones aparentes son: edema
generalizada, laxitud muscular y ligamentosa, y disturbios digestivos que atribuimos a la racin
insuficiente en vitaminas"
Informe doctor Caete de la sanidad paraguaya (8/1/1933)
(en Fernndez, 1955, vol. 2, pg. 330)
El 4 de diciembre de 1932, sobre las trincheras de Kilmetro 7, el capitn de la aviacin
boliviana Rafael Pabn, piloteando un Vickers Scout type 143, se enfrent al teniente
Bentez Vera que piloteaba un Potez 25 A2, n. 6, que llevaba de observador a un oficial del
Estado Mayor y que termin con la destruccin del aparato paraguayo y la muerte de sus
dos ocupantes.
45

[editar] Ofensiva boliviana (diciembre de 1932 a agosto
de 1933)
[editar] Nombramiento del general Hans Kundt
"El ejrcito boliviano era obra de Hans Kundt, era el ejrcito que desfilaba en formaciones perfectas
los das de recordacin cvica, era el ejrcito que realiz maniobras en el altiplano provocando
inquietud en los gobiernos de Chile y Per, y era tambin el ejrcito que nunca haba sido preparado
para una campaa en clima tropical y terreno boscoso".
Querejazu Calvo (1990, pg. 55)
Salamanca convoc a Kundt presionado por la creencia generalizada de que poda conducir
a las fuerzas bolivianas a la victoria y porque le permitira controlar a los altos oficiales del
ejrcito y a los partidos polticos de la oposicin que a partir de los resultados de Boquern
le negaron sistemticamente su apoyo. Esta eleccin no fue fcil porque Kundt, durante los
anteriores gobiernos de Saavedra y Siles, se haba hecho de importantes enemigos en los
partidos polticos y en el ejrcito. Estaban frescos los pedidos de su enjuiciamiento por
delitos, reales o supuestos, de recibir dinero por la compra de armas, vender cdigos
secretos a los paraguayos, querer ofrecer sus servicios a los chilenos, dividir al ejrcito o
instigar golpes de estado.
46

Kundt solicit a Salamanca solo una fuerza de 25 000 hombres porque ms soldados [...]
le estorbaran y no quera imponerle al pas ms gastos.
47
Su llegada como salvador
levant la moral y el nimo de los ciudadanos que pedan su vuelta a Bolivia despus de los
tres primeros meses de fracasos lo que molest a los oficiales del alto mando boliviano que
sentan menoscabadas su capacidad por el anciano oficial alemn. Muchos le teman y ya
sea por esa razn o por clculo escondan la verdad lo que motiv que en situaciones
tcticamente peligrosas le comunicaran que no tenan problemas.
48

"Sus colaboradores inmediatos siempre eran muy parcos en su presencia y ocultaban su
pensamiento para luego despotricar a sus espaldas, en pblico o en el crculo de sus camarillas,
llamndolo chocho, intil y vengativo".
Teniente coronel boliviano Tabera (en Tabera, 1979, pg. 145)
Estaba el caso del teniente coronel ngel Rodrguez, del Estado Mayor, que haba sido
expulsado del ejrcito en 1925 por haber dicho que Kundt no serva ni para cabo de
escuadra y que luego dio lugar a un juicio por parte de este y a la publicacin de un libro
lleno de acusaciones por parte de aqul. Esta situacin de tirantez entre Kundt y sus
subordinados bolivianos se mantuvo hasta el da de su destitucin.
"No tuve un amigo en los comandos para transmitirle mis inquietudes y quejas; pareca que todos
formaban un bloque, solo para aplastarme personalmente, y hacerme fracasar en la campaa".
General Hans Kundt (en Dunkerley, 1987, pg. 220)
[editar] Primer ataque boliviano a Nanawa (20 al 26 de enero de 1933)
Artculo principal: Primera batalla de Nanawa.


Primer ataque boliviano a Nanawa. Situacin entre los das 20 y 24 de enero de 1933.
Rojo: fuerzas bolivianas.
Azul: fuerzas paraguayas.
La orden inicial de Kundt fue que el Segundo Cuerpo (8. y 3. Divisin) capturara los
fortines Corrales, Toledo y Fernndez, mientras el Primer Cuerpo (7. Divisin formado por
las fuerzas que defendan las regiones de Agua Rica, Murgua y Cuatro Vientos ms
algunos regimientos de la 4. Divisin) tomara Nanawa.
El fortn Nanawa era importante porque abra varias posibilidades estratgicas: avanzar
hacia el norte para alcanzar Arce-Isla Po, centro de operaciones paraguayo; o dirigirse al
este y salir al ro Paraguay frente a la ciudad de Concepcin.
Despus de una minuciosa preparacin, el 20 de enero de 1933, se libr la primera batalla
de Nanawa. Era tal la confianza de Kundt en su plan y en la capacidad de sus tropas que se
aventur a pronosticar la hora en que caera el fortn. La 7. Divisin, al mando del coronel
Gerardo Rodrguez, una de las mejores del ejrcito boliviano, con fuerte apoyo de artillera
y la colaboracin de doce aviones, se dividi en tres columnas con la idea de rodear el
fortn y ocuparlo mediante ataques frontales. El fortn estaba defendido por la 5. Divisin
paraguaya al mando del teniente coronel Luis Irrazbal que acababa de terminar su curso de
perfeccionamiento en Blgica.
En el ala norte, los atacantes cerraron prematuamente su avance y chocaron con el flanco
derecho de las fortificaciones. Tampoco prosper el ataque sobre el ala sur. En un momento
de la batalla, la 5. Divisin paraguaya comenz a quedarse sin municiones debido a las
lluvias que dificultaba el abastecimiento y al alto consumo para frenar el ataque enemigo.
Se construy una pista de aterrizaje para que los aviones pudieran reaprovisionar el fortn
mediante un puente areo. Despus de sufrir fuertes bajas en su calidad de atacante, las
fuerzas bolivianas se consolidaron en un agresivo semicrculo alrededor Nanawa. Desde
febrero a junio de 1933, este frente se estabiliz con combates menores y duelos de
artillera, perodo en el cual ambas partes mejoraron sus respectivas posiciones.
El historiador estadounidense Zook atribuy el fracaso del ataque boliviano a cuatro
factores:
1) Insuficiencia en la coordinacin.
2) Falta de informacin necesaria antes de la accin.
3) Violacin del principio de economa de las fuerzas.
4) Subestimar al adversario.
49

[editar] Ataques hacia el Norte
[editar] Captura de Platanillos y primera batalla de Fernndez (Herrera) (7 de enero
al 26 de enero de 1933)
Artculo principal: Batallas de Fernndez (Herrera).
La 8. Divisin boliviana, al mando del coronel Roberto Schnor, desaloj fcilmente al
regimiento RC-1 paraguayo del fortn Platanillos, nudo de las comunicaciones entre los
fortines bolivianos antes de la guerra. Desde all, el 14 de enero, avanz contra el fortn
Fernndez (Herrera) con slo 575 soldados asumiendo que los defensores no seran ms de
200 soldados. Sin embargo, el fortn estaba defendido por el regimiento RI-1 Dos de Mayo
al mando del mayor Paulino Antola que contaba con unos 1000 hombres. Recin el da 21,
las fuerzas bolivianas atacaron el fortn pero la falta de coordinacin, el ataque frontal, la
ausencia de reservas y la sorpresiva resistencia de los defensores produjeron unas 300
bajas. Dos das despus, ya con 2400 hombres y el apoyo de 4 caones, se reiniciaron las
operaciones. Los defensores rechazaron el ataque causando bajas en las fuerzas bolivianas
que llegaron al 25 % de sus fuerzas.
50
El regimiento Colorados result prcticamente
diezmado. El da 26 de enero de 1933 el coronel Schnor suspendi el ataque y se retir a
Platanillos. El general Kundt reemplaz a Schnor y a su jefe de Estado Mayor, el mayor
Ral Barrientos, por el coronel Rafael Morant y el mayor Alfredo Snchez,
respectivamente.
51

[editar] Batallas de Corrales y Toledo (1 de enero al 12 de marzo de 1933)
Artculo principal: Batalla de Corrales.
Artculo principal: Batalla de Toledo.


Ofensiva boliviana de enero a marzo de 1933.
Cumpliendo con la Directiva n. 2 (del 27 de diciembre de 1932) del general Kundt, en las
primeras horas del da 1. de enero de 1933, la 3. Divisin, al mando del coronel Gamarra,
atac el fortn Corrales. A las 12:00 horas, el capitn paraguayo Aguirre, ante el peligro de
ser cercado, abandon el fortn rumbo a Toledo, abrindose paso a la fuerza. Ante esta
incursin boliviana, el da 20 de enero, Estigarribia, informado errneamente sobre el
nmero de fuerzas enemigas, orden al teniente coronel Ayala, estacionado en Toledo, que
atacara el sector Corrales-Platanillos para aliviar la presin boliviana sobre Nanawa y
Fernndez (Herrera). Ayala, al mando del Segundo Cuerpo de Ejrcito (en formacin),
integrado por dos divisiones, atac Corrales desde el 27 al 30 de enero pero, dndose
cuenta del error, agravado por problemas en el abastecimiento de agua y combustible que
pona en peligro a sus hombres, decidi cancelar el ataque y retirarse nuevamente a
Toledo.
50

Kundt, ante esta inusitada retirada y la insistencia del teniente coronel Toro, su Jefe de
Operaciones, orden a la 3. Divisin reforzada con partes de la 8. Divisin que avanzara
contra Toledo lo que le abra la posibilidad de amenazar la Colonia Menonita y la ruta de
toda la logstica paraguaya.
Despus de una lenta marcha de 22 das por culpa de la lluvia y el barro, el 25 de febrero, la
3. Divisin boliviana, al mando del teniente coronel Luis Gamarra, atac, sin ningn tipo
de sorpresa, a las fuerzas del coronel Ayala en Toledo. La unidad paraguaya contaba con
tropas sin experiencia en combate, careca de los armamentos reglamentarios o los que
tena eran obsoletos. Una peste de disentera y tifoidea afectaba a muchos soldados. Por esa
razn y para aumentar el control, Ayala organiz la defensa no en lneas continuas sino en
centros de resistencia que, como erizos, apuntaban para todos lados y dejaban espacios
abiertos que servan de verdaderas trampas.
52
Pese al apoyo de la artillera y de 10 aviones
que bombardearon y ametrallaron toda la zona, el vigoroso ataque frontal de la 3. Divisin
boliviana no logr su objetivo producindose una gran cantidad de bajas.
53
Cundi la
desmoralizacin en diversos regimientos bolivianos tras los infructuosos ataques realizados
en los das siguientes. Para descomprimir la situacin Kundt orden a la 8, Divisin:
"De Muoz. 6-III-33. Hora 15:00. C II. CE. Cif. 86/300. Da 9 en la madrugada Octava Divisin
debe realizar un ataque demostrativo a Fernndez [Herrera]".
General Kundt al general Osorio (en Vergara Vicua, 1944, pg. 34, vol. 4)
Cuando el 10 de marzo Ayala orden el contraataque, algunos regimientos bolivianos,
totalmente agotados por el esfuerzo realizado, se amotinaron, huyeron sin sus oficiales, y
llegaron incluso a disparar contra las propias fuerzas que trataban de contenerlos.
54
La
batalla finaliz el 11 de marzo con la retirada de la diezmada 3. Divisin hasta 15 km antes
de Corrales donde estableci una lnea defensiva.
Nuevamente Kundt no concentr en la zona una fuerza de ataque importante para lograr un
objetivo que hubiera creado serias preocupaciones al comando paraguayo.
50
Destituy al
teniente coronel Gamarra y su jefe de Estado Mayor, el mayor Luis Aez, y nombr en su
lugar al coronel Jos M. Quintela y provisoriamente al teniente Armando Pereyra. Este
ltimo, un excelente oficial, se suicidara cuatro meses despus afectado psicolgicamente
por los combates.
55

[editar] Reconquista boliviana de Alihuat (13 de marzo de 1933), retirada
paraguaya de Campo Jordn (17 de marzo de 1933) y segundo ataque
boliviano a Fernndez (Herrera) (10 al 27 de marzo de 1933)
[editar] Primera batalla de Alihuat
Artculo principal: Primera Batalla de Alihuat.
La ofensiva boliviana qued paralizada en sus extremos norte y sur, la 3. Divisin entre
Corrales y Toledo y la 7. Divisin delante de Nanawa. Las otras dos divisiones tampoco
progresaron hacia sus objetivos. Entre la 4. Divisin, que segua en Kilmetro 7, y la 8. y
3. Divisiones, que actuaban en el ala izquierda, exista un vaco de ms de 50 km, sin
solucin de continuidad. Kundt plane atacar por ese sector para aliviar a la 4. Divisin
que segua combatiendo en Kilmetro 7. Con la recientemente creada Divisin de Reserva
(9. Divisin) sali en el flanco derecho paraguayo capturando el da 13 de marzo el fortn
Alihuat. Este ataque, pese a estar bien organizado, tuvo errores de ejecucin lo que
produjo bajas desproporcionadas al objetivo y los pocos soldados paraguayos que
defendan ese fortn de trnsito logstico.
56

[editar] Retirada paraguaya de Campo Jordn
Artculo principal: Batalla de Campo Jordn.


Teniente coronel Carlos Fernndez (comandante de divisin) y mayor Andrade (jefe de
Estado Mayor) en el puesto de mando de la 1. Divisin paraguaya (Campo Jordn, marzo
de 1933).
La captura de Alihuat fue un contratiempo para el coronel Estigarribia que no esperaba
una penetracin tan audaz. El regimiento boliviano Campos cort al camino Alihuat-
Saavedra, ruta de abastecimiento de la 1. Divisin paraguaya, al mando del teniente
coronel Fernndez, que combata en Kilmetro 7, Kilmetro 12 y Campo Jordn. A su vez,
la 4. Divisin boliviana, con 3000 hombres, aument la presin sobre esa divisin.
Estigarribia trat de sacar provecho concentrando fuerzas en Arce para envolver a su vez a
la 9. Divisin y le pidi a Fernndez que tratara de sostenerse en su posicin hasta el 20 de
marzo. Fernndez, pese al pedido de su jefe, viendo que la situacin logstica era cada vez
ms delicada tom la decisin de abandonar su posicin. La retirada de la 1. Divisin
paraguaya hacia la zona de Gondra fue perfectamente planificada por un camino abierto al
trnsito de camiones, sin prdida de hombres ni material pesado.
"[...] en previsin de nuestro desprendimiento, dispuse ya desde el da 15 que desde el atardecer la
artillera bombardeara las posiciones enemigas [...] y que las tropas efectuasen fuego de
hostigamiento en forma decreciente hasta la media noche acortando su duracin en una hora [...]
Cada noche ese grandioso crepitar de todas las armas terminaba ms temprano, de tal modo que en
la noche del 17 de marzo de 1933, al cesar el fuego a eso de las 19 horas, el enemigo no se dio
cuenta en absoluto de que la primera lnea era evacuada casi ntegramente"
Teniente coronel Carlos Fernndez (en Fernndez, 1955, vol. 2, pg. 260)
[editar] Segunda batalla de Fernndez (Herrera)
Artculo principal: Batallas de Fernndez (Herrera).
Luego de la captura de Alihuat y tras el fracaso en capturar el fortn Arce, Kundt insisti
en atacar a Fernndez (Herrera) para luego volver sobre Arce desde dos direcciones, sur y
noroeste.
El 10 de marzo de 1933, la 8. Divisin boliviana, al mando del coronel Rafael Morant,
avanz nuevamente hacia Fernndez (Herrera). Esta fuerza estaba compuesta por 5
regimientos y 2 grupos de artillera: 61 oficiales, 1900 soldados, 52 automticas, 7 caones
y apoyo de la aviacin.
57

El coronel Morant envi al coronel Luis Saavedra con 2 regimientos para que rodeara el
fortn y cortara el camino que lo una con Arce. La columna Saavedra se desorient en el
monte. Sin saber donde estaba el grupo Saavedra, la 8. Divisin boliviana inici sucesivos
y sangrientos ataques frontales que fueron repelidos por los defensores paraguayos. Cuando
Saavedra lleg finalmente a su objetivo fue atacado por fuerzas que venan de Arce y tuvo
que volver a su base de partida.
58

El da 27 de marzo de 1933, despus de varios das de ataques, las fuerzas bolivianas se
retiraron hacia Platanillos. Las importantes bajas afectaron la moral de los combatientes
bolivianos.
59
Cuando se orden la suspensin del ataque la situacin de los soldados no era
buena:
"Parecan seres resignados a morir, absolutamente carentes de sentimientos y totalmente
insensibles. Se emple con ellos la persuasin, el ruego y la amenaza, sin resultado alguno. Les
aseguramos que los paraguayos acostumbraban a castrar a sus prisioneros, pero seguan
inconmovibles [] como ltimo recurso, tom una medida desesperada. Di orden a los oficiales
que cortaran varas de los rboles y arrearan a palos a aquellos soldados que se negaban a marchar".
Oficial boliviano Ovidio Quiroga Ochoa (en Dunkerley, 1987, pg. 251)
El general Kundt critic la actuacin del comandante de la 8. Divisin lo que provoc
malestar por ser injustas y desconsideradas.
60

En seis meses de ofensiva, el general Kundt solo haba logrado tomar Corrales, Alihuat y
corregir la penetracin paraguaya en Kilmetro 7 y 12. Entonces volvi a su plan original:
capturar el estratgico fortn Nanawa, al sur.
[editar] Actividad diplomtica (diciembre de 1932 a mayo de 1933). El
Paraguay declara la guerra a Bolivia (10 de mayo de 1933)
En los meses de diciembre de 1932 y enero de 1933 fracasaron dos intentos de mediacin
llevados adelante por la Argentina y Chile separadamente, en cuanto integrantes del grupo
ABCP (Argentina, Brasil, Chile y Per) o sea pases limtrofes de Bolivia y Paraguay. Los
mediadores solicitaban:
La suspensin de las hostilidades.
Retirar los ejrcitos de la zona de operaciones.
Someter la cuestin litigiosa a la Corte Permanente de Justicia Internacional.
La desmovilizacin y la devolucin de prisioneros.
El 25 de enero de 1933 Argentina y Chile (ahora en forma conjunta), con el acuerdo de
Brasil, enviaron a los gobiernos de Bolivia y Paraguay, en forma confidencial, una nueva
propuesta que luego se denomin Acta de Mendoza, la cual fue entregada oficialmente un
mes despus, el da 24 de febrero. El 27 de febrero, Bolivia y Paraguay aceptaron el Acta
con una serie de objeciones. El ministro paraguayo Vicente Rivarola, destacado en Buenos
Aires, anticip a su gobierno que Bolivia no iba a aceptar la propuesta del grupo ABCP
teniendo en cuenta la postura que vena sosteniendo desde siempre. Sugiri que el Paraguay
debera declarar oficialmente la guerra a Bolivia para aislarla de todo apoyo externo y dar a
sus dirigentes una justificacin que les permitiera cambiar su postura:
Bolivia, si ha de ser vencida en el terreno militar o en el campo de la diplomacia, necesitar serlo,
no por el Paraguay, ni siquiera aparentemente, sino por causas extraas al Chaco: por las injusticias
de los vecinos, por inconvenientes geogrficos, por fenmenos naturales, pues, dentro de su
idiosincrasia, necesitar siempre presentarse como vctima de los ms fuertes y continuar llorando
por los errores de la geografa y por las injusticias de su destino.
Carta de Vicente Rivarola al presidente Eusebio Ayala, marzo de 1933
(en Rivarola, 1982, pg. 166)
Durante el mes de marzo y buena parte de abril las negociaciones se estancaron. Por esa
razn, los das 21 y 22 de abril, el grupo ABCP insisti a las partes para que suspendieran
las hostilidades. El 23 de abril, el gobierno paraguayo retir sus objeciones para facilitar las
negociaciones pero Bolivia, el da 26, objet la presin que supuestamente reciba del
grupo ABCP. El da 8 de mayo los gobiernos de Chile y Argentina acusaron a Bolivia de
hacer fracasar la negociacin.
El gobierno paraguayo, reconociendo que Bolivia solo intentaba demorar las propuestas
mientras mantena la ofensiva desatada desde diciembre de 1932, con la cual pretenda
ganar la guerra o, por lo menos, una posicin ms favorable para negociar, decidi declarar
formalmente la guerra a Bolivia el 10 de mayo de 1933. El objetivo, adems de complicar
el abastecimiento de armas y suministros a su oponente, fue eliminar la mediacin de la
Comisin de Neutrales, liderada por los Estados Unidos, que el Paraguay presuma
favorable a Bolivia. As, dicha Comisin, debido a sus sistemticos fracasos desde antes de
la guerra, ces en su actividad de mediador el 27 de junio de 1933.
[editar] Segundo ataque boliviano a Nanawa: el mayor ataque frontal de
toda la guerra (4 al 7 de julio de 1933)
Artculo principal: Segunda Batalla de Nanawa.


Segundo ataque boliviano a Nanawa: el mayor ataque frontal de toda la guerra. Situacin
inicial correspondiente al 4 de julio de 1933.
Rojo: fuerzas bolivianas.
Azul: fuerzas paraguayas.
Los informes de inteligencia paraguayos indicaron que Kundt estaba concentrando grandes
fuerzas frente a Nanawa. La preocupacin de Estigarribia se centr en dilucidar si el
enemigo pensaba atacar el fortn o seguir de largo y haciendo un rodeo salir en la punta del
riel de Casado, en la retaguardia de todo el ejrcito paraguayo o avanzar hacia el este, hacia
el ro Paraguay y salir casi frente a la ciudad de Concepcin. Cuando Kundt inici el ataque
frontal contra el fortn, Estigarribia comprendi el error de su adversario y orden al
teniente coronel Irrazbal que resistiera hasta el ltimo hombre para lograr el mayor
desgaste posible del ejrcito boliviano.
Meses antes, Salamanca haba advertido a Kundt:
"Permtame ahora expresarle inquietud gobierno respecto ataque Nanawa donde seguramente
enemigo ha concentrado sus elementos y har mximo esfuerzo [...] si sufrimos un rechazo, nuestra
situacin en el Chaco quedar perdida, o poco menos".
Presidente Salamanca al general Kundt (en Cuadros Snchez, 2003, pg. 195)
Teniento en cuenta la importancia poltica, militar y personal que significaba la captura de
Nanawa, Kundt concentr todo lo que tena para lograr ese objetivo. En julio de 1933
termin la preparacin para el ataque. Tena superioridad en hombres, aviones y artillera.
Contaba con dos grupos de tanques Vickers y los novedosos lanzallamas pero careca de
buenos conductores. El coronel Gerardo Rodrguez, comandante de la 7. Divisin,
encargado del ataque, haba inspeccionado la primera lnea solo tres veces en los meses
anteriores y nunca en forma completa. Kundt le exigi que lo hiciera con ms frecuencia:
"A pesar de estas medidas no han figurado muchas. Se cita este asunto vergonzoso para dejar
constancia de cmo la colaboracin de los comandos subalternos no siempre estuvo a la altura de
las operaciones ni fue tan activa como los intereses de Bolivia y el Ejrcito lo exigan".
General Hans Kundt (en Kundt, 1961, pg. 90-91)
Las posiciones paraguayas de Nanawa se mejoraron substancialmente en los meses
posteriores al primer ataque. Aunque los bolivianos utilizaron la fuerza area y tanques
como apoyo cercano y contaron, adems, con una enorme superioridad en artillera, los
ataques frontales bolivianos no fueron tan exitosos como en la Primera Guerra Mundial
porque carecan de una coordinacin precisa entre aviones, artillera, tanques y la
infantera.


Tanque Vickers Mark E, tipo B, de 6 toneladas, destruido en Nanawa.
Los atacantes lograron penetrar, con gran herosmo y derroche de bajas, en varios sectores
del sistema defensivo pero, agotados y diezmados por el esfuerzo realizado, fueron
rechazados por el contraataque de las reservas.
61

El ataque fracas con ms de 2000 bajas bolivianas en comparacin con las 189 muertos y
447 heridos paraguayos, proporcin esperable en un ataque de este tipo. Fue la primera
derrota importante de Kundt y le permiti a Salamanca retomar su crtica indicando que las
operaciones deban hacerse economizando hombres. Kundt, ya desde junio de 1933, como
consecuencia de las intrigas de los oficiales bolivianos bajo su mando, quera dejar su
puesto, pero recin en septiembre puso su renuncia a disposicin de Salamanca, la que no
fue aceptada.
62
Por su desempeo en la defensa del fortn, Luis Irrazbal fue ascendido al
grado de coronel.
[editar] Intento paraguayo de cerco en Gondra (11 al 15 de julio de 1933)
Aprovechando la concentracin boliviana frente a Nanawa y el posterior fracaso del ataque,
el teniente coronel paraguayo Rafael Franco plane la destruccin de la 4. Divisin
boliviana al mando del coronel Pearanda. Fiel a su estilo de conduccin y contrariando los
manuales militares, Franco abri por el flanco sur una picada hacia la retaguardia enemiga
y envi un regimiento a ms de 20 km de su base compensando ese riesgo con los efectos
multiplicadores que produce la sorpresa. El 11 de julio, el regimiento paraguayo RI-4 ms
un batalln de refuerzo avanz por esa picada y al da siguiente cort el nico camino de
aprovisionamiento boliviano casi en el puesto de mando de Pearanda y su artillera
divisionaria. Toda la sanidad de la 4. Divisin fue capturada, especialmente un importante
parque de medicamentos. Aprovechando la confusin en la retaguardia, Franco lanz un
ataque frontal que penetr en las posiciones bolivianas. Kundt coment as lo sucedido:
"El comando de la 4. Divisin, que durante la noche haba dado parte de un gran triunfo obtenido
(en estos partes nunca faltan la indicacin de que el campo est cubierto de cadveres [enemigos]),
se ve a la luz del prximo da completamente cortado y amenazado por el ataque de fuerzas
superiores desde su retaguardia. El desarrollo es muy tpico. No hay reservas disponibles. No
obstante todas las indicaciones del Comando Superior, las picadas a retaguardia estn
completamente abandonadas".
General Hans Kundt (en Kundt, 1961, pg. 114)
Sin embargo, tres factores jugaron en contra de esta ambiciosa operacin:
La masa de maniobra paraguaya en la retaguardia boliviana result ser demasiado
dbil para lograr rpidamente la desarticulacin de las fuerzas enemigas.
La decisin inmediata de Pearanda y Moscoso (a cargo del Estado Mayor) de
ordenar la retirada de la 4. Divisin hacia Alihuat abriendo una picada hacia el
noroeste llamada Picada de Salvacin.
El clima fro que permiti que las fuerzas bolivianas subsistieran ms tiempo con
las reservas de agua disponibles al momento del ataque enemigo.
Cuando el da 15 de julio las fuerzas paraguayas cortaron finalmente la ruta de escape hacia
Alihuat, la 4. Divisin se haba escurrido totalmente del cerco.
[editar] Incursin boliviana contra el fortn Rojas Silva (Falcn) (3 al 6 de
agosto de 1933)
El ataque al fortn Rojas Silva (Falcn) planeado por Kundt tena como objetivo cortar la
ruta de abastecimiento de la 1. Divisin que defenda Gondra y aliviar la comprometida
situacin de la 4. Divisin. Tambin tena un objetivo psicolgico y poltico: despus del
fracaso en Nanawa y la retirada de la 4. Divisin de Gondra, Kundt quera tomar Rojas
Silva (Falcn) hacindolo coincidir con el 6 de agosto, da de la independencia de Bolivia
para borrar la impresin del fracaso de su ofensiva y la prdida de la iniciativa. Sin esperar
los refuerzos para reconstruir sus mermadas y cansadas unidades, Kundt inici un ataque
demostrativo general en todo el frente para ocultar su intencin de ocupar los caminos
Gondra-Pirizal y Pirizal-Falcn, llegando, en este ltimo caso, el da 4 de agosto, a Campo
Aceval, a 15 kilmetros de Falcn.
En forma independiente, el da 3 de agosto, dos regimientos de la 9. Divisin, el RI-18
Junn (al mando del mayor Condarco) y el RI-36 (al mando del mayor Jorge Rodrguez),
comandados por este ltimo, salieron de Alihuat y, abriendo una picada angosta para no
ser detectados, salieron sorpresivamente el da 5 frente al fortn Falcn tras dos das de
marcha agotadora. El ataque deba coincidir con otro en la zona de Campo Aceval.
Producido ese ataque distractivo, el regimiento paraguayo Batalln 40 sali hacia el sur
dejando un claro en la defensa del fortn por donde se infiltr la columna de Rodrguez, que
sali de noche en la retaguardia de un escuadrn del RC-9 Capitn Bado y lleg hasta el
puesto de mando de su jefe, el capitn Nicols Goldsmith que se salv milagrosamente
pues fue ametrallado mientras dorma. Iniciado el combate, las fuerzas bolivianas, que
haban capturado las primeras lneas con facilidad, atacaron la segunda lnea y pese al
cansancio intentaron tomarla. Pero, perdida la sorpresa y enfrentando fuerzas que acudan
de todas partes, el mayor Rodrguez, casi sin municiones y con sus fuerzas diezmadas, tuvo
que retirarse a los montes cercanos donde, despus de un breve descanso, dej muertos y
heridos y se retir de vuelta hacia Alihuat.
Kundt repiti una vez ms el error de enviar fuerzas insuficientes a gran distancia, sin
apoyo de reservas y con pocas posibilidades de lograr un resultado favorable pese a que en
esta circunstancia se logr una sorpresa total.
[editar] Segunda ofensiva paraguaya (septiembre a
diciembre de 1933)
[editar] Los cercos de Campo Grande y de Pozo Favorito (30 de agosto al 15
de septiembre de 1933)
Artculo principal: Batalla de Campo Grande.


Campo Grande: Situacin al 15 de septiembre de 1933.
Rojo: fuerzas bolivianas.
Azul: fuerzas paraguayas.
El traslado de fuerzas bolivianas para sostener los ataques y contraataques en la zona
Nanawa-Gondra debilitaron el sector avanzado del fortn Alihuat defendido por tres
unidades bolivianas: el regimiento RC-2 Ballivin, en Campo Grande, a la izquierda de
Alihuat; el regimiento RI-27 Chacaltaya, en el centro, sobre el camino Alihuat-Arce; y
una pequea compaa del regimiento RI-8 Junn, en Pozo Favorito. La 7. Divisin
paraguaya, al mando del teniente coronel Ortiz, al comprobar el dbil enlace entre ellas,
realiz tres cercos separados siendo el principal el que realiz contra el regimiento
Ballivin. Los regimientos RI-4 Loa y RI-8 Ayacucho, fueron trasladados desde el sur para
ayudar, pero el regimiento Loa tambin cay en el cerco y el ataque del Ayacucho no pudo
romper el envolvimiento paraguayo. Tanto el general Kundt como su jefe de Operaciones,
el teniente coronel Toro, apreciaron errneamente la intencin, magnitud y la direccin
principal del ataque paraguayo lo que produjo una mala distribucin de las fuerzas
bolivianas.
63

Debido a la falta de agua y al creciente hostigamiento enemigo, el da 15 de septiembre, los
regimientos Ballivin y Loa capitularon. Un total de 509 soldados, con 2 jefes, 11 oficiales,
3 mdicos y 10 suboficiales se rindieron. La compaa del regimiento Junn, cercada en
Pozo Favorito, tambin se rindi. En el centro, el regimiento Chacaltaya pudo salvarse
gracias a los regimientos RC-5 Lanza y RI-22 Campos, que despus de duros combates,
abrieron una brecha por donde pudo escapar.
"No s qu hacer: Pienso en suicidarme, entregarme al enemigo o pasar a la Argentina",
dijo Kundt. Pero el teniente coronel Toro lo tranquiliz: "No se aflija mi general, ya
veremos la forma de redactar el informativo".
64
Kundt ocult los resultados al presidente
Salamanca: no mencion la captura de la compaa Junn (I/RI-18) en Pozo Favorito,
recalc la liberacin del Chacaltaya y con respecto a Campo Grande coment:
"Ocurri un hecho absolutamente insospechado e inexplicable. Despus de combate victorioso,
considerables fracciones de regimientos Loa y Ballivan se dejaron [sic] rodear completamente".
General Hans Kundt (en Querejazu Calvo, 1990, pg. 86)
Aprovechando que el ejrcito boliviano estaba atacando en la zona de Pirizal y Gondra, el
coronel Estigarribia golpe al norte de Alihuat, desde Campo Grande a Pozo Favorito.
Este ataque, totalmente inesperado por el lugar y la velocidad de su ejecucin, puso a
Kundt en la disyuntiva de: continuar el ataque o reconocer que haba perdido la iniciativa y
ahora deba defenderse. Sin contar con la informacin necesaria o no dando importancia a
la que reciba de sus subalternos, Kundt asumi que el ataque paraguayo era meramente
distractivo. Por eso, de mala gana, movi dubitativamente las reservas destinadas a su
ofensiva trayndolas desde Pirizal, Bullo, Gondra e incluso desde Nanawa para romper los
cercos paraguayos cuando estos ya se haban consolidado y era demasiado tarde.
La batalla de Campo Grande fue el primer sntoma de un cambio en la estrategia del
ejrcito paraguayo y un ensayo en miniatura de lo que vendra despus. En mrito a su
realizacin Estigarribia fue ascendido al rango de general de brigada.
[editar] Segunda batalla de Alihuat (23 de octubre al 7 de diciembre de
1933)
Artculo principal: La Segunda Batalla de Alihuat.


Batalla de Alihuat-Campo Va.
Rojo: fuerzas bolivianas.
Azul: fuerzas paraguayas.
"No puedo evitar ocultar a usted el angustioso dolor que me causa el pensar en el derramamiento de
sangre en el Chaco. Confo en que usted sepa economizar nuestro cruel desgaste en cuanto sea
posible sin comprometer el xito final de la campaa".
Presidente Salamanca al general Kundt
(en Querejazu Calvo, 1990, pg. 89)
Salamanca recomend a Kundt no repetir los ataques como el de Nanawa, sugiriendo una
estrategia defensiva, con el menor costo posible en vidas y materiales, que desgastase al
enemigo hasta obligarlo a llegar a un tratado de paz razonable. Ya no pensaba, como un ao
antes, firmar en Asuncin, la capital paraguaya, el final de la guerra.
65

El mayor boliviano Oscar Moscoso le manifest al general Kundt el deplorable estado y la
inferioridad de las fuerzas bolivianas luego de los combates de julio a septiembre y sugiri
una retirada estratgica de 150 km, a la lnea Magarios-Platanillos, hacer descansar all a
los soldados y concentrar previamente una fuerza de 80 000 hombres antes de retomar la
iniciativa. Kundt objet que eso significara ceder muchos fortines y que Bolivia no tena
los recursos para crear y sobre todo mantener una fuerza tan grande en el Chaco. Moscoso
seal que entonces exista el peligro de perder los fortines, los hombres y las armas.
66
El
10 de octubre de 1933, en su visita a La Paz, Kundt afirm ante Salamanca y su gabinete:
No existe absolutamente posibilidad de derrota [...] podemos esperar con toda tranquilidad
en nuestras posiciones fortificadas [...] con la seguridad de no perder terreno.
67

Aprovechando esta ausencia, Toro envi a Roberto Bilbao La Vieja a los comandos de las
grandes unidades para reunir opiniones desfavorables sobre Kundt para lograr su
remocin.
68

El 11 de octubre de 1933, los representantes de Argentina y Brasil firmaron el Acta de Ro
de Janeiro en la que declararon que el conflicto del Chaco poda ser resuelto por medio del
arbitraje. El Paraguay acept la propuesta pero Bolivia la rechaz.
El presidente paraguayo Ayala viaj al Chaco el da 3 de octubre para ascender a
Estigarribia al rango de General. En esa reunin aprob el nuevo Plan de Operaciones,
donde el ejrcito paraguayo retomaba la ofensiva contra su par boliviano, y se comprometi
a enviar el mximo de recursos para llevarla a cabo con xito.
El da 23 de octubre de 1933, luego de reunir importantes fuerzas y recursos, Estigarribia
inici una serie de ataques de aferramiento contra la 9. Divisin boliviana, al mando del
coronel Carlos Banzer. Esta primera fase del plan consista en empujarla a sus lneas
principales. Una vez fijadas las posiciones de los defensores, que opusieron una tenaz
resistencia, pas a la segunda fase: rodear por el oeste su flanco izquierdo. Esta maniobra la
encabez la 7. Divisin paraguaya.
Durante todo el mes de noviembre las fuerzas paraguayas avanzaron sobre el ala izquierda
de la 9. Divisin desbordndola permanentemente pese a los refuerzos que enviaba Kundt
que no se percataba de la enorme superioridad enemiga en ese sector.
El 3 de diciembre de 1933, aprovechando una fuerte tormenta que dificultaba la logstica y
las comunicaciones radiales, la vanguardia de esta poderosa masa de maniobra paraguaya
lleg hasta los bordes del Campo 31 y cort el camino Saavedra-Alihuat colocando a la 9.
Divisin en peligro de ser copada. Ese da, el general Estigarribia asumi personalmente la
direccin tctica de las operaciones en reemplazo del dubitativo coronel Ayala. Otras
fuerzas paraguayas cortaron una segunda ruta que por Pozo Negro tambin iba hacia
Saavedra. Viendo que no iba a recibir una ayuda masiva para contener el cerco en ciernes,
Banzer decidi, el da 7 de diciembre, replegar su divisin por una tercera ruta que todava
quedaba libre. El fortn Alihuat fue evacuado e incendiado noticia que el gobierno ocult
al pueblo boliviano. Los 7000 hombres de la 9. Divisin abandonaron silenciosamente las
trincheras y exponindose al asedio enemigo y a la sed se dirigieron penosamente en
direccin sureste, hacia la 4. Divisin que combata en la zona de Gondra.
En ese mismo momento, en Muoz, sede del alto mando, algunos oficiales bolivianos
mostraban otras preocupaciones:
"De Muoz. 5/12/33. 11:40 horas. Para Villamontes. Cifrado 1/150. Favor aumentar a pedido 10
botellas de Cinzano. Para m otras 10. Un tarro de cerveza para el coronel Vzquez. Dgale a Acosta
que me preste el dinero que falte".
Cifrado de Muoz a Villamontes (en Querejazu Calvo, 1995, pg. 191)
En su plan de retirada, lo que Banzer no pudo prever fue que el mismo da 7 de diciembre,
a las 4:35 horas, el frente de Gondra a cargo de la 4. Divisin boliviana colaps por el
sorpresivo ataque nocturno que por propia iniciativa realiz el teniente coronel paraguayo
Rafael Franco al mando de la 1. Divisin paraguaya. La Divisin boliviana, rebalsada en
varios sectores, no tuvo otra opcin que replegarse hacia la misma zona donde converga la
9. Divisin. Esta imprevista maniobra sorprendi incluso al general Estigarribia, que pidi
varias veces la confirmacin de que efectivamente el teniente coronel Franco estaba
avanzando por el sur cerrando las vias de escape de dos divisiones bolivianas.
[editar] Cerco y rendicin en Campo Va (11 de diciembre de 1933) y
destitucin del general Hans Kundt
Artculo principal: El cerco de Campo Va.
La 9. y 4. Divisin bolivianas se encontraron en Campo Va donde quedaron
inmovilizadas por los dos brazos de la tenaza paraguaya.
"Millares de hombres de color tierra circulaban sobre el pequeo campo esperando la orden de
partida. Trpodes, morteros, cajas de municiones, caones de repuesto, granadas, ametralladoras y
fusiles, amen del equipo, se transportaban en los hombros no en la espalda [...] [En un camino] de
cinco metro de ancho a travs del bosque [...] descansaba nuestra columna de camiones [...]
cargados con piezas de artillera y municiones para las diversas armas, ora con tanques destinados al
aprovisionamiento de agua y gasolina, ora, en fin, cargados de vveres, carpas y equipos. Una
mayor parte de las tropas de la 4. y 9.. Divisin que se encontraban detenidas en su marcha,
cubran cuanto espacio libre quedaba sobre la ruta y sobre todo, a lo largo de la columna de
automviles []. As, embotelladas [...] en la picada, reducidas a un estrecho radio de accin, [...]
toda maniobra ms que difcil se hacia imposible [...] Tal era nuestra situacin el da nueve [de
diciembre] en la tarde, grave en extremo y ms an si se toma en cuenta el agotamiento fsico y la
consiguiente depresin moral".
Capitn de artillera boliviano Torres Ortiz de la 4. Divisin
(en Brockman, 2007, pg. 344)
El 10 de diciembre se complet el anillo. Kundt consider alarmistas e incorrectos los
informes de los pilotos y de Banzer ya que estaba convencido de que el ejrcito enemigo no
estaba capacitado para llevar a cabo operaciones coordinadas con una gran cantidad de
unidades (5 divisiones) en un frente tan amplio. Kundt recrimin a Pearanda porque se
haba retirado inexplicablemente desde Kilmetro 21 hacia Saavedra, al sur, y le orden
que volviera a esa posicin para ayudar a las dos divisiones cercadas. Banzer intent abrir
una picada para poder escapar pero la presin paraguaya, la espesura del monte, el calor y
el cansancio de los zapadores bolivianos impidieron su concrecin.


Mortero tipo Stokes Brandt.
El 10 de diciembre, a las 17:00 horas, los bolivianos intentaron romper el cerco pero por
error la aviacin boliviana bombarde al propio RI-50 Murgia al mando del capitn
Antezana Villagrn, hecho que a posteriori algunos historiadores bolivianos trataron de
ocultar.
69
Solo el regimiento Lanza, en una lucha feroz y con grandes prdidas, logr
abrirse paso pero muy pocos soldados lograron escapar. El da 11 de diciembre de 1933, las
dos divisiones cercadas, sin ninguna opcin, tuvieron que rendirse.
Las prdidas bolivianas fueron importantes, murieron 2600 soldados y aproximadamente
7500 cayeron prisioneros (18 jefes, 170 oficiales, 7271 soldados).
70
De un solo golpe, ms
de dos tercios del ejrcito boliviano fue destruido. Solo escaparon 1500 hombres, que en su
mayora pertenecan a las fuerzas de Pearanda que no estuvieron dentro del cerco. Cuando
se comunic a La Paz que se haba salvado Pearanda, este nunca aclar la situacin y la
cosech en su favor como si fuera el hroe de la jornada, razn por la cual Salamanca lo
promovi en lugar de Kundt.
2
Cuando el 11 de diciembre de 1933 los ministros y Toro
llegaron a Muoz para destituir al general Kundt, este los recibi en su puesto de mando:
"Ya no estaba en el rol del dios Thor, que molera sus mseras existencias de funcionarios en un
yunque con su martillo de trueno. Ms bien desliz con amargura que se senta enfermo y agobiado
no solo por las preocupaciones de la campaa y sus ltimos resultados sino por la situacin de su
familia y sus negocios".
Brockmann (2007, pg. 323)
La rendicin de Campo Va proporcion al Paraguay gran cantidad de armas y equipos:
8000 fusiles, 536 ametralladoras, 25 morteros, 20 piezas de artillera, 2 tanques Vickers,
muchos camiones y una gran cantidad de municiones. El resto del ejrcito boliviano se
retir hacia Magarios.
En Muoz, centro del comando boliviano en el sur, el da 14 de diciembre de 1933, a las
10:00 horas, en medio del trajin para desalojar el fortn y destruir sus instalaciones, el
destituido general Kundt subi a un trimotor Junkers 52 del Lloyd Areo Boliviano y parti
del Chaco para siempre. A la tarde, el Servicio de Escucha paraguayo descifr el siguiente
parte:
"De Muoz, n. 319. Diciembre 14, 1933, 18 horas. Para Director Etapas. Villamontes. Cifrado
724/171. Si no hay carga urgente para trimotor, puede traer maana cigarrillos, coca, alcohol, unas
botellas de pisco y pastillas agridulces para tropa que llega en malas condiciones fsicas".
Cifrado 724/171 (en Querejazu Calvo, 1995, pg. 191)
Ese mismo da, a 50 km al este, con la presencia del general Estigarribia, la bandera
paraguaya reemplaz a la boliviana en el mstil del fortn Saavedra donde haba ondeado
desde su fundacin, en el ao 1924.
71
El fortn Muoz comenz a arder al atardecer del da
19 de diciembre. El da 20, luego de un ligero bombardeo de la artillera paraguaya,
ingresaron lentamente los soldados del RC-7 San Martn.
72

El 24 de diciembre, en el fortn Ballivin, nueva sede del comando boliviano, a 200 km al
noroeste de Campo Va, se reunieron para festejar la Navidad los oficiales bolivianos:
Enrique Pearanda, ngel Rodrguez, scar Moscoso, David Toro y su protegido Germn
Busch.
"Los nuevos jefes se reunieron alrededor de una larga mesa para celebrar su encumbramiento. El
desastre de Campo Va qued olvidado. El principal culpable [Kundt] estaba confinado [] sus
espritus retozaban de libertad y alegra. Ellos eran ahora los dueos de la situacin y sabran
demostrar al pas y al mundo que podan bastarse a si mismos, conduciendo la campaa como no lo
pudieron hacer ni Quintanilla, ni Guilln, ni Lanza, ni Kundt. El licor corri sin tasa. Era la primera
de las parrandas con que los integrantes de esos comandos, con contadas excepciones, iban a sumar,
a su fracaso como estrategas, la fama de intemperantes".
Historiador boliviano Querejazu Calvo (en Brockmann, 2007, pg. 362)
[editar] Un armisticio de veinte das (19 de diciembre de
1933 al 6 de enero de 1934)
Con la derrota sufrida en Alihuat y Campo Va al ejrcito boliviano solo le qued la 7.
Divisin la que tuvo que retirarse de la zona de Nanawa hacia Magarios. La propuesta del
teniente coronel Franco de utilizar todos los camiones disponibles para avanzar
rpidamente hacia Ballivin-Villamontes y acabar con el resto del ejrcito boliviano no
prosper. El presidente Ayala crey que haba ganado la guerra y que Bolivia, sin ejrcito,
no tena otra opcin que capitular y solicitar la paz y, para dar tiempo a la diplomacia,
propuso un armisticio que el gobierno boliviano acept de inmediato.
El armisticio favoreci enteramente a Bolivia.
[editar] Creacin del Segundo Ejrcito Boliviano
Bolivia acept el armisticio para ganar tiempo y formar un nuevo ejrcito. Durante el
primer ao y medio de guerra, Bolivia haba movilizado 77 000 hombres de los cuales solo
quedaban 7000 combatientes en el Chaco (la 7. Divisin) y 8000 hombres que prestaban
diversos tipos de servicios. Del resto: 14 000 haban muerto, 32 000 fueron evacuados por
heridas o enfermedades, 10 000 cayeron prisioneros, 6000 desertaron.
73

Cuando el armisticio caduc, el nuevo ejrcito boliviano tena un total de 18 regimientos
cuyos efectivos eran superiores al que haba comandado Kundt un ao antes.
74

Pero este nuevo ejrcito tena tres inconvenientes:
Miles de campesinos cuyas tierras eran expropiadas por los terratenientes
bolivianos, dando lugar a varios levantamientos, fueron reclutados como soldados
para luchar por un desierto inhspito y estril. Los soldados carecan de buena
preparacin y experiencia en combate; su moral y motivacin eran bajas. En
muchos casos se reclutaron soldados no aptos fsicamente para soportar las
exigencias del teatro de operaciones chaqueo. Se quejaban de la mala y escasa
comida, del temor a la selva chaquea y de los fusilamientos de desertores que
estaban obligados a presenciar.
75

A principios de 1934, el alto mando boliviano reconoci que para la defensa de posiciones
se necesitaban 2 soldados recin reclutados por cada soldado paraguayo, siempre que
estuvieran bien alimentados y con el apoyo de ametralladoras y artillera. Para atacar esta
relacin suba a 4 reclutas bolivianos por cada soldado paraguayo.
76
Esto complicaba la
logstica, problema que Kundt ya haba analizado el ao anterior, especialmente en el
consumo de alimentos, agua y municiones que los reclutas solan derrochar:
"Si hoy come la tropa 600 gramos, aumentando el efectivo del ejrcito, se tendra que racionar por
300 gramos por soldado [...] Se ha citado a mi comando por no haber pedido ms gente. Las razones
se encuentran en este informe. Hubieran muerto de hambre".
General Kundt a Salamanca (en Dunkerley, 1987, pg. 248)
El cuadro de oficiales estaba muy raleado. El mando de los regimientos se dio a
capitanes o mayores con poca experiencia y se contrat oficiales mercenarios
extranjeros, especialmente chilenos, que en nmero de 105 ingresaron desde abril y
hasta fines de 1934.
77

78

"Para sorpresa de muchos, los oficiales chilenos pudieron superar las barreras de la nacionalidad,
raza, color, clase y lenguaje que los separaba de sus soldados. A diferencia de los oficiales
bolivianos, que preferan mantenerse en la retaguardia y huir al primer problema, los oficiales
chilenos permanecan con sus hombres en el combate, la retirada o cuando se rendan".
De la Pedraja Tomn (2006, pg. 468, nota 10)
Mientras el ejrcito paraguayo preparaba a los estudiantes para oficiales, su par boliviano
los alistaba como soldados, y suele atribuirse la poca capacitacin y cantidad de oficiales a
la estructura de la sociedad boliviana, al elitismo y al racismo.
79
Los amigos y parientes de
los polticos y los jvenes de la burquesa en todas sus capas ocuparon puestos burocrticos
en la retaguardia eludiendo as ir al frente de batalla.
80

La derrota de Alihuat-Campo Va no mejor la unidad del ejrcito con el gobierno
sino todo lo contrario. Las camarillas se fracturaron an ms. Cuando el nuevo
comandante en jefe quiso nombrar al coronel David Toro como Jefe del Estado
Mayor, se opusieron varios altos oficiales, por lo que Pearanda recibi una severa
advertencia de Salamanca:
"Est usted al borde de una rebelin militar frente al enemigo extranjero. Reflexione bien y
detngase a tiempo [...] Su deber es cumplir la orden que le he reiterado ya cuatro veces y que ahora
le reitero por quinta vez".
Presidente Salamanca al general Pearanda (en Dunkerley, 1987, pg. 224)
Como solucin, Toro fue nombrado comandante del Primer Cuerpo de Ejrcito. Este
nombr a su vez, como jefe de Estado Mayor de esa unidad a Germn Busch, un joven
oficial de 29 aos sin ninguna capacitacin ni experiencia en esa funcin ni en el mando de
grandes unidades, que a partir de entonces figur como su protegido en la corte que Toro
organiz a su alrededor con oficiales jvenes, socialistas, bufones y poetas donde reinaban
los placeres de la buena mesa, las bebidas y las mujeres.
Como sntoma de este clima de insubordinacin dentro del ejrcito contra el presidente
Salamanca, el 5 de abril de 1934 se amotinaron los cadetes del Colegio Militar y apoyados
por la polica salieran de su cuartel y ocuparon gran parte de la ciudad de La Paz. Este
motn fracas por la falta de apoyo popular y del sector militar que lideraba Pearanda.
81

El presidente Salamanca, dudando cada vez ms de la eficacia de los militares bolivianos,
intent penetrar de dos maneras en el feudo que estos haban construido en el Chaco. En
primer lugar, a fines de abril de 1934, intent crear el cargo de Inspector General del
Ejrcito con la funcin de enlace entre el presidente y el Alto Mando. Propuso para el cargo
a un civil, el doctor Joaqun Espada. La oposicin del general Pearanda y la inmediata e
indisciplinada reaccin del teniente coronel Moscoso hizo que Salamanca le pidiera
inmediatamente su renuncia como Jefe de Estado Mayor, la que se hizo efectiva pese a los
ruegos en contrario de Pearanda. En segundo lugar, en el mes de mayo de 1934 lleg la
misin militar checa contratada por Salamanca compuesta de cinco oficiales de alta
graduacin, todos a cargo del general Vilem Placek para que asesorara al gobierno en
sectores claves del ejrcito. Esta medida tambin despert el total desacuerdo de los jefes
de Cuerpo y de Divisin bolivianos.
82

[editar] Tercera ofensiva paraguaya (enero de 1934 a
diciembre de 1934)
El ejrcito paraguayo, luego de este descanso, continu su avance capturando los fortines
Platanillos, Loa, Esteros, Jayucubs, mientras el ejrcito boliviano, en actitud defensiva,
intent crear diversas lneas de contencin. A partir de Campo Va el ejrcito paraguayo
comenz a sufrir el mismo problema que haba aquejado a su oponente desde el comienzo
de la guerra: el alargamiento de su lnea logstica. Con un parque de camiones siempre
escaso, con cubiertas y motores desgastados por el uso intensivo, en condiciones de
extremado calor, y la necesidad de derivar ms hombres para cuidar y sostener la fluidez de
esas lneas de aprovisionamiento, Estigarribia tuvo que sujetar sus decisiones estratgicas a
estas limitaciones logsticas. La captura de gran cantidad de soldados enemigos en las
distintas batallas y cercos, a los cuales haba que trasladar a la retaguardia, alimentar y
sobre todo proveer de agua, dificult tambin la persecucin de las fuerzas bolivianas en
retirada.
83

[editar] Cada del fortn Magarios (11 al 12 de febrero de 1934)
Artculo principal: Cada del Fortn Magarios.
Tras la derrota de Campo Va, el alto mando boliviano decidi retirarse hasta la lnea
Magarios-La China. All el Primer Cuerpo boliviano construy el sistema defensivo mejor
realizado de toda la guerra.
A comienzos de febrero de 1934 el ejrcito paraguayo avanz sobre el sector de La China y
constat que los bolivianos trasladaban tropas desde Magarios para aumentar la defensa.
Para cortar ese movimiento, el 10 de febrero, se plane un ataque demostrativo sobre la
zona de Magarios para fijar all la mayor cantidad de fuerzas bolivianas. El da 11, para
sorpresa del comando paraguayo, el ataque logr abrir una brecha de 300 metros en esa
poderosa lnea defensiva por donde los paraguayos penetraron 7 kilmetros hacia la
retaguardia enemiga. Al da siguiente, los defensores abandonaron las fortificaciones sin
combatir. Los bolivianos tuvieron 60 bajas entre muertos y heridos, los paraguayos 10
muertos y 27 heridos. El fortn Magarios fue abandonado y destruido por los bolivianos.
[editar] Batalla de Caada Tarija o de los criptgrafos (27 de marzo de
1934)
Artculo principal: Batalla de Caada Tarija o de los criptgrafos.
En febrero de 1934 la nueva 9. Divisin boliviana fue puesta al mando del coronel
Francisco Pea. Su misin era defender la desrtica zona de Picuiba a cuyo efecto desplaz
al RI-18 Montes, con 1500 hombres, al mando del teniente coronel Bava hacia Garrapatal
con rumbo a Caada Tarija. Pea ubico su puesto de mando en Carandayt, fuera del
desierto y a 250 km de Garrapatal.
El alto mando paraguayo supuso que estas fuerzas podan afectar sus operaciones frente al
fortn Ballivin y decidi atacarlas.
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El 20 de marzo, la 6. Divisin paraguaya, al mando del teniente coronel Federico W.
Smith, intercept en Caada Tarija al RI-18 Montes. El mayor boliviano Juan Belmonte,
ubicado en Picuiba, fue el encargado de actuar de enlace entre Bava y el lejano
comandante Pea. Esto lo oblig al uso intensivo de los medios radiotelegrficos que
fueron interceptados y descifrados por los paraguayos permitiendo anticipar sus
movimientos. Por esta razn esta batalla se conoce tambin como Batalla de los
Criptgrafos.
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El comandante paraguayo rode a dos batallones bolivianos capturando todo el parque de
municiones del regimiento. Belmonte trat de salvar a los cercados pero tuvo que retirarse
hacia Garrapatal.
86

El regimiento boliviano se rindi perdiendo ms de 1000 hombres entre muertos,
prisioneros, heridos y extraviados, y todo su armamento. Su jefe, ngel Bava, intent
suicidarse y fue trasladado a un hospital paraguayo donde falleci el 5 de abril de 1934.
87

Fueron capturados los nuevos cdigos bolivianos, importantes mapas e informes sobre la
inexistencia de pozos de agua en todo el desierto hasta Carandayt.
El 28 de marzo de 1934, las fuerzas paraguayas ocuparon Garrapatal y establecieron
posiciones defensivas ms all del fortn.
[editar] Batalla de Caada Strongest (18 al 25 de mayo de 1934)
Artculo principal: Batalla de Caada Strongest.
La nueva lnea boliviana tena una gran debilidad: el espacio abierto entre los dos Cuerpos
de ejrcito que defendan Ballivin. El comando paraguayo decidi penetrar por ella hasta
alcanzar el ro Pilcomayo y aislar al Primer Cuerpo boliviano que defenda Ballivin. Pero
la aviacin boliviana descubri la picada oculta que abran los paraguayos en el monte y en
la que se trabajaba por las noches.


Plan estratgico del Ejrcito boliviano.
Rojo: fuerzas bolivianas.
Azul: fuerzas paraguayas.
El coronel ngel Rodrguez, del Estado Mayor boliviano, resolvi dejar que los paraguayos
avanzaran hasta cierto lmite, para poder encerrarlos mediante una maniobra concntrica
que juntase a sus espaldas a regimientos del Primer y Segundo Cuerpo.
El da 10 de mayo de 1934, los 9 regimientos y la artillera que componan el Primer
Cuerpo paraguayo avanzaron por el claro existente entre los dos Cuerpos bolivianos sin
sospechar que se metan en una trampa. La poderosa 9. Divisin boliviana con 14 000
hombres,trasladada secretamente desde el norte, dividida en dos columnas cort el camino
El Lbrego en la retaguardia de los 5500 hombres de la 7. y 2. Divisin paraguaya y en su
avance encerr a un batalln paraguayo de 200 soldados del RI-16 Mariscal Lpez al
mando del capitn Joel Estigarribia, que circunstancialmente qued en el medio de las
dos columnas.
Sin ninguna necesidad tctica los bolivianos se empecinaron en aniquilarlo rodendolo con
un triple cerco perdiendo as el objetivo central de la maniobra y un tiempo valioso por la
obstinada resistencia de esa pequea unidad paraguaya. Debido a esta demora fracas
tambin el envolvimiento de los regimientos bolivianos Jordn y Loa del Segundo Cuerpo,
brazo norte del cerco que llegaron al lmite de su radio de maniobra y al no poder unirse a
la 9. Divisin, quedaron con su retaguardia y flanco expuestos a las fuerzas enemigas que
intentaban escapar.
Pasada la sorpresa inicial y gracias a la demora en cerrar las dos tenazas, los regimientos
paraguayos lograron salir por sendas construidas al efecto o an no controladas, o se
abrieron paso a la fuerza. Varios batallones de la 2. Divisin paraguaya que se
desorientaron en el monte durante la retirada no tuvieron otra opcin que rendirse.
El combate tuvo lugar del 18 hasta el 25 de mayo de 1934. El ejrcito boliviano logr
capturar a 67 oficiales y 1389 soldados, ms de la mitad de los que capturaran en toda la
guerra, pertenecientes a los regimientos Sauce, Capitn Bado, Dos de Mayo y Mariscal
Lpez pertenecientes a la 2. Divisin que primero dud en retirarse y luego se desorient
en el monte al hacerlo. Adems de los prisioneros se capturaron armas livianas y diez
camiones. Toda la artillera divisionaria paraguaya logr evadir el cerco.
"Los prisioneros paraguayos muestran un semblante alegre, casi jovial. Apenas se ve alguna cara
triste. Conversan con sus oficiales con toda naturalidad; ren, parecen satisfechos de su situacin, a
pesar de que traen las manos amarradas con cuerdas [...] Los prisioneros paraguayos se han
caracterizado siempre por su hinchada altivez y ante todo por su fe absoluta en el triunfo de su
ejrcito en esta guerra. [...] Nosotros somos del Dos de Mayo me informa un prisionero, blanco,
barbudo, que debe frisar en los 40 aos. ramos los mejores del ejrcito, gente escogida"
ngel Lara, excombatiente y poeta boliviano (en Lara, 1972, pgs. 58-59)
La batalla de Caada Strongest no tuvo el resultado planeado: la aniquilacin de todo un
Cuerpo de Ejrcito paraguayo, pero su resultado parcial tonific la moral del comando,
combatientes y poblacin del pas. El comando paraguayo aprendi a no menospreciar la
capacidad de su oponente y volvi a ajustar todos los recaudos de seguridad que se haban
violado al principio de esta batalla: patrullajes cercanos y lejanos, inteligencia sobre el
enemigo (el Estado Mayor paraguayo no saba que la 9. Divisin se haba trasladado desde
el norte) y la necesidad de la sorpresa para sus acciones ofensivas.
[editar] Estancamiento de las operaciones (junio a julio de 1934)
Archivo:Potez25.jpg
Avin Potez 25 utilizado por la fuerza area paraguaya.
Pese al traspi en Caada Strongest, el comando paraguayo insisti en ocupar Ballivin. De
junio a la primera quincena de agosto de 1934 se sucedieron intensos ataques y
contraataques llevando la peor parte las fuerzas bolivianas. El historiador y excombatiente
boliviano Hugo Rene Pol menciona el estado fsico y mental en que se encontraban las
unidades bolivianas despus de meses de combates:
"Ser menester apuntar que la fatiga y otros factores [...] quebr en ms de una vez la moral de
nuestras aguerridas unidades, como en los casos de la ruptura de la lnea fortificada del denodado
regimiento Prez (R-3) en la madrugada del 18 de junio [en Ballivin]. Se crey o arguy que esta
ruptura se deba a un descuido [...] Sin embargo [...] el 8 de julio, el regimiento Manchego (R-12), a
pesar de las medidas de precaucin tomadas la noche anterior, a la primera presin del enemigo
dej sus posiciones [...] dos das despus, el desarrollo de una operacin tendiente a envolver al
enemigo en sus posiciones nos fue malogrado por el desbande del regimiento Colorados (R-41),
uno de los mejores del 1er Cuerpo de Ejrcito"
Hugo Ren Pol, oficial y excombatiente boliviano (en Pol, 1945, pg. 91)
Estos comentarios denuncian la afeccin psicolgica que aos despus se llam fatiga de
combate, y que por entonces se la confunda equivocadamente con cobarda.
La guerra lleg a un equilibrio: el ejrcito boliviano, al no abandonar Ballivin, careca de
la superioridad necesaria para lanzar una ofensiva en otro sector. En ese fortn estaban
inmovilizados 18 000 soldados, 20 caones, 600 ametralladoras pesadas, 200 camiones, 5
millones de proyectiles de fusil y 5000 granadas de can y mortero.
88
El ejrcito
paraguayo tampoco tena la superioridad necesaria para capturar Ballivin lo que no
impidi que realizara un ataque areo con 4 aviones Potez 25 el da 8 de julio de 1934, que
da en suelo 5 aviones Curtiss-Wrigth Osprey bolivianos, camiones, tanques de
combustibles de aviacin y la pista area.
89
De los tres aviones bolivianos que salieron en
persecucin de los atacantes uno fue derribado falleciendo el mayor boliviano Nery y su
copiloto el teniente Dorado.
90

Ante esta situacin, el presidente Salamanca consider que existan condiciones para una
accin diplomtica y que se podan fijar los lmites sobre las lneas alcanzadas por ambos
ejrcitos. Previamente, y para compensar los malos resultados de la guerra, pens que se
poda ocupar una zona en el alto ro Paraguay, sin presencia paraguaya, para un futuro
puerto hacia el Atlntico. Salamanca supona que esto no afectara en nada al Paraguay ni a
las negociaciones diplomticas y para Bolivia justificara, en el frente interno, la guerra y su
resultado. A tal efecto comenz a formar el Tercer Cuerpo de Ejrcito, al mando del
general Lanza, pese a la oposicin del alto mando que consideraba este plan, propuesto por
el general Osorio en agosto de 1932, como una distraccin de recursos.
91
Debido a la
demora en la ejecucin, el 16 de junio de 1934, Salamanca reclam al general Pearanda:
"Su cifrado 60 me lleva a insistir a ese comando en el proyecto de preparar la campaa en el norte
para salir al ro Paraguay. [] Nuestra presencia en el ro Paraguay sera un golpe mortal para el
enemigo y la victoria para nosotros. Juzgo que lo ms prctico sera preparar ya una campaa o un
golpe de sorpresa sobre Baha Negra. Como solo la estacin seca es aprovechable conviene no
perder tiempo".
Cifrado de Salamanca a Pearanda (en Guachalla, 1978, pg. 37)
[editar] Avance relmpago hacia Carandayt y la zona petrolfera boliviana
(14 de agosto al 5 de septiembre de 1934)
Cuando el Servicio de Inteligencia paraguayo detect la creacin y el objetivo del nuevo
Cuerpo de Ejrcito boliviano cundi la alarma en el comando paraguayo. El avance
boliviano en el alto Paraguay pondra en peligro los puertos paraguayos ubicados ms abajo
entre las cuales estaba Casado, desde donde se abasteca a todo el ejrcito. Tambin exista
la posibilidad de que los bolivianos avanzaran hacia la laguna Pitiantuta y de all a la punta
del riel del ferrocarril a Casado lo que combinado con un ataque desde el fortn El Carmen
poda encerrar a todo el ejrcito paraguayo. El general Estigarribia orden la exploracin
area del desrtico sector norte para verificar s los bolivianos estaban construyendo nuevos
caminos. El 12 de agosto de 1934, el piloto paraguayo Peralta con el teniente Etchevarry
como observador y artillero, despus de dos horas de vuelo, descubrieron partes de un
camino en construccin y al pasar sobre el fortn boliviano Madrejn vieron un avin
estacionado en el fortn. El piloto boliviano, al ver al solitario y lento Ptez 25, despeg
inmediatamente en persecucin de esa presa fcil. Tras varios intentos por derribar al avin
paraguayo que hua en zig-zag rozando la copa de los rboles, el veloz Curtiss Osprey
boliviano recibi impactos de ametralladora que afectaron su motor por lo que termin
estrellndose en el monte. El piloto boliviano muerto result ser el mayor Rafael Pabn que
el 4 de diciembre de 1932 haba derribado un avin paraguayo en Kilmetro 7.
Sin perder tiempo el coronel Franco recibi la misin de ocupar el fortn 27 de Noviembre
y aislar logsticamente al fortn Ingavi, punto de partida del futuro avance boliviano. El
desierto al norte de Garrapatal (La Faye, Picuba, El Cruce, 27 de Noviembre) era difcil e
inhspito para realizar grandes operaciones militares. Ya en el mes de marzo, el coronel
ngel Rodrguez, del Estado Mayor boliviano, haba dicho que el desierto era la mejor
defensa ante cualquier avance enemigo en ese sector. Sin embargo, para Franco, ofreca
grandes posibilidades para utilizar dos de sus tcticas preferidas: la sorpresa y el
movimiento.
"Y este es el momento pico de la estrategia del general Estigarribia, pues mediante pacientes fintas
y gran serenidad de espritu se colocaba en el fiel de la balanza para poder ser ms fuerte en el sitio
y momentos precisos [] para poder contrarrestar [] la nueva iniciativa y la superioridad
numrica del contrincante que el haba tenido el talento de diluir en el gigantesco escenario de las
operaciones".
Vergara Vicua (en Vergara Vicua, 1944, vol. 5, pg. 686)


Blizkrieg 2. CE paraguayo (17 de agosto al 6 de septiembre de 1934).
Franco desprendi en secreto sus divisiones del frente occidental, dejando pequeas fuerzas
que deban desarrollar una intensa actividad para engaar al enemigo. El da 13 de agosto
de 1934, sali de Garrapatal, pas por La Faye el da 14 y surgiendo de las colinas de arena
captur por sorpresa Picuba el da 15, tomando 450 prisioneros y un lote importante de
armas al costo de muy pocas bajas y heridos. Luego ocup El Cruce y abriendo en dos su
columna, una la dirigi hacia Yrendag y con la otra, el da 17, se apoder del fortn 27 de
Noviembre dando por terminada su misin luego de avanzar 120 km. en slo cinco das.
Dndose cuenta de que este veloz ataque en un sector inesperado haba sorprendido al
comando boliviano, sorpresa imputable en cierta medida a la aviacin boliviana que
vigilaba exclusivamente la zona del Pilcomayo, Estigarribia permiti a Franco que girara
hacia el oeste rumbo a Carandayty, teniendo ahora como objetivo el ro Parapet y la zona
petrolfera boliviana.
92

Esta maniobra de largo alcance comenz el 17 de agosto de 1934. A gran velocidad y
riesgo, segn era la caracterstica del coronel Franco, el Segundo Cuerpo paraguayo avanz
160 km en 13 das, a travs de un desierto con colinas de arena y malezales, dejando atrs
su propia artillera y a fuerzas enemigas en retirada. En su veloz avance, el 22 de agosto, las
fuerzas del coronel Franco cayeron sorpresivamente sobre Algodonal aniquilando a un
destacamento boliviano al mando del experimentado teniente Hugo Rene Pol que sustitua
al mayor alemn Wilhelm Brandt que circunstancialmente se haba ausentado horas antes
del fortn. La inesperada presencia de los paraguayos, tan lejos de Picuba, desde donde el
teniente Pol haba escapado unos pocos das antes, produjo muchas bajas bolivianas
capturndose un depsito de armas sin usar. Despus de escapar de Algodonal y deambular
por el desierto, el teniente Pol, con unos pocos soldados sobrevivientes, se entreg a las
fuerzas paraguayas para no perecer por falta de agua.
Artculo principal: Primera batalla de Algodonal.
El 27 de agosto de 1934, la 6. Divisin paraguaya lleg a 5 km de Carandayty, a ms de 50
km al norte de Villamontes, en la retaguardia de todo el ejrcito boliviano en el Chaco. En
ese punto tuvo que detenerse por problemas logsticos debido a que el agua deba traerse
desde Garrapatal, a 250 km de distancia al sureste, ya que recin el 27 de octubre de 1934
(2 meses despus) el equipo de ingenieros paraguayos encontrara agua en Yrendag.
Debido a las crticas en el plano poltico, el presidente Salamanca viaj con urgencia al
Chaco para solucionar este peligroso avance paraguayo.
[editar] Creacin del Cuerpo de Caballera del coronel David Toro
Despus de la urgente reunin en la sede del comando del ejrcito boliviano en Samayhuate
donde estuvieron presentes Salamanca, varios ministros y todos los altos jefes del ejrcito
(Pearanda, Toro, Sanjinz, Bilbao y Rivera) en la cual algunos propusieron tramitar la
paz en cualquier condicin e incluso la capitulacin,
93
se acord conformar el llamado
Cuerpo de Caballera, integrado por los mejores regimientos bolivianos, cuyo comando, por
razones polticas, se entreg al coronel David Toro.
Frente a esta nueva de situacin, el general Estigarribia cambi la misin estratgica del
coronel Franco. Ahora este deba retirarse lentamente para ir alejando progresivamente a
esta poderosa fuerza boliviana de las operaciones que se estaban planeando en Caada El
Carmen, zona central del dispositivo boliviano. As David Toro se enfrent al oficial ms
hbil e impredecible del ejrcito paraguayo, Rafael Franco, el mismo que, por propia
iniciativa, haba cerrado sorpresivamente la ruta de escape de dos divisiones bolivianas en
Campo Va.
La distribucin estratgica del ejrcito boliviano en el Chaco, cuyo masa principal segua
estando en el fortn Ballivin, se modific lentamente por el traslado de fuerzas hacia el
noreste para formar el Cuerpo de Caballera de Toro y el nuevo Cuerpo de Ejrcito al
mando del coronel Bilbao Rioja en la zona del Parapet, que consista
"En [un] conjunto [de] 20 000 hombres de magnfica tropa y dotada de gran potencia de fuego: vale
aadir, la flor y nata del ejrcito".
Vergara Vicua (en Vergara Vicua, 1944, vol. 6, pg. 19)
Se comenz a cumplir as lo que haba planeado Estigarribia con la maniobra de Franco
hacia Carandayt: que la zona central (Caada El Carmen) se debilitara posibilitndo la
fractura en dos del ejrcito boliviano y el aislamiento de las fuerzas ubicadas en Ballivin,
en el extremo sur.
[editar] Persecucin y cercos en el desierto (septiembre a noviembre de
1934)
Desde principios de septiembre de 1934, el Cuerpo de Caballera comenz la persecucin
de las dos divisiones del Segundo Cuerpo paraguayo. Segn el coronel Toro, una vez
destruida esa unidad, se estara en situacin de copar el grueso del ejrcito paraguayo que
operaba contra Ballivin-Villamontes al oeste, aislarlo de sus principales bases y obligarlo,
por lo menos, a una desordenada retirada hacia el sudeste.
94
Sin embargo, el avance
boliviano por el desierto, en pleno verano, contra un enemigo que, segn el plan de
Estigarribia, se deba dejar mordisquear y huir, iba estirando su lnea de
aprovisionamiento, debilitaba su seguridad e iba agotando fsica y moralmente a los
soldados.
[editar] Cerco en Puesto Burro (8 de septiembre de 1934)
A principios de septiembre de 1934, el coronel Toro dispuso la ejecucin, a travs de
rdenes muy detalladas, de un amplio cerco lineal de 50 km de radio, en una zona de
montes muy densos y difciles de atravesar. Los dos brazos deban unirse en Puesto Burro,
en la retaguardia de la 6. Divisin paraguaya, al mando del teniente coronel Paulino
Antola. Esta maniobra adoleci de diversas deficiencias tcticas: la amplitud del cerco; la
desigual dosificacion de las fuerzas envolventes donde el brazo norte, que era el ms fuerte,
deba recorrer la mayor distancia; y la apreciacin despectiva que tena el coronel Toro
sobre la capacidad fsica y de maniobra que tenan las fuerzas paraguayas.
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"El da 5 de septiembre, Toro orden a sus hombres que cercaran a la 6. Divisin, lo que se hizo
recin el da 8. [...] Sin ningn rastro de modestia en su personalidad, el da 9, Toro anunci que su
victoria le haca recordar el triunfo del ejrcito alemn en Tannenberg, en la Primera Guerra
Mundial. Pero precisamente ese da, mientras se autofelicitaba por el triunfo, los paraguayos de la
6. Divisin arruinaron la celebracin escapando silenciosamente por una brecha".
De la Pedraja Toman (1990, pgs. 371-374)
La aviacin boliviana lanz panfletos instando a los paraguayos a rendirse cuando estos ya
se haban escurrido del cerco. Toro acus a la aviacin por la falta de cooperacin y su poca
capacidad para detectar, desde el aire, el movimiento y la ubicacin del enemigo.
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El da 10, el mayor Ichazo inform al coronel ngel Rodrguez, del Estado Mayor General,
que el cerco haba fracasado. Este aprovech para advertirle que las fuerzas bolivianas,
teniendo en cuenta los problemas logsticos que planteaba el desierto, no deberan ir ms
all de Algodonal y solo con pequeas fuerzas mientras que el grueso debera concentrarse
en Santa Fe, sobre el ro Parapet, y desde all emprender una accin ofensiva contra el
fortn 27 de Noviembre. Toro rechaz de mala manera estas sugerencias porque lo dejaban
en un papel secundario:
"Pensamos con Ichazo que sus medidas para futuras operaciones son prematuras. No encontramos
explicacin enorme acumulacin fuerzas en el norte, ya que con las que tengo, reforzadas tal vez
con [el regimiento] Ingavi, podemos tomar La Faye, operacin rpida pues efectivo total enemigo
[que] opera [en] este sector es solo 2461 hombres".
Mensaje del coronel Toro al coronel Rodrguez (en Tabera, 1979, pg. 246)
Los siguientes tres meses de combates para llegar a La Faye mostraron la certera visin
estratgica del coronel Rodrguez de no caer en la trampa diseada por Estigarribia que ni
Pearanda ni Toro tuvieron en cuenta.
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El presidente Salamanca, el da 17 de septiembre de 1934, hizo un resumen crtico de todas
estas acciones:
"Con angustia veo que el enemigo nos empuja rpidamente y que luego nos detiene donde quiere.
De un golpe nos lleva a Carandaity y ahora nos ataja en Algodonal y 27 de Noviembre. Lo peor es
que nos cierra el paso [al fortn] Ingavi, desbaratando los proyectos tardamente acogidos por ese
comando".
Mensaje de Salamanca al general Pearanda (en Querejazu Calvo, 1981, pg. 336)
[editar] Cerco en Algodonal-La Rosa (22 de septiembre de 1934)
El da 22 de septiembre nuevamente Toro rode a la 6. Divisin paraguaya en Algodonal,
maniobra que consider como la operacin mejor ejecutada de toda la campaa.
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Este
rodeo lineal tambin fue imperfecto porque:
a) El ala sur, por donde era de esperar que el enemigo intentara escapar, era el ms dbil.
b) No existi coordinacin en tiempo y lugar entre ambas alas.
c) No se fij un punto de encuentro de las mismas.
El coronel Franco dispuso, como mtodo de seguridad, rodear exteriormente sus fuerzas
con gran cantidad de retenes compuestos por 3 o 4 hombres diseminados en el desierto,
unidos por picadas de enlace que eran recorridas por un soldado 2 o 3 veces por da. Esta
tenue y sensible telaraa le permita descubrir con anticipacin el movimiento del enemigo
sin que este se diera cuenta de que haba sido detectado.
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El teniente coronel paraguayo Paulino Antola, antes de que las fuerzas bolivianas
consoliden sus posiciones, concentr todas sus fuerzas en un punto, rompi las lneas del
RC-3 Chuquisaca y sali del cerco con toda su divisin hacia La Rosa de donde tambin
logr zafarse sin problemas.
100
El ejrcito boliviano realiz estas maniobras de
envolvimiento y bsqueda con mucho sacrificio y bajas.
101
El historiador Farcau relata:
"La segunda reunin fue al da siguiente con la presencia de Salamanca, Pearanda, Tejada Sorzano
y Rivera. Como si las relaciones entre Salamanca y los mandos militares necesitaran ser peores,
Salamanca tena en las manos una carta de Toro en la que reclamaba que su victoria de
Algodonal no haba tenido suficiente cobertura en la prensa. Toro manifestaba que 7000 bolivianos
haban vencido a 8000 paraguayos que, sin poder escapar a travs de ninguna brecha, se vieron
obligados a un ataque masivo para salir del cerco por arriba de los cuerpos de los defensores
bolivianos. Toro pareca pasar por alto que pese a las dificultades del enemigo para escapar esto no
lo transformaba en una victoria. Incluso duplicaba el tamao de las fuerzas paraguayas encerradas y
subestimaba las propias fuerzas".
Farcau (1996, pg. 188)
El coronel Franco prepar la defensa de Yrendag y para su sorpresa Toro detuvo su
avance para concentrar mayor cantidad de unidades.
Para prever un ataque desde la zona de Ravelo, al norte, Estigarribia orden la captura del
fortn Ingavi. Franco envi un batalln de 150 hombres apoyados por 5 camiones que
estaban estacionados en la laguna Pitiantuta desde julio de 1932. Esa unidad, luego de una
marcha de 220 kilmetros a travs de un monte impenetrable, captur el fortn el 5 de
octubre de 1934.
[editar] Cerco en Yrendag (9 de noviembre de 1934)
El 9 de noviembre, el coronel Toro, con tres divisiones ms dos regimientos que logr
sacarle al Segundo Cuerpo, volvi a cercar en Yrendag a la 6. Divisin y a la DRG
(Divisin de Reserva General). Toro esperaba lograr una gran victoria que lo llevara
polticamente a la presidencia de Bolivia. Invit a los generales Pearanda y Rivera y los
ministros Alvstegui y Sanjinez a su puesto de mando para presenciar el curso de la
batalla.
102

Una vez ms el lento aferramiento boliviano permiti que las fuerzas paraguayas tuvieran
plena libertad para reagruparse. El 11 de noviembre de 1934, el coronel Franco concentr
todas sus fuerzas sobre el Regimiento boliviano Cochabamba, rompi el cerco y se retir
hacia Picuiba. El historiador boliviano Luis F. Guachalla defini como torista a estas
maniobras del coronel Toro que se caracterizaron por ser:
"Rodeos lineales con reducido radio y con una fuerza equivalente en ambas alas de maniobra, la
cual anulaba en la prctica la eficacia de un centro de gravedad (...). El Comando paraguayo,
conocedor de esta modalidad estereotipada, dispona siempre, con acierto y oportunidad, lo que
proceda hacer para burlar estos ganchos destinados a cerrarse detrs de sus efectivos, vale decir:
hacia escurrir sus tropas por el espacio todava abierto, o rompa la lnea cercadora necesariamente
dbil, o accionaba enrgicamente contra una de las dos alas del rodeo impidiendo o retrasando el
cumplimiento de su cometido".
Guachalla (1978, pg. 202)
Toro atribuy el fracaso al coronel Ayoroa e indirectamente a su eterno rival, el coronel
Bilbao Rioja, por no haberlo ayudado con sus fuerzas. Se burl adems de la captura del
fortn 27 de Noviembre realizada por este ltimo:
"No falt la nota teatral en esta memorable jornada. Las fuerzas del Segundo Cuerpo que avanzaron
sobre el 27 de Noviembre, anunciaron por orden del comando [Bilbao Rioja] que haban cercado a
un regimiento enemigo. El parte dirigido a los ministros Alvstegui y Sanjins fue prontamente
rectificado. Se trataba solo de un batalln enemigo, resultando luego que no haba ni una sombra
dentro del cerco, acabando los cercadores por hacerse fuego entre ellos".
Coronel David Toro (en Querejazu Calvo, 1981, pg. 345)
A fines de noviembre las fuerzas paraguayas tuvieron que abandonar el fortn Picuba a
donde haban retrocedido. As, lo que el coronel Franco logr en 16 das (de Picuba a
Carandayt), el coronel Toro lo revirti en agotadores y costosos tres meses de lucha
(septiembre a fines de noviembre de 1934). Aos despus de terminada la guerra, el coronel
Toro escribi en su libro que esas acciones constituyeron las pginas ms brillantes de
nuestra historia.
103

[editar] El ejrcito boliviano se parte en dos: batalla de Caada El Carmen
(10 al 16 de noviembre de 1934)
Artculo principal: Batalla de El Carmen.


Situacin al 16 de noviembre de 1934.
Rojo: fuerzas bolivianas.
Azul: fuerzas paraguayas.
El da 10 de noviembre, mientras el coronel Toro intentaba cercar a las fuerzas del coronel
Franco en Yrendag, el general Estigarribia inici una de las maniobras militares mejor
ejecutadas en todo el conflicto chaqueo.
Sorpresivamente, tres divisiones paraguayas avanzaron sobre la 1. Divisin de Reserva
boliviana al mando del coronel Zacaras Murillo ubicada delante de Caada El Carmen, en
el sector central, el ms dbil de la lnea boliviana. La 1. Divisin paraguaya la atac
frontalmente para fijarla a su posicin mientras la 8. y la 2. Divisin se infiltraron por sus
flancos norte y sur utilizando picadas previamente relevadas a travs de patrullajes lejanos.
Pese a la deteccin de patrullas enemigas en su flanco norte y a la emboscada paraguaya en
la que muri el mayor boliviano Celso Camacho del Estado Mayor y que tena en su poder
importante documentacin, Murillo no hizo ningn cambio ni intent retirarse pues hubiera
dejado aislados a los 18 000 hombres del Primer Cuerpo de Ejrcito boliviano que
defendan el fortn Ballivian al sur de El Carmen.
"El da 11 de noviembre fui invitado a celebrar copiosamente [sic] el cumpleaos del coronel
Murillo con la acostumbrada serenata de la vspera en la que aparte de la msica se hizo nutrido
fuego con toda clase de armas que dispona la divisin".
Edmundo Ariez Zapata, mdico cirujano del RC-20 boliviano
Dos das despus, el 13 de noviembre de 1934, fuerzas de la 2. Divisin paraguaya
aparecieron sorpresivamente en el fortn El Carmen y casi capturaron al coronel Murillo en
su propio puesto de mando. El 16 de noviembre, toda su divisin qued cercada por la 8.
Divisin, al mando del coronel Garay, y la 2. Divisin, al mando del teniente coronel
Rivas Ortellado, que se unieron en su retaguardia. Tambin ingres a la trampa otra
divisin boliviana, la 2. Divisin de Reserva al mando del experimentado coronel
boliviano Walter Mndez, conocido como el Tigre Rubio que, sin control sobre la magnitud
y la intencin de la maniobra paraguaya, acudi en socorro de la primera.
Al igual que en el cerco de Campo Va, un ao antes, el 16 de noviembre de 1934, las dos
divisiones del Cuerpo de Reserva boliviano al mando del coronel scar Moscoso, con ms
de 7000 hombres, acosados por la presin enemiga, el calor y la sed, mezclados y
apretujados, ya sin disciplina alguna, comenzaron a rendirse. Se captur un parque
importante de armamentos y equipos porque estas divisiones se estaban preparando para
atacar por el oeste a las fuerzas del coronel Rafael Franco en la zona de Picuiba.
104

"El teatro del cerco [...]no poda ser ms desolado y triste. Bosques en formacin, con arbustos
raquticos [...] con hojas chicas y espinosas [...]En este panorama triste y hostil estaban agrupados
los cercados. Reinaba la desesperacin. Todos tenan el semblante desencajado, la mirada ausente,
las pupilas dilatadas, los ojos hundidos, los labios resecos y agrietados, la gran mayora sufra de
alucinaciones. Algunos se desnudaban, cavaban con las manos hoyos profundos donde penetraban,
otros gateaban yendo de un lugar al otro [...]"
Informe del Director General de la Sanidad Paraguaya (en Querejazu Calvo, 1981, pg. 379)
El ejrcito paraguayo tuvo que proveer de agua y alimentos, en forma perentoria, a esa gran
cantidad de prisioneros que duplicaba su capacidad logstica.
"Muchos prisioneros bolivianos estaban tan debilitados que por el zarandeo de los camiones que los
llevaban a nuestra retaguardia perdan el equilibrio y caan al camino, donde nadie los recoga. As
se llen la ruta de un tendal de cadveres, algunos muertos por la sed, otros atropellados por los
camiones que, debido a la oscuridad o la polvareda, no los podan esquivar".
General Estigarribia (en Estigarribia,1950, pgs. 323-326)
Como consecuencia de esta ruptura en dos del ejrcito boliviano, el general Pearanda
orden el inmediato abandono del fortn Ballivin al sur y la rpida retirada hacia
Villamontes antes que otros 18 000 hombres pudieran quedar aislados por el enemigo. Esta
retirada fue considerada como la mejor maniobra realizada por el ejrcito boliviano durante
la guerra siendo favorecida por la debilidad, problemas logsticos y el desconocimiento del
terreno que acuciaba al ejrcito paraguayo.
105

El 5 de diciembre, las instalaciones de Samayhuate, sede del comando de Pearanda desde
antes de la batalla de Strongest, despus de ser abandonadas por soldados, personal
hospitalario y civiles, fueron demolidas e incendiadas.
106
Al pasar por all, los
desmoralizados y sedientos soldados bolivianos que se retiraban desde Ballivin pudieron
observar un montculo de casi 300 metros de largo de botellas de cerveza vacas,
consumidas por los oficiales del alto mando boliviano durante su permanencia en el lugar.
Cay as, sin combatir, el poderoso fortn Ballivin, que era todo un smbolo de la presencia
de Bolivia en el Chaco. El presidente Salamanca coment:
"Sobrevino la derrota del Carmen, que en mi concepto era responsabilidad inexcusable del
comando. El ms grosero descuido o, poco ms o menos, a sabiendas del peligro, ocasion este
funesto desastre. Imagin que el comando estara humillado y que era ocasin de renovarlo para
salvar a Bolivia".
Presidente Salamanca (en Arze Quiroga, 1974, pg. 19)
En su larga lucha contra lo que consideraba como una ineptitud crnica de los comandantes
bolivianos, el presidente Salamanca comenz a buscar un reemplazante de Pearanda,
convencido cada vez ms de que este careca de los conocimientos y el carcter para dirigir
al ejrcito boliviano.
[editar] Corralito de Villamontes: derrocamiento del presidente Daniel
Salamanca (27 de noviembre de 1934)
Artculo principal: Daniel Salamanca.
Con las fuerzas enemigas acercndose a Villamontes, el presidente Salamanca decidi
viajar en persona a esa localidad para destituir al general Pearanda y reemplazarlo por el
general Jos L. Lanza. La relacin de Salamanca con Pearanda fue siempre spera,
lindante casi con la insubordinacin. En un radiograma a Pearanda, luego de la derrota de
El Carmen y de la retirada de Ballivin, Salamanca le manifest:
"Hago saber a ustedes que el pueblo ya no tiene confianza en la pericia del comando".
Presidente Salamanca a Pearanda (en Querejazu Calvo, 1981, pg. 363)
La respuesta de Pearanda no fue menos violenta:
"Aqu en la lnea se piensa lo mismo de su gobierno y no por ello nos alarmamos".
General Pearanda a Salamanca (en Querejazu Calvo, 1981, pg. 363)
Fue un error de Salamanca abandonar La Paz y mucho ms sin la custodia adecuada. El 27
de noviembre de 1934, sectores politizados de las fuerzas bolivianas leales al general
Pearanda y al coronel Toro, se resistieron a la orden presidencial.
"Tropas al mando del mayor Germn Bush cercaron el chalet de la casa Staudt donde se haba
alojado el presidente Salamanca. En medio del mayor aparato de fuerza se apres al presidente y
capitn general del Ejrcito [...] quien no tena siquiera una pequea escolta".
Urioste (1940, pg. 137)
"De todas las revoluciones o golpes de Estado en Bolivia, esta fue una de las ms grotescas. Se
extrajeron tropas de las trincheras y en plena zona de operaciones, a doce kilmetros del enemigo,
los principales jefes hicieron apuntar caones a la residencia donde se alojaba el envejecido jefe del
gobierno, la rodearon de soldados armados con fusiles y ametralladoras, y con actitudes valentonas,
incitadas en algunos de ellos por el alcohol libado durante la noche de vigilia, aprisionaron a su
vctima y ms tarde le exigieron su renuncia. Salamanca firm el documento casi gozoso de que los
militares, a quienes nunca haba estimado y a quienes culpaba de los desastres de la guerra, quitasen
de sus espaldas una cruz que se le haba hecho demasiado pesada y se condenasen a s mismos ante
el juicio de la historia, con un acto que por el lugar y las circunstancias en que se produca tena las
caractersticas de una traicin a la Patria".
Historiador boliviano Querejazu Calvo (1977, pg. 185)
Luego los insurrectos acordaron con el vicepresidente Tejada Sorzano para que asumiera la
primera magistratura. Fue el mejor cerco que lograron realizar los comandantes bolivianos
en toda la guerra y Salamanca no se priv de decrselos.
Daniel Salamanca retorn por va area a Cochabamba. Once das despus hubiera tenido
que soportar el desastre de Yrendag. Se liber as de la responsabilidad pero no del temor
que acrecentaba su enfermedad desde un ao atrs: la de que Bolivia tuviera que firmar la
paz en condiciones de inferioridad, con el ejrcito paraguayo pisando territorio
histricamente boliviano por culpa de los errores de los comandantes insurrectos. Ahora esa
tarea era responabilidad de Tejada Sorzano, de Elio y sus correligionarios liberales, o del
ejrcito que iniciaba de nuevo su marcha para apoderarse del gobierno de Bolivia.
[editar] Colapso en el desierto del Cuerpo de Caballera del coronel Toro:
maniobra de Yrendag (5 al 8 de diciembre de 1934)
Artculo principal: Batalla de Yrendag.


Batalla de Yrendag. Situacin al 8 de diciembre de 1934.
Rojo: fuerzas bolivianas.
Azul: fuerzas paraguayas.
Pese a la derrota boliviana en El Carmen (16 de noviembre de 1934) y la creciente sospecha
de muchos oficiales bolivianos sobre las inexplicables retiradas del Segundo Cuerpo
paraguayo desde posiciones favorables, el coronel Toro, despus de ocupar Picuiba, sigui
avanzando para desalojarlo de La Faye:
"[] las tropas del Cuerpo de Caballera, [] agotadas en su estpido avance hacia el desierto de
Picuiba, donde era sobradamente conocido por todos, llegaron piel y huesos, fueron obligadas a
trabajar da y noche en los forzados servicios de exploracin y seguridad en el caprichoso y
disparatado dispositivo ofensivo-defensivo ideado por Toro".
Teniente coronel boliviano Flix Tabera (en Tabera, 1979, pg. 408)
Luego de equiparla a nuevo con las armas capturadas a los bolivianos en El Carmen y un
breve descanso dado a los soldados, el general Estigarribia devolvi la 8. Divisin al
Segundo Cuerpo paraguayo por lo que a principio de diciembre de 1934 este tena 5500
hombres. An as la situacin era difcil. Antes que Toro concentrara ms de 12 000
hombres sobre La Faye, Franco plane una maniobra audaz y sorpresiva por lo casi
imposible de su realizacin: La recin llegada 8. Divisin deba infiltrarse entre dos
divisiones bolivianas con rumbo a los pozos de agua del fortn Yrendag. Para ello deba
recorrer 70 km de desierto, en pleno verano, con ms de 45 grados de calor a la sombra,
atravesar los montes sin abrir una picada para no ser detectada por las patrullas y la
aviacin enemiga y tomar el fortn para dejar sin agua a todo el Cuerpo de Caballera
boliviano desplegado en el desierto, entre Picuiba y La Faye.
La 8. Divisin paraguaya, al mando del coronel Eugenio A. Garay, inici la marcha el da
5 de diciembre de 1934 y con gran esfuerzo y con sus hombres al borde de la
deshidratacin lleg a Yrendag tres das despus, tom el fortn y los pozos, cortando as
el suministro de agua y las comunicaciones enemigas. El sorprendido coronel Toro, su
Estado Mayor y los comandantes de las dos divisiones del Cuerpo de Caballera quedaron
aislados en la placentera Carandayt a 160 km de distancia de sus fuerzas que combatan en
el desierto frente a La Faye. El teniente coronel Flix Tabera, circunstancialmente a cargo
de esas unidades, orden la inmediata retirada hacia el fortn 27 de Noviembre asumiendo
la responsabilidad de esa decisin y en contra de las rdenes que sin conexin con la
realidad enviaba Toro por avin desde Carandayt. Sin agua, las fuerzas bolivianas
comenzaron a desintegrarse. Muchos soldados salvaron sus vidas entregndose. Los das 9
y 10 de diciembre, miles de soldados bolivianos, que haban abandonado armas y equipos,
murieron de sed o se suicidaron desperdigados por el desierto.
Fue una de las batallas ms crueles de la guerra y produjo una profunda impresin en el
pueblo boliviano cuando conoci el padecimiento sufrido por los soldados. El coronel
boliviano Daz Arguedas evalu en varios miles los muertos por falta de agua, en 3000 los
prisioneros y la prdida de gran cantidad de armas abandonadas en el desierto: 60 morteros
Stokes Brandt, 79 ametralladoras pesadas, 498 livianas, 590 pistolas-ametralladoras, 11 200
fusiles y 200 camiones que fueron a parar al ejrcito paraguayo.
107

Toro que por ese tiempo gustaba hacerse llamar el Mussolini boliviano acus a sus
subordinados.
108

"Uno no debe tener finalmente ninguna consideracin con la fatiga de los soldados a quienes es de
vital importancia exigir el mximo esfuerzo. Uno o dos das de sacrificiopueden ser suficientes
para lograr el total aniquilamiento del enemigo que nos ha dado ms de un ejemplo sobre este tema,
mostrando que es posible vivir incluso meses careciendo de la mayora de recursos (...) Le exijo
mayor decisin y energa en el comando".
Mensaje de Toro a Tabera (en Farcau, 1996, pg. 215)
El coronel ngel Rodrguez, del Estado Mayor boliviano, justific corporativamente el
desastre atribuyndolo a la falta de oficiales, a la mala suerte y al optimismo de
Toro.
109
Ante la falta de un castigo ejemplar por parte del Alto Mando, oficiales de la 8.
Divisin boliviana intentaron hacer justicia por mano propia, eligieron por sorteo al
teniente Gualberto Villarroel para que liquidara al coronel Toro por ser el principal
responsable del desastre de Picuiba, intento que no pudo llevarse a cabo.
110

El historiador estadounidense Bruce W. Farcau, equipar la conduccin del coronel Franco
con la del general estadounidense George Patton en la Segunda Guerra Mundial: La
movilidad depende ms de la personalidad del comandante y su estado mental que de la
velocidad de los vehculos que puedan tener a su disposicin.
111

[editar] Batalla de Ybibob (28 de diciembre de 1934)
Artculo principal: Batalla de Ybybob.
Despus de la derrota en El Carmen y el abandono de Ballivin, el Primer Cuerpo boliviano
(Divisiones 4. y 9. ) al mando del coronel Enrique Fras, estableci una nueva lnea
defensiva en Ybibob, a 70 km al noroeste de El Carmen, donde comienzan las primeras
estribaciones andinas. Los 2500 hombres de la 9. Divisin (al mando del coronel Jenaro
Blacutt), protegan un frente de 18 km.
Pese a que la aviacin boliviana descubri partes de una picada que construan los
paraguayos hacia ese lugar, el comando boliviano desestim toda posibilidad de ataque en
ese sector. El 28 de diciembre de 1934, aprovechando una tormenta, una divisin paraguaya
al mando del mayor Alfredo Ramos se infiltr entre la 9. y 8. Divisin boliviana y cort el
camino de retirada de la 9. Divisin.
"Una noche de lluvia, mientras nuestras tropas, a causa de la fatiga ocasionada por el repliegue,
descansaban y dorman tapadas con sus carpas, el enemigo pasa por nuestras lneas sin disparar un
solo tiro, cerrando a los regimientos Sucre y Aroma, [...] Los comandos no pueden hacer nada si la
tropa no duerme [...] y si existe falta de oficiales que deben vigilar a la tropa."
Militar e historiador boliviano Lechn Surez (en Lechn Surez, 1988, pg. 395)
Todas las lneas de mando colapsaron producindose una gran confusin. La artillera
divisionaria abandon sus posiciones al iniciarse el ataque, muchos soldados huyeron hacia
el ro Pilcomayo, otros rompieron el cerco por iniciativa propia y el resto se rindi. En los
primeros das de enero, 1200 soldados bolivianos fueron hechos prisioneros y unos 200 se
ahogaron en el cruce del Pilcomayo. La 9. Divisin se desintegr, pero se salvaron los
coroneles Fras y Blacutt y otros oficiales.
Ybybobo era uno de los tres pasos para acceder a las primeras serranias andinas y un
importante punto estratgico para atacar Villamontes desde el sureste.
[editar] Creacin del Tercer Ejrcito Boliviano y batallas
finales


Teatro de operaciones desde enero a junio de 1935.
[editar] Batalla de Villamontes
Artculo principal: Batalla de Villamontes.
Luego de la derrota de Ybibob, el comando boliviano estableci una nueva lnea de
defensas en Villamontes. Con sus arsenales, depsitos y lneas de comunicacin, este
pueblo era el ltimo punto de apoyo de Bolivia en el Chaco. Su prdida hubiera abierto el
camino a Tarija, y teniendo en cuenta las precarias lneas de comunicaciones bolivianas,
hubiera dejado toda esa zona en manos de los paraguayos. La tarea de defender
Villamontes fue encomendada a los coroneles Bernardino Bilbao Rioja y scar Moscoso.
Apoyada por la gran concentracin de artillera y bajo la proteccin de extensas
fortificaciones, la moral del ejrcito boliviano experiment un repunte. En el sector sur del
sistema defensivo, el ro Pilcomayo sirvi de defensa natural a la 4. Divisin boliviana que
se atrincher a lo largo de la ribera sur de ese ro que a esa altura ya no sirve de lmite con
la Argentina.
112

Por su parte, el presidente Tejada Sorzano decret, en diciembre de 1934, la movilizacin
de todos los bolivianos en edad de prestar el servicio militar.
"La guerra del Chaco se haba hecho para los indios y los obreros. Los parias, que nunca gozaron de
derecho alguno, ahora se ven abrumados por obligaciones; la patria, que nunca les dio nada, les
obliga ahora a ofrendar sus vidas en defensa de la soberana nacional. Una vez que son diezmados,
los adolescentes y los ancianos, aquellos que por su temprana o avanzada edad no pertenecen a
aquel anfiteatro macabro, son Ilevados al frente, a seguir rindiendo su vida para una causa que
desconocen y no entienden. Mientras que los burgueses, que antes vendan salud, ahora forman
legiones de hombres aquejados por las ms diversas enfermedades".
Willy O. Muoz (en Muoz, 1986, pg. 225 a 241)
Este nuevo ejrcito boliviano, con sus 36 regimientos, duplic al anterior y, por tercera vez
desde el inicio de la guerra, Bolivia tuvo una superioridad significativa de efectivos y
medios sobre el Paraguay. Pero los problemas siguieron siendo los mismos: los soldados
reclutados masivamente, aunque estaban bien armados, carecan de preparacin y
experiencia para el combate, a lo que se sumaba defectos muy ostensibles en la conduccin.
Por esa razn, y en contra de todo lo esperable, el ejrcito paraguayo, pese a su inferioridad
numrica, escasos recursos y extensa lnea logstica, mantuvo la iniciativa.
El 11 de enero de 1935, dos regimientos de la 3. Divisin boliviana fueron rodeados en
Capirend sufriendo 330 muertos y 200&nmcbsp;prisioneros y el resto fue obligado a
retirarse hacia Villamontes.
Un Destacamento paraguayo de 1100 hombres, sin apoyo de artillera y reservas, al mando
del mayor Caballero Irala, avanz casi 100 km desde 27 de Noviembre hacia el ro Parapet
y luego de aniquilar a los regimientos Ingavi y Junn y batallones auxiliares captur
Ambor y Santa Fe los das 16 y 18 de enero y avanz hacia Casa Alta y Cambeit.
113



Avance directo e indirecto del CE-2 paraguayo hacia Carandayty y retirada boliviana hacia
Boyuib en enero de 1935.
Rojo=Fuerzas bolivianas.
Azul=Fuerzas paraguayas.
El da 23 de enero cay Carandayt en poder de la DRG (Divisin de Reserva General)
paraguaya. Desde all las fuerzas paraguayas avanzaron sobre Boyuib y el da 28
desalojaron de esa posicin a las divisiones bolivianas DC-1, DC-2 y DI-7 cortando el
camino que una Villamontes con Santa Cruz de la Sierra.
Diez das despus, en febrero de 1935, las mismas fuerzas envolvieron el flanco derecho
del regimiento boliviano RI-12 Manchego en ancorainza, en plena sierra, pero este, al
recibir ayuda de los regimientos de la 1. Divisin de Caballera (DC-1), pudo salvarse y las
fuerzas paraguayas tuvieran que retirarse nuevamente hacia Boyuib.
En un ltimo esfuerzo por terminar la guerra, el general paraguayo Estigarribia decidi
tomar Villamontes el 13 de febrero de 1935 con slo 15 000 hombres y casi sin apoyo de
artillera.
114
El coronel Bilbao Rioja con 21 000 hombres, sin contar los cuadros de oficiales
y suboficiales,
114
superioridad area, excelentes fortificaciones y abundante artillera, pudo
contener los sucesivos intentos paraguayos de ensanchar la ruptura inicial de 3 km que se
produjo en la lnea defensiva boliviana.
115
El ataque fracas con importantes bajas para los
atacantes paraguayos.
El 5 de abril de 1935, un destacamento paraguayo de 2600 hombres bajo las rdenes del
coronel Garay, a pesar de su inferioridad numrica y de medios, cruz el ro Parapet,
desaloj de la ribera occidental a 5000 soldados pertenecientes a dos divisiones bolivianas
al mando del coronel Anze y luego de empujarlas ms de 50 km hacia el oeste captur, el
16 de abril y por unos pocos das, el poblado guaran de Charagua.
El impacto poltico que produjo la cada de Charagua y la amenaza que implicaba a las
instalaciones petrolferas de la Standard Oil en Camiri y a la ciudad de Santa Cruz de la
Sierra oblig al comando boliviano a lanzar prematuramente su planeada ofensiva para
recuperar todo el terreno perdido desde enero de 1935. Del 14 al 16 de abril, el ejrcito
boliviano arroll las lneas paraguayas en el sector central a lo largo del camino a
Camatindy. En el sur, el 19 de abril de 1935, los bolivianos retomaron Tarari, obligando al
coronel Fernndez y sus fuerzas a retirarse. Entre el 24 y el 27 de abril dos divisiones
reforzadas cercaron firmemente a la 8. Divisin paraguaya en Cambeiti:
"Naturalmente que el futuro de las operaciones bolivianas [...] y el ritmo a imprimir al avance,
dependa [inicialmente] de infligirle al ejrcito paraguayo un golpe recio que lo hubiera paralizado
traumaticamente [...]. Y el pensamiento militar boliviano y las ansias del pas todo, se afincaron en
el cerco de Cambeiti, en el cual, durante cuatro das, se mantuvo en suspenso una febril incgnita.
Grande debi ser el desencanto cuando el Comando Superior boliviano [...] en un comunicado de
fecha 28 de abril conclua con las esperanzas, muy factibles por cierto, que se haban forjado en
torno al, hasta hacia poco, bien anillado cerco del sector central norte".
Teniente coronel Vergara Vicua (en Vergara Vicua, 1944, vol. 7, pg. 327)


Etapas (1-2-3) en que se divida el plan de la ofensiva boliviana lanzada en abril de 1935
La 8. Divisin paraguaya rompi el cerco en el punto ms fuerte y escap por las
labernticas quebradas de la sierra de Aguarage.
En el norte, las fuerzas del coronel boliviano Anze empujaron lentamente al Destacamento
Garay hacia el ro Parapet. La contraofensiva boliviana recuper las mrgenes de ese ro
pero no pudo tomar el estratgico cruce de Huirapitind desde donde las fuerzas de Garay
podan recuperar fcilmente el ro.
Pese a la amplia superioridad en hombres y recursos utilizados, la ofensiva boliviana fue
limitada en sus resultados y se realiz al costo de elevadas bajas que llegaron al 20 % de las
fuerzas empleadas.
116

"Dos das haban transcurrido desde el instante en que se haba desencadenado la sorpresiva
contraofensiva boliviana [del 14 de abril de 1935] y ya se poda afirmar que haba fracasado en sus
objetivos fundamentales [...] lo que se haba visto en Carandayty, Algodonal, Villazn y Picuiba
durante la contraofensiva del Cuerpo de Caballera Toro, septiembre a noviembre de 1934, se haba
repetido con matemtica exactitud en esta nueva contraofensiva del Parapet [...] desgraciadamente
para las armas bolivianas, el imperio de la rutina operativa y el prdromo [sic] de debilidades de
comandos afectados por el recuerdo de otros reveses en las personas de algunos de sus componentes
[...] sigui pautando con sometimiento a un exceso de seguridad reidos con los principios [...] de la
economa de fuerzas y de la sorpresa".
Teniente coronel Vergara Vicua (en Guachalla, 1978, pgs. 201-202)
La ofensiva boliviana se detuvo el 16 de mayo de 1935, cuando el coronel paraguayo
Rafael Franco retom la iniciativa con un sorpresivo ataque sobre el regimiento boliviano
Castrillo que vigilaba el estratgico sector de Quebrada de Cuevo y recuper
Mandeyapecu, localidad donde se presuma que existan grandes reservas de petrleo.
Das despus, el regimiento paraguayo Valois Rivarola intent cercar a dos regimientos
bolivianos y unidades menores, que escaparon apresuradamente hacia Yohay.
117

Nuevamente el general Estigarribia pens en tomar Villamontes pero esta vez desatando
previamente sobre sus defensores un verdadero ataque de artillera. Para ese fin solicit a la
marina paraguaya el desmantelamiento de los caones binarios delanteros de 6 metros de
largo y 120 milmetros de dimetro cada uno de la caonera Humait para transportarlos a
15 km de Villamontes y desde esa distancia destruir sus defensas.
118
Se prepararon los
puentes del ferrocarril, se dise un medio de transporte que soportara los 5500 kilos de
peso, se plane la construccin de un soporte de cemento para sostener el retroceso y se
transport al Chaco un tractor de gran capacidad para llevarlo hasta la zona de operaciones.
La finalizacin de la guerra impidi que los caones del Humait pudieran actuar sobre
Villamontes.
[editar] El ltimo cerco de la guerra: batalla de Pozo del Tigre-Ingavi (4 al 8
de junio de 1935)
Artculo principal: Batalla de Pozo del Tigre-Ingavi.
A fines de abril de 1935, la 6. Divisin boliviana, comandada por el coronel ngel
Ayoroa, integrada por los regimientos RI-14 Florida (al mando del teniente coronel Julio
Bretel), y el RC-2 Ballivin (al mando del teniente coronel Ren Pantoja).
119
con un total de
3000 hombres inici su aproximacin al fortn Ingavi ocupado por los 370 hombres de la
fraccin Lpez.
120
El plan consista en tomar Ingavi primero y desde all avanzar hacia el
fortn Aroma (al este) o hacia el fortn 27 de Noviembre (al suroeste). Estigarribia envi al
teniente coronel Cazal Rivarola con la orden de impedir que Ingavi cayera en manos
enemigas debido a las conversaciones diplomticas en curso y al objetivo estratgico de
mantener a Bolivia lo ms lejos posible del alto ro Paraguay. Cazal Rivarola organiz su
fuerza en tres raleados regimientos integrados por veteranos con aos de combate.
121

Los bolivianos capturaron Pozo del Tigre (Kilmetro 14), una posicin adelantada a 14 km
del fortn Ingavi y a fines de mayo atacaron sin xito el fortn sufriendo unas 100 bajas.
Mientras el coronel Arrieta reemplazaba al coronel Ayoroa, Cazal Rivarola, con no ms de
850 hombres, comenz a rodear al regimiento RI-14 Florida en Pozo del Tigre. El 5 de
junio de 1935, las fuerzas paraguayas cortaron el camino Ingavi-Ravelo, en la retaguardia
del RI-14. El regimiento RC-2 Ballivin acudi en su ayuda e intent abrir una brecha sin
xito. Tampoco sirvi el apoyo de la 5. Divisin boliviana.
Entre el 7 y el 8 de junio, la batalla de Ingavi termin con la captura del teniente coronel
Bretel -en ese momento comandante de la 6. Divisin boliviana cercada-, de los mayores
Marcial Menacho Pez y Humberto Berndt Vivanco, mercenario chileno que fuera
contratado por el ejrcito boliviano en enero de 1935, y que al caer prisionero comandaba el
regimiento Ballivin.
122

Se capturaron 2 jefes, 7 oficiales y 361 soldados. Los das siguientes, las fuerzas
paraguayas aceleraron su avance hacia Ravelo persiguiendo a fuerzas bolivianas dispersas.
La velocidad del avance impidi que estas pudieran sostenerse en el km 25 ni en el km 35
(o Pozo del Brbaro) donde exista una importante fortificacin. En el avance se capturaron
prisioneros y sobre todo camiones, armas y provisiones que facilitaron el avance de Cazal
Rivarola.
123

En ese mismo momento, en Buenos Aires (Argentina), las partes acordaron firmar, el da
12 de junio de 1935, un protocolo de paz. Ese da, las tropas de Cazal Rivarola, que ya
haban avanzado 32 km desde Ingavi, estaban a solo 15 km de su nuevo objetivo: Ravelo y
las instalaciones petrolferas bolivianas. Estos hechos influyeron en la Delegacin boliviana
para firmar el protocolo de paz.
"Prcticamente hemos perdido el Chaco. Hoy el problema de la guerra est vinculado a la
desintegracin de los departamentos de Santa Cruz y Tarija y a la prdida de nuestras riquezas
petrolferas. Frente a esta situacin no podemos cruzarnos de brazos y espectar el drama, cuya
prolongacin puede causar la ruina definitiva del pas".
Toms Manuel Elo (jefe de la delegacin boliviana en Buenos Aires): Actas. Buenos Aires
(Argentina), 5 de junio de 1935 (en Guachalla, 1978, pg. 207)
[editar] Fin de la guerra


Reunin en Puesto Merino de los comandantes en jefe de ambos ejrcitos despus del
armisticio, 18 de julio de 1935).


E. Martnez Thedy (Uruguay), Luis A. Riart (Paraguay), Toms M. Elo (Bolivia) y Carlos
Saavedra Lamas (Argentina) negocian la Paz del Chaco.


Sello postal con escudos del Paraguay y estados garantes: Argentina, Brasil, Chile, Per,
Estados Unidos y Uruguay.


Sello postal en homenaje a los soldados paraguayos.


Sellos de ambos pases reclamando el Chaco.
La duracin, los malos resultados y la lista de bajas acrecentaron el descontento del pueblo
boliviano ante la guerra. Solo los militares sostenian que con tiempo y recursos todava se
poda alcanzar la victoria. Pero esta actitud era solo para salvar las apariencias. En mayo de
1935, en plena ofensiva boliviana sobre el ro Parapet, el coronel ngel Rodrguez expuso
que para alcanzarla se necesitaban 50 000 hombres, 500 camiones, gran cantidad de
municiones y recursos monetarios suficientes para sostener el aprovisionamiento del
ejrcito por largo tiempo.
124

"Si no disponemos de estos elementos, que son indispensables, la paz debera ser aceptada ahora
que ambos ejrcitos estn equilibrados".
Coronel boliviano ngel Rodrguez (en Querejazu Calvo, 1981, pg. 464)
El da 5 de junio de 1935, en Buenos Aires (Argentina), miembros de la delegacin
boliviana que analizaban el cese de las hostilidades consideraron que deba pedirse la
opinin del comando del ejrcito, general Pearanda y coronel Toro. Ante este
requerimiento, el representante del ejrcito boliviano en la delegacin, coronel ngel
Rodrguez, afirm: El comando soy yo. Aos ms tarde explicara los motivos de aquella
afirmacin:
"Tena en mi conciencia que esta afirmacin poda hacerla con ms derecho que cualesquiera de los
dos que haban quedado en Villamontes, planeando disparates [se refiere a Pearanda y Toro] []
enseguida pregunt al ministro de Hacienda, seor Carlos Vctor Aramayo si se contaba con dinero
para continuar la guerra. El seor ministro contest que no haba dinero. Inmediatamente repuse, en
mi calidad de asesor militar y personero del comando: Es mi opinin que se acepte la cesacin de
hostilidades PORQUE TAMPOCO HAY COMANDO. Como me mirasen asombrados por esta
afirmacin pase inmediatamente a explicar las actuaciones desacertadas del coronel Toro [...] y
termin con esta frase: Tengo el convencimiento de que al paso que vamos acabaremos por
entregar nuestras petroleras".
Coronel ngel Rodrguez, Jefe de Operaciones EMG boliviano (en Vergara Vicua, 1944, vol. 7,
pg. 672) y (Querejazu Calvo, 1981, pg. 463)
El 12 de junio de 1935, en Buenos Aires, Argentina, se firm el Protocolo de Paz donde se
acord el cese definitivo de las hostilidades sobre la base de las posiciones alcanzadas hasta
ese momento por los beligerantes.
El 18 de julio de 1935, en Puesto Merino, ubicado en la tierra de nadie camino a
Villamontes, se produjo el primer encuentro entre los comandantes de ambos ejrcitos. La
sencillez del general Estigarribia contrast con las condecoraciones, correaje y fusta que
portaba el general Pearanda.
"Al hacerse las presentaciones el momento es emocionante y solemne [...] La oportuna ejecucin de
la banda, disimul las lgrimas que brillaron en los ojos de muchos de los presentes. Pearanda,
hombre recio, tiembla de emocin. Estigarribia tiene la mirada dulce y tranquila".
General uruguayo Alfredo R. Campos (en Querejazu Calvo, 1990, pg. 176)
Despus de largas negociaciones, el tratado para terminar la guerra fue firmado en Buenos
Aires (Argentina) el 21 de julio de 1938. El canciller argentino Carlos Saavedra Lamas,
haba convocado a una Conferencia de Paz en Buenos Aires. Haba obtenido el premio
Nobel de la Paz de 1936, por su labor en pro de la paz en general, y en particular por haber
inspirado el Pacto antiblico Saavedra Lamas, firmado por 21 naciones y convertido en un
instrumento jurdico internacional. Tuvo un papel importante como mediador para finalizar
la guerra del Chaco.
De la totalidad del Chaco Boreal, tres cuartas partes se reconocieron bajo soberana
paraguaya. Bolivia recibi una zona a orillas del ro Paraguay, donde se encuentra hoy da
Puerto Busch.
[editar] Acuerdo limtrofe
El 27 de abril de 2009, 74 aos despus de finalizado el enfrentamiento blico, los
presidentes Evo Morales de Bolivia y Fernando Lugo de Paraguay firmaron en Buenos
Aires el acuerdo definitivo de lmites territoriales del Chaco Boreal. El acto se realiz en
presencia de la presidenta de la Argentina Cristina Fernndez de Kirchner, previa
aceptacin por parte de sus respectivos cancilleres del Acta de cumplimiento y ejecucin del
Tratado de paz, amistad y lmites entre Bolivia y Paraguay de 1938.

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