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Tema 16:
Libros Histricos:
Josu y Jueces
I. INTRODUCCIN
Comenzamos una serie de libros
inspirados por Dios que narran la
historia religiosa de Israel, desde la
muerte de Moiss (fnales del siglo XII
a.C.) y su relevo con Josu a la cabeza,
hasta Juan Hircano (135-104 a.C.); es
decir, desde la entrada en la Tierra
Prometida de Canan hasta la llegada de
los Macabeos.
Para comprender estos libros hay que
enmarcarlos en una visin religiosa: el
plan de Dios para entrar en comunin
con el hombre y traernos la salvacin en
Jesucristo, su Hijo, el Mesas prometido
y esperado por Israel. Nos ayudarn
estas palabras del Concilio Vaticano II:
...Estos libros, aunque contienen
elementos imperfectos y pasajeros,
nos ensean la pedagoga divina.
Por eso los cristianos deben
recibirlos con devocin, porque
expresan un vivo sentido de Dios,
contienen enseanzas sublimes
sobre Dios y una sabidura
salvadora acerca del hombre,
encierran tesoros de oracin y
esconden el misterio de nuestra
salvacin (Constitucin dogmtica
Dei Verbum n. 15).
Antes de entrar en cada uno de estos
libros, hay que decir que Israel y Jud
tuvieron que luchar contra reinos
invasores:
Invasin asiria: 900-609 a.C.
Invasin neobabilnica: 626-539 a.C.
Invasin persa: 559-330 a.C.
El pueblo elegido por Dios tena que
luchar para defenderse. Hoy nos cuesta
mucho entender estas guerras, pero
Israel lo haca con esa conciencia de
proteger la eleccin de Dios y ser fel a las
promesas y a la Alianza de Dios. No es
slo lucha por la supervivencia personal,
sino lucha por dejar bien claro ante todas
las naciones que Dios es nico y que l
quiso escogerse un pueblo para realizar
su plan de salvacin.
Por eso, los autores inspirados por Dios
cuentan la historia de Israel con una
mentalidad teolgica, ms que con una
mentalidad histrica. Ven y escriben los
acontecimientos del pueblo con ojos de fe,
relacionndolos con el Dios de la Alianza
y de las promesas mesinicas. Unas veces
seleccionan hechos, otras omiten o
repiten episodios, atentos a todo lo que
pueda concientizar al pueblo sobre la idea
central de la Alianza.
Por eso las dos grandes ideas que
atraviesan estos libros son: ALIANZA y
MESAS.
II. OBJETIVO DOCTRINAL: Descubrir
que la verdadera Tierra Prometida es la
comunin con Dios, comenzada aqu
abajo mediante la gracia y la amistad con
l, y consumada en el cielo.
III. OBJETIVO VIVENCIAL: Motivar que
la razn de ser de nuestras tareas diarias
debe ser Dios y el deseo del cielo,
verdadera tierra prometida.
IV. TESIS: El libro de Josu narra la
conquista de la Tierra Prometida, llevada
a cabo despus de la muerte de Moiss
por Josu.
El libro de los Jueces contiene la historia
del perodo transcurrido entre la muerte
de Josu y la implantacin de la
monarqua. Dios sola llamar a los jueces
en tiempos de suma necesidad, para que
librasen a su pueblo de sus invasores.
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V. EXPLICACIN DE LA TESIS:
1. Autor y fecha
Los seis libros que van de Josu al
segundo de los Reyes, forman una sola
obra, escrita por uno o varios autores
pertenecientes a la escuela teolgica
llamada deuteronomista porque en ella
naci el Deuteronomio.
Josu fue escrito en torno al destierro
(siglo VI a.C.), o sea casi siete siglos
despus de los acontecimientos.
No se ha aclarado todava la fecha del
libro de Jueces. Se estima que se fue
ensamblando durante el exilio.
2. Caractersticas literarias:
a) El libro de Josu est escrito en
gnero literario pico (= referida a las
hazaas de uno o ms hroes y las
luchas reales o imaginarias en las que ha
participado), grandioso, como para
manifestar la fdelidad de Dios a sus
promesas.
b) El libro de los Jueces es gnero
literario narrativo, en forma novelada y,
a veces, folclrica. Lo importante es la
fgura del hroe o juez que salva al
pueblo, en nombre de Dios.
3. Divisin y contenido temtico
a) Josu: los israelitas entran en la tierra
de Canan al mando de Josu, atraviesan
el Jordn, frontera de la tierra, y las
murallas de la primera ciudad cananea,
Jeric; caen milagrosamente ante ellos.
En la conquista de otras ciudades
interviene el Seor de distintas maneras.
Hay tres partes: Conquista (cp. 1-12),
reparto del territorio (cap. 13-21) y
apndices (22-24).
b) Jueces: Es una recopilacin de
tradiciones sobre la conquista y posesin
de la tierra. Pone de relieve la idea de que
la posesin de la tierra exige la fdelidad a
la Alianza. Por eso, cuando el pueblo no
es fel -cuando peca- Israel pierde parte
de su territorio. La conversin del pueblo
(o vuelta a la fdelidad a la Alianza)
recompone la unidad territorial. En esta
accin interviene un personaje elegido por
Yahveh: el juez, que en muchos casos es
un jefe de tribu en la guerra santa.
Algunos de estos jueces tienen un
carcter mtico. Los jueces elegidos por
Yahveh libraban a Israel de sus enemigos.
Se llamaban jueces porque se hicieron
instrumento de la justicia de Dios para
salvar al pueblo de los extranjeros que
amenazaban. Los ms conocidos son
Geden (cap. 6-9), Sansn (cap. 13-16) y
una mujer, Dbora (cap. 4 y 5).
4. Contenido teolgico y espiritual
a) Josu: ideas que remacha
Dios es fel en el cumplimiento de su
promesa.
El Seor combata a favor de Israel.
De este modo, la lucha por la posesin de
Canan se narra como una guerra santa.
Si el pueblo se mantiene fel a la ley,
Dios estar con l y la conquista
avanzar.
Una tierra para un pueblo, en funcin
de unas promesas, que requieren
fdelidad a la Alianza con Yahveh.
b) Jueces:
Clara teologa de la historia en
cuatro momentos: pecado de idolatra
del pueblo; castigo por parte de algn
pueblo extranjero; el pueblo se arrepiente
y pide auxilio a Yavh, y Yavh enva un
juez que libera a su pueblo. Por tanto, el
libro de los Jueces presenta a Dios como
el protagonista de la historia humana. Es
un Dios temible, que exige fdelidad
absoluta a la alianza; pero es tambin
misericordioso, que perdona y ayuda.
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En la vocacin de los jueces se
manifesta visiblemente el elemento
carismtico: el Espritu de Yahv baja
sobre ellos, los gua con efcacia a travs
de un don especial (ej. la fuerza de
Sansn, el ngel de Geden, etc...).
Este elemento carismtico puede
derrumbarse bajo el peso de su
humanidad, y tambin puede pecar ese
elegido, porque Dios sigue dejando libre a
quien elige. Hay que educar la libertad
para que siempre elija el bien.
VI. CONCLUSIN:
Estos libros nos invitan a la fdelidad a
Dios y a cuidarnos de la idolatra. Slo si
somos feles, tendremos xito en nuestras
empresas humanas y divinas. Pero,
aunque hubiramos cado, siempre est
la posibilidad de arrepentirse
sinceramente y acudir a Dios para pedirle
perdn y volver a comenzar.