0% encontró este documento útil (0 votos)
188 vistas50 páginas

Los Murales

El documento resume la historia del muralismo en Argentina. Explica que los primeros murales datan de 1735 y eran de temática religiosa. En el siglo XIX aparecieron murales más grandes en teatros y la catedral de Buenos Aires. A comienzos del siglo XX, el modernismo y el art nouveau influyeron en el desarrollo de murales que se integraban mejor con la arquitectura. La visita de David Alfaro Siqueiros en 1933 impulsó un fuerte movimiento muralista siguiendo el estilo social mexic

Cargado por

Perturbados
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
188 vistas50 páginas

Los Murales

El documento resume la historia del muralismo en Argentina. Explica que los primeros murales datan de 1735 y eran de temática religiosa. En el siglo XIX aparecieron murales más grandes en teatros y la catedral de Buenos Aires. A comienzos del siglo XX, el modernismo y el art nouveau influyeron en el desarrollo de murales que se integraban mejor con la arquitectura. La visita de David Alfaro Siqueiros en 1933 impulsó un fuerte movimiento muralista siguiendo el estilo social mexic

Cargado por

Perturbados
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LOS MURALES:

En la historia de la plstica Argentina, la pintura mural no ocupa un lugar comparable al


de la pintura de caballete. Pero las obras que se han realizado poseen una calidad muy
apreciable.

Antes de comenzar a contar sobre la historia del muralismo argentino, es necesario
establecer un criterio acerca del significado de la palabra mural.

El trmino mural significa en realidad, lo referido al muro y a su tratamiento; el muro,
por su parte, tiene en la arquitectura funcin de cerramiento, de limitacin del espacio,
de plano que intercepta la visual, para omitir su carcter estructural, que en este caso no
nos incumbe.

Por estar estrechamente ligado a la arquitectura, es ideal la cercana colaboracin de
arquitecto y muralista, quienes debern coincidir sobre la idea rectora para llegar a un
resultado armnico: el primero comprende el edificio que ha proyectado, pero debe
tener en cuenta que el segundo debe compenetrarse bien hondo con l si se desea que la
obra sea coherente.

Queda claro que criticamos el mural autnomo, como si dejramos trasladados del
caballete a la pared, y que nuestro punto de vista no es el de la valoracin de una
plstica pura sino el del trabajo comn entre arquitecto y muralista: no juzgaremos las
obras como escultura o pintura sino como pertenecientes a un edificio.

La eleccin de los materiales, la composicin, el emplazamiento, la iluminacin, podr
adecuarse mejor al todo e incluso se descubrirn posibilidades a tratar con criterio
muralista, aquellos elementos constructivos que no fueron pensados para tales.

Tambin ha de pensarse que el mural debe acompaar al edificio durante toda su vida y
que si se destruye por la deficiencia de su factura desvirta la calidad del conjunto.

Hay adems otras caractersticas propias del mural; la ms importante es que ocupa
grandes superficies y que necesita trazos seguros porque muchas veces debe ser
abarcado de un solo golpe de vista en el cual se pierden los detalles.

En la Argentina todava no estn claros los objetivos y alcances del arte mural y su
funcin en la arquitectura.

Posee la particular condicin de estar dirigido a un sector muy amplio del pblico y a
diferencia de otros, goza de un privilegio sobre el que aun hay mucho que meditar.

El mural ms antiguo que se conoce en Buenos Aires, est en la iglesia del Pilar
ocupando la pared trasera del altar de La Dolorosa.

Fue ejecutado al fresco y est fechado en 1735; posee un relativo mrito artstico pero
se halla en bastante malas condiciones, especialmente en su parte superior.

En el norte de nuestro pas existe un mayor nmero de stos de esa misma poca,
aunque reducido a una temtica religiosa ejecutada con factura netamente popular.

A la sencilla vida de Buenos Aires corresponda su sencilla arquitectura de casas
modestas e iglesias blancas donde el nico toque de color era el oro de los altares y la
policroma de las imgenes.

Semejante era la situacin durante la mitad del siglo XIX, cuando las luchas de la
independencia, la anarqua y la dictadura excluyeron la aparicin de las manifestaciones
artsticas.

Confirma esto, que, durante el gobierno de Rosas (1829- 1852), era obligatorio pintar
todos los edificios pblicos de rojo, donde el color, pas a ser un smbolo poltico.

Despus de Caseros esto cambi y se perdi el gusto por la sencillez y blancura
precedentes, se aspir al enriquecimiento decorativo de su arquitectura, de la misma
manera como la vida social, bajo la influencia europea, tendi a formas de relacin ms
ricas y complejas.

As el primer mural de real importancia es el del antiguo Teatro Coln (1857), obra de
envergadura para su momento, que tuvo pinturas en el techo de la sala y en la boca de la
escena. (Realizadas por dos italianos: Cheronetti y Verazzi).

Ms importantes son las que realiz Juan Len Palliere (1823-1887) en el teatro
Coliseum, ubicado en Reconquista y Cangallo (mas tarde llamado Teatro Argentino;
demolido en 1873), la temtica de las obras era Nios msicos.

En 1860 durante la presidencia de Mitre, fue ejegutada la obra del Tmpano de la
Catedral de Buenos Aires, la cual se trataba de un friso escultrico, perteneciente al
artista francs J os Duburdieu.

Tambin en edificios destinados a otros fines aparece la pintura mural procedimientos
de decoracin mural distintos de la pintura slo llegaran a utilizarse a comienzos del
siglo XX -.

En viviendas las realizaciones son mas frecuentes; an podemos encontrarlas,
deterioradas por las infaltables manchas de humedad, dando testimonios de pasadas
grandezas.

En 1880 se consideraba importante la colaboracin de arquitecto, pintor y decorador, y
aunque el concepto de decoracin sea hoy considerablemente distinto, la idea central de
integracin de las artes es vlida.

Al comenzar el siglo, les lleg el turno de renovarse a las iglesias de Buenos Aires, de
las cuales solo hablaremos de la catedral por ser la ms importante y la que mejor ilustra
lo que se exiga entonces de la pintura mural.

Francisco Pablo Parisi gan el concurso para la decoracin del templo, luego proyect y
realiz la totalidad de las obras usando el procedimiento de pintura a encausto, viejo
sistema consistente en desler colores en cera fundida.

El tratamiento de los lunetos de la nave central, donde retratos de santos encerrados en
crculos (particularmente el San Simn), aparece como modelos profanos de taller y
guardan escasa relacin con la arquitectura y con el tema religioso.

De la misma poca son los murales del cielorraso de la antigua Farmacia La Estrella, de
Carlos Barberis, obra titulada El triunfo contra la emfermdad.


Otro artista de la escuela italiana fue Nazareno Orlandi, cuya obra clsica puede
apreciarse en numerosos edificios de carcter pblico: la Iglesia del Salvador, el
Colegio Mariano Acosta, el Saln Dorado de la Casa de Cultura (ex edificio de la
Prensa)

Mural de la Casa de Cultura de Nazareno Orlandi

, librera el Ateneo en Av. Santa Fe 1860 ex Teatro Grand Splendid


Mural de la Librera el Ateneo


Por esa misma poca se produce una renovacin de la arquitectura por obra del Art
Nouveau.

Formando tonos homogneos y profusamente decorados, las fachadas se ondulan y
pierden la clsica visualizacin horizontal de pisos superpuestos, lo cual se puede ver en
una casa de Paraguay n 1330, obra del ao 1911 del arquitecto Trivelloni; all el muro
deja de ser simple cerramiento para adquirir un carcter especficamente decorativo,
cosa que no hubiese sido aceptada veinte o treinta aos antes.

A diferencia de las pinturas de la catedral en estos casos hay una perfecta armona entre
arquitectura y ornamentacin.

Mural "Escenas Pastoriles" de Trivelloni


Detalle


Los murales del artista Cataln J os Mara Sert y Bada, en los cielorrasos del ex
Palacio Pereda, hoy Embajada del Brasil; los frescos del Palacio San Martn; los
admirables vitrales del Palacio Paz, son claros ejemplos del notable desarrollo que en
este lapso adquiri la realizacin de murales.


Mural "Los equilibristas". Palacio Pereda

Tambin son de gran valor las obras continuadoras de la vertiente del Modernismo
Cataln y la Secesin vienesa, especialmente representados por la obra de J ulin Garca.

Por dar muestra de esto citar los edificios de Av. Rivadavia 2031 (la casa de los lirios),
Luis Senz Pea 274 del arquitecto J ulin Garca,

J ulian Garca


as como la del tambin arquitecto Virginio Colombo,

Av. Rivadavia 3220 e Hiplito Yrigoyen 2562.

Con la extincin del Art Nouveau en 1915, los murales se limitarn otra vez a
composiciones pintadas y el inters por ellos ir disminuyendo hasta su revalorizacin
en la dcada del cuarenta.

En 1919 se ejecutan las pinturas en el cielorraso del cine teatro Gran Splendid.

Un detalle singular es la figura que lleva en sus brazos una mquina proyectora de la
que caen desenrollados metros de pelcula cinematogrfica que flotan en el aire: notable
unin de teatros con casas de departamentos, de alegora a la manera antigua con una
expresin de tcnica moderna.

En 1926 el pintor Benito Quinquela Martn, realiza en la Casa del Teatro la decoracin
de las salas.

Quinquela

Por 1932 en la Escuela Superior Crcova , Alfredo Guido, funda el taller de decoracin
mural. Entre las obras de Guido figura el fresco de La Batalla de Caseros en el Consejo
Deliberante de Morn.

Con la visita de David Alfaro Siqueiros en 1933, se sientan las bases para un fuerte
movimiento muralista, siguiendo el camino trazado por las grandes composiciones
Mexicanas de temtica social: citemos como ejemplo aquellas de Diego Rivera en el
Ministerio de Educacin, en Mexico (Los tejedores, Alfareros, Trabajadores en metal, y
otras).

David Siqueiros

Fue as que en la casa de Natalio Botana en Don Torcuato, Siqueiros con la
colaboracin de Castagnino , Berni, Espilimbergo y Lzaro, realiz un mural, pero fue
la presencia del artista mexicano la que impuls una fuerte conciencia muralista.


Natalio Botana

Berni

Castagnino

Spilimbergo

SIQUEIROS EN ARGENTINA:




Ejercicio Plstico (1933).

Hasta ese tiempo los murales realizados en Argentina eran de temas alegricos o
folclricos decorativos sin mayor compromiso que lo meramente esttico.
La declinacin del muralismo en Mxico por falta de apoyo institucional fue slo all,
ya que la semilla del arte muralista continuaba desarrollndose, dispersndose por todo
Amrica y lleg a influir al viejo mundo.
Uno de los impulsores del muralismo en Amrica fue Siqueiros que viaj a varios
pases latinoamericanos para promocionar y desarrollar el muralismo.
Todo esto no hubiera sido posible sin la presencia en cada pas de artistas
comprometidos con las problemticas sociales que abrazaron la causa muralista.
Siqueiros llegaba a la Argentina en el ao 1933 a un Buenos Aires que se diriga de
manera veloz a la modernidad.
Su llegada fue desestabilizante, traa consigo fama de gran artista y un perfil
peligrosamente revolucionario para el gusto de la derecha. Su actividad poltica lo haba
llevado en varias ocasiones a la crcel y al exilio.
Vena de la ciudad de Los ngeles donde haba estado dictando unas clases magistrales
de Muralismo en la Chouinard School of Arts. Al concluir esto le solicitaron que pintara
un mural en el Plaza Art Center, titulado Amrica Tropical, utilizando recursos tcnicos
novedosos y de avanzada, acorde con su ideologa que rezaba a nuevas tecnologas
corresponde el uso de nuevas materiales. All trabaj con 20 alumnos.



Fragmento del mural "Amrica Tropical"

La izquierda intelectual de Buenos Aires fue enormemente seducida por este artista que
buscaba movilizar las masas a travs del arte y provocar grandes cambios estticos.
Siqueiros pretenda sacar el arte a las calles en los grandes centros urbanos donde el
elitismo de la cultura no tena peso.
Invitado por Victoria Ocampo, pregona sus conceptos marcadamente opuestos a las
ideologas imperantes en Buenos Aires, dando dos conferencias en la Asociacin
Amigos del Arte.



Victoria Ocampo

En su tercera conferencia, se le prohibe darla por lo escandaloso de su propuesta. Sin
embargo logra dictarla en la Galera Signo, donde una multitud se agolp para
escucharlo.
Al da siguiente la polmica se hizo sentir en la prensa.
Por otro lado tambin Siqueiros hizo publicaciones en diarios con respecto al arte
Argentino y sus artistas. Entre sus declaraciones se lee: independientemente de sus
obras personales, son obras de gente snob, critica el anacronismo tcnico, puerilidad,
falta de conviccin social y melancola esttica, en fin, un trago difcil de digerir.
Califica a Spilimbergo como el mas grande pintor argentino de todos los tiempos,
estima la capacidad y fuerza de Forner, Castagnino y Victorica pero considera
abominables las obras de Guillermo Butler.
En otros medios las reacciones se hacen or y se lee: Un gran asco, los monigotes de
Siqueiros. Provoc manifestaciones de todo tipo en su favor y en su contra. Nadie se
abstena en participar de este escndalo.
Natalio Botana, dueo del diario Crtica le propuso a Siqueiros pintar un mural, cosa
que este acept.
Botana era un multifactico y contradictorio personaje que no le brind a Siqueiros la
posibilidad de pintar en algn lugar pblico. Lo invit a pintar el stano de su fastuosa
residencia en Don Torcuato. Hay quienes consideran que por tratarse de un ejercicio
plstico la ejecucin de este mural tena mas que ver con la enseanza de sus ponencias
a los artistas invitados que con alguna causa social directa, esto, sumado a lo atractivo
de la arquitectura del sitio que presentaba dificultades de composicin extremas.
Otros consideran que Botana no se quera involucrar en los escndalos generados por
Siqueiros. A lo mejor se trata simultneamente de ambas suposiciones.
Igualmente de modo creativo, Siqueiros trabaj en el stano recurriendo a sus trucos
visuales provocando el efecto de una burbuja envolvente sumergida en el agua. Aqu el
espectador queda dentro de esa burbuja y los personajes del mural nadan en un espacio
infinito. Se da licencia a representar un motivo alejado de las temticas sociales y
polticas.
Fue que Siqueiros encar el primer mural monumental interior poniendo en prctica
todas las cuestiones tcnicas y de diagramacin que el promova.
El mural tiene una superficie de 200 metros cuadrados, es de forma semicilndrica y est
pintado por completo esto incluye el piso.
El Mexicano desdea el trabajo individual y convoca para el trabajo a los artistas
argentinos BERNI, CASTAGNINO, SPILIMBERGO y el uruguayo LZARO.
Esta experiencia es la que da origen al muralismo Argentino, si se toma como
muralismo a una ideologa volcada a la realizacin de murales que va mas all de lo
decorativo. Son estos artistas los que desarrollan luego el muralismo como contar mas
adelante.



(mural Ejercicio Plstico)

De todos los artistas invitados quizs sea Berni el que mas disenta con Siqueiros. El
artista argentino pensaba que el fenmeno muralista en Mexico se haba dado por las
caractersticas polticas de Mxico y que en la Argentina jams poda darse de la misma
manera. Para Berni un ejemplo de esto era que el Mexicano con toda su fama tuvo que
adaptarse y terminar pintando en un stano. El gobierno era reacio a brindar muros
como lo hizo en Mxico, pero tambin habra que analizar el grado de riesgo que quera
correr Berni con la realizacin de sus murales.
Los materiales y herramientas utilizados en la realizacin de Ejercicio Plstico son una
verdadera novedad. Siqueiros cambia los pinceles por la pistola de pintar y el aergrafo,
el boceto por la fotografa y el proyector de cine, el leo por el cilicato y la lectura de la
obra de un espectador fijo por el recorrido del espectador. Su conocimiento de nuevos
materiales fue decisivo para la conservacin de la obra que de haberse pintado con
materiales ortodoxos hubiese desaparecido.
La quinta de Don Torcuato con su valiosa obra en el stano cambiara de dueos con el
transcurrir de los aos, estos taparan las partes impdicas de los desnudos atacando el
mural. Otros dueos deciden utilizar barniz sobre los rostros con el fin de destacarlos,
sin conocer el dao que le ocasionaran. Por ltimo otro dueo decide atacar la obra con
cido y viendo que era imposible borrar el mural manda a tapar la obra con cal.
Hoy podemos observar los desnudos en todo su esplendor. Sensuales cuerpos femeninos
que nadan desnudos con gran escorzo en sus manos, cuyas miradas nos observan a
travs de una transparencia acutica y ondulante.
Dos aos mas tarde el muralista Mexicano escriba:
Ejercicio Plstico es una pintura monumental dinmica para un espectador dinmico.
Los muralistas tardaron tres meses de intenso trabajo, al concluir el mural Siqueiros
asiste a un mitin del Sindicato de la Industria donde lo arrestan y lo expulsan de la
Argentina.



Es indudable que Ejercicio Plstico fue una gran experiencia para todos los
protagonistas incluyendo al Mexicano que lo nombra en varios de sus escritos y
publicaciones posteriores.
El ltimo propietario de la Quinta, Hctor Mendizbal, tom la decisin de rescatar el
mural y convoc para esto a un restaurador Mexicano llamado Manuel Serrano.
Toda la casa fue despojada del entorno del mural y los muros que contenan el mural
fueron adelgazados a 10 milmetros de espesor. La obra fue reforzada y protegida con
una resina sinttica de alta resistencia. Material que asegura su conservacin y posibilita
su traslado.
Existen versiones ajenas a Mendizabal que dicen que el fin del rescate del mural era
para su comercializacin esto gener un problema judicial que mantuvo al mural en las
sombras de un contenedor por aos.
Actualmente se destrab el problema y est siendo restaurado en la Aduana Taylor de
Buenos Aires para ser armado y expuesto en la Casa Rosada de Buenos Aires.



OTROS ACONTECIMIENTOS:


Benito Quinquela Martn

Por el ao 1933 Benito Quinquela Martn don al consejo nacional de Educacin un
terreno para que se levantase all un escuela museo en las que l pintara una serie de
murales, cosa que hizo en 1936.
Las telas que se colocaron sobre la pared son un traslado al muro de pinturas de
caballete, sirviendo aqul solo de sostn para ellas, temperamento que se critica sin
dejar de reconocer las intensiones loables de la donacin.
En 1936 en Mar del Plata, el artista Csar Bustillo ejecuta los frescos del Hotel
Provincial.



Por 1938 se realizaron los grandes paos de maylica (1,8m x 18m.) que adornan las
estaciones de tren subterrneo Florida Palermo, en los que tambin aparece la
intensin didctica unida a la artstica.

En 1941, la Sociedad Central de Arquitectos organiz una exposicin llamada Las
artes plsticas en la decoracin mural ; se reunieron bocetos de Centurin, Lpez
Naguil, Ballester Pea, Guido y otros, quienes adems sostuvieron, en notas y
conferencias tal como lo hacemos aqu, la ubicacin del mural en una perspectiva de
integracin de las artes.
Durante este ao se decora la Lnea de Subtes C con motivos de paisajes de Espaa en
maylicas.
En 1944 nace el TALLER DE ARTE MURAL, formado por J uan Carlos Castagnino,
Antonio Berni, Demetrio Urrucha y Lino Enea Spilimbergo.
En 1946 durante el gobierno de J . D. Pern se llam a decorar las galeras Pacfico a
cinco pintores de renombre y esos trabajos crearon en el pblico un nuevo interes por el
gnero mural.
Estos pintores fueron: CASTAGNINO, BERNI, SPILIMBERGO, CASTAGNINO Y
COLMEIRO.


(uno de los murales de la Galera Pacfico)
Estos murales con el correr del tiempo sufrieron la invasin de manchas,
descascaramiento y decoloracin, cosa explicable, pues la pintura al fresco con una base
de yeso es vulnerable a la humedad y a los cambios bruscos de temperatura.
El ejemplo de Galeras Pacfico fue seguido por los arquitectos en el ao 1953 en las
Galeras Santa F, donde trabajaron SOLDI, NOEM GERSTEIN, BATLE PLANAS,
SEOANE, GERTRUDIS CHALE, PRESAS Y TORRES AGERO.


Detalle del mural de Torres Agero.

Noem Gerstein

Seoane "Musicos"


Mural de Soldi en la Galera Santa F
De ellos quizs sea el de Seoane el que mejor se adapta al sector asignado.
Otras Galeras como la de San J os de Flores, muestran la obra de Enrique Policastro,
junto a Castagnino, Spilimbergo y Urrucha.
Fragmento de la obra de
Castagnino.
En el Teatro San Martn encontramos las obras de J uan Batle Planas, Luis Seoane, J uan
Ballester Pea, Carlos de La Crcova y J os Fioravanti.





(Mural de Batle Planas en el Teatro San Martn).
En 1953 Ral Soldi ejecuta frescos en la Capilla de Santa Ana en Glew. Temtica sobre
la virgen.
Durante 1954 en el Hall del Banco Israelita, Seoane realiza el mural Historia de Ruth en
tcnica de mosaico Veneciano.
Rodaba 1957 cuando Luis Seoane y Carlos Torrallordona ejecutaron en el Teatro
General San Martn un mural al temple cuyo tema era el Nacimiento del Teatro
Argentino.
De aqu en adelante la cantidad de murales ejecutados crecera enormemente, por lo que
slo mencionaremos algunos de los mas notables.

SITUACIN POLTICA DE LA ARGENTINA
Perodo de 1945 1955.
Se asegur en el pas una orientacin nacional e industrialista con una poltica exterior
independiente de las potencias dominantes, cuyos intereses contrara, marcando un
nuevo tipo de relacin entre el capital y el trabajo.
Durante esa poca se produjo una migracin rural a la ciudad por el gran impulso
industrialista que ofreca mayores posibilidades.
Es cuando las construcciones precarias crecen junto a las fbricas; pero la oligarqua se
opone a ese resurgir de la clase trabajadora y se produce la revolucin del 55 crendose
una disociacin entre el pueblo y la poltica.
Esta disociacin es la que genera una lucha obrera en las que estaban involucrados gran
nmero de pintores.
Existan artistas que estaban a favor de la oligarqua y que tenan la mirada puesta en
Europa y otro fuertemente comprometidos con los temas sociales del pas.
Uno de los objetivos de este ltimo era el de luchar contra las injusticias sociales
creando una toma de conciencia.
Sus imgenes representaban el sufrimiento del obrero y de las clases mas marginadas.
As cierto nmero de artistas influenciados por el muralismo Mexicano y su ideologa
popular, histrica, pedaggica, etc.; tomaron la decisin de formar grupos muralistas
llevando al arte y la lucha poltica a las calles o edificios pblicos.
El primer grupo muralista fue creado en 1959, siendo su nombre ESPARTACO, cuyo
principal integrante fue RICARDO CARPANI.
Existe informacin dispersa acerca de la historia del muralismo en la Argentina, todo lo
que se contar a continuacin ser fruto de la unin de fragmentos hallados en distintas
revistas y libros.





Obra de Ricardo Carpani

GRUPO ESPARTACO:




A comienzos de 1959 se public en Buenos Aires la novela Espartaco de Howard Fast.

As una tarde en las acostumbradas reuniones que realizaban en una confitera de la
esquina de Crdoba y San Martn, le ponen nombre a la agrupacin que se haba
formado haca casi ya un ao.

La primera exposicin se hace en la Galera Velzquez y participan en ella ESPIRILO
BUTE, RICARDO CARPANI, LARA, MARIO MOLLARI, J UAN MANUEL
SNCHEZ, Y CARLOS SESANO.




(Obra de J uan Manuel Sanchez)

La exposicin del grupo se acompa con la Fundamentacin ideolgica a travs de la
cual estos jvenes pintores planteaban la sntesis entre la vanguardia formal y los
contenidos populares latinoamericanos. El manifiesto fue redactado, en sus partes
fundamentales por Ricardo Carpani y sostena lo siguiente:



Por un arte revolucionario.

Ubicacin Latinoamericana.

MANIFIESTO DEL GRUPO ESPARTACO




Es evidente que en nuestro pas a excepcin de algunos valores aislados, no ha surgido
hasta el momento una expresin plstica trascendente, definitoria de nuestra
personalidad como pueblo. Los artistas no podemos permanecer indiferentes ante este
hecho, y se nos presenta con carcter imperativo la necesidad de llevar adelante un
profundo estudio del origen de esta frustacin.
Si analizamos la obra de la mayor parte de los pintores argentinos, especialmente de
aquellos que la crtica ha llevado a un primer plano, observaremos como caracterstica
comn el total divorcio con nuestro medio, el plagio sistematizado, la repeticin
constante de viejas y nuevas frmulas, que si en su versin original constituyeron
autnticos hallazgos artsticos, al ser copiados sin un sentido creativo se convierten en
huecos balbuceos impotentes.
Las causas determinantes de esta situacin estn en la base misma de nuestra vida
econmica y poltica, de la cual la cultura es su resultado y complemento. Una
economa enajenada al capital imperialista extranjero no puede originar otra cosa que el
coloniaje cultural y artstico que padecemos. La oligarqua, agente y aliada del
imperialismo, controla directa o indirectamente los principales resortes de nuestra
cultura, y, a travs de ellos, enaltece o sume en el olvido a los artistas seleccionando
nicamente a aquellos que la sirven.
Constituye, adems, por ser la clase ms pudiente, el principal mercado comprador de
obras artsticas. En virtud de los intereses que representa se caracteriza en el plano
cultural por una mentalidad extranjerizante, despreciativa de todo lo genuinamente
nacional y por lo tanto popular.
El resultado de todo esto es que el artista no tiene otro camino para triunfar que el de la
renuncia a la libertad creadora, acomodando su produccin a los gustos y exigencia de
aquella clase, lo que implica su divorcio de las mayoras populares que constituyen el
elemento fundamental de nuestra realidad nacional. Es as como, al dar la espalda a las
necesidades y luchas del hombre latino americano, vaca de contenido su obra,
castrndola de toda significacin, pues ya no tiene nada trascendente que decir. Se
limita entonces a un mero juego con los elementos plsticos, virtuosismo inexpresivo,
en algunos casos de excelente tcnica, pero de ninguna manera arte, ya que ste slo es
posible cuando se produce una total unificacin del artista con la realidad de su medio.
No se piense que esta ltima sea una afirmacin arbitraria: constituye un problema que
hace a la esencia misma del arte. En efecto, un arte nacional es la nica posibilidad que
exige de hacer arte. A travs de las obras de los mas grandes artistas de la historia,
percibimos ante todo, el espritu de la sociedad que las engendr. No puede ser de otra
manera, ya que el artista es un hombre y todo hombre se conforma fundamentalmente
segn los elementos sociales que gravitan sobre l: productor de la sociedad, al
expresarse artsticamente, si lo hacen en un sentido profundo y con sinceridad, dar
expresin, de un modo inevitable, al medio que lo rodea.
El ritmo de crecimiento histrico es variable para cada sociedad y esa variacin es el
principal elemento incidente en el origen de las nacionalidades.


(obra de Ricardo Carpani)

En consecuencia toda obra artstica, por el hecho de ser una expresin social,
necesariamente ha de ser tambin una expresin nacional. Generalizando, podra decirse
que el arte surge como el resultado de una necesidad de expresin individual, que al
concretarse ser una expresin nacional, pues el individuo fundamentalmente es
producto de la nacin, y culminar finalmente, en expresin universal, ya que los
problemas trascendentes del hombre son universales.
El problema del surgimiento de un arte nacional en nuestro pas, determina el verdadero
alcance que debe tener para nosotros el trmino nacional. Unidad geogrfica,
idiomtica y racial; historia comn, problemas comunes y una solucin de esos
problemas que slo ser factible mediante una accin conjunta, hacen de Latinoamrica
una unidad nacional perfectamente definida. La gran nacin Latinoamericana ya ha
tenido en Orozco, Rivera, Tamayo, Guasayamn, Portinari, etc., fieles intrpretes que
partiendo d elas races mismas de su realidad han engendrado un arte de trascendencia
universal. Este fenmeno no se ha dado en nuestro pas salvo aisladas excepciones.
El arte Latinoamericano, considerando las caractersticas sociales y polticas de nuestro
continente, ha de estar necesariamente imbuido de un contenido revolucionario, que
ser dado por el libre juego de los elementos plsticos en s, prescindiendo de la
ancdota desarrollada, si es que la hay. La ancdota podr tener una importancia capital
para el artista cuando aborda una temtica que siente profundamente y en la cual
encuentra inspiracin; pero en ltima instancia no constituye el elemento que justifica y
determina la validez intrnseca de la obra de arte, ni es de ella que emana el contenido
de su trabajo. De ah lo absurdo de cierto tipo de pintura pretendidamente revolucionaria
que se limita a describir escenas de un revolucionarismo dudoso, utilizando un realismo
caduco y superado. No es de extraar entonces que por su misma inoperancia esta
pintura sea tolerada, y hasta en cierto modo favorecida, por aquellos mismos que
combaten toda expresin artstica autnticamente nacional y revolucionaria.
Es imprescindible dejar de lado todo tipo de dogmatismo en materia esttica; cada cual
debe crear utilizando los elementos plsticos en la forma ms acorde con su
temperamento, aprovechando los ltimos descubrimientos y los nuevos caminos que se
van abriendo en el panorama artstico mundial y que constituyen el resultado de la
evolucin de la Humanidad, pero eso s, utilizando estos nuevos elementos con un
sentido creativo personal y en funcin de un contenido trascendente.
Todo intento de creacin de un arte nacional, es consecuentemente combatido por
ciertos crticos al servicio de la prensa controlada por el capital imperialista. Se ha
apelado a todos los recursos, desde el ataque directo, en nombre de una universalidad
abstracta, hasta la rumbosa presentacin de algo que, como arte nacional, ni si quiera es
arte.
Se trata en verdad de refractar en el campo de la creacin artstica, el sometimiento
econmico y poltico de las mayoras, pero simultnea e indisociablemente, sus luchas
por emanciparse. Porque en la medida en que el arte llama y despierta el inconsciente
colectivo de la humanidad, pone en movimiento las ms confusas aspiraciones y deseos,
exalta y sublima todas las represiones a que se ve sometido el arte moderno, es un
poderoso e irresistible instrumento de liberacin. El arte es el libertador por excelencia y
las multitudes se reconocen en l, y su arma colectiva descarga en el sus ms profundas
tensiones para recobrar por su intermedio las energas y las esperanzas. De ah que para
nosotros el arte sea un insustituible arma de combate, el instrumento precioso por medio
del cual el artista se integra con la sociedad y la refleja, no pasiva sino activamente, no
como un espejo, sino como un modelador.
De las manos de la nueva generacin de artistas latinoamericanos habr de salir el arte
de este continente, que an no ha realizado su unidad; quiz le est reservado por este
arte revolucionario realizarla antes en la esfera creadora como sntoma de la inevitable
unificacin poltica. Pues no sera la primera vez en la historia que el arte se anticipa a
los hechos econmicos o polticos; y tal vez en ello reside su grandeza. Partiendo de la
realidad, la prefigura y la renueva.
Estos objetivos se cumplirn mediante una doble accin: el arte, no puede ni debe estar
desligado de la accin poltica y de la fusin militante y educadora de las obras en
realizacin. El arte revolucionario latinoamericano debe surgir, en sntesis, como
expresin monumental y pblica. El pueblo que lo nutre deber verlo en su vida
cotidiana. De la pintura de caballete, como lujoso vicio solitario hay que pasar
resueltamente al arte de masas, es decir, al arte.

GRUPO ESPARTACO


Abril de 1961

En 1965 se une al grupo el ltimo integrante, FRANCO VENTURI.
El grupo se disuelve en 1968 con la exposicin que realiza en la galera Witcomb.
La presentacin oficial del grupo recibi, como es de suponer, el apoyo de los sectores
ms cercanos ideolgicamente. No obstante esto, otros miraron con respeto las
propuestas de los integrantes del grupo.
J . A. GARCA MARTINEZ opin acerca de la exposicin que realizaron en la galera
Van Riel en 1960: la primera evidencia es la orientacin hacia el muralismo que todos
ellos, sin excepcin, exaltan y propugnan incluyndose, desde ya, entre los artistas que
hoy predican la muerte del caballete y la vuelta al muro.
Una pintura para masas de grandes dimensiones, implica tambin una problemtica afn
que trata (como misin esencial) de terminar con el individualismo, la pintura de
estudio, el arte para exposiciones y el idealismo burgus.
En el fondo no hacen mas que aplicar y desarrollar las ideas con que Siqueiros quiso
expresar en pintura la revolucin de su tiempo .
En 1959 ESPILIMBERGO realiza una publicacin acerca del GRUPO ESPARTACO:

- Asignan a su labor artstica emocionar esttica y moralmente al pblico,
inducindolo con recursos plsticos al mundo de la solidaridad, la rebelda, la voluntad
justiciera de los trabajadores revolucionarios, y encontrar formas, smbolos y estilos que
manifiesten nuestra realidad Argentina y Latino Americana.
Fragmento final del Manifiesto del Grupo Espartaco redactado en sus partes mas
trascendentales por RICARDO CARPANI:



De las manos de la nueva generacin de artistas latinoamericanos habr de salir el arte
de este continente que an no ha realizado su unidad; quiz le est reservado por este ate
revolucionario realizarla antes en la esfera creadora como sntoma de la inevitable
unificacin poltica, pues no sera la primera vez en la historia que el arte se anticipa a
los hechos econmicos o polticos; y tal vez, en ello, reside su grandeza.
Partiendo de la realidad, la prefigura y la renueva. Estos objetivos se cumplirn
mediante una doble accin: El arte no puede ni debe estar deslindado de la accin
poltica y de la difusin militante y educadora de las obras en realizacin. El arte
revolucionario latinoamericano debe surgir, en sntesis, como expresin monumental y
pblica.

OTROS ARTISTAS . Conformacin de Nuevos Grupos

Ponciano Crdenas:


En la dcada del 60 y 70, este artista realiz 14 murales cermicos y esgrafiados en
frentes y entradas de edificios de Mar del Plata, la temtica era Indigenista.

RAL SOLDI:

Entre sus numerosos murales se encuentra el realizado en la cpula del Teatro Coln, al
temple sobre tela en 1966.

(mural de la Fundacin Ren Favaloro)

GRUPO GREDA:

Hacia 1970 se forma en Capital Federal el Grupo Greda con propsitos totalmente
muralistas, dicho grupo estaba conformado por:
OMAR BRACHETTI


RODLFO CAMPODNICO,

(Obra de Campodnico)

HUGO CRDOBA (Catamarca), GONZLEZ GARONE, VICTOR GRILLO (de
Paran)

(Obra de Vctor Grillo)

y NESTOR BERLLS.
Este grupo, con la participacin del grupo ELEC de Crdoba realiza ese ao en la
Plaza de Paran Entre Ros una exposicin de paneles murales que
denominaron Primer Encuentro Nacional de Muralistas.



GRUPO LA PEA:

En Mar del Plata en 1971 se forma el Grupo muralista LA PEA, bajo la orientacin de
J UAN CARLOS CASTAGNINO.



(J .C. Castagnino)
Sus componentes iniciales fueron los plsticos: TALO GRASSI,


(I. Grassi)

MARIA ROSA TOLA, MARTA GRASSI, MARTA PORRETA, GUILLERMO
CUENCA,

(G. Cuenca)
OSCAR GUMA Y NSTOR STURLA.
En ese mismo ao se renen ambos grupos en Mar del Plata, fundando las bases para
dar nacimiento al MOVIMIENTO NACIONAL DE MURALISTAS.
Con el tiempo se incorporaron los artistas: Rodriguez Fedele, Oscar Faliero, Luis
Luraghi, Marcelo Machia, Rubn Muoz, Dante Borgobello, Eduardo Martn, Adriana
Micheleti, y otros de distintos lugares del pas.

MOVIMIENTO NACIONAL DE MURALISTAS DE ARGENTINA

FORMACIN:

En 1971 el Grupo La Pea, invit a J uan Carlos Castagnino a dar una clase inicial, y se
organiz en la primavera de ese mismo ao una exposicin de paneles murales, para la
que se invit al Grupo Greda .
Esta exposicin logr que se concretase el Segundo Encuentro Nacional de
Muralistas.
En dicho evento los muralistas se reunieron y resolvieron fundar el MOVIMEINTO
NACIONAL DE MURALISTAS, proponiendo como objetivos organizar la mayor
cantidad de encuentros posibles en el pas y sumar nuevos pinceles a esta causa,
pintando paneles a la vista del pblico para luego estos ser donados a instituciones
pblicas.
Una manera de sacar al arte a la calle y llegar a todos por igual.
En esa oportunidad se design como coordinador al Maestro ITALO GRASSI.


Desde ese momento hasta hoy se vienen sucediendo encuentros de este tipo en todo el
pas, por citar algunos lugares: General Madariaga, Mar del Plata, Trenque Lauquen,
Miramar, Villa Gesell, Guamin, Carhu, Villa Diamante (Entre Ros), Corrientes,
Chascoms, Formosa, Villa Mercedes (San Luis), Posadas (Misiones), etc.
En 1977, ITALO GRASSI es invitado a participar en la 1 J ORNADA MUNDIAL DE
ARTE PBLICO Y MURALISMO, organizada en Mexico por la COMAV (Consejo
Mundial de Artes Visuales).
All participaron 80 muralistas de todo el mundo, algunos de sitios lejanos, todos con
plena conciencia muralista, y, muchos, influenciados por el muralismo Mexicano que
haba salido del continente para influir en otras culturas.
De Argentina hubo 9 representantes.
En febrero 1975 sale el primer nmero de El Mural (revista del Movimiento) en el
editorial escrito por el maestro Guillermo Cuenca se lea :

El esfuerzo fundacional del muralismo en nuestro pas, iniciado por hombres como
Spilimbergo, Castagnino, Berni, Urrucha, y Colmeiro, debe encontrar su continuacin
en el Movimiento Nacional de Muralistas. Nuestro Movimiento cuenta con magnitud
suficiente y la proyeccin necesaria para ser el principal protagonista en esta difcil
tarea. Esto requiere de cada uno de nosotros mayor responsabilidad, ms dedicacin e
incluso mayores sacrificios.

Por no hacer extensivo en nmero de encuentros mundiales podemos decir que
existieron varios mas y ms se irn sumando de seguro.
Otro dato importante es que Argentina se ha convertido en el primer pas en organizar la
mayor cantidad de jornadas mundiales de muralismo.

CAMBIO EN LAS REGLAS DE J UEGO DEL MURALISMO ARGENTINO

Hasta esos momentos los ideales muralistas eran llevados a los muros por personas que
conformaban grupos independientes con ideologas bien especficas.
Fue as que se originaron algunos cambios a partir de 1975 cuando visita Buenos Aires
el pintor y terico alemn OTTO HERBERT HAJ EK secretario del sindicato de artistas
plsticos de la Repblica Federal Alemana, declarando que:
- Toda la gente que habita una ciudad tiene derecho a participar de la experiencia
artstica en su lugar de convivencia, que es la ciudad misma.

(foto de Otto Herbert Hajek)

Con esta formulacin la firma comercial Benson & Hedges y la fundacin ARCH,
junto a la Asociacin Argentina de Crticos de Arte, inician una campaa de pintura
mural en Buenos Aires.
Por su puesto que esto origin el disgusto de los muralistas ya que se destin para este
trabajo un gran nmero de artistas, algunos de ellos, prcticamente desconocidos y por
su puesto elegidos a dedo adems de no cumplir con ningn requisito para su seleccin.
Esto sumado a que una empresa era la que les pagaba a los artistas, convirtiendo a estos
en obreros de dicha empresa y desvirtuando la imagen del muralista luchador contra la
clase empresarial.
Algunos aos despus en 1983 con la llegada de la democracia se inicia el proyecto de
gobierno MURALES PARA LA CIUDAD y ARTE EN LAS CALLES .
En el mes de febrero de 1984 el MOVIMIENTO NACIONAL DE MURALISTAS
publica en la revista La Actualidad en el Arte, un artculo escrito por talo Grassi,
coordinador general de Mar del Plata:

PROYECTO LEY:

EL MOVIMIENTO NACIONAL DE MURALISTAS dio a conocer un PROYECTO
DE LEY Y ORDENANZA MUNICIPAL (segn ellos denominan), para realizar
murales en obras pblicas y privadas.
En sus varios artculos proponen que el 1% del presupuesto total de toda obra edilicia,
cuyo costo sea superior a los $a 6000000, sea destinado, como mnimo porcentaje, a la
realizacin de uno o varios murales interiores o exteriores y o vitrales y bajorrelieves.
Para la concrecin de dichas obras deber llamarse a concurso de seleccin abierta a
todos los artistas plsticos argentinos, nativos o naturalizados, y o extranjeros con mas
de dos aos de residencia en el pas.
Este proyecto tiene como objetivo promocionar la disciplina muralista.

CRTICAS ACERCA DE LOS CAMBIOS QUE SUFRI EL MURALISMO CON LA
LLEGADA DE LA DEMOCRACIA.

Recordemos que los aos anteriores a la democracia por lo general los muralistas
estaban o presos, desaparecidos exiliados y los que trabajaron en pocas de dictadura
solo se remitan a tocar en sus murales temticas alegricas, folklricas sin contenidos
polticos de protesta o adhesin.
Con la llegada de la democracia hubo una puja ideolgica entre grupos y artistas con
ideas muralistas derivadas del muralismo Mexicano y las empresas privadas y
multinacionales que en su momento haban tomado parte a favor en la dictadura, que,
precisamente aportaban capital para la realizacin de murales y promovan proyectos.



DECLARACIN DEL MOVIMEINTO NACIONAL DE MURALISTAS.

POR UN CONTENIDO NACIONAL Y POPULAR.

... La cultura estar dirigida al conjunto del pueblo, en pleno respeto federal por el
desarrollo de las culturas regionales y no de minoras supuestamente ilustradas...(Dr.
Ral Alfonsn, mensaje al Congreso de la Nacin, 10 de diciembre de 1983, al asumir la
primera magistratura.).

Con el restablecimiento en el pas de un gobierno democrtico y constitucional, se ha
despertado en todos los sectores culturales sanos, un ansia legtima de sacar el arte a
las calles para orientarlo hacia el pueblo; su natural destinatario, involucrando en ese
propsito a una forma de renacimiento del muralismo.
A la vez, sectores insospechados de toda vocacin por un arte popular, grandes
empresas forneas, yanquis en su mayora, grupos elitistas y personajes supuestamente
vanguardistas que sostenan, hasta hace poco tiempo la muerte de la pintura, aparecen
ahora organizando, propiciando y financiando encuentros artsticos tanto muralistas
como dedicados a otras disciplinas.
Podemos citar como ejemplos, los concursos de murales en Mar del Plata y Benson &
Hedges y el concurso de juguetes de la petrolera ESSO.
Incluso que cuando en 1971 iniciamos el MOVIMIENTO NACIONAL DE
MURALISTAS y sus respectivos encuentros, sonrieron despectivamente sosteniendo
que el muralismo estaba superado y perteneca al pasado, afirmando que en la
arquitectura moderna el mural no tena cabida , junto a los crticos de arte que ignoraron
totalmente nuestras realizaciones (con la excepcin de Enrique Balari y Oscar Flix
Aedo que nos apoyaron desde un primer momento). Ahora aparecen declarando que
gracias al concurso de Benson se realiz el Primer mural en Mar del Plata (Diario La
Nacin), lo que provoc la carcajada de la poblacin marplatense que sabe que esta
ciudad cuenta con mas de un centenar de murales realizados por J uan Carlos
Castagnino, Batle Planas y otros muchos artistas ms.
Hoy aquellos detractores han cambiado radicalmente de posicin y parecen ser
fervientes muralistas.
Por lo tanto conviene precisar algunas cuestiones:

1. Este supuesto despertar aparece auspiciado por empresas a las que no se les puede
creer que tengan inclinaciones artsticas y muchos menos populares, sino ms bien una
inclinacin a la explotacin feroz de los pueblos. Para ellos el arte es una forma mas de
penetracin paralela a la econmica y a la poltica.
2. J unto a esas empresas aparecieron personajes que en pocas anteriores favorecan al
elitismo cultura, dando razn a las palabras de Anbal Ponce La cultura, cuando se la
disfruta como un privilegio envilece.
3. Que se excluy sistemticamente al MOVIMIENTO NACIONAL DE
MURALISTAS. Tambin se excluyeron a muralistas que ostentan realizaciones
importantes en iglesias, municipalidades, colegios, etc.
4. Que en lugar de realizar la seleccin por concurso abierto, se design a dedo.
5. Que los jurados fueron digitados.
6. Que, como los hechos lo han demostrado, se premia y estimula a un muralismo sin
identidad nacional, sin contenido social y humanista, sin conexin o continuidad con los
fundadores del muralismo argentino.
Corresponde que por su parte, las entidades de artistas, los artistas plsticos, los crticos
de arte honrados y veraces se unan en defensa de un arte orientado al pueblo, que con
libertad de creacin, estilos y tendencias pictricas, levanten las banderas de las mejores
tradiciones democrticas, populares, revolucionarias, nacionales y latinoamericanistas.
(talo Grassi, febrero de 1984).

(mural de Italo Grassi en la escuela Tcnica N4 de Mar del Plata)

Con la creacin de estos nuevos grupos de muralistas pagos por el gobierno, los
muralistas independientes decan:

- Con la llegada de la democracia quienes haban sido los artistas favoritos de la
Dictadura Militar, que haba alentado y difundido el elitismo artstico, propusieron y
alentaron una idntica actitud disfrazada de apertura y falsamente dirigida hacia lo
popular.
Estos muralistas eran acusados por aquellos que haban trabajado de manera
independiente en la poca de la dictadura de gatopardistas interesados y tendenciosos.
Tambin la Sociedad Argentina de Artistas Plsticos (S.A.A.P), declar:

-Es necesario que se garantice la idoneidad de los artistas participantes mediante la
creacin de un colegio de jurados que actuarn pblicamente.
- La inscripcin a los concursos de mural ser libre y abierta a los artistas iniciados y
a los consagrados por igual.
- Los jurados de la Bensos & Hedges y ARCHET, tuvieron nica finalidad de dar
premios y dichos jurados fueron fuertes colaboracionistas con el rgimen militar.
- Como resultado de una preseleccin y condicionamiento, se implant en la calle
Lima y Av. de Mayo a Don Quijote.


La manera en que se seleccion y acept el emplazamiento de dicho monumento va en
contra del proyecto ley.
Tambin existi un reclamo de una ley que precisara los porcentajes del costo de
insumo de cualquier construccin pblica: puentes, autopistas, fbricas, escuelas,
hospitales, cuarteles, plazas, complejos habitacionales, y otros para ser destinados a la
decoracin artstica: pintura, cermica, murales, y dems expresiones.
Parece ser que los primeros concursos de murales realizados por el gobierno dejaron
mucho que desear.
Mediante una nota elevada al intendente de la ciudad de Bs. As., doctor J ulio Saguier
(expediente n 1452) el Sr. Oscar Flix Haedo, premio nacional de Historia de Las
Artes, cuestion el fallo del jurado Nelly Perazzo, arquitectos Pea y Grill, Glusberg y
J uan Carlos Distfano.
Debido a que se ignora una tradicin ornamental donde se hermana la obra de arte con
el personaje evocado en un lugar pblico.
Imgenes divorciadas con la vida y obras de dichas personalidades, pidindose que se
fijara otros destinos a los murales como por ejemplo: murales de Torroja, Audivert,
Zelaya, Aguirre Zabala, para las plazas Robert Arlt, Lola Mora y Doctora Grierson.
Los muralistas que recin se iniciaban en esta poca y que estaban a favor del
muralismo tradicional, proclamaban que exista una negacin de la tradicin muralista
argentina forjadas por los nombres de SPILIMBERGO, BERNI, CASTAGNINO,
URRUCHA, SEOANE, SOLDI, BATLE PLANAS, ITALO GRASSI, PCOLI,
PEREZ CELIS, MIGUEL DVILA, y otros.

(Obra de Urrucha mural realizado para la Universidad de Mujeres de Montevideo,
cuyo original tiene 3 metros de alto por 23 metros de ancho. )

EL MOVIMIENTO NACIONAL MURALISTA hizo una nota firmada por Oscar
Faliero de Capital Federal, donde se quejaba de que la trayectoria muralista Argentina,
haba sido pisoteada; al concurrir este al saln Malvinas para ver los proyectos y sus
autores.
Los mismos carecan de contenido muralista, no estaban acorde con la realidad actual,
exista un desprecio hacia el observador, algunos carecan de dibujo, otros de formas,
ninguno posea un contenido, los autores eran desconocidos, tambin se sospechaba de
una maniobra tendenciosa.
Los jurados que adjudicaron esos murales fueron elegidos a dedo, sin la participacin de
entidades artsticas.
Se premiaba y estimulaba un muralismo sin identidad nacional, sin contenido social y
humanista, sin conexin y continuidad con los fundadores del muralismo argentino.
La crtica de la campaa Murales para la Ciudad y Arte en la Calle deca que stos
posean una imaginera que no admita el menor anlisis esttico, no dejaba trascender
ningn mensaje, no corresponda a la brillante tradicin muralista argentina, para
constituirse en adefesios ( disparate, extravagancia, traje o adorno ridculo, segn el
diccionario).
Negaban la escencia de las Bellas Artes de ese momento (Oscar Rella Aedo).
Segn ITALO GRASSI: en los murales para la ciudad y el arte se premia y estimula el
muralismo sin identidad nacional, sin contenido social y humanista, sin conexin y
continuidad del muralismo argentino.
En definitiva se trata de un plan destinado a desviar y vaciar de contenido todo el fervor
cultural de los artistas


QU ES LO QUE DEBE BUSCAR EL MURALISMO ARGENTINO ?

SEGN LA S.A.A.P.:

El proyecto de arte urbano de la S.A.A.P. tena como objetivo principal el
embellecimiento de la ciudad. Deseaba anular todo tipo de preseleccin y
condicionamiento. Simultneamente propona combatir el colonialismo y la
dependencia que, en definitiva es lo que tratan de imponer los llamados concursos de las
empresas. Se pronunciaba a favor del documento del MOVIMEINTO NACIONAL DE
MURALISTAS de Mar del Plata.

SEGN ESPILIMBERGO:
El muralismo debe emocionar estticamente y moralmente al pblico, inducirlo con
recursos plsticos al mundo de la solidaridad, la rebelda, la voluntad justiciera de los
trabajadores revolucionarios y encontrar formas, smbolos y estilos que manifiesten
nuestra realidad Argentina y Latinoamericana.

(mural de Spilimbergo Galeras Pacfico)

SEGN CARPANI:



La imagen debe representar realidades que marquen una diferencia sustancial con
respecto a lo acaecido en otras regiones del planeta.



SEGN SOLDI:




El muralismo debe comprometerse con la paz y el sociego.


(mural de la Iglesia Santa Ana, de Glew, provincia de Buenos Aires)

SEGN NICOLS CACCIATORE:
La propuesta de los murales debe ser de agresin hacia los que nos esclavizan, yo creo
en una pintura mural con un sentido social y cultural, como la de Diego Rivera, Orozco,
Siqueiros, Portinari, etc; pintura autntica de Latinoamrica similar a la que realizaron
en nuestro pas Berni, Spilimbergo, Urrucha y Castagnino.
Latinoamrica necesita paz, rehabilitarse de tantas injusticias, mostrarle al mundo que
tiene ganas de trabajar y de crear, que somos un pueblo joven y que nuestro futuro es
brillante.
El mural cumple as un papel fundamental, ya que es el canal por donde pasa nuestro
mensaje cultural.
SEGN MARIO MOLLARI:
Esta pintura tiene su mira en problemas vitales de una sociedad a la que va a referirse no
solo a soluciones estticas. Su destino es para todo el pblico.

(obra de Mollari)
Es una pintura sumamente importante, fundamentalmente para los pases
Latinoamericanos y en especial para la Repblica Argentina, pues el artista que los
realiza ser intrprete de lo que subyace en las races de su sociedad, tanto referido al
pasado, presente o futuro. Esto brinda la posibilidad generosa de poder modificar
culturalmente clasificando e interpretando profundas necesidades de cambio en su
sociedad.

TRAYECTORIA Y CARACTERSTICAS DE ALGUNOS MURALISTAS

RODOLFO CAMPODNICO:



Nacido en Buenos Aires en 1938. Pintor, muralista, dibujante
y grabador. Concurre a los talleres de Cecilia Marcovich,
Ricardo Carpani y Nstor Berlls, colaborando con Carlos
Alonso en la Asociacin Estmulo de Bellas Artes de [Link].
Viaja por el interior del pas, Mxico, Uruguay, Bolivia,
Brasil, Colombia, Chile y Per.
Lleva realizadas ms de 150 exposiciones en la Capital
Federal, el interior y el exterior. Comienza su carrera en 1961,
con ilustraciones sobre autores latinoamericanos. Contina
realizando muestras colectivas e individuales.

Ha realizado, entre otros murales:
-Atrio de la iglesia Nuestra Seora de los Dolores en
Trenque Lauquen, Pcia. de Bs. As.


-Hall Central del Museo Histrico General Villegas de
Trenque Lauquen.
-Casa de Gobierno Basko - Victoria (Espaa).
-Complejo Deportivo de la Universidad Nacional de Chile.
-Escuela de Bellas Artes de Paran, Entre Ros.

TALO GRASSI:

El maestro talo Grassi fue un ejemplo vida, siempre comprometido con lo poltico de
manera iirenunciable a travs de su arte y sus actos . Naci en Mar del Plata, el 21 de
marzo de 1914. A temprana edad ( 14 aos) comenz a estudiar artes plsticas.


Para ayudar a su familia trabaj como carpintero hasta mediados de la dcada del 60.

Por estar afiliado a la J uventud Comunista tuvo infinidad de problemas desde 1933. El
maestro fue el blanco de las fuerzas armadas, en ese momento al mando de la dictadura
que presida Agustn P. J usto. Fue arrestado decenas de veces por participar en la
organizacin de actos populares. Eran momentos de furia ideolgica, y el panorama
social en la Argentina se caracterizaba por la desigualdad y los abusos a los derechos
humanos.

En agosto de 1943, cay preso, lo llevaron a la crcel de Neuqun. Recin fue liberado
dos aos despus. Como reconocimiento a su lucha, fue elegido miembro del Comit
Central del Partido Comunista y Secretario de Organizacin de la Provincia de Buenos
Aires. Bajo las banderas rojas conoci a Castagnino y al escultor Alfredo Simonazzi. Al
poco tiempo, en La Plata, fue detenido junto al escritor Baldomero Valera, autor de Las
aguas bajan turbias, libro que luego se convirti en el guin de la clebre pieza
cinematogrfica de Hugo del Carril.

Como docente y artista, tuvo fuerte presencia en Maip, Balcarce, Dolores, Posadas,
Ober, Chaco Tandil y Mar del Plata, donde concibi ms de 50 murales, ubicados
estratgicamente: siempre en escuelas, hospitales, salitas sanitarias, asociaciones
vecinales e instituciones de bien pblico. Muchos fueron destruidos durante la ltima
dictadura militar. Otros se convirtieron en escombros, como el mural sobre la historia de
Mar del Plata; estaba ubicado en Independencia entre Belgrano y Rivadavia, fue
destruido para darle lugar a una playa de estacionamiento.

Su obra siempre se destac por la denuncia social. Sus ideas era el alma de sus
creaciones: rostros marginales que reflejan los castigos de la pobreza, trabajadores
callejeros; gestos duros, rgidos; miradas perdidas en una esperanza que slo es posible
con un cambio drstico. talo Grassi expuso sin tamiz sus sufrimientos.
Podra decirse que era un anciano, tena 94 aos. An as, se lo vea todo el da inquieto.
talo Grassi era capaz de subirse al techo de su casa, cerca del estadio Mundialista
donde tambin tena su taller, para arreglar una gotera. Era increble percibir su energa,
siempre fue un hombre de trabajo.
Pero el tiempo lo atropell:el 15 de J unio del 2008 al medioda, su cuerpo se apag para
siempre. Un paro cardiorrespiratorio, dijeron los mdicos del Interzonal. Estuvo
internado casi una semana.
Estaba trabajando en un mural en homenaje a J uan Carlos Castagnino, su amigo
personal, con quien milit al frente del Partido Comunista durante la dcada del 40. Se
cumplen 100 aos de su nacimiento y quera presentar una obra en su [Link] gran
maestro, siempre coherente, digno de respeto.

NESTOR BERLLS:
Nstor A. Berlls estudi dibujo y pintura en el taller orientado por J uan C. Castagnino,
del cual fue co-fundador y en la Escuela Superior de Bellas Artes "Ernesto de la
Crcova".e desempe como profesor en la Escuela de Bellas Artes de Avellaneda,
Asociacin Estmulo de Bellas Artes, Instituto Luchelli-Bonadeo, Escuela de Bellas
Artes de Formosa y form talleres en las Galeras Magenta y Nuevo Signo.
En 1970 form junto a los artistas Omar Brachetti y Rodolfo Campodnico el Grupo
Muralista GREDA, con ellos expuso regularmente y se adhiere al Movimiento Nacional
de Muralistas. Dentro de este ltimo Movimiento form parte de su Comisin Directiva,
desarrollando una intensa labor participando de encuentros y certmenes de pintura
muralista.
En 1978 se traslad a la ciudad de ro de Janeiro, Brasil, donde particip en
exposiciones contratado por la Galera Toulouse y en las actividades de la Sociedad de
Acuarelistas.
Durante los aos 1986-1988 form parte de la Comisin Directiva de la S.A.A.P.
(Sociedad Argentina de Artistas Plsticos). Particip como jurado en Salones
Nacionales y Provinciales.
Sus obras figuran en Museos Provinciales y en colecciones particulares.
Sus obras fueron expuestas en colectivas junto a grandes maestros como: Carlos
Castagnino, Antonio Berni, Ponciano Crdenas, Carlos Alonso, Batlle Planas, Santiago
Cogorno, Ernesto Deira, Luis Barragn, Ricardo Carpani, Vicente Forte, Leopoldo
Presas, Teresio Fara, Mario Mollari y Ral Soldi, entre otros.

J UAN MANUEL SNCHEZ:





Integrante del Grupo Espartaco ha dejado murales en Paraguay 1269 y J unn 200.


RICARDO CARPANI:

Fue uno de los artfices del compromiso artstico con el pas real, el pas de las mayoras
que sufran y luchaban por una mejor existencia.
Naci en Tigre provincia de Buenos Aires el 11 de febrero de 1930.
En su adolescencia se interesa por la corriente Trostkista de Marxismo.
Ingresa a la carrera de derecho pero finalmente descubre que no es lo suyo.
Viaj a Pars en 1951 donde se gana la vida como modelo en una academia de artes.


Al regresar al pas asisti a las clases que dictaba Emilio Petorutti en su taller, durante
aproximadamente un ao.
A mediados de la dcada del 50 se conecta con J orge Abelardo Ramos, Spilimbergo,
Rodolfo Puigrs, Astesano, Hernndez Arregui y otros fundando la corriente de
izquierda nacional que buscaba diferenciarse de la izquierda tradicional, en cuanto a la
interpretacin del fenmeno Peronista.
En 1958 pinta HUELGA.
En 1961 cuando se separa del Grupo Espartaco empez a realizar murales y afiches para
los Sindicatos.


Realiz los afiches de la Confederacin General de Trabajadores, entre ellos los de la
huelga general de 1961 y los del Cordobazo.
En 1963 realiz afiches que se empapelaron desde la Quiaca hasta Capital Federal. Fue
una verdadera experiencia pictrica, era la primera vez que apareci un afiche del
movimiento obrero ilustrado por un artista.
En el ao 1974 parti hacia Europa y se qued 10 aos por temor de que al volver lo
mataran, ya que se corran rumores de que si volva lo iban a hacer desaparecer, como
les sucedi a muchos de sus compaeros y amigos.
Volviendo a su pintura, la de los aos 50 a los 60 era un estilo muy slido, blquico,
una etapa muy geomtrica, con mucha materia ptrea, un estilo rgido, slido; que tiene
su connotacin en concepciones ideolgicas firmes, muy slidas para la poca.
Amerita decir que Carpani adems de haber desarrollado un gran obra plstica nos dej
su obra escrita y terica de importancia.


Adems de gran cantidad de artculos, y discursos nos dej escrito La poltica en el
arte (1962), Arte y Revolucin en Amrica Latina(1963) y Arte en la Vanguardia
Obrera(1965).
Entre los murales mas importantes del maestro se encuentra uno en Tucumn 737, entre
Esmeralda y Maip, en el Sindicato Obrero de la industria del Vestido (S.O.I.V.A)
pintado en 1963 luego de separarse del Grupo Espartaco.
Este mural se caracteriza por tener una composicin de personajes en lucha,
manifestando por el 1 de mayo. Tiene 4m x 5m de ancho.
Se aprecian las figuras de dos obreros en primer plano reclamando por sus derechos y
ms atrs se pueden visualizar a sus camaradas con pancartas. De esta misma poca se
pueden encontrar los murales del Sindicato Obrero de la Industria de la Alimentacin
(1964) y el del Sindicato de Empleados de la Direccin General Impositiva (1968).
Todos estos ejecutados al seco o sea directamente pintados sobre un mortero ya
fraguado.

ADRIANA MICHELETTI:

Sus murales se muestran en una especie de friso superpuesto, donde figuras y
fragmentos de los mismos revelan su libertad creadora; integrante del Movimiento
Nacional de Muralistas desde 1978. Sus temas son el testimonio del drama del hombre
de nuestro tiempo expresado en un lenguaje que le ha valido el reconocimiento de la
crtica y el pblico en general.
Adriana Micheletti, estudi muralismo, dibujo y pintura en le taller de Artes Plsticas
La Pea de Mar del Plata. Desde 1978 participo en encuentros de muralistas.
En sus murales vibra un dramatismo infrecuente donde el testimonio acenta la belleza
y la poesa, en medio de un paisaje de destruccin y violencia.

ANTONIO BERNI:

Berni, desde su vuelta a Buenos Aires en 1930, sinti la necesidad de expresarse a
travs del muralismo, forma muy popular en la poca.
En 1933 tuvo su primera oportunidad.
El realismo de Berni tuvo lugar en la poca de la dcada infame, donde la desocupacin,
las huelgas, la miseria, las ollas populares, las luchas obreras estaban a la orden del da.
La realidad se manifestaba en sus obras y en los ttulos de las mismas. Como por
ejemplo Desocupados (1934) rechazada por el Saln Nacional, Manifestaciones
(1935), Chacareros (1936), etc.
Pint otro mural, en 1935 llamado "El hombre herido",
en la sede de la Asociacin del Magisterio, en Rosario. Fue ayudado por Anselmo
Pccoli, uno de sus alumnos de la Mutualidad de Estudiantes y Artistas Plsticos, que l
haba organizado en Rosario,
en 1934 y en donde enseaba dibujo y pintura.
Berni realiz un mural en el Teatro Nuevo, Av. Corrientes 1500 (Ciudad de Buenos
Aires), donde por entonces funcionaba el Teatro del Pueblo.
A fines de 1943, el gobierno militar desaloj el Teatro del Pueblo. Berni reclam su
mural sin xito: el mural se perdi.

( Berni. J uanito Laguna remontando su barrilete).
Berni tambin realiz el mural "Apocalipsis de San J uan", en la capilla del Instituto de
San Luis Gonzaga, en General Las Heras, provincia de Buenos Aires.
Antonio Berni difera con Siqueiros en algunos conceptos.
Mientras pintaba junto a Spilimbergo, Castagnino y Lzaro el mural en el stano de la
finca de Natalio Botana, Berni sostena que en un pas en que el gobierno reaccionario
no dara jams un solo muro a la expresin popular, se debera hacer pintura de
caballete en telas suficientemente grandes para ser colgadas en las entradas de las
fbricas.
Berni, si bien trabaj con Siqueiros, en realidad no estuvo de acuerdo con ste en que
slo el muralismo es una expresin del arte popular.
Para l existan otras posibilidades e inclusive el cuadro de caballete
tan desdeado por el pintor mencionado.
A pesar del tiempo, su obra es siempre actual y viva. Es un desmistificador de la
realidad engaosa, un testificador de lo cotidiano, un Brueghel siempre contemporneo,
que ha abrevado en las inocentes costumbres de los hombres simples.
Siempre solidario con los atacados por un poder omnipotente, que no quisieron ni
buscaron. A lo largo de una obra inslitamente caudalosa y distinta, nunca estuvo a
ferrado a una manera, o a una forma expresiva constante.

Nutri su pintura en el tema social (enormes retratos de grupos de campesinos que
coinciden con la problemtica latinoamericana exaltada por el muralismo mexicano).
Y como cruel destino, un tiempo antes de morir, a Berni le ofrecieron
realizar un mural en el Hotel Panamericano de Empedrado,
provincia de Corrientes.
Slo lleg a realizar los bocetos, porque la muerte
lo sorprendi antes de terminar su obra.

EDUARDO MARTN:
Iniciado en el estudio y la contemplacin de los grandes maestros de la pintura
expresionista, surrealista y neofigurativa, Eduardo Martn halla su mejor lenguaje en la
neofiguracin. Sus murales estn imbuidos de un hondo contenido testimonial. Fue uno
de los jvenes y promisorios valores del MOVIMENTO NACIONAL DE
MURALISTAS, estudi con ITALO GRASSI y fue ayudante en el taller de Mara Rosa
Tola.
Martn particip de encuentros y concursos, obteniendo varias veces el premio
Ayacucho. Realiz murales en varias ciudades del pas como los del colegio Naval de
Maip.
Su viaje por Europa lo puso en contacto con el arte de all y lo impacta. Utilizando
todos los recursos de la tcnica pictrica, relieves, transparencias, collages, Eduardo
Martn defiende con sus trabajos las convicciones que expresan el sentido de que el arte
no es una superficial bsqueda de belleza sino ms bien y ese es el motor de su
trabajo- un rastreo hacia las zonas mas profundas del hombre aun cuando resulten poco
agradables, monstruosos para criterios ms comerciales.

OMAR BRACHETTI:
La reconocida trayectoria de Omar Brachetti se vincula a la creacin del Grupo Greda y
al Movimiento Nacional de Muralistas.
Egresado de la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano y de la Crcova, trabaj en los
talleres de Urrucha y Pompeyo Audivert. Fue becado por la Academia de Bellas Artes
de Sofa Bulgaria y por Lothe en Pars.



Los trabajos como muralista que realiza Omar BRACHETTI se destacan por el acento
que coloca en la personalidad de sus personajes, hombres y mujeres de la historia
Argentina, inclusive de la historia cotidiana de los trabajadores.
Algunos murales de este artista estn ubicados en la Municipalidad de Guamin, en la
Cooperativa de Ramos Meja y en muchos lugares de Mar del Plata.
Recordamos una lnea de uno de sus catlogos:
Solamente los que han vivido intensamente pueden dar forma y color a la soledad.



MARTA GRASSI:
La geometrizacin y el simultanesmo invaden la obra de Marta Grassi, otorgndole
grandes ritmos sonoros, atenta a la expresin del dinamismo de la vida moderna. El
futurismo se advierte en cada una de sus realizaciones, como la influencia acertada en la
bsqueda de sus temas sobre la naturaleza y el hombre.
Entre sus murales mas conocidos encontramos: La industria del automvil (mural de
5m x3m) y Canto a Catamarca que se encuentra en la Unidad Militar de Catamarca.
En el trabajo de las tonalidades y el juego de la policroma es probablemente en donde
la obra de Marta Grassi adquiere su mejor expresin.
Marta Grassi egres de la Escuela de Artes Visuales Martn Malharro de Mar del Plata y
se incorpor al taller La Pea de muralistas , siendo alumna de J uan Carlos Castagnino
y de Italo Grassi.
Publicado por M.I.M. Italo Grassi en 12:07 4 comentarios:
Pgina principal
Suscribirse a: Entradas (Atom)
Seguidores
Archivo del blog
2010 (1)
o enero (1)
HISTORIA DEL MURALISMO ARGENTINO
Datos personales

M.I.M. Italo Grassi
Ver todo mi perfil

También podría gustarte