Lasdecissandra
Lasdecissandra
SECRETARÍA
GENERAL
DE POLÍTICAS
DE IGUALDAD
MINISTERIO
DE IGUALDAD
INSTITUTO
DE LA MUJER
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 1
2
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 3
Capítulo 1
¿POR QUÉ UN DIARIO?
Siempre me pasa lo mismo, parece que no aprendo. He
vuelto a poner mis bragas favoritas en la lavadora y se
me han destrozado, de rosa han pasado a un negruzco
indeterminado. Otras bragas a la basura. Bueno, las dejaré
para los días de regla, pero eso no me consuela lo más
mínimo.
Será mejor que me presente, que no es muy correcto
empezar un diario hablando de las bragas. Vamos a
comenzar por el principio, por quién soy, cómo me llamo,
por qué escribo este diario y todo eso. Podéis llamarme
Sandra. Todo el mundo me llama Sandra, aunque mis
padres me pusieron Alejandra. Sólo recuerdo que me
llamaran Alejandra los profesores y el médico de
cabecera, así que cuando escucho “Alejandra” tardo un
par de minutos en reaccionar, y luego me cuadro y
contesto toda seria, como si estuviera en el ejército.
Bien, Sandra entonces. Además hace poco me dio por
mirar en Internet el origen de mi nombre y descubrí
espantada que viene del griego Alex-andros: la que
espanta a los hombres. Chúpate esa. Confío en la buena
fe de mis padres y en que no me pusieran aposta un
nombre que me condena a estar sola y a no tener novio
en la vida, porque si lo llegan a saber era para ponerles
una querella criminal. “La que espanta a los hombres”,
nada menos, y ahora que tengo veinticuatro años y que
mis relaciones más largas con el sexo opuesto han sido
de menos de siete polvos... cada vez que pienso en ello me
da un escalofrío.
3
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 4
4
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 5
5
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 6
Capítulo 2
EMANCIPACIÓN
He pedido una beca en uno de los laboratorios más
prestigiosos de Madrid y... ¿adivináis qué? ¡Me la han
concedido!
“Bien” “yupi” “qué guay” “fenomenal”, eso querríais que
dijera, ¿verdad? Pues no, no es nada “guay”. He tenido que
poner buena cara y sonreír delante de papá y mamá,
pobrecitos, después de lo que me animaron y de lo felices
que están porque su hija va a dejar de ser una carga... pero en
realidad no estoy nada contenta. En primer lugar la beca es
en Arganda del Rey. Yo vivo en pleno barrio de Malasaña, en
la Plaza de Las Comendadoras, en un cuartito precioso con
mucha luz, lo menos que me apetece es irme todos los días
hasta Arganda, que para las que no vivís en Madrid está
donde Cristo perdió la zapatilla, y menos aún me apetece
trasladar todas mis cosas y dejar mi precioso barrio lleno de
tiendas, bares y terracitas por un tedioso barrio de las
afueras donde lo más curioso que puedes ver es una iglesia
con una cruz como viejo monumento del franquismo.
En segundo lugar el sueldo es una caca. 500 euros al mes.
Vale que no voy a trabajar mucho, que son unas cuatro
horas al día, que voy a estar en uno de los mejores
laboratorios que hay por acá, que el curro es para buscar
soluciones orgánicas a la contaminación y con todo esto
del cambio climático cada vez es más importante buscar
alternativas... Pero ¿500 euros? Joder, con eso no tengo ni
para pipas. Olvídate tú de las cañas con las colegas, la
ropita del Mercado de Fuencarral y las dos incursiones al
mes a la Fnac para comprar cómics y discos de rock and
roll. O sea, olvídate de hacer todas las cosas divertidas que
6
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 7
7
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 8
Capítulo 4
VIDA NUEVA CASA NUEVA
Me ha costado, pero aquí estoy. Lo de encontrar casa en
Madrid es más difícil que sacar las oposiciones a jueza a
la primera. Primero mi idea era vivir sola. Ya sabéis: un
ático pequeñito y coqueto en el que hacer cenas íntimas
e invitar a chicos a -ejem- dormir. Ese era el plan. Pero
madre de Dios, lo primero que para alquilar tú sola
aunque sea una plaza de garaje, te piden nómina de más
de 1000 euros, haber trabajado más de cinco meses en el
mismo lugar, aval bancario, un padre rico, un curro
estable y cuatro meses de fianza. En fin, que si tuviera
todo eso me iría de vacaciones a Cabo Verde en lugar de
a Cuenca y tendría coche y unos 45 años.
Descartado el ático me puse a mirar habitaciones para
compartir. ¡Están locos! Había habitaciones por 500 y 600
euros (100 euros más de lo que me da mi beca). No dudo
que sean bonitas, las habitaciones, pero me parece que se
pasan ocho pueblos.
Empecé a mirar todo lo que bajara de 300 euros y no
había demasiado. Y luego era ver las habitaciones en
persona. Dios mío, creo que los zulos en los que tienen los
terroristas a los secuestrados ofrecen mejores condiciones
higiénico-sanitarias de lo que han visto estos dos ojitos.
Prefiero ni hablar.
Mi idea al principio (es decir, cuando era una feliz
ignorante de las condiciones de alquiler que tiene ésta
nuestra comunidad) era compartir el piso con chicas,
preferiblemente no fumadoras, estudiantes o al menos
8
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 9
9
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 10
10
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 11
Capítulo 9
LA CHICA PARA TODO
Bajo la cabeza y no dejo que salgan por mi boca todas las
lindezas que estoy pensando. No quiero dar mala imagen
tan pronto y que el jefe piense que soy una contestona.
Cuando viene a reñirme me deshago en disculpas, le digo
que no volverá a ocurrir, trago la bilis, le hago un poco la
pelota y hago notar mi admiración por todos ellos y mis
ganas de aprender. Mientras me disculpo me siento cada
vez más pequeñita, como si fuera muy poca cosa y
cualquiera me pudiera echar de ahí con un puntapié.
Es mi primer trabajo y quiero conservarlo a toda costa,
aunque para ello tenga que perder mi amor propio y mi
autoestima. Pienso que la mejor solución es no levantar
la liebre y cometer la menor cantidad de errores posible
para que no se ceben conmigo.
Se muestra bastante comprensivo (o bastante sensible a
los halagos) y adopta ahora un tono paternal, me echa el
sermón de que claro, los jóvenes pensamos que lo
sabemos todo cuando salimos de la carrera y que todavía
nos queda mucho por aprender, que será mejor que me
aplique y haga horas extras para compensar los fallos.
No me parece una buena solución pero no se me ocurre
otra mejor, así que acepto. Ahora me paso todas las tardes
en el laboratorio, sola, preparándolo todo para que se
luzcan los otros y encima aguanto cada vez más broncas.
Parece que el ejemplo de César ha tenido éxito y ahora
Campos también me echa a mí la culpa de todo lo que sale
mal en el laboratorio. Estoy tan disgustada que me cuesta
11
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 12
FIN
12
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 13
Capítulo 20
LA VIDA DE LOS OTROS
¿Para qué voy a marcharme si no tengo ninguna gana
de hacerlo? ¿Por qué voy a irme cuando cada poro de mi
piel palpita por tocar la suya? ¿Debo desobedecer así los
deseos y necesidades de mi cuerpo? Pues no. Que se pare
el mundo, pero yo no pienso despegarme de mi
amorcito, me pienso dejar cuidar por él y pasarnos todo
el domingo dándonos mimos. Nos besamos y ya está
decidido: me quedo.
Lo malo es que él tiene cosas que hacer, pero dice que
puede hacerlas perfectamente conmigo en casa, que no
le molesto y que le gusta tenerme ahí. Prepara un café
rápido y se pone con el ordenador. Estoy un poco
confusa, así que quería que me quedara para
contemplarlo mientras trabaja, pero como ya le dije que
me iba a quedar no me atrevo ahora a largarme, a ver si
va a pensar que no me mola.
Intento poner música, pero me dice que ya la pone él, que
no le gusta que nadie le toque el aparato de discos, que no
es por mí, pero que tiene sus manías y claro... como
estamos en su casa tengo que respetarlo. Me parece
lógico, aunque cada vez me siento más limitada y más
extraña en esta casa que no es la mía.
Me dice que si tengo hambre que busque en la nevera.
No hay nada listo y preparo unos espaguetis con salsa
de mejillones y puerros. Me dice que huele muy rico y
que le lleve un plato, que no puede dejar de trabajar
ahora, que va fatal de tiempo.
13
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 14
14
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 15
Capítulo 6
SEAMOS RAZONABLES
Bien, me relajo, me lo tomo con calma, oooooooommmm.
Doy un paseo, me preparo una infusión de Verbena y
parece que empiezo a ver luz al final del túnel.
Creo que por el momento es mejor que observe la
situación, al fin y al cabo hace dos días que estoy aquí y
no es plan ponerse una como un Hitler. Establezco un
orden de prioridades y decido que lo que más me molesta
es el olor a humo del baño. Pico a la puerta de Pedro (el
postadolescente-loca) y le digo que si se puede abstener
de fumar en el baño.
Para mi sorpresa se lo toma muy bien y se deshace en
disculpas, me dice qué tonto por su parte no haberse
dado cuenta y gracias por decírselo. A partir de ahora sólo
fumará en su cuarto.
En realidad tampoco me molesta que fume en la cocina,
con las ventanas abiertas. Se lo digo y llegamos a un
acuerdo. ¡Trato cerrado! No me había fijado, pero es un
chico de lo más atento. En cuanto nota que alguien no
está bien, pone todo de su parte para que la otra persona
esté a gusto. No sólo con lo del tabaco, si me ve cansada
se ofrece a hacerme la cena y si me ve triste me pregunta
qué me pasa.
Siento que con él puedo hablar sin tabúes y sin evitar los
detalles más incómodos, ya sea de trabajo, de amoríos,
de familia... en fin, que si llegamos a ser amigos me puedo
dar por afortunada.
15
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 16
☯ Pasa a la página 23
16
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 17
Capítulo 3
NO HAY NADA COMO EL HOGAR
Papá y mamá están encantados, su niñita no se ha ido
de casa. También están contentos porque hago algo “útil”
(ya sabéis lo mucho que valoran los padres que una curre
como una persona mayor). Vuelvo todos los días a casa y
les cuento cómo ha ido el día, lo que he aprendido y lo
que voy progresando, sobre todo para que se sientan
orgullosos y no crean que han estado tirando el dinero
conmigo. Intento no contarles que me siento sola, que
echo de menos a Sofía y a Patricia ahora que Sofía se ha
ido a París a dar clase y Patricia que entre el trabajo de
ocho horas en una oficina y el novio no tiene nunca
tiempo para quedar. Hasta hace cuatro meses éramos
inseparables compañeras de cañas y de parchís.
Ya sabéis, cuando empiezas un curro todo el mundo pasa
de ti, como si no aprendieras lo bastante deprisa o ya
tuvieras que ir enseñadita de casa. Estoy un poco harta
de escuchar a cada rato la misma cantinela: “así que eso
es lo que os enseñan en la universidad” (aire de suficiencia
y sonrisa incluidos). En fin, pero eso no se lo puedo contar
a mis padres, que se iban a poner a despotricar, a decir
que era una vergüenza y que vaya compañeros que tenía.
Lo que me faltaba, encima que ya me siento como el
bicho raro y patoso del laboratorio, envenenarme contra
mis compañeros por los comentarios de mis padres.
Tampoco puedo salir mucho por las noches. Parece ser
que para ser madre hay que hacer un master en chantaje
emocional, y mamá lo ha pasado con matrícula: que si
me van a violar, que qué es eso de una chica sola por las
17
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 18
18
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 19
LA SECRETARIA
Voy a ver a César y le planto un beso en los morros, pero
me separa y dice:
-Tía, ¿pero qué haces? No ves que estamos currando.
¿Quieres que nos echen? No entiendo a este tío, primero le
dice a todo el mundo que estamos saliendo y luego actúa
como si nos tuviéramos que esconder porque hacemos algo
malo. Bueno, él sabrá mejor que yo lo que hace. Es mayor y
lleva más tiempo currando en el laboratorio, así que confío
en sus decisiones y me echo a un lado para dejarle trabajar.
Vuelvo a mi sitio y casi ni le miro en todo el día. El
ambiente es cada vez más incómodo. William me ha
dejado de hablar y ahora la que está todo el día conmigo
es Rita, que no para de intentar sonsacarme información
sobre nuestro romance. También se dedica a contarme
todos los detalles que sabe de la ex de César y me dice
que me lo voy a tener que currar para estar a la altura.
Mariano nos ha puesto a César y a mí como compañeros
de equipo. Es decir, me ha puesto a mí como la secretaria
de César. Él está encantado y yo se supone que también,
estoy con el chico guapo del laboratorio y encima
trabajamos juntos. ¿Qué más puedo pedir?
He dejado mis proyectos a medias, pero los suyos van
viento en popa. Tanto Mariano como él me dicen que soy
una tía estupenda y muy trabajadora. Hemos conseguido
publicar un artículo en la revista Nature. Me he pasado
noches enteras despierta para ayudarle a redactarlo, pero
al final sólo lo ha firmado él.
19
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 20
FIN
20
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 21
Capítulo 29
SÍ, BWANA
Bueno, después de todo creo que César tiene razón, me he
pasado con el vestidito de las narices. Quién me mandaría a
mí hacerle caso a Pedro para comprar ropa, qué va a saber él
de mujeres y de qué nos tenemos que poner o no. Le pido
perdón a César y me cambio de ropa. El vestido no me lo voy
a volver a poner en mi vida, me haría sentir como una furcia.
Se lo ofrezco a Rita y se pone contentísima. Dice que es un
vestido precioso y muy original y me pregunta que si de
verdadnoloquiero,queesdifícilencontrarropaasídebonita.
A regañadientes le digo que no, que no lo quiero. En el
fondo me da pena deshacerme de él, pero tampoco quiero
guardarlo. Rita ni corta ni perezosa se lo prueba en
seguida y sale con él. No lo rellena tan bien como yo, pero
no le queda feo. César me dice bajito: -Ves, ella se lo puede
permitir porque no tiene tantas tetas como tú.
William y él le dicen lo guapa que está. Yo en cambio me
siento fea y poca cosa. Los vaqueros me dan demasiado
calor y sudo como una cerda. Me rozan los pantalones en
los muslos y ahora los tengo irritados.
Por otro lado, César no deja de mirar a Rita. Me dice que
hice bien regalándole el vestido, que yo no necesito ir por
ahí enseñándolo todo.
Durante el congreso, un profesor de la Universidad de la
Laguna se queda un rato hablando conmigo. Es un tipo
interesante aunque dice cosas extrañísimas. César se
acerca de mala hostia, me coge por el brazo y me aparta
del profesor.
21
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 22
FIN
22
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 23
Capítulo 8
BIENVENIDA AL MUNDO REAL
Ya llevo unos días en el laboratorio. No he escrito antes
porque entre la mudanza, la nueva casa, hacerme yo
misma la comida y el nuevo trabajo, casi no he tenido
tiempo. Bueno, y tampoco he escrito porque no me siento
muy bien en el curro, y cuando las cosas no marchan
bien, a una se le quitan las ganas de contarlas. Pensaba
que era cosa del primer día y esperé un poco a ver si
mejoraba y podía escribir un “estoy feliz, el trabajo es
genial, los compañeros guapísimos, las compañeras
majísimas y todo el mundo está encantado de que esté
yo allí”, pero en vista de que a corto-medio plazo no puedo
escribir eso sin matarme de la risa, me dispongo a
exponer la verdad: esto es horrible, parece que todo el
mundo sabe más que yo de todo y además me tratan
como a una niña pequeña que no tiene ni idea de la vida
y menos aún de la biología. Desde el primer día no se han
molestado en explicarme nada y cuando me equivoco en
algo, me dicen con un insoportable aire de superioridad:
“Así que eso es lo que te enseñan en la universidad”. Me
dan ganas de clavarles las agujas que utilizamos para
investigar bacterias peligrosas y decir que fue un
accidente, que claro, que eso era “lo que me habían
enseñado en la universidad” a ver si callaban, pero como
de momento no quiero ir a la cárcel, será mejor que
busque una solución un poco menos agresiva.
Miremos las cosas buenas: el laboratorio está equipado
hasta el más mínimo detalle. Tienen microscopios con los
que ni me atrevía a soñar y que cuestan el sueldo de toda
23
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 24
24
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 25
25
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 26
26
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 27
Capítulo 35
EL GRAN NEGOCIO
¡Genial! Apenas estoy empezando y ya voy a investigar
genes para una gran multinacional. Es el sueño de mi
vida. Firmo el contrato y me pongo manos a la obra.
Se me olvida pronto lo que dijo César de mí delante de
Mariano, me mudo a su casa y empiezo con el proyecto de
las lechugas. Cuando empiezo a investigar me doy cuenta
de que alteran genéticamente las lechugas para que
soporten un pesticida venenosísimo. No me parece que sea
lo mejor para el consumo del ser humano, pero desde que
estoy en este proyecto mi nómina se ha inflado
considerablemente y además si no lo hago yo lo hará otro,
así que me la pela lo que les pueda pasar a los consumidores
de nuestros productos y sigo perfeccionando el gen
resistente a los pesticidas.
César también está metido en el ajo. Resulta que no me
dijo nada porque no pensaba que me ofrecerían nunca
participar en algo tan importante como eso.
-Al parecer le has caído en gracia al jefazo. Debe ser por
los escotes que te gastas.
Apenas empiezo a investigar cuando Malanto me ofrece
mudarme a Estados Unidos para trabajar en un laboratorio
de verdad con un sueldo de verdad y con la posibilidad de
llegar a patentar mis propias semillas. César se viene
conmigo y vivimos los dos en Estados Unidos.
Él se lía con una niña un poco boba que es sobrina de un
químico insigne. Me lo intenta ocultar durante un tiempo
27
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 28
FIN
28
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 29
Capítulo 42
SUYA PARA SIEMPRE
Vuelta a la “normalidad”, es decir, a César con mucho
trabajo y muy ocupado y a mí como una gilipollas dando
vueltas por la casa sin ninguna tarea entre las manos. Por
no hacer no hacemos ni el amor. Le digo que para eso me
hubiera ido con mi familia, pero me contesta que pasar
tiempo juntos es algo que nos hace falta y que si no soy
capaz de hacer algo así por él, que es porque no lo quiero.
No me gusta que se sienta así, le digo si le puedo ayudar
en algo más y me pide que haga la comida, friegue los
platos y limpie la casa.
Acepto y hago todo lo posible para que se sienta bien,
aunque yo cada vez me siento más débil. Me falta el
apoyo de mi familia, pero por nada del mundo quiero que
mi novio se sienta abandonado. Bastantes años me costó
tener un novio de verdad como para dejarlo ahora por
estar con la familia. Ya es hora de que forme yo mi propia
familia y corte los lazos con mis padres, aunque en
muchos aspectos me sigo sintiendo como una niña.
Le gusta tanto lo que cocino que me pide que me mude
a su casa. Igual no es mala idea del todo, aunque si me
mudo no tendré tiempo para escribir este diario, además
no quiero que lo encuentre y pueda ver las cosas que se
me han pasado por la cabeza. Elijo estar a su lado y
ayudarle en todo lo que pueda. Elijo dejar de escribir.
FIN
29
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 30
Capítulo 37
MANO IZQUIERDA
-Uy, perdona, mi vida, no me di cuenta... cuando
empezaste a decir esas cosas de que sólo me cogían
porque era mujer me calenté.
-Ya, ya, bueno... pero ya sabes que no lo dije porque fueras
tú, es que aquí se valora muy poco lo que hago.
-Sí, mi cielo, tienes razón, la verdad es que son super injustos.
Seguramente tienes razón y me cogieron porque era una
chica. Pero tranquilo, le dije a Mariano que no me interesaba
participar en sus trapicheos transgénicos con Malanto.
-¿Que has dicho qué? ¿Estás loca? Pero ¿sabes la gran
oportunidad que es eso? ¿Te quieres pasar la vida en
laboratorios de mala muerte dependiendo de subvenciones
del Estado? Eso vale cuando acabas de terminar la carrera,
pero luego..
-Entonces... ¿crees que debería haber dicho que sí?
-Pues claro, pareces boba. ¿No piensas en nosotros, en
nuestro futuro? Anda, vuelve a ver a Mariano y le dices
que te lo has pensado mejor y que estarás encantada de
aceptar su oferta.
-De acuerdo, voy y le pediré perdón. La verdad es que no
sé lo que me pasó.
-Tranquila, aún eres una niña y no sabes cómo van estas
cosas de mayores, pero ya aprenderás. Yo te enseñaré.
☯ Pasa a la página 27
30
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 31
Capítulo 5
PA CHULA YO
Todo tiene un límite, y yo lo he sobrepasado: Les digo
que o quitan todas las bufandas de fútbol de los
lugares comunes o tiro la tele por la ventana y que
además les debería dar vergüenza ver un programa
como ése, que insulta a la inteligencia y es una basura
y no hace más que idiotizarlos aún más. La verdad es
que me pongo hecha un basilisco, pero creo que tengo
motivos sobrados para eso y para más. Qué más da que
sea la nueva en el piso y que apenas me conozcan.
Tengo razón y lo sé. Mis padres se esforzaron mucho
en educarme como es debido y no dejarme ver ni
hacer estupideces y no es culpa mía si ellos no
tuvieron tanta suerte como yo. Está claro que no les
voy a pasar ni una.
Me dicen que quién soy yo para decirles esas cosas, se
sienten bastante molestos y hasta se ponen un poco
gallitos. Está claro que “por las buenas” no vamos a
arreglar nada y tendré que ponerme seria.
Les digo que soy alguien que tiene un poco de gusto, no
como ellos. Desprecio sus gustos, su forma de vivir, hasta
su comida me parece poco sana (por supuesto, una es lo
que come) y a partir de ahora será mejor que me
encargue yo del mando de la tele, ya que parece ser que
soy la única que sabe zapear con un poco de criterio.
Me dicen que si tanto gusto tengo, que me busque un
sitio para mí sola, que así no me tengo que cabrear con
nadie por tonterías.
31
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 32
Les digo que vaya por dios, que se van a poner chulitos
ahora, que si yo soy la única que limpio en esta casa y que
no tienen ni el más mínimo respeto fumando en el baño.
☯ Vuleve a la página 17
32
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 33
Capítulo 7
YO PERDÍ MI VIDA POR
DELICADEZA
Me he propuesto algo: seré la mejor compañera de piso
del mundo. Quiero que el mundo me recuerde por lo
limpia y ordenada y buena que soy. No les digo nada
malo a mis compañeros de piso, al fin y al cabo ellos
estaban aquí antes de que yo llegara y tienen ciertos
derechos adquiridos.
Procuro tener la casa limpia y presentable y he
empezado a ver con ellos “Tú serás una estrella”, a pesar
de que me parece una basura y también los partidos de
fútbol, a pesar de que me parecen una pérdida de tiempo
y ya no veo nunca pelis de ciencia-ficción como antes.
No quiero forzarles a ver nada que ellos no deseen, así
que jamás pongo en la tele algo que me guste a mí.
Siempre pienso en lo que les pueda gustar a ellos. Creo
que no se dan cuenta del esfuerzo que hago, pero todo
sea por adaptarme y mejorar la convivencia.
Lo malo es que las pequeñas cosas me tienen tan ocupada
que apenas me queda tiempo para dedicarme a mi trabajo,
a leer, a oír música o incluso a escribir este diario. No me
siento muy acompañada y cada vez tengo menos fuerzas
para nada. En fin, que portarse una bien es más duro de lo
que yo me imaginaba, roba muchísima energía y además
me parece que cada vez me lo agradecen menos y se portan
como si fuera mi obligación ser así.
Cuando me canso de ser yo la única que hago las cosas
dejo de limpiar un tiempo, pero ellos no sólo no se ponen
33
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 34
FIN
34
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 35
Capítulo 24
TENEMOS QUE HABLAR
Oye, oye, ¿cómo es eso de que estamos saliendo? Ni le
saludo ni nada, se lo pregunto a bocajarro. ¿Cuándo
empezamos a salir, que yo no me enteré? Y claro, el tío
no sabe qué contestar. Se deshace en disculpas y me dice
que estuvo tan bien el fin de semana conmigo que
pensaba...
Le digo que sí, que yo también estuve muy bien, pero que
no son formas de hacer las cosas. En primer lugar todo
tiene un ritmo y ni siquiera había surgido el tema entre
nosotros, y en segundo lugar no tiene por qué ir con el
cuento al laboratorio, que allí apenas me conocen y no
me apetece que sepan mi vida privada. Ahí me da toda la
razón y no sabe cómo hacer para compensarme, que si
quiero les dice que era broma o que se confundió o lo que
yo quiera. Le digo que no hace falta, que lo hecho hecho
está pero que me tendrá que invitar a una cena. Sonríe y
me da un abrazo. Se pone rojo y me pregunta con su
sonrisa de niño travieso: -¿Quieres salir conmigo?
- Hombre, pues la verdad... sí. -Le respondo con mi sonrisa
también de niña traviesa.
En la hora del café bajamos juntos y le cuento que tuve algo
con William, aunque no entro en detalles, y me preocupa
cómo será ahora el ambiente en el curro. La verdad es que se
muestra comprensivo con el tema y no me pregunta mucho.
Dice: “Bah, mujer, son cosas que pasan”.
Mariano nos ofrece trabajar juntos en un proyecto, creo
que porque le han llegado rumores de que estamos
35
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 36
36
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 37
Capítulo 16
NO, GRACIAS
“Stop, please,” le digo. No me detengo en muchas
explicaciones. Al fin y al cabo, el tío no ha sido demasiado
delicado conmigo y la verdad es que ya no me apetece
nada ponerme a follar con él.
William se queda cortado, “sorry, sorry”, y enciende un
cigarro. No sabía que fumara. Se queda en el sofá,
embobado con el cigarro en la mano. Yo me visto. No sé
qué más decirle y tampoco me apetece estar más tiempo
con él. “I have to go”, le digo, “It’s late”, y suelta un “ok, ok”
entre dientes. También dice: “Tú, yo, amigos” Esta vez soy
yo la que mastica un “ok, ok”. Me voy y lo dejo allí.
Al día siguiente William está amable conmigo, pero un
poco frío, como si quisiera marcar muy bien las
distancias. Yo también hablo con él, pero no me explico
cómo pude verlo atractivo anoche. Ahora no me despierta
el más mínimo deseo sexual. Al contrario, me produce
incluso un poco de repelús atávico. No nos volvemos a
rozar, ni siquiera sin querer.
Ahora hablo un poco con todo el mundo y hoy hasta me
han invitado a tomar unas cañas a la salida del trabajo el
viernes. Por supuesto que he aceptado, va a ser la primera
vez que los vea fuera del laboratorio y me apetece
muchísimo descubrir cómo son en realidad cuando se les
caen las batas y las jerarquías. Creo que William les ha
dicho a Campos y a Mariano algo de mí, porque ahora son
mucho más cercanos, pero no me parece que les haya
contado nada de la noche “mágica”. En fin, poco tendría
37
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 38
☯ Pasa a la página 50
38
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 39
Capítulo 12
JUSTICIERA
Así que César quiere librarse de la bronca por el camino
más fácil. Pobrecito, casi hasta me da pena, no sabe con
quién se las está viendo. Dejo hablar a Mariano y escucho
toda su bronca pero no aparto mis ojos de los suyos.
Luego le expongo todo mi trabajo el día de ayer y que,
como puede ver, esa solución no tuvo manera de pasar
por mis manos. ¿Quién entonces? Yo no lo sé, yo hice mi
trabajo y el trabajo de detective privada no está dentro
de mis funciones, así que no le doy más datos.
Aprovecho la situación y le comento como de pasada
que no estoy en las reuniones de ningún proyecto y que
por lo tanto es tan difícil que me equivoque a la hora de
tomar decisiones como que acierte. Se da cuenta de que
tengo razón. De repente no me parece tan grande ni tan
poderoso, me parece más bien un señor regordete, un
poco gris y que cojea a la hora de caminar. No entiendo
cómo se me pudo pasar su cojera. Es cierto que camina
siempre muy erguido y que apenas se le nota, pero una
cojera nunca se puede esconder del todo. Me doy
cuenta de que tiene una pierna ligeramente más corta
que la otra y que eso le obliga a calcular al milímetro
sus movimientos para no parecer excesivamente torpe.
Quizá es por eso por lo que le molesta tanto la torpeza
en los demás, porque él dedica tanto esfuerzo a
disimular la suya.
Seguimos hablando y justo aparece Rosa. Rosa es la
única que se atreve a tratar a Mariano de igual a igual y
le echa una pequeña bronca por echarme la culpa. Que si
39
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 40
40
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 41
☯ Pasa a la página 44
41
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 42
Capítulo 26
MI CORREO HABLA DE MÍ
Mi clave es “lunatica22” y la suya a partir de ahora será
“Sandra”. Jo, cómo me quiere este chaval que hasta pone
mi nombre como contraseña, snif, estoy emocionada. No
me pongo a buscar en su correo viejas cartas de amor,
que no me apetece despertar al demonio de los celos y
no quiero leer lo muchísimo que quería a su ex ni la
complicidad que tenía con ella.
Imagino que él tampoco se pondrá a cotillear mi correo.
Nos lo hemos dado como prueba de confianza, de que no
tenemos nada que ocultarnos el uno al otro, pero no hay
nada en mi mail que pueda interesarle.
César me llama por teléfono y me dice la típica frasecita
de “tenemos que hablar. Ven a mi casa en seguida”. Voy
allí como una desesperada, ¿qué le habrá pasado?
Cuando entro por la puerta, me lo encuentro
descompuesto. Se ha leído mi correo entero y lo ha
pasado FATAL. Tenía que haber sido un poco más sensible
y buena con él y haber borrado todos los mensajes erótico-
festivos con mis ligues, que sólo de imaginarlo se pone
enfermo. Además dice que esos mails que nos mandamos
Christian y yo no vienen a cuento. ¿No somos compañeros
de piso? ¿Por qué nos mandamos mails si podemos hablar
las cosas cara a cara? Seguro que el tío aprovecha para
tirarme los tejos, porque claro, yo soy muy buena y tal,
pero no me doy cuenta de las intenciones de los tíos, que
si me escribe es por algo, que un tío no gasta energía en
escribir a una chica si no quiere algo de ella.
42
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 43
FIN
Quema este diario.
43
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 44
Capítulo 13
SI UNA NOCHE DE INVIERNO
Marta y yo hablamos bastante, sobre todo de trabajo,
pero también de las cosas que nos pasan. Resulta que
hace año y medio ella se encontraba en mi misma
situación, pero dice que le vinieron bien esos primeros
meses en los que ni dios le dirigía la palabra, que se hizo
más fuerte y aprendió a defenderse. Asiento, pero
mientras tanto me imagino que si entra otra persona en
el laboratorio, lo mejor será darle la bienvenida, tratarla
bien y explicarle todo desde el principio. Eso podría
ahorrar problemas y además ya es bastante difícil lo de
empezar tu primer trabajo, irte de casa y estar todo el día
con desconocidos para encima hacerlo más complicado.
Le digo a Marta las cosas que me molestaron y cómo se
hubiera podido hacer mejor y me responde que quizá
tenga razón pero que ni siquiera se lo había planteado,
sino que se limitó a hacer conmigo lo que habían hecho
con ella. Es decir: ignorarme.
Los demás pringados también empiezan a hablar
conmigo, aunque la verdad es que con quien mejor me
entiendo es con ella. Con el resto del equipo el trato es más
frío y profesional, pero tampoco me quejo. Visto lo visto es
mejor que sigan así. César hasta me sonríe, pero yo no me
fío de él. Ya me demostró ser un cobarde. No fue capaz de
enfrentarse a Mariano y en lugar de eso la única solución
que encontró fue la de echarme la culpa a mí, que nada
tenía que ver. La verdad es que es bastante guapo, ojos
verdes, cuerpo de gimnasio y un trasero hipnótico, pero me
parece que es un chulo y un gilipollas. Pero bueno, no me
44
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 45
45
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 46
46
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 47
47
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 48
48
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 49
49
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 50
LA GRAN NOCHE
Por fin es viernes y salimos todos para la cervecería. Al
parecer es algo que ellos hacen a menudo, pero es la
primera vez que me invitan y estoy emocionada.
Quedamos en una cervecería irlandesa de unos amigos
de William, donde nos dejan las pintas de Guinness
casi regaladas. Yo me siento al lado de César y de
Marga. Lucas se ha excusado por no venir, su mujer le
ha llamado para que vaya a recoger él a los críos al cole.
Los pringados estamos todos, aunque Darío casi no
habla y Rita sólo cuenta cotilleos de los famosos y
enfermedades familiares.
Mariano se toma media pinta y se disculpa por
marcharse, dice que es un señor mayor y responsable.
Campos se ríe entre dientes. Parece como si supiera que
Mariano no es tan responsable como parece, pero no dice
nada más. William no me mira casi, está hablando con
Marga en un inglés tan rápido que ni me entero. Además
creo que están hablando de trabajo, de cómo reacciona
un químico con otro y de cuáles son para ellos las
principales leyes de la física cuántica.
Darío no se hace notar y parece como si no estuviera
y Campos como un campeón le aguanta el rollo a
Rita, pero no deja de mirarle las tetas (he de decir que
Rita tiene unas tetas de Venus de Milo a las que es
difícil no mirar). El caso es que mi única opción es
César. Parece haber olvidado que hace una semana
me echó la culpa de una cagada suya y está
encantador. Peligrosamente encantador, diría yo.
Además ha tenido el buen gusto de ponerse un
50
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 51
51
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 52
52
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 53
53
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 54
☯ Pasa a la página 59
54
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 55
Capítulo 27
IDEAS DE CONFIANZA
Al parecer tenemos ideas diferentes de “confianza”.
Para mí tener confianza en alguien significa que se da
por hecho que no va a haber traiciones sin tener que
comprobarlo invadiendo el terreno personal del otro.
Si confiamos en alguien no tenemos por qué seguirlo
a todas partes, esto se llama “espiar” y no “confiar” y
mucho no nos fiamos el uno del otro y para
demostrarlo necesitamos poder acceder al espacio
íntimo de nuestra pareja. Salir juntos no tiene por qué
implicar compartirlo absolutamente todo y además
cada relación es distinta. Le digo que me molesta que
me compare con una relación pasada y que será mejor
que empecemos de cero nosotros con nuestras propias
reglas.
Yo confío en él y no necesito fisgarle el correo electrónico
y él tiene que hacer lo mismo, confiar en mí, porque si no,
esta relación se va a convertir en una cárcel para ambos.
-Puede que tengas razón...- empieza a decir-, y luego
me cuenta que su relación anterior no era tan perfecta
como a él le gusta recordar, que se sentía como en una
prisión y que no podía dar un solo paso sin contárselo
a su novia. Vale que ella también lo hacía, pero vivía
constantemente atemorizado de sus propias decisiones
y sus propias palabras. Me dice que mi forma de
tomarme las cosas le parece más libre y que está muy
feliz de haber dado con una tía como yo, que no
necesite mirar su correo para confiar en él.
55
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 56
☯ Pasa a la página 72
56
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 57
Capítulo 31
LA CUIDADORA
Creo que he tomado la decisión correcta, al fin y al cabo ¿qué
clase de persona se va dos semanas a una isla desconocida
y deja a su amorcito angustiado en casa? Yo no sería capaz,
eso seguro. César está feliz y echamos el mejor polvo de
nuestra vida (primera vez que me corro con un tío al mismo
tiempo). Me dice que soy la mejor y que soy maravillosa y
que qué suerte tiene de tenerme a su lado. La verdad es que
sí, me siento maravillosa. Le cojo la mano y le pido que me
cuente lo que le pasa y que así le ayudaré mejor.
-No, la verdad es que no me apetece mucho hablar de ello.
Me basta con que estés aquí haciéndome compañía.
Insisto.
-No, por favor no me presiones. Es algo muy complicado
y no lo vas a entender.
Digo que lo intentaré
Me besa en la frente.
-Mi chiquitina. Yo cuidaré de ti.
Bueno, sí, él cuidará de mí pero la que lo está cuidando
soy yo.
Me dice que si quiero hacer algo por él que le pase al
ordenador una ponencia que está preparando para un
congreso en Suiza. La ponencia es sólo de un cuarto de
hora, pero necesita redactar una memoria de 300
páginas. Sería la mejor mujer del mundo si hiciera eso
por él.
57
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 58
FIN
58
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 59
Capítulo 19
LA LUNA DE MIEL
Nos despertamos besándonos. Parecía que nos
hubiéramos estado besando toda la noche y yo sigo
medianamente ebria. Volvemos a follar de nuevo. Me dice
que hacía mucho tiempo que no se sentía tan bien con
una chica en la cama. Le digo que yo jamás me había
sentido tan bien con un chico. No sé si es cierto o no, pero
es lo que se dice en estos casos. Veo que sonríe y se
hincha de orgullo.
Bajamos a desayunar a la cafetería y pido tostadas con
tomate y un café con leche. Nos intentamos despedir
después de desayunar, pero al besarnos comprobamos
que nos excitamos con facilidad y me propone pasar la
tarde en su casa. Yo no decido nada, es mi cuerpo el que
acepta y le sigue otra vez a casa.
-¿Puedes poner otra vez el disco de ayer?
-Te gustó, ¿verdad? Ya lo sabía yo, pero te voy a poner hoy
un cd de música africana que descubrí en Togo. Era la
música que estaba allí de moda.
Me pone una música llena de tambores y ritmos
primitivos y mi cuerpo obedece más a la música que a
mí misma. Aprovecho para hablar del laboratorio y de la
bronca que me cayó por su culpa.
-Sí, tienes razón, fui un gilipollas, pero tenía miedo de
Mariano. Últimamente la tiene tomada conmigo. Perdona
que te salpicara, es que el primer nombre que me vino a
la mente fue el tuyo.
59
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 60
60
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 61
Capítulo 38
DICIENDO ADIÓS
-¡¿Cómo te atreves?! La que me dejó en ridículo fuiste tú,
diciendo que si me habían llamado sólo por quedar bien, y
además parecía que yo no estuviera. No tuviste el valor de
decírmelo a la cara y esperaste a estar dentro del despacho.
Nos cabreamos como leones, él me dice que no sabe qué
hace una niñata como yo en un sitio como ese, que a
saber si además de William tuve alguna historia con
alguno más. Me defiendo:
-Pues la verdad es que Rita me pone un poco cachonda,
pero ya estaba saliendo contigo y me corté.
-¡Y además bollera! ¡No te da vergüenza! Así no te va a
respetar nadie en tu puta vida.
Llegamos a un punto de no retorno. Le digo que mañana
voy a por mis cosas a su casa y que se olvide de mí, que
ya estuvo bien.
☯ Pasa a la página 62
61
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 62
CAPÍTULO 39
Dudas metódicas
Jo, la verdad es que no sé si me pasé con César. Ese chico
me gusta de verdad y a ver si lo voy a joder todo por una
niñería. Igual tiene razón y me pasé diciendo todas esas
cosas delante de Mariano.
Cuando estoy con él siento lo de las “mariposas en el
estómago” y creo que no sería capaz de amar a nadie más,
por lo menos no como lo estoy amando a él, con el cuerpo y
el alma. Me pongo a llorar como una loca y armo tal
escándalo que viene Jorge a verme. Le cuento toda la
historia, entre sollozos, y me dice que ese tío no me quiere de
verdad y que yo me merezco algo mucho mejor. Me abraza
y sigo llorando un rato, así, entre sus brazos de bombero...
noto cómo pasa su nariz por mi pelo y me aprieta contra su
pecho. Me dice que no le gusta verme sufrir así y que hay
millones de chicos por ahí que venderían su alma por salir
conmigo. Va a decir algo más, pero se corta y me pasa un
clínex para que me suene los mocos.
Se queda conmigo toda la tarde y parte de la noche. Por
fin consigo dormir y me despierto al día siguiente como
si no hubiera pasado nada. No me dura mucho y me
pongo a pensar que tengo que ir a casa de César a
rescatar todas mis cosas y se me hace cada vez más
cuesta arriba. ¡Venga, Sandra! ¡Tú puedes! Pero no sé si
puedo de verdad.
Suena el teléfono y es César. Lo cojo enseguida:
-Sí
-¿Cariño?
62
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 63
-Ahá
-Verás, me puse como un cerdo, siento mucho todo lo de
ayer.
-Fuiste muy cruel conmigo.
-Ya lo sé, tienes toda la razón, es que a veces soy como
un crío.
-Ya...
-Te quiero. Sabes que te quiero.
-No lo sé
-¿Cómo puedes dudar eso, preciosa? Si eres lo mejor que
me ha pasado en la vida.
-Pues no lo parece.
-Claro que sí, bobona, en serio que lo siento mucho. ¿Por
qué no te vienes y arreglamos las cosas? No vamos a
cortar un amor tan bonito por una pijada así.
63
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 64
Capítulo 43
¿QUIÉN NO NECESITA ALGO
EN QUE APOYARSE?
Mamá es adivina. ¿Veis? Ya os lo había dicho yo.
Adivina de las de la escoba y la bola de cristal. Cuando
me vio entrar por la puerta, supo todo lo que había
pasado. Me dijo que cuando lo supo, se puso triste
porque Carlitos era gay, pero que al menos era feliz y no
tenía un novio cabrón como el mío, que César no me
merecía y que no tenía por qué seguir con él si me
trataba de esa manera.
Me hizo carne guisada y arroz con leche y ahora que
ya ha pasado el fin de semana me siento mucho mejor,
más en forma. Me han mimado como si fuera una niña
pequeña y la verdad que en estos momentos necesito
que me mimen un poco así, como a una niña, y mamá
será todo lo chantajista emocional que quiera pero es
un apoyo incondicional.
Estuve hablando con Carlitos largo y tendido de las
relaciones y me contó lo difícil que había sido para él
encontrar una pareja que no quisiera sólo sexo. Nunca
nos habíamos sincerado tanto mi hermano y yo. Siento
que él me comprende y me quiere y veo a César muy
lejos, más lejos de lo que lo había visto hasta ahora. Es
como si fuera un extraño que de repente se cuela en mi
vida más de lo que nunca quise yo que se metiera.
Papá no habla mucho, pero escucha muy bien y también
da algún buen consejo que otro. La verdad es que mi
padre no es el más indicado para dar consejos (muy
64
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 65
☯ Pasa a la página 62
65
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 66
Capítulo 21
¿TRIUNFASTE?
Le explico a César que tengo mil cosas que hacer, le digo
que lo he pasado muy bien, pero insisto en que necesito
pasar por casa. Tomamos un café, se ofrece a
acompañarme, pero le digo que prefiero dar un paseo
sola, para despejarme.
Cuando llego a casa, Pedro y Jorge están viendo la tele.
Christian se había ido el fin de semana a una quedada de
Internet. Apagan la tele y empiezan a hacer cábalas sobre
dónde estaba desde el viernes. Les empiezo a contar y
parecen tan emocionados como si les hubiera pasado a
ellos. Jorge se pone nostálgico y recuerda cuándo empezó
a salir con su novia. Esos días son los mejores, follas más
que nunca, te vibra todo el cuerpo, el tiempo no pasa...
No, que me lo digan a mí, que llevo casi dos días fuera de
casa y me hubiera quedado otro si no fuera por todo lo
que tengo que hacer. Los chicos se ofrecen a hacer ellos
la comida y limpiar la casa y me dicen que acabe con mi
trabajo y que si necesito algo que lo coja sin problema,
que es domingo y está casi todo cerrado.
Me doy una ducha larga y calentita que me sienta de
cine, me lavo el pelo y me echo crema a todo el cuerpo.
Me echo sobre la cama desnuda y me quedo así unos
minutos, disfrutando de lo bien que me siento. Luego me
levanto y me pongo con el experimento de mañana.
Mientras tanto busco en Internet a Johny Cash y me bajo
un par de discos. Acabo más pronto de lo que pensaba y
llamo a mi madre. Hablamos un poco y parece que se
66
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 67
☯ Pasa a la página 68
67
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 68
Capítulo 22
TODOS MENOS TÚ
Lunes. Empiezo a entender por qué la gente odia tanto
los lunes. Me cuesta concentrarme en el trabajo después
de un fin de semana tan intenso. Además todo el mundo
me mira y cuchichea. No me siento nada cómoda. No sé
lo que está pasando y parece que nadie me lo va a contar.
En fin, volvemos al principio pero peor incluso que antes.
Antes por lo menos era invisible, ahora soy el centro de
atención pero nadie me dirige la palabra.
Por fin se acerca Rita y me lleva a una esquina. Habla tan
rápido que apenas soy capaz de entenderla.
-Vaya guay, tía, lo conseguiste.
¿Lo conseguí? ¿A qué se referirá?
-Bueno, yo no me quejo, pero lo tuyo... vaya pasada.
¿Lo mío? ¿Qué es lo mío? ¿Alguna traductora simultánea
en la sala?
-Porque el Campos es un poco parado, y claro, el tío echar
un polvo sí, pero de ahí nada más.
-Ah, pero... ¿ligasteis?
-Claro, claro, como César y tú, pero cuando acabamos, el
tío va y se pira. Y de pedirme salir ni hablamos.
-¿Querías salir con él?
-Tía, tú pareces boba. Claro que sí. El tío es la hostia. Pero
mira, tú sí lo conseguiste. Te felicito. -Esto último lo dice
como cabreada, como cuando la finalista de un concurso
de belleza felicita a la reina.
68
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 69
-¿Felicitarme?
Por dios, que alguien me lo explique.
-Claro, tía, que ya nos contó César que sois pareja.
Me quedo a cuadros escoceses.
69
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 70
Capítulo 25
HABÍA UNA VEZ UN NOVIO
Estoy nerviosa, no voy a ocultarlo. Es el primer novio que
tengo en mi vida y no sé muy bien cómo comportarme.
No sé si lo tengo que presentar en casa, si me tengo que ir
con él los fines de semana, si vamos a ser la típica pareja
insoportable que no queda con nadie y que cuando lo
hace, no escucha al resto y sólo se preocupan de hacerse
carantoñas... es verdad que me apetece pasar con él casi
todo el tiempo y que nos ponemos muy tristes al
separarnos, pero también lo es que cuando por fin me
quedo sola me gusta tener mi tiempo para mí, escribir este
diario, leer a Jim Thompson o escuchar a Joy Division. A
César no le gusta nada Jim Thompson, dice que no sabe
escribir y que la novela policiaca es un subgénero. Puede
que tenga razón, no digo que no, pero yo me emociono con
él mucho más que con Cervantes. Pero claro, César sólo se
lee a autores rusos cuyos nombres no puedo pronunciar
sin que se me trabe la lengua. Me dijo que tenía que leer
Nana, de Tolstoi, y yo me puse a leerla y no consigo pasar
de las veinte primeras páginas sin quedarme frita.
Veo a Jorge y a su novia y me parece una pareja bastante
maja. Se ven a menudo pero no viven juntos, él se preocupa
por ella pero no la agobia y de vez en cuando salen por
separado. Además siempre los escucho reírse juntos y van
a menudo a jugar al billar. Yo he ido con ellos un par de
veces y me lo he pasado genial, no me sentía fuera de lugar
ni como un trasto que estorbase. Pero claro, los tíos llevan
cinco años saliendo juntos. César y yo apenas nos
conocemos y todavía tenemos mucho de que hablar.
70
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 71
71
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 72
Capítulo 28
ALLENDE LOS MARES
Este lugar es increíble. Nos quedamos en un hotelito
rural del pueblo más bonito que he visto en mi vida:
Igueste. Es un pueblo que está en la montaña y tiene una
playita con arena negra y grandes rocas. Hemos
alquilado un coche y William y yo nos turnamos para
conducir; somos los únicos que tenemos carnet. Cerca
de Igueste hay una playa nudista muy famosa, pero no
sé yo si nos dará tiempo de pisarla y tampoco sé yo si ir
los cuatro será muy buena idea.
El congreso es por la mañana nada más, así que
tenemos toda la tarde libre para hacer turismo y
recorrer la isla. No es muy grande, pero tiene paisajes
muy distintos y cada día vemos algo nuevo y
emocionante.
Hoy me he puesto el vestidito azul que compré con Pedro.
Cuando me lo vio puesto soltó un chillido y gritó: ¡Ese, ese!
Me sentí como una pedazo de modelo de pasarela y él no
hacía más que traerme modelitos a cual más provocativo
y sexy. Y claro, ni él ni yo nos pudimos resistir a lo bien
que me quedaba este vestido. Pensé que no podría
ponérmelo casi nunca, pero en Tenerife hace una
temperatura perfecta y veo que las chicas no se cortan
un pelo a la hora de enseñar sus encantos.
Pensaba que César iba a flipar cuando me viera y ...
bueno, flipar sí que flipó, pero no de la forma que yo había
esperado. Me preguntó qué pretendía exactamente con
ese escotazo, que si el rollo con William no se había
terminado ya, tal como yo le había dicho, y me dijo que
72
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 73
73
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 74
Capítulo 30
NO CONTROLES MIS VESTIDOS
Es un vestido precioso lo mires por donde lo mires, y
además lo elegí con Pedro, que tiene un gusto exquisito. Le
digo a César que su opinión me parece ofensiva y que yo
jamás me he metido con sus polos apretados ni sus
vaqueros ceñidos. Ya he llevado ropa más provocativa que
ésta y si quiere seguir conmigo tendrá que acostumbrarse.
Discutimos un poco y nos cuesta ponernos de acuerdo, pero
al final llegamos a una especie de “pacto de no agresión”.
De todas formas, ya no me siento tan unida a él. Al parecer
tengo que confiar sólo en mí misma para ese complicado
tema de la autoestima y no sé yo si será demasiado pedir.
Le explico que a veces me siento insegura y que no me
ayuda con esa actitud y ahí queda el tema.
Por suerte cuando salimos de la habitación tanto William
como Rita coinciden en que es un vestido fantástico y
que me sienta genial. Rita refunfuña un poco porque ella
va menos arreglada y a mi lado se sentirá fea. Le digo que
no, que es preciosa (es cierto, es cotilla y metomentodo
pero preciosa) y que no se tiene por qué sentir así. Les
pregunto a ambos si les parece un vestido excesivo y me
contestan que en absoluto, además estamos en Tenerife
y aquí las chicas se tapan menos (lo cual es de agradecer,
apostilla William en un español no del todo incorrecto).
Le digo a Rita si quiere que le preste otro vestido mío y
subimos las dos a mi habitación.
Mi ropa no le queda tan ajustada porque no tiene tanto
pecho como yo, pero elegimos un vestido rojo con el que
parece una estrella de cine. -Rita Hayworth-le digo -
74
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 75
75
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 76
Capítulo 34
EL CONTRATO
Cuando nos vemos, César casi ni me mira. Se dirige a
Mariano y habla de mí como si yo no estuviera presente. Le
dice que vaya morro que tiene, que con lo que él trabajó
en el proyecto, que ahora coge a una novata para hacer un
trabajo importante. Me mira por fin y me dice:
-No es personal, no te ofendas, es que si hay algo que me
saca de quicio son las injusticias. Con el cuento de que
eres una mujer y hay que quedar bien y ser paritarios se
olvidan de que llevo cuatro años currando en esto como
un cabrón.
Va a hablar Mariano, pero le interrumpo y le digo a mi
querido novio que el jefe no ha tenido nada que ver en
esto, que me han llamado directamente a mí de la
Universidad de La Laguna y que si quiere que le ofrezcan
cosas así, que procure hablar para todo el mundo y no
para cuatro privilegiados.
Discutimos un poco más pero al final César se va y nos
deja a Mariano y a mí solos. Mariano me dice que soy una
tía de confianza y que tengo toda la razón y me ofrece
participar en el tercer proyecto.
-¿De qué se trata?
Mariano cierra la puerta del despacho y mira que no esté
nadie cerca.
-Es una cuestión bastante secreta. Nos la encargó un
laboratorio de químicos muy prestigioso que está en
Estado Unidos. ¿Has oído hablar de Malanto?
76
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 77
77
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 78
Capítulo 14
LAS GRANDES TRIBULACIONES
Mis manos tampoco son torpes en absoluto y desabrocho
su bragueta en un plis. Huele un poco a orina, pero bueno,
tampoco vamos a ponernos exquisitas para un polvo de
aquí-te-pillo-aquí-te-mato. Bajo mi lengua por su esternón,
pero cuando ve las intenciones suelta un “No, Sandga, no”.
Primera vez en mi vida que un tío no quiere que se la
chupe, lo juro. Parece que el tipo sólo tiene una idea en
mente. Me quita las bragas sin demasiada delicadeza, me
tumba en el sofá del jefe y antes de darme cuenta ya está
follándome. Aún estoy bastante seca y le digo ¡Wait!, pero
parece que tiene prisa. Opción de emergencia: me escupo
en la palma de la mano y le saco un momento la polla para
humedecerme. Entra y sale y antes de volver a meterla otra
vez suelta un chillido bastante ridículo y se corre sobre mi
barriga y parte sobre el cuero del sofá. Por la cantidad de
semen y la duración del polvo, juraría que la vida sexual
de William es bastante parca.
Momento incómodo. ¡Oh, I’m sorry! ¡You are so beautiful!
Sí, sí, muy beautiful seré pero desde que se corrió no
vuelve a ponerme la mano encima. Cojo un clínex de mi
pantalón, me limpio y adiós muy buenas. It’s so late, I
have to go. See you tomorrow y aquí se acabó todo.
***
Llevo una semana con picor en la vagina y cada vez que
meo es como si me ardiera el coño. No he ido al médico,
no me riñáis, es que me da corte. Seguro que se pone en
plan moralista y me pregunta si tengo pareja estable, si
78
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 79
79
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 80
80
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 81
81
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 82
Capítulo 36
ÉTICA PROFESIONAL
No pienso firmar nada y me parece una vergüenza que el
laboratorio se dedique a investigar transgénicos. Tengo
una fuerte discusión con Mariano, que me dice que soy
joven y que aún no sé nada de la vida y que las cosas
funcionan así y hay que saber aprovechar las
oportunidades, ahora que los biólogos tenemos una
oportunidad de oro para conseguir un buen trabajo es de
gilipollas desperdiciarlo.
Muy bien, seré gilipollas, pero para mí las lechugas son
lechugas y no “productos”. Seguiré investigando para
acabar con los vertidos de petróleo pero que no cuente
conmigo para lo de los transgénicos.
-¿Y de dónde crees que sale la pasta para todas esas
investigaciones que tanto os gustan a los jóvenes
idealistas? Despierta, nena, esto es la vida real y no una
peli de Walt Disney.
-Vale que el mundo no es perfecto, pero no he estudiado
cinco años de carrera para cargarme el ecosistema, señor.
Además, ¿qué es eso de la cláusula de confidencialidad?
Si descubrimos algo importante tenemos el derecho y el
deber de publicarlo.
Al final me pongo un poco vehemente pero Mariano
recula y acepta mis condiciones. Salgo del despacho
sudando y acalorada, pero me siento mucho más fuerte.
A la salida está César esperando con cara de muy pocos
amigos.
82
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 83
83
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 84
Capítulo 32
QUE LÁSTIMA PERO ADIÓS
Me da mucha pena, sí, muchísima, pero qué le vamos a
hacer, yo tampoco soy su mamá y no me puedo quedar
a cuidar del niño. Hay más días que longanizas y
tendremos tiempo más que de sobra para tratar las cosas
importantes. No es necesario que yo me sacrifique. Es
más, si lo hiciera lo único que conseguiría sería estar
frustrada y de morros las dos semanas (como mínimo).
Me apetece mucho este viaje y no pienso renunciar a él.
Le digo a César que él me importa mucho, pero que
tendremos tiempo de tratar las cosas con más calma
cuando yo vuelva y que a una mala tendré el móvil
ás
encendido por si necesita llamarme y no estaré lejos de
algún ordenador con Internet para escribirle algún e-
mail. Dice que lo entiende y que es mejor así, que espera
que me lo pase bien.
-Todo lo bien que lo puedo pasar sin ti.
Le respondo, sonreímos los dos y me pide que le mande
una postal de algún lugar bonito.
-Si tengo tiempo lo haré.
-Está bien, ya te llamaré alguna noche.
Lo noto un poco contrariado, pero está bastante cariñoso
y creo que en el fondo lo comprende. Me parece que si
hubiera sido al revés, César se habría ido sin problemas
de conciencia. Igual me estoy rayando demasiado, pero
ya sabéis, es normal cuando estás enamorada (o al
menos eso dicen).
84
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 85
85
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 86
☯ Pasa a la página 76
86
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 87
Capítulo 41
LA AVENTURA DE CORTAR
Me armo de valor y le digo que no, que lo quiero mucho
pero que no soy feliz con él y es mejor dejarlo. No me
gusta nada su forma de comportarse conmigo y ya no
confío en él desde el día en que se puso a criticar mi
vestido. Es más, nunca debí confiar en él después de la
jugarreta que me hizo en el laboratorio. Le digo que voy
a buscar mis cosas y que ahí se acabó todo.
Qué raro se me hace recorrer este camino por última vez,
desde mi casa a la suya. Lo tengo tan interiorizado que
me cuesta creer que nunca más voy a ir a verlo, nunca
más pasaré por la esquina del hotel ni veré el escaparate
de la floristería. Mis pies conocen el camino mejor que yo
y no es mi voluntad la que me guía, sino mi cuerpo. Mis
manos tocan maquinalmente el timbre del 5ºB y una voz
sollozante me contesta: Sube.
Lo encuentro hundido en un mar de lágrimas. No me
imaginaba que un hombre tan fuerte como él fuese capaz
de llorar.
-Sandra, no me dejes. No sé que va a ser de mí sin ti. Te
necesito. Podría hacer una locura, mírame, mira cómo
estoy.
87
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 88
☯ Pasa a la página 95
88
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 89
Capítulo 40
DE ILUSIONES NO SE VIVE
Ha sido el mejor fin de semana de mi vida. César me había
comprado una pulsera de esas con medio corazón y él se
puso otra para demostrarme lo mucho que me quiere.
Además la pulsera es de marca y le debió costar un ojo de
la cara. Ni el sábado ni el domingo nos pudimos despegar
el uno del otro. Diréis que es una atracción fatal pero yo
os digo que es amor verdadero. César estaba realmente
arrepentido de cómo se comportó y esta vez ha aprendido
la lección para siempre.
Somos la pareja ideal, el problema es cuando tenemos que
convivir con el resto del mundo y salir de nuestro nidito.
Hoy volvemos al mundo real y las cosas ya no son tan
bonitas. De nuevo hemos tenido una reunión con
Mariano, y César ha vuelto a ignorarme, como si no
estuviera delante o si no me fuera a enterar de lo que
están hablando. Luego se lo dije, pero me dio un beso en
la frente y me dijo que no me despreciaba, pero que yo
estaba empezando y era lógico que no entendiera ciertas
cosas. Me siento como los niños pequeños cuando se
quieren meter a opinar en conversaciones “de mayores”
y me marcho bastante frustrada.
Este fin de semana voy a pasarlo en casa de mis padres,
que hace mucho que no los veo y me hace falta un poco
de apoyo moral. Cuando se lo cuento a César, me dice que
así me voy a cargar la relación, que acabamos de
reconciliarnos y ya me estoy queriendo largar. Así no
vamos a ninguna parte como pareja, si no ponemos cada
89
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 90
90
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 91
Capítulo 11
EL LADO OSCURO
¡Houston! ¡Houston! ¡Tenemos un problema! Se acerca en
Gran Mariano, el Impenetrable Mariano, el Todopoderoso
Mariano y parece que el cielo se va a desplomar sobre mi
cabeza. En cuanto vi la solución echada a perder porque
César no estuvo bastante atento, me di cuenta de que
iban a rodar cabezas, pero ¿mi cabeza?, ¿es posible? , ¿ha
sido capaz de echarme la culpa? Pues sí, parece que en
este laboratorio no existe la moral, la justicia ni la ética.
Una vergüenza, eso es lo que es, una absoluta vergüenza
que en un lugar serio como éste y financiado por las arcas
del Estado ocurran injusticias de este calibre.
Que si soy una irresponsable, que tenga cuidado la
próxima vez, que si esos son productos carisísimos y
costosísimos de encontrar. Un drama, oiga. Pero si
piensan que me voy a comer yo esta bronca, están
listos. ¿A qué estamos jugando? ¿A echar la culpa al
que vemos indefenso y más pringado que nosotros?
Pues de puta madre, yo también sé jugar. Adopto la
voz más tranquila y embelesadora de que soy capaz y
evito mirar a Mariano directamente a los ojos: -Sí, sí,
ya sé que son soluciones muy complejas y caras, por
supuesto que me hago cargo. El caso es que ayer me
fui a tomar un café y dejé un cartel en la puerta que
decía:
Rosa, por favor no cierres con llave. Tengo que volver a
vigilar un experimento.
Fdo. Sandra
91
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 92
FIN
92
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 93
93
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 94
94
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 95
Capítulo 44
DEUS EX MACHINA
De nuevo lunes y de nuevo el laboratorio y de nuevo
Mariano, William, Marga, Campos, Rita, Darío y César,
siempre César. Rosa nota en seguida que me pasa algo y
me dice que yo valgo mucho para dejarme manejar por
los hombres. No sé si sabe algo o lo adivina, pero sus
palabras llegan a mí como un bálsamo sanador.
César está de risas con Campos. Parece que no hubiera
ocurrido nada y creo que están hablando de mujeres a
juzgar por sus gestos y sus caras de sátiros.
Procuro no mirarlos mucho y me concentro en mi
trabajo, aunque me cuesta seguir en un laboratorio
donde sé que se sacan una pasta alterando la genética
de las lechugas. Miro por los carísimos microscopios con
una ligera náusea en el estómago.
Justo antes de comer, recibo una llamada: La Universidad
de La Laguna. Me llama la catedrática en biología marina
para ofrecerme un contrato allí. Podría seguir con mi
investigación y además impartiría alguna clase a los
alumnos de los primeros cursos. De la alegría casi olvido
la ruptura con César y las putadas que me armó en lo que
duró nuestro romance. Contesto que cuenten conmigo,
que estaré encantada.
Reunión en la sala, le digo a Mariano que me voy y dice
que bueno, que la vida es así y que si es para bien que lo
entiende y me desea suerte. De todas formas noto que no
aprueba mi negación a investigar con transgénicos y
piensa que me arrepentiré tarde o temprano.
95
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 96
96
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 97
97
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 98
Capítulo 45
MIRANDO AL MAR
Deshago la maleta. Ahí están mis bragas favoritas.
Después de tanto tiempo he conseguido lavado tras
lavado que recuperaran su color original. Están un poco
viejas pero me gusta cómo me quedan, me gusta
mirarme el culo con ellas y me las pongo para mi primer
día de trabajo. Giuseppa se ha pedido vacaciones y va a
venir unos días a verme. También tengo prometidas las
visitas de Jorge y de Rita (las dos personas que más me
despiertan el deseo sexual), así que por el momento no
voy a aburrirme.
He conseguido una habitación que mira al océano.
Nunca había tenido el mar tan cerca ni nunca me había
sentido tan libre. Ha resultado más fácil cortar con César
con tanta tierra y mar de por medio. Ahora veo las cosas
más claras y creo que he tomado -gracias a vosotras,
amables lectoras- las decisiones acertadas. No me
arrepiento de haber salido con César. Ha sido toda una
experiencia y hemos tenido momentos increíbles y sexo
espectacular, pero he tenido que luchar día a día para
mantenerme entera y no dejarle que me comiera terreno.
Así y todo me ha hecho mucho daño, y eso que no me ha
puesto la mano encima.
He aprendido mucho estos meses, de las relaciones con
los chicos y también del trabajo, y he decidido que a
partir de ahora sólo voy a hacer aquello que me haga feliz
y voy a estar sólo con los que me respetan y me aceptan
como soy.
98
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 99
99
libro:MUJERES 21/11/08 12:50 Página 100
EPÍLOGO
Un chico hace auto-stop en la carretera. Parece que su
coche se ha averiado unos metros antes. Lo recojo en mi
Fiat sin pestañear.
-¡Muchas gracias! ¿Cómo te llamas?
-Alejandra, me llamo Alejandra
-¡Alejandra! Qué nombre tan bonito. Por cierto, ¿qué
canción está sonando? Creo que me suena.
-Seguro. Es muy famosa. Es Should I stay or should I go.
-¿Y bien? ¿Lo has decidido?
-Sí. De momento me quedo.
100