Retos de la Democracia en América Latina
Retos de la Democracia en América Latina
y Relaciones Internacionales
Decano
Franco Bartolacci
Vicedecano
Hctor Molina
Secretaria Acadmica
Sabrina Benedetto
Sub Secretaria Acadmica
Julieta Corts
Secretaria de Investigacin y Posgrado
Claudia Voras
Sub Secretaria de
Investigacin y Posgrado
Valeria Sassaroli
Secretaria de Planificacin
y Gestin Institucional
Cintia Pinillos
Secretario de Comunicacin
y Gestin de Medios
Edgardo Toledo
Secretaria Estudiantil
Lucila Dattilo
Secretaria de Extensin
Mara Ins Suidini
Sub Secretaria de Extensin
Paula Contino
Secretaria Financiera
Nadia Amalevi
Secretaria de Relaciones Institucionales
Cecilia Ruberto
Escuela de Ciencia Poltica
Mara Gabriela Benetti
Escuela de Comunicacin Social
Elizabeth Martnez de Aguirre
Escuela de Relaciones Internacionales
Gustavo Marini
Escuela de Trabajo Social
Mara Eugenia Garma
Comit Asesor
Hugo Quiroga
Osvaldo Iazzetta
Gladys Lechini
Susana Frutos
Alicia Gonzlez-Saibene
Anabella Busso
Mara Eugenia Schmuck
Marcelo Cavarozzi
Waldo Ansaldi
Manuel Antonio Garretn
Martin DAlessandro
Miguel de Luca
Comit Organizador
Cintia Pinillos
Sofa Perotti
Mara de los ngeles Zayas
Edgardo Toledo
Nadia Amalevi
Sabrina Benedetto
Claudia Voras
Lucila Dattilo
Valeria Sassaroli
Julieta Corts
Cecilia Rubio
Gisela Pereyra Doval
Andrea Calamari
Valeria Miyar
Alejandra Pereyra
Mara Carreras
Julieta Rucq
Clarisa Ramachotti
Toms Mottironi
Germn Villareal
Diego Guevara
Federico Farre
Gisela Macedo
Rita Grandinetti
Alberto Ford
Gisela Signorelli
Marco Iazzetta
Mercedes Betria
Beatriz Porcel
Mariano Sironi
Alicia Villamaj
Florencia Rovetto
Betina Rosinvalle
Mara de los ngeles Dicapua
Melina Perbellini
Comit Organizador
Estudiantil
Coordinadores Comit Estudiantil
Milocco, Mailn Noelia
Tim, Dafne Celeste
Coordinadores Comit de Prensa
Amatta, Juan Manuel
Doval, Toms
Acedo, Matas
Albini, Agustn
Agero Regina
Arrieta, Ailn
Bacciadonne, Franco
Balmaceda Clavel, Enrique
Barra, Daiana
Bendayan, Naila
Buzzano, Lucio
Cardinales, Gastn
Catalano, Ftima
Ciliberti, Fernanda
Coduri, Yael
Costello, Mariano
Cusumanos, Florencia
DAl, Pilar
Del Arca, Guadalupe
Deutsch, Vernica
De Zan, Juan Luis
Di Lenarda Pierini, Juan Pablo
Doval, Toms
Espinoza, Julieta
Felitti, Martin
Furlotti Barros, Mariano
Garavaglia, Giuliana
Garca Scavuzzo, lvaro
Graziano, Beln
Gutirrez, Andrs
Gutierrez, Maria
Hummel, Ianara
Kinderknecht, Agusto
Manso, Victoria
Mntaras, Martina
Marcaida, Paulina
Martinez, Sabrina
Martinez Prieto, Laura
Mondelli, Celina
Musto, Victoria
Nieva Atrib, Juan
Pasqualis, Liza
Pearanda, Javier
Pereyra, Magal Roco
Ponchon, Leandro
Procicchiani, Mara Florencia
Rivet, Agustina
Rubinich, Greta
Serrat, Ana
Simonetta, Juan Cruz
Schwarzstein, Julia
Schroether, Boris
Secchi, Federico
Serra, Beln
Silva, Carolina
Sullivan, Luca
Terzagui, Mercedes
Traverso, Juan Ignacio
Valenzuela, Ana Eugenia
Vallejo, Facundo
Velazquez, Ukay
Vernetti, Carla
Vern, Damin
Villar, Beln Ayech
Viola, Natalia Gisel
Zarzur, Ignacio
Zurita, Virginia Beln
19
El Congreso
El Congreso sobre Democracia es un tradicional encuentro acadmi-
co que desde 1994 se realiza cada dos aos en la ciudad de Rosario,
Argentina, organizado por la Facultad de Ciencia Poltica y Relacio-
nes Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario.
A veinte aos de aquel primer Congreso sobre Democracia,
la Facultad se prepara para recibir a cientos de expositores nacio-
nales e internacionales que se dan cita para debatir en torno a los
escenarios actuales y futuros de las democracias latinoamericanas,
en el marco de paneles, mesas redondas, simposios, presentaciones
de libros y revistas cientfcas y numerosas mesas de ponencias.
Dada la relevancia acadmica y poltica que ha ganado a lo
largo de sus primeras diez ediciones, el Congreso ha recibido, as, la
visita de prestigiosos acadmicos, lderes polticos y autoridades de
las distintas escalas gubernamentales, como tambin de destacados
comunicadores y periodistas.
Otro rasgo distintivo del Congreso es la participacin masi-
va de estudiantes de nuestro pas y la regin, quienes se han apro-
piado del evento como un espacio de socializacin acadmica, con
instancias para compartir y debatir sobre sus propias experiencias y
producciones, as como para conocer personalmente y escuchar a
referentes centrales para su formacin.
La consigna
En esta oportunidad, la consigna del Congreso es Entre el malestar y
la innovacin. Los nuevos retos para la democracia en Amrica Latina.
La democratizacin es un proceso dinmico que siempre
permanece incompleto y no reconoce un punto de llegada. Por el
contrario, se trata de de una bsqueda sin trmino que persigue un
horizonte mvil. La apuesta por la democracia requiere un perma-
nente compromiso cotidiano para profundizarla y expandirla y exige
renovar los desafos para evitar su declive y vaciamiento. Su perma-
nencia no est asegurada de antemano y est expuesta constante-
mente al riesgo de inversin, de desdemocratizacin.
El escenario internacional de estos ltimos aos nos ilustra
sobre procesos relacionados con la democracia que se mueven en
direcciones opuestas y nos muestran que el entusiasmo de algunas
experiencias convive con marcados signos de agotamiento y ma-
lestar en sociedades que perciben los lmites de los procedimientos
democrticos para procesar los desafos de un mundo globalizado.
El Congreso se presenta entonces como un mbito de discu-
sin acadmica, pero tambin poltica, para problematizar y debatir
acerca de los lmites y las tensiones de la democracia, los malesta-
res, as como las estrategias posibles e innovadoras para profundi-
zarla y mejorarla, atendiendo al desarrollo, la inclusin y el respeto
a los derechos humanos, a partir del reconocimiento de la comple-
jidad y diversidad de su despliegue en el escenario latinoamerica-
no. Un escenario atravesado por temporalidades e historias tan di-
versas, donde Amrica Latina se presenta celebrando tres dcadas
de indita continuidad democrtica, con luces y sobras, marchas y
contramarchas pero mostrando que la democracia es hoy un valor
compartido por sus sociedades que se apropian de las herramientas
que ofrece para expresar sus demandas e inscribir nuevos derechos.
La institucin organizadora
La Facultad de Ciencia Poltica y Relaciones Internacionales de la
Universidad Nacional de Rosario cuenta con una vasta trayectoria
acadmica y reconocimiento pblico. Tambin es manifesto su com-
promiso institucional con la consolidacin de la calidad democrtica
y con la construccin de canales de dilogo entre la Universidad y los
actores sociales, polticos y gubernamentales.
Su oferta acadmica est compuesta por cuatro carreras de
grado que son las Licenciaturas en Ciencia Poltica, Comunicacin
Social, Relaciones Internacionales y Trabajo Social. Asimismo, la casa
presenta una importante oferta en materia de posgrado, con Espe-
cializaciones, Maestras, y Doctorados vinculados con aquellas dis-
ciplinas.
La Facultad cuenta tambin con un Instituto de Investigacio-
nes, en el que desarrollan sus actividades investigadores y becarios
del Consejo Nacional de Investigaciones Cientfcas y Tecnolgicas
(CONICET) y del Consejo de Investigaciones de la UNR y del Progra-
ma Nacional de Incentivos a la Investigacin. El Instituto nuclea a dis-
tintos Centros de investigacin que orientan sus investigaciones en
distintas reas de las Ciencias Sociales.
En 2013, la Facultad cumpli 40 aos y lo festej con diversas
actividades acadmicas y sociales, de las que particip la comunidad
educativa en su conjunto.
Entre el malestar y la innovacin:
los nuevos retos para la
Democracia en Amrica Latina
1
Trabajo preparado para su presentacin en el XI Congreso Nacional y IV
Congreso Internacional sobre Democracia, organizado por la Facultad de Ciencia
Poltica y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de
Rosario. Rosario, 8 al 11 de septiembre de 2014
Ttulo de la ponencia: La Expresin de un Indecible, la Representacin del Holocausto
en Maus y en el Gnero Cinematogrfico.
Autor: Mara Eugenia Zilli.
Correo electrnico: mariaeugeniazilli@[Link]
Institucin: Universidad Nacional de Rosario Facultad de Ciencia Poltica y
Relaciones Internacionales.
rea temtica: Historia Poltica, Literatura.
Resumen
El trabajo focaliza en la dificultad de representacin de un hecho histrico-poltico que ha
marcado el devenir de toda la humanidad. Propone analizar la singular representacin del
Holocausto en el cmic en contraposicin al gnero cinematogrfico. Durante aos se ha
intentado transmitir una versin fiel del mismo, aunque stas muchas veces han estado
influenciadas por la divisin ntida entre oprimidos y opresores. La paradoja de que lo que
ocurri en verdad nunca podr saberse, nos permite considerarlo un indecible. Sin embargo,
la versatilidad y complejidad del cmic Maus de Art Spiegelman hacen de sta novela
grfica una representacin nica.
2
La Expresin de un Indecible: la Representacin del Holocausto en Maus y en el
Gnero Cinematogrfico.
Mara Eugenia Zilli
Introduccin.
Representar el Holocausto no es tarea fcil. Durante aos historiadores, psiclogos,
socilogos, investigadores y especialmente los supervivientes han intentado transmitir una
versin fiel de lo que fue el Holocausto judo llevado a cabo por la poltica nazi en el
transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, como afirma David Engel (2006),
una vez finalizada la guerra y que las fotografas tomadas a los prisioneros fueran
publicadas por primera vez, stas fueron recibidas con horror e incredulidad en el resto del
mundo suscitando desde entonces espanto y fascinacin. Por ello sostiene que una mirada
desapasionada sobre los hechos fundamentales de la relacin entre el Tercer Reich y los
judos, junto a la consideracin del contexto histrico podra disipar la sensacin de
misterio y desconcierto que el Holocausto despierta y as tornar comprensibles
acontecimientos que para la poca y an hoy resultan inimaginables.
No obstante, a la hora de analizar el Holocausto es importante evitar caer en el
victimismo blando, la sentimentalizacin del sufrimiento y la tranquilidad de conciencia
obtenida como fruto de la divisin ntida entre oprimidos y opresores, entre las vctimas y
los verdugos. Un ejemplo de esto son los testimonios de Primo Levi (2005), sobreviviente
de Auschwitz, a quien le desagradaba la tentativa de encontrar en la palabra Holocausto
un sentido de sacrificio sublime o de pasin religiosa siendo ste no ms que un proyecto
poltico de sometimiento y destruccin de seres humanos. Segn Levi (2005), sobrevivir no
fue siempre un mrito y mucho menos una experiencia ennoblecedora o redentora, sino un
azar del cual se beneficiaron aquellos que en los campos pudieron lograr algn privilegio
bajo el precio de cooperar en mayor o menor medida con los verdugos. El
nacionalsocialismo era un orden infernal que ejerca un espantoso poder de corrupcin al
que era difcil escapar.
Levi insiste en la paradoja de que lo que ocurri de verdad nunca podr saberse, por
mucho que se escriba, se recuerde y se hable de los campos. En ello reside la dificultad de
representacin y por eso el Holocausto es un indecible. Finalizada la guerra, no se hablaba
del exterminio de los judos de Europa y tampoco haba mucha gente dispuesta a escuchar
los testimonios literalmente increbles de los supervivientes de los campos. Se trataba de
una experiencia cuya naturaleza era indescifrable, monstruosa y casi imposible de
transmitir. En la posguerra lo correcto era resaltar, o inventar, la resistencia heroica de los
comunistas y la persecucin sufrida por ellos, pero no se aceptaba que millones de personas
hayan sido condenadas a muerte por el solo hecho de ser judos, por el hecho de nacer.
Para los supervivientes transmitir la experiencia del Holocausto no ha sido tarea fcil,
y mucho menos con el paso de los aos. La necesidad, la obligacin y el derecho de seguir
contando enfrentan el trauma, el dolor, el desgaste de los recuerdos y a su vez su
3
deformacin. Como sostiene Antonio Muoz Molina
1
esta necesidad se vuelve para ellos
un deber y un riesgo visto que para las nuevas generaciones podran resultar anacrnicos.
En los campos los prisioneros soaban con comer y con contar: la primera necesidad se
aplac con los aos pero la segunda no lleg a saciarse nunca (LEVI: 2005).
Por consiguiente algunas caractersticas del Holocausto siguen siendo un enigma para
muchos. La mayor parte de los especialistas del tema creen que los dirigentes nazis
contemplaban el asesinato sistemtico de los judos como un fin en s mismo y justificado,
y no un medio para alcanzar alguna meta comprensible racionalmente
2
. Segn muchos
historiadores la justificacin de la matanza total descansaba, en ltima instancia, en la
conviccin de que los judos no eran seres humanos cuya existencia pona en peligro a
Alemania y a la humanidad entera. El slo hecho de que el Tercer Reich funcionara en un
universo discursivo totalmente ajeno implicaba otra dificultad, visto que sus reglas para
percibir y concebir la realidad estaban fuera de la experiencia de cualquier sociedad
contempornea (ENGEL: 2006).
El espanto, la fascinacin y la incomodidad que genera la solucin final del Tercer
Reich, entre otros sentimientos, han llevado a sta a las ms variadas formas de
representacin, las cuales van desde lo testimonial e histrico hasta el mundo del arte por
medio de la pintura, el cine, la fotografa y literatura, etc. No obstante, en el presente
trabajo quiero destacar una forma singular de representacin del tema: el cmic.
La obra de Art Spiegelman, Maus I y Maus II
3
, logra representar la complejidad del
Holocausto y aproximarse a este fenmeno de un modo absolutamente renovador, cuyo
molde de historieta - donde los nazis son gatos y los judos, ratones consigue sustraer al
lector de toda familiaridad con los hechos que se describen. La propia complejidad del tema
que aborda, hace de Maus un gnero difcil de clasificar creando un nuevo tipo de lectura y
de relato, siendo ste novela, documento, memoria grfica e historieta a la vez. Spiegelman,
nacido en 1948, relata e ilustra la experiencia de su propia familia y la complejidad de la
interrelacin entre el pasado, presente y futuro tanto para los supervivientes como para los
hijos de stos nacidos luego de la guerra. Utilizando todos los recursos estilsticos y
narrativos tradicionales de este gnero y, a la vez, inventando otros nuevos, Spiegelman
escribe este libro como forma de reconciliarse con su padre y asumir el terrible pasado
familiar. Su radicalidad narrativa marc un antes y un despus en el universo de la novela
grfica, cuyo xito luego de sus publicaciones en 1987 y su culminacin en 1991 le han
adjudicado el carcter de genuina obra de arte traducindose a ms de 15 idiomas. Sus
dibujos se expusieron en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y en 1992 fue
reconocido con el Premio Pulitzer siendo hasta el momento el nico cmic que lo ha
logrado.
1
MOLINA, Roberto (2008), "Prologo" en LEVI, Primo, (Triloga de Auschwitz: Si esto es un Hombre, La
Tregua, Los Hundidos y los Salvados), pg. 19, Editorial Ocano, Barcelona, Espaa, 2005.
2
ENGEL, David. De la Persecucin a la Matanza: El Holocausto, el Tercer Reich y los J udos, pg. 113,
Edicin Nueva Visin, Buenos Aires, Argentina, 2006.
3
SPIEGELMAN, Art. Maus. Historia de un Sobreviviente: Mi Padre Sangra Historia. Tomo I. Emec
Editores, Buenos Aires, Argentina, 2008.
Maus. Historia de un Sobreviviente: y Aqu Comenzaron Mis Problemas. Tomo II. Emec Editores. Buenos
Aires, Argentina, 2006.
4
Considerando la versatilidad y complejidad de la obra de Art Spiegelman, me
propongo analizar el Holocausto como un fenmeno indecible utilizando el cmic Maus
en contraposicin al gnero cinematogrfico.
El Holocausto como fenmeno indecible y la Zona Gris.
El horror y el sufrimiento causado durante el Holocausto superan nuestra capacidad
de imaginar, por lo que resulta inevitable no sentir empata ante hechos tan atroces. Segn
Viktor Frankl, mdico psiquiatra superviviente de Auschwitz, las personas que jams han
pisado un Lager, tienden a forjarse una idea distorsionada y equivocada de la autntica vida
en un campo de concentracin, porque recubren las realidades diarias con un velo, mezcla
de sentimentalismo y compasin
4
. Tanto para los prisioneros en los campos como para
quienes tomamos contacto con las distintas representaciones del Holocausto, no nos es
posible comprenderlo desde una aproximacin sentimentalista, muy por el contrario s
podemos entenderlo racionalmente como un proyecto poltico del Partido Nazi.
Como indica Primo Levi (2005), en el ao 1942 las noticias sobre los campos de
exterminio eran vagas pero perfilaban una matanza de proporciones vastas y una crueldad
exagerada que se rechazaba por su enormidad. Si algn prisionero lograba escapar el
mundo no le creera. Ninguna certeza sera posible al destruirse las pruebas. Esta
incertidumbre afloraba en los sueos de los prisioneros temiendo no ser escuchados por una
persona querida, incluso ignorados. Adems, al terminar la Segunda Guerra Mundial, los
datos cuantitativos de las deportaciones y las matanzas nazis no se conocan. El Holocausto
era sugerido por eufemismos (solucin final, tratamiento especial, unidad de
emergencia
5
) y nunca explcitamente, lo que signific un obstculo a la hora de su
reconstruccin.
Asimismo, la memoria humana resulta falaz: los recuerdos tienden a borrarse con los
aos y con frecuencia se modifican. Para Levi, tanto opresores y oprimidos estn en la
misma trampa: el recuerdo del trauma causa dolor a las vctimas que lo rechazan para evitar
renovarlo mientras que los opresores arrojan el recuerdo a lo ms profundo para aligerar la
culpa. Estn aquellos que falsean la realidad conscientemente y los que se alejan y crean
una realidad ms cmoda y menos dolorosa. Aunque la realidad tambin puede ser
modificada cuando est ocurriendo como ser las ilusiones de los prisioneros sobre el fin de
la guerra o la negatividad ante la desaparicin de un ser querido. A modo de ejemplo, Levi
cuenta la reaccin de una madre ante la muerte de su hijo: No tena sentido que yo
repitiese las acostumbradas historias de horror. Ella saba que su hijo, slo l, haba logrado
alejarse de la columna sin que las SS le disparasen, se haba escondido en el bosque y
4
FRANKL, Viktor. El Hombre en busca de Sentido, pg. 153, Editorial Herber, Espaa, 2004.
5
Unidad de Emergencia (Einsatzkommando): unidades que en la retaguardia del frente ruso ametrallaban a
civiles junto a las fosas cavadas por las propias vctimas. Se les distribua alcohol a voluntad para que la
matanza fuera velada por la embriaguez.
5
estaba a salvo en manos de los rusos; todava no haba podido enviarles noticias, pero lo
hara muy pronto, de eso estaba segura
6
.
Aun as, el Holocausto presenta caractersticas complejas y contradictorias que
tienden a la simplificacin para su comprensin. La necesidad de separar a judos y nazis
conlleva a que la biparticin amigo-enemigo prevalezca. Por el contrario, Levi seala que
la maraa de contactos humanos al interior del Lager no era nada sencilla, por lo que no
poda reducirse a los bloques vctimas y verdugos, al bien y al mal. La ambigedad de la
situacin escapaba incluso a los recin llegados al campo que si bien, esperaban una
realidad terrible, la crean descifrable con lmites claros donde el enemigo estaba fuera. A
fin de entender el concepto de Zona Gris, Levi escribe: El ingreso en el Lager era, por el
contrario un choque por la sorpresa que supona. El mundo en el que uno se vea
precipitado era terrible pero, adems, indescifrable: no se ajustaba a ningn modelo, el
enemigo estaba alrededor, pero dentro tambin, el nosotros perda sus lmites, los
contendientes no eran dos, no se distingua una frontera sino muchas y confusas, tal vez
innumerables, una entre cada uno y el otro. Se ingresaba creyendo, por lo menos, en la
solidaridad de los compaeros de desventura, pero stos, a quienes se consideraba aliados,
salvo en casos excepcionales, no eran solidarios: se encontraba uno con incontables
mnadas selladas, y entre ellas una lucha desesperada, oculta y contina. Esta revelacin
brusca, manifiesta desde las primeras horas de prisin muchas veces de forma inmediata
por la agresin concntrica de quienes se esperaba que fuesen aliados futuros -, era tan dura
que poda derribar de un solo golpe la capacidad de resistencia. Para muchos fue mortal,
indirecta y hasta directamente: es difcil defenderse de un ataque para el cual no se est
preparado
7
.
En el Lager, al derrumbamiento moral se le sumaba la divisin entre los prisioneros
del montn y los privilegiados, y entre los nuevos y los antiguos
8
. Levi seala que en
muchos casos, los antiguos manifestaban fastidio y abierta hostilidad con los nuevos, visto
que stos eran envidiados porque parecan tener todava el olor de sus casas, lo cual era
absurdo ya que eran compaeros en desgracia. El Lager implicaba una regresin a los
comportamientos primitivos y sobre los nuevos se arrojaba la humillacin. En este
sentido, la autntica vida en el campo de concentracin se aparejaba a un estado de
naturaleza con reglas, donde prevaleca el ms fuerte o ms astuto, donde cada selektion
implicaba una lucha encarnizada por sobrevivir, an a costa del otro (FRANKL: 2004).
La mayora de los supervivientes pertenecen a los prisioneros que lograron algn
privilegio, ya sea por sus labores, oficios, astucia, inteligencia, egosmo, por actividades
lcitas o ilcitas, morales o inmorales, sea conferido u obtenido por violencia. Ser Kapo o
Sonderkommando significaba un suplemento alimenticio, aunque a un alto costo. De este
modo el nacionalsocialismo degradaba a sus vctimas y arrojaba sobre ellas la culpa. En el
6
LEVI, Primo. Triloga de Auschwitz: Si esto es un Hombre, La Tregua, Los Hundidos y los Salvados,
pg. 495, Editorial Ocano, Barcelona, Espaa, 2005.
7
LEVI, Primo. Triloga de Auschwitz: Si esto es un Hombre, La Tregua, Los Hundidos y los Salvados,
pgs. 498, 499, Editorial Ocano, Barcelona, Espaa, 2005.
8
Prisioneros con tres o cuatro meses de estada en el Lager.
6
Lager, el prisionero-funcionario gritaba y maltrataba a sus compaeros de desgracia igual o
inclusive peor que los alemanes y quienes se revelaban eran ejemplarmente castigados.
La zona gris del privilegio y la colaboracin tiene races mltiples. Sus contornos
estn mal definidos, separa y une a la misma vez a opresores y oprimidos. Un rgimen de
poder restringido necesita de colaboradores para funcionar y del terror para obligar. Por
estos motivos, Levi nos invita a no precipitarnos imprudentemente a emitir un juicio moral
ante los colaboradores sino a intentar comprender la lgica de comportamiento de la
estructura de un Estado totalitario.
La representacin del Holocausto en Maus y en el gnero cinematogrfico.
Dominick LaCapra (2008) afirma que la efectividad de la memoria a un nivel
colectivo se logra cuando sta abarca a una vasta cantidad de pblico. En este sentido, el
cmic puede ser considerado como cono de la cultura popular y difusin masiva, cuyos
mensajes pueden parecer lo suficientemente simples y directos para llegar a todos de un
modo relativamente transparente. Sin embargo, el shock inicial que supone descubrir Maus
es el arriesgado y desquiciado intento de su autor de llevar Auschwitz al cmic. Incluso el
propio Art Spiegelman expresa esta inquietud en su obra: Me siento incapaz tratando de
reconstruir una realidad que fue peor que mis peores sueos!, y tratar de hacerlo en forma
de historieta! Creo que es demasiado para m. Debera olvidarlo todo. Hay tanto que
nunca podr comprender o imaginar! La realidad es demasiado compleja para la
historieta
9
.
Ocuparse de Auschwitz en un cmic parece inapropiado. Sin embargo, Maus no slo
muestra ser aceptable sino que logra mucho ms al abarcar ciertos tpicos imposibles. En
este sentido, LaCapra destaca aMaus como una obra que nos impacta y al mismo tiempo
borra las distinciones entre la cultura baja y alta en un mbito donde el nivel dominante de
ignorancia e indiferencia respecto de la Shoah no se ha debilitado sino por el contrario
intensificado por su reciente uso cmo alusin meditica o como elemento kitsch
contextual
10
, lo que Spiegelman denomina Holokitsch, muy visto por lo general en el cine.
Para J os Emilio Buruca (2006) Maus ha establecido un lmite representativo
inslito para el tema de la Shoah, un borde desde el cual vislumbraremos la posibilidad de
lo cmico e incluso de lo carnavalesco sin los riesgos de deslizarlos al Holokitsch de un
film como La vita bella
11
o como El Nio con el Pijama a Rayas de Mark Herman.
Por el contrario, Maus logra mezclar lo histrico (el Holocausto), lo etnogrfico (la
cultura juda contempornea y de los supervivientes), y lo autobiogrfico. Nos atrae desde
9
SPIEGELMAN, Art. Maus, historia de un sobreviviente: y aqu comenzaron mis problemas, Tomo II, pg.
16, Emec Editores, Buenos Aires, Argentina, 2006.
10
LACAPRA, Dominick. Historia y memoria despus de Auschwitz. Captulo 5, pg. 162, Edicin
Prometeo Libros, Buenos Aires, Argentina, 2008.
11
BURUCA, J os Emilio. Historia y Ambivalencia. Ensayos sobre arte Una explicacin provisoria de
la imposibilidad de representacin de la Shoah, pg. 182, Editorial Biblos, Buenos Aires, Argentina, 2006.
7
una perspectiva similar al gnero cinematogrfico, visto que se dirige a un pblico amplio,
pero aun as desde un enfoque que si se quiere puede considerarse ms profundo. Si bien no
agrega novedades sobre el tema, es importante destacar que presenta un material sin
recurrir a un equvoco sentimentalismo o a un formato hollywoodense siendo capaz de
mostrar ciertas complejidades sin distorsionarlas. Trasmite una historia, biografa y
autobiografa de una manera directa y simple sin resultar inapropiado, visto que su humor
de patbulo, su escritura sobriamente exacta, su controlada irona y la precisin insistente de
su enfoque sobre las cuestiones ms difciles hacen de esta historieta una obra inusual para
el gnero; diferencindose por ejemplo de un film exigente como lo es Shoah de Claude
Lanzmann cuya audiencia es ms limitada (LACAPRA: 2008).
La riqueza de Maus radica en su complejidad. Mediante su lectura podemos dar
cuenta de la problematizacin de la identidad en distintos niveles, ya que se puede
identificar la relacin del autor con el texto, la relacin del autor con los personajes y la
historia en s, como tambin la relacin entre el texto y los lectores. Sin embargo, es
necesario destacar la lgica de amigo-enemigo que presenta el cmic desde una visin
contextual como tambin humana de los personajes.
Antes de comenzar el anlisis de Maus, debemos hacer una breve referencia a su
historia y personajes. Nos cuenta la vida de Vladek Spiegelman, judo que sobrevive a la
Europa de Hitler, y la de su hijo Art (Artie) que lo escribe como una forma de reconciliarse
con su padre y superar el pasado familiar. Adems, por medio de los relatos de Vladek,
conocemos la historia de Anja, madre de Art y sobreviviente a Auschwitz. La historieta
transcurre en Polonia y Nueva York, y cuenta dos historias: el descarnado testimonio del
padre, marcado por el miedo, el dolor, la traicin y la muerte; y la tortuosa relacin del
autor con l entre sus espordicas reuniones que nos brindan un testimonio sorprendente.
Como un primer punto de abordaje, es importante sealar el hecho de que las figuras
de Maus son animales y este gesto tambin contribuye al shock inicial que provocan estos
libros. La eleccin de representar a los judos como ratones y los nazis como gatos, va ms
all de un ardid para hacer atrayente la historia, sino que el propio autor en los epgrafes de
ambos libros escribe extraas introducciones a esas figuras. En el primer volumen puede
leerse una cita de Hitler: Los judos son indudablemente una raza, pero no son humanos.
El segundo volumen, en cambio, lleva como epgrafe una cita de un artculo del diario de
Pomerania, Alemania, a mediados de los aos treinta que dice: El Ratn Mickey es el
ideal ms miserable que jams haya habido Las emociones sanas le indican a cualquier
joven independiente y muchacha honorable que esa sucia sabandija inmunda, el mayor
portador de bateras en el reino animal, no puede ser el tipo ideal de personaje Fuera la
brutalizacin juda del pueblo! Abajo Mickey Mouse! Usemos la cruz esvstica!
(LACAPRA: 2008). La irona de Spiegelman al citar estas palabras mise en scne la
percepcin de la poca de los judos y los nazis, para profundizar luego con la sociedad
alemana, los polacos y dems nacionalidades como tambin para introducir la lgica
amigo-enemigo en funcin de la cual actuaban los personajes.
Los judos estn presentados como una plaga, como ratones grandes que aun as se
diferencian de las ratas reales; los alemanes por el contrario son gatos viciosos, salvajes y
malevolentes. Los polacos son cerdos solidarios o egostas. Los gitanos son polillas,
8
pestes mviles que suelen ser exterminadas aunque en Maus se encuentran estereotipados
como adivinos del futuro ms que como miembros del grupo oprimido (Maus II, p. 133).
Los norteamericanos son perros, aunque un poco tontos pero siempre serviciales, y
finalmente, los franceses son sapos y los suecos son renos (LACAPRA: 2008).
Resulta llamativa la representacin de animales con estereotipos humanos. Un
ejemplo de esto es el gesto de que los polacos sean CERDOS. La elecciones de los
animales dan cuenta de los problemas de representacin de los judos, alemanes y polacos,
como tambin la dificultad de encontrar el lugar que ocupaban los polacos en la lgica
amigo-enemigo ya que muchos de ellos, al finalizar la guerra, seguan matando judos y se
quedaban con las casas y los oficios de stos (Maus II, p. 132). La problematizacin de las
representaciones animales cuestiona las identidades tnicas y nacionales. Incluso las
vestimentas de los propios ratones (judos) dan cuenta de la clase social a la que pertenecen
los personajes, y al mismo tiempo los propios personajes animales se diferencian de los
animales reales como ser las ratas de un bunker a las que temen Anja y Vladek (Maus, p.
147), los feroces perros de las SS, o la mascota del analista de Artie que es un gato
12
.
Cabe destacar el abordaje que hace Maus de la zona gris a fin de comprender mejor
la lgica amigo-enemigo en los campos de concentracin. Esto puede apreciarse en el tipo
de relaciones que entablaba Vladek en los ghettos y en el Lager. stas demuestran que
Vladek entendi rpidamente la lgica ambigua de amigo-enemigo que representaba el
rgimen nacionalsocialista y su poltica de exterminio, visto que se manejaba con astucia
para lograr ciertos privilegios personales que lo ayudaron a hacer amigos y sobrevivir. Por
lo general, Vladek tena la capacidad de desempearse en distintas profesiones que le
permitieron relacionarse estrechamente con algunos de los Kapos, que si bien no eran
alemanes, la mayora se comportaba de forma brutal y despiadada con los prisioneros,
incluso siendo peores que los nazis. En efecto, muchos de ellos eran judos y esto
demuestra como el nacionalsocialismo degradaba a sus vctimas hasta el punto de volverlas
cmplices del sistema de matanzas y maltratos. Vladek, por su parte, se vuelve profesor de
ingls de un Kapo polaco para obtener proteccin, aun cuando ste era muy cruel con el
resto de los prisioneros; se emplea en una herrera para un Kapo judo ruso comunista
(Yidl) quien desde el principio lo amenazaba con despacharlo por explotar obreros en las
fbricas de telas que Vladek tena antes de la guerra
13
.
12
Sin embargo, dentro de la metfora animal, hay una escena en la que puede verse un distanciamiento de la
misma. En ella, un alemn azota a la figura de un nio humano (cuya cabeza no puede verse) contra una
pared, mientras que la siguiente imagen yuxtapone irnicamente la silueta del alemn y la del nio cado con
la de Vladek personificado en un ratn (Maus, p. 108). La descripcin de las personas como animales tiene a
veces aspectos amargamente irnicos (LACAPRA: 2008). En una secuencia Vladek compara la reaccin del
cuerpo humano a un disparo con la de un perro rabioso de un vecino. El perro daba vueltas y vueltas,
pataleando antes de quedarse quieto. Y entonces pens: qu extrao que aquel ser humano muera como aquel
perro (M II, p. 82). Sin embargo, la imagen que acompaa el texto muestra un ratn retorcido, inmvil en la
misma posicin que el perro.
13
Yidl lo consideraba un sucio capitalista de quien no haba que fiarse puesto que era un farsante en busca de
ventajas, y que ante un mnimo error debera enviarlo a las cmaras de gas. El temor que le provocaba esta
situacin a Vladek, en la cual un judo era dueo de su vida, visto que mediante su decisin poda enviarlo a
las chimeneas, lo lleva a entender que era necesario ganarse el aprecio de Yidl para sobrevivir. Por este
motivo, Vladek comienza a organizar (intercambiar) productos y comida con los polacos que trabajaban
9
En el Lager no se poda confiar en nadie, y slo importaba uno mismo. Sobre esto
Levi cita una frase del libro Prisoners of Fear de Ella Lingens-Reiner, la cual se atribuye a
una mdica: cmo he podido sobrevivir en Auschwitz? Mi norma es que en primer lugar,
en segundo y en tercero estoy yo. Y luego nadie ms. Luego otra vez yo; y luego todos los
dems
14
. En Maus, esta falta de confianza y egocentrismo es sugerida por ejemplo cuando
Vladek descubre que sus compaeros le haban robado la comida que haba ahorrado
para pagar el traslado y proteccin de Anja (M II, p. 64), o cuando le aconseja a su mujer:
no te preocupes por los dems ellos no se preocuparn por ti. Slo quieren sacarte comida
(M II, p. 56).
La ambigedad que supone la zona gris de la colaboracin y del privilegio como
tambin la desencarnada y constante lucha por la supervivencia, marcan el relato de
Vladek, siendo, en definitiva, un testimonio extraordinario de supervivencia, en el cual
admiramos al personaje por su inteligencia y su capacidad de adelantarse a ciertas
situaciones, pero que aun as est lleno de dolor y nos recuerda constantemente ese entorno
indescifrable en el que se movan tanto los prisioneros y los nazis. En l cualquiera es digno
de desconfianza y puede ser objeto de traicin, tanto por el lado de las vctimas como por
los verdugos
15
. Si queras sobrevivir debas ser astuto e intercambiar, ya sea pertenencias,
raciones de alimento, uniformes, etc. pero algo era seguro en el Lager: ninguna accin era
desinteresada, y si las hubo fueron muy pocas, todo tena un precio, todo se pagaba, incluso
la amistad.
La ambigedad de la zona gris no se circunscribe solamente a las condiciones del
Lager. En Maus podemos ver cmo, antes de su deportacin a Auschwitz, los judos se
entregaban unos a otros a los alemanes. Esto tiene relacin al rol de los espas judos y
polacos como tambin de la polica juda, la cual tena como una de sus funciones entregar
como obreros en el Lager, a cambio de sus pertenencias y as ofrecerle regalos a Yidl, que en ese momento
eran muy difciles y caros de conseguir. Esto puede apreciarse en las escenas en las que Yidl amenaza a
Vladek dicindole: J a, nunca tuviste un trabajo honesto en tu vida, Spiegelman. Lo s todo sobre ti
Mandan farsantes como t aqu y a los buenos herreros a la chimenea, te tendr vigilado!. A lo que Vladek
agrega: tuve miedo, realmente poda hacerme algo (M II, p. 47). Yidl consideraba a Vladek como un
hombre rico por los productos que poda comprarle a los trabajadores polacos, y aun as era muy codicioso ya
que pretenda que Vladek se arriesgara por l (M II, p. 48).
14
LEVI, Primo. Triloga de Auschwitz: Si esto es un Hombre, La Tregua, Los Hundidos y los Salvados,
pg. 537, Editorial Ocano, Barcelona, Espaa, 2005.
15
Por ejemplo, Vladek cuenta cmo eran vividos los traslados en tren hacia los campos del interior de
Alemania cuando la guerra estaba por terminar. En ellos era difcil sobrevivir, se pasaban das en condiciones
de hacinamiento, sin comida y nada para beber. Segn Vladek, ni siquiera los que moran tenan lugar para
caer, y en ese caso, el que caa estando muerto o vivo no sobreviva porque el resto se paraba sobre l.
Tambin cuenta que para sobrevivir a ello tuvo que atar su manta en dos ganchos del techo simulando una
hamaca, que le permiti sentarse y respirar como tambin alcanzar la nieve que se acumulaba en el techo del
vagn. Sobre esto, se destacan las escenas en las que Vladek le cuenta a Artie lo vivido en los vagones
durante el traslado: La gente empezaba a morir, a desmayarse, entonces puede verse a un judo que al ser
aplastado por el resto, con un cuchillo apuala a otro en las piernas que grita: Ay! Mis piernas! Me
apualan!. A lo que Vladek contina explicando: No haba lugar para caer y si uno caa, se paraban sobre
l. Entonces l clavaba un cuchillo en las piernas, pero de todos modos mora. Tambin relata la situacin en
la que un prisionero le pide nieve a gritos, debido a que ste posea azcar y le provocaba sed. Sin embargo,
Vladek le responde: Slo alcanzo un poco para m () Dame azcar y te dar nieve (M II, p. 86). Esto
demuestra que nada era desinteresado en el Lager.
10
a los judos no registrados. Esto era fomentado por los nazis que a cambio de un judo no
registrado ofrecan la recompensa de un kilo de azcar
16
. El Consejo judo y la polica juda
eran entidades que colaboraban con los nazis, y esto para los judos significaba una traicin,
aunque eran las nicas a las que recurrir. Sobre esto, Vladek le dice a Artie: Algunos
judos pensaron as: si entregaban a los alemanes unos pocos judos, podran salvar al
resto y al menos se salvaron ellos (M, p. 87). La misma situacin se experimentaba y se
acrecentaba en los ghettos, donde el temor a lo desconocido, el despojo, el hacinamiento, el
maltrato, la muerte y con ello el concepto de zona gris, se hacan ms evidentes.
Mediante el testimonio de Vladek, Maus nos muestra a judos maltratados por miembros de
la polica juda, quienes actuando igual que los alemanes, los golpeaban con bastones
cuando caminaban al trabajo desde el ghetto de Srodula a Sosnowiec (M, p. 106).
Asimismo, la propia familia de Vladek es entregada a los alemanes por un judo que
descubri su bunker y al cual ellos le perdonaron la vida (M, p. 113).
La zona gris ni siquiera escapaba a las relaciones familiares, visto que Vladek deba
intercambiar joyas y objetos de valor con sus propios primos para que lo ayudaran y
evitaran su traslado a Auschwitz. Hanskel, primo de Vladek, era jefe de la polica juda. Su
descripcin como un kombinator, es decir, alguien que hacia intercambios en su propia
conveniencia y no siempre cumpla los tratos an cuando ya se le haba pagado es un
ejemplo de la ausencia de solidaridad. Sin embargo, Vladek sobrevivi gracias a las
buenas relaciones que tena Hanskel
17
con la Gestapo.
Maus, en este sentido, complejiza la lgica amigo-enemigo que muchas veces vemos
en las pelculas de Holocausto; difumina los contornos de la biparticin entre vctimas y
verdugos, y nos hace entender que, como sostiene Levi, el enemigo estaba alrededor pero
tambin dentro. Sobre esto Vladek es muy claro cuando le dice a su hijo J a! No
entiendes en ese momento ya NO haba familias. Cada cual se ocupaba de s mismo!
(M, p.114), o cada vez que Spiegelman busca remarcar que su padre entendi esta lgica y
lo que la situacin de la zona gris conllevaba
18
.
Para terminar, la idea de la zona gris como espacio ambiguo entre los verdugos
indudables y las vctimas del todo inocentes, es decir, aquel espacio en el que los judos se
comportaban como sicarios de los nazis, no puede verse con total nitidez en el gnero
cinematogrfico que resulta muchas veces maniqueo y simplifica complejidades en pos del
sentimentalismo; y esto es algo a destacar del tipo de representacin que encarna Maus, ya
16
Cartel en la ciudad de Sosnowiec que versaba: RECOMPENSA por cada judo no registrado 1 kilo de
azcar (M, p. 82). Sobre esto Vladek le cuenta a Artie como los judos sentan temor y desconfianza por sus
propios compaeros, visto que algunos intentaban salvarse logrando algn privilegio con los alemanes, o por
el slo hecho de tener hambre.
17
Vladek lo describe como una persona muy influyente en el ghetto que perda grandes sumas de dinero
jugando a las cartas para hacerse querer por los nazis y que incluso haba mandado a matar al judo que haba
entregado a su familia (M, p. 117).
18
Un ejemplo de esto es la intencin de Art Spiegelman de subrayar lo que la experiencia de la zona gris
implic, en una escena que se sita mucho despus del Holocausto, durante la niez de Artie, en la que
Vladek en un intento de consolarlo, aunque con cierta autoridad por lo vivido en los campos, le dice:
AMIGOS? Tus amigos?. Si los encierras juntos en un cuarto, sin comida, una semana entera
ENTONCES vers lo que son los amigos!... (M, p. 6).
11
que si bien recurre al sentimentalismo y a la empata, lo hace desde un punto de vista que
intenta ser ms realista y que busca expresar la complejidad aunque sea de forma limitada,
visto que el Holocausto nos sigue fascinando y resultando misterioso como fenmeno
indecible, es decir, difcil de trasmitir verdicamente. El cine, en este sentido, recurre a ese
sentimentalismo pero desde una lgica de biparticin que busca generar empata con las
vctimas y un rechazo del enemigo hacia afuera. Muy pocas son las pelculas que muestran
este concepto de zona gris, como ser algunas escenas de La Tregua, film italiano dirigido
por Francesco Rosi
19
.
Asimismo, esta idea tambin puede apreciarse en Los Falsificadores (Die Flscher)
20
cuando Salomn Sorowitsch (el personaje principal) es llevado encadenado a Mauthausen
en 1939. La escena muestra a un judo moliendo a palos con un bastn a otro hasta matarlo.
Podemos ver el temor que los Kapos judos provocaban en los otros reclusos, ya que los
que ocupaban estos puestos de prisionero-funcionario, en muchos casos eran criminales
profesionales que haban sido sacados de la crcel para trabajar en los Lager y quienes se
comportaban peor que los soldados de las SS
21
. Aqu tambin y para finalizar, podemos
considerar la escena de La Decisin de Sophie de Alan J . Pakula, en la que una madre debe
elegir entre sus dos hijos mientras judos con bastones controlan a los recin llegados a
Auschwitz.
A modo de representar toda esta complejidad en las interrelaciones de los personajes,
a medida que se avanza en la lectura, las figuras animales de Maus van adquiriendo
mayores matices, aunque por lo general los alemanes tienden a permanecer como
victimarios. Por el contrario, en La Lista de Schindler de Steven Spielberg, los matices
estn puestos del lado alemn en la propia figura de Schindler que se muestra humano y
emprende la tarea de salvar a la mayor cantidad de judos que su dinero pueda comprar. Sin
embargo, a pesar de esto, es una pelcula demasiado simplista que no matiza la
representacin de los judos como sicarios de los nazis, por lo que resulta incompleto visto
que recurre a un sentimentalismo blando (principalmente en las escenas finales) y a
favorecer la imagen del Holocausto como Holokitsch bajo un formato hollywoodense
donde las imgenes parecen estticamente forzadas. En todo caso, en cuanto a la
representacin de alemanes y judos en el cine, Los Falsificadores tiene un enfoque ms
amplio para entender la lgica amigo-enemigo que se viva en los Lager. En esta pelcula
vemos a judos astutos, de profesiones inmorales (ladrones, falsificadores de dinero y
documentos de identidad, asesinos, etc.) como tambin la figura del oficial nazi encargado
del grupo de falsificacin, que si bien no tiene un trato desinteresado, tiene una actitud ms
cordial con el lder del grupo. Este matiz tambin se aplica para el grupo encargado de la
19
Un ejemplo de esto, es la escena en la que Primo Levi recuerda el trato de los Kapos judos: Marcando el
paso! Las rodillas arriba, las cabezas abajo! Son unas mierdas! Las manos en la costura del pantaln! Esto
no es un sanatorio, es un campo de concentracin llamado Auschwitz! Y la nica salida es por la chimenea!
Qu miras, pedazo de mierda? Si te gusta, bien. Y si no, agrrate a la valla electrificada. Y baja la cabeza,
cerdo judo!.
20
film austro-alemn dirigido por Stefan Ruzowitzky.
21
En una escena de Los Falsificadores vemos como entre susurros rpidos y cortados uno de los prisioneros
le advierte y aconseja a Salomn Sorowitsch sobre el Kapo de su barranca: Cudate de l. Doble asesinato.
Tiene el parche verde. Es un criminal profesional. Peor que las SS, aun cuando, sin darse cuenta que el
propio Soroswitsch lleva un parche verde por ser falsificador de dinero.
12
falsificacin, el cual tena mejores condiciones de vida por el privilegio logrado. Si bien
algunos de ellos eran criminales, aun as se muestran como hombres morales al no
entregar a compaeros por diferencias de pensamiento en cuanto a costear la guerra de los
alemanes.
Para finalizar, quera hacer referencia a la problematizacin de la identidad, tanto
contextual como actual de los judos, que se trabaja en Maus y donde resulta sugestivo el
uso de mscaras de animales. En lo contextual de la poca, los judos llevan mscaras de
cerdos cuando quieren pasar por polacos mientras que en cuanto a la problematizacin de la
identidad actual del judasmo, Maus presenta aspectos interesantes. Critica irnicamente la
nocin de sacrificio sublime y pasin religiosa que simboliza la palabra Holocausto
(Holokitsch), como hecho definitorio del judasmo y de identidad de las generaciones
siguientes. De este modo, Spiegelman busca analizar crticamente la paradoja de identidad
que dicho fenmeno ha provocado en los judos contemporneos, es decir, en su
identificacin con el rol de vctimas, lo cual puede verse fomentado generalmente por la
industria cinematogrfica del Holocausto. En Maus, Spiegelman lo trabaja en el tomo II,
durante la escena de una entrevista televisiva donde el propio autor se muestra usando una
mscara de ratn mientras expresa su confusin y depresin sobre una pila de cadveres
con respecto a diferentes hechos: la muerte de su padre, el nacimiento de su hija Nadja, la
muerte por gas de ms de cien mil judos hngaros en Auschwitz entre el 16 y 24 de mayo
de 1944, el xito de la primera publicacin de Maus, y el suicidio de su madre. Por otro
lado, los entrevistadores se encuentran estereotipados segn sus preguntas por las mscaras
de perros, gatos y ratones resaltando la artificialidad de la entrevista, mientras que
Spiegelman, abatido, se encoje cada vez ms en su silla hasta llegar a ser un nio que llora
por su madre (M II, p. 41, 42 y 43). Esta secuencia destaca la ignorancia actual sobre el
Holocausto, haciendo alusin a la visin del Holokitsch lo cual se contrapone a la imagen
fomentada por el gnero cinematogrfico.
La incomodidad de Spiegelman, al querer llevar su pasado familiar al cmic, puede
notarse a medida que los relatos testimoniales de Vladek se van acercando a Auschwitz
(Mauschwitz). Art siente cada vez ms el peso de la historia familiar, la culpa por no haber
sufrido Auschwitz, los celos por el fantasma de su hermano muerto en el ghetto, el odio por
el suicido posterior de su madre como tambin el deseo de resarcirse de la relacin con su
madre al cumplir la promesa de contar su historia. Esta idea de perdn y resarcimiento,
como tambin de liberacin de la culpa por el suicidio de Anja se muestra en la insistencia
desesperada de Artie por conseguir los cuadernos de su madre, los cuales luego se entera
que fueron destruidos por Vladek debido al dolor que le causaban. El hecho lleva a Art a
considerar a su padre un asesino por matar lo nico que quedaba de ella, la ltima
esperanza de Artie de resarcirse y liberarse. Adems, se vuelve evidente el cambio de
actitud del autor a medida que transcurre el relato: se muestra depresivo ante tanta muerte,
ante los cadveres retorcidos y desnudos del Holocausto, ante su identidad.
Sobre estas imgenes se explaya J os Emilio Buruca, al clasificar a Maus como el
tipo de representacin que identifica los padecimientos del pueblo judo, de los gitanos y
de otros deportados a los campos de concentracin, con las visiones del apocalipsis y del
infierno (BURUCUA: 2006). Esto puede verse tanto en la escena de la entrevista
13
mencionada anteriormente y en el tratamiento del suicidio de Anja donde la atmsfera
infernal termina por tornarse dominante
22
. Lo mismo sucede en el gnero cinematogrfico,
como puede ser en La decisin de Sophie, La Tregua, como tambin en los testimonios de
los supervivientes (principalmente Sonderkommandos) y del soldado SS Franz Suchomel,
guardia del campo de Treblinka, en la pelcula - documental- Shoah de Lanzmann que
insisten en el olor infernal y la pestilencia de los campos. Buruca adems destaca los
modelos en yeso del Crematorium II de Auschwitz hechos por Mieczyslaw Stobierski (que
tambin pueden verse en la pelcula de Lanzmann) que recurren al modelo infernal de
multitudes agobiadas, desnudas, retorcidas de asfixia y vociferantes, con sus atmsferas de
encierro donde los Sonderkommandos parecen sirvientes autmatas del demonio
(BURUCA: 2006).
Si bien, como se sostuvo antes, la figura de los soldados nazis es generalmente
invariable en Maus, se puede apreciar cierto matiz en la representacin de los alemanes.
Una vez finalizada la guerra Vladek y su amigo Shivek pasan en un tren de carga por las
ciudades de Nuremberg y Wrzburg de las que slo quedaban ruinas. En la ltima ciudad,
Vladek y su amigo le piden agua a una familia alemana con un beb en brazos que se
encontraban sentados en una casa destruida, a lo que les responden: hace tres das que no
vemos agua!, los norteamericanos destruyeron snif todo!. En la vieta siguiente
puede leerse: nos fuimos felices. Que los alemanes recibieran algo de lo que les hicieron a
los judos. En esta escena Spiegelman abandona la postura que tena a la hora de
representar a los alemanes, pues humaniza al enemigo mostrndonos que tambin tienen la
capacidad de sufrir. En este sentido, en una escena posterior tambin refleja que hubo
alemanes que ayudaron a judos brindndoles escondite, como es el caso de la mujer
alemana esposa del hermano de Shivek. Con respecto a esto y a fin de concluir este anlisis,
en la pelcula La Tregua, hay dos escenas para destacar: en la primera, una vez finalizada la
guerra, Primo Levi y un grupo de prisioneros se encuentran con un grupo de alemanes
hambrientos que trabajaban para el ejrcito sovitico: Los prisioneros alemanes pedan
pan. Nos negamos porque nuestro pan era valioso. Pero Daniele (amigo de Levi) no se
neg. Daniele el nico superviviente de la redada en el ghetto de Venecia y que, desde su
liberacin subsista de su propio dolor, agarr el pan que tena, lo dej en el suelo y esper
a que viniesen a arrastrarse a sus pies. La segunda escena tiene lugar en la estacin de
Munich, en la que los judos miran con aprensin a los alemanes que arreglan las vas ante
la mirada de los Aliados. Primo se les acerca y les muestra su uniforme de Auschwitz, a lo
que uno de ellos se arrodilla en bsqueda de perdn.
De este modo, la comparacin de Maus con el gnero cinematogrfico, nos ayuda a
reflexionar y a aproximarnos al tema del Holocausto desde otra perspectiva, tratando as, de
ampliar nuestra capacidad de comprensin. Si bien no podemos separarnos del enfoque
22
Cuando la fbula animal se interrumpe para incluir la historieta hecha por Art con personajes humanos, en
la que l mismo narra el suicidio de su madre () como un hecho cercano al presente y ms perturbador para
l que las desventuras de sus padres en el Lager, el ttulo que lleva ese cmic dentro del cmic es: Prisionero
en el Planeta Infierno. Una historia real (analizado por LaCapra, pgs. 157-159). Mientras que el desarrollo
subsiguiente del relato del Holocausto en el pasado convertir el tiempo del exterminio en un infierno ms
devastador an que, adems, explica e incluye el otro infierno, el presente, el de la culpa de Artie por la
muerte de Anja (BURUCA: 2006).
14
sentimentalista, si podemos por el contrario, intentar entenderlo desde una perspectiva ms
racional y un tanto ms verdica.
Conclusin.
El sentimiento de culpa de todos los personajes de Maus e incluso del propio lector
ante uno de los hechos ms atroces del siglo XX nos acompaa durante todo el relato.
Mediante la empata podemos comprender la culpa que siente Vladek por la muerte de su
hijo en el ghetto, por las decisiones tomadas, por el slo hecho de sobrevivir, o tambin la
culpa de Artie por no haber compartido el mismo destino que sus antepasados, por la
relacin con sus padres y sobre todo con su madre.
Las variadas lecturas que pueden hacerse de Maus y su multiplicidad de enfoques
sobre la cuestin del Holocausto, hacen de este cmic un tipo de lectura inusual y para nada
desdeable, que resulta aceptable a la hora de aportar cierta luz a la representacin de este
fenmeno indecible.
Maus nos inserta de una forma simple y directa en un mundo mgico que dista mucho
de la lectura de un comic convencional. A travs de los relatos y el humor de patbulo,
sentimos la tristeza, el despojo, el dolor y la muerte, al mismo tiempo que admiramos y nos
encariamos con los personajes, aunque desde una mirada crtica. Vladek posee una
personalidad insoportable y una tortuosa relacin con su hijo, pero esto no nos impide
reconocer un testimonio de supervivencia extraordinaria con todas las falencias que
implica, ya sean de la memoria o de la deformacin de los recuerdos y que el propio texto
sugiere.
Analizar la zona gris y el material que el cmic aporta sobre este tema, nos llevan a
pensar lo dicho por Levi sobre el privilegio, ya que sostiene que ste es angustiosamente
inevitable en cualquier mbito de conveniencia humana; Como tambin a reflexionar sobre
la cita que hace David Engel de Amos Funkenstein: el Holocausto revela una manera
posible de existencia humana, manera tan humana como los altos ejemplos de creatividad y
compasin
23
. Sin embargo reconocer la posibilidad particular de existencia humana que
representa el Holocausto, y hacer frente a sus implicaciones puede resultar aterrador, siendo
lo misterioso, opaco o inconcebible del fenmeno una forma de afrontar ese terror. Como
argumenta Yehiel De- Nur, sobreviviente de Auschwitz, tanto el verdugo como la vctima
son intercambiables, en el sentido de que tanto l, como judo y el alemn podran haber
ocupado uno el lugar del otro por el slo hecho de ser humanos porque dondequiera que
haya humanidad, tambin hay Auschwitz
24
.
Sobre esto Viktor Frankl nos dice: El hombre, en ltima instancia, es su propio
determinante. Lo que alcance a ser [] lo ha de construir por s mismo. En los campos de
23
ENGEL, David. De la Persecucin a la Matanza: El Holocausto, el Tercer Reich y los J udos, pg. 115,
Edicin Nueva Visin, Buenos Aires, Argentina, 2006.
24
ENGEL, David. De la Persecucin a la Matanza: El Holocausto, el Tercer Reich y los J udos, pgs. 115 y
116, Edicin Nueva Visin, Buenos Aires, Argentina, 2006.
15
concentracin [] mientras unos actuaron como cerdos otros se comportaron como santos.
El hombre goza de ambas potencialidades: [] es ese ser capaz de inventar las cmaras de
gas de Auschwitz, pero tambin es el ser que ha entrado en esas mismas cmaras con la
cabeza erguida y el Padrenuestro o el Shem Israel en los labios
25
.
25
FRANKL, Viktor. El Hombre en busca de Sentido, pg. 153, Editorial Herber, Espaa, 2004.
16
Bibliografa.
BURUCA, J os Emilio. Historia y Ambivalencia. Ensayos sobre arte Una
explicacin provisoria de la imposibilidad de representacin de la Shoah, Editorial
Biblos, Buenos Aires, Argentina, 2006.
ENGEL, David. De la Persecucin a la Matanza: El Holocausto, el Tercer Reich y
los J udos, Edicin Nueva Visin, Buenos Aires, Argentina, 2006.
FRANKL, Viktor. El Hombre en busca de Sentido, Editorial Herber, Espaa,
2004.
LACAPRA, Dominick. Historia y memoria despus de Auschwitz, Captulo 5,
Edicin Prometeo Libros, Buenos Aires, Argentina, 2008.
LEVI, Primo. Triloga de Auschwitz: Si esto es un Hombre, La Tregua, Los
Hundidos y los Salvados, Editorial Ocano, Barcelona, Espaa, 2005.
SPIEGELMAN, Art. Maus. Historia de un Sobreviviente: Mi Padre Sangra
Historia. Tomo I. Emec Editores, Buenos Aires, Argentina, 2008.
SPIEGELMAN, Art. Maus. Historia de un Sobreviviente: y Aqu Comenzaron Mis
Problemas. Tomo II. Emec Editores. Buenos Aires, Argentina, 2006.
Pelculas: El Nio con el Pijama a Rayas de Mark Herman (produccin britnica-
estadounidense/ 2008); La Decisin de Sophie de Alan J . Pakula (film britnico-
estadounidense/1982); La Tregua de Francesco Rosi (coproduccin entre Italia, Francia,
Alemania y Suiza/1997); La Lista de Schindler de Steven Spielberg (pelcula
estadounidense/ 1993); La vida es bella de Roberto Benigni (film italiano/1997); Los
Falsificadores (Die Flscher) de Stefan Ruzowitzky (film austro-alemn/2007); y Shoah de
Claude Lanzmann (produccin francesa/ 1985).
17
Documento preparado para apresentao no XI Congresso Nacional e IV
Conferncia Internacional sobre Democracia, organizado pela Faculdade de
Cincias Polticas e Relaes Internacionais da Universidade Nacional de
Rosrio, Rosrio, 8 a 11 setembro de 2014.
A DIALTICA DA FUNO SOCIAL DA PROPRIEDADE RURAL
Vvea Fernanda Melo da Silva
Estudante do Curso de Direito
Universidade do Estado de Mato Grosso-UNEMAT;
Email: fernandavivea@[Link]
Leoncio Alencar Mateus de Freitas
Estudante do Curso de Histria
Universidade do Estado de Mato Grosso- UNEMAT
Email: leonciomateus93@[Link]
Fabio Silva de Oliveira
Estudante do Curso de Direito
Universidade do Estado de Mato Grosso- UNEMAT
Email: [Link]@[Link]
Resumo: Este trabalho prope, inicialmente, fazer uma anlise histrica ao significado da
propriedade rural em tempos atrs no Brasil, principalmente no regime militar (1964-1985),
para posteriormente adentrar ao estudo sobre aplicao do princpio da funo social da
propriedade rural na atualidade, com o objetivo de construir uma crtica em relao s as
dificuldades existentes para uma plena aplicao do princpio referente funo social da
propriedade, especificadamente a rural. O mtodo utilizado descritivo de cunho bibliogrfico.
1. Introduo ou Consideraes Iniciais:
A terra reconhecida como a grande provedora das necessidades humanas,
pois dela se retira alimentao, sustento e riquezas tanto culturais como econmicas,
entretanto com o liberalismo econmico, a terra como outro imvel qualquer, uma
mercadoria sem qualquer restrio tica, permitindo ao sujeito um direito de liberdade
de acumulao de quanta terra pudesse e quisesse ter, da mesma forma que o ouro, a
prata e o dinheiro, como comenta Mars (2010, p.185).
Para nos situarmos em um plano minimamente confortvel no estudo que est
sendo apresentado, importante lanarmo-nos sobre a natureza e os fundamentos do
assunto que iremos tratar.
Nesta perspectiva este trabalho procurou primeiramente adentrar a uma anlise
histrica procurando refletir sobre o significado ideolgico referente propriedade rural
em vrias pocas no Brasil, principalmente no perodo da Ditadura Militar (1964-1985).
Por seguinte compreender o atual significado do principio da funo social da
propriedade rural elencado na Constituio de 1988 que buscou assegurar atravs de seu
texto, uma srie de direitos sociais, que afirmaram juridicamente o exerccio da
cidadania, a liberdade dos cidados, as relaes econmicas e sociais e a partilha de
maneira justa do capital e do trabalho.
Para em fim, tentar construir um pensamento crtico ao que diz respeito s
dificuldades da efetividade deste princpio.
Ao que se percebe, esse artigo est embasado no referencial terico jurdico e
histrico, utilizando-se da prpria Constituio Federal de 1988 e da Constituio de
1967 do regime militar no Brasil, para anlise do objeto.
2. Desenvolvimento:
a. Anlise histrica sobre o pensamento ideolgico da propriedade
rural no Brasil.
Desde 1850 quando se regula a primeira lei de terras no Brasil, ainda no perodo
monrquico, a distribuio da propriedade rural tem se dado de maneira muito desigual,
a terra deixa de ser apenas um donativo da coroa e passa a ter um carter capitalista,
sendo tratada efetivamente como uma propriedade, acumulada nas mos de poucos que
podiam pagar o seu alto preo, nem mesmo a tentativa frustrada de Getlio Vargas da
marcha para o Oeste brasileira, j na dcada de 1930, foi capaz de mudar de maneira
significativa o cenrio nacional no que diz respeito distribuio e posse da terra.
Foi no governo Vargas que se deu inicio a primeira marcha para o oeste a fim
de se ocupar o serto brasileiro, principalmente a Amaznia, imensas pores de terra
consideradas de ningum, apesar de centenas de naes indgenas as habitarem. Era
um esforo em se consolidar as enormes fronteiras do Brasil, mas tambm de reduzir a
desigualdade no campo, vendendo terras e incentivando a agricultura.
Sobre o governo ditatorial no ano de 1964, se regula o primeiro Estatuto da
Terra, ao auspcio do governo militar, percebe-se na leitura do estatuto duas grandes
metas, sendo elas, promover a reforma agrria e incentivar a agricultura, a lei garantia
ainda a promoo de oportunidades de acesso a propriedade da terra a todos os
brasileiros, o documento deixava claro em quesitos quanto funo social que a
propriedade rural deveria exercer.
Desta feita, a partir de 64 ate 1974, quando o presidente Geisel deixa nas mos de
colonizadoras privadas as terras h serem vendidas, o governo federal promoveu
diversas entradas de colonos para o serto do Brasil, principalmente para a regio norte,
rodovias e estradas de ferros foram abertas, movimentando um grande contingente de
pessoas para a Amaznia, essa poltica de colonizao e ocupao dos grandes espaos
vazios no territrio brasileiro tinha uma profunda ideologia de integrao e segurana
nacional, o governo militar, atravs dessa Neocolonizao procurava tambm
aumentar seu controle poltico autoritrio, desmantelando guerrilhas que tinham como
base a regio Amaznica. A emigrao desordenada, a disputa pela terra e a poltica
autoritria do regime militar, contriburam para aumentar o numero de mortes no
campo.
Centenas de ncleos urbanos se organizaram na floresta, do norte do Mato
Grosso ate ao estado do Acre, ncleos esses de homens e mulheres na sua maioria
oriundos do Nordeste, que buscavam na poltica de integrao nacional uma forma de
mudar de vida, de enriquecer ou simplesmente de fugir da pobreza. Nos relatos dos
primeiros colonos fica a herana dos mais diversos motivos que levaram tantas pessoas
a abandonarem seus estados para uma busca incerta pela terra nos sertes do Brasil, a
seca no Nordeste e a geada no sul so os argumentos freqentes desses colonos como no
depoimento apresentado no livro da Regina Neto, em que Dona Rose diz:
Cheguei aqui em Alta Floresta em 1976, vim de Maring. Antes ns
tivemo no Paraguai. No Paran dava muita geada, queimava o caf e
agente procurava um lugar que no geasse [...] A chegamo em
Colder. Isto aqui- Alta Floresta- tava ainda sem abrir, tinha s uma
abertura ai perto do rio, mas tava at proibido de ir mulher porque era
s peo que tinha. Ento falei pro meu genro: - E eu que vou l onde
abriu a Indeco!(p.58-59, 2002).
As estrias de uma terra muito farta e abundante, para todos dispostos a dar em
troca somente a coragem e o trabalho, onde o cacau, o caf e o esforo de cada um
podia se transformar em ouro motivou um numero cada vez maior de pessoas h
abandonarem seus empregos assalariados e migrarem para a regio Norte.
A reforma agrria preterida pelo projeto de ocupao da Amaznia, atravs do
estatuto da terra de 64, no se desenvolveu como planejado, uma das grandes
dificuldades enfrentadas pelos colonos que foram para o norte do pas foi a de comprar
terras para se viver, muitas pessoas chegavam aos ncleos de desenvolvimento dessas
regies, que eram cidades que estavam sendo abertas, como Alta floresta (PA), Colider
(MT), Sinop (MT), com pouco ou nenhum dinheiro e a terra que foi adquirida do
governo pelas colonizadoras privadas era dividida em lotes de tamanho dos quais a
maioria das pessoas no podia pagar, a partir de 40 e 50 alqueires, assim nem a diviso
justa da terra e nem sua funo social se realizavam na prtica. Falta de apoio do poder
pblico, mal informados e algumas vezes enganados pelas propagandas das
colonizadoras, violncia, e as adversidades da natureza foram o que encontraram
milhares de colonos, o sonho de ser dono da sua prpria terra, da sua terrinha,
algumas vezes no parecia se realizar. Alem de tudo isso, os que conseguiram adquirir
terras no conseguiam competir com os grandes proprietrios que formavam
verdadeiros latifndios por onde se abriam a floresta, comprando e tomando cada vez
mais terra pra si, aumentando ainda mais a desigualdade no campo.
A opresso de um regime totalitrio e as dificuldades como a pobreza, a m
distribuio da terra e promessas no cumpridas eclodiram em diversos grupos de
resistncia no campo, de maneiras distintas a populao rural manifestava o seu
descontentamento com a poltica do governo, ora acobertando guerrilheiros, ora eles
prprios se armando ou se reunindo em sindicatos e movimentos como o caso do
MST.
No Brasil sobre o regime militar, os trabalhadores do campo e da
cidade viram obstrudos os canais que pudessem dar voz s suas
reivindicaes e foram impedidos de participar do processo de deciso
poltica que definiu os rumos do pas. Isto implicou em aumento da
explorao do trabalho, tanto urbano quanto rural, com um
empobrecimento assustador da massa de trabalhadores no conjunto da
sociedade. Mas, nesse contexto de misria e opresso, importantes
formas alternativas de luta foram se desenvolvendo, desfraldando a
bandeira da resistncia de homens e mulheres, como por exemplo, no
campo, o movimento sem terra. (NETO, 2002, p.66).
Diferentemente de o governo militar, que buscava a ocupao de lugares
longnquos e remotos como estratgia de integrao, o movimento dos trabalhadores
sem terra surgiu da luta pela reforma agrria, para o MST o mais importante era
identificar as terras improdutveis e dividi-la com aqueles que no tinham terra alguma.
O MST surge como movimento poltico/agrcola em 1984 no, 1 congresso dos
trabalhadores sem terra em cascavel, Paran. A sua relao com o governo vai se dar at
os dias de hoje de maneira ora conflituosa ora amigvel.
A poltica opressora do regime militar na dcada de 70 e a maneira desigual que
a questo da terra foi tratada pelo governo levaram a um verdadeiro xodo rural em
meados e fins de 1980, milhares de pessoas se mudaram do campo para a cidade, muitas
delas no conseguiam emprego devido a crise da economia brasileira, no comeo, o
movimento dos trabalhadores sem terra se ocupou em reunir e realocar essas pessoas,
por meio das invases e ocupaes de terra, o MST est presente at os dias de hoje em
todos os estados da federao.
b. Funo Social da Propriedade rural na Constituio de 1988.
Antes de adentrar no estudo sobre o principio da funo social, visto em sentido
amplo, que o foco central deste trabalho, pertinente entender a diferena entre
Estado Democrtico de Direito e Estado de direito, e o motivo de ter se adotado tal
postura em determinado momento em nosso pas.
A Assemblia Constituinte da Constituio vigente no Brasil, abandonou o
termo de Estado de Direito para Estado Democrtico de Direito, tal como apresentado
no art. 1 em seu caput, que vale a pena citar: A Repblica Federativa do Brasil,
formada pela Unio indissolvel dos Estados e Municpios e do Distrito Federal,
constitui-se em Estado Democrtico de Direito.
O Brasil possui uma histria marcante de lutas e desigualdade social, afirmado
por polticas conservadoras e liberais que permearam por muito tempo, desta feita o
Constituinte de 1988 buscou assegurar uma srie de direitos sociais afirmados
juridicamente atravs da Nova Carta Magna.
Pois bem, o que difere um Estado Democrtico de Direito para um Estado de
direito, basicamente, o dizer que, o primeiro deve ter sua origem Constituinte
instaurada pela manifestao livre do povo, com base nos valores fundamentais de
nossa sociedade, em conformidade com o mencionado por Miguel Reale: J tempo,
por conseguinte, de afrontar as opes ideolgicas em constante e direito contato com
nossa prpria experincia.
Enquanto o segundo, Estado de direito, tem a alternativa de ser Constitudo, por
foras arbitrrias e essencialmente autoritrias, mesmo que reconhea a democracia,
como ocorreu com a Ditadura que comeou em 1964 no Brasil, afirmada com a
Constituio de 1967, como subscreve a seguir:
Art 1 - O Brasil uma Repblica Federativa, constituda sob
o regime representativo, pela unio indissolvel dos Estados, do
Distrito Federal e dos Territrios.
1 - Todo poder emana do povo e em seu nome
exercido.
pertinente essa diferenciao na hermenutica de Estado de Direito e Estado
Democrtico de Direito, para que no haja confuso ao estudar sobre os problemas e
situaes que o pas enfrenta em cada poca.
Aprofundando na significao deste ltimo, podemos igualar o mesmo sentido
de Estado Democrtico de Direito para democracia social, realidade a qual estamos
consubstanciados, que difere tambm da democracia socialista, pois este exclui o
capitalismo em sua ordem econmica e poltica enquanto aquele recepciona o
capitalismo, mas tem com caracterstica a presena do Estado na organizao e
correlao com a sociedade civil, prevalecendo justia social e a paz econmica, com
fim de coordenar e colaborar com a erradicao das diferenas exacerbadas entre as
classes, pois seria utpico considerar a hiptese de ter como finalidade a igualdade
propriamente dita entre seus cidados, com a prevalncia do capitalismo, mesmo que
esteja exposta na Constituio tal anseio.
A partir, de ento podemos adentrar sobre a significncia da funo social, e
qual seu papel fundamental como principio na Constituio atual.
Desta feita, como j foi explanado acima, o Brasil afirmou-se atravs da Carta
Magna vigente, como um pas garantidor de todo um rol de garantias e direitos
fundamentais, baseadas no chamado "Princpio da Dignidade Humana", a qual adota
funo social da terra como um desses direitos, demonstrado a seguir, Art. 5, XXIII:
A propriedade atender a sua funo social.
Traando um parmetro entre o Estatuto da Terra e a CRFB, percebe-se que a
Constituio no nega o direito exclusivo do dono sobre a coisa, mas exige que o uso
desta seja condicionado ao bem-estar geral, no entanto ao intrprete deve a observncia
que o principio da funo social no uma inspirao socialista, na verdade um
conceito prprio do capitalismo, legitimando e protegendo o proprietrio e traando
condies para a seguridade de tal direito sobre a terra. Os requisitos legais para o
cumprimento da funo social podem ser vistos no art. 186 da Constituio Federal,
como segue:
A funo social cumprida quando a propriedade rural atende,
simultaneamente, segundo critrios e graus de exigncia estabelecidos
em lei, aos seguintes requisitos:
I - aproveitamento racional e adequado;
II - utilizao adequada dos recursos naturais disponveis e
preservao do meio ambiente;
III - observncia das disposies que regulam as relaes de trabalho;
IV - explorao que favorea o bem-estar dos proprietrios e dos
trabalhadores.
O primeiro requisito mensura os graus de eficincia e explorao para
constituir a produtividade da propriedade independente de seu tamanho, j o segundo
visa manuteno tanto do potencial produtivo do imvel como das caractersticas
prprias das comunidades vizinhas e do equilbrio ecolgico ambiental. O terceiro
requisito abrange as relaes decorrentes dos contratos de trabalho, coletivos, agrrios,
comodato e de concesso de uso, nesta matria compreendido que quem cede o uso e
gozo ou somente o uso especifico de imvel rural a outrem transfere para este o nus do
cumprimento da funo social. (MARQUES, 2011, p.39). O ultimo critrio se
preocupa com a dignidade e o direito humano dos que trabalham na terra, seja de forma
direta ou indireta, como os possuidores, proprietrios, trabalhadores entre outros.
O principio da funo social tentou garantir benefcios atravs da terra para a
coletividade, firmar o poder econmico atravs da produtividade, no se esquecendo do
cuidado ao meio ambiente e como est previsto no caput do art. 184 da CF, caso haja o
descumprimento da funo social compete Unio desapropriar por interesse da
coletividade, tendo o Estado um papel fundamental de fiscalizao e regularizao.
c. Dificuldades existentes para uma plena efetividade do princpio
da funo social da propriedade rural
Como vrios outros princpios existentes na Constituio Federal brasileira, o
principio da funo social tambm enfrenta vrios problemas ao que diz respeito a sua
aplicabilidade e efetividade, por ser muito vago, alguns vo justificar pelo curto tempo
que a Constituio de 88 vigente, a qual o Estado como mquina administrativa ainda
est em transio ou em teste ao que diz respeito aos melhores mecanismos de eficcia.
Outros vo justificar pela prpria dificuldade que a Constituio Federal enfrenta em ser
aceita como suprema aos direitos ordinrios civis, mas no apenas em seu texto e
hierarquia como ensinado pelas faculdades de Ensino de Cincia Jurdica, mas sim em
seus efeitos.
Porm, diante de estudos e anlises, a primeira dificuldade que pode ser
apontada a respeito da plena efetividade deste princpio, diz respeito prpria
interpretao jurdica aos termos expostos, ou seja, o que propriedade? o que o
legislador queria dizer com funo social?
Com respeito ao o que propriedade?, poderamos explanar que seria a
garantia que dada aos homens sobre determinados bens, nesse caso a terra no meio
rural. No entanto sabemos que so poucos os relatos e bem improvvel aqueles
existentes que tentam comprovar como surgiu essa relao do homem sobre algo,e em
que momento este algo passa a ser visto como propriedade
Contudo, o que de grande relevncia neste estudo, no o carter histrico em
si, mas a anlise da propriedade moderna sendo esta considerada essencial para o
sistema capitalista existir, essa modernidade desvincula a propriedade da posse, sendo
uma independente da outra, o que prevalece nessa lgica a disposio sobre a coisa
no o uso e gozo sobre a mesma.
Desta forma o art. 1.228 do atual Cdigo Civil Brasileiro diz: O proprietrio
tem a faculdade de usar, gozar e dispor da coisa, e o direito de reav-la do poder de
quem quer que injustamente a possua ou detenha. Desta feita, o que se estabelece
efetivamente nesse sistema e o diferencia da simples posse o dispor da coisa, como
pode ser visto ao ser comparado com art. 1.196 do CC: Art. 1.196. Considera-se
possuidor todo aquele que tem de fato o exerccio, pleno ou no, de algum dos poderes
inerentes propriedade.
Outro grande problema existente na funcionalidade deste princpio, diz
respeito continuidade de seus efeitos, visto no art.185 inciso II, que diz: exclui de
desapropriao a propriedade produtiva, tendo como anlise esse artigo mais o art. 184
j citado, deve se ter em mente que tais dispositivos no so autnomos, pois o
proprietrio s deve ter direitos a sua propriedade de acordo com a Carta Suprema se
obedecer a todos os requisitos estabelecidos por ela, contudo vrias so as
interpretaes, sendo alguns tericos e at juzes adeptos a idia de que os dois artigos
so autnomos, ou seja, bastando apenas atender ao primeiro critrio disposto no art.
184 da CF, de produtividade.
de grande relevncia atentar a este caminho ideolgico que defende que tais
proposies jurdicas so independentes, pois tal posicionamento vai contra ao esprito
da prpria Constituio, considerar que apenas a produtividade fator suficiente para
subtrair o direito do Estado de desapropriar, desconsiderar a explicita dependncia e
interligao que os dois artigos possuem entre si, isso justifica-se pelo simples fato do
ordenamento jurdico ser um conjunto de normas, e no normas independentes.
Por ultimo, percebe-se que as polticas de funcionalizao e fiscalizao
de tal princpio so muito inferiores ao prprio desejo legislativo expressado na
Constituio, um exemplo a to sonhada reforma agrria expressada desde 1964 pela
Lei n 4504, como mostra a seguir:
Art. 16. A Reforma Agrria visa a estabelecer um sistema de relaes
entre o homem, a propriedade rural e o uso da terra, capaz de
promover a justia social, o progresso e o bem-estar do trabalhador
rural e o desenvolvimento econmico do pas, com a gradual extino
do minifndio e do latifndio.
Pargrafo nico. O Instituto Brasileiro de Reforma Agrria ser o
rgo competente para promover e coordenar a execuo dessa
reforma, observadas as normas gerais da presente Lei e do seu
regulamento.
Sendo uma luta antiga do povo brasileiro, inclusive promessas de vrios
governos, mas que at hoje no insurgiram mecanismos verdadeiramente eficientes para
tal questo. No livro Direitos Humanos no Brasil temos a uma declarao de um
participante do MST a respeito da marcha que aconteceu em 17 de maio de 2005, de
Goinia a Braslia, como protesto para exigir o cumprimento do plano nacional da
reforma agrria.
O governo assinou conosco os seguintes compromissos: manter a
meta dos 400 mil; liberar recursos para a reforma agrria que tinha
sido cortados pelo Ministrio da Fazenda, priorizar o assentamento
das famlias acampadas, publicar portaria que ajustasse os ndices de
produtividade que so ainda da dcada de 70, reestruturar o Incra para
melhorar seu desempenho, liberar cestas bsicas, reformular o crdito
rural; e ajustar um programa do BNDES para agroindstria dos
assentos.(STEDILE, 2005, p.43).
As evidencias das mudanas sociais ocorridas desde o comeo dos anos 70 at o
ano 2014, demonstram que os apelos dos movimentos dos trabalhadores sem terra se
modificaram, tendo em vista que este movimento, apenas exigia a garantia pelo repasse
de terras aos agricultores desapropriados, enquanto nos dias de hoje, este movimento
tem um significado mais amplo e profundo, buscando analisar a importncia da
utilidade da terra para a populao e a proteo do meio ambiente, indo em
conformidade com o prprio principio da funo social da propriedade rural.
Todavia, seria um tanto exagerado afirmar que todo o direito existe para garantir
relaes de propriedade, contudo esta a verdade, como tambm verdade que no se
pode instituir um direito em favor de uma categoria sem reprimir a outra, partindo da
seguinte afirmao os critrios estabelecidos pela CF para o cumprimento da funo
social podem ser considerados propositais, quando se percebe a ineficcia de tal
principio, ou a eficcia exacerbada a determinados requisitos ao que diz respeito a
propriedade rural.
Resta anotar, por fim, que ela acabou retornando (e
conservada) em poucas mos predestinadas pelos caprichos da
competio selvagem. Portanto, a historicizao da propriedade o
empenho no sentido de evitar a concluso- que se impes fortemente-
de que onde houver propriedade privada no pode haver interesse
social comum.(MELO, 2013, p.74).
Portanto, Segundo Lyra (1982), citado por Neto (2002, p. 23), o direito no
mais, nem menos do que a expresso daqueles princpios supremos, enquanto modelo
avanado de legtima organizao social de liberdade. Desta maneira, no h
fundamento jurdico ao atribuir direito de propriedade ao titular da propriedade que no
est a cumprir sua funo social, a terra deve exercer seu papel em prol da sociedade,
pois mesmo sendo um bem individual, deve, antes de tudo, beneficiar a coletividade.
3. Concluses:
Falar de questo agrria j algo muito complexo, mas quando se busca falar de
um principio que trata sobre tal questo, o desafio torna-se ainda maior, no entanto este
artigo no teve como inteno de fortalecer o mito que democracia na terra no pode
ocorrer com a presena do liberalismo econmico, mas atravs da histria tentou
demonstrar ao leitor fatores determinantes que conduziu a questo agrria, a diviso de
terras e bem estar social de forma to desigual e desorganizada.
Outro aspecto fundamental deste trabalho a prpria compreenso hermenutica
jurdica do objeto que foi tratado, o principio da funo social,que nos levou ainda mais
a crer em sua importncia e necessidade de ser efetivamente aplicado. Como menciona
Ihering em seu livro A luta pelo direito:
O pedao de terra que ele cultiva e o gado que ele cria so
para o campons a base de sua existncia [...]- o que me refiro aqui
no o esprito de aquisio a busca por dinheiro e riqueza, mas um
sentimento viril do proprietrio [...]quando o direito legal
sacrificado, a lei tambm sacrificada. (2012, p.88; 93; 118).
Nos atentamos as dificuldades que os vrios governos passados e a prpria
sociedade estabeleceu ao longo do tempo, por diversos fatores, polticas de governo,
pensamento ideolgico. A prpria mentalidade proprietria e capitalista,
exemplifica isso, que no algo especifico de uma nica classe, muito pelo contrrio,
como comenta Melo:
E no tarefa fcil alterar a mentalidade proprietria e,
conseqentemente as relaes por ela garantidas, pois a tradio
jurdica e o costume social, para serem comprometidos na sua
urdidura compactssima e na sua comprovada impermeabilidade,
precisam que um inteiro complexo de foras incida continuamente
sobre a mentalidade coletiva.(2013, p.72).
No podemos negar, que a Constituio de 1988 sendo ainda muito recente,
caminha em passos curtos, mas caminha, inegvel os avanos que diz respeito ao
acesso da terra que o movimento de sem terras conseguiu nesses trinta anos de luta
sindical, em que o legislador s fortaleceu prevendo vrias garantias na Carta Magna
atual.
Devemos lutar para que sua efetividade se de ainda mais forte em todas as
reas, inclusive no direito civil quando este trata sobre propriedade rural, pois a lei a
condio moral de existncia da pessoa, e a afirmao desse direito a sua auto-
preservao moral. (IHERING, 2012, p.100).
Contudo, percebe-se que vrias so as dificuldades enfrentadas pelo principio da
funo social para sua real efetividade, no entanto temos pleno saber que todas as
normas sendo elas jurdicas ou no tem a finalidade de influenciar o comportamento dos
indivduos e dos grupos para certos objetivos, mas na realidade o que observamos nas
normas jurdicas, que as normas efetivadas so as que tm a real finalidade de
influenciar o comportamento dos indivduos, enquanto aquelas que mesmo vigentes e
no efetivas, tem a finalidade de calar a grande massa que est subordinada a elas.
Desta feita, observando que o principio da funo social da propriedade extremamente
subjetivo devemos nos atentar como sua aplicabilidade est se dando, e qual o grau de
eficincia que est surgindo. O que se percebe que seus efeitos sempre alcanam de
forma positiva um nmero mnimo de pessoas, distante daquilo que desejado pela
prpria Constituio que defende e prega ser democrtica, mesmo com tal propsito, os
grandes para no se dizer imensos latifndios esto a existir, cumprindo apenas a
produtividade, longe de atender outros requisitos tanto da Constituio como do
Estatuto de Terra
Diante de toda anlise, percebemos que apenas quando a mentalidade social se
transformar adotando uma viso mais distributiva, deixando de lado esse pensamento
dominante cumulativo, talvez o principio da funo social da propriedade rural ir ser
efetivamente exercido. Isso no significa no existir propriedade privada, mas sim,
existir funo social da propriedade, pois no basta apenas os mecanismos do Estado,
basta uma movimentao de um todo social, tanto em ao como em pensamento.
Deve salientar tambm, que esta pesquisa est em andamento, desta forma as
anlises ainda esto sendo feitas para obteno de maiores resultados. Por fim,
pertinente relatar que esse trabalho levou-nos a pensar sobre outras propostas a serem
desenvolvidas futuramente, como exemplo, um levantamento de dados em nmeros de
quantos sem terra esto recebendo terra por ano fazendo um comparativo tanto pelos
dados fornecidos pelo INCRA como pelos dados do prprio movimento. Tambm, uma
pesquisa de campo, buscando analisar a situao dos assentamentos, selecionando
algum estado brasileiro, buscando observar se estes assentamentos esto obedecendo os
princpios referentes as garantias e direitos fundamentais, como a dignidade da pessoa
humana,e se caso no obedecerem, questionar quais so as medidas feitas pelos
governantes a respeito de tais situaes. Assim sendo, vrios so os projetos de pesquisa
que podemos desenvolver a respeito da questo agrria no Brasil, e como tal proposta
esses so alguns de nossos posicionamentos e intenes a respeito desta questo to
presente e relevante no nosso meio social.
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2005. p.41-45.
OLIVEIRA. Ariovaldo Umbelino de. A longa marcha do campesinato brasileiro:
movimentos sociais, conflitos e Reforma Agrria. professor titular do Departamento de
Geografia da FFLCH-USP. Disponvel em: <
[Link]
Acesso em: [Link].2014.
1
Trabajo preparado para su presentacin en el XI Congreso Nacional y IV Congreso
Internacional sobre Democracia, organizado por la Facultad de Ciencia Poltica y Relaciones
Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario. Rosario, 8 al 11 de septiembre de 2014.
Ttulo: Las polticas pblicas de seguridad y los gobiernos locales. El caso de la Guardia
Urbana Municipal de Rosario
Autora:
Luca Vinuesa (luciavinuesa@[Link]) Universidad Nacional de Rosario
rea temtica: Estado, Administracin y Polticas Pblicas.
Resumen:
En el trabajo que presentamos a continuacin, nos proponemos estudiar una poltica
pblica de seguridad de la Municipalidad de Rosario. Elegimos una experiencia particular, la
Guardia Urbana Municipal, en vistas a analizar el contexto que dio lugar a su surgimiento, as
como las caractersticas que habra asumido durante su proceso de implementacin. La
metodologa que empleamos es de tipo cualitativa. Realizamos una revisin bibliogrfica. Por
otro lado, llevamos a cabo un relevamiento de fuentes de informacin secundaria, que incluye
artculos periodsticos, decretos y protocolos relativos a la poltica pblica investigada. Por
ltimo, efectuamos una serie de entrevistas en profundidad a actores claves.
Palabras claves: polticas pblicas, seguridad, Guardia Urbana Municipal, Rosario.
2
1. Introduccin
En la presente investigacin tomamos como objeto de estudio a las polticas pblicas de
seguridad de la Municipalidad de [Link] orientamos a una experiencia particular, la
Guardia Urbana Municipal (en adelante ser denominada con la sigla GUM) cuerpo civil creado
por la Municipalidad cuya misin es consolidar la presencia del estado municipal en la va
pblica para promover condiciones de seguridad y convivencia urbana. En vistas a abordar el
objeto de estudio, nuestros objetivos de investigacin consistenen analizar el proceso de
implementacin de la poltica de seguridad municipal a travs del caso de la GUM, en el perodo
que se extiende entre el 2004 y el 2013, y en evaluardicho proceso en relacin con la misin y
funciones que se propusieron en el momento de surgimiento de la GUM.
En lnea con lo anterior, podemos plantear el problema de investigacin en estas palabras:
Cmo tuvo lugar el proceso de implementacin de la GUM?, asimismo, en vistas a evaluar este
proceso podemos decir: En qu medida la GUM se mantuvo fiel a sus objetivos iniciales tras su
desenvolvimiento entre el ao de surgimiento, 2004, y el presente, el ao 2013? De modo ms
especfico, planteamos como problemas a investigar: Cules fueron las condiciones iniciales
que funcionaron como el marco en el que tuvo lugar el surgimiento de la GUM?, Cules fueron
las funciones originarias de la GUM en el momento de su creacin?, De qu modo se conform
el personal que integra la institucin?, Cmo fueron cambiando las funciones y competencias de
la Guardia Urbana a lo largo de su implementacin? Y, por ltimo, Qu concepto de seguridad
predomin al momento de creacin y desenvolvimiento de la poltica pblica que dio origen a la
GUM?
En este sentido, ms especficamente nos preguntamos por las condiciones iniciales que
funcionaron como marco para el surgimiento de la GUM. Asimismo, queremos conocer las
funciones que se propusieron en el diseo de la [Link] sintona, proponemos describir cmo se
conform el personal que integra la institucin. A continuacin, pretendemos explicar cmo
fueron cambiando las funciones que posee la GUM, indagar cules fueron las tareas o recursos
que adquirieron y/o perdieron durante el proceso de implementacin de esta poltica pblica que
est siendo analizada. Por ltimo, nos proponemos analizar bajo qu concepto de seguridad tuvo
lugar la creacin y desenvolvimiento de la GUM.
La hiptesis rectora de este trabajo presupone que la GUM no habra modificado su
objetivo original en el transcurso del proceso de su implementacin. Si bien podemos decir que
percibimos algunos cambios en sus funciones, estos resultaron positivos en relacin con la
misin inicial que dio surgimiento a esta institucin.
De acuerdo a lo hasta aqu expuesto, el tema de investigacin de nuestro trabajo consiste
en polticas de seguridad pblica sub nacionales. En vistas a una comprensin cabal de este tema,
creemosresulta menester considerar el contexto social, poltico y econmico en medio del cual
dichas polticas pblicas son estudiadas. Asimismo, es ineludible problematizar la idea misma de
seguridad y relacionar dicha idea con las respuestas posibles que desde el rgimen poltico se
efectan. Dichos ejes de anlisis nos acompaaron a lo largo de este estudio.
En primer lugar, realizamos una breve descripcin histrica del modo en que se construye
el problema de la inseguridad en Argentina. A priori, podemos afirmar que actualmente, el
fenmeno social de la inseguridad y violencia ciudadana, y su respectivo tratamiento, han
3
adquirido un rol protagnico en campaas polticas, medios de comunicacin e inclusive en la
agenda pblica en todos los niveles del estado.
En este sentido, hacia la dcada de los noventa, asistimos en Argentina a la proliferacin
de los debates sobre la crisis de la seguridad, y otros colaterales sobre el diseo y gestin de
polticas, as como sobre mecanismos e instituciones de seguridad, en sntesis, el surgimiento de
la cuestin policial (Gonzlez, 2005: 60).
En las explicaciones acerca del surgimiento de estos debates, encontramos cierto nivel
deconsenso entre los autores consultados en cuanto a considerar el momento en que tiene lugar el
progresivo retiro del Estado y el desenvolvimiento del arte neoliberal, como el proceso bisagra
en el que la relacin entre el Estado-nacin y la ciudadana se ve modificada. Fruto de este
proceso, se instala el fenmeno de la inseguridad personal, expresado en el aumento de los
delitos violentos (Pegoraro, 2000: 114). La presencia cotidiana de estos hechos abri el debate
sobre las polticas penales y sobre la capacidad del sistema penal de anular o reducir las
conductas delictivas y resolver la inseguridad personal. En consecuencia las demandas pblicas
comienzan a centrarse en las agencias del sistema penal, que histricamente tuvieron la funcin
de prevencin y represin del delito. De este modo, aparece en agenda la inseguridad como
uno de los problemas ms importantes que aquejan a la ciudadana argentina, malestar que ira en
aumento con el transcurso de los aos y las dcadas (Pegoraro, 2002: 29).
En este contexto, hacia el ao 2004, surge en la ciudad de Rosario una propuesta
novedosa de seguridad ciudadana. A diferencia de otras reformas que se estaban llevando a cabo
en distintas provincias argentinas, que tenan como actor institucional protagonista a la polica, el
Municipio de Rosario dise una Guardia Urbana de carcter civil. El diseo de esta poltica se
realiz a partir de un anlisis particular del problema de la seguridad. En este sentido, desde una
ptica de los derechos de los ciudadanos, se propuso a la GUM con la misin de mejorar los
niveles de convivencia social, afianzar los lazos entre el Estado municipal y la sociedad y
fortalecer la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
Como es posible deducir, en el marco de un clima social de fuerte reclamo al Estado por
una intervencin frente a la problemtica de la inseguridad, el Estado municipal decide responder
a estas demandas; toma a su cargo la responsabilidad de brindar una solucin y lo hace desde una
poltica pblica social para la seguridad. Decide abandonar perspectivas represivas, autoritarias,
de tolerancia cero (Sozzo, 2000: 44), policialista(San, 2004: 35) y adopta una tctica de
prevencin social (Sozzo, 2000: 48).
En el ao 2004, tras el decreto de creacin de la Guardia Urbana, delimitados sus
objetivos y establecidas sus funciones, la GUM comienza su marcha. Al momento presente, es
posible estimar que esta agencia estatal ha ido modificando algunas de sus funciones y ha
incorporado nuevas. Frente a esta situacin, el proceso que nos interesa estudiar en esta
investigacin es el del momento de implementacin de esta poltica municipal, queremos
describir las caractersticas de dicho proceso, as como analizar los cambios que ha sufrido en
relacin a la misin inicial por la que fue creada.
La metodologa que empleamos en esta investigacin es de tipo cualitativa. Con estos
fines, realizamos una revisin bibliogrfica en vistas a rastrear los conceptos centrales de este
estudio, aquellos que permiten caracterizar y explicar el fenmeno de la manera ms precisa. Por
4
otro lado, llevamos a cabo un relevamiento de fuentes de informacin secundaria, que incluye
artculos periodsticos, decretos y protocolos relativos a la poltica pblica investigada. Por
ltimo, efectuamos una serie de entrevistas
1
en profundidad a ciertos actores que consideramos
podan brindarnos informacin y datos importantes para enriquecer este trabajo.
Consideramos que la presente investigacin brinda importantes herramientas a las
Ciencias Sociales, en tanto permite un conocimiento profundo y sin precedentes del proceso de
implementacin de una poltica pblica municipal de gran relevancia como es la GUM. La
investigacin permite una ampliacin del campo cientfico social, ya que un estudio como el que
realizamos no tiene precedentes en la ciudad de Rosario. El mismo permite analizar y evaluar el
proceso de desenvolvimiento de dicha poltica pblica, contrastar el estado actual en que se
encuentra con los objetivos y funciones que se pensaron originalmente, asimismo posibilita
entrever la relacin Estado municipal y sociedad que prima en el diseo e implementacin de la
GUM y con qu concepto de seguridad se forj.
En sntesis, este informe final es el resultado de nuestro estudio. Puede dividirse en cuatro
secciones. La primera es una introduccin donde se detallan los objetivos e hiptesis, la situacin
problemtica que dio origen a esta investigacin, el tema y el problema de investigacin y la
metodologa implementada. En segundo lugar, consideramos un apartado terico en el cual
detallamos los conceptos centrales de este estudio, y las principales discusiones tericas. En
tercer lugar, se encuentra el anlisis del material obtenido y de los resultados a los que arribamos.
Por ltimo, una breve conclusin del resultado y alcance de esta investigacin.
2. Marco conceptual
Si bien el objeto de estudio de esta investigacin es una poltica pblica municipal de
seguridad, consideramos pertinente realizar previamente una mencin de la idea de Estado
moderno y de las caractersticas que ha asumido el Estado en Argentina durante los siglos XIX,
XX, y XXI, las cuales consideramos como el contexto en el cual surge la poltica pblica que
estudiamos.
En principio, queremos establecer una nocin de Estado moderno que consideramos
relevante a los fines de este trabajo, hacemos referencia al concepto clsico de Estado que nos
proporciona Max Weber (1974) en Economa y sociedad.
Sociolgicamente el Estado moderno slo puede definirse en ltima instancia a partir de un medio
especfico que, lo mismo que a toda asociacin poltica, le es propio, a saber: el de la coaccin fsica. () El
Estado es aquella comunidad humana que en el interior de un determinado territorio reclama para s (con
xito) el monopolio de la coaccin fsica legtima. () El Estado es una relacin de dominio de hombres sobre
hombres basada en el medio de la coaccin legtima (es decir, considerada legtima). (1974: 1056-1057)
Como podemos apreciar, esa es una definicin de tipo ideal, pensada en y a partir de la
historia de Europa. En Amrica Latina en general y en Argentina, en particular, durante su
proceso de formacin del Estado nacin, el Estado adquiri algunas funciones propias y estimul
una determinada relacin Estado-sociedad.
1
Las entrevistas se encuentran en el apartado del Anexo. Fueron realizadas en los meses de mayo y junio del ao
2013.
5
En esta lnea, Oscar Ozslak (1982) realiza un anlisis pormenorizado de la formacin del
Estado-nacin, a lo que refiere como un proceso de construccin social, proceso dentro del cual
se supone a la vez la conformacin de la instancia poltica que articula la dominacin en la
sociedad, y la materializacin de esa instancia en un conjunto interdependiente de instituciones
que permiten su ejercicio (1982: 2). De este modo, verificamos la existencia del estado a partir
del desarrollo de un conjunto de atributos que definen la "estatidad", el surgimiento de una
instancia de organizacin del poder y de ejercicio de la dominacin poltica. El estado es, de
este modo, relacin social y aparato institucional (1982: 2).
Analticamente, la estatidad supone la adquisicin por parte de esta entidad en formacin, de una
serie de propiedades: (1) capacidad de externalizar su poder, obteniendo reconocimiento como unidad
soberana dentro de un sistema de relaciones interestatales; (2) capacidad de institucionalizar su autoridad,
imponiendo una estructura de relaciones de poder que garantice su monopolio sobre los medios organizados
de coercin; (3) capacidad de diferenciar su control, a travs de la creacin de un conjunto funcionalmente
diferenciado de instituciones pblicas con reconocida legitimidad para extraer establemente recursos de la
sociedad civil, con cierto grado de profesionalizacin de sus funcionarios y cierta medida de control
centralizado sobre sus variadas actividades; y (4) capacidad de internalizar una identidad colectiva, mediante
la emisin de smbolos que refuerzan sentimientos de pertenencia y solidaridad social y permiten, en
consecuencia, el control ideolgico como mecanismo de dominacin(1982: 2)
El Estado-nacin argentino, se conform, con las caractersticas sealadas, durante las
ltimas dcadas del siglo XIX, bajo la rbita del rgimen conservador. En dicho contexto
histrico, tras la llegada masiva de inmigrantes a nuestro pas, vemos surgir un conjunto de
problemas que aquejan a un sector poblacional cada vez mayor, a los cuales se denomina como
la cuestin social. En palabras de Susana Murillo (2011), la cuestin social fue
conceptualmente hablando la brecha que se estableci entre losprincipios planteados por la elite
liberal, centrados en la igualdad y el efectivo acceso a la propiedad, y los derechos polticos de
esos inmigrantes, gauchos y pueblos originarios. La distancia entre los principios y la realidad
efectiva, forzaron al Estado a construir algo que faltaba: un entramado contenedor y reparador
de diferencias. Ese entramado es el que fue constituyendo durante el siglo XX el ncleo de lo
que se conoce como polticas sociales (2011:1).
Sin embargo, contina Murillo, la cuestin social se reconfigura y el modelo de resolucin se
transforma en nuestro pas a partir del paulatino desbloqueo del arte neoliberal de gobierno.
Emergera la denominada nueva cuestin social, cuyo ncleo ya no radicara en la brecha entre
igualdad y acceso a la propiedad, o en la contradiccin entre trabajadores y patrones. De hecho,
la autora afirma que es impropio seguir hablando de cuestin social o nueva cuestin social,
ya que el neoliberalismo resuelve aquel viejo problema desplegando una estrategia discursiva
centrada en la idea de la natural desigualdad de todos los seres humanos. Los partidarios de esta
nueva perspectiva impulsan la desaparicin de polticas sociales universales, el estmulo a la
competencia, la transformacin de los ciudadanos en empresarios de s mismos y la construccin
de un complejo dispositivo denominado pobreza, que tiene entre sus rasgos fundamentales la
criminalizacin de quienes no han sabido administrar su capital humano de forma exitosa. De
algn modo, digo, es impropio hablar de nueva cuestin social, pues en la racionalidad de
gobiernos neoliberal lo social, entendido como un entramado que contiene desigualdades,
desaparece (2011: 2).
Esta descripcin que realiza Murillo para caracterizar la relacin Estado-sociedad argentino
desde sus comienzos hasta los aos de gobierno neoliberal, a finales del siglo XX, se asemeja a
6
la de Loc Wacquant (2010) cuando describe el repliegue del Estado de Bienestar en pases
desarrollados y, particularmente, en Estados Unidos.
El achicamiento y desarticulacin del Estado de Bienestar son dos de las grandes causas del deterioro
y la indigencia sociales visibles en las metrpolis de las sociedades avanzadas. Esto es particularmente notorio
en Estados Unidos, donde la poblacin cubierta por los planes de seguridad social se redujo progresivamente
durante dos dcadas, en tanto que los programas dirigidos a los pobres fueron recortados y convertidos cada
vez ms en instrumentos de vigilancia y control. (2010: 176)
Una vez establecida la nocin de Estado, y descriptas las posibles relaciones Estado-
sociedad, nos dirigimos al anlisis de la idea de inseguridad. La crisis de seguridad pblica o la
inseguridad pueden abordarse a partir de distintos enfoques. Por ejemplo, es posible considerar
las tasas de delitos de una sociedad para analizar el grado de violencia, conflicto, en sntesis: de
inseguridad. O bien la misma puede medirse a partir de la percepcin de la ciudadana. A estos
fines es vlido retomar tasas de victimizacin, por nombrar un tipo de estadstica. En vistas al
objeto y a los objetivos de esta investigacin, decidimos utilizar como referencia la nocin de
inseguridad subjetiva o sensacin de inseguridad.
Gabriel Kessler (2008) esgrime la nocin de inseguridad subjetiva o miedo al crimen, a
travs de la cual refiere a un problema autnomo respecto de la seguridad objetiva o de las tasas
de delito reales. El miedo al delito en una sociedad, en un perodo determinado, es el
resultado de un proceso sociocultural cuya relacin con la inseguridad objetiva no es del orden
representacin-realidad (2008:107). Esto implica ir ms all de preguntarnos si el temor es o
no ajustado a la situacin del delito en una sociedad, e intentar elucidar la cultura de seguridad de
una sociedad y de sus distintos grupos (segn sexo, clase, edad e inscripcin poltica, entre
otros). La cultura de seguridad comprende un nivel de aceptacin y eventualmente
naturalizacin, de ciertos niveles de inseguridad objetiva, concernientes a algunos delitos pero no
a otros; que promueve ciertos comportamientos para controlar el sentimiento de inseguridad y
est conformada por narrativas locales explicativas del delito, de sus causas y soluciones y, de
este modo, se articula con determinadas demandas polticas (2008:107).
A su vez, Robert Castel (2011) en su libro La inseguridad social. Qu es estar
protegido? Trabaja la inseguridad a partir de las protecciones que brinda un Estado. Distingue
dos grandes tipos de protecciones. Las protecciones civiles garantizan las libertades
fundamentales y la seguridad de los bienes y de las personas en el marco de un Estado de
Derecho y las protecciones sociales, las cuales cubren contra los principales riesgos capaces de
entraar una degradacin de la situacin de los individuos, como la enfermedad, el accidente, la
vejez empobrecida. A partir de este doble punto de vista, afirma que las sociedades actuales son
las ms seguras que jams hayan existido, especialmente en pases desarrollados.
Sin embargo, plantea que en estas sociedades, rodeadas y atravesadas por protecciones,
las preocupaciones sobre la seguridad permanecen omnipresentes. Esta paradoja implicara que
estar protegidos no es estar instalado en la certidumbre de poder dominar perfectamente todos los
riesgos de la existencia, sino ms bien vivir rodeado de sistemas que dan seguridad, que son
construcciones complejas y frgiles, las cuales conllevan en s mismas el riesgo de fallar en su
objetivo y de frustrar las expectativas que generan. Por lo tanto, hoy estar protegido es tambin
estar amenazado.
7
A su vez, para continuar convalidando su hiptesis, afirma que la sensacin de
inseguridad no es exactamente proporcional a los peligros reales que amenazan a una poblacin.
Sera ms bien el efecto de un desfase entre una expectativa socialmente construida de
protecciones y las capacidades efectivas de una sociedad dada para ponerlas en funcionamiento.
La inseguridad, en sntesis, es en buena medida el reverso de la medalla de una sociedad de
seguridad (2005:14).
En lnea con el planteo anterior, Mximo Sozzo (2000) en su artculo Seguridad Urbana
y Tcticas de Prevencin del Delito, arguye que en vistas a comprender al fenmeno de
seguridad urbana es preciso partir de la ambigedad constitutiva del mismo. Propone que la
seguridad urbana es al mismo tiempo el problema objetivo" del riesgo de ser vctima de un
delito y es seguridad urbana el problema subjetivo" de la sensacin personal y colectiva de
temor con respecto a ser vctima de un delito o incivilidad. Si bien, ambos planos de la seguridad
urbana se encuentran vinculados, son independientes ya que si se produce una disminucin en el
marco del primero no necesariamente se producir idntica disminucin en el marco del segundo
(2000: 21).
En un trabajo posterior el mismo autor, describe dos tipos de polticas de gobierno del
delito en Amrica Latina: la represiva que pone nfasis en la pena (teleolgico) es la que mayor
peso tiene en las acciones, y la preventiva, que se sustenta en la necesidad de actuar sobre las
causas (etiologa), tiene gran peso a nivel discursivo.
Sozzo (2008) afirma que el discurso de prevencin del delito nace en la dcada del
ochenta y puede ser catalogado en tres variantes. En primer lugar, la tctica situacional y
ambiental, hace referencia a la necesidad de reducir las oportunidades del delito en las vctimas
(actividades rutinarias) y de los estmulos a los victimarios (eleccin racional) que pueden
proveer los espacios o los sitios proclives a la realizacin del crimen (diseo urbano). En
segundo lugar, la tctica social, necesidad de impactar en las causas sociales y psicolgicas
que llevan a producir delitos, principalmente bajo dos enfoques: el control social que impide
transgredir las normas o corrige la socializacin defectuosa a travs de la familia y de la escuela,
y la anomia que revela la inadecuacin existente entre las metas y las posibilidades reales de
realizacin (insatisfaccin). Por ltimo, la tctica comunitaria, busca consolidar el control
social formal e informal del crimen y el delito en unidades locales, a travs de elementos como la
organizacin comunitaria, la presencia de la institucionalidad formal, como la polica
comunitaria o de cercana (legitimidad institucional), el desarrollo de instancias de mediacin
social (control de los propios conflictos), vigilancia (cmaras), alerta (alarmas), y el desarrollo de
la autogestin local.
En vistas a finalizar este apartado terico, proponemos un recorrido conceptual de la nocin
de poltica pblica y de las etapas en que se agenda y se implementa una poltica, ya que
concebimos a la GUM como una poltica pblica municipal de seguridad, y, de este modo,
resulta necesario aludir a una conceptualizacin de la poltica como veremos a continuacin.
Por su parte, Joan Subirats nos invita a pensar la poltica como proceso, como secuencia de
hechos y decisiones que implican un cierto avance o modificacin de la realidad. El proceso de
elaboracin de una poltica pblica implica una serie de decisiones e interacciones entre
individuos, grupos e instituciones, decisiones e interacciones influenciadas por las conductas y
disposiciones del conjunto de individuos, grupos y organizaciones afectadas (1989: 41).
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Por otra parte, a partir del Estudio Introductorio de Luis F. Aguilar Villanueva
enProblemaspblicosyagendadegobierno, se entiende a las polticas como procesos, que se
desenvuelven por etapas, cada una de las cuales posee sus actores, restricciones, decisiones,
desarrollos y resultados propios, influye en las dems y es afectada por lo que sucede en las
otras. Las etapas del proceso denotan slo los componentes lgicamente necesarios e
interdependientes de toda poltica, integrados a la manera de proceso, y de ninguna manera
eventos sucesivos y realmente separables (1993a: 15). Los elementos necesarios de toda poltica,
tal como se entiende, son la existencia de una determinada situacin problemtica para cuya
modificacin en el sentido deseado se elige y efecta un determinado curso de accin que
produce ciertos resultados ms o menos diferentes de los deseados y, en consecuencia, obliga
revisar el curso de accin elegido.
En esta lnea, es posible afirmar que son las polticas las que permiten una visin del
Estado en accin, desagregado y descongelado como estructura global y puesto en un
proceso social en el que se entrecruza complejamente con otras fuerzas sociales (Oszlak y
ODonnell, 1976: 99).
Respecto al proceso de elaboracin de la agenda, podemos decir con Aguilar Villanueva
(1993a) que es el momento en que el gobierno decide si actuar o no sobre un determinado
asunto, en el que delibera y decide intervenir o bien decide no hacerlo, as como puede decidir
aplazar su intervencin. Se trata entonces de la decisin que compromete o no a actuar al
gobierno y, en consecuencia, a poner o no en marcha toda su maquinaria de informacin,
anlisis, concertacin, legislacin, movilizacin, operacin. Es la crucial decisin de decisiones.
Frente a un asunto el gobierno encara el dilema de elegir si es de inters pblico o no, de si debe
actuar o no (1993: 28). El autor realiza una distincin entre una agenda de los ciudadanos, del
estado o del sistema poltico, que puede preceder y determinar la agenda del gobierno o ser
inducida por las preocupaciones y prioridades gubernamentales, que puede empatar con la del
gobierno o diferir de ella en mayor o menor grado. Los nexos y las inconexiones entre las dos
agendas son propios de la dinmica de las relaciones entre sociedad y estado. (1993a: 31)
En conclusin, el trayecto de la cuestin hacia la agenda poltica es en realidad una
confrontacin de decisiones y el resultado en que acaba el recorrido suele ser la aceptacin
colectiva de que existe un problema insoportable y de que una sociedad y/o gobierno tienen
que hacer algo. (1993: 36)
En referencia a la etapa de implementacin de una poltica pblica, decidimos recurrir a
van Meter, Donald S. y van Horn, Carl E. (1993) quienes la definen de modo explcito. La
implementacin de las polticas abarca aquellas acciones efectuadas por individuos (o grupos)
pblicos y privados, con miras a la realizacin de objetivos previamente decididos. A estas
acciones pertenecen tanto los esfuerzos momentneos por traducir las decisiones en propuestas
operativas, como los esfuerzos prolongados para realizar los cambios, grandes y pequeos,
ordenados por las decisiones polticas(1993: 100).
9
3. Anlisis e interpretacin de resultados de la investigacin
Surgimiento de la Guardia Urbana Municipal de Rosario. Condiciones iniciales y
misin.
La Guardia Urbana Municipal de Rosario fue creada a travs del Decreto Nmero 1883,
en julio del 2004, por el intendente Miguel Lifschitz. Tal como aparece redactado en el decreto,
la GUM nace bajo la necesidad de consolidar la presencia del Estado municipal en la va pblica
as como en los parques y los paseos destinados al uso pblico, con el objeto de promover
mejores condiciones de seguridad y convivencia urbana a travs de la prevencin, la educacin,
el control y el estricto cumplimiento de las normativas.
Del mismo modo, un Guardia Urbano entrevistado para este trabajo, Jos Isla, afirm lo
siguiente cuando fue consultado acerca de la misin inicial de la GUM.
Bsicamente la misin de la Guardia Urbana era consolidar la presencia del Estado Municipal en el
espacio pblico, tratando de evitar las faltas municipales, principalmente aquellas que hagan ruido con la
convivencia, a partir de la disuasin, la persuasin, la educacin, y en ltima instancia el labrado de actas o de
comicios. Justamente era la herramienta de ltima instancia, la idea de la GUM era de alguna manera salir a
reconstruir, fortalecer, el canal de dilogo entre la sociedad y el Estado. Insisto en esto de la persuasin,
disuasin porque ms all de aplicar la normativa vigente cual garrote por la cabeza, tratar de explicarle a la
persona cul es la lgica de esa normativa para que no lo cometa ms. La misin inicial tena que ver con
lograr mejores niveles de convivencia, tambin se capacito a la gente de la GUM en mediacin, porque se hizo
hincapi en la mediacin. Se busc mejorar la convivencia desde una mirada inclusiva, democrtica, no
punitiva. Pensando que la seguridad tambin tiene que ver con la buena convivencia.
El diagnstico que se realiz en el momento del diseo de la GUM, fiel al modo en que
aparece redactado en el Decreto N1883, consider los siguientes aspectos. Por un lado,
argumenta que las transformaciones que tuvieron lugar en el plano poltico, social y econmico,
determinaron la necesidad por parte de los gobiernos locales de disear polticas encaminadas a
lograr una intervencin ms relevante y decisiva en aspectos tales como la inclusin social, el
respeto a la libertad y a la libre disponibilidad de los espacios pblicos. A su vez, se hace
hincapi en la importancia de que el Estado municipal ample su capacidad de gestin a fin de
dar mayores respuestas a la ciudadana, lograr una administracin ms cercana y abierta a la
participacin ciudadana, priorizar los principios de eficiencia, eficacia, transparencia y equidad
en la satisfaccin de las necesidades comunitarias y garantizar el libre ejercicio de los derechos y
la libertad de los ciudadanos.
A continuacin, tomaron en consideracin como demanda prioritaria de la poblacin la
consecucin de mejores condiciones de convivencia urbana. Con el objeto de satisfacer dicha
demanda, se comprometieron a los rganos de gobierno para realizar acciones tendientes a la
prevencin y/o resolucin de situaciones de hecho que ponen en peligro el logro de una
razonable convivencia entre los habitantes de la ciudad.
Luego, argumentaron que la percepcin de inseguridad que existe en nuestra ciudadana
actualmente se incrementa an ms por la incidencia concreta de prcticas transgresoras en la va
pblica, que aportan sensacin de vulnerabilidad y desamparo. Y, en este sentido, dicha
percepcin se traduce en una fuerte demanda hacia los rganos de gobierno locales, dada la
inmediatez existente entre el ciudadano y el municipio al que pertenece. Frente a esta situacin,
se piensa en garantizar una vida en sociedad organizada y armnica, contrastando las causas que
10
atentan contra aqulla, como por ejemplo la discriminacin, la negligencia, la corrupcin, la
exclusin social. Se orientaron a implementar polticas que afiancen las condiciones de bienestar
social y de elevacin de la calidad de vida de los habitantes, se procur evitar situaciones que
generen inseguridad, accionando en forma preventiva y/o reparadora.
En la entrevista a Fabin Bolao, en respuesta a la pregunta por las causas que
motorizaron el diseo de una poltica pblica como es la GUM, esgrime las causas siguientes.
Fundamentalmente el Gobierno local no tena tomado el tema de la seguridad desde el punto de vista de
la seguridad que tiene que ver con la inclusin, los derechos. Si bien la inclusin estaba vista, lo estaba desde un
punto de vista social, no desde la seguridad. La GUM viene a ocupar un espacio en donde el Gobierno local puede
hacer seguridad a travs de la inclusin, a travs del estricto control de la norma, y a medida que fueron pasando
los aos la GUM fue diversificando sus funciones de manera tal que hoy puede decirse que la GUM trabaja en
seguridad de manera proactiva. Trabaja con varios ejes, pero siempre teniendo en cuenta la inclusin.
Respecto a las condiciones iniciales que permitieron el diseo de la GUM, podemos
decir, como argumentramos en la introduccin de este trabajo, que se relacionaron en gran
medida con un clima social de fuerte demanda al Estado por mayor intervencin en la cuestin
de la inseguridad pblica, y, a su vez, se dieron los consensos polticos suficientes como para que
el Municipio de Rosario decidiera tomar a su cargo dicha problemtica y elaborar una respuesta
posible. Asimismo, un entrevistado clave que fue Miguel Lifschitz, aporta informacin muy
interesante ya que nos proporciona la perspectiva de quienes decidieron poner en la agenda de
gobierno a la GUM.
De este modo, cuando Lifschitz fue consultado por las condiciones iniciales que dieron
lugar al surgimiento de una poltica de seguridad como la GUM, adujo los argumentos
siguientes.
El proyecto de conformacin de la Guardia Urbana Municipal naci en el marco de las polticas pblicas
participativas impulsadas por el Gobierno de la Ciudad de Rosario. Los vecinos y vecinas, a travs de los Consejos
del Presupuesto Participativo, comenzaron a elaborar propuestas para abordar la problemtica de la seguridad
democrtica y la resolucin de conflictos.
En el diagnstico inicial observbamos la necesidad de fortalecer, a travs de una estrategia integral, el
accionar las instituciones vinculadas a las tareas de control, prevencin y resolucin de situaciones de conflicto y
emergencia.
La respuesta a este diagnstico fue la creacin de un organismo especializado, dependiente del Gobierno
de la Ciudad, orientado a la realizacin de tareas de prevencin, educacin y control, en una perspectiva ligada a
la construccin y sostenimiento de una relacin de confianza y cercana con la ciudadana.
A su vez, Lifschitz va a comentarnos que la GUM pertenece a un proceso por el cual
transcurre el Estado municipal desde finales de la dcada de los 80. En este sentido, afirma el
entrevistado que el Estado Municipal de Rosario comenz un proceso de redefinicin de sus
tareas y funciones, en una perspectiva que ampli y extendi su compromiso con la construccin
de una sociedad democrtica e inclusiva. En este proceso gradual y progresivo, la Municipalidad
fortaleci su rol en reas que tradicionalmente haban sido competencia de otros niveles del
Estado, incrementando as sus funciones y objetivos. Las polticas pblicas locales comenzaron a
abordar reas estratgicas de un proceso de desarrollo local, que fortaleci las capacidades
tcnicas, polticas, econmicas y sociales de la Ciudad. La incorporacin de la Guardia Urbana
es una etapa ms de este proceso, a partir de la cual, el municipio refuerza su presencia en la va
11
pblica y ampla sus funciones y obligaciones en el objetivo de promover mejores condiciones
de seguridad para los rosarinos y rosarinas.
Funciones de la GUM
En cuanto a las funciones que se propusieron para la Guardia Urbana, decidimos citar los
artculos tercero y cuarto del Decreto N 1883.
Artculo 3: FUNCI ONES GENERALES. Son funciones generales de la Guardia Urbana Municipal:
a) Recrear y difundir comportamientos sociales que promuevan la seguridad, la transitabilidad, el
esparcimiento, la integridad de los bienes pblicos, la convivencia y el bien comn.
b) Disuadir cualquier tipo de accin individual o grupal que implique una transgresin a las normas.
c) Garantizar y velar por el cumplimiento de las normas establecidas, utilizando los medios adecuados a
cada caso tales como: educacin, disuasin, persuasin, mediacin, labrado de actas, secuestro de
objetos, clausuras.
d) Detectar la existencia de zonas o situaciones crticas que faciliten la comisin de hechos que pongan en
peligro la convivencia ciudadana.
e) Realizar acciones preventivas ante situaciones de potenciales conflictos.
f) Interactuar y/o colaborar con otros organismos pblicos y/o privados en la atencin de situaciones de
conflicto, riesgo y emergencias.
Artculo 4. FUNCI ONES ESPEC FI CAS. Son funciones especficas de la Guardia Urbana Municipal:
a) Asistir a lugares de afluencia de pblico para ordenar, prevenir disturbios y mantener las condiciones de
convivencia.
b) Vigilar los espacios pblicos atendiendo a las caractersticas particulares en cada zona, a fin de prevenir,
evitar y/o disuadir posibles conflictos o transgresiones.
c) Ante la ocurrencia de un conflicto, actuar sobre la base de los procedimientos establecidos para cada caso
y establecer comunicaciones con las reparticiones o las reas que se considere necesarias.
d) Ante la comisin de un hecho ilcito y sin perjuicio de las facultades otorgadas por la legislacin vigente,
dar inmediato aviso a las autoridades pertinentes y/o requerir el auxilio de la fuerza pblica.
e) Aplicar y hacer cumplir la normativa municipal, cuando se presenten o pudiere presentar conductas que
atenten contra los principios y pautas reguladas por aqulla.
f) Proteger los bienes y espacios de dominio pblico y privado municipal de posibles agresiones.
g) Proteger la seguridad pblica mediante la presencia y vigilancia en los espacios comunes de recreacin
esparcimiento (parques, plazas, paseos, playas, etc.).
h) Prevenir, controlar y actuar mediante el labrado del acta pertinente, en caso que se detecten prcticas
riesgosas en la va pblica o con caractersticas de peligrosidad que constituyan faltas y/o
contravenciones.
i) Prevenir y asistir tcnicamente en caso de accidentes ecolgicos, desastres naturales o catstrofes u otras
situaciones de emergencia.
j) Recibir los reclamos de los vecinos y actuar segn corresponda.
Por otro lado, en relacin a las Atribuciones, el artculo 5 reza lo siguiente.
ATRI BUCI ONES. Para poder cumplir con las funciones previamente establecidas, la Guardia Urbana Municipal
tendr las siguientes atribuciones:
a) Hacer cumplir la normativa vigente que corresponda, en especial toda aquella relacionada con el poder de
polica y Cdigo de Faltas municipal.
b) Establecer polticas y lineamientos de gestin.
c) Dictar toda reglamentacin necesaria para su funcionamiento.
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d) Establecer mecanismos de supervisin y control que permitan evaluar los resultados del accionar de la
Guardia Urbana Municipal, y realizar acciones de mejora continua.
e) Solicitar el auxilio y la colaboracin de la fuerza pblica a la autoridad provincial y/o nacional que
corresponda.
f) Denunciar ante la autoridad competente los hechos ilcitos presuntamente configurativos de delitos y/o
contravenciones del que tomare conocimiento.
g) Rastrear y recabar informacin necesaria para la planificacin estratgica del accionar de la Guardia
Urbana.
h) Hacer estudios criminolgicos que permitan la configuracin de un mapa delictivo a fin de elevar a las
autoridades provinciales y/o nacionales las propuestas que se estimen necesarios o convenientes en
asuntos concernientes a la seguridad ciudadana.
i) Planificar e intervenir en operativos necesarios para el logro de la misin indicada a la Guardia Urbana.
j) Intervenir y colaborar ante situaciones de riesgo y/o acciones, tomando las medidas urgentes y necesarias
requeridas en cada caso.
k) Establecer y mantener comunicaciones con otras organizaciones necesarias para el correcto
funcionamiento de la Guardia Urbana Municipal.
l) Realizar las inspecciones y controles necesarios para el ejercicio del poder de polica municipal.
m) Labrar actas de comprobacin de conductas presuntamente configurativas de infracciones o faltas
tipificadas en el Cdigo de Faltas y/u otra normativa municipal.
n) Secuestrar objetos y/o vehculos utilizados para la comisin de faltas o contravenciones.
o) Efectivizar clausuras.
La lgica de funcionamiento de la GUM, puede describirse del modo siguiente, tomando
en consideracin la informacin obtenida a travs de las entrevistas realizadas, el material
recabado y el portal web de la Municipalidad de Rosario. Podemos hablar de tres tipos de
actividades o modos de actuacin de la Guardia Urbana. En primer lugar, la GUM acta en
contacto directo con la comunidad. Este contacto directo y cotidiano con la comunidad tiene
lugar en el espacio pblico, calles, plazas, parques, paseos, y edificios pblico, tiene por objetivo
mejorar las condiciones de seguridad y convivencia [Link] por el cumplimiento de las
normas municipales y atiende, contiene y resuelve, por si misma o en colaboracin con otros
organismos, situaciones de riesgo y/o conflicto que involucren agresin y trasgresin a las
disposiciones vigentes. Utiliza tcnicas de disuasin, persuasin y mediacin. En la atencin de
situaciones de conflicto, riesgo y emergencia, interacta con instituciones que tienen
competencia en el tema seguridad, tales como sistemas de emergencia sanitaria, Bomberos,
Defensa Civil y Polica, entre otras.
En segundo lugar, la GUM efecta recorridas de carcter preventivo por sectores
preestablecidos de la ciudad, operando en grupos y utilizando para cada caso la movilidad que se
considere conveniente (camioneta, moto, bicicleta, a pie).Las zonas se definieron teniendo en
cuenta criterios combinados de extensin territorial, densidad poblacional, indicadores de riesgo
o conflicto del sector.
En tercer lugar, la GUM coopera en eventos, actos oficiales, espectculos pblicos,
coordinando y previniendo la ocurrencia de conflictos o situaciones de emergencia. Interviene
ante conductas transgresoras sin consecuencias graves sealando la falta, disuadiendo, mediando
y ante casos puntuales labrando actas, efectuando el secuestro de objetos o realizando clausuras.
Como es posible deducir, la GUM nace con una misin general que es la de generar
mejores condiciones de seguridad y mejores niveles de convivencia urbana a partir de consolidar
la presencia del Estado municipal en el espacio pblico. Con un conjunto de funciones y
atribuciones que le confieren un campo de accin bastante amplio. En vistas a responder a los
13
objetivos de nuestro trabajo de investigacin, podemos argumentar en principio que la GUM
constituye una poltica de seguridad que se aleja de las perspectivas tradicionales, aquellas que se
orientan a respuestas punitivas e involucran al sistema penal. Creemos que la creacin de la
GUM, implica un tipo de respuesta poltica que se orienta a paliar algunas de las consecuencias
sociales negativas que tuvo el repliegue del Estado nacin argentino a partir del
desenvolvimiento del modelo neoliberal durante la dcada de 1990.
A continuacin, retomamos algunas palabras de Juan S. Pegoraro (2002) respecto a las
polticas de seguridad. El autor afirma que estas siempre han incluido la prevencin del delito,
funcin sta que en la tradicin iluminista cumplira el derecho penal y la ejecucin de una pena
como fortalecimiento simblico de tal prevencin. A su vez, histricamente el Estado ha puesto
en marcha diversas polticas sociales, de promocin, de asistencia, preservacin de algunos
bienes como la salud o la educacin y el trabajo, que de alguna manera tratan de contender a los
individuos y alejarlos de conductas ilegales. Sin embargo, la estrategia de las polticas
econmicas neoliberales en la dcada de los noventa plantea una refuncionalizacin del Estado.
Con el retiro de gran parte de aquellas funciones, y sus efectos, han desatado el fenmeno de la
inseguridad individual y social (2002: 35). Frente a este fenmeno, consideramos, el Estado
municipal de Rosario con la creacin de la GUM, busca recuperar los lazos que otrora existieron
entre el Estado y la sociedad, y se inclina a trabajar sobre la inseguridad con una perspectiva
democrtica e inclusiva, poniendo el foco en la educacin y persuasin en la prevencin de
delitos.
Quienes conforman la institucin
El personal que integra la GUM se encuentra all a partir de un concurso que se realiz,
en el que solo participaron empleados municipales. Al momento de creacin de la GUM, se llev
a cabo un llamado a concurso en toda la Municipalidad de Rosario, los mejores en este concurso
pasaron a desempearse como guardia urbano o como empleado de la GUM en tareas
administrativas. Entre los criterios que se tuvieron en cuenta en el concurso podemos encontrar
el de la edad, los concursantes deban tener menos de cincuenta aos, asimismo deban tener
secundario completo, no se aceptaban empleados con antecedentes penales, se evaluaba la
categora que desempeaba en la Municipalidad. A su vez, se realizaron entrevistas personales,
evaluaciones psicolgicas y se consider la aptitud fsica.
Durante su implementacin el criterio de seleccin de empleados se mantuvo,
actualmente sigue siendo el concurso el medio de acceso a la GUM. Por otro lado, a partir de las
entrevistas nos comentaron que no hay ningn criterio en cuanto a la composicin del personal,
en trminos de porcentajes asignados a hombres y mujeresque se desempean en la GUM. Por
ltimo, a diferencia del empleado municipal que trabaja seis horas, el empleado de la GUM
trabaja turnos de ocho horas.
Proceso de implementacin de la GUM
El anlisis de la implementacin de una poltica pblica es una tarea complicada para el
estudioso de polticas pblicas. De hecho, la bibliografa consultada insiste, entre otras cosas, en
la necesidad de delimitar con precisin el inicio de esta etapa. De este modo argumentan van
Meter y van Horn (1993):
14
La fase de implementacin no comienza sino hasta despus de que las decisiones previas han
establecido (o identificado) los objetivos y las metas. De igual forma, la implementacin tiene lugar slo
despus de que la legislacin ha sido promulgada y de que los fondos han sido asignados.
Establecemos una clara distincin entre la implementacin de la poltica, la ejecucin o desempeo, y
lo que generalmente se denomina impacto de la poltica. El estudio del impacto se ocupa de las consecuencias
de las decisiones polticas. () los estudios sobre el impacto por lo regular preguntan qu ocurri?, en
tanto que los estudios sobre la implementacin preguntan por qu ocurri de esta manera?. (1993: 100-
101)
Por otro lado, en vistas a evaluar los resultados de este proceso se requiere escoger una
perspectiva de anlisis y una medida o meta a partir de la cual sea posible una comparacin. En
este sentido, Aguilar Villanueva (1993b) afirma que la implementacin consiste en la capacidad
de realizar las consecuencias previstas despus de que las condiciones iniciales han sido
cumplidas. Por defecto de implementacin no se entiende la falla en la puesta en marcha sino en
la incapacidad de seguir adelante.
La implementacin es el proceso que intencionalmente establece y realiza la conexin causal y
que, si cae en defectos o en incumplimientos, rompe en nexo causal y lleva al fracaso la poltica. En este
sentido, opera como el proceso de falsacin de esa hiptesis causal que es toda poltica. (45-46)
Por otro lado, Elmore (1979) afirma que existen por lo menos dos enfoques diferentes
para investigar la implementacin de las polticas pblicas.
El diseo prospectivo comienza por el planteamiento de un objetivo, elabora un conjunto cada vez
ms especfico de etapas para el cumplimiento de ese objetivo y determina un resultado en relacin con el
cual pueda medirse el xito o el fracaso.
El mayor defecto del diseo prospectivo es el supuesto implcito e incuestionado de que los
elaboradores de polticas controlan los procesos organizativos, polticos y tecnolgicos que condicionan a
la implementacin. (1979: 254)
El diseo retrospectivo no parte de la cspide del proceso de implementacin, sino de la ltima de
las etapas posibles, del punto mismo en el que las acciones administrativas se entrecruzan con las
decisiones privadas. No comienza con una aclaracin de intenciones, sino con la definicin del
comportamiento especfico que, en el nivel ms bajo del proceso de implementacin, genera la necesidad
de una poltica. Slo despus de que ese comportamiento ha sido descrito, se atreve el anlisis a establecer
el objetivo. Despus de haber establecido con precisin el objetivo correspondiente al nivel inferior del
sistema, el anlisis retrocede a travs de la estructura de las instancias responsables de implementacin,
planteando en cada nivel dos preguntas: Qu capacidad tiene esta unidad para afectar el
comportamiento al que apunta la poltica? y Qu recursos requiere esta unidad para lograr ese efecto?
(1979: 256)
Por ltimo, van Meter y van Horn (1993) plantean que en la mayora de los casos es
difcil identificar y medir el desempeo. el estudio de la implementacin no puede tener xito ni
fracasar si no existe alguna meta en relacin con la cual puede ser valorada. Para determinar
cules son los estndares y los objetivos se puede recurrir a las declaraciones de quienes elaboran
las polticas, las cuales se encuentran diseminadas en diversos documentos o los reglamentos y
lineamientos del programa, en los que se establecen los criterios para la evaluacin de la poltica.
Sin embargo, en algunos casos los estndares y los objetivos de la poltica tendrn que ser
construidos por el propio investigador. Podra resultar deseable utilizar los criterios de
evaluacin que emplean los grupos a los que se dirige la poltica. En ltima instancia, la eleccin
de las unidades para medir el desempeo depende de los propsitos que alientan la investigacin.
15
Las perspectivas de una implementacin efectiva aumentarn de acuerdo a la claridad con que
los estndares y objetivos sean definidos y de acuerdo con la exactitud y coherencia con que sean
comunicados. (1993: 121)
Frente a estas perspectivas de anlisis, decidimos establecer los estndares y objetivos
que se establecieron en el diseo de la GUM como unidades para medir su desempeo durante la
implementacin. En este sentido, partimos de la misin que se propusieron quienes disearon la
GUM, la cual consista en consolidar la presencia del Estado municipal en la va pblica para
promover mejores condiciones de seguridad a travs de la prevencin, la educacin, el control y
la estricta aplicacin de las normativas municipales. Tomamos en consideracin esta misin
inicial en todo momento durante esta investigacin, de este modo dirigimos nuestras entrevistas,
as como la revisin bibliogrfica y el relevamiento de fuentes de informacin secundarias.
A travs de nuestras observaciones, pudimos deducir que la GUM continu los
lineamientos propuesto inicialmente. Las funciones que desempean los guardias urbanos como
garantizar el cumplimiento de las normas establecidas, prevenir conflictos o situaciones riesgosas
en la va pblica, etctera, se llevaron a cabo, principalmente, en la zona del microcentro, entre
peatonales de la ciudad de Rosario y en eventos masivos, siempre utilizando medios tales como
la educacin, persuasin, mediacin, labrado de actas, secuestro de objetos, clausuras. Para llevar
a cabo el labrado de actas se utiliza el formulario que mostramos a continuacin, a travs del cual
el guardia urbano puede asentar denuncias, multar a un infractor, clausurar un local, remitir
vehculos al corraln, entre otras. Una vez que el guardia urbano realiza un acta, debe entregarle
una copia por duplicado al infractor o al denunciante, otra copia se dirige al juzgado de faltas y
una copia se reserva en la GUM. A su vez, el guardia urbano dispone de un formulario de uso
interno donde puede dejar asentadas situaciones que llamaron su atencin y por las cuales
considera necesario realizar un seguimiento
2
.
2
En el Anexo puede consultarse un modelo de dicha planilla de trabajo interno.
16
A pesar de que la GUM desempe desde su creacin las funciones previstas en su
decreto de creacin, los entrevistados manifestaron que la Guardia Urbana an se encuentra en
proceso de definicin de su identidad. Expresaron que el guardia urbano posee las atribuciones
de inspeccin pero que sta es slo una de las tareas que desempea, no es su funcin primordial,
como suele atribuirle el sentido comn.A continuacin transcribimos algunas de las respuestas
que los entrevistados brindaron frente a la pregunta por el desenvolvimiento de la GUM a los
largo de estos aos desde su creacin.
Se busc mejorar la convivencia desde una mirada inclusiva, democrtica, no punitiva. Pensando que la
seguridad tambin tiene que ver con la buena convivencia.
Entonces, la idea era generar mejores canales de comunicacin entre la sociedad y el Estado, y por otro
lado, a veresto fue un aprendizaje, ah se mezcla un poco cul fue el objetivo de la GUM y cul fue el trnsito que
hicimos, por lo menos con mi equipo, donde aprendimos que la gente para que se sienta confiada tiene que confiar.
Uno se siente seguro cuando est confiado, y esta confianza se genera a partir del dilogo, la cercana, el contacto
directo con el vecino, no la generas pasando con la camioneta a 100km por hora y multando a mansalva, as
generas repudio.
El hecho de como agente municipal tener de hecho la suma de las facultades de todo el resto de las reas
de inspeccin, digamos nosotros podemos clausurar locales, decomisar autos, decomisar mercadera, salvo
bromatologa, porque no entendemos nada, salvo cosas muy especficas, la Guardia Urbana tiene la suma de las
herramientas de inspeccin. Somos una especie de inspector polivalente y eso est bueno, pero eso tambin fue el
inicio de su desviacin del camino original. Como te comentaba al principio, estas herramientas de inspeccin
fueron otorgadas al Guardia Urbano como para destrabar situaciones.
17
Este fue el inicio de su desviacin, porque en un momento se decidi poner a la Guardia Urbana sobre la
zona de peatonales a controlar el tema de la venta ambulante. Entonces como se insisti tanto en esto de trabajar
sobre el vendedor ambulante, los compaeros Guardias Urbanos se convirtieron en inspectores. Y el inspector lo
nico que hace es mira y sanciona.
La GUM sigue estando en un proceso de bsqueda de identidad. No se sabe si es inspeccin, si es trnsito,
si es control urbano, no sabe qu esmuchos guardias urbanos no saben qu es. Para m la Guardia Urbana es
una agencia municipal que se dedica a la seguridad pero desde una perspectiva democrtica e inclusiva. Y que
tiene a su disposicin un montn de herramientas que tienen que ver con la capacidad, el poder de polica
municipal, por un lado, y la capacidad de dilogo, las herramientas de mediacin, de dilogo y dems, para
destrabar situaciones que perturban el normal desenvolvimiento de la vida en sociedad en nuestra ciudad.
(Entrevista a Jos Isla)
Y, pasa que la idea de pensar que un Guardia Urbano es un inspector es una idea errnea, que la puede
tener cualquiera. El Guardia Urbano es un agente estatal de primer nivel que trabaja en seguridad, es una agencia
estatal no armada y tiene la capacidad de inspeccin. Su rol fundamental es la persuasin, la educacin, la
prevencin. El inspector cuando ve una falta, puede labrar un acta. El Guardia Urbano aunque no vea la falta
puede educar, persuadir para que no se la cometa. Trabaja y se interrelaciona con otras reas.
En un principio la GUM estuve pensada como nexo entre sociedad y Estado, se trataba de no hacer
labrado de actas, por ejemplo, sino convencer a la gente que no cometa la falta. Al principio salamos a la calle y
no labrbamos actas, hacamos uso de la palabra, pero con el correr de los aos, con los diferentes directores que
hemos tenido, la iban llevando a un rea ms de inspeccin, pero ya hace un tiempo que logramos reacomodarnos y
volver a los orgenes. (Entrevista a Fabin Bolao)
A su vez, a lo largo de este proceso pudimos ver que la Guardia Urbana fue incorporando
nuevas funciones. Al respecto, consideramos que las mismas se relacionaron con demandas de la
ciudadana que los mismos guardias urbanos vislumbraron, y, podemos afirmar que estas nuevas
funciones no slo fueron coherentes con la misin inicial, sino que tambin ayudaron a lograr las
metas que se propusieron para esta institucin municipal.
Entre estas funciones y atribuciones que adquiri la GUM, podemos comenzar con la
descripcin del Protocolo de Violencia de Gnero que surge en el ao 2008 a partir del decreto
del Intendente Nmero 2621. Para la elaboracin de este decreto se considera el proyecto de
Protocolo confeccionado por el rea de la Mujer, dependiente de la Secretaria de Promocin
Social y la Guardia Urbana Municipal, de la Secretaria de Gobierno, con lacolaboracin de la
Asociacin Civil Centro de Intercambio y Servicios para el Cono Sur (CISCSA), conel fin de
establecer los procedimientos para la atencin de conflictos de gneros y situaciones deviolencia
hacia las mujeres, que deben seguir el personal de la Guardia Urbana Municipal
3
. A continuacin
recuperamos las palabras de uno de los entrevistados acerca de este protocolo.
(Y la otra, fue que) armamos el primer Protocolo de Violencia de Gnero de Latinoamrica de una
reparticin que tuviera que ver con la seguridad. Trabajamos con el rea de la Mujer y con una ONG que se llama
CICSA que es de Crdoba que tena un convenio con la Municipalidad de Rosario, con lo que antes era el rea de
la Mujer que hoy es el Instituto de la Mujer, y trabajamos en la elaboracin de un protocolo, de articulacin o
atencin de la GUM en situaciones de violencia de gnero, cmo se canaliza esta situacin, qu trmite se le da.
Esto llevo no slo a la elaboracin del protocolo sino tambin a una extensa capacitacin, tuvimos que
hacer jornadas de sensibilizacin para que el personal pudiera comprender la temtica, se hizo capacitacin
especfica para capacitadores en la temtica.
3
En el Anexo de este trabajo se encuentra el Protocolo N 2621 para consulta del lector.
18
. El protocolo esta y mucha gente ya lo ha ido apropiando. Esas fueron muchas de las cosas que no
estaban pensadas al principio y que se fueron incorporando posteriormente y bien. De alguna manera responde a la
lgica por la cual se arm la GUM, esto de ayudar a construir mejores vnculos entre sociedad civil y Estado, para
situaciones de violencia.
En el decreto se tienen en cuenta los siguientes aspectos para argumentar la creacin de
este protocolo. La GUM tiene como misin promover mejores condiciones de seguridad en la
ciudad, a travs de la prevencin, la educacin, el control y la estricta aplicacin de las
normativas municipales. En tal sentido la reparticin mencionada ocupa un lugar estratgico para
el desarrollo deherramientas de prevencin de la violencia hacia las mujeres en la ciudad y la
atencin de urgencia aquienes la viven, por el rol institucional que tiene respecto de la atencin,
contencin y resolucin deconflictos que involucren agresin a personas, as como la
transgresin a las normativas vigentes. A su vez, siendo la violencia hacia las mujeres una
problemtica presente en la ciudad de Rosario, se propuso protocolizar la actuacin de la
Guardia Urbana Municipal en la prevencin de estassituaciones y en la atencin a las mujeres
vctimas.
ARTI CULO 1: ESTABLECESE, el PROTOCOLO DE ACTUACIN DE LA GUARDIA
URBANA MUNICIPAL, para prevenir y atender situaciones de violencia y maltrato hacia las mujeres en
la ciudad de Rosario, el que forma parte integrante del presente acto dispositivo.
En un artculo periodstico del diario Pgina 12, Sonia Tessa describe de este modo la
novedad de dicho protocolo.
La Guardia Urbana Municipal ser la primera fuerza de seguridad del pas que cuente con un protocolo
de actuacin en violencia contra la mujer, una gua para todos sus miembros. As, cuando una mujer recurra a un
agente en la calle, en busca de ayuda por una situacin de violencia, o cuando llame -ella misma o alguien que
quiera ayudarla- a la GUM, se encontrar con las herramientas adecuadas para ayudarla a salir de esa situacin.
4
Por otro lado, se incorpor a las funciones del guardia urbano el control en las obras en
construccin. Principalmente, la GUM interviene en tanto el efecto de las obras en construccin
en el ambiente en que tiene lugar. Cmo impacta una obra en los vecinos, la GUM recibe
denuncias de estos vecinos e interviene cuando no se respetan las normas por parte de las
empresas de construccin. Muchas de las denuncias se relacionan con el trabajo en medianera
fuera del horario permitido. Jos Isla nos describi esta actividad del modo siguiente.
Por el lado de obtencin de nuevas funciones, si, y fue buensimo. Un grupo de compaeros tomo el
control de las obras en construccin. Eso era histricamente territorio de la gente de Obras Particulares. Fue
todo un aprendizaje, porque, a ver haba ruidos en la obra, las personas se quejaban. Qu hacemos? Nos
metemos en la obra? No, no es nuestra soberanapero nosotros de afuera vemos que hay un muchacho trabajando
sin casco. Entonces nosotros nos pusimos en el lugar de Guardia Urbano, tratando de velar por la convivencia. No
veamos la obra en s, sino el entorno. Cmo impactaba la obra en el entorno, con respecto a los vecinos.
En el caso del control de las obras en construccin nos encontramos con otra funcin que
la GUM fue delineando durante el proceso de implementacin que no estaba prevista
especficamente entre las funciones y atribuciones de su decreto de creacin. No obstante, la
misma responde a la misin por la cual la GUM es creada, y es coherente con las funciones y
atribuciones iniciales.
4
Tessa, Sonia. LA GUM TENDRA UN PROTOCOLO PARA CASOS DE VIOLENCIA DE GENERO
Agentes de contencin y [Link] 12, Ciudad, diciembre 17, 2008.
19
Por otro lado, a lo largo de estos aos desde su creacin, la GUM incorpor un trabajo
territorial sumamente interesante. El mismo se desarrolla en barrios vulnerables de la ciudad de
Rosario. Actualmente se desenvuelven en Villa Banana, Barrio Toba, Santa Luca, Stella Maris y
La Bombacha. Se los denominan Dispositivos Territoriales. Los mismos surgen a partir de un
equipo de guardias urbanos a quienes se les solicit que se ubiquen en la entrada del Distrito
Oeste en base a las denuncias por inseguridad presentadas por parte de quienes asistan al
distrito. Dicho equipo comenz a tener contacto con los vecinos del barrio, decidieron que su
trabajo deba ir ms all de estacionarse en la entrada del distrito. Se encontraron con muchas
demandas por parte de los vecinos. Y, de este modo, deciden disear los Dispositivos
Territoriales, orientados por una concepcin de seguridad democrtica, inclusiva, proactiva, y
convencidos de que lograr mejores condiciones de seguridad y convivencia ciudadana requera
de un trabajo diferente en sectores sociales vulnerables como las villas.
Por otro lado, lo que me estaba quedando afuera, es que en el ao 2007 con este grupo de mal
entretenidos compaeros mos, creamos los Dispositivos Territoriales. Bsicamente fue ceirnos al decreto de
creacin, y pensar en esto, la misin de la Guardia Urbana es fortalecer la presencia del Estado municipal en los
espacios pblicos, nosotros nos metimos en las villas de emergencia que son bsicamente un gran espacio pblico
pero habitado, y las experiencias fueron riqusimas. Arrancamos con un Dispositivo Territorial en Villa Banana y
hoy tenemos cuatro, y tienen [Link] pensado desde una perspectiva de polica de proximidad, contacto
permanente con el vecino, de alguna manera somos la reparticin de seguridad que les da bolilla a esos sectores
que las reparticiones de seguridad no les dan bolilla, o se las dan desde otro lado. No hay nada ms desprotegido
que los sectores marginales, van a hacer la denuncia y pierden como en la guerra. (Entrevista a Jos Isla)
Los Dispositivos Territoriales poseen una metodologa, que es de proximidad y de
contacto directo. Trabajan con el concepto de proximidad y de construccin democrtica de la
seguridad. A su vez, trabajan con cinco ejes que son la Violencia de Gnero, el Maltrato Infantil,
Adolescencia, Temas estructurales y Economa delictiva. En vistas a una comprensin cabal de
cada uno de estos ejes, las palabras de los entrevistados resultan esclarecedoras. Violencia de
Gnero, Maltrato Infantil, porque partimos de la base de que la violencia es una conducta
aprendida. En la violencia de gnero y en el maltrato infantil encontramos de alguna manera la
gnesis de muchas de las violencias, que las ves en el trnsito, por ejemplo (entrevista a Jos
Isla).
El tercero de los ejes es todo un universo, segn los entrevistados. Debido a quese intenta
acompaar al adolescente, buscar capacitacin, ayudarlos a volver a la escuela, acompaarlos si
estn atravesados por el tema del consumo y quieren dejar de consumir, acompaarlo al
Programa Andrs o algn otro tipo de programa de desintoxicacin. De todos modos si sigue
consumiendo, seguimos siendo amigos. El concepto del cual partimos es que si vemos a un pibe
que est robando en la esquina, no vemos al pibe chorro, no vemos la foto, tratamos de ver la
pelcula, por qu ese pibe lleg a esa situacin (entrevista a Jos Isla).
El cuarto eje de trabaja son los Temas Estructurales, esto se relaciona con la pregunta por
las cosas que desde el punto de vista infraestructural pueden resultar riesgosos para la seguridad.
Entonces organizamos caminatas colectivas con mujeres para identificar los lugares que les
generan inseguridad para ver qu podemos hacer all, alguna escamonda, colocar una lmpara.
(Entrevista a Jos Isla) Como podemos ver, este eje de trabajo puede caracterizarse como una
tctica de prevencin del delito situacional y ambiental (Sozzo, 2008), aquella tctica que a
travs del diseo urbano, busca reducir las oportunidades de hechos delictivos.
20
Por ltimo, el quinto eje de trabajo es la Economa Delictiva, a partir del cual se
proponen vislumbrar el mapa de las actividades econmicas ilegales. Entre ellas consideran la
venta de vehculos robados (especialmente motos), el comerciante que vende productos de
almacn robados, tambin, as como quien vende autopartes robadas.
A continuacin retomamos una extensa cita de la entrevista a Jos Isla ya que
consideramos que sintetiza y explica consistentemente los Dispositivos territoriales.
Entonces los Dispositivos Territoriales tienen esa configuracin, trabajan especficamente en barrios
de alta vulnerabilidad. Nuestro concepto es que desde esos cinco parmetros, quiz modificando algunos,
desde alguna forma de abordaje, lo podes aplicar a cualquier zona de la ciudad, porque tienen que ver con la
convivencia. Digamos, etapas de la vida de la persona, situacin de gnero, mezclado con la maternidad, o sea
violencia de gnero, apuntando a la vulnerabilidad no slo en tanto gnero, sino a la vulnerabilidad y
posibilidad de reproduccin de esa vulnerabilidad en tanto madre. La niez como etapa inicial de la vida,
como el proceso de aprendizaje de qu vas a hacer en tu vida y la adolescencia como el momento de la
tormenta por el que pasamos todos. Tambin las situaciones de infraestructura, que tienen que ver con un
enfoque situacional, que generan inseguridad y ruido en la convivencia. Y la existencia de economas delictivas
que pueden canalizar esas voluntades desviadas para el mundo del delito. Esa es la lgica de los dispositivos
territoriales.
Estos Dispositivos territoriales no poseen una normativa o protocolo como encontramos
en el caso del protocolo para el personal de la GUM por Violencia de Gnero. Sin embargo, a
partir del cambio en la direccin del rea de Planificacin Estratgica, el equipo que
actualmente est a su cargo ha decidido potenciar e intensificar el trabajo de estos dispositivos.
De hecho, los mismos figuran en el proyecto por el cual el nuevo director de Planificacin
Estratgica concurs su cargo, por este motivo, se les ha otorgado un lugar prioritario.
Con respecto a estos Dispositivos Territoriales consideramos que saltan a la luz muchas
cuestiones interesantes. En primersimo lugar, quisiramos destacar la importancia de los
mismos en relacin al rol que asume el Estado frente a determinados sectores sociales
vulnerables. Contrariamente a un clima de poca en el cual el Estado decide retirarse
progresivamente, y abandonar mbitos de accin, especialmente aquellos relacionados con
polticas sociales dirigidas a subsanar desigualdades generadas por el mercado, la GUM
representa una poltica pblica que intenta recuperar lazos entre el Estado y la sociedad civil. En
este sentido, los Dispositivos Territoriales son una expresin ms de esta tarea que se propone la
GUM y de su misin original que buscaba mejorar las condiciones de seguridad y convivencia
ciudadana.
Creemos que estos Dispositivos son representativos de una concepcin de seguridad que
se aleja de las perspectivas de tolerancia cero o de respuestas que involucren a fuerzas de
seguridad tradicionales, como es la polica. Por el contrario, con los dispositivos se intenta actuar
de forma proactiva respecto a la inseguridad y al delito. A su vez, quienes pensaron e
implementaron los mismos poseen una concepcin democrtica e inclusiva a la hora de dar
tratamiento al conflicto social y al delito.
Un aspecto por dems de interesante respecto a estos Dispositivos, es que encontramos en
quienes los pensaron e implementaron, la nocin de que el conflicto social es inherente a la vida
en sociedad, esto implica comprender que no existe un orden al que aspirar, y, por ende, no
existen individuos disruptores de dicho orden social. Encarar una problemtica como la
inseguridad con la comprensin del carcter conflictivo de lo social, inclina a quienes pensaron
21
estos dispositivos a buscar soluciones democrticas, en las cuales se entienda que quienes hoy
cometen delitos no son individuos aislados y culpables de su realidad, sino que existe un
entramado social y familiar que se ha visto desbaratado y que el Estado tiene como deuda una
intervencin que busque fortalecer los derechos humanos de los sectores sociales ms
desfavorecidos y vulnerables.
Con lo dicho no queremos afirmar que los dispositivos sean la respuesta ms progresista,
ni la ms apropiada para sociedades con grandes desigualdades sociales, sin embargo, estimamos
que constituye una perspectiva de abordaje democrtica, inclusiva, proactiva y, podemos decir,
superadora respecto a otras opciones que se han implementado y se implementan en Amrica
Latina y en Argentina, en particular.
4. A modo de conclusin
A lo largo de este trabajo de investigacin decidimos enfocar el anlisis y la evaluacin
de la etapa de implementacin de la GUM a partir de considerar como referencia la misin
original por la cual fue diseada dicha poltica pblica. De esta manera, constituimos la misin
inicial, podemos decir tambin, la declaracin de intenciones de quienes disearon la GUM,
como meta para comparar los resultados de su proceso de implementacin. Al respecto podemos
afirmar que esta institucin que estamos analizando mantuvo a lo largo de los aos las funciones
para las que fue propuesta, as como los objetivos que se perfilaron en un primer momento.
Asimismo, comprendemos que la GUM an necesita afianzar su identidad, ya que esa
debilidad que es percibida por los mismos integrantes de la institucin, va en detrimento de un
reconocimiento fidedigno por parte de la ciudadana para quienes fue pensada la Guardia
Urbana. Esto puede deberse a que la GUM es una poltica novedosa para la ciudad de Rosario y,
a su vez, es muy reciente. Por este motivo, creemos que con el paso de los aos porvenir la
Guardia Urbana puede definir mejor su identidad e incrementar an ms su mbito de accin.
Por ltimo, como pudimos observar, hubo una serie de actividades nuevas que la GUM
fue desarrollando a lo largo del perodo que estamos estudiando, las mismas, si bien no estaban
previstas especficamente en el Decreto de creacin de la Guardia Urbana, son totalmente
acordes a los lineamientos y a la misin original. Incluso creemos con firmeza que estas nuevas
funciones que desempea resultan enriquecedoras de aquella misin inicial. Definitivamente la
GUM constituye una novedosa poltica pblica de seguridad a nivel municipal, y nuestra
evaluacin de su desenvolvimiento hasta el momento es positiva. Alojamos la esperanza de que
el Estado local contine trabajando en otras reas en vistas a fortalecer lazos Estado-sociedad, y
con el foco puesto en polticas sociales inclusivas, orientadas a recuperar los lazos sociales que
otrora lograron un entramado social contenedor.
22
5. Referencias bibliogrficas
Libros:
Castel, Robert. (2011) La inseguridad social. 1ra ed. 3ra reimp. Buenos Aires: Ediciones
Manantial SRL.
Cohen, J.L. y Arato, A. (2000), Sociedad civil y teora poltica, Mxico:Editorial Fondo
de Cultura Econmica.
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ALBA E SUA DIFERENCIAO COMO PROCESSO DE INTEGRAO
REGIONAL ATRAVS DO CONCEITO DE GRANNACIONAL.
Autor: Maiara Wermuth Vieira Vergani
maiarawvieira@[Link]
Orientador: Aragon Erico Dasso Junior
[Link]@[Link]
Escola de Administrao Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS)
rea temtica: Poltica Internacional
Trabajo preparado para supresentacinenel XI Congreso Nacional y IV Congreso
Internacional sobre Democracia, organizado por laFacultad de Ciencia Poltica y
Relaciones Internacionales de laUniversidad Nacional de Rosario. Rosario, 8 al 11
de septiembre de 2014.
RESUMO
Este artigo objetiva estudar a Aliana Bolivariana para os Povos de Nossa
Amrica Tratados de Comrcio dos Povos (ALBA TCP), processo de integrao
latino americano, iniciado por Venezuela e Cuba, em 2004, e que hoje integra oito
pases da Amrica Latina. A ALBA tem como princpios a solidariedade, a cooperao
genuna e a complementariedade, sua atuao se d atravs de Projetos
Grannacionales, que tem como produto as Empresas Grannacionales. A criao
das Empresas justifica-se pela escolha do bloco de promover na regio um
desenvolvimento que no dependa do capital estrangeiro direto. Busca-se apresentar os
princpios da ALBA analisando as Grannacionales.
Utiliza-se uma pesquisa exploratria, com tcnicas de pesquisa bibliogrfica e
documental e abordagens do direito internacional e das relaes internacionais, para
argumentar acerca das diferenas apresentadas entre as Empresas Grannacionales e
as empresas transnacionais. Compara-se as estruturas institucionais, objetivos,
externalidades, modo de atuao e insero no pas das Empresas Grannacionales e
transnacionais. Outro aspecto abordado o papel das Empresas Grannacionales no
mbito da Administrao Pblica, analisando-a como um instrumento para execuo de
polticas pblicas regionais dos Estados membros da ALBA.
PALAVRAS-CHAVE:<ALBA, Integrao Regional, Grannacional>.
1 INTEGRAO REGIONAL NA AMRICA LATINA
Os esforos para a integrao da Amrica Latina vm deste a sua independncia,
porm, por ter se tornado independente tardiamente, esses esforos tambm foram
tardios e sofreram interferncias externas, devido ao interesse das grandes potncias nas
ex-colnias. Para MARINI (1992) a integrao latino-americana a arma principal na
luta contra a dependncia e pelo desenvolvimento. Assim, para entender esse processo
na histria utilizarei a diviso em quatro etapas, ou ondas, de SOUZA (2012), porque
eladestaca o papel da ALBA, processo analisado neste artigo.
A primeira onda de integrao ocorre a partir da independncia das ex-colnias e
vai at a grande crise mundial, que inicia em 1914. Neste perodo os lderes da
independncia latino-americana eram tambm os que lutavam e defendiam a integrao
do subcontinente. Neste perodo se destacam os ideais defendidos por Bolvar, que
sero retomados na ALBA. Porm todos os esforos integracionistas eram tolhidos pela
disputa dos Estados Unidos e da Inglaterra como potncia de influncia na regio. A
diviso internacional do trabalho, imposta pela Inglaterra, definiu o que seria produzido
e exportado pelos pases da Amrica Latina. Alm disso, os Estados Unidos utilizavam
acordos comerciais bilaterais para impor seu poderio na parte sul do continente
(SOUZA, 2012).
A segunda onda ocorre entre a grande crise mundial, que ocorre de 1914-45 at
o final da dcada de 1960. Neste perodo devido a grande depresso de 1929, os pases
latino-americanos iniciaram o seu processo de industrializao, o que aprofundou o seu
processo de independncia. As iniciativas de integrao do subcontinente foram
retomadas por meio dos trabalhos da Cepal, a Comisso Econmica Para Amrica
Latina criada em 1948 pela Organizao das Naes Unidas (ONU). A Cepal defendia a
integrao da regio como um pr-requisito para a industrializao latino-americana,
necessria tanto aos pases de menor dimenso como aos de maior dimenso (SOUZA,
2012).
Neste perodo surgiram algumas iniciativas de integrao, todas com o foco
exclusivo no mbito comercial. Neste perodo, para contemplar os interesses comercias
dos Estados Unidos, as iniciativas de integrao da regio se reduziram a acordos
comerciais. Neste perodo o mundo estava dividido pela guerra fria em dois lados:
socialista e capitalista. Pela proximidade, os Estados Unidos, lder do lado capitalista,
queria manter todo o continente americano ao seu lado e, com este propsito, criou a
Organizao dos Estados Americanos (OEA). Outro processo que surgiu neste perodo
foi a Associao Latino Americana de Livre Comrcio (ALALC), por inciativa da
CEPAL, porm, como a efetivao deste processo no interessava a expanso
econmica dos EUA, apenas os acordos para a criao foram firmados (SOUZA, 2012).
Ainda durante a segunda onda, Cuba foi retirada da OEA aps a Revoluo Cubana em
1959.
A terceira onda inicia no final da dcada de 1960 e vai at o final da dcada de
1990. Neste perodo ocorreram processos de integrao importantes, como o sub-grupo
da ALALC formado por Chile, Venezuela, Peru e Equador denominado de Pacto
Andino. O objetivo inicial deste grupo era integrao econmica por meio da criao de
uma Unio Aduaneira, no entanto o processo almejava chegar a um mercado comum.
(SOUZA, 2012). importante ressaltar que orientao poltica e, consequentemente, a
viso de integrao dos presidentes dos dois maiores pases da Amrica Latina, Brasil e
Argentina, sempre influenciou toda a regio.
Neste perodo Brasil e Argentina haviam se aproximado devido ao apoio
brasileiro na guerra das Malvinas (1982). E isso teve como consequncia a ata de
integrao Brasil-Argentina em 1986, primeiro precedente do MERCOSUL, Mercado
Comum do Sul. O Tratado que iniciou o MERCOSUL foi assinado em 1991, o processo
ambicionava ser um Mercado Comum e era integrado por Brasil, Argentina, Paraguai e
Uruguai (SOUZA, 2012).
Porm o MERCOSUL no mereceu tanta ateno dos presidentes que
sucederam Sarney e Alfonsn, que haviam planejado o bloco, no evoluindo conforme o
esperado. No final deste perodo, em 1994, os Estados Unidos propuseram a criao da
ALCA (Aliana de Livre Comrcio entre as Amricas), ou seja,uma rea de livre
comrcio, sem barreiras, em todo o continente americano, exceto Cuba.
A ltima onda se localiza temporalmente no fim da dcada de 1990 e vai at os
dias de hoje. Este perodo marcado pela ascenso de governos de esquerda no poder
dos pases latino-americanos e tambm pela emergncia de um nacionalismo
revolucionrio [que] ampliou o horizonte do debate sobre a integrao (OURIQUES,
2012).
Um fato importante para entender a integrao latino-americana a recusa da
Amrica ao projeto norte-americano da ALCA, j em 2003 e, de forma definitiva em
2005. Os processos de integrao mais recentes da Amrica Latina surgiram em
resposta a ALCA, so eles a ALBA, Aliana Bolivariana para os Povos da Nossa
Amrica, que ser tratado em detalhes neste artigo, a UNASUL (Unio das Naes Sul-
Americanas) e a CELAC (Comunidade dos Estados Latino Americanos e Caribenhos)
(SOUZA, 2012).
A UNASUL se consolidou em 2008, surgiu como iniciativa brasileira para tratar
assuntos como energia, segurana e infraestrutura. Fazem parte da UNASUL os doze
pases da Amrica do Sul (SOUZA, 2012). Este processo de integrao citado por
OURIQUES (2012) como um frum que representa esforo na constituio de
alianas, de construo de conscincia comum sobre problemas comuns.
De acordo com OURIQUES (2012) o surgimento da Comunidade dos Estados
Latino-Americanos e Caribenhos (Celac), em fevereiro de 2010, produto necessrio
desse nacionalismo de novo tipo e espao de articulao poltica destinada a substituir a
Organizao dos Estados Americanos (OEA). A inteno deste processo o
fortalecimento latino-americano e fazem parte deste processo todos os pases do
continente americano, exceto Estados Unidos e Canad (SOUZA, 2012).
A ALBA e a CELAC reinserem Cuba nos processos de integrao latino
americanos, aps dcadas de excluso promovida pelos EUA. Essa integrao cubana
aponta tambm para a diminuio da influncia norte-americana na regio.
2 ALIANA BOLIVARIANA PARA OS POVOS DE NOSSA AMRICA -
TRATADO DE COMRCIO DOS POVOS (ALBA TCP).
Em seu surgimento, em 2001, a Aliana Bolivariana para os Povos de Nossa
Amrica (ALBA) era denominada de Alternativa Bolivariana para os Povos da Nossa
Amrica, isso porque elarepresentava, naquele momento, uma proposta de integrao
para contrapor a ALCA (rea de Livre de Comrcio das Amricas), proposta pelos
Estados Unidos a todo continente Americano. O projeto da ALBA comeou a ser
pensado em 2001, ainda bilateralmente, pelos ento presidentes de Cuba e Venezuela,
respectivamente, Fidel Castro e Hugo Chvez.
Neste mesmo ano, ocorrera a III Cpula das Amricas, no Quebec (Canad) para
apresentar a ALCA aos pases americanos e em outra oportunidade, no mesmo ano, os
dois presidentes assinaram um documento contrrio a Aliana de Livre Comrcio das
Amricas e passaram a planejar a ALBA como uma forma alternativa de integrao.
Ainda em 2001, Hugo Chvez apresentou a proposta de uma integrao da Amrica
Latina e do Caribe que contemplasse os mbitos culturais, polticos e sociais, alm do
econmico, aos pases do Caribe, durante a III Cpula de Chefes de Estado e de
Governo de Estados do Caribe, que ocorreu na Venezuela. (LIMA; ROSA, 2013).
2.1 Histrico
Em 14 de dezembro de 2004 foi fundada a Alternativa Bolivariana para as
Amricas atravs da assinatura de uma Declarao Conjunta entre Hugo Chvez e Fidel
Castro, ento presidentes da Venezuela e de Cuba, respectivamente. Atualmente fazem
parte da ALBA oito pases, Bolvia, que ingressou em 2006, Nicargua, em 2007,
Dominica, em 2008, e Equador, Antgua e Barbuda e So Vicente e Granadinas, que
ingressaram em 2009. importante salientar que Honduras, tambm fez parte do
processo de integrao, no perodo de 2008 a 2009, porm, devido a transformaes
polticas dentro do pas, se retirou do bloco. (MELO, 2012) A importncia da posio
poltica interna dos pases participantes da ALBA ser explicada, mais detalhadamente,
em outro tpico neste artigo.
Desde a sua formao a ALBA j teve seis cpulas ordinrias, que aconteceram
de 2004 a 2008, e sete cpulas extraordinrias, que ocorreram de 2008 a 2009. Em
2006, juntamente com a entrada da Bolvia na ALBA, foi assinado o Tratado de
Comrcio dos Povos (TCP). Por decorrncia da assinatura deste documento, o mesmo
foi integrado ao nome do processo que passou a se chamar AlternativaBolivariana para
os Povos de Nossa Amrica Tratados de Comrcio dos Povos (ALBA - TCP). J em
2009, durante a realizao da VI Cpula Extraordinria da ALBA, Hugo Chvez
sugeriu a alterao do nome do bloco de Alternativa para Aliana Bolivariana para os
Povos de Nossa Amrica. A alterao foi efetivada e refletia a necessidade de unio dos
pases integrantes do bloco contra as oposies internas e presses internacionais que os
seus governos de esquerda estavam sofrendo no perodo (LIMA; ROSA, 2013).
O encontro presidencial que deu incio a ALBA ficou conhecido como a I
Cpula da ALBA e nele o processo de integrao foi afirmado como uma alternativa a
ALCA, que propunha criar uma integrao baseada na solidariedade e na justia social
(LIMA; ROSA, 2013, p.85). Deste encontro extrado um acordo entre os dois pases
que enumeram medidas a serem tomadas para efetivar a integrao e os princpios
norteadores da ALBA.
A ALBA caracterizada como um processo de integrao poltica, social e
econmica pautado por cinco pilares: complementao, cooperao, solidariedade e
respeito soberania dos pases. (LINARES; LUGO, 2008). A partir destes pilares so
definidos doze princpios norteadores da atuao da ALBA.
A ALBA apresenta doze princpios que pautam as suas aes: o comrcio e o
investimento no como um fim em si mesmo, mas como instrumentos para alcanar um
desenvolvimento justo e sustentvel; o tratamento especial e diferenciado entre os
pases, levando em conta o nvel de desenvolvimento e dimenso de cada pas; a
complementao econmica entre os pases participantes para produzir uma
especializao produtiva eficiente e competitiva que busque promover o
desenvolvimento equilibrado de cada pas; cooperao e solidariedade entre os pases,
que se apresente por meio de planos especiais para o desenvolvimento das regies
menos desenvolvidas; a criao e um fundo de emergncia social, desenvolvimento de
integrao das comunicaes e dos transportes entre os pases latino-americanos e
caribenhos; aes que proporcionem a sustentabilidade do desenvolvimento, mediante
leis de proteo ao meio ambiente; integrao energtica entre os pases da regio;
incentivo aos investimentos dos capitais latino-americanos na prpria Amrica Latina e
no Caribe; defesa da cultura e da identidade dos povos da regio; proteo do
patrimnio latino-americano e caribenho, por meio de leis referentes propriedade
intelectual; coordenao da posio dos pases participantes do processo frente aos
processos de negociao multilateral com pases ou blocos de outras regies (LEN,
2013, p.143-145, traduo livre).
2.2 Estrutura
Figura 1 Estrutura da ALBA-TCP
Na Figura 1 podemos observar a estrutura da ALBA que formada inicialmente
pelo Conselho Presidencial e depois dividida em quatro conselhos temticos: Conselho
Social, Conselho Econmico, Conselho Poltico e Conselho de Movimentos Sociais,
que so responsveis por comits e grupos de trabalho temticos. O Conselho
Presidencial a instncia de deliberao, deciso e orientao poltica da ALBA, sendo
formado pelos presidentes dos pases que integram o bloco (ALBA, 2014).
O Conselho Social da ALBA formado pelos ministros da rea social dos pases
integrantes da ALBA, sendo o rgo responsvel pela implementao e execuo das
polticas sociais do bloco. Para planejar as temticas sociais o conselho dividido em
grupos de trabalho, no qual so abordados os programas sociais da ALBA para rea,
como educao, sade, trabalho, cultura e esporte. Alm disso, abaixo do conselho
social est o Comit da Mulher e da Igualdade de Oportunidade. Neste espao as
mulheres dos pases da ALBA so vistas como protagonistas e nele se busca assegurar a
transversalidade de gnero dentro das aes e instrumentos de integrao do bloco
(ALBA, 2014).
O Conselho Econmico composto por ministros designados por cada pas
membro, que podem advir da rea da economia, indstria, comrcio, planejamento ou
desenvolvimento. O objetivo dessa instncia a coordenao de estratgias polticas e
projetos que visem a estruturar uma zona econmica de desenvolvimento compartilhado
entre os pases da ALBA, que ocorra conforme o Tratado de Comrcio dos Povos
(TCP). O conselho formado por dez grupos de trabalho, em reas estratgicas para o
bloco, sendo eles: integrao energtica, complementao comercial, segurana e
soberania alimentar, soberania tecnolgica, complementao industrial e produtiva,
nova arquitetura financeira regional, turismo, infraestrutura e transporte, doutrina da
propriedade industrial e soluo de controvrsias (ALBA, 2014).
O Conselho Poltico formado pelos ministros de relaes exteriores dos pases
da ALBA. Este conselho desenvolve um papel de assessor do Conselho Presidencial
para temas polticos estratgicos. Alm disso, este conselho tem a funo de coordenar e
orientar, de forma estratgica, o funcionamento do bloco. Subordinado ao conselho
poltico est a Comisso Poltica da ALBA, integrada por funcionrios de altos cargos
dos quadros de relaes internacionais dos pases do bloco, a comisso cumpre funo
consultiva e coordenativa a respeito de assuntos polticos (ALBA, 2014).
Abaixo da Comisso Poltica est o Grupo de Trabalho sobre Direito
Internacional, autodeterminao, respeito pela soberania e direitos humanos e a
Coordenao Permanente da ALBA. O grupo de trabalho tem como funo de propor
uma instncia prpria para construo e disseminao de ideias acerca destes assuntos
para a comunidade internacional, levando em considerao esta temtica baseada nos
princpios da ALBA. A Coordenao Permanente da ALBA formada por
coordenadores nacionais, que so indicados pelos pases membros, a cada dois anos, um
dos representantes dos pases ser escolhido como coordenador permanente, havendo
rotao deste cargo entre os representantes dos pases. Trata-se de um rgo de apoio,
que tem sua ao centrada nas atividades de cooperao e integrao do bloco e a sua
sede fica em Caracas na Venezuela. Subordinada a Comisso fica a Secretaria
Executiva da ALBA, um rgo operacional que responsvel por averiguar a execuo
e o acompanhamento dos pases com relao s decises e mandatos do bloco (ALBA,
2014).
O Conselho de Movimentos Sociais o quarto na estrutura da ALBA e o
principal mecanismo de participao dos povos dos pases integrantes do bloco, e de
toda a Amrica Latina, junto ao bloco. O seu principal objetivo a articulao dos
movimentos sociais, que se identificam com a proposta de integrao da ALBA, na
buscado desenvolvimento e ampliao do processo de integrao (ALBA, 2014).
A estrutura da ALBA que foi descrito acima reflete alguma das suas diferenas
para os outros processos de integrao. A primeira coisa que possvel observar o
espao igual para os mbitos econmico, politico, social e os movimentos sociais,
representando a insero dos cidados. Neste processo a estrutura permite a sociedade
civil interao em um espao dominado pela sociedade poltica. No conselho de
movimentos sociais so aceitos, inclusive, movimentos sociais de pases que no fazem
parte da ALBA, mas que se mostrem concordncia com os princpios do processo. O
protagonismo da unio e da participao do povo no processo vislumbrado, no
apenas, no dilogo e nos documentos da ALBA, mas tambm na sua estrutura
institucional.
Como j foi citada anteriormente, a ALBA no comea a partir de um interesse
na integrao econmica, mas sim como um processo abrangente. A estrutura do
processo reflete isso, colocando o aspecto econmico, poltico, social e da participao
popular (movimentos sociais) na mesma hierarquia.
A diferena estrutural da ALBA tambm demonstrada atravs dos grupos de
trabalho mltiplos, demostrando inmeros objetivos e frentes de trabalho diferentes.
Esses grupos de trabalho so alterados de acordo com as necessidades da regio, que
so refletidas nas aes do bloco.
A ALBA tambm se diferencia na estrutura administrativa. Ao contrrio dos
outros processos, a ALBA conta apenas com uma secretaria executiva no mbito
administrativo. A reduzida estrutura administrativa consequncia da forma como
ocorre o nascimento e a estruturao do bloco, a partir de demandas e no de uma ideia
pronta para execuo. A estrutura na ALBA criada a partir das suas necessidades, ela
no iniciou com um esqueleto estrutural pronto e nem est seguindo um padro de
processo de integrao, pois a forma de integrao desejada pela ALBA no
observada em nenhum outro processo.
3 ANLISE DA ALBA PELAS TEORIAS DE DIREITO INTERNACIONAL
PBLICO (DIP) E RELAES INTERNACIONAIS (RI)
A ALBA uma organizao internacional, sendo considerado um sujeito
internacional pelo Direito Internacional Pblico (DIP). De acordo com o DIP, sujeito
internacional aquele dotado de personalidade jurdica internacional.A personalidade
jurdica internacional pode ser definida como
caracterstica jurdica fundamental dos sujeitos de Direito Internacional
Pblico, qualidade que confere aos Estados e s organizaes internacionais
(1) capacidade para celebrar tratados; (2) capacidade para usufruir de
privilgios e imunidades; e (3) capacidade para patrocinar reclamaes
internacionais (DRUMOND, 2009).
A ALBA pode ser classificada, quanto ao alcance, como uma organizao
internacional regional; quanto natureza dos seus poderes, como intergovernamental; e
quanto aos poderes recebidos, como uma organizao internacional de integrao.
Ao ser analisada pelas Relaes Internacionais (RI), a ALBA, por ser uma
organizao internacional, considerada em ator internacional. O ator internacional
pode ser conceituado
como todo ente ou grupo social que participa de maneira eficaz e
significativa na conduo de questes importantes e fundamentais para a
sociedade internacional. Capaz de determinar significativamente a conduo
das relaes internacionais Ademais, o ator internacional deve ser capaz de
cumprir funes importantes no contexto internacional, seja funes
polticas, comerciais, econmicas, militares, culturais, entre outras
(MARQUES, 2008, p. 14).
Sob o olhar das Relaes Internacionaisa ALBA pode ser classificada como
uma organizao internacional regional e de propsito abrangente. As Relaes
Internacionais trabalham com trs teorias principais de anlise, sendo elas a realista, a
idealista e a radical (marxista) (MIALHE, 2008).
A melhor teoria para auxiliar na anlise da ALBA como processo de integrao
a radical, isso porque ela tem em comum com a ALBA o resgate e a meno dos
ideais socialistas, a centralidade na unio dos povos e a crtica estrutura internacional
atual, em especial ao imperialismo. Na ALBA a questo econmica no aparece como
central para o processo de integrao, sendo apenas um dos instrumentos utilizados para
concretizar seus objetivos, j a teoria radical critica a centralidade econmica e material
das relaes internacionais, que tem subjugado as questes sociais, ambientais e
polticas.
No entanto, a complexidade da ALBA como processo de integrao econmica
no pode ser reduzida a uma teoria. A aproximao da teoria marxista e do processo
deve ser apenas para buscar formas de compreender o espao da ALBA nas relaes
internacionais. Apesar de buscar uma integrao de toda a Amrica Latina e de abrir
espao para insero da sociedade civil, e no apenas da sociedade poltica, neste
processo, a ALBA tambm realiza aes de integrao entre os seus pases membros.
Essas aes de integrao, que podem inclusive ser bilaterais, mesmo no tendo o foco
na questo econmica, no podem ser explicadas pela teoria marxista.
No caso das teorias utilizadas para avaliao dos processos de integrao a mais
utilizada a clssica Teoria de Bela Balassa, criada em 1964. Esta teoria divide a
integrao em cinco etapas: zona de livre comrcio, unio aduaneira, mercado comum,
unio econmica e integrao econmica total. Por ter o foco na rea econmica e
desconsiderar os aspectos polticos e sociais durante as primeiras etapas do processo, a
teoria de Bela Balassa insuficiente para analisar a ALBA como processo de
integrao.
Na ALBA a unio dos pases no inicia atravs de uma proposta para livre
circulao dos bens dentro dos seus territrios, mas sim de uma integrao poltica,
social e econmica baseada nos princpios da complementao, cooperao,
solidariedade e respeito soberania dos pases. (LINARES; LUGO, 2008). A formao
da ALBA iniciou atravs de uma aproximao de viso poltica entre dois pases, Cuba
e Venezuela, por isso a integrao poltica no pode ser excluda da anlise da ALBA
em nenhuma de suas etapas. Outra diferena da ALBA que ela no projeta o que
pretende ser, mas expe os princpios que nortearam as suas aes.
Essa dificuldade de encontrar teorias que nos permitam analisar a ALBA em sua
totalidade torna necessria a criao de um referencial terico de anlise que d conta
das particularidades da ALBA como processo de integrao. Ao pensar em um
referencial de anlise que comtemple a ALBA temos que enumerar pontos que nos
ajudem a entender o processo: motivo de aproximao dos pases, motivao das aes
do bloco, princpios que norteiam as aes, objetivos do bloco, formato da estrutura do
bloco, postura frente a terceiros e fragilidades do bloco. Ao discorrer sobre estes pontos
ser possvel criar um marco inicial para discusses tericas acerca da ALBA.
4 CONSOLIDAO DA ALBA
O incio da ALBA tambm se diferencia de outros processos por ser bilateral,
entre Cuba e Venezuela. No incio este fato gerou desconfiana acerca da consolidao
do bloco. Porm esta desconfiana foi superada a partir do momento que os outros
pases foram integrados a ALBA.
Outro fator que gera desconfiana quanto ao amadurecimento do bloco
anecessidade de uma identificao poltica entre os governantes dos pases
participantes. O projeto ALBA sempre pauta das campanhas eleitorais nos pases
membros, cada um dos candidatos expe sua opinio acerca do processo e ela est longe
de ser unnime dentro dos pases participantes.
Da mesma forma que ocorreu a sada de Honduras, aps uma troca de
governante, pode ocorrer o mesmo com outro pas membro. Esse fator causa certa
instabilidade no bloco na poca das eleies nacionais de cada pas. No entanto a
proximidade poltico-ideolgica dos pases membros tem proporcionado que eles se
posicionem como bloco em outras arenas internacionais, como na Organizao das
Naes Unidas (ONU).
A questo da necessidade de uma mnima concordncia de viso poltica entre
os pases do bloco faz com que eles sejam um processo fechado, e ao mesmo tempo,
aberto a novos membros. O convite inicial da ALBA para uma integrao de toda a
Amrica Latina, porm os pilares da ALBA e os princpios que norteiam suas aes
limitam a participao de alguns pases, que no possuem o mesmo posicionamento
polticos dos denominados governos progressistas ou de esquerda.
Para verificar esta aproximao poltica entre os pases participantes da ALBA,
sero analisadas o que as constituies dos quatro principais pases do bloco,
Venezuela, Bolvia, Cuba e Equador, expem acerca da temticaRelaes
Internacionais. As constituies destes pases so recentes e expem a posio poltica
dos seus atuais governantes, a constituio venezuelana de 1999, a boliviana de 2007
e a equatoriana de 2008. J a constituio cubana de 1976, no entanto, por ser um
Estado socialista, permanece com os mesmos governantes da elaborao desta
Constituio.
Na Constituio da Venezuela, na Quinta Seo, que versa acerca das Relaes
Internacionais, esto os artigos 152 e 153, que trazem os seguintes princpios.
Artculo 152. Las relaciones internacionales de la Repblica responden a los
fines del Estado enfuncindelejercicio de lasoberana y de
losinteresesdelpueblo; ellas se rigen por losprincipios de independencia,
igualdad entre los Estados, libre determinacin y no intervencinen sus
asuntos internos, solucin pacfica de losconflictosinternacionales,
cooperacin, respeto de losderechos humanos y solidaridad entre
lospueblosenla lucha por suemancipacin y elbienestar de lahumanidad.
La Repblica mantendrla ms firme y decidida defensa de estosprincipios y
de laprctica democrtica en todos los organismos e
institucionesinternacionales.
Artculo 153. La Repblica promover y favorecer
laintegracinlatinoamericana y caribea, en aras de
avanzarhacialacreacin de una comunidad de naciones,
defendiendolosintereses econmicos, sociales, culturales, polticos y
ambientales de laregin. La Repblica podrsuscribir tratados internacionales
que conjuguen y coordinenesfuerzos para promover eldesarrollocomn de
nuestrasnaciones, y que asegurenelbienestar de lospueblos y
laseguridadcolectiva de sus habitantes. Para estos fines, la Repblica podr
atribuir a organizacionessupranacionales, mediante tratados, elejercicio de
lascompetenciasnecesarias para llevar a cabo estosprocesos de integracin.
Dentro de las polticas de integracin y uninconLatinoamrica y el
Caribe, la Repblica privilegiar relaciones conIberoamrica,
procurando sea una poltica comn de toda nuestra Amrica Latina. Las
normas que se adoptenenel marco de losacuerdos de integracinsern
consideradas parte integrante delordenamiento legal vigente y de
aplicacindirecta y preferente a lalegislacin interna (VENEZUELA, 1999,
grifo meu).
A partir de uma anlise da Constituio da Venezuela podemos ver princpios
comuns a ALBA citados no artigo 152, como a igualdade e a independncia dos
Estados, alm da cooperao e solidariedade entre os povos. Alm disso, o artigo 153
pode ser considerado uma justificativa e um incio para a ALBA, j que declara que a
Venezuela ir privilegiar e promover a integrao da Amrica Latina e do Caribe, em
busca de uma poltica comum para toda a regio. Assim, a ALBA a materializao de
objetivos expostos na constituio venezuelana.
Na constituio da Bolvia o artigo 254 versa a respeito da forma como o pas
deve reger as suas Relaes Internacionais.
I. Las relaciones internacionales y lanegociacin, suscripcin y ratificacin
de los tratados internacionalesresponden a los fines del Estado enfuncin de
lasoberana y delosinteresesdelpueblo.
II. La negociacin, suscripcin y ratificacin de tratados internacionales
se regir por losprincipios de:
1. Independencia e igualdad entre los Estados, no intervencinenasuntos
internos y solucin pacfica de losconflictos.
2. Rechazo y condena a toda forma de dictadura, colonialismo,
neocolonialismo e imperialismo.
3. Defensa y promocin de losderechos humanos, econmicos, sociales,
culturales y ambientales, con repudio a toda forma de racismo y
discriminacin.
4. Reconocimiento y respeto a losderechos de lospueblos indgenas.
5. Cooperacin y solidaridad entre los Estados y lospueblos.
6. Preservacindelpatrimonio y capacidad de gestin y regulacindel
Estado.
7. Armonaconlanaturaleza, defensa de labiodiversidad, y prohibicin de
formas de apropiacin privada para el uso y explotacin exclusiva de plantas,
animales, microorganismos y cualquiermateria viva.
8. Seguridad y soberana alimentaria para toda lapoblacin; prohibicin de
importacin, produccin y comercializacin de organismos genticamente
modificados y elementos txicos que daenlasalud y elmedio ambiente.
9. Acceso de toda lapoblacin a losserviciosesenciales para subienestar y
desarrollo.
10. Preservacindelderecho de lapoblacin al acceso a todos los
medicamentos, principalmente losgenricos.
11. Proteccin y preferencias para laproduccin boliviana, y fomento a
lasexportacionescon valor agregado. (BOLVIA, 2007, grifo meu)
A constituio boliviana traz no cerne de suas relaes internacionais princpios
que coincidem com os princpios da ALBA: independncia e igualdade entre os
Estados, reconhecimento e respeito ao direito dos povos indgenas, cooperao e
solidariedade entre os Estados e povos, preservao do patrimnio e capacidade de
gesto e regulao do Estado, alm de defender que toda a populao tenha garantia de
acesso aos servios essenciais necessrios para o seu bem estar e desenvolvimento.
Porm o item de maior destaque nos princpios das relaes internacionais da Bolvia
o seu posicionamento contrrio a toda forma de ditadura, colonialismo, neocolonialismo
e ao imperialismo. Esse repdio ao imperialismo est presente nos discursos da ALBA e
tambm nas suas aes, sendo muitas delas respostas as aes imperialistas dos Estados
Unidos diante da Amrica.
A Constituio do Equador traz no artigo 416 os princpios que regem as
relaes internacionais e do seu pas. J o artigo 423 versa acerca da forma como o pas
enxerga a sua integrao regional
Art. 416.- Las relaciones delEcuadorconlacomunidad internacional
respondern a losinteresesdelpuebloecuatoriano, al que lerendirncuenta sus
responsables y ejecutores, y enconsecuencia:
1. Proclama laindependencia e igualdad jurdica de los Estados,
laconvivencia pacfica y laautodeterminacin de lospueblos, as como
lacooperacin, laintegracin y lasolidaridad.
2. Propugna lasolucin pacfica de lascontroversias y
losconflictosinternacionales, y rechazalaamenaza o el uso de lafuerza para
resolverlos.
3. Condena lainjerencia de los Estados enlosasuntos internos de otros
Estados, y cualquier forma de intervencin, seaincursin armada, agresin,
ocupacin o bloqueo econmico o militar.
4. Promuevela paz, el desarme universal; condena eldesarrollo y uso de
armas de destruccinmasiva y laimposicin de bases o instalacionescon
propsitos militares de unos Estados enelterritorio de otros.
5. Reconocelosderechos de los distintos pueblos que coexisten dentro de los
Estados, en especial el de promover mecanismos que expresen, preserven y
protejanel carcter diverso de sus sociedades, y rechazael racismo, la
xenofobia y toda forma de discriminacin.
6. Propugna el principio de ciudadana universal, la libre movilidad de
todos los habitantes del planeta y elprogresivofin de lacondicin de
extranjero como elemento transformador de las relaciones desiguales
entre los pases, especialmente Norte-Sur.
7. Exige elrespeto de losderechos humanos, en particular de losderechos de
las personas migrantes, y propicia su pleno ejercicio mediante
elcumplimiento de lasobligacionesasumidasconlasuscripcin de instrumentos
internacionales de derechos humanos.
8. Condena toda forma de imperialismo, colonialismo, neocolonialismo, y
reconoceelderecho de lospueblos a laresistencia y liberacin de toda
forma de opresin.
9. Reconocealderecho internacional como norma de conducta, y demanda
lademocratizacin de los organismos internacionales y la equitativa
participacin de los Estados al interior de estos.
10. Promuevelaconformacin de unorden global multipolar
conlaparticipacinactiva de bloques econmicos y polticos regionales, y
elfortalecimiento de las relaciones horizontales para laconstruccin de
un mundo justo, democrtico, solidario, diverso e intercultural.
11. Impulsa prioritariamente laintegracin poltica, cultural y econmica
de laregin andina, de Amrica delSur y de Latinoamrica.
12. Fomenta unnuevo sistema de comercio e inversin entre los Estados que
se sustente enlajusticia, lasolidaridad, lacomplementariedad, lacreacin de
mecanismos de control internacional a lascorporacionesmultinacionales y
elestablecimiento de un sistema financiero internacional, justo, transparente y
equitativo. Rechaza que controversiascon empresas privadas extranjeras se
conviertanenconflictos entre Estados.
13. Impulsa lacreacin, ratificacin y vigencia de instrumentos
internacionales para laconservacin y regeneracin de los ciclos vitalesdel
planeta y la biosfera.
Art. 423.- La integracin, en especial conlos pases de Latinoamrica y el
Caribe ser un objetivo estratgico del Estado. En todas las instancias y
procesos de integracin, el Estado ecuatoriano se comprometer a:
1. Impulsar laintegracin econmica, equitativa, solidaria y
complementaria; launidadproductiva, financiera y monetaria;
laadopcin de una poltica econmica internacional comn; el fomento
de polticas de compensacin para superar lasasimetrasregionales; y el
comercio regional, connfasisenbienes de alto valor agregado.
2. Promover estrategias conjuntas de manejo sustentabledelpatrimonio
natural, en especial laregulacin de laactividadextractiva; lacooperacin y
complementacin energtica sustentable; laconservacin de labiodiversidad,
losecosistemas y el agua; lainvestigacin, eldesarrollo cientfico y el
intercambio de conocimiento y tecnologa; y laimplementacin de
estrategiascoordinadas de soberana alimentaria.
3. Fortalecer laarmonizacin de
laslegislacionesnacionalesconnfasisenlosderechos y regmenes laboral,
migratorio, fronterizo, ambiental, social, educativo, cultural y de salud
pblica, de acuerdoconlosprincipios de progresividad y de no regresividad.
4. Proteger y promover ladiversidad cultural, elejercicio de
lainterculturalidad, laconservacindelpatrimonio cultural y la memoria
comn de Amrica Latina y del Caribe, as como lacreacin de redes de
comunicacin y de un mercado comn para las industrias culturales.
5. Propiciar lacreacin de laciudadanalatinoamericana y caribea; la
libre circulacin de las personas enlaregin; laimplementacin de polticas
que garanticenlosderechos humanos de laspoblaciones de frontera y de los
refugiados; y laproteccincomn de loslatinoamericanos y caribeosenlos
pases de trnsito y destino migratorio.
6. Impulsar una poltica comn de defensa que consolide una alianza
estratgica para fortalecer lasoberana de los pases y de laregin.
7. Favorecer laconsolidacin de organizaciones de carcter
supranacional conformadas por Estados de Amrica Latina y del Caribe,
as como lasuscripcin de tratados y otros instrumentos internacionales
de integracin regional.(EQUADOR, 2008, grifo meu)
As relaes internacionais equatorianas se mostram regidas por princpios
coincidentes com os da ALBA, e dos outros pases citados acima, como independncia
e igualdade entre os pases, cooperao e solidariedade entre os povos, alm de priorizar
as aes de integrao internacional com os pases da Amrica Latina. Alm disso,
necessrio salientar que a constituio equatoriana se declara contrria ao imperialismo
e as condies de desigualdades que acentuam a explorao dos pases do Sul pelos
pases do Norte e luta em defesa de uma ordem global multipolar, com a participao de
diferentes blocos econmicos e polticos regionais. Essas declaraes esto em
consonncia com o posicionamento adotado pela ALBA como bloco. Alm disso, ao ler
as intenes do Equador para a sua integrao regional no cenrio internacional, a
insero do pas na ALBA pode ser considerada como uma consolidao dos seus
objetivos.
A constituio cubana apresenta no seu artigo 12, os princpios seguidos pelas
relaes internacionais do pas.
Artculo 12o.- La Repblica de Cuba
hacesuyoslosprincipiosantiimperialistas e internacionalistas, y
1. ratificasuaspiracin de paz digna, verdadera y vlida para todos los
Estados, grandes y pequeos, y poderosos, asentadaenelrespeto a
laindependencia y soberana de lospueblos y elderecho a
laautodeterminacin;
2. funda sus relaciones internacionalesenlosprincipios de igualdad de
derechos, libre determinacin de lospueblos, integridad territorial,
independencia de los Estados, lacooperacin internacional en beneficio e
inters mutuo y equitativo,el arreglo pacfico de controversiasen pie de
igualdad y respeto y losdemsprincipios proclamados enla Carta de
lasNaciones Unidas y enotros tratados internacionales de loscuales Cuba sea
parte;
3. reafirmasuvoluntad de integracin y colaboracinconlos pases de
Amrica Latina y del Caribe, cuyaidentidadcomn y necesidad histrica
de avanzar juntos hacialaintegracin econmica y poltica para lograr
laverdaderaindependencia, nos permitiraalcanzarel lugar que nos
corresponde enel mundo;
(CUBA, 1976, grifo meu).
A constituio cubana, que pode ser considerada a precursora dentre as
analisadas, deixa claro o seu posicionamento anti-imperialista e a defesa da soberania e
da independncia dos povos e de relaes pautadas pela igualdade e cooperao entre os
pases. A constituio cubana no apenas prioriza a integrao com os pases da
Amrica Latina como tambm convoca os mesmos para que se unam a fim de alcanar
a verdade independncia e assim o lugar que lhes pertence no panorama internacional.
Essa ideia da unio latino-americana como nica soluo para a verdadeira
independncia est presente em Bolvar e, assim, tambm se faz presente na ALBA.
A anlise da constituio dos pases participantes apenas refora a necessidade
de uma identificao poltica dos governantes dos pases participantes da ALBA para
que o bloco alcance xito em seus objetivos e consolide a sua integrao.
5 A ALBA COMO RESPOSTA AO IMPERIALISMO
O projeto da ALBA se inicia como uma resposta ao imperialismo, que conforme
analisado, rejeitado pelas constituies dos pases participantes do bloco. A ALBA
inicia como uma resposta ao projeto de integrao do imperialismo norte-americano,a
ALCA (rea de Livre Comrcio das Amricas). A comear pelo nome do processo que
uma sigla, um jogo de letras e palavras para contrastar com a sigla do projeto dos
EUA.
No incio, como j fora mencionado, a ALBA se denominada uma alternativa, a
Alternativa Bolivariana para os Povos de Nossa Amrica, para contrapor a alternativa
de integrao promovida pelos Estados Unidos. E para tornar evidente este contraponto,
o processo retoma os pensamentos de Bolvar, que lutou pela unio da Amrica Latina
em uma grande nao, denominada La Patria Grande, ainda na poca da
independncia dos pases latino-americanos.
Outro contraponto da ALBA aos EUA o protagonismo de Cuba no processo.
Aps a Revoluo Socialista, o pas Cubano foi excludo de todos os processos de
integrao do continente. J a ALBA no apenas agrega Cuba, como faz da ilha uma
das protagonistas deste projeto de integrao audacioso.
Outra forma de analisar a contraposio da ALBA ao capitalismo, e
principalmente, ao imperialismo, ltimo estgio do capitalismo, atravs do conceito
Grannacional e as aes Grannacionais, ou seja, as que so realizadas por meio de
Projetos e / ou Empresas Grannacionais.
5.1 Grannacional
O conceito Grannacional est no cerne da ALBA e descrito como
essencialmente poltico e pertencente a todos os aspectos da vida das naes. O conceito
Grannacional tem diferentes fundamentos: histrico e geopoltico, socioeconmico e
ideolgico. O fundamento histrico e geopoltico est centrado na viso de Bolvar, que
pregava a unio dos pases latino-americanos e caribenhos para a formao de uma
grannacin, com aes polticas alinhadas que compartilhem de uma mesma viso de
exerccio da soberania regional. O fundamento socioeconmico se baseia na satisfao
das necessidades sociais da populao atravs da superao das barreiras nacionais para
fortalecer as capacidades locais diante da economia mundial. J o fundamento
ideolgico est fundamento em uma viso crtica da globalizao neoliberal e na defesa
de um desenvolvimento sustentvel com justia social, da soberania das naes latino-
americanas e caribenhas e no seu direito de autodeterminao. (ALBA, 2008)
Os Projetos e as Empresas Grannacionaisderivam deste conceito e so as formas
prticas e concretas de atuao da ALBA nesta direo. (ALBA) Eles so formas de
integrao desenvolvidas pela ALBA, acordados entre os pases para avanar no
desenvolvimento sustentvel, aproveitando as potencialidades de cada pas e atendendo
as necessidades sociais de maior urgncia para a populao (ZUCK).
5.1.1 Projeto Grannacional
O Projeto Grannacional um programa de ao desenvolvido de acordo com os
princpios e objetivos da ALBA e que envolva em sua execuo dois ou mais pases do
processo de integrao. No necessria a participao de todos os pases do bloco, mas
sim a aprovao deles, em cada um dos Projetos Grannacionais. (ALBA, 2008)
Nem todo Projeto Grannacional deve gerar uma Empresa Grannacional, para um
uso adequado e consciente dos recursos pblicos os Projetos Grannacionais podem ser
realizados atravs das estruturas e instalaes dos pases. Assim a criao de uma
Empresa Grannacional se justifica na ausncia de estruturas suficientes dentro dos
pases participantes do Projeto Grannacional para a realizao do mesmo. J as
Empresas Grannacionais tm que ser, obrigatoriamente, produto de um Projeto
Grannacional. Sendo assim, o desenvolvimento da Empresa guiado com base nos
objetivos do Projeto que lhe deu origem (ALBA, 2008).
Os Projetos Grannacionais da ALBA se desenvolvem em diferentes reas como
alimentao, ambiente, cincia e tecnologia, comrcio justo, cultural, educao, energia,
indstria e minrio, sade, telecomunicaes, transporte, esporte, trabalho e segurana
social, habitao social e financeiro (ZUCK).
5.1.2 Empresas Grannacionais
La creacin de Empresas Trans-fronterizas Latino-caribeas Integradas
[Grannacionais] dentrodel ALBA enfocadas a laintegracin renovada, como
alternativa a las empresas transnacionales capitalistas de los pases queson
potencia, puede ser uno de losmedios para generareldesarrollosocio-
econmico que requierelaregin (CRUZ, 2007).
As Empresas Transnacionais so atores internacionais de direito privado, de
acordo com a nomenclatura utilizada nas relaes internacionais, e com a
crescentehegemonia do modelo de Estado neoliberal, as transnacionais passaram a ser
articuladores da economia mundial, colocando em crise a importncia do Estado. A
centralidade da acumulao de capital no cenrio mundial tem diminudo a importncia
do Estado como agente indutor do desenvolvimento, j que o mercado tem assumido
lugar de destaque (ALBA, 2008).
As Empresas Grannacionais surgem em oposio s empresas transnacionais, ao
privilegiar a produo de bens e servios para a satisfao humana ao invs da
reproduo e acumulao do capital. As Grannacionais so consideradasinstrumentos
econmicos fundamentais da ALBA para a criao de uma ampla zona de comrcio
justo entre toda Amrica Latina.
As Empresas Grannacionais devem estar de acordo com alguns critrios:
considerar a necessidade de integrao produtiva e complementao econmica dos
pases integrantes, utilizando a capacidade mxima de cada pas para alcanar os seus
objetivos;destinar a produo das Grannacionais, de forma prioritria, ao consumo do
mercado interno da ALBA, e, caso haja excedentes, os mesmos podem ser colocados
disposio do mercado internacional; ser autossustentvel, ou seja, buscar a sua
eficincia produtiva;explorar os recursos naturais e interagir com a natureza de forma
racional, por meio de projetos ambientalmente sustentveis e promover condies
dignas de trabalho e uma redistribuio justa das riquezas (CAVALIERI, 2012).
Las empresas grannacionales no se definen como tales por elmbito donde se
hayanconstituido, ni por sucomposicinaccionaria, sino por sunaturaleza constitutiva.
(ALBA, 2008). Sendo assim, as grannacionais podem ser bilaterais, trilaterais ou
multilaterais. Em relao aos recursos utilizados para a constituio das mesmas, cada
pas participante investir de acordo com as suas possibilidades. No entanto, as
decises, dentro das Empresas Grannacionais, sero sempre tomadas por meio de
consensos, para que no estejam vinculadas ao percentual de investimento inicial de
cada pas. J os excedentes econmicos sero direcionados a reinvestimentos na prpria
empresa e ao financiamento de projetos de carter social promovidos pelobloco (ALBA,
2008).
As Grannacionais so definidas como propriedade absoluta dos seus Estados
membros e podem, eventualmente, se associar com empresas privadas para o
desenvolvimento de determinada atividades. Assim, podemos definir as Grannacionais
como aquellas empresas de los pases del ALBA integradas productivamente,
cuyaproduccin se destinar fundamentalmente al mercado intra-alba (zona de comercio
justo), y cuyaoperacin se realizar de forma eficiente(ALBA, 2008).
5.2 Transnacional
As empresas Grannacionais so uma resposta da ALBA a atuao do
imperialismo no mbito internacional por meio das empresas Transnacionais. As
Transnacionais so consideradas os novos atores das Relaes Internacionais. Essas
empresas, geralmente pertencem ao setor privado e se relacionam apenas com o mbito
econmico. De acordo com Catarina (2004), uma forma de julgar o valor e importncia
destas empresas atravs de uma anlise da sua predominncia em todos os setores:
politico, econmico, social e popular.
Um conceito simples deste fenmeno traz que
Lastransnacionalespuedendefinirse como las empresas que acumulan o reproducensu
capital, enunespaciocompuesto por varios pases (CATARINA, 2004). Essas empresas
so compostas, em sua maioria, por diferentes tipos de capital e seus prprios sistemas
de financiamento. Assim lascorporacionestransnacionales por sus poderes
hegmonicos, se hanconstituidoensper Estados dentro los Estados nacionales
(CATARINA, 2004).
As empresas transnacionais so consideradas fundamentais para a dinmica do
sistema capitalista pero a su vez propiciansuinestabilidad,
impulsanlaconcentracindelingreso y sonlas portadoras de lastendencias a
laconcentracin y centralizacindel capital que caracterizanlaacumulacin (CRUZ,
2007).Os objetivos da forma de produo das transnacionais so obter os menores
custos de produo e conseguir abastecer os mercados mundiais. As transnacionais so
cada vez mais identificadas como sujeitos, no apenas econmicos, mas tambm
polticos, pela influncia que exercem no cenrio internacional (CRUZ, 2007).
Quanto aos seus objetivos, as transnacionais tm suas atividades
dominadas por el objetivofundamental de laobtencindel mximo de
beneficiosenel mnimo de tiempo y por tanto sus funciones y
actividadesgiranen torno a laconsecucin de este. [...] Sin embargo podemos
sealarotras funciones pero siempreteniendoencuentaque todas
giranalrededor de su primordial objetivo(CRUZ, 2007).
Assim o autor deixa claro que o nico objetivo das transnacionais o lucro, ou seja, a
rentabilidade das suas atividades, outras consequncias das atividades destas empresas
devem ser consideradas externalidades e no o objetivo final das mesmas.
5.3 Comparao Grannacional x Transnacional
Abaixo apresentado um quadro resumo para comparar as Empresas
Transnacionais e as Empresas Grannacionais, de acordo com as caractersticas
apresentadas nos itens anteriores.
TRANSNACIONAL GRANNACIONAL
Estrutura Privada (majoritariamente) Pblica, s se faz
necessria quando os
pases no possuem a
estrutura necessria para o
desenvolvimento do
Projeto Grannacional em
que est inserida.
Objetivo(s) Lucro para os investidores,
donos do capital.
Tem objetivos de mbito
social, poltico e
econmico de acordo com
o interesse dos pases
participantes da empresa.
Externalidades Pode ter diferentes Traz externalidades
externalidades, positivas ou
negativas, como a criao
de empregos e a poluio e
destruio do meio
ambiente de uma regio.
positivas para as regies
em que atua, alm dos
benefcios econmicos e
sociais que fazem parte dos
objetivos principais da
organizao.
Modo de atuao Atuao no mercado, guia-
se pelo mbito econmico.
Tem como referncia
institucional e legislativa,
no mbito internacional, a
Organizao Mundial do
Comrcio (OMC).
Atua de acordo com os
objetivos e princpios da
ALBA, respeitando a
legislao do processo de
integrao e dos pases em
que est inserida.
Insero no pas A insero realizada
atravs de capital privado,
porm em muitos casos
recebe incentivos dos
governos dos pases em
que se instalam para
realizar as suas atividades
de mercado.
A insero no pas ocorre
atravs de capital pblico,
que vem dos pases que
participam da iniciativa.
Este simples quadro resumo apenas refora e exemplifica as diferenas
apresentadas por um desenvolvimento e uma integrao regional promovidos atravs de
empresas Transnacionais, ou seja, atravs da atuao do mercado, ou por empresas
Grannacionais, de acordo com a lgica anti-imperialista trilhada pela ALBA.
6 CONSIDERAES FINAIS
Para continuar o estudo da ALBA parece ser necessrio propor uma linha terica
para explicar a formao, consolidao e evoluo do processo. Como citado
anteriormente, os conceitos utilizados para a avaliao dos outros processos, em
especial a consagrada Teoria de Bela Balassa, se mostra insuficiente como referencial
terico na anlise da ALBA. Com base no que foi apresentado neste artigo, podemos
estabelecer pontos de aprofundamento para explicao do processo.
A linha terica a ser escolhida para anlise do processo deve levar em
considerao a afinidade poltica entre os pases que constituem o bloco, os eventos
externos que causam instabilidade no processo, a interferncia da poca eleitoral e da
alternncia no poder nos pases membros no bloco. A anlise do processo tambm deve
considerar se a possibilidade de realizar acordos bilaterais entre os pases no mbito do
bloco causa interferncias no seu [Link] disso, uma teoria analtica para
interpretao da atuao do bloco deve investigar o que motiva as aes da ALBA. As
motivaes podem ser divididas em trs linhas: aes como resposta ao imperialismo
norte-americano e unio poltica, econmica, social e popular de todo o continente
latino-americano e do Caribe.
Uma anlise slida e completa da ALBA se torna difcil devido a complexidade
do processo, que se desenvolve com o tempo, ampliando seus objetivos e formas de
atuao. A ALBA, ao contrrio do MERCOSUL, por exemplo, no nasceu com um
objetivo determinado, como se tornar um Mercado Comum. Ao contrrio, por ser um
projeto amplo e ambicioso, o bloco anseia uma integrao no mbito poltico,
econmico, social e popular, e a participao de toda a Amrica Latina e o Caribe, e no
apenas de um grupo de pases. A amplitude dos objetivos deste processo faz com que a
ALBA ainda seja um tema a ser aprofundado em muitos outros artigos, que como este
objetiva auxiliar na compreenso deste fenmeno importante da poltica e das relaes
internacionais dentro da nossa Amrica Latina.
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El acceso a la Justicia de los sectores vulnerables en la
Provincia de San Luis.
Autor:
Nombre: Serrano, Manuel Francisco
Alumno de 5to ao la carrera de Abogaca de la Universidad Nacional de San Luis
Mail: manu.602@[Link]
Pertenencia institucional: Proyecto de Investigacin PROICO N 50612 Rgimen
Poltico y Cultura Poltica Universidad Nacional de San Luis
rea temtica sugerida: Estado, Administracin y Polticas Pblicas.
Resumen:
En este trabajo se har una resea acerca de la evolucin del concepto de acceso a la
Justicia hasta su concepcin actual. Luego se realizar un anlisis comparativo entre las
recomendaciones de la Comisin Nacional para el Acceso a la Justicia acerca de los
medios alternativos para la solucin de conflictos con la situacin actual en la Provincia
de San Luis. Finalmente se har un anlisis valorativo de las consecuencias de la falta
de cumplimiento de las recomendaciones, sobre todo en el aspecto de la ciudadana y
las posibilidades efectivas de acudir al Estado para solucionar los conflictos.
Trabajo preparado para su presentacin en el XI Congreso Nacional y IV Congreso
Internacional sobre Democracia, organizado por la Facultad de Ciencia Poltica y
Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario. Rosario, 8 al 11 de
septiembre de 2014
Introduccin
El acceso a la Justicia constituye un Derecho Fundamental que permite a las personas
acceder a las instituciones pblicas para solucionar sus conflictos. En este trabajo se
har una resea acerca de la evolucin del concepto de acceso a la Justicia hasta su
concepcin actual, sostenida por el Manual de Polticas Pblicas para el Acceso a la
Justicia del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y las Reglas de Brasilia
sobre Acceso a la Justicia de las Personas en Condicin de Vulnerabilidad aprobadas
por la XIV Cumbre Judicial Iberoamericana, celebradas en Brasilia los das 4 a 6 de
marzo de 2008. Luego se realizar un anlisis comparativo entre las recomendaciones
de la Comisin Nacional para el Acceso a la Justicia acerca de los medios alternativos
para la solucin de conflictos (que siguen los lineamientos del Manual y las Reglas)
y la situacin actual en la Provincia de San Luis. Finalmente se har un anlisis
valorativo de las consecuencias de la falta de cumplimiento de las recomendaciones,
sobre todo en el aspecto de la ciudadana y las posibilidades efectivas de acudir al
Estado para solucionar los conflictos.
Evolucin del concepto de Acceso a la Justicia
El acceso a la Justicia constituye un Derecho Fundamental del que se goza en la medida
en que los ciudadanos puedan solucionar sus conflictos y necesidades jurdicas por
medio de las instituciones pblicas. Es, tal vez, el derecho fundamental ms importante
en un Estado de Derecho debido a que se caracteriza como un derecho bisagra, dado
que es a travs de l por el que se puede reclamar la vigencia y garantas de los derechos
consagrados en el sistema normativo (Direccin Nacional de Promocin y
Fortalecimiento para el Acceso a la Justicia 2012: 17)
Gustavo Maurino (2008: 141-143) entiende que, en la prctica jurdica, el acceso a la
Justicia ha sido histricamente definido sobre tres pilares:
Es una herramienta neutral para proteger derechos, fundamentalmente los civiles
y polticos;
Se lo entiende como una herramienta defensiva, un remedio particular para
cuando los derechos son afectados. Una vez subsanados (si encuentra respuesta
favorable en la Justicia) el acceso a la misma no tiene otra funcin;
Es considerado en trminos estrictamente individuales, como un mecanismo de
defensa frente al Estado.
Este paradigma conceptual se fundamenta en que un Estado solo debe cumplir con
funciones negativas con respecto a los derechos de los ciudadanos, es decir, se limita al
resguardo de la propiedad, la libertad y la seguridad de las personas. Las polticas
pblicas no estn en este paradigma encuadradas como una obligacin del Estado. Hay
pocos derechos legislados (slo los civiles y polticos) y al no estar entre sus
obligaciones, el Estado no se impone la obligacin de garantizar el libre juego poltico
entre sus ciudadanos, por ende las democracias son incipientes. Se est frente a un
Estado Liberal en el que el Poder Judicial se limita a resolver conflictos, encuadrando su
solucin en los derechos civiles y polticos.
A partir de luchas entabladas generalmente desde la sociedad civil, se ha logrado que el
Estado sea obligado a tener ms participacin en la vida social. Los derechos
reconocidos han aumentado. Las reformas constitucionales de Argentina, especialmente
las de 1957 y 1994 han incorporado los derechos sociales, culturales y econmicos, y
los derechos difusos, respectivamente. Adems, se la ha dado rango constitucional a
diversos Tratados Internacionales de Derechos Humanos que consagran derechos
fundamentales.
A ello debe sumarse que, adems de los Estados, existen organizaciones
supranacionales que no slo reconocen derechos, obligaciones y garantas, sino que
tambin cuentan con amplias potestades para decidir cuestiones que suceden dentro de
los Estados que, por la importancia de sus efectos y por sus caractersticas, escapan de
las fronteras estatales y se convierten en cuestiones mundiales. En la actualidad los
derechos humanos son un tema principal en la agenda de los sujetos polticos en la
escena local, nacional e internacional.
El rol del Poder Judicial tambin ha cambiado, y ha adoptado una forma ms
participativa en la sociedad. Por medio de sus fallos, obliga al Estado a que garantice el
goce de los derechos econmicos, sociales y culturales para grupos sociales enteros, o el
cumplimiento de las medidas necesarias para detener daos al conjunto social, o con
medidas en favor del medio ambiente, salud, educacin, etc.
Es as, como el concepto de acceso a la Justicia no puede ser el mismo que el sostenido
por el Estado Liberal.
A partir de estas reflexiones es que Maurino (2008: 144-145) sostiene que se deben
incorporar tres nuevas dimensiones al acceso a la Justicia:
Pensar la dimensin sustantiva y no instrumental del acceso a la Justicia,
significa que estar ante la Justicia, no debe ser slo un remedio a un derecho
vulnerado, sino una forma de participacin ciudadana, garantizando que los
grupos ms postergados y vulnerables accedan a ella;
A la dimensin defensiva se le debe agregar la dimensin emancipatoria del
acceso a la Justicia, la cual no se agota en la defensa de un derecho, sino que
tambin debe unirse al reclamo de ciudadana. Es decir, la nocin de ciudadana
no slo se circunscribe a los derechos civiles, sino que adems lo integran el
cmulo de derechos sociales, culturales, econmicos y difusos del que gozan
todas las personas;
Finalmente hay una dimensin colectiva del acceso a la Justicia cuya funcin es
mejorar las condiciones de acceso a la Justicia. Por ejemplo, se deben elaborar
diversas formas de defensa de derechos para solucionar problemas estructurales
de grupos sociales, y no slo circunscribirse a los individuos.
Estas dimensiones son caractersticas de los modelos y recomendaciones que imperan
en la actualidad sobre los mecanismos y medidas necesarias para garantizar el acceso a
la Justicia de los sectores vulnerables en la sociedad.
Ejemplo de las nuevas formas de concebir el acceso a la Justicia son el Manual de
Polticas Pblicas para el Acceso a la Justicia del Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (en adelante el Manual) y las Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia
de las Personas en Condicin de Vulnerabilidad aprobadas por la XIV Cumbre Judicial
Iberoamericana, celebradas en Brasilia los das 4 a 6 de marzo de 2008 (en adelante Las
Reglas)
El Manual sostiene que El acceso a la justicia es un concepto que hace referencia a
las posibilidades de las personas de obtener una respuesta satisfactoria a sus
necesidades jurdicas y cuyo mbito material de aplicacin se delimita mediante el
anlisis del conjunto de derechos de los ciudadanos y la valoracin de la naturaleza y
extensin de la actividad pblica y de los mecanismos o instrumentos jurdicos
necesarios para garantizarlos. (2005: 11).
De esta definicin surge claramente la obligacin del Estado de establecer los
mecanismos o instrumentos jurdicos para garantizar el conjunto de derechos de los
ciudadanos, es decir, adopta una postura en la que le da una activa participacin al
Estado para la proteccin de todos los derechos, y no slo los civiles y polticos. Esa
obligacin se materializa a travs de polticas pblicas. Estas implican crear o
fortalecer toda instancia, estatal o comunitaria, centralizada o descentralizada, que
coadyuve a garantizar el ejercicio de los derechos y que sea capaz de dar respuesta,
con imparcialidad e integridad, a las demandas de las personas, en especial de las de
aquellas ms desfavorecidas. (2005: 14).
Ms precisamente, deben contemplar la creacin de una multiplicidad de mecanismos
complementarios capaces de superar las distintas barreras estructurales que impiden el
acceso a la Justicia a los sectores vulnerables de la sociedad. Para ello, las polticas
deben sostenerse sobre los siguientes principios (2005: 14-17):
Universalidad: aquellas personas que no puedan costearse los servicios
necesarios para satisfacer sus necesidades jurdicas deben contar con un sistema
que les asegura la gratuidad de los mismos. Tambin garantizar que los
mecanismos de acceso a la Justicia respeten las garantas de debido proceso.
Gratuidad, sostenibilidad y subsidiariedad: son complementarios del anterior, ya
que al configurarse el sistema como subsidiario y descentralizado, la gratuidad
se requiere para que el mismo sea sostenible.
Calidad: se debe procurar que la calidad del sistema pblico sea igual o mejor
que cualquier sistema privado.
Adaptabilidad: los sistemas deben adaptar la oferta a la demanda con la mayor
celeridad posible.
Con estas caractersticas se puede sostener que lo que se debe garantizar es un sistema
de Justicia descentralizado y de fcil acceso por parte de la poblacin, que atienda las
necesidades jurdicas de toda la sociedad y que supere las barreras estructurales que
limitan su goce.
En este sentido, las Reglas se asientan sobre pilares coherentes con los sostenidos por el
Manual, enfocados principalmente en los sectores vulnerables. Realizar un anlisis
exhaustivo de las mismas sera un trabajo que excede por mucho al presente, por lo que
el mismo se limitar a la regla 43 sobre formas alternativas de resolucin de conflictos y
personas en condicin de vulnerabilidad.
Esta dice: (43) Se impulsarn las formas alternativas de resolucin de conflictos en
aquellos supuestos en los que resulte apropiado, tanto antes del inicio del proceso
como durante la tramitacin del mismo. La mediacin, la conciliacin, el arbitraje y
otros medios que no impliquen la resolucin del conflicto por un tribunal, pueden
contribuir a mejorar las condiciones de acceso a la justicia de determinados grupos de
personas en condicin de vulnerabilidad, as como a descongestionar el funcionamiento
de los servicios formales de justicia.
Segn esta recomendacin, para garantizar el acceso a la Justicia, adems de las
instancias tradicionales de Justicia mediante acciones antes los Juzgados, se insta a que
el Estado genere medios alternativos para la solucin de los conflictos.
La situacin en la Provincia de San Luis, Argentina
La Corte Suprema de Justicia de la Nacin, a travs de la Comisin Nacional de Acceso
a la Justicia, enumera los distintos medios de alternativos de acceso a la Justicia que se
pueden establecer en las distintas provincias
1
. A partir de la breve caracterizacin que la
Corte ha efectuada de cada institucin, se intentar efectuar un anlisis comparativo
con la Provincia de San Luis y los medios alternativos existentes (o no) para producir el
mejor acceso a la Justicia.
Estos son:
Mediacin: Es un sistema donde se propone el dilogo entre las partes y,
mediante la ayuda del mediador, lograr un acercamiento entre ellas para obtener
un acuerdo que solucionar el conflicto.
En San Luis est legislada por la Ley IV-0700-09 que le da carcter obligatorio
para determinados procesos
2
y adems, incorpora la mediacin extrajudicial. En
ambas se debe abonar los honorarios del mediador, salvo que en la mediacin
judicial una de las partes haya obtenido el beneficio de litigar sin gastos
3
.
Facilitacin: Existen conflictos esencialmente sociales que escapan a las
soluciones judiciales. Las facilitaciones son procesos de construccin de
consenso en donde los facilitadores intentan lograr acuerdo entre las partes para
que el conflicto no escape a la decisin judicial.
San Luis no cuenta con este mecanismo.
Conciliacin: Consiste en el acercamiento de las partes, frente presencia de la
autoridad judicial, con el objeto de que ellas logren acordar la solucin antes de
que se prosiga el juicio o se dicte sentencia.
1
Disponible en [Link]
2
Ley IV-0700-09 art. 3: La Mediacin ser obligatoria en los siguientes casos: a) En toda contienda civil,
comercial y/o laboral, cuyo objeto sea materia disponible por los particulares; b) En todos los procesos
en donde se solicite el beneficio de litigar sin gastos, excepto en las causas excluidas por el Artculo 4; c)
En las acciones civiles resarcitorias derivadas de acciones tramitadas en el fuero penal; d) Los aspectos
patrimoniales originados en asuntos de familia, otras acciones conexas (tenencia de hijos, rgimen de
visitas, etc.) y dems cuestiones derivadas de los procesos indicados en el Artculo 4 Inciso b); e) En los
procesos de ejecucin y juicios de desalojo. El presente Rgimen de Mediacin ser optativo para el
reclamante, debiendo en tal supuesto el requerido ocurrir a tal instancia; f) Cuando el Juez, por la
naturaleza del asunto, su complejidad, los intereses en juego, estime conveniente intentar la solucin
del conflicto por la va de la Mediacin
3
GRATUIDAD - MEDIACIONES JUDICIALES GRATUITAS.- Art. 32: El Superior Tribunal de Justicia deber
proveer los medios y las formas para cubrir los requerimientos de las personas sin recursos. En las
mediaciones judiciales, en la cuales una de las partes haya obtenido el beneficio de litigar sin gastos, la
Mediacin ser gratuita para ste, debiendo documentar fehacientemente tales extremos. El Mediador
agregar los documentos acreditantes a la carpeta del caso, a los fine de ser abonados con los recursos
provenientes del Fondo de Financiamiento que se crea en el Artculo 45.-
En San Luis est legislada en el CPCC en su art. 36 inc. 4
4
; CPL art. 18
5
; CPC
art. 553
6
.
Arbitraje: Consiste en que las partes de comn acuerdo deciden llevar su caso
ante un rbitro o tribunal arbitral para que decida sobre la cuestin. Es netamente
privado y sujeto a la autonoma de las partes.
En San Luis est legislado en el CPCC en los arts. 763 a 799 y admiten que toda
cuestin transable en cualquier estado del juicio puede ser llevada ante rbitros.
Casas de Justicia: Son centros de atencin al ciudadano para informacin,
orientacin y provisin de una adecuada resolucin de disputas. Tienen como
objetivo el acercamiento de la Justicia a aquellas comunidades o regiones lejanas
del centro de las ciudades y a las que les resulta complicado acudir a los
juzgados o tribunales tradicionales.
San Luis no posee Casas de Justicia.
Oficina Multipuertas: Son centros de solucin de disputas. Se fundamentan en la
tesis de que existen ventajas y desventajas para un caso especfico que hacen
aconsejables diferentes formas de resolucin de las mismas. Por ello se ofrecen
diversas alternativas de acuerdos, dependiendo a las caractersticas del conflicto.
San Luis no cuenta con Oficinas Multipuertas.
Oficina de Atencin Permanente: Funciona como un centro de atencin
permanente, las 24hs los 365 das del ao para receptar denuncias, informar y
asesorar a los ciudadanos.
En San Luis no hay Oficinas de Atencin Permanentes.
4
Cdigo Procesal Civil y Comercial de la Provincia de San Luis art. 36: FACULTADES ORDENATORIAS E
INSTRUCTORIAS.- An sin requerimiento de parte, los jueces y tribunales podrn: 4 Disponer, en
cualquier momento, la comparecencia personal de las partes para intentar una conciliacin o requerir
las explicaciones que estimen necesarias al objeto del pleito. La mera proposicin de frmulas
conciliatorias no importar prejuzgamiento.
5
Cdigo Procesal Laboral de la Provincia de San Luis art. 18: Durante todo el curso del proceso el
Tribunal debe, en cuanto lo estime posible, procurar el avenimiento de las partes. Est facultado para
proponer cualquier forma de conciliacin dirigida: 1) Simplificar las cuestiones litigiosas. 2) Rectificar
errores materiales en que se hubiere incurrido. 3) Admitir los hechos reconocidos por las partes
reduciendo as la actividad probatoria. 4) Realizar cualquier avenimiento parcial que facilite la pronta
terminacin del juico, garantizando los derechos del trabajador.-
6
Cdigo Procesal Criminal de la Provincia de San Luis Art. 553: No se dar curso a querella por calumnia
o injuria, sin convocar previamente al querellante y al querellado a una audiencia de conciliacin que se
fijar dentro de los diez (10) das de entablada la querella.-
Servicios itinerantes (Jueces, abogados u otros): Consiste en la posibilidad de
movilizar jueces, abogados o empleados judiciales a fin de que asesoren,
informen y recepten denuncias en las zonas alejadas de los centros judiciales y
de esa forma facilitar el acceso a la Justicia de numerosas colectividades,
pueblos, ciudades, zonas, etc.
En San Luis el acuerdo del Superior Tribunal de Justicia N 710/08 prev en su
art. XVII que el Superior Tribunal de Justicia podr disponer por intermedio del
centro de mediacin judicial la prestacin del servicio de mediacin en cualquier
lugar de la provincia, cuando as se solicite, mediante el traslado de los
mediadores que a tal efecto se designen
Jueces de Paz: Son funcionarios jurisdiccionales asentados en las diversas
localidades de las provincias con competencia en cuestiones de poca cuanta.
Tienen el objetivo de resolver los diversos conflictos que se decidan judicializar
en las mismas.
En San Luis se encuentra legislado en la Ley Orgnica de Administracin de
Justicia IV-0086-2004 arts. 60 a 69. Se establece que los Jueces tendrn asiento
en diversas localidades con competencia en materia civil patrimonial y
comercial y la cuanta mxima, objeto de las pretensiones, que pueden conocer
se establece por Resolucin del Superior Tribunal de Justicia.
Oficina de Atencin a la Vctima: Funciona como centro auxiliar de la Justicia
que brinda orientacin y contencin a las vctimas de delitos.
En San Luis
7
se han creado por medio de la Ley N I-0010-2004, que tiene como
principal objetivo informar, orientar y asistir a las vctimas de delito en su
dimensin de dao recibido con el fin de incorporarla a la Red de Contencin a
la Vctima de Delito y comenzar desde esta perspectiva el abordaje
transdisciplinario (art. 2), para ello contar con un equipo transdisciplinario (art.
3). Esta legislacin entiende por vctima a la persona ofendida por la comisin
de un delito. A ella se le garantiza: 1. Recibir un trato digno y respetuoso. 2.
Contar con acompaamiento profesional para orientacin e informacin del
proceso que debe seguir en el mbito judicial. 3. Proteccin inmediata a la
7
En la base de datos de la de la Comisin Nacional de Acceso a la Justicia no se encuentran estos datos,
por lo que est desactualizado a la fecha (21/07/2014).
vctima de delito dentro de la red, de acuerdo al hecho agresor. 4. La rpida
intervencin con el propsito de evitar la exclusin simblica y los procesos de
revictimizacin. 5. La salvaguarda de su intimidad (art. 4).
Oficina de Violencia Domstica: Al igual que el anterior, es un centro de
contencin, orientacin y receptor de denuncias de delitos o contravenciones
originados en la violencia domstica.
En San Luis no existe tal oficina. Slo se ofrece la opcin de denunciar
mediante la pgina web del Poder Judicial
8
las situaciones de violencia
domstica, o mediante las formas tradicionales (denuncia policial, excitacin
fiscal, querella o de oficio por parte del juez). Tambin se han creado Secretaras
de violencia en cada Juzgado de Familia con funcionamiento en turnos matutino
y vespertino.
Restitucin de Menores: Est constituido por jueces que integran la Red
Nacional de Jueces para la aplicacin del Convenio de la Haya en Materia de
Restitucin Internacional de Menores.
En San Luis, contamos con ello en la 1Circunscripcin en el Juzgado de
Familia y Menores N1
Otros sistemas:
o Oficina de informes: Se encuentra en la 1Circunscripcin Judicial de la
Provincia. Funciona en el hall central de Tribunales (Rivadavia 340, San
Luis) realizando atencin al pblico en forma personal, telefnica o por
correo electrnico en horario de 7 a 13hs.
o Consultorio Jurdico Gratuito prximo a ponerse en marcha y que
depender de la Universidad Nacional de San Luis. Tiene como funcin
aportar a la comunidad de la Ciudad de Villa Mercedes un servicio
jurdico gratuito a todas aquellas personas que no puedan pagar un
abogado y puedan utilizar el beneficio de litigar sin gastos.
Dada as la situacin, se puede afirmar que la Provincia carece de algunos de los
requerimientos que desde la Corte Suprema de Justicia de la Nacin se enumeran como
alternativas para el mejor acceso a la Justicia. En la comparacin fijada -en el aspecto
8
[Link]
cuantitativo- se puede decir que faltan menos de la mitad de los mecanismos
alternativos (Facilitacin, Casas de Justicia, Oficina Multipuertas, Oficina de Atencin
Permanente, Oficina de Violencia Domstica).
Cuadro 1: Anlisis comparativo entre los requerimientos de la Comisin Nacional de Acceso a la Justicia
y las instituciones de la Provincia de San Luis.
Medios alternativos recomendados por
la Comisin Nacional de Acceso a la
Justicia
Situacin en la Provincia de San Luis
Mediacin Ley IV-0700-09
Facilitacin
Conciliacin CPCC art. 36 inc. 4; CPL art. 18; CPC art.
553
Arbitraje CPCC arts. 763 a 799
Casas de Justicia
Oficina Multipuertas
Oficina de Atencin Permanente
Servicios itinerantes(Jueces, abogados u
otros)
Acuerdo Superior Tribunal de Justicia N
710/08
Jueces de Paz Ley Orgnica de Administracin de
Justicia IV-0086-2004 arts. 60 a 69
Oficina de Atencin a la Vctima Ley N I-0010-2004
Oficina de Violencia Domstica
Restitucin Menores Juzgado de Familia y Menores N1
1Circunscripcin Judicial de la Provincia
Otros sistemas -Oficina de Informes.
-Consultorio Jurdico Gratuito.
Consecuencias de las carencias de mtodos alternativos
La falta de alguno de los medios alternativos que facilitan el acceso a la Justicia, en
trminos cualitativos, ponen en riesgo la calidad de la ciudadana vinculada a estos
derechos pues afectan especialmente a los sectores en condicin de vulnerabilidad
9
.
Ello es as, porque la nocin de ciudadana limitada al aspecto formal de goce de ciertos
derechos y deberes polticos (tales como elegir y ser elegidos para ocupar cargos
pblicos de gobierno y administracin) o de pertenencia a cierta comunidad, ignora los
obstculos estructurales a que estn sometidos algunos sectores de la poblacin. La
positivacin de derechos sociales, culturales y econmicos significan el reconocimiento
de esos obstculos y la consiguiente obligacin del Estado generar las condiciones
previas para el efectivo goce de los derechos.
El ejercicio formal de la ciudadana requiere necesariamente condiciones materiales que
orientadas hacia el efectivo goce de los derechos (Anchustegui Igartua 2012: 70).
Thomas Humphrey Marshall, luego de distinguir tres derechos desarrollados
histricamente: Polticos, Civiles y Sociales, sostiene que con respecto a los terceros, se
puede hablar de la existencia de una ciudadana social, en la que a la par de los
derechos de que es titular y de su pertenencia a una comunidad, se unen las condiciones
materiales que posibilitan el ejercicio de ambos. Sera un aspecto conexo y necesario de
la ciudadana formal (en Anchustegi Igartua 2010: 154-155).
Adems de este problema, se debe sumar el de la distancia de los sectores poblacionales
alejados de los asientos de las circunscripciones judiciales (San Luis, Villa Mercedes y
Concarn). La distancia es reconocida por la Direccin Nacional de Promocin y
Fortalecimiento para el Acceso a la Justicia (2012: 24) como una barrera estructural
para el acceso a la Justicia. Ello es debido a que los sectores de bajo de recursos,
9
Las reglas 3 y 4 de Brasilia conceptualiza qu es lo que se entiende por persona en condicin de
vulnerabilidad:
(3) Se consideran en condicin de vulnerabilidad aquellas personas que, por razn de su edad, gnero,
estado fsico o mental, o por circunstancias sociales, econmicas, tnicas y/o culturales, encuentran
especiales dificultades para ejercitar con plenitud ante el sistema de justicia los derechos reconocidos
por el ordenamiento jurdico.
(4) Podrn constituir causas de vulnerabilidad, entre otras, las siguientes: la edad, la discapacidad, la
pertenencia a comunidades indgenas o a minoras, la victimizacin, la migracin y el desplazamiento
interno, la pobreza, el gnero y la privacin de libertad.
La concreta determinacin de las personas en condicin de vulnerabilidad en cada pas depender de
sus caractersticas especficas, o incluso de su nivel de desarrollo social y econmico.
muchas veces no pueden afrontar el gasto de trasladarse hasta las sedes de los Juzgados
debido a que no cuentan con los recursos o los horarios de atencin del Poder Judicial es
el mismo que su jornada laboral. Tambin debe sumarse la dificultad de acceso a los
profesionales del derecho.
En este sentido, la falta de Casas de Justicia y Oficina de Atencin Permanente, limita
seriamente las posibilidades de todas aquellas personas que vivan en esas zonas, y ello
no se resuelve con las Oficinas Itinerantes, pues stas solo se ocupan de la mediacin
cuando el conflicto ya ha llegado a sede judicial, dejando fuera a diversas situaciones
que no alcanzan a llegar a tal estadio.
Por otra parte, los Jueces de Paz, tanto Legos como Letrados, si bien constituyen una
herramienta indispensable para las poblaciones alejadas, estos tienen una competencia
limitada a determinadas situaciones del fuero civil patrimonial y comercial dentro de un
lmite monetario en el objeto del pleito, por lo que deja fuera diversas situaciones de
familia, administrativas y penales que no pueden ser solucionados por ellos.
La otra situacin particular es la falta de una Oficina de Violencia Domstica. Dicha
situacin genera un desamparo a la vctima que, adems de revictimizarla, impide que
se afronte la problemtica de una manera eficaz. Si bien esta situacin no se limita slo
a la violencia de gnero, en su mayora, las vctimas son mujeres
10
. Por lo que, adems
de continuar con la discriminacin basada en el gnero, se est frente a una situacin
donde el Estado no est cumpliendo, no slo con las recomendaciones mencionadas,
sino tambin con los diversos instrumentos internacionales de Derechos Humanos sobre
el tema, ratificados por la Argentina
11
(Barrancos 2006: 296-302).
Las situaciones de violencia domstica se generan en un mbito, el domstico, en el que
los sujetos estn atravesados por diversas relaciones que los subjetivan de una forma
determinada (Foucault 1988: 3-5), lo que implica que el poder llegar a una solucin no
pueda sustentarse nicamente en el derecho, sino en distintas herramientas alternativas.
Aqu es esencial el establecimiento de Facilitadores y Oficinas Multipuertas. Estas,
actuando de forma interdisciplinaria y a la par del sistema jurisdiccional, permiten que a
10
Ver las estadsticas de la Oficina de Violencia Domstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nacin,
que si bien son referidos a casos ocurridos en la provincia de Buenos Aires, son ilustrativas de la
situacin en general. [Link]
11
Convencin sobre Eliminacin de todas las Formas de Discriminacin contra la Mujer aprobado por
Ley 23.179 que cuenta con jerarqua constitucional (art. 75 inc. 22 CN) y su Protocolo Facultativo
aprobado por Ley 26.171.
las soluciones que dicten los Juzgados no se le escapen situaciones por fuera del objeto
de la demanda, pero que estn dentro de las relaciones problemticas en el mbito
domstico.
Finalmente, debe agregarse la importancia de la educacin ciudadana. El
reconocimiento de los derechos es presupuesto necesario para su posterior exigibilidad,
por lo que el Estado, a travs de polticas pblicas debe generar las condiciones
socioeconmicas para que los ciudadanos sean informados y educados acerca de la
titularidad de los derechos y de las diferentes formas de exigibilidad que se ofrecen.
Reflexiones finales
La nocin de acceso a la Justicia ha sufrido cambios de acuerdo a las luchas sociales
existentes a travs de la historia. En la actualidad, se lo entiende como un Derecho
Fundamental, que el Estado debe garantizar a travs de polticas pblicas en los que
abarque diferentes medios de solucin de conflictos coherentes con los distintos
derechos existentes (civiles, polticos, econmicos, sociales, culturales, difusos).
As lo entienden el Manual de Polticas Pblicas para el Acceso a la Justicia del
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y las Reglas de Brasilia sobre Acceso
a la Justicia de las Personas en Condicin de Vulnerabilidad; como as tambin la
Comisin Nacional de Acceso a la Justicia. Esta ltima, adems ha relevado un mapa en
donde recomienda diversos medios alternativos de solucin de conflictos y su
cumplimiento por parte de las provincias.
En la Provincia de San Luis se observan graves faltas que configuran violaciones de los
Derechos Fundamentales debido a que el Estado no cumple, o lo hace solo parcialmente
(tal como se ha desarrollado) con su obligacin de crear las instituciones necesarias para
asegurar la exigibilidad de los derechos. Una de las consecuencias de esta situacin es la
de poner en riesgo la calidad de ciudadana, en el sentido de que se ignoran los
obstculos estructurales a que estn sometidos algunos sectores de la poblacin y no se
establecen condiciones materiales orientadas hacia el efectivo goce de los derechos.
Adems, situaciones en las que la distancia con los asientos de las circunscripciones
judiciales, llevan a que sectores poblacionales no tengan acceso a la resolucin de sus
conflictos por medios oficiales. Finalmente, se deja en desamparo a las cuestin de
violencia domstica ya que no se cuenta con medios aptos que logren atacar los
conflictos desde diversas alternativas y ofrecer soluciones integras.
Bibliografa
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Los Hidrocarburos del Pasado, Presente y Futuro
Rolandi, Mara Lis
Sabatini, Franco
Trabajo preparado para su presentacin en el XI Congreso Nacional y IV
Congreso Internacional sobre Democracia, organizado por la Facultad de Ciencia
Poltica y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario. Rosario, 8
al 11 de septiembre de 2014
rea: Poltica Internacional
La situacin energtica se ha convertido en un problema de agenda en todas las
administraciones del mundo. Los grandes actores del sistema internacional han
moldeado sus polticas con el fin de evitar el desabastecimiento y poder dar continuidad
a sus modelos basados en el progreso material. En consonancia, analizar y describir cual
es han sido las polticas en trminos energticos, especficamente en torno a los
hidrocarburos, en un espacio internacional, regional y nacional son el punto de partida
de esta investigacin.
Por ltimo, la cuestin energtica en la Argentina ha sido un tema de importancia
relevante en los ltimos diez aos de gestin de gobierno y en proporcin sus
consecuencias econmicas y sociales. Por eso, a partir de la nacionalizacin de YPF en
2012 se busca potenciar la formacin de recursos humanos propios a travs de polticas
pblicas concretas; se tornar importante la alianza estratgica de asociacin entre YPF
y el CONICET y, el programa de vinculacin tecnolgica entre YPF y algunas
universidades nacionales.