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El Sueño de La Inyeccion de Irma

El documento analiza el famoso sueño de Freud sobre la paciente Irma. En el sueño, Freud ve la boca de Irma y descubre una infección, llamando a varios doctores para que la examinen. Lacan interpreta que a través del sueño y su análisis, Freud descubre la importancia de los deseos inconscientes y la verdad que se esconde detrás de los sueños. El sueño representa temas y personas importantes en la vida de Freud de manera simbólica.

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Temas abordados

  • cuerpo femenino,
  • sujeto,
  • inconsciente colectivo,
  • cura,
  • deseo insatisfecho,
  • angustia,
  • transgresión,
  • angustia existencial,
  • identidad,
  • consciente
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El Sueño de La Inyeccion de Irma

El documento analiza el famoso sueño de Freud sobre la paciente Irma. En el sueño, Freud ve la boca de Irma y descubre una infección, llamando a varios doctores para que la examinen. Lacan interpreta que a través del sueño y su análisis, Freud descubre la importancia de los deseos inconscientes y la verdad que se esconde detrás de los sueños. El sueño representa temas y personas importantes en la vida de Freud de manera simbólica.

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El sueo de la inyeccin de Irma

El sueo inicial es, para Freud, el sueo de la inyeccin de Irma.


Por qu concede Freud tanta importancia a este sueo? A primera vista podra
resultar etrao. !u o"tiene Freud, en e#ecto, de su an$lisis?% o"tiene la verdad, que
l plantea como verdad primordial, de que el sueo es siempre la reali&acin de un
deseo, de un an'elo.
(oy a leerles el contenido del sueo, esperando que "astara para recordarles el
an$lisis a l consa)rado.
En un amplio hall. Muchos invitados a los que recibimos. Entre ellos, Irma, a la que me
acerco en seguida para contestar, sin prdida de momento, a su carta y reprocharle
no haber aceptado an la solucin. e digo! "i todav#a tienes dolores es
e$clusivamente por tu culpa. Ella me responde! %"i supieras qu dolores siento
ahora en la garganta, el vientre y el estmago&... %"iento una opresin&.... 'sustado,
la contemplo atentamente. Est( p(lida y abotagada. )ienso que qui*( me haya
pasado inadvertido algo org(nico. a condu*co +unto a una ventana y me dispongo a
reconocerle la garganta. 'l principio se resiste un poco, como acostumbran hacerlo en
estos casos las mu+eres que llevan dentadura posti*a. )ienso que no la necesita. )or
,n, abre bien la boca, y veo a la derecha una gran mancha blanca, y en otras partes,
singulares escaras gris(ceas, cuya -orma recuerda la de los cornetes de la nari*.
'presuradamente llamo al doctor M., que repite y con,rma el reconocimiento... El
doctor M. presenta un aspecto muy di-erente al acostumbrado! est( p(lido, co+ea y se
ha a-eitado la barba... Mi amigo .tto se halla ahora a su lado, y mi amigo eopoldo
percute a Irma por encima de la blusa y dice! /iene una *ona de matide* aba+o, a la
i*quierda, y una parte de la piel, in,ltrada, en el hombro i*quierdo 0cosa que yo
siento como l, a pesar del vestido1. M. dice! 2o cabe duda, es una in-eccin. )ero no
hay cuidado3 sobrevendr( una disenter#a y se eliminar( el veneno.... "abemos
tambin inmediatamente de qu procede la in-eccin.
2uestro amigo .tto ha puesto recientemente a Irma, una ve* que se sinti mal, una
inyeccin con un preparado a base de propil, propilena..., (cido propinico...,
trimetilamina 0cuya -rmula veo impresa en gruesos caracteres1. 2o se ponen
inyecciones de este gnero tan ligeramente... )robablemente estar#a adem(s sucia la
+eringuilla.
Irma es una en#erma ami)a de la #amilia de Freud.
*iene, entonces, )randes di+cultades con Irma, quien ciertamente 'a me,orado pero
conserva al)unos sntomas, en particular una propensin al vmito. Freud aca"a de
interrumpir el tratamiento, y es su ami)o -tto quien le trae noticias de su e paciente.
-tto le trae noticias de la tal Irma y le dice que, la cosa anda "ien pero no tanto. Freud
cree advertir, que el querido ami)o -tto lo desaprue"a un poco. Freud tiene la
sensacin de 'a"er propuesto a Irma la "uena solucin.
Freud se puso a tra"a,ar despus de la cena y redact todo un resumen a propsito
del caso de Irma, a +n de poner las cosas en su lu)ar y ,usti+car, en caso de
necesidad, la conduccin )eneral del tratamiento.
En eso, lle)a la noc'e. . este sueo.
Freud considera un )ran ito el 'a"er podido eplicarlo en todos sus detalles por el
deseo de li"rarse de su responsa"ilidad en el #racaso del tratamiento de Irma.
Para lacan la cuestin es m$s "ien otra% Freud 'a pasado la noc'e de la vspera
tratando de ,usti+carse con todas las letras, tanto por lo que marc'a como por lo que
puede no marc'ar.
Para esta"lecer su #rmula de que en todos los casos un sueo es la satis#accin de un
deseo, a primera vista Freud no parece 'a"er ei)ido otra cosa que la nocin m$s
)eneral del deseo, sin preocuparse en a'ondar qu es este deseo, ni de dnde viene,
si del inconsciente o del preconsciente.
Para otor)ar nosotros mismos su pleno sentido al 'ec'o de que este sueo cumple un
papel decisivo en la eposicin de Freud, de"emos tener en cuenta la importancia que
l mismo le con+ere, tanto m$s si)ni+cativa cuanto que se nos muestra parad,ica. no
se trata m$s que de un deseo preconsciente. Pero si Freud considera este sueo como
el sueo de los sueos, el sueo inicial, tpico, es porque siente 'a"er dado ese paso,
y demuestra con creces despus de su eposicin que e#ectivamente lo dio. /i siente
que lo 'a dado, es porque lo 'a dado.
0ay dos operaciones% tener el sueo e interpretarlo. Interpretar es una operacin en la
cual intervenimos. Pero tam"in intervenimos en la primera.
1o que 'ace 1acan es%
*omar el con,unto del sueo y la interpretacin que de l reali&a Freud, y ver qu
si)ni+ca esto en el orden de lo sim"lico y de lo ima)inario.
El sueo no esta en el tiempo 2tiene mas de 344 aos y nos sirve per#ectamente p
eplicar la lectura de l5. Freud aconse,a interpretarlo como un teto sa)rado 2aparece
as el car$cter oracular5.
!ue al comien&o Freud di)a% reci"imos. /e tratara entonces de un persona,e do"le%
Freud reci"e con su mu,er. Es una pequea +esta, e Irma, ami)a de la #amilia,
concurrir$ a ella.
En cuanto Freud entra en el di$lo)o, el campo visual se contrae. 1leva a Irma aparte y
comien&a a 'acerle reproc'es, a increparla% Es culpa tuya, si me escuc'aras todo ira
me,or. Inversamente, Irma le dice% 6o sa"es cmo me duele, aqu y aqu y all, la
)ar)anta, el vientre, el estma)o.
Freud queda impresionado, la lleva a una ventana y le 'ace a"rir la "oca.
*odo esto sucede, so"re #ondo de discusin y resistencia. /e trata de una resistencia
#emenina.
las asociaciones de Freud )iran alrededor de esta resistencia, y ponen de relieve
que Irma est$ le,os de ser la 7nica en ,ue)o, aunque slo ella apare&ca en el sueo.
Entre las personas que est$n 'ay dos en particular la mu,er del propio Freud, que est$
encinta y otra en#erma.
8onocemos el importantsimo papel que desempe en la vida de Freud su mu,er. 1a
en#erma, se trata de la en#erma ideal% no es paciente de Freud, es muy "onita, y sin
duda m$s inteli)ente que Irma, cuya capacidad de comprensin m$s "ien se tiende a
desmerecer. *am"in posee el atractivo de no demandar el auilio de Freud.
El an$lisis de #reud esta planteado en tradas%
*riada #emenina Irma 2prota)onista del sueo5
Esposa
Paciente ,oven 2potencial5
0a"iendo conse)uido que la paciente a"ra la "oca, #reud ve al #ondo y es un
espect$culo 'orroroso.
Esta boca muestra todas las signi,cacines de equivalencia, todas las condensaciones que
ustedes puedan imaginar. /odo se me*cla y asocia en esa imagen, desde la boca hasta el
rgano se$ual -emenino, pasando por la nari*3 muy poco tiempo antes o muy poco tiempo
despus 4reud se hace operar, por 4liess u otro, de los cornetes nasales. Es un descubrimiento
horrible! la carne que +am(s se ve, el -ondo de las cosas, el revs de la cara, del rostro, los
secretatos por e$celencia, la carne de la que todo sale, en lo m(s pro-undo del misterio, la
carne su-riente, in-orme, cuya -orma por s# misma provoca angustia. 5isin de angustia,
identi,cacin de angustia, ltima revelacin del eres esto! Eres esto, que es lo m(s le+ano de
ti, lo m(s in-orme. ' esta revelacin, comparable al mana, thecel, phares, llega 4reud en la
cumbre de su necesidad de ver, de saber, e$presada hasta entonces en el di(logo del ego con
el ob+eto.
2una de las versiones de lo real donde todo lo ve5 descripcin contundente de
aquello a lo q no tenemos acceso.
Eri9son Por qu no despierta Freud? Porque tiene a)allas. 1acan% porque a #reud le
preocupa otra cosa su deseo I88 tiene q ver qu tienen q ver los sueos: no con
sacarse su culpa, porque sa"e q el eni)ma de los sueos lo va a llevar al tratamiento
de las neurosis y a la cura de las mismas q es lo q le preocupa.
A partir de ese preciso momento Freud ya no cuenta. 1lama al pro#esor ;. en su ayuda
porque no entiende nada de lo que ve. *am"in esta -tto y su camarada 1eopoldo,
vemos esta"lecerse un di$lo)o.
*riada masculina% <r. ;
-tto
1eopoldo
Estos persona,es son todos si)ni+cativos, en cuanto son persona,es de la identi+cacin
en la que reside la #ormacin del e)o.
El doctor ;. responde a una #uncin la de su medio 'ermano P'ilipp 2el padre
ima)inario5.
(olvemos al sueo%
El doctor ;. representa el persona,e ideal constituido por la seudo ima)en paterna, el
padre ima)inario. -tto corresponde a ese persona,e que ,u) un papel constante en la
vida de Freud, el #amiliar y alle)ado ntimo que es a la ve& ami)o y enemi)o, que en
un instante pasa a ser, de ami)o, enemi)o. . 1eopoldo cumple el del persona,e que
presta el servicio de estar siempre en contra del ami)o=enemi)o, del enemi)o querido.
*enemos pues aqu una trada muy distinta de la precedente, pero que tam"in est$
en el sueo.
Esta trada ,ue)a con la pala"ra, con la ley c aquello q atormenta a Freud "a,o la
#orma% *en)o ra&n o estoy equivocado? <nde est$ la verdad? 8u$l es la solucin
del pro"lema? <nde estoy situado? 2pre)untas q atormentan a Freud5.
1a clave del sueo de"e ser lo mismo que la clave de la neurosis y la clave de la cura.
/a"en que el culpa"le es -tto. 0a aplicado una inyeccin. 0ay un rastreo. 1a #rmula
de la trimetilamina%
<ice el teto% esto aclara todo trimetilamina, pero en realidad no lo aclara. 1a #ormula
no da nin)una respuesta a nada.
yo se identi+c al todo "a,o su #orma m$s inconstituida. 1o que est$ en ,ue)o en la
#uncin del sueo se encuentra m$s all$ del e)o, lo que en el su,eto es del su,eto y no
es del su,eto, es el inconsciente. El verdadero valor inconsciente de este sueo est$ en
la "7squeda de la pala"ra, en el a"orda,e directo de la realidad secreta del sueo, en
la "7squeda de la si)ni+cacin como tal. El sentido del sueo% la 7nica pala"ra clave
del sueo es la naturale&a misma de lo sim"lico.
1a pala"ra viene a decir al)o del sueo como entidad de deseos I88.
Freud se pregunta x la verdad Cul es la solucin al problema? no tiene q ver c la
responsabilidad del yo.
Se pregunta Dnde estoy situado?
Aparece una triada no tan imaginaria (Dr. M./Otto/Leop).
Esta se pregunta cual seria el sentido de la neurosis?
Detrs de esto Freud esta buscando la clave del sueo, no de ese sueo:
Trada: clave clave del sueo
clave de las neurosis le va a servir p entender el sentido
clave de la cura de las neurosis
Porque mediante este sueo se llega a la cura y aparece la desculpabilizacin de Freud se la
da a Otto (culpable S. yo) primer fnal.
Segundo fnal lo de la frmula de la trimetilamina.
Simblico tiene q ver c/ la frmula escrita.
La solucin del sueo es la palabra (el lenguaje)
El sueo de la inyeccin de Irma (segunda parte)
16 de Marzo de 1955
o imaginario, lo real y lo simblico.
!uiero su"rayar, en e#ecto, que no me 'e limitado a considerar 7nicamente el sueo
mismo, retomando la interpretacin que de l 'ace Freud, sino que consider el
con,unto #ormado por el sueo y su interpretacin, y ello teniendo en cuenta la #uncin
particular de la interpretacin del sueo en ese di$lo)o que Freud mantiene con
nosotros 2toma el teto de l sueo en su con,unto c la interpretacin q Freud 'ace de
su sueo5.
1as im$)enes se acercan cada ve& m$s al nudo sim"lico de la seme,an&a, la
identidad y la di#erencia, m$s all$, entonces, de lo que pertenece propiamente al nivel
asociacionista.
8uando 'a"lamos de emer)encia de los procesos inconscientes 'acia la conciencia,
estamos o"li)ados a poner la conciencia a la salida, mientras que la percepcin, de la
que ella es sin em"ar)o solidaria, se 'allara a la entrada.
1a #enomenolo)a del sueo de la inyeccin de Irma nos 'a 'ec'o distin)uir dos
partes. 1a primera desem"oca en el sur)imiento de la ima)en terror+ca, an)ustiante,
verdadera ca"e&a de ;edusa: en la revelacin de al)o 'a"lando estrictamente,
innom"ra"le, el #ondo de esa )ar)anta, de #orma comple,a, insitua"le, que 'ace de
ella tanto el o",eto primitivo por ecelencia, el a"ismo del r)ano #emenino del que
sale toda vida, como el po&o sin #ondo de la "oca por el que todo es en)ullido: y
tam"in la ima)en de la muerte en la que todo aca"a terminando, ya que en relacin
con la en#ermedad de su 'i,a, que pudo ser mortal, est$ la muerte de la en#erma
perdida en una poca conti)ua a la de la en#ermedad de su 'i,a, considerada por
Freud como quien sa"e qu retaliacin del destino por su ne)li)encia pro#esional% una
;atilde por otra, escri"e. 0ay, pues, aparicin an)ustiante de una ima)en que resume
lo que podemos llamar revelacin de lo real en lo que tiene de menos penetra"le, de
lo real sin nin)una mediacin posi"le, de lo real 7ltimo, del o",eto esencial que ya no
es un o",eto sino al)o ante lo cual todas las pala"ras se detienen y todas las
cate)oras #racasan, el o",eto de an)ustia por ecelencia 2todo esto tiene
correspondencia entre lo ima)inario y lo sim"lico5.
En la 3> #ase esta Freud acosando a Irma, reproc'$ndole no escuc'ar. Freud se
mantena dentro del estilo de relaciones de la vida vivida, ese estilo de "7squeda
apasionada, demasiado apasionada diremos, y uno de los sentidos del sueo consiste,
sin duda, en epresarlo #ormalmente, puesto que al +nal se trata de eso% la ,erin)a
esta"a sucia, la pasin del analista, la am"icin de triun#ar eran demasiado
apremiantes, la contratrans#erencia era el o"st$culo mismo.
1a pro#unda desestructuracin que se produce entonces en lo vivido por el soante,
1as relaciones del su,eto cam"ian por completo. .a no 'ay un Freud, ya no 'ay nadie
que pueda decir yo 2,e5.
Freud apela al consenso de sus seme,antes, de sus i)uales, de sus cole)as, de sus
superiores. Punto decisivo.
6o se trata de un estado anterior del yo sino, literalmente, de una descomposicin
espectral de la #uncin del yo. (emos aparecer la serie de los yo. Porque el yo est$
'ec'o de la serie de identi+caciones que 'an representado para el su,eto un 'ito
esencial, en cada momento 'istrico de su vida y de una manera dependiente de las
circunstancias.
Esta descomposicin espectral es, a todas luces, una descomposicin ima)inaria.
ca"e atri"uir un sentido a la teora de Freud que nos muestra al narcisismo
estructurando
todas las relaciones del 'om"re con el mundo eterior, si de"emos etraer de ella sus
consecuencias l)icas, de"emos 'acerlo de un modo que conver)e con
todo aquello que so"re la ela"oracin de la apre'ensin del mundo por el viviente nos
#ue dado en la lnea del llamado pensamiento )uestaltista.
1a estructuracin del mundo animal est$ dominada por cierto n7mero de ima)enes
#undamentales que proporcionan a ese mundo sus lneas de #uer&as "$sicas. 8on el
mundo del 'om"re las cosas son muy di#erentes, pues su estructuracin est$ en
apariencia muy neutrali&ada respecto a sus necesidades, etraordinariamente
desconectada de ellas. Pues "ien, la nocin #reudiana del narcisismo nos aporta una
cate)ora que permite comprender que eiste no o"stante relacin entre la
estructuracin del mundo animal y la del mundo 'umano.
El 'om"re evoca una y otra ve& en esta percepcin su unidad ideal, ,am$s alcan&ada y
que le escapa sin cesar. El o",eto nunca es para l de+nitivamente el 7ltimo o",eto,
salvo en ciertas eperiencias ecepcionales. se presenta como un o",eto del cual el
'om"re est$ separado.
o",eto que por esencia lo destruye, lo an)ustia, que l no puede alcan&ar, y en el que
no puede encontrar verdaderamente su reconciliacin, su ad'erencia al mundo, su
complementariedad per#ecta en el plano del deseo. El deseo tiene un car$cter
radicalmente des)arrado. 1a ima)en misma del 'om"re le aporta una mediacin,
siempre ima)inaria, siempre pro"lem$tica y nunca lo)rada por completo. Ella se
sostiene en una sucesin de eperiencias instant$neas, y esta eperiencia o "ien
aliena al 'om"re a s mismo, o "ien culmina en una destruccin, en una ne)acin del
o",eto.
8oloca al 'om"re que la ve en estado de tensin, porque se perci"e a s mismo como
deseo, y como deseo insatis#ec'o.
8uando apre'ende su unidad, el mundo lo que para l se descompone, pierde su
sentido, present$ndose "a,o un aspecto alienado y discordante.
Esta oscilacin ima)inaria con+ere a toda percepcin 'umana la dram$tica
su"yacencia en la que es vivida, en cuanto incum"e verdaderamente a un su,eto 2el
su,eto y el o",eto nunca son simtricos5.
As es como les enseo a interpretar los sueos en los controles% se trata de reconocer
dnde est$ el yo del su,eto.
El o",eto siempre est$ m$s o menos estructurado como la ima)en del cuerpo del
su,eto. En todo cuadro perceptivo siempre reaparece por al)7n lado el re?e,o del
su,eto, su ima)en especular, y ella le con+ere una cualidad, una inercia especial.
1a entrada en #uncin del sistema sim"lico en su empleo m$s radical y a"soluto
viene a a"olir tan completamente la accin del individuo, que al mismo tiempo elimina
su relacin tr$)ica con el mundo Equivalente parad,ico y a"surdo de /odo lo real es
racional.
0ay aqu al)o etremo y que ocurre en el lmite del sueo. Freud reconoce en su total
declaracin de inocencia el mvil secreto de este sueo, el o",etivo perse)uido por lo
que llama el deseo estructurante. Esto nos lleva a plantearnos el pro"lema de la
articulacin entre lo ima)inario y lo sim"lico.
En el sueo de la inyeccin de Irma, en el instante en que el mundo del soante se
sume en el mayor caos ima)inario entra en ,ue)o el discurso, el discurso como tal,
independientemente de su sentido puesto que es un discurso insensato. /e ve
entonces al su,eto descomponerse y desaparecer. Este sueo implica el
reconocimiento del car$cter #undamentalmente ac#alo del su,eto, pasado un
determinado lmite. Este punto es desi)nado por el A@ de la #rmula de la
trimetilamina.
Ana vo& que ya no es sino la vo& de nadie 'ace sur)ir la #rmula de la trimetilamina
como la 7ltima pala"ra de lo que est$ en ,ue)o, la pala"ra de todo.
. esta pala"ra no quiere decir nada a no ser que es una pala"ra.
Freud solo, anali&ando su sueo, intentara encontrar a', a la manera en que podra
proceder un ocultista, la desi)nacin secreta del punto donde e#ectivamente reside la
solucin del misterio del su,eto y del mundo. Pero no est$ en a"soluto solo. 8uando
nos comunica el secreto de este misterio luci#eriano Freud no est$ solo, en#rentado al
sueo. As como en un an$lisis el sueo se diri)e al analista, Freud, en este sueo, ya
se est$ diri)iendo a nosotros.
/u,eto ac#alo, que representa su inconsciente.
"oy aquel que quiere ser perdonado por esto. "oy aquel que no quiere ser culpable de
ello, porque siempre es ser culpable transgredir un l#mite hasta entonces impuesto a
la actividad humana. 2o quiero ser eso. En mi lugar est(n todos los dem(s. 2o soy all#
sino el representante de ese vasto, vago movimiento que es la bsqueda de la
verdad, en la cual yo, por mi parte, me borro. 6a no soy nada. Mi ambicin -ue
superior a m#. a +eringa estaba sucia, no cabe duda. 6 precisamente en la medida en
que lo he deseado en demas#a, en que he participado en esa accin y quise ser, yo, el
creador, no soy el creador. El creador es alguien superior a m#. Es mi inconsciente, esa
palabra palabra que habla en m#, m(s all( de m#.
Este es el sentido de este sueo.

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