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La Voluntad de Dominio de Nietzsche

Este documento presenta una introducción al libro "La Voluntad de Dominio" de Nietzsche. Explica que el libro fue publicado póstumamente usando notas y borradores de Nietzsche. El pensamiento central es una "metafísica de la voluntad" que critica el nihilismo europeo y los valores históricos como el cristianismo. También analiza cómo el cristianismo surgió en un contexto de decadencia del imperio romano y satisfizo las necesidades psicológicas y políticas de la época a trav

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La Voluntad de Dominio de Nietzsche

Este documento presenta una introducción al libro "La Voluntad de Dominio" de Nietzsche. Explica que el libro fue publicado póstumamente usando notas y borradores de Nietzsche. El pensamiento central es una "metafísica de la voluntad" que critica el nihilismo europeo y los valores históricos como el cristianismo. También analiza cómo el cristianismo surgió en un contexto de decadencia del imperio romano y satisfizo las necesidades psicológicas y políticas de la época a trav

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OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE

TOMO VIII
LA VOLUNTAD
DE DOMINIO
ENSAYO DE UNA TRANSMUTACIN DE
TODOS LOS VALORES
(Estudios y fragmentos)
M. AGUILAR EDITOR
Marqus de Urquijo, 43
MADRID - 1932
L i b e r a L o s L i b r o s
I N D I C E
Pgs.
Introduccin ................................................................................. VII
Prefacio ......................................................................................... 1
LIBRO PRIMERO.- El nihilismo europeo .................................. 5
LIBRO SEGUNDO.- Crtica de los supremos valores his
tricos ...................................................................................... 83
LIBRO TERCERO.- Fundamentos de una nueva valoracin. 275
Apndice .................................................. ................................ 407
INTRODUCCIN
Este libro no lo fue hasta despus de muerto su autor. Sin
embargo, la primera idea de su asunto data de 1883. En 1885
haba ya decidido hacer de la VOLUNTAD DE DOMINIO el
punto central de una obra de filosofa terica. En el invierno de
1885-86 ya logr reunir una buena coleccin de apuntes, a la
que intitul: "La voluntad de dominio. Ensayo de una nueva
interpretacin del mundo." Esta obra haba de constar de cuatro
volmenes. En 1886, el ttulo fue reformado del siguiente
modo: "La voluntad de dominio. Ensayo de una transmutacin
de todos los valores." En el otoo de 1886 el trabajo fue
interrumpido durante varios meses para escribir un prefacio a
una nueva edicin de todas sus obras y para escribir el quinto
libro del "Gay saber"; pero ya en enero de 1887 reanudaba su
trabajo, y, por cierto, en condiciones bien azarosas, durante el
terrible terremoto de Niza.
La obra no fue terminada por su autor, y slo se public
despus de su muerte. Para ello, sus amigos y su hermana tu-
vieron que reunir, ordenar y seleccionar los informes materiales
de que se compone. "A nosotrosdice Elisabeta Forster
Nietzschelos editores del Archivo de Nietzsche, nos estaba
reservado allegar concienzudamente, con nuestras escasas
fuerzas, las preciosas piedras del edificio que an existan y
combinarlas segn las indicaciones del autor." Pero la primera
redaccin no fue definitiva, y en una segunda edicin, ms
madurada y enriquecida, se emple un nuevo plan. La
vacilacin que supone esta correccin en el plan primitivo
proviene no slo de una nueva concepcin del mtodo, sino de
las mltiples repeticiones y de los muchos duplicados que se
ofrecan con pequeas variantes. Es probable, casi seguro,
VIII OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
que Nietzsche no habra publicado todo lo que sus editores,
cumpliendo un deber y animados de su devoto fervor de tes-
tamentarios, entregaron al pblico. Mas si el libro hubiera ganado
en unidad y coherencia, nadie podr rechazar ni una sola pgina de
este informe montn de pensamientos sueltos que nos revela las
palpitaciones de la obra durante su gestacin y nos abre la
intimidad de su taller en ocasin tan solemne como fue la
elaboracin de lo que, en posesin ya plena de su pensamiento, l
mismo consideraba como su obra capital.
El pensamiento fundamental desarrollado en VOLUNTAD
DE DOMINIO es tambin, segn confesin del autor, como
en la doctrina de Schopenhauer, una "metafsica de la vo
luntad". Aun distanciado de su antiguo maestro, ms que por
la doctrina, por el "humor" con que la senta, el autor de
"Zaratustra" no puede negar su genealoga. La diferencia
est en que, aun reconociendo ambos que la esencia de la
vida reside en impulso voluntarista, Schopenhauer estudia
la voluntad ms como naturalista que como tico, como una
monstruosidad csmica que se convierte en tormento de las
organismos vivos, por lo cual fatalmente se encamina hacia el
ascetismo nihilista, hacia el nirvana bdico, mientras que en
el discpulo rebelde, la voluntad es la fuerza mgica que nos
ha de conducir al superhombre, siempre que la arranquemos
sus disfraces hipcritas y sus perversos resabios. La voluntad
slo por un extravo puede conducirnos al nihilismo. Es una
fuerza tan poderosa, que, cuando encuentra obstculos, en
lugar de paralizarse, se vuelve contra si misma. Antes que no
querer, quiere la nada. El hombre, animal de presa, tiene que
ejercitar su garra, y cuando no tiene objeto sobre que cla
varla, la clava en sus mismas carnes.
La crtica del cristianismo representa aqu, como siempre, un
papel importante. Es la clave, el eje de la historia durante cerca de
dos mil aos. La luz penetrante de los anlisis nietzscheanos pone
al descubierto todas las concomitancias patolgicas de esta honda
crisis por que atraves la humanidad. Crisis psicolgica
engendrada en una poca de profunda depresin, cuando parecan
agotados todos los recursos y todas las energas de los pueblos y el
horizonte se cubra
INTRODUCCIN A LA VOLUNTAD DE DOMINIO IX
de tinieblas, porque haba fracasado moral y socialmente la
organizacin imperialista ms vasta que registra la historia, crisis
nacida de una fermentacin de los espritus, que, decepcionados de
la vida y del mundo, se entregaban desenfrenadamente a todas las
fantasas del sobrenaturalismo; crisis de una cultura que mora por
exceso de intelectualismo.
En efecto, la cultura griega y romana pareca haber agotado
todas sus posibilidades espirituales. El exceso de poder haba
degradado la autoridad y la ley. La revolucin poltica se
disfrazaba de revolucin religiosa. La supersticin alucinaba los
espritus y la fe era una fuerza nueva que quera y deba substituir a
la razn y a la inteligencia. Ni la razn ni la inteligencia haban
hecho felices a los hombres. Ninguno de los ideales terrenos tena
ya prestigio para sostener a la humanidad en su lucha diaria. La
"voluntad de podero", no encontrando ya justificada ninguna
apetencia material, derivaba hacia las regiones de un mundo ideal,
de alucinacin y de misticismo.
Anteriores y coetneas al cristianismo, surgen una porcin de
sectas, en las que fermenta este nuevo ideal, en las que se revela
este interno malestar. El cristianismo es quiz la ms poderosa por
su menor intelectualidad, que la haca adaptable a los pobres de
espritu, por sus muchas promesas y dulzuras. Las disputas de
escuelas estaban desacreditadas; se quera algo que hablase
principalmente al corazn y a la imaginacin. No vemos hoy, en
estos das de decadencia, algo semejante: la indiferencia y el
menosprecio por lo meramente intelectual, el agotamiento de las
fuentes del arte, el descrdito de todo aquello que aun hace poco
tiempo nos pareca de valor eterno, el industrialismo de toda la
produccin literaria?
Es indudable ya para nosotros que bajo aquellas manifestaciones
religiosas y legendarias se ocultaba un poderoso fenmeno
poltico. Se caminaba a la igualdad. El imperio mismo se haca
igualitario; estaba envenenado, corrodo por la democracia. El
imperialismo, aquella orga de poder, era el trmino de una
evolucin poltica, y todo trmino es un comienzo. Cristo fue un
genio poltico, un revolucionario mximo. De la idea cristiana no
slo han vivido veinte siglos, sino
X OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
que, segn todos los indicios, ha de seguir viviendo an por largo
tiempo la humanidad. Con la grandeza inconmensurable de su
idea, desafi y venci la ms insigne cultura intelectual de la
historia. Toda la belleza, todo el herosmo, todas las virtudes, todo
el genio jurdico del mundo antiguo, han pesado en la balanza del
destino histrico de la humanidad menos que la intuitiva
concepcin de aquel salvador y consolador de multitudes.
Pero si esta gran idea poltica, que se presenta en la forma en que
deba presentarse entonces para ser eficaz, en toda la robustez del
mito, fecund durante tanto tiempo la vida colectiva, fundi en
nuevos moldes a las sociedades europeas, cre un nuevo poder
espiritual y model y refren el poder temporal de los pueblos; si
esta gran idea poltica era admirable y redentora, era tambin algo
que iba contra el orden natural de las cosas. Y por el hecho de ir
contra el orden natural, constitua un gran peligro. Un gran peligro
para la cultura; un gran peligro para la organizacin social; un gran
peligro para la familia y hasta para la salud moral y fsica. En sus
comienzos, como todos los grandes movimientos populares, el
cristianismo era una cosa feroz. Predicaba la huida del mundo, la
disolucin de la familia, el horror a la cultura, el odio a la
civilizacin. Los romanos los consideraban como canbales, porque
hablaban de comer cuerpos y beber sangre, etc. Por consiguiente,
haba que suavizar esta primera ferocidad y adaptar la nueva
creencia a la vida social. El clero fue el encargado de esta tarea. La
obra del clero catlico, la obra de la Iglesia fue primeramente una
obra de domesticacin, de desbravacin. Pronto los hombres in-
teligentes, reunidos y organizados para constituir la sociedad
cristiana, para ordenar la jerarqua eclesistica, comprendieron que
tenan en sus manos el ms_ formidable instrumento de
dominacin que se haba dado en la historia. Ni con el derecho, ni
con la poltica, ni con las armas se hubieran podido conseguir los
efectos prodigiosos que se lograban con aquella intervencin
directa, por medio del pecado y de la confesin, en la conciencia de
los hombres. Y as surgi la idea de una inmensa organizacin
poltica que uniera bajo el poder espi-
INTRODUCCIN A LA VOLUNTAD DE DOMINIO XI
ritual a todos los pueblos de la tierra, la idea del catolicismo, de la
Iglesia catlica.
Era natural que, despus de fracasado el imperialismo guerrero y
poltico de la antigedad, el imperialismo militarista, fundado en el
odio de las razas, se acariciase ahora este ensueo de una
monarqua universal, lograda por el amor y regida por un poder
espiritual.
Y es admirable ver entonces el ingenio que se despleg para
convertir aquella idea poltica, democrtica en sus orgenes,
libertaria y casi anarquista, desdeosa con el poder material y con
las autoridades, en un instrumento dursimo de dominacin y de
orden, en el autoritarismo ms desptico y ms implacable que ha
reinado en el mundo, al cual no haba medio de sustraerse, porque
quera ensanchar sus fronteras hasta comprender dentro de ellas a
todos los nacidos. Se trataba de constituir un poder nico,
indiscutible y eterno. La violencia de sus anatemas no tiene
precedentes en la historia. Se trataba de situar al sacerdote, de
embocarle en todas las encrucijadas de la vida, de manera que en
su nacimiento, en su adolescencia, en el matrimonio, en la muerte
y en todos los instantes de su existencia, el hombre tropezase
siempre con el sacerdote, y que sin su bendicin y beneplcito la
vida fuese profanacin y pecado. Para ello, la Iglesia acudi a
todos los procedimientos, seal su victoria definitiva,
apoderndose de los restos dispersos de la cultura antigua y
utilizndolos para el enriquecimiento y la propagacin de su
doctrina. El espritu helnico, prximo ya a extinguirse, lanza sus
ltimos destellos en las escuelas catequistas. Clemente de
Alejandra, figura principal y representativa de un grupo de
helenizantes cristianos (Baslides, Valentn, Panteno, Carpcrates),
es un ejemplo de cmo las suavsimas abejas ticas se prestaban a
depositar su miel como ofrenda en los altares de los catecmenos.
El didascalo fue un movimiento de hombres sabios versados en el
conocimiento de la literatura y la filosofa helnicas, as como de
los libros santos heredados por la Iglesia de la Sinagoga, dedicados
a la enseanza de este cristianismo rebozado en erudicin helnica,
a un auditorio compuesto no solamente de nefitos mal
desbastados, sino de hombres instruidos, de dialcticos
XII OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
y juristas vidos de resellar sus conocimientos con el candente
hierro de la nueva fe. Clemente haba sido formado en el estudio
de la filosofa griega, y se cree que iniciado en los misterios de
Eleusis. Sostena la tesis de que los griegos haban tomado de los
hebreos, y sobre todo de Moiss, la mayora de las verdades que
ensearon. En apoyo de sus afirmaciones evanglicas citaba
textos de los poetas, de los filsofos, de los oradores griegos,
haciendo ver que las doctrinas del Antiguo y del Nuevo
Testamento reanudaban las de Homero, Hesodo, Sfocles, etc.
Sobre este fondo de erudicin practicaba la catequesis, ex-
poniendo las prescripciones de la moral cristiana, primero las
referentes a la vida de todos los cristianos en general, las reglas
de matrimonio, la dignidad de la madre de familia, los derechos y
los deberes de los esposos, y hasta les enseaba el modo de
conducirse en la mesa, en la calle y en la iglesia, cmo deban
cortarse el pelo y la barba. Despus les mostraba las estrechas
sendas de la perfeccin, cantaba las glorias del martirio, que es la
consumacin de la vida cristiana. Y todo esto, a veces delante de
un auditorio aristocrtico, compuesto de jvenes desocupados, de
filsofos y retricos, de mujeres elegantes, calzadas con zapatos
de altos tacones y adornadas con perlas y piedras preciosas.
Y este procedimiento le encontramos seguido constantemente a
travs de toda la historia de la Iglesia. La cultura antigua no mora,
no poda morir; pero era utilizada, deformndola y adulterndola
sin escrpulos, para los fines de la elaboracin de la nueva cultura
cristiana. La Iglesia ha mostrado siempre (quiz no tanto, ahora)
grandes facultades de adaptacin y de asimilacin, ha sido
fecundsima en idear sistemas y organizaciones de todas clases con
el fin de utilizarlos en su provecho. Y para ello no vacil en
introducir en su organismo muchos grmenes funestos para ella.
Los primeros sntomas de su decadencia, que se remontan ms all
del siglo XIII, con la formacin de las modernas nacionalidades, de
los idiomas modernos, de las literaturas modernas, no hacen sino
acentuarse con el progreso del tiempo. El golpe que entonces
recibe es mortal. Por un lado, la Iglesia, engreda en su
omnipotencia, como el Imperio Romano, ha-
INTRODUCCIN A LA VOLUNTAD DE DOMINIO XIII
ba puesto al descubierto sus enormes llagas y corruptelas,
engendradas por el exceso de poder. La corte pontificia, superior
en prestigio en otro tiempo a los mismos Santos Lugares, solio del
poder espiritual, se haba convertido en centro de corrupcin y
piedra de escndalo. Un viento de paganismo recorra sus calles,
sus museos y sus templos. La fe estaba en decadencia. Vista
Roma, se perda la fe.
Pero a estas fechas ya haba surgido, o estaba surgiendo, otro
enemigo del imperialismo eclesistico: el Estado civil, el Estado
moderno. Un poder autnomo, libre, consciente de s mismo y de
sus fines, que se elaboraba de una manera cientfica. Este nuevo
poder, independiente de la tradicin, que sirve para individualizar a
los pueblos y darles una fisonoma propia, un carcter nacional,
empieza a tratar de igual a igual al otro poder y a concertar con l
tratados diplomticos. Los pueblos que an no haban sacudido el
yugo de Roma creando una Iglesia nacional celebraban con el
Pontfice "concordatos", nombre bastante expresivo de la nueva
situacin. Se habla de dos potestades, expresin absurda, pero que
simboliza admirablemente la escisin que se ha operado en la
autoridad tradicional. Entre estas dos potestades, la lucha se entabla
sordamente, hipcritamente. Algunas veces se alian para sus fines
mutuos. Esta alianza entre el altar y el trono ha de ser memorable
andando el tiempo. Pronto estas dos potestades representan el
pasado. El hombre nuevo, tal como le ha formado esa misma
conciencia religiosa y cristiana (y sta es una de las ideas ms
profundas de Nietzsche), analiza, con toda la sutileza que le ha
proporcionado la conciencia teolgica los dos conceptos
antagnicos y los disuelve con la qumica corrosiva de una razn
ejercitada durante mucho tiempo en las disputas filosficas creadas
por la escolstica. Qu son Maquiavelo, Hobbes, Voltaire y Rous-
seau, sino los nmenes de este nuevo poder, del poder del Estado
que quiere hacerse nico? En el siglo XVIII todo est , ya
demolido. Las instituciones se sostienen en virtud de la inercia, por
el peso que las han comunicado los siglos. Pero amenazan
derrumbarse. Por eso al final del siglo XVIII estalla una revolucin
que hace poca en la historia. Y aunque queremos renegar de ella,
somos sus hijos, como somos hijos
XIV OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
de Cristo. Somos cristianos y somos jacobinos, como nunca
dej de ser pagana la Iglesia misma.
No enfoca Nietzsche esta lucha secular en tal forma sinttica.
Para reconstruir su desarrollo histrico seria necesario
entresacar de los materiales que l rene y presenta, producto
de meditaciones aisladas e inconexas, los aspectos exteriores,
las lneas generales del edificio, lneas que l quiebra e
interrumpe a menudo cuando se le antoja, abandonndose a
episodios favoritos, preferentemente de orden psicolgico. Su
obra es un conjunto bastante desordenado de observaciones
hechas en distintos campos y a distintas profundidades. De aqu
las mil repeticiones de una misma idea, con-densada en
distintas formas. Este desorden y confusin, casi constante en la
mayor parte de sus escritos, es en VOLUNTAD DE DOMINIO
ms marcado y ostensible, si bien ms disculpable, pues la obra
(ms bien confuso hacinamiento de notas) no estaba preparada
por el autor para la estampa. Pero el motivo fundamental le
encontramos a la vuelta de cada pgina con una insistencia
rayana en la obsesin. Y este motivo es "la lucha de la moral
con los instintos fundamentales de la vida". No hay que decir
que en esta lucha Nietzsche se pone desde el principio de parte
de estos ltimos.
Pero hay que tener en cuenta que, a pesar de los esfuerzos
clasificadores del pensamiento racional y cientfico para
determinar la rbita de estas palabras sintticas, como moral,
justicia, religin, etc., su contenido es esencialmente complejo
y heterogneo, y no en modo alguno sencillo y definido. De
aqu que bajo el nombre de moral se designe muchas
veces instintos e impulsos vitales y otras veces reglas
abstractas, severas y fras, que estn en manifiesta pugna y
hostilidad con nuestras ms naturalesinclinaciones. Hablar,
pues, de moral y de moralidad como de una cosa substantiva
entraa el peligro de caer en gravsimas confusiones y
contradicciones. Ms exacto sentido, a pesar de su vaguedad,
tiene hablar de lo moral que de la moral. Cuando se alude a la
moral, convendra concretar de qu moral se habla, porque hay
muchas morales distintas y algunas opuestas. Pero en todas las
morales hay un latido de humanidad, en todas ellas habla la
vida misma, los instintos fundamentales de la vida, la expe-
INTRODUCCIN A LA VOLUNTAD DE DOMINIO XV
riencia de la vida. Las morales, aun cuando hoy nos parez
can falsas o arbitrarias y aun contrarias a la naturaleza, han
tenido siempre una razn de ser como interpretaciones de la
vida, como reglas de conducta, como definiciones del hombre,
como soluciones al problema de las relaciones del hombre
con el mundo.
El hombre no ha podido permanecer entregado a sus instintos;
ha necesitado formarse una superestructura en la que pudieran
hallar satisfaccin su vida imaginativa y su vida ra-cional. En esta
obra, preciso es confesarlo, se ha engaado muchas veces a s
mismo, ha falsificado su propia naturaleza y ha revestido los
instintos ms torcidos y perversos con bellos disfraces, queriendo
disimular su hediondez con el leo santo de la consagracin, y
otras veces, en este prurito de santificacin y purificacin, ha
calumniado sus impulsos ms nobles, ha desconocido sus
verdaderas virtudes. Pero el hombre no puede abandonarse a su
naturaleza fsica, porque se embrutece y se degrada. No le es dado
detenerse en el equilibrio inestable de la pendiente: o sube o baja.
Conocindolo as, el mismo Nietzsche ha tenido que extremar,
como reaccin, sus exigencias morales. Nos pide un esfuerzo
sobrehumano, una constante tensin heroica. La moral de
Nietzsche no es para hombres corrientes; es para naturalezas
superiores; y en esto no discrepa mucho de los mismos moralistas
a quienes combate. Quiere ver entrar a la humanidad en una nueva
edad heroica, en una nueva edad trgica, y por eso no parece que
encaja mucho en una poca como la nuestra, esencialmente
hedonstica. En qu consiste, pues, que el nombre de Nietzsche
suene como el de un liberador del pasado, cuando tanto nos
recuerda a ste, cuando tanto condena el presente? En la energa y
la claridad de su voz, de tonos apocalpticos; en la rotundidad con
que fulmina sus anatemas y en el furor destructivo con que rompe
todas las barreras y todos los obstculos que se opongan o puedan
oponerse a la libre expansin de nuestro ser espiritual.
E. O.
Madrid, 20 de agosto de 1932.
PREFACIO
1.
Las grandes cosas exigen que no se hable de ellas o que se hable
de ellas con grandeza: con grandeza quiere decir con cinismo y
con inocencia.
2.
Lo que voy a relatar es la historia de los dos siglos que se
aproximan. Y describo lo que viene, lo que no tiene ms remedio
que venir: "la irrupcin del nihilismo". Esta historia ya puede ser
relatada, pues la necesidad misma entra aqu en accin. Este
porvenir habla ya por boca de cien signos; esta fatalidad se
anuncia por todas partes; para esta msica del porvenir todos los
odos estn ya aguzados. Nuestra cultura europea se agita, desde
hace largo tiempo, bajo una presin angustiosa, que crece cada
diez aos, como si quisiera des-encadenar una "catstrofe:
inquieta, violenta, arrebatada, se-mejante a un torrente que quiere
llegar al trmino de su carrera, que ya no reflexiona, que tiene
miedo de reflexionar.
3.
El que desde aqu os dirige la palabra no ha hecho, en cambio,
hasta ahora, ms que reflexionar: como filsofo y solitario por
instinto, que encuentra su provecho en la vida apartada, en la
paciencia, en el aplazamiento y en el retarlo; como un espritu
aventurero y temerario, que ya se ha
2 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
extraviado no pocas veces en todos los laberintos del porvenir;
como un pjaro profeta que "mira hacia atrs" cuando relata lo que
ha de ocurrir, primer nihilista perfecto de Europa, pero que ya ha
superado el nihilismo (el cual ha vivido en su alma), dejndole
tras de s, por debajo de s, fuera de s.
4.
Pues no hay que equivocarse acerca del sentido del ttulo con el
cual este evangelio del porvenir quiere ser bautizado. "LA
VOLUNTAD DE PODERO. Ensayo de una transmutacin de
todos los valores": con esta frmula se expresa un
contramovimiento, tanto en lo que se refiere al principio como a la
tarea; un movimiento que en cualquier porvenir desarticular este
nihilismo perfecto, pero que le supone lgica y psicolgicamente y
que no puede en modo alguno venir sino despus de l y por l.
Pues por qu es ya necesaria la llegada del nihilismo? Porque los
valores histricos tienen en l sus ltimas consecuencias: porque el
nihilismo es la resultante lgica de nuestros grandes valores y de
nuestro ideal; porque tenemos que atravesar el nihilismo para
llegar a comprender cul fue el verdadero "valor" de estos
"valores" en el pasado... En todo caso, llegar un da en que
tengamos necesidad de valores nuevos...
LIBRO PRIMERO
EL NIHILISMO EUROPEO
I
RAZN DEL PLAN
I. El nihilismo est a la puerta; de dnde nos viene este
husped molesto como ninguno? Punto de partida: es un
error considerar como causas del nihilismo "la miseria so
cial" o la "degeneracin fisiolgica o la corrupcin". Se tra
ta de la poca ms honrada y simptica. La miseria, la mise
ria corporal, anmica, intelectual, no tienen, por s mismas,
poder suficiente para producir el nihilismo (esto es, la im
pugnacin de valores, sentimientos, deseos). Estas necesida
des permiten siempre diferentes interpretaciones. Pero en una
interpretacin concreta, en la interpretacin cristiano-moral,
es en la que se aposenta el nihilismo.
2. La cada del cristianismo, en su moral (que es irrele
vante), que se vuelve contra el Dios cristiano (el sentido
de la veracidad, altamente desarrollado por el cristianismo, se
convierte en "asco" ante la falsedad y mentira de todo el
mundo cristiano y de toda la historia del cristianismo. Reac
cin del "Dios es la verdad" en la fantica creencia de que
"todo es falso". Budismo del "hecho"...).
3. El elemento decisivo es el escepticismo moral. La de
cadencia de la explicacin oral del mundo, que ya no encuen
tra "sancin" ninguna, despus de haber intentado refugiar
se en un ms all, termina en el nihilismo. "Todo carece de
sentido" (la inconsistencia de una explicacin del mundo,
consagrada a la fuerza monstruosa, nos hace temer que todas
las explicaciones del mundo son falsas). Caracteres budistas,
deseo de la nada. (El budismo ndico no ha encontrado tras
de s un desarrollo fundamentalmente moral; por esto en el
6 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
nihilismo bdico hay una moral insuperada: la existencia como
castigo, la existencia como error, combinadas, y, por consiguiente,
el error como castigo: lo que es una evaluacin moral.) Las
tentativas filosficas de superar el "Dios moral" (Hegel,
pantesmo); superacin del ideal popular: el sabio, el santo, el
poeta. Antagonismo de "verdad", "belleza" y "bondad"...
4. Contra la "falta de sentido" por una parte, contra los
juicios morales por otra: en qu medida toda ciencia y filo
sofa han estado hasta hoy bajo la influencia de los juicios
morales? Y si se tiene en cuenta la hostilidad de la ciencia?
O el anticientificismo? Crtica del Espinosismo. Los juicios
morales cristianos vuelven a aparecer en los sistemas socialis
tas y positivistas. Falta una "crtica de la moral cristiana".
5. Las consecuencias nihilistas de las actuales ciencias
naturales (juntamente con sus tentativas de refugiarse en un
ms all). De sus esfuerzos nace, finalmente, una autodes
truccin, una tendencia suicida, un anticientificismo. Desde
Coprnico, el hombre ha pasado desde el centro que ocupa
ba a la periferia.
6. Las consecuencias nihilistas de las ideas polticas y eco
nmicas, donde todos los principios degeneran en papeles de
comedia: el vaho de la mediocridad, de la miseria, de la insin
ceridad, etc. El nacionalismo. El anarquismo, etc. Penas. Fal
ta la condicin y el hombre redentores, el justificador...
7. Las consecuencias nihilistas de la historia y del "histo
riador prctico", es decir, el romanticismo. Posicin del ar
te: falta absoluta de originalidad de su posicin en el mundo
moderno. Su ensombrecimiento. Supuesto olimpismo de Goe
the.
8. El arte como preparacin del nihilismo: Romanticismo
(Consecuencia de !os "Nibelungos" de Wgner).
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 7
I. NIHILISMO
1.
Nihilismo como consecuencia de la interpretacin histrica del
valor de la existencia.
2.
Qu significa el nihilismo?: "Que los valores supremos han
perdido" su crdito. Falta el fin: falta la contestacin al "porqu".
3.
El "nihilismo radical" es la creencia en una absoluta desva-
lorizacin de la existencia, cuando se trata de los supremos valores
que se reconocen, aadindose a esto la idea de que no tenemos el
ms mnimo derecho a suponer un ms all o un en-s de las cosas que
sea "divino", que sea "moral viva".
Esta creencia es una consecuencia de la "veracidad desarrollada";
por consiguiente, una consecuencia de la fe en la moral.
4.
Qu ventajas ofrece la hiptesis cristiano-moral?
1) Presta al hombre un valor absoluto, en oposicin a su
pequenez, a su contingencia en el torrente del devenir y del
perecer.
2) Sirve a los abogados de Dios, en el sentido de que con
cede al mundo, no obstante la miseria y el mal, el carcter de
perfeccincomprendiendo en l la famosa "Libertad": el
mal aparece pleno de "sentido".
3) Admite que el hombre posee un "saber" particular en
punto a los valores absolutos, y le proporciona de este mo
do, en lo que ms importa, un "conocimiento adecuado".
8 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
4) Evita que el hombre se desprecie en cuanto hombre, que se
declare contra la vida, que desespere del conocimiento: es tambin
un "medio de conservacin".
En resumen: la moral ha sido el gran "antdoto" contra el
"nihilismo" prctico y terico.
5.
Pero, entre las fuerzas que la moral ha sostenido, se encontraba
la "veracidad": sta acab por volverse contra la moral, descubri
su "teleologa", su consideracin "interesada"; y ahora la
"inteligencia" de esta mentira, largo tiempo hecha carne y de la
cual no creemos poder desembarazarnos, obra precisamente como
estimulante. Nosotros comprobamos en nuestro interior,
implantadas por la larga interpretacin moral, necesidades que se
nos aparecen desde entonces como exigencias de no-verdad; por
otra parte, stas son las necesidades a las cuales parece ligado el
valor y a causa de las cuales soportamos la vida. Este
antagonismo, el no estimar lo que conocemos y el no poder
estimar ya lo que es ilusin, engendra un proceso de
descomposicin.
6.
Tal es la antinomia.
Mientras creemos en la moral, "condenamos" la vida.
7.
Los valores supremos, a cuyo servicio consagraba la vida el
hombre, sobre todo cuando eran muy difciles y costosos, estos
valores sociales se crearon para su fortalecimiento y fueron
considerados como mandamientos de Dios, como "realidades",
como "verdaderos" mundos, como esperanza y vida futura. Hoy,
que conocemos la mezquina procedencia de estos valores, el
universo nos parece desvalorizado, "falto de sentido",' pero ste es
un estado meramente de transicin.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 9
8.
La consecuencia del nihilismo (la creencia en la falta de
valor), como secuela de la desvalorizacin moral, es la prdida
del egosmo (aun despus de habernos convencido de la im-
posibilidad de lo inegostico); lo necesario ha perdido tambin,
para nosotros, su fuerza (aun despus de habernos convencido
de la imposibilidad de un "liberum arbitrium" y de una
"libertad inteligible"). Vemos que no podemos alcanzar la
esfera en que hemos colocado nuestros valores, con lo que no
por eso salen ganando en valor las otras esferas en las que
nosotros vivimos; por el contrario, nos sentimos cansados,
porque hemos perdido la fuente principal de energa. "En vano
hasta el presente! "
9.
El pesimismo como preformacin del nihilismo.
10.
A. El pesimismo como fuente"dnde?"en la ener-
ga de su lgica, como anarquismo y nihilismo, como
analtica.
B. El pesimismo como decadencia''dnde?",
como enternecimiento, como sentimiento cosmopolita, como
"tout comprendre" e historicismo.
"La tensin crtica": los extremismos avanzan al primer
trmino y logran la preponderancia.
11.
"La lgica del pesimismo hasta el ltimo nihilismo: qu es
lo que aqu da el impulso?" Concepto de la "desvalorizacin",
de la "falta de sentido": en qu medida las valoraciones morales
se encuentran detrs de todos los otros valores.
Resultado: los juicios morales son condenaciones, nega-
ciones; la moral es reverso de la voluntad de vivir.
10 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
12.
FRACASO DE LOS VALORES COSMOLGICOS
A.
El nihilismo, como estado psicolgico, aparecer, primera-
mente, cuando hayamos buscado un "sentido" a todo lo que
pasa, que no est en lo que pasa: hasta el punto de que el que
busca acaba por abatirse. El nihilismo es, entonces, el
conocimiento de un largo despilfarro de fuerzas, la tortura que
ocasiona este "en vano", la incertidumbre, la falta de ocasin de
rehacerse de algn modo, sea ste el que sea; de tranquilizarse
sobre cualquier cosa; la vergenza de s mismo, como si
hubiramos estado engaados mucho tiempo... este sentido
hubiera podido ser: el "cumplimiento" de un canon moral
superior, en todo lo que ha sucedido, el mundo moral; o el
acrecentamiento del amor y de la armona en las relaciones
entre los seres; o la realizacin parcial del estado de felicidad
universal; o tambin la disolucin en una nada universal: un fin,
cualquiera que ste sea, sirve para dar un sentido a las cosas.
Todas estas concepciones tienen de comn que quieren
alcanzar algo por el proceso mismo: y entonces advertimos que
por este "devenir" nada se realiza... Por consiguiente, la causa
del nihilismo es la decepcin ante un pretendido fin del devenir,
ya se refiera esta decepcin a un fin completamente
determinado, ya sea que, de una manera general, se advierta
que todas las hiptesis de un fin sustentadas hasta hoy con
respecto a la "evolucin en su conjunto" son insuficientes (el
hombre no aparece ya como el colaborador, y menos an como
el centro del devenir).
El nihilismo, en cuanto estado psicolgico, aparecer en se-
gundo lugar cuando se haya logrado una totalidad, una sis-
tematizacin, o tambin una organizacin en todo lo que su-
cede, de suerte que el alma sedienta de respeto y admiracin
nade en la idea de un dominio y de un gobierno superiores (si
se trata del alma de un lgico, el encadenamiento
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 11
de las consecuencias y de la realidad absoluta bastarn para
conciliario todo...). Una forma de unidad, una forma cualquiera
de "monismo": y, por consecuencia de esta creencia, el hombre
en un sentimiento de profunda conexin y de profunda
dependencia frente a un "todo" que le es infinitamente superior,
un "modus" de la divinidad... "El bien de la totalidad exige el
abandono del individuo"... Ahora bien, no existe semejante
totalidad. En el fondo, el hombre ha perdido la fe en su valor,
desde el momento en que no es ya un todo infinitamente
precioso lo que obra en l: lo que equivale a" decir que ha
concebido ese todo para poder dar crdito a su propio valor.
El nihilismo, como estado psicolgico, posee an una tercera
y ltima forma. Dados estos dos juicios, a saber: que por el
devenir nada puede ser realizado y que el devenir no est
regido por una gran unidad en la que el individuo pueda
perderse enteramente como en un elemento de valor superior:
queda el subterfugio de condenar este mundo del devenir todo
entero, considerndole como ilusin, el inventar un mundo que
se encuentre ms all, detrs de ste, un mundo que fuera el
mundo-verdad. Pero desde que el hombre comienza a advertir
que tal mundo no ha sido edificado ms que para responder a
necesidades psicolgicas y que no tiene ningn derecho a la
existencia, empieza a tomar vida una forma suprema de
nihilismo, una forma que abraza la negacin del mundo
metafsico y se prohibe la creencia en un mundo-verdad.
Colocndose en este punto de vista, se admite la realidad del
devenir como nica realidad, se niega toda clase de camino
extraviado que conduzca al ms all y a las falsas divinidades;
pero no se soporta este mundo, aunque no se le quiera negar...
Qu es lo que ha sucedido, en suma? El sentimiento del no-
valor estaba realizado; mas se comprendi que no se poda
interpretar el carcter general de la existencia ni por la idea de
"fin", ni por la idea de "unidad", ni por la idea de "verdad".
Nada se ha conseguido ni obtenido de este modo; la unidad que
interviene en la multiplicidad de los acontecimientos, falta; el
carcter de la existencia no es "verdadero": es falso...: ya no
hay, decididamente, razn para persuadirse
12 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
de la existencia de un mundo-verdad... En una palabra, las
categoras: "causa", "final", "unidad", "ser", por las cuales hemos
obtenido un valor para el mundo, quedan retiradas por nosotros; y
desde entonces el mundo tiene el carcter de una cosa sin valor...
B.
Admitiendo que hayamos reconocido que el mundo no puede
ser interpretado por estas tres categoras y que, despus de este
examen, el mundo comienza a carecer de valor para nosotros, ser
preciso que nos preguntemos de dnde han llegado hasta nosotros
estas tres categoras. Tratemos de investigar si es posible negarlas
todo crdito! Cuando hayamos despreciado estas tres categoras, la
demostracin de la imposibilidad de aplicarlas al mundo no es ya
una razn suficiente para despreciar el universo.
Resultado: la creencia en las categoras de la razn es la causa
del nihilismo; nosotros hemos medido el valor del mundo por
estas categoras, que se refieren a un mundo puramente ficticio.
Conclusin: todos los valores por los que nosotros hemos
tratado hasta ahora de hacer estimable el mundo para nosotros, y
por los cuales precisamente le hemos despreciado cuando se
mostraron inaplicables, todos estos valores son, desde el punto de
vista psicolgico, los resultados de ciertas perspectivas de utilidad,
establecidas para mantener y aumentar los campos de la
dominacin humana, pero proyectadas falsamente en la esencia de
las cosas. Sigue siendo, pues, la ingenuidad hiperblica del
hombre lo que hace que se considere l mismo como el sentido y
la medida de las cosas...
13.
El nihilismo representa un estado patolgico intermedio lo
patolgico es la generalizacin monstruosa, la conclusin de que
nada tiene sentido), sea que las fuerzas productivas no son an
bastante fuertes, sea que la "decadencia" an vacila y sus medios
auxiliares no han sido an hallados.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 13
"Supuesto de esta hiptesis": Que no hay verdad alguna; que no
hay cualidad alguna absoluta en las cosas, que no hay "cosa en s".
Esto es el nihilismo, y, en verdad, el nihilismo ms extremo. Pone
el valor de las cosas precisamente en el hecho de que a este valor
no corresponde ni correspondi realidad alguna, sino que son slo
un sntoma de fuerza al lado del que pone el valor, una
simplificacin para fines vi-tales.
14.
Los valores y sus relaciones estn en relacin con el desarrollo
de fuerza del que pone el valor.
La medida de la no creencia, de la supuesta "libertad del
espritu" como expresin del aumento de fuerza.
"Nihilismo" como ideal de la suprema potencia del espritu, de
la vida ms exuberante, en parte destructora, en parte irnica.
15.
Qu es una creencia? Cmo nace? Toda creencia es un tener
algo por verdadero.
La ms extrema forma del nihilismo sera la creencia de que
toda fe, todo tener por verdad algo es necesariamente falso,
porque un verdadero mundo no existe. As, pues, una apariencia
de perspectiva, cuyo origen est en nosotros (en cuanto nosotros
tenemos necesidad constantemente de un mundo ms estrecho,
ms escorzado, ms simplicado).
La medida de nuestra fuerza es cmo nos podemos conformar a
la apariencia, a la necesidad de la mentira, sin sucumbir.
En qu medida podra ser el nihilismo, como negacin de todo
verdadero mundo, de todo ser, una manera divina de pensar?
16.
Cuando nosotros nos sentimos "desengaados", no lo estamos
con respecto a la vida, sino que conservamos abiertos los ojos a
las concupiscencias de todas clases. Contemplamos con cierto
enojo burln lo que llamamos "ideal". Nos des-
14 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
preciamos por no poder tener a raya a todas horas aquella absurda
exaltacin que se llama "idealismo". El hbito es ms fuerte que el
enojo del desengao.
17.
"En qu sentido el nihilismo de Schopenhauer contina siendo
la consecuencia de un mismo ideal, creado por el tesmo
cristiano?" El grado de certidumbre con relacin al objeto del
deseo ms alto, a los valores superiores y a la suma perfeccin era
tan grande, que los filsofos se apoyaban en l como en una
"certidumbre absoluta", como sobre una certidumbre "a priori":
con Dios en la cima como verdad "dada". "Ser igual a Dios",
"fundirse en Dios": ste fue, durante miles de aos, el objetivo del
ms ingenuo y el ms convencido deseo (pero una cosa que
convence no es por esto ms verdadera: no es ms que
"convincente". Observacin destinada a los asnos).
Se ha olvidado el prestar a esta fijacin de ideales una "realidad
personal": nos hemos hecho ateos. Pero hemos renunciado por
esto al ideal? Los ltimos metafsicos buscan, en resumidas
cuentas, en ste la "realidad" verdadera, la "cosa en s", con
relacin a la cual todo lo dems no es sino apariencia. Su dogma es
que nuestro mundo de apariencias no es visiblemente la expresin
de este ideal, por lo que no puede ser "verdadero", no podra
remontarse a ese mundo metafsico que ellos consideran como
causa. Es imposible que lo incondicionado, en cuanto representa
esta perfeccin superior, sea la razn de todo lo condicionado.
Schopenhauer, que quera que fuese de otra manera, se vi forzado
a imaginar ese fondo metafsico como anttesis del ideal, como
"voluntad mala y ciega": sta poda ser, por consiguiente, "lo que
aparece", lo que se manifiesta en el mundo de las apariencias. Pero
por esto no renunci a ese absoluto ideal...
(Kant pareca necesitar la hiptesis de la "libertad inteligible"
para descargar al "ens perfectum" de su responsabilidad en la
manera como est condicionado el mundo, en una palabra, para
explicar el mal: lgica escandalosa en un filsofo...)
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 15
18.
"El signo ms general de los tiempos modernos": el hombre ha
perdido, a sus propios ojos, infinitamente en dignidad. Largo
tiempo ha sido el centro y el hroe trgico de la existencia en
general; entonces al menos se esforz en demostrar su parentesco
con las partes ms decisivas y ms valiosas de la existencia: como
hacen todos los metafsicos que quieren establecer la dignidad del
hombre con la creencia de que los valores morales son valores
cardinales; el que desecha a Dios se agarra tanto ms fuertemente
a la creencia en la moral.
19.
Toda valoracin moral (como, por ejemplo, el budismo) termina
en nihilismo: ste es el porvenir de Europa! Se cree poder
construir un moralismo sin fondo religioso, pero esto abre el
camino al nihilismo. En la religin falta la necesidad de
considerarnos como creadores de valores morales.
20.
La pregunta del nihilismo "para qu?" tiene su origen en la
costumbre, corriente hasta aqu, en virtud de la cual el fin pareca
fijado, dado, exigido desde fuera, es decir, por una "autoridad
suprahumana". Cuando se dej de creer en sta, buscse, segn la
antigua costumbre, otra autoridad que supiese hablar un lenguaje
"absoluto" y "ordenar" fines y deberes. La autoridad de la
"conciencia" est ahora en primera lnea, como una indemnizacin
en favor de la autoridad "personal" (cuanto ms se emancipa la
moral de la teleologa ms imperiosa se hace). O bien se apela a la
autoridad de la "razn". O al "instinto social" (el rebao). O
tambin a la historia", con su espritu inmanente, que posee su fin
en ella misma y a la que nos podemos "abandonar". Se querra
invertir el querer, la voluntad de un fin, el riesgo que se corre
sealndose a s propio un fin: querramos descargarnos
16 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
de la responsabilidad (se aceptara el "fatalismo"). En fin: la
"felicidad", y, con un poco de hipocresa, la "felicidad del
mayor nmero". Nos decimos:
1) Un fin determinado no es absolutamente necesario.
2) Es imposible prever este fin.
Justamente ahora que la voluntad sera necesaria en su ms
fuerte manifestacin, es la ms "dbil", la ms "pusilnime".
Desconfianza absoluta respecto de la fuerza orga-nizadora de
la voluntad de conjunto.
21.
EL PERFECTO NIHILISTA.El ojo del nihilista idea liza
en el sentido de la fealdad, es infiel a lo que conserva en su
memoria: permite a sus recuerdos que se caigan y se des hojen;
no los protege contra esas plidas decoloraciones que la
debilidad extiende sobre las cosas lejanas y pasadas. Y lo que
no hace consigo mismo no lo hace tampoco con todo el pasado
de los hombres; deja que ste caiga.
22.
"El nihilismo es equvoco":
A. El nihilismo es el signo de un aumento de poder en el
espritu: nihilismo activo.
B. El nihilismo es decadencia y retroceso del poder del
espritu: nihilismo pasivo.
23.
EL NIHILISMO COMO ESTADO NORMAL. Puede ser
un signo de fuerza; el vigor del espritu puede haberse
acrecentado hasta tal punto, que los fines que ste se propona
hasta un momento dado ("convicciones", "artculos de fe")
parezcan impropios, (pues una fe expresa, generalmente, la
necesidad de condiciones de existencia, una sumisin a la
autoridad de un orden de cosas que hace prosperar y desarro-
llarse a un ser, que le hace adquirir fuerzas...) ; por otra par-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 17
te, el signo de no tener bastante fuerza para establecerse un fin,
una razn de ser, una fe.
Alcanza su mximum de fuerza relativa como* fuerza violenta
de destruccin: "como nihilismo activo". Su opuesto podra ser el
nihilismo fatigado, que no ataca ya: su forma ms clebre es el
budismo, que es un nihilismo pasivo, con signos de debilidad; la
actividad del espritu puede estar fatigada, "agotada", de suerte
que los fines y los valores preconizados hasta entonces parezcan
impropios y no encuentren ya crdito, de suerte que la sntesis de
los valores y de los bienes fines (piedra sobre la que reposa toda
cultura slida) se descomponga, y los diferentes valores se hagan
la guerra: una "disgregacin"..., entonces todo lo que alivia, todo
lo que cura, todo lo que tranquiliza pasa al primer plano bajo di-
ferentes disfraces, religiosos o morales, polticos o estticos, etc.
24.
El nihilismo no es solamente una meditacin sobre ese "en
vano", no es solamente el hbito de creer que todo merece perecer:
el nihilismo pone mano a la obra tambin, destruye... Esto es, si se
quiere, ilgico; pero el nihilismo no se cree en la necesidad de ser
lgico... Condicin de espritus vigorosos y de voluntades fuertes
es stay para ellos es imposible detenerse en la negacin del
"juicio": la negacin que obra tiene su origen en su naturaleza.
El aniquilamiento por el juicio secunda el aniquilamiento por la
accin.
25.
PARA LA GNESIS DEL NIHILISTA.Adquirimos el valor
de confesar lo que sabemos con certeza. Que yo he sido hasta aqu
fundamentalmente nihilista, hace muy poco tiempo que me lo he
confesado a m mismo: la energa o el radicalismo con que he
marchado como nihilista me han ocultado este hecho importante.
Cuando se camina hacia un fin, parece imposible que "la ausencia
del fin por excelencia" sea un artculo de fe.
18 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
26.
EL PESIMISMO DE LAS NATURALEZAS FUERTES.El
"para qu" despus de una lucha terrible, y aun despus de la
victoria. Que existe alguna cosa que tiene cien veces ms
importancia que saber si nos encontramos bien o mal: ste es el
instinto fundamental de todas las naturalezas vigorosas, y, por
consiguiente, tambin de saber si otras se encuentran bien o mal.
Este instinto les dice que nosotros tenernos un fin, por el cual no
vacilamos en hacer salo que se debe a Napolen: casi todos las
ms altas esperanzas de este siglo.)
2. CAUSAS REMOTAS DEL NIHILISMO
27.
CAUSAS DEL NIHILISMO.I) "Falta la especie superior", es
decir, aquella especie cuya fecundidad y poder inagotables
mantienen la creencia en el hombre. (Recordemos lo que se debe a
Napolen: casi todas las ms altas esperanzas de este siglo.)
2) "La especie inferior""rebao", "masa", "sociedad" olvida
la modestia y exagera sus necesidades hasta hacer de ellas valores
"csmicos" y "metafsicos". De este modo, la existencia entera se
"vulgariza": pues en cuanto la masa gobierna tiraniza a los
hombres de excepcin, lo que hace perder a stos la fe en s
mismos y los conduce al nihilismo.
Todas las tentativas para crear tipos superiores han fracasado (el
"romanticismo", el artista, el filsofo) contra la tentativa de
Carlyle de prestarlos valores morales superiores.
"Resistencia" contra los tipos superiores como resultado.
"Envilecimiento e incertidumbre de todos los tipos superiores."
La lucha contra el genio ("poesa popular", etc.). La compasin
por los humildes y por los que sufren como tipo de medida para la
"evaluacin" del alma.
Falta el "filsofo", el intrprete de la accin, y no solamente el
que la transforma en posea.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 19
28.
El nihilismo "incompleto", sus formas: vivimos en medio de
ste.
Las tentativas para escapar al nihilismo sin transmutar estos
valores producen el efecto contrario: conducen el problema a un
estado agudo.
29.
FORMAS DEL ATURDIMIENTO.En lo interior: no saber
cmo salir de s mismo. Tentativas de salir de este estado por
medio de la embriaguez: embriaguez como msica, embriaguez
como crueldad en el goce trgico de la cada de los ms nobles,
embriaguez como ciego entusiasmo por cier-tos hombres y ciertas
pocas (como odio, etc.). Tentativa de trabajar aturdido, como
instrumento de la ciencia: abrir los ojos a los pequeos goces, por
ejemplo, a los goces del aficionado (miramientos para consigo
mismo); este mismo sentimiento generalizado hasta constituir un
"pathos"; la mstica, el goce voluptuoso del eterno vaco; el arte
"por el arte" ("le fait"); el "conocimiento puro" como narctico del
hasto de s propio; cualquier trabajo constante, cualquier pequeo
fanatismo; la confusin de todos los medios, enfermedad por
excesos en general (la disipacin mata el placer).
1) Debilitacin de la voluntad como resultado.
2) Sentimientos encontrados de orgullo y humildad.
30.
Se acercan los tiempos en que habremos de pagar muy caro
haber sido cristianos durante dos mil aos: estamos perdiendo el
punto de apoyo que nos haca posible la vida: ignoramos de dnde
venimos ni adonde vamos. Nos precipitamos bruscamente en las
valoraciones contrarias con cierto grado de energa engendrado
precisamente en el hombre por esta sobreestimacin extrema del
hombre.
20 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
Ahora todo nos parece falso, de arriba abajo; por todas partes,
"palabras", confusin, debilidad o exaltacin:
a) Se intenta una especie de solucin terrestre, pero en el
mismo sentido que el triunfo "definitivo" de la verdad, del
amor y de la justicia (el socialismo: "igualdad de la per
sona").
b) Se trata igualmente de mantener el ideal moral (con la
preponderancia del altruismo, de la abnegacin, de la nega
cin de voluntad).
c) Se trata de mantener el ms all, aunque no sea ms
que como incgnita antilgica; pero se le interpreta de modo
que se pueda sacar de l una especie de consuelo metafsico del
viejo estilo.
d) Se tratar de leer en los acontecimientos la antigua
"direccin divina", esa direccin que recompensa, que casti
ga, que educa y que nos conduce a un orden de cosas ms
perfecto.
e) Se cree, antes como despus, en el bien y en el mal: de
suerte que se considera como tarea la victoria del bien y la
destruccin del mal (esto es muy ingls; el caso tpico de
este espritu superficial es John Stuart Mill).
f) El desprecio de lo que es "natural", del deseo, del
"ego"; tentativa de interpretar la intelectualidad ms alta y
el arte ms elevado como una consecuencia de la renuncia
a la personalidad, como "desinteressement".
g) Se permite a la Iglesia que se siga inmiscuyendo en
todos los acontecimientos esenciales, en todos los hechos
principales de la vida individual, para darlos una "consagra
cin", un "sentido superior"; tenemos siempre el "Estado
cristiano", el "matrimonio cristiano".
31.
Ha habido tiempos ms profundos que el nuestro; tiempos, por
ejemplo, como aquel en que apareci Buda, en que el pueblo
mismo, despus de siglos de largas disputas filosficas, se
encontr tan extraviado en los laberintos de las opiniones
filosficas, como los pueblos europeos se enredaron duran-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 21
te mucho tiempo en las sutilezas de los dogmas religiosos. En
vano pretendemos convencernos, con ayuda de la literatura y
de la Prensa, de la grandeza de nuestro tiempo; los millones de
espiritistas y una cristiandad con un sello tan deforme como el
de las invenciones inglesas, es mejor punto de vista para juzgar
este siglo.
El pesimismo europeo est an en su comienzo. Un testi-
monio contra s mismo: no tiene an aquella terrible y ansiosa
fijeza de mirada en que se refleja la nada, como la tuvo un
tiempo en la India; hay todava en l mucho "hecho", pero no
"devenido"; es un pesimismo demasiado erudito y potico; creo
que mucho de lo que hay en l es imaginado, es efecto y no
causa.
32.
CRITICA DEL PESIMISMO HISTRICO.Negacin del
punto de vista eudemonolgico como ltima reduccin a la
pregunta: qu sentido tiene esto? Reduccin del oscureci-
miento.
"Nuestro pesimismo": el mundo no tiene el valor que nos-
otros creemos; nuestra misma fe ha acrecentado de tal modo
nuestro afn de conocimiento, que hoy debemos decir esto.
ltimamente, el mundo aparece de este modo como de menos
valor; as sentiremos nosotros, en definitiva: slo en este
sentido somos pesimistas, a saber: con la voluntad de con-
fesarnos sin ambajes esta trasmutacin y no dejarnos engaar
por las antiguas maneras de pensar.
Justamente por este camino encontramos el "pathos" que nos
impulsa a buscar nuevos valores. "In summa", el mundo
pudiera tener ms valor del que nosotros creemos; debemos
reflexionar sobre la ingenuidad de nuestro ideal y que quiz, en
conciencia, para darle la ms alta interpretacin, no hemos
dado a nuestra existencia humana ni siquiera un valor
moderado.
Qu es lo que ha sido divinizado? Los instintos de valora-
cin del rebao (aquello que le hace la subsistencia posible).
22 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
Qu es lo que ha sido calumniado? Lo que separa a los
hombres superiores de los inferiores, el instinto creador de
abismos.
33.
CAUSAS DE LA APARICIN DEL PESIMISMO:
1) Los instintos vitales ms poderosos y ms fecundos han
sido "calumniados" hasta aqu, de suerte que sobre la vida
pesa una maldicin.
2) La bravura creciente y la desconfianza ms temeraria
del hombre comprenden que estos instintos no pueden ser
separados de la vida y, por consiguiente, se vuelven contra
la vida.
3) Slo prosperan los mediocres, que no sienten este con
flicto ; la especie superior fracasa e indispone contra ella como
producto de la degeneracin; por otra parte, nos indignamos
contra el mediocre que quiere aparecer como el fin y el sen
tido (nadie puede ya responder a un "porqu?").
4) El empequeecimiento, la facultad de sufrir, la inquie
tud, el apresuramiento, la confusin aumentan sin cesar; la
actualizacin de todo este movimiento, eso que se llama la
"civilizacin", es cada vez ms fcil y el individuo "desespe
ra" y se "somete" ante este enorme mecanismo.
34.
El pesimismo moderno es la expresin de la inutilidad del
mundo moderno, no del mundo y de la existencia en general.
35.
El "exceso de los dolores sobre los placeres" o el exceso in-
verso (hedonismo); estas dos doctrinas son ya indicios del
nihilismo...
Pues en los dos casos no se establece otro sentido final que el
del placer o el desplacer.
Pero as habla una clase de hombres que no tiene el valor de
crearse una voluntad, una intencin, un sentido; para toda
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 23
clase de hombres un poco ms sana, el valor de la vida no se mide
por el metro de estas cosas accesorias. Y fcilmente podramos
imaginar un exceso de dolor que provocase "a pesar de esto" una
voluntad de vivir, una afirmacin de la vida, frente a la necesidad
de este exceso.
"La vida no vale la pena de ser vivida"; "resignacin"; "de qu
sirven las lgrimas?"; sta es una manera de discutir dbil y
sentimental. "Un monstre gai vaut mieux qu'un sentimental
ennuyeux".
36.
El filsofo nihilista est convencido de que todo lo que sucede,
carece de sentido y es vano, y de que no debera haber nada falto
de sentido ni vano. Pero por qu este no debera? De donde saca
este "sentido", esta "importancia". El nihilista piensa, en suma, que
si echamos una mirada sobre semejante "ser", vaco e intil, ste
no satisface al filsofo, le causa una impresin de vaco y
desolacin. Tal afirmacin est en contradiccin con nuestra sutil
sensibilidad de filsofo. Equivale a llegar a esta apreciacin
absurda; es preciso que el carcter de la existencia "satisfaga" al
filsofo", para que sta pueda subsistir con pleno derecho...
Desde este momento se comprende fcilmente que el placer y el
desplacer, en el terreno de los hechos, no pueden ser considerados
sino como medios; y hay que preguntarse todava si, de una
manera general, nos ser posible ver el "sentido", "el fin", si la
cuestin de la falta de sentido o de su contrario no ser insoluble
para nosotros.
37.
EVOLUCIN DEL PESIMISMO AL NIHILISMO.
DESNATURALIZACIN DE LOS VALORES.ESCO-
LSTICA DE LOS VALORES.Los valores aislados e idea-
lizados, en lugar de conducir y dominar la accin, se vuelven
contra la accin que desaprueban.
Contradicciones, en vez de grados y de rdenes naturales,
24 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
Odio a la jerarqua. Las contradicciones corresponden a una poca
populachera, porque se las percibe fcilmente.
El mundo reprobado en presencia de un mundo edificado
artificialmente, de un "mundo-verdad"; se advierte que no queda
ya ms que el "mundo reprobado", y se carga a cuenta de ste la
suprema desilusin.
Entonces nos encontramos frente al nihilismo; se han con-
servado los valores que juzgan, y nada ms!
Esto da nacimiento al problema de la fuerza y la debilidad:
1) Los dbiles se estrellan aqu.
2) Los fuertes destruyen lo que no se rompe.
3) Los ms fuertes superan los valores que juzgan.
"Todo esto reunido crea la edad trgica".
3. EL MOVIMIENTO NIHILISTA COMO EXPRESIN DE
LA DECADENCIA
38.
Recientemente se han cometido muchos abusos con el empleo
de una palabra de sentido relativo y en el fondo insuficiente; por
todas parte se habla de "pesimismo"; se discute alrededor de la
cuestin a la que hay que dar solucin, la cuestin de quin es el
que tiene ms derecho: si el pesimismo o el optimismo.
No se ha comprendido lo que, sin embargo, es palpable: que el
pesimismo no es un problema, sino un sntoma; y que esta palabra
deba ser reemplazada por la de "nihilismo"; que la cuestin si el
no ser es mejor que el ser, es ya de por s una enfermedad, un
indicio de decadencia, una idiosincrasia.
El movimiento nihilista es la mera expresin de una decadencia
fisiolgica.
39.
HAY QUE COMPRENDER.Que toda especie de decadencia
y de indisposicin ha ayudado constantemente a crear
evaluaciones generales; que en las evaluaciones que han pre-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 25
dominado, la decadencia misma es la que ha vencido; que no
tenemos que luchar solamente contra las condiciones creadas
por la degeneracin actual, sino que toda decadencia, tal como
ha existido hasta aqu, se ha transmitido, y, por consiguiente, se
ha conservado viva. Semejante aberracin universal de la
humanidad que se desva de sus instintos fundamentales,
semejante decadencia general de las evaluaciones es el
problema "par excellence", el verdadero enigma que el "animal
hombre" ofrece al filsofo.
40.
EL CONCEPTO "DECADENCE".La defeccin, la des-
composicin, el perecimiento, no tienen nada de censurables en
s mismos; no son ms que la consecuencia necesaria de la
vida, del crecimiento vital. El fenmeno de la decadencia es tan
necesario como el del florecimiento y progreso de la vida; pero
no poseemos el medio de suprimir este fenmeno. Muy al
contrario, la razn exige que le dejemos sus derechos.
Es una vergenza para todos los tericos del socialismo ad-
mitir que pueda haber circunstancias, combinaciones sociales
en las que el vicio, la enfermedad, el crimen, la prostitucin. la
miseria no se desarrollen ya... Esto es condenar la vida... Una
sociedad no es libre de conservarse joven. Y aun en el momen-
to de su apogeo, deja excrecencias y detritus. Cuanto ms audaz
y enrgicamente progresa, ms se multiplican sus errores, sus
deformidades, ms cerca est de su cada... No se puede
suprimir la caducidad por medio de instituciones. Ni la
enfermedad. Ni el vicio.
41.
IDEA FUNDAMENTAL DE LA DECADENCIA.Lo que
se ha considerado hasta aqu como su causa no es ms que la
consecuencia.
De este modo se transforma toda la perspectiva del "proble-
ma moral".
Toda la lucha moral contra el vicio, el lujo, el crimen y aun
contra la enfermedad, aparece como una ingenuidad, como
26 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
una cosa superflua; no hay "correccin" (contra el "remordi-
miento").
La decadencia misma no es cosa que se tenga que combatir;
es absolutamente necesaria y propia de toda poca, de todo
pueblo. Lo que hay que combatir con todas nuestras fuerzas es
la importacin del contagio a las partes sanas del organismo.
Lo hacemos as? Hacemos todo lo "contrario". Precisa-
mente en este punto se han dirigido los esfuerzos del lado de la
"humanidad".
En qu relacin se encuentran con esta cuestin biolgica
fundamental, los que se ha considerado hasta el presente como
valores superiores? La filosofa, la religin, el arte, etc.
(La cura: por ejemplo, militarismo, de Napolen en adelante,
que fue el que vi en la civilizacin su enemiga natural.)
42.
Lo que hasta ahora se ha considerado como causa de la de-
generacin son sus consecuencias.
Pero tambin lo que se ha considerado como remedio contra
la degeneracin no son ms que paliativos contra ciertos
efectos de sta. Los "sanados" son slo un tipo de los
degenerados.
Consecuencias de la "decadence": El vicio, el temperamento
vicioso, la enfermedad, la ditesis, el crimen, la criminalidad,
el celibato, la esterilidad, el histerismo, la debilitacin de la
voluntad, el alcoholismo, el pesimismo, el anarquismo, el li-
bertinaje (tambin el espiritual). Los calumniadores, los di-
famadores, los desesperados, los destructores.
43.
Para el concepto "decadence":
1) El escepticismo trae su origen de la decadencia; lo mis
mo que el libertinaje del espritu.
2) La corrupcin de las costumbres trae su origen de la
decadencia (debilitamiento de la voluntad, necesidad de es
timulantes violentos...).
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 27
3) Los mtodos de tratamiento, psicolgicos y morales,
no cambian la marcha de la decadencia, no la dificultan, son
fisiolgicamente nulos.
Hacer comprender la gran utilidad de estas "reacciones"
pretenciosas; son formas de la narcotizacin empleada contra
ciertas consecuencias fatales; no llegan a expulsar el elemento
morboso; son muchas veces tentativas heroicas para anular al
hombre de la decadencia, para suprimir un mnimum de su
malignidad.
4) El nihilismo no es una causa, sino slo la lgica de la
decadencia.
5) El "bueno" y el "malo" no son sino dos tipos de la
decadencia; estn de connivencia en todos los fenmenos
fundamentales.
6) La cuestin social es un resultado de la decadencia.
7) Las enfermedades, ante todo las afecciones nerviosas y
cerebrales, indican que la fuerza defensiva de la naturaleza
vigorosa falta; lo mismo sucede con la irritabilidad, de suer
te que el placer y el disgusto se convierten en problemas de
primer trmino.
44.
Tipos ms generales de la decadencia:
1) Con la idea de arbitrar remedios se escoge lo que ace
lera el agotamiento: ste es el caso del cristianismo (para ci
tar el caso ms general de extravo del instinto: ste es el
caso del "progreso").
2) Se pierde la fuerza de resistencia contra las excitacio
nesnos sometemos a las condiciones del acaso, se abulta
y se exagera hasta lo monstruoso el valor de los hechos...
una supresin de la "personalidad", una disgregacin de la
voluntad; aqu hay que citar toda una categora de la moral:
la moral altruista, la que tiene constantemente en la boca la
palabra "piedad"; en ella lo que hay de esencial es la debili
dad de la personalidad, de suerte que vibra al unsono y tiem
bla sin cesar, como una cuerda demasiado sensible... una irri
tabilidad extremada...
3) Se confunde la causa con el efecto; no se entiende la
28 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
decadencia en el sentido fisiolgico y se ve en sus ltimos
resultados la verdadera causa del malestar; aqu hay que citar
toda la moral religiosa...
4) Se desea un estado en el que no se sufriera. La vida es,
efectivamente, considerada como la causa de todos los males;
se aprecian los estados inconscientes, apticos (el sueo, el
sncope) para darles un valor muy superior al de los estados
conscientes: de aqu un "mtodo"....
45.
PARA LA HIGIENE DE LOS "DBILES".Todo lo que
se hace en estado de debilidad fracasa. Moral: no hacer nada.
Pero lo que es peor es que, precisamente, el poder de suspender
la accin, de no reaccionar, es el ms gravemente afectado bajo
la influencia de la debilidad: que no se reacciona nunca ms de
prisa, ms ciegamente que cuando no se deba reaccionar...
El vigor de una naturaleza se manifiesta en el detener y
retrasar la reaccin; una cierta le es tan caracterstica
como a la debilidad la necesidad del movimiento contrario; la
improvisacin, la imposibilidad de refrenar la accin. La
voluntad es dbil y el remedio para no hacer tonteras sera
tener una voluntad fuerte y no hacer nada... "Con-tradictio"...
especie de auto-destruccin; el instinto de conservacin se ve
comprometido... "El dbil se hace dao a s mismo"... Este es el
tipo de la "decadence"...
De hecho, encontramos una coleccin considerable de prc-
ticas que pueden "provocar" la impasibilidad.
El instinto sigue una buena pista en el sentido de que es ms
til no hacer nada que hacer algo...
Todas las prcticas de las rdenes religiosas, de los filsofos
solitarios, de los faquires, estn inspiradas en una justa
evaluacin del mundo, segn la cual una cierta especie de
hombres es la ms til a s misma cuando impide la accin en
lo posible.
Medios para facilitar esto: la obediencia absoluta, la actividad
mecnica, la separacin de los hombres y de las cosas que
exigiran una decisin y una accin inmediatas.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 29
46.
DEBILITACIN DE LA VOLUNTAD.Este es un sm-
bolo que puede inducir a error. Pues no hay voluntad, y, por
consiguiente, no hay ni voluntad fuerte ni voluntad dbil. La
multiplicidad y la disgregacin de los instintos, la ausencia de
un sistema que los regule unindolos y ordenndolos termina
en "la debilitacin de la voluntad"; la coordinacin de estos
instintos bajo la dominacin de uno solo termina en la
"voluntad fuerte"; en el primer caso, esto es oscilacin y falta
de equilibrio; en el segundo, la precisin y la claridad de la
orientacin.
47.
Lo que se hereda no es la enfermedad, sino la ditesis; la
impotencia para resistir el peligro de las inmigraciones per-
niciosas, la fuerza de resistencia que se rompe, etc.; para
expresar este mismo hecho desde el punto de vista moral: la
resignacin y la humildad frente al enemigo.
Me he preguntado si no podramos comparar todos estos
valores superiores de la filosofa, de la moral, de la religin,
tales como han tenido curso hasta aqu, con los valores de los
seres debilitados, de los alienados y de los neurastnicos; bajo
una forma ms benigna, representan "los mismos males"...
El valor de todos los estados morbosos consiste en que
muestran, bajo un cristal de aumento, ciertas condiciones que,
aunque normales, son difcilmente visibles en el estado
normal...
Salud y enfermedad no son nada fundamentalmente distinto,
como lo crea la medicina antigua, como lo creen an ciertos
practicones. No hay que hacer de ellas entidades distintas que
se disputan el organismo vivo y le convierten en campo de
batalla. Esas son tonteras y charlataneras que no sirven para
nada. En realidad, no hay entre estas dos maneras de ser ms
que diferencias de grado; la exageracin, la desproporcin, la
falta de armona de los fenmenos normales es lo que
constituye el estado morboso (Claudio Bernard).
30 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
As como "el mal" puede ser considerado como la exagera-
cin, la discordancia, la desproporcin, igualmente "el bien"
puede ser un rgimen protector contra los peligros de la exa-
geracin, de la discordancia, de la desproporcin.
"La debilidad hereditaria" como "sensacin dominante",
causa de los valores superiores.
La "debilitacin" considerada como una "tarea"; la de-
bilitacin de los deseos, de las sensaciones de placer y des-
placer, de la voluntad de podero, del sentimiento de orgullo,
del deseo de aumentar sus bienes; la debilitacin considerada
como una humillacin; la debilitacin considerada como
creencia; la debilitacin considerada como hasto y vergenza
de todo lo que es natural, negacin de la vida, enfermedad y
debilidad habituales; la debilitacin que renuncia a la
venganza, a la resistencia, a la enemistad y a la clera.
El error en el tratamiento: no se quiere combatir la debilidad
por un sistema fortalecedor, sino por una especie de jus-
tificacin y de moralizacin, es decir, interpretndola...
Hay dos estados absolutamente diferentes que se toman el
uno por el otro; por ejemplo, el reposo de la fuerza, que con-
siste esencialmente en abstenerse de la reaccin (el prototipo de
los dioses a los que nada conmueve) y el reposo del ago-
tamiento, la rigidez que llega hasta la anestesia. Todos los
mtodos de filosofa asctica aspiran a esta ltima condicin,
pero entienden, en realidad, la primera, pues dan, al estado a
que han llegado, atributos que haran pensar que es un estado
divino el que se ha alcanzado.
48.
EL ERROR MAS PELIGROSO.Hay una idea que no
parece prestarse a confusin alguna, que no tiene carcter al-
guno equvoco, y es la idea de agotamiento. Pero el agota-
miento puede ser adquirido, puede ser transmitido por heren-
cia; en los dos casos transforma el aspecto de las cosas, el
"valor de las cosas"...
A la inversa de aquel que por su misma plenitud, esa plenitud
que l representa y siente y de una parte del cual se
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 31

desprende voluntariamente para abandonarse a las cosas, para
verlas ms plenas, ms poderosas, ms ricas en porvenir; a la
inversa de aquel que puede dar de cualquier manera, el agotado
empequeece y desfigura todo lo que ve, empobrece el valor, es
nocivo...
Parece que en este punto no es posible el error; a pesar de esto
la historia presenta el hecho espantoso de que los agotados han
sido siempre confundidos con los que estn en su mayor plenitud y
stos con los ms nocivos.
El que es pobre en vitalidad, el dbil, empobrece tambin la
vida; el que es rico en vitalidad, el fuerte, la enriquece. El primero
es el parsito del segundo; ste da por exceso... Cmo sera
posible la confusin?...
Cuando el agotado se presentaba con la actitud de la actividad y
de la energa superiores (cuando la degeneracin implicaba un
exceso en la descarga intelectual o nerviosa), se le confunda con
el rico... El despertaba el temor... El culto del loco es siempre
tambin el culto del que es rico en vitalidad, del poderoso. El
fantico, el posedo, el epilptico religioso, todos los excntricos
han sido considerados como los tipos superiores del poder: como
"divinos".
Esta clase de fuerza que provocaba el temor pasaba ante todo
por divina; ste era el punto de partida de la autoridad; se quera
ver la interpretacin de la sabidura, se oa la sabidura, se buscaba
la sabidura... De esta impresin naca casi siempre una voluntad
de "divinizacin", es decir, el deseo de una degeneracin tpica del
espritu, del cuerpo y de los nervios: una tentativa para encontrar
el camino de esta forma de existencia superior. Hacerse enfermo,
volverse loco, provocar los sntomas de perturbacin, esto era
hacerse ms fuerte, ms sobrehumano, ms terrible, ms sabio. De
este modo se crea llegar a ser tan rico en podero que se pudiera
ceder parte de ste. Por dondequiera que se adoraba se buscaba
alguien que pudiese ceder alguna cosa.
Lo que aqu induca a error era la experiencia de la "em-
briaguez". Esta aumenta en el ms alto grado el sentimiento de
podero; por consiguiente, si se juzga con ingenuidad, el podero
de s misma. En el grado ms alto de podero deba
32 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
encontrarse el ms "ebrio", es decir, el exttico. (Hay dos
puntos de partida de la embriaguez: la mayor plenitud vital y
un estado de nutricin morbosa del cerebro.)
49.
Agotamiento "adquirido" y no transmitido por la herencia: 1)
"Nutricin" insuficiente, muchas veces por ignorancia de la
manera cmo nos debemos alimentar, por ejemplo, en los
sabios. 2) La "precocidad" ertica: una calamidad, sobre todo
en la juventud francesa (sobre todo en los parisienses); el que
sale ya del colegio corrompido y manchado para entrar en el
mundo y no puede ya desembarazarse de las cadenas de sus
inclinaciones despreciables y se hace irnico y desdeoso
respecto de s mismo: esclavos que poseen todos los
refinamientos (por lo dems, ya en los casos ms frecuentes,
ste es un sntoma de decadencia de la raza y de la familia,
como toda irritabilidad llevada al extremo; y tambin el con-
tagio del medio; dejarse determinar por el ambiente es tambin
prueba de decadencia). 3) El alcoholismo, no el instinto, sino el
hbito; la imitacin estpida, la asimilacin vanidosa o cobarde
a un rgimen dominante. Qu beneficio es un judo entre los
alemanes. Mirad qu embrutecimiento: la cabeza cubierta de
camo, el ojo azul, la falta de "esprit" se manifiesta en el
rostro, en la palabra, en la actitud; la perezosa manera de estirar
los miembros; la necesidad de reposo en el alemn no procede
de la fatiga del trabajo, sino de una repugnante excitacin y
sobreexcitacin provocada por los alcoholes.
50.
TEORA DEL AGOTAMIENTO.El vicio, los enfermos
del espritu (especialmente los artistas), los criminales, los
anarquistas, stos no son clases oprimidas, sino el detritus de
todas las clases de la sociedad...
Habiendo echado de ver que todas nuestras clases estn
penetradas de estos elementos, hemos comprendido que la so-
ciedad moderna no es "sociedad", no es un "organismo",
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 33
sino un conglomerado enfermizo de Tschandalas, una sociedad
que ya no tiene fuerza para excretar.
En qu medida se ha intensificado la enfermedad por la vida
en comn durante siglos :

Como formas morbosas. -La espiritualidad moderna.
-La virtud moderna.
-Nuestra ciencia.
51.
EL ESTADO DE CORRUPCIN.Comprender el lazo n-
timo que une todas las formas de la corrupcin y no olvidar la
corrupcin cristiana (Pascal es el tipo de ella), ni la corrupcin
socialista-comunista (consecuencia de la corrupcin cristiana;
la ms alta concepcin de la sociedad entre los socialistas es,
desde le punto de vista cientfico, la ms baja en la jerarqua de
las sociedades); la corrupcin del "ms all": como si fuera del
mundo verdadero, el del devenir, hubiese otro, el del ser.
No podra aqu haber "armisticio"; aqu es preciso extirpar,
destruir, hacer la guerra; es preciso arrancar de todas partes la
medida cristiana nihilista y combatirla bajo todos sus dis-
fraces..., por ejemplo, en la "sociologa" actual, en la "msica"
actual, en el "pesimismo" actual (todas stas no son ms que
formas del ideal cristiano).
O !o uno o lo otro es verdad; verdadero no quiere decir otra
cosa sino que eleva el tipo humano...
El sacerdote, el pastor de almas, son malas formas de exis-
tencia. Toda la educacin ha sido hasta ahora miserable, ha
carecido de direccin y de punto de apoyo, est repleta de
contradicciones respecto de los valores.
52.
No es la naturaleza, cuando se muestra despiadada con los
degenerados, la que es inmoral; el desarrollo del mal psquico
y moral en la especie humana es, por el contrario, la "con-
secuencia de una moral enfermiza y antinatural". La sensibi-
34 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
lidad de la mayora de los hombres es enfermiza y antinatural.
De qu proviene que la humanidad est corrompida bajo el
aspecto moral y fisiolgico? El cuerpo perece cuando un
rgano est "alterado". No se puede reducir el derecho de
altruismo a la fisiologa, como el derecho a ser socorrido, la
igualdad de la suerte; todo esto son primas para los dege-
nerados y los mal nacidos (I).
No hay solidaridad en una sociedad en la que hay elementos
estriles, improductivos y destructores que tendrn, por otra
parte, descendientes ms degenerados que ellos.
53.
Hay un efecto de la decadencia, profundo y absolutamente
inconsciente, que se ejerce tambin sobre el ideal de la ciencia;
nuestra sociologa toda entera demuestra esta afirmacin. Hay
que reprocharla que no conoce por experiencia ms que los
productos de disgregacin de la sociedad, lo que le hace tomar
inevitablemente como norma del juicio sociolgico sus propios
instintos de disgregacin.
La vida decadente en la Europa actual vincula en ellos su
ideal social; ste se parece, hasta casi confundirse, al ideal de
las antiguas razas que se sobreviven...
El instinto de rebao, por otra partepoder que es hoy
soberano, es algo fundamentalmente distinto del instinto de
una sociedad aristocrtica: el valor de la totalidad depende del
valor de las unidades... Nuestra sociologa entera no conoce
otro instinto que el de rebao, es decir, el de todos los "ceros"
totalizados, en el que cada "cero" tiene "iguales derechos", en
el que ya es una virtud el ser "cero"...
La evaluacin que sirve para juzgar hoy da las diferentes
formas de la sociedad se identifica absolutamente con la que
concede a la paz un valor superior a la guerra; pero semejante
juicio es antibiolgico y hasta es un producto de la decadencia
en la vida... La vida es una consecuencia de la gue-
(I) Se refiere a los que creen en el pecado original.
(Nota del traductor.)
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 35
rra, la sociedad misma es un medio para la guerra... Mr. Her-
bert Spencer, en cuanto bilogo, es un decadente; lo es tambin
en cuanto moralista (ve en la "victoria" del altruismo algo
deseable).
54.
He tenido la fortuna, despus de miles de aos pasados en la
aberracin y en la confusin, de haber vuelto a encontrar el
camino que conduce a un "s" y a un "no".
Yo enseo a decir "no" contra todo aquello que nos debilita,
contra todo aquello que nos agota.
Yo enseo a decir "s" frente a todo lo que fortalece, lo que
acumula fuerzas y justifica el sentimiento de vigor.
Hasta el presente, no se ha enseado ni lo uno ni lo otro; se
ha enseado la virtud, el desinters, la piedad o tambin la
negacin de la vida. Todos estos son valores de los agotados.
Una larga reflexin sobre la fisiologa del agotamiento me
oblig a proponer la cuestin: Hasta dnde los juicios de los
agotados han penetrado en el mundo de los valores?
El resultado al cual he llegado ha sido tan sorprendente como
es posible, aun para m, que me senta familiarizado ya con
mundos bastante extraos; comprenda que todos los juicios
superiores, todos esos juicios que se han adueado de la
humanidad, de la humanidad domesticada por lo menos, se
podan reducir a juicios de agotados.
Tras los nombres ms sagrados encontr las tendencias ms
destructoras; se ha llamado Dios a todo lo que debilita, a todo
lo que predica la debilidad, a todo lo que contagia la de-
bilidad...; comprend que el "hombre bueno" era una auto-
afirmacin de la "decadencia".
Esa virtud, que Schopenhauer deca ser la virtud superior y
nica, el fundamento de todas las virtudes, la "piedad", he
reconocido que era ms peligrosa que cualquier vicio.
Dificultar por principio la eleccin en la especie, la purificacin
de sta de todos los fracasados; esto es lo que se ha llamado
hasta ahora virtud por excelencia...
Hay que guardar respeto a la "fatalidad"; la fatalidad que
dice a los dbiles " desapareced! "
36 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
Se ha llamado Dios a esto, cuando se resista a la fatalidad,
cuando se haca perecer y se dejaba pudrir a la humanidad. No
se debe pronunciar en vano el nombre de Dios.
La raza est corrompida, no por sus vicios, sino por su ig-
norancia; est corrompida porque no ha considerado el ago-
tamiento como tal agotamiento; las confusiones fisiolgicas
son las causas de todo el mal...
La virtud es nuestra equivocacin...
Problema: Cmo han llegado los agotados a hacer las leyes
de los valores? Cmo ha sido colocado cabeza abajo el
instinto del animal hombre?
4. LA CRISIS DEL NIHILISMO Y LA IDEA
DEL RETORNO
55.
Las posiciones extremas no son resueltas por posiciones ms
moderadas, sino por otras posiciones igualmente extremas;
pero stas son posiciones invertidas. As es como la creencia en
la inmoralidad absoluta de la naturaleza, la falta de finalidad y
de sentido llegan a ser la pasin psicolgicamente necesaria,
cuando la fe en Dios y un orden esencialmente moral ya no son
cosas increbles. El nihilismo aparece entonces, no porque el
disgusto de la existencia se haya hecho ms grande que en otro
tiempo, sino porque de una manera general nos hemos hecho
desconfiados respecto de la "significacin" que pueda tener el
mal, y, si se quiere, la existencia. Lo nico que se ha destruido
ha sido una interpretacin ; pero como pasaba por la nica
interpretacin, poda parecer que la existencia no tena ningn
sentido y que todo era "vano".
Que este "en vano" es el carcter de nuestro nihilismo actual
es lo que queda por demostrar. La desconfianza en nuestras
evaluaciones anteriores se acenta hasta arriesgar la pregunta:
"Todos los "valores", no sern medios de seduccin para
hacer que siga la comedia sin que llegue el desenlace?" Esta
duracin con un "en vano'' sin finalidad ni razn es la idea ms
paralizadora, sobre todo cuando com-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 37
prendemos que hemos sido engaados, sin haber tenido la
fuerza de no dejarnos engaar.
Pensemos ahora esta idea en su forma ms terrible: la
existencia tal cual es, sin sentido y sin finalidad, pero vol-
viendo constantemente de una manera inevitable, sin un des-
enlace en la nada: "El eterno retorno."
Esta es la forma extrema del nihilismo: la nada (el "ab-
surdo") eterna!
Forma europea del budismo: la energa del saber y de la
fuerza obliga a semejante creencia. Es la ms "cientfica" de
todas las hiptesis posibles. Nosotros negamos las causas
finales; si la existencia tendiese a un fin, ese fin habra sido ya
alcanzado.
Se comprende que lo que se persigue aqu est en contra-
diccin con el pantesmo; pues la afirmacin de que "todo es
perfecto, divino, eterno", nos obliga igualmente a admitir "el
eterno retorno". Y ahora se pregunta: esta posicin afirmativa y
pantesta frente a todas las cosas, ha sido refutada por la
moral? En suma, lo que ha sido superado es el Dios moral. Un
Dios "ms all del bien y del mal" tiene sentido? Podramos
imaginar un pantesmo orientado en tal sentido?
Suprimiremos la idea de fin en el proceso y afirmaremos a
pesar de esto el proceso? Esto sera lo que sucediese si, en el
crculo de este proceso, en cada momento de este proceso, se
alcanzase algn fin y este fin fuera siempre el mismo. Espinosa
conquist semejante posicin afirmativa en el sentido de que,
para l, cada momento tiene una necesidad lgica; y l triunfa
de semejante conformacin del mundo por medio de su instinto
lgico fundamental.
Pero su caso no es ms que un caso aislado. Que formase la
base de todos los hechos, que se manifestase en todos los
hechos, cada vez que fuese considerado por un individuo como
su rasgo fundamental debera impulsar a este individuo a
aprobar triunfalmente cada momento de la existencia universal.
Implicara, precisamente, que este rasgo de carcter
fundamental produca en l una impresin de placer que con-
sideraba como buena y preciosa.
Ahora bien: la moral ha protegido la existencia contra la
desesperacin y el salto en la nada de los hombres y las cla-
38 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
ses que se sentan violentados y oprimidos por otros hombres,
pues la impotencia frente a los otros hombres y no la
impotencia ante la naturaleza es lo que produce la amarga
desesperacin en la vida. La moral ha tratado como enemigos a
los hombres autoritarios y violentos, a los dominadores en
general, contra los cuales el simple deba ser protegido, es
decir, ante todo alentado y fortalecido. Por consiguiente, la
moral ha enseado a odiar y a despreciar lo que constituye el
rasgo fundamental del carcter de los dominadores: su
"voluntad de podero". Suprimir, negar, descomponer esta
moral sera considerar el instinto ms odiado con un senti-
miento y una evaluacin contrarios. Si el oprimido, el que su-
fre, perdiese la fe en su derecho a despreciar la voluntad de
podero, su situacin sera desesperada. Para que ello fuese as
sera necesario que este rasgo fuese esencial a la vida y que se
pudiese demostrar que en la voluntad moral estaba contenida
de un modo disimulado esta "voluntad de podero", no siendo
dicho odio ni dicho desprecio ms que una manifestacin de tal
voluntad. El oprimido se dara entonces cuenta de que se
encontraba en el mismo terreno que el opresor y que no posea
privilegio, rango superior sobre ste.
Antes al contrario! No hay nada en la vida que pueda tener
valor si no es el grado de poder, a condicin, claro est, de que
la vida misma sea la voluntad de poder. La moral preservaba a
los desheredados contra el nihilismo, prestando a cada uno un
valor infinito, un valor metafsico, colocndole en un orden
que no corresponda al poder terrestre, a la jerarqua del
mundo: enseaba la sumisin, la humildad, etctera.
Admitiendo que la creencia en esta moral sea destruida, de
aqu se seguira que los desheredados se veran privados de los
consuelos de esta moral y "pereceran".
Esta tendencia de "caminar a su perdicin" se presenta como
la "voluntad" de perderse, como la eleccin instintiva de lo que
necesariamente destruye. El sntoma de esta autodestruccin
de los desheredados es la autoviviseccin, el envenenamiento,
la embriaguez, el romanticismo, ante todo la impulsin
instintiva a actos por los cuales hacemos poderosos a nuestros
enemigos mortales (erigindose, por decirlo as, en sus propios
verdugos), la voluntad de destruccin como
LA VOLUNTAD DE DOMINIO
39
voluntad de un instinto ms profundo an, el instinto de la
autodestruccin, la "voluntad de la nada".
El nihilismo es un sntoma; indica que los desheredados no
tienen ya consuelo, que destruyen para ser destrudos, que,
separados de la moral, ya no hay razn para que "se resignen";
que se colocan en el terreno del principio opuesto y quieren
tambin poder por su parte, forzando a los poderosos a ser
verdugos. Esta es la forma europea del budismo, la "negacin
activa" por la cual la vida ha perdido todo su "sentido".
No hay que creer que el "dolor" sea ahora ms grande en el
mundo: todo lo contrario! "Dios, la moral, la resigna-cin",
eran remedios a grados de miseria excesivamente bajos; el
nihilismo activo se presenta en condiciones relativamente
mucho ms favorables. El hecho mismo de considerar la moral
como superada, implica un cierto grado de cultura intelectual;
sta, por su parte, un bienestar relativo. Cierta fatiga intelectual,
llevada por una larga lucha de opiniones filosficas hasta el
escepticismo desesperado frente a toda filosofa, caracteriza
igualmente el nivel, de ningn modo inferior, de estos nihilistas.
Pensemos en qu condiciones entra Buda en escena. La doctrina
del Eterno Retorno se basar en hiptesis sabias (tales como las
de la doctrina de Buda, por ejemplo, la idea de causalidad, etc.)
Qu sentido tiene actualmente la palabra "desheredado"? Es
preciso considerar la cuestin, ante todo, desde el punto de
vista fisiolgico y no desde el punto de vista poltico. La
especie de hombres ms malsana de Europa (en todas las
clases) forma el terreno propio de este nihilismo; esta especie
considerar la creencia en el Eterno Retorno como una
maldicin; cuando se siente uno herido por ella no retrocede
ante ningn acto. Querr borrar no slo de una manera pasiva,
sino hacer borrar todo lo que hasta ese punto est desprovisto
de sentido y de finalidad. Bien es verdad que esto no es ms
que un espasmo, un furor ciego ante la certidumbre de que todo
esto exista de toda eternidad, incluso este momento de
nihilismo y de destruccin. El valor de semejante crisis es que
purifica, que rene los elementos semejantes y hace que se
destruyan los unos a los otros; que asigna a
40 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
hombre de ideas opuestas tareas comunes, sacando as a luz,
entre ellos, a los dbiles y a los vacilantes y provocando as una
jerarqua de las fuerzas desde el punto de vista de la salud ; que
reconoce, por lo que son, a los que mandan y a los que
obedecen. Naturalmente, fuera de todas las conveniencias
sociales existentes.
Quienes han sido los que aqu se han mostrado ms fuertes?
Los ms moderados, los que no tenan necesidad de dogmas
extremos, los que no solamente admitan, sino que tambin
amaban una buena parte de azar, de absurdo. Los que pueden
pensar en el hombre reduciendo un poco su valor, sin que por
ello se sientan disminuidos ni debilitados: los ms ricos con
relacin a la salud, los que estn a la altura de la mayor
desgracia y que, por esto, no temen la desgracia: hombres que
estn seguros de su poder y que, con un orgullo consciente,
representan la fuerza a que el hombre ha llegado.
Qu pensarn estos hombres del Eterno Retorno?
56.
PERIODOS DEL NIHILISMO EUROPEO
"Perodo de obscuridad", de las tentativas de todas clases
para conservar lo antiguo y para no dejar escapar lo nuevo.
"El perodo de claridad": se comprende que lo antiguo y lo
nuevo son anttesis fundamentales: los valores antiguos han
nacido de la vida decreciente; los nuevos, de la vida ascen-
dente. Se comprende que el ideal antiguo es un ideal contrario
a la vida (nacido de la decadencia y determinante de la
decadencia, bien que adornado por esplndidas vestiduras de la
moral). Nosotros comprendemos las cosas antiguas y estamos
muy lejos de ser bastante fuertes para las cosas nuevas.
"El perodo de las tres grandes pasiones": el desprecio, la
compasin, la destruccin.
"El perodo de la catstrofe": la aparicin de una doctrina
que pasa a los hombres por el tamiz..., el que lanza a los dbi-
les, y tambin a los fuertes, a decisiones...
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 41
II.
PARA LA HISTORIA DEL NIHILISMO
EUROPEO
a) La confusin moderna.
57.
Amigos mos: nosotros tuvimos que luchar duramente
cuando ramos jvenes: suframos de la juventud como de una
dolencia. La causa de esto fue el tiempo en que habamos sido
lanzados: tiempo de una profunda decadencia interior, de una
confusin interior, que, con todas sus debilidades, y aun con
todas sus fortalezas, se opona al espritu de la juventud. La
confusin y, por lo tanto la inseguridad era lo propio de este
tiempo: nada se mantena en pie, nada conservaba crdito: se
viva para el da siguiente, pues el pasado maana era incierto.
Todo estaba resbaladizo, todo era peligroso en nuestro camino,
y por eso el hielo que nos soportaba se ha adelgazado
considerablemente: sentamos el inhospitalario relente de la
escarcha; el camino que nosotros recorremos pronto estar
intransitable.
58.
Si sta no es una poca de decadencia y de decrecimiento de
las fuerzas vitales, es, por lo menos, una poca de tentativas
irreflexivas y arbitrarias; y es posible que de un exceso de
fracasos experimentales se origine una impresin conjunta de
decadencia, y quiz la cosa misma: la decadencia.
59.
PARA LA HISTORIA DE LA CONFUSIN MODERNA:
Los Estados nmadas (Empleados, etc.) : sin "patria".
La decadencia de la familia.
El "hombre bueno" como sntoma de agotamiento.
42 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
La justicia como voluntad de podero (Disciplina).
Lascivia y neurosis.
Msica negra: la msica restauradora, donde est? El
anarquista.
Desprecio del hombre. Vanidad.
Problema profundo: si el hambre o la saciedad son crea-
doras. La primera engendra el ideal del romanticismo. Falta
de naturalidad septentrional. La necesidad del alcohol: la
miseria del trabajador. El nihilismo filosfico.
60.
La lenta aparicin y ascenso de las clases medias e inferiores
(incluidos aqu los bajos estados espirituales y corporales), que
ya antes de la revolucin se manifestaban y que, aun sin la
revolucin, hubieran encontrado su caminoen conjunto, por
consiguiente, la preponderancia del rebao sobre todos los
pastores y mansos, trae consigo:
1) El apagamiento del espritu (la coexistencia de una es
toica y frivola apariencia de felicidad, cual es propia de las
culturas aristocrticas, cedi; se empezaron a declarar mu
chos padecimientos que antes permanecan ocultos y sopor
tados).
2) La hipocresa moral (un estilo que consista en querer
distinguirse por la moralidad, pero por la moralidad de las
virtudes del rebao: compasin, asistencia, moderacin, vir
tudes que no son reconocidas ni honradas fuera del rebao).
3) Una gran suma de verdaderas virtudes altruistas (el
bienestar de las grandes colectividades sentido por todos los
animales del rebao, "sentimiento de la colectividad" "Pa
tria": todo aquello en lo que el individuo no es tomado en
cuenta).
61.
Nuestro tiempo, con sus esfuerzos por suprimir toda con-
tingencia y combatir toda posibilidad desagradable es un tiem-
po de pobres. Nuestros "ricos", esos son los ms pobres! El
verdadero fin de toda riqueza es olvidado!
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 43
62.
CRITICA DEL HOMBRE MODERNO. El hombre bueno,
corrompido y seducido por malas instituciones (tiranos y
sacerdotes); la razn erigida en autoridad; la historia como
superacin de errores; el porvenir como progreso; el Estado
cristiano ("el Dios de los ejrcitos"); el instinto sexual
cristianizado (el matrimonio); el "reinado de la justicia" ("el
culto de la humanidad"); la "libertad".
La actitud romntica del hombre moderno: el hombre noble
(Byron, Vctor Hugo, Jorge Sand); la noble indignacin; la
santificacin por la pasin (como verdadera "naturaleza") ; el
partido por los oprimidos y los desheredados: divisa de los
historiadores y novelistas; los estoicos del deber; el "desinters"
en el arte y en el conocimiento; el altruismo como frmula
engaosa del egosmo (utilitarismo) el egosmo sentimental.
Todo esto es el siglo XVIII. Lo que, por el contrario, no se
ha heredado de l: la "insouciance", la despreocupacin, la
elegancia, la serenidad espiritual. El "tempo" del espritu ha
cambiado; el goce en la finura intelectual y en la claridad ha
cedido al goce por los colores, por la armona, por la masa, por
la realidad, etc. Sensualismo en lo espiritual. En suma, es el
siglo XVIII de Rousseau.
63.
En conjunto, nuestra humanidad actual ha conseguido una
cantidad no despreciable de humanitarismo. El que no lo
sintamos por lo general es una prueba de que nosotros hemos
llegado a tener una sensibilidad tan grande para las pequeas
molestias, que desconocemos injustamente este progreso.
Aqu hay que descontar que hay mucha "decadence" y que,
visto con tales ojos, nuestro mundo tiene que parecer malo y
miserable. Pero esta clase de ojos le han visto siempre de la
misma manera:
1) Una cierta sobreexcitacin del mismo sentimiento moral.
44 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
2) La cantidad de amargura y de ennegrecimiento que el
pesimismo pone en nuestros juicios: ambas cosas, de consuno,
han hecho predominar la representacin contraria: que nues
tra moralidad era mala.
El crdito, el comercio mundial, los medios de comunicacin : todo
esto expresa una extraordinaria confianza en el hombre... Esto
contribuye a:
3) La independizacin de la ciencia de todo fin moral y
religioso: un buen signo, pero falsamente entendido.
Yo intento a mi manera una justificacin de la historia.
64.
EL SEGUNDO BUDISMO.La catstrofe nihilista, que, con la
cultura india, tiene un final. Signos precursores: el predominio de la
compasin. La fatiga espiritual. La reduccin del problema a la
cuestin del placer y desplacer. La gloria de las armas, que provoca
una reaccin. As tambin la limitacin nacional provoca un
contramovimiento, la "fraternidad" cordial. La imposibilidad en que
se encuentra la religin de seguir operando con dogmas y fbulas.
65.
Lo que hoy se siente ms combatido es el instinto y la voluntad de
la tradicin: todas las instituciones que deben su origen a este instinto
son contrarias al espritu moderno... En el fondo, no se piensa ni se
hace nada que no persiga la finalidad de desarraigar este sentido de lo
tradicional. Se toma la tradicin como fatalidad; se la estudia, se la
reconoce (como "herencia"), pero no se la ama. La tensin de una
voluntad durante largo tiempo, la eleccin de estados y de valores que
hacen que se pueda disponer durante siglos del porvenir: todo esto es
precisamente antmoderno en gran medida. De aqu se infiere que lo
que caracteriza a nuestro tiempo son los principios desorganizadores.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 45
66.
"Sed sencillos": un consejo completamente estpido... Sed
naturales... y cmo, cundo se es "innatural"?...
67.
Los antiguos procedimientos de educar a los individuos du-
rante largas generaciones: vnculos y mayorazgos, veneracin
de los antepasados (origen divino y heroico de las familias).
Hoy, en cambio, divisin de la propiedad en las ms opues-
tas direcciones: el peridico en lugar del rezo cotidiano. Fe-
rrocarriles, telgrafo, centralizacin de una multitud de in-
tereses diversos en una sola alma: que para esto debe ser fuerte
y flexible.
68.
PORQUE TODO ES COMEDIA.Al hombre moderno le
falta: el seguro instinto (a consecuencia de una larga forma de
actividad continuada de una especie de hombre) ; la in-
capacidad de producir nada perfecto es la consecuencia de que
no se puede buscar nunca la escuela como individuo.
Lo que crea una moral, un cdigo es el instinto, que slo se
adquiere por el automatismo, que hace posible la perfeccin en
la vida y en la naturaleza.
Pero ahora hemos alcanzado el punto opuesto y hemos que-
rido alcanzarlela conciencia ms extrema, la autopenetra-
cin del hombre y de la historia, con lo cual estamos lo ms
lejos de la perfeccin en el ser, en el hacer y en el querer :
nuestros anhelos, nuestra voluntad misma de conocer son
sntomas de una enorme "decadence". Queremos lo contrario
de lo que quieren las razas fuertes, los caracteres fuertes: el
comprender es un fin...
Que sea la ciencia posible en este sentido, en el sentido en
que hoy es cultivada, prueba que todos los instintos elemen-
tales, los instintos de defensa y de proteccin de la vida no
funcionan ya. Ya no reunimos: despilfarramos los capitales de
la experiencia en la medida que conocemos.
46 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
69.
CARACTERES DEL NIHILISMO:
a) En las ciencias naturales ("Falta de sentido"); causa-
lismo, mecanismo. La "regularidad", "un entreacto", un "re
siduo".
b) Lo mismo en poltica: falta la fe en nuestro derecho,
la inculpabilidad; domina el engao, el oportunismo.
c) Lo mismo en la economa popular: la supresin de la
esclavitud: falta de una clase redentora, justificadora: apa
ricin del anarquismo. "Educacin?"
d) Lo mismo en la historia: el fatalismo, el darwinismo;
las ltimas tentativas de conciliar la razn con la divinidad,
fracasadas. Sentimentalidad ante el pasado; no se soportan
las biografas. (El fenomenalismo tambin aqu: el carcter
como mscara: no hay hechos positivos.)
e) Lo mismo en el arte: el romanticismo y su reaccin
(resistencia contra los ideales y ficciones romnticas). El l
timo, moralmente, como sentido de mayor veracidad, pero pe
simista. Los artistas puros (indiferencia hacia el contenido).
Psicologa confesional y psicologa puritana, dos formas del
romanticismo psicolgico: pero tambin su reaccin, la ten
tativa de situarse de un modo exclusivamente con relacin al
hombre: tampoco aqu ha prevalecido an la valoracin
contraria.
70.
Contra la doctrina del influjo del medio y de las causas
exteriores: la fuerza interior es infinitamente superior; mucho
de lo que se considera como influjo exterior es slo adaptacin.
Medios completamente iguales pueden ser interpretados y
utilizados de maneras contrarias: no hay hecho positivo. El
genio no se explica por tales condiciones de origen.
71.
La "MODERNIDAD" considerada bajo el smbolo de la
nutricin y de la digestin. La sensibilidad es infinitamente ms
irritable (bajo los oro-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 47
peles de la moral: el aumento de la compasin); la abundancia
de las impresiones dispares es ms grande que nunca: el
cosmopolitismo de las lenguas, de las literaturas, de los pe-
ridicos, de las formas, de los diferentes gustos, y aun de los
paisajes. El "tempo" de esta influencia es un "prestissimo"; las
impresiones se borran: se guarda uno, instintivamente, de
absorber nada, de dejarse impresionar profundamente, de "di-
gerir" nada; de aqu un debilitamiento de la facultad de digerir.
Se produce una especie de asimilacin bajo este agobio de
impresiones; el hombre olvida la accin; no reacciona ms que
a las impresiones exteriores. Dilapida sus fuerzas, ya en la
asimilacin, ya en la defensa, ya en la rplica. Profundo
debilitamiento de la espontaneidad: el historiador, el crtico, el
analista, el intrprete, el observador, el coleccionista, el lector,
son talentos reactivos: todos ellos forman parte de la ciencia.
Preparacin artificial de su propia naturaleza para hacer de
ella un "espejo"; hay inters, pero meramente epidrmico; hay
frialdad estudiada, un equilibrio, una temperatura de grado
inferior, justamente por debajo de la delgada superficie, en la
que hay calor, agitacin, "tempestad", un movimiento de olas.
Oposicin entre la movilidad exterior y una cierta pesadez,
una fatiga profunda.
72.
Qu carcter tiene nuestro mundo moderno: el de ago-
tamiento o el de renacimiento? Su variedad y su inquietud,
condicionadas por la forma suprema de la conciencia.
73.
Trabajo excesivo, curiosidad y compasin: stos son nes-tros
vicios modernos.
74.
Caractersticas de la "modernidad": desarrollo excesivo de
los modelos intermedios; achicamiento de los tipos; rompi-
miento con lo tradicional, con las escuelas; predominio de
48 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
los instintos (filosficamente preparado: mayor estimacin de
lo inconsciente tras la debilitacin de la fuerza de voluntad, del
querer fines y medios).
75.
Un hbil artesano o sabio parece bien cuando siente el or-
gullo de su arte y contempla satisfecho y contento la vida. Por
el contrario, no hay espectculo ms lamentable que el de un
zapatero o maestro de escuela que da a entender con su aspecto
de tristeza que haba nacido para algo mejor. No hay nada
mejor que el bien; y esto es: tener alguna habili-dad cualquiera
y producir, "virt" en el sentido italiano del Renacimiento.
Hoy, en tiempos en que el Estado tiene una panza absur-
damente abultada, hay, en todos los campos y profesiones,
adems de los trabajadores autnticos, "representantes", por
ejemplo, fuera de los literatos y de los sabios, fuera de las ca-
pas populares que sufren; hay tambin charlatanes ostentosos,
que no valen para nada, que representan aquellos sufri-
mientospara no hablar de los polticos de vocacin que vi-
ven admirablemente y representan en el Parlamento, a fuerza
de robustos pulmones, a las clases menesterosas. Nuestra
vida moderna se ve considerablemente encarecida por la mul-
titud de intermediarios; en una ciudad antigua, por el con-
trario, y en armona con esto, an en varias ciudades de Es-
paa e Italia, se representa uno a s mismo y no se quieren para
nada estos representantes e intermediarios.
76.
El predominio de los comerciantes y de las personas inter
medias, aun en lo ms espiritual: el literato, el "representan
te", el historiador (como zurcidor o remendn del pasado con
el presente), el extico y cosmopolita, los intermediarios entre
las ciencias naturales y la filosofa, los semitelogos.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 49
77.
Lo que ms asco produce son los gorrones del espritu. Los
encontramos ya en nuestra insana Europa por todas partes, y, por
cierto, con la mejor conciencia del mundo. Quiz un poco
turbados, con cierto "air pessimiste", pero, en lo principal,
voracessucios, tiznados, entrometidos, pegajosos, ra-terilese
inocentes, como todos los pequeos pecadores y microbios. Viven
del ingenio que los dems reparten a manos llenas: saben cun
despreocupado y dilapidador es el ingenio. En efecto, el ingenio es
mal administrador y no se fija en cuntos viven a su costa.

78.
LA COMEDIA
El abigarramiento del hombre moderno y su estmulo.
Esencialmente escondite y fastidio.
El literato.
El poltico (en el "torbellino nacional").
La comedia en las artes:
Falta de probidad en la educacin y en la instruccin (Fro-
mentin).
El romanticismo (defecto de filosofa y ciencia y exceso de
literatura).
Los escritores romnticos (Walter Scott, pero tambin los
monstruosos nibelungos con la msica ms nervosista).
Los lricos.
El "cientificismo".
Virtuosos (judos).
El ideal popular superado, pero no ante el pueblo: el santo, el
sabio, el profeta.
79.
LA INDISCIPLINA DEL ESPRITU MODERNO BAJO
TODA CLASE DE OROPELES MORALES.Los lemas son: la
tolerancia (por "la incapacidad de decir s o no");
50 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
la amplitud de simpata (un tercio de indiferencia, un tercio de
curiosidad, un tercio de irritacin enfermiza); la objetividad
(falta de personalidad, falta de voluntad, incapacidad de
"amor"); la "libertad" respecto de la regla (romanticismo); la
"verdad" frente a la mentira y la falsificacin (naturalismo) ; el
"espritu cientfico" (el "document humain", es decir, la novela
folletinesca y la adicin, en vez de la composicin) ; la
"pasin" en lugar del desorden y de la intemperancia; la
"profundidad", en lugar del caos y de la confusin de los
smbolos.
80.
PARA LA CRITICA DE LAS GRANDES PALABRAS.
Siento verdadero odio y malignidad contra lo que se denomina
"ideal": en esto estriba mi pesimismo, en haber comprendido
que los "sentimientos elevados" son un manantial de
enfermedades, es decir, son el empequeecimiento y el en-
vilecimiento de los hombres.
Nos engaamos siempre que esperamos un progreso de un
ideal; el triunfo del ideal ha sido, hasta ahora, un movimiento
retrgrado.
Cristianismo, Revolucin, Supresin de la esclavitud, Igual-
dad de derechos, Filantropa, Amor al prjimo, Justicia, Ver-
dad: todas estas grandes palabras slo tienen valor en la lucha,
como estandarte, no como realidades, sino como palabras
magnficas para otras cosas completamente diferentes (y aun
opuestas).
81.
Conocida es la clase de hombres que se han enamorado de la
sentencia "tout comprendre c'est tout pardonner". Son los
dbiles, son, ante todo, los desengaados: si en todo hay algo
que perdonar, tambin hay algo que condenar! Es la filosofa
del desengao, que se manifiesta aqu tan humana en la
compasin y mira dulcemente.
Son los romnticos a los que les falta la fe: y quieren, por lo
menos, contemplar cmo todo fluye y se acaba. Y lo llaman
"l'art pour l'art", "objetividad", etc.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 51
82.
Sntomas principales del pesimismo: los "diners chez
Magny"; el pesimismo ruso (Tolstoi, Dostoyuski); el pesi-
mismo esttico, "l'art pour l'art", "description" (el pesimismo
romntico y el pesimismo antirromntico); el pesimismo en la
teora del conocimiento (Schopenhauer; el fenomenalismo); el
pesimismo anarquista; la "religin de la piedad", movimiento
hacia el budismo; el pesimismo de la cultura (exotismo,
cosmopolitismo); el pesimismo moral: yo mismo.
83.
"Sin la fe cristianadice Pascal, os encontrarais fren- \
te a vosotros mismos, como la naturaleza y la historia, "un I
monstre et un chaos". Esta profeca la hemos cumplido nos-
otros, desde que el siglo XVII, dbil y optimista, hubo em-
bellecido y racionalizado al hombre.
Schopenhauer y Pascal. En un sentido esencial, Schopen-
hauer fue el primero que reanud la tendencia de Pascal "un
monstre et un chaos"; por consiguiente, algo que hay que
negar... la historia, la naturaleza, el hombre mismo.
"Nuestra "incapacidad" para conocer la verdad es la conse-
cuencia de nuestra corrupcin, de nuestra descomposicin
moral", as dice Pascal. Y Schopenhauer dice, en el fondo, lo
mismo. "Cuanto ms profunda es la corrupcin de la razn,
ms necesaria es la doctrina de la gracia", o, para hablar el
lenguaje de Schopenhauer, la negacin.
84.
Schopenhauer como segunda molturacin (estado anterior a
la revolucin) : La compasin, la sensualidad, el arte, la de-
bilidad de la voluntad, el catolicismo de los deseos espirituales:
esto es, en el fondo, el buen siglo XVIII.
En Schopenhauer el error fundamental de la voluntad es
tpico (como si el apetito, el instinto, el deseo fueran lo que hay
de esencial en la voluntad) : esto es disminuir hasta el
desconocimiento el valor de la voluntad. Del mismo modo, el
odio del querer; tentativa de ver en el no-querer, en el "sujeto
sin fines ni intenciones" (en el "sujeto puro, libre de
52 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
voluntad"), algo superior, la cosa superior en s, la cosa que
importa. Gran sntoma de fatiga o de debilidad de la voluntad :
pues sta es lo que el apetito trata fundamentalmente como
amo, imponiendo el camino y la medida...
85.
Se ha hecho la indigna tentativa de ver en Schopenhauer y en
Wagner seales de perturbaciones cerebrales: harase un
estudio infinitamente ms interesante precisando cientfica-
mente el tipo de decadencia que representan ambos.
86.
Enrique Ibsen se me ha hecho muy claro. Con todo su ro-
busto idealismo y con su "voluntad de verdad", no ha conse-
guido libertarse del ilusionismo moral, el cual dice "libertad" y
no quiere confesar lo que es libertad: el segundo grado de la
metamorfosis de la "voluntad de podero", para los que carecen
de ella. En el primero se pide justicia de parte de los que tienen
el poder. En el segundo se dice "libertad", es decir, se pide
independencia respecto de los que tienen el poder. En el tercero
se dice "igualdad de derechos", es decir, se quiere que, mientras
no se haya logrado el equilibrio, se impida a los pretendientes
crecer en podero.
87.
Decadencia del protestantismo: comprendido terica e his-
tricamente como falta de carcter. Positivo predominio del
catolicismo; el sentido del protestantismo tan apagado, que los
movimientos antiprotestantes ms fuertes no han sido sentidos
como tales (por ejemplo, el "Parsifal" de Wagner). Toda la
espiritualidad superior, en Francia, es catlica por instinto;
Bismarck ha comprendido que ya no hay protestantismo.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 53
88.
El protestantismo, aquella impura y aburrida forma espiritual
de la decadencia en la que el cristianismo se ha sabido
conservar hasta ahora en el mediocre Norte, es algo incompleto
y complejo, que tiene valor para el conocimiento en cuanto
rene experiencias de distinto orden y procedencias en un
mismo cuerpo.
89.
Qu ha hecho el espritu alemn del cristianismo? Para no
hablar ms que del protestantismo, cunta cerveza hay en la
cristiandad protestante! Hay alguna forma de la fe cristiana
ms apagada, ms holgazana, ms paralizadora que la de la
clase media protestante alemana? A esto le llamo yo un
cristianismo humilde, una homeopata del cristianismo. Se me
recuerda que hoy hay tambin una forma arrogante de pro-
testantismo : la de los predicadores de corte y la de los es-
peculadores antisemitas; pero nadie ha afirmado an que estas
formas sirvan de vehculo a ningn espritu... Se trata,
simplemente, de una forma ms indecente de cristianismo, pero
no ms razonable...
90.
PROGRESO. No nos engaemos! El tiempo marcha ha-
cia adelante. Nosotros podemos creer que todo lo que en el
tiempo est marcha tambin hacia adelante, que la evolucin es
una evolucin progresiva... Esta es una apariencia de la que se
sienten seducidos hasta los ms inteligentes. Pero el siglo XIX
no es un progreso respecto del siglo XVI, y el espritu alemn
de 1888 es un retroceso respecto del de 1788 en Alemania. La
"humanidad" no avanza, ni siquiera existe. El aspecto general
es el de un enorme taller de experimentos donde algo se logra
muy de tarde en tarde, entre una muchedumbre de fracasos;
donde todo orden, toda lgica, todo enlace y toda cohesin
estn ausentes. Cmo habr quien desconozca que la aparicin
del cristianismo fue una "decaden-
54 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
ce"...; que la reforma alemana fue un recrudecimiento de la
barbarie cristiana...; que la Revolucin destruy el instinto de
organizacin de la sociedad?... El hombre no es un progreso
respecto del animal: el nio mimado de la cultura es un aborto
en comparacin de los rabes y de los corsos; el chino es un
tipo bien logrado, es decir, ms resistente que el europeo...
b) Los ltimos siglos
91.
Los matices sombros y pesimistas aparecen como conse-
cuencia del siglo de la Ilustracin ("Aufklarung"). Hacia 1770
se nota ya un decrecimiento en la alegra; las mujeres, con su
instinto femenino, que siempre toma partido en favor de la
virtud, empezaron a pensar que la culpa era de la inmoralidad.
Galiani pintaba la situacin con negros colores ; citaba los
versos de Voltaire:
Un monstre gai vaut mieux
Qu'un sentimental ennuyeux
Si yo ahora supongo que Voltaire y Galianique era bas-
tante ms profundo que Voltaireadelantaron un par de siglos
la "Aufklarung", cun lejos no hubiera llegado en la
decadencia! Esto es verdad, y yo tomo en consideracin al-
gunas veces ciertas lamentaciones ante la estrechez muy ale-
mana y cristiana de Schopenhauer, as como su falta de con-
secuencia, as como tambin del pesimismo de Leopardi, y
busco las principales formas de ste en Asia. Mas, para
soportar este extremo pesimismo (como se demuestra en mi
"Origen de la Tragedia"), para vivir sin Dios ni moral,
necesitaba buscar una pareja. Quiz s yo mejor que nadie por
qu el hombre es el nico animal que re: el hombre es el nico
animal que sufre tan intensamente, que ha tenido que inventar
la risa. El animal ms desdichado y melanclico es, no obstan-
te, el ms alegre.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 55
92.
En relacin con la cultura alemana, siempre me ha asaltado
la idea de la decadencia. Esto me ha hecho muchas veces hostil
contra el fenmeno general de la cultura europea. Los
alemanes llegan siempre tarde: llevan siempre algo profundo
dentro, por ejemplo:
Dependencia del extranjero: por ejemplo, Kant: Rousseau,
sensualistas, Hume, Swedenborg.
Schopenhauer: indos y romnticos, Voltaire.
Wagner: culto francs de lo terrorfico y de la gran pera,
Pars y la vuelta a los estados primitivos (matrimonio de
hermanos).
Ley de los rezagados (provincia a Pars, Alemania a Fran-
cia). Cmo descubrieron los alemanes lo griego (cuanto ms
fuertemente se desarrolla un instinto, ms atrayente es caer en
su contrario).
Msica es resonancia.
93.
RENACIMIENTO Y REFORMA.Qu demuestra el
Renacimiento? Que el reinado del individuo es corto. La disi-
pacin es demasiado grande, no hay ni siquiera la posibilidad
de reunir, de capitalizar, y el agotamiento sigue nuestros pasos.
Son pocas en que todo se dilapida, en las que se dilapida la
fuerza misma que debera servir para amasar, para capitalizar,
para acumular riquezas sobre riquezas... Los adversarios de
semejante movimiento se ven forzados ellos tambin a
practicar una dilapidacin insensata de sus fuerzas; ellos
tambin se agotan pronto, se desgastan, se vacan.
En la Reforma poseemos un "pendant" desordenado y po-
pulachero del Renacimiento italiano, un movimiento salido de
impulsos similares, con la diferencia d que en el Norte, que se
ha quedado retrasado, que ha seguido siendo vulgar, este
movimiento debi revestir un disfraz religioso: la idea de
existencia superior no se haba separado todava de la idea de
la vida religiosa.
56 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
En la Reforma, el individuo quiere tambin conseguir la
libertad; "cada uno su propio sacerdote", esto no es ms que
una frmula del libertinaje. En realidad, bast una palabra
"libertad evanglica"para que todos los instintos que tenan
razones para permanecer secretos se desencadenasen como
perros salvajes; los ms brutales apetitos tuvieron de repente el
valor de manifestarse, todo pareca justificar... No se quera
comprender qu clase de libertad se peda, se cerraban los ojos
ante la propia conciencia... Pero cerrar los ojos y humedecer los
labios con discursos exaltados era cosa que no impedia
extender las manos y coger lo que haba que coger, hacer del
vientre el dios del "libre evangelio", satisfacer, con furor
insaciable, todos los instintos de venganza y de odio...
Esto dur un cierto tiempo; luego lleg el agotamiento, como
haba llegado para el medioda de Europa, y entonces, en el
agotamiento, surgi una especie vulgar, un universal "ruere in
servitium"... Entonces lleg el siglo indecente en Alemania...
94.
La caballerosidad como posicin lograda del poder: su
progresiva desaparicin (y, en parte, trnsito a las clases
numerosas, burguesas). En La Rochefoucauld hay una con-
ciencia de los verdaderos resortes de la nobleza de nimo y una
condenacin cristiana de estos instintos.
Continuacin del cristianismo por la Revolucin francesa. Su
nombre es Rousseau; l vuelve a desencadenar a la mujer, que
desde entonces cada vez es representada con ms inters, como
sufriendo. Luego los esclavos y Mistres Beecher-Stowe.
Despus, los pobres y los trabajadores. Despus, los viciosos y
los enfermos: todo esto es puesto en el primer plano (aun para
presentar al genio no lo han sabido hacer, desde hace
quinientos aos, sino como un doliente). Luego viene la huida a
la voluptuosidad (Baudelaire y Schopenhauer) ; la ms
profunda conviccin que la busca del poder es el ms grande de
los vicios; la completa seguridad de que la moral y el
"desinteressement" son conceptos idnticos;
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 57
que la felicidad de todos es un fin digno de esfuerzo, es decir,
el reino de los cielos, de Cristo. Estamos en el mejor camino: el
reino de los cielos de los pobres de espritu ha comenzado.
Grados intermedios: el burgus (a consecuencia del arribismo)
y el trabajador (a consecuencia de la mquina).
Comprese la cultura griega con la francesa del siglo de Luis
XIV. Fue decidida en uno mismo. Una clase de ociosos que se
hacen la vida difcil y ejercen mucha violencia sobre s
mismos. El poder de la forma, voluntad para formarse. La
dicha confesada como objetivo. Mucha fuerza y energa detrs
de las formas. El gozo ante la perspectiva de una vida
aparentemente tan fcil. Los griegos aparecen a los franceses
como nios.

95.
LOS TRES SIGLOS
Sus diferentes sensibilidades se expresan perfectamente de la
manera que sigue:
Aristocratismo: Descartes, reino de la razn, testimonio de la
soberana en la voluntad.
Feminismo: Rousseau, reino del sentimiento, testimonio de
la soberana de los sentidos, engaoso.
Animalismo: Schopenhauer, reino de los apetitos, testimonio
de la soberana de los instintos animales, ms verdico, pero
ms sombro.
El siglo XVII es aristocrtico, coordina, es altanero hacia
todo lo que es animal, severo con el corazn, desprovisto de
sentimentalismo, "no-alemn", "ungemthlich", muchas veces
sin alma; adversario de lo que es burlesco y natural, tiene un
espritu generalizador y soberano respecto del pasado, pues
cree en s mismo. Tiene en el fondo mucho ms de bestia feroz,
y practica la disciplina asctica para seguir siendo el amo. El
siglo de la fuerza de voluntad y tambin de las pasiones
violentas.
El siglo XVIII est dominado por la mujer, es entusiasta,
espiritual y superficial, pero con el espritu al servicio de las
aspiraciones del corazn; es libertino en el goce de lo que hay
de ms intelectual, minando todas las autoridades; lleno
58 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
de embriaguez y de serenidad, lcido, humano y sociable, es
falso ante s mismo, muy canallesco en el fondo...
El siglo XIX es ms animal, ms llano ("terre a terre"), ms
feo, ms realista, ms plebeyo, y, a causa de esto, "mejor", ms
"honrado", ms sometido a la realidad, de cualquier especie que
sta sea, ms verdadero; pero ms dbil de voluntad, triste y
obscuramente exigente, pero fatalista. Ni temor ni veneracin
ante la "razn", no ms que ante el corazn; ntimamente
persuadido de la dominacin de los apetitos (Schopenhauer
dice "voluntad", pero no hay nada ms caracterstico de la
filosofa que la ausencia de voluntad). La moral misma es
reducida a un instinto ("Compasin").
Augusto Comte es una prolongacin del siglo XVIII (do-
minio del corazn sobre la cabeza, sensualismo en la teora del
conocimiento, exaltacin altruista).
El hecho de que la ciencia se haya hecho a tal punto sobe-
rana demuestra que el siglo XIX se ha sustrado al dominio del
ideal. Una cierta ausencia de necesidades y de deseos hace
posibles para nosotros la curiosidad y el rigor cientficos, esa
especie de virtud que nos es propia...
El romanticismo es una especie de reaccin del siglo XVIII,
un deseo acumulado hacia su exaltacin en el grande estilo; en
realidad, hay mucha farsa y engao en l: se quiere representar
la naturaleza violenta y la gran pasin.
El siglo XIX busca instintivamente teoras que justifiquen su
sumisin fatalista al imperio de los hechos. El xito conseguido
por Hegel contra el "sentimentalismo" y el idealismo romntico
fue ya debido a lo que en su pensamiento haba de fatalista, en
su fe, en la razn superior que hay del lado del que triunfa, en
su justificacin del "Estado" verdadero (frente a la
"humanidad", etc.). Para Schopenhauer, nosotros somos algo
bestial y, en el mejor caso, una cosa que se suprime a s misma.
Este es el xito del determinismo, de la derivacin genealgica
de las obligaciones, consideradas en otro tiempo como
absolutas, la doctrina del medio y de la adaptacin, la
reduccin de la voluntad a movimientos reflejos, la negacin de
la voluntad en cuanto "causa eficiente"; es, en fin, un nuevo
bautismo: se ve, ante todo, tan poca voluntad, que la palabra
queda vacante para servir a una nueva
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 59
designacin. Otras teoras: la doctrina de la objetividad, de la
observacin, independiente de la "voluntad", como nico ca-
mino que conduce a la verdad, y tambin a la belleza (y tam-
bin la creencia en el "genio" para tener un derecho a la su-
misin) ; el mecanismo, la rigidez determinable del proceso
mecnico; el pretendido "nacionalismo", la eliminacin del
sujeto que elige, juzga, interpreta, erigida en principio.
Kant, con su "razn prctica", con su fanatismo moral,
pertenece enteramente al siglo XVIII; se encuentra an com-
pletamente fuera del movimiento histrico; no tiene la menor
idea de las realidades de su tiempo, por ejemplo, de la Revo-
lucin; no est tocado de la filosofa griega; es un fantaseador
de la idea del deber, un sensualista con una inclinacin oculta
hacia los malos hbitos dogmticos.
En nuestro siglo la "vuelta a Kant" es una vuelta al siglo
XVIII: de nuevo se quiere agenciar un derecho al antiguo ideal,
a la antigua exaltacin; por esto es por lo que hace falta una
teora del conocimiento que "trace lmites", es decir, que
permita fijar a la voluntad un ms all de la razn...
El pensamiento de Hegel no est muy alejado del de Goethe:
basta escuchar lo que dice Goethe de Espinosa. Es el ltimo
divinizador del universo y de la vida, para encontrar en la
contemplacin y en el estudio el reposo y la felicidad; Hegel
busca la razn en todas partes: ante la razn podemos
someternos y resignarnos. En Goethe hay una especie de fa-
talismo casi gozoso y confiado, un fatalismo que no se rebela ni
se debilita, que trata de hacer de s mismo una totalidad, con el
sentimiento de que nicamente la totalidad resuelve todo,
justifica todas las cosas y las hace aparecer buenas.
Perodo de la "Aufklarung": luego perodo de la sentimen-
talidad. En qu medida pertenece Schopenhauer a la senti-
mentalidad (Hegel a la espiritualidad).
97.
+

El siglo XVII sufre de la humanidad como de una suma de
contradicciones ("l'amas de contradictions", que somos); trata
de descubrir el hombre, de coordinarle, de reconocer

+
Nota de la versin digital: Advierta el lector el salto en la
numeracin de los parrafos (95 a 97) . La misma es fiel al original
del cual obtuvimos esta versin digital, sin haber podido contrastar
con otras ediciones para su correccin.

60 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
sus formas, mientras que el siglo XVIII trata de olvidar lo que
se sabe de la naturaleza del hombre, para adaptarlo a su utopa.
"Superficial, dulce, humano", se entusiasma por el hombre.
El siglo XVII trata de borrar las huellas del individuo, para
que la obra se parezca todo lo posible a la vida. El siglo XVIII
trata de interesarse en el autor por la obra. El siglo XVII busca
el arte en el arte, un trozo de civilizacin; el siglo XVIII se
sirve del arte para hacer la propaganda de orden poltico en
favor de las reformas sociales.
La "utopa", el "hombre ideal", la divinizacin de la natu-
raleza, la vanidad de la puesta en escena de su propia persona,
la subordinacin bajo la propaganda social, el charlatanismo :
esto es lo que nos ha legado el siglo XVIII.
El estilo del siglo XVIII es limpio, exacto y libre.
El individuo fuerte que se basta a s mismo o que se estuerza
con ardor ante Diosy esta importunidad moderna, esta
indiscrecin de escritor: sas son contradicciones.
"Presentarse en pblico", qu contraste con los sabios de Port-
Royal!
Alfieri tena el sentimiento del gran estilo.
El odio de lo burlesco, de la falta de dignidad, la falta del
sentido de la naturaleza pertenecen al siglo XVII.
98.
CONTRA ROUSSEAU.El hombre no es, -desgraciada-
mente, bastante malo; los adversarios de Rousseau, que dicen:
"el hombre es una bestia de presa", no tienen razn,
desgraciadamente. La maldicin del hombre no es la corrup-
cin, sino el reblandecimiento y el moralismo. En la esfera que
Rousseau combati con ms violencia se encontraba an la
especie ms fuerte y mejor nacida (la que posea an las
grandes pasiones no rotas: la voluntad de poder: la voluntad de
gozar, la voluntad y el poder de mandar). Es preciso comparar
al hombre del siglo XVII con el del Renacimiento (y tambin el
del siglo XVIII en Francia), para comprender de qu se trata:
Rousseau es un sntoma del desprecio de s
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 61
mismo y de la vanidad recalentadaindicios de que la voluntad
de dominacin falta, moraliza y busca la causa de su miserable
estado de hombre rencoroso en las clases dominantes.
99.
VOLTAIRE-ROUSSEAU.El estado de naturaleza es es-
pantoso; el hombre es una bestia feroz, nuestra civilizacin es un
triunfo inaudito sobre esta naturaleza de bestia feroz: "stas eran
las conclusiones de Voltaire". Senta las dulzuras, los
refinamientos, los goces intelectuales del estado de civilizacin;
despreciaba los espritus limitados, aun bajo el aspecto de la
virtud; la falta de delicadeza, aun entre los ascetas y los frailes.
Rousseau pareca preocupado de la maldad del hombre; con las
palabras de "injusticia", "crueldad" es como se excita mejor los
instintos de los oprimidos, que se encuentran generalmente bajo el
golpe del "vetitium" y de la desgracia, de suerte que la conciencia
les disuade de las veleidades insurreccionales. Esos
emancipadores tratan, ante todo, de una cosa: de dar a su partido
los acentos profundos y las grandes actitudes de las naturalezas
superiores.
100.
ROUSSEAU.La ley fundada en el sentimiento, la naturaleza
como fuente de justicia, la afirmacin de que el hombre se
perfecciona en la medida en que se aproxima a la naturaleza
(segn Voltaire, en la medida en que se "aleja"). Las mismas
pocas son para el uno las del progreso de la "humanidad" y para
el otro las de la agravacin de la injusticia y de la desigualdad.
Voltaire comprenda an la "umanita" en el sentido del Re-
nacimiento, as como la "virtu" (en cuanto "cultura superior") ;
combata por la causa de las "honnetes gens" y de la "bonne
compagnie"; por la causa del gusto, de la ciencia, de las artes; por
la causa misma del progreso y de la civilizacin. La lucha se
encendi hacia 1760. Por una parte, el ciuda-
62 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
dano de Ginebra; por otra, el "seigneur de Ferney". A partir de este
momento, Voltaire fue el hombre de su siglo, el filsofo, el
representante de la tolerancia y de la incredulidad (hasta entonces
no haba sido ms que "un bel esprit"). La envidia y el odio del
xito de Rousseau le llevaron adelante, hacia las "alturas".
"Pour la "canaille" un dieu remunerateur et vengeur".
Voltaire.
Crtica de los dos puntos de vista con respecto del "valor de la
civilizacin". "La invencin social" es para Voltaire lo ms bello
que hay; no hay fin ms elevado que su mantenimiento y su
perfeccionamiento; la honradez consiste precisamente en observar
los usos sociales; la virtud es la obediencia hacia ciertos
"prejuicios" necesarios en pro de la conservacin de la "sociedad".
Voltaire fue misionero de la cultura, aristcrata, representante de
las castas victoriosas y dominantes y de sus valoraciones. Pero
Rousseau permaneci plebeyo, aun como hombre de letras. Eso
era algo inusitado; su imprudente desprecio de todo lo que no era
l mismo.
Lo que haba de morboso en Rousseau fue lo ms que se imit.
(Lord Byron posea una naturaleza semejante; tambin l se eleva
artificialmente a actitudes sublimes, a la clera rencorosa; cuando
ms tarde, en Venecia, recobr el equilibrio, comprendi lo que
alivia ms, lo que sienta bien... "l'insou-ciance".)
Rousseau est orgulloso de lo que es, a pesar de su origen; pero
se pone fuera de s cuando se lo recuerdan.
En Rousseau hay, ciertamente, perturbaciones cerebrales: en
Voltaire hay una salud y una ligereza poco comunes. El odio del
enfermo, sus perodos de demencia son tambin los de su
misantropa y los de su desconfianza.
El alegato de Rousseau en favor de la "Providencia" (contrario
al pesimismo de Voltaire); l tena necesidad de Dios para poder
maldecir de la sociedad y de la civilizacin; en s todo deba ser
bueno, dado que Dios lo ha creado; nicamente "el hombre ha
corrompido al hombre". El "hombre bueno" como hombre de la
naturaleza era pura imaginacin; pero con el dogma de la
paternidad de Dios pareca verosmil e incluso tena un
fundamento.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 63
Romanticismo a lo Rousseau: la pasin (el soberano derecho de
la "pasin"); la "naturalidad", la fascinacin de la demencia (la
locura contada en grande); la absurda vanidad de los dbiles, el
odio popular erigido en juez ("en la poltica hemos tenido, desde
hace cien aos, un loco por jefe").
101.
Kant hace posible para los alemanes el escepticismo de los
ingleses en la teora del conocimiento:
1) Interesando en ella las necesidades religiosas y mora
les de los alemanes; as como por la misma razn los nuevos
acadmicos (1) utilizaron el escepticismo como preparacin
para el platonismo "vide" Agustn); as tambin como Pas
cal se sirvi del escepticismo moral para excitar, para "justi
ficar" la necesidad de fe.
2) Embrollndola con "fioriture" escolsticas para hacerla
adaptable al gusto de la forma cientfica de los alemanes (pues
Locke y Hume eran, por s mismos, demasiado claros, de
masiado luminosos, es decir, conforme a las evaluaciones pro
pias del instinto alemn, "demasiado superficiales").
Kant, mediano conocedor de los hombres y psiclogo mediocre;
engandose groseramente en lo que se refiere a los grandes
valores histricos (la Revolucin francesa); fantico moral a lo
Rousseau; con una corriente subterrnea de valores cristianos;
dogmtico de los pies a la cabeza, pero soportando esta inclinacin
con pesado humor, al punto de que quera tiranizarla, pero fatigado
pronto del escepticismo, sin haber sido tocado del gusto
cosmopolita y la belleza antigua... : un "retardador" y un
"intermediario". No tiene nada de original (se entremete y sirve de
lazo, como Leibniz, entre el mecanicisma y el espiritualismo;
como Goethe entre el gusto del siglo XVII y el "sentido histrico",
que es esencialmente un sentido del exotismo; como la msica
alemana entre la francesa y la italiana; como Carlomagno. entre el
imperio romano y el nacionalismo; es un "retardador par
excellance").
(1) Se refiere a la filosofa griega. (N. del T.)
64 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
102.
En qu grado los siglos cristianos con su pesimismo son ms
fuertes que el siglo XVIII, correspondiente a la poca trgica
de los griegos.
El siglo XIX contra el siglo XVIII. En qu es heredero, en
qu es una reaccin contra el mismo ("sin "esprit", sin gusto"),
en qu es un progreso contra l mismo (ms sombro, ms
realista, ms fuerte).
103.
Qu significa que sintamos la "Campagna romana"? Y las
altas montaas?
Chateaubriand, en una carta a M. de Fontanes, en 1803, da la
primera impresin de la "Campagna romana": "Ii fallait que
Romulus fut ivre, quand il songea a batir une ville dans un
terrain aussi laid".
Tampoco a Delacroix le gustaba Roma; le daba miedo. So-
aba con Venecia, como Shakespeare, como Byron, como
Geor-ge Sand. La aversin contra Roma tambin en Teophile
Gau-tier y en Ricardo Wgner.
Lamartine tiene debilidad por Sorrento y el Posilipo...
Vctor Hugo soaba con Espaa: "parce que aucune au-tre
nation na moins emprunt a l'antiquit, parce qu'elle n'a subi
aucune influence classique".
104.
Las dos grandes tentativas que se han hecho para superar el
siglo XVIII:
NAPOLEN, despertando de nuevo al hombre, al soldado y
la gran lucha por el poder, concibiendo la Europa como unidad
poltica.
GOETHE, imaginado una cultura europea que constituyese
la herencia completa de todo lo que la humanidad haba al-
canzado hasta entonces.
La cultura alemana de este siglo despert la desconfianza:
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 65
en la msica falta ese elemento completo que libera y que liga, ese
elemento que se llama Goethe.
105.
El predominio de la msica en los romnticos de 1830 y 1840.
Delacroix. Ingres, un msico apasionado (culto por Glck, Haydn,
Beethoven, Mozart), deca a sus discpulos en Roma: "Si je
pouvais vous rendre tous musiciens, vous y ga-gneriez comme
peintres"; as tambin Horace Vernet, con una especial pasin por
el "Don Juan" (como Mendelsohn atestigua en 1831); lo mismo
Stendhal, que deca de s: "Combien de lieues ne ferais-je pied, et
combien de jours de pri-son no me soumetterais je pas pour
entendre "Don Juan" ou le "Matrimonio segreto"; et je ne sais pour
quelle autre chose je ferais cet effort." Entonces tena cincuenta
aos.
Las formas prestadas, por ejemplo, Brahms como tpico
epgono, el protestantismo ilustrado de Mendelsohn igualmente
(se copia un "alma" anterior...).
Las sustituciones morales y polticas de Wgner, un arte como
expediente para deficiencias en el otro.
El "sentido histrico", la inspiracin en poesas, leyendas.
Aquella tpica transformacin, de la cual son los mejores
ejemplos, entre los franceses, G. Flaubert; entre los alemanes,
Ricardo Wgner; cmo la fe romntica en el amor y el porvenir se
transforma en la aspiracin a la nada; 1830 en 1850.
106.
Por qu la msica alemana alcanza, su punto culminante en la
poca del romanticismo alemn? Por qu Goethe falta en la
msica alemana? En cambio, Beethoven, cunto hace pensar en
Schiller o, ms exactamente, en "Thecla"?
Schumann lleva dentro de s a Eichendorff, Uhland, Heine,
Hoffman, Tiek; Ricardo Wgner a Freischlitz, Hoffmann, Grimm,
la leyenda romntica, el catolicismo mstico, el instinto, el
simbolismo, el "libertinaje de la pasin" (la inten-
66 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
cin de Rousseau). El holands Volante huele a Francia, en donde
el bello "tenebroso" de 1830 era el tipo seductor.
"Culto de la msica", del romanticismo revolucionario de la
forma, Wgner resume el romanticismo: el alemn y el
francs.
107.
Ricardo Wgner, estimado solamente en cuanto a su valor para
Alemania y la cultura alemana, sigue siendo un gran problema,
quiz una calamidad alemana; en todo caso una fatalidad. Pero
qu importa? No es algo ms que un simple acontecimiento
alemn? Me parece casi que no hay pas del que est ms alejado
que de Alemania; nada haba preparado en ella para su aparicin;
el tipo que l representa es algo extrao al medio de los alemanes;
entre ellos ocupa una posicin singular, es incomprendido,
incomprensible. Pero la gente se guarda muy mucho de confesarlo;
somos para ello demasiado bonachones, demasiado cuadrados,
demasiado alemanes. "Credo quia absurdus est": as es como lo ha
querido el espritu alemn. En este caso, como en tantos otros, se
contenta, esperando, con creer todo lo que Ricardo Wgner quiso
que se creyera de s mismo. En las cosas de la psicologa, el
espritu alemn ha carecido en todo tiempo de sutileza y de
adivinacin. Hoy, que se encuentra bajo la alta presin del
patriotismo y de la admiracin de s propio, se embastece a ojos
vistas y se hace ms grosero, cmo podra encontrarse a la altura
del problema de Wgner?
108.
Los alemanes no son an nada, pero llegarn a ser algo; es
decir, no tienen cultura alguna; por consiguiente, pueden tener
an alguna cultura. Mi afirmacin es sta, dulale a quien le
duela: An no son nada, es decir, son varias cosas. Llegarn a
ser .algo, es decir, cesarn de ser varias cosas. Esto ltimo es en
el fondo nicamente un deseo, apenas es una espe-ranza
afortunadamente, un deseo del cual se puede vivir, un asunto de
voluntad, de trabajo, de disciplina, de crianza, tanto
LA VOLUNTAD DE DOMINIO
67
como de falta de voluntad, de deseo, de necesidad, de molestia y
hasta de amargura; en una palabra, nosotros los alemanes
queremos algo de nosotros mismos que no queramos antes,
queramos algo ms!
Que a este "alemn como todava no es" le est reservado algo
mejor que la actual "cultura" alemana; que todo lo que "deviene"
debe sentirse molesto cuando se le ofrece una ocasin de
"descansar" o de "incensarse", sta es mi segunda afirmacin, de la
cual todava nadie me ha apeado.
c) Signos de fortalecimiento
109.
Afirmacin fundamental: en todo lo que se refiere al hombre
moderno hay algo de cada; pero juntamente con la enfermedad
vemos signos de una fuerza nueva, de nuevas facultades
espirituales. Las mismas causas que han producido el
empequeecimiento de los hombres, producen su fortalecimiento,
y en algunos casos excepcionales, hasta la grandeza.
110.
EXAMEN DE CONJUNTO: "El carcter ambiguo de nuestro
mundo moderno".Unos mismos signos podran ser interpretados
en el sentido de decadencia y de fuerza. Y los indicios de la fuerza,
de la emancipacin conquistada en nombre de las apreciaciones
sentimentales hereditarias (detritus) podran ser mal interpretados
como sntomas de debilidad. En una palabra, el sentimiento, en
cuanto sentimiento de valor, no est a la altura del tiempo.
De una manera general el sentimiento de valor est siem
pre retrasado, expresa condiciones de conservacin, de cre
cimiento, de una poca muy anterior; lucha Contra nuevas
condiciones de existencia, de donde no ha salido, y que ne
cesariamente interpreta mal; dificulta, despierta la descon
fianza de lo que es nuevo...
68 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
111.
EL PROBLEMA DEL SIGLO XIX.Saber si nuestro lado
fuerte y nuestro lado dbil obran de consuno. Si estn hechos de
una sola y misma madera. Si la variedad de nuestro ideal, las
contradicciones de ste estn limitadas por un fin superior,
siendo algo de ms elevado. Pues podra ser la predestinacin
para la grandeza el desarrollarse en esta medida, bajo una
tensin violenta. El descontento, el nihilismo podran ser signos
favorables.
112.
EXAMEN DE CONJUNTO.Todo crecimiento abundante
trae efectivamente consigo un formidable fraccionamiento y
una corrupcin: el sufrimiento, los sntomas de degeneracin
son propios de las pocas que dan un enorme paso adelante;
todo movimiento de la humanidad, fecundo y poderoso, ha
creado al mismo tiempo un movimiento nihilista. En ciertas
circunstancias, sera el indicio de un crecimiento incisivo y de
primera importancia, el indicio del paso a nuevas condiciones
de existencia, que visemos abrirse en el mundo las formas
extremas del pesimismo, el nihilismo verdadero.
113.
Partir de una dignificacin enteramente cordial de nuestra
humanidad de hoy: no nos dejemos llevar de las apariencias;
esta humanidad busca menos el "efecto", pero ofrece otras
garantas de duracin; su marcha es ms lenta, pero su medida
es mucho ms rica. La salud se hace mejor, se reconocen las
verdaderas condiciones de la fuerza del cuerpo y se las crea
poco a poco; el "ascetismo" es tratado irnicamente. El temor
de caer en los extremos, una cierta confianza en el "camino
recto", nada de exaltaciones, una necesidad momentnea de
habituarse a valores ms estrechos (como "la patria", "la
ciencia", etc.)
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 69
Pero el conjunto de la imagen se prestar todava a equvocos;
ste podra ser tanto un movimiento ascendente como un
movimiento decreciente en la vida.
114.
B.
LA FE EN EL "PROGRESO".En las esferas inferiores de la
inteligencia aparece el progreso como vida ascendente; pero esto
es una ilusin; en las esferas ms elevadas aparece como un
descenso.
Descripcin de los sntomas.
Unidad del punto de vista; inseguridad respecto de las medidas
de valor.
Temor ante un general "en vano".
Nihilismo.
114.
En realidad, no tenemos ya necesidad de un contraveneno del
primer nihilismo: la vida en nuestra Europa ya no es tan insegura,
tan contingente, tan absurda. Tan enorme potencialidad del valor
del hombre, del valor del mal, etc., ya no es tan necesaria; nosotros
soportamos una importante reduccin de este valor, necesitamos
evitar mucho absurdo y mucha contigencia; el poder alcanzado por
el hombre permite ahora una reduccin de los mtodos de
disciplina, de los cuales la interpretacin moral era el ms
poderoso. "Dios" es una hiptesis demasiado extremosa.
115.
Si nuestra deshumanizacin implica un verdadero progreso, ello
depende de que no necesitamos ya una oposicin excesiva, y, en
general, ninguna oposicin.
Tenemos que amar los sentidos, porque los hemos espiri-
tualizado y los hemos hecho artistas.
Tenemos derecho a todas las cosas que hasta ahora han estado
ms difamadas.
70 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
116.
LA INVERSIN DE LA JERARQUA.Entre nosotros, los
monederos falsos de la piedad, los sacerdotes, son los Tchandala,
que ocupan el lugar de los charlatanes, de los empricos, de los
monederos falsos, de los constructores de torres ; nosotros los
tenemos por los corruptores de la voluntad, por los grandes
calumniadores que quieren vengarse de la vida, por los insurgentes
entre los malaventurados de la vida. De la casta de los servidores,
de los Sudras, hemos hecho nuestra clase media, nuestro "pueblo",
la clase que tiene entre sus manos las decisiones polticas.
Por el contrario, el Tchandala levanta la cabeza; en primer
lugar, los blasfemos, los inmoralistas, los independientes de todas
clases, los artistas, los judos, los juglaresen el fondo, las clases
ms difamadas de la sociedad; nos hemos elevado a oficios
honorables, mejor an, somos nosotros los que determinamos lo
que es el honor en el mundo, la "nobleza"... Nosotros todos somos
hoy los abogados de la vida. Nosotros somos el poder ms fuerte,
nosotros los inmoralistas; los otros poderes tienen necesidad de
nosotros..., nosotros construmos el mundo a nuestra imagen.
Nosotros hemos transportado la idea del Tchandala a los
sacerdotes, los profetas del ms all y lo que se refiere a ellos; la
sociedad cristiana, sin exceptuar lo que es del mismo origen, los
pesimistas, los nihilistas, los romnticos de la piedad, los
criminales, los viciosos, toda la esfera en donde la idea de "Dios"
como salvador ha sido imaginada.
Estamos orgullosos de no tener ya necesidad de ser mentirosos,
calumniadores, que ponen en sospecha la vida.
117.
PROGRESO DEL SIGLO XIX SOBRE EL SIGLO XVII.(En
el fondo, nosotros, buenos europeos, estamos haciendo una gera
contra el siglo XVII) :
1) "La vuelta a la naturaleza", entendida cada vez ms
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 71
decididamente en el sentido contrario al en que la entendi
Rousseau; fuera el idilio y la Opera!
2) Cada vez ms decididamente antiidealistas, objetivos,
impvidos, trabajadores, mesurados, desconfiados contra las
variaciones repentinas, antirrevolucionarios.
3) Cada vez ms decididamente anteponiendo la salud del
cuerpo a la del alma; comprendiendo la ltima como un esta
do consecuencia de la primera o, por lo menos, sta como la
condicin previa de la salud del alma.
118.
Si algo se ha conseguido ha sido una actitud ms inofensiva
para con los sentidos, una actitud ms benvola, ms regoci-
jada, ms a lo Goethe para con la sensibilidad; asimismo un
sentimiento ms altanero frente al conocimiento, tanto que la
"pura locura" encuentra menos fe.
119.
NOSOTROS "OBJETIVOS".No es la "compasin" lo que
nos abre la puerta a las ms lejanas y exticas formas del ser y
de la cultura, sino nuestra accesibilidad y despreocupacin que,
precisamente, no "sufre", sino, por el contrario, se complace en
mil cosas con las que antes sufra (o se indignaba con ellas o
las consideraba hostil o framente). El sufrimiento bajo todos
sus matices es hoy para nosotros interesante; con lo que no
somos ciertamente los ms compasivos, aun cuando la
contemplacin del dolor nos conmueva y nos haga derramar
lgrimas; no por esto nos hemos vuelto ms caritativos.
En esta espontnea expectativa ante todo lo que es miseria y
desgracia, hemos llegado a ser ms fuertes que lo eran loe
hombres del siglo XVIII; sta es una prueba de nuestro
crecimiento en fuerzas (nos hemos acercado a los siglos XVI y
XVII). Pero sera un profundo error considerar nuestro
"romanticismo" como prueba de que hemos embellecido nues-
tra alma. Nosotros queremos fuertes "sensations", como las han
apetecido todos los tiempos y clases sociales groseros.
72 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
(Esto hay que mantenerlo aparte de las necesidades de la debilidad
nerviosa de la decadencia; en ella esto es una necesidad de
condimento y hasta de crueldad.)
Todos apetecemos una condicin en que no oigamos la voz de
la moral burguesa ni sacerdotal (ante los libros en los cuales se
advierten restos de teologa y asctica sentimos cierta impresin
de lamentable "niaiserie" y pobreza). La "buena sociedad" es
aquella en la que en el fondo no interesa nada ms que lo que en la
sociedad burguesa est prohibido y proporciona mala fama; y lo
mismo que con los libros sucede con la msica, con la poltica,
con la estimacin de la mujer.
120.
LA DESNATURALIZACIN DEL HOMBRE EN EL SIGLO
XIX (el siglo XVIII es el siglo de la elegancia, de la finura y de los
"sentiments gnreux).Nada de vuelta a la naturaleza, pues no
haba entonces una humanidad natural. Los valores escolsticos,
innaturales y antinaturales eran la regla, eran el principio; a la
naturaleza llega el hombre tras una larga lucha, pero no "vuelve"
nunca atrs... La naturaleza, es decir, el valor de ser inmoral, como
lo es la naturaleza.
Nosotros somos ms groseros, ms contrarios, ms irnicos
hacia los sentimientos generosos, aun cuando sucumbamos a ellos.
Ms natural es nuestra primitiva sociedad: la de los ricos, la de
los ociosos; se practica la caza humana, el amor sexual es una
especie de deporte, en el cual el matrimonio es un impedimento y
un estmulo; se vive para los placeres; se aprecian, en primer
trmino, las dotes corporales, se es curioso y atrevido.
Ms natural es nuestra posicin frente al conocimiento:
practicamos el libertinaje del espritu con toda inocencia, odiamos
las maneras patticas y hierticas, nos complacemos en lo
prohibido, no experimentaramos placer en el conocimiento si su
camino fuese demasiado aburrido.
Es ms natural nuestra posicin ante la moral. Los principios se
nos han hecho ridculos; nadie se permite hablar de
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 73
sus deberes sin irona. Pero se estima una disposicin caritativa,
benvola (se ve en el instinto la moral y se desdea todo lo dems.
Fuera de esto, algunos conceptos de punto de honor).
Tambin es ms natural nuestra posicin "in politicis"; vemos el
problema del poder, del "Quantum" del poder contra otro
"Quantum"; consideramos la pasin como un privilegio, no
encontramos nada grande en lo que no yaya comprendido algn
gran crimen; concebimos toda grandeza como una desercin de la
moral.
Es ms natural nuestra posicin ante la naturaleza; ya no la
amamos por su "inocencia", por su "razn", por su "belleza" ; la
hemos "endemoniado" y "embrutecido". Pero en vez de
menospreciarla por eso, nos sentimos ms emparentados y
confiados con ella. Ella no aspira a la virtud, por eso la estimamos.
Es ms natural nuestra actitud frente al arte; ya no pedimos en l
bellas mentiras, etc.; domina en l un positivismo brutal que
comprueba datos, sin que esta comprobacin nos conmueva.
"In summa": todas stas son seales de que el europeo del siglo
XIX no se avergenza ya tanto de sus instintos; en este terreno ha
dado un gran paso: confesar su absoluta naturalidad, es decir, su
inmoralidad, sin amargura; por el contrario, demostrando que es
bastante fuerte para soportar esta idea.
Esto en algunos odos suena como si la corrupcin hubiera
progresado, y lo cierto es que el hombre no se ha acercado a la
naturaleza en el sentido que Rousseau quera, sino que ha dado un
paso en la civilizacin a la cual recusa. Nos hemos fortalecido, nos
hemos acercado al siglo XVII, sobre todo al gusto de su ltimo
perodo (Dancourt. Lesage, Regnard).
121.
CULTURA CONTRA CIVILIZACIN.Dos cimas: la de la
cultura y de la civilizacin, se separan; no nos debemos dejas
inducir a error sobre el irreconciliable antagonismo de la cultura y
la civilizacin. Los grandes momentos de
74 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
la cultura fueron siempre, moralmente hablando, momentos de
corrupcin; y, al contrario, las pocas de mayor disciplina y
domesticacin del animal hombre ("civilizacin"), tiempos de
intolerancia para los caracteres ms espirituales y ms audaces.
La civilizacin quiere algo distinto de lo que quiere la cultura,
quiz en parte lo contrario...
Ante todo advierto: no confundir los instintos de decadencia
con los de humanidad.
No confundir los medios disolventes y forzosamente con-
ducentes a la decadencia de la civilizacin con los medios de la
cultura.
No confundir el libertinaje, el principio del "laisser aller" con
la voluntad de podero (sta es su principio contrario).
123.
++

El nuevo problema no resuelto que yo propongo: el problema
de la civilizacin, la lucha entre Rousseau y Voltaire hacia
1670. El hombre se hace ms profundo, ms desconfiado, "ms
inmoral", ms fuerte, ms confiado en s mismo y, por
consecuencia, "ms natural": esto es "progreso". Con esto, las
clases ms pervertidas se separan, por una especie de trabajo
santificador, de las ms mansas y domesticadas; as que el
hecho total salta a los ojos en seguida... Es propio de los fuertes
y sirve para el orgullo y la fascinacin de los fuertes que estas
clases perversas posean el arte de hacer sentir esta su
perversin como algo superior. A cada "progreso" corresponde
una alteracin de los elementos fortalecidos, respecto a lo que
se entiende por "bueno".
124.
Que se restituya al hombre el valor de sus instintos naturales.
Que se fortalezca su propia estimacin (no la del hombre
como individuo, sino la del hombre como naturaleza...).
Que se quiten de las cosas sus contradicciones, despus de

++
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original del cual obtuvimos esta versin digital, sin haber podido
contrastar con otras ediciones para su correccin.

LA VOLUNTAD DE DOMINIO 75
haber comprendido que somos nosotros los que las ponemos en
ellas.
Que se aparten de la existencia las idiosincrasias sociales
(culpa, castigo, justicia, honorabilidad, libertad, amor, etc.)
Progreso hacia la "naturalidad": en todas las cuestiones
polticas, tambin en las relaciones de los partidos, incluso de
los partidos mercantiles o de patronos y obreros, se trata de
cuestiones de poder"qu se puede", y slo despus de esto,
"qu se debe".
125.
El socialismo, como aspiracin a la tirana de los ms
insignificantes y de los ms tontos, es decir, de los superficia-
les, envidiosos y de los "en su tres cuartas partes espectadores",
es de hecho la consecuencia de las "ideas modernas" y de su
anarquismo latente; pero en la atmsfera tibia de un bienestar
democrtico duerme la facultad de concluir o de llegar a una
conclusin. Se sigue, pero no se sigue ya. Por esto, el
socialismo es en su conjunto una cosa amarga y desesperada; y
nada ms divertido que contemplar el contraste entre los rostros
venenosos y desesperados que ponen hoy los socialistas y la
inocente felicidad corderil de sus ensueos y esperanzas. Con
todo, en muchos lugares de Europa son de esperar acometidas y
sorpresas por este lado; el siglo que viene ha de ofrecernos
curiosas experiencias en este punto, y La Commune de Pars,
que tambin tiene en Alemania sus apstoles, habr sido quiz
una benigna indigestin en comparacin con lo que haya de
ocurrir. A pesar de esto, siempre habr demasiados
"poseyentes" para que el socialismo pueda significar ms que
un accidente morboso, y estos poseyentes son como un hombre
de mala fe; "se debe poseer algo para ser algo". Pero este es el
ms antiguo y el ms sano de todos los instintos, y yo aadira:
"se debe querer tener ms de lo que se tiene para ser ms". En
efecto, as reza la doctrina que la vida misma predica a todo lo
que vive: la moral de la evolucin. Tener y querer tener ms,
crecimiento, en una palabra, esto es la vida. En la doctrina del
socialismo se oculta malamente una "voluntad de negacin de
la
76 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
vida"; los hombres o las razas que tal doctrina profesan
tienen que ser hombres o razas fracasados. De hecho, yo de-
seara que se demostrase por algunos ensayos en grande que en
una sociedad de tipo socialista la vida es negada, sus races son
cortadas. La tierra es bastante grande y los hombres son
bastante fecundos para que semejante enseanza prctica y
"demostrado ad absurdum", aun cuando diese por resultado y
fuese pagada con un monstruoso dispendio de vidas humanas
no me parezca deseable. No obstante, este mismo socialismo,
como topo inquieto bajo el suelo de una sociedad que se agita
en la estupidez, puede ser algo til y salvador; retrasa la "paz
sobre la tierra" y la total compensacin del rebao democrtico
obliga a los europeos a desplegar astucia y circunspeccin, a no
perder por completo las virtudes guerreras y viriles y a
conservar un resto de espritu, de claridad, de sequedad y
frialdad de nimo; protege a Europa, a veces, del "marasmus
femeninus" que la amenaza.
126.
Los mejores frenos y remedios de la modernidad:
1) Los deberes del servicio militar con guerras efectivas,
ante las cuales cesan los diversiones.
2) La limitacin nacional (simplificadora, concentradora).
3) La alimentacin mejorada (carne).
4) La mayor limpieza y saneamiento de las viviendas.
5) El predominio de la fisiologa sobre la teologa, la mo
ral, la economa y la poltica.
6) La severidad militar en el cumplimiento de las "obliga
ciones" (nada de alabanzas...).
127.
Me complace el desarrollo militar de Europa y tambin su
anrquico estado interior; los tiempos de tranquilidad y de
modorra china que Galiani anunciaba para este siglo han
pasado. La destreza viril personal, la aptitud del cuerpo re-
cupera otra vez su valor, las valoraciones van siendo ms f-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 77
sicas, la alimentacin ms carnvora. Otra vez van a ser
posibles los hombres bellos. La cadavrica hipocresa (con
mandarines al frente, como la soaba Comte) ha pasado. En cada
uno de nosotros se va afirmando el brbaro y el animal feroz.
Justamente por esto disminuir el prestigio de los filsofos. Kant ha
sido una especie de espantapjaros.
128.
No veo ninguna razn para el desaliento. El que haya con-
servado una "gran voluntad" a la vez que un amplio espritu tiene
ms probabilidades de vencer que nunca. Pues la domesticacin del
hombre, en esta Europa democrtica, ha sido muy intensa; los
hombres que aprenden con facilidad a plegarse constituyen la regla;
el rebao, a veces muy inteligente, est preparado. El que sabe
mandar encuentra siempre a los que han de obedecer; pienso, por
ejemplo, en Napolen y en Bismarck. La concurrencia de fuerzas e
ininteligentes voluntades, que es la mayor dificultad, es escasa.
Qu valen esos hombres "objetivos" de escasa voluntad, como
Ranke o Renn!
129.
La ilustracin ("aufklarung) espiritual es un medio indefectible
de hacer a los hombres indecisos, dbiles, desvalidos; por eso
hasta aqu los grandes gobernantes (Confucio en China, el Imperio
Romano, Napolen, el Papado en cada tiempo en que ste aspiraba
al poder y no slo al mundo), donde los instintos de dominacin
culminaban, tambin se servan de la ilustracin espiritualpor lo
menos la administraban (como los Papas del Renacimiento).
Los errores de la multitud en este punto, por ejemplo, en todas las
democracias, son extraordinariamente valiosos; se persigue como
"progreso" el "empequeecimiento" y la domesticacin del
hombre.
78 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
130.
La mxima complacencia y suavizacin del hombre como
estado de "debilitamiento" (El Nuevo Testamento y la primitiva
comunidad cristiana, como perfecta "btise" que se manifiesta
en los ingleses Darwin y Wallace). Vuestra "rectitud", vuestra
naturaleza superior os lleva al sufragio universal, etc.; vuestro
"humanitarismo", a la indulgencia ante los crmenes y la
estupidez. Con el tiempo haris que venzan la estupidez y la
irreflexin: comodidad y estupidez: Centro.
Exteriormente: pocas de terribles guerras, revoluciones,
explosiones. Interiormente: Progresiva debilitacin del hombre,
los acontecimientos como excitantes. El parisin como el
europeo extremo.
Consecuencias: 1) Los brbaros (primero, naturalmente, en la
forma de la cultura tradicional). 2) El individuo soberano
(donde las fuerzas de la barbarie y el desenfreno en todo lo
existente se cruzan). poca de la gran estupidez, brutalidad e
indigencia de las masas y de los individuos superiores.
Actualmente sucumbe un gran nmero de altas individuali-
dades ; pero el que se salva es fuerte como el diablo. Algo se-
mejante a lo que ocurra en el Renacimiento.
132.
+++

QUE ES LO QUE NOS DISTINGUE A NOSOTROS,
BUENOS EUROPEOS, DE LOS HOMBRES DE LA PA-
TRIA?En primer lugar, somos ateos e inmoralistas, pero
apoyamos la religin y la moral del instinto gregario; con ellas,
en efecto, preparamos una casta de hombres que al fin caern
en nuestras manos, que suspiran por caer en nuestras manos.
Ms all del Bien y del Mal; pero pedimos la absoluta
consagracin de la moral del rebao.
Nos reservamos muchas clases de filosofa que hacen falta
para la enseanza; a veces, la filosofa pesimista como martillo;
un budismo europeo quiz no sera inoportuno.
Favorecemos probablemente el desarrollo y la maduracin

+++
Nota de la versin digital: Advierta el lector el salto en la
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contrastar con otras ediciones para su correccin.

LA VOLUNTAD DE DOMINIO 79
de la esencia democrtica; stas contribuyen a la debilitacin
de la voluntad; vemos en el "socialismo" un aguijn que nos
defienda contra la poltronera.
Posicin ante los pueblos. Nuestras preferencias; ponemos
inters en los resultados del cruzamiento.
Apartado, bien acomodado, fuerte: irona contra la "prensa" y
su ilustracin. Hay que tener cuidado de que los hombres no se
hagan literatos. Miramos con recelo toda cultura que se ala
con la lectura o redaccin de la prensa.
Adoptamos nuestra posicin fortuita (como Goethe, Sten-
dhal), nuestras experiencias como primer trmino y las sub-
rayamos para engaar sobre nuestro fondo. Nosotros mismos
nos guardamos de comprometer en esta empresa nuestro
corazn. Nos sirven de proteccin, cual la necesitara un via-
jero ; nos guardamos de ser indgenas.
Tenemos una "disciplina voluntatis" frente a nuestros pr-
jimos. Todas las fuerzas las empleamos en el desarrollo de la
fuerza de voluntad, arte que nos permite enmascararnos, un
arte del comprender ms all de los afectos.
Preparacin para el legislador del porvenir, para ser los
dueos del mundo, por lo menos nuestros hijos. Consideracin
fundamental al matrimonio.
133.
EL SIGLO XX.El abate Galiani dijo una vez: "La pr-
voyance est la cause des guerres actualles de l'Europe. Si l'on
voulait se donner la peine de ne rien prvoir, tout le monde
serait tranquille, et je ne crois pas qu'on serait plus malheu-reux
parce qu'on ne ferait pas la guerre." Como yo no comparto las
opiniones pacifistas de mi difunto amigo Galiani, no quiero
decir nada sobre este punto y de este modo conjurar en lo
posible las causas de la guerra.
Una enorme disposicin de nimo hacia el ms espantoso
temblor de tierra: con nuevos problemas.
80 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
134.
Es el momento del gran Medioda," de la ms terrible clari-
dad: la ndole de mi pesimismo; giran punto de partida.
I. Contradiccin fundamental entre la civilizacin y la edu
cacin del hombre.
II. La estimativa de valores morales como historia de la
mentira y del arte de la calumnia al servicio de una voluntad
de podero (de la voluntad del rebao, que se subleva contra
los hombres ms poderosos).
III. Las condiciones de toda elevacin de la cultura (la
posibilitacin de una eleccin a costa de una multitud) son
condiciones de todo crecimiento.
IV. La pluralidad de sentidos del mundo como problema
de la fuerza, que mira todas las cosas bajo la perspectiva de su
crecimiento. Los juicios morales cristianos como insurrec
cin de los esclavos y falacia de los mismos (contra los va
lores aristocrticos del mundo antiguo).
LIBRO II
CRTICA DE LOS SUPREMOS
VALORES HISTRICOS
I
CRTICA DE LA RELIGIN
Yo quiero restituir al hombre, como propiedad suya, como
produccin suya, toda la belleza y sublimidad que ha pro-
yectado sobre las cosas reales e imaginadas para hacer de este
modo su ms bella apologa. El hombre, como poeta, como
pensador, como Dios, como Amor, como Poder: Oh, sobre su
magnanimidad real con la que ha enriquecido las cosas para
empobrecerse l, para sentirse miserable! Esta ha sido hasta
ahora su mayor abnegacin: la de admirar y adorar y saber
ocultarse que era l mismo el que creaba aquello que admiraba.

135.
I. PARA EL ORIGEN DE LA RELIGIN
DEL ORIGEN DE LA RELIGIN.As como el vulgo se
imagina hoy que la clera es en l la causa de su enfure-
cimiento ; el espritu, la causa de su pensamiento; el alma, la
causa de su sentimiento; en una palabra, del mismo modo que
se admite an, inconsideradamente, una multitud de entidades
psicolgicas que deben ser causas, as tambin, en un estado
social an ms ingenuo, el hombre ha interpretado estos
fenmenos con ayuda de entidades personales. Los estados de
alma que le parecan extraos, agobiantes, apasionantes, los
consideraba como obsesiones, como encantamientos
provocados por el poder misterioso de una persona. As es
como el cristiano, la especie de hombre ms ingenua y
84 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
ms atrasada, busca el origen de la esperanza, de la tranqui-
lidad, el sentimiento de "redencin" en una inspiracin psi-
colgica de Dios. Porque es el tipo especialmente ms dolo-
roso e inquieto, la quietud, la felicidad, la resignacin le pa-
recen algo extrao que hay que explicar. Entre las razas de
gran vitalidad, inteligentes y fuertes, el epilptico es el que
despierta las ms veces la conviccin de que en l entra en
juego un poder extrao; pero toda especie de sujecin de este
mismo orden, por ejemplo, la coaccin que encontramos en el
entusiasta, en el poeta, en el gran criminal, en las pasiones
como el amor y el odio, lanza a la invencin de potencias ex-
trahumanas. Se concreta un estado de alma en una sola persona
y se pretende que, cuando este estado se manifiesta en
nosotros, es la accin de esta persona. Dicho de otro modo: en
la formacin psicolgica de Dios, un estado, para ser el efecto
de alguna cosa, es personificado y revestido con los caracteres
de la causa.
Sin embargo, la lgica psicolgica dice esto: el sentimiento
de podero cuando se apodera de una manera repentina del
hombre y le subyugay esto es lo que sucede con todas las
grandes pasiones, despierta una especie de duda sobre la
capacidad de la persona; el hombre no se atreve a imaginar que
l mismo es la causa de este sentimientoimagina, por
consiguiente, una personalidad ms fuerte, una divinidad que
viene a sustituir a su propia personalidad en un caso dado.
"In summa": El origen de la religin se encuentra, por
consiguiente, en los extremos sentimientos de podero que
sorprenden al hombre por su carcter extrao; y semejante al
enfermo que siente extraas pesadeces en uno de sus
miembros y concluye de esto que hay otro hombre acostado
sobre l, el ingenuo "homo religiosus" se disocia en varias
personas. La religin es un caso de "alteracin de la persona-
lidad", una especie de sentimiento de temor y de terror ante s
mismo... Pero al mismo tiempo una extraordinaria sensacin
de felicidad y de "superioridad"... En los enfermos, la
impresin de salud basta para hacerles creer en Dios, en una
influencia de Dios.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 85
136.
PSICOLOGA RUDIMENTARIA DEL HOMBRE RE-
LIGIOSO.Todas las variaciones son efectos; todos los
efectos son efectos de voluntad (el concepto "naturaleza", "ley
natural", falta); a todos los efectos corresponde un actor.
Psicologa rudimentaria: slo se es causa cuando se sabe que
se ha querido.
Consecuencia: los estados de poder atribuyen al hombre el
sentimiento de no ser causa, de ser irresponsable; aparecen sin
ser queridos; por consiguiente, nosotros no somos los autores ;
la voluntad no libre (es decir, la conciencia de un cambio
operado en nosotros sin que nuestra voluntad haya intervenido
en este cambio para nada) necesita una voluntad ajena.
Consecuencia: El hombre, en sus momentos ms fuertes y
pasmosos, no ha querido reconocerse a s mismo, se ha con-
cebido como "pasivo", como "sufridor", como violentadola
religin es el nacimiento de una duda sobre la unidad de la
persona, una alteracin de la personalidad; en cuanto el
hombre concibe todo lo grande, todo lo fuerte como sobre-
humano, como extrao a l, se empequeece, pone las dos
fases, una lamentable y dbil y otra fuerte y asombrosa, en dos
esferas separadas y llama a la primera "hombre", a la segunda
"Dios".
Y esto lo ha hecho siempre; en el perodo de la idiosincrasia
moral ha considerado sus estados ms sublimes como "no
queridos", como obra de su persona. Tambin el Cristo puso
su personalidad en una ficcin mezquina y pobre, a la cual
llam hombre, y otra a la que llam Dios, separada (Salvador,
Redentor).
La religin ha rebajado el concepto "hombre"; su conse-
cuencia extrema es que todo bien, toda grandeza es realmente
sobrehumana y, por consiguiente, una gracia...
137.
Un medio para sacar al hombre de su envilecimiento, que
trajo consigo la decadencia de aquel alto y fuerte estado, fue
86 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
la teora de la afinidad. Aquel alto y fuerte estado poda ser
explicado como resultado de nuestra conducta; nosotros per-
tenecamos unos a otros solidariamente, crecamos a nuestros
propios ojos en cuanto procedamos con arreglo a normas
conocidas por nosotros.
Intento de las familias nobles de igualar la religin con su
sentimiento propio. Lo mismo hacen los poetas y los videntes,
se sienten orgullosos, dignificados y elegidos con tal comercio,
ponen todo su prurito en no ser considerados como individuos,
meras bocas de clarn. (Homero.)
Posesin paulatina de sus altos y fuertes estados, de sus ac-
ciones y obras. Crean honrarse ms considerando responsables
de las cosas que hacan no a s mismos, sino a Dios. La falta de
libertad de la voluntad era para ellos un motivo ms para
realzar el valor de un acto: as hacan a Dios autor de sus obras.
138.
Los sacerdotes son los cmicos de una nacin sobrehumana a
la que quieren dar plasticidad, ya sea de ideales, ya sea de
dioses o de salvadores; para hacer todo lo ms creble posible,
deben prolongar la semejanza todo lo que puedan; su astucia de
comediantes debe, ante todo, formar en ellos una buena
conciencia, con ayuda de la cual puedan persuadir fcilmente.
139.
El sacerdote quiere dar la sensacin de que es el ms alto
tipo de humanidad, que dominaaun sobre aquellos que tienen
el poder en sus manos, que es invulnerable, intangible, que es
el poder ms grande en la comunidad, que es absolutamente
irreemplazable e inestimable.
Medios: l solo es el sabio; l solo es el virtuoso; l es el
nico que tiene dominio sobre s mismo; l es. en cierto
sentido, Dios, y se remonta a la divinidad; l solo es el inter-
mediario entre Dios y los hombres; la divinidad castiga todo
dao, todo pensamiento dirigido contra un sacerdote.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 87
Medios: la verdad existe. Slo hay una forma de alcanzarla:
hacerse sacerdote. Todo lo que es bueno en la sociedad, en la
naturaleza, en la familia procede de la sabidura del sacerdote.
La naturaleza entera no es ms que una coleccin de
ordenanzas en este sentido. No hay otra fuente del bien ms
que el sacerdote; toda otra grandeza es de diferente rango que
la del sacerdote, por ejemplo, la del guererro.
Consecuencia: si el sacerdote es el ms alto tipo, la grada-
cin de sus virtudes debe ser la gradacin de los hombres. El
estudio, la purificacin de toda sensualidad, la falta de
actividad, la impasibilidad, la carencia de afectos, la solem-
nidad. Contraste: la ms profunda especie de hombre.
El sacerdote ensea una moral especial, para dar la sensacin
de que l es el tipo ms elevado. Concibe un contratipo el
"Tchandala". El extremado temor del sacerdote ante la
sensualidad est condicionado, a su vez, por la idea de que la
ordenacin de castas (es decir, la ordenacin en general) est
peligrosamente amenazada...; toda tendencia libre "in puncto
puncti" arroja al montn el cdigo del matrimonio.
140.
El "filsofo", considerado como desarrollo del tipo ecle-
sistico, encierra en l la herencia del sacerdote. Aun cuando es
un rival, se ve obligado a luchar por las mismas cosas, con los
mismos medios que los sacerdotes de su tiempo; aspira a la
ms elevada autoridad.
Qu es lo que da la autoridad cuando no se posee el poder
fsico (cuando no se tiene el rebao, cuando no se poseen
armas...)? Cmo se adquiere la autoridad, sobre todo, sobre los
que poseen la fuerza fsica y la autoridad? (Los filsofos entran
en concurrencia en su veneracin por el prncipe, el
conquistador victorioso, el sabio estadista.)
Se ven obligados a hacer creer a las gentes que tienen en sus
manos un poder ms alto, ms fuerte: Dios. Nada es para ellos
bastante fuerte: todo el mundo tiene necesidad de la mediacin
y el servicio de los sacerdotes. Se entremeten como poderes
indispensables. Tienen necesidad, como condicin de
88 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
su existencia: 1) de que se crea en la superioridad absoluta de
su Dios, de que se crea en su Dios; 2) de que no haya otro
acceso, ningn acceso directo para llegar a Dios. La segunda
exigencia crea, por s sola, la idea de la "heterodoxia"; la
primera, la de los "incrdulos" (es decir, de los que creen en
otro Dios).
141.
CRITICA DE LA SANTA MENTIRA.Para los fines
piadosos, es lcita la mentira. Esta es una teora de todos los
sacerdocios; mostrar hasta qu punto forma parte de la prctica
de stos, es lo que va a constituir el objeto de la siguiente
investigacin.
Pero los filsofos tambin, desde el momento en que han
tenido la intencin de tomar en sus manos la direccin de los
hombres, con pensamientos sacerdotales, se han reservado in-
mediatamente el derecho de mentir. Platn ante todo. Pero la
mentira ms grandiosa es la desarrollada por los filsofos del
Vedanta, que son los filsofos arios por excelencia: dos
sistemas, contradictorios en sus principales afirmaciones, pero
que pueden servirse mutuamente, reemplazarse, completarse,
desde que se trata de fines educativos. La mentira de un prin-
cipio debe crear una condicin que haga inteligible la verdad
del otro...
Hasta dnde llega la mentira piadosa de los sacerdotes y de
los filsofos? Hay que preguntar cules son las hiptesis que
ponen en juego para la educacin, qu dogmas les ha sido
preciso inventar para satisfacer estas hiptesis?
En primer lugar, es preciso que tengan de su parte el poder,
la autoridad, la credibilidad absoluta.
En segundo lugar, es preciso que conozcan toda la marcha de
la naturaleza, de suerte que todo lo que se refiere al individuo
parezca condicionado por sus leyes.
En tercer lugar, es preciso tambin que el dominio de su
poder sea muy vasto, de modo que su control escape a los ojos
de sus subordinados; es preciso que tengan la medida penal del
ms all, del "despus de la muerte" y, como es na-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 89
tural, que conozcan los medios de abrirnos el camino de la
salvacin.
Es preciso que alejen de nuestra mente la idea del curso
natural de las cosas; pero, como son personas sabias y avisadas,
pueden prometer una serie de efectos naturalmente su-
bordinados a las oraciones o a la estricta observancia de sus
leyes. Pueden tambin prescribir una serie de cosas que son
absolutamente racionales; pero, aunque les sea permitido in-
dicar su experiencia, el empirismo, como fuente de su sabi-
dura, es preciso que den a sta el carcter de una revelacin, el
fruto de "los ejercicios de penitencia ms duros".
La santa mentira se refiere, pues, en principio: al fin de la
accin (el fin natural, la razn, se ha hecho invisible: un fin
moral, el cumplimiento de una ley, de un servicio divino, apa-
rece como fin); a la consecuencia de la accin (la consecuencia
natural es considerada como sobrenatural, y, para obrar con
ms certidumbre, se hacen esperar otras consecuencias
incontrolables y sobrenaturales).
De esta manera se crea la idea del bien y del mal, que apa-
rece enteramente separada de estos conceptos naturales: "til",
"nocivo", "acelerador", "amortiguador" para la vida: en el
sentido que se imagina otra vida, esta idea puede tambin estar
en oposicin directa con el concepto natural del bien y del mal.
Por ltimo, la clebre "conciencia" est creada de esta misma
manera: una voz interior que, a cada accin, no mide su valor,
sino que la juzga con relacin a la intencin y a la conformidad
de esta intencin con la "ley".
La santa mentira ha inventado, por consiguiente, un Dios que
castiga y recompensa, que reconoce exactamente el cdigo de
los sacerdotes y que enva a stos al mundo en calidad de
intrpretes y plenipotenciarios; un ms all de la vida, en el que
la gran mquina penal figura como actuando (a este fin se
inventa la inmortalidad del alma); la conciencia en el hombre,
en cuanto conciencia de los trminos fijos bien y mal,
imaginando que es Dios mismo el que habla cuando aconseja
que nos conformemos a los preceptos eclesisticos. La santa
mentira es tambin la moral, en cuanto negacin del curso
normal de las cosas, reduciendo todo lo que sucede a
90 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
necesidades morales, a efectos morales (la idea de castigo y de
recompensa); la moral envolviendo al mundo, fuerza nica,
causa de todo cambio, y la verdad considerada como cosa dada,
como revelacin, idntica a la doctrina de los sacerdotes ;
condicin de toda salud y de toda dicha, en este mundo y en el
otro.
En resumen: cmo se paga la reforma moral? Menosprecio
de la razn. Reduccin de todos los mviles al temor y a la
esperanza (castigo y salario); dependencia de una tutela
sacerdotal, de una exactitud formularia que tiene la pretensin
de expresar una voluntad divina; la implantacin de una
conciencia que coloca una falsa ciencia en lugar del examen y
de la experimentacin, como si lo que se debe hacer o no hacer
estuviera determinado de antemano; una especie de castracin
del espritu que trata y aspira al progreso; en resumen: la ms
grave mutilacin del hombre que se puede imaginar, y con la
que se pretende haber hecho al hombre "bueno".
"In praxi", toda la razn, toda la herencia de saber, de su-
tileza, de previsin, condiciones del canon sacerdotal, estn
reducidas arbitrariamente a un simple trabajo mecnico: la
conformidad a las leyes pasa por ser el fin, el fin supremo, la
vida no posee ya problemas; toda la concepcin del mundo est
manchada por la idea de castigo; la idea misma de la existencia
es transformada; para representar la vida sacerdotal como el
"non plus ultra" de la perfeccin, se hace de ella una calumnia
y un envilecimiento de la existencia; la nocin de Dios
representa una aversin a la vida, la crtica, el desprecio mismo
de la vida; la verdad es transformada mentalmente en mentira
sacerdotal; la aspiracin a la verdad se convierte en el estudio
de las Sagradas Escrituras, un medio de hacerse telogo...
142.
CRITICA DEL CDIGO DE MANU.El libro, todo l,
reposa en la mentira sagrada. Fue el bien de la humanidad lo
que inspir todo este sistema? Esa especie de hombres que
crean en el lado interesado de toda accin, estaba inte-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 91
resada o no en que este sistema se lograse? Querer hacer mejor
a la humanidad; de dnde vino la inspiracin de esta tentativa?
De dnde sali la idea de la cosa mejor?
Existe una especie de hombres, la clase sacerdotal, que
abriga el sentimiento de ser el modelo, la cabeza, la expresin
superior del tipo hombre: de ella misma es de donde parte para
llegar a la idea de la cosa "mejor". Cree en su preponderancia,
la quiere efectivamente: la causa de la mentira sagrada es la
"voluntad de podero"...
Establecimiento de la dominacin: para este fin, la domina-
cin de las ideas que fijan en el sacerdote el "non plus ultra" de
podero. El poder por la mentira en consideracin al hecho de
que no se posee el poder fsicamente, militarmente... La
mentira como suplemento del poder: una nueva concepcin de
la "verdad".
Nos engaamos cuando admitimos que aqu ha habido evo-
lucin inconsciente e ingenua, una forma del engao de s
mismo... Los fanticos no son los inventores de semejantes
sistemas de opresin imaginados en todos sus detalles... Aqu
la ms fra circunspeccin ha sido la causa, la misma circuns-
peccin que en Platn cuando imagin su "Estado". "Hay que
querer los medios cuando se quiere el fin": todos los le-
gisladores vean claro en este examen de poltica.
Nosotros poseemos el modelo clsico, que es especfica-
mente ario; por consiguiente, podemos hacer responsable de la
mentira ms sistemtica que jams invent la especie hombre
mejor dotada y ms avisada... Casi en todas partes se ha
copiado este modelo: la influencia aria ha corrompido al
mundo antiguo...
143.
Se ha hablado mucho del espritu semtico del Nuevo Tes-
tamento; pero lo que con estas palabras se quiere designar no es
ms que el espritu del sacerdote, y el cdigo ario de la raza
ms pura, en la ley de Man, esta forma de semitismo, es decir,
de espritu sacerdotal, es peor que cualquier otra cosa.
El desarrollo del estado sacerdotal judo no es original: los
judos han aprendido a conocer su modelo en Babilonia; el
92 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
esquema es ario. Si ms tarde llega a dominar de nuevo en
Europa, bajo el predominio de la sangre germnica, esto era
conforme al espritu de la raza dominante: un gran atavismo.
La Edad Media germnica trataba de restablecer el orden de
castas ario.
El mahometismo, por otra parte, se ha inspirado en el cris-
tianismo: la utilizacin del "ms all" como instrumento de
castigo.
El modelo de una organizacin comn invariable, con sacer-
dotes a la cabeza, es el ms antiguo producto de la cultura
asitica en el dominio de la organizacin: ha llevado necesa-
riamente a la reflexin y a la imitacin, desde todos los puntos
de vista. Tambin fue Platn, pero, sobre todo, los egipcios.
144.
Las morales y las religiones han sido los principales medios
con los cuales se ha podido hacer del hombre lo que se ha
querido, siempre, claro est, que se haya contado con un ex-
ceso de fuerza creadora y se haya podido ejercer la voluntad
durante un gran espacio de tiempo.
145.
Cmo considera una religin afirmativa aria la produccin
de una clase dominante: el cdigo de Man? (La divinizacin
del sentimiento de podero en los brahamanes: es interesante
que slo nace en la casta guerrera, y pasa luego a los
sacerdotes.)
Cmo lo considera una religin semtica afirmativa?: el
nacimiento de una clase dominante: la ley de Mahoma, el
Antiguo Testamento, en sus ms remotos orgenes. (El maho-
metismo, como una religin para hombres que es, guarda un
profundo menosprecio para el sentimentalismo y la mentira del
cristianismo... que se siente una religin de mujeres.)
Cmo lo considera una religin semtica negativa?: el na-
cimiento de una clase oprimida: el Nuevo Testamento (segn
las ideas indo-arias, una religin de Tschandala).
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 93
Cmo lo considera una religin negativa aria?: el budismo :
la produccin de una clase dominante.
Est dentro del orden que no tengamos religin de la raza
aria oprimida, pues esto sera una contradiccin: una raza de
seores est en la cima o bien perece.
146.
En s, una religin no tiene nada que ver con la moral; pero
las dos ramas de la religin judaica son esencialmente
religiones morales, es decir, religiones que dan preceptos
acerca de cmo se debe vivir y hacen que se obedezcan estos
preceptos por medio de castigos y recompensas.
147.
Paganismo, cristianismo. El paganismo es afirmativo con
respecto a la naturaleza, contiene el sentimiento de inocencia
en lo natural, "la naturalidad". El cristianismo es negativo
frente a la naturaleza, el sentimiento de indignidad de lo na-
tural, el sentimiento de hostilidad hacia la naturaleza.
"Inocente" es, por ejemplo, Petronio; un cristiano, en com-
paracin con esta feliz inocencia, ha perdido para siempre la
inocencia. Pero como, en ltimo trmino, tambin el "status"
cristiano es un estado natural, aunque no sabe comprenderse
como tal, cristiano significa una falsificacin monetaria de la
interpretacin psicolgica elevada a principio...
148.
El sacerdote cristiano es un enemigo nato de la sensualidad;
no se puede pensar un contraste mayor, por ejemplo, que la
ingenua y solemne actitud con que en Atenas era sentido el
culto femenino del smbolo de la generacin. El acto de la
generacin es el secreto de todas las religiones no ascticas,
una especie de smbolo de la consumacin y de las secretas
intenciones del futuro: el renacimiento, la inmortalidad.
94 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
149.
La fe en nosotros mismos es la ms fuerte cadena y el ms
fuerte latigazo y las ms poderosas alas. El cristianismo de-
biera haber elevado a artculo de fe la inocencia del hombre;
los hombres, entonces, hubieran llegado a ser dioses: entonces
se podra an creer.
150.
La ms grande mentira de la historia: como si la corrupcin
del paganismo hubiera abierto las puertas al cristianismo! Pero
fue la debilitacin y la desmoralizacin del hombre antiguo! La
conversin del instinto natural en vicio se haba ya consumado.
151.
Las religiones perecen cuando empiezan a creer en la moral.
El Dios cristiano moral no es viable; por consiguiente,
"atesmo", como si no pudiera haber otra clase de dioses.
Tambin perece la cultura por la fe en la moral. Pues cuando
se han descubierto las condiciones necesarias bajo las cuales
nicamente se forma, ya no se quiere nada ms (budismo).
152.
PSICOLOGA DE LAS RELIGIONES NIHILISTAS.
Todas las religiones nihilistas son historias sistematizadas de
enfermedades bajo una nomenclatura religioso-moral.
En los cultos paganos, el culto gira alrededor del crculo
anual, interpretndole. En el culto cristiano se da un ciclo de
fenmenos de parlisis, alrededor de los cuales gira el culto.
153.
Esta religin nihilista rene en la antigedad, para su uso
propio, todos los elementos de decadencia y todo lo que a stos
se parece ; es decir :
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 95
a) El partido de los dbiles y de los mal nacidos (condena
cin del mundo antiguo: lo que ste ha rechazado con mayor
violencia...)
b) El partido de los inficionados por la moral, el parti
do de los antipaganos.
c) El partido de los que estn fatigados de la poltica y
son indiferentes (los romanos marchitos...), de los desnacio
nalizados que han guardado un vaco en su corazn.
d) El partido de los que estn hartos de s mismos, que
se sienten dichosos de contribuir a una conspiracin subte
rrnea.
154.
BUDA CONTRA EL "CRUCIFICADO".En medio del
movimiento nihilista todava se puede separar netamente la
corriente cristiana de la corriente budista. El movimiento bu-
dista es la expresin de un hermoso da, de la dulzura de un da
que declina; es la gratitud a todo lo que ha pasado, sin olvidar
lo que ha faltado: la amargura, la decepcin, el rencor; en fin de
cuentas, el gran amor espiritual; detrs de l est el
refinamiento de la contradiccin filosfica; de sta tambin
descansa, pero toma de ella la radiacin intelectual y las rojeces
del crepsculo. (Su origen est en las castas superiores.) El
movimiento cristiano es un movimiento de degeneracin,
compuesto de elementos de desecho y de residuos de toda
especie: no expresa el envilecimiento de una raza; es, desde el
principio, un conglomerado de todos los elementos morbosos,
que se atraen y se buscan... Por esto no es nacional, no est
condicionado por la raza: se dirige a los desheredados de todas
partes; tiene un fondo de rencor contra todo lo bien nacido,
contra todo lo que domina; tiene necesidad de un smbolo que
exprese la maldicin contra los bien nacidos y los
dominadores... Est tambin en oposicin con todos los
movimientos intelectuales, contra todas las filosofas ; toma el
partido de los idiotas y lanza una maldicin contra el espritu.
Est lleno de odio contra los que estn dotados de ingenio,
contra los sabios de espritu independiente: adivina en ellos la
salud, la robustez, la soberana.
96 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
155.
En el budismo predomina esta idea: "Todo deseo, todo lo que
engendra afectos y sangre nos incita a la accin"; slo en este
respecto previene contra el mal. Pues obrar no tiene sentido
alguno; el obrar est en la existencia: pero la existencia no tiene
sentido alguno. Ellos ven en el mal el instinto hacia algo
ilgico: hacia la afirmacin de medios cuyo fin se niega.
Buscan un camino para el no ser, y por esto proscriben todos
los movimientos pasionales. Por ejemplo: no vengarse, no tener
enemigos. El hedonismo de los fatigados da aqu la suprema
medida de valoracin. Nada ms extrao a un budista que el
fanatismo judaico de un San Pablo: nada ms contrario a su
instinto que esa tensin, esa llama, esa inquietud del hombre
religioso, ante todo aquella forma de sensibilidad que el
cristianismo ha consagrado con el nombre de "amor". Por otra
parte, los ilustrados y los que pertenecen a las clases ms
espirituales son los que encuentran en el budismo su confesin
propia: una raza trabajada y fatigada por largos siglos de
controversia filosfica, pero no exenta de toda cultura, como las
clases sociales en que el cristianismo prendi... En el ideal del
budismo se percibe la aspiracin a librarse de toda coaccin
moral, a ir ms all del bien y del mal: hay en l un divorcio
esencial de toda moral, que coincide con la esencia de toda
perfeccin, bajo el supuesto de que las mismas buenas acciones
slo son necesarias provisionalmente, como meros medios, para
llegar a renunciar a toda accin.
156.
Una religin nihilista, nacida en un pueblo fatigado y aejo,
que ha sobrevivido a todos los instintos violentos propios de
este pueblo, transportada poco a poco a otro medio y que
penetra, en fin, en los pueblos jvenes que todava no han vi-
vido su historia, qu cosa ms singular! Una felicidad de
decadencia y de crepsculo, una felicidad de pastores, predi-
cada a los brbaros, a los germanos! Cunto haba antes que
germanizar y barbarizar todo esto! A los que haban so-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 97
ado un Walhalla, a los que encontraban toda su dicha en la
guerra! Una religin supernacional, predicada en medio de un
caos en el que no existan ni naciones siquiera!
157.
El medio de refutar a los sacerdotes y a las religiones ser
siempre el mismo: mostrarles que sus errores han dejado de ser
beneficiosos; que, en lugar de aprovechar, perjudican; en una
palabra: que su propia "prueba de la fuerza" ya no tiene
consistencia.
2. PARA LA HISTORIA DEL CRISTIANISMO
158.
El cristianismo, como realidad histrica, no debe ser confundido
con aquella raz que su nombre recuerda: las dems races de que
ha crecido han sido mucho ms poderosas. Es un abuso sin
ejemplo amparar con aquel santo nombre instituciones de
decadencia como las que se designan con las expresiones de
"Iglesia cristiana", "fe cristiana" y "vida cristiana". Qu es lo que
neg Cristo?: todo lo que hoy se llama cristiano.
159.
Toda la doctrina cristiana de aquello que debe ser credo, toda la
"verdad" cristiana es pura mentira y engao e ilusin, y justamente
lo contrario de aquello que constituy al principio todo el
movimiento cristiano.
Precisamente lo que en el sentido de la Iglesia es el cristianismo
ser, de ahora en adelante, lo anticristiano: personas y cosas en
lugar de smbolos, historia en lugar de hechos eternos, puras
frmulas, ritos, dogmas en vez de una prctica de vida. Cristiana
es la perfecta indiferencia hacia el dogma, culto, sacerdotes,
Iglesia, teologa.
La prctica del cristianismo no es mera fantasa, como tampoco
lo es la prctica del budismo: es un medio para ser feliz.
98 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
160.
Jess, con el reino de Dios en el corazn, aspira a la redencin,
pero no ve los medios en la observancia de la iglesia juda; la
realidad misma del judaismo (su necesidad de conservarse) no es
nada para l: l es puramente interior.
Tampoco son para l nada ese conjunto de frmulas groseras en
las que se condensa el comercio con Dios: se defiende contra la
doctrina de la expiacin y de la penitencia; muestra cmo se debe
vivir para sentirse "divinizado" y cmo no se adelanta nada con la
expiacin y el remordimiento: "nada hay en el pecado", es su
afirmacin principal.
Pecado, expiacin, arrepentimiento: todo esto est fuera de
lugar aqu... esto es hibridismo judo, o paganismo.
161.
El reino de Dios es un estado del corazn (de los nios se dice
que "de ellos es el reino de los cielos"): nada que "est sobre la
tierra". El reino de Dios no adviene cronolgicamente ni
histricamente, no segn el calendario, como algo que un da no
exista y otro da existi, sino que es una transformacin de
sentimientos, algo que puede existir o puede no existir siempre...
162.
El ladrn en la cruz: Cuando el criminal que sufre una muerte
dolorosa piensa: "As como este Jess, sin protesta, sin rencor,
benevolente, rendido, sufre y muere, as solamente muere el justo,
ha afirmado el Evangelio"; y por eso est en el paraso.
163.
Jess dijo: "Contra aquel que nos hace dao no debemos ofrecer
resistencia ni con las palabras ni con el corazn.
No se debe reconocer razn alguna para separarse de su mujer.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 99
No debemos establecer diferencia alguna entre extranjeros y
nacionales, entre extranjeros y compatriotas.
No debemos encolerizarnos contra nadie, no debemos me-
nospreciar a nadie. Debemos dar limosna a escondidas. No
debemos querer ser ricos. No debemos jurar. No debemos juzgar.
Debemos perdonar, debemos olvidar. No debemos rezar
pblicamente."
La "bienaventuranza" no es una mera promesa: es todo esto,
cuando se practica y se vive conforme a tales mximas.
164.
ADICIONES POSTERIORES. Toda actitud proftica y
taumatrgica, la clera, la proclamacin del juicio, es una odiosa
corrupcin (por ejemplo, San Marcos 6, II.): "Y todos aquellos que
no os recibieren no os oyeren... de cierto os digo que ms tolerable
ser el castigo de los de Sodoma y Gomorra", etc. La "higuera"
(San Mateo, 21, 18): "Y por la maana, volviendo a la ciudad, tuvo
hambre. Y viendo una higuera en el camino, vino a ella, y no hall
nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: nunca ms para
siempre nazca de ti fruto! Y luego se sec la higuera."
165.
La doctrina de las recompensas y los castigos se ha introducido
de una manera absurda: con ella todo se ha echado a perder.
Lo mismo sucede con la prctica de la primera "ecclesia
militans" del Apstol Pablo y su proceder, preceptuada de falsa
manera, como fijada de antemano...
La posterior significacin de las doctrinas y vida de los
primeros cristianos, como si todo hubiese sido prescrito y
meramente seguido...
Y luego el cumplimiento de las profecas: todo ello ha sido
falsificado y hecho a propsito!
100 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
166.
Jess instituy una vida real, una vida de verdad enfrente a la
vida ordinaria: nada ms lejos de su nimo que el grosero
absurdo de un "Pedro eternizado", de una vida personal eterna.
Lo que l combati fue la valoracin de la "persona"; cmo
haba de querer eternizar a la persona?
Combata asimismo la jerarqua dentro de la comunidad; no
prometa una recompensa proporcionada a las obras: cmo
poda haber pensado en castigos y recompensas en otro
mundo?
167.
El cristianismo es un ingenuo apndice a un movimiento
budista de pacificacin en el centro mismo del rebao de los
rencorosos... pero transformado por Pablo en una doctrina
mstico-pagana que finalmente se llega a conciliar con una
organizacin estatal... y conduce a las guerras, al derecho pe-
nal, al tormento, a los votos, al odio.
San Pablo parte de la necesidad del misterio para las grandes
multitudes excitadas por el fanatismo religioso: busca un
sacrificio, la fantasmagora sangrienta que soporta la lucha con
las imgenes del culto secreto: un Dios crucificado, la copa de
sangre, la unin mstica con la vctima.
Busca una existencia de ultratumba (la existencia de las al-
mas individuales que han alcanzado la bienaventuranza por la
expiacin), puesta en relacin causal con dicha vctima como
resurreccin (conforme al tipo de Dioniso, Mitra, Osiris).
Necesita poner en el primer plano los conceptos de culpa y
pecado, no una nueva prctica (que era lo que Jess predicaba
y enseaba), sino un nuevo culto, una nueva fe y una
transformacin milagrosa ("Salvacin" por la fe).
Comprenda la gran necesidad del mundo pagano, e hizo del
hecho de la vida y muerte de Cristo una perfecta seleccin
arbitraria, acentuando todo lo nuevo y alterando siempre el
centro de gravedad de la cuestin...; en principio anul el
cristianismo primitivo.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 101
El atentado contra los sacerdotes y telogos se convirti,
por obra de Pablo, en un nuevo sacerdocio y en una nueva
teologa: una clase dominante y una Iglesia.
El atentado contra el exceso de accin de la persona se convirti
en la fe en la "persona eterna" (en la inquietuq por la "salvacin
eterna"...), en la exageracin paradjica del egosmo personal.
Este es el humor de la obra, un humor trgico. San Pablo ha
reproducido en gran estilo lo que Cristo haba anulado con su
vida. Finalmente, cuando la Iglesia estuvo formada, tom bajo su
sancin la vida del Estado.
168.
La Iglesia es justamente lo contrario de aquello que Jess
predic y de lo que encarg a sus discpulos que predicaran.
169.
Un Dios muerto por nuestros pecados; una salvacin por la fe;
una Resurreccin despus de la muerte: sta es la moneda falsa del
verdadero cristianismo, de la que debemos hacer responsable a
aquel cerebro extravagante (Pablo).
La vida ejemplar consiste en el amor y la humildad, en la
abundancia del corazn que no excluye a los ms humildes; en la
renuncia formal al derecho de defensa, a la victoria en el sentido
del triunfo personal; en la creencia en la bienaventuranza aqu en
la tierra, pese a la miseria, a las dificultades y a la muerte; en la
mansedumbre, en la ausencia de ira, de soberbia; en no querer
recompensa, en no ligarse a nadie; en el seoro ms espiritual:
una vida orgullosa de obediencia y pobreza.
Cuando la Iglesia acapar todas las prcticas cristianas y
sancion la vida en el Estado, es decir, aquella vida que Jess
haba combatido, el sentido del cristianismo cambi,
transformndose en la creencia en cosas increbles, en el ce-
remonial de rezos, solemnidades, fiestas, etc. Los conceptos de
pecado, absolucin, castigo, recompensa, cosas todas de
102 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
poca importancia y casi eliminadas en el primer cristianismo,
pasan ahora a primer trmino.
Una espantosa mezcolanza de filosofa y judasmo; el asce-
tismo ; un constante juzgar y castigar, la jerarqua, etc.
170.
El cristianismo ha transformado para siempre lo simblico
en lo erudito:
1) La oposicin de "verdadera vida" y "falsa vida", en
tendida errneamente como "vida presente y vida futura".
2) El concepto de "vida eterna", en oposicin a vida
personal, perecedera como "inmortalidad personal".
3) La fraternidad por el disfrute en comn de comida y
bebida conforme al uso hebraico-arbigo, como milagro de
la Transmutacin.
4) La "Resurreccin" como ingreso en la "verdadera" vi
da", como "renacimiento"; de aqu una eventualidad hist
rica que se da despus de la muerte.
5) La doctrina del hijo del hombre como el "hijo de Dios",
las relaciones vitales entre el hombre y Dios; de aqu la "se
gunda persona divina"; precisamente esto da lugar a las re
laciones filiales de cada hombre, aun el ms humilde, con
Dios.
6) La salvacin por la fe (a saber: que no hay otro cami
no para ser hijo de Dios ms que la doctrina de Cristo), trans
formada en la creencia de una milagrosa absolucin de los
pecados obrada no por el hombre, sino por la accin de Cristo.
De este modo el "Crucificado" recibe una nueva interpre-
tacin. En s la muerte de Cristo no era lo principal...; slo fue
un signo ms de cmo nos debemos conducir frente a las
autoridades y leyes del mundo...: no resistir..., aqu est el
ejemplo.
171.
PARA LA PSICOLOGA DE PABLO.El hecho es la
muerte de Jess. Este hecho haba que interpretarle...; que en
esta interpretacin haba una verdad y un error es lo que
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 103
no advirtieron aquellas gentes: un da surgi en la cabeza de uno
de ellos una sublime posibilidad: "tal muerte significa esto y
aquello", y luego es esto! Una hiptesis se confirma por el
sublime vuelo que un autor la imprime...
La "demostracin de la fuerza": es decir, una idea se demuestra
por sus efectos ("por sus frutos", como dice la Biblia
ingenuamente); lo que produce entusiasmo debe ser verdad,
aquello por lo que se derrama sangre debe ser verdad... En tal
razonamiento se atribuye a una idea un valor determinado por el
sentimiento repentino que despierta en el autor; y como no se sabe
honrar un pensamiento ms que por el grado de verdad que
contiene, el predicado que se aplica en su honor es el de que es
verdadera... Cmo habra si no de producir efectos? Es pensado
como inspiracin: el efecto que produce es algo como la violencia
de un influjo demonaco.
Una idea, a la que un tal "decadent" no ofrece resistencia, a la
cual se entrega totalmente, es demostrada por eso como
"verdadera".
Todos estos santos escpticos y videntes no posean una
milsima de aquel sentimiento de honor autocrtico con que hoy
un filsofo lee un texto o examina la verdad de un acontecimiento
histrico...; son, en comparacin con nosotros, cretinos morales.
172.
Lo que importa no es la verdad de una cosa, sino sus efectos :
falta absoluta de probidad intelectual. Todos los medios son
buenos, la mentira, la calumnia, la ms impertinente acomodacin,
cuando se trata de elevar el grado de calor, hasta llegar a la "fe".
Nos encontramos en presencia de una verdadera escuela para
ensear los medios de seduccin que conducen a una creencia:
menosprecio sistemtico de las esferas de donde pudiera venir la
contradiccin (la de la razn, la de la filosofa y la sabidura, la de
la desconfianza, la de la prudencia); una alabanza impdica y una
glorificacin de la doctrina, haciendo sin cesar un llamamiento a
Dios, que es el que la ha re-
104 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
veladoel Apstol no significa nada: no tiene nada que cri-
ticar, basta con creer y aceptar; por la extraordinaria gracia y
favor de Dios es como se recibe semejante doctrina de la
salvacin; y hay que recibirla con el ms profundo agra-
decimiento y con la mayor humildad.
Se especula constantemente con el rencor que los inferiores
experimentan hacia todo lo que es venerado: se les seduce con
una doctrina que se les presenta como la contrapartida de la
sabidura del mundo, del poder del mundo. Esta doctrina
convencer a los reprobos y a los desheredados de toda especie
; promteles la salud, el provecho, el privilegio a los
postergados y a los humildes; fanatiza a los pobres pequeos
cerebros insensatos, para llenarlos de una vanidad loca, como si
ella fuera el sentido y la sal de la tierra.
Todo esto, para decirlo una vez ms, no puede ser despre-
ciado : nosotros evitamos la crtica de la doctrina; basta con ver
los medios de que se sirve para su propio uso; todo el poder
fascinador de la virtud... est concertado con la seduccin de la
paradoja, con la necesidad de pimienta y de absurdo propia de
las viejas civilizaciones; ha desconcertado y revolucionado, ha
excitado a la persecucin y a los malos tratamientos.
Es exactamente la misma forma de bajeza reflexiva que sir-
vi a los sacerdotes judos para afirmar su poder y crear as la
iglesia juda...
Hay que distinguir:
1) Ese calor de la pasin que es el "amor" (que nace de
un fondo de ardiente sensualidad).
2) La falta absoluta de distincin del cristianismo; la con
tinua exageracin, la verbosidad; la falta de fra intelectua
lidad y de irona; algo de antimilitar en todos los instintos;
el prejuicio del sacerdote respecto de la arrogancia viril, res
pecto de la sensualidad, de la ciencia, de las artes.
173.
Pablo: buscaba fuerzas contra el judaismo dominante; su
movimiento fue demasiado dbil... Desvalorizacin del con-
cepto "judo": la "raza" es puesta en segundo trmino; pe-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 105
ro esto quiere decir que se niega el fundamento. El mrtir, el
fantico, el valor de toda fe robusta...
El cristianismo es la forma decadente del viejo mundo pro-
fundamente derruido, de modo que las capas ms enfermizas,
menos sanas sucumbieron a l.
En consecuencia, nuevos instintos aparecern en primer lu-
gar, para crear una fuerza de defensa, una unidad; en suma, era
necesario organizar los instintos como lo haban hecho los
judos para su conservacin.
Para este fin fueron de un valor precioso las persecuciones:
la comunidad en peligro, la conversin de las masas como
nico medio de poner un fin a la persecucin de los particu-
lares (se utiliza como se puede el concepto "conversin").
174.
La vida "judeo-cristiana": aqu el resentimiento no pre-
valeci : nicamente las primeras persecuciones fueron las que
impulsaron las pasiones a manifestarse al exterior, tanto el
fuego del "amor" como el fuego del "odio".
Cuando vemos a los seres que nos son ms queridos sacri-
ficados por su fe, nos hacemos agresivos; la victoria del cris-
tianismo se debe a sus perseguidores.
El ascetismo en el cristianismo no es nada de especfico: esto
es lo que Schopenhauer no comprendi bien. El ascetismo se
asoci al cristianismo all donde ya exista antes que ste.
El cristianismo hipocondraco, la tortura y los tormentos de
la conciencia corresponden igualmente a un campo particular,
en donde los valores cristianos han echado races: esto no es el
cristianismo propiamente dicho. El cristianismo absorbi todas
las especies patolgicas que reinaban sobre los terrenos
enfermizos: todo lo ms se le podra reprochar el no haber
sabido defenderse contra ningn contagio. Pero sta es
precisamente su esencia: el cristianismo representa un tipo de
decadencia.
106 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
175.
La realidad que pudo servir de base al cristianismo eran las
pequeas familias judas de la dispora (1), con su ardor y su
ternura, su solicitud, inslita en todo el imperio romano y quiz
mal comprendida; con su costumbre de abrazar la causa las
unas de las otras, con su orgullo oculto de "pueblo elegido",
orgullo disfrazado de humildad, con su negacin ntima y
desinteresada de todo lo que est alto y tiene en su favor la
gloria y el podero. El genio de San Pablo consisti en conocer
que all haba una fuerza, que este estado bienhechor poda
comunicarse tambin a los paganos, por ser seductor y
contagioso. Utilizar el tesoro de energa latente, de prudente
felicidad, en vista de una iglesia juda de "libre confesin";
utilizar toda la experiencia juda, la maestra en conservar
ntegra la comunidad bajo el dominio extranjero; utilizar
tambin la propaganda juda. San Pablo adivin que sta era su
tarea. Encontrse precisamente en presencia de esa especie de
pequeas gentes apartadas y absolutamente desinteresadas de la
poltica, apta para mantenerse y prolongarse en cierto nmero
de virtudes adquiridas, que expresaban el nico sentido de la
virtud ("medios para conservar y exaltar una categora especial
de hombres").
De las pequeas comunidades judas es de donde proviene el
principio del amor: un alma ardiente y apasionada se alberga
aqu bajo la ceniza de la humildad y de la miseria: no es ni
griega, ni india, ni germnica. El poema compuesto por San
Pablo en holocausto del amor es el brote judo de esa llama
eterna del semitismo. Si el cristianismo ha hecho algo esencial
desde el punto de vista psicolgico, ha sido elevar la
temperatura del alma entre esas razas ms fras y ms nobles
que sobresalan entonces entre los pueblos: descubrir que la
ms miserable poda engrandecerse por una elevacin de
temperatura...
Ni que decir tiene que semejante transformacin no poda
operarse por lo que se refiere a las clases dominantes: los
(1) Pequeas comunidades judas. (N. del T.).
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 107
judos y los cristianos tenan en contra sus malas maneras (la
fuerza y la pasin del alma, acompaada de malas maneras,
alejan a las gentes y casi las hacen repugnantes; esas malas
maneras las "veo" cuando leo el Nuevo Testamento). Era
preciso estar emparentado, por la bajeza y la miseria, con el
tipo del pueblo bajo que habla aqu para sentirse atrado por l.
El punto de vista en el cual nos colocamos ante el Nuevo
Testamento (Tcito, por ejemplo) sirve de piedra de toque para
conocer el gusto clsico de cada uno; el que no experimenta un
sentimiento de repugnancia, el que no se siente acometido de
algo como la "foeda superstitio", algo que os hace retirar la
mano, como para no mancharos, se no sabe lo que es clsico.
Hay que considerar la "cruz" como lo hizo Goethe (1).
176.
REACCIN DE LAS PEQUEAS GENTES.El amor
proporciona el sentimiento de poder ms elevado. Nos hace
comprender que no es el hombre en general, sino una cierta
categora de hombres la que habla as:
"Somos divinos en el amor, nos convertimos en "hijos de
Dios", Dios nos ama y no exige de nosotros otra cosa que el
amor." Esto quiere decir que toda moral, toda obediencia, toda
accin, no producen este sentimiento de poder que engendra el
amor. Por amor no se hace nada malo: se hace mucho ms de
lo que se hara por obediencia y por virtud.
Aqu la felicidad del rebao, el sentimiento de la comunidad,
en grande y en pequeo, el vivo sentimiento de la unidad,
corresponden a la suma de los sentimientos vitales. Ayudar,
velar, ser til: todo esto provoca constantemente el sentimiento
de podero; el xito visible, la expresin de placer subrayan el
sentimiento de podero; el orgullo no falta tampoco: se le siente
como comunidad, habitculo de Dios, miembro de los
"elegidos".
El hombre ha sufrido propiamente una nueva alteracin de
(1) A Goethe le repugnaban tres cosas: el humo del tabaco, las
chinches y la cruz. (X. del T.).
108 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
la personalidad: esta vez su sentimiento de amor se llama Dios.
Hay que imaginarse el despertar de tal sentimiento; es una
especie de xtasis, un discurso extrao, un "evangelio". Esto
era lo que haba de singularmente nuevo que no permita al
hombre atribuirse el amor a s mismo: crey que Dios
marchaba delante y que viva en su corazn. "Dios viene entre
los hombres", el "prjimo" se transfigura, se hace Dios (por
poco que el sentimiento de amor se refiera a l). Jess es el
prjimo, desde el momento en que el pensamiento transforma a
este prjimo en divinidad, en causa que produce el sentimiento
de podero.
177.
Los creyentes han adquirido conciencia de la deuda enorme
que han contrado con el cristianismo, y de aqu deducen que el
promotor de ste es un personaje de primer orden... Esta
conclusin es errnea, pero es la conclusin tpica de todos los
veneradores. Desde el punto de vista objetivo, sera posible,
primeramente, que se engaasen sobre el valor de lo que deben
al cristianismo: las convicciones no prueban nada en favor de
la cosa que nos convence: en el caso de las religiones, stas
infundiran quiz sospechas respecto de dicha cosa... En
segundo lugar, sera posible que lo que se cree deber al
cristianismo no sera imputado a su autor, sino al contrario, al
producto acabado, al conjunto, a la Iglesia, etc. La idea de
"autor" tiene sentidos tan mltiples que puede simplemente
corresponder a la causa ocasional de un movimiento : la
persona del fundador ha sido engrandecida en la medida en que
la Iglesia se engrandeca; pero esta ptica de la veneracin
autoriza precisamente a concluir que en una poca cualquiera
este fundador fue algo de demasiado incierto y de
indeterminado, sobre todo al principio... Pensemos con qu
libertad trat San Pablo el problema personal de Jess. Llega
casi a escamotearle: Jess es para l uno que muri y a quien se
volvi a ver despus de su muerte, alguno a quien los judos
libraron de la muerte... Para San Pablo, ste es un simple
motivo; la msica la compone l luego...
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 109
178.
Un fundador de religiones puede ser insignificante: una
cerilla nada ms!
179.
PARA EL PROBLEMA PSICOLGICO DEL CRIS-
TIANISMO.La fuerza impulsora permanece: el rencor, la
insurreccin popular, la insurreccin de los mal nacidos. (Con
el budismo sucede otra cosa: no naci de un movimiento de
rencor. Luch contra l, porque aspiraba a la paz.)
Este partido pacifista sabe que la renuncia a la enemistad en
palabras y obras es condicin de distincin y de conservacin.
En esto consiste la dificultad psicolgica que impide la
comprensin del cristianismo: el impulso a que da origen
engendra una lucha fundamental contra s mismo.
Slo como partido de la paz y de la inocencia tiene proba-
bilidades de xito este movimiento insurreccional: slo puede
vencer por una extremada suavidad, dulzura y mansedumbre;
lo comprende por instinto. Aqu hay un arte que consiste en
negar y condenar el mismo instinto de que somos expresin y
hacer odioso por la palabra y la accin el instinto contrario.
180.
LA SUPUESTA JUVENTUD.Se equivocara quien pen-
sase, en el caso del cristianismo, en un pueblo ingenuo y joven
que se separase de una vieja cultura; circula la leyenda de que
en las capas del pueblo bajo, donde empez a crecer y a echar
races el cristianismo, la fuente profunda de la vida volvi a
brotar de nuevo. No comprender nada de la psicologa del
cristianismo el que considere a ste como la expresin de la
juventud de un pueblo que aparece y de la regeneracin de una
raza. Por el contrario, se trata de una forma de decadencia bien
tpica: el reblandecimiento moral y la histeria, en medio de una
poblacin mezclada y enferma, que se abandona sin finalidad a
su fatiga. Esta sociedad extraa que
110 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
all se ha reunido alrededor de ese maestro de la seduccin popular,
hara en ltimo trmino buena figura en una novela rusa, pues todas
las enfermedades nerviosas se dan cita all...; la ausencia de tarea, el
pensamiento instintivo de que todas las cosas estn cerca de su fin, de
que nada vale la pena de absorber nuestra actividad; el goce del "dolce
far niente".
El poder y la certidumbre de su porvenir propios del instinto judo,
lo que tiene de monstruoso su spera voluntad de vivir y dominar,
procede en l de la clase dominante; las capas que levanta el joven
cristianismo no pueden estar mejor caracterizadas que por la fatiga de
los instintos. Por una parte se tiene demasiado, por otra se est
contento en s y por s, y esto es otra cosa.
181.
El cristianismo, como judaismo emancipado (lo mismo que una
aristocracia local y racial se emancipa finalmente de estas condiciones
y va buscando elementos afines...)
1) Como Iglesia (comunidad) en el suelo del Estado,
como producto apoltico.
2) Como vida, disciplina, prctica, arte de vivir.
3) Como religin del pecado (el delito contra Dios como
delito nico, como causa nica de todo mal en absoluto), con
un medio universal contra s. Slo hay pecados contra Dios;
las malas acciones contra los hombres no entran en cuenta
ni deben ser confesadas por los hombres, a no ser que se
consideren como faltas contra Dios. Y as con todos los man
damientos (amor); todo est vinculado con Dios y todo se
hace a los hombres en nombre de Dios. En esto se oculta una
gran astucia (la vida en condiciones de suma estrechez, como
entre los esquimales, slo es soportable con sentimientos de
suma concordia y tolerancia; el dogma judeo-cristiano di
rigase contra los pecados en beneficio del "pecador").
182.
La clerigalla juda supo presentar todo lo que afirmaba como un
precepto divino... como la obediencia a un mandamiento divino... as
como introducir todo lo que serva para
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 111
conservar a Israel, para facilitarle la existencia (por ejemplo, la
abundancia de las obras: la circuncisin, el sacrificio como centro
de la conciencia nacional), no como una obra de la naturaleza, sino
como una obra de "Dios". Este proceso se contina en el seno
mismo del judaismo. Cuando no se senta la necesidad de las
"obras" (como baluarte contra el exterior), se poda concebir una
especie de hombres sacerdotales que se conduca como la
"naturaleza noble" frente a la aristocracia: un sacerdote del alma,
sin castas y en cierto modo espontneo, que, para diferenciarse
fuertemente de su contrario, concedera importancia no a las
"obras", sino a los sentimientos...
En el fondo se trataba de nuevo de crear cierta categora de
almas; en cierto modo era una insurreccin popular en medio de un
pueblo sacerdotal; un movimiento pietista que vena de abajo (los
pecadores, publicanos, las mujeres, los enfermos). Jess de
Nazaret era el santo y sea bajo el cual se confederaban. Y
nuevamente, para poder creer en ellos mismos, tuvieron necesidad
de una transfiguracin teolgica; tuvieron necesidad del "hijo de
Dios", nada menos que de esto, para adquirir crdito. Y del mismo
modo que los sacerdotes haban falseado la historia de Israel
entera, se repiti la misma tentativa para falsear esta vez, para
transformar toda la historia de la humanidad, con el fin de hacer
aparecer el cristianismo como un acontecimiento eje. Este
movimiento no poda organizarse ms que en el campo del
judaismo, cuyo rasgo capital era haber confundido la "falta" y la
"desgracia" y transformar toda la falta en un pecado hacia Dios; el
cristianismo eleva todo esto a la segunda potencia.
183.
La simblica del cristianismo tiene por base el sentimiento
judaico que resuelve la realidad entera (historia, naturaleza) en una
sagrada innaturalidad e irrealidad...; en suma, que no quiere ver ya
la historia verdadera, que no se interesa ya por el proceso natural.
112 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
184.
Los judos hacen la tentativa de rehacerse despus de haber
perdido dos castas: la de los guerreros y la de los agricultores.
En este sentido son los "castrados": tienen el sacerdote y luego
el Tchandala...
Cun pronto se llega entre ellos a una insurreccin, la in-
surreccin del Tchandala: el origen del cristianismo.
Y como no conocan otro seor que el guerrero, introducen en
su religin la enemistad contra el noble, contra el orgullo, contra
el poder, contra las clases dominantes; son pesimistas por
indignacin...
Con esto se crea una nueva posicin importante: el sacerdote a
la cabeza del Tchandala, contra las clases aristocrticas...
El cristianismo sac la ltima consecuencia de este movimiento;
tambin en el sacerdocio judo sentase an la casta, el privilegio,
la nobleza; todo esto lo borr el sacerdote...
El Cristo es el Tchandala que rechaza al sacerdote... el
Tchandala que se redime a s mismo...
Por esto, la Revolucin francesa es hija y continuadora del
cristianismo... tiene el instinto contra las castas, contra los
aristcratas, contra los ltimos privilegios.
185.
El "ideal cristiano", puesto en escena con una astucia com-
pletamente judaica. He aqu los instintos psicolgicos funda-
mentales de su carcter:
La insurreccin contra las potencias espirituales dominantes.
La tentativa de crear virtudes que hagan posible la felicidad de
los ms humildes, el ideal supremo que juzga de todos los valores,
de llamar a este ideal Dios, es el instinto de conservacin de las
clases ms miserables.
La abstencin absoluta de la guerra, la no resistencia justificada
por este ideal; igualmente la obediencia.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 113
El amor de los unos por los otros, consecuencia del amor de Dios.
Contra el pecado tener en reserva un ltimo remedio siempre
dispuesto... Artificio: negar todos los mviles naturales y
rechazarlos en el mundo espiritual del ms all... Explotar la virtud
y la veneracin que inspira, para hacer de ellas un instrumento
para uso personal; negarla poco a poco a todos los hombres que no
son cristianos.
186.
El profundo desprecio que se mostraba en otro tiempo en la
manera de tratar al cristiano en el mundo antiguo, ese mundo
noble y educado, es del mismo orden que la adversin instintiva
que se manifiesta hoy frente al judo: es el odio de las clases libres
y conscientes de s mismas hacia aquellos que, con una hipcrita
humildad, alian los gestos tmidos y torpes a una suficiencia
insensata.
El Nuevo Testamento es el evangelio de una especie de
hombres que carecen totalmente de nobleza. Su pretensin de
tener ms valor que todos los dems, de reunir todos los valores,
presenta en efecto algo de intolerable an hoy da.
187.
Cun poco importa el objeto! El espritu es lo que vivifica!
Hay una atmsfera pesada y apestosa alrededor de todo ese
charlatanismo de la "salvacin", del "amor", de la "beatitud", de la
"fe", de la "verdad", de la "vida eterna"! Tomemos en cambio un
libro pagano, por ejemplo, Petro-nio, en el que en suma no se
hace, ni se dice, ni se quiere, ni se estima nada que no sea un
pecado y hasta un pecado mortal con arreglo a la estimacin
cristiana y beata. Y a pesar de esto qu sentimiento de bienestar
en este aire ms puro, en esta espiritualidad superior, en esta
marcha ms ligera, en este exceso de fuerza libre y segura del por-
venir! En todo el Nuevo Testamento no hay una sola
"bouffonnerie", y esto basta para refutar un libro...
114 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
188.
La profunda indignidad con que es juzgada toda vida fuera del
cristianismo; no les basta infamar al enemigo, necesitan nada
menos que una calumnia universal contra todo lo que no son
ellos... Con la arrogancia de la santidad se alia admirablemente un
alma baja e impura; prueba de ello: los primeros cristianos.
El porvenir: se dejan pagar hbilmente... son la especie de almas
ms indecente que existe. Toda la vida de Cristo es aderezada o
representada de modo que confirme las profecas; se trata por este
medio de justificarla...
189.
La interpretacin falsa de las palabras, de los gestos y estados
de nimo del moribundo; se confunde, por ejemplo, el temor a la
muerte con el temor al ms all de la muerte...
190.
Los cristianos han hecho tambin lo que hicieron los judos :
pusieron en boca de su maestro, para incrustarla en su vida, la
doctrina que, segn su sentir, era una condicin de existencia y de
innovacin. Del mismo modo le prestaron toda la sabidura de los
proverbios; en una palabra, representaron su propia vida de
sufrimiento como sumisin, lo que santificaba sta para su
propaganda.
En San Pablo podemos ver de qu depende todo: de poca cosa.
El resto es el desarrollo particular de un cierto tipo de santo, segn
lo que ellos consideraban como sagrado.
Toda la doctrina del milagro, comprendiendo en ella la re-
surreccin, es una consecuencia de la glorificacin de la co-
munidad, que prestaba a su maestro aqul de que era capaz, pero
un grado superior (ms bien lo deduca de su propia fuerza).
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 115
191.
Los cristianos jams han practicado los actos que Jess les
prescribiera, y la impdica fbula de la "justificacin por la fe"
y de la significacin superior y nica de sta no es sino la
consecuencia de la falta de valor y voluntad que la Iglesia
demuestra al reivindicar las obras que Jess peda. El budista
obra de otro modo que el no budista; el cristiano obra como
todo el mundo y posee un cristianismo de las ceremonias y de
los estados de alma.
Nuestro cristianismo, en Europa, es tan profundamente
mentiroso, que merecemos ciertamente el desprecio de los
rabes, de los indios, de los chinos... Lase el discurso del
primer hombre alemn sobre lo que durante cuarenta aos ha
preocupado a Europa... Escchese el lenguaje de la tar-tufera
de los predicadores oficiales.
192.
LA "FE" O LAS "OBRAS"?Que las obras, el hbito de
realizar determinados actos acaba por engendar una evaluacin
particular y, por ltimo, un sentimiento, es una cosa tan natural
como antinatural es ver salir de las obras simples evaluaciones.
Hay que ejercitarse no en reforzar el senti- miento de valor, sino
en obrar; ante todo es preciso poder hacer alguna cosa... El
"dilettantismo" cristiano de Lutero. La fe es un puente para los
asnos. El fondo es la conviccin profunda de Lutero y sus
amigos de su incapacidad para las obras cristianas; es un hecho
personal oculto por una extrema desconfianza respecto de la
conducta saber si toda manera de obrar no es, en general,
pecado y obra del demonio; de suerte que el valor de la
existencia queda reducido a algunos estados de sumisin muy
intensos (la oracin, la efusin, etc.). En fin de cuentas, Lutero
tena razn; los instintos que se manifestaban en toda la manera
de ser de los reformadores son los ms brutales que han
existido. Su exis-
116 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
tencia no era soportable para ellos sino cuando se desviaban
absolutamente de ellos mismos para abismarse en su contrario,
para entregarse a la ilusin (la "fe").
193.
"QUE HACER PARA CREER?"Pregunta absurda. Lo que
en el cristianismo falta es la abstencin de todo aquello que Cristo
mand hacer.
Es la vida mezquina, pero interpretada con mirada de desprecio.
194.
La entrada en la verdadera vida; salvamos nuestra vida personal
viviendo la vida universal.
195.
El cristianismo ha llegado a ser algo fundamentalmente distinto
de lo que hizo y quiso su fundador. Es el gran movimiento
antipagano de la antigedad determinado utilizando la vida, la
doctrina y las "palabras" del fundador del cristianismo, Pero por
una interpretacin absolutamente arbitraria, segn el esquema de
las necesidades fundamentalmente distintas, se traduce en el
lenguaje de todas las religiones subterrneas ya existentes.
La crecida del pesimismo (mientras que Jess quera traer la paz
y la felicidad de los corderos), y este pesimismo es el pesimismo
de los dbiles, de los vencidos, de los oprimidos, de los que
sufren.
Sus enemigos mortales son: 1) la fuerza de carcter, el espritu y
el gusto, el "mundo"; 2) la "felicidad" clsica, la ligereza y el
escepticismo distinguidos, la dura fiereza, el libertinaje excntrico
y la fra frugalidad del sabio, el refinamiento griego en la actitud,
en la palabra y en la forma. Sus enemigos mortales son los
romanos, tanto como los griegos.
Tentativa del antipaganismo para encontrar fundamentos
filosficos y hacerse aceptable: tuvo el olfato de aproximarse a
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 117
las figuras ambiguas de la cultura antigua, ante todo de descubrir a
Platn, ese antiheleno, ese semita por instinto. Y tambin el
estoicismo, que es esencialmente obra de los semitas. (La
"dignidad" considerada en forma austera, considerada como ley; la
virtud, como grandeza, responsabilidad, suprema soberana
personal, todo esto es semita. El estoico es un jefe rabe,
engalanado con oropeles y conceptos griegos.)
196.
El cristianismo reanuda la lucha que ya exista contra el ideal
clsico, contra la religin de los nobles.
De hecho, toda esta transformacin no es ms que una
adaptacin a las necesidades y al nivel de inteligencia de la masa
religiosa de entonces; esta masa que crea en Isis, en Mitra, en
Dioniso, en la "gran madre" y que exiga de una religin que fuese:
1) la esperanza del ms all; 2) la sangrienta fantasmagora de la
vctima (el misterio); 3) la accin redentora, la santa leyenda; 4) el
ascetismo, la negacin del mundo, la "purificacin" supersticiosa;
5), la jerarqua como forma de la comunidad. En suma, el
cristianismo se adapt al antipaganismo que exista ya y que
comenzaba a introducirse por todas partes, a aquellos cultos que
fueron combati-por por Epicuro...; ms exactamente a la religin
de las clases bajas, de las mujeres, de los esclavos, de las masas sin
nobleza.
Los errores son los siguientes:
1) La inmortalidad personal.
2) La idea de otro mundo.
3) Lo absurdo de la nocin de castigo y de expiacin en
el centro de la nocin del mundo.
4) En lugar de divinizar al hombre, se le quita su carcter divino,
se abre un abismo profundo que nicamente el milagro, la
postracin del ms profundo menosprecio pueden salvar.
5) El mundo de la imaginacin corrompida y de las pasiones
enfermizas, en lugar de las prcticas sencillas y plenas
118 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
de amor, en lugar de una felicidad budista realizable sobre la
tierra.
6) Un orden religioso, con un sacerdocio, una teologa,
cultos, sacramentos, en una palabra, todo lo que fue comba
tido por Jess de Nazareth.
7) El milagro siempre y en todas las cosas; la supersti
cin; mientras que lo que distingue precisamente el judaismo
del cristianismo primitivo es la repulsin contra el milagro,
un racionalismo relativo.
197.
El supuesto psicolgico es la ignorancia, la incultura; la
ignorancia que ha perdido todo pudor. Recordad aquellos
santos impdicos en el centro de Atenas!
El instinto judo de considerarse como "elegido": los judos
reivindican sin ms todas las virtudes para si mismos y
consideran el resto del mundo como su contrario; ste es un
signo profundo de vulgaridad de alma.
Carecen absolutamente de verdaderos fines, de verdaderas
tareas, por lo que hacen falta otras virtudes que la categora; el
Estado les hizo gracia de este trabajo, y este pueblo impdico
se jact a pesar de esto de no necesitar al Estado.
Si no os volvis como niosqu lejos estamos aqu de
esta ingenuidad psicolgica!
198.
El fundador del cristianismo tuvo que pagar cara su insis-
tencia en dirigirse a las capas ms bajas de la sociedad y de la
inteligencia judas. Estas le recibieron segn su espritu, el que
ellas podan comprender... Es una verdadera vergenza el
haber fabricado una historia de salvacin, un Dios personal, un
salvador personal, una inmortalidad personal y haber guardado
toda la mezquindad de la "persona" y de la "historia" en una
doctrina que niega la realidad de todo lo que es personal e
histrico...
La leyenda de la salvacin en lugar del simblico "ahora y
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 119
por toda una eternidad", del simblico "aqu y en todas partes"; el
milagro en lugar del smbolo psicolgico.
199.
Nada menos inocente que el Nuevo Testamento. Sabido es en
qu terreno se desarroll. Aquel pueblo, con una voluntad de
afirmacin implacable, que cuando hubo perdido todo sostn
natural, estando privado desde haca mucho tiempo de todo
derecho a la existencia, supo imponerse, a pesar de todo,
apoyndose en hiptesis absolutamente antinaturales e imaginarias
(llamndose pueblo elegido, la comunidad de los santos, el pueblo
de la promesa, la "Iglesia"); este pueblo manej la "pia fraus" con
tal perfeccin, con tal grado de "buena conciencia", que hace que
no sea nunca bastante prudente cuando se predica la moral.
Cuando los judos se presentan como si fueran la inocencia misma,
es que un gran peligro les amenaza; hay que tener siempre a mano
un pequeo fondo de razn, de desconfianza, de malignidad cuan-
do se lee el Nuevo Testamento.
Gentes de la ms baja extraccin, los reprobados no slo de la
buena sociedad, sino tambin de la sociedad estimable ; gentes que
crecieron lejos del olor mismo de la cultura, sin disciplina,
ignorantes, no sospechando siquiera que en las cosas intelectuales
pueda haber conciencia; en una palabra, judos; eran astutos por
instinto, con todas las ideas supersticiosas ; no saban crear un
provecho, una seduccin.
200.
Yo considero el cristianismo como la ms nefasta mentira de
seduccin que haya existido hasta el presente, como la gran
mentira impa; yo discierno las ramas y los ltimos brotes de su
ideal bajo todos los dems disfraces, yo rechazo toda clase de
compromiso con l, todas las posiciones falsas ; yo predico la
guerra contra l.
La moralidad de las pequeas gentes como medida de las cosas;
sta es la ms repugnante degeneracin que la civili-
120 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
zacin ha presentado hasta aqu. Y esta especie de ideal est
suspendido permanentemente por encima de la humanidad bajo el
nombre de "Dios"!
201.
Cualquiera que sea la modestia en sus aspiraciones a la limpieza
intelectual, no podemos menos, cuando nos ponemos en contacto
con el Nuevo Testamento, de experimentar algo como un malestar
inexplicable; pues la impertinencia desenfrenada que hay, en los
menos calificados, en querer decir su palabra sobre los grandes
problemas, su pretensin de querer erigirse en jueces en estas
cuestiones, rebasan todos los lmites. La imprudente ligereza con
que se habla aqu de los problemas ms inabordables (la vida, el
mundo, Dios, el fin de la vida), como si no fueran problemas, sino
las cosas ms sencillas que no ignorasen estos pequeos cazurros.
202.
Se trata de la ms funesta mana de grandeza que ha habido
hasta el presente sobre la tierra; si estos pequeos abortos
mentirosos, estos cazurros comienzan a acaparar para ellos las
palabras "Dios", "juicio final", "verdad", "amor", "sabidura",
"Espritu Santo", y se sirven de ellas para fortificarse contra el
mundo; si esta especie de hombre comienza a retorcer los valores
segn sus propias miras, como si fueran stas a las que
correspondiese ser el sentido, la medida, el peso de todo el resto,
sera preciso construir casas de locos para ellos y no hacer otra
cosa. El haberlos perseguido fue una antigua estupidez del gran
estilo, fue tomarles demasiado en serio, fue darles importancia.
Toda esta fatalidad se hizo posible por el hecho de que exista
ya en el mundo una mana anloga de grandeza: la juda (cuando
el abismo que separa a los judos de los cristianos se abri, los
cristianos judos se vieron obligados a emplear el medio de
conservacin inventado por el instinto judo, encarecindole por
segunda vez); por otra parte
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 121
tambin por la filosofa griega de la moral, que haba hecho todo
lo posible para preparar y hacer aceptable un fanatismo moral, aun
entre los griegos y romanos... Platn, el gran intermediario de
perdicin, que fue el primero en no querer comprender la
naturaleza en la moral, que ya haba quitado su valor a los dioses
griegos por su idea del "bien", que ya haba sido contagiado de la
hipocresa juda (en Egipto?)
203.
Estas pequeas virtudes de rebao no conducen en modo alguno
a la "vida eterna"; quiz es una habilidad sacarlas a escena al
mismo tiempo que a s mismo; mas para el que conserva los ojos
abiertos esto no deja de ser el ms ridculo de todos los
espectculos. No se merece ciertamente un privilegio en la tierra y
en el cielo, cuando se ha representado el papel de mansa oveja a la
perfeccin; no por eso se deja de seguir siendo, en el mejor caso,
un carnerito absurdo, con cuernos y nada ms; admitiendo que no
se reviente de vanidad y que no se provoque escndalo con
actitudes de juez.
Qu monstruosa transfiguracin de colores ilumina aqu las
pequeas virtudes, como si fueran el reflejo de cualidades divinas!
La intencin natural, la utilidad de todas las virtudes es
sistemticamente silenciada; no vale ms que con relacin a un
mandato divino, a un modelo divino, con relacin a bienes
espirituales del ms all. (Soberbio!, como si se tratase de la salud
del alma; pero ste era un medio para salir del paso con los
mejores sentimientos posibles.)
204.
La "ley", frmula fundamentalmente realista de ciertas
condiciones en la conservacin de una comunidad, la ley prohibe
ciertos actos ejecutados en una direccin definida, sobre todo
cuando estos actos se dirigen contra la comunidad; no prohibe el
sentimiento que inspira este acto, pues tiene necesidad de estos
mismos actos ejecutados en un sen-
122 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
tido diferente, es decir, contra los enemigos de la comunidad.
Entonces interviene el idealista de la moral y dice: "Dios ve los
corazones; el acto en s no es nada; es preciso extirpar el
sentimiento de enemistad de donde brota..." En condiciones
normales se re de todo esto; slo en estos casos excepcionales en
que una comunidad vive absolutamente fuera de toda coaccin, en
que hace la guerra por su existencia, es cuando se prestan odos a
estas cosas. Nos abandonamos a un sentimiento cuya utilidad no
se puede concebir.
Este fue, por ejemplo, el caso a la aparicin de Buda en una
sociedad muy apacible y afligida de una extrema fatiga intelectual.
Este fue, igualmente, el caso en la primera comunidad cristiana
(y tambin en la comunidad juda), que tena por condicin
primera la sociedad juda absolutamente apoltica. El cristianismo
slo poda crecer sobre el terreno del judaismo, es decir, en un
pueblo que ya haba renunciado a su vida poltica y se entregaba a
una especie de existencia parasitaria en el centro del rgimen
romano. El cristianismo di un paso ms: se masculiniz un poco,
las circunstancias lo permitan. Se expuls la naturaleza de la
moral cuando se dijo: "Amad a vuestros enemigos", pues desde
entonces la naturaleza, que manda amar al prjimo y odiar al
enemigo, ha perdido todo su sentido en la ley (en el instinto);
entonces es preciso que el amor del prjimo encuentre
fundamentos nuevos (como una especie de amor de Dios). En
todas partes se introduce la idea de Dios y se extirpa la idea de
utilidad; en todas partes se niega el verdadero origen de toda
moral; se destruye radicalmente la veneracin a la naturaleza, que
consiste, precisamente, en reconocer una moral natural.
De dnde procede la seduccin de semejante ideal castrado?
Por qu no nos sentimos asqueados, como lo estamos, por
ejemplo, a la idea que nos formamos del castrado?... La respuesta
salta a los ojos, pues no es la voz del castrado la que nos repugna,
a pesar de la cruel mutilacin que la causa; por el contrario, esta
voz se ha hecho ms dulce... Por el hecho de haber extirpado a la
virtud sus "partes viriles", sta ha tomado entonaciones femeninas
que no tena anteriormente.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 123
Si pensamos, por otra parte, en la espantosa dureza, en los
peligros y en las incertidumbres que una existencia de virtudes
viriles trae consigola vida de un corso, aun de un corso de hoy
da, o bien de un rabe pagano (que es semejante en todas sus
particularidades a la de los corsos; ciertos cantos rabes pudieran
haber sido inventados por corsos), se comprender cmo es
precisamente la especie de hombres ms robusta la que se deja
fascinar e impresionar por estas entonaciones voluptuosas de
"bondad", de "pureza"... una meloda pastoral... un idilio... el
"hombre bueno"; tales cosas hacen mucho efecto cuando la
tragedia recorre las calles.
Pero con esto hemos reconocido cmo el "idealista" (el castrado
espiritual) sale de una realidad completamente determinada y cmo
es otra cosa que un hombre fantstico... Hemos reconocido,
precisamente, que, por su forma de realidad, tal prescripcin
brutal, que prohibe ciertos actos, no tena sentido (porque el
instinto que le lanza a un acto est debilitado por la larga falta de
ejercicio, de entrenamiento). El "castratista" formula una suma de
nuevas condiciones de conservacin para hombres de una especie
determinada; en esto es realista. Los medios que le sirven para
imponer su legislatura son los mismos que los de los antiguos
legisladores: la apelacin a toda especie de autoridad, a "Dios"; la
utilizacin de la idea de falta y de castigo; lo que quiere decir que
acapara en su provecho todo lo que pertenece al ideal antiguo, pero
dndole una nueva interpretacin: la falta, por ejemplo, se hace una
cosa interior (bajo la forma del remordimiento).
En la prctica, esta especie de hombres desaparece desde que
cesan las condiciones excepcionales de su existencia una
especie de felicidad de insular, de tahitiano, como la poseyeron los
pequeos judos en las provincias romanas. Su nico adversario
natural era el terreno de donde salieron. Contra este terreno le era
preciso luchar, desarrollar los instintos que sirven para la ofensiva
y la defensiva; sus adversarios son los partidarios del antiguo ideal
(esta especie de enemistad est representada, de una manera
grandiosa, por San Pablo en lo que se refiere al ideal judaico; por
Lutero
124 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
en lo que se refiere al ideal clerical y asctico). La forma ms
dulce de esta oposicin es ciertamente la de los primeros budistas ;
quiz no haya habido nada a lo que se haya consagrado ms
trabajo que a desacreditar y debilitar los sentimientos de
enemistad. La lucha contra el resentimiento aparece casi como la
primera tarea del budista: slo de este modo han garantizado la
paz del alma. Separarse, pero sin rencor; esto hace presumir, en
efecto, una humanidad asombrosamente suavizada y amansada,
compuesta de santos...
LA HABILIDAD DEL CASTRATISMO MORAL. Cmo
hace la gera el castratismo a las pasiones y a las evoluciones
morales? No posee medios violentos ni fsicos, nicamente puede
hacer una guerra de astucia, de hechizo, de mentira, en una
palabra, una guerra del "espritu".
Primera frmula: Se acapara de una manera general la virtud en
favor de un ideal; se niega el ideal ms antiguo hasta hacer de l la
oposicin a todo ideal. Para esto hay necesidad de un verdadero
arte en la calumnia.
Segunda frmula: Se pretende un tipo particular que se fija
como medida general; se proyecta este tipo en las cosas, detrs de
las cosas, detrs del destino de las cosas, y se le llama Dios.
Tercera frmula: Se decreta que los adversarios de un ideal son
los adversarios de Dios; se inventa, para uso propio, el derecho al
gran "pathos", el derecho al poder, el derecho de maldecir y
bendecir.
Cuarta frmula: Se hace derivar todo sufrimiento, todo lo
inquietante y terrible y fatal de una oposicin contra dicho ideal:
todo sufrimiento sigue, como el castigo a la falta, aun entre los
mismos partidarios (a menos que no se trate de una prueba, etc.).
Quinta frmula: Se llega hasta considerar la naturaleza como
una oposicin al propio ideal; se pretende que es una prueba de
paciencia, una especie de martirio soportar durante tan largo
tiempo la vida en lo natural; se trata de reflejar en la actitud el
desdn hacia las cosas naturales.
Sexta frmula: La victoria de la contranaturaleza, del cas-
tratismo espiritual, la victoria del mundo de los puros, de los
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 125
buenos, de los inocentes, es proyectada en el porvenir como el fin
ltimo, como la gran esperanza, como la llegada del "reino de
Dios".
Yo espero que todava tendremos ocasin de rernos de esta
elevacin artificial de una pequea especie de hombres que se
erigen en medida absoluta de las cosas...
205.
Lo que no me gusta en Jess de Nazareth, o en su apstol Pablo,
es que han llenado de tantas cosas la cabeza de las pobres gentes,
que podra creerse que las humildes virtudes de stas tienen alguna
importancia. Han tenido que pagarlo caro, pues han puesto en
descrdito las cualidades ms preciosas de la virtud y del hombre;
han excitado el uno contra el otro, la mala conciencia y el
sentimiento de dignidad del alma noble; han extraviado las
inclinaciones de bravura, de generosidad, de intrepidez, las
inclinaciones excesivas de las almas fuertes, hasta la destruccin
del individuo...
206.
En el Nuevo Testamento y particularmente en los evangelios, no
veo una alabanza divina; ms bien encuentro una forma indirecta
de expresar la rabia subterrnea en la calumnia y la destruccin,
una de las formas ms sinceras del odio. Todas las cualidades de
una naturaleza superior parecen desconocidas. Hay un abuso
impdico de toda especie de buena fe; todo el tesoro de los
proverbios es explotado e impuesto; era necesario hacer venir a un
Dios para decir a esos publicanos..., etc.
Nada ms vulgar que esta lucha contra los fariseos con ayuda de
una falsa apariencia de moral absurda e impracticable; semejantes
alardes siempre han divertido al pueblo. Una acusacin de
hipocresa procedente de semejante boca. Nada es ms habitual
que tratar as a los adversarios; esta manera insidiosa revela el
carcter de nobleza o ms bien su ausencia...
126 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
207.
El cristianismo primitivo es la supresin del Estado: prohibe el
juramento, el servicio militar, los tribunales de justicia, la defensa
personal y la defensa de la comunidad; suprime la diferencia entre
los conciudadanos y los extranjeros, as como la institucin de las
castas.
El ejemplo de Cristo: Cristo no resiste a los que hacen el mal,
no se defiende; hace ms: presenta la mejilla izquierda. (A la
pregunta: "Eres el Cristo?", responde: "Y desde entonces veris
al hijo del hombre sentado a la derecha de la Fuerza y llegar en las
nubes del cielo.") Prohibe a sus discpulos que le defiendan; hace
notar que podra allegar auxilio, pero que no quiere.
El cristianismo es tambin la abolicin de la sociedad; prefiere
todo lo que la sociedad desprecia, crece entre los infamados y
condenados, entre los leprosos de todas clases, entre los
publcanos y las prostitutas, entre el ms ignorante populacho (los
"pescadores"); desprecia a los ricos, a los sabios, a los nobles, a
los virtuosos, a las gentes "correctas"...
208.
La guerra contra los nobles y los poderosos que se ha hecho en
el Nuevo Testamento es una guerra semejante a la del zorro y con
los mismos medios: siempre la uncin cristiana, la recusacin
absoluta, reservndose su propio ardid.
209.
EL EVANGELIO.La noticia del ingreso en la felicidad es
posible a los humildes, a los pobres, que no se ha hecho ms que
separarse de las instituciones, de la tradicin y de la tutela de las
clases superiores; en este sentido el cristianismo no es otra cosa
ms que la doctrina socialista por excelencia.
Propiedad, posesin, patria, condicin y rango social; tribu-
nales, polica, gobierno, Iglesia, instruccin, arte, militarismo,
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 127
todo esto no es ms que trabas a la felicidad, errores y embos-
cadas, obras del demonio, cuyo castigo anuncia el cristianismo,
y todo esto sigue siendo tambin tpico en la doctrina so-
cialista.
Detrs de estos desbordamientos hay una explosin de re-
pugnancia concentrada contra los "seores", el instinto pro-
fundo de la felicidad de que se gozara slo con sentirse li-
berado de tan larga opresin... (Generalmente, el sntoma de
que las capas inferiores han sido tratadas con demasiada
humanidad, el hecho de que empiezan a sentir en la lengua el
gusto de una felicidad que les estaba prohibida... No es el
hambre lo que engendra las revoluciones, sino el hecho de que
en el pueblo el apetito entra comiendo...)
210.
Leamos una vez el Nuevo Testamento como un libro de se-
duccin; la virtud es acaparada con la idea de conquistar por
ella la opinin pblica, y esta virtud es la ms humilde, la que
no admite ms que el ideal estpido del rebao y nada ms
(comprendido el pastor de este rebao): una pequea virtud
tierna, benvola, servicial y gozosamente exaltada; una virtud
que, por fuera, carece en absoluto de pretensiones: que se pone
en guardia contra el mundo. La presuncin ms insensata que
se imagina que el destino de la humanidad gira alrededor de
ella, de tal suerte, que de un lado la comunidad representa lo
que es justo, y de otro, el mundo lo que es falso, lo que es
eternamente reprobable y reprobado. El odio ms insensato
contra todo lo que est en el poder, pero sin tocarlo. Una
especie de separacin interior que, en el exterior, lo mantiene
todo tal como era en el pasado (servilismo y esclavitud: saber
hacer de todo un medio para servir a Dios y a la virtud).
211.
El cristianismo es posible bajo la forma de existencia privada
; supone una sociedad estrecha, limitada, absolutamente
antipoltica: pertenece al conventculo. Un "Estado cristiano",
128 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
por el contrario, una "poltica cristiana" aparecen como una
mentira cnica, del mismo modo que una conducta cristiana del
ejrcito que terminara por tratar en jefe de Estado Mayor
general al "Dios de los ejrcitos". El papado tampoco ha sido
capaz nunca de hacer poltica cristiana...; y cuando los
reformadores hacen poltica, como la hizo Lutero, sabido es
que proceden como Maquiavelo, como simples tiranos o in-
moralistas.
212.
El cristianismo es an posible en todo momento... No est
ligado a ninguno de los dogmas impudentes que se han en-
galanado con su nombre; no tiene necesidad ni de la doctrina de
un Dios personal, ni de la del pecado, ni de la de la inmor-
talidad, ni de la redencin, ni de la fe; puede prescindir en
absoluto de la metafsica, y todava ms del ascetismo y de
"una ciencia natural" cristiana...
El que hoy dijera: "Yo no quiero ser soldado", "yo no me
ocupo de los tribunales", "yo no reclamo el auxilio de la po-
lica", "yo no quiero hacer nada que turbe mi paz interior; y, si
yo debo sufrir por esto, nada conservar mejor mi paz que el
sufrimiento...", se sera cristiano.
213.
PARA LA HISTORIA DEL CRISTIANISMO.Cambio
continuo de medio; por consiguiente, la doctrina cristiana
desplaza constantemente el equilibrio... La proteccin a los
humildes y a los pobres de espritu... El desarrollo de la "ca-
ritas"... El tipo "cristiano" adopta de nuevo, gradualmente, lo
que haba negado primeramente (persistente en esta negacin).
El cristiano se hace ciudadano, soldado, juez, obrero,
comerciante, sabio, telogo, sacerdote, filsofo, agrnomo, ar-
tista, patriota, poltico, "prncipe"...; recobra todas las activi-
dades de que haba renegado (la defensa personal, el juicio
sobre sus semejantes, el castigo, el juramento, la distincin
entre un pueblo y otro, la denigracin, la clera...). La vida
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 129
de cristiano acaba por ser toda entera la vida de la que el Cristo
enseaba a huir.
La Iglesia pertenece al triunfo del Anticristo, asi como el
Estado moderno y el nacionalismo moderno.
214.
Llegar a ser seor del cristianismo: el judaismo (Pablo); el
platonismo (Agustn); el culto de los misterios (doctrina de la
salvacin, smbolo de la "cruz"); el ascetismo (enemiga contra
la naturaleza, contra la razn, contra los sentidos: Oriente...).
215.
El cristianismo como una desnaturalizacin de la moral del
rebao: bajo el imperio de la ceguedad voluntaria y del error
ms radical. La democratizacin es una forma natural, una
forma menos mentirosa.
Es un hecho que los oprimidos, los inferiores, toda la gran
masa de los esclavos y de los semiesclavos quieren llegar al
poder.
Primer grado: se liberan: se separan, primero con la ima-
ginacin ; se reconocen los unos a los otros, se imponen.
Segundo grado: entran en lucha, quieren ser reconocidos;
derechos iguales, "justicia".
Tercer grado: exigen privilegios (quieren el poder ellos solos
y le consiguen...).
En el cristianismo hay que distinguir tres elementos: a) los
oprimidos de todas clases; b), los descontentos y los enfermos
de todas clases. Por medio del primer elemento, el cristianismo
lucha contra la nobleza poltica y su ideal; por medio del
segundo elemento, contra las excepciones y los privilegios de
todas clases (sea desde el punto de vista moral, sea desde el
punto de vista fsico); por medio del tercer elemento, contra el
instinto natural de los seres sanos y felices. Cuando consigue la
victoria, el segundo elemento es puesto de relieve, porque
entonces el cristianismo ha ganado a su favor a los seres sanos
y felices (que le sirven de guerreros
130 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
para su causa), del mismo modo que los poderosos (interesados
como estn en dominar a la masa); y, desde entonces, el instinto
del rebao, la naturaleza media precisamente desde todos los
puntos de vista, es lo que obtiene la sancin superior por el
cristianismo. Esta naturaleza media termina por adquirir
conciencia de ella misma (encuentra el valor de confesarse), hasta
el punto de que se reconoce tambin el poder en el dominio
poltico...
La democracia es el cristianismo hecho natural: una especie de
"vuelta a la naturaleza" provocada cuando la "contranaturaleza"
extrema ha podido ser superada por la evaluacin contraria.
Consecuencia: el ideal aristocrtico comienza entonces a perder su
carcter natural ("el hombre superior", "noble", "artista", "pasin",
"reconocimiento"; romanticismo en cuanto culto de la excepcin,
el genio, etc.).
216.
CUANDO PUEDEN TAMBIN LOS "SEORES" HACERSE
CRISTIANOS.Depende del instinto de una comunidad (raza,
familia, tribu, hogar) si sta considera las condiciones y
aspiraciones a las que debe su conservacin, como teniendo valor
para ella misma, si rebaja, por ejemplo, la obediencia, el auxilio
mutuo, las consideraciones, la sobriedad, la compasin; por
consiguiente, todo lo que se encuentra en su camino y podra
contradecirla.
Depende asimismo del instinto de los dominantes (ya de los
individuos, ya de las clases) el perdonar y distinguir las virtudes
merced a las cuales sus subditos son manejables y se someten
(condiciones y sentimientos que pueden estar tan alejados como
sea posible de los que los admiten).
El instinto de rebao y el instinto de dominacin se entienden
en la vida para preconizar una serie de cualidades y de
condiciones; pero, por razones diferentes, el primero obra por
egosmo inmediato, el segundo por egosmo mediato.
La sumisin al cristianismo de la raza de los seores es
esencialmente la consecuencia de la conviccin de que el cris-
tianismo es una religin de rebao que ensea la obediencia;
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 131
en una palabra, que se domina ms fcilmente a los cristianos
que a los no cristianos. Con esta advertencia, el papa re-
comienda hoy todava la propaganda cristiana al emperador de
la China.
Hay que aadir a todo esto que la fuerza de seduccin del
ideal cristiano obra quiz ms fuertemente sobre las naturalezas
que aman el peligro, la aventura y la contradiccin; que aman
todo lo que implica riesgo, pero que permite llegar a un "non
plus ultra" del sentimiento de podero. Imaginmonos a Santa
Teresa en medio de los instintos heroicos de sus hermanos: el
cristianismo apareca como una forma de exaltacin de la
voluntad, como una quijotera del herosmo.
3. EL IDEAL CRISTIANO
217.
Guerra contra el ideal cristiano, contra la doctrina de la
"santidad" y de la "salvacin" como fin de la vida, contra la
supremaca de los pobres de espritu, de los corazones puros de
los que sufren y de los que lloran!
Cundo y dnde hemos visto un hombre que encarne este
ideal cristiano, por lo menos para los ojos del psiclogo y del
bilogo? Pasemos revista a todos los hroes de Plutarco.
218.
Nuestro privilegio es vivir en la poca de la comparacin;
podemos revisar la cuenta como nunca se ha revisado: somos,
en general, la conciencia de la historia. Gozamos de otra ma-
nera, sufrimos de otra manera: la comparacin de una multitud
inslita, tal es nuestra actividad instintiva...; sea sta una
ventaja o no, nuestra curiosidad apresurada y casi apasionada
se entrega sin temor a las cosas ms peligrosas...
"Todo est bien": nos cuesta trabajo ser negativos. Su-frimos
cuando somos lo bastante ininteligentes para tomar partido
contra alguna cosa... En suma, nosotros los sabios somos los
que respondemos hoy mejor a la doctrina de Cristo.
132 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
219.
Irona contra aquellos que creen hoy superado el cristianismo
por las modernas ciencias naturales. Los valores cristianos no han
sido superados nunca por dichas ciencias. "Cristo en la Cruz" es el
smbolo ms sublime, aun hoy.
220.
Los dos grandes movimientos nihilistas: a), el budismo; b), el
cristianismo. Este ltimo no ha llegado hasta ahora a las
condiciones de cultura en las que puede cumplir su primitivo
destinoel nivel a que hay que colocarle, en el que puede
mostrarse puro...
221.
Hemos restablecido el ideal cristiano; nos queda por determinar
su valor:
1) Cules son los valores negados por el ideal cristiano?
Qu contiene el ideal contrario? La fiereza, la distancia, la
gran responsabilidad, la exuberancia, la animalidad soberbia,
los instintos guerreros y conquistadores, la apoteosis de la
pasin, de la venganza, del ardid, de la clera, de la volup
tuosidad, del espritu aventurero, del conocimiento; se niega
el ideal noble: la belleza, la sabidura, el poder, el esplendor,
el carcter peligroso del tipo hombre: el hombre que deter
mina fines, el hombre del porvenir (aqu el cristianismo se
presenta como consecuencia del judasmo).
2) Es realizable? S, pero est sometido a condiciones cli
matricas, lo mismo que el ideal indio. Ambos desdean el
trabajo: nos pone aparte, fuera del pueblo, del Estado, de la
comunidad de cultura, de la jurisdiccin; rechaza la instruc
cin, el saber, la educacin, las buenas maneras, la industria,
el comercio...; nos separa de todo lo que constituye el valor
y la utilidad del hombre: rodea al hombre de una idiosincra
sia de sentimientos. Antipoltico, antinacional, no agresivo,
ni defensivo, no es posible ms que una organizacin polti-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 133
ca y social fuertemente cimentada que deja pulular, a expensas de la
sociedad, a esos parsitos sagrados.
3) Queda una consecuencia de la voluntad de placer, y nada ms!
La felicidad "celestial" es tenida por algo que se demuestra a s
mismo, que no tiene necesidad de justificacin; todo lo dems (la
manera de vivir y de dejar vivir) no es ms que un medio para
alcanzar este fin...
Pero esto es pensar bajamente: el miedo al dolor, a la impureza, a la
perdicin, motivos suficientes para mandarlo todo a paseo. Esta
manera de pensar mezquina es el signo de una raza agotada; no hay
que dejarse engaar. ("Volveos nios." Una naturaleza del mismo
orden: Francisco de Ass, neurtico, epilptico, visionario, como
Jess.)
222.
El hombre superior se distingue del hombre inferior por su
intrepidez y su arrogancia ante el dolor; es un signo de regresin que
las evaluaciones eudemnicas comiencen a ser consideradas como las
ms elevadas (el agotamiento fisiolgico, el empobrecimiento de la
voluntad). El cristianismo, con su perspectiva de "beatitud", es el
horizonte tpico para una especie de hombres dolientes y
depauperados. La plenitud de la fuerza quiere crear, sufrir,
desaparecer: para ella el piadoso saludo de los cristianos es una
msica ratonera, y los gestos hierticos le aburren.
223.
Pobreza, humildad y castidad: ideales peligrosos y difamadores ;
pero, como venenos en ciertos casos de enfermedad, remedios
salutferos, por ejemplo, en el Imperio romano.
Todos los ideales son peligrosos, porque rebajan la realidad y la
infaman, porque todos son venenos, pero indispensables como
remedios transitorios.
134 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
224.
Dios cre al hombre feliz, ocioso, inocente e inmortal:
nuestra existencia de aqu abajo es una vida falsa, decada,
manchada de pecado, una expiacin... La lucha, el trabajo, el
sufrimiento, la muerte son considerados y apreciados como
objeciones contra la vida, como algo antinatural, como algo que
no debe subsistir, contra lo que hay necesidad de remedios ;
como algo contra lo que se poseen remedios...
La humanidad se ha encontrado, desde Adn hasta el da, en
condiciones anormales: Dios mismo di su hijo por las faltas de
Adn, para terminar con estas condiciones anormales sobre la
tierra: el carcter natural de la vida es una maldicin; Cristo
repone en las condiciones normales al que cree en l: le hace
feliz, ocioso e inocente. Ahora bien: la tierra no ha terminado
por ser frtil, ni gratuita; las mujeres no paren sin dolores; la
enfermedad reina constantemente; los ms creyentes se ven tan
mal como los incrdulos. Pero el hombre se ha librado de la
muerte y del pecado: afirmaciones sostenidas por la Iglesia,
tanto ms categricamente cuanto que no permiten ninguna
especie de control. "Est exento de pecados"no por un acto
personal, no por consecuencia de una lucha rigurosa por su
parte, sino por el acto de la redencin; por consiguiente, se
hace perfecto, paradisaco...
Sin embargo, la verdadera vida no es ms que una creencia
(es decir, una ilusin, una locura). Toda la verdadera existencia
de lucha y de combate, plena de luz y de tinieblas, no es ms
que una existencia mala y falsa: ser salvado por el Hijo, se es
el problema.
"El hombre inocente, ocioso, inmortal, feliz": esta con-
cepcin, que forma el objeto de los "supremos deseos", debe
ser criticada antes que ninguna. Por qu la pena, el trabajo, la
muerte, el dolor (y, para hablar en cristiano, el conocimiento...)
van contra los "supremos deseos"? Las perezosas nociones
cristianas de "salvacin", de "inocencia", de "inmortalidad"...
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 135
225.
Falta el concepto excntrico de la "santidad": "Dios" y
"hombre" no han sido separados. Falta el "milagro": no se da
aquella esfera; la nica que se toma en consideracin es la
"espiritual" (es decir, la simblico-psicolgica). Como "de-
cadence": "pendant" con el epicureismo... El paraso, segn el
concepto griego; slo el "jardn de Epicuro".
Falta asunto para semejante vida: no quiere nada; una forma
de los "dioses de Epicuro": falta toda razn y todo fin, para
tener descendencia; todo se ha alcanzado ya.
226.
Despreciaban el cuerpo: no le tomaban en consideracin;
ms an: le trataban como enemigo. Su extravagancia era creer
que se poda poseer una bella alma en un cuerpo abortivo, de
apariencias cadavricas... Para hacer creer esto a otras gentes,
tenan que presentar de otra manera la idea de "bella alma",
transformar el valor natural hasta presentar un ser plido,
enfermizo, exaltado hasta la idiocia, como el sus-tratum de la
perfeccin, como un ser "angelical", como criatura
transfigurada, como hombre superior.
227.
La ignorancia en "psychologicis". El cristianismo no tiene
sistema nervioso: el desprecio del cuerpo y la manera arbitraria
de pasar en silencio las exgigencias de ste, los descu-
brimientos hechos sobre tal asunto; la hiptesis de que ste est
conforme con la naturaleza superior del hombre, que el alma
sacar de aqu necesariamente provecho; la reduccin
sistemtica de todas las facultades del cuerpo a valores morales
; la enfermedad misma condicionada por la moral, imaginada,
por ejemplo, como castigo, como prueba, y hasta como
condicin de la salud; el hombre se hace de este modo ms
perfecto de lo que sera estando sano (la idea de Pascal) ; en
ciertos casos hay que ponerse malo deliberamente.
136 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
228.
El hombre no ha podido sustraerse a la cadena fisiolgica de
miles de aos a que est sujeto: aun hoy no se conoce. Saber,
por ejemplo, que se posee un sistema nervioso (y no un alma)
es privilegio todava de los estudiosos. Pero el hombre no se
contenta con esta ignorancia. Es necesario ser muy humano
para poder decir: "yo no s esto", para jactarse de su
ignorancia.
Cuando sufre, o cuando est de buen humor, no duda que
encontrar las razones de ello si las busca. Y, en consecuencia,
las busca... Pero, en realidad, no las encontrar, porque ni
siquiera sospecha dnde las ha de encontrar... Qu sucede ?...
Que toma una serie de sus estados por causa de aquellas
disposiciones de nimo; as, por ejemplo, emprende de buen
humor una obra (en el fondo, porque el buen humor le impele a
ello): "ecco": la obra es la causa del buen humor... De hecho, a
su vez, el xito est condicionado por aquello mismo que
condiciona el buen humor: por la feliz coordinacin de las
fuerzas fisiolgicas.
Se encuentra mal, y, en consecuencia, no se puede librar de
algn cuidado, de algn escrpulo, de cualquier autocrtica...
En realidad, cree el hombre que su estado de nimo es la
consecuencia de dicho escrpulo, de su "culpa", de su "re-
mordimiento"...
Pero el estado de restablecimiento vuelve a menudo tras un
profundo agotamiento y postracin. "Cmo es posible que me
encuentre tan ligero, tan libre? Esto es un milagro; esto slo
puede ser obra de Dios." Conclusin: "Dios me ha perdonado."
229.
Qu significa, pues, esta lucha de los cristianos contra la
naturaleza? Ya no nos dejamos engaar por sus palabras ni por
sus explicaciones! Es la naturaleza contra algo que tambin es
naturaleza. Temor en muchos, asco en algunos, una cierta
espiritualidad en otros, el amor hacia un ideal sin car-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 137
ne ni concupiscencia, de un "escape de la naturaleza" en los
ms altos. Se comprende la humildad en lugar del sentimiento
de confianza en s mismo, la inquietud angustiosa ante nuestros
deseos, la liberacin de los deberes ordinarios (despus de la
cual se siente uno elevado sobre s mismo), la constante lucha
con cosas monstruosas, la costumbre de la efusin del
sentimiento; todo esto unido, compone un carcter: en l
predomina la excitabilidad de un cuerpo atormentado, pero la
nerviosidad y su inspiracin es interpretada de otro sutilezas; 2)
a lo florido; 3) a los sentimientos extremos, modo. El gusto de
esta clase de caracteres se dirige: 1) a las Se satisfacen las
inclinaciones naturales, pero interpretadas de otra manera, por
ejemplo, como "justificacin ante Dios", "sentimiento de
salvacin por la gracia" (todo sentimiento inefable de bienestar
es interpretado de esta manera), el orgullo, la voluptuosidad,
etc. Problema general: Qu ser del hombre que difama su
naturaleza y prcticamente se niega y se empequeece? De
hecho, el cristiano se manifiesta como una forma exagerada de
dominio de s mismo: para dominar sus instintos parece
necesitar anonadarse o crucificarse.
El hombre no se conoca, desde el punto de vista fisiolgico,
a lo largo de la cadena que atraviesa miles de aos: no se
conoce an hoy. Saber, por ejemplo, que se posee un sistema
nervioso (y no un alma) es an el privilegio de los ms
instruidos. Pero en esta materia, el hombre no se contenta con
no saber. Es preciso ser muy humano para decir "esto no lo s",
para confesar la propia ignorancia.
Si, por ejemplo, el hombre sufre o est de buen humor, no
duda que encontrar la razn de este su estado, siempre que la
busque. Por consiguiente, se pone a buscarla, pero, en realidad,
no puede encontrar esta causa, porque no sospecha dnde la ha
de encontrar... Qu sucede entonces? Que toma una de las
consecuencias de su estado por la causa de ste: si por ejemplo,
una obra emprendida de buen nimo (emprendida en ltimo
trmino porque el buen nimo le infunda el valor de
emprenderla), se logra, es la obra la que le ha producido este
buen humor... De hecho el xito dependa
138 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
de lo mismo de que dependa el buen nimo, de la coordinacin
feliz de las fuerzas y de los humores fisiolgicos.
Siente que est bien; por consiguiente, se inquieta, siente
escrpulos, etc.... En verdad el hombre cree que el mal estado
en que se encuentra es una consecuencia de esta inquietud, de
estos escrpulos, de sus pecados, de su crtica de s mismo.
Pero termina por restablecerse, muchas veces despus de un
estado de postracin y de profundo agotamiento. "Cmo es
posible que yo me sienta tan libre, tan ligero? Esto es un
milagro. Slo Dios puede haber hecho esto por mi." Conclu-
sin: "Dios me ha perdonado mis pecados..."
De aqu nace una prctica: para excitar el sentimiento de
culpabilidad, para preparar la maceracin hay que poner al
cuerpo en un estado enfermizo y neurtico. Ya conocemos el
mtodo. Como se ve, ignrase por completo la lgica causal
del hecho; pero se tiene una interpretacin religiosa para la
maceracin del cuerpo; sta aparece como fin en s, mientras
que slo es el medio para hacer posible aquella malsana indi-
gestin de arrepentimiento (la "ide fixe" del pecado, la suges-
tin hipntica de la gallina por la raya "pecado").
La maceracin del cuerpo prepara el terreno para la serie de
"sentimientos del pecado", es decir, un malestar general que
necesita una explicacin...
Por otro lado, tambin se explica de este modo el mtodo de
la "redencin": se provoca una dilapidacin del sentimiento por
medio de oraciones, movimientos, gestos, votos; esto produce
un agotamiento, a menudo sbitamente, otras veces tambin en
forma epilptica. Y tras un estado de profunda somnolencia
reaparece la apariencia de salud, es decir, hablando en trminos
religiosos: la "salvacin".
230.
En otro tiempo, tales estados morbosos, consecuencia del
agotamiento fisiolgicopor ser ricos en cosas repentinas te-
rribles, inexplicables e incalculableseran tenidos por ms im-
portantes que los estados de salud y sus consecuencias. Se
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 139
tena miedo: se admita un mundo superior. Se ha hecho
responsable de este nacimiento de mundos secundarios a la
sombra y al ensueo, al sueo y a la noche, a los terrores
inspirados por la naturaleza. Ante todo, habra que considerar
desde este punto de vista los sntomas del agotamiento
fisiolgico. Las antiguas religiones imponan verdaderamente a
los fieles una disciplina que creaba este estado de agotamiento,
propio para hacer nacer semejantes ideas en la conciencia... Se
crea haber penetrado en una esfera superior, en la que todo
deja de ser conocido, la apariencia de un poder superior...
231.
El sueo como consecuencia del agotamiento, el agota-
miento como consecuencia de toda irritacin excesiva...
La necesidad de sueo, la divinizacin y hasta la adoracin
de la idea de sueo las encontramos en todas las religiones y
filosofas pesimistas.
El agotamiento es en este caso un agotamiento de raza; el
sueo, considerado desde el punto de vista psicolgico, no es
ms que el smbolo de una necesidad de reposo ms profunda y
ms considerable... "In praxi", aqu es la muerte la que obra
como seductora, bajo el manto de su hermano el sueo...
232.
Todo el "training" cristiano de la penitencia y la redencin
puede ser considerado como una "locura circular", provocada
de una manera arbitraria; claro es que esto no se puede
provocar ms que en individuos ya predestinados, es decir, en
aquellos individuos que tienen disposiciones morbosas.
233.
CONTRA EL ARREPENTIMIENTO Y SU TRATA-
MIENTO PURAMENTE PSICOLGICO.No poder llevar a
cabo un hecho es ya un signo de decadencia. Abrir siempre de
nuevo las antiguas heridas, como hace el cristiano, su-
140 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
mirse en el propio desprecio y en la contricin, es ya una
enfermedad ms, de la cual nunca saldr la "salvacin del
alma", sino solamente una enfermedad...
Estas "condiciones de salud" en el cristiano no son sino
variaciones de un mismo estado de enfermedad, la interpreta-
cin de una crisis, por una frmula particular, determinada, no
por la ciencia, sino por la ilusin religiosa.
Cuando se est enfermo, la bondad misma reviste un carcter
enfermizo... Hoy inclumos la mayor parte del aparato
psicolgico de que se ha servido el cristianismo entre las
formas de la histeria y los fenmenos epileptiformes.
La prctica de la curacin del alma entera debe ser repuesta
en una base fisiolgica: el "remordimiento" es, por s mismo,
un obstculo a la curacin: es preciso tratar de contrapesarlo
todo por actos nuevos, para escapar, con la rapidez posible, a la
languidez provocada por la tortura que el enfermo se inflige a s
mismo... Habra que hacer caer en el descrdito, como
perjudiciales a la salud, los ejercicios puramente psicolgicos
que preconizaron la Iglesia y las sectas... No se cura a un
enfermo con oraciones ni conjurando a los malos espritus; los
estados de "tranquilidad" que se producen bajo tales influencias
estn muy lejos de inspirar confianza desde el punto de vista
psicolgico.
Se est sano cuando se re uno de la seriedad y el ardor con
que se hipnotiza sobre un acontecimiento cualquiera de la
existencia, cuando el remordimiento nos hace experimentar
algo que se parece al asombro del perro que muerde una piedra,
cuando se tiene vergenza de arrepentirse.
La prctica que se ha utilizado hasta ahora, aunque fuera
puramente psicolgica y religiosa, no tenda ms que a una
transformacin de los sntomas: consideraba que un hombre
estaba restablecido cuando se prosternaba ante la cruz y juraba
hacerse bueno... Un criminal, sin embargo, que se agarra a su
destino y que no niega su acto en seguida, posee una salud de
alma mayor... Los criminales con los que viva Dos-toyuski en
el presidio eran todos naturalezas indomables; no valan cien
veces ms que un cristiano con el corazn "apolillado"?
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 141
(Recomiendo la curacin del remordimiento de conciencia con
el mtodo Michell.)
234.
El remordimiento de conciencia: signo de que el carcter no est
a la altura del hecho. Tambin hay remordimientos de conciencia
por las buenas acciones: su carcter inusitado las hace destacarse
del medio tradicional...
235.
CONTRA EL ARREPENTIMIENTO.Odio esa especie de
cobarda de nuestros propios actos; no hay que abandonarse a los
golpes de un rubor o de una afliccin inesperados. Mejor estara
una fiereza extremada. En ltimo trmino, de qu servira?
Arrepentirse de una accin no es repararla, as como esta accin no
se borra cuando es "perdonada" o "expiada". Habra que ser
telogo para creer en una facultad que destruye una falta; nosotros
los inmoralistas preferimos no creer en la "falta". Creemos que
todas las acciones, cualquiera que sea su especie, son de idntico
valor en su raz; igualmente, los actos que se vuelven contra nos-
otros pueden ser, por esto mismo, tiles desde el punto de vista
econmico, y deseables para el bien pblico. En ciertos casos
particulares, nos confesaremos que una accin hubiera podido ser
fcilmente evitada las circunstancias nicamente fueron las que
nos predispusieron a ella. Quin de nosotros, favorecido por las
circunstancias, no hubiera recorrido ya toda la escala del crimen?...
Por eso no se debe decir nunca: "Yo no habra podido hacer tal
cosa", sino solamente: "Qu extrao es que yo no haya hecho esto
cien veces!" En resumidas cuentas, hay muy pocos actos que sean
tpicos y que presenten una abreviatura de la persona; y si con-
sideramos bien qu poca individualidad tienen la mayor parte de
las personas, comprenderemos cun rara vez un hombre est
caracterizado por un acto particular. Vemos acciones dictadas por
las circunstancias que no pasan de la piel, movimientos reflejos
que resultan de la descarga de una irrita-
142 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
cin: se producen mucho antes de que la profundidad de nuestro
ser sea afectado por ellos, antes que se haya deliberado sobre el
asunto. Un grito de clera, un gesto, una cuchillada: qu tienen
estas cosas de individual? El acto aporta muchas veces consigo
una especie de torpeza y de cohibicin, de suerte que el
culpable se siente como fascinado por su recuerdo y
experimenta la sensacin de no ser sino "el atributo" de su acto.
Esta perturbacin intelectual, esta especie de hipnotismo, es lo
que hay que combatir ante todo. Un simple acto, cualquiera que
sea, si no se repite, puesto en paralelo con todo lo que se ha
hecho, es igual a cero y puede ser deducido sin que la cuenta se
altere. El inters injusto que puede tener la sociedad en
controlar nuestra existencia entera, en un sentido solamente,
como si su fin fuera hacer sobresalir un acto particular, no
debera contaminar al mismo culpable; pero, desgraciadamente,
casi siempre es as. Esto procede de que cada acto va seguido de
consecuencias desacostumbradas, acompaado de
perturbaciones cerebrales, cualquiera que sea, por otra parte, la
naturaleza de estas consecuencias, buenas o malas. Imaginad un
enamorado que haya obtenido una promesa, un poeta a quien
aplaude el pblico reunido en un teatro; por lo que se refiere a
la torpeza intelectual no se distingue en nada del anarquista a
quien se sorprende por una visita domiciliaria.
Hay acciones que son indignas de nosotros; acciones que, si
se les diese un valor tpico, nos rebajaran a una especie in-
ferior. Se trata, precisamente, de evitar la falta que se cometera
considerndolas como tpicas. Hay, por el contrario, una
categora de actos de que no somos dignos; excepciones na-
cidas de una particular plenitud en la felicidad y la salud; son
las olas ms altas de nuestra marea, que una tempestad, el azar,
ha levantado alguna vez a tal altura; tales acciones, tales
"obras" no son tpicas tampoco. No hay que evaluar nunca a un
artista por la medida de sus obras.
236.
A. En la medida en que an hoy da el cristianismo parece
necesario, el hombre resulta inculto y fatal...
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 143
B. Desde otros puntos de vista es no solamente nocivo, sino
tambin extraordinariamente peligroso, pero atrayente y seductor,
porque corresponde al carcter morboso de capas enteras, de tipos
numerosos de la humanidad actual... Estos tipos se abandonan a su
inclinacin entregndose a la aspiracin cristiana; stos son los
decadentes de todas clases.
Hay que distinguir aqu severamente entre A y B. En el caso A, el
cristianismo es un remedio o, por lo menos, un medio de coaccin
(aun cuando, en algn caso, nos haga enfermar: lo que puede ser til
para combatir la barbarie y la brutalidad). En el caso B, es sntoma de
la enfermedad misma, aumenta la decadencia; aqu se trata de ir
contra un sistema de tratamiento corroborante, representa entonces el
instinto del enfermo contra lo que le es saludable.
237.
El partido de los serios, de los dignos, de los prudentes: y frente a
stos, de los desordenados, de los impuros, de las innumerables
bestiasmero problema de domesticacin animal, con lo que el
domador debe ser para sus bestias terrible y espantoso.
Todas las exigencias esenciales deben ser expuestas con una brutal
claridad, es decir, deben ser mil veces aumentadas.
El cumplimiento mismo de estas exigencias debe ser aumentado de
tal modo, que produzca espanto; por ejemplo, la corrupcin por parte
de los brahmanes.
La lucha contra la canalla y el rebao. Cuando se alcanza una cierta
doma y ordenacin, el abismo entre estos purificados y renacidos y el
resto debe ser ahondado terriblemente...
Este abismo aumenta la propia estimacin, la fe en aquello que se
representa, en las castas superiores, de aqu el Tchan-dala. El
desprecio y su sobreestimacin es psicolgicamente correcto, y,
adems, debe ser exagerado para que se propague.
144 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
238.
La lucha contra los instintos brutales es distinta de la lucha
contra los instintos enfermizos; hasta puede ser un medio para
dominar la brutalidad, para hacer enfermos. El procedimiento
psicolgico del cristianismo tiende frecuentemente a hacer de
una bestia un ser enfermizo, y, por consiguiente, un animal
domesticado.
La lucha contra las naturalezas groseras y crapulosas debe
hacerse con medios que obren sobre ellas: los procedimientos
supersticiosos son insustituibles e indispensables...
239.
Nuestra poca, en cierto sentido, est madura (es decir, es
decadente), como lo estuvo la poca de Buda... Por esto es
posible un cristianismo sin los dogmas absurdos (lo ms re-
pugnantes abortos del antiguo hibridismo).
240.
Suponiendo que no se pudiera encontrar una contraprueba de
la fe cristiana, Pascal indic que era prudente, en vista de la
terrible posibilidad de que fuese verdadero, hacerse cristiano.
Como seal de lo que ha perdido el cristianismo de sus efectos
terrorficos, pueden considerarse las tentativas que se han
hecho para justificarle diciendo que aunque fuese falso se ha
demostrado cun beneficiosos son los efectos de esta falsedad;
con lo que se da a entender que se debe conservar por los
beneficiosos efectos que produce, es decir, no por el miedo a
una amenazadora posibilidad, sino antes bien por terror ante
una vida falta de estmulo. Este nuevo giro hedons-tico, la
prueba por el placer, es un sntoma de decadencia. Sustituye a
la prueba de la fuerza, a aquello que hace temblar en el
cristianismo al terror. De hecho, el cristianismo, en esta
interpretacin, se aproxima a su agotamiento: esto es
contentarse con un cristianismo narcotizante, porque ya no se
tiene la fuerza para luchar, ni para investigar, ni para aven-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 145
turarse, ni para quedarse solo, ni siquiera para el pascalismo,
para ese sutil desprecio de s mismo, para esa fe en la indig-
nidad humana, para el terror del "quiz nos condenemos". Pero
un cristianismo destinado exclusivamente a tranquilizar los
nervios no tiene necesidad de aquella espantosa representacin
de un "Dios crucificado": porque en silencio el budismo ha
hecho progresos por doquiera en Europa.
241.
La irona de la civilizacin europea es que se cree verdad una
cosa y se hace la contraria. De qu sirve, por ejemplo, todo el
arte de la vida y todo sentido crtico, si la interpretacin
eclesistica de la Biblia, la protestante as como la catlica, es
mantenida ahora como antes?
242.
No nos damos exacta cuenta de la barbarie de las ideas en
que vivimos todava nosotros los europeos. Todava es lcito
creer en nuestros das que la "salvacin del alma" depende de
un libro... Y se me dice que an se cree hoy eso.
De qu sirve toda la educacin cientfica, toda crtica de los
textos, toda hermenutica, si tal absurdo, como la explicacin
de la Biblia que mantiene la Iglesia, no nos ha hecho que se
nos suban al rostro los colores de la vergenza?
243.
Para meditar: en qu medida sigue existiendo esa creencia
nefasta en una providencia divina, esa creencia de otro tiempo
que paraliza la mano y la razn; en qu medida, bajo las
frmulas "naturaleza", "progreso", "perfeccionamiento", "dar
winismo", bajo la supersticin de una cierta conexin entre la
felicidad y la virtud, la desgracia y la falta subsisten an las
ideas y las interpretaciones cristianas. Esta confianza absurda
en la marcha de las cosas, la "vida", el "instinto vital", esa
brava resignacin que se figura que basta que alguien
146 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
cumpla su deber para que todo marche bien, todo esto no tiene
sentido sino cuando admitimos una direccin de las cosas "sub
specie boni". El fatalismo, es decir, nuestra forma actual de la
sensibilidad filosfica, no es ms que una consecuencia de esta
larga fe en la voluntad de Dios, una consecuencia inconsciente:
como si no dependiese de nosotros que todo marche bien
(como si no tuviramos derecho a dejar que las cosas marchen
como ellas quieren: no siendo el individuo ms que un modo de
la realidad absoluta)
244.
El colmo del espritu de mentira en el hombre, en materias
psicolgicas, es imaginar un ser como principio, como "en s",
conforme a lo que, en su pequea medida, le parece for-
tuitamente bueno, sabio, poderoso, precioso, y suprimir as toda
la causalidad, gracias a la que existe toda bondad, toda
sabidura, todo poder; gracias a la cual estas cosas tienen valor.
En una palabra, considerar elementos de origen ms tardo y
ms condicional como existiendo espontneamente "en s",
elementos que, lejos de haberse formado lentamente, seran
quiz el origen de toda formacin... Partamos de la experiencia
que tenemos de cada caso en que un hombre se ha elevado
sobre la medida humana y veremos que cualquier grado
superior de podero implica la libertad frente al bien y al mal as
como ante lo verdadero y lo falso y no puede tener en cuenta lo
que exige la bondad; lo mismo sucede con cualquier grado
superior de sabidurala bondad aqu es suprimida tanto como
la veracidad, la justicia, la virtud y otras veleidades de
evaluacin popular. En fin, no es evidente que todo grado
superior de bondad supone ya una cierta miopa y una cierta
coaccin intelectuales y tambin la incapacidad de distinguir
durante un largo espacio de tiempo entre lo verdadero y lo
falso, entre lo til y lo nocivo? Para no decir nada del hecho de
que un alto grado de podero, en manos de una bondad superior,
conducira a las consecuencias ms enojosas ("la supresin del
mal"). Basta, en efecto, ver qu tendencias inspira el "Dios de
bondad" a sus cre-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 147
yentes: stos arruinan a la humanidad en beneficio de los
hombres "buenos". En la prctica, este mismo Dios se mostr,
frente a la verdadera estructura del mundo, como un Dios de la
mayor miopa, un Dios de impotencia y de diablura : de donde
se puede colegir el valor de su concepcin.
En s, el saber y la sabidura no tienen valor, as como la
bondad; hay que conocer siempre el fin en vista del cual estas
cualidades adquieren valor o se ven desprovistas de l.
"Podramos imaginar un fin", del cual un saber extremo apa-
recera como un no-valor (si, por ejemplo, la ilusin extrema
fuera una de las condiciones del incremento de la vida, y tam-
bin si, por ejemplo, la gran bondad fuera capaz de dificultar y
de desalentar el resorte del gran deseo)... Es evidente que, para
nuestra vida humana, considerada tal cual es, toda la "verdad",
al estilo cristiano, toda la "bondad", toda la "santidad", han sido
ms bien hasta el presente grandes peligros; aun ahora la
humanidad est en peligro de perecer a causa de un ideal
contrario a la vida.
245.
Reflexionemos sobre el menoscabo que sufriran todas las
instituciones humanas si slo pudieran ser sancionadas en una
esfera divina y ultramundana. Habitundose a ver su valor en
dicha sancin (por ejemplo, en el matrimonio), se les ha qui-
tado su dignidad natural, negndola en ciertas ocasiones... La
naturaleza ha sido juzgada desfavorablemente en la medida en
que se ha honrado a un Dios contra naturaleza. "Naturaleza"
quiso decir tanto como "cosa despreciable", "mala"...
La fatalidad de una fe en la realidad de las cualidades mora-
les sumas en Dios, con esto eran negados todos los verdaderos
valores, concibindolos fundamentalmente como no-va-lores.
De este modo lo contranatural subi al solio. Con lgica
inexorable se lleg a la necesidad absoluta de negar la
naturaleza.
246.
El cristianismo, por el hecho de haber colocado en primer
trmino la doctrina del desinters y del amor, ha estado muy
148 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
lejos todava de elevar el inters de la especie, ms alto que el
inters del individuo. Su verdadero efecto histrico, efecto fatal,
fue, por el contrario, sublimar el egosmo, llevar el egosmo
individuad al extremo (al extremo de la imortalidad personal).
Gracias al cristianismo se concedi importancia al individuo,
dndole un valor tan absoluto, que ya no se le poda sacrificar;
pero la especie no puede subsistir sino por el sacrificio de los
hombres. Ante Dios todas las ''almas" son iguales; pero sta es
precisamente la ms peligrosa de todas las evaluaciones
posibles. Si colocamos a los individuos al mismo nivel,
ponemos en cuestin la especie y favorecemos una prctica que
termina en la ruina de la especie: el cristianismo es la
contrapartida del principio de la seleccin. El degenerado y el
enfermo ("el cristiano") deben tener el mismo valor que el
hombre sano ("el pagano"), un valor ms grande an, si hemos
de atender al juicio que Pascal formul respecto de la salud y la
enfermedad. Pero esto es oponerse a la marcha natural de la
evolucin y hacer de la contranaturaleza una ley... Proclamar
este amor universal de la humanidad es, en la prctica, conceder
la preferencia a todo lo que sufre, a todo lo que tiene origen
bastardo, a todo lo que degenera: de hecho, ha debilitado el
vigor, la responsabilidad, el deber superior de sacrificar a los
hombres. Segn el esquema de la evaluacin cristiana, no
quedaba ya ms que sacrificarse uno mismo ; pero este resto de
sacrificio humano que el cristianismo conced? y aconsejaba,
desde el punto mismo de la disciplina general no tiene ningn
sentido. Para la prosperidad de la especie es necesario que el
mal nacido, el dbil, el degenerado, perezcan: pues a stos es a
los que el cristianismo protege, en cuanto a fuerza
conservadora, reforzando de este modo ese instinto, ya potente
en el ser dbil, de cuidarse, de conservarse, de sostenerse
mutuamente. Qu es la "virtud" y la "caridad" en el
cristianismo sino esta reciprocidad en la conservacin, esta
solidaridad de los dbiles, este obstculo a la seleccin? Qu
es el altruismo cristiano sino el egosmo colectivo de los
dbiles, que adivina que si todos velan los unas por los otros,
cada uno ser conservado durante ms largo tiempo?... Si no se
considera semejante estado de espritu como el colmo de la
inmoralidad, como un atentado a la vida, se
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 149
pasa a formar parte de esa multitud de enfermos y se adquieren
sus mismos instintos... El verdadero amor de los hombres exige
el sacrificio por el bien de la especie; es duro, est hecho de
victorias sobre s mismo, porque tiene necesidad del sacrificio
humano. Y esta seudo-humanidad que se llama cristianismo
quiere precisamente impedir que nadie sea sacrificado...
247.
Nada ms til ni que debiera ser ms estimulado que un
"nihilismo de la accin" con todas sus consecuencias. As
como comprendo todos los fenmenos del cristianismo, del
pesimismo, as los expreso: "Estamos maduros para no ser,
para nosotros es razonable no ser." Este lenguaje de la razn
sera tambin en este caso el lenguaje de la naturaleza se-
lectiva.
Lo que por el contrario es condenable ms all de toda ex-
presin, es el cobarde paliativo de una religin como el cris-
tianismo : ms exactamente, de la Iglesia, que, en lugar de fo-
mentar la muerte y la destruccin del individuo, protege a todo
los mal nacidos y enfermos y fomenta su multiplicacin.
Problema: Qu medios habra que emplear para realizar
una forma severa del gran nihilismo contagioso, una forma
severa que enseara y execrara la muerte voluntaria con una
minucia verdaderamente cientfica (y que no se detendra en
dejar vegetar dbilmente a los seres en vista de una post-
existencia engaosa) ?
No podramos reprochar bastante al cristianismo haber
despreciado, por la idea de la inmortalidad personal, el valor de
semejante movimiento nihilista, purificador y grande: y tam-
bin por la esperanza de la resurreccin; en suma: haber im-
pedido siempre el acto del nihilismo, el suicidio... Le sustituy
por el suicidio lento, y, gradualmente, una pequea existencia
pobre, pero duradera; gradualmente una vida completamente
ordinaria, burguesa y mediocre, etc.
150 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
248.
EL CHARLATANISMO MORAL DEL CRISTIANIS-
MO.La piedad y el desprecio se siguen en una transicin
rpida, y yo me siento a veces sublevado como al aspecto de un
crimen indigno. Aqu el error se ha convertido en deber una
virtud, la equivocacin en estilo; el instinto de destruccin es
sistematizado bajo el nombre de "redencin"; aqu cada
operacin se convierte en una herida, en una extirpacin de los
rganos, cuya energa es la condicin de todo retorno a la
salud. En el mejor caso, no se cura nada y no se hace ms que
transformar una serie de sntomas de un mal en otra serie... Y
esta peligrosa locura, este sistema de profanacin y de
castracin de la vida es considerado como santo, como
intangible; vivir a su servicio, ser el instrumento de este arte de
curar, ser sacerdote, esto debe elevar, hacernos venerables,
santos y hasta inviolables. Slo la divinidad puede ser autora de
este supremo arte de curar: la redencin no es comprensible
sino como una revelacin, como un acto de gracia, como un
presente inmerecido hecho por el creador.
Primera proposicin: La salud del alma es considerada como
una enfermedad, con desconfianza...
Segunda proposicin: Las condiciones necesarias para una
vida fuerte y floreciente, las aspiraciones y las pasiones vio-
lentas son consideradas como objeciones contra una vida fuerte
y floreciente.
Tercera proposicin: Todo lo que amenaza al hombre con un
peligro, todo lo que puede hacerse dueo de l y destruirle es
malo y censurable; es preciso arrancarlo del alma con su raz.
Cuarta proposicin: El hombre a quien se ha hecho inofen-
sivo con respecto a s mismo y a los dems, a quien se ha
debilitado, a quien se ha hundido en la humildad y la resig-
nacin, consciente de su debilidad, el "pecador", se es el tipo
deseable, el que se puede producir tambin con un poco de
ciruga en el alma...
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 151
249.
De qu protesto yo? De que se considere como algo grande,
es ms, como la medida del hombre en general ese pequeo
espritu mediocre, ese equilibrio de un alma que es incapaz de
conocer los grandes impulsos y de acometer las grandes
acciones. Bacon de Verulam dijo: "Infimarum virtutum apud
vulgus laus est, mediarum admiratio, supremarum sen-sus
nullus." Pero el cristianismo en cuanto religin pertenece al
"vulgus": no tiene comprensin para el supremo gnero de
virtud.
250.
Veamos al "cristiano neto" proceder contra todo aquello que
contrara a sus instintos: mancha y hace sospechosa la belleza,
el esplendor, la riqueza, el orgullo, la estimacin propia, el
conocimiento, el poder, en suma, toda la cultura: su designio es
quitar a todo esto la buena conciencia.
251.
Hasta ahora se ha combatido al cristianismo por un camino
falso y oculto. Mientras no se pinte la moral del cristianismo
como un crimen capital contra la vida, sus defensores tendrn
las manos libres. La mera cuestin de "la verdad" del cris-
tianismoya sea en lo tocante a la existencia de su Dios, ya al
carcter histrico de sus leyendas, para no hablar de la as-
tronoma y fsica cristianas. es una cuestin puramente ac-
cesoria, con la que no se toca la cuestin del valor moral del
cristianismo. Tiene algn valor la moral cristiana o es nociva y
vergonzosa a pesar de toda la santidad de sus artes de
seduccin? Contra el problema de la verdad hay escapatorias de
mil gneros; y los fieles saben servirse de la lgica, de lo
increble, para crearse un derecho, para afirmar ciertas cosas
como irrefutables, esto es, como ms all de todos los medios
de refutacin (esta artimaa se llama hoy "criticismo
kantiano").
152 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
252.
No se podr nunca perdonar al cristianismo haber hundido a
hombres como Pascal. Hay que combatir sin tregua en el
cristianismo ese terco propsito de quebrantar las almas ms
fuertes y ms nobles. No tomar descanso antes de haber des-
truido totalmente una cosa: el ideal del hombre inventado por el
cristianismo, las pretensiones que suscita el cristianismo
respecto del hombre son "s" y son "no" con respecto al
hombre. El absurdo tejido de la fbula cristiana, ese enredijo en
la tela de araa de las ideas y de los principios teolgicos, todo
esto no nos concierne para nada, y si fuera mil veces ms
absurdo todava, no moveramos un dedo para oponernos a
ello. Pero nosotros combatimos este ideal que, por medio de su
enfermiza belleza y de su seduccin femenina, con su secreta
elocuencia difamadora, sonre a todas las cobardas, a todas las
vanidades de las almas cansadasy las ms fuertes tienen
horas de cansancio, como si todo lo que en semejantes
momentos pudiera parecer ms sutil y ms deseable : la
confianza, la ingenuidad, la modestia, la paciencia, el amor del
prjimo, la abnegacin y la sumisin a la voluntad de Dios, una
especie de abdicacin de todo nuestro yo; como si todo esto
fuera en s mismo una cosa til y deseable; como si la humilde
alma abortada, el virtuoso animal mediocre, el carnero del
rebao, que se atreve a llamarse hombre, quisie-ra no
solamente tener preeminencia sobre la especie de hombres
fuertes, ms mala, ms vida, ms altanera, ms prdiga, y por
esto mismo cien veces ms expuesta al peligro, sino tambin
presentar al hombre el ideal absoluto, el fin, la medida, el
objeto del ms alto deseo. La ereccin de semejante ideal ha
sido hasta hoy la ms inquietante tentacin a que se ha visto
expuesto el hombre; pues por ella, la excepcin ms brillante,
ese feliz acontecimiento en la creacin de la especie humana,
esas fuertes individualidades en que la voluntad de podero y de
desarrollo del tipo hombre entero dan un paso adelante, estaban
amenazadas de destruccin. Pues esos hombres aceptan
voluntariamente, a causa de sus exigencias y de sus tareas
superiores, una vida ms
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 153
peligrosa (desde el punto de vista econmico, yo dira: ele-
vacin de los gastos de empresa con una mayor improbabilidad
de xito). Qu es lo que nosotros combatimos en el cris-
tianismo? Que quiera destrozar a los fuertes, desalentar su
nimo, transformar su altanera certidumbre en inquietud y en
miseria de conciencia; que intente hacer venenosos y enfermos
los instintos nobles hasta que sus fuerzas, su voluntad de
podero se vuelvan contra ellos; hasta que los fuertes perezcan
de los excesos de su desprecio de s mismos y de los malos
tratos que ellos mismos se infligen: esa espantosa manera de
perecer de que Pascal es el ms clebre ejemplo.
II
I. ORIGEN DE LAS VALORACIONES MORALES
253.
Tentativa de discurrir sobre la moral sin caer bajo su hechizo
y prevenidos contra la astucia de sus bellos gestos y miradas.
Un mundo que podramos venerar, que es apropiado a nuestros
instintos reverenciosos, que, segn parece, continuamos
teniendo, por la direccin de los individuos y de los grupos:
sta es la concepcin cristiana, de la cual procedemos todos.
Por un aumento de perspicacia, de confianza, de sentido
cientfico (y tambin por un instinto de veracidad de ms alta
direccin, es decir, por virtudes anticristianas), esta interpre-
tacin se nos ha hecho cada vez ms imposible.
Un expediente ms ingenioso: el criticismo kantiano. El
intelecto se niega a s mismo el derecho, tanto para la inter-
pretacin en aquel sentido como para la renuncia a la inter-
pretacin en aquel sentido. Se contenta con un aumento de
confianza y de fe, con una renuncia a toda demostrabilidad de
esta fe, con llenar esta laguna con un "Ideal" (Dios) incom-
prensible y superior. El expediente hegeliano, ligado a Platn,
tiene un fondo romntico y de reaccin y es, a la vez, el
sntoma del sentido histrico, una nueva fuerza: el "esp-
154 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
ritu" es el ideal "que se va descubriendo y realizando"; en el
"proceso", en el "devenir", revlase un constante crecimiento de este
ideal, en el cual creemos; de este modo el ideal se realiza, la fe se
dirige al porvenir, en el cual puede adorar su ms noble necesidad. En
resumen:
1) Dios es para nosotros incognoscible e indemostrable
(sentido interior del movimiento de la teora del conoci
miento).
2) Dios es demostrable, pero como algo que deviene y nos
otros entramos en l con nuestra necesidad de ideal (fondo del
movimiento histrico).
Como se ve, la crtica nunca es dirigida centra el ideal mismo, sino
slo contra el problema de averiguar de dnde procede la
contradiccin contra el mismo, de por qu an no se ha alcanzado o
de por qu no es demostrable.
Hay una gran diferencia entre sentir esta necesidad como necesidad
por efecto de la pasin o como un problema del pensamiento.
Aparte de toda consideracin filosfico-religiosa. encontrarnos el
mismo fenmeno: el utilitarismo (socialismo, democra cia) critica el
origen de las valoraciones morales, pero cree en ellas, como el
cristiano. ( Qu ingenuidad, como si subsistiese la moral cuando falta
un Dios que la sancione!) El ms all absolutamente necesario cuando
se quiere conservar sinceramente la fe en la moral.
Problema fundamental: De dnde proviene esta omnipotencia de
la fe? De la fe en la moral? (La cual tambin desconoce que las
mismas condiciones fundamentales de la vida han sido interpretadas
falsamente en favor de la moral, a pesar del conocimiento del mundo
animal y vegetal. La "au-toconservacin": perspctica darwinista de
reconciliacin entre los principios egostas y altruistas.)
254.
La cuestin del origen de nuestras valoraciones morales y de
nuestras tablas de valores no coincide exactamente con su crtica,
como tan a menudo se ha credo; si bien es verdad que la penetracin
en un "pudenda origo" trae consigo para el
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 155
sentimiento un descrdito de la cosa originada y prepara contra
la misma una disposicin de nimo y una actitud crticas.
Qu valor tienen nuestras valoraciones morales, nuestras
tablas de bienes? Qu se va ganando con su sostenimiento?
Quin? En relacin a qu? Respuesta: La vida. Pero qu es
la vida? Aqu se impone la necesidad de un nuevo y ms exacto
concepto de la vida. Mi frmula es sta: la vida es voluntad de
podero.
Qu significa una valoracin moral en s misma? Hace
referencia a otro mundo, a un mundo metafsico? (como lo
crea an Kant, que precede al gran movimiento histrico). En
suma: dnde naci? O no naci? Respuesta: la valoracin
moral es una explicacin, una especie de interpretacin. La
explicacin misma es un sntoma de un determinado estado
fisiolgico y tambin de un determinado nivel de los juicios
dominantes: Quin interpreta? Nuestros afectos.
255.
Todas las virtudes estados fisiolgicos: sobre todo las prin-
cipales funciones orgnicas como necesarias, como bien senti-
das. Todas las virtudes son realmente pasiones refinadas y es-
tados de exaltacin.
La compasin y el. amor a la humanidad, como evolucin del
instinto gensico. La justicia como evolucin de la venganza.
La virtud como juego de resistencia, como voluntad de podero.
El honor como reconocimiento de lo semejante y de lo
equivalente.
256.
Bajo la denominacin de moral comprendo yo un sistema de
valoraciones que se relacionan con las condiciones de vida de
un ser.
257.
Antes se deca de toda moral: "Debe conocerse en sus
frutos." Yo digo de toda moral: "Es un fruto por el cual co-
nozco yo el terreno en que crece."
156 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
258.
Mi tentativa de interpretar los juicios morales como sntomas y
signos de expresin en los que se revelan procesos fisiolgicos, as
como la conciencia de condiciones de conservacin o de crecimiento,
una especie de interpretacin de valores de astrologa, de prejuicios
(de razas, tribus, de diferentes grados, como juventud o decrepitud,
etc.).
Con aplicacin a la moral cristiana europea especialmente: nuestros
juicios morales son sntomas de decadencia, de falta de fe en la vida,
una preparacin para el pesimismo.
Mi principal afirmacin: No hay fenmenos morales, sino meras
interpretaciones morales de estos fenmenos. Esta misma
interpretacin es de origen extramoral.
Qu significa el hecho de haber interpretado una contradiccin en
la existencia? Importancia decisiva: tras de cualquiera valoracin
aparecen, predominando, aquellas interpretaciones morales.
Suponiendo que stas faltaran, cmo mediramos? Y qu valor
tendra entonces el conocimiento, etctera, etc.?
259.
En toda valoracin se trata de una determinada perspectiva :
conservacin del individuo, del grupo, de la raza, del Estado, de una
Iglesia, de una fe, de una cultura. En virtud del "olvido" que nos da
una valoracin de nueva perspectiva, contradictoria, y, en su
consecuencia, de impulsos contradictorios en el hombre. Esto es la
expresin de la enfermedad en el hombre, al contrario de los animales,
en los que cada instinto encuentra su satisfaccin inmediata.
Pero este ser, lleno de contradicciones, tiene en su fondo un gran
mtodo de conocimiento: siente mucho Pro y Contra, se eleva a la
justicia, a la compensacin de la estimacin ms all del bien y del
mal.
El hombre ms sabio sera el ms rico en contradicciones, el que,
por decirlo as, tuviera rganos tctiles para toda clase
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 157
de hombres; y tambin sus grandes momentos de grandiosa
armona, el gran caso tambin en nosotros. Una especie de
movimiento planetario.
260.
"Querer" equivale a querer fines. El "fin" implica una va-
loracin. De dnde proceden las valoraciones? Su funda-
mento no es una norma fija respecto de lo "placentero y
doloroso".
Pero en muchos casos hacemos que un objeto nos sea do-
loroso en virtud de una previa valoracin.
Permetro de las valoraciones morales: Juegan en casi todas
las impresiones de los sentidos. Por ellas coloreamos el
mundo.
Nosotros ponemos los fines y los valores. Tenemos dentro
de nosotros una enorme fuerza de medicin latente; pero en la
comparacin de los valores se nos revelan valores con-
tradictorios, muchas tablas de valores (por consiguiente, nada
con valor en s).
En el anlisis de cada tabla de valores se nos revelan stos
como condiciones de existencia de grupos limitados (y a me-
nudo errneos): para la conservacin.
En la consideracin del hombre actual se evidencia que hay
muy diversos juicios de valor, que ninguna fuerza creadora hay
en ellos ya como fundamento: "la condicin de la existencia"
falta hoy en el juicio moral. Es mucho ms superfluo, nunca ha
sido tan doloroso. Es arbitrario. Caos.
Quin crea el fin que est sobre la humanidad y tambin
sobre el individuo? Antes se quera conservar, con la moral;
pero ahora nadie quiere ya conservar, no hay nada que conser-
var. As, pues, una moral que busca un fin.
261.
Cul es el criterio de la accin moral? 1, su desinters; 2, su
universalidad, etc. Pero esta es tica de gabinete. Hay que
estudiar a los pueblos, cul es en cada caso el criterio y qu es
lo que se expresa con l: una creencia, "tal conducta
158 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
responde a nuestras condiciones de existencia". Inmoral sig-
nifica "lo que conduce a la ruina". Ahora todas esas comuni-
dades en que han sido encontradas estas afirmaciones han pe-
recido ; algunas de estas proposiciones han sido subrayadas de
nuevo, porque cada comunidad que se crea las hace de nuevo
necesarias, por ejemplo, "no robars". En tiempos en que el
sentimiento de la comunidad no poda ser exigido (por ejemplo,
en el "Imperium romanum), lo que se pretenda era "la
salvacin del alma", dicho en lenguaje religioso; o la
"maximacin de la dicha", hablando en trminos filosficos.
Porque ni siquiera los filsofos moralistas griegos nada ms
sentan con su po/lij.
262.
LA NECESIDAD DE LOS FALSOS VALORES.No se
puede impugnar un juicio demostrando su condicionalidad: con
esto no queda abolida su necesidad. Los falsos valores no se
desarraigan con razonamientos, como una ptica curvilnea de
los ojos de un enfermo. Hay que comprender la necesidad de su
existencia contingente; son efectos de causas que no tienen
nada que ver con las razones.
263.
Ver y mostrar el problema de la moral: esto es, a mi juicio, el
nuevo tema y lo principal. Yo niego que esto se haya hecho en
la filosofa moral hasta hoy.
264.
Cun falsa, cun engaada ha estado la humanidad en el
hecho fundamental de su vida interior! Tener los ojos ce-
rrados, tener boca y cerrar la boca!
265.
Falta la ciencia y la conciencia de las vicisitudes del juicio
moral y sobre el hecho de que ya varias veces lo "bueno" y lo
"malo" ha sido rebautizado. Con la frase "moralidad de la
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 159
moral" he hecho yo referencia a uno de estos desplazamientos.
Tambin la conciencia ha renovado sus esferas: hubo un
remordimiento de conciencia del rebao.
266.
A. La moral como obra de la inmoralidad.
1) Para que los valores morales se impongan deben cola
borar muchas fuerzas y pasiones inmorales.
2) La creacin de valores morales es obra de sentimientos
y consideraciones inmorales.
B. La moral como obra del error.
C. La moral en contradiccin progresiva consigo rnisma.
RECOMPENSA.Veracidad, duda, e)poxh/, juicio.
Inmoralidad de la fe en la moral.
Las etapas.
1) Dominio absoluto de la moral: todos los fenmenos
biolgicos medidos y regulados por ella.
2) Tentativa de identificacin de la vida y la moral (sis
tema de un escepticismo creciente: la moral no debe ser ya
sentida como contraste: varios medios y un camino trascen
dente.
3) Oposicin de la vida a la moral: la moral juzgada y
condenada por la vida.
D. En qu medida es perjudicial para la vida la moral.
a) Al goce de la vida, a la gratitud hacia la vida, etc.
b) Al embellecimiento, al ennoblecimiento de la vida.
c) Al conocimiento de la vida.
d) Al desarrollo de la vida, en cuanto pretende divorciar
de ella los ms altos fenmenos de la vida.
E. Contrapartida: su utilidad para la vida.
1) La moral como principio de conservacin de los ms
grandes conjuntos como limitacin de sus miembros:
"el instrumento".
2) La moral como principio de conservacin en relacin
con el peligro interior del hombre por las pasiones: "la mo
deracin".
3) La moral como principio contrario de la terrible explo
sin de los poderosos: el "miserable".
160 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
267.
Es bueno tomar en un sentido burgus determinado y estricto
los conceptos "justo" e "injusto", como "obra rectamente y no
temas a nadie": esto es conforme a un determinado esquema
global, dentro del que una comunidad desarrolla sus deberes
morales.
No hemos de pensar con desprecio en aquello que durante
veinte siglos disciplin moralmente nuestro espritu.

268.
No hay que confundir dos tipos de moral: una moral con la que
se defienden los instintos sanos contra la decadencia creciente, y
otra con la cual esta decadencia se formula, se justifica y avanza.
La primera suele ser estoica, dura, tirnica (el estoicismo era l
mismo tal camisa de fuerza moral); la otra, fantica, sentimental,
misteriosa, tiene de su parte a las mujeres y a los "buenos
sentimientos" (el primer cristianismo fue tal moral).
269.
El moralismo como fenmeno puesto en evidencia. Tambin
como enigma. El fenmeno moral nos ha preocupado como
enigma. Hoy sabra yo dar una respuesta: "Qu significa que para
m el bien del prjimo deba tener ms valor que el mio propio?"
Pero el prjimo debe estimar el valor de su bienestar de otra
manera que yo, es decir, debe subordinar mi bien al suyo. Qu
significa el "t debes", que los mismos filsofos consideran como
"dado"?
La idea, aparentemente desconcertante, de que un individuo
debe tener en ms la accin que realiza con su prjimo que la que
realiza consigo mismo, y que ste otro, a su vez, debe hacer lo
mismo, etc. (que las acciones slo se deben llamar buenas cuando
al realizarlas no pensamos en nosotros mismos, sino en el bien del
prjimo), tiene un sentido: es
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 161
en efecto, el instinto del sentimiento de la comunidad, que est
basado en el juicio de que el individuo vale poco en s mismo,
pero que vale mucho en unin con los dems, suponiendo que
los individuos formen una comunidad con sentimiento y
conciencia comn. Es decir, que se trata de una especie de
ejercicio de la mirada en una determinada direccin, de la
voluntad de una ptica con la cual se quiere hacer imposible
mirarse a s mismo.
Mi idea es que faltan los fines y stos tienen que ser in-
dividuales ! Vemos la tendencia general: cada individuo es
sacrificado y sirve instrumento. Id por las calles y encontraris
puros "esclavos". Dnde van? Qu quieren?
270.
Cmo es posible que haya alguien que slo se respete con
referencia a valores morales, que todo lo subordine y tenga en
menos ante el Bien y el Mal, perfeccin, salud del alma,
etctera? Por ejemplo, Enrique Federico Amiel. Qu significa
la idiosincrasia moral?, yo pregunto psicolgicamente y
tambin fisiolgicamente; por ejemplo, Pascal. Por consi-
guiente, en casos en que se dan tambin otras cualidades su-
periores, y aun en el caso de Schopenhauer, que, evidentemen-
te, estimaba lo que no tena ni poda tener..., no se tratar de
una mera interpretacin moral, por hbito, de estados positivos
de dolor y desplacer? No se tratar de una determinada cate,
estimaba lo que no tena ni poda tener..., no se tratar de tiples
sentimientos de malestar y cree explicarlos con hiptesis
morales? De modo que hasta un ocasional bienestar y
sentimiento de vigor aparece iluminado bajo la ptica de la
"buena conciencia", de la proximidad de Dios, de la conciencia
de redencin?... As, pues, el que posee una idiosincrasia moral
tiene su propio valor: 1) Ya en la aproximacin al tipo social de
virtud: es "hombre honrado", "hombre justo"; estado medio de
alta consideracin: mediocre en sus capacidades, pero en todas
sus aspiraciones honrado, concienzudo, firme, estimado,
probado; 2) Ya sea que crea poseer este valor porque no sabe
interpretar de otra manera todos sus
162 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
estados: se desconoce a s mismo y se interpreta de este modo. La
moral es el nico esquema de interpretacin frente al cual el
hombre puede soportarse a s mismo, una especie de orgullo?

271.
EL PREDOMINIO DE LOS VALORES MORALES.
Consecuencia de este predominio: la corrupcin de la psicologa,
etc., la fatalidad que por todas partes va aneja a ella. Qu
significa este predominio? De qu es indicio?
De una afirmacin o de una negacin ms imperiosa en este
terreno. Se han utilizado todas las formas de imperativo para hacer
aparecer los valores morales como determinados: han sido
ordenados durante el ms largo tiempo: parecen instintivamente ser
mandatos interiores... Las condiciones de subsistencia de la
sociedad se expresan por el hecho de que los valores morales son
considerados como indiscutibles. La prctica, es decir, la utilidad
que hay en entenderse recprocamente con motivo de los valores
superiores, ha llegado a una especie de sancin. Vemos utilizados
todos los medios por los que la reflexin y la crtica pueden ser
paralizadas en este terreno : cual es todava la actitud de Kant, sin
hablar de los que consideran que es inmoral querer hacer
"investigaciones" en este terreno.
272.
"Mi propsito": demostrar la absoluta homogeneidad en todos
los hechos y la aplicacin de las diferenciaciones morales
condicionadas por la perspectiva: demostrar que todo aquello que
es alabado desde el punto de vista moral es esencialmente de la
misma naturaleza que lo inmoral, y que toda evolucin moral ha
sido conseguida por medios inmorales y con fines inmorales; y
que, a la inversa, todo lo que se ha considerado como inmoral,
desde el punto de vista econmico, es lo superior y lo principal, y
que una evolucin orientada hacia una mayor plenitud de vida est
condicionada necesariamente por el progreso de la inmoralidad.
"Verdad", el grado en que nosotros nos permitimos el examen de
estos hechos.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 163
273.
En ltimo trmino, no nos apuremos: se necesita mucha
moralidad para ser inmoral de esta manera tan pura; quiero hacer
una comparacin:
Un fisilogo que se interesa por una enfermedad, y un enfermo
que quiere ser sanado por l, no tienen los mismos intereses.
Supongamos que dicha enfermedad es la moral pues realmente
es una enfermedady que nosotros los europeos somos los
enfermos: qu tormentos y qu dificultades no se originaran si
nosotros los europeos fusemos a la vez curiosos observadores y
fisilogos! Llegaremos a desear seriamente vernos libres de la
moral? Aparte de la cuestin de si podramos, de si podremos ser
curados?
274.
DE QUE ES LA MORAL VOLUNTAD DE PODERO. El
rasgo comn en la historia de la moral, desde Scrates, es la
tentativa hecha para llevar los valores morales a la hegemona
sobre todos los dems valores, de manera que sean no solamente
guas y jueces de la vida, sino tambin guas y jueces: 1) del
conocimiento, 2) de las artes, 3) de las aspiraciones polticas y
sociales. "Llegar a ser mejor", considerado como la nica tarea, y
no siendo todo lo dems ms que un medio hacia este fin (o
perturbacin, dificultad, peligro: y debe, por consiguiente, ser
combatido hasta la destruccin...). Hay un momento semejante en
China. Tambin le hay en la India.
Qu significa, por parte de los valores morales, esta voluntad
de podero que se ha desarrollado hasta ahora en la tierra en las
grandes evoluciones?
Respuesta: tres potencias hay ocultas detrs de ella: 1) el
instinto de rebao, dirigido contra los fuertes e independientes; 2)
el instinto de los que sufren y de los desheredados contra los
felices; 3) el instinto del mediocre contra los privilegiados.
Ventaja enorme de este movimiento, cualquiera que sea la dosis
de crueldad, de falsedad y de espritu limi-
164 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
tado de que ha dado muestras (pues la historia de la lucha de la
moral con los instintos fundamentales de la vida es la mayor
inmoralidad que ha habido hasta ahora sobre la tierra...).
275.
Lo ms difcil es ver un problema en aquello mismo que
constituye nuestra vida y nuestros hbitos: el ojo no est
conformado para ello: esto es lo que a m me parece que ocurre
con la moral.
El problema "cada hombre como objeto para otro" se presta a
las mayores supercheras: en s mismo, nada!
El problema "t debes": una inclinacin que no sabe fun-
damentarse, a semejanza de lo que ocurre con el instinto sexual,
no debe caer bajo la sancin de los instintos; al contrario, debe ser
su ley y su juez!
El problema de la "igualdad", mientras que todos nosotros
estamos necesitados de distinguirnos: aqu precisamente debemos,
por el contrario, poner nuestras exigencias como los dems. Es
esto tan absurdo, tan chocante, tan disparatado; pero es sentido
como sagrado, como superior en rango, la contradiccin racional
aqu apenas es advertida.
El sacrificio y la abnegacin como cosas excelentes, la obe-
diencia absoluta a la moral y la creencia en la igualdad de todos
ante sta.
La negligencia y el abandono del bienestar y de la vida como
cosas excelentes, la perfecta renuncia a la valoracin propia, el
riguroso anhelo de ver a todos renunciar a lo mismo. "El valor de
las acciones est determinado: cada individuo est sometido a esta
valoracin."
Veamos: habla una autoridad; quin habla? Hay que dispensar
al orgullo humano que busca esta autoridad lo ms alto posible
para verse lo menos humillado posible. Por consiguiente: habla
Dios!
Necesitamos a Dios como una sancin absoluta, que no admita
apelacin, como un "imperativo categrico"; y, mientras se crey
en la autoridad de la razn, necesitbamos una entidad metafsica
que logificase todo esto.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 165
Suponiendo ahora que existe la fe en Dios, se pregunta de
nuevo: "Quin habla?" Mi respuesta est tomada no de la
metafsica, sino de la fisiologa animal, y es sta: habla el instinto
de rebao. Quiere el seoro, y por esto dice: "T debes!"; quiere
que el individuo no tenga valor ms que en relacin con el todo, en
provecho del todo; odia la independencia individual: vuelve el
odio de todos los individuos contra s.
276.
Toda la moral europea tiene por fundamento la utilidad del
rebao; la fatalidad de todos los hombres grandes y raros consiste
en que todo lo que les hace descollar les acarrea la difamacin y la
calumnia. Precisamente el vigor del hombre actual es la causa del
pesimismo: los mediocres son alegres, como el rebao que no tiene
conciencia ni preocupaciones morales. (Para el pesimismo de los
fuertes: Pascal, Schopenhauer.)
Cuanto ms peligrosa parece una cualidad del rebao tanto ms
fundadamente es apreciada.
277.
MORAL DE LA VERACIDAD EN EL REBAO."T debes
ser fcil de comprender, tu interior debe transparentarse por
seales claras y constantes; de lo contrario, te consideraremos
peligroso, y si eres malo, la facultad de disimular es lo peor para el
rebao. Nosotros despreciamos lo misterioso, lo encubierto. Por
consiguiente, debes tenerte t mismo por cognoscible, no te debes
ocultar, no debes creer en tu transformacin." De este modo el
imperativo de la veracidad presupone la cognoscibilidad y la
permanencia de la persona. En realidad, es asunto de educacin el
infundir en los miembros del rebao una determinada creencia
sobre la naturaleza del hombre: primero crea esta fe, y luego exige
"veracidad".
166 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
278.
Dentro del rebao, de cada comunidad, es decir, "inter pa-
res", tiene perfecto sentido la sobreestimacin de la veracidad.
No dejarse engaar, y, por consiguiente, no engaarse como
persona moral: recproca obligacin entre iguales! Por lo que
se refiere al exterior, el peligro y la prudencia exigen que nos
pongamos en guardia contra el engao, y, como previa
condicin para ello, tambin en lo interior. La desconfianza
como fuente de la veracidad.
279.
PARA LA CRITICA DE LAS VIRTUDES DEL REBA-
O.La "inertia" es activa: 1) en la confianza, porque la
desconfianza necesita la tensin, la observacin, la reflexin; 2)
en la veneracin, donde el espacio que separa del poder es
grande y la sumisin necesaria: para no temer, se trata de amar,
de venerar y de interpretar las diferencias de poder, por las
diferencias de valor, de suerte que las relaciones "no sublevan
ya"; 3) en el sentido de la verdad, qu es lo verdadero?; se da
una explicacin que necesita un mnimum de esfuerzo
intelectual; adems, la mentira exige una tensin; 4) en la
simpata: ponerse a igual nivel, tratar de experimentar el mismo
sentimiento, aceptar un sentimiento que ya existaqu
alivio!es algo pasivo frente a la actividad que se garantiza y
utiliza constantemente los derechos ms propios de la
evaluacin: esta actividad no admite reposo; 5) en la
imparcialidad y frialdad del juicio: se teme el esfuerzo de la
pasin y se prefiere mantenerse aparte, permanecer objetivo; 6)
en la lealtad: gusta ms obedecer a una ley que existe ya que no
crearse otra, imponerse a s propio y a los dems el temor del
mando: mejor someterse que reaccionar; 7) en la tolerancia: el
temor de ejercer el derecho, de juzgar.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 167
280.
El instinto del rebao evala el centro y el medio como lo que
hay ms alto y ms precioso: el sitio en que se encuentra la
mayora, la manera cmo se encuentra all. Por esto, tal instinto se
opone a toda jerarqua que considere una elevacin, al mismo
tiempo, como un abandono del mayor nmero, para descender a
las minoras. El rebao considera la excepcin, tanto la que se
encuentra por debajo como la que se encuentra por encima de l,
como algo que toma respecto de l una actitud hostil y peligrosa.
Su artificio, con relacin a la excepcin de arriba, los hombres ms
fuertes, ms poderosos, ms sabios, ms fecundos, es decidirlos al
papel de guardianes, de pastores, de conductores, lo que hace de
ellos sus primeros servidores: ha transformado de este modo un
peligro en un beneficio. En el centro el temor cesa: all no se est
solo con nadie ni con nada; all hay igualdad; all no se siente
como un reproche de su propia existencia, sino como la existencia
verdadera; all reina el contento. La desconfianza se ejerce con
respecto a las excepciones; ser una excepcin es considerado como
una falta.
281.
"Si fundndonos en el instinto de la comunidad imponemos
preceptos y prohibimos ciertos actos, no nos prohibimos si
poseemos alguna razn, una manera de ser, un sentimiento, sino
solamente cierta corriente, cierta aplicacin de este modo de ser,
de este sentimiento." Pero entonces llega el idelogo de la virtud,
el moralista, y dice: " Dios quiere los corazones! De qu sirve
que os privis de ciertas acciones? No por eso seris mejores!"
Respuesta: "Seor virtuoso de largas orejas, nosotros no queremos
ser mejores, estamos muy satisfechos de nosotros mismos; lo nico
que no queremos es perjudicarnos los unos a los otros; por esto
defenderemos ciertos actos en ciertas condiciones, es decir,
respecto de nosotros mismos, mientras que no sabramos honrar lo
bastante los actos mismos, a condicin de que se aplicaran a ad-
168 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
versarlos de la comunidad, por ejemplo, a usted. Nosotros
educamos a nuestros hijos en vista de estos preceptos; crecen bajo
esta disciplina; si estuvisemos animados de este radicalismo que
place a Dios y que recomienda vuestra santa locura, si tuviramos
el espritu lo bastante mal conformado para condenar la fuente de
estos actos, el "corazn", el "sentimiento", condenaramos
entonces nuestra existencia, y, con ella, su condicin suprema: un
sentimiento, un corazn, una pasin, a la que rendimos los honores
supremos. Nosotros evitamos, por nuestro mandato, que este
sentimiento estalle de una manera inoportuna y trate de abrirse
vas; nosotros obramos sabiamente dndonos semejantes leyes,
nosotros tambin somos morales... No sospechis cunto nos
cuesta, qu sacrificios, qu disciplina, cuntas victorias sobre
nosotros mismos, cun duros necesitamos ser? Nosotros somos
vehementes en nuestros deseos; hay momentos en que querramos
consagrarnos a nosotros mismos... Pero "el espritu pblico" se
hace dueo de nosotros...; observad, pues, que sta es casi una
definicin de la moralidad."
282.
La debilidad de la bestia de rebao engendra una moral se-
mejante a la que engendra la debilidad del decadente: se com-
prenden, se unen (los grandes religiosos de decadencia cuentan
siempre con el socorro del rebao). Todos los rasgos enfermizos
estn ausentes en la bestia de rebao; sta misma tiene un valor
inapreciable, pero su incapacidad para dirigirse necesita para ella
un "pastor": esto es lo que comprenden los sacerdotes... El Estado
no es ni bastante ntimo ni bastante secreto: la direccin de las
conciencias se le escapa. Cmo ha sido enfermada la bestia del
rebao por el sacerdote?
283.
EL ODIO CONTRA LOS PRIVILEGIADOS DEL CUERPO Y
DEL ALMA.Rebelin de los odiosos, de los fracasados contra
los bellos, orgullosos y bien humora-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO
169
dos. Sus medios: "no hay mrito alguno", "el peligro es enorme:
debemos temblar y sentir malestar", "la naturalidad es mala; lo recto
es ir contra la naturaleza". Tambin contra la razn (lo contranatural
como superior).
De nuevo son los sacerdotes los que explotan este estado de nimo
y atraen al pueblo hacia ellos. "El pecador", al cual ama Dios ms que
al "justo". Esta es la lucha contra el "paganismo" (el remordimiento
de conciencia como medio para destruir la armona de las almas).
El odio de los mediocres contra los mejor dotados, el rebao contra
los independientes. (La moral como verdadera moralidad.) Vuelta
contra el egosmo: slo tiene valor lo que aprovecha "al otro". "Todos
somos iguales": contra el instinto de dominacin, contra los "seores"
en general; contra el privilegio; contra los sectarios, los espritu libres
y los escpticos; contra la filosofa (como instrumento e instinto de
investigacin); en los filsofos, el "imperativo categrico", la esencia
de la moral, "universalidad y ubicuidad".
284.
Las condiciones y los deseos que hay que alabar: apacible, justo,
sobrio, modesto, respetuoso, delicado, bravo, casto, honesto, fiel,
creyente, recto, confiado, resignado, piadoso, servicial, concienzudo,
sencillo, dulce, justo, generoso, indulgente, obediente, desinteresado,
sin envidia, bueno, laborioso.
Distingamos hasta qu punto semejantes cualidades estn
condicionadas como medios para llegar a una voluntad y a un fin
determinados (con frecuencia a un "mal fin"); o bien como
consecuencias naturales de una pasin dominante (por ejemplo, la
intelectualidad); o tambin como expresin de una necesidad, quiero
decir como condiciones de existencia (por ejemplo, ciudadano,
esclavo, mujer, etc.).
En resumen: todos, en cuanto son, no se les considera como
"buenos" por ellos mismos, sino conforme a la medida de la
"sociedad", del "rebao", como medio para llegar al fin de stos,
necesario para mantenerlos y hacerlos
170 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
progresar, consecuencia de un verdadero instinto de rebao en
el individuo: estn, pues, al servicio de un instinto que es
fundamentalmente diferente de estas condiciones de virtud.
Pues, en sus relaciones con el exterior, el rebao es egosta,
despiadado y lleno de rencores, de desconfianza y de espritu
tirnico. En el hombre "bueno" es donde se puede hacer salir el
antagonismo: hace falta que posea las cualidades opuestas a las
del rebao.
Enemiga del rebao contra la jerarqua: su instinto le
predispone en favor de la igualdad (Jess-Cristo). Respecto de
los aislados y fuertes (los soberanos), es hostil, injusto, carece
de medida, es indiscreto, impertinente, no tiene con-
sideraciones, es cobarde, mentiroso, falso, despiadado, disi-
mulado, curioso, vido de venganza.
285.
Yo enseo: el rebao trata de conservar un tipo y se defiende
contra las dos tendencias contrarias, tanto contra la
degenerativa (criminal, etc.) como contra la evolutiva. La
tendencia del rebao se dirige hacia la tranquilidad y la con-
servacin, no hay nada creador en l.
Los sentimientos agradables que nos inspiran el bien, la
benevolencia, la justicia (en oposicin a la tensin, al temor,
que el hombre original nos produce), son nuestros sentimientos
de seguridad e igualdad personal: el animal de rebao mag-
nifica, por consiguiente, la naturaleza de rebao y se siente a
gusto en ella. Este juicio de bienestar es disfrazado con bellas
palabras: as nace la "moral". Pero obsrvese el odio del rebao
contra los veraces.
286.
Qu poco nos conocemos! Cuando escuchamos en nosotros
mismos la voz del imperativo, como le entiende el altruismo,
pertenecemos al rebao. Cuando nos sentimos posedos del
sentimiento contrario, cuando sentimos el peligro de las
acciones desinteresadas y abnegadas, su error, entonces no
pertenecemos al rebao.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 171
287.
Mi filosofa se encamina a la creacin de un orden je-
rrquico, no a una moral individualista. El sentido del rebao
suele dominar en el rebao, pero no salir fuera de l: los jefes
del rebao necesitan una valoracin en absoluto diferente de
sus acciones, as como los independientes o los "animales de
presa", etc.
3. GENERALIDADES MORALES
288.
LA MORAL COMO TENTATIVA DE ESTABLECER EL
ORGULLO HUMANO.La teora del libre arbitrio es
antirreligiosa. Quiere crear en el hombre un derecho a tenerse
por causa de sus estados y de sus actos superiores: es una
forma del sentimiento de orgullo creciente.
El hombre siente su poder, su felicidad, como se suele decir;
y es preciso que, frente a este estado, su voluntad entre en
juego: de lo contrario no le pertenecera. La virtud es la
tentativa de considerar un hecho de la voluntad, en el presente
o en el pasado, como un antecedente necesario a cada sen-
timiento de felicidad elevada e intensa: si la voluntad de ciertos
actos est regularmente presentada en la conciencia, se puede
prever que su efecto ser un sentimiento de podero. Esta es
una simple ptica de la psicologa: siempre con la falsa
suposicin de que nada nos pertenece, a menos que no sea bajo
forma de voluntad en nuestra conciencia. Toda la doctrina de la
responsabilidad est ligada a esta psicologa ingenua, a saber:
que la voluntad es nicamente una causa y que es preciso tener
conciencia de que se ha manifestado la voluntad para poder
considerarse a s mismo como una causa.
Se produce un contramovimiento: el de los moralistas, con el
mismo prejuicio de siempre, el de creer que no somos res-
ponsables sino cuando hemos querido. El valor del hombre es
fijado como valor moral; por consiguiente, su valor debe ser
una "causa prima"; por consiguiente, debe haber un
172 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
principio en el hombre, un "libre arbitrio" que sera la causa
primera. Siempre hay aqu una reserva mental: si el hombre no es
causa primera, en cuanto voluntad es irresponsable; por
consiguiente, no hay competencia moral: la virtud y el vicio
seran, por lo tanto, automticos y maquinales.
"In somma": para que el hombre pueda tenerse respecto a s
mismo es necesario que sea capaz tambin de ser malo.
289.
LA HIPOCRESA COMO CONSECUENCIA DE LA MORAL
DEL "LIBRE ARBITRIO".Un paso en la evolucin del
sentimiento de podero es haber provocado nosotros nuestros
estados superiores (nuestra perfeccin), haberse causado a s
mismo; por consiguiente, y para decirlo de una vez, haberlos
querido...
(Crtica: toda accin perfecta es precisamente inconsciente, y no
querida; la conciencia expresa un estado personal incompleto y a
menudo enfermizo. La perfeccin personal, como condicionada
por la voluntad, como conciencia, como razn con dialctica, es
una caricatura, una especie de paradoja... El grado de conciencia
hace imposible la perfeccin... forma de hipocresa.)
290.
La hiptesis moral, con fines de justificar a Dios, deca: "Es
preciso que el mal sea realizado voluntariamente (y esto slo para
que se pudiera creer que el bien era realizado tambin
voluntariamente), y, por otra parte, todo mal y todo sufrimiento
tienen un fin saludable.
La idea de "falta" no deba remontarse hasta la causa primera
del mundo, y la idea de "castigo" era considerada como un
beneficio educador; por consiguiente, como el acto de un Dios
bueno.
Dominio absoluto de la evaluacin moral por encima de
cualquier otra evaluacin; se estaba en la seguridad de que Dios
no poda ser malo ni poda hacer nada malo, es decir, que a la
palabra perfeccin no se daba otro sentido que el de perfeccin
moral.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 173
291.
Qu falso es decir que el valor de un acto depende de lo que le
ha precedido en la conciencia! Y con este criterio se ha medido la
moralidad, y aun la criminalidad...
El valor de un acto debe ser medido por sus consecuencias
dicen los utilitaristas; evaluarle por su origen implica una
imposibilidad: la de conocer este origen.
Pero podemos asimismo conocer las consecuencias? A cinco
pasos todo lo ms. Quin puede decir todo lo que provoca, todo lo
que suscita un acto, todo lo que excita contra l? Sirve de
estimulante? Sirve de chispa que hace arder una materia
explosiva?... Los utilitarios son ingenuos. Y, en resumidas cuentas,
tenemos que saber an lo que es til; y, en este punto, tampoco su
mirada ve ms all de cinco pasos... No tienen idea de la gran
economa, que no puede prescindir del mal.
No conocemos el origen, no conocemos las consecuencias; por
consiguiente, un acto tiene en general algn valor?
Nos queda el acto mismo: los fenmenos que le acompaan en
la conciencia, el s o el no que sigue a su ejecucin: el valor de un
acto reside en los fenmenos subjetivos que le acompaan? (esto
sera medir el valor de la msica por el placer o desplacer que nos
causa... que causa a su autor...). Es evidente que el acto va
acompaado de sentimientos de valor, del sentimiento de poder, de
coaccin, de impotencia, por ejemplo, la libertad, el espritu de
facilidad; y, poniendo de otro modo la cuestin: se podra reducir
el valor de una accin a valores fisiolgicos, saber si es la
expresin de la vida completa o de la vida difcil? Quiz su valor
biolgico se exprese de este modo...
Si, pues, el acto no puede ser estimado ni segn su origen, ni
segn sus consecuencias, ni segn los fenmenos que le
acompaan, su valor permanece desconocido...
292.
Hay una desnaturalizacin de la moral que consiste en querer
separar los actos de los hombres que los ejecutan, en que-
174 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
rer volver el odio y el desprecio contra el "pecado"; se cree que
existen actos que, por s mismos, son buenos o malos.
Restablecimiento de la "naturaleza"; por s mismo un acto est
completamente desprovisto de valor: lo importante es saber de qu
se trata. El mismo "crimen" puede ser, en algn caso, un privilegio
superior, y, en otro, una mancha. De hecho, el egosmo de los
jueces es el que interpreta una accin (o al autor de sta) segn les
es til o nocivo a ellos mismos (o en relacin con su semejanza o
desemejanza).
293.
El concepto "una accin reprensible" nos llena de dificultades.
Nada de lo que sucede puede ser en s reprensible, pues no se
hubiera podido evitar; todas las cosas estn tan ntimamente
ligadas unas a otras, que si quisiramos excluir alguna,
excluiramos a! mismo tiempo todas las dems. Un acto
reprensible sera, por consiguiente, generalizado, un mundo
reprobado...
Y aun entonces, en un mundo reprobado la reprobacin sera
tambin reprensible... Y la consecuencia de una manera de pensar
que rechazase todo sera una prctica que afirmase todo... Si el
devenir es un gran anillo, todas las cosas tendrn el mismo valor,
sern igualmente eternas, igualmente necesarias. En todas las
correlaciones de s y no, de preferencia y de exclusin, de amor y
de odio, slo se expresa una perspectiva, el inters que presentan
tipos determinados de la vida: en s todo lo que es pronuncia un si.
294.
CRITICA DE LOS SENTIMIENTOS SUBJETIVOS DE
VALOR?La conciencia. En otro tiempo se hacia este
razonamiento: la conciencia rechaza esta accin; por consiguiente,
esta accin es vituperable. De hecho, la conciencia reprueba una
accin porque la ha reprobado durante largo tiempo. No hace ms
que volver a repetir: no crea valores. Lo que en otro tiempo nos
determinaba a rechazar ciertos
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 175
actos no era la conciencia, sino el juicio (o el prejuicio) de las
consecuencias... La aprobacin de la conciencia, el sentimiento
de bienestar que causa la "paz consigo mismo" son del mismo
orden que el placer de un artista ante su obra: no prueban
nada... El contento no es una medida para evaluar aquello a lo
que se refiere, como tampoco la falta de contento puede servir
de argumento contra el valor de una cosa. Estamos muy lejos
de saber lo suficiente para poder evaluar la medida de nuestros
actos: para ello nos falta la posibilidad de adoptar un punto de
vista objetivo: aun cuando reprobsemos un acto, no seramos
jueces, sino partes... Los nobles sentimientos que acompaan a
un acto no prueban nada a favor de ste: a pesar de un estado de
elevacin muy pattico, el artista puede producir una obra
insignificante. Sera mejor decir que estas impulsiones son
engaosas: desvan nuestra mirada, nuestra fuerza de juicio
crtico, desvan la precaucin, la sospecha que nosotros
hacemos una tontera: nos vuelven estpidos.
295.
Somos los herederos de dos milenios de viviseccin de la
conciencia y de autocrucifixin: de aqu procede nuestro gran
ejercicio, nuestra maestra quiz, nuestro refinamiento en cada
caso; tenemos una inclinacin natural a confraternizar con la
mala conciencia.
Sera posible una tentativa en direccin contraria: la in-
clinacin no natural, es decir, la inclinacin al ms all, con-
traria a los sentidos, contraria al pensamiento, contraria a la
naturaleza; en una palabra, la inclinacin a hermanar el ideal
tradicional, el ideal calumnioso de la naturaleza con la mala
conciencia.
296.
Los grandes crmenes en la psicologa:
1) Se ha falsificado todo desplacer, toda desgracia, mez-
clando a ellos la culpabilidad (la falta); se ha arrebatado al
dolor su inocencia.
176 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
2) Se ha estigmatizado todos los sentimientos de placer
intenso (la petulancia, la voluptuosidad, el triunfo, el orgullo,
la audacia, el conocimiento, la seguridad y la dicha en s), se
les ha hecho sospechosos, viendo en ellos el pecado y la se
duccin.
3) Se han dado los nombres ms sagrados al sentimiento
de debilidad, a las cobardas ntimas, a la falta de valor per
sonal; se les ha colmado de los nombres ms sagrados, para
ensear que son deseables en el sentido ms elevado.
4) Se ha dado una falsa interpretacin a todo lo que es
grande en el hombre, para hacer de ello la renunciacin y el
sacrificio de s mismo en favor de alguna otra cosa para los
dems; aun en el conocedor, aun en el artista, el despojo de
la personalidad ha sido traidoramente presentado como la cau
sa del ms alto conocimiento, del saber ms profundo.
5) Se ha falsificado el amor para hacer de l el abando
no (y el altruismo), siendo as que, en realidad, es una toma
de posesin, y solamente en la superabundancia de la perso
nalidad abandona algo de s mismo. nicamente las perso
nas ms enteras pueden amar; los que han despojado su per
sonalidad. Los "objetivos" son los peores amantes (pregun
tdselo a las mujeres). Lo mismo sucede con el amor de
Dios o de la patria: es preciso poder descansar fuertemente
en s mismo (el egosmo es la intensificacin del yo; el al
trusmo, la intensificacin del no-yo).
6) Se ha considerado la vida como un castigo; la felici
dad, como una tentacin; la pasin, como algo diablico;
la confianza en s, como impa.
Toda esta psicologa es una psicologa del obstculo, una
especie de amurallamiento por terror; por una parte, la mayora
(los desheredados y los mediocres) quieren ponerse en guardia
contra los ms fuertes (y destruirlos en su desarrollo), y, por
otra parte, quieren santificar y hacer guardar nicamente los
instintos que les hacen prosperar. Recordad el sacerdocio judo.
297.
Los residuos de la depreciacin de la naturaleza por la
transcendencia moral, valor de renunciacin, culto del altrus-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 177
mo, creencia en una recompensa en el curso de los aconteci-
mientos, creencia en la "bondad", en el "genio" mismo, como si
tanto el uno como el otro fueran la consecuencia de la
renunciacin; la continuacin de la sancin de la Iglesia en la vida
civil; querer a todo precio desconocer la historia (como si sta
fuera obra educatriz para los fines morales), o ser pesimista
respecto de la historia (este ltimo estado de espritu es una
consecuencia de la depreciacin de la naturaleza tanto como de
esta seudojustificacin, de esta insistencia en no querer mirar lo
que ve el pesimista).
298.
"LA MORAL POR LA MORAL".Este es un grupo im-
portante en la desnaturalizacin de la moral; aparece como ltimo
valor. En esta fase, la religin se impregna de ella: ste es el caso
del judaismo, por ejemplo. Y del mismo modo existe una fase en
que se separa de nuevo de la religin y en que ningn Dios le
parece bastante moral: entonces prefiere un ideal impersonal...
Esto es lo que sucede actualmente.
"El arte por el arte", principio peligroso tambin: se introduce
de este modo en las cosas una oposicin peligrosa, y se termina
por una calumnia de la realidad (idealizacin en el sentido de la
fealdad). Cuando se arranca un ideal de la realidad, se rebaja la
realidad, se la empobrece, se la calumnia. "La belleza por la
belleza", "la verdad por la verdad", "el bien por el bien": stas son
las tres frmulas del mal de ojo para la realidad. El arte, el
conocimiento, la moral son medios: en vez de reconocer en ellos la
intencin de hacer la vida ms intensa, se les ha puesto en relacin
con una oposicin de la vida, con "Dios": en cierto modo, como
revelaciones de un mundo superior, al que se ve, de tiempo en
tiempo, a travs de ste...
"Bello y feo", "verdadero y falso", "bueno y malo": estas
separaciones y estos antagonismos revelan condiciones de
existencia y de gradacin, no slo en el hombre en general, sino en
cualquier complejo slido y duradero que quiere se-

178 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
pararse de sus adversarios. La guerra que de este modo se crea es
el punto esencial: es un medio de separacin que refuerza el
aislamiento.
299.
NATURALISMO MORALISTA. Reduccin del valor moral,
sobrenatural, emancipado en apariencia, a su "naturaleza"
verdadera; es decir, a la inmoralidad natural, a la utilidad natural,
etc. Yo puedo designar las tendencias de estas consideraciones
bajo el nombre de naturalismo moralista; mi tarea es hacer volver
los valores morales, emancipados en apariencia, y que han perdido
su naturaleza, a su verdadera naturaleza, es decir, a su
"inmoralidad" natural.
NB. Comprese con la "santidad" judaica en su base natural:
est, as como de su ley moral soberana, emancipada de su
naturaleza (hasta en oposicin con la naturaleza).
Etapas de la desnaturalizacin de la moral (la llamada
"idealizacin"):
Como camino para la felicidad individual.
Como consecuencia del conocimiento.
Como imperativo categrico.
Como camino para la santidad.
Como negacin de la voluntad de vivir.
(La progresiva enemistad de la moral con la vida.)
300.
La hereja oprimida y borrada en la moral. Concepto: moral
pagana, moral de los seores, "virt".
301.
Mi problema: qu perjuicios ha sufrido hasta aqu la hu-
manidad por la moral tanto como por su moralidad? Daos
espirituales, etc.
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 179
302.
Que se arrinconen finalmente las valoraciones humanas,
pues slo tendran valor como valores de rincn. Ya han des-
aparecido muchas especies de animales; suponiendo que tam-
bin desapareciese el hombre, no se perdera nada. Se debe ser
lo suficientemente filsofo para no admirar nada. ("Nil
admirari").
303.
El hombre, una pequea especie animal sobreexcitada que,
felizmente, ha hecho su tiempo; la vida sobre la tierra, en ge-
neral: un instante, un incidente, una excepcin sin conse-
cuencia, algo que, para el carcter general de la tierra, carece de
importancia; la tierra misma, como toda constelacin, un
"hiatus" entre dos nadas, un acontecimiento sin plan, sin razn,
sin voluntad, sin conciencia, la peor necesidad, la necesidad
estpida... Que es lo que se rebela en nosotros contra esta
manera de ver las cosas?; la serpiente de la vanidad nos dice
que "todo esto debe ser falso, porque subleva... Podra todo
esto no ser ms que apariencia? Y el hombre, no obstante, para
hablar como Kant sera..."
4. COMO SE HA DE HACER REINAR LA VIRTUD
304.
Este tratado tiene por objeto la gran poltica de la virtud. Le
hemos escrito para la utilidad de aquellos que tienen el deseo
de aprender no cmo se llega a ser virtuoso, sino cmo se
hacen virtuosos, cmo se hace reinar la virtud. Quiero tambin
demostrar que para querer una cosael reinado de la virtud
no se tiene derecho a querer esta otra cosa; por esto es por lo
que se renuncia precisamente a ser virtuoso. El sacrificio es
grande; pero semejante fin merece semejante sacrificio. Y
sacrificios an ms grandes!... Y algunos de los
180 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
moralistas ms clebres se han arriesgado por este camino. Pues
stos han reconocido y anticipado ya la verdad que debe ser
enseada por primera vez en este tratado; a saber: que no
podremos conseguir absolutamente el reino de la virtud sino por
los mismos medios necesarios para alcanzar una dominacin
cualquiera, en todo caso nunca por medio de la, virtud...
Este tratado tiene por objeto, como ya lo he indicado, la
poltica de la virtud; determina un ideal de esta poltica, pinta a
sta tal como debera ser si algo pudiese ser perfecto sobre la
tierra. Ahora bien: ningn filsofo vacilar en sealar el tipo de
la perfeccin en poltica; ste es el maquiavelismo. Pero el
maquiavelismo puro, sin mezcla, crudo, verde, en toda su
fuerza, en toda su aspereza, sobrehumano, divino, trascendente,
jams los hombres le alcanzarn, apenas le rozarn. En esta
especie de poltica ms estrecha, en la poltica de la virtud me
parece igualmente que el ideal nunca ha sido alcanzado.
Admitiendo que tengamos ojos para las cosas oculta,
descubriremos, aun en los moralistas ms independientes y ms
conscientes (y el nombre de moralistas por cierto es el que se
debera aplicar a esos polticos de la moral, a todos los
creadores de nuevas fuerzas morales), se descubre, digo, trazas
del hecho de que ellos tambin han pagado su tributo a la
debilidad humana. Todos ellos aspiran a la virtud por su propia
cuenta, por lo menos en sus horas de fatiga: defecto esencial y
capital en un moralista, el cual tiene el deber de ser inmoralista
de la accin. Que no deba dejar aparecer que lo es, es otra cosa:
semejante renuncia a s mismo por principio (desde el punto de
vista moral es una disimulacin), forma parte del canon del
moralista y de los deberes que se impone: sin ellos no llegara
jams a su manera de perfeccin, independencia respecto de la
moral y tambin respecto de la verdad, a causa de ese fin que
compensa todo sacrificio : a causa del reinado de la moral, tal
es este canon. Los moralistas tienen necesidad de la aptitud de
la virtud y tambin de la aptitud para la verdad; su falta no
comienza hasta el momento en que ceden a la virtud, en que
pierden el dominio sobre la virtud, en que se hacen morales, en
que se hacen verdicos. Un gran moralista, entre otras cosas,
debe ser
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 181
tambin necesariamente un gran cmico; su peligro es ver su
disimulo, formarse imperceptiblemente una segunda naturaleza,
as como su ideal es separar de una manera divina su "esse" de
su "operari"; todo lo que hace es preciso que lo haga "sub
specie boni", un ideal superior, lejano, pleno de exigencias!
Un ideal divino! Y, en efecto, se dice que el moralista imita as
un modelo que no es otro que Dios mismo: Dios, el ms grande
de los inmoralistas de la accin que jams ha existido, pero
que, sin embargo, sabe ser lo que es, el Dios bueno...
305.
Con la virtud sola no se fundamenta el seoro de la virtud;
con la virtud sola se renuncia al poder, se pierde la voluntad de
podero.
306.
El triunfo de un ideal moral es alcanzado, como todo triunfo,
por los mismos medios "inmorales": violencia, mentira,
calumnia, injusticia.
307.
El que sabe cmo nace todo crdito, sospechar tambin
contra el "crdito de que goza la virtud.
308.
La moral es justamente tan "inmoral" como cualquier otra
cosa sobre la tierra; la moralidad misma es una forma de la
inmoralidad.
Gran liberacin la que trae esta idea. La oposicin es alejada
de las cosas, la unidad salvada en todo hecho.
309.
Hay algunos que tratan siempre de averiguar por dnde una
cosa es inmoral. Cuando dicen: "Esto es injusto", creen que
182 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
se debe abolir y variar. A la inversa, yo no he descansado
nunca hasta no conocer el lado inmoral de una cosa. Cuando le
he encontrado he recobrado mi equilibrio.
310.
A. El camino para llegar al poder: introducir la nueva vir-tud
bajo el nombre de una virtud antigua, excitar el inters por ella
("Dicha" como consecuencia y a la inversa), el arte de la
calumnia contra los que resisten, utilizar las ventajas y los
acasos para el propio engrandecimiento, saber convertir los
adeptos en fanticos por el sacrificio y la separacin: "la gran
simblica".
311.
POR QUE MEDIOS LLEGA LA VIRTUD AL PODER.
Exactamente por los mismos medios que un partido poltico: la
calumnia, la sospecha, la destruccin subterrnea de los
partidos que se oponen a nuestros designios y que poseen ya el
poder, cambio de sus nombres desbautizndolos, persecucin y
burla sistemtica. Por consiguiente, no de otro modo que por
medios "inmorales".
Cmo un deseo obrar para transformarse en virtud? Se
desbautiza; niega sistemticamente sus intenciones; se ejercita
en comprenderse mal; se alia con virtudes existentes y
reconocidas ya; afecta una gran enemistad contra los adver-
sarios de stas. Se trata de granjearse, si es posible, la protec-
cin de las potencias sagradas; hay que producir embriaguez,
entusiasmo; la hipocresa del idealismo; ganarse un partido, ya
sea que triunfe, ya que perezca...; hacerse inconsciente,
ingenuo...
312.
Se ha refinado la crueldad con trgica compasin, as que
como tal viene a ser negada. Lo mismo que el amor sexual en
la forma de "amour passion"; los sentimientos del esclavo
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 183
como obediencia cristiana; la pequenez como humildad; la
enfermedad del "nervus sympathicus", por ejemplo, como pe-
simismo, pascalismo o carlylismo (1), etc.
313.
Nos hara dudar un hombre que necesitase razones para seguir
siendo honrado: lo cierto es que evitaramos su trato. Esta
palabreja "pues" compromete en ciertos casos; basta muchas veces
un solo "pues" para refutarse. Si luego vemos que tal aspirante a la
virtud tiene necesidad de malas razones para seguir siendo
honorable, no por eso crecer nuestro respeto hacia l. Pero va
mucho ms lejos an, se acerca a nosotros y nos dice en nuestra
propia cara: "Vos perturbis mi moralidad con vuestra mala fe,
seor incrdulo; mientras no creis en mis malos argumentos,
quiero decir en Dios, en un ms all que castiga, en un libre
arbitrio, ponis obstculos a mi virtud... Moraleja: es preciso
suprimir a los incrdulos: dificultan la moralizacin de las masas."
314.
Nuestras ms sagradas convicciones, nuestra fe inconmovible en
los supremos valores son juicios de nuestros msculos.
315.
LA MORAL EN LA EVOLUCION DE LAS RAZAS Y LAS
CLASES.Si consideramos que las pasiones y los instintos
fundamentales expresan, en todas las razas y en todas las clases,
algo de las condiciones de existencia de stas (por lo menos de las
condiciones en las cuales han vivido largo tiempo), exigir que sean
virtuosas, sera pedir:
Que transformaran su carcter, que cambiasen de piel y
borrasen su pasado.
(1) De Carlyle. (N. del T.)
184 OBRAS COMPLETAS DE FEDERICO NIETZSCHE
Que dejasen de diferenciarse.
Que se aproximaran por la semejanza de sus aspiraciones;
ms exactamente: que pereciesen...
La voluntad de una sola moral se encuentra, pues, en la
tirana de una especie: la especie a cuya medida se ha hecho
esta moral nica, con detrimento de las dems especies: sta es
la destruccin o la uniformacin en favor de una moral reinante
(ya sea para no serle peligrosa, ya sea para ser explotados por
ella). Supresin de la "esclavitud"; en apariencia, un tributo
aportado a la "dignidad humana"; en realidad, la destruccin de
una especie fundamentalmente distinta (de este modo se minan
las bases de sus valores y de su felicidad).
Aquello en que una raza contraria o una clase contraria po-
seen su fuerza es interpretado en ellas como lo que hay ms
malo, peor: pues por esto es por lo que perjudica (se calumnian
y se desbautizan sus "virtudes").
Es una objecin contra un hombre y contra un pueblo el que
nos perjudiquen: pero, considerado desde su punto de vista,
tienen necesidad de nosotros, porque de nosotros pueden sacar
alguna utilidad.
La exigencia de la "humanizacin" (que ingenuamente se
cree en posesin de la frmula "qu es lo humano?") es una
hipocresa de que se sirve una especie de hombres determinada
para llegar a la dominacin: ms exactamente, un instinto
determinado, el instinto de rebao. "Igualdad de los hombres":
lo que se oculta bajo la tendencia de poner al mismo nivel, cada
vez ms, hombres en cuanto hombres.
El "inters" con relacin a la moral comn (artificio: hacer
grandes apetitos, el deseo de dominar y la concupiscencia, de
los protectores de la verdad).
En qu medida los hombres de negocios de todas clases, las
personas vidas de lucro, todo lo que debe dar crdito y pre-
tende obtenerlo, tiene necesidad de impulsar a la uniformidad
de carcter y a la semejanza de evaluaciones: el comercio
mundial y el cambio bajo todas sus formas constrien a la
virtud y la compran en cierto modo.
Igualmente el Estado, la dominacin bajo todas las formas
por los funcionarios y los soldados; igualmente la cien-
LA VOLUNTAD DE DOMINIO 185
cia, para poder trabajar con. confianza y economizar sus fuer-
zas. Del mismo modo el clero.
Por consiguiente, aqu se hace triunfar la moral comn,
porque por ella se realiza un avance; y para asegurarle la
victoria se hace la guerra y se emplea la violencia contra la
inmoralidad. Con qu "derecho"? Con ningn derecho: pero
con el instinto de conservacin. Las mismas clases se sirven de
la inmoralidad cuando les es til.
316.
La apariencia hipcrita de que estn cubiertas todas las
instituciones civiles, como si fueran creaciones de la morali-
dad..., por ejemplo, el matrimonio, el trabajo, la profesin, la
patria, la familia, el orden, el derecho. Pero como stas estn
siempre fundadas en vista de la especie de hombres ms me-
diocres, para protegerla contra las excepciones y las necesida-
des de la excepcin, hay que encontrar natural