La Virtud de la Castidad en la Sexualidad
La Virtud de la Castidad en la Sexualidad
CAPTULO VIII
LA CASTIDAD
1. INTRODUCCIN
La castidad es la virtud moral que opera la positiva interaci!n del impulso "
comportamiento se#ual en la persona
1
. $n la sistem%tica de las virtudes& la castidad es
una de las especie 'de las partes su()etivas* de la templan+a. ,ara ella son v%lidas mu-
[Link] de las consideraciones (/(licas& antropol!icas& .ist!ricas " teol!icas so(re la
templan+a propuestas en el cap/tulo precedente.
La (i(liora0/a so(re los aspectos m1dicos& psicol!icos& peda!icos antropol!-
icos " 0ilos!0icos de la se#ualidad es inmensa
2
. Tales aspectos no ser%n el o()eto direc-
to de nuestro estudio& que se desarrollar% en la perspectiva teol!ico-moral& orientada a
comprender el sentido de la se#ualidad " los criterios de su recto e)ercicio a la lu+ del
desinio de Dios& que conocemos mediante la Revelaci!n. $sto no quiere decir& como
"a sa(emos
3
& que todo lo que se dir% a continuaci!n presupona la 0e& o solamente sea
v%lido para los cre"entes. La Revelaci!n nos da a conocer& en primer luar& el desinio
de Dios Creador so(re el .om(re " la mu)er& inscrito en la pro0undidad del cora+!n .u-
mano. Retomando el conocido ra+onamiento paulino& 2ellos 3los entiles4 muestran que
tienen ra(ado en sus cora+ones lo que la Le" prescri(e& como se lo atestiua su propia
conciencia " se5n los acusan o los e#cusan los ra+onamientos que se .acen unos a
otros6
7
. Otra cosa es que las solas 0uer+as naturales no sean su0icientes para aseurar la
o(servancia del (ien " el rec.a+o del mal. Las di0icultades que .o" encuentra la 1tica
se#ual& son elocuentes en este sentido.
La .istoria demuestra que el control ra+ona(le de los propios impulsos no .a
sido )am%s una tarea 0%cil para los .om(res. 8 esta di0icultad pr%ctica se a9ade .o"& la
e#istencia de una cultura& (astante di0undida& para la cual la se#ualidad es un o()eto (a-
1
C0r. Catecismo& n. 233:.
2
,ara una primera in0ormaci!n so(re las pro(lem%ticas& la (i(liora0/a " las l/neas de investiaci!n so(re tales aspectos& v1ase ;.
RU<<O 'ed.*& Enciclopedia di bioetica e sessuologia& $lledici& Leumann 'Tur/n* 2==7.
3
C0r. supra cap/tulo I& par%ra0o 3.
7
Rm 2& 1>.
227
nal de consumo& dentro de una mentalidad .edonista e individualista& disociado del
compromiso& de la donaci!n amorosa " de la procreaci!n. ?5ltiples son los elementos "
condiciones sociales que se encuentran en el orien de esta cultura. Las 0iloso0/as de la
@revoluci!n se#ualA 'B. Reic.& C. ?arcuse& 8. Com0ort*& el ma"or contacto entre .om-
(res " mu)eres tanto el periodo de la adolescencia como en la actividad pro0esional& la
e#cesiva prolonaci!n de la adolescencia en sentido social& por lo cual a veces son mu-
[Link] los a9os que transcurren entre la madure+ 0/sica " la emancipaci!n social " econ!-
mica necesaria para estar en condiciones de 0ormar una nueva 0amilia& la posi(ilidad
t1cnica de separar 0%cilmente la se#ualidad de la procreaci!n& la masiva introducci!n de
la l!ica del mercado en el %m(ito de la se#ualidad 'pu(licidad& espect%culos* con la
consiuiente mercantili+aci!n del cuerpo .umano " la di0usi!n de actitudes se#uales
casi o(sesivas
>
.
$s necesario constatar& por otro lado& que la se#ualidad .umana es una realidad
mu" comple)a& tanto desde el punto de vista (iol!ico como desde el psicol!ico " mo-
ral. $n estos tres planos& intervienen una pluralidad de elementos& entre los cuales .ace
0alta que se realice una adecuada interaci!n " un m/nimo de equili(rio& no siempre 0%-
cil. Dasta pensar& por e)emplo& en los raves pro(lemas psiqui%tricos derivados de una
inadecuada correspondencia entre la identidad psicol!ica se#ual " el se#o en1tico "
on%dico 'transe#ualismo*& o en los pro(lemas que la medicina de(e en0rentar cuando la
estructura on%dica es am(iua& o no se adecua completamente al se#o en1tico " psico-
l!ico. Tam(i1n desde el punto de vista antropol!ico " 1tico la se#ualidad .umana
contiene una pluralidad de sini0icados " valores& arraiados en el valor de la persona
misma& que es preciso poner en acto arm!nicamente& para que la se#ualidad se inserte
en el camino del crecimiento de la persona " no per)udique la calidad 1tica de las rela-
ciones interpersonales.
2. <$EU8LID8D F ?8TRI?ONIO $N L8 <8;R8D8 $<CRITUR8
La <arada $scritura& como ,ala(ra de Dios& o0rece una visi!n eneral del desi-
nio de Dios so(re el .om(re " la mu)er en la cual se encuadra la 1tica de la se#ualidad.
La se#ualidad se considera lo(almente desde el punto de vista de la relaci!n de la pare-
)a con Dios " de su inserci!n en el misterio de la salvaci!n. $n su valiosa presentaci!n
del mensa)e (/(lico& ;relot propone una consideraci!n que a"uda a comprender correc-
tamente lo que vamos a decir a continuaci!nG 2Como todo lo que intera la e#istencia
.umana& la se#ualidad es parte del universo creado por Dios& deca/do por culpa del
.om(re& redimido por la misericordia divina. ,or eso se encuentra en el luar de en-
cuentro entre tres 0uer+asG la tendencia de la creaci!n .acia el 0in que le .a asinado el
>
Los estudios recientes so(re 1tica se#ual& contienen una visi!n sint1tica de los elementos " condiciones que .an dado orien a esta
cultura. H1anse& por e)emploG C. DR$<CI8NI& Sexualidad, matrimonio, familia& en L. ?$LIN8 'ed.*& El actuar moral del hombre.
Moral especial& cit. pp. 1I:-1IJK C. B$D$R& Teologia morale speciale. Questioni fondamentali della vita cristiana, <an ,aolo& Ci-
nisello Dalsamo 2==3& pp. 2I>-2:3 " 31=-312& L. CICCON$& Etica sessuale. Persona, matrimonio, vita verginale, 8res& ?ilano
2==7& pp. 2L->2. $n relaci!n a la perspectiva psicoanal/tica& v1ase a. L8?D$RTINO& Psicoanalisi e morale in reud& ;uida& Napoli
1JL:.
22>
Creador& la 0uer+a del pecado que la ale)a de 1l "& peor a5n& la 0ramenta& " la 0uer+a de
la racia que la devuelve al orden de Dios " la inserta en el misterio de Cristo6
I
. ,ara in-
terpretar adecuadamente lo que la <arada $scritura Mespecialmente el 8ntiuo Tes-
tamentoM relata so(re la pare)a .umana& no .a" que olvidar que los .[Link] re0eridos
est%n imprenados de una do(le tensi!nG la tensi!n entre la creaci!n " el pecado que la
des0iura& " la que se da entre la realidad .umana de0ormada por el pecado " la reden-
ci!n que la sanar% e insertar% en el Reino anunciado por Cristo.
a! El "ntiguo Testamento
Las a0irmaciones del 8ntiuo Testamento de(en contemplarse en el conte#to del
am(iente cultural " reliioso de los pue(los que rodea(an a Israel. $l pensamiento reli-
ioso de la ?esopotamia& <iria " Cana%n& considera(a sarada la se#ualidad .umana a
trav1s de las dos conocidas v/as de los mitos " de los ritos. $n los mitos& la divinidad
aparece como un con)unto de dioses " diosas& que van en pare)as& " que en sus .istorias
constitu"en los arquetipos de los diversos aspectos de la relaci!n .om(re-mu)erG 0e-
cundidad& amor-pasi!n& matrimonio. $st%n presentes& (a)o nom(res diversos& las 0iuras
del dios-padre& de la diosa-madre& de la diosa-amante& etc. La concepci!n polite/sta per-
mite la disociaci!n entre los aspectos esenciales de la se#ualidadG 0ecundidad& amor& ma-
trimonio. Cada aspecto es sacrali+ado por separado. No se veri0ica la interaci!n en una
instituci!n como el matrimonio& condici!n e#clusiva del amor " 0ecundidad moralmente
(uenos
:
. Los ritos 'de la 0ecundidad& la prostituci!n sarada como culto de la diosa
amante& las .ieroamias& etc.* tam(i1n reali+an la misma disociaci!n en el plano de las
acciones& a trav1s las cuales los .om(res se unen a la divinidad " participan de su capa-
cidad de amar o de ser 0ecundos. La disociaci!n de las diversas dimensiones de la se-
#ualidad .umana siue al paanismo " al neo-paanismo como la som(ra al cuerpo ilu-
minado por el sol.
La revelaci!n (/(lica supone una ruptura radical con el pensamiento reliioso
que esta(a detr%s de los mitos " ritos que sacrali+a(an la se#ualidad. [Link]. es el 5nico
Dios& no tiene una diosa compa9era& ni e#isten otras 0uer+as divinas. Ol es ,adre pero no
.a" una diosa-madre. Desaparecen los mitos " los ritos que sacrali+a(an la se#ualidad.
,ara la revelaci!n (/(lica& la vida .umana tiene s/ un valor sarado& pero en un sentido
diverso& que sure de los dos relatos de la creaci!n del .om(re " la mu)er
L
. $l relato de
I
,. ;R$LOT& #a coppia umana nella Sacra Scrittura& 3P ed.& Hita e ,ensiero& ?ilano 1JL:& p. I 'oriG #e couple humaine dans
l$%criture& Od& du Cer0& ,aris 1JIJ. 12I pp*. <e trata de una !ptima s/ntesis& que usaremos en estas p%inas. ,ara un estudio m%s de -
tallado& v1anse los estudios (/(licos contenidos en el volumen ,.Q. HIL8DRICC& Q. $<CRIHR-IH8R< 'edd.*& Teolog&a del cuerpo '
de la sexualidad. Estudios exeg(ticos para una teolog&a b&blica del cuerpo ' de la sexualidad humana& Instituto de Ciencias para la
Samilia 'Universidad de Navarra*& Rialp& ?adrid 1JJ1. Tam(i1n es de ran inter1s para nuestro tema QU8N ,8DLO II& )omo e
donna lo cre*. Catechesi sull$amore umano& 2P ed.& CittT Nuova $ditrice U Li(. $d. Haticana& CittT del Haticano 1JL:. Introducci!n
" u/a 5til a la lectura de las catequesis de Quan ,a(lo II es la o(ra de L. CICCON$& )omo e donna. #$"more umano nel piano di+
vino. #a grande catechesi del mercoled, di -iovanni Paolo .., $lledici& Leumann 'Tur/n* 1JLI*.
:
C0r. ,. ;R$LOT& #a coppia umana nella Sacra Scrittura& cit.& pp. J-1I.
L
C0r. ;. 8R8ND8& Corporeidad ' sexualidad en los relatos de la creaci/n& en ,.Q. HIL8DRICC& Q. $<CRIHR-IH8R< 'eds.*& Teo+
log&a del cuerpo ' de la sexualidad. Estudios exeg(ticos para una teolog&a b&blica del cuerpo ' de la sexualidad humana& cit.& pp.
22I
-n 2& el m%s antiuo& pone de mani0iesto que no es (uena la oriinaria soledad del .om-
(re
J
& " su(ra"a la armon/a de los dos compa9eros& que tienen iual dinidad. La mu)er
no es o()eto de posesi!n. $l .om(re se unir% a ella de modo que sean los dos una sola
carne
1=
. Con esta e#presi!n& 2una sola carne6& el autor sarado 2ve de modo mu" realis-
ta la uni!n corporal en la cual el amor tendr% su consumaci!n& pero se sirve de ella para
evocar concretamente una realidad que la superaG la asociaci/n de dos existencias 0ue
se har1n una. La uni/n del .om(re de(e llear .asta ese puntoK el acto que .ace de 1l "
su mu)er una sola carne no tiene su 0in en s/ mismo& sino que est% destinado a sini0icar
esta con)unci!n de las e#istencias
11
. La uni!n se#ual e#presa una uni!n m%s pro0unda en
la cual est% involucrada toda la vida del .om(re " de la mu)er. $l relato de -n 1 eviden-
cia la monoamia& la iual dinidad& el dominio del .om(re so(re la tierra " los anima-
les. <e su(ra"a de modo espec/0ico la 0ecundidad& que es don de Dios& 0ruto de su (en-
dici!n& o()eto de una verdadera vocaci!n& 0in de la creaci!n de los se#os. La se#ualidad
es o(ra de Dios& " como tal es cosa (uena.
La 0uente de la sacralidad del matrimonio& del amor entre el .om(re " la mu)er&
de la 0ecundidad es& por consiuiente& la pala(ra creadora de [Link].. No .a" un matri-
monio divino arquet/pico& sino un prototipo .umano& creado por Dios& que queda para
siempre como modelo que se de(e seuir. 2$n 1l& los diversos aspectos de la se#ualidad
"a no est%n disociados& como suced/a en los mitos paanos. $stos se .allan reunidos en
una instituci!n que& como tal& por ser parte de la creaci!n @e#celenteA& santi0ica el uso
del se#o& inclu"e en 1l el amor " la 0ecundidad& e#clu"e de 1l todas las a(erraciones se-
#uales '.omose#ualidad " (estialidad*6
12
. La se#ualidad no se vuelve sarada mediante
ritos& sino por el 5nico medio querido por Dios& que es el matrimonio mon!amo 'dos
que se convierten en una sola carne*& o()eto de su (endici!n " de su racia& " en el cual
la se#ualidad encuentra su do(le sini0icadoG sellar en la carne la relaci!n interpersonal
entre los esposos " permitir que e)erciten su 0unci!n social com5n mediante la 0ecundi-
dad
13
.
El pecado de los primeros padres destru'/ la relaci/n originaria del hombre
con 2ios ', en consecuencia, la relaci/n originaria entre el hombre ' la mu3er, ' entre
el hombre ' el mundo 'tra(a)o*
17
. La relaci!n de comuni!n " rec/proca donaci!n se de-
rada " se convierte 0%cilmente en relaci!n de posesi!n " o()eto de concupiscencia. $l
don de la 0ecundidad no es suprimido& pero s/ alterado. $l cuerpo& la se#ualidad& la co-
muni!n con"ual de(er%n ser redimidos
1>
. La li(eraci!n del pecado " de sus secuelas
1J->=.
J
C0r. ;n 2& 1L. H1ase la re0le#i!n de Quan ,a(lo II& )omo e donna lo cre*& cit.& pp. 77-7:.
1=
C0r. -n 2& 27.
11
,. ;R$LOT& #a coppia umana nella Sacra Scrittura, cit.& p. 133.
12
.bid.& p. 3=.
13
C0r. .bid., p. 45+46.
17
-n 3& 1I-1J.
1>
C0r. -n 3& 1>.
22:
llear% radualmente& " en esta perspectiva la le" de ?ois1s& que concede todav/a mu-
c.o a la dure+a del cora+!n .umano
1I
'repudio& tolerancia de la poliamia& una cierta de-
siualdad entre el .om(re " la mu)er en lo que respecta a la 0idelidad con"ual& etc.*& re-
presenta un primer paso " una sini0icativa reducci!n del mal. Qunto a alunas pare)as
ideales '8([Link]-<ara& Isaac-Re(ecca& etc.*& los li(ros sarados muestran con todo rea-
lismo las de0ormaciones de la relaci!n .om(re-mu)er introducidas por el pecado 'David
" Detsa(1& 8mn!n " Tamar& <alom!n*.
#a predicaci/n prof(tica introduce un tema nuevo
1:
. Se parte de la experiencia
humana de la pare3a 7matrimonio, fecundidad, amor! para llegar a la alian8a entre
2ios ' su pueblo. $l pacto adquiere resonancias a0ectivasG Israel " su Dios est%n vincu-
lados mediante el cora+!n& " no s!lo por medio de la le". La in0idelidad de Israel es ilus-
trada con el drama de la pare)a .umana. ,ero aqu/ el esposo es Dios mismo& cu"o amor&
0idelidad " a0ecto son a(solutos e inmuta(les. $l amor permanece incluso cuando llea
el castio& " por 1l reclama el perd!n. La redenci!n mani0estar% en plenitud el amor del
esposo. $n la predicaci!n pro01tica& el pacto entre Dios " su pue(lo es comprendido en
sus dos estadiosG el imper0ecto de la alian+a sina/tica& en el cual la in0idelidad .umana
parece encontrarse en su propia casa& " el estadio per0ecto de la alian+a escatol!ica.
$sta duplicidad de planos arro)a una lu+ retrospectiva so(re la realidad de la pare)a .u-
mana tomada como punto de partida. <!lo con el anuncio del Reino por parte de Cristo&
el amor .umano& vivido en el matrimonio& reencontrar% sus caracter/sticas oriinariasG
unidad en el amor& 0ecundidad " perpetuidad indisolu(le
1L
. $n la espera de Cristo& el
ideal del matrimonio se a0inar% en el )uda/smo post-e#/lico& so(re todo por lo que se re-
0iere al repudio
1J
& aunque permane+ca en vior la le" de ?ois1s.
b! 9uevo Testamento
#as ense:an8as de ;es<s sobre el matrimonio, transmitidas por los Evangelios,
muestran un aspecto concreto en el cual la #e' de Cristo lleva a cumplimiento la le'
antigua
2=
. Con una referencia al =principio>, ' por tanto al prototipo original, ;es<s
restaura el designio del Creador sobre el matrimonio, ' as& proclama su absoluta indi+
solubilidad, que se re0iere por iual al maridoG 2<e acercaron entonces unos 0ariseos que
le preunta(an& para tentarle& si le es l/cito al marido repudiar a su mu)er. Ol les respon-
di!G -VWu1 os mand! ?ois1sX -?ois1s permiti! darle escrito el li(elo de repudio " des-
pedirla -di)eron ellos. ,ero Qes5s les di)oG -,or la dure+a de vuestro cora+!n os escri(i!
1I
C0r. Mt 1J& L.
1:
C0r. <. 8U<YN& #a sexualidad en los libros prof(ticos. "portaci/n de los profetas al concepto b&blico del hombre var/n ' mu3er&
en ,.Q. HIL8DRICC& Q. $<CRIHR-IH8R< 'eds.*& Teolog&a del cuerpo ' de la sexualidad. Estudios exeg(ticos para una teolog&a b&+
blica del cuerpo ' de la sexualidad humana& cit.& pp. >1-1=I.
1L
C0r. ,. ;R$LOT& #a coppia umana nella Sacra Scrittura& cit.& pp. >=-I1.
1J
C0r. Ml 2& 17-1I.
2=
C0. ?t >& 1:. ,ara una visi!n eneral de la 1tica se#ual del Nuevo Testamento& c0r. R.S. COLLIN<& Sexual Ethics and the 9e?
Testament, T.e Crossroad ,u([Link] Compan"& Nueva ForZ 2===.
22L
este precepto. ,ero en el principio de la creaci!n los .i+o .om(re " mu)er. ,or eso de)a-
r% el .om(re a su padre " a su madre " se unir% a su mu)er& " ser%n los dos una sola car-
ne. De modo que "a no son dos& sino una sola carne. ,or tanto& lo que Dios .a unido&
que no lo separe el .om(re. Una ve+ en la casa& sus disc/pulos volvieron a preuntarle
so(re esto. F les di)oG -Cualquiera que repudie a su mu)er " se case con otra& comete
adulterio contra aqu1llaK " si la mu)er repudia a su marido " se casa con otro& comete
adulterio6
21
. La 0idelidad con"ual comprende tam(i1n el cora+!n " los pensamientosG
2todo el que mira a una mu)er dese%ndola& "a .a cometido adulterio en su cora+!n6
22
.
Del cora+!n del .om(re proceden las 0ornicaciones& los adulterios " las impure+as que
lo contaminan
23
. 8 la pure+a interior del cora+!n& " no a la pure+a ritual e#terior se le
promete la visi!n de Dios
27
.
El Se:or lleva el matrimonio a su perfecci/n definitiva, pero lo hace de un modo
0ue permite prever todav&a su superaci/n. $nse9a que el matrimonio es una realidad
s!lo de este mundoG 2en la resurrecci!n no se casar%n ni ellas ni ellos& sino que ser%n en
el cielo como los %neles6
2>
& ilustra la decisi!n de no contraer matrimonio por amor del
Reino de los cielos
2I
& " promete el ciento por uno a quienes de)en su mu)er a causa del
Reino
2:
. $l valor superior de este estilo de vida .a sido reconocido " conservado por la
Ilesia .asta .o". Como escri(e ;relot& 2la continencia voluntaria anticipa el estado en
el cual todos nosotros entraremos despu1s de la resurrecci!n de los cuerpos. ,or esta
ra+!n& tiene una 0unci!n de sinoG testimonia que el Reino de Dios no es s!lo una reali-
dad 0utura& que llear% el <ltimo d&aK sino que es una realidad actual& porque en materia
de se#ualidad& el .om(re "a vive su misterio en plenitud& en cuanto le es dado al ser de
carne que es. $ste es el sentido del celi(ato de Cristo& " quienes en este punto quieren
caminar en su seuimiento de(en dar el mismo sini0icado a su celi(ato personal@
2L
.
#a Carta a los Efesios 7A, BB+44! presenta el misterio de Cristo ' de la .glesia
como un misterio nupcial, ' as& proporciona una nueva lu8 sobre la vida cristiana, 'a
sea en el matrimonio como en el celibato
2J
. $l te#to& de nota(le comple)idad& ilustra me-
diante dos analo/as 'esposo-esposa& ca(e+a-cuerpo* la inserci!n del matrimonio cristia-
no en el misterio salv/0ico de la uni!n entre Cristo " la Ilesia
3=
. La tradici!n cat!lica se
21
Mc 1=& 2-12. C0r. Mt >& 31-32K 1J& 3-JK #c 1I& 1L. Los dos te#tos de ?ateo contienen la cl%usula so(re la porn(ia& so(re cu"a in-
terpretaci!n .a" diversas opiniones.
22
?t >& 2L.
23
C0r. Mc :& 2=-23.
27
C0r. Mt >&L.
2>
Mt 22&3=.
2I
C0r. Mt 1J& 12.
2:
C0r. #c 1L& 2J-3=.
2L
,. ;R$LOT& #a copia umana nella Sacra Scrittura& cit.& p. L:.
2J
Como estamos tra+ando [Link] una visi!n de con)unto sint1tica& de)amos por el momento alunas cuestiones particulares& como la
relaci!n entre este pasa)e de Efesios " la visi!n del matrimonio en la . Cor.
3=
<o(re este pasa)e de $0esios& c0r. C. <CCLI$R& #a #ettera agli Efesini& 2P ed. ,aideia& Drescia 1J:3K C. D8LT$N<B$IL$R& .l
matrimonio nel 9uovo TestamentoC Ricerche esegetiche su matrimonio, celibato e divor8io& ,aideia& Drescia 1JL1& pp. 2>1-2:=K
QU8N ,8DLO II& )omo e donna lo cre*& cit.& pp. 373-3ILK R. ,$NN8& #a #ettera agli Efesini& $DD& Dolona 1JLLK C. D8<$HI&
22J
.a servido de este pasa)e para e#plicar teol!icamente la sacramentalidad del matrimo-
nio entre (auti+ados& as/ como para iluminar alunas de las ra+ones que sostienen el ce-
li(ato sacerdotal. $l matrimonio aparece como una real participaci!n en el misterio de la
uni!n entre Cristo " la Ilesia. 2$n el matrimonio se conserva& reproduci1ndola& la rela-
ci!n de Cristo con la Ilesia " de la Ilesia con Cristo6
31
. ,or una parte& se puede decir
que en el amor con"ual se reali+a la comuni!n salv/0ica entre Cristo " la Ilesia "& por
otra& que en la presentaci!n de $va " 8d%n para la uni!n corporal "& por tanto& por la
inauuraci!n del instituto del matrimonio& est% realmente impl/cita& aunque veladamen-
te& la presentaci!n de la Ilesia a Cristo para convertirse en un 5nico cuerpo
32
. Como es-
cri(e <[Link]& 2esta relaci!n entre 8d%n " $va& que 0undamentalmente protee la rela-
ci!n redentora de Cristo " la Ilesia& " a ella remite& se actuali+a& se5n la voluntad de
Dios& en cada matrimonio. ,or eso& en todo matrimonio terreno Men cuanto tal "& por
tanto& independientemente de la conciencia que los contra"entes tenan de tal relaci!n& e
independientemente de la aceptaci!n por otros de tal interpretaci!nM se reali+a la divi-
na voluntad de creaci!n. F no solamente eso& sino que al reali+arse esta voluntad& se rea-
li+a tam(i1n la voluntad de redenci!n en ella escondida& " se reproduce no s!lo la rela-
ci!n de creaci!n 8d%n-$va& sino tam(i1n " propiamente la relaci!n de redenci!n Cristo-
Ilesia en ella prevista6
33
.
$n virtud de la participaci!n ontol!ica de los c!n"ues (auti+ados en la rela-
ci!n redentora " nupcial de Cristo& que se .ace presente " eleva el amor con"ual& se
puede a0irmar que el amor con el que Cristo se .a entreado a la Ilesia en una uni!n
e#clusiva& perpetua " 0ecunda& " la entrea con la que la Ilesia responde al amor de
Cristo& constitu"en el modelo " la norma teol!ica del amor con"ual " de las relacio-
nes entre los esposos. $l matrimonio es& de este modo& no s!lo un modo de participar en
el misterio de Cristo " la Ilesia& sino tam(i1n una vocaci!n a vivir con0orme a la dini -
dad de este misterio. $l matrimonio es& en de0initiva& un camino de santidad cristiana
37
.
c! #a predicaci/n de san Pablo contra la =porn(ia>
Las consecuencias 1ticas concretas de la concepci!n que aca(amos de delinear&
suren con claridad con0orme el mensa)e evan1lico entra en contacto con la cultura "
el am(iente .elen/stico. Los 0ieles de las comunidades 0undadas por <an ,a(lo son (ien
#a corporeidad ' la sexualidad humana en el =corpus paulinum>& en ,.Q. HIL8DRICC& Q. $<CRIHR-IH8R< 'eds.*& Teolog&a del
cuerpo ' de la sexualidad. Estudios exeg(ticos para una teolog&a b&blica del cuerpo ' de la sexualidad humana& cit.& pp. 7=1-717K
?.,. RIO ;8RCY8& El matrimonio en la dimensi/n de la "lian8a ' de la gracia. )na reflexi/n sobre la sacramentalidad del matri+
monio a la lu8 de la Cate0uesis de ;uan pablo .. sobre el amor humano, Instituto ,onti0icio Quan ,a(lo II& Roma 1JJ7.
31
C. <CCLI$R& #a #ettera agli Efesini& cit.& p. 7=1.
32
C0r. ibid., p. 771.
33
C. <CCLI$R& #a #ettera agli Efesini& cit& p. 7=1.
37
$sta perspectiva est% ampliamente desarrollada por <8N QO<$?8RY8 $<CRIHR& El matrimonio, vocaci/n cristiana& en ID.& Es
Cristo 0ue pasa& Rialp& ?adrid 2==:& 72P ed.& nn. 22-3=. H1ase tam(i1n ?.,. RYO ;8RCY8& El matrimonio en la dimensi/n de la
"lian8a ' de la gracia. )na reflexi/n sobre la sacramentalidad del matrimonio a la lu8 de la Cate0uesis de ;uan Pablo .. sobre el
amor humano& cit.
23=
conscientes de que su [Link]!n a la predicaci!n del 8p!stol e#ie& " sin duda lo .a e#i-
ido en su caso& una trans0ormaci!n moral& un cam(io de vida que se caracteri+a& entre
otras cosas& por el a(andono de la idolatr/a " de la @porne/aA
3>
. . Cor I& L-1= menciona
alunos comportamientos " estilos de vida incompati(les con el Reino de Dios& " des-
pu1s a9adeG 2F esto 30ornicarios& id!latras& ad5lteros& a0eminados& sodomitas4 erais al-
unos. ,ero .a(1is sido lavados& .a(1is sido santi0icados& .a(1is sido )usti0icados en el
nom(re de Qesucristo el <e9or " en el $sp/ritu de nuestro Dios6
3I
. Tam(i1n Ef 7& 1:-1J
contrapone la pure+a cristiana al estilo de vida de los entiles& los cuales 2se dieron a la
perversi!n& para o(rar con avide+ toda impure+a6
3:
.
Existe una amplia predicaci/n en el corpus paulino 0ue se puede resumir as&C
huid de la =porne&a>
3L
. Este t(rmino, de significado bastante amplio, comprende toda
impure8a o relaci/n sexual fuera del matrimonio
3J
& es decir& 0uera de la perspectiva con-
"ual tra+ada en Efesios. $n casi todas las cartas del corpus paulinum .a" una e#.orta-
ci!n a evitar los comportamientos se#uales ile/timos
7=
& considerados como comporta-
mientos que e#clu"en del Reino de Dios. <on e#pl/citamente mencionados el adulterio&
la 0ornicaci!n " la 0alta de pudor& la .omose#ualidad& "a sea masculina
71
como 0emeni-
na
72
& la prostituci!n
73
. $l principio eneral que es necesario tratar el cuerpo con santidad
" no con pasi!n podr% ser aplicado a otros pro(lemas. 2$l criterio de la lo(alidad .ace
concluir que tam(i1n el autoerotismo se inclu"e entre los vicios so(re los cuales pro-
nuncia <an ,a(lo& como maestro de la 0e& un )uicio de repro(aci!n6
77
. F lo mismo se
puede decir de las relaciones prematrimoniales
7>
.
#a argumentaci/n paulina, especialmente en la . Cor D, est1 en abierta pol(mi+
ca con los 0ue piensan 0ue la sexualidad ser&a una funci/n 0ue se e3ercita de cual0uier
manera, como el comer ' el beber. ,ero& a0irma <an ,a(lo& el cuerpo es para el <e9or "
es templo del $sp/ritu <anto. $l cuerpo 2pertenece al <e9or como miem(ro su"o& " ser/a
monstruoso unirlo a una prostituta para que se vuelva con ella una sola carne '. Cor I&
3>
Desde el punto de vista sociol!ico& a pesar de sus l/mites& v1ase B.8. ?$$[<& Cristiani dei primi secoli. .l mondo sociale de+
ll$apostolo Paolo& Il ?ulino& Dolona 1JJ2& especialmente el cap/tulo II.
3I
. Cor I& 11.
3:
Ef 7& 1J.
3L
C0r. . Cor I& 1L.
3J
C0r. C. R$I<<$R& vo+ Porn(uo& en L. CO$N$N& $. D$FR$UTC$R& C. DI$T$NC8RD& 2i8ionario dei concetti biblici del 9uo+
vo Testamento& cit. pp. 1133-113:K <. \$DD8& Relativo e assoluto nella morale di san Paolo& ,aideia& Drescia 1JL7& p. IL Q.D.;.
DUNN& #a teolog&a dell$ apostolo Paolo& cit.& p. 17=.
7=
C0r. Rm 1& 27-2:K 13& J.13E . Cor >& 1->.1=K I& J-2=K 1=&LK .. Cor :& 1K 12&21K -al >& 1JK il 3& 1L-1JK Col 3&>K I Tes 7& 3->K Ef >&
3->K . Tm 1&1=.
71
C0r. . Cor I&JK . Tm 1& 1=.
72
C0r. Rm 1& 21-32& especialmente 27-2:.
73
. Cor I& 1I-2=.
77
<. \$DD8& Relativo e assoluto nella morale di san Paolo& cit.& p. 11L.
7>
2<e5n <an ,a(lo& lo que a di0erencia de la relaci!n con la p/rne santi0ica al matrimonio " permite que la uni!n con"ual entre
dos cuerpos se intere en la uni!n al cuerpo de Cristo& es la relaci!n con el Cuerpo de Cristo& con la Ilesia& " es mu" di0/cil conce -
(ir que inclu"a a dos prometidos en matrimonio antes de que la uni!n .a"a sido p5(licamente aceptada por la Ilesia cuerpo de
Cristo6 '<. \$DD8& Relativo e assoluto nella morale di san Paolo& cit.& p. 11J*.
231
12-2=*. $sta 0alsa pare)a& 0undada so(re la pasi!n solamente& re(a)ar/a " pro0anar/a el
templo del $sp/ritu <anto que somos nosotrosK en cam(io la verdadera pare)a& con0orme
a la rela cristiana& puede usar le/timamente de la carne sin dar las espaldas a la santi-
dad6
7I
. $l amor con"ual es casto porque supone en los c!n"ues una actitud o(lativa "
no eo/sta. $l marido ama a la mu)er como Cristo .a amado a la Ilesia " se .a entrea-
do a s/ mismo por ella
7:
. 8 imaen del misterio de Cristo " la Ilesia& Dios& en los or/-
enes& llam! a la e#istencia a la pare)a .umana& como comunidad de personas destina-
das a entrearse rec/procamente " a participar en el poder creador de Dios. ,or su rela-
ci!n al misterio de Cristo " de la Ilesia& la se#ualidad .umana es sarada& " e#presa la
vocaci!n del .om(re " la mu)er al don de s/.
,odemos decir& en s/ntesis& que el e)ercicio de la 0acultad se#ual es con0orme al
desinio de Dios s!lo dentro de la uni!n indisolu(le& e#clusiva " 0ecunda entre marido "
mu)er& que sini0ica " reali+a la uni!n salv/0ica entre Cristo " la Ilesia. $ste es el prin-
cipio 0undamental de la 1tica se#ual. $n este conte#to el e)ercicio de la se#ualidad es ca-
mino e instrumento de santidad. Cualquier otra 0orma de e)ercicio de la se#ualidad est%
repro(ada por <an ,a(lo como porn(ia o aFathars&a
7L
.
3. $<TRUCTUR8 F <I;NISIC8DO< SUND8?$NT8L$< D$ L8 <$EU8LID8D
CU?8N8
Desde el punto de vista de la re0le#i!n antropol!ica eneral& la se#ualidad apa-
rece como un %m(ito en el cual se entrecru+an valores " sini0icados diversos& que com-
prometen pro0undamente nuestra responsa(ilidad
7J
. La ra+!n de esto es que los valores
inscritos en la se#ualidad est%n [Link] vinculados al valor de la persona .umana.
Conceptos sini0icativamente tan distintos como& por un lado& reproducci/n " aparea+
miento "& por el otro& procreaci/n " comuni/n con'ugal& se aplican a dos realidades& la
se#ualidad del animal " la .umana& esencialmente id1nticas desde el punto de vista (io-
l!ico. La peculiaridad psicol!ica " moral de esta 5ltima emere cuando se la conside-
ra como una dimensi!n e#istencial de la persona .umana " no 5nicamente como la 0un-
ci!n (iol!ica de la reproducci!n o como una 0uente de satis0acci!n " de placer.
#a relaci/n de la sexualidad con la persona humana ' su valor se manifiesta en
varios niveles. $s& por eso& en s/ misma& comple)a. La se#ualidad alcan+a a la persona
.umana en cuanto que en la actividad se#ual es donde se reali+an las condiciones que
oriinan la e#istencia de un nuevo ser personal. $n orden a la persona "a e#istente "
considerada como perteneciente est%ticamente a un se#o& la se#ualidad adem%s caracte-
7I
,. ;R$LOT& #a copia umana nella Sacra Scrittura& cit.& p. L7.
7:
C0r. Ef >& 2>.
7L
C0r. <. \$DD8& Relativo e assoluto nella morale di san Paolo& cit.& pp. IJ-:= " :3-:>.
7J
$n este par%ra0o se retoma& con alunas modi0icaciones& lo que se .a(/a escrito en 8. RODRY;U$\ LU]O& R. L,$\ ?ON-
DOQ8R& #a feconda8ione =in vitro>. "spetti etici e morali& cit.
232
ri+a pro0undamente al su)eto desde varios puntos de vistaG 0/sico& psicol!ico& social "
.asta espiritual. $n cuanto la persona est% como contenida " permeada de aluna mane-
ra por la se#ualidad& su e)ercicio compromete a la persona en su totalidad " puede ser
ve./culo " sino de una completa donaci!n personal como la que es e#iida por el amor
que vivi0ica la 0orma m%s (%sica " esta(le de la sociedad .umanaG el matrimonio-0ami-
lia.
$n la se#ualidad .umana se veri0ica& por tanto& la intersecci!n de varios aspectos
de valor sinular/simo. $studiaremos primero anal/ticamente cada uno de ellos. ,roce-
deremos despu1s a la s/ntesis.
a! Sexualidad ' procreaci/n
Wue el impulso se#ual& entendido como la atracci!n .acia el se#o opuesto& tiene
como 0inalidad intr/nseca la transmisi!n de la vida es& desde el punto de vista (iol!ico
eneral& una evidencia innea(le. La conservaci!n de numerosas especies animales de-
pende [Link] del impulso se#ual. Tam(i1n la su(sistencia de la .umanidad est%
vinculada a la tendencia se#ual. F la e#istencia es el (ien m%s (%sico del .om(re& siendo
el presupuesto de todas las mani0estaciones " reali+aciones de lo .umano. Todas las
o(ras de los .om(res& los productos de su inenio " de su .a(ilidad& los 0rutos de su arte
" de su estatura moral tienen& como condici!n esencial& que el .om(re e#ista& que e#ista
el enio& el t1cnico& el artista& el santo
>=
. 8parece as/ el valor sinular/simo de la se#uali-
dad del .om(reG est1 destinada a dar origen a la persona humana, es el %m(ito donde
tiene su orien el ser m%s valioso del universo visi(le& un ser que tiene valor " el sini0i-
cado completo en s/ mismo& " que por tanto no es un simple elemento de la especie.
$ste sencillo .ec.o& (ien o(vio por lo dem%s& determina uno de los valores per-
sonales de la se#ualidad .umana. <u sini0icado o()etivo no es principalmente (iol!i-
co& sino e#istencial. <u valor no mana del orden (iol!icoK (rota del orden de la e#isten-
cia. 2No .a" que con0undir las e#presiones @orden de la naturale+aA " @orden (iol!i-
coA& ni identi0icar lo que de0inen. $l orden (iol!ico es el orden de la naturale+a en tan-
to que resulta accesi(le a los m1todos emp/ricos " descriptivos de las ciencias naturales.
,ero en cuanto orden espec/0ico de la e#istencia& que mantiene una evidente relaci!n
con la Causa ,rimera& con Dios Creador& el orden de la naturale+a no es un orden (io-
l!ico6
>1
.
>=
<o(re el orden de la tendencia se#ual a la e#istencia& c0r. BOQTFL8& [.& "more e responsabilitG& ?arietti& Torino 1JIJ& pp.
7I-7:.
>1
Bo)t"la& [.& "more e responsabilitG& cit.& p. 7: 'traducci!n nuestra*. La distinci!n entre orden (iol!ico " orden de la e#istencia
es en s/ mu" clara& pero puede presentar di0icultades de comprensi!n para un cierto tipo de mentalidad mu" di0undido .o" d/a. Dos
elementos la determinan. $l reduccionismo empirista& que no admite que la ra+!n tena un uso 0ilos!0ico o meta0/sico& es decir& que
reduce la actividad racional a la ordenaci!n " sistemati+aci!n de los datos sensi(les. <e siue de aqu/ M" es el seundo elementoM
un concepto de naturale+a mu" determinadoG la naturale+a no se entiende como la o(ra de Dios& sino como el o()eto de la mec%nica
Men el silo EHIIIM o como el o()eto de las modernas ciencias 0/sico-naturales. $ste concepto de naturale+a sini0ica 0ormalmente
s!lo la lealidad de los 0en!menos espacio temporales 'c0r. [8NT& HritiF der reinen Iernunft, J6DA!E en este sentido& se a0irma que
es el entendimiento .umano quien produce " domina la naturale+a 7formaliter spectataC porque 0ormula la lealidad que permite su
comprensi!n cient/0ico positiva& " no porque la mente produ+ca materialmente los seres corp!reos*. La 0iloso0/a moral no entiende
el concepto de naturale+a en este sentidoK de(er/an tenerlo en cuenta los moralistas que cuando o"en .a(lar de naturale+a se rasan
las vestiduras " se apresuran a 0ormular acusaciones de @(ioloismoA& o de @r/ido naturalismoA& etc. <o(re estos dos sini0icados
del concepto de naturale+a v1ase ?8RTIN& ;., Science moderne et ontologie traditionelle che8 Hant, ,US& ,aris 1JI3. 8dem%s de
se9alar la e#istencia de estos dos di0erentes sentidos del t1rmino @naturale+aA& que es una cuesti!n de .ec.o que s!lo un aprendi+
puede desconocer& ca(e preuntarse por la leitimidad del concepto moderno de naturale+a " del reduccionismo empirista que lo
233
La relaci!n entre la se#ualidad .umana " la o(ra divina de la Creaci!n se entien-
de a partir de alunas ideas (%sicas. $l .om(re es la 5nica criatura que Dios .a querido
por s/ misma. $sto implica que la persona que llea a la e#istencia es pensada " querida
inmediatamente por Dios& que crea por su <a(idur/a " 8mor " no por el desencadenarse
necesario de un instinto c!smico
>2
. Ninuna persona es& pues& el 0ruto& causal o neces-
ario& de un mecanismo (iol!ico. $n el orien de cada ser racional se encuentra un pro-
"ecto " una decisi!n divina
>3
.
#a capacidad procreadora inscrita en la sexualidad humana muestra de esta
manera su m1s profundo significadoC capacidad de cooperar con 2ios& 2participaci!n
de su poder creador6
>7
. Nos parece mu" clara la e#plicaci!n o0recida por Ca00arraG 2La
concepci!n de una persona .umana es o(viamente la consecuencia de la decisi!n nor-
malmente li(re de dos personas .umanas& un .om(re " una mu)er& de actuar una capaci-
dad inscrita en su se#ualidad. $s competencia de varias disciplinas cient/0icas descri(ir
lo que sucede cuando se e)erce esa capacidad. ,ero e#iste una visi!n m%s pro0unda que
la de esas ciencias& un punto de vista por el que la capacidad procreadora se revela como
una capacidad de cooperar con 2ios en el dar orien a una personaK es una capacidad
concreativa m%s que procreadora. $n la concepci!n de cada .om(re se con)uan de
modo misterioso pero real dos poderesG el poder creador de Dios " el poder concreador
del .om(re " de la mu)er6
>>
.
Concluimos. La dinidad " el valor del aspecto de la se#ualidad que estamos
considerando radica& pues& en que en ella tiene su orien la persona .umana& un ser do-
tado de sentido aut!nomo que constitu"e en s/ mismo el valor m%s alto del universo vi-
si(le. La re0erencia a la e#istencia .umana es una 0inalidad inmanente " un sini0icado
constitutivo de la se#ualidad. $sa 0inalidad " ese sini0icado son o()eto de respeto a(so-
luto " no de dominio& as/ como es o()eto de respeto " no de dominio el nuevo su)eto
personal que puede llear a la e#istencia a ra/+ del encuentro se#ual.
,ero la dinidad " el valor de la se#ualidad se acrecienta cuando se la considera
como participaci!n en la creaci!n divina de la persona humana, como el ve./culo de la
con)unci!n de la creatividad del amor divino " del amor .umano& o si se pre0iere& como
el %m(ito de una acci!n que es s!lo de DiosG la elevaci!n del acto procreador .umano
.asta el orden divino de la creaci!n.
b! Sexualidad ' comuni/n con'ugal
$l aspecto procreador& aun considerado en todo su valor .umano " divino& no
aota el sini0icado de la se#ualidad .umana. Una de las caracter/sticas que distinue
sostiene. $l autor de este li(ro piensa que tal concepto es parcialmente ile/timo& en la medida e#acta en que es poco @empiristaA& es
decir& en la medida en que no respeta su0icientemente e#periencias .umanas innea(les. ,ero no es 1ste el momento de demostrar
nuestra tesis. $n todo caso nos parece cierto que no podr% captar las notas espec/0icamente personalistas de la se#ualidad .umana
quien no sea capa+ de trascender la !ptica de las ciencias naturales& quien no sepa apreciar la di0erencia e#istente entre reproducci/n
" procreaci/n.
>2
$sta a0irmaci!n es compati(le con diversos planteamientos 0ilos!0icos& con tal que no sean riurosamente ateos. $l ser supremo
.a de o(rar a trav1s de la inteliencia " del amorK de lo contrario ser/a in0erior al .om(re& lo que enera una contradicci!n.
>3
Desarrolla acertadamente esta perspectiva C8SS8RR8& C.& #a trasmissione della vita nella =amiliaris consortio>& 2?edicina e
morale6 7 '1JL3* 3J1-3J2.
>7
<8N QO<$?8RY8 $<CRIHR& Es Cristo 0ue pasa& LP ed.& Rialp& ?adrid 1J:7& n. 27.
>>
C8SS8RR8& C.& #a trasmissione della vita..., cit.& pp. 3J1-3J2 'la traducci!n al castellano es nuestra*.
237
espec/0icamente la se#ualidad .umana de la se#ualidad animal consiste en que aqu1lla
se ordena no s!lo a la transmisi!n de la vida& sino tam(i1n al amor. Con la se#ualidad se
a(re la posi(ilidad de una nueva " sinular reali+aci!n del amor .umano& que constitu"e
una seunda ra+!n de seme)an+a con el ser divino "& por consiuiente& un ulterior en-
randecimiento de la dinidad .umana. Desde el punto de vista 1tico& ca(e decir que
este .ec.o responde a una verdadera necesidad. Las cosas no podr/an ser de otra mane-
ra& puesto que la actividad se#ual representa un punto de encuentro no entre dos sexos,
sino entre dos personas de distinto se#o& " ante la persona s!lo el amor es la actitud )us-
ta.
La persona nunca puede ser utili+ada como un puro medio para alcan+ar una 0i-
nalidad& sea 1sta el placer& la procreaci!n o cualquier otra. La se#ualidad .umana presu-
pone una relaci!n interpersonal (asada en el amor& " en cuanto tal posee una seunda
dimensi!n sini0icativa " a#iol!icaG el significado ' el valor unitivo. Consisten 1stos en
que la uni!n se#ual es la e#presi!n& a la ve+ que cumplimiento o consumaci!n& de una
previa uni!n a0ectiva " espiritual 'dilecci!n*& por la que .om(re " mu)er se entrean
mutuamente de modo total, exclusivo ' definitivo& entrea que se reali+a ante la propia
conciencia& ante Dios& ante el $stado " ante la sociedad.
Desde el punto de vista 1tico& la uni!n 0/sica adquiere una nueva ra+!n positiva
de valor si es& " s!lo si es& parte interal del amor con que el var!n " la mu)er se com-
prometen rec/procamente " de modo total .asta la muerte. <iendo la se#ualidad una di-
mensi!n e#istencial que implica a la persona .umana en su totalidad& " por eso apta para
e#presar " consumar la total " rec/proca entrea& la donaci!n 0/sica ser/a intr/nsecamen-
te 0alsa " mentirosa si no respondiese a una previa donaci!n a0ectiva " espiritual com-
pleta& de la que cualquier tipo de reserva presente " 0utura queda e#cluida& " por la que
.om(re " mu)er M antes de ser una sola carne M son un solo esp/ritu& un solo cora+!n&
una sola vida& un solo destino.
$sta peculiar " espec/0ica caracter/stica de la se#ualidad .umana indica que el
.om(re " la mu)er& adem%s de estar llamados a transmitir la vida& est%n llamados a la
comuni!n& a la donaci!n de s/ mismos por el amor. La se#ualidad supera el orden del
haber, el orden de las cosas que se poseen " utili+an& porque constitu"e en realidad un
modo de ser de la personaG el ser don& el estar llamado a la comuni!n interpersonal
>I
. La
reali+aci!n aut1ntica de esa vocaci!n constitu"e en s/ misma un valor positivo. $ste va-
lor se acrecienta si se tiene presente que por 1l se adquiere una nueva ra+!n de seme)an-
+a con ser divino. Dios es amor. Ca(iendo creado al .om(re a su imaen " seme)an+a&
lo .a creado por amor " lo .a destinado al amor. La vocaci!n .umana al amor " a la co-
muni!n interpersonal es un re0le)o del misterio de comuni!n personal de amor que Dios
vive en s/ mismo. De acuerdo con su condici!n de esp/ritu encarnado& el .om(re cumple
esa vocaci!n con el alma " con el cuerpo& de 0orma que el amor espiritual se e#tienda
.asta el cuerpo " 1ste se .aa participe de la uni!n de voluntades
>:
.
>I
C0r. ibid.& pp. 3J2-3J3.
>:
C0r. QU8N ,8DLO II& $#.ort. apost. amiliaris consortio, n. 11. La dimensi!n a#iol!ica de la se#ualidad que estamos conside-
rando se ve nota(lemente acentuada en la 1tica cristiana& para la que la uni!n 0/sica cumple una uni!n con"ual " consuma la sacra-
mentalidad del matrimonio& s/m(olo vivo de la comuni!n entre Dios " los .om(res " entre Cristo " la IlesiaG c0r. .bid., nn. 12-13.
23>
c! #a estructura axiol/gica de la sexualidad
La conclusi!n anada en el an%lisis precedente es que la se#ualidad .umana po-
see dos dimensiones sini0icativas " de valor. #a presencia simult1nea de esos dos sig+
nificados aparece como la nota distintiva ' espec&ficamente humana de la sexualidad,
por0ue ambos son de cari8 marcadamente personalista. La val/a del sini0icado pro-
creador& en e0ecto& se estructura en torno a la e#istencia como valor (%sico de la perso-
na. La del sini0icado unitivo ira en torno a la dinidad " al (ien de los esposos en
cuanto personas llamadas a la comuni!n interpersonal. 8m(os aspectos interan el si-
ni0icado completo espec/0icamente .umano de la se#ualidadG si se .a(lase s!lo de pro-
creaci!n o s!lo de comuni!n con"ual no se alcan+ar/a el sini0icado plena " propia-
mente .umano de la se#ualidad& " las conclusiones que se e#tra)esen de esa perspectiva
parcial ser/an 1ticamente de0ectuosas.
$st% claro& pues& que la presencia simult%nea del aspecto procreador " unitivo es
la nota distintiva de la se#ualidad .umana. ,ero todav/a no sa(emos c!mo se estructura
" qu1 sini0icado tiene la uni!n de esas dos dimensiones. $l pro(lema de(e ser e#ami -
nado desde diversos puntos de vistaG (iol!ico& antropol!ico& a#iol!ico " propiamente
1tico.
La (iolo/a .umana posee actualmente un conocimiento mu" preciso " detallado
del modo como se estructuran naturalmente los dos aspectos de la se#ualidad .umana.
<a(emos& por e)emplo& que de la uni!n se#ual no siempre se siue la procreaci!n& por-
que la 0ertilidad 0emenina tiene car%cter c/clico.
,or eso& es m%s preciso .a(lar de uni!n con"ual " posi(le procreaci!n o& si se
pre0iere& de uni!n con"ual a(ierta a la procreaci!n.
8(ordamos la cuesti!n desde el punto de vista antropol!ico " a#iol!ico. La
procreaci!n " la comuni!n con"ual son dos (ienes que .unden sus ra/ces en el valor de
la personaG lo .emos visto en los dos apartados anteriores. <on dos dimensiones deriva-
das de un mismo valor (%sico. ,or eso no est%n presentes en la se#ualidad .umana como
realidades en puna& no .a" entre ellas oposici!nK de lo contrario& la se#ualidad .umana
encerrar/a una contradicci!n interna& " lo mismo ca(r/a decir del piano 1tico sustentado
por el valor de la persona. ,ero la relaci!n e#istente entre las dos dimensiones de la se-
#ualidad no es s!lo de no (elierancia. <e trata por el contrario de dos valores que de tal
manera se a(ren el uno al otro& se potencian " se proteen mutuamente que& en verdad&
dan luar a una realidad unitaria en el plano sini0icativo& antropol!ico " 1ticoG el amor
0ecundo " a(ierto a la vida o la procreaci!n como 0ruto del amor con"ual
>L
. He%moslo
m%s despacio.
1* #as exigencias de la comuni/n con'ugal se abren a las de la procreaci/n. La
uni!n se#ual Mlo .emos dic.o "aM es e#presi!n " cumplimiento de la total donaci!n
de s/ mismo. La donaci!n total inclu"e la entrea " la aceptaci!n de la posi(le paterni-
dad^maternidad [Link] a la virilidad^0eminidad. 8ll/ donde estas dimensiones queda-
>L
$n este sentido& Quan ,a(lo II .a a0irmado& re0iri1ndose a los dos sini0icados del acto con"ual& que 2uno se reali+a )unto al otro
"& en cierto sentido& uno a trav1s del otro6 ')omo e donna lo cre*& cit.& p. 7IL*.
23I
sen deli(erada " positivamente e#cluidas no podr/a .a(larse de completa " total dona-
ci!n de s/ mismo& " el esto se#ual ser/a en s/ mismo 0also " mentiroso. La apertura a la
vida es una e#iencia radicada en el car%cter de totalidad propio " espec/0ico de la co-
muni!n con"ual.
,or otra parte& la comunidad de personas que resulta " que es vivi0icada por la
entrea total& e#clusiva " de0initiva& constitu"e el conte#to ideal para la introducci!n de
un nuevo su)eto personal en el mundo. La 0amilia esta(le promueve en el me)or de los
modos posi(les el (ien de la nueva persona& su individualidad& su sentido de la identi-
dad& su educaci!n& etc. Existe una adecuaci/n plena entre los re0uisitos de la comuni/n
con'ugal ' los de la procreaci/n.
La misma adecuaci!n se advierte desde el punto de vista de la 1nesis misma de
la nueva vida. #a comuni/n con'ugal es el 1mbito donde la g(nesis del ser humano re+
cibe la protecci/n ' el amor desinteresado 0ue merece su condici/n de persona. No
e#iste protecci!n me)or para la nueva vida que la aranti+ada por la intimidad del amor
con"ual. Ca(e destacar tam(i1n que s!lo el amor con"ual es adecuado a la dinidad
de la personaG ante la persona s!lo el amor es una actitud )usta& porque s!lo en el verda-
dero amor la persona es reconocida " querida por s/ misma. VWu1 otra actitud podr/a
animar la decisi!n de enendrar un ser personalX V$l inter1sX V8l5n tipo de necesidadX
VUna utilidad esperadaX VLa satis0acci!n de al5n impulso su()etivoX ,arece (astante
claro que s!lo se dar% una correspondencia adecuada entre el proceso procreador " la
dinidad de la persona& si aqu1l se pone en marc.a por un acto que sea al mismo tiempo
un acto de amor puro " ratuito. Wue la actividad procreadora sea en s/ misma una e0u-
si!n de amor desinteresado es una e#iencia de la dinidad de la persona que nace "&
por tanto& es una e#iencia dotada de valor& no un simple .ec.o natural. $ste valor se
acrecienta si consideramos& con Ca00arra& el plano de la 0undamentaci!n ultima de los
valores personales. 2La actividad creadora de Dios es en su esencia m%s /ntima una acti-
vidad de amor. V,or qu1X ,orque es una actividad ratuita. Dios no tiene necesidad de
ninuno de nosotros& ninuno de nosotros es necesario. <i e#istimos es porque Dios nos
.a querido ratuita " li(remente. La participaci!n del .om(re " de la mu)er en la activi-
dad creadora de Dios no puede no estar radicada en un acto de amor& no puede ser m%s
que as/. $sta es la ra+!n por la cual no es casualidad que sea uno e id1ntico el acto en el
que los c!n"ues se donan en el amor " en el que ponen en acto las condiciones que
pueden oriinar la concepci!n de una persona .umana6
>J
.
<iendo la creaci!n 0ruto del amor divino& que la procreaci!n o participaci!n del
.om(re en esa o(ra divina sea en s/ misma un acto de amor .umano& " no s!lo 0ruto de
tal amor& no es una casualidad& sino una realidad llena de sini0icado " de valor& alo
que de(e ser as/.
2* Desde el otro punto de vista& ca(e decir que las exigencias de la procreaci/n
se abren a las del verdadero amor con'ugal. La dinidad de la persona e#ie que los .i-
)os sean 0ruto del amor de sus padres& no de la violencia& del arranque instintivo& o de la
0alta de autodominio de los partners de la actividad se#ual. Los .i)os son adem%s (ien
com5n de los padres& s/m(olo " 0ruto viviente de su amor& re0uer+o de la uni!n mutua de
los esposos& cu"a esta(ilidad " armon/a es requerida por el sustento " la educaci!n de
los .i)os.
>J
C8SS8RR8& C.& 2efini8ione filosofico+etica e teologica della procrea8ione responsabile& en #a procrea8ione responsabile.
ondamenti..., cit.& pp. 3J7-3JI 'traducci!n nuestra*.
23:
,or otra parte& la apertura a la vida defiende la cualidad del amor con'ugal. La
uni!n con"ual es un 2conte#to de e#presi!n personal cu"a interidad consiste en el o-
+oso olvidarse de s/ mismo. Tal interidad no se de(e sacri0icar en orden a un 0unciona-
lismo consecuencialista& limitando la multiplicidad de 0unciones de este conte#to en
sentido 0inal/stico-racional6
I=
. <i el o+oso auto-olvidarse en la entrea queda despla+a-
do por la precauci!n o la intervenci!n manipuladora& que priva a la se#ualidad de uno
de sus sini0icados " de sus dimensiones de valor& la relaci!n de amor de)a de ser tal&
porque la persona del otro es tratada como un o()eto promotor de placer& " el otro .ace
lo mismo respecto del primero. 2$l amor no es "a una realidad o()etiva& porque 0alta el
(ien o()etivo sin el cual no puede e#istir. 8s/ entendido& el @amorA es una 0usi!n de eo-
/smos com(inados de modo que no sean contrarios al placer com5n. La conclusi!n ine-
vita(le de una concepci!n de este tipo es que el amor no es otra cosa que una apariencia
que .a" que salvauardar cuidadosamente& para no revelar lo que realmente se esconde
detr%sG el eo/smo m%s %vido& que utili+a al otro para s/ mismo& para el propio @ma#i-
mum de placerA. La persona entonces es " no de)a de ser un medio& como se9al! [ant
acertadamente en su cr/tica al utilitarismo6
I1
.
$n de0initiva& donde no hubiese donaci/n total del propio ser 7en el 0ue se in+
clu'e la potencial paternidad ' maternidad!, la actividad sexual implicar&a la utili8a+
ci/n del otro como ob3eto promotor del propio placer. Tal reali8aci/n de la uni/n sexual
implicar&a tratar a una persona como un simple medio para lograr una satisfacci/n
sub3etiva, ', por otra parte, traicionar&a la vocaci/n a la comuni/n interpersonal. $s
claro& en e0ecto& que este tipo de uni!n durar/a mientras durase el placer " el arado 0/-
sico& " que la comuni!n espiritual no llear/a a e#istir& "a que esta e#ie un (ien com5n&
" el placer 0/sico nunca puede ser com5nG cada uno de los partners o+a incomunica(le-
mente el su"o& aunque o(tenido con)untamente o con la a"uda del otro
I2
.
Recapitulamos. La presencia de los aspectos procreador " unitivo que caracteri+a
espec/0icamente a la se#ualidad .umana aparece& pues& como una 0uerte estructura en la
que se encierran sini0icados " valores de incalcula(le alcance. La uni!n de am(os as-
pectos no es un simple .ec.o carente de sini0icado& sino que posee un sentido claro "
0%cilmente intelii(leG aranti+a " re0uer+a los valores espec/0icamente personales que
comporta la se#ualidad .umana& a sa(er& los valores puestos en )ueo por el .ec.o de
que tanto los que enendran como el enerado son personas .umanas. Por eso, la pre+
sencia simult1nea de los significados unitivo ' procreador es un valor ' no un simple
hecho biol/gico, es una necesidad (tica ' no s/lo una necesidad biol/gica, es una nece+
sidad de derecho ' no s/lo una necesidad de hecho, es algo 0ue debe ser as&, ' sola+
mente algo 0ue es as&
I3
. Cuanto aca(amos de decir implica en el plano operativo que los
I=
<,8$?8NN& R.& #a responsabilitG personale e il suo fondamento& en [Link].& Etica teleologica o etica deontologicaK )n diba+
ttito al centro della teologia morale odierna& 2Documenti CRI<6& nn. 7J->=& Roma 1JL3& p. 22 'traducci!n nuestra*.
I1
BOQTFL8& [.& "more e responsabilitG& cit.& p. 2J.
I2
,or eso& es posi(le que la uni!n se#ual tena una tonalidad a0ectiva completamente di0erente para cada una de las dos personas
que participan en ella.
I3
C0r. C8SS8RR8& C.& #a trasmissione della vita..., cit.& pp. 3J7-3JI. $#isten en el ser .umano e)emplos tanto de cone#iones de
.ec.o como de cone#iones de derec.o que pueden 0acilitar la comprensi!n intuitiva de lo que estamos diciendo. $s una cone#i!n de
.ec.o la que e#iste& por e)emplo& entre una parte del conducto por el que respiramos " una parte del conducto por el que nos alimen-
tamos. $s alo que es as/& pero no parece que en tal cone#i!n de .ec.o se encierren particulares valores. ,odr/a ser de otro modo. $s
por el contrario una cone#i!n de derec.o la que e#iste entre la moralidad " la 0elicidadG quien persevera en el es0uer+o moral de(e&
al menos al 0inal& ser 0eli+K pensar lo contrario provoca un esc%ndalo de la ra+!n. Una cone#i!n de derec.o& de otro tipo& es que al
conocimiento sia una tendencia proporcionadaG al conocimiento sensi(le& la tendencia sensi(leK al conocimiento racional& el amor
racional o voluntad. Un ser dotado de conocimiento universal pero sin tendencia racional& dotado s!lo de impulsos sensi(les& ser/a
un monstruo m%s de0orme e intrata(le que un .om(re con dos ca(e+as.
23L
dos aspectos de la se#ualidad .umana son 1ticamente coesenciales& 1ticamente insepara-
(les. <u uni!n constitu"e el valor determinante de la estructura a#i!loica de la se#uali-
dad .umana. <u disociaci!n no implica 5nicamente la lesi!n del valor e#cluido& sino
tam(i1n la desnaturali+aci!n " la desvalori+aci!n del que se desea conservar
I7
.
d! Consecuencias (ticas
Los principios morales derivados de la estructura antropol!ica " a#iol!ica de
la se#ualidad son 0undamentalmente dos. $l primero podr/a 0ormularse as/G la actividad
sexual es (ticamente valiosa cuando se e3erce dentro del matrimonio. Contradice la pro-
pia estructura a#iol!ica& en cam(io& cuando tiene luar 0uera del matrimonio o contra
el matrimonio 'adulterio*.
$l seundo principio dice que todo e3ercicio de la sexualidad dentro del matri+
monio ha de respetar la inseparabilidad (tica entre sus dos aspectosC la comuni/n in+
terpersonal de los c/n'uges ' la apertura hacia la potencial procreaci/n. $ste criterio
dice que la se#ualidad .umana .a de ser respetada en la plenitud de su sini0icado& .a
de e)ercerse siempre de manera verdadera ' totalmente .umana& siendo insu0iciente un
respeto s!lo parcial. Lo mismo se puede decir con otras pala(rasG la se#ualidad no pue-
de ser instrumentali+ada& no puede ser tratada como un simple medio disponi(le para la
reali+aci!n de un desinio extra:o a su sini0icado " verdad intr/nsecos& sini0icado "
verdad que& como .emos visto& no son simples& sino que consisten en una estructura de
valores personales.
Ni siquiera el 8utor de la Naturale+a instrumentali+a la se#ualidad .umana. Dios
no .a ideado el impulso se#ual para utili8ar a los .om(res en orden a una 0inalidad que
les 0uera a)ena. De lo contrario& la se#ualidad .umana quedar/a de0ormada (a)o al5n
aspectoK concretamente& se llear/a a una concepci!n riorista " puritana de la se#uali-
dad& para la cual el o+o que acompa9a al e)ercicio de la 0acultad se#ual es en s/ mismo
maloK se tolera en cuanto que est% 0or+osamente unido a la transmisi!n de la vida& es
decir& en cuanto es un mal necesario. Tal concepci!n repuna a la sensi(ilidad 1tica m%s
elemental " a una equili(rada comprensi!n de las relaciones entre Dios " los .om(res
I>
.
Har!n " mu)er e)ercen la actividad se#ual de modo li(re " responsa(le& " esa actividad
es en s/ misma valiosa si permanece liada al amor con"ual. La se#ualidad se ordena a
la vida& pero tam(i1n al amor. ,udiendo reconocer " aceptar los valores encerrados en la
se#ualidad como un (ien com5n& el impulso se#ual puede interarse en el v/nculo que
une a dos personas& puede interarse en el amor espiritual& " ser e#presi!n " cumpli-
miento de la donaci!n total implicada en el amor. $n todo ello no .a" ni som(ra de uti+
li8aci/n en el sentido M vala la redundancia M utilitarista de ese t1rminoK lo que suce-
de en realidad es que& como "a .emos dic.o& Dios concede al .om(re la posi(ilidad de
una nueva " sinular reali+aci!n del amor " de una seunda ra+!n de seme)an+a con el
ser divino.
I7
Tam(i1n aqu/& las elevadas p1rdidas de em(riones .umanos en el %m(ito de las t1cnicas de procreaci!n arti0icial e#tra corp!rea
son un e)emplo elocuente de lo que a0irmamos.
I>
C0r. la cr/tica de la interpretaci!n riorista de la se#ualidad .ec.a por BOQTFL8& [.& "more e responsabilitG, cit.& pp. 7L->1. La
concepci!n riorista de la se#ualidad no pertenece desde lueo a una correcta interpretaci!n del cristianismo. 2$l se#o no es una
realidad veron+osa& sino una d%diva divina que se ordena limpiamente a la vida& al amor& a la 0ecundidad. $se es el conte#to& el
tras0ondo& en el que se sit5a la doctrina cristiana so(re la se#ualidad6 '<8N QO<$?8RY8 $<CRIHR& Es Cristo 0ue pasa, cit.& n.
27*.
23J
Cec.a esta aclaraci!n& podemos deslosar las diversas consecuencias contenidas
en este seundo criterio moral. #a primera ' m1s clara es 0ue un aspecto de la sexuali+
dad no puede actuarse en contra del otro& que al actuar uno no puede e#cluirse deli(era-
da " positivamente el otro. Los dos aspectos de la se#ualidad son valores que se coordi-
nan en su reali+aci!n pr%ctica& no se su(ordinan
II
. La insepara(ilidad 1tica sini0ica
tam(i1n que& aun dentro del matrimonio& un aspecto no puede reali+arse sin el otro, se+
paradamente del otro, al margen del otro& como sucede en la procreaci!n arti0icial. $l
mundo 1tico es el mundo de la li(ertad& para el cual las e#presiones sin, separadamente
" al margen de, de(en entenderse (a)o la cl%usula impl/citaG en cuanto depende de la li-
(ertad .umana. <e quiere decir& en otra pala(ras& que separar la procreaci!n " la uni!n
personal& con la intenci!n su()etiva de 0avorecer una u otra& es siempre un tratamiento
instrumental de la se#ualidad& un tratamiento que no respeta la plenitud de su sini0ica-
do espec/0icamente .umano " que llevar% a lesionar Uintencionalmente o no U alunos
de sus valores personales espec/0icos.
7. L8 HIRTUD ?OR8L D$ L8 C8<TID8D
a! 9aturale8a ' ob3eto de la castidad
#a castidad es la virtud moral 0ue regula el deseo ' el comportamiento sexual
seg<n las exigencias de la recta ra8/n, 0ue en sus l&neas fundamentales han sido ex+
puestas en el par1grafo precedente
I:
. La tarea de la castidad no es simplemente contro-
lar o contener de cualquier modo los impulsos se#uales& como si 0ueran realidades e#ter-
nas al "o " de las cuales el "o de(iera de0enderse. La castidad parte m%s (ien de la con-
ciencia de que la se#ualidad es parte de la su()etividad del .om(re& que es " de(e ser su-
)eto " no o()eto& " como tal de(e ser educada e interada para que permita la )usta reali-
+aci!n del amor interpersonal " de la transmisi!n de la vida& o (ien la total donaci!n a
Dios& en el caso de las personas que son llamadas a ella. $sto est% e#plicado apropiada-
mente por el Catecismo de la Ilesia Cat!licaG 2La castidad sini0ica la interaci!n lo-
rada de la se#ualidad en la persona& " por ello en la unidad interior del .om(re en su
ser corporal " espiritual. La se#ualidad& en la que se e#presa la pertenencia del .om(re
al mundo corporal " (iol!ico& se .ace personal " verdaderamente .umana cuando est%
interada en la relaci!n de persona a persona& en el don mutuo entero " temporalmente
ilimitado del .om(re " de la mu)er. La virtud de la castidad& por tanto& entra9a la interi-
dad de la persona " la interidad del don6
IL
.
II
Lo que decimos se re0iere al modo en que no ser/a l/cito promover uno de esos dos (ienes. $s este un pro(lema diverso al de los
0ines del matrimonio. $s "a tradicional en la 0iloso0/a moral distinuir un 0in primario 'procreaci!n* " un 0in secundario 'mutua
a"uda* del matrimonio. $l conte#to en que tales conceptos 0ueron acu9ados es el de la determinaci!n de las ra+ones de ser que& des -
de el punto de vista ontol!ico o()etivo& e#plican la e#istencia de la instituci!n matrimonial. $n ese sentido& resulta claro que la
e#istencia o su(sistencia de la .umanidad& del mundo de los seres personales& es una ra+!n de ma"or peso& primaria. ,ero al .a(lar
de 0in primario " de 0in secundario& nunca se pretendi! )usti0icar la 0alta de respeto .acia la persona de otro se#o& ni que 0uera l/cito
violentar o 0or+ar el piano de la comuni!n con"ual& ni tampoco se quiso decir que el uso del matrimonio no 0uese l/cito cuando por
causas naturales no puede darse la procreaci!n. $sas err!neas interpretaciones de la terminolo/a tradicional quedan e#cluidas tanto
por el conte#to en el que se propone la )erarqu/a de 0ines& como porque 0in secundario sini0ica seundo 0in& " no 0in poco importan-
te del que se puede prescindir.
I:
C0r. [Link]., II-II& q. 1>1& aa. 1-3. 8dem%s de los te#tos antes citados en la nota >& v1ase 8. ;_NTCOR& Chiamata e risposta& cit.&
vol. III& nn. >I:->ILK ;. D`8H8N\O& SessualitG umana e (tica dell$amore& 8ncora& ?ilano 1JLIK C. C8SS8RR8& Etica generale
della sessualitG& 8res& ?ilano 1JJ2. ?u" 5til para la pr%ctica pastoral es el volumen de 8. LOON8RD& -esL e il tuo corpo. #a mo+
rale sessuale nello spirito del Iangelo presentata ai giovani& ,aoline& ?ilano 1JJ1K 8. <8R?I$NTO& T. TRI;O& $. ?OLIN8& Mo+
ral de la persona& cit.& pp. J-13.
IL
Catecismo& n. 233:.
27=
9o se puede comprender la castidad si no es en relaci/n al amor, del cual cons+
titu'e la otra cara. La castidad tiene como o()eto .acer posi(le la real ordenaci!n de la
se#ualidad .umana al amor interpersonal& que est% vinculado al respeto& a la (enevo-
lencia& a la 0idelidad " a la 0ecundidad& " que es o(staculi+ado& " a veces .asta arruina-
do& por el eo/smo " por cualquier otra actitud que convierta a la otra persona en un o(-
)eto de placer " de posesi!n. $n este sentido se puede a0irmar que la castidad 2es la
@transparenciaA de la interioridad& sin la cual el amor no es amor " no lo ser% .asta que
el deseo de o+ar no est1 su(ordinado a la disposici!n para amar todas las circunstan-
cias 3 a 4 La esencia de la castidad consiste en no de)arse @distanciarA por el valor de la
persona " en real+ar a su nivel toda reacci!n ante los valores del cuerpo " del se#o. $llo
e#ie un es0uer+o interior " espiritual considera(le porque la a0irmaci!n del valor de la
persona no puede ser m%s que el 0ruto del esp/ritu6
IJ
.
#a virtud de la castidad est1 estrechamente vinculada al amor ', por tanto, con
a la virtud de la caridad, ' de este v&nculo surge su importancia en la vida moral. <in
em(aro& son dos virtudes distintas. No todo acto que contradice al amor interpersonal
constitu"e un acto contra la castidad. Ciertas 0ormas de eo/smo& la ira& la incompren-
si!n& la cerra+!n al di%loo& etc.& no son actos contrarios a la castidad. La persona
contradice las e#iencias de la castidad cuando a causa de la (5squeda e#aerada " des-
en0renada del placer se#ual& o a causa de su insensi(ilidad respecto a 1l& contradice la
din%mica del amor esponsal o se cierra a 1l. $ntendemos aqu/ por amor esponsal& aque-
lla 0orma de amor interpersonal que& se5n el desinio de Dios Creador& implica el don
del propio ser en cuanto masculino o 0emenino& " por consiuiente involucra la 0acultad
se#ual. Ca" 0ormas de amor interpersonal que& a5n teniendo una 0uerte tonalidad a0ec-
tiva& no involucran el e)ercicio de la se#ualidad 'el amor entre .ermanos& entre padres e
.i)os& entre parientes o simples amios& etc.*. " la virtud de la castidad se opone pro+
piamente la b<s0ueda desordenada del placer sexual, la b<s0ueda de tal placer como si
fuera en s& un fin aut/nomo, a go8ar de cual0uier manera, o fuera del contexto del don
estable ' amoroso de s& o en oposici/n a las din1micas intr&nsecas de este contexto. La
virtud de la castidad no presupone la idea de que el placer& " en particular el placer se-
#ual& sea malo
:=
& sino la idea de que puede " de(e ser un verdadero (ien .umano "
cristiano& si es (uscado en el conte#to " en las condiciones en las cuales& se5n la parti-
cular vocaci!n de cada uno& la uni!n se#ual es e0ectivamente un (ien.
Todo lo que aca(amos de decir tiene que ver con el elemento 0ormal de la casti-
dad& que es iual para todos. <i atendemos& en cam(io& a las actitudes " a los comporta-
mientos concretos con0ormes o contrarios a la castidad& .a" alunas di0erencias se5n el
estado " la vocaci!n propia de cada cual& es decir& se5n se trate de personas casadas&
novios& no casadas todav/a& viudas& o personas llamadas al celi(ato apost!lico& sacerdo-
tal& o a la virinidad consarada. Otras e#iencias 1ticas& la ilicitud de los actos de au-
toerotismo& por e)emplo& son comunes a todos.
IJ
[. BOQTFL8& "more e responsabilitG& cit.& pp. 1>:-1>L.
:=
Her supra el cap/tulo HII& par%ra0o 2& a*.
271
b! El pudor ' la modestia
$n el cap/tulo precedente& .emos dic.o que <anto Tom%s de 8quino ve al pudor
" a la modestia como un elemento interante 'parte interal* de la templan+a
:1
. ,rolon-
ando la re0le#i!n aristot1lica& el 8quinate considera que el pudor es 2una pasi!n loa-
(le6
:2
& que en sentido amplio puede ser considerada virtud 'modestia*& en cuanto es una
disposici!n necesaria que prepara para la templan+a
:3
. El pudor es un sentido de reser+
va, de decencia ' discreci/n en lo 0ue se refiere a la esfera de la intimidad de la per+
sona, con particular referencia a la esfera sexual.
Desde los tiempos de 8rist!teles& el 0en!meno del pudor .a sido o()eto de re0le-
#i!n por parte de los 0il!so0os "& m%s tarde& de los psic!loos " soci!loos. $stos 5lti -
mos discuten& so(re todo& las cuestiones relativas a su nacimientoG si se trata de un dato
constitutivo de la persona .umana o de un producto de la cultura& si es un 0en!meno po-
sitivo o un 0en!meno neativo a vencer
:7
.
$l pudor tiende a disimular u ocultar partes del cuerpo& acciones o estados inte-
riores que provocan una especie de verben+a& no necesariamente porque sean realida-
des 1ticamente neativas& sino porque es 1ticamente neativa su e#teriori+aci!n. $l pu-
dor responde al .ec.o de que la persona posee una interioridad que le pertenece a ella
sola& " no de(e ser invadida por la mirada de los dem%s. ?%s concretamente& el pudor
se#ual es la necesidad de ocultar las partes del cuerpo que determinan el se#o masculino
" 0emenino& para que la persona no se envile+ca al ser mirada como un simple o()eto de
placer. 2Tr%tase de e#cluir una actitud Mm%s (ien pasiva en la mu)er " m%s (ien activa
en el .om(reM respecto de la persona& actitud incompati(le con el car%cter supra-utili-
tario " la @personalidadA de su ser. 8l aparecer el peliro de seme)ante actitud precisa-
mente ante los valores se#uales [Link] a la persona& el pudor se mani0iesta como una
tendencia a disimularlos6
:>
. $l pudor trata de de0ender la dinidad de la persona& 0acili-
tando que la atenci!n del otro pueda diriirse .acia ella& " no .acia una visi!n simple-
mente er!tica de la relaci!n interpersonal. ,or an%loas ra+ones& el pudor tiende a ocul-
tar las mani0estaciones de amor entre el .om(re " la mu)er& especialmente las mani0esta-
ciones m%s /ntimas. 8qu/ se trata de de0ender el valor " la dinidad del amor .umano.
Cuando entre el .om(re " la mu)er e#iste un verdadero " pro0undo amor espon-
sal& rati0icado por el matrimonio& el respeto rec/proco de la propia dinidad est% aseu-
rado& porque amar " considerar a la persona amada como un simple o()eto de placer& se
e#clu"en mutuamente
:I
. $n este sentido& entre los esposos el pudor pierde la ra+!n de
:1
C0r. cap/tulo HII& 3& a*.
:2
[Link].& II-II& q. 177& a. 7& ad 7.
:3
C0r. [Link].& II-II-& q. 177& a. 7& ad 7.
:7
C0r. la s/ntesis de ;. C8?,8NINI& vo+ Pudore en S. CO?,8;NONI& ;. ,I8N8& <. ,RIHIT$R8 'edd.*& 9uovo di8ionario di
teolog&a morale& cit.& pp. 1=:>-1=L2 'con (i(liora0/a*. ?u" 5til es la @meta0/sica del pudorA contenida en [. BOQTFL8& "more e
responsabilitG& cit.& pp. 1I1-1:L.
:>
[. BOQTFL8& "more e responsabilitG& cit.& pp. 1I>-1II.
:I
C0r. ibid., p. 2=3.
272
ser que tiene antes o 0uera del matrimonio
::
& " adquiere otras 0ormas espec/0icas. $sto es
verdad si el amor entre los esposos permanece en su verdadera esencia moral& sin caer a
niveles in0eriores.
El impudor es la negaci/n o la falta de pudor. $l impudor del cuerpo es el modo
de ser& de comportarse& de vestirse que 2pone en primer plano los valores del se#o& de
suerte que no oculten 1stos el valor esencial de la persona. Consiuientemente& la perso-
na misma se encuentra en la situaci!n de un o()eto de placer 3 a 4& la de un ser del que
se puede uno servir sin amarlo6
:L
. La violaci!n del pudor& no siempre puede ser de0inida
en t1rminos 0i)os " a(solutos& porque depende tam(i1n de circunstancias de cultura& de
clima& de luar 'es distinta una 0iesta de una piscina*& de usos sociales le/timos& etc.
,ero tanto en el nivel de las intenciones como en el de los comportamientos& no todo es
relativoG e#isten acciones " modos de vestir que son claramente 0altos de pudor. $sto su-
cede cuando el vestido tiende a llamar la atenci!n so(re los caracteres som%ticos se#ua-
les& "a sea descu(riendo alunas partes del cuerpo& "a sea cu(ri1ndolas de manera de
.acer m%s evidente sus 0ormas& con vestidos mu" a)ustados& etc. Iualmente imp5dica es
la e#.i(ici!n de mani0estaciones /ntimas de amor en las pel/culas& en la televisi!n o en
la prensa& o la reali+aci!n de estos /ntimos en luares p5(licos 'calles& pla+as& parques&
trenes& etc.*. Tam(i1n .a" un impudor en la pu(licidad " en el arte.
$l impudor es una disposici!n .acia la lu)uria& tanto para la persona que act5a
imp5dicamente como para las dem%s 'esc%ndalo*& contri(u"e a la eroti+aci!n de las rela-
ciones sociales& " en s/ misma puede 0%cilmente ser pecaminosa& aunque no siempre sea
0%cil determinar la ravedad del pecadoG depende muc.o de las circunstancias& de la pre-
sencia o no de una intenci!n li(idinosa& de la sensi(ilidad de las personas& etc. Constitu-
"e un pecado rave cuando de por s/ mismo [Link] a(stracci!n de la mala inten-
ci!n a)enaM conlleva el peliro pr!#imo de pecar contra la castidad. Las 0ormas m%s
e#tremas son consideradas en casi todos los pa/ses tam(i1n un delito 'actos o(scenos en
luar p5(lico*.
$n alunos am(ientes se a0irma que la di0usi!n de actitudes " comportamientos
imp5dicos tiene el e0ecto saluda(le de aumentar la insensi(ilidad respecto de ciertos es-
t/mulos& " de eliminar actitudes .ip!critas de 0also pudor. ,uede ser verdad que& al me-
nos en una parte de la po(laci!n& la a(undancia de est/mulos er!ticos levante el um(ral
de e#cita(ilidad se#ual& pero no es verdad que esto contri(u"a a la templan+a " al equili-
(rio personal. La e#periencia demuestra& en cam(io& que la di0usi!n del impudor da lu-
ar a un erotismo di0undido en la vida personal " social que 0acilita las conductas lu)u-
riosas& .aciendo qui+% necesario recurrir a est/mulos anormales para o(tener el placer
desordenado que se (usca de cualquier modo. 8 la p1rdida del sentido del pudor& siue
la p1rdida de una visi!n clara de los valores de la se#ualidad& la triviali+aci!n " mercan-
tili+aci!n del cuerpo .umano& " la deradaci!n 1tica de las relaciones interpersonales en
el %m(ito social& la(oral o de simple amistad
:J
.
::
[. Bo)t"la .a(la de la 2le" de la a(sorci!n de la verben+a por el amor6G c0r. ibid.& pp. 1IL-1:2.
:L
.bid., p. 1:7.
:J
<o(re la doctrina cristiana del pudor& v1ase el Catecismo& nn. 2>21-2>2:.
273
>. LO< ,$C8DO< CONTR8 L8 C8<TID8D
a! Esencia ' formas de la lu3uria
Con el t1rmino lu)uria se denominan en1ricamente los pecados contra la virtud
de la castidad. La lu)uria consiste en el deseo o en el oce desordenado del placer ven1-
reo. $l placer ven1reo es el placer vinculado a la e#citaci!n de los !ranos enitales del
var!n " de la mu)er. $ste placer es desordenado& contrario a la recta ra+!n& cuando se da
0uera e independientemente del acto con"ual 'relaci!n se#ual completa entre le/timos
esposos*& o en el acto con"ual que .a sido privado deli(eradamente " mediante un acto
positivo de su capacidad de transmitir la vida. $l 0undamento (/(lico " antropol!ico de
este criterio 0undamental de la virtud de la castidad .a sido e#puesto en los par%ra0os 2
" 3 de este cap/tulo. $ste criterio .a sido mantenido " ense9ado ininterrumpidamente
por el ?aisterio de la Ilesia Cat!lica. Dasta citar aqu/ un pasa)e de la Declaraci!n
Persona MumanaG 2$ste mismo principio& que la Ilesia deduce de la Revelaci!n " de
su interpretaci!n aut1ntica de la le" natural& 0unda tam(i1n aquella doctrina tradicional
su"a& se5n la cual el uso de la 0unci!n se#ual lora su verdadero sentido " su rectitud
moral tan s!lo en el matrimonio le/timo6
L=
.
La lu)uria puede ser completa& llevada .asta el 0inal& o incompleta& no llevada
.asta el 0inal. La primera se da cuando la persona lleva la e#citaci!n se#ual .asta su cul-
minaci!n natural& llamada orasmo. La seunda se& en da en cam(io& cuando la e#cita-
ci!n se#ual no es llevada o no llea .asta el orasmo. 8dem%s& los pecados de lu)uria
pueden ser internos 'pensamientos& deseos* o e#ternos 'acciones*.
,or lo que se re0iere a la doctrina de la Ilesia so(re la ravedad del pecado de
lu)uria& completa o incompleta& el principio 0undamental est% claramente e#presado en
la misma Declaraci!n Persona MumanaG 2se5n la tradici!n cristiana " la doctrina de la
Ilesia& " como tam(i1n lo reconoce la recta ra+!n& el orden moral de la se#ualidad
comporta para la vida .umana valores tan elevados& que toda violaci!n directa de este
orden es o()etivamente rave6
L1
. ,ara comprender adecuadamente este principio es ne-
cesario aclarar el sini0icado e#acto de dos t1rminosG @directaA " @o()etivamenteA.
#a violaci/n directa de la castidad se verifica cuando el placer ven(reo se busca
deliberadamente, es decir, cuando se 0uiere como fin o como medio, o cuando, aun0ue
no busc1ndolo al principio, se consiente en (l de modo pleno ' deliberado. Cosa distin-
ta es un con)unto de situaciones en las cuales el placer ven1reo es o()eto indirecto de la
voluntad
L2
& es decir& situaciones en las cuales la e#citaci!n se#ual no es (uscado ni que-
rido& pero se prev1 que puede (rotar de aluna otra acci!n que se reali+a& como una visi-
ta m1dica& o el estudio de un li(ro de medicina& o la lectura de una novela. La valoraci!n
de estas situaciones depende de diversas circunstancias& que vienen a coincidir con los
criterios aplica(les a las acciones de do(le e0ecto
L3
G la acci!n en s/ de(e ser (uena o in-
di0erente& el e0ecto neativo 'el placer ven1reo emerente* no se de(e consentir& " de(e
L=
CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& 2eclaraci/n =Persona humana> sobre algunas cuestiones de (tica se+
xual& 2J-EII-1J:>& n. >. $s 5til el comentario de L. CICCON$& Etica sessuale cristiana dopo la 2ichiara8ione =Persona umana>&
8res& ?ilano 1J::.
L1
CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& 2eclaraci/n =Persona humana> cit. n. 1=. Como se .a visto en el par%-
ra0o 2& este )uicio so(re la ravedad de los pecados de lu)uria est% 0undado en la <arada $scrituraG c0r. . Cor I&JK -al >& 1JK Ef >& 3.
L2
,ara la noci!n de @o()eto indirectoA de la voluntad& v1ase Elegidos en Cristo ., cap/tulo HI& par%ra0o 2 (*.
L3
C0r. Elegidos en Cristo .& cap/tulo HI& par%ra0o > (*.
277
.a(er una ra+!n su0icientemente proporcionada para reali+ar la acci!n. <i .a" un con-
sentimiento imper0ecto& podr% ser una culpa venial. <i se prev1 un peliro pr!#imo de
consentimiento per0ecto& entonces se de(e evitar a(solutamente reali+ar ese tipo de ac-
ciones& o por lo menos tomar las cautelas que vuelvan .aan remoto ese peliro
L7
.
Con el t1rmino @o()etivamenteA se quiere indicar que se e#presa la valoraci!n de
una acci!n se5n su materia& es decir& se5n el contenido del acto de voluntad. ,ara que
la ravedad o()etiva sea ravedad 0ormal o su()etiva& es necesario que la acci!n rave
por su materia sea adem%s plenamente imputa(le& procediendo ella de una advertencia
plena " de un consentimiento per0ecto
L>
. ,ertur(aciones psicol!icas de tipo o(sesivo "
compulsivo pueden atenuar o& en casos e#tremos& .acer desaparecer la responsa(ilidad
su()etiva.
Ma' 0ue tener presente 0ue por lu3uria se puede entender tambi(n no 'a el acto,
sino el h1bito 7el vicio! opuesto a la virtud moral de la castidad. Lu)uria sini0ica en-
tonces una disposici!n permanente& adquirida a trav1s de repetidos a(usos de la se#ua-
lidad& que inclina a cometer pecados contra la castidad& .aciendo a la persona esclava de
sus impulsos se#uales .a(itualmente desordenados. 8s/ entendida& la lu)uria es uno de
los vicios capitales
LI
& que tiende a provocar em(otamiento " ceuera respecto de los va-
lores .umanos m%s altos& especialmente los espirituales& " que .ace mu" di0/cil plantea-
miento de relaciones interpersonales se5n la verdadera l!ica del amor " del don de
s/
L:
.
b! #os pecados internos de lu3uria
$n la moral eneral .emos estudiado los pecados internos& com5nmente llama-
dos @malos pensamientosA& " que en sentido t1cnico pertenecen a tres tipos diversosG el
pensamiento consentido 'delectatio morosa*& el deseo interior en el que la persona se
complace 'desiderium pravum* " la satis0acci!n por el pecado .ec.o en el pasado 'gau+
dium peccaminosum*
LL
.
De estas tres 0ormas se puede pecar contra la castidad. Lo que constitu"e el pe-
cado de lu)uria no es la 0r/a representaci!n 'especulativa* de determinadas acciones o
partes del cuerpo& que puede tener luar por motivos de estudio de medicina o de moral&
sino la representaci/n o el deseo deliberado 0ue causa una complacencia impura, o un
placer ven(reo en sentido riguroso 7una excitaci/n sexual! a la cual se adhiere la vo+
luntad.
L7
Desde un punto de vista pr%ctico& conviene notar que cuando& por motivos serios& por e)emplo de(eres pro0esionales& se de(en
reali+ar este tipo de acciones& " .a" recta intenci!n de 0ondo& eneralmente es necesario aconse)ar a las personas interesadas que no
piensen demasiado en los posi(les peliros& " menos a5n 0i)en la atenci!n en ellos& para evitar una tensi!n psicol!ica que es contra-
producente.
L>
C0r. Elegidos en Cristo .& cap/tulo HI& par%ra0o I.
LI
<o(re los vicios capitales& v1ase Elegidos en Cristo .& cap/tulo EI& par%ra0o I (*.
L:
<o(re los vicios @.i)osA de la lu)uria c0r. [Link]., II-II& q. 1>3& a. >.
LL
C0r. Elegidos en Cristo .& cap/tulo EI& par%ra0o 7 (*.
27>
En este 1mbito es importante distinguir la tentaci/n del pecado. Representacio-
nes o deseos que se presentan de improviso& sin .a(er sido suscitados o (uscados vo-
luntariamente& son de por s/ s!lo una tentaci!n. <i la persona no [Link] " (usca ale)ar-
los& no constitu"en una culpa. <i s!lo .a" una advertencia o [Link]!n parcial 'un con-
sentimiento imper0ecto .a(r% una culpa venial. Con plena advertencia " consentimiento
per0ecto estos pecados internos contra la castidad son raves. $l noveno " d1cimo man-
damientos del Dec%loo vetan los pecados internos& " el <e9or advierteG 2todo el que
mira a una mu)er dese%ndola& "a .a cometido adulterio en su cora+!n6
LJ
.
No siempre es 0%cil entender si .a .a(ido o no pleno consentimiento de la volun-
tad al pensamiento impuro. ?[Link] veces& el pastor o el con0esor de(en recurrir al prin-
cipio de la presunci!n. <i una persona de conciencia delicada " conducta .a(itualmente
recta tiene dudas& es mu" pro(a(le que no .a"a cometido un pecado rave por causa de
los pensamientos o deseos que no est% del todo seuro de .a(er ale)ado con prontitud.
$n cam(io& una persona de comportamiento .a(itualmente o 0recuentemente desorde-
nado& que con0iesa tam(i1n raves pecados e#ternos contra la castidad& es mu" pro(a(le
que .a"a consentido en los pensamientos o deseos que recuerda .a(er tenido. De todos
modos& en la valoraci!n moral de los pecados internos es necesaria siempre muc.a pru-
dencia " equili(rio& particularmente cuando se trata con personas que tienden al escr5-
pulo& o al rev1s& a el la#ismo.
c! Pecados externos de lu3uria incompleta
Estos pecados, denominados gen(ricamente =actos impuros>, consisten en pro+
curar intencionalmente o de cual0uier manera consentir en el placer ven(reo vinculado
a la excitaci/n de los /rganos genitales, sin llegar, sin embargo, al orgasmo. $sta e#ci-
taci!n se#ual puede comen+ar de manera involuntaria& o a causa de acciones que tienen
otros 0ines 'estudios de anatom/a& arte& moral& etc.*. <i la persona no la acepta& " trata de
detenerla en la medida que le es posi(le& no constitu"en ninuna culpa moralK en cam-
(io& si .a" una aceptaci!n parcial 'consentimiento imper0ecto* son una culpa venial. <i
con plena advertencia se consiente de modo per0ecto a la e#citaci!n& o ella es (uscada
intencionalmente mediante tocamientos de las partes /ntimas del cuerpo& caricias& (esos
" a(ra+os intensos& miradas a im%enes pornor%0icas& lecturas de relatos o(scenos& si-
tuaciones de intimidad 'entre personas desnudas& por e)emplo*& etc.& se comete un peca-
do rave contra la castidad.
$sto no sini0ica que no sean l/citas alunas mani0estaciones moderadas de a0ec-
to '(esos& a(ra+os& caricias* entre novios& las cuales& se5n la intensidad& pueden provo-
car un inicio de tur(aci!n se#ual& 0rente a la cual .a" que detenerse& evitando consentir
en el placer ven1reo incipiente 'es decir& .an de evitar complacerse voluntariamente en
1l*& si lo que se quer/a era 5nicamente mani0estar el propio a0ecto. Cosa (ien distinta son
estas acciones cuando responden a una intenci!n li(idinosa& es decir& cuando por medio
de ellas se (usca intencionalmente la e#citaci!n se#ual& intencionalidad que normalmen-
te determina un cierto modo de reali+ar tales acciones 'tocamientos de partes /ntimas&
prolonaci!n& etc.*. $n esta seunda .ip!tesis& "a no se trata m%s de mani0estaciones de
LJ
Mt >& 2L.
27I
a0ecto& sino de actos impuros& que ser%n eneralmente un pecado rave contra la casti-
dad.
$n cualquier caso& .a" que aclarar que no es el acto e#terno en s/ '(eso& a(ra+o*
lo que constitu"e el pecado contra la castidad. $l pecado consiste en la (5squeda inten-
cional o en el consentimiento deli(erado en el placer ven1reo que con tales actos se (us-
ca o que de ellos puede resultar.
d! Pecados externos de lu3uria completa
La masturbacin U ,or mastur(aci!n se entiende la e#citaci!n voluntaria de los
!ranos enitales con el 0in de o(tener un placer ven1reo completo 'orasmo*
J=
. 2Tanto
el ?aisterio de la Ilesia& de acuerdo con una tradici!n constante& como el sentido mo-
ral de los 0ieles& .an a0irmado sin ninuna duda que la mastur(aci!n es un acto intr/nse-
ca " ravemente desordenado6
J1
. <e trata de un uso deli(erado de la 0acultad se#ual 0ue-
ra del matrimonio& al cual le 0alta& por consiuiente& la relaci!n se#ual que reali+a& en un
conte#to de verdadero amor con"ual& el sentido de la mutua donaci!n " la apertura a la
procreaci!n
J2
.
La mastur(aci!n es un comportamiento que puede convertirse en consuetudina-
rio. Srecuentemente e#iste una distinci!n psicol!ica entre la mastur(aci!n del adoles-
cente& que no .a alcan+ado todav/a la plena madure+ se#ual " a0ectiva& " la mastur(a-
ci!n del adulto& que constitu"e a menudo un 0en!meno psicol!ico involutivo
J3
. <o(re
todo en el adulto& la mastur(aci!n puede ser un s/ntoma de diversas situaciones de ten-
si!n o de malestarG 28s/ puede esconderse la de0ensa inconsciente& a trav1s de una rati-
0icaci!n (arata& contra las m%s diversas 0ormas de ansiedad& de 0rustraci!n& contra la so-
ledad a0ectivaK puede sini0icar una (5squeda de compensaci!n por 0racasos en la so-
ciali+aci!n& la reacci!n a comple)os de in0erioridad. 8 menudo representa una reacci!n a
un sentimiento patol!ico de culpa& causado por actos de mastur(aci!n precedentes& o
por otras causas inconscientes6
J7
.
$stas " otras posi(les situaciones de malestar no cam(ian la valoraci!n moral
o()etiva de los actos de autoerotismo& pero .an de tenerse en cuenta en la u/a pastoral
de las personas
J>
. ;eneralmente conviene desdramati+ar "& sin esconder la ravedad del
J=
C0r. Catecismo& n. 23>2.
J1
CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& 2eclaraci/n =Persona humana> cit. n. J. C0r. tam(i1n Catecismo& n.
23>2. La Decl. ,ersona .umana cita en nota alunos documentos maisteriales precedentes& entre los cualesG L$N IE& carta c8d
splendidum nitentis&c en el a9o 1=>7G D< IL:-ILLK decreto del <anto O0icio& de 2 de mar+o de 1I:JG D< 217JK ,YO EII& c8locu-
ci!n&c 1L de octu(re de 1J>3 88< 7> '1J>3*& pp. I::-I:LK 1J de ma"o de 1J>I 88< 7L '1J>I*& pp. 7:2-7:3.
J2
C0r. CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& 2eclaraci/n =Persona humana> cit. J. ?%s adelante se a9adeG
28unque no se puede aseurar que la <arada $scritura reprue(a este pecado (a)o una denominaci!n particular del mismo& la tradi-
ci!n de la Ilesia .a entendido& con )usto motivo& que est% condenado en el Nuevo Testamento cuando en 1l se .a(la de cimpure+ac&
de clasciviac o de otros vicios contrarios a la castidad " a la continencia6 'n. J*. Recu1rdese tam(i1n lo que .emos dic.o supra en el
par%ra0o 2 c*.
J3
C0r. so(re estos aspectos ;. Dd8H8N\O& SessualitG umana a& cit.& p. L=.
J7
;. ;8TTI& Morale sessuale, educa8ione all$amore& LDC& Tur/n 1J:J& p. 13=.
J>
2La sicolo/a moderna o0rece diversos datos v%lidos " 5tiles en tema de mastur(aci!n para 0ormular un )uicio equitativo so(re la
responsa(ilidad moral " para orientar la acci!n pastoral. 8"uda a ver c!mo la inmadure+ de la adolescencia& que a veces puede pro-
lonarse m%s all% de esa edad& el desequili(rio ps/quico o el .%(ito contra/do pueden in0luir so(re la conducta& atenuando el car%cter
27:
0en!meno& no es (ueno 0i)ar demasiado la atenci!n en eso. ?%s (ien conviene a"udar a
revisar el estilo de vida& para que sea sano desde el punto de vista 0/sico " espiritual. <on
de ran a"uda la oraci!n " la 0recuencia de los sacramentos& evitar los e#cesos en la
comida& en la (e(ida " en los .orarios de tra(a)o& tener momentos adecuados de des-
canso& (uscar soluciones ra+ona(les " aut1nticas para las eventuales situaciones de ten-
si!n& mantenerse le)os de los est/mulos que encienden la concupiscencia 'espect%culos
0r/volos& im%enes o(scenas& [Link]& etc.*& " curar con a"uda del m1dico eventuales
episodios de depresi!n.
La fornicacin y el concubinato U #a fornicaci/n es la relaci/n sexual entre
dos personas libres de distinto sexo, fuera del matrimonio, con el consentimiento de
ambas. $s una acci!n intr/nsecamente mala " rave& condenada e#pl/citamente por la
<arada $scritura
JI
& contraria al sini0icado esencial de la se#ualidad "& por consiuien-
te& lesiva de la le" moral natural. $n el caso de que de la 0ornicaci!n se sia la prole& lo
que .o" en d/a no es 0recuente& am(os padres tienen el de(er de )usticia de proveer a la
sustentaci!n " a la educaci!n de los .i)os.
Se llama concubinato a la relaci/n sexual estable entre dos personas de diverso
sexo 0ue conviven aun0ue no est1n leg&timamente casadas. <on las as/ llamadas @unio-
nes li(resA o @uniones de .[Link]. Las relaciones se#uales entre concu(inos tienen la
misma valoraci!n moral de la 0ornicaci!n. $l .ec.o de convivir& adem%s& es una ocasi!n
pr!#ima " permanente de pecado rave que de(e ser removida para que pueda ser reci-
(ida la a(soluci!n sacramental " la $ucarist/a
J:
. <i el concu(inato es notorio o p5(lico&
da luar tam(i1n a un impedimento matrimonial
JL
.
La prostitucin U #a prostituci/n se da cuando una persona concede con fre+
cuencia a otros, de diverso o del mismo sexo, el propio cuerpo a cambio de un pago.
8dem%s del pecado de 0ornicaci!n o de .omose#ualidad& la prostituci!n o0ende rave-
mente la dinidad de la persona que se prostitu"e& reducida al placer ven1reo que procu-
ra. Constitu"e una plaa social& " est% vinculada a menudo a 0ormas de delincuencia "
e#plotaci!n& a veces incluso de adolescentes " ni9os. 2$s siempre ravemente pecami-
noso dedicarse a la prostituci!n& pero la miseria& el [Link])e& " la presi!n social pueden
atenuar la imputa(ilidad de la 0alta6
JJ
. ?uc.o m%s rave es el pecado de los clientes "
de quienes e#plotan la prostituci!n. La prostituci!n plantea un con)unto de pro(lemas
)ur/dicos& pol/ticos " sociales& que requerir/an un estudio espec/0ico
1==
.
$l comportamiento cercano a la prostituci!n es 2toda e#plotaci!n del propio
cuerpo por intereses no a0ectivos& como puede suceder con personas @0%cilesA a darse
para o(tener venta)as ocasionales o en personas constre9idas a ceder a los [Link])es de
deli(erado del acto& " .acer que no .a"a siempre 0alta su()etivamente rave. <in em(aro& no se puede presumir como rela eneral
la ausencia de responsa(ilidad rave. $so ser/a desconocer la capacidad moral de las personas6 'CON;R$;8CIN ,8R8 L8
DOCTRIN8 D$ L8 S$& 2eclaraci/n =Persona humana> cit. n. J*.
JI
C0r. -al >& 1JK . Cor I& 1LK 1=& LK .. Cor 12& 21K Ef >& 3K Col 3& >.
J:
C0r. Catecismo& n. 23J=.
JL
2$l impedimento de p5(lica .onestidad sure del matrimonio inv%lido despu1s de instaurada la vida en com5n& o del concu(inato
notorio o p5(licoK " dirime el matrimonio en el primer rado de l/nea recta entre el var!n " las consanu/neas de la mu)er& " vice-
versa6 'CIC& c. 1=J3*.
JJ
Catecismo& n. 23>>.
1==
Una s/ntesis mu" 5til es la o0recida por ;. Dd8H8N\O& vo+ Prostitu8ione& en S. CO?,8;NONI& ;. ,I8N8& <. ,RIHIT$R8
'edd.*& 9uovo di8ionario di teolog&a morale& cit.& pp. 1=7=-1=7L 'con (i(liora0/a*.
27L
quien puede 0avorecer en el tra(a)o o en la carrera6
1=1
. $ste 0en!meno& m%s di0undido de
lo que se piensa& es un rav/simo elemento de corrupci!n que se e#tiende a diversos am-
(ientes pro0esionales& " que atenta ravemente a la dinidad de la persona. La ravedad
de este tipo de comportamientos es evidente.
El aulterio U Es la uni/n sexual entre un hombre ' una mu3er 0ue no est1n ca+
sados entre s&, aun0ue uno de ellos o los dos est1n ligados por un v&nculo matrimonial.
8dem%s de ser un pecado rave contra la castidad& al mismo tiempo es un rave pecado
contra la )usticia " la 0idelidad con"ual& as/ como una pro0anaci!n del sacramento del
matrimonio. 2Cristo condena incluso el deseo del adulterio 'c0 Mt >&2:-2L*. $l se#to
mandamiento " el Nuevo Testamento proscri(en a(solutamente el adulterio 'c0 Mt >&32K
1J&IK Mc 1=&11K 6 Co I&J-1=*. Los pro0etas denuncian su ravedadK ven en el adulterio la
0iura del pecado de idolatr/a 'c0 Ns 2&:K ;r >&:K 13&2:*6
1=2
. 8un en la .ip!tesis de que
un c!n"ue diera el consentimiento al adulterio del otro& la valoraci!n moral no cam(ia&
porque tal consentimiento es inmoral " no puede modi0icar los de(eres que el otro c!n-
"ue tiene en virtud de la le" moral natural " del sacramento del matrimonio.
<i del adulterio se siue la prole& se plantea un complicado pro(lema de )usticia.
,or una parte& am(os ad5lteros tienen el de(er de proveer a la sustentaci!n " a la educa-
ci!n de sus .i)os "& por otra parte& de(en reparar en cuanto sea posi(le los da9os que con
ello acarrear%n al propio c!n"ue " a los .i)os le/timos
1=3
.
Cercana al adulterio 'adulterio imper0ecto* es la reali+aci!n de actos de lu)uria
incompleta por parte de una persona casada con otro .om(re o con otra mu)er.
El incesto U $s la relaci!n se#ual entre parientes o a0ines& en el %m(ito de los
rados de parentesco que la Ilesia .a puesto como impedimento matrimonial
1=7
. Come-
tido entre parientes de primer rado& en l/nea ascendente descendente o colateral 'entre
padres e .i)os " entre .ermanos* este pecado se convierte en una rav/sima deenera-
ci!n de las relaciones 0amiliares& que repuna al sentido moral com5n. <an ,a(lo 0or-
mula una dura condena a este pecado
1=>
. $l incesto es considerado un delito tam(i1n por
la leislaci!n estatal.
2<e puede equiparar al incesto los a(usos se#uales perpetrados por adultos en ni-
9os o adolescentes con0iados a su uarda. $ntonces esta 0alta adquiere una ma"or rave-
dad por atentar escandalosamente contra la interidad 0/sica " moral de los )!venes que
quedar%n as/ marcados para toda la vida& " por ser una violaci!n de la responsa(ilidad
educativa6
1=I
.
El estupro O Comete estupro 7o =violencia sexual>! 0uien obliga a otra perso+
na, mediante la violencia f&sica o moral, a entregarse sexualmente. 8dem%s de lesionar
la castidad& el estupro lesiona ravemente el derec.o de cada uno al respeto& a la li(ertad
1=1
;. Dd8H8N\O& vo+ Prostitu8ione& cit.& p. 1=7=.
1=2
Catecismo& n. 23L=.
1=3
,ara una visi!n m%s completa de esta delicada cuesti!n& v1ase D.?. ,R_??$R& Manuale Theologiae Moralis& cit.& vol. II& nn.
1>1-1>2.
1=7
C0r. CIC& cc. 1=J1-1=J2.
1=>
C0r. . Cor >& 1-13. ,ara el 8ntiuo Testamento& v1ase& por e)emplo& #v 1L& I-1:.
1=I
Catecismo& n. 23LJ.
27J
" a la interidad 0/sica. 8carrea un rave da9o a la v/ctima& que puede quedar tarada por
laro tiempo e incluso por toda la vida. <in duda es un acto rav/simo
1=:
. $l estupro es
tam(i1n un rave delito para el derec.o penal del $stado
1=L
.
El sacrile!io U Sacrilegio sexual son un con3unto de pecados contra el sexto
mandamiento a los cuales se a:ade un grave pecado contra la virtud de la religi/n.
$sto puede suceder& por e)emplo& cuando se comete un pecado e#terno contra la castidad
en un luar sarado& o cuando se tienen relaciones se#uales entre personas& al menos
una de las cuales esta(a o(liada& por votos p5(licos eclesi%sticos& o por .a(er reci(ido
el orden sarado& a la virinidad o al celi(ato.
"estialia U "s& se denomina a la uni/n sexual de un ser humano con anima+
les. $stas acciones& condenadas "a por el 8ntiuo Testamento
1=J
& se9alan una de las m%s
pro0undas perversiones del instinto se#ual& " constitu"en sin duda un rave pecado.
I. 8L;UNO< ,RODL$?8< ,8RTICUL8R$<
a! #a homosexualidad
$l pro(lema de la .omose#ualidad presenta .o" aspectos sociales& )ur/dicos& po-
l/ticos " pastorales que traspasan la perspectiva 1tica relativa a la castidad propia de este
cap/tulo. La Ilesia se .a ocupado de las diversas dimensiones del pro(lema en los 5lti-
mos decenios
11=
.
Por lo 0ue se refiere a la grave ilicitud moral ob3etiva de los actos impuros ' de
las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo no ha' dudas, puesto 0ue est1n
en contraste abierto con los valores ' significados de la sexualidad
111
' con los datos
fundamentales de la teolog&a de la creaci/n
112
. 2La teolo/a de la creaci!n& presente en
el li(ro del ;1nesis& suministra el punto de vista 0undamental para la comprensi!n ade-
cuada de los pro(lemas puestos por la .omose#ualidad. Dios& en su in0inita sa(idur/a "
en su amor omnipotente& llama a la e#istencia a toda la creaci!n como re0le)o de su (on-
dad. Crea al .om(re a su imaen " seme)an+a como var!n " .em(ra. Los seres .uma-
nos& por consiuiente& son criaturas de Dios& llamadas a re0le)ar& en la complementarie-
dad de los se#os& la unidad interna del Creador. $llos reali+an esta tarea de manera sin-
ular& cuando cooperan con $l en la transmisi!n de la vida& mediante la rec/proca dona-
1=:
C0r. Catecismo& n. 23>I.
1=L
C0r. H. ?U<CCCIO& .l delitto di violen8a sessuale& Cedam& ,adovaa 1JJJK D. RO?8NO& #a tutela personale della sfera ses+
suale& ;iu00re& ?ilano 2===.
1=J
C0r. #v 1L& 23.
11=
C0r. CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& Declaraci!n @,ersona humanaA& cit.& n. LK ID.& Carta sobre la aten+
ci/n pastoral de las personas homosexuales& 1-E-1JLIK ID.& "lgunas consideraciones relativas a la respuesta a propuestas de le'
sobre la no discriminaci/n de las personas homosexuales& 27-HII-1JJ2K ID.& Consideraciones acerca de los pro'ectos de reconoci+
miento legal de las uniones entre personas homosexuales& 3-HI-2==3.
111
C0r. par%ra0o 3 de este cap/tulo.
112
C0r. par%ra0o 2 de este cap/tulo.
2>=
ci!n esponsal6
113
. <o(re esta (ase& tanto el 8ntiuo como el Nuevo Testamento e#presan
una clara repro(aci!n moral de las relaciones se#uales entre personas del mismo se#o
117
.
La Declaraci!n @Persona humanaA e#presa sint1ticamente el )uicio moral de la Ilesia
so(re este tipo de comportamientosG 2<e5n el orden moral o()etivo& las relaciones .o-
mose#uales son actos privados de su rela esencial e indispensa(le. $n la <arada $scri-
tura est%n condenados como raves depravaciones e incluso presentados como la triste
consecuencia de una repulsa de Dios. $ste )uicio de la $scritura no permite concluir que
todos los que padecen de esta anomal/a son del todo responsa(les& personalmente& de
sus mani0estacionesK pero atestiua que los actos .omose#uales son intr/nsecamente de-
sordenados " que no pueden reci(ir apro(aci!n en nin5n caso6
11>
. $l .ec.o de e#peri-
mentar una inclinaci!n .acia personas del mismo se#o no es en s/ mismo una culpa
moral& 2constitu"e sin em(aro una tendencia& m%s o menos 0uerte& .acia un comporta-
miento intr/nsecamente malo desde el punto de vista moral. ,or este motivo la inclina-
ci!n misma de(e ser considerada como o()etivamente desordenada6
11I
.
8l mismo tiempo& la ense9an+a moral de la Ilesia advierte que& por la comple)i-
dad psicol!ica del 0en!meno .omose#ual& .ace 0alta una cierta cautela para valorar en
los casos sinulares el rado de culpa(ilidad su()etiva
11:
& " deplora 2con 0irme+a que las
personas .omose#uales .a"an sido " sean todav/a o()eto de e#presiones mal1volas " de
acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los ,astores de la
Ilesia& dondequiera que se veri0iquen. Revelan una 0alta de respeto por los dem%s& que
lesiona unos principios elementales so(re los que se (asa una sana convivencia civil. La
dinidad propia de toda persona siempre de(e ser respetada en las pala(ras& en las ac-
ciones " en las leislaciones6
11L
. ,ero el respeto de(ido " a(soluto .acia todos& no con-
lleva considerar que las relaciones se#uales entre personas del mismo se#o no sean de-
sordenadas ni proponerlas como una opci!n moralmente acepta(le. ?enos a5n resulta
admisi(le el reconocimiento leal de las uniones entre personas del mismo se#o& ni con-
cederles el derec.o de adoptar ni9os
11J
.
?uc.o m%s di0/ciles son los pro(lemas que la .omose#ualidad plantea en la
pr%ctica. <on dos las ra+ones principales. La primera es la comple)idad psicol!ica del
0en!meno& que no es unitario& en cuanto .a" diversas 0ormas de tendencia .omose#ual&
a menudo asociadas a pertur(aciones psicol!icas de variada naturale+a& que pueden dar
luar a comportamientos o(sesivos o compulsivos. La seunda es la acci!n& a nivel in-
113
CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& Carta sobre la atenci/n pastoral a las personas homosexuales& cit.& n. I.
117
C0r. por e)emplo #v 1L& 22K Rm 1& 2I-2:K . Cor I& J-1=K . Tm 1& 1=. H1ase tam(i1nG ?. ;ILD$RT& Che dice il 9uovo Testamento
sull$omosessualitGK& en CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& Cura pastorale delle persone omosessuali. #ettera
e commenti, Li(. $d. Haticana& CittT del Haticano 1JJ>& pp. I1-I7.
11>
CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& Declaraci!n @Persona humanaA& cit.& n. L
11I
ID$?& Carta sobre la atenci/n pastoral de las personas homosexuales& cit.& n. 3.
11:
ID$?& 2eclaraci/n =Persona humana>, cit.& n. L.
11L
ID$?& Carta sobre la atenci/n pastoral de las personas homosexuales& cit.& n. 1=.
11J
C0r. ID$?& Consideraci/n acerca de los pro'ectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales& cit.&
H1ase tam(i1n 8. RODRY;U$\-LU]O& .l riconoscimento legale delle unioni omosessuali. Profili etico+politici& en ID.& 2Cittadini
degni del IangeloP 7il 6, BQ!. Saggi di etica pol&tica& cit.& pp. 11:-122.
2>1
ternacional& de la @cultura a"A& que .ace e#tremadamente di0/cil cualquier tra(a)o de
in0ormaci!n " de 0ormaci!n& porque se le acusa de @.omo0o(iaA " @discriminaci!nA
12=
.
Ca" que reconocer que en el pasado& las personas que su0r/an la alteraci!n de la
tendencia se#ual a veces .an sido socialmente estimati+adas " pueden .a(er sido o()e-
to de in)usta discriminaci!n. $n parte por esto& desde .ace varios decenios& los movi-
mientos .omose#uales se .an orani+ado " .an conducido una inteliente (atalla de
opini!n p5(lica. Ca" poderosos rupos de presi!n& tam(i1n en oranismos o0iciales na-
cionales e internacionales& que .an terminado por condicionar la investiaci!n " la pr%c-
tica m1dica
121
. Ca sido modi0icado el ?anual de Dian!stico de la 8sociaci!n 8merica-
na de ,siquiatr/a de modo mu" discuti(le
122
& " la .omose#ualidad "a no est% considera-
da entre las pertur(aciones psicol!icas
123
. $l principal resultado de estas campa9as es
que se .an creado condiciones por las cuales "a casi no es posi(le e#presar p5(licamen-
te convicciones 1ticas o psicol!icas opuestas a aquellas propaandas de la @cultura
a"A. Cualquier intervenci!n no @pol/ticamente correctaA es criticada como intento de
discriminaci!n " opresi!n violenta. Los oranismos o0iciales que .an .ec.o estudios es-
tad/sticos o()etivos so(re el n5mero de las personas que tienen tendencias .omose#ua-
les .an sido siempre discutidos por los movimientos " por los estudiosos .omose#uales&
los cuales est%n interesados en .acer pensar que son [Link] los que son as/. ?[Link]
datos o()etivos e innea(les se ocultan sistem%ticamente
127
. $ntre ellos& el .ec.o de que
[Link] personas con tendencias .omose#uales piden la a"uda de m1dicos especialistas&
los cuales& cuando los su)etos interesados est%n (ien motivados& o(tienen (uenos resul-
tados& a pesar de la di0icultad o()etiva de su tarea
12>
.
$n de0initivaG por diversos caminos se .a instalado en nuestra sociedad& " tam-
(i1n entre los m1dicos " pol/ticos& la idea de que la .omose#ualidad es la condici!n
@naturalA& @innataA " @normalA de un rupo numeroso de ciudadanos. Cualquier disenso
relativo al estilo de vida @a"A ser/a simplemente discriminaci!n cruel " opresi!n anti-
12=
?u" 5til para una visi!n lo(al del pro(lema es la o(ra de 8.?. ,$R<ICO& NmosessualitG tra =scelta> e sofferen8a. Conoscere
per capire, capire per andar( oltre& 8lpes& Roma 2==:.
121
<e sa(e& por e)emplo& que en 1JJ3 la IL;8 '.nternational #esbian and -a' "ssociation* .a sido reconocida como !rano con-
sultivo del mu" in0lu"ente Economic and Social Council '$C<OC* D$ L8< Naciones Unidas. $n el IL;8 est% representada una or-
ani+aci!n para la emancipaci!n de la pedo0ilia 'la N8?DL8G 9orth "merican Man+Jo' #overs "ssociation*.
122
C0r. ,. C8?$RON $ 8LTRI, Errors b' the "merican Ps'chiatric "ssociation, the "merican Ps'chological "ssociation, and the
9ational Educational "ssociation in Representing Momosexualit' in "micus Jriefs about "mendment B to the ).S. Suprem Court&
2,s"[Link] Reports6 :J '1JJI* 3L3-7=7.
123
La decisi!n de la asociaci!n 8mericana de ,siquiatr/a .ace mu" di0/cil la actividad del psiquiatra que quiere salir al encuentro de
las personas con tendencias .omose#uales que li(remente requieren su a"uda.
127
Citamos alunas investiaciones que presentan datos eneralmente ocultados por la @cultura a"A " que la opini!n p5(lica des-
conoceG 8.,. D$LL& ?.<. B$IND$R;& MomosexualitiesC " Stud' of 2iversit' "mong Men and Romen& <imon and <[Link]& Nueva
ForZ 1J:LK ,. C8?$RON " OTRO<& The longevit' of MomosexualsC Jefore and "fter the "ids Epidemic& 2O?$;8 Qournal o0
Deat. and D"in6 2J '1JJ7* 27J-2:2K Q.8. N$L<ON& .ntergenerational Sexual ContactC " Continuum Model of Participants and
Experience, P;ournal of Sex Education and Therap' 2 1> '1JLJ* 3-12K ,. C8?$RON& [. C8?$RON& Momosexual Parents&
28dolescence6 31 '1JJI* :>:-::I.
12>
C0r. ;.Q.?.H8N D$N 88RDB$;& Momosexualit' and Mope& <ervant ,u(lications& 8nn 8r(or '?ic.).* 1JL> 'trad. ItalianaG
NmosessualitG e speran8a& 8res& ?ilano 1JJ>*K ID.& Nn the Nrigins and Treatment of Momosexualit'C " Psichoanalitic Reinterpre+
tation& ,raeer& Nueva ForZ 1JLIK ID.& The Jattle for 9ormalit'. " -uide for 7Self+! Therap' for Momosexualit'& Inatius ,ress& <an
Srancisco 1JJ:K Q. NICOLO<I& Reparativ e Therap' for Momosexualit'C " 9e? Clinical "pproach& <o0tcover& [Link] 'NQ* U Q.
8ronson& London 1JJ:K ID.& " Parent$s -uide to preventing Momose#ualit"& InterHarsit" ,ress& DoNners ;rove 'IL* 2==2* 'trad. Ita-
liana por la editorial <uarCo*K ID.& Nltre l$omosessualtG. "scolto terapeutico e trasforma8ione& <an ,aolo& Cinisello Dalsamo 2==:.
2>2
natural. $n alunos pa/ses la leislaci!n est% aceptando estas ideas& " se promulan le-
"es que en la pr%ctica no de)an a los ciudadanos otra li(ertad que la de aplaudir el estilo
de vida .omose#ual. La li(ertad de e#presar disenso o de rec.a+ar ciertas prestaciones
sociales in)ustas 'cele(raciones de @matrimoniosA entre personas del mismo se#o por
parte de o0iciales p5(licos& o(liaci!n de conceder ni9os en adopci!n por parte de los
)ueces tutelares& etc.* no es reconocida.
Desde el punto de vista de la pr%ctica pastoral& el )uicio moral antes e#presado
no supone ninuna condena de las personas. Los que a0irman tener tendencias .omose-
#uales de(en ser acoidos con la misma amistad " comprensi!n de(ida a todos los otros
0ieles. Conviene distinuir en relaci!n a ellos los @miedosA .omose#uales& las mani0es-
taciones ocasionales o simplemente evolutivas 'en la adolescencia* de las tendencias .o-
mose#uales arraiadas. $l inter1s de(e ser orientado& m%s que a llear a una e#acta valo-
raci!n de la culpa(ilidad su()etiva& a veces di0/cil& a estimular la voluntad de reacci!n.
Una cosa es la aceptaci!n realista de s/ mismo& otra distinta de)arse llevar por la involu-
ci!n ps/quica& renunciando a toda esperan+a. Con los medios espirituales a disposici!n
de todos& entre los cuales tienen especial importancia el sacramento de la ,enitencia "
de la $ucarist/a& " con la a"uda del m1dico cuando sea necesario o conveniente& se al-
can+a la capacidad de controlar las propias tendencias& 0in& por otra parte& que todas las
personas de(en alcan+ar
12I
. Los 0ieles con tendencias .omose#uales est%n llamados&
como todos los dem%s& a [Link] para vivir las virtudes cristianas& tam(i1n la castidad& as-
pirando por medio de esa luc.a a la santidad de los .i)os de Dios.
b! #os abusos sexuales sobre menores ' la pedofilia
8ctualmente se discute acerca del modo en que de(e ser entendido e concepto de
@a(uso se#ual de menoresA " el m%s espec/0ico de @pedo0iliaA. <e proponen diversas de-
0iniciones
12:
. La cuesti!n tiene una cierta importancia& so(re todo en lo que se re0iere a
la protecci!n de los menores " a los aspectos )ur/dicos " penales del pro(lema. $n t1r-
minos enerales& su0icientes para nuestro estudio& se puede a0irmar que el a(uso se#ual
de menores 2es el involucrar a un menor& por parte de una pare)a predominante& en acti-
vidades se#uales aunque no est1n caracteri+adas por violencia e#pl/cita6
12L
. $stos a(u-
sos pueden ser ocasionales o derivados 2de una orientaci!n se#ual esta(le de la persona&
caracteri+ada por la atracci!n er!tica e#clusiva& o al menos pre0erencial& .acia su)etos
12I
$n la o(ra de Q. Nicolosi antes citada& Nltre l$omosessualitG& se o0recen e#periencias terap1uticas positivas que a(ren amplios .o-
ri+ontes para la esperan+a " el cam(io. Ulteriores in0ormaciones 5tiles en [Link]..com.
12:
,ara una primera visi!n de las diversas propuestas& v1ase S. DI NOTO& vo+ "buso sessuale di bambini 7pedofilia!& en ;. RU<<O
'ed.*& Enciclopedia di bio(tica e sessuologia& cit.& pp. :-L. H1ase tam(i1n& en la misma enciclopedia& I. ?8<TRO,8<WU8& "buso
sessuale di bambini. -iusti8ia minorile& pp. 1>-1J.
12L
COORDIN8?$NTO N8\ION8L$ D$I C$NTRI $ D$I <$RHI\I DI ,R$H$N\ION$ $ TR8TT8?$NTO D$LLd8DU<O
IN D8NNO DI ?INORI& 2ichiara8ione di consenso in tema di abuso sessuale all$infan8ia 'Roma& 21 de mar+o de 1JJL*& citado
por L. CICCON$& Etica sessuale& cit.& pp. 231-232.
2>3
.umanos en edad pre-p5(er& o inicialmente pu(eral6
12J
. $n este seundo caso se .a(la
de pedo0ilia en sentido propio.
;eneralmente la pedo0ilia es considerada una para0ilia 'distorsi!n de la capaci-
dad de amar*& )unto con otras perversiones se#uales como [Link]& e#.i(icionismo&
vo"erismo& sadismo& masoquismo& etc. La pedo0ilia puede tener diversas 0ormas desde
el punto de vista comportamental
13=
& " puede llear a ser pedo0ilia asesina& que in0lie a
la v/ctima raves su0rimientos que terminan por matarla. Los comportamientos ped!0i-
los pueden suceder en el %m(ito intra-0amiliar 'el a(uso es reali+ado por miem(ros de la
0amilia nuclear o e#tendida*& e#tra-0amiliar 'por parte de personas conocidas del me-
nor*& institucional 'los autores son maestros& educadores& m1dicos& etc.*& de la calle 'los
autores son desconocidos*& con 0ines de lucro 'cometidos por individuos o por rupos
criminales orani+ados& como las orani+aciones para la producci!n de material de por-
nora0/a in0antil o para la e#plotaci!n de la prostituci!n in0antil& las aencias para el tu-
rismo se#ual* o por parte de rupos orani+ados 'rupos de ped!0ilos& sectas& etc.*
131
.
Ca" que considerar& por 5ltimo& la @pedo0ilia virtualA a trav1s de Internet& "a sea en 0or-
ma de seducci!n por medio del chat& o como comercio de material de pornora0/a in-
0antil& un mercado que alcan+a .o" a los > mil millones de d!lares.
<on verdaderamente alarmantes les dimensiones actuales del 0en!meno. <e5n
datos proporcionados en el I Conreso ?undial contra la e#plotaci!n se#ual de ni9os
'$stocolmo 1JJI* " en el In0orme preparado por la UNIC$S para el II Conreso ?un-
dial '[Link]& Qap!n 2==1* suma [Link] millones al a9o el n5mero de ni9os o(lia-
dos a la prostituci!n o que permanecen de cualquier manera v/ctimas de los a(usos se-
#uales& a menudo de /ndole necro-ped!0ila. Ca" tam(i1n millares de sitios en Internet
dedicados a la pedo0ilia denunciados cada a9o. No menos alarmante es la di0usi!n " las
tentativas de leitimaci!n cultural " social de la pedo0ilia. $#isten en el mundo varios
centenares de orani+aciones que reivindican el @[Link] a tener relaciones se#uales
con menores. Tam(i1n est% en crecimiento el @turismo se#ualA orani+ado con 0ines de
pedo0ilia " prostituci!n in0antil.
,ocas dudas pueden .a(er de la rav/sima ilicitud moral de la pedo0ilia. Todas
las 0ormas de a(uso se#ual de menores& adem%s de destruir los valores personales de la
se#ualidad .umana& constitu"en una lesi!n mu" rave de la dinidad& de la li(ertad " de
la interidad 0/sica " ps/quica de la persona. Los comportamientos ped!0ilos tienen un
e0ecto devastador so(re las v/ctimas& es decir& so(re los ni9os& en el aspecto 0/sico& psi-
col!ico " espiritual. Las v/ctimas quedan desesta(ili+adas " taradas de [Link] mane-
12J
L. CICCON$& Etica sessuale& cit.& p. 231.
13=
$sta es una materia en la que los detalles son (ien desarada(les& " eneralmente su conocimiento es innecesario. $l lector que
tena necesidad de un conocimiento detallado puede ver S. DI NOTO& vo+ "buso sessuale di bambini 7pedofilia!, cit.& pp. 1=-11 " la
(i(liora0/a all/ citada.
131
,ara tener un conocimiento lo(al de las actuales dimensiones de este triste 0en!meno& se pueden consultar& adem%s de las o(ras
reci1n citadas& ?. C$<8 DI8NCCI& $. <8DINI& #a violen8a sui bambini& 8neli& ?ilano1JJ1K H. 8NDR$OLI& 2alla parte dei
bambini& Ri++oli& ?ilano 1JJLK ,. ?ONNI& #$arcipelago della vergogna. Turismo sessuale e pedofilia& $di+ioni Universitarie Ro-
mane& Roma 2==1K S. DI NOTO& #a pedofilia. . mille volti di un olocausto silen8ioso& <an ,aolo& ?ilano 2==2 'con (uena (i(lio-
ra0/a*K <. L$ON$& #$innocen8a tradita. PedofiliaC il punto sulla 0uestione& CittT Nuova& Roma 2==I.
2>7
ras por laro tiempo "& a veces& por toda su vida. $specialmente repunante es 2la co-
(ard/a de [Link] de manera indina de la situaci!n de miseria de los peque9os "
de sus 0amilias en los pa/ses su(desarrollados& donde van los turistas del se#o. <e trata
de una de las m%s randes verben+as de nuestra @civili+aci!nA6
132
. Quan ,a(lo II cali0i-
c! la prostituci!n in0antil como 20laelo mundial6 " [Link] crimen6& mostrando que
con 0recuencia tiene su orien 2en la crisis que a0ecta ampliamente a la 0amilia. ?ien-
tras que en los pa/ses en v/as de desarrollo la 0amilia es v/ctima de las condiciones de
po(re+a e#trema " de la carencia de estructuras sociales adecuadas& en los pa/ses ricos
est% condicionada por la visi!n .edonista de la vida& que puede llear a destruir la con-
ciencia moral& )usti0icando cualquier medio capa+ de procurar placer6
133
.
$n todos los pa/ses la pedo0ilia es considerada un rave delito& eneralmente un
delito contra la persona. $l art/culo 37 de la Convenci!n para los [Link] del ni9o de la
ONU '1JLJ* solicita a los $stados para que tomen todas las medidas necesarias para
com(atirla. $n el mismo sentido se mueve la decisi!n del Conse)o de $uropa del 27 de
0e(rero de 1JJ:. $n Italia la materia est% reulada penalmente por la le" n. 2IJ& del 3 de
aosto de 1JJL& 9ormas contra la explotaci/n de la prostituci/n, de la pornograf&a, del
turismo sexual en per3uicio de menores, como nuevas formas de reducci/n a la esclavi+
tud.
Con el 0in de evitar 0alsas acusaciones& .a" que tener presente que& como sa(en
todos los e#pertos en la materia& la compro(aci!n de la veracidad de los testimonios "
de las reconstrucciones de los ni9os es a menudo (astante di0/cil& " requiere la interven-
ci!n de especialistas. <!lo con ran tacto " e#periencia se puede proteer al menor& tam-
(i1n de una nociva repetici!n de los interroatorios& " a la ve+ evitar raves e in)ustas
acusaciones criminales.
$n la pr%ctica pastoral& es necesario suscitar " motivar& en quien .a sido autor de
comportamientos ped!0ilos& la 0irme voluntad de salir de su situaci!n& recurriendo a las
a"udas m1dicas o psicol!icas convenientes en cada caso sinular& " de todas maneras&
.acer valer so(re todo lo dem%s& la necesidad moral de a(andonar ocupaciones& am-
(ientes& etc. que constitu"an una ocasi!n de da9ar tan ravemente a los menores
137
.
132
L. CICCON$& $tica sessuale& cit.& pp. 273-277.
133
QU8N ,8DLO II& 2iscurso a los representantes del ECP"T 7End Child Prostitution in "sian Tourism! ' a los miembros del Cen+
tro Europeo de bio(tica ' calidad de vida& 21 de mar+o de 1JJ:& nn. 2 " 7.
137
$n lo que se re0iere a los cl1rios& el delito contra el se#to mandamiento del Dec%loo cometido por un cl1rio con un menor de
1L a9os de edad es uno de los delitos m%s raves contra la moral& reservados a la Conreaci!n para la Doctrina de la 0e. H1anse a
prop!sito& QU8N ,8DLO II& Motu poprio Sacramentorum sanctitatis tutela& 3=-IH-2==1G 88< J3 '2==1* :3:-:3J "& en el aspecto
e)ecutivo& CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& Epistula ad totius Catholicae ecclesiae episcopos alios0ue Nrdi+
nariios et Mierarchas interese habentesC 2e delictis gravioribus eidem Congregationi Pro 2octrina idei reservatis & 1L-H-2==1G
88< J3 '2==1* :L>-:LL& as/ como las modi0icaciones introducidas el 1> de )ulio de 2=1= a las Normas para el tratamiento de estos
delitos.
2>>
:. L8 C8<TID8D ,R$?8TRI?ONI8L
8 la lu+ de todo lo que se .a dic.o en este cap/tulo& la naturale+a " las e#iencias
normativas concretas de la castidad prematrimonial no suscitan dudas a nivel doctrinal
te!rico. ,lantean& sin em(aro& un serio pro(lema pastoral& en cuanto ciertas condicio-
nes " culturales " sociales& a9adidas a un pro(lema que de por s/ nunca .a sido 0%cil& a
menudo induce a personas que tienen una relaci!n de a0ecto rec/proco previo al matri-
monio& o a 1l orientada& a no vivir la castidad propia de su estado de personas no casa-
das. $stas particulares condiciones culturales " sociales son principalmente la privati+a-
ci!n " triviali+aci!n de la se#ualidad& la desaparici!n de un conte#to antropol!ico " so-
cial que ten/a en ran estima la idea de llear v/renes al matrimonio& la reducci!n del
matrimonio 'civil " can!nico* un tr%mite meramente (urocr%tico& la anticipaci!n de la
edad del inicio de las relaciones a0ectivas de pare)a& acompa9ado del e#cesivo retraso de
la edad en la que se contrae matrimonio& so(re todo Mpero no e#clusivamente M a cau-
sa de las di0icultades actuales para alcan+ar una posici!n la(oral que aseure la neces-
aria autonom/a econ!mica. $stas 5ltimas dos circunstancias& tomadas en con)unto& pro-
lonan muc.o el tiempo del novia+o& " dan luar a una situaci!n que para dos personas
que .an lleado a la madure+ a0ectiva " relacional es (astante antinatural.
Cuando en este contexto se habla de relaciones sexuales prematrimoniales, se
significan, en realidad a comportamientos mu' diversos. $n [Link] casos& simplemente
se trata de relaciones sexuales sin compromiso& es decir& relaciones m%s o menos ocasio-
nales entre amios& compa9eros de universidad o de tra(a)o& vinculados por una relaci!n
de simpat/a o de una sinton/a a0ectiva 0ua+ " super0icial& " eso cuando no se trata de
personas que apenas se .an encontrado por la primera ve+& o casi. $stamos& entonces&
delante de una pura " simple 0ornicaci!n& de la cual nos .emos ocupado precedentemen-
te. ,or relaciones prematrimoniales en sentido estricto se entiende& en cam(io& a las re-
laciones se#uales entre novios& personas entre las cuales est% madurando una relaci!n de
verdadero " pro0undo amor " que est%n pro"ectando seriamente su matrimonio. La e#-
periencia demuestra ampliamente& sin em(aro& que las relaciones que son presentadas
M" incluso qui+% vividasM como prematrimoniales no son en realidad prematrimonia-
les& porque las personas interesadas no llean al matrimonio& " a veces por ra+ones 05ti-
les o por lo menos mu" discuti(les. La cali0icaci!n de prematrimonial se 0unda en una
e#pectativa de 0uturo que& en el momento en el que es 0ormulada& puede tener un 0unda-
mento m%s o menos s!lido " m%s o menos sincero& pero que& en todo caso& siempre es
un pro"ecto& una e#pectativa& " no un v/nculo irrevoca(le $ste es un punto& con0irmado
d/a a d/a por la e#periencia pastoral& que )am%s de(er/a perderse de vista en la discusi!n
de esta tem%tica.
La ense9an+a moral de la Ilesia& s!lidamente 0undada en la <arada $scritura&
sostiene la ilicitud moral de toda forma de relaci/n sexual fuera del matrimonio, ' por
tanto tambi(n de las relaciones prematrimoniales. $l 0undamento (/(lico " antropol!i-
co de este )uicio "a .a sido estudiado
13>
. La Declaraci!n Persona humana a0irma clara-
13>
C0r. par%ra0os 2 " 3 de este cap/tulo.
2>I
mente que la opini!n contraria 2se opone a la doctrina cristiana6
13I
& se opone a lo que
2entendi! " ense9! siempre la Ilesia& que encontr!& adem%s& amplio acuerdo con su
doctrina en la re0le#i!n ponderada de los .om(res " en los testimonios de la .istoria6
13:
.
La misma Declaraci!n retoma resumidamente alunas de las principales o()ecio-
nes que .o" se dirien contra la ense9an+a de la Ilesia. Los interesados pueden pensar
que respecto del matrimonio e#iste 2una resoluci!n 0irme de contraerlo " un a0ecto que
en cierto modo es "a con"ual6& " requiere completarse& al punto de que ser/a totalmen-
te connatural& o que la relaci!n /ntima 2parece necesaria para la conservaci!n del
amor6
13L
. Ciertamente& no se puede near que aluna ve+ pueden con0iurarse situacio-
nes di0/ciles& so(re todo cuando circunstancias de car%cter econ!mico o la(oral impiden
contraer matrimonio a personas que .an alcan+ado una cierta edad. <in em(aro ene-
ralmente& " .asta en las situaciones m%s di0/ciles& las o()eciones no son convincentes
13J
.
<o(re todo est% el .ec.o de que& por mucho 0ue el futuro matrimonio sea de+
seado, decidido ' preparado, los prometidos no tienen delante de 2ios, de su concien+
cia, de la sociedad ' del Estado, un v&nculo irrevocable entre ellos. <u vida todav/a no
es una 5nica vida " un 5nico destino& " .asta pocos instantes antes del matrimonio su
pro"ecto com5n puede ser revocado& " tantas veces lo es& como ense9a la e#periencia.
<u uni!n se#ual no podr/a e#presar " consolidar una uni!n irrevoca(le de vida que toda-
v/a no e#iste. <i est%n (auti+ados& los novios todav/a no .an sido constituidos por Cristo
en marido " mu)er a trav1s del sacramento del matrimonio& " su uni!n carnal no podr/a
e#presar la donaci!n entre Cristo " la Ilesia. La reali+aci!n de los actos de los esposos
por parte de quienes no est%n casados contiene un insupera(le elemento de 0alsedad.
Con todos los l/mites de los e)emplos& la situaci!n ser/a seme)ante a la de un candidato
al sacerdocio que pensara que el .ec.o de .a(er perseverado en el deseo de ser sacerdo-
te " .a(er dedicado laros a9os al estudio " a la preparaci!n& lo .a(ilita para cele(rar la
?isa o para administrar el sacramento de la ,enitencia alunas semanas o meses antes
de reci(ir la ordenaci!n sacerdotal.
Este elemento insuperable de falsedad tiene consecuencias bastante evidentes.
8un a0irmando que viven la uni!n se#ual como un acto de verdadera " total donaci!n&
13I
CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& Decl. Persona humana& cit. n. :
13:
.bidem. La Declaraci!n cita en una nota al pie otros documentos del ?aisterio que testimonian cu%l .a sido la ense9an+a de la
Ilesia so(re la materia a lo laro de los silos. ConcretamenteG Inocencio IH& carta Sub catholica professione& I de mar+o de 12>7G
D< L3>K ,YO II& Propos damn in Ep. Cum sicut accepimus& 13 de noviem(re de 17>JG D< 13I:K decretos del <anto O0icio de 27 de
septiem(re de 1II>G D< 2=7>K 2 de mar+o de 1I:J& D< 217LK ,/o EI& $nc/clica Casti Connubii, 31 de diciem(re de 1J3=G 88< 22
'1J3=*& pp. >>L >>J. Tam(i1n es mu" e#pl/cito el Catecismo& n. 23J1G 2?[Link] reclaman .o" una especie de cuni!n a prue(ac
cuando e#iste intenci!n de casarse. Cualquiera que sea la 0irme+a del prop!sito de los que se comprometen en relaciones se#uales
prematuras& 1stas cno aranti+an que la sinceridad " la 0idelidad de la relaci!n interpersonal entre un .om(re " una mu)er queden
aseuradas& " so(re todo proteidas& contra los vaivenes " las veleidades de las pasionesc 'CDS& Decl. Persona humana :*. La uni!n
carnal s!lo es moralmente le/tima cuando se .a instaurado una comunidad de vida de0initiva entre el .om(re " la mu)er. $l amor
.umano no tolera la cprue(ac. $#ie un don total " de0initivo de las personas entre s/ 'c0 amiliaris Consortio& L=*6.
13L
Decl. Persona Mumana& n. :
13J
,ara pro0undi+ar en toda la tem%tica c0r. D. T$TT8?8N\I& Rapporti prematrimoniali e morale cristiana& Daverio& ?ilano
1J:3K 8. ;_NTCOR& Chiamata e risposta& cit.& vol. III& nn. >:1->::K ?.L. DI ,I$TRO& "dolescen8a e sessualitG& La <cuola& Dres-
cia 1JJ3K 8. LOON8RD& -esL e il tuo corpo& cit. '.a" edici!n en castellanoG ;es<s ' tu cuerpoC la moral sexual explicada a los 3/+
venes& ,anorama $ditorial^$diciones Centenario& 1JJ7*.
2>:
los novios eneralmente manipulan la se#ualidad& priv%ndola intencionalmente de la di-
mensi!n procreadora que Dios .a inscrito en ella. El hecho de no poder usar de la se+
xualidad tal como 2ios la ha hecho, es un indicio de 0ue su uni/n, en a0uellas circuns+
tancias, no responde al designio de 2ios. <i de)an su uni!n con su natural apertura a la
vida& lo que .o" raramente ocurre& se acepta dar vida a una criatura sin que e#ista el
conte#to que aseura su adecuada acoida " educaci!n. Di0/cil evitar la impresi!n de
que la nueva vida .a sido tra/da al mundo en una situaci!n di0/cil Mo al menos no !p-
timaM como 0ruto de un acto de incontinencia& es decir& consecuencia de un acto que
.a(r/a de(ido ser evitado.
<i adem%s se presta atenci!n a lo que tantas veces ocurre Maunque no siempre&
M& se pueden a9adir otras consideraciones. #as relaciones prematrimoniales surgen a
menudo de una especie de extorsi/n moralG una parte insiste " pide a la otra una @prue(a
de amorA como condici!n sine 0ua non para continuar con el novia+o. ,ero las perso-
nas no se @prue(anA& se elien& " el amor rec/proco se demuestra con los sacri0icios co-
munes no menos que con la participaci!n en los placeres. La persona a la que se le e#ie
@demostrarA su amor de esta manera se siente usada " a(usada por la otra. $n otros ca-
sos& los novios& recurriendo a las relaciones prematrimoniales& centran su relaci!n en las
e#periencias se#uales& perdiendo o()etividad " li(ertad para alcan+ar un adecuado cono-
cimiento del car%cter& de las e#pectativas " de los ideales de la otra parte& circunstancia
que causa di0/ciles pro(lemas despu1s del matrimonio& siempre que se lleue a 1l. <i
0uera verdad que el recurso a las relaciones prematrimoniales a"uda al amor& al conoci-
miento " al entendimiento rec/proco& .o" pr%cticamente no de(er/a .a(er 0racasos con-
"uales. ,ero la e#periencia " los datos estad/sticos incontroverti(les demuestran e#ac-
tamente lo contrario.
En la pr1ctica pastoral conviene tener presente 0ue el recto desarrollo del no+
via8go presupone un cuadro antropol/gico b1sicoC una recta concepci/n de la persona,
del amor ' del matrimonio. F para los 0ieles tiene tam(i1n presupuestos reliiosos. 8
veces& m%s que o(stinarse en la discusi!n racional de las ra+ones a 0avor " en contra de
un determinado comportamiento& es m%s e0ica+ acompa9ar a los novios a lo laro de un
recorrido de 0ormaci!n " de oraci!n& vali1ndose& si es posi(le& de la a"uda " el e)emplo
de otras pare)as que viven con rectitud " aler/a el novia+o. Una ve+ alcan+ado por
parte de los novios el deseo de llevar rectamente su relaci!n& es necesario e#.ortarlos a
con0iar en la a"uda de Dios " a acercarse con 0recuencia a los sacramentos de la ,eni -
tencia " de la $ucarist/a& as/ como ense9arles de modo pr%ctico a evitar ocasiones " si-
tuaciones que .acen mu" di0/cil la conducta recta& como son& por e)emplo& el apartarse
continuamente " aislarse de los dem%s& o pasar )untos solos los per/odos de vacacio-
nes
17=
.
No se opone a la castidad prematrimonial el intercam(io de mani0estaciones de
a0ecto entre los novios& que pueden cam(iar de car%cter se5n su relaci!n se pro0undi+a
17=
C0r. las oportunas consideraciones contenidas en el 2irettorio di pastorale familiare de la Con0erencia $piscopal Italiana& nn.
7>-7:.
2>L
" consolida. <in em(aro& no de(en producir tur(aci!n se#ual ni convertirse en pecados
de lu)uria incompleta '@actos impurosA*
171
. <i se tiene presente la clara di0erencia de
conducta " de intencionalidad que e#iste entre las mani0estaciones de a0ecto " los actos
impuros& los novios mismos pueden darse una respuesta adecuada a la preunta so(re
c!mo se de(en portar.
171
C0r. supra el par%ra0o > a* " c*.
2>J
L. L8 C8<TID8D CONFU;8L
a! El contextoC el amor con'ugal
La castidad con"ual no es ni de(e ser considerada como una dimensi!n de va-
lor en s/ misma. $l ideal ser/a considerarla en el amplio conte#to de la teolo/a del ma-
trimonio
172
" de la espiritualidad con"ual
173
& arumentos que el espacio a nuestra dispo-
sici!n no nos permiten e#poner. <in em(aro& .a" que tener presento al menos U adem%s
de los 0undamentos (/(licos " antropol!icos vistos en los par%ra0os 2 " 3 de este cap/-
tulo U que la castidad propia de los c!n"ues es e#presi!n& protecci!n " consolidaci!n
del amor con"ual que vivi0ica el matrimonio " la vida de los esposos
177
. $l Concilio
Haticano II descri(e el amor con"ual como amor eminentemente .umano& 2que va de
persona a persona6& " por eso 2es capa+ de enriquecer con una dinidad especial las e#-
presiones del cuerpo " del esp/ritu " de enno(lecerlas como elementos " se9ales espec/-
0icas de la amistad con"ual6
17>
. $l amor con"ual .a sido sanado& elevado " per0eccio-
nado por el <e9or 2con el don especial de la racia " la caridad6& " conduce a los espo-
sos 2 a un don li(re " mutuo de s/ mismos& compro(ado por sentimientos " actos de
ternura& e imprena toda su vida6
17I
.
$l amor con"ual no es uno de los tres (ienes que <an 8ust/n llama(a (ienes
del matrimonio& ni uno de los dos 0ines& se5n la tradicional terminolo/a escol%stica. $l
172
Un tratamiento cl%sico de !ptima calidad es el de ;.C. QOFC$& .l matrimonio cristiano& ,aoline& 8l(a& 1J>IK para una visi!n de
con)unto m%s moderna& v1ase 8. ?IR8LL$<& .l matrimonio. Teologia e vita& <an ,aolo& Cinisello Dalsamo '?ilano* 1JJI 3e#iste
traducci!n castellanaG El Matrimonio. Teolog&a ' vida& ,ala(ra& ?adrid 1JJ:4. <on de nota(le inter1sG ,. 8DNf<& El matrimonio&
Descl1e& Roma 1JIIK [. BOQTFL8& "more e responsabilitG& cit.K L. LI;I$R& .l matrimonio. Questioni teologiche e pastorali& CittT
Nuova& Roma 1JLLK C. C8SS8RR8& Creati per amare& Cantaalli& <iena 2==I. ,ara una visi!n 0ilos!0ica eneral& c0r. 8. C8TU-
R$LLI& 2os una sola carne& ;ladius& Duenos 8ires 2==>. Desde el punto de vista sociol!icoG <. D$L8RDIN$LLI& .l gioco delle
parti. .dentitG e fun8ioni della familia in una societG complessa& 8H$& Roma 1JJI. $ntre los documentos del maisterioG ,YO EI&
$nc. Casti connubii& 31-EII-1J3=& -audium et spes& nn. 7I->2K QU8N ,8DLO II, amiliaris consortioK ID.& )omo e donna lo cre*&
cit. ?u" 5til la colecci!n de te#tos maisterialesG 8. <8R?I$NTO& Q. $<CRIHR-IH8R<& Enchiridion familiaeC textos del magiste+
rio pontificio ' conciliar sobre el matrimonio ' la familiaC siglos . a SS& Rialp& ?adrid 1JJ2. Una visi!n sistem%tica de las ense9an-
+as del maisterio es la o0recida por R. ;8RCY8 D$ C8RO& Matrimonio e famiglia nei documenti del magistero. Corso di teolog&a
matrimoniale& 2P ed.& 8res& ?ilano 2===.
173
Ricas indicaciones para la 0undamentaci!n de una espiritualidad con"ual se encuentran en amiliaris consortio& n. >IG 2Suente
" medio oriinal de santi0icaci!n propia para los c!n"ues " para la 0amilia cristiana es el sacramento del matrimonio& que presupo-
ne " especi0ica la racia santi0icadora del (autismo. $n virtud del misterio de la muerte " resurrecci!n de Cristo& en el que el matri -
monio cristiano se sit5a de nuevo& el amor con"ual es puri0icado " santi0icado 3 a 4 los esposos cristianos& para cumplir dinamen-
te sus de(eres de estado& est%n 0orti0icados " como consarados por un sacramento especial 3 a 4 La vocaci!n universal a la santi -
dad est% diriida tam(i1n a los c!n"ues " padres cristianos. ,ara ellos est% especi0icada por el sacramento cele(rado " traducida
concretamente en las realidades propias de la e#istencia con"ual " 0amiliar. De a./ nacen la racia " la e#iencia de una aut1ntica "
pro0unda espiritualidad con'ugal ' familiar& que .a de inspirarse en los motivos de la creaci!n& de la alian+a& de la cru+& de la resu-
rrecci!n " del sino6. <o(re el matrimonio como vocaci!n " camino de santidad cristiana& v1ase tam(i1n <8N QO<$?8RY8 $<-
CRIHR& El matrimonio, vocaci/n cristiana& cit.
177
C0r. amiliaris consortio& n. 11& <o(re el amor con"ual& v1anseG S. ;IL C$LLYN& El lugar propio del amor con'ugal en la es+
tructura del matrimonio seg<n la =-audium et spes>& 28nales Halentinos2 I '1JL=* 1-3>K S. ;IL C$LLYN& 8. RODRY;U$\-LU-
]O& .l fondamento antropologico della =Mumanae vitae> nel Magistero di -iovanni Paolo ..& en [Link].& PMumanae vitaePC B5
anni dopo. "tti del .. Congresso .nterna8ionale di Teologia Morale 'Roma& J-12 de noviem(re de 1JLL*& 8res& ?ilano 1JLJ& pp.
72>-73L. ,ara la .istoria " las sucesivas redacciones de los nn. 7I->2 de la -audium et spes& c0r. S. ;IL C$LLYN& Concilii Iaticani
.. S'nopsis. Constitutio pastoralis =-audium et spes>& Li(. $d. Haticana& Ciudad del Haticano 2==3& pp. 3::-7>3.
17>
-audium et spes& n. 7J
17I
.bidem.
2I=
amor con"ual 2m%s (ien est% arraiado en el ser del matrimonio& " por eso in0orma "
vivi0ica el matrimonio en su totalidad& " la totalidad de sus (ienes " 0ines& .asta el punto
de que el matrimonio puede considerarse como la instituci!n del amor con"ual6
17:
. Los
(ienes " los 0ines del matrimonio son los (ienes " 0ines del amor con"ual& es decir& los
(ienes " 0ines que constitu"en su o()etiva ra+!n de ser& " que lo de0inen " contradistin-
uen de otras 0ormas de a0ecto " amistad. $s (ien conocida la doctrina de <an 8ust/n
so(re los (ienes del matrimonioG 2$ste (ien es tripleG la 0e& la prole " el sacramento. En
la fe se provee a que 0uera del v/nculo con"ual no .a"a uni!n con otro o con otraK en
la prole& que 1sta se aco)a amorosamente& se nutra (eninamente& se eduque reliiosa-
menteK en el sacramento& por 5ltimo& que no se disuelva el matrimonio& " que el separa-
do o la separada ni siquiera por ra+!n de la prole se case con otros. $sta es como la rela
de las nupcias& por la cual est% enno(lecida la 0ecundidad de la naturale+a " reulada la
perversi!n de la incontinencia6
17L
. $n la l/nea de 8ust/n& la tradici!n teol!ica cat!lica
.a acu9ado las e#presiones bonum prolis& bonum fidei " bonum sacramenti para e#pre-
sar los (ienes que reulan la vida de los esposos& doctrina que .a sido ampliamente rea-
sumida por el ?aisterio de la Ilesia
17J
.
Desde el punto de vista 1tico& .a" que su(ra"ar que el amor con"ual& tal como
.a sido descrito& no es un simple sentimiento& que .o" est% " ma9ana podr/a desapare-
cer. $s Mdice el Concilio Haticano II M mu" superior 2a la inclinaci!n puramente er!-
tica& que& por ser cultivo del eo/smo& se desvanece r%pida " lamenta(lemente6
1>=
. El
amor con'ugal es, m1s bien, el contenido fundamental de la alian8a con'ugal, en el
sentido de 0ue al contraer matrimonio los c/n'uges se comprometen delante de 2ios,
de su conciencia ' tambi(n delante de la sociedad ' el Estado, al rec&proco don de s& '
a amarse como c/n'uges& " por tanto a mantener& proteer& alimentar " promover coti-
dianamente su amor& al que est%n o(liados se5n estricta )usticia "& ciertamente& tam-
(i1n se5n la caridad
1>1
. $l amor entre los c!n"ues no es un mero " de por s/ muta(le
.ec.o psicol!ico Mcomo sucede& en cam(io& con la simple atracci!nM& porque consti-
tu"e en el nivel 1tico la o(liaci!n 0undamental de los c!n"ues& " es esta o(liaci!n la
que en el matrimonio se convierte en alian+a& instituci!n " sacramento. 8 la lu+ de esta
o(liaci!n de(e ser mirado " valorado todo el comportamiento de los c!n"ues& tam-
(i1n las e#iencias de la castidad con"ual& sin perder de vista que el amor al que se .an
o(liado tiene contenidos esenciales (ien determinadosG el bonum prolis& el bonum fidei
" el bonum sacramenti& que )am%s es l/cito da9ar.
17:
S. ;IL C$LLYN& 8. RODRY;U$\-LU]O& .l fondamento antropol/gico della =Mumanae vitae> a& cit.& p. 72L. $n amiliaris
consortio& n. 11& Quan ,a(lo II llama al matrimonio 2pacto de amor con"ual6
17L
<8N 8;U<TYN& 2e -enesi ad litteram& IE :& n. 12G C<$L 2L& 2:>-2:IK pl 37& 3J:d. C0r. tam(i1n 2e bono coniugali& 27& n. 32G
C<$L 71& 22:K ,L 7=& 3J7D.
17J
C0r. ,YO EI& $nc. Casti connubii& 31-EII-1J3=G DC 3:=3-3:17. Tam(i1n ,a(lo HI& aunque no se remite e#pl/citamente a <an
8ust/n& o0rece una (ell/sima descripci!n del amor con"ual& como amor total& 0iel& e#clusivo " 0ecundo que coincide en lo sustan-
cial con la doctrina del O(ispo de Cipona 'c0r. Mumanae vitae& nn. L-J*.
1>=
-audium et spes& n. 7J.
1>1
8s/ lo a0irma amiliaris consortio& n. 13G 2$l amor con"ual alcan+a de este modo la plenitud a la que est% ordenado interior-
mente& la caridad con"ual& que es el modo propio " espec/0ico con que los esposos participan " est%n llamados a vivir la misma ca -
ridad de Cristo que se dona so(re la cru+6.
2I1
b! Santidad de las relaciones con'ugales
$l amor con"ual& como amor que los c!n"ues tienen el de(er de promover "
de0ender& tiene en la pr%ctica m5ltiples mani0estaciones& en parte comunes a otras 0or-
mas de amorG co.a(itaci!n& a0ecto& escuc.a& comprensi!n& a"uda& disponi(ilidad para el
servicio " para el sacri0icio& etc. Pero precisamente en cuanto con'ugal, este amor tiene
como expresi/n espec&fica la mutua ' completa donaci/n 0ue se da en las relaciones
con'ugales, 0ue son no s/lo buenas ' santas
6AB
, sino tambi(n debidas. $n este sentido&
<an ,a(lo .a(la claramente de un deber
6A4
del marido .acia la mu)er " de la mu)er .acia
el marido& porque 2la mu)er no es due9a de su propio cuerpo& sino el maridoK del mismo
modo& el marido no es due9o de su propio cuerpo& sino la mu)er6
1>7
. ,ara a9adir des-
pu1sG 2No priv1is al otro de lo que es su"o& a no ser de mutuo acuerdo& durante al5n
tiempo6
1>>
. La tradici!n moral cat!lica usa el concepto de @d1(ito con"ualA para sini-
0icar que existe el deber moral de 3usticia, de por s& grave, de satisfacer el d(bito con+
'ugal cuando el c/n'uge lo pida de modo serio ' ra8onable
1>I
. ,recisamos a continua-
ci!n el e#acto alcance de este de(er.
#as relaciones con'ugales son l&citas ' santas siempre 0ue no se hagan intencio+
nalmente infecundas por los c/n'uges 'onanismo& contracepci!n*& como se dir% des-
pu1s& " que se den en las circunstancias de(idas 'como mani0estaci!n de amor& no en
presencia de otros& etc.*. <on iualmente l/citas cuando por causas independientes de la
voluntad de los c!n"ues 'edad& en0ermedad& esterilidad natural& etc.* se prev1 que ser%n
in0ecundas& porque entonces permanecen ordenadas 2a e#presar " consolidar su
uni!n6
1>:
. $l de(er de promover " .acer m%s pro0undo su amor llevar% a los c!n"ues a
amarse sin miedos ni escr5pulos& sa(iendo que siempre es l/cito satis0acer al d1(ito con-
"ual " que es l/cito pedirlo cuando se lo considere conveniente para el (ien de uno o de
am(os c!n"ues
1>L
.
1>2
H1ase& por e)emplo -audium et spes& n. 7JG 2$ste amor 3matrimonial4 se e#presa " per0ecciona sinularmente con la acci!n pro-
pia del matrimonio. ,or ello los actos con los que los esposos se unen /ntima " castamente entre s/ son .onestos " dinos& "& e)ecuta-
dos de manera verdaderamente .umana& sini0ican " 0avorecen el don rec/proco& con el que se enriquecen mutuamente en un clima
de o+osa ratitud6.
1>3
C0r. . Cor :&3.
1>7
. Cor :&7. <e5n la enc/clica Casti connubii pertenece al bonum fidei que& 2lo que en este contrato& sancionado por la le" divina&
compete a una de las partes& ni a ella le sea neado ni a nin5n otro permitidoK ni al c!n"ue mismo se conceda lo que )am%s puede
concederse& por ser contrario a las divinas le"es " del todo discon0orme con la 0idelidad del matrimonio6 ',YO EI& $nc. Casti con+
nubii cit.G DC 3:=I*.
1>>
I Cor :& >. La versi!n de la C$I traduce el rieo mT apostereUte all(lous por 2non astenetevi tra voi6 3no os a(sten%is entre
vosotros4& que no e#presa en modo del todo e#acto el sentido del ver(o apost(reV& que sini0ica @de0raudarA& @ro(arA& @nearA&
@rec.a+arA. La neovulata traduceG 2Nolite 0raudare invicem6.
1>I
C0r. ?.D.,R_??$R& Manuale theologiae moralis, cit.& vol. III& nn. IJ7-IJ:.
1>:
Cumanae vitae& n. 11. 2Ni se puede decir que o(ren contra el orden de la naturale+a los esposos que .acen uso de su derec.o si -
uiendo la recta ra+!n natural& aunque por ciertas causas naturales& "a de tiempo& "a de otros de0ectos& no se sia de ello el naci -
miento de un nuevo viviente. Ca"& pues& tanto en el mismo matrimonio como en el uso del derec.o matrimonial& 0ines secundarios&
ver(iracia& el au#ilio mutuo& el 0omento del amor rec/proco " la sedaci!n de la concupiscencia& cu"a consecuci!n en manera aluna
est% vedada a los esposos& siempre que quede a salvo la naturale+a intr/nseca del acto "& por ende& su su(ordinaci!n al 0in primario6
',YO EI& $nc. Casti connu(ii& cit.G DC 3:1L*.
1>L
La licitud de las relaciones con"uales comporta la licitud de los actos 2sive mutui sive solitarii& qui ad actum coniualem per0i -
ciendum vel necessarii vel utiles suntG cui enim permittitur 0inis& ei permittuntur etiam media& et cui permittitur actus consummatus&
ei permittuntur etiam actus& qui a( ipsa natura ut dispositio et praeparatio ad illum destinati sunt. a* Cinc quando adest intentio per0i -
ciendi copulam& coniui(us liciti sunt aspectus& tactus& etc.& qui ad copulam e#citant& sive ante copulam sive in ipsa copula peraun-
tur. Cavere autem de(ent coniues ne diutius in eiusmodi acti(us immorando pollutio sequaturK si tamen praeter intentionem seque-
retur& culpa vacaret. (* <i copula e# parte viri iam consummata .ic se [Link]& antequam mulier actum complevit& potest ipsa tacti(us
2I2
2* Son de por s& moralmente il&citas las relaciones con'ugales 0ue suponen un
peligro grave ' pr/ximo para la salud de uno o de ambos c/n'uges, o para la prole
eventual. $sto puede suceder so(re todo a causa de en0ermedades in0ecciosas raves
's/0ilis& <ID8& etc.*. <in duda el c!n"ue en0ermo no de(e pedir el d1(ito con"ual& " el
c!n"ue sano no tiene el de(er de satis0acerlo. No se puede e#cluir& sin em(aro& que
para evitar raves peliros morales o 0/sicos al c!n"ue en0ermo& sea l/cito al c!n"ue
sano pedir el d1(ito con"ual& por caridad cristiana .acia el otro. $s una cuesti!n delica-
da que es necesario valorar atentamente a la lu+ de todas las circunstancias& " despu1s
de .a(er consultado a un m1dico competente
1>J
. No todas las en0ermedades tienen la
misma ravedad en eneral o para una persona concreta& ni es iual para todas las en0er-
medades la pro(a(ilidad de transmisi!n por v/a se#ual o de transmisi!n a los .i)os& ni
son iuales para todos los casos las posi(ilidades de prevenci!n& protecci!n " terapia
e0ica+ en caso de contaio.
3* Existe el deber grave de satisfacer el d(bito con'ugal cuando es pedido de
modo serio ' ra8onable. Tal de(er no e#iste en sentido riuroso en alunos casosG a* si
el d1(ito es pedido por un c!n"ue ad5ltero& aunque sea desea(le que el c!n"ue ino-
cente perdone al c!n"ue culpa(le " arrepentido& " retome con 1l la vida con"ualK (* si
.a sido le/timamente interrumpida o suspendida la co.a(itaci!nK c* si la petici!n no es
ra+ona(le& por e)emplo& porque uno de los c!n"ues est% e(rio " o(ra de modo (rutal& o
si uno de los c!n"ues est% 0/sicamente indispuesto en aquel momento& o si corre peli-
ro su salud o su vida.
<i en la pare)a las cosas van como de(en ir& el amor rec/proco .ar% que eneral-
mente las relaciones con"uales no sean miradas en la 0r/a perspectiva del derec.o " del
de(er. <in em(aro& desde el punto de vista moral o()etivo& el derec.o " el de(er e#is-
ten& " se puede cometer una rave in)usticia cuando un c!n"ue rec.a+a siempre o casi
siempre al otro. $sto ocurre a veces porque en una de las partes& so(re todo a causa de la
edad& el deseo disminu"e o casi desaparece& " qui+% piensa que a la otra parte le sucede
lo mismo. $n este caso se de(e .acer por amor " caridad cristiana lo que no se .ar/a
m%s por deseo espont%neo& para consolidar la armon/a con"ual " ale)ar a la otra parte
de las diversas 0ormas de incontinencia 'adulterio& prostituci!n& mastur(aci!n& porno-
ra0/a& etc.*.
7* 2e por s& existe el derecho, pero no el deber, de pedir el d(bito con'ugal. <in
em(aro a menudo& por el (ien del otro c!n"ue& e#iste el de(er de caridad de tomar la
iniciativa.
>* 2e mutuo ' libre acuerdo, los c/n'uges pueden abstenerse de las relaciones
con'ugales, temporal o definitivamente. La a(stinencia temporal& por causas ra+ona(les
" compartidas por am(os c!n"ues& puede ser conveniente en alunos casos. La a(sti-
nencia perpetua raramente ser% aconse)a(le
1I=
& porque supone el peliro de en0riamiento
del amor con"ual " de incontinencia e in0idelidad con"ual.
vela alio modo actum complere et plenam voluptatem si(i procurare6 'C. Noldin& 2e sexto praecepto et de usu matrimonii& 32P ed.&
Rauc.& Oeniponte-Lipsiae 1J71& n. :=*.
1>J
,ara la discusi!n de este pro(lema& v1ase C. NOLDIN& 2e sexto praecepto et de usu matrimonii& cit.& n. LI. <e podr% pro0undi+ar
en el tema consultando los pasa)es de la Theologia Moralis de san 8l0onso a los que se re0iere Noldin& so(re todo li(. H& tract. HI&
cap. II& art. II& n. J>=.
1I=
C0r. I Cor :& I.
2I3
I* 9o se debe satisfacer el pedido del c/n'uge 0ue trata de reali8ar una uni/n
sodom&tica, que es intr/nsecamente il/cita " no tiene nada que ver con los actos propios
de los esposos. <i uno de los c!n"ues trata de reali+ar& en cam(io& una uni!n onan/sti-
ca& el otro c!n"ue de(e mani0estar su propio desacuerdoK en ciertas circunstancias& sin
em(aro& puede ser l/cito cooperar materialmente al pecado del c!n"ue& como se dir%
un poco m%s adelante.
c! #a paternidad responsable
Los .i)os siempre son un (ien& 2el don m%s e#celente del matrimonio6
1I1
& al cual
el mismo matrimonio est% ordenado. Los c!n"ues son llamados por Dios a transmitir
la vida .umana
1I2
& " en el cumplimiento de este de(er 2sa(en que son cooperadores del
amor de Dios Creador " como sus int1rpretes6
1I3
. $l concepto de paternidad responsa-
(le& empleado por el ?aisterio de la Ilesia
1I7
& evidencia que el .om(re cumple el de-
sinio divino solamente 2como su)eto que act5a responsa(lemente& como se9or de sus
acciones& como un int1rprete del querer divinoA& participando activamente en la provi-
dencia del Creador con la propia visi!n racional6
1I>
& " no simplemente llevado por el
instinto o por 0uer+as irracionales. $sta activa participaci!n en la providencia de Dios no
es otra cosa& en 5ltimo an%lisis& que lo que tradicionalmente .a sido llamado le" moral
natural& es decir& la natural capacidad .umana de conocer lo que se de(e .acer " lo que
se de(e evitar.
Corresponde a los c!n"ues& " no a otros& el de(er de entender cu%l es el desi-
nio de Dios para ellos " para su 0amilia. ,ara esto& es necesaria la oraci!n " la re0le#i!n&
la enerosidad " la con0ian+a 0ilial en la ,rovidencia divina& la sinceridad en el e#amen
de las propias motivaciones& una valoraci!n de las circunstancias no viciada por el pe-
simismo& " adem%s la (5squeda de conse)o con personas prudentes& sin descarar& sin
em(aro& en ellos& la propia responsa(ilidadG en esta materia& el 2)uicio& en 5ltimo t1r-
mino& de(en 0ormarlo ante Dios los esposos personalmente6
1II
. ?[Link] veces& los c!n-
"ues llear%n a la conclusi!n de que su responsa(ilidad se traduce en acoer con ene-
rosidad " aler/a todos los .i)os que Dios quiera con0iarles. $n este sentido& el Concilio
Haticano II considera dinos de una menci!n mu" especial a los c!n"ues que de co-
m5n acuerdo 2 aceptan con mananimidad una prole m%s numerosa para educarla di-
namente6
1I:
. Otras veces& serias ra+ones de naturale+a 0/sica& social& econ!mica& etc.&
aconse)ar%n no proponerse& por el momento& tener m%s .i)os. La enc/clica Mumanae vi+
tae a0irma en este sentidoG 2$n relaci!n con las condiciones 0/sicas& econ!micas& psico-
l!icas " sociales& la paternidad responsa(le se pone en pr%ctica "a sea con la deli(era-
ci!n ponderada " enerosa de tener una 0amilia numerosa "a sea con la decisi!n& toma-
1I1
-audium et spes& n. >=.
1I2
C0r. -n 1& 2L.
1I3
-audium et spes& n. >=.
1I7
C0r. -audium et spes& nn. >=->1 " Mumanae vitae& n. 1=.
1I>
?. RCONC$I?$R& Etica della procrea8ione& ?ursia& Roma 2===& p. II 'edici!n en espa9olG %tica de la procreaci/n& Rialp&
?adrid 2==7*
1II
-audium et spes& n. >=.
1I:
.bidem.
2I7
da por raves motivos " en el respeto de la le" moral& de evitar un nuevo nacimiento du-
rante al5n tiempo o por tiempo inde0inido6
1IL
.
Cuando e#istan ra+ones serias para distanciar los nacimientos& la paternidad res-
ponsa(le e#ie el conocimiento " respeto de los procesos (iol!icos as/ como el neces-
ario dominio que la ra+!n " la voluntad de(en e)ercitar so(re las tendencias e impul-
sos
1IJ
& de manera de tener un comportamiento con"ual [Link] con la decisi!n toma-
da. Es l&cito tener en cuenta algunas condiciones naturales, como por e3emplo la lac+
tancia de los hi3os, 0ue de por s& tienden a espaciar los nacimientos. W es l&cito tambi(n
Ptener en cuenta los ritmos naturales inmanentes a las funciones generadoras para
usar del matrimonio s/lo en los per&odos infecundos ' as& regular la natalidad sin ofen+
der los principios morales@
1:=
. 8 pesar de ciertas campa9as deniratorias& los datos esta-
d/sticos e#istentes demuestran que el recurso a los per/odos in0ecundos& si se reali+a
adecuadamente& es plenamente con0ia(le. $n alunos casos m%s di0/ciles 'ciclos irreu-
lares& etc.* es necesario diriirse a al5n centro especiali+ado
1:1
.
La mentalidad prevaleciente en los pa/ses ricos& cu"a po(laci!n por otra parte
est% enve)eciendo en medida alarmante& " la di0icultad real que las estructuras la(orales
" las costum(res sociales ponen .o" a la maternidad& hacen conveniente en la pr1ctica
animar a los esposos a ser generosos para acoger un n<mero de hi3os ma'or del m&ni+
mo 0ue lamentablemente est1 volvi(ndose ho' d&a habitual. Las 0amilias numerosas son
un (ien para la sociedad& para la Ilesia "& so(re todo& para las mismas 0amilias. $ste
tipo de decisiones& sin em(aro& no se imponen& sino que de(en madurar en el di%loo
de los esposos entre ellos " con Dios. $l sacerdote puede& " [Link] veces de(e iluminar
" a"udar a los c!n"ues a re0le#ionar so(re sus motivos " circunstancias. ,ero a 0in de
cuentas& son los propios esposos lo que de(en decidir se5n la convicci!n que .a madu-
rado en sus almas& de manera que puedan asumir con aler/a los sacri0icios que su de(er
de padres " educadores puede sini0icarles.
1IL
Mumanae vitae& n. 1=.
1IJ
C0r. ibidem.
1:=
.bid., n. 1I.
1:1
Como por e)emplo& en Roma& el Centro studi e ricerc.e sulla reola+ione naturale della 0ertilitT 'UniversitT Cattolica del <acro
Cuore*. La investiaci!n de la O?< so(re los resultados del recurso al m1todo Dillins .a sido retomada " comentada por 8. C8-
,,$LL8& H. N8H8RR$T8& $. ;I8CCCI& .l metodo della ovula8ione JillingsC dati e valuta8ione dello studio multicentrico della
Nrgani88a8ione Mondiale della SanitG& 2?edicina e ?orale6 3:1-3L:. ,ara una primera in0ormaci!n& v1anseG 8. C8,,$LL8& #a
regola8ione della fertilitG con il metodo dell$ovula8ione& 2?edicina e ?orale6 2>^2-3 '1J:>* 2>>-3=>K $. DILLIN;<& 8. B$<T-
?OR$& .l metodo Jillings& ?ondadori& ?ilano 1JL3K $. ;I8CCCI& $. T$RR8N$R8& 8. C8,,$LL8& Panoramica storica e basi
scientifiche dei metodi naturali di regola8ione delle fertilitG& en C$NTRO <TUDI $ RIC$RCC$ <ULL8 R$;OL8\ION$ N8TU-
R8L$ D$LL8 S$RTILITg& I<TITUTO ;IOH8NNI ,8OLO II ,$R <TUDI <U ?8TRI?ONIO $ S8?I;LI8& #a Procrea8ione
responsabile. ondamenti filosofici, sicientifici, teologici& Roma 1JL7K 8. L,$\ TRUQILLO& $. <;R$CCI8 'eds.*, Metodi natu+
rali per la regola8ione della fertilitGC l$alternativa autentica& Hita e ,ensiero& ?ilano 1JJ7K $. DILLIN;<& Q. DILLIN;<, 2ue vite
per la vita. #a pianifica8ione naturale delle nascite con il metodo dell$ovula8ione& <an ,aolo& ?ilano 1JJLK ;. DONO?I& . metodi
naturali& $d. Donomi& ,avia 1JJJ. ,or lo que se re0iere a los aspectos 1ticos& c0r. C. C8SS8RR8& #a trasmissione della vita nella
=amiliaris consortio>& 2?edicina e ?orale6 33^7 '1JL3* 3J1-3JJK 8. RODRY;U$\-LU]O& 2ifferen8a morale ed antropologica
fra la contracce8ione e la continen8a periodica& en #a procrea8ione responsabile. ondamenti filosofici, scientifici, teologici& cit.K
?. RCONC$I?$R& Etica della procrea8ione& cit.& so(re todo pp. :1-L3.
2I>
d! #os abusos del matrimonioC la anticoncepci/n
#a doctrina moral de la .glesia siempre ha considerado como una grave culpa
moral, la elecci/n de privar directamente 7es decir, como fin o como medio! a las rela+
ciones con'ugales de su apertura al =bonum prolis> 0ue en cada caso singular tengan
naturalmente
1:2
. La enc/clica Casti connubii la presenta como 2doctrina cristiana& ense-
9ada desde el principio " transmitida en todo tiempo sin interrupci!n6
1:3
& " la e#presa en
los siuientes t1rminosG 2cualquier uso del matrimonio& en el que maliciosamente quede
el acto destituido de su propia " natural virtud procreadora& va contra la le" de Dios "
contra la le" natural& " los que tal cometen& se .acen culpa(les de un rave delito6
1:7
.
Casta la seunda mitad del silo EE el acto con"ual pod/a convertirse intencio-
nalmente in0ecundo alterando el mismo acto& mediante un m1todo de (arrera& como el
pro0il%ctico o el dia0rama& o mediante la pr%ctica del coito interrupto 'onanismo*& o
mediante el uso de cremas& lavados& etc. La puesta a punto de las p/ldoras anticoncepti-
vas cam(i! la situaci!n& porque se pod/a prevenir la concepci!n sin alterar la reali+aci!n
del acto con"ual. $sto sucedi! con ocasi!n de la @revoluci!n se#ualA& en a9os de
cam(ios& de 0uertes presiones por parte de una cierta opini!n p5(lica& " de previsiones
demor%0icas pesimistas 'en (uena parte& .o"& desmentidas*. <e produ)o un encendido
de(ate eclesial& al que dio respuesta la enc/clica Mumanae vitae de ,a(lo HI. Teniendo
presente la naturale+a de los nuevos productos anticonceptivos& ,a(lo HI proporcion!
una 0undamentaci!n m%s articulada " una de0inici!n m%s precisa del pecado de contra-
cepci!n& declarando la intr/nseca ilicitud de 2toda acci!n que& o en previsi!n del acto
con"ual& o en su reali+aci!n& o en el desarrollo de sus consecuencias naturales& se pro-
pona& como 0in o como medio& .acer imposi(le la procreaci!n6
1:>
. La esencia del peca-
do de contracepci!n era )ustamente puesta en el prop!sito intencional diriido& de cual-
quier manera que sea& a .acer in0ecundo el acto con"ual& es decir& las relaciones se#ua-
les li(remente reali+adas entre esposos le/timos. $n cam(io& es clara la licitud moral
del uso 2de los medios terap1uticos verdaderamente necesarios para curar en0ermedades
del oranismo& a pesar de que se siuiese un impedimento& aun previsto& para la pro-
creaci!n& con tal de que ese impedimento no sea& por cualquier motivo& directamente
querido6
1:I
. La misma doctrina 0ue [Link] veces vuelta a proponer " pro0undi+ada por
Quan ,a(lo II& en la $#.ort. 8p. amiliaris consortio '1JL1*& en las Cate0uesis sobre el
amor humano
1::
& o(ra de ran contenido teol!ico& " en numerosos discursos que no de-
)an ninuna duda so(re cu%l sea la ense9an+a de la Ilesia al respecto.
1:2
,ara la .istoria del pro(lema& c0r. Q.T. NOON8N& ContraceptionC a histor' of its treatment b' the Catholic theologians and
canonists& Carvard Universit" ,ress& Cam(ride '?ass.*- Londres 1JLI.
1:3
,YO EI& $nc. Casti connubii& cit.G DC [Link].
1:7
I(idem. $l te#to oriinal latino diceG 2quemli(et matrimonii usum& in quo e#ercendo& actus& de industria .ominum& naturali sua
vitae procreandae vi destituatur& Dei et naturae leem in0rinere& et eos qui tale quid commiserint ravis no#ae la(e commaculari6
1:>
Mumanae vitae& n. 17.
1:I
.bid., n. 1>.
1::
Las catequesis est%n recoidas en el volumen Quan ,a(lo II& )omo e donna lo cre*& cit.& Una !ptima u/a a la lectura de esta
comple)a o(ra es la que o0rece L. CICCON$& )omo O donna. #$"more umano nel piano divino. #a grande catechesi del mercoled,
di -iovanni Paolo ..& cit.
2II
Las l/neas antropol!icas e#puestas en el par%ra0o 3 de este cap/tulo ilustran
su0icientemente el 0undamento del )uicio moral so(re la contracepci!n. $llas .acen
comprensi(le por qu1 )am%s es l/cita la elecci!n de separar los dos sini0icados del acto
con"ual& el sini0icado unitivo " el sini0icado procreador& inscritos por Dios en la se-
#ualidad .umana
1:L
& " porque la lesi!n intencional del bonum prolis& supone tam(i1n la
20alsi0icaci!n de la verdad interior del amor con"ual& llamado a entrearse en plenitud
personal6
1:J
.
Desde el punto de vista pastoral& .a" que se9alar el Iademecum para los confe+
sores pu(licado por el ,onti0icio Conse)o para la Samilia
1L=
& en el cual se dan precisas
indicaciones so(re el modo de actuar con los penitentes que se .allan en situaciones de
error o inorancia inculpa(le
1L1
& con los reincidentes que sin em(aro est%n arrepenti-
dos& a los que no se de(e near la a(soluci!n& " con quienes cooperan materialmente al
pecado del c!n"ue
1L2
. Las indicaciones del Iademecum no representan una novedad&
pero presentan de modo ordenado " claro sanos criterios morales " pastorales que a me-
nudo son olvidados.
$n la pr%ctica pastoral& el a(uso del matrimonio .a sido siempre un pro(lema di-
0/cil
1L3
. Ca" que distinuir entre las diversas situaciones. Una cosa es el comportamiento
de quienes no reconocen que& se5n el desinio de Dios Creador& el acto con"ual tiene
un sini0icado procreador& " por tanto lo suprimen ar(itrariamente casi siempre& rec.a-
+ando por eso la misma idea de castidad con"ualK otra cosa es el comportamiento de
quien& (uscando adecuarse al desinio divino& cae de ve+ en cuando por de(ilidad o im-
pulsado por circunstancias di0/ciles& arrepinti1ndose despu1s. $n todo caso& el pro(lema
de la anticoncepci!n se de(e a0rontar en la pr%ctica pastoral con 0idelidad indiscutida a
la ense9an+a de la Ilesia& con paciencia " con0ian+a en la racia divina& " con el su0i-
ciente equili(rio. Nunca de(e separarse del conte#to constituido por el valor de la 0ami-
lia " del amor con"ual& que de(e ser salvauardado& con la consciencia de que un acer-
camiento poco atento puede provocar rupturas irrepara(les entre los c!n"ues& que po-
dr/an " de(er/an .a(er sido evitadas& as/ como los da9os que derivan de ello para los .i-
1:L
C0r. Mumanae vitae& n. 12.
1:J
amiliaris consortio& n. 32. Indicamos 8lunos t/tulos 5tiles para el lector que desea pro0undi+ar en los diversos aspectos de la
cuesti!nG $. LIO& Mumanae vitae e coscien8a& Li(. $d. Haticana& Ciudad del Haticano 1JL=KC. C8SS8RR8& #a trasmissione della
vita nella =amiliaris consortio>& 2?edicina e ?orale6 33^7 '1JL3* 3J1-3JJK $. LIO& Mumanae vitae e infallibilitG& Li(. $d. Hati-
cana& Ciudad del Haticano 1JLIK ?.L. DI ,I$TRO& $. <;R$CCI8& #a trasmissione della vita nell$insegnamento di -iovanni Paolo
.., 2?edicina e ?orale6 3L '1JLL* :L:-L71K S. OCRRI\& #a nota teologica dell$insegnamento della =Mumanae vitae> sulla con+
tracce8ione& 28nt.ropotes6 7 '1JLL* 2>-77K [Link].& =Mumanae vitae>C B5 anni dopo& cit.K S. ;IL C$LLYN& .l matrimonio e la vita
coniugale& Li(. $d. Haticana& Ciudad del Haticano 1JJI. Da una (uena idea del de(ate so(re la contracepci!n el tra(a)o de <. <$-
?INC[E& #a r(ception de l$enc'cli0ue =Mumanae vitae> en Jelgi0ue. %tude de th(ologie morale 'tesis de doctorado*& ,onti0icia
UniversitT della <anta Croce& Roma 2==I. Desde el punto de vista de la arumentaci!n 1tica& nos parece !ptimo el tra(a)o de ?.
RCONC$I?$R& Etica della procrea8ione, cit.& pp. 1>-12>.
1L=
,ONTISICIO CON<$QO ,8R8 L8 S8?ILI8& Iademecum para los confesores sobre algunos temas de moral con'ugal&
12-II-1JJ:. htiles comentarios pu(licados por varios autores& al cuidado del mismo ,onti0icio Conse)oG Morale coniugale e sacra+
mento della peniten8a. Riflessioni sul =Iademecum per i confessori>& Li(.$d. Haticana& Ciudad del Haticano 1JJL.
1L1
$n esta materia tam(i1n es v%lido el principio moral se5n el cual es pre0eri(le de)ar en (uena 0e a los penitentes que se encuen-
tran en el error a causa de la inorancia su()etivamente invenci(le& si se prev1 que& despu1s de ser instruidos& no modi0icar/an la pro-
pia conducta& pasando as/ a pecar 0ormalmente. <in em(aro& tam(i1n en estos casos el con0esor de(e alentar a los penitentes para
que aco)an el desinio de Dios& tam(i1n en el %m(ito con"ual& " e#.ortarlos a 0ormar su consciencia se5n la doctrina de la Ilesia
mediante la oraci!n " el estudio. C0r. Iademecum para los confesores& 3& L. Ca" que tener presente& de cualquier manera& que en una
cuesti!n tan /ntimamente liada a la esencia misma del matrimonio no es 0%cil que el error& en personas de cultura " sensi(ilidad mo-
ral media& sea verdaderamente invenci(le. La comprensi!n o aceptaci!n no completa de una doctrina no se identi0ica con el error in-
venci(le. ,or tanto& .ace 0alta muc.a atenci!n& para que la vida cristiana de los c!n"ues no su0ra da9os pro0undos que el con0esor&
que adem%s de padre de(e ser maestro " m1dico& podr/a " de(er/a evitar.
1L2
<o(re este pro(lema nos detendremos dentro de poco en el par%ra0o L 0*.
1L3
,rbmmer lo cali0ica como 2vera cru# con0essariorum6 'Manuale Theologiae Moralis& cit.& vol. III& n. :=7*.
2I:
)os. $l aumento de la vida de oraci!n de los c!n"ues puede resolver pro(lemas que no
podr/an ser resueltos con los me)ores ra+onamientos teol!icos. $s preciso alentar " te-
ner comprensi!n con los c!n"ues que se encuentran en di0icultades& sin olvidar que son
personas que tienen el de(er moral de co.a(itar " de amarse& " que a veces pueden lle-
ar a encontrarse en circunstancias econ!micas& de salud& etc.& mu" delicadas. La in0ide-
lidad con"ual& el recurso a la prostituci!n& etc.& son males muc.o m%s randes que las
ca/das ocasionales en el pecado de anticoncepci!n.
La iferencia antropol!ica y moral entre la contracepcin y la continencia
periica U 8 menudo se nos preunta& cuando e#isten 0undados motivos para evitar un
nuevo nacimiento por cierto tiempo& por qu1 es l/cito cumplir tal prop!sito mediante la
continencia peri!dica " no lo es& en cam(io cumplir el mismo prop!sito mediante un
m1todo de contracepci!n. $l pro(lema .a sido a0rontado por ,a(lo HI
1L7
" por Quan ,a-
(lo II
1L>
. $ste 5ltimo .a precisado que no se trata de una cuesti!n de m1todos& porque
e#iste una nota(le di0erencia antropol!ica " moral entre los dos comportamientos.
Cuando e#iste un motivo serio para retrasar el nacimiento de un nuevo .i)o& la responsa-
(ilidad procreadora& como parte de la castidad con"ual& pide asumir un comportamien-
to se#ual [Link] con la situaci!n creada. La virtud de la castidad in0orma tam(i1n la
tendencia se#ual& de manera que sea su)eto que act5a responsa(lemente o& me)or a5n&
que la entera persona de los c!n"ues& en su unidad de alma " cuerpo& controlen virtuo-
samente Mes decir& mediante la inteliencia& la voluntad " el a0ecto rec/procoM su se-
#ualidad. $sto contri(u"e a re0or+ar su amor mediante el sacri0icio compartido& a la ten-
ci!n de uno .acia el otro " por tanto a un me)or entendimiento entre los dos. Cuando se
recurre al uso de los m1todos anticonceptivos no se cam(ia el comportamiento se#ual&
adecu%ndolo responsa(lemente a la necesidad de retrasar un nuevo nacimiento& pero
desde el punto de vista del comportamiento se#ual& se comporta como antes& cuando no
e#ist/a tal necesidad& a9adiendo simplemente un acto manipulador de la se#ualidad& que
la priva de su virtud procreadora. La se#ualidad de los c!n"ues "a no es m%s su)eto
que act5a responsa(lemente& sino o()eto que es manipulado con el 0in de no tener que
asumir un comportamiento inspirado por la responsa(ilidad procreadora. De esta manea&
no .a" nin5n crecimiento de la virtud " del autocontrol de los c!n"ues& no se 0omenta
el mutuo entendimiento 'todo el peso de la situaci!n es descarando so(re uno de los
c!n"ues*& " se da luar a una 0alta de interaci!n de las ener/as se#uales en la totali-
dad de la persona que siempre tendr% otras consecuencias 1ticas neativas
1LI
.
e! #a esterili8aci/n
Concepto e esterili#acin U Se entiende por esterili8aci/n el acto por el cual
se priva a una persona sexualmente fecunda, hombre o mu3er, de la facultad de pro+
crear, de modo temporal o perpetuo, por medio de una mutilaci/n org1nica o funcio+
nal
1L:
. $#iste una clara relaci!n entre la esterili+aci!n " la contracepci!n& porque los 0%r-
macos anticonceptivos tienen un e0ecto esterili+ador& al cual se a9aden por alunos 0%r-
1L7
C0r. Mumanae vitae& n. 1I.
1L>
C0r. amiliaris consortio& n. 32.
1LI
C0r. en este sentido ?. RCONC$I?$R& Etica della procrea8ione& cit.& pp. II-1=J.
2IL
macos un e0ecto a(ortivo
1LL
. $n la pr%ctica& la esterili+aci!n quir5rica es a veces pre-
sentada como el anticonceptivo m%s e0ica+.
La esterili#acin irecta U $n orden a la valoraci!n moral es esencial la distin-
ci!n entre esterili8aci/n directa " esterili8aci/n indirecta. Esterili8aci/n directa es Pel
acto 0ue se propone, como fin o como medio, hacer imposible la procreaci/n@
1LJ
. $le-
mento esencial de la esterili+aci!n directa es que la elecci!n de la voluntad tena como
prop!sito privar a una persona de la capacidad de procrear& permiti1ndole no o(stante&
reali+ar la uni!n se#ual. <e siue de ello que tanto la esterili+aci!n euen1sica como la
esterili+aci!n para evitar la procreaci!n 'es decir& la que tiene como o()eto el control de
la natalidad* son siempre esterili+aci!n directa& tam(i1n en la .ip!tesis de que esta 5lti-
ma estuviera motivada por el deseo de evitar peliros para la salud que se produ)eran a
consecuencia de una ravide+.
#a esterili8aci/n directa es intr&nsecamente il&cita por0ue, como en el caso de la
anticoncepci/n, supone la disociaci/n de los aspectos unitivo ' procreador de la se+
xualidad, a:adi(ndosele una mutilaci/n& que en ocasiones .ace irreversi(le o di0/cil-
mente reversi(le esa disociaci!n. <i la esterili+aci!n es ordenada o 0avorecida por las
autoridades p5(licas es siempre contraria al (ien com5n " a la )usticia
1J=
.
Desde el punto de vista pastoral& conviene tener presente que como cada relaci!n
se#ual de los c!n"ues que usan& por e)emplo& la p/ldora anticonceptiva es un pecado de
contracepci!n& as/ sucede tam(i1n cuando uno de los esposos .a recurrido a la esterili-
+aci!n directa. De esta situaci!n de pecado se sale a trav1s del arrepentimiento sincero "
la a(soluci!n sacramental. $l verdadero arrepentimiento supone& en principio& el resta-
(lecimiento de la 0acultad procreadora siempre que sea posi(le. <i la esterili+aci!n no es
reversi(le& se crea una situaci!n mu" delicada& a seuir con ran prudencia& porque el
(ien espiritual de las personas interesadas requiere que sean a"udadas a comprender la
ravedad de lo que .an .ec.o "& por consiuiente& a llear a un verdadero arrepenti-
miento. <i consiuen convertirse de verdad& en mi opini!n pueden retomar l/citamente
la vida con"ual.
La esterili#acin inirecta - Por esterili8aci/n indirecta se entiende, en cam+
bio, el acto 0ue sin buscar hacer imposible la procreaci/n, ni como fin ni como medio,
tiene como ob3etivo un efecto verdaderamente terap(utico ' necesario, pero acompa:a+
do de un efecto esterili8ador, previsto pero no deseado. <i el e0ecto terap1utico deseado
es conseuido s!lo .aciendo que del li(re e)ercicio de la se#ualidad no pueda surir la
ravide+& se trata otra ve+ de esterili+aci!n directa& porque entonces el e0ecto esterili+a-
dor es querido como medio.
1L:
Retomamos en parte lo escrito en 8. RODRY;U$\ ULU]O& SessualitG,matrimonio, procrea8ione responsabile. Problemi etici
della sterili88a8ione e dell$aborto procurato& en $. <;R$CCI8 'ed.*& Corso di bio(tica& Sranco 8neli $ditore& ?ilano 1JLI& pp.
J>-11I. C0r. tam(i1nG D. T$TT8?8N\I& Sterili88a8ione anticonce8ionaleC per un discorso cristiano& <8LCO?& Harese 1JL1K Q.8.
;UILL8?N RLH8R$\& El problema de la esterili8aci/n& ,ala(ra& ?adrid 1JLLK S. Dd8;O<TINO& #a sterili88a8ione come pro+
blema biogiuridico, -iappichelli& Torino 2==2.
1LL
C0r. cap/tulo H& par%ra0o 3 i*.
1LJ
,YO EII& 2iscurso al Congreso .nternacional de Mematolog&a& 12-IE-1J>LG 88< >= '1J>L* :37-:3>. H1ase tam(i1n CON;R$-
;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& 2ocumentum circa sterili8ationem in nosocomiis catholicis& 13-III-1J:>G DC 7I>=.
1J=
C0r. ,YO EI& $nc. Casti connubii& cit.G DC 3:22-3:23K Respuesta del Santo Nficio del 66+I...+6X4DG DC 3:I=-3:I>K 2ecreto del
Santo Nficio del B6+..+6XY6G DC 3:LLK Mumanae vitae& n. 17K CON;R$;8CIN ,8R8 L8 DOCTRIN8 D$ L8 S$& 2ocumentum
circa sterili8ationem in nosocomiis catholicis, 13-III-1J:>G DC 7I>=-7I>1K amiliaris consortio& n. 3=.
2IJ
#a esterili8aci/n indirecta es moralmente l&cita siempre 0ue no ha'a otro medio
para proteger la vida o la salud de la persona interesada
1J1
. ,/o EII se e#pres! as/G
2Tres cosas concurren para la licitud moral de una intervenci!n quir5rica que supona
una mutilaci!n anat!mica o 0uncionalG 1* en primer luar& que la conservaci!n o 0uncio-
nalidad de un !rano particular en el con)unto del oranismo provoque en este un da9o
serio o constitu"a una amena+aK 2* seundoG que este da9o no pueda ser evitado& o al
menos disminuido nota(lemente m%s que con la mutilaci!n que se propone& " que la e0i-
cacia de esta sea (ien seuraK 3* 0inalmente& que se pueda ra+ona(lemente aseurar que
el e0ecto neativo& es decir& la mutilaci!n " sus consecuencias& ser% compensado por el
e0ecto positivoG supresi!n del peliro para todo el oranismo& atenuaci!n de los dolores&
etc.6
1J2
. Un e)emplo de esterili+aci!n indirecta puede ser la e#tirpaci!n de los ovarios o
del 5tero que se .a"a vuelto necesaria para suprimir un tumor malino que no puede ser
tratado de otras 0ormas. <e trata de un acto terap1utico necesario& " no de una acci!n
contra la procreaci!n& puesto que no .a" ninuna ra+!n para querer evitar la concep-
ci!n& sino s!lo para e#tirpar los !ranos comprometidos por el tumor. $l )uicio moral
so(re la esterili+aci!n indirecta es una aplicaci!n de los principios morales enerales
para las acciones de do(le e0ecto& es decir& para aquellas acciones que siendo en s/ mis-
mas (uenas& tienen un e0ecto indirecto neativo
1J3
.
La esterili#acin for#aa U Ca" que a9adir que en la actualidad est% (astante
di0undida la pra#is& deontol!icamente in)usti0ica(le& de proceder a la esterili+aci!n
'contra la procreaci!n* de la mu)er sin su consentimiento& por e)emplo cuando se reali+a
un parto con ces%rea& o con un consentimiento o(tenido por e#torsi!n a la mu)er cuando
se est% preparando inmediatamente para la intervenci!n& " se encuentra sin la posi(ili-
dad de re0le#ionar " en una situaci!n que enera comprensi(le anustia. $n los am(ien-
tes en los que suceden cosas seme)antes& .ar% 0alta a veces entrear& para que sea inclui -
da en la documentaci!n de la paciente& un documento en el que se nieue el consenti-
miento a cualquier intervenci!n de esterili+aci!n directa "& si esta ocurriera sin el con-
sentimiento& proceder a la denuncia penal. ?%s all% de otras consideraciones 1ticas& es
a(solutamente e#iido el respeto a la propia conciencia.
La esterili#acin e las personas con iscapacia mental U Un pro(lema particular lo constitu"e la esterili+aci!n de
las personas con discapacidades mentales. <e trata de un pro(lema comple)o& so(re el cual e#iste (uena (i(liora0/a reciente
1J7
& so-
(re el cual podemos proponer solamente alunas (reves re0le#iones. $n t1rminos enerales& no es admisi(le una moral de dos nive -
les. La moral relativa a la se#ualidad es iual para todos& sanos " en0ermos. La doctrina de la Ilesia so(re la inmoralidad de toda
0orma de relaci!n se#ual e#tracon"ual es iualmente v%lida para los sanos " para los discapacitados. Tam(i1n ellos son personas&
con la misma dinidad que los sanos.
$n lo que se re0iere a las relaciones se#uales e#tracon"uales& el pro(lema moral m%s rave no consiste en el .ec.o de
que se .aan intencionalmente in0ecundas o no. $l pro(lema est%& tanto para los sanos como para los minusv%lidos& en estas mismas
relaciones& que tienen un sentido completamente especial en el caso de los minusv%lidos mentales. <e9alaremos dos 0iuras diver -
sas.
1* La primera comprende las aresiones se#uales de las cuales los discapacitados mentales pueden ser v/ctimas& " que
pueden producirse mediante violencia& ena9o o seducci!n. $n estos casos deplora(les& el de(er 0undamental de las personas encar-
adas de su cuidado " de la sociedad es evitar a las personas discapacitadas e#periencias que son para ellas nocivas " traumati+an -
tes. 8l trauma& se le area la con0usi!n " la desorientaci!n si est% involucrado en la aresi!n el personal a caro de su cuidado.
1J1
,YO EI& $nc. Casti connu(ii& cit.G DC 3:23.
1J2
,YO EII& 2iscurso al SSI. Congreso de la Sociedad .taliana de )rolog&a& L-E-1J>3G 88< 7> '1J>3* I:7. $l ,ont/0ice a9ade
que el punto crucial aqu/ no es que el !rano amputado o .ec.o incapa+ de 0uncionar est1 en0ermo& sino que su conservaci!n o 0un-
cionalidad constitu"a directa o indirectamente una seria amena+a para todo el cuerpo.
1J3
C0r. Elegidos en Cristo .& cap/tulo HI& par%ra0o > (*.
1J7
H1ase el volumen [Link].& 2ignitG e diritti delle pesone con handicap mentale 7"tti del Simposio promosso dalla Congrega8io+
ne per la 2ottrina della ede U Roma& ennaio 2==7*& Li(. $d. Haticana& Ciudad del Haticano 2==:. 8qu/ retomo mi contri(uci!n a
ese <imposio.
2:=
Tam(i1n si .a sido impedida la 0ecundidad de las personas incapaces& la aresi!n " el trauma permanecen. ,or eso& se de(er/a o(rar
con e#trema atenci!n. No es admisi(le una ense9an+a moral que& al menos en la pr%ctica& 0avore+ca el a(andono por parte de la so-
ciedad o del personal a su cuidado& respecto de personas que tienen derec.o a ser proteidas de manera adecuada.
Ciertamente& la le/tima de0ensa de una aresi!n se#ual es iualmente l/cita para las personas sanas que para las en0er-
mas. La di0erencia& 0uera del caso de uerra& es que la persona en0erma& si no es aut!noma& est% (a)o la protecci!n de otras. ,or lo
tanto& prever en principio que los minusv%lidos mentales su0rir%n una aresi!n se#ual& sini0ica asumir que las personas a cu"o cui -
dado est%n con0iados& no se empe9an seriamente en cumplir su de(er de evitar a los en0ermos e#periencias que son devastadoras "
(rutales desde [Link] puntos de vista& " no s!lo por la eventualidad de un em(ara+o. ,or eso& en t1rminos enerales& la administra-
ci!n de anovulatorios no puede ser parte de los cuidados de(idos a los discapacitados mentales. Cuidar a los minusv%lidos sini0ica&
antes que nada& [Link] e#periencias [Link] " traum%ticas. Los 0%rmacos anovulatorios son @medios de de0ensaA s!lo parcial&
que en otro nivel son una aresi!n al en0ermo " disminu"en la atenci!n del personal que los de(e cuidar.
$n alunas +onas rurales o deradadas& en las cuales no es posi(le una protecci!n e0ica+& no se puede e#cluir a(soluta-
mente la e#istencia de casos l/mite& so(re todo cuando nadie se ocupa de modo continuado del minusv%lido. 8 las personas que tra-
tan de a"udar a los discapacitados que se encuentran en tales situaciones& se les pueden plantear raves pro(lemas de conciencia&
que de(en resolverse caso por caso& con la a"uda de personal e#perto& incluso recurriendo a la ,enitenciar/a 8post!lica cuando se
creen situaciones del todo e#cepcionales.
2* Despu1s& .a" otra 0iura distinta de la aresi!n. <on los contactos se#uales espont%neos entre los incapaces. 8qu/ no se
trata propiamente de violencia& sino de actos espont%neos reali+ados sin una li(ertad interna plena& por 0alta de su0iciente conciencia
" autocontrol. Desde el punto de vista moral& el acto violento " el acto espont%neo reali+ado con una li(ertad 0ramentaria son dos
cosas mu" distintas. No todo acto se#ual no per0ectamente consciente es una aresi!n. $n este caso& estamos 0rente a un pro(lema
psicopeda!ico. <er/a completamente inadecuado pretender darle una respuesta simplemente 0armacol!ica o& menos a5n& quir5r -
ica. Un pro(lema .umano de comprensi!n& maduraci!n& autocontrol " crecimiento& no se resuelve con un 0%rmaco.
$ntre los discapacitados mentales que tienen la su0iciente autonom/a para poder sustraerse a la viilancia de las personas
que los tutelan& " que por su situaci!n ps/quica (uscan espont%neamente e#periencias se#uales& pueden darse casos e#tremos parti -
cularmente di0/ciles. $stos en0ermos requieren una particular viilancia " atenci!n& que qui+% los parientes o el personal sanitario no
est%n en condiciones de aseurar cada una de las 27 .oras de todos los d/as del a9o. <i en al5n caso& a pesar de la atenci!n " protec-
ci!n que se les da& su(siste un peliro real& se puede plantear tam(i1n aqu/ un rave pro(lema de conciencia& a estudiar con muc.a
atenci!n& " qui+% someterlo a la ,enitenciar/a 8post!lica& si se trata de una situaci!n verdaderamente e#cepcional.
Sinalmente& es preciso rea0irmar que en todo caso& aunque sea e#cepcional& de(e rec.a+arse a(solutamente la esterili+a-
ci!n quir5rica. $n este sentido .a" que tomar en consideraci!n lo que .a sido dic.o por el Comit1 Nacional para la Dio1tica ita-
liano en un documento so(re la materiaG la esterili+aci!n responde al prop!sito 2de .acer sustanciales [Link]& en t1rminos de asis-
tencia a los minusv%lidos& a las instituciones "& m%s en eneral& a los su)etos so(re los cuales ravar/an tales o(liaciones6. De este
modo 2si .iere al minusv%lido en su 0/sico& activando en 1l reacciones& en el plano lo(al de su identidad personal& e#tremadamente
raves " o()etivamente anti+terap(uticas 3 a 4K " se aprue(a una 0orma indirecta de li(erarse de una o(liaci!n& por parte de la so-
ciedad& respecto de los su)etos que en el nom(re del derec.o 0undamental a la salud pueden pretender que se les administre un au -
t1ntico tratamiento a su mantenimiento& " no t1cnicas indirectas de control de su se#ualidad6
1J>
.
f! #a cooperaci/n material al pecado del c/n'uge
Wueremos [Link] re0erirnos a un delicado pro(lema que se puede presentar en la
vida con"ual. ,/o EI lo descri(i! as/G 2<a(e mu" (ien la santa Ilesia que no raras ve-
ces uno de los c!n"ues& m%s que cometer el pecado& lo soporta& al permitir& por una
causa mu" rave& el trastorno del recto orden que aqu1l rec.a+a& " que carece& por lo
tanto& de culpa& siempre que tena en cuenta la le" de la caridad " no se descuide en di-
suadir " apartar del pecado al otro c!n"ue6
1JI
. $stas situaciones pueden ser provocada
por la imposici!n violenta de parte de uno de los c!n"ues& o por amena+as serias de
a(andono& separaci!n o divorcio& o tam(i1n por el peliro de con0lictos " litiios que
terminar/an por llevar a la violencia o a la separaci!n& situaciones& estas& que causan
adem%s un rave da9o a los .i)os.
1J>
CO?IT8TO N8\ION8L$ ,$R L8 DIO$TIC8& .l problema bioetico della sterili88a8ione non volontaria& 2= de noviem(re de
1JJL& pp. 27-2>.
1JI
,YO EI& $nc. Casti connubii& cit.G DC 3:1L. H1ase c!mo trata este pro(lema <an 8l0onso en su Theologia moralis& li(. H& tract.
HI& cap. II& n. J7:.
2:1
Lo que di)o ,/o EI& " .a sido reasumido por el Iademecum para los confeso+
res
1J:
& sini0ica en de0initiva que en alunas circunstancias es moralmente l/cita la co+
operaci/n material al pecado del c!n"ue
1JL
. La licitud requiere tres condicionesG
1* Wue la acci!n del c!n"ue cooperante 'es decir& del c!n"ue inocente*
sea en s/ misma l/cita. $s decirG no puede ser 1l quien prive al acto de su virtud pro-
creadora& retir%ndose 'onanismo*& tomando una p/ldora anticonceptiva o usando un m1-
todo de (arrera. No es l/cita la cooperaci!n si el otro c!n"ue recurre a un medio que
tiene e0ectos a(ortivos.
2* Wue e#istan motivos proporcionalmente raves para cooperar con el c!n-
"ue culpa(le. $stos motivos pueden ser& por e)emplo& evitar la violencia o los con0lic-
tos raves& la ruptura de la co.a(itaci!n con"ual 'a(andono& separaci!n& divorcio* o el
peliro pr!#imo de in0idelidad con"ual.
3* Wue el c!n"ue inocente no consienta internamente en el pecado 'esto no
sini0ica& naturalmente& que no e#perimente el placer propio de la uni!n con"ual* "
que trate de a"udar al c!n"ue mediante la oraci!n& la caridad& la disponi(ilidad al sacri-
0icio " al di%loo& a a(andonar tal comportamiento. De(e quedar claro que el c!n"ue
inocente no aprue(a estos actos& aunque no es necesario que lo .aa notar en ese mo-
mento& o en ocasi!n de cada acto. Naturalmente& el c!n"ue inocente de(e evitar ser in-
directamente 'que)as& 0alta de disponi(ilidad& etc.*& la causa del comportamiento il/cito
del otro c!n"ue.
Ca" que tener presente que este tipo de di0icultades pueden ser temporales& de(i-
das a diversas causas transitorias& mientras que la ruptura de la armon/a con"ual& la
separaci!n& el divorcio& etc.& crean situaciones mu" neativas para los c!n"ues " para
los .i)os& que a menudo son irrepara(les. ,or eso est% )usti0icado& [Link] veces de(ido
tam(i1n por caridad& tolerar por un cierto tiempo el comportamiento neativo del c!n-
"ue& a"ud%ndolo al mismo tiempo& con paciencia " a0ecto& para que se decida a cam-
(iar de conducta. La caridad con"ual requiere asociar la 0irme+a " la 0le#i(ilidad tole-
rante& siempre en orden al (ien .umano " espiritual de los c!n"ues& a la de0ensa de la
0amilia " a la protecci!n de los .i)os.
1J:
,ONTISICIO CON<$QO ,8R8 L8 S8?ILI8& Iademecum para los confesores sobre algunos temas de moral con'ugal& cit.& 3&
13.
1JL
,ara el concepto de cooperaci!n material al mal& v1ase Elegidos en Cristo .& cap. EI& par%ra0o L.