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Historia de la radio en Granada

A través de este libro, el autor realiza un recorrido por la historia de la radio en España desde sus orígenes hasta 1995, centrándose en la experiencia granadina. Describe el desarrollo técnico de la radio, la aparición de las primeras emisoras y su uso durante la Guerra Civil y el franquismo. Asimismo, analiza la transición a la democracia con la apertura del espectro radiofónico a cadenas privadas y la consolidación de la FM. Finalmente, expone la situación de la radio en Granada en 1995

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Historia de la radio en Granada

A través de este libro, el autor realiza un recorrido por la historia de la radio en España desde sus orígenes hasta 1995, centrándose en la experiencia granadina. Describe el desarrollo técnico de la radio, la aparición de las primeras emisoras y su uso durante la Guerra Civil y el franquismo. Asimismo, analiza la transición a la democracia con la apertura del espectro radiofónico a cadenas privadas y la consolidación de la FM. Finalmente, expone la situación de la radio en Granada en 1995

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RESUMEN: Arboledas, Luis. Radiofonistas, predicadores y pinchadiscos .Ed.

Comares. Granada, 1995. 272 páginas.

A través de Radiofonistas, predicadores y pinchadiscos el periodista de RNE


y profesor de la Universidad de Granada, Luis Arboledas, realiza un
recorrido por la radio española desde una perspectiva granadina.
Comenzando con los orígenes de la radio, Arboledas expone que este
instrumento nace como resultado de diferentes investigaciones científicas
siendo difícil señalar a un solo creador. El autor destaca la figura de Marconi
ya que este legó a la posteridad, lo que se conoce como TSH (Telefonía sin
hilos).
A partir de este dispositivo se desarrollaría lo que hoy conocemos como
radio, produciéndose posteriormente un paso desde la TSH, un mero
sistema de transporte de señales, a la radiodifusión, a un medio de
comunicación de masas y difusión social.
Tal y como indica el autor, el invento de la radio no pasa desapercibido por
los políticos, reservándose los Estados la propiedad de las ondas hertzianas
para su explotación directa o para la concesión a particulares. Surgen de
esta manera dos modelos principales de financiación, el público (Estado) y
el privado (particulares).
Sobre los inicios de la radio en España, Arboledas destaca a dos figuras
pioneras: Matías Balsera (primeros ensayos de radiotelegrafía y
construcción de la primera estación de radio aficionados en España) y
Antonio Castilla (avances en lo referente a la telegrafía eléctrica).
En cuanto a la organización de las emisiones radioeléctricas en nuestro país,
el autor nos indica que España a diferencia de América (modelo privado) y
del resto de Europa (modelo público), se decretó por el modelo mixto,
compuesto por emisoras públicas y privadas.
Fue en 1907, según Arboledas, cuando el Gobierno dictó la primera ley
dedicada a la regulación de los fenómenos radiotelegráficos, a la que
siguieron otras normas parciales.
Más tarde, en 1924, el Gobierno publicó el Reglamento para Establecimiento
y Régimen de Estaciones Radioeléctricas Particulares tras el que nacieron
las primeras emisiones estables como Radio Ibérica, Radio Barcelona, etc.
A diferencia de EEUU, donde la radio tuvo un claro componente económico,
en España, según el autor, la radio llegó a todas partes ya que fue
prácticamente el único medio de información en una época de conflictos
políticos.
Arboledas también destaca que debido a los conflictos sociales que
desembocaron en la Guerra Civil, el desarrollo de la radio se vio
interrumpido reduciéndose su función a la de la
propaganda. Por lo tanto, a diferencia de la radio en EEUU, la cual vivió sus
años dorados entre los años 20 y 30, en España la radio tuvo su etapa de
mayor esplendor desde finales de los 40 hasta bien entrados los 60 con la
aceptación de la TV por los españoles.
Durante las primeras décadas del s. XX en Granada, señala el autor, la
prensa fue el único medio de difusión social adoptando entre otras
funciones la divulgación de los avances de la técnica . En ese sentido, el
papel de los periódicos fue fundamental en la propagación de la radio.
En cuanto a la radio en Granada, Arboledas expone que los granadinos
comienzan a captar emisiones difundidas por las estaciones de Madrid,
Barcelona, Sevilla y Valencia a partir de la década de los años 30. Estos
consultaban las programaciones diarias en la prensa local.
Fue durante los años 30 cuando se instaló la primera estación radiodifusora
de Granada en el Carmen de las Tomasas, Albaicín.
Como podemos leer en el trabajo del autor, en 1932 se aprobó un nuevo
decreto, destinado a regular la concesión de emisoras locales. La emisora
granadina se acogió a estas disposiciones legales, las cuales permitieron la
adjudicación de la licencia para EAJ-16 Radio Granada.
Con la llegada de la radio, los ciudadanos se acostumbraron a conocer la
actualidad a través de ésta convirtiéndose las estaciones radiofónicas en un
arma decisiva en el conflicto bélico, funcionando como instrumento de
propaganda política e incluso de preparación psicológica para la guerra. En
otras palabras, el autor indica que la EAJ-16 fue el altavoz del ejército
franquista y de las tramas civiles que apoyaron la sublevación militar.
Arboledas diferencia claramente una triple función de la radio durante la
Guerra Civil siendo un instrumento que permitió el contacto entre las
facciones rebeldes y la coordinación de las acciones tendentes a proclamar
la sublevación militar, mantuvo informados a los ciudadanos de uno y otro
bando y dominó el campo de la psicología de la audiencia.
A pesar de la interrupción del desarrollo del medio hacia un instrumento de
entretenimiento y negocio durante los tres primeros años de la guerra,
Arboledas señala un efecto positivo: la creación entre los españoles de una
especie de radiodependencia.
Como el autor expresa, una vez instaurado el franquismo, la radio se
convierte en un medio de difusión limitado por la censura y por la
organización empresarial. Durante el régimen, los triunfadores controlaron
no sólo los contenidos radiofónicos, sino también la propiedad de las
emisoras de forma directa -mediante la creación de una red pública- y de
forma indirecta - mediante concesiones a entidades, empresas y
particulares adictos al régimen.
Entre los personajes favorecidos con la concesión de licencias para la
explotación de estaciones radiodifusoras el autor distingue desde
terratenientes hasta Iglesia católica o familias afines al régimen con
intereses en asuntos económicos.
Arboledas también señala que durante esta etapa, el Gobierno consolidó la
estructura de Radio Nacional, concebida como un servicio nacional de
radiodifusión que además debía de ser el altavoz del régimen hacia el
exterior en la lucha propagandística.
Por otra parte, la apertura económica en 1959, a raíz de Plan de
Estabilización y el restablecimiento de las relaciones exteriores fueron
factores decisivos en la reordenación de las emisoras españolas según el
autor.
Arboledas expone que la radio española enfrentó la década de los 70 bajo
un modelo en el que convivían una cadena de emisoras privadas con amplia
implantación (SER) y una serie de redes dependientes a instituciones
públicas con finalidad ideológica (COPE, REM, CAR, CES, RNE).
Paradójicamente, reflexiona el autor, el periodo del máximo esplendor de la
radio en España (1945-1965) coincide con el control absoluto de los
contenidos y con grandes carencias en el ámbito organizativo. Es a
mediados de los 70, cuando se inicia la expansión de la TV desplazando a
las emisiones radiofónicas.
Cambiando de ámbito y centrándonos ahora en la radio en Granada,
Arboledas posiciona a Radio Sevilla y Radio Granada , llevadas por los
Machado, como el faro de la cadena SER, y por tanto de la radio privada en
Andalucía. Cabe destacar la exclusividad informativa de Radio Nacional ya
que determinó la apuesta por la cadena SER hacía la vía del entretenimiento
y la radio espectáculo.
Según el autor, 1954 constituye una fecha clave en la historia de la radio en
Granada debido a la aparición de una nueva emisora en la capital que
rompió con el monopolio de Radio Granada: La Voz de Granada.
En 1966 nace otra nueva emisora llamada Radio Popular cuya programación
era básicamente musical reservando espacios a las letras en general, según
el autor.
Durante esta época, señala Arboledas, TVE ampliaba su ámbito de
cobertura, la onda media comenzó a perder audiencia y se produjo el
nacimiento de la frecuencia modulada (FM).
Según indica el autor, la FM se consolidó como una radio eminentemente
musical pero alejada de los programas musicales típicos de la onda media,
los discos dedicados.
Con el final de la dictadura y el principio de la democracia, los medios de
comunicación comienzan a gozar de libertad produciéndose una
multiplicación de empresa radiofónicas privadas debido a la concesión de
nuevas frecuencias para explotar emisoras locales de FM.
Arboledas advierte del proceso de desregulación que tiene lugar entonces ,
el cual transfiere al mercado y a las audiencias las postetades y controles
ejercidos por las Administraciones. Así desaparecen monopolios públicos, se
produce la apertura del espectro radioeléctrico a empresas privadas, se le
otorga poder a la publicidad, se internacionalizan las producciones y los
intercambios, etc…
Ya en los 80, según el autor, se contempló un aumento del número de
emisoras integradas en grandes redes privadas nacionales a las que se unió
un grupo de cadenas creadas por gobiernos autónomos y un considerable
número de emisoras municipales.
Durante los 90, la radio experimenta el éxito de audiencia y pérdidas
económicas ante las cuales las compañías privadas recurren a la compra y
fusión (Antena 3 y la Cadena SER).
Otros rasgos característicos que destaca Arboledas son la apertura de
emisoras libres, la consolidación de la radio especializada y el retorno de los
programas radiofónicos a los modelos de la radio espectáculo.
En lo referente a la radio en la provincia de Granada, el autor señala la
existencia de 44 emisoras y 68 frecuencias a diferencia de la etapa de la
Transición en la que solamente existían tres emisoras de radio. Las cadenas
nacionales en la provincia estarán presentes en todo el territorio de
Granada debido a la obtención de licencias en procesos de adjudicación y la
posterior dirección de estas por parte de sus directivos.
De esta forma, Arboledas expone que en 1995, las 19 licencias existentes
en la provincia de Granada se las repartían entre la COPE (4), Onda Cero (6)
y la asociación SER-Familia Machado (9).Tal y como menciona el autor en su
obra, frente al deseo de pluralismo existente se alzó un oligopolio perfecto.
Para Arboledas el resultado de todo este proceso es la desaparición de la
radio local y la implantación de las cadenas nacionales mediante la creación
de canales especializados.
De esta manera, las licencias adjudicadas en un principio para ampliar el
pluralismo radiofónico han servido para que las programaciones centrales
se extiendan a todo el territorio.

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