Introduccin
El Hombre Moderno es el hombre que es fruto de la llamada civilizacin moderna. Esta civilizacin
significa pues, en nuestro caso la creada sobre los escombros de la antigua civilizacin fundada en el
cristianismo. Y entendemos por hombre moderno al hombre q es fruto de dicha civilizacin.
El proceso por el cual se fue formando la civilizacin moderna fueron el
Renacimiento, la Reforma protestante, Iluminismo
Revolucin Francesa, Revolucin Sovitica y ahora El nuevo orden mundial.
La falta de interioridad
Lo primero que advertimos en el hombre moderno es su escasa de interioridad.
Interioridad es aquel recndito fondo del alma que es afectado cuando decimos que algo nos ha entraado en
el corazn, que algo nos ha impresionado, conmovido.
Dice Sciacca que el hombre de hoy vive ms exteriormente que interiormente. Que recuerda todas sus citas,
menos la que tiene consigo mismo. Ha perdido la capacidad de recogimiento y concentracin, la meditacin y
el silencio. Hoy se refleja la superficie de las cosas en lugar de reflejar sobre las cosas la profundidad de
nuestro espritu. Merton: el hombre ha perdido la capacidad de estar a solas consigo, Pascal, habla de la
huda de s mismo.
Todo esta ha constituido un modo de ser, un estilo de vida, la palabra diversin proviene del latn di-vertere,
vertirse, derramarse hacia fuera. Estamos en la cultura de la evacin. Se prefiere la accin transitiva a la
inmanente.
Ya no es mas en el principio era el Verbo, sino en el principio era la
Accin.
Y esta celeridad vertiginosa trivializa la capacidad de reflexin. Tambin hoy se lee casi exclusivamente
revistas sensacionalistas, que solo fomentan la curiosidad.
Todo esto contribuye a una creciente desinteriorizacin.
Predomina el culto a la cantidad de la extensin. Se vive cuantitativamente y no cualitativamente. Todo lo
cuantitativo es algo externo, que lleva a la voluntad de dominio, el cual es opuesto a la interioridad.
El desarraigo
El hombre de hoy es un hombre que ha perdido sus arraigos. Es un hombre en parte individualista, producto
de la revolucin moderna y absolutamente colectivista, producto de la revolucin sovitica.
El hombre no es un ser orgnico, cuando se integra el en un organismo como miembro de un cuerpo, cuando
tiende puentes que lo trascienden y enriquecen. El hombre inorgnico es un ser aislado, al que hay que
sustentar y darle vida.
Las dos revoluciones disocian al hombre de sus religaciones, de su familia, de su profesin, de su Patria.
Algunas manifestaciones de dicho desarraigo: La prdida de la formacin doctrinal, hecha de la intuicin.
Hoy el hombre dirige su mirada hacia el futuro olvidndose del pasado, despreocupado de la herencia
recibida. Goethe dijo: slo es grande quien se concidera heredero
La prdida de races hace que el hombre se encuentre desorientado, pareciera moverse en la oscuridad, sin
puntos de apoyo, sin metas, sin planes. Max Picard lo calificaba como el hombre fugitivo que siempre est
de viaje.
El hombre tiene que llenar esta brecha: con lo abstracto y lo que no tiene memoria: la vida solo es una
sucesin de acontecimientos, una acumulacin de hechos inconexos e incomunicados.
Berdiaiev afirmo que cuando el hombre sale del estado orgnico, pasa al estado
mecnico y no hay comunin, sino soledad.
Un dato expresivo de este dasarraigo del hombre moderno es la aparicin de lo productos descartables.
La masificacin
La masificacin es una forma de homogeneidad, que forma al hombre- masa, el cual es un hombre hecho de
prisa e idntico al otro.
La masa es lo que vale por su peso y no vale por su peso, en realidad que se manifiesta por ausencia y no por
presencia. Ausencia de formas, de colores, de cualidades.
En el campo social la masa se da cuando un grupo de personas se agolpan en base a idnticos sentimientos,
deseos, actitudes, perdiendo, por esto, su personalidad. La persona se convierte en un conglomerado de
individuos uniformes e indistintos.
Pfeil distingue dos tipos de masificacin:
TRANSITORIA: se da cuando los hombres en algunos momentos pierden su capacidad de pensar libremente
y tomar decisiones, adhiriendo al conglomerado.
CRNICA: cuando la gente pierde de manera casi habitual sus caractersticas personales, sin preocuparse ni
de verdades, ni de valores. Se adhiere al conglomerado.
El hombre masificado ha renunciado a la vida autnoma. Es de la masa todo aquel que se encuentra cmodo
con todo el mundo. Es un hombre sin carcter, sin conciencia, sin compromiso, sin responsabilidad. Segn
Pfeil, odia a todo lo que huela a personalidad. La conducta masificada es la renuncia al propio yo.
El hombre-masa se ha perdido en el anonimato del se una especie de ello. Ya no es Juan dice, sino Se
dice... De esta manera se esconde la responsabilidad.
La peculiaridad principal del hombre-masa: la despersonalizacin, la ausencia de interioridad. El hombre-
masa no tiene vida interior: aborrece el recogimiento, huye al silencio, necesita del ruido, la calle, la TV (hay
veces que se prende todo el da, aunque ni se le preste atencin).
Los medios de comunicacin constituyen el principal alimento del hombre-masa.
Lo peor es que al hombre masificado le hacen creer que por su unin con la multitud es alguien importante.
El igualitarismo.
Otra caracterstica del hombre moderno es su tendencia a la igualacin lo ms absoluta posible.
Es una consecuencia de la inmersin en la masa. Se nivelan los estados sociales, los sexos y las personas.
Hay hombres y mujeres estandarizados en todas las partes del mundo con el mismo peinado, lenguaje, madera
de peinarse y vestirse.
La identidad de los miembros de una sociedad resulta siempre antihumana. Porque es propio del hombre la
variedad. Si no se desorbita, la diversidad se vuelve enriquecedora, posibilita el despliegue de las distintas
personalidades y su mutua complementacin. Cuanto ms elevada es una civilizacin, ms se diversifican las
funciones sociales, polticas y religiosas.
Cuando alguien es distinto molesta a los igualados y a los mimeticos.
Este tema se conecta con el de la masificacin: lo que iguala es la insercin en la masa.
La pretensin de igualar a los que son desiguales constituye una injusticia.
La tendencia al igualitarismo est unida con el vicio de la envidia (sereis como dioses). Tambin est ligado
con el facilismo.
Este hombre-masa se cree que tiene el derecho de afirmar el derecho a la vulgaridad y trata de imponerlo a
los dems.
As tambin, anhela ejercer dominio poltico, se cree capaz de opinar de omne re scibile, juzgando, diciendo,
pronuncindose dogmticamente y sin informacin alguna, sobre las ms delicadas cuestiones del orden
moral y social.
La adicin televisiva.
El homo sapiens, producto de la cultura oral y escrita, se va convirtiendo en homo videns.
Toda la vida encuentra su centro en la pantalla.
El acto de ver est atrofiando la capacidad de entender. Hay muchas palabras, que representan conceptos e
ideas que no tienen correlatos visibles, su contenido es intraducible en imgenes.
Cuando la TV suple a la lectura, produce imgenes y anula los conceptos, as atrofia la capacidad de
abstraccin y con ella la capacidad de entender.
El imperialismo de la imagen va demoliendo el reino de la palabra y de la inteligencia, con el acrecentamiento
de la estupidez y de la necedad.
La proliferacin de la imagen, precipita la tendencia a la pasividad.
Estamos en la edad post-pensamiento.
La TV puramente informativa, contribuye a la masificacin generalizada.
El acto de telever est cambiando la naturaleza del hombre.
Hoy se ve TV antes de aprender a leer y escribir. La TV es la primera escuela del nio. La escuela divertida
que precede a la escuela aburrida (Sartori). Al principio fue la televisin. Cuando este nio crezca se har
alrgico a los libros. Se trata de una cultura de la incultura, lo que implica atrofia y pobreza mental.
El hombre ha quedado preso de la mquina que el mismo descubri. Ya no tenemos un hombre que reina
gracias a la tecnologa inventada por l, sino un hombre sometido a la tecnologa, dominado por sus
mquinas. El inventor ha sido aplastado por sus inventos.
Se trata de remontar la corriente, intentando el retorno desde la incapacidad de pensar (post-pensamiento) al
pensamiento, lo que ser imposible si no defendemos la lectura, el libro, es decir, la cultura escrita.
La urbe macrocfala
En buena parte el hombre de hoy es un hombre modelado por el espritu de la ciudad.
Platn hablaba sobre la necesidad que las ciudades sean humanas, a la medida del hombre, haciendo posible
el conocimiento mutuo de los ciudadanos y la amistad.
Las primeras ciudades fueron pequeas, en comunin con el paisaje. Se conocan entre los habitantes. Todo
esto no sucede en las macro-ciudades.
Las ciudades macrocfalas constituyen un verdadero atentado contra lo humano. Hay una incapacidad de
aquerenciamiento que caracteriza al hombre moderno. El hombre moderno se va convirtiendo de un ser
que habita a un ser que ocupa.
Hoy se ve, pero no se oye. Dice Simil que la vista suele captar lo ms general, mientras que el odo nos
permite adentrarnos en las particularidades, ya que es este sentido el que mejor trasmite los estados de nimo.
Sciacca habla de la soledad en compaa, las ms insoportables de las soledades. La conversacin se
sustituye por las charlas. Porque para conversar hace falta tiempo y hoy nadie lo tiene.
Hoy nadie est dispuesto para nadie, tampoco para s mismo, cada uno est disponible para las cosas, para los
negocios y para aquello que sirve a sus intereses.
Para protegerse contra el desarraigo, el hombre se cierra neurticamente sobre s mismo, con la que se
sumerge en un aislamiento an mayor. Por un lado la ciudad masifica y por otro hace que el hombre reaccione
con una actitud marcadamente egosta. De ac el individualismo extremo.
La sociedad de masas ha efectuado un hipersocializacin ante la que el individuo reacciona con todo tipo de
frustraciones, represiones, agresiones y miedos que se resuelven pronto en neurosis.
La tcnica deshumanizante y el economismo.
Existen dos modos de ver a la tcnica: como instrumento de poder y felicidad o como un elemento
demonaco.
1. La economa y el hombre tecnificado.
La tcnica ofrece al hombre actual una enorme cantidad de posibilidades. Esto enciende en el hombre el ansia
de lo insaciable, impulsndolo a vivir exteriormente y no intensivamente, en sentido de profundidad. No hay
proporcin entre el progreso exterior y el interior.
Homo oeconomicus: sus acciones se guan por el clculo del inters propio. La economa va de la mano con
el egosmo.
Marx construy su sistema de pensamiento segn el cual la economa es la estructura bsica de la realidad y
todo lo dems (poltica, religin...) es una superestructura destinada a justificar la economa dominante.
Primera tentacin que propone la tcnica al mundo moderno: que la vea como un sucedneo de la salvacin
del hombre, pero esta vez aqu en la tierra.
Segunda tentacin: la fe en el progreso, un progreso indefinido.
Se pens que el progreso abarcara todos los aspectos de la existencia y a la humanidad en su totalidad. El
progreso tcnico ha tenido resultados que las generaciones anteriores no haban previsto (ej: cuidar la
naturaleza).
La unidad tcnica del mundo hace tambin posible la muerte de la tcnica de la humanidad (Carl Schmitt)
Este mito del progreso va unido al del superhombre. La seduccin que crea dicho desarrollo y la civilizacin
que l ha suscitado, contribuye a difundir una mentalidad donde se valora de manera descompensada la
instrumentacin: las cosas no son, sino que sirven. La nocin de servicio se confunde con la de rendir: quien
no rinde, no sirve. Ac se ve un triunfo del homo faber, que es un ser instintivo, un animal evolucionado. El
hombre ya no es un medido por lo que es, sino por su rendimiento laboral, por lo que produce.
Homo technicus porque a las tcnicas debe su formacin, su manera de pensar
y de obrar, su cultura
En un ambiente as, surge la tecnocracia, que es el dominio de los hombres a travs de la tcnica.
2. Perspectivas del proceso econmico
Se nos ha dicho que el desarrollo tcnico, cuyo motor es la economa, llevara al mundo a la felicidad total,
que el hombre se autorredimira. Contrariamente a la prosperidad cuya difusin se esperaba, lo que se ha
mundializado es la miseria. La tcnica ha progresado, pero la gente sufre una gran decadencia econmica.
El primado lo tiene el capital. Todo cuanto afecta a esas riquezas es criminal. Hay que conservarlas a toda
costa. Solo despus de asegurar lo que toca a los negocios de ese grupo de personas, se tiene en cuenta, y cada
vez menos, a los dems sectores de la poblacin. De ah el rechazo implacable de todos los que dejan de
construir una fuente potencial de ganancias. Hay que merecer el derecho de vivir y, en este sistema, slo lo
merece una nfima minora. El resto deber demostrar que es til para la sociedad, para lo que rigen los
negocios.
Paradoja: el hombre autoendiosado acaba por destruirse a s mismo.
El consumismo
Cuando el dinero, ms all de su fin natural, que es determinar la equivalencia entre las cosas, domina la
ciudad, esta se convierte en un gran mercado y su habitante, en un ser productor y consumidor, regulado por
estrictas normas cuantificables de rendimiento y eficacia. El homo oeconomicus tiene dos caras: el
empresario y el consumidor. El empresario tiene como principal intento, no siempre el afn de lucro, sino el
inters de su empresa. La empresa es para l como un ser de carne y hueso. El hombre de negocios no sabe de
otro anhelo, no conoce otra preocupacin que ver su negocio crecer y hasta verlo convertirse en un organismo
floreciente, fuerte y prspero. Aspira siempre a ampliar su negocio.
Hay cuatro niveles que dirigen la vida de un nio: la grandeza, el movimiento rpido, la novedad y el sentirse
que tienen poder. Todo esto se da en el empresario moderno. Todo empresario se consagra a una sola cosa: la
produccin. Esto llega a tal exceso que su actividad acaba por destruir su cuerpo y corromper el alma.
El hombre consumista es un hombre inquieto, no se contenta con lo que tiene. Es el homo consumens, el
hombre sin apetencias sagradas y trascendentes.
La acumulacin constante de bienes no aporta nada a la realizacin personal. En general el bienestar material
se incrementa mientras el desarrollo espiritual se reduce. La sobreabundancia deja en el corazn la tristeza. La
victoria de la civilizacin cientfica y tcnica nos ha inculcado una inseguridad espiritual. Hoy ya no se
reconoce el sentido, la finalidad de la existencia.
El hedonismo
Esta palabra viene del vocablo griego: edon, que significa placer.
Propiamente es un sistema filosfico, que hace consistir el bien en el placer. El hombre encuentra su felicidad
en el placer. El hombre, segn los hedonistas, est sujeto a la soberana del instante.
El placer fsico tiene superioridad sobre el moral. El hombre de nuestro tiempo busca pasarla de la mejor
manera posible, a costa de lo que fuere. Esta bsqueda omnmoda e insaciable del placer se convierte en una
necesidad inconsciente. El hombre necesita un placer inmediato que invada toda su sensibilidad. Se ha
buscado liberar el campo del sexo, que ocupa un lugar privilegiado en aquella bsqueda ansiosa del placer. Se
confunde sexo con amor.
Un amor as entendido considera a la mujer como un mero objeto del placer como si fuera un material
descartable, que se usa y se tira. Al sexo practicado sin compromiso se lo llama amor y al bienestar se lo
equipara con la felicidad.
El pudor es la tendencia y el hbito de conservar la propia intimidad de los extraos. Se dice que una persona
no tiene pudor cuando se comporta en pblico como si estuviera sola y en privado. El pudor se expresa en los
tres mbitos: la vivienda, el vestido y el lenguaje. La vivienda el hombre la construye para proteger su
intimidad.
La masificacin, el desarraigo, el igualitarismo tienen no poco que ver con la prdida del pudor.
El hedonismo es una actividad que no tolera ningn tipo de cuestionamiento. La tendencia al hedonismo es la
consecuencia ms cabal del desarraigo y del vaco que caracterizan al hombre moderno.
El relativismo
Esta tendencia se caracteriza por una interpretacin muy peculiar del concepto de verdad. La norma de verdad
no es el objeto sino que son otras cosas, por ejemplo la psicologa del sujeto. Toda verdad es relativa en el
sentido en que slo es vlida en relacin con el sujeto que piensa.
Para la filosofa realista, el objeto es la medida de verdad vlida para todos los sujetos. La verdad se vuelve
relativa en el sentido de que existe para una persona y puede, simultneamente, no existir para otra. Se
rechaza la universalidad de la verdad. Esto lleva a afirmar que todas las posiciones son igualmente vlidas.
Existe tambin un relativismo en el campo de los valores. No hay valores absolutos. El hombre se siente
permanentemente tentado a formarse una tabla propia de verdades y valores.
En el hombre actual relativista han influido diversas corrientes de pensamiento: el pragmatismo, el fidesmo,
el evolucionismo (la verdad es algo en permanente trasformacin), el historicismo, el democratismo liberal.
El origen del relativismo filosfico es la ley de resentimiento (terminologa de Nietzsche), que es cuando uno
es incapaz de vivir segn lo seala la razn y minimiza y desprecia racionalmente el sistema de valores que
no ha podido o no ha querido encarnar. As el relativismo doctrinal puede provenir del resentimiento contra
las ideas consagradas por la tradicin.
Dice Rojas que hoy todo es negociable. No existe ms la verdad, sino mi verdad.
Segn Rojas ha aflorado en el hombre la pasin por la nada.
El hombre al no tener ninguna certeza donde aferrarse ha perdido la capacidad de comprometerse (ejemplo, lo
que ocurre con el matrimonio).
La informalidad
Los inconformistas son los informales. Sus precursores son los cnicos griegos (loshippies griegos) Es una
rebelin profunda que va ms all de lo poltico y de lo social. Es una rebelin contra las formas, a las que se
acusan de ser formalidades. Pero las formas no solo expresan el fondo, sino que las enmarcan. La
vulgaridad hoy se extiende cada vez ms. La vulgaridad en los modales acaba por hacer vulgar el corazn y la
inteligencia. En el fondo, estos revolucionarios, aparentemente tendidos hacia el futuro, son solemnes
retrgrados. Van contra el progreso.
Hay que restaurar el valor de las formas en el mbito de lo sagrado.
Frente al culto de la informalidad, los superiores ejercen el permisivismo, postura lgica con el hombre
relativista ya que como no hay verdad es tolerante. La permisividad es como una especie de religin que
consiste en no coartar ninguna libertad, aunque sea abusiva.
XII El naturalismo
Esta es la tendencia principal de la sociedad y del individuo actual. El naturalismo brota de errores anteriores
de la reforma protestante, que rechaza el orden sobrenatural.
El naturalismo al mismo tiempo afirma la dignidad de la naturaleza y frustra el impulso hacia lo alto. El
naturalismo frena al hombre, le corta las alas.
El hombre naturalista es un pusilnime, que no se anima a cargar sobre sus hombros ese pondos gloriae que
se le ofrece desde lo alto.
La sociedad moderna est enferma de orgullo desmesurado.
El naturalismo tiene dos expresiones fundamentales: en el campo de la inteligencia y en el de la poltica. En el
primero es el racionalismo, el cual fue empleado para atentar contra el orden sobrenatural. Y en el segundo, el
liberalismo, en el que la libertad es lo nico que se busca, porque todas las cosas existen, por y para la
libertad. La primera sociedad afectada es la familia. El liberalismo pretende destruir la familia y la destruye en
su fundamento: el matrimonio indisoluble, que se opone a la libertad (por supuesto mal entendida).
El liberalismo reclama la secularizacin absoluta de las leyes, de la educacin
El inmanentismo
El hombre moderno es esencialmente inmanentista.
La inmanencia es la actitud del hombre que vive en la tierra como si fuera esta su patria definitiva.
Inmanencia viene del latn in manere, permanecer en. Es lo contrario al trascendentalismo, que es la
disposicin de ir ms all.
El principio de inmanencia impregna los distintos campos del saber y del actuar. Esto se ve claramente en el
campo de la filosofa moderna, principalmente en el idealismo alemn. Cuyo punto de partida es el cogito
subjetivo. Esto lleva al hombre a cerrarse a s mismo y su pensamiento se vulva activo y creador. En adelante
el hombre es el punto de partida y de llegada.
Que el hombre pueda alcanzar la felicidad es una falacia. El hombre tiene alas de guila, no de gallina. Pero
eso siempre le ser necesario dejar abierta la puerta a la trascendencia.
La prdida del sentido de la existencia
La autorrealizacin es imposible cuando el hombre pierde el sentido de su existencia. Si la vida no tiene
sentido no se puede ir sino a la deriva. Dice Heidegger que aun cuando el hombre tuviese en sus manos el
control de todo, siempre quedar en pie a la pregunta fundamental: para qu?. Porque lo propio del hombre
es saberse orientado a algo, ello da el sentido a la vida. Y esto no es algo que el hombre elige. Y solo es
responsable y libre el hombre que da respuesta a dicha vocacin. El hombre moderno ha perdido la brjula. A
medida que el hombre fue adquiriendo ms dominio de la tcnica se ha ido vaciando existencialmente.
Heidegger, de que ninguna poca ha acumulado sobre el hombre conocimientos tan numerosos y tan
diversos como la nuestra, pero tambin ninguna poca ha sabido menos lo que es el hombre. El hombre se
encuentra poco menos que sofocado por tantas comodidades, olvidando las cosas esenciales.
El hombre no sabe ya quien es ni a donde va, camina en la oscuridad de la noche metafsica.
Einstein dice que el que considera que su vida carece de sentido no solo es un desdichado, sino que apenas
tiene capacidad para vivir.
El que mejor trat este tema fue Viktor Frankl. Habla de Frustracin existencial, que ocurre cuando el
hombre actual no sufre tanto pensando que vale menos que los dems, sino ms bien, que su existencia no
tiene sentido. Y para colmo no sabe como llenar ese vaco existencial.
El hombre existencialmente frustrado experimenta una imposibilidad para llenar el tiempo libre: la famosa
neurosis dominguera. Dicha frustracin se relaciona con la sensacin de aburrimiento. El que vive en la
frustracin existencial ignora cmo encarar el sufrimiento, no le encuentra sentido alguno. Esto lleva al
nihilismo, cuya esencia es la negacin del sentido del ser.
Las falsas espiritualidades
El deseo de Dios est inscrito en lo ms hondo del corazn del hombre, porque el hombre a sido creado por y
para Dios, y Dios no cesa de atraerlo hacia s. El hombre moderno, a pesar de su profunda decadencia, no deja
de poseer un instinto religioso, que radica en su propia naturaleza y es indestructible. Cuando no lo vulva en
el Dios verdadero, no puede menos que fabricarse dioses propios, dolos, en quienes busca saciar su anhelo de
trascendencia. En vez de la religin verdadera, el hombre ha puesto sus ojos en las religiones orientales. El
hombre moderno abandon el dilogo con Dios para abogarse al monlogo del racionalismo, de laicismo, del
agnosticismo, hasta llegar a ese hasto y aburrimiento metafsico.
Contenido doctrinal:
1 .Unidad del universo: todo es una sola cosa.
2. Divinizacin del cosmos: religa la tendencia a la ecologa.
3. Rechazo del concepto cristiano de creacin.
4. Feminismo.
5. Liberar todo el potencial encerrado en la mente humana.
6. Teora de la evolucin: el hombre se desarrolla a travs de encarnaciones, hasta que llegue a lo divino. La
humanidad no tiene ya necesidad de que la salvacin provenga de lo alto, no necesita ser redimida por Dios.
La New Age no se organiza en estructura jerrquica.
Su principal enemigo es el cristianismo autntico. Para ellos, Jess es uno de los Maestros que vendr pronto
para tratar de modificar el Cristianismo, adaptndolo a la nueva realidad. El plan incluye 4 fases:
1- Trasformacin del cristianismo.
2- Fusin de todas las religiones en una nueva religin.
3- Imposicin por la fuerza de esta religin.
4- Destruccin de los grupos refractarios.
Para destruir el cristianismo sugieren dos procedimientos: la contaminacin sincretista, que trata de que los
cristianos no dejen de serlo pero que adhieran a la New Age; y el combate frontal.
Se profetiza la figura clave, que vendr para el proyecto de gobierno y religin mundial: Maitreya, para ellos
es el verdadero nombre de la divinidad que es llamo con distintos nombres por las distintas religiones: los
catlicos, Jess; los judos, Mesas; en oriente, Buda
La era de Acuario deber ser inaugurada por Maitreya, quien impondr la nueva
religin.
La New Age se presenta como ofreciendo cierta dosis de espiritualidad a la humanidad enferma y
quebrantada. Los planes tienen no poco que ver con el proyecto del Nuevo Orden Mundial. Aquella es la
religin de este nuevo orden, una religin fabricada por los hombres, con trozos de Cristo, de Mahoma, de
Buda, de espiritismo, etc. La Nueva Era y el Nuevo Orden Mundial podrn corresponder a las dos Bestias del
Apocalipsis, la segunda en el campo de la poltica y la primera en el crculo de una falsa religin, sustitutiva
del Cristianismo.