Libro Unasur
Libro Unasur
proceso y propuesta
Lourdes Regueiro
Mayra Barzaga
UNASUR: proceso y propuesta
Lourdes Regueiro y Mayra Barzaga
Quito, enero de 2012
ISBN: 978-9942-9967-1-8
FEDAEPS
Edicin y correccin de textos:
FEDAEPS
Diseo de la portada:
Vernica Len Burch
Diagramacin e impresin:
Artes Grfcas SILVA
FEDAEPS
La Corua N28-26 y Bello Horizonte, Quito, Ecuador
Telfono (593 2) 290 4242 Fax (593 2) 252 4481
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Contenido
Presentacin ........................................................................................... 5
Captulo I - UNASUR: Proceso ............................................................. 9
1. Breve descripcin de la evolucin de UNASUR ......................... 9
2. UNASUR: surgimiento y desarrollo ............................................. 29
2.1 2000-2004: Concepcin y materializacin de la propuesta ........... 29
2.2 2004-2007: Nacimiento y prioridades de la
Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) ................. 39
Captulo II - UNASUR: Propuesta ........................................................ 73
1. Objetivos, estructura y mecanismos de UNASUR ..................... 73
2. UNASUR: nuevo hito en la integracin ....................................... 80
Captulo III - UNASUR: Un balance ................................................... 97
1. mbito institucional .................................................................... 97
2. Concertacin poltica .................................................................... 102
3. Infraestructura ............................................................................... 104
4. Mecanismos fnancieros regionales ........................................... 110
4.1 Aspectos relevantes del Convenio Constitutivo
del Banco del Sur .................................................................................... 110
4.2 Funciones del Banco del Sur ................................................................ 111
4.3 Formacin y distribucin de los recursos fnancieros
en el Banco del Sur ................................................................................ 114
4.4 Los rganos de gobierno y control del Banco del Sur ..................... 117
4.5 Banco del Sur: entre la continuidad y la ruptura ............... 118
5. Proyeccin en el enfrentamiento a la crisis ................................ 119
6. Algunas refexiones fnales para pensar a futuro la UNASUR . 127
Glosario de siglas .................................................................................. 137
4
UNASUR: Proceso y Propuesta
ndice de grfcos, tablas y recuadros
Grfcos
Grfco 1. UNASUR: distribucin de la poblacin ............................................................. 13
Grfco 2. Sudamrica: Superfcie territorial ....................................................................... 14
Grfco 3. UNASUR: PIB 2010 ............................................................................................... 14
Grfco 4. UNASUR: PIB per cpita por pases ................................................................... 15
Grfco 5. Clasifcacin de los pases segn incidencia
de la pobreza en promedios simples 2009 ......................................................... 17
Grfco 6. UNASUR: coefciente de concentracin Gini 2009 ........................................... 95
Grfco 7. Destino de las exportaciones totales de UNASUR
en % del total 2007-2009 ....................................................................................... 123
Tablas
Tabla 1. UNASUR: Pobreza e indigencia .......................................................................... 16
Tabla 2. UNASUR: presencia de capitales extranjeros 2010 .......................................... 18
Tabla 3. Reservas probadas de petrleo miles de millones
de barriles 2010 ...................................................................................................... 19
Tabla 4. Reservas probadas de gas miles de millones
de barriles 2010 ...................................................................................................... 20
Tabla 5. Recursos hdricos internos renovables, continentes
y subregiones seleccionadas 2008 ....................................................................... 21
Tabla 6. Sistemas acuferos transfronterizos en Amrica del Sur ....................................... 22
Tabla 7. Nmero de proyectos por EID y su distribucin
por sector 2010 ....................................................................................................... 107
Tabla 8. Franjas de aportes al capital suscrito por pases ............................................... 116
Tabla 9. Pases UNASUR: exportaciones intrarregionales
y extrarregionales 2010 ......................................................................................... 124
Tabla 10. Suramrica y Caribe: nmero de productos exportados
a sus principales mercados, promedio 2008-2009 ............................................. 125
Recuadros
Recuadro 1. Pases de UNASUR en el ranking mundial de productores de minerales .... 24
Recuadro 2. Pases de UNASUR en el ranking mundial de reservas de minerales .......... 25
Recuadro 3. Acuerdos de integracin, alianzas y tratados comerciales a los que
pertenecen los pases miembros de UNASUR .................................................. 27
Recuadro 4. Primera Reunin de Presidentes de Amrica del Sur ...................................... 30
Recuadro 5. Declaracin de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones:
elementos para la integracin .............................................................................. 42
Recuadro 6. Declaracin de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones:
medios para alcanzar los objetivos propuestos ................................................ 43
Recuadro 7. reas prioritarias de convergencia para impulsar la CSN .............................. 46
Recuadro 8. Ejes del nuevo modelo de integracin que presenta la CSN .......................... 62
Recuadro 9. Focos de reduccin del dfcit social de la CSN ................................................ 64
Recuadro 10. I Cumbre Energtica Suramericana: principales coincidencias ...................... 69
Recuadro 11. UNASUR: Tratado Constitutivo y objetivos especfcos .................................. 74
5
Presentacin
Despus de casi dos dcadas signadas por el predominio neoli-
beral casi absoluto, en Amrica Latina y el Caribe gana terreno
una tendencia crtica de las estrategias aplicadas al amparo de
tales polticas. Este proceso se da con mayor nfasis en la regin
suramericana donde, como resultado de procesos electorales,
asumieron el liderazgo de los gobiernos presidentes con posturas
alternativas al modelo econmico capitalista y a acuerdos de inte-
gracin que implicaban una mayor subordinacin a Estados Uni-
dos, anteponiendo la necesidad de desarrollar visiones propias y
estrechar las relaciones con los vecinos de la regin.
El ascenso de estos gobiernos que vinieron a cambiar el escena-
rio poltico regional, altera la correlacin de fuerzas preexistente,
en favor de proyectos de integracin propios y ms autnomos
de las propuestas de factura estadounidense. Asimismo, se ve fa-
vorecida la interlocucin entre proyectos de diferente naturaleza,
a partir de la construccin de consensos sobre temas de inters
comn, as como de una voluntad poltica compartida, desde di-
ferentes perspectivas, de socializar regionalmente iniciativas en
el rea social, cultural, econmica y poltica, y de formular un en-
foque estratgico respecto al destino de los recursos existentes en
la regin.
La voluntad poltica en torno a la construccin de consensos, ex-
presada por la mayora de gobiernos suramericanos
1
, se asienta
1 Per, Colombia y Chile representan la continuidad del modelo precedente. Los
dos primeros, tuvieron una participacin discreta en el proceso inicial de cons-
6
UNASUR: Proceso y Propuesta
en una visin crtica del modelo neoliberal, aunque las polticas
para revertirla van desde el neodesarrollismo-progresismo, has-
ta el desarrollo de nuevas perspectivas, bajo las formulaciones
del Socialismo del Siglo XXI y del Buen Vivir.
La revisin crtica del modelo neoliberal y su materializacin
en polticas de gobierno, con diferentes niveles de radicalidad,
son resultado de la confuencia de varios factores: la existencia
de una importante gama de actores sociales y de una nueva iz-
quierda con proyecciones anti-neoliberales y anticapitalistas; las
luchas de resistencia al rea de Libre Comercio de las Amricas
(ALCA) y a los Tratados de Libre Comercio (TLC) que devinie-
ron crtica integral a la profundizacin del modelo neoliberal y la
emergencia de nuevos movimientos sociales -entre ellos el movi-
miento indgena andino-, como actores de propuestas de cambio.
En el contexto de esta nueva correlacin de fuerzas en Amrica
del Sur, las propuestas de los gobiernos ms orientados al de-
sarrollo nacional e impulsores de una mejor distribucin de la
renta, tienen una mayor incidencia en las nuevas tendencias y
propsitos de la integracin, as como en los cambios que en esa
direccin se producen.
La relativa homogeneidad poltica neoliberal que prevaleci en
la dcada de los aos noventa, ha sido desplazada por un co-
lorido mosaico de procesos polticos cuyo saldo es un escena-
rio complejo, caracterizado por la puja entre la continuidad y el
truccin de la UNASUR y recientemente, en mayo de 2011, junto a Mxico y a
Panam como observadores, dieron vida a la Alianza del Pacfco. Esta iniciativa
plantea la conformacin de un rea de integracin profunda entre los pases
del llamado Arco del Pacfco Latinoamericano, pero el criterio de pertenencia no
es geogrfco, sino de adhesin a los preceptos del libre comercio (de manera que
revitaliza en ese espacio la propuesta norteamericana), reafrmando el Pacfco
como zona de predominio liberal. La Alianza se propone, adems, avanzar en
los procesos de interconexin fsica y elctrica, ello signifcara la interconexin
entre Amrica del Norte y del Sur, bajo la flosofa de la Iniciativa Mesoamrica,
que incorpora los criterios de seguridad.
7
cambio. Las nuevas propuestas, como la Unin de Naciones del
Sur (UNASUR) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
Amrica (ALBA) construyen su identidad como parte de los pro-
cesos de cambio, que tienen lugar en varios pases lo que, unido
a la continuidad de los viejos esquemasrefuncionalizados
2
, da
cuenta de un nuevo contexto variado, complejo y contradictorio
para la integracin regional.
Sin embargo, sera errnea una interpretacin esttica del nuevo
mapa de la integracin latinoamericana. Los procesos de inte-
gracin, tal como los gobiernos, son espacios en disputa entre
las fuerzas del cambio y las de la continuidad o la restauracin
conservadora, de manera que las inclinaciones y tendencias de
estas propuestas refejan la desafante correlacin de fuerzas que
se construye en el da a da. Procesos como el de UNASUR, que
en sus inicios tuvieron una proyeccin, fundamentalmente, eco-
nmico-comercial, han incorporado a su agenda nuevos temas
que identifcan en la actualidad a este grupo como un espacio de
concertacin poltica, en el que algunos actores sociales y polti-
cos de la regin han depositado sus esperanzas de renovacin de
la integracin.
La emergencia de estas nuevas propuestas tiene lugar en un con-
texto de cuestionamientos radicales a las maneras convencionales
de concebir el desarrollo. En este sentido, Suramrica ha tenido
un protagonismo con la colocacin de la flosofa del Sumak Kaw-
say (Buen Vivir) en el debate sobre alternativas. Las constitucio-
nes de Ecuador y Bolivia han recogido en sus textos esta nueva
visin y las sociedades de estos pases estn enfrascadas en su
formulacin. Este aporte, adems de destacarse como expresin
2 El trmino de refuncionalizados es utilizado en el sentido de los cambios que
se dan en los esquemas convencionales de integracin, la mayor parte de ellos
originados en la etapa de la Industrializacin por Sustitucin de Importaciones
(ISI), que han reformulado sus proyecciones e instrumentos con el fn de adaptar-
los y hacerlos ms coherentes al contexto poltico, econmico e internacional en el
que se desarrollan.
8
de una sntesis intercultural, presupone un cambio radical en la
forma de producir, consumir y relacionarse con la naturaleza, que
no es posible alcanzar bajo el capitalismo. No obstante, tanto en
los marcos del ALBA como en la UNASUR apenas empieza a enun-
ciarse la importancia del cambio cultural que entraa pensar la
sociedad desde el Buen Vivir.
Con el objetivo de contribuir a la socializacin de las nuevas
propuestas de integracin regional, ponemos en sus manos
este trabajo, que visibiliza los hitos ms relevantes del proceso
y propuesta de la UNASUR, mismos que refejan el contexto de
cambios que experimenta Sudamrica y los nuevos sentidos de
la integracin, entendidos como parte nodal de las alternativas
planteadas en la regin.
UNASUR: Proceso y Propuesta
9
Captulo I
UNASUR: Proceso
1. Antecedentes y contexto de UNASUR
La Unin Suramericana de Naciones (UNASUR) nace ofcialmen-
te en mayo de 2008 cuando fue frmado su tratado constitutivo,
pero ya desde abril de 2007, durante la primera Cumbre Energ-
tica de Amrica del Sur, haba sido aceptada la propuesta del pre-
sidente venezolano, Hugo Chvez, de que la Comunidad Sud-
americana de Naciones (CSN)
3
diera paso a UNASUR, organismo
que agrupara a todos los pases de Amrica del sur: Argentina,
Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Per, Uru-
guay y Venezuela, incluidos Surinam y Guyana.
As, el antecedente inmediato de UNASUR fue la CSN, propuesta
de inspiracin brasilea, cuyo contenido se concentraba en dar
un impulso a polticas orientadas a construir un mercado regio-
nal para las producciones industriales y a elevar su poder de ne-
gociacin frente a terceros. Desde la perspectiva geopoltica, la
CSN tuvo la peculiaridad de excluir no slo a los pases desarro-
llados del hemisferio (Estados Unidos y Canad), sino tambin
a Mxico, quien en la dcada de los noventa fue uno de los pro-
motores de acuerdos comerciales con otros pases de la regin
en los que se extenda la flosofa del Tratado de Libre Comercio
de Amrica del Norte (TLCAN), y que de alguna manera en otros
3 A lo largo del texto se utiliza el trmino sudamericana solamente cuando as
consta en los documentos y eventos ofciales.
10
UNASUR: Proceso y Propuesta
perodos histricos ha intentado disputar una suerte de lideraz-
go regional. Eso hace de este espacio una propuesta netamente
suramericana.
El espacio suramericano, en su conjunto, es de una riqueza na-
tural extraordinaria, pero histricamente ha sufrido el sistem-
tico empobrecimiento derivado de las apetencias de metrpolis
y corporaciones transnacionales que han erosionado el hbitat
y saqueado los recursos localizados en ese territorio sin que sus
pobladores hubieran recibido el benefcio de la explotacin de
los mismos, ni participado en el proceso decisorio que determin
su utilizacin.
Lo planteado anteriormente no describe una situacin del pasa-
do, sino que forma parte de un presente en el que se disputan
diversas perspectivas sobre las restricciones a la utilizacin de
recursos, que constituyen crticas al crecimiento y desarrollo ba-
sados en la sobreexplotacin de aquellos.
Cuando se crean estructuras asociativas entre pases, es comn
presentar las oportunidades potenciales de la agrupacin to-
mando en cuenta las caractersticas de los miembros, su exten-
sin territorial, los recursos con que se cuenta, la capacidad para
atraer inversiones, etc. Teniendo en cuenta tales indicadores, a las
regiones as constituidas se les conferen lugares por su peso en
la economa mundial, lo cual puede resultar engaoso por cuan-
to las potencialidades de una construccin de ese tipo dependen
de otros factores, como puede ser la existencia de visiones com-
partidas sobre el papel de la regin en el tablero de las relacio-
nes internacionales, su papel en la geoestrategia de las potencias
mundiales, la dependencia econmica, comercial, fnanciera y tec-
nolgica de las potencias extrarregionales, la capacidad autnoma
de generacin de conocimientos aplicables a la esfera productiva,
la existencia de relaciones de interdependencia entre los pases
asociados, la complementariedad entre las economas o la posibi-
lidad de construirla en un plazo racional, las posibilidades de f-
11
nanciamiento endgeno del intercambio comercial intrarregional
y de inversiones para la integracin productiva, etc. En el caso de
las asociaciones entre pases del Sur, generalmente, estos ltimos
factores son reconocidos como parte de los desafos o los retos de
la integracin, ya que parten de relaciones ms intensas con las
potencias extrarregionales que las alcanzadas con sus vecinos.
En el sentido negativo para el desarrollo de estas construcciones
regionales y subregionales, se registran aquellos aspectos que
obstaculizan el desarrollo de las mismas, como pueden ser los
niveles de pobreza y otros indicadores sociales; las asimetras es-
tructurales dadas por la desigual distribucin de los recursos, de
la dotacin poblacional; las diferencias en los niveles de desarro-
llo relativo; y las difcultades de acceso a los grandes mercados
por parte de los pases que integran el grupo.
Si evaluamos las potencialidades de UNASUR de acuerdo con los
criterios convencionales estticos, no habra dudas de que ca-
lifca como una de las regiones mejor dotadas del planeta. Sin
embargo, ello no puede permitirnos ignorar las complejas rela-
ciones que se tejen en torno a las riquezas de Suramrica como
pilares de una construccin integradora, ni subestimar el hecho
de que es en pases suramericanos donde con mayor fuerza se
da hoy el debate cuestionador de los modelos tradicionales de
desarrollo, basados en la sobre-explotacin de estos recursos. A
ello deben aadirse un contexto internacional caracterizado por
la resignifcacin del territorio como asentamiento de los recur-
sos naturales y la agudizacin de la competicin por el acceso a
los mismos. Por tanto, la abundancia de tales recursos de los que
es poseedora esta regin debe ser analizada no slo como una
oportunidad, sino tambin por el riesgo que supone la disputa
internacional por el control de los mismos. En ese sentido, la in-
tegracin podra erigirse en un baluarte de su proteccin y del
uso no depredador.
12
UNASUR: Proceso y Propuesta
Diversos son los factores que determinan el renovado inters
por los recursos naturales que devienen estratgicos. A la des-
igual distribucin geogrfca de los mismos deben sumarse hoy
su limitacin y expectativas de agotamiento, las dinmicas de
privatizacin/nacionalizacin, los requerimientos de las nuevas
tecnologas, la creciente demanda de recursos y productos origi-
nada en pases con un rpido crecimiento (potencias emergen-
tes). La conjuncin de estos factores en un contexto de deterioro
ambiental que ha agudizado el dfcit de algunos de estos recur-
sos para pases de ingresos altos y medios, ha provocado que la
competicin y la lucha por el acceso a los recursos naturales se
haga extensiva a las fuentes de agua y a la tierra cultivable.
Este nuevo dinamismo en torno a los recursos naturales estratgi-
cos y los territorios pone de relieve la dimensin de la seguridad
y la defensa en los procesos asociativos que aspiran a una mayor
autonoma, lo cual es un elemento relativamente nuevo en las pro-
puestas latinoamericanas. Estas ideas apuntan a la necesidad de
enfocar el tema de la riqueza del espacio de UNASUR en toda su
complejidad, lo cual supone encarar el anlisis no slo desde las
potencialidades que ellas representan, sino de los retos para su
uso y preservacin, as como de las amenazas de mayor empobre-
cimiento econmico, social y medioambiental, de intensifcarse su
explotacin bajo los actuales patrones de produccin y consumo.
UNASUR est integrada por una poblacin de ms de 397 mi-
llones de personas
4
, de las cuales casi el 50% vive en Brasil, le
siguen con el 12% y el 10% Colombia y Argentina, respectiva-
mente, mientras los habitantes de Guyana y Surinam en su con-
junto representan el 0,3%
5
de la poblacin suramericana. El gr-
fco muestra la inequitativa distribucin de la poblacin entre los
pases del grupo.
4 CEPAL, Anuario Estadstico de Amrica Latina y el Caribe 2010, CEPAL, Santiago de
Chile, diciembre de 2010, en internet: [Link] fecha de consulta:
abril de 2011
5 Id.
13
Grfco 1. UNASUR: distribucin de la poblacin
Fuente: Elaborado por las autoras a partir de datos de CEPAL, Anuario Estadstico de Amrica Latina
y el Caribe 2010, CEPAL, Santiago de Chile, diciembre de 2010.
Esta disparidad en la dotacin poblacional forma parte de las
asimetras de carcter estructural
6
presentes en el entorno sura-
mericano. De igual manera, existen notorias diferencias en el ta-
mao territorial y econmico de los pases de UNASUR, lo que se
evidencia al comparar la superfcie territorial, el monto del PIB
y el PIB per cpita, como puede apreciarse en los grfcos que se
ofrecen a continuacin.
6 Cfr. La CEPAL defne como asimetras de carcter estructural aquellas relacio-
nadas con el tamao de los mercados (dotacin poblacional, poder adquisitivo,
tamao econmico), el desempeo econmico, el peso comercial, las capacidades
para crecer econmicamente, etc. Adems reconoce otro tipo de asimetras de-
rivadas de polticas, referidas a las disparidades que se pueden generar por la
aplicacin de polticas que benefcian el desempeo econmico de unos pases en
relacin a otros como pueden ser medidas para estimular la inversin interna, o
atraer a la inversin extranjera, incentivos a las exportaciones, etc. Durn Lima,
Jos, Masi, Fernando, Diagnstico de las asimetras en los procesos de integracin de
Amrica del Sur, CEPAL, Santiago de Chile, mayo de 2007.
14
UNASUR: Proceso y Propuesta
Grfco 2. Sudamrica: Superfcie territorial
Fuente: elaborado por las autoras a partir de datos de CEPAL, Anuario Estadstico de Amrica Latina
y el Caribe 2010, CEPAL, Santiago de Chile, diciembre de 2010.
Grfco 3. UNASUR: PIB
2010
Fuente: elaborado por las autoras a partir de datos de CEPAL, Anuario Estadstico de Amrica Latina
y el Caribe 2010, CEPAL, Santiago de Chile, diciembre de 2010.
15
Grfco 4. UNASUR: PIB per cpita por pases
Fuente: elaborado por las autoras a partir de datos de CEPAL, Anuario Estadstico de Amrica Latina
y el Caribe 2010, CEPAL, Santiago de Chile, diciembre de 2010.
La situacin social en UNASUR, medida por los indicadores de
pobreza e indigencia, muestra situaciones dismiles entre los pa-
ses del rea, constituyndose en un problema apremiante para
Bolivia, Paraguay y Ecuador, como puede apreciarse en los datos
registrados por CEPAL en la tabla a continuacin.
16
UNASUR: Proceso y Propuesta
Tabla 1. UNASUR: Pobreza e indigencia
por pas, 2010
Pas Ao
Pobreza %
(Nacional)
Indigencia %
(Nacional)
Argentina 2009 11,3* 3,8*
Bolivia 2007 54,0 31,2
Brasil 2009 24,9 7,0
Colombia 2009 45,7 16,5
Chile 2009 11,5 3,6
Ecuador 2009 42,2 18,1
Guyana nd
Paraguay 2009 56,0 30,4
Per 2009 34,8 11,5
Surinam nd
Uruguay 2009 10,0 1,9
Venezuela 2008 27,6 9,9*
*Total rea urbana
Fuente: Elaborado por las autoras tomando los datos de CEPAL, Anuario Estadstico de Amrica
Latina y el Caribe 2010, CEPAL, Santiago de Chile, diciembre de 2010.
La misma CEPAL establece cuatro grupos entre los pases de
UNASUR segn la incidencia de la pobreza.
17
Grfco 5. Clasifcacin de los pases segn incidencia de la pobreza
en promedios simples, 2009
Notas:
1
No se incluyen Guyana y Surinam.
2
El promedio simple se obtiene sobre los porcentajes
nacionales de poblacin bajo la lnea de pobreza en cada grupo.
Fuente: CEPAL-UNASUR, UNASUR un espacio de desarrollo y cooperacin por construir, CEPAL,
Santiago de Chile, mayo de 2011.
La persistencia de la pobreza se erige en el factor que ms afecta
la cohesin social, tanto en el mbito nacional como regional.
En la mayor parte de los pases suramericanos la presencia del
capital extranjero es importante, pero existen diferencias aten-
diendo al tamao de los mercados domsticos, acceso a recursos,
etc. As, Brasil concentra el 52%
7
de la Inversin Extranjera Di-
recta (IED) Acumulada (stock) en Amrica del Sur, seguido por
Chile que absorbe el 15%
8
, sin embargo, su peso relativo en las
economas medido por la participacin del fujo de IED en la For-
macin Bruta de Capital Fijo (FBKF) para el ao 2010 y por el
stock de IED como porcentaje del PIB, muestra que en Guyana,
Chile y Uruguay la dependencia de la IED es mayor que en el res-
to, a pesar de que Guyana tiene el menor monto absoluto de IED.
7 Clculo de las autoras sobre la base de la informacin en el Anexo estadstico del
World Investment Report (WIR) 2011, UNCTAD, en internet: http: //[Link].
org/wir, fecha de consulta: julio de 2011
8 Id.
18
UNASUR: Proceso y Propuesta
Tabla 2. UNASUR: presencia de capitales extranjeros
2010
Matrces
de
transnacio-
nales
Filiales
de
transnacio-
nales
IED
acumulada
(millones USD)
IED
(% FBKF)
IED
acumulada
(% PIB)
Amrica del
Sur
807 10 349 899 541 12.6 24,9
Argentina 139 1 975 86 685 7,8 23,4
Bolivia 7 121 6 869 16,9 35,8
Brasil 243 4 547 472 579 13,0 22,9
Chile 130 911 139 538 34,4 67,6
Colombia 97 689 82 420 10,4 29,3
Ecuador 24 309 11 815 1,1 18,2
Guyana 3 31 1 756 29,6 78,5
Paraguay 2 76 3 105 11,3 16,8
Per 32 631 41 849 18,5 26,9
Surinam 1 16 nd 7,8 nd
Uruguay 73 372 14 830 30,5 36,6
Venezuela 54 668 38 022 -2,7 9,8
Fuente: Elaborado por las autoras con datos de UNCTAD, World Investment Report 2011 Non-
Equity Modes of International Production and Development, Ginebra, 2011. Anexo estadstico, en
internet: [Link] fecha de consulta: julio de 2011.
A las asimetras estructurales derivadas de los diferentes tama-
os econmicos se suman las desventajas que para la comunica-
cin, el intercambio y la recepcin de inversin suponen la no te-
nencia de salida al mar de Bolivia y Paraguay. Tradicionalmente,
los pases que no tienen salida al mar han sido relegados de los
fujos de inversin por el obstculo que esa condicin representa
para exportar productos hacia los mercados de destino.
9
9 Cfr. Debe recordarse que una de las condiciones que buscan los capitales para
tomar la decisin de invertir es la facilidad de acceso a los mercados.
19
Por otra parte, la comunicacin y el intercambio entre los pases
suramericanos histricamente se han difcultado por las propias
peculiaridades topogrfcas de la regin.
Segn diversas fuentes especializadas, Amrica del Sur es una
de las regiones ms ricas por su biodiversidad. En ella se locali-
zan los bosques hmedos ms grandes del planeta, el 40% de la
fora y la fauna del mundo, un tercio de las plantas con fores; los
pases andinos y Brasil son califcados como pases megadiver-
sos (slo 17 pases en el mundo califcan como megadiversos y 6
de ellos son suramericanos).
En la regin suramericana se localiza el 17% de las reservas
mundiales de petrleo probadas, segn reconoce la British Pe-
troleum (BP) en su ltima actualizacin estadstica correspon-
diente a junio de 2011; de mantenerse los actuales niveles de
produccin del hidrocarburo, las reservas le ofrecen cobertura
por ms de 93 aos.
10
Tabla 3. Reservas probadas de petrleo
miles de millones de barriles, 2010
Miles de millo-
nes de barriles
Participacin en
el total mundial
Reservas/
Produccin
(aos)
Argentina 2.5 0.2 10.6
Brasil 14.2 1.0 18.3
Colombia 1.9 0.1 6.5
Ecuador 6.2 1.4 34.1
Per 1.2 0.1 15.6
Venezuela 211.2 15.3 >100
Fuente: BP, BP Statistical Review of World Energy June 2011, en internet: [Link]
tisticalreview, fecha de consulta: julio de 2011.
10 BP, BP Statistical Review of World Energy June 2011, en internet: [Link]
[Link]/statisticalreview, fecha de consulta: julio de 2011
20
UNASUR: Proceso y Propuesta
Muchos pronsticos sobre el uso de la energa en las prximas d-
cadas apuntan a una matriz energtica donde crece la participacin
del gas,
11
recurso del que la regin posee una importante reserva.
Tabla 4. Reservas probadas de gas
miles de millones de barriles, 2010
Participacin en el
total mundial
Reservas/
Produccin
(aos)
Argentina 0.2 8.6
Bolivia 0.2 19.5
Brasil 0.2 28.9
Colombia 0.1 11.0
Per 0.2 48.0
Venezuela 15.3 >100
Fuente: BP, BP Statistical Review of World Energy June 2011, en internet: [Link]
[Link]/statisticalreview, fecha de consulta: julio de 2011
En Suramrica se localiza una de las principales reservas de agua
potable del mundo. Teniendo en cuenta la previsible escasez de
agua, esta rea presenta una situacin privilegiada. El siguiente
cuadro muestra la distribucin del agua potable por regiones;
con el objetivo de enfatizar la inequidad en la distribucin de
este recurso vital, se han incluido los datos de subregiones donde
la situacin es crtica.
A pesar de la abundancia del recurso en la regin como un todo,
la situacin de todos los pases no es la misma; Per califca como
pas con estrs hdrico.
11 BP, Energy Outlook 2030, Londres, enero de 2011
21
Tabla 5. Recursos hdricos internos renovables
continentes y subregiones seleccionadas, 2008
Continente
Regiones/
subregiones
Recursos de agua
dulce (% mundo)
Por habitante
(m
3
)
Mundo 100 6383
frica 9.1 4007
Norte de frica 0.1 286
Amricas
44.7 20927
A. del Norte 14.1 13401
Centroamrica
y Caribe
1.8 9654
Centroamrica 1.6 16780
A. del Sur 28.8 32165
Guyana y
Surinam
1.1 309079
Andes 12.1 41439
Brasil 12.6 28223
Resto A. del Sur 3.1 19812
Asia 28.9 3042
Medio Oriente 1.1 1632
Pen. Arbiga 0.0 101
Europa 15.2 8941
Oceana 2.1 33464
Fuente: Elaborado por las autoras en base a datos de FAO, Aquastat, en internet: [Link]
org/nr/aquastat, fecha de consulta: julio de 2011
Hasta el 2006, en Suramrica se haban identifcado 29 sistemas
acuferos transfronterizos que son compartidos por dos, tres,
cuatro y hasta seis pases.
12
12 UNESCO, Sistemas Acuferos Transfronterizos en la Amricas - Evaluacin Preliminar, Serie
ISARM Amricas N1, 2007, Montevideo/Washington DC.
22
UNASUR: Proceso y Propuesta
Tabla 6. Sistemas acuferos transfronterizos en Amrica del Sur
Sistema Pases
Choco-Darin Colombia-Panam
Tchira-Pamplonita
Colombia-Venezuela
La Guajira
Concordia/Escritos-Caplina Chile-Per
Grupo Roraima Brasil-Guyana-Venezuela
Ollage-Pastos Grandes Bolivia-Chile
Boa Vista-Serra do Tucano-North Savanna Brasil-Guyana
Coesewijne
Guyana-Surinam A-Sand/B-Sand
Zanderij
Costeiro Brasil-Guayana Francesa
Caiu/Bauru-Acaray
Brasil-Paraguay
Aquidauana-Aquidabn
Litorneo-Chuy
Brasil-Uruguay
Permo-Carbonfero
Salto-Salto Chico
Argentina-Uruguay
Litoral Cretcico
Tulcn-Ipiales Colombia-Ecuador
Zarumilla
Ecuador-Per
Puyango-Tumbes-Catamayo - Chira
Puneos Argentina-Bolivia
Titicaca Bolivia-Per
El Cndor-Caadn del Cndor Argentina-Chile
Yrend-Toba -Tarijeo Argentina-Bolivia-Paraguay
Pantanal Bolivia-Brasil-Paraguay
Guaran
Argentina-Brasil-Paraguay-Uruguay
Serra Geral
Amazonas Bolivia-Brasil-Colombia-Ecuador-Per-Venezuela
Fuente: UNESCO, Sistemas Acuferos Transfronterizos en la Amricas - Evaluacin Preliminar, Serie
ISARM Amricas N1, Montevideo/Washington DC, 2007
23
La informacin que ofrecen las dos tablas anteriores muestra
la riqueza de que dispone la regin suramericana de un recur-
so vital -como es el agua dulce- en relacin a otras regiones del
mundo, en que ya aparecen seales visibles de su escasez. La
sobre-explotacin, con el consiguiente agotamiento y contami-
nacin de las fuentes de agua, ha provocado su conversin en un
recurso escaso sobre el que se han desatado las apetencias de las
empresas transnacionales, quienes han promovido su privatiza-
cin y estimulado su mercantilizacin a niveles inditos.
Al calor de estos procesos se han desarrollado movimientos de
resistencia que reclaman la preservacin, proteccin, uso susten-
table y desmercantilizacin del agua. Los movimientos sociales
suramericanos han sido sujetos activos en las luchas contra la
privatizacin y los proyectos que aceleran la contaminacin o al-
teran los ecosistemas hdricos. De manera que, si bien la regin,
segn los organismos internacionales, no es un rea de conficto
internacional (entre Estados) por el recurso agua, s ha sido un
tema sensible y en torno al cual se han producido confictos entre
movimientos sociales y empresas; potencialmente esta riqueza
puede ser objeto de confictos internacionales en la medida que
el recurso se haga ms escaso. Un tema relacionado es el referido
a que la escasez de agua potable en el mundo, unido al precio de
los alimentos ha comenzado a generar presin de las empresas
transnacionales y de los pases con difcultades para producir
alimentos, o ansiosos de obtener los benefcios que auguran los
actuales precios, sobre las tierras cultivables. Estas circunstancias
no pueden ser desconocidas, ni subestimadas como parte del en-
torno en el cual surge y se desarrolla UNASUR.
El hecho de que una buena parte de los recursos hdricos loca-
lizados en esta regin sean compartidos por dos o ms pases
plantea la necesidad de construir consensos sobre su utiliza-
cin, lo cual no puede circunscribirse a los gobiernos. La tenen-
cia compartida de este recurso natural es una oportunidad para
la integracin sostenible, pero a la vez es un reto mayor, pues
24
UNASUR: Proceso y Propuesta
an no existe una visin consensuada socialmente, ni claridad
conceptual sobre cmo cambiar la perspectiva de gestin de los
recursos transfronterizos en la que tienen participacin organis-
mos como el Banco Mundial y el BID.
Al patrimonio antes mencionado debe aadirse que Amrica del
Sur es una de las regiones con mayor potencial minero del mun-
do, en trminos de produccin y de reservas.
Recuadro 1. Pases de UNASUR en el ranking mundial de productores
de minerales
13
Argentina Segundo productor mundial de borato (18%)
Bolivia Segundo productor mundial de antimonio (2%)
Brasil Primer productor mundial de niobio (92%)
Segundo productor mundial de hierro (18%)
y de tantalio (16%)
Tercer productor mundial de bauxita (11%),
de grafto (7%) y de tierras raras (1%)
Chile Primer productor mundial de cobre (35%),
de litio (42%), y de renio (49%)
Tercer productor mundial de borato (13%)
y de molibdeno (16%)
Per Primer productor mundial de plata (17%)
Segundo productor mundial de zinc (14%)
Tercer productor mundial de cobre (8%)
y de telurio (26%)
Fuente: elaborado por las autoras basadas en datos de European Commission- DG Enterprise and
Industry, Critical raw materials for the EU. Report of the Ad-hoc Working Group on defning critical raw
materials, Versin del 30 de julio de 2010, en internet: [Link]
raw-materials/fles/docs/report-b_en.pdf, fecha de consulta: febrero de 2011
13 Los lugares ocupados por estos pases en el ranking mundial de la produccin
de minerales vara en uno o dos puestos segn la fuente y el ao tomado como
referencia.
25
Los pases suramericanos fguran entre las 10 mayores reservas
mundiales de minerales conocidas de:
Recuadro 2. Pases de UNASUR en el ranking mundial de reservas
de minerales
Argentina Borato
Bolivia Antimonio, litio, plata y tungsteno
Brasil Bauxita, grafto, gypsum, hierro, litio, magnesita,
magnesio, manganeso, nquel, niobio, tierras
raras, talco, tantalio y titanio
Chile Cobre, litio, molibdeno, renio y plata
Per Borato, cobre, molibdeno, renio, plata, telurio
y zinc
Venezuela Hierro y nquel
Fuente: elaborado por las autoras basadas en datos de European Commission- DG Enterprise
and Industry, Annex V to the Report of the Ad-hoc Working Group on defning critical raw materials, en
internet: [Link]
fecha de consulta: febrero de 2011
Los recursos antes mencionados han contribuido de una mane-
ra u otra a sostener los patrones tecnolgicos vigentes en dife-
rentes momentos del desarrollo histrico, as como a alimentar
determinadas formas de acumulacin de la riqueza. Muchos de
esos recursos mantienen su valor de uso para las producciones
tradicionales, pero a ello se suman los posibles incrementos de
la demanda de estos y otros recursos asociados a las tecnologas
emergentes.
Especial mencin merece el dato de la riqueza regional en una
nueva generacin de minerales estratgicos para el desarrollo
de nuevas tecnologas cuya demanda es previsible crezca, de los
cuales posee importantes reservas. Brasil posee el 98,4% de las
reservas mundiales conocidas de niobio; las principales reservas
mundiales de litio se localizan en Chile y Bolivia (en el Salar de
26
UNASUR: Proceso y Propuesta
Atacama y en el Salar de Uyuni, respectivamente) aunque tam-
bin existen reservas en Argentina y Brasil. Asimismo, Brasil tie-
ne una de las principales reservas de tantalio; mientras Per y
Chile tienen reservas de renio.
En relacin a sus asociaciones externas, en este gran espacio coin-
ciden pases pertenecientes a la Comunidad Andina de Naciones
(CAN), al Mercado Comn del Sur (MERCOSUR), a la Comunidad
del Caribe (CARICOM), a la Alianza Bolivariana para los Pueblos
de Nuestra Amrica (ALBA) y a la Alianza del Pacfco, adicio-
nalmente tres pases tienen Tratados de Libre Comercio con Es-
tados Unidos. El hecho de que los pases de UNASUR participen
simultneamente en varios acuerdos regionales y subregionales,
de diferente naturaleza y que construyan alianzas con socios re-
gionales y extra regionales dismiles es expresin de la heteroge-
neidad de perspectivas que confuyen en ese espacio.
Cuando hablamos de la diferente naturaleza de los acuerdos, nos
referimos a que los propsitos, las metas a alcanzar y los medios
para lograrlas, los modelos polticos, los aliados internos y ex-
ternos, y los benefciarios de tales proyectos, son diferentes. Es
decir, que a la heterogeneidad derivada del tamao de los pases,
de las diferentes estructuras econmico-comerciales y de los di-
ferentes niveles de desarrollo relativo de los pases miembros, se
suman la diversidad de intereses y expectativas en torno al papel
de UNASUR y sus prioridades en el actual contexto.
27
Recuadro 3. Acuerdos de integracin, alianzas y tratados
comerciales a los que pertenecen los pases miembros de UNASUR
CAN Bolivia, Colombia, Ecuador, Per
MERCOSUR Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela (este
pas espera la aprobacin del congreso paraguayo)
CARICOM Guyana, Surinam
ALBA Bolivia, Ecuador, Venezuela
Alianza del Pacfco Chile, Colombia, Per
TLC con Estados Unidos Chile, Colombia, Per
Acuerdo de Asociacin con la Unin Europea Chile, Colombia y
Per, MERCOSUR (en proceso de negociacin)
Fuente: elaboracin propia
Chile, adems, ha frmado acuerdos de libre comercio con nume-
rosos pases y grupos: la Asociacin Europea de Libre Comercio
(AELC), con Australia, China, Canad, Japn, Corea, Panam y
Turqua; mientras que Per los tiene con China, Singapur y Ca-
nad. MERCOSUR tiene un acuerdo de preferencias comerciales
con la India. Tal cantidad de acuerdos supone variedad de com-
promisos, lo que hace ms complejo el mapa de la integracin
latinoamericana actual.
La experiencia latinoamericana acumulada en materia de inte-
gracin arroja profundas insatisfacciones con los resultados al-
canzados en los distintos procesos. Para que UNASUR rebase tal
decepcin precisa ser percibida como un medio que contribuye
a la superacin de la pobreza, a contrarrestar las asimetras, a
potenciar la capacidad de desarrollo y crecimiento de la regin, a
solucionar las divergencias y construir consensos, y a resolver el
aislamiento de regiones y pases.
28
UNASUR: Proceso y Propuesta
Estas aspiraciones de carcter general pueden ser suscritas por
amplios sectores. Sin embargo, existen diferentes posiciones
acerca de cmo lograrlo, de cules deben ser las prioridades y
de cules pueden ser los costos sociales, econmicos y ambien-
tales admisibles. Con esto queremos subrayar que la integracin
requiere la construccin de consensos que se alcanzan o no como
resultado del debate entre gobiernos, entre sectores sociales, en-
tre sectores sociales y gobiernos, actores que no necesariamente
comparten las mismas perspectivas polticas.
Los documentos y trabajos sobre integracin ms divulgados no
refejan el entramado de contradicciones que se esconden detrs
de estos procesos, sealan ms bien la intencionalidad o los con-
sensos alcanzados por algunos de los actores de la integracin,
ya sean los gobiernos, los diferentes segmentos del sector em-
presarial, los movimientos sociales, etc. Con frecuencia, la pers-
pectiva gubernamental sobre la integracin es la ms conocida
y manejada, y ella refeja tanto la relacin de los gobiernos con
los diferentes sectores sociales, como la capacidad de los mismos
para colocar sus demandas y expectativas en la agenda guberna-
mental referida a la integracin.
En el caso particular de UNASUR, comparten proyectos y deci-
siones gobiernos califcados de derecha, de centro-izquierda e
izquierda -utilizando esta inexacta etiqueta convencional-, por
lo que las prioridades y expectativas sobre las potencialidades de
UNASUR varan en correspondencia con la correlacin de fuerzas
entre los gobiernos de diferente tendencia.
Observando estos criterios y a los efectos de comprender mejor
la evolucin de UNASUR podramos sealar tres momentos en su
desarrollo atendiendo a los siguientes criterios: pases que dina-
mizan las propuestas dentro del grupo y los temas priorizados
en la agenda.
29
2. UNASUR: surgimiento y desarrollo
La UNASUR que conocemos hoy da es la materializacin de una
propuesta brasilea, esbozada desde el gobierno de Itamar Fran-
co en la dcada de los aos noventa, que tiene sus primeros avan-
ces con la celebracin de la I y la II Cumbre de Presidentes de
Amrica del Sur, 2000 y 2002, respectivamente; en el 2004 nace la
Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) y a partir de mayo
de 2008, se conforma como la UNASUR.
2.1 2000-2004: Concepcin y materializacin de la propuesta
El antecedente ms inmediato de UNASUR debe verse en la pri-
mera Cumbre de Presidentes de Amrica del Sur que tuvo lugar
entre agosto y septiembre del ao 2000 en Brasilia, a instancias
del presidente brasileo Fernando Henrique Cardoso. En aquella
oportunidad, se identifcaron como reas en las cuales estos pases
podran benefciarse de la cooperacin las siguientes: democracia,
comercio, infraestructura de integracin, la lucha contra las drogas
ilcitas y delitos conexos; informacin, conocimiento y tecnologa.
Debe tenerse en cuenta que en aquellos momentos estaban en
pleno apogeo las negociaciones del ALCA, en las que Brasil te-
na diferencias con Estados Unidos, frente a las cuales la idea de
avanzar las negociaciones con Suramrica -previo a que se con-
cretara la negociacin hemisfrica- era una forma de preservar
el acceso preferencial de los productos brasileos a los mercados
regionales. De manera explcita, en la declaracin de esa cumbre
se expresa que: El ejercicio para la conformacin de un rea de
libre comercio de las Amricas est, tambin, basado en la conso-
lidacin de procesos subregionales.
14
Es decir, que se presentaba
a las dos negociaciones como complementarias.
14 Primera Reunin de Presidentes de Amrica del Sur, Comunicado de Brasilia,
1 de septiembre de 2000, Brasilia, en internet: [Link]
org/documentos/dec_int/[Link], fecha de consulta: enero de 2010
30
UNASUR: Proceso y Propuesta
Recuadro 4. Primera Reunin de Presidentes de Amrica del Sur
2000
Entre los puntos relevantes sobre los cuales los presidentes de Suramrica deba-
tieron en la reunin de Brasilia estuvieron los siguientes:
Democracia: Se establece que [] la democracia representativa es el funda-
mento de la legitimidad de los sistemas polticos y la condicin indispensable
para la paz, la estabilidad y el desarrollo de la regin. Tambin ratifcaron sus
compromisos con la profundizacin de la democracia, el respeto al estado de
derecho y la defensa de los derechos humanos.
Comercio: Deciden impulsar la construccin de una zona de libre comercio
entre la CAN y el MERCOSUR, como paso decisivo a la formacin de un es-
pacio econmico comercial ampliado en el que se integren Chile, Guyana y
Surinam, basado en la liberalizacin del comercio de bienes y servicios, en el
otorgamiento de facilidades a las inversiones y en la dotacin de la infraestruc-
tura necesaria. Reafrmaron el regionalismo abierto como principio rector en
la formacin de ese espacio econmico ampliado. Igualmente ratifcaron el
inters de concluir las negociaciones con la Unin Europea, las del ALCA y las
de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC), resaltando que las mismas
deben contribuir al desarrollo y a la integracin de los pases latinoamericanos,
subrayando la necesidad de tener en cuenta las asimetras en los niveles de
desarrollo de los pases participantes.
Infraestructura: Parten del reconocimiento del vnculo integracin y desarrollo
de la infraestructura fsica como lneas de accin complementarias. Los man-
datarios toman nota del Plan de Accin para la Integracin de la Infraestructura
Regional en Amrica del Sur (IIRSA), con las sugerencias y propuestas con un
plazo de diez aos para ampliar y modernizar la infraestructura de Amrica del
Sur en las reas de energa, transportes y comunicaciones a fn de conformar
los llamados ejes de integracin y desarrollo econmico y social. Este plan que
fue elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el aporte de
la Corporacin Andina de Fomento (CAF), especfcamente, en el sector de la
energa, plantea las potencialidades de la regin basadas en la integracin y la
complementacin del uso de los portadores energticos. Las acciones en esa
direccin deban ser ampliadas tomando en cuenta la preservacin del medio
ambiente y la eliminacin de las barreras injustifcadas derivadas de restriccio-
nes y reglamentos en esa rea. Los presidentes se comprometen a otorgar prio-
ridad poltica a las iniciativas nacionales, bilaterales o subregionales en curso,
que estuvieran dirigidas al desarrollo de la red de infraestructura de integracin
en toda la regin, poniendo de relieve el papel del sector privado.
Drogas ilcitas y delitos conexos: Visualizaron los vnculos entre el narcotr-
fco, el contrabando, el trfco de armas y el terrorismo. Atribuyeron a la OEA un
Sigue...
31
papel relevante en la lucha contra estos fagelos con potencial desestabilizador
de las sociedades. De igual manera apoyaron el principio de responsabilidad
compartida entre los pases productores, de trnsito y consumidores.
Informacin, conocimiento y tecnologa: Expresaron la importancia de ace-
lerar el acceso de Suramrica a la era de la sociedad de la informacin y del
conocimiento, sobre la base de un sistema de educacin universal, que permita
el acceso y la utilizacin de las nuevas tecnologas de la informacin en los
sistemas educativos. Coincidieron en la necesidad de conectar a la regin con
las centrales de Internet en el mundo. Plantearon la necesidad de crear redes
cooperativas de investigacin en reas estratgicas con vistas a optimizar el
aprovechamiento de la infraestructura regional de investigacin, para lo cual
apelaron a los resortes de la solidaridad. Por su parte, el gobierno brasileo
anunci la creacin de un Fondo Suramericano de estmulo a las actividades
de cooperacin cientfca y tecnolgica en la regin abierto a todos los pases.
Fuente: Resumen elaborado por las autoras basadas en el Comunicado de Brasilia, Primera Reu-
nin de Presidentes de Amrica del Sur, 31 de agosto y 1 de septiembre de 2000, Brasilia, en inter-
net: [Link] fecha de consulta:
enero de 2010
El anterior resumen refeja el consenso institucional (desde los
gobiernos) alcanzado en aquella reunin. Una lectura ms aguda
de los aspectos tratados nos permite una interpretacin ms cer-
cana a los intereses en torno a los cuales gir esta Cumbre. Los
temas que tuvieron un mayor nivel de concrecin, atendiendo a
indicadores tales como la existencia de una agenda con propues-
tas precisas, cronograma de cumplimiento de las acciones a eje-
cutar, la defnicin de prioridades polticas fueron los relativos al
comercio y al desarrollo de la infraestructura fsica, que eran los
mviles fundamentales de Brasil.
En esta oportunidad se evidenci el inters en reafrmar la com-
patibilidad entre los procesos subregionales, regional y hemisf-
rico, lo que lgicamente estaba orientado a apuntalar los dos pri-
meros en los que Brasil tiene una infuencia signifcativa y eran
los que corran mayor riesgo de ser absorbidos por el ALCA; en
esa misma direccin se hace un llamado a intensifcar la coordi-
nacin de posiciones negociadoras, lo que tambin responda a
un inters brasileo.
32
UNASUR: Proceso y Propuesta
En cuanto a esta cumbre, primero, es importante destacar que
esta reunin es el primer antecedente de UNASUR. En segundo
lugar, se debe resaltar la primaca concedida al comercio, en cuyo
mbito la accin principal a impulsar era la construccin de una
zona de libre comercio entre el Mercosur y la CAN, lo cual era
un inters de Brasil para garantizar el mercado para sus produc-
tos manufacturados.
15
En tercer lugar, subrayar que en esos pri-
meros aos, el principal dinamizador de ideas y generador de
las principales propuestas era Brasil.
16
En cuarto y ltimo lugar,
mencionar el hecho de que en este antecedente de UNASUR, no
tuvieron participacin alguna ni la sociedad civil, ni los movi-
mientos sociales suramericanos.
La evaluacin positiva del intercambio sostenido en Brasilia es-
timul la realizacin de otra cumbre presidencial. As, los das
26 y 27 julio de 2002 -en el marco del aniversario del encuentro
de Simn Bolvar y Jos de San Martn, que tuvo lugar en un da
como aquel del ao 1822 en la ciudad de Guayaquil-, por invita-
cin del presidente ecuatoriano, los mandatarios se congregaron
nuevamente.
En esa oportunidad, los presidentes suramericanos -y sus re-
presentantes- que concurrieron al cnclave de Guayaquil, rea-
frmaron los principios de la reunin de Brasilia en el ao 2000:
compromiso con la democracia (de manera especial con la Carta
Democrtica Interamericana, recin suscrita en el marco de la
OEA en el ao 2001). Tambin manifestaron sus inquietudes res-
pecto a la crisis de fnanciamiento y la escasez de recursos para
la inversin productiva, y su potencial para subvertir el orden
democrtico y, en ese sentido, subrayaron la necesidad de im-
15 Ntese que el inters principal se dirige a los mercados de los pases de la CAN,
ya que los mercados de Guyana y Surinam son muy pequeos.
16 No es ocioso recordar que ya desde inicios de los aos 90, Brasil, sin mucha fanfa-
rria, impulsaba la creacin de una llamada rea de Libre Comercio de Suramri-
ca (ALCSA) con vistas a asegurar el acceso de los productos brasileos al mercado
regional, antes de que se concretara el ALCA.
33
pulsar la creacin de un mecanismo internacional de solidaridad
fnanciera con la democracia y la gobernabilidad. Adems, rati-
fcaron su conviccin sobre la importancia de la Ayuda Ofcial al
Desarrollo (AOD) como un mecanismo necesario para el desarro-
llo y dejaron constancia de su preocupacin frente a la sustantiva
reduccin de este instrumento, por lo que instaron a la comuni-
dad internacional a reactivarlo, tomando nota de la propuesta
del presidente venezolano, Hugo Chvez, sobre la creacin de
un fondo humanitario internacional, que no se sostuviera con los
ingresos fscales de los pases en desarrollo.
17
Siguiendo la tnica de la reunin efectuada en Brasilia, los pre-
sidentes ratifcaron su compromiso con la lucha contra la droga
y los delitos conexos bajo los mismos principios discutidos en el
ao 2000. En esta oportunidad, se agreg la urgencia de mejorar
los mecanismos para erradicar la corrupcin.
En lo relativo a las relaciones comerciales con los pases desarro-
llados, manifestaron su preocupacin en torno al mantenimiento
e incremento de los subsidios agrcolas, debido a su impacto dis-
torsionador en la competencia. Debe tenerse en cuenta que, entre
los pases de Amrica del Sur, contamos grandes productores de
alimentos como Brasil (tercer productor mundial) y Argentina
(que se mueve entre los puestos cinco y seis en el mbito mun-
dial), cuyas exportaciones se ven afectadas por los subsidios a los
productores, y a las exportaciones.
Como un elemento sobresaliente en esta reunin, debe sealarse
la adopcin de la Declaracin sobre la Zona de Paz Sudamerica-
na y el nfasis en los esfuerzos dirigidos a limitar gradualmente
los gastos de defensa y a garantizar la transparencia en la adqui-
17 Sntesis elaborada por las autoras con base en el documento ofcial emitido en
la reunin presidencial conocido como Consenso de Guayaquil sobre Integra-
cin, Seguridad e Infraestructura para el Desarrollo, en internet: [Link]
[Link]/documentos/dec_int/Consenso_guayaquil.htm, fecha
de consulta: febrero de 2010
34
UNASUR: Proceso y Propuesta
sicin de armamentos, sin menoscabo de las necesidades reales
de los Estados para su defensa y seguridad.
18
La intencin tras
este pronunciamiento es de una importancia cardinal, pues da
cuenta de la percepcin por parte de algunos gobiernos, espe-
cialmente el de Brasil, sobre los posibles riesgos asociados a una
situacin de conficto que pueda convertirse en justifcacin de
intervencin externa; y, en esa misma direccin, el cnclave su-
bray la pertinencia de dedicar ms recursos a la lucha contra la
pobreza (identifcando ese fagelo como potencial detonante de
estos confictos). Nuevamente, y en el mismo sentido, se reiter
la condena al terrorismo.
La centralidad del tema de la infraestructura fue confrmada en
la reunin de Guayaquil, donde los mandatarios recalcaron la
voluntad de construir de manera coordinada un espacio integra-
do a travs del fortalecimiento de las conexiones fsicas y la ar-
monizacin de los marcos institucionales, normativos y regula-
torios; de esta idea as expresada puede inferirse una concepcin
limitada de la integracin restringida a la interconexin. Segn
refrenda la declaracin, los avances en esta materia permitiran
una participacin ms amplia de la regin en las corrientes in-
ternacionales de capital, bienes, servicios y tecnologas; a la vez
que un fortalecimiento de la infraestructura regional constituir
un factor esencial para la conformacin de un espacio econmico
suramericano. Teniendo en cuenta, asimismo, la posibilidad que
la misma generara para la movilizacin del potencial econmico
localizado en la regin de manera competitiva, agregando valor
a los recursos naturales, lo que a su vez tendra un efecto positivo
en los niveles de ingreso y bienestar de la poblacin.
19
Como era de esperar, la vigencia, pertinencia e importancia de
la IIRSA fueron destacadas en la cumbre de los presidentes como
instrumento para la integracin de las reas costeras del Caribe,
18 Id.
19 Id.
35
Pacfco, Atlntico y de las zonas interiores de Amrica del Sur
entre s, por lo que revalidaron el apoyo a su implementacin,
en tanto va para promover y facilitar el desarrollo econmico y
social, mejorar la competitividad internacional de la regin, as
como fortalecer la integracin y la cooperacin regional median-
te la ampliacin de mercados, la convergencia de polticas pbli-
cas y el acercamiento social y cultural de Suramrica.
20
Tambin
expresaron su satisfaccin por los progresos en la defnicin de
162 proyectos de transporte, energa y telecomunicaciones. Preci-
saron el trabajo conjunto pblico-privado para lograr el fnancia-
miento necesario de las inversiones que materializaran la IIRSA.
Atendiendo a la importancia concedida a los proyectos de la
IIRSA, los mandatarios reiteraron la instruccin a sus represen-
tantes en el BID, la CAF, FONPLATA (Fondo Financiero para la
Integracin de la Cuenca del Plata) y el BIRF (Banco Internacio-
nal de Reconstruccin y Fomento, institucin del grupo Banco
Mundial) de otorgar prioridad a la ejecucin de los proyectos
vinculados a los ejes de integracin y desarrollo contemplados
en la IIRSA. Especfcamente, se hizo referencia a los acuerdos
Bolivia-Chile, Guyana-Venezuela, la relevancia de los compro-
misos de Brasil y Paraguay para impulsar la infraestructura de
transporte, comunicacin y energa entre ellos, fortaleciendo el
eje interocenico que conecta regiones de Brasil, Paraguay, Bo-
livia, Argentina, Chile y Per y el proyecto del Eje Multimodal
del Amazonas, que conectar a los pases de esa zona al Atln-
tico y al Pacfco.
Se reconoci la necesidad de dar especial atencin a la situacin
de los dos pases que no tienen acceso al mar, lo que difculta
tanto su acceso a los mercados como la captacin de inversiones.
La letra de lo acordado estableca que los proyectos de la IIRSA
deban desarrollarse bajo los principios del desarrollo armnico
20 Id.
36
UNASUR: Proceso y Propuesta
y sustentable de las poblaciones que viven en los territorios, res-
petando las particularidades culturales de las mismas y de ma-
nera especial si se trata de poblaciones indgenas.
Los temas energticos y el del desarrollo de la infraestructura
fsica fueron los que acapararon la atencin de esta II Cumbre
Presidencial. Es preciso puntualizar la importancia que evoca-
ban esos dos temas en el contexto de este encuentro.
Primero, la calidad y la amplitud de la infraestructura son
elementos tomados en cuenta por los inversionistas a la
hora de colocar sus inversiones, al compararlas con pases
o regiones con condiciones semejantes.
Segundo, sin una infraestructura adecuada no es posible
desarrollar el comercio.
Tercero, la regin latinoamericana siempre tuvo un desa-
rrollo defcitario en lo relativo a infraestructura. Durante
la dcada de los ochenta, la infraestructura existente se
deterior o se destruy y, posteriormente, las polticas de
restriccin del gasto pblico impuestas por las institucio-
nes fnancieras internacionales trajeron como consecuen-
cia un retraso ostensible del subcontinente en materia de
infraestructura en relacin con otras regiones del mundo.
Cuarto, el comercio con la regin asitica, especialmente
con China, comenz a crecer vigorosamente, pero la pu-
janza de esta actividad demandaba una infraestructura
adecuada al monto y volumen de ese comercio. Teniendo
en cuenta el peso creciente que representa el comercio con
China para Brasil y Argentina, pases que no tienen sali-
da al Pacfco, es posible suponer la importancia que tiene
para ellos el tema.
Quinto, al momento de celebrarse estos encuentros, Brasil
registra un dfcit energtico que debe satisfacer mediante
37
importaciones, en un contexto en el cual se vaticinaba la
cada de las reservas de petrleo a nivel global. Apreciando
las reservas de petrleo y gas localizadas en Suramrica, la
constitucin de un grupo regional en que la cooperacin
en materia energtica formara parte de la agenda priorita-
ria, se perflaba como una opcin ventajosa para ese pas.
En razn de esta circunstancia, la reunin presidencial puso n-
fasis en la necesidad de aumentar la seguridad, confabilidad y
calidad de los suministros energticos regionales con criterios de
sustentabilidad, en esa direccin, se destac la conveniencia de
desarrollar la coordinacin, la cooperacin y la integracin ener-
gtica, as como la bsqueda de mecanismos para dar asistencia
a los pases con dfcit energtico. Si bien estos fueron los trmi-
nos en que se formulaban las propuestas, la realidad las acercaba
ms a proyectos de interconexin que de integracin.
La impronta del predominio de las polticas neoliberales dej su
huella en la reunin. Con una formulacin que poco distaba de
la letra del ALCA, se abogaba por la apertura de este sector a la
inversin extranjera en un marco de garantas jurdicas. Desde
el punto de vista social, se resalt el papel del sector energtico
en las polticas para la superacin de la pobreza, destacndose la
necesidad de la electrifcacin de zonas rurales y urbano-margi-
nales como uno de los grandes retos polticos, sociales y econ-
micos para los gobiernos suramericanos.
Un enfoque positivo del tema energtico en la reunin fue el
planteamiento de impulsar un servicio de energa vinculado al
desarrollo de las actividades productivas, as como la necesidad
de agregar valor a los servicios energticos y establecer cadenas
productivas con empresas de la regin. A fn de materializar estas
ideas, se encarg a los responsables de instrumentar las polticas
en el sector, contribuir con la progresiva integracin energtica
desde una perspectiva regional e iniciar el estudio de las bases de
una Carta Energtica Sudamericana.
38
UNASUR: Proceso y Propuesta
Otro tema tratado fue el de ciencia y tecnologa, en cuyo trata-
miento se reconoci la necesidad de otorgarle prioridad en el
mbito regional. En tal perspectiva, se consider como un paso
positivo la creacin del Programa Sudamericano de Apoyo a las
Actividades de Cooperacin en Ciencia y Tecnologa, por parte
del gobierno brasileo.
Asimismo, se valor positivamente la creacin de un Mecanismo
de Dilogo y Concertacin Poltica para impulsar la concertacin
de posiciones en temas de inters comn.
La conclusin de las negociaciones CAN-MERCOSUR en ese mis-
mo ao fue otra de las ideas centrales tratadas en Guayaquil.
La premura de concluir ese proceso se explic por la necesi-
dad de fortalecer la capacidad negociadora regional frente a los
procesos de negociacin con terceros, especialmente el ALCA,
respecto al cual se plante la capacidad de las pequeas econo-
mas para participar tanto en el proceso negociador como en su
implementacin. El apoyo a la demanda de un Trato Especial y
Diferenciado en el marco del ALCA conquistaba las simpatas
de los pases menores para la formacin del bloque regional.
No obstante, este tema no se revel prioritario en los inicios de
lo que hoy es UNASUR.
Teniendo en cuenta las dimensiones alcanzadas por los procesos
migratorios, su impacto en las sociedades emisoras y los proble-
mas enfrentados por los migrantes en su insercin en las socieda-
des receptoras, se acord que en la III Conferencia Sudamericana
de Migraciones se adoptara un plan de accin regional sobre
migraciones internacionales dirigido a proteger los derechos de
los migrantes suramericanos a nivel mundial. En esa materia,
tambin se sugiri la armonizacin de las legislaciones migrato-
rias de los pases de Suramrica. Esta proyeccin suramericana
puede considerarse un ejercicio de concertacin poltica regional.
39
La I y la II Cumbre Presidencial dieron los primeros pasos en la
construccin de los consensos mnimos de lo que sera la agenda
prioritaria del organismo, que vio su nacimiento en el marco de
la III Cumbre Presidencial Sudamericana.
2.2 2004-2007: Nacimiento y prioridades de la Comunidad
Sudamericana de Naciones (CSN)
Reunidos en Cusco, Per, en diciembre de 2004, para celebrar las
gestas de Junn y Ayacucho, as como la convocatoria del Con-
greso Anfctinico de Panam, los presidentes de Amrica del
Sur deciden conformar la Comunidad Sudamericana de Nacio-
nes (CSN), como un paso superior en el proceso de integracin
latinoamericana.
El documento ofcial de esta decisin es la Declaracin de Cus-
co, en la que se plantean como elementos que sustentan la Co-
munidad, la historia compartida y el potencial regional para
enfrentar desafos comunes y fortalecer su capacidad negocia-
dora; as como la consolidacin de una identidad suramericana
basada en valores compartidos: democracia, solidaridad, dere-
chos humanos, libertad, justicia social, respeto a la integridad
territorial y a la diversidad, no discriminacin y afrmacin de
su autonoma, igualdad soberana de los Estados y solucin pa-
cfca de controversias.
Como elemento signifcativo de esta III Cumbre, vale destacar el
reconocimiento explcito de que la mejora del nivel de vida de
los pueblos de Suramrica, as como el impulso al desarrollo eco-
nmico, no pueden circunscribirse a las polticas de crecimiento
sostenido de la economa sino que, necesariamente, debern im-
plicar estrategias dirigidas a una distribucin ms justa y equi-
tativa de los ingresos, el acceso a la educacin, la cohesin y la
inclusin social, preservando el medio ambiente bajo el criterio
40
UNASUR: Proceso y Propuesta
de desarrollo sostenible. De igual manera, se reconocieron las di-
ferencias de los niveles de desarrollo econmico relativos entre
los pases suramericanos.
El reconocimiento de que el crecimiento econmico y las polti-
cas para lograrlo por s solas no produciran la inclusin social, ni
eliminaran la pobreza, constituye un hito importante en lo que
se podra llamar la bsqueda de otros sentidos en la entidad
naciente. En efecto, es una seal de los cambios en el contexto
regional donde la presin social elige presidentes que, al menos
en sus discursos, se plantean una revisin crtica de las polticas
dominantes en la dcada de los aos noventa. De ah que estas
nuevas administraciones incorporan el compromiso esencial de
la lucha contra la pobreza, la eliminacin del hambre, la gene-
racin de empleo y el acceso universal a la salud y la educacin
como condiciones necesarias para el desarrollo de los pueblos.
En esta Cumbre se ratifcaron valores consensuados en otras,
como los de la paz y la seguridad internacional. Como tema
novedoso, entre los instrumentos para hacer realidad estos pro-
psitos, se acuerda avanzar hacia un multilateralismo renovado
y democrtico que integre de manera decidida y efcaz el desa-
rrollo econmico y social en la agenda internacional. Esta idea
expresada en la cumbre es otra seal de las nuevas formas de
pensar la proyeccin y participacin de la regin en la arena in-
ternacional. En este sentido, es importante resaltar la reapari-
cin del trmino desarrollo (ausente en la perspectiva neolibe-
ral) en la mira de algunos gobiernos de la regin como una seal
de ruptura con el discurso economicista y fundamentalista de la
efciencia que acapar los apoyos en las dos dcadas anteriores.
La presencia de nuevos gobernantes no comprometidos con el
modelo precedente dej su impronta en esta cumbre.
La Declaracin de Cusco sobre la CSN establece: Su determi-
nacin de desarrollar un espacio sudamericano integrado en lo
poltico, social, econmico, ambiental y de infraestructura, que
41
fortalezca la identidad propia de Amrica del Sur y que contribu-
ya, a partir de una perspectiva subregional y, en articulacin con
otras experiencias de integracin regional, al fortalecimiento de
Amrica Latina y el Caribe y le otorgue una mayor gravitacin
y representacin en los foros internacionales.
21
En esta formu-
lacin se destaca la intencin de alcanzar una voz propia en el
concierto internacional, lo que requerira un ejercicio de concer-
tacin en la diversidad sin precedentes en la regin.
La Declaracin reconoce que la consecucin de los valores y pro-
psitos compartidos slo se har realidad en la medida que los
pueblos tengan un papel protagnico en el proceso de construc-
cin de ese espacio de integracin regional.
21 Declaracin de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones, III Cum-
bre Presidencial Sudamericana, 8 de diciembre de 2004, Cusco, Per, en internet:
[Link]
htm, fecha consulta: febrero de 2010
42
UNASUR: Proceso y Propuesta
Recuadro 5. Declaracin de Cusco sobre la Comunidad
Sudamericana de Naciones -CSN-: elementos para la integracin
2004
La reunin de presidentes identifc los siguientes elementos para alcanzar la
integracin en el espacio:
La concertacin y coordinacin poltica y diplomtica que afrme a la re-
gin como un factor diferenciado y dinmico en sus relaciones externas.
La profundizacin de la convergencia entre MERCOSUR, la Comunidad
Andina y Chile a travs del perfeccionamiento de la zona de libre comer-
cio, y su evolucin a fases superiores de la integracin econmica, social
e institucional. Los Gobiernos de Surinam y Guyana se asociarn a este
proceso, sin perjuicio de sus obligaciones bajo el Tratado revisado de Cha-
guaramas.
La integracin fsica, energtica y de comunicaciones en Suramrica so-
bre la base de la profundizacin de las experiencias bilaterales, regionales
y subregionales existentes, con la consideracin de mecanismos fnancie-
ros innovadores y las propuestas sectoriales en curso que permitan una
mejor realizacin de inversiones en infraestructura fsica para la regin.
La armonizacin de polticas que promuevan el desarrollo rural y agroali-
mentario.
La transferencia de tecnologa y de cooperacin horizontal en todos los
mbitos de la ciencia, educacin y cultura.
La creciente interaccin entre las empresas y la sociedad civil en la dinmica
de integracin de este espacio sudamericano, teniendo en cuenta la respon-
sabilidad social empresarial.
Fuente: Declaracin de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones, III Cumbre Pre-
sidencial Sudamericana, 8 de diciembre de 2004, Cusco, Per, en internet: [Link]
[Link]/documentos/dec_int/cusco_sudamerica.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
Como puede apreciarse, a la agenda prioritaria de la CSN se tras-
ladan los temas que fueron objeto de atencin en las dos cumbres
presidenciales anteriores, como son el del libre comercio surame-
ricano a partir de la convergencia del MERCOSUR, la CAN y Chile,
43
con la participacin de los dos pases de la CARICOM (Guyana y
Surinam), y la integracin fsica, energtica, y de las comunica-
ciones en el mbito suramericano. Como novedad en este tipo de
macropropuestas impulsadas en su origen por intereses econ-
micos, se destaca la decisin de concebir tambin a la CSN como
una entidad de concertacin poltica.
Recuadro 6. Declaracin de Cusco sobre la CSN:
medios para alcanzar los objetivos propuestos
En el cnclave tambin qued defnido el cmo se avanzara en los propsitos
antes mencionados:
q Implementacin progresiva de los niveles y mbitos de accin conjunta.
q Promocin de la convergencia a partir de la institucionalidad existente.
Se tomaron adems otras decisiones sobre el funcionamiento de la entidad:
q Los ministros de Relaciones Exteriores quedaron encargados de elaborar
las propuestas de accin concretas.
q Las reuniones de Jefes de Estado seran la instancia mxima de conduc-
cin poltica del proceso.
q La reunin de Cancilleres sera la instancia ejecutiva.
q Las reuniones de Jefes de Estado y de Cancilleres sustituiran a las hasta
ese momento llamadas Cumbres Sudamericanas.
Fuente: Resumen elaborado por las autoras basado en: Declaracin de Cusco sobre la Comunidad
Sudamericana de Naciones, III Cumbre Presidencial Sudamericana, 8 de diciembre de 2004, Cusco,
Per, en internet: [Link]
htm, fecha de consulta: febrero de 2010
A pesar de lo planteado en el prembulo de la Declaracin de
Cusco, en la instrumentacin poltica de la CSN no qued previs-
to ningn mecanismo de participacin, ni siquiera de consulta,
44
UNASUR: Proceso y Propuesta
con los sectores populares, lo cual reproduca el dfcit democr-
tico que haba caracterizado la experiencia de integracin en la
regin, defnida en lo fundamental por su carcter interguber-
namental, y los mecanismos consultivos dirigidos a los sectores
empresariales interesados en estos procesos. Al no defnirse pol-
ticas concretas para instrumentar la participacin -como s vena
ocurriendo con otros temas como el de la integracin fsica-, lo
formulado en la declaracin no trascenda lo discursivo.
Es importante revelar la naturaleza de la CSN, pues de ello depen-
den tanto sus potencialidades como sus lmites. La emergencia
de la CSN, como seala un documento de trabajo elaborado por
la Secretara General de la CAN, es un hecho eminentemente pol-
tico, pero desde el punto de vista jurdico ese acto no ha dado lu-
gar a la existencia de un nuevo sujeto que pueda ser titular de de-
rechos y obligaciones en las relaciones internacionales.
22
Acota,
asimismo, de no haber creado una nueva organizacin interna-
cional, los pases sudamericanos tampoco han adquirido com-
promisos de naturaleza jurdica ni han establecido mecanismos
para generar decisiones que los obliguen a ellos o a las organi-
zaciones subregionales de integracin, como la Comunidad An-
dina y el MERCOSUR. La Declaracin de Cusco, y la Comunidad
por ella constituida, son hechos polticos, y los mecanismos de
accin previstos nicamente tienen carcter y efectos polticos
que refejan el compromiso y la voluntad de avanzar en la inte-
gracin regional.
23
Quiere decir que los acuerdos alcanzados por ese organismo no
son vinculantes para los pases y organizaciones que lo compo-
nen, de manera que los mismos tendran una mayor incidencia
en la medida que fueran tramitados, o involucraran a los esque-
mas subregionales de la CAN o el MERCOSUR. En el citado docu-
22 Secretara General de la CAN, Hacia la comunidad Sudamericana de Naciones.
Elementos para un plan de trabajo, Documento de Trabajo, SG/dt 288, 9 de mar-
zo de 2005, 1.13.1, en internet: [Link]
tos/DTrabajo/[Link], fecha de consulta: febrero de 2010
23 Id.
45
mento, y como lo reconoce tambin la Declaracin de Cusco, el
instrumento principal para la accin conjunta provendra fun-
damentalmente de la convergencia entre la CAN y el MERCOSUR.
Planteado en esos trminos, la convergencia puede producir dos
resultados: uno, la coordinacin y armonizacin de normas y re-
glas de funcionamiento manteniendo la independencia y auto-
noma de las entidades originales; y dos, llevar a la fusin de las
dos entidades.
El primer resultado es al que aspira el MERCOSUR, siempre que
esto ocurra sobre la base de la normativa de ese esquema, mien-
tras los andinos presumiblemente trataran de impulsar una
convergencia entre los dos esquemas que condujera a una fusin
gradual de los dos procesos de integracin.
El documento elaborado por la Secretara General de la Comu-
nidad Andina reconoce la centralidad de los proyectos que se
desarrollan bajo la IIRSA como el principal articulador en esta
etapa de la integracin suramericana. El sustento de la rpida
instrumentacin de los proyectos de la IIRSA radica en la con-
vergencia entre la propuesta canalizada por los gobiernos y los
intereses del sector empresarial, especialmente de importantes
corporaciones brasileas, como Odebrecht.
46
UNASUR: Proceso y Propuesta
Recuadro 7. reas prioritarias de convergencia para impulsar la CSN
Con vistas a impulsar el proceso de la CSN a partir de la construccin de con-
sensos bsicos, en la reunin de las secretaras tcnicas de las instituciones re-
gionales se propuso plantear la convergencia en torno a siete reas prioritarias:
1. Integracin comercial y complementacin econmica: se reconoce
que en esta rea se concentran los avances fundamentales del proceso
de integracin por lo que resulta el espacio idneo para la bsqueda de
convergencias. El objetivo fundamental en esta rea es la conformacin de
una Zona de Libre Comercio (ZLC) de la CSN. Entre otras medidas para
ALCAnzar este propsito, se plantea un esfuerzo de articulacin que propi-
cie un proceso de armonizacin y convergencia gradual y progresiva de las
normas que rigen el comercio entre las naciones de Suramrica, tarea que
se enfrenta al creciente nmero de acuerdos con normas similares, pero
tambin dismiles, que han frmado los pases de la CSN.
En esta perspectiva, se considera tambin proyectar la CSN hacia etapas
ms avanzadas con la incorporacin de otras disciplinas como el comercio
de servicios y las compras gubernamentales a la ZLC. La inclusin de la
liberalizacin en estas disciplinas refeja el peso que tena an el enfoque
liberalizador en el seno de la CSN.
Segn la propuesta de la comisin tcnica que la elabor, sin perjuicio de
los procesos anteriores, la ZLC podra iniciarse en cualquier momento y ser
implementada en un plazo mximo de 5 aos.
2. Infraestructura y desarrollo descentralizado: esta rea tiene como obje-
tivo construir, sobre las bases de la IIRSA, un programa de desarrollo sos-
tenible en los ejes de integracin y desarrollo suramericano, enriqueciendo
los proyectos de la IIRSA con una visin de desarrollo en las reas de medio
ambiente, competitividad, encadenamientos productivos y desarrollo territo-
rial, e iniciativas de desarrollo fronterizo.
3. Medio ambiente: aqu el objetivo es construir una visin compartida so-
bre medio ambiente y desarrollo sostenible que permita el desarrollo de
una agenda conjunta en la CSN. Para lograrlo, se establece garantizar
el fujo de informacin entre los miembros a fn de poder desarrollar una
agenda inicial sobre dos o tres reas especfcas, como podran ser el
combate a la biopiratera y defensa de los conocimientos tradicionales,
dilogo poltico en torno a la distribucin de los benefcios provenientes
de la biodiversidad, recursos hdricos transfronterizos y cambio climtico.
El ALCAnce de esta meta permitira defnir proyectos piloto con visibilidad
Sigue...
47
internacional e impacto en los foros internacionales y, sobre la base de los
consensos ALCAnzados, poder llevar una posicin conjunta en algunos
foros globales, defniendo previamente los temas y los foros donde se
presentaran posiciones conjuntas de los miembros de la CSN.
4. Integracin energtica: el objetivo es apoyar el trabajo que adelantan
otros organismos y las iniciativas nacionales para avanzar en mecanismos
de cooperacin regional basados en el potencial energtico de la misma.
5. Cohesin social y polticas estructurales: el objetivo en esta rea es fa-
cilitar la convergencia de los mecanismos de cohesin social y las polti-
cas estructurales de integracin que puedan ser impulsadas para fortalecer
la dimensin social en la construccin de la CSN. Tomando como punto
de partida la reciente creacin del Fondo de Convergencia Estructural del
Mercosur (FOCEM), se plantea la modalidad de conseguir recursos para
fnanciar proyectos dirigidos a reducir las asimetras, reforzando la cohesin
social que requieren los procesos de integracin. Se determina que acordar
en un corto plazo un mecanismo que facilite la migracin entre los pases de
la CSN sera un evento signifcativo en favor de la cohesin social y elevara
la credibilidad sobre los avances de la CSN.
6. Financiamiento regional: el objetivo es propiciar mecanismos innovado-
res de fnanciamiento del desarrollo como un aspecto central del proceso
de construccin de la CSN. En esa direccin, se valora el papel que juegan
el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), la Corporacin Andina de
Fomento (CAF) y el Fondo Financiero para la Integracin de la Cuenca del
Plata (FONPLATA) en el apoyo fnanciero a los proyectos de infraestructura
y, en el caso de la Asociacin Latinoamericana de Integracin (ALADI), en
el fnanciamiento de los fujos de comercio intrarregionales.
7. Aspectos institucionales: en este punto, reconociendo que las peculia-
ridades de la convergencia institucional requieren de acuerdos entre las
instancias gubernamentales, se decide trabajar en la identifcacin de los
elementos comunes que permitiran una convergencia entre ellos. Tambin
se plantea facilitar un mecanismo que permita completar el proceso de aso-
ciacin recproca entre los miembros de la CAN y el MERCOSUR.
Fuente: resumen elaborado por las autoras a partir de Bases para un plan de trabajo conjunto,
Reunin de las Secretaras Tcnicas de las Instituciones Regionales y Subregionales de la Comuni-
dad Sudamericana de Naciones, Lima, 30 y 31 de mayo de 2005, en internet [Link]
[Link]/Documentos/DInformativos/[Link], fecha de consulta: febrero de 2010
48
UNASUR: Proceso y Propuesta
Durante la I Cumbre de Jefes de Estado de la CSN, celebrada en
Brasilia, el 30 de septiembre de 2005, se aprueban varios docu-
mentos referidos a las reas de infraestructura, de convergencia
entre los procesos de integracin de la CAN y el MERCOSUR, segu-
ridad ciudadana en Suramrica y el plan de accin.
En ella, se ratifca el mecanismo de funcionamiento de la CSN,
segn el cual la entidad operara sobre la base de la instituciona-
lidad existente sin crear nuevas estructuras, siendo su mxima
instancia de decisin la reunin de jefes de Estado a realizarse
anualmente, la Secretara Pro Tmpore la ejercer por el pero-
do de un ao el pas sede de la cumbre hasta la realizacin del
prximo cnclave.
En esta I Cumbre de Jefes de Estado de la CSN, se ratifcan acuer-
dos adoptados anteriormente tales como:
promover la implementacin de la agenda consensuada de
proyectos prioritarios de la IIRSA.
implementar la coordinacin poltica y diplomtica que afr-
me a la regin como un factor diferenciado y dinmico en sus
relaciones externas; en esta etapa, la coordinacin se materia-
lizara en torno a un dilogo e intercambio sobre asuntos de
inters compartido y los pronunciamientos se aprobaran por
consenso.
impulsar la asociacin entre la CAN y el MERCOSUR y Chi-
le, Surinam y Guyana, en la perspectiva de conformar gra-
dualmente una zona de libre comercio desarrollando, en lo
posible, la complementacin y tomando en consideracin las
asimetras.
ratifcar como temas prioritarios de la agenda: el dilogo po-
ltico; la integracin fsica; el medio ambiente; la integracin
energtica; los mecanismos fnancieros sudamericanos; las
49
asimetras; la promocin de la cohesin social, de la inclusin
social y de la justicia social; y, las telecomunicaciones.
24
En el plan de accin aprobado,
25
se reiteran la integracin de la
infraestructura y la construccin de una zona de libre comercio
sudamericana como temas de alta prioridad en la agenda de la
entidad, por lo que en el citado documento se enfatiza quela bs-
queda de nuevas formas y fuentes de fnanciamiento est diri-
gida precisamente a garantizar el fnanciamiento de la Cartera
Estratgica de Proyectos IIRSA.
No obstante que el foco de la atencin siga estando en temas que
no trascienden la agenda dirigida a satisfacer demandas e intere-
ses econmicos, geopolticos y geoeconmicos especfcos y per-
fectamente identifcables, comienzan a aparecer seales de enfo-
ques que conferen a la integracin un papel menos restringido.
No slo las cumbres presidenciales, sino tambin los intercambios
de alto nivel y agendas de las reuniones tcnicas que se produje-
ron despus de creada la CSN, dan cuenta de los nuevos matices.
En primer lugar, habra que mencionar los atisbos de una pro-
yeccin latinoamericana, que no haba aparecido en el conteni-
do de las declaraciones de las cumbres precedentes al reconocer
que: La Comunidad Sudamericana de Naciones fortalecer la
identidad de Amrica del Sur y contribuir, en coordinacin con
otras experiencias de articulacin regional y subregional, al for-
talecimiento de la integracin de los pueblos de Amrica Latina
24 Declaracin Presidencial y Agenda Prioritaria, Primera Reunin de Jefes de Es-
tado de la Comunidad Sudamericana de Naciones, Brasilia, 30 de septiembre
de 2005, en internet: [Link]
casa_2005_3.htm, fecha de consulta: enero de 2010
25 Programa de Accin, Primera Reunin de Jefes de Estado de la Comunidad Sud-
americana de Naciones Brasilia, 30 de setiembre de 2005, en internet: http://
[Link]/documentos/dec_int/casa_2005_4.htm, fecha de
consulta: enero de 2010
50
UNASUR: Proceso y Propuesta
y el Caribe.
26
En este sentido se haca extensiva a otros pases
de Amrica Latina y el Caribe la invitacin a participar en las
ruedas de negocios para promover un mejor aprovechamiento
de los acuerdos de complementacin econmica existentes entre
los pases suramericanos.
Un segundo elemento que puede ser interpretado como parte de
la emergencia de las nuevas preocupaciones, aunque todava con
muy bajo perfl, es la presencia persistente en la agenda del tema
de las asimetras.
Como un tercer elemento, podra mencionarse la visibilizacin y
colocacin en la agenda de propuestas con un trasfondo geopo-
ltico, originadas en Venezuela, como la de Petroamrica. De ma-
nera que ya no es Brasil el nico generador de propuestas que
coadyuven a la legitimacin internacional de sus proyectos y
conciten el apoyo y participacin suramericana. A Petroamri-
ca se le defne como un habilitador geopoltico fundamentado
en la identifcacin de mecanismos de cooperacin e integracin
energtica, como base para el mejoramiento socio-econmico
de sus pueblos,
27
con el objetivo de ser un acuerdo multilateral
para la coordinacin de polticas energticas dirigidas a la inte-
gracin regional y a agilizar la toma de decisiones en funcin
del avance de la integracin. Para ello, Petroamrica plantea
identifcar las complementariedades y aprovechar el potencial
energtico regional en funcin de dar respuesta a las asimetras
energticas, econmicas y sociales que caracterizan a la regin.
Adems, aborda la integracin en materia de energa a travs
26 Declaracin Presidencial y Agenda Prioritaria, Primera Reunin de Jefes de Es-
tado de la Comunidad Sudamericana de Naciones, Brasilia, 30 de setiembre de
2005, en internet: [Link]
casa_2005_3.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
27 Declaracin de Caracas en el Marco de la I Reunin de Ministros de Energa de
la Comunidad Sudamericana de Naciones Primera Reunin de Jefes de Esta-
do de la Comunidad Sudamericana de Naciones, Brasilia, 30 de setiembre de
2005, en internet: [Link]
casa_2005_7.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
51
de una plataforma que potencialmente viabilizara y acelerara
los acuerdos energticos bilaterales, con el fn de dar un mejor
acceso a los recursos energticos garantizando la disponibilidad
de los mismos a costos menores.
El desarrollo de esta iniciativa de integracin energtica supone
redefnir las relaciones existentes entre los pases sobre la base
de sus recursos y potencialidades; aprovechar la complementa-
riedad; minimizar los efectos negativos que sobre los pases de
la regin tienen los costos de la energa, originados por factores
especulativos y geopolticos; y fortalecer otras iniciativas regio-
nales como MERCOSUR, CAN, ALBA y Comunidad Suramericana
de Naciones.
28
Petroamrica fue concebida mediante la confuencia de tres ini-
ciativas subregionales, dos de ellas que involucran a pases su-
ramericanos: Petrosur, con la participacin de Argentina, Brasil,
Venezuela y Uruguay y Petroandina, propuesta a los pases de la
Comunidad Andina, Bolivia, Ecuador, Colombia, Per y Vene-
zuela; y Petrocaribe, cuyo nacimiento fue suscrito inicialmente
por catorce pases de la regin caribea, al que posteriormente se
han incorporado varios pases centroamericanos.
La iniciativa venezolana propone el establecimiento de socieda-
des y/o acuerdos de cooperacin en materias como: suministro de
crudo y productos; intercambio de bienes, servicios, desarrollo de
infraestructura, fnanciamiento; diseo, construccin y operacin
conjunta de refneras, facilidades de almacenamiento y termina-
les; comercializacin conjunta de crudos, productos, gas licuado
de petrleo (GLP), asfaltos y lubricantes; transporte y logstica; ex-
ploracin y explotacin conjunta de petrleo y gas; procesamien-
28 Petroamrica, Introduccin, en internet: [Link]
php?tpl=[Link]/design/[Link]&newsid_temas=46, fe-
cha de consulta: febrero de 2010
52
UNASUR: Proceso y Propuesta
to y comercializacin de gas; petroqumica; tecnologa/adiestra-
miento; combustibles ecolgicos; y polticas pblicas.
29
En otro nivel de integracin, Petroamrica apunta a la integra-
cin de las empresas energticas estatales de Amrica Latina y
del Caribe para poner en marcha los acuerdos y realizar inver-
siones conjuntas en exploracin, explotacin y comercializacin
del petrleo y gas natural.
30
Un elemento distintivo en la concepcin de Petroamrica es que
la integracin energtica contribuya al desarrollo social a travs
de la creacin de fondos de desarrollo solidarios y del ahorro
resultante de las operaciones de esta entidad.
En cuarto lugar, merece ser mencionado el consenso alcanzado
para negociar un acuerdo de exencin de visado y habilitacin
de documentos de identidad entre los pases de Amrica del Sur
para el ingreso y trnsito de sus nacionales a los territorios de
la CSN en calidad de turistas. Esta decisin fue un primer paso
para la materializacin de concepciones diferentes sobre el tema
migratorio y el movimiento de personas, que cobraran fuerza
posteriormente como rechazo a las posiciones anti-inmigrantes
sustentadas por Estados Unidos y la Unin Europea.
En quinto lugar, aparece un pronunciamiento sobre el agua
como recurso natural soberano y de importancia estratgica para
la regin, por lo que la CSN asume la decisin de proteger su
aprovechamiento de manera racional, equitativa y sustentable
preservando la conservacin de sus fuentes.
31
De esta forma
comienza a instalarse la preocupacin por la proteccin de los
recursos naturales.
29 Id.
30 Id.
31 Declaracin Presidencial y Agenda Prioritaria, Primera Reunin de Jefes de Es-
tado de la Comunidad Sudamericana de Naciones , Brasilia, 30 de setiembre de
2005, en internet: [Link]
casa_2005_3.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
53
En sexto lugar, se incorporan al plan de accin tareas que tienen
que ver con una diversifcacin de las preocupaciones sobre te-
mas que afectan al desarrollo regional como son la incidencia
de enfermedades como el dengue y la malaria, y la desigualdad
social. En relacin al primero se dispone la implementacin de
un programa para la erradicacin de esas enfermedades en los
pases de la regin que as lo requieran. Respecto al segundo, se
resuelve convocar a una reunin de expertos y de responsables
de programas gubernamentales de desarrollo social, de combate
a la pobreza y de emergencia social, para recomendar acciones
en ese campo.
De igual manera se plantean acciones para identifcar los puntos
comunes de una agenda medioambiental, para la elaboracin de
una agenda cultural y de informacin sobre la realidad y la inte-
gracin suramericanas.
En la perspectiva de estimular el desarrollo cientfco tecnolgi-
co regional, se acuerda estimular la realizacin de proyectos de
investigacin cientfcos y tecnolgicos conjuntos y la institucin
de un premio suramericano de ciencia y tecnologa. En esa direc-
cin, se dispone la elaboracin de un plan de cooperacin en in-
novacin, investigacin y desarrollo dirigido fundamentalmente
a temas cuyos resultados tengan aplicacin en el desarrollo pro-
ductivo, los servicios y en la generacin de productos con mayor
valor agregado.
Tambin se decide elaborar un inventario de los instrumentos
internacionales vigentes en materia de reconocimiento mutuo de
ttulos profesionales y diplomas universitarios con el fn de eva-
luar su posible aplicacin en la regin.
Un balance desde el inicio del proceso de construccin de UNA-
SUR (reunin de Brasilia, 2000) hasta el momento de la I Cum-
bre de la CSN, sugiere la siguiente evaluacin: los nfasis o focos
de atencin de la agenda prioritaria son poco diferenciables de
54
UNASUR: Proceso y Propuesta
la concepcin liberal; la agenda prioritaria refeja los intereses
compartidos del gobierno y lites empresariales brasileas inte-
resadas en la regionalizacin de sus operaciones; Brasil aparece
como lder indiscutido del proceso, no slo por su peso econ-
mico, sino como generador y articulador de propuestas. Sin em-
bargo, ya en la I Cumbre de la CSN, se pueden percibir seales de
cambio: si bien se mantiene el nfasis en los temas comerciales y
de infraestructura, se aprecia la colocacin en la agenda de nue-
vos temas como es la atencin a las asimetras y a las desigualda-
des sociales; aparece un nuevo enfoque para la integracin ener-
gtica que relativiza los criterios mercantilistas; y crece el peso
de Venezuela a travs de propuestas que mueven el foco de lo
econmico a lo social.
Las causas de ese incipiente redireccionamiento en la agenda de
la CSN, habra que relacionarlas con la emergencia de un nue-
vo momento poltico en construccin, cuyas expresiones ms
visibles son las elecciones de Lula en Brasil, de Kirchner en Ar-
gentina, de Tabar Vsquez en Uruguay, y las destituciones de
Gonzalo Snchez de Losada y de Carlos Mesa en Bolivia, y de
Lucio Gutirrez en Ecuador, eventos que dan cuenta del nivel
de insatisfaccin con las polticas aplicadas y los resultados por
ellas obtenidos. Adems ellos son el resultado de la efervescen-
cia y actividad de los movimientos sociales que, en la campaa
de lucha contra el ALCA, jugaron un papel primordial, no slo
en la resistencia a la propuesta de integracin subordinada a los
Estados Unidos, sino en la revelacin de los vnculos entre esta
propuesta y la fallida agenda del neoliberalismo.
La consolidacin de un escenario marcado por una correlacin
de fuerzas ms favorable a priorizar la profundizacin de la in-
tegracin suramericana y a la bsqueda de nuevos derroteros
en este proceso tiene su colofn en la Cumbre de Mar del Plata,
donde los intentos de relanzar el ALCA fracasaron y, por primera
vez, se produce la ruptura formal del consenso gubernamental
en torno a este proyecto.
55
La fractura del consenso regional en torno al ALCA tiene un efec-
to contradictorio, pero favorable al desarrollo de proyectos ms
autnomos. Por una parte, Chile ya tena frmado un TLC con
Estados Unidos y pases como Per y Colombia optaron por dar
continuidad al proceso de negociacin con ese pas por la va
de un TLC. Por otra parte, pases con una gravitacin econmica
y poltica importante en la regin como Brasil y Venezuela, se-
guidos por Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia -quien nunca
inici negociaciones de TLC con Estados Unidos- y Ecuador -cu-
yas negociaciones del TLC haban sido postergadas por decisin
estadounidense a causa de confictos no resueltos con el Estado
ecuatoriano, que involucraban a empresas de ese pas- quedaron
fuera de la propuesta estadounidense.
En este contexto poltico, los cambios avalados por los resultados
electorales en Venezuela, Brasil, Argentina y Uruguay, y la pos-
terior eleccin de Evo Morales como presidente de Bolivia, de
Rafael Correa en Ecuador y de Fernando Lugo en Paraguay, uni-
do a la cancelacin de la propuesta del ALCA -al menos formal y
pblicamente-, propician un nuevo marco al desarrollo de la CSN
que favorece una reorientacin de prioridades en las negociacio-
nes, al ubicar a Amrica del Sur como primera prioridad y un
mayor nfasis en temas de una agenda no comercial.
Es importante destacar que, a pesar de los cambios de matices
en las declaraciones, en la prctica los elementos que tienen un
mayor nivel de instrumentacin siguen siendo los econmicos,
prestndose insufciente atencin a las restantes dimensiones que
hacen de la integracin un proceso multidimensional. Sobre este
particular llama la atencin que el entonces recin electo presiden-
te de Bolivia, Evo Morales, en su convocatoria a la II Cumbre de la
CSN, resalte la necesidad de avanzar en un tratado que convirtiera
realmente a la CSN en un verdadero bloque, no slo en el mbito
econmico, sino tambin en el poltico, en lo social y cultural.
32
32 Morales, Evo: Construyamos con nuestros pueblos una verdadera Comunidad Sud-
americana de Naciones para Vivir bien, propuesta del presidente de Bolivia, 2 de
octubre de 2006, en internet: [Link]
puesta_boliviana.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
56
UNASUR: Proceso y Propuesta
En su propuesta, invita a pasar de las declaraciones a los hechos.
Reconociendo que los pases suramericanos tienen procesos
y ritmos diferentes, propone permitir que cada pas asuma los
compromisos que pueda y que aquellos pases que estn en con-
diciones de asumir compromisos ms profundos en el sendero
de construir un verdadero bloque poltico, econmico, social y
cultural, lo hagan. Retomando la experiencia internacional en
materia de integracin, seala la pertinencia de avanzar en un
proceso de integracin de diferentes velocidades, haciendo uso
de instrumentos supranacionales que respetaran los tiempos y
soberana de cada pas.
Con una claridad meridiana, el presidente boliviano expresa las
ideas del deber ser de una integracin alternativa: el comercio,
la integracin energtica, la infraestructura y el fnanciamiento,
deben trabajarse en funcin de resolver los ms grandes proble-
mas de la pobreza y la destruccin de la naturaleza en nuestra
regin.
33
Crtico de las evaluaciones reduccionistas de los avan-
ces de la integracin, acota que la CSN no poda limitarse a hacer
proyectos de autopistas o a la concesin de crditos que favo-
recan a los sectores vinculados al mercado mundial; en oposi-
cin a esa tendencia formula el objetivo de una integracin para
vivir bien. Precisando que vivir bien no es vivir mejor que los
otros, rechaza la concepcin del progreso y desarrollo ilimitados
a costa del otro y de la naturaleza. Sostiene, adems, que no se
trata de pensar y medir progresos en trminos de ingreso per
cpita, sino de identidad cultural, de comunidad, de armona
entre nosotros y con nuestra madre tierra.
34
A la competencia,
antepone la complementariedad y aboga por nuevos valores ti-
cos en la integracin bajo el principio de compartir y no de apro-
vecharse del vecino.
Para iniciar el camino de una nueva integracin, el presidente
Evo Morales hizo varias propuestas en diferentes campos.
33 Id.
34 Id.
57
En lo social y cultural: liberar a Suramrica del analfabetismo, la
desnutricin, el paludismo y otros fagelos de la extrema pobreza;
construir un sistema pblico y social suramericano para garan-
tizar el acceso de toda la poblacin a los servicios de educacin,
salud y agua potable; crear ms empleos sostenibles y producti-
vos para evitar la emigracin del recurso ms valioso; adoptar
medidas para reducir la desigualdad y la inequidad social, imple-
mentar polticas que reduzcan la brecha entre ricos y pobres en la
regin, mediante polticas fscales, regulatorias y redistributivas;
desarrollar la lucha continental contra la corrupcin y las mafas,
creando un mecanismo de transparencia suramericano y una co-
misin de lucha contra la corrupcin y la impunidad, sin vulnerar
la soberana y jurisdiccin de los pases; desarrollar en la regin
un sistema de coordinacin entre los Estados y con participacin
de la sociedad civil para desterrar el narcotrfco; defender e im-
pulsar la diversidad cultural y econmica de nuestras naciones; la
despenalizacin de la hoja de coca y su industrializacin; y avan-
zar hacia una ciudadana suramericana.
En lo econmico: desarrollar la complementariedad y no la com-
petencia desleal entre las economas de la regin; potenciar las
empresas estatales desarrollando una aerolnea estatal surameri-
cana, un servicio pblico de telecomunicaciones, una red estatal
de electricidad, una industria de medicamentos genricos y un
complejo metalrgico, para lograr un aparato productivo capaz
de satisfacer las necesidades fundamentales de la poblacin y
fortalecer la posicin de los pases suramericanos en la economa
mundial; desarrollar un comercio justo al servicio de los pueblos
de la regin, especialmente en benefcio de las pequeas empre-
sas, las comunidades, los artesanos, las organizaciones econmi-
cas campesinas y las asociaciones de productores; ir a la conver-
gencia de la CAN y el MERCOSUR bajo principios superadores del
liberalismo comercial que ha benefciado fundamentalmente a
las empresas transnacionales y a algunos sectores exportadores;
implementar medidas efectivas para superar las asimetras en-
tre pases, poniendo en prctica lo establecido en la CAN y en
58
UNASUR: Proceso y Propuesta
el MERCOSUR a favor de los pases de menor desarrollo y asu-
mir un conjunto de nuevas medidas para promover los procesos
de industrializacin de estos pases; incentivar las exportacio-
nes con valor agregado y mejorar los trminos de intercambio y
precios a favor de las economas ms pequeas; crear un Banco
del Sur con el 10% de las reservas internacionales de los pases
suramericanos, lo que signifcara un capital de 16.000 millones
de dlares para atender proyectos de desarrollo productivo e
integracin bajo criterios de recuperacin fnanciera y con con-
tenido social -dicho banco podra desarrollar un mecanismo de
garanta basado en el valor actualizado de las materias primas
con que cuenta la regin y su funcionamiento se fundamentara
en criterios diferentes a los de otros bancos que condicionan los
crditos a patrones de rentabilidad, o a la contratacin de deter-
minadas empresas proveedoras y ejecutoras-; crear un fondo de
compensacin para la deuda social y las asimetras alimentado
de nuevas fuentes de fnanciamiento, como impuestos sobre los
pasajes de avin, las ventas de tabaco, el comercio de armas y
las transacciones fnancieras de las empresas transnacionales;
desarrollar la integracin fsica no slo para exportar sino para
comunicarnos bajo criterios de respeto al medioambiente y de re-
duccin de las asimetras, y en esa direccin revisar la IIRSA, que
favorece autopistas para la exportacin benefactoras del endeu-
damiento en medio de corredores de miseria, en vez de polos de
desarrollo; y conformar una Comisin Energtica Sudamericana
para la integracin energtica, que garantice el abastecimiento a
cada uno de los pases, asegurando con fnanciamiento comn
el desarrollo de las infraestructuras necesarias para que los re-
cursos lleguen a toda la regin, defniendo precios justos para
el servicio que combinen precios internacionales con criterios
solidarios y de redistribucin a favor de las economas menos
desarrolladas; certifcar nuestras reservas y dejar de depender de
las manipulaciones de las empresas transnacionales y fortalecer
la integracin y complementariedad entre las empresas estatales
de gas e hidrocarburos.
59
En lo medioambiental y proteccin de la naturaleza: desarrollar po-
lticas pblicas con participacin social para preservar el medio
ambiente, que garanticen una gestin sostenible de los recursos
naturales y que recuperen las prcticas armnicas de conviven-
cia con la naturaleza de nuestros pueblos indgenas; crear una
Junta Sudamericana del Medioambiente, para la elaboracin de
normas e imposicin de sanciones a las grandes empresas que
las violen; crear una Convencin Sudamericana del Agua, que
garantice el acceso de todos los seres vivientes al agua y recha-
zar tanto los procesos de privatizacin de este recurso, como la
lgica mercantil que imponen los acuerdos comerciales; proteger
la biodiversidad de los intentos de patentar plantas, animales
y toda materia viva, para lo que es necesario la lucha contra la
piratera de la biodiversidad; y garantizar el dominio sobre los
recursos genticos y los conocimientos colectivos ancestrales.
En lo poltico-institucional: profundizar las democracias con ma-
yor participacin social; defender y afrmar nuestra soberana y
desarrollar una vocera comn como vas para resistir presiones
y condicionamientos externos, as como generar opciones pro-
pias en los escenarios internacionales; crear una Comisin de
Convergencia Permanente, integrada por representantes de los
12 pases para que elaboren el proyecto de tratado de la Comu-
nidad Sudamericana de Naciones, tomando en cuenta las parti-
cularidades y ritmos de los diferentes pases y que sea presenta-
do en la III Cumbre de Jefes de Estado, adems dicha comisin
deber trabajar en conjunto con la CAN, el MERCOSUR, la ALADI,
OTCA (Organizacin del Tratado de Cooperacin Amaznica) y
otras iniciativas subregionales a fn de evitar duplicar esfuerzos
y garantizar la aplicacin de los compromisos asumidos.
El enfoque de la integracin esbozado por el presidente Evo Mo-
rales constituye un viraje en relacin al tratamiento tradicional -en
este sentido es ilustrativa, su perspectiva sobre la IIRSA-; reconoce
la necesidad de desarrollar la infraestructura, lo cual es una idea
compartida por todos, sin embargo, surgen varias preguntas: in-
60
UNASUR: Proceso y Propuesta
fraestructura para qu?, en benefcio de quin?, a costa de qu
y de quines?; rechaza los corredores para la extraccin de la ri-
queza pasando por medio de comunidades en pobreza, sin que
sus habitantes sean receptores de los benefcios, acumulando, en
cambio, los costos inmediatos y futuros de tales obras.
El haberse planteado desde el gobierno la revisin de los proyec-
tos de la IIRSA constituye un punto de infexin pues se trataba
de un tema considerado irrevocable incluso por algunos gobier-
nos del cambio. Claro que la posicin frente a estos proyectos
requiere la defnicin sobre otros temas que resultan sensibles,
pero que son medulares, y cuyo debate slo ha sido esbozado, a
saber: qu tipo de insercin internacional es la ms conveniente
y viable para la regin en estos momentos?, lo cual llevara a
preguntarse si es pertinente continuar respaldando los proyec-
tos de la IIRSA cuya razn de ser es profundizar la insercin de
la regin como economa de enclave y, fnalmente, si es posible
prescindir en el corto plazo de esos proyectos. En caso de que la
respuesta fuera negativa, qu modelo de insercin internacional
sera el adecuado y viable para sustituir el actual? Si el propsito
fnal es el cambio en el modelo de insercin internacional, se
justifcan econmicamente los ingentes gastos que representa la
IIRSA en su actual concepcin, a lo que se adiciona su impacto en
el endeudamiento?
En el marco de estas nuevas perspectivas expuestas por el pre-
sidente boliviano, se realiza la II Cumbre de Jefes de Estado de
la Comunidad Sudamericana de Naciones, el 9 de diciembre de
2006, en Cochabamba, Bolivia. En esta cumbre se hace visible un
viraje en la forma de concebir la integracin, que se evidencia en
el bosquejo de un nuevo modelo de integracin para el siglo
XXI.
En la Declaracin de Cochabamba se plantea un nuevo modelo
de integracin con identidad propia, pluralista, en medio de la
diversidad y las diferencias, reconociendo las distintas concep-
61
ciones polticas e ideolgicas, que corresponden a la pluralidad
democrtica de nuestros pases.
35
Este enunciado registra expl-
citamente, como nunca antes, el reconocimiento de las profundas
diferencias de concepcin y proyeccin poltica existentes entre
los gobiernos de la regin, que suponen prioridades e intereses
diversos, e incluso divergentes. Sin embargo, existe una volun-
tad de no convertir esas diferencias en el centro del debate, el
reconocimiento de su existencia es un punto de partida y una
constatacin de la realidad a partir de las cuales se abre la posi-
bilidad de abordar desafos comunes, cuya solucin sera difcil
plantearse de manera aislada. En sntesis, se trata de la posibi-
lidad de enfrentar problemas compartidos, realizar proyectos
conjuntos e incluso concurrir como aliados en determinados te-
mas de la agenda regional e internacional sin que se comparta
el proyecto poltico bajo el cual se desarrolla. Esta interlocucin
entre proyectos y gobiernos de matrices polticas diferentes es un
rasgo nuevo del escenario de integracin ms reciente.
Lgicamente, esta caracterstica defne los lmites de las conver-
gencias en medio de la diversidad. Las proyecciones y acciones
conjuntas slo pueden circunscribirse a elementos que no entren
en conficto con los cimientos de los proyectos priorizados que
suscribe cada pas. A la vez que defne los lmites, implcitamen-
te queda expuesta la condicin de la CSN como un espacio de
coexistencia y de puja entre dos modelos de integracin, donde
el predominio de uno u otro depender de la correlacin de fuer-
zas entre esas corrientes polticas al interior de dicho espacio.
Otro elemento en el enfoque diferenciador de esta Cumbre es
la defnicin que fja que la CSN recoge las experiencias positi-
vas de integracin de todos sus miembros, pero que va ms all
de la convergencia de las mismas, y que el objetivo ltimo ser
35 Declaracin de Cochabamba, II Cumbre de Jefes de Estado de la Comunidad
Sudamericana de Naciones, Cochabamba, Bolivia, 9 de diciembre de 2006, en in-
ternet: [Link]
[Link], fecha de consulta: febrero de 2010
62
UNASUR: Proceso y Propuesta
favorecer un desarrollo ms equitativo, armnico e integral de
Amrica del Sur.
36
En la defnicin de los principios rectores de la integracin, se apre-
cian cambios de perspectiva en relacin a las cumbres anteriores.
Recuadro 8. Ejes del nuevo modelo de integracin que presenta
la CSN
El nuevo modelo de integracin reconoce como sus principios rectores:
Solidaridad y cooperacin en la bsqueda de una mayor equidad, reduc-
cin de la pobreza, disminucin de las asimetras y fortalecimiento del mul-
tilateralismo como principio rector de las relaciones internacionales.
Soberana, respeto a la integridad territorial y autodeterminacin de los
Pueblos segn los principios y objetivos de las Naciones Unidas, asegu-
rando la prerrogativa de los Estados nacionales a decidir sus estrategias
de desarrollo y su insercin a nivel internacional, sin injerencias externas
en sus asuntos internos.
Paz, para que Amrica del Sur contine siendo una Zona de Paz en la cual
los confictos internacionales se resuelven a travs de la solucin pacfca
de controversias.
Democracia y Pluralismo, para consolidar una integracin sin dictaduras
y respetuosa de los derechos humanos y de la dignidad humana, de los
pueblos originarios, de los afrodescendientes y migrantes, con igualdad de
gnero y respeto a todas las minoras y sus manifestaciones lingsticas y
culturales, reconociendo el aporte de los movimientos sociales y organiza-
ciones de la sociedad civil y su derecho a una participacin democrtica en
cada uno de los pases sudamericanos y en el proceso de integracin.
Derechos humanos son universales, interdependientes e indivisibles. Se
debe dar un impulso similar tanto al desarrollo de los derechos civiles y
36 Declaracin de Cochabamba. Colocando la Piedra Fundamental para una Unin
Sudamericana, II Cumbre de Jefes de Estado de la Comunidad Sudamericana de
Naciones, Cochabamba, 9 de diciembre de 2006, en internet: [Link]
[Link]/documentos/dec_int/declaracion_cochabamba.htm, fecha de
consulta: febrero de 2010
Sigue...
63
polticos, como a los derechos econmicos, sociales y culturales, recono-
ciendo el derecho al desarrollo como un derecho sustantivo, en la gida
integradora y multidisciplinaria de los derechos humanos.
Armona con la naturaleza, para un desarrollo sostenible garantizando que
las preocupaciones de carcter ambiental y las referidas al cambio clim-
tico, estn presentes en todas las iniciativas de desarrollo regional, fun-
damentalmente en las obras de infraestructura y energa, preservando el
equilibrio de los ecosistemas y a la proteccin de la biodiversidad, con reco-
nocimiento y valoracin de los conocimientos tradicionales.
Como premisas de la integracin se suscriben las siguientes:
Flexibilidad y gradualidad en la implementacin de la integracin.
Los pases pueden ser parte del proceso, pero asumen los compromisos en
correspondencia con su realidad.
El camino ms adecuado es avanzar en polticas pblicas respetando los
tiempos y soberana de cada pas.
Integracin basada en alianzas estratgicas fundadas en el compromi-
so democrtico, el fortalecimiento del dilogo poltico, la creacin de un
espacio de concertacin y conciliacin, la contribucin a la estabilidad re-
gional, la articulacin de polticas sociales regionales y la valorizacin de
una identidad cultural sudamericana con participacin de actores locales y
regionales.
37
Fuente: Resumen elaborado por las autoras basado en Declaracin de Cochabamba, II Cumbre
de Jefes de Estado de la Comunidad Sudamericana de Naciones, Cochabamba, Bolivia, 9 de
diciembre de 2006, en internet: [Link]
claracion_cochabamba.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
Como se evidencia en la letra de la declaracin, se produce una
reformulacin de los alcances y de los caminos para lograr los
objetivos. En cuanto a los alcances, involucra a los actores de di-
ferentes instancias y ampla la mira hacia reas no estrictamente
econmicas. Se asume con mayor realismo el hecho de que to-
dos los pases no pueden avanzar al mismo ritmo, ni tienen los
mismos niveles de compromisos, por lo que se adopta el criterio
37 Id.
64
UNASUR: Proceso y Propuesta
de integracin a varias velocidades. Otro elemento novedoso es
el rescate conceptual de la importancia de las polticas pblicas
para lograr las metas propuestas.
A diferencia de lo estipulado en las cumbres precedentes se plan-
tea de manera explcita que el sentido ltimo de la integracin
propuesta en los marcos de la CSN apunta a revertir el enorme
dfcit social de la regin.
Recuadro 9. Focos de reduccin del dfcit social de la CSN
Superacin de las asimetras para una integracin equitativa: desarrollo
de mecanismos concretos y efectivos que permitan resolver las grandes
desigualdades que existen entre pases y regiones de Sudamrica.
Un Nuevo Contrato Social Sudamericano: promocin de una integracin
con rostro humano articulada con la agenda productiva, que se exprese en
el establecimiento de metas defnidas de desarrollo social y en mecanismos
sistemticos de evaluacin.
Integracin energtica para el bienestar de todos: articulacin de las es-
trategias y polticas nacionales para un aprovechamiento de los recursos
energticos de la regin que sea integral, sostenible, solidario y que reco-
nozca las asimetras entre los pases y regiones.
Infraestructura para la interconexin de nuestros pueblos y la regin: promo-
ver la conectividad de la regin a partir de la construccin de redes de trans-
porte y telecomunicaciones que interconecten los pases, atendiendo crite-
rios de desarrollo social y econmicos sustentables para acelerar el proceso
de integracin, preservando el ambiente y el equilibrio de los ecosistemas.
Y adems se ampla el espectro de objetivos que hasta el momento se haba
establecido en las cumbres:
Cooperacin econmica y comercial, para lograr el avance y la consolida-
cin de un proceso de convergencia innovador y dinmico encaminado al
establecimiento de un sistema comercial transparente, equitativo y equili-
brado, que contemple un acceso efectivo. Ser un objetivo fundamental la
promocin del crecimiento y desarrollo econmico, con la superacin de las
asimetras, mediante la complementacin de las economas de los pases
de Amrica del Sur, as como la promocin del bienestar de todos los sec-
tores de la poblacin y la reduccin de la pobreza.
Sigue...
65
Integracin fnanciera sudamericana: desarrollo de mecanismos fnancie-
ros compatibles con las condiciones especfcas de polticas econmicas y
fscales de nuestros pases, que apoyen la implementacin de los proyec-
tos de integracin sudamericana.
Integracin industrial y productiva: impulsar acciones de desarrollo indus-
trial y de innovacin comunes, privilegiando el importante rol que deben
desempear las pequeas y medianas empresas, as como otras formas
de organizacin productiva y facilitando la articulacin de iniciativas regio-
nales, tanto pblicas como privadas aprovechando, entre otros, el potencial
de sinergias.
Hacia una ciudadana sudamericana: alcanzar progresivamente el reconoci-
miento de derechos civiles, polticos, laborales y sociales para los naciona-
les de un Estado miembro en cualquiera de los otros Estados miembros.
Migracin: abordar el tema de la migracin con un enfoque integral y com-
prensivo, bajo el respeto irrestricto de los derechos humanos que conduzca
a una cooperacin efectiva, particularmente en reas estratgicas, como la
vinculacin entre la migracin y el desarrollo y la armonizacin de polticas.
En este sentido, destaca la importancia de la Convencin Internacional
para la Proteccin de Todos los Trabajadores Migrantes y de sus Familias.
Identidad cultural: promover el reconocimiento, la proteccin y la valoracin
de todas las expresiones del patrimonio cultural nacional y comn sudame-
ricano, desarrollar proyectos que promuevan el pluriculturalismo y facilitar
la circulacin de las expresiones culturales representativas de la memoria e
identidad de nuestros pueblos.
Cooperacin en materia ambiental: trabajar en la elaboracin de propues-
tas para preservar la biodiversidad, los recursos hdricos y los ecosistemas
y mitigar los efectos del cambio climtico, asegurando un desarrollo sos-
tenible y asumiendo acciones de prevencin contra diferentes clases de
catstrofes.
Participacin ciudadana: desarrollar mecanismos de dilogo entre las ins-
tituciones de la Comunidad Sudamericana de Naciones y la sociedad civil
que le permitan una mayor participacin en la formulacin de polticas de la
integracin sudamericana.
Cooperacin en materia de defensa: continuar promoviendo el intercambio
de informacin y de experiencias en materia de doctrinas y formacin de
personal entre los Ministerios de Defensa de los pases miembros.
Fuente: Resumen elaborado por las autoras con base en: Declaracin de Cochabamba, II Cum-
bre de Jefes de Estado de la Comunidad Sudamericana de Naciones, Cochabamba, Bolivia, 9 de
diciembre de 2006, en internet: [Link]
racion_cochabamba.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
66
UNASUR: Proceso y Propuesta
Los objetivos aprobados en Cochabamba refejan una mayor
preocupacin por los temas sociales, respecto de los comerciales
que haban acaparado la atencin de los cnclaves anteriores. En
esta reorientacin de los objetivos de la integracin, ganan es-
pacio las ideas orientadas a fomentar la articulacin productiva
y a ampliar las reas de la cooperacin. Para lograr estos obje-
tivos se traz el llamado Plan Estratgico para la Profundizacin
de la Integracin Sudamericana
38
, en el cual se delinean las tareas
inmediatas para aproximarse al cumplimiento de los propsitos
aprobados, entre las que se destaca:
a) El fortalecimiento de la institucionalidad de la CSN a travs del es-
tablecimiento de una Comisin de Altos Funcionarios, que ase-
gure en el plano ejecutivo la implementacin de las decisiones
presidenciales y ministeriales y se encargue de la coordinacin
de las iniciativas existentes, con potestades para sugerir iniciati-
vas concretas en el marco de los grandes objetivos regionales y
las acciones de impacto inmediato. Esta Comisin se apoyara,
adems, en Grupos de Trabajo en las reas de infraestructura, in-
tegracin energtica y polticas sociales; correspondiendo a stos
proponer a los cancilleres y ministerios sectoriales las agendas
e iniciativas concretas a ejecutar. Uno de los Grupos de Trabajo
con la cooperacin de la CAF estara encargado de presentar una
propuesta sobre la constitucin o adaptacin de mecanismos f-
nancieros y de fomento para la regin.
A la Comisin de Altos Funcionarios se le encomend igual-
mente realizar un estudio de los elementos necesarios para un
Acuerdo Constitutivo conducente a la afrmacin, en el plano
internacional, de una identidad y ciudadana suramericana; y en
relacin a las polticas sociales, a travs del Grupo de Trabajo
encargado del tema, promover el dilogo con actores de la so-
38 Declaracin de Cochabamba, II Cumbre de Jefes de Estado de la Comunidad
Sudamericana de Naciones, Cochabamba, Bolivia, 9 de diciembre de 2006, en in-
ternet: [Link]
[Link], fecha de consulta: febrero de 2010
67
ciedad civil y proponer mecanismos institucionalizados de par-
ticipacin ciudadana que permitan incentivar la participacin ,
as como el fujo de sus propuestas. En esa direccin, se tomara
como referencia la Cumbre Social de Cochabamba, que funcion
paralelamente a la cumbre presidencial.
Los temas sobre los que trabajara la Comisin de Altos Funcio-
narios son los siguientes: convergencia institucional; desarrollo
econmico y generacin de empleo; integracin comercial; inte-
gracin energtica; integracin en infraestructura para el trans-
porte y comunicaciones; asimetras; integracin productiva;
innovacin, investigacin y desarrollo; tecnologas de la infor-
macin y comunicaciones; mecanismos de fnanciamiento; agen-
da social; medioambiente; ciudadana suramericana; identidad
cultural; y participacin ciudadana en el proceso de integracin.
39
La institucionalidad y funcionamiento de la CSN se estructura
mediante:
- Reuniones anuales de Jefes de Estado y de Gobierno
- Reuniones semestrales de Cancilleres
- Reuniones ministeriales sectoriales
- La Comisin de Altos Funcionarios
b) Dilogo poltico: se reconoce la concertacin poltica entre los
pases miembros como factor decisivo para afanzar la estabili-
dad regional y se plantea identifcar lneas de accin que per-
mitan enfrentar coordinadamente situaciones de inters para los
pases de la regin. Las declaraciones conjuntas de la Comunidad
seran adoptadas por consenso. Por su parte el Foro Sudameri-
cano de Consulta y Coordinacin Poltica sera el encargado de
promover el dilogo sobre asuntos de inters comn y de gene-
rar iniciativas que afrmen a la regin como un factor diferencia-
do y dinmico en sus relaciones externas. Esta instancia tambin
actuara por consenso.
39 Id.
68
UNASUR: Proceso y Propuesta
c) Dilogo externo: cuyo propsito es intensifcar el dilogo y coo-
peracin de la CSN con otras regiones y grupos regionales.
d) Coordinacin en la OMC e Instituciones Financieras Multilaterales:
los Ministros de Relaciones Exteriores, de Comercio Exterior y
de Asuntos Econmicos de los pases de la Comunidad reforza-
rn la prctica de construir acuerdos y consensos en torno a los
temas centrales de la agenda internacional, teniendo en cuenta
las particularidades y demandas de las economas pequeas y
vulnerables.
e) Parlamentos: los presidentes invitaron al Parlamento Andino y
al Parlamento del MERCOSUR, as como a los rganos legislativos
de Chile, Guyana y Surinam, a concebir la formacin de un espa-
cio parlamentario suramericano.
En la citada reunin de Cochabamba, se convoca a la Cumbre de
Presidentes sobre Integracin Energtica a celebrarse en Venezue-
la en el ao 2007, como tambin a la siguiente Cumbre Presiden-
cial de la CSN. En efecto, el 17 de abril de 2007 tiene lugar dicha
cumbre en Isla Margarita.
40
40 Declaracin de Margarita, I Cumbre Energtica Suramericana, 17 de abril de
2007, Isla Margarita, Venezuela, en internet: [Link]
org/documentos/dec_int/declaracion_margarita.pdf, fecha de consulta: di-
ciembre de 2009
69
Recuadro 10. I Cumbre Energtica Suramericana:
principales coincidencias
2007
Los principales temas abordados en los que se logr alcanzar coincidencias
fueron:
t La utilizacin de la integracin energtica como medio para promover el
desarrollo social, econmico y la erradicacin de la pobreza, para lo cual
se reconoce la imperiosidad del acceso universal a la energa concebido
como un derecho ciudadano.
t El fortalecimiento de las relaciones entre los pases suramericanos, con
base en el uso sostenible de sus recursos y potencialidades energticas,
desarrollando las complementariedades para disminuir las asimetras.
t El reconocimiento del Estado, la sociedad y las empresas del sector como
actores principales del proceso de integracin energtica a fn de lograr un
equilibrio entre los intereses de los pases, las necesidades de los pueblos
y la efciencia sectorial.
t Desarrollar y ampliar la integracin energtica regional con inversiones
conjuntas para que los recursos de los pases productores lleguen a todos
los pases de la regin y contribuyan a la equidad y justicia social.
t Sistematizar y evaluar el balance energtico latinoamericano a fn de proyectar
una matriz energtica regional que permita identifcar y ampliar las oportunida-
des de integracin energtica.
t Impulsar el desarrollo de la infraestructura energtica como pilar de la
sostenibilidad de la integracin suramericana.
t Desarrollar fuentes de energa renovables en la perspectiva de diversifcar
la matriz energtica y contribuir a la seguridad energtica preservando el
medio ambiente.
t Reconocer el potencial de los biocombustibles en la diversifcacin de la
matriz energtica. En esa direccin, consideraron intercambiar experien-
cias desarrolladas en la regin.
t Desarrollar programas y actividades de cooperacin en materia de ahorro
y uso efciente de energa.
t Promover la cooperacin entre las Empresas Petroleras Nacionales de
los pases miembros que incluya las reas de la industrializacin de los
hidrocarburos y su comercializacin.
Sigue...
70
UNASUR: Proceso y Propuesta
t Reconocer las iniciativas impulsadas por diferentes pases para desarro-
llar la cooperacin energtica tales como Petrosur, Petroandina, Petroa-
mrica, Petrolera del Cono Sur.
t Sealar la importancia de asegurar la compatibilidad entre la produccin
de todas las fuentes de energa, la produccin agrcola, la preservacin
del medioambiente y la promocin y defensa de condiciones sociales y
laborales dignas, asegurando el papel de Suramrica como regin pro-
ductora efciente de energa.
t Dejar sentada su preocupacin por el cambio climtico y hacer un lla-
mado, especialmente a los pases desarrollados, a impulsar polticas de
consumo responsables con la sociedad y el medio ambiente.
t Analizar los mecanismos que faciliten la compatibilizacin de reglamen-
tos, normas y especifcaciones tcnicas para que se haga realidad la inter-
conexin e intercambio energtico entre los pases.
t Valorizar las iniciativas de cooperacin tcnica, programas de formacin,
intercambio de informacin, fortalecimiento institucional y desarrollo de
capacidades.
t Impulsar el desarrollo tecnolgico de la regin en materia energtica, es-
tableciendo vnculos entre los centros de investigacin localizados en los
diferentes pases para que los mismos asesoren la toma de decisiones de
la CSN.
Fuente: Resumen elaborado por las autoras basado en: Declaracin de Margarita, I Cumbre Ener-
gtica Suramericana, 17 de abril de 2007, Isla Margarita, Venezuela, en internet: [Link]
[Link]/documentos/dec_int/declaracion_margarita.pdf, fecha de consulta: di-
ciembre 2009
Como resultado de esta reunin, se crea el Consejo Energtico
de Suramrica, integrado por los correspondientes ministros de
energa de los pases miembros, con el mandato de presentar
los lineamientos de una Estrategia Energtica Suramericana, un
Plan de Accin y el Tratado Energtico de Suramrica, que sera
discutido en la III Cumbre Suramericana. Los puntos antes men-
cionados, aprobados en la I Cumbre Energtica, constituyen una
declaracin de buena voluntad, pero no se produjeron acuerdos
sobre cmo materializarlos.
71
Debe sealarse que, a pesar de la existencia de consensos sobre
el deber ser de la integracin, persisten obstculos de diferen-
te naturaleza, inclusive entre pases que comparten principios
polticos. En tal sentido, aun en proyectos como los energticos,
que podran reportar benefcios indiscutibles a la construccin
de consensos para la implementacin de polticas ha resultado
muy difcil. A todas luces, Brasil muestra reticencias a compartir
espacios de su liderazgo con Venezuela en el tema energtico,
frenando las propuestas venezolanas que le otorgaran un mayor
protagonismo a nivel regional.
La resistencia de otros pases puede explicarse por el hecho de
que en las propuestas venezolanas prevalece la tendencia a res-
catar un papel ms activo de los Estados, lo cual es contradicto-
rio con sus polticas dirigidas a atraer la inversin extranjera en
el sector energtico y a fortalecer al sector privado, en ocasiones,
como resultado de exigencias de los TLC.
Entre las propuestas principales que Venezuela llev a esta reu-
nin, constaba la creacin de una OPEP del gas para Suramrica:
la Organizacin de Pases Productores y Exportadores de Gas de
Suramrica, que no fue apoyada por Brasil bajo el argumento que
se trataba de una cartelizacin del recurso. La idea cardinal en tor-
no a la integracin gasfera era la creacin de una red de gasoduc-
tos para interconectar a todos los pases de la zona. Uno de los pro-
yectos que formaba parte de la propuesta era el Gran Gasoducto
del Sur, que proveera gas venezolano al Cono Sur y pasara por
Brasil, Argentina y Uruguay; el Trasandino Simn Bolvar y el Ga-
soducto Transguajiro, inaugurado en octubre de 2008 que conect
el oriente de Colombia con el occidente venezolano.
El Gran Gasoducto del Sur era el proyecto emblemtico del gas.
El pas ms interesado ha sido Argentina, pero el consenso brasi-
leo en torno al mismo ha tenido sus altibajos y al momento de
concluir este trabajo no existen indicios de haberse retomado la
propuesta. Ciertamente, este es un proyecto cuya viabilidad ha
72
UNASUR: Proceso y Propuesta
sido muy cuestionada por su magnitud (8 mil km), con un costo
de aproximadamente 25 mil millones de dlares, cuya construc-
cin durara entre 7 y 10 aos, y ha generado una fuerte resisten-
cia entre los grupos ecologistas y ambientalistas.
En el marco de la Cumbre sobre Energa se tomaron otras deci-
siones importantes tales como la que dispone que, en adelante,
este proceso integrador se llamar Unin de Naciones Surame-
ricanas (UNASUR), con una Secretara Permanente con sede en
Quito. Adems se dispone la transformacin de la Comisin de
Altos Funcionarios en Consejo de Delegados o Comisin Polti-
ca, encomendndole a este consejo la redaccin del proyecto de
Acuerdo Constitutivo de UNASUR, que deba ser presentado en
la III Cumbre.
Si bien esta reunin no tuvo los resultados que se esperaba en
el sentido de concretizar proyectos, fue una nueva oportunidad
para reafrmar la nueva concepcin de la integracin.
73
Captulo II
UNASUR: Propuesta
1. Objetivos, estructura y mecanismos de UNASUR
Aunque ya desde la reunin de Isla Margarita la CSN comenz a
ser identifcada por su actual nombre, UNASUR, no es sino hasta
mayo de 2008, cuando se aprueba su Tratado Constitutivo, que
se ofcializa la designacin.
En el Tratado se reitera la mayor parte de los principios que
haban sido suscritos en las cumbres anteriores. Como objetivo
general de la entidad, que tendr personera jurdica internacio-
nal, se asume el de construir, de manera participativa y consen-
suada, un espacio de integracin y unin en lo cultural, social,
econmico y poltico entre sus pueblos, otorgando prioridad al
dilogo poltico, las polticas sociales, la educacin, la energa,
la infraestructura, el fnanciamiento y el medio ambiente, entre
otros, con miras a eliminar la desigualdad socioeconmica, lo-
grar la inclusin social y la participacin ciudadana, fortalecer
la democracia y reducir las asimetras en el marco del fortaleci-
miento de la soberana e independencia de los Estados.
41
41 Tratado Constitutivo de UNASUR, Reunin Extraordinaria de Jefes de Estado de
UNASUR, 23 de mayo de 2008, Brasilia, Brasil, en internet: [Link]
[Link]/UNASUR/tratado_constitutivo.htm, fecha de consulta: febrero
de 2010.
74
UNASUR: Proceso y Propuesta
Recuadro 11. UNASUR: Tratado Constitutivo y objetivos especfcos
Como objetivos especfcos, en el Tratado Constitutivo se plantean los siguientes:
a) el fortalecimiento del dilogo poltico entre los Estados Miembros, que
asegure un espacio de concertacin para reforzar la integracin surame-
ricana y la participacin de UNASUR en el escenario internacional;
b) el desarrollo social y humano con equidad e inclusin para erradicar la
pobreza y superar las desigualdades en la regin;
c) la erradicacin del analfabetismo, el acceso universal a una educacin de
calidad y el reconocimiento regional de estudios y ttulos;
d) la integracin energtica para el aprovechamiento integral, sostenible y
solidario de los recursos de la regin;
e) el desarrollo de una infraestructura para la interconexin de la regin y
entre nuestros pueblos, de acuerdo a criterios de desarrollo social y eco-
nmico sustentable;
f) la integracin fnanciera, mediante la adopcin de mecanismos compati-
bles con las polticas econmicas y fscales de los Estados Miembros;
g) la proteccin de la biodiversidad, los recursos hdricos y los ecosistemas,
as como la cooperacin en la prevencin de las catstrofes y en la lucha
contra las causas y los efectos del cambio climtico;
h) el desarrollo de mecanismos concretos y efectivos para la superacin de
las asimetras, logrando as una integracin equitativa;
i) la consolidacin de una identidad suramericana a travs del reconoci-
miento progresivo de derechos a los nacionales de un Estado Miembro
residentes en cualquiera de los otros Estados Miembros, con el fn de
ALCAnzar una ciudadana suramericana;
j) el acceso universal a la seguridad social y a los servicios de salud;
k) la cooperacin en materia de migracin, con un enfoque integral, bajo el
respeto irrestricto de los derechos humanos y laborales para la regulariza-
cin migratoria y la armonizacin de polticas;
l) la cooperacin econmica y comercial para lograr el avance y la con-
solidacin de un proceso innovador, dinmico, transparente, equitativo
y equilibrado, que contemple un acceso efectivo, promoviendo el creci-
miento y el desarrollo econmico que supere las asimetras mediante la
complementacin de las economas de los pases de Amrica del Sur, as
como la promocin del bienestar de todos los sectores de la poblacin y la
reduccin de la pobreza;
Sigue...
75
m) la integracin industrial y productiva, con especial atencin en las peque-
as y medianas empresas, las cooperativas, las redes y otras formas de
organizacin productiva;
n) la defnicin e implementacin de polticas y proyectos comunes o com-
plementarios de investigacin, innovacin, transferencia y produccin tec-
nolgica, con miras a incrementar la capacidad, la sustentabilidad y el
desarrollo cientfco y tecnolgico propios;
o) la promocin de la diversidad cultural y de las expresiones de la memoria
y de los conocimientos y saberes de los pueblos de la regin, para el for-
talecimiento de sus identidades;
p) la participacin ciudadana a travs de mecanismos de interaccin y di-
logo entre UNASUR y los diversos actores sociales en la formulacin de
polticas de integracin suramericana;
q) la coordinacin entre los organismos especializados de los Estados
Miembros, teniendo en cuenta las normas internacionales, para fortale-
cer la lucha contra el terrorismo, la corrupcin, el problema mundial de
las drogas, la trata de personas, el trfco de armas pequeas y ligeras,
el crimen organizado transnacional y otras amenazas, as como para el
desarme, la no proliferacin de armas nucleares y de destruccin masiva,
y el desminado;
r) la promocin de la cooperacin entre las autoridades judiciales de los
Estados Miembros de UNASUR;
s) el intercambio de informacin y de experiencias en materia de defensa;
t) la cooperacin para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, y
u) la cooperacin sectorial como un mecanismo de profundizacin de la inte-
gracin suramericana, mediante el intercambio de informacin, experien-
cias y capacitacin.
Fuente: Declaracin de Margarita, I Cumbre Energtica Suramericana, 17 de abril de 2007, Isla
Margarita, Venezuela, en internet: [Link]
declaracion_margarita.pdf, fecha de consulta: diciembre 2009
76
UNASUR: Proceso y Propuesta
En trminos de su estructura, los rganos establecidos son:
El Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno (mxima instan-
cia de decisin). Forman parte de sus atribuciones: establecer los
lineamientos polticos, planes de accin, programas y proyectos
del proceso de integracin suramericana y decidir las priorida-
des para su implementacin; convocar Reuniones Ministeriales
Sectoriales y crear Consejos de nivel Ministerial; decidir sobre
las propuestas presentadas por el Consejo de Ministras y Minis-
tros de Relaciones Exteriores; adoptar los lineamientos polticos
para las relaciones con terceros. Realizar reuniones anuales de
carcter ordinario; y las reuniones extraordinarias a solicitud de
un Estado miembro se canalizarn a travs de la Presidencia Pro
Tmpore con el consenso de todos los Estados Miembros.
42
Por su parte, la Presidencia Pro Tmpore ser rotativa al trmino
de un ao y estar facultada para: preparar, convocar y presidir
las reuniones de los rganos de UNASUR; presentar el Progra-
ma anual de actividades de UNASUR al Consejo de Ministras y
Ministros de Relaciones Exteriores y al Consejo de Delegadas y
Delegados; representar a UNASUR en eventos internacionales (si
bien las delegaciones seran aprobadas por los Estados Miem-
bros); y asumir compromisos y frmar Declaraciones con terce-
ros, previo consentimiento de los rganos correspondientes de
UNASUR.
43
El Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores (funcin
coordinadora) tiene las siguientes atribuciones: adoptar Resolu-
ciones para implementar las Decisiones del Consejo de Jefas y
Jefes de Estado y de Gobierno; proponer proyectos de Decisiones
y preparar las reuniones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y
de Gobierno; coordinar posiciones en temas centrales de la inte-
gracin suramericana; desarrollar y promover el dilogo poltico
42 Id.
43 Id.
77
y la concertacin sobre temas de inters regional e internacional;
realizar el seguimiento y evaluacin del proceso de integracin
en su conjunto; aprobar el programa anual de actividades y el
presupuesto anual de funcionamiento de UNASUR; aprobar el
fnanciamiento de las iniciativas comunes de UNASUR; imple-
mentar los lineamientos polticos en las relaciones con terceros;
aprobar resoluciones y reglamentos de carcter institucional o
sobre otros temas que sean de su competencia; y crear Grupos
de Trabajo en el marco de las prioridades fjadas por el Consejo
de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno. Esta instancia se reuni-
r con una periodicidad semestral. La Presidencia Pro Tmpore
podr convocarle a reuniones extraordinarias si ello es solicitado
por la mitad de los Estados Miembros.
44
El Consejo de Delegadas y Delegados est integrado por una o un
representante acreditado por cada Estado Miembro. Sus fun-
ciones son: implementar las Decisiones del Consejo de Jefas y
Jefes de Estado y de Gobierno y las Resoluciones del Consejo
de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, con el apoyo
de la Presidencia Pro Tmpore y la Secretara General; preparar
las reuniones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones
Exteriores; elaborar proyectos de Decisiones, Resoluciones y Re-
glamentos para la consideracin del Consejo de Ministras y Mi-
nistros de Relaciones Exteriores; compatibilizar y coordinar las
iniciativas de UNASUR con otros procesos de integracin regional
y subregional vigentes, promoviendo la complementariedad de
esfuerzos; conformar, coordinar y dar seguimiento a los Grupos
de Trabajo; dar seguimiento al dilogo poltico y a la concertacin
sobre temas de inters regional e internacional; promover los es-
pacios de dilogo que favorezcan la participacin ciudadana en
el proceso de integracin suramericana; y proponer al Consejo
de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores el proyecto de
44 Id.
78
UNASUR: Proceso y Propuesta
presupuesto ordinario anual de funcionamiento para su consi-
deracin y aprobacin. Este rgano se rene bimestralmente.
45
La Secretara General es el rgano que, bajo la direccin del Secre-
tario General, ejecuta los mandatos que le conferen los rganos
de UNASUR y ejerce su representacin por delegacin expresa de
los mismos. Tiene su sede en Quito, Ecuador. Sus atribuciones
son: apoyar al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno,
al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, al
Consejo de Delegadas y Delegados y a la Presidencia Pro Tm-
pore, en el cumplimiento de sus funciones; proponer iniciativas
y efectuar el seguimiento a las directrices de los rganos de UNA-
SUR; participar con derecho a voz y ejercer la funcin de secreta-
ra en las reuniones de los rganos de UNASUR; preparar y pre-
sentar la Memoria Anual y los informes respectivos a los rganos
correspondientes de UNASUR; servir como depositaria de los
Acuerdos en el mbito de UNASUR y disponer su correspondien-
te publicacin; preparar el proyecto de presupuesto anual para la
consideracin del Consejo de Delegadas y Delegados y adoptar
las medidas necesarias para su buena gestin y ejecucin; pre-
parar los proyectos de Reglamento para el funcionamiento de la
Secretara General, y someterlos a la consideracin y aprobacin
de los rganos correspondientes; coordinar con otras entidades
de integracin y cooperacin de Amrica Latina y el Caribe para
el desarrollo de las actividades que le encomienden los rganos
de UNASUR; celebrar, de acuerdo con los reglamentos, todos los
actos jurdicos necesarios para la buena administracin y gestin
de la Secretara General.
46
El Secretario General es designado por el Consejo de Jefas y Jefes
de Estado y de Gobierno de acuerdo con propuestas del Consejo
de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, por un pero-
do de dos aos, renovable por una sola vez; ejerce la representa-
45 Id.
46 Id.
79
cin legal de la Secretara General. No podr ser sucedido en el
cargo por una persona de la misma nacionalidad.
47
El Consejo Energtico de Suramrica forma parte de UNASUR.
La emergencia del Banco del Sur es el resultado de una iniciativa
venezolana apoyada por Argentina, y posteriormente respalda-
da e impulsada por Ecuador y Bolivia. Concebido como un ban-
co de desarrollo, su propsito inicial es fnanciar tanto proyec-
tos sociales, como otros destinados a las regiones en desventaja
con vistas a atenuar las asimetras entre pases y regiones. Es as
como se lo plantea en la llamada Declaracin de Quito en el ao
2007. Las negociaciones para su lanzamiento duran siete meses
hasta que en diciembre de ese ao frman el Acta Fundacional
siete de los pases miembros de UNASUR: Argentina, Brasil, Bo-
livia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela (no fue suscrita
por Guyana, Surinam, Colombia, Per y Chile, aunque este l-
timo da seales de estar en disposicin de hacerlo en el futuro).
El Banco del Sur nace en un contexto de crisis y descrdito de las
Instituciones Financieras Internacionales (IFI) y la idea originaria
era hacer del mismo una institucin alternativa a las IFI. Si bien
la iniciativa en s misma resultaba relevante por su potenciali-
dad para fnanciar proyectos sin los condicionamientos de las IFI
-y en condiciones menos onerosas- el proceso de su constitucin
ha estado cargado de discrepancias en torno a la relacin entre
los aportes y el poder de voto. Tampoco han faltado los cues-
tionamientos sobre la pertinencia de crear la nueva institucin,
teniendo en cuenta que ya existen otras con ese objetivo, como la
Corporacin Andina de Fomento (CAF).
Los pases con mayor peso econmico han sostenido que los
aportes deberan corresponderse con el tamao de las respecti-
vas economas y, a su vez, el poder de decisin deba establecerse
47 Id.
80
UNASUR: Proceso y Propuesta
en relacin con los aportes, lo cual desvirta la idea originaria di-
rigida a lograr mayores niveles de democratizacin en la toma de
decisiones en este tipo de instituciones. La diferencia de criterios
sin acuerdos hizo que se dilatara la frma del Convenio Constitu-
tivo, que se produjo en septiembre de 2009.
No obstante, y ms all de los disensos propios de la heteroge-
neidad del espectro poltico actual en Amrica del Sur, es im-
portante destacar el signifcado del Banco del Sur no slo por el
soporte fnanciero que supone para las iniciativas de integracin
y las acciones a favor del desarrollo, sino por su contribucin a la
autonoma regional frente a los condicionamientos del fnancia-
miento de las instituciones fnancieras internacionales.
El Banco del Sur, atendiendo a los objetivos de su creacin, a las
modalidades de su funcionamiento, al nmero de pases partici-
pantes y al monto de los recursos de que dispone, constituye una
de las iniciativas ms relevantes de los aos recientes para la in-
tegracin suramericana, en particular, y para la latinoamericana,
en general. Su emergencia se asocia a la bsqueda de soluciones
endgenas a los problemas de fnanciamiento que histricamen-
te han aquejado a la integracin latinoamericana.
81
2. UNASUR: nuevo hito en la integracin
En el Tratado Constitutivo de UNASUR se advierte un paso ms
decidido hacia la creacin de un espacio suramericano. En esta
direccin, es importante defnir que no se trata de un espacio de
integracin convencional segn la concepcin de la teora eco-
nmica tradicional, centrada en los temas comerciales, en donde
los pases transitan por etapas de liberalizacin, armonizacin y
convergencia de polticas dirigidas, fundamentalmente, a la in-
tegracin de los mercados; ese fue el camino descrito en su de-
sarrollo por la actual Unin Europea, cuya dinmica y evolucin
fue asumida como teora de la integracin. Si bien la Unin Eu-
ropea estuvo basada en otros pilares -no limitados al avance de la
integracin de los mercados-, no puede desconocerse el peso que
tuvo ese factor; lo cierto es que no se ha producido un desarro-
llo terico sobre integracin cuyo centro no sean los indicadores
mercantiles, por lo que los procesos que se distancian del modelo
europeo son descalifcados como integracin.
Los esquemas de integracin que se desarrollaron en la etapa
de la industrializacin por sustitucin de importaciones siguie-
ron el patrn europeo, pero no alcanzaron los niveles de inter-
dependencia de los mercados obtenidos en el Viejo Continente.
En cambio, la UNASUR no se enfoca en los aspectos comerciales,
aunque en su base estn la CAN y el MERCOSUR -entre los que se
ha planteado la convergencia-, que s tienen esencialmente ese
perfl, de manera que hasta el momento la plataforma econmica
de la UNASUR tiene fundamento mercantil. Sin embargo, como
entidad emergente, los temas prioritarios no son los de integra-
cin de mercados; se trata, en esencia, de un espacio de concer-
tacin poltica y de dilogo entre las mximas instancias de go-
bierno en la regin.
Si bien en el rea existen instituciones de esa naturaleza, en la
UNASUR se percibe la bsqueda de una vocera que la identifque
como regin en el mundo y la convierta en un interlocutor reco-
82
UNASUR: Proceso y Propuesta
nocido en el concierto de las naciones. Plantearse este objetivo, si
llegare a trascender la retrica de las cumbres y a instrumentarse
en polticas, es algo que no debe ser pasado por alto, teniendo
en cuenta las relaciones histricas de subordinacin a las poten-
cias imperiales, frente a lo que la creacin de una organizacin
que pretenda la concertacin regional sin la presencia de Estados
Unidos, de los pases europeos y sin Mxico como canalizador
de las propuestas estadounidenses, es un ejercicio de autonoma
sin precedentes.
A lo anterior, debe sumarse que el organismo naciente es el re-
sultado de un nuevo contexto poltico regional e internacional,
caracterizado por la diversifcacin de las relaciones econmi-
co-comerciales -especialmente el incremento de la participacin
de China como socio comercial e inversionista en la regin- y la
relativa prdida de infuencia estadounidense en las polticas
regionales.
Precisamente, ese nuevo contexto interno y externo incide en que
la UNASUR en relacin a la CSN, exhiba un mayor grado de ins-
titucionalidad, como lo evidencia el soporte jurdico del que se
dot, cuyas fuentes son: el Tratado Constitutivo de UNASUR y los
dems instrumentos adicionales; los Acuerdos que celebren los
Estados Miembros de UNASUR sobre la base del Tratado Consti-
tutivo; las Decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de
Gobierno; las Resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros
de Relaciones Exteriores; y las Disposiciones del Consejo de De-
legadas y Delegados. El avance en la institucionalizacin es uno
de los elementos distintivos de la UNASUR, de ah los esfuerzos
desde la presidencia pro tmpore para que los pases aceleraran
la ratifcacin del Tratado Constitutivo.
Otro paso en la consolidacin del organismo suramericano (lo
que no ocurra en su antecesora, la CSN) es que los actos norma-
tivos emanados de los rganos de UNASUR son vinculantes para
los Estados Miembros una vez que hayan sido incorporados en el
83
ordenamiento jurdico de los pases, de acuerdo a sus respectivos
procedimientos internos. Esto apunta a lograr mayores niveles
de compromisos en el cumplimiento de los acuerdos y decisio-
nes por parte de los pases miembros. No obstante, es importante
sealar que el incumplimiento de los compromisos asumidos ha
sido la norma en la experiencia de integracin latinoamericana.
En el caso del MERCOSUR una de sus fallas sistemticas ha sido la
defciente internalizacin de la norma comunitaria; por su parte
la CAN, si bien cuenta con estructuras supranacionales que de-
terminan la incorporacin automtica de las decisiones comuni-
tarias al acervo normativo de cada pas, ello tampoco ha garan-
tizado el cumplimiento de lo acordado por parte de ese grupo.
Los pases miembros de UNASUR podrn proponer al Consejo de
Delegadas y Delegados iniciativas sobre la adopcin de polticas,
creacin de instituciones y organizaciones, para ser adoptadas de
manera consensuada sobre la base de los criterios de fexibilidad
y gradualidad en su implementacin admitidos por UNASUR, de
manera que los pases miembros podrn eximirse de aplicar total
o parcialmente estas polticas por tiempo defnido o indefnido.
48
Un elemento de continuidad en relacin a la CSN lo constituye
la ratifcacin de la concertacin poltica como factor de afanza-
miento de la estabilidad regional y la preservacin de los valores
democrticos y la promocin de los derechos humanos. De igual
forma, la UNASUR reafrma la prctica de construccin de con-
sensos en torno a los temas centrales de la agenda internacional y
la promocin de iniciativas que afrmen la identidad de la regin
como factor dinmico en las relaciones internacionales.
En lo concerniente a las relaciones con terceros, establece promo-
ver tanto iniciativas de dilogo sobre temas de inters regional
o internacional, como profundizar mecanismos de cooperacin
con otros grupos regionales, pases, etc., dando prioridad a los
48 Id.
84
UNASUR: Proceso y Propuesta
proyectos en las reas de energa, fnanciamiento, infraestructu-
ra, polticas sociales y educacin.
Como parte de su institucionalidad poltica, la UNASUR se plan-
tea materializar el Parlamento Suramericano, cuya sede ser
Cochabamba, Bolivia. Para la constitucin de este organismo se
acord nombrar una comisin especial, coordinada por el Con-
sejo de Delegadas y Delegados, integrada por representantes de
los Parlamentos Nacionales, Subregionales y Regionales a fn
de elaborar un Proyecto de Protocolo Adicional contentivo de
la composicin, atribuciones y funcionamiento del Parlamento
Suramericano.
Otro paso en la profundizacin del proceso integrador en la
UNASUR con respecto a la CSN, es la intencin expresa de pro-
mover la participacin ciudadana en el proceso de integracin
suramericano a travs del dilogo con diversos actores sociales,
estableciendo canales efectivos de informacin y consulta en las
diferentes instancias de la entidad. El Tratado tambin anuncia la
creacin de mecanismos que incentiven la discusin de diferen-
tes temas, garantizando que las propuestas presentadas por los
ciudadanos reciban una consideracin y respuesta adecuadas.
Sin embargo, en la prctica no se observan acciones que permi-
tan vaticinar la instrumentacin de instancias de participacin
ciudadana en el corto plazo; evidentemente este tema no fue, ni
es, una prioridad.
La UNASUR prev que otros Estados latinoamericanos y caribe-
os puedan solicitar su participacin en calidad de Estados Aso-
ciados, lo cual deber ser aprobado por el Consejo de Jefas y Jefes
de Estado y de Gobierno. Esta posibilidad de ampliarse a otros
pases latinoamericanos no estaba prevista en la CSN.
Los derechos y obligaciones de los Estados Asociados sern re-
glamentados por el Consejo de Ministras y Ministros de Relacio-
nes Exteriores. El ingreso en calidad de Nuevos Miembros slo
podr producirse a partir del quinto ao de entrada en vigor del
85
Tratado, momento en el que el Consejo de Jefas y Jefes de Estado
y de Gobierno podr examinar la solicitud de Estados Asocia-
dos que hayan mantenido esa condicin por un plazo de cuatro
aos. Si bien otros pases latinoamericanos no han manifestado
explcitamente su inters en asociarse a la UNASUR, es importan-
te considerar que una condicin para hacerlo sera la ratifcacin
del Tratado por parte de nueve de los doce miembros, lo cual
ocurri en marzo de 2011.
Tomando en consideracin que una de las ideas iniciales en este
proceso era la convergencia entre la CAN y MERCOSUR, pero sin
plantearse un horizonte de tiempo defnido para que ello ocu-
rriera, la irrupcin de UNASUR fertiliz el debate sobre el destino
de los procesos de integracin que operaban en Amrica del Sur.
Algunos pensaron que con el nacimiento de la UNASUR, el MER-
COSUR y la CAN perdan su razn de existir. Uno de los repre-
sentantes de esta corriente fue Rodrigo Borja, ex presidente del
Ecuador, a quien se le propuso ocupar la Secretara General, pero
ste puso como condicin la desaparicin de los dos esquemas
subregionales y que UNASUR se convirtiera en el nuevo espacio
de integracin para los pases de la CAN y el MERCOSUR. La idea
de Rodrigo Borja tena una base racional que no debe ser subes-
timada, en el sentido de que es ms fcil crear un organismo que
funcione sobre la base de reglas, normas y compromisos comu-
nes acorde a su naturaleza y propsitos, y no uno cuyo funcio-
namiento se asiente en las normas de otras dos instituciones, de
manera que sea necesario compatibilizar todas las acciones con
las normativas de aquellas. Lo que desde el punto de vista te-
rico habra sido acertado, en la prctica habra resultado fallido
pues al interior de este grupo existen visiones muy dispares so-
bre las bases en que deben asentarse la integracin y la insercin
internacional de la regin, en cuyo caso el ritmo lo marcaran
los que mayor resistencia pongan al avance del proceso; o de lo
contrario, habra que admitir un proceso a dos, tres velocidades
que reproducira las estructuras fragmentadas de las que nace
esta propuesta.
86
UNASUR: Proceso y Propuesta
Estos dos esquemas se rigen por normas ms exigentes que las
aplicables a nivel de en la UNASUR, y entre ellos existen diferen-
cias que hicieron difcil la asociacin entre los pases de la CAN y
el MERCOSUR, proceso que difcilmente concluy en el 2003 des-
pus de varios aos de negociacin con resultados exiguos. La
CAN tiene normas ms fexibles y es ms dctil a los cambios
del entorno, sacrifcando las normas comunitarias en funcin de
los acuerdos con socios extra-regionales. En cambio, el MERCO-
SUR tiene normas que restringen la libertad de los socios para
negociar con terceros de manera individual; su norma de origen
es ms alta que la de la CAN y en aos ms recientes ha incor-
porado polticas para el tratamiento de las asimetras: por una
parte, con la creacin de los Fondos de Convergencia Estructural
del MERCOSUR (FOCEM), dentro del cual se ha planteado el apo-
yo fnanciero a las PYME vinculadas a proyectos de integracin
productiva regional y, por otra, dos de sus miembros desarrollan
una parte de su comercio bilateral en monedas locales, lo que se
har extensivo paulatinamente a los otros dos. La extensin de
los benefcios otorgados a pases fuera del MERCOSUR no parece
ser muy probable, de manera que la ampliacin (en nmero de
pases miembros) atenta contra la profundizacin del esquema,
lo que en su proyeccin estratgica constituye la prioridad.
Finalmente, valdra agregar que, en integracin, el ritmo lo es-
tablece el pas ms lento (con mayores resistencias al avance del
proceso), quiere ello decir que la dilucin del MERCOSUR y la CAN
negociada con patrones menos comprometidos con lo regional
-como es de esperar sea exigido por Chile, Colombia y Per-, ira
en detrimento de lo avanzado por el MERCOSUR, quien aspira
que la convergencia se produzca por la gradual aceptacin de
su normativa. Existen seales de que esta intencin busca cmo
materializarse: recientemente se ha divulgado la posibilidad de
iniciar conversaciones exploratorias para que Ecuador y Bolivia
se integren como miembros plenos del MERCOSUR.
49
49 Suano, Marcelo, Bolvia e Equador sero convidados para ser membros efetivos do MER-
COSUL, 11 de junio de 2011, en internet: [Link]
bolivia-e-equador-serao-convidados-para-ser-membros-efetivos-do-mercosul/,
fecha de consulta: agosto de 2011.
87
Aunque la emergencia de la UNASUR es reconocida como un mo-
vimiento positivo hacia la unidad de la regin, el proceso no ha
estado exento de discrepancias que postergaron la conclusin de
acciones en pos de la institucionalizacin.
Al desencuentro inicial entre la propuesta de que Rodrigo Borja
ocupara la Secretara General y la visin no consensual de este
sobre cmo concebir la UNASUR, se sucedi la proposicin de
que el ex presidente argentino Nstor Kirchner ocupase el cargo,
pero Uruguay amenaz con abandonar ese proyecto si el argen-
tino resultaba electo. El voto desaprobatorio de Uruguay estuvo
determinado por la negativa argentina a que se instalara en ese
pas una fbrica de produccin de celulosa, que los argentinos re-
chazaron por su potencial contaminante sobre un ro compartido
entre los dos pases. Este diferendo no fue resuelto sino hasta la
cumbre extraordinaria celebrada en Los Cardales, Argentina, en
mayo de 2010 cuando fnalmente Kirchner fue nombrado Secre-
tario General.
Los lderes gubernamentales de UNASUR han mantenido encuen-
tros peridicos y sistemticos -de carcter ordinario y extraordi-
nario-, en los que se han debatido y adoptado acuerdos tanto
sobre los temas que califcan como puntos de presencia obligada
en la agenda por su incidencia en la dinmica regional, como
aquellos surgidos al calor de determinadas coyunturas internas
y externas. Adems, de manera gradual, se ha incorporado nue-
vas problemticas al inventario de temas focalizados para las po-
lticas regionales.
En agosto de 2009, bajo la presidencia pro tmpore del Ecuador,
tiene lugar la III Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobiernos de
UNASUR. Esta Cumbre se realiza en el difcil contexto defnido
por la conjuncin de tres crisis: la econmica, generada en los
pases desarrollados, la alimentaria y la ambiental. Por lo mismo,
los temas relacionados con la crisis y cmo enfrentarla acaparan
los anlisis del cnclave. En esa direccin se considera la posi-
88
UNASUR: Proceso y Propuesta
bilidad de que UNASUR pueda contribuir al enfrentamiento de
la crisis identifcando programas polticos, econmicos, sociales
y ambientales que contribuyan a paliar los efectos de la misma.
Desde UNASUR se alerta sobre no dejar que la crisis econmica
y fnanciera constituya una excusa para postergar la atencin al
fenmeno medio ambiental que debe ser enfrentado sin dilacin,
en especial por los primeros emisores de gases contaminantes:
los pases desarrollados. Pone sobre el tapete la necesidad de
que stos asuman sus compromisos relativos a la fnanciacin,
transferencia tecnolgica y creacin de capacidades en los pases
en desarrollo ms vulnerables a los efectos negativos del cambio
climtico, y que ello debe ocurrir sin condicionalidades.
Se resalta la iniciativa conocida como Yasun-ITT
50
, auspiciada
por el gobierno del Ecuador como una fuente alternativa de ob-
tencin de ingresos en tanto preserva el medio ambiente y redu-
ce la explotacin no sostenible de recursos naturales.
La Cumbre pone nfasis en las diferentes condiciones de partida
de los pases para enfrentar la crisis y los efectos del cambio cli-
mtico y, en ese sentido, se pronuncia por que la integracin y la
cooperacin sean un instrumento que permita atender las necesi-
dades de los pases con desventajas estructurales, como aquellos
que no tienen salida al mar.
Adems, reafrma su compromiso con la libertad de opinin y ex-
presin, as como con el derecho a la informacin en sus pases pero,
de igual manera, seala la importancia de que los medios de comu-
50 Cfr. En 2007, el gobierno ecuatoriano anunci a la Asamblea General de las Na-
ciones Unidas, el compromiso del pas para mantener indefnidamente inex-
plotadas las reservas de 846 millones de barriles de petrleo en el campo ITT
(Ishpingo-Tambococha-Tiputini), localizadas en el Parque Nacional Yasun, en
la Amazona ecuatoriana, una de las zonas de mayor biodiversidad del planeta.
A cambio, propuso que la comunidad internacional contribuya fnancieramente
para compensar la prdida de ingresos.
89
nicacin, pblicos y privados, contribuyan de manera responsable
al debate de ideas y a la promocin del pluralismo poltico.
Se reitera el compromiso de UNASUR de impulsar el uso de ener-
gas alternativas, renovables y sostenibles ambientalmente. Por
lo mismo, la Cumbre reafrma su compromiso con la integracin
energtica regional, subrayando su potencial para promover el
desarrollo social, econmico y la eliminacin del fagelo de la
pobreza. A la vez que renueva el compromiso para impulsar el
desarrollo de la infraestructura energtica como pilar de apoyo a
los procesos de integracin latinoamericana.
La III Cumbre hace un llamado a ratifcar el Convenio Constitu-
tivo de la UNASUR para que el mismo pudiera entrar en vigor, y
reconoce el importante y creciente rol de esa entidad como ins-
tancia de construccin de consensos y su efcacia para enfrentar
situaciones de tensin.
Los mandatarios expresan su satisfaccin porque, tras de iniciar
su trabajo, el Consejo Energtico Suramericano ha producido
avances sustantivos en la defnicin de los lineamientos de la es-
trategia energtica, el plan de accin y la estructura del proyecto
de tratado energtico de Suramrica. A ese Consejo se le insta a
concluir las tareas pendientes para lograr su aprobacin en la
prxima Cumbre.
En los cambios que registra esta institucin en relacin a la CSN
est el reconocimiento de la supremaca de la salud pblica sobre
los intereses econmicos y comerciales, as como la identifcacin
de los medicamentos, vacunas y equipos necesarios para aten-
der enfermedades. De igual forma, estos cambios hacen explcito
que los derechos de propiedad intelectual no debern obstaculi-
zar las medidas destinadas a proteger la salud pblica; esta idea
resulta contraria al espritu de lo comunmente planteado en los
TLC en materia de derechos de propiedad intelectual.
90
UNASUR: Proceso y Propuesta
Estos pronunciamientos, marcan diferencias importantes en la
forma de plantearse un proceso donde lo comercial no sea el foco
de atencin. Dado que varios pases aceptan esta flosofa en el
marco de UNASUR, pero a la vez sus polticas nacionales impul-
san la integracin basada en los mercados, este proceso regional,
que es complementario a aquellos, no es el estratgico.
Se proyecta una profundizacin de la integracin fnanciera para
lo cual se instruye a los ministros de Economa y Finanzas a con-
cluir la consideracin de las conclusiones que les presentar el
Grupo de Trabajo de Integracin Financiera sobre la base de los
Lineamientos para el Plan de Accin 2008-2009 de UNASUR.
Se ratifca el acuerdo de construir un enfoque comn regional
que facilite la circulacin de personas. Igualmente, se destaca la
necesidad de producir un dilogo sobre la migracin entre los
pases de Amrica Latina, el Caribe y la Unin Europea, reiteran-
do la importancia de contar con una instancia poltica para dicho
dilogo birregional. La cuestin migratoria cobra relevancia y se
coloca como un tema desde el cual se defenden los derechos de
los ciudadanos suramericanos teniendo en cuenta las dimensio-
nes que alcanza el movimiento de personas. Ello es un desafo
pues no se trata slo del movimiento hacia Estados Unidos y Eu-
ropa como principales receptores de emigrantes procedentes de
la regin, es tambin un proceso con connotaciones para los pa-
ses receptores del bloque, como puede apreciarse en una publi-
cacin preparada por la CEPAL y la UNASUR, en la que, segn el
ltimo ao del que se dispone informacin, aparecen Argentina
y Venezuela como los principales receptores de emigrantes pro-
cedentes de otros pases suramericanos, captando 42% y 29,5%
de los mismos, respectivamente, seguidos por Paraguay, que re-
cibe el 6,2%, Brasil, el 5,7% y Chile, el 5,2%, mientras Colombia y
Paraguay fguran como emisores de la mayor cantidad de emi-
91
grantes suramericanos que tienen como destino otros pases de
la regin, con 28,1% y 14,9%, respectivamente.
51
Tambin se considera examinar la pertinencia de crear un Conse-
jo Suramericano de Derechos Humanos.
El 4 de mayo de 2010, con carcter extraordinario, se celebra una
reunin del Consejo de jefes y jefas de Estado de UNASUR, en Los
Cardales, provincia de Buenos Aires, Argentina. En ese cnclave
se resalta la necesidad de fortalecer la institucionalidad del or-
ganismo y se solicita recomendaciones al Consejo de Ministros
de Relaciones Exteriores para promover la convergencia con los
mecanismos subregionales de integracin, incrementar la efca-
cia de los Consejos ya creados e identifcar temas prioritarios que
requieran la constitucin de nuevas instancias.
Como una cuestin de particular relevancia, dado el escenario
de confictos latentes en ese espacio, se reafrma el compromiso
de adhesin al principio de solucin pacfca a los diferendos, as
como el empleo de la diplomacia preventiva. Este es un elemento
que marca la continuidad con la CSN, ya que la idea de Amrica
del Sur como una zona de paz ha sido constantemente expresada
a lo largo de todas las etapas de este proceso, lo que evidencia
la creciente preocupacin por que esa percepcin impregne la
visin que se tiene de la regin. Ello explica tambin la reaccin
y respuesta rpida frente a los confictos intrarregionales que han
aforado en el perodo.
En el marco de la reunin se aprueban los Lineamientos de la
Estrategia Energtica Suramericana, as como el Plan de Accin
para la Integracin Energtica Regional y la estructura del trata-
do energtico, que debera ser presentado al cabo de un ao.
51 CEPAL-UNASUR, UNASUR: un espacio de desarrollo y cooperacin por construir, CEPAL,
Santiago de Chile, mayo de 2011
92
UNASUR: Proceso y Propuesta
Se esboza la posibilidad de crear un mecanismo de solucin de
controversias en materia de inversiones, lo cual resulta un acuer-
do destacado, dadas las fricciones que algunos de los pases
miembros han tenido con el organismo del Banco Mundial que
atiende ese tipo de asuntos.
Se actualiza el estado de la cooperacin con Hait y se formula
un llamado a los Estados Miembros que an no han hecho los
desembolsos correspondientes, a hacerlo. De igual forma, se ex-
presa la disposicin para atender los requerimientos emanados
del gobierno chileno para la reconstruccin de ese pas tras el
terremoto que lo azot en febrero de 2010.
Como parte de los acuerdos de esa reunin, se rechaza el conte-
nido de la ley anti-inmigrante del estado de Arizona, la cual es
califcada como racista.
El tema del cambio climtico ocupa un lugar destacado y se deja
constancia del reconocimiento a las diferentes iniciativas que han
desarrollado los pases de UNASUR de cara a la reunin de Cancn.
Los jefes y las jefas de Estado reunidos en Los Cardales, saludan
la creacin de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Ca-
ribeos (CELAC) y apoyaron la Primera Cumbre a celebrarse en
Caracas en julio de 2011.
52
El respaldo a esta nueva entidad debe
verse como un indicio ms de los nuevos tiempos que vive la
regin en la bsqueda de una voz propia a travs de organismos
sin la presencia de Estados Unidos, Canad, ni la Unin Europea,
por lo que representa la construccin de un espacio sui generis en
la historia latinoamericana y caribea.
52 Esta reunin tendr lugar entre el 2 y el 3 de diciembre, segn anunci Nico-
ls Maduro, en internet: [Link]
cumbre-de-la-celac-se-celebrara-en-caracas-entre-el-2-y-3--de-diciembre/, fecha
de consulta: septiembre de 2011
93
El anlisis de la evolucin del proceso de las Cumbres de UNA-
SUR da cuenta de un redireccionamiento del foco de la atencin
de los problemas comerciales, a los de mayor impacto social y a
la concertacin poltica. Sin embargo, la instrumentacin de pol-
ticas para erradicar la pobreza, atender la salud y crear empleos
pasa por un reordenamiento de las relaciones econmicas, tanto
a nivel de las economas nacionales, como en el mbito regional,
proceso que se desarrolla de manera diferenciada en los pases.
Un cambio en el tratamiento a este tema se produjo en julio de
2011, cuando se incorpor la inclusin social en la agenda del or-
ganismo, como se ver ms adelante. Empero, no se pueden sub-
estimar las divergencias polticas reales existentes en UNASUR
que limitan el alcance de un programa integral de cambio social.
El 1 de octubre de 2010, con carcter extraordinario, se renen
nuevamente las Jefas y Jefes de Estado de la regin con motivo
de la intentona de golpe de Estado en Ecuador. En esa oportuni-
dad ratifcan su compromiso con la democracia y declaran que
no tolerarn golpes de Estado a los gobiernos civiles electos y
anuncian que si ello ocurriera se adoptarn medidas concretas
e inmediatas, tales como cierres de fronteras, suspensin del co-
mercio, del trfco areo y de la provisin de energa, servicios y
otros suministros.
53
De igual manera, anuncian la discusin de
la inclusin de una Clusula Democrtica en el texto de UNASUR
en la reunin a celebrarse en noviembre.
Una vez ms, en su corta existencia, UNASUR manifesta su capa-
cidad de convocatoria entre las mandatarias y los mandatarios
de la regin que se congregan en slo veinticuatro horas ante la
comisin de hechos graves que afectan a sus miembros, lo cual
es expresin del lugar y el reconocimiento que este organismo ha
ganado como instancia de concertacin regional.
53 Declaracin de Buenos Aires sobre la situacin en Ecuador, en internet: http://
[Link]/[Link]?id=1089&tipo=27&ubicacion=1&idi
om=1, fecha de consulta: diciembre de 2010
94
UNASUR: Proceso y Propuesta
Durante la IV Cumbre de Jefas y Jefes de Estado, celebrada el 26
de noviembre de 2010 se aprueba la Clusula Democrtica. Ecua-
dor rinde cuentas de su gestin en la Presidencia Pro Tmpore
del organismo y se produce el traspaso de sta a Guyana. En esta
reunin se haba previsto la entrada en vigor del Tratado Cons-
titutivo de UNASUR, con su ratifcacin por parte del parlamento
de siete pases, pero debido al retraso en su aprobacin por parte
del parlamento uruguayo, se pospuso este paso hasta marzo de
2011. En meses posteriores el Tratado fue ratifcado por Brasil y
Paraguay.
Un ambiente luctuoso acompaa la celebracin de esta reunin,
que se realiza apenas un mes despus del fallecimiento de Ns-
tor Kirchner, quien fuera su secretario general por solo seis me-
ses. La temprana muerte del ex-presidente argentino asesta un
duro golpe a UNASUR, pues en el corto perodo que desempe
sus funciones haba demostrado capacidad e iniciativa como di-
rigente de talla regional.
En marzo de 2011, la UNASUR acord designar, en reemplazo de
Nstor Kirchner, a una dupla que ejercer la Secretara General
para los prximos dos aos: a la colombiana Mara Emma Me-
ja, canciller de Colombia entre 1996 y 1998, y al venezolano Al
Rodrguez, Ministro de Energa Elctrica de Venezuela. Adems,
tras la ratifcacin de diez pases, entr en vigencia el Tratado
Constitutivo de la UNASUR que fuera suscrito por los Jefes de
Estado y de Gobierno el 23 de mayo de 2008 en la ciudad de Bra-
silia, convirtindose en una entidad plenamente constituida con
personera jurdica internacional.
El 28 de julio de 2011, con motivo del 190 aniversario de la inde-
pendencia de Per, se produjo una reunin extraordinaria de las
Jefas y Jefes de Estado y de gobierno de la regin cuyo resulta-
do fue la declaracin titulada Compromiso de la UNASUR con-
tra la desigualdad. En ella se reconocen los avances logrados
en diferentes reas por los pases, al tiempo que manifestan su
95
preocupacin por el hecho de que Amrica del Sur fgure como
la regin ms desigual del mundo, lo que es un obstculo en la
lucha contra la pobreza. El siguiente grfco ilustra la situacin
de concentracin del ingreso en los pases de UNASUR en relacin
a otras reas del mundo (no se incluye Guyana ni Surinam).
Grfco 6. UNASUR: coefciente de concentracin Gini
2009
Los datos regionales estn expresados en promedios simples. En el clculo, se consider la ltima
observacin disponible para cada pas para el perodo 2000-2009. En la UNASUR, no se cuenta con
informacin comparable para Guyana y Surinam.
Fuente: CEPAL-UNASUR, UNASUR: un espacio de desarrollo y cooperacin por construir, CEPAL, Santia-
go de Chile, mayo de 2011
La implementacin del Plan de Accin elaborado por el Conse-
jo de Desarrollo Social fue identifcada como una tarea urgente
al igual que la elaboracin de una Agenda de Acciones Sociales
Prioritarias de UNASUR dirigida a la reduccin de las asimetras,
cuya aprobacin se plante para la cumbre a celebrarse en Lima
en 2012.
Con miras a ampliar el anlisis del tema social y recoger el pare-
cer de reconocidos expertos en los temas sociales que pudieran
contribuir a la elaboracin de la agenda prioritaria, se dio el visto
bueno a la propuesta peruana de celebrar una reunin de alto
nivel en el segundo semestre de 2011.
96
UNASUR: Proceso y Propuesta
Identifcar las acciones dirigidas a enfrentar la pobreza, el ham-
bre y la exclusin como una tarea urgente signifca un golpe de
timn en la diplomacia de las cumbres, ya que lo que se coloca
en el centro es la discusin de las polticas para enfrentar el pro-
blema. Si bien el tema de la pobreza es ineludible para cualquier
gobierno -cualquiera sea su matriz ideolgica-, lo nuevo radica
en la decisin de acometer polticas regionales y que a las accio-
nes derivadas de ellas se les considere prioritarias y se les confe-
ra cierta urgencia, con lo que las polticas sociales pasaran a un
primer plano.
No es esta la primera declaracin en Amrica Latina y el Caribe
en donde se asumen compromisos para la reduccin de la po-
breza: existe un consenso bastante general de que es un mal a
erradicar, las divergencias estn en el cmo hacerlo, qu intere-
ses afectar para lograrlo y qu costos polticos podra tener una
distribucin menos regresiva. En el fondo est el dilema de si en
los pases subdesarrollados se podra resolver el tema de la po-
breza sin superar las relaciones capitalistas. Las polticas asisten-
cialistas ensayadas hasta ahora son un paliativo temporal, pero
no una salida estructural al mismo.
No obstante, la decisin se produce en el marco de un replantea-
miento de las relaciones econmicas de la regin -como se ver
ms adelante-, donde estas pudieran producir ingresos adiciona-
les que se destinasen a enfrentar las situaciones ms crticas de
pobreza.
97
Captulo III
UNASUR: Un balance
En su corta vida, los principales avances de UNASUR se han dado
en el mbito institucional, de concertacin poltica, interconexin
de la infraestructura suramericana, creacin de mecanismos de
fnanciamiento regional ms autnomos y una proyeccin de en-
frentamiento de la crisis.
1. mbito institucional
UNASUR ha buscado perfeccionar su estructura institucional me-
diante la creacin de consejos para atender los temas de la agen-
da prioritaria. Hasta el momento se han creado ocho Consejos
Suramericanos
54
, adicionales al Consejo Energtico:
Consejo de Defensa Suramericano: conformado como una ins-
tancia de consulta, cooperacin y coordinacin, que funciona
bajo los principios y propsitos de la Carta de Naciones Unidas
y de la Carta de la Organizacin de Estados Americanos. Su ob-
jetivo general es consolidar a Suramrica como una zona de paz,
servir de base para la estabilidad democrtica y el desarrollo
54 Al cierre de este trabajo se haca pblica la creacin de un Consejo Electoral du-
rante la reunin extraordinaria de cancilleres celebrada el 24 de agosto de 2011 en
Buenos Aires, con lo que seran 9 consejos.
98
UNASUR: Proceso y Propuesta
integral de los pueblos, y contribuir a la paz mundial. Durante
la Primera Reunin (Santiago de Chile, 9-10 de marzo de 2009),
logra consensuar medidas de corto y mediano plazo para mate-
rializar el cumplimiento de sus objetivos, lo que a su vez permi-
tir profundizar las acciones en poltica de defensa, cooperacin
militar, acciones humanitarias, operaciones de paz, formacin y
capacitacin, que constituyen los pilares de dos planes de accin,
los correspondientes a 2009-2010 y 2010-2011.
Entre otras medidas, cabe mencionar las referidas a la creacin
de una red para intercambiar informacin sobre polticas de de-
fensa; organizar un seminario sobre modernizacin de los Minis-
terios de Defensa; compartir y dar transparencia a la informacin
sobre gastos e indicadores econmicos de la defensa; propiciar la
defnicin de enfoques conceptuales; identifcar los factores de
riesgo y amenazas que puedan afectar la paz regional y mundial;
crear un mecanismo para contribuir a la articulacin de posicio-
nes conjuntas de la regin en foros multilaterales sobre defensa;
proponer el establecimiento de un mecanismo de consulta, infor-
macin y evaluacin inmediata ante situaciones de riesgo para
la paz en Suramrica; planifcar un ejercicio de asistencia en caso
de catstrofes o desastres naturales; organizar una conferencia
sobre lecciones aprendidas en operaciones de paz, tanto en el
mbito interno como multilateral; elaborar un inventario de las
capacidades de defensa que los pases ofrecen para apoyar las
acciones humanitarias; acometer la elaboracin de un diagns-
tico de la industria de defensa en los pases miembros identif-
cando capacidades y reas de asociacin estratgicas, para pro-
mover la complementariedad, la investigacin y la transferencia
tecnolgica; promover iniciativas bilaterales y multilaterales de
cooperacin y produccin de la industria para la defensa en el
marco de las naciones integrantes de este consejo; crear una red
suramericana de capacitacin y formacin en defensa, que per-
mita el intercambio de experiencias y el desarrollo de programas
conjuntos; proponer programas de intercambio docente y estu-
diantil, homologacin, evaluacin y acreditacin de estudios, re-
conocimiento de ttulos y becas entre las instituciones existentes,
99
en materias de defensa; constituir y poner en funcionamiento el
Centro Suramericano de Estudios Estratgicos de Defensa, etc.
55
La creacin de este Consejo es bien signifcativa, ya que su im-
pulso se produce al calor de la activacin de la IV Flota de Esta-
dos Unidos en la costa atlntica, lo cual ha sido interpretado por
algunos gobiernos del rea como una amenaza potencial dirigi-
da a controlar los recursos estratgicos localizados en la regin,
especialmente las cuencas petroleras del llamado Pre-Sal frente a
las costas brasileas y los recursos de la Amazona. En otro senti-
do, su creacin llama la atencin cuando en los Tratados de Libre
Comercio y otras iniciativas se ha incluido por parte de Estados
Unidos el tema de la seguridad concebida en una dimensin am-
plia, que contempla la garanta de suministros de recursos a la
economa estadounidense, como establece la Alianza para la Se-
guridad y Prosperidad de Amrica del Norte (ASPAN).
No obstante, el avance que esto signifca ha sido un paso no
exento de contradicciones al interior de la UNASUR, en espe-
cial con Colombia, a tenor con la frma del convenio de ese pas
con Estados Unidos para la instalacin de siete bases militares.
Esta tensin se pone de manifesto antes y durante la Cumbre
de UNASUR celebrada en San Carlos de Bariloche en agosto del
2009, ya que no se logra una declaracin de rechazo al estableci-
miento de las referidas bases en Colombia, sino una frmula de
compromiso en la que uno de los puntos de la Declaracin sea-
la: Reafrmar que la presencia de fuerzas militares extranjeras
no puede, con sus medios y recursos vinculados a objetivos pro-
pios, amenazar la soberana e integridad de cualquier nacin su-
ramericana y, en consecuencia, la paz y seguridad de la regin.
56
55 El 26 de mayo 2011, UNASUR inaugura en Buenos Aires su Centro de Estudios
Estratgicos de la Defensa (CEED), como espacio de investigacin acadmica per-
manente en materia de defensa y seguridad.
56 Acuerdo UNASUR, Cumbre Bariloche, 28 de agosto de 2009, en internet: http://
[Link]/entrada/acuerdo_UNASUR_cumbre_bariloche-[Link],
fecha de consulta: junio de 2010
100
UNASUR: Proceso y Propuesta
Tampoco se alcanza el consenso para convocar desde UNASUR
a la administracin estadounidense a explicar la naturaleza del
acuerdo con Colombia.
A pesar de las diferencias en las posiciones sobre el tema que los
congreg, esta reunin se esforz por proyectar una imagen de
unidad al interior de UNASUR y evitar que las opiniones diver-
gentes derivaran en una posible retirada de Colombia del en-
cuentro, lo que constituira una seal de fractura no conveniente
a la imagen del organismo.
Ms all de las diferencias que han aforado en el marco del CDS
57
,
resultantes de las diferentes lgicas polticas reunidas en ese gru-
po, no puede negarse la coherencia que ha guiado las proyeccio-
nes de este Consejo tanto en trminos de concepcin terica como
en su proyecto de acciones prcticas en temas medulares referidos
al desarrollo de una concepcin regional estratgica propia, una
tarea a la que contribuir el recin creado Centro de Estudios Es-
tratgicos de la Defensa de UNASUR (CEED-UNASUR).
De especial signifcacin es la decisin de incluir, en el plan de
accin de 2012, la proteccin de la biodiversidad y de los recur-
sos naturales estratgicos, lo que muestra una lectura geopol-
tica del complejo entramado de intereses que, a nivel global, se
mueve en torno a esos recursos. Como novedosa merece ser re-
saltada la intencin de abordar la defensa desde una perspectiva
multicultural, lo que implica un reconocimiento a la diversidad
de enfoques y actores que involucran estos temas y el papel de
la mujer en la defensa, etc. Algunas tareas planteadas al CDS
apuntan a su reconocimiento como interlocutor internacional; de
57 Para ampliar sobre los enfoques diferentes en torno a la creacin del CDS ver el
libro preparado por el Grupo de Trabajo del Consejo de Defenda Suramericano
y el Ministerio de Defensa de Chile y el titulado: Consejo de Defensa Surame-
ricano. Crnicas de su gestacin, julio de 2009, en internet: [Link]
[Link], fecha de consulta: junio de 2011
101
igual manera resulta interesante el que el CDS se haya propuesto
una proyeccin estratgica y no una estrictamente defensiva.
Consejo Suramericano de Salud: cuyo propsito es construir un
espacio de integracin en materia de salud, incorporando los es-
fuerzos y logros de otros mecanismos de integracin regional y
promoviendo polticas comunes y actividades coordinadas entre
los pases de la UNASUR. En este organismo tambin se aprueba
un Plan de Trabajo para la Agenda Suramericana de Salud que
contempla: un escudo epidemiolgico, el desarrollo de sistemas
universales que garanticen el derecho a la salud, el acceso a me-
dicamentos y el desarrollo de recursos humanos en este mbito.
Durante la primera reunin de ste se defnen sus atribuciones,
as como los objetivos de la Agenda Suramericana de Salud y
se constituyeron los Grupos Tcnicos sobre Escudo Epidemio-
lgico, Desarrollo de los Sistemas de Salud Universales, Acceso
Universal a Medicamentos, y Desarrollo y Gestin de Recursos
Humanos en Salud.
Adems de los dos consejos mencionados, en la III Cumbre Or-
dinaria de Jefas y Jefes de Estados y Gobiernos de UNASUR ce-
lebrada en Quito, en agosto de 2009, se crean los Consejos Su-
ramericanos de: Lucha contra el Narcotrfco; Infraestructura y
Planeamiento (COSIPLAN); Desarrollo Social; Educacin, Cultu-
ra, Ciencia, Tecnologa e Innovacin (COSECCTI); y en 2011, el de
Economa y Finanzas.
Si bien se reitera el compromiso con la integracin energtica re-
gional, lo cierto es que las iniciativas de carcter multilateral no
han avanzado, y en esta rea han sido ms prolferas las iniciati-
vas de carcter bilateral.
Como un avance institucional puede considerarse tambin el
compromiso de constituir un Parlamento Suramericano para lo
cual ya se han efectuado las reuniones iniciales.
102
UNASUR: Proceso y Propuesta
2. Concertacin poltica
Esta constituye una de las reas destacadas en el ms reciente
desempeo de UNASUR. El grupo ha llegado a visibilizar sus po-
siciones basadas en el consenso sobre temas que afectan de una
u otra manera a la regin suramericana y latinoamericana, en ge-
neral. En este sentido, merecen destacarse las acciones dirigidas
a apoyar la preservacin del orden democrtico y constitucional
en uno de sus pases miembros: Bolivia. Los intentos separatis-
tas y desestabilizadores en esa nacin suramericana motivaron la
realizacin de una Cumbre Extraordinaria de las Jefas y Jefes de
Estado y Gobierno de la regin en la cual expresan su respaldo
al gobierno constitucional de Bolivia, al tiempo que establecen
el rechazo y no reconocimiento de cualquier intento de golpe ci-
vil, de ruptura del orden institucional o de acciones que puedan
poner en riesgo la integridad territorial de esa nacin. El cncla-
ve condena el ataque a instalaciones gubernamentales y exige la
devolucin de las mismas como condicin para el inicio de un
proceso de dilogo. Igualmente, condena la masacre ocurrida en
el Departamento de Pando y crea una Comisin de UNASUR para
investigar los hechos y formular recomendaciones. Adems, se
conforman dos comisiones para atender la situacin: una Co-
misin coordinada por la Presidencia Pro Tmpore (Chile) para
acompaar los trabajos de una mesa de dilogo conducida por
el gobierno de Bolivia y otra de apoyo y asistencia al gobierno
de Bolivia en funcin de sus requerimientos. La Comisin de la
UNASUR para el esclarecimiento de los hechos de Pando elabora
un informe que es considerado como una importante contribu-
cin de la UNASUR al Estado de Derecho, a la justicia y a la supe-
racin de la impunidad en la regin. Posteriormente, ante los su-
cesos en Ecuador
58
este organismo da una contundente respuesta
58 El 30 de septiembre 2010 se produce una sublevacin de la polica en Ecuador
con el carcter de asonada golpista. El Presidente Correa estuvo secuestrado en
el Hospital de la Polica durante varias horas y tuvo que ser rescatado mediante
una accin de las fuerzas militares.
103
de apoyo al orden constitucional. Sin duda, la respuesta regional
frente a los sucesos en Bolivia y Ecuador constituye una de las
experiencias ms positivas de las proyecciones de UNASUR.
Tambin fue objeto de consenso poltico y pronunciamiento p-
blico de UNASUR el apoyo a la soberana de Argentina sobre Las
Malvinas, alentando a los gobiernos involucrados en el confic-
to a retomar el camino de las negociaciones a fn de encontrar
una solucin, justa, pacfca y defnitiva a la disputa de soberana
sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur
y los espacios martimos circundantes, de conformidad con las
resoluciones y declaraciones de la Asamblea General, del Comit
Especial de Descolonizacin y de la Organizacin de los Estados
Americanos.
Otras circunstancias que concitaron la expresin deliberada de
los gobiernos suramericanos fueron dos iniciativas del Parlamen-
to Europeo: la llamada Directiva de Retorno y la propuesta de
Directiva por la que se establecen sanciones a los empleadores
de residentes ilegales nacionales de terceros pases.
59
En esta
oportunidad, la UNASUR exige un trato justo y humanitario para
todos sus nacionales en la Unin Europea y rechaza cualquier in-
tento de criminalizacin de los migrantes que pueda implicar la
aplicacin de la segunda normativa mencionada, haciendo valer
los derechos humanos, entre los cuales est el de la libre mo-
vilidad, garantizados por diversos instrumentos internacionales
suscritos tanto por los Estados suramericanos como europeos.
Con vistas a una solucin negociada a estas fricciones, UNASUR
exhort a un dilogo con la Unin Europea (UE).
59 Segn la Directiva de Retorno, aprobada en junio de 2008, los Estados miembros
de la UE debern legalizar a los inmigrantes o pedirles que se vayan, pudiendo
recluirles en centros de retencin por un periodo de hasta 6 meses. La segunda
Directiva, aprobada posteriormente en febrero 2009, sanciona a los empleadores
o empleadoras que contraten a inmigrantes en situacin de ilegalidad, evitando
las cargas sociales; mas no ofrece al o a la inmigrante la posibilidad de regularizar
su situacin.
104
UNASUR: Proceso y Propuesta
El golpe de Estado en Honduras tambin fue objeto de rechazo
por parte de UNASUR y la exigencia del retorno incondicional del
depuesto presidente Manuel Zelaya hace parte de la demanda
internacional del grupo.
3. Infraestructura
Probablemente esta sea el rea donde son ms visibles los avances,
quizs porque ha sido un rea prioritaria incluso antes del naci-
miento de la CSN y de la UNASUR, que ha contado con el apoyo
tanto de los gobiernos como del sector privado de la mayor par-
te de los pases miembros y de instituciones fnancieras. Adems,
debe agregarse que en esta rea se ha trabajado con una visin
prospectiva y un nivel de coherencia que no se ha manifestado en
otras reas. Sin embargo, ha sido tambin foco de cuestionamien-
tos desde los movimientos sociales y otros sectores de la sociedad
civil que impugnan los costos ambientales, econmicos y sociales
de los proyectos que se desarrollan bajo la IIRSA.
Una complejidad adicional en relacin a la infraestructura trans-
fronteriza son los riesgos asociados a cambios polticos, por lo
que los acuerdos de integracin brindan cierta proteccin frente
a aquellos.
En este aspecto afora una contradiccin, como se ha sealado en
otras partes de este trabajo, entre la necesidad de desarrollar la
infraestructura como una condicin necesaria de la integracin
de los pueblos -y por tanto, el apoyo que requeriran las obras en
ese sentido-, y el tipo de obras que se desarrollan bajo la IIRSA, di-
rigidas la mayor parte de ellas a favorecer la consolidacin de la
regin como una economa de enclave (que, en muchos casos, se
emprenden sin haber efectuado sufcientes estudios del impacto
ambiental y social que tendran).
105
El tema de la infraestructura -al pensar las alternativas al desa-
rrollo desde la sostenibilidad-se encuentra entre los contenidos
controversiales junto al de la necesidad de la industrializacin.
En el rea de infraestructura se han producido estudios crticos
sobre las acciones que se ejecutan bajo la perspectiva producti-
vista, pero no integran propuestas que den una respuesta real al
problema existente en ese campo. No obstante, es un dato factual
que, frente a los propsitos que se ha planteado la UNASUR -con-
siderndola desde su gnesis-, uno de los principales obstculos
para alcanzar sus objetivos radica en el estado de la infraestruc-
tura suramericana.
Existen varios estudios realizados por instituciones internacio-
nales (Banco Mundial, CEPAL, BID, CAF y otros) que evalan el
estado de la infraestructura suramericana, la comparan con otras
regiones y calculan el impacto econmico de esa situacin. Di-
chos estudios arrojan que los costos logsticos de Amrica Latina
y el Caribe representan entre 18 y 45%, mientras que en los pases
de la OCDE representan 9-10% del PIB
60
, segn la fuente citada;
con una reduccin del 10% en los costos de transporte, las ex-
portaciones intralatinoamericanas podran aumentar un 21%
en
relacin a su monto de 2008
61
. Debe tenerse en cuenta que las in-
versiones en infraestructura fueron de las ms afectadas por las
polticas implementadas en los aos 90, lo que produjo un retra-
so relativo notorio en este indicador en relacin a otras regiones,
as, Amrica del Sur es la regin del mundo con menor cantidad
de carreteras pavimentadas en relacin al total de carreteras y
con menos carreteras en relacin al territorio.
62
60 Datos citados en: SELA: Infraestructura Fsica para la Integracin en Amrica Latina
y el Caribe, Secretara Permanente del SELA, SP/ Di N 09-11, Caracas, Venezuela,
junio de 2011
61 Id.
62 Cfr. CEPAL-UNASUR, UNASUR un espacio de desarrollo y cooperacin por cons-
truir, CEPAL, Santiago de Chile, mayo de 2011
106
UNASUR: Proceso y Propuesta
La evaluacin que se ofrece en este trabajo sobre el avance se
refere a los trminos en que se plante el proyecto, y no a lo que
se estima deseable para la regin. En este sentido, debe anotarse
que la IIRSA se autosugiere como un nuevo paradigma de ges-
tin de proyectos que, a pesar del impacto que tiene, no slo en
el diseo de sociedad que se pretende impulsar, sino en los eco-
sistemas regionales, no requiere ratifcacin de los parlamentos,
lo cual explica tambin el porqu de sus avances en los primeros
niveles de aprobacin sin obstculos legislativos. Adems, las
propuestas se presentan dentro de un sistema categorial nuevo,
supuestamente compartido y aparentemente despolitizado.
La IIRSA puede ser defnida como un sistema de proyectos de
infraestructura fsica en las reas de transporte, energa y teleco-
municaciones, que por involucrar a los doce pases suramerica-
nos es de carcter multinacional y por la diversidad de obras es
multisectorial.
La IIRSA identifc diez Ejes de Integracin y Desarrollo (EID)
63
que cubren el continente suramericano, con nfasis en las franjas
horizontales que conectan el Atlntico con el Pacfco. Los EID son
un pilar de la IIRSA, el segundo lo son los procesos de integracin
sectorial, que abarca los siguientes mbitos: sistemas operativos
de transporte martimo, areo y multimodal, la facilitacin de
pasos de frontera, tecnologa de la informacin y las comunica-
ciones, marcos normativos de mercados energticos regionales e
instrumentos fnancieros.
63 Por Eje de Integracin y Desarrollo debe entenderse una franja territorial multi-
nacional identifcada sobre la base de los fujos econmicos actuales y potencia-
les; en cada eje se establecen los servicios de infraestructura necesarios para desa-
rrollar el potencial econmico de ese territorio, a partir de los cuales se aprueban
los proyectos.
107
Tabla 7. Nmero de proyectos por EID y su distribucin por sector
2010
EID/Pases Proyectos
Proyectos
Transporte
Proyectos
Energa
Proyectos
Comunica-
ciones
Eje Andino (Bolivia, Co-
lombia, Ecuador, Per y
Venezuela)
64 49 13 2
Eje del Amazonas (Co-
lombia, Ecuador, Per,
Brasil)
58 51 6 1
Eje de Capricornio (Chi-
le, Argentina, Paraguay,
Brasil)
72 68 4 0
Eje del Escudo Guaya-
ns (Venezuela-Brasil-
Guyana-Surinam)
25 18 6 1
Eje de la Hidrova Para-
guay-Paran (Paraguay,
Argentina, Uruguay, Bra-
sil, Bolivia)
95 85 7 3
Eje Interocenico Central
(Bolivia, Brasil, Chile, Pa-
raguay y Per)
55 51 2 2
Eje MERCOSUR-Chile
(Chile, Argentina, Uru-
guay, Brasil)
107 90 17 0
Eje Per-Brasil-Bolivia 23 17 6 0
Eje del Sur (Argentina,
Chile)
27 24 3 0
Eje Andino del Sur (Chile,
Argentina)
- - - -
TOTAL 524 451 64 9
Fuente: elaborada por las autoras, basada en informaciones varias del sitio web de la IIRSA y en
Resumen de la Cartera IIRSA, enero de 2011, en Internet: [Link]
Documentos%20PDF/bpd_resumen_cartera_0111.pdf, fecha de consulta: agosto de 2011
108
UNASUR: Proceso y Propuesta
El mayor nmero de proyectos se concentra en el sector de trans-
portes (451 de 524, para un 86% de la Cartera de Proyectos del
IIRSA) lo cual resulta lgico teniendo en cuenta la prioridad co-
mercial para UNASUR en los inicios de su concepcin, cuando
cobr forma la IIRSA.
Los principales fnancistas de estos proyectos son el BID, la CAF,
FONPLATA, y el Banco Nacional de Desarrollo Econmico y Social
(BNDES) de Brasil, quien aporta fondos para el fnanciamiento de
obras de infraestructura en el exterior asociadas a la contratacin
de servicios e insumos suministrados por empresas brasileas.
De manera rpida y operativa, a fnes de 2004 se aprob la Agenda
de Implementacin Consensuada (AIC) 2005-2010, la cual defni
31 proyectos estratgicos prioritarios, de los cuales, segn la infor-
macin disponible al momento de concluir este trabajo, ya haban
sido concluidos dos: el puente sobre el Ro Acre (Per, Brasil y
Bolivia) y el puente sobre el Ro Takutu (Escudo Guyans).
Aunque en la evaluacin que se realiza desde la propia IIRSA so-
bre la marcha de la AIC 2005-2010 se plantea un bajo nivel de
cumplimiento si se considera la fecha de cierre el ao 2010; algu-
nos atrasos se deben a demoras en las precisiones de los momen-
tos iniciales y otros estn relacionados con trabas burocrticas
imprevistas, o cambios en la defnicin del proyecto.
64
Si se mira
el avance de la AIC, desde la ptica de cmo esos proyectos han
transitado de la fase de perfl a la de pre-ejecucin, ejecucin y
conclusin, ello arrojara que a mediados del ao 2010 el 68% de
los 31 proyectos estaban en ejecucin o concluidos
65
. Si se consi-
deran todos los proyectos (524) en enero de 2011 se haba con-
cluido 53 proyectos
66
, que representan el 10%.
64 IIRSA: Agenda de Implementacin Consensuada 2005-2010. Informe de Evolu-
cin-Julio de 2010, en internet: [Link] fecha de consulta: agosto
de 2011
65 Id.
66 Resumen de la Cartera IIRSA- Actualizado a enero de 2011, en internet: http://
[Link]/BancoMedios/Documentos%20PDF/bpd_resumen_carte-
ra_0111.pdf, fecha de consulta: agosto de 2011
109
Paralelamente al avance de la ejecucin de los proyectos de la
IIRSA, ha crecido la resistencia ante el desarrollo de obras diri-
gidas a profundizar un modelo de crecimiento basado en la so-
breexplotacin de los recursos y que agudiza la vulnerabilidad
ambiental de zonas de una rica biodiversidad. Vale resaltar que,
en muchas ocasiones, la emergencia de esta resistencia ocurre
despus de que estos proyectos estn en marcha debido a que no
existen canales de informacin de los proyectos en su integridad
y la propaganda est dirigida a crear expectativas sobre los bene-
fcios de las obras.
Desde los movimientos sociales, el nivel de coordinacin re-
gional para la realizacin de evaluaciones fundamentadas que
permitiran sustentar un debate serio e integrador sobre el tema
y desarrollar acciones coordinadas en el mbito regional no ha
alcanzado el nivel de otros temas, como ocurri con el ALCA y
los TLC. Tampoco se cuenta con estudios sobre la distribucin de
costos y benefcios de este proyecto entre los pases participantes
desde una perspectiva crtica.
Resulta claro que los proyectos que han tenido garantizado el
fnanciamiento -a pesar de que los costos reales han sobrepasa-
do los inicialmente calculados- y han logrado un mayor nivel
de materializacin, han sido los de la IIRSA, especialmente aque-
llos que involucran a Brasil, uno de los pases ms interesados y
benefciado en el proyecto. A ese pas, los proyectos de la IIRSA
le facilitan el acceso a otros mercados suramericanos que tienen
una participacin creciente en el comercio brasileo con determi-
nado nivel de proteccin, en mercados donde sus productos son
competitivos frente a los restantes de la regin; paralelamente,
le permite alcanzar una economa de escala para la produccin
de algunas empresas para las cuales el MERCOSUR ya queda pe-
queo. Adems, les proporcionan contratos a grandes empresas
brasileas y encaminan la solucin del acceso a los puertos del
Pacfco, con lo cual se abarataran sus costos de operacin en el
comercio con los pases asiticos.
110
UNASUR: Proceso y Propuesta
Esta rea dentro de la UNASUR merece ser objeto de un anlisis
ms integral porque, si bien existe una clara conciencia del pobre
desarrollo de la infraestructura latinoamericana, no hay claridad
de cules obras son sostenibles desde el punto de vista econmi-
co, social y ambiental, lo que en ltima instancia est asociado al
modelo de sociedad que se quiere construir. Se trata de un debate
subyacente, pero obviamente pospuesto.
4. Mecanismos fnancieros regionales
En esta dimensin tan importante de la integracin, la iniciativa
ms relevante es la emergencia del Banco del Sur.
Desde hace varios aos, el presidente venezolano, Hugo Chvez,
ha venido planteando en diversos foros la idea de repatriar una
parte de las reservas internacionales de los pases latinoamerica-
nos depositadas en los bancos de los pases del llamado Norte, y
colocarlas en funcin del desarrollo y de la eliminacin de la po-
breza, apuntando al establecimiento de una nueva arquitectura
fnanciera regional, de la cual el Banco del Sur sera parte.
4.1 Aspectos relevantes del Convenio Constitutivo del Ban-
co del Sur
El Convenio Constitutivo del Banco del Sur ratifca las direc-
ciones estratgicas que determinaron su creacin y establece las
normas de funcionamiento referidas a las formas concretas de
operacin. El documento reconoce como objeto social del Banco
fnanciar el desarrollo econmico, social y ambiental de los pa-
ses miembros en forma equilibrada y estable, haciendo uso del
ahorro intra y extrarregional; fortalecer la integracin; reducir las
asimetras y promover la distribucin equitativa de inversiones
entre los pases miembros.
67
67 Convenio Constitutivo del Banco del Sur, 26 de septiembre de 2009.
111
En cuanto al mbito espacial en que desarrollar sus funciones el
Banco del Sur, el Convenio Constitutivo precisa que slo sern
benefciarios de la asistencia crediticia los pases miembros, y los
proyectos a los que se destine dicho fnanciamiento debern eje-
cutarse exclusivamente en el territorio de UNASUR.
4.2 Funciones del Banco del Sur
- Financiar a entidades estatales o autnomas, empresas mix-
tas, empresas privadas, cooperativas, empresas asociativas
y comunitarias, de los pases miembros. En la evaluacin de
cada proyecto se tendr en cuenta sus potenciales impactos
en la consecucin de la soberana alimentaria, energtica, de
la salud, de los recursos naturales y del conocimiento. Para
ello, los pases miembros debern manifestar explcitamente
su consentimiento para que los proyectos sean elegibles.
- Promover y facilitar -por solicitud de los pases miembros-
asistencia tcnica para la preparacin y ejecucin de planes,
programas y proyectos de desarrollo, identifcacin de pro-
gramas de inversin, el estudio de prioridades y la formu-
lacin de propuestas sobre proyectos especfcos, sean estos
nacionales, regionales o de complementacin y cooperacin.
- Otorgar fanzas, avales y otras garantas al fnanciamiento de
proyectos que promuevan el desarrollo productivo, econmi-
co fnanciero y social de los pases miembros.
- Emitir bonos y otros ttulos de valor para el fnanciamiento
de sus actividades crediticias. Tambin estar autorizado para
la titularizacin de activos y captacin de recursos bajo cual-
quier modalidad fnanciera.
- Actuar como agente colocador de ttulos emitidos por los pa-
ses miembros.
112
UNASUR: Proceso y Propuesta
- Prestar servicios de administracin de carteras, organizar,
constituir y administrar fdeicomisos, ejercer mandatos, ac-
tuar como comisionista y custodio de ttulos de valor, prestar
funciones de tesorera a organismos gubernamentales, inter-
gubernamentales e internacionales, empresas pblicas y pri-
vadas, y efectuar cualquier operacin fduciaria.
- Crear y administrar un fondo especial de solidaridad social
para el fnanciamiento de proyectos sociales de carcter reem-
bolsable y no reembolsable.
- Crear un fondo especial de emergencia para la asistencia fren-
te a desastres naturales mediante carteras de fnanciamiento
reembolsable y no reembolsable
68
.
- Favorecer el proceso de integracin suramericano mediante
el desarrollo de un sistema monetario regional, el incremen-
to del comercio intra y extrarregional, el ahorro interno de la
regin, as como por la creacin de fondos de fnanciamiento
para el desarrollo regional.
Los proyectos priorizados para ser fnanciados por el Banco son
los relacionados con:
- El desarrollo en sectores clave de la economa, orientados a
mejorar la competitividad, el desarrollo cientfco tecnolgico,
la infraestructura, la generacin y suministro de servicios, la
complementariedad productiva intrarregional, las operacio-
nes que agreguen valor a las materias primas producidas y
explotadas en los pases de la regin.
68 Segn la letra del Convenio Constitutivo para la constitucin del fondo especial
de emergencia y del fondo especial de solidaridad social el Banco Social no podr
utilizar su capital integrado, ni el Fondo Estatutario de Reserva resultante de las
utilidades generadas por las Acciones Clase A y B, que no son repartidas entre los
Estados Nacionales titulares de las mismas. De igual manera, se consigna que las
operaciones de esos dos fondos se regirn por una contabilidad especfca.
113
- El desarrollo en sectores sociales como la salud, la educacin,
la seguridad social, el desarrollo comunitario, la economa
social, la promocin de la democracia participativa y prota-
gnica, la cultura, los deportes, los proyectos orientados a la
lucha contra la pobreza y la exclusin social, as como otros
dirigidos a mejorar la calidad de vida y a la proteccin del
medio ambiente.
- Los de adecuacin, expansin e interconexin de la infraes-
tructura regional, y los dirigidos a la creacin y expansin de
cadenas productivas regionales.
- Los orientados a reducir las asimetras entre los pases miem-
bros, tomando en consideracin las necesidades de los pases
de menor desarrollo relativo.
Si bien no han trascendido los detalles de las posiciones susten-
tadas por los representantes de los diferentes pases durante los
debates que precedieron a la concepcin fnal aceptada por sus
miembros en el Convenio Constitutivo, s constan referencias
sobre la existencia de diferentes enfoques en la manera de con-
cebir el Banco del Sur. Tomando las posiciones extremas dentro
de este debate, una se sustentaba en los tradicionales criterios
mercantiles de funcionamiento de la banca, basados en criterios
de rentabilidad y poder decisorio determinado por los aportes;
mientras la otra posicin se inclinaba a incluir criterios de solida-
ridad y tratamiento diferenciado, relativizando en cierto modo
los criterios de rentabilidad, lo que se hizo visible en la demanda
de acceso a fnanciamiento no reembolsable. A todas luces, en el
Convenio Constitutivo se lleg a una solucin de compromiso
entre las dos posiciones, lo que se evidencia en la inclusin den-
tro de las funciones del Banco de la creacin de los dos fondos
especiales a los que se hizo referencia en prrafos anteriores, en
los que se admite la no reembolsabilidad de algunos de los re-
cursos otorgados al amparo de esos fondos. No obstante, se deja
sentado tambin que los mismos tienen que ser el resultado de
la captacin de recursos adicionales a los estatutarios del Banco.
114
UNASUR: Proceso y Propuesta
4.3 Formacin y distribucin de los recursos fnancieros en
el Banco del Sur
Para su funcionamiento, el Banco contar con un Capital Auto-
rizado de 20 mil millones de dlares, representado por 20 000
Acciones Ordinarias nominativas con un valor nominal de un
milln de dlares cada una. El Capital Suscrito (es la parte del
Capital Autorizado que los miembros se comprometen a aportar
en una fecha determinada) es de 7 mil millones de dlares, repre-
sentado por 7 mil acciones ordinarias nominativas.
69
El capital del Banco se divide en: Acciones Clase A, de las que
podrn ser titulares los Estados Nacionales que integran UNA-
SUR; Acciones Clase B, de las que podrn ser titulares los Estados
Nacionales que no son miembros de UNASUR; Acciones Clase C,
de las que podrn ser titulares los Bancos Centrales, entidades
fnancieras pblicas, mixtas o semipblicas (aquellas donde el
Estado tenga una participacin accionaria mayor al 50% del ca-
pital), y organismos multilaterales de crdito.
Los pases fundadores del Banco del Sur suscribirn Acciones Cla-
se A por 7 mil millones de dlares, los restantes pases de UNASUR,
en la medida que se incorporen al Banco, podrn suscribir Accio-
nes Clase A por un monto de hasta 3 mil millones de dlares.
Si se quiere tener una idea de lo que signifcan estas cantidades,
puede decirse que tanto el capital suscrito de 7 mil millones de
dlares como el autorizado, de 20 mil millones de dlares del
Banco del Sur, duplican las respectivas partidas de la CAF. Las
diferencias son relevantes si se tiene en cuenta que en la CAF par-
ticipan 18 pases de dentro y fuera de la regin, de manera que en
el mbito fnanciero latinoamericano este solo es superado por el
BNDES de Brasil.
70
69 Acciones Ordinarias: son las fracciones en las que se divide el Capital del Banco, ellas
a su vez se subdividen en Acciones Clase A, Acciones Clase B y Acciones Clase C
70 Ugarteche, Oscar, Se frm Convenio Constitutivo de Banco del Sur, en ALAI, 29 de
septiembre de 2009, en internet: [Link] fecha de con-
sulta: mayo de 2010
115
Para la realizacin de sus aportes fnancieros, los pases funda-
dores disponen de tiempos diferentes atendiendo a su nivel de
solvencia econmica. As, Argentina, Brasil y Venezuela debern
depositar al menos el 20% del Capital Suscrito que le correspon-
de, un ao despus de la entrada en vigencia del Convenio, o
si ya este estuviera vigente, un ao despus de que el pas lo
ratifc; el 80% restante se har efectivo en cuatro cuotas anuales,
iguales y consecutivas. Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay,
aportarn no menos del 10% de su participacin en el Capital
Suscrito en el plazo de un ao, y el 90% restante en nueve cuo-
tas anuales, iguales y consecutivas, existiendo la opcin de que
cualquiera de los pases aceleren estos depsitos segn sus po-
sibilidades. De igual manera, estos cuatro pases podrn acceder
a prstamos del Banco por un monto equivalente a 8 veces el
Capital Suscrito que cada uno haya aportado, mientras los tres
mayores contribuyentes podrn obtenerlos por un monto equi-
valente a 4 veces el Capital Suscrito.
Las franjas defnidas para los aportes correspondientes al Capital
Suscrito son las que se refejan en la siguiente tabla:
Tabla 8. Franjas de aportes al capital suscrito
por pases
Franja Pas
Monto
(millones de USD)
1 Argentina, Brasil y Venezuela* 2 000
2 Chile, Colombia y Per 970
3 Ecuador y Uruguay* 400
4 Bolivia y Paraguay* 100
5 Guyana y Surinam 45
TOTAL 10 000
*Signatarios del Convenio Constitutivo del Banco del Sur
Fuente: elaboracin propia.
116
UNASUR: Proceso y Propuesta
El Capital Suscrito es de 7 mil millones y no de 10 como refeja la
tabla porque no todos los miembros de UNASUR son signatarios
del Convenio Constitutivo.
En relacin a los aportes fnancieros, al cronograma para su rea-
lizacin y en la proporcin del acceso a los prstamos, se apre-
cia la intencin de dispensar un trato diferenciado a los pases
con menor desarrollo relativo, aunque lo cierto es que ninguna
de las propuestas para atenuar esas diferencias dan cuenta de la
magnitud de las existentes entre esos pases, y el Banco del Sur
no es la excepcin. Si bien proporcionalmente Bolivia, Ecuador,
Paraguay y Uruguay aparecen como favorecidos, no es posible
ignorar que Argentina, Brasil y Venezuela tendran acceso a cr-
ditos por 8 mil millones de dlares, mientras Bolivia y Paraguay,
los ms necesitados entre los signatarios del Convenio, los ten-
dran por 800 millones, de manera que los tres grandes pue-
den recibir montos 10 veces mayores que los recibidos por los
de menor desarrollo. En la prctica, la solucin de los problemas
acumulados en esos pases pasa por el monto de los recursos a
que tienen acceso, y no por la proporcionalidad. No obstante, el
slo hecho de que se concrete este tratamiento especial y dife-
renciado en formas concretas para su materializacin marca una
distancia con la flosofa neoliberal de sustituir el trato preferente
por la reciprocidad.
Las acciones Clase A de las que son titulares los Estados miem-
bros de UNASUR podrn estar integradas totalmente por dlares
estadounidenses, de no darse esta circunstancia, como mnimo
un 90% del valor nominal de cada accin se integrar en esa
moneda, de manera que el mximo admisible en moneda local
ser del 10% del valor de cada accin. En ambos casos (dlares
y moneda local), el 20% deber conformarse con capital efectivo
y el resto con capital de garanta. No obstante, si los recursos
del Banco resultaran insufcientes para responder a exigencias
fnancieras impostergables, el capital de garanta est sujeto a la
obligacin de integrarse en efectivo.
117
En la composicin monetaria del capital, llama la atencin que la
nica divisa reconocida para su formacin sea el dlar estadouni-
dense, lo cual podra estar asociado a que la mayor parte de las
reservas internacionales de sus miembros estn en esa moneda.
4.4 Los rganos de gobierno y control del Banco del Sur
Los rganos de gobierno y control que regirn el funcionamiento
del Banco son: el Consejo de Ministros, integrado por los minis-
tros de Economa, Finanzas, Hacienda o funcionario equivalen-
te; el Consejo de Administracin, formado por un representante de
cada pas, nombrado por el Consejo de Ministros a propuesta del
pas; el Directorio Ejecutivo, integrado por representantes de los
accionistas bajo el siguiente criterio: un director por cada pas
miembro, un director designado por el conjunto de los accionis-
tas titulares de Acciones B, y un director designado por los titula-
res de Acciones C, con la caracterstica de que los directores que
representen a los titulares de Acciones B y C tendrn voz, pero
no voto; el Directorio designa de entre los representantes de los
pases miembros al Presidente quien ostenta la representacin
legal del Banco y adems elige al Comit Ejecutivo, que estar in-
tegrado por el Presidente y por un mximo de tres directores, en-
tre los cuales deber haber al menos un integrante de los pases
que aporten menos capital (Bolivia, Ecuador, Guyana, Paraguay,
Surinam y Uruguay); y el Consejo de Auditora.
4.5 Banco del Sur: entre la continuidad y la ruptura
El cuestionamiento a las polticas neoliberales que fueron pre-
dominantes en la regin durante casi tres dcadas ha estado
acompaado de un incesante debate conceptual y prctico de
hasta dnde es pertinente, viable y consensual provocar ruptu-
ras con las prcticas que reproducen dependencia y desigualdad
entre las naciones. Por lo comn, cuando se habla de este tema
automticamente se identifca con las relaciones Norte-Sur, sin
embargo, las relaciones Sur-Sur no estn exentas de reproducir
118
UNASUR: Proceso y Propuesta
aunque a diferente escala- el viejo modelo de dependencia. Los
pases mayores se resisten a decidir sobre la utilizacin de recur-
sos en pie de igualdad con los ms pequeos.
Cuando en el proceso de formacin del Banco del Sur se da este
debate, se registra el asombro de muchos que idealizan las rela-
ciones entre los pases latinoamericanos a partir de los cambios
de orientacin poltica de sus gobiernos, ignorando, primero,
que los pases no son bloques monolticos y que esos gobiernos
asientan su gestin en difciles alianzas con sectores que no sus-
criben sus proyectos. Segundo, el impacto del tamao econmi-
co de las naciones en la cultura poltica de los Estados y de sus
gobernantes, en las polticas de insercin internacional y en la
construccin de las relaciones con los pases vecinos. El tamao
-histricamente- ha sido un factor importante en la capacidad de
negociacin y en las relaciones de poder. No obstante, el saldo
fnal del debate es positivo pues se instala el principio de que
cada pas representa un voto, aunque para las operaciones que
involucren ms de 70 millones de dlares se requerir contar con
el voto de 2/3 partes de los directores que representen ms del
66% del capital de las acciones A (tngase en cuenta que Argenti-
na, Brasil y Venezuela responden por el 85,7% de ellas).
Sin duda, el hecho de que una parte de las reservas internacio-
nales de los pases suramericanos se destine a una banca de de-
sarrollo regional es un paso en la reversin de la transferencia de
recursos del Sur al Norte. A ello, se puede adicionar que es una
banca donde las decisiones sobre las estrategias de capitalizacin
y el destino de los recursos se concentra en los Estados naciona-
les miembros de UNASUR.
119
5. Proyeccin en el enfrentamiento a la crisis
La UNASUR, salvo en su aporte al rediseo de la arquitectura f-
nanciera regional con el Banco del Sur, en los temas estrictamen-
te econmicos se haba manejado con bajo perfl. Lgicamente,
esta es una de las reas en la que los desencuentros eran suscep-
tibles de evidenciarse con mayor nitidez dada la diversidad y
polaridad de posiciones en relacin a los modelos econmicos,
concepciones de desarrollo, modelos de insercin internacional,
alianzas econmicas internacionales, tratamiento a los capitales
transnacionales, relaciones Estado-mercado, etc. Sin embargo, la
persistencia de los indicadores que apuntan a la incertidumbre
en torno a la salida de la crisis desatada en 2008 y las amenazas
que ello supone para la estabilidad regional propiciaron la bs-
queda de respuestas desde la regin para afrontar de manera
coordinada y concertada el actual escenario internacional signa-
do por la crisis en los principales pases desarrollados.
71
En ese contexto, y a instancias del Consejo de Jefas y Jefes de
Estado y de Gobierno, se instal el 12 de agosto de 2011 el Con-
sejo Suramericano de Economa y Finanzas; a diferencia de otros
tiempos en los que, frente a la adversidad de las crisis, se opona
el optimismo y la confanza en la capacidad de las economas
desarrolladas para jalar al resto de las economas del mun-
do, en esta oportunidad el escepticismo y la desconfanza en las
potencialidades de crecer, generar empleos y mantener niveles
de deuda sostenibles dominaron la reunin. Para hacer frente
a este difcil entorno internacional, se plante la viabilidad de
promover una nueva arquitectura fnanciera y adoptar las medi-
das pertinentes para apuntalar el desempeo macroeconmico,
fnanciero, productivo y social como va para evitar los impactos
71 Declaracin del Consejo Suramericano de Economa y Finanzas, Buenos Aires, 12
de agosto de 2011, BOLETN DE PRENSA No. 777, del Ministerio de Relaciones Ex-
teriores, Comercio e Integracin de Ecuador, en internet: [Link]
[Link]/2011/[Link], fecha de consulta: septiembre de 2011
120
UNASUR: Proceso y Propuesta
negativos en la economa regional de la volatilidad de los fujos
de capital si ocurriera un agravamiento de la crisis.
Como una idea sobresaliente en la proyeccin de la UNASUR para
enfrentar la crisis y que constituye una reorientacin de las pers-
pectivas que sustentaron los polticos y tecncratas latinoameri-
canos est el profundizar y generar espacios propios de coope-
racin, acumulacin y reproduccin econmica
72
, lo que puede
ser interpretado como una reevaluacin de las potencialidades
de la regin y de la cooperacin Sur-Sur, que haba sido total-
mente subestimada y desvalorizada por el pensamiento neoli-
beral, que slo acreditaba como econmicamente racionales las
asociaciones con pases desarrollados.
Los acuerdos tomados en la reunin del Consejo reafrman la
concepcin de la UNASUR como instancia de enfrentamiento a
la crisis:
Crear un fondo de reservas o de otros instrumentos que
cumplan la funcin de fondo anticclico. En ese mbito, se
plante la expansin del Fondo Latinoamericano de Reser-
vas (FLAR), del que son miembros varios pases del grupo:
Bolivia, Colombia, Per, Costa Rica, Ecuador, Uruguay y
Venezuela; su ampliacin implicara la entrada de Argenti-
na y Brasil, los que fortaleceran esa institucin con el sus-
tento de sus reservas.
Impulsar la utilizacin de monedas de la regin para las
operaciones comerciales entre los pases, con el consi-
guiente ahorro de divisas internacionales estimulando la
integracin. La reunin advirti, adems, que en la imple-
mentacin de mecanismos de fnanciamiento se deba te-
ner en cuenta las asimetras existentes entre los pases.
72 Id.
121
Explorar otros sistemas de compensacin y unidad de
cuenta regional para las transacciones. En tal sentido, se
recomend la reevaluacin de experiencias ya existentes
como la del Convenio de Pagos y Crditos Recprocos de
la ALADI y el anlisis de la iniciativa implementada por
los pases del ALBA, el Sistema Unitario de Compensacin
Regional del Pagos (SUCRE), con el objetivo de su posible
ampliacin.
Relanzar el Banco del Sur e invitar a los pases que no han
suscrito el convenio constitutivo a sumarse a este. Los pa-
ses suscriptores del convenio constitutivo del Banco del
Sur acuerdan acelerar su puesta en marcha.
Fortalecer la Corporacin Andina de Fomento (CAF).
Estas ideas consensuadas por los ministros de Economa y Finan-
zas de UNASUR, se mueven en torno al rescate de instituciones
e iniciativas anteriores o de la extensin del mbito geogrfco
donde ellas operan. Algunas de estas propuestas, como es el uso
de monedas locales en el comercio intrarregional, han sido nove-
dosas y osadas en su planteamiento, pero debe reconocerse que
el nivel de su utilizacin en las operaciones comerciales entre Ar-
gentina y Brasil no es signifcativo en el marco del MERCOSUR,
donde su introduccin fue lenta y para transacciones de poco
monto, etc. El Sucre, moneda de cuenta entre algunos pases del
ALBA, se introdujo rpido, pero el nmero y monto de operacio-
nes bajo ese mecanismo ha sido limitado y los principales pro-
ductos de exportacin no estn incluidos entre los autorizados
a utilizarlo. La utilizacin de este tipo de instrumentos en una
escala ms amplia puede ser un estmulo a la integracin pro-
ductiva y al fomento de cadenas de valor regionales.
El tema de la convergencia entre MERCOSUR y la CAN est expl-
citamente propuesto, las razones para ello resultan obvias pero
aun as se evidencian problemas para ejecutarlo en un plazo in-
122
UNASUR: Proceso y Propuesta
mediato; a su vez, la situacin de Surinam y Guyana siempre ha
quedado en un nivel ms laxo. Debido a que estos dos pases
pertenecen a la CARICOM, participaran de los nuevos instru-
mentos creados?, resultara conveniente una incorporacin ms
profunda a los mecanismos de la UNASUR?, qu impacto ten-
dra para la CARICOM?, estas y otras preguntas vienen a la mente
cuando se piensa en lo acordado por el recin creado Consejo
Suramericano de Economa y Finanzas.
No obstante, esta reunin evidenci la desconfanza en que las
instituciones globales sean adecuadas para enfrentar la crisis,
frente a lo que se plantea blindar la regin desde instituciones
y soluciones propias, lo que signifca un gesto de autonoma en
el rea de las relaciones econmico-fnancieras, donde hasta el
advenimiento de la actual crisis y, la bsqueda de las solucio-
nes a los problemas econmicos, era pensada a travs del for-
talecimiento de las relaciones con los pases industrializados y
siguiendo las recomendaciones de las instituciones fnancieras
internacionales dominadas por estos. De igual manera, por pri-
mera vez en muchos aos, existe el consenso para considerar el
comercio intrarregional como un espacio para remontar la posi-
ble cada del comercio internacional; esta reevaluacin de la re-
gin tiene sentido slo si es concebida en una lgica sistmica,
en la cual se tomen en cuenta que el incremento del comercio
intrarregional, tiene sentido slo si hay una dinamizacin de las
relaciones econmicas de los pases asociadas a un crecimiento
del mercado interno, lo que a su vez supone redistribucin del
ingreso y la reduccin de la pobreza y exclusin social.
En otras partes de este trabajo se ha planteado con un criterio de
evaluacin positiva el hecho de que lo comercial no estuviera en el
centro de la atencin, por cuanto cuando esto ha ocurrido se des-
virtan otros componentes y dimensiones de la integracin que, a
la larga, pueden ser ms signifcativos que el comercio, pero eso no
signifca subestimar el papel de este en un proceso de integracin.
Una caracterstica del comercio entre los pases latinoamericanos
123
es su carcter procclico, por eso llama la atencin la proyeccin
del Consejo Suramericano de Economa y Finanzas.
Como puede apreciarse en el grfco, existen espacios potencia-
les de comercio intra-UNASUR:
Grfco 7. Destino de las exportaciones totales de UNASUR
en % del total: 2007-2009
Fuente: CEPAL-UNASUR, UNASUR un espacio de desarrollo y cooperacin por construir, CEPAL,
Santiago de Chile, mayo de 2011
En 2009, Paraguay y Bolivia destinaron aproximadamente el 70%
y 60% respectivamente de sus exportaciones totales
73
a los pases
de UNASUR, es decir que para esos pases ya la regin constituye
un mercado importante. Ms del 30% de las exportaciones tota-
les de Uruguay y Argentina
74
, tuvieron ese destino el citado ao,
mientras para Ecuador y Colombia represent entre el 26 y 29%
75
.
73 Fuente: CEPAL-UNASUR, UNASUR un espacio de desarrollo y cooperacin por cons-
truir, CEPAL, Santiago de Chile, mayo de 2011
74 Id.
75 Id.
124
UNASUR: Proceso y Propuesta
Este espacio puede ser particularmente importante para el co-
mercio de bienes con mayor valor agregado, ya que en las ex-
portaciones extrarregionales predominan los productos prima-
rios, lo que es particularmente visible en las destinadas a Estados
Unidos, que es el principal socio comercial para varios pases de
la regin. El incremento del comercio intra-UNASUR tambin es
deseable frente al desbalance de la estructura del comercio con
China, pas que tiende a convertirse cada vez ms en un socio co-
mercial relevante para la regin
76
, como receptor de commodities
y exportador de manufacturas.
Tabla 9. Pases UNASUR:
exportaciones intrarregionales y extrarregionales
2010
Principales
agrupaciones
de productos
Exp. Intrarregionales Exp. Extrarregionales
Mundo
Intra-
UNASUR
Resto de
Amrica
Latina y
el Caribe
Estados
Unidos
Unin
Europea
China
Resto
de
Asia
Prod.
Primarios
24,8 30,3 66,0 54,9 59,4 62,5 49,6
Manufacturas 75,2 69,7 34,0 45,1 40,6 37,5 50,4
Basadas en
recursos
naturales
20,5 29,8 15,6 26,5 30,5 22,9 26,6
Baja
tecnologa
11,6 8,3 3,7 4,6 2,0 2,8 5,3
Tecnologa
media
35,4 25,7 11,2 11,3 7,2 10,3 15,0
Alta
Tecnologa
7,7 5,9 3,5 2,7 1,0 1,6 3,6
TOTAL 100 100 100 100 100 100 100
Fuente: CEPAL-UNASUR, UNASUR un espacio de desarrollo y cooperacin por construir, Santiago
de Chile, mayo de 2011
76 Ya en el ao 2008 China era el principal destino de las exportaciones de Brasil
y Chile y segundo para las de Argentina y Per, mientras como origen de las
importaciones ocupaba la segunda posicin para Brasil, Chile, Colombia y Per.
Cfr. CEPAL: Panorama de la insercin internacional de Amrica Latina y el Caribe
2008-2009, en internet: [Link] fecha de consulta:agosto 2009
125
A diferencia de lo que ocurre con los productos primarios, cuyos
precios son muy voltiles, los de los manufacturados son ms es-
tables, por lo que garantizaran ingresos ms constantes. El inter-
cambio regional de manufacturas puede estimular la generacin
de tecnologas regionales.
Por otra parte, el comercio intrarregional es ms diversifcado
en cuanto a la cantidad de productos que el extrarregional. La
siguiente tabla muestra la cantidad de productos exportados a
diferentes destinos; en ella se evidencia la regin como el destino
donde las exportaciones suramericanas son ms diversifcadas.
Tabla 10. Suramrica y Caribe:
nmero de productos exportados a sus principales mercados
promedio 2008-2009
(Nmero de productos a 6 dgitos del Sistema Armonizado 2002)
Asia China
Amrica
Latina
y el Caribe
Estados
Unidos
Unin
Europea
Argentina 1 470 529 3 858 1 716 2 263
Bolivia 175 41 682 353 352
Brasil 2 531 1 185 3 997 2 853 3 129
Chile 874 315 3 131 1 379 1 459
Colombia 588 161 3 321 1 809 1 328
Ecuador 265 67 1 795 1 046 772
Paraguay 115 62 1 003 228 322
Per 889 248 2 914 1 737 1 579
Uruguay 285 116 1 479 437 751
Venezuela 331 114 2 095 533 912
Caribe 81 28 955 825 293
Fuente: Datos tomados de CEPAL, La Repblica Popular China y Amrica Latina y el Caribe. Hacia
una nueva fase en el vnculo econmico y comercial, Santiago de Chile, junio de 2011
126
UNASUR: Proceso y Propuesta
El 24 de agosto de 2011, en una reunin extraordinaria de los
cancilleres de la UNASUR, los ministros apoyaron las proyeccio-
nes planteadas por el nuevo Consejo, conviniendo dar prioridad
al uso de monedas locales en el intercambio regional; conformar
una banca de desarrollo regional para lo cual se acelerara el
proceso de echar a andar el Banco del Sur; fortalecer la CAF; y
coordinar el uso de las reservas. En este encuentro los cancilleres
aprobaron la constitucin de tres grupos de trabajo para crear un
fondo latinoamericano de reservas
77
, analizar los medios de pago
y compensacin internacional, y otro grupo para analizar las vas
para incrementar el comercio intrarregional y la posibilidad de
integrar cadenas productivas regionales. Estos tres grupos dis-
ponen de 60 das para entregar los resultados de sus trabajos,
que sern presentados en la prxima cumbre del organismo a
celebrarse en el ltimo trimestre de 2011.
Esta reevaluacin de la regin como potencial espacio de comer-
cio constituye un viraje en relacin a las concepciones que predo-
minaron en el ncleo de la tecnocracia de la poltica econmica
suramericana. Si bien este es un elemento que, de materializarse,
contribuira a consolidar el proceso de integracin suramericano,
nuevamente es necesario reiterar que ni la regin, ni los pases
son bloques monolticos que comparten las propuestas de los
gobiernos. Existen sectores econmicos vinculados al mercado
mundial para los cuales la regin no es una prioridad. De otra
parte, es permisible cuestionar cun slido es el asidero de estas
ideas entre las lites gubernamentales y que no se trata de una
proyeccin coyuntural exacerbada por los temores a los efectos
de una crisis cuya salida no se avizora. No obstante las limitacio-
nes y las dudas acerca de la naturaleza de este nuevo consenso,
sera polticamente imperdonable no aprovechar la oportunidad
que estos cambios abren a la conformacin de un espacio de ma-
yor autonoma regional.
77 La informacin disponible al cierre de este trabajo no precisa si ser a partir del
relanzamiento y ampliacin a los pases no miembros del FLAR ya existente o la
constitucin de un nuevo organismo.
127
6. Algunas refexiones fnales para pensar a futuro la
UNASUR
Tericamente UNASUR presenta condiciones idneas para desa-
rrollar una propuesta de integracin, porque la mayor parte de
los pases del subcontinente tienen una historia compartida, en
las luchas por su independencia y en las formas econmicas y
polticas, que desarrollaron ulteriormente como pases depen-
dientes del capital transnacional. Adems de tener una lengua
comn mayoritaria, Suramrica es uno de los espacios geogr-
fcos ms favorecidos por la naturaleza y alberga gran variedad
de recursos naturales estratgicos, cuya gestin conjunta a favor
del desarrollo regional, redundara en una utilizacin ms racio-
nal de los recursos fnancieros, de que disponen los pases por
separado, para satisfacer las necesidades del consumo y la pro-
duccin regional. La capacidad negociadora de la regin frente
a terceros se elevara sustancialmente, si los pases suramerica-
nos llegaran realmente a constituirse en un bloque unido, por
razones que trasciendan las conveniencias temporales de hacerlo
para resolver problemas sectoriales. Adicionalmente, estos pa-
ses enfrentan amenazas y retos comunes cuyo enfrentamiento
conjunto sera ms efectivo.
La riqueza natural cobijada bajo UNASUR constituye una fortale-
za para la regin, y la voluntad poltica de construir un espacio
comn puede coadyuvar a atenuar la desigual distribucin de
los recursos, a travs de polticas y acciones que garanticen un
reparto equitativo y sustentable de los benefcios derivados del
patrimonio regional. Al mismo tiempo, constituye una amenaza
dada la voracidad internacional que se ha desatado sobre las tie-
rras cultivables, las fuentes de agua potable, la biodiversidad, los
portadores energticos, etc., lo que a su vez podra ser un pilar de
la unidad regional.
La insistencia de afrmar a Amrica del Sur como una zona de
paz, presente a lo largo de todas las etapas del proceso de pen-
128
UNASUR: Proceso y Propuesta
sar y crear a UNASUR, adquiere una mayor importancia para que
los confictos internos latentes en este espacio no se conviertan
en un pretexto para la intervencin externa, de manera que aun
cuando este aspecto no es de los ms relevantes en los debates
sobre esta agrupacin, debe reconocerse esta idea como un pilar
de la seguridad regional frente al riesgo de injerencias externas.
Por otro lado, las razones objetivas a favor de la integracin se
ven relativizadas por factores externos e internos. Entre los ex-
ternos puede mencionarse la dependencia comercial, fnancie-
ra y tecnolgica de socios extrarregionales, lo que constituye la
base de la subordinacin poltica, que varios gobiernos de la re-
gin, con diferentes grados de radicalidad, han intentado paliar
a travs de consolidar y/o crear propuestas asociativas intrala-
tinoamericanas en aos recientes. En lo interno: los histricos
diferendos fronterizos acallados (o postergados y manipulados)
con intermitencias temporales se han oxigenado al calor de pers-
pectivas polticas no compartidas, entre otras cosas, en torno al
papel y prioridad de los socios de la regin en la poltica exterior
de cada uno de los pases.
Con la creacin de UNASUR podra pensarse en la intencionali-
dad de algo ms que un cambio de nombre, como un organismo
de integracin unitario que superara los esquemas bsicos origi-
narios, pero no existen indicios en polticas concretas que apun-
ten siquiera a la convergencia de los diversos procesos vigentes
en ese espacio. Persisten diferencias entre los participantes en
temas medulares, en primer lugar, porque las polticas bsicas
de los pases y sus prioridades de integracin previas no han
cambiado. En UNASUR coexisten gobiernos feles a la ortodoxia
neoliberal, con gobiernos que sustentan estrategias discursivas
antineoliberales, pero que mantienen las prcticas econmicas
de sus antecesores; gobiernos con un giro neodesarrollista, que
cuestionan los dogmas econmicos del neoliberalismo, desde las
posiciones de defensa de los agentes econmicos domsticos y
regionales en un intento de rescatar los espacios para el desarro-
129
llo de un capitalismo nacional; y otros que, a travs del ALBA, tie-
nen prcticas de cooperacin solidaria compatibles con un pro-
yecto socialista
78
. No obstante en la evolucin de esta entidad, y
especialmente al calor de la crisis que sacude al mundo desde el
ao 2008, con independencia de las posiciones polticas, existen
coincidencias en identifcar la regin como una instancia para
enfrentar la crisis, los desencuentros se producirn en torno al
referente econmico y poltico desde el cual se har.
La evolucin de UNASUR evidencia el impacto de los cambios
polticos en la orientacin de los procesos. Refeja cmo procesos
que nacen acotados por los intereses de los que la impulsan, pue-
den ampliar su proyeccin hacia nuevos temas en benefcio del
desarrollo de los pueblos y de una integracin ms autnoma de
los centros de poder mundial, a partir de una voluntad poltica
compartida y la capacidad de promover acciones conjuntas en
esa direccin. De igual forma, muestra un mayor protagonismo
de los pases donde se han producido los procesos polticos de
cambio en trminos de su capacidad propositiva regional y de
su contribucin con nuevos enfoques. Si en sus inicios la mayor
parte de las propuestas era de origen brasileo, en un segundo
momento se visibiliza una mayor presencia de Venezuela como
generador de estas, y en un tercer momento se registra un incre-
mento en esa direccin por parte de Bolivia y Ecuador, perflan-
do un campo de juego menos concentrado en Brasil, a lo que sin
dudas tambin ha contribuido la proyeccin poltica del gobier-
no petista en ese pas; no obstante el peso econmico y poltico
brasileo es indiscutible, por lo que la participacin equilibrada
de los pases ser el resultado del ejercicio poltico de evitar que
ese peso derive en una relacin de poder.
El escenario regional de los aos recientes ha mostrado la po-
tencialidad poltica de los movimientos sociales. Sin embargo,
78 Katz, Claudio, Socialismo o Neodesarrollismo, en Rebelin, 1 de diciembre de 2006,
en internet: [Link] fecha de consulta:
marzo de 2009
130
UNASUR: Proceso y Propuesta
en UNASUR su participacin es de muy bajo perfl, aunque se ha
mantenido la resistencia de los movimientos sociales contra el
negativo impacto ambiental y social de algunas obras de la IIRSA
en el mbito nacional. A pesar de que ha existido algn nivel
de coordinacin binacional entre los movimientos sociales, ello
no ha sido sufciente para regionalizar una propuesta, coordinar
acciones, o expresar solidaridades. A su vez, se hace necesario el
desarrollo de estudios bajo la perspectiva del Buen Vivir de los
costos, benefcios e impactos econmicos, sociales y ambientales
de los proyectos que tienen lugar bajo la IIRSA, para contar con
slidos argumentos sobre la necesidad de revisar la naturaleza
de la IIRSA en su actual concepcin. De no producirse un deba-
te amplio sobre este tema, UNASUR continuar siendo presa del
dilema que supone el retraso real de la infraestructura surameri-
cana para enfrentar los retos del desarrollo y las propuestas para
solucionarlo en favor de los intereses del capital en los marcos
de la IIRSA.
A pesar de los logros institucionales que ha alcanzado UNASUR en
un breve tiempo, constituye una necesidad para su avance y pro-
fundizacin, acelerar los tiempos de internalizacin de los com-
promisos contrados por los ejecutivos. La prctica de algunos
congresos de retrasar el debate parlamentario de asuntos concer-
nientes a la integracin, como parte del juego poltico interno, es
nociva para el proceso de construir el espacio suramericano.
La creacin del Banco del Sur es un paso singular en el estable-
cimiento de mecanismos de fnanciamiento regional; sin embar-
go, la puja entre las ideas de una nueva banca que funcione bajo
criterios de solidaridad y efciencia, y las viejas prcticas para
obstaculizarlas -ahora veladas bajo razones tecnocrticas-, est
latente y los retos no son menores. El primero: echarlo a andar, lo
cual supone la ratifcacin del Convenio por parte de los gobier-
nos signatarios. Ello implica adecuar las respectivas legislaciones
nacionales de manera que les permitan cumplir con las obliga-
ciones derivadas del Convenio que resulten ms sensibles: aque-
131
llas referidas a privilegios, inmunidades y exenciones fscales.
Otro reto una vez aprobado el Convenio sera el equilibrio en las
asignaciones entre los diferentes tipos de proyectos que el Ban-
co tiene previsto fnanciar, de manera que no queden relegados
aquellos que califquen como menos rentables, sin comprometer
la rentabilidad del Banco.
Para que esta institucin no corra el riesgo de convertirse en
una ms del sistema fnanciero internacional, se requiere pen-
sar creativamente en las formas de incorporar la participacin
popular en los mecanismos de otorgamiento de fnanciamiento,
de manera que favorezcan a los proyectos que enfrentan la po-
breza, haciendo nfasis en aquellos que crean empleos dignos y
fortalezcan la estabilidad de las pequeas y medianas empresas
que garantizan una buena parte del empleo, de la produccin de
alimentos y de bienes para el consumo interno de las sociedades
latinoamericanas.
El listado de retos para un proyecto que, como el del Banco del
Sur, da sus primeros pasos entre defensores y detractores, en un
escenario de desconfanza y decepciones acumuladas en torno
al papel jugado por las instituciones fnancieras en el desarrollo
de nuestros pases, coloca el logro de la credibilidad como un
reto esencial, y ello marcara una ruptura sustantiva con las ins-
tituciones tradicionales de ese tipo. Convertir el Banco del Sur
en una alternativa a las Instituciones Financieras Internacionales
no ser el resultado de una declaracin, sino del ejercicio de una
prctica de fnanciamiento sostenible que contribuya efectiva-
mente al desarrollo, y de un adecuado balance entre los criterios
tcnicos de administracin que garanticen una prctica que haga
sostenible el fnanciamiento, y las decisiones polticas dirigidas a
favorecer el desarrollo y corregir las asimetras.
Un aspecto que llama la atencin es que, habiendo sido defnida
la integracin energtica como un rea prioritaria en UNASUR,
y contando la regin con un potencial energtico considerado
132
UNASUR: Proceso y Propuesta
una ventaja natural e indiscutible para el desarrollo de proyec-
tos regionales, estos hayan tenido tan bajo perfl hasta mayo de
2010, cuando se precisaron los lineamientos del plan de accin
para la integracin energtica y se concedi el plazo de un ao
para presentar el contenido del tratado energtico. No puede pa-
sar inadvertido tampoco que en UNASUR se dirimen dos ideas
no convergentes sobre el patrn energtico. Sobre la viabilidad,
sostenibilidad, costos y posibilidad de complementariedad entre
ambos existe un debate sumergido que valdra la pena sincerar.
Sin duda, UNASUR es un escenario donde se debaten no slo
concepciones polticas y econmicas polarizadas, sino tambin
rivalizan los intereses de los capitales vinculados a los mercados
globales y los de los asentados en los mercados regionales y na-
cionales.
Asimismo, Amrica del Sur ocupa un lugar destacado a nivel
mundial como productora de alimentos, sin embargo, el tema de
dar pasos en la construccin de la soberana alimentaria regional
apenas comienza a plantearse como un tema con potencial inte-
grador. Mientras, se profundiza la sojizacin de la produccin
de alimentos en funcin de los precios de este producto con la
consiguiente prdida de la diversidad, cultural y hbitos alimen-
ticios, por no mencionar el peso creciente de los transgnicos en
estos cultivos en ciertos pases miembros.
Las amenazas que se ciernen sobre la regin, con la ampliacin
de las bases militares, o con la presencia militar cobijada bajo
otras fguras, hacen pensar en la necesidad de coordinar accio-
nes entre los movimientos sociales de todos los pases y con los
gobiernos opuestos a su presencia para desarrollar la resistencia
en diferentes niveles, incluidos los organismos internacionales y
las representaciones diplomticas.
En esa misma lnea, otro riesgo a considerar es la posible esca-
lada de confictos bilaterales. Existen situaciones de reservas y
133
recelos histricos entre los pases latinoamericanos, que oportu-
nistamente se revitalizan como confictos, especialmente cuan-
do se trata de los existentes entre pases con visiones polticas
divergentes. En este sentido no se debe subestimar el papel del
reavivamiento de tales confictos como instrumentos de revan-
cha frente a los procesos de cambios ms radicales que se desa-
rrollan en algunos pases de la regin. El escenario de conficto
es funcional a la divisin y contrario a la integracin. UNASUR
debe perfeccionarse como espacio de concertacin, no slo fren-
te a eventos externos, sino como interlocutor y mediador en los
diferendos bilaterales entre sus miembros.
UNASUR, como otras experiencias precedentes, no est exenta de
que las dinmicas de su funcionamiento estn atadas a las prio-
ridades de las lgicas nacionales de los pases con mayor peso en
la regin, como al parecer podra estar ocurriendo con los des-
embolsos para el Banco del Sur, o con los aportes comprometidos
a la reconstruccin de Hait.
La informacin pblica sistemtica, transparente y en tiempo
real de las actividades y decisiones de UNASUR contribuira a
fortalecer su identidad. De igual manera, la divulgacin de ba-
ses de datos regionales, favorecera los estudios y anlisis que
sobre este organismo puedan hacer las instituciones acadmicas
y otras organizaciones que pudieran aportar criterios y sistema-
tizar las experiencias. Si bien la CAN, el MERCOSUR y Chile por su
peso econmico y poblacional en UNASUR constituyen su ncleo
ms perceptible, es importante visibilizar la presencia de los pa-
ses caribeos pertenecientes al bloque.
UNASUR es una propuesta joven que a pesar de sus limitaciones
ha propiciado importantes cambios en la concepcin de la inte-
gracin a escala regional, aunque est lejos de que concepciones
alternativas como la del Buen Vivir puedan convertirse en su
razn de ser. Existen muchas interrogantes a las que no podemos
dar una respuesta, entre ellas: hasta dnde es posible avanzar
134
UNASUR: Proceso y Propuesta
en la construccin de consensos en torno a ideas realmente al-
ternativas en un contexto poltico como el de UNASUR?, cun
permeables pueden ser estas instituciones a las demandas popu-
lares?, sus lmites actuales son una barrera infranqueable hacia
formas ms profundas de integracin?, cun rescatables son los
espacios que nacen bajo una identidad para la construccin de
otra?, puede emerger lo alternativo en esas instituciones de ma-
nera gradual?, cmo compatibilizar en un proyecto econmico
y poltico de alcance regional las ideas de inspiracin socialista
que pretenden abrirse paso tambin a travs de la integracin y
la prctica capitalista dominante?
La posibilidad de que UNASUR trascienda los marcos de un es-
pacio de concertacin para convertirse en uno de integracin
supondra polticas que prioricen al rea suramericana como es-
tratgica para todos los pases miembros, la construccin de la
complementariedad y fomento de las relaciones de interdepen-
dencia, as como la creacin de bienes regionales que den susten-
to al espacio suramericano como unidad. Estos pasos requieren
visiones polticas compartidas sobre el desarrollo y la insercin
internacional deseable, sobre las relaciones con el capital transna-
cional y su perspectiva del proceso de reproduccin de la vida en
la regin. Mientras, UNASUR puede avanzar en los temas sobre
los que existen consensos; adems puede erigirse en un espacio
para pensar a Suramrica desde adentro y proyectarla interna-
cionalmente. El recin creado Consejo Suramericano de Econo-
ma y Finanzas, si da cumplimiento a las medidas propuestas en
su primera reunin, podra signifcar un salto cualitativo en la
conformacin de Suramrica como un espacio econmico real;
no basta con la novedad y relevancia de las propuestas si ellas no
se concretan como ha ocurrido con el Banco del Sur. De otra par-
te, si bien lidiar con la diversidad ha sido una capacidad hbil-
mente desarrollada hasta el momento en UNASUR, no se puede
desconocer que ello supone el lmite a la profundizacin.
135
alcanzar metas superiores en los proyectos de integracin no
puede quedar slo en manos de los gobiernos, el desarrollo de
una iniciativa social en pro de otra integracin puede ser un es-
tmulo para que los gobiernos ms comprometidos con el me-
joramiento de sus pueblos, coloquen otros temas en la agenda
regional. El tema de la participacin ha sido planteado en varios
encuentros, pero no se ha materializado an en polticas. La par-
ticipacin popular organizada en el diseo y ejecucin de estos
proyectos es la garanta de que la integracin devenga un valor
compartido por las grandes mayoras y que los benefcios de esta
lleguen al pueblo, a las comunidades, y hagan de Amrica Latina
y el Caribe la Patria Grande soada por nuestros prceres, cons-
truida con y por el bien de todas y todos
79
.
79 Mart, Jos: Discurso Con todos y para el bien de todos, en el Liceo Cubano en
Tampa, 26 de noviembre de 1891.
137
Glosario de siglas
ALADI Asociacin Latinoamericana de Integracin
ALBA Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
Amrica
ALCA rea de Libre Comercio de las Amricas
ASPAN Alianza para la Seguridad y Prosperidad de Am-
rica del Norte
BID Banco Interamericano de Desarrollo
BIRF Banco Internacional de Reconstruccin y Fomento
BNDES Banco Nacional de Desenvolvimento Econmico e Social
CAF Corporacin Andina de Fomento
CAN Comunidad Andina de Naciones
CARICOM Comunidad del Caribe
CEED Centro de Estudios Estratgicos de la Defensa
CELAC Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos
CSN Comunidad Sudamericana de Naciones
FLAR Fondo Latinoamericano de Reservas
FOCEM Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur
FONPLATA Fondo Financiero para la Integracin de la Cuen-
ca del Plata
IFI Instituciones Financieras Internacionales
IIRSA Integracin de la Infraestructura Regional en
Amrica del Sur
MERCOSUR Mercado Comn del Sur
OMC Organizacin Mundial del Comercio
OTCA Organizacin del Tratado de Cooperacin Amaznica
TLC Tratado(s) de Libre Comercio
UNASUR Unin de Naciones Suramericanas
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de que se mencione debidamente la fuente y se haga llegar una copia
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