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Memoria Invecom 2013

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Avances de Investigacin

en Comunicacin de Venezuela
Memoria IV Congreso de Investigadores
Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la
Asociacin Latinoamericana
de Investigadores de la Comunicacin
Comunicacin y Desarrollo
Coordinacin
Any Riera Ortiz
Comit Editorial
Mabel Caldern
Carlos Arcila
ngel Pez
Mara Isabel Neman
Nerio Abreu
Maracaibo - Venezuela
ISBN 978-980-7483-01-8 / Depsito Legal if 0612014001680
Avances de Investigacin en Comunicacin de Venezuela
ISSN 978-980-7483-01-8 / Depsito Legal if 0612014001680
Abreu, Nerio; Araujo, Ginette; Atencio Garca, Eivert Alejandro; Caneln, Agrivalca; Caizalez, Andrs;
Crdenas Casique, Dorkis Yamile; Chirinos Quintero, Exequades; Colina, Maria; Delgado Flores, Carlos;
Freites Ochoa, Yajaira; Gamez Sayago, Francis; Gmez, Ciara Rebeca; Guanipa, Moraima; Hernndez, Si-
kiu Sibiru; Lins Peliz, Ana Carolina; Lozano, Mara Gabriela; Marocco, Beatriz; Marquz Gaspar, Jessica;
Miquilena, Miriam; Montes de Oca, Acianela; Montilla, Alfredo; Mujica, Pedro Jos; Oliva, Guadalupe; Osio
Havriluk, Lubiza; Paez Moreno, ngel Emiro; Perez, Csar Eduardo; Pimentel, Aldenor Da Silva; Pia, Elsa;
Prieto, Carmen Mara; Puerta Riera, Mara Isabel; Quionez, Herly Alejandra; Ramrez, Fanny; Reinozo,
Morayma; Riera Ortiz, Any; Romero Perna, Paola; Salcedo, Cenys Enrique; Torrealba, Mariela; Torres,
Lina; Torrico, Eric; Urribar, Raisa; Velandria, Carmen Teresa; Velzquez Gonzlez, Lorena; Vera, Adriana;
Villalobos Finol, Orlando; Villamediana, Ligia; Viloria Snchez, Ysabel Mara.
2014 INVESTIGADORES VENEZOLANOS DE LA COMUNICACIN
Diseo y maquetacin: MSc. Any Riera Ortiz, colaboracin especial de la Lcda. Liseth Villasmil.
Portada: Lcda. Mireilli Mota
Se prohibe la reproduccin total o parcial de esta revista en cualquier forma, sin la autorizacin de los
editores.
Comit organizador IV Congreso Invecom 2013
Dr. Andrs Caizlez
Presidente del Congreso
Dr. ngel Pez
Coordinador II Seminario de la cuenca amaznica de ALAIC
Dr. Carlos Arcila Caldern
VicePresidente
MSc. Mabel Calderin Cruz
Coordinadora Acadmica
Lcda. Maria Angelica Ramirez
MSc. Alejandro Ros
Promocin y Difusin
Consejo Directivo InveCom (2011-2013)
Dr. ngel Pez
Presidente
Dr. Andrs Caizalez
Vice-Presidente
Dra. Carmen Teresa Velandria
Tesorera
Dr. Carlos Arcila
Vocal
Dr. Orlando Villalobos
Vocal
Avances de Investigacin en la Investigacin
de la Comunicacin en Venezuela
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin y del II Seminario de la
cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin
Comunicacin y Desarrollo

ISSN 978-980-7483-01-8 / Depsito Legal if 0612014001680
Contenido
Presentacin 9
Una comunicacin para salir del desarrollo 11
GT 01: Periodismo: prcticas sociales y textuales 21
Los temas de la cultura en la prensa: anlisis temtico en dos medios nacionales (1998-2008) 22
La informacin en la de la lengua: parmetros comunicativos de la oralidad en los textos de la prensa escrita 34
Periodismo criminal y presente social de referencia: noticia, contexto y ejecucin sumaria 50
Nada ms que la verdad 60
GT 02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa 71
Competencias informacionales en estudiantes de comunicacin social para la socializacin de
conocimientos cientfcos 72
Gestin ambiental e identidad corporativa de los medios impresos: Principios Bsicos y motivacin de sus periodistas 81
La Poltica Comunicacional como fortalecimiento en la identidad corporativa universitaria 90
Evaluacin sobre la informacin institucional de la Universidad de Los Andes, Tchira 97
Competencias que demanda la Sociedad de la Informacin a la universidad venezolana 105
El plan de comunicacin interno como documento estratgico en las instituciones culturales 112
Responsabilidad Social Universitaria y Comunicacin 2.0: visin desde los websites de AUSJAL 119
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica 131
Cobertura periodstica de elecciones en Venezuela: Las tareas pendientes 132
Venezuela: De la Sociedad del Conocimiento al Socialismo del Siglo XXI 144
GT-04: Comunicacin, Comunidad y Participacin 159
Un modelo de democracia participativa basado en la comunicacin 160
Vdeos comunitarios, documentacin de la memoria histrica e identidades culturales: caso Carirubana 172
Alfabetizacin digital para la construccin de la ciudadana en Venezuela 183
Comunicacin comunitaria: El derecho a tener derechos 193
Caracterizacin de los rasgos de la televisin comunitaria en la Repblica Bolivariana de Venezuela 204
GT-05: Ciberperiodismo y Comunicacin Digital 215
Ciberperiodista: nueva profesin en Venezuela 216
Ciberfeminismo: La Zorra Mutante y la Ciborg 225
Interfaz grfca de los cibermedios venezolanos y sus agentes interactivos 235
El marketing de contenidos, un hbrido que invade las redes sociales 246
Navegacin y usabilidad de peridicos venezolanos en lnea 252
GT-06: TIC, Apropiacin Social y Gobierno Electrnico 259
Anlisis de la estructura de los blogs de los Consejos Comunales venezolanos 260
Tecnologas de la Informacin y la Comunicacin en la construccin de la contrahegemona 268
Metfora de la Orquesta: (Re) Construccin de signifcados intersubjetivos en Twitter 281
Consejos Comunales y Brecha Tecnolgica 294
Aproximaciones tericas sobre Gobierno mvil en Venezuela 304
Acceso a las TIC en los usuarios de las Escuelas de Familia 314
Competencias informacionales y Tecnologas de Informacin y Comunicacin para la investigacin 327
Indicadores de la Sociedad del Conocimiento como modelo de desarrollo para Venezuela 338
GT-09: Comunicacin pblica de la Ciencia 357
Las revistas Ganaderas y Pecuarias como ejemplos de la divulgacin del conocimiento veterinario: 1934-1939 358
La mediatizacin del cambio climtico: entre ciencia y poltica 368
Comunicacin de ciencia y tecnologa en las universidades pblicas autnomas venezolanas 377
Periodistas cientfcos venezolanos: evaluacin de una prctica profesional 388
El Lanzamiento del Sputnik a travs de la prensa venezolana. El caso de La Esfera (octubre de 1957) 400
Interacciones cientfcas en la Ciberbitcora. Estudio de caso 409
La Divulgacin de la Fsica en el Instituto Venezolano de Investigaciones Cientfcas IVIC (1959-2008) 419
Alfabetizacin cientfca: comprensin, produccin y difusin de textos especializados con estudiantes
de Comunicacin Social 425
Presentacin
Entre el 30 de abril y el 1 de mayo de 2013, se dieron cita en la ciudad de Barquisimeto, investigado-
res de la Comunicacin en Venezuela a fn de exponer en el IV Congreso Invecom los avances en
el estudio de distintos aspectos y reas que toca esta materia de manera transversal en la sociedad.
As, bajo el nombre Comunicacin y Desarrollo, el momento fue propicio para llevar a cabo el II
Seminario de de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la
Comunicacin, ALAIC.
El encuentro dio pie para la discusin de trabajos libres en los distintos Grupos de Trabajo (G-T),
varios de ellos recogidos en estas memorias. Sin embargo, comenzamos la publicacin con la ponen-
cia plenaria de Eric Torrico, titulada Una comunicacin para salir del desarrollo, quien nos presenta
un anlisis en el que la comunicacin ha jugado un rol importante, que ha pasado del discurso a la
accin en Latinoamrica, con una incidencia particular en los procesos de dominacin/subordinacin
de los pases de la regin respecto a las potencias econmicas mundiales en cuanto a la concepcin
del desarrollo, desde mediados del siglo XX hasta la actualidad.
El GT 01 denominado Periodismo: prcticas sociales y textuales, estuvo dirigido a la refexin y la
discusin de las teoras y prcticas asociadas con el periodismo, especfcamente en materia de
tratamiento de la informacin en la fuente cultural; los parmetros de la oralidad en la prensa escrita;
el periodismo criminal y el presente social en cuanto a la noticia como tal, el contexto y la ejecucin
sumaria; y el anlisis de las nociones de verdad, verifcabilidad y credibilidad a la luz de las teoras
del ejercicio periodstico, todos ellos, obras de Moraima Guanipa, Csar Eduardo Prez, Aldenor da
Silva Pimentel, Beatriz Alcaraz Marocco y Mariela Torrealba.
Los trabajos del segundo grupo de trabajo giraron en torno a la Gestin de la Comunicacin en la
Organizacin: Identidad e imagen corporativa. En este sentido, Charles Blanco, Fanny Ramrez,
Miriam Miquilena, Sikiu Sibiru Hernandez, Lorena Velazquez, Moraima Reinoso, Ginette Araujo,
Francis Gamez Sayago, Nerio Abreu, Adriana Vera y Agrivalca Caneln, enfocaron sus aportes hacia
los proceso, polticas, estrategias y fujo de informacin, la gerencia del conocimiento, la identidad
e imagen corporativa de las organizaciones: (desarrollo de principios bsicos, simbologa, compor-
tamiento, y sistema de comunicacin; valoracin y posicionamiento); en unidades de anlisis que
abarcan desde el pas, hasta las empresas, instituciones con y sin fnes de lucro; universidades y
medios de comunicacin.
En el tercer grupo de trabajo, titulado Comunicacin Poltica y Pblica, las contribuciones de Raisa
Urribarr, Elsa Pia y Andrs Caizalez, abordaron, por un lado, el anlisis del rol poltico de los
medios de comunicacin, relacionado con esa constitucin de la esfera pblica, as como el papel
estatal en la conduccin de medios ofciales, que por su origen deberan cumplir una funcin pblica;
y por el otro, el estudio del desempeo de la prensa venezolana en la cobertura de las elecciones
regionales llevadas a cabo en el pas en diciembre de 2012.
Ahora bien, el GT 04 Comunicacin, Comunidad y Participacin, tuvo como objetivo explorar y debatir
acerca de cmo la comunicacin infuye en los factores socioculturales que intervienen para propiciar
el tejido social de la comunidad. Sobre este particular, las ponencias de Mara Colina, Guadalupe
Oliva, Ciara Gmez, Alfredo Montilla, Orlando Villalobos y Pedro Mujica ofrecen un acercamiento
a las fuentes que hacen posible la identidad, la inclusin y la convivencia en la sociedad, desde la
identifcacin de formas de participacin que se ensayan en Venezuela, el debate sobre la nocin de
ciudadana, as como el anlisis del papel de los medios de comunicacin comunitaria y otras vas
para promover estos valores
Con respecto al eje temtico Ciberperiodismo y Comunicacin Digital, el quinto grupo de trabajo de-
dic especial atencin a los procesos comunicativos que tienen lugar en los llamados nuevos medios
de comunicacin en, as como tambin, a las perspectivas vinculadas con las dimensiones sociales,
cientfcas y culturales de Internet, y con el uso y apropiacin que estn haciendo los ciudadanos
de los entornos virtuales de comunicacin. Fue as como Exequiades Chirinos, Lina Torres, Lubiza
Osio Havriluk, Carmen Mara Prieto, Ligia Villamediana y Ysabel Viloria Snchez, abordaron los
temas de cibeperiodismo, comunidades y redes virtuales, mundos virtuales, nuevas espacialidades
y temporalidades, ubicuidad y movilidad digital, ibicuidad y realidad aumentada, cyborgs y cuerpos,
identidades virtuales, socializacin virtual
En cuanto al uso de las TIC, la Apropiacin Social y Gobierno Electrnico, el sexto grupo de trabajo,
los aportes de Eivert Alejandro Atencio Garca, Mara Gabriela Lozano, Jessica Mrquez Gaspar,
Mara Isabel Puerta Riera, Lubiza Osio Havriluk,
Any Riera Ortiz, ngel Pez, Cenys Salcedo, Carmen Velandria y Carlos Delgado Flores, estudiaron
las experiencias de uso y apropiacin de herramientas digitales orientadas a mejorar las condiciones
para la participacin ciudadana, mejorar prcticas profesionales, as como otros escenarios en donde
las TIC son requeridas como palanca social de acceso al conocimiento y al poder.
El ltimo grupo de trabajo, Comunicacin pblica de la Ciencia, recogi las contribuciones de Yajaira
Freites, Ana Carolina Lins Peliz, Miriam Miquilena, Charles Blanco, Fanny Ramrez, Acianela Montes
de Oca, Paola Romero, Herly Quinez, Yamile Crdenas y Lilibeth Pacheco Azuaje en materia de
Comunicacin Pblica de la Ciencia, Tecnologa e Innovacin, mediante la visibilizacin de los re-
sultados de investigaciones que se llevan al interior de las universidades, institutos de investigacin,
en colaboracin con organismos internacionales, y cobertura periodstica de hechos pasado que
marcaron un hito en la percepcin pblica de la ciencia.
Sin ms prembulos, los invitamos a conocer los aportes presentados, a fn de que sea el preludio
para la profundizacin de stos, el establecimiento de redes de trabajo y/o el nacimiento de nuevas
y enriquecedoras lneas de investigacin.
Any Riera Ortiz
Maracaibo, mayo 2014
11
Una comunicacin para salir del desarrollo
Erick R. Torrico Villanueva
1
Hacen ya 64 aos que la idea del desarrollo funge como nocin rectora de las polticas es-
tatales e interestatales en el planeta y otros 51 aos que la comunicacin aparece vinculada
a ella.
En el primer caso, el referente histrico es el discurso del presidente estadounidense Harry
Truman que, al posesionarse en enero de 1949, expres su preocupacin por la situacin de
miseria en que se encontraba ms de media humanidad y declar su voluntad de impulsar
un programa de desarrollo destinado a promover la produccin econmica y la creciente
aplicacin del conocimiento cientfco-tcnico occidental en benefcio de las sociedades pobres
cuya vida econmica califc de primitiva y estancada
2
. En el segundo, se debe atribuir esa
condicin al libro Difusin de Innovaciones que el experto estadounidense Everett Rogers
public en 1962 dando inicio a la versin clsica de la Comunicacin para el Desarrollo.
Se trata, sin duda, de dos hechos clave por los cuales quedaron formalizados un modelo
civilizatorio que se asienta en el poder del capital, la ciencia y la tecnologa, un esquema
de interpretacin unilineal y progresiva de la historia y un patrn de uso de los procesos y
recursos comunicacionales destinado a inducir y sostener efectos de modernizacin.
Durante todo el tiempo transcurrido desde aquellos dos momentos inaugurales ha venido
reproducindose y afrmndose la conviccin de que existen unas naciones avanzadas que
constituyen el ejemplo paradigmtico que deben seguir las que, en esa misma lgica, son
ms bien atrasadas, a la vez que ha sido reiteradamente ratifcado el papel instrumental
asignado a la comunicacin.
1
Es Coordinador Acadmico de la Maestra en Comunicacin Estratgica de la Universidad Andina Simn Bolvar (etorrico@
uasb.edu.bo) y Coordinador Nacional del Observatorio Nacional de Medios de la Fundacin Unir Bolivia en La Paz (etorrico@
unirbolivia.org). Fue presidente de la Asociacin Boliviana (2000-2004) y de la Latinoamericana (2005-2009) de Investigadores
de la Comunicacin.
2
Cfr. Escobar (2007:19).
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013 12
Las denominaciones acuadas por el lenguaje ofcial para dar cuenta de esa relacin de
desigualdad entre sociedades se remontan a la que comenz a usarse en el siglo XVIII con
la contradiccin entre civilizacin y barbarie, siendo esta ltima condicin la que pronto
fue atribuida al denominado Nuevo Mundo como rasgo principal para su caracterizacin, la
cual fue adems reproducida y alentada localmente por alguna intelectualidad latinoamericana
decimonnica. Desde mediados del siglo XX esa terminologa fue diversifcada y se comen-
z a hablar de pases subdesarrollados, pases en vas de desarrollo, pases pobres,
pases del Tercer Mundo, pases de la periferia, pases emergentes o pases del sur
1
,
pero siempre en el sentido de marcar las jerarquas internacionales defnidas a partir de la
autoridad clasifcatoria del mundo occidental as como de marcar un rumbo progresivo de
la historia en funcin del arquetipo de los pases del norte.
Sin que al fnal de cuentas interesara si las directrices para estimular el desarrollo y para al-
canzarlo provenan de la derecha o la izquierda polticas, lo ms relevante de esta dinmica
result que, aunque con matices, se pensaba en ambos polos en un camino comn signado
por la industrializacin, el incremento de la produccin, la urbanizacin acelerada, el aumento
del consumo y la democratizacin en las formas.
El nacimiento del desarrollo y su comunicacin
De ese modo, la entrada de la cuestin del desarrollo en la escena pblica no slo que con-
dicion la planifcacin y la gestin estatales sino tambin la naturaleza y las fnalidades del
anlisis social. Pero, adems, supuso una suerte de aggiornamento del horizonte ideolgico
en el que se haban sustentado las relaciones imperial-coloniales desde que fue constituido
el ya mencionado Nuevo Mundo entre fnales del siglo XV y principios del XVI.
Como consecuencia de ello, y sin que hubiera el margen sufciente para discutir si esto era
o no pertinente, la Modernidad recibi un signifcativo impulso que prolong la condicin de
brjula de la historia que tena asignada por el pensamiento eurocntrico de tiempos de la
Ilustracin.
As, el concepto de desarrollo alcanz al menos una triple funcionalidad: a) revitaliz el ansia
por lo moderno, b) regener el sentido de la utopa tomando como base para ello las poten-
cialidades de un presuntamente infnito avance cientfco-tcnico y c) proporcion un nuevo
parmetro (desarrollo-subdesarrollo) para la clasifcacin entre sociedades al igual que para
la de los sectores sociales en el interior de cada una de ellas.
Lo que se puede considerar el matrimonio ideolgico-poltico entre modernizacin y di-
fusin de innovaciones fue la frmula conceptual y prctica que sintetiz las expectativas
alentadas por el desarrollo. La primera, entendida como la ruta necesaria para conseguir
la modernidad, y la segunda, vista ms concretamente como proceso de traslacin de los
valores, tecnologas y hbitos de una sociedad autodefnida como superior hacia otra consi-
derada rezagada, se conjuncionaron en un campo discursivo y de intervencin que se tradujo
en toda una mentalidad-gua para encauzar la vida de las naciones y para la cooperacin
internacional que emergi tras la segunda gran guerra. En tal diseo, los pases atrasados,
casualmente situados en el sur del planeta, estaban obligados a aspirar a ser como los del
1
Vase Toussaint (2007:15-16). Vase Toussaint (2007:15-16).
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
13
norte, los desarrollados, y a adoptar las medidas requeridas para lograrlo, entre las cuales
se contaba la remocin de los obstculos sociales, polticos, culturales e institucionales que
contenan sus estructuras societales
1
.
Y precisamente, para contribuir a superar esas barreras internas, los tericos del desarrollo y
la modernizacin encontraron en la comunicacin, primero en la masiva y mucho ms tarde
en la interpersonal tambin, una aliada fundamental. Fue de ah que el difusionismo empez
a impregnar, desde 1962, las estrategias y acciones de comunicacin para el desarrollo
2
.
Y todo comenz con la CEPAL
En el caso latinoamericano, como una reaccin temprana ante la predominancia de la teo-
ra del desarrollo y de la sociologa de la modernizacin, fue la Comisin Econmica para
Amrica Latina, CEPAL, que al terminar el decenio de 1940 se pronunci con un anlisis que
incorporaba variables externas para dar cuenta del estado de rezago econmico-social de la
regin a la par que hizo una propuesta conocida como el desarrollo hacia adentro.
De lo que se trataba, por una parte, era del reconocimiento de que la falta de desarrollo en
Latinoamrica no se deba apenas a circunstancias o caractersticas regionales internas,
sino ante todo a la desigualdad existente en los trminos del intercambio comercial de la
regin con las potencias externas (las relaciones centro-periferia). Esas condiciones, segn
la perspectiva cepalina, reducan a Amrica Latina a ser una zona productora y exportadora
de materias primas sin valor agregado, lo que le llevaba a tener que importar bienes extran-
jeros de alto costo con los recursos que podan haber alimentado su ahorro interno (esto era
lo que se denomin desarrollo hacia fuera).
Y, de otra parte, en lo estratgico, el cepalismo sostena que, aparte de seguir exportando
materias bsicas, la regin latinoamericana necesitaba formar una gran acumulacin de
capital y acudir asimismo a la inversin extranjera para impulsar una industrializacin que
permitiera sustituir las importaciones y que fuese coordinada entre los pases del rea a fn
de evitar la duplicacin de esfuerzos y la disminucin de la efciencia en la produccin
3
.
Desarrollo con independencia
Aos ms tarde, a mediados de los aos 60 del siglo pasado, emergi en Amrica Latina una
concepcin crtica que cambi notablemente el enfoque de los problemas: fue la teora de la
dependencia, para la cual el subdesarrollo era la resultante del proceso de desarrollo histrico
del sistema capitalista, lo que demostraba en otro tipo de explicacin que el diagnstico
cepalino pecaba de insufciencia por no contemplar esa causalidad histrica.
En ese sentido, los dependentistas afrmaban que las anteriores interpretaciones de la situa-
cin latinoamericana no haban considerado las condiciones en que la regin fue incorpo-
rada al mercado mundial, razn por la que haban quedado fuera del anlisis aspectos tan
relevantes como los intereses de clase y las estrategias de dominacin poltico-econmica,
1
Cfr. Sonntag (1989) y Roitman (2008). Cfr. Sonntag (1989) y Roitman (2008).
2
Cfr. Arroyave (2007). Cfr. Arroyave (2007).
3
Vase La industrializacin de Amrica Latina, de Ral Prebisch, en Marini y Milln (1994:225 y ss.).
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013 14
a lo que agregaban la constatacin emprica de que el optimismo de la industrializacin
sustitutiva no haba podido hacerse realidad ni siquiera en los pases que parecan estar
mejor dotados para ello.
Consiguientemente, segn este punto de vista, el camino hacia el desarrollo autnomo esto
es, al margen de lo que podra indicar una pretendida teora general del desarrollo deba
suponer primero la ruptura del estado de dependencia en que estaba sumida Latinoamrica
respecto de las potencias capitalistas, para lo cual fueron planteadas dos vas: la de la re-
forma en democracia y la de la revolucin socialista
1
.
Esta visin, en lo que concierne a la comunicacin, tuvo una particular importancia porque
estimul el cuestionamiento del modelo unilineal de efectos heredado de Harold Lasswell y
adaptado a la comunicacin para el desarrollo tanto por Everett Rogers como por Wilbur
Schramm, al igual que foment las demandas de participacin social en el diseo y la eje-
cucin de proyectos, programas y polticas de desarrollo.
La crtica comunicacional latinoamericana
Las dcadas de 1960 y 1970, que bien pueden ser nombradas como las dcadas rebeldes,
estuvieron cargadas de una atmsfera no slo contraria a la dependencia sino explcitamente
antiimperialista. A ello, en primera lnea, contribuy la revolucin cubana de 1959 y la reaccin
conservadora estadounidense contra ella que, al fnal, provoc que el ideario nacionalista de
Fidel Castro y sus hombres de la Sierra Maestra deviniera socialista y diera lugar a mltiples
emulaciones guerrilleras en los cuatro puntos cardinales de Amrica Latina.
La respuesta de la Doctrina de la Seguridad Nacional elaborada por el Pentgono que
termin imponiendo gobiernos militares de derecha en buena parte de los pases del rea
increment la polarizacin que expresaba, en lo local, la tensin de la Guerra Fra entre la
Unin Sovitica y los Estados Unidos de Norteamrica.
Ese lapso en que, por ejemplo, se vivi de manera destacada la experiencia guerrillera de
Ernesto Che Guevara en Bolivia y la del primer gobierno socialista electo democrticamente,
el de Salvador Allende en Chile, as como la captura y asesinato del primero y el derrocamiento
y muerte del segundo, fue propicio en grado sumo para la intelectualidad latinoamericana de
izquierda que fue muy prolfca, inclusive en el exilio intrarregional o europeo.
En esos aos, las crticas comunicacionales al modelo de difusin, al rgimen mercantil y
oligoplico de los medios masivos privados y de las agencias transnacionales de noticias, al
carcter de los sistemas nacionales de comunicacin subordinados a capitales y patrones
de cultura extranjeros, a los desequilibrios anti-democrticos del orden internacional de la
informacin y la comunicacin y a la propia forma de concebir y estudiar la comunicacin, se
multiplicaron en Latinoamrica y originaron una vasta produccin de ideas y propuestas que
abonaron, en escala macro, los planteamientos del Movimiento de Pases No Alineados sobre
la materia que para el trienio 1978-1980 iran a desembocar en la frustrada posibilidad de
establecer un Nuevo Orden Informativo Internacional vislumbrado con esperanza en 1976.
1
Cfr. Cardoso y Faletto (1988) y Marini y Milln (1994b).
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
15
La subversin no alineada sobre la materia conquist la mayora de votos en la Organizacin
de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, que tuvo que
aprobar el informe Un solo mundo, voces mltiples
1
, con recomendaciones para equilibrar
los fujos internacionales de la comunicacin, apoyar el autodesarrollo, plantear polticas
comunicacionales y buscar la creacin de un Nuevo Orden Mundial de la Informacin y la
Comunicacin. No obstante, ms pronto que tarde las grandes potencias del capitalismo co-
braran la factura por tal osada y dejaran a la UNESCO sin recursos ni competencias para
afrontar aquellos desafos, a la vez que intervinieron en la reorientacin del discurso institu-
cional hacia la recuperacin de la defensa del libre fujo de la informacin en reemplazo de
la promocin del libre y equilibrado fujo que estimulaban los No Alineados.
En Latinoamrica, mientras tanto, las denuncias de la dominacin externa e interna, las cr-
ticas a los modelos terico-prcticos forneos y el cultivo de las prcticas de comunicacin
alternativa y popular no se detuvieron.
En este contexto cabe remarcar, slo a ttulo de ilustracin, las valiosas elaboraciones
de Antonio Pasquali, Luis Ramiro Beltrn, Armand Mattelart y Antonio Garca. El primero
(talo-venezolano), desbaratando los pies de barro de la comunicacin comercial pensada
exclusivamente como transmisin y reclamando un aporte efectivo de la comunicacin para
el desarrollo nacional; el segundo (boliviano), develando los condicionamientos epistemol-
gico-polticos y las inadecuaciones de las teoras, los objetos y los mtodos forneos en la
investigacin comunicacional latinoamericana, proponiendo el establecimiento de polticas
nacionales de comunicacin para el desarrollo democrtico e invocando el surgimiento de
una Comunicologa de Liberacin; el tercero (belga), denunciando las estructuras materiales
e ideolgicas de la dominacin social, y el ltimo (colombiano), convocando a la defnicin
de los profesionales entre dos opciones claras: la comunicacin para la dependencia o la
comunicacin para el desarrollo.
Esa intensa dinmica que dej su impronta no slo en el campo poltico regional sino igual-
mente en el intergubernamental tuvo su corolario en la proposicin de un otro desarrollo y,
por ende, de modelos democrticos y dialgicos de comunicacin para ese proceso
2
.
Lejos de entender el desarrollo apenas como crecimiento econmico, redistribucin del in-
greso y elevacin del consumo, se pensaba en buscar la satisfaccin efectiva y solidaria de
las necesidades de la poblacin mayoritaria excluida y en una gestin de los recursos que
fuera respetuosa del medio ambiente. A su vez, las nociones de comunicacin horizontal,
comunicacin alternativa, comunicacin popular y democratizacin de la comunicacin
introdujeron una fuerte orientacin crtica en las refexiones, los debates y las prcticas de
ese perodo.
Los ajustes intra-desarrollo
Si bien para el decenio de 1980 las promesas de la revolucin socialista estaban siendo
sustituidas por las de la democracia electoral que paulatinamente se fue reconstituyendo en
la mayora de los pases de la regin, stas pronto cayeron en los lmites de los programas
1
Cfr. MacBride (1980).
2
Cfr. Beltrn (1993).
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013 16
de ajuste estructural que volvieron a hablar de desarrollo en los trminos convencionales
con el matiz de la lucha contra la pobreza y recuperaron, desde los modelos de los orga-
nismos multilaterales de cooperacin y las organizaciones no gubernamentales, las formas
difusionistas de la comunicacin.
No obstante, todo lo acontecido durante las dcadas de rebelda dej cuando menos tres
grandes huellas en las discusiones sobre la comunicacin para el desarrollo: 1.- que deba
integrarse las estrategias de difusin (top-down) con las participativas (bottom-up); 2.- que
no slo debieran ser objeto de intervencin participativa los contenidos de los mensajes de
la comunicacin para el desarrollo sino los contenidos mismos del desarrollo que se quiere
promover, y 3.- que la comunicacin debiera dejar de ser asumida como un instrumento del
desarrollo para pasar a ser considerada uno de sus componentes
1
.
Pero hay, adems, otros cuatro aspectos relevantes que se puede agregar con Silvio Waisbord
a las modifcaciones registradas en la idea tradicional de la comunicacin para el desarrollo:
1) el reconocimiento de la centralidad de las relaciones de poder para toda consideracin en
esta temtica; 2) la necesidad de contar con una caja de herramientas adecuada a cada
contexto de intervencin y distante de un recetario de naturaleza universal; 3) la necesidad
de combinar actividades de comunicacin interpersonal con otras multimediticas en vez de
privilegiar el supuesto poder mass-meditico, y 4) la incorporacin de factores individuales
y ambientales en el entendimiento de los procesos de comunicacin dirigidos a promover el
cambio del comportamiento
2
.
Entonces, a pesar de que no se lleg a alterar sustancialmente el marco referencial general
del desarrollo, s fueron postulados varios ajustes y no slo para los procesos de comunica-
cin vinculados, sino para la propia idea de desarrollo que pas de ser un sinnimo simple
de crecimiento econmico a la nocin ms compleja de desarrollo humano (que plantea un
bienestar con derechos) y poco despus a la de desarrollo sostenible (que enfatiza en la
participacin poltica y la redistribucin econmica as como en una gestin de recursos que
no comprometa el bienestar de las futuras generaciones).
En esa lnea, por ejemplo, Amartya Sen contribuy a renovar las discusiones conceptuales
afrmando que el desarrollo deba ser entendido como un proceso de expansin de las liber-
tades reales de que disfrutan los individuos (2000:55), enfoque en el que () los individuos
han de verse como seres que participan activamente si se les da la oportunidad en la
confguracin de su propio destino, [y] no como meros receptores pasivos de los frutos de
ingeniosos programas de desarrollo ( :75).
As, los viejos modos de defnir el desarrollo incorporaron paulatinamente algunos elemen-
tos destinados a revalorizar al ser humano y a la naturaleza y a plantear una relacin no
instrumental ni nada ms econmica entre ambos. Sin embargo, tal como se puede advertir
en la Declaracin del Milenio suscrita por los pases miembros de la Organizacin de las
Naciones Unidas el ao 2000, no slo que en el fondo persiste la acepcin inicial del vocablo
desarrollo a la que se identifca adems con erradicacin de la pobreza (o sea, en sentido
inverso, con generacin de riqueza) sino que se mantienen las categoras clasifcatorias de
1
Cfr. Servaes (2009).
2
Vase de este autor el artculo Five key ideas: coincidences and challenges in development communication, en Hemer y
Tufte (2005:77-90).
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
17
pases en desarrollo, pases pobres y pases menos adelantados
1
. Y, lo que es ms re-
levante an, el desarrollo contina por tanto como la direccin universal necesaria hacia
la cual deben encaminarse todos los pueblos del mundo.
El desarrollo y su doble constreimiento
Como se vio en lo expuesto hasta ahora, el desarrollo puede ser reconocido como una cons-
truccin ideolgica que ha permitido garantizar el orden mundial en los marcos que fueron
defnidos tras la victoria estadounidense en la guerra contra Alemania y sus aliados en 1945,
cuando fue confgurado el actual sistema internacional de instituciones econmicas y polticas
que rige el planeta.
Pero eso no es todo, sino que el concepto de desarrollo an en uso, al actualizar el de pro-
greso que le antecedi en el siglo XIX, revitaliz el espritu de poca de la Modernidad que
dise una teleologa occidental para el gnero humano.
De esa forma, el desarrollo viene desempeando el papel de un doble constreimiento: de
una parte funge como un operador epistemolgico en lo histrico-social, es decir, como un
mecanismo para el conocimiento pre-dirigido de la realidad social y, en consecuencia, para
la defnicin de ciertas acciones de intervencin en ella; de otra, defne el horizonte de lo
posible y lo deseable para la humanidad, en el sentido de un augurio cuya concrecin ha
estado escurrindose entre los dedos de varias generaciones.
Respecto a las frustraciones acumuladas por este contenido utpico del desarrollo, Jos de
Souza Silva afrma:
Una promesa hecha hace ms de cinco siglos, en nombre del progreso, y reciclada hace
ms de seis dcadas, en nombre del desarrollo, no se ha cumplido. Los primitivos del
colonialismo imperial no se transformaron en civilizados, ni los subdesarrollados del impe-
rialismo sin colonias han recibido el diploma de desarrollados. La promesa hecha en nombre
de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs) tampoco ser cumplida (2011:4-5).
Consiguientemente, cabe preguntarse si vale la pena insistir en una larga bsqueda que ha
probado no tener fnal y cuya dinmica nada ms ha llevado a una ratifcacin y hasta perfec-
cionamiento del establishment aun en los casos en que intensos discursos sobre el cambio
social poblaron y pueblan el espacio pblico y el de los campos poltico y acadmico.
Emancipar la comunicacin
La llamada comunicacin para el desarrollo, en tanto objeto de preocupacin terica como
de inters econmico-poltico, no obstante las aportaciones crticas antes mencionadas y
los aprendizajes logrados, tambin se halla atravesada por las limitaciones epistmicas y
utpicas que trae aparejadas la nocin de desarrollo.
En este caso, probablemente lo fundamental sea que la comunicacin, por ms ingredien-
tes participativos que se le pretenda aadir o por ms combinaciones que se vaya a hacer
1
Cfr. http://www.un.org/spanish/milenio/ares552.pdf . Es en este documento que estn planteados los Objetivos de Desarrollo
del Milenio que idealmente deben ser alcanzados hasta el ao 2015.
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013 18
de tipos de medios, no ha conseguido dejar de ser un mero instrumento para la difusin
de las innovaciones modernizadoras y, por ende, sus agentes no parecen haber terminado
de hacerse conscientes de la insercin de sus ideas y prcticas en el fnalismo del modelo
occidental.
Esta situacin impele a acometer acciones en dos planos: por un lado, trabajar por emancipar
la comunicacin de los confnes pragmticos en que se encuentra atrapada y, por otro, avanzar
en anlisis y propuestas desde la exterioridad del proyecto clasifcatorio moderno resumido
en la asercin The West and the rest. En otros trminos, se trata de des-occidentalizar
la historia para reapropiarse del presente y recomponer las imgenes y las probabilidades
de futuro.
Basta de desarrollo
Por tanto, el desafo ya no est en intentar recorrer nuevas sendas dentro del mismo y
transitado territorio, como lo fueron en su momento la aspiracin hacia otro desarrollo y la
comunicacin alternativa para el desarrollo democrtico.
Lo que hoy se tiene enfrente es algo mucho ms intrincado: se debe abandonar el desarrollo
como episteme, utopa y campo semntico, lo que implica en lo que interesa a los espe-
cialistas en Comunicacin que ya no se requerir una comunicacin para el desarrollo
sino una comunicacin para salir del desarrollo.
Salir del desarrollo quiere decir provocar una ruptura con los condicionamientos impuestos
por el modelo civilizatorio instaurado por la Modernidad que la posmodernidad tampoco
alcanz a poner en cuestin porque no era algo que estuviera en su naturaleza.
No obstante, debe quedar claro que todava est todo por hacerse para que se pueda salir
del desarrollo.
Al presente, hay dos pases en Latinoamrica Ecuador y Bolivia en que est siendo es-
bozada una posible va para el efecto: en el primer caso se la conoce como el Buen vivir y
en el segundo como el Vivir bien, planteos de presunto origen indgena orientados a pro-
mover una relacin armnica entre seres humanos y entre stos y la naturaleza, los cuales,
pese a estar asumidos en estas naciones como principios de Estado, tienen pendiente la
construccin de un horizonte terico y de un nuevo paradigma civilizatorio que, adems, sea
traducible en polticas pblicas coherentes, pluralistas y factibles
1
.
En cuanto a la comunicacin que se precisa, cabe decir que es una comunicacin que tiene
que recuperar los fnes del proceso comunicacional en lugar de privilegiar las fnalidades de
su uso. As, es una comunicacin para el des-cubrimiento de uno mismo y de los otros, para el
reconocimiento recproco, para el entendimiento entre diferentes, para la vida en comunidad,
en democracia y con paz. En otras palabras, es una comunicacin humanizadora.
Basta, pues, de desarrollo; reencontremos la comunicacin.
1
Cfr. Farah y Vasapollo (2011:19).
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
19
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21
Grupo de Trabajo 01
Periodismo: prcticas sociales y textuales
Moraima Guanipa
Csar Eduardo Prez
Aldenor da Silva Pimentel
Beatriz Alcaraz Marocco
Mariela Torrealba
22
Los temas de la cultura en la prensa: anlisis temtico en
dos medios nacionales (1998-2008)
Moraima Guanipa
Universidad Central de Venezuela
Resumen
Bajo el impulso de las industrias culturales, la globalizacin y la difusin de sus productos
a travs de la expansin de los medios digitales, el periodismo dedicado a dar cuenta de la
cultura y sus expresiones se ha hecho eco de estas transformaciones con la diversifcacin
de sus temas y fuentes. La presente ponencia est centrada en analizar las temticas que se
abordan en las secciones dedicadas a la cultura en dos medios impresos nacionales, como
una manera de estudiar los cambios que se han producido en sus agendas a lo largo de una
dcada. Este estudio de los temas que ocupan la agenda del periodismo cultural es un ade-
lanto de los resultados de una investigacin dirigida a caracterizar la informacin periodstica
sobre cultura desarrollada en las secciones especializadas de los diarios El Nacional y El
Universal entre los aos 1998 y 2008. A partir de un anlisis de contenido aplicado a un total
de 1391 unidades redaccionales (U.R.), de las cuales 547 U.R. correspondieron a El Nacional
y 844 U.R. a El Universal, se encontr que ambos medios dedicaron mayoritaria atencin a
las informaciones de reas como la msica y el cine, lo que combinado con una creciente
presencia de informacin sobre espectculos y farndula, amn del uso de gneros como
la noticia y el breve informativo, confguraron una tendencia hacia lo espectacular, as como
un nfasis en lo que algunos autores, como Germn Rey (2007) advirtieron en relacin con
la imposicin del negocio de la cultura y la lgica del mercado en el periodismo cultural de
nuestro tiempo.
Pabras clave: cultura, informacin cultural, agenda informativa, espectculos.
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
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1. Introduccin
La presencia de la cultura en los medios de comunicacin es un tpico que no slo articula la
tradicin de los estudios que, desde distintas disciplinas, han enriquecido el caudal terico y
el anlisis de la comunicacin social, sino que tambin expresa las ms vivas preocupaciones
e inquietudes respecto a sus alcances.
En distintos momentos y desde diversas plataformas analticas, autores como Pasquali
(1980a, 1980b); Martn Barbero (1991, 1993); McQuail (1998); Orozco (1998); Bisbal (1999),
entre otros, han puesto de relieve el hecho de que la cultura masiva generada por y desde
los medios perfla la cultura de nuestro tiempo, al punto de dibujar desde los procesos de
socializacin hasta los procesos de relacionamiento social como observa Bisbal, quien ha
llegado a afrmar que las transformaciones culturales de nuestro tiempo estn atravesadas
por la mediacin massmeditica (Bisbal, 1999: 56).
Es en este contexto en el que nos planteamos el anlisis de las prcticas informativas de los
medios de comunicacin social precisamente desde el mbito que ha hecho de la cultura y
sus expresiones su centro de atencin: la informacin cultural. En particular, nos detendre-
mos en la manera cmo desde la informacin cultural se delinea una parte de las agendas
que proponen los medios. Los temas, aquello que cubren y sobre lo que hablan los medios,
constituyen un privilegiado espacio para encontrar las seales de los cambios que traen con-
sigo las nuevas realidades de las sociedades informacionales (Castells, 2000) del presente
y de la cultura de nuestro tiempo.
A partir de una lectura interpretativa de los resultados obtenidos en nuestra investigacin
1

sobre las temticas que copan la agenda de la informacin cultural presente en dos medios
impresos nacionales: El Nacional y El Universal, ofrecemos algunas consideraciones que
permiten caracterizar la produccin informativa de las secciones culturales de ambos peri-
dicos en un tiempo que abarca los aos 1998-2008.
2. Aspecto terico
2.1. Cultura, agenda y medios
Para autores como Guillermo Orozco (1998) vivimos un mundo cada vez ms mediatizado
y caracterizado por dos fenmenos inseparables: la massmediacin que supone el pro-
tagonismo de medios y tecnologas de comunicacin en los diferentes mbitos de la vida
cotidiana; y la audienciacin, marcada por la manera como buena parte de la informacin
proviene de los medios y del uso intensivo de diversos dispositivos comunicacionales. Esta
mediatizacin tambin ha tocado el mbito de la cultura, al punto de que muchas expresio-
nes culturales se han adaptado a las lgicas y narrativas mediticas (Rey, 2007: 312). Y son
los medios los referentes culturales a los que tiene acceso el grueso de la poblacin, por lo
que resulta de inters subrayar algunos rasgos que caracterizan la seleccin temtica, la
1
La presente ponencia adelanta resultados del proyecto de investigacin titulado Anlisis de las infor-
maciones sobre cultura en la prensa venezolana en el trnsito del siglo XX al siglo XXI. Casos El Nacional y
El Universal, fnanciado por el Consejo de Desarrollo Cientfco y Humanstico (CDCH) de la UCV (N PI-07-
7691-2009/1).
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
24
tematizacin (Armaanzas, 1993) presente en la seleccin informativa y la jerarquizacin
noticiosa que realizan de ordinario los medios.
Si bien el estudio de las dinmicas de produccin informativa de los medios y la fjacin de
la agenda aluden a teoras como las de la Agenda Setting; el Gatekeeping
1
, a los efectos del
presente trabajo nos interesa explorar el marco temtico en el que las informaciones sobre
cultura son seleccionadas y jerarquizadas en secciones dedicadas a un espectro amplio
que va desde las nociones tradicionales y restringidas de cultura como Bellas Artes hasta
la farndula y los espectculos. Como sostiene Armaanzas (1993: s/p) La especializacin
temtica constituye un ndice signifcativo de la forma en que los valores-noticia se traducen
en prcticas organizativas al interior de los propios medios y que se expresan en secciones
particulares (v.g. Cultura, Espectculos, Deportes, etc.).
Por otra parte, los criterios de noticiabilidad y la especializacin temtica diversifcan en nmero
y extensin referentes informativos que se modifcan con el tiempo, puesto que el carcter
denoticiabilidad es elstico (Armaanzas, 1993). Adems los medios, a travs de la espe-
cializacin periodstica, ofrecen lo que Esteve Ramrez (2010) denomina una segmentacin
de contenidos, al diversifcarlos y especializarlos tanto cualitativa como cuantitativamente
a travs de la tematizacin de los mismos (p. 21).
Esta movilidad en las agendas temticas de los medios no slo se expresa en la estructura
y diversidad de secciones de los diarios, sino que tambin arman recorridos de lecturas
posibles, y construyen versiones de una clasifcacin de la realidad, responden a la vigencia
de determinadas agendas de problemas y al contrato de lectura que el medio mantiene con
su pblico (Martini, 2000: 34).
Los cambios en las agendas y su expresin en las secciones fjas de los diarios son el resul-
tado de dinmicas que desbordan las orientaciones editoriales e informativas de los propios
medios, determinan, incluso, el espectro de las fuentes y de los tratamientos, pero tambin
evidencian lo que los medios proponen a sus lectores:
Los desplazamientos en las jerarquas de ciertas secciones y la necesidad
de renovacin de sistemas clasifcatorios tradicionales y de disposicin
de otros que den cabida a agendas pblicas nuevas ubican el tema de las
clasifcaciones en un lugar de urgencia en el debate sobre la noticia, ya
que no slo implican a las formas del trabajo de construccin de la noticia
(los valores de noticiabilidad de un hecho), sino tambin a las formas de
percepcin y reconocimiento de los individuos (Martini, 2000: 37).
Para el caso de la informacin dedicada a dar cuenta de la cultura, sus prcticas y expresio-
nes, la oferta informativa se recoge en secciones que a su vez atienden a reas temticas
1
Sin pretender homologarlas, tanto el enfoque de la teora de la agenda setting como la del gatekee-
per, desarrolladas en los aos setenta y ochenta del pasado siglo, se referen a los procesos de seleccin de
las informaciones por parte de los medios y de su capacidad para proponer, orientar e infuir en los temas
que el pblico considera prioritarios. Apuntan a las rutinas de produccin y seleccin informativa de los me-
dios y periodistas, as como sus efectos en el pblico que ms contemporneamente han servido de marco
para el abordaje de la sociologa de las noticias. En nuestro trabajo nos centramos, ms que en las dinmicas
de produccin, en aquello que las refeja: el producto y la oferta informativa. Sobre los aportes de estas
teoras y su aplicacin a la investigacin del discurso periodstico, vase Armaanzas (1993) y Cervantes
Baraba (2001).
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
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propias de una especializacin en mbitos, disciplinas, manifestaciones y prcticas cultura-
les diversas. Tambin refeja los cambios que progresivamente se vienen dando en lo que
socialmente se entiende como cultura, dado que contemporneamente:
El periodismo especializado en cultura informa, valora y contextualiza
los acontecimientos que se relacionan con el concepto de cultura en
cada poca concreta. Esta especializacin periodstica presta atencin
al amplio contexto cultural, a las opiniones que se derivan de los hechos
culturales y la poltica y economa de las denominadas industrias culturales
(Rodrguez Martnez, 2010: 166).
Por otra parte, vale acotar que son escasas este tipo de investigaciones sobre el periodismo
cultural venezolano. Entre estas fgura el trabajo de Bello Len, Gondella y Quiaro (1996), en
el que a partir de un anlisis de contenido, cruzado con la consulta a expertos y receptores,
proponen el deber ser de las secciones culturales de los diarios venezolanos de fnales del
siglo pasado. Tambin en trminos de contenidos de los medios, pero enfocado en el contex-
to mexicano, destaca el anlisis de Garca Cancilini (2000) sobre la forma cmo se ocupan
del periodismo cultural tres peridicos de Mxico. Aunque no directamente relacionado con
la informacin cultural, pero igualmente inserto en el estudio de un rea del periodismo es-
pecializado en nuestro pas, como es el periodismo cientfco, tenemos presente el estudio
realizado por Montes de Oca (2010) sobre una caracterizacin del periodismo en salud en
los diarios El Nacional y El Universal (1986-2006), cuyos elementos clasifcatorios resultan
afnes a los de este trabajo.
Estos antecedentes y las anteriores consideraciones dan pie para entrar en el anlisis de la
agenda temtica presente en los diarios objeto de la presente investigacin.
3. Aspectos metodolgicos
El estudio forma parte de una investigacin dirigida a caracterizar la informacin periodstica
sobre cultura desarrollada en las secciones especializadas de los diarios El Nacional (EN) y
El Universal (EU) para el periodo de once aos comprendido entre 1998 y 2008. Un aspecto
clave en esta caracterizacin se centra en identifcar las principales temticas y perspectivas
de lo cultural. La seleccin de ambos medios se justifca en un anterior trabajo (Guanipa,
2011) y viene dado por el hecho de que estamos ante dos de los ms antiguos peridicos
con circulacin nacional y a los que en rigor les correspondera el trmino acuado por Vidal
Beneyto de peridicos de referencia (Imbert, 1985). Por lo dems, El Universal (1909) y El
Nacional (1943) son decanos en la inclusin de secciones especializadas en cultura.
La investigacin fue de carcter documental y tuvo como base un anlisis de contenido apli-
cado a una muestra de 77 ediciones diarias de cada peridico, confgurada por una semana
compuesta por ao en las secciones culturales de ambos diarios. Se analiz un total de 1.391
unidades redaccionales (UR), de las cuales 547 UR (39 %) correspondieron a El Nacional y
844 UR a El Universal (61 %) de los aos 1998 a 2008. Se incluyeron tanto informaciones
como columnas de opinin y se excluyeron avisos publicitarios. Tampoco se analiz el con-
tenido de los suplementos literarios o culturales.
Se recogieron y analizaron datos propiamente morfolgicos de las secciones, as como lo
referido a la autora; fuentes y tipos de fuentes; gneros y tratamientos periodsticos; actores
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GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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de la informacin y cuyos resultados no se detallaron por razones de espacio. Cabe precisar
que se plante un estudio que combin el anlisis de contenido cuantitativo y el cualitativo
(Krippendorf, 1980; Bardin, 2006; Bez, 2007). La intencin fue ir ms all del inventario o
la sucesin de recurrencias y frecuencias que conforman los datos obtenidos, para tambin
ofrecer el resultado de un proceso hermenutico a partir de inferencias
1
y constataciones de
lo identifcado. Su anlisis e interpretacin busca comprender las dinmicas que sustentan
los cambios que se vienen registrando en el periodismo cultural.
Las reas o mbitos temticos que se concentraron en las pginas y secciones culturales
de los medios constituyeron un aspecto clave a la hora de conocer sus agendas, toda vez
que estas expresan las prioridades y decisiones informativas en cuanto a su cobertura (qu
temtica abordar) e incluso la defnicin de las fuentes expertas (Esteve Ramrez, 2010:
17), especialistas, conocedores y cultores de una disciplina, expresin artstica o cultural
determinada. As, se identifcaron las siguientes temticas o asuntos sobre los cuales infor-
maron estos medios impresos:
1) artes visuales (incluyendo las artes del fuego); 2) msica, tanto en su expresin aca-
dmica como en su mbito popular-tradicional); 3) literatura; 4) cine (creacin; produccin
y consumo de obras cinematogrfcas); 5) artes escnicas (teatro, danza, ballet e sus dife-
rentes dimensiones); 6) gestin, gerencia y polticas culturales; 7) instituciones culturales; 8)
formacin y educacin en artes; 9) historia; 10) patrimonio; 11) folklore; 12) artesanas; 13)
arquitectura; 14) farndula; 15) espectculos; 16) turismo cultural; 17) industria discogrfca;
18) industria editorial; 19) comunicacin (medios); 20) gastronoma y 21) agenda.
En el anlisis de estas reas temticas se abord otro aspecto igualmente clave para com-
prender la forma cmo los peridicos dan cuenta de la diversidad de referentes informativos
relacionados con la cultura, como sera el origen o procedencia de la informacin: local,
nacional, internacional. Esto tiene que ver no slo con el lugar o la ubicacin geogrfca en
el que se produce el hecho o acontecimiento sobre el que se informa, sino tambin guarda
relacin con el alcance del hecho. En atencin a ello se identifcaron informaciones de origen
o mbito local; regional (entidades regionales); nacional e internacional. Tambin se agreg
un tem dedicado a informaciones nacionalizadas que si bien se producen fuera del pas
son readaptadas, procesadas y contextualizadas en funcin del entorno nacional.
La identifcacin, codifcacin, clasifcacin y el anlisis de las reas temticas presentes
en las secciones culturales, permitieron determinar la presencia y el nfasis que los medios
impresos le otorgan a nociones de cultura vinculados a la llamada alta cultura en sus di-
versas expresiones, as como el predominio de informaciones relacionadas con el campo
de las industrias culturales, de la farndula y de los espectculos, que ya se ha abordado en
anteriores trabajos (Guanipa, 2005, 2011).
1
Tngase presente lo expresado por Laurence Bardin (2006: 6) cuando seala que el anlisis de con-
tenido va ms all del alcance descriptivo, pues su meta es la inferencia. De all que su fnalidad analtica
central sea la identifcacin y explicacin de las representaciones cognoscitivas que otorgan sentido a todo
relato comunicativo. De igual forma, Krippendorf (1980) habla de entender el anlisis de contenido en un
contexto ms amplio, en cuyo interior se entienden (y deben entenderse) los mensajes y los datos simbli-
cos (p.10).
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4. Discusin de los resultados
Durante el periodo estudiado (1998-2008), tanto El Nacional como El Universal registraron
cambios en la denominacin de sus secciones adems de modifcaciones en la agenda de
asuntos culturales sobre los cuales informaban. El Nacional mantuvo entre los aos 1998 y
2003, la denominacin de Cultura para identifcar sus pginas culturales. En marzo de ese
ao cambia a Cultura y Espectculos, con la que se identifc hasta julio de 2007, cuando
el cuerpo dedicado a cultura pasa a llamarse Escenas. Arte, cultura y espectculos identi-
fcacin que todava mantiene. El Universal, por su parte, en 1998 identifcaba sus pginas
culturales como Cultura y Espectculos, que cambi en 2001 por Tiempo libre y en el paso
del ao 2006 al 2007 adopt el nombre de Espectculos, vigente hasta el presente.
Al recopilar los datos correspondientes a cada uno de los mbitos con mayor recurrencia
(Grfco N 1) se encontr que la msica, sus distintas expresiones, intrpretes, cultores,
agrupaciones, gneros, despunta en el espectro temtico de las secciones de los dos medios
(19 % EN y 21 % EU). En este paraguas temtico entran desde las expresiones propiamen-
te acadmicas, pasando por las tradicionales, hasta las populares y masivas propias de la
industria cultural, para totalizar el mayor porcentaje (20 % de la muestra).
Otra rea que ocup espacio y frecuencia en estas secciones fue el cine (14 % EN y 15 %
EU), con un cotidiano abordaje noticioso en buena parte marcado por los estrenos de las
pelculas de los grandes estudios hollywoodienses, as como entrevistas a directores y acto-
res. Como bien lo indica Garca Canclini (2000: s/p), a propsito de su anlisis a las pginas
culturales de los diarios mexicanos: La principal relacin con la cultura de otras sociedades
es la que aparece en la cartelera de cine, como sabemos casi enteramente destinada a pel-
culas estadounidenses. Tambin cabe sumar la creciente presencia de los temas referidos a
la farndula (8 % EN y 14 % EU) y los espectculos (8 % EN y 8,5 % EU) que juntos suman
16% de la muestra de ambos medios. Ya lo apunt Germn Rey (2007) cuando, al referirse
a lo que viene ocurriendo con la cultura en los medios de comunicacin, asom como pri-
mera tendencia la mezcla entre cultura y entretenimiento, cuya expresin ms banal es la
vinculacin de la cultura con la farndula (p. 323).
Fuente: Guanipa (2013)
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
28
A lo anterior se agreg el hecho de que temas vinculados con el patrimonio, que a su vez
est asociado con la identidad y la memoria colectivas, registraron un nmero y unos porcen-
tajes irrelevantes en el periodo estudiado: en once aos slo se contabilizaron un mximo
de nueve informaciones sobre historia y patrimonio en ambos medios y juntos no suman ni
siquiera un punto en el rango porcentual. Otro tanto ocurre con las artesanas, que incluso
en su produccin en serie son consideradas entre las industrias culturales de nuestro tiempo,
y el folclore apenas tuvieron una cobertura informativa: dos textos por tema en cada medio.
Lo mismo se registra para el llamado turismo cultural (4 EN y 2 EU) un fenmeno reciente
que forma parte de la expansin de la industria turstica, considerada como la ms impor-
tante del mundo, por delante de la industria del automvil y de la industria qumica, segn
la Unesco (S/F), y cuyos retos escapan a lo meramente econmico, ya que se plantearon
preocupaciones respecto a la preservacin y el destino de los sitios (Garretn, 2003).
No obstante, reas tradicionalmente vinculadas con las artes y la cultura, como las artes
visuales (14 % EN y 12 % EU), la literatura (14 % en ambos medios) y las artes escnicas
(9 % EN y 4,5 % EU) mantuvieron su espacio y atencin en las agendas culturales de los
medios. Esto podra sealar que persisten criterios vinculados con la alta cultura, con co-
bertura informativa en reas que en algn tiempo reinaron como referentes prcticamente
exclusivos de lo que los medios consideraban cultura
1
.
Las informaciones enmarcadas estrictamente en aspectos propios de industrias culturales,
como seran la industria del disco y la editorial, centrada en la actividad de las casas edito-
riales y disqueras y sus actividades relacionadas con la economa de la cultura, recibieron
un porcentaje marginal al no sumar una decena de informaciones en la dcada analizada
(0,8 %). No se abordaron informaciones respecto a las cifras, los problemas y retos de estas
industrias, como tampoco se ofreci una mirada crtica a sus lgicas mercantiles. Esto resulta
curioso si se toma en cuenta el peso que estos mismos sellos editoriales y disqueros obtu-
vieron en la promocin de sus productos por la va de entrevistas, reseas, opiniones sobre
sus creadores, artistas y productos mayoritariamente presentes en reas como la msica, la
literatura e, incluso, el cine.
En lo que respecta al grueso de la actividad vinculada con la gestin, la gerencia y las polticas
culturales, a las instituciones pblicas y privadas que conforman el tejido institucional de la
cultura, la presencia en las secciones resulta igualmente escasa, si se tiene presente que en
conjunto alcanzaron apenas 5 % en ambos medios. Esto, pese a que durante esta dcada se
produjeron situaciones confictivas y polmicas derivadas de los cambios en materia de las
polticas gubernamentales hacia el sector, as como las crisis laborales o de infraestructura
en instituciones culturales nacionales y locales (museos, ateneos). Si bien se le dio cobertura
puntual, no se le hizo seguimiento ni hubo el anlisis que permitiera a los lectores formarse
una opinin argumentada sobre esos sucesos. Bien lo observ Rey (2007) cuando sostuvo
que el periodismo cultural puede romper los cercos de la ofcializacin de la informacin y
convertir las polticas culturales en verdaderas polticas pblicas (p. 330).
1
Nos servimos de la diferenciacin que ofrece McQuail (1998, p. 410) entre alta cultura: que opera
al interior de cierta tradicin esttica, literaria o cientfca y cultura masiva: productos culturales elabo-
rados nicamente para el mercado masivo.
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
29
Mencin aparte merece el abordaje de los temas relacionados con la formacin y la ense-
anza en expresiones artsticas y disciplinas cuya presencia en las secciones culturales no
alcanz los diez textos durante el lapso analizado, lo cual hablara de un escaso inters en
mbitos como la educacin, y del binomio educacin-cultura, estratgicos para el desarrollo
(Garretn, 2003).
En el periodo analizado, la comunicacin comienza a recibir atencin informativa en ambos
medios, con mayor nfasis en El Universal, aunque cabe indicar que ocup un porcentaje
mnimo (0.5 % EN y 1,5 % EU). En las informaciones que public El Universal, destacaron
temas referidos a las medidas gubernamentales contra medios (caso RCTV, multas a Globovi-
sin y la salida del aire de programas de opinin); la aparicin de nuevos canales y programas
en seal de TV satelital; eventos y efemrides de otros medios (revista Estampas, TalCual) y
escasas entrevistas de opinin sobre el papel de los medios en la sociedad. La comunicacin
se abord con una perspectiva ms centrada en el clima de confrontacin poltica que se
vive en el pas y del cual no escaparon los medios de comunicacin, pero sin que se le haga
seguimiento a estos temas. La agenda no deriv hacia aspectos relacionados con el debate
y la informacin sobre los retos culturales de los medios masivos o los alcances sociales de
la expansin tecnocomunicativa del presente.
Temas que hace dcadas no fguraban en las agendas de la cultura, como la gastronoma,
comenzaron a aparecer durante el perodo estudiado, especialmente en El Nacional, donde
lleg a tener una seccin llamada Comer y beber, con diez de las once notas publicadas
en total durante esos aos, lo que todava evidenci un porcentaje bajo (0,7 %) durante el
periodo reseado.
En cuanto al origen de la informacin (Grfco N 2) qued de manifesto que casi la mitad
de los materiales analizados en los dos medios (47 %) corresponden al mbito internacional,
incluso, para el caso de informaciones de artistas y creadores venezolanos. Los medios tra-
taron de mantener una proporcin entre lo nacional y lo internacional, aunque en este intento
silenciaron y prcticamente invisibilizaron lo propiamente local y regional, con lo cual, queda
por fuera un pas en el que parece no suceder mayor cosa (Rey, 2007: 330).
Fuente: Guanipa (2013)
Lo nacional ocup 39 % del total de las notas estudiadas, mientras que las informaciones
sobre hechos y personajes de la cultura con presencia e infuencia local apenas fue del 2 %
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
30
y las relacionadas con regiones del pas con 6 %. Igual porcentaje se registr para aquellas
informaciones que por su origen pueden pertenecer al mbito internacional, pero que al ser
procesadas y contextualizadas para el mbito venezolano se nacionalizan.
Cuando se cruzan los anteriores datos con el alcance geogrfco y noticioso de los hechos de
la cultura, se encontr, como en ambos medios, las informaciones referidas al cine (153 UR),
la literatura (102 UR), la farndula (124 UR) y los espectculos (60 UR) que son mayoritaria-
mente de origen internacional, lo que indicara que estos son los mbitos que se percibieron
y asumieron como los ms globalizados y mercantilizados, por la va del entretenimiento y
del consumo cultural. A la inversa, la msica (119 UR), las artes visuales (78 UR) y artes es-
cnicas (50 UR) tuvieron ms informaciones de origen nacional que internacional, que a su
vez refuerza la nocin que algunos autores (Garca Canclini, 2000; Rey, 2007) identifcaron
como una caracterstica preponderante de las secciones culturales, como es la urgencia de
establecer relaciones vivas y dialogantes con movimientos culturales internacionales.
5. Consideraciones fnales
Una vez esbozada la caracterizacin del periodismo cultural presente en las secciones cul-
turales de El Nacional y El Universal, es menester realizar algunas consideraciones a modo
de sntesis y de propuesta de discusin:
1. Durante el periodo en estudio, ambos medios se diversifcaron y fueron ms all del
redil de temas propiamente vinculados con las bellas artes y la cultura culta o elitesca. Su
migracin hacia los mbitos de las industrias culturales y de la lgica mercantil que las orienta
lleg para quedarse, con lo que ello tiene de riesgo de trivializacin y espectacularizacin en
las pginas culturales.
2. Result evidente que los medios tuvieron como materia pendiente en sus agendas
una ms equilibrada y dinmica relacin con lo local, lo nacional y lo internacional (trasna-
cional). Es necesario dejar de ver lo global slo como espectculo y como lugar de negocios
espectaculares que debilitan su razonamiento sobre lo pblico, o lo limitan a la cultura de
lite y a su repercusin domstica (Garca Canclini, 2000: s/p).
3. Abordar el anlisis de estos cambios en el perfl de las secciones culturales de los
medios no pudo verse desde el pesimismo cultural (Bisbal, 1999) que viene en lnea directa
con la tendencia crtica instaurada desde la Escuela de Frankfurt hasta el presente, pues la
cultura masiva es mucho ms que espectculos y farndula; supone retos nuevos que los
medios y la prensa en particular deben encarar deslastrndosede la tentacin de competir
con otros medios como la televisin, pero tambin atender a su papel como espacios para
que la cultura en su diversidad, en su pluralidad pueda leerse ms all de la banalidad, lo
frvolo y el consumo.
4. Como se estudi en el presente anlisis, la prensa sali del espacio de la llamada alta
cultura, tambin le toca hacerlo de las leyes del mercado y evitar el contagio de la prensa
de referencia de la banalizacin televisiva, y de la tendencia tabloide (Labio Bernal, 2008:
383) que la orienta a adoptar la lgica de la velocidad y del impacto visual de la televisin
(Garca Canclini, 2000: s/p) y marca su agenda temtica hacia una gran variedad de conteni-
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
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dos sobre espectculos y sobre todo lo relacionado con el amplio abanico del entretenimiento.
As surgen los productos ligeros, la informacin de escasa profundidad y la variada oferta
de mensajes para el consumo rpido y con el mnimo esfuerzo (Lpez P, 2004: 383). Por el
contrario, les correspondera aprovechar las ventajas de la prensa como un medio para la
profundizacin, la interpretacin, la lectura, el debate y la discusin de ideas y las realidades
culturales del presente.
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34
La informacin en la punta de la lengua:
parmetros comunicativos de la oralidad
en los textos de la prensa escrita
Csar Eduardo Prez
Universidad del Zulia
Universidad Catlica Cecilio Acosta
[email protected]
Resumen
El objetivo de este trabajo se centra en el anlisis y la descripcin, desde una perspectiva
semiolingstica, de los signos propios de la oralidad presentes en los textos escritos de la
prensa zuliana. El anlisis se sustenta en los aportes de Mancera (2008), Nkleva (2008),
Llamas (2005), Almela (2003), Ong (1987), entre otros autores. Para el anlisis y caracteriza-
cin se utiliz una gua que contempl aspectos lxico-semnticos para precisar la existencia
de rasgos orales en la produccin escritural de periodistas y editores. La muestra contempl
30 piezas informativas de los gneros noticia y reportaje de los diarios zulianos La Verdad,
Panorama y Versin Final del perodo enero-julio de 2010. Como resultado se refejan que
algunos de estos signos estn referidos a una oralidad fngida en la que se propone una
especie de interaccin con el lector a partir de un registro informal y de marcas coloquiales.
En la muestra es el diario La Verdad el que presenta el mayor uso de estos rasgos de orali-
dad, sobre todo en la zona de titulacin, aunque todos los diarios recurren a estos usos. Las
aproximaciones de este estudio abren espacio para otras discusiones e investigaciones en
el rea de los trabajos sobre oralidad y escritura.
Palabras clave: oralidad, escritura, prensa escrita
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
35
in
El dominio de la redaccin es uno de los requisitos fundamentales que se exige a los profe-
sionales de la Comunicacin Social. Sin embargo, cada vez se hacen ms manifestas las
difcultades de muchos periodistas para redactar textos competentes que respondan a las
necesidades del ejercicio profesional. El poco bagaje cultural y el desconocimiento de las
posibilidades que ofrece la lengua en cuanto a vocabulario son slo algunos de estos pro-
blemas. La pobreza lxica y la aparicin de vicios lingsticos son solo algunos de ellos.
La situacin no es nueva; sin embargo, debe estudiarse con detenimiento. En la actualidad,
mltiples son las quejas cotidianas de profesores universitarios, empleadores y periodistas
sobre las defciencias en el manejo del lenguaje escrito. De igual forma, periodistas, poetas
y escritores, por igual, han denunciado el empobrecimiento expresivo y la falta de rigor gra-
matical por parte de los medios de comunicacin y otros factores infuyentes en los patrones
lingsticos, as como las psimas traducciones de textos y obras literarias. En 1996, Gabriel
Garca Mrquez lo adverta:
La mayora de los graduados llegan (al peridico) con defciencias
fagrantes, tienen graves problemas de gramtica y ortografa, y
difcultades para una comprensin refexiva de los textos (...) Para
muchos redactores de peridicos, la transcripcin (de la grabadora al
texto escrito) es la prueba de fuego: confunden el sonido de las palabras,
tropiezan con la semntica, naufragan en la ortografa y mueren por el
infarto de la sintaxis
La prdida de formalidad en la escritura periodstica ha sido evidente en los peridicos del
mundo de habla hispana. Adems, se ha hecho recurrente una deformacin del lenguaje en
mltiples niveles tanto sintcticos como semnticos; es decir, se hace un uso del lenguaje
de modo inefciente y en consecuencia se introducen vicios que le restan rigor gramatical a
las construcciones utilizadas en la produccin de textos. Clichs, frases hechas y redundan-
cias lxicas (pleonasmos) adems de la permanente presencia de palabras y expresiones
polivalentes (cosa, algo, persona, sinnmero, innumerables).
Aspectos fundamentales para la redaccin exitosa como la coherencia, cohesin, adecuacin
y correccin resultan ajenos para los profesionales por diversos motivos, como su ausencia
en algunos programas acadmicos de las universidades, la escasa consulta bibliogrfca o
el lenguaje abstracto de los textos, un factor que obstaculiza la comprensin cabal de los
contenidos.
Quizs la mayor evidencia se puede notar en el uso de lo oral en lo escrito. La oralidad es
el primer sistema comunicativo que adquiere el individuo dentro de la actividad semitica
compleja que es la produccin textual y discursiva. Ocurre que desde siempre ha existido un
modelo de lengua oral muy prxima a la escrita, es decir, son dos modos del lenguaje humano
que se sitan en planos distintos mas no disociados y, por tanto, su vinculacin trasciende y
permea a cada uno de estos sistemas sgnicos.
Ocurre que actualmente la escritura a travs de las distintas plataformas de interaccin social
(Messenger, Skype, Gtalk, Facebook, Twitter) evidencian distintos niveles de formalidad
en la escritura. Ese uso excesivo de estas plataformas ha generado que en el caso de la
escritura periodstica se vea una permeacin del carcter informal propio de lo oral.
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La escritura periodstica o no es un proceso que requiere de una actitud formal, refexiva
y rigurosa y un grado mayor de planifcacin en la produccin lingstica. En la escritura se
exige una precisin distinta del lxico, las normas gramaticales, la correccin ortogrfca e
incluso un cierto grado de cultura, as como un ejercicio activo y constante del pensamiento
difano.
Son los periodistas segn su funcin social de orientadores de la sociedad, quienes deben
tener claras las fronteras entre lo oral y lo escrito como par dicotmico, que puede fusio-
narse en algunos gneros como la entrevista, la crnica, el artculo, pero que requiere de la
formalidad de la escritura en otros gneros como el reportaje informativo. Esa superacin
de fronteras en la relacin oral-escrito depende, adems, de cada acto de comunicacin y
del medio de transmisin del mensaje, adems de las variables contextuales que regulan y
condicionan el acto comunicativo (grados de formalidad).
Fundamentacin Terico-metodolgica
Para precisar la tendencia que algunos medios tienen de recrear rasgos propios de la oralidad
en la prensa escrita, en este estudio se considera como oralizacin la inclusin de rasgos
propios de la interaccin conversacional y coloquial en la escritura periodstica, tal como
lo seala Mancera, para quien el escritor (2008):
[] se sirve de una serie de estrategias constructivas como, por ejemplo,
distintos grados de planifcacin y de elaboracin sintctica, o diversos
tipos de progresin semntica, que le permiten recrear en sus textos
una cierta oralidad fngida, refejo de una pretendida espontaneidad
enunciativa. Dicha oralidad simulada implica determinadas regulaciones
pragmticas del discurso, puesto que, en realidad, se trata de una
transposicin del nivel de habla como es el coloquial a otro en el que
las circusntancias comunicativas son muy diferentes [] (Mancera 2008:
17).
Con el trmino oral se hace referencia a la dimensin de la lengua que se conoce con el
trmino hablada, que expresa justamente la oposicin a la lengua escrita. De acuerdo con
Almela (2003) el trmino hablada incluye dos sentidos: el opuesto a escrita y el comn en
lo pragmtico a las dos manifestaciones. En un gran sentido, abarca la comunicacin lin-
gstica.
Estas cuestiones universales en el par oral/escrito aluden, en primer lugar, a una propiedad
tambin universal del lenguaje: la materialidad, es decir, el lenguaje se presenta al mundo
como hecho fsico, observable, perceptible por los sentidos (Gonzlez y Martnez, 2002:
70).
Llamas (2005) seala que adems de la inmediatez comunicativa existen otros parmetros
que miden las condiciones de comunicacin y se aproximan a una caracterizacin de los
extremos de la oralidad y la escritura as como todas las gradaciones intermedias. Estos pa-
rmetros son: espontaneidad, copresencia de los interlocutores, conocimiento mutuo de los
interlocutores y saber compartido, participacin emocional, dialoguicidad, cooperacin, fna-
lidad interpersonal, cotidianidad, relacin de igualdad y solidaridad entre los interlocutores.
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
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La caracterizacin de la relacin existente entre los parmetros comunicativos y las carac-
tersticas lingsticas, paralingsticas o textuales que los identifcan en el discurso oral y el
discurso escrito puede evidenciarse en la siguiente tabla, adaptada de Llamas (2005):
Tabla 2. Caracterizacin de los parmetros comunicativos segn el tipo de discurso.
Parmetro
comunicativo
Discurso oral Discurso escrito
Espontaneidad Desorganizacin de las partes.
Ausencia de conectores que articu-
len las partes.
Cambios frecuentes de tema.
Anacolutos.
Presencia de rodeos explicativos,
reelaboraciones (digo, vaya, bue-
no, o sea), autocorrecci ones
que pueden afectar al lxico y a la
gramtica.
Alto grado de redundancia, repeti-
ciones literales.
Faltas de concordancia.
Ausencia de marcas gramaticales
(por ejemplo, preposiciones).
Sencillez en la construccin de las
oraciones: falta de sintaxis elabo-
rada (dominio de coordinacin y
yuxtaposicin, oraciones breves,
voz activa).
Lxico comn, de poca profundidad
semntica.
Organizacin de las partes.
Presencia de conectores que sealan el or-
den de las partes y su relacin lgica.
Los cambios de tema son menos frecuentes
y han de sealarse.
Construccin correcta de la frase.
Ausencia de autocorrecciones.
Ausencia de repeticiones literales, redundan-
cias, etctera.
Ausencia de errores de concordancia.
Complejidad en la construccin de las ora-
ciones: sintaxis elaborada (dominio de la
subordinacin).
Lxico apropiado, preciso y adecuado.
Copresencia de los
interlocutores
Referencia a elementos de la reali-
dad mediante decticos del tipo aqu,
all, esto, entonces, etctera.
Se corrige, se matiza, se aclara lo
dicho, puesto que el emisor puede
reaccionar ante la actitud del re-
ceptor.
Uso de gestos que acompaan o
sustituyen la comunicacin verbal.
Las marcas decticas han de tener una refe-
rencia clara y explcita en el texto.
No se puede corregir lo escrito en funcin del
interlocutor.
El lector solamente comprender el texto en
funcin de la palabra.
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
38
Conocimiento de los
interlocutores y com-
partidos
Elipsis.
Implicaciones.
Irona.
Necesidad de que aparezca explcitamente
todo o casi todo lo que se quiere comunicar
para evitar malentendidos
Parmetro
comunicativo
Discurso oral Discurso escrito
Participacin
emocional
Entonacin expresiva, tendencia a
la intensifcacin,a la exageracin
(hiprboles, sufjos aumentativos,
exclamaciones, fraseologa, etc-
tera), a la redundancia con fines
expresivos.
Presencia de relatos.
Estilo directo.
Orden de palabras marcado.
Referencia a la primera persona: el
YO como centro.
Lxico valorativo.
Ausencia de marcas expresivas.
Ausencia de estilo directo.
Estructuras impersonales: Pasiva refleja,
terceras personas, entre otras.
Dialoguicidad Presencia del T.
Abundancia de referencias a la se-
gunda persona.
Frecuencia de modalidades apelati-
vas (interrogaciones, imperativos).
Estrategias para enfatizar o atenuar
lo dicho.
Ausencia de referencias a la segunda per-
sona.
Ausencia de modalidades apelativas
Cooperacin Manifestacin del acuerdo (bien,
vale, claro), de la recepcin (s,
s; ya, ya).
Se ayuda al interlocutor a encon-
trar la expresin justa.
Quien escribe no cuenta con la ayuda del
interlocutor para construir su discurso.
Finalidad
interpersonal
Menor coherencia.
Presencia de reguladores fticos:
no?, verdad?, s, ya, claro, de
acuerdo, mira, fjate, etctera.
Mayor coherencia.
Ausencia de reguladores fticos.
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
39
Cotidianidad Reduccin y seleccin del lxico
comn.
Empleo de unidades polismicas.
Expresiones coloquiales.
Seleccin de un lxico preciso.
No aparecen expresiones propias del registro
coloquial.
Parmetro
comunicativo
Discurso oral Discurso escrito
Relacin de
igualdad y
solidaridad
entre los
interlocutores
Registro informal. Registro formal
Fuente: Llamas (2005: 406)
La poblacin de este estudio est constituida por las noticias y reportajes publicados en los
diarios Panorama, La Verdad y Versin Final durante el perodo enero / junio de 2010.
La seleccin del corpus se obtuvo a partir de un muestreo no probabilstico de tipo intencio-
nal, porque consiste en una seleccin de los elementos con base en criterios o juicios del
investigador (Arias, 2006: 52).
Para este estudio se seleccionaron 30 ejemplares (10 de cada medio impreso), de los cuales
se extrajeron datos que evidencian marcas de oralidad en el discurso escrito para registrar-
los en la fcha de medicin y su posterior anlisis. Los criterios de seleccin de la muestra
atienden a la presencia de: 1) oralidad en la zona de titulacin, 2) oralidad en llamados de
primera pgina; 3) rastros de oralidad en las entradas de las piezas informativas; 4) oralidad
en el cuerpo de texto de las informaciones. Para la evaluacin cualitativa, se apel al aporte
terico de los autores consultados para hacer un anlisis aplicado.
La caracterizacin del lenguaje se hizo a travs de una fcha de medicin hemerogrfca. Se
siguen las nociones de Mndez (2008) para medir el ndice de peso informativo y analizar
cuantitativa y cualitativamente el contenido relacionado con las noticias y reportajes en los
diarios seleccionados: Panorama, La Verdad y Versin Final.
Interpretacin de resultados
Esta investigacin abre un espacio de discusin sobre el tema de la oralidad en prensa escri-
ta, entendida como la presencia de expresiones propias de la oralidad en el contexto formal
del discurso de la informacin escrita. Los resultados que se describirn a continuacin solo
constituyen una aproximacin a lo que este objeto de estudio puede representar.
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
40
Marcas orales en la zona de titulacin
Atendiendo a los criterios establecidos para la seleccin del corpus, en cuanto a los ele-
mentos del discurso informativo, en el que hay presencia de oralidad en la escritura, la gran
mayora se encuentra en la zona de titulacin. En los siguientes grfcos se muestra cmo
es esa distribucin.
En La Verdad el 100% de la muestra evidencia el uso de marcas orales en la zona de titula-
cin, concretamente en el ttulo. De esto puede inferirse que por ser un elemento de anclaje,
resulta til para enganchar al lector, pues es lo primero que se ve. Solo el 10% de la muestra
utiliza signos de oralidad tanto en antettulos como en sumarios, acompaados por los ttulos
mientras que el 20% lo hace en las entradas que acompaan tambin al ttulo. Es decir, se
privilegia la zona de titulacin para el uso de lenguaje coloquial y como una estrategia para
acercarse al lector.
Panorama evidencia el uso de marcas orales en el ttulo solo en 7 de las 10 piezas informativas
(4 de ellas tambin presentan marcas orales en el cuerpo, 1 en la entrada ms el cuerpo de
la informacin y 2 que incluyen sumario, entrada y cuerpo de texto, adems del ttulo).2 se
ubican solo en la entrada y 1 en el cuerpo del texto. Se privilegia la zona de titulacin para el
uso de lenguaje coloquial al igual que el diario La Verdad, aunque en menor proporcin.
El diario Versin Final presenta uso de marcas orales en 9 de los 10 ttulos que integran su
grupo dentro de la muestra (7 solo en los ttulos, 1 en ttulo y cuerpo y 1 en ttulo, entrada y
cuerpo). Solo 1 informacin presenta marcas orales en la entrada. En los antettulos no se
registran rastros de oralidad.
Un elemento importante que debe compararse en el estudio es la extensin que ocupan
las informaciones en cada medio. La unidad de medida es el centmetro cuadrado (cm
2
)
1

para medir la mancha que ocupan las informaciones y los recursos grfcos utilizados. En
esta extensin se midieron cuatro aspectos: la mancha que ocupan las informaciones, las
imgenes a full color, las fotografas en blanco y negro y las infografas que acompaan las
informaciones de la muestra.
En cuanto a la extensin de la informacin, de un total de 13.271,34 cm
2
el diario La Verdad
ocup una mancha de 4.381,09 cm
2
(33,01%), Panoramaabarc 4.913,84cm
2
(37,02%) y
Versin Final3.976,41 cm
2
(29,96 %). La extensin de las imgenes a full color domin una
mancha de 2.286,97 cm
2
de los cuales La Verdad utiliz 1.125,43 cm
2
(49,21%); Panorama,
244,73 cm
2
(10,7%); y Versin Final, 916,81 cm
2
(40,08%).
En cuanto a la extensin de imgenes en blanco y negro, la muestra se extendi en una
mancha de 1.142,96 cm
2
, de estosLa Verdad abarc 147 cm
2
(12,86%) y Panorama995,96
cm
2
(87,13%). Versin Final no present en la muestra informaciones acompaadas con
imgenes en blanco y negro como valor agregado.
1
Anteriormente, la medicin se realizaba utilizando como unidad el centmetro por columna (cm/col), cuando los peridicos se
hacan manualmente en columnas con ancho invariable. Con la composicin y maquetacin digital de peridicos y las varia-
ciones en un mismo formato, para precisar ms certezas en los datos de la extensin se usa como unidad el centmetro cuadrado
(cm
2
). (Mndez, 2007: 104)
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
41
En relacin conel uso de infografas dentro de la muestra seleccionada, solo el diario Pano-
rama hace uso de ellas para acompaar una informacin que presenta marcas orales. La
mancha ocupada por el uso de infografas en este diario es de 540,1 cm
2
.
Grfco 11. Extensin ocupada por las informacionesy los elementos de valoracin
(Fuente: Prez, 2012)
Parmetros comunicativos de la oralidad
En resumen se ha dicho que la oralidad est caracterizada por rasgos de espontaneidad,
coloquialidad, informalidad; mientras que laescritura requiere del conocimiento de las normas
gramaticales, de correccin y de un cdigo que requiere de formalidad.A travs de la obser-
vacin de ejemplos propios de la prensa escrita, se pueden evidenciar las caractersticas de
la oralidad presentes en el lenguaje informativo escrito. Entre esas caractersticas destacan,
en funcin de los resultados:
Espontaneidad, cotidianidad y relacin de igualdad y solidaridad entre los
interlocutores
1
Uno de los indicadores hacia los que la muestra presenta una tendencia a incluir marcas de
espontaneidad propia de la oralidad en la escritura periodstica informativa es la presencia
de lxico comn con poca profundidad semntica. Tal como lo expresa Llamas (2005), la
espontaneidad se refeja porque el discurso se construye sin pensar; no hay tiempo para la
planifcacin. Tambin se evidencia en el uso de oraciones breves y con poca tendencia a
la subordinacin.
La cotidianidad, por su parte, est refejada en la seleccin del lxico. El empleo del lxico
comn, de unidades polismicas y de expresiones coloquiales son caractersticas propias del
discurso oral, pues la escritura requiere de precisin lxica y en ella no aparecen expresiones
1
Aunque estos tres parmetros son estudiados de manera separada, no pueden desvincularse, pues los indicadores que permiten
determinarlos segn lo establecido por Llamas (2005) son similares y correlacionales: lxico comn, de poca profundidad se-
mntica, empleo de unidades polismicas y expresiones coloquiales, as como el uso del registro informal propio de la oralidad
en el lenguaje informativo escrito.
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
42
del registro coloquial (Llamas, 2005: 406). Sin embargo, muchos manuales de periodismo
sugireren el uso de formas cercanas al lector.
En la siguiente Tabla se pueden vercmo en la zona de titulacin se recurre al uso de expre-
siones coloquiales y al lxico comn que precisan la espontaneidad y la cotidianidad como
parmetros del discurso oral presentes en la escritura informativa.
Ttulos de las informaciones con marcas de oralidad
Diario La Verdad
Cdigo Ttulo Fecha
LV1 Moratinos busca sacarle las patas del barro a Chvez 03-03-2010
LV2 En San Francisco no quieren dar los cobres a los concejales 10-03-2010
LV3 Chama de 16 aos termina con su novio y ste la mata 15-03-2010
LV4 En los hospitales de Maracaibo dieron carreras debido al calor 16-03-2010
LV5 Calorn dispara hipertensin y dolores de cabeza en emergencias 16-03-2010
LV6 Enelven baja el suiche sin avisar 17-03-2010
LV7 Plomazn en LUZ 17-03-2010
LV8 Agrupaciones culturales trabajan con las uas 17-03-2010
LV9 Es peor el remedio que la enfermedad 19-03-2010
LV10 Se quieren volar a mil maestros interinos del estado Zulia 23-03-2010
Diario Panorama
Cdigo Ttulo Fecha
DP1 BCV: PIB venezolano cay 3,3% en el 2009 03-03-2010
DP2 Fernndez le apuesta a cita Chvez-Uribe 03-03-2010
DP3 Les neg la entrada a una disco y lo mataron 15-03-2010
DP4 Secuestros no paran: Dos en apenas un da 16-03-2010
DP5 Caen 3 integrantes de Los Pavitas 17-03-2010
DP6 El azcar sigue en picada 24-03-2010
DP7 Llamas no dan tregua al Warairarepano 25-03-2010
DP8 El ocano ndico se trag una isla 25-03-2010
DP9 El arte de las tablas prende su festa 26-03-2010
DP10 Cuatro bandas azotan a conductores del noroeste 17-06-2010
Diario Versin Final
Cdigo Ttulo Fecha
VF1 Se calent la Mesa de la Unidad 03-03-2010
VF2 Polisur clav contra un cojn a camargrafo de Globovisin 04-03-2010
VF3 Espaa viene a la caza de etarras en Venezuela 08-03-2010
VF4 Henri Falcn se ba de pueblo y demostr su liderazgo 16-03-2010
VF5 Cesta bsica alcanz BsF. 4.081,82 17-03-2010
VF6 Hugo Chvez le puso el ojo a la Zona Industrial 19-03-2010
VF7 El Gobierno meti preso a Oswaldo lvarez Paz 23-03-2010
VF8 Reforma a la ley del BCV es una cortina de humo para ayudar a fnanciar al fsco 25-03-2010
VF9 Tirotean en la cabeza a otro lder de Los Pavitas 26-03-2010
VF10 Otros dos asesinados en el matdromo local 28-04-2010
Fuente: Prez (2013)
Por ejemplo, en el ttulo Se quieren volar a mil maestros interinos del estado Zulia (La Verdad
23 de marzo de 2010) se evidencia mejor la situacin. Si se observa la perfrasis quererse
+ volar la construccin no es quizs la ms apropiada para el cdigo escrito. Querer algo
implica desear, apetecer, intentar, pretender o procurar algo. Volar no signifca, en este caso,
precisamente saltar por los aires o elevarse en el aire, acepciones registradas de este
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
43
verbo en el Diccionario de la Real Academia Espaola. Es usado ms bien como sinnimo
de despedir, concluir una relacin laboral. Una lexa de registro coloquial que adquiere el
signifcado de deshacerse de algo a alguien.
Al revisar el cuerpo de texto, se evidencia que se trata,con esta informacin, es del despido
de unos docentes interinos del sistema de educacin media adscritos a la Zona Educativa
del estado Zulia. No puede obviarse que en la coloquialidad quererse volar est vinculado
con despedir o botar, por lo que se est en presencia, entonces, de un rastro oral en la
construccin del ttulo. Si se propone una reconstruccin para evitar la marca oral una salida
podra ser: Despiden a mil maestros interinos del estado Zulia, o en consonancia con la forma
propuesta, Pretenden despedira mil maestros interinos del estado Zulia.
En el caso del ttulo El arte de las tablas prende su festa (Panorama, 26 de marzo de 2010)
debe evaluarse el verbo prender. El DRAE registra 11 usos, pero ninguno vinculado con
la celebracin de algo. Al revisar la informacin, puede notarse que se trata la celebracin
del Da Internacional del Teatro por los grupos teatrales del estado Zulia, por lo que el verbo
prender evidencia un uso de lxico comn y la recurrencia a una unidad polismica, esta-
blecidos como caractersticas de la espontaneidad, la cotidianidad y la relacin de igualdad y
solidaridad entre los interlocutores. En la oralidad coloquial de Maracaibo existen expresiones
como se prendi la festa!, se prendi el verguero! a las que los hablantes recurren para
precisar el comienzo de algo o determinar el punto ms importante de una situacin.
Otra evidencia de rastro oral en la prensa se encuentra en la propuesta de ttulo Hugo Chvez
le puso el ojo a la Zona Industrial (Versin Final 5 de marzo de 2010). Primero se debe revisar
lo apropiado de la construccin poner el ojo. En el lenguaje coloquial poner el ojo signifca
fjarse, mirar, observar e incluso sentenciar (sin juicio ni tribunal). Como forma parte del habla
coloquial, la construccin pierde el carcter formal propio de la escritura, por lo que puede
considerarse como impropia para el cdigo escrito del periodismo. Adems, el Diccionario
de la Real Academia Espaola no registra el uso de esta forma, bastante arraigada en el
colectivo maracaibero.
El ttulo hace referencia a las expropiaciones de terrenos y edifcaciones decretadas por el
presidente Chvez, luego de hacer un anuncio para que revisaran la situacin en la zona
industrial de Maracaibo. Una posible reconstruccin del ttulo sera: Chvez ordena revisar
la situacin de terrenos y galpones en la zona industrial.
Como estos ejemplos, en la prensa se hace cada vez ms comn encontrar construcciones
que ceden el carcter formal de la escritura por convenciones que contradicen los principios y
normas que sustentan la creacin del cdigo artifcial de la escritura. Los signos de la oralidad
pueden concretarse en un gran identifcador: el carcter coloquial y espontneo, la busqueda
de la aceptacin popular y el acercamiento a ultranza del colectivo zuliano.
A partir de la Gua de anlisis utilizada para registrar estos parmetros entre otros El diario
La Verdad muestra una tendencia mayor al uso de estos elementos, seguido por Panorama
y Versin Final, respectivamente. Esto ratifca que en la prensa zuliana escrita se incorpo-
ran parmetros propios de una situacin comunicativa oral que Llamas (2005) y Mancera
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
44
(2008) han precisado en los parmetros comunicativos y en el registro informal del lenguaje
escrito.
Grfco 12. Parmetros comunicativos de la oralidad presentes en la muestra.
(Fuente: Prez, 2012)
El nmero que se indica en cada una de los espacios correspondiente a cada medio repre-
senta la frecuencia con la que aparecen en toda la muestra. Los conectores o marcadores
discursivos ms usados por los tres medios de este estudio son: porque, ya que, pues, como,
por esto, por lo cual, siempre que, para que, sin embargo, aunque.
Copresencia de los interlocutores
La copresencia de los interlocutores viene determinada por el uso de elementos decticos en
los textos. De acuerdo con Llamas (2005), las marcas decticas han de tener una referencia
clara y explcita para que el lector pueda comprender el texto. Aunque en la muestra se re-
gistran muy pocos usos de decticos, es importante sealar que los que aparecen ofrecen
adems el contexto necesario en el cdigo escrito.
En el siguiente ejemplo tomado de Panorama (17 de marzo de 2010) se observa el uso de
un dectico espacial:
[]Los hampones usaron un auto modelo Mitsubishi, Signo, color plata,
placas VBK 736 para cometer el delito. Los funcionarios del Cicpc
recibieron la novedad y activaron la bsqueda, hasta que avistaron a
ambos autos en direccin hacia La Concepcin. All comenz el
enfrentamiento entre ofciales y delincuentes []
En direccin hacia presupone una ubicacin, un estar del lado de, del sentido Norte-Sur-Este-
Oeste. El uso del dectico All contextualiza el espacio, referido previamente. En concordancia
con Kerbrat-Orecchioni (1980) este tipo de marcas decticas espaciales vienen expresadas
por adverbios o perfrasis adverbiales de lugar (aqu, ac, ah, all, all, cerca, lejos, arriba,
abajo, delante, detrs, a la derecha, a la izquierda), algunas locuciones prepositivas (de-
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
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lante de, detrs de, cerca de, lejos de) y algunos verbos de movimiento (ir, venir, acercarse,
alejarse, subir, bajar).
Otro ejemplo de este tipo se evidencia en el diario La Verdad (15 de marzo de 2010) en el que
usan adems los decticos para establecer la presencia de los interlocutores, pero dejando
claro el contexto situacional de la informacin que se est dando:
[] Pas todo el da donde los Flores Parra. Keinnia apenas lo tom en
cuenta. En la tarde sali a la plaza de El Bajo y regres a las 9.00 de la
noche. Comparti con su familia y dos horas despus se acost a dormir
[]
En el caso del adverbio donde hay un uso coloquial del adverbio como preposicin, es decir
para evitar la incorreccin idiomtica y seguir los parmetros escriturales sera preferible
usar la forma: Pas todo el da en la casa de los Flores Parra. En el ejemplo se observa el
uso de una marca dectica que indica el tiempo en el que ocurre el suceso y sirve para con-
textualizar al lector e incorporarlo en el relato a travs de estos usos con fnes informativos.
La locucin adverbial En la tarde
El diario Versin Final (28 de abril de 2010) presenta otro uso de un dectico adverbial en
el sumario tambin para contextualizar la informacin de sucesos que narran y ubicar al
receptor como interlocutor. En este caso, el uso del adverbio ya indica al lector el tiempo
de lo que est ocurriendo.
Uno de los cuerpos hallados presentaba un avanzado estado de
descomposicin. Ya era devorado por gusanos. Un tiro de escopeta le
destroz el crneo []
De acuerdo con lo registrado en la Gua de anlisis que se aplic a la muestra, no es frecuente
el uso de decticos comunes en el cdigo oral (pronombres personales, frases que sirven
para corregir lo dicho anteriormente). Sin embargo, si debe decirse que se usan decticos,
estos sern los decticos textuales
1
. La muestra arroja una tendencia al uso de decticos en
el diario La Verdad para acercar al lector, aunque la deixis textual tambin est presente en
toda la muestra de La Verdad, Panorama y Versin Final.
Conocimiento de los interlocutores y conocimientos compartidos
Generalmente, en el lenguaje informativo de los peridicos se hace necesario que aparezca
explcitamente todo o casi todo lo que se quiere comunicar para evitar malentendidos. Segn
Llamas (2005) ese tipo de conocimiento se da en el discurso oral cuando ocurre la elipsis,
existe informacin implcita o se asume que el lector/oyente sabe de que se le est hablando,
e incluso con la irona.
En la muestra solo ocurre el registro de informacin implcita en los diarios La Verdad y
Versin Final. En el ejemplo Enelvn baja el suiche sin avisar (La Verdad, 17 de marzo de
2010) se registra una seleccin lxica que implica que el lector debe conocer de qu se le
est hablando; es decir, hay informacin implcita. En la entrada de la informacin se hace
necesario an ms conocer los detalles:
1
Sobre este apartado Calsamiglia y Tusn (1999) y Kerbrat-Orecchioni (1980) precisan que este tipo de deixis seala y organiza
las partes del texto unas con respecto a otras. El texto en s mismo se convierte en el espacio y en el tiempo de referencia.
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GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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Recompensa y castigo. As parece moverse este Gobierno. Enelvn no
parece la excepcin. Ayer, sin previo aviso, en la empresa decidieron
bajarle el suiche a varios sectores de Maracaibo, considerados como de
alto consumo, dependientes de la subestacin Don Bosco: La Virginia,
Bella Vista, Zapara, incluyendo a los centros hospitalarios, como sucedi
en la clnica Paraso []
El ejemplo, aparte de mostrar el uso de oraciones breves, que lo ubican en el parmetro de
la espontaneidad, tambin difculta que el lector entienda explcitamente que se habla de
la suspensin del servicio elctrico. Adems, para un lector fuera del contexto zuliano, con
otro registro del espaol, difcilmente comprender que se habla de la interrupcin de la
electricidad. Hay incluso un saber enciclopdico que remite a la clase alta de Maracaibo y la
posicin del Gobierno frente a este sector.
En los ttulos Agrupaciones culturales trabajan con las uas (La Verdad, 17 de marzo de
2010),Es peor el remedio que la enfermedad (La Verdad, 19 de marzo de 2010) y Hugo Chvez
le puso el ojo a la Zona Industrial (Versin Final, 19 de marzo de 2010) se obliga al lector,
mas no se invita, a continuar con la lectura para poder conocer de qu trata la informacin.
Se obliga al lector, puesto que no se brinda mayor cantidad de datos informativos y eso
contradice lo establecido por Pou (2004), quien seala que un titular informativo debe tener
claridad, autonoma y no tener dependencia con otros elementos. Las expresiones colo-
quiales con las uas y le puso el ojo no aportan claridad ni dato relevante; menos an el
ttulo Es peor el remedio que la enfermedad. Sin embargo, este uso obedece, quizs a una
pretensin de quien escribe por atrapar con las garras discursivas al lector, es decir por
querer enganchar.
Participacin emocional
Segn Llamas (2005) y Mancera (2008), la participacin emocional en el discurso oral viene
dada por referencias a la primera persona, la redundancia con fnes expresivos y la intensi-
fcacin a la exageracin mediante las hiprboles, los sufjos y las exclamaciones. Cuando
esto se refeja en la escritura periodstica se est, entonces, oralizando el texto.
En el ttulo Calorn dispara hipertensin y dolores de cabeza en emergencias (La Verdad,
16 de marzo de 2010) la adicin del sufjo aumentativo a la palabra calor evidencia la par-
ticipacin emocional y la oralizacin de un titular de prensa escrita. En la entrada de esta
pieza informativa se observa tambin el uso de un registro informal y sufjos que marcan la
participacin emocional de la instancia emisora:
El calor lleva locos a los zulianos. Desde el fn de semana viven pegados
a un vaso con agua, un cepillao, un refresquito o un jugo de limn.
Todo es bueno si de refrescarse se trata y paliar las altas temperaturas,
aunadas al racionamiento elctrico y la escasez de agua []
El uso de las perfrasis lleva locos y viven pegados refejan una intensin por exagerar y el
uso de sufjos en palabras como refresquito muestran la participacin emocional. Tambin
el uso de la contraccin en la palabra cepillado expresa una carga emocional en el mensaje
escrito, pese a que en espaol solo existen dos cotracciones aceptadas: al y del. Incluso la
redundancia con fnes expresivos se da unos prrafos ms adelante:
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
47
[]Hablar del calorn natural ya se ha vuelto costumbre en Zulia. Pero
aunado a la falta de sensacin trmica tambin hay que soportar los
racionamientos de agua y luz, imposiciones del gobierno que hacen
cuesta arriba salir airosos de esta oleada calurosa []
El diario Panorama tambin tiende a la exageracin en ejemplos como el siguiente:
[] El presidente Leonel Fernndez fue encargado por los pases de
la regin de la tarea quizs ms difcil que se pueda considerar en este
momento: sentar a Hugo Chvez y lvaro Uribe en una misma mesa
despus de que la sangre casi llega al ro la ltima vez que compartieron
en Cancn [] (Panorama, 3 de marzo de 2010).
En el texto se utiliza la expresin la sangre casi llega al ro como una fgura retrica que
expresa una tendencia a la exageracin, rastro de oralizacin de la escritura en el parmetro
comunicativo de participacin emocional.
El uso del lxico es importante para que en cada situacin de comunicacin, oral o escrita,
la participacin emocional ocurra en cada contexto. En el ttulo Polisur clav contra un cojn
a camargrafo de Globovisin (Versin Final, 4 de marzo de 2010) el editor escoge el verbo
clavar que profere una tendencia a la exageracin, cuando realmente no es lo que ese verbo
describe. Sin embargo es una imagen potente con una fuerte carga semntica.
Conclusiones
En este anlisis se parti de la descripcin de marcas o rasgos orales presentes en las infor-
maciones previamente seleccionadas de acuerdo con los criterios de investigacin estableci-
dos inicialmente. En primer lugar, hay que decir que los tres medios impresos que integran la
muestra de este estudio (La Verdad, Panorama y Versin Final) preferen ubicar sus piezas
con marcas de oralidad en el cuadrante superior y esto se traduce en privilegio informativo
para el lector, pues es lo primero que encontrar al hacer su recorrido de lectura.
Dado que se trata de criterios de valoracin, hay que destacar que, en todas las informaciones
escogidas para la muestra, la porcin correspondiente al diario Panorama viene acompaada
de imgenes fotogrfcas en su totalidad, mientras que La Verdad y Versin Final presentan
una parte de sus informaciones con rasgos de oralidad sin imgenes.
Una particularidad en el diario Versin Final es que si usa informacin con marcas de orali-
dad, esta es acompaada por fotografas a todo color, pues este tabloide imprime casi todas
sus pginas a full color.
El hecho de que se usen marcas orales en la primera pgina no es fortuito. Ms de la mitad
de la muestra las usa en los llamados a informaciones internas y precisamente en la zona
de titulacin. El ttulo, como elemento de enganche, contiene el mayor uso de lenguaje colo-
quial y de escrituracin de la oralidad, por una desmedida pretensin de llegar al lector de
cualquier forma. A partir de ac podra iniciarse un debate o discusin sobre la pertinencia
de esta estrategia de los editores de medios para llegar a sus audiencias.
Tambin vale precisar que, ante la difcil delimitacin de fronteras entre el discurso oral y
el escrito, la comparacin de la correspondencia entre este tipo de estrategias y lo que se
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GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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ensea en las universidades y facultades de Comunicacin Social o Periodismo en cuanto
a escritura periodstica.
La situacin responde ms a un asunto contextual y a un esfuerzo para conectarse con los
lectores. En este punto, el diario La Verdad hace mayor uso de marcas orales en los ttulos
de sus informaciones, seguido por Versin Final y Panorama, respectivamente.
Conversar con rasgos coloquiales y escribir una noticia o un reportaje son actos comunicati-
vos diferentes. Sin embargo, muchos de estos medios recurren a construcciones sintcticas
ms propias de lo inmediato que de la distancia comunicativa, que evidencia en primer
lugar una cierta oralizacin.
No se pueden defnir las categoras oralidad y escritura tomando en cuenta solo el medio por
el que se transmiten esto es, el canal fnico-auditivo o el grfco visual para la transmisin
del mensaje sino que, adems, hay que atender el uso de los parmetros comunicativos
que refejan mayor o menor proximidad o lejana entre los participantes de un acto comuni-
cativo.
En la produccin de un trabajo informativo sea noticia o reportaje las condiciones de pro-
duccin del mensaje al que el lector tendr acceso horas incluso das despus no son
las mismas que las de la oralidad general, menos an que las de la oralidad coloquial. Las
noticias y reportajes son discursos condicionados por su carcter pblico, puesto que son
difundidos en medios de comunicacin de masas, cuyas audiencias son heterogneas. En
una conversacin, predomina el carcter privado y contextual entre los interlocutores.
En ese inters por establecer cercana con los lectores se fnge una relacin de solidaridad
e igualdad que no es real en el gnero informativo, una comunicacin caracterizada por la
intervencin de un nico emisor que se dirige a una audiencia amplia y heterognea. As, el
grado de cooperacin del receptor es, en consecuencia, muy limitado o nulo.
En esa oralidad fngida el escritor/periodista se vale de estrategias constructivas del discurso
para recrearla. Tal como concluye Mancera (2008), es la andadura sintctica ms que la
pronunciacin o el lxico la que permite refejar las peculiaridades del coloquio.
Algunos casos donde se usan estas unidades lingsticas, que podran parecer vacilacio-
nes o intentos de corregir imprecisiones, obedecen ms bien a un intento del escritor por
ironizar o darle una connotacin de doble sentido al discurso, y los adapta al contexto de la
audiencia.
En los textos analizados se fnge, adems, una convivencia con los lectores a quienes se les
pretende hacer partcipes de los acontecimientos tal como sucede en las conversaciones,
en las cuales el grado de participacin emocional es relativamente fuerte. Y en ese intento
de cercana o alejamiento se debe aclarar que la distancia depender, como casi todo en la
lengua, de la subjetividad del hablante, en este caso del productor del mensaje.
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
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As, pareciera que no importa mucho si la situacin comunicativa es oral o escrita, pues ante
la imposibilidad de conocer con certeza todos los saberes, creencias y sentimientos de la
audiencia heterognea su identifcacin con la seleccin lxica de quien escribe depender
de la recreacin que seleccione quien produce el mensaje.
Los trabajos de investigacin se caracterizan ms por abrir puertas que por cerrar algunas.
En este trabajo se describieron algunos de los parmetros que caracterizan la oralizacin
del discurso informativo en la prensa zuliana. Sin embargo, hubiese sido clarifcador precisar
el grado en que los periodistas escogen un tipo de recurso coloquializador para fngir las
condiciones propias de una conversacin inmediata. Por investigar hay mucho, el trabajo
est y no es poco.
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Periodismo criminal y presente social de referencia:
noticia, contexto y ejecucin sumaria
1
Aldenor da Silva Pimentel
Beatriz Marocco
Resumen
La investigacin en la que se inscribe este artculo tiene como objetivo estudiar cmo el pe-
riodismo criminal forma el presente social de referencia. Para eso, se observ en particular la
cobertura de las ejecuciones sumarias de sospechosos, acusados y condenados por delitos
atroces. Para evaluar cmo la cobertura ha contribuido a la comprensin del fenmeno de la
ejecucin sumaria de ese tipo particular de individuo, se verifc en las noticias la presencia
de elementos contextuales: estadsticas, referencia a casos similares, indicacin de causas
y consecuencias y diversidad de fuentes. Tambin se observ cmo se han hecho algunos
silencios durante este proceso periodstico. Ms concretamente, se realiz el anlisis con-
textual de 25 noticias de peridicos en lnea brasileos de referencia de las ciudades de Boa
Vista (RR), Goinia (GO) y Porto Alegre (RS), correspondientes a seis casos de ejecuciones
sumarias de sospechosos, acusados y condenados por los delitos de violacin y asesinato
de mujeres y nios. Se analiz noticias de los peridicos Folha Web (RR), O Popular (GO)
y Zero Hora (RS) en el perodo comprendido entre 2007 y 2011. Como base terica, este
artculo trabaja con las ideas de Lorenzo Gomis, Mar de Fontcuberta y Gaye Tuchman. Go-
mis ha contribuido con la refexin sobre la formacin del presente social de referencia por
el periodismo. De Fontcuberta, se utiliz los conceptos de periodismo mosaico y periodismo
sistema. Tuchman es importante para el trabajo por su anlisis de la noticia como construccin
social. Como resultado, fue posible constatar la construccin por los peridicos de una rea-
lidad fragmentada, que refuerza el discurso intolerante punitivo y el status quo y deslegitima
al ciudadano como un actor social.
Palabras-Clave: periodismo criminal, periodismo impreso, presente social de referencia;
periodismo sistema, construccin social de la realidad
1
Estamos muy agradecidos a Pollyana Dourado por su contribucin a este trabajo.
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
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Introduccin
Este trabajo tiene como objetivo estudiar cmo el periodismo criminal forma el presente
social de referencia. As, se observ en particular la cobertura de las ejecuciones sumarias
de sospechosos, acusados y condenados por delitos atroces. Como criterios para evaluar
cmo la cobertura periodstica ha contribuido a la comprensin del fenmeno de la ejecucin
sumaria de ese tipo particular de individuo, se verifc en las noticias la presencia de los
siguientes elementos contextuales: estadsticas, referencia a casos similares, indicacin de
causas y consecuencias y diversidad de fuentes. Tambin se observ cmo se han hecho
algunos silencios durante el proceso periodstico.
Para este trabajo, se realiz el anlisis contextual de 25 noticias de peridicos en lnea bra-
sileos de referencia de las ciudades de Boa Vista (RR), Goinia (GO) y Porto Alegre (RS),
correspondientes a seis casos de ejecuciones sumarias de sospechosos, acusados y con-
denados por los delitos de violacin y asesinato de mujeres y nios. Se analiz noticias de
los peridicos Folha Web (RR), O Popular (GO) y Zero Hora (RS) en el perodo comprendido
entre 2007 y 2011.
Como base terica, este artculo maneja las ideas de Lorenzo Gomis, Mar de Fontcuberta y
Gaye Tuchman. Gomis ha contribuido con la refexin sobre la formacin del presente social
de referencia por el periodismo. De Fontcuberta, fueron tomados de prstamo los conceptos
de periodismo mosaico y periodismo sistema. Tuchman es importante para el trabajo por su
anlisis de la noticia como construccin social.
1 Periodismo y presente social de referencia: periodismo sistema y
construccin social de la realidad
Para Gomis (1991), el periodismo es un mtodo de interpretacin sucesiva de la realidad
social. Dese modo, quin accede a las noticias procura captar el presente social en el que
vive:
Sin ellos [los medios], el presente social resultara pobre y encogido,
sera apenas el de la familia, la vecindad ms inmediata, el medio de
trabajo. Gracias a los medios vivimos en el mundo y sabemos lo que est
pasando un poco en todas las partes. (p. 14)
Gomis aade que gracias a los medios percibimos la realidad no con la fugacidad de un ins-
tante aqu y ahora, pero como un perodo consistente y objetivado, digno de ser comentado.
El presente social de los medios dura por lo menos un par de das y su permanencia en los
comentarios que mantienen vivo ese presente se prolonga por lo menos una semana.
(Gomis, 1991, p. 14)
Para Gaye Tuchman (1983), el acto de producir la noticia es el acto de construir la propia
realidad, ms que una imagen del real. Tuchman se aflia a las perspectivas tericas que
refutan la idea de que las noticias espejan la realidad. La autora sustenta que, al describir,
el periodismo defne y da forma al acontecimiento. La noticia, he sostenido, es un recurso
social cuya construccin limita una comprensin analtica de la vida contempornea. (Tu-
chman, 1983, p. 230)
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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Para Tuchman (1999), noticias son stories, o sea, registran las formas literarias y las narra-
tivas escogidas por los periodistas para organizar el acontecimiento. La autora advierte, no
obstante, que considerar la noticia como story no es rebajarla o acusarla de ser fccional.
Melhor, alerta-nos para o facto de a notcia, como todos os documentos pblicos, ser uma
realidade construda possuidora de sua prpria validade interna. (Tuchman, 1999, p. 262)
Lorenzo Gomis observa que los peridicos disponen las noticias unas sobre las otras o lado
a lado sin que esa proximidad indique cualquier relacin. Y es esa yuxtaposicin de noticias
la que forma la imagen periodstica de la realidad presente. A ese periodismo que ofrece
su contenido de forma desarticulada, sin planeamiento previo, Mar de Fontcuberta (2006)
denomina periodismo mosaico:
Abrir las pginas de la mayora de los diarios nos sumerge en una
muestra de contenidos que, en el mejor de los casos, se ofrecen en reas
o secciones perfectamente compartimentadas, sin la menor relacin las
unas con las otras, y en el peor, se arrojan a las pginas sin orden ni
concierto, en una especie de cajn de sastre apenas por enunciados tan
indeterminados como nacional, internacional, el da, crnica, etc.
que apenas sirven para situar al lector en una determinada perspectiva,
y mucho menos, en un contexto apropiado. (p. 39)
Fontcuberta argumenta que la atomizacin del contenido de los medios inviabiliza una vi-
sin articulada del conjunto e impide la comprensin de los signifcados. En oposicin a ese
periodismo, describe el periodismo sistema, aquel que, entre otras cosas: 1) conecta sus
contenidos, los articula y los explica; 2) muestra coherencia en la organizacin interna de la
pauta, que responde a un diseo preestablecido; 3) tiene la sufciente fexibilidad para esta-
blecer variaciones en ese diseo sin perjudicar los signifcados; 4) integra los hechos en un
contexto, muestra y explica el desarrollo de los procesos, sus causas y consecuencias; 5)
prefere innovar a prenderse a la frmula de un formato; 6) ofrece dados con signifcado.
Fontcuberta afrma que los medios no slo ofrecen informacin, sino pautas y modelos
de comportamiento. Adems, ellos seran agentes educativos y espacio de ejercicio de la
ciudadana. De ah la importancia de estudiarlos. Y ms: discutir cul periodismo es lo ms
adecuado al contexto actual, al cual la autora llama de sociedad complexa, en la que no
existen ni decisiones ni acontecimientos aislados; todos tienen unas causas y unos efectos
que pueden producirse en mbitos muy distantes del lugar en que tienen lugar. (Fontcuberta,
1991, p. 31)
Mar de Fontcuberta sita el periodismo cmo elemento clave de la sociedad compleja, pero
las respuestas de los medios a los problemas suscitados por una realidad cada vez ms
compleja no son adecuadas, una vez que hacen lo que hacen bajo los argumentos de que
lo hacen en funcin de la limitacin de espacio y tiempo y por la necesidad de hablar sobre
fenmenos complejos a ciudadanos comunes.
Segn Fontcuberta, el pasaje del periodismo mosaico para el periodismo sistema depende
tambin de la existencia de un lector complejo, alguien que no est acostumbrado a buscar
explicaciones fciles para fenmenos que no lo son, a adoptar estereotipos para analizar la
sociedad y a seguir frmulas preestablecidas para afrontar confictos que requieren soluciones
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especfcas. El receptor complejo es el que [] no se conforma con la recepcin pasiva de
un mensaje, sino que indaga, contrasta, compara, evala y extrae sus propias conclusiones.
(Fontcuberta, 2006, p. 52)
2 Anlisis de contexto
Para discutir el presente social de referencia formado por el periodismo criminal, procuramos
en este trabajo observar el esfuerzo de contextualizacin de los delitos narrados por las no-
ticias seleccionadas. Como parmetros para el anlisis, elegimos los siguientes elementos
contextuales: estadsticas, referencia a casos semejantes, indicacin de causas y conse-
cuencias y diversidad de fuentes.
El silenciamiento sobre esos elementos tambin ser observado, a partir de la materialidad
de nuestro corpus. Tal operacin supone que no hay una verdad oculta detrs del texto. H
gestos de interpretao que o constituem e que o analista, com seu dispositivo, deve ser
capaz de compreender. (Orlandi, 2005, p. 26) Es a partir de la presencia, o de la ausencia,
de esos elementos contextuales en los textos periodsticos en estudio y de qu forma eso
se da que haremos nuestras colocaciones.
Nuestra intencin es percibir cmo los peridicos en anlisis procuraran ofrecer elementos
sufcientes para que el lector pudiese comprender en su complejidad fenmenos como: a) el
linchamiento en la va pblica de sospechosos y acusados de homicidio grave y estupro de
nios y mujeres; b) y el homicidio de presidiarios, condenados o no, tambin por esos delitos
(homicidio grave y estupro de nios y mujeres), efectuado por otros presos.
Estadsticas
De las noticias seleccionadas, cinco citaron estadsticas. Tres de las estadsticas encontradas
describen cuntos presos por estupro fueron muertos en una penitenciaria y se referen a
diferentes perodos: uno, tres y siete meses. Las otras dos informan la poblacin total y de
adolescentes en privacin de libertad por estupro en un centro socioeducativo y el nmero
de homicidios y de accidentes de trnsito en perodo inferior a una semana.
En dos de las noticias, la fuente de las estadsticas no es citada. Todo indica que no se trata
de dados ofciales. Se infere que esas estadsticas fueron producidas (no inventadas) por
el propio peridico (no por instituciones externas), tal como en la tercera noticia, en que se
menciona expresamente la investigacin hecha por el peridico.
Tal aspecto nos parece positivo, una vez que revela una iniciativa, aunque tmida, de inves-
tigacin y produccin de dados contextuales. Este trabajo de pesquisa y sistematizacin de
informaciones adicionales fue enriquecedor para el relato noticioso. En l, el peridico no
se limit a la reactiva tarea de publicar estadsticas ofciales, producidas muchas veces por
asesoras de prensa.
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Referencia a casos semejantes
De las 25 noticias en anlisis, siete hacen referencia a casos semejantes. De estas, cinco
se referen a otros homicidios en una penitenciaria, consumados o no, contra acusados de
estupro. Las dems noticias citan tambin los otros homicidios en general registrados en un
Estado desde el fn de semana hasta aquella data y la existencia de otro cadver en el Ins-
tituto Mdico Legal que, si no fuera identifcado, tambin sera sepultado como indigente.
Causas y consecuencias
La casi totalidad de las noticias analizadas, implcita o explcitamente, intenta apuntar la causa
de la ejecucin sumaria narrada. Algunas conectan directamente la ejecucin al crimen del
cual el ejecutado era sospechoso, acusado o sentenciado; otras solamente informan que
este era sospechoso, acusado o sentenciado por estupro u homicidio. Una de las noticias,
atribuye al vice-director del presidio la informacin de que las causas de la muerte an eran
desconocidas, no deja de decir que la vctima de la ejecucin cumpla pena por estupro
haca alrededor de cuatro meses.
Se destacan todava noticias que atribuyen como causa de la ejecucin otro motivo, pre-
sentado como concomitante o concurrente en relacin al crimen por lo cual el ejecutado era
sospechoso, acusado o sentenciado. Una de ellas sugiere que, adems de la acusacin de
estupro contra ellos, la desactivacin temporaria del sitio exclusivo de los presos acusados
de crmenes sexuales corrobor para la ocurrencia de la ejecucin sumaria.
Otras tres noticias levantan dos posibilidades para la ejecucin, presentadas en los textos
como concurrentes, o sea, caso una de las sospechas de la polica se confrmase con la
investigacin, la otra, consecuentemente, seria refutada. La primera era de que el ejecutado
cometiera estupro. La otra levantaba la posibilidad de que l fuera muerto en un ataque de
pandillas. En ese ltimo caso, la ejecucin, segn los sentidos implcitos de la referida na-
rrativa, no precisara de un motivo.
En su mayora, las consecuencias presentadas en las noticias se referen a acciones del Poder
Pblico: a) inmediatas (intervencin de la polica para impedir que moradores destruyesen
la casa del linchado, pero sin la prisin de los sospechosos; atencin en el Emergencia de
la vctima de la tentativa de linchamiento y todava con vida); b) de refuerzo del contingente
policial para evitar acciones violentas de los moradores en el barrio donde ocurri el lincha-
miento; c) de investigacin policial, judicial o del Ministerio Pblico y abertura de procedimiento
administrativo; d) polticas pblicas (reactivacin de un ala en una penitenciaria exclusiva
para acusados de estupro).
Otras repercusiones con los ajusticiamientos son la demonstracin de alivio por una morado-
ra; la divulgacin, por medio de la polica, de informaciones sobre la ocurrencia de crmenes
anteriores atribuidos por las vctimas al ejecutado; en declaracin de los acusados a la polica,
la confesin o negacin de la autora de la ejecucin y la denuncia de otros responsables
por los crmenes.
Otras consecuencias de las ejecuciones fueron la posibilidad de sepultar como indigente el
cadver que estaba en el Instituto Mdico Legal (IML), con la no providencia del acto por
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parte de sus parientes; la identifcacin del cuerpo en el IML por familiares, la ida de estos
ltimos al peridico para negar que el muerto fuese autor de estupro.
Adems, al describir las consecuencias de las ejecuciones sumarias, uno de los peridicos se
coloca como personaje de las noticias: al publicar las fotografas del ejecutado, una exigencia
legal para la sepultura del cadver como indigente; al ser procurado por la familia del muerto
como se ha descrito arriba, se confgura como espacio legitimador de los acontecimientos;
al apurar informaciones, por ejemplo, enunciando en el texto periodstico su acceso a las
piezas del proceso judicial.
Diversidad de fuentes
Las fuentes de las noticias no siempre son fcilmente identifcables. No es raro que esas
informaciones no estn explcitas en el texto. Algunas de ellas pueden ser inferidas a partir
del desarrollo de la narrativa, mas no en todas. A veces, las instituciones son citadas en el
texto periodstico, pero no queda claro quin proporcion la informacin al peridico ni tam-
poco si el medio la consigui de otra forma. El anlisis sobre la diversidad de fuentes en las
noticias en estudio debe llevar en consideracin esa limitacin. Solamente atribuimos como
fuentes de las noticias las que as fueran textualmente citadas o aquellas sobre las cuales
los textos proporcionaran buenos elementos para tal inferencia.
La polica, el sistema penal e instituciones de cumplimiento de medida socioeducativa de
privacin de libertad de adolescentes fueron fuentes exclusivas o aparecieron combinadas
entre s en cerca de la mitad de las noticias. La polica aparece an como fuente en poco
menos de un tercio de las noticias.
Se destaca la presencia de la familia del ejecutado y de la vctima de tentativa de ejecucin
en el status de fuente periodstica en casi un cuarto de las noticias. En menor proporcin
aparecen la familia de la vctima del delito por lo cual el ejecutado era sospechoso, acusado
o sentenciado y las fuentes no identifcadas, que proporcionan informaciones extraofciales
como testigos oculares. A seguir, vienen fuentes como el Ministerio Pblico y la Justicia.
Se debe registrar an las noticias que divulgan las versiones de acusados de ejecucin y
vctimas de tentativa de ejecucin que tienen como fuente sus respectivas declaraciones a
la polica.
Un aspecto digno de mencin en relacin a la fuente periodstica es la noticia que atribuye
a la polica la informacin de que el ejecutado fue linchado por populares, relativizando la
confabilidad de la informacin. Se percibe con eso una postura de no asumir esa versin
como verdad irrefutable, lo que puede ser ledo incluso cmo un cuestionamiento implcito
de que la propia polica podra ser la autora de la ejecucin sumaria. Sin embargo, tal actitud
del peridico es excepcin, y no regla.
En relacin con la diversidad de fuentes, la noticia que public un mayor nmero de stas es
la nica que cubri el resultado de un juzgamiento. Se infere que acompaar todo el proceso
judicial, desde el inicio de la investigacin policial hasta la decisin de la Justicia, proporcio-
na noticias ms ricas para la formacin del presente social de referencia. Eso porque, entre
otros motivos, las diferentes fuentes odas durante el proceso (polica, Ministerio Pblico,
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Judiciario, abogados, vctima, reo, etc.) contribuyen con sus diversos puntos de vista para
comprender la complejidad del caso.
Silencios en ejecucin: un presente ausente
El anlisis de los dichos e implcitos nos parece insufciente para hacer consideraciones ne-
cesarias en esta investigacin. Por eso, tambin efectuaremos aqu un anlisis del discurso
del silencio, a partir de las ideas de Orlandi. Segn la autora, el silencio no es ausencia de
sentido, l signifca. Ohomemest condenado a signifcar. Comou sempalavras, diante do O homem est condenado a signifcar. Com ou sem palavras, diante do
mundo, h uma injuno interpretao: tudo tem de fazer sentido (qualquer que ele seja).
O homem est irremediavelmente constitudo pela sua relao com o simblico. (Orlandi,
2007, pp. 29-30)
Orlandi afrma que no se puede observar el silencio sino por sus efectos (retricos, polticos)
y por los muchos modos de construccin de la signifcacin. Quando se trata do silncio, ns
no temos marcas formais, mas pistas, traos. (Orlandi, 2007, p. 46, itlicas de la autora)
Son esas pistas que procuraremos observar en esta parte del trabajo.
La presencia mnima de estadsticas y casos semejantes en el conjunto de las noticias anali-
zadas revela una poltica del silencio en relacin al contexto de los acontecimientos narrados.
Esa es, segn Orlandi (2007, p. 24), una de las formas del silencio, el silncio constitutivo,
o que nos indica que para dizer preciso no dizer (uma palavra apaga necessariamente
as outras palavras).
Esas noticias presentan una realidad fragmentada, de crmenes sin relacin unos con los otros,
tampoco con otras situaciones y elementos de la realidad. Es difcil, a partir de la lectura de
estos textos, saber, por ejemplo, si las ejecuciones sumarias narradas son casos aislados,
si son frecuentes, si vienen decreciendo, aumentando o si el volumen se mantiene estable.
Las causas de las ejecuciones sumarias dichas en las noticias silencian otras. Aquellas
apuntan las ejecuciones como efectos automticos de los crmenes por los cuales los ejecu-
tados eran sospechosos, acusados o sentenciados. Es casi inexistente la mencin de que
el Estado es responsable por la seguridad pblica de las personas, incluso de los internos
de unidades penales bajo su tutela.
Ese silenciamiento pone en juego otro sentido: lo de que los propios peridicos internalizaran
una postura ideolgica de apoyo al rigor punitivo e intolerante contra el delito. As, la ejecu-
cin sumaria, incluso ilegal, sera inevitable y hasta necesaria, pues se tratara nicamente
de una respuesta represiva a un crimen atroz. Tal postura de los peridicos no es necesaria-
mente consciente. Conforme Orlandi (2007, p. 12), o sentido do silncio no algo juntado,
sobreposto pela inteno do locutor.
Otras pistas apuntan para esa postura de los vehculos mediticos. Una de ellas es cuando
hablan sobre la investigacin policial o el juzgamiento acerca del crimen por el cual el ejecu-
tado era sospechoso, acusado o sentenciado, mas silencian en relacin a la existencia de
investigacin sobre eso que tambin es un crimen: la ejecucin sumaria, que se confgura
como un homicidio. La otra pista es cuando la noticia se refere integralmente al homicidio o
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estupro de nios o mujeres, pero se calla en relacin a la ejecucin sumaria del sospechoso,
acusado o sentenciado por aquel crimen.
Esa postura, sin embargo, es percibida no slo en los peridicos. Un ejemplo son los familiares
del sospechoso de estupro, vctima de homicidio, que fueron al peridico para negar que el
pariente fuese autor del crimen de violencia sexual. Ellos no protestaban contra la ejecucin
como una violacin del derecho a la vida que la persona no pierde por ser sospechosa de
un delito, independientemente de cul sea. Diferentemente, los familiares procuraron sacar
al ejecutado del rol de autor de delito atroz. Sin percibirlo reforzaron, con su iniciativa, el
discurso de que los autores de estupro y homicidio grave de nios y mujeres merecen, s, la
muerte como castigo.
Las consecuencias descritas en las noticias construyen sentidos de que el Poder Pblico
acta y los individuos reciben pasivamente los efectos de esas acciones. El Estado resuelve
los problemas o est en vas de hacerlo. En contrapartida, los ciudadanos comunes actan
principalmente en procedimientos complementarios a la accin de las instituciones pbli-
cas, con informaciones que ayuden la investigacin, por ejemplo. O sea, esas personas son
coadyuvantes de procesos cuyo protagonista es el poder estatal.
Lo mismo puede ser percibido cuando se observan hablas de los envueltos en la ejecucin
no proferidas por ellos mismos, mas s por la polica. Adems, la gran presencia de la polica
como fuente de las noticias representa el apagamiento de otros actores sociales que podran
traer excelentes contribuciones al debate de las situaciones y problemticas en pauta, por
ejemplo, investigadores (socilogos, antroplogos, psiclogos, especialistas en Seguridad
Pblica, etc.).
Otro silencio que merece ser destacado en nuestro anlisis es la mencin sin la debida pro-
blematizacin de la existencia de un cdigo de tica, un conjunto de leyes internas de los
presidiarios. Ahora, es como si el peridico tratase ese hecho como normal y aceptable. En
el mismo sentido, se puede hablar de la noticia que narra la tentativa frustrada de agentes
de seguridad de un presidio de socorrer a un recluso vctima de un intento de linchamiento.
El socorro fue impedido por los dems presos.
En momento alguno esas noticias cuestionan al Estado en su responsabilidad de gestionar
el sistema carcelario y garantizar el cumplimiento de la legislacin que atribuye a las unida-
des carcelarias el papel de reeducacin de los sentenciados por delitos. La ejecucin del
cdigo de tica de los presos y el impedimento de representantes del Poder Pblico por
sus tutelados detenidos de entrar en la celda de una unidad penal, local administrado por
el Gobierno, pone de relieve que este no consigue ejercer su poder de Estado, ni impedir la
existencia de un poder paralelo en las prisiones.
Conclusiones
Este trabajo procur analizar cmo el periodismo criminal forma el presente social de refe-
rencia. Las noticias on line estudiadas construyen un presente fragmentado, hecho de situ-
aciones no relacionadas entre s y que tienen sentido por si mismas. Se trata, por lo tanto,
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GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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de un periodismo mosaico, un modelo que, como ya se ha dicho aqu, no responde a las
necesidades de la sociedad compleja.
Roland Barthes (2007) menciona esa caracterstica, la de la imanencia, al analizar la estruc-
tura del fait divers. Segn el autor, el fait divers contm em si todo seu saber: no preciso
conhecer nada do mundo para consumir um fait divers; ele no remete formalmente a nada
alm dele prprio (Barthes, 2007, pp. 58-59).
Adems, ese periodismo atribuye a los crmenes el sentido de que no son ms que el resul-
tado de acciones individuales de gente perversa y no adaptada a la vida social. En respuesta
a esas acciones, las ejecuciones sumarias pasan por un proceso de naturalizacin en que,
de cuestionables, pasan a ser consideradas normales. Eso explica titulares del tipo Ms un
estuprador es muerto o an la referencia en el cuerpo de las noticias, sin destacar algn
cuestionamiento a la existencia de un cdigo de tica de los presos. Como si eso ya fuera
parte de lo cotidiano.
Otra formacin de sentidos es aquella en la que el Estado aparece como el nico agente
solucionador de los problemas. A la poblacin slo le resta esperar pasivamente que esas
soluciones lleguen a ella. En resumen, lo que las personas comunes pueden hacer es ayu-
dar el Poder Pblico. As, se fortalece el Estado y, consecuentemente, la estructura social
vigente, productora de exclusin y desigualdades sociales.
El noticiario criminal pierde la oportunidad de contribuir con el lector para la comprensin de
fenmenos sociales como la ejecucin sumaria de sospechosos, acusados y sentenciados
por delitos atroces de homicidio grave y estupro de nios y mujeres, en la forma de lincha-
mientos populares en va pblica o de asesinatos de presidiarios por otros presos.
Qu condiciones sociales, polticas, econmicas, culturales, etc. producen esas muertes?
Esa es una pregunta que las noticias analizadas no consiguen responder, tampoco los pe-
ridicos que las producen parecen preocupados en hacerlo. Quizs eso no sea tan difcil.
Coberturas ms contextuales pueden ser encontradas en el periodismo actual sobre temas
como economa, poltica y salud. Por lo tanto, creemos que un periodismo criminal sistema
posible es aquel que proporcione una visin holstica sobre los delitos, que haga una cober-
tura ms contextual y cree un ambiente propicio al lector para que ste se site en el mundo
de forma satisfactoria.
Referencias bibliogrfcas
Barthes, R. (2007). Crtica e verdade. So Paulo: Perspectiva.
Fontcuberta, M. de. (2006). El peridico en una sociedad compleja. In M. de Fontcuberta & H. Borrat.
Periodismo: sistemas complejos, narradores en interaccin. Buenos Aires: La Cruza.
Gomis, L. (1991). Teora del periodismo. Cmo se forma el presente. Barcelona: Paids.
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II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
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Tuchman, G. (1983). La produccin de la noticia: estudio sobre la construccin de la realidad. Mxico:
Gustavo Gili.
______. Contando estrias. (1999). In N. TRAQUINA. Jornalismo: questes, teorias e estrias.
Lisboa: Vega. pp. 258-262.
60
Nada ms que la verdad
Mariela Torrealba
Universidad Central de Venezuela
[email protected]
[email protected].
Resumen:
En el texto se analiza cmo han sido consideradas, desde la teora del periodismo, las nocio-
nes de verdad, verifcabilidad y credibilidad. La ponencia hace una revisin de la bibliografa
sobre el tema, en particular aquella vinculada con la enseanza del periodismo. Se parte
del estudio del concepto de verdad-fccin y se evalan las disimiles caracterizaciones del
papel de la verdad en el periodismo y, posteriormente, se analizan las consideraciones ticas
y normativas vinculadas con la verdad y el periodismo, detenindonos en el marco jurdico
venezolano. Luego, se revisa la nocin de verifcabilidad como procedimiento profesional y
se describen las formas en las que se evidencian los procesos de verifcacin en la informa-
cin periodstica que realizan los periodistas venezolanos; para ello, se toma como caso de
estudio y a modo de ejemplo la informacin poltica publicada por los diarios en su versin
impresa Tal Cual y Vea en la ltima semana del mes de febrero de 2013. Esta ponencia de
corte documental fnaliza con algunas refexiones sobre la credibilidad y su vinculacin con
las nociones de verdad y verifcabilidad. La defnicin y adecuada consideracin de estas
nociones en el estudio y la enseanza del periodismo, as como el idneo ejercicio de los
procesos de verifcabilidad se tornan fundamentales en momentos en los cuales el acceso y
la multiplicacin de los actores y procesos de comunicacin e informacin alcanzan niveles
exponenciales que ponen de relieve la importancia del periodismo y su papel en el devenir
social.
Palabras clave: veracidad, verifcabilidad, credibilidad, verdad, periodismo.
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1. Introduccin
Un atributo constante de la informacin periodstica que se reitera, sea cual sea el enfoque
terico y/o ideolgico desde el cual se sita, es la necesidad de que sea verdad lo que el
periodismo narra, la referencia a lo real. Y aun cuando determinar lo qu es verdad y lo qu
es real introduce complicaciones flosfcas en el anlisis que ha sido motivo de preocupa-
cin humana desde larga data; la verdad sigue siendo la primera obligacin del periodismo,
tal como concluyera despus de varios aos de reuniones, encuestas, investigaciones y
encuentros con la comunidad periodstica norteamericana. (Kovach y Rosenstiel, 2006).
Varios conceptos en periodismo remiten a la verdad: la verifcacin o verifcabilidad, la vera-
cidad o lo veraz. En este texto, se revisa puntualmente cmo han sido considerados estos
conceptos y, en particular, la reevaluacin que en los ltimos aos tiene la nocin de verif-
cacin como procedimiento tico-profesional. Para fnalizar, se presenta algunos ejemplos
de las marcas externas que en los textos periodsticos de la ltima semana de febrero de
2013 dan cuenta de la verifcabilidad de la informacin. Se eligi los diarios Vea y Tal Cual,
porque ninguno de los dos circulaba en febrero de 1989, ambos tienen polticas editoriales
opuestas y los eventos ocurridos durante El Caracazo fueron y siguen siendo centrales en
la vida poltica nacional.
2. Los problemas de la verdad
En el concepto tradicional de informacin periodstica se asimilaba la realidad al relato, y se
le atribua al segundo las virtudes de la primera: su verdad, su condicin de realidad, pero
... la noticia no es un hecho, sino ms propiamente la narracin de un hecho (...) el concepto
de noticia no lleva inserto el concepto de verdad (Rodrigo Alsina, 1989: 182).
En la literatura, la preocupacin por la verdad y la fccin fue una constante
1
, sin embargo,
Jess Maestro (2006) seal que Cuando la teora literaria moderna y contempornea
habla de fccin, incurre en una confusin objetiva de trminos literarios, ideas flosfcas y
conceptos categoriales, procedentes de diversas ciencias humanas, disciplinas acadmicas
o simples experiencias psicolgicas (p. 13).
Castaares (1997) seal que la distincin entre realidad y fccin se constituy en un problema
difcil de resolver desde el punto de vista epistemolgico, y poco menos que imposible desde
el semitico ... la fccionalidad no es una propiedad textual que pueda defnirse atendiendo
nicamente al nivel de contenido; es necesario recurrir a marcas textuales que pertenecen
a los niveles expresivo y pragmtico (p. 176). La fccionalidad, entonces, no es una identi-
1
Para muestra un botn Wellek y Warren (1966) sitan el problema de lo verdadero de la realidad y lo verdadero
de la fccin Hay la verdad de hecho, la verdad en el dato especfco de tiempo y de lugar, o sea la verdad hist-
rica en sentido estricto; hay la verdad flosfca, la verdad conceptual, general, propositiva. Desde el punto de la
<historia> as defnida y de la flosofa, la literatura de fantasa es fccin, mentira. La palabra fccin todava
conserva esta vieja acusacin contra la literatura (...). La literatura nunca ha pretendido ser real en tal sentido...
la fccin es menos extraa y ms tpica que la verdad misma (p. 255).
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GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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fcacin del texto. La caracterizacin del texto y del gnero, incluyendo su grado de fbula
o verdad, pertenece y se construye en una accin social, discursiva y comunicativa.
Todorov (1996) delimit el enfoque entre fccin/realidad y texto por construir, al ubicar el
problema desde la perspectiva de quin lo escribe y de quin lo lee. Pese a que reconoce
que en detalle habra algunas diferencias en cuanto a cmo se construye una interpretacin,
dado su carcter fccional o no fccional, no le asigna a este detalle mayor peso, y seal ...
no me parece que haya una gran diferencia entre la construccin a partir de un texto literario
y la realidad a partir de otro texto, referencial pero no literario (...) No se construye <fccin>
de manera distinta a la <realidad> (Todorov, 1996: 104-105).
Es frecuente en periodismo utilizar como sinnimos los trminos verdad, veracidad, veraz,
honestidad, exactitud, imparcialidad, que se expresan a juicio de Martnez Albertos (1997)
ms adecuadamente en los trminos rigor informativo y no intencionalidad. Las faltas a la
verdad se distribuyen democrticamente entre periodistas y fuentes y se cuenta con casos
emblemticos como el Pulitzer entregado y retirado a Janeth Cook, El Amparo, la muerte de
Lenin, las armas qumicas de Bush y en tiempos recientes las informaciones sobre la enfer-
medad del Presidente Chvez.
Se revis puntualmente dos nociones: la veracidad o lo veraz y la verifcacin o verifcabilidad.
La veracidad es una cualidad que califca la correspondencia entre lo designado y su objeto,
su carcter de verdad. Pero la veracidad o lo veraz de los textos y versiones viene dado por
accin humana. Se habla con frecuencia de la veracidad de la informacin, de los textos,
incluso, hay quienes sealaron que ... la noticia tiene su origen o debe basarse en un hecho
verdadero (Alcal, 1980: 42). Adems, la veracidad es una obligacin constitucional.
Art. 58. La comunicacin es libre y plural, y comporta los deberes
y responsabilidades que indique la ley. Toda persona tiene derecho a
la informacin oportuna, veraz e imparcial, sin censura, de acuerdo a
los principios de esta Constitucin, as como el derecho de rplica y
rectifcacin (CRBV, 1999).
Pero, necesariamente se debe acotar que
lo veraz es un atributo del cual son responsables los seres humanos
involucrados. Los textos no son verdad o mentira por s mismos, lo son
por la voluntad, responsabilidad y potestad humana. Y los hechos no son
verdad o mentira, son o no son. La veracidad es un atributo humano,
una responsabilidad del periodista y una responsabilidad de la fuente. El
periodista debe ser veraz y en las versiones que elabore debe proceder
con honestidad intelectual, rigor informativo, verazmente (Torrealba,
2005: 114).
La responsabilidad de los periodistas, de las fuentes, de los seres humanos vinculados con
la informacin y la comunicacin queda salvaguardada en el artculo 57 de la CRBV:
Art. 57. Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus
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pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante
cualquier otra forma de expresin, y de hacer uso para ello de cualquier
medio de comunicacin o difusin, sin que pueda establecerse censura.
Quien haga uso de este derecho asume plena responsabilidad por todo
lo expresado (CRBV, 1999).
El Cdigo de tica del Periodista (1973) establece en su articulado los principios ticos de
apego y defensa de la verdad (Art. 4 y 5)
1
, pero no se limita a lo tico sino que se encuentra
en el Cdigo orientaciones de procedimiento profesional al establecer la obligatoriedad de
comprobar y verifcar con fuentes idneas (Art. 6 y 20)
2
.
El artculo 34 de la Ley de Ejercicio del Periodismo
3
considera una violacin al deber de los
periodistas cualquier error o falsedad voluntario
4
y establece que es un deber apegado a la
tica profesional.
Y si la veracidad, la cualidad de veraz de los relatos y versiones es una responsabilidad
profesional y tica, el proceso de verifcacin y consecuente la verifcabilidad de las infor-
maciones se tornan elementos centrales. Un estudio de los norteamericanos Kovach, Bill y
Rosenstiel, Tom (2003) y de los canadienses Isabelle Bdard-Brl, Kasia Mychajlowycz,
Colette Brin e Ivor Shapiro (2013) actualizaron y dieron nuevas luces sobre la verifcacin
como disciplina que defni el ejercicio periodstico.
La verifcacin de la informacin es una referencia frecuente y poco precisa en la bibliografa
periodstica. Se indica la necesidad de verifcar, pero en concreto las propuestas de cmo
hacerlo apenas trascienden dos estrategias: la primera, la necesidad de constatar los hechos
5

1
Artculo 4. El periodista tiene la verdad como norma irrenunciable, y como profesional est obligado a
actuar de manera que este principio sea compartido y aceptado por todos. Ningn hecho deber ser
falseado y ningn hecho esencial deber ser deliberadamente omitido. El Colegio Nacional de Periodis-
tas est obligado a prestar amparo a todo colegiado que sea afectado por defender la verdad. Artculo
5. El periodista est obligado a respetar y defender la verdad, la libertad de expresin y el desarrollo
autnomo e independiente de nuestro pueblo
2
Artculo 6Pargrafo uno: se entiende por informacin veraz aquella que se elabora a partir de la com-
probacin y verifcacin de la informacin con fuentes idneas. Artculo 20. El periodista debe verifcar
las informaciones que recibe y recurrir a las fuentes idneas que le permitan la informacin de manera
veraz.
3
Artculo 34. Son deberes de los miembros del CNP: 1. Ajustar su actuacin a los principios de la
tica profesional al respeto y a la defensa de los derechos humanos, de la paz entre los pueblos, de
la libertad de expresin al servicio de la verdad y la pluralidad de las informaciones. Se consideran
violaciones de la tica profesional del periodista, que pueden ser conocidas y sancionadas por los tri-
bunales disciplinarios correspondientes, las siguientes: a) Incurrir voluntariamente en error o falsedad
de hechos en sus informaciones. b) Adulterar intencionalmente opiniones y declaraciones de terceros.
c) Negarse a rectifcar debidamente los errores de hecho en que haya podido incurrir al informar sobre
personas, sucesos y declaraciones. d) Adulterar o tergiversar intencionalmente las informaciones con
el objetivo de causar dao o perjuicio moral a terceros
4
Debe destacarse en la Ley de Ejercicio el carcter de la responsabilidad en la que se excluyen los erro-
res involuntarios, toda vez que este tema amplia el abordaje, como lo hara el anlisis de los deberes
de rectifcacin lo proponemos para un artculo que sobre este tema estamos preparando.
5
Incluso en el Centro de Periodismo Digital se proponen una serie de Herramientas de verifcacin de
datos para periodistas las cuales se limitan a orientar hacia sitios que permiten verifcar datos: Per-
sonas (tales como WHOIS, Hoverme, Identify o Klout que permite medir infuencia en la red), Lugares
(Google Maps, Panoramio) o Imgenes (TinEye, Bsqueda de imgenes en Google o Foto Forensics
para ver adulteraciones en las fotos).http://www.centroperiodismodigital.org/sitio/?q=noticia/herra-
mientas-de-verifcacion-de-datos-para-periodistas
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GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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(nombres, cifras, lugares) y, la segunda, traslada a la fuente (su carcter, su diversidad, su
independencia) y la verifcacin por la va de la atribucin.
El estudio canadiense de Bdard-Brl, Mychajlowycz, Brin e Shapiro (2013) destacaron que
es sorprendente encontrar muchos libros de periodismo que se limitan a la mera mencin de
la importancia de comprobar los datos bsicos (nombres, edades, lugares) y la necesidad
de tener ms de una fuente para protegerse (la llamada regla de dos fuentes, que devino
de Watergate). En periodismo es casi un lugar comn plantearse la necesidad de verifcar
todo.
Todos los periodistas coincidieron en la importancia de este aspecto de su
trabajo: un periodista dijo que la verifcacin es 99% de la obra (Entrevista
2), mientras que otro hizo hincapi en la necesidad de comprobar cada
hecho por lo menos dos veces (Entrevista 3). Sin embargo, los periodistas
sealaron que la verifcacin es a veces un desafo en la prctica diaria.
(Bdard-Brl, Mychajlowycz, Brin e Shapiro, 2011).
Debe destacarse que la preocupacin por la exactitud, la precisin y la verdad acompaa
al periodismo desde larga data; ya en 1889 Pulitzer cre el Servicio de Referencia del New
York Times, concebido como una unidad de verifcacin de datos. La tradicin de los verif-
cadores es frecuente en el periodismo norteamericano, sin embargo, es difcil pensar en una
redaccin de cualquier tipo de medio y en cualquier parte del planeta en la que el periodista
se detenga a verifcar 2 veces.
La investigacin de Brin, Shapiro, Bdard-Brl y Mychajlowycz (2011)
analizaron los procesos de verifcacin seguidos por periodistas
premiados en Canad, en una ponencia en la que presentaron resultados
parciales de la investigacin, sealaron que an cuando los periodistas
entrevistados reconocieron la importancia decisiva de la verifcacin,
los procedimientos seguidos no son explcitos, se dan por supuestos,
son tcitos, diversos y, en muchos casos, intuitivos e individuales.
Consecuentemente se preguntaron qu lugar ocupa exactamente la
comprobacin en la prctica diaria de los periodistas? Qu constituye
una verifcacin adecuada? Es automticamente ms valido un hecho
corroborado por dos fuentes autorizadas que cualquier otro facilitado por
una fuente annima? Cuntas fuentes son sufcientes? Qu es una
fuente confable? (s/p).
Indican los estudiosos de las Universidades de Laval y Ryerson en Toronto que predomin
en los procesos de verifcacin la propia evaluacin individual y subjetiva de las fuentes, ten-
dindose a preferir las fuentes autorizadas y conocidas. La verifcacin tambin es pragmtica
y se adeca al contexto y las posibilidades de cada situacin a la que se dan cobertura.
Aun cuando las estrategias son subjetivas y pragmticas se ve en las prcticas de excelen-
cia
1
bsquedas que permitan una ms adecuada verifcacin. Se refere que los periodistas
entrevistados recurren al establecimiento de un paralelo entre sus prcticas profesionales y
los mtodos cualitativos propios de las ciencias sociales, en particular el enfoque etnogrfco
y la triangulacin de fuentes (expertos, documentos institucionales, testigos) adecuando estos
mtodos y tcnicas de investigacin a las prisas propias del trabajo periodstico.
1
Recordemos que es una investigacin con periodistas premiados, buscando las mejores prcticas
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
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Otro esfuerzo vinculado con la verifcacin lo expusieron Kovach y Rosenstiel (2006)
1
, quie-
nes propusieron 9 principios que han permitido y permitirn al periodismo responder a la
sociedad:
1. La primera obligacin del periodismo es para con la verdad; 2. Su
primera lealtad es con los ciudadanos; 3. Su esencia es la disciplina de
la verifcacin; 4. Sus practicantes deben mantener una independencia
de aquello a lo que dan cobertura; 5. Debe servir como un monitor
independiente del poder; 6. Debe proporcionar un foro para la crtica
pblica y el compromiso; 7. Debe esforzarse en hacer el periodismo
signifcativo, interesante y relevante; 8. Se debe mantener la noticia
completa y proporcional; y, 9. Los periodistas deben poder ejercer su
conciencia personal(s/p).
En esta declaracin de principios del periodismo los puntos 1 y 3 reconocen que la verdad
y la verifcacin adquieren carcter de obligacin y de disciplina esencial. En relacin con la
verifcacin proponen una serie de tcnicas que fueron expuestas por diversos periodistas
y acadmicos durante la investigacin entre las que destacaron propuestas como la Edicin
escptica, de la Directora del Oregonian de Portland que permitieron cuestionar el texto frase
por frase buscando errores de interpretacin y sentido o el Test de veracidad del Director
ejecutivo del San Jos Mercury Newsque, quien busc la confrmacin de los datos o la
estrategia para evaluar las Fuentes annimas expuesta por directivos del Grupo de Prensa
NewHouse.
Kovach y Rosenstiel (2006) sintetizaron varias estrategias que permitieron al periodismo
cumplir con su funcin: No aadir ni engaar, lo cual se hace incluso al maquillar, adornar
o re-situar una declaracin, hecho o personaje para volverlo ms interesante; hacer el propio
trabajo verifcando e incluso evitando el apoyarse en otros medios como fuentes.
Al ser original en el proceso de investigacin suman la necesidad de ser humildes y reconocer
los propios lmites y capacidades.
los periodistas deben ser humildes con respecto a su propia capacidad.
En otras palabras, no slo deben mostrase escpticos acerca de lo que
oyen por boca de otros, sino, y esto es igualmente importante, ante su
propia capacidad para averiguar el verdadero signifcado de un suceso
o de lo que realmente importa en una noticia determinada (Kovach y
Rosenstiel, 2003: 119, citado por Cebrin, 2012: 237).
3. Y en la prctica
No queremos quedarnos en el inventario de problemas, obstculos y retos
2
que aquejan
al periodismo, en particular el venezolano, para asumir adecuadamente la responsabilidad
1
En la introduccin de este texto explican las races del libro y su vinculacin con el Comit de Perio-
distas Preocupados realizaron el examen ms sostenido, sistemtico y completo jams realizado
por los periodistas de la recopilacin de noticias y sus responsabilidades. Se realizaron 21 foros pbli-
cos a los que asistieron 3.000 personas y que implican el testimonio de ms de 300 periodistas. Nos
hemos asociado con un equipo de investigadores de la universidad que efectuaron ms de un centenar
de entrevistas de tres y media horas con los periodistas acerca de sus valores. Hemos producido dos
encuestas con los periodistas acerca de sus principios. Se hizo una cumbre con estudiantes sobre la
Primera Enmienda. Con el Proyecto para la Excelencia en Periodismo se produjo cerca de una docena
de estudios de contenido de informacin periodstica (Kovach y Rosenstiel, 2006: s/p).
2
El apremio del tiempo y la velocidad como fn en s mismo sera uno de los primeros obstculos, a los
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GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
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que supone la verifcacin, la cual es entendida por Galdn (2002) como una funcin. La
funcin crtico-verifcadora del periodismo tiene una triple dimensin: la primera dimensin
es la fctica que se refere a la necesidad de constatar los hechos, datos, cifras, nombres; la
segunda es una dimensin semntica en la que se adecan los trminos a la realidad que
dan cuenta y la tercera es la crtica que pretende indagar si las afrmaciones vertidas por las
personalidades pblicas son verdaderas o falsas; si hay errores parciales; si hay verdades a
medias que inducen, intencionadamente o no, al error (p. 73). Kovach y Rosenstiel (2003)
propusieron una regla de transparencia que simplemente presenta al pblico los criterios que
permitieron llegar a una informacin dada.
En la prctica, la nica manera de ponerse al mismo nivel del lector es
revelarle nuestras fuentes y mtodos en la medida que nos sea posible.
Cmo has sabido lo que sabes? Quines son tus fuentes? Hasta qu
punto conocen los hechos de primera mano? Son imparciales? Existen
testimonios contradictorios? Qu no sabemos? Podemos llamarla Regla
de Transparencia. Nosotros la consideramos el elemento individual
ms importante en la elaboracin de una disciplina de verifcacin ms
concienzuda (Kovach y Rosenstiel, 2003:113, citado por Cebrin, 2012,
236).
Se quiere en este segundo momento revisar si en los textos hay huellas de que los periodis-
tas verifcaron la informacin; para ello, se tom como caso de estudio y a modo de ejemplo
la informacin poltica publicada por los diarios en su versin impresa Tal Cual y Vea en la
semana fnal del mes de febrero de 2013. Al vincular la dimensin semntica de la funcin
crtico-verifcadora de Galdn (2002) con la Regla de Transparencia de Kovach y Rosenstiel
(2003), se encontr que se debe interrogar los textos para buscar si en ellos hay evidencias
1

del proceso de verifcacin. Se analizaron 95 informaciones
2
publicadas por estos diarios
entre el da lunes 25 de febrero y el viernes 1 de marzo
3
, la mayor parte de ellas ubicada
en la seccin de Poltica
4
.
En el diario Tal Cual se analizaron 48 informaciones. De ellas, 19 noticias, 10 entrevistas,
5 reportajes, 10 reseas, 1 encuesta y 3 textos que se presentaron formalmente como in-
formacin, pero son ms comentarios de informaciones generales sin fuente. Del total slo
1 tuvo un tratamiento interpretativo, el cual fue ms complejo y completo. Una de las ms
claras evidencias y posibilidades para el lector de constatar la verifcabilidad fue la relativa
a la fuente y aun cuando se cont con 26 informaciones que hicieron referencia a ms de 1
que se suman las limitaciones y violaciones a los derechos de acceso a la informacin, la sobreexplota-
cin y la censura que se vive por parte de los funcionarios pblicos desde hace ms de una dcada.
1
Consideraremos evidencias las siguientes presencia y adecuada identifcacin de las fuentes, explicitacin de las
vas de acceso a la informacin por parte de quien redacta, fotos, entre otros elementos. La data completa se in-
cluir en un artculo ms extenso que se encuentra en preparacin y que ser enviado al Anuario Ininco
2
Excluimos los textos de opinin aun cuando aparezcan en la seccin de poltica toda vez que el tratamiento del
periodismo de opinin y la relacin con los lectores es diferente a la que se establece con la informacin, toda vez
que el periodismo de opinin se soporta en la credibilidad del articulista
3
Excluimos el fn de semana toda vez que Tal Cual tiene una edicin especial para ambos das y Vea no.
4
En el caso de Tal Cual se excluyeron las columnas y se estudiaron todas las informaciones que aparecieron a partir
de la pgina 2 que se identifc como Poltica y hasta la pgina en la que se observ la seccin Economa. En el
caso de Vea se incluyeron las 2 pginas que se identifcaron como de Poltica (la 2 y la 3) y se revis el resto del
diario incluyendo informacin de la seccin Informacin, Mujer, Regin Oriental.
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
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fuente slo hubo contraste de las informaciones en 8 y en 6 del total que no se identifc a
la fuente. En 14 informaciones se reconoci la autora de la Redaccin, en 2 son textos de
agencias y en 1 no se identifc la autora, el resto fue responsabilidad de los reporteros que
frmaron. Las fotografas no se presentaron como signifcativas, ya que la mayor parte eran
de archivo y en sitio hubo slo 8 fotos.
En Vea se estudiaron 47 informaciones. De ellas, 46 informativas y una, aun cuando se pre-
sent en la primera pgina, como informacin en el texto que se limit a reproducir el texto
completo de una carta de felicitacin del Presidente Chvez a Ral Castro. De las 47 uni-
dades analizadas 6 tuvieron ms de 1 fuente, 6 no la identifcaron y en 1 hubo contraste de
fuentes, esta informacin que tiene llamado en primera, no est frmada y pareciera un boletn
de prensa del CNE dando cuenta del proceso de digitalizacin de las actas electorales. 15
informaciones fueron noticias, 6 entrevistas, 23 reseas, 1 reportaje, 1 semblanza y 1 carta
es el espectro de gneros que mostr Vea. Conviene destacar que en Vea se dio a conocer
el tipo de acceso a la fuente en 5 casos (ruedas de prensa) y en 2 con los declarantes que
acudieron a la redaccin.
La autora en Vea se observ en 7 cables de agencias (todos de AVN), 2 de otros medios
(Telesur y YVKE), 9 no identifcaron autora y el resto de reporteros frmaron la informacin.
De las fotos, 12 se incluyeron como evidencia de que se realiz la consulta correspondiente.
La mayor parte pareci de archivo, aun cuando la leyenda no lo identifc de esta manera y,
generalmente, se limit a identifcarla. En Vea, el da lunes incluy 9 informaciones, 4 reseas
de programas de televisin y 1 una noticia de un tuit del Ministro de Defensa.
En ambos casos, el contraste de fuentes fue escaso (8 de 48 en Tal Cual y 1 de 46 en Vea),
predomin 1 fuente en Vea (34 de 47), mientras que en Tal Cual hubo 26 de 48 que tuvieron
ms de una fuente, debe destacarse un par de casos en este diario en los que se seal los
intentos infructuosos realizados por el reportero de buscar informacin y otro caso en el que
se hizo referencia a fuentes extraofciales. En los dos diarios (6 casos) no se identifcaron
a las fuentes y en 2 unidades informativas de Vea fue inadecuada o insufciente
1
. La infor-
macin poltica en los peridicos se ubic de primera pgina en 13 oportunidades (Tal Cual)
y en 15 (Vea). Conviene destacar que Vea explic en 5 casos como el periodista accedi a
la informacin (Ruedas de Prensa), mientras que en Tal Cual slo pudo inferirse cuando se
trat de una entrevista, una rueda de prensa y en un par de casos se relat la observacin
ejercida por el reportero en sitio.
Al leer los diarios no pudo evitarse la sensacin de estar en dos pases diferentes. De hecho
en el da lunes, 25 de febrero, no hubo coincidencia temtica, ni de fuentes con respecto a
lo que polticamente es ms importante para el pas. El da martes, 26 de febrero, coincidi
en 3 temas abordados de manera opuesta. En un caso se dio cuenta del paro en la UCV y
en el otro se rechaz el llamado a paro, se mencion las candidaturas para las alcaldas y
los concejos del PSUV y la felicitacin de Chvez a Castro.
1
En una informacin se presenta a Arias Crdenas como directivo de PSUV omitiendo su condicin de
gobernador y en otra informacin se habla del Alcalde del Municipio Rosco en Gurico en el texto y en
la foto se le identifca con el nombre sin quedar claro si es el alcalde o no.
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
68
El mircoles, 27 de febrero, la digitalizacin de actas por parte del CNE y El Caracazo fueron
temas prioritarios en ambos diarios. En Tal Cual se realiz un trabajo con Cofavic, mien-
tras que en Vea se public un reportaje en pginas centrales sin fuentes y se publicaron 3
informaciones ms sobre el tema (entrevistas de opinin, noticia que convocan a marcha,
semblanza de un fallecido). El jueves, 28 de febrero, Tal Cual se limit a una informacin que
dio cuenta de la cobertura de la actividad realizada el da anterior, mientras que Vea public
5 informaciones sobre el tema (1 resea y 4 entrevistas de opinin). El viernes, 1 de marzo,
slo hubo un tema en comn sobre la asistencia del vicepresidente Maduro a la Asamblea
Nacional.
Tal Cual present informacin recurrente a lo largo de la semana sobre la candidatura de
la MUD, las manifestaciones frente al Hospital Militar y las protestas que se realizaron, en
particular, las universitarias. Mientras que en Vea se dio cabida a diferentes declaraciones
de organismos gubernamentales (Corpoelec, Bandes), de partidos del Polo (PCV, PTT). La
cobertura de eventos de protesta, por parte de VEA, fue interesante, ya que se dio cuenta
de las acciones de grupos contra la especulacin y la mala televisin.
Pese a los resultados conviene referir a un estudio realizado en el Reino Unido (2008) que
apunt que menos de la mitad de los artculos estudiados dieron cuenta de la contextuali-
zacin y verifcacin de la informacin, mientras que 87% de los textos se bas en una sola
fuente. Entre los alemanes sealaron que la situacin no fue mejor, pues se indic que los
periodistas dedicaron 43% de su tiempo a la investigacin y slo 11 minutos a la tarea de
verifcar (Brin, Shapiro, Bdard-Brl y Mychajlowycz, 2011).
4. De la verdad
Al principio de este texto se propuso analizar cmo se evidenciaban los procesos de verifca-
cin (la verifcabilidad) en dos diarios durante la ltima semana del mes de febrero. Se debe
decir que en ninguno de los dos se posibilit al lector constatar adecuadamente la verdad
de la informacin. Predomin una fuente y aun cuando son instrumentalmente identifcadas
en la mayora de los casos no se explcita, salvo en uno, que fuentes son preferibles e id-
neas. La mayor parte de las fuentes fueron directas o circunstanciales, hubo unas pocas
referencias a fuentes expertas y no se consider que qued claro para el lector la completitud
e idoneidad de las fuentes utilizadas.
Al iniciar esta investigacin se tuvo expectativas especiales en relacin con el abordaje de El
Caracazo, suponamos errneamente que 24 aos despus los diarios realizaran trabajos
especiales, documentados, que le dieran sentido a este evento trascendente en la vida na-
cional. Sin embargo, el tratamiento se sumi en la cobertura de eventos que le rememoraban
y el nico reportaje sobre el tema no tuvo fuentes identifcables (Caso Vea). Tal Cual public
dos informaciones sobre la temtica: una entrevista a Cofavic y la cobertura del evento orga-
nizado por el gobierno para conmemorarlo. La preocupacin por El Caracazo si bien cont
con una profusa atencin desde las secciones de opinin, stas no fueron incluidas en la
investigacin dada la dinmica particular de este tipo de textos.
Tampoco se aclar para el lector cules fueron las vas de acceso a la informacin por parte
del periodista, salvo en unos pocos casos en los que se hizo referencia a la observacin de
Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
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lo relatado en algunas ruedas de prensa. No qued claro en general si se realiz una entre-
vista presencial, fueron unas declaraciones o una consulta telefnica. Tambin, no se precis
al lector qu mtodos emple el periodista para la bsqueda de la informacin. Las fotos
como testimonio de la presencia del periodista apenas se usaron, adems, se presentaron
en su mayora de archivo, desperdicindose su poder verifcador e informativo. Tampoco se
ofrecieron vas para ampliar o confrmar la informacin como pginas web, libros u otros do-
cumentos. A diferencia de las investigaciones del norte de la regin referidas no hubo mayor
uso de otros medios como fuentes salvo en uno de los medios del da lunes.
No slo predomin 1 fuente, sino que, aun cuando se usaron varias, no se contrastaron las
posiciones o informaciones de las fuentes. Adems, no hubo coincidencia siquiera en lo que
se consider fundamental para la vida en sociedad. Cada uno de los diarios pareciera pre-
sentar las informaciones polticas fundamentndose en su propia credibilidad.
La credibilidad
1
que el pblico les conceda a periodistas y medios se constituy en capital
para estos. La <verdad> de la informacin periodstica es un procedimiento profesional,
un compromiso tico y una obligacin jurdica de los profesionales involucrados. Pero la
credibilidad es tambin, y en buena medida, una interpretacin construida por los lectores
que contribuira a estar mejor informados por lo que pareciera que se debe recurrir al viejo
Popper quien rechaz hablar de verdad y prefri hablar de error, de falsacin y de mtodo
reconociendo que no hay verdades eternas y que nuestra nica obligacin con la <verdad>
es presentar claramente las reglas de juego.
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Viernes, 24 de marzo de 2000. Venezuela. Venezuela.
1
La credibilidad es tema escurridizo y de frecuente discusin. Coincidimos con Winocur (1997), quien sostiene que
la credibilidad est antes y despus del contacto informativo y tiene ms que ver con las propias lecturas de la
realidad que con el medio mismo, entendiendo la credibilidad como una construccin cultural y social.
Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT- 01 Periodismo y Estudios sobre Medios
70
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71
Grupo de Trabajo 02
Gestin de la Comunicacin en la Organizacin:
Identidad e imagen corporativa
Charles Blanco
Fanny Ramrez
Miriam Miquilena
Sikiu Sibiru Hernandez
Lorena Velazquez
Moraima Reinoso
Ginette Araujo
Francis Gamez Sayago
Nerio Abreu
Adriana Vera
Agrivalca Caneln
72
Competencias informacionales en estudiantes
de comunicacin social para la socializacin
de conocimientos cientfcos
Charles Blanco
Fanny Ramrez
Miriam Miquelena
Universidad del Zulia
[email protected]
[email protected]
[email protected]
Resumen
El propsito de esta investigacin fue determinar el perfl de competencias informacionales en
los estudiantes de comunicacin social de la Universidad del Zulia (LUZ), en los procesos de
socializacin de sus conocimientos cientfcos. El estudio se bas en los fundamentos tericos
de Almriz (2000), Angulo (2003), Moreira (2001), Bergonzelli y Colombo (2006), entre otros
autores, que resaltan en sus teoras el papel que tienen las competencias informacionales y
habilidades que son necesarias, para obtener la informacin pertinente en los procesos de
enseanzas y aprendizajes. La metodologa fue descriptiva con diseo no experimental, de
campo. La poblacin estuvo conformada por 245 alumnos de la escuela de comunicacin
social de LUZ, a quienes se aplic un cuestionario compuesto por 20 preguntas de seleccin
simple o mltiple, validado a travs del juicio de 3 expertos en el rea objeto de estudio. Los
resultados demostraron que los estudiantes del 4to y 5to semestre no tienen sufcientemente
desarrolladas todas sus actitudes y destrezas en el manejo para la solucin de problemas
de informacin. Las conclusiones indicaron que existen debilidades en las competencias
informacionales ejercidas por los estudiantes de comunicacin social de LUZ, debido a un
bajo dominio de estas habilidades como para que el alumno se desenvuelva libremente en
los procesos de enseanza-aprendizajes, insufciencia que puede ser resuelta con unidades
curriculares que orienten al alumno en la adquisicin y manejo de habilidades informacionales,
cnsonas con la carrera cursada. En este sentido, en LUZ y otras instituciones hay sufcientes
cursos, que llenan vacos informacionales relacionados con la alfabetizacin tecnolgica,
para formar destrezas operacionales y actitudinales en el rea.
Palabras clave: Perfl de competencias, Socializacin del Conocimiento, Comunicacin
Social, Enseanza y Aprendizaje.
73 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Introduccin
Los conocimientos creados en las sociedades y civilizaciones humanas se han estado con-
servando y difundiendo producto de su desarrollo social; estas etapas van creciendo en
cuanto al volumen de informacin y saberes que se trasmiten a travs de la historia de la
humanidad.
Para garantizar la transferencia de una gran cantidad de datos que se van generando en el
entorno, se han ideado, histricamente, diversos medios o soportes para el almacenamiento
de informacin (fsicos y virtuales), con el fn de conservar la memoria de una nacin, tales
como: arcilla, papiro, rollos, papel, disquete, cd y servidores de sistemas computacionales,
portales virtuales, redes acadmicas, bases de datos en redes, entre otros, lo que intensi-
fca la masifcacin de soportes de almacenamientos de informacin, con variantes cada
vez ms sofsticadas, incrementando el desarrollo de nuevos saberes en el mercado del
conocimiento.
En este orden de ideas, Polo (2005) indica que se ha generado una gran cantidad de infor-
macin en los ltimos 35 aos, mucho mayor que en los 5.000 aos anteriores; 1000 (mil)
libros son publicados diariamente en el mundo, considerando que el conocimiento impreso
se duplica cada 8 (ocho) aos. Tambin seala que slo el 20% de los trabajos siguen aso-
ciados a la extraccin de recursos naturales y el otro 80% est dedicado al procesamiento de
la informacin para prestar servicios a las personas. En este sentido, Amrica Latina aporta
el 1,6% de este almacenamiento y transferencia de conocimiento, EEUU produce 40% de la
nueva informacin, 33% de la informacin impresa, y el 97% de las patentes se encuentran
en grandes empresas.
Pues bien, en palabras de Peir (2000),
Vivimos en una sociedad de la informacin en la que su exceso
y sobresaturacin puede pasar de ser una ventaja a constituir un
inconveniente e incluso un problema grave, si las personas y los sistemas
organizados no consiguen disponer de estrategias y competencias
efcaces para gestionar informacin.
Efectivamente, la UNESCO (2005) explica que la amplitud de la evolucin tecnolgica en los
ltimos decenios ha venido afectado los medios de creacin, transmisin y tratamiento de
los conocimientos, la tercera revolucin industrial ha trado consigo un doble paradigma: el
de lo inmaterial y el de las redes virtuales, la proliferacin de entornos virtuales, modifcables
y accesibles infnitamente, facilitando el trabajo colectivo y la adquisicin de conocimientos
en comn.
A su vez, estos factores han venido transgrediendo los lmites naturales de los modelos
tradicionales de las universidades, con la aparicin de nuevos conocimientos, as como su
organizacin en disciplinas cada vez ms especfcas y en redes de conocimientos cada
vez ms complejos y menos jerarquizados que pone en tela de juicio la viabilidad del funcio-
namiento de las universidades.
Ahora bien, un anlisis realizado de forma global a los resultados de investigaciones llevadas
a cabo en el mbito nacional como internacional, por los autores mencionados anteriormen-
74 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
te, se observa que llegan a conclusiones similares, pero de manera general, lo cual permite
indicar que se encontraron dentro en los resultados evidencias en cuanto a:
Defciencias en el desarrollo de competencias informacionales en estudiantes universitarios,
tambin se constata la existencia de limitaciones en el acceso y uso de las TIC, otro aspec-
to confrmado segn los resultados de estos estudios, es que los alumnos de la educacin
superior presentan limitaciones por la difcultad para emprender trabajos de investigacin
y elaborarlos con calidad, dentro de este contexto se perfla el estudiante de la carrera de
Educacin, situacin que es aun ms grave, dado al impacto que estos futuros profesionales
tendrn en la sociedad pues, se debe tomar en cuenta que en ellos recaer la responsabilidad
de la educacin y formacin bsica de los nios venezolanos en edad escolar.
A partir de las consideraciones anteriores, es importante desarrollar un esquema de compe-
tencias informacionales especfcas, fruto del anlisis de los esquemas estudiados, tomando
como base las cuatro competencias genricas informacionales de la Universidad del Zulia, y
como ellas son desplegadas en la formacin de los comunicadores sociales.
En este contexto, se desarrolla como eje principal la Investigacin como proceso de indaga-
cin para el manejo de hechos, ideas, signifcados y fenmenos con una actitud transforma-
dora, crtica y refexiva. Cabe enfatizar que esta competencia engloba las otras tres compe-
tencias en el sentido que la competencia Tecnologas de la Informacin y la Comunicacin
(TIC), es una de las herramientas utilizadas para implementar esta competencia; igualmente,
la competencia Pensamiento crtico es indispensable para investigar, y del mismo modo la
Comunicacin es indispensable para socializar los productos investigativos.
Estas cuatro competencias genricas informacionales se despliegan mediante tres compe-
tencias de existencia: competencia cognoscitiva el Saber, competencia procedimental el
Hacer y competencia actitudinal el Ser y el Convivir. Se espera que a partir del esquema
propuesto stos se ajusten y adapten dentro del contexto del documento formal de la pre-
sente investigacin.
Refexin Terica
En la presente investigacin se abordan teoras relacionadas con las variables objeto de
estudio, referidas al perfl de competencias informacionales en los estudiantes de comuni-
cacin social de LUZ, para la retroalimentacin en los procesos de enseanza-aprendizaje
para socializar sus conocimientos cientfcos.
Perfl de competencias informacionales basado en la sociedad de la
informacin y del conocimiento
La sociedad de la informacin empieza a partir de los avances tecnolgicos que han ampliado
el progreso global de la economa, cultura, poltica, educacin, est caracterizada por una
extraordinaria penetracin en todos los mbitos sociales, cada vez son mayores los benefcios
que se le aaden a las tecnologas comunicacionales lo que deja consentir la seduccin del
mercado de servicio para su adquisicin inminente.
75 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Para Gmez (2005) la sociedad de la informacin esta asociada a la produccin y transfe-
rencia de enormes cantidades de informacin que moldean y defnen la mayor parte de las
actividades humanas. Pues bien, se puede inferir que todos los trminos utilizados para re-
sear a la sociedad de la informacin y del conocimiento han sido expresados para referirse
a los cambios trascendentales que han trado consigo las tecnologas de la informacin y
comunicacin a la sociedad.
De las generalidades anteriores, se deriva que se han producido avances en el desarrollo
tecnolgico que han logrado insertar en la sociedad unas herramientas imprescindibles que
facilitan la realizacin de ciertas tareas cotidianas, lo que hoy se conoce como tecnologas
de informacin y comunicacin (TIC), siendo protagonistas en la manera de gestionar infor-
macin, la infuencia que ejercen dichas tecnologas sobre la vida social humana, conlleva
transformaciones que modifcan las bases de la sociedad a un ritmo muy acelerado.
De este modo, Castells (1996) revela que las tecnologas de informacin y comunicacin han
dando paso al desarrollo de nuevas sociedades con mejores condiciones de vida, siendo el
eje fundamental que propician la conceptualizacin de ciertas pocas de la humanidad, hoy
se conocen algunas, refrindonos a una, por ejemplo la actual que se denomina era de la
informacin caracterizando la llamada sociedad de la informacin, no obstante existen
otros trminos acuados a este concepto que muchos autores han defnido para adaptarlos
a los distintos ambientes.
Cabe destacar que las investigaciones producidas como las de Castells (1996) han permitido
la comprensin del concepto sobre sociedad de la informacin al estudiarla y otorgarle una
defnicin como: Nuevo sistema tecnolgico, econmico y social. Una economa en la que
el incremento de productividad no depende del incremento cuantitativo de los factores de
produccin (capital, trabajo, recursos naturales), sino de la aplicacin de conocimientos e
informacin a la gestin, produccin y distribucin, tanto en los procesos como en los pro-
ductos.
Ahora bien, la sociedad del conocimiento o del aprendizaje requiere por parte de los individuos
el desarrollo de procesos ms complejos que van ms all del manejo y procesamiento de
la informacin, implica habilidades cognitivas que le permitan a los ciudadanos adems, de
acceder y seleccionar documentos de las distintas fuentes de informacin, agregarles valor,
transformando los datos en informacin y la informacin en conocimientos, as como tam-
bin demostrar sus capacidades para poder transferir dichos conocimientos a los contextos
econmicos y sociales.
Dentro de este marco conceptual, es importante sealar el salto cualitativo entre la socie-
dad de la informacin y la sociedad del conocimiento o del aprendizaje, caracterizado por
las capacidades, habilidades y destrezas que deben poseer los ciudadanos en el manejo y
procesamiento de la informacin que circula por los diferentes soportes tanto impresos como
electrnicos, para incorporarla al conocimiento individual y colectivo.
76 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Redes universitarias y de conocimientos basados en los procesos de
enseanzas-aprendizajes para la socializacin de conocimientos cientfcos.
La organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura, UNESCO,
preocupados por el desarrollo de la humanidad y los cambios que se vienen presentando
debido a la penetracin constante de las tecnologas, present en el ao 2005 un informe
mundial titulado Hacia las Sociedades del Conocimiento, en el cual se muestra un panorama
prospectivo de los cambios que estamos presenciando a nivel global.
Se plante al desarrollar el informe de la UNESCO (2006), el advenimiento de un doble para-
digma: el de lo inmaterial y el de las redes, indicando que bajo el paradigma de lo inmaterial,
se plantea la creciente desmaterializacin del trabajo individual humano ha desembocado
en el nacimiento de una sociedad en la que el dominio de lo inmaterial siempre confere ms
ventajas estratgicas y, por consiguiente, un mayor poder sobre lo material.
El segundo de los paradigmas expresado, el de las redes, indica que es la conjuncin entre el
proceso de mundializacin que unifca los mercados mundiales y las mutaciones tecnolgicas,
que disminuyen el costo de las comunicaciones y facilitan la multiplicacin de la velocidad y
el volumen de informacin transmitida, ha desembocado en la aparicin de lo que se viene
llamando despus de los trabajos de Manuel Castells sociedades en redes.
Bauste y Rivero (2006), especifcan que al hablar de Economa Digital o Economa en Red,
nos referimos a un entorno donde la diferentes entidades que lo conforman en el contexto
de una plataforma virtual, se interrelacionan creando un efecto sinrgico que genera creci-
miento y bienestar en las economas que lo adoptan.
En este marco de ideas, y cuando de educacin se trata, el informe de la UNESCO (2006),
muestra que las instituciones de educacin superior estn destinadas a desempear un
papel fundamental en las sociedades del conocimiento, en las que los esquemas clsicos
de produccin, difusin y aplicacin del saber estn experimentando cambios de grandes
dimensiones, provocados por el desarrollo cientfco, tecnolgico y el aumento del nmero de
estudiantes, la diversifcacin de la oferta, las restricciones presupuestales de los estados,
la privatizacin, la mercantilizacin, etc., ante lo cual se plantea la necesidad de que esos
desarrollos posean un nivel de calidad, pertinencia y un grado de cooperacin sufciente
para desempearse adecuadamente en la edifcacin de las sociedades del conocimiento.
Se continua reseando en el informe, que en la mayora de los pases la enseanza superior
est integrada hoy por una red compleja de centros pblicos o privados: institutos politcnicos,
escuelas de ingenieros, escuelas de ciencias empresariales y gestin, centros de enseanza
a distancia, laboratorios de investigacin, fliales de empresas, etc., Se debe considerar que
ya no existe un modelo nico de universidad como ocurra en el siglo XIX?. La respuesta a
esta pregunta es afrmativa, los nuevos contextos educacionales lo confrman.
Para demostrarlo slo basta un ejemplo, Las instituciones ms fexibles aumentan el nmero
de sus departamentos y crean a ttulo experimental nuevos departamentos transdisciplinarios
o interdisciplinarios. Esos departamentos se organizan unas veces en funcin de nuevas
temticas (neurociencias o ciencias de la complejidad, por ejemplo) y otras, en funcin de
nuevas tcnicas cientfcas.
77 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
En los estados de Amrica Latina se ha venido propiciando la presencia del sector privado
para atender la creciente demanda social de la educacin superior, y en algunos de ellos se
han formado corporaciones o universidades empresariales como nuevas formas de organi-
zacin.
Indica Burbano Lpez (2008), que en la mayora de los casos la empresa privada nacional o
internacional con nimo de lucro y de servicio particular toma la iniciativa de propiciar apoyo
a la educacin superior. Como se ha podido comprobar, buena parte de la oferta privada es
de cuestionable calidad, por lo que los gobiernos, ante el clamor de amplios sectores de la
opinin pblica, se han visto obligados a adoptar medidas tendientes a reducir los efectos
perversos de este crecimiento.
Otro punto agregado en el informe de la UNESCO (2006) es el fenmeno notable de la
desterritorializacin de actividades, los eventos cientfcos se organizan ahora por redes
ya no se celebran en los campus universitarios, sino en grandes hoteles; la fnanciacin de
revistas y coloquios depende cada vez menos de las instituciones acadmicas y se efecta
en la mayora de los casos, gracias a becas concedidas por instituciones extraacadmicas,
o mediante contratos frmados con ellas.
La enorme expansin de los conocimientos, y de sus combinaciones ha conducido a muchas
instituciones universitarias a revisar y modifcar su funcionamiento, y a los responsables
directos de la actividad acadmica: docentes, investigadores y estudiantes, a vincularse a
redes existentes ya que, el modelo ms o menos normalizado de las universidades del siglo
XX est perdiendo la preponderancia de la que haba gozado hasta ahora, en los sistemas
de enseanza superior en la mayora de los pases. (Lpez Galo: 2008).
Objetivos de la investigacin
Objetivo general:
Determinar el perfl de competencias informacionales en los estudiantes de comunicacin
social de LUZ, en los procesos de socializacin de sus conocimientos cientfcos.
Objetivos especfcos:
1. Identifcar el manejo de la competencia informacional que ejercen los estudiantes de
comunicacin social a la hora de realizar sus tareas acadmicas.
2. Describir la utilizacin de la competencia informacional basada en la usabilidad de las
tecnologas de informacin y comunicacin (TIC) como herramientas de los estudiantes
de comunicacin social en el proceso de bsqueda de Informacin para la realizacin
de sus tareas acadmicas.
Orientacin metodolgica
Toda investigacin requiere de un marco metodolgico que permita contemplar las operacio-
nes bsicas para llevar a cabo el proceso de estudio, logrando de sta manera darle mayor
78 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
coherencia interna para el logro de los objetivos planteados. La metodologa fue descriptiva
con diseo no experimental y estudio de campo.
La poblacin estuvo conformada por 245 alumnos de la escuela comunicacin social de LUZ,
a quienes e aplic un cuestionario compuesto por 20 preguntas de seleccin simple o mltiple,
validado a travs del juicio de 3 expertos en el rea de conocimiento planteado.
Es por esta razn, que esta investigacin empleo un tipo de muestreo aleatorio simple, ya
que alcanza mayor efciencia cuando hay evidencias de que los elementos de la poblacin
tienen un comportamiento esperado bastante semejante, vale decir: si la poblacin es muy
homognea (varianza muy pequea), hecho que justifcara el darle iguales probabilidades
a todos de ser seleccionados para integrar la muestra, es aqu donde se debe poseer una
lista exhaustiva de todos los elementos que conforman la poblacin de inters.
Discusin de los resultados de la investigacin
En el anlisis realizado al perfl por competencias informacionales de los estudiantes de la
escuela de comunicacin social de LUZ, se demostr que los estudiantes del 4to y 5o se-
mestre no tienen sufcientemente desarrolladas todas sus actitudes y destrezas en el manejo
informacional, para la solucin de problemas de informacin.
El trabajo acadmico en el proceso de enseanza-aprendizaje es bajo en el uso de redes
sociales y plataformas tecnolgicas, cuestin que slo es balanceado con la exigencia de
los profesores de la presentacin de trabajos realizados en computadores, y slo una de las
tres menciones contiene la unidad curricular: introduccin a la computacin.
Los profesores pertenecen a redes sociales universitarias, pero los estudiantes no son
incorporados a las mismas. La escuela posee salas de redaccin que son utilizadas slo
para las ctedras como periodismo y mtodos cuantitativos. Los estudiantes que carecen
de computadoras e internet en su hogar, deben hacer uso de reproducciones de copias y
trabajos en computador pagadas en la misma facultad, as como cibercafs para acceder a
la Red global, Internet, si se le es requerido.
Conclusiones
Luego de haber recolectado la informacin y desarrollado el anlisis respectivo de acuerdo
con los objetivos plateados, se procedi a emitir las siguientes conclusiones que respondieron
a las interrogantes formuladas y al objetivo general del trabajo.
Al respecto, resulta importante destacar las competencias informacionales aplicadas por
los estudiantes de la escuela de comunicacin social especfcamente e los estudiantes que
estn el 4to y 5to semestre de las tres 3 menciones que tiene esta escuela de la facultad
de humanidades y educacin de LUZ, para realizar tareas acadmicas, se observ un bajo
demonio de estas habilidades como para que el alumno se desenvuelva libremente por los
sistemas de informacin, pocos han logrado aprender algunas habilidades, esto indica que
se debe suministrar a la poblacin estudiantil, las herramientas y estrategias necesarias para
completar el proceso de adquisicin de un grupo de destrezas a fn de alcanzar la nueva
79 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
alfabetizacin informacional, que permita al alumno universitario aprender autnomamente
durante el desarrollo de la vida acadmica.
Tambin se concluy que es necesario reforzar la identifcacin de necesidades de informa-
cin en los estudiantes, se considera que estn en un nivel intermedio, pero aun subsisten
debilidades en cuanto a sus capacidad para delimitar el problema de informacin y describirlo
detalladamente, por lo que se intuye la existencia de cierta difcultad para comenzar alguna
investigacin.
Por otra parte, es necesario desarrollar en los estudiantes de la escuela de comunicacin
social, especfcamente en los estudiantes que estn el 4to y 5to semestre de esta escuela,
el manejo de tipologas de fuentes documentales existentes en otros medios o soportes,
tanto fsicas como virtuales, y que en muchos casos no saben diferenciarlas para construir
nuevos conocimientos a partir de herramientas de trabajo y TIC, para ayudarle a agilizar la
elaboracin del trabajo investigativo o cumplir con el objetivo tiempo establecido.
Asimismo, se detect el desarrollo de un nivel intermedio referido al Uso de las tecnologas
de informacin y comunicacin (TIC), para todo lo que involucra el proceso de bsqueda de
informacin y realizacin de tareas acadmicas, a pesar que todos los alumnos utilizan estos
dispositivos tecnolgicos para acceder a la red, y que un porcentaje mayoritario consideran
sus hogares como el lugar predilecto para conectarse a Internet, situacin esta que debiera
permitirle al alumno una mejor concentracin y buena distribucin de su tiempo.
Es importante destacar que ante la carencia de tecnologas personales en los hogares de
estos estudiantes, LUZ pueda ampliar y extender su plataforma tecnolgica, para que los
alumnos puedan usarla en amplios momentos de su formacin acadmica, y no solo de forma
puntual en algunas materias.
Esto constituye un desaf para las universidades, fortalecer a su egresado en competen-
cias informacionales, y un reto en cuanto a la modernizacin de su infraestructura para la
alfabetizacin tecnolgica.
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81
Gestin ambiental e identidad corporativa
de los medios impresos: principios bsicos
y motivacin de sus periodistas
Sikiu Sibiru Hernndez Guerrero,
1
Lorena Velzquez Hernndez
2
Universidad del Zulia
Universidad Rafael Belloso Chacn
Resumen
En la presente investigacin se analiza la gestin ambiental de los medios impresos Pano-
rama y La Verdad, ubicados en el municipio Maracaibo, desde la perspectiva de la identidad
corporativa; en cuanto a los cambios efectuados en sus principios bsicos (PBO), y a los
elementos que las empresas periodsticas utilizan para motivar la participacin de sus perio-
distas en la difusin de la gestin ambiental dentro y fuera de las empresas. El estudio de
tipo no experimental y descriptivo, mediante la aplicacin de un cuestionario auto adminis-
trado semiestructurado, arroj como resultados el reconocimiento, por parte de los medios
de comunicacin analizados, de la necesidad de incluir el tema ambiental en todos los prin-
cipios de su flosofas de gestin, as como su propsito por consolidar una cultura ecolgica
interna al establecer en los objetivos, polticas y valores de la empresa el tema ambiental
aunque de forma no explcita. Se encontraron indicadores que evidencia la disposicin de
estas empresas informativas para motivar la participacin de los periodistas en la difusin
de la gestin ambiental dentro y fuera de ellas, tales como las ayudas econmicas para la
formacin ambiental, y el otorgamiento de reconocimientos por publicaciones y trabajos,
tambin las campaas internas y actividades externas sobre el ambiente. Las recomenda-
ciones giran en torno a mantener motivados a los periodistas con respecto a incentivar la
realizacin de actividades internas y externas de corte ambiental. Por ltimo, realizar cursos
de formacin, para educar a los periodistas sobre estos aspectos, as como aclararle el rol
1
Lic en Comunicacin Social; M Sc en Ciencias de la Comunicacin
2
Lorena Velsquez Gonzlez. Dra. en Ciencias Gerenciales. Magster en Ciencias de la Co-
municacin. Profesora de la URBE. Correo-e: [email protected] / lorenavelaaa70@
gmail.com
82 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
que los comunicadores deben asumir como entes activos de los medios de comunicacin
que sirven a la sociedad.
Palabras Claves: gestin ambiental, medios impresos, flosofa de gestin.
Introduccin
El avance de la problemtica ambiental ha derivado en el desarrollo sustentable como la va
ms efectiva para superar las difcultades ambientales que enfrenta la sociedad, asociado
con numerosas actividades de promocin e incentivo para la consolidacin de propuestas
de solucin. As lo destacan la celebracin de la Cumbre para la Tierra efectuada en 1992,
en la que se aprueba un plan de accin para un futuro sustentable, el Programa 21; segui-
damente la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en el ao 2002, donde se ratifca
la existencia de un acuerdo universal en materia ambiental. La Cumbre para la Tierra en el
ao 2008, designado como el ao de la Tierra y el Foro Internacional del Medio Ambiente,
en los cuales se dieron a conocer las labores que se estaban llevando a cabo para asegurar
un futuro con mejor calidad ambiental, adems de las propuestas sobre la creacin de alter-
nativas limpias para reducir los efectos de las sociedades en los ecosistemas naturales.
Todo este proceso de cambio universal le asigna un papel histrico a los medios de comu-
nicacin en lo que respecta a la implementacin de polticas comunicacionales, estrategias
de accin y gestiones bien establecidas que le permitan posicionar su rol de promotores y
formadores de ciudadana tal como lo establece la Constitucin de la Repblica Bolivariana
de Venezuela en sus artculos 107 y 108, referidos a la educacin ambiental y al deber ser
de los medios de comunicacin como entes sociales.
Los medios de comunicacin representan el instrumento ms poderoso que existe a nivel
mundial en cuanto a la formacin de ciudadana en todos los mbitos relacionados con el ser
humano, por lo que deberan considerarse seriamente sus roles como principales gestores
de la cultura y del bienestar social.
Por esta razn se plantea la necesidad de implementar cambios en las flosofas de gestin
que actualmente guan a los medios de difusin masiva. Establecer estrategias que orienten
la construccin de una conciencia ambiental apoyada en los valores, actitudes y conductas
de los integrantes de estas empresas, tuteladas por una gerencia transformadora y creativa
que base dicho cambio en el proceso de comunicacin.
Cabe destacar que para Serna (2000), cada organizacin posee su propia identidad, la cual
incluye una cultura compuesta por valores, creencias y comportamientos que se consolidan
y se comparten durante la vida empresarial. En tal sentido los medios de comunicacin social
deben involucrar polticas ambientales relacionadas con la direccin y el gestionamiento de
estos asuntos, adems de la educacin ambiental enfocada en el cambio de actitudes de los
integrantes de la empresa con su medio ambiente.
La gestin es una funcin indispensable en el mbito organizacional, para Caldern y Castao
(2005), el trmino se asocia con la capacidad para combinar ciertos elementos que permiten
obtener resultados especfcos. La gestin empresarial abarca un conjunto de tcnicas que
se aplican a la administracin de una empresa con la fnalidad de mejorar la productividad,
83 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
sostenibilidad y competitividad, asegurando la viabilidad de la empresa a largo plazo. En-
tonces, una gestin empresarial que se ocupe de los temas relacionados con el ambiente se
puede denominar gestin ambiental.
En el estado Zulia, especfcamente en el municipio Maracaibo, existe la necesidad de que
las empresas culturales, que diariamente ejercen la comunicacin y en especial aquellas or-
ganizaciones de medios escritos que infuyen en el acontecer diario de la regin, comiencen
a consolidar una gestin ambiental en su identidad corporativa dirigida a la comprensin de
la problemtica y a la implementacin de valores ecolgicos cuya fnalidad sea la bsqueda
de soluciones al problema.
Empresas como el diario La Verdad y Panorama, medios impresos cuya trayectoria y posi-
cionamiento en el municipio Maracaibo y en la regin zuliana le hacen acreedores de una
marca nica, requieren del anlisis de la incorporacin de cambios en sus gestiones que
permitan establecer polticas y procesos comunicacionales con el objetivo de formar concien-
cia ambiental dentro de la organizacin y lograr una proyeccin positiva en tal sentido. El
reconocimiento de los valores ambientales, una cultura y comportamientos a favor del medio
ambiente son solo algunas acciones que traera consigo la creacin de una conciencia eco-
lgica en los medios impresos, al igual que la consolidacin de un medio de comunicacin
social responsable con el ambiente.
El presente proyecto de investigacin tiene como eje principal analizar la gestin ambiental
de los medios impresos panorama y la verdad del municipio Maracaibo desde la perspectiva
de la identidad corporativa, al identifcar los cambios efectuados en las flosofas de gestin
(PBO) de los medios impresos panorama y la verdad con relacin al tema y determinar los
elementos que las empresas periodsticas panorama y la verdad utilizan para motivar la
participacin de los periodistas en la difusin de la gestin ambiental dentro y fuera de las
empresas.
Partiendo de Tamayo (2004), la investigacin fue de tipo descriptivo, aplicado con diseo de
campo, para lo cual se aplico un cuestionario semiestructurado lo cual permiti confrontar la
teora con la realidad. Se estudio la directiva de los diarios La Verdad y Panorama director,
jefe de informacin y de redaccin ms su plantel de periodistas.
1. Gestin Ambiental
La gestin ambiental goza de varias defniciones, en general se entiende como sistema al
conjunto de elementos interrelacionados que existen dentro de un entorno. Segn Fernn-
dez-Vtora (2009), estos sistemas se clasifcan en abstractos -disposicin ordenada de ideas
independientes- y concretos o fsico - conjunto de elementos que actan unidos para lograr
un objetivo-; alega que una organizacin es un sistema combinado de elementos fsicos (edi-
fcaciones, maquinarias, ofcinas, empleados, etc), y de elementos abstractos o inmateriales
(polticas, estrategias, relaciones internas y externas, etc).
La gestin se refere a la capacidad de la institucin o empresa para defnir, alcanzar y eva-
luar sus propsitos, con el adecuado uso de los recursos que tenga disponibles.
84 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Tambin es til defnir la gestin ambiental como la parte de la gestin empresarial que se
ocupa de los temas relacionados con el medio ambiente, contribuyendo a su conservacin,
vale entenderla entonces, como el conjunto de actuaciones y disposiciones necesarias para
lograr el mantenimiento de un capital ambiental sufciente para que la calidad de vida de las
personas y el patrimonio natural sean lo ms elevados posible, todo ello dentro del complejo
sistema de relaciones econmicas y sociales que condicionan ese objetivo ya que comprende
adems de la estructura organizativa, las responsabilidades, prcticas, procedimientos, pro-
cesos y recursos para determinar y llevar a cabo la poltica medioambiental de la empresa.
2. Importancia de los principios bsicos en la identidad corporativa.
Hoy en da, el concepto de identidad atae, adems de al diseo, a la organizacin en s
misma. Como idea y como tcnica, de una situacin socio-econmica desarrollada dentro
de un contexto comunicacional complejo, se encarga de desarrollar la flosofa de gestin de
la organizacin manifestando un concepto particular de personalidad corporativa en forma
de un programa, vale decir, la personalidad, de manera visual y comportamental, con el fn
de marcar fsica y mentalmente las instituciones y sus productos para ser diferenciadas del
resto. Para Costa (2003), la identidad es un trmino que tiene un sentido cultural y estrat-
gico, en virtud de permitir que cada empresa sea diferente, nica e irrepetible. Por tanto, es
una funcin esencialmente de gestin empresarial.
El trmino identidad corporativa est indefectiblemente ligado con el de imagen corporati-
va, ambos actan como cara y sello de una moneda; Costa (2003), aclara que mientras la
identidad es lo que la empresa es (spalo transmitir o no), la imagen es lo que la gente
piensa que es mediante su percepcin y juicio- (para cada persona la imagen mental que
se forma es la realidad). Aade, que la identidad de una empresa se forja con la manera de
concebirla y engendrarla. En los rasgos distintivos que le son infundidos y defnen su unici-
dad: la personalidad, la capacidad emprendedora, el sentido del negocio, la flosofa y los
valores ticos y vocacionales.
Por tal razn, es un gran paso que las empresas de noticias incluyan en su identidad corpora-
tiva los valores ambientales y que dada su dinmica organizacional estos factores se apliquen,
se trabajen, se vayan adaptando y no queden olvidados o slo escritos, y se actualicen al
igual que los dems elementos que forman la estructura organizacional.
Por otra parte, la cultura corporativa es el alma de la identidad corporativa y representa lo
que ella realmente es pero en relacin con su pasado, su evolucin histrica. La flosofa
corporativa o conjunto de principios bsicos organizacionales (PBO), constituyen la mente
de la identidad corporativa, defne lo que la organizacin quiere ser, y orienta a la organizacin
con su futuro, con su capacidad distintiva y de permanencia en el tiempo.
La Identidad corporativa est formada por diversos componentes lgicamente interrelaciona-
dos: los PBO: misin, visin, valores, polticas, objetivos y estrategias conforman, el compo-
nente que le sirve de fundamento base a otros factores esenciales en la empresa tales como:
la comunicacin, la simbologa y el comportamiento organizacional. Como plantea Ramrez
(2004), el gnesis de la identidad corporativa est en el diseo de tales principios por tal razn
deben planifcarse con la misma dedicacin que los otros elementos de la institucin.
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II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
A partir de ellos se disean los comportamientos que caracterizarn a la organizacin; tipo
de estructura organizacional, estilo de gestin y gerencia, sistema productivo, parque tecno-
lgico, concepto de calidad, sistema de motivacin, estilo de liderazgo, sistema de normas y
procedimientos, operaciones, productos y servicios, forma en que se manejaran los confictos
y negociaciones, entre otros. Por ello para medir la gestin ambientalista se debe revisar
si la problemtica del ambiente es un asunto importante en la misin, visin y valores de
las empresas periodsticas, si estn siendo sufcientemente promocionados como para ser
percibidos por los miembros, en este caso por los periodistas.
Resulta de gran importancia que las empresas u organizaciones incluyan en su flosofa de
gestin la variable ambiental, de modo que se establezca y est presente en sus principios
bsicos organizacionales como factores rectores de su identidad e imagen corporativa, y como
elementos claves para sustentar la gestin ambiental de la empresa. Una vez implementada
la variable ambiental en los PBO, estos deben ser reconocidos por el pblico interno, formar
parte de su cultura y comportamientos diarios, y luego consecuentemente dicho valor se
proyectar al pblico externo. La empresa pblicamente quedar relacionada con el factor
ambiental desde sus diferentes pblicos.
3. La motivacin como principio impulsador de la cultura ambiental
El trmino motivacin se ha utilizado para nombrar una gama de estmulos humanos, tales
como: impulsos, deseos, necesidades, anhelos, y fuerzas similares. Segn Ramrez (2006),
es importante entender que la motivacin es una energa consciente e inconsciente, gene-
rada en y por las personas, dirigida al cumplimiento de objetivos internos y externos lo cual
produce por s mismo un rompimiento con la inercia del comportamiento, pues le hace mover
hacia la accin y consecucin de los satisfactores. Robbins (2004), agrega que dependien-
do de la intensidad, direccin y persistencia del esfuerzo de un individuo por conseguir una
meta lograr alcanzarla.
La naturaleza compleja de la motivacin indica que probablemente el rendimiento de una
persona es funcin de varios aspectos como la tarea y la complejidad de su proceso, la ca-
pacidad individual, las necesidades internas y los factores del entorno, por ello, para desa-
rrollar y mantener una identidad y cultura corporativa slida se requiere que la organizacin
entienda la motivacin como una compleja condicin ligada al resto de los comportamientos
organizacionales pero fundamentalmente a la comunicacin y a los aspectos cognitivos de
los individuos.
De lo anterior se infere que para que las empresas informativas desarrollen una cultura cor-
porativa ambientalista deben motivar positivamente a sus periodistas en pro del ambiente
a travs de estmulos externos como premiaciones y formacin en esta rea, adems de
acciones a favor de la causa, con la fnalidad de que ellos refuercen sus procesos mentales
a favor del ambientalismos y lo manifesten en su trabajo periodstico.
RESULTADOS.
Al consultarle al director, jefe de redaccin y de informacin de los diarios La Verdad y Pano-
rama sobre si han observado cambios en los ltimos tiempos en la flosofa de gestin (PBO),
86 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
con respecto al tema ambiental, ellos notaron una mayor preocupacin por los asuntos am-
bientales, especialmente con el convivir cotidiano de la organizacin en s. Todos perciben
una preocupndose por crear una cultura ecolgica interna; manifestas en campaas internas
mediante afches y carteleras dentro de las empresas con mensajes e informaciones alusivas
al uso racional de la energa; reciclaje y acciones como usar menos papel, apagar las com-
putadoras y los monitores al momento de salir a cubrir las pautas y minimizar las impresiones
fueron algunas de las mencionadas. Proponen la realizacin de concursos internos, cuya
fnalidad es premiar a quienes logren reducir signifcativamente el uso del papel.
De igual forma, todos sealaron un incremento en las publicaciones de trabajos especiales
en los medios, ms atencin a la problemtica ambiental, ms cobertura a las fuentes am-
bientales y el establecimiento de darle seguimiento y continuidad a estas informaciones.
Sin embargo, el enfoque todava es reactivo pues la preocupacin manifesta de algunos
directivos es por incluir los asuntos ambientales, como noticia, vale decir, la cobertura de
desastres naturales o tragedias ocurridas a consecuencia de fenmenos naturales.
Otra apreciacin de la directiva de los diarios es invitar a sus empleados mediante medios
internos para que participen actividades ambientales efectuadas por diversos organismos
pblicos, privados, algunas veces con participacin del mismo medio, pero sin carcter de
obligatoriedad.
Ambas directivas indicaron que a fnales del ao 2011, decidieron enfatizar el tema ambien-
tal. El diario La Verdad creando una seccin de ambiente semanal denominada La Verdad
ecolgica, publicada los das lunes, mientras que el Diario Panorama, lo hizo creando el
programa Panorama en la escuela, el cual est activo actualmente y cuya misin radica en
tratar de implementar una flosofa y cultura ecolgica en los nios y jvenes.
Por su parte, la mayora de los periodistas coinciden en que las informaciones publicadas
por los medios seleccionados, normalmente tratan sobre desastres naturales en primera
instancia, sobre la promocin de la educacin ambiental a las comunidades en un segundo
plano, y sobre la proteccin al ambiente en tercer lugar.
Al consultarles si creen que podran recibir algn tipo de reconocimiento por publicaciones o
trabajos realizados sobre el tema ambiental todos respondieron afrmativamente. Sugirieron
que de ganar un premio en el exterior por algn trabajo en el rea ambiental para el diario
en el cual trabajan, esta empresa pagara los gastos del viaje, como se aprecia en el grafco
1.
87 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Grfco 1
Hernndez 2012
Esto coincide con la opinin de la directiva quienes expresaron que para motivar a sus pe-
riodistas la empresa est dispuesta a dar su respaldo econmico necesario en caso de que
estos deban trasladarse al exterior a recibir algn premio, o simplemente pagarle cualquier
curso de especializacin.
A juicio de los periodistas es poltica del peridico, impulsar las fuentes informativas ambien-
tales de empresas pblicas, privadas, y de organizaciones ecologistas, el grafco 2 muestra
que las opciones predominantes fueron siempre y casi siempre

Grfco 2
Hernndez 2012
3. Conclusiones y Recomendaciones
El anlisis de los resultados arroj las siguientes conclusiones. En cuanto a la identifcacin
de los cambios efectuados en las flosofas de gestin (PBO) de los medios impresos Pano-
rama y La Verdad en relacin con el tema ambiental. Se hizo evidente la relevancia que el
tema ambiental ha ocupado en los medios impresos de comunicacin periodistas y directiva
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GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
reconocen cambios en la flosofa y cultura ecolgica interna, en sus objetivos, polticas y
valores institucionales aunque reconocen que les falta mucho todava para que sean ms
explcitos. Esto ha repercutido en la creacin de programas escolares ambientales donde se
proyectan a las comunidades valores y principios ecolgicos y la implementacin de secciones
semanales de informaciones ambientales donde se procure mantener al da a los lectores
sobre los asuntos ambientales.
De igual manera, ha repercutido en la implementacin de acciones internas como campaas
de reciclaje, concursos al respecto, campaas de ahorro energtico, invitacin a asistir a
actividades ambientales, evidencia un gran paso y una nueva gestin de los medios que
incluye la variable ambiental en sus diferentes reas, una nueva misin y visin del medio,
basados en estrategias, polticas y objetivos que giran en torno a crear una cultura ecolgica
interna y a la vez hacia sus pblico externos.
En lo que respecta a los elementos que las empresas periodsticas Panorama y La Verdad
utilizan para motivar la participacin de los periodistas en la difusin de la gestin ambiental
dentro y fuera de ellas, se concluye que existe un inters y buena disposicin por parte
de estas organizaciones manifestas en iniciativas para impulsar el inters, el agrado y la
disposicin de su personal hacia la cuestin ambiental, tales como el incentivo econmico al
periodista en caso de que requiera efectuar algn curso de formacin ambiental, el pago de
un porcentaje adicional en el salario por poseer alguna especializacin, y el otorgamiento de
reconocimientos por publicaciones y trabajos realizados Igualmente, las campaas internas
y actividades externas que involucren la participacin de los empleados, son los elementos
que estas empresas informativas usan para motivar la participacin de los periodistas en la
difusin de la gestin ambiental dentro y fuera de las empresas.
Se recomienda a los medios de comunicacin crear una seccin especfca para la parte
ambiental; mantener motivados a los periodistas con respecto a la realizacin e inclusin de
estos en actividades internas y externas de corte ambiental y fomentar cursos de formacin
ambiental, para educar a los periodistas sobre estos aspectos, as como aclararle el rol que
los comunicadores deben asumir como entes activos de los medios de comunicacin que
sirven a la sociedad.
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90
La poltica comunicacional como fortalecimiento en la
identidad corporativa universitaria
Charles Blanco
Fanny Ramrez
Miriam Miquelena
Universidad del Zulia
[email protected]
[email protected]
[email protected]
Resumen
La presente ponencia tiene como objetivo analizar la poltica comunicacional como fortale-
cimiento en la identidad corporativa universitaria. Esta investigacin se centr en la poltica
comunicacional que es uno de los ms importantes valores que debe tener toda organiza-
cin, empresa o institucin universitaria, a su vez, se analizaron los valores como uno de los
elementos que conforman la flosofa de gestin empresarial, o principios corporativos de las
mismas. La metodologa es tipo explicativa, con un diseo de investigacin documental, no
experimental y transversal, se dise el instrumento de investigacin fcha de observacin
documental para tal fn. Los resultados demostraron que hay que fortalecer la identidad
audiovisual o simblica universitaria de la Universidad del Zulia, fundamentada bajo linea-
mientos y normativas que conformen un marco restrictivo para el uso de los elementos de la
Identidad Corporativa universitaria. Las conclusiones arrojaron que es necesario proponer
unos lineamientos que orienten la revisin y posterior desarrollo de una poltica de comu-
nicacin que constituya la plataforma para una identidad corporativa efciente, efectiva y
proyectiva como factor primordial en el desarrollo de su identidad corporativa, adoptar estas
recomendaciones contribuir a posicionar a la Universidad del Zulia, no slo como una de
las principales Instituciones de Educacin Superior ms importantes del pas, sino tambin
como una de las mejor percibidas en el mundo, por su imagen grfca e iconogrfca.
Palabras claves: Poltica Comunicacional, Fortalecimiento, Identidad Corporativa, Institu-
ciones Universitarias.
91 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Introduccin
Las organizaciones universitarias han evidenciado ser el medio ms efectivo para generar
ideas y proyectos para lograr el desarrollo socioeconmico, social, cultural y de todos los
rdenes en el mundo actual, representan para las sociedades un reto inmenso para superar
las crisis y los escollos que le llevan a derroteros inciertos.
Los hombres y mujeres del maana tienen la responsabilidad de conseguir alternativas para
corregir los desastres que por aos se han ido consolidando como el desgaste de los recur-
sos econmicos, la disminucin de los valores de convivencia, la desigualdad, la exclusin,
la ignorancia y la pobreza.
Ante las exigencias de los grupos de presin que pugnan por cambios, las organizaciones
optan por revisar sus esquemas gerenciales que les permitan ser agentes de cambios po-
sitivos. En este sentido, las organizaciones educativas tienen un doble compromiso porque
deben formar a los futuros profesionales y generar conocimientos que den respuestas a las
necesidades del entorno local y mundial.
Al ser gerenciadas efcientemente, stas garantizan el concurso de los esfuerzos organiza-
cionales e individuales para el logro de los objetivos planteados, con excelencia, calidad y
responsabilidad.
De lo anteriormente expuesto, Koontz y Weihrich (1998), indican que es importante destacar
el papel que desempean los principios bsicos organizacionales para direccionar la organi-
zacin; especialmente las Polticas de Comunicacin como instrumentos de gestin donde
la comunicacin es coordinada en todas las fases de la vida organizacional pues integra las
funciones administrativas, productivas, operativas y del talento humano.
Lugar donde se enlaza la misin, visin, valores, polticas, objetivos y estrategias, deter-
minados en la planeacin, con cada trabajador, con el propsito de construir la estructura
organizacional ms indicada, espacio en el cual la comunicacin juega un papel importante
para el xito de los objetivos institucionales.
Es as, como la comunicacin es la esencia, el corazn mismo y la fuerza dominante den-
tro de una organizacin. Esta constituye procesos en el seno de una organizacin, que son
vitales para la consecucin de los objetivos de la misma, por lo tanto, al producirse defcien-
cias en el proceso originados por mensajes mal estructurados por; no estar claros, no ser
oportunos, no llenan las expectativas de los empleados, las vas para hacerlos llegar no son
las ms apropiadas, se desconoce la interdependencia a la hora de tomar decisiones, en
suma; no hay una red de comunicacin organizada; esto hace que las personas que trabajan
en la organizacin resulten afectadas por la carencia de informacin y no cooperen con el
cumplimiento de los objetivos de la misma.
De las generalidades anteriores, se puede decirse sin lugar a dudas que la comunicacin es
uno de los ms importantes valores que debe tener toda organizacin, a su vez, los valores
son uno de los elementos que conforman la flosofa de gestin empresarial, o principios cor-
porativos, como los llama Gmez citado por Castellano (2002), que no son ms que la misin,
92 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
la visin, los valores, las polticas, los objetivos y las estrategias; por lo que la comunicacin
se inicia en la flosofa de gestin empresarial.
De este modo, las organizaciones por pequeas y grandes que sean se marcan horizontes
comunicacionales que tienen como nico fn el garantizar que dicha compaa y sus ser-
vicios sean reconocidos a nivel interno y externo, por otra parte, dentro de estos marcos
comunicacionales se desarrollan las vas y medios que servirn de soporte, conectores y
comunicadores dentro de la comunidad de trabajo, donde la educacin universitaria es un
proceso acumulativo y pasivo ubicado en un tiempo establecido.
Es por esta razn, que es importante visualizar el papel que juega la comunicacin en la
conformacin de la identidad corporativa de la Universidad del Zulia (LUZ), donde se pre-
senta la Poltica de Comunicacin como soporte de estrategias para el desarrollo acadmico,
investigativo y de Extensin, tanto del Personal de la comunidad universitaria como de la
cooperacin interinstitucional de LUZ.
Se pretende, revisar la identidad corporativa de la Universidad del Zulia (LUZ), y la defnicin
de polticas comunicacionales que contribuyen a la difusin de una imagen de la institucin
bien sustentada, y, por ltimo, el uso indiscriminado que tiene cada Facultad en el uso ex-
cesivos de logotipos, que se contradice con la poltica de comunicacin (2001), que reza:
la imagen integral de la Universidad del Zulia (LUZ) es un refejo de su autogobierno, por lo
que la agenda comunicacional de la institucin se defne desde adentro, sin la imposicin de
criterios o directivas por parte de factores exgenos a la vida universitaria misma.
De este mismo modo, Costa, citado por Miquilena (2003), muestra que cuando se aborda
el tema de la imagen corporativa como motivo de investigacin, tradicionalmente se limita
al estudio de los signos, smbolos, logotipos, papelera, identifcacin de vehculos y todo lo
dems que se refere a materiales de proyeccin y penetracin de sta en los mercados; la
imagen corporativa es efectiva, siendo solo una de las partes importantes.
Por otra parte, Miquilena (2003) seala que fue Margulies, quien utiliz por primera vez el
trmino de imagen corporativa en 1950, dndole un tratamiento totalmente diferente, porque
con esta abordaba la creacin de programas de diseos complejos y coherentes, basados
en una investigacin exhaustiva sobre todo el recorrido histrico de la empresa en cuestin,
analizando cada detalle; adems; se trata de unos estudios relacionados con la conducta
organizativa, marketing, comunicacin, diseo de sus formas ms relevantes (herramienta
signifcativa, signo, smbolo, logotipo, emblema, escudo).
Es por esta razn, que se deben implementar canales de comunicacin y participacin que
permitan generar en la comunidad universitaria el afanzamiento y promocionar los valores
institucionales, fortalecer y desarrollar la infraestructura de la tecnologa comunicacional e
informativa, extendiendo su radio de accin al rea acadmica.
Refexin Terica
En la presente investigacin se abordan teoras relacionadas con las variables objeto de es-
tudio, referidas a determinar cmo infuye la aplicacin de la Poltica Comunicacional como
fortalecimiento en la identidad corporativa universitaria.
93 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Poltica Comunicacional para el fortalecimiento de la identidad corporativa de
las instituciones universitarias
Para Hancock (2001) las polticas de comunicacin son un conjunto de normas, modelos y
principios que rigen los procedimientos de la comunicacin. Toda empresa cumple con de-
terminadas normas que son las que rigen su funcionamiento; esas normas se les conocen
con el nombre de polticas comunicacionales, las cuales son las que determinan todas las
decisiones que se toman en una organizacin.
Para este autor, es importante determinar cules son esas polticas a seguir, debe quedar
una persona encargada de hacer cumplir las polticas y hacer visible su autoridad y lide-
razgo. Donde una poltica o estrategia responde a fnalidades especfcas, abarca a toda la
organizacin, va ms all de las operaciones, problemas, crisis cotidianas y se centra en el
crecimiento y desarrollo global, busca responder a situaciones concretas de ninguna manera
representa un ejercicio retrico y/o intelectual.
En este contexto, la Poltica Comunicacional no se debe limitar a la actualizacin de las redes
y sistemas de informacin y comunicacin existentes dentro de la organizacin, tambin debe
contemplar el diseo de polticas claras, normas, reglamentos, planos, programas y sobre
todo tiene que contener mecanismos claros para que puedan supervisarse y controlarse el
cumplimiento de los mismos, a travs de comisiones integradas por comunicadores sociales,
con un sentido sobre la tica profesional slido. Miquilena (2003).
Por otra parte, David (1988), seala que una poltica abarca a toda organizacin, va ms all
de las operaciones, problemas y crisis cotidianas y se centra en el crecimiento y desarrollo
globales que se preocupa por el bosque, no por los rboles. Asimismo Villalobos (2008),
seal que la defnicin de una Poltica Comunicacional supone la elaboracin de la norma-
tiva que servir de gua, en esta materia, a la organizacin o institucin. Su presentacin o
precisin responde al propsito frme de sealar metas y objetivos, concretar una flosofa
de gestin, y puntualizar la misin y la visin.
De las teoras, que se manejaron anteriormente, Poltica Comunicacional e Identidad Corpo-
rativa, es necesario no dejar a un lado el trmino poltico tal como lo refere Pasquali (1991)
que seala que Las polticas son los principios o conjunto coherente de normas que deben
crear condiciones, en una organizacin o en una comunidad, para la participacin, aprender
a consultar y exigir se consulte al usuario de los medios, tarea sistemticamente olvidada.
Cabe destacar que para cada una de esas variables se puntualiz el enfoque considerado
mas idneo para fnes de esta investigacin
Importancia de los componentes bsicos de la identidad corporativa
Para Costa (2000) se habla de identidad e imagen de empresa cuando se refere a la cualidad
de esta como institucin; al conjunto de sus actividades de gestin y de servicio; de sus atri-
butos de solvencia, potencia, organizacin y efcacia, para este autor, representa un sistema
de signos visuales que tiene por objeto distinguir, facilitar el reconocimiento y la recordacin
a una empresa o organizacin de las dems. Su misin es, pues, diferenciar (base de la
nocin de identidad), asociar ciertos signos con determinada organizacin y signifcar, es
94 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
decir, transmitir elementos de sentido, connotaciones positivas; en otras palabras, aumentar
la notoriedad de la empresa.
Desde esta perspectiva y ms global e integradora, autores como Blauw, (1994), Antonoff,
(1985), Olins (1989), Margulies (1977), Lux (1986) y Henrion (1980), citados por Miquilena
(2003), amplan la idea expresando que abarca la totalidad de los medios visuales y no vi-
suales aplicados por una empresa para presentarse asimismo a todo su pblico objetivos
relevantes, basndose en un plan de identidad corporativa; la perciben como la suma de
todos los mtodos tpicos armonizados de diseo cultura, comunicacin y representacin que
utiliza una empresa para presentarse as misma a los empleados, clientes, proveedores de
capital y al pblico en general; de igual forma, la suma de todas las formas que una empresa
elige para darse a conocer a todos los pblicos.
Por su parte, Mazarrassa (1994), dice que el resumen de todos los medios que utiliza la
organizacin es lo que se conoce por identidad corporativa, es por ello que el autor afrma
que un programa de identidad corporativa vigoroso es de importancia fundamental para la
promocin y expresin del compromiso de una organizacin.
Este autor indica que la identidad debe ser un refejo de la personalidad, objetivos y actitudes
de una organizacin, pero en la medida en que la transmisin emotiva tiene uno de los recursos
ms slidos en la comunicacin visual, un programa de identidad corporativa debe conceder
una importancia bsica a la identidad visual como soporte para traducir instantneamente
y de un golpe de vista los valores, las aspiraciones y la personalidad de la empresa, lo que
refeja constantemente la marcha comercial.
En la medida que una organizacin pueda tener claro su misin, visin, objetivos y valores
podr construir una imagen de si misma y una forma de comprender la realidad, as las nor-
mas que rigen todo lo que son sus polticas como directrices deben ser traducidos en: Reglas,
reglamentos, instrucciones. Miquilena (2003). De lo anterior se deduce que las polticas,
y en especial la de comunicacin son un rgano rector del resto de los principios y de los
componentes de la identidad, porque norma y legisla sobre el adecuado uso de ellos.
Objetivos de la investigacin
Objetivo General:
Analizar la poltica comunicacional como fortalecimiento en la identidad corporativa univer-
sitaria.
Orientacin Metodolgica
La metodologa se orienta por paradigmas que conducen al estudio de una manera lgica,
adaptando al investigador sobre como actuar para abordar y explicar fenmenos objeto de
anlisis, en este caso es tipo explicativa, con un diseo de investigacin documental, no ex-
perimental y transversal. Toda investigacin requiere de un marco metodolgico que permita
contemplar las operaciones bsicas para llevar a cabo el proceso de estudio, logrando de
95 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
sta manera darle mayor coherencia interna para el logro de los objetivos planteados, de all
que se use la fcha de observacin documental para recopilar la informacin.
Resultados de la investigacin
Los resultados evidenciaron que las teoras de los autores antes mencionados, permiten
generar proposiciones que afrman que las universidades venezolanas por sus funciones y
por su ubicacin en la cspide del sistema educativo, estn obligadas a asumir esa nueva
misin, visin que es transformar y fortalecer su identidad audiovisual o simblica universitaria,
tal es el caso de la Universidad del Zulia, que fundamentada bajo lineamientos y normativas
claros, debe tratar de conformar un marco restrictivo para el uso de los elementos de la Iden-
tidad Corporativa, ya que se observ que muchas facultades han implantado logotipos no
cnsonos con la identidad de la institucin, o usan un escudo que no es el que corresponde
al legalmente establecido en LUZ, el cual legitima su identidad corporativa.
Conclusiones
La actual Poltica Comunicacional de la Universidad del Zulia, debe afanzarse para, de ma-
nera inequvoca, constituir un factor de consolidacin de la Identidad Corporativa en lo que se
refere a su identidad audiovisual o simblica. La falta de operacionalizacin en lineamientos
y normativas que conformen un marco restrictivo para el uso de los elementos de la Identidad
Visual y la promocin de estas restricciones hacia sus directivos de comunicacin, le impiden
ser un factor primordial en el desarrollo de su personalidad corporativa integral.
En suma, se concluy que hay desconocimiento de lineamientos especfcos sobre el uso y
promocin de los elementos simblicos: emblema, colores, logotipo, escudo e himno.
Por otra parte, es necesario que en la Universidad del Zulia se consolide y se revise la Poltica
de Comunicacin para incluir lineamientos para el fortalecimiento de la identidad corporativa
de la institucin.
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96 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
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97
Evaluacin sobre la informacin institucional de la
Universidad de Los Andes, Tchira
Francis Gmez Sayago
Universidad de los Andes
[email protected]
Resumen
La investigacin se fundamenta en la ejecucin de un diagnstico para conocer la efectivi-
dad de la informacin institucional de la Universidad de Los Andes, Ncleo Dr. Pedro Rincn
Gutirrez, especfcamente la suministrada a los estudiantes de pregrado sobre servicios,
benefcios y procedimientos administrativos. Por medio de la aplicacin de un cuestionario
al 12,54 % de la poblacin estudiantil se obtiene de esta muestra que el 60% los estudiantes
evidencian difcultad para accesar a la informacin institucional, a pesar de que la pgina
web representa el 73% como medio de consulta, el 65% de los estudiantes no la consideran
efectiva y un 69,50% presenta insatisfaccin por carencia de los pasos o trmites que deben
efectuarse para los distintos procedimientos administrativos y acadmicos. De este modo, se
comprueba que esta casa de estudios presenta estrategias comunicacionales poco efcientes
para brindar a los estudiantes informacin precisa y actualizada. Por tanto, como parte de
la solucin se propone la creacin de una gua al estudiante de pregrado en formato digital
con la informacin institucional, a fn de mejorar la comunicacin entre los estudiantes y los
funcionarios de la institucin, as evitar acciones innecesarias y el desaprovechamiento de
los recursos con los que cuenta la poblacin estudiantil en el sistema educativo pblico de
educacin superior.
Palabras clave: estrategias comunicacionales, comunicacin institucional, calidad de ser-
vicio, universidad.
98 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Introduccin
La clave para la efectividad en las organizaciones se encuentra en la comunicacin. Los
tericos la defnen como un factor determinante en la elaboracin e implementacin de pro-
cedimientos acertados, que busquen alcanzar un ambiente favorable e imagen slida del
ente (Brandolini, Gonzlez y Hopkins 2009).
La comunicacin en una organizacin debe ser precisa, detallada, a objeto de trasmitir un
mensaje inequvoco para las diferentes personas y no generar confusin o divergencias en
la recepcin del mismo. Cuando hay interferencias en la comunicacin se origina el rumor,
como consecuencia de la difusin incomprensible y desorganizada.
Por medio de la observacin focalizada en los procesos administrativos y de nuestra expe-
riencia como estudiante, deducimos que en la Universidad de Los Andes Ncleo Dr. Pedro
Rincn Gutirrez hay una comunicacin institucional desacertada dirigida a los estudiantes
de pregrado.
La informacin institucional est dispersa porque se encuentra distribuida en varios medios
sin un orden aparente, bien sea en los sitios web: www.ula.ve, www.servidor-opsu.tach.ula.ve,
www.serbi.ula.ve/serbiula/, las carteleras, la emisora ULA-FM 106.5, entre otros. Incluso, hay
informacin en la que es necesario recurrir a los funcionarios para aclarar dudas. Adems,
es posible que algunas decisiones del Consejo de Ncleo, de las coordinaciones o de los
departamentos tarden en ser conocidas por la comunidad universitaria, debido a que estn
registradas en documentos impresos.
Siendo la imagen institucional un factor esencial para la interaccin entre las normas de
una institucin y sus usuarios, en este caso los estudiantes, se requiere que haya una co-
municacin acertada para alcanzar el xito en las actividades programadas. Entendiendo
que lo antes expuesto establece la reputacin, lo cual determina la competitividad con otras
instituciones de educacin superior y la posibilidad de ingreso de un mayor nmero de per-
sonas. Del mismo modo, la imagen institucional tiene como objeto evitar y corregir cualquier
percepcin errnea que se tenga sobre el ente.
El objetivo de este trabajo fue diagnosticar si existe sufciente informacin institucional de la
Universidad de Los Andes Ncleo Dr. Pedro Rincn Gutirrez. Especfcamente fue necesario
comprobar si los estudiantes reciben informacin adecuada, actualizada y accesible sobre
los distintos servicios, benefcios y procedimientos administrativos; y si se desenvuelven de
forma efectiva en la vida acadmica, es decir si conocen y solicitan con facilidad sus servicios,
benefcios y procedimientos administrativos; por ltimo, determinar a travs de qu medios
los estudiantes de pregrado reciben la informacin institucional.
El tipo de estudio descriptivo con diseo de campo permiti abordar a 4.786 estudiantes re-
gulares de pregrado, pertenecientes al ao 2012 del Ncleo Dr. Pedro Rincn Gutirrez de
la Universidad de Los Andes, de los cuales se tom una muestra probabilstica, estratifcada
porcentajes de acuerdo con los ltimos aos y/o semestres de los cursantes de todas las
carreras, en total 600 estudiantes regulares. Como tcnica se utiliz la entrevistas con base
al cuestionario; el anlisis documental y de contenido.
99 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Comunicacin interna
Para que un proceso de comunicacin interna sea efciente es esencial man-
tener el sistema libre de ideas entre los integrantes de la organizacin, adems,
elaborar frecuentes estudios acerca de la efectividad y accesibilidad de la informa-
cin que se ofrece, detectar los puntos dbiles y reforzarlos. Desde el punto de
vista de Collado (1991), el proceso de comunicacin consiste en un conjunto de
actividades ejecutadas por una organizacin para la creacin y el mantenimiento
de buenas relaciones con y entre sus miembros, a travs del uso de diferentes
medios de comunicacin que los mantengan informados, integrados y motivados
para contribuir con su trabajo al logro de sus objetivos. Conviene mencionar la
importancia de este aspecto en la creacin de un ambiente laboral idneo. De
igual forma, Caizales considera que:
La opinin y actitud del personal son muy importantes, ya que son la
imagen viva de la institucin y debemos lograr que se sientan a gusto
e identifcados con ella. Abarcan todo cuanto anime a los empleados a
contribuir al mximo de productividad y prosperidad de la empresa; todo
lo que favorezca a la creacin de una atmsfera agradable en la que el
personal trabaje con mayor efcacia y agrado (Caizales, 2009, p. 48).
Identidad organizacional
Diversos autores plantean la identidad desde distintas perspectivas, todas dirigidas al ac-
cionamiento organizacional. Entre ellos destaca Caizales (2009), para quien la identidad
corporativa es el resultado de un esfuerzo por descubrir potencialidades, mediante operacio-
nes de auto-evaluacin y defnicin de la singularidad organizacional. Segn este autor no
se trata de una cualidad que la institucin posee per se, sino de la personalidad construida
por la corporacin.
Para Brandolini, Gonzlez y Hopkins (2009), la identidad es el resultado de lo defnido por
cada cultura organizacional, por tanto, no todas son semejantes, en este sentido, la identi-
dad es la suma de las caractersticas particulares de una empresa que la diferencian de las
dems. De esto se infere que la identidad se enmarca en los contextos empresa, conjunto,
sistema, visto desde afuera, es decir, lo que las personas aprecian o conciben de lo plasmado
por una organizacin.
En resumen, identidad puede defnirse como la representacin bien sea esquemtica, visual
o conjunto de signos, principios, valores, atributos, que distinguen a una organizacin ante los
dems, entonces, una identidad slida engloba los sistemas, patrones, instrucciones y normas
que destacan el funcionamiento de una organizacin equilibrada, efciente y competitiva.
Imagen institucional
La imagen de una institucin es el resultado del engranaje de todas las unidades que confor-
man su estructura organizacional adelantada por una buena gerencia corporativa. Tomando
en cuenta los sealamientos de Caizales (2009), resulta de la sumatoria de todas sus accio-
nes positivas y negativas. A su juicio, una estructura organizacional corporativa acorde con
las dimensiones de la organizacin en trminos de misin, visin y objetivos corporativos y
100 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
de una comunicacin global son indispensables para gestionar la imagen de la organizacin
interna y externamente.
Vale destacar que la Informacin institucional comprende la informacin que ofrece deter-
minada institucin a las personas a travs de diversos medios masivos, con la fnalidad de
mantener una comunicacin efectiva y alcanzar el xito de las actividades programadas, tal
como lo seala Brandolini et al. (2009, p.32).
Resultados
El Nivel de acceso a la informacin institucional de la Universidad de Los Andes Ncleo Dr.
Pedro Rincn Gutirrez, de acuerdo a los datos obtenidos en el sondeo ms de la mitad tiene
difcultad (52%), a este se suma un pequeo porcentaje de8%, que seala mucha difcultad
para acceder a la informacin; mientras 36% manifesta tener facilidad y un 4% indica que
lo realiza con mucha facilidad, tal como lo refeja el Grfco n. 1.
Grfco n. 1
Nivel de acceso a la informacin institucional
Games 2013
En cuanto a los medios consultados por los estudiantes para estar al da con respecto a la
informacin institucional, se obtuvo que el medio ms utilizado por la mayora de los es-
tudiantes es la pgina web (www.ula.ve), con (73%); la cartelera en un (41%), es revisada
para conocer la informacin; la radio ULA FM 106.5; cuenta con un 37% de audiencia; el
peridico digital (www.ula.ve/prensa), cuenta con el 27% de preferencia para la bsqueda
de informacin, 14% los medios externos en (prensa, radio, televisin regional), y un 8% los
panfetos, como se aprecia en el Grfco n. 2.
101 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Grfco n. 2
Medios que emplea la ULA para informar
Games 2013
La mayora de los estudiantes que usan la pgina de la ULA (www.ula.ve), no la valoran como
efectiva en lo que respecta a los procedimientos administrativos. Puede observarse en el
Grfco n. 4 que el 65% de los estudiantes as lo considera, mientras que un 35% seala
que s lo es.
Grfco n. 3
Efectividad de la pgina de la ULA
Games, 2013
Los estudiantes de la Universidad de Los Andes Ncleo Dr. Pedro Rincn Gutirrez estn
medianamente satisfechos con los procedimientos acadmicos administrativos. En el grafco
n 4 se evidencia que ms de la mitad, conformado por un 69,5% de insatisfaccin (repre-
sentado en 52% medianamente satisfecho y no satisfecho el 17,5%), en cuanto a la atencin
con los procedimientos administrativos. En contraposicin a un 28% satisfecho y 2,5% muy
satisfecho.
102 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Grfco n. 4
Nivel de satisfaccin en relacin a los procedimientos
Games, 2013
En cuanto al conocimiento de los estudiantes de la Universidad de Los Andes Ncleo Dr.
Pedro Rincn Gutirrez sobre el manual electrnico, los hallazgos indicaron que apenas ms
de la mitad si lo conocen pero un poco menos de la mitad no. El grfco n5, muestra que
un 59% sabe lo que es un manual electrnico y 41% no.
Grfco n. 5
Conocimiento sobre el manual electrnico

Games, 2013
La Frecuencia de uso del manual electrnico por parte de los estudiantes es baja. Los datos
que muestra el Grfco n. 6 dejan ver que 48 % admiti no haber usado nunca el manual
electrnico, y 36% lo ha hecho algunas veces; mientras que 10,5% lo usa siempre y 6% casi
siempre. De lo cual se deduce que este manual debe ser promocionado con ms fuerza.
103 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Grfco n. 6
Frecuencia de uso del manual electrnico
Games, 2013
Los estudiantes estan ganados a la creacin de un manual electrnico (Gua del Estudiante)
con informacin institucional de la ULA disponible en la pgina web de la ULA (www.ula.ve).
El grfco n8 es muy contundente al mostrar que una mayora de 91,5%, manifest estar de
acuerdo y apenas un 8,5% seal su desacuerdo.
Grfco n. 8
Propuesta creacin de manual
Games, 2013
Conclusiones
De acuerdo con los resultados obtenidos por la encuesta ms de la mitad de los estudiantes
tiene difcultad para acceder a la informacin institucional. El medio ms usado para consultar
la informacin es la pgina web (www.ula.ve), aunque no es considerada efectiva por ellos.
La mayora de los procedimientos acadmicos y administrativos no son conocidos, los ms
solicitados son la constancia de estudio y las notas certifcadas lo que demuestra que estos
104 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
medios estan subutilizados al no promocionar todos los procedimientos acadmicos, de in-
vestigacin y extensin.
El nivel de insatisfaccin en relacin con los procedimientos administrativos es de ms de
la mitad de los estudiantes. La frecuencia de uso del manual, actualmente es bajo.
Como recomendacin para solucionar en parte el problema comunicacional se propuso la
creacin de un manual electrnico (Gua del Estudiante) disponible en la pgina web de la
ULA (www.ula.ve), en virtud de la expectativa de los estudiantes a utilizarlo.
Referencias bibliogrfcas
Brandolini, A. Gonzlez, M. Hopkins, N (2009). Comunicacin interna: Claves para una gestin exitosa.
Buenos Aires, Argentina. Editorial DIRCOM.
Caizales, D (2009). Comunicaciones corporativas. Caracas, Venezuela. Editorial CEC, S.A. 117 p.
1 Edicin.
Collado, C (1991). La comunicacin en las organizaciones. Caracas, Venezuela. Editorial Trillas.
Primera Edicin.
105
Competencias que demanda la sociedad de la informacin
a la universidad venezolana
Morayma Reinozo
1
Fanny Ramrez
Araujo, Ginette
2
Universidad de los Andes Facultad de Ingeniera
Dpto. Ciencias Aplicadas y Humansticas
Universidad del Zulia, Facultad de Humanidades,
Dpto. Publicidad y Relaciones Pblicas
Resumen
En este trabajo se abordan las competencias que la universidad venezolana debe considerar
prioritarias para responder a las exigencias que le impone la Sociedad de la Informacin.
Tanto la investigacin documental como las entrevistas abiertas, permitieron, establecer que
la universidad venezolana carece de la necesaria fexibilidad tecnolgica; sus directivos y
docentes se enfrentan con rigidez acadmica e institucional a los procesos diarios; en se-
gundo lugar, que el manejo de las competencias que exige la sociedad de la informacin a la
universidad venezolana demandan de ella una actualizacin curricular, as como, un sistema
de evaluacin que le permita medir la capacidad de respuestas de las nuevas generaciones
de profesionales; el aprendizaje de las competencias para la investigacin cientfca con
pertinencia social y el manejo de valores ticos. En tal sentido, las principales competencias
que se deben desarrollar estn relacionadas con el mejoramiento de la calidad de ejecu-
cin profesional y el manejo de grandes volmenes de informacin para su procesamiento;
organizacin y conduccin tica, ampliar el espacio fsico y tiempo formal de la educacin
mediante la virtualizacin, con destrezas para responder a los nuevos ambientes, medios,
lenguaje y smbolos; desplegar tecnologa de punta en los procesos administrativos, acad-
micos, investigativos y de extensin. Por ltimo, se recomienda considerar en los diseos
curriculares el manejo de valores y competencias (tecno- cientfcas ticas), que le permitan
afanzar su identidad corporativa.
Palabras Clave: gestin universitaria, sociedad de la informacin, competencias.
1
Reinozo, Morayma, Doctora de Gerencia Avanzada, Magister en Educacin. Profesora Agregado de la
Universidad de los Andes, Facultad Ingeniera, Escuela Bsica E-mail: [email protected]
2
Araujo Ginette Doctora en Ciencias Gerenciales, Magister en Gerencia de Mercadeo, Licenciada en
Comunicacin Social, mencin Publicidad y Relaciones Pblicas. Profesora de la Universidad del Zulia,
Departamento de Publicidad y Relaciones Pblicas. E mail: [email protected]
106 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Introduccin
Actualmente la universidad venezolana atraviesa una crisis de valores en el marco de una
compleja situacin poltica, econmica y social, agravada por factores externos e internos,
sealados por Ruiz (2001). Entre los externos destacan la globalizacin econmica, la
sociedad del conocimiento, la revolucin de la informacin y la comunicacin; adems del
conjunto de disposiciones que el gobierno nacional viene dictando para acentuar los cambios
que distinguen su perspectiva ideolgica poltica.
Entre los intrnsecos de la organizacin, estn la gobernabilidad institucional, democratiza-
cin del acceso, desempeo del profesorado, calidad y oportunidad del egresado, desarrollo
de la investigacin, pertinencia de la extensin y efciencia administrativa; a lo cual se suma,
la necesidad de actualizar el currculo de acuerdo a las demandas sociales, la gestin tec-
nolgica y la vinculacin con el aparato productivo.
En este panorama complejo, la universidad pblica venezolana realiza sus funciones de
docencia, investigacin y extensin para dar respuestas a las demandas sociales. Nogueira
(2000), advierte que la escases presupuestaria profundiza el deterioro de la planta fsica de
estas organizaciones, as como, el conjunto de actividades que se realizan en ella. Ante esta
lamentable situacin la universidad se ve forzada a desarrollar mecanismos de autogestin
y nuevas formas de articulacin con otras organizaciones, especialmente las del sector in-
dustrial.
En medio de todo ese conjunto de aspectos, le corresponde a los gerentes universitarios
entender la gestin como un elemento estratgico para lograr el ajuste de sus estructuras y
modos de funcionamiento, fortalezas necesarias para cumplir las demandas de la sociedad
y protagonizar la revolucin cientfca y tecnolgica de estos tiempos; as como, lograr las
metas de: educacin de calidad, equidad, competitividad e innovacin permanente para todos,
a tiempo que ejercen su funcin crtica.
Dentro de este escenario, los objetivos de este trabajo fueron discernir sobre las principales
competencias que la gestin universitaria debe afanzar para responder a las exigencias
que la sociedad le demanda. El estudio de tipo cuantitativo con uso de la encuesta permiti
obtener la informacin relevante para abordar y desarrollar cada objetivo.
1. Gestin Universitaria En La Sociedad De La Informacin
De todas las instituciones que conforman la sociedad venezolana, es en los hombros de la
universidad sobre la que recae la mayor responsabilidad para responder a mediano y largo
plazo a la grave crisis que atraviesa el pas, en virtud, no slo de las funciones propias a su
naturaleza, la formacin y capacitacin responsable del talento humano, la investigacin para
el desarrollo y avance sustentable del hombre y la sociedad, as como, todas aquellas labores
extra acadmicas para intervenir de manera directa en benefcio de las comunidades y tam-
bin, en la escuela bsica y secundaria, as como, en la familia y el resto de las instituciones,
pues, en todas ellas se muestra un desgaste moral para formar las nuevas generaciones.
Ante tal situacin estratgica urge en la organizacin universitaria la constante evaluacin
de su gestin para garantizar las respuestas que la sociedad actual exige. Es por ello, cobra
107 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
una gran relevancia el sealamiento de la UNESCO expresado por Gazzola y Didriksson
(2008), sobre que, la educacin universitaria debe orientar su funcionamiento interno a tres
aspectos claves:
El primero de ellos, es la pertinencia de su actividad acadmica para cubrir la demanda de
profesionales los cuales deben adquirir las competencias requeridas para una mayor diver-
sidad y amplitud; el segundo, se refere a la calidad de su investigacin cientfca, la cual
debe estar a la altura de las soluciones a los graves e inaplazables problemas como los que
vulneran los derechos humanos, el cuidado del ambiente, la cultura de paz, la generacin de
ciudadana entre otros y en tercer lugar, la pertinencia social de las actividades de servicio
para cubrir las demandas comunitarias.
En este mismo sentir, Castells en el ao 1997 ya avizoraba un profundo cambio para la so-
ciedad signado por dos factores que hoy por hoy conforman dos variables cardinales para la
universidad: la globalizacin en todas sus variantes y la revolucin tecnolgica, particularmente
basada en la internet, cuya materia prima son los trabajadores de alta cualifcacin.
En ambos factores, la universidad tiene un papel protagnico tanto en la formacin de los
profesionales que se necesitan como en los productos de la investigacin con los cuales
generar desarrollos en internet y sus adaptaciones para los mejores usos, as como, el ense-
ar a los ciudadanos comunes a utilizarla para mejorar su calidad de vida. En cuanto a esto
ltimo, Castells (1997), indica que las universidades son importantes agentes de difusin
de la innovacin social, porque una generacin tras otra, al pasar por ellas, conocen y se
acostumbran a los nuevos modos de pensar, gestionar, actuar y comunicar.
Por otra parte, el sistema universitario a escala internacional desde los aos noventa ha sufrido
una revolucin con la introduccin del ordenador, potenciando la comunicacin, convirtin-
dose en la base de todos los procesos de interactuacin social, tal como lo indic Castell
en ese tiempo. Aunado a esto, la red ha expandido, adems de la informacin, necesidades
y expectativas de los individuos, tambin, las posibilidades de la educacin.
Lo cierto es que, en este panorama, la universidad venezolana no cuenta con el espacio ne-
cesario para cubrir su demanda. Por ello, uno de los ajustes que le urge hacer es el espacio
fsico educativo, las aulas en las se efecta la dinmica didctica y el proceso de interaccin
entre profesor y alumnos, el debate y la evaluacin. Este ajuste defnitivamente debe ser
mediado por la tecnologa, ya que hoy, como bien lo destacan Ballatore y Dari (2003), ella
ha roto el paradigma del espacio tiempo, presentando el aula virtual, los foros, los blogs y
otros medios para el desarrollo de los procesos de enseanza aprendizaje, a travs de los
cuales se redimensionan el contexto, los medios, el lenguaje y los smbolos.
Krotsch (2000), advierte que el horizonte actual de las universidades, modelado por nuevas
situaciones, debe ser transformado en una conjugacin entre Estado, universidad y sociedad
como sistema integrado e interdependiente de innovacin cientfca y tecnolgica, que vincule
formacin, produccin de conocimiento cientfco y demanda social, para garantizar que la
educacin no quede desfasada y pierda su orientacin.
Para Weick (2000), el universo simblico y ritual organizacional universitario es diverso y
complejo, en continua tensin entre lo disperso y lo organizado; es la gestin quien lo con-
108 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
valida, modifca y determina. Por consiguiente, seala el autor, un papel fundamental de la
gestin universitaria es la vigilancia de la coherencia entre su identidad, su orientacin y su
desempeo, para ratifcar el sentido nico al que deben responder las acciones, las respuestas
a los desafos contextuales y la resolucin de las tensiones que enfrente y padezca.
A nivel acadmico, las caractersticas actuales de la sociedad de la informacin, imponen una
demanda de profesionales de todas las carreras que deben formarse en el conocimiento y
uso de las tecnologas de la informacin y carreras mediante internet; a nivel de investigacin,
los desarrollos tericos e innovaciones, que permitan a la sociedad mantenerse en el nivel
del resto para competir en igualdad de condiciones; a nivel de extensin, la alfabetizacin
tecnolgica de los ciudadanos que no tienen acceso a instituciones de educacin. De igual
manera, a nivel administrativo, la universidad se ve urgida de digitalizar todos sus procesos
y procedimientos para agilizar el fujo de rdenes y el tiempo de respuestas, con lo cual me-
jorara sus servicios y se volvera ms competitiva.
2. Competencias Para La Gestin Universitaria Venezolana En La Sociedad De
La Informacin
Al igual que cualquier organizacin que presta bienes tangibles o intangibles, las nuevas
tecnologas representan un problema y al mismo tiempo una oportunidad para la universidad.
Por un lado, la superacin de la sustitucin de las mquinas, normas y procedimientos no
debe ocasionar inconvenientes entre la satisfaccin del trabajador que maneja la tecnologa
y el usuario o cliente que necesita los benefcios que ella ofrece. Por otro, explica Cebrin
(2003), la universidad, ni puede ir al ritmo de los cambios tecnolgicos, pero tampoco, puede
estar de espaldas a estos, por cuanto, la velocidad del cambio tecnolgico no va al ritmo del
cambio de mentalidad.
Nuevamente, le toca a la gestin universitaria aprovechar la oportunidad de la tecnologa
en lugar de permitir que esta se convierta en un grave problema, ya que, la idea no es,
nicamente contar con tecnologa de punta en las diferentes ofcinas administrativas, aulas
y espacios universitarios, sino, de ponerla al servicio de las personas, de su bienestar, de
favorecer la convivencia y el logro de los objetivos comunes y particulares que cada quien
aspira lograr en su transcurrir.
Agrega Cebrin (2003), para complementar la explicacin, que la fexibilidad tecnolgica se
enfrenta con la rigidez acadmica e institucional, lo cual demanda de los directivos una ges-
tin adecuada, pero tambin de los profesores. Partiendo de las advertencias de este autor
la gestin universitaria tiene que garantizar las competencias para enfrentar los siguientes
problemas:
1. Un progresivo aumento de la informacin, su acceso y almacenamiento, pues, cada vez
se generan ms productos intelectuales, la competencia gerencial con la cual responder a
esta situacin es a travs del dominio de las tecnologas de la informacin, en especial de
los buscadores y de las bases de datos.
2. Generacin de nuevas formas de comunicacin, interaccin y experiencias de vivir el
conocimiento. La competencia a desarrollar para la gestin universitaria es el manejo de
109 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
mecanismos de interaccin, con el fn de facilitar el compartir e interactuar, tales como: los
medios y espacios de comunicacin generados para difundir experiencias y crear conoci-
mientos nuevos.
3. Necesidad de aumentar la capacidad de tratamiento de la informacin y representacin,
tanto textual, como audiovisual, multimedia, hipermedia; formatos que conforman un reto a la
educacin por su importancia en el desarrollo de la inteligencia y porque delinean el futuro
de la comunicacin y el conocimiento. La competencia que requieren los gestores universi-
tario es la habilidad para procesar y hacer uso de los formatos y herramientas digitales, as
como, de los avances de la red.
4. Actualizar el currculo de las carreras y los perfles profesionales de acuerdo a la exigencia
que la sociedad de hoy impone a las universidades venezolanas, la competencia para hacer
frente a esta necesidad es la capacidad de integrar y movilizar sistemas de conocimientos,
habilidades, hbitos, actitudes y valores para la solucin exitosa de aquellas actividades
vinculadas a la satisfaccin de necesidades cognitivas y profesionales.
Evidencias encontradas
En un estudio realizado por Reinozo en el 2012, en el cual consult a los directivos de la
Universidad de los Andes en sus diferentes facultades y ncleos si realizaron cursos en ge-
rencia para establecer si poseen competencias gerenciales, la mayora reconoci que no las
poseen. El grfco 1 muestra esta debilidad.
Grfco 1.
Estudios en Gerencia
Ntese como una mayora compuesta por el 82.35% expres que no haban cursado esos
estudios, tan slo un 17,65% afrm haberlo hecho.
Del mismo modo, en dicho estudio se evidenci que los directivos reconocieron no poseer
estudios formales en liderazgo, como puede observarse en el grafco 2.
110 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Grfco 2.
Estudios en Liderazgo
El grfco muestra un minoritario porcentaje de 5,88% de quienes declaran tener estudios
sobre liderazgo; 94,12% confrma no haber realizado este tipo de estudio, lo cual puede fa-
cilitar al gerente su desempeo y efciencia.
Refexin fnal
Frente a la sociedad actual, conocida como la sociedad de la informacin y sociedad del
conocimiento, la universidad venezolana enfrenta, varios retos, uno de ellos es determinar
y desarrollar las competencias necesarias para realizar una gestin tica, en la cual, los
directivos entiendan el momento histrico que les toca vivir como agentes constructores o
de futuro.
Uno de estos dilemas lo encarna, los cada vez ms complejos, precipitados y defnitivos
avances de la tecnociencia, los cuales no han sido acompaados por la preservacin de los
valores morales de los grupos sociales; por el contrario, a medida que se acelera lo primero
decrece lo segundo, afectando la identidad de los individuos y sus organizaciones. Esto
demanda una mayor competencia comunicacional con la cual se defendan y promocionen
los valores ticos dentro y fuera del espacio universitario.
Otro dilema, lo representa el manejo de grandes masas de informacin, ello no se empareja
con el manejo de varias competencias como la capacidad para su procesamiento, organizacin
y manejo tico adecuado, adems de la relacin demanda espacio, recursos y urgencia. En
la cual, el tamao de la demanda sobrepasa el espacio fsico, el tiempo formal de educacin,
as como, los recursos tcnicos y humanos. En este escenario, la virtualizacin es una for-
zada exigencia que involucra nuevos entornos, ambientes, medios, lenguaje y smbolos, ello
demanda competencias para manejar de programas, estrategias de enseanza y equipos
para la educacin virtual en sus diferentes modalidades, semi presencial y en lnea.
Ante la demanda existente en las futuras generaciones y en los profesionales formados con
competencias para la investigacin cientfca con pertinencia social, se requiere adems, de
111 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
programas y la actualizacin curricular con base al manejo de valores como: la preservacin
de los derechos humanos, civiles, el cuidado del ambiente, la cultura de paz, la generacin de
ciudadana y el ejercicio profesional con calidad, as como, las competencias tecno- cientfcas,
para responder a la crisis moral que enfrentan las instituciones del pas y las competencias
ticas que garanticen el manejo de dichos valores ticos trascendentes.
Referencias bibliogrfcas
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y el futuro. Necesidades y Proyectos de la Educacin Superior Virtual en Latinoamrica. Proyecto
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Weick, K. (2000) en Ballatore y Dari. (2003). La universidad sudamericana frente a la crisis, la
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Buenos Aires. 7, 8 y 9 de mayo de 2003.
112
El plan de comunicacin interno como documento
estratgico en las instituciones culturales
Nerio Abreu
1
Adriana Vera
2
Resumen
El plan de comunicacin es un documento estratgico que responde a un proceso sistem-
tico, racional, metdico, controlado y ajustado a la razn de ser de las organizaciones en
sus etapas de formulacin, ejecucin y evaluacin, con la fnalidad de facilitar la toma de
decisiones, mejorar la gestin, fjar las prioridades comunicativas, proporcionar la fuidez
de la informacin, as como el empleo efectivo de los medios. Por tanto, hoy da, al igual
que cualquier organizacin, las instituciones culturales necesitan tambin gestionar su co-
municacin interna a travs de un efectivo plan de comunicacin, puesto que constituye un
elemento estratgico que les permite establecer la comprensin clara de la esencia y de los
propsitos de la organizacin a todo su personal, as como el entendimiento y la aplicacin
de sus procedimientos operativos. Por ello, el objetivo de esta ponencia se centra en analizar
el plan comunicacional interno de las instituciones culturales, as como establecer sus eta-
pas de desarrollo desde una perspectiva documental. Tericamente, se sustenta en Cabrera
(2011), Muoz (2007), Serna (2000), Pizzolante (2006) y Libaert (2006) y Johnsson (1991).
Los resultados indican que el plan comunicacional se convierte en una herramienta estrat-
gica para gestionar los procesos que envuelven comunicacionalmente a las organizaciones.
Generalmente, las instituciones presentan ausencia de planes explcitos y estructurados.
Palabras claves. Plan de comunicacin, instituciones, pblico interno.
1
Licenciado en Comunicacin Social, Magster en Ciencias de la Comunicacin. Profesor de pregrado de la Universi-
dad del Zulia y de postgrado de la Universidad de Rafael Belloso Chacn, Venezuela. Miembro de InveCom. Correo
electrnico: [email protected]
2
Licenciada en Comunicacin Social, Magster en Ciencias de la Comunicacin, Mencin: Gerencia de la Comunica-
cin, Universidad del Zulia. Correo electrnico: [email protected]
113 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Introduccin
La comunicacin en las instituciones es un proceso de relevancia estratgica para alcanzar
los objetivos establecidos, puesto que atraviesa todos los mbitos de trabajo y sus pblicos,
lo que infuye en su quehacer diario. Una organizacin sin comunicacin no puede realizar
su proyecto, ya que por medio de esta transmite quin es (misin), hacia dnde va (visin),
cules son sus objetivos, valores, polticas, estrategias y los servicios que ofrece a todos los
pblicos de su inters.
Por ello, la comunicacin interna juega un papel relevante como elemento potenciador del
pblico interno, sobre todo en las relaciones que se establecen con el cumplimiento de los
procesos de trabajo. Por otro lado, si no existe una estrategia de comunicacin organizacional,
previamente establecida, que tenga como objetivo satisfacer las necesidades de comunica-
cin de los empleados, se crea un ambiente de incertidumbre, rumores y falta de motivacin
por parte de los diferentes miembros de la organizacin.
Ante esto es necesario contar con un plan de comunicacin interno que permita fuir los men-
sajes efcientemente, no slo de sus actividades a los distintos pblicos (externo e interno),
sino tambin su identidad, misin, visin, sus objetivos, su imagen corporativa y lo que resulta
trascendental, las fortalezas que las hacen destacarse, ser reconocidas y diferenciarse de
las dems.
Al igual que cualquier otra empresa, las instituciones culturales necesitan tambin gestio-
nar su comunicacin interna a travs de un efectivo plan de comunicacin, puesto que se
constituye en un elemento estratgico que les permite establecer la comprensin clara de la
esencia y de los propsitos de la organizacin a todo su personal, as como el entendimiento
y la aplicacin de sus procedimientos operativos.
Para estas organizaciones resulta estratgico establecer vnculos con sus pblicos internos
de una manera planifcada, a travs de un adecuado plan de comunicacin. Sin embargo, la
experiencia demuestra que la comunicacin interna de las instituciones se presenta como
poco efectiva, debido generalmente a la ausencia de una estructura slida que oriente el
accionar comunicacional, en funcin a los objetivos de las instituciones culturales.
Es as como en oportunidades puede observarse que las instituciones culturales emplean
planes comunicacionales discordantes con las etapas que debe seguir para su ptimo desa-
rrollo. La imposibilidad de ejecutar las etapas de un plan comunicacional, supone la ausencia
de una estructura defnida y funcional de comunicacin interna.
En este sentido, la presente ponencia pretende analizar el plan comunicacional interna como
documento estratgico en las instituciones culturales desde una perspectiva documental con
el nimo de contribuir a la revalorizacin de esta importante herramienta para la optimizacin
de la gestin comunicacional de las instituciones con actuacin, argumentos y criterios, que
se ajusten a sus necesidades y requerimientos.
114 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Refexin terica
1. Por qu un plan de comunicacin interna en las instituciones culturales?
La comunicacin en las instituciones infuye en todos los mbitos de su quehacer diario, debido
a que es un proceso dinmico y evolutivo, en contacto permanente con todos los pblicos,
desde los empleados hasta los directivos o viceversa, debido a que las organizaciones son
espacios sociales con un propsito y estn constituidas por individuos que realizan tareas,
por lo general, diferentes y coordinadas por un superior para contribuir con su visin (Abreu,
2011).
Por ello, es necesaria la planifcacin de la comunicacin como proceso integral, con miras
a una nueva actitud hacia futuro, mediante la aplicacin de normas que incluyen la razn
organizacional, pero siempre bajo condiciones de incertidumbre; es decir, debe ser fexible
para que pueda cambiar segn las circunstancias. No obstante, la planifcacin nunca se
puede separar de dos factores esenciales como son: la direccin y el control, como medios
para lograr los objetivos propuestos y que anticipan o esbozan un acontecimiento (Corredor,
2001).
De esta manera, puede afrmarse que todo objetivo comunicacional de una empresa requiere
del establecimiento y desarrollo de una estrategia que integre todas las actividades, cuya
relacin d coherencia a cada una de las acciones. Esta estrategia se defne en el plan de
comunicacin, que integra todos los elementos mediante el establecimiento de un mtodo que
incluye a la totalidad de los actores de la organizacin. Lo mismo ocurre con las instituciones
culturales que son parte de la estructura social actual que proyecta actividades diversas en
el mbito de la cultura y constituyen un conjunto de relaciones y estructuras que muestran
una confguracin identifcable, un esquema, un modo de vivir para los individuos y los grupos
sociales (Curran, 1981: 360).
Tanto para Serna (2000) como Isambergt (2002) y Libaert (2006), el plan de comunicacin
supone un compromiso a largo plazo para crear una imagen que corresponda con la iden-
tidad y ayude al xito de las estrategias corporativas a partir del anlisis de sus fortalezas,
debilidades, oportunidades y amenazas. No obstante, para defnir el plan se responde a una
serie de interrogantes a saber:
Porqu?, referido a la necesidad de comunicacin; A quin?,
relacionado a los pblicos objetivos; Qu?, vinculado a lo que se
quiere comunicar; Cmo?, a travs de qu medios de comunicacin;
Cundo?, referido al momento en el cual la compaa va a comunicarse
con sus pblicos; Cunto cuesta?, lo cual no tiene respuesta defnitiva
puesto que depender de la empresa y de la complejidad del trabajo
(Isambergt 2006, citando a Ind, 1992: 57).
En atencin a estas consideraciones, puede decirse que el plan comunicacional es una he-
rramienta de trabajo que debe ser aprobada por la direccin de la empresa y conviene que a
su vez, cada directivo haya contrastado con sus colaboradores los aspectos que les pueda
afectar (Pizzolante, 2006).
Un plan comunicacional, adems, responde a un proceso analtico y metdico del que se
deduce una eleccin de los objetivos a alcanzar y una seleccin de las posibles alternativas
115 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
de actuacin que pueden seguirse para lograrlos. Asimismo, debe ser efcaz, consensuado
y ajustado a las caractersticas de la empresa o institucin.
Liabert (2006) sostiene que la elaboracin de un plan de comunicacin es un proceso siste-
mtico que no puede dejarse al azar ni a la intuicin de una persona que no tenga experiencia
en la materia, as se trate de un directivo de la empresa u organizacin. Debe ser labor de
los profesionales de la comunicacin, puesto que es su elemento de gestin y le va a facilitar
la consecucin de sus objetivos, previamente evaluados y en el contexto de un determinado
marco temporal. Bajo esta concepcin, el plan establece las estrategias de comunicacin y
una metodologa comunicativa que debe conocer todo el personal de la empresa, as como
tambin los grupos de inters relacionados para convencerlos de su efcacia y necesidad.
En el caso del plan de comunicacin para los pblicos internos en las instituciones culturales,
ste nace como respuesta a la necesidad de las empresas de motivar a su equipo humano y
que conozca y se identifque con la misin, visin, los objetivos y las estrategias. Para Muoz
(2007), la comunicacin entre los pblicos internos es una herramienta fundamental en la
gestin para lograr aprendizajes signifcativos, la cohesin y motivacin al interior de la orga-
nizacin. Aade, adems, que: es un conglomerado de dispositivos de gestin encaminados
a promover la comunicacin de una empresa con su propio personal, tratando de organizar
las relaciones de trabajo o de promover la cohesin interna y el rendimiento (p. 29).
Igualmente, Serna (2000) sugiere que la difusin del plan comunicacional interno debe ser una
actividad permanente, cuyo proceso de monitoreo se comunica, en igualdad de condiciones,
los logros, las limitaciones y los avances, pues a su juicio, un colaborador bien informado de
hacia dnde va la organizacin, puede contribuir al logro de sus objetivos.
En suma, un plan de comunicacin coherente promueve la comunicacin entre los emplea-
dos, fomenta un adecuado clima organizacional y, adems, pasa por un proceso de control
en todas sus etapas para verifcar las posibles fallas y mejorar. Por tanto, este documento
no es defnitivo y esttico; la idea es adecuarlo a las necesidades y circunstancias de la
organizacin.
2. Etapas para el desarrollo de un plan de comunicacin efectivo en las organizaciones
Autores como Johnsson (1991) establece las etapas para desarrollar un plan de comunica-
cin, presentadas a continuacin:
Descripcin de la situacin: se exponen las conclusiones ms relevantes del proceso
de investigacin y anlisis, se descubren los factores ms importantes que infuyen
en el proceso de comunicacin, se interpreta el estado de la empresa y se indican los
elementos prioritarios con los que trabaja la comunicacin y por qu.
Objetivos de comunicacin: son los fnes que se pretenden lograr con el plan de co-
municacin. Puede haber un objetivo nico que englobe todo lo propuesto por el plan,
pero lo ms frecuente es que exista un objetivo general apoyado por otros objetivos
especfcos que cubren distintas reas del negocio.
a)
b)
116 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Estrategias de comunicacin: explican cmo se pretende alcanzar los objetivos. Descri-
ben de forma general las actividades que se detallan en el plan, pero no las concretan.
Por ejemplo, una estrategia no explicara en detalle las acciones especfcas que ello
supone, como entrevistas, notas de prensa, etc. En el caso de tener objetivos especfcos
para distintas necesidades, se formulan estrategias para cada uno de los objetivos.
Pblico objetivo: constituidos por los grupos de personas a los que se dirige la comuni-
cacin. Luego de establecer los objetivos y la estrategia resulta mucho ms fcil defnir
a qu pblicos se dirige el plan de comunicacin. En algunas ocasiones, la defnicin
de los pblicos es lo primero que se hace en el proceso del plan de comunicacin,
luego de la fase de investigacin. Cuando se conoce con quin se requiere comunicar,
se sabe de antemano por qu y as se puede defnir el objetivo de comunicacin y las
estrategias correspondientes.
Se recomienda elaborar una lista de todos los pblicos a los que se desea dirigir la estrategia
y con los que se busca alcanzar los objetivos de comunicacin, esto permite sealar priori-
dades y eliminar aquellos menos importantes, en caso que se requiere ser selectivo. Cada
objetivo de comunicacin puede tener uno o varios grupos de pblico.
Mensajes bsicos: cuando existen pblicos distintos, se hace necesario tambin defnir
qu tipo de mensaje fundamental se transmite a cada grupo. Esto es muy recomenda-
ble, pues permite enfocar especfcamente la idea clave que debe presentarse en toda
la comunicacin que se dirija a ese pblico.
Acciones recomendadas: son aquellas actividades concretas que se realizan segn la
estrategia marcada, e incluyen una descripcin completa de cada actividad. Se deben
ordenar por importancia, envergadura o cronolgicamente.
Calendario: es precisar en detalle cada actividad, segn las fechas establecidas pre-
viamente. Es bueno refejarlo esquemticamente en una sola hoja aquellas acciones
continuas que cuentan con largos plazos y que deben refejarse en cada uno de los
perodos del calendario.
Presupuesto: refeja en detalle la estimacin del costo de cada elemento del plan de
comunicacin. Debe incluir partidas para todo lo necesario, como por ejemplo, el cos-
to del diseo de impresiones, volantes, reserva de gastos administrativos, refrigerios,
alquiler de equipos de sonido y mobiliario, entre otros.
Evaluacin o fase de control: se mide el logro de los objetivos planteados, los errores
y las mejoras que pueden implementarse.
Para poner en prctica todas las etapas descritas para establecer un plan comunicacional
es necesario el apoyo de la direccin de la institucin y que, adems, est convencida de su
relevancia para el xito de la gestin.
c)
d)
a)
b)
c)
d)
e)
117 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Consideraciones fnales
Son muchos los benefcios de un plan de comunicacin interna efcaz en las instituciones
culturales, sin embargo, para lograr su viabilidad deben estar concienciados todos los em-
pleados y, principalmente, quienes toman las decisiones (directivos, gerentes, lderes) de
la necesidad de su implementacin. Esto debido a que el plan forma parte unvoca de la
estrategia de la empresa, porque es la herramienta para lograr que la misin y la visin se
comuniquen adecuadamente entre los miembros, permitiendo que se identifquen con ella y
trabajen da a da para alcanzar las metas (Cabrera, 2011).
La ausencia de un plan de comunicacin interno en las instituciones culturales impide la
transferencia de informacin, la participacin y la motivacin, por ende, no puede llegarse
al consenso entre los objetivos de los directivos y el resto de las personas que conforman
la organizacin.
Bajo esta perspectiva, se hace necesario que la alta gerencia de una institucin cultural se
involucre de manera contundente y efectiva en la estructuracin del plan comunicacional
interno, a travs de una voluntad necesaria para implementar los cambios requeridos y, de
esta manera, propiciar que todas las acciones de comunicacin estn vinculadas, tengan
una lgica comn y respondan a las necesidades internas detectadas.
Estas consideraciones resultan fundamentales para que se establezca y desarrolle una buena
relacin entre el pblico interno y la organizacin. En este sentido, las instituciones culturales
deben entender su lenguaje, su cultura, sus motivaciones, dudas y deseos. Por otro lado,
los empleados tienen que conocer la organizacin para la cual trabajan, las perspectivas de
futuro, el resultado de su ejercicio, tener la posibilidad de dialogar con sus lderes y participar
para sentirse parte del proyecto comunicacional.
Cuando se estable un plan se analiza la situacin actual de la organizacin sobre sus for-
talezas, oportunidades, amenazas y debilidades, en cuanto a los trabajadores, estructura y
procesos. Al hacer esto se inicia su diseo con objetivos claros de su ejecucin, as como
las responsabilidades de los involucrados, los medios a emplear, la agenda de acciones per-
manentes y puntuales para controlar el proceso. Cuando ya se tiene defnido, se planifcan
las estrategias de comunicacin que se establecen para transmitirlo a todos los empleados.
Finalmente, se evalan los resultados para determinar si la estrategia, que se puso en mar-
cha, cumple con los objetivos establecidos.
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edicin. 3R Editores. Colombia.
119
Responsabilidad Social Universitaria
y Comunicacin 2.0: visin desde
los websites de AUSJAL
Agrivalca R. Caneln S.
1
Universidad Catlica Andrs Bello (UCAB)
[email protected]
Resumen
Se aborda el concepto de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU), valorando los web-
sites institucionales como plataforma para la difusin de informacin acerca de las polticas
e iniciativas apuntaladas por las casas de estudio superior en esta rea, as como tambin
para el dilogo con los stakeholders, entendindose la comunicacin en un sentido estrat-
gico de doble vertiente: instrumental y relacional. As, se traza un recorrido terico que parte
del impacto de la universidad en la sociedad con arreglo a cuatro mbitos: organizacional,
educativo, cognitivo-epistemolgico y social (Vallaeys et al., 2009, p. 2), para luego ahon-
dar en las bondades que suponen las tecnologas 2.0 al tamiz de un modelo universitario
que apuesta por la rendicin de cuentas y la transparencia frente a las partes interesadas
en su gestin (Azuero, 2009, p. 14),auspiciando la visibilidad de su actuacin socialmente
responsable y, con ello, la consolidacin de su imagen y su reputacin (Villafae, 1999). En
este encuadre, la investigacin se apalanca en el anlisis de contenido de los websites de
14 casas de estudio pertenecientes a la Asociacin de Universidades confadas a la Compa-
a de Jess en Amrica Latina (AUSJAL), sobre la base de cinco categoras: presencia de
informacin atinente a RSU; tipo de informacin acerca de RSU; stakeholders a quienes se
dirigen los contenidos de RSU; facilidad de acceso a la informacin sobre RSU; y mecanis-
mos de participacin e interaccin con los stakeholders, realizndose la observacin entre
septiembre de 2012 y enero de 2013. En sntesis, la exploracin arroja cinco hallazgos clave:
la oferta generalizada de informacin sobre RSU; el nfasis en los contenidos alusivos al
1
Licenciada en Comunicacin Social, mencin Periodismo Impreso, y Magster en Comuni-
cacin Social, mencin Comunicacin Organizacional, por la Universidad Catlica Andrs
Bello (UCAB). Doctoranda en Comunicacin, rea disciplinaria Comunicacin Organizacio-
nal, por la Universidad de Mlaga (Espaa). Coordinadora Acadmica y profesora del Post-
grado en Comunicacin Social y Publicidad de la Universidad Catlica Andrs Bello (UCAB).
120 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Impacto Social; la inclinacin por la comunidad acadmica como pblico objetivo; la difcultad
en la ubicacin de tpicos de inters acerca de la RSU dentro del website; y el predominio
de recursos de comunicacin eminentemente expositivos.
Palabras clave: Responsabilidad Social Universitaria, Transparencia, Rendicin de Cuentas,
Comunicacin 2.0, AUSJAL.
1. Introduccin
Esta investigacin constituye una refexin en torno a la misin de las Instituciones de Educa-
cin Superior (IES) al amparo de la nocin de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU).
profundiza en el valor que entraa la comunicacin de cara a la socializacin e internalizacin
del concepto, y ms all, el intercambio de informacin entre las partes interesadas (transpa-
rencia), extendiendo incluso las posibilidades de dilogo con los pblicos internos y externos
en el marco de la formulacin de estrategias organizacionales de largo plazo.
A tales fnes, desde el fanco terico da cuenta de la defnicin de la RSU, subrayando sus
caractersticas generales y reas de aplicacin. Acto seguido, hace inmersin en la dimensin
comunicacional, con especifcidad en la canalizacin de mensajes alusivos a esta materia y
el relacionamiento con los grupos de inters por parte de las universidades, apelando para
ello al uso de las Tecnologas de la Informacin y la Comunicacin (TICs).
En este recodo, y previa exposicin de los trminos metodolgicos, emprende el abordaje
emprico mediante la exploracin del accionar socialmente responsable de una seleccin de
casas de estudio pertenecientes a la Asociacin de Universidades confadas a la Compaa
de Jess en Amrica Latina (AUSJAL), haciendo foco sobre el uso de sus websites institu-
cionales para cubrir las demandas de difusin informativa e interaccin con los stakeholders
en tanto modelo de comportamiento. Finalmente, presenta los resultados reportados por la
pesquisa, rematados por las conclusiones de rigor junto a una serie de recomendaciones
asomadas a ttulo de reas de oportunidad.
2. Refexin Terica
2.1. De qu va la Responsabilidad Social Universitaria (RSU)?
Si bien con andadura lenta pero decididamente sostenida, la corriente de la Responsabilidad
Social ha conseguido trascender los linderos que circunscriban su mbito de aplicacin a la
empresa en exclusiva, a no dudar instancia en la que el concepto anid y alcanz su desa-
rrollo en clave de gestin para impregnar luego el fuero organizacional con amplio espectro.
Precisamente, en este enmarcado irrumpe la universidad con un doble eje de debate, dada su
condicin de actor institucional cuya misin redunda en la formacin integral del ser humano
a la vista de un desempeo profesional inmediato o de mediano plazo y, ms all, de cara al
ejercicio permanente de la ciudadana (De la Cuesta y Snchez, 2012).
No en balde, la introduccin de la universidad por los derroteros de la Responsabilidad Social
viene a acompasarse con el hilo de las profundas transformaciones acaecidas en el seno
de la Educacin Superior durante la ltima dcada. Desde esta perspectiva, priva para la
121 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
universidad el requisito indispensable de repensarse a s misma en el contexto de la posicin
estratgica que ocupa, lo que conlleva, a decir de Carrizo (2005, p. 77), el imperativo de dia-
logar con los actores sociales al tamiz de la trada Ciencia-Poltica-Ciudadana, elucidando,
por un lado, los modos de produccin de conocimiento (qu, cmo y con quin conocer) y,
por el otro, la articulacin entre el conocimiento y las polticas (para qu conocer).
A la luz de este planteamiento, se sigue para la institucin universitaria el establecimiento de
un nuevo contrato social, a tenor del cual la consolidacin de los diferentes mbitos de su
quehacer (lase docencia, investigacin, extensin y gestin) transita por la consideracin
de los impactos generados sobre el entorno y el propio cuerpo organizacional, redituando el
potencial del capital relacional merced una lgica de observacin y atenta escucha (interna
y externa).
Es as como, durante los aos recientes, no han sido pocas las universidades que, inde-
pendientemente de su adscripcin pblica o privada, han venido refexionando en torno a la
nocin de la Responsabilidad Social, dando lugar a la paulatina creacin de espacios en red
para el intercambio de conocimientos, experiencias, aprendizajes, investigaciones y buenas
prcticas
1
, signados a su vez por el afnamiento y el deslinde de posturas variopintas en
torno a la Responsabilidad Social con arreglo al mbito concreto de la Educacin Superior,
a saber:
Responsabilidad Social Universitaria (RSU)
Autores/as Defnicin
Proyecto Universidad-
Construye Pas (2004)
Entenderemos por Responsabilidad Social Universitaria la capacidad que
tiene la universidad de difundir y poner en prctica un conjunto de princi-
pios y valores generales y especfcos, por medio de cuatro procesos claves:
gestin, docencia, investigacin y extensin. As asume la Responsabilidad
Social ante su propia comunidad universitaria y el pas donde est inserta.
Francois Vallaeys
Luis Carrizo (2005)
Una poltica de calidad tica del desempeo de la comunidad universitaria (estudiantes,
docentes y personal administrativo) a travs de la gestin responsable de los impactos
educativos, cognitivos, laborales y ambientales que la universidad genera, en un dilogo
participativo con la sociedad para promover el Desarrollo Humano Sostenible.
A s o c i a c i n d e
Universidades de Colombia
-ASCUN- (2007)
La capacidad de la universidad para responder a las necesidades y demandas cada
vez ms urgentes de transformacin de la sociedad mediante el ejercicio de sus fun-
ciones sustantivas: docencia, investigacin y extensin.
Asociacin de Universidades
confiadas a la Compaa de
Jess en Amrica Latina
-AUSJAL- (2009)
Es la habilidad y efectividad de una universidad para responder a las necesidades de
transformacin de la sociedad donde est inmersa mediante el ejercicio de sus fun-
ciones sustantivas: docencia, investigacin, proyeccin social y gestin interna. Estas
funciones deben estar animadas por la bsqueda de la promocin de la justicia, la
solidaridad y la equidad social, mediante la construccin de respuestas exitosas para
atender los retos que implica promover el desarrollo humano sustentable.
Caneln, 2013
1
En estas lides, noms srvase traer a colacin iniciativas de carcter nacional como el
Proyecto Universidad-Construye Pas en Chile, el Observatorio de Responsabilidad Social
Universitaria (ORSU) en Colombia, y el Aula de tica de la Universidad de Deusto en Es-
paa, a los que se unen los esfuerzos apuntalados desde la rbita internacional por la Red
Iberoamericana de Universidades por la Responsabilidad Social Empresarial (RED-UNIRSE),
la Red Universitaria tica y Desarrollo Social, y el Observatorio Iberoamericano de Respon-
sabilidad Social Universitaria en las Instituciones de Educacin Superior a Distancia (OIR-
SUD), por nombrar someramente algunos de los ms connotados.
122 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
A la sazn, la lectura de estas defniciones subraya la caracterizacin de la RSU en tanto
flosofa de gestin y gobierno a partir de la cual los centros educativos asumen su compro-
miso con la sociedad, responsabilizndose por la incidencia de sus ejecutorias a la vez que
mostrndose receptivos frente a los requerimientos y las expectativas de los actores socia-
les, en franca sintona con la vertiente de los stakeholders segn el esquema propuesto por
la AECA (2003, citado por Nez y Alonso, 2009, pp. 169-170): alumnado, empleados/as,
agentes sociales, otras Instituciones de Educacin Superior (IES), proveedores/as, empresas,
autoridades pblicas, sociedad y comunidad local, entorno natural
1
.
En este orden de ideas, al momento de calibrar la actuacin de una universidad bajo la ptica
socialmente responsable, cabe admitir la licencia de recurrir a la gestin de los impactos
bajo la concrecin de cuatro categoras, siguiendo a Vallaeys et. al. (2009, pp. 2 y ss.):
Impactos de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU)
Organizacionales Entraan los asuntos de cariz laboral y ambiental, habida cuenta de que la universidad, en
su talante de organizacin, incide sobre los miembros de la comunidad que en ella hacen
vida.
Educativos Aluden a la arquitectura curricular, con posterior deslinde en el perfl de egreso, sumada a
los procesos de transferencia de conocimiento merced las estrategias de enseanza-apren-
dizaje.
Cognitivos y
Epistemolgicos
Dan cuenta de la gestin social del conocimiento, consintindose en el hecho de que la ma-
jestad universitaria se edifca, con carta de naturaleza, sobre la plataforma de la investigacin,
la produccin y la difusin del saber.
Sociales Entroncan directamente con el puntal de la extensin y la proyeccin social, razn por la cual
inscriben a la universidad en el cauce de la relacin con los actores del entorno prximo,
afncndose en la premisa de la Educacin Superior como bien pblico social.
Caneln, 2013
De tal suerte se advierte que, en el camino socialmente responsable franqueado por las ca-
sas de estudio superior, la consolidacin del concepto reclama acciones de sensibilizacin
destinadas a hilvanar, progresivamente, una cultura organizacional sustentada sobre los va-
lores de la transparencia, la participacin y la mejora continua. En consecuencia, se aviene
la puesta a punto de un eje estratgico engranado en la difusin de informacin acerca de
las iniciativas de RSU motorizadas y, con connotaciones que superan ese plano, en la comu-
nicacin con las partes interesadas por el buen desempeo de las universidades, apostadas
lo mismo a lo interno de la organizacin que tras los mrgenes cada vez ms difusos que la
separan del entorno.
1
Por lo dems, estrechamente ligados con este primer anillo de pblicos de inters, conviene
igualmente considerar, dentro de la estela de infuencia de la universidad, a otros actores
sociales para nada desdeables en lo atinente al diagnstico del quehacer institucional, l-
ase los padres y representantes de los/as estudiantes, las familias de los/as empleados/as,
los/as egresados/as, los/as empleadores/as y los colegios/gremios profesionales.
123 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
.2.- La Comunicacin de la RSU: crculos y vnculos
Invocar el concepto de la Responsabilidad Social conduce, indefectiblemente, a los terrenos
de la transparencia y la consabida rendicin de cuentas (accountability) en relacin con los
compromisos adquiridos y las acciones emprendidas por la organizacin, aparejada a la
evaluacin, el reporte y la comunicacin de resultados, adhiriendo una perspectiva multis-
takeholder (Azuero, 2009, p. 14). No en vano entonces, con el nimo de ofrecer una suerte
de relacin de causalidad entre las medidas adoptadas y los logros obtenidos, se repara en
el despliegue de herramientas y metodologas idneas, tales como los sistemas integrados
de calidad, el levantamiento de informacin contable y la aplicacin de auditoras.
En esta lnea, uno de los documentos corporativos que ha cobrado harta relevancia es la
Memoria de Sostenibilidad, convirtindose en el instrumento por antonomasia para la co-
municacin de la Responsabilidad Social. As las cosas, valindose de este informe anual,
confeccionado con carcter voluntario en tanto pilar del sistema de reporting, los grupos de
inters son puestos al corriente de los resultados de la organizacin en esta materia, con
arreglo a una Triple Cuenta que aglutina los ejes econmico, ambiental y social (Martn,
2011, p. 7).
De all que las instituciones universitarias hagan lo propio divulgando informes relativos a
sus actividades de Responsabilidad Social, como parte de un enfoque integral que eleva la
capacidad de dar respuesta (respondere, responsum) frente al colectivo universitario y la
sociedad en general, en torno a temas que van desde la efciencia en el uso de los recursos
hasta la generacin de intangibles (Vergara, 2007, pp. 3-4), avizorndose en este movimiento
la piedra de toque en aras de la comunicacin permanente con los mltiples actores intere-
sados en el quehacer de las casas de estudio superior, pues slo a travs de un feedback
continuado, fuido y efectivo, las organizaciones pueden conocer qu se espera de ellas y
cmo responder a las demandas de su entorno (Dircom, 2010, p. 8).
Justamente, he all el nicho desde donde Garde et. al., (2011, pp. 4-7) visualiza un elemento
de diferenciacin y legitimacin del enfoque de la RSU, amplifcado a travs de la transpa-
rencia informativa; en este sentido, pone el acento sobre las iniciativas de Responsabilidad
Social emprendidas por los centros educativos y difundidas a travs de sus pginas web, en
tanto atributo con incidencia sobre el sistema formador de la imagen y la reputacin. Bajo
esta tnica, el arribo del ecosistema digital impone una redefnicin de las prcticas de la
RSU, amn de una especializacin de las herramientas destinadas a la comunicacin con
los pblicos, toda vez que despejan la ruta para la participacin y el dilogo como dimensin
fundamental.
De por s, Carrillo, Castillo y Gmez (2006) encuentran en la pginas web uno de los mejores
canales para que una organizacin interacte de manera permanente con sus grupos de
inters, traducindose sus ventajas en una relacin ms personalizada, con el valor agre-
gado que suponen la integracin de diferentes lenguajes (sonido, movimiento e imagen),
la variacin del contenido, la actualizacin constante sin coste y el acceso desde cualquier
ubicacin geogrfca exento de lmite de tiempo. A la postre, atenindose a estos autores,
el trmino interactividad luce crucial para entender la lgica de interlocutores que co-crean,
conducen y orientan conversaciones como caracterstica clave del ciberespacio.
124 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Al cobijo de estos planteos, la gestin socialmente responsable de los centros educativos
sintoniza, en pleno, con una tica organizacional dialgica, la cual, a su vez, rescata una
concepcin holstica de la comunicacin que, de suyo, pone el acento sobre el reconocimiento
del otro. Siguiendo este razonamiento, la RSU funge cual encuadre para colocar en el centro
del modelo comunicacional ya no la herramienta o el recurso tcnico, mas s el proceso de
relacin y los actores que en ella participan, lo que implica priorizar el ideal humanista que,
en defnitiva, viabiliza el traslado creble de los compromisos y las actuaciones ejecutadas
en benefcio de la sociedad (Matos, 1988, p. 214).
3. Metodologa
La investigacin se inscribi en el marco de un estudio de tipo exploratorio-descriptivo,
sirvindose del Estudio de Caso y apelando a la tcnica del anlisis de contenido, para
indagar en el discurso de RSU presente en los websites de 14 universidades adscritas a la
Red RSU-AUSJAL que participaron voluntariamente y lograron cumplimentar el proceso de
diagnstico llevado a cabo en 2010, de conformidad con los lineamientos del documento
Polticas y Sistema de Autoevaluacin y Gestin de la Responsabilidad Social Universitaria
en AUSJAL (AUSJAL, 2009), a saber:
Universidades participantes en el proceso de Autoevaluacin de la Responsabilidad
Social Universitaria (RSU) de AUSJAL (2011)
Universidad Pas Website
Universidad Catlica
de Crdoba (UCC)
Argentina www.ucc.edu.ar
Universidade do Vale
do Rio dos Sinos (UNISINOS)
Brasil www.unisinos.br
Pontifcia Universidad
Javeriana de Cali (UJC)
Colombia www.puj.edu.co
Universidad Catlica
del Ecuador (PUCE)
Ecuador www.puce.edu.ec
Universidad
Rafael Landvar (URL)
Guatemala www.url.edu.gt
Universidad Iberomericana
-Ciudad de Mxico- (UIA)
Mxico www.uia.mx
Universidad
Centroamericana (UCA)
Nicaragua www.uca.edu.ni
Universidad del Pacfco (UP)
Per
www.up.edu.pe
Universidad Antonio
Ruiz de Montoya (UARM)
www.uarm.edu.pe
125 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Universidad Centroamericana
Jos Simen Caas (JSC)
El Salvador www.uca.edu.sv
Universidad Catlica
del Uruguay Dmaso
Antonio Larraaga (UCU)
Uruguay www.ucu.edu.uy
Universidad Catlica
Andrs Bello (UCAB)
Venezuela
www.ucab.edu.ve
Universidad Catlica
del Tchira (UCAT)
www.ucat.edu.ve
Universidad Catlica Andrs Bello Exten-
sin Guayana- (UCAB Guayana)
http://guayanaweb.ucab.edu.ve/
Las categoras de anlisis fueron estructuradas en atencin a valorar la divulgacin online
de informacin sobre RSU a travs de los websites, considerndose la incidencia directa de
esta accin en el relacionamiento con los grupos de inters, de donde se establecieron cinco
criterios: Identifcacin de la presencia o ausencia de informacin alusiva a la RSU; Tipo de
informacin acerca de la RSU que puede visibilizarse en el website (Educativa, Cognosciti-
va-Epistemolgica, Social, Organizacional y Ambiental); Identifcacin de los stakeholders a
quienes se dirigen los contenidos sobre RSU; Usabilidad del sitio web: facilidad de acceso a
la informacin sobre RSU; y Mecanismos que favorecen la participacin de los stakeholders.
La recoleccin de la data se realiz entre los meses de septiembre de 2012 y enero de 2013.
Los resultados se presentan en formato de plantilla de anlisis.
4. Resultados
Cuadro-Resumen de Resultados
Categora Anlisis
Identifcacin de la pre-
sencia o ausencia de
informacin alusiva a
la RSU
La difusin de contenido referido a la RSU an transita por una etapa bastante tmida, si bien
cada entidad le da una solucin de continuidad diferente. Se percibe un enfoque eminente-
mente descriptivo e informativo, aunque la habilitacin de una seccin especfca de RSU
por parte de algunas de las casas de estudio superior implica el reconocimiento explcito de
la temtica.
Tipo de informacin
acerca de la RSU que
puede visibilizarse en
el website
Educativa La inclusin de la Responsabilidad Social en la currcula todava es
un trmite pendiente. En buena medida ello se compensa mediante la
insercin de asignaturas que dan cuenta de cuestiones sociales, ticas
y medioambientales en los programas acadmicos de distintas reas,
tanto en la oferta de Pregrado como en la de Postgrado.
Cognoscitiva-
Epistemolgica
Se resean recursos al servicio de la investigacin en general (grupos
de pesquisa, servicios prestados y publicaciones), aunque poco se
apunta todava en lo atinente a la investigacin relacionada con la
Responsabilidad Social, descontando como excepciones la Universidad
del Pacfco (Per) y la Universidad IberoamericanaCiudad de Mxico
(Mxico), las cuales poseen apartados dedicados a la RSU.
126 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Tipo de informacin
acerca de la RSU que
puede visibilizarse en
el website
Social La informacin alusiva a la RSU tiende a concentrarse en esta
dimensin; ello puede obedecer al hecho de que la temtica est
conectada con los rasgos ms defnitorios del trabajo apuntalado
por la tradicin de la Compaa de Jess, encontrando cauce en
tres tipos de actividades de Responsabilidad Social generadas
desde la universidad en su vinculacin con la comunidad: Apren-
dizaje-Servicio, Servicio Comunitario Institucional y Voluntariado.
No obstante, necesario es subrayar que son muy pocos los cen-
tros educativos analizados que propinan en sus pginas webs
informes o, cuando menos, resmenes tcnicos en los que se
exponga informacin para el/la usuario/a sobre el estatus de los
proyectos ejecutados, la cantidad de estudiantes y docentes que
participan en la experiencia, la carrera de procedencia, las cte-
dras involucradas o la indicacin del perodo en el cual se lleva a
cabo la incursin. Un buen intento en estas lides es evidenciado
tanto por la Universidad Catlica Andrs Bello (Venezuela) como
por la Universidad Catlica del Uruguay (Uruguay) y la Pontifcia
Universidad Catlica de Ecuador (Ecuador), sin que puedan
compararse sus reportes en razn de la falta de estandarizacin
en los criterios de presentacin de la informacin.
Organizacional No se concede espacio a la exposicin de los compromisos y
las polticas asumidas por la universidad con los/as emplea-
dos/as (incentivos, sistemas de evaluacin, planes de carrera,
reconocimiento interno, actividades de formacin, igualdad de
oportunidades, conciliacin universidad-familia). A lo sumo, se
identifc el apartado Formacin Acadmica dentro de la pgina
web de la Pontifcia Universidad Catlica del Ecuador (Ecuador),
con el detalle de los cursos ofrecidos al profesorado: Capacita-
cin docente inicial; Destrezas generales de docencia e investi-
gacin; Necesidades de desarrollo detectadas en la evaluacin
docente; Destrezas especfcas necesarias en cada disciplina;
e Idiomas. Se echan en falta cdigos de conducta destinados a
hacer transparente la gestin econmica (informacin sobre los
recursos y la situacin fnanciera de la universidad, presupues-
tos y cuentas anuales, inversiones). Como mucho fue ubicado
en el website de la Pontifcia Universidad Catlica del Ecuador
(Ecuador), el Presupuesto Condensado Enero 2012-Diciembre
2012, albergado en el apartado Informacin Financiera de la
seccin La Universidad.
Ambiental Es de los aspectos menos divulgados, con la notable excepcin
de la Universidad Iberoamericana-Ciudad de Mxico (Mxico),
la cual inserta dentro de su seccin Vinculacin Social el enlace
al apartado Ibero Campus Verde, en el que se explicitan lneas
de accin en materia de Agua, Compras, Edifcios, Energa,
Espacios Abiertos, Materiales y Residuos Peligrosos, Movilidad
Sustentable, Residuos Slidos y Servicios de Alimentos. Por
aadidura, ofrece los reportes a los Planes de Accin 2009-2012
y 2012-2020.
Identificacin de los
stakeholders a los cua-
les se dirigen los conte-
nidos sobre RSU
Es escasa la referencia al perfl de los grupos de inters. A juzgar por los contenidos, los
grupos que pueden sentirse ms aludidos remiten a la misma comunidad universitaria (es-
tudiantes, docentes, investigadores/as, autoridades y empleados/as). Poco se advierte en lo
que concierne al tratamiento de inversores/as, patrocinantes, proveedores/as, relacionamiento
universidad-empresa, egresados y medios de comunicacin.
127 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Usabi l i dad del si ti o
web: facilidad de ac-
ceso a la informacin
sobre RSU
Como constante para las universidades (10 de 14), preciso es sealar las difcultades de cara
a la ubicacin de la informacin atinente a la RSU en las pginas web, toda vez que sta
se encuentra desperdigada entre diferentes secciones, obligando al/la usuario/a a atravesar
muchos vnculos. En todo caso, hay un comportamiento similar en cuanto a que suelen alojar
el grueso del contenido relativo al tema en los apartados Proyeccin a la Comunidad (Univer-
sidad Catlica Andrs Bello y Universidad Catlica Extensin Guayana, ambas de Venezuela),
y Extensin (Universidad Catlica del Uruguay Uruguay- y Universidade do Vale do Ro dos
Sinos Brasil-). Tambin se asimilan otras nominaciones como Servicio Comunitario (Univer-
sidad Catlica del Tchira Venezuela-), y Proyeccin Social (Universidad Centroamericana
Jos Simen Caas El Salvador- y Universidad Antonio Ruiz de Montoya Per-).
Una meritoria excepcin se detect en el caso de la Universidad Catlica de Crdoba (Ar-
gentina), la cual dispone en su pgina web de un espacio autnomo llamado Secretara de
Proyeccin y Responsabilidad Social Universitaria (PyRSU), localizado en un nivel relevante
como lo es el homepage. All se brinda acceso al Sistema de Gestin de Actividades de
Proyeccin Social y a documentos clave. Asimismo, se ponen al alcance informes tcnicos,
bajo el formato de Memorias, con indicacin de los proyectos de RSU llevados a cabo por la
institucin educativa, aunque tan slo para los perodos 2005-2007 y 2010. Otro tanto mere-
ce destacarse tratndose de la Universidad del Pacfco (Per), la cual tambin ostenta una
seccin autnoma con noticias acerca de RSU, publicaciones (entre ellas, la Gua Prctica
para la Gestin de Proyectos con Responsabilidad Social), indicacin de reas e iniciativas,
investigaciones, biblioteca, oferta de Postgrado en el mbito de la Responsabilidad Social,
y enlace al Fondo UP Solidario para brindar ayuda econmica a alumnos/as de escasos re-
cursos. No se queda atrs la Universidad Iberoamericana-Ciudad de Mxico (Mxico) que,
aun cuando exhibe un apartado denominado Responsabilidad Social Institucional, ste es
contenido por una seccin todava mayor llamada Vinculacin Social, la cual cubre en extenso
el accionar socialmente responsable de la institucin acadmica con los siguientes botones:
Ibero Campus Verde, Programa sobre Asuntos Migratorios, Programa de Interculturalidad y
Asuntos Indgenas, Programa Construyendo Puentes, Programa de Medio Ambiente, Programa
de Cultura Judaica, Programa de Derechos Humanos y Vida Universitaria.
Independientemente de estas diferencias, los websites de todas las casas de estudio muestran
en su frontpage el enlace a la pgina web de la AUSJAL, en la se ofrece contenido concreto
acerca de la Red de Homlogos de Responsabilidad Social Universitaria, explayando con
detenimiento aspectos medulares como Misin; Lneas de Trabajo; Universidades participan-
tes; Publicaciones (boletines y documentos); Programas, proyectos e iniciativas en ejecucin;
y Proyectos ejecutados.
Mecanismos que favore-
cen la participacin de los
stakeholders
Los websites exhiben un nivel de interactividad muy bajo en lo atinente a los temas de RSU.
Por lo que concierne a las herramientas reservadas a habilitar la retroalimentacin de los
grupos de inters, dos de las pginas (Universidad Rafael Landvar -Guatemala- y Universidad
Javeriana de Cali -Colombia-) brindan tan slo un correo electrnico general de contacto como
dispositivo para el enlace con la organizacin. Mientras, en tres de los casos se da un paso
adelante merced la incorporacin de pgina en Facebook y cuenta de Twitter (Universidad
Jos Simn Caas El Salvador-, Universidad Antonio Ruiz de Montoya Per-, y Universidad
Catlica de Crdoba Argentina-). Entretanto, tres casas de estudio, casualmente venezola-
nas, agregan a estas herramientas el RSS (Universidad Catlica Andrs Bello, Universidad
Catlica del Tchira y Universidad Catlica Extensin Guayana). Por su parte, la Universidad
Centroamericana (Nicaragua) completa su panoplia de redes sociales, compuesta por Fa-
cebook y Twitter, con Youtube; al cabo que la Universidad del Pacfco (Per) y la Pontifcia
Universidad Catlica del Ecuador (Ecuador) hacen lo propio articulando Facebook, Twitter,
RSS, Flirck y Youtube. Descuella dentro del grupo, como un caso excepcional, la Universidad
IberoamericanaCiudad de Mxico (Mxico) que suma, a los recursos antes mencionados,
plataforma blogging Posterous; entretanto, la Universidade do Vale do Rio dos Sinos (Brasil)
luce todava ms completa al adicionar las plataformas Foursquare y Slideshare.
No obstante, conviene poner de relieve que los recursos de comunicacin digital reseados
con antelacin son de uso comn para todas las reas del website, de donde se sigue que el
encauzamiento especfco de las inquietudes de los stakeholders relativas al desempeo .
128 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-02: Gestin de la Comunicacin en la Organizacin: Identidad e imagen corporativa
Mecanismos que favo-
recen la participacin
de los stakeholders
socialmente responsable de las universidades se aviene precario. Una de las pocas rupturas
a esta regla la constituye la pgina web de la Universidad Catlica de Crdoba (Argentina),
en la que se seala expresamente el correo electrnico de la Secretara de Proyeccin y
Responsabilidad Social Universitaria (SPyRSU), amn de su direccin fsica y su telfono de
ofcina; empero, an en su estimable caso, no se incluye otro instrumento de feedback por lo
que atae a estas cuestiones. Igualmente, lo hace la Universidad Antonio Ruiz de Montoya
(Per), suministrando el correo electrnico, la direccin de ofcina y el nmero telefnico de
la Directora de la Unidad de Proyeccin Social, a cuyo cargo se reserva la promocin de la
Responsabilidad Social de la institucin. nicamente la Universidad Iberoamericana-Ciudad
de Mxico (Mxico) ofrece perfl propio de Facebook para su Coordinacin de Responsabi-
lidad Social Institucional (Ibero Responsabilidad Social), incluida en el apartado Vinculacin
Social, con el complemento del correo electrnico, la direccin fsica y el telfono de ofcina
de la persona que ejerce la funcin.
Fuente: Caneln 2013
5. Conclusiones
Traer al ruedo del debate la comunicacin de la Responsabilidad Social de las casas de es-
tudio superior pertenecientes a la AUSJAL supone, de entrada, emplazar un concepto que,
de a poco, est construyndose en el seno de cada organizacin educativa al cobijo de una
serie de directrices acordadas en confuencia de perspectivas. No en balde, el trabajo en red
trae consigo, a guisa de efecto natural, el intercambio de experiencias, el emprendimiento
de proyectos compartidos y la multiplicacin de fortalezas, expandiendo el halo alrededor de
los aprendizajes con un otro y entre un nosotros.
Semejante razonamiento retrotrae, invariablemente, al dilogo cual capital semilla ganado
a la cristalizacin, que no slo a la declaratoria, de la visin, la opcin y la accin social
de las universidades jesuitas. Ello ha de traducirse en la bsqueda de un lenguaje comn
que propenda a consensuar decisiones y expresiones en torno al enfoque de la RSU y su
comunicacin, obedeciendo a tres puntos:
Propuesta de Comunicacin de la RSU-AUSJAL
Posicionamiento
del concepto
Internalizacin de la nocin de la RSU de acuerdo con la sea distintiva de
la Compaa de Jess, asociada al reto histrico de sus universidades sobre
la base del perfl identitario de la promocin de la justicia y la defensa de
la dignidad humana.
Proceso partici-
pativo
Identifcacin de las voces de todos los stakeholders involucrados, en clave
de retroalimentacin conjunta. De all se desprende el imperativo de una
gestin organizacional que coadyuve a la materializacin de la vocacin social,
paralela a la exigencia de una vocacin social que imante y comprometa, por
modelaje, la gestin de la organizacin, su discurso y su comportamiento.
Homologacin de
criterios
Defnicin de polticas, diseo de estrategias y aplicacin de herramientas
idneas para la comunicacin de la RSU, algunas de ellas incluidas en el
repertorio de las TICs.
129 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
En este orden de ideas, atenindose a los hallazgos arrojados por la pesquisa, bien podra
afrmarse que los websites de las universidades de AUSJAL revelan un inmenso potencial
por lo que atae a la visibilizacin del tema de la Responsabilidad Social, si bien hoy se ha-
llan en una fase incipiente en trminos de la interaccin y el dilogo con los pblicos (salvo
contadas excepciones), entrabados en recursos de comunicacin eminentemente expositi-
vos que constrien al mnimo el feedback. Dada semejante constatacin, un viraje en estos
predios conlleva despejar el camino para la participacin de los stakeholders, sirvindose,
en principio, de alternativas elementales como el uso de una direccin de correo electrnico
defnida para la seccin de gestin universitaria socialmente responsable, y por ende dife-
rente a la del webmaster.
Otro tanto podra labrarse recurriendo al auxilio de recursos que viabilicen el intercambio
en tiempo real entre los centros educativos y sus pblicos, como los chats y los foros, sin
desestimar la puesta a punto de dispositivos de fdelizacin a la usanza de blogs, amn de la
capitalizacin de una aplicacin como Facebook para el seguimiento de las actualizaciones,
su valoracin (nmero de toques me gusta), y su expansin (nmero de compartidos).
Mencin aparte ameritan las herramientas que estimulan la opinin de los pblicos, entre
las que cabe enumerar las encuestas online, espacios stos que conceden la ventaja de ir
tomando el pulso para amoldar el desempeo y el gobierno de las casas de estudio superior
a las expectativas en el rea de la RSU.
A la sazn, merced la concienciacin de las bondades que proporcionan las TICs, y ms en
detalle las pginas web institucionales asociadas a herramientas de la web 2.0, las univer-
sidades adscritas a la AUSJAL pueden y deben comunicar sus lineamientos y sus prcticas
socialmente responsables, amplifcando el temario y, con ello, el radio de alcance de los
pblicos ms all de la comunidad inmediata (estudiantes, docentes, investigadores/as y
empleados/as). El llamado es a implicar tambin a poblaciones aledaas, inversores/as, em-
presas, egresados/as y medios de comunicacin, propinndoles respuestas a sus inquietudes
y auspiciando inteligencia colaborativa.
6. Referencias bibliogrfcas
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presentada en el I Seminario Internacional de Responsabilidad Social. Universidad de Valparaso. 2
al 4 de abril. Valparaso Chile.
131
Grupo de Trabajo 03
Comunicacin Poltica y Pblica
Raisa Urribarr
Elsa Pia
Andrs Caizalez
132
Cobertura periodstica de elecciones en Venezuela:
Las tareas pendientes
Elsa Cecilia Pia
1

Andrs Caizlez
2
Resumen:
Las elecciones regionales, realizadas en Venezuela el 16 de diciembre de 2012, tuvieron una
cobertura periodstica que dista mucho del deber ser del trabajo que deben hacer periodistas
y medios en el contexto de una campaa electoral. El papel informativo de los medios y del
periodismo en general cobra una mayor relevancia en el marco de una campaa electoral.
Los medios deben optar por el equilibrio y la honestidad a la hora de contar lo que ocurre.
Germn Rey, ampliamente conocido por su rol como pensador e investigador del periodismo
colombiano, sostena al referirse al papel del defensor del lector dentro de un diario-, que
se trataba de un ofcio de equilibristas. La imagen del equilibrista cobra signifcacin para el
periodista en una sociedad polarizada por sus preferencias poltico-electorales, como es el
caso de Venezuela.
Palabras Clave: Venezuela; elecciones; cobertura periodstica
1
Licenciada en Comunicacin Social de la Universidad Catlica Andrs Bello. Maestrante del postgrado Comunicacin para el
Desarrollo de la Universidad Catlica Andrs Bello (UCAB). Fundadora y directora ejecutiva de la Asociacin Civil Median-
lisis.
2
Doctor en ciencia poltica. Investigador de la Universidad Catlica Andrs Bello (UCAB) y profesor de postgrado en esa casa
de estudios. Presidente de la Asociacin Venezolana de Investigadores de la Comunicacin (INVECOM) y directivo de la Aso-
ciacin Civil Medianlisis.
133 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Apuntes sobre el deber ser
No se ha producido de forma signifcativa en Venezuela, al menos en el mbito acadmico,
una refexin sobre el rol que deben cumplir medios de comunicacin y periodistas en el
contexto de una cobertura electoral. Esta ausencia resulta llamativa, ya que Venezuela en los
ltimos tres lustros ha sido la nacin americana con el mayor nmero de procesos electora-
les. La decisin tomada por las autoridades del Consejo Nacional Electoral, comenzando el
siglo XXI, de separar las elecciones (tras los problemas suscitados con la llamada megae-
leccin del ao 2000) se ha mantenido en el tiempo en el pas, con lo cual prcticamente
cada ao los venezolanos deben ejercer el voto. La presencia recurrente de comicios, sin
embargo, no ha suscitado un inters marcado en el campo acadmico como para generar de
forma sistemtica refexiones o conducir investigaciones sobre la relacin entre medios de
comunicacin, y particularmente prcticas periodsticas, y las elecciones. Dicho lo anterior,
repasamos en este aparte las puntualizaciones sobre esta relacin principalmente de autores
latinoamericanos.
Compartimos la premisa de Bernard Sorj sobre el papel que deben jugar los medios de co-
municacin en una democracia, y asumimos que la realizacin de elecciones es una de las
condiciones no la nica- para la vigencia democrtica en una nacin. En las democracias
de masas, la existencia de un periodismo libre que critique y denuncie los excesos y actos
ilegales del poder pblico y de sus funcione, es una condicin bsica de transparencia, de
control y de participacin ciudadana (Sorj, 2010: 9).
La colombiana Mara Teresa Ronderos, quien combina la prctica periodstica con la conduc-
cin de proyectos ciudadanos e iniciativas sobre el voto, es tal vez la autora que de forma
sistemtica en los ltimos aos viene caracterizando el deber ser del periodismo ante un
proceso electoral. A juicio de Ronderos, los medios de comunicacin tienen la responsabili-
dad de brindarle a los ciudadanos la mayor y mejor informacin que les ayude a elegir mejor
(2004: 10). La periodista colombiana enfatiza lo que ya seala tradicionalmente la literatura
en ciencia poltica: La prensa hace de transmisor de los mensajes de los ciudadanos hacia
los polticos (Ronderos, 2004: 11). Gracias a la introduccin de las nuevas tecnologas y su
impacto sobre la dinmica informativa, el papel de los medios de comunicacin va ms all
de lo informativo, en opinin de esta autora, ya que deben pasar a ser los espacios en los
cuales los ciudadanos pueden intercambiar opiniones entre ellos, discutir, comparar ideas
y aclarar sus opiniones frente a los candidatos polticos y lo que esperan que ellos hagan
por la comunidad (2004: 11).
El fundador del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) y ampliamente reconocido como perio-
dista de investigacin en Per, Ricardo Uceda, sostiene que en un contexto de elecciones
los medios deben estar conectados con la sociedad a la que informan, ante todo mostrando
lo que realmente ocurre y refejando la pluralidad de ideas y los intereses de los diversos
sectores (Uceda, 2004: 28).
Tal como ha sintetizado Richard Carver, en el sitio web Re de Conocimientos Electorales, los
medios de comunicacin son esenciales para las elecciones democrticas, porque una elec-
cin libre y justa no implica solamente votar en las condiciones adecuadas, sino que tambin
es necesario contar con informacin relevante sobre los partidos, las polticas, los candidatos
134 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
y el propio proceso electoral, a efecto de que los electores estn en condiciones de hacer
una seleccin informada (Carver, 2001). No puede perderse de vista que la prensa tiene una
posicin privilegiada para instalar temas en la agenda pblica (Raffaele, 2010: 11).
La guatemalteca Yecenia Enrquez, al recoger las refexiones de la revista Sala de Redac-
cin, editada digitalmente por periodistas de ese pas centroamericano recuerda que cubrir
elecciones tambin signifca informar tambin sobre el estado de los derechos civiles y las
libertades de los ciudadanos y las propuestas para fortalecerlos; la calidad de vida de la
gente y las polticas posibles para mejorarla. La mirada periodstica igualmente implica mirar
crticamente las instituciones democrticas, sean estatales o no, evaluar su legitimidad, vigilar
si estn o no cumpliendo con el inters pblico (Enrquez, 2012).
La periodista guatemalteca resalta el estrecho tejido que unen a periodismo y ciudadana,
especialmente en el contexto de una campaa electoral: gracias al periodismo la ciudada-
na conoce a los dirigentes y su trayectoria, gracias al periodismo la ciudadana tambin se
entera de lo que ocurre en el gobierno y en el pas, y es gracias al periodismo que puede
formarse una opinin acerca de cmo debieran ser esos dirigentes y cmo podra orientarse
la administracin de esos bienes escasos (Enrquez, 2012).
Lo sealado por Carver (2001) tiene plena vigencia al analizar la cobertura de la prensa ve-
nezolana sobre las elecciones regionales de diciembre de 2012. Plantea este autor que los
medios de comunicacin pueden cumplir una funcin ms especfca, como la de posibilitar
una plena participacin pblica en las elecciones, no slo informando sobre el desempeo
del gobierno, sino de muchas otras formas: a) orientando a los electores sobre como ejercer
sus derechos democrticos; b) informando sobre el desarrollo de las campaas; c) ofrecien-
do una plataforma para que los partidos polticos difundan su mensaje entre el electorado;
d) permitiendo que los partidos debatan entre s; e) supervisando el escrutinio de los votos
y anunciando los resultados; f) examinando el propio proceso electoral con el fn de evaluar
su equidad, efciencia y probidad.
Anlisis de la cobertura periodstica de las elecciones regionales del ao 2012
Entre los aos 2000 y 2012 en Venezuela se realizaron 11 procesos electorales de distinta
naturaleza: tres presidenciales, tres regionales, dos parlamentarias y tres referendos. De
estos comicios, los regionales suelen ser vistos como menos importantes, a pesar de que
descentralizacin del poder que se inici en el pas en la dcada de los 80 ha sido una de
las conquistas ciudadanas ms signifcativas de la era democrtica.
Considerando ambas situaciones, y en consonancia el objetivo de la Asociacin Civil Media-
nlisis de contribuir con el fortalecimiento de la democracia, se consider de suma impor-
tancia revisar las caractersticas de la cobertura periodstica de las elecciones realizadas el
16 de diciembre de 2012, para escoger gobernadores y diputados a los consejos legislativos
estadales, en Venezuela.
Los resultados que presentaremos a continuacin corresponden a la cobertura periodstica
de 15 diarios regionales con circulacin en estados donde la oposicin tena oportunidades
reales de triunfo: El Tiempo y El Norte (Anzotegui); Correo del Caron y Nueva Prensa de
135 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Guayana (Bolvar); El Carabobeo y Notitarde (Carabobo); El Impulso, El Informador y La
Prensa (Lara); La Voz y Avance (Miranda); La Nacin y Diario de Los Andes (Tchira) y Pa-
norama y la Verdad (Zulia). El monitoreo incluy 1.372 informaciones, publicadas entre el 11
y el 18 de diciembre de 2013. No se consideraron las unidades de opinin, ni participacin
ciudadana. El levantamiento de esta data fue realizada por un conjunto de estudiantes uni-
versitarios de comunicacin social dirigidos por Elsa Cecilia Pia, como parte de una inves-
tigacin apoyada institucionalmente por la Asociacin Civil Medianlisis.
Esta revisin de medios puso el acento en la proactividad y pluralidad de los diarios en
la cobertura de los temas relacionados con el proceso electoral, a la sazn: Actividades y
pronunciamientos del Consejo Nacional Electoral, la Mesa de la Unidad Democrtica, los
partidos polticos y los comandos de campaa; los candidatos; los testigos y miembros de
mesa; el registro electoral; la boleta electoral; cmo votar; las normas electorales; los ataques
y agresiones contra periodistas en actos de campaa; las encuestas electorales; la obser-
vacin/observadores nacionales e internacionales; las alianzas polticas; las propuestas de
gobierno; las condiciones externas suscitadas como consecuencia directa de las elecciones
(suspensin de porte de arma, de trfco de carga pesada, de venta de bebidas alcohlicas,
etc.); plan repblica, y las estrategias de campaa. Los detalles metodolgicos se expondrn
al fnal de este texto.
Resultados de la investigacin
Los medios de comunicacin impresos monitoreados publicaron en total 10.632 unidades
redaccionales, de las cuales 1.372 abordaban el tema electoral. De esa cantidad 1.099 abor-
daban informaciones del da, y apenas 413, equivalente a 30%, fueron de agenda propia,
es decir, seleccionados, planifcados y ejecutados por el medio.
Esta situacin va de la mano con el uso generalizado de la noticia/resea y la nota breve
(89,43%), gneros periodsticos que responden ms a la novedad que a la profundidad. Apenas
se contabilizaron 53 entrevistas (3,9%), 36 infografas (2,6%) y 19 reportajes (1,4%), gneros
considerados de largo aliento, porque exigen mayor tiempo y dedicacin del periodista. A
pesar de esta situacin, ms de la mitad de las unidades redaccionales (64%) ofreca datos
de contexto (experiencias similares, antecedentes, causas, consecuencias).
Lo que puede considerarse como una falta de proactividad es una caracterstica de la prensa
venezolana en general, no es una particularidad de la fuente electoral, segn hemos podido
constatar en investigaciones previas, igualmente realizadas por Medianlisis.
136 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
Grfco 1: Gnero periodstico de las informaciones

La ausencia de temas de agenda propia tambin debilita el carcter educador de los medios.
Reconocemos que la funcin principal de un medio de comunicacin es informar, pero no
es la nica. En contextos electorales es fundamental que la prensa asuma un rol educa-
dor/orientador de los electores respecto a sus deberes y derechos ciudadanos: cmo votar,
qu hacer en caso de ser miembro de mesa, cmo actuar frente a una irregularidad, entre
muchas otras situaciones.
Los resultados del monitoreo evidencian cierto descuido en este sentido. Apenas 216 unida-
des redaccionales (16%) ofrecieron informacin orientadora/formadora para el lector en el
ejercicio de su ciudadana.
El grueso de los textos recoga declaraciones de los candidatos, actos proselitistas, actuacio-
nes de los partidos polticos, etc., elementos meramente informativos sobre el desarrollo de la
campaa, lo cual no es un aspecto negativo en s, sino una particularidad que debe revisarse
a fn de potenciar el trabajo de la prensa en el fortalecimiento de los valores democrticos.
De la mano con la falta de trabajo propios, encontramos que 112 unidades redaccionales
(8,2%) fueran elaboradas por agencias de noticias; 35 (3%) notas de prensa; 234 (2%)
mixtas, y 9 (1%), otros medios. El nmero de informaciones sin frma del autor ascendi a
153 (11%) y frmadas por el diario 163 (12%). Los reporteros respaldaron 64% de las notas
electorales publicadas.

137 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Grfco 2: Autora de las informaciones
Por otra parte, si la naturaleza de la prensa es ser plural, en contextos electorales esta es
una condicin irrenunciable: los medios sirven de tribuna para el debate de ideas de los
distintos factores polticos.
De acuerdo con los resultados del monitoreo, el promedio de fuentes por unidad redaccional fue
2. No obstante, 61% slo tuvo una fuente y 2%, ninguna. Adems, del total de informaciones
que tuvo ms de una fuente (514), slo 127 (25%) expuso puntos de vista contrapuestos.
La mayora de las fuentes consultadas fueron orales (2.344; 83%), quedando en segundo
lugar la observacin (11%). Las otras fuentes de informacin, los documentos fsicos y en
lnea, apenas fueron empleados.
Grfco 3: Tipos de fuente periodstica

Al revisar la fliacin poltica de esas fuentes orales, encontramos que 626 (26,7%) eran de
tendencia opositora y 531 (22,65%), de tendencia ofcialista. Sin embargo, al revisar a quin
favorecan las informaciones la relacin entre las principales fuerzas se invierte: 25,4% era
favorable al ofcialismo y 24,9%, a la oposicin.
138 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
Grfco 4: Tipos de fuente, segn su fliacin poltica en cada medio

De acuerdo con esta perspectiva, los voceros de la oposicin tuvieron ms presencia en los
medios de comunicacin, pero ello no signifc que hubiese menos informaciones a favor
del ofcialismo. Tal y como hemos sealado en otros informes, el hecho de que ofcialismo
y oposicin aparezcan en una aparente igualdad de condiciones no quiere decir que los
medios sean plurales. Nuestra percepcin es que los desequilibrios individuales equilibran
el conjunto.
Tal y como puede apreciarse en el grfco que sigue a continuacin, hay medios que se esfuer-
zan por no parcializarse, como La Prensa de Lara, Diario de Los Andes y Correo del Caron.
No obstante, en general, los diarios tienden a favorecer a una u otra propuesta, incluso, en
algunos casos, menospreciando la informacin que hemos llamado No Aplica, que aborda
temas ms neutrales que enriquecen la visin del lector.
Grfco 5: Total de informaciones segn la tendencia a la que favorezcan
139 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Finalmente, debemos sealar que la presencia de la mujer como fuente de informacin,
especialmente en temas polticos, correspondi a apenas 26,8% del total de fuente orales.
En este monitoreo encontramos que 7 de cada 10 personas consultadas por la prensa para
temas electorales eran hombres.
En estudios previos, sobre temas diversos y realizados igualmente por la Asociacin Civil
Medianlisis, hemos encontrado proporciones similares. Se trata de un tpico que debera
estudiarse con mayor profundidad.
Grfco 6: Sexo de las fuentes orales
Esta situacin no se circunscribe a los medios. Evangelina Garca Prince, en el informe La
participacin poltica de las mujeres en Venezuela: Situacin actual y estrategias para su
ampliacin, elaborado por el Observatorio de Mujeres de Venezuela, seala que
el status de las mujeres y de lo femenino en el orden pblico poltico es la subordinacin lo
que implica su exclusin de los procesos y posiciones signifcativas del espacio pblico o po-
ltico venezolano, que las omite como sujeto poltico con necesidades que exigen respuestas
especfcas y diferenciadas, en las doctrinas, normativas y propuestas programticas de los
entes que dinamizan el universo pblico estatal y no estatal y que consagran en la prctica
poltica un ejercicio pleno de la ciudadana (Garca Prince, 2012: 2).
Conclusiones y recomendaciones
Hacer periodismo en Venezuela lleva intrnseco la superacin cotidiana de restricciones direc-
tas e indirectas a la libertad de prensa y expresin: Falta de acceso a la informacin pblica,
exclusin discrecional de ciertos medios a actividades y ruedas de prensa, agresiones contra
reporteros, destruccin de equipos, resoluciones de emergencia que censuran determinados
temas, entre muchas otras situaciones irregulares.
En contextos electorales, la situacin tiende a agudizarse, pues se acenta la polarizacin que
vive Venezuela desde hace varios aos. Entre el 1 y el 16 de diciembre de 2012, el Instituto
140 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
Prensa y Sociedad de Venezuela registr 14 casos de violacin al derecho a la libertad de
expresin, de los cuales 4 (29%) se registraron el da de las elecciones.
Partiendo de esta realidad, comprendemos que la cobertura electoral de los medios de co-
municacin venezolanos se desarroll en condiciones adversas. No obstante, esta situacin
no debe emplearse como patente de corso para justifcar vicios como la parcializacin y la
elusin del rol educador/orientador que tiene el periodismo en relacin con el ciudadano.
Durante el monitoreo qued en evidencia que la prensa venezolana, en su conjunto, ha des-
cuidado la construccin de su propia agenda. Los temas dependen casi en su totalidad de
agentes externos. Los gneros periodsticos proactivos estn en segundo plano, dejando a
un lado la oportunidad de profundizar y darle perspectiva a los hechos de nuestro entorno.
Esta pasividad tambin se evidencia en la escasa presencia de informaciones gua para
el elector. Urge retomar esta funcin, especialmente en contextos electorales, para evitar
consecuencias sociales indeseables. La prensa tiene especial infuencia en la conformacin
de los valores democrticos de la ciudadana.
El quehacer de los medios de comunicacin en una eleccin no es favorecer a un candidato
particular, sino ofrecer la mayor cantidad de informacin neutral posible. El trabajo de los
comandos de campaa es promover a su candidato, y el de los medios de comunicacin
mostrar sus luces y sombras, propuestas, trayectoria, etc. Nos preocupa que se hayan pu-
blicado ntegras notas de prensa emanadas por comandos de campaa.
La parcializacin detectada en este monitoreo fue signifcativa, lo cual podra llevar a un ciu-
dadano con necesidad de estar informado, con diversidad de puntos de vista, a la revisin de
ms de un medio para contar con informacin completa y plural sobre el proceso electoral.
Tras esta evaluacin, y de cara a futuros procesos electorales en Venezuela, la Asociacin
Civil Medianlisis le propone a los medios de comunicacin del pas la adopcin de un conjunto
de medidas, muchas de ellas de sencilla aplicacin, que podran aportar en el mejoramiento
de la prctica periodstica en el marco de una cobertura electoral:
reducir la cantidad de adjetivos (positivos y negativos) cuando se hable de los candi-
datos o actividades de los comandos de campaa;
incorporar en cada nota la mayor cantidad de voces posibles o al menos confrontar
dos visiones alternas;
atender las necesidades del ciudadano, no de los candidatos;
enriquecer las informaciones con recursos grfcos;
incluir voces neutrales: analistas polticos, expertos en procesos electorales, organiza-
ciones de la sociedad civil, representantes del ente electoral, entre otros;
incorporar fuentes documentales;
ubicar los hechos en espacio y tiempo.
a)
b)
c)
d)
e)
f)
g)
141 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Defniciones metodolgicas
El monitoreo de medios impresos realizado en el marco de la eleccin de autoridades esta-
dales, realizada el 16 de diciembre de 2012, consisti en identifcar la presencia/ausencia
de las categoras que defniremos a continuacin:
Agenda. Identifcacin del tipo de propuesta informativa. Se clasifcarn como propias
las unidades redaccionales cuyos temas o enfoques sean defnidos por el medio y no
se repitan en otros diarios; mientras que se clasifcarn como informaciones del da
aquellas que correspondan a notas de prensa, informaciones de agencia u otro medios,
ruedas de prensa y sucesos o eventos del da.
Gnero periodstico: Tipo de texto periodstico de acuerdo con las siguientes defnicio-
nes:
b.1) Noticia/Resea: Texto de carcter informativo que relata un acontecimiento de
actualidad y con inters pblico. Su redaccin es breve, sencilla, libre de juicios de valor
y su contenido est ordenado en forma de pirmide invertida.
b.2) Entrevista: Es una conversacin con un personaje relevante o de inters para la
opinin pblica que puede ser estructurado de varias formas (pregunta-respuesta, narra-
tiva) y puede tener distintos propsitos (informativa, de personalidad, entre otras).
b.3) Breve: Tal y como su nombre lo indica, son textos muy cortos que relatan sucinta-
mente algn acontecimiento.
b.4) Reportaje: Texto descriptivo o interpretativo que profundiza uno o varios aspectos
relacionados con un tema. Generalmente es extenso, tiene ms de tres fuentes, su len-
guaje es ms expresivo que el noticioso (pero sin hacer juicios de valor) y su contenido
no tiene forma de pirmide invertida.
b.5) Infografa: Trabajo periodstico que presenta la informacin a travs de recursos
grfcos.
b.6) Otro: Cualquier otro tipo de texto que no pudiera ser clasifcado en las categoras
anteriores.
Autor. Carcter de quien frma la informacin: reportero, el peridico, agencia, mixto,
otro medio, nota de prensa, ciudadano, apcrifa.
A nivel de contenido, evaluamos:
Contexto: presencia o ausencia de antecedentes, causas, consecuencias, experiencias
similares, entre otros datos que enriquecen y dan perspectiva a la informacin.
Contraste: presencia o ausencia de fuentes que ofrecen una mirada alterna del tema
central.
a)
b)
a)
a)
b)
142 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
Vocacin del Texto: se refere al propsito de la unidad redaccional. Ser clasifcado
como informativo si slo relata hechos y/o reproduce declaraciones, y orientador si en
la totalidad o una parcialidad del texto ofrece informacin gua para el ciudadano.
A quin favorece: Se refere a la identifcacin del uso de verbos y adjetivos en la unidad
redaccional (incluyendo el encabezado) que atribuyen aspectos positivos a un grupo
particular: el ofcialismo, la oposicin o el poder electoral. La categora no aplica se
emplear en caso de informaciones neutrales, cuando se benefcie a otros grupos, o
si en una misma nota se favorece y se perjudica a un mismo sector.
Tipos de fuente: Se refere a las fuentes periodsticas segn su cualidad:
Orales: Personas que por sus caractersticas (cargo, conocimiento, cercana) apor-
tan datos para la construccin del texto periodstico. Incluye a personas que hacen
comentarios va redes sociales (Facebook, twitter, etc.)
Documentales: Documentos de distinto tenor: gacetas ofciales/municipales, informes,
leyes y decretos, otros medios, documentos ofciales.
Observacin: Situaciones que suceden en la realidad y son vividas o constatadas por
el periodista.
Internet: Informacin extrada de pginas web, blogs y otros documentos virtuales.
Otras: Todas las fuentes que no pueden ser incluidas en las categoras anteriores.
Fuentes orales:
Sexo: Masculino, femenino o sin determinar (fuentes annimas).
Filiacin Poltica: Ofcialista, Opositor, Sin Determinar (personas que no expresan
abiertamente su fliacin poltica), No Aplica (Rep. CNE, ONG, Expertos, Observado-
res).
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144
Venezuela: De la Sociedad del Conocimiento
al Socialismo del Siglo XXI
Raisa Urribarr
Universidad de Los Andes
[email protected]
Resumen
Durante la primera dcada del Siglo XXI (2000-2010) se produjeron cambios sustanciales en
las polticas pblicas en el campo de las telecomunicaciones en Venezuela. Esta ponencia
presenta los resultados de una investigacin documental dirigida a establecer el curso de
estas transformaciones, sus propsitos y sus consecuencias para la libertad de expresin
y la democracia. La revisin evidencia la existencia de dos perodos: uno, que va del ao
2000 al 2006; y otro que se inicia en el ao 2007, luego del referendo consultivo destinado a
modifcar la constitucin nacional, que culmin con la reforma de la ley Resorte y de Teleco-
municaciones en diciembre del ao 2010. El trnsito recorrido seala una temprana apertura
y un posterior cierre destinado a poner bajo el control del Estado-Gobierno-Partido un sector
clave para el aseguramiento de la libertad de expresin y de una sociedad democrtica. En
el mbito de las telecomunicaciones, en los albores del Siglo XXI, en Venezuela se produjo
un golpe de timn: de la Sociedad del Conocimiento al Socialismo del Siglo XXI.
Palabras clave: Venezuela, Polticas pblicas, Telecomunicaciones, Democracia, Libertad
de expresin.
145 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
El Siglo XX se despidi con el anuncio de cambios fundamentales para Venezuela. Con el
triunfo electoral del Teniente Coronel Hugo Chvez en las elecciones de diciembre del ao
1998, la que fuera su principal promesa electoral la realizacin de un proceso constitu-
yente comenz a cristalizar. En diciembre del ao 1999, en referendo popular, se aprob
una nueva Constitucin (Constitucin Nacional de la Repblica Bolivariana de Venezuela,
en adelante CNRBV) que cambi el nombre del pas y defni el nuevo rgimen poltico que
lo regira a partir del Siglo XXI.
2000-2006: Un perodo de apertura
Pero el trnsito entre dos siglos marc cambios signifcativos no solo en lo poltico, sino
tambin en lo que se anunciaba sera uno de los bastiones del desarrollo nacional: la
incorporacin de Venezuela a la Sociedad del Conocimiento. En esa direccin, el artculo
108 de la nueva Constitucin Nacional lanz al pas al Siglo XXI das antes de que conclu-
yera el ao 1999:
Los medios de comunicacin social, pblicos y privados, deben contribuir
a la formacin ciudadana. El Estado garantizar servicios pblicos de
radio, televisin y redes de bibliotecas y de informtica, con el fn de
permitir el acceso universal a la informacin. Los centros educativos
deben incorporar el conocimiento y aplicacin de las nuevas tecnologas,
de sus innovaciones, segn los requisitos que establezca la ley. (CNRBV,
1999: Art. 108)
La disposicin legal se tradujo muy ponto en hechos concretos. Por primera vez en la historia
de Venezuela se cre una cartera ministerial dedicada al fomento de la Ciencia y la Tecno-
loga, en correspondencia con la pauta constitucional expresada en el artculo 110:
El Estado reconocer el inters pblico de la ciencia, la tecnologa,
el conocimiento, la innovacin y sus aplicaciones y los servicios de
informacin necesarios por ser instrumentos fundamentales para el
desarrollo econmico, social y poltico del pas, as como para la seguridad
y soberana nacional. Para el fomento y desarrollo de esas actividades,
el Estado destinar recursos sufcientes y crear el Sistema Nacional
de Ciencia y Tecnologa de acuerdo con la ley. El sector privado deber
aportar recursos para los mismos. El Estado garantizar el cumplimiento
de los principios ticos y legales que deben regir las actividades de
investigacin cientfca, humanstica y tecnolgica. La ley determinar los
modos y medios para dar cumplimiento a esta garanta. (CNRBV, 1999:
Art. 110)
Al frente de este despacho se design a un joven investigador de la Universidad Central de
Venezuela que puso a las Tecnologas de la Informacin y la Comunicacin (en adelante TIC)
en el centro del inters nacional, al anunciar la creacin de un Centro Nacional de Tecnologas
de la Informacin (CNTI)
1
que defnir estrategias para garantizar una mayor y ms equitativa
participacin de la sociedad en la utilizacin de Internet (Martnez, 1999). Constitucionalmente,
las telecomunicaciones son competencia del Poder Pblico Nacional, como lo establece el
numeral 28 del artculo 156: El rgimen del servicio de correo y de las telecomunicaciones,
1
Decreto N 737 Gaceta extra ofcial N 5.450 mediante el cual se modifca la adscripcin, el nombre y el objeto de La Red Acadmica de Centros de Investi-
gacin y Universidades Nacionales (Reacciun), fundada en 1981.
146 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
as como el rgimen y la administracin del espectro electromagntico. (CNRBV, 1999: Art.
156) As, la reforma del rgimen jurdico se acometi de forma expedita.
Su regulacin estaba contenida en el Reglamento de Telecomunicaciones del ao 1940 el cual
durante 60 aos haba consagrado el monopolio estatal del sector. Hasta ese entonces,
la prestacin de los servicios de telecomunicaciones era considerada un servicio pblico.
En el ao 2000, con la promulgacin de la Ley Orgnica de Telecomunicaciones, (Lotel) ese
esquema se revierte. El nuevo texto legal dispone la apertura del sector y el fomento de la
libre competencia. En concordancia con estos propsitos, la ley establece (artculo 5) que
las actividades de telecomunicaciones sern de inters general.
Aprobada luego de varios meses de discusin, la promulgacin de la nueva normativa no fue
el resultado de controversias pblicas, sino de intensas negociaciones que, a puerta cerrada,
se produjeron entre diversos actores del sector empresarial y del nuevo gobierno.
La aprobacin del instrumento jurdico, que sentara las bases del desarrollo del sector eco-
nmico de mayor crecimiento en el pas despus del petrolero, coincidi con la culminacin
del rgimen de concurrencia limitada que aseguraba a la Compaa Nacional Telfonos de
Venezuela (CANTV), privatizada en 1992, un periodo de gracia para modernizar su infraes-
tructura con la garanta de que operara sin competencia en el mbito de la telefona hasta
el ao 2000.
En torno a esos hechos, fue pblica la complacencia de la Cmara de Empresas de Servi-
cios de Telecomunicaciones (Casetel) y sobre todo la labor desempeada por quien en
ese momento ejerca la direccin de Comisin Nacional de Telecomunicaciones (Conatel),
Diosdado Cabello
1
. Frente a los anuncios de su remocin por parte del Presidente de la
Repblica, para ubicarlo en un cargo de mayor jerarqua, voceros de ese gremio llegaron
a afrmar que su destitucin podra enviar un mensaje errado a los inversionistas, pues el
hecho podra ser interpretado como la cancelacin del actual proceso de apertura de las
telecomunicaciones, (Sandoval, 2000)
El consenso entre el sector empresarial y el gobierno para la aprobacin de esta ley se produjo
durante una situacin jurdica y poltica inusual llamada la transicin, un perodo poltico de
excepcin durante el cual el Congreso Nacional fue ocupado por los constituyentistas electos
el llamado Congresilloy el resto de los poderes pblicos fueron ejercidos por funciona-
rios designados por el poder Ejecutivo. La Lotel vale recalcar su carcter orgnico fue
la nica Ley sancionada en ese lapso.
2
1
Al asumir el gobierno, el Jefe del Estado design a Diosdado Cabello como Director de Conatel, segn la Gaceta Ofcial N 36.642 del12 de febrero de 1999.
En la misma fecha en que la Lotel aparece en Gaceta Ofcial, el 12 de junio de 2000, mediante el Decreto Presidencial N 900, lo nombra Director General. El
nombramiento aparece en la Gaceta Ofcial N 36.993 del 14 de julio de ese ao. En el ao 2003 el mismo funcionario, que ejerca la titularidad del Ministerio
de Interior y Justicia, pas a dirigir el Ministro de Infraestructura, de acuerdo con la Gaceta Ofcial N 37.609 del 14 de enero de ese ao. En al ao 2006, y
a pesar de lo establecido en la Lotel, mediante el Decreto sobre Organizacin y Funcionamiento de la Administracin Pblica Nacional, el presidente Hugo
Chvez modifc las competencias del Ministerio de Infraestructura. Lo ateniente a las telecomunicaciones quedaron asignadas al naciente Ministerio del
Poder Popular para las Telecomunicaciones y la Informtica, para el cual se design a Jesse Chacn y al que se adscribi Conatel, todo esto sin haber sido
reformada la Lotel. Para un relato pormenorizado se recomienda leer el informe de la AMARC (2009).
2
Por Decreto, el 25 de agosto de 1999 la Asamblea Nacional Constituyente suspendi las sesiones del Congreso de la Repblica y lo redujo a su Comisin
Delegada; posteriormente, el 28 de marzo del 2000, la misma Asamblea lo disolvi y cesaron en sus funciones los Senadores y Diputados que lo integraban,
para dar paso a la Comisin Legislativa Nacional que tendra un carcter transitorio para adaptar la legislatura al nuevo Poder Legislativo unicameral debido a
la aprobacin de la nueva Constitucin. El antiguo Congreso pas a denominarse Asamblea Nacional y se elimin su condicin de bicameral, con Diputados
147 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
El artculo 35 de la Lotel dispone la autonoma operacional y administrativa de Conatel,
una dependencia creada mediante decreto presidencial en el ao 1991 (Decreto No. 1826,
1991) con carcter de servicio autnomo, sin personalidad jurdica, y con la jerarqua de una
Direccin General del Ministerio de Transporte y Comunicaciones. A partir del ao 2000,
segn la Lotel (2000: Art. 35):
La Comisin Nacional de Telecomunicaciones es un instituto autnomo,
dotado de personalidad jurdica y patrimonio propio e independiente
del Fisco Nacional, con autonoma tcnica, fnanciera, organizativa
y administrativa de conformidad con esta Ley y dems disposiciones
aplicables. La Comisin Nacional de Telecomunicaciones estar
adscrita al Ministerio de Infraestructura a los efectos del control de tutela
administrativa.
Aprobado el nuevo instrumento jurdico, el Ministerio de Infraestructura a travs de Cona-
tel dio a conocer el Plan Nacional de Telecomunicaciones, cuyos lineamientos generales
orientan y apoyan el crecimiento y fortalecimiento del sector de las telecomunicaciones, en-
marcado dentro de la estrategia de desarrollo nacional con la participacin activa del sector
privado. Este plan tena como fnalidad:
Insertar a la Nacin dentro del concepto de Sociedad del Conocimiento y
de los procesos de interrelacin, teniendo en cuenta que, para el desarrollo
de estos procesos, la red mundial denominada Internet representa en la
actualidad y en los aos por venir, un medio para la interrelacin con
el resto de los pases y una herramienta invalorable para el acceso y
difusin de ideas. (Conatel, 2000) (El nfasis es nuestro)

El documento estableca la creacin de un fondo nacional para el desarrollo del servicio uni-
versal, con el que se procurara llevar el servicio telefnico a todos los centros poblados de
ms de 500 habitantes; el establecimiento de un marco jurdico para el comercio electrnico,
la defnicin de un modelo de telecentro comunitario y el inicio de centros pilotos en el cuarto
trimestre de ese ao con el fn de elevar la tasa de conectividad a Internet al 15 por ciento
en un lapso de seis aos. (Conatel, 2000)
En correspondencia con estos objetivos, el 10 de mayo del ao 2000, de conformidad con lo
previsto en el artculo 110 de la CNRBV, y en concordancia con lo dispuesto en el artculo 5
de la Ley Orgnica de Telecomunicaciones, se promulg el Decreto Presidencial 825 (2000)
que en su artculo primero: Declara el acceso y el uso de Internet como poltica prioritaria para
el desarrollo cultural, econmico, social y poltico de la Repblica Bolivariana de Venezuela.
Un ao despus se aprueban el Decreto nmero 1.204 sobre Mensajes de datos y Firmas
Electrnicas (2001), la Ley Orgnica de Ciencia, Tecnologa e Innovacin (LOCTI) (2001),
la Ley Especial sobre Delitos Informticos (2001) y, posteriormente, el Decreto 3.390 sobre
la Implementacin del Software Libre (2004), todo lo cual constituye polticas pblicas que
procuran dar respuestas apropiadas a las demandas de las Sociedad del Conocimiento.
El impulso ms notorio a la conectividad como parte de las polticas pblicas se advirti en
el ao 2000 (Bermdez y otros, 2002) cuando, para materializar la vigencia del Decreto 825,
y Senadores, a una sola Cmara, la de Diputados.
148 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
se crearon 234 Infocentros distribuidos en todo el territorio nacional, destinados a dar co-
nectividad gratuita a siete millones de venezolanos, segn cifras ofrecidas por el Ministerio
de Ciencia y Tecnologa.
Como en su momento advirti Rico (2003), a partir de la promulgacin de la CNRBV de 1999,
Venezuela experiment un intenso desarrollo legislativo marcado por un acentuado propsito
de lograr la integracin del pas en el marco de una economa globalizada y, dentro de estos
cambios, la tecnologa ocup un lugar importante.
Los sucesos polticos ocurridos a partir del ao 2002
1
llevaron al pas a una seria crisis de
gobernabilidad, con la prevalencia de dos bloques polticos claramente enfrentados, con-
dujeron al gobierno a desarrollar de manera progresiva un conjunto de polticas dirigidas a
concentrar el poder.
2006-2010: El cambi de timn
Reelecto Hugo Chvez en las elecciones presidenciales del ao 2006 con el 62,48% de los
electores (CNE, 2006), en su discurso de toma de posesin declara que su gobierno dar un
giro hacia el socialismo, lo cual genera un impacto importante en las polticas pblicas del
sector. El ao siguiente 2007 defnitivamente marc un hito.
En enero, junto al anuncio de la inminente nacionalizacin de la CANTV, se crea el Ministerio
del Poder Popular para las Telecomunicaciones y la Informtica (MPPTI) al cual se le adscri-
be Conatel (Decreto No. 5.103, 2007)
2
y se divulga el Plan Nacional de Telecomunicaciones
2007-2013, al cual se le suman Informtica y Servicios Postales, que declara la necesidad de
garantizar el acceso a los servicios del sector a todos los ciudadanos sin exclusin (MPPTI,
2007).
En esa direccin se fortalece el programa Infocentros y se crea un fundacin ad hoc (Decreto
No. 5.263, 2007), como ente rector adscrito al Ministerio de Ciencia y Tecnologa, con el obje-
tivo de consolidar espacios comunitarios cimentados en las TIC para afanzar la organizacin
y la articulacin de las organizaciones sociales, en el proceso de fortalecimiento del poder
para el pueblo y de la construccin del socialismo. (Fundacin Infocentro, 2007)
Antes de ser nacionalizada la CANTV se adelanta el anuncio de la publifcacin de los ser-
vicios de telefona bsica (Rojas L., 2007), que hasta entonces se prestaban en rgimen de
libre competencia, como servicios de inters general, de acuerdo con la Lotel. La estatizacin
de la CANTV se produce cuatro meses despus, en mayo, lo cual signifca que el Estado,
adems de regulador (a travs de Conatel, segn la Lotel aprobada en el ao 2000) se con-
vertira en operador privilegiado.
As, pues, las operadoras establecidas, las cuales han venido haciendo
inversiones para el desarrollo de la telefona bsica en el pas, debern
replantearse su esquema de negocio, pues adems de estar en ste
momento compitiendo con el operador dominante (CANTV), estarn
1
Un dato sumamente importante es el establecimiento del control de cambios instaurado en febrero del ao 2003 y que an se mantiene.
2
El ministerio fue eliminado en el ao 2009 mediante el Decreto 6.707 publicado en la Gaceta ofcial N 39.178 del 14 de mayo de ese ao. Segn Urbina
(2010), la efmera existencia (menos de dos aos) del Ministerio de Telecomunicaciones e Informtica solo se explica por la intencin de atribuir las compe-
tencias de Conatel a un alto nivel de decisin poltica, pues el ministro designado para el cargo asumira la direccin general del ente regulador.
149 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
compitiendo con el propio Estado su propietario, sin garantas de
que, siendo la Telefona Bsica en el futuro un Servicio Pblico, el
papel de Regulador ejercido por el mismo Estado, no se confunda con
el de la empresa (CANTV), destruyendo la posibilidad de existencia de
condiciones de una mediana competencia leal. (Rojas L., 2007)
A este hecho se suma un suceso comunicacional y poltico de extraordinaria importancia: el
cierre algunos preferen llamarlo la no renovacin de la concesin del canal de televisin
abierta ms antiguo del pas, Radio Caracas Televisin (RCTV).
En agosto del ao 2007 se hizo ofcial la propuesta de un Proyecto de Reforma Constitucional,
inicialmente hecha por el Presidente y luego ampliada por la Asamblea Nacional, que tuvo
como objetivo allanar el camino para el establecimiento de un modelo socialista (Proyecto de
Reforma Constitucional, 2007). Las nuevas disposiciones constitucionales que se procuraban
establecan la creacin de un sexto poder pblico: el poder popular. En el referendo popular
efectuado el dos de diciembre de ese ao, la mayora que acudi a la consulta rechaz la
mocin.
Corresponde a ese ao la notoria declaracin del ministro de Informacin y Comunicacin
Andrs Izarra en relacin con la construccin de una hegemona comunicacional (Weffer,
2007). De acuerdo con Bermdez (2007), a partir de entonces asistimos por primera vez en
la historia venezolana a un proceso en el cual la lucha por la libertad de expresin se lleva
a cabo contra un Estado que se plantea expresamente disputar el terreno de la hegemona
ideolgica a los medios de comunicacin. Si antes hubo en Venezuela una hegemona co-
municacional de sello comercial destaca la investigadoraahora tenemos otra, de corte
ideolgico.
Cabe resaltar que todas estas iniciativas de poltica pblica se producen en paralelo con el
anuncio, por parte del Jefe del Estado en el programa dominical Al Presidente No. 296
(2007) realizado en Barinas el domingo 30 de septiembre del Proyecto Nacional Simn
Bolvar. Primer Plan Socialista de la Nacin: 2007-2013. Vale la pena la citarlo in extenso:
Esta semana yo mand () a la Asamblea Nacional los lineamientos
generales () del Proyecto Nacional Simn Bolvar, primer plan socialista,
() esto lo invent antier, porque venamos trabajando el programa
pero yo dije qu nombre le pongo a esto? Porque no podemos seguir
llamando slo Lineamientos Generales del Plan de Desarrollo Econmico
y Social de la Nacin, eso suena como muy tcnico, y el nombre poltico?,
Ah!, el Proyecto Nacional Simn Bolvar, en el cual venimos laborando
desde hace ms de veinte aos, y a esto que est aqu: Lineamientos
Generales para el Desarrollo Econmico y Social de la Nacin 2007-2013
lo he llamado Primer Plan Socialista de la Nacin 2007-2013 () Todo
lo que hasta ahora ha ocurrido no ha sido sino una transicin, ahora
comenzamos el Primer Plan Socialista. (El nfasis es nuestro)
En este Plan de la Nacin desaparece la nocin de democracia participativa y protagnica,
que ahora pasa a denominarse democracia protagnica revolucionaria. En 45 pginas, la
palabra comunicacin aparece con 43 menciones, entre las cuales consideramos importan-
te citar textualmente dos que resultan claves para la consecucin de los objetivos del plan:
Consolidar el sistema de comunicacin nacional como instrumento para el fortalecimiento de
150 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
la democracia protagnica revolucionaria y promover el control social de los medios de co-
municacin (Proyecto Nacional Simn Bolvar. Primer Plan Socialista de la Nacin: 2007).
En consecuencia, el Plan Nacional de Telecomunicaciones 2007-2013 establece que para
fortalecer la participacin popular es menester:
Orientar la accin del Estado en materia de Tecnologas de Informacin y
Comunicacin y de Servicios Postales hacia el aprovechamiento de esas
herramientas para permitir ms y mejor nivel de participacin popular en
la definicin, ejecucin y control de polticas pblicas. Esta p a l a n c a
se defni para responder al lineamiento: Democracia Protagnica
Revolucionaria defnido en el Plan de Desarrollo Econmico y Social
de la Nacin 2007-2013, y para apalancar al Quinto Motor del Proyecto
Nacional Simn Bolvar: La Explosin del Poder Comunal: Democracia
Revolucionaria y Socialista! (MPPTI, 2007)
Se hace evidente entonces que para avanzar en esa direccin es perentoria la reforma de
la Lotel. En julio del ao 2008 fueron publicadas en Gaceta Ofcial las 26 leyes producto de
la habilitacin legislativa otorgada por la Asamblea Nacional al Presidente de la Repblica
el primero de febrero 2007. En agosto, el periodista Vctor Surez fltr a la opinin pblica
(Surez, 2008) un proyecto de Ley Orgnica de Telecomunicaciones, Informtica y Servicios
Postales, identifcado como decreto 6244
1
, el cual habra sido aprobado en Consejo de Mi-
nistros y recibido por la Secretara de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia
(TSJ) con el propsito de obtener su pronunciamiento acerca de la constitucionalidad de su
carcter orgnico. (Morales, 2008)
Segn Surez, la ley habra sido la nmero 27, pero no haba conseguido el consenso ne-
cesario para ser aprobada. El gobierno neg insistentemente su existencia, pero frente las
presiones, la entonces ministra del Poder Popular para las Telecomunicaciones y la Inform-
tica, Socorro Hernndez, declar que las versiones ventiladas constituan un borrador.
En las disposiciones fnales, el decreto 6244 estableca que:
El Ejecutivo Nacional crear un punto de interconexin o punto de acceso
a la red de los proveedores de servicios de Internet, con la fnalidad de
manejar el trfco con origen y destino en el espacio geogrfco de la
Repblica, al objeto de utilizar de manera ms efciente las redes del
pas dado el carcter estratgico del sector. (Borrador del Proyecto de
Ley Orgnica de Telecomunicaciones, Informtica y Servicios Postales,
2008)
El anuncio caus enormes suspicacias, pues presagiaba el inters que tendra el gobierno
en emprender acciones tendientes al control deInternet.
En febrero del ao 2009 nuevamente se intenta la Reforma Constitucional. Esta vez el gobier-
no procura y lo logra derogar las disposiciones que impedan la reeleccin presidencial
indefnida. En marzo del mismo ao se promulga el Decreto 6.649 (2009) o Instructivo Pre-
sidencial, mediante el cual se califca como suntuario el uso de Internet por parte del sector
1
Sobre el tema realizamos una documentacin exhaustiva disponible en el blog (Urribarr, 2008) que abrimos ex profeso con esa fnalidad.
151 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
pblico nacional lo cual de forma por dems evidente rubric un giro: toda una dcada
de avances estaba a punto de sucumbir. (Urribarr, 2009)
El ao 2009 estuvo signado tambin por el reacomodo de los despachos ministeriales con
competencia en las telecomunicaciones. En el mes de mayo se ordena la supresin del Minis-
terio para las Telecomunicaciones y la Informtica (Decreto No. 6.707, 2009) y sus funciones
se dividen entre dos ministerios: el de Ciencia, Tecnologa e Industrias Intermedias, a cargo
de Jesse Chacn; y el de Obras Pblicas y Vivienda, encabezado por Diosdado Cabello.
Son los dos funcionarios es un dato relevante a quienes, en el ao 2000, correspondi
adelantar las negociaciones que llevaron a la promulgacin de la Lotel. Al primer despacho
se le atribuyen la formulacin de planes, estrategias y lineamientos del Estado en materia
de promocin de las telecomunicaciones y se le otorga la tutela del operador CANTV. Al
segundo se le confere la rectora de las polticas pblicas en materia de administracin,
regulacin, ordenacin y control del espectro radioelctrico, y otros recursos limitados de
telecomunicaciones, y dato muy importante se le adscribe el ente regulador Conatel,
rgano que revocara las concesiones de 32 radioemisoras y dos televisoras comerciales
en junio de ese mismo ao.
El caso de Conatel es, sin duda, paradigmtico. Entre los aos 1999 y 2009 el Jefe del Estado
a quien segn la Lotel corresponde el nombramiento de su director design en el cargo
a un mismo funcionario para ocupar simultneamente el cargo de titular del Ministerio de
Infraestructura, del Ministerio de Telecomunicaciones e Informtica o, en fecha ms reciente,
del Ministerio para la Vivienda y Hbitat. (Urbina, 2010: 41)
En junio del ao 2010 se decreta la supresin del Ministerio del Poder Popular para las Obras
Pblicas y Vivienda (Decreto No. 7.513, 2010), creado en marzo del ao anterior. Sus funciones
se les adjudican a dos nuevos ministerios: el de Transporte y Comunicaciones y el de Vivienda
y Hbitat. Al primero se le asignan las atribuciones tpicas en materia de telecomunicaciones,
como lo estableca la Lotel para el desaparecido Ministerio de Infraestructura. Al ministro
nombrado para ese cargo Francisco Garcs se le adjudica la direccin de Conatel, pero
al mes siguiente el ente regulador de las telecomunicaciones, fnalmente, se adscribe a la
Vicepresidencia de la Repblica (Decreto No. 7.588, 2010) pues como anunciara el Jefe
del Estado estas constituyen un rea estratgica para el pas por lo cual debe estar al
ms alto nivel. (Agencia Venezolana de Noticias, 2010) Entre todos los vericuetos hasta aqu
documentados sobresale de bulto lo que acertadamente destaca Urbina (2010: 46): la violacin
sistemtica de la ley y de los procedimientos formales para su modifcacin.
El 26 de septiembre del ao 2010 se realizaron elecciones parlamentarias en las cuales el
gobierno perdi la mayora califcada para legislar o modifcar leyes orgnicas. La primera
quincena de diciembre de 2010, durante un periodo califcado de emergencia legislativa por
parte del gobierno, previo a la instalacin el siguiente ao de una nueva Asamblea Nacional,
la reforma de la Lotel fue aprobada
1
. El Artculo 5 reestablece el carcter de inters pblico
1
El Informe del ao 2010 de la Relatora Especial para la Libertad de Expresin de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos advierte: estas ini-
ciativas fueron discutidas y votadas por la Asamblea Nacional en menos de una semana, ya que el propsito expresado por el Presidente, era que fueran
sancionadas antes del fn del perodo legislativo que se produjo el 15 de diciembre de 2010. (Comisin Interamericana de Derechos Humanos, 2010)
152 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
de las actividades de telecomunicaciones, por lo cual pasan a ser controladas por el Estado,
y adems incluye los contenidos
1
.
Artculo 5. Se declaran como de servicio e inters pblico el
establecimiento o explotacin de redes de telecomunicaciones y la
prestacin de servicios de telecomunicaciones, entre ellos radio, televisin
y produccin nacional audiovisual, para cuyo ejercicio se requerir
la obtencin previa de la correspondiente habilitacin administrativa,
concesin o permiso, de ser necesario, en los casos y condiciones que
establece esta Ley, sus reglamentos y las condiciones generales que
al efecto establezca la Comisin Nacional de Telecomunicaciones. En
su condicin de servicio e inters pblico, las actividades y servicios de
telecomunicaciones, entre ellos radio, televisin y produccin nacional
audiovisual, podrn someterse a parmetros de calidad y metas
especiales de cobertura mnima uniforme, as como a la prestacin
de servicios bajo condiciones preferenciales de acceso y precios a
escuelas, universidades, bibliotecas y centros asistenciales de carcter
pblico. As mismo, por su condicin de servicio e inters pblico el
contenido de las transmisiones o comunicaciones cursadas a travs
de los distintos medios de telecomunicaciones entre ellos radio,
televisin y produccin nacional audiovisual podrn someterse a
las limitaciones y restricciones que por razones de inters pblico
establezca la ley y la Constitucin de la Repblica. (El nfasis y el
subrayado son nuestros)
El N 34, que le otorgaba el carcter de rgano rector de las Telecomunicaciones al despa-
recido Ministerio de Infraestructura, ahora se lo asigna a Conatel:
Artculo 34. El rgano de adscripcin de la Comisin Nacional de
Telecomunicaciones es el rgano rector de las Telecomunicaciones
en el Estado, y como tal le corresponde establecer las polticas
planes y normas generales que han de aplicarse en el sector de las
telecomunicaciones, de conformidad con esta Ley y en concordancia con
los planes nacionales de desarrollo que establezca el Ejecutivo Nacional.
(El nfasis es nuestro)
El artculo 35, reformado de seguidas, resulta un prdigo galimatas:
Artculo 35. La Comisin Nacional de Telecomunicaciones es un
instituto autnomo, dotado de personalidad jurdica y patrimonio propio
e independiente del Fisco Nacional, con autonoma tcnica, fnanciera,
organizativa y administrativa de conformidad con esta Ley y dems
disposiciones aplicables. La Comisin Nacional de Telecomunicaciones
estar adscrita al rgano rector a los efectos del control de tutela
administrativa. (El nfasis es nuestro)
Si, segn el artculo 34, el rgano de adscripcin de la Comisin Nacional de Telecomu-
nicaciones es el rgano rector de las Telecomunicaciones, y La Comisin Nacional de
Telecomunicaciones estar adscrita al rgano rector, Conatel entonces pasa a estar
adscrita a s misma?
1
Conatel pas a regular no solo aspectos como acceso a TIC, protocolos de transmisin de datos, asignacin de frecuencias, conformacin de redes y la
conexin de los usuarios, coordinacin de enlaces satelitales, y el ancho de banda; es decir regulaciones del transporte, sino que se aaden servicios de valor
agregados como Internet, asignacin de nombres dominios y los contenidos cursados por las redes de comunicacin.
153 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
El artculo que s se mantuvo inalterado fue el N 40:
Artculo 40. El Consejo Directivo estar integrado por el Director General
de la Comisin Nacional de Telecomunicaciones quien lo presidir y cuatro
Directores, quienes sern de libre nombramiento y remocin del
Presidente de la Repblica, cada uno de los cuales tendr un suplente,
designado en la misma forma, quien llenar las faltas temporales. Las
ausencias temporales del Presidente, sern suplidas por el Director
Principal que este designe. El Director General o quien haga sus veces y
dos Directores formarn qurum. La decisin se tomar por mayora de
los directores presentes. En caso de empate, el Director General tendr
voto de calidad.
El Director General de la Comisin Nacional de Telecomunicaciones,
as como los miembros del Consejo Directivo y sus suplentes, sern
de libre remocin por el Presidente de la Repblica. Los miembros del
Consejo Directivo, distintos del Director General, no tendrn el carcter de
funcionarios de la Comisin Nacional de Telecomunicaciones. (El nfasis
es nuestro)
En todo caso, a pesar del galimatas anteriormente sealado, todo el entramado legislativo
dirigido por el gobierno a asegurarse el control sobre Conatel, vale decir, sobre la regulacin
de las telecomunicaciones, queda transparentado. An ms con el hecho de su adscripcin
a la Vicepresidencia de la Repblica, hecho que ya se haba consumado haca cinco meses,
como anotamos.
En el mismo perodo de emergencia legislativa se reforma tambin la Ley de Responsabilidad
Social en Radio y Televisin (Resorte) con la cual los medios electrnicos y los contenidos
que por ellos circulan comienzan a ser objeto de regulaciones
1
.
De acuerdo con las nuevas disposiciones, se obliga a los proveedores de servicios de Inter-
net a crear mecanismos que permitan censurar la difusin de cierto tipo de mensajes y se
establece la responsabilidad de esas empresas por expresiones de terceros cuando no tomen
medidas para restringirlos de conformidad con una orden administrativa de Conatel:
Artculo 28. Los proveedores de medios electrnicos debern establecer
mecanismos que permitan restringir, sin dilaciones, la difusin de
mensajes divulgados que se subsuman en las prohibiciones contenidas
en el presente artculo, cuando ello sea solicitado por la Comisin Nacional
de Telecomunicaciones en ejercicio de sus competencias, en cuyo caso
se aplicar el procedimiento previsto en el artculo 33 de la presente
Ley. Los proveedores de medios electrnicos sern responsables por la
informacin y contenidos prohibidos a que hace referencia el presente
artculo, en aquellos casos que hayan originado la transmisin, modifcado
los datos, seleccionado a los destinatarios o no hayan limitado el acceso
a los mismos, en atencin al requerimiento efectuado por los rganos con
competencia en la materia.
El mencionado artculo dispone:
Artculo 33. En el curso del procedimiento sancionatorio o de
1
Aprobada en diciembre de 2004, esta ley constituy la primera avanzada gubernamental para acotar a los medios de comunicacin. Fue parcialmente refor-
mada segn Gaceta Ofcial N 39.579, de fecha 22 de diciembre de 2010, reimpresa por error material, en la Gaceta Ofcial N 39.610, de fecha 7 de febrero
de 2011.
154 Invecom 2013 - Barquisimeto, del 29 de abril al 1 de mayo de 2013
GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
cualquier ndole, incluso en el acto de apertura, la Comisin Nacional
de Telecomunicaciones podr de ofcio o a solicitud de parte, dictar las
siguientes medidas cautelares:
1.- Ordenar a los prestadores de servicios de Radio, Televisin, Difusin
por Suscripcin o proveedores de medios electrnicos, abstenerse de
difundir mensajes que infrinjan los supuestos establecidos en esta Ley.
(Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisin, 2010)
E igualmente establece que:
Adicionalmente, la Comisin Nacional de Telecomunicaciones podr de
ofcio o a solicitud de parte, en el curso del procedimiento sancionatorio,
incluso en el acto de apertura, dictar medidas cautelares innominadas,
en aras de garantizar la proteccin de los derechos de los usuarios y
usuarias de los servicios de radio, televisin, difusin por suscripcin y
proveedores de medios electrnicos, especialmente aquellos inherentes
a los nios, nias y adolescentes y a la seguridad de la nacin.

Quiz lo ms grave sea, como seala la Comisin Interamericana de Derechos Humanos
(2010), que el catlogo de prohibiciones que contiene el artculo 27 es de una enorme ampli-
tud y ambigedad, pues las conductas se describen con un lenguaje impreciso
1
que las hace
difciles de defnir, lo cual deja a los emisores o trasmisores de los mensajes en la incerti-
dumbre sobre el alcance de su derecho a la libertad de expresin. El rgimen sancionatorio,
adems, establece multas de hasta trece mil bolvares fuertes
2
y la clausura de los servicios
por 72 horas continuas.
Para la CIDH existen normas generales que se aplican a los casos en los cuales hay un dao
injustifcado por el abuso de una expresin en Internet, pero estas deben aplicarse nicamente
a los autores del contenido, es decir, a quienes los emiten, no a quienes los difunden.
Esto en resguardo de los derechos a la libre expresin e informacin, ratifcados en conven-
ciones y pactos del Sistema Universal e Interamericano, sistemas de proteccin que rigen a
todos los medios de comunicacin, sin excepciones. El Artculo 13 de la Convencin Americana
Sobre Derechos Humanos (1969) suscrito por Venezuela seala que el ejercicio de tales
derechos no puede estar sujeto a previa censura sino a responsabilidades ulteriores, las que
deben estar expresamente fjadas por la ley y ser necesarias para asegurar: a) el respeto a
los derechos o a la reputacin de los dems, o b) la proteccin de la seguridad nacional, el
orden pblico o la salud o la moral pblicas.
Como si este par de leyes hubiera dejado algn detalle por fuera, la Ley Habilitante (2010)
otorgada al Jefe del Estado el 18 de diciembre de ese mismo ao lo facult adems para
dictar y reformar normas regulatorias en el sector de las telecomunicaciones y la tecnologa
de informacin, los mecanismos pblicos de comunicaciones informticas, electrnicas y
telemticas.
1
La redaccin de los puntos 2, 4, 5 y 7 es especialmente imprecisa.
2
Cerca de US$ 3000, al cambio ofcial de Bs. 4,30 por dlar.
155 Memoria IV Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicacin 2013
II Seminario de la cuenca amaznica de la Asociacin Latinoamericana de Investigadores de la Comunicacin Comunicacin y Desarrollo
Este tipo de delegacin amplia y genrica, como observa la Relatora Especial para la Liber-
tad de Expresin de la CIDH:
permite que de manera repentina y sin los tiempos adecuados para
lograr un consenso razonable, el poder ejecutivo pueda modifcar, de
un momento a otro, cualquier disposicin en la materia, incluyendo
las relacionadas con control de contenidos, prohibiciones, sanciones y
procedimientos que afectan a los medios de comunicacin sometidos
a control del Estado. La simple existencia de esa posibilidad podra
tener un efecto inhibidor sobre el derecho a la libertad de pensamiento
y de expresin incompatible con la Convencin Americana. (Comisin
Interamericana de Derechos Humanos, 2010)
A modo de refexin fnal
Como es posible observar de modo panormico, al revisar cronolgicamente y analizar el
conjunto de polticas pblicas desarrolladas en el transcurso de una dcada a travs de esta
narrativa, el gobierno que durante este perodo ha ejercido las funciones del Estado valido
del poder omnmodo que le confere la total cooptacin de todos los poderes pblicos ha
actuado sin ningn tipo de reparo en contra de disposiciones legales expresas que, de ma-
nera conveniente, ha ido modifcando de forma paulatina en funcin de la consolidacin de
su proyecto.
Asimismo, esta revisin documental demuestra que las dimensiones poltica, comunicacional
y tecnolgica han ido ajustndose de forma acompasada. Como ha dicho Pasquali (1978,
2011): todo cambio de patrn de comunicaciones determina cambios sociopolticos. Y vice-
versa, agregamos nosotros. En el pas, las polticas pblicas en el campo de las telecomu-
nicaciones han sido fuertemente impactadas por la transformacin que se ha ido operando
en el rgimen poltico que siguiendo a Lpez Maya (2011, 2012) ha ido abandonando
las nociones de democracia participativa y protagnica para impulsar el Socialismo del Siglo
XXI y la construccin del Estado comunal. En la dcada 2000-2010 todo el rgimen cambi:
el poltico y el de las (tele) comunicaciones. Durante este perodo, sin duda turbulento, un
arco se abri y pretende ser cerrado con graves consecuencias para la libertad de expresin
y la democracia.
Referencias
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GT-03: Comunicacin Poltica y Pblica
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