Los ri ncones, una f orma de organi zar el aul a.
1. Escrito por: Mara Antonia Pujol Maura.
Es evidente que en estos momentos existe una gran proliferacin de rincones de actividad,
pero no siempre debajo de esta palabra existe unanimidad de criterios, ni igualdad de formas
en el momento de aplicar dicha metodologa. Creo que es necesario que cada docente
reflexione sobre cul debe ser la forma idnea para elegir una metodologa, y qu es lo que hay
que tener en cuenta en el momento de la organizacin del aula, para garantizar de manera
fructfera las diferentes opciones metodolgicas.
Podemos agrupar los rincones y clasificarlos en: rincones de juego y rincones de trabajo por
un lado, y rincones individuales y rincones colectivos o talleres por otro. Pese a la diversidad de
criterios existentes, aqu intentar aclarar cul es mi punto de vista acerca de cada uno de ellos.
Los rincones son espacios delimitados y concretos, situados en las propias clases, donde los
nios y nias trabajarn simultneamente. Como se desprende de la clasificacin anterior, la
actividad puede desarrollarse de forma individual o colectiva (segn el agrupamiento que se
decida), y su contenido puede diferenciarse en rincones de trabajo o en rincones de juego
(segn la naturaleza de la actividad). La propuesta de trabajo por rincones responde a la
necesidad de establecer estrategias organizativas que den respuesta a los distintos intereses
de los nios y nias, y que, a la vez, respeten los diferentes ritmos de aprendizaje.
Hay que tener en cuenta que, para garantizar la asuncin de los diferentes contenidos
curriculares, es preciso ofrecer la posibilidad de trabajar de forma individual y de forma
colectiva, ya que cada una de estas formas ofrece diferentes posibilidades de dar respuestas
distintas, que sean complementarias en el proceso de aprendizaje significativo y funcional, a las
diversas situaciones educativas. La organizacin de una parte de la actividad puede llevarse a
cabo trabajando en los rincones.
Quiz alguien no est de acuerdo en la diferencia que se establece entre los rincones de
trabajo y los rincones de juego, ya que es cierto que la actividad ldica es tan necesaria como
la actividad laboral; pero tambin es evidente que no es lo mismo, y que cada una de las
diferentes actividades ocupa un espacio curricular concreto. Tampoco es lo mismo la actividad
colectiva que la actividad individual, y tambin creemos que las dos son necesarias para un
aprendizaje global, y no por ello, las realizaremos de forma simultnea. Podramos poner el
ejemplo de la necesidad de dormir y de comer que tiene todo ser humano. Cada una de estas
actividades tiene un momento concreto y nunca se realizan simultneamente. Por ese mismo
motivo, intentaremos diferenciar cul es el momento oportuno para realizar actividades en los
rincones de trabajo, y cundo es mejor realizarlas en los rincones de juego, para potenciar que
los nios y las nias sean partcipes activos y autnomos en la construccin de sus propios
aprendizajes. Vamos a examinar estas diferencias:
a. Los rincones de trabajo son, pues, una propuesta metodolgica que ayuda a alternar el
trabajo individual organizado con el trabajo individual libre. Los materiales y las
propuestas de trabajo que en ellos encontrar el nio hacen posible una interaccin
entre l y su entorno, y eso har que su experiencia se fundamente en el bagaje que el
nio y la nia posean, para as ir descubriendo nuevos aspectos y ampliar sus
conocimientos de forma significativa. El trabajo sensorial, la lgica matemtica, el
proceso individual de la lectura, la observacin y experimentacin, las tcnicas de
expresin plstica, etc., que el docente cuidadosamente prepara, ordena y selecciona,
hacen que los nios y nias puedan ir progresando y realizando aprendizajes
significativos dentro de la funcin cognitiva. No se ha de olvidar que hay otros aspectos
tan importantes como aquellos a los que acabamos de referirnos, y que son las
capacidades que han de adquirir los nios y nias para poder programar, organizar y
realizar su propia actividad de forma correcta y autnoma.
b. Y por qu creemos que los rincones de juego deben tener un protagonismo diferente?
Porque la actividad ldica es la forma genuina de expresin y comunicacin que inicia
al nio y a la nia en su contacto con el mundo que le rodea. Por ese motivo, los
rincones de juego no se deben olvidar ni menos despreciar, pero no por ello han de
mezclarse y simultanearse con las otras formas de organizar la actividad individual. El
rincn de juego no puede ocupar un espacio de premio: Cuando termines la ficha irs
a jugar; o bien como una actividad de relleno: Los que terminen pronto el trabajo
podrn ir al rincn de juego; o simplemente suplir la falta de preparacin de un espacio
de tiempo: Como no s que hacer, y no tengo nada preparado, podis ir a jugar. El
juego tiene un valor intrnseco y, por tanto, no podemos menospreciar su valor
educativo, ya que los nios y nias necesitan compartir espacios, juguetes, poder
ponerse de acuerdo unos con otros, establecer reglas, compartir gustos e ilusiones,
acordar formas de comportamiento, de convivencia, de juego. Es importante ofrecer la
posibilidad de que puedan revivir ldicamente unas situaciones cotidianas, y de poder
experimentar con su propia actividad los diferentes roles que hay a su alrededor. El
juego grupal les ofrece la posibilidad de estimular su actividad compartida aprendiendo
mediante el descubrimiento de sus compaeros. As mismo, hemos visto que hay otros
dos tipos de rincones: los individuales y los colectivos.
1. Al hablar de los rincones colectivos, lo hacemos desde la perspectiva de una
organizacin grupal, en forma de talleres, ya que la definicin propia de un taller es la
que abarca un pequeo grupo del alumnado con caractersticas comunes, y que
responden a una decisin previa (los que agrupan a los que son de la misma edad, o
tienen un mismo inters, o son de diferentes ciclos, o se agrupan segn los
conocimientos adquiridos anteriormente, o los que quieren trabajar en una misma .rea,
etc.). Los rincones colectivos o talleres ayudan a compartir experiencias, a ampliar
conocimientos, y a aprender a realizar actividades de forma socializada. Es una forma
de aprender a respetar a los dems y a valorar diferentes formas de hacer. Aprenden a
ofrecer y a demandar; a ayudar y a pedir ayuda; a ceder y a aceptar opiniones ajenas; a
ser corresponsables de los materiales, utensilios y espacios que se utilizan en los
rincones colectivos o talleres. Les permiten tambin potenciar el trabajo en equipos, y, a
la vez, iniciarlos en el descubrimiento del grupo. Esta forma de organizarse les ayuda a
descubrir cul es el valor que tiene saber escuchar, ponerse de acuerdo, aceptar las
propuestas de otras personas, compartir espacios, materiales, ideas, proyectos, etc.
2. En cambio, los rincones individuales son aquellos que ofrecen la posibilidad al nio o
nia de encontrarse solo delante de unos espacios, con unos materiales y unas tareas
a modo de propuestas; y el mismo nio o nia debe organizar y planificar la actividad
que va a realizar, sin la ayuda inmediata del docente. Las informaciones y las pautas de
trabajo debe recibirlas en otro momento de la jornada escolar, y, sobre todo, estas
informaciones las recibe cuando se realizan las actividades colectivas dirigidas y
pautadas por el docente. La actividad individual en este tipo de rincones le ha de
permitir afianzar los ejercicios y aprendizajes que de forma colectiva ha realizado con
todo el grupo-clase. Los rincones individuales de trabajo respetan los ritmos
individuales de cada uno de los nios y nias, y, por ese motivo, actan como elemento
motivador y potenciador de la actividad creativa. Cuando estn solos, son capaces de
concentrarse mejor, organizar y planificar su propia actividad, y, a la vez, esta actividad
queda reforzada y estimulada por el hecho de que la decisin del trabajo depende
exclusivamente de .l y de sus propios intereses, coincidiendo en satisfacer su
curiosidad y sus ansias manipulativas. Es evidente que esto redunda no slo en el
aprendizaje de unas tcnicas, sino que posibilita la educacin integral y la instruccin, a
partir de la adquisicin de las capacidades que durante su estancia en el centro
educativo debe adquirir.
Cuando el nio o la nia es capaz de crear e ir ms all de aquello que el maestro o maestra
le ha propuesto, habremos conseguido lo que se pretenda con la actividad de los rincones:
ayudarlo a participar en su autoformacin y en la aventura constante del ser humano, capaz de
participar como miembro activo dentro de la sociedad, ya que debemos ofrecer la posibilidad a
nuestro alumnado de realizar y aplicar los conocimientos adquiridos tanto de forma colectiva y
con la ayuda del docente, como de aplicar las tcnicas adquiridas de forma individualizada,
facilitando as. la capacidad de que sus aprendizajes sean verdaderamente funcionales.
Proponemos una pequea lista a modo de ejemplo de los diferentes rincones que podemos
organizar en el aula, pero siempre deben responder a los objetivos que se quieran conseguir,
ya que un mismo rincn puede ser organizado tanto de forma individual como de forma
colectiva. Por ejemplo, el rincn individual de matemticas puede servir para potenciar la
capacidad de resolver situaciones de forma individual, y que sea el propio nio o nia quien
deba encontrar las posibles soluciones. De esa forma, aprende a dar respuestas concretas y
personales, mientras que si este mismo problema lo encuentra en un rincn o taller colectivo, el
objetivo no puede ser individual, ya que el peso de la discusin grupal y las informaciones que
entre todos los miembros del grupo aporten tendrn una gran importancia, y le ayudarn a
encontrar la respuesta adecuada. Las dos opciones son correctas; slo es necesario explicitar
cul es el objetivo que se pretende conseguir y no errar en el camino.
Posibles rincones de trabajo individuales y/o colectivos pueden ser: el rincn de actividad
lgica, el de topologa, el de lectura, el de anlisis de las palabras, el de pintura, el de
biblioteca, el de laboratorio, el de tejido, el de modelaje, el de enhebrar, el de msica, el de
laboratorio experimental, el de composicin, etc.
Sobre el autor:
Mara Antonia Pujol Maura,
Departament de Didctica i Organitzaci Educativa, Universitat de Barcelona.
Fuente:
www.edugia.net