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Félix de Azúa

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Temas abordados

  • poesía y emoción,
  • referencias culturales,
  • poesía y arte,
  • poesía y identidad,
  • poesía y lenguaje,
  • poesía y subjetividad,
  • identidad cultural,
  • poesía y crítica social,
  • poesía y espacio,
  • poesía y tiempo
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"...

Ests triste, los desnudos no te afectan


y sus caricias resbalan por tu dorada piel..."


"Sleeping model"

Henri Matisse



Resea biogrfica

Poeta, novelista y ensayista espaol nacido en Barcelona en 1944.
Licenciado y doctorado en Filosofa, profesor de Esttica y colaborador habitual del diario
El Pas, fue conocido gracias a su inclusin en la antologa Nueve novsimos poetas espaoles
de 1970. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria en 1968, El velo en el rostro de
Agamenn en 1971, Lengua de cal en 1972 y Farra en 1973. Su poesa completa est reunida en
el volumen Poesa 1968-1989.
Escritor experto en todos los gneros, ha obtenido grandes xitos con las novelas Historia de un
idiota contada por l mismo en 1986, Diario de un hombre humillado en 1987 por el que
obtuvo el Premio Herralde, Demasiadas preguntas en 1994 y Momentos decisivos en
el ao 2000.
De sus ensayos, deben destacarse Los ensayos de Baudelaire en 1978, La Venecia de Casanova
en 1990 y La invencin de Can, en el que ha reunido la mayora de sus escritos sobre ciudades
y ciudadanos, sobre las urbes y sobre algunos urbanistas.





Ahora es mi turno, cuando cierro los ojos...

Antes morir que pecar

De "Lengua de cal":

I. Geschrei
II. Por toda referencia...
III. As suspenso ni crucificado...
IV. Aqu hace mucho tiempo bailaba Halicarnaso...
V. Yo no s qu esperamos los unos de los otros...
VI. Un poco de silencio es ya todo silencio...
VII. La estepa/algo insultante para aquel...
VIII. Silencio...
IX. El hombre hace por parecerse al hombre...
X. Dignidad del constructor de dlmenes...



El jugador de dtiles

Funcin superestructural

Gabinete del mago

Isaas

La nia de diez aos...

Memento en la feria de San Isidro

Romance tecncrata

Tamerln

Taparrabos

Soldadesca

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Ahora es mi turno, cuando cierro los ojos...

Ahora es mi turno, cuando cierro los ojos
y me olvido de ti, de tu salvaje higuera y tus higos salvajes,
cuando tu carne, como un libro de cuentos, resplandece en la noche
a la luz de un hogar mediterrneo;
y me dejo cegar por el brillo solar de la memoria
mientras mi cuerpo entero se quema en un chispazo.

Ahora infantiles yemas te descubren, y entre las llamas muertas
rescato el viejo yugo, los utensilios viejos y las viejas guirnaldas
del buey, de la cebada y de la Pascua de Resurreccin.
Es mi turno, no el tuyo. Te levanto en mis palmas
como se exponen los recin nacidos
a las nubes plomizas, irritadas
como vacas repletas que atronan el establo
los campos secos, el pozo, la uva amarga.

Pero t, hecha una nia, tambin tientas las ubres, y arqueada
jadeas entre brasas; es mi turno y t danzas
resonando perpleja y sonriente,
tomo, brizna, astilla de una combustin
que no puedo pensar sin sentirme infinito.

Tus yemas y tu sonrisa atnita me invitan al incendio...
pero me venden luego por la espalda como cosa ftil,
como ese azar minsculo, gratuito
que te alcanza las nubes y se empea en durar.

Y mientras t contratas con terribles clientes
a los que yo slo conozco por el nombre,
y cuyas sombras, mantos, miradas esquinadas,
me hacen alzar la sbana aterrado;
hundido al fin, hundido,
olvidado por fin, perdido y solo, cobijado en m mismo,
puedo gritar, gritar hasta romper el techo y por la grieta ver
la esplendorosa faz sin ojos y sin boca
que me agarra del cuello y me disuelve en risas,
fuego de azufre, espanto y aroma de castaos.



Antes morir que pecar

Ests triste, los desnudos no te afectan
y sus caricias resbalan por tu dorada piel.
Salidos de una piscina de sangre diluida,
estos ngeles rojos no te afectan y en ellos slo ves bronce,
Pollajuolo, Cristo.
Su llamada es lejana e insistente;
estn maquillados con dureza y ellas muerden sus labios.

Estos desnudos te entristecen - quieres que seamos amigos?-;
estos desnudos no te afectan,
aunque te embriagues con el aroma de tanta pgina.
Y la Virgen, oh Mara del Pilar, estos adolescentes
que aprietan pesadillas en pequeos sostenes
nubes de nylon y tormentos,
baos de espuma rosa, sus pesadillas?
Salen de un ro de plata
y la naturaleza los disfraza como el Cfiro a Flora;
ellas miran de frente
como esperando ser dulcemente castigadas por un nazi.
No pueden afectarte los desnudos
vuelan entre ellos Perseo y CliteMnestra
y no piden cario sino asombro,
su amigo vas a ser ? Suenan los cascabeles
cuando extiendes la mano y la sonrisa,
mas recuerdas,
y el huracn de la memoria mezcla cines y discos y muecas:
alguien corta tus dedos. Estos desnudos,
estos vidrios latentes no deben afectarte.

As, con un delirio de brasas y de lgrimas
tu enloquecido "no" los decapita.

Suicidios precedidos por el salvaje grito,
la frase eterna de San Luis Gonzaga!



De "Lengua de cal"
I. Geschrei
Geschrei (clamor)
el rey del bosque, nico
hombre del bosque y rey
waldgeschrei ( clamor del bosque )
rey de la voz
voz del bosque es el hombre
voz cuando el bosque se cierne
freudengeschrei (alegre clamor)
risa del bosque, bosque sin palabras
bosque es palabra del rey: palabra del silencio
ein stilles leben (una vida en silencio)
por ser habla del bosque
y por ser bosque ein stilles leben ist es
( entonces el silencio es vida)
del bosque por la voz del rey.

Oh rey! Padre del bosque!
t, t mismo
ein zeichen deutungslos (un signo sin sentido)
en el bosque slo como clamor
creador, explicador del bosque
nada para ti mismo, nada para nosotros
ein zeichen sind wir, deutungslos
(nosotros, un signo sin sentido )
nosotros tras el rbol
nosotros tras el que slo es trazo
sprachlos und kalt (mudo y fro)
el clamor de la nada
nada muerta en el trazo
que todo el bosque busca.


* * * * *

II. Por toda referencia...

Por toda referencia
en el paisaje que la nieve ha cubierto

(las sombras ahora resplandecen)

borrado incluso el trecho
donde antes caminara el sacerdote,

un hombre busca el norte, el sur,
el este y el oeste.

El hombre, nico en el paisaje,

busca el norte y el sur
y el este y el oeste.


* * * * *

III. As suspenso ni crucificado...
As suspenso ni crucificado
ni en fnebre meditacin ni en cruz
ni en sepultura
suspendido
en perpetuo descenso
la figura est inmvil tras ochocientos aos.

Crueles escultores y conversos
que acudan y un msero ladrn
le mantienen en perpetua agona.

Mil aos de madera
lo contienen a medio caminar
del fracaso y del triunfo:

ni cadver ni resucitado,
ms all de los hombres
sin llegar a los dioses.


* * * * *

IV. Aqu hace mucho tiempo bailaba Halicarnaso...

Aqu hace mucho tiempo bailaba Halicarnaso
las Nereidas bailaban
yo bailaba.

Pero las cosas rnueren
no por lluvia ni viento ni terremoto o turco,
sino cuando la vida deja de poseerse
y el amor.

Hoy volv a este lugar
y a la cudruple cabeza de caballo:
vive el trabajo, no el trabajador.

Friso animado, Fidias muerto!

Estas cuatro cabezas, pero
y el cincel y el antebrazo de los escultores?

Aqu est la Nereida
no mi cuerpo.

Aqu est el Partenn
y Fidias, dnde est?
Sus hijos siguen
abrazados a cabezas de mrmol,
como yo a este lugar.
Ha pasado la vida
y la danza.


* * * * *

V. Yo no s qu esperamos los unos de los otros...

Yo no s qu esperamos los unos de los otros,
ni la razn para tener a mi mano como un fiel aliado.

Nada puedo esperar de una mano
capaz de sealar al justo y al perverso
o escribir poemas en las habitaciones
de un verano impregnado de vino y sal y sangre.

Slo, quiz,
recordar otra gente
que ahora se arrastra entre pjaros muertos
y vivir seriamente un calendario
cuyas mentiras apenas disimulan
lo efmero de su numeracin.

* * * * *

VI. Un poco de silencio es ya todo silencio...
Un poco de silencio es ya todo silencio
sobre la arista jnica y el zodiacal
Jpiter
olmpico molesto por el ngulo recto
hace resplandecer su dentadura de truhn

Mira ( dice) aqu pongo yo la palabra

grabada como el famoso ruiseor
para un emperador dormido

y aunque la devoremos
queda all la palabra luciente como aceite
y la palabra no es el acto

la palabra no es el acto
y un poco de silencio es ya todo silencio.

* * * * *

VII. La estepa/algo insultante para aquel...
La estepa/algo insultante para aquel
que tenga en mucho el lmite
y mire con sus ojos/otros ojos/hay ilimitados

para el rojo de aurora/el rojo de crepsculo
el mismo rojo ilimitado/para el pmpano
para el pmpano un rojo/para la hoja del rosal naciente

insultante si se tiene en mucho
que las hojas son verdes
en casi todas partes/para una creacin de los ojos

ms creaciones/hay ilimitadas
para rojos rosales brotando
o vias que agonizan en otoo

pues todo es de ese rojo
en el lmite que no limita nada/la nada.


* * * * *

VIII. Silencio...
Silencio
el recuerdo un estruendo
Inuchos vasos de agua no hacen olas
la sed es un estruendo

all va Maritornes
muchas que van
no hacen una palabra
tener es un estruendo

la voz no es ma
muchos mos no hacen un yo
el estruendo de un yo
no ensordece ms que a su poseedor.

* * * * *


IX. El hombre hace por parecerse al hombre...
El hombre hace por parecerse al hombre
y as escribe palabras
palabras para el hombre
que nacen para nadie que alrededor
vigila como muere y su necesidad.

Mira a su alrededor
y gime y se golpea la boca con los pies
pero el hada le dice:

T
miserable que has visto
perecer tu contorno,
has dicho a tu paciencia:
vivo yo
y es casual que los dems tambin.

* * * * *


X. Dignidad del constructor de dlmenes...
Dignidad del constructor de dlmenes
para ellos un solo padre

hombres robustos e implacables
que no slo cazaban

enormes piedras de mucho peso
que fueron levantadas en un instante de concentracin
con talento de fundadores

mujeres ollas
leos que humean bajo el barro ardiente
mujeres y pedazos de tocino cortado
flotando entre burbujas

ellos los que sellaron el limo de la tierra
en la primera copa producida
como masturbacin

para ellos una sola mujer
como el campo abre sus piernas al guisante

entre rebaos de animales
hoy desaparecidos como el idioma del desierto
entre animales

levantaban en silencio sus gigantescas piedras
siempre

muchos de ellos alrededor de una piedra
durante mucho tiempo

de varias piedras
que levantaban con ingenio

y con ingenio una vez levantadas
mirarse y en silencio
y salir a la caza y sembrar y mirarse
y cazar y en silencio durante trescientos mil aos.



El jugador de dtiles

El pentotal paqu
Oliverio Girondo

Me dan los dados, dicen: tiras o la muerte?
con ellos juegas con su juego vives
donde nace la frmula te haces
donde se rompe acabas.
Y si te dan los dados te dirn: juega la vida!
porque los dados son la cara del insomnio y la pena
y otros hasta doce retratos. Por eso te dirn:
apenas dejo yo dinero en este par
ya!, dobles, para ti la suerte
-Para m la desgracia, centeno y sidra, esa fue mi desdicha.
Rancio es el olor de la taberna, s lo que juego
y si lo arriesgo es ocio, no aventura.
-Tira los dados! Seis figuras contiene cada uno
la muerte se desliza entre los puntos negros
suma su sino goza la ganancia.
-Tirar p qu. Los pentotales nada.
-Para eso estamos, dale ya, no jodas.
Tiro, rodean el tablero, giran matan.
-Mal paso.
Siempre fue as, entre cebada y hule de pequeo
ahora de grande con acero y cristal.
Cojo los dados, los peso, arrojo y dame!
azar, peso del tiempo, sacrilegio,
cantan bailan suben bajan regocijo geomtrico
galanteo de puntos. Resultado.
Avena y trbol, tristeza misma de bacalao y patata
norma del hombre que nunca fuese al cine.
Esto es as:
comprender que las frmulas vacilan ante la regla
la matemtica se incendia ante el derecho
lo abstracto teme a la barbarie del fascista concreto.





Funcin superestructural

Literatura es la forma de historia
como si hacer poesa fuera la leyenda de una sola palabra
monasterios helados la tinta fue sacada con plvora
desde el puente de mando o ante las ruinas
nadando para cruzar el ro o unidos a naciones extraas
meditativos -la aristocracia es la esencia de la literatura-
al borde del ro y del sepulcro.
Una forma de historia muy sutil
no por eso menos unida a la guerra y los dioses
enamorada de lo imperecedero -soberbia, s-
( oh Seor Dios de los ejrcitos )
fragantes y coquetas cuando los nobles cortesanos
unan ambos polos largas colas y puos esmaltados
buenos tiempos para volver a Anfriso y Galatea.
La gran forma de historia Tod ist Freude madre
atlantes rubios antropfagos.
Al disfraz de mtodo y sistema
medio ciegos mezclados hacia dentro hacia fuera
descubiertos en sucios barrios conocidos cuartos
detenidos junto a bacantes y corruptos senadores
subidos en el veloz camin hacia la crcel
tan arrepentidos como inocentes. Literatura es la historia
letra de historia donde la lupa puede ver los sistemas
en frases que se muerden la cola
rastrear entre palabras victoriosos trminos
captulo final antes de abrir eplogos de la materia.




Gabinete del mago

Mientras de mi clepsidra se destila
un nuevo no man's land
la piel se resquebraja
pierde su liso color plido Anglada Camarasa
cuando a travs de la laguna de cigeas
los picos de metal deshacen tristes fros peces
fros peces.

Nueva ausencia sin fondo
y por detrs del aire
donde esos pjaros espan.






Isaas

un guardia va de rojo

Se avecina la muerte va a empezar el deshielo
y mira al Este.
Del bosque bajan las ardillas los pinzones
en tierra dejan caer sus plumas.
Mira al Este sabes
que empieza ya el deshielo?
Viene la muerte
cancin de la Comtesse de Die, el arpa de Nern
algo que cante la Roma del deshielo nueva Roma.
Porque el deshielo vinindonos del Este
borrar nuestros caminos vecinales
la cascada que arrasar los bosques
no quedar una casa
y bajarn a flote en la avenida
la catedral de Amiens oh violn de Cremona!
El hielo muere al Este
y ya no queda tiempo para un dique.



La nia de diez aos, all, bajo el sombrajo...

La nia de diez aos, all, bajo el sombrajo
(una vela de cruz, luminosa y salina)
con el racimo en alto me pareci Judith
y su presa Holofernes con zarcillos azules.

Del automvil blanco, de sus puertas abiertas
al aire abrasador y la luz cenital,
lleg un recuerdo blando de alquitrn o betn
que me hizo apoyar la mano en el tabanco.

Se puso en pie despacio, sosteniendo el racimo
como si de su codo an pingara la sangre.
Brillantes y calientes, con obscena abundancia,
sus ojos y los granos de polvoriento ail.

Sin casi hablar (quin puede poner precio
a un racimo de uvas en un da de agosto?)
disimulamos ambos nuestro mutuo inters.
As los orientales mercaban sus tapices.

Ms tarde coment la intimidad del monte
sin prisa y sin respuesta, pues tanta soledad
somete al tiempo.
Colgu de la romana un billete discreto,
dije adis y me fui con diez aos de menos.

Tambin el cielo morir cuando muera la tierra,
pens como consuelo.
Cuando muera la via, la tierra morir,
me dije luego.




Memento en la feria de San Isidro

De poco corazn poco elegaco cansado de la ciencia
no ledos los tristes libros las oraciones ambiguas
embarcado sin reloj de pulsera desconociendo las estrellas
cansado de la sabidura el astrolabio es un nominativo.

Tambin el movimiento cansado y arrastrado
metronmico por ser numeracin no nombre
el tren recorre el puente y luego cae.

Poco noctmbulo pero desorientado y afligido
de desconcierto enmaraado en las acciones irregulares
los verbos los pronombre castigados de cara a la pared.
Completamente amable.

La ceniza de toda la ceniza ceniza enamorada:
lo pripico amordazado y seco tembloroso
para hacerse un amuleto contarlo a los amigos
para lanzarse desde el ltimo piso.




Romance tecncrata

Silbando su tonada hacia la izquierda
con el tren bajo las nalgas de melocotn
el pecho atravesado todava por una dentadura
y desdn de la pierna por la media de nylon
camino de la ventilacin de un asunto amoroso
se lanza al mar y pide dos horchatas
brindando con el aire "salud salud!"
se acerca entonces el bruido atleta
"s lo que pasa y que tu weltanschauung
la voluntariedad, quiero decir;
l en cambio -plagiando a Scott Fitzgerald-,
es escolstico hasta en la compra de tabaco".
Ella grita con jbilo y sonre
por la noche y en ntima fusin los dos orines
cantan a do:
-"Nada tan claro como las ciencias del espritu
nada tan taylorista como la psiquiatra ".




Tamerln
guevara

La gente dijo de l que fue muy frvolo
juventud amor y muerte: la flor entre los huesos.
La gente dice que su muerte es bienvenida
pero muchos lloramos, la clebre experiencia
el sereno final.

Le rezamos rodeando el catafalco y observando
cuervos ansiosos por besar su carne.
Somos nosotros los cirios, cuatro hermanos
y sus coronas fnebres
a nosotros sorprender la aurora cubiertos de roco.
Cuando todos descansen empezaremos a cavar su hoyo
nueva matriz! , que de ti salga un nuevo Tamerln.








Taparrabos

power

El oro tiene tantos significados
cuando tu mano pueblan los anillos
o perforando el labio
el largo clavo dobla las comisuras
qu peso lo transforma?
El color hace la piel ms negra
porque peso y color son para ti lo mismo
un peso blando un color puro
hacen la mquina para los sacrificios
dan la orden de que se inicie el rito.
Cargados de oro pues
lamidos por serpientes, cubilete de los significados
convertidos en sacerdotes de aquella religin.



Soldadesca


Lenn piensa en Finlandia


Las fauces del tigre estn llenas de sangre
el hombre libre merca sus lgrimas de plata sus gestos
suena un pistoletazo en el barrio judo
una conciencia ms que explota dice el Fhrer

No tengo carros ni municin aguantad como podis!
el coronel telegrafista mueve la manivela
pensando en su mujer (una georgiana sentimental)
y el carrusel aquel de Beograd ambos sin pasaporte

Como si hubieran sido higos podridos
la lengua de la hiena est irritada
cmo dices que llaman en tu tierra a las mujeres de la vida?
y a las que nunca te dejan hacer nada?

Duerme la tarde y oscurece las suaves torres
ciruelas malvas como atacadas por un hielo salvaje
la brigada hace guardia en San Juan de Acre son
como avispas doradas a la luz de un quinqu

Todo esto sucede en Mosc en enero de 1919
cuando por el ms largo corredor del Palacio de Invierno
el caballo de Kornilov galopa enfurecido

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