Anónimo - La Turba de Los Filósofos
Anónimo - La Turba de Los Filósofos
Arisleus dijo: Yo os digo que nuestro maestro Pitágoras del oro, mezclándolo todo por medio del fuego y sin tocar
es el pie de los Profetas y la cabeza de los Sabios y que nada, hasta que todo quede transformado de color rojo.
ha recibido tantos dones de Dios y de la sabiduría que Y tened paciencia, no os fatiguéis: imbibidlo con el agua
ninguna otra persona, después de Hermes, no ha recibido que ha surgido del cuerpo, agua que es permanente, hasta
tantos como él. Es así que quiso reunir a sus discípulos, que se torne de color rojo. Esto es el bronce quemado, flor
que habían sido enviados por todas las regiones y provin- y levadura del oro, que deberá ser cocida con el agua per-
cias, para que tratasen acerca de este precioso Arte, con manente que siempre le acompaña. Digerid y coced hasta
objeto de que su palabra sirviera de regulación a cuantos que quede desecado. Haced esto continuamente hasta que
deberían venir después de ellos. no quede más humedad, hasta que el conjunto se convierta
en un polvo muy sutil.
Y mandó que Iximedrus hablase el primero, porque era
de muy buen consejo, el cual dijo: Todas las cosas tie- Parménides dijo: Sabed que los envidiosos han hablado
nen un comienzo y una naturaleza que por sí misma es de muy diversas maneras: han hablado de aguas, de cal-
suficiente, sin menester ayuda de ninguna otra naturaleza, dos, de piedras y de metales para confundir a quienes bus-
para multiplicarse infinitamente, pues de otro modo todo cáis esta ciencia secreta. Dejad todas esas cosas y haced
se echaría a perder y quedaría corrompido. rojo lo blanco.
La Turba dijo: Maestro, si tú empiezas nosotros seguire- En primer lugar debéis saber y entender qué significa que
mos tus palabras, y Pitágoras dijo: Sabed, todos cuantos plomo y estaño vayan uno detrás del otro. Y tomad nota:
buscáis este Arte, que la verdadera tintura jamás se puede si no tomáis las naturalezas, si no conjuntáis los parien-
hacer sino es a partir de nuestra Piedra roja, y para que tes con sus parientes más cercanos, aquellos que tienen su
no echéis a perder vuestras almas, ni vuestro dinero y pa- misma sangre, no conseguiréis nada. Las naturalezas se
ra que no sobrevenga tristeza a vuestros corazones, yo os persiguen y se encuentran, se corrompen y se engendran
aseguro, y recibidlo de mí como maestro vuestro que soy, la una a la otra, pues la naturaleza gobierna la naturaleza,
que si no transformáis esta piedra roja en color blanco y la destruye, la pulveriza, la reduce a nada, para después
si luego no la tornáis roja de nuevo, si no hacéis de esta poder renovarla y engendrarla muchas veces.
forma tintura de tintura, no conseguiréis nada. Ea pues,
coced esta piedra, rompedla, quitadle su negrura por me- Estudiad y leed a fin de conocer la verdad: qué es aquello
dio del cocimiento, lavadla hasta que sea blanca y después que corrompe la naturaleza y la renueva, qué cosas son
corregidla como se debe. esas y de qué modo se aman recíprocamente, cómo des-
pués de su amor adviene la enemistad y la corrupción y
Arisleus dijo: La llave de esta obra es el arte de blan- cómo se abrazan estrechamente hasta quedar unificadas.
quear. Por tanto, tomad ese cuerpo que os he mostrado y Cuando conozcáis estas cosas, poned manos a la obra den-
que nuestro maestro ha dicho y haced con él sutiles ta- tro de este Arte, pero si las ignoráis, no os acerquéis a esta
bletas; las colocaréis en el agua de nuestra marina, cuya Obra divina pues la desdicha, la desesperanza y la tristeza
agua es permanente y dejad que nuestro cuerpo sea go- os estarán reservadas.
bernado por ella; después lo pondréis todo a fuego lento
hasta que las tabletas se rompan y sean reducidas a agua. Escuchad las palabras de los sabios y cómo han abarcan
Mezclad y coced continuamente a fuego ligero hasta que toda la Obra en las siguientes palabras, diciendo: la Natu-
sea hecho un caldo pimentoso. Cocedlo y transformad- raleza se regocija en la Naturaleza, la Naturaleza supera
lo dentro de su propia agua hasta que quede congelado y la Naturaleza y la Naturaleza contiene la Naturaleza. En
os haga entornar los ojos como hacen aquellas flores que estas palabras está contenida toda la Obra. Por tanto, dejad
llamamos flores del Sol. Lo coceréis hasta que lo negro todas las cosas superfluas y tomad el agua viva, congelad-
desaparezca completamente y aparezca la blancura; des- la en su cuerpo y en su azufre que no quema y haced con
pués lo deberéis gobernar y cocer juntamente con la goma ello naturaleza blanca, operando así todo se tornará blan-
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co; y si todavía cocéis más se tornará rojo y el agua de mar Si sois razonables ya os dicho suficientemente del Arte:
se tornará roja y del color de la sangre, lo cual es signo de no deberéis trabajar con muchas cosas sino solamente con
que Dios todo lo ha hecho a su debido tiempo, Dios, que una, que se alterará de grado en grado hasta su perfección.
ahora viene para glorificar a los buenos, y aquel es últi-
mo signo antes de su advenimiento: pero previamente, el Pitágoras dijo: digamos ahora otras cosas que no son, sin
Sol deberá perder su luz y la Luna ejercer la función del embargo, cosas distintas sino que los nombres son otros y
Sol y después, de modo parecido, también se oscurecerá distintos. Sabed que la cosa conocida por nosotros, cosa
la Luna transformándose en sangre; todo el mar y toda la de la que hablan los filósofos de tan diversas maneras, si-
tierra se abrirán y los cuerpos que estaban muertos se le- gue y atrae a su compañero y lo hace sin fuego, del mismo
vantarán de las tumbas, serán glorificados y tendrán la faz modo que el imán atrae al hierro. Y esta cosa, durante el
gloriosa, una y mil veces más reluciente que el Sol; para abrazo de ambos hace que aparezcan muchos colores. Es-
entonces el cuerpo, el espíritu y el alma serán glorificados ta cosa puede encontrarse por doquier: es piedra y no es
en la unidad, darán gracias a Dios, pues después de tan- piedra, es vil y valiosa, clara y preciosa, es obscura pero
tos tormentos, penas y tribulaciones, habrán alcanzado un todos la conocen, no tiene más que un nombre pero tiene
bien semejante y una perfección tal que ya jamás podrán muchos: es el Esputo de la Luna.
ser ni corrompidos ni separados.
Por tanto, abrid la gallina negra, abrevadla de leche y dad-
Si no me entendéis, no hace falta que estudiéis más: no os le a comer de la goma para que se cure. Guardad su san-
dediquéis a esto, porque no estáis entre el número de los gre dentro de su vientre. Deberéis alimentarla con tanta
sabios. No sabría yo hablar más claramente. Si la primera leche como sea necesario, hasta que pierda y mude sus
vez no lo entiendes debes estudiarlo una segunda vez y plumas negras, hasta que pierda sus alas y ya no pueda
una tercera y una cuarta vez, o siempre, hasta que lo en- volar. Entonces podréis ver cuan hermosa es: tendrá las
tiendas, pues todo está contenido en la anterior figuración, plumas blancas y relucientes; entonces es momento de
desde el comienzo hasta el fin y tan bien como podría ex- darle a comer azafrán y herrumbre de hierro, de darle a
plicarlo un hombre. beber sangre. De este modo deberéis alimentarla por un
largo espacio de tiempo, pasado el cual ya podéis dejar
Devánate los sesos para entenderlo, así podrás trabajar y que se vaya pues no existe ningún veneno que la pueda
comer. perjudicar y al que ella no pueda vencer. Entonces puede
mirar al Sol fijamente, sin parpadear.
Lucas dijo: sabed que el cuerpo y el espíritu se ayudan
uno al otro. En primer lugar el espíritu divide al cuerpo a Acsubofes dijo: Maestro, has dicho sin ninguna envidia
fin de ser ayudado por él más tarde. Cuando el cuerpo ya lo que te correspondía decir. Que Dios te recompense.
esté muerto, imbibidlo con la leche que está dentro de él
pero tened cuidado de que el espíritu no se escape, debe- Pitágoras dijo: Y tú, Acsubofes di lo que te parezca bien.
réis conservarlo siempre unido a su cuerpo y si al princi- Y éste dijo: Sabed que azufre contiene azufre y que una
pio uno rehuye el fuego y el otro lo tolera bien, más tarde, humedad contiene a la otra.
cuando los dos cuerpos estén unidos ambos tolerarán bien
La Turba dijo: ¿y eso es todo? No has dicho nada nuevo.
el fuego: sabed que una parte de cuerpo supera a diez de
Y él dijo: la humedad es un veneno que, de penetrar en el
espíritu para fortificarlo: sabed que nuestro azufre lo que-
cuerpo lo tiñe con un color inmutable. Pues si un cuerpo
ma todo y que, si es ayudado según la Naturaleza, él se
huye el otro también huye, pero cuando un cuerpo atrapa
hará a sí mismo desde el comienzo al fin.
al otro cuerpo ya no huyen más. La Naturaleza ha con-
El Vicario dijo: Sabed que sin fuego no se puede gene- siderado enemiga a su semejante y ambas se han matado
rar nada. Poned vuestra composición dentro de su vaso y entre ellas. He aquí como debéis operar, este es el régi-
aplicad un fuego en todo y por todo moderado, y guardaos men: antes de teñirlo confitad el cuerpo en orina de niño
bien del fuego fuerte y violento pues entonces no se po- y en agua de mar y en agua limpia permanente; coced-
drían dar movimiento el uno al otro, vigilad que el fuego lo con un pequeño fuego hasta que aparezca la negrura,
sea lento pues si hacéis un fuego más fuerte de lo que es que es la señal muy cierta de que el cuerpo está disuel-
conveniente enrojecería de un modo prematuro; primero to y corrompido; después guisadlo con su propio humor
lo queremos negro, luego blanco y por último rojo, ya que hasta que se revista de rojos ropajes. Cocedlo más y más,
la Naturaleza trabaja por medio de grados y alteraciones. hasta que veáis aparecer aquel color serpentino que estáis
reclamando.
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Sictus dijo: Todos vosotros, investigadores del Arte, de- La Turba dijo: Hablas bien, di todavía alguna otra cosa.
béis saber que el fundamento de este Arte por el que todo Y él dijo: con esto es suficiente.
el mundo cavila, no es más que una cosa, que los sabios
aprecian como la más elevada entre todas las naturalezas, Platón dijo: Nuestra goma cuaja nuestra leche y nuestra
pero los locos la consideran la más vil entre todas las co- leche disuelve nuestra goma y ambas crecen en la piedra
sas. ¡Estáis bien malditos, locos! Yo os juro que si los re- del Paraíso, que es el árbol de la vida. En dicha piedra
yes conocieran esta cosa jamás ninguno la vendería. existen dos contrarios unidos, a saber, el fuego y el agua;
(el fuego) vivifica (al agua) y (el agua) mata (al fuego), y
Pitágoras dijo: nómbrala. Y él dijo: es el vinagre muy ambos, cuando están unidos, perduran por siempre, a par-
agrio, que transforma al cuerpo: lo torna negro, blanco, tir de aquí aparecen la rojez oriental y la rojez de sangre.
rojo, lo torna de todos los colores y transforma al cuerpo Nuestro hombre es viejo y nuestro dragón es joven y se
en espíritu. Y sabed que si ponéis el cuerpo al fuego sin come su cabeza con su cola, y la cabeza y la cola son el
vinagre, se quemará y corromperá. Sabed también que el alma y el espíritu y alma y espíritu han sido creados a par-
primer humor es frío. tir de él. Uno es de Oriente, a saber, el niño, y el viejo es
de Occidente.
Por tanto guardaos bien de hacer, al principio, un fuego
demasiado fuerte, porque es enemigo del frío. Si lo cocéis El cuervo que vuela por el aire en Agosto, muda su plu-
bien y expulsáis su negrura, se transformará en piedra, ma dentro de un roble hueco. Tiene la plumaje amarillo, y
piedra semejante al mármol de la más extremada blan- este plumaje se le cae cuando come serpientes y la cabeza
cura. se le torna roja como una amapola.
Sabed que todo el propósito y comienzo de la obra es la La fuente del torrente fluye por dos cañadas y tiene su
blancura, tras la cual viene el rubor, que es la perfección origen en un canal: una es salada, la otra dulce. En esta
de la obra. Por mi Dios yo os juro que durante largo tiem- fuente se purga el cuervo, la fuente le limpia y él dice:
po he buscado en los libros con la voluntad de arribar a “aquel mismo que me ha limpiado me hará enrojecer y si
esta ciencia y he rogado a Dios que me enseñase cual es no es así, le mataré y caparé”. Quien esto ha visto pue-
la cosa, y cuando Dios me escuchó me mostró un agua de hablar y dar testimonio de ello, pero es increíble para
limpia que yo conocí ser puro vinagre; después de esto, quien no lo ha visto. Despierta a la bestia salvaje, cerca
cuantos más libros leía más los entendía. de ella pon pájaros domésticos que la cojan y la impidan
volar; luego, cuando ya esté presa y para desgracia suya,
Sócrates dijo: Sabed que nuestra obra está hecha de ma- darás a comer su hígado a los pájaros y les darás a beber
cho y de hembra: cocedlos hasta el negro, después hasta su sangre para después reanimarlos. A ese caballo que es-
el blanco; cocedlo todo durante ciento cincuenta días y yo tás montando prepárale una cobertura blanca. El caballo
os digo que, siempre y cuando conozcáis las materias y es un león fuerte recubierto de pelo, y debajo de uno y de
regímenes de nuestra obra, descubriréis que vuestros re- otro hay un hipogrifo.
gímenes no son más que trabajo de mujeres y juego de
niños. Si los filósofos han explicado tantos regímenes es Esta cosa tiene tres ángulos en su sustancia, cuatro ángu-
con el único objeto de haceros errar. los en su virtud dos ángulos en su materia y un ángulo en
su raíz. He pasado por muchos caminos y mi perro siem-
Pues ¿qué? entendedlo todo según la naturaleza y según su pre ha estado cerca de mi. Ahora viene un lobo de Oriente
régimen y creedme, no busquéis tanto. No os encomiendo y mi perro y yo somos de Occidente. El lobo ha mordi-
otra cosa que cocer, cocer al comienzo, cocer en el medio, do al perro y el perro ha mordido al lobo; los dos se han
cocer hasta el fin y no hagáis otra cosa, porque actuando vuelto rabiosos y se matan el uno al otro. A partir de ellos
así, la naturaleza se perfeccionará bien. se hará un gran veneno y después una triaca. Aquella es la
piedra oculta tanto a los hombres como a los demonios.
Zenón dijo: Sabed que el año está dividido en cuatro par-
tes. El invierno es de complexión fría, lluviosa y acuática. Te he expuesto lo que cada uno de vosotros había silen-
La primavera es un poco caliente. El tercero es caluroso, a ciado, pero yo te lo he dicho.
saber, el verano. El cuarto es muy seco y en él se recogen
los frutos porque ya están maduros. De esta misma ma- Teophilus dijo: Has hablado muy oscuramente.
nera y no de otro modo, gobernaréis vuestras naturalezas;
si no lo hacéis así luego no nos acuséis a nosotros sino a Y Platón dijo: Explica lo qué es lo que he dicho. Y él
vosotros mismos. dijo: Sabed, hijos de la doctrina, que todo el secreto es
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aquella veste tenebrosa, de la que tantas veces han habla- Bocostus dijo: has hablado bien para aquellos que ven-
do los filósofos y esta veste o cobertura se prepara así: ha- drán después de nosotros y yo te quiero ayudar.
ced menudas tabletas con vuestro cuerpo y cocedlas con
el veneno, dos de siete y dos. Eso es todo. Sabed, vosotros que buscáis este precioso Arte que si no
quitáis el espíritu del cuerpo muerto, que si no lo escon-
En esa agua lo coceréis durante cuarenta días. Sacad vues- déis en otro espíritu, y si de ambos no hacéis una sola
tro vaso y encontraréis la vestidura que estáis pidiendo. alma, no hacéis nada.
Lo lavaréis cociéndolo hasta que ya no quede más negru-
ra; luego lo congeláis, pues una vez congelado constituye Matad el cuerpo, corrompedlo, extraed de él un espíri-
un gran secreto con el que se hace una piedra que se llama tu blanco y será entonces glorificado por el alma y sa-
Dasuma, es decir, grasa. bed también que el espíritu no proviene del cuerpo sino
que proviene del espíritu y el alma proviene de ambos. El
Pero antes que nada, y cuando ya esté corrompida, arro- cuerpo es espíritu pero el espíritu no es cuerpo: el prime-
jadle un poco de sal blanca para desecarla y que no apeste. ro tiene al segundo, pero el segundo no tiene al primero,
Entonces encontraréis lo que os he dicho. y ten presente esto, porque si no, no conseguirás nada.
Cocedla hasta que sea como un maná blanco pero (tened Melotus dijo: os es necesario pudrirlo todo durante cua-
presente) que después deberéis recomenzar de nuevo, has- renta días y después sublimarlo nueve veces en su vaso;
ta que veáis aparecer los diversos colores. después conviene volver a pudrirlo y confitarlo de nuevo;
para entonces, sabed que ya podrá teñir todo aquello en
La Turba dijo: has hablado muy bien. lo que penetre para teñirlo infinitamente. Vosotros enten-
déis esto lo suficiente, pero nadie se lo cree porque es cosa
Notius dijo: yo también quiero decir alguna cosa. En el
velada por Dios y por justo juicio de Dios esto es así.
hombre hay dos digestiones, la primera se hace en su es-
tómago y es blanca; la segunda se hace en su hígado y es Gregorius dijo: nuestra piedra es llamada Ephoddebuts,
roja. Cuando me levanto por la mañana y veo que mi orina es decir, vestimenta de púrpura y no consiste en otra cosa
es blanca, me vuelvo a la cama y estoy tres o cuatro horas más que en matar al vivo y en vivificar al muerto y cuando
más; al mediodía, cuando miro mi orina, la veo roja como vivificas al muerto matas al vivo y matando al vivo vivifi-
la sangre, pues está muy cocida. La primera no fue cocida cas al muerto. Toma nota: todo es uno; y esto no es nada
más que tres horas y por eso todavía estaba blanca y cru- extraño porque él a sí mismo se mata y él a sí mismo se
da; pero con cuatro horas más ya está muy bien cocida y vivifica.
tiene el color de la sangre.
El Vicario dijo: Hablas con demasiada claridad.
Te he dicho lo que he hecho. Quien tenga oídos que los
abra para escuchar y quien tenga boca que la mantenga Bele respondió: Eres muy envidioso. Y él dijo: te ordeno
cerrada. que tomes lo que te ha sido dicho y con eso hagas lo que
debes, y sin errar que ahí tienes un buen ejemplo. Si no
Bele dijo: Has hablado muy bien y sin envidia, que Dios sabes como operar sigue a la Naturaleza y limítate a ayu-
te ayude y de gracia a los discípulos para oírte y enten- darla. Cuando la Luna está en conjunción no tiene luz pero
derte. Las gentes no errarían tanto como lo hacen si algún cuando está enfrente del Sol, es clara. Y si no fuera por el
filósofo no hubiese hablado demasiado. Pues ninguna co- aire que está entre nosotros y el fuego, el fuego lo consu-
sa hace errar tanto a la gente como las palabras y los di- miría todo.
versos nombres. Pero yo digo que todos los metales son
imperfectos mientras permanecen en la negrura, por eso el La Turba dijo: Vicario, has hablado poco y con negli-
plomo no es perfecto, porque es negro. Pero aquello que gencia. Y él respondió: cuando yo hable por primera vez
aparta su negrura se encuentra dentro del propio plomo, explicaré los pesos, el régimen, los colores, los tiempos y
está en sí mismo y lo blanqueará, por esta razón apenas te los lugares de nuestro veneno. Que cada uno de vosotros
hace falta buscar. hable según su antojo. Yo ya he dicho lo mío.
Por tanto, blanquea el plomo, quita la rojez del latón y en- Bonellus dijo: tomad el Real Corsufle, que es rojo y dadle
rojece la Luna. Eso es todo. Pero entiende bien que nues- orina de buey hasta que su naturaleza quede transformada,
tro plomo no es un plomo vulgar, sino que proviene de pues Naturaleza transforma Naturaleza y la transmuta. Y
nuestra minera al igual que la plata y toda la composición. la Naturaleza está oculta en el vientre del Corsufle. Ali-
La Turba de los Filósofos 5
mentadla hasta que sea mayor de edad y adulta, hasta que vuestra materia y que la pongáis a cocer con agua, pues
pueda valerse por sí misma. nuestra agua la cuece y la quema y nuestro fuego la lava y
la desnuda. Y entended bien mis palabras y no os rompáis
Brimelius dijo: Tomad la materia que cada uno de voso- la cabeza imaginando tantas cosas.
tros ya conoce y quitadle la negrura. Después, a su debido
tiempo, fortificad su fuego, que para entonces ya lo podrá Sabed que la nada no engendra nada y que lo semejante
soportar y se sucederán los diversos colores. El primer día produce lo semejante. Por más que hagáis no encontraréis
es como azafrán, el segundo como herrumbre, el tercero lo que buscáis en la cosa si eso no está en ella.
como la amapola del desierto, el cuarto es como sangre
fuertemente quemada. Cuando todo esto ha sucedido el Bonellus dijo: Sabed que nuestra agua no es agua vulgar,
cuerpo es espiritual, es tingente y purifica a todos los im- antes bien, es un agua permanente que busca sin descan-
perfectos. Ahí tenéis todo el secreto. so a su compañero, y cuando lo encuentra rápidamente lo
coge. Él y ella tan sólo son una cosa. Ella le perfecciona y
Arisleus dijo: la piedra es una madre que concibe a su hijo él la perfecciona, sin necesidad de cualquier otra cosa; y
y tras matarlo lo pone en su vientre. Entonces, alimentán- todo se convierte en agua; en primer lugar quedará cubier-
dose dentro de ella, se torna más perfecto de lo que era ta de negrura y cuando la veáis negra sabed que la negrura
antes. Luego, a su vez, él mata a su madre y la pone en su no durará más de cuarenta días, todo lo más cuarenta y dos
vientre y la alimenta. El hijo es el persecutor de su propia días. Después la veréis blanca y espesa y eso es signo de
madre y ambos conocen tiempos de tribulaciones. Este es que lo fijo comienza a tener dominación sobre lo húmedo
uno de los más grandes milagros del que jamás yo haya y que lo seco bebe lo frío y que lo cálido, por sí mismo, lo
oído hablar: y es cierto, pues la madre engendra al hijo y está congelando.
el hijo engendra a su madre y la mata..
Sistocos dijo: A vosotros, buscadores de este Arte, os rue-
La Turba dijo: Sabed, hijos de doctrina, que nuestra pie- go: dejad tantos nombres oscuros pues nuestra materia no
dra está hecha tan sólo de dos cosas. No obstante los envi- es más que una, es decir, agua. Pero, ¿qué? cuando un
diosos dicen que no hay más que una sola, porque la raíz ciego guía a otro ciego, los dos caen en la fosa: tú mismo
no es más que una, pues todo se reduce a una sola materia. puedes hacerlo todo, pero será la Naturaleza quien te lo
Los otros envidiosos dicen que hay cuatro cosas, toda vez termine todo.
que hay cuatro cualidades: lo frío, lo cálido, lo seco y lo
húmedo, pero todas se reducen a dos, que se hacen hasta Coced la nieve, coced la leche, coced la flor de la sal, co-
ser finalmente culminadas. ced el mármol, coced el estaño, coced la plata, coced el
bronce, coced el hierro, coced el Sol y lo tendréis todo.
Pitágoras dijo: Habláis bien, hijos y no sois envidiosos. Veréis que no os pido sino cocer, porque el fuego lento es
el todo.
Toda La Turba dijo: y todavía hablaríamos más clara-
mente, pero tú nos has encargado que no habláramos con Ephistus dijo: Sabed que el fuego ligero es causa de per-
demasiada claridad, pues entonces los locos conocerían fección y que lo contrario a él siempre es causa de corrup-
esta ciencia tan bien como los sabios. ción. Por tanto, coced primeramente con un fuego lento
hasta que el conjunto pueda sufrir un fuego fuerte, porque
Y Pitágoras dijo: la razón es que si habláis con demasiada si hacéis vuestro fuego demasiado fuerte no se disolverá
claridad, no quiero que vuestras palabras queden escritas y jamás se congelará. Pues el cuerpo no puede cocer el
en ningún libro, pero también os pido que no seáis dema- agua por completo ni enteramente; y el fuego que está en-
siado oscuros. cerrado dentro del cuerpo no es despertado ni excitado si
el cuerpo no está disuelto.
Baleus dijo: yo os digo que la madre lleva luto por la
muerte de su hijo y el hijo lleva ropajes festivos de color Morien dijo: el agua tiñe al agua y un humor tiñe al otro
de sangre por la muerte de su madre y de este modo se re- humor y un azufre al otro azufre y el blanco, poco a poco,
compensan uno al otro. La madre siempre es más piadosa blanquea al rojo; de modo parecido el rojo, poco a poco,
con respecto al hijo que el hijo respecto a la madre. enrojece al blanco y si uno hace volátil al otro, el uno se-
rá fijado por el otro. Después, de ambos se hará uno en
Sticos dijo: Si no quitáis el fuego que está encerrado en
una sustancia media perfecta, más perfecta de lo que uno
el cuerpo y si no lo juntáis con el agua, no hacéis nada.
y otro eran anteriormente.
Por tanto, yo os encomiendo para que lavéis con fuego
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Entiéndeme y deja esas hierbas, y esas piedras, y esos me- el agua y el agua lo abre por el aire y lo pone en el aire que
tales y esas especies extrañas y ruega a Dios, de todo co- está contenido en la tierra, por el fuego que también está
razón, que te haga ser de los nuestros. contenido en ella. El aire abre y el fuego cierra el agua en
el aire y el aire abre el fuego en la tierra.
Basem dijo: No podréis alcanzar el fin sin iluminación,
sin paciencia y sin tener el coraje de esperar; pues quien Aquél que entienda mis palabras, que sea bendito, pues
no tenga paciencia no entrará en este Arte. ¿Creéis voso- jamás un hombre habló más claramente. Esas son las pa-
tros que podríais entender nuestra materia a la primera, labras de nuestro maestro Pitágoras.
a la segunda o a la tercera vez? Leedlo todo tantas veces
como dudas tengáis y conservad este libro como una luz Azarme dijo: Cuando Dios hizo el mundo lo hizo redon-
ante vuestros ojos y tened la paciencia de esperar. do por completo para que abarcara más. Y el padre de
todo es hijo de su tío y su tío es hijo de ese padre. El hijo
En su momento vi a un gran filósofo que sabía más que yo es hermano de su tío y el padre es su hermana. El hijo es
y más que cualquiera de nosotros, pero por su impacien- padre del tío y el tío es hijo del padre y el padre es hijo de
cia y su demasiada precipitación y su excesiva codicia, su tío que, a su vez, es hijo de él. Y esto, a quien no me
por la justicia de Dios, según creo, por la fuerza del fuego comprenda, le parece increíble. Su hermana es padre del
lo echó a perder todo y no pudo ver lo que esperaba. Por hijo y el padre es tío abuelo de su hermana que es padre
eso nuestro maestro Pitágoras dice que cualquiera que lea del hijo. El hijo es la madre del tío abuelo de su hermana
nuestros libros vencerá y no tendrá vanos pensamientos que es su padre y su hijo es su tío, y su hermana es su
en la cabeza y rogará a Dios y pedirá por el mundo. madre y su hija. Y la hija es sobrina del padre que es hijo
de ella y aquel es padre de ella que es su hijo.
Vosotros, que estáis buscando tan gran secreto ¿Acaso no
querréis tomaros la molestia? ¿Acaso no veis vosotros que Entendednos a los dos, que hablamos bien, pues Dios ha
por dinero un hombre mata a otro y termina luego matán- querido que hablásemos así por su justicia y por su juicio.
dose a sí mismo? ¿Qué debierais hacer pues, y con cuánto
esfuerzo, a fin de alcanzar esta ciencia tan elevada y de El Vicario dijo: Habláis muy oscuramente y demasiado.
tan gran provecho? Cuando vosotros plantáis y sembráis Pero yo os quiero declarar la materia, sin tantos sermones
¿Acaso no esperáis el fruto hasta el tiempo de su madu- oscuros. Yo os pido, hijos de la doctrina: congelad la pla-
rez? Por tanto ¿Cómo pretendéis tener el fruto de este Arte ta viva. De muchas cosas haced dos, tres y tres, uno. Uno
en un tiempo tan escaso? con tres es cuatro. 4, 3, 2, 1. De 4 a 3 va uno, de 3 a 4 hay
uno. Por tanto 1 y 1, 3 y 4, de 3 a 1 van 2, de 2 a 3, l. De 3
Esto os lo digo para que luego no nos maldigáis, que en a 2, 1. 1, 2 y 3 y l, 2 de 2 y 1. 1 de 1 a 2, 1. Os lo he dicho
este Arte toda precipitación proviene del diablo, que in- todo.
tenta desviar a los hombres de sus buenos propósitos. Sed
firmes y obedeced a vuestro maestro, como nosotros obe- Sirus dijo: todos vosotros sois unos envidiosos. Sabed, hi-
decemos al nuestro. Por haberlo obedecido y creído, he- jos de la doctrina, que el niño es engendrado a partir de un
mos adquirido provecho: de modo parecido, si vosotros hombre y de una mujer y si los dos espermas no se juntan,
nos creéis, también tendréis provecho. no hacéis nada. Pero cuando el esperma de la mujer lle-
ga a la puerta de la matriz y encuentra allí el esperma del
Bele dijo: Has aconsejado bien a los discípulos. Yo os di- hombre se juntan: y si uno es cálido y seco el otro es frío
go que Dios ha creado el mundo a partir de cuatro ele- y húmedo. Y tan pronto como han entrado en la matriz
mentos y de ellos el Sol es maestro y señor; pero de estos se han mezclado y la Naturaleza, que gobierna por la vo-
cuatro elementos sólo dos los podemos ver: la tierra y el luntad de Dios, cierra la puerta de la matriz. Luego entran
agua. Que existe un aire que está contenido en el agua y dentro de una piel que está en la matriz y que es una de las
otro en la tierra y que el aire es extraído de un fuego que cámaras de aquélla y se cierra tan exactamente la puerta
está en la tierra y en el aire y que la tierra tiene el agua y de la matriz y la celdilla de dicha piel, donde están los es-
el fuego debajo del aire. La tierra y el fuego son amigos, permas, que la mujer ya no tiene más sus purgaciones y no
el aire y el agua son amigos, el fuego es amigo del agua sale nada fuera. Por tanto, el calor natural se mantiene en
por el aire y el aire es amigo de la tierra por el agua y el todo el entorno de la matriz, suavemente, donde digiere a
agua tiene el aire por debajo y por encima y la tierra tiene los dos espermas conjuntamente y el esperma del hombre
el aire tanto como el aire también tiene la tierra. El fuego no hace sino transformar y madurar al de la mujer. Luego,
es sostenido por la tierra y el aire lo abre y lo contiene en poco a poco, la sustancia que la mujer arroja, aumenta el
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esperma, lo nutre y lo engrosa para transformarse por obra tros ayudéis hasta el final de la manera que es convenida.
del esperma del hombre y del calor natural, y se cuece y
se digiere y se sutiliza y se purifica hasta que el espíritu Por tanto, hacedlo así, y abandonad tantas palabras y regí-
tiene movimiento dentro de la composición. menes: mirad como actúa la naturaleza y tratad de imitarla
en su régimen; no seáis tan temerarios de querer hacer con
Durante los primeros cuarenta días hay movimiento y du- vuestros regímenes más de lo que ella hace, pues si ella no
rante los restantes días se alimenta de leche y después lo hace tampoco vosotros lo podréis hacer por más cosas
de sangre para formar el corazón y el hígado y los otros que inventéis. Pues nuestra piedra no puede ser hecha sino
miembros. Para entonces, las purgaciones, que antes eran a partir de nuestra sola materia y nuestro único régimen.
sucias, sanguinolentas y negras de putrefacción, se blan- Abandonad todas esas palabras extrañas y contentaos con
quean por decocción y son transportadas, blancas, hasta la naturaleza.
los pechos, con lo cual se alimentará después el niño, que
lactará hasta hacerse mayor. Pues yo os digo que la causa de vuestro error no es otra
sino esas palabras extrañas y esos diversos términos y re-
Y entonces ya se le pueden dar a beber todo tipo de bebi- gímenes y tantos pesos como se han llegado a decir. Pero
das y darle a comer de todas las viandas para que crezca sabed que sea cual sea la manera en que hayan hablado,
y fortalezca sus huesos, nervios, venas y sangre. Eso es la naturaleza no es más que una sóla cosa y en esto to-
mismo es lo que sucederá, dentro de nuestra obra a quien dos están de acuerdo y todos dicen lo mismo. Pero los
la haya entendido bien. locos toman nuestras palabras al pie de la letra, sin enten-
der el qué ni el porqué, lo que debieran hacer es mirar si
Y sabed que aunque en muchos lugares digamos: poned nuestras palabras son razonables y naturales y entonces,
esto, poned aquello, siempre nos referimos a una sola co- si son razonables y naturales, deben aceptarlas, pero si no
sa que se ha de poner en el vaso tan sólo una vez y dejar- son razonables deberán investigar cual es nuestra inten-
lo cerrado hasta el final aunque digamos: abrid y poned. ción (oculta) y no limitarse tan sólo a las palabras. Pero
Todo esto lo hacemos a fin de despistar a muchos. Pero todos nosotros estamos de acuerdo, sea lo que sea lo que
los sabios, aquellos que entienden bien nuestras palabras, digamos.
conocen bien cual es nuestra intención y cómo ha de ser
gobernada la naturaleza. Nosotros no hacemos otra cosa Por tanto, conciliad a uno con el otro y entendednos, por-
más que administrar a la naturaleza la materia con la que que uno aclara lo que el otro oculta. Y a cualquiera que
pueda, por sí misma, trabajar en conformidad con su in- lea nuestros libros y los entienda ya no le es necesario ir
tención, como podéis ver en toda generación. a buscar ni a países, ni a villas, ni tiene que malgastar su
dinero.
Cuando queremos hacer un árbol, lo que hacemos en pri-
mer lugar es sembrarlo a partir de su perfecta semilla, que Basen dijo: has sido demasiado osado. Nuestro maestro
es la que proviene de él, ya que toda semilla produce un no quería que se hablase tan claramente.
fruto semejante a aquello de lo que ella ha salido y des-
pués de haberla sembrado, la dejamos en la tierra. Enton- Y él dijo: yo no quiero ser envidioso como vosotros. Sa-
ces allí se corrompe y asciende un germen blanco que es bed, todos vosotros que buscáis este Arte, que algunos fi-
alimentado por la tierra, y esto es propiciado por la virtud lósofos, con objeto de ocultar esta ciencia han dicho que
activa que está en la simiente corrupta, y tanto crece que conviene hacerla en momentos determinados y observar
de ella sale un árbol parecido a aquel del que había sali- las imágenes (celestes), pero yo te digo que esto no es ne-
do. Entonces, de ese árbol, sale otra semilla que todavía cesario: no ayuda ni perjudica, pues la materia siempre
podría ser multiplicada hasta el infinito. está presta a recibir la virtud debida.
De este modo nosotros no hacemos sino ayudar a la ma- Y más claramente lo dice nuestro maestro cuando dice:
teria pero es la naturaleza quien termina la cosa. Del mis- nuestra medicina se puede hacer en todos los lugares, en
mo modo, si una mujer va con muchos hombres, jamás todo tiempo, a todas horas y por todas las gentes y se la
concibe y si por ventura concibe, el niño sale muerto. Si encuentra por todas partes y no se debe hacer nada.
mezcláis cosas crudas con cosas cocidas se creará una di-
Quienes dicen aquellas cosas las dicen para ocultar la
gestión deficiente y a nosotros no nos hace falta ninguna
ciencia. Y yo te digo que tú mismo, cuando la conoz-
otra cosa sino los dos espermas de una raíz y cocerlos,
cas, también la sellarás, por eso no ha de sorprenderte que
pues por sí mismos se alterarán, siempre y cuando voso-
ellos la sellen, porque esa es la voluntad de Dios.
La Turba de los Filósofos 8
Lanus dijo: sabed que nuestra obra está hecha de 3, de 4, sos han echado a perder de tal manera esta ciencia que
de 2 y de uno y el fuego es 1 y es 2 y los colores tres y ahora apenas si hay nadie que la pueda creer, de manera
los días 7 y 3 y 4 y uno: ya me entendéis. Y sabed que si que ahora, este don de Dios es reputado como falso. Mas
hacéis demasiado fuego el vinagre se evaporará y debajo yo os digo que conozco esta cosa, que la he visto y he
de la casa encontraréis como pequeños montículos blan- tocado y que sé la razón de ella y la razón está en todas
cos, porque el vinagre es espiritual y se evapora; por eso partes, en las hierbas, en los árboles, en los hombres, en
yo os encomiendo que lo gobernéis sabiamente y con un los ángeles y en toda naturaleza.
pequeño fuego, porque un pequeño fuego siempre es la
única posibilidad de recoger el calor del azufre disuelto. Teophilus dijo: maestro nuestro, me parece que las ser-
De otro modo no conseguiréis nada. pientes traen un veneno en su vientre del que si uno co-
miera, moriría; pero si ese uno después tomara del veneno
Y sabed que Dios creó una masa y siete planetas y cua- de una pasta, que es la Triaca, conseguiría que un veneno
tro elementos y dos polos, donde todo se sostiene y nueve consumiera al otro y eso le impediría morir.
ordenes de ángeles y dos principios: materia y forma. En-
tended lo que os he dicho porque os he revelado maravi- Sócrates dijo: Sabed que los filósofos han llamado agua
llas. de vida a nuestra agua, y han dicho bien, pues si primero
mata al cuerpo luego lo hace revivir y lo rejuvenece.
Acsubofes dijo: Unid al hombre rojo con la mujer blanca
en una casa redonda, rodeada continuamente de un calor Severilius dijo: eres envidioso. Y él dijo: ahora di tú lo
lento y los dejáis allí hasta que todo quede convertido en que te parezca conveniente. Sabed que nuestra materia es
agua, no agua vulgar sino agua filosófica. un huevo, la cáscara es el vaso y dentro hay blanco y ro-
jo: dejad que su madre lo empolle durante siete semanas,
Entonces, si habéis gobernado bien la cosa, veréis una ne- o nueve días o tres días, o uno, o dos veces, o sublimadlo
grura debajo, que es signo de una putrefacción que durará cuanto queráis, a pequeño baño durante doscientos ochen-
cuarenta o cuarenta y dos días. Dejadles allí a los dos, con- ta días; de ahí nacerá un polluelo que tendrá la cresta roja,
tinuamente, hasta que ya no quede más negrura operando la pluma blanca y los pies negros. Lo que mis hermanos
al final como al principio. Y sabed que el fin no es más habían silenciado, yo te lo he dicho: ya me entiendes.
que el principio y que la muerte es la causa de la vida co-
mo el principio lo es del fin. Ved el negro, ved el blanco, Aristóteles dijo: sabed que hay muchos que hablan de
ved el rojo, eso es todo; después de la muerte gloriosa y maneras muy diversas, pero la verdad no es más que una
perfecta esta muerte es vida eterna. sóla cosa que está en el estercolero y se la conoce por lo
que es.
La Turba dijo: Sabed que habéis oído verdades. Tomad-
las allí donde estén y escogedlas como se escogen las bue- Pitágoras dijo: ¿Cómo, Aristóteles, eres tan atrevido co-
nas hierbas entre las malas. Y sabed que nuestra obra ha mo para hablar? Todavía no eres lo bastante sabio para
de ser cocida siete veces y que a cada una de las siete es hablar con nosotros, has de escuchar; y sin embargo lo
necesario darle un color hasta la perfección. Y cuando es que has dicho es cierto. Ahora escucha a los maestros y a
perfecta, constituye una tintura viva, más excelente de lo Platón.
que pueda concebirse en cabeza humana y no se debe a
Lucas dijo: estoy tan maravillado con el Sol porque, cuan-
nada más que a la materia y al régimen.
do contemplo una nube muy espesa, ante mí aparece ama-
Y si se supiera el verdadero régimen y si fuera comuni- rilla, verde, roja y azul y esos son nuestros diversos colo-
cado a los locos estos dirían que tal cosa no es posible, res, que el azufre hace aparecer.
que a partir de un régimen tan sencillo pueda ser hecha
Nostius dijo: tomad la piedra que es llamada Benibel, to-
una cosa tan preciosa. Pero dejadles en su creencia y no
da su agua es de color púrpura y tiene una rojez serpen-
la secundéis. Entendednos y conoced las raíces a partir de
tina. Lavad pues la arena del mar hasta que quede blanca
las cuales todo es multiplicado.
y dejadla secar al Sol. Múltiples vientos se elevarán de
Teophilus dijo: Sabed que toda La Turba ha resumido Occidente y después vendrá el Sol sobre el Mediodía, su
bien. reino, y después se elevarán los vientos de Oriente pero la
Luna hará que luego se levanten los vientos de Occidente
Pitágoras dijo: callaos y dejadme hablar. Veo que cada y todo quedará apaciguado.
uno de vosotros empieza a hablar de nuevo. Los envidio-
La Turba de los Filósofos 9
Archimius dijo: Sabed que Mercurio está oculto bajo los Por ello, con frecuencia, te hemos hablado de un fuego
rayos del Sol y que la Luna se los hará perder cogiéndolo pequeño, y con ese fuego lento aparece la negrura, que es
y dominando sobre él, no obstante el Sol le ha otorgado un espíritu alterando a otro espíritu. Después de las tinie-
esta dominación tan sólo por dos días, trás los cuales ella blas aparece la claridad y después de una gran tristeza, la
la devuelve al Sol y empieza a declinar. Y si Venus es la alegría, y nuestra intención, nuestra palabra repetida, está
mensajera del Sol y le presta su señorío, Marte es aquel en fundamentar sobre piedra de mármol.
que la representa.
Isimindrius dijo: sabed que nuestro primer espíritu se al-
Y cuando el Sol tiene su remo, (compadecido) de la triste- tera: el segundo se mezcla y el tercero se quema. Por tanto,
za que han experimentado sus seis compañeros, les otorga primeramente, poned vinagre sobre nueve onzas de nues-
muy bellas vestimentas de librea. tra materia , (en una proporción de dos a uno, y poned-
lo sobre nuestro fuego; cuece el Bembel, Yeldic, Salmich,
De este modo podéis ver, hijos, sabed que el Sol no es Zarnech, Zenic, Oropimente blanco, azufre rojo, el nues-
ingrato con sus servidores, y quien ha visto estas cosas tro, no el vulgar.
habla con seguridad y las comprende con claridad.
Bembel es negro y Yeldic también lo es y ambos tienen
El Filósofo dijo: nuestra materia es llamada huevo, ser- dominación en Invierno, durante las lluvias, cuando las
piente, goma, agua de vida, macho, hembra, Bembel, cor- noches son largas; y el Sol, durante ese tiempo desciende
suffle, triaca, pájaro, hierba, árbol, agua; pero todo se del signo de la Virgen al de las Balanzas y Escorpión que
reduce a una sóla cosa, a saber: agua y el único régimen son fríos y húmedos, ochenta u ochenta y dos grados.
no es sino una cosa: cocer.
Luego vienen Zarnech y Zenic muy blanco y Oropimente
Danaus dijo: sabed que los envidiosos han dicho que es- cosa que acontece cuando la Luna sube otros tres signos,
ta obra se hace en tres días, otros han dicho que en siete, los unos medio fríos y húmedos y los otros medio calien-
aquellos otros dicen que en uno; si consideramos la inten- tes y húmedos, y cada uno de estos signos duran 23 puntos
ción, todos dicen verdad. Pero sabed que nuestros meses de su número.
duran, cada uno, 23 días y dos días, y la semana de cada
mes tiene siete días y cada día 40 horas: estos son nuestros Y nuestro azufre rojo ocurre cuando el calor del fuego
tiempos y nuestras horas, dentro de los cuales está todo. traspasa las nubes y se junta con los rayos del Sol y de la
Luna y Venus ya ha vencido a Saturno y a Júpiter por la
Eximiganus dijo: mojad, secad, ennegreced, blanquead, conveniencia que tiene de su complexión. Entonces Mer-
pulverizad, enrojeced y tendréis todo el secreto del Arte curio, que no recibe ayuda, desciende, pues todas las in-
en estas pocas palabras. El 1 es negro, el 2, blanco y el 3, fluencias celestes están contra él: el fuego y Venus y el
rojo. 80, 120, 280, dos los hacen y son hechos 120. Goma, Sol quema sus rayos fríos y húmedos: entonces, por la
leche, mármol, Luna, 280. Bronce, hierro, azafrán, sangre, gran contrariedad de calor y de frío, Mercurio centellea y
80. Pesca, pimienta, nuez. arroja chispas espirituales impalpables y durante ese de-
bate desciende tres signos cálidos y secos y permanece en
Si me entendéis, sois bienaventurados, de otro modo, no
cada signo cuarenta y tres, vigésimo cuarta de un grado y
busquéis más, pues todo está contenido en mis palabras.
un tercio (?).
Nostius dijo: sabed que un hombre no produce sino un
Y aquél que no me entienda, que relea, pues invoco a Dios
hombre, y un pájaro otro pájaro, y una bestia no puede
como testigo de que aquí está la palabra más clara que, pa-
sino producir otra bestia. Y sabed que ninguna cosa pue-
ra entender esta ciencia, jamás ha sido oída. Yo mismo lo
de ser corregida fuera de su naturaleza y simiente. Y sa-
he hecho así.
bed que en cualquier cosa que digamos, todos estamos de
acuerdo. Eximiganus dijo: Sabed que nuestra intención principal
consiste en la verdadera veste tenebrosa, pues sin negru-
Pero los ignorantes creen que discrepamos, sin embargo
ra no podréis blanquear. Por tanto, tomad la piedra roja y
debéis saber que todo es uno y que es necesario un fuego
blanqueadla de su negrura y enrojecedla en su blancura y
muy pequeño para disolver, pues la frialdad del agua nos
sabed que en el vientre de la negrura está oculta la blancu-
sería contraria a nosotros, que queremos que ella domine
ra, expulsadla como ya sabéis, después extraed del vientre
sobre su cuerpo. ¿Y cómo podría dominar la frialdad si el
de esa blancura el rubor, haced lo que queráis, pero todo
agua ya se ha consumido?
reposa sobre estos tres puntos.
La Turba de los Filósofos 10
La Turba dijo: Maestro, todo lo que decimos se resume De manera que no os entristezcan tantos nombres y tantos
en hacer fijo el volátil y volátil el fijo tras lo cual convie- regímenes diversos pues la verdad de la naturaleza es una
ne preparar un medio entre ambos dos, que no sea ni seco y está oculta en su vientre. Entonces, la palabras de nues-
ni húmedo, ni frío ni caliente, ni duro ni blando, ni muy tro maestro se cumplirán, cuando dice: naturaleza se re-
fijo ni muy volátil y todo consiste en crear un medio entre gocija en naturaleza, naturaleza supera naturaleza y na-
ambos: pues este medio tiene en sí dos naturalezas unidas turaleza contiene naturaleza.
muy estrechamente.
Pitágoras dijo: Todos vosotros habéis hablado muy bien.
Y sabed que esto requiere sus siete buenos días y no puede Pero sabed que algunos han hablado más claramente que
hacerse en un momento. Pues toda alteración se produce otros. Yo os digo que nuestra obra tiene, desde un primer
por acción y pasión continuada. Y notad esto que digo, momento, que operar con dos naturalezas que no son más
pues es el culmen de nuestra ciencia. que una sustancia: la una es cara, la otra es vil, una es du-
ra, la otra es acuática, una es roja, la otra es blanca, una es
Archimus dijo: Tomad Arzent, esto es, lombrices negras fija, la otra es volátil, la una es cuerpo, la otra es espíritu,
y veneno de viejas tejas rojas marinas y tienen un aspecto la una és cálida y seca, la otra es fría y húmeda, una es
horrible. macho, la otra es hembra, de gran peso, y de materia muy
viva, y una mata a otra. Estas dos naturalezas no son otra
Cocedlas con un fuego que no sea ni demasiado caliente
cosa sino magnesia y azufre.
ni demasiado frío, porque si es frío no se alterarán y si
es demasiado caliente no se producirá la conjunción por Y sabed que al comienzo una domina tres partes y la otra,
verdadero amor entre ellas. la que fue muerta, comienza a dominar y a matar a su com-
pañera cuatro partes y de tres partes se eleva Kuhul negro,
Continuarás tu fuego durante tres días, (y el calor será)
leche blanca, sal florida, mármol blanco, estaño y Luna
como el de los huevos de pollo bajo su madre semejante a
y de las cuatro partes se eleva bronce, herrumbre y hierro
un envolvente calor de fiebre y guardadlos bien en su cás-
y azafrán, oro y sangre y amapola y el espíritu venenoso
cara. Y sabed que si comienzan a alterarse se culminan y
que ha devorado a su compañero. Y sabed que una tiene
embellecen a sí mismos.
necesidad de la ayuda de la otra, pues no podréis hacer del
Y sabed que si confitáis sin justo peso se producirá una cuerpo duro un ser espiritual y penetrante sin el espíritu,
gran demora y un gran peligro de fuego, y en razón de esa ni tampoco podréis hacer á que el espíritu se torne corpo-
demora creerás que has errado en algo. ral, fijo y permanente sin el cuerpo, cuerpo que es rojo y
maduro y el espíritu es muy frío y crudo en su minera.
Hace tiempo conocí a un hombre que conocía esto mas
bien que yo mismo y que cualquiera de nosotros, y tra- Y sabed que entre el agua viva y el estaño blanco y limpio
bajando, por sus excesivas prisas, por su gran avaricia y no hay proximidad alguna ni otra naturaleza común. Pues
codicia no pudo ver el fin, creyó haber errado y abandonó el agua viva tiene su cierto cuerpo al que debe ser conjun-
la obra. tada. Y sabed que aquel que no entiende lo que acabo de
decir ahora, no es mas que un asno y jamás ha de poner-
Sed firmes, no seáis tan ligeros de entendimiento como se en este Arte ya que está predestinado a no alcanzarlo
para creer tan pronto a uno tan pronto al otro, tan pronto jamás. Dejad hombre y naturaleza humana, dejad voláti-
para dudar como pronto para creer. Y antes de ponerte a les y piedra marina, carbón y bestia bruta y tomad materia
ello considera bien lo que te hemos dicho y piensa fre- metalífera.
cuentes veces en nuestras palabras.
Y sabed que si hay veinticuatro onzas de ellas solamente
Mindius dijo: sabed todos vosotros, investigadores de es- nos es necesaria la tercera parte, sin las otras ocho onzas.
te Arte, que el espíritu lo es todo y que si en este espí- Y coced en tres de blanco y en sol y se quedará negro
ritu no esta contenido otro espíritu semejante, todo esto durante cuarenta días. Y sabed que la primera obra está
no nos sirve para nada. Y sabed que cuando la magnesia hecha más pronto que la segunda, que la segunda se hace
está blanca después de la negrura, la cosa está termina- a partir del diez de Septiembre hasta el primero de Febre-
da. Y sabed que de su cuerpo ha de surgir aquello que la ro, en razón del gran calor del verano y los inviernos y las
enmienda. Sois libres de irla a buscar pero os es preciso primaveras que ya han pasado, los frutos ya están en su
gobernarla con ahorro, pues aquellos que ignoran el régi- sazón y son recogidos de los árboles. Esto se hace así.
men son como ciegos o como un asno que toca el arpa.
La Turba de los Filósofos 11
La Turba dijo: Maestro nuestro, con el mayor de los res- Leed y releed nuestros libros, a fin de que sepáis la ver-
petos: nos parece que habéis hablado con demasiada cla- dad, porque nuestra ciencia no consiste en otra cosa más
ridad. Y él dijo: os lo parece, pero aunque hablara más que transformar lo duro en blando y lo caliente en frío y
claramente los ignorantes apenas lo entenderían. lo frío en caliente, para que de este conjunto surja un me-
dio ni caliente ni frío, ni duro ni blando, sino moderado
La Turba dijo: es necesario ocultarlo a los locos revelar- en toda su complexión.
lo a los sabios y no de otro modo, pues eso significaría la
condenación. Y sabed que después, doscientos ochenta días le basta-
rán. Envolved lo envuelto de dentro a fuera, conteniendo
Florus dijo: el agua del azufre está mezclada de dos na- el contenido y todo triunfará. Un blanco, un negro, un ro-
turalezas y se congela y se deseca, se altera y se blanquea jo: fortaleced los dos; haced bueno al primero y podrá ser
y se enrojece con la ayuda del fuego solamente cuando es multiplicado hasta alcanzar diez exámenes (¿de orfebre?)
administrado como es menester. y el otro alcanzará un examen.
Bracchus dijo: tomad el árbol blanco de los cien años, Vuelve volviendo, haz el perfecto conteniendo el conteni-
rodeado de una casa redonda de calor húmedo, casa que do en línea. Y notad mi línea del continente, el vidente es
está protegida y cerrada a la lluvia, al frío y a los vientos contenido y os enseña lo que ninguno había dicho todavía.
y haced entrar allí al hombre, que tiene cien años. Entended mi decir.
Y yo digo que si lo dejas allí durante ciento ochenta días, La Turba dijo: sabed que cuanto más digerida está nues-
el viejo se comerá todo el fruto de ese árbol hasta que tra piedra, más activo es su fuego y se torna de una natura-
muera tras lo cual quedará reducido a cenizas y así queda- leza más ígnea respecto a los restantes elementos: así tiñe
rá durante el mismo espacio de tiempo, ni más ni menos. más. Y sabed que quien entienda las venerables palabras
de Isindrius entiende un grado más que los otros y dos y
Zenón dijo: sabed que el árbol blanco viene de la minera
tres y cuatro hasta el infinito en virtud aumentada e ígnea.
negra de ochenta años. Después de diez años se tornará
blanco y bello, y después de otros diez años rojo en diver- Pitágoras dijo: Isindrius, Dios te recompense por lo que
sos grados. has dicho, pues ese es, seguramente, el particular del cual
ninguno de nosotros había hablado.
Y sabed que si no teñís la Luna que tenéis en vuestro va-
so, hasta que sea resplandeciente como el Sol, no hacéis Vamos, hijos, notad estas ultimas palabras concernientes
nada. Pues yo os digo que la Luna es el medio de la con- a la gloriosa acción y transmutación muy rápida.
cordancia que no el plomo o el estaño.
Sabed que al principio el mundo vivió doscientos ochenta
Lucas dijo: sabed que el fuego contiene al agua en su años pero ahora viene el tiempo en que el hijo del siglo no
vientre y esta agua se extrae por medio de un fuego con- dure más que tres años y al final se torna más malicioso,
veniente y después, por medio de una agua caliente y tibia diez veces a tres, que el padre tenga doscientos ochenta
en la que el fuego se baña continuamente. Y la doncella y hará tanto en un año como su padre en cuarenta y cua-
expulsa la negrura de la noche, fuera y contra la chimenea. renta. Y así es en todas partes. Y sabed que quien se bien
medica toma medicina laxante por dentro y confortativa
Por eso, debes hacer que el fuego sea claro y que no se de
por fuera, por eso uno no apaga al otro. Entendednos y
a la fuga con demasiada aspereza. Sabed que yo mismo
tomad nota de todo esto.
he buscado mucho antes de alcanzar esto pero, gracias a
Dios, he cumplido mi deseo después de grandes esfuer- El Filósofo dijo: nuestra composición está hecha de dos
zos, pues quien no trabaja hoy no podrá comer ni rebosar cosas, de las que se hace una sóla que es llamada, cuando
en su vejez. ya son uno, bronce blanco y después, cuando todo ha sido
vencido, es llamado plata viva, no vulgar y esa es la tintura
Isindrius dijo: mezclad el agua con el agua, la goma con
viva que los filósofos han ocultado con tantas palabras.
la goma, el plomo con el plomo, el mármol con el már-
mol, la leche con la leche, la Luna con la Luna, el hierro Y yo os digo que esta Ciencia no es sino un don de Dios,
con el hierro, el bronce con el bronce, o Sol. que concede a quien Él quiere y eso no consiste sino en di-
solver, en matar al vivo, en vivificar al muerto y con todo
Cocedlo todo ciento cincuenta días, después coced según
junto hacer una vida inseparable.
vuestro deseo, como sabéis, y que todo sea impalpable.
La Turba de los Filósofos 12
La Turba dijo: sabed que nuestra obra tiene muchos han sido y a quien Dios ha dado toda la Ciencia que luego
nombres, que os quisiéramos enumerar: Magnesia, Ku- ha dado él a sus discípulos.
kul, azufre, vinagre, piedra citrina, goma, leche, mármol,
flor de sal, azafrán, herrumbre, sangre, amapola, y oro Y sabed que en este libro está todo el Arte por completo y
sublimado, vivificado y multiplicado, tintura viva, elixir, sin envidia ninguna: la materia, los días, y los colores y el
medicina, Bembel, Corsuffle, plomo, estaño, veste tene- régimen y la manera y los pesos, sin ninguna abreviación.
brosa, lombrices blanqueadas, hierro, bronce, oro, plata,
Ahora quiero decir cual ha de ser el fuego. Sabed que yo
rojo sanguinolento, y rojo muy altivo, mar, rocío, agua
he visto hacer el fuego de muchas maneras: uno lo hace
dulce, agua salada, Dazuma, una Sustancia, cuervo, ca-
con pequeñas astillas, el otro con carboncillos mezclados
mellos, árboles, pájaros, hombres, bodas, engendramien-
con ceniza, a fuego lento. Otros hay que lo hacen con ce-
tos, resurrección, mortificación, estrellas, planetas y otros
nizas calientes; los otros sin llama por medio de vapores
nombres infinitos.
calientes, los otros con muy pequeñas y medianas llamas.
Pero sabed que todo esto no obedece sino a una cosa: a los Pero para alcanzar la perfección completa y llegar al cum-
colores que aparecen en la obra y los han llamado así en plimiento de vuestra obra no os pido sino un fuego lento,
razón y a causa de las semejanzas de aquéllas cosas con continuo, caliente, digestivo y cociendo, como lo requiere
nuestra cosa. la naturaleza, lo cual os mostrará la experiencia si operáis
de este modo: y sabed que esta ciencia es más fácil que
Y tened cuidado de que esos nombres no os hagan errar; cualquier otra de las que existen, pero los nombres y los
tened el corazón firme y no mutable y estad seguros de regímenes la tornan oscura, pues los ignorantes aplican
que ninguna cosa tiñe al metal en su naturaleza aparte del nuestras palabras sin entendernos.
metal mismo. Y sabed que ninguna naturaleza es corregi-
da sino en su propia naturaleza pues de otro modo no será Y sabed que cualquiera que tenga este Arte está fuera de
corregida. la pobreza, de la miseria, de la tribulación y de la enfer-
medad corporal.
Después yo os hablaré del fuego, a fin de que estéis en
la certidumbre de todo, para que no tengáis motivos pa- No creáis que nuestro Arte sea una mentira; es el fin ocul-
ra blasfemar contra nosotros, para que nuestro libro esté to de nuestro precioso Arte. Ocultadlo a cualquiera que os
completo del todo y por todo, sin abreviación ninguna. lo pida.
Pues quienquiera que tenga este libro tiene las palabras Discípulos aceptad de buen grado nuestros libros: nues-
de Pitágoras, que ha sido el hombre más sabio de cuantos tros colores, nuestra materia, nuestros tiempos, nuestros
regímenes, no son más que una sola cosa.
La Turba de los Filósofos 13
Pitágoras dice: ya lo hemos escrito todo sobre cómo ha árboles crecerían y no morirían y vuestros bienes serían
de plantarse este precioso árbol, para que no muera, de aumentados y todos seríais reyes y venceríais a vuestros
cómo el fruto, después de sus flores blancas, se puede per- enemigos”.
feccionar y comer; y cualquiera que coma de él no tendrá
jamás ni hambre ni tribulación, sino que será príncipe y Ellos me oyeron y al instante se marcharon.
estará entre el número de nuestros filósofos y tendrá el
Explicaron lo que yo había dicho al gran Príncipe del país,
don que Dios reserva a sus elegidos mas no a los otros y
y le relataron los dones que les habíamos dicho. Y cuando
tendrá esta recompensa por esfuerzo de su espíritu, como
el Rey terminó de escucharlos, envió por nosotros y nos
emuneración y retribución de Filosofía.
dijo: “¿quién os ha enviado hasta nosotros?” Y nosotros
Sin embargo, y aunque todos nosotros hayamos hablado le respondimos: “nuestro maestro, cabeza de los sabios y
bien, todavía habrá algunos que no podrán alcanzar resul- fundamento de los profetas, Pitágoras, quien nos ha en-
tados plantando este árbol de no tener una mayor certi- viado hasta vosotros para ofreceros un don muy grande”.
dumbre de este trabajo; y por eso, para que aquellos que
Y el Rey dijo: “¿Y dónde está ese don?”Y yo respondí: “la
lo planten no puedan blasfemar contra nosotros, ni que-
ofrenda y el don están ocultos, no están descubiertos”. Y
dar frustrados en su intención en el caso de que ese árbol
él dijo: “Dádmelos ahora, si no os mataré”. Yo respondí:
muera, yo quiero, Arisleus, que tú, que has recogido todas
“Nuestro maestro os envía por medio de nosotros el arte
nuestras sentencias y que nos has convocado a mis discí-
de engendrar y plantar un árbol, y aquel que coma de su
pulos y a mí, hables de ello más claramente, por caridad
fruto jamás tendrá hambre”.
y sin envidia, para provecho de los que vendrán después
y que nosotros podamos ser la causa del bien de nuestros Y el Rey me respondió: “Vuestro maestro me envía un
sucesores y que nadie de ellos pueda errar en este árbol gran don si esto es como decís”. Y yo dije: “Nuestro maes-
precioso. tro jamás os lo enviaría, ni nosotros lo revelaríamos bajo
ningún concepto si no fuese porque en este país jamás se
Arisleus dijo: de buena gana, pero dadme un poco de
supo nada de este árbol, pues si aquí ya se hubiese hablado
tiempo. Y Pitágoras dijo: tienes tiempo hasta mañana. Y
de él, jamás hubiéramos venido”.
a la mañana siguiente cuando los discípulos y Arisleus es-
taban reunidos, dijo Pitágoras: ¿qué has visto? “Pero a fin de que la ciencia no pereciera y para que fuese
conocida por todas las tierras y países, nuestro maestro,
Arisleus dijo: me he visto a mí mismo y a diez de noso-
que es el maestro de los sabios y de los filósofos, a quien
tros que nos juntábamos para cruzar todo el mar y yo vi a
Dios ha hecho más dones que a ningún otro hombre des-
los habitantes del mar, que hacían yacer a los machos con
pués de Adán, nos ha enviado aquí con objeto de que cada
los machos y de ellos no surgía ningún fruto y aquellos
uno de nosotros la comunicara a un país”.
plantaban árboles que no fructificaban y de todo cuanto
sembraban no salía nada. Y el Rey dijo: “Dime qué cosa es ésa”. Y yo dije: “Señor
Rey, aunque vos seáis Rey y vuestro país sea muy fér-
Me parece que les dije: “Sois muchas personas y no hay
til, empleáis un mal régimen, pues juntáis los machos con
ninguno de vosotros que sea filósofo y que enseñe a los
los machos cuando sabéis que los machos no engendran,
otros”.
pues toda generación está hecha de hombre y de mujer;
Y ellos me respondieron: “¿qué cosa es un filósofo?” Y sólo cuando los machos se juntan con las hembras la na-
yo respondí: “Es aquel que conoce las virtudes de las co- turaleza se regocija en su naturaleza, ¿cómo, pues, espe-
sas creadas y sus naturalezas”. Y ellos explicaron: “¿y de ráis engendrar algún fruto si juntáis las naturalezas con las
qué aprovecha esta Ciencia? Si no hay provecho no nos naturalezas extrañas de un modo indebido?”.
interesa para nada”.
Y el rey dijo: “¿Qué cosa es la más conveniente para jun-
Y yo respondí: “si en vosotros hubiese filosofía, o ciencia, tar?" Y yo le dije: “Traedme a vuestro hijo Gabertin y a
o sabiduría, vuestros hijos serían multiplicados y vuestros su hermana Beya”. Y el rey me dijo: “¿Cómo sabes que
La Turba de los Filósofos 14
el nombre de su hermana es Beya? Creo que tú eres un duciré a todos a la muerte, y siempre más temeré vuestro
mago”. Y yo le dije: “La ciencia y el arte de engendrar arte mágico; habéis venido a esta casa con mala intención
nos ha enseñado que el nombre de su hermana es Beya y con vuestro arte maldito. ¡Os mataré!”. Y nos apresó a los
en cuanto es mujer, ella lo corrige, pues ella está en él”. diez y nos encerró en la prisión de una casa de vidrio, so-
bre la que estaba edificada otra casa y sobre ésta había,
Y el rey dijo: “¿Para qué la quieres?” Y yo le respondí: bien y sabiamente, edificado otra casa.
“Porque sin ella no se puede hacer una verdadera genera-
ción, ni ningún árbol puede ser multiplicado”. Y así fuimos encarcelados en tres casas redondas, bien ce-
rradas y bien tapadas. Entonces yo le dije: “¡Oh, rey! ¿Por
Entonces él nos envió a la hermana que era bella y blan- qué te enojas tanto y nos castigas tanto? Dadnos al me-
ca, tierna y delicada. Y yo dije: “Juntaré a Gabertin y a nos a vuestra hija y puede ser que Dios tenga piedad de
Beya” Y él respondió: “El hermano ha traído a su herma- nosotros y haga que vuestra hija, con nuestra ayuda y en
na, no el marido a su mujer”. Y yo dije: “Así hizo Adán y poco tiempo, os devuelva al hijo que tiene muerto en su
por eso nosotros somos muchos hijos, pues Eva era de la vientre al que ella ha reanimado, joven, fuerte y poderoso,
misma materia de Adán; lo mismo sucede con Beya, que multiplicando su descendencia más de lo que vos hicisteis
es de la misma materia sustancial de Gabertín, el bello y jamás”.
resplandeciente”.
Y el rey dijo: “¿Y encima queréis matar a mi hija?”. Y
“Pero él es hombre perfecto y ella es mujer, cruda, fría e yo le respondí: “¡Oh, rey! No pienses con tanta malicia de
imperfecta, y ¡creedme, oh, Rey! Si obedecéis mis man- nosotros y no nos hagas sufrir tantas penas. Tened un po-
datos y palabras seréis bienaventurado”. Y mis compañe- co de paciencia y dadnos, por favor, a vuestra hija”. Y el
ros me decían: “Cumple el encargo y acaba de decir la rey nos la dio, y permaneció con nosotros en la prisión de
causa por la que nuestro maestro nos ha enviado aquí”. vidrio durante ochenta días. Y todos nosotros permaneci-
Y yo respondí: “Con el matrimonio de Gabertin y Beya mos en las tinieblas y en la oscuridad de las olas del mar,
nos apartaremos de la tristeza, no de otro modo, pues no que jamás habíamos visto. Cuando fuimos liberados, te
podremos hacer nada hasta que no sean hecho una sola vimos en nuestro sueño, Pitágoras, y os suplicamos que
naturaleza, materia”. Y el Rey dijo: “Os los entregaré”. alimentarais a nuestro hijo, que fue alimentado, fortaleci-
do y animado y venció a su mujer, que anteriormente le
Y tan pronto como Beya hubo acompañado a su hermano
había vencido a él, y ambos hicieron una multiplicación
y marido Gabertin y después de haberse acostado con ella,
semejante al hijo.
murió, perdió su vivo color y quedó inerte y pálido, del
mismo color que su mujer. Y el Rey, viendo esto, se enfu- Entonces nos regocijamos y dijimos al rey que su hijo ya
reció mucho y dijo: “¡Habéis sido causa de la muerte de estaba en condiciones de ser visto.
mi hijo, de mi querido niño, que era tan bello y reluciente
como el Sol! ¡mirad como está su rostro ahora! Os con- FIN