El Blanco Invisible - Faulliot Pascal
El Blanco Invisible - Faulliot Pascal
INVISIBLE
(CUENTOS Y NARRACIONES)
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
PASCAL FAULLIOT
LOS CUENTOS
DE LA MARAVILLOSA SABIDURA
Y LA DANZA DEL VACO
Siempre es grato ver aparecer un nuevo libro que, de una manera indirecta, a travs del cuento o de
la poesa, ensea la autntica sabidura. La tradicin japonesa, como todas las tradiciones antiguas,
es extremadamente rica en cuentos y en narraciones de todo tipo. La aportacin de cuentos y
prodigios de la tradicin budista no deja de ser menos importante.
Pascal aulliot !a !ec!o una gran obra de adaptacin al reunir estos cuentos y narraciones de
las artes marciales. "ay que ver en los textos que nos presenta slo una agradable e inteligente
manera de dar a conocer acontecimientos y narraciones a veces autnticos, como es el caso de los
recuerdos de #ugen "errigel sobre el gran $aestro de arco, %&a, o las concernientes al 'undador
del %i(id), el $aestro *es!iba. #s di'cil saber dnde acaba la !istoria y donde comien+a el cuento
en este mundo sutil y un poco m,gico, real o maravilloso, de los grandes $aestros. #s evidente que
el -.ltimo secreto/ nunca es verdaderamente transmisible y que, sin embargo, aquel que quiere
puede comprender y ser iniciado, o -robar/ el secreto, tal como el joven 0ang Lu 1!an, del siglo
232, que consigui ingresar en la 'amilia del $aestro 1!en 1!ang "siang que detentaba el secreto
de una 'orma de combate a mano desnuda, conocido desde entonces con el nombre de tai4c!i.
0ang consigui ser empleado como sirviente. 1ada da oculto en un rincn. *n da segua las
lecciones del $aestro 'ue sorprendido por el $aestro. 5adie !aba conseguido jam,s violar el
secreto de una ensean+a varias veces centenaria. Su vida estaba en juego . Pero el $aestro
comprendi que 0ang actuaba impulsado por el deseo real de aprender por lo que accedi a
ensearle. $,s tarde, convertido en un gran $aestro, 0ang dio a conocer parte de los secretos de la
que es sin duda la m,s grande de todas las artes marciales.
6odos estos cuentos o narraciones poseen una ensean+a constante7 el espritu racional, el
deseo de e'icacia caen presos de sus propias trampas. Subyacente a la realidad, aparece otra
realidad, se mani'iesta una e'icacia casi absoluta, y aquel que crea actuar o golpear es [Link]
vencido o alcan+ado pro'undamente. Por ejemplo, esos bribones que tan mal acaban despus de
atacar a un $aestro de tai4c!i que apenas se de'iende. #l $aestro %&a, para ilustrar que lo esencial
!aba sido adquirido, y por supuesto la e'icacia, clava una 'lec!a en un blanco que se encuentra en
el 'ondo de un pasillo sin lu+. 8espus lan+a una segunda 'lec!a que quiebra a la primera. 8e la
misma manera, la 'uer+a ,gil de un viejo $aestro vence el ardor impetuoso de un joven samurai.
Podramos multiplicar los ejemplos !asta el in'inito.
#stas !istorias tienen como meta !acernos comprender que el umbral a alcan+ar y la verdad a
comprender nunca son evidentes, que la verdadera e'icacia es a menudo secreta y oculta, incluso
voluntariamente disimulada, ya que el colmo del verdadero conocimiento es burlarse de l, 'ingir
que no se sabe nada. Personalmente !e conocido a varios $aestros verdaderos que en apariencia
podan ser con'undidos con las personas m,s comunes. #sta viva tradicin, particularmente en el
mundo del su'ismo, se !a convertido de !ec!o en una caracterstica esencial del su'ismo mismo. Se
dice a menudo que un pir, un $aestro, y sobre todo un $aestro de $aestros, un polo, debe
permanecer desconocido, incluso a veces a s mismo.
La "umanidad est, sembrada de seres cuya calidad interior es un campo de 'uer+a
determinante para el bienestar y la proteccin de la vida. #stos seres, en s mismos centros
espirituales, est,n a! para crear alrededor de ellos in'luencias ben'icas propicias para mantener y
transmitir la tradicin secreta.
#ste es un punto estable, un centro que existe en cada ser y que es posible reali+ar, ya que
no requiere nada que no est en el !ombre7 una apertura a la sabidura in'inita desde adentro, una
apertura a travs de la cual surge a la lu+ y 'lorece una sabidura que como la de estos $aestros
'ascinantes, !ace que los gestos, los dedos, los bastones, las cosas m,s insigni'icantes, se muevan
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El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
como en la dan+a del :aco.
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El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
Una herencia milenaria
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El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
El mensaje de los cen!os
Los $aestros !an utili+ado desde siempre la virtud m,gica de los cuentos para intentar !acer
presentir lo ine'able. 5o es nada extrao que las narraciones de artes marciales encierren el sentido
pro'undo de estas disciplinas que ante todo son una escuela de vida.
Lo m,s sorprendente reside en el !ec!o que la mayora de las !istorias reunidas en este libro est,n
basadas en !ec!os autnticos. Su impacto es as muc!o m,s 'uerte7 son la prueba que la vida
encierra un misterio, un secreto que no sospec!amos. %l darnos el sabor de una dimensin
desconocida, testimonian que lo increble no es imposible, que lo extraordinario puede me+clarse
con lo cotidiano.
#stas narraciones ejemplares no son lecciones morales, no tienen nada que demostrar. Su objetivo
es otro7 provocar preguntas cuya .nica respuesta es la pr,ctica.
El a"!e de de!ene" la lan#a
Las verdaderas artes marciales no pueden ser con'undidas con los simples deportes de combate. *n
signo, un smbolo expresa a menudo m,s que un largo discurso. Los ideogramas para designar el
arte marcial son los mismos en 1!ina y en el ?apn. .nicamente di'ieren en su pronunciacin. Los
c!inos dicen &u4s!u, los japoneses bu-jutsu. -%rte marcial/ o -arte de combate/ es una traduccin
que traiciona un poco el ,espritu/ del ideograma original que se descompone en dos caracteres7
-detener/ y -la lan+a/. 1omprendido originalmente como el -arte de detener la lan+a/, el arte
marcial toma as su signi'icacin esencial. $,s a.n si se comprende que esta 'rmula puede
interpretarse a la ve+ como el -arte de detener la lan+a del adversario/ y el -arte de detener la lan+a
propia/. #s decir, el @ran %rte de la paci'icacin exterior y de la armona interior.
El a"!e $ la V%a
#n las civili+aciones antiguas, cuyos testimonios existen a.n vivientes en <riente, las artes
tradicionales conducen a una :a que permite al !ombre, al precio de un aprendi+aje largo y di'cil,
pro'undi+ar su experiencia de la realidad y de l mismo. Poco a poco, el aprendi+ descubre las
leyes que rigen las 'uer+as sutiles con que la vida est, tejida, y aprende que la calidad de sus obras
depende del dominio de s mismo, de lo que l es. Su trabajo exterior es el soporte de una
metamor'osis interior.
#ste es el origen de una con'usin que nos !ace creer que el -(ung4'u/ es el -boxeo c!ino/. Para
designar su %rte de combate a manos desnudas, los c!inos dicen chuan-shu, el -arte del puo/.
Aung4'u expresa el es'uer+o consiente, el entrenamiento perseverante en vista de reali+ar una obra
de arte o de conseguir el dominio de s mismo. La con'usin proviene de las estrec!as relaciones
que existen en 1!ina entre las artes marciales y la reali+acin del ser !umano. Pero lejos de ser
utili+ado exclusivamente por las artes marciales, el trmino (ung4'u sirve para expresar el nivel de
un !ombre en cualquier dominio. Para decir que un caligra'ista ejecuta un trabajo de calidad, los
c!inos dicen que su -(ung4'u/ est, muy avan+ado.
#n el ?apn existe la :a de la caligra'a (sho do), la de la ceremonia de t (cha do), la del arreglo
'loral (ka do), de !ec!o, una :a para cada arte antiguo. #l arte del combate no escapa a esta regla.
#l bud designa el sendero abrupto que serpentea en el cora+n de las artes marciales. #sta :a del
combate es escarpada. La presencia del adversario exige la presencia de s mismo en cada gesto
que es as una cuestin de vida o muerte. *n 'allo en la concentracin, un desequilibrio entre el
cuerpo y el espritu no perdonan en un combate real y representan un gran riesgo en los
entrenamientos. ;,pidamente se descubre que el adversario m,s peligroso no !ay que buscarlo en
B
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otra parte m,s que en s mismo. La :a del combate adquiere as un sentido di'erente.
Dj signi'ica en japons -el lugar de la :a/. #n l se practica el bud). #quivalente a un templo,
el d)j) es un lugar sagrado en el que se recibe una ensean+a, en el que uno se ejerce y se regenera.
Pero el bud), repiten los $aestros, no se practica solamente en el d)j). #s un arte de vivir que se
experimenta a cada instante.
#l verdadero d)j), aaden los $aestros, es el que el discpulo debe construirse en su cora+n, en lo
m,s pro'undo de s mismo.
La &'nes(s de las )*s+
#l origen de las &u4s!u, las artes marciales c!inas, sigue siendo insondable. #l c!uan4s!u, el arte
del combate a mano desnuda, es actualmente el m,s 'amoso. Sus orgenes se remontan al menos al
ao 9CCC a.1. :asijas y 'rescos del ao D>CC antes de nuestra era representan tcnicas de combate
en las que se utili+an puos y pies. Parece que el chuan shu 'ue muy pronto, incluso qui+, desde su
comien+o, una disciplina completa tal y como lo testimonian indiscutiblemente las actitudes
representadas en un pergamino de la dinasta "an E9C9 a.1.F. #n l se ve e'ectivamente tanto
tcnicas marciales y teraputicas como un gestual simblico y sagrado.
#l c!uan s!u y el taosmo, la :a inici,tica c!ina, est,n ntimamente unidos desde los tiempos
legendarios. 5umerosas leyendas !ablan de la creacin de una escuela de combate por un adepto
del 6ao. La !istoria o'icial lo con'irma puesto que los anales conservan el recuerdo del clebre
mdico taosta "ua 6o E99C a.1.F, que cre un mtodo 'undado sobre el comportamiento de cinco
animales, relacionados con los cinco elementos de la alquimia taosta.
Pero la leyenda acuerda el lugar relevante a un monje budista que llevaba en sus al'orjas un mtodo
revolucionario.
La escela de Bod+(d+anna
8aruma, m,s conocido por el nombre de God!id!arma E#l 3luminadoF, 'ue un monje !ind. que
recorri la 1!ina a principios del siglo :3 para renovar el budismo que se encontraba en plena
decadencia. La corriente re'ormadoraH que se inici con el nombre de Chan pas al ?apn bajo el
nombre Zen.
* Basada sobre la prctica de la postura de meditacin por la ue el Buda lle! al Despertar" postura
inm#il $ derecha, postura sedente con las piernas cru%adas en loto o en semi-loto, la atencin est
concentrada sobre una e&piracin lar!a $ pro'unda empujada hasta el hara, %ona llamada tambi(n kikai
tandem, es decir, el oc(ano de la ener!)a, $ ue se encuentra tres dedos debajo del ombli!o*
8espus de !aber viajado durante la mayor parte de su vida, este patriarca del Ien, se asent en el
monasterio de S!aolin. 8esde su llegada constat que los monjes del monasterio eran incapaces de
concentrarse para meditar y descubri que la causa de ello era su estado de debilidad, producto de
los ejercicios ascticos, las interminables discusiones doctrinales y sobre todo el abandono de
cualquier pr,ctica 'sica.
1on el 'in de restablecer su salud y permitir una unin armoniosa entre el cuerpo y el espritu,
origen de toda evolucin espiritual, God!id!arma les ense una serie de movimientos surgidos en
su mayor parte de las artes marciales indias y c!inas que l mismo !aba per'eccionado en el curso
de sus largos y peligrosos viajes. #ste mtodo, completado con tcnicas de !ata yoga, tom el
J
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nombre de i chin chin!*
#l monasterio de S!aolin se convirti a continuacin en la escuela m,s clebre de &u4s!u. Los
monjes que se sucedieron en l no dejaron de practicar y de per'eccionar el %rte del 1ombate. La
leccin de 8aruma parece !aber aportado sus 'rutos.
#l arte de los monjes de S!aolin 'ue enseado durante siglos a la sombra de los muros del
monasterio. Slo los monjes eran iniciados pero algunos de ellos dejaron S!aolin para ir a ensear
su arte por los dem,s monasterios y, a veces, a los laicos. Poco a poco, el +haolin pai termin por
populari+arse, sobre todo despus de la destruccin del monasterio en DK9=.
Las artes marciales c!inas llevan a.n la marca del monasterio. #l estilo de combate m,s extendido
en 1!ina 'ue y sigue siendo el +haolin pai. Pero di'cilmente comprensible para la masa de
practicante, este arte degener en un simple mtodo de combate, que utili+a m,s la 'uer+a muscular
que las cualidades internas.
8ecepcionados por esta decadencia, algunos practicantes se volvieron sobre los estilos llamados
-internos/, las artes del nei chia, puesta a punto y transmitida en el seno de crculos muy cerrados
de adeptos taostas.
El a"!e de la mano sa,e
La leyenda a'irma que el renovador del c!uan s!u, el arte del puo, y el iniciador de los
estilos
,os pensamientos ue pasan como nubes en el cielo no deben ser entretenidos* -(ase .ntre#istas a un
/aestro Zen, .d* 0airos" ,a 1ractica del %en, .d* 0airs" $ Zen $ 2rtes /arciales, .d* Crcamo, todas
obras del /aestro 3aisen Deshimaru* (4ota del .ditor)*
-internos/ 'ue un asceta taosta conocido con el misterioso nombre de 1!an San ong, el $aestro
de los 6res Picos. Sin lugar a dudas !eredero de una tradicin milenario, que tomara y adaptara,
este sabio pasa por !aber creado el 5u-tan! shu, -el arte de la mano suave/, presumiblemente
antepasado del tai chi chuan*
6raducido generalmente por el -arte del puo supremo/ o el -boxeo .ltimo/, el tai chi chuan es
considerado a menudo como una simple gimnasia teraputica solamente interesante para las
mujeres y los ancianos. Las apariencias engaan. Los movimientos son ejecutados lentamente
durante aos. Sin embargo, m,s de un temible experto !a lamentado amargamente un
en'rentamiento con un $aestro de tai chi chuan . #l secreto de este arte est, en su nombre7 la
traduccin literal si!ni'ica en e'ecto 6la accin7 (chuan) de la ener!)a (chi) en el cuerpo (tai)*
-erdadera -)a de la aluimia tao)sta, el tai chi chuan re#ela al buscador paciente la lla#e de la
ciencia de las ener!)as* 0 por lo tanto una cierta invulnerabilidad.. a condicin de que no olvide
que uno de los nombres dados a este arte es -la luc!a contra su sombra/.
#l segundo estilo -interno/ es el pa kua que saca su nombre de los oc!o trigramas, los oc!o
elementos primordiales seg.n el 8 Chin!, o el ,ibro de las /utaciones, -Giblia/ de los taostas.
#stos oc!o trigramas son representados a menudo alrededor de un crculo que contiene
armoniosamente los smbolos del yin EpasividadF y del yang EactividadF. Se piensa que el creador
de este arte 'ue un asceta taosta. $uy cercano al tai chi, el pa kua ensea la ciencia de la energa a
travs de movimientos circulares y continuos. %l comien+o del aprendi+aje el ritmo es lento y con
el paso de los aos es acelerado !asta alcan+ar una extraa rapide+, !ec!a posible por el desarrollo
de la 'lexibilidad y de la 'luide+ 9sin! i signi'ica -la 'orma, la accin del espritu/. #ste es el
nombre del tercer gran arte -interno/. La [Link] de la armona del cuerpo y del espritu es la
misma que en los estilos precedentes. Slo el trabajo gestual di'iere7 estos gestos se basan sobre un
mayor uso de los movimientos lineales y discontinuos, como en el (arate japons.
<tros estilos del arte del puo se desarrollaron paralelamente. %lgunos !an degenerado
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r,pidamente en mtodos llamados -duros/ y -externos/, en los que la 'uer+a es lo m,s importante.
<tros se acercan a los mtodos -internos/.
%lgunos estilos de nombres evocadores merecen ser citados7 el estilo de la -gar+a blanca/, el de la
-mantis religiosa/, -garras de ,guila/, -primavera radiante/, el arte del -laberinto/, de la -!uella
perdida/ L el de las -oc!o divinidades ebrias/, el del -borrac!o/. Se advierte que los c!inos !an
encontrado una gran inspiracin en el estudio de la naturale+a. %lgunas escuelas llevan el nombre
de un animal que los practicantes toman como ejemplo. 8e todas maneras la mayora de los estilos
estudian las actitudes y los movimientos de los di'erentes animales. #l modelo ideal es desde luego
el del 8ragn, que es al mismo tiempo el del tigre y el de la serpiente, el de la 'uer+a y el de la
'lexibilidad, el de la 'irme+a y el de la 'luide+.
<tro punto es que todas las escuelas utili+an los tao, que como los (ata japoneses son
encadenamientos de movimientos. 5o solamente constituyen un entrenamiento para el combate
sino que son tambin un gestual simblico, un ejercicio de concentracin.
Las armas utili+adas en las artes marciales c!inas son diversas y numerosas7 sable, espada, lan+a,
bastn, mangual, alabarda, !o+, etc... 5umerosas escuelas del %rte del puo completan su
ensean+a con el manejo de armas que son consideradas como una prolongacin del cuerpo y por lo
tanto como un excelente mtodo de dominarlo.
Si el !roe a mano desnuda es el m,s popular en 1!ina, los japoneses pre'ieren al $aestro de
sable, el samurai.
El -d. $ los bu-jutsu
Las artes marciales japonesas son en muc!os aspectos las !erederas de las c!inas. La civili+acin
japonesa, aunque 'uertemente in'luenciada por la cultura del 3mperio del $edio, es sin embargo de
una remarcable originalidad ya que el pas del Sol 5aciente es un crisol que integra y absorbe para
remodelar despus a su gusto.
La savia sutil del bud) no !a dejado de alimentar las artes marciales japonesas. Los $aestros
japoneses del comien+o del siglo, temiendo qui+,s el contacto de <ccidente y el c!oque del mundo
moderno, !an querido poner de mani'iesto la importancia esencial de la :a E8oF cambiando los
antiguos nombres de los bu-jutsu tales corno jiu-jutsu, aiki-jutsu, ken-jutsu... en ?ud) %i(id),
Aend)... 8e esta manera esperaban que el gran [Link] no con'undiera las artes marciales con los
deportes de combate y que el sentido de la :a no desapareciera en los meandros de la !istoria.
Los bu-jutsu son la continuacin del bud) en dos sentidos7 para alcan+arlo y para que l nos
alcance. %quel que ya !a asistido a una demostracin de categora, o que !a tenido la suerte de ver
el magn'ico 'ilm de $ic!el ;andom, sin cruda se !abr, sentido impresionado por la armona de los
movimientos, por la belle+a gestual.
5umerosos espectadores compararon incluso estas artes a dan+as viriles o a ceremonias sagradas.
1omparacin que sin lugar a dudas no le !abra venido al espritu observando un combate de boxeo
o de luc!a libre.
Por supuesto que el a+ar no tiene nada que ver. La [Link] tcnica e'ectuada desde la noc!e de
los tiempos por los $aestros japoneses que !an sabido integrar los conocimientos de sus !omlogos
c!inos, se !a basado siempre en los principios de relaciones complementarias que rigen el *niverso.
#l juego de 'uer+as activas E$an!F y pasivas E$inF es puesto es practica con una precisin
extraordinarias en los movimientos de ataque y de de'ensa de manera que se pueda neutrali+ar al
adversario con un mnimo de es'uer+o y un m,ximo de e'icacia. 8e aqu surge, casi naturalmente
una pasmosa armona de los gestos.
Los (atas sobre todo son los que encarnan el aliento del bud). Los katas E'ormas, modelosF son un
encadenamiento de movimientos predeterminados. % primera vista sirven para asimilar las
tcnicas, para aprender a utili+arlas en la perspectiva de un combate. 6ambin se les atribuye
numerosos e'ectos ben'icos para la coordinacin 'sica y respiratoria, para el sentido del ritmo,
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para la concentracin as como para la salud cuando son practicados correctamente. Los $aestros
los !an utili+ado para transmitir sus conocimientos. 6ransmisin de tcnicas, de t,cticas de
combate, desde luego, pero tambin son un simbolismo espiritual. Los (atas son portadores de un
mensaje codi'icado a varios niveles que slo revela su secreto despus de aos, o m,s bien despus
de toda una vida de pr,ctica intensiva. #l origen de los (atas actuales es muy antiguo. Los
$aestros o los monjes que los crearon lo !icieron con el 'in de que sirvieran como testamento para
sus alumnos y para las generaciones 'uturas, en la esperan+a de que la 'orma no 'uera separada del
cora+n, y que los bu-jutsu continuaran sirviendo a la :a.
Los bu-jutsu a"mados
1ontrariamente a una idea muy extendida, las artes de combate japonesas no 'ueron practicadas
exclusivamente por la clase de los bushi Eo samuraisF. Los !ombres del pueblo, y sobre todo los
monjes, supieron convertirse en practicantes experimentados y a veces en $aestros.
5o !ay que con'undir pues el bushid, la :a del guerrero, con el bud) la :a de las artes
marciales. Sin embargo la utili+acin de armas de guerra 'ue el privilegio de los samurais, sobre
todo a partir del siglo 2:3 en el que un decreto orden la con'iscacin de las armas en poder del
pueblo.
#l A#54?*6S*, la esgrima, era el entrenamiento de base del samurai. #l sable 'ue el !arde du
corps del guerrero que nunca se separaba de l.
8e pie, sentado o acostado, el samurai deba estar preparado para desenvainar con el 'in de salvar
su vida, constantemente amena+ada en la poca 'eudal. 1omprendiendo que no era indispensable
e'ectuar una esgrima extenuante para vencer, el guerrero nipn per'eccion al grado m,s alto el
3%3, el arte de desenvainar el sable y golpear al adversario incluso antes que ste tuviera tiempo de
ponerse en guardia. %rma del guerrero por excelencia, el sable tiene tambin una pla+a de !onor
en numerosas ceremonias religiosas en el ?apn. Los monjes sintostas de los monasterios
Aas!ima y Aatori !an 'undado adem,s escuelas de esgrima de gran reputacin.
#l A0*4?*6S*, el tiro con arco, junto con el ken-jutsu, 'ue una pr,ctica reservada a la
aristocracia de los bus!i. 1on la aparicin de las armas de 'uego, el arco comen+ a desaparecer
de los campos de batalla, pero el (yu4jutsu gan con ello en pure+a. 8e esta manera se convirti
en una disciplina muy centrada sobre el desarrollo espiritual puesto que el tirador, en el d)j), slo
debe vencerse a s mismo para alcan+ar el blanco. #l tiro con arco !a sido conservado
principalmente en los templos en los que a.n !oy da existe un ejercicio ritual practicado cada da
por los monjes. #l (yu4jutsu es considerado por los japoneses como uno de los smbolos
religiosos m,s grandes ya que -con un extremo de su arco, el arquero clava el 1ielo, con el otro
penetra la 6ierra, y la cuerda tensa entre ambos lan+a la 'lec!a al 1ora+n del Glanco visible e
invisible/...
#l 5%@35%6%4?*6S* es la tcnica de la !o+ de guerra. Los yama4bus!i, monjes guerreros,
'ueron los primeros en utili+ar esta arma, en el ?apn. #stos 'amosos yama4bus!i Eguerreros de la
montaaF eran monjes budistas que vivan sobre las pendientes del monte "iei. #staban
organi+ados en rdenes militares, como los templarios occidentales, con el 'in de asegurar la
proteccin de los santuarios contra los bandidos. Los yama4bus!i 'ueron guerreros temibles. Sus
monasterios se convirtieron en lugares elevados para la pr,ctica de las artes marciales, de una gran
reputacin en todo el ?apn. 5umerosos samurais 'ueron a l para instruirse y per'eccionarse,
:olviendo al naginata4jutsu, !ay que decir que los yama4bus!i manejaban particularmente de
'orma excelente la !o+ de guerra. #l clebre monje Gen(ei, compaero del !roe m,s popular de
la !istoria japonesa 40os!isutne4, entr en la leyenda con el naginata en la mano. <tro monje del
siglo 233, 6ajima -el cortador de 'lec!as/, atraves sano y salvo un puente barrido por las 'lec!as,
seg,ndolas con su naginata. #l empleo de esta arma se generali+ a continuacin entre los
samurais de todo tipo. 1on la aparicin de las armas de 'uego, el naginata comen+ a ser relegado
pero a.n guard un lugar privilegiado en las mansiones aristocr,ticas donde 'ue utili+ado por las
N
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mujeres de los samurais para de'ender sus !ogares. #n el ?apn contin.a siendo la primera arma
'emenina.
#n el siglo 2:3, las armas de guerra 'ueron o'icialmente pro!ibidas al pueblo, e incluso a los
monjes, con el 'in de asegurar la dominacin de la clase aristocr,tica de los bushi. Pero una
tradicin marcial tena+, alentada por la inseguridad de la poca, continu sobreviviendo en las
aldeas, o en las ciudades ... y en los monasterios.
1ampesinos y artesanos trans'ormaron sus .tiles de trabajo en armas sorprendentes. Las trilladeras
de arro+ Enunc!a(uF, las guadaas E(amaF, etc... no tardaron en concurrir con los sables.
#l G<4?*6S* 'ue sin duda el arte marcial m,s practicado por el pueblo japons ya que el bo, el
bastn, era un instrumento simple de uso corriente. *tili+ado por la mano de un $aestro puede
convertirse en una de las armas m,s e'icaces. :agabundos, peregrinos, monjes y artistas errantes
deban su supervivencia sobre los caminos in'ectados de maleantes a su !abilidad en el uso del
bastn. Gas!o, el clebre poeta Ien EDJ>=4DJN>F, uno de los m,s grandes del ?apn, tena la
reputacin de manejar el bastn con la misma !abilidad que el lenguaje.
#l valor de estas artes de combate popular termin por ser reconocido por los samurais, a
expensas de ellos, que las practicaron asiduamente, aunque slo 'uera para de'enderse mejor.
8e todas maneras, la mayora de los $aestros solo alcan+aron un nivel alto despus de !aber
asimilado varias artes marciales con el 'in de extraer los principios comunes y comprender mejor la
esencia de la :a.
6odos los bu-jutsu que acabamos de citar dependen de un instrumento arti'icial. Slo pueden ser
estudiados o practicados si el practicante lleva sobre l un arma. Paralelamente a los bu-jutsu
armados, las artes marciales a mano desnuda 'ueron practicadas ampliamente.
Los bu-jutsu a mano desnda
1uando un !ombre es desarmado en el curso de un combate, su .nica suerte de sobrevivir reside en
su !abilidad para utili+ar sus armas naturales, es decir, las de su cuerpo.
#l :8;-:;3+;, o el arte de la 'lexibilidad, es un mtodo de combate a mano desnuda que reposa
sobre el principio de no4resistencia. #ste arte utili+a sobre todo tcnicas que permiten utili+ar los
movimientos del adversario para ponerle 'uera de combate. $todo muy completo, el jiu4jitsu Eo
jiu-jutsuF utili+a todo el arsenal del cuerpo7 desviaciones, proyecciones, barridos, golpes, llaves y
estrangulamientos. #l ?ud) deportivo surgi de l pero se alej completamente. La puesta a punto
del ?ud) por ?igoro Aano a comien+os del siglo no es m,s que su vago re'lejo, empobrecido y
mutilado.
2808-:;3+; signi'ica %rte de la armoni+acin de las energas. $uy prximo al jiu4jitsu en su
tcnica, este arte marcial no 'ue tan popular ya que era enseado secretamente en el seno de ciertas
'amilias de la noble+a guerrera. La 'amilia 6a(eda 'ue una de sus depositarias. ue slo a
comien+os del siglo 22 que el .ltimo sobreviviente de la lnea, 6a(eda So(a(u, acept divulgar un
poco de esta ensean+a. *es!iba $ori!ei 'ue aceptado entre el [Link] de alumnos y se inspir
ampliamente en este %rte para crear el %i(id), arte marcial centrado sobre la no4violencia y
desprovisto de toda tcnica o'ensiva.
Las artes de combate de origen c!ino tambin se extendieron por el ?apn. Se les llama (empo.
#l A%;%6# es el m,s clebre de estos (empo. Aarate signi'ica en japons -mano vaca/.
#n el arc!ipilago de ;yu4Ayu, en el sur del ?apn, la isla de <(ina&a pas al siglo 2: bajo la
dominacin c!ina. Los ocupantes pro!ibieron a la poblacin indgena la posesin de armas. Lejos
de resignarse, el pueblo de o(ina&a desarroll clandestinamente un arte marcial derivado del (empo
c!ino7 el tode o -mano de 1!ina/. #ste arte 'ue introducido principalmente por monjes c!inos,
como lo testimonian cierto [Link] de (atas7 un (ata proviene del jion4ji, antiguo templo budista. #l
estilo S!orin4ryu evoca explcitamente su relacin con el templo de S!aolin. La pro!ibicin 'ue
mantenida cuando en el siglo 2:33 <(ina&a 'ue ocupada por un seor japons. Practicada cada da
m,s, siempre durante la noc!e, en secreto, el arte marcial local comen+ a ser conocido con el
DC
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
nombre de <(ina&a4te. #n el siglo 22, una(os!i @ic!in la introdujo en el resto del ?apn.
#ntonces decidi llamarla 60arate-d7, la :a de la mano vaca, con el 'in de remarcar su
pertenencia al bud). La palabra (ara EvacaF no 'ue elegida solamente para sealar el car,cter de
combate a mano desnuda de este arte, sino sobre todo por su signi'icacin moral y religiosa. Aara
se re'iere tambin al -vaco de toda intencin agresiva/ y evoca la experiencia Ien del -vaco/.
#sto parece estar lejos de la reputacin de violencia que actualmente tiene el (arate. Sus
tcnicas son en e'ecto, temibles, ya que est,n especiali+adas en los atemi los golpes sobre los puntos
vitales con la ayuda de las manos, de los pies, de los codos y de las rodillas.
Si no es practicada en su ptica tradicional de arte de de'ensa y como :a, el (arate, separado del
d), degenera ',cilmente en un boxeo peligroso que en ese momento no tiene ya ninguna relacin
con el Aarate4d), que 'ue practicado por una(os!i @ic!in !asta el momento de su muerte, a los
oc!enta y nueve aos.
DD
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
En el umbral del misterio
6Cuando un hombre anciano
despla%a un peso enorme
o resiste con triun'o a #arios j#enes,
no se trata e#identemente
de un problema de 'uer%a*
<Cmo puede suceder esto !racias
a la rapide%7*
O%5@ 1"*5@ 0*#"
D9
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
La biogra'a del $aestro *es!iba $ori!ei, 'undador del 2ikid, est, llena de acontecimientos
extraordinarios. #n el curso de su existencia, m,s de una ve+ 'ue atacado de una manera
completamente inesperada, tanto por detr,s como cuando dorma. Sin embargo, nunca 'ue
sorprendido, siempre consigui neutrali+ar a su adversario. *n da, acept combatir sin armas
contra un experto de Aend), armado con su sable de madera Ebo(enF. #squiv todos los golpes
!asta que su adversario, cansado, renunci a atacarle.
#l $aestro *es!iba explicaba7 %ntes de que alguien me ataque, su (i viene !acia m. Si lo evito
y su cuerpo sigue su (i, slo tengo que tocarle ligeramente para que caiga al suelo.
#n el curso de una expedicin a $ongolia reali+ una proe+a a.n m,s sorprendente. *n soldado
le estaba apuntando con un 'usil a unos seis metros. #n el momento en el que dispar, el soldado
tuvo la desagradable sorpresa de ser asaltado por *es!iba que lo desarm.
#l $aestro !abra dic!o7 #xiste un tiempo muy largo entre el momento en el que un !ombre
decide disparar y el momento en el que dispara e'ectivamente.
P6ena la 'acultad de jugar con el tiempoQ PPoda escapar a las leyes de la 'sicaQ.
Sin lugar a dudas un !ombre as es un enigma que molesta a los cient'icos o'iciales y
cartesianos. Sobre todo por el !ec!o que no se puede decir que estas !istorias 'orman parte de la
credulidad supersticiosa de la #dad $edia. *es!iba $ori!ei es, en e'ecto, un $aestro
contempor,neo, muerto en DNJN. 5umerosos testigos, a.n vivos, pueden certi'icar lo que ellos !an
visto con sus propios ojos. #xisten incluso 'otogra'as en las que se ve a *es!iba, 'r,gil anciano de
oc!enta aos, resistir el empuje vigoroso de un !ombre joven, con el cuerpo relajado y una sonrisa
en los labios.
#stos extraos poderes son comunes a todas las artes marciales. 1onstituyen la ciencia del 1"3
en c!ino, del A3 en japons. #sta es una nocin di'cil de traducir al 'rancs o al castellano. Ai
signi'ica a la ve+ aliento, energa interna, atencin, espritu. #xisten di'erentes calidades de (i.
Seg.n la tradicin oriental, el (i original se extiende por todo el *niverso y se degrada poco a poco
a medida que se aleja de la 'uente, el 6ao, para impregnar m,s o menos, en 'uncin de su nivel, a
los seres y las cosas del cosmos.
6cnicas de respiracin, de concentracin y de meditacin son enseadas con el 'in de sentir y
dominar el (i.
#l 0828, vulgarmente llamado -grito que mata/, es de !ec!o el arte de dirigir, de proyectar el (i.
#xisten dos aspectos del kiai7 un grito sonoro que emite una cierta calidad de vibracin, grito que
proviene del hara, el centro vital del !ombre, situado en el bajo vientre. #ste "%;% es el centro de
gravedad del cuerpo y condiciona su estabilidad, sus movimientos y sus despla+amientos. 3odo
mo#imiento alcan%a su m&imo de e'icacia si ha sido iniciado en este hara, $ por el contrario se
encuentra bloueado si su ori!en es una contraccin muscular* #l segundo aspecto del kiai es el
'enmeno del -grito silencioso/, que proviene de las pro'undidades del ser. #ste grito proyecta una
energa sutil y puede mani'estarse en los ojos. Se parece un poco a la !ipnosis. #l objetivo de los
gritos, sonoros y silenciosos, es el mismo7 emitir vibraciones susceptibles de perturbar al adversario,
pero tambin pueden servir para reanimar a los que !an perdido el conocimiento, gracias al c!oque
producido por la vibracin.
.l 08/. es el hecho de pro$ectar el ki con la a$uda del cuerpo, concentrando la onda de choue
$ la ener!)a interna sobre un punto de manera ue esta ener!)a pueda continuar cuando el !olpe
se detiene* Los $aestros de (arate practican a veces una experiencia curiosa7 un alumno tiene un
colc!n doblado en cuatro veces contra su vientre, sin olvidar de contraer sus abdominales. #l
$aestro da una patada completamente relajada, pero con el kime concentrado sobre el colc!n. #l
alumno est, obligado entonces a dejar el colc!n para cogerse el vientre y no puede impedir que un
grito de dolor se le escape. La energa, despus de !aber atravesado el colc!n y el vientre
contrado, !a alcan+ado 'inalmente la columna vertebral.
#l sexto sentido, la 'acultad de presentir un ataque, tambin est, en relacin con el (i, la energa.
6odo pensamiento, toda intencin es una onda emitida por una persona y que puede ser captada por
otra, cuya sensibilidad est muy desarrollada. Los grandes $aestros, despus de aos de pr,ctica,
D=
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
poseen este poder de presentir intuitivamente un ataque. 8e esta manera pueden anticiparse a los
movimientos del adversario y, a pesar de su avan+ada edad, permanecer inatacables.
#l (i no es ni bueno ni malo en s mismo. #l kiai puede servir para parali+ar o para reanimar. #s
la persona que lo utili+a quien lo !ace ben'ico o mal'ico, destructor o creador. #l empleo de estos
poderes por un individuo egosta que los utili+a para sus 'ines malvados puede desnaturali+arlos y
corromperlos. Las escuelas de sabidura, dignas de ese nombre, eran pues muy severas en cuanto a
la seleccin de candidatos y la transmisin de las tcnicas slo se llevaba a cabo en el m,s estricto
secreto.
8e todas maneras, la conquista de los poderes no es la meta de la :a. 5o es m,s que una
consecuencia del despertar de las 'acultades latentes en todo ser !umano, que resulta de un cierto
trabajo interior necesario para la reali+acin de s. Los $aestros slo utili+an sus poderes muy
raramente, para proteger la vida o en el marco de su ensean+a.
La utili+acin de los poderes, la manipulacin de las energas no es gratuita. Por el contrario !ay
que temer el c!oque de vuelta. 6al es la ley del (arma7 se recoge lo que se !a sembrado. %quel que
abusa de los poderes malgasta su energa y se !unde en un laberinto oscuro, perdiendo toda
esperan+a de acceder a la verdadera maestra, al .ltimo secreto.
#ntreabrindonos una puerta a un mundo desconocido, las !istorias de poderes -extraordinarios/
nos dejan el sabor de una ;ealidad impalpable.
P5o se nos escapa completamente la ciencia de la energaQ P#l *niverso y el "ombre no son un
'ant,stico enigmaQ.
EI -lanco (n,(s(-le
*n da que el $aestro Aen+o %&a explicaba que el %rte del tiro con arco consiste en dejar partir
la 'lec!a sin intencin de triun'ar, en tirar sin apuntar, su discpulo europeo "errigel no pudo
impedirse decir7
4 #n ese caso Pusted seria capa+ de tirar con los ojos vendadosQ
#l $aestro pos largamente su mirada sobre l... antes de darle una cita para esa misma noc!e. 0a
!aba oscurecido cuando "errigel 'ue introducido en el d)j). #l $aestro %&a le invit primero a
un cha no $u, una ceremonia de t que l mismo ejecut. Sin decir una palabra, el anciano $aestro
prepar cuidadosamente el t y lo sirvi con una in'inita delicade+a. 1ada uno de sus gestos se
desenvolva con la precisin y la belle+a que slo una gran concentracin puede dar. Los dos
!ombres guardaron silencio para saborear cada instante de este armonioso ritual. *n instante de
eternidad como dicen los japoneses.
#l $aestro atraves a continuacin el d)j), seguido de su visitante, para situarse 'rente al recinto
en el que se encontraban los blancos, a JC metros de all. #n recinto de los blancos apenas estaba
iluminado, sus contornos casi no se divisaban. Siguiendo las instrucciones del $aestro, "errigel
'ij all un blanco sin encender la lu+.
% su vuelta, vio que el anciano arquero estaba preparado para la ceremonia del tiro con arco.
8espus de !aber saludado en direccin al blanco invisible, el $aestro se desli+ como si resbalara
sobre el suelo. Sus movimientos se sucedan con la lentitud y la 'luide+ del !umo que evoluciona
suavemente en el viento. Los bra+os se levantaron, despus bajaron. #l arco se tens
tranquilamente !asta que la 'lec!a parti bruscamente, !undindose en la oscuridad. #l $aestro
permaneci inmvil, con los bra+os suspendidos, corno si acompaara la 'lec!a !acia su destino
desconocido, como si el tiro continuara en otro plano. 8espus, de nuevo, el arco y la 'lec!a
dan+aron en sus manos. La segunda 'lec!a +umb a su ve+ y 'ue tragada por la noc!e.
"errigel se precipit a alumbrar el recinto, impaciente por ver dnde se !aban clavado las
'lec!as. La primera estaba en el cora+n del blanco. La segunda estaba justo al lado, ligeramente
desviada por la primera a la que !aba tocado y arrancado varios centmetros de bamb..
D>
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
%l volver con el blanco, "errigel 'elicit al $aestro por su proe+a. Pero ste replic7
4 #l mrito no me pertenece. #sto !a sucedido porque !e dejado que -algo/ act.e en m. #s
este -algo/ lo que !a permitido que las 'lec!as se sirvan del arco para unirse al blanco. #sta
pasmosa proe+a es contada por el pro'esor "errigel en su libro -#l Ien y el arte de los arqueros
japoneses/ en el que relata tambin su di'cil aprendi+aje de k$ud durante los seis aos, que pas
en el ?apn.
Se/!o sen!(do
6ajima no (ami paseaba por su jardn una !ermosa tarde de primavera. Pareca completamente
absorto en la contemplacin de los cere+os en 'lor. % algunos pasos detr,s de l, un joven servidor
le segua llevando su sable. *na idea atraves el espritu del joven7
-% pesar de toda la !abilidad de mi $aestro en el manejo del sable, en este momento sera ',cil
atacarle por detr,s, a!ora que parece tan 'ascinado con las 'lores del cere+o/.
#n ese preciso instante, 6ajima no (ami se volvi y comen+ a buscar algo alrededor de s, como
si quisiera descubrir a alguien que se !ubiera escondido. inquieto, se puso a escudriar todos los
rincones del jardn. %l no encontrar a nadie, se retir a su !abitacin muy preocupado. #l servidor
acab por preguntarle si se encontraba bien y si deseaba algo. 6ajima respondi7
4 #stoy pro'undamente turbado por un incidente extrao que no puedo explicarme. @racias a mi
larga pr,ctica de las artes marciales, puedo presentir cualquier pensamiento agresivo emitido contra
m. justamente cuando estaba en el jardn me !a sucedido esto. Pero aparte de ti no !aba nadie, ni
siquiera un perro. #stoy descontento conmigo mismo ya que no puedo justi'icar mi percepcin.
#l joven servidor, despus de saber esto, se acerc al $aestro y le con'es la idea que !aba
tenido, cuando se encontraba detr,s de l. "umildemente le pidi perdn.
6ajima no (ami se sinti aliviado y satis'ec!o, y volvi al jardn.
Bo0den $ ss !"es +(jos
Go(uden, gran $aestro de sable, recibi un da la visita de un colega. 1on el 'in de presentar a sus
tres !ijos a su amigo, y mostrar el nivel que !aban alcan+ado siguiendo su ensean+a, Go(uden
prepar una pequea estratagema7 1oloc un jarrn sobre el borde de una puerta desli+ante de
manera que cayera sobre la cabe+a de aquel que entrara en la !abitacin.
6ranquilamente sentado con su amigo, ambos 'rente a la puerta, Go(uden llam a su !ijo mayor.
1uando ste se encontr delante de la puerta, se detuvo en seco. 8espus de !aberla entreabierto
cogi el jarrn antes de entrar. #ntr, cerr detr,s de l, volvi a colocar el jarrn sobre el borde de
la puerta y salud a los dos $aestros.
4 #ste es mi !ijo mayor 4dijo Go(uden sonriendo4, ya !a alcan+ado un buen nivel y va camino de
convertirse en $aestro.
% continuacin llam a su segundo !ijo. #ste desli+ la puerta y comen+ a entrar. #squivando por
los pelos el jarrn que estuvo a punto de caerle sobre el cr,neo, consigui atraparlo al vuelo.
4 #ste es mi segundo !ijo 4explic al invitado4, a.n le queda un largo camino que recorrer.
#l tercero entr precipitadamente y el jarrn le cay pesadamente sobre el cuello, pero antes de que
tocara el suelo, desenvain su sable y lo parti en dos.
4 0 este 4respondi el $aestro4 es mi !ijo menor. #s la vergRen+a de la 'amilia, pero a.n es joven.
DB
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
El ojo del &e""e"o
@ran amante del 3eatro 4o, 6ajima no (ami, pro'esor de sable del s!ogun, asista a un espect,culo
en el que estaba reunida la 1orte. #l actor m,s 'amoso de la poca actuaba ese da.
6ajima observaba atentamente su actuacin que mani'estaba un gran dominio de s. Su
concentracin pareca sin 'allo, sus gestos no dejaban ninguna abertura, exactamente igual que un
guerrero experimentado. 8esde el comien+o de la representacin 6ajima no le quit el ojo de
encima ni un solo instante. 8e pronto, el $aestro 6ajima lan+ un kiai en direccin al actor, un
grito discreto, pero que no pas desapercibido...
*n murmullo recorri la asistencia. 6odo el mundo se intercambiaba las miradas. #l s!ogun
mismo se volvi para conocer la procedencia de ese grito.
1uando el espect,culo !ubo acabado, el s!ogun convoc a 6ajima y le pregunt la ra+n de su
extraa conducta. #l $aestro se content con declarar7
4 Pregunte al actor, l lo sabe.
#l actor con'es e'ectivamente7
4 #l kiai surgi en el mismo momento en el que tuve un segundo de distraccin producido por un
cambio en el decorado.
Concen!"ac(1n (n2al(-le
Sen no ;i(yu sigue siendo en la memoria de los japoneses el $aestro m,s ilustre de cha no $u, el
ritual del t. #staba al servicio de "ideyos!i, el (ampa(u que en esa poca gobernaba el pas.
*n da que el $aestro ;i(yu o'iciaba una ceremonia del t, "ideyos!i !i+o la siguiente
observacin a sus generales7
4 <bservad bien cmo ;i(yu prepara el t y veris que su cuerpo est, lleno de (i, que sus gestos
precisos y mesurados son como los de un gran guerrero, no presentan ninguna abertura. Su
concentracin no tiene ning.n 'allo.
*na idea atraves a Aato Aiyomasa, 'amoso general. Para veri'icar que lo que deca el (ampa(u
era tan exacto 1omo l quera !acer creer, decidi tocar a ;i(yu con su abanico justo en el
momento en el que encontrara una abertura.
%s pues se puso a observar atentamente a Sen no ;i(yu que se encontraba justo al lado de l. %l
cabo de algunos minutos, creyendo percibir un 'allo, el general se dispuso a tocarlo con su abanico.
#n ese mismo instante, el $aestro de t lo mir 'ijamente a los ojos y sonri.
Aiyomasa se qued sin aliento. #l abanico se le cay de las manos.
El (nc"e%-le C+(
*n $aestro de combate a mano desnuda enseaba su arte en una ciudad de provincia. Su
DJ
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
reputacin era tal en la regin que nadie poda competir con l. Los dem,s pro'esores de artes
marciales se encontraban sin discpulos. *n joven experto que !aba decidido establecerse y
ensear en los alrededores quiso ir un da a provocar a este 'amoso $aestro con el 'in de terminar
con su reinado.
#l experto se present en la escuela del $aestro. *n anciano le abri la puerta y le pregunt que
deseaba. #l joven anunci sin dudar su intencin. #l anciano, visiblemente contrariado, le explic
que esa idea era un suicidio ya que la e'icacia del $aestro era temible.
#l experto, con el 'in de impresionar a este viejo medio c!oc!o que dudaba de su 'uer+a, cogi
una planc!a de madera que andaba por all y de un rodilla+o la parti en dos. #l anciano
permaneci imperturbable. #l visitante insisti de nuevo en combatir con el $aestro, amena+ando
con romperlo todo para demostrar su determinacin y sus capacidades. #l buen !ombre le rog que
esperara un momento y desapareci.
Poco tiempo despus volvi con un enorme tro+o de bamb. en la mano. Se lo dio al joven y le
dijo7
4 #l $aestro tiene la costumbre de romper con un pueta+o los [Link] de este grosor. 5o puedo
tomar en serio su peticin si usted no es capa+ de !acer lo mismo.
#l joven presuntuoso se es'or+ en !acer con el bamb. lo mismo que !abla !ec!o con la planc!a
de madera, pero 'inalmente renunci, ex!austo y con los miembros doloridos. 8ijo que ning.n
!ombre poda romper ese bamb. con la mano desnuda. #l anciano replic que el $aestro poda
!acerlo. %consej al visitante que abandonara su proyecto !asta el momento en el que 'uera capa+
de !acer lo mismo. %brumado, el experto jur volver y superar la prueba.
8urante dos aos se entren intensivamente rompiendo [Link]. Sus [Link] y su cuerpo se
endurecan da a da. Sus es'uer+os tuvieron sus 'rutos y un da se present de nuevo en la puerta de
la escuela, seguro de s. ue recibido por el mismo anciano. #xigi que le trajeran uno de esos
'amosos [Link] de la prueba y no tard en calarlo entre dos piedras. Se concentr durante
algunos segundos, levant la mano y lan+ando un terrible grito rompi el bamb.. 1on una gran
sonrisa de satis'accin en los labios se volvi !acia el 'r,gil anciano. Sste le declar un poco
molesto7
4 8ecididamente soy imperdonable. 1reo que !e olvidado precisar un detalle7 #l $aestro rompe
el bamb.... Sin tocarlo.
#l joven, 'uera de s, contest que no crea en las proe+as de este maestro cuya simple existencia
no !aba podido veri'icar.
#n ese momento, el anciano cogi un bamb. y lo at a una cuerda que colgaba del tec!o.
8espus de !aber respirado pro'undamente, sin quitar los ojos del bamb., lan+ un terrible grito
que surgi de lo m,s pro'undo de su ser, al mismo tiempo que su mano, igual que un sable, !endi
el aire y se detuvo a B centmetros del bamb.... que salt en peda+os.
Subyugado por el c!oque que acababa de recibir, el experto se qued durante varios minutos sin
poder decir una palabra, estaba petri'icado. Por .ltimo, pidi !umildemente perdn al anciano
$aestro por su odioso comportamiento y le rog que lo aceptara como discpulo.
El sec"e!o de la e2(cac(a
3to 3ttosai, incluso despus de !aberse convertido en un experto y en un pro'esor 'amoso en el arte
del sable, no estaba satis'ec!o de su nivel. % pesar de sus es'uer+os, tena conciencia de que desde
!acia alg.n tiempo no consegua progresar. #n e'ecto, los sutras cuentan que el Guda se sent bajo
una !iguera para meditar con la 'irme resolucin de no moverse !asta que no recibiera la
comprensin .ltima de la existencia del *niverso. 8eterminado a morir en ese mismo sitio antes
que renunciar, el Guda reali+ su voto7 despert a la suprema :erdad.
3to 3ttosai se dirigi pues a un templo con el 'in de descubrir el secreto del arte del sable. 8urante
siete das y siete noc!es estuvo consagrado a la meditacin.
DK
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
%l alba del octavo da, ex!austo y desalentado por no !aber conseguido saber algo m,s, se resign
a volver a su casa, abandonando toda esperan+a de penetrar el 'amoso secreto.
8espus de salir del templo tom una carretera rodeada de ,rboles. 1uando apenas !aba dado
algunos pasos, sinti de pronto una presencia amena+ante detr,s de l y sin re'lexionar se volvi al
mismo tiempo que desenvainaba el sable.
#ntonces se dio cuenta que su gesto espont,neo acababa de salvarle la vida. *n bandido yaca a
sus pies con un sable en la mano.
La ca3a m4&(ca
0ang Lu 1!an, despus de una visita que se !abla prolongado !asta altas !oras de la madrugada,
volva a su casa. 1aminaba a grandes pasos ya que estaba atravesando uno de los barrios con mas
mala 'ama de Pe(n. #speraba no tener un encuentro engorroso.
0 precisamente... una desagradable sorpresa le esperaba. %l volver una esquina se encontr cara a
cara con un grupo de granujas que le impedan el paso. Se volvi para !uir, pero constat
amargamente que su retaguardia estaba cortada tambin por el resto de la banda. *nos treinta
matones armados con garrotes y cac!iporras le tenan rodeado. 0ang Lu 1!an ni siquiera intent
resistir, dej que le despojaran de su bolsa sin decir una palabra y, cuando los golpes comen+aron a
lloverle, se cobij bajo su capa y se dej caer al suelo. Los matones se cebaron a patadas y a palos
sobre 0ang Lu 1!an que, envuelto en su capa, pareca un saco de entrenamiento. Los agresores se
cansaron r,pidamente de golpear este cuerpo inanimado y creyendo que ya !aba recibido su
merecido, lo abandonaron.
%l da siguiente, 0ang Lu 1!an correteaba por las calles reali+ando sus actividades cotidianas
como si nada !ubiera sucedido. #n todo caso no tena ninguna marca de los golpes que !aba
recibido la noc!e anterior... Pero lo m,s sorprendente de esta !istoria es que varios de los agresores
se !aban tenido que quedar en la cama. Los que !aban tocado directamente la capa de 0ang
tuvieron sus miembros parali+ados durante algunos das.
0ang Lu 1!an EDKNN4DMK9F era, de !ec!o, el $aestro m,s clebre de tai chi chuan de su poca. %
pesar de que numerosas veces 'ue desa'iado, nunca 'ue vencido. Parece que en esta emboscada
nocturna, con el 'in de no matar a ninguno de sus agresores, 0ang pre'iri amortiguar los golpes
con su -capa m,gica/.
#n 1!ina, se dice que tales $aestros !an alcan+ado un nivel en que su chi, su energa interna, es
tan poderosa que su cuerpo se vuelve invulnerable, suave como el algodn, inatrapable. Pero por el
contrario, cuando os tocan, sents la 'uer+a de una montaa, sois parali+ados como si !ubierais
recibido la descarga de una corriente de alta tensin.
Tal a"me"o5 !al a"ma
-#l sable es el alma del samurai/, nos dice una de las m,s antiguas m,ximas del bushido, la va del
guerrero. Smbolo de virilidad, de lealtad y de coraje, el sable es el arma 'avorita del samurai. Pero
el sable, en la tradicin japonesa, es algo m,s que un instrumento terrible, algo m,s que un smbolo
'ilos'ico. #s un arma m,gica. %rma que puede ser ben'ica o mal'ica, seg.n la personalidad del
'orjador y del propietario. #l sable es como la prolongacin de los que lo manipulan, se impregna
misteriosamente de las vibraciones que emanan de sus seres.
Los antiguos japoneses, inspirados por la antigua religin S!into, conciben la 'abricacin del
sable como un trabajo de alquimia en el que la armona interior del 'orjador es m,s importante que
sus capacidades tcnicas. %ntes de 'orjar una !oja, el maestro armero pasaba varios das
meditando, despus se puri'icaba practicando abluciones de agua 'ra. *na ve+ vestido con !,bitos
blancos pona manos, a la obra, en las mejores condiciones interiores para crear un arma de calidad.
DM
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
$asamune y $urasama eran dos !,biles armeros que vivieron al comien+o del siglo 23:. Los dos
'abricaban unos sables de gran calidad. $urasama, de car,cter violento, era un personaje taciturno
e inquieto. 6ena la siniestra reputacin de 'abricar !ojas temibles que empujaban a sus propietarios
a entablar combates sangrientos o que, a veces, !eran a los que las manipulaban. Sus armas
sedientas de sangre r,pidamente tomaron 'ama de mal'icas. Por el contrario, $asamune era un
'orjador de una gran serenidad que practicaba el ritual de la puri'icacin para 'orjar sus !ojas. %.n
!oy da son consideradas como las mejores del pas.
*n !ombre que quera averiguar la di'erencia de calidad que exista entre ambas 'ormas de
'abricacin, introdujo un sable de $arusama en la corriente del agua. 1ada !oja que de la corriente
y que tocaba la !oja 'ue cortada en dos.
% continuacin introdujo un sable 'abricado por $asamune. Las !ojas evitaban el sable.
5inguna de ellas 'ue cortada, se desli+aban intactas bordeando el 'ilo como si ste no quisiera
!acerles dao.
#l !ombre dio entonces su veredicto7 4 La $urasama es terrible, la $asamune es !umana.
DN
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
6"en!e a la mon!a7a
69asta ue no podis
ir ms all de la monta=a,
os ser imposible alcan%ar
el camino*7
*#34A*%5
9C
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
La tradicin nos dice que seguir la :a es como escalar una alta montaa. %quel que !a decidido
emprender el ascenso eligir, la vertiente que quiere escalar y buscar, un gua para que le muestre el
camino. Si la vertiente es demasiado abrupta o el gua es inexperto, los resultados pueden ser
desastrosos. Pero incluso con el mejor gua no es ',cil. Los obst,culos son numerosos, los
es'uer+os penosos. #s necesario un gran combate, un 'ant,stico cuerpo a cuerpo con la montaa.
Los [Link] se tensan, los dedos se a'erran 'uertemente a las rocas. 1ada gesto debe ser preciso,
medido. 5o se puede dejar nada al a+ar. *n paso en 'also signi'ica la cada.
Pero Pcu,l puede ser el inters de este desa'o de cada instante, entre la cima y el abismo, entre la
vida y la muerteQ
%quel que a'ronta la montaa sabe, o algo en l sabe, que el gran combate tiene lugar dentro
de s mismo. La montaa no es m,s que un pretexto que permite al !ombre en'rentarse a s mismo,
es lo que le da ocasin de superarse. #l practicante va a desarrollar la voluntad y la energa
necesaria para su evolucin, en'rent,ndose a las di'icultades. Las pruebas son en realidad una ayuda
para seguir la :a.
-1uando el 1ielo quiere con'iar una misin importante a un !ombre, comien+a por llenar su
cora+n de amargura, con'undiendo su comprensin y trastornando sus proyectos. 8espus lo
'uer+a a ejercitar Sus !uesos y [Link]. Le !ace experimentar el !ambre y todo tipo de
su'rimientos. 1uando el !ombre emerge, triun'ante sobre todas las pruebas, es capa+ de reali+ar lo
que antes no !abra podido !acer./ #sta cita de $encio es una preciosa indicacin en cuanto al
sentido de la vida.
P1u,l es la apuesta de este combate interiorQ Para los $aestros, los verdaderos obst,culos que
impiden al discpulo avan+ar son los creados por su personalidad arti'icial. #l !ombre ordinario,
as'ixiado por un collar de !,bitos 'sicos y mentales, su visin del mundo de'ormado por una
pantalla de ilusiones, es un en'ermo cortado de su ser pro'undo cuyas posibilidades est,n sin
explotar. #l trabajo que !ay que reali+ar consiste pues en !acer saltar los bloqueos 'sicos y
mentales, para que las 'uer+as latentes en el !ombre puedan 'lorecer libremente. #l bud), la :a del
combate, como cualquier otra :a autntica, tiene como meta la regeneracin del individuo. Pero
esta reali+acin de si slo puede ser alcan+ada por una luc!a sin piedad contra los propios de'ectos,
contra las propias debilidades, contra las propias ilusiones. Para vencer los obst,culos interiores
!ay que tener adem,s la paciencia de acosarlos sin tregua y el coraje de en'rentarse a
ellos. <rgullo, cobarda, impaciencia, dudas, todos ellos alimentados por la ilusin, son trampas
temibles en las que muc!os !an cado. #l sendero es largo, di'cil y penoso. *na de las claves de la
:a es no desalentarse y perseverar, a pesar de todo, a pesar de uno mismo.
4o ha$ ue ol#idar, como lo dec)a D*3* +u%uki ue 6en tanto ue no se ha$a comido el pan de
la triste%a, no se podr conocer el sabor de la #ida real7*
No !an (d(o!a
0agyu 6ajima no Aami tena un mono como mascota. Sste asista a menudo a los entrenamientos
de los discpulos. Siendo por naturale+a extremadamente imitador, este mono aprendi la manera
de coger un sable y de utili+arlo. Se !aba convertido en un experto, en su gnero.
*n da, un ronin Eguerrero erranteF expres su deseo amistoso de con'rontar su !abilidad en el
manejo de la lan+a con 6ajima. #l $aestro le sugiri que combatiera primero con el mono. #l
visitante se sinti amargamente !umillado. Pero el encuentro tuvo lugar.
%rmado con su lan+a, el ronin atac r,pidamente al mono que manejaba un s!inai Esable de bamb.F.
#l animal evit ,gilmente los golpes de lan+a. Pasando al contraataque, el mono consigui
acercarse a su adversario y golpearlo. #l ronin retrocedi y puso su arma en una guardia de'ensiva.
%provec!ando la ocasin, el mono salt sobre el mango de la lan+a y desarm al !ombre. 1uando
el ronin volvi avergon+ado a ver a 6ajima ste le !i+o la siguiente observacin7
9D
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
4 8esde el principio saba que usted no era capa+ de vencer al mono.
#l ronin dej de visitar al $aestro desde ese da. "aban pasado varios meses cuando apareci
de nuevo. :olvi a expresar su deseo de combatir con el mono. #l $aestro, adivinando que el
ronin se !aba entrenado intensamente, presinti que el mono se negara a combatir. Por lo tanto no
acept la peticin de su visitante.
Pero ste insisti y el $aestro acab por ceder.
#n el mismo instante en el que el mono se puso 'rente al !ombre, arroj su sable y emprendi la
!uida gritando.
6ajima no Aami termin por concluir7
4 P5o se lo dijeQ
Poco tiempo despus, gracias a su recomendacin, el ronin entr al servicio de uno de sus
amigos.
Una ense7an#a acele"ada
$atajuro 0agyu, !ijo de un clebre $aestro del sable, 'ue renegado por su padre quien crea que
el trabajo de su !ijo era demasiado mediocre para poder !acer de l un $aestro. $atajuro, que a
pesar de todo !aba decidido convertirse en $aestro de sable, parti !acia el monte utara para
encontrar al clebre $aestro Gan+o. Pero Gan+o con'irm el juicio de su padre7
4 5o [Link] las condiciones.
4P1u,ntos aos me costar, llegar a ser $aestro si trabajo duroQ 4 insisti el joven.
4 #l resto de tu vida 4respondi Gan+o.
4 5o puedo esperar tanto tiempo. #stoy dispuesto a soportarlo todo para seguir su ensean+a.
P1u,nto tiempo me llevar, si trabajo como servidor suyo en cuerpo y almaQ
4 T<!, tal ve+ die+ aosU
4 Pero usted sabe que mi padre se est, !aciendo viejo, pronto tendr que cuidar de l. P1u,ntos aos
!ay que contar si trabajo m,s intensamenteQ
4 To!, tal ve+ treinta aosU
4 T*sted se burla de m. %ntes die+, a!ora treinta. 1rame, !ar todo lo que !aya que !acer para
dominar este arte en el menor tiempo posibleU
TGien, en ese caso, se tendr, que quedar usted sesenta aos conmigoU *n !ombre que quiere
obtener resultados tan de prisa no avan+a r,pidamente 4explic Gan+o.
4 $uy bien 4declar $atajuro, comprendiendo por 'in que le reproc!aba su impaciencia4, acepto ser
su servidor.
#l $aestro le pidi a $atajuro que no !ablara m,s de esgrima, ni que tocara un sable, sino que
lo sirviera, le preparara la comida, le arreglara su !abitacin, que se ocupara del jardn, y todo esto
sin decir una palabra sobre el sable. 5i siquiera estaba autori+ado a observar el entrenamiento de
los dem,s alumnos.
Pasaron tres aos. $atajuro trabajaba a.n. % menudo pensaba en su triste suerte l, que a.n no
!aba tenido la posibilidad de estudiar el arte al que !aba decidido consagrar su vida.
Sin embargo, un da, cuando !aca las 'aenas de la casa rumiando sus tristes pensamientos,
Gan+o se desli+ detr,s de l en silencio y le dio un terrible bastona+o con el sable de madera. %l
da siguiente, cuando $atajuro preparaba el arro+, el $aestro le atac de nuevo de una manera
completamente inesperada. % partir de ese da, $atajuro tuvo que de'enderse, da y noc!e, contra
los ataques por sorpresa de Gan+o.
8eba estar en guardia a cada instante, siempre plenamente despierto, para no probar el sable del
$aestro. %prendi tan r,pidamente que su concentracin, su rapide+ y una especie de sexto
sentido, le permitieron muy pronto evitar los ataques de Gan+o. *n da, menos de die+ aos
despus de su llegada, el $aestro le anunci que ya no tena nada m,s que ensearle.
99
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
El lad"1n de conoc(m(en!o
0ang Lu 1!an naci al comien+o del siglo 232 en el seno de una 'amilia de campesinos. 8esde
joven no tena m,s que una pasin7 el chuan-shu, el arte del puo. 8esde su in'ancia 'recuent
asiduamente las escuelas de artes marciales de su provincia y muy pronto alcan+ el rango de un
experto de gran reputacin. Pero los estilos que !aba practicado !asta entonces no le satis'acan.
Saba que desde la destruccin del monasterio de S!aolin, el arte del puo !aba lentamente
degenerado en un mtodo de combate que daba demasiada importancia a la tcnica y a la 'uer+a
muscular. % pesar de su [Link] por todos los rincones de su provincia, "o Pei, no consegua
encontrar un $aestro susceptible de ensearle un arte m,s pro'undo que le condujera a la :a de la
armona.
Su desesperacin lleg a su trmino cuando oy !ablar del tai chi chuan, arte que empe+aba a
ser popular en otra provincia, "onan.
%bandonando a sus padres y amigos, 0ang emprendi un viaje a pie de m,s de MCC (ilmetros
para dirigirse a la patria del arte que deseaba estudiar. %provec!ando un momento de oportunidad
entr en los crculos cerrados de practicantes de 3ai chi chuan . #n el curso de sus conversaciones
con ellos, un nombre volva continuamente a su mente7 el del $aestro 1!en 1!ang "siang. #ste
!ombre pasaba por tener el -(ung4'u/ m,s per'ecto de su poca. 8esgraciadamente enseaba
exclusivamente a los miembros de su 'amilia, en el m,s estricto secreto.
0ang pensaba que despus de un viaje tan largo tena que estudiar con el mejor $aestro.
",bilmente consigui interesar en casa de la 'amilia 1!en como criado. 8e esta manera, cada da
se las arregl para espiar secretamente el entrenamiento 'amiliar bajo la gua del patriarca.
1uidadosamente disimulado, observaba atentamente los movimientos, beba las palabras y los
consejos del $aestro. 8espus, durante la noc!e, cuando todo el mundo dorma, se ejercitaba en
!acer lo que !aba visto durante el da y pula incansablemente los encadenamientos de
movimientos que !aba aprendido los das precedentes.
Su espionaje continu durante varios meses sin despertar sospec!as... !asta que un da 'ue
descubierto. 3nmediatamente 'ue conducido delante del $aestro 1!en. Se esperaba lo peor. #n
e'ecto, el anciano pareca muy en'adado. #l tono de su vo+ dejaba ver una cierta irritacin7
40 bien, joven, parece que !a abusado de nuestra con'ian+a. *sted se !a introducido aqu con el
.nico objetivo de espiar nuestra ensean+a, Pno es verdadQ
#'ectivamente 4con'es 0ang.
4 5o s a.n que es lo que vamos a !acer con usted. $ientras tanto siento curiosidad por ver qu
es lo que !a aprendido en tales condiciones. PPuede usted !acerme una demostracinQ
0ang ejecut un encadenamiento con tal concentracin y 'luide+ que el anciano 1!en qued
pro'undamente impresionado al ver un re'lejo tan 'iel de su %rte. Pero se cuid bien de mani'estar
su emocin y durante un largo instante se qued en silencio. 8espus declar7
4 Sera [Link] dejarlo marc!ar con lo poco que conoce. $anc!ara la reputacin de nuestra
'amilia mostrando nuestro arte de una manera tan incompleta. $ejor ser, que se quede aqu el
tiempo necesario para terminar el aprendi+aje.
TPero esta ve+ bajo mi direccinU
0ang permaneci a.n varios aos en la 'amilia 1!en, integr,ndose cada ve+ m,s pro'undamente en
el %rte Supremo del tai chi chuan . 8espus de !aber recibido la bendicin de su anciano $aestro
0ang volvi a su provincia natal.
#n Pe(n, donde decidi instalarse para ensear su arte, no tard en ser conocido con el nombre de
-el insuperable 0ang #n e'ecto, a pesar de que otros pro'esores y campeones jvenes le desa'iaron
9=
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
a menudo, nunca 'ue vencido. Sus combates contribuyeron a 'ortalecer la reputacin del tai chi
chuan, sobre todo porque consegua neutrali+ar a sus adversarios sin !erirlos jam,s.
El Maes!"o de los T"es 8(cos
1!ang San ong, el $aestro de los 6res Picos, tena una estatura alta, un cuerpo esbelto y una
constitucin robusta que le daban un aspecto temible. Su cara, a la ve+ redonda y cuadrada, estaba
acicalada con una barba eri+ada parecida a un bosque de alabardas. #n la cima de su cr,neo se
ergua un moo espeso. Pero si su aspecto era impresionante, su mirada expresaba una dulce
tranquilidad, con un brillo de bondad.
6anto en invierno como en verano llevaba una [Link] 'abricada en una sola pie+a de [Link]
tren+ados y a menudo se le vea con un ca+a4moscas !ec!o con crin de caballo.
Sediento de conocimientos, pas la mayor parte de su vida peregrinando por las vertientes de los
montes Sen46c!uan, 1!ansi y "u4P. 1ontinuamente visitaba los altos lugares del taosmo, yendo
de monasterio en monasterio, residiendo en estos santuarios y templos que las pendientes
escarpadas de la montaa volvan di'cilmente accesibles. $uy pronto 'ue iniciado por los
$aestros taostas en la pr,ctica de la meditacin. Por todas partes por donde pasaba estudiaba los
libros sagrados e interrogaba sin descanso los misterios del *niverso.
*n da, despus de largas !oras de meditacin en silencio, oy un canto maravilloso,
sobrenatural...
<bservando alrededor de s, vio sobre la rama de un ,rbol un p,jaro que miraba atentamente al
suelo. %l pie del ,rbol, una serpiente ergua su cabe+a !acia el cielo. Las miradas del p,jaro y del
reptil se encontraron y se en'rentaron... 8e pronto, el p,jaro cay en picado sobre la serpiente,
lan+ando gritos penetrantes y atac 'uriosamente a araa+os y picota+os. La serpiente, ondulante y
'luida, esquiv !,bilmente los violentos ataques de su agresor. #ste .ltimo, agotado por sus
es'uer+os ine'icaces, volvi a la rama para recuperar sus 'uer+as. %l cabo de un momento se lan+
de nuevo al asalto. La serpiente continu su dan+a circular que poco a poco se trans'orm en una
espiral impetuosa de energa que la !i+o inatrapable.
La leyenda nos dice que 1!ang San ong se inspir en esta visin para crear el 5u-tan!-pa>, el
estilo de la -mano 'lexible/ que per'eccionado por generaciones de taostas, se convirti en el tai
chi chuan.
Por eso los movimientos del tai chi chuan no tienen ni comien+o ni 'in. Se desenvuelven
suavemente como el !ilo de seda de un capullo, 'luyen sin interrupcin como las aguas del ro
0ang46s.
La (ma&en de Asa"(
% la edad de veintisiete aos, 0amao(a 6ess!u, que era un experto del sable de gran reputacin,
combati con %sari $atas!ic!iro, clebre experto tambin en el manejo del sable. #ste encuentro
'ue breve ya qu %sari desarm r,pidamente a su adversario.
0amao(a, abatido, sinti una a'liccin sin lmite, no por causa de su derrota, sino porque
advirti que careca de madure+ espiritual. $otivado por este encuentro, redobl sus es'uer+os
concentr,ndose enteramente en el entrenamiento del ken-jutsu E%rte del sableF y de la meditacin
sedente (%a%en)*
8espus de die+ aos de pr,ctica intensiva quiso poner a prueba el nivel que !aba alcan+ado y.
de nuevo, 'ue al encuentro de %sari. #n el curso de este segundo combate, sintiendo que su
adversario le dominaba y le parali+aba por la maestra que de l se desprenda, se neg a continuar el
9>
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
combate, aceptando de nuevo su derrota.
#ste nuevo encuentro lo impresion tanto que a partir de entonces estuvo obsesionado por la
imagen de %sari, imagen que le acosaba continuamente record,ndole su mediocridad. Pero lejos de
resignarse, intensi'ic su pr,ctica del sable y de la meditacin.
Siete aos !aban pasado cuando, despus de una 'uerte experiencia espiritual, constat de
repente que la imagen de %sari !aba dejado de atormentarle. #ntonces decidi medirse una ve+
m,s con l.
%sari le !i+o combatir primero con uno de sus discpulos, pero ste se con'es vencido desde el
comien+o del combate.
0amao(a encontr a %sari por tercera ve+. 8urante un largo momento los dos !ombres se
!icieron 'rente, observ,ndose con la mirada. 8e pronto, %sari baj su sable y declar7
4 *sted est, por 'in sobre la :a.
La trampa de las apariencias
6Cuando el !uila
ataca, cae en picado
sin abrir sus alas*
Cuando el ti!re
est a punto de saltar
sobre su presa,
se desli%a con las
orejas reple!adas*
De la misma manera, nadie puede
adi#inar cuando #a a actuar
el sabio*
*A%A<S"3 @31"35
9B
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
-Subestimar al adversario es como perder un tesoro/, nos dice un proverbio c!ino. #n e'ecto, el
que sigue el juego del adversario est, perdido.
5umerosos expertos !an conseguido cierta 'ama gracias a disimulos, a estocadas secretas que
saben manejar con extrema !abilidad. #xiste un vasto arsenal de estratagemas, de tcnicas, de
-'arsas y trampas/ de todo tipo. #l adversario puede retroceder para contraatacar mejor, puede
parecer dbil e inexperto cuando en realidad es un temible luc!ador. *na clebre escuela de
1!uan4S!u Eel estilo del borrac!oF !a 'undado de esta manera todo su mtodo sobre esta idea. Sus
discpulos se entrenan a parecer borrac!os, practican gestos torpes e imprecisos de manera que el
adversario pierda su descon'ian+a. 0 en ese momento aprovec!an la sorpresa general para situar un
golpe completamente inesperado.
8e la misma manera, $iyamoto $usas!i, el samurai m,s ilustre, que muri en la cama a pesar
de !aber entablado m,s de JC duelos Ea veces contra die+ adversariosF, da en su 3ratado sobre las
cinco ruedas preciosos consejos a este respecto. Por ejemplo explica7 -6odo obedece a un
'enmeno de transmisin. #l sueo se comunica, el boste+o tambin... 1uando el adversario est,
a.n excitado y a punto de lan+arse al ataque, debis adquirir por el contrario un aire indolente,
como si no os interesara combatir. 8e esta manera ste se contagiar, y su atencin se debilitar,.
#n ese momento debis pasar al ataque r,pida y enrgicamente./
/uchos !randes /aestros del bud se han ocultado bajo la apariencia de personajes
ino'ensi#os, $ no para sorprender mejor a e#entuales a!resores, sino sobre todo para escapar de la
curiosidad $ de la popularidad* 2l!unos de ellos han pre'erido dejarse humillar $ pasar por
cobardes antes de responder a pro#ocaciones insensatas* Con un !ran respeto hacia cualuier
'orma de #ida, slo combat)an cuando era realmente ine#itable*
8escubrir un verdadero $aestro no es pues una tarea siempre ',cil. $uc!as personas !an tenido
la ocasin de cru+arse con un gran $aestro sin siquiera darse cuenta. 8ej,ndose engaar por su
aspecto poco espectacular, no !an podido ir m,s all, de las apariencias. Pero el principal enemigo
que nos !ace caer en la trampa de las apariencias, P5o es en realidad el que tiene sus races en
nuestras propias ilusionesQ
%lgunos practicantes e incluso expertos, content,ndose con su 'uer+a 'sica, con tcnicas
prodigiosas y una relativa !abilidad, creen !aber alcan+ado un alto nivel, o incluso la maestra.
Seguros de !aber llegado al 'inal, de no tener m,s nada que aprender, no progresan perdiendo de
sta manera cualquier posibilidad de alcan+ar la e'icacia real que, lejos de desaparecer con la edad,
se consolida da a da.
6,a sandalia deja una huella, pero <es la huella la sandalia?7
6;na piedra preciosa no es ms ue un !uijarro para un i!norante7
Eproverbios orientalesF
La a3es!a del ,(ejo &e""e"o
#l seor 5aos!ige declar un da a S!imomura S!oun, uno de sus m,s viejos samurais7
4 La 'uer+a y el vigor del joven Aatsus!ige son admirables para su edad. 1uando luc!a con sus
compaeros vence incluso a los mayores que l.
4 % pesar de que ya no soy joven, estoy dispuesto a apostar que no conseguir, vencerme 4a'irm el
anciano S!oun.
Para 5aos!ige 'ue un placer organi+ar el encuentro que tuvo lugar esa misma noc!e en el patio
del castillo, en medio de un gran [Link] de samurais . #stos estaban impacientes por ver lo que le
9J
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
iba a suceder al viejo 'arsante de S!oun.
8esde el comien+o del encuentro, el joven y poderoso Aatsus!ige se precipit sobre su 'r,gil
adversario agarr,ndolo 'irmemente, decidido a !acerlo picadillo. S!oun estuvo a punto de caer
varias veces al suelo y de rodar en el polvo. Sin embargo, ante la sorpresa general, cada ve+ se
restableci en el .ltimo momento. #l joven, exasperado, intent dejarle caer de nuevo poniendo
toda su 'uer+a en el empeo, pero, esta ve+, S!oun aprovec! !,bilmente su movimiento y 'ue l
quien desequilibr a Aatsus!ige arroj,ndolo al suelo.
8espus de ayudar a su adversario semi4inconciente a levantarse, se acerc al seor 5aos!ige y
le dijo7
4 Sentirse orgulloso de su 'uer+a cuando a.n no se domina la 'ogosidad es como vanagloriarse
[Link] de sus de'ectos.
La le$ del e9(l(-"(o
*n europeo que resida por alg.n tiempo en el ?apn a principios de siglo, decidi aprender el jiu-
jutsu que le pareca ser un temible mtodo de combate. 1omen+ pues a seguir los cursos de un
renombrado $aestro.
Pero cu,l sera su sorpresa cuando al cabo de la tercera sesin a.n no !aba aprendido ninguna
tcnica de combate. TSolamente !aba practicado movimientos lentos, de distensin. %l 'inali+ar la
sesin, decidi ir a ver al $aestro.
4 Seor, desde que estoy aqu no !e !ec!o nada que se pare+ca a ejercicios de luc!a.
4 Le ruego que se siente 4declar el $aestro.
#l europeo se instal negligentemente sobre el tatami. #l $aestro se sent 'rente a l.
P1u,ndo empe+ar, usted a ensearme el jiu-jutsuQ
#l $aestro sonri y pregunt7
4 P#st, usted bien sentadoQ
4 5o s... P"ay una buena manera de sentarseQ
Por toda respuesta, el $aestro indic con la mano la manera en la que l estaba sentado, con la
espalda bien derec!a, la cabe+a en la prolongacin de la columna vertebral.
4 Pero oiga 4respondi el europeo4, no !e venido aqu para aprender a sentarme.
4 Lo s 4dijo pacientemente el $aestro4, lo s. *sted quiere aprender a luc!ar. Pero Pcmo podr,
luc!ar si no busca el equilibrioQ
4 ;ealmente no veo la relacin entre el !ec!o de sentarse y el combate.
4 Si usted no puede estar en equilibro cuando est, sentado, es decir, en la actitud m,s simple L
Pcmo quiere usted guardar el equilibrio en todas las circunstancias de la vida, y sobre todo en un
combateQ
#n ese momento, acerc,ndose a su discpulo europeo, a.n perplejo, el japons empuj
ligeramente. #l europeo cay de espaldas. #l $aestro, siempre sentado, le pidi entonces que
intentara !acer lo mismo con l. #l alumno empuj primero con timide+ con una mano, despus
empuj con las dos y 'inalmente con el vigor de todo el cuerpo... sin conseguir nada. 8e repente, el
$aestro se ec! ligeramente a un lado y el discpulo cay a todo lo largo !acia adelante sobre el
tatami.
#l $aestro aadi esbo+ando una sonrisa7
4 #spero que comience usted a comprender la importancia del equilibrio.
El !em(-le sec"e!o del -on#o
9K
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
*n bon+o c!ino llamado 1!en 0uan Pin se !aba instalado en la regin de #do Eactualmente
6o(ioF por el ao DJBC. "aba atravesado el mar del <este para ensear en el ?apn la caligra'a y
la pintura. :iva solo, retirado en una dependencia del monasterio Ao(us!oji, solamente era visible
durante los momentos en los que enseaba. 8iscreto como el gato, tranquilo como la super'icie del
lago, el monje anciano pareca 'r,gil como una l,mpara de jade.
Los poemas surgan de su boca como 'lores de loto, el pincel dan+aba entre sus dedos ,giles
creando la armona. 1!en 0uan Pin 'ue apreciado muy pronto por el s!ogun que le tom a su
servicio. #nseaba su arte a los jvenes signatarios de la corte y a los nobles, pero obstinadamente
se negaba a instalarse en el palacio, pre'iriendo el silencio de su retiro a la vida tumultuoso de la
corte. % menudo, cuando se diriga al palacio, el anciano se cru+aba con los rudos samurais y con
sus miradas de desprecio. #stos acusaban en vo+ baja al protegido del s!ogun de debilitar el
espritu de los jvenes nobles destinados al o'icio de las armas. T5o se gana una batalla con un
pincel en la mano, ni gritando poemas ni con la cabe+a repleta de 'iloso'aU. 8iscreto como el gato,
tranquilo como la super'icie del lago, 'r,gil como una l,mpara de jade, 1!en 0uan Pin continuaba
su camino con su cara iluminada por una imperturbable sonrisa.
*na noc!e que se !aba quedado en el palacio !asta muy tarde enseando su arte, el monje
anciano volva al templo de Ao(us!oji, situado muy lejos de la ciudad, escoltado por tres guardias
que !aba terminado por aceptar ante los ruegos insistentes del s!ogun en persona. % la salida de la
ciudad, el camino se !undi en un bosque pro'undo. 8e pronto surgieron unos bandidos y rodearon
a 1!en 0uan Pin y a su escolta. La jaura de bandidos se lan+ salvajemente al ataque. Los tres
guardias luc!aban encarni+adamente, una ronda mortal urgi alrededor del monje anciano. Los
mal!ec!ores eran numerosos, los samurais se encontraron desarmados y dispuestos a morir en un
.ltimo cuerpo a cuerpo. #n ese momento, de una manera tan repentina como inesperada, 1!en
0uan Pin pas al ataque. ;,pido como el rayo, 'lexibles como los juncos, inatrapables como el
viento, sus manos, sus pies, sus codos se convirtieron en terribles armas. 1uatro bandidos cayeron
pesadamente al suelo, 'uera de combate. Los dem,s asustados por la terrible metamor'osis del
apacible monje se dieron a la 'uga. 1orrieron sin parar como si se !ubieran encontrado un (ami, un
ser sobrenatural.
Los tres samurais, llenos de admiracin, condujeron al bon+o al templo. #n el camino, no
pudindole resistir, le pidieron al monje que les enseara su secreto, el secreto temible de su 'uer+a.
Pero el anciano guard silencio y continu !asta el templo, discreto como el gato, tranquilo como la
super'icie del lago, 'r,gil como una l,mpara de jade. *na ve+ en el templo salud a sus guardias y
se retir por el resto de la noc!e Los tres samurais, decididos a saber m,s, velaron !asta el alba a la
puerta del templo.
% la maana siguiente, renovaron su peticin al viejo monje, suplic,ndole que les aceptara como
discpulos o como simples servidores.
4 $i arte es para almas bien templadas. Los caminos de conocimiento son largos y escarpados
4les dijo el bon+o.
4 #stamos dispuestos a todo 4'ue la respuesta de los tres guardias.
#l viejo bon+o les acept como discpulos y, durante largos aos, les inici en el arte del 5u-chu,
el arte per'ecto, que l !aba aprendido en el 3mperio del $edio. $,s all, de un aprendi+aje
com.n, cada uno de ellos se especiali+ en una de las ramas del 5u-chu. *no per'eccion la ciencia
de las proyecciones, otro la de las llaves y estrangulamientos y el tercero la ciencia de los atemis,
los golpes a los puntos vitales. 8espus de muc!os aos de entrenamiento intenso, una ve+ que
!ubieron integrado el secreto de 1!en Pin, lleg la !ora de que los alumnos dejaran a su anciano
maestro. 8eban transmitir lo que !aban recibido, cada uno en su especialidad. #l da de la
partida, 1!en Pin les dio sus .ltimas recomendaciones y les record que slo ensearan a los
que estaban dispuestos a seguir la :a del 1ora+n.
#l $aestro les dio su bendicin y se retir al templo, discreto como el gato, tranquilo como la
super'icie del lago, m,s 'r,gil a.n por el peso de los aos que una l,mpara de jade, pero con la cara
iluminada por una apacible sonrisa.
9M
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
El cam3e1n $ el Maes!"o
*med+u era el campen de esgrima de su provincia. %l sabes que el clebre $aestro 6oda Seigen
estaba de paso por la ciudad en la que l enseaba, *med+u quiso medirse con l.
1uando se le pregunt al Seigen si aceptaba el desa'o que le lan+aba el campen de la provincia,
respondi7
4 8e ninguna manera. 5o veo ninguna ra+n por la que tenga que combatir con ese !ombre, no
tengo nada que probar. ;esponderle que un combate de sable se desarrolla entre la vida y la muerte
y que no puedo aceptar a la ligera asumir los riesgos.
*med+u tom esta respuesta como una excusa por parte de Seigen que aparentemente tema ser
vencido y perder as su reputacin, y dio a conocer [Link] la negativa del $aestro, no
dudando en tratarle de cobarde.
#l seor de la provincia oy los rumores de este asunto y se interes vivamente ya que l mismo
era un apasionado de la esgrima. #nvi un mensaje a Seigen en el que le rogaba cortsmente que
aceptara el reto. Pero Seigen se neg a responder. La peticin 'ue !ec!a tres veces. #l tono se
volva cada ve+ m,s insistente. Seigen no poda negarse durante muc!o tiempo ya que de esa
manera in'ringira las reglas y las obligaciones del samurai, que debe obediencia a las autoridades
'eudales. Por lo tanto se decidi a combatir con *med+u.
#l ,rbitro, el lugar y la 'ec!a 'ueron elegidos r,pidamente *rned+u, decidido a poner toda la suerte
de su lado, se dirigi a toda prisa a un santuario S!into en el que pas tres das y tres noc!es
seguidas practicando un ritual religioso de puri'icacin con el 'in de prepararse para el combate y
conciliarse con los dioses.
%lguien cont a Seigen todos los detalles de la preparacin de su adversario y le sugiri que
!iciera lo mismo. Pero el $aestro sonri tranquilamente y declaro7
4 0o intento crear en mi cora+n la sinceridad y la armona a cada instante. 5o es algo que los
dioses puedan darme en momentos crticos.
6al y como !aba sido 'ijado, los dos combatientes se encontraron en el lugar de la cita. #l seor
de la provincia se !aba despla+ado en persona seguido de un gran cortejo para asistir a este
encuentro tan esperado. *med+u, acompaado por una multitud de alumnos y admiradores, lleg
con un bo(en, sable de madera, de m,s de un metro de largo. Seigen tena un bastn de apenas >C
centmetros. %l ver esto, *med+u exigi al ,rbitro que su adversario tomara tambin un bo(en
reglamentario. T5o quera que su victoria 'uera atribuida al arma ridcula de SeigenU. #sta
reclamacin le 'ue transmitida, pero se neg a cambiar de arma respondiendo que l se contentaba
con su tro+o de palo. #l ,rbitro decidi 'inalmente que cada uno poda llevar su arma respectiva.
*med+u se lan+ 'uriosamente al combate, atacando con vigor repetidas veces. Saltaba y ruga
como una bestia 'ero+. Su arma !enda el aire con una precisin temible, su rapide+ era prodigiosa.
#l $aestro Seigen, casi indi'erente, evitaba cada golpe con la 'lexibilidad y la gracia de un gato.
Su mirada, completamente indi'erente, estaba 'ija en los ojos del adversario. Su cuerpo,
per'ectamente relajado, pareca jugar, dan+ar, con el sable que le ro+aba inquietamente. *med+u,
'uera de s, manejaba su bo(en con todas sus 'uer+as, pero la clera le corroa al ver que golpeaba
en el vaco.
#ste 'ascinante ballet no dur sin embargo muc!o tiempo. 8e pronto, sin que nadie supiera por
qu, el campen se inmovili+. Su cara dejaba ver un dolor intenso. Sin lugar a dudas, el bastn
del $aestro le !aba tocado pero nadie pudo decir donde. Seigen aprovec! la ocasin para
desarmar a su adversario y arrojar lejos su bo(en, despus de lo cual se dispuso a dejar el combate y
a abandonar a *med+u solo con su !umillante derrota. Pero ste, en un acceso de clera y rabia,
desenvain su pual que !aba guardado en su cintura y se lan+ sobre el $aestro.
1on un movimiento apenas perceptible, el bastoncillo de Seigen +umb en el aire y 'ue a golpear
de nuevo a *med+u, que esta ve+ cay pesadamente al suelo.
9N
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
Una -om-a de !(em3o
"aca algunas semanas que un experto del boxeo c!ino se !aba instalado en un pequeo pueblo
aislado. 1omen+aba a sentirse a sus anc!as ya que el miedo que inspiraba a los campesinos le
permita convertirse en el seor de los lugares. Lo que m,s apreciaba por encima de todo era ver
que nadie osaba resistirle, ni encontrarse en su camino, !asta que un da... *n viejecito de barba
blanca no le cedi el paso y continu su camino justo delante de l. iel a su terrible imagen, el
experto intent empujar al viejo, pero su cuerpo se encontr con el vaco ya que ste !aba
esquivado el gesto. urioso, el boxeador se arroj sobre el viejo y comen+ a golpearle. #n medio
de la pelea, el viejo intent torpemente parar los golpes, logrando incluso tocar ligeramente el pec!o
del bruto. Pero visiblemente no era un contrincante para l y pronto rod por el suelo. Satis'ec!o
de la leccin que acababa de dar, el campen dej all el cuerpo inanimado de este viejo
impertinente que se !aba atrevido a resistirle. 1uando el bruto se alej, el viejo abri un ojo,
despus el otro, se levant, se sacudi el polvo y dej el pueblo tranquilamente.
Los das pasaban y el boxeador se senta cada ve+ menos en 'orma. Su cuerpo se debilitaba,
tena problemas de respiracin y de digestin, los dolores de cabe+a eran cada ve+ m,s 'recuentes.
*n da, senta tal escalo'ro y 'iebre que tuvo que quedarse en la cama. 5o tena 'uer+as para
moverse, y apenas poda !ablar.
8espus de !aber meditado largamente sobre la ra+n de su estado, slo encontr una
explicacin probable7 el golpe ligero que le !aba dado el viejo !aba tocado sin duda un punto vital
y su e'ecto se mani'estaba a!ora.
1omprendiendo 'inalmente que ese !ombre anciano le !aba dado una leccin, advirti cu,n
engaosas son las apariencias y cu,nto !aba vivido !asta entonces en la ilusin de su 'uer+a.
#mbargado por un remordimiento verdadero envi a buscar al viejo para pedirle perdn por su
incali'icable conducta y darle las gracias por !aberle abierto los ojos.
#l viejecito viva en una ermita cercana al pueblo y no tard en llegar. 8ecidi curarle l mismo,
impresionado por el arrepentimiento sincero del maleante. 0 as, despus de varias sesiones de
shiatsu Eacupuntura digitalF y de un tratamiento de plantas medicinales, el !ombre pudo volver a
marc!ar sobre sus pies. Suplic !umildemente al anciano que lo aceptara como discpulo, posedo
por una verdadera necesidad de conocimientos.
8e esta manera se qued en la ermita !asta la muerte de $aestro, y cuando volvi al pueblo su
presencia ya no inspiraba miedo sino un apacible respeto.
=C
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
La &"an 3"e-a
6Bajo la espada bien le#antada
el in'ierno os hace temblar*
8d ms all
@ encontrar(is el pa)s de
,a 'elicidad*7
$30%$<6< $*S%S"3
=D
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
.l practicante de artes marciales se en'renta mu$ pronto a un problema crucialA el miedo* ,os
combates de entrenamientos, aunue sean amistosos, no son por ello menos arries!ados* .l ue $a
ha recibido al!unos !olpes siente una aprehensin, un temor cu$os e'ectos son parali%antesA el
cuerpo se crispa, la ener!)a interna no circula, las reacciones son incontroladas* 1reso de esta
emocin ne!ati#a no es posible #er claramente la situacin $ por lo tanto de en'rentarse a ella de
una manera adecuada* .n caso de peli!ro real, las consecuencias pueden ser dramticas* .n
tanto ue el miedo se ampara de un hombre, este no puede acceder a la #erdadera maestr)a*
,iberarse del miedo es una etapa decisi#a*
#l samurai, cuyo destino era arriesgar su vida cotidianamente, deba encontrar con rapide+ una
solucin a este problema. Si se aterrori+aba sobre el campo de batalla, perda cualquier posibilidad
de en'rentarse e'ica+mente al enemigo. #s por lo que el general Aens!in, adepto Ien, tena la
costumbre de decir a sus !ombres7
4 3d al combate 'irmemente convencidos de conseguir la victoria, y volveris a vuestras casas
sanos y salvos. 1ombatid completamente decididos a morir y viviris, ya que los que se a'erran a la
vida mueren, y los que desa'an la muerte viven.
*na m,xima del jiu-jutsu expresa la misma idea en otros trminos7 -Para el que se a'erra, la
cada llega ciertamente, pero el que no se a'erra no teme ninguna cada/.
,cil de decir... pero cu,n di'cil de reali+ar. Sin embargo, parece que en los casos
desesperados, cuando la vida est, en juego, el !ombre es capa+ de cosas sorprendentes. % esto se
llama -instinto de conservacin/. #l !ombre ordinario utili+a muy poco sus potencialidades en la
vida corriente, pero de cara a un peligro repentino reacciona con una 'uer+a o una velocidad
insospec!adas... *n viejo senil da un salto prodigioso cuando est, a punto de ser aplastado... *na
mujer consigue levantar un peso enorme para salvar a su !ijo...
6odo sucede muy deprisa en una situacin mortal7 no !ay lugar para lo super'luo. 1ada 'raccin
de segundo cuenta. Se trata de estar presente, aqu y a!ora. Las inter'erencias psicolgicas o
emocionales desaparecen para dejar que una energa superior intervenga. #l ser pro'undo se
mani'iesta, el don de s es necesario... Pero una ve+ que el alerta !a pasado, una ve+ que el peligro
se !a alejado, la personalidad ordinaria vuelve a tomar sus -derec!os/. #l miedo aparecer, de
nuevo, a menudo sin ning.n motivo real. #l !ombre vuelve a encontrarse con este problema all
donde lo !a dejado y no es capa+ de en'rentarse a l ya que no puede suscitar con su voluntad su
-instinto de conservacin/.
+in embar!o, los /aestros a'irman ue e&iste una posibilidad de liberarse del miedo* 1ara ello
es indispensable obser#arlo $ #er su ori!en* +i (ste es descubierto, el miedo desaparece como el
humo, como una pesadilla al despertar*
El co"!e
Los discpulos de Aen(ic!i Sa(a(ibara, que enseaba el arte del sable, comen+aban a
preguntarse seriamente si su $aestro no se !aba vuelto loco. 8esde !aca un mes se entregaba
regularmente a la siguiente ocupacin7 intentaba romper un casco de acero de un sabla+o. #n vano,
ya que a cada tentativa, la !oja rebotaba, se torca o se rompa sobre el casco cuyo acero permaneca
intacto.
P5o saba Sa(a(ibara que nadie era capa+ de tal proe+aQ #n e'ecto, el casco del samurai estaba
!ec!o con un acero de una calidad superior y de tal manera que ning.n arma pudiera atravesarlo.
3ncluso las balas de mosquetn rebotaban en l !aciendo saltar c!ispas... Pero es verdad que las
epopeyas de los guerreros cuentan que algunos !roes de antao !aban sido capaces de !endir su
sable en el casco. #n !onor de estos !roes, cada ao tena lugar delante del emperador una
ceremonia de kabuto 5ari Ecorte de cascoF. Los discpulos de Sa(a(ibara ignoraban que su $aestro
!aba sido invitado a participar en ella.
=9
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
#n la vspera del campeonato, Sa(a(ibara no !aba conseguido a.n cortar el casco. Su
desesperacin era ilimitada ya que consideraba que si 'racasaba en esta prueba se le reproc!ara
!aber traicionado la con'ian+a del emperador.
1on la muerte en el alma se dirigi al palacio imperial para la ceremonia de (abuto &ari. Los
mejores expertos !aban sido invitados. 1ada uno a su turno intentaron su suerte, pero el casco
permaneci intacto, sin la menor seal de !aber sido cortado. Por el contrario, las !ojas rotas
'ueron numerosas.
Slo quedaba Sa(a(ibara. 1uando lleg su turno, se arrodill 'rente al emperador es'or+,ndose en
ocultar su derrota y salud respetuosamente, % continuacin se acerc al casco y, con el sable en la
mano, se qued inmvil. % partir de ese momento, todo reposaba en l, el .ltimo, el .nico que
poda o'recer al emperador algo m,s que un 'racaso. Sabiendo que sus 'uer+as !abituales eran
insu'icientes, intent concentrarse al m,ximo de sus posibilidades. 5o !aba nada que !acer. Se
senta completamente des!ec!o, vaco.
#n ese momento algo cedi, algo se abri en l. *na energa misteriosa, un (i irresistible se
extendi por todo su ser. 6odo sucedi a continuacin como por arte de magia. Su sable se levant
lentamente por encima de su cabe+a para descender con la velocidad del rayo. #n ese mismo
momento, un kiai surgi de las pro'undidades de su ser, un grito que reson como un trueno.
#l casco no se !aba movido, pero el sable estaba intacto. 1uando el jue+ examin el casco,
constat que !aba sido !endido unos doce centmetros.
PPor qu Sa(a(ibara triun' all donde tantos !aban 'racasadoQ 6al ve+, dicen algunos, porque
!aba tomado la determinacin de reali+ar el seppuku Esuicidio ritual por el hara kiriF si 'racasaba...
En las manos del des!(no
*n gran general, llamado 5obunaga, !aba tomado la decisin de atacar al enemigo, a pesar de que
sus tropas 'ueran ampliamente in'eriores en [Link]. Sl estaba seguro que venceran, pero sus
!ombres no lo crean muc!o. #n el camino, 5obunaga se detuvo delante de un santuario +hinto.
8eclaro a sus guerreros7
4 :oy a recogerme y a pedir la ayuda de los kamis. 8espus lan+ar una moneda. Si sale cara
venceremos, si sale cru+ perderemos. #stamos en las manos del destino.
8espus de !aberse recogido unos instantes, 5obunaga sali del templo y arroj una moneda. Sali
cara. La moral de las tropas se in'lam de golpe. Los guerreros, 'irmemente convencidos de salir
victoriosos combatieron con una intrepide+ tan extraordinaria que ganaron la batalla r,pidamente.
8espus de la victoria, el ayuda de campo del general le dijo7
4 5adie puede cambiar el destino. #sta victoria inesperada es una nueva prueba.
4 PVuin sabeQ 4respondi el general, al mismo tiempo que le enseaba una moneda... trucada, que
tena cara en ambos lados.
El condenado a me"!e
8urante la poca 'eudal en el ?apn, un !ombre que perteneca a la clase de los siervos !aba
cometido la imprudencia de importunar a un personaje poltico de gran in'luencia. #ste dignatario
pidi al $aestro que le entregara su servidor, lo cual quera decir que ste .ltimo estaba condenado
a muerte. #l $aestro no poda negarse a esta peticin que pareca m,s bien una orden o'icial.
5o obstante, el $aestro propuso a su criado lo siguiente7 4 #stoy verdaderamente desolado de
tener que entregarlo a este o'icial, que sin ninguna duda lo condenar, a muerte. 5o puedo !acer
gran cosa por usted, a no ser proponerle que coja un sable y luc!e conmigo. Si consigue matarme
ser, libre y podr, !uir. Si pierde, no morir, como un criminal, sino luc!ando, como un guerrero.
==
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
#l servidor respondi7 4 T#so sera insensatoU *sted es un experto con'irmado y un pro'esor de
gran reputacin. 1mo podra yo, un simple servidor que nunca en su vida !a cogido un arma,
tener la esperan+a de vencerleQ
#l $aestro alimentaba secretamente el deseo de combatir con alguien que no tuviera esperan+a de
vivir. Por eso insisti7
4 8e todas maneras, usted no tiene nada que perder. %provec!e esta oportunidad y djeme ver
que puedo !acer.
#l criado termin por aceptar. Los dos !ombres se encontraron cara a cara, sable en mano,
dispuestos a entablar un combate a muerte.
#l $aestro se encontr muy r,pidamente en una mala postura. #l criado, en'urecido, se lan+ a
'ondo en la batalla, golpeando en todos los sentidos. <bligado a retroceder paso a paso, el $aestro
se encontr 'inalmente acosado, espalda al muro. 5o tena ni un instante que perder ya que
comen+aba a sentirse desbordado. ;euni todas sus energas y al mismo tiempo que lan+aba un
grito dio un terrible sabla+o a su adversario.
$,s tarde, el $aestro con'es a sus discpulos7
T"a sido un combate desesperadoU "e estado a punto de ser verdaderamente vencido por este
criado. 8eseo que nunca teng,is un combate con alguien que est, condenado a muerte y que por lo
tanto no tiene nada que perder. Si esto !a sido as con este pobre individuo sin experiencia Pcmo
debe ser con un experto de alto nivel en las mismas circunstanciasQ
*n discpulo pregunt7 4P"aba usted descubierto un 'allo en su concentracin cuando le golpeQ
4 5o !aba ning.n 'allo. "a sido un milagro que consiguiera tocarle. Sin duda lo !e conseguido
gracias al kiai...
Un Maes!"o s(n !'cn(ca
#l gran $aestro del sable, 6ajima no Aami, enseaba su arte al s!ogun Egobernador imperialF.
*n da, uno de los guardias personales del s!ogun 'ue a verle para estudiar el manejo del sable bajo
su direccin.
4 Seg.n puedo ju+gar 4dijo 6ajima4, usted es un $aestro en este arte. 8game, se lo ruego, Pde qu
escuela procedeQ 4#stoy desolado, nunca !e aprendido en ninguna escuela 4respondi el guardia.
T*sted se burla de mU 5o me cuente !istorias, yo s lo que digo y poseo un gran conocimiento
de los !ombres.
4 Lamento poner en juego su reputacin, pero le aseguro que nunca !e aprendido el manejo del
sable bajo la direccin de un $aestro, y adem,s le con'ieso que no cono+co muc!o sobre este arte.
5ecesito un aprendi+aje tcnico.
La seguridad del visitante !i+o re'lexionar al $aestro por un momento. 8espus aadi7
4 Puesto que usted lo dice, ser, verdad. Pero persisto en creer que usted es $aestro en algo. 5o
sabra decir en qu.
4 Gueno, ya que insiste, le dir lo siguiente7 cuando yo era nio me vino la idea de que un samurai
no deba tener miedo a la muerte en ninguna circunstancia, y desde esta poca no !e dejado de ser
ntimo con la idea de la muerte. "oy, el problema !a cesado completamente de preocuparme. #n
cierto modo lo !e dominado P#s tal ve+ a esto a lo que usted se re'iereQ
4 #xactamente 4exclam 6ajima 5o Aami4, eso es lo que quera decir. $e siento 'eli+ de no
!aberme equivocado. #star liberado del miedo a la muerte es uno de los secretos m,s importantes
del arte del sable. "e entrenado a centenares de alumnos, pero muy pocos de ellos !an alcan+ado
realmente este grado de maestra. #n cuanto a usted, usted no necesita un entrenamiento tcnico,
usted es ya un $aestro.
=>
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
El Maes!"o de !' $ el "on(n
#l seor de 6osa se dirigi a 0edo, la capital, para una visita o'icial al s!ogun. "aba llevado con
l a su $aestro de cha no $u, del que se senta muy orgulloso. #l cha no $u, la ceremonia del t, es
un arte japons 'uertemente in'luenciado por el Ien. 1ada gesto debe ser reali+ado con una gran
concentracin. Se trata de saborear, gracias a un delicado ritual, el misterio del -aqu y a!ora/.
#l $aestro de t tuvo que vestirse como un samurai para poder entrar en el palacio, y por lo tanto
debi llevar su signo distintivo, es decir, dos sables. :arios das despus de su llegada a 0edo, el
especialista de cha no $u no !aba salido a.n del palacio. :arias veces por da ejerca su arte en las
!abitaciones de su seor, ante la gran alegra de sus invitados. 3ncluso lleg a o'iciar en presencia
del s!ogun.
*n da, el seor le dio permiso para dar una vuelta por la ciudad. #l $aestro de t, siempre
vestido de samurai, aprovec! esta oportunidad y se aventur por las calles bulliciosas de 0edo...
1uando se dispona a cru+ar un puente, 'ue empujado repentinamente por un ronin, uno de esos
guerreros errantes que son o bien valerosos caballeros, o bien tru!anes de marca mayor. #ste tena
el aspecto de ser de la peor especie. 8ijo 'ramente7
4 %s que eres un samurai de 6osa. 5o me gusta ser empujado de esa manera. $e gustara que
arregl,ramos esta pequea di'erencia con el sable en la mano.
#l $aestro de t, desamparado, termin por con'esar la verdad7
4 5o soy un verdadero samurai, a pesar de las apariencias. Slo soy un !umilde especialista de cha
no $u que no conoce absolutamente nada del manejo del sable.
#l ronin no quiso creer su !istoria. Sobre todo porque su verdadera intencin era sacar un poco de
dinero de esta vctima cuya naturale+a poco valiente !aba presentido. ue in'lexible. Levant el
tono para impresionar a su interlocutor. #nseguida se 'orm una multitud alrededor de estos dos
!ombres. %provec!ando la ocasin, el ronin le amena+ con declarar [Link] que un samurai
de 6osa era un cobarde, que tena miedo de luc!ar.
:iendo que era imposible !acer entrar en ra+n al ronin y temiendo que su conducta pudiera
alcan+ar el !onor de su seor, el $aestro de t se resign a morir. %cept el combate. Pero como
no quera dejarse matar pasivamente, para que no dijeran que los samurais de 6osa no saban luc!ar,
tuvo una idea7 unos minutos antes !aba pasado por delante de una escuela de sable. Pens
entonces que en ella podra aprender como coger un sable y a'rontar !onorablemente una muerte
inevitable. #xplic pues al ronin7
4 6engo que cumplir una misin que mi seor me !a encargado. #sto me puede llevar un par de
!oras. P6endra usted la paciencia de esperarme aquQ
#l ronin acept el pla+o, respetando caballerosamente las reglas del bushid o tal ve+ porque
imaginaba que su vctima necesitaba ese tiempo para reunir una suma de dinero disuasiva.
5uestro especialista de cha no $u 'ue corriendo a la escuela que !aba visto antes y pidi una
entrevista urgente con el $aestro de sable. #l portero no estaba muy dispuesto a dejar entrar a este
extrao visitante que no pareca estar en un estado normal, y, sobre todo, que no tena ninguna carta
de recomendacin. Pero, impresionado por la expresin atormentada del !ombre, decidi
'inalmente introducirlo y presentarle al $aestro. #ste escuc! con muc!o inters a su visitante que
le cont su desgracia y su deseo de morir como un samurai.
4 #ste es un caso .nico 4declar el $aestro de sable. 45o es el momento de bromear 4replic el
visitante. 4<!, de ninguna manera, se lo aseguro. #s usted una excepcin realmente. Por lo normal,
los alumnos que vienen a verme quieren aprender el manejo del sable y a vencer. *sted quiere que
yo le ensee el arte de morir... 8e acuerdo, pero puesto que usted es $aestro en un arte
incomparable, Ppodra usted servirme una ta+a de tQ.
#l visitante no se !i+o rogar ya que ciertamente era para l la .ltima ocasin de practicar su arte.
<lvidando su tr,gico destino, prepar cuidadosamente su t, despus lo sirvi con una calma
sorprendente. #jecut cada gesto como si ninguna otra cosa 'uera importante en ese instante.
=B
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
#l $aestro de sable le observ atentamente durante toda la ceremonia y se sinti pro'undamente
impresionado por el grado de concentracin de su visitante.
4 T#xcelente 4exclam4, excelenteU #l nivel de maestra que usted !a alcan+ado practicando su arte
es su'iciente para conducirle dignamente delante de no importa qu samurai. *sted tiene todo lo
que !ace 'alta para morir con !onor, no se preocupe. #scuc!e solamente algunos consejos. 1uando
vea al ronin, piense ante todo que va a servir el t a un amigo. 8espus de !aberle saludado
cortsmente, dle las gracias por el pla+o acordado. 8oble delicadamente su capa y pngala en el
suelo con el abanico encima, exactamente como !ace para la ceremonia del t. Wtese el pauelo de
coraje alrededor de su cabe+a, recjase las mangas y anuncie a su adversario que est, preparado
para el combate. 8esenvaine su sable y lev,ntelo por encima de su cabe+a. 1ierre los ojos.
1oncntrese al m,ximo de sus posibilidades para bajar su arma vigorosamente justo en el momento
en el que oiga al ronin lan+ar su grito de ataque. %puesto que este combate ser, una masacre
mutua.
#l visitante dio las gracias al $aestro del sable por sus preciosos consejos y volvi al puente
donde le esperaba el ronin. Siguiendo las instrucciones que !aba recibido, el especialista de cha no
$u se prepar para el combate como si estuviera o'reciendo una ta+a de t a un invitado. 1uando
levant el sable y cerr los ojos, la cara de su adversario cambi de expresin. #l ronin no crea en
sus ojos.
P#ra el mismo !ombre el que se encontraba 'rente a lQ
#l $aestro de t, en un estado de extrema concentracin, esperaba el grito que sera la seal de su
.ltimo momento, de su .ltima accin..
Pero pasaron varios minutos que le parecieron !oras y el grito no se dejaba or. 5o pudiendo
resistir m,s, nuestro improvisado samurai termin por abrir los ojos...
T5adie... U T5o !aba nadie 'rente a lU
#l ronin al no saber como atacar a este temible adversario que no mostraba ning.n 'allo en su
concentracin, ni ning.n temor en su actitud, retrocedi paso a paso !asta desaparecer a toda prisa,
bien contento de !aber podido salvar su pellejo.
Al -o"de del a-(smo
#n la pla+a del pueblo se !aba 'ormado una gran multitud para admirar la !abilidad de un 'amoso
arquero. % lo largo de su demostracin ejecutaba varios [Link] que testimoniaban su !abilidad.
Por ejemplo, era capa+ de tirar varias 'lec!as seguidas al mismo tiempo que mantena una copa
llena de agua en equilibrio sobre su antebra+o. 1ada proe+a era aplaudida por la multitud entusiasta.
Pero el arquero se sinti muy turbado al constatar que en la primera 'ila !aba un !ombre que no
mani'estaba la menor admiracin desde el comien+o de la demostracin. Le pregunt la ra+n. *n
murmullo recorri la multitud ya que el !ombre en cuestin era visiblemente un adepto taosta y por
lo tanto un poderoso mago en la imaginacin popular. PVu jugada iba a !acerles esta ve+Q.
#l taosta se content con declarar7
4 Su tiro con arco no est, mal, tcnicamente... pero usted est, lejos de practicar el tiro sin tirar.
#l arquero se dijo a s mismo que stas eran desde luego palabras de un taosta7 !ermticas y
oscuras. *na manera como cualquier otra de !acerse el interesante. Pero al menos se arriesg a
pedirle una explicacin7
4 P8nde quiere usted llegar con esa !istoria del tiro sin tirarQ
4 Si estuviramos en equilibrio sobre una roca colgada de un precipicio a m,s de cien metros PSera
usted capa+ de tirar tambinQ.
#l arquero acept el desa'o. Sigui al taosta a la montaa. Sste escal una roca y avan+ !asta el
borde de un abismo que tena m,s de cien metros de pro'undidad. Se volvi, y de espaldas al
abismo retrocedi !asta que dos tercios de sus pies sobresalieron de la roca y estuvieron sobre el
=J
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
vaco.
%garrando a continuacin la mano del 'amoso arquero, lo atrajo !acia l. #l otro no se dej.
;esisti con todas sus 'uer+as y presa del p,nico termin por tirarse a todo lo largo sobre el suelo
con el 'in de a'errarse mejor a la roca. 5o se atreva a moverse, inundado de sudor de la cabe+a a
los pies.
8espus de !aberle dejado un poco de tiempo para que se repusiera de sus emociones, el taosta
declar7
4 #l !ombre reali+ado se lan+a a la inmensidad a+ul del 1ielo o se sumerge en los torbellinos de las
'uentes amarillas, e incluso se aventura m,s all, de los oc!o lmites del $undo sin mani'estar el
menor signo de inquietud.
Pero usted, aunque est, 'irmemente a'errado a esta roca, tiembla y su cuerpo se encuentra
parali+ado. P1mo espera usted alcan+ar el blanco en estas condicionesQ
=K
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
La leccin de los Maestros Zen
2ndar es tambi(n el Zen...
Bue se mue#e o ue se le deje inm#il
el cuerpo permanece siempre en pa%*
8ncluso si se encuentra 'rente a una
espada
el esp)ritu permanece tranuilo*
S"<8<A%
#l 1anto del inmediato Satori
=M
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
"ojo 6o(imune, el s!i(en EregenteF, que rec!a+ las invasiones mongoles en el siglo 2333, es uno
de los guerreros y je'e de estado m,s grande que !a conocido el ?apn. ue tambin uno de los
primeros en estudiar bajo la direccin de los $aestros Ien y en 'avorecer el desarrollo de esta
corriente del budismo. Se cuenta que un da visit a Gu((o, clebre $aestro Ien, para preguntarle7
4P1mo puedo escapar del miedo, ese monstruo que es el peor enemigo de nuestra vidaQ
4 Suprime el origen del miedo 4respondi Gu((o.
4 P8e dnde surge el miedoQ
4 8el mismo 6o(imune.
4 #l miedo es lo que m,s detesto por encima de todo. P1mo puede provenir de m mismoQ
4exclam 6o(imune.
4 3ntenta tirar por la borda tu querido -yo/ llamado 6o(imune, y observa entonces lo que sientes.
6e ver de nuevo cuando !ayas !ec!o esto.
4 P1mo puedo !acer esoQ 4insisti 6o(imune. 4"a+ callar tus pensamientos.
4 P1moQ
4 Sintate con las piernas cru+adas en meditacin y observa el origen de los pensamientos que seg.n
t. pertenecen a 6o(imune.
4 6engo una vida [Link] tan activa que me es di'cil encontrar tiempo para meditar.
4 Sean cuales sean las actividades que reali+as, considralas como excelentes ocasiones para tu
[Link] interior y un da descubrir,s quin es este querido 6o(imune.
#l ejemplo de 6o(imune no es una excepcin en ?apn. 5umerosos guerreros de todos los rangos
se iniciaron en el Ien. #ntre los generales m,s grandes del siglo 2:3, Aens!in y S!ingen 'ueron
adeptos Ien. #l clebre $aestro 6ajima no Aami 'ue el discpulo de 6a(uan. $uc!os guerreros
m,s modestos, incluso ronins, 'recuentaron los monasterios Ien.
PVu es lo que atraa del Ien a estos rudos samuraisQ
La actitud viril de los $aestros Ien es sin duda el 'actor determinante de esta atraccin. Los
$aestros Ien no mostraban ninguna debilidad en las situaciones m,s dram,ticas, demostrando una
increble sangre 'ra. 5ada pareca asustarles, ni siquiera la muerte. -1uando los pensamientos se
!an tranquili+ado, el 'uego mismo es 'resco y re'resca/, 'ueron las .ltimas palabras del monje
A&aisen justo antes de morir quemado vivo en su monasterio, que !aba sido capturado por sus
asaltantes ante la negativa del superior a entreg,rselo.
Los guerreros 'ueron tambin seducidos por el mtodo esencialmente pr,ctico del Ien que
rec!a+a todo 'ormalismo intelectual, dogm,tico o ritual. #l Ien no es ni una 'iloso'a ni una
religin. #s una :a que conduce a una experiencia decisiva7 el satori. #l satori es el despertar a s
mismo y a la ;ealidad.
#l nombre Ien proviene del c!ino 1!an que es la de'ormacin de la palabra s,nscrita 8!yana
traducida por meditacin, contemplacin. -#l Ien es, en su esencia, el arte de ver en la naturale+a
del ser. 3ndica la :a que va de la esclavitud a la libertad. 5os libera de todos los yugos bajo los
que, criaturas limitadas, su'rimos constantemente, !acindonos beber directamente en la 'uente de
la vida/, explica el pro'esor 8. 6. Su+u(i. #l Ien tiene la llave de la liberacin, de la reali+acin
del -yo/. #n ese momento, el !ombre puede convertirse en $aestro de las energas que le !abitan.
#l $aestro comunica tcnicas y consejos al alumno para guiarle. Su presencia es una ayuda
preciosa. Pero su misin se detiene a!. #s el mismo discpulo quien deber, !acer el trabajo
necesario para despertarse. #l Satori sobreviene slo cuando las nubes de la ignorancia y de la
ilusin se !an disipado. 8e !ec!o, se trata de ir m,s all, del dualismo 'abricado por el cuerpo
mental que de'orma la realidad.
%dem,s de la meditacin sedente E+a+enF que es una explotacin interior de las pro'undidades del
ser y del cosmos, el Ien ensea tcnicas destinadas a una toma de conciencia susceptible de
provocar el estallido de -los lmites de la mente/.
Por ejemplo, los di,logos EmondoF entre $aestro y discpulo.
% la pregunta -PVu es el IenQ/, el $aestro responde a veces7
P0 t., quin eres t.Q/ o bien -#l ciprs est, en el cementerio/, o bien se encoge de !ombros.
=N
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
,os koans son una especie de acertijos, de pre!untas il!icas ue no tienen nin!una respuesta
mental sobre las ue el disc)pulo deba meditar* Los m,s clebres son7
4 6odo vuelve al *no, pero Padnde vuelve el *noQ
4 1uando tocas las palmas, el c!oque de las manos produce un sonido. P1u,l es el sonido producido
por una sola manoQ
#l Ien, lejos de estar separado de la vida real, es por el contrario un arte de vivir que permite estar
plenamente presente en cada gesto de la vida cotidiana. Para per'eccionar la reali+acin interior, los
monjes Ien ejecutan ellos mismos los trabajos necesarios para el mantenimiento del monasterio y
practican las artes tradicionales. #n esos momentos se ejercitan en la -meditacin sobre la accin/,
en -la concentracin sobre el movimiento/. 5umerosos $aestros Ien practican as a.n en nuestros
das las artes marciales, con el 'in de reali+ar -una unin m,s estrec!a entre el !ombre y el
instrumento, entre el sujeto y el objeto, entre el actor y la accin, entre el espritu y el cuerpo/. #l
$aestro Ien no es solamente el que es capa+ de quedarse varias !oras en +a+en, sino sobre todo el
que es capa+ de controlar armoniosamente todos los dominios de la existencia. ,a maestr)a en un
arte es una prueba de reali%acin interior*
Si el Ien y las artes marciales est,n ntimamente ligados en el ?apn, el s!into, la antigua religin
tradicional, es la tela de 'ondo del bud). Las ceremonias y el altar s!into ocupan su lugar en
cualquier d)j) tradicional. #l $aestro *es!iba sigui una ensean+a s!into bajo la direccin del
monje 8egus!i. #l taosmo es la :a tradicional del imperio del $edio. #l Ien es una sntesis
entre el budismo !ind. y el taosmo. :erdadera alquimia interior, la ensean+a taosta pasa por un
conjunto de tcnicas que conducen al 8espertar de las energas latentes con el 'in de regenerar al
adepto. Los mtodos son parecidos a los del Ien7 meditacin, control de la respiracin, preguntas y
respuestas enigm,ticas, y desde luego la pr,ctica de la meditacin en movimiento, de la
concentracin en los gestos cotidianas. La meditacin en la actividad es para los taostas mil veces
superior a la meditacin en reposo7 6.l ritmo uni#ersal se mani'iesta solamente cuando ha$
tranuilidad en el mo#imiento7*
#l tai chi chuan, cultivado por los maestros taostas, representa una de las artes marciales m,s
per'ectas. #s al mismo tiempo un arte de combate, una terapia, una dan+a simblica y una
meditacin del cuerpo. 1omo su nombre lo indica, este arte consiste en gobernar la accin de la
energa en el cuerpo. Los $aestros a'irman que !ay que conservar el chi original ya que de la
misma manera que mantiene la pure+a del 1ielo y la calma de la 6ierra, permite la reali+acin de un
"ombre/.
Si los caminos de acceso son diversos, los maestros de artes marciales !an sabido integrar a su
pr,ctica las disciplinas susceptibles de conducir al .ltimo secreto.
6,a !ran -)a no tiene puertas
/iles de caminos lle#an a ella*
2u(l ue 'ranuea esta puerta sin puerta
2nda libremente entre el Cielo $ la 3ierra*7
Las 3e"!as del 3a"a%so
*n samurai se present delante del $aestro Ien "a(uin y le pregunt7
4 P#xisten realmente el in'ierno y el parasoQ 4 PVuin eres t.Q 4pregunt el $aestro. 4Soy el
samurai...
4 T6., un guerreroU 4exclam "a(uin. Pero mrate bien Pqu seor va a querer tenerte a su servicio.
Pareces un mendigo. 4La clera se apoder del samurai. %'err su sable y lo desenvain. "a(uin
continu7 4 T%!, incluso tienes un sableU Pero seguramente eres demasiado torpe para cortarme la
cabe+a.
>C
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
uera de s, el samurai levant su sable dispuesto a golpear al $aestro. #n ese momento ste le
dijo7
4 %qu se abren las puertas del in'ierno.
Sorprendido por la seguridad tranquila del monje, el samurai envain el sable y se inclin
respetuosamente.
4 T%qu se abren las puertas del parasoU
De mano del Maes!"o
8o(yo 0etan EDJ>D4DK9DF, el $aestro Ien m,s ilustre de su poca, recibi un da la visita de un
pro'esor de ken-jutsu que le dijo7
4 Practico el arte del sable desde mi m,s tierna in'ancia. $e !e entrenado intensivamente bajo la
direccin de varios $aestros, !e conseguido integrar per'ectamente los estilos de las escuelas m,s
'amosas. Pero a pesar de todos mis es'uer+os a.n no !e podido alcan+ar la suprema iluminacin.
PPodra usted darme algunos consejos sobre el mtodo que debo seguirQ
#l $aestro Ien se levant, se acerc a su visitante y le dijo en vo+ baja que estuviera atento para
no perder ning.n detalle de lo que le iba a transmitir. #l !ombre se inclin !acia adelante, acerc el
rostro y ... recibi una bo'etada magistral de mano del $aestro, quien adem,s le propin varias
patadas enrgicas. %ntes incluso de comprender lo que suceda, el pro'esor de sable perdi el
equilibrio y parece ser que el contacto con el suelo le procur un satori, un despertar espiritual.
#sta experiencia 'ue decisiva para el visitante ya que no tard en convertirse en un 'amoso
$aestro. Su remarcable evolucin, que se mani'estaba a los ojos de todos en la pr,ctica de su arte,
intrig a m,s de un guerrero. $uc!os le preguntaron su secreto pero la mayora permanecan
incrdulos cuando l les con'esaba que resida en el mtodo muy especial del monje 8o(yo 0etan.
Sin embargo algunos decidieron ir a veri'icar ellos mismos. La siguiente !istoria demuestra que no
quedaron decepcionados por el viaje.
6res samurais de alto rango !aban invitado al $aestro 8o(yo 0etan a tomar una ta+a de t con
ellos. 8urante muc!o tiempo le preguntaron sobre el Ien pero, como el $aestro responda siempre
de manera muy enigm,tica, uno de los samurais, un poco excitado, le dijo7
4 Seguramente usted es un gran $aestro Ien y en ese dominio no podemos luc!ar con usted. Pero
si 'uera evocada la cuestin sobre la concentracin necesaria en un combate, temo que usted no
podra vencernos.
4 @o en su lu!ar no ser)a tan cate!rico* ,a #ida me ha ense=ado ms de una #e% ue nunca ha$
ue hacer conclusiones antes de tener la e&periencia -replic el monje*
4 P$e permite usted verdaderamente combatirleQ 4pregunt el samurai despus de !aber
intercambiado una mirada irnica con sus compaeros.
4 8esde luego, puesto que es el .nico medio de convencerle que lo que digo es exacto.
#l guerrero cogi un boken Esable de maderaF y tendi otro al monje. Pero ste se neg,
precisando7
4 Soy budista y no quiero coger un arma, aunque sea de madera. 1on mi abanico tengo bastante.
@olpee sin miedo. Si logra tocarme, admitir que es usted un gran experto.
#l samurai atac lentamente, casi al ralent, seguro de vencer al primer golpe y temiendo !erir al
anciano monje. Pero poco a poco aceler su ritmo ya que sus ataques se perdan en el vaco.
8o(yo 0etan, viendo que el samurai comen+aba a cansarse en vanos es'uer+os, pidi que se
detuviera el combate y propuso lo siguiente7
PVu os parece si me atac,is los tres al mismo tiempoQ Para m sera un excelente ejercicio y para
ustedes una excelente oportunidad de vencerme.
Una con,e"s(1n o"(&(nal
>D
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
<tsu(a 6ess!in, aunque a.n era joven, se !aba convertido en un experto en el manejo del sable.
#ra ambicioso, deseaba darse a conocer 'uera de su provincia. 1on esta meta, !aba decidido iniciar
un gran viaje por todo el pas con el 'in de medirse con otros expertos. Pero antes de partir 'ue a
saludar al $aestro Ien ;yu(o, superior de un monasterio vecino, al que conoca bien. 1uando
;yu(o supo el motivo de su partida, dijo al joven 6ess!in7
4 :ivimos en un mundo muc!o m,s vasto de lo que se imagina. #n su pro'esin debe !aber muc!os
!ombres superiores a usted. #l resultado de su aventura puede ser desastroso.
#l joven, testarudo, no pareca dispuesto a volver atr,s de su decisin. ;yu(o continu7
4 $reme. % m tambin me gustara ser conocido en todo el mundo. "ace decenas de aos que
pr,ctico la meditacin y Pcu,ntos discpulos tengo !oyQ 8ebemos saber quin somos y
contentarnos con nuestra situacin. *n proverbio dice7 -5o lamentes ser ignorado, sino ser
ignorante/.
4 6ess!in se exasper !asta tal punto que grit 'uera de si7
4PPiensa usted que mi arte no vale nadaQ. #l manejo del sable no tiene nada que ver con su
disciplina. Si salgo de mi ciudad natal y desa'o a alguien muy conocido y le ven+o, el
acontecimiento ser, sabido por sus amigos y discpulos. Si consigo muc!as victorias por todas las
regiones, mi reputacin se extender, poco a poco por todo el pas. %dem,s, se que !e alcan+ado un
buen nivel y no tengo miedo de desa'iar a todo aquel que se cruce en mi camino.
4 $,s le valdra comen+ar por el que tiene 'rente a usted.
Si consigue vencerme, podr, iniciar su viaje a travs de todo el pas. Si pierde, debe prometer
!acerse monje y ser mi discpulo 4propuso el $aestro.
6ess!in respondi ec!,ndose a rer7
4 *sted conoce seguramente su Ien, pero del manejo del sable no sabe nada. Si usted quiere
verdaderamente tentar su suerte, de acuerdo, estoy preparado.
;yu(o le dio un bamb. y para l cogi un hossu Ebastn corto con un mec!n de crin de caballo,
generalmente smbolo del $aestro IenF. 6ess!in, seguro de l, intent tocar al $aestro con su
bamb.. % pesar de todos sus es'uer+os no consegua su objetivo. #xasperado atac con 'uria.
5ing.n resultado. Siempre golpeaba en el vaco. Por el contrario, a cada tentativa senta el !ossu
que pasaba suavemente sobre su cabe+a.
;yu(o acab por preguntarle7
4 P1u,les son sus impresiones en este momentoQ
#l alarde de 6ess!in !aba desaparecido. ;econoci !umildemente su derrota. #l $aestro no
perdi tiempo y pidi inmediatamente a sus asistentes que le trajeran lo necesario para a'eitar el
cr,neo de 6ess!in y trans'ormarlo en monje.
La 3"e-a
$asamune, seor de todas las provincias del 5oreste del ?apn, era un estudiante de Ien.
Guscaba un buen superior para el templo Ien en el que reposaban las ceni+as de sus antepasados y
le recomendaron un cierto monje que resida en un insigni'icante templo rural. Lo invit a su
castillo de Sendai para probar su nivel. #l monje, que se llamaba ;inan, acept la invitacin y se
present en la residencia del seor $asamune. 8espus de !aber recorrido un largo pasillo, le
anunciaron que el seor lo esperaba en una de las !abitaciones contiguas.
%bri una puerta desli+ante para entrar en la !abitacin, pero no encontr a nadie. La atraves y
entr en otra pie+a. 5adie. Paciente, se dirigi !acia otra puerta. %l abrirla, el seor $asamune le
dese la bienvenida de una manera un tanto extraa7 le estaba esperando con el sable en la mano,
visiblemente dispuesto a golpearle. Pregunt el monje7
4P#n que piensa usted en este instante, entre la vida y la muerteQ
>9
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
;inan pareca no estar impresionado por esta manera tan particular de recibirlo. Por toda
respuesta, salt sobre el sable y golpe dolorosamente a $asamune, que no esperaba una reaccin
as. $asamune, seor de la guerra, $aestro de las provincias del 5oreste exclam7
4 T#st,s jugando un juego peligrosoU.
#l monje, golpe,ndole de nuevo 'uertemente en la espalda, le replic7
TVu pretencioso eresU
El a"9e"o $ el monje
"aca !oras que un arquero recorra el bosque buscando una presa. Por 'in descubri las !uellas de
un ciervo y se puso a seguirlo. %l pasar cerca de un santuario en el que viva un $aestro c!Xan, se
encontr con el monje y aprovec! para preguntarle si !aba visto pasar al ciervo que rastreaba.
4 T%!, de modo que usted ca+a ciervosU 4replic el anciano monje4, pero, dgame, Pcu,ntos puede
usted alcan+ar con una 'lec!aQ
4 *no solo 4respondi el ca+ador.
4 PSolamente unoQ *sted se toma muc!o trabajo para poca cosa.
4 PVu quiere usted decirQ 0 adem,s, PVu sabe usted del tiro con arcoQ
4 0o mismo practico el arte del tiro 4a'irm el monje c!Lan.
4 P0 cu,ntos puede usted alcan+ar con una sola 'lec!aQ
4 Pregunt irnicamente el ca+ador.
4 6oda la manada.
4 3mposible. 5o me cuente usted !istorias.
4 P0 usted que sabe... Q Pero tengo que con'esarle que !ay un mtodo para conseguirlo.
4 P%! s, que mtodoQ
4 "ay que aprender a tirarse a s mismo y no 'allar.
4 Le con'ieso que no s cmo ponerme para apuntarme a m mismo.
Se cuenta que el ca+ador, en'rentado a este problema aparentemente insoluble, tuvo un despertar
-repentino/, un satori como dicen los $aestros Ien, y decidi seguir los pasos del monje anciano
para aprender el arte de apuntar su propio cora+n.
>=
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
Vence" s(n com-a!("
62uel ue ha dominado el arte
no utili%a el sable
$ el ad#ersario
se mata a s) mismo*7
6%?3$% 5< A%$3
>>
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
Los grandes $aestros no !an dejado de repetir que -la maestra m,s alta es vencer sin combatir/.
1onsideraban que su arte no deba servir para matar, sino para proteger la vida.
<Bu( hab)a para ellos ms 'cil ue utili%ar su aplastante superioridad contra un a!resor?
/ientras ue desembara%arse de un atacante sin herirlo, sin ue ni siuiera ha$a un combate, es
una #erdadera proe%a* @, despu(s de todo, la #erdadera e'icacia consiste en desalentar o en
conciliarse con el e#entual ad#ersario $a ue como dice un pro#erbio chino, 6un enemi!o ue
#ences si!ue siendo tu enemi!o* ;n enemi!o ue con#ences se con#ierte en tu ami!o7*
:encer sin combatir no est, al alcance de cualquiera. -*n !ombre ordinario desenvainar, su
sable si se siente ridiculi+ado y arriesgar, su vida, pero no ser, considerado como un !ombre
valiente. *n !ombre superior no es turbado ni por las situaciones m,s inesperadas, ya que tiene una
gran alma y una gran meta/, deca a menudo una(os!i @ic!in. %quel que no pueda dominarse
'rente a un peligro corre el riesgo de volverse agresivo y de reaccionar violentamente. 8e esta
manera entra en el juego del adversario. % veces, puede creer incluso que est, amena+ado cuando
en realidad no sucede nada. $ientras que el que conserva el dominio de s en todas las situaciones
puede en'rentarse con toda lucide+, con todos sus medios. ;eaccionar violentamente es una
solucin ',cil. Permanecer tranquilo es signo de 'ortale+a. #s lo que expresa Lao 6s en una de sus
sentencias 'amosas del 3ao 3e 0in!A -3mponer su voluntad a los dem,s es una demostracin de
'uer+a ordinaria. 3mponrsela a s mismo es un testimonio de verdadero poder./
Si, a pesar de l, un $aestro es arrastrado a un combate, a veces consigue parali+ar a su adversario
sin combatir verdaderamente. La esencia de las artes marciales japonesas es pro'undamente no4
violenta. 8e !ec!o se basa sobre el principio de la no4resistencia que consiste en utili+ar el ataque
del adversario para llevarlo a su propia prdida. #l que se de'iende, en lugar de bloquear los
movimientos adversos, los esquiva y los canali+a de manera que se vuelvan contra su agresor. Si el
adversario empuja, es su'iciente esquivarlo o tirar de l para que caiga por l mismo. Si l tira, !ay
que empujarlo. 1ontra m,s 'uerte sea el ataque, m,s potente ser, el c!oque de vuelta. #l principio
de la no4resistencia conduce al atacante a convertirse en la vctima de su propio ataque y a recoger
los 'rutos de sus malas intenciones. PVu !ay de m,s justoQ
#l verdadero arte marcial, o seg.n la etimologa oriental, el -arte de detener la lan+a/, es una
excelente puesta en pr,ctica de lo que las ensean+as taostas o Ien llaman el &u4&ei.
@eneralmente traducido por -no4accin/, el &u4&ei signi'ica m,s exactamente7 dejar actuar, dejar
!acer, actuar sin intervenir, sin resistir. *na imagen taosta lo explica as7 -#l principio del &u4&ei
mueve las cosas. La rueda gira simplemente porque el eje no se mueve./
#n la tradicin oriental el agua es el elemento natural que mejor simboli+a el &u4&ei, la no4
resistencia7
6.l a!ua no se opone a nada,
@ de esta manera nada puede en'rentarse a ella*7
6.l a!ua cede al cuchillo sin ser cortada*
.s in#ulnerable $a ue no muestra resistencia*7
>B
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
El +mo"5 a"ma del sa-(o
*n !ombrecillo m,s bien viejo entr un da en un restaurante de uno de los barrios con m,s mala
reputacin de 5a!a, la capital de <(ina&a. #n el momento de 'ranquear la puerta apenas tuvo
tiempo de contraer los [Link] dorsales antes de recibir un pueta+o por la espalda. #l
!ombrecillo atrap inmediatamente la mano del asaltante. 6orcindola con 'irme+a, arrastr
tranquilamente a su agresor a travs del restaurante, sin siquiera mirarlo, despus pidi algo de
comer y sa(e Ealco!ol de arro+F.
Luego de !aber bebido algunos sorbos con su mano libre, arroj delante de l a su asaltante para
verlo. Lo mir con mirada neutra y dijo7
4 ;ealmente no se por qu me buscas, joven, pero Pqu te parece si tomas una copa conmigoQ
#ste !ombrecillo, que se llamaba 3tosu, era uno de los m,s 'amosos $aestros de (arate de <(ina&a.
una(os!i @ic!in estudi con l.
%lgunos aos despus de este incidente, el $aestro 3tosu marc!aba por una calle en plena noc!e
cuando de pronto recibi un terrible pueta+o en la espalda. 6ambin esta ve+ !aba tenido tiempo
de contraer los [Link] y atrapar la mano del culpable. Sin volverse, arrastr varios metros al
maleante que intentaba [Link] liberarse.
:isiblemente inquieto, el joven se excus !umildemente y suplic al $aestro que lo perdonara.
#ste se volvi en ese momento, lo contempl y dijo7
4 *sted no es ra+onable. 5o debera !acerle estas cosas a un pobre viejo como yo.
8ic!o esto, solt a su joven agresor y continu tranquilamente su paseo nocturno.
La escela del com-a!e s(n a"ma
#l clebre $aestro 6su(a!ara Go(uden atravesaba el lago Gi&a sobre una balsa con otros viajeros.
#ntre ellos se encontraba un samurai extremadamente pretencioso que no paraba de vanagloriarse
de sus proe+as y su dominio del sable. Seg.n l, era el campen del ?apn en todas las categoras.
0 los dem,s viajeros que escuc!aban con una admiracin me+clada con miedo parecan crerselo
todo. Pero... Go(uden se mantena alejado tranquilamente y no pareca tragarse todas esas
bagatelas. #l samurai se dio cuenta y, vejado, se acerc a Go(uden para decirle7
4 6. tambin llevas un par de sables. Si eres samurai, Ppor qu no dices algoQ
Go(uden respondi tranquilamente7
4 5o me siento aludido por tus !istorias. $i arte es di'erente al tuyo. 5o consiste en vencer a los
dem,s sino en no ser vencido.
#l samurai se rasc la cabe+a y pregunt7 4 P% que escuela pertenecesQ 4% la escuela del combate
sin arma.
4 PPor qu llevas dos sables en ese casoQ
4 #so me obliga a ser $aestro de m mismo para no responder a las provocaciones. #s un desa'o
sagrado.
#l samurai, exasperado, continu7
4 P0 piensas verdaderamente que puedes combatir conmigo sin sableQ
4 PPor qu noQ T3ncluso es posible que te ganeU
uera de s, el samurai grit al barquero que remara !acia la orilla m,s cercana, pero Go(uden
sugiri que sera mejor ir !asta una isla, lejos de los !ombres, para no provocar una multitud y estar
as m,s tranquilos. #l samurai acept. 1uando la balsa alcan+ una isla des!abitada, el samurai
salt r,pidamente a tierra y desenvain su sable, dispuesto al combate.
Go(uden se despoj cuidadosamente de sus dos sables, se los entreg al barquero y se dispuso a
saltar a tierra, cuando, de pronto, cogi la prtiga del barquero y empuj la barca !acia agua adentro
>J
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
alej,ndose impulsado por la corriente.
#l samurai se qued en la isla gesticulando de 'uria. Go(uden se volvi !acia l y le grit7
T6e das cuenta, esto es vencer sin armaU
T"es moscas
*n samurai cenaba solo en una mesa de un albergue aislado. 6res moscas revoloteaban
continuamente alrededor de l, pero su calma era sorprendente.
6res ronin Eguerreros vagabundos, sin $aestroF entraron en el albergue, inmediatamente,
contemplaron con ansias el magn'ico par de sables que llevaba el !ombre solitario. Seguros de s
mismos, tres contra uno, se sentaron en la mesa de al lado y comen+aron a provocar al samurai.
#ste permaneci imperturbable, como si ni siquiera !ubiese sentido la presencia de los ronin. Lejos
de desalentarse, stos de burlaron de l cada ve+ m,s.
8e pronto, con tres gestos r,pidos, el samurai atrap las tres moscas que aleteaban a su alrededor
con los palillos que tena en la mano. 8espus, tranquilamente, dej los palillos, totalmente
indi'erente a la conmocin que !aba causado en los tres ronin. #n e'ecto, no solamente se callaron
de golpe, sino que presos del p,nico !uyeron a toda prisa. "aban comprendido a tiempo que no
podan atacar a un !ombre de tan temible maestra. $,s tarde supieron con escalo'ros que ese
!ombre que tan !,bilmente les !aba desalentado era, nada m,s y nada menos que el 'amoso
$aestro $iyamoto $usas!i.
El ases(no desa"mado
#l seor 6ai(o estudiaba el cha no $u, la ceremonia del t con Sen no ;i(yu, un $aestro de una
gran serenidad. Aato, un samurai de la corte de 6ai(o, vea con muy mal ojo la pasin de su seor
por la ceremonia del t ya que pensaba que era una prdida de tiempo que perjudicaba los asuntos
de estado. *na idea se le impuso poco a poco7 suprimir pura y simplemente a Sen no ;i(yu. 1on
el 'in de ejecutar su proyecto se las arregl para ser invitado por el $aestro a beber una ta+a de t
en su compaa.
Sen no ;i(yu, que !aba alcan+ado un alto nivel de reali+acin interior gracias a su arte, adivin
desde el primer momento la intencin criminal del samurai.
4 8eje su sable en la puerta. 5o lo necesitar, para una apacible ceremonia de t 4explic el
$aestro.
4 *n samurai no separa nunca de su sable, sean cuales sean las circunstancias 4replic Aato.
4 $uy bien, guarde pues su sable y entremos a tomar una ta+a de t 4respondi 'inalmente el
$aestro.
Los dos !ombres se sentaron 'rente a 'rente. Aato puso su sable cerca de l, al alcance de su
mano. Sen no ;i(yu comen+ a preparar el t. 8e pronto, verti el recipiente de agua !irviendo
sobre el 'uego. La !abitacin se llen de vapor, de !umo y de ceni+as, todo esto con un silbido
aterrador.
Preso del p,nico, el samurai se precipit a salir de la !abitacin. #l $aestro se excus7
4 TLa culpa es maU. :uelva a tomar una ta+a de t, se lo ruego. %dentro est, su sable cubierto de
ceni+as. :oy a limpiarlo y a devolvrselo. #l samurai comprendi entonces que le costara muc!o
trabajo matar a este $aestro de t, y abandon su proyecto.
Una demos!"ac(1n con,(ncen!e
*n ronin visit a $atajuro 0agyu, ilustre $aestro del arte del sable, con la 'irme intencin de
>K
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
desa'iarle para veri'icar si su reputacin no era en realidad excesiva.
#l $aestro 0agyu intent explicarle al ronin que el motivo de su visita era [Link] y que no
vea ninguna ra+n por la que combatir con l. Pero el visitante, que tena el aspecto de ser un
experto temible, ,vido de celebridad, estaba decidido a ir !asta el 'inal. 5o dud en tratar de
cobarde al $aestro con el 'in de provocarle.
$atajuro no perdi sin embargo su calma y le !i+o al ronin un signo para que le siguiera !asta su
jardn. % continuacin le indic con el dedo la copa del ,rbol. P#ra una trampa para desviar su
atencinQ #l ronin empu su sable, retrocedi algunos pasos y ec! un vista+o en la direccin
indicada. 8os p,jaros canturreaban e'ectivamente sobre una rama. Gueno Py quQ Sin apartar su
mirada de ellos, el $aestro 0agyu respir pro'undamente !asta que un kiai surgi de lo pro'undo
de sus entraas, un grito de una potencia 'ormidable. Los dos p,jaros cayeron 'ulminados al suelo,
inanimados.
4 PVu piensa usted de estoQ 4pregunt $atajuro a su visitante.
4 3n... in... creble 4balbuce el ronin, visiblemente trastornado como si el kiai lo !ubiera traspasado
a l tambin.
Pero a.n no !a visto usted lo m,s importante...
#l segundo kiai del $aestro reson en ese momento. Los p,jaros comen+aron a batir alas y
emprendieron vuelo.
#l ronin tambin.
El co"a#1n del sace
#l mdico S!irobei %(yama !aba ido a 1!ina para estudiar la medicina, la acupuntura y algunas
llaves de s!uai4c!iao, la luc!a c!ina. 8e vuelta al ?apn, se instal cerca de 5agasa(i y se puso a
ensear lo que !aba aprendido. Para luc!ar contra la en'ermedad empleaba remedios poderosos.
#n su pr,ctica de la luc!a utili+aba muc!o su 'uer+a. Pero ante una en'ermedad delicada o
demasiado 'uerte sus remedios no tenan e'ecto. Sus tcnicas eran ine'icaces antes enemigos
demasiado poderosos. Sus alumnos le abandonaron uno a uno. S!irobei, desalentado, puso en
cuestin los principios de su mtodo. 8ecidi retirarse a un pequeo templo para ver m,s claro y se
impuso una meditacin de cien das.
Durante sus horas de meditacin se en'rentaba siempre a la misma pre!unta sin poder
encontrar su respuestaA 6Cponer la 'uer%a a la 'uer%a no es una solucin $a ue la 'uer%a es
#encida por otra 'uer%a ms 'uerte* <Cmo hacer?7*
*na maana de nieve se paseaba por el jardn del templo y pudo por 'in encontrar la respuesta
tan esperada. Primero oy el crujido de una rama de cere+o que se rompi en seco a causa del peso
de la nieve. 8espus vio un sauce a la orilla del ro. Sus ramas 'lexibles se doblaban bajo el peso
de la nieve !asta que se liberaban de su 'ardo. 8espus volvan a su posicin, intactas.
#sta visin ilumin a S!irobei. 8escubri en ella los grandes principios del 6ao. Las sentencias
de Lao 6s le vinieron al espritu7
,o ue se dobla ser endere%ado
,o ue se inclina permanecer entero*
4o ha$ nada ms 'le&ible ue el a!ua
1ero para #encer lo duro $ lo r)!ido
4ada la supera*
,a ri!ide% conduce a la muerte
,a 'le&ibilidad conduce a la #ida
>M
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
#l mdico de 5agasa(i re'orm completamente su ensean+a que a partir de entonces tom
el nombre de 0os!in4ryu, la escuela del cora+n del sauce, el arte de la 'lexibilidad, que ense a
numerosos alumnos.
Deja" 9e el &allo mad"e
#l rey 6c!eu con'i a 1!i "sing 6seu el adiestramiento de un gallo de ria prometedor, que
pareca dotado y combativo. #l rey esperaba pues un adiestramiento r,pido... y no comprenda
verdaderamente que die+ das despus de su comien+o a.n no !ubiera tenido ninguna noticia del
progreso de su campen. 8ecidi ir en persona a ver a 1!i para preguntarle si el gallo estaba listo.
4 T<! no, seor, a.n le queda muc!o para madurar. 6odava es muy orgulloso y colrico 4respondi
1!i.
Pasaron die+ nuevos das. #l rey, impaciente, 'ue de nuevo a ver a 1!i para in'ormarse.
4 #l gallo !a !ec!o algunos progresos, majestad, pero a.n no est, preparado ya que reacciona en el
momento mismo en el que 4 siente la presencia de otro gallo 4le explic 1!i.
8ie+ das m,s tarde, el rey, irritado ya de tanto esperar, 'ue a buscar el gallo para ec!arlo a pelear.
1!i se interpuso y le explic7
4 %.n es demasiado pronto. Su gallo no !a perdido completamente su deseo de pelear y su mpetu
se mani'iesta siempre.
#l rey no comprenda muy bien lo que desvariaba este viejo 1!i. La vitalidad y el mpetu del
animal eran precisamente la garanta de su e'icacia. Pero, en 'in, como 1!i era el adiestrador m,s
'amoso de todo el reino, con'i en l a pesar de todo y continu esperando.
8e nuevo die+ das pasaron. La paciencia del soberano estaba a punto de estallar. #sta ve+, el rey
estaba decidido a poner punto 'inal al adiestramiento. "i+o venir a 1!i y se lo anunci con un tono
que traicionaba su mal !umor. 1!i torn la palabra sonriendo y dijo7
4 8e todas maneras el gallo ya est, casi maduro. #n e'ecto, cuando oye cantar a los dem,s gallos
no reacciona, permanece indi'erente a las provocaciones, inmvil como si 'uera de madera. Sus
cualidades est,n a!ora slidamente enrai+adas en l y su 'uer+a interior se !a desarrollado
considerablemente.
#'ectivamente, cuando el rey quiso ec!arlo a pelear ning.n otro gallo estaba visiblemente a la
talla de pelear contra l. %dem,s ni siquiera se arriesgaban, ya que salan !uyendo desde el
momento en el que lo vean.
>N
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
El :l!(mo sec"e!o
62uel ue reali%a el
secreto del bud tiene el uni#erso en (l
mismo
$ puede decirA @o so$
el uni#erso* 1or esta ra%n,
cuando al!uien intenta combatir conmi!o,
se en'renta al mismo uni#erso,
debe romper la armon)a
del uni#erso* .n el instante
en el ue piensa medirse conmi!o,
$a ha perdido*
*#S"3G% $<;3"#3
BC
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
Por misteriosos que puedan parecer sus secretos, los $aestros !an dejado testimonios
signi'icativos, de una simplicidad desarmante...
-#l verdadero blanco que el arquero debe apuntar es su propio cora+n nos dice una m,xima
del Ayud), la :a del tiro con arco. Ao(oro signi'ica en japons cora+n, pero tambin espritu,
ser. Ao(oro, como el cora+n 'sico enrai+ado en el cuerpo, es ese centro del !ombre que !ace
palpitar su ser pro'undo, bajo la capa de las apariencias.
Los $aestros, igual que los guas de alta montaa, indican el 1amino, las etapas para llegar a
apuntar el propio cora+n. 6a(uan, clebre $aestro Ien, enseaba a su no menos ilustre discpulo
6ajima no Aami, pro'esor de sable del s!ogun, que la :a del cora+n comien+a por la -no4
dispersin de la energa/, por la verdadera -concentracin/. #xplicaba por ejemplo que si el (i es
dirigido sobre los movimientos del adversario, es !ipnoti+ado por ellos. Si es dirigido sobre la
de'ensa, est, preso por la idea de de'ensa. #l (i prisionero est, a merced del adversario. 6o(uan lo
alentaba, para liberar su (i, a que lo dejara invadir todo el cuerpo, que lo dejara atravesar la
totalidad de su ser. #n esas circunstancias no se perder, ning.n tiempo ni ninguna energa si !ay
que utili+ar las piernas o las manos. La respuesta adaptada a las circunstancias ser, instant,nea,
inmediata como un c!ispa+o. Si la 'luide+ del (i es preservada guard,ndola libre de las
elucubraciones mentales y de las reacciones emocionales, actuar, all donde sea necesario, con la
rapide+ del rel,mpago.
Los japoneses llaman a esta 'luide+ munen o muso, es decir, -no4mente/, -no4ego/. Su tradicin
compara este estado a la claridad de la luna que aunque es .nica, se re'leja por todas partes donde
!ay agua, sin discriminacin, instant,neamente.
8e la misma manera que el $aestro 6a(uan aconseja dejar que el (i invada la totalidad del
cuerpo, los taostas y los $aestros del tai chi chuan a'irman que el cuerpo !umano es parecido a la
tierra7 posee ros subterr,neos. -Si estos ros no son obstruidos, la circulacin de la energa se
produce naturalmente/. #sta sabidura del cuerpo parece !aber sido olvidada por un [Link]
demasiado grande de expertos contempor,neos que con'unden -dominio del cuerpo/ con
musculatura, endurecimiento, resistencia y condicin 'sica -destructora/. Sin embargo, los adeptos
taostas no dejan de poner en guardia7 -*n practicante del 6ao preserva su cuerpo 'sico con la
misma atencin que tendra !acia una piedra preciosa, ya que el 6ao no puede ser alcan+ado sin el
cuerpo.../
La :a de las artes marciales se asienta por completo en la idea de que un trabajo con el cuerpo
es una meditacin del cuerpo. #l cuerpo puede servir de recept,culo a una energa que obrar, en
el interior y reali+ar, una maravillosa alquimia.
-Si el adepto armoni+a el pequeo universo que es su cuerpo, estar, en armona con el 1osmos/,
declaran los taostas. -La :a de las artes marciales es !acer del cora+n del *niverso su propio
cora+n, lo cual signi'ica estar unido al centro del *niverso./ 6al es la increble a'irmacin de
*es!iba $ori!ei.
La ciencia esotrica com.n a todas las grandes tradiciones ensea que el !ombre es un
macrocosmos, es decir, un modelo reducido del *niverso, del macrocosmos. #l ser !umano
contiene en estado latente todas las dimensiones del *niverso, obedece a las mismas leyes, a los
mismos ritmos. #l arte de apuntar al propio cora+n consiste en armoni+ares consigo mismo para
poder -conectarse/ con la 'uente del (i original. Se dice que los grandes $aestros !an roto la
pantalla as'ixiante del ego para dejar que el aliento del *niverso atraviese su ser. La magia del 6ao
opera a travs de ellos. % travs del &u4&ei, la no4resistencia, dominan el -arte sin arti'icio/.
-1uando un $aestro pasa, los perros no ladran/, dice un proverbio oriental. ;econciliado consigo
mismo y con el *niverso -absorbe al otro en su propio cora+n/, nos con'a el $aestro *es!iba.
La presencia de un !ombre as armoni+a todo lo que le rodea.
-1on un extremo de su arco el arquero clava el 1ielo, con el otro, la 6ierra, y la cuerda que los
une lan+a la 'lec!a al 1ora+n del Glanco visible e invisible/. #l %rquero es el "ombre verdadero
que seg.n los ritos c!inos desempea una misin en la 1reacin al mismo nivel que el 1ielo y la
6ierra7 -#l 1ielo engendra, la 6ierra nutre y el "ombre reali+a./ #l "ombre que practica el %rte de
BD
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
apuntar su 1ora+n reintegra su verdadero lugar7 ser un tra+o de *nin entre el espritu y el cuerpo,
entre el 1ielo y la 6ierra.
La :a de las artes marciales, tal y como es enseada por los raros $aestros autnticos, E Tno
con'undir con las imitacionesUF es pues uno de los !ilos de %riadna que conduce a la llave que nos
permite revelar el desa'o.
8e todas maneras, repiten los $aestros, sea cual sea la :a elegida para resolver el enigma que
nos plantea el *niverso en nuestra propia existencia, slo es posible reali+ar la gran %ventura a
travs de una experiencia vivida, a costa de un aprendi+aje intensivo bajo la direccin de un
verdadero $aestro. Pero !ay que saber, aaden, que la Yltima ;ealidad no puede ser comunicada
ni por palabras, ni por smbolos. *n gua experimentado puede aconsejar, alentar, pero el secreto
no puede ser transmitido de un !ombre a otro. 8ebe ser conquistado.
6,o ue hab(is aprendido escuchando las palabras de otros
,o ol#idar(is rpidamente*
,o ue hab(is aprendido con la totalidad de #uestro
cuerpo, lo recordar(is durante toda #uestra #ida*7
*5%A<S"3 @31"35
6Conocer al!o uiere decir e&perimentarlo
concretamente*
;n libro de cocina no ali#iar #uestra hambre*
6%A*%5
La m("ada desen&a7ada
*n artesano de 5a!a, capital de <(ina&a, se ganaba la vida grabando en su tienda los objetos
que le llevaban. 1on m,s de cuarenta aos, conservaba una poderosa musculatura que le daba una
apariencia temible.
*n !ombre, que no pareca tener m,s de treinta aos, entr un da en su tienda para encargarle
un grabado. #l !ombre era grande, de aspecto gallardo, pero eran sobre todo sus ojos los que
atraan la atencin. Sin embargo, su mirada 'ascinante como la del ,guila expresaba ese da una
pro'unda amargura.
#l artesano no tard en preguntarle7
4 Perdone mi curiosidad seor, pero Pno es usted $atsumura, el clebre pro'esor de (arateQ
4 S, en e'ecto, Ppor quQ
4 #staba seguro de ello, exclam el grabador4, mire, !ace muc!o tiempo que espero poder tomar
lecciones de (arate con usted.
4 3mposible, ya no enseo. 5i siquiera quiero or !ablar del (arate 4tal 'ue la pasmosa respuesta de
$atsumura.
4 5o comprendo. *sted es sin embargo el instructor de (arate del je'e del clan.
4 Lo era. Precisamente el je'e del clan es el que me !a quitado las ganas de ensear el (arate.
4 Pero usted es uno de los mejores pro'esores del pas. 5o comprendo.
4 Sin embargo es simple. #l je'e del clan tiene enormes de'ectos en su pr,ctica del (arate. Su
vanidad le impide reconocerlos y su negligencia corregirlos. 0o no saba que !acer con l. La
B9
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
.ltima ve+ le ped que me atacara con el 'in de corregir sus de'ectos. $e atac, lo cual no !abra
!ec!o un principiante, con un salto y una patada. Le cog en pleno vuelo con un shuto Egolpe con la
mano abiertaF y cay rodando al suelo, casi desmayado. %s es como !e perdido mi empleo.
4 0a me doy cuenta... Pero no se preocupe, seguramente volver, a tomarle a su servicio.
8i'cilmente podr, encontrar un instructor mejor que usted.
4 5o creo que quiera perdonarme. 8e todas maneras, !e decidido no ensear m,s.
4 #so es [Link]. *sted debera saber que !ay altos y bajos en la vida. %dem,s tengo la 'irme
intencin de tomar lecciones con usted.
4 5o cuente conmigo 4cort secamente $atsumura4, y adem,s, un experto como usted no necesita
recibir lecciones.
#'ectivamente, el grabador era tambin un experto de gran renombre.
4 P0 usted que sabeQ 4insisti el grabador4. 6iene qui+, muc!o que ensearme.
4 T#mpie+a usted a irritarme seriamenteU 4exclam $atsumura.
4 TGueno, ya que no acepta el darme lecciones, al menos me acordar, usted un combateU
P1moQ PSe siente usted bienQ
4 T5o me diga que tiene miedo... U T6enga por seguro que no ser, tan ',cil !acerme morder el polvo
como al je'e del clanU
4 Parece ser que usted es muy 'uerte, pero Pno cree que est, jugando un juego peligrosoQ P"a
pensado en los riesgos de un combate que se desarrolla entre la vida y la muerteQ T1onoce sin duda
el viejo proverbio que dice que cuando dos tigres combaten, uno saldr, !erido, el otro muertoU
4 %cepto el riesgo Py ustedQ
4 1uando usted quiera 4respondi $atsumura.
% la maana siguiente, a las primeras luces del alba, los dos !ombres se en'rentaron cara a cara en
un campo aislado.
#l grabador se puso en guardia, de tal manera que no o'reci ninguna abertura. Por el contrario,
$atsumura tom una posicin natural (shi%en tai), con los bra+os colgando a lo largo del cuerpo.
PSe !aba vuelto locoQ PPor qu se mantena en una postura tan vulnerableQ La pregunta no esper
la respuesta . #l artesano se prepar para pasar r,pidamente al ataque.
Lentamente, con precaucin, avan+ !acia su adversario que no movi un dedo. 8e pronto, en el
mismo momento en el que iba a saltar, el grabador cay !acia atr,s, como empujado por una 'uer+a
terrible.
$atsumura no !aba esbo+ado ni un solo gesto. %.n estaba a!, con los bra+os colgando.
Sobre la 'rente del grabador surgieron gotas de sudor cuando levant su cabe+a que se !aba vuelto
lvida e intent ponerse de pie. PVu le !aba sucedidoQ Le pareca !aber sido derribado por la
mirada insostenible que le !aba lan+ado $atsumura, mirada que lo !aba alcan+ado !asta lo m,s
pro'undo de sus entraas. P#ra posibleQ #l pobre artesano no sala de su asombro. Pero no poda
abandonar el combate, su !onor esta en juego. :olvi a ponerse en guardia y avan+. %penas !aba
dado algunos pasos se detuvo, incapa+ de ir m,s lejos. ascinado por la mirada de $atsumura se
encontraba como preso en una trampa, como vaciado de su sustancia.
5o poda quitar los ojos de su adversario. 3ntentando romper esta 'ascinacin, el grabador lan+
un grito, un kiai con lo que le quedaba de energa... Sin e'ecto. Los ojos de $atsumura ni siquiera
pestaearon. #l artesano, desesperado, baj su guardia y comen+ a retroceder.
4 0a es !ora de que pase al ataque de otra manera que gritando 4le dijo $atsumura sonriendo.
4 #s increble. #sto me supera totalmente. 0o que nunca !e perdido un solo combate... TPero que
m,s daU %lguna ve+ tendra que ser. $,s vale morir antes de perder el !onor 4murmur el grabador
antes de lan+arse a su ataque suicida.
Pero ni siquiera tuvo tiempo de ejecutar su movimiento. Su impulso 'ue detenido en seco por un
kiai de $atsumura, un grito 'ant,stico surgido de las pro'undidades del ser, de otro mundo.
@imiendo en el suelo, como parali+ado, el artesano balbuce varias veces las mismas palabras
antes de que se le pudiera comprender7
4T%bandono... abandono... U 4 8espus gir penosamente la cabe+a !acia su vencedor y declar con
B=
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
l,stima7 4 TVu insensato !e sido al provocarleU $i nivel es ridculo al lado del suyo.
4 5o lo creo 4respondi $atsumura4, estoy seguro de que usted tiene un excelente nivel. 1reo que
en otras condiciones yo !abra sido vencido.
4 5o intente consolarme. "e perdido todas mis 'uer+as nada m,s que sintiendo como su mirada me
traspasaba.
4 #s posible 4explic $atsumura4, pero creo que la ra+n es la siguiente7 usted estaba decidido a
ganar. 0o estaba totalmente determinado a morir si perda. #sa es toda la di'erencia entre nosotros.
%yer, cuando entr en su tienda, estaba completamente absorto por mi melancola, por mis
disgustos con el je'e del clan. #stas inquietudes desaparecieron cuando usted me provoc. $e di
cuenta de que no eran m,s que pequeos detalles sin importancia real. Su desa'o me !a vuelto a
poner de cara a lo esencial.
La ense7an#a del ,ene"a-le &a!o
E#sta extraa narracin est, sacada de un libro antiguo sobre el arte del sable, escrito
probablemente por un $aestro del siglo 2:335 de la escuela itto4ryu. 8e inspiracin taosta y Ien,
este -cuento 'ilos'icos contiene lo esencial del secreto de las artes marciales.F
S!o(en, un experto en el arte del sable, era importunado desde !aca algunos das por un ratn
que se !aba instalado en su casa. Los mejores gatos de los alrededores !aban sido invitados a su
casa, trans'ormada en arena de combate para la ocasin. %nte la sorpresa general, el 'inal era
siempre el mismo7 el ca+ador, aterrado por los ataques del ratn, terminaba por !uir maullando.
#l experto, desesperado, decidi matar l mismo a la terrible bestia. %rmado con su sable,
S!o(en atac. Pero el ratn, ,gil como una centella, esquivaba todos los golpes. S!o(en re'or+
sus embestidas pero el ratn segua siendo intocable. Gaado en sudor, casi sin aliento, el experto
termin por renunciar. P6endra que dejar una parte de su casa a este maldito ratnQ #sta idea le
deprima. Sin embargo, un da, oy !ablar de un gato que tena 'ama de ser el mejor ca+ador de
ratones de toda la provincia... 1uando S!o(en vio al 'amoso gato, perdi todas las esperan+as ya
que el animal, que no era precisamente joven, tena un aspecto lamentable. Pero como no tena
nada que perder, dej que el gato entrara en la !abitacin en la que el ratn !aca estragos. #l gato
entr lentamente, con un paso tranquilo, como si no sucediera nada. %l verlo, el ratn qued
petri'icado, visiblemente aterrori+ado. #l gato se acerc a l con calma, lo atrap sin es'uer+os con
su !ocico y lo sac de la !abitacin.
#sa misma noc!e, todos los gatos que !aban participado en la ca+a del ratn se reunieron en la
casa de S!o(en. #l @ran @ato, !roe del da, 'ue respetuosamente invitado al lugar de !onor. *no
de los gatos tom la palabra7
4 #stamos considerados los gatos m,s experimentados del pueblo, pero ninguno de nosotros !a
logrado reali+ar lo que usted !a !ec!o con este terrible ratn. Su maestra es verdaderamente
extraordinaria. %rdemos de impaciencia por conocer su secreto.
#l :enerable @ato respondi7
4 %ntes de intentar explicaros los principios del @ran %rte, la direccin de la :a, me gustara or lo
que vosotros mismos !abis comprendido y cmo os !abis entrenado.
*n gato negro se levant y dijo7
4 "e nacido en una clebre 'amilia de ca+adores de ratones. 8esde mi in'ancia !e sido entrenado en
este arte. Soy capa+ de dar saltos de m,s de dos metros, soy capa+ de escurrirme dentro de las
ratoneras, en resumen, soy un experto de todo tipo de acrobacias. %dem,s, cono+co un gran
[Link] de artimaas y tengo m,s de una victoria en mi bolsillo.
#stoy avergon+ado de !aber sido vencido por este viejo este viejo ratn.
#l @ran @ato le explic7
4 *sted slo !a aprendido la tcnica. *sted slo est, preocupado de saber cmo combinar su
B>
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
ataque. Los $aestros antiguos !an inventado las tcnicas con el .nico 'in de iniciarnos al mtodo
m,s apropiado para ejecutar el trabajo. #l mtodo es naturalmente simple y e'ica+. 1ontiene todos
los aspectos esenciales del arte. La e'icacia tcnica no es la meta del arte. 5o es m,s que un medio
que debe estar en armona con la :a. Si la :a es olvidada, y la e'icacia sobrevalorada, el arte del
combate degenera y es utili+ado de cualquier manera. 5o olvide nunca esto.
*n gato atigrado avan+ para dar su opinin7
4 Seg.n creo, lo m,s importante en el arte del combate es el (i, la energa, el espritu. 8urante
muc!o tiempo me !e entrenado a desarrollarlo. %!ora poseo el espritu m,s poderoso, el que llena
el 1ielo y la 6ierra. $i (i se impone al adversario y mi victoria est, asegurada antes incluso de que
empiece el combate. 3ncluso puedo capturar un ratn corriendo por una viga7 slo tengo que dirigir
mi (i sobre l para que caiga. Pero con este misterioso ratn, no !aba nada que !acer... $e !a
superado totalmente.
#l :enerable @ato replic7
4 *sted es capa+ de utili+ar una gran parte de sus poderes psquicos, pero el simple !ec!o de tener
conciencia de ello act.a en su contra. <poner el poder psquico al adversario no es una solucin, ya
que corre el riesgo de encontrar otro poder muc!o m,s 'uerte. 8ice que su espritu llena el 1ielo y
la 6ierra, pero se equivoca. 5o se trata del espritu sino de su sombra. 4o ha$ ue con'undir el
psiuismo con el esp)ritu* .l #erdadero esp)ritu es una oleada de ener!)a ina!otable ue 'lu$e
como un r)o mientras ue la 'uer%a del su$o depende de ciertas condiciones parecido a los
torrentes ue slo #i#en el tiempo de una tormenta* #sta di'erencia de origen implica una
di'erencia de resultados. *n ratn arrinconado se muestra a menudo muc!o m,s combativo que el
gato que lo ataca. Se encuentra al acec!o y todo su ser encarna el espritu de combate. $uy pocos
gatos pueden romper su resistencia.
#l gato gris tom la palabra a su ve+7
4 1omo usted lo acaba de decir, un espritu est, siempre acompaado por su sombra, y sea cual sea
su 'uer+a, el enemigo puede aprovec!arse de esta sombra. 8urante muc!o tiempo me !e entrenado
en este sentido7 no resistir al adversario, sino por el contrario, utili+ar su 'uer+a para volverla a l.
@racias a mi 'luide+, ni siquiera los ratones m,s poderosos consiguen alcan+arme. Pero este
extrao ratn no !a cado en la trampa de mi actitud de no4resistencia.
#l @ato anciano respondi7
4 #so que usted llama actitud de no4resistencia no est, en armona con la 5aturale+a. Se trata de
una estratagema 'abricada por su mente. La no4resistencia arti'icial necesita una voluntad psquica
que inter'iere la calidad de sus percepciones y bloquea la espontaneidad de sus movimientos. "ay
que despojarse de todas las coacciones mentales para dejar que la 5aturale+a se mani'ieste a 'ondo.
1uando la 5aturale+a sigue su propio camino y act.a a su modo en uno, no !ay ya ninguna sombra,
ninguna vacilacin, ning.n 'allo de los que pueda aprovec!arse el adversario... % pesar de que slo
soy un simple gato que no conoce muc!as cosas de los asuntos !umanos, permitirme evocar el arte
del sable para explicar algo m,s pro'undo. #l arte del sable no consiste solamente en vencer al
adversario. #s ante todo un arte de ser consiente, en el momento crtico, de la causa de la vida y de
la muerte. *n samurai debe acordarse de esto y ejercerse a un entrenamiento espiritual tanto como
a la tcnica del combate. 8ebe pues intentar penetrar la causa de la vida y de la muerte. 1uando se
alcan+a este nivel de la existencia, se est, libre de todo pensamiento egosta, no se alimenta ninguna
emocin negativa, no se calcula ni se delibera. #l espritu no resiste, est, en armona con todo lo
que lo rodea.
-1uando !ay,is llegado al estado de -no4deseo/, el espritu, que por naturale+a es in'orme, no
contiene ning.n objeto. #l (i, la energa espiritual, se expande entonces sin bloqueos, de manera
equilibrada. si, por el contrario, un objeto la atrae, la energa se mueve y 'luye en una sola direccin
mientras que en la otra direccin 'alta. %ll donde !ay demasiado, desborda y no puede ser
controlada. %ll donde 'alta, no es su'icientemente alimentada y se encoge. #n ambos casos os
encontr,is en la imposibilidad de en'rentaros a situaciones que est,n continuamente cambiando.
Pero all donde prevalece el -no4deseo/ el espritu no es impulsado en una sola direccin, sino que
BB
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
trasciende a la ve+ sujeto y objeto.
S!o(en plante entonces esta pregunta7
4 PVue se debe entender por -trascender el sujeto y el objeto/Q.
#l :enerable @ato respondi7
- .l enemi!o e&iste porue ha$ un 6$o7* Cuando no ha$ 6$o7, no ha$ enemi!o* +i a cada cosa le
adosis una palabra, una etiueta, si la encerris en una 'orma 'ija $ arti'icial, parecen ue e&isten
en oposicin* .l macho se opone a la hembra, el 'ue!o al a!ua* 1ero cuando no se mani'iesta
nin!Dn juicio en #uestra mente, nin!Dn con'licto ni oposicin puede aparecer* 4o ha$ entonces ni
6$o7, ni enemi!o* *na ve+ superada la mente, se saborea un estado de absoluto -no !acer/, se est,
en serena armona con el universo, se es uno con l. #n ese momento no se !ace ninguna eleccin
entre verdadero o 'also, entre agradable o desagradable. Se es libre del mundo dualista 'abricado
por vuestra mente. Pero cuando un [Link] grano de polvo entra en el ojo, ya no podemos
mantenerlo abierto. #l espritu es parecido al ojo. Pierde su poder desde el momento en el que un
objeto entra en l.
-#sto es todo lo que puedo explicaros. :osotros debis experimentar su veracidad. La verdadera
comprensin se sit.a m,s all, de cualquier ensean+a escrita. #s necesaria una transmisin especial
de !ombre a !ombre, pero de todas maneras es uno mismo quien debe alcan+ar la verdad. #nsear
no es muy di'cil, or tampoco, pero ser consiente de lo que est, en vosotros es realmente di'cil. #l
-satori/, el despertar, no es nada m,s ni nada menos que el !ec!o de ver en e interior de s mismo.
#l satori es el 'in de un sueo. #l despertar, la reali+acin de s mismo, y ver en el interior de su
propio ser no son m,s que sinnimos...
BJ
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
Z5831#
,C+ C;.43C+ D. ,2 /2E2-8,,C+2 +2B8D;EF2 @ ,2
D24Z2 D., -2CFC, de $ic!el ;andom ........................................... C9
*5% "#;#513% $3L#5%;3% ............................................................. C=
#l mensaje de los cuentos ............................................................................ C>
#l arte de detener la lan+a DK
#l arte de detener la lan+a ............................................................................ C>
#l arte y la :a ................................................................................................ C>
La gnesis de las &u4s!u ............................................................................... CB
La escuela de God!id!arma .......................................................................... CB
DN
#l arte de la mano suave ............................................................................... CJ
#l bud) y el bu-jutsu ....................................................................................... CK
Los bu-jutsu armados ..................................................................................... CM
Los bu-jutsu a mano desnuda ....................................................................... CN
#5 #L *$G;%L 8#L $3S6#;3< ........................................................ DC
#l blanco invisible ......................................................................................... D9
Sexto sentido .................................................................................................. D=
Go(uden y sus tres !ijos ............................................................................... D=
#l ojo del guerrero ........................................................................................ D>
1oncentracin in'alible ................................................................................ D>
#l increble 1!i ............................................................................................. D>
#l secreto de la e'icacia ................................................................................. DB
La capa m,gica ............................................................................................... DB
6al armero, tal arma ...................................................................................... DJ
;#56# % L% $<56%[% .................................................................... DK
5o tan idiota .................................................................................................. DM
*na ensean+a acelerada .............................................................................. DN
#l ladrn de conocimiento ........................................................................... 9C
#l $aestro de los 6res Picos ....................................................................... 9D
La imagen de %sari ........................................................................................ 9D
L% 6;%$P% 8# L%S %P%;3#513%S ................................................. 99
La apuesta del viejo guerrero ...................................................................... 9=
La ley del equilibrio ...................................................................................... 9>
#l temible secreto del bon+o ...................................................................... 9>
#l campen y el $aestro ............................................................................. 9B
*na bomba de tiempo ................................................................................. 9J
L% @;%5 P;*#G% .................................................................................. 9M
#l corte .......................................................................................................... 9N
#n las manos del destino ............................................................................ =C
#l condenado a muerte ............................................................................... =C
BK
El Blanco Invisible, Pascal Faulliot
*n $aestro sin tcnica ................................................................................ =D
#l $aestro de t y el ronin ......................................................................... =D
%l borde del abismo .................................................................................... ==
L% L#113\5 8# L<S $%#S6;<S I#5 ........................................ =>
Las puertas del paraso ............................................................................... =J
8e mano del maestro ................................................................................. =K
*na conversin original ............................................................................. =K
La prueba....................................................................................................... =M
#l arquero y el monje ................................................................................. =N
:#51#; S35 1<$G%63; .................................................................... >C
#l !umor, arma del sabio ........................................................................... >9
La escuela del combate sin arma ............................................................... >9
6res moscas .................................................................................................. >=
#l asesino desarmado ................................................................................. >=
*na demostracin convincente ................................................................ >=
#l cora+n del sauce.................................................................................... >>
8ejar que el gallo madure........................................................................... >B
#L YL63$< S#1;#6< ......................................................................... >J
La mirada desengaada ............................................................................. >M
La ensean+a del venerable @ato ............................................................ BC
BM