Confesarse, por qu?
La reconciliacin y la belleza de Dios
Carta pastoral del arzobispo de Chieti-Vasto, monseor Bruno Forte
Carta para el ao pastoral 2005-2006
Tratemos de comprender juntos qu es la confesin
si lo comprendes !erdaderamente, con la mente " con el corazn, sentir#s la
necesidad " la ale$r%a de hacer e&periencia de este encuentro, en el que 'ios,
d#ndote su perdn mediante el ministro de la ($lesia, crea en t% un corazn
nue!o, pone en ti un )sp%ritu nue!o, para que puedas !i!ir una e&istencia
reconciliada con *l, conti$o mismo " con los dem#s, lle$ando a ser t+ tambin
capaz de perdonar " amar, m#s all# de cualquier tentacin de desconfianza "
cansancio,
1. Por qu confesarse?
Entre las preguntas que mi corazn de obispo se hace, elijo una que me hacen
a menudo !por qu" ha# que con$esarse% Es una pregunta que &uel&e a
plantearse de muchas $ormas !por qu" ir a un sacerdote a decir los propios
pecados # no se puede hacer directamente con 'ios, que nos conoce #
comprende mucho mejor que cualquier interlocutor humano% (, de manera m)s
radical !por qu" hablar de mis cosas, especialmente de aquellas de las que
me a&erg*enzo incluso conmigo mismo, a alguien que es pecador como #o, #
que quiz) &alora de modo completamente di$erente al m+o mi e,periencia, o no
la comprende en absoluto% !-u" sabe "l de lo que es pecado para m+% .lguno
aade # adem)s, !e,iste &erdaderamente el pecado, o es slo un in&ento de
los sacerdotes para que nos portemos bien%
. esta /ltima pregunta creo que puedo responder enseguida # sin temor a que
se me desmienta el pecado e,iste, # no slo est) mal sino que hace mal0
1asta mirar la escena cotidiana del mundo, donde se derrochan &iolencia,
guerras, injusticias, abusos, ego+smos, celos # &enganzas 2un ejemplo de este
3bolet+n de guerra4 no los dan ho# las noticias en los peridicos, radio,
tele&isin e 5nternet60 -uien cree en el amor de 'ios, adem)s, percibe que el
pecado es amor replegado sobre s+ mismo 23amor cur&us4, 3amor cerrado4,
dec+an los medie&ales6, ingratitud de quien responde al amor con la indi$erencia
# el rechazo0 Este rechazo tiene consecuencias no slo en quien lo &i&e, sino
tambi"n en toda la sociedad, hasta producir condicionamientos #
entrelazamientos de ego+smos # de &iolencias que se constitu#en en aut"nticas
3estructuras de pecado4 2pensemos en las injusticias sociales, en la
desigualdad entre pa+ses ricos # pobres, en el esc)ndalo del hambre en el
mundo00060 7usto por esto no se debe dudar en subra#ar lo enorme que es la
tragedia del pecado # cmo la p"rdida de sentido del pecado --mu# di&ersa de
esa en$ermedad del alma que llamamos 3sentimiento de culpa4-- debilita el
corazn ante el espect)culo del mal # las seducciones de 8atan)s, el
ad&ersario que trata de separarnos de 'ios0
2. La experiencia del perdn
1
. pesar de todo, sin embargo, no creo poder a$irmar que el mundo es malo #
que hacer el bien es in/til0 9or el contrario, esto# con&encido de que el bien
e,iste # es mucho ma#or que el mal, que la &ida es hermosa # que &i&ir
rectamente, por amor # con amor, &ale &erdaderamente la pena0 :a razn
pro$unda que me lle&a a pensar as+ es la e,periencia de la misericordia de 'ios
que hago en m+ mismo # que &eo resplandecer en tantas personas humildes
es una e,periencia que he &i&ido muchas &eces, tanto dando el perdn como
ministro de la 5glesia, como recibi"ndolo0 ;ace aos que me con$ieso con
regularidad, &arias &eces al mes # con la alegr+a de hacerlo0 :a alegr+a nace del
sentirme amado de modo nue&o por 'ios, cada &ez que su perdn me alcanza
a tra&"s del sacerdote que me lo da en su nombre0 Es la alegr+a que he &isto
mu# a menudo en el rostro de quien &en+a a con$esarse no el $/til sentido de
ali&io de quien 3ha &aciado el saco4 2la con$esin no es un desahogo
psicolgico ni un encuentro consolador, o no lo es principalmente6, sino la paz
de sentirse bien 3dentro4, tocados en el corazn por un amor que cura, que
&iene de arriba # nos trans$orma0 9edir con con&iccin el perdn, recibirlo con
gratitud # darlo con generosidad es $uente de una paz impagable por ello, es
justo # es hermoso con$esarse0 -uerr+a compartir las razones de esta alegr+a a
todos aquellos a los que logre llegar con esta carta0
. Confesarse con un sacerdo!e?
<e preguntas entonces !por qu" ha# que con$esar a un sacerdote los propios
pecados # no se puede hacer directamente a 'ios% Ciertamente, uno se dirige
siempre a 'ios cuando con$iesa los propios pecados0 -ue sea, sin embargo,
necesario hacerlo tambi"n ante un sacerdote nos lo hace comprender el mismo
'ios al en&iar a su ;ijo con nuestra carne, demuestra querer encontrarse con
nosotros mediante un contacto directo, que pasa a tra&"s de los signos # los
lenguajes de nuestra condicin humana0 .s+ como =l ha salido de s+ mismo por
amor nuestro # ha &enido a 3tocarnos4 con su carne, tambi"n nosotros
estamos llamados a salir de nosotros mismos por amor su#o e ir con humildad
# $e a quien puede darnos el perdn en su nombre con la palabra # con el
gesto0 8lo la absolucin de los pecados que el sacerdote te da en el
sacramento puede comunicarte la certeza interior de haber sido
&erdaderamente perdonado # acogido por el 9adre que est) en los cielos,
porque Cristo ha con$iado al ministerio de la 5glesia el poder de atar # desatar,
de e,cluir # de admitir en la comunidad de la alianza 2C$0 <ateo >?,>@60 Es =l
quien, resucitado de la muerte, ha dicho a los .pstoles 3Aecibid el Esp+ritu
8anto0 . quienes perdon"is los pecados, les quedan perdonadosB a quienes se
los reteng)is, les quedan retenidos4 27uan 20,22-2C60 9or lo tanto, con$esarse
con un sacerdote es mu# di$erente de hacerlo en el secreto del corazn,
e,puesto a tantas inseguridades # ambig*edades que llenan la &ida # la
historia0 Du solo no sabr)s nunca &erdaderamente si quien te ha tocado es la
gracia de 'ios o tu emocin, si quien te ha perdonado has sido t/ o ha sido =l
por la &+a que =l ha elegido0 .bsuelto por quien el 8eor ha elegido # en&iado
como ministro del perdn, podr)s e,perimentar la libertad que slo 'ios da #
comprender)s por qu" con$esarse es $uente de paz0
". #n Dios cercano a nues!ra debilidad
2
:a con$esin es por tanto el encuentro con el perdn di&ino, que se nos o$rece
en 7es/s # que se nos transmite mediante el ministerio de la 5glesia0 En este
signo e$icaz de la gracia, cita con la misericordia sin $in, se nos o$rece el rostro
de un 'ios que conoce como nadie nuestra condicin humana # se le hace
cercano con tiern+simo amor0 Eos lo demuestran innumerables episodios de la
&ida de 7es/s, desde el encuentro con la 8amaritana a la curacin del
paral+tico, desde el perdn a la ad/ltera a las l)grimas ante la muerte del amigo
:)zaro000 'e esta cercan+a tierna # compasi&a de 'ios tenemos inmensa
necesidad, como lo demuestra tambi"n una simple mirada a nuestra e,istencia
cada uno de nosotros con&i&e con la propia debilidad, atra&iesa la en$ermedad,
se asoma a la muerte, ad&ierte el desa$+o de las preguntas que todo esto
plantea el corazn0 9or mucho que luego podamos desear hacer el bien, la
$ragilidad que nos caracteriza a todos, nos e,pone continuamente al riesgo de
caer en la tentacin0 El .pstol 9ablo describi con precisin esta e,periencia
3;a# en m+ el deseo del bien, pero no la capacidad de realizarloB en e$ecto, #o
no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero4 2Aomanos @,>?s60 Es el
con$licto interior del que nace la in&ocacin 3-ui"n me librar) de este cuerpo
que me lle&a a la muerte%4 2Aomanos @, 2F60 . ella responde de modo especial
el sacramento del perdn, que &iene a socorrernos siempre de nue&o en
nuestra condicin de pecado, alcanz)ndonos con la potencia sanadora de la
gracia di&ina # trans$ormando nuestro corazn # nuestros comportamientos0
9or ello, la 5glesia no se cansa de proponernos la gracia de este sacramento
durante todo el camino de nuestra &ida a tra&"s de ella 7es/s, &erdadero
m"dico celestial, se hace cargo de nuestros pecados # nos acompaa,
continuando su obra de curacin # de sal&acin0 Como sucede en cada historia
de amor, tambi"n la alianza con el 8eor ha# que reno&arla sin descanso la
$idelidad # el empeo siempre nue&o del corazn que se entrega # acoge el
amor que se le o$rece, hasta el d+a en que 'ios ser) todo en todos0
$. Las e!apas del encuen!ro con el perdn
7usto porque $ue deseado por un 'ios pro$undamente 3humano4, el encuentro
con la misericordia que nos o$rece 7es/s se produce en &arias etapas, que
respetan los tiempos de la &ida # del corazn0 .l inicio, est) la escucha de la
buena noticia, en la que te alcanza la llamada del .mado 3El tiempo se ha
cumplido # el Aeino de 'ios est) cercaB con&ert+os # creed en la 1uena Eue&a4
2<arcos >,>560 . tra&"s de esta &oz el Esp+ritu 8anto act/a en ti, d)ndote
dulzura para consentir # creer en la Gerdad0 Cuando te &uel&es dcil a esta &oz
# decides responder con todo el corazn a -uien te llama, emprendes el
camino que te lle&a al regalo m)s grande, un don tan &alioso que le lle&a a
9ablo a decir 3En nombre de Cristo os suplicamos Hreconciliaos con
'iosI 4 22 Corintios 5, 2060
:a reconciliacin es precisamente el sacramento del encuentro con Cristo que,
mediante el ministerio de la 5glesia, &iene a socorrer la debilidad de quien ha
traicionado o rechazado la alianza con 'ios, lo reconcilia con el 9adre # con la
5glesia, lo recrea como criatura nue&a en la $uerza del Esp+ritu 8anto0 Este
sacramento es llamado tambi"n de la penitencia, porque en "l se e,presa la
con&ersin del hombre, el camino del corazn que se arrepiente # &iene a
in&ocar el perdn de 'ios0 El t"rmino confesin --usado normalmente-- se
3
re$iere en cambio al acto de con$esar las propias culpas ante el sacerdote pero
recuerda tambi"n la triple con$esin que ha# que hacer para &i&ir en plenitud la
celebracin de la reconciliacin la con$esin de alabanza 23con$essio laudis46,
con la que hacemos memoria del amor di&ino que nos precede # nos
acompaa, reconociendo sus signos en nuestra &ida # comprendiendo mejor
as+ la gra&edad de nuestra culpaB la con$esin del pecado, con la que
presentamos al 9adre nuestro corazn humilde # arrepentido, reconociendo
nuestros pecados 23con$essio peccati46B la con$esin de $e, por /ltimo, con la
que nos abrimos al perdn que libera # sal&a, que se nos o$rece con la
absolucin 23con$essio $idei460 . su &ez, los gestos # las palabras en las que
e,presaremos el don que hemos recibido con$esar)n en la &ida las mara&illas
realizadas en nosotros por la misericordia de 'ios0
%. La fies!a del encuen!ro
En la historia de la 5glesia, la penitencia ha sido &i&ida en una gran &ariedad de
$ormas, comunitarias e indi&iduales, que sin embargo han mantenido todas la
estructura $undamental del encuentro personal entre el pecador arrepentido # el
'ios &i&o, a tra&"s de la mediacin del ministerio del obispo o del sacerdote0 .
tra&"s de las palabras de la absolucin, pronunciadas por un hombre pecador
que, sin embargo, ha sido elegido # consagrado para el ministerio, es Cristo
mismo el que acoge al pecador arrepentido # lo reconcilia con el 9adre # en el
don del Esp+ritu 8anto, lo renue&a como miembro &i&o de la 5glesia0
Aeconciliados con 'ios, somos acogidos en la comunin &i&i$icante de la
Drinidad # recibimos en nosotros la &ida nue&a de la gracia, el amor que slo
'ios puede in$undir en nuestros corazones el sacramento del perdn renue&a,
as+, nuestra relacin con el 9adre, con el ;ijo # con el Esp+ritu 8anto, en cu#o
nombre se nos da la absolucin de las culpas0 Como muestra la par)bola del
9adre # los dos hijos, el encuentro de la reconciliacin culmina en un banquete
de platos sabrosos, en el que se participa con el traje nue&o, el anillo # los pies
bien calzados 2C$0 :ucas>5,22s6 im)genes que e,presan todas la alegr+a # la
belleza del regalo o$recido # recibido0 Gerdaderamente, para usar las palabras
del padre de la par)bola, 3comamos # celebremos una $iesta, porque este hijo
m+o estaba muerto # ha &uelto a la &idaB estaba perdido # ha sido hallado4
2:ucas >5, 2F60 H-u" hermoso pensar que aqu"l hijo podemos ser cada uno de
nosotrosI
&. La 'uel!a a la casa del Padre
En relacin a 'ios 9adre, la penitencia se presenta como una 3&uelta a casa4
2este es propiamente el sentido de la palabra 3teshu&)4, que el hebreo usa
para decir 3con&ersin460 <ediante la toma de conciencia de tus culpas, te das
cuenta de estar en el e,ilio, lejano de la patria del amor ad&iertes malestar,
dolor, porque comprendes que la culpa es una ruptura de la alianza con el
8eor, un rechazo de su amor, es 3amor no amado4, # por ello es tambi"n
$uente de alienacin, porque el pecado nos desarraiga de nuestra &erdadera
morada, el corazn del 9adre0 Es entonces cuando hace $alta recordar la casa
en la que nos esperan sin esta memoria del amor no podr+amos nunca tener la
con$ianza # la esperanza necesarias para tomar la decisin de &ol&er a 'ios0
Con la humildad de quien sabe que no es digno de ser llamado 3hijo4,
4
podemos decidirnos a ir a llamar a la puerta de la casa del 9adre Hqu"
sorpresa descubrir que est) en la &entana escrutando el horizonte porque
espera desde hace mucho tiempo nuestro retornoI . nuestras manos abiertas,
al corazn humilde # arrepentido responde la o$erta gratuita del perdn con el
que el 9adre nos reconcilia consigo, 3con&irti"ndonos4 de alguna manera a
nosotros mismos 3 Estando "l toda&+a lejos, le &io su padre #, conmo&ido,
corri, se ech a su cuello # le bes e$usi&amente4 2:ucas >5,2060 Con
e,traordinaria ternura, 'ios nos introduce de modo reno&ado en la condicin de
hijos, o$recida por la alianza establecida en 7es/s0
(. )l encuen!ro con Cris!o, *uer!o y resuci!ado por noso!ros
En relacin al ;ijo, el sacramento de la reconciliacin nos o$rece la alegr+a del
encuentro con =l, el -eor crucificado " resucitado, que, a tra&"s de su 9ascua
nos da la &ida nue&a, in$undiendo su Esp+ritu en nuestros corazones0 Este
encuentro se realiza mediante el itinerario que lle&a a cada uno de nosotros a
con$esar nuestras culpas con humildad # dolor de los pecados # a recibir con
gratitud plena de estupor el perdn0 Jnidos a 7es/s en su muerte de Cruz,
morimos al pecado # al hombre &iejo que en "l ha triun$ado0 8u sangre,
derramada por nosotros nos reconcilia con 'ios # con los dem)s, abatiendo el
muro de la enemistad que nos manten+a prisioneros de nuestra soledad sin
esperanza # sin amor0 :a $uerza de su resurreccin nos alcanza # trans$orma
el resucitado nos toca el corazn, lo hace arder con una $e nue&a, que nos abre
los ojos # nos hace capaces de reconocerle junto a nosotros # reconocer su
&oz en quien tiene necesidad de nosotros0 Doda nuestra e,istencia de
pecadores, unida a Cristo cruci$icado # resucitado, se o$rece a la misericordia
de 'ios para ser curada de la angustia, liberada del peso de la culpa,
con$irmada en los dones de 'ios # reno&ada en la potencia de su .mor
&ictorioso0 :iberados por el 8eor 7es/s, estamos llamados a &i&ir como =l
libres del miedo, de la culpa # de las seducciones del mal, para realizar obras
de &erdad, de justicia # de paz0
+. La 'ida nue'a del )sp,ri!u
Kracias al don del Esp+ritu que in$unde en nosotros el amor de 'ios 2C$0
Aomanos 5,56, el sacramento de la reconciliacin es fuente de !ida nue!a,
comunin reno&ada con 'ios # con la 5glesia, de la que precisamente el
Esp+ritu es el alma # la $uerza de cohesin0 El Esp+ritu empuja al pecador
perdonado a e,presar en la &ida la paz recibida, aceptando sobre todo las
consecuencias de la culpa cometida, la llamada 3pena4, que es como el e$ecto
de la en$ermedad representada por el pecado, # que ha# que considerarla
como una herida que curar con el leo de la gracia # la paciencia del amor que
hemos de tener hacia nosotros mismos0 El Esp+ritu, adem)s, nos a#uda a
madurar el $irme propsito de &i&ir un camino de con&ersin hecho de empeos
concretos de caridad # de oracin el signo penitencial requerido por el
con$esor sir&e justamente para e,presar esta eleccin0 :a &ida nue&a, a la que
as+ renacemos, puede demostrar m)s que cualquier otra cosa la belleza # la
$uerza del perdn in&ocado # recibido siempre de nue&o 23perdn4 quiere decir
justamente don reno&ado Hperdonar es dar in$initamenteI6 De pregunto
entonces !por qu" prescindir de un regalo tan grande% .c"rcate a la con$esin
5
con corazn humilde # contrito # &+&ela con $e te cambiar) la &ida # dar) paz a
tu corazn0 Entonces, tus ojos se abrir)n para reconocer los signos de la
belleza de 'ios presentes en la creacin # en la historia # te surgir) del alma el
canto de alabanza0
( tambi"n a ti, sacerdote que me lees # que, como #o, eres ministro del perdn,
querr+a dirigir una in&itacin que me nace del corazn est) siempre pronto --a
tiempo # a destiempo--, a anunciar a todos la misericordia # a dar a quien te lo
pide el perdn que necesita para &i&ir # morir0 9ara aquella persona, Hpodr+a
tratarse de la hora de 'ios en su &idaI
1-. .De/*onos reconciliar con Dios0
:a in&itacin del apstol 9ablo se con&ierte, as+, tambi"n en la m+a lo e,preso
sir&i"ndome de dos &oces distintas0 :a primera, es la de Lriedrich Eietzsche,
que, en su ju&entud, escribi palabras apasionadas, signo de la necesidad de
misericordia di&ina que todos lle&amos dentro 3Jna &ez m)s, antes de partir #
dirigir mi mirada hacia lo alto, al quedarme solo, ele&o mis manos a Di, en quien
me re$ugio, a quien desde lo pro$undo del corazn he consagrado altares, para
que cada hora tu &oz me &uel&a a llamarM -uiero conocerte, a Di, el
'esconocido, que penetres hasta el $ondo del alma # como tempestad sacudas
mi &ida, t/ que eres inalcanzable # sin embargo semejante a m+I -uiero
conocerte # tambi"n ser&irte4 238critti gio&anili4, 3Escritos 7u&eniles4 5, >,
<il)n >NN?, C??60 :a otra &oz es la que se atribu#e a san Lrancisco de .s+s,
que e,presa la &erdad de una &ida reno&ada por la gracia del perdn 38eor,
haz de mi un instrumento de tu paz0 -ue all) donde ha# odio, #o ponga el
amor0 -ue all) donde ha# o$ensa, #o ponga el perdn0 -ue all) donde ha#
discordia, #o ponga la unin0 -ue all) donde ha# error, #o ponga la &erdad0
-ue all) donde ha# duda, #o ponga la Le0 -ue all) donde desesperacin, #o
ponga la esperanza0 -ue all) donde ha# tinieblas, #o ponga la luz0 -ue all)
donde ha# tristeza, #o ponga la alegr+a0 Oh 8eor, que #o no busque tanto ser
consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado,
cuanto amar40 8on "stos los $rutos de la reconciliacin, in&ocada # acogida por
'ios, que auguro a todos &osotros que me le"is0 Con este augurio, que se hace
oracin, os abrazo # bendigo uno a uno0
. Bruno, !uestro padre en la fe
P121 )L )314)5 D) C65C7)5C71
9rep)rate a la con$esin si es posible a plazos regulares # no demasiado
lejanos en el tiempo, en un clima de oracin, respondiendo a estas preguntas
bajo la mirada de 'ios, e&entualmente &eri$ic)ndolo con quien pueda a#udarte
a caminar m)s r)pido en la &+a del 8eor
>0 3Eo tendr)s otro 'ios $uera de m+4 2't 5,@60 [Link])s al 8eor con todo tu
corazn, con toda tu alma # con toda tu mente4 2<t 22,C@60 !.mo as+ al 8eor%
!:e do# el primer lugar en mi &ida% <e empeo en rechazar todo +dolo que
puede interponerse entre El # #o, #a sea el dinero, el placer, la supersticin o el
poder% !Escucho con $e su 9alabra% !8o# perse&erante en la oracin%
6
20 3Eo tomar)s en $also el nombre del 8eor tu 'ios4 2't 5,>>60 !Aespeto el
nombre santo de 'ios% !.buso al re$erirme a =l o$endi"ndole o sir&i"ndome de
=l en lugar de ser&irlo% !1endigo a 'ios en cada uno de mis actos% !<e
remito sin reser&as a su &oluntad sobre m+, con$iando totalmente en =l% !<e
con$+o con humildad # con$ianza a la gu+a # a la enseanza de los pastores que
el 8eor ha dado a su 5glesia% !<e empeo en pro$undizar # nutrir mi &ida de
$e%
C0 38anti$icar)s las $iestas4 2c$0 't 5,>2->560 !Gi&o la centralidad del domingo,
empezando por su centro que es la celebracin de la eucarist+a, # los otros d+as
consagrados al 8eor para alabarlo # darle gracias para con$iarme a =l #
reposar en =l% !9articipo con $idelidad # empeo en la liturgia $esti&a,
prepar)ndome a ella con la oracin # es$orz)ndome en obtener $ruto durante
toda la semana% !8anti$ico el d+a de $iesta con alg/n gesto de amor hacia
quien lo necesita%
F0 3;onra a tu padre # a tu madre4 2't 5,>660 !.mo # respeto a quienes me
han dado la &ida% !<e es$uerzo por comprenderles # a#udarles, sobre todo en
su debilidad # sus l+mites%
50 3Eo matar4 2't 5,>@60 !<e es$uerzo por respetar # promo&er la &ida en todas
sus etapas # en todos sus aspectos% !;ago todo lo que est) en mi poder por el
bien de los dem)s% !;e hecho mal a alguien con la intencin e,pl+cita de
hacerlo% [Link])s al prjimo como a ti mismo4 2<t 22,CN60 !Cmo &i&o la
caridad hacia el prjimo% !Esto# atento # disponible, sobre todo hacia los m)s
pobres # los m)s d"biles% !<e amo a m+ mismo, sabiendo aceptar mis l+mites
bajo la mirada de 'ios%
60 3Eo cometer)s actos impuros4 2c$0 't 5,>?60 3Eo desear)s la mujer de tu
prjimo4 2't 5,2>60 !8o# casto en pensamientos # actos% !<e es$uerzo en
amar con gratuidad, libre de la tentacin de la posesin # de los celos%
!Aespeto siempre # en todo la dignidad de la persona humana% !Drato mi
cuerpo # el cuerpo de los dem)s como templo del Esp+ritu 8anto%
@0 3Eo robar4 2't 5,>N60 3Eo desear los bienes ajenos4 2't 5,2>60 !Aespeto los
bienes de la creacin% !8o# honesto en el trabajo # en mis relaciones con los
dem)s% !Aespeto el $ruto de trabajo de los dem)s% !8o# en&idioso del bien de
los otros% !<e es$uerzo en hacer a los otros $elices o pienso slo en mi
$elicidad%
?0 3Eo pronunciar $also testimonio4 2't 5,2060 !8o# sincero # leal en cada
palabra # accin% !Destimonio siempre # slo la &erdad% !Drato de dar
con$ianza # act/o en modo de merecerla%
N0 !<e es$uerzo en seguir a 7es/s en la &+a de mi entrega a 'ios # a los
dem)s% !Drato de ser como =l humilde, pobre # casto%
>00 !Encuentro al 8eor $ielmente en los sacramentos, en la comunin $raterna
# en el ser&icio a los m)s pobres% !Gi&o la esperanza en la &ida eterna,
7
mirando cada cosa a la luz del 'ios que llega # con$iando siempre en sus
promesas%
8