0% encontró este documento útil (0 votos)
103 vistas8 páginas

Por Qué Confesarse

El documento habla sobre la importancia y la belleza de la confesión. Explica que confesarse ante un sacerdote permite recibir el perdón de Dios de una manera más cierta que hacerlo solo. La confesión es un encuentro con la misericordia divina que renueva el corazón y transforma los comportamientos. Se trata de un sacramento que acompaña a los fieles en su debilidad y fragilidad humanas.

Cargado por

waliw
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
103 vistas8 páginas

Por Qué Confesarse

El documento habla sobre la importancia y la belleza de la confesión. Explica que confesarse ante un sacerdote permite recibir el perdón de Dios de una manera más cierta que hacerlo solo. La confesión es un encuentro con la misericordia divina que renueva el corazón y transforma los comportamientos. Se trata de un sacramento que acompaña a los fieles en su debilidad y fragilidad humanas.

Cargado por

waliw
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Confesarse, por qu?

La reconciliacin y la belleza de Dios


Carta pastoral del arzobispo de Chieti-Vasto, monseor Bruno Forte
Carta para el ao pastoral 2005-2006
Tratemos de comprender juntos qu es la confesin
si lo comprendes !erdaderamente, con la mente " con el corazn, sentir#s la
necesidad " la ale$r%a de hacer e&periencia de este encuentro, en el que 'ios,
d#ndote su perdn mediante el ministro de la ($lesia, crea en t% un corazn
nue!o, pone en ti un )sp%ritu nue!o, para que puedas !i!ir una e&istencia
reconciliada con *l, conti$o mismo " con los dem#s, lle$ando a ser t+ tambin
capaz de perdonar " amar, m#s all# de cualquier tentacin de desconfianza "
cansancio,
1. Por qu confesarse?
Entre las preguntas que mi corazn de obispo se hace, elijo una que me hacen
a menudo !por qu" ha# que con$esarse% Es una pregunta que &uel&e a
plantearse de muchas $ormas !por qu" ir a un sacerdote a decir los propios
pecados # no se puede hacer directamente con 'ios, que nos conoce #
comprende mucho mejor que cualquier interlocutor humano% (, de manera m)s
radical !por qu" hablar de mis cosas, especialmente de aquellas de las que
me a&erg*enzo incluso conmigo mismo, a alguien que es pecador como #o, #
que quiz) &alora de modo completamente di$erente al m+o mi e,periencia, o no
la comprende en absoluto% !-u" sabe "l de lo que es pecado para m+% .lguno
aade # adem)s, !e,iste &erdaderamente el pecado, o es slo un in&ento de
los sacerdotes para que nos portemos bien%
. esta /ltima pregunta creo que puedo responder enseguida # sin temor a que
se me desmienta el pecado e,iste, # no slo est) mal sino que hace mal0
1asta mirar la escena cotidiana del mundo, donde se derrochan &iolencia,
guerras, injusticias, abusos, ego+smos, celos # &enganzas 2un ejemplo de este
3bolet+n de guerra4 no los dan ho# las noticias en los peridicos, radio,
tele&isin e 5nternet60 -uien cree en el amor de 'ios, adem)s, percibe que el
pecado es amor replegado sobre s+ mismo 23amor cur&us4, 3amor cerrado4,
dec+an los medie&ales6, ingratitud de quien responde al amor con la indi$erencia
# el rechazo0 Este rechazo tiene consecuencias no slo en quien lo &i&e, sino
tambi"n en toda la sociedad, hasta producir condicionamientos #
entrelazamientos de ego+smos # de &iolencias que se constitu#en en aut"nticas
3estructuras de pecado4 2pensemos en las injusticias sociales, en la
desigualdad entre pa+ses ricos # pobres, en el esc)ndalo del hambre en el
mundo00060 7usto por esto no se debe dudar en subra#ar lo enorme que es la
tragedia del pecado # cmo la p"rdida de sentido del pecado --mu# di&ersa de
esa en$ermedad del alma que llamamos 3sentimiento de culpa4-- debilita el
corazn ante el espect)culo del mal # las seducciones de 8atan)s, el
ad&ersario que trata de separarnos de 'ios0
2. La experiencia del perdn
1
. pesar de todo, sin embargo, no creo poder a$irmar que el mundo es malo #
que hacer el bien es in/til0 9or el contrario, esto# con&encido de que el bien
e,iste # es mucho ma#or que el mal, que la &ida es hermosa # que &i&ir
rectamente, por amor # con amor, &ale &erdaderamente la pena0 :a razn
pro$unda que me lle&a a pensar as+ es la e,periencia de la misericordia de 'ios
que hago en m+ mismo # que &eo resplandecer en tantas personas humildes
es una e,periencia que he &i&ido muchas &eces, tanto dando el perdn como
ministro de la 5glesia, como recibi"ndolo0 ;ace aos que me con$ieso con
regularidad, &arias &eces al mes # con la alegr+a de hacerlo0 :a alegr+a nace del
sentirme amado de modo nue&o por 'ios, cada &ez que su perdn me alcanza
a tra&"s del sacerdote que me lo da en su nombre0 Es la alegr+a que he &isto
mu# a menudo en el rostro de quien &en+a a con$esarse no el $/til sentido de
ali&io de quien 3ha &aciado el saco4 2la con$esin no es un desahogo
psicolgico ni un encuentro consolador, o no lo es principalmente6, sino la paz
de sentirse bien 3dentro4, tocados en el corazn por un amor que cura, que
&iene de arriba # nos trans$orma0 9edir con con&iccin el perdn, recibirlo con
gratitud # darlo con generosidad es $uente de una paz impagable por ello, es
justo # es hermoso con$esarse0 -uerr+a compartir las razones de esta alegr+a a
todos aquellos a los que logre llegar con esta carta0
. Confesarse con un sacerdo!e?
<e preguntas entonces !por qu" ha# que con$esar a un sacerdote los propios
pecados # no se puede hacer directamente a 'ios% Ciertamente, uno se dirige
siempre a 'ios cuando con$iesa los propios pecados0 -ue sea, sin embargo,
necesario hacerlo tambi"n ante un sacerdote nos lo hace comprender el mismo
'ios al en&iar a su ;ijo con nuestra carne, demuestra querer encontrarse con
nosotros mediante un contacto directo, que pasa a tra&"s de los signos # los
lenguajes de nuestra condicin humana0 .s+ como =l ha salido de s+ mismo por
amor nuestro # ha &enido a 3tocarnos4 con su carne, tambi"n nosotros
estamos llamados a salir de nosotros mismos por amor su#o e ir con humildad
# $e a quien puede darnos el perdn en su nombre con la palabra # con el
gesto0 8lo la absolucin de los pecados que el sacerdote te da en el
sacramento puede comunicarte la certeza interior de haber sido
&erdaderamente perdonado # acogido por el 9adre que est) en los cielos,
porque Cristo ha con$iado al ministerio de la 5glesia el poder de atar # desatar,
de e,cluir # de admitir en la comunidad de la alianza 2C$0 <ateo >?,>@60 Es =l
quien, resucitado de la muerte, ha dicho a los .pstoles 3Aecibid el Esp+ritu
8anto0 . quienes perdon"is los pecados, les quedan perdonadosB a quienes se
los reteng)is, les quedan retenidos4 27uan 20,22-2C60 9or lo tanto, con$esarse
con un sacerdote es mu# di$erente de hacerlo en el secreto del corazn,
e,puesto a tantas inseguridades # ambig*edades que llenan la &ida # la
historia0 Du solo no sabr)s nunca &erdaderamente si quien te ha tocado es la
gracia de 'ios o tu emocin, si quien te ha perdonado has sido t/ o ha sido =l
por la &+a que =l ha elegido0 .bsuelto por quien el 8eor ha elegido # en&iado
como ministro del perdn, podr)s e,perimentar la libertad que slo 'ios da #
comprender)s por qu" con$esarse es $uente de paz0
". #n Dios cercano a nues!ra debilidad
2
:a con$esin es por tanto el encuentro con el perdn di&ino, que se nos o$rece
en 7es/s # que se nos transmite mediante el ministerio de la 5glesia0 En este
signo e$icaz de la gracia, cita con la misericordia sin $in, se nos o$rece el rostro
de un 'ios que conoce como nadie nuestra condicin humana # se le hace
cercano con tiern+simo amor0 Eos lo demuestran innumerables episodios de la
&ida de 7es/s, desde el encuentro con la 8amaritana a la curacin del
paral+tico, desde el perdn a la ad/ltera a las l)grimas ante la muerte del amigo
:)zaro000 'e esta cercan+a tierna # compasi&a de 'ios tenemos inmensa
necesidad, como lo demuestra tambi"n una simple mirada a nuestra e,istencia
cada uno de nosotros con&i&e con la propia debilidad, atra&iesa la en$ermedad,
se asoma a la muerte, ad&ierte el desa$+o de las preguntas que todo esto
plantea el corazn0 9or mucho que luego podamos desear hacer el bien, la
$ragilidad que nos caracteriza a todos, nos e,pone continuamente al riesgo de
caer en la tentacin0 El .pstol 9ablo describi con precisin esta e,periencia
3;a# en m+ el deseo del bien, pero no la capacidad de realizarloB en e$ecto, #o
no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero4 2Aomanos @,>?s60 Es el
con$licto interior del que nace la in&ocacin 3-ui"n me librar) de este cuerpo
que me lle&a a la muerte%4 2Aomanos @, 2F60 . ella responde de modo especial
el sacramento del perdn, que &iene a socorrernos siempre de nue&o en
nuestra condicin de pecado, alcanz)ndonos con la potencia sanadora de la
gracia di&ina # trans$ormando nuestro corazn # nuestros comportamientos0
9or ello, la 5glesia no se cansa de proponernos la gracia de este sacramento
durante todo el camino de nuestra &ida a tra&"s de ella 7es/s, &erdadero
m"dico celestial, se hace cargo de nuestros pecados # nos acompaa,
continuando su obra de curacin # de sal&acin0 Como sucede en cada historia
de amor, tambi"n la alianza con el 8eor ha# que reno&arla sin descanso la
$idelidad # el empeo siempre nue&o del corazn que se entrega # acoge el
amor que se le o$rece, hasta el d+a en que 'ios ser) todo en todos0
$. Las e!apas del encuen!ro con el perdn
7usto porque $ue deseado por un 'ios pro$undamente 3humano4, el encuentro
con la misericordia que nos o$rece 7es/s se produce en &arias etapas, que
respetan los tiempos de la &ida # del corazn0 .l inicio, est) la escucha de la
buena noticia, en la que te alcanza la llamada del .mado 3El tiempo se ha
cumplido # el Aeino de 'ios est) cercaB con&ert+os # creed en la 1uena Eue&a4
2<arcos >,>560 . tra&"s de esta &oz el Esp+ritu 8anto act/a en ti, d)ndote
dulzura para consentir # creer en la Gerdad0 Cuando te &uel&es dcil a esta &oz
# decides responder con todo el corazn a -uien te llama, emprendes el
camino que te lle&a al regalo m)s grande, un don tan &alioso que le lle&a a
9ablo a decir 3En nombre de Cristo os suplicamos Hreconciliaos con
'iosI 4 22 Corintios 5, 2060
:a reconciliacin es precisamente el sacramento del encuentro con Cristo que,
mediante el ministerio de la 5glesia, &iene a socorrer la debilidad de quien ha
traicionado o rechazado la alianza con 'ios, lo reconcilia con el 9adre # con la
5glesia, lo recrea como criatura nue&a en la $uerza del Esp+ritu 8anto0 Este
sacramento es llamado tambi"n de la penitencia, porque en "l se e,presa la
con&ersin del hombre, el camino del corazn que se arrepiente # &iene a
in&ocar el perdn de 'ios0 El t"rmino confesin --usado normalmente-- se
3
re$iere en cambio al acto de con$esar las propias culpas ante el sacerdote pero
recuerda tambi"n la triple con$esin que ha# que hacer para &i&ir en plenitud la
celebracin de la reconciliacin la con$esin de alabanza 23con$essio laudis46,
con la que hacemos memoria del amor di&ino que nos precede # nos
acompaa, reconociendo sus signos en nuestra &ida # comprendiendo mejor
as+ la gra&edad de nuestra culpaB la con$esin del pecado, con la que
presentamos al 9adre nuestro corazn humilde # arrepentido, reconociendo
nuestros pecados 23con$essio peccati46B la con$esin de $e, por /ltimo, con la
que nos abrimos al perdn que libera # sal&a, que se nos o$rece con la
absolucin 23con$essio $idei460 . su &ez, los gestos # las palabras en las que
e,presaremos el don que hemos recibido con$esar)n en la &ida las mara&illas
realizadas en nosotros por la misericordia de 'ios0
%. La fies!a del encuen!ro
En la historia de la 5glesia, la penitencia ha sido &i&ida en una gran &ariedad de
$ormas, comunitarias e indi&iduales, que sin embargo han mantenido todas la
estructura $undamental del encuentro personal entre el pecador arrepentido # el
'ios &i&o, a tra&"s de la mediacin del ministerio del obispo o del sacerdote0 .
tra&"s de las palabras de la absolucin, pronunciadas por un hombre pecador
que, sin embargo, ha sido elegido # consagrado para el ministerio, es Cristo
mismo el que acoge al pecador arrepentido # lo reconcilia con el 9adre # en el
don del Esp+ritu 8anto, lo renue&a como miembro &i&o de la 5glesia0
Aeconciliados con 'ios, somos acogidos en la comunin &i&i$icante de la
Drinidad # recibimos en nosotros la &ida nue&a de la gracia, el amor que slo
'ios puede in$undir en nuestros corazones el sacramento del perdn renue&a,
as+, nuestra relacin con el 9adre, con el ;ijo # con el Esp+ritu 8anto, en cu#o
nombre se nos da la absolucin de las culpas0 Como muestra la par)bola del
9adre # los dos hijos, el encuentro de la reconciliacin culmina en un banquete
de platos sabrosos, en el que se participa con el traje nue&o, el anillo # los pies
bien calzados 2C$0 :ucas>5,22s6 im)genes que e,presan todas la alegr+a # la
belleza del regalo o$recido # recibido0 Gerdaderamente, para usar las palabras
del padre de la par)bola, 3comamos # celebremos una $iesta, porque este hijo
m+o estaba muerto # ha &uelto a la &idaB estaba perdido # ha sido hallado4
2:ucas >5, 2F60 H-u" hermoso pensar que aqu"l hijo podemos ser cada uno de
nosotrosI
&. La 'uel!a a la casa del Padre
En relacin a 'ios 9adre, la penitencia se presenta como una 3&uelta a casa4
2este es propiamente el sentido de la palabra 3teshu&)4, que el hebreo usa
para decir 3con&ersin460 <ediante la toma de conciencia de tus culpas, te das
cuenta de estar en el e,ilio, lejano de la patria del amor ad&iertes malestar,
dolor, porque comprendes que la culpa es una ruptura de la alianza con el
8eor, un rechazo de su amor, es 3amor no amado4, # por ello es tambi"n
$uente de alienacin, porque el pecado nos desarraiga de nuestra &erdadera
morada, el corazn del 9adre0 Es entonces cuando hace $alta recordar la casa
en la que nos esperan sin esta memoria del amor no podr+amos nunca tener la
con$ianza # la esperanza necesarias para tomar la decisin de &ol&er a 'ios0
Con la humildad de quien sabe que no es digno de ser llamado 3hijo4,
4
podemos decidirnos a ir a llamar a la puerta de la casa del 9adre Hqu"
sorpresa descubrir que est) en la &entana escrutando el horizonte porque
espera desde hace mucho tiempo nuestro retornoI . nuestras manos abiertas,
al corazn humilde # arrepentido responde la o$erta gratuita del perdn con el
que el 9adre nos reconcilia consigo, 3con&irti"ndonos4 de alguna manera a
nosotros mismos 3 Estando "l toda&+a lejos, le &io su padre #, conmo&ido,
corri, se ech a su cuello # le bes e$usi&amente4 2:ucas >5,2060 Con
e,traordinaria ternura, 'ios nos introduce de modo reno&ado en la condicin de
hijos, o$recida por la alianza establecida en 7es/s0
(. )l encuen!ro con Cris!o, *uer!o y resuci!ado por noso!ros
En relacin al ;ijo, el sacramento de la reconciliacin nos o$rece la alegr+a del
encuentro con =l, el -eor crucificado " resucitado, que, a tra&"s de su 9ascua
nos da la &ida nue&a, in$undiendo su Esp+ritu en nuestros corazones0 Este
encuentro se realiza mediante el itinerario que lle&a a cada uno de nosotros a
con$esar nuestras culpas con humildad # dolor de los pecados # a recibir con
gratitud plena de estupor el perdn0 Jnidos a 7es/s en su muerte de Cruz,
morimos al pecado # al hombre &iejo que en "l ha triun$ado0 8u sangre,
derramada por nosotros nos reconcilia con 'ios # con los dem)s, abatiendo el
muro de la enemistad que nos manten+a prisioneros de nuestra soledad sin
esperanza # sin amor0 :a $uerza de su resurreccin nos alcanza # trans$orma
el resucitado nos toca el corazn, lo hace arder con una $e nue&a, que nos abre
los ojos # nos hace capaces de reconocerle junto a nosotros # reconocer su
&oz en quien tiene necesidad de nosotros0 Doda nuestra e,istencia de
pecadores, unida a Cristo cruci$icado # resucitado, se o$rece a la misericordia
de 'ios para ser curada de la angustia, liberada del peso de la culpa,
con$irmada en los dones de 'ios # reno&ada en la potencia de su .mor
&ictorioso0 :iberados por el 8eor 7es/s, estamos llamados a &i&ir como =l
libres del miedo, de la culpa # de las seducciones del mal, para realizar obras
de &erdad, de justicia # de paz0
+. La 'ida nue'a del )sp,ri!u
Kracias al don del Esp+ritu que in$unde en nosotros el amor de 'ios 2C$0
Aomanos 5,56, el sacramento de la reconciliacin es fuente de !ida nue!a,
comunin reno&ada con 'ios # con la 5glesia, de la que precisamente el
Esp+ritu es el alma # la $uerza de cohesin0 El Esp+ritu empuja al pecador
perdonado a e,presar en la &ida la paz recibida, aceptando sobre todo las
consecuencias de la culpa cometida, la llamada 3pena4, que es como el e$ecto
de la en$ermedad representada por el pecado, # que ha# que considerarla
como una herida que curar con el leo de la gracia # la paciencia del amor que
hemos de tener hacia nosotros mismos0 El Esp+ritu, adem)s, nos a#uda a
madurar el $irme propsito de &i&ir un camino de con&ersin hecho de empeos
concretos de caridad # de oracin el signo penitencial requerido por el
con$esor sir&e justamente para e,presar esta eleccin0 :a &ida nue&a, a la que
as+ renacemos, puede demostrar m)s que cualquier otra cosa la belleza # la
$uerza del perdn in&ocado # recibido siempre de nue&o 23perdn4 quiere decir
justamente don reno&ado Hperdonar es dar in$initamenteI6 De pregunto
entonces !por qu" prescindir de un regalo tan grande% .c"rcate a la con$esin
5
con corazn humilde # contrito # &+&ela con $e te cambiar) la &ida # dar) paz a
tu corazn0 Entonces, tus ojos se abrir)n para reconocer los signos de la
belleza de 'ios presentes en la creacin # en la historia # te surgir) del alma el
canto de alabanza0
( tambi"n a ti, sacerdote que me lees # que, como #o, eres ministro del perdn,
querr+a dirigir una in&itacin que me nace del corazn est) siempre pronto --a
tiempo # a destiempo--, a anunciar a todos la misericordia # a dar a quien te lo
pide el perdn que necesita para &i&ir # morir0 9ara aquella persona, Hpodr+a
tratarse de la hora de 'ios en su &idaI
1-. .De/*onos reconciliar con Dios0
:a in&itacin del apstol 9ablo se con&ierte, as+, tambi"n en la m+a lo e,preso
sir&i"ndome de dos &oces distintas0 :a primera, es la de Lriedrich Eietzsche,
que, en su ju&entud, escribi palabras apasionadas, signo de la necesidad de
misericordia di&ina que todos lle&amos dentro 3Jna &ez m)s, antes de partir #
dirigir mi mirada hacia lo alto, al quedarme solo, ele&o mis manos a Di, en quien
me re$ugio, a quien desde lo pro$undo del corazn he consagrado altares, para
que cada hora tu &oz me &uel&a a llamarM -uiero conocerte, a Di, el
'esconocido, que penetres hasta el $ondo del alma # como tempestad sacudas
mi &ida, t/ que eres inalcanzable # sin embargo semejante a m+I -uiero
conocerte # tambi"n ser&irte4 238critti gio&anili4, 3Escritos 7u&eniles4 5, >,
<il)n >NN?, C??60 :a otra &oz es la que se atribu#e a san Lrancisco de .s+s,
que e,presa la &erdad de una &ida reno&ada por la gracia del perdn 38eor,
haz de mi un instrumento de tu paz0 -ue all) donde ha# odio, #o ponga el
amor0 -ue all) donde ha# o$ensa, #o ponga el perdn0 -ue all) donde ha#
discordia, #o ponga la unin0 -ue all) donde ha# error, #o ponga la &erdad0
-ue all) donde ha# duda, #o ponga la Le0 -ue all) donde desesperacin, #o
ponga la esperanza0 -ue all) donde ha# tinieblas, #o ponga la luz0 -ue all)
donde ha# tristeza, #o ponga la alegr+a0 Oh 8eor, que #o no busque tanto ser
consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado,
cuanto amar40 8on "stos los $rutos de la reconciliacin, in&ocada # acogida por
'ios, que auguro a todos &osotros que me le"is0 Con este augurio, que se hace
oracin, os abrazo # bendigo uno a uno0
. Bruno, !uestro padre en la fe
P121 )L )314)5 D) C65C7)5C71
9rep)rate a la con$esin si es posible a plazos regulares # no demasiado
lejanos en el tiempo, en un clima de oracin, respondiendo a estas preguntas
bajo la mirada de 'ios, e&entualmente &eri$ic)ndolo con quien pueda a#udarte
a caminar m)s r)pido en la &+a del 8eor
>0 3Eo tendr)s otro 'ios $uera de m+4 2't 5,@60 [Link])s al 8eor con todo tu
corazn, con toda tu alma # con toda tu mente4 2<t 22,C@60 !.mo as+ al 8eor%
!:e do# el primer lugar en mi &ida% <e empeo en rechazar todo +dolo que
puede interponerse entre El # #o, #a sea el dinero, el placer, la supersticin o el
poder% !Escucho con $e su 9alabra% !8o# perse&erante en la oracin%
6
20 3Eo tomar)s en $also el nombre del 8eor tu 'ios4 2't 5,>>60 !Aespeto el
nombre santo de 'ios% !.buso al re$erirme a =l o$endi"ndole o sir&i"ndome de
=l en lugar de ser&irlo% !1endigo a 'ios en cada uno de mis actos% !<e
remito sin reser&as a su &oluntad sobre m+, con$iando totalmente en =l% !<e
con$+o con humildad # con$ianza a la gu+a # a la enseanza de los pastores que
el 8eor ha dado a su 5glesia% !<e empeo en pro$undizar # nutrir mi &ida de
$e%
C0 38anti$icar)s las $iestas4 2c$0 't 5,>2->560 !Gi&o la centralidad del domingo,
empezando por su centro que es la celebracin de la eucarist+a, # los otros d+as
consagrados al 8eor para alabarlo # darle gracias para con$iarme a =l #
reposar en =l% !9articipo con $idelidad # empeo en la liturgia $esti&a,
prepar)ndome a ella con la oracin # es$orz)ndome en obtener $ruto durante
toda la semana% !8anti$ico el d+a de $iesta con alg/n gesto de amor hacia
quien lo necesita%
F0 3;onra a tu padre # a tu madre4 2't 5,>660 !.mo # respeto a quienes me
han dado la &ida% !<e es$uerzo por comprenderles # a#udarles, sobre todo en
su debilidad # sus l+mites%
50 3Eo matar4 2't 5,>@60 !<e es$uerzo por respetar # promo&er la &ida en todas
sus etapas # en todos sus aspectos% !;ago todo lo que est) en mi poder por el
bien de los dem)s% !;e hecho mal a alguien con la intencin e,pl+cita de
hacerlo% [Link])s al prjimo como a ti mismo4 2<t 22,CN60 !Cmo &i&o la
caridad hacia el prjimo% !Esto# atento # disponible, sobre todo hacia los m)s
pobres # los m)s d"biles% !<e amo a m+ mismo, sabiendo aceptar mis l+mites
bajo la mirada de 'ios%
60 3Eo cometer)s actos impuros4 2c$0 't 5,>?60 3Eo desear)s la mujer de tu
prjimo4 2't 5,2>60 !8o# casto en pensamientos # actos% !<e es$uerzo en
amar con gratuidad, libre de la tentacin de la posesin # de los celos%
!Aespeto siempre # en todo la dignidad de la persona humana% !Drato mi
cuerpo # el cuerpo de los dem)s como templo del Esp+ritu 8anto%
@0 3Eo robar4 2't 5,>N60 3Eo desear los bienes ajenos4 2't 5,2>60 !Aespeto los
bienes de la creacin% !8o# honesto en el trabajo # en mis relaciones con los
dem)s% !Aespeto el $ruto de trabajo de los dem)s% !8o# en&idioso del bien de
los otros% !<e es$uerzo en hacer a los otros $elices o pienso slo en mi
$elicidad%
?0 3Eo pronunciar $also testimonio4 2't 5,2060 !8o# sincero # leal en cada
palabra # accin% !Destimonio siempre # slo la &erdad% !Drato de dar
con$ianza # act/o en modo de merecerla%
N0 !<e es$uerzo en seguir a 7es/s en la &+a de mi entrega a 'ios # a los
dem)s% !Drato de ser como =l humilde, pobre # casto%
>00 !Encuentro al 8eor $ielmente en los sacramentos, en la comunin $raterna
# en el ser&icio a los m)s pobres% !Gi&o la esperanza en la &ida eterna,
7
mirando cada cosa a la luz del 'ios que llega # con$iando siempre en sus
promesas%
8

También podría gustarte