Los artculos que se transcriben a continuacin, son del British Packet and Argentine News,
peridico en lengua inglesa, que apareca semanalmente en Buenos Aires. Se public durante
muchos aos, desde 182 hasta 18!8. "rueba de la importancia que haban adquirido las
#inculaciones comerciales entre el $eino %nido & las comarcas de ambas m'rgenes del $o de la
"lata. Las p'ginas de esta publicacin re(le)aban no slo sucesos polticos sino tambi*n la
situacin econmica & social, las costumbres, la acti#idad cultural & la repercusin de algunos
acontecimientos del e+terior.
,emos elegido algunos artculos, que, -si omiti*ramos la (echa de publicacin al lector., &
haramos un )uego con *l, pregunt'ndole si presume o tiene una idea de cuando, de que (echa
puede ser esta publicacin, probablemente, creera o dira que se trata de un artculo de alg/n
suceso de la poltica nacional, acontecido en estos das del ao 2002. "or supuesto que la
historia no se repite, como muchos creen, pero s, si, los problemas no se resuel#en en el
tiempo, ocurrir' que muchos aos despu*s, el acontecer & desarrollo de estos nue#os sucesos,
parecer' casi una repeticin de lo &a acontecido. 1algan como muestras estos artculos, por
ahora, que al leerlos, muchos seguramente creer'n que se trata de un hecho actual, no
pensando )am's, que en realidad sucedieron hace &a 12! aos atr's.
,e resaltado algunos p'rra(os con negritas, aquellos que crea seran los m's importantes & que
guardan relacin con lo que sucede actualmente.
"3 de noviembre de 1827 N 65
(La situacin nacional)
La Nacin Argentina se encuentra , por cierto en una situacin muy particular. Despus muchos aos
de revolucin, tras haber pasado por todas las vicisitudes de la vida pblica, todava nos vemos
obligados a discutir las bases undamentales de a!uellos principios sin los cuales no puede e"istir la
libertad cvica. #arece !ue la opinin pblica no ha tenido tiempo de deinirse a avor de ninguno de
ellos y, le$os de descubrir en el pueblo reglas invariables de conducta poltica, slo encontramos una
especie de oscuridad visible, un caos de ideas incone"as, e"puestas a tomar direcciones
contradictorias, de acuerdo con el acontecer de los hechos y con los hombres !ue se presentan en la
escena pblica.
Amigos sinceros de este pas y c%lidamente interesados en su gloria y su elicidad, deploramos esta
incertidumbre en !ue se debate la opinin pblica y haremos todos los esuer&os, dentor del alcance
de nuestros recursos y de la lnea de imparcialidad !ue nos hemos tra&ado, para contribuir a
desarraigar un mal !ue tememos ructiicar% con las consecuencias m%s desastrosas.
Ante todo, no es penoso ver la primera de las instituciones pblicas, las elecciones, sometida a la
irregularidad de una legislacin ocasional y desprovista de una base irme !ue es la nica !ue puede
asegurar su permamencia. 'abemos !ue la legislacin tiene un gran vaco en este aspecto tan
importante( pero lo !ue la ley no ha hecho, debe hacerlo la opinin pblica. 'i el pueblo estuvira
ilustrado sobre estas cuestiones, no veramos de nuevo ahora la man&ana de la discordia arro$ada
entre los partidos.
Los representantes del pueblo son la nacin. )sta simple idea basta para demostrarnos cu%n sagrado
debe ser todo a!uello !ue les concierne. #ero de todo lo !ue les atae, nada es tan sublime como el
acto mismo !ue le da e"istencia y este acto debera ser tan puro como la verdad, tan inviolable como
la $usticia, tan libre como la ra&n. 'i uera obstrudo por pueriles argucias, si uera soocado por una
inluencia criminal o viciado por intiles impedimentos y ormalidades, no sera ya una eleccin( el
pueblo sera despo$ado de su m%s valiosa prerrogativa y la representacin nacional de$ara de e"istir.
Las maniobras !ue se utili&an para deteriorar, engaar o soocar el derecho de eleccin, van en
detrimento tanto de los !ue gobiernan como de los representados. Los primeros crean una m%!uina
cuyos resortes son demasiado tensos para resultarles de alguna utilidad( los segundos ven los rganos
de poder multiplicados por los mismos medios !ue deberan neutrali&arlos y encuentran nuevos
tiranos all donde deberan encontrar protectores. De esta manera, la libertad parece en manos de
!uienes deberan ser sus deensores( los m%s sagrados vnculos de la sociedad se disuelven( !ueda una
nomenclatura sin contenido y de todo esto resulta un rgimen ininitamente peor !ue la tirana,
por!ue a todos sus e"cesos une la hipocresa de la orma y el esc%ndalo de una perpetua alsedad.
)n *nglaterra, la necesidad de luchar contra un poder !ue controla una parte de las elecciones ha
obligado al pueblo a deender con cuidado singular la parte !ue permanece libre. +uando la nacin
estuvo en peligro, sa ue siempre el ancla !ue salv los grandes intereses de la comunidad y, en
tiempos de +arlos **, cuando hubo pasado el primer momento de entusiasmo producido por el retorno
de un monarca tan perseguido, la nacin no coni sus intereses sino a hombres e"pertos e integros.
"As !ue" dice un escritor moderno" como" #erseverando en una conducta $ue las circunstancias
de la %#oca &acan necesaria" el #ueblo !ustr los actos del 'obierno ( )arlos disolvi tres
#arlamentos sucesivos" sin otro resultado $ue esos mismos &ombres" de los cuales es#eraba
&aberse liberado #ara siem#re" !ueran reele'idos ( se mantuvieran en la o#osicin"*
#ero los eectos de una eleccin son mayores y m%s importantes, cuando se trata de un pueblo nuevo
en la carrera de la libertad. )n estos casos, todo debe ser creado y este acto solemne re!uiere no slo
integridad y patriotismo, sino tambin conocimientos y e"periencia.
)l espritu partidario, empleado como arma eleccionaria en una crisis tan delicada, es un instrumento
mortero, !ue siega en sus brotes m%s todas las uentes de salvacin pblica. )l m%s pe!ueo mal se
convierte entonces en uente ine"tinguible de calamidades, as como la m%s mnima dislocacin en
las pie&as !ue componen la m%!uina constitucional, vicia para siempre su $uego y su uncionamiento.
)n *nglaterra apenas se puede decir !ue haya una ley electoral. ,nos pocos arreglos o
previsiones legislativas, la mayor parte muy antigua y mucha de ellas municipales,
constituye todas las normas de este importante acto. #ero la costumbre y el conocimiento
pr%ctico !ue los ingleses poseen sobre las ormas y re!uisitos de una eleccion, compensan
muy venta$osamente el silencio de la ley.
)n las nuevas repblicas de Amrica no puede esperarse tal cosa, ya !ue carecen de esos
recuerdos, del conocimiento pr%ctico y de reerencias al pasado( no tienen otra !uente de
derec&o $ue la le( escrita ( esta le( debe #rever todo ( cerrar enteramente la #uerta
a la arbitrariedad" al error ( a la duda*
No podemos menos !ue deplorar !ue esta -epblica, despus de tantos aos de agitacin,
care&ca de una regla segura con la cual regular sus elecciones. La ley !ue e"iste es muy
lacncia, vaga e imperecta y as hemos visto, en poca reciente, todas las teoras puestas
en duda y los primitivos undamentos del sistema republicano e"puestos a decisiones
subalternas. )l resultado es !ue la representacin nacional no est% completa y no se sabe !u pasos
dar para resolver la cuestin !ue ha surgido a ra& de las ltimas elecciones en .uenso Aires y
.aradero. Nadie negar% !ue esto es un gran mal./ (1) La#ido" +raciela ,eatri-" .#ota de La#ie-a
/lli" 0eco#ilacin" traduccin" notas ( #rlo'o"1&e ,ritis& 2ac3et 4 5e 0ivadavia a 0osas 18264
1832" /d* .olar 67acc&ette" ,s* As*" 1876" ##* 1984151
"8 de diciembre de 1827 N 7:
(/l ,anco)
0emos ledo con atencin el proyecto de ley presentado a la $unta de la provincia relativo a la
reorma del .anco. La importancia de la cuestin, a la cual est%n vinculados los m%s preciosos
intereses de la sociedad nos obliga a aventurar algunas rele"iones acerca de las innovaciones
propuestas. 1ui&%s seamos acusados de de$arnos llevar por pre$uicios nacionales y podr% decirse !ue
hablamos del .anco de .uenos Aires como si estuvirmos tratando del .anco de *nglaterra,
establecimiento undado, en lo reerente a su organi&acin, en la ra&n y la utilidad pblica. )l .anco
de .uenos Aires e"iste desde hace dos aos, su carta de undacin es por die& aos. )ste es el
principio undamental !ue debe ser tenido en cuenta en cual!uier discusin sobre el asunto.)l acta de
undacin tiene el car%cter de contrato solemne durante el perodo estipulado para su e"istencia. )st%
ba$o la proteccin del poder legislativo, tanto como la lista civil lo est% del rey de la 2ran .retaa.
'era un error considerar un establecimiento de esta naturale&a como una emanacin de las
autoridades pblicas, como eecto de la poltica del gobierno. )s el resultado de un acuerdo de un
grupo de ciudadanos entre s y de ellos con las autoridades legtimas.
La proyectada reorma aecta no slo a los accionistas del .anco, sino tambin al gobierno y al
pblico. Aumentar, por una parte, el inters de descuento y disminuir, por la otra, lo !ue el gobierno
paga por su deuda, son dos cambios tan importantes !ue no sabemos, de ser admitidos, de !ue manera
podr%n aectar el e!uilibrio de la circulacin monetaria.
)l mundo comercial tendra motivos para lamentarse al comparar su situacin con la del gobierno,
pues, mientras los males de la guerra pesan igualmente sobre ambos, slo una parte se ve avorecida.
)l .anco tuvo autoridades constitudas y sancionadas por la ley y estas autoridades ueron
elegidaspor los mismos accionistas. Nada m%s $usto. )n cuestiones !ue aectan los intereses
particulares, las partes interesadas tienen perecto derecho a elegir a !uienes deberan dirigirlas.
)l proyecto hace desaparecer esta estructura simple, somete los negocios del .anco a un poder
e"trao, orma una $unta !ue va a dirigir la uente principal del mundo comercial, de$a abiertos a los
o$os del proano los secretos de una institucin respetable y pervierte toda las ideas sobre las cuales se
han undado establecimientos de esta naturale&a hasta el momento. 3+omo si uera necesario
introducir en una compaa de comerciantes la misma disciplina !ue se espera de un regimiento de
granaderos4
/l #ro(ecto establece la #ro'resiva amorti-acin de los billetes" &asta $ue el ,anco #ueda #a'ar
en es#ecie* ;2ero acaso indica cmo #odr< reali-ar esto= ;5etermina el momento ( la cantidad
de barras de oro ( #lata con $ue los billetes ser<n reem#la-ados=
5el te>to de la le( #ro(ectada #odemos in!erir $ue se cree $ue la amorti-acin de los billetes
bancarios ser< su!iciente #ara crear ri$ue-a e!ectiva* .e olvida $ue el medio circulante" al ser
retirado" e>i'e su lu'ar sea llenado #or al'?n otro medio de #a'o ( $ue" #ara decretar la
amorti-acin de los billetes" es necesario tener a mano las es#ecies $ue llenar<n el vaco*
)l .anco es el depositario de la conian&a pblica, es el eslabn principal de una cadena inmensa de
intereses y el nico sostn del crdito. Las innovaciones pueden aectar a toda la sociedad./ (2)
La#ido" +raciela ,eatri-" .#ota de La#ie-a /lli" 0eco#ilacin" traduccin" notas ( #rlo'o"1&e
,ritis& 2ac3et 4 5e 0ivadavia a 0osas 182641832" /d* .olar 67acc&ette" ,s* As*" 1876" ##* 16:4
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