Diccionario Psicología Social Pichoniana
Diccionario Psicología Social Pichoniana
Lrupo
Ansie*a*es intolerables
Pretarea 3*efensas6
)area implDcita
Ansie*a*es tolerables
)area e1plDcita
Pro8ecto
El proceso descripto puede ocurrir en forma espont"nea, sin necesidad de aplicarse deliberadamente la
t!cnica del grupo operativo. Esta 7ltima se aplica para que %la interacci,n pueda ser regulada para
potencializarla, para hacerla eficaz en vista a su ob:etivo..., naciendo as la t!cnica operativa que apunta
a planificar e instrumentar la acci,n grupal% '45064/5).
9. Diferencia con otras tAcnicas.6 Pichon Rivire diferencia su t!cnica operativa de otras como la
t!cnica psicoanaltica individual y la t!cnica gest"ltica, pudiendo entenderse la t!cnica del grupo
operativo como una sntesis de ambas.
.s, el grupo operativo es %un grupo centrado en la tarea y que tiene por finalidad 9aprender a pensar9 en
t!rminos de resoluci,n de las dificultades creadas y manifestadas en el campo grupal y no en el de cada
uno de sus integrantes, lo que sera un psicoan"lisis individual 9en grupo9. ;in embargo, tampoco est"
centrado e#clusivamente en el grupo como en las concepciones guest"lticas, sino que en cada 9aqu6
ahora6conmigo9 en la tarea se opera en dos dimensiones, constituyendo en cierta medida una sntesis de
todas las corrientes. Consideramos al enfermo que enuncia un acontecimiento como el 9portavoz de s
msmo y de las fantasas inconcientes del grupo9. En esto reside la diferencia de la t!cnica operativa con
otras t!cnicas grupales, ya que las interpretaciones se hacen en dos tiempos y en dos direcciones
distintas% '/41). Males direcciones son la historia personal del portavoz y el problema grupal.
5. >eseKa +istrica.6 a t!cnica del grupo operativo fue creada originalmente por el equipo de Pichon
Rivire en el a@o /0A2 cuando, estando a cargo del ;ervicio de .dolescentes del Dospital
*europsiqui"trico de Dombres de la Ciudad de -uenos .ires, se hizo necesario formar con un grupo de
pacientes un equipo de enfermeros para el servicio '/54, /<0).
;in embargo, el punto de partida de las investigaciones de Pichon Rivire y su equipo sobre los grupos
operativos, tal como hoy los concebimos, arranca a partir de lo que ellos denominaron la E#periencia
Rosario, llevada a cabo en /0<1. Esta e#periencia de laboratorio social estuvo a cargo del (.&E;
'(nstituto .rgentino de Estudios ;ociales) y fue planificada y dirigida por su director, Pichon Rivire,
cont"ndose con la colaboraci,n de diversas facultades como la de Ciencias Econ,micas, Hilosofa,
?edicina, etc. '/51).
os resultados %tuvieron una decisiva influencia tanto sobre la teora como sobre la pr"ctica de los
grupos operativos aplicados a la did"ctica 'ense@anza de la psiquiatra, comprensi,n del arte, etc.), la
empresa, la terap!utica 'grupos familiares), la publicidad, etc. a t!cnica de estos grupos est" centrada
en la tarea donde teora y pr"ctica se resuelven en una pra#is permanente y concreta en el 9aqu y
ahora9 de cada campo se@alado% '//06/45).
as t!cnicas operativas %se utilizan en la actualidad no s,lo en la formaci,n de psic,logos, sino tambi!n
en la creaci,n publicitaria, el traba:o institucional, la formaci,n de lderes, el estudio de la direcci,n e
interpretaci,n teatral. En sntesis, en todas las situaciones en que el grupo cara a cara pueda convertirse
en una unidad operativa de tarea% '/25).
HE>-BE/)A7-DAD S I;>)-"A7-DAD
"onceptos =ue *escriben la *oble *imensin *e anlisis *el comportamiento en los grupos.
7a ,erticali*a* es to*o lo referi*o a la +istoria personal *el su2eto, mientras =ue la
+orizontali*a* es el proceso actual =ue se cumple en el a=uD 8 a+ora en relacin con la
totali*a* *e los miembros. ;n el porta,oz se articulan ambas *imensiones, enca2e =ue
permite la emergencia *el material =ue *ebe ser interpreta*o 3#'%, #$'6.
#. "oncepto.6 El portavoz de un grupo no habla solamente por s mismo 'es decir, 7nicamente en
relaci,n a su historia personal), sino tambi!n y al mismo tiempo habla por todos 'y de aqu la
denominaci,n de este rol)E es decir, en !l se con:ugan la verticalidad y la horizontalidad '/<1). a
verticalidad est" en relaci,n con el pasado del su:eto integrante del grupo, mientras que la
horizontalidad, con el presente del acontecer grupal.
.mbos niveles no son independientes. %El portavoz puede desempe@ar su rol en virtud de que se da en
!l una articulaci,n entre su fantasas inconcientes, fantasas que sigue un modelo primario BverticalidadC,
y el acontecer del grupo en que se inserta BhorizontalidadC. Ese enca:e permite la emergencia del
material que debe ser interpretado. a interpretaci,n tomar" entonces esos dos elementos$ el vertical y
el horizontal% '/<1).
?"s concretamente, %las necesidades, las ansiedades y las fantasas enunciadas por el portavoz y su
manera de formularlas hacen referencia a su historia personal, en tanto que el hecho de que las formule
en un momento dado del acontecer grupal, se@ala el car"cter horizontal del emergente% '/<1). &esde
ya, el portavoz no es por lo general conciente que est" hablando por todos, es decir, que est"
refiri!ndose al acontecer grupal actual 'horizontalidad)$ normalmente cree estar e#presando algo propio,
del orden de la verticalidad. a interpretaci,n, precisamente, mostrar" esta relaci,n entre lo e#presado
por el portavoz a ttulo personal, y lo que acontece grupalmente.
Por e:emplo, durante una sesi,n grupal, se arma una conversaci,n donde todos hacen comentarios y
bromas acerca de la secretaria del terapeuta. En determinado momento, dentro de la misma sesi,n, el
portavoz comienza a relatar una noticia del da anterior, donde un esposo despechado sorprende a su
esposa con el amante y lo mata.
El relato del portavoz guarda relaci,n, indudablemente, con conflictos de su historia personal, es decir,
con la verticalidad, pero la interpretaci,n del terapeuta no apuntar" en esa direcci,n sino hacia el
acontecer grupal$ el portavoz, con su relato, no hace m"s que denunciar qu! es lo que en ese momento
est" ocurriendo en el grupo$ a trav!s de los comentarios y las bromas acerca de la secretaria, los
integrantes est"n e#presando sus celos fundados en el com7n denominador de la fantasa inconciente
seg7n la cual el terapeuta quiere m"s a la secretaria que al grupo. Mambi!n, est"n e#presando sus
deseos de matarla, del mismo modo que, en el relato del portavoz, el esposo enga@ado mata al amante.
.s pues, lo vertical tiene que ver con lo individual del su:eto, y lo horizontal con lo compartido, con el
com7n denominador que unifica a los integrantes del grupo. Males rasgos compartidos, cuando son de
naturaleza inconciente, son llamados por Pichon Rivire modelos universales del grupo o fantasas
b"sicas universales '/0<).
%o vertical de cada su:eto, sus circunstancias personales, lo colocan en disponibilidad para establecer la
9falsa cone#i,n9, actualizaci,n o analoga emocional, oper"ndose un proceso transferencial. Esta
disponibilidad lo convierte en el su:eto apto para desempe@arse como portavoz de un conflicto, que es
vivido como propio pero que denuncia a la vez lo conflictivo de la situaci,n interaccional y la relaci,n con
la tarea grupal% '/0<6/02).
Esta doble dimensi,n del comportamiento, horizontalidad y verticalidad, se puede comprender a partir
de una psicologa din"mica, hist,rica y estructural, ale:ada de la psiquiatra tradicional que s,lo atiende
lo fenom!nico y descriptivo '/26/8), es decir, que s,lo atiende la dimensi,n horizontal, o aqu y ahora
del acontecer grupal.
-D;E7ELUA
:iguien*o a :c+il*er, las i*eologDas se *efinen como sistemas *e i*eas 8 connotaciones 3en
general, *e representaciones6 =ue los +ombres *isponen para orientar su accin. :on
pensamientos ms o menos concientes o inconcientes, con gran carga emocional, pero
consi*era*os por sus porta*ores como pro*ucto *el raciocinio 3##5, #'6, 2##6. ;n to*o
grupo emergen i*eologDas =ue pue*en entorpecer el funcionamiento grupal 8, por tanto,
re=uieren ser analiza*as en los ni,eles semntico 8 sistemtico.
#. "oncepto.6 Pichon Rivire toma la idea de ;childer, seg7n la cual las ideologas son sistemas de
ideas y connotaciones que los hombres disponen para orientar me:or su acci,n. ;e trata de
pensamientos m"s o menos concientes o inconcientes, con gran carga emocional, considerados por sus
portadores como %resultado del puro raciocinio, pero que, sin embargo, frecuentemente no difieren en
mucho de las creencias religiosas, con las que comparten un alto grado de evidencia interna en contraste
con una escasez de pruebas empricas. as ideologas son un factor fundamental en la organizaci,n de la
vida. Pueden transmitirse de padres y maestros a hi:os y alumnos por procesos variados de
identificaci,n. ?uy a menudo el propio su:eto ignora la e#istencia de ellasE no est"n e#plicitadas, pero
son siempre operantes% '//A).
2. 7as i*eologDas en los grupos.6 a acci,n de las ideologas y su car"cter ambiguo y contradictorio
obstaculizan la tarea grupal. %.l funcionar dichas ideologas de una manera m"s o menos inconciente, se
constituyen en barreras que impiden la irrupci,n de nuevas soluciones en forma de emergentes con
caractersticas de descubrimientos o invenciones% '//A6//<).
Por ello, la t!cnica del grupo operativo, al encarar su tarea correctora, busca resolver este problema
analizando las ideologas en dos niveles diferentes$ sem"ntico 'en cuanto a los contenidos ideol,gicos) y
sistem"tico o dial!ctico 'en cuanto a la forma de los mismos, que reside fundamentalmente en el
e#amen de su consistencia interna para detectar contradicciones y ambigNedades).
a) .n"lisis sem"ntico.6 %a ideologa, tal como aparece en su contenido manifiesto, puede ser
comprensible o noE pero lo que se hace necesario es analizar su infraestructura inconciente. as
ideologas son formuladas en palabrasE por lo tanto, el an"lisis de las palabras o del lengua:e, an"lisis
sem"ntico semantstico, constituye '...) una parte fundamental en la indagaci,n de las ideologas% '//A).
.l encarar su tarea correctora, el terapeuta debe analizar las ideologas o pre:uicios. %Cada familia tiene
su ideologa grupal y el miembro puede tener su propia ideologa distinta. .s vemos los conflictos
generacionales 'en los :udos se da por e:emplo el hecho de que los vie:os son sionistas y
conservadoresE en cambio los :,venes llegan a sustentar ideas de izquierda)% '2A).
b) .n"lisis sistem"tico o dial!ctico.6 as ideologas %suelen no formar ni en cada su:eto, ni en cada
unidad grupal, un n7cleo coherente. a coe#istencia interna al grupo y al su:eto de ideologa del signo
contrario determinan distintos montos de ambigNedad que se manifiestan como contradicci,n y
estancamiento de la producci,n grupal 'estereotipia)%. En efecto, las ideologas, al determinar
enfrentamientos entre subgrupos, llevan la tarea grupal a una est!ril situaci,n dilem"tica que funciona
como defensa frente a la situaci,n de cambio '/<2, 4//). a t!cnica operativa apunta a que el grupo
constituya un ECRO de car"cter dial!ctico, donde las contradicciones relativas al campo de traba:o deben
ser resueltas en la misma tarea grupal '/<2, 4//).
&icho de otra forma, las ideologas %no suelen formar un n7cleo coherente, sino que, por regla general,
coe#isten varias ideologas de signo contrario, determinando diferentes grados de ambigNedad 'ndice de
ambigNedad). Esta ambigNedad se manifiesta en forma de contradicci,n, y es por esto que el an"lisis
sistem"tico de las contradicciones 'an"lisis dial!ctico) constituye una tarea esencial en el grupo '...).
Modo acto de conocimiento enriquece el esquema conceptual, referencial y operativo, que se realimenta
y mantiene fle#ible o pl"stico 'no estereotipado). Este aspecto es observado a trav!s de procesos de
ratificaci,n de conductas o de rectificaci,n de actitudes estereotipadas 'o distorsionadas), mantenidas en
vigencia como guardianes de determinadas ideologas o instituciones% '//A6//<).
-/);>D-:"-P7-/A>-;DAD
Pic+on >i,i?re consi*era lo inter*isciplinario en *os ni,eles: a6 los aportes *e *istintas
*isciplinas =ue integran el ;">E, 8 b6 los aportes =ue +acen los *iferentes miembros *e un
grupo +eterogAneo para a*=uirir ma8or pro*ucti,i*a* grupal 320%6. Ambos ni,eles no son
in*epen*ientes, 8 tienen como finali*a* la construccin enri=ueci*a *el ob2eto *e estu*io.
#. "oncepto.6 >n primer sentido de interdisciplinariedad est" dado por los aportes de las diferentes
disciplinas al ECRO, en la medida en que resultan pertinentes al esclarecimiento del ob:eto de estudio
'4586451). Estos aportes %provienen del materialismo dial!ctico, el materialismo hist,rico, el
psicoan"lisis, la semiologa y las contribuciones de quienes han traba:ado en una interpretaci,n
totalizadora en las relaciones entre estructura socioecon,mica y vida psquica. . partir de esos aportes
se puede construir unas psicologa que ubique el problema en sus premisas adecuadas% '458).
>n segundo sentido de interdisciplinariedad estara relacionado con la b7squeda de una mayor
heterogeneidad entre los integrantes de un grupo en cuanto a edad, formaci,n, etc., con vista a una
construcci,n enriquecida del ob:eto de estudio y una mayor productividad grupal.
Esta heterogeneidad %permite que cada miembro del grupo aborde la informaci,n recibida en com7n,
aportando un enfoque y un conocimiento vinculados con sus e#periencias, estudios y tareas. En un
primer momento del itinerario del grupo se da una fragmentaci,n del ob:eto de conocimiento, por las
distintas modalidades de impacto y receptividad frente al mismo. Esta heterogeneidad de enfoques y
aportes debe con:ugarse, alter"ndose funcionalmente, complement"ndose, hasta llegar a una
integraci,n o construcci,n enriquecida del ob:eto de estudio% '451).
Esta heterogeneidad %apunta b"sicamente a la ruptura de los estereotipos en la modalidad de
apro#imaci,n al ob:eto de conocimiento, estereotipos que, por carencia de confrontaci,n, suelen
potencializarse en los grupos homog!neos% '451). ;obre esta fundamentaci,n, Pichon Rivire formula la
regla %a mayor heterogeneidad de los miembros, heterogeneidad adquirida a trav!s de la diferenciaci,n
de roles desde los cuales cada miembro aporta al grupo su baga:e de e#periencias y conocimientos y una
mayor homogeneidad en la tarea lograda por la sumaci,n de la informaci,n 'pertinencia), el grupo
adquiere una productividad mayor 'aprendiza:e)% '451).
-/);>P>;)A"-./
-nstrumento *e esclarecimiento utiliza*o en la tAcnica *el grupo operati,o 3#596, me*iante
el cual el coor*ina*or e1plicita lo implDcito en lo enuncia*o por el porta,oz, enlazan*o la
,erticali*a* *e su +istoria personal, con la +orizontali*a* *el a=uD 8 a+ora *el acontecer
grupal 3#2%, #59, #'9, #'$, 2#2&96.
#. "oncepto.6 a interpretaci,n %es una hip,tesis acerca del acontecer implcito que tiende a e#plicitar
hechos o procesos grupales que no aparecen como manifiestos a los integrantes del grupo, y que
funcionan como obst"culo para el logro del ob:etivo grupal B...C. a interpretaci,n se incluye como
herramienta en la t!cnica del grupo operativo, en la medida en que permite la e#plicitaci,n de lo
implcito% '4/4).
Pero, Iqu! sentido tiene esta e#plicitaci,nJ %a dial!ctica grupal consiste en una relaci,n entre procesos
implcitos y acontecer e#plcito, entre lo manifiesto y lo latente. a interpretaci,n se incluye en esta
dial!ctica aportando al campo informaci,n que permite el autoconocimiento grupal, lo que genera
nuevas formas interactivas. a interpretaci,n operativa modifica el campo grupal, permite a partir del
autoconocimiento la re6estructuraci,n de las relaciones entre los miembros y con la tarea. Opera en el
campo del obst"culo a fin de mostrarlo para lograr una re6organizaci,n grupal que permita elaborarlo. El
obst"culo puede estar dado en el proceso de aprehensi,n del ob:eto, en la red de comunicaci,n, etc. a
interpretaci,n incluye e#plcita o implcitamente un criterio de realidad o esquema referencial, a partir
del cual se analiza la situaci,n del grupo. El valor de la interpretaci,n est" dado por la operatividad, es
decir, su funci,n reestructurante con vistas al ob:etivo del grupo. a interpretaci,n consiste en la
decodificaci,n del sentido de lo emergente. Es un aporte de significados al grupo% '4/464/F).
.s la interpretaci,n, que puede ser enunciativa o interrogativa, tiene siempre el car"cter de una
hip,tesis acerca de la fantasa grupal, no evalu"ndose su eficacia seg7n el criterio de verdad, sino seg7n
un criterio de operatividad, es decir, en la medida en que permite romper la ruptura del estereotipo
'/AF).
a interpretaci,n se orienta siempre en una doble direcci,n$ la horizontalidad y la verticalidad. En efecto,
%debe e:emplificar, a trav!s del problema enunciado por el portavoz en su verticalidad, la situaci,n de
todos los miembros del grupo en el aqu y ahora y en relaci,n con la tarea% '/<1). El coordinador incluir"
entonces, en su interpretaci,n, lo vertical del portavoz y lo horizontal del grupo '/<0, /FA).
Esto es as porque Pichon Rivire considera al portavoz que enuncia un acontecimiento, como el portavoz
de s msmo y al mismo tiempo de las fantasas inconcientes del grupo. En esto reside la diferencia de la
t!cnica operativa con las otras t!cnicas grupales$ las interpretaciones se hacen en dos tiempos y en las
dos direcciones indicadas. .s, %se comienza por interpretar al portavoz que, por su historia personal, es
muy sensible al problema subyacente del grupo y que, actuando como un 9radar9, detecta las fantasas
inconcientes del grupo y las e#plicita. .cto seguido, se se@ala que lo e#plicitado es tambi!n un problema
grupal, producto de la interacci,n de los miembros del grupo entre s y con el coordinador, y que !l,
portavoz por un proceso de identificaci,n subliminal, percibe y enuncia% '/41).
a interpretaci,n y el se@alamiento son dos instrumentos de esclarecimiento de la t!cnica operativa con
grupos '/AF). El se@alamiento se realiza sobre las situaciones manifiestas 'lo e#plcito), mientras que la
interpretaci,n lo es de la causalidad subyacente 'lo implcito) '/<F, 4/4).
2. -nterpretacin e insig+t.& .7n cuando en los te#tos consultados, Pichon Rivire no establece
e#plcitamente una relaci,n entre interpretaci,n e insight, podemos decir que una de las finalidades de la
interpretaci,n es la producci,n de un 9insight9, que Pichon Rivire entiende como autognosis
'autoconocimiento).
as referencias al concepto de insight que hace Pichon Rivire guardan relaci,n casi invariablemente con
un proceso terap!utico en el cual, de acuerdo a la teora de la enfermedad 7nica, se trata de elaborar
una situaci,n depresiva b"sica.
&urante la etapa de la depresi,n iatr,gena '/1F) se produce una integraci,n de las partes del yo del
paciente, y un pasa:e de la estereotipia de los mecanismos esquizoparanoides a un momento depresivo
donde el su:eto puede lograr una integraci,n tanto del yo como del ob:eto y de la estructura vincular que
los incluye. .dquiere as lo que llamamos 9insight9 o capacidad de autognosis, que implica siempre alg7n
sufrimiento, lo que le permite elaborar un proyecto con la inclusi,n de la muerte como situaci,n propia y
concreta.
%El sufrimiento inherente a la posici,n depresiva est" vinculado al incremento del 9insight9 'autognosis),
es decir, al conocimiento y comprensi,n de la realidad psquica interna y e#terna. El fracaso de la
elaboraci,n de la posici,n depresiva 'duelo), acarrea Bentre otras cosasC, el predominio de defensas que
entra@an el bloqueo de las emociones y de la actividad de la fantasa. (mpiden sobre todo la aparici,n de
un cierto grado de autognosis necesario para una buena adaptaci,n a la realidad% 'A1). El insight
permite cambiar actitudes, creencias, opiniones y pre:uicios, transform"ndose el paciente en un
colaborador eficiente '/F/).
7UD;>
>ol me*iante el cual un miembro *el grupo asume en man*o e impulsa 8 *irige la accin
+acia una meta 3por e2emplo +acia el cambio o +acia la resistencia al cambio6, +aciAn*ose
*epositario *e los aspectos positi,os *el grupo. :u rol complementario es el *e segui*or,
asumi*o por los restantes miembros =ue lo siguen 3#'%6. ;l li*erazgo pue*e ser
autocrtico, *emocrtico, laissez&faire 8 *emaggico 3#946.
#.& "oncepto.6 El chivo emisario, el portavoz y el lder constituyen para Pichon Rivire los tres
principales roles en la vida de un grupo, dada la importancia que all adquieren. El lder es un rol
ad:udicado por sus seguidores y asumido por un miembro, por el cual !ste impulsa y dirige la acci,n del
grupo hacia un determinado fin. os liderazgos se definen en relaci,n con un determinado vector. Por
e:emplo, hay un lder de la pertenencia, un lder del aprendiza:e, etc. '41).
El lder se hace depositario de los aspectos positivos del grupo '/<1). En este sentido se complementa
con el rol del chivo emisario, quien asume los aspectos negativos. Este 7ltimo rol, precisamente, %surge
como preservaci,n del liderazgo a trav!s de un proceso de disociaci,n o 9splitting9, necesario al grupo en
su tarea de discriminaci,n% '/<1).
.unque casi siempre Pichon Rivire hace referencia al liderazgo en los grupos peque@os, que fue con los
que siempre traba:,, en ocasiones se refiere tambi!n a lo que ocurre en los grupos m"s grandes. ;e@ala
al respecto que %cuando los liderazgos toman un campo mayor a la identificaci,n cooperativa Bpropia de
los grupos peque@osC se suma la llamada identificaci,n cesariana, que puede :ugar un rol en la historia
cuando las situaciones grupales est"n en peligro o son incapaces de comprender el proceso hist,rico y
cuando el miedo reactivado por situaciones de inseguridad y peligro se hace persecutorio. El movimiento
regresivo dirigido por un lder cesariano trata entonces de controlar el grupo o tomar el poder. as
identificaciones de este tipo entre los miembros de un grupo o comunidad, masa y lder, conducen a la
idea de que la desgracia que ha cado sobre la comunidad ha sido trada e#clusivamente por una
conspiraci,n de ciertas personas o grupos, a quienes se les ad:udica el rol de responsables o chivos
emisarios. Pero es frecuente encontrar un hilo conductor que va del liderazgo al 9chivato9, donde ambos
:uegan una especie de 9role6playing9, en el que uno es el bueno y el otro, el malo% '40).
2. )ipologDa.6 E#isten dos criterios para clasificar los liderazgos$ seg7n la meta de la acci,n que dirige
'lder operativo y saboteador) '/<0), y seg7n la modalidad de relaci,n que establece con sus seguidores
'lder autocr"tico, democr"tico, laissez6faire y demag,gico).
a) El liderazgo es operativo si impulsa el cambio, y es saboteador si impulsa la resistencia an cambio.
Con respecto al primero de ellos, Pichon Rivire se@ala que el emergente o portavoz del grupo es al
principio el miembro m"s d!bil por su incapacidad para soportar la depositaci,n masiva de la inseguridad
del ambiente, pero luego puede convertirse a trav!s de la terapia en el miembro m"s fuerte, es decir, en
el lder del cambio, con lo que pasa a ser un lder operativo '/42). .qu, Pichon Rivire utiliza la
e#presi,n 9operativo9 en un sentido estricto, ya que, en un sentido m"s amplio, tambi!n el lder
saboteador es operativo en la medida en que produce un efecto sobre el comportamiento del grupo.
b) >tilizando una clasificaci,n de Purt eRin, Pichon Rivire establece un liderazgo autocr"tico,
democr"tico y laissez6faire. . esta tipologa leRiniana, Pichon Rivire agrega un liderazgo demag,gico.
%a estructura y funci,n del grupo se configurar"n de acuerdo con los tipos de liderazgo asumidos por el
coordinador% '/F8).
El lder autocr"tico usa una t!cnica directiva, rgida, %favorece un estereotipo de dependencia, entrando
al servicio del 9statu quo9 de la enfermedad y la resistencia al cambio. ;u caracterstica m"s se@alada es
quiz" su incapacidad de discriminar entre rol y persona, confundi!ndose a s msmo con el grupo. ;u
nivel de urgencia act7a como factor de paralizaci,n de la tarea% '/F8).
El liderazgo democr"tico %es el rol ideal que puede asumirse en el traba:o grupal. El intercambio entre
lder6coordinador y el grupo se realiza en forma de una espiral permanente, donde se ligan los procesos
de ense@ar y aprender formando una unidad de alimentaci,n y realimentaci,n 'feedbac=). os
intercambios de ideas se hacen entre los miembros del grupo, de manera que su intervenci,n consistira
s,lo en se@alar la dificultad de su funcionamiento% '/F8).
El lder laissez6faire 'en franc!s Z 9de:ar hacer9) %es el que delega al grupo su autoestructuraci,n y que
asume s,lo parcialmente sus funciones de an"lisis de la situaci,n y orientaci,n de la acci,n% '/F1).
El lder demag,gico es propuesto especficamente por PR, e#tra@"ndose este 7ltimo que nunca haya sido
por los psic,logos sociales como un rol definido. %a conducta del lder demag,gico tiene una
caracterstica muy marcada$ la imposturaE es impostor en la medida en que, con una estructura
autocr"tica, muestra una apariencia democr"tica, cayendo a veces en situaciones de 9laissez6faire9, como
resultado de esas actitudes contradictorias% '/F1).
"riterios *e clasificacin *e li*erazgo
"riterio # Operativo
;aboteador
"riterio 2
.utocr"tico
&emocr"tico
aissez6faire
&emag,gico
MA7;/);/D-DE
;nferme*a* bsica *el grupo familiar, cu8os orDgenes *eben buscarse en un *esa2uste o
*esarticulacin entre la imagen interna =ue el paciente arrastra *es*e la infancia acerca *e
su grupo familiar 3grupo interno6 8 el grupo familiar real 8 actual 3grupo e1terno6 366&646.
#. "oncepto.6 (maginemos un paciente que se que:a porque su madre no le da dinero, no le compra
ropa o no satisface sus caprichos. El paciente tiene 45 a@os, y la madre considera que !l ya es grande
para traba:ar y satisfacer por s msmo sus necesidades.
(maginemos otro paciente que considera que su padre es un ser que se empe@a en hostigarlo
permanentemente, en criticarlo y hacerle la vida imposible, cuando en rigor lo 7nico que el padre desea
es ayudarlo. Por e:emplo, cuando el padre le dice al hi:o que se haga un test vocacional, !ste entiende la
sugerencia como un ataque personal, o como una orden acerca de que debe estudiar y no ser un vago.
En ambos casos se han producido malentendidos$ el hi:o tiene una imagen interna de su madre o de su
padre, que no coincide con lo que ellos son realmente en la actualidad. as distorsiones en las im"genes
internas se produ:eron en alg7n momento de su historia cuando se instrument, el mecanismo de la
escisi,n del ob:eto total en bueno y malo. En el primer e:emplo, el su:eto se siente totalmente amado
por su madre 'ob:eto interno bueno), y en el segundo caso totalmente odiado por su padre 'ob:eto
interno malo).
Este mecanismo de escisi,n opera desde el momento del nacimiento, cuando el proceso sigue dos
direcciones distintas$ %hacia la gratificaci,n 'constituy!ndose as el vnculo bueno) y hacia la frustraci,n
'configurando el vnculo malo). Es as como surge la estructura 9divalente9 en el sistema vincular con
ob:etos parciales o, m"s claramente e#presado, con una escisi,n del ob:eto total en dos ob:etos
parciales$ uno de ellos vivido con una 9valencia9 totalmente positiva, por el cual el su:eto se siente
totalmente amado y al cual amaE el otro ob:eto est" signado por una 9valencia9 negativa$ el su:eto se
siente totalmente odiado, siendo recproco este vnculo negativo del que necesita deshacerse o
controlar% '28).
a consecuencia resulta entonces ser que %el paciente tiene una visi,n de su grupo primario distinta
totalmente de lo que !ste es en realidad, produci!ndose entonces una intensificaci,n del proceso de
incomunicaci,n, dada por el desa:uste o desarticulaci,n entre ambas im"genes% '22). En efecto,
difcilmente puedan comunicarse y entenderse dos personas si una intenta ayudar a la otra y !sta
considera que la primera lo est" destruyendo.
%El paciente tiene una imagen distorsionada de los miembros de su familia, con los que no puede
comunicarse precisamente por esta perturbaci,n en el vnculo. ;u emisi,n y recepci,n de mensa:es son
permanentemente interferidas por la proyecci,n de im"genes internas construdas durante la infancia en
situaci,n de frustraci,n o gratificaci,n que no puede modificar. Como di:imos, estas im"genes no
coinciden con la realidad, porque se configuran sobre la base de los vnculos bueno y malo siguiendo un
modelo estereotipado y arcaico% '28621).
El rol del terapeuta ser", aqu, indagar %la articulaci,n de este mundo interno con el grupo e#terno. .
trav!s de esa confrontaci,n con la realidad podremos evaluar la intensidad y e#tensi,n del
9malentendido9, enfermedad b"sica del grupo familiar% '28).
ME)-IA"-./
Oactor =ue, 2unto a las necesi*a*es 8 las aspiraciones, sub8ace en el proceso *el
apren*iza2e, la comunicacin 8 las operaciones ten*ientes al logro *e la gratificacin en
relacin con ob2etos *etermina*os. ;l apren*iza2e 8 la comunicacin, aspectos
instrumentales *el logro *el ob2eto, poseen una subestructura moti,acional 3#66.
#. "oncepto.& Guien aprende, quien se comunica es porque est" motivado. %El aprendiza:e y la
comunicaci,n, aspectos instrumentales del logro del ob:eto, poseen una subestructura motivacional%
'/2). os procesos de aprendiza:e y comunicaci,n constituyen la superestructura, ba:o la cual subyace
una infraestructura 'o subestructura), constituida precisamente por las motivaciones. %El campo de la
infraestructura, dep,sito de motivos, necesidades y aspiraciones, constituye el inconciente con sus
fantasas 'motivaci,n), que son el producto de las relaciones de los miembros del grupo interno entre s
'grupo interno como grupo mediato o inmediato internalizado)% '/2). Este fen,meno puede ser
estudiado en la alucinaci,n y en la fantasa.
a) %En el contenido de la actividad alucinatoria, el paciente oye la voz del lder de la conspiraci,n
inconciente en di"logo con el 9self9, a quien controla y observa, ya que es una parte proyectada de !l
mismo% '/2).
b) %En la fantasa motivacional hallamos Btambi!nC una escala de motivos, necesidades y aspiraciones
que subyacen en el proceso de aprendiza:e, la comunicaci,n y las operaciones tendientes al logro de la
gratificaci,n en relaci,n con ob:etos determinados. a acci,n y la decisi,n se asientan sobre esa
constelaci,n de motivos y el logro est" m"s relacionado con la aprehensi,n del ob:eto que con la
descarga de tensiones como lo describiera Hreud% '/2).
En esta 7ltima idea suele insistir Pichon Rivire a lo largo de su obra$ lo que motiva al su:eto no es tanto
la necesidad de descargar tensiones o e#citaciones instintivas, como la de entablar un vnculo con un
ob:eto$ %las necesidades constituyen el fundamento motivacional del vnculo% '/5). Mal es uno de los
aspectos de la crtica de Pichon Rivire a la posici,n instintivista de Hreud. En la opini,n de Pichon
Rivire '45), no cabe hablar de un instinto de vida ni de un instinto de muerte, agresi,n o destrucci,n,
sino, respectivamente, de vnculos gratificantes que hacen considerar como bueno al ob:eto, y de
vnculos persecutorios que lo hacen considerar como malo. En efecto, %sobre la base de las necesidades
corporales que promueven el reconocimiento de las fuentes de gratificaci,n mediante t!cnicas m"s o
menos universales y durante el desarrollo infantil, se constituye esa unidad fundamental que es el
9vnculo9% '28).
*o obstante ello, dicho autor le reconoce al creador del psicoan"lisis el descubrimiento de la motivaci,n,
consider"ndola su m"s grande contribuci,n, al relacionar los fen,menos del %aqu y ahora% con la historia
personal del su:eto a partir de lo que llam, %sentido del sntoma%.
2. Doble estructura *e la moti,acin.& Esto 7ltimo significa que cada persona se conduce de acuerdo
a motivaciones personalesE no obstante detr"s de ellas, tambi!n, podemos identificar motivaciones
universales, comunes a todos. . las primeras, Pichon Rivire las designa como el aspecto direccional
secundario de la conducta, y a las 7ltimas el aspecto direccional primario.
.s, %la conducta motivacional, la m"s ligada al destino del su:eto, consta... de esta doble estructura, en
la que se puede observar que el aspecto direccional primario est" ligado a las etapas iniciales del
desarrollo. El proceso universal que promueve la motivaci,n es el de la recreaci,n del ob:eto, que
adquiere en cada su:eto una determinaci,n individual, surgida de la con:ugaci,n de las necesidades
biol,gicas y el aparato instrumental del yo. El aspecto direccional secundario, elecci,n de tarea, de
pare:a, etc., pasa por el filtro grupal, que en definitiva decide la elecci,n% '/2).
MEI-7-DAD D; 7A: ;:)>J")J>A:
Jno *e los cuatro principios =ue rigen la configuracin *e to*a estructura, sea normal o
patolgica 3#%, #22, #4'6. ;ste principio sostiene =ue las estructuras son instrumentales 8
situacionales en ca*a a=uD 8 a+ora *el proceso *e interaccin 324, #%96.
#. "oncepto.& as estructuras, sean normales o patol,gicas, no son rgidas y est"ticas, sino que van
sufriendo cambios y amold"ndose a cada nueva situaci,n 'por ello son situacionales) y a cada manera
de establecer vnculos con determinados fines 'por ello son instrumentales). %as discusiones bizantinas
de los psiquiatras se deben en gran parte a un malentendido, ya que la estructura que se vio en un
momento de observaci,n puede variar en tiempo y espacio, puesto que la relaci,n vincular con el
investigador determina la configuraci,n de estructuras con ese car"cter funcional, instrumental,
situacional y vincular, figurando este 7ltimo en relaci,n con el tipo de codificaci,n y decodificaci,n,
aprendiza:e, etc.% '48).
Emplear el principio de la movilidad de las estructuras %implica situarse ante el paciente con un esquema
referencial pl"stico, que permita comprender que las estructuras son instrumentales y situacionales en
cada aqu y ahora del proceso de interacci,nE que las modalidades o t!cnicas del mane:o de las
ansiedades b"sicas, con su localizaci,n de ob:etos y vnculos en las distintas "reas Bmente, cuerpo,
mundo e#ternoC, son modificables seg7n los procesos de interacci,n en los cuales se compromete el
su:eto, afirmaci,n que tiene importantes implicaciones a lo referido a la labor diagn,stica% '/1F6/1A).
a implicaci,n diagn,stica reside en que %un an"lisis secuencial y estratigr"fico Bde la enfermedad
mentalC nos prueba el car"cter comple:o y mi#to de cada una de ellas, diferenci"ndose unas de otras por
el car"cter dominante de la ubicaci,n de los miedos b"sicos en cada "rea a trav!s de los vnculos
significativos. Qen!ticamente se observan en el desarrollo, lo mismo que en el proceso de enfermarse y
en el proceso corrector% '48). En el caso de las estructuras patol,gicas, por e:emplo, el principio de la
movilidad de las estructuras muestra que !stas tienen un car"cter instrumental consecuente con el
recurso adaptativo 9situacionalmente9 utilizado por el su:eto, lo que determinar" el predominio de la
multiplicidad sintom"tica en una u otra "rea% '/446/4F), es decir, sntomas en el "rea de la mente, del
cuerpo o de las acciones sobre el mundo e#terno.
En otras palabras, podemos decir que Pichon Rivire propone dos tipos de an"lisis de la conducta$
secuencial y estratigr"fico '/1A). El primero consiste en ver como van apareciendo secuencialmente las
diferentes conductas seg7n y conforme el principio de movilidad de las estructuras, mientras que el
segundo consiste en e#aminar c,mo, en cada uno de esos momentos, est"n configurados los ob:etos
buenos y malos y sus vnculos correspondientes en un campo virtual formado por trea "reas$ la mente,
el cuerpo y el mundo e#terno. Este an"lisis estratigr"fico tiene entonces relaci,n con otro principio, que
es el de pluralidad fenom!nica. +er Pluralidad fenom!nica para una descripci,n m"s detallada del
an"lisis estratigr"fico.
Con la formulaci,n del principio de la movilidad de las estructuras, Pichon Rivire intenta superar la
concepci,n cl"sica del su:eto cognoscente y el ob:eto conocido, de un su:eto 'investigador) que est"
frente a un ob:eto 'el paciente), ob:eto que posee una determinada estructura ya dada y que no es
modificada por la presencia del investigador con el cual interact7a 'relaci,n vincular). as estructuras se
amoldan a cada situaci,n en particular, y ello es lo que les otorga movilidad y plasticidad.
EB:)<"J7E ;P-:);MEOU7-"E S ;P-:);ME7.L-"E
;n general, son *ificulta*es =ue impi*en un acercamiento al ob2eto *e conocimiento. ;l
obstculo epistemofDlico se refiere a las *ificulta*es *e Dn*ole moti,acional o afecti,a 3en
psi=uiatrDa, las ansie*a*es genera*as por la locura6, mientras =ue el obstculo
epistemolgico implican una *ificulta* o confusin asenta*as en el proceso mismo *e
pro*uccin *e un conocimiento cientDfico 3en psi=uiatrDa, la carencia *e una teorDa
psicolgica =ue sitGe el problema *e la con*ucta en una perspecti,a totaliza*ora6 3#$$&
2006.
#. Lenerali*a*es.6 El prefi:o %episteme% significa conocimiento cientfico. Por lo tanto, la denominaci,n
obst"culo hace referencia a las dificultades para acercarse cientficamente, por parte del investigador, a
su ob:eto de conocimiento.
Males dificultades se presentan de dos maneras, definidas respectivamente por los sufi:os %6flico% 'que
deriva de amor) y %6l,gico% 'que deriva de saber, pensamiento, etc.). Por consiguiente, un tipo de
dificultad se plantea a nivel afectivo 'obst"culo epistemoflico) y otro a nivel te,rico, o si se quiere,
ideol,gico 'obst"culo epistemol,gico). En sntesis$ mientras el prefi:o indica qu! es lo que resulta
dificultoso conocer 'el ob:eto de conocimiento cientfico), los sufi:os muestran en qu! consiste dicha
dificultad.
2. Ebstculo epistemofDlico.6 os obst"culos epistemoflicos resultan particularmente importantes en
el aprendiza:e de la psiquiatra, por cuanto en este caso el ob:eto de conocimiento, el enfermo mental, la
locura, despierta ansiedades b"sicas cuya intensidad impide el acceso al mismo. %En el campo del
conocimiento, el ob:eto de conocimiento se sit7a casi como un enemigo del su:eto% '82).
Este ob:eto ansi,geno, el enfermo mental, fue habitualmente abordado a trav!s de an"lisis individuales.
Pichon Rivire propone la posibilidad de que este conocimiento pueda coparticiparse mediante un
aprendiza:e grupal, pues as en el grupo puede fragmentarse y repartirse la ansiedad que provoca el
acercamiento a ese ob:eto.
Estos primeros acercamientos llevaron a Pichon Rivire a revisar la did"ctica anticuada de la ense@anza
de la psiquiatra y el psicoan"lisis. ;e han estudiado mucho los problemas de aprendiza:e en los ni@os,
pero hubo pocas contribuciones el relaci,n a los problemas de aprendiza:e de los adultos 'en este caso,
alumnos que deben estudiar psiquiatra) '82). Pichon Rivire cita dos e#periencias con alumnos en la
ense@anza de la psiquiatra$ a) en un caso quedaron involucrados emocionalmente, y b) en el segundo
adoptaron una actitud de distanciamiento respecto del ob:eto de estudio.
a) Pichon Rivire recre, una oportunidad de observar 9en vivo9 estos obst"culos epistemoflicos, cuando
convoc, a un grupo de seis estudiantes de medicina de los primeros a@os con el fin de ense@arles
psiquiatra. >na de las consignas que se les dio era que no deban estudiar en forma te,rica sino que
deban tener un acercamiento a los pacientes, y pronto comenzaron a aparecer situaciones f,bicas, un
temor a penetrar en la situaci,n, y una reacci,n de gran rechazo. %a resistencia se e#presaba como una
resistencia a aprender, ya que la consigna era analizar el aprender BmismoC% '88). .s, en una de las
sesiones se recre, una situaci,n de e#amen, frente a la cual los alumnos reaccionaron de diferente
manera, cada cual desde un cuadro psicosom"tico o mental determinado, aunque atenuado$ unos
mostraron agorafobia, otros ansiedad depresiva, ansiedad paranoide, diarrea, n"useas, v,mitos, dolores
de cabeza, etc. '88).
%El impacto de esa primera clase cre, una situaci,n de resistencia en ellos, hasta que poco a poco fue
fragmentado ese ob:eto de conocimiento y compartido de nuevo. [Link] la elaboraci,n, que es en realidad
un proceso de asimilaci,n y reestructuraci,n en el grupo, se hace de una manera grupal y eso constituye
entonces para este tipo de ense@anza, como es la psiquiatra, la psicologa, la filosofa, etc., un medio
realmente eficaz% '88).
b) Otra e#periencia consisti, en ense@ar psiquiatra en forma acumulativa, traba:ando con el grupo tres
o cuatro horas diarias durante diez das. a fantasa b"sica que dificultaba el aprendiza:e es una fantasa
descripta por ?. Plein$ el temor a destruir el ob:eto de conocimiento 'el pecho o el cuerpo de la madre),
agregado a ello el temor a quedar dentro del ob:eto, una vez que se ha penetrado en !l y se lo ha
vaciado. Ello puede apreciarse en los sue@os, cuyos contenidos manifiestos son claustrof,bicos 'so@ar
que no podan salir del hospital, que el portero no los conoca, que haban cambiado de aspecto, que
estaban vestidos como los enfermos, etc). Conocida esta situaci,n b"sica, en el grupo se pudo traba:ar
sobre ella, pero si no se la analiza en forma precoz, se produce el fen,meno que Pichon Rivire llama
9distanciamiento9 del ob:eto$ el estudiante se ale:a del ob:eto poco a poco, lo toma superficialmente, no
asume su rol pero :uega al rol del paciente imitando su comportamiento, un fen,meno de 9contagio9
basado en una identificaci,n con el enfermo. &e ello resultan dos tipos de estudiantes o aprendices de
psiquiatra$ los que se quedan ya dentro del hospital identific"ndose con los pacientes, y los que toman
distancia del mismo hasta hacer finalmente una psiquiatra por delegaci,n, o sea por intermedio de
practicantes, enfermeros, etc. '80615).
En suma, los obst"culos epistemoflicos son b"sicamente las ansiedades que caracterizan a todo aquel
que deba operar en el campo de la locura. Pichon Rivire refiere que su forma de vencerlo consisti, en
poder dialogar con otros, y fue as que naci, su escuela '455).
9. Ebstculo epistemolgico.6 Pichon Rivire utiliza este concepto tomando como referencia la noci,n
planteada originalmente por Q. -achelard, y lo concibe en t!rminos de obst"culos ideol,gicos que han
impregnado la ciencia, tales como la visi,n individualista del hombre 'en vez de una perspectiva social),
la concepci,n instintivista 'en vez de una concepci,n vincular) y, sobre todo, la aceptaci,n de la l,gica
formal como la 7nica posible 'en vez de complementarla con la l,gica dial!ctica).
.s, refiere Pichon Rivire$ %;i entendemos por obst"culo epistemol,gico la dificultad o la confusi,n que
se asiente en el proceso de producci,n de un conocimiento cientfico, los obst"culos que encontr! en mi
carrera psiqui"trica y psicoanaltica surgan de la carencia de una teora psicol,gica que ubicara el
problema de la conducta en sus premisas adecuadas$ la interrelaci,n dial!ctica entre individuo y
sociedad. a ausencia de una perspectiva realmente totalizadora, con el escamoteo de la dimensi,n
social del comportamiento y la marginaci,n del problema de la acci,n de parte de las teoras
psicol,gicas, a7n de la m"s coherente de ellas, el psicoan"lisis, impidi, en principio la elaboraci,n de un
criterio adecuado de salud y enfermedad, a la vez que condu:o con frecuencia, ante problemas
concretos, a la utilizaci,n de conceptos emergentes del campo psicoanaltico 'por e:emplo, teora de los
instintos) para dar cuenta de hechos vinculados a la g!nesis y modalidades de la relaci,n entre
estructura de personalidad y estructura social. os modelos biol,gicos e individualistas de la
interpretaci,n de la conducta han funcionado y operan a7n como obst"culos epistemol,gicos en sentido
estricto. .rriesgo la hip,tesis de que la carencia de una perspectiva integradora se asienta en lo que
podramos llamar 9el gran obst"culo epistemol,gico9$ la consideraci,n de la l,gica formal como la 7nica
legalidad posible del pensamiento cientfico. Esta modalidad disociante del pensar, con evidentes
fundamentos ideol,gicos, constituye la m"s grave dificultad en la tarea% '/006455).
a superaci,n de los obst"culos epistemol,gicos es correlativa de la posibilidad de realizar el pasa:e de
una fragmentaci,n del ob:eto de conocimiento hacia una integraci,n del mismo 'epistemologa
convergente). a dificultad para integrar ambos momentos radica en la presencia de obst"culos
epistemol,gicos, que en la teora de la comunicaci,n est"n representados por el 9ruido9 y en la situaci,n
triangular por el 9tercero9, transformando la espiral dial!ctica del aprendiza:e de la realidad en un crculo
cerrado 'estereotipo)% '/A).
P;>);/;/"-A
7a pertenencia es uno *e los seis ,ectores o fenmenos uni,ersales *e los grupos 3,er
Iector6. "onsiste en un sentimiento *e integrar un grupo i*entificn*ose con los
acontecimientos 8 ,isicitu*es *el mismo. Por la pertenencia, los integrantes *e un grupo se
,isualizan como tales 8 al mismo tiempo sienten a los *ems incluD*os *entro *e su mun*o
interno, proceso *e internalizacin me*iante. Por esa pertenencia, pue*e contar con ellos 8
para la planificacin *e la tarea grupal 3#%%6. Jna etapa pre,ia a la pertenencia es la
afiliacin.
#. "oncepto.6 %a pertenencia permite establecer la identidad del grupo y establecer la propia identidad
como integrante de ese grupo. Para ;artre, todo grupo que no revierta, como acto, sobre s msmo corre
el peligro de caer en lo que !l llama 9serialidad9 Bdispersi,nC. BPor la pertenenciaC, el su:eto se ve a s
msmo como miembro de un grupo, como 9perteneciente9, adquiere identidad, una referencia b"sica, que
le permite ubicarse situacionalmente y elaborar estrategias para el cambio. Pero la pertenencia ,ptima,
lo mismo que los otros vectores del aborda:e, no es lo %dado%, como podran serlo los lazos
consanguneos, sino lo adquirido, algo logrado por el grupo como tal% '/11). Por e:emplo, el s,lo hecho
de e#istir lazos consanguneos no asegura que alguien se sienta como perteneciente a una familia.
2. Pertenencia 8 afiliacin.6 a afiliaci,n es un fen,meno que se verifica en el comienzo de la historia
grupal, y por el cual el su:eto guarda a7n una determinada distancia, sin decidirse a7n a incluirse
totalmente en el grupo. Cuando esto se concreta, la afiliaci,n se convierte en pertenencia.
>n smil con las agrupaciones polticas puede acercarnos a la idea de afiliaci,n de Pichon Rivire. ;e
puede estar simplemente afiliado a un partido poltico por el solo hecho de estar includo en una lista, y
sin embargo no pertenecer a !l, en el sentido de no e#istir una mayor integraci,n que le permita
participar activamente de sus actividades.
a pertenencia va configur"ndose poco a poco, siendo una etapa previa a la misma la 9afiliaci,n9 o
identificaci,n con los procesos grupales pero donde el su:eto guarda a7n una determinada distancia, sin
incluirse totalmente en el grupo. %Este primer momento de afiliaci,n, propio de la historia de todo grupo,
se convierte m"s tarde en 9pertenencia9, una mayor integraci,n al grupo, lo que permite elaborar una
9estrategia9, una 9t"ctica9, una 9t!cnica9 y una 9logstica9% '/<A). %El 9proyecto9 surge cuando se ha logrado
una pertenencia de los miembrosE se concreta entonces una 9planificaci,n9% '/<A, /<0).
P;>)-/;/"-A
Jno *e los seis ,ectores o fenmenos uni,ersales *e los grupos 3,er Iector6, =ue consiste
en 0el centrarse *el grupo en la tarea prescripta, 8 en el esclarecimiento *e la misma0
3#'56.
#. "oncepto.6 .lgo es pertinente o atinente cuando 9tiene que ver9 con alg7n fin. En un grupo, decimos
que sus integrantes adoptan actitudes o conductas pertinentes cuando ellas tienen relaci,n, o 9tienen
que ver9 con la tarea que el grupo se propuso. Por e:emplo, si la tarea del grupo es estudiar, conductas
pertinentes ser"n, por e:emplo, leer, discutir e incluso hasta preparar caf!, en la medida en que ello
puede mantener despierto al grupo. Conductas no pertinentes a la tarea ser"n por e:emplo quedarse
dormido o bailar.
%El grupo, por la pertenencia, por la cooperaci,n y fundamentalmente por la pertinencia, en la que
:uegan la comunicaci,n, el aprendiza:e y la tel!, llegan a una 9totalizaci,n9 en el sentido de un hacerse
en su marcha, en su tarea, en su traba:arse como grupo% '/10).
a calidad de la pertinencia %se eval7a de acuerdo con el monto de la pretarea, la creatividad y la
productividad del grupo y sus aperturas hacia un proyecto% '/<A).
P-"HE/ >-I-V>;, ;/>-PJ;
Psi=uiatra 8 psicoanalista 3#$04&#$446. Oue uno *e los intro*uctores *el psicoanlisis en la
Argentina, 8 uno *e los fun*a*ores *e la APA, *e la =ue luego tom *istancia para
*e*icarse a la construccin *e una teorDa social =ue interpreta al in*i,i*uo como la
resultante *e su relacin con ob2etos e1ternos e internos. ;n este marco, fun* la ;scuela
*e PsicologDa :ocial 3a6.
#. BiografDa 3a6.& Enrique Pichon Rivire naci, en ;uiza en /058, y de muy peque@o vino a la
.rgentina. ;u infancia transcurri, en el Chaco y en Corrientes, donde aprendi, %el guaran antes que el
castellano%, como !l deca. Estudi, medicina, psiquiatra y antropologa, aunque abandon, estos 7ltimos
estudios para desarrollar su carrera como psiquiatra y psicoanalista, convirti!ndose en uno de los
introductores del psicoan"lisis en la .rgentina.
. comienzos de los 9A5 se convierte en uno de los fundadores de la .sociaci,n Psicoanaltica .rgentina.
uego toma distancia de ella, para centrar su inter!s en la sociedad y la actividad grupal en el seno
social, fundando la Escuela de Psicologa social.
Responsable de una renovaci,n general de la psiquiatra, Pichon Rivire introdu:o la psicoterapia grupal
en el pas 'servicio que incorpor, al Dospital Psiqui"trico cuando fue su director) y los test en la pr"ctica
de esa disciplina, impulsando tambi!n la psiquiatra infantil y adolescente. (ncursion, en poltica,
economa, deporte, ensay, hip,tesis sobre mitos y costumbres de -uenos .ires, y se interes,
especialmente por la creaci,n artstica estableciendo un territorio com7n entre la crtica literaria y la
interpretaci,n psicoanaltica de la obra como e#presi,n de las patologas del autor.
der y maestro, desde la c"tedra y las conferencias dirigidas al p7blico m"s amplio y diverso, se
convirti, en referente obligado para m"s de una generaci,n de psicoterapeutas, y form, decenas de
investigadores en el campo de una teora social que interpreta al individuo como la resultante de la
relaci,n entre !l y los ob:etos internos y e#ternos.
2. AutobiografDa.6 ;e@ala Pichon Rivire que su vocaci,n por las Ciencias del Dombre surgi, de la
tentativa de resolver el conflicto entre dos culturas$ la europea, su cultura de origen, y la guaran, de la
que fue testigo desde los A a@os, cuando su familia emigra al Chaco, hasta los /1 a@os. %;e dio as en m
la incorporaci,n, por cierto que no del todo discriminada, de dos modelos culturales casi opuestos. ?i
inter!s por la observaci,n de la realidad fue inicialmente de caractersticas precientficas y, m"s
e#actamente, mticas y m"gicas, adquiriendo una metodologa cientfica a trav!s de la tarea psiqui"trica%
'8).
En la cultura guaran, la concepci,n del mundo es m"gica y est" regida por la culpa, y la %internalizaci,n
de estas estructuras primitivas orient, mi inter!s hacia la desocultaci,n de lo implcito, en la certeza de
que tras todo pensamiento que sigue las leyes de la l,gica formal, subyace un contenido que, a trav!s
de distintos procesos de simbolizaci,n, incluye siempre una relaci,n con la muerte en una situaci,n
triangular% '1).
%>bicado en un conte#to donde las relaciones causales eran encubiertas por la idea de la arbitrariedad
del destino, mi vocaci,n analtica surge como necesidad de esclarecimiento de los misterios familiares y
de indagaci,n de los motivos que regan la conducta de los grupos inmediato y mediato. os misterios no
esclarecidos en el plano de lo inmediato 'lo que Hreud llama %la novela familiar%) y la e#plicaci,n m"gica
de las relaciones entre el hombre y la naturaleza determinaron en m la curiosidad, punto de partida de
mi vocaci,n por las Ciencias del Dombre%.
%.lgo de lo m"gico y lo mtico desapareca entonces frente a la desocultaci,n de ese orden subyacente
pero e#plorable$ el de la interrelaci,n dial!ctica entre el hombre y su medio% '1).
El contacto de Pichon Rivire con el psicoan"lisis es anterior a su ingreso a la Hacultad de ?edicina. En
ella, Pichon Rivire toma contacto directo con la muerte, a7n cuando su vocaci,n es la lucha contra ella.
%.ll se reforz, mi decisi,n de traba:ar en el campo de la locura, que a7n siendo una forma de muerte,
puede resultar reversible% '0).
(ncursionando en la psiquiatra clnica, Pichon Rivire comprende a la conducta como una totalidad en
evoluci,n dial!ctica donde se puede discernir un aspecto manifiesto y otro subyacente, lo que termin,
orient"ndolo definitivamente hacia el psicoan"lisis. &e su contacto con los pacientes, concluye que %tras
toda conducta %desviada% subyace una situaci,n de conflicto, siendo la enfermedad la e#presi,n de un
fallido intento de adatpaci,n al medio. En sntesis, que la enfermedad era un proceso comprensible% '0).
a formaci,n psicoanaltica de Pichon Rivire concluye con su an"lisis did"ctico, realizado con el &r.
Qarma, y por la lectura de la %Qradiva% de Hreud, donde %tuve la vivencia de haber encontrado el camino
que me permitira lograr una sntesis, ba:o el com7n denominador de los sue@os y el pensamiento
m"gico, entre el arte y la psiquiatra% '/5).
Mratando pacientes psic,ticos, se le hizo evidente la e#istencia de ob:etos internos, y de fantasas
inconcientes como cr,nica interna de la realidad. El e#amen de este mundo interno llev, a Pichon Rivire
a ampliar la idea de %relaci,n de ob:eto% formulando la noci,n de vnculo, que sustituy, adem"s, al
concepto de instinto. Esta ruptura parcial con algunas ideas del psicoan"lisis desemboc, en la
construcci,n de una Psicologa ;ocial. .l respecto, se@ala Pichon Rivire$ %la trayectoria de mi tarea, que
puede describirse como la indagaci,n de la estructura y sentido de la conducta, en la que surgi, el
descubrimiento de su ndole social, se configura como una pra#is que se e#presa en un esquema
conceptual, referencial y operativo% '/4), siendo la sntesis actual de esa indagaci,n, la propuesta de una
epistemologa convergente.
Pichon Rivire logra, seg7n !l mismo, una formulaci,n m"s totalizadora de su esquema conceptual en
sus escritos %Empleo del Mofranil en el tratamiento del grupo familiar% '/024), %Qrupo operativo y teora
de la enfermedad 7nica% '/02<), e %(ntroducci,n a una nueva problem"tica para la psiquiatra% '/028).
'a) E#tractado de$ %Ciencia e#plicada%, Hascculos &iario Clarn, /002, p"gina 41FXA.
P7J>A7-DAD O;/EMM/-"A
Jno *e los cuatro principios =ue rigen la configuracin *e to*a estructura, sea normal o
patolgica 3#%, #22, #4'6, 8 segGn el cual ellas encuentran su e1presin fenomAnica en una
gran *i,ersi*a* 3plurali*a*6 *e manifestaciones *e la con*ucta =ue in,olucran, en ma8or o
menor me*i*a, sus tres reas *e e1presin: el rea # 3rea *e la mente6, el rea 2 3rea
*el cuerpo6, 8 el rea 9 3rea *el mun*o e1terno6. ;n base a este anlisis estratigrfico *e
la con*ucta, es posible construir una nosografDa muc+o ms operacional =ue las conoci*as
3#$&206, asD como un *iagnstico 8 un pronstico *e la enferme*a*.
#. "oncepto.& (maginemos una situaci,n en la cual una persona est" via:ando en tren sumida en una
enso@aci,n diurna, y en determinado momento fantasea un encuentro con un ser amado al que no ve
hace mucho tiempo. En ese momento comienza a sentir palpitaciones, se le escapa una l"grima, y
decide ba:arse en la pr,#ima estaci,n para hacer un llamado a larga distancia y comunicarse con el ser
querido.
El e:emplo ilustra las tres "reas de manifestaci,n de la conducta$ el fantasear es la e#presi,n conductual
a nivel del "rea / 'mente), el sentir palpitaciones y lagrimear es la e#presi,n a nivel del "rea 4 'cuerpo),
y el ba:arse de la estaci,n y hablar por tel!fono es la e#presi,n a nivel del "rea F 'mundo e#terno).
?ientras las conductas que se manifiestan en el "rea / 'mente) son simb,licas, las que se manifiestan
en las otras dos "reas son materiales y concretas$ en el caso del "rea 4, es el cuerpo el que sufre alg7n
tipo de transformaci,n material, y en el caso del "rea F, se trata de acciones materiales donde est"n
involucrados ob:etos e#ternos 'ba:arse en una estaci,n, hablar por tel!fono, establecer un vnculo con
un otro) implicando, por tanto, alg7n tipo de relaci,n con el mundo e#terior. .s, el t!rmino 9pluralidad9
quiere indicar que la conducta puede e#presarse de muy diversas maneras, las que pueden ser
agrupadas como manifestaciones en el "rea /, 4 y F.
Particular importancia tiene para Pichon Rivire el "rea de e#presi,n conductal de la mente, por cuanto
%el proceso ordenador, o sea la planificaci,n, en t!rminos de estratagia, t"ctica, t!cnica y logstica,
funciona desde el self ubicado en el "rea /, es decir, que ning7n comportamiento le es e#tra@o% '/0). En
otras palabras, es la mente '"rea /) la encargada de situar vnculos y ob:etos en las diferentes "reas
para su me:or mane:o '4/).
*os indica Pichon Rivire que por ser el hombre una totalidad 6 totalizante 'al decir de ;artre), %su
conducta comprometer" siempre, aunque en grados diferentes, las tres "reas de e#presi,n B...C. Por la
fantasa inconciente, el 9self9 'representaci,n del yo) organiza proyecciones de ob:etos y vnculos en tres
"reas a las que llamaremos dimensiones proyectivas. Como consecuencia de esas proyecciones el su:eto
e#presar" fenom!nicamente, a trav!s de distintos signos, en la mente, en el cuerpo y el mundo sus
relaciones vinculares. Es decir, que en este sistema de signos que es la conducta, la aparici,n de signos
en un "mbito determinado es un emergente significativo que nos remite a las relaciones vinculares del
su:eto, a su manera de percibir la realidad y a la modalidad particular de adaptarse a ella. Es decir, a la
modalidad particular de resolver sus conflictos. Estas modalidades configuran lo que llamaremos la
estructura de car"cter del su:eto. a conducta es significativa, es un sistema de signos en el que se
articulan significantes y significados, por lo cual se hace comprensible y modificable terap!uticamente%
'/81).
2. ;l anlisis estratigrfico.6 ;in embargo, el principio de la pluralidad fenom!nica no fue postulado
por Pichon Rivire como parte de un proyecto e#plcito de construir una psicologa general de la conducta
'tarea que s encar, uno de sus discpulos, Los! -leger), sino como parte de un sistema te,rico que$ a)
permitiese e#plicar el modo de funcionamiento de las estructuras patol,gicas, entendidas como
tentativas del yo por desprenderse de la situaci,n depresiva patogen!tica b"sica, y b) que permitiese
realizar, sobre esa base, una nosografa %en t!rminos de localizaci,n de los vnculos 'bueno y malo) en
las tres "reas mente 6 cuerpo 6 mundo e#terno, con todas las variables que de esa ecuaci,n puedan
surgir% '/80).
Pichon Rivire denomin, a este tipo de estudio de la conducta 9an"lisis estratigr"fico9, que significa
an"lisis por estratos, sectores o "reas$ mente, cuerpo, mundo e#terno. Momemos dos e:emplos
'esquema 4)$
/) Hobias$ El su:eto f,bico proyecta y act7a el ob:eto bueno y el malo en el "rea del mundo e#terior.
&ebido a esta depositaci,n del ob:eto malo en dicha "rea, llamado ob:eto paranoide o fobgeno,
desarrollar" angustia en los espacios cerrados 'claustrofobia) o en los espacios abiertos 'agorafobia), ya
que en cualquiera de ambos se siente a merced del perseguidor$ en el primer caso porque no puede
escapar, y en el segundo caso porque no puede protegerse o esconderse. ;in embargo, en el mundo
e#terno tambi!n est" proyectado el ob:eto bueno, que aparece en forma de acompa@ante f,bico y que le
permite evitar el ataque del ob:eto malo. .s, %el paciente teme por un lado ser atacado por el ob:eto
fobgeno, preservando por otro lado el ob:eto acompa@ante depositario de sus partes buenas, por medio
del mecanismo de la evitaci,n. .s no se :untan, eludiendo la cat"strofe que podra producirse ante el
fracaso de la evitaci,n% '/0, /80).
4) Esquizofrenia$ %En la esquizofrenia el ob:eto perseguidor 'vnculo malo) puede estar proyectado en el
"rea F 'mundo e#terno) y el bueno en el "rea de la mente, caracteriz"ndose as la esquizofrenia
paranoide con una retracci,n de la realidad e#terior y un encierro autstico y narcisista del su:eto% '/80).
F) Dipocondra$ En los primeros planteos de la teora de la enfermedad 7nica, Pichon Rivire sostena
que, frente a la penosa situaci,n depresiva b"sica, de naturaleza melanc,lica, el yo tiende a librarse de
ella apelando a una nueva defensa, que es la proyecci,n. Es as que a la primera estructura melanc,lica
se terminan agregando otras dos estructuras, generadas por la proyecci,n$ la hipocondraca y la
paranoide. En el primer caso la proyecci,n se hace sobre el cuerpo, y en el segundo caso sobre el
e#terior. Pichon Rivire sintetizaba$ %a la f,rmula ya e#presada de que el melanc,lico es un su:eto
perseguido por su conciencia y el hipocondraco por sus ,rganos, agregaremos que el paranoide lo es por
sus enemigos interiores proyectados BafueraC% 'A2).
Obs!rvese que en todos los casos mencionados, lo que el yo intenta hacer es desprenderse de la
situaci,n depresiva b"sica mediante el recurso de mantener separados 'divalencia) el ob:eto bueno y
malo, sea en diferentes "reas 'esquizofrenia paranoide) o en la misma "rea 'fobia). ;i ambos ob:etos,
en vez de mantenerse disociados, son integrados, el su:eto caera en una depresi,n, resultado de la
p!rdida o da@o sufrido por el ob:eto bueno por parte del malo. El su:eto enfermo evita permanentemente
la fusi,n de ambos aspectos en un ob:eto total, %lo que significara la emergencia de la posici,n
depresiva, que es vivida por el su:eto como catastr,fica% '/0, /44).
;e@ala Pichon Rivire, en efecto, que %la mente opera por el self a trav!s de mecanismos de proyecci,n
e introyecci,n, como estrategia de esa ubicaci,n, en los distintos "mbitos proyectivos, de los vnculos
buenos o malos en un clima de divalencia y con la finalidad de preservar lo bueno y controlar lo malo.
Por esa depositaci,n es que las "reas adquieren para el su:eto una significatividad particular en relaci,n
con la valencia positiva o negativa de lo depositado. En la divalencia el yo, el ob:eto y el vnculo B...C
est"n escindidos y la tarea defensiva consiste en mantenerlos en esa escisi,n, ya que si lo bueno y lo
malo se reunieran en el mismo ob:eto, el su:eto caera en una depresi,n, con su secuela de dolor y
culpa, en una situaci,n de ambivalencia% '/80).
Esta actitud defensiva de mantener separados lo bueno y lo malo es lo que sostiene la enfermedad
mental, por lo que el proceso de la cura pasar", entre otras cosas, por la posibilidad de integrar lo bueno
y lo malo seg7n y conforme un correcto aprendiza:e de la realidad$ %el yo elaborar" tambi!n una
estrategia para reunir los aspectos buenos y malos en un ob:eto 'integraci,n)% '/80).
El an"lisis estratigr"fico de la conducta permite no solamente construir una nosografa %gen!tica
estructural y funcional en t!rminos de localizaci,n de los dos vnculos Bbueno y maloC en las tres "reas,
con todas las variables que puedan e#istir% '/0), sino adem"s un diagn,stico y un pron,stico. .s, %el
diagn,stico de la enfermedad se establece en funci,n del predominio de una de las "reas por una
multiplicidad sintom"tica, aunque el an"lisis estratigr"fico nos muestra en cada situaci,n el compromiso
y e#istencia de las tres "reas, permiti!ndonos establecer un 9pron,stico9% '/0, /44, /81).
PE7-"AJ:A7-DAD
Jno *e los cuatro principios =ue rigen la configuracin *e to*a estructura, sea normal o
patolgica. :egGn este principio, fun*a*o en la i*ea freu*iana *e las series
complementarias, en la causacin *e to*a estructura 8 *e sus con*uctas emergentes
inter,iene una plurali*a* *e causas, o ecuacin etiolgica, constitui*a por los factores
constitucional, *isposicional 8 actual 3#%, #22, #4'6.
#. "oncepto.6 .s como el principio de pluralidad fenom!nica destaca la diversidad de formas de
e#presi,n de la conducta, el principio de policausalidad enfatiza la diversidad de causas de la misma,
tanto sea de la conducta normal como de la patol,gica 'neurosis, psicosis).
Pichon Rivire desarroll, este principio sobre todo en relaci,n a la conducta patol,gica, donde sostiene
que %en la g!nesis de las neurosis y psicosis nos encontramos con una pluralidad causal, una ecuaci,n
etiol,gica compuesta por varios elementos que se van articulando sucesiva y evolutivamente, a los que
Hreud llam, series complementarias% '/8<). En este proceso din"mico y configuracional interviene en
primer t!rmino el factor constitucional que, cuando el ni@o nace, interactuar" con el impacto de la
presencia del ni@o en el grupo familiar, nuevas e#periencias y vivencias que conformar"n el factor
disposicional, donde se fi:a la libido. . este lugar se vuelve luego en el proceso regresivo$ el regreso es
promovido por el factor actual, en el que el monto disposicional entra en complementariedad con el
conflicto actual, descripto por Pichon Rivire como depresi,n desencadenante 'un cierto monto de
privaci,n, una p!rdida, etc.), inici"ndose all un proceso regresivo que desembocar" en la manifestaci,n
de la enfermedad 'esquema /).
>tilizando una terminologa de la matem"tica, la policausalidad se e#presa mediante una 9ecuaci,n9
etiol,gica, donde Pichon Rivire llama a cada uno de los factores implicados, 9par"metro9, y son tres$ el
factor constitucional, el factor disposicional y el factor actual.
Entre estos par"metros hay una relaci,n complementaria. Por e:emplo, %cuando el monto de lo
disposicional es muy elevado, un conflicto actual, por escasa que sea su intensidad, es suficiente para
desencadenar la enfermedad. Por eso hablamos de la complementariedad de los factores intervinientes%
'/88).
Hinalmente, Pichon Rivire hace un comentario acerca de la relaci,n que guardan estos tres factores con
la cl"sica idea de las causas end,genas y las causas e#,genas en la determinaci,n de la enfermedad.
;e@ala al respecto que %los conceptos de constituci,n y disposici,n Blos dos primeros factores de la
serieC, son de naturaleza psicobiol,gica. Con eso queremos insistir en que la teora psicoanaltica de las
neurosis y psicosis no postula, como equivocadamente se afirma en cierta literatura psiqui"trica, la
psicog!nesis de las neurosis y psicosis, ya que esto implicara una parcialidad de la unidad psicofsica.
Estos tres tipos de factores mencionados se intrincan en la configuraci,n de las neurosis y psicosis. a
enunciaci,n de esta ecuaci,n etiol,gica permite superar una concepci,n mecanicista que establece una
est!ril anttesis entre lo e#,geno y lo end,geno. Hreud sostiene que la correlaci,n entre lo end,geno y lo
e#,geno debe ser comprendida como la complementariedad entre disposici,n y destino. Por nuestra
parte queremos se@alar que los psiquiatras llamados %cl"sicos%, al insistir en los factores end,genos de
causaci,n, escotomizan entre otras cosas el monto de privaci,n o conflicto actual, que al hacer impacto
en un umbral variable en cada su:eto completa el aspecto pluridimensional de las neurosis y psicosis%
'/88). Pichon Rivire intenta as mostrar que la causaci,n de la enfermedad mental no puede adscribirse
solamente a causas internas 'factores end,genos) ni solamente a causas e#ternas 'factores e#,genos,
como por e:emplo un factor actual o desencadenante), sino que resulta de una interacci,n
complementaria entre todos esos factores.
2. Oactor constitucional.6 Pichon Rivire divide este factor en dos$ el factor constitucional propiamente
dicho, y un factor social precozmente adquirido en el estado intrauterino.
El primero est" vinculado a la dotaci,n hereditaria, es decir con lo que se llama genotipo '/8<), mientras
que el segundo se refiere a las e#periencias del ni@o dentro del 7tero, e#periencias que tienen una ndole
9social9, %puesto que la inseguridad o seguridad de la madre est" relacionada con el tipo de vnculo que
tiene con su pare:a y la situaci,n de su grupo familiar '/1, /44).
Este segundo factor social, intrauterino, es designado por Pichon Rivire tambi!n como lo fenotpico 'a
diferencia de lo genotpico, o primer factor hereditario). o fenotpico est" conformado por %aquellos
elementos resultantes del conte#to social que se manifiestan en un c,digo biol,gico. Gueremos decir que
el feto sufre la influencia del medio social a7n en el aparente resguardo de su vida intrauterina, por
medio de las modificaciones del medio materno. . trav!s de esas modificaciones impactan el desarrollo
del feto las distintas alternativas de la relaci,n de sus padres, la presencia o ausencia del padre, los
conflictos del grupo familiar, sus vicisitudes de orden econ,mico, situaciones de peligro individual o
social, etc. Modo esto causa un monto de ansiedad en la madre que se traduce en el feto en alteraciones
metab,licas, sanguneas, etc. .s, lo fenotpico y lo genotpico se articulan en la vida intrauterina para la
estructuraci,n del factor constitucional% '/8<6/82).
9. Oactor *isposicional.6 %.l factor constitucional se agrega en el desarrollo el impacto en el grupo
familiar. a interacci,n de este hecho con el factor anterior da como resultado lo que se llama disposici,n
o 9factor disposicional9 'seg7n Hreud, fi:aci,n de la libido en una etapa de su curso)% '/1).
.s, el factor constitucional %interact7a con el impacto de la presencia del ni@o en el grupo familiar, las
caractersticas con que dicha presencia adquiere la constelaci,n familiar, los vnculos positivos o
negativos que en esa situaci,n triangular 'padre6madre6hi:o) se establecen% '/82). Estas primeras
vivencias y e#periencias que se articulan con lo constitucional son el factor disposicional.
%&esde el nacimiento y durante el proceso de desarrollo, el ni@o padece en su relaci,n con el medio
permanentes e#igencias de adaptaci,n. ;e dan situaciones de conflicto entre sus necesidades y
tendencias y las e#igencias del medio. ;urge as la angustia como se@al de alarma ante el peligro que
engendra la situaci,n conflictiva. ;i esta situaci,n es elaborada, es decir, si el conflicto se resuelve en
una soluci,n integradora, el proceso de aprendiza:e de la realidad contin7a su desarrollo normal. Pero si
el su:eto no puede elaborar su angustia ante el conflicto, y la controla y reprime por medio de t!cnicas
defensivas, que por su rigidez tendr"n el car"cter de mecanismos de defensa estereotipados, el conflicto
no se liquida sino que se elude y queda en forma latente como punto disposicional, con un
estancamiento de los procesos de aprendiza:e y comunicaci,n 'lo que Hreud denomin, de fi:aci,n de la
libido)% '/82).
.s, el factor disposicional es %un punto del desarrollo del su:eto, caracterizado por determinadas
t!cnicas defensivas, al que se regresa una vez desencadenado el proceso de enfermedad. o
disposicional determinar" el 9estilo personal9 en la resoluci,n del n7cleo patogen!tico, dependiendo en
gran medida de este factor la sintomatologa predominante% '/44).
5. Oactor *esenca*enante o actual.& Este factor es descrito como una privaci,n, una p!rdida, una
frustraci,n o un sufrimiento de una intensidad tal, que no puede ser elaborada con las t!cnicas
adaptativas habituales y que inhibe el proceso de aprendiza:e, determinando la 9regresi,n9 a un punto
del desarrollo que corresponde al factor disposicional '/44), donde recurrir", para desprenderse de la
situaci,n de sufrimiento y angustia, a las 9vie:as9 defensas que alguna vez le sirvieron, que fueron
operativas, es decir, las usadas en el punto disposicional.
%Gueremos decir que el su:eto, por una p!rdida real o fantaseada de un vnculo, por una amenaza de
frustraci,n o sufrimiento, se inhibe y detiene parcialmente su proceso de apropiaci,n o aprendiza:e de la
realidad. &etiene parcialmente su progreso y recurre a mecanismos en ese momento operativos, a7n
cuando no lo son totalmente, ya que el conflicto no est" resuleto sino eludido. Esto configurar" una
pauta de reacci,n que si se estereotipa da lugar a un punto de fi:aci,n. El grado de inadecuaci,n del
mecanismo arcaico 'que en el momento del desarrollo al que se regresa result, operativo) y la
intensidad de la estereotipia de su empleo nos dar" un ndice del grado de desviaci,n de las normas que
padece el su:eto y de las caractersticas de su adaptaci,n 'activa o pasiva) a la realidad. Por todo esto,
podemos decir con Hreud$ %Cada su:eto hace la neurosis que puede y no la que quiere% '/826/88).
PE>)AIEB
Porta,oz *e un grupo es el miembro =ue en un momento *a*o *enuncia el acontecer
grupal, las fantasDas =ue los mue,en, 8 las ansie*a*es 8 necesi*a*es *e la totali*a* *el
grupo. ;l porta,oz es un rol en el cual el su2eto no +abla solamente por sD, sino por to*os,
es *ecir, en Al se con2ugan la ,erticali*a* 8 la +orizontali*a* grupal 3#'%6. Jn e2emplo *e
porta,oz es el FenfermoF *e un grupo familiar. :innimos: Falca+ueteF, Fra*arF grupal.
#. "oncepto.& El grupo se estructura sobre la base de un inter:uego de roles, de los cuales Pichon
Rivire destaca principalmente tres, dada la importancia que adquieren en la vida grupal$ el portavoz, el
chivo emisario y el lder. Pichon Rivire considera el concepto de portavoz como uno de los pilares de su
teora '/<86/<1).
Portavoz de un grupo %es el miembro que en un momento denuncia el acontecer grupal, las fantasas
que los mueven, las ansiedades y necesidades de la totalidad del grupo%. El portavoz no habla solamente
por s sino por todos, es decir, en !l se con:ugan la verticalidad y la horizontalidad grupal '/<1). .s, la
dial!ctica entre lo vertical del su:eto y lo horizontal del grupo se hace comprensible por el concepto de
portavoz, rol que, mediante una problem"tica personal del su:eto denominado precisamente portavoz,
vehiculiza toda la estructura grupal 'a7n sin darse cuenta de ello) %y que nos remite como signo a las
relaciones infraestructurales, implcitas, en las que est"n comprometidos todos los integrantes ddeel
grupo B...yC muchas veces esa horizontalidad, acontecer grupal, s,lo puede ser decodificada por la
sumaci,n de lo verbalizado o actuado por varios portavoces% '/02).
o que dice o act7a el portavoz ser" interpretado, lo que se debe hacer en las dos dimensiones de la
verticalidad y la horizontalidad. .s, una vez se@alados los aspectos individuales, motivacionales del
portavoz 'dimensi,n vertical), la interpretaci,n tender" luego a desocultar el acontecer implcito grupal o
comunitario 'dimensi,n horizontal) '/FA). Mengamos presente que las necesidades, ansiedades y
fantasas personales y propias del portavoz hacen a la horizontalidad, pero el hecho de que las formule
en un momento dado del acontecer grupal hacen a la horizontalidad del emergente.
El hecho de que el portavoz denuncie el acontecer grupal no nos debe llevar a pensar que es alguien que
hace interpretaciones. El portavoz s,lo se limita a denunciar el acontecer incluso sin percatarse de ello.
En todo caso, lo que el portavoz dice ser" luego interpretado por el coordinador del grupo.
Hinalmente, para ser portavoz y poder constituirse en emergente del grupo, se requieren algunas
condiciones personales del su:eto que asuma ese rol$ %por su historia personal, es muy sensible al
problema subyacente ya que, actuando como radar, detecta las fantasas inconcientes del grupo y las
e#plicita% '/41).
2. ;l enfermo como porta,oz.6 >n e:emplo importante de portavoz es el integrante del grupo familiar
denunciado como 9enfermo9. %a enfermedad de un miembro... opera como 9denunciante9 de la situaci,n
conflictiva y del caos subyacente que este dispositivo patol,gico de seguridad intenta controlar. El
paciente, por su conducta desviada, se ha convertido en el portavoz, el %alcahuete% del grupo% '85).
En efecto, %cuando emerge una neurosis o una psicosis en el "mbito del grupo familiar, descubrimos que
previamente un grado determinado de inseguridad se ha instalado en el seno de ese grupo,
impotentiz"ndolo. Esto significa din"micamente que un miembro del grupo familiar asume un rol nuevo,
se transforma en el portavoz y depositario de la ansiedad del grupo. ;e hace cargo de los aspectos
patol,gicos de la situaci,n en un proceso interaccional de ad:udicaci,n y asunci,n de roles, que
compromete tanto al su:eto 9depositario9 como a los 9depositantes9% '/18).
Precisamente, %el portavoz ha enfermado a causa de esa depositaci,n masiva de las situaciones de
inseguridad e incertidumbre del ambiente y la asunci,n de las p!rdidas sufridas por su grupo inmediato
familiar% '/42). En ese momento es el miembro m"s d!bil del grupo, pudi!ndose luego transformar,
terapia mediante, en el lder del cambio '/42). Cuando surge un portavoz o enfermo, el grupo comienza
a segregarlo, con diferentes intensidades seg7n cada caso, con lo que %el enfermo es alienado por su
grupo inmediato% '<4).
PE:-"-./
"a*a uno *e los momentos *el *esarrollo psD=uico, caracteriza*o por una peculiar
configuracin *el 8o, los ,Dnculos, los ob2etos, las ansie*a*es 8 las *efensas. Pic+on >i,i?re
reconoce tres posiciones: es=uizoparanoi*e, *epresi,a 8 patorrDtmica 3#%, 29, 54, #296.
#. "oncepto.6 a idea de posici,n corresponde originalmente a ?elanie Plein, quien eligi, precisamente
ese t!rmino %para designar las fases paranoide y depresiva porque estos agrupamientos de ansiedades y
defensas, aunque sur:an primeramente en los estadios primitivos, no se restringen a !stos, sino que
aparecen y reaparecen durante los primeros a@os de la infancia y ba:o determinadas circunstancias en la
vida ulterior% 'b).
Pichon Rivire retoma esta idea de ?. Plein pero har" una relectura de las diversas posiciones en funci,n
de su teora de la enfermedad 7nica. &esde esta perspectiva$ a) en las posiciones adquiere especial
relevancia, adem"s del yo, los ob:etos, las ansiedades y las defensas e#plcitamente descriptas por Plein,
lo que Pichon Rivire llama vnculos, que se constituyen, por e:emplo, a dos vas en la posici,n
esquizoparanoide, y a cuatro vas en la posici,n depresivaE y b) la posici,n esquizoparanoide adquiere el
valor de una situaci,n patopl"stica e instrumental, la posici,n depresiva el valor de una situaci,n
patogen!tica b"sica, y la posici,n patorrtmica el valor de una situaci,n temporal, y, en particular,
epileptoide.
En efecto$ la teora de la enfermedad 7nica sostiene, entre otras cosas, que el enfermar implica un
regreso a la situaci,n vivencial de la posici,n depresiva y, con ello, tambi!n a una modalidad arcaica de
instrumentar defensas para desprenderse de esa depresi,n b"sica, defensas que por entonces fueron
e#itosas y que corresponden a la posici,n esquizoparanoide, raz,n por la cual Pichon Rivire denomina a
!sta, tambi!n, como instrumental. En el momento de la regresi,n 'FA), aquellos mecanismos defensivos
operan como medios de e#presi,n y configuraci,n de las estructuras patol,gicas 'neurosis, psicosis,
perversiones, etc).
a posici,n patorrtmica %incluye los diferentes tiempos con que se manifiestan los sntomas generados
en la posici,n depresiva o patogen!tica estructurada sobre la base de la posici,n instrumental
esquizoparanoide% '/1). a posici,n patorrtmica corresponde conceptualmente no tanto a los procesos
descriptos por ?. Plein como apariciones y reapariciones de las dos primeras posiciones durante la vida,
sino especficamente a c,mo, con qu! ritmo lo hacen 'por e:emplo, en forma lentificada o en forma
e#plosiva o epileptoide) '4A).
'b) Plein ?elanie, %.lgunas conclusiones te,ricas sobre la vida emocional del beb!%, en Obras Completas, Momo (((,
-uenos .ires, Paid,s6Dorm!, /08A, p"gina 458.
PE:-"-./ D;P>;:-IA
Momento *el *esarrollo =ue tiene lugar *espuAs *e la posicin es=uizoparanoi*e 8 *urante
el primer aKo *e ,i*a, en el cual los procesos *e integracin *el 8o, los ob2etos 8 los
,Dnculos ,an +aciAn*ose ms estables 8 continuos 3296.
:e caracteriza por: a6 presencia *e un ob2eto total, bueno 8 malo al mismo tiempoQ b6 un
,Dnculo a cuatro ,Das con ese ob2etoQ c6 presencia *e ansie*a* *epresi,aQ *6 un clima
afecti,o *e ambi,alencia, culpa, *uelo 8 sole*a*Q 8 e6 la in+ibicin como tAcnica 8oica 3296.
#. "oncepto.6 Pichon Rivire retoma, con algunas modificaciones, la idea de una posici,n depresiva a
partir de las ideas de ?. Plein y Hairbairn al respecto '4F).
Esta posici,n da comienzo luego de varios meses a partir del nacimiento del infante, cuando %los
procesos de integraci,n se hacen m"s estables y continuos% '4F). Esta nueva posici,n se caracteriza por
la presencia de un ob:eto total y un vnculo a A vas$ amar al ob:eto, ser amado por !l, odiar al ob:eto,
ser odiado por !l. %El ni@o sufre un proceso de cambio s7bito y la e#istencia de A vas en el vnculo le
acarrea un 9conflicto de ambivalencia9, de donde emerge la 9culpa9. a maduraci,n fisiol,gica del yo trae
como consecuencia la organizaci,n de las percepciones de m7ltiple origen, as como el desarrollo y la
organizaci,n de la memoria% '4F).
2. Ansie*a*es 8 *efensas.6 %a ansiedad dominante o miedo est" referida a la p!rdida del ob:eto,
debido a la coe#istencia en tiempo y espacio de aspectos malos 'destructivos) y buenos, en la estructura
vincular 'la cual abarca al yo, al vnculo y al ob:eto)%.
%os sentimientos de duelo, culpa y p!rdida forman el n7cleo e#istencial :unto a la soledad. a tarea del
yo en este momento consiste en inmovilizar el caos posible o en comienzo, apelando al 7nico mecanismo
o t!cnica del yo perteneciente a esta posici,n, la inhibici,n. Esta inhibici,n precoz, m"s o menos intensa
en cada caso, va a constitur una pauta estereotipada y un comple:o sistema de resistencia al cambio,
con perturbaciones del aprendiza:e, la comunicaci,n y la identidad. a regresi,n desde posiciones m"s
altas del desarrollo a estos puntos disposicionales, que toman el conte#to de lo que ?. Plein llam,
9neurosis infantil9, trae como consecuencia la reactivaci,n de este estereotipo al que llamamos 9depresi,n
b"sica9, con paralizaci,n de las t!cnicas instrumentales de la posici,n esquizoide. ;i el proceso regresivo
del enfermarse consigue reactivar el 9splitting9 y todos los otros mecanismos esquizoides, con la
reestructuraci,n de dos vnculos con ob:etos parciales, uno totalmente bueno y otro toalmente malo, se
configuran las estructuras nosogr"ficas, seg7n la ubicaci,n de estos ob:etos en las distintas "reas% '4F).
PE:-"-./ ;:PJ-BEPA>A/E-D;
Momento *el *esarrollo =ue tiene lugar *urante los primeros meses *e ,i*a 8 =ue le
permitirn al niKo pe=ueKo lograr un mane2o e1itoso *e las ansie*a*es, organizar su
uni,erso interno 8 e1terno, 8, me*iante los procesos *e splitting, intro8eccin, pro8eccin
8 otros, or*enar sus emociones 8 percepciones, 8 separar lo bueno 3ob2eto i*eal6 *e lo
malo 3ob2eto malo6 322&296.
:e caracteriza por: a6 presencia *e *os ob2etos parciales, bueno 8 maloQ b6 un ,Dnculo a *os
,Das con ca*a ob2eto parcialQ c6 presencia *e una ansie*a* paranoi*e 8 una ansie*a*
*epresi,a es=uizoi*eQ *6 un clima afecti,o *e *i,alenciaQ 8 e6 tAcnicas 8oicas como el
splitting, la intro8eccin, la pro8eccin, el control omnipotente, la i*ealizacin, la negacin,
la represin, 8 la i*entificacin pro8ecti,a 320&226. :innimo: Posicin patoplstica e
instrumental 354, #46, #%06.
/. "oncepto.6 a idea de una posici,n esquizoparanoide es retomada por Pichon Rivire, con algunas
modificaciones, a partir de las conceptualizaciones hechas por ?. Plein y Hairbairn al respecto, y que son
contempor"neas a los primeros traba:os de Pichon Rivire sobre esquizofrenia '45).
a importancia que Pichon Rivire asigna a la posici,n esquizoparanoide radica en que es una posici,n
b"sicamente instrumental, es decir, una posici,n donde el yo instrumentar" defensas con la finalidad de
intentar desprenderse de una situaci,n de sufrimiento '/82). Este aspecto instrumental de la posici,n
esquizoparanoide adquiere sentido en el conte#to de la teora de la enfermedad 7nica de Pichon Rivire,
que sostiene la e#istencia de un n7cleo patogen!tico central de naturaleza depresiva, del que todas las
formas clnicas resultaran tentativas de desprendimiento. Precisamente, estas tentativas se
instrumentaran mediante las t!cnicas defensivas propias de la posici,n esquizoparanoide '/806/15).
El punto de partida de la posici,n esquizoparanoide es en realidad una situaci,n previa donde e#iste un
ob:eto total que, en el momento de nacer, se escinde en un ob:eto bueno y otro malo, poniendo en
marcha dicha posici,n.
.s, %la e#istencia de una posici,n esquizoparanoide con ob:etos parciales, es decir, el ob:eto total
escindido, presupone la e#istencia de una etapa previa en relaci,n con un ob:eto total con el que se
establecen vnculos a cuatro vas. a escisi,n o splitting se produce en el acto del nacimiento y todo
vnculo gratificante har" considerar el ob:eto como bueno B...C, mientras que la otra parte del vnculo
primario y de su ob:eto, sobre la base de e#periencias frustradoras, se transforma en ob:eto malo, en un
vnculo persecutorio% '45).
%a divisi,n del ob:eto total tiene como motivaci,n impedir la destrucci,n total del ob:eto, que al
escindirse en bueno y malo configura las dos conductas primarias en relaci,n con el amar y ser amado
Blas dos vas vinculares con el ob:eto buenoC y odiar y ser odiado Blas dos vas vinculares con el ob:eto
maloC, es decir, dos conductas sociales que determinan el comienzo del proceso de socializaci,n en el
ni@o que tiene un rol y un status dentro de un grupo primario o familiar% '45).
El splitting o escisi,n resulta ser entonces la primera t!cnica defensiva que produce como resultado la
separaci,n del ob:eto en uno bueno y otro malo, un clima afectivo de divalencia y la instrumentaci,n de
nuevos mecanismos defensivos contra las nuevas ansiedades emergentes. E#aminemos brevemente,
entonces, las nuevas ansiedades que aparecen como resultado de la escisi,n del ob:eto, y las defensas
utilizadas para combatirlas.
2. Ansie*a*es.& ?ientras ?. Plein describa en esta posici,n 7nicamente la ansiedad paranoide o
persecutoria, Pichon Rivire agregar" otra m"s, que denomina ansiedad depresiva de la posici,n
esquizoide, o tambi!n %sentimiento de estar a merced%. El primer tipo de ansiedad proviene de las
vicisitudes del vnculo malo, y el segundo tipo de las vicisitudes del vnculo bueno.
%a ansiedad dominante en la posici,n esquizoparanoide es la ansiedad persecutoria o paranoide de
ataque al yo, como producto de una retaliaci,n Brepresalia, venganzaC por la proyecci,n de la hostilidad
'a su vez producto de la frustraci,n) que vuelve agigantada o realimentada como un 9boomerang9 sobre
el propio su:eto. Esta ansiedad paranoide vuelve como si proviniera de ob:etos humanos o
desplazamientos, depositarios de la hostilidad de la cual el yo se ha liberado por la proyecci,n. . esta
ansiedad, la 7nica descripta con anterioridad, agrego otra proveniente de las vicisitudes del 9vnculo
bueno9 o dependencia de ob:etos depositarios de esta calidad de sentimientos. as alternativas sufridas
por este vnculo dan como producto otro tipo de ansiedad distinta de la persecutoria, con la cual, sin
embargo, muchos la confunden$ es el sentimiento de %estar a merced del depositario%.
%a ansiedad paranoide y el %sentimiento de estar a merced% 'ansiedad depresiva de la posici,n
esquizoide) son coe#istentes o cooperantes en toda estructura neur,tica normal% '4/). +er tambi!n
&epresi,n esquizoide.
9.& Defensas.6 Pichon Rivire describe algunos mecanismos o t!cnicas defensivas del yo que aparecen
en la posici,n esquizoparanoide. En 7ltima instancia, las defensas apuntan a la necesidad de preservar lo
bueno y controlar lo malo, porque si lo bueno no puede ser preservado aparece la ansiedad depresiva de
la posici,n esquizoide, y si lo malo no puede ser controlado aparecer" la ansiedad persecutoria o
paranoide. as defensas procuran precisamente ante todo reducir o eliminar estas ansiedades, para lo
cual buscar"n preservar lo bueno y controlar lo malo 'ver esquema ad:unto).
a) ;plitting o escisi,n$ es la defensa que pone en marcha la posici,n esquizoparanoide, al separar el
original ob:eto total en uno bueno y otro malo. Esta defensa permite al yo emerger del caos y ordenar
sus e#periencias, y se encuentra en la base de todo pensamiento '44). En efecto, el ni@o adquiere a
trav!s de las gratificaciones y frustraciones con los ob:etos bueno y malo %la capacidad de discriminar
entre varios tipos de e#periencias como primera manifestaci,n de pensamiento, construyendo as una
primera escala de valores% '45).
b) Represi,n.6 Pichon Rivire considera a la represi,n como un proceso comple:o %que incluye la
disociaci,n o splitting, procesos de introyecci,n y proyecci,n y de control omnipotente, etc. Por e:emplo,
el fracaso del control omnipotente constituye lo que Hreud llama la vuelta de lo reprimido, que es lo
negado, lo fragmentado, lo introyectado y proyectado, pudiendo volver en cualquiera de las tres "reas o
dimensiones fenom!nicas donde la mente sit7a los vnculos y ob:etos para su me:or mane:o. En este
volver, lo reprimido es vivido por el 9self9 como lo e#tra@o y lo alienado% '4/).
M!ngase presente entonces que el concepto de represi,n de Pichon Rivire es m"s abarcativo que el de
Hreud, para quien la represi,n era una estructura 7nica y caracterstica en la g!nesis de las neurosis. El
concepto de represi,n fue revisado por Pichon Rivire en el conte#to de su an"lisis de la posici,n
esquizoparanoide, e incluye no s,lo el sentido freudiano sino tambi!n el sentido que le otorgara en su
momento P. Lanet, que lo defina en t!rminos de disociaci,n. En efecto, Pichon Rivire incluye dentro la
represi,n un mecanismo de disociaci,n o splitting '4564/).
c) (dealizaci,n y control omnipotente.6 a posici,n esquizoparanoide %se vincula con la creciente
idealizaci,n del ob:eto bueno, consiguiendo el yo por medio de su t!cnica la preservaci,n del ob:eto
idealizado. . medida que se incrementa la idealizaci,n de lo bueno aumenta el control y el ale:amiento
de lo malo y persecutorio, convirti!ndose el primero en un ob:eto invulnerable. Esta situaci,n de tensi,n
entre ambos ob:etos en distintas "reas hace necesaria la emergencia de una nueva t!cnica ante el
car"cter insoportable de la persecusi,n$ la negaci,n m"gica omnipotente% '4/644).
d) (dentificaci,n proyectiva.6 ?ediante este mecanismo, %el yo puede proyectar parte de s msmo con
distintos prop,sitos$ por e:emplo, las partes malas para librarse de ellas as como para atacar y destruir
el ob:eto 'irrupci,n). ;e puede tambi!n proyectar partes buenas, por e:emplo, para ponerlas a salvo de
la maldad interna o me:orar el ob:eto e#terno a trav!s de una primitiva reparaci,n proyectiva% '44). En
este momento es posible comprender lo que Pichon Rivire llama situaci,n depresiva esquizoide o
neur,tica 'ver &epresi,n esquizoide).
PE:-"-./ PA)E>>U)M-"A
Momentos *el *esarrollo patolgico =ue reaparecen *urante la ,i*a *el su2eto, en tanto
e1presan los *iferentes tiempos o FritmosF con =ue se manifiestan en *ic+os momentos los
sDntomas genera*os en la posicin *epresi,a, estructura*a Asta sobre la base *e la
instrumentacin *e *efensas propias *e la posicin es=uizoparanoi*e 3#%6.
#. "oncepto.& a posici,n patorrtmica aparece durante el proceso de enfermarse, y m"s concretamente
durante la regresi,n, donde se reactivan la posici,n depresiva inafantil y los instrumentos defensivos de
la posici,n esquizoparanoide 'A8). a posici,n patorrtmica alude al c,mo aparece, o con qu! 9ritmo9 o
9velocidad9 se manifiesta en cada su:eto '4F, /4F).
Estos ritmos van %de la inhibici,n y lentificaci,n de los procesos mentales, al polo e#plosivo donde todo
sucede con las caractersticas 6y de all tomar" su configuraci,n6 de las crisis col!ricas infantiles. ;i esta
bipolaridad llega a predominar en la manera de ser y de e#presarse de las ansiedades y de las t!cnicas
del yo tendientes a controlarlas y elaborarlas, nos encontramos en el amplio campo de la enfermedad
paro#stica 'epilepsia)% '4A), y de aqu que Pichon Rivire haga referencia, en estos casos, a una
9situaci,n epileptoide9 'A8).
P>;)A>;A
Momento en el acontecer *e un su2eto o *e un grupo *on*e, ante la necesi*a* *e realizar
una *etermina*a tarea, surge una resistencia a los cambios =ue ella implica. 7a tarea es
posterga*a u obstaculiza*a *e *i,ersas maneras *ebi*o a la inter,encin *e *efensas
frente al incremento *e las ansie*a*es *e ata=ue 8 pAr*i*a, *efensas utiliza*as con el fin
*e postergar la elaboracin *e esos mie*os bsicos 8, en Gltima instancia, *el nGcleo
*epresi,o bsico. Pretarea, tarea 8 pro8ecto constitu8en los tres momentos =ue se
presentan +abitualmente cuan*o un su2eto o un grupo *eben enfrentar una situacin *e
cambio 3996.
#. "oncepto.6 os tres momentos denominados como pretarea, tarea y proyecto %se presentan en una
sucesi,n evolutiva y su aparici,n y :uego constante se pueden ubicar frente a cada situaci,n o tarea que
involucre modificaciones en el su:eto% 'FF). ;i bien los tres momentos son aplicables tanto a los su:etos
individuales como a los grupos, Pichon Rivire los estudi, especialmente en relaci,n con !stos 7ltimos.
&urante la pretarea, el grupo se mantiene improductivo, es decir, de una u otra forma no est" ocupado
en llevar adelante la tarea que originalmente se propuso. .parecen conductas de remoloneo, recreaci,n
improductiva, escapismo, etc. Por e:emplo, un grupo que se re7ne para estudiar 'tarea), comienza
hablando de cualquier otro tema, bromea, :ustifica su inacci,n en t!rminos de 9fiaca9, y hasta simula
haber empezado a estudiar 'por e:emplo, alguien que lee mon,tonamente mientras los dem"s est"n
9pensando en otra cosa9), cuando en realidad lo que hacen es postergar todo lo posible la realizaci,n de
la tarea.
a e#presi,n 9pretarea9 alude al hecho de que es una fase previa a la tarea, pero con ello no debe
entenderse que, una vez encarada !sta 7ltima, no pueda retornar la fase de pretarea. En la historia
grupal ambas fases se alternan de acuerdo al monto de las ansiedades$ cuando estas se tornan
intolerables, el grupo entra en pretarea, y cuando se hacen tolerables, est"n dadas las condiciones para
su ingreso en la tarea. Esta alusi,n a las ansiedades nos permite ingresar en el por qu! de la pretarea.
2. Jna e1plicacin psicoanalDtica.6 a pretarea es un fen,meno grupal susceptible de ser e#plicado
psicoanalticamente, e#plicaci,n que fue encarada por Pichon Rivire en los siguientes t!rminos.
a tarea implica siempre una situaci,n de cambio en la cual se movilizan dos tipos de ansiedades$ el
miedo a la p!rdida del estado anterior, y el miedo al ataque de la nueva situaci,n que la tarea implica.
.nte la inminencia de tener que comenzar la tarea, estas ansiedades se incrementan progresivamente,
lo que hace que el grupo, en determinado momento, instrumente t!cnicas defensivas contra ellas
estructurando una situaci,n de resistencia al cambio 'FF).
%Estas t!cnicas se emplean con la finalidad de postergar la elaboraci,n de los miedos b"sicosE a su vez,
estos 7ltimos, al intensificarse, operan como obst"culo epistemol,gico en la lectura de la realidad. Es
decir, se establece una distancia entre lo real y lo fantaseado, que es sostenida por aquellos miedos
b"sicos% 'FF, /<0).
En el marco de su teora de la enfermedad 7nica, Pichon Rivire propone que la postergaci,n de la tarea
es la e#presi,n manifiesta de otra postergaci,n$ la postergaci,n de la elaboraci,n del n7cleo depresivo
b"sico. En efecto, la inminencia de una tarea a realizar opera como factor actual o desencandenante,
frente a lo cual el grupo entra en regresi,n, se sit7a en la posici,n depresiva infantil e intenta resolverla
mediante los mecanismos propios de la posici,n esquizoparanoide como la escisi,n, y otros.
Esto no ocurre solamente en los grupos de estudio u otros grupos de traba:o, sino tambi!n en los grupos
terap!uticos, donde la tarea es la curaci,n. .s, se@ala Pichon Rivire$ %Podramos considerar como una
consecuencia de la situaci,n laberntica o ca,tica de la posici,n depresiva b"sica, la grave dificultad que
manifiestan ante el tratamiento quienes acuden a !l, a7n poseyendo un destacable grado de
enfermedad. Modos los recursos, a7n los m"s dram"ticos, se ponen al servicio de este eludir la tarea de
elaboraci,n del n7cleo depresivo% '/40).
%a pretarea, con sus t!cnicas disociativas, es un momento habitual en el desarrollo del traba:o grupal.
Pero si se estanca, si el estereotipo adquiere una rigidez creciente, la productividad del grupo es nula%
'/40).
9. Oormas *e manifestacin.6 a pretarea se caracteriza por la apelaci,n a todos los mecanismos de
escisi,n, con una instrumentaci,n de las t!cnicas de la posici,n esquizoparanoide 'en t!rminos de ?.
Plein) o de la posici,n patopl"stica e instrumental 'en t!rminos de Pichon Rivire), disociando el sentir,
el pensar y la acci,n. 'Estas t!cnicas, por lo dem"s, operan como medios de e#presi,n y configuraci,n
de las estructuras patol,gicas como la neurosis, la psicosis o las perversiones) 'FA).%Es entonces cuando
el coordinador o terapeuta deber" conducir al grupo al an"lisis sistem"tico de los factores que impiden la
penetraci,n en el segundo periodo que es el de la elaboraci,n de la tarea% '/40). Esta disociaci,n entre
el sentir, el pensar y el hacer se ve por e:emplo cuando el grupo piensa que debe hacer la tarea, pero no
la hace 'disociaci,n pensar6hacer).
Pichon Rivire describe por lo menos tres formas de manifestaci,n del momento de la pretarea$ a) la
constituci,n de un grupo conspirador, b) la impostura, y c) las resistencias del terapeuta. El grupo
conspirador elude la tarea oponi!ndose al cambio que ella implica 'ver Qrupo Conspirador).
En cuanto a la impostura, Pichon Rivire nos indica ella aparece como un dispositivo de seguridad
%destinado a poner al su:eto a salvo del sufrimiento, la ambivalencia y la culpa Bimplicados en la
situaci,n depresiva b"sicaC, y a la vez que le impiden asumir su identidad, e#imi!ndolo del compromiso
de un proyecto% '/40).
?"s concretamente, %la pretarea aparece... como campo en el cual el proyecto y la resistencia al cambio
seran las e#igencias con signo opuesto y de creaci,n de tensi,nE la b7squeda de salidas a esta tensi,n
se logra a trav!s de una figura transaccional, resoluci,n transitoria de la lucha$ aparece el %como si% o la
impostura de la tarea. ;e hace %como si% se efectuara la labor especificada 'o la conducta necesaria)%
'FF6FA).
%Podemos estipular que el %como si% aparece a trav!s de conductas parcializadas, disociadas,
semiconductas 6podramos decir6 pues las partes son consideradas como todos. os aspectos manifiestos
y latentes son imposibles de integrar en una denominaci,n total que los sintetice% 'FA).
%;e nos presenta en esas semiconductas de la pretarea el problema de la 9impostura9. ;i la significaci,n
est" reducida y el su:eto no presenta la opacidad que su presencia requiere, hay una cierta
transparencia. En su cuerpo la decantaci,n significativa se efect7a con falta de totalidad. El su:eto es
una burla de s, su %negativo%. a falta de revelaci,n de s msmo, su denominaci,n como hombre. a
situaci,n se le presenta con un de:o de e#tra@eza y es esa e#tra@eza la que lo desespera, acudiendo
para sobrellevarla a comportamientos e#tra@os a !l como su:eto, pero afines con !l como hombre
alienado% 'FA).
%;e entrega entonces a una serie de %tareas% que le permiten %pasar el tiempo% 'mecanismo de
postergaci,n, detr"s del cual se oculta la imposibilidad de soportar frustraciones de inicio y terminaci,n
de tareas y causando, parad,:icamente, una frustraci,n constante)% 'FA).
%os mecanismos de defensa son s,lo elementos formales cuyo contenido 'tarea y proyecto para cada
su:eto) est" disuelto en ellos. El su:eto aparece como una estructura m"s de aquellos mecanismos, y sus
fines se agotan en cada manifestaci,n. Por lo tanto, lo que se observa son maneras o formas de no
entrar en tarea% 'FA).
En cuanto a las resistencias del terapeuta se@alemos, por 7ltimo que en el caso de una situaci,n
terap!utica, correctora, el mismo terapeuta que normalmente tiene como funci,n posibilitar el pasa:e de
la pretarea a la tarea, puede tambi!n, erradamente, pasar de la tarea a la pretarea. .l respecto, Pichon
Rivire se@ala que %la situaci,n transferencial y contratransferencial ocurre principalmente en el "mbito
de la pretarea del su:eto. ;i el terapeuta confunde la pretarea con la tarea, entra en el :uego de la
neurosis transferencial y act7a en ella. a tarea del terapeuta se convierte en pretarea, al tener !l msmo
resistencia a entrar en su tarea especfica, por eludir el problema esencial del hacerse cargo, del
%compromiso%, del ser conciente y el proyecto 'resistencias ideol,gicas a la pra#is)% 'F<).
P>E";:E "E>>;")E>
Proceso me*iante el cual se *isminu8e el monto *e las ansie*a*es bsicas a los efectos
=ue el in*i,i*uo o el grupo pue*an *e2ar *e emplear *efensas esterotipa*as 8 comiencen a
instrumentar tAcnicas ms a*ecua*as en la tarea *e preser,acin *e lo bueno 8 control *e
lo malo, 8 *e la a*aptacin acti,a a la reali*a* 36', #%96.
#. "oncepto.6 El proceso terap!utico 'o la operaci,n psicoterap!utica, o el proceso corrector) se
propone como ob:etivo %una disminuci,n de las ansiedades psic,ticas b"sicas. En consecuencia, como
terapeutas, no hablamos de %curaci,n%, sino que intentamos disminuir un monto determinado de miedos
b"sicos, de ansiedades de p!rdida y de ataque, de manera que el yo del su:eto no deba recurrir al
empleo de mecanismos defensivos que, estereotip"ndose, configuren la enfermedad y le impidan una
adaptaci,n activa a la realidad% '2<).
Este proceso consiste, en 7ltima instancia, %en un proceso de aprendiza:e de la realidad y de reparaci,n
de la red de comunicaci,n disponible para el su:eto. Es la confrontaci,n que implica la e#periencia
correctora cuando el su:eto puede integrarse, en una situaci,n de sufrimiento tolerable por la
discriminaci,n de los miedos b"sicos, lo que determina un mane:o m"s adecuado de las t!cnicas del yo
en la tarea de preservaci,n de lo bueno y control de lo malo% '/1F).
El proceso corrector implica producir en el su:eto una depresi,n iatrog!nica, es decir, integrarlo a trav!s
de una dosificaci,n operativa de partes disgregadas, y %hacer que la constante universal de 9preservaci,n
de lo bueno y control de lo malo9 funcione en niveles sucesivos caracterizados por un sufrimiento
tolerable, por disminuci,n de miedo a la p!rdida de lo bueno y una disminuci,n paralela al ataque,
durante la confrontaci,n de la e#periencia correctora% '4<642).
Esta correcci,n %se logra a trav!s de la 9e#plicaci,n de lo implcito9% '/8), vale decir, mediante el traba:o
de interpretaci,n.
2. Proceso corrector 8 grupo operati,o.6 Pichon Rivire propuso el empleo de la t!cnica del grupo
operativo para encarar el proceso corrector. En efecto, las t!cnicas operativas permiten fortalecer el yo
de los pacientes haci!ndolos m"s pl"sticos y fle#ibles, logrando as una disminuci,n de los miedos
b"sicos y una adaptaci,n activa a la realidad, %sobre la base de una interacci,n din"mica entre
introyecciones y proyecciones que se transforman en operativas porque est"n en los cimientos de la
comprensi,n y acci,n sobre el enfermo% '/4<).
a tarea prioritaria en el grupo es %la elaboraci,n de un esquema referencial com7n, condici,n b"sica
para el establecimiento de la comunicaci,n, la que se dar" en la medida en que los mensa:es puedan ser
decodificados por una afinidad o coincidencia de los esquemas referenciales del emisor y el receptor%.
%Cuando la tarea que se propone a los integrantes del grupo es la de la %curaci,n% 'en nuestro esquema,
la disminuci,n de las ansiedades psic,ticas), !stos, al compartir un esquema referencial, pueden reiniciar
su reaprendiza:e, la refacci,n de sus redes de comunicaci,n averiadas durante el proceso de
enfermedad, fortalecer su yo para abordar y destruir la resistencia al cambio y reorganizar una nueva
etapa, cuya evaluaci,n realizamos sobre la base de los criterios de adaptaci,n activa a la realidad,
modificaci,n de s y operaci,n en el medio% '/4<6/42).
%?ediante la tarea realizada en los grupos operativos el su:eto adquiere o recupera un pensamiento
discriminativo social, por el que, progresivamente y a trav!s del aprendiza:e, se produce la e#periencia
correctora$ el paciente logra conciencia de su propia 9identidad9 y de la de los dem"s, en un nivel real%
'/42).
9. Proceso corrector 8 grupo terapAutico.6 >n grupo terap!utico es aquel que tiene como tarea la
curaci,n, siendo el e:emplo prototpico el grupo familiar en terapia.
En este conte#to, el proceso corrector puede ser descrito desde cuatro puntos de vista$ a) los momentos
de la operaci,n terap!utica, b) sus niveles de intervenci,n, c) el an"lisis de los fen,menos universales de
todo grupo, y d) el an"lisis de los conceptos y pasos operacionales del ECRO. &escribamos cada uno de
estos vectores de an"lisis.
a) ?omentos de la operaci,n terap!utica.6 ;on cuatro$ diagn,stico, pron,stico, tratamiento y profila#is.
Cada una de estas dimensiones estar"n centradas tanto en el paciente, como en el grupo como en la
situaci,n. Por e:emplo, lo que se diagnostica es el paciente, el grupo y la situaci,n.
%El enfoque grupal permite hacer una evaluaci,n diagn,stica, pron,stica, terap!utica y profil"ctica
mucho m"s operativa que la que resulta de centrar el problema en el paciente con e#clusi,n de su medio
familiar% '25). os postulados b"sicos que rigen cada uno de estos cuatro momentos, est"n sintetizados
en el esquema ad:unto.
b) *iveles de intervenci,n.6 &esde el punto de vista de la tarea correctora, se puede intervenir a tres
niveles$ psicosocial, sociodin"mico e institucional 'ver tambi!n Qrupo Hamiliar).
El nivel 9psicosocial9 %se refiere a las relaciones del paciente con cada uno de los otros miembros del
grupo familiar. En este sentido el aborda:e del grupo se hace a trav!s de la 9representaci,n interna9 que
el enfermo tiene de cada uno de sus familiares, es decir, lo que se denomina 9grupo interno9. El an"lisis
de los vnculos internos permite me:orar los vnculos e#ternos 'al curarse el enfermo a su vez %cura% al
grupo e#terno, a los dem"s, a trav!s de sus cambios de actitudes)% '24).
&ebemos tener presente que %la interacci,n en un grupo familiar se estructura sobre la base de un
inter:uego de im"genes internas. Cuando en un grupo se produce la emergencia de una enfermedad
mental, los integrantes tendr"n una imagen del su:eto que enferma, la que se va a con:ugar con las
im"genes que !l tiene de los otros integrantes, de s msmo y con lo que cree que los otros piensan de
!l%.
%a tarea correctora consiste en la ratificaci,n o rectificaci,n de estas im"genes en inter:uego. ;i son
muy distintas entre s aparece la duda, la incertidumbre, como medida de la intensidad de la fisura
e#istente entre la calidad de la autorrepresentaci,n y la imagen que los otros tienen del su:eto%.
%;i el a:uste de im"genes es perfecto, pero e#iste una connotaci,n negativa, puede surgir el
masoquismo, por el cual el su:eto se har" cargo de la situaci,n de enfermedad. Cuando alguien enferma
en un grupo familiar se da una tendencia a la e#clusi,n de ese miembro, surgiendo el 9mecanismo de la
segregaci,n9 de cuya intensidad depender" el pron,stico del paciente. a marginaci,n se produce porque
el enfermo mental es el depositario de las ansiedades de su grupo, y se lo trata de ale:ar con la fantasa
de que con !l desaparecer" la ansiedad% '21620).
El nivel 9sociodin"mico9 %se refiere al aborda:e del grupo en su totalidad gest"ltica, y al estudio de lo que
eRin denomina din"mica grupal. Pueden aplicarse aqu las t!cnicas grupales y las sociom!tricas% '24).
El nivel 9institucional9 %se refiere al aborda:e de la familia como instituci,n a trav!s del estudio de la
historia familiar, de su estructura socioecon,mica y de sus relaciones intergrupales y ecol,gicas$ con
otras familias, el vecindario, el barrio, el club, la iglesia, etc% '24).
c) Hen,menos universales.6 %El an"lisis sistem"tico de las situaciones grupales nos ha posibilitado
registrar un con:unto de procesos relacionados entre s, que nos permiten, por su reiteraci,n,
considerarlos como fen,menos universales de todo grupo, en su estructura y din"mica% '24).
Estos 9universales9 son$ /) os miedos b"sicos$ tanto el miedo a la p!rdida de la estructura ya lograda,
como el miedo al ataque en la nueva situaci,n a estructurar. 4) a %situaci,n terap!utica negativa%
frente a la situaci,n de 9cambio9 configurada por el miedo al cambio y la resistencia al cambio. F) >n
sentimiento b"sico de 9inseguridad9 'la f,rmula es %m"s vale p":aro en mano que cien volando%). A) os
procesos de 9aprendiza:e9 y 9comunicaci,n9$ ambos aspectos forman una unidad y son interdependientes.
a comunicaci,n es el riel del aprendiza:e. <) as 9fantasas b"sicas9$ de enfermedad, de tratamiento y
de curaci,n '2F62A).
d) ECRO.6 El terapeuta se mane:ar", al encarar la tarea correctora, con un ECRO que incluya los
siguientes conceptos y pasos operacionales$ /) El concepto de 9portavoz9$ el enfermo es el portavoz de la
enfermedad grupal. 4) El an"lisis de los 9roles9$ funciones sociales perturbadasE roles que se asumen en
situaciones de emergenciaE rigidez o rotatividadE liderazgos. F) El an"lisis de las ideologas. A) El an"lisis
del 9malentendido b"sico9. <) El an"lisis de los 9secretos familiares9$ todo el mundo los conoce pero nadie
habla de ellos. 2) El an"lisis de los mecanismos de 9splitting9. 8) El an"lisis de los mecanismos de
9segregaci,n9 y de sus infraestructuras. 1) El an"lisis de los mecanismos de 9preservaci,n9. 0) as
fantasas de 9omnipotencia9 e 9impotencia9, que f"cilmente se proyectan en el terapeuta como una forma
de impotentizarlo y paralizarlo 'el terapeuta es el ser omnipotente que lo resuleve todo o el ser
impotente que nada puede hacer). /5) El an"lisis de la 9situaci,n triangular b"sica9 reeditada en seres de
situaciones triangulares intragrupales. //) a evoluci,n de los medios o 9logstica9 '2A).
P>EN;")E
Planteo *e ob2eti,os =ue ,an ms all *el a=uD 8 a+ora *el acontecer grupal, 8 =ue inclu8e
una planificacin *e la estrategia para alcanzarlos. Pretarea, tarea 8 pro8ecto constitu8en
los tres momentos =ue se presentan +abitualmente cuan*o un su2eto o un grupo *eben
enfrentar una situacin *e cambio 3996.
#. "oncepto.6 . medida que en un grupo va cumpli!ndose la tarea, tambi!n comienza a plantearse
ob:etivos que van m"s all" de la tarea inmediata$ se conocen bien como grupo, saben c,mo funcionan y
c,mo hacerlo bien, y pueden encarar metas m"s amplias y m"s e#tendidas en el tiempo.
%Elaborar un proyecto significa elaborar un futuro adecuado de una manera din"mica, por medio de una
adaptaci,n activa a la realidad, con un estilo propio, ideologas propias de vida y una concepci,n de la
muerte propia% '/4A).
Pichon Rivire destaca, en efecto, que el planteamiento de un proyecto es una manera de canalizar la
ansiedad frente a la p!rdida, ya que el grupo est" terminando como tal al estar complet"ndose la tarea.
a muerte del grupo y la muerte propia de cada integrante aparecen as reactualizadas y elaboradas en
el momento del proyecto.
Por e:emplo, durante el proceso corrector, en la fase de la depresi,n iatr,gena, el su:eto, al pasar de la
posici,n esquizoparanoide a la depresiva, puede lograr una integraci,n del yo, del ob:eto y del vnculo,
adquiriendo as un 9insight9 y una capacidad para elaborar un %proyecto%, donde la muerte est" includa
como una situaci,n concreta y propia, permiti!ndole encarar los problemas e#istenciales '/4A).
En suma, el proyecto surge como tercer momento %cuando se ha logrado una pertenencia de los
miembros del grupoE se concreta entonces una 9planificaci,n9. El grupo se plantea ob:etivos que van m"s
all" del aqu y ahora, construyendo una estrategia destinada a alcanzar dicho ob:etivo. Pero dentro de
ese aqu y ahora podemos interpretar que este proyecto, como todo mecanismo de creaci,n, est"
destinado a superar la situaci,n de muerte o de p!rdida que vivencian los miembros cuando a trav!s de
la realizaci,n de la tarea advierten la posibilidad de la separaci,n o finalizaci,n del grupo% '/<0).
P:-"EA/A7-:-:
)eorDa a la =ue Pic+on >i,i?re a*+iri *urante muc+os aKos 8 cu8a orto*o1ia critic en
algunos aspectos, seKalan*o =ue: a6 el antropocentrismo *e Oreu* le impi*i a Aste
*esarrollar un enfo=ue *ialActico, 8 b6 su planteo instinti,ista 8 su *esconocimiento *e la
*imensin ecolgica le impi*ieron, asimismo, formularse algo =ue 8a +abDa ,islumbra*o, a
saber, =ue to*a psicologDa es, en senti*o estricto, social 3596.
#. "oncepto pic+oniano.6 Pichon Rivire cuenta su historia con el psicoan"lisis, indicando que en base
a los datos que obtuvo sobre la estructura y caractersticas de la conducta tratando a sus pacientes, y
orientado por el estudio de las obras de Hreud, comenz, su formaci,n psicoanaltica que culmin,, a@os
m"s tarde, en su an"lisis did"ctico con el &r. Qarma.
;e@ala asimismo que por entonces, %por la lectura del traba:o de Hreud sobre %a Qradiva% de Lensen
tuve la vivencia de haber encontrado el camino que permitira lograr una sntesis, ba:o el com7n
denominador de los sue@os y el pensamiento m"gico, entre el arte y la psiquiatra% '/5).
. partir del tratamiento de psic,ticos, Pichon Rivire formula su teora del vnculo en sustituci,n de la
teora freudiana instintivista, lo que conduca necesariamente a definir a la psicologa, en un sentido
estricto, como psicologa social '//).
Pichon Rivire reconoce a Hreud el haber intudo esta 7ltima formulaci,n, que el creador del psicoan"lisis
plantea en %Psicologa de las masas y an"lisis del Ko%. ;in embargo, un an"lisis m"s detallado del
mencionado artculo revel, a Pichon Rivire que, si bien Hreud alcanz, por momentos una visi,n integral
del problema de la interrelaci,n hombre6sociedad, no pudo desprenderse sin embargo, de una visi,n
antropoc!ntrica que le impidi, desarrollar un enfoque dial!ctico. .dem"s, %pese a percibir la falacia de la
oposici,n dilem"tica entre psicologa individual y psicologa colectiva, su apego a la %mitologa% del
psicoan"lisis, la teora instintivista y el desconocimiento de la dimensi,n ecol,gica le impidieron
formularse lo vislumbrado, esto es, que 9toda psicologa, en un sentido estricto, es social9% 'A46AF).
Podemos sintetizar el an"lisis de Pichon Rivire sobre la %Psicologa de las masas y an"lisis del Ko% en los
t!rminos siguientes.
Hreud comienza refiri!ndose a las relaciones del individuo con sus padres, hermanos, m!dico, etc., que
bien pueden considerarse fen,menos sociales. Estos entraran en oposici,n con aquellos denominados
por Hreud narcisistas. En este punto, Pichon Rivire refiere que, de acuerdo a los planteos de ?. Plein, se
trata de relaciones e#ternas que han sido internalizadas 'los 9vnculos internos9 de Pichon Rivire) y que
reproducen en el yo las relaciones grupales o 9ecol,gicas9. Males estructuras vinculares se configuran en
base a e#periencias precocsimas, irreductibles a un mero instinto.
Este con:unto de relaciones internalizadas %en permanente interacci,n y sufriendo la actividad de
mecanismos o t!cnicas defensivas constituye el 9grupo interno9, con sus relaciones, contenido de la
fantasa inconciente% 'A4).
Modo esto fue efectivamente vislumbrado por Hreud, pero, sin embargo, no pudo desarrollarlo debido a
que, como fue se@alado, su posici,n antropoc!ntrica e instintivista le impidi, desplazar su atenci,n de
un ser individual a merced de sus instintos, hacia un ser social cuyo psiquismo se organiza ante todo
vincularmente 'A4).
Ka fuera de la ortodo#ia freudiana, del esquema conceptual de Pichon Rivire forman parte tambi!n los
planteos de ?elanie Plein acerca de las posiciones esquizoparanoide y depresiva, entendidas como
configuraciones de ob:etos, ansiedades b"sicas y defensas.
P:-"E7ELUA :E"-A7
"iencia *e las interacciones orienta*as +acia un cambio social planifica*o 3#5$6. ;n esta
perspecti,a *e Pic+on >i,i?re, la psicologDa social in*aga la interaccin en sus *os
aspectos, intersub2eti,o 3grupo e1terno6 e intrasub2eti,o 3grupo interno6 8 se orienta +acia
una pra1is &*e *on*e surge su carcter instrumental& =ue se realimenta *ialActicamente
con la teorDa 32066. ;n Gltima instancia, esta *isciplina apunta al pleno *esarrollo *e la
e1istencia +umana 3#04, 2066.
#. Eb2eto *e estu*io 8 finali*a*.6 %a psicologa social que postulamos tiene como ob:eto de estudio
el desarrollo y transformaci,n de una relaci,n dial!ctica, la que se da entre estructura social y fantasa
inconciente del su:eto, asentada sobre sus relaciones de necesidad. &icho de otra manera, la relaci,n
entre estructura social y configuraci,n del mundo interno del su:eto, relaci,n que es abordada a trav!s
de la noci,n de vnculo%.
%Para nosotros el ser humano es un ser de necesidades, que s,lo se satisfacen socialmente en relaciones
que lo determinan. El su:eto no es s,lo un su:eto relacionado, es un su:eto 9producido9 en una pra#is. *o
hay nada en !l que no sea la resultante de la interacci,n entre individuo, grupos y clases% '452).
%;i esa relaci,n es el ob:eto de la psicologa social, su campo operacional privilegiado es el grupo, que
permite la indagaci,n del inter:uego entre lo psicosocial 'grupo interno) y lo sociodin"mico 'grupo
e#terno), a trav!s de la observaci,n de las formas de interacci,n, los mecanismos de ad:udicaci,n y
asunci,n de roles. El an"lisis de las formas de interacci,n nos permite establecer hip,tesis acerca de sus
procesos determinantes% '4526458).
a psicologa social a la que apunta Pichon Rivire %se inscribe en una crtica de la vida cotidiana.
.bordamos al su:eto inmerso en sus relaciones cotidianas. *uestra conciencia de estas relaciones pierde
su trivialidad en la medida en que el instrumento te,rico y su metodologa nos permiten indagar la
g!nesis de los hechos sociales. Coincidimos con la lnea abierta por D. efvre, para quien las ciencias
sociales encuentran su realidad en 9la profundidad sin misterios de la vida cotidiana9% '45<6452).
a psicologa social es la ciencia de las interacciones orientada hacia un cambio social planificado. %&e no
ser as no tiene sentido y todos sus esfuerzos concluir"n en un sentimiento de impotentizaci,n como
resultante de las contradicciones acerca de su aspecto operacional. Es una artesana en el m"s amplio
sentido de la palabra, que tanto forma los elementos del cambio como prepara el campo en el que se va
a actuar% '/A0).
%&e all van a surgir dos direcciones$ una llamada psicologa social acad!mica, que preocupada
solamente por las problem"ticas de las t!cnicas o de los tipos posibles de cambio, se siente paralizada
frente a su responsabilidad de realizar una sntesis de teora y pr"ctica% '/A06/<5).
En efecto, si la psicologa social no supera la simple tarea de estudiar vnculos interpersonales y otras
formas de interacci,n, haci!ndola direccional y significativa, tender" a estancarse y perder su sentido
'/A0). &e aqu la necesidad de construr una psicologa social en una nueva lnea que incorpore el
compromiso social y la pra#is.
Esta segunda lnea, la pra#is, %de donde surge el car"cter instrumental y operacional en su sentido m"s
real, se resuelve no en un crculo cerrado, sino en una continua realimentaci,n de la teora, a trav!s de
su confrontaci,n en la pr"ctica y viceversa 'tesis, anttesis, sntesis). a e#periencia de la pr"ctica
conceptualizada por una crtica y una autocrtica realimenta y corrige la teora mediante mecanismos de
rectificaci,n y ratificaci,n, logrando una ob:etividad creciente. ;e configura una marcha en espiral
sintetizadora para elaborar una logstica y construir una estrategia, que a trav!s de la t"ctica y la t!cnica
d! car"cter operativo a planificaciones de distinto tipo para que pueda realizarse en cambio aspirado,
que consiste en el desarrollo pleno de la e#istencia humana a trav!s de la modificaci,n mutua del
hombre y la naturaleza. IPor qu! nuestra valoraci,n de la pra#isJ Porque s,lo ella introduce la
inteligibilidad dial!ctica en las relaciones sociales y restablece la coincidencia entre representaciones y
realidad% '/<5, 4526458).
a tarea del psic,logo social, entonces, %puede definirse como el intento de descubrir, entre otras cosas,
cierto tipo de interacciones que entorpecen el desarrollo pleno de la e#istencia humana. Pero esto
representa s,lo un aspecto de los prop,sitos, pues toma tambi!n como ob:eto de indagaci,n el
descubrimiento de los factores que favorecen aquel desarrollo aludido% '/58). Pichon Rivire propone
una psicologa social que %apunte a una visi,n integradora del %hombre en situaci,n%, ob:eto de una
ciencia 7nica o interciencia, ubicada en una determinada circunstancia hist,rica y social% '/<5).
2. "ampo *e accin.6 (ndica Pichon Rivire que la psicologa social, %como disciplina y herramienta
t!cnica, instrumenta BesquemasC para el aborda:e, indagaci,n, diagn,stico, planificaci,n y operaci,n en
los distintos "mbitos en los que se cumplen procesos de interacci,n. Estos "mbitos, caracterizados como
"mbito grupal, institucional y comunitario, pueden ser abordados desde un esquema conceptual com7n,
aunque presentan variables especficas que requieren mane:o t!cnico diferenciado% '4/F).
En efecto, la psicologa social se caracteriza por ser operativa e instrumental, %con las caracrersticas de
una interciencia cuyo campo es abordado por una multiplicidad interdisciplinaria 'epistemologa
convergente), de la cual deriva la multiplicidad de las t!cnicas% '/A06/<5).
9. PsicologDa social 8 psicoanlisis.6 Pichon Rivire distingue una psicologa individual, que estudia lo
endopsquico, una psicologa social, que trata de las interrelaciones intragrupales 'endogrupo), y la
sociologa, que trata de las interrelaciones intergrupales 'e#ogrupo) 'F/). Pichon Rivire ubica al
psicoan"lisis fundamentalmente como una psicologa individual, pero, sin embargo, le reconoce a Hreud
haber vislumbrado la enorme importancia de la interacci,n social en la constituci,n del psiquismo y la
determinaci,n de la conducta. Pichon Rivire emprendi, precisamente, esta tarea que no complet,
Hreud$ la de desarrollar 6y no simplemente vislumbrar6 una psicologa social a partir del psicoan"lisis.
a idea de estructura vincular, instancia que relaciona la estructura de la personalidad con la estructura
social, fue lo que permiti, a Pichon Rivire pasar del psicoan"lisis a la psicologa social. Ello no signific,
renegar de los aportes de la teora psicoanaltica pues es a partir de ellos, de la teora mar#ista y de
otros intentos de totalizaci,n, como resulta posible fundamentar y construr una psicologa social '4556
45/).
&e hecho, Pichon Rivire reconoce a Hreud el haber comprendido que la psicologa individual es, desde el
principio, una psicologa social, puesto que, como indica el creador del psicoan"lisis en %Psicologa de las
masas y an"lisis del Ko%, %la psicologa individual se concreta, ciertamente, al hombre aislado e investiga
los caminos por los que el mismo intenta alcanzar la satisfacci,n de sus instintos, pero s,lo muy pocas
veces y ba:o determinadas condiciones e#cepcionales, le es dado prescindir de las relaciones del
individuo con sus seme:antes. En la vida anmica individual aparece integrado siempre, efectivamente,
9el otro9 como modelo, ob:eto, au#iliar o adversario%.
%Esta concepci,n del mundo interno, y la sustituci,n de la noci,n de instinto por la de estructura
vincular, entendiendo al vnculo como un protoaprendiza:e, como el vehculo de las primeras
e#periencias sociales, constitutivas del su:eto como tal, con una negaci,n del narcisismo primario,
conducan necesariamente a la definici,n de la psicologa, en un sentido estricto, como psicologa social%
'//).
>E7
Ouncin social =ue asume un su2eto 8So =ue le es a*2u*ica*a por los otros, 8 =ue resulta *e
un proceso *e internalizacin =ue se inscribe en otro ms amplio: la socializacin *el
in*i,i*uo. Pic+on >i,i?re *esarrolla la i*ea *e rol toman*o como punto *e parti*a las
conceptualizaciones *e L. Mea* al respecto 32%, 466. 7os roles pue*en ser funcionales 8
operati,os, si estn al ser,icio *e la tarea grupal, o rDgi*os 8 estereotipa*os cuan*o la
obstaculizan.
#. "oncepto.& Pichon Rivire toma como punto de partida las ideas de Q. ?ead. %El concepto de rol
BfueC incorporado a la psicologa social y desarrollado por Q. D. ?ead, el gran precursor de esta
disciplina, que bas, todo su desarrollo en el concepto de rol, su interacci,n, el concepto de m, de otro
generalizado, que representara el grupo interno como producto de una internalizaci,n de los otros%
'41).
;in embargo, Pichon Rivire propone una visi,n m"s amplia que la de ?ead, al sostener que el rol se
constituye no s,lo en relaci,n a los otros sino tambi!n en relaci,n al entorno ambiental en su con:unto.
Por e:emplo, una persona no asume el rol de campesino solamente porque los otros se lo ad:udiquen, o
porque lo asuma en forma abstracta sin relaci,n con el medio, sino por el hecho de vivir en un ambiente
rural.
;e@ala Pichon Rivire, en efecto, que %la internalizaci,n del otro no se hace como un otro abstracto y
aislado, sino que incluye los ob:etos inanimados, el h"bitat en su totalidad, que alimenta fuertemente la
construcci,n del esquema corporal. BPor e:emploC, la noci,n popular de %querencia% o %pago% va mucho
m"s all" de las personas que la integran y eso se observa en las reacciones en las situaciones de
migraci,n$ el miedo a la p!rdida paraliza al migrador campesino en el momento en que tiene que asumir
un rol urbano provocando su marginaci,n% '41).
Pichon Rivire ha estudiado los roles fundamentalmente en relaci,n con la vida de los grupos$ !stos se
estructuran en base a un inter:uego de asunci,n y ad:udicaci,n de roles.
%El rol ad:udicado es el rol 9prescripto9 o rol 9necesitado9 en el grupo que debe ser cumplido por aquel que
asume el rol. En la medida en que coinciden los dos roles, el prescripto y el asumido, se produce el
9enca:e9, la articulaci,n, como sucede, por e:emplo, en un equipo de f7tbol, en el que el :ugador, al
mismo tiempo que internaliza a los miembros de su equipo, realiza lo mismo con el equipo contrario,
configurando lo que Qeorge ?ead llama %el otro generalizado%, con el ob:eto de llegar a una operatividad
[m"#ima... En la interacci,n del 9self9 con el otro generalizado se estructura el 9m9 'rol operativo
diferenciado) que puede ser considerado a trav!s de cuatro momentos de la operaci,n$ la 9estrategia9, la
9t"ctica9, la 9t!cnica9 y la 9logstica9% '/426/48).
a situaci,n contraria al 9enca:e9 ocurre cuando no coinciden el rol ad:udicado y el rol asumido. %En una
!poca el psiquiatra consideraba a los integrantes del grupo como simples individuos que un con:unto
indiferenciado, sin tener en cuenta los roles que asuma cada uno de los miembros en el 9aqu6ahora6
conmigo9E les ad:udicaba a un rol equivocado, produci!ndose en consecuencia un conflicto intrapsquico
de roles y una actuaci,n patol,gica. En este caso la pertenencia, cooperaci,n y pertinencia est"n
seriamente perturbadas, origin"ndose una patologa social por rechazo, indecisi,n o incapacidad de
asumir el rol ad:udicado% '/48).
>n grupo operativo est" poblado de roles prescriptos o puestos$ en el acontecer grupal, determinadas
personas van a asumir estos roles correspondientes de acuerdo con sus caractersticas personales. ;in
embargo, no todos los roles que aparecen sirven a una tarea positiva, como por e:emplo el chivo
emisario y el lder saboteador '41640). Estas consideraciones nos llevan a una clasificaci,n de los roles
en t!rminos de su funcionalidad u operatividad.
2. "lasificacin.6 . grandes rasgos, Pichon Rivire clasifica los roles de acuerdo a su operatividad, en
t!rminos de si est"n o no al servicio de la tarea grupal. ;us diferencias son las siguientes$
a) os roles deben ser complementarios para que sean funcionales y operativos. Cuando aparece la
suplementariedad, invade al grupo la competencia, que esteriliza la tarea 'ver Complementariedad). ;in
embargo, en otros artculos Pichon Rivire sugiere que tanto los roles complementarios como los
suplementarios son funcionales y operativos, como cuando indica que los roles se hacen funcionales
cuando %siguen una din"mica que sigue las leyes de complementariedad y suplementariedad% '/42), o
cuando se@ala que la funcionalidad de los roles est" %caracterizada por una plasticidad que permite
asumir roles complementarios y suplementarios% '/48).
b) os roles funcionales son aquellos que est"n al servicio de la tarea grupal, mientras que los no
funcionales est"n al servicio de la pretarea. *o obstante, si consideramos un sentido m"s amplio de
funcionalidad, en rigor todo rol es funcional porque est" al servicio de algo, sea la tarea o la pretarea. En
el te#to de Pichon Rivire predomina el sentido de rol funcional como sin,nimo de rol al servicio de la
tarea.
c) os roles funcionales y operativos son rotativos o intercambiables, mientras que los no funcionales
son rgidos. Rigidez significa dificultad o imposibilidad para que un integrante del grupo pueda asumir
roles diferentes, seg7n la ocasi,n. Rotatividad significa, al contrario, plasticidad, capacidad para asumir
roles diferentes. En un grupo operativo, %cada miembro tienen asignado un rol especfico, pero con un
grado de plasticidad tal, que le permite asumir otros roles funcionales% '8/). >n grupo estereotipado
puede en determinado momento adquirir plasticidad y movilidad a trav!s de la tarea, cuando %los roles
se hacen intercambiables y el grupo se vuelve operativo, se realimenta y encara la toma de decisiones%
'/42).
a rotatividad de los roles puede verse por e:emplo en aquellos casos donde hay roles que se asumen en
situaciones de emergencia, como un padre que tiene que asumir, en determinado momento, roles
maternos '2A). %Esta capacidad de asunci,n de roles 'potencial de reemplazo en la emergencia)
constituye un elemento a considerar para el pron,stico del grupo familiar. En el asumir roles necesitados
situacionalmente se configura un proceso de aprendiza:e de la realidad, tarea fundamental del grupo%
'8/).
d) os roles funcionales est"n relacionados con la salud, y los no funcionales con la enfermedad. %En un
grupo sano, verdaderamente operativo, cada su:eto conoce y desempe@a su rol especfico, de acuerdo
con las leyes de la complementariedad% '84). En este punto, Pichon Rivire insiste en el concepto de
aprendiza:e del rol en el grupo primario, porque las fallas en la instrumentaci,n 'rol) generan en el
su:eto un sentimiento de inseguridad que lo predispone a caer en una situaci,n neur,tica. El aprendiza:e
ha sido perturbado porque el su:eto... se ha hecho cargo de las ansiedades del grupo, configur"ndose la
situaci,n de chivo emisario% '84). .s, %en cierta medida podemos considerar a las neurosis o a las
psicosis como una perturbaci,n del aprendiza:e de la realidad a trav!s de roles% '8<).
:A7JD M;/)A7
Proceso en el cual se realiza un apren*iza2e *e la reali*a* a tra,As *el enfrentamiento,
mane2o 8 solucin integra*ora *e los conflictos. 7a a*aptacin acti,a a la reali*a*, =ue
implica la transformacin constructi,a *el me*io 8 la mo*ificacin *el propio su2eto es,
entonces, el criterio bsico *e salu* 3#'6.
#. "oncepto.6 a salud mental consiste %en un aprendiza:e de la realidad a trav!s del enfrentamiento,
mane:o y soluci,n integradora de los conflictos. Podemos decir tambi!n que consiste en una relaci,n, o
me:or dicho en una aptitud sintetizadora y totalizante, en la resoluci,n de las antinomias que surgen en
su relaci,n con la realidad% '/8A6/8<).
.s, un su:eto es sano %en la medida en que aprehende la realidad en una perspectiva integradora, en
sucesivas tentativas de totalizaci,n, y tiene capacidad para transformarla modific"ndose, a su vez, !l
mismo. El su:eto es sano en la medida en que mantiene un inter:uego dial!ctico en el medio y no una
relaci,n pasiva, rgida y estereotipada% '/<, /<<6/<2, /8A).
.s, Pichon Rivire se@ala que la %cura% se trata %no de la adaptaci,n pasiva, aceptaci,n indiscriminada
de normas y valores, sino del rescate en otro nivel, de la denuncia y la crtica implcitas en la conducta
desviada 'enfermedad) para establecer, a partir de all, una relaci,n dial!ctica, mutuamente
modificadora con el medio. Este es el criterio de salud con el que operamos% '45A).
Pichon Rivire indica$ %se sostiene que una persona mentalmente sana %es aquella capaz de hacer frente
a la realidad de una manera constructiva, de sacar provecho de la lucha y convertir a !sta en una
e#periencia 7til, encontrar mayor satisfacci,n en el dar que en el recibir y estar libre de tensiones y
ansiedades, orientando sus relaciones con los dem"s para obtener la mutua satisfacci,n y ayuda, poder
dar salida a cierto monto de hostilidad con fines creativos y constructivos y desarrollar una buena
9capacidad de amar9% '1<). %?uchos de los problemas de la vida moderna son, en realidad, problemas de
salud mental, como miedo, inseguridad, nerviosidad, intolerancia, pre:uicios, etc.% '1A).
Pichon Rivire insiste en que el concepto de salud mental no es fi:o ni absoluto$ no es fi:o porque admite
diversas gradaciones entre salud y enfermedad, y no es absoluto porque depende de varias cosas, entre
las que se destacan los factores sociales.
.l respecto, Pichon Rivire indica que %se trata de cantidades de salud mental que a trav!s de saltos
dial!cticos transforman la cantidad en calidad, ya que la salud mental se mide sobre todo en t!rminos de
calidad de comportamiento social y sus causas de mantenimiento o deterioro est"n relacionadas con
situaciones sociales como los factores socioecon,micos, estructura de familia en estado de cambio y
sobre todo en ese ndice de incertidumbre que se hace persecutorio y que perturba el comportamiento
social, ya que lo que se quiere lograr es una adaptaci,n activa a la realidad donde el su:eto, en la
medida en que cambia, cambia la sociedad que, a su vez, act7a sobre !l en un inter:uego dial!ctico en
forma de espiral, donde en la medida en que se realimenta en cada pasa:e, realimenta tambi!n la
sociedad a la que pertenece. .qu est" el error m"s frecuente al considerar que un paciente est"
%curado% cuando es capaz de apenas cuidar su aseo personal, adoptar buenas maneras y sobre todo no
dar muestras de rebelda. Este 7ltimo su:eto, desde ya, con su conducta pasiva y parasitaria, sigue
afiliado a la alienaci,n% 'A5).
)A>;A
;n general, es el con2unto *e acciones =ue se e2ecutan para alcanzar un fin u ob2eti,o. ;n
particular, es el momento en el acontecer *e un su2eto o *e un grupo =ue sigue a la
pretarea, consistente en la elaboracin *e las ansie*a*es bsicas 3tarea implDcita6 =ue le
impi*en a,anzar luego +acia la plena pro*ucti,i*a* 8 +acia el ob2eti,o =ue el su2eto o el
grupo se +abDa propuesto alcanzar 3tarea e1plDcita6.
#. "oncepto.& %a noci,n de tarea en la concepci,n de psicologa social que tratamos de propugnar
permite una ubicaci,n frente a la patologa y a su vez una estructuraci,n de lneas con las cuales
accionar frente a !sta. Para ello trataremos de establecer tres momentos, que son abarcados por esta
noci,n$ la pretarea, la tarea y el proyecto%. .s, pretarea, tarea y proyecto constituyen los tres
momentos que se presentan habitualmente cuando un su:eto o un grupo deben enfrentar una situaci,n
de cambio 'FF).
2. )area implicita 8 e1plicita.6 . partir del an"lisis de los te#tos de Pichon Rivire, parece posible
inferir que este autor distingue dos tipos de tarea$ una tarea implcita y una tarea e#plcita. a primera,
que a veces llama tambi!n tarea latente '/AF), consiste en el e#amen y resoluci,n de los conflictos que
mantenan al grupo en la fase improductiva de la pretarea. . medida que estos obst"culos se van
allanando, el grupo puede entonces emprender una tarea e#plcita, que consiste en cumplir los ob:etivos
para los que el grupo se form, 'estudiar, crear una campa@a publicitaria, curar, hacer un diagn,stico
institucional, construir una m"quina, etc.), etapa que desembocar", a medida que esta tarea e#plcita
vaya cumpli!ndose, en un proyecto que trascienda el aqu y ahora grupal.
Consiguientemente, la secuencia pretarea 6 tarea 6 proyecto se especifica me:or con la secuencia
pretarea 6 tarea implcita 6 tarea e#plcita 6 proyecto. Estas secuencias$ a) no son unidireccionales, pues
un grupo en tarea puede volver en determinado momento a la pretarea, y viceversaE y b) no e#iste un
corte abrupto que separe esos momentos$ entre pretarea y tarea implcita, entre !sta y la tarea
e#plcita, y entre !sta y el proyecto hay una continuidad o un gradualismo. Por e:emplo, a medida que el
grupo va cumpliendo su tarea e#plcita, comienza a emerger un proyecto.
El an"lisis de la articulaci,n entre tarea implcita, tarea e#plcita y proyecto es abordado por Pichon
Rivire cuando indica, por e:emplo, que %la tarea es el "mbito de la elaboraci,n de los cuatro momentos
de la funci,n operativa$ la estrategia, la t"ctica, la t!cnica y la logstica. &espu!s de haber elaborado la
estrategia operativa en el mundo interno y sobre la base de dicha planificaci,n, el su:eto puede orientar
la acci,n '9proyecto9, como emergente de la tarea)% '/406/F5).
Esto mismo es tambi!n aplicable al grupo$ %si todo el grupo ha elaborado estos cuatro 9momentos9 y los
instrumenta en su mundo interno y lo :uega en su 9cancha interna9 podr" tambi!n :ugar en la 9cancha
e#terna9 'mundo, realidad), por haber estructurado una estrategia operativa sobre la base de dicha
planificaci,n previa que orienta la 9acci,n9%.
%.l e#ternalizar la estrategia, !sta se convierte en 9t"ctica9E de acuerdo con el instrumento con el cual
opere, estar" utilizando una 9t!cnica9. En el momento en que puede evaluar su potencialidad en
comparaci,n con la del adversario 'logstica), lograr" una ,ptima operatividad. El equipo entonces ser"
perfecto, transform"ndose as en un 9grupo operativo9E y si a esto se le suman los tres principios b"sicos
que rigen la estructura de todo grupo humano$ la 9pertenencia9, la 9cooperaci,n9 y la 9pertinencia9,
obtendremos el modelo m"s operativo de un grupo, capaz de lograr un !#ito sobre la base de la
planificaci,n previa% '/48).
En otros p"rrafos, Pichon Rivire retoma esta articulaci,n entre tarea implcita y tarea e#plcita cuando
se@ala que %todo grupo se plantea e#plcita o implcitamente una tarea, la que constituye su ob:etivo o
finalidad. a tarea, la estructura grupal y el conte#to en el que se relacionan tarea y grupo constituyen
una ecuaci,n de la que surgen fantasas inconcientes, que siguen el modelo primario del acontecer del
grupo interno. Entre estas fantasas algunas pueden funcionar como obst"culo en el aborda:e del ob:eto
de conocimiento y distorsionantes en la lectura de la realidad, mientras que otras act7an como incentivo
del traba:o grupal%.
%El enfrentamiento de ambos tipos de fantasas inconcientes proyectadas en el grupo producir"n las
situaciones de conflicto caractersticas de la tarea grupal. El esclarecimiento de dichas fantasas
inconcientes, as como la resoluci,n dial!ctica del dilema que dio origen al conflicto, constituyen la tarea
latente del grupo, inaugur"ndose entonces la posibilidad de la creaci,n. En ese momento el creador se
hace cargo de su fantasa inconciente, como estructura6funci,n y puede construir una estrategia, una
t"ctica, una t!cnica y una logstica para el aborda:e de la realidad Bla tarea e#plcitaC% '/AF).
&onde m"s claramente Pichon Rivire e#presa la relaci,n entre tarea implcita y e#plcita, es, sin
embargo, cuando hace referencia a la t!cnica de los grupos operativos, la cual %se caracteriza por estar
centrada en forma e#plcita en una tarea que puede ser el aprendiza:e, la curaci,n 'en este sentido
abarca los grupos terap!uticos), el diagn,stico de las dificultades de una organizaci,n laboral, la creaci,n
publicitaria, etc. -a:o esa tarea e#plcita subyace otra implcita, que apunta a la ruptura, a trav!s del
esclarecimiento, de las pautas estereotipadas que dificultan el aprendiza:e y la comunicaci,n,
significando un obst"culo frente a toda situaci,n de progreso o cambio% '/<46/<F).
Mal vez, la confusi,n entre tarea implcita y e#plcita aparece cuando se da la circunstancia e#cepcional
de un grupo que se propone como tarea e#plcita llevar a cabo la tarea implcita. Mal el caso, por
e:emplo, de un grupo que se forma con la e#presa finalidad de resolver los miedos que le impedir"n
luego abordar, o no, alguna tarea e#plcita.
as diferencias que se han descrito entre tarea implcita y tarea e#plcita se basan en el te#to original de
Pichon Rivire, que por momentos no es lo suficientemente claro al respecto, de manera que las
descripciones aqu realizadas deben aceptarse con cierta precauci,n.
9. 7a tarea implDcita.6 a tarea implcita apunta a romper pautas estereotipadas que dificultan el
cambio y el progreso, y consiste en la elaboraci,n del miedo a perder la estructura e#istente 'ansiedad
depresiva) y el miedo al ataque de la nueva situaci,n 'ansiedad paranoide) '/<F).
a unidad de traba:o en la tarea implcita est" constituida por$ a) el material que aporta el portavoz, b)
la interpretaci,n de dicho material, y c) el nuevo emergente como respuesta a esa interpretaci,n. En
efecto, %la respuesta del su:eto Ba la interpretaci,n del terapeutaC ser" retomada en ese di"logo como
emergente, como signo que nos remite nuevamente a ese acontecer, que es el hilo que nos permite
comprender y cooperar con !l en la modificaci,n de su percepci,n del mundo y las formas de su
adaptaci,n a la realidad% '/1F). En suma, el emergente son las nuevas conductas grupales que
testimonian que la interpretaci,n ha hecho efecto y que posibilitan que el grupo encare su tarea
e#plcita, es decir, la tarea que el grupo se propuso como meta, aquello para lo cual el grupo se form,.
Precisamente, la tarea implcita es el traba:o de identificar y superar los distintos obst"culos tanto
individuales como grupales y que impiden al grupo alcanzar la tarea e#plcita.
Pichon Rivire ha traba:ado m"s sobre la tarea implcita que sobre la e#plcita de los grupos. a
denominaci,n 9implcita9 no alude al hecho de ser una tarea que pase inadvertida para los integrantes del
grupo, o que !ste la realice sin 9darse cuenta9, sino al hecho de que es una tarea cuya finalidad es el
aborda:e de lo implcito inconciente 'conflictos, fantasas, miedos, resistencias, etc.) para hacerlo
e#plcito o conciente 'F<) mediante la interpretaci,n. .s, en suma, la tarea implcita sera el aborda:e de
lo implcito, mientras la tarea e#plcita el aborda:e de lo e#plcito 'finalidad que el grupo se propuso
alcanzar).
o que se trata de lograr en la tarea implcita, y en el caso particular de un proceso terap!utico
corrector, es que los pacientes puedan quedar en condiciones de hacer una adaptaci,n activa a la
realidad, asumir nuevos roles con mayor responsabilidad con el abandono progresivo de los roles
anteriores, y, a nivel grupal, que los sentimientos b"sicos de pertenencia, cooperaci,n y pertinencia
puedan con:ugarse arm,nicamente en el logro de una gran productividad '/F1).
. veces, finalmente, Pichon Rivire se refiere a la tarea implcita con la simple denominaci,n de tarea,
como cuando indica que por tarea debemos entender %el aborda:e y elaboraci,n de los miedos que
configuran la resistencia al cambio, rompi!ndose as una pauta estereotipada y disociativa que funciona
como factor de estancamiento en el aprendiza:e de la realidad o punto disposicional de la enfermedad%
'45A).
);7M
7a telA es uno *e los seis ,ectores o fenmenos uni,ersales *e los grupos 3,er Iector6, 8 es
*efini*o por Moreno como la *isposicin positi,a o negati,a para traba2ar con un miembro
*el grupo. "onfigura asD el clima grupal, =ue pue*e tra*ucirse como transferencia positi,a
o negati,a *el grupo con el coor*ina*or, 8 *e los miembros entre sD 3#'5&#''6.
#. "oncepto.6 En todo grupo e#iste siempre un clima afectivo, una determinado disposici,n de sus
miembros a encarar la tarea o no, a aceptar o a rechazar a los otros integrantes o al mismo coordinador
porque 9les cae bien9 o 9les cae mal9, lo cual a su vez se funda en un fen,meno transferencial.
*o debe confundirse la tel! con la cooperaci,n, que es otro de los vectores grupales$ mientras la tel! es
la disposici,n para traba:ar con otros y encarar una tarea, la cooperaci,n es la contribuci,n efectiva que
se realiza o no. ;i no hay una disposici,n a traba:ar con otros, si el otro no me 9cae bien9 'tel!), se
dificultar" la posibilidad de traba:ar efectivamente con !l 'cooperaci,n).
En la medida en que la tel! incluye el clima afectivo grupal, tambi!n incluir" las ansiedades b"sicas
'depresiva y paranoide), siempre presentes aunque con intensidades diferentes seg7n cada momento, y
coe#istentes y cooperantes en tiempo y espacio. %Esto implica para el operador que cuando detecta en la
situaci,n grupal uno de esos dos miedos como lo manifiesto, su interpretaci,n incluir" al otro como lo
subyacente% '/<<).
)EO>A/-7
Droga anti*epresi,a emplea*a en psicoterapia in*i,i*ual 8 grupal, 8 utiliza*a por Pic+on
>i,i?re con el ob2eti,o principal *e 0facilitar la Fmo,ilizacinF *e estructuras 8 pautas
estereotipa*as =ue se presentan 8 operan con las caracterDsticas *e FresistenciasF al
progreso *el proceso terapAutico0 35'6.
#. "oncepto.& as ansiedades frente al cambio o al aprendiza:e, depresivas y paranoides, promueven la
estructuraci,n del estereotipo, situaci,n que Pichon Rivire suele ilustrar mediante la e#presi,n %m"s
vale p":aro en mano que cien volando%.
.hora bien$ %el monto de ansiedad predominantemente 9depresiva9 sera el responsable de la 9pauta9
estereotipada de conducta anormal. a 9ansiedad ante el cambio9, hecho posible por la acci,n especfica
del esclarecimimiento, provoca por otro lado la 9resistencia al cambio9, que se denomina en t!rminos
generales reacci,n terap!utica negativa. 9El Mrofranil obra ba:ando el monto de agresi,n, de ansiedad, de
ambivalencia y de culpa9. &e esta manera su acci,n posibilita un cambio producido por el esclarecimiento
del campo de traba:o. ;e produce la apertura de un crculo vicioso anterior, 9cre"ndose las condiciones9
para la emergencia de una espiral din"mica de aprendiza:e y comunicaci,n. a transferencia negativa
disminuye 'al disminuir la hostilidad) y la tarea entre paciente y psicoterapeuta se orienta hacia un
grado de mayor integraci,n. 9a vivencia de monotona o estereotipia se hace conciente en su estructura
y motivaciones9. ;e observa un gran progreso en el 9insight9 y el paciente llega a vivenciar la entrada en
una posici,n depresiva necesaria a todo tratamiento realmente eficaz. &e distintas maneras e#presa que
9siente que cosas dispersas comienzan a :untarse, que cobran vida y ahora las entiende me:or9
'integraci,n)% '<5).
Pichon Rivire cita el caso prototpico de una mu:er de F< a@os que consulta por depresiones peri,dicas,
siendo tratada al comienzo con insulina y electroshoc=. -a:o tratamiento psicoanaltico, la depresi,n se
acent7a y el proceso terap!utico se torna difcil. uego de tomar 1 grageas de Mofranil, se siente
cambiada, %como si no pudiera seguir estando triste%. . la semana la paciente se hall, pr"cticamente
recuperada y con la vivencia de haber comprendido 'insight) muchas cosas. %&irase que s7bitamente,
9hubiera cristalizado9 el efecto de 9cinco meses de tratamiento psicoanaltico9. a enferma tom, en total
/55 grageas de Mofranil% '</).
El Mrofanil fue tambi!n empleado de una manera instrumental y situacional en los grupos, donde %es
administrada a todo el grupo con el ob:eto de disminuir el 9estado de tensi,n grupal9 proveniente de la
situaci,n depresiva, estereotipada% '<F). a droga %favorece la ruptura del estereotipo y, por la acci,n
del esclarecimiento psicoterap!utico, el grupo se integra tomando ahora la caracterstica de una
estructura funcional% '<<).
a administraci,n de Mrofranil a 9todo el grupo familiar9 al mismo tiempo, %tiene por finalidad disminuir y
fraccionar la ansiedad, haciendo m"s posible la ruptura del estereotipo familiar y la transformaci,n de
este grupo rgido no operante en un grupo fle#ible, pl"stico, operativo, que toma ahora por tarea
concreta la curaci,n de la enfermedad del grupo en ocasi,n de la emergencia de !sta en uno de sus
integrantes% '<A).
2. Accin.6 Pichon Rivire y su equipo investigaron la acci,n de esta droga teniendo como marco de
referencia la teora de la enfermedad 7nica, que reconoce su origen en la situaci,n depresiva b"sica. El
Mofranil permite as luchar contra las ansiedades depresivas y los 9estereotipos configurados9 como
defensa.
D. .zima, en /0<5, ha estudiado en particular las modificaciones psicodin"micas provocadas por el
Mofranil, tratando de encontrar una e#plicaci,n de sus efectos. Observ, lo siguiente$ /) >n cambio en la
direcci,n de las preocupaciones, que pasan de los ob:etos internos a los ob:etos e#ternos. 4) >na
disminuci,n del sentimiento de culpabilidad. F) >na orientaci,n diferente de los impulsos agresivos y en
ciertos casos su liberaci,n ba:o la forma de e#plosiones agresivas. A) >na reorganizaci,n secundaria de
las cargas de ob:eto. <) Euforia y conducta hipomanaca en pacientes clasificados como manacos
depresivos. 2) *ecesidad de cierta intensidad de la depresi,n para la obtenci,n de estos efectosE las
ligeras manifestaciones depresivas no son infludas por el Mofranil. 8) &isminuci,n de la necesidad de
beber alcohol. 1) >n cambio centrado 7nicamente sobre el estado depresivo. 0) *inguna modificaci,n de
las caractersticas b"sicas de la personalidad, anteriores al estado depresivo.
%.poyado en estas observaciones, .zima pone en evidencia una mutaci,n del equilibrio de la agresividad
en relaci,n al supery,. Esta reorganizaci,n trae como consecuencia una sedaci,n del estado depresivo,
pero este cambio en el equilibrio psicodin"mico parece ser transitorio y necesita, adem"s, para
producirse, una cierta intensidad de depresi,n. El Mofranil representa hasta ahora B/025C el 7nico
timol!ptico que, al mantener el humor y elevar el impulso vital, desarrolla una acci,n selectiva sobre el
9n7cleo central9 de la depresi,n, sin los efectos de un sedante o de un estimulante o euforizante% 'A0).
)>A/:O;>;/"-A
0Proceso *e a*2u*icacin *e roles inscriptos en el mun*o interno *e ca*a su2eto. 7a
transferencia *ebe ser enten*i*a como la manifestacin *e sentimientos inconcientes =ue
apuntan a la repro*uccin estereotipa*a *e situaciones, caracterDstica *e la a*aptacin
pasi,a0 3#$96, por lo =ue tales manifestaciones *ebern ser *eco*ifica*as a tra,As *e la
interpretacin.
#. "oncepto.6 a transferencia es un proceso por el cual el su:eto ad:udica a otro su:eto distintos roles
seg7n sus modelos internos, proceso en el cual se har" manifiesta su distorsi,n en la lectura de la
realidad.
a transferencia consiste entonces en una %conducta r!plica%, en una %analoga emocional%, en un %como
si% '/0F), y debe ser entendida como la %manifestaci,n de sentimientos inconcientes que apuntan a la
reproducci,n estereotipada de situaciones, caracterstica de la adaptaci,n pasiva. Esta reproducci,n est"
al servicio de la resistencia al cambio, de la evitaci,n de un reconocimiento doloroso, del control de las
ansiedades b"sicas 'miedo a la p!rdida, miedo al ataque)% '/0F).
%o transferido seran fantasas incluidas en el establecimiento de los vnculos tempranos. &ichas
fantasas, por obra de los procesos transferenciales, determinaran las modalidades en el establecimiento
de los nuevos vnculos, produci!ndose lo que Hreud denomina falsa cone#i,n% '/0F).
Cuando el su:eto interact7a con el terapeuta o con los dem"s integrantes del grupo, se ve ante la
alternativa de reestructurar sus vnculos anteriores para generar uno nuevo. Hrente a esta e#igencia
emergen entonces el miedo a perder los vnculos pasados y el miedo al ataque de la nueva situaci,n, en
la que el su:eto no se siente instrumentado. Estos dos miedos o ansiedades configuran una situaci,n de
resistencia al cambio que se manifiesta como un estereotipo 6la relaci,n transferencial6, que intenta
reproducir los 9vie:os9 vnculos transfiri!ndolos a las personas con las que interact7a en el aqu y ahora
'/0F).
2. 7os su2etos *e la transferencia.& IGui!nes son los su:etos con los cuales se establece la
transferenciaJ Pichon Rivire responde esta cuesti,n siguiendo los lineamientos de Ezriel, basados a su
vez en Hreud$ en un conte#to grupal, %la situaci,n transferencial no es especfica de la relaci,n
terap!utica, y en mayor o menor grado se da en cada ocasi,n en que un individuo encuentra a otro.
*osotros hemos caracterizado este proceso como reencuentro, determinante de la tel! positiva o
negativa de los integrantes de un grupo entre s% '/0A).
En un grupo se establecen as transferencias m7ltiples, donde no solamente hay varios su:etos 9sobre9 los
que se hace la transferencia sino tambi!n varios su:etos 9que9 hacen la transferencia, que son los
portavoces$ %las fantasas transferenciales emergen tanto en relaci,n con los integrantes del grupo como
en relaci,n con la tarea y el conte#to en el que se desarrolla la operaci,n grupal. as fantasas se
e#presan por medio de uno o varios portavoces, quienes dan indicios que permiten al coordinador la
decodificaci,n de la ad:udicaci,n de roles, la confrontaci,n del grupo con la realidad concreta% '/0A6/0<).
Para Ezriel, % la conducta manifiesta de un su:eto contiene rasgos que representan un intento de
solucionar una tensi,n conciente surgida de las relaciones con ob:etos inconcientes de la fantasa.
Cuando varias personas se re7nen en un grupo, cada miembro proyecta sus ob:etos de fantasa
inconciente sobre varios miembros del grupo, relacion"ndose con ellos seg7n esas proyecciones, que se
patentizan en el proceso de ad:udicaci,n y asunci,n de roles% '/0A).
9. )ransferencia 8 temporali*a*.6 En la transferencia se articulan pasado y presente, mundo interno
y mundo e#terno, individuo y grupo, verticalidad y horizontalidad. Concretamente, lo que se transfieren
son situaciones del pasado y del mundo interno del individuo 'verticalidad) al presente del acontecer
grupal, en el mundo e#terno 'horizontalidad).
Pichon Rivire parte de la consideraci,n freudiana de /10< acerca de que la transferencia supone el
compromiso de dos instancias temporales$ pasado y presente. %En el pasado implica el rechazo de un
deseo. . esto agregamos que el rechazo se sit7a en el "mbito de una estructura vincular, y es provocado
por un sentimiento en relaci,n con un ob:eto B...C. En el presente, y en la relaci,n con el terapeuta, en el
aqu, ahora, conmigo 'como si fuera otro), se despierta el mismo afecto que originariamente forz, al
paciente a desterrar el deseo% '/04).
Caracterstico de los fen,menos transferenciales es la negaci,n del tiempo y del espacio, negaci,n que
aparece como t!cnica defensiva frente a la situaci,n de cambio. %El espacio negado sera lo que
denominamos "mbito ecol,gico, organizaci,n significativa de ob:etos o estructura referencial. a
modificaci,n dentro de la organizaci,n significativa de ob:etos despierta un alto monto de ansiedad, que
puede e#presarse como fantasa de destrucci,n, apel"ndose entonces a la funci,n reproductora e
inmovilizadora del estereotipo%.
%Este fracaso del aprendiza:e determina la imposibilidad del su:eto de reconocerse como temporal, de
ubicarse en un aqu y ahora en relaci,n con un pasado y un proyecto que incluye la propia muerte%
'/0F6/0A).
Por 7ltimo, una vez se@alada la relaci,n del pasado con el su:eto y del presente con el acontecer grupal,
y una vez que se ubic, la interpretaci,n como una confrontaci,n entre el pasado y el presente, Pichon
Rivire :uzga necesario preguntarse acerca de la historia del grupo. %IGu! es lo arcaico en el grupoJ ;,lo
podemos responder a !stas preguntas, analizando la relaci,n dial!ctica de individuo6grupo, que como
oposici,n dilem"tica constituy, un verdadero obst"culo epistemol,gico en la construcci,n de las teoras
grupales%.
%Ric=man sostiene que los grupos como entidades carecen de historia, entendida la historia en t!rminos
de infancia, de alternativas de los procesos de desarrollo. *os interesa se@alar, sin embargo, que el
conocimiento de las fuerzas que operan en el grupo, de la g!nesis de muchas de ellas, s,lo puede
lograrse por una tarea %arqueol,gica%, por la reconstrucci,n de una prehistoria grupal configurada por
las fantasas b"sicas de los su:etos, e#presi,n a su vez de ansiedades b"sicas que emergen ante la
situaci,n de cambio por la tarea% '/0<).
5. 7a interpretacin *e la transferencia.6 os indicios de las distintas ad:udicaciones de roles que
hace el su:eto en la transferencia %deben ser decodificados, y en esa decodificaci,n consiste la
interpretaci,n$ es decir, la transformaci,n de lo implcito, de lo inconciente en conciente% '/0F). a
interpretaci,n apunta a producir una reestructuraci,n de los vnculos frente a la nueva situaci,n, la de
aqu y ahora, que no es la misma situaci,n que la de 9all" y entonces9.
?"s concretamente, los roles que, en el proceso transferencial, le ad:udica el su:eto al terapeuta %no
ser"n actuados Bpor !steC sino retraducidos 'interpretados) en una conceptualizaci,n o hip,tesis acerca
del acontecer inconciente de su paciente% '/1F).
%a t!cnica de grupo operativo implica el an"lisis de los aspectos referentes a la transferencia en el
grupo, que se e#presa a trav!s de un portavoz, quien e#presa algo en relaci,n 'vnculo positivo o
negativo) con el coordinador, y que en un primer periodo Bpuede serC dispersa, escindida en pedazos,
ca,tica, d!bil, inestable y que a medida que progresa la tarea del grupo va mostrando mayor cohesi,n%
'/F8).
(nterpretar %es iluminar el car"cter transferencial de los contenidos que se manifiestan como conductas
inadecuadas. Es confrontar dos tiempos$ el arcaico de las fantasas, y el aqu y ahora, el presente de la
situaci,n del grupo. Esa confrontaci,n temporal y la desocultaci,n del %como si% transferencial
acompa@ada de se@alamientos de las ansiedades operantes permiten a partir del 9insight9 la modificaci,n
de la actitud reproductora por la creativa del aprendiza:e, de la lectura operativa de la realidad% '/0<).
a interpretaci,n, as, deber" incluir la verticalidad del pasado individual, con la horizontalidad del
presente grupal, porque la interpretaci,n %es una hip,tesis, formulada a partir de lo e#plcito, acerca del
acontecer implcitoE lo vertical del portavoz que le permite asumir el rol y lo horizontal del grupo. ?uchas
veces esa horizontalidad, acontecer grupal, s,lo puede ser decodificada por la sumaci,n de lo
verbalizado o actuado por varios portavoces% '/02).
)>A/:O;>;/"-A >;"UP>E"A
0"on2unto *e reacciones inconcientes *el opera*or frente al grupo, la tarea 8 los procesos
transferenciales =ue en Al se cumplen0 3#$46. :u anlisis es mu8 ,alioso en el conte1to *e
la tAcnica *el grupo operati,o.
#. "oncepto.6 a transferencia recproca, a la que Pichon Rivire :uzga inadecuado denominar
9contratransferencia9, constituye, en el conte#to de un grupo operativo, %un elemento de traba:o de
inestimable valor, ya que alimentar" en el operador la capacidad de fantasa para establecer hip,tesis
acerca del acontecer implcito del grupo% '/08). a t!cnica del grupo operativo incluye el an"lisis de la
contratransferencia, ya que %la actitud del coordinador, que puede ser autocr"tica, 9laissez6faire9,
democr"tica o demag,gica, condiciona las reacciones del grupo frente a !l% '/F8).
I;")E>
"a*a una *e las categorDas =ue *escriben los fenmenos grupales, 8 me*iante las cuales es
posible e,aluar su funcionamiento. 7os ,ectores son seis: pertenencia, cooperacin,
pertinencia, comunicacin, apren*iza2e 8 telA 3#'5, #%46.
#. "oncepto.& (ndica Pichon Rivire que %la constataci,n sistem"tica y reiterada de ciertos fen,menos
grupales, que se presentan en cada sesi,n, nos ha permitido construir una escala de evaluaci,n b"sica,
a trav!s de la clasificaci,n de modelos de conducta grupal% '/<A). Esta escala o categorizaci,n de los
fen,menos grupales est" constituida por seis vectores.
>n vector es ante todo una herramienta diagn,stica, un indicador que muestra c,mo est" funcionando
un grupo en determinado momento. Por e:emplo, si se encuentra o no en la fase de la pretarea, de la
tarea, etc.
Originalmente, la idea de vector proviene de la matem"tica y la fsica, donde designa una forma de
representar magnitudes que poseen una determinada intensidad, direcci,n y sentido. &e la misma
manera, los aspectos de una conducta grupal tiene tambi!n una determinada intensidad 'la cooperaci,n
puede ser m"s o menos intensa) y una cierta direcci,n y sentido que variar" de acuerdo a si el grupo se
encuentra en pretarea o en tarea, etc. Por e:emplo, a medida que el grupo pasa de la pretarea a la
tarea, van cambiando la direcci,n y sentido de los diferentes vectores o indicadores grupales$ el
antagonismo se orienta hacia la colaboraci,n 'vector cooperaci,n), la mala disposici,n a relacionarse con
los otros vira hacia una me:or disposici,n 'vector tel!), la comunicaci,n pasa de ser unidireccional y
rgida para ser multidireccional y fle#ible 'vector comunicaci,n), de la adaptaci,n pasiva se pasa
progresivamente a una adaptaci,n activa 'vector aprendiza:e), etc.
Podramos comparar el funcionamiento grupal con el funcionamiento del motor de un autom,vil, y los
vectores con los indicadores del tablero del conductor, en el sentido de que las diferentes posiciones de
las distintas agu:as indican c,mo est" funcionando el motor en ese momento. &e la misma manera, el
coordinador evaluar" el funcionamiento grupal categorizando los diferentes fen,menos grupales que
observa a partir de los seis 9relo:es9 llamados vectores. Esto a su vez le servir" como punto de referencia
para construir interpretaciones '/<A).
En efecto, %el esclarecimiento y mane:o operativo de los vectores de pertenencia, cooperaci,n,
pertinencia, comunicaci,n, aprendiza:e y tel! permitir"n a la unidad grupal el aborda:e de las ansiedades
desencadenadas por las situaciones de cambio% '/11).
2. Etros uni,ersales.6 .dem"s de los seis vectores mencionados, Pichon Rivire describe lo que !l
llama otros 9universales grupales9, o 9situaciones universales9 que es posible constatar en los grupos, que
rigen su vida, y hacia los cuales el coordinador de un grupo operativo deber" orientar sus
interpretaciones '/<0).
Entre estos universales podemos consignar los siguientes '/<2)$ a) las fantasas de enfermarse, de
tratarse y de curarse, as como la situaci,n triangular sostenida por la teora del vnculoE b) los
sentimientos de inseguridad e incertidumbre ligados a las ansiedades b"sicas, y en particular a las
situaciones de p!rdidaE c) el 9secreto grupal9, muy ligado al 9misterio familiar9.
Respecto de !ste 7ltimo, %una vez iniciado el proceso corrector, resulta muy frecuente que, tras algunas
sesiones de grupo familiar, haga eclosi,n un conflicto que, conocido por todos, era mantenido en
silencio. Este conflicto silenciado, secreto, se haba convertido, con la complicidad e#plcita o implcita de
los integrantes, en un 9misterio familiar9, generador de ansiedades, provoc"ndose as una ruptura en la
comunicaci,n. El car"cter misterioso 'peligroso) de esta situaci,n se ve permanentemente realimentado
por esa 9conspiraci,n del silencio9. a familia vive el enfrentamiento del conflicto, la desocultaci,n, como
una cat"strofe y se resiste al esclarecimiento% '85). .dem"s, ese acontecimiento secreto, sea cual fuera
su significado real, se carga con sentimientos y fantasas de culpabilidad '/<2).
Estos misterios no esclarecidos 'lo que Hreud llamaba la 9novela familiar9) fueron, precisamente, una de
las razones que determinaron en Pichon Rivire su vocaci,n por las Ciencias del Dombre '1).
IU/"J7E
;structura comple2a *e interaccin constitui*a por *os personas fDsicas 3*imensin
intersub2eti,a6 8 un tercero fantasea*o 8 pro8ecta*o sobre el otro 3*imensin
intrasub2eti,a6. ;l ,Dnculo se ,a constru8en*o *ialActicamente a partir *el nacimiento, 8
sus posteriores ,icisitu*es pue*en *esembocar en un ,Dnculo sano, =ue permite la
a*aptacin acti,a a la reali*a* 8 una realimentacin *ialActica entre su2eto 8 me*io, o en
un ,Dnculo enfermo caracteriza*o como un circuito cerra*o, ,icia*o por la estereotipia 3#0&
##, #5&#'6.
#. "oncepto.6 El vnculo es una situaci,n bicorporal y tripersonal '/A, /<2), donde el tercero es el ser
fantaseado proyectado en el otro. Cuando dos personas fsicas 6dos cuerpos6 interact7an hay una
relaci,n interpersonal pero a7n no un vnculo. Para que !ste se constituya debe estar includo el tercero
aludido. El vnculo es as un concepto m"s amplio que el de relaci,n de ob:eto, pues es entendido como
una estructura comple:a 6que Pichon Rivire llama a veces estructura vincular6 donde inter:uegan
dial!cticamente un su:eto, un ob:eto, fantasas inconcientes y un tercero proyectado en el otro.
a teora del vnculo es un aporte original de Pichon Rivire que le ha permitido construr una psicologa
social a partir del psicoan"lisis, desprenderse de la estrecha concepci,n instintivista del hombre, y
planteando a !ste, ante todo, como un ser social en permanente inter:uego dial!ctico con la realidad.
Pichon Rivire sustituye as la noci,n freudiana original de relaci,n de ob:eto por la de vnculo, noci,n
cuyo estudio ser" el centro de toda la teora de la salud y la enfermedad planteada por Pichon Rivire
'/<).
2. IDnculo e1terno 8 ,Dnculo interno.6 En un curso dictado por Pichon Rivire en /0<26<8 '\), el autor
destaca que no es lo mismo una relaci,n de ob:eto que un vnculo, debi!ndose considerar a este 7ltimo
como un tipo particular de relaci,n de ob:eto.
.s, Tpodemos definir el vnculo como una relaci,n particular con un ob:etoE de esta relaci,n particular
resulta una conducta m"s o menos fi:a con ese ob:eto, la cual forma un pattern, una pauta de conducta
que tiende a repetirse autom"ticamente, tanto en la relaci,n interna como en la relaci,n e#terna con el
ob:etoW Podemos decir que lo que m"s los interesa desde el punto de vista psicosocial es el vnculo
e#terno, mientras que desde el punto de vista de la psiquiatra y del psicoan"lisis lo que m"s nos interesa
es el vnculo interno, es decir, la forma particular que tiene el yo de relacionarse con la imagen de un
ob:eto colocado dentro de uno. Ese vnculo interno est" entonces condicionando aspectos e#ternos y
visibles del su:eto constituyendo su car"cter, es decir, su manera habitual de comportarse dada por un
vnculo m"s o menos estable y permanenteU 'Pichon Rivire, /004$F<6F2).
9. LAnesis 8 ,icisitu*es *el ,Dnculo.6 >na manera de comprender la idea de vnculo sostenida por
Pichon Rivire es describiendo su g!nesis y sus vicisitudes a lo largo de la vida. Con fines simplemente
did"cticos, proponemos distinguir tres etapas en este proceso.
a) Configuraci,n inicial.6 . partir de los primeros das de vida, el lactante establece relaciones con
ob:etos, relaciones que podr"n gratificarlo o frustrarlo y estableci!ndose as una primera configuraci,n
vincular, designada respectivamente como 9vnculo bueno9 o 9vnculo malo9 '/56//). a necesidad es el
fundamento motivacional del vnculo, pues es sobre la base de las necesidades del beb! que !ste
establece aquellas relaciones intersub:etivas. &ichas necesidades tienen desde un comienzo %un matiz e
intensidad particulares, en los que ya interviene la fantasa inconciente% '/5). a relaci,n entre su:eto y
ob:eto no es entonces puramente ob:etiva, sino que est" te@ida por las fantasas inconcientes que
alimenta el su:eto en relaci,n a su ob:eto.
b) (nternalizaci,n.6 . medida que el ni@o interact7a con su ob:eto 'por e:emplo, la madre), va
internalizando la estructura relacional, o sea el vnculo adquiere, adem"s de la dimensi,n intersub:etiva,
otra dimensi,n intrasub:etiva. O si se quiere, adem"s de un vnculo e#terno se establece tambi!n un
vnculo interno 'vnculo internalizado). Este pasa:e o internalizaci,n %tendr" caractersticas determinadas
Bde acuerdoC con el sentimiento de gratificaci,n o frustraci,n que acompa@a a la configuraci,n inicial del
vnculo% '/56//), es decir, podr"n internalizarse vnculos buenos o vnculos malos. *,tese que para
Pichon Rivire no se internalizan ob:etos, sino vnculos, es decir formas particulares de relacionarse con
el ob:eto.
c) Evoluci,n ulterior.6 >na vez constitudo el vnculo como situaci,n bicorporal y tripersonal, !ste podr"
seguir diferentes evoluciones, de acuerdo a la intensidad de los miedos b"sicos implicados en la
estructura vincular. Estas diferentes evoluciones son, simplificadamente, la constituci,n de un vnculo
enfermo o bien la constituci,n de un vnculo sano, que no deben ser confundidos, respectivamente, con
el vnculo malo y el vnculo bueno. &e hecho, Pichon Rivire llega a proponer, por e:emplo, una
9patologa del vnculo bueno9 '/2), vale decir, la posibilidad de que un vnculo bueno pueda enfermarse.
>n vnculo sano es aquel en el cual el yo ha logrado t!cnicas e#itosas para el control de lo malo y la
preservaci,n de lo bueno, cosa que no sucede en el vnculo enfermo, donde el gran monto de los miedos
o ansiedadess b"sicas impide la instrumentaci,n de aquellas t!cnicas eficaces.
Como mecanismo de interacci,n que es, el vnculo es una Qestalt de la cual surgir", en condiciones
normales, el instrumento adecuado para aprehender la realidad de los ob:etos. %El vnculo configura una
estructura comple:a, que incluye un sistema transmisor 6 receptor, un mensa:e, un canal, signos,
smbolos y ruido. ;eg7n un an"lisis intrasist!mico y e#trasist!mico, para lograr eficacia instrumental es
necesaria la similitud en el ECRO del transmisor y del receptorE al no ser as, surge el malentendido%
'/A6/<).
+ayamos ahora a las caractersticas del vnculo enfermo. *ormalmente, el vnculo es una estructura
comple:a de interacci,n que no es lineal sino espiral, ya que a cada vuelta hay una realimentaci,n del yo
y un esclarecimiento del mundo. %Cuando esta estructura se estanca por el monto de los miedos b"sicos,
se paralizan la comunicaci,n y el aprendiza:e, y estamos en presencia de una estructura est"tica y no
din"mica que impide una adaptaci,n activa a la realidad% '41).
>na raz,n importante de este estancamiento caracterstico del vnculo enfermo es el modo peculiar de
funcionamiento del tercero condicionado por la intensificaci,n de los miedos b"sicos, entendiendo por
tercero a ese ob:eto fantaseado interno con el cual el su:eto constituy, un vnculo interno y que
proyectar" luego afuera. Este tercero funciona como ruido 'con lo que impide la comunicaci,n), y como
obst"culo epistemol,gico 'con lo que impide el aprendiza:e) '/<2). En efecto, %el perturbador de todo el
conte#to de conocimiento es el tercero, cuya presencia a nivel del vnculo y del di"logo condiciona los
m"s graves disturbios de la comunicaci,n y del aprendiza:e de la realidad% '/A).
>n e:emplo sencillo puede ilustrar esta situaci,n. Hrente a una situaci,n de aprendiza:e, un alumno
instrumenta dos vnculos$ un vnculo e#terno con el profesor, y un vnculo interno con una figura buena o
mala. Cuando el profesor empieza a ser m"s e#igente, el alumno intensifica sus miedos b"sicos$ el temor
a que le desestructuren lo ya aprendido 'miedo a la p!rdida) y el temor a la nueva situaci,n y el nuevo
conocimiento 'miedo al ataque). Males miedos pueden alcanzar una gran intensidad, y el vnculo malo
interno, as actualizado, es proyectado hacia el e#terior sobre el profesor, quien entonces se convierte en
un persona:e terrorfico 'el tercero).
&e ello surgen al menos tres consecuencias importantes$ /) habr" un dificultad para aprender, ya que el
miedo s,lo puede paralizar. Este aprender se refiere tanto al tema de la materia que el profesor dicta,
como al aprendiza:e de una relaci,n m"s realista con !lE 4) habr" una dificultad en la comunicaci,n del
alumno con el profesor, es decir, no se van a poder entender 'el malentendido a que hace referencia
siempre Pichon Rivire), de la misma forma en que no nos entendemos con alguien 9bueno9 a quien
creemos 9malo9, o con alguien 9bienintencionado9 a quienes creemos 9malintencionado9E F) habr" una
visi,n deformada del profesor por parte del alumno, ya que al estar cargado el vnculo con los miedos
b"sicos, no podr" !ste tener una visi,n m"s ob:etiva de la realidad. ;e ha establecido as un circuito
cerrado que impide una realimentaci,n dial!ctica, un circuito abierto que permita una lectura m"s
ob:etiva de la realidad y, consecuentemente, una acci,n m"s eficaz sobre ella.
5. IDnculo normal 8 ,Dnculo patolgico.6 En otro te#to '\), Pichon Rivire amplia su distinci,n entre
vnculos normales y patol,gicos. Entre estos 7ltimos se encuentran, por e:emplo, el vnculo paranoico, el
depresivo, el obsesivo, el hipocondraco y el hist!rico, entre otros$ Tel vnculo paranoico se caracteriza
por la desconfianza y la reivindicaci,n que el su:eto e#perimenta con los dem"s. El vnculo depresivo se
caracteriza por estar permanentemente te@ido de culpa y e#piaci,n, en tanto que el vnculo obsesivo se
relaciona con el control y el orden. El vnculo hipocondraco es el que el su:eto establece con los otros a
trav!s de su cuerpo, la salud y la que:a. El vnculo hist!rico es el de la representaci,n, siendo su
caracterstica principal la plasticidad y la dramaticidad. &etr"s de la representaci,n se e#presa una
fantasa que est" actuando por deba:o, o sea que el paciente est" queriendo decir algo, est"
representando algo con su sintomatologaU 'Pichon Rivire E, /004$4464F).
>na manera de diferenciar el vnculo normal y el patol,gico es caracterizando al primero como racional y
al segundo como irracional.
'. IDnculo racional 8 ,Dnculo irracional.6 Pichon Rivire entiende lo racional y lo irracional como grado
de esclarecimiento o de conocimiento conciente de la naturaleza del vnculo. .s, Tdecimos que una
relaci,n es ob:etal y racional cuando es concientemente conocido y concientemente administrada. Pero al
mismo tiempo sabemos que ese vnculo que llamamos racional est" gen!ticamente ligado a vnculos
irracionales. a transformaci,n de lo irracional en racional puede realizarse en t!rminos de espiral, como
una transformaci,n dial!ctica, es decir que cantidades de irracionalidad se transforman en cualidades de
racionalidad a medida que el proceso psicoanaltico avanza. a finalidad de la psicoterapia es volver
racional un vnculo irracional, porque la neurosis suele definirse por la predominancia de un vnculo
irracional que es operante en la pr"ctica y en la pra#is de ese su:eto en su relaci,n con el mundoU 'Pichon
Rivire E, /004$<1).
'\) Pichon Rivire E '/004), Meora del vnculo. -uenos .ires$ *ueva +isi,n. El material incluido en este libro,
seleccionado y revisado por Hernando Maragano, tiene su origen en el Curso dictado por Pichon Rivire en la sede de la
.sociaci,n Psicoanaltica .rgentina '.P.), entre /0<2 y /0<8. Hue organizado en /4 captulos, que corresponden a las
/4 clases dictadas en el mencionado curso.