Claves para La Investigacion 221 233 Cap 18
Claves para La Investigacion 221 233 Cap 18
R. Roig Vila & M. Fiorucci (Eds.) (2010). Claves para la investigacin en innovacin y calidad educativas. La integracin
de las Tecnologas de la Informacin y la Comunicacin y la Interculturalidad en las aulas / Strumenti di ricerca per
linnovazione e la qualit in ambito educativo. Le Tecnologie dellInformazione e della Comunicazione e lInterculturalit
nella scuola. Alcoy & Roma: Marfil & Universit degli Studi Roma Tre, 221-234.
18. La convivencia escolar en Educacin Primaria y
Secundaria. Conductas positivas y negativas
Resumen
La presente investigacin pretende analizar,
desde una perspectiva amplia, la convivencia
escolar, no centrndose nicamente en con-
ductas negativas o de bullying sino, tambin,
en la presencia de conductas positivas. Parti-
ciparon en el estudio 3651 alumnos (42,9%
de Educacin Primaria y 57,1% Educacin
Secundaria) de todos los centros educativos
de la Ciudad Autnoma de Melilla (Espaa).
Para la recogida de informacin se emple el
Cuestionario sobre convivencia escolar para
alumnos de Snchez, Mesa, Seijo, Alemany,
Ortiz, Rojas, Herrera, Fernndez y Gallardo
(2010). En general, los resultados ponen de
manifesto diferencias en funcin del tipo de
conducta y el rol que desempee el alumno
entre las dos etapas educativas. Finalmente,
se discuten diferentes propuestas para la pre-
vencin y mejora de la convivencia escolar.
Palabras clave: convivencia escolar, conduc-
ta prososical, bullying, Educacin Primaria,
Educacin Secundaria
Abstract
The present research analyzes, from a wide
perspective, the living together at school,
not centring only on negative behaviors or
bullying, but also on the presence of positi-
ve behaviors. 3651 students participated in
the study (42.9% of Primary Education and
57.1 % Secondary Education) of all the edu-
cational centers of the Autonomous City of
Melilla (Spain). The Questionnaire on Living
Together at School for Students of Snchez,
Mesa, Seijo, Alemany, Ortiz, Rojas, Herrera,
Fernndez & Gallardo (2010) was used for
the information collection. Overall, the results
reveal differences depending on the type of
behavior and the role that the student plays
between both educational grades. Finally, di-
fferent proposals are discussed for the pre-
vention and improvement of the living toge-
ther at school.
Keywords: Living together at school, proso-
sical behavior, bullying, Primary education,
Secondary education
Luca Herrera Torres
Universidad de Granada
luciaht@[Link]
Mara del Mar Ortiz Gmez
mortizg@[Link]
Universidad de Granada
Sebastin Snchez Fernndez
ssanchez@[Link]
Universidad de Granada
222
LUCA HERRERA TORRES, MARA DEL MAR ORTIZ GMEZ, SEBASTIN SNCHEZ FERNNDEZ
1. inTROduCCin
La convivencia escolar, como objeto de estudio, es un fenmeno complejo puesto que
son mltiples los factores, agentes y situaciones implicadas (Jimerson y Furlong, 2006). Este
hecho ha tenido como consecuencia que las investigaciones realizadas se hayan desarrollado
desde enfoques y mbitos muy diversos, predominando el inters por la vertiente negativa de
la convivencia, esto es, la violencia escolar, en las que, adems, la terminologa empleada ha
sido muy variada (bullying, agresin, acoso, violencia) (Del Barrio, Martn, Almeida y Barrios,
2003; Rodrguez, 2007; Stassen, 2007).
Las aulas constituyen un entorno de desarrollo personal y social en el que nios, jvenes
y adultos han de convivir compartiendo unos espacios y un periodo temporal que poseen una
estructura organizativa previamente establecida. Es por ello por lo que es necesario crear
situaciones educativas que permitan aprender a vivir y disfrutar de una convivencia no exenta
de confictos y problemas. En este sentido, se han desarrollado mltiples programas para favo-
recer la convivencia escolar y, de este modo, prevenir la aparicin de la violencia en los centros
educativos (Daz-Aguado, 2005; Fernndez, Pichardo y Arco, 2005; Hirchstein, Edstrom, Frey,
Snell y McKenzye, 2007). Sin embargo, dada la complejidad de variables que intervienen en el
contexto escolar, a lo que se suma la infuencia de los grandes cambios sociales y familiares
que caracterizan a la sociedad actual (Rodrguez, Herrera, Lorenzo y lvarez, 2008), cada vez
es ms probable que aparezcan confictos en las aulas que puedan desencadenar conductas
de violencia (Benbenishty y Astor, 2008). Este fenmeno, a pesar de las diferencias en la
estructura y organizacin de los sistemas educativos en todo el mundo (UNESCO, 2004), se
ha convertido en un fenmeno global que afecta a la mayor parte de los pases (Smith, 2003;
Akiba, 2005; Furlong, Greif, Bates, Whipple, Jimnez y Morrison, 2005; Benbenishty y Astor,
2007).
Las conductas desadaptadas en el contexto escolar, segn Calvo (2003), se pueden agru-
par en cuatro categoras: rechazo al aprendizaje, trato inadecuado, disruptivas y agresivas;
mientras que, para Peralta (2004), son cinco los problemas de convivencia escolar a tener
en cuenta: desinters acadmico, conducta disruptiva, conducta agresiva, conducta indisci-
plinada y conducta antisocial. As, por ejemplo, los problemas de disciplina en el mbito edu-
cativo son comunes a todas y cada una de las asignaturas que constituyen el currculo de
educacin, pudiendo producir serias consecuencias en el proceso de enseanza-aprendizaje
al limitar el tiempo de aprendizaje del alumno, representar una fuente de estrs profesional,
as como de cuestionamiento de la labor desempeada por parte del profesor, generando dis-
traccin, preocupacin e incluso abandono de la profesin (Ishee, 2004; Gotzens, 2006). Los
problemas de disciplina ms habituales son los denominados comportamientos disruptivos,
siendo los ms frecuentes, segn Fernndez (2001), violar las normas establecidas dentro
del aula, alterar el desarrollo de las tareas, oponerse a la autoridad del profesor y la agresin
hacia otros compaeros. Son muchas las investigaciones que han confrmado el aumento de
comportamientos disruptivos en las aulas, especialmente en los primeros cursos de Educa-
cin Secundaria, siendo, en funcin del gnero, ms frecuentes en varones que en mujeres
(Kaltiala-Heino, Rimpel, Rantanen y Rimpel, 2000; Sourander, Helstel, Helenius y Piha,
2000; Cerezo, 2001).
Por otra parte, el acoso escolar o bullying es un fenmeno social por naturaleza, que se
produce en grupos relativamente estables, donde la vctima tiene pocas posibilidades de es-
capar. Las conductas de maltrato estn vinculadas al ajuste psicosocial de los implicados y
223
18. LA CONVIVENCIA ESCOLAR EN EDUCACIN PRIMARIA Y SECUNDARIA.
CONDUCTAS POSITIVAS Y NEGATIVAS
tienen un fuerte impacto en el clima de convivencia del centro y en la comunidad en general
(Collell y Escud, 2006). El pionero en la investigacin sobre este tema, Olweus (1983), defne
el acoso escolar como una conducta de persecucin fsica y/o psicolgica que realiza un/a
alumno/a sobre otro/a, al que escoge como vctima de repetidos ataques, careciendo sta de
la posibilidad de escape o evitacin y padeciendo, por tanto, indefensin.
Investigaciones como la de Smith, Morita, Junger-Tas, Olweus, Catalano y Slee (1999), o la
de Debardieux y Blaya (2001), ponen de manifesto que un 15% de los alumnos han sido inti-
midados o agredidos alguna vez o han sido observadores de estas conductas en otros, siendo
mayor el porcentaje de vctimas y agresores en chicos que en chicas (Krug, Dahlberg, Mercy,
Zwi y Lozano, 2002; Nansel, Overpeck, Pilla, Ruan, Simons-Morton, & Scheidt, 2001; Ramrez
y Justicia, 2006; Salmivalli y Kaukiainen, 2004). Adems, diferentes estudios confrman la
existencia de una tendencia evolutiva, de modo que las agresiones directas, sobre todo de tipo
fsico, son ms numerosas en Educacin Primaria, sustituyndose en Educacin Secundaria
por agresiones indirectas como agresiones verbales o exclusin social (Whitney y Smith, 1993;
Del Barrio et al., 2003; Ortega y Monks, 2005). En este proceso relacional se identifcan tres
actores: el agresor, la vctima y el observador. Cada uno de ellos posee unas caractersticas
claramente identifcables y, en algunos casos, pueden intercambiar su rol dependiendo del
contexto y la situacin, de modo que, por ejemplo, una vctima se convierta en agresor (Sal-
mivalli, Lagerspetz, Bjrkqvist, Osterman y Kaukiainen, 1996; Hawkins, Pepler y Craig, 2001;
Avils, 2002; Ramrez y Justicia, 2006; Laredo, Perea y Lpez, 2008).
En funcin de la etapa educativa, la estabilidad de los roles de vctima y agresor es distin-
ta. Por lo general, en Educacin Primaria son poco estables, desarrollndose las conductas de
bullying durante un periodo inferior a cuatro meses (Monks, Smith y Swettenham, 2003), en
comparacin con Educacin Secundaria, donde la estabilidad de dichos roles es bastante alta
(Hodges y Perry, 1999). Este hecho puede ser explicado, adems de por determinados rasgos
y caractersticas de personalidad, el proceso de socializacin temprana de cada alumno, etc.
(Loeber & Hay, 1997), por los siguientes factores:
(a) La jerarqua social que se establece en las aulas, por lo general didica y poco estable
en Educacin Primaria, por lo que el rol de vctima no se estabiliza, frente a una jerar-
qua ms compleja en Educacin Secundaria que favorece que dicho rol se estabilice,
aunque su frecuencia sea menor (Schfer, Korn, Brodbeck, Wolke y Schulz, 2005).
(b) El rechazo del agresor por sus iguales, siendo en Primaria ms probable que se rechace
al agresor que a la vctima por parte de sus iguales (Dodge, 1983; Patterson, DeBarys-
he y Ramsey, 1989), mientras que en Secundaria ocurre al contrario, esto es, la vctima
suele contar con ms rechazo que el agresor, adquiriendo este ltimo, incluso, cierta
popularidad con el incremento de la edad (Salmivalli, Lappalainen y Lagerspetz,1998;
Pellegrini, Bartini y Brooks, 1999; Sutton, Smith y Swettenham, 1999).
(c) El rol de vctima o agresor como factor de riesgo de una etapa educativa a otra. Aque-
llos alumnos que fueron vctimas en Primaria no tienen por qu ser vctimas en Secun-
daria, no constituyendo un factor de riesgo pero, sin embargo, los que fueron agresores
en Primaria tienen el doble de probabilidad de seguir desempeando el mismo rol
tambin en Secundaria (Monks, Smith y Swettenhan, 2003; Schfer et al., 2005).
En funcin de lo expuesto, los objetivos de esta investigacin son dos. En primer lugar,
analizar la frecuencia de aparicin de conductas tanto positivas como negativas para la con-
224
LUCA HERRERA TORRES, MARA DEL MAR ORTIZ GMEZ, SEBASTIN SNCHEZ FERNNDEZ
vivencia escolar en Educacin Primaria y Secundaria. En segundo lugar, establecer en qu
medida el alumnado de ambas etapas educativas es vctima, actor y observador de comporta-
mientos de bullying y, adems, actor y observador de conductas prosociales.
2. MTOdO
Participantes
La muestra ha estado formada por un total de 3651 alumnos espaoles, suponiendo prc-
ticamente el total de la poblacin de los centros escolares de la Ciudad Autnoma de Melilla
(21 centros), salvo las ausencias que tuvieran lugar durante la fase de recogida de datos. 1858
eran varones (50,3%) y 1813 mujeres (49,7%). Atendiendo al ciclo y etapa educativa que cur-
saban los estudiantes, 1567 (42,9%) se encontraban en el tercer ciclo de Educacin Primaria
(750 en 5 curso y 817 en 6) y 2084 (57,1%) en Educacin Secundaria Obligatoria (ESO), de
los cuales 1239 (33,9%) eran alumnos del primer ciclo de ESO (722 de 1 y 517 de 2) y 845
(23,1%) del segundo ciclo de ESO (425 de 3 y 420 de 4).
Atendiendo a la distribucin de la muestra en funcin de la etapa educativa y del gnero,
en Educacin Primaria haba 811 varones (51,8%) y 756 mujeres (48,2%), mientras que en
ESO, 1027 eran varones (49,3%) y 1057 mujeres (50,7%).
Instrumento
Con la fnalidad de analizar la situacin de convivencia en el contexto escolar se dise
un cuestionario denominado Cuestionario sobre convivencia escolar para alumnos (Snchez,
Mesa, Seijo, Alemany, Ortiz, Rojas, Herrera, Fernndez, & Gallardo, 2010). Para ello, se tuvie-
ron en cuenta otros estudios y cuestionarios como el Cuestionario sobre Malos tratos entre
escolares, de Olweus (1993), modifcado y adaptado por Ortega y Mora-Merchn (1999), el
Cuestionario sobre Problemas de Convivencia Escolar en Secundaria (CPCE) de Peralta (2004)
y el Programa de Evaluacin de la Convivencia CONVES de Garca (2006).
El cuestionario est formado por 24 bloques de tems, la mayora de ellos con opciones
de respuesta mltiple en los cuales los alumnos deben valorar en una escala de 1 a 4 (donde
1 es nunca y 4 muy a menudo) la frecuencia con la que tienen lugar las diferentes cuestiones
planteadas en cada tem. Los tems, adems de los dirigidos a la recogida de datos de iden-
tifcacin, se distribuyen en las siguientes categoras,: (a) respeto al material e instalaciones
escolares; (b) situaciones de convivencia (positivas y negativas); (c) el alumno como receptor,
como actor y como observador de comportamientos (prosociales y de maltrato o bullying); (d)
personas de apoyo; (e) resolucin de confictos de convivencia; (f) participacin en clase; (g)
informacin y formacin sobre convivencia escolar.
El cuestionario cuenta con una fabilidad total, calculada a travs del estadstico Alfa de
Cronbach, de .954. Tambin se calcul la fabilidad de cada una de las siete categoras ante-
riormente citadas, siendo la que se detalla a continuacin: .748, .735, .963, .789, .758, .738,
.733, respectivamente.
Procedimiento
De recogida de informacin
Una vez diseado el cuestionario, la recogida de datos se realiz el tercer trimestre del
curso escolar. Puesto que esta investigacin ha sido realizada por peticin de la Direccin
Provincial en la Ciudad Autnoma de Melilla del Ministerio de Educacin de Espaa, se reali-
225
18. LA CONVIVENCIA ESCOLAR EN EDUCACIN PRIMARIA Y SECUNDARIA.
CONDUCTAS POSITIVAS Y NEGATIVAS
zaron dos reuniones en la sede de dicha Direccin Provincial, con todos los directores de los
centros escolares, tanto pblicos como concertados. Una reunin tuvo lugar con los directores
de los centros de Educacin Primaria y la otra con los de Educacin Secundaria, explicndose
a todos los asistentes el inters social y cientfco de este trabajo.
Posteriormente, para la aplicacin del cuestionario a los alumnos, se concret con cada
centro el horario ms adecuado, siendo los propios miembros del equipo de investigacin
quienes se encargaron de esta labor. Se recomend la no presencia del profesorado en el
momento en el que los alumnos cumplimentasen el cuestionario debido a que el instrumento
de medida observa ciertas cuestiones sobre la relacin con ste, evitando de esta manera que
los alumnos no se sintiesen libres en sus respuestas.
Previamente a la aplicacin del cuestionario, se lean las instrucciones que aparecen en su
primera pgina, explicndoles brevemente los objetivos del estudio. Se insisti en la necesi-
dad de que fuesen sinceros en sus respuestas, intentando crear un clima lo ms agradable po-
sible para evitar la resistencia a la realizacin del cuestionario. A pesar de ello, tras la recogida
de los cuestionarios, se eliminaron aquellos que haban sido contestados de forma sesgada,
al azar o que estaban incompletos.
Anlisis de datos
Con la fnalidad de determinar la situacin de convivencia en los centros educativos de
la Ciudad Autnoma de Melilla, atendiendo a la etapa educativa en la que se encuentran los
alumnos, se han analizado los datos correspondientes a dos categoras del cuestionario, esto
es, situaciones de convivencia (positivas y negativas) y el alumno como receptor, como actor
y como observador de comportamientos. Para ello, se han llevado a cabo distintos anlisis
de varianza en los que las variables dependientes eran cada uno de los tems de las citadas
categoras y la variable independiente la etapa educativa, con dos niveles (Educacin Primaria
y Educacin Secundaria). Adems, de forma global en cada categora, se han analizado las
conductas positivas frente a las negativas mediante la prueba t para muestras relacionadas,
as como las diferencias entre ambos tipos de conducta dentro de cada etapa educativa.
Por ltimo, se ha identifcado si existen diferencias en las conductas positivas as como
en las negativas de cada categora entre las dos etapas educativas objeto de estudio, em-
plendose un anlisis de varianza multivariante en el que las variables dependientes eran las
conductas positivas y negativas y la variable independiente, la etapa educativa.
3. RESuLTAdOS
Situaciones de convivencia
Mediante un anlisis de varianza multivariante, se analizaron las situaciones de convi-
vencia (positivas y negativas) existentes en el centro en funcin de la etapa educativa que
cursaban los estudiantes (ver tabla 1).
Las situaciones de convivencia positivas, en lneas generales, suelen estar bastante pre-
sentes en el centro, siendo, por el contrario, las situaciones negativas menos frecuentes.
Respecto a las primeras, se encuentran diferencias estadsticamente signifcativas en todos
los tems relativos a conductas que favorecen la convivencia, ponindose de manifesto una
frecuencia media mayor en Educacin Primaria que en Secundaria. Sobre las situaciones que
obstaculizan la convivencia, en la mayora de los tems, las diferencias son signifcativas entre
ambas etapas educativas, hallndose una mayor frecuencia en Educacin Secundaria. Tan
226
LUCA HERRERA TORRES, MARA DEL MAR ORTIZ GMEZ, SEBASTIN SNCHEZ FERNNDEZ
Tabla 1. Media, desviacin tpica y resultados del anlisis de varianza sobre las situaciones de
convivencia en el centro segn la etapa educativa
Situaciones de convivencia
Positivas
Obedecer y respetar al profesor
Cumplir las normas de comportamiento
Atender a las explicaciones
Respetar el horario
Profesores que tratan correctamente a alumnos
Padres o madres que se relacionan correctamente con los
profesores
Trabajo en equipo entre el profesorado
Trabajo en equipo entre los padres
Trabajo en equipo entre padres y profesores
Negativas
Desobedecer y no respetar al profesor
No cumplir las normas de comportamiento en la clase
Interrumpir, molestar y no dejar dar la clase al profesor
Actitudes pasotas en clase
Negarse a hacer las tareas asignadas
Provocar, insultar o ridiculizar a los profesores
Llegar tarde siempre a clase
Entrar y salir de clase sin permiso
Faltar con frecuencia a clase sin motivo justifcado
Daar el vehculo de un profesor
Profesores que insultan o ridiculizan a los alumnos
Padres o madres que amenazan o insultan a profesores
Disputas, falta de entendimiento y colaboracin entre los
padres
Disputas, falta de entendimiento y colaboracin entre los
profesores
Disputas, falta de entendimiento y colaboracin entre pa-
dres y profesores
* p< .05, *** p< .001
Etapa Educativa
Educacin Educacin F Eta
2
Primaria Secundaria
DE DE
3.28 .03 2.92 .02 103.66*** .036
3.09 .03 2.67 .02 131.90*** .045
3.25 .02 2.87 .02 133.32*** .046
3.39 .03 2.96 .02 134.02*** .046
3.42 .03 3.04 .02 108.80*** .038
3.32 .03 3.08 .02 38.60*** .014
3.05 .03 2.75 .03 48.47*** .017
2.75 .03 2.46 .03 47.80*** .017
2.54 .03 2.27 .02 32.38*** .012
1.69 .03 2.02 .02 93.84*** .033
2.07 .03 2.29 .02 34.72*** .012
2.21 .03 2.53 .03 61.17*** .022
1.96 .03 2.33 .02 92.6*** .032
1.85 .03 1.99 .02 13.82*** .005
1.43 .03 1.71 .02 72.09*** .025
1.73 .02 1.95 .02 46.65*** .017
1.34 .02 1.74 .02 150.31*** .051
1.77 .03 2.05 .02 51.17*** .018
1.30 .02 1.43 .02 19.16*** .007
1.56 .03 1.91 .02 93.71*** .033
1.25 .02 1.25 .02 .01 .000
1.65 .02 1.60 .02 1.96 .001
1.65 .03 1.73 .02 5.17* .002
1.69 .03 1.70 .02 0.27 .000
slo en tres tems, relativos a conductas negativas que implican a los padres, el nivel de pre-
sencia es igual de poco frecuente en las dos etapas educativas.
Los resultados derivados del anlisis, a travs de la prueba t para muestras relaciona-
das, en el que se comparan las situaciones de convivencia positivas y negativas de forma
global (
positiva
= 2.93,
negativa
= 1.80), fueron signifcativos (t
(3650)
=65.52, p< .001).
227
18. LA CONVIVENCIA ESCOLAR EN EDUCACIN PRIMARIA Y SECUNDARIA.
CONDUCTAS POSITIVAS Y NEGATIVAS
En Educacin Primaria, las situaciones de convivencia positivas y negativas (
positiva
= 3.12,
negativa
= 1.68) tambin diferen entre s (t
(1566)
=57.03, p< .001), al igual que ocurre en Educa-
cin Secundaria (
positiva
= 2.78,
negativa
= 1.88, t
(2083)
=41.50, p< .001).
El anlisis de varianza, en el que como variables dependientes se introdujeron las conduc-
tas positivas y negativas de convivencia, y como variable independiente la etapa educativa,
arroj resultados estadsticamente signifcativos para las conductas positivas de convivencia
(F
(1,3649)
=239.13, p< .001, eta
2
= .080), mostrndose ms frecuentes en Educacin Primaria,
as como para las conductas negativas (F
(1,3649)
=117.29, p< .001, eta
2
= .041), siendo en este
caso mayor su presencia en Educacin Secundaria.
Vctima de comportamientos de bullying
La tabla 2 recoge los resultados derivados del anlisis de varianza en el que se incluyeron
los tems que hacan referencia a comportamientos de maltrato de los que los alumnos podan
haber sido vctimas en el contexto escolar.
Tabla 2 Media, desviacin tpica y resultados del anlisis de varianza sobre comportamientos
de bullying recibidos en el centro atendiendo a la etapa educativa
Tomando los datos en su conjunto, hay pocos alumnos que indiquen que han sido vcti-
mas de bullying. Los resultados fueron estadsticamente signifcativos al comparar su pre-
sencia en Educacin Primaria frente a Educacin Secundaria en los tems relativo a agre-
siones fsicas (puetazos, patadas y empujones) (F
(1,3649)
=187.09, p< .001, eta
2
= .052);
amenazas, humillaciones o insultos (F
(1,3649)
=61.05, p< .001, eta
2
= .018); crticas al aspecto
fsico u origen cultural (F
(1,3649)
=12.50, p< .001, eta
2
= .004); poner motes o rerse del alum-
Vctima de comportamientos de bullying
Me han dado puetazos, patadas y empujones
Me han amenazado, humillado o insultado
Me han obligado a hacer cosas que no quiero con ame-
nazas
Me han amenazado con un arma (palos, navajas, etc.)
Me han robado dinero o material o roto mis cosas
Se han metido conmigo criticando mi aspecto fsico o mi
origen cultural
Me han puesto motes o se han redo de m de alguna ma-
nera
No me tienen en cuenta y me excluyen de su grupo de
amigos o me ignoran completamente
Dicen mentiras o expanden rumores sobre m o intentan
que los dems no se junten conmigo
*** p< .001
Etapa Educativa
Educacin Educacin F Eta
2
Primaria Secundaria
DE DE
1.90 .02 1.47 .02 187.09*** .052
1.90 .02 1.65 .02 61.05*** .018
1.22 .02 1.19 .01 2.25 .001
1.18 .02 1.17 .01 0.20 .000
1.73 .02 1.69 .02 1.35 .000
1.81 .03 1.69 .01 12.50*** .004
2.09 .03 1.82 .02 59.74*** .017
1.46 .02 1.36 .02 12.81*** .004
1.66 .02 1.47 .02 40.36*** .012
228
LUCA HERRERA TORRES, MARA DEL MAR ORTIZ GMEZ, SEBASTIN SNCHEZ FERNNDEZ
no (F
(1,3649)
=59.74, p< .001, eta
2
= .017); excluirlo o ignorarlo (F
(1,3649)
=12.81, p< .001, eta
2
=
.004); y decir mentiras o expandir rumores sobre l (F
(1,3649)
=40.36, p< .001, eta
2
= .012),
estando en todos los casos las conductas de maltrato ms presentes en Educacin Primaria
que en Educacin Secundaria.
Puesto que en este caso nicamente se tuvieron en cuenta conductas negativas o de bu-
llying de las que los alumnos podan haber sido vctimas, no se compararon las medias entre
conductas positivas y negativas a travs de la prueba t para muestras relacionadas, sino que se
realiz un anlisis de varianza en el que la variable dependiente era el conjunto de conductas de
bullying y la variable independiente la etapa educativa, hallndose diferencias estadsticamente
signifcativas entre Educacin Primaria y Educacin Secundaria (
primaria
=1.66,
secundaria
=1.50)
(F
(1,3649)
=59.50, p< .001, eta
2
= .017).
Actor de conductas prosociales y de bullying
Como en los casos anteriores, se realiz un anlisis de varianza multivariante introdu-
ciendo, en este caso, las conductas que los alumnos dicen realizar (prosociales y de bullying),
como variables dependientes, y la etapa educativa como variable independiente (ver tabla 3).
Tabla 3. Media, desviacin tpica y resultados del anlisis de varianza de la realizacin de con-
ductas (prosociales y de bullying) por parte del alumnado en funcin de la etapa educativa
Actor de comportamientos
Conductas prosociales
Ayudar a algn compaero en las tareas escolares
Ayudar a algn compaero con problemas personales
Oponerse a conductas negativas hacia otros
Trabajar en grupo
Conductas de bullying
Dar puetazos, patadas y empujones
Amenazar, humillar o insultar
Obligar a otra persona a hacer cosas que no quera con
amenazas
Amenazar con un arma
Robar dinero o material o roto mis cosas
Meterme con otras personas criticando su aspecto fsico
o su origen cultural
Poner motes o rerme de otra persona de alguna manera
No tener en cuenta a algn compaero o excluirlo de mi
grupo
Decir mentiras, expandir rumores sobre alguien o intentar
que los dems no se junten con esa persona
* p< .05, *** p< .001
Etapa Educativa
Educacin Educacin F Eta
2
Primaria Secundaria
DE DE
2.73 .03 2.68 .02 1.84 .001
2.55 .03 2.66 .02 8.98* .003
1.77 .03 1.71 .02 1.66 .001
3.01 .03 2.81 .02 28.04*** .009
1.56 .02 1.40 .02 30.78*** .010
1.34 .02 1.37 .02 .68 .000
1.17 .02 1.16 .01 .47 .000
1.15 .02 1.15 .01 .03 .000
1.16 .02 1.19 .01 1.33 .000
1.37 .02 1.39 .02 .18 .000
1.53 .02 1.60 .02 2.11 .001
1.32 .02 1.35 .02 1.26 .000
1.26 .02 1.23 .01 1.55 .000
229
18. LA CONVIVENCIA ESCOLAR EN EDUCACIN PRIMARIA Y SECUNDARIA.
CONDUCTAS POSITIVAS Y NEGATIVAS
Tomando los datos en su conjunto, se puede observar cmo las conductas prosociales son
ms frecuentes en los centros, mientras que las conductas de bullying que los alumnos dicen rea-
lizar son poco habituales. En relacin con las conductas prosociales, las diferencias son signifcati-
vas en funcin de la etapa educativa en las conductas de ayudar a algn compaero con sus pro-
blemas personales (F
(1,3649)
=8.98, p< .05, eta
2
= .003) y trabajar en grupo (F
(1,3649)
=28.04, p< .001,
eta
2
= .009). Tan slo se encuentran diferencias en las conductas de bullying en el tem relativo a
agresiones fsicas (dar puetazos, patadas y empujones) (F
(1,3649)
=30.78, p< .001, eta
2
= .010).
La comparacin entre la totalidad de las conductas prosociales y bullying (
prosociales
=2.48,
bullying
=1.32) result signifcativa (t
(3650)
=83.42, p< .001). Atendiendo a cada etapa educa-
tiva, en Educacin Primaria, ambos tipos de conducta diferan entre s (
prosociales
= 2.51,
bullying
=1.32, t
(1566)
=54.77, p< .001), al igual que en Educacin Secundaria (
prosociales
= 2.47,
bullying
=1.31, t
(2083)
=63.11, p< .001).
El anlisis varianza, en el que las conductas prosociales y de bullying se incluyeron como
variables dependientes y la etapa educativa como variable independiente, arroj resultados
signifcativos en las conductas prosociales (F
(1,3649)
=3.41, p= .065), no hallndose diferencias
en las conductas de bullying (F
(1,3649)
=0.60, p= .437).
Tabla 4. Media, desviacin tpica y resultados del anlisis de varianza de la observacin de
conductas (prosociales y de bullying) segn la etapa educativa
Observador comportamientos
Conductas prosociales
Ayudar a algn compaero en las tareas escolares
Ayudar a algn compaero con problemas personales
Oponerse a conductas negativas hacia otros
Trabajar en grupo
Conductas de bullying
Dar puetazos, patadas y empujones
Amenazar, humillar o insultar
Obligar a otra persona a hacer cosas que no quera con
amenazas
Amenazar con un arma
Robar dinero o material o roto mis cosas
Meterme con otras personas criticando su aspecto fsico
o su origen cultural
Poner motes o rerme de otra persona de alguna manera
No tener en cuenta a algn compaero o excluirlo de mi
grupo
Decir mentiras, expandir rumores sobre alguien o intentar
que los dems no se junten con esa persona
*** p< .001
Etapa Educativa
Educacin Educacin F Eta
2
Primaria Secundaria
DE DE
2.64 .03 2.50 .02 15.20*** .005
2.45 .03 2.44 .02 .02 .000
1.98 .03 2.13 .02 16.02*** .005
2.79 .03 2.62 .02 19.10*** .006
2.26 .03 2.27 .02 0.10 .000
2.16 .03 2.37 .02 28.52*** .009
1.52 .03 1.74 .02 39.21*** .012
1.37 .02 1.52 .02 23.72*** .008
1.54 .03 1.89 .02 99.24*** .031
2.05 .03 2.29 .02 36.48*** .012
2.20 .03 2.46 .02 45.76*** .014
1.81 .03 2.03 .02 37.55*** .012
1.83 .03 2.08 .02 40.70*** .013
230
LUCA HERRERA TORRES, MARA DEL MAR ORTIZ GMEZ, SEBASTIN SNCHEZ FERNNDEZ
Observador de conductas prosociales y de bullying
En la tabla 4, se pueden observar los resultados derivados del anlisis de varianza reali-
zado en relacin con la observacin de conductas (prosociales y de bullying), en el centro, en
funcin de la etapa educativa (Primaria y Secundaria).
Los resultados fueron signifcativos por etapa educativa en todos los tems relativos a la
observacin de conductas prosociales, excepto en el relativo a la ayuda a algn compaero
en sus problemas personales. Tambin resultaron signifcativos todos los anlisis, en el caso
de la observacin de conductas de bullying, exceptuando las agresiones fsicas (puetazos,
patadas y empujones).
En general, la frecuencia de observacin de conductas prosociales (
prosociales
=2.44) frente
a conductas de bullying (
bullying
=1.99) es diferente en los centros educativos (t
(3650)
=28.72, p<
.001). En funcin de la etapa educativa, en Educacin Primaria las conductas prosociales (
prosociales
=2.46) diferen de las de bullying (
violentas
=1.86) (t
(1566)
=24.25, p< .001), al igual que
ocurre en Secundaria (
prosociales
=2.42,
bullyings
=2.07, t
(2083)
=17.55, p< .001).
Para fnalizar, los resultados derivados del anlisis de varianza en el que las variables
dependientes eran las conductas prosociales y de bullying, y la variable independiente, la eta-
pa educativa, no fueron signifcativos para las conductas prosociales en funcin de la etapa
(F
(1,3649)
=2.36, p= .125) aunque s lo fueron para las conductas de maltrato (F
(1,3649)
=59.97, p<
.001, eta
2
= .019), de modo que stas son ms frecuentes en Secundaria.
4. diSCuSin
En funcin de los resultados obtenidos se observa que, aunque los alumnos tanto de
Educacin Primaria como Secundaria participan en mayor medida en situaciones positivas de
convivencia que negativas. Las primeras tienen una mayor presencia en los centros de Educa-
cin Primaria, mientras que las segundas la tienen en Educacin Secundaria.
Al analizar el comportamiento de maltrato y, por tanto, el alumno como vctima, se pone
de manifesto que las agresiones fsicas, tal y como sealan Ortega y Monks (2005), son ms
numerosas en Primaria. No obstante, al contrario de lo encontrado en otros trabajos (Whitney
y Smith, 1993; Kaltiala-Heino et al., 2000; Del Barrio et al., 2003), las agresiones verbales y la
exclusin social no son superiores en Secundaria, lo que corrobora los resultados de Smith,
Madsen y Moody (1999) sobre la prevalencia de este tipo de conductas en Primaria (15-35%)
y Secundaria (5-16%).
En lo referente al alumno, como actor de comportamientos (prosociales y de bullying),
en general, no existen diferencias entre los alumnos de ambas etapas educativas, excepto
en tres conductas concretas, dos de ellas positivas. As, el alumnado participante apunta
que es ms frecuente que un compaero de Secundaria ayude a otro, mientras que para un
alumno de Primaria lo es trabajar en equipo. Por otra parte, coincidiendo con la informacin
que aportan los participantes respecto al alumno como vctima, las conductas de agresin f-
sica (dar puetazos, patadas y empujones) son ms frecuentes en Primaria (Ortega y Monks,
2005). Esta similitud entre Primaria y Secundaria corrobora otras investigaciones (Olweus,
1991; Whitney y Smith, 1993), las cuales ponen de manifesto una prevalencia similar de
alumnos maltratadores en ambas etapas educativas (7-12% en primaria y 10% en secunda-
ria).
El anlisis de las conductas, tanto positivas como negativas, observadas por los alumnos
arroja ciertas contradicciones si se compara con las indicadas por los alumnos como actores
231
18. LA CONVIVENCIA ESCOLAR EN EDUCACIN PRIMARIA Y SECUNDARIA.
CONDUCTAS POSITIVAS Y NEGATIVAS
de dichas conductas. En este sentido no existen diferencias entre las dos etapas educativas
en conductas observadas como ayudar a un compaero con problemas personales o agredir
fsicamente a otro. Adems, es ms habitual observar que un alumno de Educacin Primaria
ayude a algn compaero en las tareas escolares y trabaje en grupo. En cambio, en Educacin
Secundaria es ms frecuente que un alumno se oponga a conductas negativas hacia otros,
es decir, que defenda a algn compaero, pero tambin lo es que un alumno de dicha etapa
educativa realice todas las dems conductas de bullying planteadas en la investigacin, ms
dirigidas hacia la agresin verbal y la exclusin social. Por tanto, desde la perspectiva del ob-
servador, se confrmaran los resultados de estudios previos que indican una mayor frecuencia
de este tipo de conductas en Educacin Secundaria (Kaltiala-Heino et al., 2000; Sourander et
al., 2000; Del Barrio et al., 2003; Rodrguez, 2007;), lo cual tambin podra revelar una mayor
estabilidad del rol de agresor en esta etapa educativa (Salmivalli et al., 1998; Monks et al.,
2003; Schfer et al., 2005; Cerezo, 2006).
Como conclusin fnal, aunque existen mltiples estudios sobre los aspectos negativos de
la convivencia escolar (Nansel et al., 2001; Krug et al., 2002; Akiba, 2005; Collell y Escud,
2006; Stassen, 2007; Benbenishty y Astor, 2008), el presente trabajo ha intentado poner de
manifesto que, si bien estas conductas forman parte de la realidad de las aulas, tambin
lo hacen aquellas conductas positivas que favorecen dicha convivencia. De este modo, si la
comunidad escolar se tuviera que califcar, se hara ms de confictiva que de violenta. Es in-
negable que los confictos existen, pero no tanto la violencia. Por lo tanto, son de gran utilidad
desde el punto de vista de la prevencin los programas dirigidos a favorecer la convivencia
escolar, centrados en la resolucin de confictos de forma positiva entre otros aspectos (Daz-
Aguado, 2005; Fernndez et al., 2005; Hirchstein et al., 2007), adems de la formacin del
profesorado en la regulacin del comportamiento de los alumnos (Gotzens, Castell, Genovard
y Bada, 2003).
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