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14 LA LECTURA DEL HIPERTEXTO
LITERARIO. EL DESPLIEGUE
DE REFERENTES, CONEXIONES
E HIPERVNCULOS EN LA FORMACIN
DEL LECTOR.
Antonio Mendoza Fillola
Universidad de Barcelona
La biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hex-
gono, cuya circunferencia es inaccesible. (.) En algn anaquel
de algn hexgono (razonaron los hombres) debe existir un libro
que sea la cifra y el compendio de todos los dems () Cmo
localizar el venerado hexgono secreto que lo hospedaba? Alguien
propuso un mtodo regresivo: Para localizar el libro A, consultar
previamente el libro B, consultar previamente un libro C, y as
hasta lo infnito En aventuras de sas he prodigado y consu-
mado mis aos. No me parece inverosmil que en algn anaquel
del universo haya un libro total. () Yo me atrevo a insinuar
una solucin del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada
y peridica.
J. L. Borges, La Biblioteca de Babel
Sobre el carcter hipertextual del texto literario
La lectura de textos de carcter hipertextual potencia la actividad cognitiva
del lector: entre el discurso-texto y los esquemas de conocimiento del lector
se crea una personal red de relaciones que hacen posible la construccin de
una red de referentes, apoyada, adems, en los soportes del hipertexto elec-
trnico
1
, cuya lectura de bsqueda estimula la adquisicin y construccin
1 Hypertext, then, is the virtual space where modern literary criticism and pedagogy
del conocimiento de forma activa, a travs de la exploracin, la elaboracin
cognitiva de nuevas informaciones, la reestructuracin de le informacin
y la construccin de aprendizajes. La lectura personalizada del hipertexto
hace posible que cada alumno puede organizar ideas de forma signifcativa
y que cree redes semnticas y de conocimiento sobre el discurso literario.
La intuicin de J. L. Borges al imaginar un sistema hipertextual que per-
mitiera acceder a todas las obras ha sido sealada en diversas ocasiones
como anticipacin de las posibilidades del hipertexto. La trayectoria de
consultas mencionada en la cita inicial Para localizar el libro A, consultar
previamente el libro B, consultar previamente un libro C, y as hasta lo
infnito parece llevarnos a la idea de remisin / inclusin de un texto en
otro, en un circuito de base hipertextual por el que transitan las produccio-
nes del sistema literario. La continuidad y la renovacin creativa y cultural
es uno de los motivos de que la obra literaria sea un hipertexto discursivo,
es decir un texto que en s mismo contiene otros textos a travs de alguna
modalidad intertextual por alusin, cita, referencia o transformacin
(Genette, 1982; Eco, 2002; Rabau, 2005; Landow, 1992, 2009; Vega, 2003;
Romero y Sanz, 2008; Vilario y Abun, 2006; Camarero, 2008).
El texto literario, periodstico, cientfco y de cualquier otra tipologa,
adems de la red de hipervnculos que enlazan textos on line se elabora y
construye como un hipertexto. En esta sucesin de citas [advirtase, a la
vez, que este captulo es un hipertexto que, con funcin justifcativa, sus
mismas pginas se han elaborado sobre un entramado de citas y reformu-
laciones] se pone de relieve la funcionalidad intertextual en el proceso de
formacin del lector aspecto del que anteriormente ya nos hemos ocupado
(Mendoza y Cerrillo, 2003; Mendoza, 2003, 2008; Romea, 2008, 2009;
Ambrs y Ramos, 2008; Ramos, 2007; Daz-Plaja, 2002, 2008; Tabernero,
2005, 2006; de Amo, 2005, 2008; Ruiz Domnguez, 2008; Aguilar, 2008).
meet, as the active reader in the learner-centered classroom becomes a reality rather
than a desideratum. The reader as producer of the text advocated by Barthes (1970),
the active reader of Umberto Ecos open work (1962), the Derridean emphasis upon
discontinuity and decentering (Derrida, 1967), all fnd concrete realization in hyperfc-
tion. So does Bakhtins conception of dialogism and multivocality (1984 & 1994), for
hypertext does not permit a tyrannical, univocal voice. Rather, the voice is always that
distilled from the combined experience of the momentary focus, the lexia one presently
reads, and the continually forming narrative of ones reading path (Landow, 1992).
C. Ferradas: Hyperfction: Weaving Textual Webs, en Literature, Media and Cultural Studies.
[Link]
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Adems, en la perspectiva didctica, la utilizacin de un corpus (a modo
de canon formativo) de obras que presenten evidentes conexiones litera-
rias ayuda a consolidar la competencia literaria del lector, porque con esa
conexin en red de las obras seleccionadas (Butlen, 2005) para trabajar
con un corpus / canon literario de base hipertextual se dispone de nuevos
recursos y renovadas opciones y posibilidades para la formacin del lector
literario en el contexto escolar y del aula.
En muchas ocasiones, unas pocas pginas o lneas de un texto
literario incluyen mltiples referencias que aluden a otras obras; el
texto que las incluye es el hipertexto textual (Eco, 2003) y la identi-
fcacin de las referencias depende de la capacidad de respuesta de
sus lectores: la comprensin y sobre todo la interpretacin depende
de la posibilidad / capacidad personal de cada lector para reconocer
las citas o las reescrituras de las obras tomadas como referente. As
sucede en el extenso poema La muerte de Don Quijote, de Blas
de Otero (en el apartado Una propuesta para acceder a la obra
literaria como texto hipertextual), que tomamos como referencia
para proyectar la aplicacin didctica para ejemplifcar la relacin
del concepto de hipertexto en el discurso literario y sus implica-
ciones con la creacin y la lectura del hipertexto electrnico; el
fragmento que sigue es una buena muestra de la fusin de textos
en la creacin literaria hipertextual:
17 Vencida de la edad sent mi espada
18 ha sido un poeta encarcelado;
19 ha vivido en la miseria
20 Vi que amancillada
21 De anciana habitacin era despojos
22 Al mirar dentro de si y al mundo
23 Que a lo que a todos les quitaste sola
24 que le rodea
25 Los herederos de tan grande hazaa
26 Te puedan a ti sola quitar todos
27 Cervantes ve que Espaa,
28 y l,
29 y Don Quijote,
30 Y no hall cosa en que poner los ojos
31 estn de vuelta
32 de una gran cruzada
El grupo de versos de este fragmento resulta bastante singular: el texto
procede de varias obras de Francisco de Quevedo y de un ensayo de Waldo
Frank. El poema es un ejemplo evidente, por exceso, de presencias inter-
textuales y conexiones hipotextuales: de sus 99 versos, 92 proceden del
texto nueve obras y de cinco autores, par crear un tejido textual sugerente
y personal. Por sus caractersticas resulta ser un claro exponente de hiper-
texto textual literario para presentar las claves hipertextuales del discurso
literario y, con ellas, las particularidades de su lectura. Igualmente, sus ras-
gos hipertextuales permiten exponer nuevas orientaciones didcticas para
formar a los alumnos de ESO y Bachillerato en la recepcin de distintas
modalidades de hipertexto.
En general, bajo las distintas modalidades de relaciones intertextuales
y/o transtextuales (segn la clasifcacin de G. Genette: intertextualidad,
paratextualidad, metatextualidad, architextualidad, hipertextualidad), el
concepto de hipertexto resulta ser un hecho omnipresente en casi todo tipo
de texto impreso, virtual o multimedia, cualquiera que sea su tipologa. Por
mi parte, en este estudio me centro en el hipertexto literario, en el sentido
que le atribuye G. Genette (1982) hipertextualidad. Por sta entiendo
dice Genette toda relacin que una un texto B (que llamar hipertexto)
a un texto anterior A (que llamar, desde luego, hipotexto) en el cual l se
injerta de una manera que no es la del comentario. La formacin del lector
en los niveles de ESO y Bachillerato ha de alcanzar este tipo de conceptos y
estructuras y dominar las estrategias que requieren su lectura y su escritura.
Por otra parte, el soporte hipertextual electrnico no slo es efcaz
para acceder al contenido de la creacin artstica que, en cualquiera de
sus cdigos, recurre a la diversidad de la produccin precedente
2
, sino
tambin para acceder al saber cientfco, en cuya construccin
3
se asumen
2 Derrire le texte affch se lisent toujours tous les textes possibles, cest--dire tous
les autres textes. Ces textes ne sont que la concrtisation particulire dune infnit de
possibles. Derrire la littrature informatique, simpose la prsence de la littrarit.
Balpe J.-P. (1997): Dispositifs, 27 novembre 1997 ([Link]
Jean-Pierre/articles/[Link] ) . Por otra parte, seala Lamarca (2009) que El
hipertexto en la literatura se ha introducido de la mano de tres aproximaciones, la tercera
de ellas de corte bien distinto a las anteriores: las llamada ediciones genticas, fruto de
aplicar las ideas de obra abierta, intertextualidad, etc. propias del post-estructuralismo,
a la crtica hipertextual; la narrativa hipertextual (que tambin recibe el nombre de
hiperfccin); y las ediciones crticas de obras clsicas (tambin llamada hiperedicin).
M. J. Lamarca Hipertexto:El nuevo concepto de documento en la cultura de la imagen.
[Link] (actualizado en 2009)
3 El discurso cientfco recurre al hipertexto y sus referencias intertextuales tienen
tambin carta de naturaleza en l, como en un texto especializado o en un manual; en
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e integran las aportaciones previas (documentos, textos):
Los artculos acadmicos y los libros ofrecen un ejemplo obvio de
hipertextualidad explcita en un medio no electrnico. A la inversa,
cualquier obra de literatura, como las que se suelen ensear en
la universidad y que arbitrariamente denominar noble para
simplifcar y aligerar la discusin, ofrece un ejemplo de hipertexto
implcito en un medio no electrnico. (Landow, 2009: 87)
Al relacionar las acepciones literaria y electrnica disponemos de un
recurso didctico que incide en la formacin del lector y reorienta algunas
actividades de aprendizaje; como seala G.P. Landow (2009), en el apartado
7. Reconfgurar la educacin literaria de su obra:
Uno de los principales efectos del hipertexto electrnico es la forma
en que cuestiona las nociones convencionales de maestro, estudiante
y de la institucin en que se desenvuelven. Afecta a las funciones
del maestro y del estudiante de la misma manera que afecta a las
del lector y a las del escritor. (Landow, 2009: 337)
Tambin se usa el trmino para referirse a la modalidad de escritura
creativa en red (hiperfccin), compartida por diferentes usuarios.
Sobre la necesidad de saber leer hipertextos
Adems, considerando el entorno envolvente de textos en el que se desarro-
llan las actividades sociales y personales en las sociedades que actualmente
se considera desarrolladas / alfabetizadas, es evidente que leer saber leer
cualquier tipo de texto y su modalidad discursiva es una necesidad, un
derecho social (Cerrillo, 2010). En nuestros das, quiz ms que en ningn
todos ellos confuyen referencias, citas, conceptos e ideas de otros textos (de otras pro-
puestas, de otras concepciones, de otras fuentes, de otros cdigos) o estudios, porque a
travs de su valoracin, relacin, refutacin o apoyo se construyen nuevos signifcados
(lo que tambin supone nuevos conocimientos); su carcter hipertextual es claro. El
rigor e inters de un artculo cientfco, de un informe, etc. parecen aquilatarse con el
apoyo de las pertinentes conexiones con otros textos, para confrmar el rigor, la novedad
o el contraste con los antecedentes (hipotextos) mencionados con funcin crtica en el
contexto cientfco.
otro momento de la historia, estamos rodeados de mensajes que incluyen
diversas (y, en muchas ocasiones, imprevisibles) copresencias textuales (hi-
potextuales): cada texto contiene referencias, citas, alusiones, transforma-
ciones, etc. de otros textos, sea en soporte impreso o en soportes digitales
o electrnicos. Segn C. Tauveron, la lectura implica todas las historias que
el autor escritor, periodista, publicista, cientfco, etc. ha considerado
oportuno incluir: se trata de interpretar el interetxto (todas las historias del
mundo arraigadas en la memoria del autor y que tiene ocasin de evocar,
citar, reformular, etc. (Tauveron, 2002: 41).
Consideremos que el autor elabora textos con mltiples referencias
procedentes de otros autores, por lo que leer un hipertexto tiene su par-
ticularidad: sus nodos llevan a otro texto que contiene vnculos con sus
correspondientes hipotextos, en una sucesin de enlaces cuya funcionalidad
ha de controlar el lector, mediante relaciones con sus conocimientos y con
la aplicacin de estrategias especfcas
4
. Segn George P. Landow (1995:16),
destacado especialista sobre la hipertextualidad en sus proyecciones literaria
y electrnica, los nexos (enlaces) electrnicos unen fragmentos de texto
internos o externos a la obra, creando un texto que el lector experimenta
como no lineal o, mejor dicho, como multilineal o multisecuencial. La
lectura del hipertexto tiene pues su especifcidad; aqu me ocupar en par-
ticular del hipertexto textual.
El hipertexto es un concepto compartido por la teora intertextual y por
la teora del hipertexto (Landow, 1992, 2002; 2009; Vilario y Abun, 2006;
Romero, 2007; Romero y Sanz, 2008). Y, entre sus distintas acepciones,
resulta muy pertinente y aclaradora la distincin que expone U. Eco (2003),
al diferenciar entre el hipertexto textual o sea, el texto [literario] impreso que
incluye referentes de otros textos; el texto hipertextual, que correspondera
al despliegue de un texto digitalizado que mediante el soporte electrnico
o hipermedia da acceso a los textos u obras que son sus referentes (me
centrar en estas dos modalidades); y el hipertexto sistmico, que corres-
ponde al espacio ciberntico, de la red donde las posibilidades de enlaces
4 La mayor parte del trabajo que se realiza con la literatura en clase es ensear a los
alumnos cmo hacer asociaciones. Por supuesto que existe la necesidad de ensear los
principales nombres y textos, de aclarar el contexto en que surgen durante los sucesivos
periodos histricos y de describir los gneros literarios, pero la labor que engloba todo
esto es ensear a los estudiantes cmo leer haciendo conexiones creando asociaciones
y comparaciones entre dos o ms textos y leyendo esos textos dentro de varios contex-
tos de gnero, biografa, periodo, cultura, ideologa y enfoque terico Madden, 1995
(Citado por I. Leibrandt, 2008 : 185)
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alcanzan ya dimensiones casi inabarcables
5
, con notorias repercusiones en
las capacidades de lectura y de escritura hipertextual:
por estructura hipertextual solemos entender dos fenmenos
muy diferentes. Primero tenemos el hipertexto textual. En un libro
tradicional debemos leer de izquierda a derecha (o de derecha a
izquierda, o de arriba a abajo, segn las culturas), de un modo lineal.
Podemos saltarnos pginas; llegados a la pgina 300, podemos
volver a revisar o releer algo en la pgina 10. Pero eso implica un
trabajo fsico. Por el contrario, un texto hipertextual es una red
multidimensional o un laberinto en los que cada punto o nodo
puede potencialmente conectarse con cualquier otro nodo. En
segundo lugar tenemos el hipertexto sistmico. La Web es la Gran
Madre de Todos los Hipertextos, una biblioteca mundial donde
podemos, o podremos a corto plazo, reunir todos los libros que
deseemos. La Web es el sistema general de todos los hipertextos
existentes. (U. Eco, 2003)
En las ltimas dcadas, la perspectiva intertextual ha ido hacindose un
lugar cada vez ms funcional en la formacin del lector literario, despla-
zando orientaciones y metodologas tradicionales para dar ms relevancia a
las aportaciones y a la implicacin del lector. Paralelamente y coincidiendo
con el desarrollo de los recursos cibernticos, el hipertexto textual muestra
ahora las posibilidades para que este recurso electrnico pase a ser un ins-
trumento para: a) sealar y ayudar a comprobar las evidentes vinculaciones
que muchos textos literarios mantienen entre s; b) aproximarnos a nuevas
5 Un hipertexto es, en cierto sentido, como una enciclopedia: esto es, una coleccin
de escritos en la que el lector puede moverse libremente en cualquier direccin. Pero a
diferencia de una enciclopedia impresa, el hipertexto no se presenta al lector con una
estructura previamente defnida. Los artculos de un hipertexto no estn organizados
por ttulo o materia: antes bien, cada pasaje contiene vnculos o remisiones a otros
pasajes. Los marcadores de una remisin pueden ser palabras del texto, palabras clave
entraadas en l o smbolos especiales. (Moulthrop, 2003: 23). Ya se sabe que el
hipertexto es un conjunto formado por textos y documentos (las llamadas lexas o
scriptons) no jerarquizados unidos entre ellos por enlaces (links o liens) que el lector
puede activar y que permiten un acceso rpido a cada uno de los elementos constitutivos
de ese conjunto. El hipertexto es por lo tanto un tipo de texto interactivo, no secuencial,
no lineal (o multi-lineal), esto es, no basado en una secuencia fja de letras, palabras o
frases, un texto cuya secuencialidad puede variar considerablemente a lo largo de la
lectura. (Vilario y Aubn, 2006: 19).
formas de creacin literaria; y c) utilizar una perspectiva efcaz para la lec-
tura, el desarrollo de la CL, la formacin literaria y el aprendizaje. Todas
estas facetas potencian las aportaciones y la implicacin del lector
6
.
Evidentemente, el hecho hipertextual no es nuevo para la literatura; pre-
cisamente por su constante presencia, los componentes intertextuales tienen
especial relevancia en la formacin del lector, y an ms al contar con el
soporte tecnolgico que hace posible que el texto literario pueda mostrarse
expandido o desplegado en toda su dimensin hipertextual; mediante su
despliegue se facilita la recepcin de una obra, porque se muestran los refe-
rentes que incluye el texto y, de ese modo, su lectura reporta experiencias y
referencias que sern tiles para otras lecturas posteriores. El profesor cuenta
con el recurso-mediador del texto hipertextual que permite hacer evidentes
las conexiones que mantiene un determinado texto con otras producciones.
L. Borrs (2007) seala estas facetas: Hoy por hoy, cuando enseamos
a leer a nuestros estudiantes/lectores generando hipertextos crticos en los
que les ofrecemos nuestras relecturas y las confrontamos con los textos
(palabras, imgenes, sonidos) aducidos para nuestra propuesta interpre-
tativa estamos en condiciones de compartir nuestros puntos de vista del
modo ms convincente posible.
En su anticipador trabajo As we may Think (1945), Vannevar Bush se-
alaba que The human mind operates by association. With one item in
its grasp it snaps instantly to the next that is suggested by the association of
thoughts in accordance with some intricate web of trails carried by the cells of
the brain. De modo que podra considerarse que la capacidad de asociacin
/ relacin pone en activo las relaciones entre esquemas de conocimiento y
que, paralelamente, el despliegue de un hipertexto incidira en el aprendizaje
por descubrimiento, ya que apoya y potencia la capacidad de reconocer y
de establecer relaciones, porque el despliegue o expansin del texto, en mu-
chos de sus aspectos, viene a ser similar a la explicacin (en su etimologa:
ex plicare, desplegar) y al desglose en un anlisis crtico, proyectndose
su funcin en el apoyo de una lectura signifcativa. Y, como dice Landow:
6 Al respecto, seala M. J. Lamarca: El hipertexto en la literatura se ha introducido de
la mano de 3 aproximaciones, la tercera de ellas de corte bien distinto a las anteriores: las
llamada ediciones genticas, fruto de aplicar las ideas de obra abierta, intertextualidad,
etc. propias del post-estructuralismo, a la crtica hipertextual; la narrativa hipertextual
(que tambin recibe el nombre de hiperfccin); y las ediciones crticas de obras clsicas
(tambin llamada hiperedicin). Lamarca, M.J. (2009): Hipertexto en la literatura.
Hipertexto: El nuevo concepto de documento en la cultura de la imagen. [Link]
[Link]/documentos/[Link]
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La experiencia de leer con hipertexto demuestra que la capacidad
intrnseca para asociar gran variedad de materiales crea un en-
torno de aprendizaje en que la documentacin de apoyo de cada
asignatura tiene una relacin mucho ms directa que la usual en
las tecnologas didcticas convencionales. (Landow, 2009: 346)
De ah que el hipertexto -por su posibilidad de ser expandido se le
considere como recurso didctico (especialmente a travs de propuestas que
atiendan a la integracin y la construccin de inferencias), por la diversidad
de tipos de documentacin que puede aportar, incluso durante el proceso
de lectura del texto eje. Isabella Leibrandt (2008) en varios de sus trabajos
se ha ocupado precisamente de esta cuestin y ha sealado la posibilidad
de que las actividades con distintas obras hipertextuales, y relacionadas
intertextualmente, puede mejorar el proceso de recepcin, comprensin e
interpretacin de textos literarios. Romero y Sanz (2008), recogiendo la
propuesta de I. Leibrandt, enumeran las facetas formativas del hipertexto
en la construccin de aprendizajes:
El empleo de los hipertextos es adecuado siempre que el enfoque
sea interdisciplinar y fomente un aprendizaje constructivo. Al ser el
texto literario una unidad abierta a otros mbitos del conocimiento,
el hipertexto ofrece a los alumnos la posibilidad de investigar, de
leer transversalmente, de asociar contenidos, de comparar con-
textos. De ah que el hipertexto se asocie pedaggicamente con
la exploracin, la elaboracin cognitiva y la reestructuracin de
le informacin. La lectura personalizada del hipertexto permite
a cada alumno organizar ideas de forma natural, creando redes
semnticas analgicas a la organizacin de nuestro cerebro. Este
tipo de redes conectadas ofrece a los alumnos formas activas de
adquisicin del conocimiento y fomenta su construccin. (Romero
y Sanz, 2008. 15)
El concepto de hipertexto
7
(especialmente difundido por su faceta cibern-
7 El neologismo hipertexto de Nelson se acept incluso antes que el fenmeno de
escritura y lectura que explica pudiera ser experimentado, porque su defnicin es el
empalme de la corriente de la teora literaria de este siglo desde el romanticismo y
el formalismo hasta la recepcin y la deconstruccin, con el lxico de la tecnologa.
No teme hablar de escritura, texto e itinerarios de lectura ni de pantalla, conexin,
tica e hipermedia) ha estado presente desde siempre en la misma esencia
del discurso literario, y ahora se proyecta gracias a las posibilidades de otro
hipertexto, el de soporte electrnico, que aporta informaciones especfcas
para conocer, re-conocer, comprobar las evidentes vinculaciones que muchos
textos literarios mantienen entre s; y, sobre todo, para aproximarnos (alum-
nos y profesores) a nuevas formas de lectura (literaria). Las afrmaciones
expuestas por J. Kristeva (1969) y desarrolladas y sistematizadas por G.
Genette (1982; 1980) se han reafrmado en nuestros das, en palabras de
expertos del hipertexto, como es G. P. Landow:
Todos los textos existen siempre en relacin con otros textos, antes de
la llegada de la tecnologa del hipertexto, esas interrelaciones slo podan
existir en el intelecto individual percibiendo esas relaciones o en otros textos
revindicando la existencia de tales relaciones. (Landow 1992: 426).
El lector, situado ante la pantalla fja e impresa del libro (o soporte
equivalente), siempre ha tenido que desarrollar estrategias especfcas para
activar la conexin que requiriera el texto con los archivos del su sistema
cognitivo. Previamente, el autor gener las relaciones y las seal para su
potencial lector mediante indicadores ms o menos explcitos. De este modo,
el texto siempre ha ofrecido al lector la posibilidad de poner en marcha su
disco duro y los archivos de referencia que contiene me refero a la CL y
a su componente, el intertexto lector, que controla los archivos y activa los
conocimientos concretos y pertinentes para cada requerimiento textual.
Adems, el texto tambin deja espacio para que el lector establezca sus
posible hipervnculos personales (los que resultan de particulares vivencias,
experiencias o valoraciones), como se representa en el siguiente esquema.
Segn la amplitud y las peculiaridades de los archivos de conocimientos
y referencias de su competencia lecto-literaria, el lector es ms o menos
capaz de establecer las evidentes o intuidas conexiones entre unas u otras
referencias del texto y los referentes personales de su CL.
interactividad e usuario. C. Labb: Ni Herbert Quain ni el rey de Theuth: notas
en torno a la (inminente) literatura hipertextual, en [Link]
cl/hiper/[Link]
Hipertextualidad indb 147 26/09/10 15:29
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Leer / navegar para establecer conexiones
La lectura de un texto remite a otras experiencias de lectura, o simplemente
a otros textos su misma esencia discursiva le permite integrar diversos
componentes en su estructura hipertextual, porque, como sabemos desde
la teora de la intertextualidad, los textos se incluyen los unos a los otros y
cada nuevo texto que entra en ese sistema lo modifca, pero no es el simple
resultado de los textos precedentes; es, a la vez, su pasado y su futuro,
como en acertada idea de sntesis ha explicado (Rabau, 2002: 15). Efec-
tivamente, las pautas intertextuales se manifestan siempre, aunque no con
igual grado de explicitacin
8
. Valgan los dos breves fragmentos siguientes
(hipertextos textuales) para percibir las inclusiones que contienen uno y otro
texto, su carcter hipertextual y los similares y diferentes procedimientos
intertextuales para incluir la insercin de las obras precedentes.
8 The theory of intertextuality insists that a text (for the moment to be understood
in the narrow sense) cannot exist as a hermetic or self-suffcient whole, and so does not
funtion as a closed system. () a text is avalaible only through some process of read-
ing; what is produced at the moment of reading is due to the cross-fertilisation of the
packaged textual material (say, a book) by all the texts which the reader brings to it. A
delicate allusions to a work unknown b to the reader, wich therefore goes unnoticed,
will have a dormant existence in that reading. On the other hand, the readers experience
of some practice or theory unknown to the author may lead to a fresh interpretation.
(J. Still & M. Worton, 1991:1).
Durante breves instantes sobre una de las
ventanas se proyect una sombra, tal vez los
rboles del jardn se haban movido con el viento,
pero Clara Evelia no prest atencin, distrada
pensando que los ateos como ella no tenan el
consuelo de imaginar un reencuentro con los
seres queridos ya muertos, vuelve el polvo
al polvo? / Vuela el alma al cielo? / Todo es
vil materia, podredumbre y cieno? []
Levant la persiana y mir a lo alto, de su
memoria brot otra estrofa, cerraron sus ojos,/
que an tena abiertos; / taparon su cara / con
un blanco lienzo / y unos sollozando, / otros
en silencio, / de la triste de la triste de
la triste alcoba / todos se apartaron Cada
vez que lograba recordar sin esfuerzo un trozo
de su repertorio Clara Evelia se senta algo
reconfortada, tantos aos haba sido profesora
de declamacin, en las largas noches / del
helado invierno, / cuando las maderas / crujir
hace el viento / y y y azota los vidrios / el
fuerte aguacero, / de la pobre nia / a solas me
acuerdo
Manuel Puig, The Buenos Aires Affair. 1986.
en un rincn del palco en penumbra desde
donde vio sin ser visto al minotauro cuya voz
de centella lo sac en vilo de su sitio y de su
instante y lo dej fotando sin su permiso en el
trueno de oro de los claros clarines de los arcos
triunfales de Martes y Minervas de una gloria
que no era la suya mi general, vio los atletas
heroicos de los estandartes los negros mastines
de presa los fuertes caballos de guerra de cascos
de hierro las picas y lanzas de los paladines de
rudos penachos vio la tropa de jvenes feros
que haban desafado los soles del rojo verano
las nieves y vientos de glido inviernose sinti
pobre y minsculo en el estruendo ssmico de
los aplausos que l aprobaba en la sombra
Gabriel Garca Mrquez, El otoo del patriarca
(1975)
En estos hipertextos textuales de Manuel Puig y de Gabriel Garca
Mrquez, los versos de G. A. Bcquer o de Rubn Daro estn presentes
(con distinta modalidad y diferente grado de reelaboracin), aunque su
signifcado haya adquirido nueva funcionalidad. Su evidente presencia
apunta a nuevas intenciones, que captar el lector si efectivamente conoce
y recuerda los poemas de referencia. Si no los identifcara, el despliegue
hipertextual podra ayudarle a conocerlos. De igual modo, en la elabora-
cin de la secuencia didctica correspondiente se podra haber previsto el
hipervnculo con los hipotextos de la Rima LXXIII de G.A. Bcquer y con La
Marcha triunfal de Rubn Daro, para que la evidencia pudiera ser establecida,
ofreciendo, adems, la posibilidad de apreciar la transformacin en forma
e intencin que han recibido los versos de referencia hipotextual. En este
caso, la experiencia del lector se enriquecera al comprobar cmo, mediante
una u otra modalidad, la presencia de las obras de G. A. Bcquer o de Rubn
Daro forman parte de un nuevo texto y de un nuevo signifcado. Tambin la
competencia lecto-literaria se ampliara al asumir cmo el sistema literario
juega con sus propias creaciones saltando versos, pervirtiendo y tergiversan-
do los sonetos por conveniencia, jugueteando con ellos a su antojo con un
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dominio de dueos como dice Garca Mrquez en su novela, Del amor
y otros demonios (1994).
A travs de las citas o referencias que contiene, un texto lleva al lector
a navegar por las lneas de otros textos, como si aparentemente fuera de
modo superfcial, aunque lo cierto es que siempre contiene alguna destacable
intencionalidad. La siguiente cita, tomada de la novela de Care Santos El
anillo de Irina (2005) nos invita a considerar la metfora de la correlacin
entre el sistema literario y el deambular-navegar de la lectura:
LEER es como recorrer una casa con muchas habitaciones. Unas
llevan a las otras y stas a algunas ms lejanas, pero todas estn
comunicadas entre s. Leer es aprender a recorrer esa casa enorme,
a no extraviarse en ella, a saber en qu habitaciones nos gustara
permanecer largo rato, en cules no queremos entrar
El smil de la casa como un espacio (sistema) interconectado, cuyos com-
ponentes se perflan y se defnen por las relaciones que mantienen entre s: cada
sala, cada pieza, cada obra es una unidad del sistema del edifcio literario. Pero
adems, el smil permite entender que esa casa / sistema es una construccin
de base hipertextual, porque contiene y conecta otras piezas. El smil que des-
cribe Care Santos enlaza con otro que, refrindose a la formacin del lector,
expone G. P. Landow: el de navegar por el sistema (informtico, literario):
Para el estudiante, el hipertexto promete nuevos encuentros con el
texto cada vez ms centrados en el lector. En primer lugar, la expe-
riencia del hipertexto como una red de relaciones navegables supone
un acceso mucho ms rpido y fcil a una gama de documentacin,
tanto bsica como contextual, mucho ms extensa que en el caso de
las tecnologas didcticas convencionales (Landow, 2009: 345).
Tambin desde la apreciacin didctica, M. Butlen (2005) retoma
conceptos de base intertextual e hipertextual (cada lectura recupera las
lecturas previas en redes ordenadas); por su parte, L. Borrs (s/a) integra
ambas perspectivas, para concluir con la idea de relectura, clave conceptual
que sostiene la efcaz recepcin de la trama de conexiones y relaciones del
hipertexto:
La disposicin espacial del hipertexto despierta un conjunto de
metforas que hacen posible la lectura bajo un nuevo prisma, el de
la navegacin. Es sta una idea peculiar que tiene que ver con la idea
del viaje, de la conquista, pero tambin del naufragio, del fracaso. Se
ha indicado repetidamente que el lenguaje de la navegacin es nega-
tivo en la medida que comporta la posibilidad de desplazamiento,
cierto, pero tambin de prdida. En este sentido, cada vez estoy ms
convencida de que los accidentes que ocurren leyendo hipertextos
forman parte de la condicin del hipertexto como texto y hay que
aceptarlos como parte esencialmente constitutiva del mismo. Un
buen lector es un relector, afrma rotundamente Nabokov. La
contundencia de semejante afrmacin no deja espacio a la duda:
en el espacio hipertextual en el que la lectura es fragmentada y no
secuencial, la relectura se revela como la estrategia metodolgica
inevitable en la construccin de sentido. (Borrs, s/a)
El hipertexto desde la perspectiva didctica
Ante las perspectivas innovadoras que plantea el hipertexto, los enfoques
didcticos, en alerta ante las posibilidades que ofrece el avance de los re-
cursos digitales y multimedia, estn integrando, entre los referentes de la
formacin del lector
9
, el concepto de hipertexto perflado por los matices
y claves intertextuales que previamente ya se haban tratado en el mbito
de la formacin del lector (Daz-Plaja, 2002; Mendoza, 2001, 2003, 2008;
Romea, 2007). Hace ya aos que se ha destacado la proyeccin didctica
que ofrece el hipertexto como recurso para el aula, pero no se ha insistido
en la correlacin entre las semejanzas que mantiene el concepto en su acep-
cin referida al discurso literario y en la correspondiente a su naturaleza
electrnica (Leibrandt, 2008a, 2008b; Caamao y Cabral, 2007; Garca
Carcedo, 2008, 2009; Borrs, 2005; Romero, 2008; Delany, P. y G.P. Lan-
dow , 1991 /2006).
Si una obra del sistema (corpus) literario se considera un hipertexto,
9 El alcance del signifcado de la lectura no puede ceirse exclusivamente al soporte
libro y a la descodifcacin del sistema verbal. Los sistemas semiolgicos icnicos, los
soportes informticos y otros lenguajes requieren tambin un aprendizaje signifcativo
y son inseparables de lo que llamamos hoy comprensin lectora y comunicacin. Este
aspecto es decisivo a la hora de considerar el alcance de los conocimientos y referentes
literarios y estticos de los adolescentes, su biblioteca colectiva (Daz-Plaja, 2008: 123)
Hipertextualidad indb 149 26/09/10 15:29
150
entonces para facilitar el acceso a su lectura (comprensin, interpretacin y
valoracin) podrn desplegarse sus conexiones y enlaces con otras produccio-
nes y referentes de la cultura (en especial con los propios del sistema literario).
En la lectura de esas obras hipertextuales se desplegarn los nexos (a mo-
do de anexos, que habitualmente estn establecidos a travs de vnculos y/o
hipervnculos) para llevar al lector a los textos de referencia y a otros textos.
Esas conexiones vinculan el hipertexto textual con uno o ms hipotextos desde
el marco discursivo de la obra. La obra literaria es un hipertexto discursivo
o, como lo denomina U. Eco (2003) un hipertexto textual. Ante este tipo de
texto, la actividad del lector (a travs de la activacin de los componentes de
su competencia lecto-literaria y de su intertexto lector), pone en marcha sus
habilidades y estrategias para relacionar, asociar, comparar, contrastar, matizar
y establecer correlaciones y dependencias, etc.) a fn de desarrollar efcazmente
la lectura. Si, paralelamente al hipertexto textual, consideramos el hipertexto
electrnico, se comprobar que ste ltimo tambin desencadena similares
actividades cognitivas en su receptor y que, en ambos casos, su efcacia depen-
de de la capacidad del lector para seleccionar y decidir sobre la informacin
aportada por los archivos vinculados. Antes de que la tecnologa digital
hiciera uso explcito y evidente del hipertexto, la literatura haba recurrido
siempre a este recurso para reescribir y fusionar obras o textos previos, para
generar nuevas producciones. Claro est que la literatura (oral y/o escrita)
cont slo con las redes que pudiera establecer el cerebro humano para co-
nectar los nodos del texto con los archivos de los conocimientos del receptor.
Ante la complejidad de este tipo de relaciones textuales, es preciso
destacar la realidad del lector emprico que siempre somos ante un nuevo
texto. La idea de A. Mangel (2005): La literatura depende, no de lectores
ideales, sino simplemente de buenos lectores (con la que cierra el apartado
Vers une dfnition du lecteur idal de su libro Pinocchio & Robinson)
nos lleva a considerar la realidad del destinatario: nuestros alumnos son
lectores en proceso de formacin, son aprendices de lectores que no llegan a
ser lectores ideales y an adolecen de cualidades para ser lectores implcitos
de muchos textos (aunque, por otra parte, s lo sean de otros muchos textos
que los han previsto como destinatarios); tampoco son lectores modelo,
aunque estn en proceso de llegar a actuar como tales si resulta efectivo el
desarrollo de sus competencias de lectura. En suma, son lectores empricos,
lectores reales que cotidianamente se enfrentan, quiz sin saberlo, a la lectura
de mltiples textos de clave hipertextual
10
.
10 Alfabetizacin informacional es saber cundo y por qu necesitas informacin,
Modalidades de hipertexto
Por la misma naturaleza del texto (literario, periodstico, cientfco o de
cualquier otra tipologa, adems del digital con su red de hipervnculos on
line) la obra se elabora y construye como un hipertexto. Considerando las
modalidades de relacin, as como de los evidentes indicios y componentes
hipertextuales en el discurso literario, cabe retomar una interesante cuestin
expuesta por Rabau (2002: 15) Y si el sentido de los textos literarios resi-
diera, no en sus causas externas, el mundo, el autor o las fuentes del escritor,
sino en la relacin que las obras mantienen entre ellas?. Esta pregunta en
realidad conlleva una clara afrmacin, y apunta de modo implcito a la
actividad del lector (tambin del autor en cuanto lector), porque la identi-
fcacin de referentes es una actividad cognitiva que se ejerce en la lectura.
Quitndole ya los interrogantes y tomndola como afrmacin: el sentido
de los textos literarios reside, no en sus causas externas, el mundo, el autor
o las fuentes del escritor, sino en la relacin que las obras mantienen entre
ellas, nos lleva a tratar las conexiones (y su despliegue) como un punto
clave para la comprensin del texto. Por ello, la lectura supone un ir y ve-
nir cognitivo del texto a la experiencia, al conocimiento, a los contenidos
y formas, a las interpretaciones de otros textos ya conocidos por el lector.
La teora literaria y la tecnologa electrnica comparten el concepto de
hipertexto. El hipertexto textual (discursivo) y el hipertexto sistmico com-
parten semejanzas en su mecanismo de organizacin del texto incluyendo
nodos y enlaces que lo vinculan en una amplia red del sistema (literario,
terico de una disciplina especfca, o ciberntico) al servicio tanto del autor
como de los potenciales lectores. Las diferencias
11
entre el funcionamiento del
dnde encontrarla, y cmo evaluarla, utilizarla y comunicarla de manera tica, (de-
fnicin de Alfabetizacin en Informacin (Alfn) propuesta por CILIP en Octubre de
2004 [Link] Abell y otros sealan que esta defnicin implica
varias habilidades. Creemos que las habilidades (o compe tencias) necesarias para que
una persona pueda ser considerada como alfabetizada en informacin consisten en la
comprensin de: La necesidad de informacin; los recursos disponibles; cmo encontrar
la informacin; la necesidad de evaluar los resultados; cmo trabajar con los resultados
y explotarlos; tica y responsabilidad en la utilizacin; cmo comunicar y compartir tus
resultados; cmo gestionar lo que has encontrado. Vid. Abell, A., Armstrong, Ch., et
al. (2004) Alfabetizacin en informacin: la defnicin de CILIP (UK).Boletn de la
Asociacin Andaluza de Bibliotecarios, n 77, Diciembre, 2004, pp. 79-84. [Link]
[Link]/pdfs/baab77/[Link]
11 El texto literario digital ha de ser multilineal, multimedia, mltiple en contenidos
y en forma, interactivo y dinmico. Dichos adjetivos recogen distintas aportaciones
Hipertextualidad indb 150 26/09/10 15:29
151
(hiper)texto impreso y del hipertexto electrnico estriban en que los nodos
que incluya un texto impreso slo tienen (pueden tener) sus terminales en el
sistema cognitivo
12
(conocimientos previos) de cada uno de sus lectores para
que la conexin sea funcional las estrategias discursivas funcionan como
rdenes (y estmulos) para activar los archivos conectados. Mientras que,
por su parte, en el sistema electrnico el hipertexto sistmico muestra los
links que enlazan los terminales ya dispuestos para ser activados y ledos,
sin necesidad de que hubieran sido asumidos previamente por sus lectores,
de modo que provoca una lectura no lineal, aunque casi simultnea.
Siguiendo la terminologa empleada por U. Eco, sealo las tres mo-
dalidades que indica, Hipertexto textual, Texto hipertextual e Hipertexto
sistmico, ms el Hipertexto didctico mencionado por Landow.
Hipertexto textual (lineal/literario). Un hipertexto textual es un texto
que en s mismo contiene la presencia por alusin, cita, referencia o trans-
formacin de otros textos, siguiendo algn tipo de modalidad intertextual
(Genette, 1982; Eco, 2003, 2002; Rabau, 2005; Delany y Landow, 1991;
Leibrandt, 2003, 2008b). La inclusin, ya sea por cita, transformada, ela-
borada o simplemente sugerida o aludida, se basa en el genrico fenmeno
de transtextualidad que recorre todos los mbitos del conocimiento y de
la creacin (Landow). La causa de este fenmeno resulta ser algo bsico
(aunque en ocasiones produzca efectos sorprendentes y sea de complejo
reconocimiento), ya que se debe a que el texto de la obra incluye diversos
hipotextos y componentes intertextuales.
Texto hipertextual (electrnico, hipermedia, no lineal /virtual/ on line
off line). La presentacin en soporte electrnico, digitalizado, del texto y
de sus componentes (hipertexto textual) da lugar al texto hipertextual, cuya
lectura transita por los links e hipervnculos que seala el texto. Por ello, su
lectura es no lineal y se apoya en recursos hipermedia, mediante los cuales
se despliegan los referentes que contiene o incluye. Por sus caractersticas,
tericas postmodernas basadas en la intertextualidad de Julia Kristeva, las lexas de
Roland Barthes, la polifona textual de Mikhail Bakhtin, las redes de poder de Michael
Foucault, los rizomas de Pilles Deleuze y Flix Guattari, el texto expansivo derridiano
y la evolucin de los sistemas de comunicacin de Wolfgang Iser y Stanley Fish. (Ro-
mero, 2008: 217)
12 El hipertexto es una herramienta cognitiva hasta el grado que los alumnos lo
utilizan como un modo de determinar el signifcado y de refejar su comprensin. El
hipertexto es una herramienta constructiva y cognitiva []. Los sistemas hipertextuales,
como todas las herramientas cognitivas, necesitan ampliar la funcionalidad intelectual
de los alumnos (Jonassen, 1991: 248)
especialmente cuando se presente en estructura off line, es decir, con control
y limitados archivos vinculados, responde a las necesidades de un recurso
didctico que permite explicitar datos, informaciones y concreciones de
sus referencias.
Hipertexto sistmico (literario digital, virtual / on line/ web). El trmino
corresponde al concepto genrico de hipertexto usado en el mbito de la
electrnica. Theodore Holm Nelson, en 1965 acu el trmino hipertex-
to para referirse a un sistema que enlazara varios textos y en su obra
Literary Machines lo defne en los siguientes trminos: Hipertexto es la
presentacin de informacin como una Red de nodos enlazados a travs
de los cuales los lectores pueden navegar libremente en forma no lineal.
Permite la coexistencia de varios autores, desliga las funciones de autor y
lector, permite la ampliacin de la informacin en forma casi ilimitada y
crea mltiples rutas de lectura
13
.
G. P. Landow lo defne como Texto compuesto de bloques de palabras
(o imgenes) vinculadas electrnicamente por mltiples trayectos, cadenas o
senderos en un fnal abierto, en una textualidad perpetuamente inacabada,
descrito por los trminos vnculo, nodo, red, web y trayectos (Landow,
1992 : 3).
Y, adems, lo relaciona con los estudios literarios, indicando que: Esta
forma de medio digital conocida como hipertexto puede parecer particu-
larmente idnea para una disciplina como la literatura comparada, al igual
que para la crtica interartstica, ya que este tipo de estudios comparatistas
requieren conectividad o sea el rasgo caracterstico de los hipermedia.
(Landow, 2008: 37). Esta modalidad tiene especial incidencia en su faceta
de produccin
14
, tal como lo presenta D. Romero (2008), como un recurso
13 Theodore Holm Nelson, 1965 Literary Machines. [Link]
com/2007/08/[Link]. Por su parte, Chartier (1996) sealaba algunas de sus
peculiariaridades: La reprsentation lectronique des textes modife totalement leur
condition : la matrialit du livre, elle substitue limmatrialit de textes sans lieu
propre; aux relations de contigut tablies dans lobjet imprim, elle oppose la libre
composition de fragments indfniment manipulables; la saisie immdiate de la totalit
de luvre, rendue visible par lobjet qui la contient, elle fait succder la navigation au
trs long cours dans des archipels textuels sans rives ni bornes. (Chartier, 1996: 32).
14 La experiencia de lectura hipertextual vuelve los revolucionarios postulados de
la reaccin y recepcin de Iser y Jauss en constataciones de la prctica en hipertexto.
() Gunnar Liesto indica que, en hipertexto, los principios clave de estructuracin
narrativa y, por lo tanto, las operaciones bsicas de la autora, estn transferidas del
autor al lector o del escritor primario al escritor secundario. Es la defuncin del
autor, parafraseando nuevamente a Barthes. El signifcado nunca est garantizado ni
Hipertextualidad indb 151 26/09/10 15:29
152
de creacin (autor colectivo, continuidad abierta, trayectos / itinerarios
diversos):
El texto literario digital ha de ser multilineal, multimedia, mltiple
en contenidos y en forma, interactivo y dinmico. Dichos adjetivos
recogen distintas aportaciones tericas postmodernas basadas en
la intertextualidad de Julia Kristeva, las lexas de Roland Barthes,
la polifona textual de Mikhail Bakhtin, las redes de poder de
Michael Foucault, los rizomas de Pilles Deleuze y Flix Guattari,
el texto expansivo derridiano y la evolucin de los sistemas de
comunicacin de Wolfgang Iser y Stanley Fish. (Romero, 2008: 217)
Hipertexto didctico o educativo. G.P. Landow menciona esta modalidad
en relacin a las posibilidades que ofrece en la enseanza/aprendizaje. L.
Borrs se refere a est modalidad denominndola hipertexto crtico Segn
la distincin que expone U. Eco (2003), cabe esta posibilidad de tomar el
hipertexto electrnico como un instrumento o recurso que ofrece el medio
de presentar al lector (aqu nos referimos a alumnos de ESO y Bachillerato)
la evidencia del texto hipertextual en un soporte cerrado (off line, datos y
archivos en una red limitada y cerrada, como explica J. Toms, 2002) que
aporta los distintos referentes que contiene el texto y que podran serle
desconocidos. Evidentemente, estamos hablando de una opcin tecnolgica
que ofrece muy buenas posibilidades para ser un recurso didctico en el
que confuyen los procedimientos de la elaboracin del discurso literario y
los de relacin, identifcacin y valoracin que realiza el lector. G. Gefen y
G. P. Landow, entre otros, han destacado sus posibilidades educativas. Por
una parte, la actividad del docente al preparar actividades formativas para
ampliar los conocimientos del lector literario en formacin, haciendo del
hipertexto electrnico un soporte con el que se muestra la intertextualidad
de modo inmediato y programado, como dice Gefen (2003) para apoyar y
estimular la actividad cognitiva del alumno lector:
El hipertexto didctico redefne el papel del maestro transfriendo
parte de su poder y autoridad al estudiante. Esta tecnologa tiene
contenido en el texto, sino que requiere el compromiso del lector y su relacin creativa
con el texto. C. Labb: Ni Herbert Quain ni el rey de Theuth: notas en torno
a la (inminente) literatura hipertextual, en [Link]
[Link]
el potencial para hacer que el maestro sea ms un entrenador que
un conferenciante, que sea ms un compaero mayor y con ms
experiencia que un lder reconocido. Huelga decir que no todos
mis colegas reaccionan con gritos de regocijo y cantos de alegra
ante esta posibilidad (Landow, 2009: 341)
Enfn, on parle galement dhypertexte aujourdhui lorsque, travai-
llant sur ordinateur, on met en uvre, partir des mots dun texte
donn, un mode de navigation sur le net qui permet daffcher sur
des fentres appeles escamots des complments dinformation:
autres textes, images, sons , lments vido. On est l en prsence
dune intertextualit immdiate et pr-programme qui facilite
lenrichissement la demande dun texte de dpart rpondant
toujours la dfnition de lhypertextualit, puisque dans ce cas
prcis, les lments hypotextuels viennent se greffer sur llment
hypertextuel. (Gefen, 2003)
Y an cabe mencionar el Hipertexto fccional. En relacin con las
caractersticas sealadas en el punto anterior, hay que situar el hipertexto
fccional, como espacio para la creacin conjunta de producciones de signo
e intencin literaria, aprovechando todas las posibilidades que el hipertexto
ciberntico ofrece
15
. La literatura electrnica y la hiperfccin permite
desarrollar una escritura fccional no secuencial y que se ramifca y ofrece
opciones al lector y destinada, en particular, a ser leda en la pantalla de
un ordenador, en una pantalla interactiva (Chico, 2005). Su peculiaridad
radica en las narraciones escritas mediante vnculos hipertextuales, carac-
terizadas por no responder a una nica posibilidad de lectura sino a tantas
como caminos hipertextuales el lector quiera establecer, permitindole al
lector en la mayora de las ocasiones participar en la construccin de la obra
con sus propios itinerarios de lectura e incluso colaborando con el autor
15 La tecnologa facilita, de nuevo, lo que la mente humana es capaz de crear e imaginar,
siendo esa tecnologa, como hemos apreciado ms arriba, profundamente humana. As
queda tambin demostrado en obras como Rayuela de Julio Cortzar un verdadero
precedente de lo que ahora denominan los expertos hiperfccin explorativa- o el propio
Ulises de Joyce, reconstruyendo las asociaciones libres y caticas del monlogo interior
como una suerte de hipertexto intangible e infnito. Desde el hipertexto hablamos de
hiperfccin, ya sea explorativa, el lector explora los posibles caminos y enlaces, o bien
constructiva, el lector junto a otros construye una historia.(A. Fernndez, 2007,Los
nuevos lectores, en Revista Electrnica de Estudios Filolgicos).
Hipertextualidad indb 152 26/09/10 15:29
153
original, con la consiguiente destruccin de la voz de autor, la ampliacin de
perspectivas y puntos de vista, etc. Se rompe de este modo con la linealidad
unidireccional y se cuestiona la nocin de secuencialidad fja de escritura y,
por lo tanto, de lectura, pues se quebranta la nocin de que exista un fn y
un comienzo predeterminado y la idea de la unidad textual. (Calvo, 2009).
En relacin con estas modalidades, es necesario sealar que, por su
funcionalidad, la competencia literaria actuara (si se me permite el smil)
como hipertexto de conocimientos. Incluso estableciendo una semejanza con
las caractersticas descritas, podemos apuntar la posibilidad de considerar
como mbito hipertextual el espacio integrado por la competencia del lector
(conocimientos, habilidades, estrategias para relacionar los componentes
discursivos) junto con el intertexto lector, que activa hipervnculos cognitivos
para que el lector perciba las relaciones entre una obra y otras que le han
precedido o seguido, de modo que construya con coherencia el signifcado
de un texto. (Mendoza, 2004, 2008).
Vinculaciones con la intertextualidad
Como es sabido, la intertextualidad es un fenmeno de reelaboracin,
de recreacin a partir de referentes retomados del entorno cultural; y es
precisamente el carcter hipertextual del discurso lo que permite integrar
multiplicidad de referentes que proceden de otras obras, de otros textos y
pasan a ser parte y esencia del nuevo discurso. En relacin con la intertextua-
lidad, como hemos visto, S. Rabau (2002: 15) ha explicitado la posibilidad
(o tal vez la evidencia) de que el signifcado est ms determinado por las
relaciones que un texto mantiene con otros que por los condicionantes de
autora; su pregunta se proyecta hacia la vertiente hipertextual al destacar
la clave de estas relaciones en la esencialidad del signifcado -el sentido de
los textos literarios residira en las relaciones que las obras mantienen entre
ellas-. Esta cuestin seala a la funcionalidad semntica y semitica de las
conexiones (inclusiones, hipervnculos) del discurso literario. Sin embargo,
y a pesar del gran inters que ofrece para la formacin del lector, el carc-
ter hipertextual del discurso no ha sido especfcamente tratado desde la
perspectiva didctica de la formacin del lector (Borrs, 2003, 2005; Elies,
2007; Leibrandt, 2007, 2008a, 2008b; Garca Carcedo, 2005, 2008, 2009).
Las nuevas tecnologas permiten explicar, justifcar y hacer evidente en un
texto literario lo que antes era objeto de extensas explicaciones, comenta-
rios, glosas y notas
16
: el hipertexto permite desplegar el texto, mostrar el
contenido, la transformacin, la procedencia de sus componentes.
Son muchas las veces que una obra literaria requiere y nos hace leer (o
reactivar la lectura de) ms de una obra a partir de su propio texto porque
es preciso que los lectores establezcan algn tipo de relacin entre los refe-
rentes hipotextuales. La causa (aunque no sea siempre evidente) casi resulta
obvia: el texto contiene referencias de otras obras, remisiones a diversos
hipotextos y a componentes intertextuales que se hacen copresentes en su
discurso y lo convierten en hipertexto: los referentes inter e hipotextuales
matizan el tejido discursivo del texto y cobran mayor relevancia. Cualquier
ejemplo de este recurso genrico de la literatura demuestra que el lector
siempre ha tenido que emplear estrategias que le permitan leer un texto
a la vez que evoca en su conocimiento la experincia y las referencias de
otros textos, de su contenido, sus ideas, o de su estilo y recursos. A travs
del despliegue hipertextual el lector comprobar que la presencia citas (en
sentido amplio) es lugar comn en el hecho literario, que se engarza de ese
modo con distintas producciones, porque como dice A. Manguel:
citer, cest poursuivre une conversation avec le pass afn de la
resituer dans le contexte du prsent; que citer, cest faire usage de
la bibliothque de Babel; que citer, cest rfchir ce qui a t dit
avant nous et que, faute de le faire, nous parlos dans le vide, l o
nulle voix humaine ne peut articuler un son. (Manguel, 2005: 48)
El reconocimiento del carcter hipertextual del discurso es factor de
primer orden para conseguir que el lector realice el esfuerzo cognitivo de
reconocer, sealar, relacionar lo que expone el texto con sus referentes (claves
o indicios hipotextuales). La recepcin requiere poder / saber detectar (o
16 Una edicin crtica hipertextual se presenta como una oportunidad idlica para el
investigador de la literatura: el vnculo o nexo electrnico escogido mediante la accin
de presionar el botn del dispositivo indicador (mouse) trae a la pantalla de forma
inmediata y limpia una nota a pie de pgina o una cita textual de otro texto adyacente,
con la posibilidad de regresar sin inconveniente al sitio de lectura anterior y de guardar
el recorrido bibliogrfco para recordarlo en otra ocasin o simplemente para compar-
tirlo. Adems, al corpus crtico de una edicin hipertextual como el de La Celestina est,
en la medida de lo posible, renovndose constantemente, pues permite la recepcin de
cualquier anlisis y estudio monogrfco relacionado. C. Labb: Ni Herbert Quain
ni el rey de Theuth: notas en torno a la (inminente) literatura hipertextual, en http://
[Link]/hiper/[Link]
Hipertextualidad indb 153 26/09/10 15:29
154
sea, identifcar, reconocer los indicadores intertextuales) y reaccionar con las
aportaciones especfcas que se suponen coherentes segn el tipo de lector
previsto como destinatario. Otra cosa es que la diversidad de modalidades
bajo las que se hace efectiva la presencia de los hipotextos, segn la inten-
cin del autor, los muestre de modo ms o menos destacado y explcito,
segn la intencin del autor aunque esta cuestin dependera tambin del
repertorio del lector y de su capacidad de observacin.
Paralelamente, hay que tener presente que la diversidad o complejidad
de referentes que incluye una obra concreta en su organizacin hipertextual
podra interferir y/o difcultar la construccin del signifcado para un lector
emprico medio, es decir con un grado medio de competencia y experiencia
lectoliterarias, o limitar las posibilidades para un lector poco experto. Esto
supondra la falta de reconocimiento de las referencias (intertextuales o
hipotextuales) que, por si misma, sera motivo para que la lectura resultara
inviable. Por ello, resulta que el rasgo hipertextual hace an ms signifca-
tiva la necesaria aportacin de referentes por parte del lector, as como el
establecimiento de hipervnculos entre el texto y sus archivos / esquemas
de conocimiento para dar sentido a la presencia integrada de los referentes
hipertextuales y /o intertextuales, porque, recordemos, la intertextualidad
hace posible el perpetuo dilogo que la literatura teje consigo misma (Sa-
moyault, 2005:7).
El hipertexto: una modalidad textual para acceder a varios textos
El hecho hipertextual no es exclusivo de creaciones para adultos o lectores
experimentados y con un notorio grado de competencia; el hecho hiper-
textual es bsicamente un recurso esencial y genrico del discurso literario:
por eso tambin est presente en obras infantiles y juveniles. Incidiendo en
la esencialidad hipertextual del discurso literario, recogemos la interesante
idea de migracin que expone U. Eco (2002), para sealar la fortuna de
unas obras que perviven, se renuevan y se trasladan a otras creaciones que,
por incluirlas, se convierten en hipertextos:
Los personajes narrativos migran, cuando tienen suerte, de texto a
texto, y no es que los que no migran sean ontolgicamente distintos
de sus hermanos ms afortunados; sencillamente no han tenido
suerte y no nos hemos vuelto a ocupar de ellos.
Han migrado de texto a texto (y a travs de adaptaciones en
substancias distintas, de libro a pelcula o a ballet, o de la tradi-
cin oral al libro) tanto los personajes del mito, como los de la
narracin laica, Ulises, Jasn, Arturo o Parsifal, Alicia o Pinocho,
dArtagnan. (Eco, 2020: 16-17)
La explicacin de U. Eco seala no slo la faceta hipertextual, sino
adems la incidencia que tiene en la formacin del lector, para hacerle llegar
las claves de referencia de los posibles hipotextos. Una primera muestra nos
permitir comprobar la afrmacin de J. Culler (1992): un texto slo puede
leerse en relacin con otros textos y su existencia la hacen posible los cdigos
que animan el espacio discursivo de una cultura. Y esta afrmacin puede
ponerse en correlacin con otra idea de W. Iser, que matizar el alcance
de la primera: No percibimos en el texto ms que aquellos elementos del
mismo que tienen que ver con nuestras experiencias.
Veamos algunos breves ejemplos de migracin transtextual para crear
un hipertexto. Cuntos hipotextos pueden estar presentes o aludidos en
una pgina, o en unas lneas de una obra? Podran ser muchos, como vere-
mos. Pero la clave de su presencia no es cuestin de cantidad, obviamente,
sino de la pertinencia y de la funcionalidad que desempeen en el discurso
de la obra y, desde luego, de la signifcacin que suponga para su lector.
Observemos una breve muestra, una sola pgina de lbum para pequeos
en la que aparecen referencias mltiples que le proponen un reto de lectura
a resolver mediante relaciones de reconocimiento.
A veces Willy suea que es una estrella de cine
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La ilustracin del lbum de Willy el soador, de Anthony Browne, presenta un
ejemplo bsico, pero denso: una ilustracin (unidad semitica) que contiene
nueve presencias hipotextuales: Tarzn, King Kong, El hombre invisible,
Mary Poppins, Drcula, Frankestein, Blancanieves y los siete enanitos, El
mago de Oz y Charlot. Todos tienen sus referentes cinematogrfcos; todos
menos uno tienen su referencia literaria. La ilustracin recoge los aspectos
plsticos que derivan de los respectivos referentes cinematogrfcos, porque
es su punto de conexin con el pie de texto de la ilustracin A veces Willy
suea que es una estrella de cine). Comprender e interpretar la ilustracin
supone conocer y poder explicar cada una de las alusiones a una concreta
obra (primero por las caractersticas plsticas de sus componentes proce-
dentes del hipotexto cinematogrfco y en segundo lugar, las referencias
literarias); de lo contrario la funcionalidad de la ilustracin quedar en
suspenso, en standby.
Este texto (plstico y verbal) no es un hipertexto fcil para sus destinata-
rios; pero el procedimiento de acceso est previsto a travs de la mediacin
del adulto que acompaar la lectura. Es muy posible que los pequeos
destinatarios de este lbum no conozcan todos los referentes
17
que estn
representados en la ilustracin; sin embargo, la fnalidad de la misma es
17 Tarzn, (Tarzan), cmic de Edgar Rice Burroughs, apareci, en 1912 en la revista
Story Magazine y, posteriormente fue adaptado a novela. King Kong, guin de Ruth Rose
y James Ashmore Creelman, a partir de la idea de Merian C. Cooper y Edgar Wallace,
para la pelcula (1933) dirigida por los estadounidenses Merian C. Cooper y Ernest B.
Schoedsack. El hombre invisible (The Invisible Man), novela de ciencia fccin, de H.G.
Wells, aparecida en 1897, publicada por entregas en la revista Pearsons Magazine; la
adaptacin cinematogrfca fue dirigida por James Whale en 1933. Mary Poppins, guin
de Bill Walsh y Don DaGradi, pelcula de gnero musical, de la factora Walt Disney
(1964), dirigida por Robert Stevenson. Drcula (Vlad Draculea), novela del irlands
Bram Stoker, tambin de 1897, que dio lugar a una larga lista de versiones de cine,
cmics y teatro; en 1931 apareci la primera adaptacin cinematogrfca dirigida por
Tod Browning , a partir de la noevla de Stoker y con guin de Hamilton Deane y John
L. Balderston, con los actores Bela Lugosi y Helen Chandler como protagonistas. El
maravilloso mago de Oz (1900), novela para nios de Lyman Frank Baum (tuvo trece
continuaciones ms); adaptada al teatro (El mgo de Oz, 1902) y al cine (1910, 1925,
y en especial, la versin de 1933 de Victor Fleming; y como musical, The Wiz, en 1975.
Blancanieves, cuento recogido por los hermanos Grimm, desde 1937 se identifca con
los trazos con que la present la Walt Disney Pictures, en su versin Snow White and the
Seven Dwarfs. Frankenstein, protagonista de la novela de Mary Shelley, Frankenstein o
el moderno Prometeo, publicada en 1818 (y reescrita por la autora en 1831), la versin
cinematogrfca de James Whale, Frankenstein, de 1931, con Boris Karloff y Corin Clive
estableci el perfl plstico del personaje.
una propuesta y un reto para observar, preguntar y conocer nuevas refe-
rencias, aportadas desde la experiencia, el conocimiento del adulto que le
ayude a identifcar (presentar, explicar) los indicadores de los hipotextos
representados y aportando la informacin correspondiente: de ese modo
se incrementan los referentes del intertexto lector del receptor en su fase de
lector inicial; la lectura se esta pgina habr aportado nuevos referentes y
conocimientos, y habr introducido al lector en un nuevo espacio cultural.
En otros casos, la presencia de referentes se produce porque los perso-
najes de una u otra obra entran en la accin de una nueva trama, de una
nueva creacin y as le conferen la categora de hipertexto por el mismo
hecho de integrarlos. Observemos otra pgina de lbum infantil de Hiawyn
Oram y Sarah Warburton, Las cartas de Horacio y su bruja estrafalaria
(2006)
18
. En este caso aparecen mencionados referentes genricos, prncipe,
Bosque Encantado, DRAGN, adems de la explcita alusin a un cuen-
to concreto, el guisante y los diez colchones; en este caso, las inclusiones
destacan rasgos de los arquetipos del cuento maravilloso y evocan la clave
argumental de La princesa del guisante, que seran los hipotextos de esa
pgina y bien reconocibles por los ms pequeos. Aqu las inclusiones en
el hipertexto sirven de estrategia narrativa para presentar, desenmascarar
y de paso desmitifcar al falso prncipe, dando la vuelta al arquetipo
del prncipe valiente, en correlacin con el juego genrico de desmitifcacin
en el que se centra la obra, cuya protagonista, gata Maga, es una bruja
buena, enamoradiza que acta atrada por las convenciones tpicas de los
relatos tradicionales.
18 H. Oram y S. Warburton (2007): Las cartas de Horacio y su bruja estrafalaria.
Beascoa: Random House Mondadori (Orchard Books. Londres, 2006).
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O bien, retomando un clsico de la literatura infantil, los Cuentos en
verso para nios perversos (Revolting Rimes), de Roald Dahl e ilustraciones
de Quentin Blake (1982), obra ya clsica en la LIJ, ofrece un doble marco
hipertextual creado por su autor. Se trata de un primer marco que integra
las reescrituras de los cuentos maravillosos; y un segundo marco en el que
se encuadran a los nuevos arquetipos creados (reescritos) por el propio
Dahl, que migran entre las narraciones que componen su obra. El texto de
R. Dahl entre tantos otros autores que seran representativos no es un
simple juego de collage combinatorio; el recurso empleado lo convierte en
un hipertexto por ser una parodia y, adems, por haber integrado en su
trama personajes de otros cuentos, aunque para sorpresa de personajes y
lectores, es la peculiar Caperu anticonvencional que ya se ha manifestado
en su propio cuento (segn la revisin de Dahl) como trasgresora de su
esquema cannico, es un personaje que pertenece al sistema cuentstico del
propio Roal Dahl. O sea que en el marco del hipertexto del libro migran
los personajes de otro cuento, en un alarde metafccional. Esa migracin es
un recurso para implicar a los lectores en el juego hipertextual con el que se
amplan y modifcan los esquemas convencionales respecto a las versiones
cannicas, cuya evocacin, no obstante, sigue siendo necesaria.
Si no la puedo hacer volar soplando, / la volar con plvora y
andando, / dijo la bestia, y el lechn sagaz / que aquello oy, chi-
ll: Sers capaz! / y, lleno de zozobra y de congoja, /un nmero
marc: Familia Roja?. / Al! Quin llama? -le contest ella-.
/ Guarrete! Cmo ests? Yo aqu, tan bella / como acostumbro, y
t?. Caperu, escucha. / Ven aqu en cuanto salgas de la ducha.
/ Qu pasa?, pregunt Caperucita. / Que el Lobo quiere dar-
me dinamita, / y como t de Lobos sabes mucho, / quiz puedas
dejarle sin cartuchos. / Querido marrann, porquete guapo! /
Estaba proyectando irme de trapos, / as que, aunque me da cierta
pereza, / ir en cuanto me seque la cabeza. / Poco despus Caperu
atravesaba / el Bosque de este cuento.
Dahl, R. (1982): Revolting Rhymes
(Cuentos en verso para nios perversos)
19
Vemos, pues, que bastan unos breves fragmentos de obra infantiles para
19 Dahl, R. (1982): Revolting Rhymes (Cuentos en verso para nios perversos. Versin
en castellano de Miguel Azaola. Madrid: Altea, 1987)
comprobar que su texto (verbal y/o plstico) requiere que el lector active
losarchivos de varias obras (conocimientos, experiencias previas) y aporte
referencias para ubicar personajes, arquetipos, argumentos, intenciones,
etc., para comprender la presencia y funcin de los distintos componentes
intertextuales en la reescritura y reelaboracin, o para captar la intencio-
nalidad revisionista, por ejemplo. De igual modo, la LIJ est presente en las
creaciones de para adultos (y no slo en las creaciones posmodernas); slo
unos versos de muestra, del poema inacabado de Federico Garca Lorca
La Balada de Caperucita (1919), como ejemplo de reelaboracin intertex-
tual. En este poema, el contexto del cuento tradicional y sus personajes de
fccin sirven de referentes en el marco que crea el poeta para exponer su
anhelo por huir de lo trgico de la pasin amorosa descubierta a partir de
su adolescencia.
Llvame con el agua, Caperucita dulce,
Arrncame del pecho la for de mis pasiones.
Hazme que viva el cuento de tu vieja casita.
Desde nio me encanta tu aventura del bosque.
Bscame las perdidas botas de siete leguas
Para escapar del reino trgico de los hombres
Y agurdame sentada en la gloria del cuento
Junto con Pulgarcito y Cenicienta. Y gocen
Mis ojos contemplando tus ojos candorosos
Que no tuvieron nunca enfermedad de amores.
Llvame con el agua, Caperucita dulce,
Arrncame del alma la for de mis pasiones. (vv. 115126)
Nuestra actividad cognitiva suele desarrollarse entre textos, especial-
mente en el espacio del aprendizaje; nuestras lecturas atienden a textos de
base hipertextual, nuestros escritos se apoyan y refrendan en la cita, en la
derivacin de ideas, en aportaciones reelaboradas. Estas muestras bsicas
permiten sealar la diversidad de modalidades, funciones y estrategias
narrativas, habituales en las obras infantiles y juveniles, que se apoyan en
la modalidad hipertextual y que el lector en formacin aprende e integra
en su CL. Ante estas muestras es evidente que: a) el lector ha de ser capaz
de reaccionar y responder adecuadamente a los estmulos (textuales, in-
tertextuales) del texto; b) que los hipertextos necesitan de los referentes
de conocimiento que ha de aportar el lector, ya sea activndolos desde los
archivos de conocimientos previos, ya sea buscando la informacin que le
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falta con los recursos que estn a su alcance, como su propia memoria, la
informacin que le aporten los mediadores ms prximos, padres, herma-
nos, compaeros, maestros, etc. (en el supuesto que an no sea capaz de
utilizar otras opciones de bsqueda de informacin, como pudiera ser la
va electrnica). Todo ello para construir nuestras interpretaciones, que a su
vez, retoman y se apoyan en la relacin de otros textos y conocimientos que
conocemos. Mediante ese tipo de conexiones logramos hacer signifcativo
el contenido de los textos que leemos, a la vez que nuestros conocimientos
se construyen en red conectando esquemas de conocimientos y segn los
componentes de nuestras competencias especfcas.
El hipertexto como recurso didctico:
del hipertexto textual al texto hipertextual
Con anterioridad al medio ciberntico las conexiones en la obra literaria
(hipertexto textual) han sido objeto de anlisis descriptivos y justifcativos
en estudios crticos, o de explicaciones en las aulas, e incluso en ejercicios
de comentario de texto. Ahora, disponemos de soportes tecnolgicos para
mostrar, explicar, justifcar y hacer evidente la copresencia de textos a travs
de una sucesin de conexiones (texto hipertextual), aunque sea a travs
de una lectura no exactamente lineal, pero evidentemente vinculada
hipervinculada, en trminos informticos. Los procedimientos derivados
del planteamiento hipertextual siguen confriendo destacada relevancia a
la cooperacin del lector, reafrmando la clave de interaccin (hiper)texto
lector que regula el proceso de lectura y que determina la comprensin
e interpretacin.
Las presentaciones del texto hipertextual como recurso para expandir
ciertos contenidos del discurso literario y como plataforma-recurso in-
formtico se fusionan para ofrecer una perspectiva funcional de amplias
ventajas didcticas, ya que permiten traer al primer plano de la lectura las
virtuales conexiones que contiene un texto literario. La siguiente cita de
Landow es ilustrativa al respecto, combinando el concepto en sus facetas
discursiva y digital:
() el hipertexto enlace-y-nodo requiere dos elementos bsicos: un
texto digital (que abarca tanto palabra como imagen) y una red.
Esta tecnologa de la informacin tiene una especial importancia
para los estudios humansticos por la simple razn de que siempre
ha tenido que ver con redes. Por tanto, los lectores que comparan
el Paraso perdido de Milton con otros poemas picos y con textos
anteriores y posteriores, llevan en sus mentes, digamos, la manera
en que la llamada del poeta a su musa entremezcla los momentos
de inspiracin del Antiguo testamento con las invocaciones tra-
dicionales de Homero, Virgilio y Dante. Presentado en forma de
diagrama, este ejemplo toma ya la forma de una red, la cual se va
haciendo ms compleja a medida que las yuxtaposiciones y las
conexiones van teniendo lugar. Pero dnde est la red? Al igual
que un documento en la Red que los lectores perciben como un
nexo con enlaces a muchos otros textos, esta red del academicismo
tradicional es virtual. (Landow, 2008: 33)
La presentacin en diagrama que menciona Landow expondra de
modo evidente la red de conexiones es el soporte tcnico y didctico que
interesa potenciar como mecanismo coadyuvante en la formacin del lector.
El siguiente texto (que por sus claros rasgos de inclusin intertextual ya he
utilizado en alguna otra ocasin) ofrece diversos modos de inclusin para
crear un hipertexto textual: cada nombre, cada pasaje es un referente-enlace
que usa el autor, y deja que el lector halle la bsica conexin. Su presentacin
en diagrama, o sea su despliegue en soporte hipertextual nos llevara a las
obras de referencia y a conocer / establecer nuevas conexiones.
Ya iba a encender la luz cuando escuch:
Oh, princesa Dulcinea, seora deste cautivo corazn! Mucho
agravio me habedes fecho en despedirme y reprocharme con el
riguroso afncamiento de no parecer ante la vuestra hermosura.
Plgaos seora de membraros deste vuestro sujeto corazn, que
tantas cuitas por vuestro amor padece.
Os equivocis, don Quijote! dijo otra voz-. No es Dulcinea
del Toboso, es doa Ins, mi enamorada, y a falta de orilla de ro
donde llevaros, os propongo, amada ma, que me acompais a
la orilla de la acequia que discurre tranquila, pura y apacible a
nuestras espaldas.
Tambin vos estis equivocado, don Juan! dijo una tercera
voz-. No hay duda que esta doncella que acaba de entrar es Carme-
sina, y por ende, es a mi, a Tirant lo Blanch, a quien corresponde
hablarle y ofrecerle mi amor.
Carles Cano, Ratas de Biblioteca, en Cuentos rodos. 1994.
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Por el modo de incluir las citas, este texto sera un ejemplo similar al
expuesto por Landow en la cita anterior: entremezcla referentes y forma
una red que se va haciendo ms compleja a medida que las yuxtaposicio-
nes y las conexiones se suceden
20
, porque evidentemente evoca referentes
(Cervantes, Zorrilla, Joanot Martorell) e imitaciones de estilos que no
son conocidos por los lectores, o de los que slo tienen vagas referencias.
Estn ante un hipertexto textual y para comprender la funcin de esas
referencias, los lectores podran contar con el apoyo del despliegue de un
texto hipertextual (supongamos un bsico soporte off line, con links que
abrieran documentos / textos con informacin o pasajes signifcativos de
las obras referidas).
Adems, este y los anteriores ejemplos tambin muestran la facili-
dad con que los personajes migran de un texto y aparecen en otro (en un
proceso que los lleva de su hipotexto a un nuevo hipertexto, y de ste a
otro), llevando consigo las claves intertextuales en que se sustentan y que
acumulan en su trayectoria. En esos casos, dice U. Eco que Caperudicta
Roja, dArtgnan, Ulises o Madame Bovary se convierten en individuos que
viven fuera de sus partituras originales, y que sobre este hecho pueden
pretender hacer afrmaciones verdaderas incluso personas que nunca han
leido la partitura arquetpica. (Eco, 2002: 16-17). Este ltimo aspecto tiene
especial relevancia en el proceso de formacin lectoliteraria, porque aporta
y ampla informaciones sobre personajes, temas, argumentos, tpicos, etc.
de los que el lector en formacin slo tiene imprecisas refeencias.
Las facetas del discurso hipertextual suscitan efectos cognitivos (relacin,
asociacin, comparacin, contraste, matizacin, subordinacin, correlacin,
etc.) que, necesariamente inciden en la lectura. El discurso hipertextual se
muestra modelizado segn sus alusiones, citas, remisiones, menciones o
cualquier otra forma de inclusin de un texto previo (referente, hipotexto),
al que integra en el espacio de su red con nuevos valores y funciones. Por
ello, en el esquema de la propuesta (vase apartado siguiente) se trata de
establecer las pautas para: 1) desarrollar las facetas formativas que el carcter
hipertextual del discurso potenciar; 2) potenciar las estrategias cognitivas
de lectura (especialmente las de identifcacin y relacin de referentes, de
20 En la narracin, an seguirn otras menciones a personajes de cuentos populares
el Gato con Botas, Pinocho, Caperucita Rojaque se mezclan con el rey Lear, Macbeth,
Hamlet y con los hermanos Karamanzov, el doctor Jekilly otros personajes literarios.
La cita y la parodia llegan hasta el caso peculiar de una rata que era Julio Csar y La
guerra de las Galias en una pieza. (p.42).
hipotextos); 3) reconocer las perspectivas de lectura que presenta el hiper-
texto; 4) establecer conexiones con distintas obras; 5) buscar referencias,
seleccionar informaciones; 6) utilizar todos esos recursos para reconstruir
el signifcado del texto, la interpretacin y la valoracin personal, etc. En
suma, se trata de explicitar cmo el hipertexto ayuda a un lector medio,
cmo le indica la presencia de referencias a un lector falto de experiencia
y de referentes, cmo le facilita la comprensin (y la interpretacin) frente
a los requerimientos del discurso hipertextual.
Una propuesta para acceder a la obra literaria como texto
hipertextual
En palabras sencillas, el lector de primer nivel quiere saber qu
sucede, el de segundo nivel cmo se relata lo que sucede. Para saber
cmo acaba la historia basta, normalmenet, leer una sola vez. Para
convertirse en lector de segundo nivel es preciso leer muchas veces,
y algunas historias hay que releerlaas un sinfn de veces.
No existen lectores exclusivamente de segundo nivel; es ms, para
llegar a serlo hay que haber sido un buen lector de primer nivel. ()
Lo seguro es que se puede ser lectores de primer nivel sin acceder
nunca al segundo. U. Eco, Sobre literatura. 2002
Es esencial que el lector comprenda que el carcter hipertextual del
discurso le permite integrar cierta multiplicidad de referentes que proceden
de otros y que pasan a ser parte del nuevo discurso. Desde el planteamiento
hipertextual, los referentes intertextuales que perflan el tejido discursivo
del texto pasan a cobrar mayor relevancia: los indicadores intertextuales
necesitan de los referentes que aporte el lector, activando sus archivos de
conocimiento y sus estrategias de relacin. Claro est que esto supone que el
lector posea esos conocimientos y que est capacitado para responder a los
estmulos (textuales, intertextuales) del texto, estableciendo las pertinentes
conexiones entre el contenido y los recursos formales de la obra con otros
conocimientos que personalmente ha asumido, esencialmente a travs de
otras actividades de lectura o bien de aprendizaje. Tambin implica que el
lector sea capaz de hacer el seguimiento de las marcas o claves y, sobre todo,
que identifque los referentes (hiper)vinculados. Para todo ello, el dominio
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de estrategias de conexin supone, por una parte, un notable grado de
experiencia lectora y, por otro, una competencia lecto-literaria sufciente o
adecuada a la complejidad que plantea el texto, o bien que cuente con el
apoyo mediador que le aporte las informaciones que le son necesarias. En
el proceso formativo, las estrategias habrn de ser potenciadas a partir de
un itinerario (canon formativo) de obras y lecturas secuenciadas teniendo
en cuenta el enfoque interactivo de la lectura y las claves hipertextuales
del discurso.
A) Aspectos generales
Para la lectura de una obra hipertextual es determinante la posesin de
conocimientos y de diversifcadas experiencias lectoras de diferentes tipos,
gneros, estilos, etc. de obras, para que el lector aporte informaciones
pertinentes para establecer relaciones con los referentes que contiene un
texto de base hipertextual. Los conocimientos y las experiencias previas
del lector se activarn para interaccionar ante los nodos intertextuales que
ofrece el texto. En este sentido, como seala Rui Torres (2010), los recursos
hipermedia reportan un excelente soporte didctico, especialmente en los
niveles de ESO y Bachillerato
21
.
Asumimos la propuesta de Max Butlen, quien sugiere desarrollar la
actividad escolar entorno a una red de obras que comparten conexiones y
que se organizan en relacin a uno o varios referentes comunes:
Los alumnos deben salir de la enseanza primaria con un capital
de lecturas, una biblioteca en la cabeza, presentando la idea de
cultura literaria comn, de literatura compartida como un medio
de igualar las oportunidades de los alumnos. Cada lectura recupera
las anteriores y es a su vez el trampoln para las nuevas lecturas, de
modo que el profesor debe conectar las obras en red, al encontrarse
dicha oferta en el campo de la intertextualidad.
21 En entornos digitales, la poesa puede crear condiciones ideales para un refejo de
los procesos de organizacin de textos en nuevos medios de comunicacin. Los entornos
multimedia presentan posibilidades atractivas para los profesores que estn interesados
en la intertextualidad y la intermedialidad () De este modo, los enfoques interdisci-
plinarios de la crtica literaria parecen inevitables, porque la creacin y el desarrollo
de proyecto de hypermedia en contextos acadmicos necesariamente comportan tareas
que se pueden conseguir en entornos compartidos y de colaboracin. (Torres, 2010:51)
Para que el alumno pueda adquirir referentes culturales, las lectu-
ras no deben abordarse al azar, sino que se constituyen a lo largo
del ciclo, en redes ordenadas: en torno a un personaje, un motivo,
un gnero, un autor, una poca, un lugar, un formato. (Butlen,
2005: 146).
En su propuesta, Butlen destaca los vnculos intertextuales de esa red de
obra cuya lectura se organizada en secuencias formativas a partir de relaciones
intertextuales, porque de ese modo se potencian las estrategias y los recursos
didcticos que ayudan, a travs de procesos de relacin, a ampliar la CL de
un lector con la ayuda de un corpus estructurado que organice el profesor al
conectar las obras en red (o sea a modo de hipertexto textual). Por nuestra
parte, el diseo de la propuesta con fnalidad formativa en un proceso de
educacin literaria y de formacin lectoliteraria, lo centramos en el hipertexto
textual (texto literario), y tomando el soporte electrnico del texto hipertex-
tual como recurso de la actividad didctica, siempre con el trasfondo de la
lectura hipertextual. La secuenciacin de lecturas hipertextuales a partir de
temas, tpicos, recursos, estilos, gneros permite poner en paralelo algunas
obras del canon ofcial u homologado (en su abreviada versin curricular),
con otras obras que proceden de las lecturas personales de los escolares.
Un lector de los niveles de ESO o Bachillerato habr alcanzado
cierto capital de lecturas, una biblioteca personal, o sea un bsico
repertorio de conocimientos y experiencias de lecturas literarias
aqu se incluyen lecturas escolares y todo tipo de lecturas per-
sonales. Con ello su CL se habra ampliado en experiencias y
en estrategias.
La funcionalidad formativa del hipertexto destaca que la base hiper-
textual del discurso es un punto de referencia para tratar de dar respuesta
a diversas necesidades didcticas, educativas en relacin a la formacin
del lector, tanto del texto impreso como del texto virtual. Al tomar la obra
hipertextual como eje de la secuencia, se ponen de manifesto las relaciones
que mantienen las obras en el sistema literario.
En esa perspectiva, el programa de literatura quedara perflado por
un planteamiento de formacin lectora y educacin literaria a travs de
secuencias que funcionan como itinerarios alternativos para construir la
competencia del lector. La base hipertextual del discurso literario lleva a
concretar varias puntualizaciones a modo de ideas base:
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La literatura (tambin el discurso cientfco) genera hipertextos,
recurriendo a hipotextos que relaciona a travs de sus componentes
intertextuales compartidos con diversos textos.
El discurso literario se nutre de referencias del propio sistema lite-
rario (tambin de otras fuentes).
La creacin literaria, a travs de sus referencias se inserta en un
proceso ininterrumpido de reelaboraciones que consiguen renovar
el propio sistema. Cada obra contiene referentes hipotextuales con
frecuencia compartidos con otros textos en una red de conexiones
culturales.
La identifcacin de los textos necesaria para la comprensin e in-
terpretacin se produce mediante la actividad cognitiva de recepcin
lectora y a travs de las aportaciones del lector.
Pero, adems, este procedimiento didctico centrado en el hecho
hipertextual ampla la capacidad y estrategias del lector para saber
leer un texte frente a otro, leer un texto como una relectura de otro,
leer un texto en el espcio intertextual de una cultura (Culler, 1998),
porque Ningn texto es ledo independientemente de la experiencia
que el lector tiene de otros textos (Eco, 1981).
Atendiendo a los aspectos indicados, el objeto de la propuesta se
centra en los siguientes puntos:
Exponer el potencial formativo que supone el tratamiento de una
obra (literaria) como un hipertexto textual, para que el alumno-
lector detecte las conexiones, enlaces y nodos que contiene el
poema con otros referentes del sistema cultural, especialmente
con los propios del sistema literario (aunque evidentemente no
son los nicos).
Comprobar que habitualmente, las conexiones se producen a
travs vnculos intertextuales que conectan22 hipotextos o bien
otros hipertextos en el espacio discursivo de una obra concreta.
Y que a travs de esos vnculos se extienden sus enlaces hacia
otras producciones, mediante citas o reelaboraciones ms o
22 Segn A. Manguel (2005), los alumnos han olvidado aunque personalmente Segn A. Manguel (2005), los alumnos han olvidado aunque personalmente A. Manguel (2005), los alumnos han olvidado aunque personalmente
ms bien creo que en realidad ignoran que citer, cest poursuivre une conversation
avec le pass afn de la resituer dans le contexte du prsent; que citer, cest faire usage
de la bibliothque de Babel; que citer, cest rfchir ce qui a t dit avant nous et que,
faute de le faire, nous parlos dans le vide, l o nulle voix humaine ne peut articuler un
son. (Manguel, 2005: 48).
menos explcitas.
Detectar la estructura hipertextual todas diversos tipos de pro-
ducciones (artsticas, cientfcas o tcnicas) en las que confuyen
referencias, citas, conceptos e ideas de otras propuestas, de otras
concepciones o estudios.
Desarrollar habilidades metacognitivas para hacer de la lectura
del hipertexto es un procedimiento que refuerce y gue la actividad
cognitiva y que potencie las capacidades para desarrollar una
lectura crtica que lleve a la construccin de nuevos conocimientos.
B) Un poema de Blas de Otero, eje de una secuencia hipertextual.
La propuesta didctica que a continuacin se expone esquematizada se ha
planteado como un proceso que permita mostrar el despliegue de un hiper-
texto textual, en muchos de sus aspectos, este despliegue se corresponde
con la explicacin (explicare) y el desarrollo didctico, a travs de la
sucesin de tareas y actividades relacionadas que llevan a indagar, buscar y
descubrir los referentes necesarios para realizar una lectura efcaz del poema
La muerte de Don Quijote, de Blas de Otero; la eleccin de este texto se
justifca por sus cuyas caractersticas hipertextuales, idneas para que los
alumnos descubran los recursos hipertextuales, las claves de la intertex-
tualidad y cmo funcionan las relaciones entre obras del sistema literario.
La sucesin de las tareas se organiza en los siguientes bloques, como se
especifca en el ltimo apartado (Tareas para construir la lectura):
0 Activacin de conocimientos previos y concrecin de las necesidades
de informacin, conocimiento que se consideran precisas para la
lectura del texto.
1 Bsqueda de informacin (qu buscar, cmo buscar, clasifcacin y
organizacin de los referentes encontrados).
2 Metacognicin: peculiaridades del texto y su lectura; relectura y
establecimiento de relaciones en el hipertexto. Lectura lineal y no
lineal; interaccin lectora: limitaciones y superacin de las mismas.
3 Concrecin de conocimientos conceptuales.
4 El texto hipertextual y el despliegue del poema: elaboracin del
texto hipertextual. Determinacin de hipervnculos.
5 Sistematizacin: refexin y valoracin de la actividad realizada y sus
funciones en relacin a la comprensin, interpretacin y valoracin
Hipertextualidad indb 160 26/09/10 15:29
161
del poema y en relacin a las necesidades y capacidades iniciales de
los lectores.
6 Tarea de sntesis: de la lectura a la reescritura: elaboracin de un
poema hipertextual. Otras modalidades: del hipertexto textual (de
autor) al hipertexto de fccin (hiperfccin)
La comprensin e interpretacin -y tambin la valoracin de este
poema es la tarea eje de la propuesta; ser preciso buscar y seleccionar
informaciones diversas, leer otros textos, tal vez acceder a otros poemas de
Blas de Otero para llegar a contextualizar el poema y su pertinente lec-
tura. El poema muestra sus claves y seala sus componentes hipotextuales;
el lector ha de seguir el sutil hilo de las indicaciones para comprender el
texto. Un reto de investigacin entre distintas modalidades de hipertextos.
La muerte de Don Quijote como parbola, entrelaza la fgura y el
pensamiento de Cervantes con la tristeza del observador, doliente e incapaz
ante la degradacin de los ideales deseados para el entorno social uno
de sus hipotextos, la obra de Waldo Frak Virgin Spain: Scenes from the
Spritual Drama of a Great People tiene un ttulo revelador y signifcativo,
y sus refexiones inciden en otros autores contemporneos, entre ellos Len
Felipe, que tradujo la obra. Se trata pues de un poema cuya lectura re-
quiere disponer de conocimientos y experiencias lectoras, o en caso de no
disponer de sufcientes referentes, proceder a la bsqueda de las referencias
por parte del curioso lector.
Las pautas de lectura y las tareas propuestas sobre este texto para
alumnos de ESO o Bachillerato tienen por objeto conocer sus componentes
hipotextuales, de identifcar, leer, documentar la procedencia de sus diversos
referentes; para esos alumnos su lectura supone el reto, aunque accesible, de
acceder a otros textos y su logro les aportar nuevos conocimientos sobre
modos, opciones y recursos de la creacin literaria, adems de ponerles en
contacto con obras de otros autores. Evidentemente, supone un esfuerzo, por
la acumulacin de referencias sobre las que se construye, pero, como seala
A. Daz-Plaja, es preciso recuperar el texto complejo y con difcultades:
Actualmente, sin embargo, diversas voces reivindican la recuperacin
del esfuerzo de relectura y la necesidad de recuperar el texto complejo y
con difcultades. Igualmente, es preciso recordar que para muchos adoles-
centes la lectura acadmica supone la nica ocasin en su vida escolar y
profesional posterior- en la que entrarn en contacto con la alta cultura,
y con frecuencia una nica referencia de literatura cannica. (Daz-Plaja,
2008: 125).
C) La fnalidad de la propuesta
Las actividades a realizar entorno al hipertexto textual de ese poema se
proyectan hacia aprendizajes por descubrimiento, hacia la construccin
de conocimientos por relacin, conexin o integracin de conocimientos,
inferencias y/o evidencias con el apoyo de recursos hipermedia.
La fnalidad, pues, ser determinar los rasgos que caracterizan un hi-
pertexto textual o sea un texto con mltiples relaciones intertextuales,
mediante:
a) la observacin de indicios, la bsqueda y la documentacin de re-
ferentes;
b) la valoracin de los componentes y los recursos empleados para su
inclusin;
c) la funcin de los textos (fragmentos) injertados;
d) la intencin de las citas o reelaboraciones;
e) la funcin de los vnculos, etc.;
f) el acceso a su comprensin e interpretacin.
Adems, el desarrollo de las distintas actividades mostrar dos aspectos
genricos y generalizables:
El poema permite comprobar un supuesto conceptual reiterado:
no hay obra literaria que no evoque en algn grado, y segun la
lectura, a alguna otra obra, idea de G. Genette (1982), pero, sobre
todo, muestra las relaciones que genera y sustenta el texto literario
en relacin con otras producciones del entorno cutural.
Y, por otra parte, se podr constatar que el despliegue del hipertexto
muestra de modo signifcativo que la obra ya no es slo un compo-
nente cultural, sino tambin un enlace (nodo) entre producciones que
se contienen y se hacen copresentes entre s, porque comparten
referencias de muy distintos tipos.
Todo este proceso, que constituye el desarrollo del despliegue del hiper-
texto, en una sucesin de tareas que componen una secuencia didctica, se
apoya en sucesivas lecturas hipertextuales utilizando recursos de soporte
informtico, as como en la organizacin y valoracin de las informacio-
nes (hipotextos), llegando a la reelaboracin para generar distintos tipos
de nuevos textos hipertextuales (conexin por hipervnculos), desde el
comentario crtico a la escritura hiperfccional.
Hipertextualidad indb 161 26/09/10 15:29
162
D)Punto de partida. Datos iniciales sobre el poema
Para desarrollar la propuesta se ha elegido el poema La muerte de Don
Quijote, del poeta Blas de Otero (1916-1979), que es una excelente mues-
tra para observar los rasgos hipertextuales en un texto literario. El poema
pertenece a su obra recopilatoria Que trata de Espaa. (1964). En esta obra
el autor recogi tres de sus libros: en la primera parte los libros Pido la paz
y la palabra (1955) y En Castellano (1959); en la segunda parte, el libro
Que trata de Espaa (1964).
Blas de Otero es un lector especialmente activo, que lee y reescribe. El
poema elegido es un exponente de esa correlacin entre leer y reescribir, que
permite comprobar cmo todo texto (literario, periodstico, cientfco y de
cualquier otra tipologa) se elabora y construye como un hipertexto, por la
misma necesidad de transmitir, comunicar y asociar-vincular que conlleva
todo tipo de produccin cultural. La muerte de Don Quijote es un amplio
ejemplo de modalidades de inclusin (por cita, modifcacin y reelaboracin
o alusin) responde al fenmeno genrico de intertextualidad, a travs de
diversos recursos (cita literal, reescritura, abreviacin, fragmentacin).
Todo el poema est organizado sobre el soporte hipertextual: la estructura
del poema es el resultado de entretejer distintos componentes hipotextuales.
E) Caractersticas de este hipertexto literario.
El tejido intertextual. El tejido textual de este Poema tiene en su urdimbre
y en su trama textos literales, entrelazados y combinados para realzar la
intencionalidad y el efecto en el discurso y en el signifcado. Como estrategia
discursiva recodemos el texto literario est construido como un cruce de
textos, como expliara G. Genette (1982), el autor dispone la urdimbre
del poema con textos en prosa de W. Frank, H. Heine y Cervantes; mientras
que los referentes que servirn de trama proceden de versos de Quevedo,
Daro, Vallejo, ms otros fragmentos, que se versifcan, tomados del Quijote.
El poema como hipertexto textual. Primera lectura. En el poema de Blas
de Otero La muerte de Don Quijote, la presencia de relaciones inter-
textuales excede en densidad la dosis de inclusiones explcitas; resulta ser
un ejemplo casi extremo, que por sus caractersticas permite comprender y
caracterizar el concepto de hipertexto textual: del total de los 99 versos de
que se compone, 92 corresponden a texto de otras obras (15 versos tomados
de entre 5 sonetos de Francisco de Quevedo, (dos repeticiones); 14 versos del
poema Masa, de Csar Vallejo; 4 de Rubn Daro (en realidad se trata de
la repeticin de las mismas dos mitades de dos versos del Soneto a Miguel
de Cervantes); adems de los fragmentos de prosa que el autor dispone en
forma versal de Waldo Frank y de Heinrich Heine; de modo que los nicos
7 versos sin vinculacin hipotextual son: 44-45 Cervantes / contempla, y
exclama: (44-45); Cervantes / escribe como los ngeles, / y responde como
los hombres: (50-51-52); y Cervantes / hace decir a Sancho: (82-83).
Pueden sealarse dos partes: la primera, entre los versos 1-41, donde se
combinan citas de W. Frank y de Quevedo; la segunda, versos 42-99, iniciada
con Pero Cervantes / es buen amigo (dos fragmentos de versos de R.
Daro), en la que se entrelazan citas de Quevedo y, sobre todo, fragmentos
del ltimo captulo del Quijote (II, LXXIIII De cmo don Quijote cay
malo y del testamento que hizo y su muerte
23
), combinando ocho versos
del poema Masa, de Csar Vallejo.
Por ello, su lectura puede llevar al lector al lmite de su capacidad de
observacin, de reconocimiento, de valoracin de signifcaciones, para hacerle
refexionar sobre la decadencia histrica, ideolgica, la injusticia social, la
incapacidad para la renovacin, el paso del tiempo
23 [Link]
LA MUERTE DE DON QUIJOTE
he menester tu favor
y ayuda; llgate a m
Quijote, 1, 18.
1 CERVANTES contempla el panorama
2 de Espaa.
3 Mir los muros de la patria ma
4 Ve una tierra esculida
5 Cadver son las que ostent murallas
6 que yace estril en tanto que los hombres
7 rezan Los viejos soldados vagan
8 por los caminos;
9 Salme al campo, vi que
10 los campos descansan
11 mientras los seores vigilan
12 el arribo de los galeones que deszarpan
13 de las Indias cargados de oro
14 Entr en mi casa
15 Cervantes contempla su alma.
16 Tambin l ha sido hroe
17 Vencida de la edad sent mi espada
18 ha sido un poeta encarcelado. ..;
19 ha vivido en la miseria
20 Vi que amancillada
21 De anciana habitacin era despojos
22 Al mirar dentro de si y al mundo
23 Que a lo que a todos les quitaste sola
24 que le rodea
25 Los herederos de tan grande hazaa
26 Te puedan a ti sola quitar todos
27 Cervantes ve que Espaa,
28 y l,
29 y Don Quijote,
30 Y no hall cosa en que poner los ojos
Hipertextualidad indb 162 26/09/10 15:29
163
31 estn de vuelta
32 de una gran cruzada
33 Que no fuese recuerdo de la muerte
34 En esta conjuncin
35 est ya el presagio sombro
36 del nacimiento
37 del hroe de la Mancha.
38 Dironle muerte y crcel las Espaas
39 Entonces
40 era para m Don Quijote
41 un libro desconsolador
42 Pero Cervantes
43 es buen amigo.
44 Cervantes
45 contempla, y exclama:
46 La libertad, Sancho, es uno de los ms
47 preciados dones y, por el contrario,
48 el cautiverio es el mayor mal que puede
49 venir a los hombres.
50 Cervantes
51 escribe como los ngeles,
52 y responde como los hombres:
53 Seor, pues qu hemos de hacer nosotros?
54 Qu? dijo Don Quijote. Favorecer y
55 ayudar a los menesterosos y desvalidos.
56 Santo cielo,
57 cun rpidamente pasan
58 los aos!
59 Desde
60 entonces
61 he aprendido
62 que es una ingrata locura.,
63 si para tal lucha
64 slo se posee un delgadsimo rocn
65 y una mohosa armadura.
66 Entonces,
67 todos los hombres de la tierra
68 le rodearon
69 Rog don Quijote que le dejasen solo
70 y
71 De ayer te habrs de arrepentir maana
72 dando una gran voz, dijo:
73 Yo tengo juicio ya
74 Yo me siento a punto de muerte
75 (Dironle muerte y crcel las Espaas)
76 y una de las seales
77 por donde conjeturaron se mora
78 fue el haber vuelto con tanta facilidad
79 de loco a cuerdo.
80 Pero Cervantes
81 es buen amigo
82 Cervantes
83 hace decir a Sancho:
84 Al fn de la batalla,
85 y muerto el combatiente, vino hacia l
un hombre
86 y le dijo: No mueras; te amo tanto!
87 No se muera vuesa merced, seor mo,
88 sino tome mi consejo, y viva muchos aos;
89 porque la mayor locura que puede hacer un
90 hombre en esta vida es dejarse morir, sin
91 ms ni ms
92 Pero el cadver, ay! sigui muriendo
93 y apartbalo indignado
94 cuando le encontraban en mi
95 Entonces, todos los hombres de la tierra
96 le rodearon: les vio el cadver triste,
emocionado,
97 camino.
98 incorporse lentamente,
99 abraz al primer hombre; echse a
andar
F) Problemtica: el texto, su lectura y otras lecturas necesarias
El hipertexto como laberinto de citas. La muerte de Don Quijote se mues-
tra como una especie de laberinto de citas, magistralmente dispuestas para
organizar el nuevo texto que crea / construye Blas de Otero, utilizando el
recurso hipertextual, tan frecuente en el discurso literario. Pero no se limita
a incluir la breve cita o una determinada insercin de otro texto: este poema
se construye con piezas, fragmentos (plasmacin del mosaico de citas, que
explicara J. Kristeva), para conseguir una creacin hipertextual.
Su lectura, ciertamente apela a los conocimientos y a la amplia y diver-
sifcada experiencia lectora de sus potenciales destinatarios. En una primera
lectura, un lector con amplia experiencia lectora y con un notable nivel de
competencia literaria posiblemente detectara la procedencia de varias citas,
de otras slo supondr su posible procedencia, mientras que otras, quiz
queden sin reconocimiento o incluso sin sospecha de que pueden proceder
de una creacin previa. Pero el texto incluye marcas, o sea ofrece un hilo
para transitar por el laberinto, que guan al lector: son los textos entrecomi-
llados, las cursivas, el desplazamiento de los versos que sealan y advierten
al lector para que observe las referencias de diversos hipotextos slo en
el caso de las citas procedentes del Quijote prescinde de ellas, posiblemente
por su evidente procedencia.
Aparte de la cita inicial he menester tu favor / y ayuda; llgate
a m Quijote, 1, 18. que muestra en s misma su procedencia, ser pre-
ciso observar otras posibles referencias. Por ejemplo, al observar el texto
encontramos un largo texto entrecomillado, dispuesto en verso, en el que
se intercalan, desplazados y en negrita otros versos:
CERVANTES contempla el panorama de Espaa. Ve una tierra
esculida que yace estril en tanto que los hombres rezan Los
viejos soldados vagan por los caminos; los campos descansan
mientras los seores vigilan el arribo de los galeones que deszarpan
de las Indias cargados de oro
Cervantes contempla su alma. Tambin l ha sido hroe ha sido
un poeta encarcelado; ha vivido en la miseria
Al mirar dentro de si y al mundo que le rodea Cervantes ve que
Espaa, y l, y Don Quijote, estn de vuelta de una gran cruzada
En esta conjuncin est ya el presagio sombro del nacimiento del
hroe de la Mancha.
Hipertextualidad indb 163 26/09/10 15:29
164
El texto en s es coherente, las comillas estn indicado su unidad de
procedencia (W. Frank) frente a los versos que rompen su sintaxis; ahora
se trata de localizar y documentar su referencia, como tambin habr de
hacerse con los versos destacados por las cursivas.
O bien, encontramos otros fragmentos, stos sin ningn tipo de marca,
que parecen remitir al Quijote; ser preciso comprobar si efectivamente
pertenecen a la novela cervantina
Cervantes contempla, y exclama:
La libertad, Sancho, es uno de los ms preciados dones y, por
el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los
hombres.
Cervantes escribe como los ngeles, y responde como los hombres:
Seor, pues qu hemos de hacer nosotros?
Qu? dijo Don Quijote. Favorecer y ayudar a los meneste-
rosos y desvalidos.
Rog don Quijote que le dejasen solo y dando una gran voz, dijo:
Yo tengo juicio ya
Yo me siento a punto de muerte
y una de las seales por donde conjeturaron se mora fue el haber
vuelto con tanta facilidad de loco a cuerdo.
Cervantes hace decir a Sancho:
No se muera vuesa merced, seor mo, sino tome mi consejo,
y viva muchos aos; porque la mayor locura que puede hacer un
hombre en esta vida es dejarse morir, sin ms ni ms
Del hipertexto textual habr que ir al hipertexto electrnico, que ofre-
cer nuevos textos para nuevas lecturas: los pasajes correspondientes de los
captulos I, 18, II, 58, y II, 74, que contienen y ofrecen la cita en su contexto,
de modo que el aprendiz tendr la evidencia de descubrir la procedencia
de un concreto hipotexto. Y quedarn versos como Cervantes contempla,
/ y exclama: ; Cervantes / escribe como los ngeles, / y responde como los
hombres:, etc. que slo aparecen en el poema de Blas de Otero. Y sobre ello
habr de refexionar y valorar las informaciones y los datos obtenidos
Un poema para (re)leer otros textos. Por la presencia de todas las refe-
rencias indicadas, es evidente que se trata de una obra cuya lectura ofrece
(requiere) la posibilidad de (re)leer ms de una obra; puede considerarse
como un tipo de creacin destinada a lectores expertos.
La comprensin e interpretacin de este poema-hipertexto necesita
la memoria, evocacin y conocimiento de otros textos, para reconocer
la presencia y la intencin de los versos insertos, de las ideas e ideologas
de otros autores con los que sintoniza Blas de Otero por su poesa com-
prometida, de denuncia ante la decadencia o la situacin social, histrica
y poltica espaola, en la lnea de otros de la generacin de los 50, y, a
la vez, en la lnea de la tradicin ms clsica. O bien, la bsqueda de
esos textos para acceder a su contenido.
G)La bsqueda de documentacin: las piezas del poema / hipertexto.
Documentacin y lectura de los hipotextos de referencia. Las piezas de este
poema elaborado como un mosaico de citas proceden de: a) 5 sonetos de
Quevedo (Mir los muros de la patria ma, A Roma sepultada en sus ruinas,
Memoria inmortal de D. Pedro Girn, duque de Osuna. A Espaa y La
brevedad de la hermosura); b) del Soneto a Cervantes, de Rubn Daro; c)
del poema XXI, Masa, del libro Espaa, aparta de m este cliz de Csar
Vallejo; d) diversos fragmentos del Quijote (Captulos I, 18, II, 58, y II, 74);
e) pasajes del Captulo IX The Career of the Hero, de la obra Virgin Spain:
Scenes from the Spritual Drama of a Great People (1926), del hispanista
Waldo Frank; f) adems de breves fragmentos de Reisebilder (Cuadros de
viaje) (1826-1831) de H. Heine.
Las referencias de los distintos versos (se indica el nmero de verso
que corresponde en el poema de Blas de Otero) que aparecen en el poema
despliegan un amplio repertorio de hipotextos, que habrn de ser buscados
y documentados por el alumno:
Mir los muros de la patria ma 3
si un tiempo fuertes, ya desmoronados, por la carrera
de la edad cansados, por quien caduca ya su valenta.
Salime al campo: vi que el sol beba 9
los arroyos del yelo desatados, y del monte quejosos
los ganados, que con sombras hurta su luz al da.
Entr en mi casa; vi que, amancillada, 14 / 20
de anciana habitacin era despojos; 21
mi bculo, ms corvo y menos fuerte; vencida de
la edad sent mi espada
Y no hall cosa en que poner mis ojos 30
que no fuese recuerdo de la muerte. 33
Francisco de Quevedo
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165
A Roma sepultada en sus ruinas.
Buscas en Roma a Roma, oh peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadver son las que ostent murallas 5
y tumba de s propio el Aventino.
Yace, donde reinaba, el Palatino;
y limadas del tiempo las medallas
ms se muestran destrozo a las batallas
de las edades que blasn latino.
Slo el Tibre qued, cuya corriente
si ciudad la reg, ya sepultura
la llora con funesto son doliente.
Oh Roma! En tu grandeza, en tu hermosura,
huy lo que era frme y solamente
Francisco de Quevedo
A Espaa
Un godo, que una cueva en la montaa
Guard, pudo cobrar las dos Castillas;
Del Betis y Genil las dos orillas, Los herederos de
tan grande hazaa. 25
A Navarra te dio justicia y maa,
Y un casamiento en Aragn, las sillas,
Con que a Sicilia y Npoles humillas,
Y a quien Miln esplndida acompaa.
Muerte infeliz en Portugal arbola
Tus castillos. Coln pas los godos
Al ignorado cerco de esta bola,
Y es ms fcil, Oh Espaa! en muchos modos
Que a lo que a todos les quitaste sola, 23
Te puedan sola a ti quitar todos. 26
Francisco de Quevedo
Memoria inmortal de D. Pedro Girn, duque
de Osuna.
Faltar pudo su patria al grande Osuna,
pero no a su defensa sus hazaas;
dironle muerte y crcel las Espaas, 38-75
de quien l hizo esclava la fortuna.
Lloraron sus envidias una a una
con las propias naciones las extraas;
su tumba son de Flandes las campaas
y su epitafo la sangrienta luna.
En sus exequias encendi al Vesubio
Partnope, y Tinacria al Mongibelo;
el llanto militar creci en diluvio,
diole el mejor lugar Marte en su cielo;
la Mosa, el Rin, el Tajo y el Danubio
murmuran con dolor su desconsuelo.
Francisco de Quevedo
La brevedad de la hermosura.
La mocedad del ao, la ambiciosa
vergenza del jardn, el encarnado
oloroso rub, Tiro abreviado,
tambin del ao presuncin hermosa;
la ostentacin lozana de la rosa,
deidad del campo, estrella del cercado;
el almendro, en su propia for nevado,
que anticiparse a los calores osa,
reprehensiones son, oh Flora!, mudas
de la hermosura y la soberbia humana,
que a las leyes de for est sujeta.
Tu edad se pasar mientras lo dudas;
de ayer te habrs de arrepentir maana, 71
y tarde y con dolor sers discreta.
Francisco de Quevedo
XXI
MASA
Al fn de la batalla, 84
y muerto el combatiente, vino hacia l un
hombre 85
y le dijo: No mueras, te amo tanto! 86
Pero el cadver ay! sigui muriendo. 92
Se le acercaron dos y repitironle:
No nos dejes! Valor! Vuelve a la vida!
Pero el cadver ay! sigui muriendo.
Acudieron a l veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: Tanto amor, y no poder nada contra
la muerte!
Pero el cadver ay! sigui muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego comn: Qudate hermano!
Pero el cadver ay! sigui muriendo, 92
Entonces, todos los hombres de la
tierra 66-67- 95
le rodearon; les vi el cadver
triste, emocionado; 68-96
incorporse lentamente, 98
abraz al primer hombre; echse a andar 99
Csar Vallejo: Espaa, aparta de m este cliz
Un Soneto A Cervantes
A Ricardo Calvo
Horas de pesadumbre y de tristeza
paso en mi soledad. Pero Cervantes 42- 80
es buen amigo. Endulza mis instantes 43- 81
speros, y reposa mi cabeza.
l es la vida y la naturaleza,
regala un yelmo de oros y diamantes
a mis sueos errantes.
Es para m: suspira, re y reza.
Cristiano y amoroso y caballero
parla como un arroyo cristalino.
As le admiro y le quiero,
viendo cmo el destino
hace que regocije al mundo entero
la tristeza inmortal de ser divino!
Rubn Daro
Tareas para construir la lectura.
La lectura del hipertexto condiciona a su lector para que identifque y rela-
cione varios hipotextos a la vez. Esto es causa de que el lector haya de hacer
el esfuerzo cognitivo de relacin entre los referentes explcitos o implcitos
del texto (claves o indicios hipotextuales) con sus propios conocimientos
y, en su caso, con los aportes de las referencias vinculadas.
Las distintas tareas y actividades que se indican, han de apoyar la
tarea implcita del lector que es construir una red de conexiones virtuales
(Moulthrop, 1994, 2003), que podra plasmarse en soporte hipertextual.
La sucesin de tareas y actividades indicadas en los puntos anteriores
proponen ms que una actividad de lectura; guan al lector para llegar a
Hipertextualidad indb 165 26/09/10 15:29
166
QU?
La actividad central consiste en el despliegue de un hipertexto: el poema La Muerte de Don
Quijote, de Blas de Otero, (en su obra Que trata de Espaa. 1964) . Las caractersticas de este
poema permiten desarrollar diversas tareas y actividades, conectadas con la fnalidad comn de
relacionar el hipertexto textual literario y la funcionalidad de los recursos de apoyo del hipertexto
sistmico/electrnico.
CMO?
El desarrollo de las tareas se ha secuenciado en tres bloques establecido
A) Activacin de conocimientos previos:
Piesenracion ue ejemlos ue lieirexro lireiaiio que le sean uiiecramenre iecono-
cibles.
Conrexrualizacion uel leclo lieirexrual: 1) Lxloiacion: oLseivacion ue las
caractersticas de esos hipertextos (obras, fragmentos); 2) comprobacin de la
evidente red de conexiones.
Relexion. La comiension ue esros rexros se la aoyauo en:
ielacionai ieeienres uel rexro y conocimienros uel lecroi.
asociai conreniuos y oLias ue ieeiencia.
organizar ideas de forma signifcativa.
crear redes de textos.
comprobar las evidentes conexiones. Por qu les son evidentes?
B) Aproximacin conceptual y funcional: hipertexto, hipotexto, relaciones intertextuales
C) Propuesta de lectura del poema La Muerte de Don Quijote
OLseivacion ue sus caiacreiisricas lieirexrexruales
Iuenrincacion ue maicas o inuicios.
Sealai su ieu ue conexiones con orias oLias.
PosiLles uinculraues en esas iuenrincaciones: la comiension e inreiieracion uel
texto.
Difcultades de lectura: Cules son? Por qu?
Qu saben del texto?
Qu peculiaridades formales y de contenido observan? Qu les sugieren?
Se podran relacionar con los ejemplos y conceptos presentados en la acti-
vidad de inicio?
Qu problema que les plantea la lectura / comprensin de este texto?
Qu creen que necesitaran saber / conocer para comprenderlo e interpretarlo?
Conciecion uel ioLlema y ielacion con los conceros lieirexro, liorexro,
relacin intertextual.
Ln Lusca ue iecuisos:
Qu se necesita buscar?
De qu recursos disponemos?
Estrategias de bsqueda de informacin: Cmo podemos buscar con efcacia?
Recopilacin de datos e informaciones obtenidos.
Seleccin y organizacin de la informacin.
Elaboracin cognitiva de las informaciones: aproximacin emprica al con-
cepto de hipertexto textual.
PARA QU?
Localizar referentes e informaciones para establecer la comprensin, interpretacin y va-
loracin del texto.
Objetivos:
1. Identifcar los recursos con los que una obra literaria incluye a sus componentes pro-
cedentes de otras obras.
2. Observar y comprender cmo el hipertexto textual incluye y fusiona los intertextos en
la nueva creacin, formando parte integrada y estructural.
3. Reconocer cmo la intertextualidad es un fenmeno presente en el proceso de creacin
por procedimientos de cita, reescritura, reelaboracin o de recreacin.
4. Identifcar cmo los intertextos y/o hipotextos se injertan en el hipertexto, remitiendo
a sus referentes del sistema literario u otros sistemas del entorno cultural.
5. Tomar conciencia de la necesaria identifcacin de los referentes hipotextuales que una
obra comparte con otros para la comprensin e interpretacin.
6. Construir y ampliar los referentes de lectura personal (CL e intertexto lector) mediante
actividades con obras y lecturas organizadas en redes hipertextuales que permitan:
Desaiiollai caaciuaues ue Lusqueua y uocumenracion aia consoliuai la lecruia.
Seguir las 'marcas' de las conexiones.
Establecer relaciones, durante la lectura, con varias obras / reIerentes.
Comprender que cada obra ya no es slo una referencia cultural, sino tambin
como enlace entre producciones que se contienen entre s.
POR QU?
Conocer el carcter hipertextual del texto literario y sus modalidades.
La comprensin y la interpretacin se apoyan siempre en el establecimiento de conexiones
entre el contenido y los recursos formales de la obra con los de otras referencias y/o co-
nocimientos que ya posee el lector, generalmente a travs de su experiencia lectora y otras
actividades de aprendizaje.
La intertextualidad sustituye el modelo evolutivo de la historia de la literatura por un
modelo estructural o sincrnico de la literatura como sistema de signos. El efecto ms
destacado de este cambio estratgico es que libera el texto literario de los determinismos
psicolgico, sociolgico e histrico, abrindolo a una gama aparentemente infnita de rela-
ciones. (Thas Morgan)
Hipertextualidad indb 166 26/09/10 15:29
167
CONOCIMIENTOS PREVIOS
Sealar las difcultades del texto.
Observar y explicar las peculiaridades hiper-
textuales del texto.
Indicios, marcas y nodos en el texto.
Aportar los posibles reconocimientos previos.
Concrecin de necesidades (problemati-
zacin)
Los indicadores intertextuales as como los
hipotextos necesitan de los referentes de
conocimiento que ha de aportar el lector y
activarlos desde sus archivos de conocimiento
(o sea desde los correspondientes espacios de
sus competencias).
1. BUSCANDO INFORMACIN PARA
ESTABLECER RELACIONES:
1.1. Organizacin de tareas de bsqueda de
informacin
Estrategias bsqueda
Consulta de documentacin impresa y en
la red.
Tipos y modalidades de referentes loca-
lizados
Seleccin de referentes segn el tipo de in-
formacin que aportan (sobre el autor, sobre
el texto, sobre recursos y estilo del autor, sobre
temas de su poesa, etc.)
Clasifcacin y organizacin de los referentes
(p.e.: XX sonetos de F. de Quevedo; artculo(s)
de crtica sobre la poesa de Blas de Otero;
datos sobre su obra; claves histricas y/o
biogrfcas; datos enciclopdicos)
Disposicin de la documentacin especfca
en relacin al poema.
2. FACETAS DE METACOGNICIN
2.1. Sobre las piezas del puzzle para acceder
a la comprensin, interpretacin del texto:
Se han encontrado todas las piezas?
Cmo se organizan esas piezas?
Son esenciales las que nos faltan?
Qu tipo de informacin aportan las piezas
encontradas?
2.2. Sobre la comprobacin de las relaciones
textuales
Datos e informaciones para hacer evidente
la relacin del poema con las citas de diversas
obras.
Los textos se incluyen los unos a los otros y
cada nuevo texto que entra en ese sistema lo
modifca. (Rabau, 2002)
No hay obra literaria que no evoque en algn
grado, y segun la lectura, a alguna otra obra
(Genette, 1982)
Una recopilacin de materiales en hipertexto
funciona como una biblioteca electrnica en la
medida en que proporciona el material cuando
se necesita (Landow, 2009: 347).
El hipertexto ofrece un poderoso camino
para modelar las estructuras complejas del
conocimiento ya que la informacin puede
ser dispuesta en redes interconectadas, lo
que permite el desarrollo de diseos abiertos
e integrados dentro del campo de trabajo del
usuario. (Romero y Sanz, 2008 : 23)
El pensamiento crtico se basa en la facultad
de relacionar muchas cosas entre s. Como los
enlaces son la esencia del hipertexto, represen-
tan un modo muy adecuado de acostumbrar
a los estudiantes a establecer relaciones entre
los contenidos que examinan. (Landow,
2009: 345).
El hipertexto es una herramienta cognitiva
hasta el grado que los alumnos lo utilizan
como un modo de determinar el signifcado
y de refejar su comprensin. El hipertexto es
una herramienta constructiva y cognitiva que
debera expandir la habilidad del alumno hasta
el punto de llegar a memorizar e interpretar
ideas. Los sistemas hipertextuales, como
todas las herramientas cognitivas, amplan
la funcionalidad intelectual de los alumnos
(Jonassen, 1991)
A medida que el lector se mueve por una
red de textos, desplaza constantemente el
centro, y por lo tanto el enfoque o principio
organizador de su investigacin y experiencia.
En otras palabras, el hipertexto proporciona
un sistema que puede centrarse una y otra
vez y cuyo centro de atencin provisional
depende del lector, que se convierte as en un
verdadero lector activo, en un sentido nuevo
de la palabra. (Landow, 2008: 89)
El hecho y el soporte hipertextual plantean
otros procedimientos de lectura y de formacin
lectora, para comprobar que la comprensin de
un texto depende casi siempre de otras lecturas.
2.3. Sobre lectura y relectura
Lectura de los hipotextos
Identifcacin y seleccin de los fragmentos.
Establecimiento de relaciones de signifcado
entre hipotextos e hipertexto
2.4. Sobre las estrategias de lectura
La lectura como interaccin.
Activacin de la competencia literaria, del
intertexto lector y de otras experiencias de
lectura.
Bsqueda de nuevos datos y conocimientos
para interactuar con el texto.
Lectura de otros textos (interrupcin de la
lectura lineal)
Atencin a las conexiones intertextuales e
hipotextuales y sus funciones en el hipertexto
literario.
Relacionar las posibilidades del hipertexto
electrnico (hipermedia) con las caractersticas
hipertextuales del texto literario.
3. CONCRECIN DE CONOCIMIENTOS
CONCEPTUALES
La literatura genera hipertextos y, con
ellos, establece y determina las diferentes
relaciones entre componentes hipotextuaes
e intertextuales.
Los referentes hipotextuales que comparte
una obra respecto a otras conferen la entidad
o categora hipertextual.
El discurso literario se nutre de referencias
del propio sistema literario.
4. EL TEXTO HIPERTEXTUAL: DESPLIE-
GUE DEL POEMA
Organizar las informaciones (especialmente
los hipotextos) de modo evidente.
Qu enlaces se consideran prioritarios o
esenciales por la informacin que aportan?
Enlazar con hipervnculos los textos que
consideramos necesarios para la lectura
Presentar el texto expandido, mediante
nexos e hipervnculos, a modo de aclaracin,
glosa, referencia crtica, etc.
Para qu se han incluido esos hipervn-
culos?
Qu enlaces se consideran complemen-
tarios?
en un sentido ms evolucionado del
concepto [hipertexto], estamos a la espera de
un usuario / estudiante / lector / interactor
que pueda hacer contribuciones en la misma
estructura hipertextual que se les ofrece como
punto de partida, para que se pueda construir
el conocimiento de una manera autnticamente
coral y dialgica, con intercambio mutuo y
recproco. (L. Borrs, s/a)
La creacin literaria, mediante los componen-
tes hipotextuales, se integra en la trayectoria
ininterrumpida de reelaboraciones, reescritu-
ras, transmisoras y renovadoras de la cultura.
La comprensin del hipertexto textual depende
de la capacidad para establecer reconoci-
mientos y relaciones intertextuales por parte
del lector.
El hipertexto textual siempre requiere que ser
ledo en relacin con otros textos.
Hipertextualidad indb 167 26/09/10 15:29
168
5. SISTEMATIZACIN: UNA RED SEGN
NUESTRAS NECESIDADES:
Tipo de enlaces que hemos utilizado.
Tipo de informaciones y sus fnalidades.
Qu nos suponen las nuevas referencias
encontradas para comprender y valorar el
texto? Qu supone la lectura del poema si
se siguen los hipervnculos creados?
Se distorsiona el proceso de lectura?
Qu han supuesto las relecturas? Ventajas e
inconvenientes.
Explicar y valorar la experiencia personal
de seguir este proceso para llegar a la inter-
pretacin del texto.
6. SNTESIS Y PROYECCIN:
DE LA LECTURA A LA ESCRITURA
Reescritura: elaboracin de un poema hi-
pertextual
A partir de la observacin de las caractersticas
del poema y de las actividades de los puntos 4 y
5, con las que se ha observado la construccin
/ deconstruccin del poema, se proyectar la
actividad de sntesis: la Construccin crea-
cin de un hipertexto textual.
Actividad en pequeo grupo:
Previsin del tema, idea, gnero literario, etc.
Referencias de las que partiremos (cuentos,
novelas, personajes, poemas, etc., que co-
nocemos y recordamos; bsqueda de otros
textos literarios para utilizar; seleccin de
fragmentos)
Organizacin de los materiales que vamos a
utilizar. , y formato.
Disposicin de materiales para la urdimbre
y para la trama del hipertexto que se va a
construir-crear.
El tejido del nuevo texto: disposicin creativa
de los materiales literarios seleccionados.
Qu recursos expresivos vamos a utilizar?
Qu indicadores textuales se incluirn para
guiar al lector?
Actividad de grupo clase:
Del hipertexto textual (de autor) al hipertexto
de fccin (hiperfccin)
Escritura colaborativa
Una de las caractersticas fundamentales del
hipertexto es que est compuesto de cuerpos de
textos conectados, aunque sin eje primario de
organizacin. En otras palabras, el metatexto
o conjunto de documentos, el ente que se
conoce como libro, obra o texto en e campo
de la imprenta, carece de centro. Aunque esta
ausencia de centro pueda crear problemas
al lector y al escritor, tambin signifca que
cualquier usuario del hipertexto hace de sus
intereses propios el eje organizador (o centro)
de su investigacin del momento. El hipertexto
se experimenta como un sistema que se puede
descentrar y recentrar hasta el infnito, en parte
porque transforma cualquier documento que
tenga ms de un enlace en un centro pasajero,
en un directorio con el que orientarse y decidir
adnde ir a continuacin. (Landow, 2008: 89)
Determinacin de pautas y fnalidades
Preparacin de un blog para
La escritura a travs del hipertexto.
Las aportaciones: el autor colectivo
Seguimiento del proceso de creacin del
texto
Cundo dar por concluido el texto?
Funcin de los comentarios de lectores y
autores
Hiperfccin. La literatura en la red: nuevas
posibilidades
El carcter hipertextual del discurso potencia
el desarrollo y la aplicacin de algunas estra-
tegias cognitivas (identifcacin y relacin de
referentes, de hipotextos) en la lectura.
establecer la comprensin y la interpretacin del poema, pero adems pro-
pone y desarrolla estrategias para acceder a informacin, para refexionar
sobre la estructura y composicin de la obra, para entender algunos de los
procedimientos que sigue el discurso literario en su creacin y establecer
correlaciones con los procedimientos tecnolgicos que vinculan textos
relacionados.
Las diversas actividades se organizan en torno a un texto-eje de mar-
cados rasgos hipertextuales ayuda al lector a avanzar y desplazarse por el
hipertexto textual (poema, en este caso) formado por la inclusin de varios
componentes hipotextuales. Pese a su complejidad, el poema resulta accesible
mediante su despliegue como texto hipertextual de sus componentes con el
soporte del hipertexto electrnico, que mostrar sus referentes (hipertextos)
y sus recursos de creacin.
Las actividades propuestas no slo apoyan la lectura para hacerla
signifcativa, el tipo de datos que se ha de localizar aportan informaciones
para estructurar un comentario de texto entorno a la faceta hipertextual
que predomina en el poema.
Incluso, si la bsqueda y seleccin de documentos e informaciones resulta
bsicamente fructfera, la actividad de despliegue y la presentacin expandida
del hipertexto podran llegar a ser una bsica muestra de edicin crtica,
acorde con el nivel, las posibilidades y capacidades del alumnado, en cuanto
que recoge y expone informaciones y nuevos conocimientos descubiertos
segn la red de datos que han construido a la medida de sus necesidades. El
documento resultante, la hiperedicin
24
podra considerarse una excelente
24 La hiperedicin o edicin crtica de obras clsicas. Un acercamiento ms cientfco
es el del hipertexto aplicado a las ediciones crticas de obras clsicas. En el formato libro
tradicional, las ediciones crticas suelen ser muy difciles de leer y su utilizacin es poco
Hipertextualidad indb 168 26/09/10 15:29
169
actividad de sntesis de las tareas realizadas en el desarrollo de la secuencia.
El proceso de lectura hipertextual demuestra, tambin, los aspectos
esenciales que desde la teora literaria se haban establecido: se trata de
controlar metacognitivamente las actividades que se realizan, cundo, cmo,
por qu y para qu se realizan, y gestionar las actividades cognitivas (asociar
contenidos, organizar ideas de forma signifcativa, crear redes semnticas,
relacionar y comparar contextos, comprobar las evidentes conexiones, leer
transversalmente, investigar) que regulan la interaccin con el texto que
nos lleva a avanzar y releer, a descubrir y relacionar, a recrear y valorar las
cualidades de una creacin literaria. La sntesis de Terry Eagleton sobre la
actividad del lector tambin es aplicable a la lectura hipertextual:
El lector procurar unir diversas perspectivas dentro de la obra,
o pasar de perspectiva en perspectiva para construir una ilusin
integrada [] La lectura no constituye un movimiento rectilneo,
no es una serie meramente acumulativa: nuestras especulaciones
iniciales generan un marco de referencias dentro del cual se inter-
preta lo que viene a continuacin; lo cual, restrospectivamente,
puede transformar lo que en un principio entendimos, subrayando
ciertos elementos y atenuando otros. Al seguir leyendo, abandona-
mos suposiciones, examinamos lo que habamos credo, inferimos
y suponemos en forma ms y ms compleja; cada nueva frase u
oracin abre nuevos horizontes, a los que confrma, reta o socava
lo que viene despus. Simultneamente leemos hacia atrs y hacia
delante. (Eagleton, 1983/88: 98-99).
manejable, precisamente porque la herramienta utilizada: la forma de libro, es igual a la
materia estudiada. La llamada hiperedicin o edicin crtica en hipertexto se ha demos-
trado muy til puesto que los enlaces facilitan el recorrido por las anotaciones crticas,
los glosarios, las variantes de versiones, la presentacin de los textos en facsmil, etc.
Todos estos instrumentos analticos permiten visualizar y engarzar ms all del primer
nivel de lectura por medio de estructuras complejas, bibliografas descriptivas, formas
de referencia abreviadas, clculo de variantes, etc. Sin embargo, realizar este tipo de
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