0% encontró este documento útil (0 votos)
3K vistas4 páginas

TRANSVERSALIDAD (Artículo 1)

Este documento describe la transversalidad curricular como un enfoque pedagógico que integra aprendizajes interdisciplinarios relevantes para la vida cotidiana del estudiante. La transversalidad busca conectar la escuela con la realidad social a través de temas como la educación para la salud, la paz, el medio ambiente y la equidad de género. Estos temas atraviesan todas las áreas académicas y actividades escolares para promover el desarrollo integral del estudiante.

Cargado por

reyolvera
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3K vistas4 páginas

TRANSVERSALIDAD (Artículo 1)

Este documento describe la transversalidad curricular como un enfoque pedagógico que integra aprendizajes interdisciplinarios relevantes para la vida cotidiana del estudiante. La transversalidad busca conectar la escuela con la realidad social a través de temas como la educación para la salud, la paz, el medio ambiente y la equidad de género. Estos temas atraviesan todas las áreas académicas y actividades escolares para promover el desarrollo integral del estudiante.

Cargado por

reyolvera
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TRANSVERSALIDAD (artículo 1)

Uno de los inconvenientes que se le atribuyen a la organización curricular tradicional en


asignaturas o materias es que éstas se alejan de la realidad, ya que descontextualizan a
los educandos de la vida cotidiana; desde esta orientación, la escuela tiende a dar un
tratamiento de los contenidos académicos como fines en sí mismos, en lugar de tomarlos
como un instrumento para el logro de otras finalidades formativas que posibiliten el
desarrollo de los alumnos desde una perspectiva integral.

Ante tal situación, los temas transversales se revelan como una alternativa viable para
responder a la vieja necesidad de conectar la institución escolar con la realidad social,
cultural y económica.

¿Qué es la transversalidad? En muchas ocasiones se confunde este concepto con


interdisciplinariedad o con determinado contenido de tipo procedimental. Lo distintivo de
los contenidos transversales es que responden a demandas sociales de aprendizaje
relacionadas con la vida cotidiana del alumno. Estos contenidos, si bien cada uno de ellos
son objeto de una disciplina específica, tienen la cualidad de que atraviesan todas las
áreas de contenidos y todas las actividades que se desarrollan en la escuela. Su abordaje
no se circunscribe a una disciplina, o a un conjunto de disciplinas.

La transversalidad es un enfoque pedagógico dirigido a la integración, en los procesos de


diseño, desarrollo y evaluación curricular, de determinados aprendizajes para la vida, de
carácter interdisciplinario, globalizador y contextualizado, que resultan relevantes con
vistas a preparar a las personas para participar protagónicamente en los procesos de
desarrollo sostenible y en la construcción de una cultura de paz y democracia, mejorando
la calidad de vida social e individual.

Sus principales características son:

Están vinculados a la innovación educativa y a un concepto participativo de


la educación.

Propician un desarrollo equilibrado de la personalidad, el respeto a los


derechos humanos, y contribuyen a eliminar la discriminación
Constituyen un campo de investigación para que la comunidad educativa
colabore en su implantación mediante actividades de apoyo al aula y con
actividades educativas complementarias.

Estas acciones pueden tener un carácter espontáneo pero deben


acordarse, programarse y figurar en el Proyecto Escolar y los Planes de
Trabajo.

No son asignaturas y por tanto no están sujetas a exámenes de


acreditación.

Desde una concepción constructivista, puede decirse que la presencia de


los temas transversales promueve la flexibilidad y el carácter abierto del
currículum.

Sin embargo, con no poca frecuencia, la transversalidad se implementa desde referentes


empíricos, sin mediar una reflexión en torno a sus fundamentos filosóficos,
epistemológicos, psicológicos, pedagógicos y axiológicos, situación que conduce a
lecturas reduccionistas y a prácticas formales, perdiéndose la esencia de la propuesta y
sus potencialidades para promover el desarrollo integral de la personalidad de niños y
niñas, adolescentes y jóvenes.

El término "transversalidad" se enmarca en la nueva concepción curricular que, ante la


crisis de la función normativa de la escuela, la cual pretendía alcanzar conductas
formales, neutras y susceptibles de ser generalizadas, aboga por un modelo en el que los
contenidos se constituyen en el eje estructurador de objetivos y actividades. Esta
concepción es sostenida, entre otras, por la teoría del aprendizaje significativo, por las
aportaciones del constructivismo (CAMPS 1993).

Al integrarse a la planeación escolar, los temas transversales toman en consideración una


dimensión macrosocial, referida a situaciones sociales y culturales que afectan a la mayor
parte de la población mundial y responden a problemas y conflictos que afectan
actualmente a la naturaleza, a la humanidad y al propio individuo y que hoy en día
fundamentalmente son: El problema ambiental, de la violencia, del subdesarrollo, del
consumismo, de la salud (particularmente la farmacodependencia, enfermedades de
transmisión sexual, embarazos no deseados, abuso sexual, etc.) de vialidad, de la
desigualdad de géneros.
Si bien estas temáticas pueden tener un tratamiento general, existe una dimensión
microsocial que se refiere al impacto directo que tienen en la comunidad educativa:
maestros de grupo, padres de familia y alumnos y que se manifiestan en la personalidad,
actitudes, conductas, conocimientos y creencias que de algún modo afectan la
convivencia cotidiana y el propio proceso de enseñanza-aprendizaje.

Aunque la escuela no puede adjudicarse la respuesta absoluta a estas problemáticas


macrosociales o globales, si puede dirigir el proceso formativo de los educandos, con el
fin de favorecer la toma de conciencia de su papel histórico y crítico ante estas
dificultades que acarrean problemas de convivencia e incluso de supervivencia planetaria.
Considerando desde una perspectiva formal, que una buena parte de la vida se
desarrolla en el espacio escolar, se puede potenciar el desarrollo integral de los
educandos, destacando la necesidad de recuperar una perspectiva ética, congruente con
la posibilidad de mejorar los proyectos sociales, económicos y políticos; por esta razón se
encuentra que los principales beneficios de su tratamiento en las escuelas son los
siguientes:

• Promueven una educación para la vida congruente con la realidad de los


educandos

• Mejoran las formas de convivencia en la escuela y en la comunidad

• Promueven la formación de sujetos capaces de tomar decisiones para


mejorar su calidad de vida

• Responden a necesidades de prevención de problemáticas sociales


complejas tales como: abuso sexual, violencia, inequidad de género,
adicciones, embarazos no deseados, ETS entre otras

Los temas transversales, que desde varias posturas internacionales se reconocen son:
Educación para la salud, Educación Sexual, Prevención de las adicciones, Educación
para la paz, la convivencia y la tolerancia, Educación no sexista, Educación moral y
cívica, Educación ambiental, y Educación para los medios.

Hernández escoto Irma (2005). La Transversalidad curricular en el contexto de la


globalización educativa. Sep. México.

Camps, Victoria (1993) Los valores de la educación moral y cívica. Materiales para la
reforma, MEC, España.

También podría gustarte