Poema Heroico "El Bernardo" de Balbuena
Poema Heroico "El Bernardo" de Balbuena
UNJV. OF TOROJNJTO
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BIBLIOTECA ILIISTRAPA
DF.
fiASPAR Y
RiiIG.
EL BERNARDO.
POEMA HEROCO
DOCTOR
D.
BERNARDO DE 8ALBENA.
\IAIiRlO.
EHITORES,
1852.
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'V,-
la
de Valdepeas provincia de la Mancia ao de i568, de Gregorio de Yillanueva y Luisa de Balbuena, liijosdalgo en aquel pueblo. Se ignora donde empez su carrera escolstica, y quienes fueron sus primeros maestros; pero se sabe que era todava muy joven cuando pas .\ueva-Espaa, y que acab y perfeccion sus estudios siendo individuo de uno de ios colegios de Mjico. .\ll se In'zo distinguir muy pronto por su aplicacin y su saber, y por el talento que tenia para la poesa, llevndose ordinariamente los premios en lasjustas poticas, que se celebraban con frecuencia. Por lsanos de lOS vino Espaa, se gradu d>'. doctor de teologa enSigenza,yoDtuvo la abada mayor de la iglesia de Jamaica, de donde fue promovido la silla episcopal de Puerto-Bco en 1620. En esta isla falleci siete aos despus, los cincuenta y nueve de su edad, y sus huesos fueron sepultados'en la capilla de San Bernardo, que l haba fundado en la catedral. Las obras que de l se conocen son las siguientes: 1.^ La Grandeza Mejicana, publicada en Mjico ao de 1609, y se reduce una descripcin en terceriqueza industria de tos del poder, poblacin aquella capital. 2." El Siglo de Oro novela pastoral en prosa y verso, donde insert doce glogas imitando Tocrilo, Virgilio y Sanzaro, muy estimadas dlos inteligentes; impresa en Madrid en 1008. El Bernardo, sea la victoria de Boncesvalles, poema heroico en veinte y cuatro libros, dado luz en Madrid en 1624. Otras obras compuso segn parece, entre ellas La Cristiada, La alteza de Laura, un Arte nuevo de Poesa y una Cosmografa unicersal, que no se han impreso, y acaso se perdieron cuando los holandeses invadieron Puerto-Rico, y robaron la librera de Balbuena. A esta circunstancia alude Lope de Vega en aquellos versos del Laurel de Apolo.
,
el fiero
Enrique
odia.
Estas son las noticias que escasamente han podi-< do rastrearse de este poeta, consultando el archivo de la iglesia parroquial de Valdepeas, la hisloria de Puerto-Bico la biblioteca de don Melas Antonio y tal cual especie que l apunta en su Grandeza Mejicana. Sus obras, siguiendo el mismo destino que las memorias de su vida, iban ya perecer por la escasez de los ejemplares que estaban reducidas. En tales circunstancias el editor ha credo hacer un servicio importante nuestras letras reimprimiendo el poema, iue es la principal produccin de Balbuena, y merece un lugar tan distinguido entre los apreciadores de las musas espaolas. El desalio repugnante de la edicin antigua solo es comparable con el abandono inconcebible que se tuvo en su correccin. Balbuena la saznii se hallaba en .Vmrca y los que se encargaron de publicar su obra en Espaa correspondieron muy mal su conlianza. Ademas de las erratas groseras, fciles do advertirse por cualquiera lector menos instruido, son innumerables las que destruyen el sentido hasta el [luntu do, hacerle
, , ,
inintelegble, que vician lor]M?niente la medida y cadencia de los versos. Nada se ha omitido en la edicin presente para corregir en lo posible estos lugares; y los que quieran cotejar algunas de sus pginas con otras de la primera, se convencern al instante de la enorme diferencia que hay entre las dos, y del cuidado que el editor ha puesto pa-a que el liernardo se vea impreso al lin de una manera coirespondente su mrito, y digna del pblico, cuja utilidad se dedica.
,
AL excelentsimo SEOR
D. FRANCISCO
COiNDK
UF.
FERNANDEZ DE CASTRO,
,
en que se describe la esclarecida descendencia excelentsima casa de Castro, lia mas de catorce aos que se le dedic su autor en esa corte al gran Mecenas de todas las buenas letras y habilidades ile lspaa el excelentsimo don Pedro Fernandez de Castro, que est en el cielo, hermano de V. \\.\ y des|)ues que la suya, con la agradable benignidad de su nobilsima condicin, no se desde de honrar la obra pasando los ojos por ella, debajo de la aprobacin de su clarsimo ingenio se gan privilegio para imprimirla, lo cual Jiasta ahora no se ha iieclio, por his dificultades con que de ordinario caminan las cosas que van sobre diligencia de cuidados ajenos, .\hora su autor, que puede decir que ha salido de nuevo al mundo de las soledades de Jamaica, donde esle tiempo estuvo como quien se deban encantado, por refrescar el gusto en la memoria de haber hecho este pequeo servicio los mayores de la tierra, la ha mandado poner en la estampa. Suplica V. E., como digin'simo sucesor, no solo de la nobilsima casa y estado, smo de las dems heroicas y soberanas virtudes entendimiento, magnanimidad y gentileza de nimo de su tan (juerido hermano, la favorezca con admitirla por suya y dar licencia que ella y su autor gocen debajo de la proteccin y amparo de un tan gran prncipe la honra y acrecentamientos que desean cuya exeelentsima persona guarde nuestro Seor muy felices aos etc.
,
de
la
i'i
PROLO&O.
AuNOUE sacar ahora luz este libro, en alguna manera desdice de lo que en rigor toca mi olicio y
dignidad
y la profesin de teologa, porqui' el lienipo,
,
pulpito y eslurlios de
dueo
ile las
acciones
manera altera y muda las cosas, que lo mismo que en uno era nala y bizarra, en otro suelo que le heredar diferentes noud)res; con lodo eso en una ocasin fue virtud reconocerlo por tal en otra no pueile ser vicio y as esto poema dems de haber sido los primeros trabajos de m juventud, f-
humanas,
ile tal
brica y compostura del calor y bro de aquella edail, tiene por gala semejantes acoinetimienlos y partosdeimagnacon, Indo les sugeto ben'iico y grave, modestia y pureza de lenguap>, lleno de honesldad y cual de necesidad se requera para celebrar el real origen y descendencia de la excelentsima casa ele
que
Castro, una de las mas rallcadas de Europa. Y aunque para el vulgo y generaldail del pueblo, que por la mayor parte lee eslos libros , sin mas advertencia que sola la armona de los consonantes, al superficial deleite de la fbula, no haba que hacer este discurso, ni menos para los doctos, que versados en letras humanas, saben de loilo fundamcnlo lo que yo aqu |)uedo repetir; todava quise servirles el plato con salsa, los unos, que procuren seguir los preceptos de su arte, y los otros, que si quisieren salir de su ordinario paso, y entrar al fondo de las cosas, hallen senda y camino por donde. Y asi digo, que deseando yo en los principios de mis esludios , y
por alivio de ellos, poner en ejecucin y prctica las humanidad, que en la potica y retrica nos acababan de leer (clase por ilonde lodos en la niez pasamos), y celebraren un poema heroico las grandezas y antigedades de nn patria en el sugeto de alguno de sus famosos hroes, cuyas admirables hazaas, asombrando con niagestad el mundo, tambin con la de su fama pregonan el descuido de su nacin; me puse buscar un asunto, que levantando con su espritu el mo en la grandeza de sus partes, se llegase tanto la perfeccin del arte, que siguiendo yo el que de esta facultad .Aristteles nos dej en sus obras, esta ma saliese, sino con toda perfeccin, con los menos descuidos posibles. Este fue el fundamento de acometer en aquella primera edad, con lo.-; bros de la pivenlud, y la leche dila retrica, escribir este libro, que pudiera haber salido dar cuenta de s muchos aos h, pues de diez que se le conceilieron de privilegio son ya pasados mas de los seis y poco menos de veinte que se acab, aunque no de perfeccionar, que esto es inacabable. Al ln sale ahora por gusto y consejo de personas que le tienen bueno, y le saben dar mejor en casos de mayor imporlanc.i, persuadido, que no por haber trocado el tiempo el estailo y profesin de las cosas, era justo se perdiesen aquellos primeros trabajos que para algo podran ser buenos, supuesto que el dejarlos perder y olvidar para siempre, no era de provecho para nada con que me convino ajustar su voluntad la ma, y dar por la misma regla cuenta de las que fui siguiendo en el discurso de esta
reglas de
,
,
obra.
PROLOGO.
primera que por cuanto las fbulas que se fundan en alguna hrevo historia, dice el Filsofo, que son las de mayor ailiirio y luslre, y la- que de ia centella de la verdad dan el rayu del deleite vestido de mas verisimilitud y hermosura trabaj en hallar una, que sirviendo de fundamento mi poema, en s misma fuese breve, admirable, y de varnu famoso y tan llena de rastros de grandeza en la memoria (ie los hombres que desde luego el tratar de ella la hiciese agradable y deleitosa. Tal me pareci la de nuestro famoso espaol Bernardo del arpio, breve en su discurso, romo lo son casi todas las historias de aquel tiempo; admirable lor ia pomposa fama con que siempre sus hechos se lian celebrado de memoria en memoria hasta la nuestra; de principe heroico, desdendiente de la real sanfre de los godos, y por el consiguiente de la mayor nobleza de la tierra. Y perqu la accin en estas obras ha de ser una, y esa dla persona principal (que llaman pica) la mas famosa, escog la mas clebre victoria de Roncesvalles, donde con la gente spaola el rey don Alonso el Casto su tio, por cuyo general iba, desiruy la potencia de Cario Magno, que venia dar sobre .Aslulas, venciendo por su persona y las de sus espaoles, los tan celebrados paladines de Francia, y dando de su mano, con el ltimo de sus golpes, muerte Roldan el principal de todos en que se remata la accin y el libro, porque siendo aquella muerte la del hombre mas famoso que por aquellos siglos haba, pasar adelante en sus victorias fuera descrecer en la grandeza y magestad de ellas. Algunos del nmero primero, quien en estos discursos respondo, me habrn ya en diversas ocasiones hecho cargo, que esta victoria de Roncesvalles, y muerte de los doce Pares en ella se tiene comunmente por incierta y fabulosa, segn la apiirnda diligencia de los mas graves historiadores ile Espaa, que con ser en favor suyo, hay pocos que la admitan por verdadera; con queparece que desile luego entra esta mi obra manca, pues toda su m(|uina se funda sobre cimiento dudoso, y aun por ventura de todo punto falso pues los encantamentos de Orlando, las bravezas de Reinaldos, las traiciones de GalaIon las mgicas llguras y cercos de Malgesi y las dems caballeras de los doce Pares, con su tan cemas tienen lebrado cronista y arzobispo Turpin de fabuloso que verdadero no solo en las historias graves, mas aun en el juicio y estimacin de un mosea
la
,
, ,
smil, tanto
le
mas se habr llegado la perfeccin que deseo. La accin y fundamento del poema es este: el artilicio de su anqiliacon.es imitndolas personas mas
graves de la llada de Homero, porque la del rey Casto es la de Agamenn; la de Bernardo, la de Achiles,
al
diosa Tets dio criar al centauro Chiron, hada Alcna dio Bernardo al sabio Orontes; Ferraguto es Ayax Telamn; Galalon L'lses; Morgante Diomedes; Roldan Hctor; y as de los dems. Y porque la magestad heroica, conforme nuestra religin, hacen falta par.i lo verismil las deidades y semideos, con que los antiguos hacan tan admirables y pomposos sus poemas; el Boyardo, y los que le han seguido, inventaron en su lugar las Hadas y encantamentos de los magos que siendo potestala
cual
como
la
la fbula, y
hacer-
en el deleite y alegora mas vistosa y admirable. Yo en esto segu lo que hall inventado, por tratar de las mismas hazaas y de los mismos hroes, que la comn tradicin nos da muertos manos de nuestro Bernardo y de sus espaoles; y asi este poema se puede llamar el cumplimiento, la ltima lnea, y la clave (|ue de lleno en lleno cierra el artificio y mquina de sus fbulas y aquellos portentos y asombros, que de los prncipes de aquel siglo con tanta admiracin ha celebrado lo mejor de Italia y Francia.
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, , ,
En la narracin de la fbula, de tal manera prosegu su discurso, que sin comenzarla por el principio, quedase en el Un patente y descubierta en todas sus porque as como el mundo consta de dos partes gneros de cosas, unas naturales, y otras arlliciales, as tambin hay dos modos de contar y hacer relacin de esas mismas cosas, uno natural, que es el histrico, y otro artilicial, que es el potico: y as como sera defecto en el discurso natural , no comenzar las cosas con claridad desde sus principios, siguindolas ordenadamente hasta los unes as lo sera en el artificial contarlas sin artificio, y como las cuenta el historiador; y as conviene, que la narracin potica no comience del principio de la accin que ha de seguir, sino del medio, para que as al contarla toda, se comience se prosiga, y acabe artilicosamente, y traya con eso en su discurso aquel deleite que el ar:
.
con su novedad y la novedad con su admiracin suelen causar, tanto mayor, cuanto rnas ingenioso es y mas sutiles y menos violentas invenciones
tificio
, ,
descubre.
i'.erado discurso.
lo
que yo aqui
poema heroico
el
na de Aristteles, ha de ser imitacin de accin humana en alguna persona grave, donde en la palabra imitacin se escluye la historia verdadera, que no es sugeto de poesa que ha de ser toda |)ura imitacin, vey parto feliz de la imaginativa. Donde de paso se r cuan inadvertidamente hablan lus ([uc la principal calidad de sus obras en versol hallan que es el no haberse desviado un punto Ao a verdad i'umo quiera que cuanto mas de esta tuvieren, tantn ellos ten,
:
drn menos de poetas pues dice el mismii f^ilosofo, (|ue si la historia de Ilerdoto se hiciese en verso, no por eso seria poesa, ni dejara de ser historia como antes, que es la razmi parque tampoco Lucano es contado entre los poetas, con haber escrito en verso. Porque la poesa ha de ser imitacin de verdad pero no la misma verdad, escribiendo las cosas, no como sucedieron, que esa ya no seria imitacin, sino como pudieran suceder, dndoles toda la perfeccin (|ue puede alcanzar la imaginacin del que las hnge, que es lo que hace unos poetas mejores que otros; y as para mi obra no hace al caso que las tradiciones que en olla sigo sean ciertas fabulosas, que cuanto menos tuvieren de historia, y mas de invencin veri,
modo de contar las cosas con de engaar disiniulailamente el receloso gusto del lector, que siempre con la prolijidad se cansa el cual, comenzando su lectura por el medio de la fbula, caminando tras los deseos de saber su principio, al encontrarlo, se halla tan cerca del lin, que no le es molesto acabar lo que resta y esta es la razn porque mi poema no se comenz, como dice Horacio, por los huevos de Leda, esto es, del conocimiento de Bernardo, ni de su i'ducacion y crianza, sino de los alborotos de la guerra de Francia, que ya le hallaron cradii y hecho humbre valeroso en el mundo, sin dejar por eso de contar su nacimiento y origen, sus hazaas y descendencia, y cuanto de l, y de sus sucesores han escrito los historiadores mas graves de nuestra nacin hasta ochocientos aos despus de su muerte, con lo mus llorido de las antigedades y nobleza de Espaa, descripciones de lugares,
Sirve tambin este
arlilic",
:
montes ros y fuentes castillos y palacios suntuosos, con una casi universal geografa del muudo sembrada artilicosamente por l y las costumbres mas notables de sus naciones, y aquellas que por haber dejado vistoso rastro de si en las memorias de las gentes mas dignas juzgu de ser celebradas. Y no solo este artfici se guardo en lo principal de la accin; mas aun en sus episodios, digresiones no hay fbula, que antes de mostrar su lin no ponga 1"
, , , ,
VI
al lector
,
PROLOGO.
en las manos los principios do oira do no inonni- doloilo y gnsto dejundo siompro l;i primora en ol Minyor i'iosgo, y on lo mus apretad dol nudo, y
,
:
de la fbula, y sus colores retricos, onla persona de Bernardo, que es la pica, un principe solierano, invencible, generoso, lleno de liericas virtudes de
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donde, ofdc-oo iiuoila mas violentado, y ol deleite mas empeado en lo porvenir arlilieio mi parecer
poderoso llevar entretenido luisla (d tin con el natural apetito de saber al gusto mas tibio y helado ijue en l entrare. Para todo lo cual, v para mejor tejer las narraciones de un poema tan largo, sin cansar demasiado con ellas, procur que la persona del autor hablase en l lo menos que fuese posible, con que tambin se pusindole por esta do aadir la fbula mas deleite via pei-mitido el esLcnderse ;i cosas mas admirables, sin perder la verisiniililud; porque si la persona del poeta contara los monstruos de Creta, el onfen de la ciudad de (Iranada, carecii'ra lo uno y lo otro de aparencia de vei dad mas rcleridos estos casos por queda con tndo lo admirable, y el tercera persona autor no fuera de lo verisinul. Porque sino lo es que Gravinia se convirtiese en rbid, y listordian en gusanodeseia, oslo, y muy posible, que aquolloscnenlos por enionccs anduviesen en las bocas de los hombros de aquel mundo y los unos los contasen los otros debajo de aquella misma opinin que los oian qne si do la imitacin potica la porcin ma-~ vor de su lin es el deleite, en niuf;nn njodo le poilr laar el enriquecerla de ese tesoro por toilos los ca: : ,
nos posibles. Mas porque este con perfeccin no se consigne menos qne moviendo las pasiones del nimo y estas con ninguna cosa se nmevcn tMito, como con la compasin y el miedo en los sucesos ajenos qne
, ,
mientras ms lastimosos y
tristes,
mover los presentes; liice lo posible porque este poema en sus partes, y en su todo, fuese una apurada tragedia, y (jue asi lo principal de su deleito le naciese de la compasin de tantas muertes lastimosas, sucesos trgicos, destrozos de gentes, truecos de rei-
nos, y calilas de prncipes, como por l van sembra(ios, ('onque no solo se deleita el gusto, se nno've el nimo, y sus pasiones; mas aun con su encubierta
magiKinimidail y fortaleza; en la del casto Alfonso, un rey prudente y catlico; en la de Cario Magno, un victorioso y potente monarca mal aconsejado: la atrevida libertad de un lisonjero en (alalon un mancebo disoluto y libre en l'\;rraguto; un prolijo hablador en Galirtos; on Anglica nna distrada cortesana, quien ya el tiempo va marchitanilo los claveles de su rostro, y las llores de su juventud; en Garilo un astuto ladrn y en Arleta una sagaz ramera, y una hechicera supersiiciosa la gran fuerza del favor en la fuente de la hada Iberia; en el desgraciado Arnaldo, los embelecos y fbulas de un alquimista; la disoluta vida deiin tirano en Bramante, y las desatinadas blasfemias de un soberbio en las de .'-u hermano Morganto; y en lo principal de la sccion, lo poco que hay que fiar en favores de fortuna y prosperidades de tiempo. Mas porque tocar la moralidad, fuera dilatar demasiado este discurso remito al lector que la quisiere al lin de cada libro, y de aqu al principio del primero, por donde desde lui'go entre haciendo anatoma, sino de la apurada observacin del arte lo menos de un cuidadoso infatigable <lesco de acertar con la vena del deleite, para dar con ella en la del su gusto. Y porque rl ser los versos de muchas dicciones y sinalefas, los hace llenos y sonoros, y el tenerpocas, lloj.is y humildes, y dos asonantes jimtos disminuyen la suavidad ele las cadencias, y los consonantes on veibales humillan mucho el estilo, y le descaecen, se ha huido loiln io posible de estas dos cosas, procurando llenar los versos de manera que en cinco mil octavas que tiene este poema, que son cuarenta mil versos, no se hallar uno que sea de solas tres dicciones, sino que el monos lleno tiene cuatro, y de ah para arriba, de ocho y do nueve, de catorce y quince silabas, y algunos de catorce dicciones, y diez y ocho slabas, como el ltimo de la octava primera de la
;
;
"^
11,
que dice:
fin,
moralidad y alegora le deja instruido en las vii'tndos \ saboreado on ellas, dibujmlole entre el ileleile
os Ilion,
que
es mal,
que es
: , ,,
DOCTOR
0.
eERNARDO DE BALBUENA.
LIBRO PRIMERO.
Aur-CMESTO. Describe ese primer libro los esl.idjs Je I-vJ.jhd y Fraucj. Ins alborotos de la ^'uoira. el gian \iajadel:i laj Alciila a los palacios ilo lorgana, la prisin del coii'l; .)ii Stldna. y de don Teiidonio. el cual da cueta al conde di; su (iDajt*. y antigua privanza con el rey Casio, y comool lirano Mantices se apoder del reino de Lon, y por ne^^oci-ciou suya el eiapcrador Cario Magno envi con ilon iayreros un j^ran socorro de gente, que Rodaaionte desbarat en el camino, cou la muerte de Rosta y su aruante, y la bertaoia arq".i;ec'i:ra de los palacios de Morgana.
Y tu sangre heredada de mil reyes, Honor le enva, y moderadas leyes; Muestra aqu tu valor, que si allanares Del Parnaso mi voz las agrias cuestas, Las alas que en mis hombros levantares, Te dejar en tu heroico templo puestas: Estense Apoloy Baco en sus altares. Este dando furor, y aquel respuestas. Que ttj que en magostad al mundo sobras, Con tus grandezas honrars mis obras.
Donde en
Cuntame, Musa,
tii, el
el
mar cantbrico
se acaba
La rica Europa, y en su golfo helado Las frtiles arenas cie y lava Al inculto espaol nunca domado; Un pequeo rincn solo quedaba
Que al brbaro furor haba sobrado Y en l el casto Alfonso recogido. De estrecho y breve trmino ceido.
conservaba antiguamente, duro pedernal guardada La santa luz de una centella ardiente, Jams del infernal yelo apagada .\quella ilustre y belicosa gente De la fortuna hija regalada Corona universal, cetro fecundo De honor Espaa, y de gobierno al mundo. Y bien que entonces del furor de Marte Viese arruinado su florido asiento Y del morisco brbaro estandarte. De sombras lleno y de pavor el viento; El que mas tuvo en sus despojos parle, Menos seguro vio su vencimiento, Oue no trueca su tierra a gente estraa Menos que sangre la invencible Espaa.
Aqu
se
Como en
el
, ,
, ,
, ;
No ?p vi en Coicos nunca vellocino Banundo el aire con vislumbres de oro Entre mas enemigos, cuando vino
La
flor de Grecia entrar en su tesoro; Ni las manzanas del metal mas lino Que Atlante cria y beneficia el moro, De mas Hrcules fueron asaltadas, Ni con mas sed ni mas calor buscadas Que el agradable reino y frtil tierra Que el Btis riega, fue de gente estraa; Que es bambre de oro la sangrienta guerra, Hija cruel de la ambicin y saa: Y ios tesoros que en su seno encierra Siempre inquietaron la rica Espaa Desangrando sus venas por mil modos, Griegos, romanos, rabes y godos. A todos dio la brbara codicia De sus metales loco atrevimiento De violar con bdr(ipica avaricia Los sacros bosques de su alegre asiento Hasta que al lin de Arabia la malicia, Con soberbia crueldad, y borrible intento, Mas de sangre sedienta, que de imperio. Volvi el suyo en estrerbo cauliverici. Y aunque desde aquel dia lastimoso. Que sobre el desgraciado (uadalete
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,
De asaltos lleno, y falto de reposo Ni con mayor estruendo y alarido Son el arns de Marte belicoso. Que boy sobre la cerviz y altiva frente De la francesa y espaola gente. Las raiisas de tan nuevas disensiones Qu furia las sac sobre la tierra? Cul dios do tan valientes escuadrones La ira traz de esta enconada guerra? Nacieron de odio antiguo sus pasiones? O del furor que la ambicin encierra? O las cosas violentas cuesta arriba
Su misma pesadumbre las derriba? Por dnde abrir senda los portentos
estos siglos sembraron por el mundo? En cules casos sobre cules cuentos Mi estril ver.so volver fecundo? De esta antigua preez de pensamientos Cual el primero lini, cul el segundo? Qu brazo, qu valor, qu brio, qu saa, El discurso guiar desta bazaa? Por los campos sepulcros olvidados Se lin visto temerosamente abiertos,
Que
los enjutos
cuerpos descarnados.
Cayendo el nombre ilustre y cetro lionreso Donde en el mar de Cdiz se entremete, De azares bizo el liado su reposo,
Y que de
su grandeza se interprete,
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De tristi' amarillez salir cubiertos: Los ojos sin mover embelesados, La voz sin fuerza, los cabellos yertos, Pregonando desdichas impensadas. Con los vivos trocaron sus moradas. El mar sus peces espant bramando
El agorero rio en quien lumdido Su invencible valor qued en olvido; La paz y magestad que antes gozaba Vuelta guerra y roniun desasosieao. Cuanto en sus anclios trminos sonaba
Era de un feroz Marte el voraz fuego La altiva frente desdeosa y brava. De ardiente rabia llena y furor ciego Viendo sembrado en su espaol distrito Del mauro punlilo el nmero inlinito. Y bien que un triste asalto y ronco estruendo
:
Y doiiile el nuevo horror en sangre Los alientos volvia mas briosos, Donde con mas violencia prometa
Tristes tragediasii los lastimosos;
fria
Vio siempre su prinier sosiego asido Despus que entre peascos revolviendo Sobre el lionor y crdito perdido Sali del cuello altivo sacudiendo El yugo infame que le liabia rendido, Siti gozar tiempo, trmino ni tierra De asaltos libre, y de ambicin de guerra. Mas en la que al presente est alterada A toda antigua competencia escede Sin que desde la cumbre mas nevada Del Alpe helado al firme Atlante quede Pueblo, gente nacin tan olvidada, Que en ella con su riesgo no se enrede, Que este fue el ademan en que fortuna Quiso de mil tragedias bacer una. Ni cuando sobre aquella cueva altiva. Alczar real de la perdida Espaa, Del valiente .\lcaman la furia esquiva Cubri de gente y tiendas la campaa; Y no le reservar persona viva Espigada de lanzas la montaa. Un nuevo rey acometi escondido, Que con mil borabres Ic dej vencido. Ni cuando sus magnnimas conquistas El Catlico Alfonso abri la mano, Y" con mas lanzas que Trinacria aristas
;
Era sobro los nimos que via De lo mejor del orbe victoriosos Que siempre los favores de fortuna Crecen para menguar como la luna. Reinaba en las regiones de Occidente Cario Magno, un gran principe famoso Principe quien las guilas de Oriente
,
y lirios de oro Reverenci el cristiano, y tembl el moro. Los altos muros de trofeos cargados, (Fama sus victorio.sos escuadrones) Los altares y templos coronados De conquistadas armas y pendones; Despojos de enemigos destrozados De indmitas y brbaras naciones. Que las mas peregrinas y extranjeras Llenas vieron de espant sus banderas. Quin los altibajos de la vida
Punto dar, y comps tan acertado. Que cortando ilel tiempo su medida El circulo feliz saque cuadrado? Ninguno basta el lin de la partida
Se suee sus contentos ajustado, Que en suerte Immana todo es movimiento, Ni nial que dure, ni placer de asiento. Triunfante el victorioso. Cario Mano Con los favores dla instable rueda, Persuadido vivia, que en su mano El punto estaba de tenerla queda:
Frgiles trazas del juicio
Pas a Galicia ejrcito asturiano; Y en varios lances, y en copiosas listas, Gran niimero aadi al pueblo cristiano De victoriosos triunfos, euya gloria Eterna da a los siglos su memoria. Ni otro alboroto, brega, ni ruido, De los que en aquel tiempo peligroso El grave reino vieron consumido.
humano,
sin l se queda,
fia
en
EL DERNAHK0.
Que
cierto ps en la
la
El descrecer
Hespues
ele li;ilier el
La lama con la voz de sus victorias, Despus de dar su nin^rc celebrado Con letras de oro escrito en mil memorias,
Fon una
Menos
Despus de liaherle su saliur colmado el vano plato de sus irlorias, Y que ceijndo en ellas su contento
teniia del contrario viento.
Sujardin ysu casa destruida, Gonsumindose estaba en el veneno De la abentosa injuria recibida: Bien que su frtil isla y bosque ameno Cobrar pudieran la beldad perdida, Y ella su alczar con mayor tesoro De cristal rcliirmar y liizos de oro. Mas ardiendo en deseos de venganza
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A solo este deleite y gusto aspira. Que es mujer agraviada con mudanza,
Metida en un celoso infierno ile ira: Conoce que le ofende la tardanza, Y que si la ocasin se le retira Su agravio pasar, que el tiempo leve Las penas traga, y los agravios bebe. Y como con la clera quemada
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Para resea y fin de sus mudanzas, ambiciosos corazones esperanzas, y pomposas Hoy la llaquez.'' muestra de sus dones; Y pues las mas llroics coi lianzas Las desvanecen Hacas ocasiones, Del bien el mal, que el tiempo nos envia, Ser el juez mas cierto el postrer dia.
Y freno de Fn su fama
Se alumbra y
Tenian sus belicosos paladines Lleno el mundo y la lama de proezas, Que en lisonjera lengua vanos unes Nuevas ensancbas daba sus grandezas: Sonando en lo mejor de sus clarines De Orlando las victorias y bravezas. Los muertos reyes, los gigantes fieros De su invencible brazo prisioneros. Del bravo Almonte y nuevo rey troyano, Y el altivo Agricon la sangre ardiente. Que bail su espada y derram su mano Sobre las yerbas, aun se est caliente; Y' de Cimosco el instrumento vano,
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En la traza mejor para su intento De aquella rica y peligrosa espada Que Falerina obr en su encantamento En conjunciones ile menguante luna ^ temples de mudanzas de fortuna.
,
,
Se acuerda y revolviendo sol, re el caso libros de sii ciencia peregrina Sin dejar del Oriente al turbio ocaso Planeta signo aspecto, y luz divina Que no consulte sisa y mida el paso. Lleg saber que el hado deterjnina. Adquiera aquella espada vigor nuevo En la templada sangre de un mancebn.
Los
Ya sin rayos ni luz resplandeciente, Por orla al vciicimiciilo, y Iriste caso, Del soberbio Agramante, y rey Gradaso. Mas como no hay valor siendo estreniado Sin carcoma de pechos envidiosos.
Faltle
un punto cuando
fue forjada
Sus vivos
mundo desteantiguo error llevado Lleno estaba ile quejas y quejosos: De tan largas venturas enfadado, Que no hay sin agraviados victorioso* Ni hombre tan ajustado, y tan querido, (^ue de alguno no sea aborrecido. Las badas que las cosas variables De nuestro inferior mundo dan gobierno, Y en cavernas v grutas espantables, Vecinas viven del silencio eteino;
El
,
to
del antojo
humano
los
mudables
,
Gustos al suyo revalidan tierno Y en sus vcios asientos desiguales, Los bienes acrecientan y los males. Estas de los franceses paladines
Es de suyo
el le
contento bullicioso
ha puesto en
Y Alcina que
Cada hora
le
la vengaiiz.i
Al orgullo de su es
Fu carroza de cristal lustroso Que una piedra preciosa otra se alcanza De oro las ruedas de inarlil los tiros,
,
Desechas ya, y en libertad Rugero Del torpe lazn en que se vio jirimero. Despreciada Morgaiia y su riqueza Febosilla su fama destruida,
Falerina su astucia y sutileza, Olofana sus gulas y comida; Filteornna su amor y su belle/a, Y la soberbia mquina caiiia De Limatnrin, Sninay Aquilina, Y el juvenil ardor dcDragmilina. Ninguna en el fatal colegio habia Sin queja de francs, ninguna al cielo Sin lfiimas mir desde aquel dia
Los clavos de diamantes y zafiros; Para ir los jardines de Morgana Hace aprestar, y en forma contrabeclia De vana plumera y pompa ufana .\l yugo (los soberbios grifos echa: Que en invencible vuelo par la vana Hegiou del aire una alba hermosa liccb.i La llevan, y ella derramando amores. Llueven hechos aljfar por las llores.
,
Que la
furia de Francia pisi'i el suelo: Sino fue Logistilla, que seguia De esta parcialidad el mejor celo, Y sobre todas la afeitada Alcina Es la que su venganza mas se inclina. Est en un lago oscuro de horror lleno.
silla de oro y rica pedrera, triunrnnte can o recostada Con mayor luz que la que saca el dia ,a maana de mayo mas piulada De perlas de nibis, y argentera Por el cabello vuela una lazada , Oim haciendo id rostro un sol, sirve de llama,
,
En
el
Que en
bellos
ancbnies se derrama.
;,
,, , ,
,,
]0
Entre doradas nubes y celajes Volando pasa por los aires mudos
Al
la;,'0
l)ianco qiio
,
Morpana
y
el
habita,
EtUi c
el trio tieta
helado Escita.
Tomo la Hada toda esta belleza Del primer arrebol de la maana f.Uie del niapo pincel la sutileza 1,0 sano enferma y lo doliente sana Eo leo acracia al muerto da viveza T.a encopida vejez vuelve lozana , V al lin hacen y ungen sus unturas Alcfires tecos /nuevas hermosuras.
, ,
Por secretos caminos le hace menos. Humillando jazmines y azucenas, Rosas y lirios que el placer retoza De blanco aljfar, y de olores llenas Las ruedas van dla imperial carroza; Y la playa el cristal y ondas serenas La Hada mira y con la vista goza
, , , ,
Que en torno
suya amas de un rojo cielo El veiVitiv gusio de la Hada V la cnemija Francia lorci el vuelo, Por ver cual nuevo ardor la da ocupada: Mir y gozando triunfos sin recelo Ea vio de p^impa y fiestas coronada Tan llena de victorias, que en su adorno t n despojado mundo goza en torno. Si bien de la jornada y pretensiones En que Saturno agera su caida. Nuevo riHiior hall y alteraciones, En armas toda, y en iuror metida Contrapuestos sus llenos escuadrones .\ una tasada gente, asi rendida Al violento rigor del duro hado, f^He apenas tierra en que morir le ha dado. Contempla la soberbia y aparato
Hoy
la
Del inmortal laurei en la guirnalda cie el lago considera Bruida plata, y cercos de esmeralda Que un resplandor en otro reverbera; Y en las floridas rosas de su falda De pedrera una estrellada esfera, De no menor beldad que la que en vuelo Trastorna por sus bvedas el cielo. Dentro del frtil lago hacia la parte Que le apunta la luz de la maana, O por natural curso fuerza de arte Est una fresca isleta y tierra llana; De cien torres ceido un baluarte. Donde resurte vuelto espuma cana
,
,
El cristal tierno,
queen hermosos
lejos
Del lielieoso ejrcito, y las tiestas (,Uie vnellas de la guerra y su rehato En pblicos carteles vuelan puestas; Y en esto divertida un breve rato Pasa el Heno sus aguas y llorestas,
inclemente
,
Mira va de agradable y culta gente. Deja el fuerte Cals la siniestra \ los peascos Anglicos nevados.
En
Zelandia amensima lo muestra los gcdfs de Esquenia sus pescados, nonde volando el carro cristalino la Nsruega tuerce su camino. En el (tico mar mira al Oriente De Colmar los alczares famosos.
,
Sirve sus playas y rboles de espejos. Aqui sobre cimientos de alabastro, Y mrmoles preciosos se levanta Hecha de un cerco en conjuncin de un astro De un real palacio la soberbia planta; Sin que de cimbrias ni canterasraslro Quedase al mundo de grandeza tanta, Que Morgana lo hizo en sola un hora, Al romper blando de la tierna aurora. En doce altivas torres dividido. Donde el diestro primor de un nuevo Apeles Mil lazos relev de oro bruido Al vuelo de sus altos chapiteles; El jaspeado muro compartido En dorados balcones y rejeles, Y el claro ventanaje en mil maneras De alegre luz, y claras vidrieras.
,
Ahora
patria
y otro
tiempo fuente,
origen de los godos belicosos; Y siguiendo la costa del Poniente, De la Suecia goza los preciosos Metales, que revientan por los riscos, Y las lierasque amparan sus lentiscos. Pasa Kimarquia y sobre el cristalino Y endurecido mar que la costea
,
,
Conoce en
peasco subentino El peligroso golfo que la ondea Y dando las espaldas el contino Fuego, que en la encubierta Tileumea Alas alturas de Biarmasube, Y alli se baja de su hueca nube. Estampa de las ruedas las molduras En la vega de Elsingue placentera, Cozanilo de las nuevas hermosuras Que en sus llores sembr la primavera; Y por entre arboloilas y frescuras Del lapo blanco llega la ribera, En cuyas playas el mayor espacio Ocupa de Morgana el gran palacio. Fueron en este lago antiguamente De Cifdatealo-i baos celebrados De cuyo pecho y cuerpo transparente La tibia leche y el cristal mezclados Le dan nombro y color, y la corriente De Varciga la mar nuevos pescados, ()<]'} de sus revoltosos y anchos senos
el
;
,
Donde
mayo el matizado en la cerca transparente De rayos de oro forma y de vislumbres Hermosos visos, y encendidas lumbres. Que al jugar por los rboles el viento, Y el sol dorar sus hojas de esmeralda , Del claro golfo en el mudable asiento ,
del rico
,
Artlcio
la
altsima guirnalda
A la vista hace del que mira atento. De verde, azul, de rosicler, y gualda,
Bellos rellejos, claros resplandores, De un mezclado color de mil colores. Tal de vidrio sutil hinchadas pomas
el
terso poro
, ,
,,
,, ,,
KL bKhSvrvtio.
M
el
Ocult
.laidines de
esmeralda y bosques de uro Y en helios luinbos de preadas lomas l.a matizad cera abre lesorn \ unos aleares visos, i)ue en rellcjos
, ,
A su hermana hizo monja, con que pudo Torcer del lirme matrimonio el nudo. Sobre tns quintos lustros daba el cuarto De su
cur.so infeliz la
mayor parte
,
l.a vista
asi
la
Mientras volando |.asn su rarrnza he aljolar y oro la iMnipaii llena, Sus llores uiira y sus ohoes goza
,
Ve
el palaiiii, hI jaiilin
,
y la seren;t
.
Playa
t.lue
donde
id
veranse remoza
tiuardaba
I
aldes|nintar el dia ,Ui:es sendiralia, y rosas proilucia. Ya de las torres nn clario bastardo La salva baria la anii)rosa Alciua ijue en vista alev're \ nioo fjallanl' Poblando ilia la playa cristalina tard" Cuando en Icibilo lininildi' y paso
en aquel
puiilci
Que
si
Que Y siempre
tan oculto al conde Icnian por muerto est preso, nadie sabe donde , el rey por mas seguro loba encubierto;
el
mundo
le
ya los vivos
un di'sdicdiado corresponde
,
,
I
una parda encina, yn que un mundo entero Confuso miro, y darlo en orden quiero: La pluma vuelvo, la inirincaila inasa De bistorias (|ue en aliento y son divino, "orno de un niievri abril Mures sin tasa Por este asuulo brotan peregrino Despus dir <le la encantada casa La traza, el niodu, y liu desle camino, Que de la bisloiia aqui la f^rave suma Tras su vuelo arrebata el de mi pluma. Y el triste y ronco son de las cadena: Dr' un conde piirenvi<lia aprisionado, Aunque al rey --ordas porque son ajenas Ya mi msica y voz lian destemplado ^ sus canas de bonor y llanto llenas Piden que deje el cuento comenzado Por ver de sus delitos el proceso Que es idjra sania consolar un preso. Tuvo el rey Casto una gallarda licrinaiid, Y bubo en Salilaa un conde valeroso, Kllu Venus en gala cortesana Y l en braveza un Marte belicoso Y ambos de la nobleza castellana La tflente del caudal mas abundoso, li quien mostraron su poder una Los tiempos, el amor, y la fortuna. El tiempo les dio en gracia y gentileza t'.olmada sus deseos la medida, Y del prdigo amor la ancba largueza l'odo el vivo placer con que convida Solo de la fortuna la tibieza Su gloria dej en llanto convertid.^ Con que sus gustos vueltos en dolores Tuvieron mas de amargo que de amores. Dor el tiempo feliz de los amantes Lo que el sagaz recato en su cuidado, Que en el amor los gustos importantes Son hurtos de contento reservado Al lili con ocasiones semejantes Del cielo llego el tiempo sealado Que Bernardo con prspero ascendiente La vida babia de dar y luz presente. Y luego que en los signos mas dichosos Que en sus esferas vio el cielo sereno Y gozar de los siglos venturosos Sali encogido del materno seno Incitado de pechos envidiosos El rey, quitando la templanza el freno, De su hermana y el conde de Saldaa A pesar se veng de toda Espaa. Y en justa pena al descorts delito De haberse tras su antojo desposado, Y en la ciega pasin del apetito Su real palacio y opinin niancliadr'. Con dura ley y figuroso edito
Entre dos mirlus
.
In bullo
v\... niav
'
Olvido genei.il, favor inrieilo, Que la foitiiiia al Irastornar su esfera Ninguna gloria aiiligua diqa entera. De un ofendido ri'y el rigor gravPonerle |iudo en crcel tan estrcclia Que ni del ili.i ni la iiodie sabe Ni cual favor le daa le aprovecha Del trato mas hidalgo y mas suave
.
,
vive y
,
mas sospecha
castigo
larga cadena aherrojado conde sin vivir vivia Cuando un hombre de nuevo aprisionado Su tristeza aument, y su compaa
,
El preso
De aspecto afable, ro.s'tro autorizado De discrecin un centro y cortesa Que son las partes que con liesla doble
,
la
sangre noble.
un doblado muro En la Mola de Luna un cuarto haba. Que UH ciego caracol por mas seguro
sus lbregos senos descenda Secreta estancia, calabozo ebscuro Donde jams lleg la luz del dia Y tal que al delincuente mas amigo
.V
:
De
crcel
le
servia
de castigo.
.V
esta baj
Que Y al
afligido conde all la muerte Por sobrarle la vida le faltaba Lleg el husped y luvo feliz suerte,
:
Aunque en
la
Consuela en la alliccion la corapaia. Dironsc en corts trueco afaulcmeide El psame, y la bien venida una Dolindose cada uno del presente Dao que al otro ha liecho la fortuna El conde, como aquel que ha estado au.snte
, :
Del cielo
el claro sol
y errante luna
,
Y deseando saber qu nuevo estado Las cosas alcanzaban de la tierra Quin gobernaba el reino, cul cuidado
La dulce paz est
,
y cul
la
guerra
Dejando su valor disimulado Que quien luego lo dice todo yerra Asi con nn ungido regocijo Afable, vuelto don Teudonio dijo Seor, aunque en mis culpas be aprendido Que jams el castigo fall en ellas S tambin que no siempre un alligido Padece v sufre agravios por tendas; Que el tiempo muchas veces coinpeldo Del contrario rigor de las estrellas
,
:
,,.,.
, ,
12
>|.
I
B1BLI"II.I A
Ult.
\)t,
OAM'AH
l\'ilt,.
Aun entre estas tinieblas de tal modo, Que en su compuesta gravedad parerp
Retrato singular del valor godo. Yo, seor, soy un hombre en quien fenece De mi principio y fin el nombre todo No tengo mas valor, ni ni:ts estado, Que ser dichoso ^lyer, y hoy desdichado. No os quiero ya informar de mi derecho Que en la crcel no hay preso con delito Todos estn sin culpa y sin provecho Es dorar la culga el sobrescrito Solo os ruego seor, si un noble pecho
,
,
tu el mundo qu mundo y tiempos corren. Qu cetro le gobierna y rige ahora? Qu guerras hay de nuevo? ?qu dictados?
Si es ciega todava la seora Que da y reparte reinos emprestados? Quin se seala en armas? quin adora La fama? quin celebra sus cuidados? Qu ritos? qu premticas? qu leye-^, O qu lisonjas privan con los reyes?
Asi
el
conde
Teudonio
as
admirado
ceremonia y rito Puede obligar conozca ahora el vuestro Que le deseo servir en mas que muestro. Y en recambio me deis de vuestras cosas La parte que sin riesgo os pareciere Seguro que en las tristes o dichosas Mi gusto os seguir como pudiere
sola
,
.
Amor con
De la prudencia "y gravedad del preso, En tanto que habl estuvo colgado De su dulce discurso y laro seso De aquel discreto preguntar pagado De las preguntas y su grave pesn La entereza del nimo y el modo Tan de pecho real y heroico en todo.
: , ,
Mas
si
Que
Contadme en trueco
porque
asi se
ahorren
Y en sus penas suspenso y divertido, Sin conocer al olvidado conde Teudonio mas de honrado y comedido Que gustoso de hablar, as responde Si los agravios con que me ha traido Fortuna aqu, lugar me dan por donde
, :
, .
, ,
, .
i:i
I^KI!'>'\hl"i.
cadena * iiub (n isiuin's Gran campo han sciibierlo liis razone^. La tierra est spuiliiaila de portentos De grandezas liasta ahora nunca vistan Famosos hombres do altos pensainiento> Armas, guerras, furor, pleitos, conquistas
Aliviar tu
,
. , .
Fieros jayanes brbaros intentos Altivos reyes, ijue en copiosas Ii>Ih-. El mundo sacan al soberbio alarde
,
Fue sucesor de Alfonso otro Filela generoso infante Vimarano Por quien del rey su hermano la cautela Cruel le hio y fratricida hermano Deste un liijo qued en su infiel tutela A quien en rccompesa dio el tirano Del muerto padre y de su injusta saa En titulo el i'oiidadb de Saklaa.
,
el
De un desmn nuevo en que hoy se enciende En rau riesgo esta Espaa de perderse
Preada de costosos enemigos Lijero el rey y fcil de creerse , Y sin lealtad "y fe los mas amigos Harto desto en mis causas puede vprse Y servir mis agravios de testigos Pues mis nuevas cadenas y prisiones Son de eterna lealtad los galardones. Es Teudonio mi nombre, y mi famoso Linaje en todo el orbe conocidos Del feliz Recaredo en rio copioso Por sucesin legitima Iraido Hasta don Pedro duque valeroso De la Cantabria padre esclarecido
:
,
y arde.
Del Fruela primero hijos famosos Aurelio ue Teudonio y don Bermudo Soldado p1 uno y reyes poderosos Los dos que en cuanto el tiempo darle.. ludo Teudonio otros dos hijos belicosos Dio al mundo, y de los dos el mas membrucio Por animoso intrpido y osado El conde don isorio fue llamado. Deste naci mi padre y por el suy Como he dicho, me llaman don Teudonio Y esta es la sangre que amo y la que huyo Y este de mi linaje el testimonio
, ,
, ,
Ni la fortuna me falt, sin cuyo Favor en el estado y patrimonio Ser la nobleza suele grave carga En honras corta y en congojas larg.'. Estado (uve, y tengo suciente Por mi y por mis mayores levantado,
,
: , ,,
, ,
; , ,
14
ta ruyc.-! iniliii rl loj
niBi,Knt(;A
.\SPAU
>
IIOK..
>oi iloSfriidirllk'
:
i'l
ionio agraviado
Con favor y caricias de privado Mas siempre las privanzas de los rcye^, r.onio viven sin ley, mueren sin leyes. Cuando de Nugariz la furia esquiva Con chenla nul moros de pelea
Knlr en Asturias y su voz altiva Tcmblii ciianlo en sus trminos rodea \ii (|ue de mis primeros aos iba liando al mundo el ensaye y la tarea Por el pnstn del rey toda la tierra lieneral me aclamii de aquella guerra. Nuestro pequeo campo en el de I,uli'>
,
:
La mas granada gente reducida A sil opinin en riesgo no pequeiio De la guerra y la paz se alz por dueiio. Vuese en secreta astucia apoderando
,
\\ morisco dej desliaralado. Hue las infames parias y tributos i'edia soberbio y de nimo arriscado ^ pasamlo con libres pies enjutos Sobre el rolo escuadrn empantanado, tlrucc de Mio y Duero ambas riberas, Y asombr Portugal con mis banderas. Largo es conlarte desla gran jornada Los sucesos y lances por menudo, Pblicos fueron y ella tan nombrada i,Uie al mniido bacer temblar su fan)a jiudo No qued lilo de eneoiiga espada \ resistencia de (Contrario escudo, Me Ovieilo hasta Lisboa que no fuese De la opinin y ley que yo le diese. Y annqni' para las fuerzas de la .irucrra Ln campo la persona real venia l'd bastn general de mar y tierra A cuenta anduvo siempre de la ma Toni Lisboa y cuanto dentro encierra Di franco mi espaola infantera Con qu(! la volvi rica v vi triunlanlc, .Mas por fallarle yo no fue adelante. En este tiempo con la hermosa Berta De Cario rey francs querida hermana , Santo himeneo el montas concierta \'n solene apralo y |)ompa ufana; Y en la rica ciudad ahora desierta Mu l'lises ya fue mi tiempo cortesana Del grave asiento las futuras bodas Las condiciones se lirmaron todas.
. , ,
las fuerzas del reino, y porque liabia Leales cabezas del contrario bando, Cuya aiidncion las suyas reprima: Por dar mas ner\io al usurpado bando Y enlrada su insolente Urania, Dos pai'ientes del Ciuide de Saldaa iN'uevn.'; ciimpliees hizo en sir maraa. Eslaha el i-oiidc preso injustamente, Y aun lo esl lodavia sino es muerto. Sin que criado, aim'go, ni pariente De su prisicoi alcance el lugar cierto La culpa tanta pena insuficiente, El rigor grande el perdmiarle incicrt', .\graviaiia de Espaa la nobleza Y e! obsiiiiadd rey cu su dureza. Esto "11 su arliilrio fue ocasin bastante Y el fingirse falaz protector della De hacer mal i|iiisto al rey y su arrogante Animo con mas fuerte y firme estrella ; Creci en bincha. lo aplauso en lo lestanle Y al fin por esla senda sin perdella L'n sin principio pudo, mal nacido, Privar del reino al rey inailverlido. Librse en nueva astucia y presta huida
, :
Uc
'
De
las
traidoras
armas
del tirano,
Hue
.,
Despachse mi cargo la embajada Por gusto real pretensin agena De quien por dicha el ver la mia colmada Era para la suya estorbo y pena tuese que ocasin tan sealada :on solo mi valor quedaba llena Yo al Un con el asiento y real presente Part dejando al rey por mi teniente.
, : 1 ,
De parte del ejrcito asturiano, e sargento mayor hacia el oficio Basilio de Manuces, un villano
Cataln falso hecho de artificio A quiej pudo el dinero darla mano, Y subirle del reino en perjuicio A la plaza que ocupa y no merece Mas donde l manda todo le obedece. Era bisnieto del traidor Manuces, One con Tarif capitul concierto De dar sus escuadras andaluces, Rendiila la ciudad y su rey nuierto l-^ste pues que por caos y arcaduces Tan limpios vino al mundo, y sali enjerto,
, , , :
Hijo
tie
lora
Con mezcla catalana y sangre mora; Luego que el campo y gente victoriosa
Sin mi qued en dos bandos dividida, Y su hambrienta codicia y la ambiciosa Sed de mandar no se halloprimida. Con maa astuta v traza cavilosa
,
para asegurar la infame vida. Contra su rey tomaba ya en la mano El nuevo asombro de la real caida .V la corte llegii de Cario .Mano Conmigo, en que se vio ser mi persona La leal cabeza de su real corona. La triste nueva el mundo alborotado Dej, y de mi embajada el grave asiento Sin fuei za que en no haberla el ciclo dad" Erustrado vino y sin sazn su intento Hallse i'l reino y rey necesitado. El imperio lemiendo un fin violento De rabes lleno y brbaros jayanes, Y ausentes sus invictos capitanes. Bien que en medio el aprieto en que Agramanlf .V Francia tuvo en la ocasin presente, Su nclito emperador campo bastante Al rey envi de su francesa gente; Y por ausencia del seor de Anglanle A quien vio la sazn el rubio Oriente De amores preso de su reina bella .\ (Jayferos nombr general della. Con valiente escuadrn de pechos brinco. e Cario Magno el generoso yerno. De Pars los alczares famosos Soberbio deja y vuelve mirar tierii" Jevando de su e.5posa los hermosos Ojos por norte y luz de su gobierno Que el nio amor por las recientes boda^ Quiso A una glora aventurarlas todas. No .se atrevi quedar la bella incauta En las mudables manos de la ausencia Que es amor con la soga la garganta Y hacer sin fruto j premio penitencia Es nio amor, cualquier cosa le espanta , Y en gustos dilatados no hay paciencia Tierno Gayferos, Melisendra bella. La guerra larga, no quiso ir sin ella. Dej del rio Siene los cristales, Y la costa Aquitania al diestro lado. De Orliens los muros, y altos pantaiialeDe Bourges y el rio Erve medio helado Y tocando en Limojes sus breales Pasa y llega liarona en que alojado Sobre una lrti! vega hizo alarde De su aparato blico una larde.
: , , ;
, ,
:i
, , ,
, , , ,,
, ,
, ,
L IIERNARO.
la
resea Gente en cursadas guerras escogida Bien q'ie la que fjrluna es zaharea, No importa mas despierta que dormida Una maana cuando el alba ensea De aljfar su guirnalda guarnecida,
la
Fue
la
primera y
la
mayor matanza
,
Quin corre
:
las trincheas quin de un sallo Caballo cobra sin espada y lanza Va sin saber adonde, y de esa suerte, Por guarecer la vida da en la muerte,
De aquel aljfar que al romper la auror.T Su luz primera el cielo en llores d(ira El rey de Argel el fiero Rodamonte Con una escuadra de enemiga gente Saliendo de una selva entrando un monte Dio sobre el nuevo campo de repente;
, , ,
Ya
le
Y apenas con
la
La desvelada centinela siente La mora tropa cuando al arma grita, Y ella al son de un clarin se precipita.
,
Otro por yelmo de su arns lucido Del caballo se encaja la testera Quin arrogante quin despavorido Quin con alma cobarde, quin con iiera Quin con espada quin con solo escudo, Y quin de rabia armado va desnudo. El astuto enemigo que el desorden Vio del dormido campo, el suyo aguija, Y antes que de oro los penachos borden Los rayos del que al mundo regocija Nueslro alboroto atrepellando en orden Codiciosos del saco y la parlija,
:
Con trpala alarido y alboroto Qued al primer asalto el francs roto. Rodamonte de Sarza, que en la tierra De la muerte fue el dardo mas agudo
,
Pareca en
el
paz no movi guerra Solo porque subir all no pud, Una luciente cimitarra afierra, Y echando las espaldas el escudo. Entr pur el ejrcito normando. Aqu y all rompiendo y destrozando. El rostro al uno, al otro la cabeza A otro llev los pies, otro los brazos. Hecho dos dej otro de una pieza Y otro de tres golpes seis pedazos : Hiende, mala, rebana, descabeza, Y sin defensa, estorbos y embarazos, De aqu de all de aquesta de otra sucrle No alcanza golpe que no sepa muerte.
al cielo
la
, , ,
de
De Briareo en su batalla brava Cuando un tiempo con todo el cielo junto. Con cien brazos y espadas peleaba Desbaratando y rebatiendo un punto Su alfanje Marte, Hrcules su clava,
:
Palas su gorgon su Hecha Apolo. el rayo ardiente al rey del alto polo. (ayferos que la bella Melsendra Abrazado en sosiego y paz dorma Al alboroto despert, y contienda De la desbaratada infantera; Salta del lecho y sale de su tienda Con sola espada , al tiempo que venia
,
A
Y
El africano brbaro
arropante.
Con
Dice
el
francs
y de un escudo atierra
,,
16
El gran peasco asi, y tir al ruido Del libre preso ya y el pe.so grave Hiciera en medio el mar hundir la nave. No fue de riesgo el espantoso tiro. Aunque se llev A Fabio por delante, Fabio infeliz, que natural de Epiro En Francia subi ;i \ioUU: de farsante; Y dando el alma el lliinn suspiro,
,
falto,
Al tiempo que el jayn de rabia loco Le era para vengarse el mundo poco. Lanzando bunio y fuego la visera, Y los dientes quebrando de coraje Sobre el francs la cimitarra fiera Hace dos manos que furiosa baje Fue su reparo el ir la ligera, Y un salto que por medio no le raje, Que esperarle liado en el acero, Dos Gaiteros biciera del primero Al desviarse del bajla espada, Y un duro risco en inmortal empeo La mitad de ella se qued clavada, Y bramando de clera su dueo; Por junto al firme puo destroncada, Y viendo el golpe en vano, aquel pequeo Trozo que de su alfange bail consigo. Furioso envi buscar su enemigo. El bravo Alcin, y el bello Atenedoro,
, :
la culp;i de arrogante hizo de oficio y pasatiempo Y en la guerra morir antes de tiempo. Mas no dej su muerte sin venganza El francs capitn, que al homicida A dos manos por medio el cuerpo alcanza De un revs diestro una mortal herida; Dada en tal ocasin, con tal pujanza, Que no estar la escarcela guarnecida Con redobladas lminas de acero,
Confes que
Mudar
le
Mucho
ante.-, le
Fue encenderle
clera
al
gigante.
Que saliendode si de rabias lleno, Un duro roble asi que viii delante
Cual seca caa de liviano heno; Y de l ya becbo un brbaro montante, Lleva dos manos sin templanza y freno A descompuestos golpes el medroso Campo huyendo de su herir furioso. Las calientes entraas escondidas Ya por el valle aquel deja sembradas, Los destrozos crueldades y heridas Sin cuento fueron para ser contadas; Diferencias de nnierics nunca oidas Antes puestas por obra que inventadas, Aqui destroza y hunde acull mata, Y un campo entero asombra y desbarata. Asi tal vez del Alpe se desgaja Peasco altivo en impeta furioso. Que buscar en el centro humilde baja A pesar ile los rboles reposo;
,
,
Otro tiempo pasaron mil afanes; la sazn que el descompuesto moro be la espada arroj los gavilanes.
En
Matando el uno, el otro baciendo fieros. Y aunque err el tiro el moro de arrogante, A .\ tenedero dio que era el postrero. Que no est todo el riesgo en ir delante,
el peligro mayor en ser primero: La celada le abri, que ser diamante Lo mismo fuera entonces que de acero,
Y A
Ni
Y que le No huye
Gaiferos que vio el golpe, y la herida, libr de ambos su destreza el riesgo, que salvar la vida
,
Hasta arrojarse en el profundo valle Por cuanto encuentra rompe, y hace Tal el jayn en su tropel violento El roto campo con furor derrama. No causa mas horror el raudo viento Cuando en las olas del Ego brama; Y escarpar solo el marinero atento A Santelmo en devotos gritos llama,
calle.
Padeciendo
la
honra no so grandeza,
Que
Del
sin
armas todava,
la
En mas que
Por
la
el
hierro est
le
valenta.
el
cimera
alcanz un mandoble.
rey que humille y doble El cuello allivo su orgulloso ceo; Que honra herida en sentimiento noble, No hay cosa que acometa con recelo, Tras l le da una punta y otra punta Por quien tal vez la roja sangre apunta. El moro que se halla sin espada, Y de un hombre sin armas ofendido. En rabia ardiendo con la vista airada. Parece al cielo vuelto spid herido; Y de la pea que dej cortada. Un dunr risco en alto suspendido Contra el francs arroja, y arrojara
,
dej
sembrado
suelo,
Y mientras el soberbio rey de Sarza Tales blasones labra costa nuestra Bravo en ver que el francs huya, y se esparza. Medroso de los golpes de su diestra; El valiente.Mancredo de Galarza, Del montas valor su pnrle muestra.
,
Defendiendo la bella Melisenda De mil moros que acuden su tienda. Era el joven feliz de nimo vivo.
Briosa portacin
,
y fuerza brava,
Que
el rojo
De una
bella
Que la francesa infanta acompaaba, \ la form de intento su ventura. Mas que el sol bella, y mas (|ue el mrmol
gusto y el alma por despojos A las primeras vistas de su gala, Y ella por una gloria mil enojos Que amor es peso que jams se iguala: Bien que tal vez con halagieos ojos Le acarisia al descuido y le regala, Que no hay mujer tan dura y desabrida Que del todo aborrezca si es querida.
Dile
el
dura.
monte Tauro que sus'pis hallara. Pien asi el ciego Polifemo bruto. En descompuesta clera encendido, Sintiendo irse por agua el griego asi uto.
El
En Pe
la
,,
NARDO.
aquella noclio ser dfl guarda A la real tienda, rielo de su gloria, Adonde en sueo en vuelta la gallarda Rosia, del ni de si tiene memoria: Mas el que ama de veras nunra aguarda A si es no su voluntad notoria, Que en cuanto liaee, habla, piensa, siente, Siempre se da el amante por presente. Fue por ser visto el montas gallardo
17
wocle
mortal riesgo queda su tesoro: Furioso en medio el escuadrn se lanza, A rescatar con sangre y no con oro La vida de su alma que es amante,
esl:i
verle morir su amor delante. Hiere de tajo, de revs y punta, voces, golpes, gritos y heridas.
Mas puesto
lo galn que lo seguro. Bizarra calza de amarillo y pardo Grabado, pero ardiendo en'oio puro ;
,
Plumas en el sombrero, y por resguardo De una acerada cofia el temple duro Relumbrante rodela, espada y daga, Y un gran valor que lodo satisfaga. De verde y plata el lino arns grabado De aljtar y oro los bordados tiros, Una banda de perlas y encarnado, Y un collar de diamantes y zaliros;
,
la furia la de Marte junta Rinde, espanta, acobarda, y quila vidas; Y al que la suya vio llevar difunta, Con manos sin temor descomedidas. Los OJOS con que os verli agraviada, Ambos se los cosi de una estocada. A otro el brazo cort, dejando asida La mano al velo de oro y halageo, l'or donde la prendi medio dormida, Y le quit la libertad y el sueo; Y ya en ella y su honor restituida,
De amor
"Toma,
dice, seora , este pequeo Servicio, del que indigno dr tal palma
Un barco entre dos aguas engolfado, Que las altera un ciego con suspiros, En la rodela, y este mote abierto,
Donde est el bien dudoso, el mal es No se vio en los cristales de Zeliso,
cierto.))
No
el
alma.
alma ardiente. Con un tierno suspiro vergonzoso El riesgo le pag y favor presente,
Que
Ni trastorn las llores del Parnaso En mas lozano talle su narciso Siguiendo un presto corzo en campo raso Ni con mas gracia, mas primor ni aviso Not Beocia su gallardo paso, Cuando fue de sus selvas el tesoro Con arco de marlil y Hechas de oro: Que el brioso Alancredo con su gente A hacer la ronda fue, y guarda su dama, Donde los arreboles del Oriente Le saludaron con su nueva llama; Y el mauritano campo de repente Con la ocasin de un gran renombre y fama,
;
mas que esto un mirar es poderoso; sazn que un brbaro inclemente Al francs lecho perturb el reposo, Por saquear la bella Melisenda
la
mueble su asaltada tienda. Pune punto al amor, y la honra acude Suya en un trance tai, y "de la infanta, Y sin que el jayn lieroel paso mude. La cabeza le deja sin garganta Haciendo en esto que la reina dude Si el bulto muerto mas que el vivo espanta
el
rico
Dndole amor aliento, el honor brio, Y su espada de sangre mora un rio. El rubio Orion, que con su alfange do oro El mundo alumbra, pareca la puerta
De
La
la real
tienda,
cuando
el
cauto moro
asalt
el
una suerte incierta, bravos huyen, sale ciego De honra y amor de dos haciendo un fuego. nTeneos, dice, cobardes, ^dnde os lleva El deseo infame de vivir sin honra. Que antes de hacer de los contrarios prueba, De su temor hacis vuestra deslionra? Tened, parad, volved, haced que os deba
Al riesgo puesto de
\ que aun
de gusto, ya cubierto un contrario muerto. Los dems que en la tienda al robo atentos Por inters sin honra haban entrado. Asombrados de golpes tan violentos Por la vida renuncian lo robado; Y al victorioso amante entre lamentos De francesas beldades rodeado. Que asidas todas de l, pens cada una Guarecer en la suya su fortuna. La tienda reforz cual mejor pudo. Y al paso se hizo una invencible roca, Donne un ciego montn de pueblo rudo Confuso arremeti con furia loca; Por capitn un Zahar membrudo .Nacido del rio Cnega en la boca Que al tilo de una corva cimitarra, A un hombre dentro de su arns desgarra.
El lecho, antes
De
roja sangre, y
M espada el verla un rato como os honra Y de este orgullo os da, que ahora os espanta, A costa suya una venganza santa. Si tanto miedo os pone el de la muerte , En cul parte del mundo no se halla?
Acerliile
uno
al
montas valiente,
,
cmo podr la humana suerte mas que huya de alcanzada? Adonde al flaco campo hus del fuerte.
todo la rodela Parte aunque poca le alcanz en la frente Que le sirvi su clera de espuela: Tras l la chusma de la negra gente, En confuso escuadrn y estrecha muela. Por todas partes le acomete y pica, Y en sangre ajena y propia le salpica.
Y no
bastando
vil
y msera canalla?
A qu
qu ciudad, qu muros. Si con trincheas aqu no estis seguros?)) Dijo, y en tanto que l con sus razones,
castillo,
los sangrientos filos de su espada. Venci algunos honrados corazones, Y mat alguna gente desmandada: Una escuadra de alarbes nasamones, Gente en las sirtes lbicas iriada. La tienda real entr, prendiendo en ella
Uno le arroja uii flardo,.otro una flecha, Otro el venablo que sus pies enclava. Este con l se afirma, aquel le flecha. Este hiere de alfange, aquel de clava: Pareca nube y tempestad deshecha. Que instrumentos de guerra granizaba. Cruzando por el aire hechas cometas. Chuzos, lanzas gorguees y saetas.
,
Meliscndra ilustre, y Rosia bella. El montas que mira su esperanza Mudada eu posesin de un torpe moro Y que en cualquiera punto de tardanza
spera roca iodos vientos. En medio el turbulento mar sentada, Quede los alterados elementos lis por mil parles juntascontrastada; La mar carcome y bale los cimientos De rayos, aire?, y ondas asaltada,
l
, ,
como
, , ,
,, , ! ,!
18
Y ella firme en
sus speros bajos De lejos pone espanto los navios. Andaba por mil partes mal herido, Aunque de todas su honor vengado Que no hay en su esprimir golpe perdido, N'i en su reputacin tiempo olvidado; Mas ya de tanto brbaro ofendido, Y de ayuda y socorro desahuciado, La rodela arroj, y asi la espada Que ha de dejar su clera vengada. Y al feroz capitn en brio lozano, Al pasar de dos brazos quit el uno, A otro dej en un pi y sin unr. mano Y otro cortadas ambas sin ninguno: A este hiere de corte, aquel de llano Y este y el otro ensarta de uno en uno, Hiende, parte, rebana, descabeza, Y cuando al parecer acaba, empieza. La bella Rosia que en sangriento dia Su caro espaol ve pisar la tierra,
,
Furioso entr en
el
escuadrn tejido
Rompiendo cuanto encuentra por delante, Hasta el cobarde moro mal nacido Que con medroso y tmido semblante,
;
la
pena
nel riesgo
en que
le
via
Al rostro saca lo que el peclio encierra: Deseosa de tenerle compaa Y con vista de paz templar su guerra, Sin ocasin sali, que la sacaba Cloto, y el lilo ya su estambre daba. Eran escarches do oro sus cabellos, De un cielo de marlil ricas techumbres, Que en tiernas rosas y jazmines bellos De su garganta dan doradas lumbres: Los ojos de azabache, y dentro de ellos De placenteras nias dos vislumbres Que al sol retozan, que en coral hacia La rica concha de quien nace el dia. Sali ver el ejrcito enemigo, Y as le dice su espaol brioso: )iTu brazo el cielo esfuerce, caro amigo, Y de riesgo te saque tan dudoso: Animo amor, que morir contigo Oh Anercio triste, agero prodigioso Fortuna cruel, que la primera suerte. Quieres que sea el favor azar de muerle!" Aun mas quera de<-ir, cuando de lleno La voz le ataj un dardo, que venia Deseoso de llegar al blanco seno, Donde su cielo la beldad tenia:
,
,
Del tiro y dao hecho arrepentido. Las espaldas volvi , mas no se fuera Aunque por padre Ddalo tuviera. Por el crespo cabello, spero y duro Bramando le ase, y del rastrando tira, Y haciendo que le den paso seguro, Seguro va pesar de quien le mira. Adonde yace entre un confuso muro De armas un rostro bello, en quien espira Del mundo la beldad, de honor lo justo De amor lo fino, y de su amante el gusto. Llega, y haciendo campo con la espada El delincuente preso le presenta, Y asi le dice con la voz turbada: "Remate triste de mi alegre cuenta, Suspende por un rato la jornada En tanto que esta vctima sangrienta En tu altar sacrifico y yo tras esto X seguirte y morir por t me apresto; Que no es bien que la pena de perderle Pueda menos en m que un enemigo, Y que la aprehensin del bien de verte
,
, ,
iNo
me
lleve tras
ti
verme contigo:
Mi corta vida
Cay cual tierna flor en valle ameno , .M tiempo que su amante revolva A darle el alma y vida por despojos, Y cobrarla l de nuevo de sus ojos. Oh tragedias de amor, glorias de viento Las que el tiempo nos muestra en sus mudanzas! Vienen en sombra, sombr&s de contento, Tesoros de engaadas confianzas! Con qu facilidad mudan asiento Las mas bien asentadas esperanzas! "Oh mi gloria, acabada ya, y perdida! Dijo Alancredo al golpe de su vida.
entre sus brazos El desmayado cuerpo de su dama, Y los primeros y ltimos abrazos Con que sin tiempo le convida y llama;
ir recibir
acab en tu muerte, Y as es muy fcil de acabar conmigo; Sigo tus pasos, que quien vive en pena, La muerte mas penosa le despena. Ya la vida me sobra y el suave Deleite del morir siento en el pecho, Gloria y gusto que no se alcanza y sabe Sino es al punto deste paso estrecho Que el cielo este secreto ech la llave Porque el mundo quedase de provecho. Que saberse lo dulce de la muerte Fuera el largo vivir adversa suerte. .\si dijo , y al moro que fue causa De la triste tragedia clav al punto La daga al corazn con que hizo pausa Su miedo y se estendi el cuerpo difunto Y tomando en sus brazos quien le causa Tormento, vida y muerte todo junto Los ya turbados ojos un instante Para mayor dolor puso en su amante. Y con la dbil voz enflaquecida Como aceptando el sacrificio hecho Ay dice , honesto amor prenda querida Cuan tarde conoc tu honrado pecho
se
,
((
Quiso
te vine dar la vida ya no era de provecho Siendo para morir con pena eterna Dura en la vida y en la muerte tierna. Mas si una alma es de estima en quien No habr ya para siempre en ella viva... Fue decir tu memoria y no le alcanza La ltima parte que quedaba viva
i
Ingrata
que
A tiempo que
mudanza
Cay muerta , y con ella la esperanza Del triste amante que con ansia esquiva
,
la
perdida
vida.
,
"Mas
I.
Sangre, tambin
all
qued sin
En
tanto
el
francs
campo
la potencia
,
La
Del fiero rey de Argel , cay delante Sin caudillo que hiciese resistencia Al furor de su ejrcito arrogante;
Hasta llegar al mensajero odioso el presente le dio, y temblando mira Y en l su furor ciego entregado, A no poder ya mas muere vengado; Asi de Rosia el sin ventura amaute
Que
unos el miedo otros la imprudencia Para darlos rendidos fue bastante. El moro con soberbia vanagloria Del despojo gozando y la victoria. Yo en tanta confusin del ya vencido Campo francs las sobras derramadas Cual pude recog, aunque mal herido. En escuadrn y mangas concertadas ;
, ,
Que
; ,,
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, ,
,, ;
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, ,
TI.
BERNAUnO.
El alevoso en hbito de amigo. Hall la ilustre casa alborotada,
fenlo visoa
de pundonor y armas honradas Por varios trances en diversos modos, Sin dar un paso atrs murieron todos. Cuatro mil desta gente alborotada, Al ronco son del repentino asalto A defender su honor mal enseada En mi real estandarte hicieren alto Melisendra Sansuea fue llevada Su esposo, de armas y de sangre falto Qued donde un soldado fugitivo Por muerto entre los muertos le hall vivo. Con estas sobras de vencida gente Al socorro pas del rey ingrato, Que en Sanios, en custodia suficiente. Sin magestad vivia ni aparato Cual ya otra vez huyendo la insolente Tirana se libr de Maurogato, Que de aquel santo claustro la guarida Dos veces le dio el reino , y dos la vida. Rehice alli sus fuerzas con la mia, Y el bastante presidio reforzado. La vuelta de Len tom otro dia , Injusta corte del tirano alzado Por si abria puerla encontraba guia De reduccin al pueblo rebelado, Y con deseos tambin de ver mi esposa Del cielo de mis gustos alba hermosa. Filarco un noble caballero godo Caudillo hel de aquellas dos banderas, Que en Mondoedo contra un campo todo De unas hojs se armaron de higueras A cuya sombra se pele de modo. Que cobraron cien bellas prisioneras, Y Espaa dieron libre del pedido \' Figueroa Masones y apellido Deste fue hija Arliiida por quien vivo Alegre al rayo de sus ojos bellos Desde el dia que amor blando y esquivo Para mi bien labr su alczar dellos : Vilos en mi niez, fui su cautivo, Y todo el cielo de mi gloria el vellos Hasta que en dia feliz , y hora dichosa Rey de mis gustos fui y ella mi esposa. Trazse el nudo de mi honrado intento Para la vuelta y fin de la jornada Del viaje de Lutos y este asiento La ocasin suspendi de mi embajada Llevado pues de mi amoroso aliento Y la real pretensin justificada Por si en los tratos descubriese modo Que al rey pueda importar y al reino todo. Llegu la corte en hbito encubierto
los
;
Que
Y mas
De
mano armada.
bella
,
Enamorado de mi esposa
Casarse su pesar quera con ella. Habia intentado el caso por mil modos
Ruegos
lisonjas
fieros
amenazas
Y habindole salido en vano todos A las armas se fue y dejo las trazas Y un escuadrn de cien bastardos godos De aleve sangre y de mestizas razas
,
Envi
Del padre
Y la Mas
el
mia.
injusto
; ,
La fuerza
del tirano
el
mando
el
peligro
comn
Todo alumbr el Y una quimera fabric nc vista. Que puede mucho un noble pensamiento,
O O
sentencia que el cielo dio en revista Contra el tirano infiel cuya insolencia En nada halla y tiene resistencia. Yo fui de parecer que libremente Al rey se entregue mi querida esposa Corriendo un velo de alegra aparente Al triste ceo y cara vergonzosa Pues pretenderla resistir sin gente.
,
mas
vistosa
Que
El riesgo huyendo del tirano brio Solo al infiel Garilo descubierto I n hombre hecho de solo el favor mi Sagaz traidor doblado , astuto , incierto Con mas mudanzas que el raudal de un rio, Y con un medio tan de azares lleno Ventura fue salir suceso bueno. Peligro es levantar honras mayores Sin gran virtud humildes nacimientos Solia decir este ayo de traidores En favor de sus falsos pensamientos : Que los nios se engaan con amores
, ,
Y los hombres con falsos juramentos Y que en su mejor ley el mundo quiere,
Qucaquel tenga mas
Entr escondido
,
mostr del pecho Y el fin lionrado tras que habia venido; \ habindole del alma alcaide hecho Del y la obscura noche guarecido A mi Arlinda fui ver, yendo conmigo
le
, ,
Trazando
el
En la alta posesin de un bien sin tasa Que un gran deseo suea montes de oro Que suelen ser al despertar de lloro.
El sin lealtad Garilo de otra parte,
Sin
, ,
; ,
, ,
S0
riesgo de anilms trnta de dar parte Al falso rey de mi enculiierto trato Y toda priesa y diligencia parte A decir con el suyo mi recato En el de un memorial ,qiie contenia Tras su infame traicin la lealtad mia. Ya la cuadra real se liabia cerrado Y el rey con las coriinas en su lecho, Al lado suyo Arlinda , yo a su lado Baando ambos en lgrimas l pecho;
; ,
,
Ni del
Que en
de su injuria est olvidada alimenta y cria Dentro el alma buscando de contino Para vengar su deshonor camino. El grave ultr.jc su guedeja de oro,
,
ni
tristes ansias la
,
Cou
Y en
Y l con el tierno suyo enamorado Procurando ablandarla sin provecho Cuando son en la guarda de improviso Oue
al
Va el precioso carbunco sin provecho Los reyes libres y olvidado el moro .\rdiente fragua su lascivo pecho Trocado todo en gustos de venganza, Que son los que en mujer no hacen mudanzj.
, ,
rey le traen un importante aviso. Garilo al rey gallego es quien lo envia , Y quien la honra y vida importa el caso... Asi su dulce historia prosegua El noble godo cuando el sabio Eraso Su nuevo alcaide, sienten que venia, Y l por oirlu.s entretuvo el paso, Y Teudonio el aviso de Carilo Y yo tambin pues se ha quebrado el hilo. Que el rumor de la guerra es ya de modo Que el aire en ciega confusin envuelve, Y en la francesa furia y valor godo Rayos Marte del rojo alfange vuelve Trae revuelto Morgana el mundo todo Sola ella es quien su clera revuelve Y la ira mujeril cuando se ensaa, Entre las iras es la de mas saa. Y aunque en el lago blanco retirada Vergonzosa qued aquel triste dia
, ,
la
nueva espada
.\ su salud contrarios y su vida Cerr el libro y con cercos mas perfetos .\ un apremiado espritu Iwmicida La cuenta pide y que la d si sabe .\donde el cielo agera un mal tan grave. A la honda boca de una obscura cueva Desceida la luill el siguiente dia, Y en medio sus conjuros la luz nueva El alma la asombr que la segua Huy su centro, y ella con la nueva De deseada venganza y alegra
: , , ,
, :
,,
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, , ;;
Kl.
BER.NARO.
21
,
La vuelta daba La bella Alcina Son del mago Las que mas se
conforman en
los
gustos
asi ahora de su intiguo amor llevadas Al cuello hacen los lazos mas robustos; Y en la carroza de marfil sentadas Olvidados de Francia los disgustos, En tierno labio y [ihilicas sabrosas Cuenta se dan y pidi'ii de sus cosas. Llegan al real palacio dciMorgana Cuando ya el sol de lleno le embesta , Y entre el rocn del iain|io y la maana En lumbres de oro y de cristal se ardia Uondeel diestro pincel con mano ufana Bellos dibujos la vista envia Sonando el pueblo dentro , antes dormido, De las puertas de bronce al gran ruido. Cercaila de sirvienles la carroza, iJe bellas ninfas, y bizarros pajes,
, ,
y pedrera grabado, Pudiera de pobreza avergonzarse Nern con su palacio celebrado Aunque fue el desconcierto sin segundo Oue el oro embebi en si de lodo el munlo. Exalando perfumes y vapores De aromas linas pebeteros de oro Con lo mejor de Arabia y sus olores Fiesta la diosa hacen del tesoro; Y de ctaras liras y cantores. Vigelas y harpas, un tropel sonoro En conforme y su;ivisima harmona, Le aaden gala la en que nace el dia. En gozar della y ver la hermosura Del frtil campo en bellos miradores De la aurora pasaron la frescura, Y del sol los primeros resplandores Mientras el maestresala, que procura Las mesas adornar y aparadores Con vasos de oro en pompa ufana y larga
, , ,
Su techo de oro
,1
Pasan
la altiva
puerta
en quien retoza
,
De
La
l>e ricas
con perliles de oro. Entran al primer patio en forma ovada, De altas columnas de alabastro hecho. Donde en arcos de bveda sentada La cimbra sube y vuela el antepecho De alli en dos nuevos cuerpo; levantada La mquina se encumbra al postrer techo, Que en varias acrolrias se remata De enlazados estucos de oro y plata. Aqui al gran peso de un cristal de roca, Al fri rigor del polo congelado, Una clara inmortal fuente provoca A sed el apetito mas templado Cien faunos lanzan agua por la boca En harmona y son diferenciado, Y en otras tantas urnas cien hermosas Ninfas las ondas cogen deleitosas. Estas sufren en peso otra ancha taza. Sobre quien una y otra y otra crece. De tantoscaos, y tan varia traza. Que el sutil artlico desvanece Y as en nuevos piiniores los engiiza Los unos por los otros, que parece (Jue es toda junta, en su primor distinto, De agua y cristal un bello laberinto. El palio i toda cuenta y primor lieclio. De encajes bellos de bruiilas losas, Y por los corredores trecho trecho De valiente pincel prendas vistosas De plata los balaustres y antepecho, De jaspes escaleras anchurosas Cuyas pomposas puertas y ventanas Dafi de bano y marfil sombras galanas. De relevado esturo y artesones l^as bvedas bellsimas, con cuantas Hiedras de ingrato aumr, transformaciones
linos jaspes
,
En
Por mas ostentacin hizo aquel dia Dicha asi de una imagen suya puesta En un rico Parnaso que all haba
,
Con soberbios collados y floresta, De rboles de oro y vara pedrera Aves de alegres plumas y colores
De bellas ninfas y torcidas plantas Da la parlera Grecia en sus licciones, Y en sus verdades las hist-irias santas Cuyo diestro pincel abre en la vista De gusto al alma un nuevo coronista. De cuadros de primor ricos encajes
, ,
(ioronan la imperial tapicera, Con faunos fuentes, riscos y follajes, Dianas, Venus, cazas, montera Una Flora entre rosas y eelages, In muerto Adonis una Procris fra Aqu un Faetn cayendo, acull un Midas En orlas arenas convertidas. Pasaron las dos Hadas sentarse
: ,
Vase Dafne en medio, convertida fresco laurel vase su lado El dios de amor, la venda desceida , Riendo el tiiuufo al arco recostado Llorando Apolo Dafne arrepentida El mundo triste y el cruel vengado, Y ntrelas arboledas de Peneo Taendo veces y cantando Orfeo. Es de la altiva sala la techumbre Un repartido cielo en mil estrellas, Que del sol de un carbunco enciende lumbre La plateada luna un tiempo, y ellas A quien sigue la escelsa pesadumbre De clavos de cristal y ruedas bellas Con su cerco vital cuyo tesoro La esfera parte en varios climas de oro. Los apartados polos donde el yelo El blanco ncar da las ondas fras Las templadas regiones, y aquel suelo Donde t Apolo, soplo ardiente envas El Oliente abrasador del celo. Trmino de las noches y los das Profunda sima y anchurosa cava. Adonde el mundo sin morir se acaba. El abrasado igual meridiano De luz sembrado y puntas de oro lino, (;uya dorada y no torcida mano Fiel lumbre al mundo llueve de contino; Los trpicos de invierno y de verano Del sol cerrada crcel y camino I no de nieve y tempestad cubierto Y en siempre nuevas flores otro abierto. La linea de igualdad cuyas vertientes Los montes miran sin ninguna altura, Que unas tiznadas y desnudas gentes Cultivan en eterna calentura: Los coluros que cien ambas frentes A los dos nortes y con luz segura El estrellado cerco (|ue los guia Adonde vive sin morirse el da. Hay un camino de oro que divide Del crculo vital la anchura ardiente,
En un
Por quien el rubio sol que el cielo mide Ya con luto se ha visto entre la gente
, , , ,, , ,,
, :
22
encantaiia luna, que preside Al ojo sueo en su mayor creciente Se vio alegre salir con sus estrellas,
faltarle la luz
en medio dellas.
:
resplandores de si, mostrando debajo de la dulzura del velo fabuloso , la doctrina y avisos convenientes la virtud; de modo que si aqu por evitar prolijidad no se descubre toda la alegora, podr con este estilo sacarla quien
Relumbra aqu el dorado vellocino Que un tiempo Coicos hizo ser famosa Y el toro que con cuernos de oro lino Nadando el mar pas una ninfa hermosa Dos nios uno humano otro divino,
, ,
con atencin !a leyere. En las riospcridadcs de Francia tan vecinas su calda se Jescubre la poca estabilidad de los bienes temprale'' , y como entonces tiene el prudente mas que temer cuando en mayor grandeza se halla, porque ni la 'irtud le fall emulacin, ni la envidia modos para
, ,
El cancro y su ligura portentosa El len coii la cerviz de oro estrellada, y la virgen de espigas coronada. El peso ajustailor de nuestras horas El escorpin de su veneno armado, El que con arco y llechas voladoras He tierna nieve deja el campo helado : El fri Capricornio que en sonoras
, ,
i'dar.
Borrascas da el sereno mar turbado, El copero que Jpiter infama Con los dos peces de argentada escama. Las frias nietas del nevado Atlante, El dorado orion armado y fiero, Que al triste y solitario caminante De guia aveces sirve y compaero El carro de oro en ruedas de diamante Las dos Oas las guardas y el lucero Y el fijo norte que sus pies relumbra Que es quien las horas de la noche alumbra. O sea pincel sutil mago aliento Fuerza de ingenio yerbas conjuro Na hay en el cielo esfera, movimiento. Signo", estrella, planeta ni conjuro, Aspecto casa conjuncin aumento Oriente claro , ni Poniente obscuro Que por esta ancha sala y su discurso No haga en su natural periodo curso.
; :
,
Las Hadas signilcan los etectos y pasiones del nimo sensitivo , y asi ninguna hay en que no se pinte alguno dellos : Alcina. el apetito amoroso; Morgana, el de la riqueza; Fehosilla, el de la fama; Falcrina,qne labr la espada para matar Orlando, las astucias de la guerra, cuyas manos suelen morir los mas invencibles capitanes. En Teudonio, lan privado en el gobierno del rey Casto, y luego puesto por l mismo en prisin , se muestra lo poco que hay que fiar en favores de principes, que tan dispuestos estn pasarse de un eslremo otro , porque en cuanto hombres, aunque reyes, son
mudables.
Kn
ia
juntos y engazadosandancn los amores los gustos y los disgustos; y en la de Manuces en medio de los suyos, el ordinario fin de un tirano. En Tiarilo, que traidoramante quiere vender su amigo, el erran riesgo que hay en fiar secretos de importancia a hombre de quien no se tenga entera satisfccicn. En la amistad de Alcina y Morgana se dice, que el apetito de la etisualidad y el de las riquezas, son las (los pasiones quemas unidas est.tn en el deseo humano. y que hasta en los cursos de los cielos pretende el rico tener dominio.
LIBRO SEGU.\DO.
Anr.rMtNTo. Cuenta Alcina Morgana la catisn (U - venida, bs admirables cosas (|ue vi en U cueva de los liados y para darl)) entera relacin d'j la perOnQ de Bernardo, que las ba de dar vengadas de Orlando, y los derii^ paladines; reQere el origen de losgodos en Espaa decuyo linaje el desciende. Morgana agr.iduda de la reUcion del mancebo, pr( mete darle para adorno de su persona las ce'ebradas armas de Aquiles. Pini.Tsc la casn de la fuma, y la que hay de la venida del Francos. Libra Fcrraguiouna nirif.i delasmanos de un stiro, que >e convierte en la fuente del Desengao, y la nirfa en un lienzo de su labor en prolccia le muestra algutios valerosos capitanes de bspni'ia.
:
el
,
mes y
,
el
da
y descreciendo,
:
La clara
luz
la
tiniebla fria
Con bellos rayos de oro hace ir huyendo De la llor tierna que el verano enva
,
Dulce fruto el otoo est verlendo, Por sustento al invierno y al esto Este rico en calor el otro en fro. Sin lo que hermoso aqu la vista goza, Que es del nunulo la mquina abreviada. La alegre escuadra de aves que retoza, Toda la vuelve en suavidad baada Canta gorgea, despierta y alboroza A Orfeo, que ayude , si Morgana agrada Mas si ella con su gusto no lo entabla.
,
:
Templ en tanto Gadir su lad dorado, todo en furor blico encendido, Por el aire sutil dej sembrado
ello es oro muerto que no habla. Sirve esta alegre pieza de intervalo, Y antecmara de otra mas secreta. Donde su estudio tiene y su regalo De libros en quietud y paz perfeta : Yo en su dulce memoria me regalo
Todo
Del suave acento un resonar medido : De tan varia harmona acompaado Que el alma cautiv por el odo , Al dulce son que en los sentidos dejan Los golpes de las cuerdas que se quejan.
Que
En
un pacifico gusto y vida quieta sabia juventud nada le iguala, mas con tal estudio, y con tal sala. Aqu las reales mesas coronadas
blanco lino;
Donde en comida esplndida las Hadas Las tazas colman de espumante vino,
Y dando los bemoles compaa La dulce voz de su divino canto. La beldad comenz cantar, que el dia Al mundo saca en su rosado manto Las flores que derrama la alegra En que la noche trueca el ciego manto Y en invisible y blando movimiento De negras sombras barre y limpia el viento. Hurta la luna el oro de su esfera , Y alas estrellas su argentado bro. Entolda de jazmines su litera
:
Y en
ALEGORA.
puso el blanco y ltimo fin desta obra en [amoralidad y enseanza de costumbres, que! o que en otra parece accidental y accesorio, puede confesarse en esta por principal intento; y asi en ninguna parte va lan oscura, que no descubra y d algunas centellas j
tal
De
manera
se
Respira el aire blando aljfar fro Sale el dorado sol , la mar se altera Tiembla la luz sobre el cristal sombro Y de su barro el caluroso alenlo El bajo suelo humea, y arde el viento. Y ya despus que toda esta hermosura K\ bello rostro acomod de Alcina, Y el lisonjero labio su dulzura Envuelta dio en destreza peregrina La antigedad del largo tiempo obscura
,
, ,, ,
,, ,
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n
Veloz cant y la priesa pii que caminri El origen del mundo y cnamlo el cieli.
,
,
BTRNARDO.
I
23
el
Donde
mar
Jti
inniorlal velii.
'
de fdriuna En su inconslanle esfera el punto hreve, int al *ol sus eclipses y la luna
la< niiidanzas
I",
,
Cant de
'
La luz que con dorados cuernos behe una en una Las Hadas celebr su i'aiilo leve.
Tocando
Ite
Y en bosque espeso y hrrida montaa Sobre las nubes se encarama y suena: De entrada obscura y abertura eslraa De negro hollin, herrumbre, y lamas llena, I na espantosa cueva se descuire, Oueel cielo y mar con humo atiera v cubre. Por esta se camina al ciego mundo, Y .\lcides esta luz sac el cerbero, Cuando de las deidades del pnd'undo
,
la
oira unida
toaron
:
sozar l'uerou
la
ilel
jardiu
ferlil y
uu rato
llnrida,
En cuya
Vivo de
aHuiidira
beldad doriiiia
el ri'lrato
Habla por el diversos cenadores, Sobre estanque y arroyus cristalinos , De estatuas adm ii.mIci* v primores \ de diestro pirncl cuadnis divinos All burlas y juegos de paslure<. Personajes de risa y desaliims Aqu brutesi-os acull grimazos Y de olmos y ile parras mil abrazos. Despus (|ue con jazmines y claveles. A/ules lirios y encarnailas rosas, Lo mas vistoso hurtando sus vergeles, Sus cabezas volvieron mas vistosas Al margen de uu arroyo entre laundes Sobre alcatifas prsicas preciosas,
:
que asista y sir\a de portero, cuyo aliento y elido hochcuaio El vivo huye, el muerlo tiembla en lomo. En cierto aspeelo de menguante luna La obscura cueva eslii en segura entrada, Hasta donde en los libr.is de fortuna La humana cucnlii se nos da ajiislada Por tu ocasin aq;ii i'n hora oportuna De fanlasmas baj y horror cercada
,
.\
.\
que all llalli' y aqin' te digo. Despus que poi- lorcdos escalones. Vacos de claridad, baj los senos De la-tierra y sus negros artesones
,
De
De
li,dlin liziiados
y de sombras llenos,
Antes ilel hi.sle li'runim y mojones. Del reino de l'luton vi unos serenos ("hampos y all un ea<tllo, quien el De la suya una luz dudosa envia.
,
ill;i
sondiras frescas de una vid lozana , Asi Alcina habl y oy Morgana : Si ya deseas saber oh reina bermo'^a De mi nueva venida el fundamento, '.Ule causa hacerme pudo venturosa , A hurlarle ;i lu vista esle contento Negocios graves ocasin forzosa A salir me obligaron de mi asiento Aunque id f,'usto de verle lo hiciera Del muerlo mundo cuando all estuviera. Mas hoy este regalo y mi venida .\ tu serviciii queileii y mi cuenla, tjue t en venirme ver sers servida, Y yo en verte cual ves rica y comenta L'n agravio comn nunca se olvida Ni un noble la memoria de su arenla , -Ni unanngo, si lo es en loque digo La injuria (ue le hicieron su amigo. Despus que lu jardiii fue destrozado Por la mano de aquel francs furioso Jue gani Balisarda y ha ganado Contra nuestra nacin nombre famoso: .Nunca de mi memoria se ha borrado De la afrenta el ultra je vergonzoso En que su espada nos dejii y quedamos Las que de sangre tuya nos prei'iaioos. Y aunque ninguna goza en tu linaje Derecha accin a la fatal bebida l)p cuyo vaso y su iiimorlal brebage El Itrio desciende nneslra larga vida. Ijue recibido no haya algn ultraje Desta nacin francesa mal naciila Todas sin hacer caso de los suyos Como mas principal lloran los tuyos.
.\
, , : , , . , , : ,
,
En la jurisdiccin de los morales Este alczar est y quien dentro vive De aqu el hado los bienes y los males A la tierra despacha y apercibe .\qui con altibapis desiguales Fortunas labra, y su valor describe Y aqu es al lin la casa de moneda De cuanta el tiempo por el mundo rned:i. ,\qui Itemogorgon esl senlado lOn su banco fatal, cuyo decreio De las supremas cansas es guardado Por inviolable y celestial precelo; Las parcas y su eslambie delicado A cuyo huso el mundo esl sujeto La fea muerte y el vivir lucido Y el negro lago del oscuro olvido. .\qu .se labra el siglo venidero,
, ,
,
Ni las quebrantan prncipes ni reyes: <>uelga el llmo ila del ;irimern Y en torpe yunta de alquilados bueyes Ara la vida el mundo, y nadie advierte Que es el vivii- dar pasus la muerte. .Vqui en negro dosel sin luz sentadas Tres diosas hilan las humanas vidas, .Al curso las madejas devanadas fe nueve ruedas de cristal Incidas
,
:
.\t! contenta sola, ti vengada, Desea en esta ocasin la nas briosa Y YO mas como mas interesada Y en yerros contra t menos piadosa, yue como rica debes ser honrada , Y en solo este cuidado cuidadosa Ninguna diligencia he perdonailo yp lo que con ellas be alcanzado.
, ,
huso apenas maraadas. Las blandas hebras crecen mal lorcidas Cuando de todas tres la mas ligera Por lo hilado corre la tijera. Copos de suertes y colores varias Unos blancos sin tez otros lustrosos ('nos quien los reyes pagan parias Y otros que pechan les mas astrosos Cuales de tornasol hebras vollarias Cuales de rica luz hilos precioso*, :nales de alquimia y cuales de oro (Ino Y en cada cual su hebra y su camino.
el
,
Donde en
Id siglo venidero la mudanza De reyes reinos casas y dictados Lo qiie el distrilo de fortuna alcanza
, , , ,
,,:
24
BIRilTrr
liF
C^'',P\P. Y
PilIC.
Lo (w al Jrrelo torn ile Ins limlo';: Cuanlo |)psa riin niorlnl l)alari'/.:i Los quf vcnrti'ii. prsenles y pasartiis, Cuanlo ps rnanlii lia de ser y (Mianln
, ,
Que apemis
Alli, oh
deja
ile,
!
!a
vista bailarse,
,
li
Sidc,
fortuna quien de ti se lia Ver cuan lirme tiene su alegria. La espada Balisarda vi presente.
ii
Aqu
se tiila, i'ovla y
ila lejiio.
,
Que nn victorioso jriven tu instancia En la saiiirr baaba de un valiente. Que asombrel mundo, y dio valor Francia,
De oro con
>)Beri)ai'do,
,i,
.(
eongojas asaltarla La muerte de sus liascas leniernsas: La fortuna celiosa y desilicliad;!. Con sus dos raras ainhas entaiisas Volando en sus Favores y desdenes
La
vifla lie
mi
Los males engazailos ron los liienes. Y enire eslos mundos, al que ya uaria Humilde vi la victoriosa Franeia Que un inanrebo y su espada le tenia Por el suelo sembrada su arroganrin Mirla, y admirada en lo que via
,
honor de l-^spaa, atuique en distancia Brevisima su lama a.si encoeida Que apenas al nacer (ue conocida.)" Cual la dudosa luna amortiguada En los principios del helado invierno. Entre negros cclages ofuscada, Falto muestra de luz el rostrotierno: V antes de ver el alba deseada. El oro pierde de uno y otro cuerno.
,
Haciendo
fJe mil
Aquella ronoci ser la inronslancia Del bien liuniano, que los mas lumplidos Forzados vienen y s van eorridos. No me admir de ver que tanta alte/a .
>
,
el tibio resplandui' difuso, colores mi color confuso. tal manera entre una niebla obscur:. e Bernardo la fama se quedaba
.
En tragedia
Que
que en mortal naturale'/a Todo tiene su iin, y lia de acabarse La rueda me admir con su presteza.
es cierto
:
\ aunque
Faltbale
'
mj
F.l.
BFRNARDO.
25
y voz
la
La oscuriilad
liuir, q\xc la
ofendia.
Un nuevo verso
Esto por
las
vi,
desencante;
No porqup su grandeza no subiese Adontle hasta boy nadie lia llegado Mas un astro infeliz quiso que fuese Corta de voz y de valor sobrado: Falt quien sus alas aadiese
,
molduras de su escudo y con letras de diamante, ))A otro de su nombre est guardado,
Grabado
El
romper con la pluma este nublado. Mas si gustas saber con fundamento Quien este valeroso joven sea,
lirnie aliento.
al
cielo
la
levante
y encantado
nudo
espolea; Sabrs, hermana, aunque es prolijo el cuento, Que en su real nacimiento dit una idea De su furor la quinta esfera al silelo,
ncrnaro
Jel Carpi.
otra de afable
amor
el
tercer cielo.
En
esta ricaEscandinavia
hermosa,
A quien
la antigedad llani oiro mundo, Y desde aqu con vuelta deleitosa, Casi en torno la cie el mar profundo Madre ilustre de gente belicosa,
iiidiiiilas
naciones,
De frtil suelo', y de vigor fecundo Donde este rico ngo hall') asiento, Que hoy da lu alczar real lirnie cimiento,
Tres soberbias provin(-ias y regiones Pisa su invicto suelo, y la postrera.
nculla vida fue , y de gente fiera, Konile los gctas fueron, y los dacos, Y el primer godo ar bosques opacos. De ar|ui salieron por diversas vias
De antigua gente en gruesos esi:uadrones Valicnli's biiiiibres, que las tierras frias
Pueblos
(iroiluceii de. altos
corazones;
vacas.
, :
26
BIDLIflTICA
DE RASPAR T ROIC.
reino dieran ;i Wala, haga sin partido ; Sali en armada flota Berbera, Que el aire la venci, y volvi corrido; Y con l la arrogante valenta Del gtico poder nunca vencido, Para hacer (irme pi en el reino instable. La antes odiosa paz hall agradable. Sucedi su real pecho el animoso De Teodoredo, quien los adivinos Triste muerte anunciaron , y l furioso A buscarla sali por mil caminos, Contra el soberbio Atila victorioso
Por venirles ya estrfichos sus rincones, Los vndalos, los cimhrios, los suevos, Y los alanos mas que todos nuevos. Pues entre estas naciones, que su tierra Dejaron por estrecha, aunque abundosa, Y revolvere! mundo y darle guerra
Tras este
la
el
Porque
siga y
En figura
salieron temerosa,
Los godos fueron gente en quien se encierra Nobleza liumanaen sangre belicosa, Y quede los monarcas mas potentes Siempre temidos fueron por valientes.
insignia de un len bermejo, azules banderas tremolaba, Y de tres capitanes do un consejo. Animo altivo, y arrogancia brava , A ser salieron de grandeza espejo Al mundo en la regin donde l se acaba,
Tras
la alta
Que en
DeTolosa en
comn
trago.
Del cielo
su nolileza prometida,
al feliz
Mas con la paz pidiendo, aunque briosos, En que habitar lugares suficientes: No guerra, campos piden anciiurosos. Del gran derecho usando de las gentes, Que el pueblo que en su tierra no cabia.
se llegue permite la vacia. Negi5 el Imperio la demanda justa, Y la inquietud pari desasosiego. Que es hacer guerra justa de la injusta,
Que
Su despreciado campo sangre y fuego De Italia destruy una larga parte Y en el rio Tber la ciudad de Marte. Y tal colmo subi el de su potencia,
hacia y deshaca emperadores, Hasta que en til premio y convenencia A su rey y futuros sucesores Honorio (li en legitima tenencia La Espaa, quien los brbaros furores
Que
Bien que su belicoso Turismundo, Del muerto padre en la spera venganza, Contra el azote del vencido mundo. De firme acero arm su invicta lanza; Fuera ai primer azote ella el segundo, Si envidia no enfrenara su pujanza, CiKindoal brbaro rayo de la guerra Las fuerzas le templ, y quitla tierra. Tuvo por sucesores dos hermanos El sin piedad incauto Teodorico, Que un humilde rey vndalo en sus manos' Matar le hizo, y l su hermano Eurico: Fratricida cruel, pero de humanos Respetos, noble, afable, ilustre y rico. Que su reino dio ley y su corona La orla de Zaragoza y de Pamplona. Compeliendo bramar al cielo en vano, En un toro de alambre Burdeneo, Alarico entr al reino, y por su mano La ambicin lo usurp de Clodoveo; A este le sucedi un bastardo hermano,
:
este el valor,
De los suevos, vndalos, y alanos, Al imperio usurparon de las manos. Fue el trato que al rey godo le quedase Lo que entre el l'irineo y mar se encierra, Y que del yugo vndalo sacase A su cornija la usurpada tierra; Con que su invicto campo reservase A Italia y Roma de su injusta guerra, Dando por precio al espaol estado, Cuanto en el Lacio suelo hablan ganado.
Ora sea no justificado el hecho Con que se haban en l introducido, Su ceiro tenia ya el primer derecho De ocupacin por armas adquirido: Y asi al ceido imperio til provecho
ley fue del contrato establecido, por aqui legitima, y no estraa, La entrada de los godos en Espaa. Muri Marico hecho el trato en todo, Si bien no pudo verlo efectuado Sucedile Maullo el primer godo Que en Espaa meti campo formado:
Las nobles sangres puso en un supuesto, Y en l un nombre de los dos compuesto. Matronle en Narbona, y entr luego Teudis, en cuyo tiempo el real de Francia En Espaa sembr sangriento fuego, Con mayor dao suyo que ganancia: jMatle un brazo loco en furor ciego, Sucedi de Teudisdo la arrogancia , Y esta de Egica la arriana suerte, Y ambos tras torpe vida infame muerte. Atanagiklo entr determinado De echar de Espaa la romana gente,
Siguile Lluvia, y por acompaado El cruel Leovigildo, rey prudente; Aunque soberbio, y sin piedad airado, En grandeza y tesoros eminente, Do Recaredo padre, y de su hermano El mrtir Emergildo sevillano. Fue el singular y noble Recaredo Del cetro y silla real sucesor dio,
La
De Francia vencedor, de Roma miedo, Y de la fe restaurador divino; De amalla magostad, brioso denuedo, De tan feliz estrella, y noble sino. Que del real valor que le acompaa
Eterna sucesin gozar Espaa. Sucedile de Lluvia el reino breve De esperanzas en fior sembrado en vano. Que Vterico con espada aleve
Segarlas pudo al cetro toledano: Dejndolo l con muerte menos leve A (iundemiro, el que en fervor cristiano Los templos hizo con piedad sagrados. Inviolables defensas de culpados. Tras este el elocuente Ssebuto Por dos veces triunf de los romanos, Y los hebreos con pblico estatuto
-
Gan iiasta Barcelona, y all, el modo De su goTaierno prspero asentado, Por mano le mat de Ernulfo liero.
suyas por rey bes primero. el desgraciado Sgerico En el reino tandiien como en la muerte, Con mas vana codicia de ser rico Que en campo armado belicoso y fuerte: Dile el lenii)o cu gr.nn cuerpo nimo chico. Con que se abog cu l la buena suerte. Matndole en la paz por mas casera. La espada que cu la gucria no lo iiiciera.
Que
las
Siguile
; , ,,
,!
, ,
F.t
BERNARDO.
ya cansado Del fiero anote y <lel rigor pasado. Fue este feliz restaurador Pelayo, Del despojado rey noble sobrino En quien conserv el ciclo vivo un rayo Del gtico valor, brio peregrino Y el triste reino en su mortal desmayo Nuevo aliento cobr, nuevo camino, A la rica esperanza, antes sin vida,' De recobrar la libertad perdida. Pelayo al reino dio un brazo animoso Por sucesor de su nimo valiente, A quien la breve vida quit un oso: Y el Catlico Alfonso entr prudente A gobernar el cetro valeroso. Por digno rey de la espaola gente, Y en linaje, valor, brio y denuedo, nclito sucesor de Recaredo. Deste fue hijo el spero Frela, Que en corazn cruel y nimo impuro
;
Dejar les mnndii el reino, ser cristianos: Kntr al suyo de lgrimas y luto, Nio de tierna edad y aos lozanos, Su hijo Recaredo, y muri luego, Uue aun no llor a su padre con sosiego. Heredle Suintila, y fue el primero Que el reino hizo de Espaa monarqua, Y tras l Sisenando copi el fuero De la jurispaola policia; Cliintila entr en resplandeciente acero, Mas que por sucesin por tirana Y Tulga al mundo dio en veloz corrida Solos deseos de gozar su vida. Alzse con el reino Chindasunto, \ rucedile su hijo valeroso El catlico y noble Recisunto, De nimo insigne, y conuon piadoso; Tras quien Waniba hizo el pueblo junto En concorde eleccin rey poaeroso, Y l dando temporal por infinito.
sayal benito. Dio en sucesin el reino no estimado Al conde Ervigio, rey shora intruso En la real silla, donde no forzado A Egica su famoso yerno puso; Por quien Vitiza entr en adverso hado, De cuyo infeliz tiempo el torpe abuso A obscurecer lleg y deslucir todos Los graves hechos de los reyes godos. Fue ayo de perniciosas libertades, Y el que estrag de la compuesta Espaa En las nobles virtudes sus beldades, Tanto un mal rey con su insolencia daa: Desnud de sus muros las ciudades, A las armas quit el acero y saa, Y' al mal regido reino dio "permiso Del sensual deleite en cuanto quiso. Privlo del Rodrigo en campo armado. Que su robusto pecno y brazo fuerte, En sensuales deleites estragado. Su grandeza perdi y gan su muerte; Un antiguo palacio dio encantado En su alczar real la infeliz suerte A cuyo firme umbral el bronce duro Mil siglos tuvo en su quietud seguro.
27
el cielo,
No
levantara
La prpura troc en
Un hermano mat, sin mas cautela Que deseos de gozar reino seguro: Fue de su religin fiel centinela, De su sagrada fe inviolable muro, Y al estragado clero, en casto celo.
La limpiV honestidad volvi del cielo. Fue alegre prenda de una hija hermosa Del que en Guiena fue duque contrario Al potente Martel, que en la alevosa Francia rey le suoi el tiempo voltario; Abuelo del que ahora reina, y osa Con sus duques nombrarse tu adversario De cuya real sangre asi enemiga
De Cario Magno
Con
Y su hermana menor doa Jimena, Que al mundo dio del conde de Saldaa
La invicta espada de victorias llena. Cuyas grandezas en prudente saa Harn los hados sin que el curso muden. Que ahora espanten, y despus se duden. Este es el gran Bernardo, quien el cielo. Por benignos favores de su estrella,
su brazo rendido dar el suelo. flor de lis la empresa bella: Har vengado s ofendido abuelo, Satisfar tu agravio y mi querella, Y aun golpe que la lama le atribuya. De Francia la honra y la opinin por suya. Es al presente un joven valeroso.
antigedad fue asi atrevido Que el acero rompiese sus candados, Medroso que el furor all escondido Sus desastres tenia encarcelados Deste rey solo al pecho distrado. La fiel codicia le vendi pintados. Los bal baros que Espaa en triste dia Un encantado bulto prometa. Turbse el rey al infeliz agero Aunque el lascivo amor mas le turbaba Con una dama, y su desden severo. Nia, lozana, altiva, hermosa y brava: Por ganlla perdi su reino entero. El fue el ltimo godo, ella la Cava, Su padre Julin, por l Espaa Brbara presa de una gente estraa. En las selvas cay del rio Leteo Del sin ventura rey el cetro y mando. Qued perdida Espaa, harto el deseo En fus destrozos el morisco bando; Mas qu no puede un vicio torpe y feo Y el descuido de un rey lascivo y blando Todo al fin lo abras y trag en su rabia La torpe secta que naci en Arabia. Hiciera punto aqui el linaje godo, Su altivo reino, y el valor de Espaa, En miserable riesgo puesto todo, Al tirano furor de gente estraa; Si un nuevo rey, por milagroso modo, Del spero solar de una montaa
la
Nadie en
Que guia de
De
Noble,
De pecho
altivo,
En paz
De
Que un nimo espaol de sangre noble En cuantas goza el mundo es fiesta doble. En la corte naci del rey su tio
De adonde e! sabio Orontes, deudo nuestro. Pequeo le rob, y por gusto mi Ayo le ha sido fiel, guarda y maestro
:
Cuya temprana espada y brazo fuerte Su rey libr de una alevosa muerte.
se cri en regalos ni en blanduras. ocio padre fue de heroicos pechos, Que del deleite humilde las dulzuras. Solo son de almas pobres ricos lechos: Desde que las primeras luces puras
No
el
Ni
Abri los tiernos ojos, los vio hechos A soledades y asperezas solas, Y' oir del sordo mar las roncas olas. En el crespo Archipilago copioso
, ,
28
Bini.inTF.r\
,
nr GASPAR Y ROIG.
mi horizonte; Y entre el Samo y el Mergo pantanoso, Y entre el principio de Asia y Negroponle Hecha deja una isleta y costa hrava, Que Icaria en otro tiempo se llamaba. En cuyos solitarios arenales. Del atrevido Icaro la pluma
,
Aun eternas conserva las seales Sin que pl mudable tiempo las consuma ; Y su nombre en las ondas inmortales De herviente cubierto y blanca espuma. Sobre el sepulcro temeroso suena Puesto al rigor de su mudable arena. El sabio aqu por la esperanza niia A su cargo tom la ilustre empresa Y en noble crianza, y sabia polica, Salva guard la destruccin francesa: Probando en aventuras que finga De su niez la inclinacin traviesa, Y tras ella sus anos juveniles, Al grave pundonor de hechos gentiles. Vestile anoche un rico arns de acero, Y armle hoy caballero un rey persano, fuardando mis lecciones agero De un observado aspecto soberano: Con que ya su valor veo tan entero, Que golpe no dar en vacio humano, Y darte nuevas desta buena suerte Las alas me prest el deseo de verte. Ya pues, diosa feliz, en lo restante Por t mi joven se gobierne y rija Y contra el brazo y el furor "de Anglante
,
Este es hoy de virtud vivo retrato, En la guerra y la paz sabio y valiente Invicto vencedor, feroz guerrero. Casto en la vida en el juzgar severo. Mas viiMidose de larga edad ceido, Y di ilustres deseos rico el pecho En el estrecho trmino encogido De un combatido muro y pueblo estrecho Sin forzoso heredero conocido Con quien dejar su reino satisfei lio, Yi tambin qni' aimque sobre fortaleza Es confusin un mundo sin cabeza. Y deslos graves ]iensamientos llena La heroica fantasa el rey severo, Entre el cargo y descargo de la pena De ver su invicto len sin beretiero. De sus trazas tom la menos buena Sin liarla de prudente consejero: Notable error! y en ya resuelta inslancin Ceder quiere su cetro en el de Francia. Movale ver el brazo victorioso Del nuevo Augusto Csar de Occiilenle , Y el espaol distrito lielicoso As ociipadii de enemiga gente Quera dejar un capitn famoso A su invencible ejrcito decente Que con su aulni'iil.'id rd pecho fro Pusiese ser posible mayor lii o.
,
Que l su prolij;i edad mas le convida Al ocio blando qui' la ilura guerra , did maiirn la gente mal nacida
:
prevencin prudente
esta
bien se
la
tija,
Acudiendo
Yode mi
parte, Orontes de
Est de tu favor necesitado El catlico reino de Castilla Contra el francs orgullo, que agraviado Por fuerza quiere la espaola silla; Y al valiente doncel recin armado La soberbia del mundo se le humilla; Solo tu amparo pide, que en la tierra De la paz es el nervio y de la guerra. Si el francs enemigo se apodera De Espaa, queda muerto el valor godo. Todo el mundo rendido su bandera, Que el cielo ha dado Espaa el mundo todo: Suyo ha de ser en esta edad postrera, Y de Francia ser, si por tal modo, Por fuerza ahora cautelosa maa. Su brio introduce en el valor de Espaa. Tu agravio queda sin venganza justa, Y para siempre nuestro honor manchado, Si el mpetu francs la robusta Fuerza de Espaa queda incorporado: La nueva causa desta guerra injusta, Que entre estas dos naciones se ha trabado. De aqu tom corriente; advierte el modo Que seora te d una vez de todo.
cuidado encierra, ^a el tiempo con suceso no esperado En ambiciosa guerra la ha trocado. Que (d rejio al no decente onecmienlo Del CatlLMi rey al rey de Francia De su imprudente arbitrio desciudento, Su valiir ofendido y su arrogancia Que revoque pidii'i el daciso intento Con la segunda la primera instancia O la obedii'ucia le alzarn debida Y harn no poco en le dejar con vida. Esto anular basli'i el concierto hecho
, , , ,
y endjajada
,
el francs (juere de hecho La injusta sucesin con mano armada Y que la fuerza falta de derecho Le d el reino, y sobre esto es la jornada De Francia la soberbia y de Castilla Desta fuente bebieron su rencilla. Vencidos ya Agramante y Desiderio, Aquel rey africano, este lom bardo En el feniz poder del nuevo imperio, Sobre Espaa el Fi'ancs baja gallardo; Y ella no tiene en todo su hemisferio Oti'O valor igual al de licrnardo;
; ,
Y agraviado
este basta,
L'n
dclioso.
que fue del rey Friiela, que lo es hoy do Asturias y (alicia Mas qued nio, y con su infiel tiMela De Aurelio usurp el reino la malicia:
Hijo dije
El
riesgo ha estado por mi cuenta Del rico enjerto, y de la invicta rama , Que ha de dar sondira al mundo Francia afrenta Y su Espaa do lioner lustrosa llama:
,
Hasta ahora
Haz ahora t
bermana
que yo sienta
,
Sucedi del rey Silo la cautela, Y este de Mauregato la avaricia, Que por gozar de infame cetro de oro, Helias parias pag en tributo al moro. Sucedi ilon lermudo .Mauregato, De pecho real y de nimo prudente, Que al casto primo dio ilel reino ingrato. Como antes era suyo el cetro y genle:
Une en esto vuelvn por tu gusto y fama Y que eres diosa del tesoro humano, Que la guerra y la paz tiene en la mano.
Al dulce hablar
di' la
afeitada Alcina
Morgana en
Que Que
al neciii rico en andicion sustenta Y ufana con el nombre ile divina, Asi arrogante respondii, y contenta Su mirar que la Iluda en cuanto emprende
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EL BCaiSARUO.
Solo su gusto y no
iil
28
aires su ciiiiiento
ijeiio alieiuli'.
Siempre crei que eu lu cuidado puesto Vivia seguro el de mi honra y vida Que mas promete tu noldeza que esln Y eu mas que esto te estoy agradeeiila: El cielo mi venganza est dispuesto Que pues la veo de ti favorecida Ya no la dudo ni recelo en nada T quedars contenta y yo vengada. Por varios modos pretend vengarme Y todos ellos me han salido en vano
,
, ,
Y (H\ frgiles palabras amasado, Basa no tiene de mayor asiento El mundo ni los cielos se la han dado, Pues .solo l y su muralla fuerte
,
cielo
desde
alli
juzgando,
Ya del fiel Galalon quise ayuiarnie Ya de la injusta muerte de Troyano De Agramante el valor pudo alent;u"jne,
:
El trtaro furor, y
el
africano
De anchos resquicios y atalayas llenas, De ojos cubiertas sin dormir velando; Y con mas lenguas que la mar arenas Ajenas vidas y obras pregonando, Sin que palabra aunque pequea suene Que de rumor las bvedas no llene. Fama, monstruo feliz, varo en colores,
,
De Mandricardo, y Rodamonte fiero, Mas aquel mat Orlando, estos lUigeru. En graves pensamientos ocupada
El placer meliall de lu venida,
Los tesoros del mar y de la tierra Y que mi cetro y gusto paga pecho Cuanto en los senos de los dos se encierra ; Pues donde del mar Jnio el bravo cslreclio De Acroceranio btela alta sierra Cierta joya en el mundo celebrada Dias ha que un grave lin tengo guardada. AijuellS armas que del griego Aquiles A l'lises se entregaron por sentencia ,
,
De ricas perlas llenas y perfiles En quien Vulcano ech toda su ciencia Donde en realces de mgicos buriles
,
Es quien las torres del alczar vela Y en plumas ile vistosos resplandores Por todo el orbe sin cansarse vuela Favores pregonando y disfavores. Que alli el parlero tiempo le revela De ojos vestida, de alas y de lenguas, De unos contando loores, de otros mengua. Vuelan sus,clarahoyas por la cumbre De la enarcada bveila del cielo Sobre pilares de oro, cuya lumbre El aire baa y da hermosura al suelo Vuelve en cuadrados ecos su techumbre De huecas voces un sonoro vuelo, Que en confuso rumor los patos llena S' un rico mundo de grandezas suena. Los firmes quicios de las altas puertas Sin guardadoras llaves ni candados .\ lodo tiempo y toda gente abiertas. De cualquier calidad suerte y estados Las ocultas verdades descubiertas, Los antiguos engaos disfrazados. Los vulgares rumores cuyo enjambre .\l deseo de saber crece la hambre.
:
:
Grabada est una oculta descendencia De hroes ilustres que vendrn al mundo Del primer poseedor , y del segundo Del crespo mar una spera lormenla Alli hasta hoy las dio depositadas Sin que el furioso Telamn consieula
,
Que le sean de mortal mano tocadas Vive en su muerto corazn la arenla De haberle sido sin razn quitadas Y en virtud deste pcnsaniicnlo alllvo, Muerto para guardarlas se est vivo. Si ya este nufvo espritu valiente El fin supiere hallar desta aventura Yo mi favor le prestar decente Y l me har de su valor segura. As Morgana al margen de una fuente Al blando viento iiurtaba la frescura Y yo al saber de su parlar atento Tambin beb de su discurso el viento. Cuando el tiple marcial que el clarn vierte, Y el ronco son de trompas y alambores Con que el mundo camina hacia la muerte, Su pltica deshizo entre las fiores Ces el sepulcro en que la Hada advierte Que el arns vive lleno de primores Del griego capitn, cuya mano Hedor muri, y tembl el muro troyano. Que el quinto celo ya en sangrienta rueda Por la tierra marcial furor derrama Y en invisible aliento da el que pueda Crecer soplos de ambicin la llama Del rey francs los triunfos con que queda En magestad vencido el de la fama El requemado enojo los desvos Y del leons los indomables bros. Entre la tierra , el celo el mar y el viento Un soberbio castillo est labrado
,
reciente rastro borre El vulgo la ignorante oreja aplica, alenlo que en sus patios corre Y al ciego La mas templada boca multiplica Los cuentos que uno oy en la primer torre, Tan mudados en otra los publica, Que volviendo encontrarlos sus autores
.\
estos sin
que
el
los juzgan, y los dan mayores. umbral de sonoroso bronce grave peso de la gente gime Que el vario tiempo por el ancho esconce A todas horas de aquel mundo esgrime; Aqu de nudo eterno el mortal gonce
Nuevos
El firme
.\l
Los siglos vence y la muerte oprime en vuelo infatigable y ancha pompa, VA son retumba de una hueca trompa. Humilde los principios se levanta De ronca voz y de alas encogida Mas crece el tibio vuelo en fuerza tanta Que la luz deja en su cundir vencida De feroz vista y proporcin f)ue espanta. En vivas lenguas y ojos convertida, Y de tal propiedad y tal sugeto Que todo nace y no guardar secreto, Asi los cielos ruego le suceda Al vuelo heroico de m corta pluma Que si hoy humilde y por el suelo queda. Maana suba ser de honor la espuma Y en lo alto ya de la voluble rueda El tiempo ni la halle ni consuma -Mas con su altiva voz tan hueca suene
,
Que el mundo espante y sus regiones llene. De todas las humanas invenciones,
Soberbias torres
/Vitas
,
mquinas , trofeos
,,,
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30
, , , , ,
Colosos arcos termas , coliseos Pincel estatuas bronces escultura Y otra si hay mas constante mas segura En todas cunde la infeliz polilla Del voraz tiempo, autor de las verdades No hay real corona ni suprema silla Sagrado imperio, muros ni ciudades Contra sus fuerzas , todo lo aportilla En todo imprime y causa novedades Los reinos muda sus linderos trueca Y hoy donde ayer fue mar ya es tierra seca. Quin me dir de la usurpada Espaa El cetro oscuro de speros alanos? Qu terrones rompi la inculta saa De almonidas y antiguos turdetanos? Quin los palos fueron, cuya saa Al Betis dio los muros sevillanos? Los zacintos los celtas los ancones En cul mundo tuvieron sus regiones Ya el tiempo los trag en ruedas voltarias, La romana y la griega monarqua De Virgilio y de Homero plumas varias,
: , ,
:
Fue Ferragut un brbaro brioso, De fornida estatura de gigante Miembros doblados, nimo orgulloso,
Colrico en sus gustos y arrogante : En fuerzas firme , en cuerpo poderoso Belloso rostro y spero semblante Y en el llegar con su opinin al cabo Entre los valerosos el mas bravo. A insignes triunfos de armas inclinado Y desvolver del mundo las repiones Y dejar fama en l , que es un cuidado
Murieron
la musa ma Rinda, pesar del tiempo y de envidiosos, Roma sus muros. Rodas sus colosos. Estos deseos sabrosa medicina Contra la muerte son de honradns pechos, Que el alma eterna de nacin divina Eternizar tambin desea sus hechos Quin un famoso nombre no se inclina? Quin la honra no antepone otros provechos? Quin tan intil y de humilde suelo. Que de una inmortal voz no ame el seuelo? Pues este altivo monstruo en pasos blando De pechos nobles pasto apetecido, Hoy por un ciego mundo hace volando, Con mayor voz que nunca , mas ruido La nueva infausta guerra pregonado. El valor del francs nunca vencido. El aprieto de Espaa y de sus cosas. Unas alegres y otras lastimosas. Y entre las que el clarn con mayor vuelo Del vulgo humilde al real dosel levanta Es de Francia el ejrcito que el suelo Con sombra cubre y con braveza espanta Por cuanto cie el ruar y abraza el cielo, Ni otra voz suena ni otra gloria canta. Que siempre el vario monstro se recrea Con los que la fortuna lisonjea. Tambin la invicta Espaa en contra viene Del comn enemigo la potencia Con cuanto dentro encierra, hasta el que tiene
, :
marcial pecho era encsntado. Y este lleno de honradas pretensiones A sembrar sale belicosa saa De Zaragoza lo mejor de Espaa. Del Ebro claro la corriente fra Alterando lleg en rumor la tierra, Con rayos de orgullosa valenta ; Que es la paz de de su espritu la guerra Y del florido salto que hacia La preada cuchilla de una sierra Como en grillos de plata vio ceido Del humilde collado el tumbo erguido. As enfrenada la corriente brava De arboledas vestido y de frescura Que el sosegado curs que llevaba A la vista engaara mas segura El bdSQue en sus cristales se miraba Y dando y recibiendo hermosura de Flora, vueltas va el brazo tierno Rosas sembrando del florido cuerno.
, :
Y costa del humor del manso rio De una inmortal frescura le adornaba, Donde al ardiente sol el blando fro Con pardas frescas sombras convidaba, Y contemplar en su cristal profundo Otro bosque, otro cielo y otro mundo. En este alegre soto entretenido
,
Sus
fiores
movido,
:
apacible asiento Este halla fresco, el otro mas florido. Aqu hay mas verde juncia, all mas viento, Hasta que de uno en otro remolino. De un raudal espumoso al salto vino. Al sordo murmurar que se despea,
Un nuevo busca y
religin y leyes dilerencia El que de arar ia tierra se mantiene Los que en mandarla alcanzan eminencia Al que en alczar real humilde choza La nueva guerra asesta, la paz goza. Los que Duero cultivan sus jazmines Y al rio Mio las riberas rojas, Y de Ebro los principios y los fines De nieblas fras y corrientes flojas; Los que del Tajo habitan los confines Y pisan de sus lamos las hojas Y el que sin fruto en Guadiana pesca, O al Betis cie la ribera fresca. Marsilio en prevenirse fue el primero
:
En
hondo valle suena comarcano Y de una pea dando en otra pea, De aljfar lleno salta al verde llano Aqu una cueva est que aunque pequea, Hecha parece por divina mano, En cuyo hmedo seno y hueco fro
El
:
,
Las deidades habitan de aquel rio. Donde en tiernos cuidados ocupadas. En grutas de cristal y ondas ceidas, Las ninfas sobre telas delicadas Sus amores dibujan y sus vidas Las rubias hebras de oro maraadas
:
Entre
la blanda lana retorcidas, vueltas muestran de sus lazos bellos Mil lances de primor dellas y dellos.
comn pavor que asombra Espaa un campo entero El de su gente infiel puso en campaa Mandando Ferragut que al mauro fiero
Contra
el
al
Aqu entre olores que tributa el prado, Al ronco estruendo del cristal rompido, El moro en graves trazas ocupado. Sin saber cmo se qued dormido : Dbil Morfeo en paso sosegado El sentir le rob sin ser sentido Al blando entrar de una quietud suave,
la
Que al sueo abri, y al alma ech la llave. Y apenas de la vista en las ventanas El sentido comn fij dos sellos, Y de las cosas las figuras vanas
, , ,
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;,
EL BKRNARnO.
31
Hechas
por
olios
Cuando con
luces no del lodo vajias El sueo le mostr en retratos bellos Un alarde, quien dan rayos adustos Los malogrados fines de sus faustos. Suea que se halla en los alegres das Que Doralice festej en Granada Cuando un breve favor largas porfas
O O
el el
blanco risco que la jibia tic pulpo en negros lazos teje y cie;
el
Tal
La
El
bella ninfa
moro que entendi la demasa Del torpe amor y el tiempo ocasionada Del fresco lecho salta en que dorma Y al vano amante la desnuda espada
Al ciego corazn le gui de suerte Que ech fuera el amor y entr la muerte.
La puerta le dejaron mas perrada Las armas y pomposas gallardas En la amorosa empresa celebrada
Guadalara Del Brabonel amante prenda cara. Prosigue amor en su pesado sueo, Y hcele en Babilonia enamorado De Bagdelia y que en Persia alz por dueo A la Hada Argiran de su cuidado Que la duea del lago en dulce empeo Tambin sin premio le entreg el cuidado, Y de Marfisa fue atrevido amante Y oculto de la bella Bradamante. Que Flordelis y Hordespina quiso En diferentes partes y en ninguna O sea por cuidadoso por remiso Favorable le vino suerte alguna O sea estrella cruel hado preciso Azotes, regalos de fortuna O la aspereza de su rostro y talle. Que era oille temor, miedo miralle. Nadie le codici por tierno amante Ni l en saberlo ser hall ventura Con que el parlero sueo fue bastante A despearlo en una cueva oscura Donde en lloroso vio y mortal semblante La bella granadina hermosura. Que la arrogancia de su pecho fiero Su primer gusto fue y su amor primero: Parcele que en triste crcel puesta, Donde halageas lgrimas vertia. Con medroso ademan y habla modesta Breve socorro su afliccin pedia Quiso darle las obras por respuesta, Y del pesado sueo la agona Su quitud le hurt y en medio el prado Un stiro una ninfa vio abrazado. Ahora fuese que al sabroso fro A recrearse sin temor saliese Y gozar de algn lamo sombro Su labor y la siesta le moviese O que en la cueva del cercano rio En cuidosas lazadas le prendiese, O que ahumado encanto le finga Lo que durmiendo oy y despierto va.
la bella
,
De Anglica y
Cay descoyuntado al'mortal yelo una alegre fuente Las nuevas llores del pintado suelo
El corvo fauno, y
En
O
El
su cristal ba resplandeciente fuese nllujo de observado celo de mgica fuerza cerco ardiente
la
yedra
De desengaos
Tal que Tal vez
si al
gusto verse en l convida le vuelve en tristes sombras fro Que al pecho no dio amor duda escondida Que clara no la d el licor sombro Los zelos, las sospechas, los antojos, Descifrados su luz pone en los ojos. El hijo de Lanfusa fue el primero Que el alinde prob de la onda pura, Y ya por culpa ajena, rostro fiero, Del suyo le asombr ver la figura O sea sospecha, caso verdadero. El le sabe, y amor que le asegura. Que de su arco los menos agraviados Salen cuando no heridos asombrados. Ni importa en nobles gustos ser amado Que en alegre verano y pasto tierno, Al corderino que hay mas regalado A vueltas crece de la lana el cuerno El caso de Anteon cul honrado En el alma no imprime miedo eterno? Pues no hay Diana fiel s se le antoja
, ; : : ,
Que en
Y la Y
boca de amarga espuma llena Ya e! dulce aliento de la ninfa siente Que desdeosos golpes le refrena en tesn duro, y forcejar valiente, El torpe nudo huye y feo semblante Del atrevido deshonesto amante. Procura libertar el tierno cuello Del peligroso nudo de sus brazos
,
ciervo no convierta quien la enoja. Para humillar de su altivez la rueda En gustos locamente confiados, Labrada esia parlera fuente queda De un libre desengao de cuidados; Donde el Narciso de favores pueda En el agua escribir los mas fundados, Y gozar en sus mrgenes y orillas De los hurtos de amor las maravillas. Del feo bulto del fauno hered el nombre Y de su pecho y cuernos agua fra Y su fama en el mundo tal renombre, Que de divino orculo servia Ciega locura aventurar el hombre Sin ganancia el caudal de su alegra
:
ojos!
Bien que
al cristal
de su parlero seno.
el stiro importuno el bulto bello Mas encadena en amorosos lazos El cendal rompe troza los cabellos
:
,
Y Y
cuerpo sin piedad hace pedazos, todo en vano, que aunque no rendida Est de la ocasin del gusto asida. Cual parda sierpe que de nudos llena, El guila real lleva su nido Las alas con sus roscas encadena
el
,
Hermosos campos y pinturas bellas Un tierno nio amor de gustos lleno Sobre un celo de flores por estrellas Mil bellas ninfas por un uosque ameno. Venus qne alegre se regala entre ellas, Y al comps de sus stiros que espantan Bailan las unas y las otras cantan. Cuanto el antojo del que al agua llega
:
Y O
ellas cuerpo y pes le tiene asido escura yedra que en maraa amena, EJ tronco un olmo deja entretejido;
,
en
Por gusto pide halla retratado Montaas de oro la codicia ciega De Midas s aun le dura ese cuidado : Cazas Adonis en su frtil vega. Desengaos de amor quien no es amado, El nuevo amante pensamientos tiernos.
,
El galn galas
el
celoso infiernos.
, ,,,
, ,
32
Los sabios mil secretos naturales, La vista melanclicas pinturas Los placenteros ojos otros tales
:
De marciales sUk^esos mas menos Que en venideros siglos tendr Espaa, Crecientes olas que en lenguajes mudos
Los campos honrarn de mil escudos. Hasta aquel siglo de oro y rey prudente
,
La dama
amor, galas la fea, Y cada cual al fin lo que desea. En campo abierto el agua transparente
bella
Que como
Un tiempo
Mas
el
al
mundo
vuelva monarqua Y el lleno goce en el de su creciente Y sin menguante corra su alegra Esto en muros de vidrio transparente,
antes
la
ciego concurso de
gente
Y en
Que Con
Rojas volvi sus flores de amarillas, Hasta que en defendida niebla oscura
cristalinos tumbos de agua fria La ninfa dibuj, y en niebla oscura Encant basta su tiempo su hermosura. Al primer riesgo de la sabia fuente
La ninfa le encant la hermosura. Fue esta aparente mquina de cosas Sombros cercos de la hada Alcina Que hacer las de Bernardo mas pomposas Su nuevo estudio y su saber camina; Y de Espaa las sangres belicosas A que su natural gusto la inclina Entre estas sombras quiere y su aparato Al mundo dar un singular retrato.
El lascivo animal perdi la vida, La ya vengada ninfa en la corriente Del claro rio sin temor metida : Vindose con castigo suficiente. En su ofendido honor restituida A su libertador vuelve lozana , Y darle el premio del favor se humana.
De un
este fin levant en sus huecos senos rico alczar la belleza estraa,
Los espumosos tumbos refrenando, De entre ellos levant el gallardo cuello Con las nuevas vislumbres deslumhrando Al que se atreve con su riesgo vello; Y en lazada sutil de un cendal blando,
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,, ,
EL BERNARDO.
El dia comprara del sus rayos de oro. Hall el moro calda entre las flores De un sirgo azul la tela delicada De matices cubierta y de primores Mila"ros de la aguja de la Hada Donde en preciosas sedas v colores
:
1
33
:
Que "i csiniarla en poco no fue vicio, Nunca mas la estim de lo que dura
El terso espejo, cuyo amarfo oficio
,
una historia sutil vio dibujada, Parte labrada ya parle en amago, De punto natural aspecto mago. Nunca de Palas la sutil aguja Cuando Aragne intent su competencia A los heroicos dioses que dibuja, Igual perfeccin puso ni igual ciencia Ni el divino cendal que sobrepuja Toda invencin de humana sulicieni-ia Sembrar pudie-a en el atento moro
,
Es siempre preparar nueva hermosura Nunca la ma templ ni en clara fuente Por nuevo adorno contempl mi Trente. Ya Febo C'.tas montaas abrasaba.
, ,
En
el
da,
El cansancio
Y una
be
me
Igual deleite ni
mayor
tesoro.
,
No entendi
Su
las figuras
aunque pudo
El gusto le dej del cendal bello La sabia ninfa que^del torpe nudo
Del ya muerto animal vio libre el cuello, Y al caballero en entender atento De su labor el escondido cuento Por conveniente paga qr.e al servicio En algo iguale de su espada hecho,
Tejiendo en frescas hojas y altas ramas De somlirios sauces y speros laureles Tupidas cuevas, y floridas camas De azules lirios carmeses claveles De atada yedra y revoltosas gramas. Vistosos lazos ,rejas y canceles. Donde el blanco jazmn hacia ventana Al tierno grumo de la vid lozana. L;i murta madreselva y arrayanes Los almeces cercaban y algarrobos, Y ellos con sus brutescos ademanes De hojosas ramas resonantes globos
, ,
el
premio
al
recibido beneficio
el sol
En su presente gusto salisfecho, Con breve relacin de cuanto incluso En el rico cendal su aguja puso. Huyse de las aguas el ruido,
Su luz quera engazar, y no poda. Bebiendo al frc'^co viento el soplo blando Al fri llegu de la ribera amena, Por donde se iba sin mover pasando
En
brazos de cristal
la
onda serena,
Y por
El rio
va volcando
Inmudable volvi su ligereza; Y ella en palabras de inmortal sonido As al invicto moro vuelta empieza Bien que sea tu valor en cuanto baga De su antigua virtud la n;ayor paga Tal vez un iel servicio le ennoblece,
Que digno
Y el gusto y gloria de la hazaa crece Cuanto es nayor la parte en que se emplea Pues porque el tuyo en lo que en s merece Su colmo goce \ su crecenti' vea Contarte quiero quin por moilo honrado Con tu invencible espada has obligado. Conocers de paso los varones Que en mi heroica labor voy dibujando, Que sombras de proflicas visiones No se pueden gozar solo mirando Y yo que el gusto miro en las acciones. Ya los deseos del tuyo estoy juzgando Oye, pues, te dir, moro valiente. Lo que deseas saber, y hay en mi fuente.
,
Los granos de oro en la menuda arena ; Meto el pi dentro, y como siento el fro. Desnuda me arroj en el manso rio. A veces con la una y otra mano Si asir procuro de las ondas fras Ellas haciendo mi trabajo vano De m se huyen por diversas vas Vuelvo y revuelvn el cristalino llano Y entre el huir del agua y mis porfas Sent por ellas nuevos remolinos, Y v temblar los rboles vecinos. El (los deste lugar sagrado ro De verdes caas y ovas coronado, El ro.slro y barba llenos de roco Lloviendo arruyos de sudor helado En una mano un lamo sombro, Y en una urna de vidrio reclinado Del lugar con el mo mas vecino Sali rompiendo el muro cristalino. Al descubrir el dios qued turbada, Y huir medrosa comenc desnuda
, :
Una soy de
De Ya Fue por los montes fatigar las fieras Ninguna selva ni lugar sombro Sin los despojos de mi caza vieras; En armar redes y ucechar paradas Las mas diestras no fueron tan nombradas.
:
ninfas deste rio su juncia nacida en las riberas. en otro tiempo el ejercicio mi
las
,
De mi arco de oro y de su
Sin lanudos sabuesos ni lebreles Al jaba rend y al oso fiero, Y si hay fieras mas fieras y crueles, Esas trataba de amansar primero De rosas coronada y de laureles, Mas tuve sin querer de un prisionero Que de lo que yo entonces me preciaba Era de un arco un dardo y una aljaba. Y no me estraga el spero ejercicio La atezada beldad de mi figura
I i :
flecha aguda Ardiendo sinti el alma antes helada, Y de su nueva pretensin no duda, Que al gran seuelo que el amor le hacia Ningn estorbo en l serlo poda. Yo huyo del cual tmida paloma Del preslo gaviln que le da caza, Y l el seguirme tan por suyo lema. Como paloma el gaviln de raza Saliendo deste valle aquella loma Suba y como nada me embaraza. En lugar de correr creo que volaba, Y siemjire mis espaldas le llevaba.
,
:
En esto veo su sondira de Hiprovisn Que el sol va por mis hondiros la suba
Sino era de alfun lamo, aliso, Y por suya el temor me la venda Mas no era el preslo dios nada remiso,
:
; :
:,
34
Ni SUS pies solos cabe m! sentia, Que ya casi en mis pasos tropezaba Y su aliento el cabello me volaba. Pasmme el corazn un miedo helado, Y all sin poder mas me vi rendida, Que al desenvuelto amante el premio amado Metiendo espuelas via en la corrida: Los ojos volv al cielo y el cuidado Le entregu de mi honra y de mi vida Y la casta Diuiia en tal estrecho Esta breve oracin dije en mi pecho Divina diosa si por m ofrecidas Victimas fueripn humos de tus aras , Y sus puras entraas encendidas Llamas en nombre tuyo dieron claras Si aljaba y flechas traje ti debidas, Y tu selva aprob sus diestras varas, Deste fiero enemigo, y su torpeza. Defiende oh casta diosa, mi limpieza. A este fresco lugar en que ahora estamos Diciendo estas palabras descenda , Cuando Diana de entre aquellos ramos Sali esparciendo en m una niebla fra Las dos en medio della nos salvamos, Y el fugitivo dios, que ya pona En m sus brazos aunque qued ciego Por mil partes cerc la nube luego. Yo viendo tan solicito enemigo. Aunque de la triforme luz guardada, Y en su inviolable amparo y casto abrigo Segura estaba de daarme nada La beldad ciega, que viva conmigo, Inquieta me traia y alterada, Cuid tmida cordera, que presente El lobo en torno del aprisco siente. Cuando medrosa entre un sudor helado Me vi ir toda abrasando y consumiendo. Que modo de roco delicado De sus senos la nube fue lloviendo Los huesos ya en cristal se haban trocado, Y como yelos se iban derritiendo. Corriendo entre las yervas, y el amante, Que el agua conoci, mud el semblante. Dej la grave magestad pesada, Y en ver mis nuevas ondas atrevido, La empresa ma, dijo, es acabada , Y en sus aguis tras mi se ha convertido Yo viendo pretensin tan porfiada Rendime y al tomarle por murido Vi que i mudar el celestial decreto Ningn humano curso hace efeto. Entre estos riscos mi morada tengo De cristal duro y blancos pedernales, Y aqu con otras ninfas me entretengo En dibujar empresas inmortales Del dios Jano p^r recta lnea vengo, Y saben las antorchas celestiales Que es IBeria m nombre, y mi estandarte La mejor sombra del sangriento Marte. Fue Tubal nieto del famoso Jano, De quien segunda vez renaci el mundo, Y poblar esta tierra de su mano De Armenia vino sobre el mar profundo Deste naci el segundo rey hispano Llamado Ibero y yo deste segundo Este es mi antiguo origen, deste Ibero
,
Qusirate mostrar pero no quiero , Los preciosos tesoros de m cueva, Las grandezas que al siglo venidero Por todo el orbe su corriente lleva Los triunfos, y el camino verdadero, Que al mundo sacar una gente nueva,
, :
Cuanto rodea el sol, y el mar alcanza. Los apartados reinos, y las gentes Por los senos del mundo ilerramadas,
El fin del
mar
las
playas diferentes,
,
Y aquellas
Que
al
Por las
Aunque no caben
todas en
la
tierra,
Lo menos cunden que mi pecho encierra. Mas no es posible alcance tantas cosas El presto huir de un tiempo tan escaso
en horas tan breves mis famosas Grandezas puedas ver sino es de paso A otro brazo las lumbres poderosas La victoria pasaron desle caso, Y t lugar famoso al margen suyo. En honra al real valor del brazo tiiyo. Mas por bastante paga al beneicio De haber en m favor tu espada honrado. Ya que el precioso hado te es propicio Y tanto tu nobleza me ha obligado; Del mundo por venir un breve mdicio Quiero que en mi labor veas abreviado, En nueve hermosos rayos, cuya llama Con los nueve compite de In fama. Este lienzo entre lazos de oro fino Al mundo guarda vivos sus retratos. Cuya estampa y dibujo peregrino Labrando me entretii^ne alegres ratos: Dijo, y desde el remanso cristalino La tela desdobl, que dio baratos A sus ojos mil rayos de contento
Ni t
,
Nombre tom,
le di este
mundo
entero.
y vuelo
Soy pues la que hoy en grave pompa Sus coxas guia, y soy la que su fama
Clin po derramar;!
,
y heroico celo
Por cuanto
el rojo sol
su luz derrama
De entre las ondas de m claro yelo El cielo ha de sacar 1.. inmortal llama , Que dar viila y ley on mismo paso,
jjesde la rubia aurora
al
turbio ocaso.
prosigui su alegre cuento Estos que de mi aguja retratados Dan gloria alas edades venideras, Son nueve capitanes celebrados Tras de quien vienen todas mis banderas Los triunfos sus hechos reservados Celebrados quedaran si los vieras Que yo ahora no he de darles mas renombres De que aqu los conozcas por sus nombres. Este que ves entre moriscas lides Coneis azules reles sealado Antiguas armas del gentil Persides, En tiempo del rey Artus celebrado Es el godo alemn uo Belchides, Y este escuadro que en sombras abreviado Aun se est en los principios de mi aguja Y su luz la del cielo sobrepuja, El [ruto es de su tronco que d cercano Mundo que ha do venir promete el cielo, Y yo en su nombre al reino castellano Pjncipes dignos de su invicto suelo; Y Castro y Lenios colmo soberano De^ta creciente cuando en feliz vuelo Nazca un Apolo por patrn y guia De una famosa historia suya y ma. El que tras l no ijniere atrs quedarse, Y su opinin tan adelante lleva. Que todo el anclin mundo har estimarse, Si hacer llegare de su espada prueba Pues aqu no pinliiTon dibujarse Celebre sus hazaas con voz nueva Y al conde Hernn Gonzlez sin segundo. No solo Espaa pero todo el mundo. De la real sangre que sucede y mana A Sandoval desla sagrada fuente, Lerma gozar duques, y har ufana
ella as
:
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EL HER\ARDO.
3S donde
el
,
A Espaa un soberano
De cuya
Har
el
descendiente
liesde
El grave sui'esor de
Adunde
la espaola silla. Este de blancas plumas sealado, Que el campo de morisca sangre baa, Si el frigio Hctor no ha resucitado, Famoso Cid ser, y honor de Espaa Temblar Mauritania en verle armado Y en el fri atad grandeza estraa Hecho vencer con su ademan allivo,
; , ,
Haya tenido
abrasado Mauro habita. oh hermosas ninfas frescas flores Para esparcir sobre la tierna frente, En sacrificios y debidos loores Deste mi soberano descendiente ; Y vosotros divinos resplandores Deshaced los ageros felizmente
Dadme
En oro ahora
vivo.
Mira tras este al que por propio nombre El de Gran Capitn ser debido, Y si el retrato te parece de hombre Es porque en mortal lienzo est tejido Su fama, sus hazaas, su renombre, No en columnas de mrmol esculpido Al mundo dejar para memoria. Mas toda Italia cantar su gloria. Este quien favorece la fortuna Al parecer con tan alegre cara, Si los hados le sacan de la cuna, Marqus ser famoso de Pescara Victoria eterna en inmortal coluna Digna promete su grandeza rara, Y l al honor de Espaa un gran tesoro, En el rey preso de los lirios de oro. Aquel por tantos mares venturosos En pequeos bajeles engolfado Es Hernando Corts, rjiie en rail colosos Su nombre ser merece eternizado Descubrirn sus ojos venturisos Y rendir su esfuerzo afortunado Otro mundo, otro cielo, y otro polo, Que es poco para l un mumlo solo. Este que tiene el veneralile cuello De un bello toisn de oro enriquecido, Y' colgado del peso del y dello Del suelo lo mejor y mas florido Si acaso el mundo mereciere vello Como el ser su monarca ha merecido Duque de Alba ser y honor de Espaa En Portugal, en Flandes y Alemana. El que sobre este carro cristalino El mar gobierna en venturoso freno Si al mundo hallare su valor camino Para dejarlo de victorias lleno De Santacruz ser marqus divino Y si la parca en su enlutado seno Antes de tiempo su valor no encierra, Temblar har el furor de la Anglia tierra. Aquel en (juien las horas presurosas El curso abreviarn con tal corrida, Que apenas las puertas deleitosas Llegar le dejarn de nuestra vida. Cuando entre negras sombras tenebrosas La tierna faz de amarillez teida. Dejar el aire claro y nuevo dia. Que en su real presencia amaneca; Yo digo de aquel prncipe famoso Que Espaa vestir de luto y llanto, Despus que su valor vuelva espantoso El seno de Corf y el de Lepanto Y desde all con triunfo victorioso Al espanto del mundo ponga espanto, Mostramlo en esto ser hijo segundo De Carlos Quinto emperador del mundo.
, : :
La fama har
cmo fuistes envidiosas de Espaa! oh duro hado Si al golpe de sus suertes valerosas No les faltara tiempo sealado T solo mil regiones poderosas Pusieras yugo y freno concertado,
Oh
estrellas!
la gloria
de quien de memorias en memorias el mayor de sus tesoros Las tierras que en pomposas vanaglorias Dar su rey y quitar los moros Dejo y dejo tambin el triunfo manco De Barbaste Sobrarbe y Monteblanco. Ni de la conquistada Barcelona Digo ya el merecido Principado Ni el tributar la Italia su persona En escao real cetro dorado Ni el ponerle al imperio la corona A un golpe de su espada en tal estado, Que por bien que la fama ande ceida, Siempre sus pies se la dar rendida. Que esto es lo menos de su brazo fuerte
: .
,
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36
BiBLuirKr,\
,
nr.
(ASPAK T ROIG.
Y de Ins bravos que hoy pisan el muiiflo A los mas por su mano ha de dar muerte
,
:
harto el primero har en quedar segundo Ni pienses que es el nuevo encarecerte De sutil invencin parto fecundo, Que ya algn dia t has de ser testigo De lo mas y lo menos que aqui digo. Lugar precioso en esta rica tela Queda otros nohles hijos de la fama En cuya heroica historia me desvela La industria de mi mano y de su lama Y aquesta luz que en torno dcllos vuela Es la que eterno nondre y voz los llama Ahora en tanto que ellos nos siiceilen Oye lo que los hados te conceden. Si en esta clara fuente siete vaces Al rayo de la luna te lavares Y los difuntos dioses tus jueces
,
En el roiu que a Ferraguto le lav el rostro, y mejorndole el ser le perficion la figura, se descubren los admirablesefcctos que la ventura hace en el hombre, y como 5 veces hasta de lo porvenir le da noticia , como
la
Hada
i l'erraguto.
LIBRO TERCERO.
Argi'MEKto
se parte
fi rr:ipntn envidioso de las alabanzas de Bernardo biiscarlr [lar.i |irob;irse con l. Prosipue Teudono en p1I: la.s gr;iiidezHs de un valeroso doncel libr al rev CsIm de cierta traicin, y dase conorer el
;i
su
liist'Tia, y
que
a, y
el
y del congejnde guerdonde queda confirinaila la guerra contra (apa[nodo con que el sabio OroOles robt) Bernardo.
Harn que al mundo eternamente vivas: Y tu edad y tu siglo se renueve Como los campos con las fiescas flores Sin que tu vista eterna noche prnehe,
Ni tus sentidos sientan sus temoies; Mientras Ehro a la mar tributos lleve Y por abril nacieren s amores Y el cielo coronaren las estrellas, Y los aos volaren en pos dellas. Mas si por no observar las impresiones
, I
De los celestes astros lo dejares Y destas ceremonias y oraciones Indigno el limpio y grave arns juzgares, De las otras forzosas ocasiones
Este roco temple ins haz;;ri's, tu antes duro tralo vuelva el niio Gusto agradable lo que fuedes\o. Perder las congojas del profundo Sueo que te inquiet la fautasia Pues gozar de inmoi tal vida en el iiiumlJ El cielo te lo da por otia via Si merecieres el lugar segundo En los contestos de una hisloria niia. Que ha de durar mas siglos en la tierra Que ondas ilenama el mar y arena encierra. Dijo y de en medio del sagrado rio Con la mano arroj licor bastante Con que al valiente moro creci el brio Y lo spero lav al feroz seivdilantc:
Y en
Volviendo
primer capote y ceo, le hacia zahareo. De una apacible gravedad compuesto, Hasta en los ojos de la envidia amable, Asi en gallarda proporcin dispuesto Que aun el spero gusto volvi afable; Que mas se da con la ventura que esto Como sin ella es todo abominable El agrado, la gala y la hermosura No son masque un roco de ventura.
del
Desnudo
Que de
horrible
Qlh.ria el moro por tan ricos dones Mostrarse agradecido y obligado Cuando sin ai-'uardar otras razones La Hada se volvi en cristal helado Y l vestido de nuevas perfecciones El camino sigui de su cuidado, De gustos lleno y desabrida pena, Con el bien propio y con la fama ajena. Del Ebro inculto por la frtil grama De sus mismas acciones va admirado, Fria de envidia el alma con la fama Que al gallarlo Leons promete el hado: Celos le yelan, el honor la inflama, Y en l, y en su esperiencia conliado: ))|Ser posible dice, que en el mundo Hay quien me baje mi al lugar segundo! Primero en ciega confusin hundido Todo lo dejar este brazo fiero Los que ahora viven, los que ya han vivido, Cnanto me espera m, cuanto yo espero: Mo es, mo ha de ser, y mo ha sido En todos trances el lugar primero, Este tlefender con dura guerra A cuanto surca el mar y ara la tierra. No volver los ojos de mi gente Sin quitar mi honor este embarazo, Y ver si dse Montas valiente. Lo que no hizo el mundo har su brazo: A buscarle quiero ir al mar deOriente, Y quitarle la vida en su regazo, Antes que toipie en tierra y haya brio En ella que compita con el mo. Asi dijo; fantstico y brioso Su caballo gui para Valencia, Que es el honor herido en pecho honroso Viva inquietud, agravio sin paciencia: Dos (lias anduvo sin hallar reposo Tras el lin de su vana competencia, Discurrii ndo por ella y sin camino. De un desatino en otro desatino. Mas ya al tercero, cuando el sol sembraba Del dorado Zenit rayos mayores, Y el pastor caluroso se amparaba Al fresco de los sauces entre flores
, , ,
.
Por
el
En ligeros caballos voladores Huyendo vio venir una doncella Y un caballero en los alcances della.
ayuda, con solo el mtento de alcanzajla Con la cobarde espada alta y desnuda. Por herilla, prendella, por matalla; Sac el Moro feroz la suya aguda, De quien los bravos tiemblan en miralla... Cuando Teudono en la prisin de Luna As en cuentas est con su fortuna. Lleg el alcaide cniretenicndo el paso Con sagaz atencin lo que haba. Acogironle bien, vilos de paso.
Ella gritos pidiendo al celo
ALEGOKIA.
la cueva del Hado se entiende la providencia diviquien todas las cosas estn sujetas. la relacin de los reyes godos se mucslran los altibajos del tiempo, y como ni el cetro y corona de las magestades de la tierra ni por altos ni por grandes se libran de sus mudanzas. En Iberia abrazada con el stiro, cuan poderosa es en el vicio de la sensualidad la fuerza de la ocasin, y como parn librarse della coii\ inic (pie entre de por me-
Por
na,
En
;; ,
Kl
BEnV\I\I'(l,
37
Que
solo requerirlos descendin: Sinti de nuevo el nuevo pre^o el caso Su corta fe su escasa cortesa
, ,
Y mordiendo
Encerr en l con pundonor discreto Dla traicin que urda el gran secreto. Y por mostrar que del perdido hermano La odiosa muerte ya tena olvidada,
dif,'o
Entre un suspiro reprimi el coraje. Y vuelto al conde, dijo: i)al fin cual De la cuadra real lleg la puerta
El aviso traidor del falso
amigo
Cuando
Y'
ni
el
pudo entrar
ni la hall abierta;
Casto rey envi pedir humano Importante favor una jornada Y m por de mas nombre y mas cercano A la persona real, dio encomendada La suya, y de su causa me hizo agente
.\1
,
viendo
Y mi importante
El rebozo troqu en que satisfaga Mi muerto honor la prevenida daga. Y antes que el fri temor en las entraas Entera entr, y se la escond dos veces, Con que el sensual amor y sus maraas
,
mil lisonjas, y un falaz presente. Dise el despacho diligencia ma, En despediente afable, y grato modo, Y en la conquista y tierras que peda Sin nada reservar se le dio todo: Mas no el traidor alcaide pretenda Favor, sino venganza del rey godo.
Con
Huy corrido entre sangrientas heces: cmo el tiempo da vueltas estraas! Oh cmo humilla locas altiveces!
Ol
al fin del muerto honor la traza, una ventana le colg la plaza. Y'o all aclamando ; libiTtad! victoria Len por el rey Casto! con que un punto De los contrarios no qued memoria Que mi voz viva, y su rey difunto,
Matle
\'
Enviando con el nombre de embajada Doblada gente, y prevencin doblada. Del trono real descansar bajaba Al valle de Mduerna comarcano Tal vez el Casto rey, donde gozaba
la usurpada gloria Las armas y el rendido alczar junto, Hecho ya en roja sangre un negro charco. Con mi espada y las gentes de Filaren. Sacudi el yugo infame del tirano
Libres dejaron
,
De ver correr un oso de verano; Y el montas Flarco le hospedaba Con esplndida mesa y franca mano En un real bosque, que en hinchada loma Sobre las puntas de aquel bosque asoma.
En
De alaideel
Puesto en olvido
a'evoso intento.
el
Con que
tener
l la
El reino
(iel
Aunque
traicin trocando
Que el despujado rey volviese sello: Prend, trac, compuse, y todo en vano.
Pues Vino
al lin
La dor con decir que pretenda Con aquella ocasin verse mi lado.
Para morir all, salir honrado. Es fcil de engaar un noble pecho, Y en un traidor jams faltan engaos; Este pues, que parece que fue hecho Para sacar luz los mas estraos. Era en Mduerna alcaide mi despecho Por el gusto do Arlnda liabia dos aos. Cuando de Mahamut la torpe gente \ Len lleg con su falaz presente. Y ahora por grave suma de tesoro O la esperanza de otra mas cumplida En l, porque escondi el escuaiiron moro, Del Casto rey deseando la venida, Donde la fuerza los guard del oro, Sin ser de nadie su traicin sentida, Hasta que el sealado tiempo vino, Y un notable suceso en el camino. El Casto Alfonso al real jardn derecho A espaciar se gui, cuando en un llano, Que el monte da la humilde selva hecho, Cn doncel pareci, y un hombre anciano: El viejo alto, feroz, calvo, derecho,
hacer cortes luego y ser vino alegres bodas erpadrino. Mostr correspondientes los favores A la importante fe de mis servicios. Siendo en todos mis votos los mejores, Y mis sanos consejos mas propicios Hasta que el malsnar de hombres traidores Esta privanza leal sac de quicios. Trocndoselos vientos favorables. Que hombres, aunque sean reyes, son mudables. Mahamut Arrez de Mrida, fue un moro De falso pecho y de nimo atrevido Que ardiendo e ambicin rompi el decoro Ai rey Hissen de Crdoba debido; Y con su gente y brbaro tesoro, Ya el africano yugo sacudido. Del rio Vierzo entr en el campo vasto, Y al amparo se vino del rey Casto. A este por orden y consejo mo En Del guarda le puso las fronteras Que el Mio riega, y crece el Duero fri. Por hondos saltos y speras laderas; Y all en dos lustros por su ardiente brio Al mundo espanto dieron sus banderas, Y el reforzado puesto en que viva Asaltos los moros cada dia. Era temida hasta en su misma gente La aspereza del brbaro inhumano, Enemigo feroz brazo inclemente Al pueblo infiel y ejrcito africano;
En mis
Ln
homicida
la
vida.
Encendi
moro
el
presumido agravio
En
deseos de vengar sn hermano muerto; Era mudable, trascendido y sabio De sangre castellana y mofa enjerto;
Y como de
Y de astuto
traidor tenia
el falaz
el
resabio,
pecho encubierto,
De rostro enjuto talle cortesano. Palabras pocas, y modestia mucha Dos grandes bienes al que ve y escucha. Del doncel solo no sanr pintarte La gallarda postura con que vino. Que al bro natural llegadu el arte, Era en humano traje ngel divino: Hijo hermoso de Venus y de Marte En su aire le juzgaras peregrino, Y humilde de Narciso la pintura. Si como yo te hablara su hermosura. Nio que el tierno hozle apuntaba ,_ De cuerpo algo mas grande que pequeo. De alegres ojos, y de vista brava Suave en el mirar, y zahareo: Temor el verlo y alegra causaba, Y el rostro armado de capote y ceo, Mezclando lo hermoso lo robusto, La cifra haca del deleite y gusto. En un bravo fantstico caballo
,
, ;
, ,
, , ,
,,
: , ,
38
color y lustre del armio , Que Geiiil vio nacer, Blis criallo, Y de su juncia aun no perdi el cario;
BitiLiiiTrr*
la
GASPAR
RnlG.
De
el freno soscf^ullo, potro, y el ginete nio, Y as trocando manos y visajes Heriael jaez, temblaban los plumajes. De azul, tela de plata, y encarnado, Rico jubn, coleto y calza al uso,
Lozano
Que
Y en
Por donde todo riesgo abri portillo Del furor ciego el enemigo bando Dejando su confusa arremetida Los mas br::vos Guzmanes sin la vida. El doncel de la selva compeldo De un brioso ardor, y el gusto de mo*lrallo, Nio lozano, y de nimo atrevido, La espada sac un tiempo, y el caballo Y cual si temeroso ciervo herido Le espoleara el deseo de alcanzallo Sali contra la brbara emboscada. Sacando mas que el sol rayos su espada. Era Fracaso un moro berberisco. De grueso cuerpo y nimo doblado En rostro sierpe en ira basilisco En vista torpe, en lengua liberlado: Cuba de alegre vino, que el morisco
, ; , ,
Que en
esto se
la sazn sobre
Con pardos nieles de artificio moro La guarnicin de la gallarda espada, De esmeraldas y perlas amasada. Varios entalles de oro encada hebilla, Sonando del pretal las guarniciones, De verde broc;,tel la corva silla, Y del mismo matiz riendas y aciones
,
Gripado lo embutido de platilla, en nuevos trebolillos y llorones, Con asientos de perlas y rubazos. Floridos bricbos y escarchado* lazos. As tal vez entre celajes pardos Suele bullendo en luz resplandeciente Con bellas alas de oro y pasos tardos, El lucero alegrar al rojn'Oriente; Y entre peascos de mbares gallardos Dorar las nuevas rosas de su frente, Recamando de aljfares y grana
Lleno el celebro de arrogancia y vino. Cual fantstica torre iba el primero Cuando el diestro doncel sali al camino Vestido uno de seda otro de acero Hizole al moro errar su desatino Y acertarle el contrario un revs fiero Que dej por el suelo su braveza Y l y sus contraros sin cabeza. Pas sin alma el cuerpo en el caballo Cual si vivo buscara nuestra gente, Donde al miedo primero do mirallo La nueva admiracin creci presente; Acudi toda rienda por vengallo De su morisma el escuadrn valiente Que en confuso alarido sin reparo Por el nuestro rompi de claro en claro.
,
El tierno dia el mundo, y la maana. Trd el doncel lleg, tal el mirallo Deleite puso y gusto en los presentes El rey por le hablar par el caballo. Hecho un tejido muro de sus gentes Cuando el sabio Gentil, que presentallo Al casto rey venia, estas prudentes
,
Palabras sembr al aire y fue escuchado Del circunstante pueblo descuidado. wAunque jams en mi, rey poderoso. Ni hubo causa ni habr para ofenderte, Por si fui en algn lance sospechoso Y tu gusto agravi por complacerte, El brazo deste joven valeroso De mi culpa podr satisfacerte. Cuando su espada ampare no vencida De varios riesgos tu importante vida. Tienes con l mas parte que conmigo , Con ser yo por mil partes todo tuyo No tardars en conocerme amigo
, ,
Aquel moro valiente, este cristiano, Y vinieron al prado sin sentido El moro muerto, y el cristiano herido. Volvise levantar cobr sangriento Su fiel caballo, y el contrario escudo, Y con l, con su espada, y con su aliento Del rey lo fue mientras durarle pudo:
,
,
en suficiente prueba el valor suyo Que el furor de un domstico enemigo Te aguarda en este parque para cuyo Remedio todo lo posible be hecho En reducirle tiempo de provecho. Dijo y el Casto responder quera Del grave anciano al noble ofrecimiento Cuando el jayn Fracaso que venia Por traidor capitn del falso intento, Viendo que el rey el paso suspenda. Feroz sali en su loco atrevimiento Temiendo en verle as por cosa cierta Ser su oculta traicin ya descubierta.
, ,
')
su lado siguiendo el mismo intento Vestido de lealtad de armas desnudo La defensa que pude y que debia Sin dar un paso atrs hice aquel da. Mas quien dir entre tantas las proezas Que el doncel bello en este tiempo hacia! Los peligrosos golpes, las destrezas Con que unos daba y otros rebata Cortando piernas brazos y cabezas A este ayudaba, al otro defenda. Aqu se ampara y acull ejecuta Y todo acude con presteza astuta. A Mosquino llev una espalda entera,
Yo
Mollta de
Coimbra renegano
Con cien valientes moros del castillo Muera el ingrato rey sali gritando Suspendmonos todos en oillo
.\1
Que por ser brava su mujer y fiera A ser moro se fue desesperado
Donde encontr una vieja hechicera Que fue siempre en casarse desdichado
,
Y dichoso
en
el
le
deja
,,
,, ,
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, ,
BL BERNARDO.
39
,
Libre de una celosa y de una Tieja. El diestro brazo le arranc del codo A Fulco, gran maestro, de un montante Con que le arrebatr su saber todo , Y de muy sabio ledejignoninte; Y al taur Alein le din un rcvt's de modo Que ambas las manos le quit delante , Y l lief ho perder manos en el juego Qued del golpe con algn sosiego. A Zegrildos pas de parte parte, Valiente capitn de Pearanda Y a Boacel derrib y Galimarte Y Berberuz el de laroja banda: Hiere , rompe destroza , liiende , y parte , De aqui y de all , de aquesta y la otra banda Huelm en la gallanlia y la persona Lu formidable liijnde Belona. Cual rayo ardiente, que en revuelta llama De tres puntas los rsticos baberes Del campo asuela , y la copada rama Del sauce, alegre sombra mil placeres. Humeando deja , el hueco monte brama , Gime el cielo al caer, la rubia Ceres Arde en secas aristas , y en su dao La madura esperanza esconde al ao. Vi era menor el dao que hacia El escuadren contrario en nuestra gente , Que uno muere , otro cae, oiro liuia, Otro queda hecho piezas por valiente: El soberbio .\bdeln)on , que pretenda Ser de Miihoma oscuro descendiente, Y en su ciego Alcorn tener cauciones Para mudar decretos y opiniones, Traia un diestro herir tan presuroso , Que era el asombro del sangriento llano Derrib Pealver, mat Fragoso, Uno bravo leons, otro asturiano: Top al burln Gralil, truhn gracioso. Que con lenguaje libre y cuerpo enano , Solia satiriziir por su deporte Los descuidos del rey y de su corte. Mas dale aquel dia uno que l tuvo, No ser en huir cinio en hablar prolijo ,
, , . , ,
,
Con presto herir y con feroz semblante En campo un tiempo entr con diez cristianos: Mat Feinigue, msico y danzante, Al duro Orbelio y Franconio hermano Que en ciego pleito and.dian por su herencia,
,
gigante igual la diferencia. Aun todava con ellos combatiendo. Muerto el uno del todo, el otro herido'. El gallardo doncel pas corriendo Del gran combate por lo mas tejido Y ora de intento fuese no pudendo Detener el caballo desabrido En el jayn choc y todo vuelo Coma una gruesa torre vino al suelo. Qued sui la una pierna en la cada,
el
, ,
Y encima della y del mucrlo el caballo Caus la no pensada arremetida El dar en el gigante, y derriballo Ver el confuso campo de vencida Preso el anciano rey, y por librallo
,
v al
paso
Le ofreci
De la escogida escuadra, quien cumpla En Lugo al Casto rey dar preso y vivo A pesar de quien mas lo defenda En su carro Zaran le entr cautivo; Y con la rica presa que hecho haba,
larga rienda y paso fugitivo, Sin aguardar ai in de la revuelta. Cumplida su intencin daba la vuelta.
Quin del real joven contar el denuedo Al diestro entrar del peligroso alcance. El derribar Dragonel , y el miedo Que todos puso este segundo lance?
Que hacer entonces Abdelmou le pluvo Nuevo donairr del que tantos dijo;
Hecbo de espada , que antes era escudo Dado su talial en el suyo un nudo.
Pudo la alegre burla estarle cuento Que sombras del juglar nadie le heria
flecha por el libre viento A poner tregua en su placer venia; Dio en la visera y acertando tiento
,
Cuando una
Yo lo vi y lo toque, y apenas puedo Creer que l.ombre mortal tal brazo alcance Corriendo su caballo toilo vuelo Una lanza al pasar cogi del suelo. Y puesta sm perder tiempo en la cuja, La enristr contra el licro Calmargo Que uu spero alcornoque sobrepuja En bestial proporcin de duro y largo; Y cual menudo aljfar limpia aguja Taladra, cruza, y pasa sin embaigo. Asi el tierno doncel el feroz Marte .^1 gran jayn pas de parte parte. Rindi la brutal vida al golpe honroso; Caso estrao Pues oye lo restante Gab?dul que volvi el rostro espantoso, Y muerto de un encuentro vio al gigante; Bramando contra el cielo asi furioso l'n alfanje, al doncel que hall delante Quiso sin creer que fuese el homicida, Que su nuierte pagase con la vida.
, , , !
Los sesos
le
cosi en
,
la
fantasa
Mas
sacle
el
Quedando muerto y el enano vivo Por dueo ya del que antes fue cautivo.
El Casto "rey entre escabrosas breas
Que
su gente form frgil reparo Y con maosa industriad sus pequeas Fuerzas traz defensa y puso amparo Bien que contra las armas estremeas El vencer fuera incierto, el morir claro, Si el doncel de la selva le faltara, O su presta venida se tardar. Sac el morisco orgullo tres gigantes.
.\
.
Bien que en un hombro abri el furioso acero De un pequeo rasguo un rojo rio Con que el oven que huy volvi mas fiero Y viendo del contrario el desvario Le ayud de una punta, y puso en punto
,
De
ir
aunque vivo
Resplandeciendo en lminas de cero, Garamanles Nacido, otro en las Sirtes, otro en Duero De gruesos cuerpos, y nimos bastantes
L'no en los abrasados
rendir el furor de un campo entero Y para en l llevar nuestro rey preso Un fusrte carro de acerado peso.
.\
El niauro Dragoncl
Armadas de un
alfanje
ambas
las
manos
Enlaz con los brazos su caballo El jayn de la lirme punta herido Perdi el sentido mas volvi cobrallo En nuevo espanto y clera encendido, Y alta la espada baca el doncel por dallo En dos partes de un golpe dividido Ciego al pasar top en el jayn muerto, Y turbado perdi golpe y concieito: Y el doncel un revs la mano airada Con tal donaire revolvi y tal fuerza Que aunque de tierno brazo, y nueva espada El golpe le oblig se agovie y tuerza Y abierta una espantosa cuchillada
, , ,
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40
BlBI.lOTr.CA
DK CASr.tR T
ROir..
Al hombro diestro, cuanto mas se esfuerza A la venganza y en sus rabias niuerile Mas tibio aliento y roja sangre pierde. Que al diestro reportarse del contrario Y hacer con cauta ligereza herida, Sin tiento andaba, en movimiento vario La fuerza y no \\ clera perdida Y en golpes ciego, en iras temerario A dos manos la lirme espada asida Uno se .ifirnia dar, y darle entero, Hiciera dos un cucaso de acero. No pudo huir el joven valeroso El riesgo todo, y cuando mas no pudo El golpe entr coger cnn brio airoso En la sangrienta espada y el escudo Donde al grabado acero un cerco hermoso,
, ,
,
Fu dar con el bascoso desatiento En el vano Altravicio que venia Cay sobre l y como len hambriento
,
De
roja sangre
una
vistosa fuente.
el blando viento Del corvo alfanje un tercio dio en vaco Que no hallarse tan junto un fin violento Sin tiempo hiciera malograr su brio Y entre armiiios y plata el rio sangriento De rubis pareci, y de nieve un rio Creciendo con los nuevos arrebob^s Brio en su brazo y en su espada soles.
Vali
al
rabiosos bocados le coma; l que en su boca nunca tuvo tiento. Muriendo en otra conoci aquel da. Que es justo el cielo en que permita y quiera. Que alli cada uno con sus armas muera. Ya el preso rey en su carroza estaba De la sangrienta lid un largo trecho, Con diez soldados, cuya vista brava Cobarde hacia al mas valiente pecho Sgnenle aleunos, pero el que llegaba No era al segundo golpe de provecho. Hasta que ya el doncel, muerto el gigante. Gallardo su pesar pas adelante. Mat un caballo , y manca la carroza El curso refren, y un diestro moro Alcambisto, nacido en Zaragoza, Alcaide en Portugal , casado en Toro,
A Y
De anciano parecer, y sangre moza. Armado en blanco con plumajes de oro, X encontrallo sali y pudo encontrallo
,
Y Que
rompi ccn tal violencia el corvo escudo y el brazal siniestro Le ech al suelo, y con ellos la paciencia. Contra el bizarro ardor del doncel nuestro: Dej el jayn la espada, y sin prudencia Quiso asir con la mano al joven diestro, Que de un dulce revs todo vuelo Dos dedos de los cinco le ech al suelo. Tal vez asi en aquel florido puesto Cerdoso jabal se vio acosado De un sabueso irlands que en contra puesto Ladrando le entretiene desarmado. Hasta que del venablo el golpe diestro Ya por el yerto lomo soterrado, Furioso cierra j quiere desa suerte Morir matando quien le dio la muerte.
as al salir
,
,
No de otra suerte el krbaro gigante Morir desea matando su enemigo Rabioso en ver que su nimo arrogante l'n desarmado nio sea el castigo: Y l con la diestra punta por delante
, i ,
Por entre malla y malla abri un postigo Al ronco pecho que arroj con brio De requemada sangre un negrero. Venia en el servicio del rey Casto Altravicio, un fantstico mancebo, De aguda presuncin de ingenio vasto, De antiguas vidas un archivo nuevo: Momo de habilidades cuyo pasto Fue siempre decir mal y de ese cebo Sac por menor paga , y mayor mengua Dos riendas en la cara y no en la lengua. Autor de estraordinarias opiniones.
, , , , ,
Sino cayera su andaluz caballo. Pas furioso el moro el doncel visto Su riesgo revolvi mas concertado. Dando al segundo encuentro de .Mcambisto* Del roto escudo un cerco destrozado, Por donde el hierro de la lanza listo Pas el acero y parle del costado, Quedando sin escudo; y sin sentido, Y el buen caballo en uti cuadril herido. Grande fue el golpe, y grande su castigo, Y la pena tan bien ejecutada Que con ser l autor, yo fiel testigo, Pienso que es su verdad verdad soada; Pues hecho dos de solo un enemigo Con tal velocidad corri la espada Que rebanamlo acero, carne y hueso. Sac el caballo un monstruo horrible en peso. El del doncel cay ya sin aliento, De la fuerza que puso en la herida, \] dar el desigual golpe violento En la feliz segunda arremetida Salt el joven pis el prado sangriento, De adonde con veloz arremetida A la carroza fu quien por parallos Las piernas corl Ires de seis caballos. Piullo hacer sin riesgo que los nuestros Ya conociendo la victoria ufanos, Que del tierno dencel los golpes diestros Con tanta admiracin les dio en las manos, En el herir y eu el huir maestros, Rodearon los rendidos africanos, Que alli pagaron la traicin urdida O con la lionra hi'yendo con la vida. El herido doncel Iras un caballo De los que al rojo campo andaban sueltos .\l ciego bosque entr y por alcanzallo En la morisca lid nos dej envueltos:
, ,
Vano hablador baraja de porlias Tan lleno de razn y de razones Que venciera con ellas un Golias
,
,
Ninguno
, :
le
sigui ni fu buscallo,
Adulador, quimera de invenciones Y por dar en privado aquellos das, Y fingirse algo alli donde era nada , Al rey acompaaba en la jornada. Este cobarde que huy el primero Tiendo el temido riesgo reparado A hacer volva del gallardo y fiero Con limpia espada y nimo hurtado, Al tiempo que el gi^-ante iba ligero A abrazarse al doncel y l recatado Le barren de una estocada el pecho Y dndole lugar pas derecho.
,
tL BbUNMiPU.
41
Y su espada rendirse un campo todo Otros que eran los ngeles cremos Que antes la cruz labraron al rey godo, Porque de las hazaas la braveza
Sobraba
toda bumana fortaleza. Diez moros tres fantsticos gigantes, Y otros tantos valientes caballeros, Los mas dellos caudillos importantes, De pechos bravos y nimos guerreros. De otras tantas heridas penetrantes, Altivos golpes y altibajos fieros, Rendidos libre el rey y todo hecho De un tierno brazo y desarmado pecho. Quien pudiera creer que fuera humano Brazo tan tierno, y pocho tan altivo, Tras la codicia de buscarle en vano Sin le poder hallar muerto ni vivo Hasta que por las nuevas de un villano El rey las tuvo d''l, de su ayo esquivo, De sus heridas y el gallardo lustre De su linaje rea! y sangre ilustre. Mas ya esto sobra mi prolijo cuento, Y es cansarte aadir nuevas historias. Que ni son de tu gusto ni mi intento. Y las mas para ti poco notorias
,
asi digo, seor, que el fundamento Fu de mi dao frgiles memorias De mis servicios y sin culpa mia La fraidoni emhoscadu de aquel dia. Que como del florido parque el dao Naci en que iba hospedarse el rey seguro, De Filarco y de mi temi el engao, Y sospechas cobr del fuerte muro: Mando arrasarlo, y con rigor estrao De estril sal cubrir el campo duro, Y derribar por l torres y almenas De mas lealtad que de desastres llena.'i. Huy el traidor alcaide con que puso
,
, ,
rey de nuestro trato, Y prendernos de hecho se dispuso. Por ser tan justiciero como ingrato; Que olvidar los servicios es el uso Que en la corte se vende mas barato;
Ksoriipuloso
al
el que ni muda ley, ni guarda leyes. Desde el menor lacayo basta los reyes. lista es la bistoria'y curso de mi "vida, Y la traicin que aqu me trajo preso,
Con otras circunstancias aadida De menos importancia y de mas peso: Mus porque no sea en lodo desabrida
,
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*2
BIBLIOTECA DE GASPAR T
I
ftOIG.
Ni dura mi prisin, ahora tu seso, Seor, la temple, y si te viene cuento Me di quin eres para no ir tiento.
,
Por enjugar
Del
la
sangre
las
heridas
instante,
presencia he de juzgarte, Templanza, autoridad talle y figura, Bastantes causas dan de respetarte Tu mucha gravedad y compostura Y aquesta misma estimacin es parte De hacer la mia en tu valor segura, Y que desee saber con fundamento Que aire alter de tu fortuna el viento. Asi Teudonio dijo: el de Saldaa Con pecho y corazn sobresaltado. Como que en una historia tan estraa Algn caso le toque no pensado: Oyendo del doncel de la montaa. Nio de tierna edad y nimo osado. De sangre re.'d, la suya alborotada, Asi con voz le respondi turbada; ((Seor, si desde luego no he traido A tus pies con humilde reverencia Aquel respeto tu valor debido, Y el que pide y se debe tu presencia, Esta dura cadena lo ha impedido, Y el no fiarme aqu de la esperiencia, Para creer que un principe tan alto Fortuna obligue dar tan bajo salto. Mas ya que el tiempo por consuelo mo Quiso igualarte m en tu desventura Y que de mi fortuna el desvario Con otro mayor cure su locura; En mi intencin y tu valor confio Que alcanzar perdn y honra segura, De quien la puede dar al mundo todo, O preso, libre de cualquiera modo. Perdona si dilato y no te digo Todo el secreto y casos de mi vida, Que la honra que me hizo igual contigo No la quiero tan presto ver perdida. Hasta pedirte ahora como amigo,
si
Que
por
la
Quin fue el doncel tan bien encarecido. De dnde vino se volver tan presto Un tierno nio y un jayn tan fuerte,
,
Que lo deseo saber, para tras esto En todo sin estorbo obedecerte:
Perdname, seor,
serte molesto.
Que al ver tan llena mi felice suerte De tu afabilidad y gracia ha sido Quien me ha vuelto enfadoso de atrevido. Don Sancho asi con pecho alborotado.
Aun
sin saber de
Humilde al gran Teudonio y reportado El nombre pide del doncel valiente: Cuando del dulce estilo acariciado. Trmino cortesano y elocuente
Del preso ignoto, en gravedad compuesta, Esto dio su pregunta por respuesta. En triunfo triste, y suspensin callada. El destrozado rey daba la vuelta. Del riesgo aun la persona alborotada, Y en deseos de venganza el alma envuelta; Cuando al sordo bajar de una caada. De los cristales de Ezla en flores vuelta, Dellas cubierto el rstico Silvano Salia de su vecina selva al llano; Y ante el brioso alazn que el rey traa, Postrado con medroso encogimiento: Seor, dijo, la humilde choza mia, Que los pes tiene deste monta asiento, A la hora vino ayer que se fu el da La alegre vista de un doncel sangriento Con un viejo sagaz que era su guia, Y tu real mano este papel envia.
yerbas conocidas Mitigado el dolor pas adelante. Del Casto Rey las nuevas recibidas En gusto general, ver lo restante En el papel mand, y el que serva De secretario dijo que deca Al Casto Alfonso el Mago Orontes Griego, Salud y muerte al bando sarracino. Cual la que el cielo hoy d al del ro Mondego Estorbo de tu gusto y mi camino El mismo esta partida ordena y ruego Al curso eterno del volar divino Por tales puntos sus estrellas gue Que tu honra bienes sin cesar envi. El tierno brazo que con nueva espada Hoy hizo estremo aella en tu servicio, Y de brbara sangre barnizada D de la suya real bastante indicio; No ha vuelto su partida acelerada Antojo nuevo de inconstante vicio, Mas celestial impulso que le llama Por este curso al colmo de su fama. Conviene la salud y al noble aumento De su importante nombre esta partida A tiempo volver que mas contento que pena ahora cause en su venida Que yo que solo tu servicio atento Mi tiempo gasto y trazo el de su vida, Muerto noy sin su favor te vi en mi ciencia, Y ahora en riesgo l sino hace ausencia. Esta causa nos lleva esta nos pudo A tus montes volver de los de Oriente Despus que en turbio cielo , y dia saudo, Nio en Mduerna le rob tu gente: Dos llenos lustros en silencio mudo De Espaa por mas bien ha estado ausente, Probando en el honor de hechos preclaros La noble vida de sus miembros caros. No en deservicio tuyo el robo ilustre. Mas en favor de su importante vida El hado le traz, porque deslustre Su espada el golpe de la mas temida: Al fin del reino el bien de Espaa el lustre, Es sangre de la tuya producida. Tu sobrino Bernardo, aquel que ha sido Tan llorado este tiempo por perdido. De Francia no te altere el rompimiento Si guerra da tu oferta en vez de gracias. Que es nube hinchada de ambicioso viento. Que en dao suyo ha de llover desgracias Y de tu gran sobrino el firme aliento. Asi sus brios y sus fuerzas lacias De un golpe dejar que sea testigo El de ser sangre tuya y yo tu amigo. Esta en suma es la carta oye quien sea El sobrino del rey y por qu via Junto de Oviedo en una alegre aldea. Donde la corte un tiempo resida,
,
Y en blsamos de
En
gallardo ademan , y real librea, infanta bellsima vivia. Nia de tierna edad , y alma lozana,
Una
Rey Casto Alfonso nica hermana. Siendo el padrino amor en lazo ardiente Uni con ella un conde de Saldaa, De la gtica sangre descendiente, Y de la nata del valor de Espaa, Privado ilustre, y de su rey pariente; Mas en una desdicha todo "daa Y as no vali al conde en cosa alguna Amor, privanza, sangre, ni fortuna. Tom en agravio el rey lo que pudiera A feliz suerte de su hermosa hermana, Si el real respeto con rigor no fuera ^
del
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EL BEhNARDO.
43
razn humana (Juiso que el conde en larga prisin muera, Y en clausura la infanta soberana, Nacido della ya el doncel gallardo. Que de su abuelo se llam Hernardo. Crile el Casto rey con nombre de hijo, Tiernos gustos de amor y fe paterna Hasta que en la ocasin de un regocijo El sabio Orontes le rob en Miduerna La causa ni la s ni nos la dijo Ni de dnde naci amistad tan tierna Con el doncel y con el rey gallego Siendo el uno espaol , y el otro griego. El Casto con la alegre nueva ufano Del doncel ya llorado por perdido, Vindole vivo, y por su altiva mano A su primer grandeza reducido. Ni al moro teme ni al poder cristiano. De la csperiencia y la esperanza asido, Antes para la guerra venidera Solo que vuelva su sobrino espera. Y sino son lisonjas de la fama, O el tiempo sin sazn corta la espiga No hay lengua en cuanto Espaa se derrama Que otras grandezas que las suyas diga:
Contrario en esto
la
, ,
:
Que venturas
halladas en cadenas, Solo para lloradas salen buenas. Otra vez cantar de los varones El muerto gusto de su alegre vista
Sus mal afortunadas pretensiones, Que una desgracia no hay quien ia resista;
Y ahora entre
los franceses
escuadrones
Sus fuerzas todas la fortuna alista, Y en sonando de Marte el ronco acero Ningn atento gusto queda entero. Cargada ele favores de fortuna Altiva estaba la indomable Francia, Su fama por el cuerno de la luna Y sobre el mismo rumbo la arrogada, Sin triste azar, sin disonancia alguna. Sin guerra ni enemigo de importancia, Y solo contra Espaa declarado
,
El orgulloso brio de su estado. De galas llena y blico aparato Su imperial ambiciosa corte crece,
Y en pompa
espaol otro le llania Alcides nuevo, y todo en voz amiga Celebra ora de vista ora de oidas Sus cosas grandes , ciertas fingidas. La guerra que con Francia cslS aplazada Del mundo sin por qu mortal ruina Es toda de ambicin ocasionada Y de imprudente traza repentina... Mas qu accidente causa no pensada A tal congoja y lgrimas te inclina? Qu desgracia pasin puesta en olvido Mi cuento la memoria te ha traido? Si es por hallarte sin por qu enterrado A tal sazn en stanos estrechos. Que cual yo pienso el ocio desalmado Carcoma es interior de honrados pechos. El reino est y el rey tan apurado De hidalgos que lo sean en sus hechos
,
Uno Marte
,
se apetece; quien de la fortuna el rostro ingrato Ahora agradable sus favores crece, Y al viento hinchado de su luna llena La hueca trompa de la fama suena. Porcia real sucesin al reino hispano Alarde hizo el placer desta riqueza, Y en laurel victorioso el pueblo ufano Ceida al Csar dio la real cabeza Mas de un signo infeliz el curso vano Templ al pblico estruendo la grandeza, Y en su contrario aspecto pudo tanto Que el comn regocijo volvi en llanto. Ya en astas de oro deslumhrando el viento Sus victoriosos estandartes planta Cuyo altivo y revuelto movimiento, Si unos causa placer, otros espanta Ya entre su alegre tremolante aliento. Sus triunfos cuenta, sus victorias canta Y en pblicos carteles de alegra
Fiestas aplaza
Que no solo abrir esta crcel fiera, Mas aun las de la muerte si pudiera.
Mitiga ahora, seor, tu acerbo llanto, Y de cualquiera causa que proceda Qu podr hacer por ti me advierte en tanto Que este altibajo de fortuna rueda Que tu valor en m ha podido tanto
Dar en pomposo alarde los trofeos Que el tiempo dio A sus nclitos varones La no vista creciente de deseos Las conquistadas brbaras naciones Ser gastf.r el tiempo con rodeos
Y por cortar la letra hacer borrones. Que es querer cifrar mucho en breve suma
Cargar ae tinta sin sazn la pluma. Otra musa los cante si tuviere Con mas obligacin menos cuidados, Que la mia en su tasada pluma quiere Casos forzosos, y esos limitados; Pues de los cortos bienes que escribiere Hasta los dejos quedan olvidados Y al gusto humano no hay dolor mas grave Que el bien pasado en quien sentirlo sabe. Solo unas tiestas pedir la fama Que as ensancharon con su trompa el vuelo Que no en mas partes de su luz derrama Rayos al mundo el dios que naci en Dlo Si el tronco se conoce por la rama. Esta en que se enram y se enred el suelo Se llame en cuanto ronda y ve la luna. Rama del mayor tronco de fortuna. Por suyo en Perpian tenan el dia Que se diesen los muros de Girona, Girona quien el Csar pretenda Por orla nueva su imperial corona Mas ya entibiado el punto la alegra Con el desprecio de la real persona Que Espaa no estim por ser cabeza Pequea su magnnima grandeza. La vuelta de Pars tom dejando
,
negar que pueda, Ora vaya en tu dicha ora en la mia El desear yo tanto tu alegra. Dijo y el preso conde sus razones Oh invicto don Tcudonio cuan al vivo Tus palabras descubren los blasones De la real sangre por quien muero y vivo No tiene ni ha tenido el rey prisiones. Crcel cruel ni calabozo esquivo, Que puedan agraviar y hacer ultraje, A quien no fuere de tu real linaje Y asi lo que pudiera al mas perdido Ser provecho y favor mi me daa Pues mi culpa mayor es no haber sido De la sangre real ia mia estraa Yo soy si acaso soy primo querido El desdichado conde de Saldaa Que tanto ha que enterrado y muerto vivo, Que no s si me vi algn tiempo vivo. Oh cielo santo! don Teudonio dijo, Posible es que veo viva la persona
el
Que nada
mi
te
Asi agraviada del valiente hijo Del conde de Saldaa y Barcelona! Oh humano engao! oh corto regocijo!... Mas ya mi voz el llanto desentona
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Al grave drlamlu el peso de, Ih guerra, Donde en su narlanicnlo platicando La sucesinu de la asturiana sierra, Que en dcreclio le funden pide el mando Y accin que tiene la espaola tierra Si hay alguna, quien sombra delta saque, Pues basta la ambicien cualquier achaque. Cuan raras veces la verdad desnuda Hasta el real dosel va sin sospecha de adulacin, que la transforma y muda , Y entre oropel la da lisonjas hecha Guisanla porque suele amargar cruda
:
Tu
Por bien que con lisonjas autorice gusto en esto mas que tu provecho Ver si ver quisiere, libre Espaa De ajeno cetro y dependencia eslraa. Si atiendes al antiguo origen sujo Fundada fue por el primer hermano De No bisnieto ; si al derecho tuyo
,
>
:'.i
tales salsas el
engao
le
echa
Que con el amor propio la hace al justo Man que cuadra y viene cualquier gusto.
Como al triunfante hijo de Pipino, Que en verle al espaol cetro inclinado, No hubo voto ni voz de paladino
senado Todos lirnian y afirman, que en divino Y en humano derecho est fundado Oue entre y suceda en el distrito hispano O rey francs, o emperador romano. Como rey tiene ya el primer derecho De la renunciacin que el Casto hizo Y como emperador es el derecho Sucesor, y el que hoy reina advenedizo : Esto Turih un gran Licurgo hecho Dio por su parecer, y le rehizo Don Reynel con el suyo, don Grimaldo El conde don l'ialban y el rey Heraldo Y bien que cada cual por su camino, Y diferente pretensin guiado. De derecho dan nombre al desatino De una ciega ambicin ocasionado Solo el anciano Malgesi adivino En los agiieros de Merlin fundado En pi se levant y en voz severa
el
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:
De contraria opinin en
'
su prncipe habl desta manera (lEs el ser singular tan peligroso En resueltas materias de importancia Que aun acertando queda un hombre odioso, Y en manchadas sospechas de arrogancia; Pues qu ser si el caso est dudoso, Y en la opinin contraria la ganancia? Y el parecer opuesto y descuidado Del gusto que ha de ser aconsejado. Servir solo de quedar corrido Quien todo este riesgo se arrojare Mas no por esto un pecho bien nacido Es bien que en miedos y sospechas pare Yo, seor, desta junta he conocido, Que quien el gusto tuyo reforzare Con su opinin ser decirlo quiero El mejor capitn y consejero. Por eso no hay en todo el parlamento Voto por escribir ni firma en blanco Que ha descubierto ya en tu real intento Para sus tiros la lisonja el blanco Y asi en lo que ahora por servirte intento Temo que ha de salir la suerte en blanco, Que le veo ya resuelto por mil modos Y es mucho ir uno solo contra todos. Pero la fe me obliga y la obediencia Que como mi seor y rey te debo, A pedir, no que mudes la sentencia, Que esto es ya mucho un parecer tan nuevo;
.\
:
Cetro ha venido tu prudente matio, Atalfo fueron y Alarico reyes Que Italia, Espaa y Francia dieron leyes. Y si tu pueblo no se precia en vano De ser de un hijo de Hctor descendiente Y el de Priamo y ambos del troyano Drdano, de Atlante talo pariente Siendo el decimoquinto rey hispano De Espaa es el origen de tu gente Y ella , de quien naci en nuestro heiiiisleriu La antigua Troya y el romano imperio. Esta es la antigedad cuanto al derecho Que en la renunciacin has adquirido Si pudo darte alguno el rey de hecho. Ya de heclio tambin lo ha suspendido .Ni tengas por ofensa lo que ha hecho. Pues tu grandeza en naca descrecido Que no est en muchos reinos ni en tencllos .Sino en un pecho real y digno dellos. Cuanto mas que si el rico y frtil suelo De Espaa puede con sus venas de oro Dar codicia, tambin dar recelo Ver que leones guarden su tesoro Trueca seor, la empresa trueca el celo, Y el riesgo del cristiano al pueblo moro Sientan Valencia y Aragn tu saa Que esto es ganar, y no perder Espaa. Sabe que del grai mundo en los secretos Por donde el cielo sus discursos guia El Hacedor del tiempo en sus efetos A Espaa ofrece eterna monarqua Y en inviolables pactos y decretos A sus reyes y real genealoga Lo que hay desde la aurora liasta donde El sol alumbra cuando aqu se esconde. Yo as al celo lo o, y asi de un sabio Est en lirmes figuras delindo, Y en justa pena un ambicioso agravio L'n dragn de oro ante sus pies rendido : Hable su antojo el lisonjero labio Yo. solo digo y s lo que he ledo, Y que va ya en los fines de su cuenta
, , ; ,
,
venganza y el afrenta.') parlamento No qued quien en nimo y semblante No aprobase con nuevo encogimiento
El riesgo, la
.\si
De su razn la uerza por bastante De la eficacia el vivo sentimiento, De la resolucin el bro importante,
,
Que
se mida con mayor prudencia Lo que quiz A. decirte no me atrevo Meclroso que mis dichos verdaderos
,
Mas que
No les llamen mudado el nombre agiieros. Vanamente se funda quien te dice Que Francia incumbe Espaa por derecho
, ,
Si la
Con su razo"
la clara verdad se trae consigo Sin respeto de amigo ni enemigo. Era de insigne crdito la ciencia Del sabio por los cursos de .Vqueronlc Y el lustre de la noble descendencia De ambas sangres Mongrana y Claraiuoiile, Quien le hizo el orculo y prudencia Que al gobierno imperial mas pese y monte Por ser prncipe y sabio, que en efeto Es bueno un gran seor para discreto. Ya reducido pltica ordinaria Un sordo hablar corri por el senado Quin dando esta razn, quin la contraria. Conforme su intencin su cuidado El Csar de opinin perpleja y varia, Ni del todo resuelto ni mudado, Entre un discuso y otro divertido, ,,,.
.
;
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KL BERNARDO.
43
j-
De
razn lierido Cuando del falso bando do Ptmliero El traidor Galalon ardiendo en ira, Con rostro grave, y con desden severo, As al Csar habl, y solo td mira: (iSi lo que con palabras decir quiero,
la
ambicin y
la
A Y
tu grandeza
la
nombre soberano,
Conla luz
lo
dijera
que me inspira,
Vieras, seor, ser aire sin cansarle Los montes con que piensan espanlarle. Pero si la razn lia de ir vestida Como la guerra armado el caballero Yo que nooi retrica en mi vida, Ni me arm de papel sino de acero, Quiz no acertar dar la medida, (Juesoy soldado al lin, no pakilirero: Mas si aqu fuere corto en la jornadii, Jlas que sus lenguas cortar mi espadn. Y t, invicto seor, Csar Augusto, A quien en triunfar carro de leones, Ya con brazo enfrenai' veo robusto Las espaolas brbaras naciones. Manda caar los magos, que no es justo Hne ageren tu valor supersticiones, Ni como nio con asomuro:; vanos Quieran alar tus victoriosas manos. Si Malgesi con loco ungimiento
,
Es que pesar del mundo por lu mano Conquistes el gallego seoro; Y pues la tierra tu derecho toca. Tuya ser, que aun para luva es poca. Dijo, y mirando con desen severo Al francs sabio reventando enojos. Rise, haciendo escarnio altivo y fiero,
l centellando fuego por los ojos: Al libre hablar del magancs parlero, Fundado ilel rey Cario en los antojos'. La mano quiso ya en la espada puesta Darle en ella liBiada la respuesta.
desmedido,
No mandara
As no admite en
el
saber segundo,
Oue l solo vio de .\dan el letamcnlo, Ln los agudos reyes manda el mundo:
Lo que en sus vueltas guia el lirinamenli' Lo que en las gentes trazan del profundo Lo que es lo que lia de ser, y lo que lia sido. Con un lazo lo vio en un bosque asido. Cuando en venganza pblica colgado De un pi le tuvo el risco de Midnerna Dndole el infernal cuaderno amado
,
,
Afrenta humana en penas de la eterna: all su ciencia le dej burlado En causa leve, y ocasin tan tierna, P( r qu se liiige de saber profundo En la revolucin de todo un mundo? Los ciegos ojds la luz presente Soando quieren ver lo venidero, Y con vano temor un rey prudente Hacerlo qiie no harn brazos de acero Si la espaola la francesa gente Origen dio, y su cuento es verdadero.
Si
:
Maganza
,\s al
victoriosa y
corrido.
Pero antes de
salir ile la
gran sala
vuelto: recoiiipens iguala Mi agravio, ver al rey francs resuelto En el consejo, y la intencin mas mala
scnailo dijo
un spid
"Aunque ninguna
Que el mundo vio para quedar revuelto Me lastima, que siempre un noble pecho
Mas mira el bien coniun que su provecho. Mas si ya es la desgracia irremediable, Y el veneno hasta el alma ha penetrado. Si el mundo y su grandeza deleznable
Limite tiene y curso sealado.
el hado y suerte inevitable Ni hay fuerza real ni imperio reservado. Caiga la francs pompa, caiga hambrienta De humana sangre, y vengese m afrenta. Que yo os anuncioj y pongo por testigo
vamos
usurpan, qu esperamos? Mas no es justo se admitan sus razones En discurso gentil ni nimos puros, Ni en grave junta de ncHtos varones Mgicos hablen, lbregos y obscuros: .MI en ciegos desvanes y rincones Sus cercos formen, recen sus conjuros, Y solo suenen los reales lechos Nobles palabras de hidalgos pechos. Si el Casto rey te dio su cetro y silla Y instancia ya del reino te la niega, Tu valor tiene' en poco el de Castilla Pues no te estimar por su rey llega Como dice la mgica cartilla Del que t te predica, y l reniega Que en esto no le ofende ni lastima. Si un reino tu grandeza desestima. Es ignorancia de quien solo sabe Descalzo andar entre papeli's y untos; Quin hizo al vano .Magcs tan grave Que medir llegue del honor los punto.s, Y que el tuyo y el nuestro menoscabe,
la
, ,
Si contra
l solo mas que todos juntos? Y siendo en su decir el vano adorno Mancha tu fama tu opinin soborno. Al fin, seor, el parecer mas swno
Pudiendo
Desta verdad cuantas el mundo encierra. Que de todos los principes amigos. Que ver llegaren la espaola tierra, Cuando quieran contar ios enemigos. Los que vivos salieron de su guerra. Les sobrarn, si m sabci no es vano. Dos dedos de los cinco de la mano. Dijo, y dejandp el grave parlamento. Parte confuso, y parte acobardado. Con inviolable y (irme juramento De no volver, se va, hasta ser vengado: Y al deseado Rcynaldos or el viento A pedir fue donde le haba encantado l'na Hada en los reinos del Oriente, Justa venganza al deshonor presente. El rey con los dems que en su consejo
A la revuelta del mueven el labio. Unos de incauto y de caduco viejo, Y otros nombres le dan de noble y sabio; Hasta que al lin con altercar perplejo
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40
De
Quin se libr del riesgo de una falta? Quin se dio todos gustos por cumplidos? .\ qu regla comps no sobra falta En lo mas ajustado y mas medido?
En la del falso Galalun fundada, Que cruel retende por diversos modos
La imperial magestad ver acabada; Contra el estrecho reino de los godos Sangrienta guerra queda declarada , Y que las flores del abril siguiente Campo se forme, y se levante gente. Que el galn Durandarte Desiderio Su gente naga bajar de Lombardia, Y Galalon las fuerzas del imperio En Bretaa reforme y Picarda, Que Roldan se d aviso, y Silverio, Marqus de Fo.x, y duque de Pavia, Que concluido el cerco de Girona, Por Perpian descienda hacia Narbona. Que dejando presidio sullciente Al real de Barcelona y Catalua, Con lo sobrado marchen de la gente Por Coniinges derechos Gascua; Donde en todo el florido abril siguiente Del campo el resto llegue, y con la ua Del guila imperial haciendo garra Por Roneesvalles se entren en Navarra. Y que entre tanto las famosas tiestas, Que en Perpian se dieron aplazadas, En Pars se prosiean, y en compuestas
.
Barreras, y soberbias palizadas Los estandartes y banderas puestas Levanten gente, y den armas grabadas. Sin que haya cosa en cuanto el reino encierra Que no sea asombro y gallarda de guerra. Esto sali por ltimo decreto Del francs parlamento y grave junta Mas mientras al ponerlo por efeto La gente y el ejrcito se junta, Y en medido escuadrn se ve perfeto Las lanzas cuento cuento, y punta punta Con grato gusto quiero del oyente l!n oculto secreto hacer patente. Praxitel, sabio y noble estatuario Primero de Corinto, recoga El oro, el bronce duro, el jaspe vario Del Tnaro, y de Ormuz la pedrera, El rojo azfar, el luciente pari. El verde mrmol qne la Etolia cria, Abriendo despus dello sus buriles Vueltos divinos, lminas sutiles. Oh cuanto ha menester quien lo que escribe Vestirlo piensa de inmortal memoria!
:
Y en cuerda alma y cuidado liel concibe El parto heroico de una grave historia!
Qu
fcil al
!
La empresa
Qu de caudal, estudio y advertencia Pide en rigor cualquiera menudencia! Sabroso estilo, espritu templado, Heroica voz, lenguaje casto y puro, Ni plebeyo en lo humilde ni pesado, En lo soberbio ni en lo grave duro Ni altivo, ni arrogante, ni afectado. Ni largo, estril, ni por breve obscuro, Ni que en regla y comps jams se aparte, Freno la lengua, y al ingenio el arte. Buena eleccin para la traza y modo, Y para el disponer perseverancia, Y una lirme paciencia sobre todo Contra un censor hinchado de arrogancia, Que da en soberbia presuncin del codo A la mayor dulzura y elegancia, Y no hay espejo de cristal de roca Que no empae el aliento de su boca.
Nohace el brazo mortal raya mas alta. Nadie puede dar mas que ba recibido, alcanzar con mi pluma adonde quiero. Fuera Homero el segundo, y yo el primero, Mas contra el ciego error de una quimera Cien Midas hay si un stiro no falta, Y as anudando la razn primera Del cuidoso desvelo en no hacer falta El que en estilo grave y voz severa Antigua Iiistoria escribe heroica y alta: Porque contra mi crdito no lleve Don Teudonio esta falta por ir breve Si algn cuidado su discurso atento Saber deseare en este heroico paso Con mas adelgazado fundamento Del robo ilustre el importante caso; Que Orontes trajo por el blando viento Del Oriente los reinos del ocaso; Quin le dio nuevas de Bernardo, y cmo Con un hecho sali de tanto tomo; Quin le oblig encargarse del infante. Qu gusto, qu inters por esta va, La voluntad del sabio Nigromante A tan nueva lealtad y amor movia; Todo fue de un gran fin causa bastante, Dirlo, si ala heroica musa ma Del oyente otorgare la paciencia Para una breve digresin licencia. Y que por esta sola vez rompiendo La brevsima accin y corto asunto. Que toda priesa y brevedad siguiendo Desde el primero voy al postrer punto Pueda volver atrs donde cogiendo El agua en su principio todo junto Con clara brevedad se entienda y vea Cuanto aqu falta y el lector desea. Yo al punto volver de mi victoria A nueva diligencia y paso largo Que es breve el tiempo y grande la memoria Que para darla al mundo est mi cargo Pues luego que de amor la dulce gloria Al conde y su esposa en llanto amargo El Casto rey volvi y en noche obscura Uno puso en prisin, y otro en clausura; A Bernardo cri en mantillas de oro Con nombre de hijo y con igual cuidado, Guardando su real sangre el decoro, Y la alta estrella de su invicto hado Cuya luz dijo que del pueblo moro Verdugo cruel seria en campo armado Y los agudos filos de su espada Muro invencible de su patria amada. Entre los que en sagaz destreza vana De los astros midieron la influencia, Y del natural hado y suerte humana El sutil peso hallaron en su ciencia. Fue Alcina por el gusto de Morgana, Y Orontes en su mgica esperiencia. Por el gusto de Alcina en cuyo gusto Se dice que alcanz mas de lo justo. Era Orontes un viejo descarnado, De vivos ojos y mirar compuesto Cetrino en la color, alto, delgado. Cuidadoso sagaz grave, modesto,
,
Calvo
corva nariz, rostro afilado, Blanca la barba en el vestido honesto Y que en su aspecto , gravedad y talle Velle pona aficin, gusto hablalle. De conjurados cercos y abusiones Mas que Zoroastes y Meflin sabia. Ocultos pactos firmes convenciones
,
,
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EL BKRNARDO.
47
alterar con su
Con todo el reino de Piulen tenia Con un breve carcter diez legiones De apremiados espiritus traia, Mas sujetos al yugo de sus leyes Que al de un recio gaan dos tardos bueyes. Lo que Merlin no supo, que es la tasa Con que crece la mar y vuela el viento, Dnde el firme pisar hall la basa
:
Y hace
mudanza y truecos
Las vanas sombras destos bultos huecos. Este es el negro humo que compuso La falsa secta que naci en Arabia : El que so el alquimia y el que puso
,
En
El
los
amores
al
la
que
mundo
el
abuso
,
Que con
El
Sobre que el mundo estriba y liace asiento. Quin al tiempo pasado alquil casa, O en qu camina tanto el pensamiento. Este sabio lo supo y mayor fuera Si solo conocerse s supiera. A este entreg la cuidadosa Alcina Al tierno nio conde de Saldaa
,
barniz de aduladores. Mas vulvanse las cosas alteradas Al primer vuelo y al lugar debido Corran del curso natural guiadas, No con hado violento y detenido :w Dijo , y apenas de las dos lazadas
corte
,
Y en
Su noble crianza, su sagaz doctrina Al santo rito y cristiandad de Espaa Y que de un riesgo y muerte repentina Libre le saque su cautela y maa. Que envidia un gran valor siempre hizo guerra,
del infante es nico en la tierra. Dile para esto un libro de Morgana, Que es de magos el cetco mas seguro, Y su aspecto Pluton, quien se allana La ciega potestad del reino obscuro : Que al rico todos dan en pompa vana Lisonjera obediencia hasta aquel muro
el
Se vio el mgico nudo dividido Cuando el mundo tembl y cay por tierra La flor de Francia en la gascona sierra. Asombr al sabio de la rica espada El riguroso golpe, asombr el vuelo
Del brazo altivo y ver su patria honrada Las guilas y lirios por el suelo Quitar quiere al doncel la vida amada, Y contra el curso del volar del cielo
, :
Detener el feliz, que por su mano Dispensa Espaa el brazo soberano. Esto en un cerco Malgesi trazaba
Que el de la muerte abraza donde el yerno De Ceres vive y muere en fuego eterno. Qued con la virtud del nuevo encanto Orontes superior los mas dieslros,
,
En ciego antojo y nimo obstinado Cuando el nio Bernardo atento andaba En ver volar un sacre remontado
,
:
Sirviendo de aprendices en su encanto Los que antes le servan de maestros Esto pudo el cuaderno y puede tanto
: ,
Orontes que tambin tras l volaba Sobre la alta cerviz de un grifo alado
De
Al cielo
el
curso
si l
volar dejara.
Temian los sabios de la altiva Francia Por ver su invicto rey en tanta alteza, Del inconstante tiempo la inconstancia Y de sus bienes la infeliz firmeza \' los franceses magos con instancia Procuraban saber desta grandeza Cuando se habia de cansar fortuna, Y hacer menguante la creciente luna. Entre estos .Malgesi fue el mas famoso Sutil encantador, fiel estrellero.
,
llover se dej al suelo curso, invisible vuelo. \' el gallardo doncel por quien venia En sus brazos tom y ligero vuela, Y no en la silla porque no sabia Templar el nio el freno con la espuela
las
nubes
En blando
Huy con
qued el francs sin guia, Burlada su engaosa centinela. Que es clvala ocasin, y el punto della Que consiste en gozalla es no perdella. \'a del monte Ida en una alegre plaza Otra vez hizo una guila divina De un bello nio semejante caza De igual beldad y gracia peregrina
l
,
, :
Si aquel
le
De nctar en su
:
este
Honra
esfera cristalina, cielo servir le lleva, y llama 'sus gentes , y sus siglos fama.
el
Era segn Turpin por linea recta Quinto nieto del rey de Tuberlanda, Padre que fue de Nemia la discreta, Duea del lago que rein en Irlanda Que en negra tumba y bveda secreta Vivo meti Merlin, y en cama blanda Le encant, donde en bosques resonantes Brama en la gruta y rboles de Armantes. Desta los libros hered, y la ciencia Por gusto profesin parte, y pariente, Y de estudio ayudado y diligencia En los mgicos cursos i'ue eminente Donde vio con proftica evidencia El fin cercano la francesa gente Y del nio espaol la rica espada De su mas noble sangre matizada. Lig en dos nuevos cercos podcresos cosa estraa Su filo y brazo tierno
,
Fue hecho el hurto en cercos tan seguros. Oculto apremio, invisible paso, Que Malgesi y sus mgicos conjuros Encubierto qued y nubloso el caso : Sus ciegos caracteres hall obscuros. Su traza sin sazn, su tiempo escaso,
la
cabeza
Se ve entre verdes prfidos nacida; Vuelta vio en aire vano su riqueza, Dos veces muerta su costosa vida
Que
iNo
l por temprano y Malgesi por tarde, hay quien el punto de ventura guarde. Esta fue la ocasin que al sabio griego Ayo le dio del espaol Bernardo , A este fin le rob este fue el ruego
, ,
Que
sus lirios se vieron victoriosos, Francia en las nubes y sus pies Espaa Estos dijo no son lances dudosos, Si el fingido Asmodo no me engaa,
,
,
Alcina, este en su vida el fiel resguardo Mas lo que Malgesi en sus rumbos ciego (ian con fria venida y paso tardo, Quin lo sabr decir? con cual aliento Seguir podr el alcance tan gran cuento? Mas conviene, seor, contarlo todo.
Di?
48
BlnLIOTDCA
DI!
C ASPAR T UOr,.
El
vipjo Ornnles.
del valor de
Kspan
:
En quien el sanio celo al cetro godo Un reino prometi de gente estraa All por nuevo y soberano modo De Len sonaron en la real montana
La vez primera en aparato ufano Los mundos que lioy gobierna vuestra mano.
Alli
De aqui tambin cort las vela.s pao De un feliz curso en nuevo atrevimiento Con que el mago francs en vuelo eslrao De su encantado barco surc el viento (irandes cosas al liii de aqueste engao
:
Toman en
con ciento y
viese de
Que
el sol
Espaa
las
banderas
Voltear los abrasados garamanles, Y asombrar de Etiopia las riberas Como en sombras se vieron sus triunfantes Carros romper las tiernas vidrieras Del cristalino reino, que por muerte De Saturno Nepluno cupo en suerte;
alegora.
En Forraguto ofendido con
la
fama de Bernardo, se
Y que liabia de ser suyo este ancbo niumlo Donde el dia muere de volar cansado, Con el rico tesoro en su profundo De rubio oro y de perlas amasado
,
:
Esto en este "parntesis segundo Es fuerza no dejarlo destroncado, Que las grande imgenes en torno Para sus llenos piden grande adorno.
pinla el nimo de un ambicise, que las ajenas alabanzas tiene por baliinn y menosprecio propio. socorro del rey Casio se ve como el cielo nunca Fn desampara los suyos; ni las traiciones, romo por la mayor parle se efectan riegas y atropelladamenle, llegan 4 tener buen suceso. En el conocimiento de don Teudonio y el conde de Saldaacnvuelloen lgrimas, se muestra que sin la li-
:i
bertad ningn bien hay que sea de gusto. En el consejo de guerra del Csar, se ve cuan poderosa es una lengua lisonjera en nn nimo ambicioso.
fL BRRNAKtyl.
iO
LIBRO CUARTO.
ARceuitTa; Deja Ornntr'
iiu
largo
irbiit
pcir su ciencia i MaU'esi colgada de ilopile Cd)Oiitloflti el Itlir ile .^i)s cnjiiro?, un de-
ifioiii
cuQ
fuerza
tli;lii>s s.-ica
al(,'iin;is
lt'i;iriios <lol
lunenio
}>ara dcliuir a K>)i;ir)ii, y .vu kng)-) l^ustodio los refroD:*: y liacenilo aljttte ue lii nintlin* inrlires espaol que [a persecvciui! if los nK<r4 lij d-d<t jt ciflo, prmeie a Espaa uo DUtivo Diuiidu n\ prfiino j s.i catlica religioi). Hernardo, ea-
trauJu fo uQ barco
itiil.'^'ri>>aiiieiite. lle)a bordo de ua galeaa, iloihle lialia pro^u j A.-!Ua la bella: y habindose all ariuado raliail>ro por iiiacu de un rty persiauo, hace batalla cun 1 pur lalibi^Ttad de la rt'ina de la China, la cual es arrebatada de un carro do Tuciropor el aire.
su pi puesto el punto de una coma: Este al pasar le ech posado embargo Y en lo alto lo dej de una ancha loma, A una encantada cerda dada un nudo Tal, que apenas romperle el tiempo pudo. Este fue el ciego lazo en que cado Le vio Espaa, y el conde de Pontiero, Con el que aqu y all qued corrido, Y en ambas partes sin su honor entero; No habindole ayudado ni valido
Aqu la ciencia, ni acull el acero. Que hay sabios que ni saben, ni son buenos
Sino es para agerar males ajenos. Perdi turbado el mgico cuaderno', Y qued preso sin recurso alguno, Que de mil que sac del hondo nlierno. Ala necesidad no hall ninguno: Escepto Trashurgn , que el lago averno Duende no vomit ms importuno, Que por cansado hablador sin jugo. Hasta al inlierno sirve de verdugo. Este acudi , mas no prestarle ayuda 3
No bien el sahio Orn les satisfecho Dol robo iliislre en negro holln tiznado, c la nleii superior un liumo estrecho Contra el niagn fraiicws ilej emboscado: Que en su incaiila venilla sin provecho Al pasar le ilej de un pi colgado. Como nefra corneja, cjne el anzuelo Las alas le ase, y le detiene ti vuelo. Era la horrible sonjira el rey que cargo Los necios tiene, y sus descuidos doma,
1)0
Con negra esfera y mjico astrolabio, Mas por si la ohsllnada alma desnuda
Prender pudiese ul ignorante sabio: Este pues, cuya lengua tartamuda
mundo ofende, y cansa el torpe labio, mago libro arremeti ligero, Que es propio un bablador para embustero; Y con l, en figura liorrible puesto, Formando rayas y ungiendo cruces, Un sombro escuadrn sac molesto
Al
Al
odiosas luces, dispuesto. Con corvos cuernos \ speros testuces; Mas el furor del templo aqueronita La fuerza todos y el vigor les quita. No fue en la clara Rodas mas gigante De pardo bronce su inmortal coloso. Mas negra tez, mas lirrido semblante. Ni en talle y proporcin mas espantoso. Ni en bulto mas obscuro vio delante He si la noclie al mundo tenebroso. Cuando al cerrar de su enlutado manto Es cuanto por sus sombras vuela espanto. Que el gran torren de la fantasma obscura Que al francs mago en su prisin a.sombra, De cuyo aspecto la infeliz ligura l'n mundo viste de enlutada sombra Y as en triste silencio mal segura La negra escuadra que en sus versos nomlira. El burln Trasburgin su ventaja La soberbia cervizliumilile abaja. El viejo Satans, que es de tres cuernos, De discordias amigo, y de rencillas. Cuya rabia revuelve los infiernos,
las
librar al francs
mago
En corva
reja vuelto alui la tierra. Iba ciego aprestndose al castigo Que el cielo sus delitos prometa. Yo trazando ocasiones, y l conmigo.
Dando
alientos al fuego que encenda; Hasta que el reino le ent' egu li Rodrigo Y l al ciego furor de Berbera, A quien por ciue! verdugo su malicia-
Y de Aqueronte asombra
Viendo alli de sus fuegos sempiternos Tanta centella y sombras amarillas, Sembrando guerras con ladrar prolijo. Vuelto al soberbio Belcebi'i le dijo:
Principe ilustre, quien del reino obscuro La parle mas indmita obedece, Y de la tiistenoclie el negro muro Baado en sangre por tus manos crece. Contra quien no bay valor ni arns seguro Si el tuyo de una vez se ensoberbece A cuyo ceo triste en raudo vuelo Suele el mundo temblar, y tembl el cielo: Aqu por pactos que en sus reinos tiene El francs Malgesi nos lia juntado, A darle ayuda nuestro infierno viene, Dfi sus voces y cercos apremiado: Sola tu invicta mano nos detiene Y el inviolable lazo fabricado Por tu saber, contra quien ya no es justo He oponga nueva presuncin y gusto. Mas si confornje al cerco fue en tu mano Preniler, y el desatar' no est en ella No es bien que tanto infierno agravie en vano La odiosa luz de esa enemiga estrella: Mas quede en pena al reino castellano Humosa eslampa de su ardiente haella, Y sepa el mundo que por estas cuadras Juntas Belceb tuvo sus escuadras. Bien sabes que la espada rigurosa, Que nos ecli de encima las estrellas. Quiz por parecerle peligrosa Nuestra vecina clera cabe ellas;
, ,
Y aquel muerto valor resucitado Vuelto en firme diamante el pecho tierno: Sali como de burla en campo armado De una alta gruta, cncavo de infierno, Un capitn que la primer jornada Ni yo le tuve ni el contrario en nada. Mas como de una mnima centella Creciendo el fuego una ciudad se abrasa
,
,
que antes pudo deshacella Feroz la vuela ya de casa en casa; As desta vencida gente el vella Con nuevo bro el sobresalto pasa, Y llega puni de engendrar temores, Que los pequeos riesgos sean mayores. Mas si t ahora, nincipe del mund, Esla legin y tu poaer me prestas, Fcil cosa ser al golpe segundo Quitar su grave carga de mis cuestas: Dar con toda Espaa en el profundo; Quin me lo estorbar si t le asestas Un escuadrn que pudo sin recelo Plantar banderas y armas contra el cielo? Quedarnos ha segura esta cosecha, Y yo con la espaola monarqua Tal que al infierno harn la puerta estrecha I,os que tenerte bajen compaa. As el soberbio espritu, deshecha
el airo
Solicitanilo
No lia nuiclio que esta tierra belicosa, Que alioracwn lus negras plantas huellas.
La entreg nuestra furia, y al castigo De un poderoso brbaro enemigo.
los dislates vanes que.por tantos aos ciega anduvo Entre soberbios dueos, cuyas manos Con sus doradas masas entretuvo,
Cansada ya de
En
Para arruinar el reino castellano. Cuando la negra estatua acaronita Mandando sosegar el alboroto, .\s con torpe labio y voz maldita Volvi asombrar los rboles del soto: Yo antiguo defensor de la mezquita Que en Meca goza, y tiene el primer voto, Que su Alcorn forj de un desatine
; ,,
El.
BEANAVbO.
bl
el
De
las
La mas
prudente,
negro dosel de Radamanto Al frgil leo en que ChSron habita; Con cuanto de la nmerte el triste llanto En niebla cubre y sombras precipita, Que contra Espaa aqui vomite y eche Har yo que ni baste ni aproveche. Es verdad que aquel padre soberano.
Desde
Cuanto hay en
riendas en la mano. con su saber gobierna: Este reino entreg al furor tirano De la mahometana rabia interna Que con natural odio y pecho osado Tanta cristiana sangre na derramado. .Mas no fue todo causa de venganza
Que en
Un mancebo
gentil
(Tuyos colores
,
La nieve y rosas vencen en fineza Y el rico manto en varia pedrera Rayos le presta al sol y lumbre al dii, Con dos pomposjs alas, cuyo vuelo
,
,'
la pa y justsima balanza. Diez buenos pesan mas que mil precitos: Otros secrcls fihes,que no alcanza El criado saber en sus distritos. Dieron fuerza al azote y desconsuelo. Que de nuevos tesoros pobl el cielo. Qu venas de oro el frtil Duero cria, Qu fino jaspe el temple de Granada,
el cielo,
Cuando hace
De una Que en
al
En su
el rayo de la luz dorada playa oriental, cuando la embiste La alegre aurora tras la noche triste
Arden y alumbran por las nubes pardas. El yelmo en varias plumas enrizado,
Al cuello un tahali de piezas de oro. De un entero zodaco grabado,
Que mas la altive, ilustre, y ennoblezca, Y mas grados le d de gloria y fama, Que esta calamidad; por mas que crezca, Y que el humo la empae de su llama
Dndole noble sangre, que en riqueza El cielo que la coge y la derrama? Que de tan rica y frtil sementera Menor cosecha y fruto no se espera. Qu reino qu ciudad goza en Espaa Del frtil suelo que su marca encierra, Que no le deba la morisca saa Algn precioso mrtir de su tierra? Qu nacin hay en ella tan estraa, A quien le falte gloria en esta guerra? Dejo aparte las palmas que su mano Victoriosa quit al furor romano. Y ahora quin no admira aquella fuente De ilustre sangre y de saber divino. Que ayer corriendo en Crdoba caliente
, ,
Desde
el
Y por
En
distintas, y
la
l'n
venablo en
Al enemigo asombran que las mira, Y el brioso esgrimir de sus vislumbres Temor y espanto los contrarios tira: .Xsi del cielo por las huecas cumbres, Cuando al velln de Coicos se retira El bello dios que tuvo cuna en Dlo
,
El
mundo
alegra, y regocija
el cielo;
Y el encogido invierno entre celajes Lloroso huye, y baja la cabez.i -Al alegre verano, que en ropajes Llovidos viste el mundo de riqueza: Tal deja los nocturnos personajes,
De envidia deslumhrados,
la
belleza
Del prncipe de Espaa, cuya mano Dio su defensa el brazo soberano. Bajan los rostros de temor rendidos,
Suspensos los furiosos ademanes. De aceda envidia v de dolor corridos Mas que primero den tro en sus afanes: Tales, que no tenerlos oprimidos,
Encima dio del Rets cristalino! Y el que antes llev turbia la corriente Con la ceniza y fuego peregrino De Isc y sus secuaces, ya con luto Sangriento lleva al mar rico tributo. Yo digo el sabio Eulogio nuevo espanto De vuestro ahumado reino tenebroso, Que despus que pobl el alczar santo De escuadra insigne y campo victorioso; Y en las hijos de Artema pudo tanto Que tres de un golpe dio triunfo glorioso,
, ,
Y su
Con
Luz
la
Huyeran
Como
la
noche huye de
la
aurora.
Cuando el aljfar cuaja que antes Ifora. Mas el divino principe de Espaa, Con su agradable y natural braveza,
Estad canalla,
,
dijo, estad cizaa Del mundo alzad orme la i'abeza; Y sepa cuanto de Aqueronte'baa El negro higo y lnirrida malezi
Rodeado de lumbrosos escuadrones. Su triunfo gui por donde vuela el dia, Qu prdida venir le pudo Espaa,
Que
la
.Mirad de ese
encumbrado Pirineo
,
ronco can asombra con ladridos Y de las furias siente los gemidos Que todo junto ese infernal espanto, Que al mundo el centro y el reposo quita
el
De Alodia santa,
Que por
, ,, , ,
, , , , , ,
, ,,,,
52
Humano
Arrojando tesoros del profundo, Sus llamas dieron nombre y plata al mundo. Cmo la masa candida Iwndita Gloria del cielo y honra de Crdena, Gozara Espafia, si la sed maldita De liumana sangre fuera mas pequea? Y los Ijrazos y pies que troncia y quita Al sutrulo Rogulio con que ensea
,
pisar
nmndo
y alcanzar sin
manos
Por golpes muertos bienes soberanos. Al mrtir Gundesindo, toledano, Y el hijo del rey moro que hoy le rige,
Que para serlo la paterna mano El cielo ahora en su favor le elige A Sisinando noble lusitano, Y el gallardo Fandila, que corrige El juvenil foror, y hace sagrada Del real Guadix la tierra y de Granada. Y de Gelulia ardiente la honra antigua, Que lo fue de Alcal en su nacimiento, Y con su sangre en Crdoba averigua Que al mundo no qued ciudad de asiento; Con otro inmenso pueblo que atestigua Contra el pagano, en cruz y altar sangriento, La fe que tlcj al iombre encomendada El rey que saque vuestra morada. Con queompiara Espaa tal tesoro, Aunque para hailailo desvolviera Los hrmes montes tras sus venas de oro De la codicia la hambre mas hartera? Ni pensis hijos del eterno lloro Que el gran Hctor de la estrellada esfera Tiene entregada para siempre Espaa Al grave yugo de esa gente estraa. Que ya de hoy mas sin que en menguante vea El primer punto de su nuevo aumento. Ni corvo alfange poderoso sea A usurparte otro paso de su asiento Mi espaol reino ir como desea En prspero y dichuso crecimiento Hasta aquel siglo de oro y feliz da. Que como antes la vuelva monarqua.
: , ,
Y los rabiosos pechos en profundos Dolores y congojas anegados Arruinara su clera mil mundos , A no hallarse impedidos y apremiados Del ngel superior , mas sobre el mago Vuelan hacer el impedido estrago. Y bramando en tristsimos aullidos En torbellino y lbrega manada, Ya sobre el rbol , ya sobre l subidos Mas le afligen y aprietan la lazada As en las ramas donde estn sus nidos, La banda de estorninos alterada. Cruza vuela y revuela por el viento.
: : ,
Trocando ramos
mudando
asiento.
Creci el liero combate de muera. Que entre las negras sombras alteradas, S el francs de su fe ne se valiera Alma dejara y vida rematadas; Mas do entre el humo de la gente fiera, Hecha una cruz las manos levantadas, Jess, dijo, socorre un siervo triste, Por quien para morir en cruz naciste. Y apenas de aquel nombre soberano, A quien el cielo y el infierno adora El dulce acento reson en el llano Bien que en comps de lengua pecadora; Cuamlo toda deshecha en humo vano La infernal junta se ap:ig deshora. Quedando limpio el aire , claro el cielo Y de mil monstruos escombrado el suelo. Malgesi aquella noche y otro dia Que de su lazo le dur el tormento. De rezar no dej s bien no haba Caudal de qu en su oscuro pensamiento : Solo un breve rengln de oracin pa Que escrito vio las puertas de un convento, Ese sabia y ese en dulce vuelo Llevado de la fe se oy en el cielo. De enmendar prometi la incauli vida, Y el pacto oscuro con Pluton guardado,
,
Ni solo el mundo que ahora ondea y baa De sus dos mares el mudahle yelo, Y esta encumbrada y spera montaa, Que con los francos parte clima y suelo. Le ha dado el cielo mi invencible Espaa, Que no en valde le ha dado Espaa al cielo Tantas cabezas por su amor perdidas Que es rico el ciclo y paga en ambas vidas. Antes su catlico monarca Un nuevo mundo hadado y nueva gente. Donde corra su ley y ponga marca Desde el alba las sombras del Poniente; Y una ignota nacin, que ahora embarca El feo Cliron sobre su lago ardiente, Despierte con su luz a nueva vida Del mortal sueo en que la veo dormida. Dijo, y batiendo ls ligeras alas, Que el aue dejan de vislumbres lleno, Haciendo alarde de su brio y galas, Y un arco de oro en su volar sereno;
,
Mas siempre fue dificil la salida Del mal que ya en el cuerpo est arraigado Al que mas llora la salud perdida. Deja la enfermedad menos reglado, Que es la costumbre un enemigo fuerte, Y mudar condicin par de muerte. Puesto de un pi en sus mgicas prisiones
:
Dos
das
en ciego humo
vivi
oscuras
De su ciencia burlado, y las razones Que primero adoraba por seguras Donde de noche en hrridas visiones, De da en bultos sombras y figuras, Con fingido temor daban castigo
,
Gallardo vuelve las soberbias salas Del estrellado alczar, donde en freno De oro gobierna las crecientes olas De las varias fortunas espaolas. As sobre los vientos se levanta, Tras la serenidad de un pardo da La iris roja y azul , que siembra y planta Por el cielo colores de alegra; Y en lirios de oro su vislumbre santa El aire encrespa , y en sus sombras cria Los bellos arreboles en que sube A lo alto desde el hueco de su nube.
Al vano presumir del falso amigo. Hasta que de los bosques comarcanos Rstica tropa de villanos vino, Que al lazo haciendo cruces con lai manos El nudo desataron peregrino; Con que libre se bail de miedos vanos El mal regido mgico adivino En el deseado robo del infante, En aos nio y en valor gigante. Esta es la oculta traza la csalela Es esta, y este el generoso intento.
,
Que hacera Espaa cuidadosa vela, De Grecia trajo Orontes por el viento. Mas sobre el mar una pequea vela
Que amainar
As volar entre sus olas siento , perderse le conviene, Y m ver donde va el que en ella viene. El que con su primer atrevimiento
el
Sobre
agua
hall
nuevos caminos
viento,
del incierto
mar y sordo
,, , , , ; ,:
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,, ,
, ,
EL BERNARDO.
os rnoenes busc mas peregrinos Fijo al principio con medroso liento En la ancha playa y puertos convecinos El viento en calma y con la mar serena, No osa apsrtv los ojos de la arena. Creee el liento, crpce la osada Y olvida poco poco la ribera EnRlfs hoy, englfase otro dia,
53
llalla 1
fiera
Pierde
el
tenia,
Tras de aquel risco y asnera montaa. Tu antiguo patrimonio ae Saldaa. All el que te dio el ser su estado tuvo, y en todo este ancho mundo tus mayores Y t mas fama en l que en ellos hub", Te espera en tus divinos sucesores : Desde all hasta Fontible se entretuvo En ver las fuentes de Ebro, que entre flores Lloran hechos cristal por sus mejillas Dos riscos en las torres de Mantillas.
,
Y nuevo cielo y mundo abre carrera Ni golfos teme ya, ni de la airada Scila la herviente espuma aljofarada. Que d gusto en sus presentes pretensiones Atropellando pasa inconvenientes, Descubre otras riberas y regiones. Otro cielo y estrellas diferentes. Otras costumbres, leyes y naciones. Otra habla, otro trato y otras gentes Y' llega al fin del mundo, y playas solas. Adonde el ronco mar quiebra sus olas. Tal mi pequeo esquife \a rompiendo El peligroso golfo en que me hallo Unas veces en calma otras corriendo,
,
Templando el sol con los alientos frios De las nevadas cumbres de Iduveda
,
Pisan de Hioja los alegres ros Los collados de Niela y Valvaneda', De Orbion las altas sierras y peones, Sitio antiguo de Uracos Pelendones.
Aqu miran
el
lago
monstruoso
apenas del temor puedo apartallo Por nuevo mundo y cielo discurriendo Y' pues ya el detenello es anegallo; Nobles deidades que guiis mi intento, Socorred mi barquilla con buen viento. Y t, gloria y honor, cetro segundo Destas ricas antarticas regiones; Que cerradas de inmenso mar profundo
,
Ven
Vuelve
sus razones Sers mi Apolo y en Ja lira suya Pondr mi canto y la grandeza tuya. Darle has honra y favor en escuchallo, Y' en brio lozano con su nuevo aliento El bareo tras quien va podr alcanzallo
Pasan del rio Moncayo la alta sierra , .\ quien dio nombre el que Palatuo guerra. Bajaijde all Tudela y Ebro el llano Vadean humilde por canaf estrecha. Dejan Jaca la siniestra mano Y Huesca en Aragn la derecha ; Y entre Urgel y Cardona el gran pantano Que al pedregoso Ayton sus aguas pecha, Y el campo de Grona ven seguros, Y all el de Francia en torno de sus muros. Era pblica voz que la persoira Del Csar al eircito asista Y de sus palaanes la corona Con la suya llevaba y compona; Y Bernardo en el campo de Grona
,
Que le arme
,
caballero pretenda
hallo
Si aqu
de tu soplo el viento, En calma quedar y en golfo incierto Sin esperanzas del amado puerto.
falta
me
ya de la inconstancia Del Casto el rey tom la posta Francia. Triste al doncel la no esperada nueva
Dej
-Mas desabrido
De dar
Por
el
Un
Y'
venia!
igual modelo valor , con el que cria Tu anti>;(ra sangre real , hizo en Miduerna Principi ilustre tu memoria eterna.
al el sin
mundo
Venciendo el campo aleve con su espada tio en libertad por ella puesto Sin darse conocer dej asombrada
Su
La
rey, y del contrario el resto Y con la bella oculta retirada Mas lust en sus hazaas, y tras esto, Con las nuevas del nuevo coronista Nuevos deseos de gozar su vista. Despus que el griego mago sus heridas Con frescas yervas dio salud bastante,
al
corte
Por montaas y sendas conocidas A las playas guiaron de Levante, Por breas y quebradas escondidas Entreteniendo al generoso infante, A fin que en la distancia del camino El curso hiciese de un contrario sino. Los floridos collados que Ezla riega Dejan atrs , y la Sublancia loma. Donde el gran Trismegistro en frtil vega La ciudad hizo que deshizo Roma Y all de un cerro , que las nubes llega uVes 11150 , dijo Orontes ] donde asoma
,
viendo alargar se deseo santo al moro de su brazo prueba Y al mundo nuevo con su espada espanto; Y este cuidado tan sin l le lleva, Y en su disgusto divertido tanto, Que el caballo sin rienda y l sin tino, Al tomar de una senda err el camino. De su ayo astuto v su encubierta gente. Perdido se hall en- un bosque espeso El sol ya en las montan is del Poniente, De las "tinieblas trastornando el peso Dio en caminar sin luz confusamente Y por derecha senda curso abieso , Lleg al mar de Colibre cuando el dia En el de la Corua se esconda. Era en la sorda playa la resaca El son con que la noche iba creciendo Y cada tumbo por la selva opaca Las Ceras con bramidos respondiendo El viento que ni crece ni se aplaca, Las estrellas sus rayos esgrimiendo, El con su gusto, y sus deseos en guerra, Suspenso , solo , y sin saber la tierra.
,
, , , : , , :
Dejlasilla, y el caballo suelto Pacer sin rienda en el florido llano. Receloso que su ayo all le ha vuelto Para del Csar le apartar en vano; Y en este antojo el suyo fu resuelto, De no tomar las armas de otra mano, Ni heroica hazaa acometer que importe.
'
Hasta ser uno de su casa y corle. Mas luego que el descuido entre las flores
, ,,
, !; , , ,
, : ,
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, ,
BIBLIOTECA DE GASPAR T
ROlfi.
Porque en principios no
del todo humanos El lo diese sus hechos soberanos. Parcelc haber visto una doncella sin por
tal
,
De un su enemigo
Y que
era
el
enemigo
El gusto tiene puesto de su vida Que el querella causaba su querella, Y el ser amada la hace desabrida
,
sin
esta agona
de su vela al marinero nuestro Rendir el primer cuarto convidaba, Cuando el esquife & un galen armado. Sin ver cmo por quin se hall abordado. El quieto mar en calma le tenia Pegadas los rboles las velas La gente aun su bullicio mantena, Y el primer cuarto sus recientes v^ls : El bullicioso esquife que vena, Al temor puso y alboroto espuelas. Tales, que el qiie llpgalia mas atento Tema por uno que miraba ciento. Lleg al real bordo el encantado barco Y en deseos de mostrarse los primeros,
, ,
Breve socorro su alliccion pedia. Sali alterado y puso con presteza Furiosa mano s atrevida espada'. Buscando en vano la mortal belleza Que de su favor vio necesitada Sacude el sueo y culpa su pereza Y con el alma inquieta, y voz turbada Por no la haber ron tiempo socorrido, Asi despierto habl quien vio dormido. Dnde nueva deidad mandis te sign Mustreme mi ventura, t, el camino. En que tu intento y gusto se consiga, Y el mi de tanto ijien no salga indino Dijo, y por ver en vano se fatiga Por donde fue lo que en el sueo vino. Que el no ver lo que vio en sombra tan bella Que es falta cree de luz sobras della. \ su lado hall unas armas bellas, De flores de oro y pedrera sembradas, Blancas y salpicadas con estrellas De un verde azul y rosicler grabadas; Como pudo mejor se arm con ellas, Y su cuerpo y su nimo ajustadas En belicoso fuego se encenda. Deseando ver lo que durmiendo via. Un rastro de oro cual cometa ardiente Volando vio cruzar el hueco viento Por rayo de un rumor que de repente Sacar pareci al mundo de su asiento La cercana deidad Bernardo siente, Y adrala en su oculto pensamiento. Con los pasos siguiendo, y con la vista, Del rayo ardiente la dorada lista. Lleg ala playa y de la mar salada Los pies moj en la combatida arena Pasando entre el silencio sosegada La noche de quietud y sueos llena Sin viento el golfo, en calma sosegada. Como en estanque claro agua serena, Y el cielo noche y vidas abreviando Sobre ejes de oro sin parar volando. Un pequeo batel en la arenosa Playa sin ver con qu vio detenido
: ,
Alperso elrojn, y fialhiirin el careo, Dentro saltaron con braveza y fieros Uno diestro en espada el otro en arco, Y ambos de los persianos caballeros De mas denuedo y opinin mas sabia Aquel nacido en Persia este en Arabia. El altivo espaol con la templanza Que disfrazar bast su desden fiero, Brioso y comedido la pujanza
: , , ,
Sali del
uno
y otro caballero;
la
qu deseado puerto
,
esperanza
Humilde pregunt y al cmo, y dnde.. Asi de dos el uno leresponde. A la gran Siria la derrota lleva. Si Eolo nos anida con su aliento.
,
Que encerrados
Con
prolijo
los aires en su cueva calmar nos da tormento, ^' andar haciendo de los vientos prueba Espropiamenle andarse tras el viento rimaiidro famoso rey de Oliente, Navega aqu con su invencible gente. Bernardo entonces (do que mi me toca Sabrs dijo; que soy un navegante Que no he hallado con fatiga poca De mi viaje el fin que veo delante Mi nombre el Caballero de la Roca, Poco famoso, y menos importante; Busco tu rey, y solo hablarle quiero, Si se deja hablarde un caballero. Mi rey respondi Alperso dar no escusa En todo tiempo todos grata audiencia, Ni el verdadero prncipe rehusa, !Si en calidades hace diferencia Entr Bernardo por la nao confusa Y los dos que le dieron la licencia, El contrahecho barco lo profundo Libre arroj de aquel mudable mundo. Pas gallardo, la visera alzada. Sin ser de nadie en nada defendido, La cmara de popa vio labrada
,
:
Y embarcndose
en
estraa cosa
:
Sale dejando el ave el caro nido el harponcillo de oro mas ligero De su arco despidi el mejor flechero. Cual ave flecha por el blando viento Sin dejar rastro el agua va cortando En varias cosas puesto el pensamiento Y como en todas acertar trazando De unas en otras su alto pensamiento Cual va su esquife por el mar volando
;
De precioso marfil y oro bruido, De persianos tapices entoldada, Y all una bella dama un rey rendido. De aspecto bravo, bien que ya no loera. Que le haba vuelto amor de acero en cera. La reina del Catay, luz mas pura. Que fue de Europa y Asia fuego ardiente.
l.i
Medoro la ventura, reinos del rosado Oriente La anglica beldad la hermosura Que nadie dej libre , el rey potente, Hecha su alma un altar de amor injusto Por dolo traa de su gusto.
La que entreg
ella los
Y en contemplar
Mas que
su hermosura atento
el
Mas
huya su pena
el cielo
honilire estatua
propone
ordena.
Insaciable en hartar
id
El carro de oro sobre el hombro diestro Del mauritano Atlante volteaba, Y en el del sol el carretero diestro A los caidos Antpodas bajaba.
,, ; ; ,
,,
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EL BERNARDO.
El
que
Con De bailar menos altiva su aspereza, Mas ni ese ni otro meilio aprovechaba, Que donde falta amor lodii es dureza Cuando l su dosileu mas se huniillaba Mas ella hermoseaba su liereza, Que es la mujer do suyo .ispera roca Si amor de cerca lejos no le toca.
:
Ponme al cielo que llueve ardiente brasa O al que nieve granizo, y rigor llueve,
,
Por donde
el
O
,
suyo mueve, Que en luz tinieblas cu calor y cu fri iJejar por ser tuyo de ser mo."' Dijo y cual si de blanco mrmol fuera
la
callada
noche
Qued
sin habla
el
Solo dio
Gloria de est.i alma tuya le decia dolor, y en ella transformado. Si por haber aquesia vida ma Al gusto de tu iiltar sacrificado, Con ese llanto anes'is mi alegra, Y el adorarte pagas con enfado,
,
En su
muestra verdadera be estar al triste cuerpo el alma asida Duro paso de amor que enterneciera
llanto
,
!
se
me
diera,
cometiera? Bien sabes que fue el trmino de verte Feliz principio de remlirlo el alma. Ni te es del li do oculto que en quererle .\l mi ningn amor llcv la palma Si solo el iluli'c Itien de obedecerte Mis gustos tienen por el tuyo en calma. Anatoma suliciunte han hecho Tus bellos ojos en m humi de pecho. No con mayor lealtad el cristal puro. Ni sosegada fuente en valle ameno. Detrs mostr del trnspurente muro A los ojos su limpio y casto seno Ni en torreado alczar nas seguro Prncipe fue de sobresalto ajeno nue en mi pecho se vio y est en mis ojos, lozando un casto amor dobles despojos. Si con temor te sirvo y reverencia Y adoro y temo tanta hermosura
otra culpa
: ,
Del Caspio mar la roca mas ceida Y en Anglica obr su sentimiento Lo que en acero iliim el blando viento. Cual parda encina en aos arraigada. De un desabrido ciervo acometida. Que mientras mas de aqu y de alli asaltada Mas su firme centro se baila asida O cual pea en revuelto mar sentada. De una, y otra, y otra ola combatida. Que el aire y agita hivan las estrellas, Y firmes quedan en sus montes ellas Tala los dulces ruegos y blanduras Del Persa rey .Anglica quedaba, Rotas de la razn las ligailuras Con que las suyas convencer trazaba; Volvindose las voces mal seguras Del deleitoso son que la encantaba En muda lengua y en semblante duro Sierpe enroscada al mgico conjuro. Bernardo con razn qued admirado De dos tan diferentes voluntades
:
Si entre
Y' si
tu violencia
se apura
De De De De
Siendo mi celo en crcel tan oscura, Aborrecido, y lleno de firmeza Hable por mi responda tu belleza. Bien sabes que lu ira la he temido Cual verdugo el cuchillo y brazo alzado, Cual violencia de principe ofendido Cual pequeo hfltel al mar airado. Cual vulgo en nuevos bandos dividido. Cual avariento golpe desusado, Cual tirano cruel gente alterada, Cnal sagaz capitn gente emboscada. Y que entre estos temores te he servido Cual siervo al inters aficionado Cual pretensor en corle entretenido Cual a juez dudoso hombre culpado. Cual paje nuevamente recibuo Cual por conjuro espritu apremiado, Y por comparacin mas ajustada Cual nuevo anianle dima disgustada.
,
, , ,
aquel amor y desamor causado sus mismas contrarias cualidades Orimandro el valor considerado. su pena y dolor las propiedades A compasin y lstima obligaba Mas que quitarle lo que aun no gozaba. Mas aqueHirme y generoso aliento, Y aquella fuerza del autor divino Que por el ciego mar, y sordo viento, El alto fin gui de aquel camino Era todo su bien impedimento
,
: ,
la
Que en no admitido gusto determina Que muera el rey por la gallarda China.
Lleg
el
doncel
el
rostro descubierto
Y el persa en verlo entrar sali alterado, Que ante su ingrata dama el pecho abierto
: ,
Dndole estaba el alma arrodillado La qufe dormido vio hall despierto Y viendo el tierno gusto violentado En que alli est contra el presente agravio As Orimandro vuelto movi el labio.
,
Portales cursos
El vario fin de las
el del celo
guia
humanas cosas,
Que
t por esto me has aborreciilo Cual cruel enemigo declarado , Cual labradora un avariento ejido. Cual noble pecho un corazn hinchado. Cual competidor favorecido, Cual nimo ambicioso hombre privado.
Y de un contrario azar suertes dichosas; Y en la fruta que al gusto pareca Sazonada en lisonjas mentirosas Suele estar la ponzoa en'remetida,
,
Cual prolija visita alma enfadada Y libres ojos dama recatada. Entre estas muertes vivo y desta suerte Tu aspereza me est martirizando. Mi esperanza en los brazos de la muerte. Ya entre vive y no vive agonizando, Muriendo por los gustos de quererte, (^>ue es en leyes de amor vivir reimuido Mas ahora viva muera', muerto vivo. Jams morir en m la fe en que vivo. Ponme al sol que la seca arena abrasa O adonde l muere envuelto en tierna nieve,
, , ;
si al justo cielo por varios trances me ha trado, Con mi venida diere algn recelo .\1 gusto en que te bailo entretenido El discurrir de su piadoso vuelo A nuestro bien va siempre dirigido, Y aquel que de su mano y trazas viene Es el que mas quien lo da conviene. Si del incierto fin de mi venida De propsito hubiese de informarte Seria tornar tan lejos la corrida Con desabridos cuentos enfadarte Mas la causa entre muchas preferida
as
famoso rey
Que aqu
;, ;
: , ,;
56
tanto riespd me nblif;rt buscarte, Ks pedir de tu mano el verdadero Honor, ttulo, y voz de caballero. Soy un mancebo, como ves, dispuesto A recibir, seor, lo que te pido Noble en linaje, y la probanza desto , El valor que este punto me ha traido,
Que en
Que en pecho Iiidalgo un corazn compuesto, Vapor su propia sanare es bien nacido; Yo siento ahora en mi que soy cual diyo,
cada uno es de
s el
mejor
tcsiigo.
Lo dems
si
Para tiempo y sazn mas hirija quede, Que descubrir de un hombre en sola un Imra l pecho, quin sin Ilios hacerlo puede? Esto Seor por la que el luyo adora , Pues nada nilo injusto me concede Despus saors de la venida ma Quin soy, lo que vengo, y quin me enva.
, , , ,
'-'>-,-,
'o^
Pesado yugo no es, ni grave carga Sino reparas en lo mas que es eslo Menos el riesgo dla muerte amarga Tu bro enfrenar yo te concedo Sino cuanto me pides, lo que pui'do. Dijo, y en silla de marlil lalirada Por mayor aparato fue sentarse, Antiguo rito y ceremonia usada En que actos tales suelen celebrarse Bernardo, descindose la espada,
;
,
O seas
Fue
los pes
Asi
ngel de luz bulto peregrino De la masa mortal en lo que quiero Same tu alta beldad dichoso agere. Esta espada, seora que te juro. Que en servirte estar siempre ocupada, ite esa tu tierna mano , marfil puro Para nuevas victorias me sea dada; Que este favor me guardar seguro, Y ella de ajenas fuerzas inviolada, Mostrando que al caudal humano escedes Si esto es lo menos de lo mas que puedes. La suspensa beldad de divertida
, ,
(iRelrato vivo del valor humano, Sino eres sombra lumbre del divino.
Apenas
Resea y toque
del pincel y
mano
Que
tan
dio al doncel grata respuesta sus disgustos y afliccin metida, Estaba en tristes sentimientos puesta Que aun de cuidado ajeno es ofendida
,
Que en
,,
: ,, ,
, ; ; ,
, , ,
EL BERNARDO.
B7
,
'
La mujpr que iIp veras es honesta Y su fama y liiior tan delicado Que un soplo queda muerto deslempiado. Call, y fue su callar templadamente De discrecin tan lleno y de cordura Que al discurso mas vivo y elocuente
, , , ,
Quieren sin igualdad ser tan seoras Que nada fuera de su gusto valga Y que l seale cual reloj las horas
, '
"
"
Al curso de la vida mas hidalga Si esto es cual ves el gusto que t adora? Cmo hars que ajustado al tuvo salga
:
,
En proporcin venciera y en dulzura Y en grave pundonor la altiva frente. De arrogancia mas llena y hermosura Que de flores la aurora aljofarada
,
,
Si
Al gallardo doncel ci la espada. Ll Persa rey en nuevo triunfo aparte. De una trompa marcial al ronco esti ueiido Espuelas calz de oro al novel Marte Ya lodo en belicoso fuego ardiendo; Y de perlas un brbaro estandarte, (Ion las persianas armas descogiendo Asi en semblante y nimo severo, La fe jur debida caballero. Por estas invencibles armas juro, Y los secretos desta noche muda yue envuelta va pasando en aire obscuro De espantos llena y de color desnuda; Por CSC claro y estrellado muro One nuestras vidas con sus vueltas muda Y el resplandor de sus lumbreras bellas, Y' la deidad que asiste en l y en ellas Que la inviolable fe de caballero Oue al nombre heroico debo que hoy recibo Segura y salva todo un mundo entero, El tiempo i;uardar que fuere vivo -Ni por mi punto perder el severo
,
,
en l con nuevas leyes forzar quiei-es La antigua libertad de las mujeres? Vuelve, seor, pues tu honor conviene El que hasta aqu esta dama has usurpado' Busca otras reglas que el amor las tiene Mejores que estas para ser hallado La humildad no disgusta y entretiene Que amor no cabe en corazn hinchado
, :
, ;
Servir y porliar todo lo alcanza , Cuando ambas cosas se hacen con templanza. Y" esto no yo mas la razn lo pide Y la obligacin nueva en que me hallo,
, ,
Con andjas
cosas tu apetito mide, Porque ninguna en t pueda estorballo Que lo que sin sazn su efecto impide Yo estoy resuelto ya de atropellalln Y que esta vez nos d la incierta suerte (I ella la libertad , m la muerte. Cual suele destrozado peregrino. Del largo mar y tierras enfadado
,
De
lejos
viendo
el
Un de su camino,
Marte el grave rigor del suyo altivo En cuanto en sus sagradas leyes manda El feroz rey que gobern en Irlanda. Dar favor quien pidiere el mi, Y quien no le pidiere si est opreso, Y en libre campo y justo desalio N'i hacer consentir ni har exceso Dijo y dejando con gallardo brio Del brbaro estandarte el grave peso Asi en nuevo ademan al persa (iero
, , ,
: ,
Cuando ya libre consagrar quera Su roto barco al dios que fue su guia Tal el Persiano rey oyendo estaba Cuanto el doncel del mar decirle quiso
su furor llegaba
ser
remiso
En grave aspecto
Que
atento le escuchi), le habl severo. ulnvicto rey si al celebrado pacto En tus heroicas manos se le debe Asiento lirme y que en respeto intacln Siempre delante el de su intento lleve Si ya no en sola ceremonia el acto Presente ha de acabar su curso breve Mas la justa promesa t debida El suyo es bien que iguale al de rai vida; La misma fe tu real valor jurada Sin culpa me ha de dar nombre de ingrato,
,
con voluntad mas concertada No granjeas ese cielo, su retrato Y su hermosura al parecer forzada En su libre la das y honroso trato
Si t
: ,
,
pues
lo
mereces
ser querido.
El manjar de sabor
mas sazonado
A quien le falta gusto es desabriilo, Y adonde no hay amor todo es enfado Y el mas alto valor aborrecido
:
Podr ser y no un pecho endurecido Y mas de ua mujer que importunada Lo mismo que antes le agrad le enfada. Las de mas tiernas almas mas briosas,
, ,
,
humillar de su arrogancia el viento De los gustos que estn mas deseosas Fingen mas sacudido el pensamiento El descuido las vuelve cuidadosas. El cuidado es especie de tormento Los que menos procuran sus favores
, ,
Pomo
Nada me podr ser impedimento Que no muera vengando mi alegra Y consuelo es al fm de desdichados, .\ no poder ya mas morir vengados. Y vos valiente y nuevo caballero
,
Si vuestros pies
i
ellas
gozan
los
mayores.
Cuando
sepis la
, ,
, ,
68
,
La juzgareis por bien mal perdida {)e por lo qiip padezco y lo me quiero.
Que
Tengo por
Estorba
Dijo
,
esperieiicia conocitia,
,
De ira derraman sin cesar venenos. Dos largas horas la victoria en duda
Suspensa tuvo a neutral batalla Y cada golpe la opinin se muda Ya en este ya en el otro de alcanzalb Y' seinbrailo el combs de la menuda
, , ,
y pretendello
alcanzallo el merecello.
,
y cual bravo toro que admitido Ve en su lugar ouien leba desaliailo. En rabia ardiendo, en zelos encendido. Corva la frente el pecbo levantado
, ,
Escarvando
golpe piensa de quedar vengado Y la contienda y zelos acabada Libre y seor de su vaquilla amada Bien asi el rey de Persia en rabia ardia Y i la incierta venganza se aprestaba Con los medrosos zelos no podia La clera enfrenar que ardieudo estaba
, ; ,
:
A un
escarclado rosicler tingla. cansado el persa de reparos, De lieros guipes y de sangre lleno, Del roto escudo los gravados aros Del ciego aire arroj al cristal sereno : Rompi al caer del mar los tumbos claros Y desatando al suirimientc el freno,
-Mas ya
4.
El yelmo de oro
que
la
noclie fria
,
Ln nuevo
Palenque di*'p al dudoso desalio. Era en forzosos trances el persiano En golpes diestro, en nimo orgulloso.
dos manos tom la lirme espada Que ha de dejar su clera vengada. Con ella y con la foria que alcanzaba Que las parejas con su amor corria .\1 espaol busc, que je esperaba Debajo el medio escudo que tenia Si lo halla esta vez con ella acaba
.V
, ,
oo:i
En gusto y paz discreto y cortesano En guerra y armas fiero y peligroso Aliora con su ardiente amor lozano En nada baila su quietud repuso, Ni al novel tiernn en su espaol denuedo
,
:
De sus rabiosos
zelos
la
porfa
,
Que donde
Un mundo
de rontrarius pondr iniedo. Los braziis altos y altas las espadas De un l)"lii'o furordejan llevarse, Y las valientes fuerzas abreviadas De un gnlpe i|uiereu por igual vengarse Que es flaqueza en defensas escusadas Buscando tiempos sin sazn cansarse, Y no abreviar puiliendo la victoria Hacer el pecbo indigno de su gloria. Crece el furor, y ponen sus espadas
,
,
quiera que su golpe acierte Si hallare vida meter la muerte. Mas el diestro novel ijue vio el mandoble Bajar cortando en dulce silbo el viento Del presto cuerpo hurt el aliento noble Dando lugar su furor violento; Y l un pei|ueo rasgo al peto doble Abri del hombro la escarcela tiento, Tal que entre su grabado y peiireria I^a eclptica del ciclo pareca. Y l al volver en si del golpe liero Con tal violencia le arrim una pnnla Que no bastando del templado acero Contra su fuerza la defensa junta Por un costado entr, donde ligero
, ,
,
1,1
Uu nuevo
Las rodillas por tierra sus guerreros; Cuyas robustas fuerzas alentadas Asi se aumentan con los golpes lieros Que en cada cual parece que revive N'ueva fuerza y vigor del que recibe. La altiva causa de la liil sangrienla Suspensa rnira el riguroso estrago De cuyos golpes la spera tormenta La mar pretende bacer de sangre un lago Y ni del todo triste ni contenta Tiene cualquier favor por aciago Que de su ocasionada bi'rniosura Ninguna guarda juzga por segura. Teme que venza el rey y no querra Ver salir su contrario victorioso Desea cuando Bernardo le beria Ser escudo del golpe peligroso Y si en el persa siente mejora Eso tambin la saca de reposo. Que entre antojos ecintrarios puesta en dnda X cualquier viento, al Un mujer, se muda.
, ,
de roja sangre apunta Y ayudando otra y de un revs el vuelo El grave rey de Persia vino al suelo. Mas no tan presto al jugador valiente El hueco globo salta la ancha mano Desde la lirme losa que en ardiente Vuelo le escupe por el aire vano Ciuno el persa feroz la altiva frente Del suelo que birii'i levant ufano Y en no vencido aliento, con voltario
rio
,
Luchar
se
anuda y cie
su contrario.
Las lirmes garras codicioso emplea En anudar al gran pilar de Espaa Que i'on igual codicia le rodea Y el cuerpo hombros y piernas le maraa N'uevo aunque humilde modo de pelea
,
,
Donde
las fuerzas
prueban
la
maa
,
.\i
menos revueltos
,
En golpes
De rabia
En
roja
Entre un estrecho revolver de brazos .\ bacer las honras el honor pedazos. Dlas heridas tas sangrientas fuentes Al mar tributan con calientes rios, Y su falla en los lirmes combatientes Las fuerzas mengua pero no los brios Danse en abrazo cruel nudos valientes. De sangre nrojiia llenos y vacies Y aqu y alli en tesn revuelto y varios El menos brioso lleva su contrario. Del bizarro espaol tengo recelo Que es arrogante y bravo su enemigo Y aunque le ha hecho desgraciado el cielo Nadie le ha hecho injuria sin castigo Si falto de virtud no viene al suelo. Tambin de esta verdad ser el testigo
,
Que
ya feroz ibis veces ha intentado \ esconderle una daga en el cosl.ado. .Mas el le,ont>'s brioso , quien agrada
I
,, ,
, ,
EL BERMARnO.
.=)9
Ver su alegre vicloria untes del tlia Libre ile si le saouJi y la espada
,
lpiise:irle
V liedliados
Dio
lin el
riquisiina celada
,
riepo amante en su porlia l,a de su ingrata dama anli's cumplida, ijue ella de su crueldad arrepentira. Triste y sin fusln el easlelleno peclm En la caida qued del rey I'ersiano, Temiendo liaher su indigna muerte lieclio Cruel principio al de su lioroica mano V l en su sangre y su furor deshecho , Si todos dio dolor, no al iuhunano Corazn de su dama <|ue quisiera
:
no muriera. vencido amante Hue su rey vio en tan triste estaiio puesto .\ vengarlo morir sali('i arrogante Con armas dohles y con paso presto Cercan al vencedor, cjuc > hrio bastante A toda aquella injusta furia opuesto .Ningn golpe recibe que el mas fuerte Su herida no le pague con la muerte. Cual len de Libia, jaliali cerdoso, De mastines sin dueo rodeado Mu entra, acomete y sale victorioso Del timido escuadrn desordenado V uno, dos, y tres deja l>rio.5u be sus blancos colmillos ostigado, V el mas lozano , y de mayor guedeja, nue antes mas le seguia mas se aleja: Tal del len miuitas en sangre euvuelti Las nuevas garras ilan espanto y grima Al pueblo infiel, ([ue en paso desenvuelto Medroso huye su espaulosa esgrima V l libre ya del vulgo inlil vuelto .\l desangrado rey, quiauu vive, anima
pi'uara
del
La feroz gente
cabeza reclinada Que Bernardo en sus brazos le sustenta En diversos remedios que le aplica Asi el de la esperanza fortifica No se ahogue en tu malla confianza One los tiempos trocar podrn su suerte De los vivos es propia la esperanza, Que llega hasla las puertas de la muerte Vive (jue si fortuna y su mudanza lian podido tal trmino traerte El pardo cii'lo de cclages lleno, De turbio suele amanecer sereno. Asi le anima si en tan triste estado Palabras son materia de consuelo; \ habindole la sangre restaado Curar le hace y levantar del suelo Y de la bella dama al lico estrado Llevarlo como tnuu) de su cielo
Dijo
,
y la real
I.
:i
es darle vida el Quedii el persiano viendo la aspereza Ni de nuevo sentido ni admirado Qui> habia ya lii'cho en l naturaleza Ser con desdenes y rigor tratado
,
:
Mas Que
ella le dej(i
,
y se
i;.J
Bernardo
la
erueldaii con
la
belleza
A
Si
ilar
aliento,
ha quedado por donde, al pensamiento. Como el que en tristes suerios se liundia ciego buche de una siorpe brava , Si entre sus negras garras le halla el dia Despierto ve lo mismo que soaba; Tal el persiano amante en sivolvia, V tal en sangre envuelto contemplaba La obscura imagen de la muerte fiera A cuyo autor habli desta miuiera Justa venganza de. mi inpisla vida, Para esto de los dioses enviado Djala ya de un golpe concluida, Alirevia tu victoria y mi cuidado, Que es cruel compasin , piedad fingida Dejar con vida un cuerpo desdichado V el que mas de oro su placer se viste Es una alma sin l sepulcro triste. Ya be visto por mi mal lo que amor puede En un pecho (|uien falta la ventura, Cuanto un breve placer la pena escede V el mas fundado bien cuan poco dura
Ni en desden tuvo ni en beldad segundo. Iban pasando entre el silencio mudo La oscura noche y sus calladas horas El aire negro de color dcsnuilo Lloviendo en sueos sombras burladora> Que en dulce lazo, y encantado nudo Las penas atan en su hi'rir traidoras, Y el sosegado mar riendo en calma De la tormenta en que se anega el alma. Cuando el ciidoen sus ejes trastornando La hmeda noche con sonoro estruendo. Las circunstantes sombras fue aclarando De una foi;osa nuln' id bulto horrendo En sesgo vuelo por el aire blando Con prestas alas de oro descendiendo Sobre el suspenso mundo, quien Iraia Antes del alba el no esperado dia. Y ella en ardienti's cercos repartida, .\l ronco son de un espantoso trueno
, ,
La
luz dej de que venia tejida El aire de dorados rayos lleno; Y una nueva deidad ile luz vestida
Feroz
\\
sali
(piit el hrio.
carro ardiente de metal sonoro Cuyo pesado yugo en sus prisiones Hace humillar con las coyundas de oro La enroscada cerviz de dos dragones Volar se vio y ardiendo entre el tesoro De sus gravadas ruedas y llorones Un tierno corazn y all esculpido
, ,
Un
Si esto asi al
sucede Dame de un golpe suerte mas segura Que es dar la vida quien la muerte agrada Cinero de crueldad disimulada. Mas si este bien con los dems nn^ veda La estrella que esti' paso me ha traido lo menos me conceda Este ahora Por premio lo que en dao la he seguido Que esta tasada vida que me queda Se pierda donde el resto se ha perdido A los pies de una ingrata con que vea Cada uno de los dos lo que desea. Ella mi alegre muerte y yo su amada Cara en verme morir grata y contenta. Ver tambin si estar desenojada Su hermosura y gracias acrecienta j,: ,,.
dicliosn le
, ,
mas
De fuego
azul ((Venganza de Cupido. Al tiempo ijue eslas sombras temerosas., Nocturno. nioi\struosde celages hechos.
mas
briosas
Con
li
presentes peidios La grita comenz y voces llorosas De .Ynglica (jue'en lazos de oro eslrecboPor superior violencia el bullo preso,
luz
medrosa
,
los
\\ grave
i.^arro
, ,
, ,
,, :
60
BIBLIOTECA DK (ASPAR
V ROr,,
Porque ingratos ninpim castigo es grande. Mgicos cercos de la Hada Aloina Al encantado carro dieron vuelo,
,
persiano rey dar medicina de la Hada cuidadosn celo De su leons, y el riesgo que corra En la anglica dulce coni|jaa. Que era en trato y heldad tan pnderosa Y asi dicaz en un sabroso engao Que nadie la vio afable, desdeosa Que libre se escapase de su dao nes|nies dir de la carroza herniosa Y su celestial robo el curso estrio, Que es largo aqu tan dilatado cuento Y corto ingratitud cualquier tormento. El persa rey quien la Hada en vano Para sanarlo le quit la vida. Qued cual sin sus llores id verano, La esperanza tandien en llor perdida Sin alma que en el carro soberano A la belleza fue del robo asida Y l en el ciego caso no pensado Cual con liora menguada hombre atajado. Las manos con mortal dolor torciii Y al riguroso cielo levanladas, Si all algn dios con lgrimas deca
sea
al
,
i'i
O O
Ruedas que el bien y el mal vais devanando; Y tu mi gloria que su corte hecha Por el aire deshecha vas volando Cuando daris la vuelta mis enojos Y volvern ver su luz mis ojos? Mas ya que el ofentldo ceio ha sido Quien en venganza de mi loco intento La robada beldad habr trado La vez segunda al triste altar sangriento,
, , ,
Kl
Y'
de
a infeliz
Creta
el
encendido
Fuego abrasa vueltas mi contento, Dando al cuchillo sin poder valella El blanco cuello de mi imagen bella
;
contento Si al peso de los bienes dan los males Si breve bien pequeo sentimiento Si prdida mayor penas iguales Conzcase por esto mi tormento Que soy quien perdi bienes celestiales, Y granje por un regalo tierno De vida celestial muerte de inlerno. Dijo y en la psperiencia de su dao Concluy que era falto de ventura Basa en que estriba el laberinto estrao Del intricado error de su locura
Si peso del dolor se da
el
,
, , :
descuidadas Y t muerte que el gusto en liel conviertes Cuando con una acabars mil muertes! Ligero tiempo, que cual libre Hecha Del mundo haces correr el curso blando, Veloces dias de medida estrecha
,
Cmo
,
estrellas
,
volis tan
Mas del amor el deleitoso engao Con nuevas esperanzas le asegura Que aunque dudosa y larga luedicina Las postas son en que el deseo camina, Y el gallardo espaol con el recelo De que tan noble Rey sin culpa muera .\s le dice y da por mas consuelo De su venida relacin entera
, , ,
Si por la cuenta y
cmputos
del cielo
,
La nuestra viene ser mas verdadera No hay porque un golpe tanto te lastime.
Ni adverso azar que un alma desanime. De tus gustos lio temas que s el viento
,
El tiempo conocer me dio tus gentes Del grave riesgo de ese altar sangriento
el
cuchillo
que
la
asi
en
el
alma sientes
el cielo
,
V en sueo vano
y loco tngimiento
Libre tu
dama
conserva
, ,
:,
NABDO.
6)
en tronos de oro all, ai en el suelo. La noche ya en el denegriilo OrieiUe Sus cortinis de luto desdoblaba Y el torpe nudo A la cansada gente Los lazos del cuidado desataba; Y en ocio los sentidos blandamente
.
Con dulce delirar encadenaba Cuando mi cuerpo sobre un verde prado En su nudo taniliien qued ligado. Y no tan presto por la sombra vana
,
seguir les inspiracine> del cielo, el tiene cuidado de sacarle \ iiinrioso y honrado de las mismas ocasiones en que le pone. Por Orinianilro, que sale lenedoy lastimado en /a honra y el cuerpo, se ve como el \ii;u< iodo lo laslina v afea. Y .Vnglica robada en un carro de Imclo. es el pensamieiilo amoroso de un amanlc, que volando navega sin saber adonde , y jam.'is tiene hora de reposo.
Cuando
su quietud vol sabrosa bella imagen soberana Mis ojos vieron de tu ingrata diosa Y en grave presuncin y en pompa ufana Mas que en el tierno Oriente el alba hermosa, A. mi se vino, y con semblante amigo Ven librar mi honor de su enemigo. Dijo, y dando la vuelta con sereno Rostro, vestida de una luz rosada.
El
,1
,
alma
LIMO
diir.
ella le ciienla
OUINTO.
la
ARr.DiRNin. Huye C.irilo 4 Fi-Jiicia, donde em.iienlrS'l'rUn,do y (Uros paladines. Ferraf,'Uin libr.i S Arfliin de un \aliea'el marliriu de Us dii.s sanlj ^lMlll(l j tambin Auchali. esposo de Aii;ina i |.i).crislianns. Kniuinlrasc con Yncol , lio di' C.iiiana y por relacin se enamora ilellu, y al mJigon de una (nenie ve i'ii sueos su licrmosura , y la de sus lamosos pal.oios. riiiLise al Ihi del libio el consejo de puerra del rey Casio
y
Aluda
libra
raueri'n
De
resplandor mi vista deshimbrada ella subida al estrellado seno. De una vislumbre celestial baada Mi atenta vista , tras su presto vuelo Aquella estrella mas cont en el cielo. Estas armas despierto vi mi lado Y el pequeo batel en que venia Donde sin ver por quien me hall embarcado Tras el deseo de ver lo que antes via Y el barco por s mismo gobernado .Kun que iba volandu pareca Hasta el bordo real deste navio Donde en entrando en l vi hundirse el niio. Pues si del mundo el superior gobierno Aqu me trajo en tan sabroso engao, Y librar de tu fuerza el bulto tierno El lin gui de mi viaje estrao, La oculta traza del saber eterno, N por el suyo fue ni por tu dao, One para haberle de quitar la vida Superilua hubiera sido mi venida." Dijo y por el Oriente el alba lielada Falta salia de luz y de alegra La mar aunque sin viento alborotada Con sordas olas el galen bata
el
:
Y Y
En lauto
el
francs
campo de
Croiia
Rendida la ciudad, salia marchando Por las speras sierras de Narbona .\ gozar de Gascua elare blando:
ya el real asentado en Carcasona Por su deleite el valeroso Orlandn .\ correr las fronteras de la tierra En voz sali y en hbito de guerra.
,
Con l el duque Maimo de I'.iva Don Silverio de Ko.\ Dardiii Danleia Sansn duque y marqus de Picarda
, ,
En huecos tumbos de cristal preaila Y cuando veces sin pensar venia Un tardo viento que en las velas daba
Mayor
tristeza y soledad causaba.
a!
rey pretenso de Saiisuea Con otra ilustre y grave compaa, La honra del campo y tlor de su reseii.i Mu al castillo cimnaii no distante Muc un tiempo por Riigero labr All.iiile. Era vulgar riimorque enire las brear Del hinchado Pomier suben en vuelo Del roto muro las gastadas seas \ dar escalas con su frente al cielo Donde del Mago anciano no pequeas Grandezas goza el enriscado suelo \' ver las de su ejrcito triunfante En tropa alegre va el seor de Anglaiite. En placenteras fbulas sabrosas De sucesos de campo y moni cria Olvidados de aquelliis peligrosa.^ Vueltas que al mejor tiempo el teiiipn enva Al dar lili las cumlires deleitosas. Con que un iniuite de llores se vesta
.\llierto,
,
,
i>riente.
De su ancho rostro de oro el rayo ardiente Y el ronco son de un spero gemido Suena en la nao, y su alligida gente. Que donde al gusto huye la alegra .\si amanece el sol y nace el dia.
, ,
Dos muertos hombres y otros seis huyendo, Del viaje suspendieron el estruendo. Otro que Iras los pasos perezosos
,
alegora.
prisin de Malges se mueslraii los raiules daos que se siguen de perder una ocasin y el quedar coleado de un .nrbol al tormento ile los espritus, el rela
;
huelliis de un i-argado dromedario, Por entre rlioles va cu pasos medrosos; Con sus regates revoltoso y vario Viendo de los franceses belicosos El escuadrn su intencin coulrario Con astucia sagaz y maa aguda
En
morilimiento que queda de haber perdido por descuido la atason , y las varias conRojas que al hombre contcniplalivo siguen en la vida arliva fuera de su quietud Los demonios, que tratan de destruir Kspaa, muestran la insaciable sed <iiie tienen de nuestra perdicin, y con que susto y facilidad la haran , si el freno de la potencia divina no los detuviese , significada por el Aii gel Custodio de Espaa que descubre cuan cortas fuerzas son las del infierno para ofender a los que el celo tiene por amigos. En Bernardo, que guiado de un cometa se entra en un barquillo encantado, que le lleva donde Orimandro le arma caballero, se muestra que al varn obediente, que sin reparar en inconvenientes, de veras se pone k
,
Es desta ocasin bella el nuevo caso Florido ramo de mi heroica historia. Por grave azar, que el amagado paso Suspender pudo de su gran victoria.
Diez lunas volvi Francia el canqio escaso De gente esta ocasin, esta su gloria A Espaa suspendi, por tantos meses Su venida alargaron los franceses. Tantos la rica sala del tesoro Detenidos los dio cercos dorados,
: ,
, ,
62
Que un mucrlo
bullo distruy su onc.inlo. Y hasta vit liliri's los caulivos ]ioclins De la avarienta srila, el campo junto,
el
destrozado
el
Victoria entre
Por
La famosa jornafla, y sus pcrlreelios, Por un zodiaco entero hicieron punto: La culta causa fio tan altos hechos, Delgada raiz deste ahora nuevo asunto De aqu se ocasion, esta humilde l'ucnle Largo curso aadi al de su corriente. Garilo, yaque el inleliz suceso Dla obscura tiaicion del bosque opaco, Contra su lealtal dio la r^o proceso,
Dinide
'
' '
Y
A
culpas
al
desi-nido de Filarco,
Su
Y porque
:
al
viento
pesar de quien quiso en aquel caso Por vengar su traicioi: lomarle el pat'o Salvse al lin, y guarecer la vida En sus trazas juzg por mas seguro Hacer Mahannit de su huida Forzosa causa, y de su amparo el muro: Hontandoel que su gente mal regida Del rio Parque dio en el cerco obscuro, Pero nueva tan triste no podia Ser con nn^;un afeite di' alegra. Recibi el moro con semblante acedo
Con soml)ras
libe
Del bos(|ue horrible, y del castillo oscuro, Las gentes todas huyen comarcanas:
Aqui (ai'ilo y su escuadrn seguro De asombros se ampar, y por las cercainis Aldeas \ caminos plata y cobre
la esclavina al pobre. de aquel bosque hay un castillo, Guarida de otras gentes de su trato, Que al cataln hicieron su caudillo, Y ries;,'o y g.inancia bel contrato: De estos eran los seis que entre el tomillo Y rboles de Pomier saci'i el rehalo, Huyendo poi- sus speros conlines De los ya desculiiei'tos paladines. Y el que Iras el i-argado dromedario Con revidtosas vueltas discurra El astuto Garilo, del voltario Escuadrn falsa y cautelosa guia Que por aquel desierto solitario. En cuidadosa y enculiierta espa Los dos muertos sigui, y en la ancha senda Vidas un tiempo les quit y hacicmia. Huyeron los dems, y l con sosiego Intrpido al francs escuaiiron vino, .\ quien de desiumbrado volvi ciego De su astucia un encao repentino; Con humilde pidiendo y sagaz ruego
ricii
quita, y
.\ii,
lejos
i\
La mala
Que
el
el
uuedu
Da al falso corazn triste batalla Qued atajado, mas con nuevo enredo
Dorar quiso la culpa, reniemlalla Y hacer de nuevo con su antiguo olicio Si puede su ofendido rey propicio. Descubri en los del bando sarracino nimos llenos de encubierta safia, Que siempre entre traidores el mas lino .\nior nace sembrado de zizaa Crey por ese paso abrir camino .\ una nueva traicin, cuya maraa -M andaluz dejase sin la vida,
,
su leal opinin restituida. Comenzi'i aleve el infeliz coulralo, .Metiendo incauta prenda en el que urdia. .Mas falt discrecin, falt el recato Que el grave caso y su ocasin pedia Y descubierto el encubii-rto trato, Garilo liuy, huy su compaina, Pagando iodos la traicin urdida , O con culpable ausencia, con la vida. Kl falso entablador del traidor juego,
l
el i'iesgo le amparen del camino. De aquella escuadi'a cuyo brazo fuerte Por robar sus amigos les dio nmerle. Creyeron lodos que el valiente pecho
En
C.ou los
De
la
que guarecer del riesgo pudo noche huy por lo mas ciego,
Al dulce
amparo
del silencio
mudo:
feliz, espaol seliabia librado propias tuerzas del dudoso estrecho Con que de los i|ue huyeron fue asaltado, Y que el verlos venir ileji deshecho El peligroso asalto comenzado. Temiendo los franceses valedores
Del
.\
Llegan
Ribadeo,
En hombros de
Los
seis
mal concertados
s:ilteadoie.s.
suelo
ciclo.
,
Bayona, y su ancha playa Libres pasaron sin tocar en ella, Y de Reine la costa, y corva raya Que con sus espumosas olas mella: El Curiano monte, que atalaya
vista de
,
l:i
ribera bella,
.
Pasando ordeaux con agua viva Y basta cerca de Argeu el rio arrdi.i. De alli hacia Lenguadoc la tierra aileulio La quieluil sidtearon del camino. Hasta un antiguo bosquB , ipie al eucuentro De Pomier y Tarascn les vino: En cuyo verde y escondido centro Las ruinas hay di> un muro peregrimj Que un tiempo fue ya clebre morada Jardin de un rey, y' rasa de una Hada. Despus que en Salabrcs la hada Morgaiia
Al rey Artos su
hermano
vii'i
perdido,
,'
'
Del castigo su culpa ancho distrito, l'u nuevo enredo de artilicio estrao .\si por los presentes dej escrito, En dulce delirar, que al mas agudo Deslumhrar su encubierto estilo pudo. Ni tiene lo hecho por bastante hazaa, Si todos no los roba y desbniija, Y aquel liero escuadrn contraro Espaa De armassu astucia y de altivez no alija: Y asi despus que en cautelosa maa Licencia para hablar pidi prolija, Desta suerte empezii, y con este enredo El gusto les gan, y les perdi el miedo. ((Ya que el rigor de la enemiga estrella. Que tras si lleva el curso de m vida Y haciendo de desgracias prueba en ella, La trae de un riesgo en otro divertida. Si a pesar suyo el tiempo quiere haceUdisicri
,
nii:
iip
BF.RNARDO.
63
A sus murtales
folpes
no vencida,
YftlacspiTanza aun en lan laryos casos LuRar le queda donde dar mas pasos; No es juslo que reserve prueba alguna .\ hurnaua dili^iencia que no intente. Si punto lio hay de tan uienguanle lun (Jue al;un da no Ijalle su creciente: Sabr cual puede ser en la fortuna l)e ios suyos el don mas eseelente, O si es acaso de iinpusildes hecha. Como el risiir desta cadena estrecha. Oel rey Hi-reuli's libio, que en Espaa De tres cuerpos sac un tirano alienln, Y de tres ruellos la cabeza estraa Al rojo suelo dii'i un ^(dpe san^'riento, Mi linaje dcsi'ii'nde... Asi en maraa Kiu!id;i collada idirii'i un prolijo cuenln El sutil cataln pero yo al lirio Del bravo Ecirai;ulo vuelvo el mi. toda rienda pur un verde llano De un caliallcrn dije i|Ue hua lili bullo en la liidleza soberano, \ en rostrii un rayo ikd pintor ilel dia: (Juandii su amparo levant la mano El bravo arafioncs, y al que venia Ya ejecutando el olpe, el suyo al vuelo Le ech arrogancia y viila por el suidn. Volvic'i la dama y viemlo sin cabeza El furor que la suya amenazaba. Del suceso adiinrada y la braveza, Hiie muerla aun no menor espanto daba, 'iOh invicto brazo! dijo, oh bulaleza Heroica! el cielo guarde alma tan brava Contra injuntos agravios, eii ijuieii lio Ver por tal mano reparado el mi. Socorre, (i ilustre resplandor de Marle, En un dudoso trance mi alegra, .\nles que sean mis desdicias parte A llar la niuerle al que es la vida mia! No lejos deste bosque, por la parte (Jue este llorido monte se desvia A darle paso un rio que yo pienso, Hue Ebro corre pagar tributo y censo, l'na soberbia puente ambos costados Con dos torres altsimas le cierra Y estas llenas de iirbaros soldados El comercio han quitado de la tierra: .\qui los que de paz van descuitlados Prenden sin fe, y los que van de guerra
,
(
de Diiriscan, y una cristiana -\uble, di' los tributos de Galicia, En Ciirdoha nac, y con pompa vana Ngera me cri por su patricia; Donde en destierro lionrailo, y suerte ufana Del rey Albucasar d la avaricia A mi agraviado padre esa frontera. Donde l viviendo su grandeza muera. Abalan d despus el reino de Oca A Zimiail un ambicioso viejo i^Uie eo hambre de oro, y en prudencia poca, Cuanlii halla lomar, sino es consejo: Este embriagado de avaricia loca En los montes prendi de Castrovejo Dos teinas nias, hurfanas doncellas
Iija
,
, , ,
.-\
y que el alba bellas. 1.a cul|ia era dejar su ley paterna Con que el rey su avaricia disfrazaba, Y i'l ciego aiilor de la codicia interna Clin que el infame corazn cebaba:
el sol liin|nas,
Mas que
Nuiiii la iiiayiir, y la
l.a
mas
tierna,
,
hiniesta
y bidla
Alodia se llamaba
Crislanas,
De alma Venda el rigor por celo de? su sela Y de impedirla Iteligion Crisliana, Aniiqueera en lo interior hambre iinlscrela Del pairmonode una y ola berinana:
,
aunque
Y por hacer
^
la
la
injusta prisin menos liviana. Culi imped]- del dulce trato el uso
En dferenles crceles las puso. La nia .VIoda, compaa dichosa. Ene en depsito honesto de la mia, De las beldades dos lamas preciosa,
de alegra: en prudencia y alma generosa ^ tan lable Irato, que sola Dejarme con l llena el alma ufana De un ardiente alcion de ser cristiana. Si tal 'ez la acech por verla sola, En ferviente atencin orar la va, Y que de alegre luz divina una ola De cuando en cuando el rostro le embeslia; Y en soberanos lustres la arrebola El rosicler de gloria que sala De un Dios, que puesto en cruz traa consigo, Por inviolable esposo y dulce amigo. No es de m edad juzgar cual sea mas justa. La ley cristiana, o la del pueblo moro, Y en caso? ilc opinin cualquiera gusla Vestir la suya de un parlar sonoro: Mas ahora sea justa, sea injusta. Yo en la rabe nac, y en esa adoro; Y aunque su Alcorn creo, creo y juro
l'cchi' inculpable, rosiro
l'Ja
,
Con anudes
All el
la
hacen tan
villanos,
Que ninguno
Preso, sin alma est, que es lo mas cierlo; Acude pues, seor, dar la vida, O sepultura honrada un hombre muerlo: De paso le dir de mi venida, Y de mis desvenlnras lo encubierto, yuinsny, con quin y adonde hacia jornada, ue quien cnmu yo est uo encubre nada." Dijo, y el moro baca la parle guia Que antes sali huyndola doncella; (Juin fuese nieguiitando, y por qu liuia
Que si Maboma es Dios, es Dios oscuro. No hace milagros como liabemos visto, Que en favor de su ley, y quien la sigue, El nombre hacen y la cruz de Cristo,
Cuando en mas sangre
Ni hallo yo en
la el inundlos persigne: mia aquel bien quisto Modode proceder que se consigue De la cristiana, cuando sus sugetos
.\
el
t:mo con
.\
denuedo
la
segua,
aliento
quien
la
dama en desmayado
As empez de su tragedia ol cuento. Del valiente Dcdran, que un tiempo quiso Ser absoluto emperador ile Espaa Y lo fuera si su nimo y aviso No se mostrara la fortuna estraa Niela soy, y heredera del preciso
,
Hace hombres concertados y compuestos. Mansos, sufridos, blandos, conversables, Llenos de fe y de amor, castos, modestos,
Cralos, humanos, dciles, afables. Del todo humildes, sin cautela, honestos. Medidos, comedidos, y asi estables, Y puestos en razn, cuenta y justicia, Que no halla que tacharles la maliciu. Nuestro Alcorn si como dicen vino
.No
Hadii que a l engj, y mi me engaa, A pesar que del tiempo el movimienlo A una alma pueile dar bienes de asiento.
Del celo, escrito fue por otra mano, estn llano v tan claro su camino,
.,,,.,,
, ,:
C4
tan fiiniladn en ol discurso liumano: Tione ili; rniel su parte, y do sanguino,
.\i
BIBLIOTRCA DE GASPAn
ROIC.
,
Que
brbaro y tirano, espada y con las armas quiere. Que aquel sea en l niejorque mas pudiere. Rise el feroz ninro las razones Con que la dama su Alcorn condena (jue como liombre sin ley, ni cree opiniones. Ni que liay para unos gloria y otros piMia Tiene nuestros milagros por ficciones, Su secta ni por mala ni por liuena Solo por Dios su nimo invencible. Y por de burla todo lo invisible. No le replic nada, ella siguiendo Por su camino y su discurso, dijo:
dft
Y no poco
Pues con
la
monstruo liorrendo
liijo,
y fue creciendo arrogante espritu prolijo Que siempre, por la cara, las costumbres. Del padre saca el liijo las visluirJjres. Este fue todo estampa de su pailre, Fantstico, avariento, y disoluto, Sin que noble amistad le asiente y cuadre. Falso, libre, mordaz, doblado, astuto. De parlo incierto, y fementida madre Y al linde tales rijides tal fruto, Idaniado Harpali, sucia barpa Que todo lo mancbaba y contundia. Este de la honestsima doncella .\lodia, y de su ro.stro soberano, l'n torpe y necio amor concibi en vella. Con loca pi'esuncion y nimo insano; Crey que era tan fcil como bella Y l por soberbio hijo de un tirano Bueno para querido y fue simpleza Que amor ni estriba en sangre ni en nobleza. No dio por sus ofertas y servicios Escarnios ni desdenes la cristiana, Ni de oracin mud ni de ejercicios,
e!
mundo,
,
.\i
se le
el
mostr tierna
ni tirana;
Ni
Ni
amor
pro|iicios
de su honestidad y del precioso Helrato vivo de su muerto esposo. Viendo el tirano Harpali vencido Su pensamiento y trazas de una nia, Y que en deseos y ansias consumido. Ni un soplo de i-speranza se le alia; Ya de amante en contrario convertido Robarla quiere y que esto la constria, Con gusto acedo, voluntad sabrosa, \ serle, tdrpe amiga dulce esposa. Por un muro almenailo que cenia De un llorido jardin el frtil suelo, Y parte de una cuadra en que dormia Yo con la hermosa Alodia sin recelo, -\ Harpali le pareci se abria Paso sus gustos, puertas su cielo, Y que era fcil porall la entrada. Para haberla sus manos descuidada. Ya el sacrilego amante, confiado De saquear el cielo, entretena Su torpe gusto en ver del sol dorailo El carro de oro en que camina el dia Y en aguardar su ausencia desvelado l.as horas cuenta, y de la noche tria El nanlo pilo por agero y luto De su lili triste, pensamiento bruto. Lleg 1.1 noche obscura, aunque serena. De broches de oro y pedrera sembrada, Y al medio curso ile tormentas llena De agua, rayos, y truenos asoml.irada: braman los vientos, la arboleda suena Con ruido mas que de aire alborotada, Creci la obscuiidad, y el negro velo De la sombra escondi en su luto el cielo. De speros vientos la baraja obscura (^on sonlo.s ecos de furor bramaba, Y del cercano monte la espesura Roncos gemidos por las peas daba: Del fro polo sin luz la ciega altura En temerosos truenos resonaba Que el cielo al parecerse defenda Del moro que robarlo pretenda.
el
, ,
al
t
Altiva
y vei'se en casa ajena, Que nada en quien no hay culpa causa pena. A los principios en su afal)le trato Todo Harpali crey que estjba hecho, Y que el ser rey e prometa barato Aquel como otros gustos iiabia hecho Mas cuando lleg ver con mas recalo La entereza y valor del casto pecho De una tierna beldad, que en ser constante, No era nia y mujer, sino gigante Qued asombrado, y al negarle el gusto Con el desden creci la llaga fiera, Y viendo mayor fuerza mas robusto, El pecho que antes pareca de cera, Nueva sentencia dio en el suyo injusto. Que ame por fuerza, que por fuerza muera Mas buscar al amor por esa pinta.
triste el riesgo,
,
Despertme el rumor, corr medrosa A ver mi amiga, y valerme della: Hallla en oracin, la cuadra hermosa, L'enade luz, y un ngel bello en ella: I na luciente espada en la briosa Armada mano en son de defemlella. Con un grabado peto en que el tesoro De ricas piedras daba precio al oro. De argentados coturnos ambas plantas
Ceidas, y
.\1
.i
/.
la
suelta vestidura
i'l
estrellado cielo en luces santas Venca, y a la nieve en la blancura: Pomposas alas con vislumbres tantas.
O
.(I
bano con tinta. combates fieros Del cierzo lielado la montaa de Oca,
el
Es blanquear
No
est
mas
llrnie los
(Uiando peascos y rboles enteros Su soplo vuela, y su rigor apoca; Ni en sus cumbres y cerros altaneros Antigua encina, carcomida roca, Que asi entera se libre, y se defienda De un torbellino, y su spera contiemia; Como la casta nia las blanduras Y amenazas del brbaro enemigo. Sin que de hierro las prisiones duras.
Ni del tierno regalo el trato amigo Hiciese mella en las entraas puras, Ni en ellas otro amor hallase abrigo.
ante ellas la del sol quedara oscura, Dicindole en acento soberano. Ya, virgen, ests libre del tirano. Cerrme los sentidos el espanto. Indignos de gozar la luz del cielo. Con la presencia y el lenguaje santo Del ngel, de su esnada, y de su vuelo: Quedme desmayaiia basta tanto Que el nuevo da despert en el suelo, Y yo de mis temores y fatiga Eii el dulce regazo ile mi amiga. Alegre en verla de placer lloraba. Que al ngel que antes vi se pareca, Y aunque en grave respeto la tratabii, Amorosas caricias le decia Ella que por ventura cierta estaba, Que aquel haba de ser el postrer dia De gozarnos en tierno regocijo. As mezclando lgrimas me dijo: (lYa es tiempo, dulce Argina de pedirte'
:
Que
;iO
<,/
-.1?.
M
1A
ciiu
EL BERISARDO.
Y como si el morir fuese mas suerte Que el padecer viviendo en esta vida,
en adversa prspera fortuna jlascar mil muertes mas que tragar una. Tu sers deslo ejemplo, amada Argina, Que gran discurso por |)asar te queda,
t,)uiere
que mi
ley profesa:
Yo ir presto delante prevenirte En el cielo corona de princesa, Que en premio del amor que me lias
As
tenido,
me
lo lia
mi esposo concedido.
iMas toilo
011
li
dichoso
lin
camina,
colpes de dolor se laiira El cetro y la aiadema para el cielo, No ha de ser solo, amiga, de palabra El darle Dios lo que le debe el suelo: Sus puertas ese tierno pecho le alna, Porque la halle al alma su consuelo Y sin hacer deotros contentos caso, Por todos hasta all pase de paso. Bien s qne los espantos de la muerte En varios riesgos te traern metida. Que tal es siempre y fue la humana suerte Servir acbar al que miel convida:
,
A grandes
Y asi el cielo lo ordena que suceda Lo que ahora el amor que ti me inclina Con mas itnsia me pide, es que yo pueda
Que has de
prenda y fedicliosa, mi amado esposo esposa. Y que pues nuestras almas ya son una, Ks hien que tambin tengan solo un dueo, l'n liaulismo, una fe, una ley, y una. Ambas un Dios la demos en empeo: Que cuanto alumbra el sol y ve la luna. Sin este solo hien es sombra y sueo, Y yo en tenerte amor eterno y puro,
I, levar
de
esta
ser de
Eternos bienes para ti procuro. As mi amada Alodia me pedia I.a fe que asi le di, y he mal cumplido, Cuando del pue blo que en furor se arda En m casa cundiendo fue el ruido: Llanto, alboroto, estruendo y vocera
la
pregona,
;, ,,
,,
, ,
,,
66
Vamos
por ella en pompa soherana Tentifis tuya en la corte una persona Que prive con el rey, y te iiaga ufana \ en cuanto le pidieres por mil modos Bienes sin lin te los alcance todos. No entend su razn, qued atajada Viendo crecer el sonoroso estruendo, Y que la casa en armas ocupada Se iba en ciego alboroto confundiendo Cuando de la ocasin certilicada Pasmada me dej el suceso horrendo, Estrao caso, puesto por testigo De un ofendido cielo en su castigo.
Por
De un moral arrimado al fuerte muro, Adorno y sombra del llorido huerto Con que Harpali bajar pens seguro
Al malogrado fin de su concierto; Colgado le dej en el aire oscuro Un ngel los ojos descubierto De los que iban con l, y el mas osado. Huy despus que le llor ahorcado. Era la nica prenda del tirano. Corta y frgil colunn su esperanza Cay por tierra y su soberbia mano Al mundo asolar quiso en su venganza Tuvo sos|:ei'lia de Aliatan mi hermano Que en contiendas de amor y de privanza Traian pasin por ciert.is moras bellas, Que donde hay zelos Indas son querellas. Menos que esta ocasin fue necesaria, Con la desgracia del dolor presente A la ciega arrogancia temeraria Del ofendido brbaro insolente Era en todo mi casa real contraria A la suya de humilde suelo y gente Esto solo basl, que un bien nmido
, :
:i!^T flli "uCi cabeza se enlaz gallarda, golpe del alfanje aguarda. Llev su filo cercen la cabeza. Cay el hermoso cuerpo destroncado Que su hermana compone y adereza Con rostro alegre y pecho^reportado Y con igual sosiego y entereza Que si fuera un banquete regalado Sin que la inuerle ni su error la esquive Para el segundo golpe se apercibe. Habasele su hermana descubierto El blanco pi con la mnrtrd congoja. No quedando coinpueslas ni en concierto Las limpias faldas por la sangre roja La tierna nia que hasta el cuerpo muerto Quiere guardar honesto, alegre alloja Una colonia azul, en que trenzaba El mas lino oro que el Hidnspes lava. Con ella recogi sus vestiduras, Y su compuesta honestidad previno, la
el liero
Sirvindole las tiernas ligaduras De fuertes grillos su amor divino Y con palabras que la piedras duras Blandas volvan, el rostro cristalino Al cielo vuelto, mientras prevena El tierno cuello al golpe asi deca : Alma dichosa que del casto velo
; , ,
Ya libre y suelta del amor llevada En triunfal carro hasta el empreo cielo De victoriosas pahiias vas cercada; Suspende entre esos globos de oro el vuelo O de mis liemos aos prenda amada
Que si ini golpe te dio diverso mundo Un cielo juntas nos dar el segundo, Y el hierro que las dos dividir pudo,
Podr con mejor ttuln juntarnos Cortando el mortal hilo, mas no el nudo Con que el divino amor supo enlazarnos Y t, precioso alfanje, cuyo agudo Corte en la terna para no apartarnos Juntas nos ha ile dar diadema .santa Aqu humilde te espera mi ^.'argunta. Dijo, y iil punto de rodillas puesta Sobre el difunto cuerpo de su hermana Que all sirvi de altar, y ahora compuesta Al sacrificio y vctima temprana El filo agudo de la espada presta Seg el cuello, y el alma soberana En un resplandeciente y claro vuelo
; ,
,
Siempre es del que no es tal aborrecido. Mi anciano padre al defender su casa Por el furor tirnico fue muerto,
Sus altas torres y el lugar desierto Mi liermano viendo la crueldad que pasa Por senda oculta se salv encubierto; Yo qued presa Alodia sentenciada
,
ser por su limpieza degollada. Trajeron la crcel Nunilo, Y al verse y despedirse ambas hermanas, Gruesas perlas regaron hilo hilo ,
Dulce afecto y palabras cortesanas Mientras el cruel verdugo se apercibe, Esto en el alma de su Alodia escribe Ya la dichosa suerte concedida De aquel rey soberano por quien mueres A eterna palma y triunfo te convida Reina sers .si esta corona adquieres Mira tierno regalo de mi vida. Que solo hagas lo que hacer me vieres, Que aunque primero por tu ejemplo muera No llegars al premio la postrera. Quin no conoce de la humana suerte Que al fin por bien que de morir rehuya, Le ha de alcanzar del tiempo el golpe fuerte, Que los regates y el huir concluya? Si ningn vivo se libr de muerte. Loco es quien piensa rescatar la suya
:
: ,
Quedaron en la tierra desangrados Los cuerpos, de mi precioso olor divino \ nueva luz de gloria acompaados. Que de la suya descubri el camino De corruptible dan |ireserviidos,
:
Que
pesar del tirano desatino por mil modos ya pretendi en vano El honor usurparles sonernno. Mas mientras con nialicin infiel pretende Destruirles su opinin, manchar su fama. Con mayor gloria y resplandor se estiende La misma luz que su crueldad infama
, :
Y en
vida.
devocin se enciende Mayor aliento y fervorosa llama Que siempre la verdad tiene su fuerza Por mas que envidia cmi pasin la tuerza. Yo en la crcel qued esperando el da En que otro golpe hiciese en mi el tirano, Mas faltle esta culpa por la ma
la cristiana
, ,
As dijo, y
Que fuera tras ile aquel el mo liviano Un moro cordobs al rey servia
de Daraja hermano Esposa de Harpali y sobrina mia,
..,j,j
^ointJ.I
/
.
Que ya desnudo de
aquel lazo humano Nueva deidad y luz en l vivia Las madejas del oro que el liviano Aire en el cuello de marfil bulla,
:
Mancebo
ilustre
Aunque
deudo ninguno no
tenia.
, ,
,,, |_,
, , ,, , ,
, ,,
,;
, ,,
, ,
BEK^ARDO.
noble trato y voz me regalaba Y yo por su valor y nimo honroso eamor honesto y sin doblez le amaba Este sinti que el pecho riguroso Algo del rey tirano se ablandaba, Que el tiempo con mudanzas y ocasiones
En
Los toros doma, y vence los leones. Dio en escuclir mi causa con blandura
de
la
crcel
me
llev palacio
De un torpe amor ardiendo en llama oscura, De su imprudente pecho el gusto lacio Ya en libertad me vi monos segura Y mi muerte venir menos de espacio, Si mi amado Auchali no me acudiera
:
el
Traz conmigo de sacarme dola Con firme pacto y condicin precisa De ser su esposa y de seguir su huella .acptele el partido, y con divisa Trocada por huir mejor con ella Por fuera de camino nos libramos Hasta que Soria y .agreda llegamos. Seguamos para Crdoba el camino Del amor de la patria acariciados Mas de la tierra nueva el poco tino En varios riesgos nos dej entrampados;
:
",
oue su pecho encierra honor herido le encenda. Que en la desigualdad que se hallaba En mas que defenderse trabajiba. Bien que faltar la venturosa suerte Del brazo heroico que valerle vino, A hacerle compeliera el pecho fuerte El trmino forzoso mas vecino, Y vencedor, la vencedora muerte A todos por igual diera un camino, Que el alcntailo ardor oue en l se va La honra mas no la vida guareca. De diez valientes moros asaltado, Los seis peleando los dems sin vida Roto el arns el cuerpo destrozado La sangre y no la estimacin perdida Lleg el aragons, y el brazo alzado, (i.Xfuera dijo, gente mal nacida. Que los que intentan tales desafueros
el
vivo aliento
Asi
el
II u'J
I
No son
;i
hijos de pailres caballeros. Tres de los que en favor de su contrario, Entrar le vieron con tan vivo aliento, En confuso tropel y encuentro vario Por tres p ntes contra l rompt'n el viento; Y del encuentro el golpe temerario
De tres Una en
,
pasar este arroyo crislalii.o De una escuadra de gente inliel cercados Que nuestro gran descuido de repente, El muro vomito de una ancha puente. Alli a mi dnice esposo entre el malvado Escuacb-on le vi dar mil golpes fieros. De alli escap del brazo acelerado Que ya vio en mi garganta sus aceros
al
,
lanzas las dos rompe violento el firme e-cudo, otra en la frente SalierKlo la tercera impertinente.
Al blando soplo de
se eriza
al
Cual parda encina de trofeos cargada un delgado viento Las hojas tiemblan y ella en encrespada
,
Pompa
.\s el
que all en sangre est baado! Antes que muera, oh flor de caballeros! Acudi socorrer el mas honesto Pecho, que el mundo en tal estrecho ha puesto. Asi la hermosa Argna, el grave cuento
.\y cielos,
movimiento, moro qued, s bien su espada. De tres al uno, en un revs violento. Un brazo le dej y un hombro menos, Y de nueva aire los pulmoues llenos. Los dos que sobran vuelven y al cado Furiosos quieren dar justa venganza,
fresco
,
Y en
Uno
Siguiendo de su vida , vio su esposo Roto el escudo, el fino arns sangriento, Y en el herir el brazo perezoso Haciendo l bro de su honrado aliento, El trmino fatal mas presuroso Que el morir sin socorro era sia duda Mas donde el celo acude todo ayuda. El tratar con los buenos puede tanto Que al malo suele convertir en bueno, Y la conversacin de un pecho ssnto Sacar triaca de lo que es veneno .\eron con su crueldad nos pone espanto, .\nimo un Csar de clemencias lleno. Eneas piedad, maldad Sardanapalo, Qie el bueno es bueno en todo, y malo el malo. Las tiernas nias que el empreo cielo Glorisas pisan con doradas plantas Y ya desnudas del humano velo De toisn de oro cien las gargantas. Vueltos los ojos al ingrato suelo. De quien triunfaron con- victorias santas.
:
desiguales golpes y ruido escudo y otro al yelmo alcanza Parece del arns que trae vestido,
al
Que
es Ferragut
el
yunque
sin
mudanza,
ellos los
l le
que
Sobre
As
batir
el
uno y
,
el
otro
le
Su espada ni las suyas se resguarda Da ocasin que cualquiera dellos crea Que est herido de muerte, que acobarda. Hasta que al golpe de un revs estrao Con el castigo vino -I desengao.
Del du'ce filo al rebanar ligero Glauro le llev brazo y cabeza, Glauro sin gravedad moro embustero. Que las canas se tie y adereza Y no parando alli el sabroso acero. Dos hizo Calisante de una pieza Que seis niujeres enterr en Porcuna , Sin llorar ni enlutarse por ninguna. Y sin hacer de aquellas muertes caso Al puesto de .\ucliali corre ligero, Cuando un grueso jayn le ataj el paso Armado sin primor de hojas de acero Bajaba de la puente al campo raso, .\1 brutal gusto del combate fiero, Y viendo bis tres golpes del pagano l quiso hacer el cuarto de su mano. Sin recelar su espada ni ser vista Del encantado hijo de Lanfusa Por cima la dorada sobre vista La vista el golpe le dej confusa
.\
:
, , :
Viendo entre tantos riesgos y fatiga Por un vano temor su amada amiga; Con santa intercesin hecha su esposo
fuero.
:
Iban en riesgo un gran despeadero Esto la trajo al paso peligroso, Esto tambin le descubri el guerrero Que en favor de Auchali parti arrogante. Por dar favor al uno y otro amante. El cordobs en peligrosa guerra, Y en gallardo ademn se combata Con la vi/ tropa de la infausta tierra, Que junta sin por qu le acometa
.
suelo sin aliento y vista , .Ningn libre sentido alcanza ni usa , Que un traidor cuando acierta ser valiente
el
Cay en
,,
, ,
68
entero matar de gente. Baj sobre l el sin lealtad gigante, Y en ver que vivo est le llev preso Cay Auchali rendido en este instante, Y su Argina tambin cay sin seso Lleg prenderla el falso Garamante Y desmayada levantla en peso,
BIBLIOTECA DE GASPAR T
ROlf.
Un melo
Llevando lus brutales manos llanas Cual oso montaraz con dos colmenas. Ya la entrada llegaba de la puente Cuando volvi en su acuerdo Ferraguto; Y hallndose al calor de tanta gente Al brazo asido de un gigante bruto, Ferido del lionor cual rayo ardiente La brbara prisin dej sin fruto, Y el rigor nuevo de sus golpes varios. Ciego alboroto y miedo en los contrarios. Troc el Jayn la dama por la espada Para segunda vez cobrar su preso, Y aunque le ve la frente desarmada, No juzga acometerle por esceso; Ni l al sentirse lierir estim en nad De la traidora mano el grave peso Ni el ver que sus brbaros soldados
,
Serenarn sus luces mis enojos Y en gloria volvern los males mos: Mas SI estos son do amor vanos antojos, Y entre estas sierras y rboles sombros, Mi bien se ha de acabar, y la alegra Que apenasen m alma amaneca; Aqu una sola liera en sus entraas A los dos juntos d sepulcro vivo: Oh Alodia santa! luz de las montaas, Por cuyas firmes esperanzas vivo Si los que en gloria r sln no son estraas Las graves ansias y el dolor esquivo De los que en vida amaron, destas mias
te desvas?
los costados.
Antes asi en su escuadra se revuelve Cual entre aristas ciego torbellino, A este hiere, aquel da y al otro vuelve
,
Socorre ahora, oh regalada esposa Del que reina te pudo bacer divina, Desde esa celestial patria dichosa El dolor desta tu afligida Argina: Que la palabra que te dio piadosa Te cumnlir, si de cumplirla es dina. Mas ayne mi que el no la ha ver cumplido A este presente riesgo me ha trado. Dijo, y el belicoso Ferraguto Con templadas palabras la consuela. Que aunque de alma sangrienta, no es tan bruto Que de un grave dolor no se conduela:' Mas viendo que llorar el mal sin fruto, Ni lo hace sano ni que menos duela. Para poner en tantos llantos tasa
!
De
palabras las obras pasa. la libertad del jayn muerto, Entre las verdes yerbas desangrado,
las
Y con
El cerrado castillo
qued
abierto,
De
Quedle
De Palia muerto, y Ferragut de gnzo. No perdi tiempo, que al volver la frente La calva diosa asi de la ventura,
el
Un
revs
hierro entr, y sali una fuente y sangre obscura, Y de otro cercen le llev una pierna. Cual blanca y corva hoz mimbrera tierna. As toro andaluz desjarretado Suele al prado venir dando bramidos Y en el sangriento suelo destroncado La selva asombra, y braman los ejidos:
Por donde
De requemado humor
gente servil desamparado, Y de un lbrego stano encubierto. Crcel de un grave pueblo aprisionado. Haciendo libre la mortal cadena. Cen almas de una vez sac de pena. Y dando ya la puente y su rastrillo Segura puerta y paso volvi Argina, Que su esposo abrazada el amarillo Rostro entre su sangriento pecho inclina: Lleva curar sus llagas al castillo, Si hay para tantas juntas medicina. Que aplicarle remedios es el cierto Al menos vivo mientras no est muerto. Estaba de abastadas provisiones El sin lealtad castillo apercebido Que de las comarcanas poblaciones Feroz robaba el pueblo mal nacido Y de los que oprima en sus prisiones,
la
el
Que
el
moro.
Cual de buitre glotn hambrientos cuervos, Y de perro irlands tmidos ciervos. Mir buscando el victorioso moro Con vista atenta la agraviada Argina, Y^ viola, cruel, juntando aljfar y oro Al rosicler de una sangrienta mina: Con las hebras limpiando y el tesoro De su cabeza la mortal, que inclina En su regazo desmayada y muda. Puesta en si vive sino vive en duda. Lleg el moro cuando ella enternecida A su esposo el primer acento daba Que en un suspiro dio seal de vida El que antes pareci que muerto estaba: Ay, dice, dulce amor! prenda querida! Si aquella casta fe que rae obligaba seguir vuestro noble gusto es cierto Que en este cuerpo vivo aun no se ha muerto; Vuelve, noble Auchali, esos graves ojos A estos cfue ya por ellos son dos rios,
,
Hallse entre estos presos un cristiano Que el Sorcano Alpidm se deca De noble sangre y pecho castellano.
falso
Arcandro un
dia:
Y como
Que
as
caballero y cortesano.
entonces
usaban ^conoca
Preciosas yerbas, cuyos jugos tales Blsamos podan ser "de todos males. Este tom la sangre, y las heridas De Anchal repar lo mas que pudo,
Bien que en grandeza y nmero medidas Con desconfianzas lo volvieron mudo: Mas las dos voluntades conocidas
Por
De
discreto cirujano agudo amantes dos, que aunque paganos. Suspiros daban de deseos cristianos; Ya el victorioso Ferragut partido, Y de los mas honrados prisioneros
el
los
El diferente
pueblo reducido
Habiendo
tiempo y
la
ocasin medido
; ,
; , ,
EL
6t;R:<.\i(bd,
69
Asi los dos amantes verdaderos, Con caricias habl, y un dulce trato Cuanto pretende haoer compra barato. No es menester, seores, preveniros De acreditar en vuestro amor mi pecho, Pues mas que en mi razn podr deciros, Por mi os dir lo que por vos he hecho (jue aunque es todo escaseras en serviros, En lo que hasta ahora he sido de provecho No he faltado, y amor por obra ensea Que esa no est en ser grande ni pequea. El puesto ahora seguro es peligroso, Qne Bramante cuyo es querr cobrallo, Y aun vengarse del brazo poderoso Que con su espada pudo sujetailo: Yo estoy de vuestro bien tan deseoso, Que si el mo importare aventurallo, Por l tendr mayor ganancia hacello, Que todo un mundo que me ;iparte dello. No lejos de aqu est una antigua ermita. Que yo un dia hall saliendo caza Donde en santa quietud un hombre habita De sangre noble y cortesana traza: Mientras que el brio perdido resucita El santo cielo y la ventura engaza De nuevo vuestras cosas, ya podremos Del riesgo alli escapar que aqui tenemos. Que yo como espaol hidalgo os juro, Que debajo mi amparo y casto abrigo, Mientras viniere hallareis seguro En todos trances vuestro honor conmigo: Y por mi ley cristiana y fe aseguro A vuestro giisto en todo obras de amigo. Sin qne ninguna el mi intente y haga. Que los dos no contente y salisfaga. Esto Alpidio les dijo, y con bstanteos Razones troc asi sus tiernos pechos. Que ya mudando ley los dos amantes A la ermita con l se van derechos; Donde aunque de los golpes penetrantes Muri Auchaii, despus que fueron hechos Ambos cristianos, la viuda Argina A una ciudad Wev circunvecina. Y all en santa clausura un nuevo esposo Gan de inmortal gloria su deseo Trocndose en el cielo poderoso Para el bien de su alma este rodeo: Tanto el trato de un bueno es provechoso. Tanto se medra en un honrado empleo. Que tantos bienes siguen otros tantos, Y tanto con su Dios pueden los santos. Mas Ferragut despus que dej puesta La puente en libertad, y sus cautivos,
el alba de aljfares compuesta Los antes muertos campos vuelve vivos,
Parse er ai moro el caballero, De su apostura y gallarda pagado, Y viendo en su ademan ser forastero,
el
Sospechando el suceso verdadero, Con grave estilo, y con semblante honrado. Corts le salud, y con voz prudente Nuevas pidi de sil enemiga puente. Y sabiendo que ya el gigante es muerto,
del traidor castillo libre el naso. El pecho por los ojos descubierto,
el viejo al no esperado caso: seor, dijo, si el suceso es cierto, Y vuestro el golpe de valor no escaso. Dadle su entero punto la milicia, Y una gran sinrazn haced justicia. Yo,seiior,deGalaf rey de Toledo Soy to, de Alliamud su padre hermano. Es mi nombre Yucef, y decir puedo Que toda Espaa gouern esta mano: Y el tiempo, que jam;is supo estar queilo, De uno en otro vaivn fue tan liviano. Que me ha trado lo que veis ahora Que quien mas vive mas desgracias llora. Treinta cumplidos lustros he vivido, De ciento y cincuenta aos son mis canas, Y mi alfange el primero y mas temido Que fias de las sirtes africanas: Del escuadrn de Muza lu elegido Sucesor, las fronteras toledanas Mas fueron un tiempo, y yo en su tierra Rey de la paz, y dueo de la guerra. Cans el mudable tiempo la fortuna,
Alegre
ii.\y
Y mi tambin los mandos y el gobierno; Cuya carga sabrosa importuna. En hombros puse deAliatn mi yerno: Y de una vida quieta, quien ninguna
Iguala, codiciuso
el
pensamiento.
me vengo
Cuando
horas en torno haciendo fiesta. y pasos fugitivos El negro luto vuelven ncar fino, El reposo dej, y tom el camino. Era el tiempo en que el ao se remoza, Y la tierra preada de Bellezas Sus llores pare, y sus olores goza, Y alegra ambas dos naturalezas: Cuando en los prado* el placer retoza, Y Venus llena al mundo de riquezas. Comienza el ruiseor quejas ile amores, Y enguirnaldan sus hueves los pastores.
las
Con mudanzas
Era tambin del patrimonio mi Desle castillo la torreada puente Que Fpaso hacia seguro, y por el rio Se cobraba un portazgo suficiente: Hasta que ya el soberbio desvaro Del rey Bramante la usurp mi gente Bramante, que tambin con alma avara De Toledo usurp Guadalajara. Alzaron el comercio de la tierra
De sus
Por una selva que el humor del rio De rosas llena yde rboles tenia, Y las ves sin dueo con el fri Sus ramas de suavsima armona, Bravo el moro bajaba; y de un sombro Bosque, que el tumbo de la sierra hacia, A caballo salir vio un hombre anciano Tras l dos perros, y un nebl en la mano.
Siendo el origen de la nueva guerra Del jayn bruto torpes libertades: Ha dos veces seis lunas que se encierra De un yermo en las incultas soledades. Ofendiendo por celos insolentes Con su torpe vivir el dlas gentes. Hija del rey Galafre es Galiana, Cuya beldad se entiende que del celo. Hecha de alguna pasta soberana; Para asombro baj y honor del suelo El mbar y arrebol de la maana. Que entre rayos y aljfares deyelo El mundo argenta, y su tiniebla aclara, Dirs que son vislumbres de su cara. Y aunque es del alba el rostro, y la cabeza Del sol entero que tras ella nace, Y los ojos dos rayos de belleza,
, :
'TO
BIBLIoTRCA DE fiASPAR Y
ROlf,.
,^
Con que su luz temer y amar se hace: Mayor que la heiniosura es la grandeza, Y laliiiestidail mas, con que ilesliace O entibia el fuego que primeru espira Con los rayos que tlije en quieu la mira.
Pues dcsla grau beklail que asombra el mundo, Y por Venus mortal Toledo adora Bramante, que en soberbia es el segundo Lucifer que hoy entre los hombres mora. Dio de su pecho crucial centro inmundo La bella estampa de su muerle autora, Y su arrogancia pensamiento altiva De no dejar el suyo en hombre vivo. Y llena el alma ya de esta locura Varios modos busc de conseguilla, Dando en las juslas pompa su hermosura, Y todo el mundo asombro y maravil'a Hasta camino abri y senda segura Desde Tole.io su usurpada villa. Que como intento fuera de camino Ibay venia por l sudesatino. En este tiempo un moro valeroso. De agradable presencia y alm;, moza, Llamado Rralmnel, sobrino brioso Del rey que ahora gobierna Zaragoza A Toledo lleg, y vio el rosiro hermoso Que el rico Tajo en sus riberas goza, Y entrando en competencia con Branianle Perdi el anliguopor el nuevo amante. EsBrabonel galn, es cortesano,
L'n fnix
Nio es siempre
deseo hecho de antojos, Y nias las que miran en los ojos. En medio el bosque al pi de un sauce umbroso L n caballero vieron recien muerto,
el
el
que
;i
pi se volvi tras
un hermoso
Caballo de armas y sudor cubierto: Querale asir del freno, y l brioso Huyendo hacia su trabajo incierto. Cuando corriendo vieron que venia l'na doncella que favor pedia. Socorre, dice, oh Bahamel, la pena
De
La
Que Y
lleva en su poder, yo soy testigo: entre tanto que tu por la honra ajsna La tuya en guarda das un enemigo Te la rob en la fuente cristalina, De quien saliste dar favor Alpina. Qued con las heridas y el espanto De las amargas nuevas sin sentido, El triste caballero en tierno llanto De lgrimas y sangre convertido: Y en Ferragut su pena pudo tanto. Que habindole el derecho concedido De su venganza, se parti hacella Por donde haba venido la doncella.
;I
No
Bravo en
Las llagas de su herido caballero, Y l su presta venganza deseando Por no perder s'izon parti ligero: De su perdida tierra al rey dejando Para la restanr.ir derecho entero. Con que el contento ya sin mas seguillo A poner volvi cobro en su castillo. Aquel dia y el siguiente anduvo el moro Por la confusa selva sin camino, Y cuando el sol entre celajes de oro A templar comenz su ardor divino Al doblar de una sierra oy el sonoro Murmurar de un arrojo cristalino,
Huy
La choza vio de un hatode pastore^. Nunca soberbio alczar fabricado En colunas de mrmoles preciosos, Con ventanaje y torres almenado. Lejos puso en su visti mas hermosos. Que la humilde cabana, y su ahumado Techo y de los mastines perezosos El fro ladrar, que la hambre y sus enojos La boca le hace el juego, y no los ojos. Cuan moderados requisitos pide En su rigor la condicin humana, Y en qu de partes la andjcon divide Lo que al adorno incundie y pompa vana! Su cuerpo el moro entre las flores mide,
la
En
su vientre l rigor tirano encierra Bestituye su antiguo castellano El vencido castillo de tu mano. As el anciano moro persuada Su causa al de Aragn feroz caudillo, en su alma amar y zelos encenda De Galiana el valor con solo oillo: Cuando huyendo vieron que vena L'n caballero, y otro por herillo. De la fuerza que puso en alcanzallo, Al hacer golpe destronc el caballo.
Humilde pide moderada cena, Que no hay mal pan cuando la hambre es buena. Beform de los rsticos manjares
Con
el
Al bosque se volvi mudando intento, Su bayo muerto \a en el fresco llano: Ferragut le sigui, y el ya contento Yucef, que si en la edad y elpelo es cano,
Las sobras siempre son de un gusto ahito: Y viendo por los speros vallares Subir balando el recental cabrito A las maternas ubres, que cargadas De gruesa leche buscan sus majadas; Lo poco que quedaba de la tarde De nuevo lo gast tras su demanda, Y al tiempo que mas hiere y menos arde El sol que sobre el mar de Cdiz anda; De.sde una sierra vio en vistoso alarde. Con varias llores de una y ilra banda. Hacer por entre un rscoy dos alisos A una cluna de cristal mil visos. Volvi la rienda e) cuidadoso moro
'
EL BERNARDO.
71
A la
Y
al pi del risco
Ina fuente
Que de una en
Al prado daba en su llorar favores , Y con su claro estanque al bajo monte He cercos de cristal bello borizonle.
Una cueva en su
tiimbis
socavada
El yerto lomo de aquel cerro abria, En lo mas firme del incorporada Que de alber^'ue la fuente le servia:
,
De verde yedra y llores entoldada, Que un taray con sus sombras defend i,
Y su
A no
virtud secreta convidaba pasar de all el que alli llegaba. Entre el verde taray y los alisos l'u padrn de cristal con sus retlejos
Al caer del tibio sol daba los visos al moro hicieron seas desde lej s Y all entre l;is niolduias de sus frisos
,
Que
Con
letras y carcti ns bermejos, Esta es lacueva y fuente del contento, Donde al vivo se suea el pensamiento. Dej la silla el moro, quilo el freno Y del prado bi/o dueo su cabal o Entretenido por el bosque ameno En el deleite y gusto de mirallo El yerto monie de inosquetas lleno. De verde yedra el reboltosn tallo, Que por speros riscos y grimazoS Con mil vastagos da tiernos abrazos. Y por gozarle la belleza entera
Al llorido vergel fue sin trabajo. Subiendo el monte humilde de manera. Que siempre el pi mas lirme era el mas bajo: Lleg ala verde cumbre, y por de fuera Del pendiente peasco vio en un gajo Escrito: aEsla es la cueva de Jorguines, Hada del sueo, fuentes yjardines. Mir en el fondo de la clara fuenle, Y vio nadar por ella peces de oro, Y del mismo metal resplandeciente
Entre jazmines y rboles lloridos, Sobre un soberbio risco fabricados Inos palacios vio so que va. Labrados del pincel que asombra al da. Los muros de alabastro, y las molduras En negro v lino prfido cortadas, De enlazados follajes y figuras En ventanaje y bvedas sembradas: Cien torres de cristal, cuyas alturas. Con chapiteles de oro coronadas, Las nubes buscan, y al subir sobre ellas Vencen en luz, y asombran las estrellas. Eran las puertas de bano bruido, Que un embutido de marfil esmalta, Las bisagras de acero y de fornido Bronce el engace y nudo que las ata: Con sierpes (le oo el firme umbral ceido, Aldabones en mscaras de piala. Lumbreras, claraboyas y balcones, Con rejas de mezcladas invenciones. En nueve hermosos patios reparli<lo De la soberbia casa el rico asiento, De altas colunas dricas ceido De lino jaspe en cada pato ciento: lie forma ovada enlierfeccion subido El cuerpo yalqnitiabes por el viento, En cuatro partes que ai crecer descrecen, Y ntrelas nubes vuelan y fenecen. Las puertas adornadas de festones De istriadas colunas, y de lazos, Frisos, triglifos, mnsulas, cartones, Acrolrias, metopas y cimazos Deoro ycsiuco nias y artesones.
.
Frontispicios y Lefios agrimazos, Y en las bvedas y altos lacunarios Varios florones, y mo-aicos varios.
La arena
y guij:is: adii.irse el
la
moro,
De follajes vestidas y colores Las antorchadas cimbrias y arriuilrabes. Las altas salas, y anchos corredores De historias llenas y sucesos graves, Feroces guerras, brbaros amores, Al hecho fieros, y al pincel suaves; De alabastro los muros, y sobre ellos
,
en la corriente. Asi y prob sacar de su tesoro. Lucientes piedras, que eran ac fuera Pardas guijas, y arena verdadera. Con su oculta virtud el agua bacia
Y escondiendo
mano
De
En sus cristales tan vistosos lejos. Que oro, aljfar menudo y pedrera
y peces parecan (le lejos: Limpia, serena, transpaienle y fra, Al gusto dulce, y de sabrosos dejos Templ el calor el moro con su velo, Y recostse en el florido suelo. Ya en esto el cano de la luz volcanilo
Su arena
Sus argentadas cri'istnlas baando De mbar bajaba la raz ilel monte Las blancas playas del Japn buscando, Que en la* de Espaa aguardan se trasmonte.
:
Para hacer del barniz de aquella esfera El ncar de su aurora y luz prim'jra, Saliendo al cielo obscuro trecb trecho
i
Resplandeciendo con bajillas de oro Las ricas mesas de pi'ecoso alerce, A quien el grave peso del tesoro Por mayor magestad agovia y tuerce; Resonando en ios techos un sonoro Ruido, que parece que se esfuerce De rato "u rato, y que su sueo breve El gusto roba el de un ango aleve. El moro que aun dormido se congoja Por ver quien el ruilo y golpes causa Y entrando en una sala se le antoja. Que una voz tierna en resonante pausa Dulce favor le pide, y que al que enoja De su deleite la amorosa causa La villa quita y con rabioso ceo Tras los gustos prosigue de su dueo. Entr una cuadra, y vio en un rico estrado. Sobre alcatifas de oro y" pedrera, La beld.id misma que antes desvelado
,
,
.\inor le dibuji en
la
fantasa:
Del prado alfombra, y de l;is llores lecho. Perdido entre las yerbas y el carrizo; Donde contando al estrellado techo Los diamantes del carro nioveiiizo. Las penas, los cuidarlos, y su dueo Sin sentir se llev un sabroso sueo.
Un rostro de la luz del sol corlado, Y en un dosel que su sitial cubra. Con letras de esmeraldas y topacios,
cEsta es Galiana, y estos sus palacios. Dej del rico adorno la grandeza De nuevo ardiendo su nimo brioso, Que amor en sueos crece la belleza, Y el mas fro corazn vuelve amoroso; Y veces pinta con mayor destreza Entre el mudo silencio y el reposo. La beldad en el alma, que seria
Y luego (|ue el silencio los sentidlos En dulce olvido puso sepultados, Y i la interior potencia reducidos En otro nuevo mundo embelesados;
,,
7i
BIBLIOTIlCA de
CASPAh Y ROIG.
fc^fe-.^^-
No
tan bella quiz vista de dia. Estando entre el deleite y los deseos De la nueva ambicin de sus antojos, Dando el rendido pecho por trofeos Del halageo trato de sus ojos: La cuadra llena de unos bultos feos Llevarle pareci en ricos despojos La gleria que gozaba, y que queria Defenderla del riesgo, y no poda. Parcele que llevan la hermosura Que en su pecho el amor pint rob;ida, Y que l no es posible aunque procura Con brio en su favor sacar la espada: Y al congojoso ardor desta apretura El alma sin aliento alborotada Furiosa rompi el sueo, y de repente Al margen se hall de la ancha frente. Y como absorto en las figuras vanas Que en vuelo huyen por la ebrnea puerta. Aun gozando sus luces soberanas La vista ni dormida ni despierta: En el bosque sinti quejas humanas Y de un triste gemido la voz muerta, Y en duda si es el doloroso acento La verdad del soado pensamiento. Furioso deja la sonora fuente, Y en abrigado escudo y firme espada Al ciego bosque entr , por donde siente
,
Rastro de
la afligida
voz cansada...
Despus dir el suceso, que un prudente Rey, el alma de penas rodeada. Siento para contarlas que me llama El mi, yo mi pluma, ella la fama.
El bravo Alfonso el Casto, rey gallego , Catlico en la k, en las armas fuerte, Sabio en la paz, cuidoso en el sosiego, Y en las guerras intrpido la muerte; Viendo abrasarse en belicoso fuego La invicta Espaa, con prudencia advierte, En un largo discurso eutretenido,
Los males que han de la ambicin nacido. Con Toledo est Crdoba alterada, Valencia contra Crdoba y Toledo, Pamplona contra Huesca, y con Granada Murcia y Guadix Segovia con Olmedo: Mrida en armas, Badajoz alzada, Lisboa desierta Portugal con miedo, Lugo sobre el rio Mio hecho un pantano Con la reciente sangre de un tirano. No se habia descuidado el rey brioso Del spero castigo merecido Del traidor Maliamud, que en poderoso Ejrcito, y valor nunca vencido, Sobre el rio de Galicia caudaloso Lo fue buscar, hall y dej vencido, Pasndole en su campo y su castillo
, ,
EL BERNARDO.
Cien mil aleves cuellos ;1 cucliillo. Muri peleando el moro caviloso, A (juien cort Adelgastro la raheza, Adelgastro (in feliz brazo brioso, Del rey Fabila hijo, y su braveza: El que en Obona, sitio peascoso, De un real convento alz la alta grandeza Y en el costoso cerco de Girona Dos jayanes mat por su persona. Este la del cabeza desangrada, Que en Mrida lo fu, sac en la mano, (Jon que dicliosamcnle rematada La guerra y victorioso el rey cristiano, A Len volvi, dejando reformada
Clarines del ejrcito que niarcba, A su cncendiilo fuego helada escarcha.
viiidosi^ impedido, y obligado defensa y guarda de su tierj'a El vicloriosip campo, que ha sobrado De Malianiud en la sangrienta guerra Uue marche manda, y suba relorzado Por Aviles, Fontible, y la alta sierra De Espinosa y Pomar, sin que en tal caso Ebro le tuerza y le detenga el paso. Y entre SantaGadea, y la Vitoria,
nfi
Mas
la
A Pamplona
se
La tierra y supo all que el francs Mano, Con soberbia ambicin y alma imprudente,
,
Contra las suyas levantaba gente. Pudiera el rey Leons entrarse vueltas De las civiles guerras de los moros Y costa de sus brbaras revueltas Ciudades adquirir, ganar tesoros. Si las doradas Uses contra l vueltas No le fueran estorbo, y los sonoros
Y la rica ciudad, que por memoria Pompevii puso almenas y nuiralla. Trabajen de abrasar, que es de importancia Que noesl devocin del rey de Francia. A don Forlun Garcs, rey de Navarra, Favor se pida, y paso afortunado,
i
Cmo
denuedo y corva cintarra Vencer sabe al fraiios en campo armado: Y el Bretn por temor de su bizarra
Gente
.
le
da tributo acostumbrado
Comprando sus robustos Roncaleses La paz de un ao en tres grasicntas reses. Alrey Marsilio, yaque no le pida
Por su reputacin favor Espaa,
la guerra mas temida de olr.i genio rstraa La p.iz peso de oro coni'edida A Aragn por (ialicia, y la monlaii. Se conlirme dn nuevo, y harto d igo,
la
Como
que en
ipiisn
Jams
la
:i
, ,
, ,,
74 Quo Espaa
As
el
rey Casio en sil Entre sus ricos hombres discurria, En el gobierno y trazas desvelado De lo que al reino y su salud cumplia: Cnando para liablar en el senado Licencia pidi un jvoii, que traia lie! muro de Sansnea. y de su genle, Grave embajada para el "rey prudente.
'
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I
Fueron de aquellos siglos lama honrosa Los torreados muros de Sansuea Ciudad insigne en gente populosa, Lo que hoy es de Pamplona aldea pequea
,
ik.
El tiempo con su fuerza poderosa Sus grandezas volvi una inculta brea, Haciendo que esta suba , y la otra ruede
De ambicin lleno y de arragancia vana, Hecho dueo del campo, su real sea Y el camino volvi para Sansuea.
Llegle dentro en Njera
el
aviso
esto y mas que esto con sus vueltas puede. nicese que el famoso Balluganle Del primer Viarald segundo hermano Con franceses despojos de triunfante Gente fund el gran pueblo de su mano: En muros y edilicios elegante, En sitio fuerte en mrmoles galano, Famosa corte un tiempo, y del vecino Pueblo competidores de contino. Fu crcel de la bella Melisenda En prisin noble su almenado muro, Donde Gaiferos por inculta senda Con las armas de Orlando entr seguro A librar su cautiva amada prenda Como la suya Orfeo al reino obscuro Mas si est ra perdi por imprudente La suya dio al francs el ser valiente. Gala el Casto Alfonso al rey Tidoro, Y su reino la puso por frontera, De anuas ceida contra el pueblo moro Que en sangrientos rebatos persevera: Tenian sus torres chapiteles de oro, Y el lirme nmro que de jaspes era Por mas emulacin contra Pamplona De almenado alabastro la corona. De cien torres altsimas cargado Da su alczar real espanto al no A quien un soto de lamos cercado De bosque sirve y de jardn sombro Aqu Bastan, .\lcaide celebrado In tiempo de Zamora, con su bro Sus fronteras enfrena, y aquel da Su mensajero al Casto Alfonso enva. Dsele grata audiencia entr, y besando La mano al rey y habiendo conseguido De hablar licencia el generoso Ovando, lino entre mil valientes escogido Para este grave caso, levantando La voz dijo useor esclarecido, Sansuea, y su virey de tu alegra Con mi persona el parabin te enva. Goces felices aos la victoria Que Mio espanto dio y la nueva guerra A tus pies reales traya en triunfo y gloria Cuanta honra el mundo en su ambicin encierra Y en trofeos dignos de inmortal memoria La tuya asombre con su voz la tierra Y por ley de tu mano y estatuto Parias te den sus reyes y tributo. Celebrando en real pompa la grandeza De tu victoria, clebre jornada Da Sansuea Bastan noble cabeza ,
Que
De tu ilustre famoso vencimiento. Con que de rabia hundir el mundo quiso En cruel venganza y brbaro escarmiento,
Y culpando
su
pecho de remiso
,
La jornada nuul
,
y troc el intcTito
Dej la Boja y por camino llano .\ Ebro el curso mirl la diestra mano. .No huye de sus aguas perezosas. Que en Sansuea ha jurado de bebellas De .\rga, y que sus murallas espaciosas Hombre no hade dejar ni almena. en ellas; Y no son todas befas jactanciosas. Que la cruel esperencia vuela entre ellas, Y el brbaro feroz por donde pasa Todo en cruel fuego y en rigor lo abrasa. Trae voz de dar seguro y libre paso Al francs que ya marcha" por su tierra Y pesar nuestro con sus armas raso El fragoso camino de la sierra Este es, seor de mi venida el caso, Y aviso que te traigo desta guerra, Deste nuevo enemigo tu corona Unido la de Francia y de Pamplona. Por Yiana Sansuea va derecho Con grande orgullo, y con mayor pijanza Y puesta tu ciudad en este estrecho Solo en tu real valor halla esperanza; Que aunque de Yiriato el fuerte pecho Yolvieseal mundo gobernar su lanza En el presente riesgo sin tu amparo Nuestro sabio temor hara mas claro. Dijo, y envuelta el rey en mil cuidados La casta alma y prudente fantasa, Los unos de los otros atajados. Ni en este asiento, ni en aquel se lia .No halla cuales son los acertados, Cuales seguir desechar debra Que al discurrir de su alto pensamiento Todo se altera y mueve en un momento. Como tal vez con rayos tembladores, En nocturna quietud luna argenlaila. De un jardn bello hiere entre las llores Remansos sin color de agua espejada Reverberan los vivos resplandores En la cercana bveda dorada, Y bullen sus vislumbres sin provecho Los varios lazos del dorado techo.
,
:
'
alegora.
Garilo que huyendo de unos amigos en otros conningunos se asegura signilica la inquietud que trac el vicio y quien le sigue y como una mala conciencia s misma se lleva donde quiera que va por azote de su
, , , , ,
coronada Entre alegres bohordos la braveza De Zumail la vio sobresaltada Que echar por tierra su almenada cerca Con cien mil combatientes se le acerca. Por socorrer Mahamud en Lugo
De juventud
florida
cul|ia.
Argiiia librada porFerragulo, en la historia y sucesos de su vida , lo mucho que importa tratar con buenos , pues no se interesa menos que serlo por su inlef-
En
cesion.
De Njera
la
hermosura
'; , ,
, ,
, , ,, , , ,
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:,
EL BERNARDO.
75
"'
,
de ttaliana, imieslraqtio un lionibrc distrado, concualquiria causa, por liviana que sea, se ocasiona sus sensualidades.
guerras civiles de los reyes moros de Espaa se descubre el gran dao que viene un reino de tener muclias cabezas, j lo que la arniicion sabe sembrar de disensiones, cuando baila dispuestos para ello los nimos de los principes.
lis jiarcialidades y
,
Kn
primera Dej el antiguo seno en noche obscura Aqui tambin naci, que no debiera, Por principio a mi ciega desventura La aldeana mas bella y mas lozana Que jams se visti ropa aldeana. Si en humano retrato su belleza
la luz
, ,
Adonde en busca de
LIBRO SESTO.
AhcI'IIENto. Cuenta fiarilo una fliula i Orlonji, y S los suyos, Un de divertirlos, pre^tinli^ndoles nraj sea e) don mayor de la rorluna. Uescuhe Bernardo desde il navio pcrsiano una fresca isla, donde lleva a (iriiiijndro jiara curoile: halla en
ella
al
Gundeniaro. nn noble espaol, i|ue despus de curar ,1 rey sus heridas hace i liernardo una agradable relacin de
sus inforluoior.
Asi el prudente Alfonso la inquieta Fantasa baraja en varios modos Y al peso del f;obierno con discreta Prevencin los tantea y mide todos Dan y toman el caso en su secreta Consulla el rey y sus valientes Godos Buscando tantos golpes de fortuna Salida honrada si ha quedado alguna. Asi, seor, en vuestro real consejo. Presidiendo sus graves senadores De sabia magestad sois limpio espejo,
: , ,
al mayor ampar los menores; tambin os miro, y considero, Armado de prudencia en vez de acero. All, despus de varias opiniones, Del consejo de guerra fue acordado
Freno
Y'
as
Posible fuera licito sacalla, De rosas coronada la cabeza Gloria de la beldad fuera el miralla Mas sube tal quilate esa fineza, Que querer la arrogancia dibujalla, A lo menos perfecto no llegara, Aunque el pincel de lu aficin pintara. .Nacimos juntos y al igual nacia Amor en nuestros tiernos corazones, Que al blando trato y la igualdad creca De agradables placeres y pasiones Penas tanibien entre el contento haba Que el amor donde faltan sinrazones El tierno gusto con su dulce estrajja Y aquello que apetece le empalaga. Son lo lino de amor los sinsabores De un no s qu de cierta niera, Y las mezcladas penas con favores El dulce riego que lo aumenta y cria : Xi en el campo el verano es todo llores , Ni en amor todo gusto y alegra, Antes mezclados gustos y disgustos, Del suyo son los verdaderos gustos. Entre esta variedad de sentimientos , Ya temiendo , ya huyendo ya esperando , Grandes cosas pas, en que mis contentos Creciendo veces fueron y menguando
: : , ,
,\inor
Que
me
terciara
los
mojones
Del navarro distrito, y alojado Sobre Sansuea pare, y entre tanto Su corte pase Burgos el rey santo. As en su sala real , de sabios llena El santo rey en cetro y silla de oro Los graves casos de la guerra ordena Y al francs pone espanto, y miedo al moro Cuando en las sierras de Narbona suena Del astuto Garito el falaz lloro Con que engaado a quien le escucha lleva Al ciego enredo de su historia nueva. Era Garilodc nimo doblado
, ,
Que cuando la hall mas amorosa Jams sin un azar me sali suerte Y quien con vista mira desdeosa El tesoro en carbones le convierte,
:
Que cuantas
glorias su inconstancia
vende.
En
Son si falta sazn bienes de duende. Ya la ocasin ya el tiempo me faltaba Ya el un estorbo al otro suceda. Ya el padre ya el hermano me ocupaba Ya la luz ya la noche me ofenda O no tenia cuidado, me sobraba
,
Vario, cauto, mudable recatado, rostro y corazn fingiilo De color verdinegro retostado.
O ya me desvelaba
me dorma
De enjuto De
Los alterados
erizado cabello, retorcido, ojos aunque vivos Atraidorados al mirar, y esquivos. De Mauregato el rey bastardo hijo En Girona naci de una aldeana , En traicin siempre el pensamiento Hjo , Resabios de la leche catalana; O el triste agero que el furor predijo De la paterna sangre mauritana, Que aliora en pomposo estilo, y voz valiente Asi engaando va la franca gente.
,
es muerte. Por bien que acuda al paladar la suerte. Eran mis inconslani-ias de manen Que nada me acertaba dar concierto Ni ser en el amor de blanda cera Ni al fro desden mostrar el pecho abierto :
,
Que
el sabor y regalo que pudiera Resucitar sin fe un amante muerto En mi era enfados de tibieza seca Que una desgracia hasta los gustos trueca. Y como el fino amor no es otra cosa Que un reloj de artificio concertado, O de pul.so sutil y mano airosa
Segunde mis mayores he aprendido Aquella sangre real hierve en mi seno. Que al triforme Gerion de ruello erguido Doblado yugo puso y firme freno Y aunque en humildes paos encogido De reyes el linaje tengo lleno. Que es el mayor valor que una persona Las obras le quilata y perficiona.
,
en un punto delicado,
Con
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76
Oufi ol
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BIBLIOTECA
GASPAR Y
BOlfi.
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borrascas se anegaba Ailbamos sin luz en uieilio el ilia, Ciegos lias ol que riego nos guiaba, Gozando entre temores indiscretos De un inconstante amor varios eielos Del viejo Tarno en la ribera amena Con cierta salva antigua est guardada Una rstica cueva, en que se suena Tener la primer agua su morada e verde orin y anticuas lamas llena Vi una pendiente pena socavada, A donde en frtil urna cristalina El claro y fugitivo Dios se inclina. De selva antigua y hmeda alameda, En confusa espesura rodeada, En rama y hoja el bosque asi se enreda Que el sol no halla su frescuia entrada Donde vestido de amorosa seda, De ovas la verde frente coronada, De las ninfas en medio el casto coro El rio enjuga sus cabellos de oro. Yo aqu en la regalada compaia De mi amorosa Cila entretenido, De los bienes goc en que amor teja Los graves males donde me ha Iraido: Y aqu la noche de un siguiente da Venir los dos dejamos con olvido Para de mil fatigas y dolores Coger el fruto y flor entre las flores. Fue concierto .sin orden desastrado De amor y mocedad hecha de antojos, Tiempo mas largo, da mas pesado, Ni el mundo tuvo, ni le abri en mis ojos: Ni de Faetn corri mas abrasado El cielo lleno de carbuncos rojos,
(jue t, Apolo, tuviste el alma ma
mundo con
Cuanilo en m bien pens que anocheca, li con su nueva luz principio al da. Tarcso de piadoso amor movido, Intrpido al rigor de la sentencia A la crcel se fu, y all rendido Su culpa descubri por m inocencia: Oh hazaa leal de peclio no fingido Digna de mas que humana reverencia. Modelo de amistad, no de la tierra Donde tan poca fe y lealtad se encierra! Yo sin culpa qued, y l condenado, Y por mi libertad puesto en tormenta El viejo Alfeo, padre regalado Del dueo de mi honesto pensamiento: El libre vulgo, y su rigor notado, \' el honor de su hija por el viento. Juntarnos pretendi, y con solo un nudo Atar todas las lenguas, y no pudo. Yo que tan adelante mi ventura
, ,
,
,F1!|iW4.
Vi,
cuando
Cla
la
el
tierno
amor no me
la
obligara
De
Por
nobleza y
hermosura
bastara
,
:
grillos y
cadenas
me
Tuve ya mi bonanza por segura M buena suerte por notoria y clara Mas ni en fortuna salo bien sin cuenta Ni en el amor bonanza sin tormenta. Por m Tarcso muerte condenado, Yo por su causa en glora tan cumplida.
, ,
iiy.
.1.
De
Al fin libre sali por traza mia, Y yo de todo el bien que antes tenia. Alfeo desde all por sospechoso En la nuierte me tuvo de su hijo,
A
.
I-)(I
l largo curso de aquel corlo da. fJi del nuevo laurel aborrecida Con tantas veras fue lu hermosura. Ni de Tisbe y de Piramo tenida
Y en
<nO
|..i!
Tu luz y tu beldad por mas obscura, Ni de nadie tu ausencia pretendida Con tanto gusto fue y con tal locura Ni nadie con negar tus rayos diste Noche mas ciega, confusin mas tiste. Tuvo mi Gila Silvio por hermano, \ yo Tarcisopor m caro amigo, Tarcso, que por fcil y liviano Le era entonces contraro y enemigo: Y de mi amor y mi concierto vano Solo este por mi gusto fue testigo, Para traerme la ibrtuna al puesto De la ltima miseria en que me ha pueslo Aquella noche junto la posada Donde el tesoro de mi bien viva, Al tiempo dla sea concertada El liel Tarcso por me hablar venia: Cuando de su enemigo en la celada Cay, que armado por su mal lo haba Y con i)' descuidado obni de suerte Que el oculto agresor le dio la muerte.
,
,
Entre males y bienes navegando Algunos das fii de esta manera. M ('lila y la fortuna variando Ya MUS quejas, de mrmol, ya de cera Hasta que de una vez fue derribanilo La mscara falaz y lisonjera,
/.
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'I,
: I.
1'.
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ll(K>
.
lA
La
ira
el
coraje no faltaba
el
Ved de fortuna
spero rodeo
,
Por donde el de mis cosas gobernaba Cierta dama mi aniigo entretena Que Gila sospechaba que era raa. Y en aquel tiempo que la noche obscura
,
.'.(I
ilA
De su amor
El desangrado Silvio
en
tierra
muerto
pasar me vieron encubierto, sin ocasin me recataba Con la sospecha de antes concebida En los livianos pasos de mi vida, A la crcel de all, y de all la muerte Sin mas culpa y razn fui condenado, Feliz engao, venturosa suerte ^ Si el verdugo la hubiera ejecutado: i.ii ii:i Mas la oculta verdad, diamante fuerla}.; u Que es encubierto sol entre nublado,
Como
que
li;i
,'.
nu^t
uiU
gozar la hermosura Tarcso entraba por un rolo muro Adonde algunas yo en sazn segura Acud veril entre el silencio obscuro Y .Mico tras su venganza las mas <lellas Contaba al cielo loilas sus estrellas. Era un anciano labrador sin gusto, Temeroso, pertinaz cauto y callado. De hombros metido, y de nimo ndtusto. De espesa barba y pelo ensortijado Cejas y labios gruesos, rost.ro adusto, he juicio malicioso, y porfiado, Estrechas sienes y discurso duro Y en nunca perdonar villano puro. Pues como entre otras noches la postrera
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Mi
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Tarciso acecliase su enemigo yo al salir, en ronco acento, (.niiiera El traidor , ilijo , y ciego entr conmigo Sin sospechar ni conocer (|uien ra , El justsimo cielo rae es testigo Que anles de tener culpa el pedio aliierto Ante mis pies cay de un golpe muerto. Al caer conoc mi desventura , Y el contrario rigor del dtn-o hado, Slveme ;i vueltas de la noche obscura Del ciego pueblo contra m alterado : Ni disculpa bast ni fue segur.i Al corazn de Gila alborotado Mas de rabiosos zelos desabrida Qoe de ver su padre sin la vida. Convino por huir la infame muerte De dulce vida hacer amarga ausencia Ingrata Gila! nes por gomplacerle Todo mi bien iiej ante tu presencia Si para despedirme , y para verte Me volviste , cruel, dar Ucencia /.Por qu no me la diste^?... mas si dieras Para quedar , seora , si pudieras. Pues siendo ya forzosa mi partida La palabra me diste, que bastaba Para anudar la trabajosa vida Que incierta en m y dudosa se moslrabti
: , , : ,
A Y
EL BERNARDO.
77
Pues ni en la tierra ni en el mar profundo Treguas conmigo quiere ni rehenes Envindome en la suerte mas contenta Riesgo en la tierra y en la mar tormenta. Abre sus velas el corsario al viento, La playa de menudas olas llena Acentos de placer y de contento Es cuanto en las cercanas playas suena Mas la inconstante , cuyo funamento
:
Fabricado en las onda.s es de arena No lard en tomar cuenta esta alegra Mas que en venir la noche, y irse el da. Vimos del sol la lmpara encendida En el agua salada amortiguarse Y la noche tambin de agua nacida Entre negros celages levantarse, La mar alborotada y desabrida Con huecos tumbos" de olas encresparse, Viniendo siempre de Eolo en aumento El fro soplo y destemplado aliento. Al lin cuando apuntaba en el Oriente El nuevo dia de color de grana Sembrada en el salado mar la gente El sol la vio de su primer ventana Y de una roca el verganlin pendiente La blanca costa con la espuma cana
, ,
:
La triste hora lleg la despedida ,_ Y que no vuelva dijo me mandaba Sin le llevar el don mas soberano Que la fortuna ofrece de su mano. Y aunque grandes regiones he corrido Rastro de lo que busco no he hallado .Ni quien mi pregunta d sentido Ni el punto alcance ver de mi cuidado Lo que dar no se puede me ha pedido Porque en buscarlo muera desterrado, Que no puede tener otra salida Demanda al parecer tan no entendida. De una desgracia en otra y de una en una
,
,
est , y all fortuna contando de una en una. De la cercana playa en el arena Cual de antigua ballena vomitados Entre temor, entre alegra y pena, Algunos nos hallamos arrojados : Y la ribera de despojos llena Volvimos robar bienes robados. Que los pobres y ricos de contento
Amenazando
victorias
Sus
el
viento.
preciado;-
mas
l'I
Hasta morir por todas discurriendo, Pidiendo sin juicio la fortuna 1.0 que ni ella entiende , ni yo cnlieudo Ella no da felicidad alguna Y yo felicidad suya pretendo, Y buscar bien perfecto de su mano, Es pedir sangre noble al que es villano. S'uevo camino por el mundo abierto En nuevas gentes tengo; que he cursado Las escuelas de .Atenas, y el desierto, Egipto de liombres sabios habitado Sin mi enigma hallar sentido cierto Y no haber sus orculos callailo .V la parlera Grecia fuera solo Consultarle sus trpodes .\polo.
;
Conmigo solos dos pechos honrados Que un remo una cadena nos cea
Se avinieron y este alto dromedario De lo mejor cargamos del corsario.
,
0/
M.Q
(
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Ya
al
aquellos seis aleves salteadores Hoy mis compaeros dieron muerte Y estos son que he contado los favores Mas ricos y granados de mi suerte : Tisto habis de mi mal los borradores Ved si alguno en vosotros hay que acierte Para mi bien el don mas soberano Que la fortuna ofrece de su mano. De tres aos fue el plazo sealado Para en su rastro desvolver el mundo Y de los dos el uno es ya pasado Y mas de las tres partes del segundo, d
,
nU
Dijo; y cual
din
si
quedara enajenado
,
,
Al sordo viento destorci la llave soplo mostr que su porfa Haciendo iba la ma mas suave Pues al cruzar pi)r uu mordaz bajio A m solo salv, y rompi el navio :
Cuyo
Si
Donde de hambre y sed me consumiera con sola una muerte se vengara Y para darme mil no previniera De un corsario sin ley la fusta avara
, :
De un grave pasmo y xtasis profunde Hizo cierto ademan que aunque lingidn Dej al de mas dureza enternecido. Su traza y la elocuencia de su cuento De todos con blandura exagerada Cada cual desvelaba el pensamiento En la pregunta rslii'a intricada Qu bien tiene fortuna de momentn':' Qu gloria que no sea barnizada?
,
Que no
as presto
en su voraz galera
diese
De un remo me dio el cmlre la vara Cuando de mi tasado bien airada Con cien muertes qued desagriada. Quiz le enfada que ande por el mundo
Los puntos quilatandu de sus bienes Cul el primer lugar , cul el segundo En sus favores goce y sus desdenes
Las riquezas sern dijo un grosero, Que es el don mas perfecto y deseado.
Que quien vive en el mundo sin dinero El mas supremo bien es bien soado
:
iobi.!
mas mordaz es lisonjero Y el pobre mas dichoso desdichado Sino mostradme un rico con disgusto
Al rico
el
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,, ,
78
O algn
pobre que en serlo halle gusto. No pas el cataln por ese engao
Que mil ricos hall sin alegra No se corta el contento dn ese pao
Ni solo el oro los placeres cria Midas nos servir de desengao, Que un mundo en rubias masas converta, Y de hambre se acabara ii los vanos Tesoros no Irvara de las manos. Cuanto mas que el deseo de riqueza Al comps que ella crece va creciendo, Y el ver tan inconstante su firmeza El alma va y el gusto carcomiendo La ayuna amarillez de la pobreza Se est cuanto mas lejos mas temiendo Que al fin son bienes muertos y no hay duda Que los gobierne un monstruo que se muda. Ricardo dijo, aen bienes de fortuna En toda estimacin el mas cumplido. Que acompaando sile de la cuna Un hombre hasta las ondas del olvido, Sin que le borre adversidad alguna Es sangre ilustre y parto bieii nacido Don aunque de fortuna tan cuadrado, Que quitar no le puede una vez dado. Alguno dio con la opinin presente La duda por resuelta y acabada. Mas visto el caso con madura frente Felicidad sali poco fundada Mil reyes al nacer vio el sol do Oriente Que al ponerse vio en muerte desastrada Y otros volar al cuerno de la luna De obscuros paos, y de humilde cuna. Silverio altivo en ainhicion fundado El don dijo que Gila te ha pedido Del sacro imperio es el mandar hinchado. Del nimo mortal tan pretendido Si violar el derecho est vedado, Por causa de imperar se ha permitido No hay carga tan pesada y mal tan grave, Que no se vuelva con mandar suave. Y bien que en estos reinos de fortuna No se pueae alcanzar bien sin mudanza, No hay en toilo el creciente de la luna Un punto, dure no, de mas privanza Si la enigma desdice en cosa alguna Es no caber tal don en tu esperanza, Ni en Gila, si ya no es que desa suerte De s te echase para nunca verte. Garilo respondi, cuanto se encierra Del dulce mando en el pesado oficio Es en traje de paz sabrosa guerra Y con voz de virtud honrado vicio Que los que hace dioses de la tierra
:
:
Los unos de unas y otros de otrai cosas Sus discursos fundando y sus raznnes; Hasta poner las penas amorosas. Fortuna entre la cuenta de tus dones
,
,
r.l
I.'
Como
No
amor ser ciego no bastara, Sin que un ciego furor le gobernara. Quien tal opinin dio fundamento.
si
enamorado,
I\
i lo
fue, lo
fi.e
de cumplimiento.
i/
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Por algn caso de inters forzado; Pues el fruto de un claro entendimiento, Y la elecion de un gusto regalado. Hizo de la fortuna don escaso. Que no da bien ni mal sino es acaso. Orlando, ya despus que en largos cursos Sobre el don altercaron de Garilo, Conformndose que eran lo- recursos De su viaje buscar la fuente al Nilo Cuando sallan ya nuevos discursos,
El al presente as le anul el hilo
:
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.(I
I
I
'V
I
yo podra. Si entre tanta opinin cabe la mia. Y t villano si l(js varios casos Que en sumario discurso has referido, Y de tu vida los mudables pasos Con atencin hubieras advertido.
dijo, y
,
,
l()
claro los favores mas escasos tus enigmas dieran el sentido , Y el orculo all! vieras mas cierto Entre tus mismas cosas descubierto. Y si la fama que tu Gila has dado Pintando su beldad no es ingeniosa,
Mas
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;.
Y
ur'
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En el don que ha pedido se ha mostrado No menos avisada que hermosa Buscar lo que te falta te ha mandado.
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Mira t
Y'
si
te falta
alguna cosa,
,
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.'I
Parece mi resriuesta dirigida ;.Qu voluntan habr tan ajustada. Que no le falte sobre la medida ? Qu suerte tan perfecta y acabada Saldr sin un azar en esta vida, Donde cuando mas rico ests de bienes Hallars que te faltan mas que tienes? Pues si todo su bien por este modo
7
r
La fortuna
Su quietud les ofrece en sacrificio Y no es mas la grandeza del imperio Que honrosa sujecin y cautiverio.
que dices que en mi corto pecho Pensamiento no cabe y don tan grave Quiero que sepas que en lo mas estrecho Este ancho mundo y otro mundo cabe Y no es esta ambicin de mas provecho De lo que la fortuna ordena y sabe Pues con trocar destrocar la mano Cabe mas que eso en el valor humano. De la aguda respuesta en lo arrogante Mostr el sabio espaol su nimo altivo Que no hay en su nacin pecho importante Que un pensamiento igual no tenga vivo El mas humilde en sangre, el mas distante De su humildad tal vez en rostro esquivo
lo
:
:
mas bien librado tiene ya dado del codo Con qu podr dejarlo remediado? Sino decimos que en faltarle todo Le sobre todo el bien un desdichado, Y en DO tener felicidad alguna Tenga ganado el juego la fortuna. Mas si se ha de entender de alguna suerte j Y tu demanda tiene algn sentido, Ya que en vida falaz sujeta muerte Ni entre bienes de tierra hay bien cumplido, El mas rico, mas dulce y de mas suerte De todo mortal gusto apetecido, Es el que falta en ti y veces falta Al que en fortuna ech raya mas alta.
lo ila al
quien
II
le
A
y
.II
Y aunque buscar sin el feliz contento Buscar en ciega noche el sol seria. Suele tener tan flaco fundamiento. Cual le tiene la causa qne le enva Y el bien que al irse hereda el sentimiento Es no haber visto el rostro la alegria
:
i''
Y
.11
la
memoria
>\
Desprecia y pesar del parlo inmundo Hijo se hace del sol que es sin segundo. Desta manera en plticas sabrosas Dulces porfias levantan y cuestiones',
, ,
Quedndole del bien sola la historia: Pues aunque est conforme su hechura Es como los dems de poco asiento Por aquel breve tiempo que nos dura
:>
En nada
Al.)
:
'"*
n3
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EL BERNARDO.
74
Que
;i
veces
la
fortuna
misma enfrena.
,
A quien Planeo
oblig seguir
Cuanto sujeto tiempo y mudanza So ve en el claro espejo de la luna Cuanto cabe en deseos y esperanza Esta es en dispensarlo sola una Es la medida, el peso y la balanza
: ,
Y fuente de
los
bienes de fortuna
Y aun suele subir tanto su creciente, Que es la fortuna arroyo de su fuente. Es su nombre Yentura y su ejercicio Colmar de bienes al deseo humano
,
sin
mover
el
pi ni alzar
la
mano
',
humano
es los estreios,
duda, todava Contar quiero una historia, en que veremos Con su estraa verdad clara la mia Todas las cosas que en el mundo vemos Cuantas se visten de la luz del dia... As Orlando empez, mas yo Bernardo Mi pluma guio, y tuerzo el vuelo tardo. Que ya le veo en el galen persiano, Vencido el rey, y .anglica robada Triste, aunque victorioso, que es villano Quien del ajeno ninl no siente nada
:
Y aunque en
esto no
mano,
,
Apacigu
No
ia gente alborotada siendo menos blando que robusto El que antes fue verdugo de su gusto. Y no sabiendo para cual derrota Las velas aniurar al tardo viento. Que en crespas olas con tibieza brota Del cristalino y hmedo elemento Desde la gavia al Sur no muy remota Una isla vieron de agradable asiento, Que llena desde lejos se figura De agradables tlorestas y frescura. Parece alegre sitio acomodado A curar al rey persa sus heridas, Y que el vencido pueblo destrozado Las fuerzas cobre entre el temor perdidas; Y ver si halla tambin puerto poblado, Donde de aquellas playas no sabidas. Isleo natural , gente estraa Navio le flete en que volverse Espaa. La errada proa el prctico pillo .\1 punto sus cercanas playas vuelve, Y de comn consentimiejito y voto La blanca costa en que surgir desvuelve Salta la chusma crece el alboroto Suena el ruido, y el clamor revuelve Quebrado en ecos por las alias rocas. Que azotan los delfines y las focas.
,
,
, ,
BIBLIUTliCA
)b
(iXSVKA T IIOIU.
.11
Siempre es pesada y
triste
su mcinoila
inedia gloria
la
Y dems de
Vamos
Una ycrlia lie nolado de provecho. Y aun .s('f;iin de tus armas las seales
No
Quien ya
)ijo
:
los
,11
toda dilif;eneia va, y revuelve Mil yerlias, y una entro ellas coge, y vuelve. Llegaron la playa y en su lecho Al rey de Persia hallaron desangrado
,
Quo en
la
mudanza y
ejercicio
hecho
: ,
Se hahian las rojas llagas reventado Mostr el medien all su hidalgo pedio Y de la yerba el blsamo preciado Jlitigando el dolor de las licridas Que las dej dos curas guarecidas. A los dems heridos de su mano Cur en trmino hidalgo y modo afable, No obstante que traia el rey persiano Consigna Eleno, medico intratable, De manos cruel, y corazn villano,
y sus primeros fundadores. que donde quiera manda , Mand que sabio y acertado sea Que la salud si el mal se le desmanda Dios la da sin qiu^ el mdico lo vea INi el fuego aprieta ni el aceite ablanda , Si l no da la virtud, ni nadie crea Que la purga le mate, le d vida. Sino es la eterna ordenacin cumplida. listo os del vulgo y del que hizo Lleno Por favor protomdico persiano. Que nadie ijsnnra que contra el veneno La triaca hall el sabor humano Y una yerba el isleo entre aquel heno Con cuyo jugo, y su prudente mano. Por naturales trminos regidos Al rey san, y los dems heridos. Agrad tanto al valeroso godo Del esculapio nuevo la cordura, Kl trato afable el cortesano modo De sales lleno y grave compostura Que deseoso do saber del tono Do su vida el sucoso y la ventura Que en dolor vivo y esperanza muerta
l'ero el favor
:
, , :
Que Homa
, ,
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,, ,
EL BER.NAKDO.
gj
Le
en parte tan spera y desierta Un dia al delgado viento de la playa , Sobre una roca en que la mar batia, Y al resurtir en una corva raya
echt
En
La blanca espuma
aljfares bullia
Sirviendo sus cristales de atalaya, Y haciendo dellos mas alegre el dia Puestos los dos entre el peasco fijo, Asi al isleo el espaol le dijo
:
Y otras tantas Faetn de su vislumbre Le ba el hueco rostro que desvuelve De las tinieblas los ocultos casos Y' en los hurtos de amor medrosos pasos.
,
el
valor descubre
de tu heroico pecho, sabia prudencia que en l cubre El dolor fiero en que le traes deshecho Cuanto con tu recato mas se encubre Tanto mayores cosas del sospecho, Y hallo en sus seales y costumbres De un hidalgo espaolclaras vislumbres. Scame desta duda , y pueda ahora Contigo algo el amor que en mi has hallado, Dinie de la fortuna burladora Las varias vueltas con que aqui te ha echado: Cuntame en liii tu vida y su mejora
las noblezis
En
la
Despus que ausente la asturiana corte Al curso voy de mi contrario sino Ciego en la "tierra y en la mar sin norte Y aqui y all sin rumbo ni camino ; Fuera de estilo , y de hallarle corte De m vida al confuso desatino, De una desgracia en otra y de una en una Esprimentanilo azares de fortuna. Por la ambicin francesa el rey de Asturias, ,' Que es mi rey est en grave estrecho puesto Contra cuyas montaas las tres furias Han conmovido de la tierra el resto;
,
,
Si alguna
en esperanzas te ha quedado', Y cree si aquesto mucho te parece, Que ya lo que te estimo lo merece. Y mas te juro en fe de caballero, Que jams por mi culpa te arrepientas De haberme hecho este gusto con que quiero Que solo el tuyo en mis intentos sientas Y si en los tuyos puede un verdadero Amigo aprovecharte, me consientas Que ocupe vo el lugar del que te falta, Pues no la Iiay en mi amor ni en fe tan alta. Dijo y el noble isleo entre no poca Confusin se hall corto y atado ,
, : ,
Oyendo
caballero de la Roca bravo espaol era llamado : Es fuerza obedecer por lo que toca Dar gusto al que es de todos adorado Mas halla sus discursos tan estraos Que no los contar en un siglo de aos. Admrase tambin que en su pregunta Le llamase espaol por alabanza que en tan tierno sugeto se halle junta Con tan grande braveza tal templanza
al
Que
as el
Al
fin
aunque
ni entiende ni barrunta
Que Que
sea quien es , conoce en su crianza es digno de que en todo le obedezca, Y que l lo mismo que le ofrece ofrezca. Y asi le respondi, pues que no puedo A tan nueva merced dar recompensa Ni las obligaciones en que quedo Pagar sin le hacer notoria ofensa,
Y m tambin dtfl tiempo las injurias Trado me han este escondido puesto Por la misma ocasin que un desdichado Hasta el ageno Tiial halla su lado. Despacli embajadores el rey Casto A los circunvecinos reyes Moros Por favor de dineros, que al gran gasto De la guerra son cortos sus tesoros ; Mas-para que sin fruto el tiempo gasto En cuentos largos de rodeos sonoros. Si al ancho curso de la pena ma Cualquiera tiempo es corto , y breve el dia? Fue destas embajadas mia la una Al toledano rey, y al de Granada Y ocasionada aellas mi fortuna La suya comenz con mi jornada : Llegu Toledo, y mi creciente luna. All de dicha y de lavor colmada A menguar comenz por el camino Que luego hice al reino granadino. Supe que al rey en una alegre caza Rob su Doralice un jayn fiero Y que una fuerte inspugnable plaza La llevaba con solo un escudero: Juzgu el poner en socorrerla traza Precisa obligacin de caballero Y hacer al rey y al reino mas propicio Con la nueva ocasin de tal servicio. Dej mi gente , y tras la justa empresa Por la espesura entr de una montaa, Perdime por tomar una atraviesa Con la ignorancia de la tierra estraa; Y de una selva en otra , y desta en esa', Cruzando tiento el monte y la campaa Sin camino sin senda ni sin guia
, ,
Con
enredo, Y aquella nube de peligros densa Que aqu me despe en eterno luto Te habr pagado mi alma su tributo. Es Espaa mi patria y en Espaa El reino de Len y all Abiados Un castillo en que al pi de una montaa El rey Froyla nos dej heredados De los nclitos condes de Saldaa De aquellos cuatro tengo dos costados, Los otros por mi padre don Ramiro Son de la sangre real de Gundemiro. Es mi nombre Gundemaro , y yo todo De la nobleza montas nacido , Criado en el palacio del rey Godo, Y' de su corte y del favorecido Hasta que el tiempo por estrao modo, De mi enemiga estrella compelido. Mud el curso feliz, y ya impedida
referirte el espantoso
,
Mlaga llegu perdido un da; Donde de una galera de corsarios Que ech la costa un spero Levante \' del furor del tiempo y sus contrarios No qued dellos vivo hombre importante Entre otras presas y despojos varios Que dio y quit la mar como inconstante Fue una cautiva hermosa maravilla
Que
Y sin ser su riqueza conocida De la codicia brbara insaciable En almoneda pblica trada
La beldad se vendi mas agradable Que en cuanto alambra el sol y el mar encierra
El cielo puso vistas de la tierra. Una honesta y bellsima doncella. De luces llena y varias resplandores.
'
Su corriente troc la de mi vida. Ya por tres veces la inconstante lumbre, Que desde el primer cielo el mar revuelve
Rodeada al cuerp: aii almalafa bella De un rico zarzahn de mil colores : Su cara un celo de beldad, y en ella
4"
, , ,
,:
DIBLIOTEC.V DE
GASPAR T ROIG.
Deste soy hija
,
Mas
y de Algaycel hermana,
Mas blanco
el
Unos rasgados ojos que en mi alma Dos ventanas rasgaron su gloria Con dos arcos de amor al triunfo y palma Con que le dio en la mano la victoria
,
valiente y gallardo sarracino Del cetro y la corona valenciana Y el reino cordobs sucesor dio.
Un
Su
encalma,
Con que
al
El viento que
bulle mi
memoria,
Y los
labios y dientes de su boca El coral y las perlas desta roca. Al cuello humilde una cadena floja
Los vergonzosos ojos en el suelo, Las dos mejillas i|uc con perlas moja
De
Lo que all obr() eii mi alma su fatiga La piedad dejo que por ra lo diga.
En pregones todo esto se venda Al tiempo que llegaba yo la feria Y el corazn que sin temor venia A dar conmigo en la ltima miseria : Qued ciego en la luz que muerta va, Juntse mi dolor nueva materia Con verme pobre, que en cualquiera paso
Hace ser
rico
un hombre mucho
al
caso.
Via venderse todo mi tesoro Yo sin caudal ni crdito en la plaza, Y que el dinero de un plebeyo moro
amor alarde y
plaza,
con dos mil equies por esta va Di libertad quien quit la ma. Bella cautiva , me llegu y le dije Noble prisin de honrados corazones Si quien naci para prender le aflige Verse sujeta brbaras prisiones, Y ese gallardo corazn que rige Del gusto el reino, y del amoros dones. Est en su libertad yo sin ninguna
,
trueca sus suertes la fortuna. Si mi pobreza di por tu tesoro, Tambin por tu rescate un reino diera, Solo me queda esta cadena de oro Para enlazar tan bella prisionera ; As dije, y quitando la del moro Puse la ma y ella por defuera
as
Que
El
da
El bello rostro del color mas l;no Que abre en la rosa el aire matutino.
Con
viento y
la
mar
fue porliando.
Fuese tras mi despus de asegurada. Que solo con lo hecho pretenda Ponerla en noble libertad honrada. Salva de toda fuerza y demasa Y de mi trato y trmino obligada Que es lo que amor hidalgo engendra y cria, Y satisfecha ya por mil maneras. Que no trataba engaos sino veras; Despus de haber con nuevo juramento En mi su honestidad asegurado,
: ,
Y aunque
al
principio
el
recato y las trazas de su intento El secreto y prudencia encomendado : ((Sabe , leons , me dijo , eslame atento Que mas que esto quien eres rae ha obligado Yo soy para morir en tu obediencia La triste Arlaja infanta de Valencia. De Zlenla sobrina , hija de Abdalla, Cuyo es el reino cordobs de hecho, Que el soberbio Aliat^n usurpa y halla Que viene su auiboion corto y estrecho : Mat mi to en una cruel batalla , Y m padre quit todo el derecho, Y hoy apretado del poder tirano jJ ru;' Solo gobierna el pueblo valenciano.
al
,
'
O por mar por tierra disfrazada A mi patrame vuelvas conocida. Que yo le doy palabra en fe de honrada. Que "aunque me vea reina obedecida. En menos tenga el cetro, y masle huya. Que el titulo y blaso:i de esclava luya.
As m bella valenciana dijo,
'
''^j"
,
uV
, , ,
: ,
EL BERNARDO.
83
los reyes sigan sus rencores,
En
,
,:,
,,,
Y aunque
Hacer el viaje por la mar elijo, Y en un ligero bergantn fletados A cuenta y riesgo de un anciano moro, Y cien cequies de una cadena de oro. AI tiempo que en las puertas del Orienlej De azucenas y rosas coronada,
Siempre son los dems sus inferiores. Admirse de verla en tal estado , Supo el suceso y luego determina
En
Yo
Enviarla en
La aurora rompe
el
velo transparente
Que
la luz de oro en s tiene guardada El barco vela y remo diligente L punta dobla de trofeos sembrada Que la torre de Velez Inirta el viento, Y ella la mar su carcomido asiento. Y con el fresco soplo de un lebeche,
Y sin que el viento el lleno lienzo estreche A Almuecar descubre, cruza, y cuela
Por su abrigado puerto puesto enfrente, Seguro de los vientos del Poniente. A Salobrea y Motril dejamos Hirviendo su arenal en blanca espuma, \' tras el sol y el dia nos entramos Por Castilferro, y antes que consuma Su soplo el aire al alba despertamos Encima las roquetas, y all en suma
sin provecho herido en un costado, Privado del vivir por medicina. Qued con el corsario el gusto en calma Y por sanar el cuerpo muerta el alma. No quiso Hambroz por causa de la herida Que en compaa de la infanta fuese, Como si fuera remediar la vida Hacer que ausente de mi bien muriese: Dile su fe, que en siendo guarecida La llaga, y que en mejor salud me viese, Con aparato y real magniicencia A su servicio me enviar Valencia. Con esto me qued, y la bella Arlaja Pas antes de embarcarse por mi lecho, Donde con tiernos ojos, y voz baja, A Dios, dijo, tesoro de mi pecho, Mira por tu salud, y aqu le ataja La lengua un nudo de congojas hecho,
Dimos
De
de sus palmas
corsario tambin que verme vino, embarcar la Infanta de camino. Fjiese, y qued con la esperanza solas Luchando entre temores y sospechas , Engolfada en memorias, cuyas olas En un ausente son tristes endechas: Colgado el gusto y la salud de solas Las dos palabras ltimas, deshechas En blsamo de amor, que la herida San al cuerpo, y al alma dio la vida. De Algayda hizo el moro por la costa
Y Y
el
Y al
caleta de la mar buscamos Acab aqu su curso mi contento Y el viaje que conformes comenzamos. Aqu perd mi bien, de aqu mi hado La tragedia empez, que aun no ha acabado. Hambroz un fiero brbaro arrogante,
Una
Al descuido importantes correras. Hasta que al puerto y su canal angosta De Caridemo que rob esosdias Sus desdichas llegaron por la posta, Y dar triste remate en sus porfas La armada Berberuz, otro corsario
es deHambroz bando contrario. parte y opinin de Abdalla En aqulla reida diferencia Encontr la ocasin yendo buscalla,
Que en Crdoba
Segua
la
degoll Toledo su nobleza, Y en favor de Aliatan puso en levante La tierra en riesgo, el reino en estrecheza Desde la fortaleza de Alicante Con fustas espantaba y con braveza
El
Que
mar de Espaa, y la desdicha ma Surto en Algayda le hall aquel dia. Fue dar nuestro bajel en la encubierta
flores retirado estaba,
all
Donde entre
apenas su armada descubierta Huyenao el barco como entr tornaba: Mas no salta tan viva ni despierta Vvora altiva ni serpiente brava Tras el gazapo que en las yerbas siente. Como la nuestra se arroj su gente. Cercaron el batel, fuenos forzoso Hacer para mas dao resistencia, Mas contra un enemigo poderoso El escudo mejor es de paciencia: Yo sin armas, el trance peligroso. El pensar defendernos imprudencia Al fin qued nuestro poder rendido, Presa de nuevo Arlaja, y yo herido. Conocila el corsario y como amigo Y vasallo en caricia cortesana Humilde y grave la llev consigo A un bello y rico estrado de oro y grana Que si era hija de Abdalla su enemigo Tambin de su rey era prima hermana
: :
Si
se encontr conmigo, Y mudable en lugar de fenecella De contrario cruel se volvi amigo Dime fortuna su amistad, y en ella Por un breve favor largo castigo, Que nunca sabe dar un desdichado El bien cabal ni el mal sin ir doblado. As de Abenragpl la amistad vino A ser nueva ocasin de desventura, Y tanto dio en quererme el sarracino, Que ya era mas que voluntad locura: En fiesta en burla, en veras, de contino, A cualquier hora tiempo y coyuntura Habia de estar conmigo, y sino estaba. En nada gusto ni contento hallaba: Ya Berbcruz su victoriosa armada Al dulce son de la sonora trompa.
,
,
En
Fue como suele el tiempo mi enemigo, Pues ni por esta ni por otravia, En muchos das que en su corte estuve,
"''
'I
Con que la fama suena sobornada Su nombre invicto en grave aplauso y pompa, Por la mar de sus golpes asombrada Manda que el espoln sangriento rompa
La vuelta de Valencia, donde vea En su triunfo el estruendo que desea. Cobr la vida cuando supe cierto
El
fin
Ni orden de hablaba ni de vella tuve. Mi amigo, quien quiz en igual cuidado O poco menos mi desdicha puso, Y de la bella infanta enamorado El no poderla ver triste y confuso; Un dia por me dejar mas obligado A contarme sus males se dispuso, Estrao caso! que una misma suerte Me restaur la vida, y dio la muerte. Contme en suma el todo de su vida Sin pensar que tuviese parle en ella. Que un ao haba la traia perdida Desvelado en servir la infanta bella: Y aunque era siempre aceda y desabrida, Al fin dejaba que pudiese vella, Mas ahora, dice, esltan retirada Que de s misma y quien la ve se enfada. Despus que por descuido de su hermano En Jcar la prendi un corsario un da, Y rescatada fue por un cristiano Que Hambroz quit la vida en Almera:
,
de
la batalla el
que iba ya en
Nunca
el
alegre'rostro soberano
Al son de mil clarines nuestra flota Llegamos, y de lejos descubierto El real palacio, mi alma se alborota
El lustre ha dado en ella que solia, Con sus doncellas retirada vive
Que un muerto gusto en nada le recibe. Deseo, pues ya como solia no puedo
Del dulce nien gozar que ausente adoro.
Con un muerto placer, tilda alegra, Que sus nuevas desdichas le adverta.
Con
el corazn, y en duda que en l mora, Asi en lenguaje muerto y habla muda Sus torres salva, y su muralla adora: Oh alczar bello, cielo en quien se rauda El vario curso de mi bien cada hora, oentro al deseo, blanco de sus tiros. Esfera donde vuelan mis suspiros! En ti est la belleza en quien mis ojos Sus gustos empearon y alegra, Y el triunfo donde amor por sus despojos La libertad colg del alma niia! Ricos palacios, fin de mis enojos, Slveos el cielo, y con la luz del dia
Y aunque
sin gusto
el fri recelo
Con la invencin de algn sutil enredo De us males contarle el gran tesoro. Que lo que amor no pudo, quiz el miedo
Causar podr del inq)orluno lloro. Trocando en algo aquel altivo pecho De blanda nieve y pedernales hecho.
Asi el de Fez envuelto en su cuidado, Y fuera de los mios me contaba De su mal lo presente y lo pasado,
vuelo vuestros techos de oro como m de lloro! tiempo el curso humano Con agradables vueltas solicite A vuestras flores inmorlal verano.
feliz
En
De
contra m de m se aconsejaba: Habia un sarao y msica trazado, Y viendo que la infanta se eseusaba. Troc en darle una msica el ornato Do su real grandeza y aparato. La plata de los cuernos de Diana Ya envuelta en las cenizas del I^nente Con los retintes de color de grana
Tibia volva su luz ri'splandecientr. Y entre el mudo silencio y sondira vana
:
Sembraba
el
sueo olvidos en
la
gente
Que
Con
no morir jams
las resucite:
de
la
va lctea el tesoro
el
Y desta
playa el cristalino llano ricas perlas y coral visite Vuestros umbrales de oro, y pi enjuto
Cuando de Abenragel
Salir
la
aparato
,
De lo mejor del mundo os d tributo. Que mis gustos prestis dulce acogida, Y un extranjero fiel noble hospedaje, Que siendo tesoreros de mi vida
Grave traicin ser ha(;erme ultraje: Y esa hermosa cautiva, quien rendida Mi alma est en humilde vasallaje, Le deis nuevas de mi, digis que vivo En fe de ser de su beldad cautivo. As deca yo en mi pensamiento
Mientras
el real bajel iha
su retrato Con blanca gente en torno amortajada Verdes las hachas, que de rato en rato
Tristes gemidos daian
,
y sembrada pareca Primer retrato del postrero dia. Al ronco y triste son de unas cadenas Que del atad colgaban i>idntado , Entre las verdes luces donde apenas
De cometas
la
noche
dar fondo
el
piloto sagaz al
rumbo
atento
La ncora corva y el boyal redondo Apresta, y con la sonda mide tiento El lugar mas seguro y menos hondo Donde surgir, y la dems canalla Salta en la arena en el lugar que halla. Llevme el noble Ahenragel consigo. Donde antes enviado el alma habia, A ver al rey, y hablalle por amiso Y la ocasin buscar de mi alegra:
,
sus esperanzas se han tornado Dos carrozas salieron ambas llenas De bellsimas moras, que en trabado Coro sonaban varios in-itrumentos De suave son y cnsonos acentos. Arpas, vihuelas, rganos rieles, Clarines, chirimas y trompetas, Flautas dulzainas Ctaras , rabeles Sonajas cornamusas y cornetas
, ,
Humo
De consonancias y armonas
.U..J'
EL BEriNARDO.
85
ni;- ^
De
De ocbo
Con De Arlaja el bulto al natural sacado., De beldad lleno y miij;estad venia Con mil cupidos que en alegre vuelo Cometas dan por llecluis de oro al cielo. De antiguos dioses en cadena de oro Presos por mas grandeza acompaada,
,
triuiif.il i|iit! tiii oro aria unicornios de Alrici ilevai.lo, mayor kiz que mi el que sali el dia
,
Humo
,
al
regocijo
esta
en bbito de Apolo
A sus pies nueve musas, y el sunoro Plectro de Apolo y citara doraila Yo esta tierna liice cu traje nioru Por darme conocer en la jornada , Y en esta pompa y magestad de espacio Lleg el carro al terrero de palacio;
:
Con ademan de entretcni'r la tiesta Una cancin cant en una arpa solo, Por tal estilo y trmino compuesta
,
Que en
liccio
Qne aunque no en
lA
E"tre sus damas disfrazada esl.li.i Puso fin la fiesta el ver abierta La ventana de la alba que aj)uataba,
.
La infanta envi
Que para
nuble principe africano decir, que en todo liabia j^stimado el regalo cortesano
l al
:
Ln
, ,
,, ,
, , , ,
, ,
,,
S6
Y que
De
la
"'"''''
arpa pasada, y la liailaria Para esto en los balcones de su huerta Aquella noche sola y encubierta.
,
.
Dej ufano al de Fez la nueva glora Del presente favor mal entendido, A mi lleno de gusto y vanapl>ria Hallar lo aue temia haber perdido Mas, oh liumana tragedia, en quien notoria La inconstancia descubre el mas cumplido De tus inciertos bienes , cuan tiento Camina el hombre y va tras su contento! Llegada la ocasin y hora pedida
:
Y solo el oro y no el engao advierte Febo tras Dafne hllala hecha planta Anteon beldad que en ciervo le convierte
, , ,
Vuela poner Euridicela planta Sobre una flor encuentra con su muerte. Vuelve su amante verla y su contento A un volver de cabeza es todo viento. Tal es la suerte humana y su firmeza Y as anda el hombre tras su antojo tiento
, , ,
varios fines,
Solos los dos, la arpa prevenida, A hacer fuimos la ronda A los jardines Donde la bella Arlaja entretenida
Nueva belleza daba los jazmines De un balcn apartado, que caia Al muro altivo que el vergel cenia. La sabia Ardcha, una gallarda mora Amiga suya en compaa con ella
,
seora La infanta me mand venir por ella A deciros seor que por ahora No es posible hablaros, ni vos vella Por cierto inconveniente, y caso justo, Que el paso le ha estorbado deste gusto. Dice, que aunque hallarse en vuestra fiesta Su enfado lo estorb os esta obligada, Y as lo reconoce , y yo con esta Razn he hecho y dicho mi embajada. Mi amigo Abenragel viendo traspuesta La gloria que ya li por alcanzada. Bien conoci que amor con la ventura Pocas veces se encuentra y menos dura. Respondile con modo cortesano Hasta en su mismo agravio agradecido, Mas que senta haber traido en vano Quien solo servirla haba venido Que era aquel caballero castellano , Que no ser tan discreto hubiera sido Tan grave falta causa de tenella O en su amistad, en las firmezas della. Dicho esto Ardelia por sagaz estilo Dando disculpas, y admitiendo cargos De m supo quien era , cuando el hilo De las quejas quebr , y de los descargos , De la siempre dudosa parca el filo Y haciendo breve suma en cuentos largos Su gloriosa esperanza troc al fuerte Abenragel en triste azar de muerte.
Esta en vindonos
,
dijo
<('mi
'
ALEGORA.
poco que aprovechan trazas, donde al ejecutar no tercia la ventura: y como la prudencia humana sin el favor divino entendido por la fortuna es de ningn efecto. Todo lo cual se ve aun mas claro en los infortunios de Gundeniaro.
el
En
lo
Encandlale el gusto la belleza, Corre tras el placer, halla el tormento Midas en su oro hambres y pobreza. Faetn en su altivez abatimiento, A Abenragel y m por una senda Dieron buscando paz muerte y contienda. Al tiempo que por trmino encubierto A escusas suyas me iba declarando, Y afable Ardelia por un modo incierto En su amor y favores obligando Alfajardos, un moro sin concierto, Que el palacio real venia rondando, A quien Abenragel quitado haba Los gustos de una mora en Berbera Hzole el noble Gambedul privado De Abdalla, y capitn de infantera. Hasta que mas fortuna levantado A serlo de la guarda subi un da Este de un furor loco arrebatado Fantstico del cargo que regia Que son las dignidades en efeto Toque de los quilates del sugeto; Soberbio en las pujanzas de su oficio Con furia arremeti desordenada Y haciendo del celoso al real servicio Al principe pas de una estocada Cay el joven mortal creci el bullicio Dla canalla vil alborotada Que las voces del moro alharaquiento En confuso tropel lleg sin tiento. Mas no safio tan su salvo el caso Que antes que ser pudiese socorrido. De mil heridas desangrado y laso Sin vida ante mis pies quediS tendido Sin que la furia popular un paso Perder me hiciese del recien cado Y muerto Abenragel , bien que pudiera Con la noche salvarme s quisiera. Pero creci ia gente y alnoroto Y medrosa la infanta de mi muerte. Que me rindiese manda y por su voto Las armas entregu y trotju la suerte Dime preso al alcaide Polinoto
: : : , , : , , ,
:
Que del alczar real en lo mas fuerte De un cuarto, un redoblado muro incluso.
Entre cadenas lbregas me puso. Fue de la torre en el lugar mas bajo Que mas negro aire, y menos luz tenia, Y por una escalera con trabajo Para doblarse en l se descenda Aqu solo qued y el que me trajo
: ,
LIBRO STIMO.
Argimbsto. !*ro&iguo Gundemaro su
historia, v ac;iliasc cu un eslrnno encntanienlo. Fcrragut despierta i los gritos deuna doncella, que le cuenta las desgraciadas tragedias del c.tImIIo Cl.irion, al cual sigue el moro lodo el da. y al lln i su vista le coge un villano, y se le lleva, y M encuentra una hermosa tienda donde le sucede una eslraa aventura. Llega al Tajo, y libra a Galiana, infanta de Toledo, de una traicin con que la prcteudis robar Uiarabi, rey de F'aiii|ilna.
Por la infanta y Ardelia el mismo da A decirme volvi que por valerme Juntas vendran aquella noche verme.
,
Oh
Lleg de la hora el tiempo deseado , Y habiendo despeado al carcelero Bajar adonde estaba aprisionado Vi meda noche el alna y el lucero : Trocse en cielo el stano ahumado, Mi mal en bien m pena en gusto entero Mis tormentos en gloria , y las prisiones
,
.,
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, ,
EL
B ERNABbO.
87
dulces eslabones. S:icronme ilcl limbo des deidades Que en la belleza parecan del cielo, Mas la fortuna , cuyas variedades Mis cosas llevan sin cansarse en vuelo, Mi bien troc en tan tristes novedades. Que de no rematarlas me recelo Que quiere un monstruo hacer en m que pueda Ser centro de las vueltas de su rueda. El prncipe Algaycel que en la belleza De Ardela arda y su desden le helaba Y entre zelos, temores y aspereza,
, , ,
En cadenas de
cruel por darnos guerra Traa los aires con la mar revueltos ;
Que fortuna
Muerto
viva, y sin
dormir soaba;
Cuando de la escalada fortaleza Yo al cuarto de la infanta atravesaba Con ella de la mano, l le traa O su amor ciego la desdicha ma. Iba velar el sueo de su dama, O despertar su muerte y m tormento Que ni fortuna duerme, ni quien ama Ni un desdichado importa andar con tiento, Pues hasta los ilesvelos de otra cama
,
perturbarle vienen su contento : El prncipe lleg, turble el caso, De amor y honor herido un mismo paso. Era valiente y poco reportado, Y como tal arremeti furioso Con su alfange , y un manto de brocado
De semejantes
casos receloso,
Quien por contrarios ha de abrir camino Con hierro es fuerza le abra de contino. Era cierto el perder honor y vida, O quitarlo sin culpa al enemigo. Lance estrao ilcsgraca nunca oda i Ni usada en tal rigor sino conmigo Al fin l de s mismo fue homicida. El cielo es juez mi corazn testigo Que si otra puerta en riesgo tal se abriera Mil vidas por salvar la suya diera. Mas la opinin de Arlaja, y la honra ma Al valiente Algaycel dieron la muerte
,
Oh fortuna cruel golfo sin gua Suerte imposible que el tahr la acierte! Trocse el ln, trocse la alegra Y las cosas trocronse de suerte Que ya no tuvo Arlaja por seguro Sin mi quedarse en el paterno muro. A cuidado de Orbelio un falso amigo De Ardela prevenido un barco estaba En la playa del mar , para conmigo De Barcelona hallar la costa brava
Hasta que en los peascos de una sierra, En blanca espuma y salitrales vueltos En Dena el viento que en sus cuevas suena. Ya el barco roto nos ech en la arena. Aqu muri del todo la esperanza, Siendo en humanas trazas imposible Librarse de la muerte quien no alcanza Con nimo inmortal cuerpo invisible Que al rey quin le estorbara la venganza O le ocultara en caso tan horrible Por breve senda, por rodeo prolijo Al que su hija rob y mat su hijo ? Mas al abrigo que al cercano monte De una enroscada vuelta el cuerno hacia Hurtando la mitad su horizonte. En casa humilde un pescador viva Aqu cuando ya el carro de Faetonte En el mar contrapuesto se hunda. De las olas y vientos arrojados De alegre albergue fuimos amparados. Era del pobre Amlcar la cabana. Que siendo mercader dio en cortesano, Y con soberbia y ambicin que engaa. Cuanto en logros junt despendi en vano Y ya gijstado y viejo esta montaa Entre redes le ech el tiempo tirano, .\donde en comedido vasallaje A nuestro barco dio nuevo hospedaje. Descansando aquel da y el siguiente En la choza estuvimi>s recogidos Sin saber de Valencia ni su gente Nada de los sucesos referidos Que el proceloso viento mas se siente Por montes oue por valles escondidos , Y las nuevas de corte y sus consejas Cuando los pobres llegan ya son viejas. Volvindose via el golfo mas tratable, Y Amlcar con hjs dones obligado , Pasaje libre y compaa afable Me haba hasta Barcelona asegurado Cuando de la fortuna el variable Timn de nuevo el mar dej alterado , Y en las presentes cosas tal mudanza Que no nos quedi'i un soplo de esperanza. Tenia el pescador (ostra caso!)
, : , , : : : , ,
itl
No
Del triste da que al rey se le acercaba, Ni quedar sola la otra mora bella Ni Arlaja sin los dos ni yo sin ella. Y as por donde yo saliera solo A no haber la desgracia sucedido, Los tres salimos, cuando encima el polo Bootes su meda vuelta haba cumplido : Y antes que el oro del pretal de Apolo El aire diese de mbares teido A la playa llegamos y sin tiento Las velas dimos y esperanza al viento. A Orbelio le contaron el suceso, Caso en todas maneras escusado Que en cualquir trance prspero avieso, Nunca el secreto pierde por guardado Andaba el mar ai embarcarnos grueso, El Grao gentil de un cfiro picado, Que en furioso levante se volva De ralo en rato al acercarse el da. Descubrinos la luz lejos de tierra En una tempestad furiosa envueltos,
, , , , :
Por hija ni;a bellsima doncella, Zorayda dicha de valor no escaso Que en su casa naci se cri en ella A esta el fcil Orbelio en fuerte paso Mir, y amarla le inclin su estrella Con tan ardiente amor, que fue bastante De leal volverlo en desleal amante. Temi quiz el tormento de la ausencia Viendo acercarse ya nuestra partida, O que los alborotos de Valencia La hacienda le costasen la honra, y vida El fin en alevosa convenencia Al husped antes fiel dej vendida Su honra y todo mi bien sin que se escluya La vida ma, y la que lo era suya. Fueron dar los dos tradoramenle Aviso Dena del suceso estrao. Mas la bella Zorayda diligente Los tratos entendi , sospech el dao Y por salvar la infanta de su gente Seis remeros tom y en dulce engaiio. Mientras que en la fra noche ya vecina El falso Orbelio su traicin camina; Basteciendo conforme la estrechura Del tiempo un barco que pescando andaba Dentro nos puso y ella mas segura Que el fijo norte que el timn guiaba A vela y remo por el agua obscura
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i.-ii.!)
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!i;T
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Que
crespas luces temerosas daba
,
Al lierii- (le los remos ir bngnmlo Ligera en alta mar nos fue enrollando. Cobr tan gran amor Zornyda bella A la infanta y de Orbelio tal espanto Que por medio de velle y de no vella
,
su casa dej en amarpo llanto Temi del vario amante la doncella No hiciese en sus amores otro tanto,
suyo fue importante beldades que en su seno opaco Hallaron, la menor ser bastante Para aplacar su dios, y que all acabe La injusta pena de rigor tan grave. Que en venganza la muerte de una
alijar el
:
Para
Mas
tres
dama
Que en vano
,
se lamenta y llora
el
dao,^
estrao.
Que
el
Tambin si y<i esto no es sospecha mia A un gallardo Leons Zorayda amaba Que disfrazado por su amor servia
humilde oficio que ella usaba el que al principio te deca, Que al vientre ayuno alguna liera brava Vivo aqui traslad dicho Floriano, De Aurelio hijo y de Adelgastro hermano. La noche toda navegando fuimos A vela y remo, y cuando el alba abra En el Oriente de oro los racimos De que se cuaja y se enguirnalda el dia, A Ibiza quedar por popa vimos Y Formentera dando el rumbo y guia. A Mallorca pasamos por de fuera", Entre el cabo de Palmas y Cabrera,
era del que rige el caduceo Si ya no fue algn incubo, que en fama Del falso dios traz ese devaneo
lo
,
En
el
Este es
dentro
al
Los vientos de
las
Resuenan por las Del turbio cielo y sus helados polos Solo inmudable nuestros ruegos solos. Fuimos sin rumbo cierto algunos dias De un furioso Poniente contrastados. De un bordo y otro por diversas vias Las velas rotas y rboles quebrados Hasta que en medio de las ondas fras Crecer un dia vimos los collados. Que por la cuenta y cmputo marino Son en Sicilia el cabo de Paquino. Aqu ya en salvo puestos aferramos Entre el rojo coral el corvo diente, Y en tierra Floriano y yo saltamos Buscando en ella algn poblado y gente : Y tanto el ciego bosque penetramos, Que andando un dia perdidos al siguiente Cuando la playa por el ro volvimos, Ni el barco surto ni su rastro vimos.
, ,
:
.
peste ruel la ardiente llama reino ha abrasado al rey Tfeo Que todo en l camina un fin violento Muerta la reina el hado aun uo contento. Y es entre el rudo vulgo opinin cierta, Que hasta ser en su altar sacrificada itia beldad mayor que fue la muerta Ni l contento estar ni ella vengada. Asi el barquero dijo , oh suerte incierta Ni buena en duda, ni mejor hallada Considera seor, cuales quedamos Los que este paso sin pensar llegamos. Salt el viejo en la playa, y mas ligero Que del presto lebrel huye l venado Por el bosque se entr y mi compaero En el barco que vio la orilla atado: Yo entr tras l con prodigioso agero De una nube de fuego rodeado. Que si en tierra se pierde la ventura, Buscara por la mar ser locura.
De una
el
Asi
los
remos
la orilla
Apenas
del cerro de
el
Espaca
la
cuchilla;
Cuando
jorro el nuestro de trailla. ya todo fuera hecho El dolor nos templ y alegr el pecho. Dur aquella esperanza y su alegra, Lo que la luz dur de aquella tarde. Que ella el gusto, m bien, la luz y el din, Todo un tiempo muri: solo el cobarde
Llevando
Y como
si
Pecho muriendo vive todava, Y en fuego eterno de memorias se arde, Que en fuego me embarqu, y en fuego vivo, En medio el yelo de mis muertes vivo. Creci ron las tinieblas un levante, Que obscuras anud los dems vientos
En
No
lejos
un
batel
bogando andaba
Junto la costa al desbravar del rio Y un pobre viejo dentro, que pasaba La vida en l pescando su albedrio : Este solo parece que esperaba A darnos tristes nuevas del navio , Y asi se fue en cumpliendo con su oficio Por dejarnos el barco y ejercicio. Contnos este al fin (oh casos varios! Fortuna incierta, laberinto estrao!) Que de un navio cretense de corsarios El nuestro presa fue y triunfo lozano. En Creta hay sacrificios ordinarios, Donde al altar de un dolo inhumano Degellan cada mes una doncella De las que en corso prenden la mas bella. Por aplacar la fuerza de Mercurio Patrn de los isleos mercaderes.
ciega lucha , y confusin bastante trastornar del mundo ios cimientos: Barri la negra noelie el da restante, Y, en sordos silbos y speros acentos, Las enlutadas focas y delfines Nos agoraron desastrados fines. No s cual dios el gobernalle tuvo A un barquillo tan vil en tal tormenta
Que de
mil veces
II
De
Jpiter y
Maya
hijo espurio
Autor de embustes, nuevas, y placeres Desde el golfo Carpacio al mar Ligurio Busca para su altar bellas mujeres El cretense falaz de engaos lleno "" " Tal que para ser malo solo es bueno.
:
'.
y de su afrenta: Pero s algn milagro en estos hubo, Ya mi ventura lo escribi i su cuenta, Que no se da el vivir un desdichado Para mas bien que darie el mal doblado. Al fin si es bien seor, el no cansarte Con tan prolijos cuentos, cuando el alba Su luz mostr llorosa, en esta parte Donde tu nao surgi y est ahora salva; Por trofeo de Venus y de Marte, Haciendo al tiempo y sus mudanzas salva. Los dos tristes navios que seguimos, Hechos pedazos por las rocas vimos. Y" sin que na.lie se escapase de ellos Mi glora all nniri, y aqu me trajo La fortuna y amor por los cabellos iijJ
1-ibre sali del riesgo,
, , ,
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i.iW
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.ain T ( BBRKABWVr.iIJ'lH
89
Del bien
Quise ir Y mi desclicba buir por el alajo, Mas lio lo consinti que su pora Es que yo viva, y muera mi alesria. De mar un grueso tumbo ceb el barquillo Por lima deslas rocas en la tierra, A pesar de mi amor que por scguiilo, Me htce con mi fe la mayor guerra Mi amigo Florian sin prevcnillo
, ,
De quien
si el ciek
me
Contra (juieu ni aprovecba encantamento. Ni engaiios de faiilasmas mentirosas. Que son las que en fe sania me lian librado De tantos riesgo.s como le be contado.
Asi
el
leons (.iundmaro
la liisloria
De una
De sus prolijos males abreviaba, Y el carro en que I-'aelon perdi su gloria Las ruedas de oro el crespo mar baaba: Cuando en soberbio triunfo y vana gloria, En carroza de ncar que volaba,
.Mas
Que
Al puerlo ven llegar una doncella, que el .sol rubia, y que la luna Venus sobre su coiicba pareca, De perlas y esmeraldas coronada,
liella.
Que nuevamente de
la
mar
salia,
la .irona la
de aljfar escarchada,
De espantosas
figuras y visiones. De Arlaja por los aires veo la sombra Las mas nocnes pasar triste y callada,
Cuando
K'i
Otras con dbil voz me llama y nombra, De rosas y jazmines coronada Tambin con gritos Florian me a.sombra, Y .\rdelia en tiernas lgrimas baaila Pide que me consuele, y si amanece Todo en la luz se apaga y desvanece. O es por a(|ui el inliernu , mi tormento Produce y cria soinbras tan penosas.
blanca cierva con los cuernos de oro. ella la bereosura Que antes sobre sus ncares volaba Con ligereza igual por la espesura Del bosque enr que al mar sus somiiFtis daba: Cuawlo los dos i|ue en la cnri.scada nllura
Y senlada sobre
Oyendo
I I
el
ver
el
^fcxt...
Ni
la corcilla vio, ni
quien seguia,
Bernardo entre sus breas una extraa Maravilla hall de mil que liabia... Mas ya de Fcrraguto la maraa. Que el ciego amor en suew le fingiay'
.1.''
Ardiendo el pecho en amorosa llama, Mi nueva voz sus grandezas llama. Es del amor sutil la flecha altiva It.iyo sin resplandor, fuego encubierto, Cuyo blando calor con fuerza esquiva
90
Bronces derrite al corazn mns yerto: A David prende, Salomn derriba, Y deja a) pran Sansn sns pies muerto, Amarrando los remos de su banco Ai nio, al mozo, al viejo al nesro al blanco. De un sueo de unas nuevas, de un antojo, De un no s qu de un aire, y niera, De un afable mirar de un volver de ojo, Al alma nace y sin sentir se cria
,
Y con
Del
"Este caballo,
doncella dijo.
A quien
el
cielo
le
Y una beldad
dio tan codiciada. Triste remate fue del regocijo Desta gente que ves despedazada,
mas
Ni
Dale vida el placer fuerza el enojo, Y si de veras es nada le enfria. Que contra el arco suyo y de la muerte. Ni basta habillilad ni lcziir fuerte. Pues este aliento y fuerza poderosa. Que en todo anda sembrado y repartido, Con la luz de una imagen amorosa. Durmiendo Ferragul dej vencido: Kl pedio ardioniln, el alma deseosa De ver despierlo In que virt dormido. Cuando el ruido son confuso y ciego. Que el gusto le quit y rompi el sosiego. Entr buscarlo por la selva el moro Al mismo tiempo que la luz salia, Sembrando al aire los corales y oro Que el nuevo sol por su horizonte cria: \ dudando si aquello era el sonoro Estruendo de armas que soando oa. Atiento tras la voz anduvo tanto. Que la causa encontr del triste llanto. Dos caballeros vio y una doncella. Todos tres muertos y otra que lloraba Sus desastradas muertes, con a(|uella Triste y penosa voz que antes sonaba: Mirla el moro conocila en vella, Que era la que el dia ante les llevaba A Babamel la nueva dolorosa Del robo que Aucbal! hizo en su esposa. Al mismo Bahaniel hall caido Muerto encima su espada, y viendo un paso Tan lastimoso el moro enternecido Detuvo el suyo sobre el campo raso: Y dndole por modo comedido Consuelo la que llora el triste caso. Pdele cuente y diga si lo sabe. Quin fue la causa de rigor tan grave. <(Que si por la demanda en que me puse Sucedi, dice, tanto desconcierto. Sin que el mundo halle brazo que lo escuse, O el mile vengar, quedar muerto. As el moro le pide no rehuse Darle cuenta del caso ella cubierto De llanto el rostro, y de color difunta. Llorando satisfizo su pregunta. Andaba suelto, y despuntando el heno, Ln lozano caballo en medio el prado. Con la silla de plata y de oro el freno, Y bordada mochila de brocado: De la color de un blanco armio y lleno De un enjambre de moscas salpicado. En los pies remendado, y en la frente, Djos fogosos anhelar valiente. Nervoso el pecho abiertas las narices, Corta la clin, pequea la cabeza, l.a cola recogida y las cervices. Seales de gallarda ligereza: De estraas pintas, manchas y matices, Despedazando el freno su braveza Y dando sospechar en el sosiego, (Jue est entre abrojos, pisando fuego. No fue su igual el Claro famoso.
, , , , , , ,
el
bello y desgraciado que el Seyano, que por tierra ech al valor trojano.
ti
(Si es
el extrao discurrir del hado verdad lo que del me cont Alpina) Vers el mundo todo eslabonado Colgar de sola una virtud divina: Si hay signo bien mrd afortunado, O lodo tiento y sin saber camina, Aqu lo entenders y en este paso Vers lo que hace la ventura al caso. En Tracia de la casta que all tuvo Otro tiempo Domedes el traim. Este potro naci, y Clarionte le hubo. Rey (le valle de Rdope itdiumano: En sangrientos pesebres le mantuvo, Y hecho y enfrenado de su mano, Tan gallarda sali, que de alenladn Diez leguas cnrre, y para atropellado. Al rey Clarionte lo quit Ricai'te, El da que le mat junto Mantible, Y l Norman Rartolncbe, y Kadgarte, Cuando traicin le hirieron en Eontible: Y aunque quiso cobrarlo Durandarle
,
Oye
'I
i
I
Del
magancs
el
caudillo
fue im|josible.
Hasta que
gran Reinaldos cu persona, Vida y caballo le quit en Girona. Presentado de all le dio Rugero Por mano do Hpalca su doncella, Y el dia que lo estren con triste agero Yendo de Mompcller para Marsella, Junto Arles puesto el Coude de Pontiero Con su gente en celada cay en ella, Donde muri traicin alanceado De un nliel pueblo magancs cercado. Quedara oculta esta alevosa muerte. Si Espinabel pagado ilel cnballo
.\
ojos
All
(le
Bradamanle
el
y su doncella.
Al
magancs dej
Que de
Polu.\
dom
el
doblado hierro,
mas
brioso
Cuerpo los duros miembros'ci un hierro: Cuando el cuello arrugado y espantoso Con nueva y gruesa clin eriz el cerro,
l.'i/.'
Vindole Hipaira muerto entre los brazos, Y no en su silla cual pensi Rugero Notorios vio los cavilosos 'azos Del fementido bando de Pontiero, Alterse la bella Bradamanle. Y el sobresalto le abort un infante. Y al quinto dia con la nueva cierta De la muerte infeliz del paladino La antes dudosa amante qued muerta, Y cumplido el temor del adivino Y por tantas desgracias descubierta La traicin de Maganza un rio sanguino Labr Morgana, y de lagenle impa Cien falsos condes degoll en un dia. Dise el caballo deslos desatinos De aquella vez al principe Cnrioto Que l lo prest despus Valdovinos, Cuando de Mantua le mat en el soto: Y' al fin por varios trances y caminos, Con desgracia, ruido y alboroto. Las muertes de andios dieron el agero Del infeliz (Clarin por verdadero. Qued al Csar el brbaro caballo
,
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'
EL BERN.tRDO.
91
Por prenda la imperial caballeriza Y l al rey de Paiii[i!oiia su vasallo Con la mochila se le eiivia pajiza Y ardiendo en oro el guslo de miratlo La vista alegra y su color matiza Con la bordada pedrera que en larga
: , ,
que aunque defenderla con denuedo La mano puso su alevosa espada El infame Auchali, de una herida
Y"
Libre se la quit , y dej sin vida. .\pcnas pudo dar razn del caso
Rueda
Encontr
Y sabiendo de donde y
,
fiera y presuncin altiva: Enviselo Marsilio , l con semblante Real el don recibi, que es lo que anva Los fuegos del amor y quien preserva De muerte el gusto, y vivo le conserva. Y al mismo fin mand la bella Alpina Que Galafre le d rey de Toledo , A quien en una fuente cristalina De una espada cruel lo quit el miedo: Pidii favor la mora peregrina Al triste Bahamel y l con denuedo De nimo valeroso y noble pecho Vengarle prometi el agravio hecho. Babia venido con su nueva esposa Aquel dia antes por el bosque caza Y el verde margen de una fuente hermosa De estrado entonces les servia y taza
, ,
, , :
Con alma
De
alli sali
Contra
los
quitaron el caballo dos la vida por cobrallo. Dej Bahamel en la agradable fuente Por guarda de su esposa un falso moro , .Ni honrado ni hidalgo ni valiente, Auchali dicho, hijo de Alcandoro: Que de truhn de Ulid subi teniente De alcaide en Baza aunque afrentado en Toro,
la
K Y
dama
l los
en ser rico, y convirtise en godo Que el dinero lo da ,"y lo puede todo. Este por fuerza se llev robada Esa triste hermosura recien muerta, Y yo cual t rae viste alborotada Del caso corri dar la nueva cierta Anoche Bahamel esta caada En su rastro lleg, y aqu despierta El alma en el dolor y l de rendido Sobre la yerba se qued dormido. \ luego que el sentir nued sin dueo So que en fresco estrado', y verde cama, No lejos de la suya en no pequeo Gusto dorma con otro la que l ama: Confuso despert contme el sueo,
-Mas dio
: , ,
,
talle y gallarda Probarle quiere y s es de azares lleno Para no reparar en ese agero Basta ser espaol y caballero. Mas el caballo hecho ver dislates Las riendas huye quien el oro agrava, Y vuelto aqui y alli en varios regates Lozano la alheada clin embrava Hasta que ya los ltimos remates Donde un arroyo en sus cristales lava Los postreros jazmines de aquel prado Se entr en el bosque y le dej hurlado.
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Agradado del
tiento vino donde hall su dama Durmiendo en c^tas flores y dormida De zelos ciego le quit la vida. Crey zeloso que Auchali seria El que alegre dorma en su regazo Y viendo que despierto revolva
, ,
el atrevido brazo; ciego cuidado que vena Feroz le cie en desdichado abrazo , Dndole de un pual atravesado Por cama el heno y por sepulcro el prado. Fue sobre l por cortarle la cabeza Y hall sus pies su desdichado hermano. E sin ventura Abenanl oh fuerza De fortuna cruel hado inhumano Volvi el herido en si vio su braveza Muerta y vindose muerto por la mano De quien mas le quera , entendi claro Que ;i los golpes del cielo no hay reparo. Contnos que viniendo le. Toledo So lejos vio de alli llerar robada La bella dama entre congoja y miedo " " De triste llanto y lgrin "ibanada;
En su defensa
el
Con
Salt el moro tras l, ycon el salto El brioso animal se alter un poco Con que en paso mas libre , lo mas alto Del monte fue subiendo poco poco : Creci el antojo con hallarse falto De aquello que primero tuvo en poco , Y ya con mas codicia y mayor paso, Sigue lo que al principio sigui i caso. Treinta millas le fue al alcance estrao, De una brea saltando en otra brea. Que el gallardo caballo de lozano
,
Ahora le aguarda y luego le desdea: Asi las veces de un querer liviano Y de una fcil ocasin pequea Se empea un gusto hasta morir por ella Y abrasa todo un monte una centella. Ya el sol con quien el moro pareca Que apostaba acorrer hacia el Poniente, Su sombra que antes alcanzar quera Atrs le ataba perezosamente: ^ Cuando al pi de una cumbre que subia Su caballo vio al margen de una fuente,
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"
quien de
el
prado
la florida falda
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Rica laza le sirve de esmeralda. Vio que lleg beber, y que un villano Ponicmlo bii'ii la silia sall en ella Y en las l'urnidiis ancas el serrano Semillante de una rstica doncella: Diles el moro voces ero en vano Que sin responder l ni es ucliar ella Libres se van , y en (ruceo del caballo El enfado le dejan de busrallo. Baja ligero, y de coraje brama Al poco caso que Iiacc el que le lleva Pues al ronco grilar con que le llama Ya en trmino corts, ya en furia nueva, Ni para ni responde nnies su dama A quien con rostro liuniilde ablandar prueba A que leescucbe modo de regala, Sonrindose del camina, y calla. Temi no sea la referida Alpina
, , ,
,
na lol
rey Galafrc lleva , Y que l caya en mal caso si la indina O baga en la estorbar lo que no deba Mas no tampoco quiere que en indina Descortesia alguno se le atreva , Ni en burlas le desdee por tal modo Que es no sentir disimularlo todo. Y asi viendo que nadie le responde Delante puesto, ya fiero inbumano, Las riendas de oro quiso asir , por donde Las lleva mal parejas el villano
el real
al
,
Que
caballo
Huy la mano el moro atormentada, Y un fiero grito dio que asombr el valle
Entre frondosos rboles plantada Estaba el murmurar del manso rio Sitio oportuno y parte acomodada Para en ella hurtarlo el cuerpo al fri: Lleg corts demandar posada Y hall el albergue y pabelln vaco , Con rico eslrailo, y prevenida cama, Y al rayo de una luz sola una dama. De noca edad y mucha hermosura Nia lie alegre gusto pareca La frente un claro ciclo, en cuya altura Sobre la nieve el sol resplandeca l)i' gentil cuerpo y agradable hechura, El rostro del color que nace el dia La garganta gentil, y el blanco pecho De frescas rosas y jazmines hecho. Dado al descuido un nudo en el cabello, Donde el sutil amor qued enredado, Para hacer lazos y maraas dello, Y el pensamiento alar al mas delgado Dos arcos de un dorailo y sutil vello De cien Hechas y mas cada uno armado, Que van volando, y dan en las entraas Al mover de las cejas y pestaas. Dos mayos de azucenas y claveles Kn un verano son sus dos mejillas Sus dulces labios de coral rieles Con que re el nlaccr por sus orillas
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Y sin paciencia ya de una puada Vida y caballo se arroj quitalle Err el golpe la clera sobrada Volvi i querelle asir y volvi dalle Y del dolor y rabia falt poco Para nuedar entre el coraje loco.
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Y en cada uno un milln de maravillat, Verdes los ojos y sus luces bellas Mil soles, (jue son poco dos cstrella. De un mirar regalado y halageo
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Meoio
piiii
tom
lara rnatallo,
,
Y hiirerle con iguales armas guerra Mas de dos coces el feroz, caballd,
Cay tambin cabe l al de.rriballn La doncella y huyendo por la sierra Se entr el bravo animal con el villano
,
Que
el
duro freno
le
llamaba en vano.
,
Templ al moro el dolor lie su caida Ver que tambin cayese la doncella Que mas quisiera hallarse sin la vida.
Que causa
Acudi
jiisla
en
levantarla
queda , y Sentada est sin que movella pueda. No le responde nada que so diga Fiera, inmudable, como un mrmol dura, Ni el moro sabe que consejo siga, Ni como entienda el lin desla locura Al lin se fu y dejla en su fatiga Y ella vindose libre se apresura Tras el ligero curso del caballo, Y el que iba encima del por alcanzallo. Puesta la luz del cielo en dos balanzas Y al mar de Allante lo ltimo del dia. Por sus gonces sus punios y mudanzas El sol se entraba y Hcale salia
callada
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confuso y atajado A la orilla de un rio, cnniedio un prado. Y enfadado de ver el nuevo enredo Con que pi se qued, pas adelante
, ,
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beldad tan esquisit-i Y Con el donaire de un capote y ceo. Que mas un muerto gusto resucita Ni asi el mbar y msica provoca Como el aliento y habla de su boca. Los tiernos pechos dos pequea.^ poiiia.-i. De rosas hechas y apretada leche De un real valle du amor iiienudas lomat, Que al cnsachorse le hacen que se estreche No hay Pancbaya con todas sus aromas Que olor mas lino que sus pechos eche, IN' Venus de ninrlil ni de. oro indiano Con dedos mas bien hechos que su mano. De tela de oro azul manteo bordado De armios, rica turca de escarlata Deal'f.tifas de Persia el grave estrado, Con bufete de ncares y plata; 1 Donde en follajes de cristal grabado De un ardiente blandn la luz retrata I n agradable celo en la figura De aquella nunca vista hermosura. (! La rosada mejilla en la una mano Mostrando el brazo, y la otra deseubierlj Como al descuido en ademan profano / La rica holanda en gayas de oro abierta; i.i' A Dando por mas deleite al g\isto humano ulif.l iO La belleza que guardan encubierta De la aguja las redes peligrosas 1' En el necho de tierna nieve y rosas. '' No haba en el pabelln mas que una lun bre, Ni mas (|uc aquella hermosura sola Que cual lino diamante su vislumbre Todo con bellos rayos le arrebola: Es de la tienda rea la altiva cumbre ,,(;
Al precio
di>
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DFBNAnnO.
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veneno
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Una
encfintad
crislatina bola
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Por donde las estrellas y la luna Sus cursos hacen sin nnnlanza alguna. Toda de oro bordada y pedrera Por de dentro parece y [inr defuera De rboles, cazas llores montera l'iia agradable y fresca primavera En perlas el jazmn se contrahaca Cuya hoja de emcraldas finas era, Los llorones' de escarches amarillos, Grpadosde argentados Ircholillos. Dej asombrado al moro la belleza
, ,
,
Por largo ralo, mientras con bstanles Fuerzas el gusto trueca, y lo hace lleno
i)
i'
Ue
lo
que
le sola
enfada' antes
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1
sin sentir
ninguno
,
lo
que hiciese,
,
f
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La referida burla sucediese. Yo seor estoy sola que mi gente Toda se fu un castillo do mi hermana Cerca de aqi.i la parle de Poniente
,
ella la
maana
s\intuosa tienda , y de sn dueo Las sedas , perlas , oro , la riqueza El bosque oculto , v el lugar pequeo;
De
la
y y
sobre lodo la real grandeza aquel mirar alegre y zahareo De la beldad mayor que el mundo supo, Que all entre las dems grandezas cupo. Tambin la nueva soledad le admira Sin gente de respeto ni servicio Con una sola luz que alumbra y mira
,
Todo
el
mudable y nico
edificio
Y que suspensa
De algn mal inferior notorio indicio Todo esto contempl desde la puerta Sin que la dama al parecer lo advierta. Mas ya determinado por su gusto
El secreto saber de esUi aventura , Con rostro humilde y corazn robusto
y en voz segura : seora , dijo el cielo justo La gloria de tan rara.bermosnra Haciendo mas suave y menos larga De los cuidados la pesada carga. .\lz los ojos con que dar pudiera A los ya muertos de sus lumbres viila A ser las leyes de la muerto fiera Como las del amor mas homicida ; Y por mejor probar su fuerza en lera En fingido all)oroto desabiida. Con vista afable y lengua zaharea Le atrae un mismo tiempo y le desdea. Al fin despus de varios cump'mienlos Lugar le concedi en el rico estrado, Pidindole la causa y los intentos De haber en tiempo tal all arribado Contselos el moro n breves cuentos La empresa del caballo desgraciado Y como ya era prspero y dichoso Pues lugar le gui tan venturoso. Ri en grandes donaires la doncella La no entendida burla del villano Y por sacarle con sosiego della (iSeor, le dijo, en este verde llano. Aquella crisUdina fuente bella Est encantada por la sabia mano De la hechichera ArleL, que un engao En ella puso de artificio estrao. Esta tuvo amistad con cierto moro, Gran capitn de Zaragoza y Baza , A quien sin guardar trmino y decoro Una mora usurp de hinuilde raza : Es rica, y donde quiera manda el oro, Y l con "mayor codicia que no traza Dej la dama pobre por fa rica Que todo un gusto sin lealtad se aplica. Tiene un castillo cerca de esa fuente Y en l el falso amante entretenido De adonde salen cuando el da al Oriente Los dos monte por el verde ejido
El rico
umbral pas
,
,"
(iGuarde
Curiosidad se entraron por la selva. Sin que hasta ahora ninguno dellos tuelvj. M.is ya entiendo sin (hida por las seas Que son los que cogieron lu caballo, Y sin juicio van por esas breas, Y yo en el riesgo en que me ves me hallo : Triste, sola, y metida entre estas peas. Mas ya me t veniste remedallo Podrs (arme tu amparo y ser mi a'l)rigo Sino te causa miedo estar conmigo. Dijo esto por tal modo la doncella, Y as en suaves ojos halageos, Que sin sentido el moro qued en vella Entre ilclcile y gustos no pequeos Hasta que al fin ocasionado della De sus halagos y fingidos ceos Preso en sus lazos, y en su lumbre ciego Tierno le dijo su amoroso fuego.
,
desecha. Ni contenta se muestra ni enfadada Que toilo veces en donaire lo echa Y veces todo al parecer le agrada Ya haciendo la cadena mas eslreclia Y el moro ya con alma enamorada,
i;ila
ni le acaricia ni
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Del todo se
Y por
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y con no rehusar le da licencia Que entre .ius blandas manos se regale. Y en trato afable y grata diiigencia ,
^alla
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I
A convidarle con los gustos sale De un rico cofre saca sn presencia Preciosos dulces donde el moro iguale Su gusto en todo porque en todo vea
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Que
ya de veras drsele desea. El ya rendido amante no consiente Semejantes escesos de tal mano.
Mas que
Del agua empozo el cristal lucido. Porque saliendo caza sea ouen fuere Sus disgustos le pagtle sbebiere.
l con alma y corazn ardiente Mostrar le deje huspecl cortesano : Crecen los fuegos, y l que arderse siente En el de amor, no cabe de lozano, Ailorandtf enire s el primer trabajo Que laii dichoso punto y fin e trajo. ((No es el caballo, dice, desgraciado, Como por burla me cont la dama Pues A tanta ventura me ha guiado De collado en collado y rama en rama Siempre del mal el bien exagerado Son menores los hechos que la fama Cuando tenga mil tachas mi caballo, Este bien solo me har adorallo. .\s en plticas dulces y subrosas Cenando estn los dos de oro en un plato Dando ella de sus manos amorosas Presas lie amor al moro cada ralo Va preguntando diferentes cosas, Ya con libre decir, y con recato. Que le importa saber si tiene dueo Si es de gusto comn zahareo. El moro todo en cortesano estilo, Ya en veras le responde, ya en donaire Y mientras del parlar siguen el hilo
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94
Todo
Que
Antes cual dhii sombra se trasluce. Parccnse los rboles y el cielo, Y aun se apaga en la dama la belleza, Mas luego que la luz cobra su vuelo. Todo se vuelve su primer riqueza Cree viendo esto el moro sin recelo Que es desvanecimiento de cabeza. Que el mucho caminar y el comer poco Le trae el sentido divertido y loco. Y metido ya en veras con la dama Libremente le dice su deseo Ella con vano escudo de su fama
; ;
le entretiene por rodeo verdad que adoris esta que os ama Yo en esto dice lo conozco , y veo Que pudiendo salir sin demasa Con vuestra v<duntad pedis la niia. Mas yo de tgde en todo ser vuestra Si me juris l'd-que pediros quiero Por ese noble pecho y mano diestra
El gusto
<iSer
Y la fe que debis caballero Que nuevas culpas ni ocasin siniestra De vos me apartarn sin que primero
:
,
Me
deis satisfaccin de
una doncella,
Qne usurpado me ha un gusto por mas bella. Hame tiranizado un caro amigo Que era otro tiempo el alma de mi gusto Y en fe que dio de se casar conmigo De mi le di mas parte que era justo;
,
bordn y hambre ayunaj,r,--f| rayo de la blanca luna. Con secos nervios, y con duros brazos. As al moro ci, que no poda Del cuello huir los escabrosos lazos, Por mas que la apartaba y deshaca: Quiso de rabia hacrselos pedazos, A no ser en los suyos villana^ Y ella mas firme que la yedra al olmo Llegar su antojo quiere y gusto colme. Quin ha visto en un guila enroscada Vbora azul, pardo cocodrilo A una palma enredarse levantada De las crecientes del vadoso Nilo? ;.0 Mercurio en su vara celebrada De dos serpientes el nudoso hilo? Tal parecan los dos, y en tal hechura. El en la rabia, y ella en la figura. ((No es razn, dice, ni camino justo. Que ponindome yo en vuestra tutela Por solo ser en fuerzas mas robusto. Esta me hagis sin que mi honor os duela. Pens quiz el eiivc|ecido gusto Que aun todava artlia la candela, Y asi llevaba el frionielindre al cabo Con el amante ya rabioso y bravo. Mas viendo que de veras la deseclia La sacude de si, huye y aparta, Que sin luz su invencin qued deshecha
estril
,
A su
Al
fri
<
Medrosa que la deje, y que se parla; Las duras garras por el cuello le eolia
Y de su
aliento y tsigo
le
harta.
Y aunque por vos seor, en lo que digo Tratar cosas pasadas sea disgusto, Es fuerza que me deis esta palabra, Y as mi voluntad su puerta os abra Que cuanto desear esto me mueve Ya no es gusto de amor, sino venganza. El moro que en su rostro entre oro y nieve Ardiendo en fuego siente su esperanza, No solo una palabra y don tan leve Le otorga jura y da mas si en balanza De un mundo entero el contrapeso hiciera
, ,
, ;
e)
mundo
ya con
fuera suyo
la
licencia
Quiso en mas libre trato entrar con ella. Hacer campo de amor el rico estrado,
la doncella: burlar desordenado. El sujetarla, y defendrsele ella, La vea se cav, y sin lumbre alguna
all
Cuando con
Lo que encubra la luz mostr la luna. Sobre una cama de pajizo heno Abrazado se hall una flaca vieja
El turbio rostro de berrugas lleno,
De solo un ojo, y con ninguna ceja; La hundida boca, cavernoso seno, Con los podridos dientes mal pareja. Dando al vecino olfato grueso aliento De algn recien abierto monumento. Duro el cabello, entre aplomado y cano,
"
Pidiendo vueltas ala amada presa La fe debida su primer promesa. <iNo soy tan fea, le dice, cual parezco. Que ya fui cuando moza celebrada, Y aun hoy pena por m quien no apetezco, Y me trae con sus lgrimas cansada: Si estos enfados y desden merezco Por daros yo tan franca mi posada, ,No os envi yo llamar, vos me buscasles, Y con falsas promesas me engaastes. Cumplidlas, falso, pues, todo el mundo Por cruel os mostrar, y por alevoso. Sin que de m os huyis, aunque al profundo Rincn bajis del centro cavernoso: El galn que por vos hice segundo Quiero me deis para que sea mi esposo, Y me venguis oe quien me l ha quitado, Yos honris hasta entonces con mi lado. Bastante prueba dio de su nobleza En esto el reportado sarracino, Pues templando su eni:jo la braveza De hacer se abstuvo un nuevo desatino: Solo arrojando la infernal fiereza, Que asido le tenia; eso canino Rostro, dijo, ser quien le ba usurpado. Si ya alguno le am, el haherte amado. Del ser bien vengarle con hacelle Un Eucbdes de rayas y figuras, Sin que puedas ya mas entretenelle En vanas aprenles hermosuras:
.
En flaco iguala, de colprde cera: De nudosa raz el cuerpo enano. Con mas aos que el tienjpo y toda
,
al rio.
.Tal
que
al el
valiente
moro y su denuedo,
Lo que
En
Rico se suea al fin de sujcamino. de oro, y camas de brocado; Y en medio el gusto un viento repentino, El sueo vuela , y hllase abrazado
En cuadras
Cual encogida y dbil hojarasca, Que de rbol seco arranca el raudo ven(, Y volando la lleva su borrasca Trocando puntas, y mudando asiento; Tal la hecnicera fue con mortal basca De uno y otro traspi rodando tiento, Hasta dar en el agua en que se hundiera. Si ya de carne, y no de pluma fuera. Fuese el moro feroz desesperado
,
'
EL BERNARDO.
9S
Viendo
el
deleite vuelto
en amargura,
del caballo
mal afortunado,
.
Aunque de noche clara la ventura: Mas no mucho se fue cuando su De Arleta vio la hrrida figura, Que para mas enfado del que tiene
lado
Tiene con l enemistad sangrienta Por feudatario la imperial corona, Y que es traicin recela, porque sabe Que en un navarro moro todo cabe. Por esto quiere el caso por entero, Y la espa le ruega que se abaje
A
Y
pedirle
la fe
Pens rendirle
Volviendo
sin
el
llevar de
un estrao caballero
rey cierto mensaje:
Si es posible su
moro
el
que ya
hidalgo honor
ataje,
Con la espada alta arremeti tras ella; Huy la vieja hacindole un visaje Que le asombr miratla, ; por eogella En unos mimbres tropez sin lino, Y el feroz rostro le abraz un espino. No hay sierpe quien la azada del villano Haya en dos medias partes dividido
Tanto decirle al fin supo el guerrero De ruegos y promesas, que el viaje Acept, y arrojndose en el prado. El moro le prendi, y qued burlado. Y hacindole que calle, aunque no quiera. Con l se retir en una espesura, Donde del caso la verdad entera Le pide que libra all su sepultura:
,
Qne as fiera vomile por el llano Kl humo del veneno recocido, Como el aragons moro inhumano.
Vindose en tantos modos perseguido
De aquella que matalla es caso indino, Y sufrir sus locuras de>-atiuo. Y as por apartarla de sus ojos _ A correr comenz por la espesura
As lobo feroz tierna cordera Que por su boca asi su cueva oscura Lleva, sin que va pueila libre y horra A su pastor pedir que la socori'a. ((Seor, por el profeta en quien adoro, Temblando respondi y por este paso En que me ha puesto la codicia de oro
, ,
para seguille y dalle enojos, viento se apresura, "Traidor, hasta que cumplas mis antojos, l,e dice, y la palabra y fe perjura Que me diste, en desierto y en poblado,
ella
,
Que no s el fundamento y luz del caso; Que de un plebeyo, y no castizo moro, Nunca para altas cosas se hizo caso.
Solo podr contarlo lo que he odo. Ora sea cuento cierto, ora fingido. El sagaz Biarab, rey de Pamplona,
Con
traers al lado. As corriendo por la selva espesa Dos largas millas fueron sin cansarse. Que ni l dej el huir toda priesa,
viva muerta,
me
De parte
^i ella el decir injurias, y acercarse; Hasta que un hondo rio que atraviesa El paso les tom, y forz pararse, Y el moro revolviendo de repente Viva cogi la vieja impertinente. Y un irbol dlos muchos de su orilla Harto ya de sufrir la dej atada Y en huida veloz para no oilla Apresur basta el da su jornada: Salia ya el allia en \u argentada silla. De rosas y azucenas coronada
,
Debajo de traer cierta embajada ilel rey Carlos en persona dente meti en' Toledo disl^razada: A Rangorio, caudillo de Girona, Del sgante Arganzon la firme espada, Y Zaldirn, seor de la montaa. De un ojo solo, y de estatura estraa. Este de cepa y de linaje oscuro. Aunque l se hace de su rey pariente, Es el que cargo tiene dar seguro Del ro este ancho vado con su gente; Y de nn herrado carro el firme muro
,
En que
Qw
Cuando el" moro sali del bosque al llano, Kl ancho lio la derecha m.ino. Y la otra parte en un ancn ipu' hacia La corva ala de un cerro puesto en frente,
Entre arenas y aljfares bullia El cristal puro de una limpia fuente: Junto ella puesto un pabelln se via, Y en torno del durmiendo armada gente, Dos apretadas barcas en el rio Y una espia en un lamo sombro. Lleg el furioso moro preguntalle. Qu atalaya de all, quin espera, Cuya es la" tienda y gente de aquel valle, Y si querrn pasarle su ribera: Agradle del moro el garbo y talle, Y este el primero fue, y la vez primera, Que de un hidalgo se pagi'i un villano, Y un navnrro alavs de un castellano. Y as le respondi: ^en la hermosa tena Tiene el rey de Pamplona alojamiento, Mas luego arrepentido de que entienda
,
salvar la presa diligente, entiende ser una bella mora. Hija del que en Toledo reina ahora. Son varios los incrdulos rumores Que desle robo cuentan en secreto, f nos dicen que e! Csar por amores Asi al rey lo mand, que es su sugeto; Y un caballo tambin de los mejores Del mundo le enviii para el efelo,
SI'
De cuya
ligerez;r
se-
valiese,
el
Para mayor seguridad del caso. ni eso lleva al parecer camino, Ni es de creer que en semejante paso Unniona'ca tan sabio, un rey tan dio
Mas
De serlo Cuando
mundo, por
livianas
Que
quiso dar gnslo, mud intento; al yerro sin sazn emienda. El receloso Fcrraguto atento Al encubrir y descubrir larones, Barcas, espia, tienda, y prevenciones, Bien entendi que el caso era de cuenta. Pues el rey Bi:irabi por su persona, A riesgo suyo y de su honor le intenta
le
Y haciendo
Tan
lejos
de
los
muros de Pamplona:
Causas de amor se burlen de sus canas. Otros Rangorio padre de Oliveros Fingen el nuevo autor deste cuidado, Mas vo en secreto o dos caballeros Hacer Biarab solo el culpado; Que acometido de enemigos fieros Su reyno, y de leoneses rodeado, Olvidada su edad anda perdido, En amorosas hurlas divertido, Al fin sease cual fuere el fundamento, El caso cierto es ya que Galiana, La dama de mayor merecimiento Que hoy se conoce mora ni cristiana. Sino hay algn notable impedimento Aqu presa estar de hoy maana: Esto es cuanto del caso'decir puedo,
0(5
BIBI.lOTF.f A
nr.
RASPAR Y ROIO.
u
I
11
I)
f i
II
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i
:!
Tolmlo.
i>
Con alma
pecho
aiiila/
y pies ligeros,
valle
I
'I
Asi
el
innm
tMi el
(Iitj, compcliilo
iliil
De
los iiiiids
liijc) (l(!
Liiiiliisa,
el luilo
Cuanilii
hosquf oyeron
De una algazara y
Irpala coiidisa:
Siguiendo le los falsiis caballeros, Y no lejos de all, al entrar de un Otro vio alancear como el primero, Sin que ninguno socorrer ni dalle
'i
Salt el arasons auereebid, La espasele iiuy, y por la dilnsa (lanipaa mil tragedias ron e?panto
Materia dieron de venganza y llanlo. Mostn'ise claro el alevoso Intento Del robo ilustre que liaeer procura ll rey de la ciudad, quien dio asiento lil (juep^rdi en Farsalia la ventina:
Cuando por una estrecha y verde callo De la selva salir vio nn caballero Con aljaba de monte de brocado, Y un cruel trozo de lanza atravesado. Fue cayendo A los pies de Kerragulo
Des(Uigrailo y mortal, creyendo fuese Del eneuiigo bando nimo bruto, Oue lo que oiro empez acabar quisiese:
el general tributo; antes de morir reconociest> (Jue el moroi'ra neutral, yno enemigo, As le dijo en tono y voz do amigo: (((til invencible valor, cualquier que seas Que en ademan gallardo y real nerscina
del viento
Oue en el rio suena, y brama en la espesura No aguard salier mas, dej la espia, Y buscar acudi el rumor que oia. Vio venir tras un hombre desarmado
.'i
V ya
pagando
Como
Con limpias armas dos por darle innei Y sin poderle socorrer clavado Al suelo le dej un venablo fuerte:
Volvironse con paso apresurado,
(e,
el
moro
leal
que
la
traiciou advierte,
De m muestras dolerte, y queaeseas Vengar n muerte, acrreme, y perdona El no poder yuiarle donde veas
, :
FRXARDO.
07
De Toledo agraviada la corona Del rey mas falso, y gente mas traidora, Que en Meca cree, y su Alcorn adora! Danos favor, gran Cid, si a tu presencia
El valor de esa espada corresponde, Y al mundo le ha quedado resistencia Con que hacerla, y trminos por donde;
Hall despierto quien mostr dormido El dia pasado el agua de una fuente, Y serdeste alboroto aquel ruido Que hacia soando una espantosa gente:
Cuando en rabiosa clera encendiifo, Y en nuevos gustos del placer presente. Tan fiero, que niirallo atemoriza
Haciendo entr por los contrarios riza. Sobre el gran yelmo de templado acero Una enroscada y bella sierpe de oro, Por alas los penachos del plumero, Y por veneno y silbos los del moro. Encontr Grabelindos el primero. Una de las tres llaves del tesoro Del reino de Pamplona, y de sus rentas Le remat en su alcance el dlas cuentas.
Alfajardo, y Zegrides, dos hermanos, El uno amante nuevo, el otro esposo. De dos moras de rostros soberanos, Que ausentes lloran su tardar penoso; Al uno la cabeza vas dos manos Que levantaba lacer un golpe honroso, Y al otro de una punta atravesado. Por comn sepultura les dio el prado. Creci del ciego ruido el alboroto Con pl nuevo socorro del pagano.
Socorre
la
beldad y
la
excelencia
Mayor que en toda su grandeza esconde, A lina ofendida infanta, y un honrado Rev, de otro infame rey sin fe agraviado. Con ademan de una ungida caza, Y alancear una feroz leona,
este soto sac la industria y traza Del falso Biarabi, rey de Pamplona, La bella Galiana, y una plaza
Donde
Alli
Volviendo
los
Dando
pueblo toledano: que el alfanje boto De herir, y en sangre envuelto el brazo mano y Tornaba de mil muertes victorioso, Un altibajo le alcanz espantoso. Y dndole primero Gorgio muerte
la
caza
al fiero
.\rlange,
'
En un hombro
Sali
Un msico del rey, que dar venia Solaz, y no reir, porque su suerte Las pretensiones no regl aquel dia;
Contra Arlange un revs volvi tan fuerte
Contra
los tres
al
mas
ligero de
Que
Por
De medio
arriba lo dej sin talle: Al otro medio muerto y medio vivo Por su entero sepulcro le dio el valle,
todas las victorias que traia suelo le ech, y en larga pieza Del cuello la fantstica cabeza. Y dando las espaldas el escudo,
el
Y al Que
tercero con l tal escarmiento. siendo plomo se volvi de viento. Salt el aragons sobre un caballo Siguiendo al que huye de su aguda espada No tanto por nerillo ni alcanzallo, Cuanto por ir dar en la emboscada:
Con
Al
fin
supo
el
temor tambin
guiallo,
la espada dos manos fue haciendo Mortal estrago, y por el pueblo rudo Crecer el alboroto y el estruendo: El feroz Biarabi, que ya no pudo Mas el rigor sufrir del brazo horrendo, Ni los furiosos golpes que en su gente Da y ejecuta la feroz serpiente: Con una lanza como gruesa entena Contra l por medio del furor se lanza, Y en el soberbio pecho iue resuena En negro aliento soplo^ de venganza. El encuentro acert, y de estruendo llena La selva y de los trozos de su lanza. Bramando vuelven por los robles secos Del sordo monte los quebrados ecos. Perdi el gallardo moro los estribos.
Abrazndose al cuello del caballo, Al tiempo que diez golpes vengativos De ira llenos bajaban buscallo: Fue despertar en su furor mas vivos Los brios de vengarse, y provocallo A un increble y espantoso estrago,
al rey de su traicin el pago. Asi en los duros yunques de Vulcano, En las cavernas del Tinacrio monte. Si el rayo se desliza de la mano Al negro Esterpe, al horrible Bronte, Rompe en fiera estampida por el vano Contorno de su lbrego horizonte.
dar
Su hermosura descubre soberana: Aquella hermosura y luz que infusa Del libre suee vio eo la sombra vana, Cuando el amor con ella le hizo presa, Y en su alma ladej y su gusto impresa.
Llevando el ronco estruendo en un instante Fraguas, obras, y obreros por delante. Con semejante furia, y con violencia Igual volviendo en si el feroz guerrero, A Lurco mata, alcaide de Plasencia,
, , ,
08
RlBI.lOTlCA
DE r.ASPVR V ROIG.
A
Y
r.ripnl
Allierimlns
y Bnmbiero
Encima
sin
el duro yelmo', que sin tino Al verde suelo del caballo vino.
Del luiniilile. villano lil ealiallero, Copla, escuilero de Algiihert';, su amo, de dos golpes dio una muerte. que con feroz denuedo Y' vuollo al rey Alta la espada por le herir volvia A recihille el golpe estuvo quedo, Y (le la muerte se escap Argalia Que ya la iha tragando con el miedo Del jayn hi'avo que siihre l venia Dio el golpe encima de la sierpe de oro, Haciendo que lo sea en ndiia el moro. Y en respuesta le dio tras de una punta Que le encarn aunque poco en el costado
A Y
Crey que habia acabado la jornada De aquid golpe espantoso la violencia Y asi esgrimiendo la lustrosa espada
Sin hallar en reparos resistencia [e tajo , de revs , y de estocada Hiere destroza mata , y diferencia
, ,
Con
Cuerpos armas personas niucte y vidis. De las medrosas sobras que han quedado Al destrozado campo de Pamplona,
, , , ,
ligero mandohlc en que fue unta La colrica rabia al justo enfado Llevle medio escudo, y con difunta
Un
Ya sin caudillo en son desortienado Huye salvar cada uno su persona: Y el vencedor gallardo que el cuidado Mayor quel suyo alienta y aficiona
,
El de la bella infanta
ya trataba
rey cay desacordado, En la cabeza, el hombro, y pecho Iierido, O muerto al verde prado, 6 sin sentido. Y revolviendo la furiosa espada Al vulgo (pie a vengarle se apercibe, A esle de intento, al otro de pasada, En todo su rigor y enojo escribe: Con que de la otra gente amedrentada La esperanza y el nimo recibe \ cou tan buen caudillo en su presencia, Has que antes hacen firme resistencia. El valiente Arganzon que en guarda puesto De las doncellas y la infanta estaba Viendo caido al rey, huyendo el resto De solo un brazo y su arrogancia brava Bramando a! cielo sale de su puesto, En k( ancha mano su acerada clava Clin que una luirrible pasta un golpe fiero Las armas piensa hacer y el caballero. Era Arganzon del reino de Pamplona Alfrez real de corazn valiente , Nacido segn unos en la Sona, \ segn otros en hiNubia ardiente, De corpulenta y brbara persona, Armado de unas conchas de serpiente , De muclias fuerzas, y ninguna maa A quien su rey pas de Argel Espaa. Fund en Navarra sobre una alta brea
Color
el
,
Que en
y nueva fortaleza,
Mas ligero sall que un presto pardo, Huyendo cou maosa ligereza
El golpe altivo del jayn bastardo,
Aunque en
El
tilo
el
hombro
la
le
alcanz sinislro
agudo
Cortle de
malla
el
fino lazo
gran Teobaldo
su sea,
:
Del acerado arns la fina malla El soberbio jayn cort alterado En descompuesta y brbara batalla , Ferragut le acert un descaminado
la dorada talla cabeza y pecho abierto, Espantable cay en el suelo muerto; Con ruido igual al que en los valles hace De las sierras de Cuenca y de Segura El pino altivo que en sus hombros naco, Y" en los suyos la mar vuelve segura Que si el yerro le tronca, y lo deshace, Suena al caer, y tiembla la espesura Las hojas en los rboles vecinos, Y el pez en sus remansos cristalinos. No qued al golpe horrible altiva espada De cuantas antes contra s tenia Que no huyese, viendo destroncada La mayor fuerza con que el rey venia La gente antes vencida y desarmada Contra Bramul que se escapar huia Con la infanta sin armas y sin tino Peleando le estorbaba su camino. Hasta (jue libre ya de la refriega
(lolpe del
yelmo en
,
Las bandas y panelas de Grimaldo Dando su ilustre casa no pequea Mageslad desta pea el bel respaldo
Tal que
la
Ganada
Pariente y sucesor destc gigante. Este pues viendo el espantoso estrago Que la aragons furia hace en su gente, Ai rey caido en un sangriento lago, Y sus golpes medroso el mas valiente; Dando orden que liramul con tierno halago La infanta lleve en orden sulieiente A las barcas y all en el albedrio De Zaldirn la entregue, y paso el rio; Con pecho osado y nimo brioso Alta la espada y su furor mas alto A dar fue en Ferracnto im peligroso (iolpe ayudado de un litreni salto Errle con la colora, y furioso. De rabias lleno y sufrimiento falto La l)isarma arroj sac la espada En mora sangre sin lealtad manclinda. Mas antes que ejecute el golpe liero, Uno al le prest el sagaz pagano, Que el medio escudo, aunque de lino acero, Le llev al suelo, y parte de la mano : Dio mi bramido el jayn y el caballero Otro segundo le asent de llano
,
En qne quedaba
el
moro
diligente
Lloviendo siuigre de su espada llega A dar socorro y nimo la gente: No fue de dura esta segunda brega , Que un desmayo entibi el furor ardiente De los navarros moros, viendo cierto Ser Arganzon vencido y su rey muerto. Huyeron por el bosque divertidos
,
,,
, , ,,
,, , , , , ,, ,
LL BEhNAKDO.
00
tal,
A los ocultos
valles
de
la sierra
que su
figura
Quedndose entrampados y perdidos Los mas por la ignorancia de la tierra El bravo aragons que vio rendidos
,
olvidada rlela
Los principales nervios de la guerra. Envainando su espada y su braveza, As la empresa de su gusto empieza. Llegndose la infanta que admirada Est de las bravezas de su mano De sus nieilrosas damas rodeada, En tono liumiMe, y modo cortesano Ob beldad dijo, en quien se ve cifrada La entera gloria del tesoro buniano Que on las centellas desos ojos vuela Y ardiendo el alma sus antojos yela! Si este bumilde servicio entrar en cuenta Puede con el que el mundo os peclia y paga Y en noble gusto un tal deseo se cuenta De cualquier deuda por bastante paga; Sin hacer do otro bien caudal ni cuenta
,
que porque el tiempo haga Su oficio en ella, como en todos suele. Ya que uno al irse con rigor le paga, .No venga otro tras l, y la consuele Que si con su volar todo se estraga, Tambin es justo que en sus penas vuele Y se acabe el dolor como el contento Y nada tenga en su inconstancia asiento. Del encantado moro el justo enfado Alada haba dejado la hechicera Al duro tronco de un ciprs copailo
es razn
: ,
Que no
la
ribera,
Donde cuando a|UHital)a el sol dorado Tras la cslrella del alba placentera. Una villana vii'i medio desnuda Con lgrimas pidiendo al cielo ayuda.
Asi mi presiuicion deste se p.rga , fe se atreve de tan buena suerte A ofrecerse por vuestro basta la nuierie.
Que en
Soy
Con
fama deste brazo y uuuio Volar tau a'to con mi nombre pudo, El hijo de Lanfusa y de l'liano, De Huesca rey y de Aragn escutlo Del gran Soldando Babiinnia hermano, Y soy el que sin armas y desnudo Mat Argalia en Francia peleando, Y las suyas quit al valiente (hlaudu. Y asi la fama de esa luz preciosa
,
si la
la maga y la doncella de repente alborotada Medrosa los principios qued en vclla, De su fealdad y gestos asombrada Hasta que al fin compadecida della
Dile voces
ellas
desatada
Ella
en pago
le
pide
como amiga
ya clara en mis ojos reverbera, Fue en mi libre cuidado poderosa, Y sus rayos mi alma tan de cera, Que por virtud y fuerza milagrosa Viva se imprimi en ella de manera Que sin mas esperiencias mi memoria Heclia qued un retrato de su gloria. Y la ventura que al principio quiso Darme de tal tesoro alegre nueva Siendo mi guia hizo de improviso Que por mas bien este 'favor le deba Trayndome tan nuevo paraso Por dulce alivio y por bastante prueba Que si es gramle la voz de esa belleza Es la fama menor que su grandeza.
, ,
Que
Luego que amaneci en mi pensamiento La justa estimacin desta noticia Sin hacer caso de otro humilde intento
,
De
ser vuestro
me
Cobrando mi rendido 'pecho aliento Para con l vengar vuestra injusticia Y gozar juntamente el bien que aspira Ese divino rostro en quien le mira. Y as se debe todo la grandeza Que el celo puso en vos y m la gloria
,
tanta belleza Y gozar sin pensar desta victoria : Todo junto pretende en vuestra alteza
De saber adorar
Deste servicio y voluntad memoria, Con que en mi crezca el nimo en serviros Y' en tanto bien amor temple sus tiros.
Dijo
,
la
Un
brioso y desenvuelto caballero Sobre un caballo de gallarda hechura Todo cubierto de oro, y l de acero.
Para ayudarla el fin de su fatiga. Seora, dijo, aunque contarla quiera. Ni s decir ni entiendo el cnm ha sido Ayer desde mi aldea esta ribera A cazar vine con mi padre un nido; Y no s adonde, ni por qu manera, Me puso en un caballo y l subido Kn la silla tambin donde quera Furioso nos llevaba y nos traa. Metinos por la lbrega espesura Deste bosque sin luz y andando tiento De un riesgo en otro, sin hallar segura Senda ni guia nuestro ciego intento La noche fuimos toda la ventura O sin ella hasta ya que al pardo viento El lucero aclar y con su tesoro De blanca plata hizo el carro de oro. Entonces en el soto de improviso Una fiera salt, y alborotado El brioso animal hurtarle quiso La vuelta dndola l desordenado Dio conmigo en el tronco de un aliso, Y en su huir mi padre desdichado Colgado le llev de un corvo estribo Hacindole quiza pedazos vivo. Yo por estos ribazos, y estas peas. Con el ansia de darle algn socorro Cual me ves destrozada de sus breas Sin saber dnde socorrolle corro. Dijo y entre unas vstagas pequeas De lamos que hacen en el prado un corro, Los bufidos oyeron del cabcdlo Acudiendo las dos por atajallo. Hallronle entrampado en los grimazos Que un ciego bosque de lamos hacia Hecho el villano entre sus pies pedazos. De un estribo colgado todava Dio la doncella en l tristes abrazos De sobresalto llena y de agona Arleta asi del freno por la rienda Tomando el paso de una estrecha senda. Conoci en el caballo y el suceso Ser el que iba buscando Ferraguto Aquel moro feroz que en su alma impreso El bro dej de un pensamiento bruto Y sin dar mas consuelo en el avieso Caso de la doncella, ni en su luto, Sola se la dej y se fue eontenta
, ,
,
100
UIDLIOTliC\
LIE
GASl'AR Y ROIG.
RICO.
Que del ajeno mal quin hace cuenta? Va con ella domstico el caballo, Y ella agradada de su vista y talle
Y con esta ocasin nueva obligalle Y si l cual debe no le estima dallo En premio quien prometa de vengalle
Del afrentoso agravio que le hizo Aquella noche el moro advenedizo.
alegora.
En las tragedias de Bahamel y su esposa , hechas tan eiegas, y con lauta desgracia, se muestra lo mucho que en los sucesos humanos pueden las estrellas bien 6 mal afortunadas, que aunque no llegan forzar la libertad del albedrio, no hay duda que en las cosas
inferiores es gran fuerza la del hado, que segn la opinin de algunos, referida por Santo Tomas, es la disposicin del signo en que cada uno es concebido, al cual aunque le es superior el libre albedrio, en muchas cosas se deja vencer de su violencia , y principalmente en aquellos casos que el saber y prudencia humana no alcanza prevenir, y eso quieren decir las desgracias del caballo Clarion, que la fuerza de las estrellas predomina en los brutos , y en la parte sensitiva, y no en el albedrio humano y voluntad racional. En Ferraguto abrazado con Arleta , se muestra cuan cierto es en el hombre caer de las manos del deleite en las del arrepentimiento: lvela de Arleta significa los aparentes antojos de un deseo amoroso, y cuan otras de lo que son pinta y barniza las cosas. Ferragul peleando con las gentes de Biarab en favor de Galiana, es figura de la irascible contra los estorbos que se le ofrecen al paso del conseguir el fui que el hombre pretende y en Biarab destruido y frustrado de su intento, como un traidor pocas veces se escapa de morir a manos de su traicin.
:
, ,'
EL
ftEftrNAlibO.
101
Siempre
LIBRO OCTAVO.
Arcbme.nTO. Descrilicsc quin rueArlrla, |j cual prcpnla el caballo Clarion Rangorio porqun le vengue de Ferrasiito, quien hallan con la nlanla de Toledo, acabando iie "vencer la gente que la llevaba presa Llega el campo de Espaa j Sansuea, hsciendo nna rallarda resea j vista de sus muros. Sale Carlidnro reconocerlos ve sin ser visto Florinda, eDamiirase dola, y traa ile robarla la siguiente nocbe. Serpilo y Celedn coi?ipaeros sujos hocen grande estrago en la gente dormida del real cristiano. Carlidoro. como lo trazd, roba i Florinda, y huyendo con ella da en una esf nadra de cris;i
;i
Amiga tle Que toda Espaa gobern, y cm esta Mano en su pretensin no huno interese Que no intentase y con que no saliese. Mas el tiempo que todo lo consume Dio y tom como en otras en sus cosas
,
Dile males
En
tianos, donde le matan, j i ella sin conocer la llevan presa la tienda de su esposo.
Fle rlela
Para mas luz de su famosa historia) Una maga falaz, cuyo compuesto Rostro aun conserva Tajo en su memoria Y en una carcomida gruta puesto
Quedndose tan vana, que presume Que aun pueden ser al gusto apetitosas Las fruncidas arrugas, y las sanas De los limedos ojos sin pestaas. Tirando de la edad cuanto mas pudo La ponzoa del tiempo y del afeite '
El turbio rostro
le
dej saudo,
De unciones
Con
el
con
ellas los
De un
ojo el sol,
la
estos son los toisones escelentes' el torpe vicio quien le sigue deja .\l n hecliade humor horribles fuentes ' Por todas partes consumida y vieja Dio en procurar con infernales medios
Que Que
Con que en
el caballo le han muerto por dejalle Sin que seguirlos pueda pi en el valle. Alcanz al uno de un revs ligero Que lo fue mucho mas que su caballo, Yendo al suelo caballo y caballero. Sin que trate el que huye de ayudallo: ^ acertando el segundo golpe fiero Le abri del hombro al peciJo, y pudo dallo
Que
:\f.
5'
102
Tan gusto y sabor, que el que huia Con solo alfanje y sin arns venia.
Al otro
le
no haber dao ya
solo acjuel
le
el
caballo
le
es cierto
vali su ligereza,
mote no
caballero armado, Volviendo todas partes la cabeza, A rlela vio bajar por el collado. El caballo del diestro, que en belleza Escede cuantos Betis ba criado. Con el rico jaez que al huello ufano Sonando el oro le hace mas lozano. Era este caballero el gran Rangorio, Padre que es de Oliveros, y de Baldo El que en Mopsa mat en su Consistorio
el victorioso
Como
Que
De Montesinos padre, y de Teobaldo, Espaa huyeron, y de su renombre Francia dieron nombre. P la Pea de
Esle por Cario
Magno
esta
era en Giroua
Gran duque, y
Con
el falso
Por ver de Brabonel la espada ufana Con i|uen prob aquel dia su persona Dentro en la inculta selva comarcana, Mientras que el i'ey como bambrieuto lobo
los
muertos manch
el
prado.
De una tierna cordera hacia su robo. Y estando en lo mejor de la batalla A ellos vieron \mvt tres caballeros
Publicando el peligro en que se baila el bosque la infanta y sus monteros: El moro Brabonel por ayudalla, En fe le pide de nclitos guerreros En aquel punto dejen el combate, Y al dia sii,'uente'alarguen su remate.
turbacin siguiente Galiana en conocer por el escudo De tres coronas al francs valiente, Y l en ver tal destrozo qued mudo: Arleta hallando Ferrayut presente Tenerse de temor en pi no pudo,
la
Fue general
En
Cayendo
del caballo
si;i
aliento
intento
los tres ron ciego atrevimiento. Viendo traicin llevar su infanta presa, A un liempo juntos su furor violento A dar sobre H bajaron con tal priesa Que sin que Brabonel pueda eslorballo Mataron siuo l su caballo. Y no admitiendo el de Aragn la suerte Que su victoria el tiempo le ofreca, Las riendas vuelve, y de su pecho fuerte El brio dar favor su alegra: Rangorio de los tres dio los dos muerte,
,
de su altivo pensamiento. El moro mas que nadie alborotado Viendo el caballo tras que ayer corra, Y de otra parte el bullo embalsamado Que cual muerta fantasma le segua; De uno rabioso y de otro alboiolado, Romper por todo su furor quera... Mas del acometido rom|iniento Otra vez se dir el furor violento. Que ya Tiballe vista de los muros Y levantadas trresele Sansuea, A trincbear y hacer fosos seguros Del gran Len encamina la alta sea: Y endistntas escuadras por susduros
ios pies
El tercero
buy
servir de guia
Brabonel, cuando el preado monte Al valli" pari Arleta y Clarionte. Sali ver el retrato en que tenemos Juntos el de hermosura y de fiereza. Caballo y dama donde visto habernos
, ,
obras del tiempo la firmeza: Ambos de los azares ios estreios. Uno en torpe fealdad otro en belleza.
De
las
Cmo
se librar de desgraciado? Preguntle, quin lleva aquel caballo, Y respondi sabor la astuta vieja. Que es suyo y que lo lleva para dallo En premio a quien la vengue de una queja
,
Collados vaon bellsima resea, Tal que la anti;ua magestad de Espaa El aire, aunque oprimida, en triunfos baa. De Sansuea el alcaide un tiempo esposo Fue de Brunilda, hermana del rey Silo, En quien de un parto tuvo peligroso Dos hijos, y mil lgrimas hilo. Muriendo para dar fruto precioso. Con mas gracias que llores riega el Nilo, En una bella nia y un infante. Como la luz que al dia va delante. Al nio hurl un esclavo en un desierto, O cruel le mat sin culpa alguna. Mas de la nia el cielo hizo un enjerto En su rostro del sol y de la luna: Tom en sus ojos la hermosura puerto,
Desde donde ela y el amor una Los dulces tiros hacen, cuya guerra
Ofrcese el francesa procurallo, Y ella su gusto y voluntad lo deja. Con tal que basta vengarla en cualquier via Segura le haga y noble compaa. Refirile que "habiendo regalado De casa y cena un falso caballero, La habla sin culpa suya deshonrado, Y mostrado sus blandos ruegos fiero: No s, dijO el francs, )o que ha pasado, Yo har lo prometido verdadero. Lo dems t lo sabes, solo digo Que tenia hambre quien cen contigo.
Mirle de mal gusto
la
En u cielo de paz
vuelven
la tierra.
Fue su nombre Fli rinda, yel'a un mayo De flores, cuyo pecho y alma altiva De un fuerte amor el poderoso rayo
Al primer golpe
la
dejo cautiva,
Y hoy de una
larf?a
ausencia
el
friodesniayo
Apenas la esperanza tenia viva. Cuando en sus vueltas la fortuna incierta Viva con una la volvi de muerta. Del conde don Tibalte un noble hermano,
se decia.
ramera,
, , ,:
,,
BERNARDO.
Altivo, joven, de
103
nimo lozano
gallarda,
Que en
Favor Vino
valiente godo
la
jornada
Cuyas ausencias le han tenido ciego: Y porque el rayo de su ardiente espada All importa que ayude sembrar fuego, Al fin entre el furor que el alma encierra En busca de su paz vino la guerra. De finos jaspes con relieves de oro En lo mas alto de una torre habia Un bello mirador, que el campo moro, Y de Arga la ancha vega descubra: Aqu las voces de un clarn sonoro Que descubrila hermosa infantera.
En
rico estrado de oro la gallarda Florinda su vistoso alarde aguarda. Cercada de bellsimas doncillas, \ de esperanzas y deseos cercada Por ver la entrada de los campos ellas Y' ella por ver de su amador la entrada Con rica cinta de esmeraldas bellas, Y un delfiu que las traga por lazada.
En agero feliz que est en bonanza. Ceida ya del fin de su esperanza. Puesto su lado ei venerable Artero, Que platico en la guerra les dijese Bandera por bandera el campo entero Y quien su capitn y escuadra fuese: Fue la gente llegando, l con severo Aunque alegre semblante, en que se viese De su cordura y discrecin el modo, Asi fue sealando el campo todo. El que su cuenta trae el estandarte Real, y el aire enciende con su acero, Debajo cuyas grevas viene un Marte, Mas que el que en Tracia rio altivo y fiero: -aunque de godo tiene una gran parte De la antigua montaa es el primero Tibalte de Velasco, y desta gente Digno caudillo y general prudente. Bello Centauro en medio los barbeches Pinos de Osa parece en bro y talle, C'jando con dos espaldas y dos pechos La espesa selva asombra y rompe el valle Tiemblan sus pies anchos los barbechos, Las fieras y ganados le hacen calle, Y l dejando tras s la alta montaa Las fuentes turba, y hunde la campaa. Del antiguo Idubeda, que ya puso Nombre esta inculta sierra es descendiente, y la gallarda escuadra que en difuso Montn le cerca de su casa y gente. Diestra en la alegre caza, y en el uso De herir de lejos con venablo ardiente, Cuyas flechas y dalles enastados Por los aires alcanzan los venados. El que sigue tras del con su bandera Es el valiente joven Coribanto De Teucra sangre casta verdadera: El siguiente es el noble Radamanto, Que una hidalga escuadra rige entera Del valle de Solorzano, y el manto De hoces de verde piala y lirios de oro Siembra en su nueva gala un real tesoro. Claverindo es aquel, y las legionesQue la frtil Rinja el valle opaco Con rejas rompen, y los ricos dones De Ceres gozan y del libre Baco: Aquel es Aldigr, cuyos llorones Del limpio arns y del bruido jaco Los rayos dan, que ahora con sus brios
,
:
Vuestros ojos deslumhran, y los mos. Su gente siempre guerras inclinada, Y puesta al enemigo por frontera. Con corvo arado, y con luciente espada A un tiempo abre del surco la carrera: La que tras ella en ala concertada De un dragn de oro sigue la bandera, Es de las quiebras de esta insigne sierra Escogida la flor de cuanto encierra. Del valle de Bastan los mas vahentes Aquellos son de los escaques de oro. Hechos defender por sus vertientes De sus famosas minas el tesoro: Aquel es Berlicauo los siguientes Son Peralta y Cerdan , que al pueblo moro Han ganado en diversas ocasiones De sus graves escudos los blasones. De dos mil es su bella escuadra junta, Gente insigne, ligera, y belicosa, Arrogante, feroz, y que se apunta En clera y furor por cualquer cosa: No sabe en general herir de punta Ni de lejos la flecha peligrosa Despide donde haga golpe vario. Mas pecho pecho rinde su contrario. Monsalve e quien la guia, por ausencia Del prncipe Teobaldo de Guevara, Cuya grave persona y real presencia Su ilustre sangre muestra al mundo clara: Nacido donde de .\rga la violencia
,
En
Es
que
Espaa,
Y aquel lucero de oro en medio un cielo, Armas son y memoria de su abuelo. Fue Hesperio un gran gigante, de quien toma Italia nombre, y nuestra Espaa aumento,
,,
, :
104
su nieta, el suyo loma (si es de la fama verdadero el cuento); Que este del sacro Tilier la ancia loma Hizo gemir, y abri el primer cimiento Del muro, quien despus los dos hermanos Con la sangre baaron de sus manos. All viene Fabricio, oh adyersoliado! Sin su querido iijo cual solia, De su alma vida, abrigo de su lado, Y bella lanza, si en Len la haba: Con la hermosa Gaviria desposado Por festejar sus bodas sali un dia A caza, y el correr de un oso fiero Hizo un segundo Adonis del primero. De Bardulia mil fuertes moradores Siguen el tremolar de su bandera Hombres duros, incultos, sufridores
Y de Romi,
De los trabajos y la hambre fiera: Menosprecian las penas, son mejores Cuanto mas el rigor les persevera, Cantan en los tormentos, y las furias Al verdugo acrecientan con injurias. Son de su natural duros y atroces. Que su tierra de hierro y pedernales Hecha una dura pasta, los feroces nimos cria su cosecha iguales:
aceptar pendencias liberales. La madre mas piadosa al hijo amado De acero le arma y le ocasiona armado. Est toda Cantabria la influencia Del liero norte , y su importuno yelo Hirindola de lleno la inclemencia De aquel cuartel de riguroso cielo;
al
''"''' Al que puede venir descaminado, Que el enemigo que delante halla Harto hace en defenderse en la batalla. Tras estos dos, que un solo arns bastante Defensa y armas da en cualquiera guerra, Con las suyas le sigue lo restante Del rio Lezo, y su abundante tierra: El valle de Olearso, el relumbrante Menlasco, la encumbrada y frtil sierra Que el rio Vidaso rompe cuando llega A ver de Ui'anzua la espaciosa vega. Quinientos firmes hombres de armas lleva Cada uno destos dos, quien se junta La gente que del rio Arajes prueba Romper los yelos con pesada yunta: La de Arracilo antigua, y la mas nueva Del Irnio monte, y su nevada punta, Gentes todas indmitas , feroces,
De diestras manos, y de pies veloces. Tienen por triunfo de su brazo fuerte No perdonar la vida al enemigo. Mas vencer morir de cualquier suerte Sin otro que su escudo por abrigo: Juzgan por sola venturosa muerte La que en la guerra queda por testigo De su braveza, y sin valor ni fama Quien tras largo vivir muri en la cama.
El de aquella dorada cruz por sea Es nielo del famoso Ballugantc. Fundador de los muros de Sansuea, Y sucesor del Mauritano Atlante: Vino ala luz que nuestra ley ensea Por oracin del santo monge Arbante, Que la alta pea de l'dalacha habita, Y el mundo rige all desde su ermita. Con l vienen los pueblos que de Soria En vida agreste labran las montaas,
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Y
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A Y
la ira
Con sola esta pequea diferencia. Que en las figuras de su tardo vuelo,
serpientes, Son all arriba estrellas y ac gentes. Pues ya con el clarn de aquesta guerra Sus belicosos pechos alentados. No qued valle en su fragosa sierra, Que cual Tebas no espigue hombres armados: Los que en desentraar la dura tierra, O en las ardientes masas ocupados, El metal labran, que de luz vestido En las iiornazas hierve con ruido.
Los dragones,
Los que
del
Deva gozan
el
los cristales
helado Pirineo, Y los que en sus salados rainenJes De blanca sal los dan sabroso empleo: Los que del mundo habitan los puntales Sobre las nubes puestos por trofeo, Y en la pea Udalacba y en Ambroto, Sombro gozan y agradable soto. Es este el fresco valle de Arrazola, Con quien se aunaii por diversas vias Los que por las riberas del Urrola El rumor sordo asombra de herreras Cuando en ardientes llamas arrebola
Que
le
entrega
Y la sierra Meuistra, i;uya anoria Derrama el rio Jaln de sus entraas: Los que del Caco antiguo la memoria Entre los surcos guardan y espadaas Del frioMoncayo, en cuya cumbre ufano Su alczar tuvo el nieto de Vulcano. Fue este el primero que en la fragua ardiente De las masas de hierro brj espadas, Y el que el yelmo invent resplandeciente, Y anud al jaco mallas enlazadas: Del tercio delbarbuen era esta gente. Mas hoy guia sus escuadras reforzadas De Atlante el sucesor que un trance honrado "Vida su dueo le quit, y cuidado. Mas que dir de ti, oh Alces valiente. Sino que t eras solo poderoso
,
tu gran corazn, y el de tu gente volver desta guerra victorioso: Tras t los que nel Duea en la corriente De beber gozan su cristal sabroso, Y los que de Gijon los fuertes muros
Con
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M
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Del pardo hierro las escorias trias El que al valle de Aytona, y de Zumaya,
Obra romana aun guardan hoy seguros. Los martimos pueblos de su costa, Y los que de Pelayo el estandarte
De mimbres
En escuadra
vio
humilde, y
la
angosta
(I
Briganto es el que all con plumas varias Cual rojo len fantstico campea, Y Arnesto el que se sigue, de contrarias Opiniones y modos de pelea: Aquel quita las armas ordinarias El entero espaldar, donde se vea, Que yendo en las espaldas sin abrigo. Jams las ha de dar al enemigo. Mas Arnesto de solo acero viste
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Las espaldas, y
el
resto desarmado,
su contrario mas seguro embiste Que si de dobles petos fuera armado: En prevenirse con recato insiste
Entre ellos van los mismos que al rio Deva Ven ir volcando yelmos acerados De sesenta mil moros, que con nueva Muerte los dejo el cielo all enterrados: Huesos y armas al mar trastorna y lleva. Los labradores calzan sus arados Con los arncses que de la alta sierra
El rio
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(I
que
la
carcome desentierra.
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EL BERNARDO.
m
les rinde, ni les
Fabio es aquel que en rayos de diamantes Y acero ardiendo lleva el yelmo duro, Gran capitn de Orense, y sus triunfantes Pueblos aquellos de aquel polvo obscuro: Estos con sus cuchillas relumbrantes Hechos un escuadren tejen un muro Mas fuerte quo de mrmoles cuadrados A los que dentro del se bailan guardados. All segura encierran su bandera, Y aun su reino pudieran todo junto Si en tan estrecho trmino cupiera, Sin del perder ni de su hnnor un punto
Y sus flacos adarbes mas seguros: Y cuando el ao se les alza y cierra, Y el pan les falta, y los bizcochos duros.
Ni eso
hace dao,
Que como tengan guerra no hay mal ao; Que armados salen do hambre, y la comida
Al enemigo quitan mas valiente, Y cuando no hallan mas quitan la vida, Y los cuerpos traen muertos su gente: Y no es carne para ellos desabrida,
la ira con la hambre es suficiente. Para que si en sus trojes falta el trigo, Se coman con sabor al enemigo. Este es el srave Firraio, cuyo pecho Del antiguo Diomedes descendiente. Un fnix trae por timbre de oro hecho
Que
Con
los
que
al
rojo
Mio su ribera
Cultivan, y
un
faststico trasunto
De Marte hechos sus montaas yermas Labran, y gozan las romanas termas. Van los que de su rio la ancha fuente Ven y al de Lugo fecundar la sierra,
,
el
la abundante tierra: Hierven las cubas su licor caliente Hace al mundo sabrosa y dulce guerra, Y ellos de anchas cortezas de alcornoque Rodelas usan, y acerado.estoque; Pintadas de serpientes y leones, Bandas, castillos, guilas, estrellas, Sin poner por trofeos ni blasones Los tellos rostros de sus ninfas bellas: Tienen por sacrilegio en sus cuestiones Que yendo all sus damas den en ellas, Y caso su arrogante pecho injusto Que aun las sombras ofendan de su gusto.
El nctar baa
En llamas de un balax resplandeciente: Empresa de Vergidio, que al estrecho Vierzo un tiempo dio nombre, y con su gente En rubias masas de metal sonoro
el
oro.
tan cerca rien de ordinario, pi con pi el desnudo estoque, Poroue del yerro ajeno el golpe vario En aao de su autor sus armas toque; Que as la espada afierra del contrario De su frgil rodela el alcornoque,
ellos
Que miden
de Carracedo el negro lago La gente da este guerra que l recibe, Suelta y feroz, que en su encubierto pago De pescar sierpes por las aguas vive: No sabe que es tener tiempo aciago Ni d la muerte horror, solo concibe Deleite el alma cuando en dura brega A echar las garras al contrario llega. No usan blancos venablos, ni su flecha La cuerda escupe en arcos desiguales Mas duros robles de spera cosecha. Empedrados de vivos pedernales: Porque mas les prob que en guerra estrecha
,
Ver del contrario rostro las seales Y ellos en medio del sangriento estrago Sierpes parecen de su obcurolago. As el Leons deca y la hermosa
,
Que
Es
se
fcil
Gran hombre de
,
Larsio es aquel de aquella luna nueva, caballo en ambas sillas, Sertorio el otro, que las gentes lleva De Fontible y las torres de Mantillas: All va Sacrsiido haciendo prueba Del real valor que de ambas las Castillas Hered de sus padres y su lado
,
Montalvo el rojo resplandece armado. Los que en a sierra Orbion las moradas Gozan Qe los antiguos Pelendones Vienen tras l, y todas la caadas
Que de su
Gentes
lago
asombran
las visiones:
ver
fantasmas enseadas,
Que otra cosa no son que los varones Ya vueltos vanas sombras, que en Numancia
Roma mostraron su constancia. Es fama que estas gentes ya cansadas De la prolija hambre, y cerco duro, Sus mismas armas contra s asestadas Fuego sembraron en su intacto muro:
Contra
sus firmes venas desangradas. Rojas manchas de Duero al cristal puro.
De aquellos dos hermanos la pomposa Librea que all descubre el limpio acero: De un talle son, de un cuerpo, y una airosa Alma pienso les da el aliento entero, Segn en sus acciones se remedan, Que ambos van, ambos pasan, ambos quedan. Ri Altero, y no sois, seora, dijo, Vos sola quien cay en esa sospecha Que ya en muchos se dijo, y se desdijo, La misma conjetura por vos hecha: Y ellos no hermanos son, mas padre hijo, Y si mas firme puede y mas estrecha Ser la fe y la amistad, mas firme y bella La dio ios dos su venturosa estrella. Leonardo es el padre, que en Valencia De una hija del rey hubo Lisardo En una cueva, donde la violencia Huyendo le llev de un suelto pardo:
,
Hallla
En su
la
mora
bella
Y de
Que
Que despeado va de tierra en tierra Huyendo al mar de su espantosa sierra. De Berlanga,Gorniaz, Osina, Arlanda, De Tordesillas, de Zamora, y Toro,
que aquella banda en campo de oro: Aqueles del gran conde de Miranda El estandarte real, este es Montoro,
Es
la
gente
feliz
De negro
luto sigue
Capitn de Simancas, y el siguiente De Calahorra la invencible gente. Estos, los cuales matan en su tierra. Armados poner suelen por los muros, Y con muertas fantasmas hacer guerra,
madre, donde entr doncella. ^ Pari Lisardo, y en mantillas de oro A su padre le envi'en grave presente Gastando l en criarle un gran tesoro Nada su real grandeza diferente: Y hoy en el rostro, el talle, y el decoro, Lo mismo cree que vos toda la gente, Y ellos con gusto del sabroso engao, Siempre se visten de un arns y un pao. Mas el que all con plumas amarillas El oro aviva del grabado escudo,
sali
,
'"
Entre el contento y sobresalto pudo, Mi nieto Alcindo, diestro en amoas sillas, Fuerte en la brida, en la gineta agudo
,,
, ,,
106
en que sin tasa Honra da mi vejez lustre su casa. Ya conozco de su puila la aguda Vista y las plumas de oro con que vuela Oh joven bello, quien mi lengua muda Siempre en contar tus hechos se desvela Dte el cieln feliz prspera ayuda Cortando tarde la preciosa tela, En que tu heroica juventud recama Honra tu patria y su nombre fama. Tenga en tu diestra la fornida lanza Mas firme encuentro, y golpe m;is cumplido, Que tu padre infeliz tuvo en Arlanza, Donde mis flacos pies le vi tendido Apenas me d en ti nueva esperanza El cielo, apenas t de un mes nacido Eras, cuando se hall viuda tu madre, Yo sin mi amado hijo, y t sin padre. Del brbaro Argalin la intil clava, Mientras l con Cliaquin, y el fuerte rdante, A una su espada y su nimo probaba Con diez vencidos moros por delante, Baj traicin; oh cielo! quien tocaba Vida y brazo guardar tan importante, Por qu al padre infeliz darle quisiste Golpe tan grave, confusin tan triste? Cay muerto mis pies, oh liado inhumano! Que aun lugar no me dio el dolor que siento A cerrarle los ojos cou mi mano, INi mi boca pasar su ltimo aliento: Mas al cruel homicida no con vano Furor el mi pas, que asi sediento De su sangre la niia satisfice,
el
En
me
parece
Que como
ellas siempre echaste el miedo, Por no mostrarlo en t jams las diste Al contrario ni aim yo alcanzarlas puedo ;
,
Mas ya
seora desta insignia triste Que aqu subiendo va mira el denuedo Y aquellas negras plumas, que en su vuelo La fama espanta al nnindo, y toca al cielo. Ovento es el que dentro en la enlutada Insignia llora el padre recin muerto De insigne lanza y de temida espada Y pulso en el justar mas (irme y cierto Hijo invencible del famoso Estrada, Grave mago, y astrlogo encubierto. Que supo cuantas en figuras bellas Por su vifl lctea cierne el cielo estrellas. Supo de los secretos de los di^'s La gran revolucin supo en el fuego Adivinar por diferentes vias Del mundo por venir el curso ciego Y aunque i>sto ,oh noble astrlogo, sabias. Nunca supiste del contrario Orbego Huir el traidor golpe, que invisible A tu pecho meti la muerte horrible. Lleva este de las torres de Corua, Y campos de Tresmiera, mil soldados Del len rapante tras la garra y ua, De pieles de osos y alcornoque armados. Este es Ricardo del valor deOrdua, Aquellus dos de azul y blanco armados
,
el fiero
le
,
deshice.
al cielo
casa de Ribero. Aquel es Cleofonte aquel Doraco, Insigne este en el arco el otro en maza Y el de aquel fino y relumbrante jaco
,
pluguiera
amado,
se trocara,
con mi intil carga el rojo suele La tuya alegre y nueva rescatara... As en perlas baando el blanco pelo. Que venerable adorno da su cara.
Altero, entre el dolor y la alegra. Del vivo y muerto hijo proseguia.
Otn seor del parque de Peraza El que al volar de aquel plumero opaco Los rayos de oro de su yelmo abraza. Es el ilustre Alpidio insigne hermano Del que ahora rige el pueblo zamorano. Trae de Astorga su cargo las banderas Astiirga quien do Aslirios las campaas
, : ,
,
Movi
asi el
grave llanto
el
noble peciio
fieras
:
De
que ninguna
,
Dej de acompaarle; l satisfecho De aquella compasin de su fortuna Enjugando los ojos sin provecho, be cuantos! dijo, ay Dios! sin culpa alguna Mi vista ver su gallarda no supo Mientras sin fruto en lgrimas me ocupo De cuntos sin razn no he dado cuenta, Dignos de que la haga el mundo dellos! Cuntos de aquella nube polvorienta La sombra cubre, y el placer de vellos! All ba de ir Alfajardos, la sangrienta Luna, y los dos luceros son aquellos. Que vista de los moros de Tafalla Quit Almanzor en singular batalla. Deste os quisiera haber mostrado el briu, Y el tuyo generoso Calimarte Que su lado andas siempre con sombro Penacho hecho un fantstico dios Marte : Mas de ti nuevo alfrez de quien fio, Que la sombra he de ver de tu estandarte Triunfar Oviedo y las francesas saas Rendidas al valor de tus hazaas. Qu dir de ti digno, Virbio fuerte, De Portugal caudillo, y de Galicia Qu dir de tu brazo "de tu suerte, De tu esperiencia y bro en la milicia? Del intrpido ardor contra la muerte , Y del inmortal nondire la codicia. Con que en batallas veinte y seis cjrapales A los pechos saeastes las seales?
! , ,
,
Tera
arm de su
clarn
De los Suevos cubri de sangre y fuego. Cuando de esta nacin por acaballa
Hizo el rey Teodorico horrible entrego Al gtico furor, y de sus gentes El ancho rio bebi sangrientas fuentes.
Usan estos pi.r armas largas ondas De blanco lino y sedas de colores,
al despedir su tiro con redondas Vueltas hacen vistosos resplandores Llueven de piedras turbulentas ondas Despiden desde lejos sus furores, Y de sus estallidos por los huecos Montes retumban los sonoros ecos. El que el guin de aquellos lobos pardos Cual veis lleva tras s es Grabelio el fuerte,
:
Que
Y los que le acompaan los gallardos Pueblos que al Nervio rio dio la suerte: Estos en prestas flechas y anchos dardos Al contrario escuadrn envan la muerte Volando como escuadras de aves juntas
,
Ninguna
,,.1
rompen por diversas puntas. va el pueblo que la corva raya Del fresco monto de Rlbao cultiva, Y para grandes flotas por su playa Los gruesos robles y lamos derriba
el aire
Que
All
(,.,.
iij'i
, ;
, ,
HNARDO.
El de
107
Y
^'
el
que de
Plaseos se deriva
Mas mirad ya el que al resto de la gente Tanto en su mismo esfuerzo se adelanta, Que debajo de si su altiva frente Los campos mira y quien mira espanta
.
Cuanto hay dentro en el alma sale fuera. As en alto blandn tierna candela , Dispuesta todos vientos da y recibe Sombras y claridad se abrasa y yela Y una vez se amortigua otra revive Y la eclipsada luna puesta en vela Del nocturno silencio asi concibe
.
Al trasponerle
el sol
sus resplandores
de acero es el valiente Escudo con que da vislumbre (anta El limpio arns prabailo 'e oro lino Y en vez di' lanza un desmochado pino. Este es el bello Arf;ildos, qui' en la tierra Ni hay beldad ni braveza que le iguale. En quien con aparato real se encierra Cuantn luce en amor y en la honra vale Despne.; del iieneral de aquesta guerra. La que mas en valor campea y s:ile Es su persona ,y la que en grita y pompa Mas dla fama suena en la amba trompa. Aun no del rubin bozo el blando vello La limi'iatez del mstro b lia escarchado , Y en cuatro campos el altivo ruello De oros tantos jayanes ha cortada Trae por empresa i'ii campo verdi' un sello De una flor, y por letra es mi cuidado , Y annqui' el -agaz intento oculto guarde El fuego muestra que en sus venas arde. As el prudente Altero en VOZ severa A la bella Florinda describa Del campo real baiubra por bandera El alai de pomposo en que venia: Y' ella colgada de la voz poslrera Con nuevos alborozos de alegra, Al bello jviM por su iriunfo y palma
seis cercos
, :
:
De
Un mudable
Estuvo
el
Buscando su dolor vaiios recursosDonde la alleracion de rato en rato Mas claros le mostrbalos discursos De la suspensa ilama en quien sin duda Amor vio ser el que la altera y muda. Cobr de esta sospecha atrevimiento Para llegar con nimo bablalle. Que cualquiera liviano pensamiento
,
Maja
la
eslimacion
y humilla
el lalle
al
tiempo que
saliii
probar iutenld
Quedando
Custo
alma. Y no hallando de amor el fuego ardiente Lugar de dilalarsu gran contento A dar orden en ver su amado ausente Dentro se retir de su aposento En nada halla quien ama inconveniente.
all po,- liisiijos le
Desde
dio
el
Todo
lo
allana
un amoroso intento,
,
esto se entr
De sus deseos
las
En tanto en el ejrcito pagano. Que al amparo del muro de Pamplona, Con tremolantes lunas y en lozano
,
ci feroz corona El asiento escoga de su mano En que alojar su campo, y su persona, El bravo Cardiloro. que aquel dia El real bastn de general rega. Fantsiicn y soiierbio. porque un moro Mgico y lisonjero le adivina Que ahora sea de gusto, ahora de oro; All le espera una abundante mina De adonde ha i!e robar de un gran tesoro La joya en su valor mas peregrina Con que avariento y vano ya se suea Seor de lodo el oro de Sansuea. Por un 0(-idto soto que hace el rio Solo se eiili liuscar co;i pecho ardiente
Contorno
le
Para un aslto el puesto mas vacio. De pertrechadas fuerzas y de gente Cuando al fresco de un lamo sombro
,
Un barco de
oro vio
y en
presente
moro descuidado
Con
recelo y gusto pareca entre olas de pesar y de contento El cuidado en el alma iba y venia : Y'a el rostro entristecido y sooliento. Ya con nuevo alborozo y alegra. Que quien con atencin lo consider
el
Que
PS
.oTilt't 'ilri
f;fii!t;
iii ici.
i-i/
'.M'
Entre esperanza y miedo vacilando Volver al balcn vio en pecbo seguro La beldad misma, que antes tan acaso El alma libre le llev de paso. Era del gran Bastan la prenda bella Que alli esperar salia un tierno inantu Que ya la luz de la primera estrella Prometi amor ponrselo delante Y el miedo el eusto, el snbresallo en ella Las mudanzas liacian del semblante Que en mil cuidados puesta entre ola y ola Miedo la enfria, y gusto la arrebola. Desearon enlazar su bonrado gusto En nudo santo, y en contrato honesto Volviendo el ciego antojo estado justo, Y el apetito libre en regla puesto Mas no saliendo todas siempre gusto Las graves diferencias que hubo en esto, El vano pundonor de los tratantes Nuevas lgrimas fue en los dos umautes ;
,
Hasta que puestos ya en romper por todo, Libres quieren gozar de su derecho, Que honra yamn'- son fuego y tiene el godo En una y otra llama ardiendo el pecho V A concertar la traza, y dar el modo. Para esa noche eslii el concierto hecho , Y ella esperar alli su caro amigo Sali, y acert el moro ;i .ser testigo.
,
se aeerca,
mas
prolija
vende al pensamiento; Por cuyo fin la enamorada bija Del que Sansuea rice, burlando el viento Al ci;nsailo esperar; que en tales casos Suele donde no hay uno dar mil pasos Tom una arpa cuya meloda Las ansias y el ardor de "su deseo Admirados quedaron, conio un dia El feo Piulon la de! tracio Orfeo
,
;i
'
Que
La
ni le era inferior
bella
dama
ni
, ;
BI.
BERNARDO.
Hasta que al fin llegando donde pudo Con menos voz hablar y mas recato, "Oh gloria , dijo en quien amor desnudo La suya toda muestra en un retrato! Dulce voz que mi llanto ha vuelto mudo Sirena cuya msica el ingrato Mal que en mi pecho vive y daa tanto, La virtud ha encantado de tu canto! Salve el cielo lal gracia y hermosura, Y esta prspera entrada me conceda Por el premio mayor de mi ventura, Que ya gozarla sin recelos pueda; Que si este alegre agero no asegura Mi gloria de una vez, ya no me queda Biisa en que estribe y ponga mi esperanza, Ni en tal tormenta soplo de bonanza! Dijo, y la voz del nadador de Abido Nunca en las rocas y peascos liuccos De la torre de Sexto entre el ruido De sus olas form mas dulces ecos Ni fue en mayor deleito recibido Sobre sus playas y arenales secos. Que un dia abrieron puerta su ventura, Y otro a sus huesos fama, y sepultura; Que el noble godo, y venturoso amante. Fue de su tierna dama acariciado, En dulce afecto de nimo constante, Y corazn sin tasa enamorado Al fin despus que en relacin bastante De sus cosas contaron ol estado, La alegra de verle , y la impaciencia De las sospechas y del mal de ausencia, El bien, y el mal las penas los contentos. Los varios allibajos de su vida,
, ,
109
Otro infierno mayor si en curso iguales Fuera el suyo inmortal ellos mortales. Nunca en el alto Ploro cubierto Ite blancos huesos voz mas regalada Partnope enton, cuando en su puerto Son del griego l'lises la jornada, Ni con mas riesgo el caminante incierto Del peligroso canto y voz se agrada, Que dio Florinda, cuando lengua y mano Puso en su arpa, y la escuch el pagano. De la Medusa Grgon la cabeza
, ,
Los ojos que miraban su fiereza Aunque no al ciego que su voz oia Mas de la dama el canto y la belleza
,
Asi
Piedra vevia el cuerpo, y fuego el alma. Tal qued el moro al son del instrumento Y la celestial voz de la doncella. Cuando su canto y su regalo atento Pasos oy de recatada huella Detuvo sosegado basta el aliento Por ver el fin de la aventura bella Y vio un armado joven que llegaba De vista al parecer gallarda y brava. Viole que estuvo un ralo desde afuera Por gozar de la msica escuchando Quejas de la esperanza lisonjera Que siempre va los gustos dilatando Haciendo enternecer la voz entera Un dulce suspirar de cuando en cur.ndo,
: :
Que
el deleite
aumentaba y
la alegra,
Si ya
oia.
Hasta de ios soados pensamientos Si alguna tienen, la razn fingida Dejando en dulces plticas y cuentos Dla noche gran parte consumida, Y la siguiente remitido el modo De hacerse de una vez dueos de todo.
,
Son de acuerdo comn que aquella parle Donde ahora estn tratando su ventura
,
Para escalar el foso y baluarte Escala traya el montas segura Y aadiendo el horror del ciego Marte Al negro manto de la noche obscura,
:
,, ,
,,
; ,
410
Una arma
toquen
que en Sansuea
Del robo y riel recato sea la sea. Y en hbito de mora disfrazada, Como nueva cautiva en la contienda Ni del vuIro ofendida ni notada, Salva la ponf^a on su encubierta tienda Donde do honor y riesgo asegurada, Es fcil que su padre condescienda Con las pedidas bodas y razones Que han estorbado vanas presun iones. Con eslo ya que se acercaba el din, Y el tierno despedirse los amantes, Toda vuelta esperanza su alegra En igual soledad se bailaron que anles; Y el moro oculto que escucbado liabia El fin de los conciertos importantes, De zelos impaciente ardiendo en ira, Si en estos muere, en su cilor respira. Quiso fiero y zcloso hacer pedazos Al espaol caudillo, y bien pudiera Dejarle niuerlo en los traidores lazos. Antes que el golpe ni su alfanje viera , Sino le parecieran endinrazos A otras mejores trazas en que espera Al hacer su venganza mas cunqilida, Dejarle sin honor, y con la vida. Tiene puf caso sus designios llano. Conforme al encubierto trato hecho. Ganar al uno el juego por la mano, Y en el ntro los gustos de su pecho : Y la jornada en que ahora viene ufano Segura entrada en aquel paso estrecho, Y hacer su victoria puerta llana Del cielo de su gloria la ventana. Deste discurso reportado el moro. Por donde vino se volvi su gente Lozano en las sospechas que el tesoro Era aquel de su prrtspero ascendiente Daba ya al fri polo en cercos de oro Casi entera su vuelta la serpiente, Y el perezoso carretero helado Al sol tenia su yugo trastornado.
;
,
lO
liel denuedo que morir le antoja. Impedido el seguirle y obligado A no dejar del general el lado.
,
Mas viendo su peligr(? maniliesto, Espera, dijo y vuelto Cardiloro, Con tiernos ojos, de rodilla.^ puesto, Oh glora, prosigui(j, del pueblo moro: Si algn (lia te toc de amor honesto Tu noble pecho dulce flecha de oro Si sabes qu es amar un caro amigo, Oye ob invicto seor, lo que te digo. El que alli ahora en temeraria muerte Un campo asalta de enemigos lleno Desta alma es la mitad, desta alma advierte Es por fe y amistad cielo sereno Juntos nacimos, h dichosa suerte Juntos nos dio una patria un pueblo un seno Un gusto, unos placeres una vida Q\>e ahora teme amor verla partida. Por la beldad que adoras (si de alguna Noticia el soberano amor te ha dado) Por tu alma por tu honor por tu fortuna. Por tu vecino reino por tu estado, Por cuanto est debajo de la luna O sobre ella te da gusto, cuidado'. Permitas, que los que hizo uno la suerte En vida no los liaga dos la niuerte Mas que con tu licencia ahora pueda Escolla y mi;ro hacer un caro amigo. Que el breve espacio que tu real nos queda Seguro est y sin riesgo de enemigo. No dijo mas que el tiempo se lo veda Y el moro de tan tiel lealtad testigo.
, ,
Cuando
el
enamorado sarracino,
,
Al suyo iba pasamlo en el divino Bulto ocupado el discurrir liviano Y el gallardo Serpilo, que el vecino Campo advierte en quietud y sueo vano Y de las ya dormidas centinelas Los muertos fuegos y acabadas velas; Vuelto su capitn ((mira valiente Cardiloro le dice, que olvidados Tus contraiios del brio de tu gente En sueo estn y en vino sepultados No es posible, seor que no te afrente Enemigos tener tan descuidados? Mas quien estando t en el campo duerme Bien es que no sanar durmiendo enferme. Si el justo cielo con silencio ayuda, Y mi espada le da el valor que espero, Al sordo amparo desta noche muda. Darte mil enemigos menos quiero Yo solo yo. seor, por mal que acuda Mi espada har mi dicho verdadero, A ti y mi amado Celedn tu tienda Siguindola os dar esta estrecha senda; Que m no s cual dios el pecho ardiente A tan ber'iica empresa me levanta, Y al muerto real desta dormida gente Ahora me arroja con violencia tanta T amado Ceiedon si este potente Brazo es la nnicrle de mi empresa .aula Al muerto cuerpo ya en el campo fri. Sers en darle sepultura pi. Dijo, y saltndola primer barrera,
: , :
amor nota y la braveza advierte Del tierno corazn y el pecho fuerte. Y acude alma gentil dijo el severo Cardiloro tu gusto acude y anda Y dos la alta victoria que yo espero El cielo que esos nobles pechos manda; Con tal que de los dos sea yo el tercero Como lo fuera aqu en vuestra demanda, S como es de mi oficio el concedella. Permitido me fuera entrar en ella. As dijo y siguiendo su camino Ceiedon su amigo llega y dice Por dicha, oh invicto Cid, ya por indino De tu lado me tienes? ya desdice En m pecho la fe de quien confino Tantos alardes en su abono hice? Asi pagas mi amor? asi me obliga Tu gu.sto que hasta el fin el mi te siga? Ye por ventura yendo en el abrigo De tu gallarda espada no sabra Sus golpes imitar, y un enemigo
El
, , ,
,
Presentarme podr tu valenta. Aunque sea tal que no le importe nada Otro abono mayor que el de su espada. Mas ya por dems trata-; de escusarte.
Ruede como quisiere la fortuna Que como de tu lado no me aparte De l,.s suyas no temo vuelta alguna. Oh de m pecho fiel la mejoi parte,
Serpilo respcndi, con quien ninguna Desgracia temo , ya que con tal lado
es acomele' un campo armado. No creas oh noble aliento de mi pecho. Que quieljra de m amor, ni de tu brio.
,
Poco
Tu espada me
De quien ja
el
, ,
,, ,
,,
BERNARDO.
i^l
Mas
dejar solo
En
tu
De
Y
Y
si
moria
De
por tu anciana y tierna madre ausente De su larga vejez nico abrigo Y de til nueva esposa gusto ardiente Mas ya que tu valiir viene conmigo Y en mi alma el brio que me das se siente, >o dilatemos mas el hecho altivo, Ni hombre nos quede de mporlancia vivo. Ven tras mi y con atenta vista advierte Por donde ahora "el honor tras si nos guia. En esto est acertar errarla suerte. Ser descuidada cuidadosa espia El sueo es viva imagen de la muerte
, : ,
mayores golpes de fortuna. Y entrando por el campo sooliento Horrible estrago hace el moro fuerte Dando su espada y su furor violento Mil diferencias de una sola muerte A este barrena el pecho aquel ttento
otros
:
Degella y pasa al fin la adversa suerte Del modo que halla al grande, y al pequeo, Del sueo temporal eterno sueo. Este en su corvo escudo recostado El otro sobre el yelmo adormecido
, ,
,
L'no
O ser muerte caliente muerte fria Dormir en nudo obscuro, y paz interna O noche tempoml noche eterna. Mira cuan cerca estn nuestros ciintrarios De pasar un estremo en otro estremo,
,
altos lacunarios
La nueva
temo De qu estamos perplejos? de qu varios? Fuego es de honor en el que me ardo y quemo A ellos gran capitn que es escusado
luz
que
sola adoro
otro en lasgrevas de su arns tendido; Cual con nuevo dolor desatinado La boea abre dar voces y embebido Por ella el hierro de la presta daga La voz se vuelve atrs y el morir traga. Coello un portug- de nimo ardiente Hidalgo tierno en sant-'re y en amores. Poeta amante msico y valiente. Cuatro heroicos y clebres furores; Con el retrato de su dama ausente, A quien habia cantado mil primores Como el sueo le hall en su fantasa.
, , ,
, , , ,
Quererle suspender su curso al hado. Dijo y sacando la luciente espada Por entre los nevados fuegos vuela, Y Isarco y Zaldiban que en camarada Hecho habian hasta entonces centinela. En torno de su hoguera amortiguada, Ya con el vino, y la pasada vela, Confiados en tener campo seguro Blanda cama les daba el suelo duro. All entre el fuego y la ceniza fria Seg al uno y al otro la garganta Dichosos, velar hasta que el dia Vestido vieran de su lumbre santa Uno era cazador y otro seguia De la caza de amor la red que espanta Mas del feroz Serpilo el brazo airado A aquel quit el afn y este el cuidado. Mat tras esto en la segunda posta Cuatro dormidas centinelas juntas, Mat al vano Alfagr, al noble Aeosta, Y Enrique el fiel de tres agudas puntas : Y por la raya de una senda angosta Al pabelln fue dar donde trasuntas, O sutil Targa en bronces lo que Apeles Con sus conchas no har ni sus pinceles. Abriendo en sutil lmina de acero De Piraiiio y de Tisbe los amores, Aquel dia le hall el sueo postrero
,
Las manos en la citara dorma. Torcido el rostro hacia el retrato bello En seal de caricias su dama. Dormido al gusto y al placer de vello En las corazas de su arns por cama. Seg el alfange el desmayado cuello. Estremecise el cuerpo el pecho brama Y al palpitar las manos con instancia En las cuerdas formaron consonancia. Marcio y Catino, grandes bebedores, Que parte de la noche han ocupado Con la taza y los dados en vapores Del dulce mosto el sueo habian brindado Los enjutos barriles por la llores, Cada uno sobre el suyo recostado. Dorman en torno de la mesa y fuego A donde el vino los dej, y el juego. Deba de soar Marcio que brindaba Y abriendo la ancha boca bebi entero El sangriento riicbillo, que llegaba
,
De degollar al torpe compaero : Triste el alma sali en ver que dejaba Posada tan alegre, cuando el fiero Golpe por quien la suya dio Catino, En vez de roja sangre verta vino.
Mat tras este Marco, y Escuderos de Marc'o mat
,
Sarrento,
Soria
Pasle el corazn de un golpe fiero Y saltando la sangre dio colores .^1 relieve infeliz que en triste suerte Ocasin fue y agero de su muerte. Puesto cabe l en xtasis profundo, No dormido mas ciego en su cuidado, Al alquimista vio sutil Raimundo Sobre un antiguo escudo recostado Midiendo del napelo, y del segundo Eli.xir la sustancia el punto, el grado Y de quintas esencias fabulosas l'na imposible mquina de cosas. Habia gastado eu esperiencias vanas De su hacienda la ilor y de sus dias Y trocando el cabello negro en canas, Aun no se habian trocado sus porfas Mas lleg el fatal golpe y sus livianas Esperanzas volvi de ardientes frias. Librndole ocasin tan oportuna
,
entre sus dos caballos sooliento ir no tuvo su cuartel memoria el celebro Furno que de viento Mil torres exhal y de vanagloria Y al truhn Galba", que despierto y quedo. Entre los frascos se escondi de miedo. De all entr donde el docto Algso dorma A la luz de una vela en que su pluma De un grave poema heroico que escriba De versos haoia hecho una gran suma Un rico arco grabado de atauxia A su lado y un libro adonde suma ^ Del Iriforme Gerion de ambas Espaas El reino antiguo y clebres hazaas. El arco me all iiene fue el que Alcides Al templo del Lucero dio en despojos
Que
Para Pas
Donde colgado le hall Almonides, Cuando vengar de un conde los enojos Pas con Muza Espaa cuyas lides Los ros volvieron y los campos rojos
,
El lo envi Zelin , Zeliii Oncalla, Y l su bello nieto el rubio Abdalla. Cuando en sangrienta lid losalbaneses
A Abdalla
,: ,
,, ,
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'
H2
Argco enlre otros Jos nrneses El rico arco gan al gigante fiero Y en sus pomposos versos los reveses
El docto
:
Del tiempo, arco invencible, arpiel postrero Sueo le liall pintando cuando el hilo Del cauto y cuento le cort Serpilo. Puso en el arco los curiosos ojos, Y al sabio poeta que admirando estaba Las musas con su espritu entre rojos Suspiros lanzar hizo el alma brava yuiso de su victoria por despojos Llevarse el arco y la dorada aljaba Y por matar Egil y al Turnio Mesa Que su lado hall olvid la empresa. Cansado de herir soberbio mira
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Quit un muerto enemigo he reservado Para que sus pomposas plumas sean Alas en que volar tus glorias vean. Solo este para t codici en cuanto Oro y plata encontr del enemigo Toma Serpilo y vamos que ya el manto
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, ,
Las varias muertes , y el estrago iiecho, Y no por eso se alza ni se lira Ni atrs da un paso del dudoso estrecho Antes entre el sangriento horror suspira Hirviendo en ira el arrogante pecho, Y las armas ya botas y l sin fuerza A nuevos daos su crueldad le esfuerza. Cual tigre hircana en el aprisco mudo Harta de degollar grueso ganado La tierra en roja sangre y el membrudo Lomo de nuevas manchas salpicado Garleando cesa un rato, y en menudo Anhelar cobra aliento el pecho airado, Y mientras del destrozo se retira Cuanto el hambre mengu crece la ira. Ni el bello Celedn, gallardo Marte,
,
, ,
Estrellado, que ha sido fiel testigo De tu braveza entre el nocturno espanto Sus broches de oro esconde, toma, amigo, Y por este encubierto vallo huyamos Antes que lo hecho con la luz perdamos. Dijo, y Serpilo, gloria, le responde , De tus mayores, y honra dla mia. Yo tambin otro don codici , donde Lno entre libros sin temor dorma Un arco bello, cuya aljaba escotide Cien flechas entre ncar y atauxia
, :
el
robusto oficio
I
ejercicio.
quitar
la
vida
,
que estaban en la misma tienda El alma en tantas muertes repartida De traerte se olvid la rica prenda Mas tuya es y ha de ser aqu escondida
otros
:
Tu persona se est, y aqu me atienda Que junto aquel hogar que all blanquea
La prenda est que darte amor desea.
Dijo y sin ser i detenerlo parte Los ruegos del amigo, que adivina Sus malogrados fines, del se parte , Y por el infeliz arco camina O fuese nuevo ardor del duro Marte O Apolo que i-engarla alma divina De su poeta ouisiese que ya el hado Al fin liabia de su virtud llegado El breve tiempo que dur esperalle En el puesto, sobre l dio de repente
, : , ;
Menor estrago
mortandad hacia, Que del plebeyo pueblo una gran parte. Gente sin nombre y cuenta muerto habia Mat Gilberto, que en decir con arte,
y
,
punta su primor tenia, A Terpandro cantor, y al fuerte Etolo, Marte en braveza, y en belleza Apolo. Corren los rios de sangre y por la tierra Las perlas arrebolan de la aurora Y l en su oculta y alevosa guerra
, ,
herir de
Argildos
que
Con una escuadra de lucida gente Dile al amor la noche, y quiso dalle
alba, y en ginete ardiente Recorriendo las postas de las velas Venia por las nocturnas centinelas. Vieron Celedn que al corto abrigo De una encina trataba de esconderse.
el
,
.a
./
I
A Marte
Con
ii
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Del precioso hado el ascendiente y hora, Ulloa digo un astrlogo ignorante Que mas cielos hall que carg Atlante. Habia toda la noche astrologado Gustoso que su estrella le asegura Tras prolija vejez sepulcro honrado Mas minti su astronmica figura; Que el bello Celedn con su dorado Pual le dio temprana sepultura Y abrindole el celebro con dos puntas, Volaron del dos mil estrellas juntas. Mat Hepdamo Tirsas y Falerno Al rubio Telga, y Lisardo el fuerte, Y al bello Demorato joven tierno Esposo ayer de Alcida hoy de la muerte; Y ti, siempre infeliz viejo Salerno, Que antiguo prelensor sin hacer suerte, Cansado en corte de esperanzas nuevas Los memoriales convertiste en grevas. Lleg la muerte al fin y sino entero El premio dite el pago de su mano De haber dejado el hbito primero En que Dios consagraste el pecho humano Y viendo entre los rayos del acero El tierno rosicler del dia cercano, Ya dice gran Serpilo hace el alba Al dia, y esta dormida gente salva. Ya basta el venturoso estrago hecho, Y victorias nue el cielo nos ha dado La honra toda es tuya sea el provecho
, , , , , , ,
, , , , , ,
Donde esperando
su
imprudente amigo
:
Amor pudo
De quien
l
obligarle detenerse
M.
(Crcale el espaol
bando enemigo,
I I
;/.
por huir y defenderse Gallardos golpes con su alfanje hace. Su vida am[iara, y su honra satisface. Trebono fue el primero que atrevido Lleg pidiendo el nombre el pueblo y gente Del victorioso moro, y aturdido A sus pies le arroj un golpe valiente Mas qu te v;de, oh msero, el cumplido Brazo y esfuerzo de tu pecho ardiente Si al tegido escuadrn que se abalanza. Ni el firme escudo ni el alfanje alcanza? Ya el gallardo mancebo en sangre tinto Con las varias heridas tea el suelo,
,
'1
Cuando
el
vano Serpilo en
el distinto
V
i/.
Mi en que no violentes mas el fwdo Este luciente yelmo, que del lecho
La rica aljaba de arrogante vuelo Le bajaba los hombros y en la mano El arco duro hacia gemir ufano: Suspendi el paso y el medroso pecho, No de su riesgo , mas del caro amigo Atenta y triste centinela hecho, Puesto al tronco de un rbol por abrigo Conoce Celedn, y el sin provecho Bro de sola su bondad testigo Con que en confusa brega se revuelve,
,
:
.
>
.^
,, ,
,,
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, , ,
a.
t)6i,\'Afto.
itl
, :
nuevas flechas que traa Encorvando snhre una el arco duro, Al confuso escuadrn diestro la envia Desde el Imeco t'-oncon del ruhle obscuro Acert Brefio y el reciente dia Que iba nacienco por el aire puro De los ojos le esconde y en las sienes Clavada le Imce dar ciegos vaivenes. Vulvense todos la oculta parte Que la homicida flecha trajo el vuelo, I?uscando tiento el encubierto Marte, Cuando otra por el misino paralelo De la tirante y tirnie cuerda parte, Y al medroso lilodon, que con recelo Gritaba, quin tir? la punta afuda Su voz clav, y dej su lengua muda. Argildos que de afuera entretenido
('!
con
las
Luchador diestro aquel y este adivino Y ya el amigo y la esperanza muerta Aunque su real pudiera abrir camino, \ salvarse, no quiso, mas el lado Muerto guardar, que vivo haba guardado. Hasta que golnes y dolor deshecho El noble corazn del moro fuerte. Pasado de un cruel venablo el pecho Mas fiel que amor toc, ni hiri la muerte Y'a sin aliento ni armas de provecho.
,
En ver
pelear
el
tuerte
De su gallardo
aliento
Cerrando el curso do la humana suerte, Y haciendo al mundo de su fe testigo. Sin vida (li los pies del muerto amigo. Oh heroico ejemplo de amistad divina, Aunque en brbaros pechos descubierta Si de mis nuevos vei'sos la adivina Virtud del lodo en mi no ha sido incierta. Jams el tiempo que inmortal camina
,
Guarecerle la vida deseaba raas por los nuevos tiros ofendido. El alma vuelta de piadosa en brava, _ Matadle, dice, y vengese en su peciio El grave dao por su causa lieclio. Y un fri venablo que en la mano tiene Con tal destreza al lirme pecho arroja Que ni el grabado escudo le detiene. Ni de su peto la acemda hoja Cual destroncado toro tierra viene Con la parda asta ya en su sangie roja Su amigo que caido le vio en tierra, Furioso salta descubierta gueira. Yo, yo, dice, yo soy quien hizo el dao, Teneos, que nada os debe ese inocente, Yo el autor fui del riesgo y mal tamao, Y del sangriento estrago en vuestra gente. Yo la ocasin trac, yo urd el engao. Yo soy quien os iiacia la guerra ausente. l nada os debe, el cielo me es testigo Sino es el ser de un desdichado amigo. Dijo y lanzando el arco por el suelo Furioso su sangriento alfanje saca, Y con desesperado bro el celo Venga de su amii^tad, y su ira aplaca; Y Salmido y Parolo, que su vuelo Delante hall por resistencia liara. Uno en el muslo herido, otro en el brazo. Libre el paso le dieron de emhaiazo. \ ser de su mortal rig<ir testigo A pesar de mil puntas llega y mira
, : i ,
Antes de siglos y aos vencedora Tu fama ir, como tu sangra ahora! En tanto el nuevo amante Cardiloro Impaciente en sus gustos y alterado, Del ya vecino sol los rayos de oro Presentes mira, y aborrece airado; Que de tinieblas liecho su tesoro Cuanto con la luz ve le causa enfado, Y entre esperanzas un deseo fuerte, Es lucha de la vida con la muerte. Llegse al liu el tiempo, y prevenido. Como prudente y recatado amante De suliciente escala, y de escondido Recato, y armas, y nimo bastarte; Con un cristiano paje el mas querido. De fe mas sana y pecho mas constante, Dos breves horas antes del concierto De la noche infeliz sali encubierto. Comenz el campo moro el nuevo asalto Con que l hiciese el robo mas seguro, Que el torpe miedo y ciego sobresalto La vista turban mas que el aire oscuro
,
Comenzse la grita, l puesta en alto La escala, abierto de Sansuea el muro, Vio la ventana donde amor le envia
Puerta su gloria, y
sol
La bella amante sbito engaada Con las dulces memorias de su esposo. Del .son de Marte y del amor turbada Del pajecillo, y de su hablar medroso.
La alta escala baj, y fue disfrazada, Haciendo el traje moro mas airoso.
Si las tinieblas consintieran vello.
El peligroso golpe, el enemigo Dardo, y del lirme heroico brazo la ira Y' viendo asi morir su caro amigo De rabia brama, y de dolor suspira, \ el desangrado moro en habla breve A que se salve asi le alienta y mueve:
el
bulto bello.
Huye, amigo, de aqu, huye ligero, Mientras muriendo yo salvo tu vida, Dame este dulce bien por el postrero, Y no hallar la muerte desabrida Y cuando haya ocasin por dinero, O por sangre en mejor sazn vertida, A mi alligda madre el cuerpo lleva Y ser su nuevo amor el mo te mueva.
: ,
Con solo un cofrecillo en que traia Lo mas precioso de sus joyas puesto; Y viendo que el rumor de armas creca. Con paso apresurado y descompuesto. Dando entender el moro que hua No el miedo de la gente, sino el puesto.
Dijo
mas
ni el dolor
ni los contraros
al
Lugar
le
dan de responder
moro.
:
heridas y golpes temerarios Sobre l descarga un martillar sonoro Parece al recebir los tiros varios En coso estrecho jarretado toro, Y en el herir y acometer gallardo En escombrada plaza suelto pardo. A este hiere aquel da , y al otro acierta En revuelto y confuso torbellino, Mat Cerdan , hiri de un golpe Berta
,
Que de
En son
de huir la gente y el ruido Llevar quera la dama una espesura. Donde estuviese del tropel segura. Cuando el moro infeliz que iba delante , Haciendo franco el paso con la espada Ciego dio en una escuadra la importante Defensa de aquel paso diputada
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BIBLIOTECA DE GASPAR T ROIG. ^^i Que en salvo puesta sin pensar tenia, Por mil partes le hieren y por una Viendo la escala y que el jayn sobre ella A la muerte abri puerta su fortuna. La torre con su gente entrado habia Entre el iz(|uierdo brazo, y la loriga, Suspensa el alnia, alborotada en vella Una encubierta punta ilesniandada Y en vario discurrir la fantasa, Tan ilulcemer! te entr, que sin fatiga Dndole vuelta su pesar la suerte Del cuerpo cort al alma la lazada En tormento el placer, la vida en muerte. Cay el moro y tras l la dulce amiga As tal vez villano entretenido Del capitn cristiano desmayada, En acechar de una perdiz medrosa Con el engao de tener por cierto Para hallnrla de noche el caro nido. Que no era el moro, mas su esposo el muerto. Si al estender la mano codiciosa Fue tiempo el darle muerte Cardiloro Al escorpin toc que la ha comido. Que el montas llegaba alborotado , Atrs rehuye, y con la temerosa Por ver del repentino asalto moro Luz de sus vivos ojos ve el engao El que l iba hacer anticipado Del riesgo suyo y del ajene dao Y oyendo de las armas el sonoro Tal de Velasco la nobleza antigua Ruido ir en aumento recatado, Suspensa se queil viendo el gigante Con una oculta escuadra de Guzmanes Como nocturna y lbrega estantigua Venia requerir sus capitanes. Entre el humo y el fuego resonante, Venia tambin hacer secreta guarda
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:
Al balcn de oro, de su gloria puerta, Cuando muerto vio al moro y la gallarda Dama su lado desmayada y muerta No conoci su luz ni verla aguarda De la amorosa suspensin despierta, Mus en su amor el alma divertida La que buscando va deja perdida. Crey que fuese alguna dama mora Del que desgracia han muerto en la contienda,
,
;
ambigua
Presos
miedo y suspensin se acab junto. el que en los brazos de Morfco Se suea de un len liero asaltado. Que despierto en el bosque Dodoneo Le ve sobre algn risco encaramado Hallando ser verdad el devaneo Del sueo sale l alborotado. Trocada en riesgo la apacible caza
El
Y como
Y tras el bien que deja, y que adora, Con su escuadra tom una estrecha senda
con
la llera y tal
su furor se abraza;
el
De
paso
Que la torre va dar donde su gente Ya culpndole est de negligente. Va buscando la gloria que ya tuvo
,
Cuando
En no
como pudo
,
vella
,
el gigante Hadagaso Sale amparado de la noche obscura : Y antes que el feroz moro sienta el caso, Un revs le alcanz por la cintura Que le hizo dar de manos, y le hiciera si el lilo al cortar no se torciera. Salt el gigante cual dragn herido Del duro csped que arroj el villano, Y al tierno amante en fuego convertido Del mismo en que arde el torren cristiano
,
Mas quien lo advierte todo en quin hubo Tan sabia prevencin que pueda en ella
Medir las ocasiones y en ninguna Perder lance las vueltas de fortuna? No hay descuido ea amor que no se pague, O sea el cobrar remiso sea contado Ni estado tan feliz que no lo estrague El desmn de un suceso no pensado; Que si da la fortuna antes que amague. ;,Qu escudo bastar su golpe airado? Fue dar con el balcn el godo tierno Y en vez de alegre gloria liall el infierno. Vio escalado su muro, y puesto fuego Ya por rdli el halcn resplandeciente, Y que CM tropel confuso y furor ciego , Por l entraba la morisca gente Y un soberbio jayn de nacin griego, Seor de Negroponto, puesto en frente, Que da favor y fuego los de arriba Y voces el combate y cerco aviva. Reverberan las llamas en las liojas Del arns limpio de bruido acero, Y el aire obscuro con vislumbres rojas Al jayn vulve mas horrible y Mero Crece el rumor, el fue,'o y las congojas En el dorado alczar y l entero Con su furor el gran tesn sustenta Y todos golpes da y armas presenta; Cual tal vez cabe un risco cavernoso De negra escama plido serpiente Que en renoTadas conchas poderoso Muestra la cresta azul resplandeciente, Y si del fuego que hizo el perezoso Gaan junto su cueva el calor siente Saltando l sin que temor le ocupe Tres leguas silba y la ponzoa escupe? Qued el amante de la dama bella,
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, : : ,
Dos
La respuesta volvi con tal ruilo Que acertando en el yelmo son el llano. Como si por socorro en ver que se arda La torre disparara una lombarda. El espaol que dos deidades juntas Ho.ira y amor le hierven en el pecho. Una tras otra hiere de dos puntas Al que su gloria puso en tal estrecho
:
Que
del fornido aceio por las juntas Lago de roja sangre dieron hecho
El antes verde prado, cuyas flores Muertes respiran y solian amores. Al recibir el moro la una herida. Otra al bravo leons le dio en un brazo, Que aunque sin dao y riesgo de la vida. De acero y carne le llev un pedazo Y dando y recibiendo una avenida Y tempestad de golpes hizo el plazo
, :
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De su vida mas breve un altibajo Que un brazo al rey de Ponto le ech Mas como si la fuerza se pasara
abajo.
Del destroncado brazo al brazo vivo, Asi con nueva fuerza da y repara Golpes su contrario el griego altivo En esto el fuego con su rubia cara, Para hacer el combate mas esquivo Apoderado del dorado techo Con su costoso dao hacia provecho. Y la espaola escuadra que venia Por guarda del hermano de Tibalte Y en ciega tropa arremetido habia Cubriendo el campo de sangriento esmalte,
: ,
EL BERNARDO.
US
Mezclada entre los brbaros suba Por la alta psrala haciemlo que no falte Quien con la sangre mora no pequea Parte apague ilel fueg) tie Sansuea. Del son confuso el resonar valiente Y de la llama el rechinar sonoro; Asombr! el pueblo que ienia su gente Segura por all de el campo moro Caen almenas y vuela en brasa ardiente La ancha techumbre de artesones de oro, Y de gruesas colunas jaspes varios Tristes sepulcros dan sus contrarios. Hizo el fuego las seas con sus llamas, Y acudi aquella parte el furor todo, Los unos perder vidas y famas
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Y otros i hallarlas por el mismo modo Al fin del ciego bosque entre las ramas Del asturiano campo y pueblo moro Lo mejor se junt y dur el rebato De la confusa noche el mayor rato. Murieron muchos de una y otra parte En la confusa brbara reft-iega A unos dando el rendido baluarte Muerte comn y sepultura ciega, A litros la espada del sangriento Sarte Los vendimia en agraz y en llor los siega Por varios trances, que el morir es rosa De todas la mas cierta v mas dudosa.
:
, ,
Crese que consumida de la llama Entre carbones de oro es va ceniza, V que de su valor sola la f;"ima Viva ha dejado la siingrienta riza; Porque el oculto cuarto tle la dama Puerta fue del asalto y la postiza Escala su balcn y el mr.uro liero En ella ejceut el furor primero. Lleg la fama ya verilicada Con bastantes indicios al amante, Que de dolor el alma traspasada Qued una nnieita estatua semejante Como el pre^o sin culpa, oue ya dada En su causa sentencia ve delante El verduL'O que darle muerte viene Cuando por libre en su opinin se tiene. Tal qued Argildos que un morisco pudo De un golpe echarlo desde el muro al suelo Que ni para la espada ni el escudo Fuerza deji ni hrio <! mortal velo Dado de pena en la garganta u nudo, Caido el corazn y el desconsuelo
,
desgracia se atiibuya , O poco amor, negligencia suya. Quiso dnrsc la muerte con su espada, O (tejarse matar de un enemigo, Sino fuera en su honor, en su pasada Culpaun breve morir corto castigo
tal
:
Mayor que
Mas
esto, y
la
esperanza amortiguada.
Aun no muerta
alegora.
La hermosa resea del campn lie Espaa significa la que el enlendimienln hace de las virtudes para consede la felicidad jiolilica. suceso de Serpilu y Cch'dnn se descubre la hermosura y fucr/a de la verdadera amistad en el estrago que hacen en el campo dormido, la poca seguridad de la vida humana, y ionio no hay campo seiiuro para la muerte y en ta de Cardiloro. y sus vanas pretensiones, cuan inciertos y mal entendido! salen siempre los erculosy pronsticos liumanos en la s rosas por \enir.
guir
el fin
el
En
del todo, abri un postigo. Por donde entr una fuiia de tal modo. Que pens hundirlo en su venganza todo. Tocaba recoger el campo moro Viendo engrosado mas que convenia El asalto que el mozo Cardiloro Sin justa causa comenzado habia Cuando el valiente Argildos el sonoro
;i
De
V aunque
LIBRO
mm.
,
ARCr^ESTd. Argihios, orfTpniIo fjuc Florindit es muerta robat ella snsperhanilo ser su esposo d.i, st quiere matar ile pena el niuerlo loma veneno p.ira in.itarse, y suceae en ambos un notable ilesengaii. Reinardo s'i,'oienilo tina cierva encuentra Anglica en l.is u^s le un ijra^nn, sipuela por las oscuriiiailes de una cueva y bailase enredado en un estrafio encan, .
Cogiendo en negra sangre horrible fruto Del rabioso dolor en que va envuelto Dando golpes ciegas que de dia Tendr bien que contar la pluma mi;i. En tanto la afligida hermosa dama. Ya persuadida que es su esposo el muerto. Con los perdidos lustres de su fama
,
le descubre iiuien son sus padre>. rlela pide a Galiana JiisticM coiitra Fcrr.i^'iito. y l lidce batalla con Rancorio. ipiien matn. y quita el emendo, y por Uii
En
El
el
trazado
fin
de su concierto.
del es tenido jor trances, y acometido de la gente que de Toledo venia en Tavor de (Galiana ,de quien queda preso por colpa de su caballo oye en ini bosque ruido de armas, y por ver qu sea ae pierde con la oscuridad de la noche de loi que ibao con el.
: ,
armas
Su imor llora perdido, v descubierto, Sin sombra ni apariencia de disculpa. Que encubrir pueda disculpar su culpa. Al ciego amparo de un rin-on obscuro De la tienda, que fuera cielo claro A saber cuya era, v cuan seguro
.\lll
Argildos ya
despus que
Radagaso
,
el
reparo.
Con
Arganda un moro capitn de paso Cabeza y pecho abri de una herida; En compaa del prudente Eiaso, Que una escuadra sus pies tenia rendida De alarbes berberiscos, que en Espaa La gente fu de mas coraje y saa
:
paso de la escala y muro A costa de su sangre, y de la ajena, El amante subi libre y seguro A ver su gloria y hallar su pena Que entre el negro carbn del humo oscuro A vueltas de otros tristes llantos suena Que Florinda muri, es cosa cierta Que est cautiva y presa, sino es muerta.
el
, :
Ganando
amargo, que un peasco duro Tierno hiciera en su triste desamparo. Asi de sus dos manos hecho un nudo Quejas al cielo da en lenguaje mudo. ciOh cielo que ya tienes el lesoro Cuya memoria un pecho eiiriqueeia, V mi en triste ocnsion de eterno lloro Para nunca haber lin la pena mia! Si del sol que perd, y perdido adoro, Ya en tu horizonte amaneci tu dia, V mi alma, (|ue es sin l noche profunda, Jams espera ver su luz segunda. Por qu en efe desvn lbrego y triste. Para solo llorar desgracias hecho. Quedar penando el cuerpo permitiste.
Con
,!
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Que
es sin su vida de niagun provecho? Las vislumbres del gusto con que diste Mas dulce al alma el nudo, y mas estrecho,
se fueron volver estrellas
,
Dnde
Llevndose mi hien volando en ellas? Ay tierno esposo! nombre regalado, A quien yo por mi mano di la muerte Cruel piedad! concierto desdichado, Debajo el dulce fin de complacerte
Inconstante fortuna! adverso liado! Menguada hora de infelice suerte, Que tantos juntos abrac conmigo, Para solo quitarme un dulce amigo! Alma dichosa que en amor ardiendo Sobre tu mismo fuego le levantas, Y ya campos de gloria van midiendo De tus pies santos las divinas plantas, Mientras del tercer g/obo ess cogiendo, Entre sus rosas y azucenas santas Los castos pensamientos en que tuve
,
,
La fama el primer yerro manifiesto: fin con pecho real y nimo godo Entera en su memoria hall puesto El camino mejor mas breve y llano, En tomar un veneno de su mano. Acurdase que en guarda y fiel recato Le dio su anciano padre un pomo de oro De mortal confeccin con que un ingrato Indio, por orden de un esclavo moro.
Al
fe sembrada que en tu ley mantuve! Vuelve los ojos, mira el sacrifieio Que ahora tu deidad hacer espero Que vivir fuera yo de tu servicio, Ni puedo ya, ni aunque pudiese quiero: El alma en ir tras si hace su oficio Y yo el mi en morir, pues por ti muero. Acoge ahora esta piadosa ofrenda, Que el dolor sana, y el honor remienda. Y el cielo justo, pues que lo es, ordene, Que en honra de un amor y fe tan pura, Lo que apartados al morir nos tiene. Muertos nos junte en una sepultura. Dijo y toda turbada en ver que viene La infeliz hora de la muerte obscura Resuelta ya en tomarla en cualquier via Antes que asome con su lumbre el dia;
La
Matarle quiso, y descubierto el trato el mortal tesoro Ella por mas guardado, y mas recluso. Entre sus joyas sin pensar le puso; Y que en el rico cofre que alli viene Su desgracia le puso, su ventura Y as vuelta ya alegre en ver que tiene Tan vecina la muerte, y tan segura, Ni perpleja ni en duda se detiene: Tmale, y al buscar la cerradura Halla menos la llave, que al ruido Aliase le olvido se le ha perdido. Vuelve cuitada su primer congoja Y tanto el cofre aqui y alli revuelve, Que el acero sin ver cmo se afloja, Y abierto su primer contento vuelve Todo quiere que muera, se le antoja. Las joyas saca tiento, y las desvuelve, Hasta que hallar al fin entre ellas viene La que la muerte en fiel custodia tiene. Mas como obscuro est, ni acierta abrilla, Ni su artificio sabe, ni lo entiende, Y asi llorando dice: oh gran mancilla, Que tan cara la muerte se me vende, Que ni buscalla basta, ni seguilla. De mi se esconde sola, y se defiende. Que es posible que ordene el cielo justo. Que aun no alcance el morir porque es mi gusto!
Con varias trazas considera el modo Mas fcil de matarse, y mas honesto. Antes qne haga por el campo todo
Oh cmo tiene el corazn humano Vislumbres ciertas de saber divino! Cuntas veces m dijo el miedo en vano
!: ;
, :
BL BERNARDO.
m
dolor, apenas siente
leal sirviente.
, ,
era lo que intentaba desatino El huir (ie m sin me tocar la mano. El no me hablar palabra on el camino, Todo era igual congoja y agonia, Que ambos un triste lin nospromelia! Esto entre s decia, revolviendo La muerte aqu y all cuando en las manos Cierto licor sinti, oh suceso horrendo! Que sin mas consultar temores vanos Cierta ya que el veneno iba saliendo,
Que
En su primer
La breve cuenta de su
Lleg la boca y labios soberanos Para beber por ellos lo que cupo Al corazn mas fiel que el mundo supo. Y apenas el licor pas la boca
,
y sobresaltos lleno Ni esto, ni aquello atiende ni repara Entrndose en la tienda cuando el freno Del sol asoma con su lumbre clara; Dndole luz bastante el dia sereno Para ver la belleza al mundo rara. Que la ventura ya quiere que vea, Sin saber como, ni por donde sea. Como tal vez el labrador cansado De buscar el novillo que ha perdido. En quien todo el caudal tiene empleado De las pobres cosechas de su ejido,
Y de congoja
Cuando qued
la
dama
sin sentido,
Tal que mirarla lstima provoca Y deja al mas cruel enternecido: O muerta, sino muerta con tan poca Esperanza de vida, que perdido Ya el sentimiento en lgrimas cubierla Desde ese punto se cont por muerta. Ya en esto del color de la azucena, De aljfar lleno el manto de brocado. Cercada el alba de una luz serena De Oriente entraba en el balcn dorado; Cuando de sobresaltos y de pena El noble Argildos vuelve acompaado Con rostro triste y paso perezoso. Ni venciilo, ni alegre victorioso. Como tal vez sobre los bosques de Ida Soberbio toro vuelve su manada, Sin traer consigo al pasto la querida Novilla que traicin le fue robada, Que el paso lento, la cerviz caida. La piel en sangre y en sudor baada, Al cielo cada paso vuelto brama, De amor se queja, y su becerra llama: As el valiente gOilose retira. Vuelto ya el campo su primer concierto, Ue congojas cercado, ardiendo en ira. De triste luto el corazn cubierto, De sombras lleno cuanto en torno mira Al dolor vivo, la esperanza muerto, Y su real tienda llega, cuando el dia \ ver lo que el asalto obr sala. Hall la puerta en hbito de moro Al c.iutivo Roselio envuelto en llanto. El paje con quien liizoCardiloro El enredo que todos cost tanto: -Mirle Argddos y en la nieve y oro De su rostro y cabello, cuerno y manto. Vio al natura su FInrinda nelia, Y fue admirado arrodillarse ante ella. Crey que como estaba concertado En hbito morisco haba salido. En el de pa|e el de mujer trocado Por mas ligero y menos conocido: Mas cuando de mas cerca vio burlado Su antojo, y ser de veras ha entendido Hombre en el habla, y diferente el trato De aquella de quien es vivo retrato Volvi oira vez su dolor primero, Aunque con nueva admiracin y espanto, En ver aquel gallardo prisionero, Qde su FInrinda se parezca tanto Dile razn del caso un escudero, Dicindole: seor, noche, en tanto Que el asalto dur, el capitn Bueso Trajo una mora, y este moro preso. La mora en tristes lgrimas metida All dentro, y el moro en este prado. Llorando estn la libertad perdida, Y la nueva aliccion del triste estado:
,
Entra bajando el monte descuidado A una cueva sin luz y all escondido Acaso le halla entre las ollas de oro. De un antiguo y riqusimo tesoro As el tierno amador con los temores Que su imaginacin triste le ofrece, Sin pensar encontr los resplandores Del tesoro mayor que le enriquece De su bella Florinda vio las llores Con que de nuevo ya su amor florece A un rincn de la tienda desmayada. Toda -tic joyas y beldad cercada.
qiiiz, cuando entre lluvias de oro su lecho celestial riqueza. Tuvo en sus faldas otro igual tesoro, Mas en su rostro no otra igual belleza: ((O soberano cielo en quien adoro! (Dijo el godo, aun no libre de tristeza) Anda fortuna haciendo devaneos Entre su ciego antojo, y mis deseos?
Danae
Baj
No
mi alma
alumbra'.'
;Este no es su retrato verdadero? Es sueo, ombra, luz que me deslumhra? O la fingida imagen por quien muero?
es la imaginacin con que acostumbra Pintar la glora amor, que sigo y quiero Para volverme con deseos loco Del mismo gusto y bien que veo y toco? Hse quebrado en dos el limpio espejo En quien solia mirarse la hermosura. Que tan por un nivel tan por parejo, Se muestra en dos mitades su figura?
;0
Lleg la bella dama, y un pequeo Moverla le rompi d sabroso sueo. Despert sin sentido alborotada. De sunor y de lgrimas cubierta, Y en ver su tierno amante mas turbada Sospecha todava que esta muerta; Hasta que vuelta en s, y desengaada, No que en vana fantasma y sombra incierta Su esposo est, mas en alegre vida En nueva admiracin qued metida. As en la escena tr.'igica aparece, Al desatarse el nudo y la maraa, En que su alegre triste accin fenece. La antes oculta novedad estraa,
la pena la alegra crece, _ pasiones mueve, y las engaa. Poniendo los sucesos diferentes Admiracin y espanto en los presentes. Ya tuvo sabios la opinin humana Que por ver los dislates de la vida Los ciegos desvarios, y la vana Locura en sus propsitos metida.
Con que
las
Que
Dijo, y .\rgldos
la
alma divertida.
cuidado
La
vista, el sentimiento, y el
Mas que
el
divino artfice,
que
solo
,,
\iS
El globo liizo y iiiiiquina presente, La luna variable lijo el polo ,
,
umi.iuTi'CA
IIE
GASPAR V
liOin.
Que por
A Bootes fri, y al len cllenle, Como el (lia le fli ala luz de Apolo, Y la nocbe al repofo de !a peute,
As tambin sin diferencia alguna Los hombres las vueltas de fortuna. Deaqui daban nacidos los errores. La variedad de vidas y de muertes, La mudanza de estados y favores
Vino el anciano capitn gozoso Al real en grave pompa y aparato. Resuelto de no ser al valeroso Godo tan nuevo beneficio ingrato:
Las infelices y felices suertes; Ser reyes unos, otros labradores, En pobres chozas en castillos fuertes; Y aquel andar tiento los morales, En medio de los bienes y los males. Todo esto hacan albajis de fortuna, Que es del reloj divino orden entera, Sin quien no mueve el mar ola ninguna, Ni una arena hay de mas en su ribera: Esta el cielo y la tierra tiene en una Lazada y dependencia verdadera, Ordenando las cosas de tal modo, Que cada cual sea parte de este todo. Mas hay en esto modos naturales Con que sus cursos corren nuestras vidas. Que ni es todo milagros celestiales Ni todo caso y suertes no entendidas. Que muchos de los bienes y los males Nacen de cosas bien nial regidas, Y el albeilrio hizo de su mano Piadoso Csar y Nern tirano. Bien que hay casos tambin donde no puede
:i
gana hija, que ella gane esposo, premio todos de un honroso trato, Trocndose por casos semejantes En paz la guerra de los dos amantes. Estos milagros hace la ventura Cuando se muestra un poco aficionada. Yerros dora, descuidos asegura La muerte en dulce sueo da trocada: El cautiverio en libertad segura. La guerra y pena en gloria y paz sagrada,
Si l
el
Y asi las cosas trueca el sobrescrito. Que veces saca premios del delito.
Kue el valeroso alcaide recebido En real aplauso y niagestad decente De la gallarda dama, y su querido Amante, y la dems guerrera gente: Donde luego que vio al recien venido Preso, en nada Horinda diferente,
dijo , qu ventura es esta tan notable maravilla puesta? Quin trajo aqu esla nueva hermosura En joven tan gallardo, y tan apuesto? Es de claro linaje, sangre obscura? Quin me sabr decir lo que hay en esto () es el que yo en una espesura.
Santo Dios
En
La prudencia eslorbarlus ni el aviso, Que el mundo hace que su vuella ruede Por donde l quiere y no el pruilenle quiso: Y Llises por mas curso que le quede He esperiencia y saber, no bani el preciso Golpe vano que el hado \<' predijo Que al lin morir manos de su hijo. Aqu entra ya la buena mala suerte. Donde no alcanza el albedro humano Que al uno hace errar y otro que acierte Por donde no pens ni fue en su mano: Esta dio Cardiloro ayer la muerte.
. ,
Cuando en amargo
La traicin
me
Robndome
, su retrato. Decidnos, bello moro, liel cristiano, Vuestra tii>rra, nacin, ley, y nobleza,
un moro ingrato
.
,\
(juien
el
mano
T;ui
Inzano
Huyendo della por camino llano, Y hivida guard Florinda bella. Cuando ella n^as trataba de peniella.
Que
Eslrao caso! en la bugeta de oro el veneno mortfero traa. La contrayerba del mortal tesoro Piir si en licor suavsimo tenia;
tal
Que
Dar
moro
remedio donde el mal venia, dama tambin su buena suerte. Hallar la vida por buscar la muerte. De un fro spid de Libia sooliento La mortal confeccin era amasada,
el
la
mitrdato por el mismo intento la dejaba reparada: Troc las cosas la ventura el viento Y la afligida dama alborotada Bebi por beber muerte en la bebida l'n dulce sueo que le dii'i la vida. Estando en esto todos ilivertdos Roselo abri la puerta al desengafio, Y de los desconciertos referidos El discurso cont y suceso estrao: Los dos tiernos amantes advertidos Del bien presente, y del pasado engao, Al celo alaban, qu por tales pasos Piadoso rige los humanos casos. Publicse la nueva venturosa, Y el amante sagaz viendo trocada En ocasin honesta la amorosa Que antes viniera ser grave y pesada;
el
Durmiendo
Doncel con nuevas prendas de belleza, De empacho y sobresalto de quin era, Turbado respondi desta manera: "Seor, de mis parientes y linaje Mas noticia no tengo ni esperiencia. Que haberme desde nio visito paje De .\bdalla, rey tirano de Valencia: De adonde hasta aqu hice ui, viaje Por un rodeo lleno de violencia. Que asi seor pas... y as quera Decir lo poco que de s sabia Cuando en confusa trpala y ruido Por la real tienda entraba un moro bravo De uft vulgo y furia popular asido Y un valiente caudillo de otro cabo; Hanle entre los cautivos conocido Por el rojo .\lfaquiz, antiguo esclavo Del alcaide, y aquel que ahora dijo Que enunacaza le rob su hijo. Fue de la arma pasada el desconcierto De tanto riesgo en el real pagano. Que hallando lo mejor del campo muerto El viejo Zumail. moro liviano, Desesperado huy huy encubierto,
,
el
resto se dej
al
furor cristiano.
Entre cuyos despojos y tesoro Raulin prendi ni antiguo esclavo moro. Prendile, y todo lleno de cuidado A que del tierno pudre en la presencia El rico hurto descubra, aprisionado Le trajo en tanta guarda y diligencia: Qued de nuevo el campo alborotado... Mas mientras se sosiega, y dan audiencia, ,\1 nuevo preso, de Bernardo quiero
, ,
El.
m-ftNARDO.
El belicoso enjaniLre al oso fiero. Que sin tiempo desfonda la colmena
119
La luz seguir de su invencible arero. Yn despus que enn triipirn l:iniento Fin (li su liistnria el esponl pnllardo,
;i
su beldada tiento Se entr tras una corza el ^ran I?ernardo Por la incgnita selva, en el aliento Y ligereza que un itispueslo pardo, Cuando en la Libia la banibre le persigue, Y un lobo por las breas de Atlas sigue. De las speras quiebras de la sierra Corrido un no pequeo treelio liabia, Cuando abrirse de lejos vio la tierra Que en tumbo liincliado sobre el mar caa Y al negro abismo que su vientre encierra Arrojarse la luz tras quien venia Admirle el suceso, y fue con nueva Curiosidad entrarse por la cueva. Cuando en el verde suelo vio caida La bermosurade Anglica, y sobre ella Una enroscada sierpe, que atrevida En sus artejos quiere desbacella: Aquella beldad misma que su vida En aire obscuro vio cual clara estrella, La iiocbe que Oriinando en su presencia Su luz arrebat maga violencia. iVdmirse el mancebo, y condolido De la ingrata belleza, aquella espada Que ella por mas favor le liabia ceido, A volver por sus causas obligada Bravo sac y con nimo atrevido Corre librar la dama desmayada.
.
Y ileslumbrado en
liando el liviano corcho el golpe entero De dulce ambrosia de enemigos llena, Y haciendo la defensa de su vida Sabrosa la victoria y desabriiki. Asi el menudo ejrcito que, vuela Sobre el rostro y los ojos de Bernardo, Le inquieta, le congoja, y le desvela, Sin valerle defensa ni resguardo: le aprovecha maa ni cautela Ni importa ser ligero ni ser tardo, Que lo ha con enemigos inconstantes. Que se atreven reyes, y 4 gigantes. Mas de nuevo le asombra un nuevo caso
Que el dragn en la boca se" la lleva Por las enlranas de la obscura cueva. Entr tras l el animoso infante
Al sordo estruendo de la sierpe borrible, Sintiendo detenerse por delante
conquista el bulto escaso Volva en rojo rub blanca amatista Y donde quiera que fijaba id paso Rastro quedaba en relumbrante lista De las preciosas piedras que ya en vuelo Moscas vinieron hechas p(>r el cielo. Asi en su trono real Midas sentado, Y convirtiendo cuanto toca en oro, Si acaso vino un escuadrn al lado. Que en torno vuela con parlar sonoro, Lo que le llega en oro cae mudado Con que el espanto crece y el tesoro, Y si la tierra pisa, deja en ella Resplandecientes rastros de su huella. De pedrera cubierto el valle ameno Ya la braveza del leons tenia, Y el fingido jayn de avispas lleno
,
De un
Vencido de la mquina terrible El importuno estorbo en son liorrendo Fue por el negro stano cayendo. Piensa que baya bajado basta el profundo, Segn las vueltas y traspis que badado, Cuando de nuevo se bailo en el mundo (;on dos gigantes sobre un fresco prado, Que el uno ha muerto el animal inmundo
,
Con solos ademanes combata Cuando quitando al sufrimiento el freno A pesar de la maza que esgrinda Un golpe le acert por la cintura, Que corto en dos la brbara figura. La mitad se qued en el verde prado De bronce hecha imagen verdadera
,
oro ensortijado Del hermoso cabello toda priesa La Anglica beldad se lleva presa. Deten, negra fantasma, el joven grita, Y tras l sale remediar el caso, Cuando el otro jayn le ataja y quita Con lirnie maza el importante paso: Tal que si el primer golpe no le evita Un salto atrs en aquel campo raso, Contra el vaor de los eternos astros De su muerte quedaran tristes rastros.
el
el
otro por
mas defensa el caballero su limpia espada la destreza, Con que el jayn de corpulento acero Sus golpes perder hizo y su braveza. Acertndole algunos el guerrero A pesar de su altura en la cabeza. Por donde en vez de sangre salen toscas Bandas de abispas, y de negras moscas. Horrible caso por el negro viento El importuno y mal nacido enjandire Sobre el bravo espaol vuela sin tiento, A hartar en l las rabias de su iianibrc Sindole su inquietud mayor tormento, Que el encantailo bulto y "tez de alambre Que la cruel maza encima del revuelve. \ en alados gusanos se resuelve. Como ntrelos tomillos y el romero Del frtil monte Hibla causa pena
Iba sin
Que de
Del invicto espaol que retratado En ella goza su hermosura entera La otra mitad en vuelo levantado Sulr se vio por la estrellada esfera , De lenguas llena, y de dorada llama. Con la trompa y las alas de la fama. Cobr el invicto montas sosiego Vencido aquel fantstico enemigo, Y dar alcance y guerra corre luego Al que se lleva Anglica consigo Viola entrar por la llama de un gran fuego, Y sin buscar mas puerta ni postigo Tras l se entr, que quien honor pretende. Ni el fuego espanta , ni el temor le ofende. As el fuego se cuenta que en su esfera Es con su tibia luz tan perezoso, Que aun no llega esponjar la blanda cera, Ni ser mas que un vapor claro y lustroso Pas libre la luz que reverbera Y hallse en un sepulcro tenebroso, Que en una obscura tumba pareca Al ilbil rayo de un farol que ardia. Rondaba en torno del un cuerpo nnierlo, Negra fantasma sombra descarnada Qued pasmado, y el cabello yerto
: : :
,
Suspenso el paso", y la color mudada; Hasta que reportado oh, tu, encubierto Cadver, dijo, dime en voz prestada. Sino la tienes propia por cual cueva L'n jayn bruto preso un ngel lleva. Juzg que en las honrosas pretcnsiones
: ,
ir tras la virtud es aso indino Pensar que aun los muertos las razones Falten para mostrar senda y camino
Del
,,
, ,
i30
curso elel saber divino, Que cada vida tiene y cada hado, El punto fijo y centro sealado. Esto pedir con libertadle obliga El carcomido bulto luz bastante Del huido jayn y l con amiga Caricia le adestr con ir delante, Pidindole por seas que le siga Por un hundido stano distante.
Torcer
secas las arterias y pulmones le falta en que formar razones. Fueron bajando un caracol difuso Al rayo de la lmpara de fuera.
Que
Aire
y cncavo confuso reverbera; Hasta que de los pies las plantas puso De un negro rio profundo en la ribera, Que con ronco furor do pea en pea Por sus hondas cavernas se despea. Un pequeo batel puesto la orilla Est entre caas y ovas zabordando. Donde aquella mortal sombra amarilla Se entr, al ilustre joven convidando Notable y nunca oida maravilla. Que obedecindole l y ella bogando Por los despeaderos de aquel rio Mas recio va que el agua su navio. Cercado de figuras temerosas, Que la luz se descubren que levanta Kl oro de las sierpes escamosas Que con su horrible centellear espanta Y sobre negras ondas espumosas El frgil leo al centro se adelanta Donde la luna sus mudanzas mide, La noche reina y el horror prtside. Asi en el requemado Flegetonte La barca de la muerte y su barquero Temple las almas muda y horizonte De un claro mundo un espantoso y fiero Y Alcides cuando entr por Aqueronte A enlazar las gargantas del cerbero. As en el dbil leo todo vuelo Los limites feroz pas del suelo. Sinti en el sosegado movimiento Del temeroso viento denegrido Haber ya hecho la barquilla asiento, O en agua mansa puerto conocido Busc el piloto por el barco tiento, Y viendo que se le ha desvanecido Causle horror que en golfo tan esquivo Aun hace un muerto compaa de vivo. Hiere auna narte y otra con la espada, \ en el fondo oel agua con los remos, Y ni halla de aqu ni de alli nada. Ni al rio corriente ni al remanso estreios Solo de iioribles sierpes ve cuajada La negra espuma, como ver solemos Con el presto relmpago que embiste Los pardos bultos de la noche triste. Asi el menudo centellar que sale De las sierpes al agua y los dragones, Solo con sus vislumbres tristes vale Para aumentar del miedo las pasiones. Haciendo que un temor otro se iguale. Las negras sombras, y hmedas visiones. Con el espanto del lugar horrible, Bastante prueba un nimo invencible. El valeroso joven que se halla Ni bien en este ni en el otro mundo Sin guia, senda ni luz, ni en que buscalla
aire negro
,
Que en
tibia
Sin duda dice el cielo me ha trado Por alguna soberbia culpa ma Donde en eterna noche confundido Con el miedo ande siempre en compaa Mas si en esta caverna y lago hundido Mi nombre ha de quedar, y aqu me guia El mal dispuesto influjo de mi estrella A morir sin por qu tan mozo en ella Dme un lamoso brazo con quien pueda Quedar como quien soy de un golpe lionrado. Que no es gran cosa hacer la fatal rueda Que un hombre si es mortal muera ahogado Y si algn tiempo por vivir me queda. Tampoco es bien pasarlo aqu encerrado De cualquier suerte quiero ver si puedo Destas cuevas romper el ciego enredo. Dijo y con ambos remos presuroso Boga buscar el fin de la laguna Y sin tomar aliento ni reposo Se cansa en vano sin mudanza alguna Parcele que vuela mas furioso Su barco que la esfera de la luna Y no se mueve mas , ni da mas paso
,
Tesalia las cumbres del Parnaso. Veinte millas hubiera navegado Con el recio bogar si se moviera. Cuando el remo arroj desalentado, Sin esperanza ya de hallar ribera; Volviendo al cielo todo su cuidado, Y pidiendo, si es fuerza que all muera,
Que en
y alma unas serpientes, Pues nacieron de padres diferentes. Pide tambin en su secreto pecho Favor la pursima Mara, Y su santo Custodio que el estrecho
,
No hereden cuerpo
Camino le abra y vuelva ser su guia Y viendo que es cansarse sin provecho Gastar las fuerzas mas en tal porfa.
,
:
Se est quedo esperando ver la suerte Que el tiempo echa en su vida, en su muerte. Y mientras sepultado en el profundo Entre horribles figuras se lamenta
,
superior parte del mundo Al cielo obscuro sus estrellas cuenta Cubierto el primer suelo y el segundo Del negro manto que el temor aumenta.
Tambin
la
Guardando
Sus privilegios la noche obscura. Y as en silencio y suspensin callada Todo permaneci hasta el nuevo dia Que un rayo entr de luz amortiguada. Por donde un muro sin pensar se abria Y en una hermosa sala matizada De oro precioso y varia pedrera Sobre una rica cama de brocado. Con sus congojas se hall embarcado. Vio que eran los dragones y serpientes. Que antes le perturbaban con" vislumbres
, : ,
En el herviente lago y golfo inmundo, Que ni su barca sabe gobernalla. Ni como vadear el rio profundo. De un bordo en otro en vano se fatiga
Buscando
el
puerto
la
ribera amiga.
Corri alegre gozar del claro cielo Abri una puerta de marfil grabado Por donde entr la luz, y hall que el suelo Era todo de un vidrio transparente , Como el cerleo mar resplandeciente, En que de los tesoros de la sala Caan unos vivsimos reflejos Que en vista y proporcin no les iguala
,
EL BERNARDO.
121
La indiisliia ilc los cncavos espejos, Siendo serpientes ile oro heelias por g;il:i Los que tirafiones pareeian ile le|os, Fingiendo las vislnnilircs de nn topiicli) El contrahecho asoinhro en el palacio. Mas ya saliendo por la chnrnea puerta Tras el sahroso lin del didce angauo Un nuevo mundo vio, quien da culjierta L'n cielo de agua sin lesin ni dao Ailmirc'ise de ver que al aire alderta El ancho mar por artificio estraio La bellisinia hveda levante A la de un claro cielo semejante. Y q" los rayos del dorado Febo, Que por las cumbres vuelan celestiales, Con nuevo dia en aquel mundo nuevo Luz su ncar den y sus corales Y en piaros visos con sutil relievo Uf'l mundo as relumbran los cristales, Que con vislumbres de oro y resplaudures Iris hagan bullir de mil colores. Entre las aguas los ligeros peces, (^on sesgo movimiento y curso blando, Por varias partes, y en diversas veres. Las crespas omlas ir se ven cortando Y al rubio sol sus escamadas teces. Como cuerpos opacos relumbrando
:
Su luz en globos lcidos se cuaja, Y en contrarios aspectos se baraja. Asi el vidgo sospecha que en el ciclo
El sol camina, y vuelan las fstrelias.
No asidas, mas cada una eu sueltn vuelo, (i mas bellas en lux., menos bellas Dando en confuso y suelto enjandire al suelo
,
oro de su lstrelas centellas Con un eterno curso sin trabajo, Cual es de un grave cuerfHi el u'se abajo. Admirse ile ver la hermosura. Que en claros y argentados arreboles
lel
,
Por
el
agua entremete
ella varios
la
luz pura,
:
Te|lendo eu
tornasoles
,
El roco
i'p
aljfares cuajado.
y amatistas retocado: cristal risi'os lustrosos,
De
CarliiMiciis
De espejado De
y palacios.
,, : ,
, :,
, ,
,,, ;
,,
122
DtBLlOtECA DE GASPAR Y
fiOlG.
Con parras dn
aljfar argentada cada mata Dorados pavos, bellos francolines, De azules plumas, nieve, y escarlata,
De
Que por las esmeraldas y cristales "Vuelan, y dan vislumbres celestiales. Asi en tringulos da el cristal cuajado
Al encrespar los aires con plumajes. De oro, ncar, azul, verde y morado. Pomposas sombras, lcidos follajes De que el bravo espaol mas admirado. Que de los antes lbregos visajes Del contruliecbo barco, y de su dueo, Piensa que es todo engao, todo sueo.
:
Dejando sus victorias por testigos La mustia tez, y muerta gallarda, Que cada hora lastiman y con vanos Escudos se defienden de sus manos. Dej admirado al espaol caudillo La nueva guerra y desigual b.i talla. Viendo pelear con floresde castillo, Y hacer dellas defensas y murallas Y el conlrario escuadrn, que resistillo Peto no basta ni acerada malla. En diestros tiros, y con maa astuta.
,
:
Y entrando por los campos, no distante De la ancha puerta, un prado deleitoso De tiernas llores lleno el radiante
Asiento muestra de un castillo hermoso, De arquitectura y fbrica elegante. Aunque de vidrio frgil y lustroso. Cuyas resplandecientes torres bellas Con sus follajes tocan las estrellas. Las ricas galeras y ventanas Antepechos, y lcidos balcones,
Irreparables golpes le ejecuta. Vio Anglica la bella una ventana. Por quien tan largo afn tomado haba Y que una hada envejecida y cana Ya por cogerla su balcn subia No aguard mas , sali en alma lozana A detender la que librar venia. Cuando en ciego tropel y alto alarido Del sin ley escuadrn fue acometido.
:
Rodeado de fantsticas quimeras Horribles gestos lbregos visajes. De anu y de all le dan de 'mil maneras
,
De hermosas ninfas con libreas galanas. Dan la vista raras perfecciones De lirios alels rosas tempranas,
:
,
Triunfales arcos frisos y festones las ricas cabezas de oro llenas. Coronas de claveles y azucenas. Es de la juventud y la hermosura Tierno albergue el alczar delicado, Domle la alma salud, y su frescura La alegre sangre, y el vivir templado. Vida su parecer gozan segura.
,
Y en
Si bien de frgil vidrio el real tejado, Y por vecina una importuna vieja.
el suyo no les deja. Puesto en frontera deste gran palacio. Sobre una parda carcomida roca, Otro distante del na largo espacio Las nubes con sus rotas cimbras toa En campo estril agostado y lacio De obscuros senos, y do vista poca. Lumbreras cortas, patios mal seguros. Antiguas torres, y arruinados muros.
Flacas, feas, fantsticas, prolijas, Frias, falsas, caducas, herbolarias : De arrugas llenas , callos , y de rijas ,
Que
Corto
cano cabello,
,
De De
raices hecha
corza no hay tan viva ni despierta guila real, nebl que se abalance, A quien no d su ligereza alcance. Es la triste vejez de edad cansada. Ligera posta en alcanzar mortales
Que
las
Psanos golpes, brbaros ultrajes los negros moscones, ni las fieras Llamas, ni los nocturnos personajes Por donde all llego, ni todo junto, En tal riesgo le puso , ni en tal punto. Ni fue con mayor mpetu asaltado En venganza de l muerto Polidoro, De Hecuba y sus mujeres el malvado Y fiero rey de Tracia hambriento de oro; Ni Orfeo al pi del Rdope sentado. Selvas plantando su cantar sonoro. Herido en mas confuso desatino De la bacanal turba hirviendo en vino. Que el tierno joven del enjambre esquivo, Que al frgil vidrio con furor contrasta Y las bellezas de su muro altivo Con sordas invisibles limas gasta Mas porque herir su pecho fugitivo Indigna hazaa sale su real casta Y es bajeza manchar en tan vil gente El limpio acero de su espada ardiente Con el trozo de un remo carcomido. Que en el hmedo suelo se hall mano. Tras el escuadrn dio descomedido. Hacindole la fuerza ser villano Y aqu un monstruo espantado y otro herido Todos medrosos huyen por el llano Sola la vieja que al balcn suba En alcanzar Anglica porfia. Cual pardo hurn astuta comadreja A cazar sube un pjaro en su nido. Que al hueco abrigo de una corva teja Seguro se juzpaba y escondido Tal la arrugada y carcomida vieja Pegada al muro sin hacer ruido, Poco poco se acerca la hermosura. Contra quien no hubo libertad segura. Cuando el gallardo joven, que volva De los vencidos monstruos victorioso El bulto asi de la mordaz harpa Que trepando iba el muro peligroso Y arrojndolo al suelo ya quera Ponerle el pi como ratn medroso Cuando ella humilde su furor rendida
No
Melancola, flaqueza, y
la
pesada
As merced
le
pide de
la
vida
Oh
Todo este infausto campo de enemigos. Sin dormir noche, ni escusare da, Por las ventanas da, y por los postigos,
Al vidrioso alczar balera
:
No ofendas las grandezas de tu niaim Mostrando ahora sin sazn tu saa En dar injusta muerte un vil gusano Sabe que no saldrs de esta montaa Si yo el camino no te diera llano; Oye que no hay tan mustio y seco heno
:
,,,
, ,
, ,;
: ,
, ,,
,, ,
El,
BERNARDO.
Sin temor de los silvos y
las
^3
llamas
finge y
no sea bueno. Proteo es cierto espritu marino Que las llaves del raar inmenso tiene, El que abre y cierra el paso, y da camino A cuanto de sus aguas se mantiene,
efecto
embarazos
,
Y las escamas de oro vio en i^uvi De un grueso tronco y su corteza dura. Sonrise el mancebo valeroso,
Y ahora mas
Cuando en
arderse comenz
alii
el
vano quejigo
Quiso ya
soltarlo receloso
De quemarse abrazado su enemigo, Y reportle el ver que es llama santa. Que solo con fingir quemar espanta.
El humo es quien le ciega y da congoja Por ser la gruta lbrega y pequea Hasta que vuelto en aire se le antoja Que est abrazado al gajo de una pea Y que entre el fuego de la llama roja Humo se volvi el rbol con su lea Y el sabio se le ha ido de la mano. Quedndose l un risco asido en vano.
sea Alcina, \a vejez parlera. Sospechas hay que fue la misma bada, La que en su natural ligura quiso Sin liarla de otros medios recatada
De sujetar un trasgo tan mudable Cuando en lo alto de un risco vio asomado Su calvo rostro y barba venerable
,
:
Al doncel dar de Espaa el nuevo aviso Otros que la vejez torne y cansada Que es de suyo habladora de improviso, Con el vano temor se fue de boca, Y por pies luego su arruinada roca. El joven que al principio no hizo caso Del sabio aviso de la astuta vieja Viendo cerrado del castillo el paso. Las puertas con llaves con reja Y' junto al muro, en medio el campo raso, De una cueva la boca mal pareja, Y en un padrn sobre ella por trofeo, Mirada del mudable dios Proteo. Habiendo leido en el romano Homero
:
, ,
Hecho de un monte el cuerpo inespugnable, Al tiempo que de peas y maleza Le asomaba la grgona cabeza. Bernardo se admir, y con la cdena
Que
al pi de aquel peasco hall asida, Prob en torno ceille y de agua llena En lio qued la pea convertida Anegarle pens y salir de pena El mago con la sbita avenida
,
A
Y'
Es gran Proteo el tiempo en sus mudanzas, quien no se le trueca entre las manos? \ unos se huyen otros da esperanzas
,
La
historia deste
monstruo variable,
:
Bien que la tuvo por ficcin primero, Ahora le pareci cosn probable Y entrando sin mas lminas de acero. Quede su espada el brio irreparable, Un jayn viejo vio en un risco echado, . De larga barba y rostro descarnado. Y de aljfar menudo una cadena Caida ante sus pies quiz seria Con la que el brazo de Aristeo se suena
,
Que apretado
le
que l se deja atar sin pena Cuando alguno le vence su poria, Al fin l por las seas y el trofeo Del jayn conoci que era Proteo. Y deseando saber de su camino. De su patria y linaje lo mas cierto,
con
la
De
modo peregrino
le
En sombras siempre
Sobre
habl encubierto
Que De humanas
plantas
arrogante y fiero
Asombrar quiso al espaol guerrero. Y en un pardo dragn haciendo roscas Y echando por ^a boca y ojos fuego
Se fue mudando entre las peas toscas, Que antes servan de cama su sosiego Mas el valor que las horribles moscas Volvi en preciosas joyas cerr luego Con el marino monstruo nigromante Con nuevas fuerzas y nimo bastante. Y por las alas, cresta y las escamas,
,
,
Orculo y reloj de adivinanzas. Teatro universal de los humanos,. Presa del sabio, prdida del necio, Y' del mundo la joya de mas precio. Ya en dragn vuelto muerde de su cola Ya en su fuego consume las edades. Ya con sus avenidas de ola en ola Piedra toque se vuelve de verdades Ya tizna con su humo, ya arrebola Con nuevo rosicler nuevas beldades Y' al fin en tantas cosas se convierte. Que es bien, que es mal, queesfin, que es vida y muerte. Todo lo vence y muda y si algo puede Al natural vencer de su inconstancia Fijar su rueda que por mas que ruede No le lleve vida su importancia, Es no perder ninguno, con que escede El sabio al que vestido de ignorancia Con cualquiera ocasin y miedos vanos Se le desliza y huye de las manos. Mas al que en no dejarlo persevera Altsimos secretos le descubre, Y de la edad pasada y venidera Cuanto el olvido y su silencio encubre Y en triunfo ilustre y honra verdadera Su fama de inmortales lauros cubre Como al sabio espaol constante avino Con el mudable espritu marino. Qued en tan obstinada fortaleza Apurado el tesn de su porfia, Que vuelto su primer naturaleza De bascas reventaba y de agona : Cuando lleno el semblante de fiereza 6'
: ,
,
, ,
, ; ,
, ,
, , , , ,
; ,
124
Hecho
del siglo por venir espn (i Qui'; buscas , dijo oh invicta forlaleza En la sorda quietud de esta asporo/a? Ocho siglos ha ya que condenado
,
Que en
De Len
el
furor de Francia,
el
que ya viene
usurpar
reino y tierra
:
Que
De
Y que de lo dems que d esta gloi'ia Tu fama trace una inmortal bislnria.
Todo ese colmo junto podr el ceb) Darte como lo tiene decretado Y hacerte mientras vivas en el suelo Invencible, querido y respetado M;is no har lor no trocarle el vuelo Al gran decreto del divino hado Que libre goces de prisin tu padr' Ni halagos tiernos de amorosa madre. Dijo, y de un ronco trueno y son quebrada La bveda de vidrio que tenia Del lionilo mar la mquina cargada Que el contrahecho cielo compona A un tiempo en sordo estruendo ilespeada La voz clara ahogi'i que antes se oa Con el luturo hado entre las gentes Que en las torn's vivan transparentes. X quien dej la sbita cai(l;i
,
: , ,
Oh
Del
mundo
y sus historias
,
el
gallardo
:
Deseo que me trajo verte vivo Lo que sabes de n lo que al resguardo De mi viaje importa, y al motivo Que vencerte me hizo aquesto quiero De t en lenguaje y cuento verdadero. Dijo, y el sabio desabrido viejo,
,
De un divino furor arrebatado Con turbado ca[)ote y sobrecejo, Torcicnd() el cuei'po'al uno y otro En ronco son y aliento mal parejo
El duro nccho abri
al
lado.
raniosa basca y desatino Dio asi las cosas por venir camino (iQuebrante el cielo oh Espaa , tu grandeza A quien el mundo todo veo rendido, Y mi contra mi orgullo y fortaleza , A las presentes ansias compelido : Y t imagen mortal de su braveza. Cuyo brazo este punto me ha traido, No esperes ver de m, sino es forzado, Bien ni favor que te prometa el hado. Sobrino eres del rey que ahora gobierna El reino de Econ y el asturiano. El mismo que libraste t en Miduerna De la alevosa espada de un tirano Hijo de hermana suya , y por paterua Lnea de un sucesor de Vimarano, Conde en Saldaa , y porque t naciste Puesto en dura prisin y crcel triste. Tu ilustre madre en religin sagrada El rigor tiene de tu casto tio , De que te dar cuentii mas fundada Un noble preso al desbrabar de un rio Librarle lias de la muerte, y con doblada Razn hars por ambos desafo Mas no esperes en tiempos ni ocasiones Tus tristes padres libres de prisiones. Bien podr el cielo darte con exceso Triunfos contra el francs y el pueblo nioio Y al tuyo su valor vencido y preso En Duero , Benavente , Orbejo y Toro Y que en Orcejo rindas en don Bueso,
: , : : ,
Y con
Del ciclo de cri.--ta!, y sus eslrellns, Sin sentimiento, ya que no sin vida,
,
En
tanto que
el lau'lal
Sus gruesas olas derram, y con ellas Ba otra vez los ncares profundos
uno se trag de los dos mundos. Mas ya despus que el espantoso estruendo
el
Que
En su rumor ces
d sol
volviendo
;
La clara luz volvi que haba neidido Libre Bernardo vio que iba saleniio De un real jardn un mirador llorido Por una sala que en durada altura Mas nubes vence y rinde su hermosura. Admirle el bellisMio edificio
,
,
Todo de
lazos de oi'o artesonadn Sin que viese anlcs del sondjra ni indirin, Ni por dnde ni cmo all ha llegado
, :
ya del todo vuelto en su jineio De nuevo se espant vindose armado De unas tan ricas armas, que pareca Que el da pnr sus vi'ilumbres amanece. Cuajadas de preciosa pedrera Peto, celada grevas, brazo y mano. De oro un len por cresta quien baca Sombra un plumero por el aire ufano; Y en el grabado acero descubra La obra de los liuriles de Vulcano, En las nieladas sombras por concelos. De historias or venir varios secretos.
,
,
Y todo un inliel campo en Valdemoro Y hagas otros lances semejantes En moros, paladines y gigantes.
Y que tan noble sangre con fecundo Curso y ricos favores de tu estrella Gobierne Espaa y lo mejor del mundo Naciendo reyes y monarcas della Que seas en tus empresas sin segundo.
, :
Amor de una honestsima doncella Y sucedan <le t por mas esl remos
Mil prncipes Castro, Sarria y Lcmos. Y que el difunto bulto que encontraste
El sepulcro guardando de su cueva En ricas armas tu persona engaste De tu invicto valoi' bstente prueba Que del frgil alczar que libraste De la vil gente que tras s lo lleva Los presos saques victorioso v grave, Y yo te d para ello puerla y llave.
,
lengua atada. Su trompet.i quebrada, y ella entera De una confusa niebla rodeada. Con esta letra de oro por defuera ciTempo venilr que estos mdjiados rompa Nueva ala , nueva lengua y nueva trompa. Admirado di' tantas novedades. Dudoso en alender sus mismas cosas. Los ojos vuelve ver las variedades Que el jardn muestra de rboles y rosas Cuando venir l vio dos beldades
la
:
Mas que el liiceni y la maana hermosas Que en trato afable y noble cumplimiento,
Grato
le
dan
y dulce acogimiento.
V Con
el
gallanlo
mancebo cortesano.
,,
EL BtR.NAKDO.
)2S
allarda iiil'anla de Toledo ,dijo entre esperanza y miedo
Prspero agero tan sen til preseuciu; Y sepa, (liosas, yo, si el seso liuiiiauo
Al pitillo iilcaiiu (le tan alia ciencia, Qu (Icitlad rige, <ju salier profuniu En torno Irae este encantado iiiuiido?
De
As
la
le
((Soberbia magestad, cuya belleza Aun la envidia negarla im se atreve, Pues '.asi guala con la igual grandeza. Que ya un tiempo goc hgem y breve ;
En la de sus solieridos edificios A cuyo car;,'o est en tan breve espacio Tanta mquina y suma de artificios?
,
Es su cabeza, y
ella
un
cielo en lodo.
:
Asi respuesta dio al valiente fodo ((Prueba al invicto ardor de tu persona Las maravillas son de nuestra tierra, Y sus vencidos monstruos la corona Del inmortal valor que en t se encierra La fama, quien aprecia y galardona Los justos riesgos de la paz y guerra, Y ese tu brazo al lin quien solo pudo De esas armas vestirse y dse escudo. La diestra lima del autor del fuego Cud ves las hizo para el fuerte Aquiles, Y del las hered(3 un astuto griego Por viva lengua y plticas sutiles Perdilas Telamn y el que Iiizo ciego A Polifemo entre otras cosas viles, Al mar las arroj(, como el prudente Que el oro arroja por salvar la gente. Llegaron al sepulcro sobre aguadas. Que por ellas se abri y el Jiiio altivo Quiz las estim por mas guardadas
:
,
I lises vivo
tuvo basta hoy depositadas La horrible sombra de su tulto esquivo, Para que t heredases sus perliles, Y ellas en tu valor un nuevo Aquiles. Hoy se cumpli el decreto de los hados
darle
el
en liermosura y gentileza se os debe Favor, vlgame ahora en tal presencia, Ya ijue no mi justicia, tu clemencia. Heii sabes, reina herniosa que fue iniu Hrabonel, y yo un lienipo su cuidado, Y que mas tu favor que mi desvio Sin culpa de los dos me le ha quitado No queni entrar contigo en desalio. En si no me lo tienes usurpado Mas porque seas de veras su seora Tuyo es, yo fe le doy, gzalo ahora. (Ion lal que deste faso caballero La afrenta quede de mi honor vengada, Y una promesa cumplimiento entero A cuenta d de mi beldad gozada De darme un preso ser mi prisionero El alma prometi en mi fe abrasada. Mas un nuevo placer siempre se estraga Y en inconstantes gustos empalaga. Cmpleme pues conviene, el juramento Oh falso darte he al inuno por perjuro Que no es bastante escusa que tu intento El gusto te saliese aguado puro .\ quin sucedo todo su contento? ;.Qu bien tiene la tierra tan seguro. Que en invariable estado permanezca, Y cual luna mortal no mengue crezca? El mundo es un teatro en que fortuna Sus varios entremeses representa
Si las i|ue
Ya con
De
Y de
Ya
Oriinandro, quien tambin Alcina males ha dado medicina. Gundmaro y su esposa que perdida Tantos dias llor, viven contentos, Donde lo estarn mas con tu venida, Por colmo sus alegres pensamientos : Dijo, y del gran leons obedecida, A ver fu los lloridos aposentos Al tiempo que en los campos de Toledo Batalla liacian la rabia la ira y miedo. Medrosa Arleta bravo Ferraguts, Feroz Rangorin. triste Oaliaia, Por donde el Tajo al mar lleva el tributo, Y abre una vega de laimis lozana Llenos dej los nimos de luto Rangorio en verlos muertos la lozaiw Infanta en verle l, Arleta al inoro, Y l el caballo y su mochila de oro. y en esta suspensin, la que [irimero Del silencio la voz sac parlera De alevoso acusando al caballero. Fue la atrevida y lbrega hechicera. Que briosa y temblando ante el severo Semblante y hermosura verdadera
sus
, , ,
,
figuras, y ninguna Sale que con la suya est contenta : Desde las tiernas fajas de la cuna Al estrecho atad, todo es tormenta, Ya sopla un aire, ya vuelve otro viento Los pasados placeres en tormento. Bien fuera que los varios personajes Que su tragicomedia el tiempo envia, Tu solo antojo diera el rostro y trajes Con que el teatro alegran cada dia : Tu gusto por ventura en sus ropajes Hallar sin mezcla quiere la alecria? O yo sola en el mundo soy la fea? ,.Yo fola soy? no hay otra que lo sea? Muchas rlelas hay , corre la venda Y vcrsias oscuras, si se apaga
,
De inconstantes
El ncar y
la
que la vejez se traga : .Muere su luz, renace la contienda Del vario tiempo que les pecha , y paga Plata por oro lirios por corales Y bano por las perlas y cristales. Cuntas al vuelo del sutil copete Te mostraran las blancas sienes calvas!
tez
,
La nueva
Cuntas sin
iN
eJ
ni tan albas!
Oanlas la luz fingida de un saiiictc De inlinitos defectos hace salvas! Y cuntas bajarinn de su cielo.
Si el corchci les faltase, ser del suelo!
Alguna
S'o os
(li
en esta dcs;;racia S(da Arleta, Mime una la quien iki le talle nada: La beldad ii cstii ajiii ninll sujeta, Mas solo al gusto de quien es gozada,
Y I no es mas que un engao que le vende Por gloria caria cual Id que pretende. Este gusta de hacer un avariento
, :
, ;
1^6
Tan
respirar por priiiiiliiilo: Otro eii prnligos .-astos laii sin tiento Hasta el amiso deja destruido, Uno se finge Jiipcrita ajustado, Y otro sica por pala el desenfado. Quin en sus graves causas se congoja, Y las vanas agenas solicita. Quin se mete en cintura (juin se afloja,
,
Quin se pone las ccj'is, cpiiu las quila: Quin con loco furor, si se le antoja, Vivos en tierra y muertos resucita Quin los humos niurnnira de otra casa, No vienilo el fuego que la suva abrasa. Uno compra los dientes en 'la tienda,
,
Uno
Al otro se los quitan por [erjuro. se vuelvo lince otro se venda Por no ver lo claro ni lo obscuro Cada uno tnis su antojo, y por su senda, Suea que va el camino mas seguro Y sin ver cual dehria sus dislates Murmura Ins ajenos disparales. Yo hermosa nici, y en ser hermosa, Y tenerme por tal, nadie ofendo. Cual soy me viste, no soy otra cosa: Eslo es lo que hay en mi", v oslo le vendo, Al gusto que en t ardia fu' sahrosa, Si al tiempo se apag que estaba ardiendo. Ni yo ech e! agua, ni es razn se ordene, Que otro por lo que t pecaste pene. Y t tamhion. singular princesa.
,
Y los furiosos brios en proballos Quitar pudieran otras tantas vidas, A no hallar en el fino temple escusa Del acero y los hados de Lanfusa. Llev el cristiano al moro medio escudo De un revs, y l sali en un brazo herido De una punta que hall su filo agudo Puerta en un brazalete desmentido: Cuando el caballo Ferragut no pudo El tesen sustentar que babia tenido, Sindole fuerza del sallar tierra. Y pi acabar la comenzada guerra. Siguilo en el intento el paladino. Que no quiso gozar de esa ventaja, La infanta viendo el caso repentino, Y los dos denlro en su mortal baraja, Por lo oculto del bosque convecino ,\ la imperial ciudad medrosa ataja Con su bello escuadrn que en cada lioja
;i
,
Algn nuevo enemigo se le antoja. Asi blanca paloma, que ya prosa En las de un gaviln sin culpa ha sido. Si acaso de las aves la princesa
Contra
l
Medroa suelta la encogida presa Al forzoso combate constreido, Y ella esconderse temerosa huye. Mientras el uno al otro se destruye. Solo Arleta qued de ojos impuros
Justicia es
Y'
primer trntn
niieniras no saliere con la empresa De darme Brahonel, guarde el contrato De estar conmigo c(uno en fe segura
,
Que yo har cuanto en mi mano fuere Por no dar su amor comjjetidores. Que es al amante que de veras quiere El ien demayor gusto en los amores:
I
cruel guerra infiel testigo. ver muertos, y rezar conjuros. De ver despedazar gusta su amigo, Y los dos brazos con redobles duros Para hacerle en si mismos el casligo, De mil modos se hieren, y en mil modos, Para una muerte los intentan todos. Diestro Rangorio al reparar la herida De un presto revolver de Ferraguto Tras una limpia puna no abatida Con tal fuerza se entr el francs astuto. Que seis pasos fue el moro de vencida, Slidiendo el campo no desangre enjuto, Y otra le hizo en los sangrientos llanos
i
Ni zelos sentir, sino los diere. Ni de altivo desden los disfavores. Que as nuevas beldades traen consigo, Sin reserva de amigo ni enemigo. As la toledana iiermosura Justicia la arrogante maga pide,
Donde tenia los pies, poner las manos. Mas no tan presto sbita pelota" En blancas losas salta rebatida, Cuando el gallardo jugador la bota, Y por las nubes nos la da escondida
Como
t
el
n)ide;
De ver su espada y furia resistida De un solo brazo, y que le tenga puesto El nombre en condicin, y en riesgo el resto.
ya con mas tiento en su batalla , firme herir de su adversario, Y al deseo devengarse, y acababa, Feroces golpes da impariente y vario: Acertle uno en la dorada talla Del firme peto, que un vaivn contrario Le hizo dar, y pensar le hubiese hecho Dos partes el arns, y cualro el pecho. qui' una eslreclia puerla Mas par el riesgo Por el fornido acero abri(i alcostailo. Que el lazo de la m:dla ilrscuhierla De un fino rosicler dio arrebolado: Y no fue sangre sola, y color muerta,
asi
Ferragut corrido, y de
ira ciego,
Alerto
al
uese caballo mi
Que
traes, ladrn, hui-tado, cobrar quiero Dr li, y quitado ya el caballo y brio, Nii por lu persu.-'sion, mas por mi gusto
Dar la maga el ilon que pide injusto. Digo que le dar dereclio en lorio De Brahonyl, sin que haya quien lo impida,
Aunque el francs orgullo, y valor godo. Con la espaila le ayuden mas temida:
Arrestse el jayn en este modo, Porque parezca la ocsion nacida D clera y no zelos, y ambos juntos A una cerraron sin mirar mas punios. Arrojaron ile golpe los caballos A ejecutar las brbaras iieridas, Cuyes limpios aceros al tenlallos Sonoras dieron y alta ebtampidas:
La que sali del pecho desarmado. Que un furor corri vueltas, que un entero Muro rompiera de templado acero. Mas la atencin del presto sarracino Que la furia venir vio desmandada Del herido alemn y el liesatino
,
De los ardientes rayos de su espada Con l cerr, ysalindole al camino, Su destreza y sn clera igualada, ^
Bien pens hacerlo
su sabor pedazos
,, :
, ,
EL BERN\HDO.
127
En duros nudos de
Por
falta
de
iuf;ar;
mas podio
&
pecho
La
Topando acaso un mal duniado potro De sobrepaso y freno desbocado: Y por la posta el uno tras ilel otro Del bosque entraron por lo mas cerrado, Siguiendo entre una planta y otra planta,
El furxo rastro de
la
Y una furia con otra rebatida, Vaivenes fueron dando largo trecho, En un duro tesn y ardiente saa, Ya las fuerzas probando, ya la maa. Y viendo que es cansarse en la porfa Su ciega lucha, y anhelar profundo, Bravos dejan, y en nueva gallarda El asalto primero hacen segundo: Ya las dos partes, de las tres del dia, Que con golpes el moro asombr el mundo, Pasado habian, y desta lid postrera Corra sobre dos horas la tercera. Cuando el arns y el gusto destrocado Al herido y soberbio paladino Un golpe ie alcanzo al yelmo grabado De redoblado acero y temple fino:
bella infanta.
Las cinco partes de las seis del cielo Ya el sol pasado el horizonte habla, Y el primer orbe con su raudo vuelo Al otro mundo trastornaba el dia: Cuando al doblar de un monte el frtil suelo. Que el rico Tajo de alelis vesta, En cuidadoso paso diligente Venir un escuadrn vieron de gente. En son de guerra y militar concierto, Y en orden puesto el real pendn, segua Por capitn un rabe, que alerto Al ver de Ferragut la gallarda,
blasn del escudo descubierto, el francs traa. Cmplice en la traicin ya le pregona Del vencido tirano do Pamplona, Con l se afronta, y de una gruesa entena, Que por lanza traa, el hierro agudo. En el templado y firme acero suena Del sospechoso y redoblado escudo: Y el alma del jayn de rabias llena La ardiente espada saca, y donde pudo Un golpe le alcanz, que ser de lleno. Hecho dos le enviara al blando heno. Haba con sus cien lenguas por Toledo Ya publicado la parlera fama Del traidor rey el cauteloso enredo,
el
El
cual
Y el
fuera tierno vidrio helado, al suelo vino, francs sin sentido y sin memoria.
si
Dejando Espaa el cuerpo y la victoria. Crey el moro feroz que estaba muerto, Y qusole quitar solo el escudo, Guando del rayo del honor despierto Volverse su primera opinin pudo Y en desigual combate ya cubierto De sangre el rostro y "en el alma un nudo En verse en tal estromo, y al pagano Sin herida rasguo de su mano;
,
L'n
golpe
tal le dio
por
la
cabeza,
mostr estrellado el cilo, Y segundndole otro su braveza. En riesgo estuvo de venir al suelo: Cuando en desordenada fortaleza , Bravo cerr con l, y todo vuelo. El uno con el otro maraado,
sol le
Que con
Ambos
Asi
vinieron al sangriento prado. vez en la Marsilia arena Dos libias sierpes vomitando llamas.
tal
Entre el horrible aliento que resuena Del negro pecho y speras escamas, En espantosos nudos dejan llena De veneno la tierra, y si las ramas Su efecto no hacen de la oculta ruda Una con otra en roscas mil se anuda. En igual brega y nudo semejante La verde yerba trillan los guerreros. Probando el paladn en el gigante De una afilada daga los aceros; Mas viendo que ellaes cera, y l diamante. De su muerte vio claros los ageros, Y el moro en el herir del brazo fro.
Irle
robo injusto de la bella dama ofendido padre con denuedo la venganza que su honor le llama Salido habia tambin, acompaado De la mayor potencia de su estado. Y en diversas escuadras repartidos Unos siguen el rastro, otros los pasos De la floresta ata}an prevenidos De armas y esfuerzo semejantes casos: Destos eran doscientos escogidos A cuenta de Anfrangol, los que en los rasos Campos del Tajo por aquel camino
Y Y A
el
el
fornida lanza el hierro agudo Probar en los aceros del pagano: Que en verse as tratar de un hombre mudo. La roja espada en su arrogante Mjano Tal relmpago dio, y golpe tan fiero. Que hiciera encarnar bien dos del primero.
De su
furioso
al
guerrero
faltando su contrario
el bro.
Quitle de la mano el limpio acero, ya con fuerzas dbiles regia, Y por entre el brazal de un golpe fiero A dar al dbil corazn le enva: Donde dos veces ya lo escondi entero,
Que
Y Y
los ojos
con
Antes que de otro golpe peligroso El temple afrente de su limpio acero. Sobre el grabado arns un tajo airoso Con tanto bro le alcanz, que entero El brazal reban, y lo mismo hiciera A! brazo, si de acero el brazo fuera. Mas ya enfadoso el de Aragn, rompiendo
Del reportado sufrimiento el punto, Asi el lumbroso alfanje revolviendo. Que al aire es de un sutil rayo el trasunto.
Vengando sus
al
aleves desatinos,
padre de Teobaldo, y Montesinos. Estendise el mortal cuerpo difunto, El moro impa su sangrienta espada, Y para proseguir se pone punto De su dama la empresa comenzada: Tom el escudo al muerto, y viendo junto De s la sin lealtad maga turbada. Que el caballo infeliz de la contienda Manso le ofrece, y se le trae de rienda; En l subi de un salto, y ella en otro De los que andaban sueltos por el prado,
Sobre
el
tal
estruendo
brazo, y yelmo todo junto Hizo pedazos , y parti derecho Cabeza, barba, cuello, hombros, y pecho. Reson al golpe con acento horrible El bosque opaco, y la ribera de oro. Pareciendo los ojos imposible De humano brazo asi partido un moro:
Que escudo,
Y en
la
el terrible
i2.S
BIBllOlIlCA
Ol
GASI'AH Y ROIG.
Contra la espada cruel para venganza De su muerto Aiifriuigol no queil lanza. iNo (lio gusto la furia sarracina
Esta vez
al jayn, aunque di'sea, Mas que el dulce vivir, guerra contina, En que su espada hacer grandezas vea; Porque lia dos dias que sin comer camina, Y deijos uno entero que pelea, Y aunque encantado, y de nimo brioso,
Levantarle ligura esta salida la priesa del caso repentinu, le un golpe dej hecho un tercer sino. Mat Gelon, Rufo, y Tidoro, Este noble, y los olios dos tratantes, Y los dos, padre hijo, Eliii y Eloro, Nacidos en losduros Garannntes: El gallardo niaiiceho Casiudoro, Qui' de su nueva esposa nquel dia antes Coz el iulu primero, al oiro mundo
Piir
lis
liomhreal
fin,
el
Mas viendo
Itesde
all le ciiviii si
sin el seguixlo.
Y cual
riold el
Que trac sohrc l la furia de Toledo," Como entre llores de un jardin se lanza
rpala y denuedo; Con tales golpes, que i|uien uno alcanza Ni ha nienesler segundo, ni yo puedo Contarlos todus, ni decir los ciertos,
resistir
su
ames, y la braveza entera Al dar y recibir golpes contrarios: I n nuevo rayo de la quinta esfera
Es de su espaila en los idelos varios Pues ni del campo penle ni ilcl lirio. Hecho el cuiilrai io ya ile sangre un rio. Martorio era un plebevo ciudadano Que lie humildes [irincipios pretenda Por sus liif;riis hacerse mas temprano Cuntrahecho seor, que convenia: Haba comprado al pueblo toledano
Ni aun la suma hacer de tantos muertos. Quit Zelinel brazo del escudo, Y Focion. que en constancia nunca oida Ni reir ni llorar supo, envi seudo A mudar condicin en la otra vida: Al astrlogo Arbildos que no pudo
,
, :
LI.
BERNARDO.
Sin poder
129
El oficio
(le
Tomando
El imperial
Iba en el medio de la escuadra amiga Haciendo de si y del pomposa rueda Ocasionando su ambicin que diga Gida uno de and)as cosas cuanto pueda: Y mirando la clera eneniiga
,
Del brazo altivo (jue pasar les veda, tan do veras, Buscaba de buir nuevas maneras. Al corpulento vientre en que estribaba La real bandera, y por se liacer visible En lo abultado y grueso reventaba, Con furor asest la espada horrible Volvi espantado de su vista brava, Y por huir del golpe si es posible En un pantano trabuc, cayendo La hidrpica fantasma y bulto horrendo. Ferragut que hacer golpe espantoso Iba en lodo aquel monstruo" corpulento
Asombrado de guerra
animal brioso Sobre l cay y all sobre ellos ciento: Al morisco ahog el charco lodoso, Y el de Aragn, aunque do invicto aliento Cargando en el del campo todo el peso. Qued por culpa del caballo preso. Al tiempo que el infante de Toledo, En favor de su padre y de su hermana', Con noble escuadra, y con gentil denuinlo Por la selva llegaba comarcana Al revuelto escuadrn lleno de miedo, En la ocasin al parecer liviana De un solo caballero, que ha podido Dejarlo roto ya, que no vencido. Era el principe ilustre toledano. De noble inclinacin, y nimo justo. Cortes, prudente, sabio, afable humano. De real presencia, y apacible gusto: A quien su padre infiel por iiel cristiano La vida le quit en decreto injusto. Trocando mrtir ya el infante tierno
el
,
mas
"^^^^3*
El reino temporal por el cierno. Enamorse de la ley cristiana.
Por
la
Trocan lo por diadema soberana Reino mortal y dndole en herencia Honra Toledo ejemplos Zamoi-a Y Lcdosma c\ sepulcro en (pie boy le adora. Este lleganilo ver el imprudenle
, ,
(;*
,:
130
Alboroto del campo mal regido Que por prender un capitnn valiente De veinte estaba sin concierto asido Y que ni el golpe y peso de la gente Preso le da, ni su valor rendido, Teniendo golpes su escuadrn deshecho. El valor conoci al heroico pecho. Y juzgando que un brazo valeroso Sin causa hacer no sabe demasa. Apartar manda el vulgo bullicioso, Que aun preso el moro su furor temia; Y en grave rostro y trmino amoroso, El bullicio aplacando que crecia, Libre le pide en fe de caballero En sus manos se d por prisionero. Que l vida y honra le har segura. Tanto como su espada y su braveza, Y as en ley de quien es lo afirma y jura. Con que templ el gigante su fiereza: Llegando conocer quien se asegura Por la noticia y voz de su nobleza Que de un heroico prncipe la fama Por nobles y plebeyos se derrama. Spose luego el peligroso engao Conque el moro espaol fue acometido Por Anfrangol que abri la puerta al dao, Que todos por su culpa han recibido: Y aunque la herida del mandoble estrao, Que al agresor parti le ha enternecido. La razn misma le hace que atribuya Por justo el dao, pues la culpa es suya. Ya en esto algunos que al furor sangriento De la traicin pasada haliian sobrado, Y la sendirada fama por el viento De lengua en lengua han hasta all llegado Celebrando al autor del vencimiento, De todos conocido y admirado, Por aquel espantoso brazo fiero Que por contrario le tenan primero. Uno la muerto dada por su mano Al tirutal Arganzon relata y cuenta, Otro el golpe feliz que al rey pagano El orgullo quit, y san la afrenta: Este de Arleta pinta el bullo enano, Y de Uangoro aquella lid sangrienta, Y juntos lodos el comn provecho Del golpe heroico por su espada hecho. Y como en lilierlad la infanta puesta, Y el enemigo campo destrozado. Libre y salva tom por la lloresta El camino mas breve, y mas guardado: Con que trocaila ya la guerra en (iosta, Porque en el horizonte arrebolado Con el postrero resplandor quera Dar la noche su lugar el da; Alojiindose el resto de la gente Por la vecina selva, el noble infante.
, , ,
Suenan
las
armas crecen
los ruidos,
Cerrndose la noche mas obscura Con el sombro horror de la espesura. Un largo trecho por el valle umbroso Entre ciega espesura van errando. Creciendo del ruido belicoso La grita aqu y all de cuando en cuando: Ferraguto con peclio mas brioso O con mayor desgracia, csprimentando La del brioso caballo en que venia. El camino perdi, y la conipAia. Y engaado del son en que resuena Del ciego bosque el monte comarcano. De una alta cumbre de asperezas llena Un fuego descubri en el verde llano: Volvi all el freno, y por la selva amena Siempre el confuso ruido mas cercano Al fuego camin, que pareca Que tambin como el sol se le esconda.
ALEGORA.
En los sucesos de Florinda y sO esposo, se muestra el cuidado que Dios tiene de los inocente?,? como ninguna desgracia llega x quien (l de su mano (luleic guardar, que es la vcidadcra \eiilura con que todas las cosas se
aciertan.
Anglica en las uas del dragn, y arrojarse Bernardo imperio humano, y como d liombrc animoso y varonil, llevado de la licrinosura del premio, se arroja lasdilicuUadcs, de donde, como Hernanlo, sale vitturioso y triunfante, dejando lama eterna de sien el mundo, qnc es lo que significa el jayn vuelto en estatua de hroiice, y una fama volando por el aire, y los resplandecientes rastros que la \irtuil deja de si, quien las envidias y emulaciones antes licrniosean(|uc daan; como se ve en el cncantaueiito del jayn do alambre, y sus obispas. En el del miedo (Irgldo se ve, que la verdadera fortaleza vuelve en viento los temores humanos, que parecen algo, y son nada. Los aUizarcsde vidrio en el suelo de la mar, significan, que el calor y la bumeclad on los autores de la hermosura, y de la juventud , y cuan fr;igilcs defensas son las suyas hechas de rosas conli a los golpes del tiempu figurado en I'roteo, que en sus mudanzas nos descubre su inqnielud, y que en ninguna lit:nra permanece y al que un le pierde, descubre secretosdignos de grande consideracin. En Aileta, que acusa Ferraguto ante Galiana con nombre de fementido y aleve, se avisa (|ue ninguno se atreva hacer cosa fea en confianza que no se sabrn, por(pie cuando nu'nosse recele se hallar con la vergenza en el rostro , y su delito descubierto, y vista de los ojos
(piitarla dellas, significa el
;i
.'i
:i
que mas
lo
pens encubrir.
LIBRO DECIM-OCTAVO.
Anr.i;.>iE?4T0.
(loiitlc
li
suceili
un
un castillo dnsp^nrle
fiirL-iloza,
una
i lorolicc, y ai re) su [iaili'c, y li (diluios, los cuales liax-eii ('ompaia it la ill< Cranail.i. fanta llanta V r.alutus por eiMretciiiiiieiilo del ca-
el rigor de un delicado gusto temeroso escrpulo aplicado, Se ha puesto en o|iiiiion, s es caso justo El do un moro llevar tan dilatado: Y celebrando su nimo robusto Pasar por <ilros golpes, olvidado De no menor asmiibro y gallarda. Que honrar pudieran la" esperanza ma. Do un Holdan, de un Astoll'o de un Gayferos Graves succsft;, casos peregrinos.
Ya en
A un
,,
DtUNARtlU.
<3I
Reynaldos y Oliveros Famosos hechos de silencio indinos: Encantamentos varios, golpes lieros
del feroz
,
De bravos hroes, y altos sarracinos Qao por su fama fueron de aquel mundo Dignos de mas lugar, que del segundo. Mas no basto yo todo, ni es mi intento
,
Los hechos celetrar de gente estraa Sino es en cuanto iierico fundamento A esta victoria y clebre hazaa: Que por principio y fin de mi alto cuento El valor muestra de la invicta Espaa, Y le ha de hacer de un golpe en esta guerra Suya toda la fama de la tierra. C>ue quin hay que teniendo hombres famosos En su nacin, celbrelos ajenos? Y tratando de hechos valerosos Los mas olvide por contar los menos? O cul clima dio al mundo mas briosos Pechos de mas fervor y alteza llenos Que nuestra Espaa da en parto fecundo Fin y principio del valor del mundo? Qu cisne alcanza tan gallarda pluma Canto tan numeroso, y voz tan grave, Que hacer pueda sus hazaas suma, Y este mi intento comenzado acabe? Quin hay que su valor llegar presuma? Sus invencibles hroes quin los sabe? O quin no sbela escelencia suya, Sin que yo la encarezca, disminuya? Qu ingenio hay tan estril que no tenga Entrada en ella una famosa historia, O ya contar sus nobles heclios venga, O hacer de sus ejrcitos memoria? O bien con sus riquezas se entretenga , O su alia magestad haga notoria, Con que parece que la puso el cielo Por cabeza de Europa, y fin del suelo? Todo en ella es prodigios de un perfeto Y singular valor que la acompaa Quin pues teniendo aqu tan gran sugeto A mendigarle ir de gente estraa? Yo en esto, oh patria amada, el dulce afeto Mostrar pretendo en que el amor me engaa Y hace creer que puedo en lo que intento Hijo tuyo hacer mi pensamiento. Ni suene aqu el ingrato que procura A su patria usurpar lo que le debe Y con torpe ignorancia y lengua obscura Contraria espada celebrarse atreve: Yo vuelvo Ferragut, pues su ventura Hoy le hizo espaol, y que yo lleve La presuncin de serlo en la memoria, Para anudar con gusto el de su historia. Buscando el llano va por la espesura Al ronco son de espadas, que resuena Por la alta sierra, quien la noche obscura De riscos finge y de malezas llena: Y al claro fuego en senda mal segura Al pi fue dar de la floresta amena. Que entre sus verdes rboles y llores Majada era de un hato de pastores.
,
Despierto el moro, busca el potro estrao, Que en regates paciendo por la selva Le hace que desandar lo andado vuelva. Llevle porcogello entretenido De rama en rama por el bosque ameno A una estrecha quebrada, en que metido Ponerse consinti el dorado freno: Salt en la silla el moro, y divertido. Ni en azares repara ni ve lleno De desgracias el potro, cuya estrella
Agera cuanto halla, y cuanto huella. Anduvo el da por la inculta selva. Ignorante y perdido en su camino.
Ni sabe si prosiga, si se vuelva De aquel su comenzado desatino: Camina y anda, y mientras mas se enselva, Menos gua le queda y menos tino, Y menos gusto en ver cuan mal segura Haca los suyos sale la ventura. Como el gaan que la alquilada yunta. Con que el seco rastrojo desvolva^ Perdida le dej la corva punta. Que entre los surcos mas que el sol lucia: Falto de aliento, la color difunta. De cerro en cerro busca todo el da Tal el descaminado Ferr.nguto Trastornando quebradas va sin fruto. El sol entre las nubes del Poniente, Aunque con tibios rayos dilataba La misma sombra que calladamente De su errado camino le avisaba: Cuando yendo eimicndarlo vio presente, Donde un collado un moate se humillaba, De un castillo la torre al celo junta Las nubes taladrando con su punta. Vuelve la rienda, y para all camina. Descoso de saber donde se halla, Y en tanto que anda mas menos alia, Sin camino, sin senda, ni enconlralla: Pica el caballo, y correa su mohna. Que la p'ensa huir yendo alcanzala, Juzgando de la torre si la mira , Que l se est quedo, que ella se retira. Perdi tras este afn lo que del da Hurtar le pudo al enriscado monte, Hasta que el soplo de la noche fra Todo el oro barri del horizonte: Que sin trillada senda ni otra guia Los pasos le pusieron de Clarionte A las grabadas puertas del castillo,
Llamando en duda si querrn abrillo. Cuando al hueco balcn de una ventana Su fiero aspecto descubri un gigante. La barba y cara denegrida y cana, Al coloso de Rodas semejante Y en ronca voz, aunque con habla humana.
:
Aqu de hambre y sueo fatigado. Bastante cena hall, y humilde cama, Que en la florida yerba recostado
ardiente llama
Cada cual por camino diferente Se dividieron con un mismo engao: Despus dir la causa, que al presente,
Alegre haciendo el spero semblante La causa pide su venida incierta, Y por favor le manda abrir la puert;i. Entr el moro arrogant" aunque con miedo De algn fingido trato peligroso. Que del gigante y su primer denuedo Cualquier trmino honrado es sospechoso: Cuando en los anchos patios bello enredo De damas se mostr en tropel hermoso, Que recibirlo salen y librallo De las pesadas armas y el caballo. Admirado de ver la hermosura, Y del castillo las pinturas varias Que pesar lucen de la noche obscura A cuenta de mil claras luminarias: Puesto el cuidado en la primer figura Que la ventana vio, cosas contrarias Al sentido parecen verdadero Lo que aiiora mira y lo que vi primero.
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132
Asi
al
el
BIBLIOTECA
i)E
CAsi'AR V noir..
los ojos
techo de oro artcsonado, Si antes le liabian de! sueo los antojos En lbrega mazmorra aprisionado, Alegre mira en aire los enojos Del triste miedo y crcel que lia soado, Y en la cuadra y sus galas deleitosas El diferente estado de las cosas. Slbenle en varias lumbres una sala De oro labrada toda y pedrera Y una cuadra de all que por mas gala De brocado entoldada pareca A lo alto de sus bvedas no iguala Del cielo la preciosa argentera Cuando en liis fras noches del invierno Mas lleno est de luces, y mas tierno. En medio de la cuadra ardiendo habia En leones de oro un lecho de brocado, De ncar un bufete de atauxia, De olores finos, y de luz cargado: La vista el moro aqu y all volva De la gustosa variedad llevado, Y por un breve rato deste modo No mir nada por mirarlo todo. No fue de Cleopatra la Jitana El capitn romano mas servido. Ni en mas ostentacin y pompa ufana De Faro en su alia torre recibido; Ni en la cuadra del ciclo soberana Donde Juno acaricia su marido.
ver
. :
'
De los vapores del alegre vino Cuando un sordo rumor de gente suena,
Entran le servir diosas mas bellas Ni en sus techumbres lucen mas estrella?. Sentse en una silla de oro y puesto Sobre su arncs un manto de escarlata, Bordada en l la historia de un apuesto Pastor, que con cien ojos se recata: Del fingido Mercurio que dispuesto Ya de cerrarlos de una vez remata Su vida con su voz que un doble trato Suele engaar un Argos en recato. Lleg una hermosa dama que traia
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,
En fina porcelana real conserva Que aunque de azcar hecha pareca Con cuernos de oro alborotada cierva Que en almbar nadando pretenda
,
De la Hecha huir mortal yerba, Que en el cuerpo llevaba soterrada Yendo as la verdad mas disfrazada. Seor dijo la dama aquel gigante Que hospedaros mand, y es noble dueo
Ir.
Y en aparato y resplandor divino Cien ninfas van entrando por las salas De hermosos rostros, y costosas galas. En grave aplauso al desigual gigante Haciendo vienen magestad y estado A quien del rico manto rozagante Diez dellas traen la falda de brocado El cortesano moro con semblante Alegre i recibille fue admirado De su ostraa fealdad y la belleza Que en torno cie v cerca su fiereza. Tom en frente del moro rica silla, Y hablando en varias cosas le parece El pomposo jayn sombra sencilla, Que cada rato en su estatura crece : La barba y cara cana y amarilla, Mirar su obscura altura desvanece, Que de la rica cuadra , desde el suelo Tocar parece con la frente al cielo. As del viejo Atlante el bulto horrendo, A vista de la grgona fiereza, En hinchazn hidrpica creciendo En la luna fue dar con la cabera: Donde por el gran peso retorciendo De la agoviada espalda la grandeza No hay signo en el zodiaco ni estrella, Que no se paro descansar sobre ella. Es nuevo el caso y como tal le admira, Y mas que todo la espantosa junta De las dispuestas damas, en quien mira Medrosos rostros de color difunta : Ora sea que en las luces se retira El bello lustre del matiz que apunta Al rosicler de la atezada cara, Cuando alumbra del sol la antorcha clara. O que la obscura noche con sus olas Los vivos resplandores les empaa, O que del blando afeite en ellas solas El ordinario deslumhrar engaa: Al fin entre sus garbos y sus golas, La vista un no se qu de horror estraa Entre aquella beldad, que aunque escogida. Rastro descubre de beldad fingida. Suspenso estaba en este asombro el moro, Cuando la horrible mquina que sube K herir con su alta frente el techo de oro, Deshecha huy como aparente nube:
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,
Desta casa y que todos con semblante Alegre albergue da dulce y risueo; Mientras viene serviros con bastante Gusto de hacerlo as como en empeo Del suyo os ruega refresquis la noca Con este dulce que beber provoca. El moro al nonle trato agradecido En corteses palabras le responde, Comiendo del regalo, que en olvido Sus males puso sin saber por donde Sirvindole tras ello un encendido Y suavsimo vino, en quien se esconde Tanta virtud , que en todas ocasiones
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Saliendo della un celestial tesoro Diana semejante, cuando sube. Cado el velo ya que la encubra,
A media noche
En
la
contrahaciendo
el
dia.
pensamiento semejante.
Que
>
viva pareci Galiana en ella: Y ardiendo en nuevo amor el tierno Yida le era el oilla y gloria el vella
,
amante
Del alma olvida y borra las pasiones. Compuesto era quiz el alegre mosto Del nctar que en el cielo se vendimia Que del mundo inferior todo su agosto No llega aqu, ni alcanza su vendimia: No hay bien cumplido en l , todo es angosto. Finge contentos de oro y son de alquimia Si este le dura al moro no hay recelo De que el dulce brebage sea del cielo. Sintise descansado de la pena Que el yerro le ha causado del camino , Y en un dulce reposo el alma llena
, ,
,
al gusto del vella y del oilla aadi otra nueva maravilla. Las tiernas damas que en diversas pintas Al alma por la vista abran antojos. Cual cometas en luz de oro distintas Se huyen y van de los atentos ojos. Formando al aire unas doradas cintas De sutiles vislumbres y arcos rojos. Como las nubes vuela en sus centellas Nocturno incendio deshacerse en ellas. As un baado rostro en el ardiente Licor que ya fue alegre mostr ardiendo. En tibio fuego y luz resplandeciente La sutil llama va el humor bebiendo. Acaba de enjugarle, y de repente. Sin negro humo ni sonoro estruendo
,
Cuando
le
Se
, :
, , ,
,,
EL BERNARDA.
133
En
aire ya resuella se
derrama
Del blando incendio la ndorada llama. As aquella aparente hermosura Que en humanas figuras se partia, Medallas de oro hecha la mas pura, Rayos de fuepo sin quemar fingia Cuya dorada luz, ya en sombra obscura
Despedazada vio su blanca cierva Corri miitarle el cebo apetitoso. Cuando del prado en la llorida yerba
Ella garza se hizo, el len furioso
Desvanecido al aire se volvia Cual relmpago ardiente, cuyo fuego Deja al que mira al deshacerse ciego. Quedse solo el hijo de Lanfusa Con la aparente imagen de su gusto,
,
Ciega la vista, la atencin confusa Y en fuego ardiendo el corazn robusto Buscando tanta novedad escusa,
Presto nebl, que en diestra ala conserva La primera intencin y todo vuelo Dndole fue regates hasta el cielo. La infanta que sigui por todo el dia La cierva que ya es garza en niedi el prado tn revuelto peasco pareca En que ella y su caballo se han trocado Dej asombrado al moro lo que via, Y en duda si durmiendo si encantado, .\s ligero se le taieca y miente.
,
:
Que aunque
enojarse finge, no se enoja. Ni tiene libertad su atrevimiento : Cuando en nueva se vio y mortal congoja Sobresaltado el ciego pensamiento Con nuevo antojo , que es la astuta Arleta,
Lo mismo que en las manos toca y siente. Toda la confusin desta maraa En un mgico cerco fingi Arleta Desde que meti al moro en la montaa Del sordo ruido de armas inquieta Hasta las sombras en que aqu le engaa, Por apartar de su alma la discreta
,
Galiana
y desterrarle de Toledo,
Que
Y'
La que en lazos de amor sabroso aprieta. Fue el miedo tal que despert asombrado, Y en un valle se hall al pasar de un rio, Entre matas de adelfa recostado
,
,
Y mgico aparato, ya hay (juiendga , Que en el fingido alczar ciego un ao En su poder le tuvo y fue su amiga Mas ni esto es cierto ni un fingido engao
, :
ni la
enemiga
Al cielo abierto, y al sereno fri Tuvo por vano sueo lo pasado, Y" si algo no lo fue fue el desvario Que aun despierto y con luz medroso suea De la maga sagaz de Fontiduea. Sube caballo y desdeoso pasa Por medio el rio rofundo, cuando el dia Alegre coger sale de su casa
:
Maga mas le tuviera que aquel dia. Ni mas firmeza en su mconstancia habia.
Algunos otros por all perdido Por cobrar se entretuvo Clarionte, desabrido Y' no pudiendo haberlo Por la aspereza se embosc de un monte Y de una aldea en otra entretenido.
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campaa rasa
por otra via
del
bosque
sali
Una
Las
ligera cierva,
alas
que llevaba
,
de un arpn, con que volaba. Parecile, mirada de repente La que de azcar vio de oro en un plato Cuando la luz de la delgada gente Cenar so, y tener de gusto un ruto Crey aquello por sueo, y lo presente Por la verdad de lo que vio en retrato, Y' asi sin duda esta corcilla brava Es dijo la que yo alcanzar soaba. Sigela con sus perros una diosa, Que de la luz del sol pareci hija. Sobre una blanca hacnea vistosa,
:
Que
el
viento
el
la
Conoci
moro
cuando el sol de su horizonte cumbre y el zenit del cielo Hayos do oro lloviendo y lumbre al suelo. Por las speras sierras de Segura Entre altisimos pinos caminaba, No lejos de una ciega gruta obscura Que el claro Betis con cristales lava A una tajada pea, cuya altura Silla las nubes en sus hombros daba, La ventura que ya otra vez le guia Cansado y sin pensar le sac un dia. Est un castillo en esta oculta pea De un muro inespugnable rodeado. Entre el respaldo de una espesa brea Por mayor fortaleza incorporado El rio que en duros riscos se despea Por el uno le cerca y otro lado. Con una angosta senda y puerta estrecha De dos peascos sin industria hecha.
da
Un
Tenia
la
Que amor le ha puesto en la memoria lija. La misma que al sabor del blando sueo
Aquella noche le.acept por dueo. Arrmale las piernas al caballo, Que de brioso no conoce espuela. Por correr tras su gusto y por gozallo En el gallardo bro con que vuela: Doce leguas corri sin reportallo. Siempre llevando vista la cautela
Y
Y'
El despearse del profundo ro, romper por los rboles el viento, de las aves con el blando fro
el
El dulce son y sonoroso acento, Templarle hizo Ferraguto el bro, Y cansado de andar sin gusto tiento
De la corcilla y dama que engaosas As los cursos truecan de sus cesas. Hasta que al despearse una quebrada Ligero se arroj de los arzones Pasando la feroz desenfrenada Bestia en ciegos traspis y tropezones Volvise el moro pi y de la caada Al subir los estriles terrones La cierva volvi ver y quien la sigue. Falsa beldad que su quietud persigue. En corvas uas de un len brioso
, : , ,
Su quietud desear que es caso feo No tenerla siquiera en el deseo. No hay cumplido contento en suerte alguna, Quin hay oue con la suya est contento?
,
Envidia Y el rey
El viejo
El
el
al
al
que gorgean en la cuna. que al viejo le es tormento El soldado la paz que al raonge encierra Y el monge piensa hallar paz en la guerra. Al que labr el castillo esto bastaba. Mas al moro del mundo es poco el resto Que no cabe en el puo la mar brava Ni alma ambiciosa en tan estrecho puesto
mozo
lo
,, :
,, ,
131
Esto
el valiente
capitn pensaba En una suspensin sabrosa puesto Cuando ai silencio del atento oidn De armas deshizo un brbaro alarido. Del raudo Betis el cristal huyendo, Oue en duros riscos abre ancho portillo, l)el ronco acero el temeroso estruendo Al que escucha no da luf;ar de oillo Jtas ya en deseos de saufre el moro ardiendo Brioso sube al spero castillo... Despus dir sus golpes, (juo ahora al licro Dueo del firme muro decir quiero. Desta alta fuerza hablaba peascosa El antisno Yucef, cuando decia,
Que con
las
Por donde
yue de Bramante
el
alma desdeosa
:
De aqu la tierra hacia guerra odiosa, De aqui salla robar, y aqui volvia.
De
de un gusto airado. Aqui de los enfados rebatido De la adorada inf;;nta de Toledo , A vengar disfavores reducido De loco antojo y brbaro denuedo, La tierra tiene y reino destruido De su escabrosa condicin el miedo, Corriendo un mismo riesgo en el camino El rey y el remendado peregrino. Cuarenta damas de las mas hermosas Que su