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Demóstenes: Orador y Político Ateniense

Demóstenes fue un importante político y orador ateniense del siglo IV a.C. que dedicó su vida a oponerse a la expansión del reino de Macedonia a través de discursos. A pesar de tener tartamudez, se esforzó por superar esta limitación practicando la oratoria de forma extenuante. Finalmente logró tener éxito como orador y fue elegido embajador de Atenas.

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Demóstenes: Orador y Político Ateniense

Demóstenes fue un importante político y orador ateniense del siglo IV a.C. que dedicó su vida a oponerse a la expansión del reino de Macedonia a través de discursos. A pesar de tener tartamudez, se esforzó por superar esta limitación practicando la oratoria de forma extenuante. Finalmente logró tener éxito como orador y fue elegido embajador de Atenas.

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Demstenes

Demstenes (en griego, : Dmosthns) fue uno de los oradores ms relevantes de la historia y un importante poltico ateniense. Naci en Atenas, en el aos 380 a. C. y falleci en Calauria, el aos 320 a. C. Sus dotes de oratoria constituyen la ltima expresin significativa de las proezas intelectuales atenienses, y permiten el acceso a los detalles de la poltica y la cultura de la Antigua Grecia durante el siglo IV a. C. Demstenes aprendi retrica mediante el estudio de los discursos de oradores anteriores. Pronunci sus primeros discursos judiciales a los veinte aos de edad, cuando reclam a sus tutores que le entregaran la totalidad de su herencia. Durante un tiempo, Demstenes se gan la vida como escritor profesional de discursos judiciales y como abogado, redactando textos para su uso en pleitos entre particulares. Demstenes se interes por la poltica durante esa poca, y fue en el 354 a. C. cuando dio sus primeros discursos polticos en pblico. Dedic sus aos de plenitud fsica e intelectual a oponerse a la expansin del reino de Macedonia. Idealizaba a su ciudad y luchaba por restaurar la supremaca ateniense y motivar a sus compatriotas para oponerse a Filipo II de Macedonia. Busc preservar la libertad de Atenas y establecer una alianza contra Macedonia en un intento sin xito de impedir los planes de Filipo de expandir su influencia hacia el sur, conquistando las ciudades-estado griegas. Dos aos antes de la muerte de Filipo, Demstenes tuvo un papel capital en el levantamiento de Atenas y Tebas contra el rey macedonio y su hijo, Alejandro III, en la batalla de Queronea, si bien sus esfuerzos no tuvieron xito cuando la revuelta se encontr con una enrgica reaccin macedonia. Ms an: para prevenir una revuelta similar contra su propio lder, el sucesor de Alejandro, el didoco Antpatro, envi a sus hombres para que acabaran con Demstenes. Demstenes, sin embargo, se suicid con el fin de evitar caer en manos de Arquias, confidente de Antpatro. El llamado Canon Alejandrino, compilado por Aristfanes de Bizancio y Aristarco de Samotracia, reconoce a Demstenes como uno de los 10 mayores loggrafos y oradores ticos. Segn Longino, Demstenes "perfeccion al mximo el tono del discurso idealista, pasional, abundante, preparado, rpido".1 Cicern le aclam como "el orador perfecto" al que no le faltaba nada y Quintiliano le alab dirigindose a l como "lex orandi" ("la norma de la oratoria") y diciendo de l que "inter omnes unus excellat" ("se encuentra solo entre el resto de oradores"). El joven Demstenes soaba con ser un gran orador, sin embargo este propsito pareca una locura desde todo punto de vista. Su trabajo era humilde, y de extenuantes horas a la intemperie. No tena el dinero para pagar a sus maestros, ni ningn tipo de conocimientos. Adems tena otra gran limitacin: Era tartamudo. Demstenes saba que la persistencia y la tenacidad hacen milagros y, cultivando estas virtudes, pudo asistir a los discursos de los oradores y filsofos ms

prominentes de la poca. Hasta tuvo la oportunidad de ver al mismsimo Platn exponer sus teoras. Ansioso por empezar, no perdi tiempo en preparar su primer discurso. Su entusiasmo duro poco: La presentacin fue un desastre. Fue un gran fracaso. A la tercera frase fue interrumpido por los gritos de protesta de la audiencia: -Para qu nos repite diez veces la misma frase? -dijo un hombre seguido de las carcajadas del pblico. - Hable ms alto! -exclam otro-. No se escucha, ponga el aire en sus pulmones y no en su cerebro! Las burlas acentuaron el nerviosismo y el tartamudeo de Demstenes, quien se retir entre los abucheos sin siquiera terminar su discurso. Cualquier otra persona hubiera olvidado sus sueos para siempre. Fueron muchos los que le aconsejaron y muchos otros los que lo humillaron- para que desistiera de tan absurdo propsito. En vez de sentirse desanimado, Demstenes tomaba esas afirmaciones como un desafi, como un juego que l quera ganar. Usaba la frustracin para agrandarse, para llenarse de fuerza, para mirar ms lejos. Saba que los premios de la vida eran para quienes tenan la paciencia y persistencia de saber crecer. - Tengo que trabajar en mi estilo.- se deca a s mismo. As fue que se embarc en la aventura de hacer todo lo necesario para superar las adversas circunstancias que lo rodeaban. Se afeit la cabeza, para as resistir la tentacin de salir a las calles. De este modo, da a da, se aislaba hasta el amanecer practicando. En los atardeceres corra por las playas, gritndole al sol con todas sus fuerzas, para as ejercitar sus pulmones. Ms entrada la noche, se llenaba la boca con piedras y se pona un cuchillo afilado entre los dientes para forzarse a hablar sin tartamudear. Al regresar a la casa se paraba durante horas frente a un espejo para mejorar su postura y sus gestos. As pasaron meses y aos, antes de que de que reapareciera de nuevo ante la asamblea defendiendo con xito a un fabricante de lmparas, a quien sus ingratos hijos le queran arrebatar su patrimonio. En esta ocasin la seguridad, la elocuencia y la sabidura de Demstenes fue ovacionada por el pblico hasta el cansancio. Demstenes fue posteriormente elegido como embajador de la ciudad. Su persistencia convirti las piedras del camino en las rocas sobre las cuales levant sus sueos.

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