Libertad Religiosa y Ley 057 de 2025
Libertad Religiosa y Ley 057 de 2025
ADOPTE UNA RELIGIN O PROHBA LA LIBERTAD DE CULTO; QUEDANDO PROSCRITA TAMBIN FORMAS DE COLABORACIN CON CUALQUIERA DE ELLAS. AUTOR: Fuad Vctor Quispe Tinajeros I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. 1.1 DEFINICIN DEL PROBLEMA. Durante mucho tiempo, lo que ahora se conoce como Derecho Eclesistico fue entendido como Derecho de la Iglesia Catlica, por lo que se identificaba dicha expresin con la de Derecho Cannico. En el siglo XIX en Alemania se produce un cambio en el concepto de Derecho Eclesistico, dejando de ser el orden normativo de la Iglesia para ser ahora el del Estado, idea que se traslada a Italia donde ms tarde se reconoce como una rama del Derecho Estatal. De manera que, el uso ms comn en los pases de tradicin eclesistica se entiende al Derecho Eclesistico como: la disciplina que estudia el conjunto de normas del ordenamiento jurdico del Estado que regula materias que ste considera con una finalidad religiosa. El Concordato de 1980 firmado durante el gobierno militar del
presidente Francisco Morales Bermdez con la Santa Sede el 25 de julio de 1980. Enmienda I de Const. De EUA; El Congreso no har ley alguna con respecto a la adopcin de una religin o prohibiendo la libertad de culto; o que coarte la libertad de expresin o de la prensa, o el derecho del pueblo para reunirse
pacficamente, y para solicitar al gobierno la reparacin de agravios. FORMULACION DEL PROBLEMA El Art. 50 de la Const. Peruana De 1993 es evidentemente discriminatoria a la libertad de culto, de pensamiento y de conciencia; por lo que se propone que en la modificacin constitucional se proponga que El estado respeta la
libertad de conciencia y de religin en forma personal o asociada, proscribiendo toda ley que adopte una religin o prohba la libertad de culto; quedando proscrita tambin formas de colaboracin con cualquiera de ellas. 1.2 DELIMITACIN. La libertad de culto de pensamiento y de conciencia, se realiza al Distrito de Arequipa especificando a los ciudadanos y las iglesias catlicas de la Ciudad. 1.3 DEFINICIN.
Para Varangot, los concordatos preventivos son aquellos que tienden a solucionar las cuestiones entre el deudor y acreedores fuera del procedimiento de la quiebra y tratando de evitarla. Para el Chileno Alvaro Puelma Accorsi, los condordatos son acuerdos adoptados entre el deudor y la masa de sus acreedores que versan sobre la forma de solucionar el pasivo del deudor, cumpliendo las solemnidades legales y que tienen por fin impedir o alzar la quiebra y obligan al deudor y a todo los acreedores, salvo las excepciones legales. Al respecto indic Ospina Fernandez que para prevenir el concurso de acreedores del deudor o la quiebra del comerciante o para buscar mejores resultados de estos procesos, una vez instaurados, el deudor y sus acreedores pueden celebrar convenios que se denominan concordatos y que se caracterizan por no requerir el consentimiento de todos los
acreedores, sino el de cierta mayora de estos, con el efecto de vincular a los acreedores minoritarios que no han participado en aquellos. 1.4 JUSTIFICACIN E IMPORTANCIA. El presente trabajo indicamos que en el Per es el concordato establecido en 1980. Este tratado implica tambin una sutil accin contra
la libertad religiosa expresada en el artculo 2do de la Constitucin peruana, incisos 2 y 3, y se constituye en un insulto a la democracia, al derecho internacional y a los preceptos contenidos en los tratadosmultilaterales relativos a derechos humanos. En el marco de un rgimen dictatorial, el 19 de Julio de 1980 se celebr el concordato entre el Per y el Vaticano. Esto se hizo siendo presidente Morales Bermdez y a pocos das de iniciarse un gobierno democrtico al asumir la presidencia el arquitecto Belaunde Terry. Como tambin, la constitucin vigente era la de 1933, cuyo artculo 234 estableca que las relaciones entre el Estado y la iglesia catlica deban regirse por un concordato celebrado con arreglo a las instrucciones dadas por el Congreso. Puesto que en ninguna manera intervino el Congreso, el concordato mencionado es Inconstitucional. As es. A lo ya visto se suma esta "omisin". El contenido del acuerdo NUNCA fue publicado por El Peruano, el diario oficial. Es sabido que este es un requisito para las leyes que se promulgan, pues generalmente son vigentes a partir de su publicacin. 1.5 LIMITACIONES. Al entrevistar a los ciudadanos las respuestas no son sinceras Falta ms apoyo por parte de la poblacin
II.
OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIN. 2.1 OBJETIVOS GENERALES Discriminar la libertad de religin de culto Evitar pago de curas
2.2 OBJETIVOS ESPECFICOS. Argumentar que discrimina al resto de credos Igualdad de credo Conocer/saber el desarrollo de la libertad religiosa. Conocer/saber el desarrollo del Derecho Eclesistico Conocer/saber el pasado jurdico del fenmeno religioso
III.
MARCO O BASES TERICAS. 3.1 ANTECEDENTES DEL PROBLEMA. Los preceptos contenidos en los tratadosmultilaterales relativos a derechos humanos como son: La Declaracin Universal de Derechos Humanos: artculos 2,7 y 18 sobre igualdad ante la ley; prohibicin de discriminacin por razones de religin y a la libertad de conciencia y de religin. El Pacto Universal de Derechos Civiles y Polticos: artculos 2, 3 y 26, sobre la discriminacin por motivos de religin y proteccin del derecho a igual proteccin de la ley y, el artculo 18 libertad de pensamiento y de conciencia; La Convencin Americana sobre Derechos Humanos: artculos 1 y 26 que prohben la discriminacin por motivos de religin y establecen igualdad ante la ley; El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Polticos: artculo 18, inciso 2: "Nadie ser objeto de medidas coercitivas que puedan menoscabar su libertad de tener o de adoptar la religin o las creencias de su eleccin"; El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Polticos: el artculo 18, inciso 4: "Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la libertad de los padres y, en su caso de los tutores legales, para garantizar que los hijos reciban la educacin religiosa y moral que est de acuerdo con sus propias convicciones; El Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales, artculos 2, incisos 1 y 2, artculos 4 y 5 inciso 1, etc. Principios 1, 2 y 10 de la Declaracin de los Derechos del Nio Exclusivos para la iglesia catlica 1) El Estado peruano paga sueldos y pensiones a los sacerdotes catlicos
Una planilla de subvenciones para la jerarqua eclesistica y el personal civil al servicio de la Iglesia Catlica. Planilla consignada dentro de la Direccin de Asuntos para la Iglesia Catlica, del Ministerio de Justicia.
Una
planilla
de
subvenciones
para
el mantenimiento de Vicariatos
las
Arquidicesis,
Dicesis,
Prelaturas,
Apostlicos,
la organizacin de los Seminarios de la Conferencia Episcopal Peruana y el otorgamiento de Becas para la capacitacin de los seminaristas. Planilla consignada dentro de la Direccin de Asuntos para la Iglesia Catlica, del Ministerio de Justicia. 2) El fondo de compensacin y desarrollo Social, (FONCODES), y los Transitorios de Administracin Regional, parroquias y centros (CTAR), educativos financian catlicos.
consejos
la construccin de
iglesias,
(Informes del Fondo de Desarrollo y Compensacin Social FONCODES- y la Corporacin de Desarrollo de Lima y Callao, aos 1998 2000). 3) El tesoro nacional apoya tambin obras sociales como Hogar de Cristo, Clnica san Juan de Dios, Asociacin fe y Alegra y otras instituciones, Con esto cabe preguntarse si hay verdadera necesidad de realizar las "teletones"; 4) Hay adems exoneraciones, inafectaciones y franquicias de que goza la
Iglesia Catlica para todas las actividades que realiza. Por ejemplo, estn exonerados del pago del impuesto a la renta, el impuesto general a las ventas (IGV), impuestos a las exportaciones de bienes, no estn obligadas a emitir comprobantes de pago por los servicios que prestan, Impuesto Selectivo al Consumo (que incluye el pago de los pasajes internacionales), Impuesto Predial, Impuesto al Patrimonio Vehicular, Licencia de
funcionamiento, entre otros aspectos. Artculo 10 del Acuerdo celebrado entre la Iglesia Catlica y el Estado Peruano en julio de 1980. Mejor dicho 5) El Ministerio de Defensa sostiene econmicamente al Obispado
6)
Castrenses en situacin de retiro reciben gracias el Decreto Ley Nro. 19642 emitido por el gobierno militar del General Juan Velasco Alvarado. 7) La ley 27178 del 29-9-99, referente al Servicio Militar que establece en el
artculo 31, exclusivamente a favor del clero secular o regular catlico, la exceptuacin de este servicio, violndose los principios constitucionales de igualdad ante la ley el de que las leyes especiales slo pueden expedirse por naturaleza de las cosas, pero no por razn de la diferencia de personas. 8) El Decreto Supremo No. 072-85-PCM del 16 de noviembre de 1984 que
exonera del servicio militar en el activo y la reserva solamente a los miembros del clero secular o regular en el ejercicio de su ministerio, presentando la constancia respectiva del arzobispado, siendo que el arzobispado no es autoridad civil electa, ni delegada de autoridad electa. 9) Mientras el propio Estado paga los impuestos correspondientes a
los viajes de sus funcionarios y les exige un informe escrito a su regreso, el Decreto Legislativo No. 821-96 sobre el Impuesto General a las Ventas e Impuesto Selectivo al Consumo, inciso h), dispone que no estn gravados los pasajes internacionales adquiridos por cualquiera en la Iglesia Catlica , ya que incluye hasta a los "agentes pastorales", no se menciona a las dems instituciones filosficas o religiosas, ni se toma en cuenta los derechos de aquellos contribuyentes que ha optado por no pertenecer a institucin alguna y que con sus impuestos solventan actividades proselitistas no conformes con sus convicciones. Tampoco se sabe qu beneficios trae para la comunidad en general, el viaje de dichos agentes pastorales. 10) La Resolucin Suprema No. 508-93-PCM del 16 de noviembre de 1993 que aprueba la directiva de procedimientos de aceptacin y aprobacin, internamiento de donaciones de carcter asistencial o educacional
provenientes del exterior. En este dispositivo legal el prrafo 5-2 excepta a la Iglesia Catlica de la inscripcin en el Registro de Donaciones. 11) En el campo educativo gozan del derecho de ensear el curso de religin catlica como materia ordinaria. Tienen la prerrogativa de colocar a
los profesores que dictarn dicho curso, cuyo nombramiento no requiere de concurso pblico como el de cualquier profesor con ttulo universitario, basta que el candidato a profesor goce de la aprobacin del obispo competente sin que sea necesario que haya estudiado en la universidad. Artculo 100 de la Ley 23384, Ley General de Educacin (18/05/82) y Cuarta Disposicin final y complementaria de la Ley 26815 para el Concurso Pblico para cubrir plazas docentes de los niveles inicial, primaria, secundaria y superior no universitario para el ao 1998. 12) La Resolucin Ministerial No. 201-98-ED del 3 de marzo de 1999 que aprueba los Programas Curriculares Bsicos del segundo y tercer ciclos correspondientes a tercero, cuarto, quinto y sexto grado de educacin primaria. En la formulacin de estos programas por el Ministerio de Educacin, participan representantes de la Iglesia Catlica y no de las dems instituciones filosficas o religiosas. 13) El Texto nico de Procedimientos Administrativos (TUPA), Ministerio de Educacin, excepta slo a la Iglesia Catlica del requisito de "Registro de Donaciones" en su trmite de aprobacin y aceptacin o donacin de bienes. 14) El concurso pblico del Ministerio de Educacin en la Directiva No. 001-98CN, Normas para la Ejecucin del Concurso Pblico para el nombramiento de Docentes y Directivos, en el acpite 4, Condiciones para concursar, a la letra dice: h) Los docentes que actualmente ocupan plazas orgnicas vacantes en condicin de contratados, asignadas en el marco del Decreto Ley No. 23211 y la RM. 483-89-ED, y postulen a una plaza de la asignatura de Religin de los diversos niveles, debern contar con la propuesta escrita de la autoridad eclesistica correspondiente (obispo de su jurisdiccin). 15) El Ministerio de Educacin paga sueldos a profesores de mil colegios catlicos. Esta es una usurpacin del sueldo de muchos profesores 16) La Resolucin Ministerial No. 1104-98-IN/0104 del 19 de diciembre de 1998, modificando el TUPA del Ministerio del Interior en la parte relativa a la Direccin de Migraciones y Naturalizacin, exonera a los religiosos extranjeros catlicos ms no a los de otras iglesias o confesiones, del pago por derecho a
"Prrroga de Permanencia (30); "Prrroga de Residencia (31.39)". "Pago de la Tasa Anual de Extranjera (38); "En adquisicin de la Doble Nacionalidad (48). En buena cuenta el religioso catlico est exonerado del requisito de solvencia econmica. 17) La ordenanza No. 137 del 19 de enero de 1998 de la Municipalidad Metropolitana de Lima publicada en El Peruano el 29 del mismo mes y ao, en su artculo No. 7, Inafectaciones, slo comprende a la Iglesia Catlica , pues dispone "Se encuentran inafectos a los arbitrios de limpieza pblica, parques y jardines pblicos y serenazgos, los predios de propiedad de: ....d) Las entidades religiosas de la Iglesia Catlica que sean destinados a templos, conventos, monasterios y museos, de conformidad con el acuerdo suscrito entre la Santa Sede y la Repblica del Per aprobado por Decreto Ley 23111....". 18) La Resolucin Ministerial 317-2001-JUS de fecha 7 de setiembre del 2001, sostiene que se conforma una Comisin Mixta encargada de proponer e implementar medidas de solucin de los problemas de orden inmobiliario y jurdico que atraviesa la Iglesia Catlica del Per. La referida comisin es integrada entre otros por: Carlos Valderrama Adrianzn, Asesor Legal de la Conferencia Episcopal Peruana; Gonzalo Flores Santana, Asesor Legal de la Conferencia Episcopal Peruana; Manuel Merino Puente, Director de Asuntos Eclesisticos de la Direccin Nacional de Justicia del Ministerio de Justicia. ("los gatos de despenseros?" - comentario de Pepe Rodrguez). 19) Adems de estas cosas, en el DECRETO SUPREMO N 121-95-EF, Reglamento de la Ley de los Delitos Aduaneros dice el Artculo 8 .- Los bienes perecibles incautados o decomisados sern adjudicados directamente, y sin requerimiento de autorizacin previa, por ADUANAS a favor de las entidades del Estado o de las instituciones sin fines de lucro de tipo asistencial, educacional o religioso oficialmente reconocidas: 20) Por su parte, Alberto Fujimori, convalid las exoneraciones procatlicas del concordato mediante decreto legislativo N 626 del 29 de noviembre de 1990.
21) Edgar Gonzlez Ruiz (La iglesia en el ejrcito) muestra que "En Per, otro de los pases donde tiene gran influencia la jerarqua catlica, el 10 de noviembre de 1999, el entonces presidente Alberto Fujimori aprob el nuevo Reglamento del obispado castrense del Per, que atiende 'pastoralmente a los miembros de las Fuerzas Armadas, Polica Nacional y sus familiares' y cuyo nombre oficial es el de Ordinariato Castrense, y 'depende en el orden eclesistico de la Sede Apostlica , y en el orden administrativo del Ministerio de Defensa-Despacho Ministerial' (segn el artculo 8 del Reglamento).
CAPITULO I LA LIBERTAD RELIGIOSA EN EL PER A PROPSITO DE LA LEY Y SU REGLAMENTO Mara Jos Olavarra Parra1
En diciembre de 2010 se public la Ley No. 29635 Ley de Libertad Religiosa, la misma que fue reglamentada mediante Decreto Supremo No. 010-2011-JUS, de fecha 26 de julio de 2011.
En general, tanto la Ley como el Reglamento tratan sobre dos temas principales dentro del derecho a la libertad religiosa como derecho fundamental y constitucionalmente reconocido y que ataen a ambas dimensiones de la libertad religiosa: individual y colectiva.
La libertad, en palabras del maestro Fernndez Sessarego, implica la nica posibilidad para que todos los hombres sin excepcin puedan realizarse plenamente en una dimensin coexistencial2 El artculo 5 del Cdigo Civil seala que el derecho a la vida, a la integridad fsica, a la libertad, al honor y dems inherentes a la persona humana son irrenunciables
1 2
Miembro del Estudio Capuay & Cieza abogados. Fernndez Sessarego, Carlos, Derecho de las Personas, Editorial Grijley, 8. Edicin actualizada, Lima, 2001, p. 45
y no pueden ser objeto de cesin. ()3. As, tal como lo expresa Fernndez Sessarego, este artculo recoge la orientacin unitaria de los llamados Derechos de la persona. Agrega el mismo autor al referirse al derecho a la libertad todos aquellos derechos que se refieren de alguna manera, a la posibilidad de proyectar y realizar la vida humana segn el arbitrio del sujeto dentro del marco del ordenamiento jurdico, las instancias ticas y el inters social.4 Y es dentro de esta libertad que encontramos a la libertad religiosa.
La libertad religiosa se define como la libertad de poder elegir la confesin religiosa que guiar nuestro comportamiento y en cuya doctrina creemos y la asumimos como parte de nuestra identidad. As, el TC indica que [L]a libertad de religin comporta el derecho fundamental de todo individuo de formar parte de una determinada confesin religiosa, de creer en el dogma y la doctrina propuesta por dicha confesin, de manifestar pblica y privadamente las consecuentes convicciones religiosas y de practicar el culto. (Exp. N 0895-2001-AA/TC, 19/08/2002, FJ 3)
La libertad religiosa es comprendida por el TC en tanto no slo implica la libertad de poder creer en las propias creencias religiosas sino tambin el de poder expresarlas pblicamente y en colectividad, sin ningn tipo de restriccin, en principio. Asimismo, el TC, mediante sentencia recada en el expediente N 32832003-AA/TC del 15 de junio de 2004, ha sealado que la libertad religiosa no es solamente un derecho individual sino tambin colectivo toda vez que existe la posibilidad de asociarse para constituir entidades religiosas, nombrar a sus representantes, entre otros.
El TC pronuncindose en el expediente N 0895-2001-AA/TC, de fecha 19 de agosto de 2002, seala que la libertad religiosa tambin tiene una vertiente negativa, la misma que est dada por la libertad de todo individuo de decidir no
3 4
Ibdem, p. 53 Ibdem, p. 55
formar parte de determinada religin y por ende, no puede ser coaccionado a pertenecer a alguna entidad religiosa.
Como veremos ms adelante, la libertad religiosa importa, a su vez, una serie de derechos. El TC, an cuando ya se haba expedido la ley de libertad religiosa, seala que los atributos de la libertad religiosa son los siguientes: [L]a libertad religiosa comporta el establecimiento de los cuatro atributos jurdicos siguientes:
a)
libremente elija una persona. b) Reconocimiento de la facultad de abstencin de profesin de toda creencia
y culto religioso. c) d) Reconocimiento de la facultad de poder cambiar de creencia religiosa. Reconocimiento de la facultad de declarar pblicamente la vinculacin con
una creencia religiosa o de abstenerse de manifestar la pertenencia a alguna. (Exp. 3283-2003-AA/TC, 15/06/2004, FJ 18).
As, de acuerdo a lo antes expresado sobre la libertad positiva y negativa, estos cuatro atributos se pueden dividir de la siguiente manera: -
Libertad positiva: o Reconocimiento de la facultad de declarar pblicamente la vinculacin a una creencia religiosa o de abstenerse de manifestar la pertenencia a alguna o Reconocimiento de la facultad de profesin de la creencia religiosa que libremente elija una persona
Libertad negativa: o Reconocimiento de la facultad de abstencin de profesin de toda creencia y culto religioso.
A nivel nacional, la Constitucin Poltica del Per seala en su artculo 2 numeral 3: Artculo 2.- Toda persona tiene derecho: () 3. A la libertad de conciencia y de religin en forma individual o asociada. No hay persecucin por razn de ideas o creencias. El ejercicio pblico de todas las confesiones es libre siempre que no ofenda a la moral o altere el orden pblico. ()
Como se puede apreciar, la Carta Fundamental reconoce como uno de los derechos constitucionalmente reconocidos a la libertad de religin (y de conciencia). Los lmites son la moral y el orden pblico.
Asimismo, encontramos en la Ley de Libertad Religiosa lo siguiente: Artculo 1.- Libertad de religin El Estado garantiza el derecho fundamental de toda persona a la libertad de religin reconocido y amparado por la Constitucin Poltica del Per y por los tratados internacionales ratificados por el Estado peruano. El ejercicio pblico y privado de este derecho es libre y tiene como nico lmite tanto la proteccin del derecho de los dems al ejercicio de sus libertades pblicas y derechos fundamentales como la proteccin del orden, la salud y moral pblicos
Como se puede apreciar, los lmites ahora tambin abarcan a la salud pblica 5 y al derecho de los dems al ejercicio de sus libertades pblicas.
Sin embargo, cabe precisar que con anterioridad ya el TC haba sealado como lmites a los antes indicados por lo que no ha habido ningn aporte en este extremo. As, en la sentencia recada en el expediente N 0256-2003-HC/TC, 21/04/2005, FJ 17, el TC ha sealado: [C]omo sucede con cualquier derecho fundamental, tampoco el ejercicio de la libertad religiosa, en cuyo mbito se encuentra comprendido el de la libertad de culto, es absoluto. Est sujeto a lmites. Uno de ellos es el respeto al derecho de los dems. Este lmite forma parte del contenido del derecho en su dimensin negativa, que, como se ha recordado, prohbe la injerencia de terceros en la propia formacin de las creencias y en sus manifestaciones. Tambin constituye un lmite la necesidad de que su ejercicio se realice en armona con el orden pblico6; particularmente, con la libertad de culto. Asimismo, se encuentra limitado por la moral y la salud pblicas. Tales restricciones deben ser evaluadas en relacin con el caso concreto e interpretadas estricta y restrictivamente 7
A nivel internacional encontramos los distintos tratados sobre derechos fundamentales. Considerando que la Cuarta Disposicin Final y Transitoria de la Constitucin8 reconoce a los Tratados y Acuerdos internacionales de Derechos
Al respecto, debemos sealar que es imprecisa la referencia a la salud pblica ya que no se entiende si se refiere a temas de salubridad o a la salud como situacin jurdica subjetiva, la misma que como lmite a la libertad religiosa estara dada por la salud psquica de las personas. 6 El Dr. Juan Espinoza define al orden pblico como un conjunto de principios de diversa naturaleza (econmicos, sociales, jurdicos, ticos, entre otros) que constituyen el pilar fundamental de la estructura y funcionamiento de la sociedad. Y agrega En esta misma orientacin, se entiende por orden pblico a los principios de orden superior, que constituyen nuestra organizacin poltica y social, dentro de la cual son esenciales. (ESPINOZA ESPINOZA, Juan, Los principios contenidos en el Ttulo Preliminar del Cdigo Civil peruano de 198,. Editorial Grijley E.I.R.L., Lima, 2011. P. 345) 7 Se tendr que efectuar una interpretacin restrictiva en tanto se limita un derecho fundamental 8 Cuarta.- Interpretacin de los derechos fundamentales: Las normas relativas a los derechos y a las libertades que la Constitucin reconoce se interpretan de conformidad con la Declaracin Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por el Per.
DECLARACIN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS Artculo 18.- Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religin Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religin; este derecho incluye la libertad de cambiar de religin o de creencia, as como la libertad de manifestar su religin o su creencia, individual y colectivamente, tanto en pblico como en privado, por la enseanza, la prctica, el culto y la observancia.
DECLARACIN AMERICANA DE LOS DERECHOS Y DEBERES DEL HOMBRE Artculo III.- Toda persona tiene el derecho de profesar libremente una creencia religiosa y de manifestarla y practicarla en pblico y en privado.
CONVENCIN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS San Jos de Costa Rica Artculo 12. Libertad de Conciencia y de Religin 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de conciencia y de religin. Este derecho implica la libertad de conservar su religin o sus creencias, o de cambiar de religin o de creencias, as como la libertad de profesar y divulgar su religin o sus creencias, individual o colectivamente, tanto en pblico como en privado. 2. Nadie puede ser objeto de medidas restrictivas que puedan menoscabar la libertad de conservar su religin o sus creencias o de cambiar de religin o de creencias.
3. La libertad de manifestar la propia religin y las propias creencias est sujeta nicamente a las limitaciones prescritas por la ley y que sean necesarias para proteger la seguridad, el orden, la salud o la moral pblicos o los derechos o libertades de los dems. 4. Los padres, y en su caso los tutores, tienen derecho a que sus hijos o pupilos reciban la educacin religiosa y moral que est de acuerdo con sus propias convicciones.
PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POLTICOS Artculo 18 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religin; este derecho incluye la libertad de tener o de adoptar la religin o las creencias de su eleccin, as como la libertad de manifestar su religin o sus creencias, individual o colectivamente, tanto en pblico como en privado, mediante el culto, la celebracin de los ritos, las prcticas y la enseanza. 2. Nadie ser objeto de medidas coercitivas que puedan menoscabar su libertad de tener o de adoptar la religin o las creencias de su eleccin. 3. La libertad de manifestar la propia religin o las propias creencias estar sujeta nicamente a las limitaciones prescritas por la ley que sean necesarias para proteger la seguridad, el orden, la salud o la moral pblicos, o los derechos y libertades fundamentales de los dems. 4. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales, para garantizar que los hijos reciban la educacin religiosa y moral que est de acuerdo con sus propias convicciones.
Como se puede apreciar de los textos antes sealados, la libertad de religin (de profesarla de manera libre tanto individual como colectivamente) es considerada
como derecho humano, por lo que, independientemente de su reconocimiento legislativo en cada Estado, no se puede vulnerar dicho derecho.
Sin embargo, se observa que en casi todos los textos internacionales, el tema de libertad religiosa se equipara al tema de libertad de pensamiento y de expresin y as, por un momento, parecera que la libertad religiosa se encuentra dentro de la libertad de pensamiento y de expresin9. El TC se ha pronunciado al respecto y ha llegado a la conclusin que no se trata de los mismos derechos ni que uno engloba al otro, toda vez que la libertad religiosa es una libertad de creencias, mientras que la libertad de conciencia o la libertad de pensamiento es una libertad de ideas.
II.
Una de las dimensiones de la libertad religiosa es la que atae al mbito individual de cada persona. As, la ley y el reglamento se refieren a este aspecto en sus artculos 310 y 411, respectivamente. En la ley se hace una referencia a los
9
De este modo de pensar es el Dr. Marcial Rub io cuando, citando a Miguel Semino, seala: La libertad de conciencia consiste en el derecho de creer o no lo que se quiera en materia religiosa y de manifestarlo exteriormente Como ya se aludi esta libertad no es ms que una especificacin de otro derecho fundamental el de comunicar libremente los pensamientos Se cree en o interior del espritu y la mente y se opina exteriorizando el pensamiento y la creencia. RUBIO CORREA, Marcial, Estudio de la Constitucin Poltica de 1993, Tomo I, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Catlica del Per, Lima, 1999, P. 193 10 Artculo 3.- Ejercicio individual de la libertad de religin La libertad de religin comprende, entre otros, el ejercicio de los siguientes derechos a. Profesar la creencia religiosa que libremente se elija y cambiar o abandonar la que se tenga en cualquier momento, conforme al procedimiento propio de cada iglesia, confesin o comunidad religiosa. En todo caso, se respeta la libertad religiosa individual. b. Practicar de forma individual o colectiva, en pblico o en privado, los preceptos religiosos de su confesin, sus ritos y actos de culto. c. Recibir asistencia religiosa por su confesin. Las instituciones pblicas competentes adoptan las medidas y normas necesarias para facilitar la asistencia religiosa en el mbito de las Fuerzas Armadas y de la Polica Nacional del Per, en las prisiones, en los centros pblicos hospitalarios, asistenciales y otros bajo su dependencia. d. Elegir para s o para los menores o los incapaces sujetos a su patria potestad, dentro y fuera del mbito escolar, la educacin religiosa y moral que est de acuerdo con sus propias convicciones. e. Reunirse o manifestarse pblicamente con fines religiosos y asociarse para desarrollar comunitariamente sus actividades religiosas.
derechos que puede contener el ejercicio individual de la libertad religiosa y en el Reglamento encontramos una referencia a dichos derechos y que esta enumeracin no es taxativa, por lo tanto, estamos frente a un numerus apertus y no un numerus clausus. Como habamos mencionado, an a pesar de esta lista de derechos, el TC resume todos ellos en los cuatro atributos de la libertad religiosa antes detallados. As, se puede apreciar que esta enumeracin resulta siendo redundante y no aporta elementos nuevos a los ya estudiados en los textos internacionales12 y sentencias del TC.
f. Conmemorar las festividades y guardar el da de descanso que se considere sagrado en su religin, debindose armonizar los derechos de los trabajadores con los de la empresa o administracin pblica para la que labore, y de los estudiantes con las instituciones educativas, conforme al reglamento de la presente Ley. g. Prestar juramento segn sus propias convicciones religiosas o abstenerse de hacerlo, pudiendo acogerse a la alternativa promisoria. h. Recibir sepultura de acuerdo con las tradiciones y ritos de la propia confesin religiosa, respetando en todo caso las normas vigentes sobre salud e higiene pblicas. 11 Artculo 4.- Del ejercicio individual de la libertad religiosa La mencin de derechos contemplada en el artculo 3 de la Ley, es de naturaleza enunciativa y en ningn modo podr interpretarse de manera restrictiva. El ejercicio de una creencia religiosa, el cambio en las mismas o la ausencia de ellas, se da en un marco de respeto mutuo y no son motivo para discriminar, ni ser discriminado. Las entidades pblicas no podrn exigir en sus formularios o en los modelos de currculos que las personas expresen su conviccin religiosa. Dicha informacin tampoco podr ser criterio de evaluacin para admitir a una persona en una institucin, salvo que se encuentre en el mbito de lo establecido por el artculo 3 precedente. 12 Por ejemplo, en Espaa se encuentra la Ley Orgnica 7/1980 de fecha 05 de julio de 1980. Esta ley contiene 18 artculos. En su segundo artculo se enumeran los derechos que comprende la libertad religiosa: Artculo Segundo. Uno. La Libertad Religiosa y de culto garantizado por la Constitucin comprende, con la consiguiente inmunidad de coaccin, el derecho de toda persona a: a. Profesar las creencias religiosas que libremente elija o no profesar ninguna; cambiar de confesin o abandonar la que tena; manifestar libremente sus propias creencias religiosas o la ausencia de las mismas, o abstenerse de declarar sobre ellas. b. Practicar los actos de culto y recibir asistencia religiosa de su propia confesin; conmemorar sus festividades; celebrar sus ritos matrimoniales; recibir sepultura digna, sin discriminacin por motivos religiosos, y no ser obligado a practicar actos de culto o a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones personales. c. Recibir e impartir enseanza a informacin religiosa de toda ndole, ya sea oralmente, por escrito o por cualquier otro procedimiento; elegir para s, y para los menores no emancipados e incapacitados, bajo su dependencia, dentro y fuera del mbito escolar, la educacin religiosa y moral que est de acuerdo con sus propias convicciones. d. Reunirse o manifestarse pblicamente con fines religiosos y asociarse para desarrollar comunitariamente sus actividades religiosas de conformidad con el Ordenamiento Jurdico General y lo establecido en la presente Ley Orgnica. Dos. Asimismo comprende el derecho de las Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas a establecer lugares de culto o de reunin con fines religiosos, a designar y formar a sus ministros, a divulgar y propagar su propio credo, y a mantener relaciones con sus propias organizaciones o con otras confesiones religiosas, sean en territorio nacional o en el extranjero.
Ahora bien, un tema importante respecto al ejercicio individual de la libertad religiosa es el de objecin de conciencia. La objecin de conciencia se puede definir como un derecho de alcance general que da expresin a una incompatibilidad absoluta entre las convicciones personales y algunas reglas vigentes en el mbito de una determinada comunidad (el Estado, la empresa) 13
El texto de la ley seala: Artculo 4.- Objecin de conciencia La objecin de conciencia es la oposicin de un individuo al cumplimiento de un deber legal, en razn de sus convicciones morales o religiosas. Se ejerce la objecin de conciencia cuando alguien se ve imposibilitado de cumplir una obligacin legal por causa de un imperativo, moral o religioso, grave o ineludible, reconocido por la entidad religiosa a la que pertenece.
Como se trata de la imposibilidad de realizar un deber legal por la contradiccin con motivos de orden religioso, podemos indicar algunos artculos del Reglamento14 que podran calzar en esta definicin.
Tres. Para la aplicacin real y efectiva de estos derechos, los poderes pblicos adoptarn las medidas necesarias para facilitar la asistencia religiosa en los establecimientos pblicos militares, hospitalarios, asistenciales, penitenciarios y otros bajo su dependencia, as como la formacin religiosa en centros docentes pblicos. 13 ESPINOZA ESPINOZA, Juan, Derecho de las personas, Editorial Rodhas, Quinta edicin, Lima, 2009, P. 170, citando a RODOT. 14 Artculo 6.- De las fiestas de guardar y el da de descanso en el mbito laboral Los empleadores, de los sectores pblico y privado, garantizan el derecho de los trabajadores a conmemorar las festividades y guardar el da de descanso que stos consideren sagrado, siempre que el ejercicio de este derecho no resulte incompatible con la organizacin social del trabajo y se garantice el cumplimiento de la jornada laboral a que se refiere la normatividad vigente. Artculo 7.- De las fiestas de guardar y el da de descanso en el mbito educativo Los responsables de las entidades educativas estatales brindarn las facilidades necesarias a sus estudiantes, a efectos que en el ejercicio de su derecho a conmemorar sus festividades y guardar el da de su descanso y siempre que el ejercicio de este derecho no afecte el normal funcionamiento de las actividades curriculares de la entidad. Artculo 9.- Exoneracin del curso de Religin En las instituciones educativas estatales los padres o apoderados, cuando corresponda, podrn solicitar la exoneracin del curso de religin cursando una comunicacin expresa en ese sentido. Respecto de los alumnos debidamente exonerados del curso de Religin, su promedio acadmico se tomar considerando solamente las materias cursadas. Respecto a este ltimo artculo, existe un proyecto de ley
Ya en otros ordenamientos jurdicos se haba recogido el derecho a la objecin de conciencia y en el caso peruano, ya exista una sentencia del TC15 que lo trataba como un derecho constitucional, el mismo que se encontrara dentro del derecho a la libertad de conciencia, sin necesidad de recurrir a la clusula abierta del artculo 3 de la Constitucin. En esta sentencia, el Tribunal seala: El derecho constitucional a la objecin de conciencia, como adelantbamos en el fundamento tercero, permite al individuo objetar el cumplimiento de un determinado deber jurdico, por considerar que tal cumplimiento vulnerara aquellas convicciones personales generadas a partir del criterio de conciencia y que pueden provenir, desde luego, de profesar determinada confesin religiosa.16 Sin embargo, este derecho no puede verse como una regla general sino como una excepcin al mandato imperativo de las normas dadas por el Estado. Es por ello que resulta por ms extrao el nuevo tratamiento que le brinda la Ley por cuanto pareciera que se debera aplicar ante cualquier caso cuando ello no resulta de esa manera. Es ms, parecera que pudiese ejercerse ante cualquier tipo de dispositivo legal o constitucional; es decir, para oponerse contra cualquier tipo de mandato imperativo. Creo conveniente que se delimite de manera ms precisa el radio de accin del artculo 4 de la Ley.
Existen situaciones en las que no existiran problemas para el ejercicio del derecho de objecin de conciencia pero hay tambin situaciones en las que an ponderando derechos, no se podra apelar al ejercicio de esta situacin jurdica subjetiva.
Uno de los temas ms debatibles en objecin de conciencia es el que se presenta en los casos de consentimiento informado para la aplicacin de tratamientos mdicos. En estos casos se ponderan los derechos a la libertad personal,
presentado por el Ejecutivo que se encuentra en Comisin para su discusin y que plantea la modificacin de este artculo por cuanto nicamente las instituciones educativas del sector pblico seran las que podran exonerar del curso de religin a los alumnos, toda vez que las instituciones educativas particulares religiosas no estaran obligadas a exonerar a sus alumnos del curso de religin. 15 EXP. N. 0895-2001-AA/TC del 19 de agosto de 2002 16 Ibdem FJ 7
religiosa, de conciencia y los bienes jurdicos tutelados como la vida, la integridad fsica y psquica y la salud. (todos ellos reconocidos como derechos de las personas y de manera unitaria, previstos en el artculo 5 del Cdigo civil)
As, existen posiciones contrarias respecto a qu bien jurdico (vida vs libertad o integridad vs libertad) debe ser tutelado ante situaciones extremas. Al respecto, Lorenzetti ha sealado que para algunos juristas el inters pblico protege la vida y ello permite avanzar, incluso en contra de la opinin del paciente; para otros, el consentimiento del paciente es un derecho personalsimo que siempre debe respetarse17
El caso de los Testigos de Jehov es uno de los ms discutidos a nivel doctrinario. Los creyentes de esta confesin han decidido no someterse a tratamientos que involucren la transfusin de sangre y ejercen su derecho a no ser sometidos a un tratamiento que ellos no consientan expresamente.
El 18 de mayo de 2000 se public la noticia del fallecimiento de un menor de edad en Piura al no habrsele podido practicar una transfusin sangunea que le hubiese salvado la vida. El motivo por el que no se le practic la transfusin sangunea estaba dado por la negativa de sus padres debido a sus creencias religiosas toda vez que pertenecan a la Iglesia de los Testigos de Jehov.
Los padres del menor fallecido aducan que el centro de salud se neg a aceptar sus puntos de vista y propuestas alternativas a la transfusin de sangre con lo que haban violado sus deberes mdicos y haban expuesto en peligro de muerte al menor.
Sin embargo, aunque mediticamente se trat el asunto con ligereza, la Defensora del Pueblo present un Informe, el mismo que fue elaborado por la
17
LORENZETTI, Ricardo, Responsabilidad civil de los mdicos, Tomo I, Editorial Rubinzal Culzoni, Buenos Aires, 1997, p. 91.
Adjunta en Asuntos Constitucionales de la Defensora del Pueblo, encabezada por el Dr. Samuel Abad Yupanqui.
La Defensora del Pueblo en su Informe hace un anlisis detallado de la libertad de religin (y de conciencia) y su relacin con otros derechos fundamentales como el derecho a la vida y el derecho a la salud. En el caso concreto, la Defensora seala los Testigos de Jehov no rechazan tratamientos alternativos para sustituir con ellos la transfusin sangunea, lo que revela su intencin de preservar su vida y salud pero valindose de medios compatibles con sus propias convicciones. Este rechazo de un cierto tipo de intervencin mdica es un acto similar al de los pacientes que rehsan ciertas intervenciones teraputicas por considerarlas peligrosas o excesivamente onerosas, o al de los enfermos que son conscientes que someterse a determinados tratamientos no hara sino dilatar la enfermedad sin poder curarla. 18 As, se indica que puede afirmarse que la negativa de los Testigos de Jehov a las transfusiones sanguneas en ejercicio de su derecho de libertad de conciencia siempre que se realice de manera personal, consciente y libre constituye un acto jurdicamente vlido sin que ello suponga una colisin con el derecho a la vida o a la salud ()19
La Defensora concluye indicando que s constituy una vulneracin a su libertad religiosa, el no haber tomado en cuenta otro tipo de tratamientos alternativos a la transfusin sangunea, habiendo comprobado que s existan. Seala, adems, que an no existiendo otros tratamientos, es decisin del paciente el someterse a la transfusin.
18 19
DEFENSORA DEL PUEBLO, Debate Defensorial, No. 04, Lima, 2002 Ibdem
Sin embargo, este mismo caso es ms debatible an toda vez que no es una persona capaz la que estara ejerciendo su libertad de conciencia respecto a la negativa del tratamiento de transfusin sangunea sino que se trata de un menor de edad. Si bien es cierto que en el presente caso existan otros tratamientos alternativos a la transfusin sangunea, bien puede presentarse casos en los que no existan estos otros tratamientos y es en esos casos en los que el tema de objecin de conciencia cobrar relevancia. Creo que en estas situaciones, an cuando los padres sean los representantes legales del menor, deberan ponderarse los derechos en conflicto y entre tutelar al bien jurdico vida frente a la libertad de religin, debe tutelarse el primero y no debera aceptarse el recurso a la objecin de conciencia.
Adems, no podemos descuidar el anlisis de la realidad hospitalaria de nuestro pas y si es completamente factible el recurso a otros tratamientos alternativos.20 As, muchas veces resultar costoso y escaso encontrar otros tratamientos por lo que no podra dejar de tutelarse el derecho a la vida del paciente.21
Puedo concluir que los legisladores perdieron una gran oportunidad para establecer los criterios a los que se sometern los casos de objecin de conciencia para que sta pueda proceder ya que nicamente han reconocido este derecho, que ya haba sido incorporado como derecho constitucional con anterioridad por el TC. De igual manera se expresan los filsofos Jocelyn Maclure y Charles Taylor, para quienes si bien no se puede restringir a priori la libertad de conciencia de los ciudadanos, es preferible buscar medios para limitar el alcance
20
Se recomienda revisar el captulo sobre salud en el Per en el libro Salud, daos e indemnizacin a propsito del seguro mdico obligatorio de Olenka Woolott Oyague, Fondo Editorial de la Universidad de Lima, primera edicin, Lima, 2008. 21 FERNANDEZ SESSAREGO (Aspectos jurdicos del consentimiento informado del paciente en Negocio Jurdico y responsabilidad civil, Editorial Grijley, Lima, 2004), seala respecto a los mtodos alternativos [Los Testigos de Jehov] no se oponen, sin embargo, al empleo de componentes como la albmina, las inmunoglobulinas y los preparados para hemoflicos Sin embargo, debe analizars e la factibilidad de la presencia de estos componentes en forma separada en los Hospitales y Clnicas del pas.
de los abusos potenciales [generados a partir de la instrumentalizacin de las convicciones de conciencia u objeciones de conciencia]22
III.
En la dimensin colectiva del ejercicio de la libertad religiosa encontramos a la posibilidad de constituir personas jurdicas y autorreglamentarse internamente.
As, la Ley en su artculo 6 seala lo siguiente: Artculo 6.- Dimensin colectiva de las entidades religiosas Son derechos colectivos de las entidades religiosas debidamente inscritas, entre otros, los siguientes: a. Gozar de personera jurdica civil, as como de plena autonoma y libertad en asuntos religiosos, pudiendo establecer sus propias normas de organizacin, rgimen interno y disposiciones para sus miembros, sin perjuicio de los derechos y libertades reconocidos en la Constitucin Poltica del Per. b. Crear fundaciones y asociaciones para fines religiosos, educacionales y de asistencia social conforme a la legislacin nacional. c. Formar, designar o elegir libremente a sus ministros de culto, dirigentes religiosos y establecer su propia jerarqua, segn sus normas internas. La condicin de ministro de culto se acredita con documento autntico expedido por la autoridad competente de la entidad religiosa. d. Ejercer libremente su ministerio, practicar su culto, celebrar reuniones relacionadas con su religin y establecer lugares de culto o de reunin con fines religiosos. e. Divulgar y propagar su propio credo. f. Solicitar, recibir y otorgar todo tipo de contribuciones voluntarias.
22
MACLURE, Jocelyn y TAYLOR, Charles, Laicidad y libertad de conciencia, Editorial Alianza, Madrid, 2011, p, 105.
g. Mantener relaciones con sus propias organizaciones o con otras entidades religiosas, sea en territorio nacional o extranjero.
Con la entrada en vigencia del Reglamento, el Ministerio de Justicia mediante la Resolucin Ministerial 0187-2010-JUS, cre un nuevo Registro Nacional de Confesiones y Entidades Religiosas - el cual no alcanza a la Iglesia Catlica - y las entidades que ya han estado inscritas en el Registro que exista desde el ao 2003 y que renan los requisitos establecidos en el artculo 14 23 de la Ley, debern reinscribirse para poder gozar de personera jurdica de derecho privado. De esta manera, gozarn de los beneficios que la ley otorga a las entidades religiosas debidamente inscritas.
De acuerdo al artculo 50 de la Constitucin, el Estado, adems de reconocer la independencia y autonoma de las instituciones religiosas, puede establecer formas de colaboracin con las mismas. Es decir, nuestro Estado no es un Estado laico pero tampoco confesional, se trata ms bien de un Estado cooperacionista con las instituciones religiosas debidamente acreditadas. De esta manera, para poder suscribir convenios de cooperacin con el Estado, las entidades religiosas,
23
Artculo 14.- Requisitos para inscripcin de entidades religiosas Para inscribirse en el Registro de Entidades Religiosas, se presenta una solicitud en la que consta fehacientemente lo siguiente: a. Su fundacin o establecimiento en el Per, con indicacin del nmero de fieles mayores de edad, lugares de culto y cuantos datos se consideren relevantes a efectos de poner de manifiesto su implantacin. b. Su denominacin y dems datos de identificacin, los estatutos donde se sealen sus bases de fe, actividades religiosas, rgimen de funcionamiento, esquema de organizacin y rganos representativos con expresin de sus facultades y de los requisitos para su vlida designacin. Tienen acceso al registro aquellas entidades religiosas que, por su trayectoria, mbito, nmero de creyentes y/o desarrollo de actividades benfico-asistenciales o educativas, ofrecen garantas de estabilidad y permanencia. La inscripcin requiere prueba, por cualquier medio admitido en derecho, del ejercicio constante de actividades religiosas propias, que determine la creacin, fundacin y presencia activa de la confesin en el Per, por un perodo no menor de siete (7) aos, as como de un nmero de fieles, mayores de edad, no inferior a lo que determine el reglamento. La inscripcin en el registro conlleva el reconocimiento de la personera jurdica, que se otorga cuando se acreditan debidamente los requisitos exigidos y no se vulnera algunos de los preceptos de la presente Ley o del ordenamiento jurdico general. La denegacin de la inscripcin no impide su actuacin en el marco de las libertades reconocidas en la Constitucin Poltica del Per ni el ejercicio de los derechos que se reconocen en la presente Ley. La cancelacin de los asientos relativos a una determinada entidad religiosa solo puede llevarse a cabo a peticin de sus representantes legales, debidamente facultados, o mediante resolucin judicial .
adems de estar inscritas en el Registro correspondiente, debern acreditar ofrecer garantas de estabilidad y permanencia por su nmero de miembros y actividades, as como haber adquirido notorio arraigo con dimensin nacional.
Mencin aparte merece el caso de la Iglesia Catlica, la misma que en 1980 ya haba suscrito con el Estado peruano el Acuerdo entre la Santa Sede y la Repblica del Per, el mismo que le reconoca la personera jurdica de derecho pblico (de igual forma se le reconoce a la Conferencia Episcopal Peruana, a los Arzobispados, Obispados, Prelaturas y Vicariatos Apostlicos) y establece el rgimen de cooperacin y colaboracin mutua que mantendrn Iglesia Catlica y Estado. Cabe sealar que antes de la promulgacin de la ley, la Comisin de Constitucin del Congreso emiti un Dictamen indicando que slo en el caso de la Iglesia Catlica es posible la obtencin de la personera jurdica de derecho pblico en tanto representa al Estado del Vaticano, no ocurriendo lo mismo con las dems entidades religiosas y es por ello que slo pueden reconocerles personera jurdica de derecho privado.
IV.
CONCLUSIONES
1. Ni la ley ni el reglamento han profundizado algunos temas como el de objecin de conciencia, dejando al anlisis de cada caso en concreto a los tribunales peruanos.
2. Se podra indicar que la ley ha reunido las posiciones del Tribunal Constitucional as como lo referido a los Tratados Internacionales y las ha sistematizado pero luego de ello no existe mayor labor legislativa.
3. En cuanto a la dimensin colectiva del ejercicio del derecho a la libertad religiosa, podemos concluir que el nuevo Registro de Entidades Religiosas
difiere al anterior en cuanto ahora con la obtencin de la personera jurdica de derecho privado y en tanto existan garantas de estabilidad y permanencia, se podr acceder a la suscripcin de convenios de cooperacin con las entidades religiosas.
CAPTULO II
CUESTIONES PREVIAS
Hablar de libertad religiosa es hablar de un derecho humano. La conviccin religiosa es para el ser humano una cuestin esencial que condiciona su existencia. La tanto fundamental. libertad religiosa es un derecho indispensable y por lo
El derecho a la
coaccin, de tal manera que a nadie se le impida vivir de acuerdo con su conciencia y a nadie se le obliga a vivir en contra de ella. Efran Gonzles Morfin cita a Courthey Murria quien seala que hay una nocin ms amplia que la de la libertad religiosa, que es la libertad de profesar convicciones fundamentales. Sin embargo, en los textos internacionales sobre la libertad religiosa, se utiliza el trmino derecho de libertad
La libertad religiosa abarca al creyente y al no creyente, al que tiene religin y al que dice no tenerla. Es una realidad evidente que al menos las personas asumen una postura siempre en relacin a un ser supremo. Las puede reconducir a cuatro grupos:
Las facultades que comprende el derecho de libertad religiosa supone las garantas jurdicas de un mbito de inmunidad para practicar el acto de fe y cumplir con todos los deberes que ese acto lleve aparejado para ser completo y coherente. Pueden considerarse los siguientes puntos: o Libertad de conciencia: comprende el derecho a profesar o no la creencia religiosa que libremente se elija; derecho a cambiar o abandonar la confesin. La libertad de conciencia constituye el ncleo esencial de derecho de libertad religiosa. o Libertad de culto: el conjunto de actos y ceremonias con los que el hombre tributa homenaje al ser supremo o a personas o cosas tenidas por sagradas en su religin. o Libertad de difusin de los credos, ideas y opiniones religiosas: es la exteriorizacin de las ideas y opiniones. o Derecho a la formacin religiosa de los miembros de la confesin: es el derecho de tener centros de enseanza religiosa. o Libertad de enseanza y derecho a la educacin religiosa: es el derecho de los padres a que sus hijos reciban una
o Derecho de reunin y manifestacin. o Derecho de asociacin: toda persona tiene derecho a fundar asociaciones de carcter religioso. o Objecin de conciencia: es el incumplimiento de una obligacin legal, de naturaleza personal, cuya realizacin producira en el individuo una lesin grave de la propia conciencia o de las creencias profesadas. No es un incumplimiento de la norma legal porque s, sino que existen razones, causas que tienen que ver con las convicciones.
La jurisprudencia espaola ha sentado el criterio de que le d erecho a la libertad ideolgica y religiosa consagrada en el artculo 16 de la constitucin vigente implica el derecho de objecin de conciencia. Yo dira que la objecin de consciencia es una lucha de la moral individual contra el derecho, un alto al derecho en nombre de la moral.
CONCEPTO DE RELIGIN
No es posible hablar de religin ni de religiones sin un concepto bsico de religin. Por eso conviene empezar por su definicin. Resulta muy difcil dar una definicin exacta de algo, tanto o ms de religin. La religin es una realidad y concepto complejo. elemento. La definicin variar segn se acente uno u otro
Cuatro han sido los timos sealados para sta palabra latina.
1.
hombre con dios. Es la propuesta por Lactancio, s. III-IV d.C. (vivinae institutiones 4, 28);
2.
Religere (re-eligere), <<volver a elegir>> a dios de quien el haba separado por el pecado: S. Agustn, s.
hombre se
IV-V d.C. (Retractaciones 1,13,9; Ciudad de Dios 10, 3, 2); 3. Relinquere, en cuanto <<lo religioso, lo sagrado>>, se deja como alejado, separado de nosotros, los hombres comunes, de su uso profano (Servio Sulpicio en Macrobio, s. IV d. C., Saturnalia 3, 3, 8). Masurio Sabino propone lo mismo, al mismo tiempo que aconseja entrar en los templos, lugares religiosos por excelencia con pureza y conforme al ceremonial, no al modo profano (AVL. Gelivs, Noctes Atticae 4,9, s. II d.C.); 4. Relegere <<leer con atencin, observar escrupulosamente>> :
En sentido estricto es el conjunto de creencias, celebraciones y normas ticomorales por medio de las cuales el ser intelectual reconoce, en clave simblica, su vinculacin con lo divino en la doble vertiente a saber, la subjetiva y la objetiva o exteriorizada mediante diversas formas sociales e individuales.
Religin
final de la vida ajeno al hombre; en una justicia suprema y definitiva, sin error posible. Profesin de una doctrina religiosa. Prctica de su culto. La obligacin de conciencia. Fiel
cumplimiento de deber. Orden o comunidad religiosa. Desempeo de una profesin o actividad con el ms extremado de los celos y la conviccin de su trascendencia cual sacerdote de su culto.
Para la Real Academia Espaola es el conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, y de prcticas rituales para darle culto .
Qu es la libertad religiosa? Hasta ahora los estudiosos no han encontrado ninguna definicin aceptable, ms bien, han preferido describir su contenido que conceptuarlo. En lo que s estn todos de acuerdo es que se debe hacer un esfuerzo por no confundir el derecho de libertad religiosa con otras tres libertades religiosas: la psicolgica, para escoger un credo; la moral, para actuar conforme a la propia conciencia, libre y formada en lo relativo a la fe; y la espiritual, para actuar conforme a las ntimas convicciones en la materia.
En tal virtud, el contenido del derecho fundamental de libertad religiosa se trata de:
3.
fines religiosos en tanto no afecten derechos de terceros, el orden pblico, la salud pblica y la moral. 4. De que no se permita discriminacin por motivos religiosos y se
garantice la igualdad de todos. 5. En virtud de tal derecho se debe reconocer la posibilidad de tener, no tener o cambiar de religin, profesarla en pblico o en privado, celebrar ritos, recibir instruccin religiosa y asistencia espiritual de sus ministros.
Para Jos Lus Soberanes la libertad religiosa es que el Estado garantice a todos sus ciudadanos la posibilidad de escoger y adherirse a los
deseen, a
llevar
actos
externos que dichos principios exigen, asociarse con otros para realizar tales conductas y a obtener las facilidades para todo ello.
Javier Saldaa Serrano dice que la libertad religiosa en su sentido filosfico, significa un sistema de ideas o de convicciones u opiniones que el espritu humano posee permitindole liberarse de todo preconcepto dogmtico y de toda traba de carcter confesional. En esta acepcin se entremezclan los rasgos esenciales que caracterizan la libertad de pensamiento como la acepcin filosfica que se refiere al espritu humano, atendiendo al mbito interno del hombre, a su espacio ms intimo. Aqu es donde se encuentra la libertad religiosa y, en general, las libertades pblicas.
La Suprema Corte de Justicia de la Nacin en su tesis jurisprudencial LXI dictada por la primera sala en materia constitucional ha sealado que la libertad religiosa tiene una vertiente interna que atiende a la capacidad de los individuos para desarrollarse y de actuar de conformidad con una particular visin del mundo en la que se relaciona el hombre con lo divino; y una vertiente externa que se refiere a que todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que ms le agrade y practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo desde luego siempre que no constituyan un delito.
CAPITULO III CONVENTIO INTER APOSTOLICAM SEDEM ET PERUVIANAM REMPUBLICAM ACUERDO ENTRE LA SANTA SEDE Y LA REPUBLICA DEL PER
La Santa Sede y la Repblica del Per, deseosas de seguir garantizando de manera estable y ms conforme a las nuevas condiciones histricas la tradicional y fecunda colaboracin entre la Iglesia Catlica, Apostlica, Romana y el Estado Peruano para el mayor bien de la vida religiosa y civil de la Nacin, han determinado celebrar un Acuerdo sobre materia de comn inters. A este fin Su Santidad el Sumo Pontfice Juan Pablo II y Su Excelencia el General D. Francisco Morales Bermdez Cerrutti, Presidente de la Repblica del Per, han nombrado sus Plenipotenciarios, respectivamente, a Su Excelencia Reverendsima Monseor Mario Tagliaferri, Nuncio Apostlico en el Per, y al Excelentsimo Seor Embajador Dr. Arturo Garca, Ministro de Relaciones Exteriores, quienes, despus de haber canjeado sus respectivos Plenos Poderes, hallados en buena y debida forma, han convenido en lo siguiente: ARTCULO I La Iglesia Catlica en el Per goza de plena independencia y autonoma. Adems, en reconocimiento a la importante funcin ejercida en la formacin histrica, cultural y moral del pas, la misma Iglesia recibe del Estado la colaboracin conveniente para la mejor realizacin de su servicio a la comunidad nacional. ARTCULO II La Iglesia Catlica en el Per contina gozando de la personera jurdica de carcter pblico, con plena capacidad y libertad para la adquisicin y disposicin de bienes, as como para recibir ayudas del exterior. ARTCULO III
Gozan tambin de tal personera y capacidad jurdicas, la Conferencia Episcopal Peruana, los Arzobispados, Obispados, Prelaturas y Vicariatos Apostlicos existentes, y los que posteriormente pueda crear la Santa Sede. ARTCULO IV La personera y capacidad jurdicas de tales Jurisdicciones Eclesisticas comprenden tambin a los Cabildos Eclesisticos, a los Seminarios Diocesanos, y a las Parroquias y Misiones dependientes de aqullas. ARTCULO V Ninguna parte del territorio peruano depender de dicesis cuya sede est en el extranjero, y las dicesis establecidas en territorio peruano no se extendern ms all de las fronteras nacionales. ARTCULO VI La Santa Sede comunicar al Presidente de la Repblica la creacin de cualquier dicesis o jurisdiccin eclesistica, sin cuya notificacin no gozarn de la situacin jurdica que le reconoce el numeral III de este Acuerdo. Trmite similar se realizar para la supresin de jurisdicciones eclesisticas. ARTCULO VII Nombrado un eclesistico por la Santa Sede para ocupar algn cargo de Arzobispo u Obispo o Coadjutor con derecho a sucesin, Prelado o Vicario Apostlico, o para regir alguna dicesis temporalmente, la Nunciatura Apostlica comunicar el nombre del mismo al Presidente de la Repblica antes de su publicacin ; producida sta el Gbierno le dar el correspondiente reconocimiento para los efectos civiles. Los Arzobispos y Obispos residenciales sern ciudadanos peruanos.
ARTCULO VIII El sistema de subvenciones para las personas, obras y servicios de la Iglesia Catlica seguir como hasta ahora. Las asignaciones personales no tienen el carcter de sueldo ni de honorarios, por tanto no constituyen renta sujeta a tributacin. ARTCULO IX Las rdenes y Congregaciones Religiosas y los Institutos Seculares podrn organizarse como Asociaciones, conforme al Cdigo Civil Peruano, respetndose su rgimen cannico interno. ARTCULO X La Iglesia Catlica y las jurisdicciones y comunidades religiosas que la integran continuarn gozando de las exoneraciones y beneficios tributarios y franquicias que les otorgan las leyes y normas legales vigentes. ARTCULO XI Consideradas las creencias religiosas de la mayora nacional, el Estado contina garantizando que se preste por parte del Vicariato Castrense la asistencia religiosa a los miembros de la Fuerza Armada, Fuerzas Policiales y a los servidores civiles de aqullos que sean catlicos. ARTCULO XII El presente Vicario Castrense, as como todos los Capellanes actualmente en servicio, o en situacin de retiro, conservan sus grados y prerrogativas. ARTCULO XIII En el futuro, ni el Vicario Castrense, ni los Capellanes dependientes de l, tendrn asimilacin a grado militar ni a la Jerarqua Policial. Al Vicario
Castrense le sern reconocidas las prerrogativas propias de un General de Brigada, y a los Capellanes las de un Capitn o su equivalente, segn el Instituto Armado o Policial en que l sirviere. ARTCULO XIV Los Capellanes Castrenses tendrn derecho a promociones similares al que tienen los empleados civiles de los Institutos Armados o Policiales. ARTCULO XV El Vicario Castrense, por las peculiares circunstancias en que deber ejercer su servicio, ser peruano de nacimiento y teniendo en cuenta su condicin episcopal, ser nombrado por la Santa Sede, de acuerdo con el Presidente de la Repblica. ARTCULO XVI Los Capellanes Castrenses, de preferencia peruanos, por su condicin de sacerdotes, sern nombrados por el Vicario Castrense, y reconocidos por los Comandos Generales de los Institutos Armados y Direcciones Superiores de los Institutos Policiales. ARTCULO XVII Los Capellanes Castrenses, en lo posible, sern tomados del Clero de la Dicesis en cuyo territorio se encuentra la Unidad Militar en la que prestarn servicios, y los cambios de colocacin se harn previo acuerdo del Vicario Castrense con el Obispo del lugar, para su posterior presentacin a los Comandos Generales o Direcciones Superiores. ARTCULO XVIII
El Estado garantiza que se preste asistencia religiosa a los catlicos internados en los centros sanitarios y de tutela a su cargo, as como en los establecimientos penitenciarios. Para el ejercicio de las Capellanas de tales obras y centros se requiere contar con nombramiento eclesistico, sin que sea exigible el requisito de nacionalidad ; efectuado ste, ser presentado a la autoridad competente para los efectos subsiguientes. Los Capellanes forman parte del Servicio Civil del Estado, con todos los derechos y obligaciones, incluida la Seguridad Social. ARTCULO XIX La Iglesia tiene plena libertad para establecer centros educacionales de todo nivel, de conformidad con la legislacin nacional, en el mbito de la educacin particular. Los eclesisticos que prestan servicio en la educacin pblica tienen, sin que sea exigible el requisito de nacionalidad, al amparo del artculo 65 del Decreto Ley N 22875, los mismos derechos que los dems maestros. Para el nombramiento civil de los profesores de Religin Catlica de los centros educacionales pblicos, en los que continuar impartindose, como materia ordinaria, la enseanza religiosa, se requiere presentacin del Obispo respectivo. El Profesor de Religin podr ser mantenido en su cargo mientras goce de la aprobacin del Obispo. ARTCULO XX Los Seminarios diocesanos y los Centros de formacin de las Comunidades Religiosas sern reconocidos como Centros Educativos del segundo ciclo de la Educacin Superior, de conformidad con el artculo N 154 del Decreto Ley N 19326 (Ley General de Educacin) mediante una certificacin de reconocimiento expedida por la Conferencia Episcopal Peruana.
Dichas entidades, de conformidad con el Art. 163 de la citada Ley General de Educacin, otorgarn los ttulos propios a nombre de la Nacin. ARTCULO XXI Las eventuales diferencias que pudieran presentarse acerca del contenido del presente acuerdo u otros puntos que pudiesen darse se resolvern amistosamente entre las Partes. ARTCULO XXII El presente Acuerdo entrar en vigencia en la fecha del canje de los instrumentos de ratificacin. En fe de lo cual los Plenipotenciarios firman y sellan el presente Acuerdo, en doble ejemplar, en la Ciudad de Lima, el diecinueve de Julio del Ao mil novecientos ochenta. IV. HIPTESIS Y VARIABLES. 4.1 HIPTESIS. Se abordar el estudio a partir de la hiptesis de que eran necesarias e indispensables las reformas constitucionales de 1993, pero que las mismas, segn mi punto de vista, no han sido suficientes, circunstancia que registra la imperiosa necesidad de conocer en principio el desarrollo de la libertad de culto, el Derecho Eclesistico y el Derecho Fundamental de Libertad de culto desde la perspectiva de los instrumentos internacionales, as como conocer los cambios y movimientos sociales que generaron dichas reformas y, en consecuencia a lo anterior, se hace necesario conocer las leyes reglamentarias y su impacto en la sociedad. Derivado del estudio que analiza la libertad de culto se pretende que puedan obtenerse explicaciones y posibles soluciones que tengan coherencia, sustento terico-jurdico, y que ofrezcan una alternativa diferente en la forma en que
puede abordarse el tema de libertad religiosa como un derecho fundamental de orden internacional 4.2 VARIABLES. 4.2.1 VARIABLE INDEPENDIENTE: El estado respeta la libertad de conciencia y de religin en forma personal o asociada (Art. 50 de la Const. Peruana De 1993)
4.2.2 VARIABLES DEPENDIENTES: Ley que adopte una religin o prohba la libertad de culto; quedando proscrita tambin formas de colaboracin con cualquiera de ellas 4.3 INDICADORES Vulneracin a la igualdad de credo Discriminacin Libertad de Culto detrimento del erario nacional
V.
Hay dos cuestiones previas en toda investigacin cientfica: la delimitacin y el sistema. La primera supone una relacin entre sujeto y objeto, y a ella nos hemos dedicado, y una vez delimitada la realidad, surge la gran cuestin de la metodologa jurdica: la construccin del sistema como unidad ordenadora de la totalidad del tema. Existen diferentes formas de tratar un tema: cronolgicamente, por anlisis de estructura y funciones, por induccin, por deduccin, por anlisis de causas y efectos, por anlisis del proceso, por comparacin y contraste, por eliminacin, por eliminacin de la alternativa y por resolucin del problema.
Las unidades de estudio la constituyen las asociaciones religiosas y ciudadanos de la ciudad de Arequipa. Para efectos de investigacin se trabajar con 50 ciudadanos.
5.2.2 AMBITO GEOGRFICO. Se encuentra ubicado en la Ciudad de Arequipa. 5.2.3 PERIODO DE ANLISIS. Tiene de un carcter transversal y coyuntural. Se realizar de Abril a Diciembre del 2014. 5.3 FUENTES, TCNICAS E INSTRUMENTOS DE RECOLECCIN DE DATOS. La tcnica que se utilizara durante el proyecto es la entrevista tanto al clero como a algunas iglesias, mormones, pentecostes, cristianas, etc. El instrumento se utiliza la ficha de entrevista a todos las asociaciones religiosas. 5.4 PROCESAMIENTO Y REPRESENTACIN DE DATOS. Realizar las gestiones pertinentes en la obtencin de la autorizacin para realizar la investigacin. Coordinacin con las asociaciones religiosas En el momento de la aplicacin del instrumento se efectuaran las instrucciones necesarias, a que los ciudadanos respondan con la mayor veracidad posible. 5.5 ANLISIS E INTERPRETACIN DE DATOS Y RESULTADOS
Al finalizar la autorizacin respectiva de las asociaciones religiosas pasaremos a los siguientes pasos: El procesamiento, implica un tratamiento luego de haber tabulado los datos obtenidos de la aplicacin de los instrumentos, a los sujetos del estudio, con la finalidad de apreciar el comportamiento de las variables. El procesamiento de la informacin o de los datos se realizar a travs del conteo y la tabulacin respectiva, esto segn las respuestas desarrolladas en cada una de las preguntas formuladas en el instrumento. En el proceso de datos se trabajar con herramientas propias de la estadstica descriptiva y a travs de cuadros estadsticas sistematizados. Para la graficacin de cada uno de los cuadros se har a travs de barras histogramas los que ilustraran los resultados. Los resultados sern interpretados y analizados bajo las variables indicadas en el trabajo y bajo la orientacin de los objetivos propuestos en la investigacin VI. ADMINISTRACIN DEL PROYECTO DE INVESTIGACIN 6.1 CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES ACTIVIDADES Elaboracin del diseo de investigacin Presentacin y Mar Abr May Jun Jul Ago Set Oct Nov Dic.
6.2 ASIGNACIN DE RECURSOS HUMANOS Y MATERIALES Humanos Asociaciones Religiosas Investigador Ciudadanos. Materiales Infraestructura Mobiliario tiles de escritorio Ficha de Entrevista Lapiceros Computadora Impresora Papel Financiamiento El financiamiento de manera completa estar a cargo del investigador.
COSTO PARCIAL
Material de Escritorio Papel Bond A4 80 grs. Lapicero Lpiz Corrector Engrapador Tablero de madera Clip Resaltador de textos Flder Manila USB - 2Gb Unidad Unidad Unidad 3 01 1 6,00 2,00 40,00 18,00 2,00 40,00 Unidad Caja 1 1 7,50 1,50 7.50 1,50 ciento Unidad Unidad Unidad Unidad 1 3 1 1 1 0.05 0,50 1.00 6.00 10,00 4.00 1.50 1.00 6,00 10,00
67.00
Fotosttica Anillado Internet Alimentacin 72.00 Desayuno Almuerzo Cena Movilidades Pasajes Internos Pasajes Externos
20 1 40
4 4 4
Das
5,00
20,00
Das
100.00
VII.
BIBLIOGRAFA.
SALDAA
SERRANO,
Javier.
Derecho
Eclesistico
Mexicano,
Enciclopedia jurdica mexicana, anuario 2005, Editorial Porra y UNAM, Mxico 2005. SOBERANES FERNNDEZ, Jos Lus. El Derecho de Libertad
DICCIONARIO
DE
LA
LENGUA
ESPAOLA.
Editorial
Ocano,
edicin Mexicana, 1990. GUERRA GMEZ, Manuel. Historia de las religiones, Sapientia Fidei, Serie de Manuales de Teologa, Biblioteca de autores cristianos, 2da.
Fiscal , Editorial Porra, Mxico, 1 edicin, 2007. LVAREZ CORTINA, Andres-Corsino. El Derecho Eclesistico espaol en la Jurisprudencia Postconstituiconal, 1978-1990, Editorial Tecnos, S.A, Madrid, 1991. IBN, C. Ivn, PRIETO SANCHS Lus, y MONTILLA Agustn. Manual de Derecho Eclesistico, Editorial Trotta, S.A., 2004. PRIETO SANCHS, Lus. El Derecho Fundamental de Libertad Religiosa, en: Lecciones de Derecho Eclesistico , 2da. edicin, Editorial Tecnos, S.A., 1990. GONZLEZ MORFIN, Efran. Algunas consecuencias prcticas de las reformas a los artculos constitucionales 3, 5, 24, 27 y 130 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Pblico en la Iglesia Catlica en el nuevo marco jurdico de Mxico , Ediciones de la C.E.M; Mxico, 1992.