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Curso de Táctica para Ajedrecistas

Este documento presenta una introducción a un curso de táctica ajedrecística. Explica que el curso se enfocará en mejorar la técnica táctica de los estudiantes a través del estudio de las propiedades de las piezas y las combinaciones tácticas. También define conceptos clave como apertura, medio juego, final, estrategia y táctica, y explica la relación entre ellos.

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Curso de Táctica para Ajedrecistas

Este documento presenta una introducción a un curso de táctica ajedrecística. Explica que el curso se enfocará en mejorar la técnica táctica de los estudiantes a través del estudio de las propiedades de las piezas y las combinaciones tácticas. También define conceptos clave como apertura, medio juego, final, estrategia y táctica, y explica la relación entre ellos.

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LECCION 1 (Antonio Gude) Este curso de Tctica se ha concebido con un propsito marcadamente didctico, de ah qu e se conceda especial atencin a las

imgenes de mate y a las cualidades especficas d e las piezas, para culminar con el estudio de la combinacin, que constituye la qu intaesencia de la Tctica. Una atenta lectura del curso permitir al lector mejorar sustancialmente su tcnica, lo que muy pronto se reflejar en sus resultados ante el tablero. ORIENTACION El curso se dirigue a un amplio abanico de lectores: tanto al ajedrecista inicia do como al debutante. Se asume que ste se halla familiarizado con el movimiento d e las piezas, con la notacin y con nociones de apertura como centro, tiempo y des arrollo. Jugadores federados o de club pueden, aqu, recordar conceptos y ejercita r otros de forma sistemtica. Cada captulo constar de: a) leccin terica. b) vocabulario tcnico definido. FASES DE LA PARTIDA La partida de ajedrez, que en esencia es un juego entre dos inteligencias y dos voluntades, suele dividirse en tres fases: apertura, medio juego y final. Natura lmente, esta divisin es muy esquemtica, ya que en la poca actual una partida puede entrar en un final nada ms salir de la apertura, puede conectar la apertura y el medio juego de modo tal que sea difcil establecer dnde ha finalizado una y dnde ha comenzado el otro. La apertura y el final no sern estudiados aqu, centrndonos en una de las dos partes del medio juego. Dejemos la palabra al gran maestro Kotov: "La sabidura ajedrecst ica permite al maestro responder con eficacia a las dos cuestiones que continuam ente le acosan: qu hacer y cmo hacerlo. La primera es una cuestin de mbito estrtegico y la segunda una cuestin de mbito tctico". QUE HACER (ESTRATEGIA) Y COMO HACERLO (TACTICA) Supongamos que hemos finalizado la apertura y ante nosotros se abre la "terrible " perspectiva del medio juego. Qu posibilidades tendremos en esa difcil fase? Lo pr imero que debe hacer el jugador es proceder a un anlisis de la posicin. Con qu medio s contamos para ese anlisis? Aqu entrarn en consideracin todo tipo de factores posic ionales, como: Dominio del centro. Mejor desarrollo. Actividades de las propias piezas y de las enemigas. Seguridad de ambos reyes. Puntos dbiles. Si llegamos a la conclusin de que la mayora de estos factores se inclinan en nuest ro favor, es muy probable que tengamos ventaja decisiva, en cuyo caso debemos ex aminar detenidamente las posibilidades de llevar a cabo con xito un ataque direct o (ataque al rey enemigo), o un ataque posicional, sea en el centro o en uno de los flancos. Si despus de nuestro anlisis conclumos que la ventaja no es decisiva, pero que s exi ste, debemos establecer un mtodo de incrementar la ventaja. Podemos, por ejemplo, pensar en reforzar el centro, en activar la posicin de nues tras piezas, en presionar sobre algn punto dbil del enemigo, etc. En otras palabra

s, debemos tratar de transformar esa ventaja en otra mayor y decisiva. Naturalmente, en el caso de que nuestra posicin sea desventajosa, el procedimient o ser muy distinto. Debemos, en tal caso, procurar: Reforzar nuestros puntos dbiles. Agilizar el desarrollo. Reforzar el centro. Buscar contrajuego. Darle seguridad a nuestro rey. Pero an aqu corresponde al jugador decidir cul o cules de estos factores tienen ms in fluencia en el desarrollo del juego, es decir, a qu factor o factores es preciso concederle(s) prioridad. En caso de igualdad o de aparente igualdad, el jugador que se proponga desequili brar la posicin en su propio beneficio deber procurar apoderarse de la iniciativa, pero aqu parece oportuno recordar la conveniencia de "saber nadar y guardar la r opa". Es decir, nunca en situaciones de igualdad ser tcnicamente correcto atacar y mucho menos atacar con un centro inestable o en tensin. Un ataque prematuro est c ondenado al fracaso, a menos que sea respondido con una defensa imprecisa o exce sivamente pasiva. El jugador deber tener presente que un ataque de flanco prematu ro debe ser replicado siempre con una reaccin en el centro. Es fcil comprender que cunto mayor sea la precisin con que enjuiciemos los factores posicionales, tanto mejor ser la decisin adoptada: nuestro criterio es fundamenta l para decidir el qu y el cmo. Una vez decidido qu debemos hacer, habremos tomado u na decisin estrtegica: un plan estratgico. Dnde comienza la tctica? La tctica (el cmo) es precisamente la ejecucin concreta del p lan estratgico trazado. En la medida en que los medios tcticos concretos (jugadas, secuencias) puedan llevarse a cabo sin tropiezos, habremos ejecutado el plan tct ico de manera eficiente. Ahora bien, como en la vida y en la guerra, en ajedrez difcilmente podr hacerse camino sin contnuos cuestionamientos del propio plan, sin vueltas atrs y correcciones sobre la marcha. Estos obstculos imprevistos requerirn que vayamos puliendo nuestro plan tctico y que, a menudo, ste se convierta en vari os planes tcticos encadenados que se complementen. Todo ese conjunto dialctico de jugadas de ataque, defensa y contraataque, llevadas a buen fin sern la culminacin del plan estratgico concebido. Si, pese a todo, nuestro contrario se impone, eso significar que su plan estratgico era superior. Este curso se ceir al aspecto tctico de la lucha, es decir, a las maniobras posicio nales o combinativas que componen todo el complejo ejercicio tctico. Dos nuevos tr minos acaban de entrar en juego, que vamos a definir: por posicional entendemos una jugada lgica perfectamente coherente dentro de nuestro plan, una jugada, en s uma, que tambin podemos llamar natural, como requerida por la posicin. Combinativa es una jugada, paradjica las ms de las veces, que generalmente implica sacrificio (s), de material. Tanto uno como otro tipo de jugadas son frecuentes en cualquie r plan tctico. LA TACTICA PRIMERO Para concebir un buen plan estratgico es obvio que hay que poseer nociones muy cl aras y de cierta profundidad sobre nuestro juego. Por qu, entonces, se preguntar el lector, desarrollamos aqu un curso de tctica en lugar de otro sobre estrategia? P arece lgico que si un plan tctico est supeditado a un plan estratgico, la estrategia tiene primaca sobre la tctica. Primaca, s, pero eso no supone forzosamente que el e studio deba comenzar por la estrategia. Pachman, un famoso didacta, deca que es m ejor comenzar por la tctica porque, de este modo, el estudioso se familiariza con las maniobras concretas de las piezas, con su actividad o debilidad. No cabe du da de que la dinmica de las piezas y la coordinacin entre ellas se imponen como el primer elemento a estudiar, porque slo sabiendo evaluar con qu fuerzas contamos y

qu podemos esperar de ellas podremos primero, concebir un plan estratgico correct o y, posteriormente, ejecutarlo con xito por medio de un plan tctico. LAS PIEZAS: VALOR NUMERICO Y PROPIEDADES Estudiaremos, a continuacin, las propiedades de todas y cada una de las piezas, c omenzando por la ms poderosa de ellas, la Dama. Antes, llamaremos la atencin del lector sobre un dato que probablemente ya conoce : la estimacin numrica de la fuerza de cada pieza, partiendo del supuesto de que e l pen vale 1, o recibe el valor 1. Dama - 9 Torre - 5 Alfil - 3,5 Caballo - 3 Rey - 3,5 (en el final) Esta es una escala convencional que debe servir de mera referencia en los clculos materiales del ajedrecista, pero dista mucho de ser una buena gua, porque las pi ezas son ms fuertes cuntas ms casillas dominen. As, un alfil que domina dos diagonal es despejadas es una pieza fortsima, mientras que otro alfil confinado por sus pr opios peones es completamente inoperante. Por otra parte, la coordinacin de deter minadas piezas es ms fuerte an partiendo de un valor material inferior (Dama+Cabal lo, por ejemplo, es una fuerza superior a Dama+Torre, en determinadas posiciones ). LA DAMA Una pieza tan fuerte, la omnipotente Dama, contiene en s misma enormes posibilida des de ataque, derivadas de su propia facilidad de movimientos combinados. Para ilustrar esto, veamos una serie de figuras en las que una Dama, sola, da mate co n ayuda de piezas que bloquean a su propio rey: Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6 Y ahora otros casos en los que, con ayuda de un pen (la ms modesta de las piezas) ejecuta igualmente al rey enemigo: Figura 7 Figura 8 Figura 9 Figura 10 Figura 11 Figura 12 Figura 13 Figura 14 Figura 15 La imagen de la Figura 15 nos permite resolver una posicin de mate en 5, publicad a en el libro de Damiano (1512). Seguro que el lector ha visto el camino que conduce al jaque mate: 1.8+! Rxh8 2.

Th1+ Rg8 3.Th8+! Rxh8 4.Dh1+ Rg8 5.Dh7++. Las dos torres han sido sacrificadas p ara liberar la casilla h1 a la todopoderosa Dama que asestar un jaque letal en h7 . Sencillo, pero hermoso no?. VOCABULARIO TECNICO Piezas: figuras del juego. Notacin: lenguaje condificado con que se transcribe la partida. Apertura: primera fase de la partida. Centro: centro del tablero, constitudo por las cuatro casillas centrales. Tiempo: turno de juego. 1 tiempo = 1 jugada. Desarrollo: movilizacin inicial de las piezas. Medio juego: segunda fase de la partida, que se inicia, tericamente, al comple tarse el desarrollo. Final: ltima fase de la partida, con pocas piezas en accin. Seguridad del rey: grado de proteccin del Rey. Punto dbil: casilla que no puede ser protegida por un pen. Ataque directo: ataque contra el rey. Ataque posicional: ataque de presin gradual, tendente a provocar puntos dbile s en la posicin enemiga. Contrajuego: juego activo que contrarreste la iniciativa del oponente. Iniciativa: tiene la iniciativa aquel jugador que est presionando a su contra rio, o que dispone de la ofensiva. Centro inestable: centro no bloqueado, con peones en tensin. Flanco: cada una de las dos mitades del tablero, consideradas en sentido vertica l (flanco de Rey, flanco de Dama). Plan estratgico: plan conceptual de juego. Plan tctico: plan concreto de juego. Posicional: jugada lgica, requerida por la posicin. Combinativa: jugada espectacular, que implica sacrificios. Secuencia: serie de jugadas. Activa, pieza: pieza que cubre un importante nmero de casillas. Pasiva, pieza: pieza que domina pocas casillas o desplazada del juego. Dinmica: fuerza de juego. Coordinacin (de piezas): grado de conjuncin o de armona con que las piezas juegan.

LECCION 2 (Antonio Gude) DESARROLLO Debe quedar muy claro para quien se inicie en ajedrez que el desarrollo tiene un a importancia vital en la conduccin de la partida. La rpida movilizacin de las piez as tiene, en ajedrez, exactamente el mismo significado que en una guerra convenc ional. Resulta obvio que un ejrcito no desplegado o encogido en sus lneas estara a merced del enemigo, que maniobrando con mayor libertad y dominio del espacio (pi ezas activas contra piezas pasivas) lo ahogara en su restringida parcela. POSICIONES ABIERTAS Nos ceiremos al estudio del desarrollo en posiciones abiertas, donde su importanc ia se hace sentir ms que en posiciones cerradas, por cuanto en aquellas, al conte ner la posicin mayor nmero de lneas abiertas (filas, columnas, diagonales), pueden plasmarse con mayor rapidez los defectos de un desarrollo insuficiente o retrasa

so (subdesarrollo). En las aperturas abiertas, es decir, aquellas que se inician con los movimientos 1. e4 e5, es esencial aprovechar al mximo el turno de juego. El jugador debiera sentirse imbudo de un sentimiento transcendente, si cabe, como si fuese a ejecuta r la jugada decisiva de su vida. El turno de juego debe ser empleado en realizar una jugada que cubra el mayor nmero de objetivos posible. Por qu efectuar una buen a jugada, si podemos realizar la mejor? Por otra parte, est la cuestin del centro. El dominio del centro es vlido en cualqu ier tipo de apertura, pero tambin aqu, en las aperturas abiertas, tiene mayor tran scendencia que en las cerradas, porque un domino rpido del centro puede tener con secuencias catastrficas para el contrario. Debe procurarse realizar jugadas de desarrollo naturales y evitar mover la misma pieza ms de una vez en plena apertura. Si podemos situar, por ejemplo, el alfil de rey en c4 de un solo movimiento, por qu habramos de hacerlo en dos veces. Hay q ue tratar de precisar cul es la mejor casilla para nuestras piezas en la fase ini cial, precisamente para no incurrir en tales concesiones al adversario. Las aperturas clsicas constituyen ejemplos de desarrollo natural. As: a) El Guioco Piano (o Apertura Italiana): 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5, o su vari ante, b) La Defensa Dos Caballos: 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Af6. c) La Apertura Espaola: 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5, etc. Hay que descartar las jugadas artificiales en la apertura, es decir, aquellas qu e encierran una atractiva celada, pero que, de ser percibida sta por nuestro cont rario, supondran una refutacin de nuestro plan o alteraran la armona de nuestra posi cin, sin compensaciones. Veamos un ejemplo, en una conocida posicin de la Defensa Caro-Kann: 1.e4 c6 2.d4 d5 3.Cc3 de4 4.Cxe4 Cd7. Ahora, las blancas de dejan ten tar por 5.De2, con la esperanza de que, si las negras continan con su plan (5. .. . Cgf6, para poder retornar en f6 con el caballo dama), asestaran un inesperado m ate: 6.Cd6++. El problema es que, si las negras se dan cuenta pueden continuar tranquilamente con 5. ...e6, difiriendo un movimiento Cgf6. Qu sucede ahora? Pues que la dama bla nca est obstruyendo el desarrollo natural del alfil rey y esta pieza se enfrenta ya a problemas de desarrollo innecesariamente. La pasividad en las aperturas abiertas equivale al suicidio, porque las debilida des de la posicin, insistimos, pueden ponerse en evidencia de forma contundente. Veamos, por ejemplo, una combinacin de apertura conocida como Mate de Legal: 1.e4 e5 2.Ac4 (desarrollo natural) 2. ...d6 (pasivo: no desarrolla pieza) 3.Cf3 Ag4 (una clavada prematura) 4.Cc3 g6? (aqu ya podemos ver que las blancas tienen tres piezas en juego y las negras slo una). Esto y la amenaza latente del alfil blanc o sobre f7, permite un brusco desenlace. 6.Cxe5! (sacrificando la dama...) 6. ...Axd1?? (era preciso resignarse a jugar 6 . ...de5, y despus de 6.Dxg4, las blancas quedaran con pen de ms y mejor posicin) 6.A xf7+ Re7 8.Cd5++.

ESTUDIO DE POSICIONES CONCRETAS La teora y el concepto son imprescindibles para inculcar al estudioso las ideas q ue se barajan en la lucha ajedrecstica, pero el estudio de las posiciones concret as ser el autntico taller en que se forje el buen jugador, ya que slo la solucin de los problemas que se le planteen es lo que verdaderamente concede al iniciado en tidad de ajedrecista. El maestro sovitico Neishtadt dice: "una posicin es algo concreto que casi siempre exige un tratamiento creativo, y en eso residen el encanto y la dificultad del ajedrez". En efecto, la posibilidad de idear diferentes soluciones a un mismo pr oblema, la versatilidad en el enfoque de nuestro juego es algo que, lejos de des concertarnos, debe servirnos de estmulo y acicate en nuestros deseos de "perfeccin " ajedrecstica. Veamos algunas partidas breves (o miniaturas) en las que un desarrollo incorrect o por parte de alguno de los bandos permite un remate drstico. BERGER FROHLICH 1888 - Apertura Espaola 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 d6 5.Cc3 Ag4?! 6.Cd5 Cge7 7.c3 b5 8.Ab3 Ca5? Este salto constituye un serio error. Observemos que las negras tienen "en el ai re" dos piezas (el caballo de a5 y el alfil de g4), que, por otro lado, el alfil rey blanco apunta veladamente a f7, una de las dos casillas ms dbiles del tablero ; la otra es f2. Esto "decide" a las blancas por una combinacin "cantada", pero m uy efectiva. 9.Cxe5! Axd1? Si 9. ... Cxd5, 10.Cxg4, o si 9. ...Cxb3, 10.Cxg4 Cxd5 (pero no 10. ...Cxa1?? po r 11.Cgf6+ y mate) y las negras han perdido un pen. 10.Cf6+! gf6 11.Axf7++. Errores de conduccin en la jungla de las primeras jugadas tienen consecuencias dr amticas para el bando desacertado. Veamos una celada que se produce tras 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.c3 Cf6 5.d4 Ab6? Aqu debe cambiarse 5. ...ed4, y despus de 6.cd4 Ab4 a fin de no ceder turnos de ju ego en este ataque "de tiempo", ya que las blancas tratan de ganar tiempos de ju ego, hostigando con peones a piezas ms valiosas, cuya retirada concede un nuevo t urno. Ahora, las negras quedan malparadas: 6.de5! Cxe4 4.Dd5 Y las blancas ganan, debido al doble ataque de la dama sobre el caballo de e4 y sobre f7 (mate). Un simple error puede desencadenar una terrible violencia en plena apertura. IMBUSCH HERING 1899 - Apertura Vienesa 1.e4 e5 2.Cc3 Cf6 3.Ac4 Cxe4 Esto es correcto. Si 4. ...Cxe4 d5, recuperando la pieza con una posicin saneada. 4.Axf7+?! Las blancas pretenden refutar el seudosacrificio negro, haciendo perder el enroq ue al rey negro. Sin embargo, esta jugada es dudosa porque .... 4. ...Rxf7 5.Cxe4 ... ahora, tras 5. ...d5!, las negras quedan bien, pese a la aparente insegurida

d de su rey. Por qu? Precisamente, porque el desarrollo negro es superior, ganan u n turno de juego, y adems, dominan el centro! 5. ...Cc6? Lamentablemente, se equivocan y ahora vemos que esto es un error. Despus de 6.Df3+ Rg8? Error decisivo. 7.Cg5! Las blancas ganan, porque no es posible tomar el caballo a causa del jaque en la diagonal a2/g8. Vale la pena observar que el alfil rey negro, la torre de h8 y los peones de g7 y h7 actan en contra de su rey, bloqueando sus posibles escapes. Podemos llamar esto autobloqueo o bloqueo tctico. LA TORRE Despus de la dama, es la torre la pieza de mayor potencia. En la escala de valore s, recordemos que le fue asignado el valor "5", lo que, desde el punto de vista estrictamente material, significa que equivaldra a cinco peones. A las torres, junto con la dama, suele llamrselas piezas pesadas, por ser piezas que pueden actuar a gran distancia. Una torre, situada sobre columnas o filas ab iertas, puede controlar hasta catorce casillas, que es el mximo de su actividad. Sus efectos sobre las columnas abiertas pueden ser devastadores, por su facilida d para incorporarse rpidamente a una posicin distante y su capacidad de "barrido". Tambin son muy peligrosas en el ataque directo al rey enemigo. Por ltimo, es una pieza diablicamente fuerte en los finales, pero esto no forma parte de nuestro cu rso. Veremos en las figuras siguientes exclusivamente imgenes de mate con la torre, so la o con el apoyo de un pen. Podemos observar que algunas de ellas son similares a las ya estudiadas en la primera leccin, con la dama. Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6 Figura 7 Figura 8 Figura 9 Figura 10 Figura 11 Figura 12

VOCABULARIO TECNICO Desarrollo: movilizacin de las piezas. Subdesarrollo: desarrollo deficiente. Posiciones abiertas: posiciones con importante nmero de lneas abiertas. Posiciones cerradas: posiciones con casi todas las piezas en juego, bloqueada s. Lneas abiertas: lneas despejadas, sin apenas piezas.

Fila: lnea de casillas horizontal. Columna: lnea de casillas vertical. Diagonal: lnea de casillas en diagonal. Aperturas abiertas: aquellas aperturas que se inician con 1.e4e5. Aperturas semiabiertas: aquellas aperturas que se inician con 1.e4 y las negras responden con una jugada asimtrica o movimiento de pieza. Aperturas cerradas: todas las que no comienzan con 1.e4. Centro: centro del tablero constitudo por las cuatro casillas centrales (e4, d4, e5, d5). Aperturas clsicas: generalmente, todas las abiertas. Jugada artificial: jugada anti-natural, especulativa. Celada: trampa no forzada. Miniatura: partida corta, inferior a 25 jugadas (algunos expertos slo consid eran miniatura a la partida que no sobrepasa las 20 jugadas). Clavada: figura tctica consistente en que una pieza inmoviliza a otra enem iga porque de ser movida, permitira la captura de una pieza de valor superior. Ataque de tiempo: ataque de peones o piezas a otras de valor superior, con lo que se consiguen ganancias de tiempo, o turnos de juego. Doble ataque: figura tctica: pieza que ataca al mismo tiempo dos objetivos. Autobloqueo o bloqueo tctico: piezas que obstruyen al propio rey. Piezas pesadas: la dama y las torres.

LECCION 3 (Antonio Gude) ESPACIO En el captulo ue se producen Esto tiene su o su carencia)

anterior hemos hecho alusin a la importancia de las lneas abiertas, q con ms frecuencia en las aperturas llamadas precisamente abiertas. natural traduccin en trminos de espacio, es decir, que el espacio ( es un factor que puede resultar decisivo en estos esquemas.

Vamos a ver, a continuacin, algunos desastres ocasionados por la falta de espacio en algunas posiciones de apertura: GIBAUD LAZARD Paris 1924 - Defensa India Irregular Esta es la partida ms corta jams jugada entre dos maestros en competicin, y constit uye el ejemplo ms drstico de un error derivado de la falta de espacio. 1.d4 Cf6 2.Cd2 e5 3.de5 Cg4 4.h3?? Ce3 Y las negras ganan la dama, dado que si 5.fe3 Dh4+ y mate, Como habremos observado, la posicin de las piezas blancas ahoga a su pareja real, y de ah la razn del desenlace. A una entrada de caballo similar se llega en una exhibicin de simultneas del maest ro internacional peruano Estaban Canal. AFICIONADO CANAL 1935 Simultaneas - Apertura Alapin 1.e4 e5 2.Ce2 d5 3.ed5 Dxd5 4.Cbc3 Da5 5.d4 Cc6 Si 7.a3 igualmente 7. ...Af5, pero era obligado continuar con 7.Cg3. 7. ...Af5! 8.Tc1 Axc2 9.Txc2 Cd3++ La posicin pasiva de las piezas tiene mucho que ver con la restriccin de espacio. Recordemos el smil empleado en el 2 captulo, donde hablbamos de un ejrcito confinado

en una parcela restringida y de su fatal destino, ante un buen despliegue de fue rzas del enemigo. He aqu otro ejemplo, en una nueva miniatura, en el que las blancas efectan una jug ada mecnica que conduce a una derrota inmediata. SEPPELT LEGANKI Berlin 1950 - Defensa Francesa 1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cd2 c5 4.ed5 ed5 5.dc5 Axc5 6.Ce2? Lo mejor (y natural) sera 6.Cb3, ganando tiempos (recordemos: ataque "de tiempo") con la retirada o proteccin del alfin negro, seguido de Cf3. Ganar turnos de jue go es una baza fundamental en el ajedrez moderno. 6. ...Db6 Y en esta curiosa posicin, las blancas deben entregar pieza para evitar el mate. El primer jugador ha cerrado "momentneamente" todas sus lneas y han sido ahogadas por la falta de espacio. DESARROLLO CONTRA SUBDESARROLLO Nunca se har suficiente nfasis sobre la urgente necesidad de un desarrollo dinmico en la apertura, sobre todo en las partidas abiertas. El desarrollo tiene no poco que ver con el dominio de lneas (espacio), y con el dominio del centro, pero, so bre todo, atae directamente a la puesta en juego de las piezas. Citaremos aqu al m aestro Koblenz: "Dnde se encuentra la varita mgica que permite al maestro ajedrecis ta, igual que a un brujo, desarrollar hermosas partidas sobre el tablero? Si mir amos de cerca, el secreto se revela: l sabe cmo infundir vida a sus piezas". Por piezas entendemos las piezas menores (alfiles y caballos) y las pieza mayora s (damas y torres). El rey es considerado una pieza especial, porque de su suert e depende la de la partida, mientras que los peones, la infantara del ajedrez, no son considerados piezas, aunque su papel pueda resultar decisivo en la mayora de las partidas. Philidor, un gran terico de nuestro juego, dijo en su da: "los peon es son el alma del ajedrez", y, efectivamente, la estructura de peones condicion a, en gran medida, el futuro de una posicin. Pero sta es una cuestin estratgica prof unda, objeto de otros estudios. En el tema que nos ocupa los peones slo suelen in tervenir en la lucha por el centro o en el juego de gambito, en plena apertura. Veamos una partida, archi-famosa, disputada en la Opera de Pars por el gran MORPH Y. En ella puede verse la presin ejemplar de las blancas para llevar "a remolque" a las negras, encadenando amenazas: MORPHY DUQUE DE BRUNSWICK Y CONDE ISOUARD Paris 1858 - Defensa Philidor 1.e4 e5 2.Cf3 d6 3.d4 Ag4 Una clavada prematura. Ahora, tras ... 4.de5 ... las negras deben cambiar su alfil dama por el caballo rey, favoreciendo as el desarrollo blanco. 4. ...Axf3 5.Dxf3 de5 6.Ac4 Con amenaza directa sobre f7. 6. ...Cf6? Las negras debieran haber jugado 6. ...Dd7, pero omiten la amenaza blanca que si gue. 7.Db3! Gran movilidad de la dama, con doble amenaza contra los puntos b6 y f7. 7. ...De7 Con idea de contestar a 8.Dxb7, con 8. ...Db4+ 9.Dxb4 Axb4+ y resistir con pen de menos. Morphy, sin embargo, desdea una continuacin tan prosaica.

8.Cc3 c6 9.Ag5 Una clavada importante, porque paraliza una buena pieza defensiva: el caballo re y negro. 9. ...b5 Esta combinacin es posible gracias a la activa disposicin de las piezas blancas, e speculando con el retraso en desarrollo de las negras. Obsrvese que la dama tapon a al alfil rey, mientras que el caballo dama an no ha sido movido. Por otra parte , las blancas disponen de ventaja espacial. 10. ...cb5 11.Axb5+ Cbd7 12.0-0-0 Las blancas encadenan sus amenazas, al tiempo que completan su desarrollo. Ahora se amenaza el C(d7). 12. ...Td8 13.Txd7! Destruccin de la defensa: este es un tema que encontraremos con frecuencia en las maniobras combinativas. 13. ...Txd7 14.Td1 Esta es la posicin clave, ya prevista por Morphy cuando ejecut su sacrificio de ca ballo. 14. ...De6 15.Axd7+ Cxd7 16.Db8+!! Cxb8 17.Td8++ Veamos ahora otra miniatura en la que un imperdonable error, sumado a las prdidas de tiempo en las primeras jugadas, condena irremediablemente a las negras en la misma apertura. TAYLOR AFICIONADO Londres 1862 - Defensa Petrov 1.e4 e5 2.Cf3 Cf6 3.Ac4 Cxe4 4.Cc3 Juego de gambito. Las blancas prefieren acelerar su desarrollo antes que limitar se a recuperar el pen. 4. ...Cc5 Si 4. ...Cxc3 5.dc3 habra una clara ventaja en desarrollo para las blancas, aunqu e la teora actual estima que, despus de 5. ...f6 6.0-0 d6, el centro negro es muy poderoso y compensa el retraso en desarrollo de este bando. Ntese que el caballo ha efectuado tres de las cuatro jugadas negras. 5.Cxe5 Despus de esto, las negras slo disponen de 5. ...Ce6 (el caballo negro mueve por c uarta vez consecutiva) para neutralizar la amenaza sobre f7, pero cometen un ser io error... 5. ...f6? ... que permite a las blancas rematar la lucha con facilidad. Taylor anunci mate en ocho jugadas, al mover. 6.Dh5+ g6 Si 6. ...Re7, 7.Df7+ Rd6 8.Cb5+ Rxe5 9.Dd5+ Rf4 10.d4+ Rg4 11.Ae2++. 7.Af7+ Re7 8.Cd5+ Rd6 9.Cc4+ Rc6 10.Cb4+ Rb5 11.a4+ Rxb4 12.c3+ Rb3 13.Dd1++ La dama da mate en su casilla de origen, pero el rey negro ha efectuado un largo viaje. Y, por fin, la partida que sigue ilustra los peligros de iniciar una prematura a gresin al centro, a costa de debilitar la propia posicin. Las negras juegan pasiva mente (6. ...Ad7) en una situacin tan aguda y permiten un espectacular remate de las blancas. BLAKE HOOKE

Londres 1891 - Defensa Philidor 1.e4 e5 2.Cf3 d6 3.Ac4 f5 La continuacin ms enrgica -y tambin la ms arriesgada- contra la Defensa Philidor. 4.d4 Cf6 5.Cc3 ed4 6.Dxd4 Ya podemos ver una clara ventaja blanca en desarrollo. Las negras, por otra part e, se han desentendido del centro, lo que va contra el espritu de la propia apert ura, que se basa en apuntalar el pen e5. 6. ...Ad7? Con idea de jugar ...Cc6, sin temor a la clavada Ab5. Pero es tarde para este ti po de jugadas, ya que la posicin negra presenta terrorficos agujeros en la diagona l a2/g8. 7.Cg5 Cc6 8.Af7+ Re7 9.Dxf6+!! Rxf6 Si 9. ...gf6, 10.Cd5++. 10.Cd5+ Re5 11.Cf3+ Rxe4 12.Cc3++ La pareja de caballos viajeros regresa a casa para asestar un mate inobjetable. EL ALFIL En nuestra escala convencional de valores, al alfil se le asign el valor 3,5 mien tras que al caballo se le asign 3. Se ha discutido mucho acerca de cul de estas pi ezas (alfil o caballo) es superior. En la poca actual nos parece claro que el alf il es superior al caballo, por cuanto situado en una casilla central de un table ro libre, puede dominar catorce casillas, excluida aquella en que se encuentra, mientras que el caballo, situado en una casilla ptima slo domina ocho. Por otra pa rte, hay un factor que juega como contrapeso en favor del caballo: su peculiar m ovimiento, que le permite saltar, sin tener en cuenta la situacin de otras piezas (propias o enemigas) que obstruyan una determinada lnea. Si seguimos especulando con la capacidad de estas dos piezas, encontramos otro a rgumento favorable al alfil: dos alfiles, sin otro apoyo que su propio rey, pued en dar mate, mientras que dos caballos no. De hecho, se dice que tiene la pequea calidad el jugador que cuenta con la pareja de alfiles por alfil y caballo (o do s caballos) de su contrario. Hay determinados maestros que prefieren los caballos a los alfiles, entre ellos Capablanca y Korchnoi. Una de las razones en que se basan es que, en ataque, el tndem Dama+caballo es ms peligroso que el tndem Dama+alfil. Con todo, tambin el tren (o batera) Dama+alfil suele constituir una fuerza tremenda, especialmente sobre una gran diagonal. Las ocho figuras que siguen constituyen otras tantas imgenes de mate a cargo de u n alfil, solo o apoyado por rey y/o pen o peones. Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6 Figura 7 Figura 8

VOCABULARIO TECNICO Espacio: dispone de mayor espacio el bando que domina ms casillas o que su s piezas gozan de mayor libertad de accin. Ahogado: se dice del rey que no dispone de posibilidad de jugar por estar todas las casillas contguas controladas, correspondindole mover. En este caso, el resultado de la partida es tablas. En una acepcin ms amplia, un bando est ahogado, cuando carece de espacio para maniobrar. Pieza menor: alfil o caballo. Pieza mayor: dama o torre. Estructura de peones: tambin llamada cadena o esqueleto de peones, es el nombre que recibe la formacin de peones de un bando. Combinacin: secuencia de jugadas forzadas, que generalmente implica sacrific io(s) de material. Agujeros: puntos dbiles en la posicin, que no pueden ser protegidos por los propios peones. Tambin se les llama "holes". Calidad: diferencia entre una torre y una pieza menor. Pequea calidad: diferencia entre la pareja de alfiles y alfil y caballo, o dos c aballos. Pareja de alfiles: o par de alfiles: los dos alfiles de un bando. Tren: se llama tren a la fuerza compuesta por dama y alfil situados en la mism a diagonal. Batera: se habla de batera a la fuerza compuesta por dama y torre(s) situados sob re la misma columna. Eventualmente, tambin se le llama batera a un tren (dama+alfi l). Gambito: sacrificio de pen o peones. Destruccin de la defensa: tema combinativo consistente en la eliminacin de la pieza clave en la defensa. LECCION 4 (Antonio Gude) VALOR RELATIVO DE LAS PIEZAS En el primer captulo de este curso formulamos una escala numrica para valorar la f uerza de las piezas, una escala que, sealamos, no pasaba de ser meramente convenc ional. La tentativa de reducir a valores cifrados algo tan complejo como la fuerza de j uego es, naturalmente, empresa poco menos que imposible. As, algunos autores sigu en discutiendo si, a partir del valor "1" del pen ha de asignrsele al alfil "3" "3 ,5", y tambin si el valor preciso de la dama es "9" "10". De qu sirve esto al jugador? Es obvio que una idea clara de la tericas relaciones d e fuerza entre piezas le permitir orientarse, con cierta lgica, en el intrincado m undo del ajedrez. La experiencia y el propio criterio le ensearn, luego, a estable cer la verdadera escala de valores, fundamentalmente basada en un complejo siste ma de factores que, como la Bolsa, hacen que la mente del ajedrecista especule c onstantemente con el mayor o menor grado de accin de tal o cual pieza, de tal o c ual conjunto de piezas. En ajedrez, aquellas disquisiciones, acerca de fijar un valor numrico determinado a cada pieza, no pasan de ser una mera discusin bizantina, por cuanto la complej idad del juego rebasa, con mucho, toda posibilidad de encerrar en valores la ope ratividad de unas piezas que, si en el cofre estn muertas (Sanchos, en "El Quijot e") en el tablero tienen ms que intensa vida. As, en determinadas posiciones, como ya apuntamos, un caballo puede ser muy superior a una torre, o una dama puede e ntregarse, pese a desequilibrar la relacin material, a fin de aprovechar la fuerz a ptima de otras piezas. Por qu es esto as?. Pronto lo veremos, pero antes vamos a o bservar con atencin dos posiciones en las que el bando ganador entrega brillantem ente la dama, a fin de hacer mella en el campo enemigo.

El diagrama n 1 las negras pudieron haber continuado 1. ...Axf1+!! 2.Dxh5 Txf2+ 3 .Rh1 Ag2 4.Rg1 Txe2+ 5.Rh2 Af3+ recuperando la dama, con ganancia de pieza.

En el diagrama n 2, lo primero que llama la atencin es la agresiva disposicin de lo s alfiles blancos, y la presin sobre el punto f6 (clavada). Claro est que si sigue 1.Axf6+, las negras replicara 1. ...Dxf6! y aqu no pasa nada. Pero la soluccin est en 1.Txf6!!, y ahora, tras 1. ...Axd1 2.Tg6+ Rh7 3.Tg7+ Rh8 4 .Th7+ Rg8 5.Th8++. El lector acaba de trabar conocimiento con la temible secuencia del jaque descub ierto, que estudiaremos en profundidad ms adelante. MAGIA Retomamos la cuestin de por qu es posible que un importante desequilibrio material en uno de los bandos pueda conducir al xito. Aunque el ajedrez es un juego racional, o ms an, el juego racional por excelencia (en una ocasin invitaron al fallecido excampen mundial de ajedrez por corresponden cia Jakov Estrin, a participar en un torneo en el Club Central de Mosc. Estrin de clin la invitacin, respondiendo: "Yo no juego a juegos de azar"), hay en l un eleme nto mgico que modifica en cada momento de la partida, todas las evaluaciones que puedan hacerse de las relaciones materiales. Cul es ese factor mgico? No se sonra el lector. Lo dir: EL REY. S el rey, es decir, la posicin del rey. No olvidemos que e l objetivo ltimo de nuestro juego es la captura del rey enemigo. Esto condiciona de manera decisiva todo el enfoque de la lucha, que historicamente ha seguido el siguiente proceso: 1. Tratar de captura el rey (concepcin romntica). 2. Proteger al propio rey (concepcin defensiva). 3. Proteger al rey propio y atacar al enemigo, en el momento oportuno (conc epcin hipermoderna). 4. Bsqueda de la iniciativa, sin descuidar la seguridad del propio rey, trat ando de orientar el juego al flanco (o centro) en que se tenga ventaja, para cre ar puntos dbiles y atacarlos a continuacin (concepcin eclctica). De qu sirve a uno de los jugadores obtener ventaja material, en apariencia decisiv a, si un ataque sobre su rey puede desbaratar todos sus esfuerzos? Este es el fa ctor-clave que diferencia al ajedrez de los dems juegos: an basado en la supremaca material, la seguridad (o vulnerabilidad) del rey constituye el elemento decisiv o. Otro elemento mgico lo constituye esa posibilidad latente en el alma de cada pen. Napolen dijo que cada soldado lleva en su macuto el bastn de un mariscal. Es difcil pronunciar mayor mentira. En ajedrez, sin embargo, esto es verdad: el pen contie ne, en germen, la posibilidad de transformarse en dama. Pura magia: en la sptima casilla, el pen, pen es, y en la octava puede multiplicar por nueve su fuerza de j uego. COORDINACIN DE PIEZAS La idea central de este curso ser enfatizar sin descanso en la importancia de la evolucin concreta de las piezas. A diferencia de la estrategia, que se basa en co ncepciones, la tctica se basa en consideraciones concretas, que afectan a maniobr as, jugadas y clculos de variantes forzadas. Independientemente de que en captulos sucesivos estudiemos en detalle la coordina cin de piezas, tocaremos aqu de pasada a lo que llamamos feliz conjuncin de piezas, que superan con xito una oposicin material superior.

En el diagrama 3, por ejemplo, pese al enorme desequilibrio material en favor de las negras, pueden las blancas asestar un mate en cuatro.

1.Axh7+ Rh8 2.Ag6+ Rg8 3.Dh7+ Rf8 4.Dxf7++ Este ejemplo muestra a las claras a qu llamamos coordinacin de piezas: al trabajo de dos (o ms) piezas que operan en equipo. El hecho de que la secuencia se gane g racias a un jaque descubierto, no es sino un caso ms de esta figura tctica que, co mo todas, desarrollaremos ms minuciosamente en lecciones ulteriores.

En el diagrama 4 podemos ver un ejemplo extraordinario de la gran capacidad oper ativa de dos piezas que "se entienden", como la torre y el caballo blancos jugan do contra la dama enemiga: toda la maniobra tctica, base del estudio de A. Troitz ky, reside en el jaque doble de caballo, tecnicamente llamado tenedor, horquilla , o simplemente "doble". 1.Tb4! Dc8 2.Tb8! Dh3 3.Th8! Ch4 4.Txh4! Dc8 5.Th8! Db7 6.Tb8! EL CABALLO El caballo es una pieza cuyo peculiar movimiento le permite ignorar estructuras de peones ms o menos cerradas y que, como contrapartida, tiene dificultades para desplazarse con rapidez de uno a otro flanco del tablero. La peculiaridad de la pieza, cuya forma de jugar no comparte con ninguna otra, l a convierte en particularmente temible cuando acta en ataque, con torre y dama. O tra caracterstica positiva es que puede frenar, a diferencia del alfil, a un pen p asado en cualquier casilla. Veremos ahora una posicin que, mejor que ninguna otra, revela la fuerza (y la mag ia) del caballo.

Se trata de una posicin consignada en el libro de Lucena (publicado hacia 1497). En ella juegan blancas y pueden asestar un mate espectacular, conocido como "mat e ahogado" o "de la coz". Despus de 1.De6+ Rh8 2.Cf7+ Rg8 3.Ch6+ Rh8 se remata co n 4.Dg8+! Txg8 5.Cf7++. Era posible tambin el mate con 3.Cd8+ y 4.De8+, pero si l a dama negra estuviese situada en a4, por ejemplo, slo sera posible el mate "de la coz". Digna de recordar, esta figura tctica permite concebir sorprendentes combi naciones. Veamos algunos mates de caballo, apoyado por Rey y (o) pen: Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6 Figura 7 Figura 8

Figura 9

VOCABULARIO TECNICO Jaque descubierto: se produce al retirar una pieza situada en la misma lnea del rey y de la atacante. Clavada: est clavada una pieza prcticamente inmovilizada, pues su movimient o supondra la captura de otra de mayor valor. Escuela Romntica: el romanticismo en ajedrez fue la moda del siglo XIX. Lo s dos bandos se lanzaban desesperadamente al ataque, fuesen cules fuesen las cara ctersticas de la posicin. Escuela Defensiva (o Posicional): su padre fue Wilhelm Steinitz (1836-1900 ). Se opuso al romanticismo, introduciendo mayor racionalidad y, sobre todo, for mulando leyes estratgicas. Siegbert Tarrasch (1862-1934) fue el mayor terico y exp onente de esta Escuela, a la muerte de Steinitz. Escuela Hipermoderna: surgio como un refinamiento de las leyes posicionales y en franca rebelda ante los dogmas de Tarrasch. Gyula Breyer (1894-1921), Richard Reti (1889-1929), Aaron Nimzovich (1886-1935) y Alexander Alekhine (1892-1946) f ueron los paladines de esta Escuela, cuyos principios bsicos fueron el control in directo del centro y la profilaxis. Escuela Eclctica: por eclctico debemos entender a un ajedrez moderno, tcnica mente completo, que presta atencin por igual a la defensa y al ataque, sin descar tar las mnimas ventajas, por pequeas que stas sean. Dentro de ella, la llamada "Esc uela Sovitica" representara el estilo ms dinmico. Coordinacin (de piezas): grado de armona con que juega un conjunto de piezas. Figura tctica: tema tpico que implica espectacularidad en la ejecucin. Tenedor, horquilla: ataque de caballo a dos (o ms) piezas. LECCION 5 (Antonio Gude) EL PEON Lo dijo Philidor y todo jugador puede comprobarlo: los peones son el alma del aj edrez. En cualquier evaluacin de una posicin dada, en todo anlisis de las posibilidades de uno u otro bando, hay un factor que se repite sin cesar: "las blancas tienen me jor estructura de peones", "las negras tienen peones doblados", "las ... tienen peones colgantes", "... mejor (o peor) final debido a su estructura de peones", etc. FIGURAS ESTRATEGICAS Para estudiar las propiedades de los peones es imprescincible detenerse en algun as consideraciones estratgicas, por ser esta modesta pieza la guarnicin protectora del fuerte, la infantera imprescindible para todo ataque y para toda defensa con tra otra formacin. Detengmonos brevemente en estas apreciaciones generales: 1. Si el propio rey no est protegido, por peones, no se debe atacar. 2. Si la formacin de peones es mala, slo un ataque directo puede salvar la pa rtida. 3. A igualdad de condiciones, est perdido el final de aquel bando con peor e structura de peones. Todo esto lo ir comprobando el lector, a medida que progrese en su experiencia de l ajedrez y en su prctica de torneo. Veamos, rpidamente, algunas definiciones estr atgicas: Estructura de peones: es la formacin de peones de un bando. Cadena de peones: toda la ligazn de peones de un bando.

Peones aislados: son aquellos que han quedado fuera de la cadena, sin peones de su color en las columnas vecinas. Peones doblados: son aquellos situados en la misma columna y que suponen una gra ve debilidad en la estructura de su bando. Los peones doblados no slo son puntos dbiles en s mismos, sino que generan otros puntos dbiles en su entorno. Peones colgantes: son pares de peones que han quedado fuera de la cadena, pero q ue estn unidos. Peones atrasados: son aquellos que no pueden ser defendidos por ningn otro, porqu e los peones adyacentes o se han avanzado o han desaparecido. Peones pasados (o libres): son aquellos que no pueden ser detenidos en su avance por peones enemigos, dado que no hay en su columna, ni en las columnas adyacent es controlando las casillas por las que han de pasar. Una consideracin estratgica fundamental, que hay que tener muy presente es la impo sibilidad del pen de retroceder, una vez que ha sido avanzado. De ah que cada movi miento de pen haya de ser sopesado, si cabe, con mucha ms profundidad que el de la s dems piezas. OPERATIVIDAD Hemos visto lo delicado de avanzar peones, puesto que es la nica pieza que no pue de retroceder. Por otra parte, es inevitable que avancen para participar en la l ucha y ms an a medida que progresa la partida. En el final, por ejemplo, una de la s mayores bazas posicionales es la creacin de un pen pasado. El pen tambin puede efectuar ataques dobles, conocidos como "horquillas" o "calzon cillos". El diagrama 1, por ejemplo, refleja la posicin resultante de una Apertur a Vienesa, tras las jugadas siguientes: 1.e4 e5 2.Cc3 Cf6 3.Ac4 Cc6 4.Cf3 Cxe4 5 .Cxe4 d5, en la que las negras recuperan la pieza y quedan con buen juego.

Sabido es que los peones centrales ejercen fuerte presin sobre la posicin enemiga y de hecho no se puede concebir la ventaja posicional sin un correcto despliegue de peones, para proteger y apoyar el emplazamiento de las piezas. Veamos ahora una serie de imgenes de mate, a cargo de pen o peones, con o sin apoy o de su rey. Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6

PEONES PASADOS, PROMOCION Ya hemos mencionado ese elemento mgico del juego que permite a un pen convertirse en dama, una vez que llega a la octava casilla. Sin embargo, no ha de creerse qu e siempre conviene transformar el pen triunfal en dama. En todo caso ser convenien te que el jugador examine detenidamente sus opciones, pues pedir dama puede dar lugar a tablas por ahogado, etc. DAMA, TORRE, ALFIL, CABALLO?

En el diagrama 2 podemos ver un ejemplo claro de descartar la transformacin en da ma, y la conveniencia de pedir caballo, con la que se gana la dama enemiga y la partida.

La creacin de peones pasados, con su objetivo final de coronar es uno de los tema s decisivos en el ajedrez moderno. Veamos precisamente un caso tpico en el que podemos crear un pen pasado, pese a qu e los tres peones blancos tienen enfrente otros tantos enemigos, y en las mismas columnas:

El procedimiento, en el diagrama 3 es: 1.b6!, y ahora, si 1. ...ab6 2.c6! bc6 3. a6, ganando; y en caso de 1. ...cb6 2.a6! ba6 3.c6

El diagrama 4 sirve para ilustrar la fuerza de dos peones pasados, contra los qu e no puede una torre, an correspondindole jugar a sta. Ya lo sabe el lector: una to rre no puede contra dos peones en sexta (unidos o no), siempre y cuando, natural mente, ninguno de ellos est atacado. El pen pasado constituye una tremenda fuerza potencial, sobre todo si ha llegado ya a la sptima fila. Veamos, en el diagrama 5, cmo sac partido Alekhine de esta cir cunstancia:

1.Tc8! Txc8 (no serva 1. ...Dxd7?? por 2.Df8) 2.De7!! y las negras no pueden evit ar la prdida decisiva de material (Alekhine/Nestor. Trinidad 1939).

En el diagrama 6 podemos ver la fuerza derivada del pen d6. Las blancas sorprende ntemente jugaron 1.De7+!! y despus de 1. ...Txe7, con 2.d7! ganan (Zeipel/Arnegaa rd. Correspondencia 1902).

Dos sorprendentes sacrificios permiten, en el n 7, explotar el dinamismo latente en el pen de g6. Las blancas jugaron 1.Dh8+! Rxh8 2.g7+ Rg8 3.Ah7+! Rxh7 4.g8=D++ (Pietronski/Tannenbaum, 1926). Por fn, si hay alguna posicin en ajedrez que merez ca un diagrama creemos que es la que se refleja en el n 8.

Correspondindole jugar a las negras, stas llevaron su torre a d2: 1. ...Td2 y la r espuesta parece absolutamente lgica (y lo es! el problema es que pierde) 2.Ca4 Txb 2! 3.Cxb2 c3 (ahora comienza a jugar el pen pasado) 4.Txb6 (nica. Si 4.Cxd3? c4+ 5 .Rf1 cd3, ganando; o bien 5.Txb6 cd3 6.Tc6 d2) 4. ...c4!! (una de las jugadas ms extraordinarias que encontrarse puedan en la historia del ajedrez: la posicin blan ca se derrumba como un castillo de naipes!, vase el diagrama n9).

5.Tb4 a5! 6.Ca4 (si 6.Tb8, 6. ...c2; o si 6.Txc4, 6. ...cb2) 6. ...ab4 y las bla ncas abandonaron. Protagonistas: Ortueta y Sanz (negras), Madrid 1934. LECCION 6 - LA COMBINACION (I) (Antonio Gude) EXPANSIVIDAD DE LAS PIEZAS Sabemos que del mayor o menor radio de accin de las piezas depende su fuerza, su grado de actividad. Podemos establecer una escala para recordar el poder expansivo de las piezas, co n sus lneas de accin libres. Mxima actividad de las piezas: Dama...: 27 casillas Torre..: 14 casillas Alfil..: 13 casillas Caballo: 8 casillas Rey....: 8 casillas Y su mnima actividad? Esto vendr dado por la situacin especfica de la pieza en cada p osicin. A veces carecen hasta de una sola casilla, por estar aquellas tericamente accesib les en poder del bando contrario, o controladas por l. Veamos algunos ejemplos de piezas encerradas por otras enemigas: Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 CONTACTOS ENTRE PIEZAS La verdadera batalla, en ajedrez, comienza cuando se establecen contactos entre piezas. Un contacto se establece cuando una pieza ataca a otra enemiga, o cuando ambas s e atacan entre s. Imaginemos que una pieza est atacada. Qu podemos hacer? He aqu las cuatro opciones d e que, en principio, disponemos: 1.- Desplazar la pieza a otra posicin. 2.- Defenderla con otra pieza. 3.- Obstruir la lnea de ataque. 4.- Contraatacar sobre otra enemiga. Naturalmente, no todas estas posibilidades sern factibles en cada caso. Cuando la pieza atacante es un caballo, por ejemplo, nunca existe la tercera posibilidad (obstruccin). El criterio del jugador ser quien le gue y sugiera la mejor soluccin. MANIOBRA, COMBINACION Sabemos que la tctica es el conjunto de maniobras concretas que forman parte de u

n plan a corto, medio o largo plazo. Todas estas maniobras pueden estar compuest as por jugadas naturales (o lgicas) de accin de piezas, o bien pueden incluir algu nas jugadas de carcter excepcional, sea por el acceso de piezas a casillas en pod er del enemigo, sea porque incluyen entregas de pen o de pieza, o bien, porque co mprendan jugadas absolutamente sorprendentes e inesperadas. Todo este segundo bloque de jugadas, difcil de definir y de clasificar, incluira m aniobras combinativas. Qu es una combinacin? Vamos a recurrir a definiciones de expertos. Segn Kotov y Koblenz, "una combinacin es una variante forzada que implica sacrific io de material". Pachman tambin aporta una definicin muy prxima: "la combinacin es una especie de man iobra obligada que las ms de las veces incluye sacrificio de material, y que da a la posicin un sorprendente e inesperado giro". Averbaj dice que pese a todos los esfuerzos dirigidos a obtener una definicin pre cisa, esta definicin no se ha conseguido. Esto no significa que no sepamos qu es u na combinacin, sino que dada la complejidad de su mecanismo resulta difcil definir la de un modo suficientemente claro y preciso. Los lectores del curso sabrn disculpar, sin embargo, al autor si ste aventura su p ropia definicin: "una combinacin es una jugada (o secuencia de jugadas) que parece vulnerar los principios lgicos del ajedrez y que transforma radicalmente la posi cin". Toda maniobra es tctica, pero no toda maniobra es combinativa. Si tenemos un final de R+D contra R, la maniobra que conducira al mate es forzos amente tctica, pero carece de golpes combinativos, porque las evoluciones de Dama y Rey para restringir y llevar a la banda al rey enemigo son naturales y no imp lican riesgo o sacrificio alguno. La combinacin tambin podra describirse, por fin, como una maniobra con intensos con tactos entre piezas. OBJETIVO Y CLASIFICACION DE LAS COMBINACIONES El carcter de variante forzada es imprescindible, puesto que de nada sirve ofrece r la dama, si de no aceptar el sacrificio gana el bando contrario. En tal caso, ese sacrificio sera una jugada vana, no una combinacin. El objetivo de la combinacin puede ser de tres tipos: el mate, la conquista de ma terial o forzar tablas en posiciones aparentemente inferiores. El sacrificio de material se realiza para potenciar la actividad y coordinacin de las propias piezas. Se trata, en cierto modo, de una inversin que permitir recupe rar el material sacrificado (el capital invertido) a corto o medio plazo, con su stanciosos beneficios. Toda combinacin se genera gracias a una superioridad estratgica (caso de las combi naciones ganadoras) o de una igualdad dinmica latente (caso de las combinaciones de tablas), que puede ser evidente o no, pero que existe. Es como si la posicin estuviese cargada de explosivo y slo requiriese un detonante para ser dinamitada. La jugada o jugadas-clave de la combinacin constituye(n) es e detonante.

Para efectuar una combinacin, partiendo de la base de que la posicin reune las car actersticas que la hacen posible, es imprescindible que el grado de coordinacin de las piezas que en ella intervengan sea ptimo. Veamos, por ejemplo, un claro caso de coordinacin ptima de piezas:

La posicin del diagrama 1 corresponde a una partida entre Stoner (negras) y un af icionado (Estados Unidos, 1924), en la que, tocndole mover las negras, el rey bla nco sufrir en sus carnes un ataque extremadamente violento y perfecto: 1...Txh2+! 2.Axh2 Cg3+! 3.Axg3 Dh8+ 4.Ah2 Dxh2+! 5.Rxh2 Th8+ 6.Dh5 Th5++. Las apariencias, una vez ms, resultaron engaosas: a pesar de que el monarca negro se hallaba en el centro, quien realmente estaba en peligro era su homnimo blanco. El motivo de una combinacin es el concepto estatgico que gua a la maniobra combinat iva para explotar las deficiencias de una posicin dada. Los motivos por los que g eneralmente se clasifican las combinaciones son: debilidad de la ltima fila, clav ada, atraccin, sobrecarga, distraccin (o desviacin), encierro de piezas, destruccin de la defensa, ataque doble, promocin de peones, apertura de lneas, etc. Con cierta frecuencia resulta imposible catalogar esquemticamente una combinacin, dado que intervienen varios motivos o que la complejidad de la misma escapa a un a clasificacin estricta, por la intervencin de nuevos y sutiles elementos. Pero es tudiaremos progresivamente todos estos motivos combinatorios. DEBILIDAD DE LA ULTIMA FILA La ltima fila suele ser el habitual refugio del rey enemigo. De ah que su debilida d adquiera especial relevancia, y suela dar lugar a un importante nmero de combin aciones, que especulan con ese factor. Veamos algunos casos:

Un caso muy sencillo, pero tambin muy ilustrativo de la debilidad de la ltima fila , es el que podemos ver en el diagrama 2. Las blancas juegan 1.Tf8+! y despus de 1...Txf8 5.Dh8+!! Rxh8 3.ef8D++ (Fleischmann/Aficionado, Bamberg, 1930). Un nuev o caso, tambin, de los recursos combinativos que contiene en germen la promocin de peones.

El diagrama 3 muestra una posicin compuesta. El desenlace es brutal: 1.Dxf7+!Txf7 2.Te8+Tf8 [Link](f)xf8++.

En el diagrama 4 podemos observar que cualquier jaque en la octava lnea sera morta l para el rey negro, de ah que las blancas, tras la captura de la dama negra en b 2, jueguen 1.Df6! (amenazando 2.Txe5). Despus de 1...Dxc3 (persistiendo en una vo racidad que no tendr digestin feliz) 2.Dg7+! Axg7 3.Te8+ Af8 4.Txf8++ (Kunnemann/A ficionado, Berln 1934). Con una reflexin ms fria las negras podran haber encontrado 1...Dc1!!, que salva la partida.

Otro ejemplo clsico del aprovechamiento de la debilidad que estudiamos lo constit uye la partida Bernstein/Capablanca (Mosc 1914), donde las blancas capturaron en c3, estimando que no corran ningn peligro: 1.Cxc3? captura que refut Capablanca jug ando 1...Cxc3 y tras 2.Txc3 Txc3 3.Txc3 Db2!! (no serva 3. ...Db1+, por 4.Df1 y n o era posible en este momento 4...Td1, por 5.Tc8+) 4.Tc2Db1+, ganando la torre.

En el diagrama 6 se reproduce una posicin muy conocida de la partida Adams/Torre (Nueva Orleans 1920). En ella y especulando con la debilidad de la ltima fila, ju garon las blancas 1.Dg4!, que fuerza la respuesta 1...Db5. Las blancas insisten en el tema con 2.Dc4!! que, de nuevo, obliga a la jugada unica 2...Dd7. La dama blanca, impunemente, mueve ahora 3.Dc7!!, obligando a jugar 3...Db5 (una persecu cin digna de ratn y gato, sobre un campo de minas negro). Sigui 4.a4! Dxa4 5.Te4! D b5 6.Dxb7! y las negras se vieron obligadas a rendirse, al no poder mantener la defensa de la casilla 38. No se poda jugar 4.Dxb7?, por 4...Dxe2!, ganando las ne gras. Comprobaremos que en la ejecucin de toda maniobra combinativa est presente un ptimo grado de coordinacin de piezas, de las piezas que intervienen en la combinacin. S e dira que una conexin mgica y ultradinmica se establece entre ellas, haciendo natur al algo que, de no percibirse, parece sobrenatural una vez desvelado el enigma. Veamos, en este sentido, un estudio compuesto por el sirio Stamma, en el siglo X VIII:

Las blancas estn amenazadas de mate, que no parece poder evitarse. Sin embargo, e ncuentran una sorprendente maniobra de contraataque: 1.Th4! Dxh4 (si 1...Df5, 2. Ce7 gana; no es posible, naturalmente, 1...Dc8? por 2.Cg6++) 2.Dg8+! Rxg8 (2...T xg8?? permitira el mate de la coz, 3.Cf7++) 3.Ce7+ Rh8 4.Cf7+ Txf7 5.Tc8+ y mate.

VOCABULARIO TECNICO Ataque doble: figura tctica que se basa en concebir una combinacin cuyo fin es a tacar varios objetivos simultneamente. Promocin de peones: la promocin de un pen es cuestin reglamentaria, pero decidi r de qu modo se corona y qu pieza se elige es lo que la convierte en figura tctica. Apertura de lneas: figura tctica consistente en que para iniciar una combina cin se abren lneas entregando piezas o peones. Contacto: tensin entre dos piezas o peones. Maniobra: serie de jugadas de un mismo bando. Combinacin: jugada (o secuencia de jugadas) que parece vulnerar los principi os lgicos del ajedrez y que transforma radicalmente una posicin. Variante forzada: serie de jugadas que fuerza respuestas obligadas. Clave, o jugada-clave: jugada fundamental en la combinacin. Debilidad de la ltima fila: falta de proteccin o de suficiente proteccin de la ltima fila, donde generalmente est ubicado el rey. Clavada: figura tctica consistente en que una pieza inmoviliza a otra enem iga, porque de ser movida permitira la captura de una pieza de valor superior. Atraccin: figura tctica en la que, por medio de sacrificios se atrae al rey enemigo a una casilla en la que recibir mate o permitir ganancias materiales. Sobrecarga: figura tctica basada en que una pieza enemiga defiende varios pun tos a la vez. Distraccin: figura tctica basada en la desviacin de una pieza enemiga de una c asilla clave. Encierro de piezas: figura tctica que consiste en limitar el radio de accin de una pieza enemiga. Destruccin de la defensa: figura tctica que tiene como objetivo la eliminac in de las piezas enemigas que son clave en la defensa. LECCION 7 - LA COMBINACION (II) (Antonio Gude) LA CLAVADA

Hemos definido la clavada como una figura tctica consistente en que una pieza inm oviliza a otra enemiga, porque de ser movida sta se capturara una pieza de valor s uperior. CLAVADA ABSOLUTA Y CLAVADA RELATIVA Absoluta: es una clavada en la que una pieza sta inmovilizada por completo, por e star el rey situado en la lnea de accin de la pieza enemiga. Relativa: es una clavada que no implica al rey, sino a piezas de valor superior a la enemiga. En las figuras 1, 2, 3 y 4 tenemos ejemplos de clavada absoluta. Figura Figura Figura Figura En las 1 2 3 4 figuras 5, 6, 7 y 8 tenemos ejemplos de clavada relativa.

Figura 5 Figura 6 Figura 7 Figura 8 En el diagrama 1 podemos observar que los caballos c6 y f3 estn clavados por send os alfiles enemigos. La clavada del alfil de b5 es, sin embargo, absoluta, mient ras que la del alfil de g4 es relativa. EXPLOTACION DE LA CLAVADA La clavada es un frecuente motivo combinatorio, que permite efectivos y elegante s remates. El problema que representa la clavada al bando que la sufre propicia la especula cin, y a menudo se encuentran en el tablero posiciones en las que el ajedrecista maniobra para provocar una clavada en el campo enemigo, lo que generalmente le p ermitir obtener ventajas materiales, o ataques ganadores. El jugador, por consiguiente, no slo deber adquirir la tcnica necesaria para aprove charse de la clavada, sino que tambin ha de esforzarse por adquirir suficiente de streza como para provocar (con ayuda de su intuicin) la clavada, de igual modo qu e debemos intentar por todos los medios llevar al contrario a nuestro terreno, p rocurando descabalar sus piezas al tiempo que las nuestras se activen de forma c oordinada. Veamos algunas posiciones en las que el motivo de la combinacin es la clavada. En el diagrama 2 el GM Nicolas Rossolimo (contra Kottnauer, Bad Gastein 1948) ju g 1.Cxc6, y despus de 1. ... bc6? (era mejor 1. ... 0-0, ya que el caballo blanco no tiene retirada) 2.Dxd5, aprovechando la doble clavada (del rey en la columna "e", y de la torre dama negra en la diagonal h1/a8), obligando a las negras a re ndirse. En el diagrama 3, el futuro campen del mundo aprovechara del modo ms natural la pot encia de su alfil, jugando 1. ... Dxg2+! y tras 2.Dxg2 Txe2 (la dama blanca qued a clavada) ganaron calidad y la partida (Kotov/Botvinnik, Lenningrado 1939). El diagrama 4 ilustra espldidamente cmo explotar una clavada en determinadas posic iones. El gran Tarrasch (partida de exhibicin con ventaja, contra un aficionado) destroz a las negras con 1.Txe5!, y despus de 1. ... Txe5 2.g3! el segundo jugador debi inclinar su rey, ya que se halla en situacin de Zugzwang: si 2. ...g4, 3.Rg2 , y si 2. ... f4, 3.g4, y en ambos casos la pieza negra no sobrevive.

El diagrama 5 refleja la posicin de una partida entre Abrahams y Thynne (Liverpoo l, 1932), en la que correspondindole mover a las blancas, estas juegan 1.Dg8+! y, sorprendentemente, las negras no pueden capturar la dama, pues tras 1. ... Rxg8 ? 2.Cg6 (el pen f7 est clavado por el alfil de c4) el mate en h8 es inevitable. Po r lo tanto, despus de 1. ... Re7 2.Dxf7+ Rd8 ( Rd6), el ataque blanco, con materia l de ventaja y el rey negro en el centro se juega solo. A veces las ventajas que pueden derivarse de la clavada son ms modestas, pero no por ello menos significativas. Veamos en el diagrama 6 cmo Averbaj (contra Lissyt sin, Campeonato de la URSS) obtiene un importante pen: 1.Cxc6!, sencillamente, pu es si, ahora, 1. ... Dxc6, 2.Dxc4 (al quedar la dama negra en la gran diagonal, el alfil de g2 clava al pen d5) y la fuerza del pen pasado de c5 decide el juego. En el diagrama 7, las blancas refutan el debilitamiento del enroque enemigo con una maniobra clsica: 1.Cxg5! hg5 2.Axg5, con lo que las negras quedan paralizadas por dos clavadas: la del caballo f6 y la del alfil e6, en la columna abierta. A hora, de nada servira 2. ... Rg7, tanto por 3.Te3, con presin decisiva sobre f6, c omo por la jugada que se produjo en la partida, por lo que las negras se deciden por 2. ... Axh2+ 3.Rh1 (3.Rxh2? Cg4+ -recordamos: clavada relativa- recuperando la pieza y liberndose de la molesta clavada) 3. ... Rg7 4.Td7! (las blancas jueg an con gran finura, especulando con la doble clavada) 4. ... Th8 (optando por el contraataque, toda vez que a 4. ... Dxd7 seguira 5.Dxf6+ Rg8 6.Ah6) 5.Txe7 Ae5+ 6.Rg1 Axc3 7.T1xe6 (explotacin de la clavada del pen f7) 7. ... Axb2 8.Txb7 y las negras abandonaron la lucha pocas jugadas ms tarde (Delmar/Ivanco, Checoslovaquia 1956). En el diagrama 8 las blancas van a especular con la posicin del clavado alfil ene migo: 1.Tb8! Td5 (nica para proteger el alfil) 2.Td6! (una sutil e impune persecu cin) 2. ... Axb2 (ya no hay eleccin, pus s 2. ... Txd6, 3.Axe5+ Tf6 4.Tb6) 3.Txd5 Ax a3 4.Ta5 y las negras titaron la toalla (Panno/Bolbochn, Argentina 1971). EJERCICIOS En el ejercicio n 1, las blancas, con una sencilla jugada deciden la partida. En el n 2, las negras creen haber ganado un pen con 1. ...Cxd5. Cmo se refuta esta m aniobra? Ejercicio 1 Ejercicio 2 En el n 3, vemos una doble clavada: las blancas no pueden dar el mortfero jaque y deben buscar el modo de conseguir inclinar la balanza. Cul es? El n 4, refleja una posicin de anlisis de una vieja partida, con cinco (!) damas so bre el tablero. Cul es la maniobra ganadora? Ejercicio 3 Ejercicio 4 SOLUCIONES Ejercicio 1: 1.d5! (1-0) Harjet-Ditt, Bremen 1954. Ejercicio 2: 1.cd5! Axc3 2.Dd2!! (1-0) Robatsch-Jansa, Sochi 1974 Ejercicio 3: 1.Dg3!! Dxh6+ (1... Txg3? Txe8#) 2.Dh3 Dd6 (nica) 3.Rh1 Rg8 [Link] 8+ (1-0) Duras-Spielmann, Pistyan 1912. Ejercicio 4: 1.Th6!! (se amenaza Dd8#) 1... Dxf1 2.Db4+ (aprovechando la dobl

e clavada) 2... Db5 3.Dd8+ Ra6 4.Dea3+ (1-0) Alekhine-aficionado, Mosc 1915.

NOTA: Artculo publicado en la Revista Internacional de Ajedrez n 9, y reproducido con autorizacin expresa del autor. LECCION 8 - LA COMBINACION (III) (Antonio Gude) DESVIACION O DISTRACCION La desviacin o distraccin consiste en alejar del juego, o distraer de las casillas o lneas esenciales de amenaza, una o varias piezas enemigas fundamentales en la defensa, de ah que esta figura tctica se parezca, a veces, a la sobrecarga, que es tudiaremos en un prximo captulo. Veamos un ejemplo de distraccin en el diagrama n 1. Las blancas juegan 1.Ce7+, y despus de la obligada 1. ...Rh8, 2.Td8!, especulando con la imposibilidad de capturar la torre, por 2.Cxf7++. Puesto que esta amenaz a es imparable de otro modo, las negras deben sacrificar calidad con 2. ...Axe5, ganndose con 3.Txf8+. Un ejemplo de distraccin espectacular lo constituye el diagrana n 2, jugando las n egras 1. ...Te1!, lo que obliga al blanco a responder 2.Dg4 (pues si 2.Txe1?, 2. ...Dg2++; y si 2.Dxe1, 2. ...Dh5++) 2. ...Dh1+! (efecto Rayos X, otro tema que ser estudiado en lecciones sucesivas) 3.Txh1 Txh1++ (Belensky/Pirogov, Mosc 1975). Cuanto mayor es el poder de la pieza que intente distraer a la pieza-clave enemi ga, mayor ser su capacidad de distraccin. Como ya dijimos, a veces hay varios temas combinativos que se entremezclan e int ervienen en la combinacin, con distinto grado de protagonismo. Veamos ahora algun os casos de distraccin en los que est igualmente presente la debilidad de la ltima fila, estudiada en el n 8. En el diagrama n 3, las negras sacan provecho inmediato de la debilidad de la ltim a fila, "distrayendo" a la dama blanca, con la sencilla 1. ...Td1! y forzando la rendicin del primer jugador, pues si 2.Dxd1?, 2. ...Dg2++, y si 2.Dxc6, 2. ...Tx e1++ (Wexler Bazn, Mar del Plata 1960). La posicin del diagrama n 4 es un caso muy similiar, sin amenazas de mate de por m edio. En toda una final del Campeonato Sovitico, las negras juegan 1. ...Dc6!, in clinando, con toda naturalidad, al rey enemigo, pues la dama blanca est sobrecarg ada con la defensa de ambas torres, y si 2.Dxc6, 2. ...Txe1+ y 3. ...bc6 (Ragozi n/Panov, 1940). El diagrama n 5 muestra una posicin que un anlisis superficial tendera a considerar tablas. El dominio de la sptima fila, sin embargo, permite a las negras especular con dos temas combinativos: la debilidad de la ltima fila (primera de las blanca s) y la distraccin de las piezas que la protegen. Juegan as: 1. ...Db2!! y las bla ncas deben abandonar de inmediato, pues no hay defensa posible de la torre (a1), dado que las blancas no pueden retroceder su dama a d1, a causa de 2. ...Dxf2+ y 3. ...Dxg2++ (Fster/Balogh, Hungra 1964). No slo las piezas pesadas (dama y torre) protagonizan ejemplos de distraccin. En l diagrama n 6 tenemos un ejemplo de distraccin que no llega a concretarse, pero ue impide la defensa del bando dbil. 1.Ag5!! (no serva 1.g7 de inmediato, por 1. ..f5) 1. ...Ae7 (manteniendo el statu quo, pues si 1. ...fg5?. 2.g7 y 3.Ah7+, ga nando fcilmente) 2.g7 y la posicin negra se derrumba (Hennings/Walther, Alemania e q . D

emocrtica 1964). EJERCICIOS En el n 1 las negras aprovechan la fuerza de su pen pasado, especulando con la deb ilidad de la ltima fila y la distraccin. En el n 2 las blancas asestan un espectacular remate, en una accin combinada de su s piezas pesadas. Ejercicio 1 Ejercicio 2 El n 3 ilustra a las mil maravillas los temas de este captulo: desviacin y debilida d de la primera horizontal. Son las negras quienes actan de verdugo. En el n 4 las negras jugaron 1. ...Axe4? pero podan haber ganado con un golpe ms ex peditivo cul era?. Ejercicio 3 Ejercicio 4 BINOMIOS TACTICOS Llamamos binomio tctico al conjunto operativo formado por dos piezas, que llevan a cabo una maniobra tctica eficiente. En este curso estudiaremos la capacidad operativa de los distintos binomios tctic os posibles, paralelamente al desarrollo de los temas combinativos. Los binomios tcticos que estudiaremos son: (entre parntesis el valor aritmtico terico de la fuerza conjunta) ----------------------------1. Dama + Torre (14)

2. Dama

+ Alfil

(12'5)

3. Dama

+ Caballo (12)

4. Torre

+ Torre

(10)

5. Torre

+ Alfil

(8'5)

6. Torre

+ Caballo (8)

7. Alfil

+ Alfil

(7)

8. Alfil

+ Caballo (6'5)

9. Caballo + Caballo (6) ----------------------------En el diagrama n 7 tenemos un ejemplo de la eficiencia operativa D+C, en una situ acin ptima para las blancas, pese a la desventaja material de dos peones. Despus de 1.Da3+!, las negras estn perdidas, ya que si el rey mueve se perdera la dama, y s i 1. ...Rxa3, 2.Cc2++. Observemos que el pen (a4) y el caballo negros actan en con tra de sus propios intereses. Este estorbo de las propias piezas a su rey se lla ma autobloqueo o bloqueo tctico. La posicin corresponde a la conclusin de un estudi o de Leonid Kubbel (1925). A veces la coordinacin del binomio es tan perfecta que la jugada ms sencilla vence a la "fuerza bruta". Veamos la posicin del diagrama n 8: Las blancas juegan 1.Ae3+ Dxe3 2.Cd5+, ganando. DAMA + TORRE En las nueve figuras que siguen podemos ver distintas posiciones en las que el b inomio D+T asesta mate al rey enemigo. Insistimos en la conveniencia de que el e studioso del curso trate de retener estas imgenes de mate, de grabarlas en su men te, porque en el futuro la presencia de estas imgenes (que los psiclogos llaman re siduales) puede permitirle trenzar sorprendentes combinaciones en sus propias pa rtidas. Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6 Figura 7 Figura 8 Figura 9 Observemos ahora algunas posiciones en las que, no sin cierto suspense, sale vic torioso el binomio D+T. El diagrama 9 refleja un estudio de B. Horwitz (1862), en el que al existir idnti co material en ambos bandos, no parece fcil que uno de ellos pueda resultar victo rioso. La torre negra, sin embargo, est clavada, lo que siempre es un factor nega tivo, y las blancas, con una maniobra tan sencilla como eficiente, ganarn el jueg o. 1.Ra5!Dh5+ (obligado, pues de otro modo no pueden mantener la defensa de la t orre - 1. ...Dg8?? 2.Th1+) 2.Rb6, y las negras estn en Zugzwang, pues si 2. ...Dh 7, 3.Dd8+ Tg8 4.Dd4+ Tg7, 5.Df6 Rg8 6.Dd8+ Rf7 7.Tf1+ y ahora el rey negro tiene dos alternativas: a) 7. ...Rg6, y b) 7. ...Re6, perdiendo en ambos casos. a) 7. ...Rg6 8.Df6+ Rh5 9.Th1+, ganando fcilmente. b) 7. ...Re6 y aqu las blancas dispo nen de una maniobra forzada que les permite dar mate en seis: 8.Tf6+ Re5 9.Dd6+ Re4 10.Tf4+ Re3 11.Dd4+ Re2 12.Tf2+ Re1 13.Dd2++. Por irona del destino, el rey n egro recibe el mate en la casilla inicial de su colega blanco. Volviendo a la lnea original, si las negras jugasen 2. ...Df7, con 3.Th1+Rg8 [Link] 8+Df8 5.Th8+, las blancas ganan la dama, con ventaja decisiva.

El diagrama n 10 es un estudio del gran Troitzky (de 1898), que podra, al igual qu e el anterior, ser producto natural de una partida, en la que inadvertidamente e l blanco podra incluso proponer tablas, de no percibir la sutil manera de ganar: 1.Te6+! Txe6 2.Da6+ Rd5 3.Dc4+ Rd6 (3. ...Re5 4.Dc3+, ganando la dama) 4.Dc5+ Rd 7 5.Da7+ y la dama enemiga cae, siendo el final de Dama contra Torre fcil de gana r, segn un procedimiento tcnico que el lector puede encontrar en cualquier tratado elemental de finales. En el diagrama n 11 y pese a la terica calidad (torre por pieza menor) de ventaja, los dos peones y la tremenda fuerza del tren D+A sobre la gran diagonal parecen ser decisivos. Sin embargo, las blancas, con notable sangre fra, desbaratan todo el peligro, imponindose con autoridad. He aqu la "sencilla" maniobra: 1.Dc2+ Rd8 (1. ...Rd7? 2.Da4+ y se gana el alfil) 2.Dh7!! (hermossimo sacrificio de dama, qu e controla las casillas h1 y b1, amenazando jaques en la ltima fila) 2. ...Dxh7 3 .Txa8+ Rey juega 4.Ta7+, recuperando la dama en una antolgica coordinacin del bino mio D+T. (Estudio de Kubbel, 1925). SOLUCIONES Ejercicio 1: 1...Txe1+! 2.Txe1 Dd4+! 3.Dxd4 dxe1=D++ (Madsen/Napolitano, Corr espondencia 1950-53). Ejercicio 2: 1.Td8+! Dxd8 3.De6+ Rh7 3.Txh6+! gxh6 4.Df7++ (Steinitz/aficiona do, Viena 1861) Ejercicio 3: 1...Dxc1+! 2.Dxc1 Axb2! (Sznapik/Bronstein, Sondomierz 1976) Ejercicio 4: 1...Tc2! 2.Dxc2 Dxf3+ 3.Rg1 Ah3 (posicin de la partida Alekhine/M ikenas, Kemeri 1937)

NOTA: Artculo publicado en la Revista Internacional de Ajedrez n 10, y reproducido con autorizacin expresa del autor. LECCION 9 - LA COMBINACION (IV) (Antonio Gude) ATRACCION La atraccin es una figura tctica que consiste en atraer a una red de mate o casill a fatal a determinada(s) pieza(s) enemiga(s), a base de sacrificios, con el fin comn a todas las combinaciones, sea ejecutar al rey adversario, sea obtener venta ja material decisiva, sea forzar una posicin de tablas. La atraccin ms frecuente (y ms efectiva) es la del rey, porque es de carcter forzado . En el diagrama 1 tenemos un ejemplo sencillo de atraccin que permite ganar la d ama. 1 Las negras juegan 1. ...Txf1+! 2.Rxf1 y con el jaque descubierto 2. ...Axg2+, fu erzan la ganancia de la dama blanca. ATRACCION DEL REY La atraccin del rey reviste a menudo caractersticas de tal especularidad que la em parentan con la magia, algo as como el magnetismo que paraliza al conejo en prese ncia de la serpiente. 2 En el diagrama 2 podemos observar que las blancas "baten" casillas vitales en el entorno del rey negro (f7, g8 y e8), que disponen de una torre en sptima y que e l monarca enemigo no dispone de una sola casilla adonde pueda jugar, todo lo cua l hace presagiar malos tiempos para el segundo jugador. En efecto, las blancas h an captado una hermosa combinacin, con dos espectaculares sacrificios de atraccin: 1.Dxg8+!! Rxg8 2.Th8+! Rxh8 3.Af7++ (Krylov/Tarasov, Leningrado 1961). 3 El diagrama 3 reproduce la posicin de la famosa partida Reti/Tartakower (Viena 19

10), despus de 1.e4 c6 2.d4 d5 3.Cc3 de4 4.Cxe4 Cf6 5.Dd3 e5 6.de5 Da5+ 7.Ad2 Dxe 5 8.000! Cxe4?. Las negras, en el caracterstico estilo del Dr. Tartakower, han de rrochado "originalidad" en la apertura y al omitir la amenaza planteada por el e nroque largo, han efectuado una captura suicida. Ahora veremos cmo Reti asesta un elegante mate, en el que confluyen los motivos de atraccin y jaque descubierto 9 .Dd8+! Rxd8 10.Ag5+ y las negras se rindieron, pues si 10. ...Rc8, 11.Td8++; y s i 10. ...Rc7, 11.Td8++. Esta combinacin se conoce, en algunos crculos, como tema R eti. Un mate de atraccin, semejante al tema Reti, pero en el que no interviene decisiv amente el alfil, se produce en la posicin del diagrama 4. 4 Despus de 1.Axe4 fe4 las blancas sacrificaron su dama 2.Dd8+!! Rxd8 3.Cc6+ Re8 4. Td8++ (Katalymov/Mujin, Aktiubinsk 1976). En esta posicin confluyen motivos como (doble) jaque descubierto y atraccin del rey a la casilla fatal. La forma final d e la ejecucin, mate de torre y caballo, (que estudiaremos con ms detenimiento en b inomios tcticos) se llama mate rabe. 5 Otro ejemplo de espectacular atraccin lo tenemos en el diagrama 5, en cuya posicin las blancas aprovecahn muy bien la presin latente del alfil de b1 sobre la diago nal b1/h7 y ms concretamente, sobre el punto g6, lo que origina una perfecta secu encia combinativa cuyo objetivo es un cerco de mate: 1.Dxg6+! Rxg6 (si 1. ...Rh8 , 2.Ce5; si 1. ...Rg8, 2.Cf5, ganando fcilmente en ambos casos) 2.Ce5+ Rf6 3.Tf2+ Re7 (3. ...Rxe5 4.Af5++) 4.Cc6+! Dxc6 5.Ag5++ (Marmagen/Khne, Correspondencia 19 66). El ajedrez es un juego demasiado complejo como para que nos rasguemos las vestid uras cuando cometemos un error. Ahora veremos cmo un gran maestro omite un "pequeo " detalle que le hace perder la partida de inmediato. 6 En la posicin del diagrama 6 las blancas jugaron, inadvertidamente, 1.Dxc7?? reci biendo el latigazo 1. ...Dh3+!!, que les oblig a rendirse en el acto, pues si 2.R xh3, 2. ...Af1++; y si 2.Rg1, 2. ...Df1++. El gran maestro en cuestin era nada me nos que Ulf Andersson, conduciendo las negras Hartston (Hastings 1972-73). ATRACCION DE LA DAMA No siempre es el rey la pieza que se atrae a un cerco definitivo. El gran valor material de la dama la convierte igualmente en codiciado objetivo combinatio. En el diagrama 7 podemos ver cmo las negras especulan, con total eficiencia, sobre la atraccin de la dama, para conseguir un final con material decisivo. 7 La posicin correxponde a la partida Honfi/Barczay (Kecskemet 1977), en la que, si endo el turno de las negras, stas jugaron 1. ...Txc4!, y despus de 2.Dxc4 sigui 2. ...Dxb2+! 3.Txb2 Ca3+ 4.Ra1 Axb2+ 5.Rxb2 Cxc4+ 6.Rc3 Txe4 y Barczay ha ganado do s peones con esta combinacin, mucho menos evidente que las anteriores. DOBLE TRAICION En los dos diagramas que siguen veremos sendos ejemplos de doble atraccin. 8 En el diagrama n 8 las blancas no pueden tomar la torre (Cxf7) porque las negras podran conseguir tablas por jaque continuo (Dd1+/Df3+/Dh5+), de modo que, penetra ndo en los secretos de la posicin con su caracterstica lucidez, el GM Petrosian ju ega 1.Da8+, y despus de 1. ...Rg7 (1. ...Re7, 2.Db7+, ganando) 2.Axe5+! (atraccin de la dama, para propiciar la combinacin) 2. ...Dxe5 3.Dh8+! (segunda y definitiv a atraccin, esta vez del rey) 3. ...Rxh8 4.Cxf7+ y 5.Cxe5. No servira 2.Dh8+, por 2. ...Rg6. Aqu se ha visto la confluencia de dos atracciones y un jaque doble, po r lo que esta combinacin tiene caractersticas de ataque doble. 9 En el diagrama 9 se refleja una posicin de la partida Mecking/Tan (Interzonal de Petrpolis 1974), en la que el joven fenmeno brasileiro encuentra la continuacin tcti ca precisa para inclinar a su oponente en pocas jugadas: 1.Axf7+ (atraccin del re y) 1. ...Rxf7 2.Txc7+! (atraccin de dama, con lo que se completa la doble atraccin

) 2. ...Dh7+ 3.Re6 Dxc7, ganando la dama e inclinando decisivamente el juego a s u favor. EJERCICIOS En el diagrama 1 se refleja la posicin de atraccin clsica del rey enemigo. El ajedr ecista que conduce las blancas es un maestro de la composicin artstica. As pues, el lector debe imaginar una secuencia "redonda". En el n 2, con torre menos, las blancas parecen hallarse en una situacin desespera da, pese a lo cual, encuentran una solucin que les permite obtener tablas. Ejercicio 1 Ejercicio 2 En el n 3 se juega un envite clsico, conforme a los cnones de atraccin del rey: la a ctividad de las piezas negras decide. Ejecute usted la lnea ganadora. En el n 4 se perpetra una atraccin fraudulenta del rey, pero de haber jugado corre ctamente las blancas slo habra tablas. Cul es la primera jugada de las negras y cul e s toda la secuencia, error incluido? Ejercicio 3 Ejercicio 4 BINOMIOS TACTICOS: DAMA + ALFIL La efectividad operativa de D+A, en condiciones ptimas, puede ser enorme. La dife rencia, con respecto a la torre, es que D+A tiene un recorrido que slo puede ser comn a lo largo de diagonales, mientras que con la torre la dama comparta lneas hor izontales (filas) y verticales (columnas). El tandem compuesto por dama y alfil del mismo diagonal se llama tres o mquina, p uesto que, de forma similar a D+T situadas sobre una misma lnea, barren cuanto se opone a su paso. En las doce figuras que siguen podemos ver distintas posiciones en las que el bi nomio D+A asesta mate al rey enemigo. Insistimos en la conveniencia de que el es tudioso del curso trate de retener estas imgenes de mate, de grabarlas en su ment e, porque en el futuro la presencia de estas imgenes (que los psiclogos llaman res iduales) puede permitirle trenzar sorprendentes combinaciones en sus propias par tidas. Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6 Figura 7 Figura 8 Figura 9 Figura 10 Figura 11 Figura 12 Veamos, en primer lugar, algunas figuras de mate con este binomio en accin:

10 En el diagrama 10 vemos en accin a un tren D+A que permitir inclinar en favor de s u banco el desarrollo de la lucha: 1.Axf6 gf6 2.Cxd5! ed5 3.Txe7, ganndose fcilmen te, por la presin sobre h7 (Gnauk/Bhm, 1977). 11 En el diagrama 11 vemos una posicin en la que las negras estn amenazadas de Dxh6+ y cambio de piezas. Sin embargo, siendo el turno de las negras, stas juegan 1. .. .Df1+ 2.Ag1 Df3+ (efecto rayos X, que estudiaremos). 12 En el diagrama 12 tenemos una posicin que permite al binomio D+A ejecutar un mate tcnico que el lector encontrar con frecuencia en la prctica: 1. ...Txe3! 2.Txe3 (s i 2.fe3, 2. ...h2+ .Rf1Ag3) 2. ...Ah2+ 3.Rh1 Ag3+ 4.Rg1 Dh2+ 5.Df1 Dxf2++ (Koten ko/Balendo, 1977). 13 En el diagrama 13 las blancas explotan, igualmente, la fuerza de su tren D+A, pr ecedido por un sacrificio de caballo: 1.Cxf7! Rxf7 2.Dg6+ Rf8 3.Dxh6+ Rg8 4.Ah7+ Rf7 5.Dg6+ Rf8 6.Dg8++ (Tolush/Niemela, 1959). 14 La posicin del diagrama 14 nos muestra una posicin que pone de evidencia la enorme fuerza combinada de dama y alfil. Las negras juegan 1. ...Ae2!, y despus de [Link] e2 Th8+ 3.Rg1 Th1+ 4.Rxh1 Th8+ 5.Rg1 Th1+ 6. ...Dh8+ 7.Rg1 Dh2++ (Manov/Jairabed ian, 1962). SOLUCIONES Ejercicio 1: 1.Dxc6+!! Rxc6 2.Ce5+ Rc5 3.Cd3+ Rd4 4.Rd2, con la amenaza impar able 5.c3++ (Kasparian/Manvelian, Erevan 1936). Ejercicio 2: 1.Ah5+! Rxh5 (1...Rxf5?? 2.Ag6++) 2.Cg7+ Rh6 3.Cf5+ y tablas por jaque continuo, ya que no es posible 3...Rh7?? por 4.Tg7++ (Tarasevic/Zlotnik, Mosc 1971). Ejercicio 3: 1...Txg2+! 2.Rxg2 Dh3+!! 3.Rxh3 (3.Rg1 Tf2!) 3...Ce3+ 4.Rh4 Cg2+ 5.Rh5 Tf5! 6.Rg4 h5+ 7.Rh3 Tf2++ (Hewitt/Steinitz, Londres 1866) Ejercicio 4: 1...Txh3! 2.Rxh3? (2.Df1! Tg3+ 3.Rf2 Txf3+ 4.Rxf3 Dxf1+ 5.Re4, e tc. tablas) 2...Dh1+ 3.Dh2 Dxf3+ 4.Rxh4 Ae7+ 5.g5 Axg5 6.Rxg5 f6+ y mate (Bouazi z/Miles, Interzonal de Riga, 1979).

NOTA: Artculo publicado en la Revista Internacional de Ajedrez n 11, y reproducido con autorizacin expresa del autor. LECCION 10 - LA COMBINACION (V) (Antonio Gude) LIBERACION DE LINEAS O CASILLAS La liberacin de lneas (o casillas) es una figura tctica que consiste en despejar de terminada(s) casilla(s) o lneas clave mediante sacrificios, para dinamizar a un e quipo de piezas que podrn, as, ejecutar una combinacin. Las lneas pueden ser diagonales, filas o columnas. La liberacin de una casilla puede serlo con fines defensivos u ofensivos. Esa cas illa-clave, en una maniobra defensiva es, generalmente, una casilla de escape de l rey. En el caso ofensivo es una casilla que permitir instalarse en ella a una d e las piezas que tendr un rol protagonista en la combinacin. Muchos autores llaman a esta figura tctica "apertura de lneas", pero nos parece qu e esta denominacin puede dar lugar a cierto confusionismo con la importante fase inicial de la partida, de modo que preferimos el trmino liberacin. EJEMPLOS

1 En el diagraman n 1 tenemos un sencillo caso de liberacin de una casilla. Las negras jugaron 1. ...Tf4!, con lo cual se apoderan, en realidad, de dos casi llas (g4 y h4, dominada por el alfil, una vez avanzado el pen "g"), si bien queda , al mismo tiempo, liberada la casilla "de escape" g3 para el rey blanco, aunque ... slo permite una fuga efmera: 2.gf3 g4+ 3.Rg3 Cf5++ (Vadasz/Lukcs, Budapest 197 7). 2 En el diagrama n 2 las blancas inician una pequea "combinacin", especulando con la debilidad de la ltima fila. 1.Dxh6? (basndose en que si 1. ...Txh6?? seguira 2. Tg8+ Rd7 3.Td8++). Las negras, sin embargo, encontraron una solucin bien sencilla: 1. ...Txe3!, forzando el aba ndono de las blancas, pues si 2.Rxe2, ya pueden capturar la dama, debido a que e l rey negro dispone ahora de la casilla de escape e6. 3 El diagrama n 3 refleja una interesante posicin de la partida Vladimirov/Jaritonov (Alma Ata 1977), en la que las blancas supieron sacar provecho de su dominio, m ediante la liberacin de lneas: 1. Df6+! Cxf6 2.Ac5+! (imprescindible, para evitar que el rey negro se fugue por la columna "d") 2. ...Axc5 3.gf6+ (ef6+) 3. ...Rf8 4.Th8++. Una combinacin verdaderamente espectacular, con una idea, no obstante, cristalina, en la que podemos detectar tambin el tema de atraccin, estudiada en el nmero anterior de la revista. 4 En el diagrama n 4 podemos ver una posicin muy abierta, con ambos reyes seriamente expuestos y las piezas muy activas, pero como les toca jugar a las blancas, su conductor demostrar la importancia del tiempo en ajedrez: 1. Dg4+!! (un sacrifici o de dama demoledor, que fuerza el bloqueo tctico del rey negro) 1. ...Axg4 [Link] 6+! (la clave de la concepcin, basada en la liberacin de la diagonal e8/h5) 2. ... gh6 3. Af7++. Este remate se produjo en la partida Vaccaroni/Mazocchi (Roma 1891 ) y es una de esas combinaciones que por s solas crean adiccin eterna al ajedrez. 5 El diagrama n 5 muestra una posicin de la partida Andruet/Spassky, jugada en el re ciente Campeonato de Alemania por equipos (Bundesliga 1988). La posicin blanca pa rece slida, pero el excampen mundial capta perfectamente la actividad de su pareja de caballos, que "tocan" los puntos g2 y f3 (casillas blancas...) en el entorno del rey enemigo, lo que le sugiere una combinacin impecable: 1. ...Df3!! 2. gf3 Cexf3+ 3.Rh1 y ahora ... 3. ...Ah3!, con mate inevitable. El sacrificio de la dam a sirvi para permitir el acceso del alfil a las casillas-clave h3 y g2! Spassky p uso el dedo en la llaga y las blancas sufrieron las consecuencias de abril la di agonal f1/h3. 6 He aqu un "tour de force" de otro excampen del mundo: las blancas juegan 1.Cf5! y fuerzan la inmediata rendicin de sus oponentes, que consideraron las siguientes v ariantes: a) 1. ...Cxd7 2.Dh2+ Rg8 3.Dg3+ Rf7 4.Dg7++; b) 1. ...ef5 2.Dh2+ Rg8 3 . Dg3+ Rh8 4.Dg7++. Una vez asumido que ambas capturas fallan, por el acceso de la dama blanca a la diagonal h2/b8, abierta por el salto de caballo, examinan un

a ltima tentativa de defensa: c) 1. ...Db8 (para cerrar, precisamente, la accin de la dama enemiga a lo largo de la diagonal mencionada, pero ...) 2. Th7+! (un bl oqueo tctico, que a la vez libera la sptima fila para su dama) 2. ...Cxh7 3. Dg7++ . Los interpretes de la lucha fueron Karpov y Csom (Bad Lauterberg 1977). El ltimo ejemplo de este captulo constituye otra de esas combinaciones memorables en la historia del juego-rey. Su autor es el GM Nicols Rossolimo (blancas) en una sesin de simultneas de 1944. 7 Rossolimo tiene su rey en una bizarra posicin y el campo negro parece slido, pero el GM franco-ruso-americano explota a la perfeccin las lneas abiertas, para alcanz ar al rey enemigo: 1. Txf5! (un golpe caracterstico del tema destruccin de la defe nsa, que estudiaremos ms adelante) 1. ...ef5 2.Dxh6+!! (grandioso sacrificio de d ama, difcilmente perceptible) 2. ...Rxh6 (no es posible 2. ...gh6?? por 3.Cf6+ y 4.Tg8++) 3.Th1+ 3.Th1+ Rg6. Muy bien, ya tenemos al rey negro "en plena campaa", pero la cuestin esencial queda por resolver: cmo rematarlo? 8 He aqu la respuesta: 4.Rf4!! (otra jugada que libera lneas, en este caso la diagon al e2/h5 para el alfil. Pese al material entregado, Rossolimo no necesita ni el caballo, pues amenaza 5.Ah5+ y 6.Axf7++) 4. ...De6 (nica) 5.Th8! (la fina estocad a que remata: no serva, ahora, 5.Ah5+ Rh7 6.Axf7+, por 6. ...Dh6). Las negras se rindieron. Quin podra pensar, al ver la posicin original, que el alfil (la pieza men os activa de las blancas) tena asignado el papel de verdugo?. EJERCICIOS En el n 1 un golpe expeditivo resuelve rpidamente la situacin. El n 2 contiene una jugada clsica de liberacin de lneas, que controla con energa al r ey negro. Ejercicio 1 Ejercicio 2 Una jugada muy bonita inicia una combinacin sin desperdicio sobre el bando negro, en el n 3. La mayor actividad de las piezas blancas, en el n 4, permite un sacrificio inmedi ato y definicin. Ejercicio 3 Ejercicio 4 BINOMIOS TACTICOS: DAMA + CABALLO No es propsito de este curso ofrecer toda la gama de posibles combinaciones que p ueden ejecutar los binomios tcticos, dada la enorme variedad de nuestro juego, pe ro s pretendemos servir de orientacin didctica a nuestros lectores, informdoles de l os mecanismos ms caractersticos en cada caso. La eficacia de la fuerza combinada D+C puede ser muy grande, ya que el caballo a porta al binomio su peculiar desplazamiento, lo que le permite tejer con la dama innumerables combinaciones y mates. Aunque ya lo hemos mencionado en un captulo anterior, vale la pena enfatizar en e

l mate de la coz, como ejemplo ms espectacular del ptimo entendimiento operativo q ue pueden desplegar D+C. 9 Pese a la enorme superioridad de "fuerza bruta" (material), las blancas asestan mate con el infalible mecanismo tctico conocido como mate ahogado o de la coz, en el que se combinan temas de jaque descubierto y autobloqueo: 1. D36+ Rh8 (1. .. .Rf8?? 2.Df7++) 2.Cf7+ Rg8 3.Ch6+! Rh8 (de nuevo hay mate en f7, si 3. ...Rf8??) 4.Dg8!! Txg8 5.Cf7++. 10 En la posicin del diagrama n 10, las debilidades del enroque negro y la gran activ idad de las piezas blancas permiten rematar con brillantez, gracias, precisament e, al tema de liberacin de lneas: 1.Aa6! Axa6 (si 1. ...Axe4? 2.Dxe4, con amenazas sobre h7 y c8) 2.Cexg5! Tfd8 3.Th8+! y las negras abandonaron: otras piezas col aboraron para permitir que el binomio D+C llegase hasta el rey adversario (Rater /Belver, 1940). 11 El diagrama n 11 muestra una posicin en la que puede llegarse a un esquema tpico id eal en el que la fuerza conjunta D+C alcanza un nivel ptimo: 1.Txe7! Axe7 2.Dg4, con la doble amenaza de mate en g7 y Ch6+, ganando la dama. Ambas amenazas no pu eden pararse simultneamente, por lo que las negras abandonaron (Kruusiauk/Fokina, 1975). 12 Las negras parecen atravesar una situacin muy comprometida en el diagrama n 12, pe ro encuentran un modo muy sencillo de hacerse con la partida jugando 1. ...Db1+ 2.Ac1 Te1+! y las blancas se ven obligadas a rendirse, pues el mate es inevitabl e (Vatnikov/Borovoi, 1957). 13 En el diagrama n 13 llegamos a otro mecanismo tctico que se produce con cierta fre cuencia sobre el tablero. Con 1.Txh7+! Rg8 (si 1. ...Rxh7, 2.Dh3+, etc., como en la partida) 2.Th8+! Rxh8 3.Dh3+ Rg8 4.Dg4+ y 5.Dg7++. El lector deber memorizar este esquema, puesto que un caballo en f5 ( f4, si hablamos del enroque blanco) p ermite trenzar secuencias de mate en cooperacin con su dama. 14 La posicin del diagrama n 14, en el que algunas piezas blancas son muy activas, pe ro con calidad de menos para este bando y un peligroso pen pasado negro en d3, co ncibe el primer jugador una combinacin que pondr de relieve las excelencias operat ivas del binomio D+C: 1.Cxf6! (no serva 1.Cgxe5, por 1. ...Tde8 2.Cf7+ Rg7!) 1. . ..Txf6 2.Cg5 Txf2+ 3.Rg1 (3.Rxf2? Dc5+) 3. ...Tf1+ 4.Dh2 y las negras no pueden impedir el mate en h7. FIGURAS DE MATE Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6

Figura 7 Figura 8 Figura 9 Figura 10 Figura 11 Figura 12

SOLUCIONES Ejercicio 1: 1...Cg4+! y 2...Ae5+, ganando la dama (Ravinsky/Simagin, Mosc 194 7). Ejercicio 2: 1Tf3! gxf3 2.Axh6 De7 (Te7) 3.Dh7+ Rf8 4.Dh8+ (1-0) Sokolsky/Sai gin, Kiev 1950. Ejercicio 3: 1Ca4!! bxa4 2.Tf4! exf4 3.gxf4 y la amenaza 4.Tg1+ es imparable. Alexander/Marshall, Cambridge 1928. Ejercicio 4: 1.Cse6! Txf4 (1...fxe6? 2.Dc3) 2.Ch6+! gxh6 3.Dxh6 (1-0) Larsen/ Matanovic, Zagreb 1965.

NOTA: Artculo publicado en la Revista Internacional de Ajedrez n 12, y reproducido con autorizacin expresa del autor.

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