Captulo 4.
La lectura labiofacial
Los labios encierran tantos secretos lingsticos como los odos, pero or ruboriza menos que mirar a la cara. Esa es una diferencia importante.
1. Marco terico y fundamentacin bsica El papel aumentativo de l a vista en percepcin del habla es un tema que ha sido muy estudiado en las tres ltimas dcadas. Anteriormente, se asuma que la percepcin del habla era un proceso unimodal, auditivo exclusivamente, y slo en casos muy extremos intervena la vista. Sin embargo, con mucha antelacin a los hallazgos de la psicologa cognitiva en percepcin visual del habla, los lingistas distinguieron entre modos de articulacin , [Link].: sonoridad, nasalidad, sordera, fricacin..., y puntos de articulacin, [Link].: bilabial, interdental, palatal, gutural... Las investigaciones del Sistema Verbotonal, entre los aos 1940 y 1980, demostraron que los modos de articulacin y los parmetros suprasegmentales del habla, son transmitidos a travs de las bajas frecuencias, lo que facilita su percepcin a las personas con deficiencia auditiva (Guberina, 1972). A la luz de estas investigaciones surgi el Mtodo Verbotonal cuyos siete preceptos bsicos fueron presentados por Guberina en el Congreso Internacional de Sordos celebrado en Pars en 1953 (Guberina y Asp,1981, para una revisin). El mtodo Verbotonal, fiel a los conocimientos de su poca en percepcin del habla, se desentendi de los aspectos visuales. Por otra parte, los puntos de articulacin son percibidos por la vista. Lo ideal, pues, para la persona con deficiencia auditiva, sobre todo en la etapa de estimulacin temprana, entre 0-3 aos de edad, sera un sistema aumentativo que tuviera en cuenta la percepcin bimodal del habla. Pues bien, ese sistema existe, es el Modelo Oral Complementado (MOC), que integra tres aspectos: (1) los principios y aparatajes verbotonales (percepcin auditiva), (2) la palabra complementada (percepcin visual) y (3) la orientacin cognitiva en intervencin logopdica. El primero de los sistemas aumentativos de comunicacin, en lo que a pragmtica y redundancia se refiere, es sin duda la lectura labiofacial (LLF), tanto en personas con sordera como en oyentes. El estudio de la LLF en percepcin del habla es un tema que ha ido cobrando importancia en la investigacin bsica y aplicada desde que McGurk y MacDonald (1976) publicaran su breve (slo dos pginas), pero sugerente artculo Hearing lips and seeing voices (grfico 4.1), donde demuestran que la LLF no es un epifenmeno en el procesamiento norma l del habla (cfr. Dodd y Campbell, 1987 y Campbell, Dodd y Burnham, 1998, para dos exhaustivas revisiones sobre el tema; Arnold, 2000; Arnold et al. 2001).
Grfico 4.1. Percepcin audio-visual del habla: Efecto McGurk
(Adaptado de Summerfield a partir de [Link] y R. Campbell, 1989)
La LLB es una tcnica para la adquisicin del conocimiento mediante la vista (es percibir por medio de la vista, cuando por distintas razones no se puede recibir ni analizar el mensaje oral mediante el odo). En realidad, la LLB la realizamos todos de un modo inconsciente, tan slo nos percatamos de que la estamos llevando a cabo cuando nos enfrentamos a condiciones anmalas [Link]. Cuando estamos viendo una pelcula en nuestra lengua mal doblada (es decir, no sincronizada la voz y la imagen); o, en situaciones ruidosas (donde no recibimos con claridad la voz del interlocutor), en las que recurrimos a mirar la cara del mismo para comprender lo que nos est diciendo. Es pues, un gesto intuitivo que todos realizamos para mejorar y/o facilitar la comprensin del mensaje oral, aunque no contemos con problema de audicin alguno. En la literatura existente se hace referencia a la LLB como una habilidad innata en todos los seres humanos, de ah que algunos autores planteen que la LLB no se ensea, sino que se entrena. Dado que el objetivo del presente apartado es esclarecer el concepto as como analizar sus mbitos de actuacin, vamos a considerar la LLB como una tcnica para alcanzar el desarrollo del lenguaje verbal as como para lograr la comunicacin en sujetos con percepcin auditiva alterada. Se ha definido la LLF como el arte de leer el habla en los labios . Hoy sabemos que es algo ms que un arte, es un proceso cognitivo bsico que, como todos los procesos bsicos, se manifiestan casi desde el nacimiento, pues se ha demostrado experimentalmente que bebs de tres meses son sensibles a las variaciones visuoarticulatorias del habla. El tema es de especial inters en el caso de las personas con prdida auditiva, lo que ha hecho soar desde hace siglos con un dispositivo automtico capaz de hacer visible el habla en ausencia de audicin. El ltimo de los intentos fue el autocuer cuyo objetivo era procesar automticamente en tiempo real el habla del interlocutor y convertirla en claves visuales. Con este dispositivo, consistente en unas gafas con una lupa de unos 2 mm pegada en el centro de uno de los cristales, la persona con deficiencia auditiva tendra garantizada la percepcin del habla automtica, dentro de determinadas condiciones, al mismo nivel que el conseguido con la palabra complementada , sin que el interlocutor oyente tuviera que hacer nada, ni siquiera tendra que enterarse que su habla estaba siendo procesada para ser vista por su interlocutor. Las investigaciones citadas en los prrafos anteriores han demostrado el papel de la LLF en cuatro situaciones concretas: (1) habla normal, (2) cuando la relacin seal-ruido es desfavorable para la seal, (3) cuando se alteran los parmetros suprasegmentales (ritmo, pausa, entonaci n, tiempo) como ocurre con hablantes extranjeros, acentos regionales, deficiencias de fluidez en casos de disfemia, sordera, etc., y (4) cuando el contenido es cognitivamente complejo. En estos casos, tambin en situacin de habla normal (Reisberg et al., 1987; Jordan, 1988) cobra progresiva importancia la aportacin visual a la percepcin del habla, sin que el receptor sea consciente de ello. En el estudio de Jordan (1988), 24 nios de 10-11 aos de edad hicieron una tarea de comprensin de textos adecuados para su edad y result que la comprensin fue mejor en modalidad audiovisual que en modalidad auditiva. Estos datos han sido confirmados y reforzados recientemente usando las tcnicas experimentales de IFRM (imgenes funcionales por resonancia magntica), demostrndose que la LLF activa las reas corticales auditivas (Calvert et al., 1997). Ms an, se ha visto que los rasgos auditivos y visuales del habla ( modos y puntos de articulacin) tienen un locus temporal muy temprano, o sea, se integran muy pronto, fusionndose y siendo proyectados en un espacio amodal comn (Schwartz, et at., 1998). En otros estudios, en los
que no vamos a entrar por el carcter bsico de este manual, se ha demostrado que en situaciones de prdida auditiva innata o adquirida en los primeros meses de vida, las reas corticales auditiva y visual alteran su morfologa hasta el punto de que neuronas auditivas funcionan como visuales, o dicho en trminos coloquiales, son reconvertidas. La persona con deficiencia auditiva, en cualquiera de sus grados, percibe el habla alterada auditivamente. En unos casos sern problemas de ruido , en otros de alteracin de parmetros suprasegmentales , como es el caso del habla con acento extranjero, en otros casos ser la complejidad cognitiva del mensaje, y en muchas ocasiones se dar todo a la vez. Cmo contribuye la LLF a solucionar los problemas de percepcin del habla que tiene la persona con deficiencia auditiva? La respuesta viene dada en el anlisis de las situaciones antes expuestas: - relacin seal-ruido : es un problema que la tecnologa est solucionando cada da con mayor eficacia; el nivel de calidad alcanzado por los audfonos digitales, los implantes cocleares y las emisoras de FM han solucionado este viejo problema, - alteracin de parmetros del habla : una va de solucin vendr por la estimulacin temprana oral, ms que justificada en la investigacin bsica (ver Torres el al., 1995 y 1999; Cabaco et al., 1996 y 2001, para revisiones sobre percepcin del habla en neonatos y bebs), pero todava no suficientemente tomada en serio en rehabilitacin del beb con deficiencia auditiva. Los flirteos, -lengua de signos vs. lengua oral?-, por ocupar el primer puesto estn desviando la atencin de lo esencial. Dicho para que se entienda, la naturaleza ha puesto ah antes del nacimiento la semilla del habla (no confundir aqu con lenguaje) y bastara ponerla en contacto con el habla exterior, en condiciones estudiadas, para que se desarrollara. Es lo que ocurre en el caso del nio oyente. - complejidad cognitiva del mensaje: esta es consecuencia del desarrollo limitado del lenguaje oral que adquieren la mayora de las personas con deficiencia auditiva. Esta limitacin lingstica se arrastrar a la lectura aumentando el problema. La solucin podra venir aplicando modelos de intervencin cognitiva donde el desarrollo lingstico no sea el todo, sino una parte de la intervencin. El lenguaje oral surgi con la finalidad de ser hablado y percibido auditivamente. Esto se constata en el hecho de que muchos fonemas aunque diferentes a nivel acstico-fontico, tienen una articulacin muy similar, lo que genera frecuentes confusiones visuales cuando se realiza la LLB. Lo que pone de manifiesto la dificultad de dicha habilidad o tcnica, especialmente cuando el sujeto no tiene mucha experiencia de lenguaje hablado, como suele ser el caso de sujetos con sordera prelocutiva. En este punto es conveniente preguntarse, qu papel juega la LLF en el caso de las personas con deficiencia auditiva? El mismo que en las personas oyentes, un papel subsidiario y limitado, cuyo aporte est directamente relacionado con la competencia lingstica oral, el conocimiento previo del mensaje y la dificultad cognitiva del mismo. Dicho de otra manera, el dominio del lenguaje oral facilita y mejora la LLF, pero la LLF por s misma no mejora el desarrollo lingstico. Slo se puede ver en los labios lo que de antemano se conoce. La LLF siempre es parcial y ambigua, por eso en la tarea de descubrir visualmente el mensaje siempre semioculto, juegan un papel decisivo las inferencias , las deducciones y la suplencia mental, pero la calidad y eficacia de estos procesos dependen del desarrollo cognitivo-lingstico del
sujeto. Ante estas exigencias, quin puede, inferir, deducir y suplir ms y mejor? El que tiene ms recursos cognitivos y ms conocimientos lingsticos a los que recurrir. 2. Destinatarios de la LLF La LLB se utiliza tanto para personas con dficit auditivos innatos como para personas que han perdido la capacidad auditiva a una determinada edad por diversos motivos, [Link].: infecciones, traumatismos acsticos, etc. Obviamente, el aprendizaje de esta tcnica es ms costoso para personas con sordera prelocutiva, que se supone que han tenido una relacin limitada con el lenguaje hablado, que para un oyente que perdi la capacidad auditiva tras haber adquirido el lenguaje oral. El nio sordo realiza de un modo intuitivo la percepcin del lenguaje mediante la vista, como medio sustitutivo y complementario a la prdida de informacin auditiva. Y, aunque no sea necesaria su inmersin en un proceso de enseanza-aprendizaje de dicha habilidad, s que habra que estimulrsela una vez se le haya diagnosticado el problema auditivo. Se pueden diferenciar dos tipos de labio-lector: el de mente lgica y el de mente ms intuitiva (cfr. Judenes, 1990), el primero pretende ver cada una de las letras dibujada en los labios del interlocutor, con lo cual difcilmente puede seguir una conversacin ya que el tiempo lo dedica a juntar las distintas letras, perdiendo el grueso del contenido del mensaje. Por su parte, el labio-lector ms intuitivo encontrar menos problemas para relacionarse puesto que tiene desarrolladas otras capacidades como la atencin, la observacin, etc. Otro elemento esencial en el aprendizaje de la LLB, ntimamente relacionado con las caractersticas propias de los sujetos, es el entrenamiento visual. Es decir, ver correctamente y con velocidad resulta fundamental para la adquisicin de esta habilidad lectora. Adems se deben realizar ejercicios para el entrenamiento de la atencin, la memoria visual, la agudeza visual, etc. Todos estos elementos van a contribuir ms a la correcta percepcin de una imagen labial global que a un sumatorio de letras o palabras aisladas. Variables como la desmotivacin ante el aprendizaje de la tcnica, el cansancio, la merma en habilidades sociales, etc., influyen en la actitud del sujeto ante el aprendizaje de la LLB, especialmente cuando dicho sujeto anteriormente poda percibir informacin acstica sin ninguna dificultad. 3. Cuestiones metodolgicas La distancia ptima entre el alumno y el educador para el entrenamiento de esta tcnica debe ser entre 1 y 4 metros (ya que por debajo de 0'3 y por encima de 8 no se dan las condiciones para una adecuada aplicacin de la misma). La iluminacin durante la sesin debe ser difusa, procurando que la luz proceda de un slo punto (a fin de evitar las sombras en la nariz, cara y cuello del profesional). Gutzmann (citado por Perell y Tortosa, 1992) propone que para la LLB se deben observar tres puntos: la parte blanda de las mejillas junto con los labios; el movimiento del maxilar inferior y los movimientos dentro de la boca.
La construccin de la frase ha de ser sencilla aunque correcta a nive l sintctico, es decir, no se debe hablar en infinitivo o con giros pobres del lenguaje. Los movimientos articulatorios deben ser claros, ni exagerados ni separando las slabas entre s. La duracin de las sesiones no ha de ser muy larga, aproximadamente u nos 40 minutos, pero esto depender de la edad del sujeto con el que estemos trabajando. Es conveniente hablar al sujeto con deficiencia auditiva de todo lo que acontece a su alrededor, informndole de lo que se est hablando, ya que la adquisicin del lenguaje se realiza mediante claves de significados. En un trabajo ya clsico, Alexandris (1956) (citado por Perell et al., 1992) intent esclarecer qu parte era ms relevante para la comprensin de la palabra, si la cara o la boca. Los resultados pusieron de manifiesto que de las 200 palabras que el sujeto entenda mediante la LLB, cuando le permitan simplemente ver la boca entenda 99 palabras, mientras que cuando tan slo observaba la cara ocultando la boca del emisor slo comprenda 15 palabras. La suma de palabras comprendidas en situacin de percepcin parcial (boca o cara) asciende a 114 palabras frente a las 200 que era capaz de comprender con la tcnica de LLB, de lo que se desprende que existe una serie de claves perceptivas que facilitan la comprensin de la LLB, adems de la boca y de la cara. A la hora de entrenar la LLB el logopeda debe tener en cuenta las reglas propuestas por Nitchie (1950, citado por Perell el al., 1992): 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. No hay que gritar, sino hablar claro y articulando bien Conversar directamente con la persona con deficiencia auditiva Proporcionar una palabra clave durante el episodio comunicativo No hacer muecas Iluminar bien la cara del que habla Hablar fluidamente, no con palabras aisladas No repetir una sola palabra sino repetir frases enteras No repetir la misma palabra, sino cambiar el trmino Recordar que los nombres propios son ms difciles
Otras recomendaciones metodolgicas que pueden resultar tiles al terapeuta ante una intervencin, y que no est de ms recordar, son: - Los ejercicios han de ser cortos, lo que nos va a permitir cambiar de tema y no fatigar al sujeto. - Se debe ir de lo simple a lo complejo. - Los ejercicios sern practicados por el logopeda de frente, de perfil y de medio perfil, ya que el deficiente auditivo debe estar habituado a entender a su interlocutor en cualesquiera de estas posiciones posibles. 3.1. Entrenamiento en LLF: modalidades sinttica y analtica La LLB sinttica es aquella que recurre primero al entrenamiento de sonidos aislados, posterio rmente se practican diversos sonidos unidos que conforman fonemas y, por ltimo, se ensea palabra a palabra. Aunque se utiliza en los primeros estadios, es un procedimiento cuyos resultados son pobres, ya que la correcta percepcin del lenguaje oral no se puede fundamentar en los componentes discretos del mismo.
La lectura analtica parte de la idea de que los fonemas y las slabas aisladas son abstracciones no naturales, por lo que se fundamenta en el entrenamiento de frases completas, y se lleva a cabo atendiendo globalmente a los movimientos de los rganos fonadores que articulan. El resultado es una lectura ms rpida. Existen evidencias empricas que apoyan este planteamiento. Desde el punto de vista de la intervencin, es aconsejable emplear una modalidad intermedia, a caballo entre estas dos. De esta forma, la LLB analtica se puede utilizar para ensear palabras nuevas (mediante el aprendizaje de sus fonemas aislados) mientras que la modalidad sinttica se debera emplear para el aprendizaje de oraciones ms complejas. 3.2. Cmo hablar a los sordos1 En el terreno prctico, las intuiciones del psiclogo natural, que habita en cada profesional o persona prxima al sujeto con deficiencia auditiva, han ido siempre por delante de la investigacin bsica. Fruto de estas intuiciones se han establecido desde hace siglos cdigos de estilo para hablar a la persona afectada de sordera. Recogemos, en concreto, el protocolo titulado cmo hablar a los sordos, que ha popularizado FIAPAS (federacin espaola de asociaciones de padres y amigos de los sordos) a travs de la revista del mismo nombre, su rgano de difusin: 1. No lo olvide: el sordo ni le oye ni se oye. 2. Hgale tomar parte en la vida informndole de lo que sucede o se dice alrededor suyo. 3. El sordo se encuentra fcilmente aislado entre los oyentes. 4. Con frecuencia tiene la sensacin de estar marginado. Piense en esto cuando se lo encuentre. Dedquele un poco de su atencin 1. Muchos sordos no le comprendern ms que leyendo sus labios: - no le hable nunca sin que le pueda mirar. Es necesario que llame su atencin con una sea antes de hablar. - En un curso, una conferencia, etc., cuide que el sordo est bien situado. En clase el nio sordo o con alguna dificultad auditiva debe estar situado en la primera fila. - Colquese de modo que su cara est a plena luz. - No mantenga un cigarrillo, una pipa, etc., en sus labios, ni ponga una mano delante de la boca. - Sitese a su altura (se trata de un nio con mayor motivo). - Vocalice bien, pero sin exageracin y sin gritar. - Hblele despacio. 2. Un sordo que lleve prtesis no es como un oyente:
Este protocolo est reproducido al pie de la letra (con los debidos permisos) de la Revista Fiapas, 79, marzo-abril 2001, pg. 49, por lo que los autores de este manual no hacen juicios de valor sobre la terminologa empleada ni sobre los contenidos, que podran entrar en contradiccin con algunas afirmaciones vertidas en esta obra.
El aparato no hace milagros. La comprensin del lenguaje exige una larga y difcil reeducacin. El aparato ayuda (reforzndole notablemente en las referencias). La lectura labial resulta a menudo un complemento necesario para el sordo profundo.
3. Seguir una conversacin representa siempre un gran esfuerzo para el sordo: - site brevemente el objeto de la conversacin para captar a vuestro interlocutor. (ej.: maana, el trabajo, vuestro salario, vuestros hijos, las vacaciones, etc.) - Un sordo sigue difcilmente una conversacin de grupo sin intrprete. 4. Con frecuencia, al sordo le falta vocabulario, no conoce todos los giros de las frases y no reconoce todas las palabras: - Construya frases cortas, correctas y simples. - No le hable de modo rudimentario o en argot. - Utilice frases simples. - Si no le comprende, reptaselo. Si es necesario, busque otra palabra que tenga lo ms aproximadamente posible el mismo sentido o dele otra forma a la frase. - Si es necesario, ayude la comunicacin con un gesto o una palabra escrita.
4. Se puede mejorar la LLF? El entrenamiento en LLF ha estado muy presente en lo que se podra calificar de oralismo clsico. El espejo ortofnico, nombre demasiado ampuloso para lo que es, ha ocupado un lugar preferente en la sala de logopedia. Este instrumento no es ms que un espejo comn puesto en la pared a la altura conveniente para que logopeda y cliente, sentados delante del mismo, puedan mirarse y ver sus caras simultneamente. El profesional hace ante el espejo praxias ofofaciales para que el cliente las imite y, poco ms. Esta actividad logopdica sigue vigente, a veces con buenos resultados, en problemas disllicos. Pero este no es el caso del nio con deficiencia auditiva. El entrenamiento en LLF tiene unos lmites marcados por los contenidos que se pretenden aprender. Los sonidos del habla, en torno a una veintena, se agrupan dando lugar a unos 8 grupos de confusin visual, que pueden variar algo dependiendo del idio ma. El espaol, en concreto, tiene 2 grupos de confusin en las vocales y 6 en las consonantes (grficos 4.3 y 4.4), o sea, presentan la misma imagen visual. Pero cmo distinguir una de otra en ausencia de audicin? Peor lo tienen todava las guturales, donde la vista no llega. En fin, con entrenamiento se aprende a distinguir grupos de sonidos, pero nada ms. Despus de unas pocas sesiones de entrenamiento en LLF se toca techo y el resto lo tiene que poner el conocimiento previo del lenguaje y un poco, un poco nada ms, la capacidad intelectual del sujeto.
Grfico 4.5. Confusin visual de grupos consonnticos en el alfabeto internacional
(Walden et al., tomado de Summerfield en Dodd et al. 1987, p. 15)
La LLF puede y debe ser entrenada en casos de sordera prelocutiva, pues ayudar a focalizar la atencin en los aspectos visuales del habla. Con este fin el Dr. Perell, ayudado por la lingista M.A. Rodrguez y el director del Instituto Auditivo Espaol, Prof. Salesa, han editado un curso de LLF en vdeo. El curso consta de 11 partes de muy desigual inters y duracin, dedicadas consecutivamente a: 1) vocales, 2) saludos y presentacin, 3) informacin sobre costumbres de la vida diaria, 4) trabajo y transporte, 5) datos personales y ubicacin, 6) salud, 7)vestido, 8) dinero, 9) familia, 10) meses del ao y 11) das de la semana. El esquema es muy simple: una persona, rostro en primer plano, dice de forma natural palabras o frases y a continuacin las repite subtituladas. Como ejemplo transcribimos la unidad 9, dedicada a la familia: - Vivo con mis padres - Mi padre est jubilado - Mi madre todava trabaja - Cuntos hermanos tienes? - Tengo 2 hermanos y 1 hermana - Mi hermana est casada - Mi cuado es primo de Jaime - Jaime est divorciado - La suegra de Montserrat es muy simptica - Tengo mucha familia en Barcelona - Mis tos viven en Girona - El yerno de Isabel no tiene trabajo - Los hijos de mi amiga son muy traviesos - No paran ni un segundo - Mis padres tienen 7 nietos - Cuatro estn estudiando - Van a la universidad La eficacia de este tipo de entrenamiento es muy cuestionable. Las peculiaridades articulatorias del locutor, el conocimiento del tema por parte del receptor, la velocidad de ejecucin, etc., van a favorecer o entorpecer, dependiendo de casos, el aprendizaje. En cualquie r caso, el entrenamiento con series cerradas, como es el caso de este curso, puede favorecer la discriminacin de los temes concretos entrenados, pues hay muchas variables contextuales y cognitivas que contribuyen al xito. Pero el lenguaje natural es otra cosa muy distinta, donde pone tanto el emisor como el receptor para que se d la comunicacin. 4.1. Propuesta didctica para la mejora de LLB En este apartado se ha recogido una propuesta didctica de cmo se debera proceder para el entrenamiento de la LLB. Bien es cierto que puede hacerse de otro modo, por eso queremos remarcar que aqu se plantea simplemente una de las posibles propuestas didcticas. Esta propuesta va dirigida a sujetos con deficiencia auditiva adquirida, aunque tambin se puede utilizar en sorderas prelocutivas, trabajando la ampliacin del vocabulario, la correccin articulatorio, la estructuracin gramatical u otros aspectos lingsticos.
4.1.1. Entrenamiento sinttico Como se ha recogido anteriormente este tipo de entrenamiento se dara en los primeros estadios, con la finalidad de entrenar la percepcin de palabras habladas de un modo discreto. El proceso ira de los fonemas-fonemas, hasta las palabras y las frases. 4.1.2. Entrenamiento analtico En este apartado se pretende l a enseanza de la lectura mediante el uso de frases y palabras completas, no as por medio de la decodificacin grafismo-sonido. b.1. Desarrollo de la suplencia mental. La suplencia mental hace referencia a la capacidad del sujeto de asociar y sintetizar ideas, supliendo con la mente lo que los ojos no llegan a ver. La suplencia mental tiene tres niveles: seleccin lxica, sintctica e ideolgica. Siendo de suma importancia para la aprehensin completa del mensaje transmitido el sentido de cada frase y la situacin en la que se genera el episodio comunicativo: - reconocimiento de palabras y frases sobre un tema - lectura de distinto nivel y extensin 4.1.3. Automatizacin Incremento de la fluidez lectora, adaptacin a diferentes interlocutores diferentes, lecturas, dilogos, etc.
4.1.4. Actividades a) Clases individuales b) Clases compartidas c) Ejercicios de frente, perfil y en espejo En las clases individuales se seguir el procedimiento de lo ms simple a lo ms complejo. Se partir pues del aprendizaje de las palabras aisladas para llegar a la comprensin global de la frase. Es decir, se planificar una evolucin que va de lo sinttico a lo analtico. La duracin de estas sesiones ha de ser de unos 60 minutos y se impartirn en horario de maana (reducido) y de tarde (completo) a lo largo de todo el curso acadmico. Los alumnos asistirn en das alternos. Las clases compartidas tienen como primera finalidad la consolidacin y la prctica de la LLB. El papel del logopeda es introducir la sesin; coordinar y canalizar las intervenciones y corregir errores as como resolver las dudas. Por su parte, los sujetos con deficiencia auditiva en esta situacin de clases o sesiones grupales, actan de monitores. Los ejercicios especficos (de frente, de perfil y de espejo) se realizarn en las sesiones individuales aunque posteriormente se practicarn tanto en las clases compartidas o de grupo como en otras situaciones sociales (interaccin con la familia, viendo televisin, etc.) 4.2 Implicacin familiar en la LLB
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La finalidad ltima de la familia es la formacin del individuo como ser singular y su insercin social. Y concretamente, en el caso de las personas con deficiencias auditivas, la familia debe hacer de puente entre stas y la sociedad. El cambio de actitud en las familias de los sujetos con deficiencias auditivas es esencial para garantizar el equilibrio afectivo de los mismos. La familia hace, pues, de filtro y de transformador de las influencias exteriores, reforzando las aportaciones positivas y eliminando o suavizando las negativas. Por su parte, el sujeto con deficiencia auditiva aprovecha las situaciones familiares para poner en escena lo que posteriormente realizar en grupos ms amplios, consiguiendo en ltima instancia la insercin, en el c aso de nio sordo, o la reinsercin en el caso del sujeto con sordera postlocutiva. Cuando se trata de una sordera postlocutiva, es decir, cuando debido a factores concretos el sujeto va perdiendo la capacidad auditiva, la actitud de la familia es de suma importancia. Es, precisamente, en momentos de horas bajas, cuando la familia ha de prestar su ayuda, estimulndolo de forma positiva y realista, as como instando al sujeto a que utilice la LLB para comprender el mensaje oral. Lo que reclama a la familia el sujeto con sordera o problemas de audicin no es una atencin especial, sino simplemente demanda una participacin en las actividades familiares compartidas. Es conveniente que la familia conozca las reglas didcticas que el sujeto est practicando en la s sesiones teraputicas para, que de esa forma, no terminen perjudicando ms que ayudando, [Link].: visibilidad de la boca durante la comunicacin, hablar con tono y ritmo normales, vocalizar con exagerar, reforzar el habla con la expresin del rostro, informar previamente de lo que se est hablando, expresarse con claridad y sin rodeos, etc. (cfr. Judenes, 1990).
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