III domingo Tiempo Ordinario Ciclo A (Domingo 26 de enero 2013) Monicin de entrada Buenos das, Como comunidad de hermanos,
, comprometidos con el Proyecto de Dios, nos reunimos para celebrar nuestra fe. Estamos conscientes que somos llamados a ser una luz en medio de la oscuridad del mundo en que vivimos. Para no dejarnos contaminar con la forma de vivir de aquellos que son defensores del proyecto del mal, basado en la injusticia y en la opresin de los dbiles, necesitamos la fuerza del Espritu de Dios. Por eso escuchamos la Palabra que nos fortalece y nos alimentamos en la mesa de la fraternidad, donde tienen lugar todos aquellos que se esfuerzan cada da por ser testigos crebles del Dios salvador y liberador. Nos ponemos de pie para entonar el canto de entrada
Primera lectura Is 8,23-9.3 (En la Galilea de los gentiles el pueblo vio una luz) El texto que leemos a continuacin forma parte de un poema que hace referencia probablemente a la campaa militar desarrollada por el rey de Asiria contra Palestina en el ao 732 antes de Cristo, cuando deport un primer grupo de judos. Estos eran los pobladores del territorio de las tribus de Zabuln y Neftal, lo que luego pasara a ser Galilea, la regin de Jess. Isaas anuncia un da de Yav que traer la liberacin a los deportados.
Segunda lectura 1 Cor. 1,10-13.17 (Pnganse de acuerdo y no anden divididos) Escribiendo a la comunidad de Corinto, Pablo les invita a mantener la unidad en medio de la comunidad cristiana. La comunin de los hermanos slo ser posible si se pone a Jess en el centro de la vida comunitaria. Ningn predicador o animador comunitario debe ser puesto en el lugar de Jess, el Maestro, el Hermano.
Evangelio Mt. 4,12-23 (Jess en Galilea. Predicacin y primeras vocaciones) Desde la tierra de Galilea, lugar marginado por muchos judos se anuncia una luz para todo el pueblo. Desde all se proclama el mensaje central de Jess: el Proyecto alternativo del pueblo del Dios Salvador y Liberador (Reino de Dios) que exige un cambio radical de vida. Esa empresa necesita de hombres y mujeres que se comprometan con su realizacin. Por eso Jess llama a quienes quiere para que le sigan.
IV Domingo Tiempo Ordinario Ciclo A Las bienaventuranzas (Domingo 2 de Febrero) Monicin de entrada Buenos das, Hoy 4 Domingo del Tiempo Ordinario, la Palabra nos dir, una vez ms, que los humildes y los pobres son los preferidos del corazn de Dios. l quiere realizar con nosotros un proyecto de vida y de salvacin, donde aprendamos a compartir como hermanos todo lo que l nos ha dado. Por eso, en esta celebracin le damos gracias y le pedimos fuerzas para ser fieles a la misin que l nos ha encomendado. Nos ponemos de pie para entonar iniciar nuestra celebracin con el canto de entrada. Primera lectura Sofonas 2, 3;12-13 (Dejar en medio de ti un pueblo pobre y humilde) Sofonas es un profeta que realiza su misin evangelizadora en el reino de Jud, en tiempos del rey Josas . Hace or su voz proftica despus de cerca de 60 aos que no se oa la voz de los profetas, pues el gran Isaas haba terminado su misin. En la primera lectura, escuchamos como Sofonas invita a los pobres del pas a buscar a Yav, porque l es el refugio y el defensor de los dbiles e indefensos. Escuchemos.
Segunda lectura 1 Cor. 1,26-31 (Dios ha escogido lo dbil del mundo) Corinto era una gran ciudad griega en donde haba muchos sabios, filsofos y gente importante a los ojos del mundo. Sin embargo, los que formaban la comunidad cristiana de Corinto eran gente sencilla y humilde. Pablo declara que precisamente este es el tipo de persona escogida por Dios para ser los primeros destinatarios y los protagonistas de su mensaje de salvacin. Escuchemos.
Evangelio Mt. 5,1-12 (Dichosos los pobres en el espritu) El evangelista Mateo nos presenta las bienaventuranzas como el programa de vida de todo seguidor de Jess. Estas se presentan como las condiciones fundamentales que debe vivir el discpulo para envolverse en el Proyecto de Dios. Quien quiera vivir de acuerdo al programa que nos presenta Jess tendr dificultades y problemas, pero tendr tambin la fuerza de Dios y la alegra de vivir de acuerdo a su Palabra salvadora. Puestos de pie, entonamos el Aleluya y escuchamos la Buena Nueva.
V Domingo Tiempo Ordinario Ciclo A (Domingo 9 de Febrero)
Monicin de entrada Buenos das hermanos, en este 5 Domingo del tiempo ordinario. Como comunidad de hermanos, comprometidos con el Proyecto de Dios, nos reunimos para celebrar nuestra fe. Si hemos de gustar el sabor de las bienaventuranzas, la realidad se ve con ojos diferentes. La vida ya tiene otro sabor y otra iluminacin. Los pobres de espritu, los limpios de corazn, los misericordiosos son los que estn preparados para dar otro sentido a la vida propia y a la vida de los otros. Debemos estar inmersos en los acontecimientos de la historia familiar, social, eclesial. Que no hagamos nuestra vida separados de la realidad. Y, ah, metidos en los sucesos diarios, podamos ejercer nuestra misin de ser sal y luz. Puestos de pie iniciamos nuestra celebracin con el canto de entrada.
Primera lectura Is 58,7-10 (Tu luz surgir como la aurora y tus heridas sanarn rpidamente.) El profeta Isaas nos dice hoy: Si compartes el pan con los que tienen hambre, los pobres encuentran un techo en tu casa, vistes al desnudo y no vuelves la espalda a tu hermano; tu luz surgir como la aurora y tus heridas sanarn rpidamente. Dios siempre te acompaar y te cuidar y siempre que lo llames te responder: Aqu estoy. Escuchemos.
Segunda lectura 1 Cor. 2, 1-5 Como san Pablo, no podemos basar nuestra fe en la sabidura de los hombres, sino en el poder de Dios. No es importante la elocuencia que podamos tener, lo que vale es la Palabra de Jesucristo y transmitirla a todos. Escuchemos la Segunda Lectura.
Evangelio Mt. 5,13-16 (Jess anima a los discpulos a alegrarse en tiempos de persecucin) Si has recibido la luz, iluminas incluso sin querer, por la propia energa de esta luz, que es seal segura en el camino. Es la luz de la fe, de esa verdad que es presencia y amor de Dios entre nosotros y en lo hondo del alma, de tu mente y de tu corazn. Luz recibida que es preciso alentar y hacer crecer; la fe que has recibido es la luz con la que has de iluminar. Entonamos el Aleluya.
VI Domingo Tiempo Ordinario-Ciclo A (La Nueva ley de Cristo) (Domingo 16 de Febrero) Monicin de entrada Buenos das. Hermanos en Cristo, hoy celebramos el sexto domingo durante el ao. Las lecturas de hoy nos exhortan a participar de las riquezas espirituales de la casa del Padre. Esta invitacin es basada en el regalo que el Padre nos da hacindonos hijos libres. Poseemos la libertad sobrenatural que el Resucitado nos ha merecido y que nos capacita para llegar al Padre. Comportmonos como libres, hijos de Dios, pensando, actuando y viviendo segn el evangelio. De pie por favor para recibir la procesin de entrada mientras cantamos.
Primera lectura Eclesistico 16, 16-21 Dios no mand pecar al hombre (Libertad y pecado) En su infinita sabidura, Dios nos ha dado el don de la libertad para que lo amemos espontneamente y con corazn sincero y generoso. El bien y el mal, la vida y la muerte se nos ofrecen como opcin. La libertad es a la vez grandeza y riesgo. Es responsabilidad del hombre lograrse o malograrse. Ni lo uno ni lo otro acontece en ausencia de Dios. Escuchemos. Segunda lectura 1 Cor 2,6-10 Una sabidura que no es de este mundo Hacemos recto uso de nuestra libertad cuando nos comportamos segn la Sabidura sobrenatural que ha sido revelada por Dios. Es la Sabidura del Evangelio, en todo opuesta a la visin egosta y sensual de la vida que el mundo propone a sus seguidores. Pongamos atencin a ste profundo mensaje.
Evangelio Mt. 5,17-37 Se dijo a los antiguos, pero yo les digo Vivir segn el Evangelio es vivir en la luminosa libertad de los hijos de Dios, echando a un lado toda virtud fingida y todo arrastrado legalismo. La libertad del Espritu no acaba con la ley, ms bien le confiere la plenitud necesaria que da felicidad eterna. De pie por favor.
VII Domingo Tiempo Ordinario-Ciclo A (Domingo 23 de Febrero)
Monicin de entrada Buenos das Hermanos, El domingo pasado, Jess nos exhortaba a profundizar en el cumplimiento de los mandamientos. En este sptimo domingo Durante el Ao, avanza mucho ms: a travs de gestos de amor que solo la gracia puede sostener, nos indica que seamos perfectos, como perfecto es el Padre que est en el Cielo. Nos ponemos de pie. Recibimos al padre _______, que en nombre de Cristo, presidir nuestra eucarista, y uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.
Primera lectura Lev 19, 1-2. 17-18 (No odies en tu corazn a tu hermano) Dios nos pide, a travs de Moiss, no odiar ni guardar rencor a nuestros hermanos. Tomemos el ejemplo de Nuestro Seor y cumplamos con lo que nos pide: Amars a tu prjimo como a ti mismo. Segunda lectura 1 Cor. 3, 16-23 (Templos de Dios) Pablo nos recuerda que no es en los hombres donde tenemos que poner nuestra confianza, sino en Cristo que es Dios. Pensamos que los mritos son nuestros, que somos sabios y podemos resolver las cosas a nuestro modo, y es solo Dios el Sabio, y el nico que puede resolver nuestra vida. Evangelio Mt. 5,38-48 (Amor a los enemigos) En el Evangelio segn san Mateo, Jess nos va exponiendo su nueva Ley, la Ley del Amor, escandalosa incluso para la sociedad actual. Jess nos propone una vez ms el cambio de la escala de valores. A diferencia de lo que la sociedad nos dice, Jess nos propone que prevalezca el perdn y el amor en nuestras relaciones humanas. El amor no se mide por las veces que se perdona. Porque la medida del amor (y del perdn) es amar sin medida. El amor cristiano no se contenta con hacer el bien. El amor evanglico ha de: respetar, comprender, disculpar, descubrir lo bueno que hay en l, para colaborar en su crecimiento.