0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas5 páginas

Pumas Jan

Cargado por

goku3666
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas5 páginas

Pumas Jan

Cargado por

goku3666
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Revista Digital Universitaria

10 de junio 2005 Volumen 6 Nmero 6 ISSN: 1067-6079

POR MI FTBOL HABLARN LOS PUMAS


Lic. Germn Martnez Aceves Coordinador de Difusin de la Editorial de la Universidad Veracruzana gemartinez@[Link]

Coordinacin de Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM Se autoriza la reproduccin total o parcial de este artculo, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direccin electrnica.

Por mi ftbol hablarn los Pumas


[Link]

POR MI FTBOL HABALARN LOS PUMAS EL PUMA NACE Y SE HACE


En la familia, en cuestiones deportivas, siempre se hablaba de bisbol, pues mi padre era un aficionado de hueso colorado y haba formado su novena con compaeros de trabajo, con los que jugaba cada domingo. Los sbados eran para seguir las hazaas por televisin, de los guerreros del cuadriltero, desde la Arena Coliseo, y los domingos para estar pendientes de las faenas realizadas en la Plaza Mxico. Pero de ftbol, nada, no era tema digno de llevarse a la mesa ni pasatiempo predilecto para cascarear con los cuates. Y, sin embargo, ah estaba, formaba parte de la cultura popular deportiva, como la lucha libre. Vivamos en un edificio del centro de la Ciudad de Mxico y debajo de nuestro departamento, al pie de la calle, estaba una peluquera tradicional atendida por un novillero frustrado, El Compadre, que qued a muchas tardes de tomar la alternativa y mejor se dedic a cortar el pelo en lugar de orejas. Como toda buena peluquera respetable; con su caramelo azul, blanco y rojo dando vueltas para anunciarse, tena domin, peridicos, revistas y una clientela que hablaba de poltica, deportes y mujeres. Mi acercamiento al ftbol fue por medio de las aventuras del Pirata Fuente, que en color sepia mezclaba el baln con historias varias, y a travs de las memorables batallas picas de la seleccin Ixtac contra Resto del Mundo, que se plasmaban en el Chanoc. En La Aficin, con sus hojas verdes, adems de abundar sobre bisbol, se informaba de otro deporte, que era casi vetado en mi casa: el ftbol. As me enter de la existencia del Atlante, del Necaxa, de las gloriosas chivas del Guadalajara, de la pedantera del Amrica y de los Pumas de la UNAM, en particular, de Enrique Borja. Borja, el dolo idneo, carismtico, anotador de los goles ms inverosmiles, portador orgulloso de los colores azul y oro. Borja, el disciplinado. Borja, el Cyrano del ftbol (as bautizado por ngel Fernndez con su ingenio caracterstico, que nos obligaba a los que estbamos en formacin a acercarnos a la literatura para encontrar el significado del apodo). Borja, el hombre gol apoyado por el Gansito Padilla, Mario Velarde o Hctor Sanabria. Los Pumas de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico desde siempre fueron sinnimo de juventud; la UNAM, la meta que nos pusieron nuestros padres para hacer una carrera que nos posibilitara una mejor vida y que nos permitiera aportar nuestros conocimientos al desarrollo del pas. As de simple, as de complejo para adquirir un compromiso con la ctedra y los smbolos ms arraigados de nuestro ser humano: familia, amigos, pas y Universidad. Las noticias sobre los goles de Enrique Borja, junto con los triunfos y las derrotas de los Pumas, se mezclaban con el movimiento estudiantil de 1968. Los universitarios estaban en la calle sembrando las nuevas semillas de nuestra actual democracia y los Pumas en la cancha eran tambin smbolo de esa rebelda a la autoridad que le negaba voz a la juventud.

FTBOL VS BISBOL
No haba ms: cuando menos en mi conciencia se empezaban a tatuar los colores azul y oro y la necesaria adopcin, a futuro, de la mxima casa de estudios como Alma Mater. 2 -5

Coordinacin de Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM Se autoriza la reproduccin total o parcial de este artculo, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direccin electrnica.

Revista Digital Universitaria


10 de junio 2005 Volumen 6 Nmero 6 ISSN: 1067-6079 Sin entender desde la visin infantil lo que haba sucedido la trgica noche del 2 de octubre de 1968, pero sintiendo ese pesar de tristeza, de derrota infinita, vimos como nuestro estadio, el bautizado para ese momento como Olmpico 68, se cubra de gloria con las hazaas de los dioses del Olimpo. La UNAM estaba de luto por el asesinato de sus estudiantes y era solidaria con sus acrrimos rivales del Poli, pero a la vez era escenario de la fiesta olmpica. A los pocos meses, de nuevo los Pumas regresaran a la cancha y Enrique Borja a hacer goles para alimentar las fantasas de sus aficionados. Para ese momento, no slo segua a los Pumas a travs del peridico, sino tambin por medio de la radio y, ocasionalmente, por la televisin. Pero mi ilusin era ir al estadio para ver al mito, Enrique Borja, y la leyenda que se empezaba a forjar con el equipo de ftbol. Sin embargo, mi padre, fiel seguidor del bisbol y, en ese momento, imposible claudicante para rendirle pleitesa al deporte de las patadas, se negaba a concederme la ilusin. Me encantaba el bisbol, lo jugaba. Disfrutaba mucho ir al Parque Deportivo del Seguro Social y apoyar a los Diablos Rojos del Mxico, pero en la escuela, en las cascaritas del recreo, me imaginaba que era Enrique Borja, cuando estaba en el ataque, o Paco Castrejn, cuando me tocaba la portera, y en la imaginaria, senta que mi uniforme se tea con los colores azul y oro. Una tarde baj a la peluquera, de El Compadre, para tomar otro curso intensivo del arte del toreo, ver los cuentos tradicionales y hojear los peridicos deportivos. Ah me enter de una noticia: Enrique Borja haba sido vendido al Amrica, al rival odiado, a los pedantes millonetas. No lo poda creer, jams en mis historias infantiles haba cabido esa posibilidad. Me imaginaba a Borja como hroe de la Seleccin Nacional, era la nica camiseta, adems de la azul y oro, que conceba que pudiera portar, o tal vez la de algn equipo extranjero. Pero la amarilla! Jams! Fue un golpe anmico que tuve que resistir en la soledad. Mi padre dira: As son los hombrecitos de pantaln corto, se venden fcilmente, as es que no coment nada y tuve que soportar ver a mi dolo uniformado con los colores del mximo enemigo. Por supuesto que hay intereses econmicos, otras metas de los profesionales del balompi, pero cmo puede uno explicrselo desde la idolatra infantil: era simplemente inconcebible. Traicin, fue lo que sent en esos momentos, e hizo que mis predilecciones futbolstica cerraran filas para apoyar, con ms ganas, a los Pumas.

LOS PUMAS DE LICENCIATURA


Si bien no haba campeonatos para la gloria y el honor de la UNAM, s se estaban forjando grandes nombres para el ftbol mexicano, como Miguel Meja Barn, Arturo Gonini Vzquez Ayala, Mario Velarde, Antonio de la Torre, Bora Milutinovic, Jos Luis Pareja Lpez, Leonardo Cullar o Cabinho. Llegara la segunda mitad de la dcada de los 70 y podramos decir que los universitarios estaban acabando su larga licenciatura en el ftbol para llegar a la maestra. Para empezar, el equipo dej su dependencia financiera de la UNAM y se form el Club Universidad Nacional AC, a la vez que Manuel Pajarito Andrade, egresado de la Escuela de Artes Plsticas, dise el mejor escudo que hay en el ftbol mexicano y, tal vez mundial, el emblemtico PUMA; con la U universitaria formando el rostro del felino en medio de un tringulo con puntas redondeadas. Por cierto, al Pajarito se le debe un homenaje por haber hecho tan monumental smbolo. Adems, el arquitecto Pedro Ramrez Vzquez propuso que el uniforme luciera con el Puma gigantesco en el pecho y con grandes nmeros en la espalda. Eso era el equipo, un gigante que empez a revolucionar al ftbol nacional con la dinmica y la fiereza de los nuevos integrantes, como Muante, Sandro Coelho o Cndido, que se sumaron al cuadro bsico para obtener el Campen de Campeones en 1975 y el primer ttulo de campeones en el torneo 1976-1977. Por fin supimos lo que se siente ser campeones cuando nuestros guerreros de la cancha, bajo la direccin de Arpad Fekete, vencieron a los ahora extintos Leones Negros de la Universidad de Guadalajara. 3- 5
Coordinacin de Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM Se autoriza la reproduccin total o parcial de este artculo, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direccin electrnica.

Por mi ftbol hablarn los Pumas


[Link] Ese equipo, al cual se sumara despus Hugo Snchez, fue al que conoc. Me gustaba ir a Ciudad Universitaria para sentir la majestuosidad de la UNAM y su ambiente acadmico y estudiantil que fraguaba, como siempre, los cambios esenciales del pas, pero no haba entrado nunca al estadio. Despus de hacer un pequeo ahorro, decid ir un sbado a las 5:00 de la tarde a ver un Pumas-Tigres de la Universidad Autnoma de Nuevo Len. La sensacin al asistir por primera vez fue nica. Uno nunca acaba de maravillarse por esa construccin que, ms que un estadio, es un monumento al deporte. Ver desde la Avenida de los Insurgentes los bajorrelieves hechos por Diego Rivera, acercarse a ellos y gozar de la arquitectura en forma de alones de sombrero charro, ms el pebetero olmpico que se encuentra permanente en la cspide del lado oriente, es una vivencia imborrable. Estar en el estadio es hacer la comunin con los Pumas, con la comunidad universitaria, con la hermandad Puma, es ser de la Universidad y para la Universidad. Ver saltar a la cancha a los artistas del ftbol, escuchar las estremecedoras GOOOYYYASS! y observar cmo tratan de bien el baln, cmo se plantan en la cancha, cmo desbordan y tejen las jugadas para dominar al rival y anotar los goles en la meta contraria, es una emocin que pone la piel chinita y alienta el espritu y el orgullo de ser Puma.

LOS PUMAS DE POSGRADO


Hacer el recuento de las hazaas Pumas es regodearnos en nuestro gusto por los campeonatos obtenidos frente al Cruz Azul, que sirvi de despedida a Hugo Snchez para, posteriormente, irse a Europa al Atltico de Madrid y al Real Madrid; frente al odiado rival, el Amrica, y esos goles imborrables, uno de Luis Garca, en el Azteca, y otro del Tuca Ferreti, en nuestro estadio, ese caonazo letal con la fuerza del corazn de toda la hermandad Puma para aniquilar al innombrable. Ni qu decir de aquellas batallas frreas contra las Chivas del Guadalajara y ese gran impulso colectivo que anid los cinco penales en la meta de Oswaldo Snchez y desvi el disparo de Rafael Medina. Entre el equipo de ftbol y sus fieles aficionados hay vasos comunicantes. Sufrimos cuando el conjunto anda mal, sentimos como losa en el espritu cuando el esquema no funciona. Damos la cara y nos enoja que han pasado ya casi diez aos desde que Televisa se hizo cargo de las transmisiones. Los que no vivimos en el DF, y seguimos religiosamente todos los partidos televisados de los Pumas, preferimos ver los encuentros sin volumen para no soportar la insultante voz (a la comunidad universitaria) de Enrique Bermdez o los anlisis nacidos de la obviedad por parte de Orvaanos o Alarcn. En televisin, nuestro espacio natural est con Jos Ramn Fernndez. Ojal, y eso deseamos una gran mayora, un da pueda deshacerse ese contrato con la empresa americanista y regrese la dignidad y el conocimiento profundo a las narraciones de los partidos de los Pumas. Sentimos cuando el equipo est bien, vivimos, sufrimos y gozamos a cada uno de los jugadores, nos sentimos orgullosos de la UNAM, del equipo, de la cantera, de nuestros muchachos. Aparte de ttulos hay jugadores que irrigan con su sangre y talento a la historia del ftbol nacional , como Hugo Snchez, el mximo futbolista mexicano hasta el momento, Jorge Campos, Luis Garca, Manuel Negrete, Manuel Manzo, Claudio Surez, Adolfo Ros, Alberto Garca Aspe, Miguel Espaa y tantos y tantos jugadores hechos en CU.

4 -5

Coordinacin de Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM Se autoriza la reproduccin total o parcial de este artculo, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direccin electrnica.

Revista Digital Universitaria


10 de junio 2005 Volumen 6 Nmero 6 ISSN: 1067-6079

EL AO MARAVILLOSO
2004 fue un ao de ensueo, celebramos en grande el cincuentenario, que nos permiti conocer a los primeros universitarios estoicos que nos ascendieron a la Primera Divisin; fue como encontrarse con los episodios I, II y III de la Guerra de las Galaxias. El bicampeonato logrado antes Chivas y rayados del Monterrey, el Campen de Campeones frente al Pachuca y el Santiago Bernabu ante los galcticos del Real Madrid, redondearon un festejo de oro. Por desgracia, el sistema de competencia actual est ms volcado a las ganancias econmicas inmediatas y no a los proyectos de verdadero ftbol. Eso acab por aniquilarnos en el primer semestre del 2005. Sin embargo, Pumas sigue haciendo historia y con letras de oro deben inscribirse tambin los nombres de Sergio Bernal, Joaqun Beltrn, Daro Vern, Israel Castro, Gonzalo Pineda, Jaime Lozano, Gerardo Galindo, Leandro Augusto, el Kikn Fonseca, Bruno Marioni, Ailton da Silva, Diego Alonso y Joaqun Botero. Los Pumas son una propuesta diferente del ftbol nacional, tienen proyecto, inteligencia, disciplina, espritu, filosofa, arte. Son dignos representantes de nuestra UNAM. Son cantera que distribuye en el pas y en el extranjero a jugadores con mstica y pasin. Son ftbol total. Mi padre ahora ya no me puede acompaar para disfrutar y sufrir cada uno de los partidos de los Pumas pero acab simpatizando con los colores auriazules; El Compadre, quien se borr del mapa junto con su peluquera, tampoco me alimenta de informacin con la prensa especializada que siempre tena a la mano, sin embargo, estn conmigo siempre y no nos cansaremos de hacer ese maravilloso ritual que, de algunos aos a la fecha, hemos realizado antes de iniciar nuestras batallas en la cancha y con el puo en alto entonaremos nuestro himno, hervir nuestra sangre y vibrar nuestro corazn. Cmo no los voy a querer!

Coordinacin de Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM Se autoriza la reproduccin total o parcial de este artculo, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direccin electrnica.

5- 5

También podría gustarte