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20 Fabulas

1) Un astrónomo cayó en un pozo mientras observaba las estrellas y un hombre le aconsejó que observara más lo que tenía cerca. 2) Varias fábulas cuentan historias sobre animales y sus lecciones de vida como la importancia de la unidad, la humildad y la prudencia. 3) Los resúmenes concluyen con moralejas sobre temas como los peligros de la división, el valor del esfuerzo constante y el conocimiento progresivo de las cosas.

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1) Un astrónomo cayó en un pozo mientras observaba las estrellas y un hombre le aconsejó que observara más lo que tenía cerca. 2) Varias fábulas cuentan historias sobre animales y sus lecciones de vida como la importancia de la unidad, la humildad y la prudencia. 3) Los resúmenes concluyen con moralejas sobre temas como los peligros de la división, el valor del esfuerzo constante y el conocimiento progresivo de las cosas.

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Fabula el Astrnomo Haba un astrnomo que le gustaba todas las noches ir a ver los astros.

Un da, mientras caminaba por los campos que quedaban fuera de la ciudad, observaba y contemplaba el cielo, cuando cay en un enorme pozo.

sorprendentes y maravillosas, cuando la realidad es que no pueden si quiera con las cosas ordinarias de la vida. Fabula la Zorra y el Perro Una zorra entr a un rebao lleno de corderos y se acerc a un pequeo cordero. Lo acerc a su pecho y fingi acariciarlo. El perro, que cuidaba el rebao, se dio cuenta de lo que suceda y le dijo a la zorra:

Al caer, comenz a gritar y lamentarse. En esto pas un hombre, quien le pregunt como haba terminado en semejante desgracia. Al conocer lo sucedido, se limit a decirle:

- Que crees que ests haciendo? - Solo lo acaricio y juego un poco con el -le dijo la zorra, fingiendo cara de inocencia-. - Pues si no quieres conocer mis caricias, entonces sultalo! -le respondi el perro-. Fabula la Mujer intratable Era una mujer que era muy violenta con la personas que vivan en su casa. Un hombre, intentando ver si trataba igual a los criados del padre, la envo a su casa. Al regresar luego de varios das, el marido le pregunt a

- Compaero, quieres ver los astros que estn en el cielo pero no ves todo lo que hay en la tierra?

Moraleja: Muchos muestra su ego asegurando poder hacer cosas

la mujer: Cmo te han tratado los criados de tu padre?

El mismo perro qued engaado y por su avaricia qued sin presa, porque no solo solt la que ya tena, sino que tampoco pudo tomar la que quera.

La mujer le respondi: Todos los pastores me han mirado de reojo durante toda mi estada. El hombre, en respuesta, le dijo: Si as te miraban los pastores que solo regresan en la noche, como crees que te mirarn con los que pasabas el da entero?

Moraleja: Quien envida lo del otro, pierde con justicia lo propio. Fabula la Liebre y la Tortuga Un da estaban la liebre y la tortuga discutiendo acerca de cual de los dos era mas veloz. Luego de mucho discutir, decidieron que la mejor manera de resolverlo era participando de una carrera.

Moraleja: Muchas veces, las pequeas cosas descubren las mas grandes. Y las visibles, descubren las ocultas. Fabula el Perro que solt su presa Estaba un perro que atravesaba el ro nadando, mientras en su boca llevaba un buen pedazo de carne. El perro vio su reflejo en el ro, y creyendo que se trataba de otro perro que llevaba una granpresa, intent quitrsela.

marchar. Pocos das despus unos cazadores apresaron al rey de la selva y le ataron con una cuerda a un frondoso rbol. Pas por ah el ratoncillo, quien al oir los lamentos del len, corri al lugar y roy la cuerda, dejndolo libre. -- Das atrs -- le dijo --, te burlaste de m pensando que nada podra hacer por t en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeos ratones somos agradecidos y cumplidos.

El da de la carrera, la liebre confiada por su gran velocidad, no se apuro por ir muy rpido, sino que se acost a un lado del camino hasta que se qued dormida. La tortuga, sin embargo, saba que era mucho mas lenta, as que corri sin cansancio hasta llevarle mucha ventaja a la liebre.

Nunca desprecies las promesas de los pequeos honestos. Cuando llegue el momento las cumplirn.

La tortuga gan la carrera y la liebre no pudo hacer nada.

Moraleja: Al final, el trabajo duro y la disciplina siempre termina venciendo los talentos y dones naturales. 1. El len y el ratn Dorma tranquilamente un len, cuando un ratn empez a juguetear encima de su cuerpo. Despert el len y rpidamente atrap al ratn; y a punto de ser devorado, le pidi ste que le perdonara, prometindole pagarle cumplidamente llegado el momento oportuno. El len ech a reir y lo dej La zorra y las uvas Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca. Mas no pudiendo alcanzarlos, se alej dicindose:

-- Ni me agradan, estn tan verdes... !

Nunca traslades la culpa a los dems de lo que no eres capaz de alcanzar.

La rana gritona y el len Oy una vez un len el croar de una rana, y se volvi hacia donde vena el sonido, pensando que era de algn animal muy importante. Esper y observ con atencin un tiempo, y cuando vio a la rana que sala del pantano, se le acerc y la aplast diciendo: -- T, tan pequea y lanzando esos tremendos gritos !

El guila y los gallos Dos gallos rean por la preferencia de las gallinas; y al fin uno puso en fuga al otro. Resignadamente se retir el vencido a un matorral, ocultndose all. En cambio el vencedor orgulloso se subi a una tapia alta dndose a cantar con gran estruendo. Mas no tard un guila en caerle y raptarlo. Desde entonces el gallo que haba perdido la ria se quedo con todo el gallinero.

Quien mucho habla, poco es lo que dice.

A quien hace alarde de sus propios xitos, no tarda en aparecerle quien se los arrebate.

El caballo viejo Un caballo viejo fue vendido para darle vueltas a la piedra de un molino. Al verse atado a la piedra, exclam sollozando: -- Despus de las vueltas de las carreras, he aqu a que vueltas me he reducido !

El cuervo y la culebra Andaba un cuervo escaso de comida y vio en el prado a una culebra dormida al sol; cay veloz sobre ella y la rapt. Mas la culebra, despertando de su sueo, se volvi y la mordi. El cuervo vindose morir dijo: -- Desdichado de m, que encontr un tesoro pero a costa de mi vida!

No presumis de la fortaleza de la juventud. Para muchos, la vejez es un trabajo muy penoso.

Antes de querer poseer algn bien, primero hay que valorar si su costo vale la pena.

escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero malvado o corrupto.

Las ranas pidiendo rey Cansadas las ranas del propio desorden y anarqua en que vivan, mandaron una delegacin a Zeus para que les enviara un rey. Zeus, atendiendo su peticin, les envi un grueso leo a su charca. Espantadas las ranas por el ruido que hizo el leo al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leo no se mova ms, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre l y se le sentaban encima, burlndose sin descanso. Y as, sintindose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidindole que les cambiara al rey, pues ste era demasiado tranquilo. Indignado Zeus, les mand una activa serpiente de agua que, una a una, las atrap y devor a todas sin compasin. El cuervo y Hermes Un cuervo que haba cado en un cepo prometi a Apolo que le quemara incienso si lo salvaba; pero una vez liberado de la trampa olvid su promesa. Capturado de nuevo en otro cepo, dej a Apolo para dirigirse a Hermes, prometindole tambin un sacrificio. Mas el dios le dijo: -- Cmo voy a creerte ahora, miserable, si ya engaaste y renegaste de tu primer seor ?

Si por nuestra voluntad faltamos a nuestra primera promesa, no tendremos oportunidad de que nos crean una segunda.

A la hora de elegir los gobernantes, es mejor

La golondrina y el ruiseor Invit la golondrina a un ruiseor a construir su nido como lo haca ella, bajo el techo de las casas de los hombres, y a vivir con ellos como ya lo haca ella. Pero el ruiseor repuso: -- No quiero revivir el recuerdo de mis antiguos males, y por eso prefiero alojarme en lugares apartados. Haba una vez un ciego muy hbil para reconocer con el tacto a cualquier animal, diciendo de qu especie era. Un da, le presentaron un lobezno, lo palp y qued indeciso.

El ciego

Los bienes y los males recibidos, siempre quedan atados a las circunstancias que los rodearon.

-No estoy seguro - dijo el ciego, si es hijo de una loba, de una zorra o de otro animal de su

misma cualidad; pero de lo que si estoy seguro es que no ha nacido para vivir en un rebao de corderos.

El len y los tres bueyes. Fbula infantil

Moraleja: La naturaleza de la maldad se puede notar en una sola de sus caractersticas. La zorra que nunca haba visto un len Fbula Pastaban juntos siempre tres bueyes. Un len quera devorarlos, pero el estar juntos los tres bueyes le impeda hacerlo, pues el luchar contra los tres a la vez lo pona en desventaja. Entonces con astucia recurri a enojarlos entre s con prfidas patraas, separndolos a unos de los otros. Haba una zorra que nunca haba visto un len. La puso el destino un da delante de la real fiera. Y como era la primera vez que le vea, sinti un miedo espantoso y se alej tan rpido como pudo. Al encontrar al len por segunda vez, an sinti miedo, pero menos que antes, y lo observ con calma por un rato. En fin, al verlo por tercera vez, se envalenton lo suficiente hasta llegar a acercarse a l para entablar conversacin. Moraleja: En la medida que vayas conociendo algo, as le irs perdiendo el temor. Pero mantn siempre la distancia y prudencia adecuada. Y as, al no estar ya unidos, los devor tranquilamente, uno a uno Fin Moraleja: Si permites que deshagan tu unidad con los tuyos, ms fcil ser que te daen l guila y el escarabajo. Fbula infantil

Estaba una liebre siendo perseguida por un guila, y vindose perdida pidi ayuda a un escarabajo, suplicndole que le salvara. Le pidi el escarabajo al guila que perdonara a su amiga. Pero el guila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devor a la liebre en su presencia. Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el guila pona sus huevos, y hacindolos rodar, los tiraba a tierra. Vindose el guila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurri a Zeus pidindole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeuelos. Le ofreci Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la tctica escapatoria, hizo una bolita de barro, vol y la dej caer sobre el regazo de Zeus. Se levant entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tir por tierra los huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las guilas no ponen huevos en la poca en que salen a volar los escarabajos. Fin Moraleja: Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay ser tan dbil que no pueda alcanzarte.

Vagaba cierto da un lobo por lugares solitarios, a la hora en que el sol se pona en el horizonte. Y viendo su sombra bellamente alargada exclam: Cmo me va a asustar el len con semejante talla que tengo ? Con treinta metros de largo, bien fcil me ser convertirme en rey de los animales ! Y mientras soaba con su orgullo, un poderoso len le cay encima y empez a devorarlo. Entonces el lobo, cambiando de opinin se dijo: La presuncin es causa de mi desgracia. Fin Moraleja: Nunca valores tus virtudes por la apariencia con que las ven tus ojos, pues fcilmente te engaars. Los lobos reconcilindose con los perros Fbula infantil

El lobo orgulloso de su sombra y el len. Fbula infantil. Recursos educativos para nivel primario.

Llamaron los lobos a los perros y les dijeron:

Oigan, siendo ustedes y nosotros tan semejantes, por qu no nos entendemos como hermanos, en vez de pelearnos? Lo nico que tenemos diferente es cmo vivimos. Nosotros somos libres; en cambio ustedes sumisos y sometidos en todo a los hombres: aguantan sus golpes, soportan los collares y les guardan los rebaos. Cuando sus amos comen, a ustedes slo les dejan los huesos. Les proponemos lo siguiente: dennos los rebaos y los pondremos en comn para hartarnos. Creyeron los perros las palabras de los lobos traicionando a sus amos, y los lobos, ingresando en los corrales, lo primero que hicieron fue matar

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