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Ocho Palabras Clave del Evangelio

El documento resume las cuatro partes de un artículo escrito por D. A. Carson sobre ocho palabras que resumen el evangelio. La primera parte explica que el evangelio es cristocéntrico y se centra en Jesucristo. La segunda parte argumenta que el evangelio es teológico porque la muerte y resurrección de Cristo no son simplemente eventos históricos, sino que tienen un profundo significado teológico relacionado con Dios, el pecado y la muerte. La tercera parte señala que el evangelio es bíblico porque
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Ocho Palabras Clave del Evangelio

El documento resume las cuatro partes de un artículo escrito por D. A. Carson sobre ocho palabras que resumen el evangelio. La primera parte explica que el evangelio es cristocéntrico y se centra en Jesucristo. La segunda parte argumenta que el evangelio es teológico porque la muerte y resurrección de Cristo no son simplemente eventos históricos, sino que tienen un profundo significado teológico relacionado con Dios, el pecado y la muerte. La tercera parte señala que el evangelio es bíblico porque
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En lnea con el Evangelio

Un blog de la centralidad del evangelio

Posted tagged D. A. Carson

OCHO PALABRAS QUE RESUMEN EL EVANGELIO (4 Parte). D. A. Carson


mayo 11, 2012 3) El evangelio es bblico. Cristo muri por nuestros pecados segn las Escrituras, que fue sepultado, que resucit al tercer da segn las Escrituras (15.3-4). Lo que los textos bblicos de Pablo tiene en mente, l no lo dice. l pudo haber tenido la clase de cosas que Jess mismo ense, despus de su resurreccin, cuando les explic lo que se refera a l en todas las Escrituras. (Lucas 24.27). Quiz l estaba pensando en textos tales como el Salmo 16 e Isaas 53, usados por Pedro en el da de Pentecosts, o el Salmo 2, usados por Pablo mismo en Antioqua de Pisidia, cuya interpretacin depende de una tipologa muy profundamente evocadora. En otra parte en 1 Corintios Pablo alude a Cristo como nuestra Pascua sacrificado por nosotros (5.5) o quiz l podra haber reaplicado el razonamiento del autor de la carta a los Hebreos, quien de manera elegante traza alguna de las maneras en la cual el Antiguo Testamento, se presente en una malla de la historia de la salvacin, anunciando el desuso del viejo pacto y el advenimiento del nuevo pacto, completo en un mejor tabernculo, un mejor sacerdote, y un mejor sacrificio. Lo que es en cualquier caso impactante es que el apstol pone el fundamento del evangelio, el tema de primera importancia en las Escriturasy por supuesto el tiene lo que llamamos el Antiguo Testamento en mentey despus en el testimonio de los apstolesy por lo tanto lo que llamamos el Nuevo Testamento. El evangelio es bblico. 4) Por lo tanto el evangelio es apostlico. Por supuesto, Pablo con alegra insiste que hubieran estado ms de quinientos testigos de la resurreccin del Seor Jess. Sin embargo, l repetidamente pone la atencin en los apstoles: y que se apareci a Cefas, y luego a los doce. (15.5), Luego se apareci a Jacobo, ms tarde a todos los apstoles (15.8), Admito que yo soy el ms insignificante de los apstoles (15.9), Lee cuidadosamente la secuencia de pronombres en 15.11: En fin, ya sea que se trate de m o de ellos, esto es lo que predicamos, y esto es lo que ustedes han credo. (15.11). La secuencia de pronombres, Yo, ellos, nosotros, ustedes, llega a ser una manera poderosa de conectar a los testigos y la enseanza de los apstoles con la fe de todos los cristianos posteriores. El evangelio es apostlico.

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OCHO PALABRAS QUE RESUMEN EL EVANGELIO (3 Parte). D. A. Carson


abril 27, 2012 2. El Evangelio es Teolgico. Esta es una manera breve de afirmar dos cosas: Primero, como lo dice 1 Corintios 15, Dios levant a Cristo Jess de la muerte (5.15). El Nuevo Testamento insiste que Dios envi a su Hijo al mundo, y el Hijo de manera obediente fue a la cruz porque esta fue la voluntad de su Padre. Esto hace que no tenga sentido pensar de la misin del Hijo contra el soberano propsito del Padre. Si el evangelio es centralmente Cristolgico, este no es menos centralmente teolgico. Segundo, el texto simplemente no dice que Cristo muri y resucit otra vez, en lugar de eso, este dice que Cristo muri por nuestros pecados y que resucit otra vez. La cruz y la resurreccin no son eventos al desnudo teolgicamente, estos son eventos histricos con un peso profundamente teolgico. Podemos vislumbrar el poder de esta pretensin solo si nos recordamos a nosotros mismos cmo el pecado y la muerte estn relacionados con Dios en las Escrituras. En aos recientes se ha hecho popular contar la historia de la Biblia de esta manera: Ya que el hombre cay en pecado, Dios ha estado activo para invertir los efectos del pecado. l est en accin para limitar el dao del pecado; l llama a una nueva nacin, los Israelitas, para mediar su enseanza y su gracia a otros; el promete que un da el enviar al prometido Rey de la descendencia de David para derrocar el pecado y la muerte y todos sus terribles efectos. Esto es lo que Jess hace: l conquista la muerte, inaugura el reino de justicia, y ahora llama a sus seguidores a vivir por esta justicia en perspectiva de la consumacin todava por venir. Por supuesto, mucha de esta descripcin de la historia de la Biblia es verdad. Pero es tan dolorosamente reduccionista que esta introduce una mayor distorsin. Esta colapsa la rebelin humana, la ira de Dios, y los variados desastres en una construccin, a saber, de la degradacin de la vida humana, mientras que despersonaliza la ira de Dios. Por lo tanto, sta falla en luchar con el hecho de que desde el principio, el pecado es una ofensa contra Dios. Dios mismo pronuncia la sentencia de muerte (Gen. 2-3). Esto es apenas sorprendente, ya que Dios es la fuente de toda la vida, de modo que si los portadores de su imagen le escupen en la cara e insisten en ir por su propio camino para llegar a ser sus propios dioses, ellos se separan a si mismos de su Hacedor, de Aquel quien les dio la vida. Qu hay aqu, sino muerte? Sin embargo, cuando nosotros pecamos de alguna manera, Dios mismo es invariablemente la parte ms ofendida. Esto se hizo claro de la experiencia de David. Despus de que l pec por seducir a Betsab y arreglar la ejecucin de su esposo, David es confrontado por el profeta Natn. En profunda contricin, el escribe le Salmo 51. All l le dice a Dios, Contra ti he pecado, slo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos (51.4). En un nivel, por supuesto, esto que dice es una tontera.

Despus de todo, es cierto que David ha pecado contra Betsab. l ha pecado horriblemente contra su esposo. l ha pecado contra el ejrcito por corromperlo, contra su propia familia, contra el beb de Betsab, contra la nacin entera, la cual espera de l actuar con integridad. De hecho es difcil pensar que David no haya pecado contra alguno. Y aun as dice, Contra ti he pecado, slo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos. En el sentido ms profundo, esto es exactamente cierto. Lo que hace pecado al pecado, lo que lo hace tan vil, lo que le da a este su horrible vileza transcendental, es que este pecado es contra Dios. En todos nuestros pecados, Dios es invariablemente el ms ofendido. Este es el por qu debemos tener su perdn, o no tenemos nada. El Dios de la Biblia que describe como resolvi intervenir y salvar es tambin el Dios que es descrito como el lleno de ira debido a nuestra sostenida idolatra. En tanto que l interviene para salvarnos, el permanece contra nosotros como Juez, un Juez ofendido con un celo terrible. Tampoco este es slo un asunto del Antiguo Testamento. Cuando Jess anunci la inminencia de la llegada del reino, como Juan el Bautista l clam; Se ha cumplido el tiempo deca. El reino de Dios est cerca. Arrepintanse y crean las buenas nuevas! (Marcos 1.15). El arrepentimiento es necesario, porque la venida del Rey promete juicio as como bendicin. El Sermn del Monte, el cual anima a los discpulos a poner la otra mejilla, repetidamente les advierte a huir de la condenacin del infierno de fuego. El sermn advierte a sus oyentes no a seguir el camino ancho que lleva a la destruccin y Jess describe el pronunciamiento del juicio final con las palabras, Jams los conoc. Aljense de m, hacedores de maldad! (7.23). Tambin las parbolas estn repletas de advertencias del juicio final, un porcentaje significativo de ellas demuestran las divisiones esenciales de la venida del reino. Esta relacin de temasDios, pecado, ira, muerte, juicioes lo que hace que las simples palabras de 1 Corintios 15.3 sean tan profundamente teolgicas como un asunto de primera importancia, Cristo muri por nuestros pecados. Algunos textos paralelos saltan a la mente: l fue entregado a la muerte por nuestros pecados, y resucit para nuestra justificacin. (Rom. 4.25). Cristo muri por los malvados (Rom. 5.6). El Seor Jesucristo dio su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo malvado (Gal. 1.4). Porque Cristo muri por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. (1 Pedro 3.18). O como Pablo lo pone aqu en 1 Corintios 15.1, Mediante este evangelio son salvos. Ser salvos de nuestros pecados es ser salvos no solo de su poder esclavizador sino de sus consecuenciasy las consecuencias estn profundamente ligadas con la solemne sentencia de Dios, con la santa ira de Dios. Cuando t ves esto, no puedes dejar de ver que cualquier otra cosa que la cruz alcance, esta debe justamente dejar a un lado la sentencia de Dios, esta debe justamente satisfacer la ira de Dios, o esta no alcanza nada. El evangelio es teolgico. Categoras: General Etiquetas: D. A. Carson, Evangelio Comentarios: 1 comentario

OCHO PALABRAS QUE RESUMEN EL EVANGELIO (2 Parte). D. A. Carson


abril 13, 2012

1) El Evangelio es Cristolgico; este es Cristo-centrado. El evangelio no es un suave tesmo. Mucho menos un impersonal pantesmo. El evangelio es irrevocablemente Cristo-centrado. El punto es poderosamente articulado en cada libro del Nuevo Testamento. Por ejemplo, en el evangelio de Marcos, Cristo mismo es Emanuel, Dios con nosotros; l es el largamente prometido rey Davdico quien traera el reino de Dios. Por su muerte y resurreccin l llega a ser el monarca mediador quien insiste que toda la autoridad en el cielo y tierra es solo suya. En Juan, slo Jess es el camino, la verdad, y la vida: nadie viene al Padre sino slo a travs de l, porque este es el intento solemne del Padre que todos deben honrar al Hijo as como honran al Padre. En los sermones reportados en Hechos, no hay otro nombre sino Jess dado bajo el cielo por el cual somos salvos. En Romanos y Glatas y Efesios, Jess es el ltimo Adn, aquel por quien la ley y los profetas dan testimonio, aquel por quien el propio designio de Dios design como propiciacin de la ira de Dios y reconcilia a Judos y Gentiles con su Padre celestial y por tanto tambin unos con otros. En la gran visin de Apocalipsis 4-5, el Hijo solo, que emerge del gran trono del Dios Altsimo, es al mismo tiempo el len y el cordero, y el slo es calificado para abrir los sellos del rollo que estaba en la mano derecha de Dios, y por tanto llevar todos los propsitos del Dios incomparable para juicio y bendicin. Por todo esto, el evangelio es Cristolgico. John Stott est en lo correcto: El evangelio no es predicado si Cristo no es predicado. Pero esta postura cristolgica no se enfoca exclusivamente en la persona de Cristo; esta abraza con igual fervor su muerte y resurreccin. Como un asunto de primera importancia, Pablo escribe, Cristo muri por nuestros pecados (15.3). Ms temprano en esta carta, Pablo no le dice a sus lectores, Me propuse ms bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo; en lugar de eso, l dice, Me propuse ms bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de ste crucificado. (1 Cor. 2.2). Sin embargo, Pablo aqu relaciona la muerte de Jess con su resurreccin, como la aclara en el resto del captulo. Este es el evangelio de Cristo crucificado y resucitado. En otras palabras, no es suficiente una salpicadura de Navidad, y una pizca de Viernes santo y de Domingo de Resurreccin. Cuando insistimos como asunto de primera importancia que el evangelio es Cristolgico, no estamos pensando de Cristo como un agregado o simplemente como un ayudador, tal como lo hace un buen agente de seguros. El evangelio es Cristolgico en un sentido ms profundo: Jess es el Mesas prometido que muri y se levanto otra vez de entre los muertos. Categoras: General Etiquetas: D. A. Carson, Evangelio Comentarios: 2 comentarios

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