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Guadarrama

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Dedicado a Arantxo, o la que quiero por ser más grande que el amor,

a mis padres por su cariño, a mis hermanas por cuidar de mi, a Jesús por ser mi segundo Í N D I C E DEL LIBRO
padre, o mi hermano pequeño Jesusin, y a Elena por volar con los caballitos que yo le dibujaba.
lambién me gustaría dar las gracias a aquéllos que me acompañaron INTRODUCCIÓN 9
en el camino, a Javier por seguirme entre la niebla y la ventisca, y por esa ilusión que le DESCRIPCIÓN GENERA L 1 5
convierte en una lagartija con los mismos nervios que su abuelo, y a Juan porque cada vez que VEGETACIÓN 1 7
delunciono la computadora él la devuelve a la vida, pero sobre todo por su amistad.
Arboles 1 7
Arbustos y plantos 2 1
1.''edición: 200 1
5," edición: 200 8 FAUNA 2 5
Mamíferos 2 5
© 2008, JUAN PABLO AVISÓN. Textos Insectos 2 6
© 2008, EL SENDERISTA Reptiles y anfibios 2 6
C/ Arena l 2 1
Aves 2 8
28013-Madrid
Peces 3 0
Telóf.: 91 54 1 7 1 7 0
Fax: 91 548 93 93 VIEJOS Y NUEVO S C A M I N O S 3 1
e-mail: Í nfo@[Link] El camin o de todos los días 3 1
[Link] Los caminos de antaño 3 3
EXCURSIONES 3 7
FOTOGRAFÍAS: Portada: Javier Sánchez. Carlos Sanz (págs. 27 y 28). Luis López (con-
traportada, págs . 103 , 177 , 213 , 23 1 y 237), Edicione s La Librería San Lorer)zo y El Escorial
(págs. 17 , 1 9 , 2 1 , 2 3 , 2 4 , 3 3 , 132 , 139 , 226, 275 y 301), Paco To- 1 . CALZAD A ROAAANA DE Lo s TRES ERMITAÑO S 4 1
rralba (págs. 9, 54, 121,189 , 201, 248, 254, 267 y 297), Miguel A. 2. SEND A ECOLÓGIC A D E E L BOSQU E D E L A HERRERÍ A 4 9
Acero (págs. 1 6 y 115) , Vicente Ortuñ o (póg. 261) y el autor (resto). 3. IA S MACHOTAS : f^c o D E E L FRAIL Í Y LO S TRE S ERMITAÑO S 5 5
PORTADA Y CARTOGRAFÍA: Pedro López Carcelén y Rafael Sanz
4. ARROY O DE L TOBAR Y CAÑAD A REA L LEONES A 6 1
DIBUJOS: José Manuel Onrrubia Boticón cedidos por Tomás Santamaría. Evelio
5. ABANTO S - Pozo s D E L A NIEV E - Risc o ALTO 6 7
Herrair(pág. 13) .
DISEÑO Y MAOUETACIÓN: Equipo de diseño de Ediciones El Senderista 6. D E E L ESCORIA L A NAVALQUEJIG O 7 5

7. NAVALQUEJIG O Y VALMAYOR 8 1
I.S.B.N.: 978-84-95368-35- 5 Guadarrama
Depósito Legal: M-18201 -2008
8. L A JAROS A 8 7

Impreso en España/Printed in Spain Sierra de Molagór) desde Peguerinos y Sor) Rafae/


Está prohibida la reproducción o almacenamiento total o parcial del libro por cual- 9. VALL E D E ENMEDI O Y CUELGAMÜROS 9 3

quier medio: fotográfico, mecánico , reprográfico , óptico, magnético o electrónico 10. CUEV A VAUENT E . . . -9 9
sin l a autorizació n expres a y po r escrito del propietari o del copyright . Le y de l a 11. BUNKE R D E CABEZ A ÜJA R Y ARROYO MAYOR 10 5
Propiedad Intelectual (1/1996).
12. ARROYOS DE LA GARGANTILLA Y DE LADROS 11 1 35. ALT O VALL E D a LOZOY A Y CABEZ A MEDIAN A 24 9
El Espinar y la Garganta de El Espinar 36. A L MONASTERKD D E E L PAULA R PO R E L CAMINO DEL PALER O 25 7
13. VALLE DE L Ri o MORO S 11 7 37. L A CUMBR E D E PEÑALAR A Y SU S LAGUNA S GLACIARE S 26 3
Cercedilla y el Valle de La Fuenfria Valle del Lozoya
14. LOS MIRADORE S D E L A FUENFRÍ A „ . . 12 3 38. CASCADA S DE L PURGATOR O 26 8
15. CERRO PEÑ A DE L ÁGUIL A 12 9 Los Altos Puertos Corpetanos
16. DE L A PEÑOT A A L A PEÑ A DE L ARCIPREST E D E HH A 13 5 39. PUERT O DE L REVENTÓ N ' .. _ 27 2
17. CALZADA ROMAN A D E L A FUENFRÍ A 14 1 40. PUERT O D E LO S NEVERO S , ^^.. _ 27 7
18. MONTÓN D E TRIG O 14 7 4 1 . A MALAGOST O DESD E L A GRANJ A .........; . 28 3
Sierro del Quintanar y Lo Mujer Muerta Lo Granja y el Pinar de Valsoín
19. SIERRA DE L QUINTANA R 15 3 42. INMEDIACIONE S D E L A GRANJ A 28 8

20. LA MuiE R MUERT A 15 9 43. GARGANT A DE L ARROYO MINGÚET E 29 3

21. U ACEBED A DE L Ri o FRÍ O 16 7 44. UMBRÍ A DE L TELÉGRAFO Y CERR O D E NAVALAZO R 29 8

Pueblo de Navacerrodo y Valle de La Barranca 45. LA S PESQUERÍA S REALE S DE L R O ERESM A 30 3

22. IA MALICIOS A 17 3
23. SENDA ECOLÓGIC A Y CUERD A D E LA S CABRILLA S 17 9 APÉNDICE 30 9
Manzanares el Real y La Pedriza Glosario 30 9
24. PRIMEROS PASO S PO R L A PEDRIZ A Y LO S CHORRO S 18 5
BIBLIOGRAFÍA 31 1
25. LA CHARC A VERD E Y POZA S DE L ARROY O DE L CHIVAT O 19 1
26. LA PEDRIZ A ANTERIOR : ELYELAA O 19 7
27. EL TOLM O Y LO S BANDOLERO S PEDRICERO S 20 3
28. CIRCO D E L A PEDRIZ A POSTERIO R 20 9
29. SIERRA D E LO S PORRONE S 21 5
Sierra del Hoyo de Manzanares
30. PEÑALIENDRE Y SILL A DE L DIABL O 22 1
Puerto de Navacerrodo
31. CABEZAS D E HIERR O 22 7
32. PINARES DE VALSAÍ N Y LOM A DE L NORUEG O 23 3

33. SIETE PICO S 23 9


Puerto de Los Cotos o de El Paular
34. LA ANGOSTUR A 24 3
Esto guía presenta cuarenta y cinco excursiones en lo Sierra de Guadarrama por o patear
cada resquici o de estas montañas, pue s no en vano representa n 63 0 kilómetro s de andadu-
ra. Ton complet a e s esto obro , qu e n o dejo d e lado ningú n cordal , valle , gargant a o monta-
ña. L o que sin dudo permitirá al excursionista adentrarse en el luga r de su elección y peinar
lo sierra de punto a punto con sumo esmero.
Aunque ha n sido las peculiaridades del medio , l o faun o y l o vegetación, lo s que han id o
hilvanando lo s poso s qu e compone n cod a un o d e lo s recorridos . Ciert o e s qu e cod a ¡ornad o
rezuma naturaleza , per o sobre todo se ha buscad o enriquecer al caminante con l a rico cultu-
ra que cobijan lo s montañas. Po r ello en mucho s cosos el eje de uno ruta no es sólo el paisa-
je que no s rodeo, sin o ciert o palacio , cueva , calzad o romano , o una d e tontas leyendas que
pueblan lo penumbra de lo rozón .
Con l a intención d e que nuestr o paso no seo u n mer o trámite, se ha pretendido confec-
cionar un manual que por encima de su capacidad de orientarnos por senderos y caminos, seo
una obro didáctico qu e nos enseñe con sencillez lo s múltiples detalles que iremos encontran-
do. Por o que así podamos caminar no sólo con lo s ojos abiertos, sin o ver y sentir que lo que
nos rodea deja huell a en nosotros .
Por ello, serán muchas anécdotas las que desfilorán inmersas en los textos de codo ruto, Por último y respecto a lo nuevo que puede aportar esto publicación, hay que señalar que
y que no s permitirá n ahonda r puntualment e e n conocimiento s antropológicos, hecho s histó- caminamos con la ideo de no renunciar a las excursiones cuyo éxito las ha convertido en clá-
ricos, arquitectura , arte.. . Aunque siendo la Naturalez a el hilo continuo en toda lo obro, se- sicas, permitiéndono s el lujo de maquillarlas con innovadores finales y otros variaciones, pa-
rán constante s lo s referencia s o lo s distinta s especie s vegetale s qu e vamo s encontrand o en ra que ganen en belleza. Pero también se incluyen rutas nado comunes, cuya novedad es el
nuestro camino, sacand o o reluci r sus peculiaridades ; e igualmente sucederá co n oves , ma - fruto del empeño por descubrir las zonas más desconocidas y alejadas de la capital, como son
míferos e insectos de nuestr a sierra, o los que conoceremos mós y mejor. los laderas segovionos y obulenses de la Sierro de Guadarrama.
También ho y que resalta r e l carácter universalist a d e l a obr o e n cuont o al públic o al que
va dirigido. Porqu e si bien las razones anteriormente expuestas deberían ser suficientes, ca-
be destacar que ho y un bue n númer o de excursiones fáciles técnicamente y no mu y largos,
perfectos poro aquéllo s que viene n o disfruta r d e l a Naturalez a sin necesida d d e bati r mar-
cos. Aunque también los que gustan de marchas duras encontrarán lo que buscan, n o en va-
no hoy un bue n númer o de excursione s que ronda n lo s 2 5 kilómetros con desnivele s medios
de 120 0 metros, en las que el duro esfuerzo y los exigencias técnicas son los notas dominantes.
Sin embargo es en el punto medio de ambos extremos, dond e encuentra lo virtud el moyor
número de rutas aquí recogidas, obteniend o como resultado uno obro muy equilibrada, opto
poro todos y todos.
Por último ensalzar los motivos personales que me han llevado a escribir esto guío, y por
los cuale s mi s sentimiento s se entrelaza n o cod o ruta . E n lo s ladera s d e est a sierr a est á m i
propia coso , y desde que ero u n renacuaj o me fascinaro n cod o un o d e sus rincones, tentán-
dome a conocer con profundida d e l medi o qu e m e rodeab a y olorgar los caminatas muchos
pasos más. N o es de extraña r que m e emocione al transmiti r l o fascinació n qu e com o escu -
riolense de puro cepo siento por lo sierro, hasta el punto de sentirme serrano de corazón. Así,
espero que mi pasión ofrezca ese punto cálido que, com o pizquitos de sol en la maso del pon,
bogo má s hermos a cod a jornada .
Con tales antecedentes pocos lugares de estos montanos me quedan sin conocer, y quizás
por ello m e h o sido fácil seleccionor lo s excursiones má s hermosa s e interesantes . Per o po r
encimo de todo es lo propia Sierra de Guadarrama l o que tiene argumentos paro convencer
y enamorar. Porque la cercanía de sus laderas no es más que un acicate paro no quedarse en
lo cortez a y profundizar a l o largo y ancho de esta gra n sierra , cuy o riquez a obliga a l cami-
nante o busca r muy lejos, par o pode r encontrar bosques tan frondoso s como e l Pina r de Val-
saín, figuras fantasmagóricas como las de Lo Pedriza, otoños crepusculares como los de El Es-
corial, laguna s glaciares como las de Peñoloro.. .

13
12
La Sierr a d e Guadarram a form a part e de l Sistem a Central , qu e divid e la s do s meseta s
casteilonas, siendo sus cumbres, por tanto, un excelente mirador a las dos Castillas.
Formada por un cordal principal y sus ramales secundarios, desde lejos se la aprecia co-
mo una elevación de suaves perfiles y redondeadas cumbres, l o cual define con claridad co-
mo serón las excursiones de ésta y oíros guías al uso. De forma simplificada, los rutas se re-
ducirón o subi r po r l a gorgont a d e u n arroyo , bost a alcanza r u n determinad o collad o o
cumbre, y volver o bajar por lo ladera de origen o lo contrario, de nuevo por otra garganta.
Lo otro alternativa en cuanto o la descripción de itinerarios es lo de bacer largos trave-
sías por lo alto del suave cordal, com o son los famosos rutas de Cuelgamuros, Cuerd a Larga
y los Montes Corpetonos. Pue s lo que en otros lugares serio un magn o esfuerzo, aqu í es un
largo tobogán muy atenuado por lo escaso diferencia de altura entre collados y cumbres. Eso
sí, l a mismo diferencia que tiene como media los 500 m y pone a los collados muy cerco del
cielo, dificult a enormemente cruzar de formo transversal la sierra.
Así pues dos son las conclusiones: uno la difícil comunicación entre las dos Costillas, y la
otra, la posibilidad de convertir los travesíos en largos rutas, gracias a lo inexistencia de fuer-
tes desniveles que mermen excesivamente los fuerzas.
Numerosos picos superan los 2000 metros, siendo la cumbre de Peñalora con sus 2430 m
la mós alto de todos, lo que boce de ella una alto montaña en términos absolutos. Pero el be-
cbo de que las dos mesetas sean también muy elevadas implico que los mayores ascensiones
no superarán los 100 0 ó 120 0 m de desnivel. L o que empequeñece el esfuerzo físico de al-
canzar uno cumbre, si lo comparamos con los desniveles que bay que vencer en Pirineos.
Pero también el excursionista debe saber que hay notables diferencias entre lo ladero nor-
te y la lader o sur, l o que sin dudo incide en lo s excursiones y subidos o los cumbres. L o pri-
mera diferencia es lo mosificoción bumona de los inmediaciones de lo sierro, que en lo lade-
ro sur o lad o madrileñ o e s mu y evidente . L a creciente manch o urban o lleg o y o o l o mism o
sierra, qu e el fuego arraso e n busc o d e l a recalificació n d e urbonizoble. Po r el contrario , l a
zona segoviana y abulense (ladera norte), al resultar oigo alejado pora los capitalinos, es to-
davía mu y desconocida poro el público en general.
El segundo aspecto o tener en cuenta es lo diferencia de altura de lo ladero sur (600 m)
y l a lader a nort e (90 0 m) . Ell o hac e qu e cualquie r rut o desd e l o vertient e sur deba vencer
mayor desnivel, obligóndono s a un esfuerzo más generoso.
Arboles
ABEDUU Su característica más visible es su corteza plateada o gris claro, que se resquebraja
en oscura s placa s rectangulares. Su s hojas alternos tienen formo ovalad a o romboidal ,
además del borde doblemente dentado. Gusto de suelos arenosos o ligeros y se pirra por
los terrenos húmedos y las vegas de los arroyos . Po r ello, e s fácil encontra r abedulares
en los márgenes de los arroyos de La Angostura y la Umbrío, en el Alto Valle del Lozoya.

ACEBO: Conocido como elemento ornamental navideño, hecho que llevó o este pequeño ár-
bol de hojas punzantes con brillante cutícula y frutos rojizos invernales al borde de lo de-
saparición. Le gustan las olturos -llego o los 1600 m de altitud- y los zonas umbrías. Por
ello no es raro encontrarle de forma aislada en La Fuenfrío y el Alto Valle del Lozoya. Pe-
^ Zoaa de turberas en d Iñaáio de Peñakffa ^ ro existe un magnífic o bosqu e d e grandes proporciones en e l Pina r de l o Acebeda, cuy o
nombre hoce cloro alusión a su presencia desde antiguo.

Pero la diferencia má s notable y de mayo r importancia es el bosculamient o de la caden a


montañosa hacia el sureste. Esto , que puede sonar a chino, se traduce en que buena porte de
lo montañ a s e levant a com o un a ola , dond e l o part e vertical , encrespad a y abrupt a s e
corresponderio co n l a lader o sur ; mientra s po r e l contrario , l a parl e nort e s e v a levantand o
progresiva y suavemente.
Esta sierra debe su nombre, al río homónimo que noce en los inmediaciones de Cercedillo,
y a l qu e lo s órobes bautizaron co n e l nombr e d e Uader'Rmelo ri o de lo s Arenas. Poc o o na -
da deb e habe r combiodo desd e lo s tiempos de l a Reconquist a est a viej o elevació n de l plega -
mienío Hercinian o que , cuand o lo s Alpe s o Pirineo s comenzaba n a levantarse , ell a y a men -
guaba por lo acción del agua y el hielo. Implacable s agentes erosivos que ha n tenido mucho
trabajo po r l o durez a de l granit o y el gnei s d e qu e est á compuesta . Per o tras lo s siglos, ha n
sido lo s mono s artesano s qu e ha n modelad o e l paisaje , creand o figura s com o la s de L o Pe -
driza, canchale s como el de L o Mujer Muerta, bolo s como E l Tolmo, carro s del diablo, venta -
nas del diablo, cara s de esfinge, fantasmas , piedras caballeras...

^ Ho¡a de acebo ^

16 17
Á L A M O BLANCO : S U tronc o derecho de coríez o blanquecin a alcanz o lo s 2 0 y 3 0 m de altura. la ladero meridional, y es po-
Los hoja s alternos , caduco s y polmeoda s s e identifica n po r e l verd e oscur o de l ha z y el sible ve r grande s ejemplares
envés blanco. Aporece de formo esporádica en los humedales y arroyos y suele ser habi- en lo s inmediacione s d e L o
tual encontrarlo en hileras paro su consumo comercial, com o los que veremos en la s in- Tortuga.
mediaciones de Rascofrio .
ENEBRO COMÚN : Árbo l utilizad o

AuMO NEGRO: Conocido populormente como chopo, su tronco es recto y grueso, y lo corte- antiguamente paro l o obten -
ción de lo miera, un bólsomo
za d e u n coracteristic o colo r grisáce o oscuro. Lo s hojas, caducos , tiene n forma d e cora-
de us o cotidian o par o bron -
zón; y los romas crecen casi verticolmente, formand o uno copo alorgada y estrecha. Pe-
quitis y reumatismo. De poca
se o ser muy común de formo aislada en los cursos de agua serranos, podemos ver algunos
altura, unos 3 m, su modera
ejemplares en el arroyo del Romero l e n San Lorenzo , e l Borrone o de Peñoliendr e en l a
rojiza y perfumad o er o mu y
Sierro del fioyo, o en lo vega del río Lozoya a su poso por El Poulor.
apreciado por o la s viga s d e
las cosos. Sus hojos acidulados
ALISO: Sus romas retorcidas y oscuras, pero lisos, se lanzan normalmente sobre los arroyos,
son mu y punzante s y tienen
convirtiendo su cauc e e n u n intrincad o loberinto . Su s hojo s coduca s de entre 4 y 1 0 cm
dos líneas blancas por el hoz.
de larg o son redondeoda s y poseen numeroso s dientecillos en e l borde . Mu y común e n
Muy repartid o a l o larg o d e
las riveras serranos, si acaso cabe destocar los arroyos de Lo Fuenfrío y Lo Angostura, y
nuestra sierra, es posible en-
los ríos Monzonares y Eresma.
contrarlo en Los Mochotos, lo
Sierra del Hoyo, lo Cuerda de
CASTAÑO: Desnudo durante el invierno, es en verano cuando comienzan o gestarse los erizos,
los Porrones... pero nunca de
que guardan los rica s castaños que caen e n otoño . Co n hojas coducas alternas lanceola-
formo predominante . - , , -. . , < „
das con borde oserrodo, su corteza es ceniciento y muy resquebrojoda. Habitual en otros ^^ Enebro en la Sierra del Hoyo ^
lugores del Sistema Central, e l únic o luga r de lo Sierra de Guodarram o donde lo encon - ESPINO BUNC O O MAJUELO : SU S

traremos es el Bosque de La Herrería, en San Lorenzo de El Escoriol. flores blancas enracimados despiden u n ocoromelod o olor e n primavero , ante s de con -
vertirse en un fruto rojizo de carne insípida, muy apreciado por los aves. Este fruto es co-
ENCINA: SUS bellotos son muy apreciados como alimento poro animales. Pero también fueron nocido po r e l hombr e com o majuel o y es utilizad o por o fabrica r jorobe s de vitamin a C .
molidas y convertidas en horino, paro su consumo humano en tiempos de escosez. De su Además los pequeñas romos espinosas, no sólo son uno estupenda percha paro que el al-
ancho tronco de corteza resquebrajado, sale una omplia cúpula; y su hoja perenne es de caudón olmacene sus presas, sino también un notable refugio poro múltiples aves insec-
verde reluciente por encima y blonco fieltro por debajo, odemó s de presentar bordes on- tívoros. Es posible encontrarle en el Bosque de Lo Herrería en Son Lorenzo de El Escorial,
dulodos con pequeños dientes espinosos. Muy extendido en lo Península Ibérica, en la Sie- el cauce del río Frío, o en el Collado de lo Cruz de lo Gallego en Valsoín.
rro de Guodorroma se encuentren de formo marginal. Éste es el coso de los laderos sep-
tentrionales de Lo Mujer Muerta y lo Sierro del Quintonor. Otr o ejempl o notori o es el de FRESNO: LO S sucesivas podas ocobon por formar lo gruesa cabezo que exhibe, detalle más

lo Sierro del Hoyo, donde , a pesor de su escaso porte, s e extiende abundantemente por que identificotivo. Con 25 m de alto, su copa amplio y bien ramificado, dejo coer en oto-

18 19
ño sus hojas caducas enfrentadas, compuesta s por entre 5 y 1 3 hojuelas lanceoladas. Es agrietada. Pes e a encontra r buenos rodales en la s inmediaciones de Cercedilla , destoc a
una especi e mu y tolerante co n lo s pasto s vacunos , l o qu e hac e mu y frecuent e e n dehe - el robledal de Los Horcajuelos en Roscofría . Per o muy especialmente cabe resaltar el re-
sas como las de El Escorial o las del Valle del Lozoya. bollar del Bosque de La flerrerío en Son Lorenzo de El Escorial.

HAYA: Árbol de hojas caducas ovalados con los nervios muy morcados y paralelos, cuyo cro- TEJO: El árbol mágico de los celtas es muy especial, y pocas sus apariciones. Lo podremos en-
matismo rojizo tiñe el otoño. Podemo s encontrarla en el Puerto de San Juan de Mologón, contrar en lo s profundas y umbrías gargantas que van a dar o L a Angostura, e n el Alto
en San Lorenz o de E l Escorial , dond e ho y un bue n númer o de ejemplares escondidos en Valle del Lozoya. Merece lo pena conocer de cerca esto especie de corteza escamoso y ro-
el pinar . Pose e u n tronc o rectiline o y grueso , cortez a lis a y clora, ademá s de un o altur a sado, cuyo fruto rojizo carnoso y de forma ovoide no es comestible, pero es el detalle por
considerable (entr e 2 0 y 3 0 m) . el que mejor se le reconoce. Sus perennes agujas aplanados son oscuras por la porte su-
perior, y amarillentos por lo inferior .
PINAR ALBAR , SILVESTR E O D E V A I S A Í N : L O especi e arbóre a má s abundant e d e l a Sierr o d e
Guadarrama e s fácilment e reconocibl e po r s u asalmonad o tronc o d e lámina s apergami-
Arbustos V plantas
nados. EsbeH o y de gran porte, otro s de sus características son sus pequeñas piños y ho-
jas aciculado s d e 3 a 7 c m d e largo . E l mejo r ejempl o e s e l Pina r d e Valsoín , dond e e l A coda pas o amarillos narcisos, blanco s margaritas, morado s azafranes serranos, áspe -
antiquísimo aprovechamiento maderero ha sabido conjugar su conservación con e l apro- ros pastos cervunos, y perfumados tomillos. Per o también:
vechamiento tradicional .

PINO NEGRAL : Árbo l de altas cotos serrónos, lleg a inclus o o los 200 0 m de altitud. Se distin-
gue por su copa piramida l y su tronco recto de corteza grisáce o y escamoso. La s agujas,
emparentados, tiene n un o longitud de 3 ó 8 cm de largo; y los piños maduros suelen al-
canzar los 7 cm. Menos frecuente que el pino silvestre, su encuentro en las laderas del pi-
co Abantos en El Escorial, L o Jaroso en Guodorromo, y La Pedriza se debe prácticamente
o lo s replontacione s efectuadas po r l o man o del hombre .
PINO PIÑONERO: SU copo redondeada de gran porte alcanzo uno ahura tan considerable como
los 30 m. Per o lo más singulor de este árbol son sus hojas aciculadas de 1 0 o 20 cm, y sus
enormes piños con piñones comestibles. En su corteza, muy ogrietodo, nunco faltan las di-
characheros ardillas. Es difícil encontrar bosques de esto especie en lo sierra, pero sí pode-
mos destacar los altos y centenarios ejemplares de lo Cosit a del Príncip e en El Escorial .

ROBLE: SUS hojas caducos con hendiduras que le llegan bosta el nervio son los indiscutibles
protagonistas de lo s excursiones otoñales. Conocid o tombién com o reboll o o melojo , su s
Detalle de uno hoja de roble ^
bellotas son mu y apreciados por el ganado. D e tronco recio, su cortez a es gruesa y muy

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BREZO BLANCO : Co n numerosa s rama s d e escas o groso r y flore s blancas con u n arom o mu y
dulce. Pued e alcanzar los tres metros de oltura en laderas ásperos y desabrigadas. Aun-
que también crece con profusión en los couces de los ríos y arroyos. Utilizado actualmente
como element o decorativ o e n alambrado s de jardines , su s raíce s era n antañ o u n exce -
lente carbón par o fraguas . S e le pued e encontrar especialmente en L a Pedriz a de Man-
zanares el Real.

CANTUESO O LAVANDA : S U penach o espigad o d e colo r morad o delat a o est o oloros a planta ,
que es de las más abundantes de la Sierra de Guadarrama. Podemos encontrarla en cual-
quier rincón, desde los valles herbosos, hasta los agrestes y solitarios cumbres. Suele aca-
bar dando olor a perfume s y detergentes.

ENEBRO RASTRER O O ENANO : Compañero inseparable del piorno en los altos cumbres, sus ho-
jas aciculados y punzantes son el terror de las piernas. Sus bayas, conocida s como nebri-
nas, posó n del verde al azulado al madurar, y de ellos se obtiene la ginebra. ^ Cantueso en plena floración ^

JARA ESTEPA : Muy parecida o lo anterior, su tronco es leñoso y rojizo, pero sus hojas carecen
ESCOBA: Tall o verde , dur o y erguido . Flore s amarillos en racimo , y frut o en form a d e judí o
del pegajoso ládano. Suele proliferor en cotos más altos y duras, como en el coso de Lo
oplostado. Suel e alcanzar los dos o tres metros de altura. Normalment e la encontramo s
Malicioso, o los partes más elevados de Lo Pedriza.
en los partes más bajos de lo sierro, o o medio altura al resguardo de los pinos, pero nun-
ca en desabrigados y altas cumbres.
PIORNO: Ton áspero como las altos cumbres en los que se encuentra, a los que suele forrar
de formo predominante . Si n sobrepasar el metr o d e altura , su s robusta s y flexibles ra -
GAYUBA: ES conocida popularmente como el césped montañés, pues se extiende ampliamen-
mos aguantan sin quebrorse el peso de lo nieve, y el constante aire. Con flores amarillas,
te por las laderas, a las que forro con su brillo cuticuloso. Flore s blancos y pequeños fru-
que olió po r primavera esparce n u n agradabl e olor dulzón.
tos rojizos. Muy abundante, es especialmente extensa en el Collado de la Dehesillo en Lo
ROMERO: D e flor violácea, tallos leñosos y hojas estrechas que ol oprimirlas dejan en la ma-
Pedriza, L o Jarosa en Guadarrama, o Lo Barranco en Novacerrodo. no un fuerte y ogrodable olor. Suele alcanzar el metr o de altura, y siempre ha sido uno
excelente infusión pora la tos. Gusto de terrenos arenosos, po r ello en lo parte villolbino
JARA PRINGOSA : A l poc o d e fundirs e la s última s nieves , est e arbust o íiñe co n su s flore s d e de lo Sierra del Hoyo prolifero abundantemente.
blanco las laderas desarbolados. Razó n por lo que en mucho s lugares se lo conoce como
"nieve d e primavera" . Apreciad a desd e antigu o po r l o sustanci o pegajos a (ládano ) qu e ROSAL SILVESTRE : Punzant e arbusto que suele confundirse con lo zarza. Tallos espinosos, ho -
recubre su s hojos , l o cual , ademá s de despedi r u n olo r mu y característico, er o utilizad a jas dentados con ha z verde y envés blanquecino, y flores solitorios de color rosa pálido .
con fines medicinóles. Muy abundante en l a Sierra del Hoyo. Su fruto rojizo, conocido como escoramujo, contiene uno gran cantidad de vitaminas; ade-
más es utilizado como astringente, de ohi que lo voz popular le otorgue el sobrenombre
de "topa culos". Muy común en fresnedas y robledales como los de El Escorial, Roscafrío ,
Revenga y Valsaín.

Mamíferos
Z A R Z A U SU S negras moros o zarzamoras, yo sean al natura l o en mermelada , so n siempre
un olimento natural y muy sabroso. Según cuenta l a sobiduría popular, l o mejor es reco-
Más comunes de lo que uno cree son los encuentros con los corzos en las frondosas lade-
lectarlas cuando están bie n negras , y después de un bue n chubasc o porqu e el agua lim -
ras del Pinar de Volsain. También hoy un buen número de zorros y jabalíes, especialmente en
pioró lo suciedad y el polvo. L a excursión más "enzarzada" de la sierra es quizás la cal-
Cuelgamuros. Pero salvo los hozadas de los segundos, ambos especies son difíciles de sorprender
zado roman o de Lo s Tres Ermitaño s en E l Escorial , o l a toma d e aguas del Acueducto de
por lo agudo de sus sentidos.
Segovio en el rí o Erío .
Las ordilios, como las de la Cosita del Príncipe en El Escorial, son muy numerosas en zo-
nas de pinares; especialmente si son pinos piñoneros. Erizos, ratones, topos y lirones córelos
gusíon de zonas muy boscosas con hojarasc a y modera podrido, com o los Pinares de Volsoín
o el Valle del Lozoya. Pues aporte de pequeños frutos, nunca desestiman los lorvos e insectos
que crío lo maíerio orgánico en descomposición.
Conejos y liebres prefieren lo s zonas más bajos de lo sierra, haciend o de los motorroles
sus mejores refugios. Éste es el coso de lo Sierro del ffoyo, donde lo intrincada morona de jo-
ros y romero, favorece el correteo de tan veloces omigos.

^ Tras las nevadas, la jara tiñe de blanco la primavera ^

^ la ardilla es un morador habitual de nuestros bosques ^^

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También podemos destacar la reintroducción en Lo Pedriza de lo cabra montes, la cual se terrumpido por lo culebra bastardo y la culebra escolero que, como los extremeños, se pirran
siente como pez en el agua entre tanta piedra, resultand o fócil de localizar entre las paredes por los ancas. A esto últim a resulta espectacular verlo nada r con medi o cuerpo zigzaguean-
verticales de El Yelmo.
do en e l aguo, y el otr o medio enhiesto en e l aire . Ademas su gra n tamaño l o convierte en
No podiomos terminar sin hablar de los onimoles más comunes de la sierra, o los que uno un peligroso predador poro cualquier otro especie, atreviéndose incluso con los pequeños pa-
después de verlos trepar por oltos riscos, no s se atreve o llamar domésticos. L o vaca serrana titos.
por l o general es lo de roz o ovileño , corocterizad o po r su colo r negro y porque n o gusto de El único ofidio venenoso con el que podremos encontrarnos es lo víbora, que prefiere las
bromas. Per o también podemos ver la lechera con su corocteristic o pie l blanco y negro, y la zonas arenosas y secos. Escondida bajo cualquier piedra, dormita muy tranquilo, y ante nues-
morucha, d e color pordo, cuy o destino final es convertirse en carne pora el consumo. tra presenci a suel e decidirs e po r un a retirad o silenciosa. Sól o al hostigarl a y molestarl o pa -
Igualmente puede uno deleitarse con el correteo de los pequeños potrillos, a los que acom- rece reoccionor, con lo cual haríamos bien en no tentar o la suerte. Pue s aunque su veneno
poñon sus podres; o los extensos rebaños de cobros y ovejas, o lo s que acompaña el curtido no llego a ser mortal pora u n individuo de complexión normal, su mordedura resulto en ex-
y moren o postor . Ell o no s oblig a o pensa r e n est a sierra , com o u n lugo r d e economí a emi - tremo doloroso .
nentemente ganadero desde antaño. Sin duda una coracterístico que lo diferenció de los dos Muy numerosos resultan las diferentes especies de lagartijos, a las que podemos ver to-
mesetas cerealistas que la rodean. mando el sol o l o vero de l camin o o sobre la s rocas. Aunque podríamo s destacar o! lagart o
verdinegro por ser un endemismo, e igualmente al lagarto ocelodo con sus vivos colores ver-
Insectos des, amarill o y azul, po r ser el sourio más grande de lo Península . Muchas son las leyendas
que cuentan lo s má s ancianos del puebl o sobre grondes lagartos que arremetían contr a ví -
Reseñar primer o su abundancia , l o que no s llevo o centrarno s en lo s qu e al fina l serón
unos pocos especies. Cabe destocar, no obstante, l a moriposo nocturna groellsio isobelloe, un
endemismo descubierto en los Pinores Liónos de Peguerinos . Otro s mariposas iguales de ale-
gres y vistosas son l a macaó n y lo mariposa del majuelo.
Muy útiles resultan ol hombre los obejas que, e n el coso de los colmenas de lo Sierra del
Hoyo hocen uno estupendo miel de las abundantes flores del romero , tomill o y jaro.
Pero más espectoculores resultan los escarabajos rinoceronte y ciervo volador, asiduos en
los robledales de Roscafrío o Lo Herrerí a de San Lorenzo de El Escorial.
La urticant e procesionaria, llamad o osí por avanzar en hilera , po r desgracia ha dispara-
do su número; y los copos de los pinos cada vez están más pobladas de las carocíerísíicas bol-
sitas blanquecinas, en los que se cobijan.

Reptiles y anfibios

Solomondros y tritones encuentran acomodo en los humedales; y a poco que se estanque


un poco de aguo, los olegres ranas y sapos comienzan o croar de felicidad. Alegría o veces in- »- Víbora ^

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boros que trotaban de hocer dono o algún desprevenido hombre. Sean leyendo o no, siem-
Por el contrari o llamo la atenció n e l gran númer o de buitres leonados, qu e beneficiados
pre fueron un manjar que llevar a la sartén.
por lo carroño que genera lo abundante cabana serrana, h a disparado sus apariciones en La
Pedriza, L o Mujer Muerta y la Sierra del Quintanar . Además, son fácilmente reconocibles por
Aves su planeo sosegado, lo s olas pardas de gran envergadura y su estirado cuello.
Para e l excursionist a tambié n e s má s complicad o descubri r rapace s nocturnas , com o e l
Ver en la Sierra de Guadarrama diferentes especies de pojaros es de lo más cotidiano. Co- cárabo, lechuza , autill o o buho chico, e n comparación con lo fácil qu e es encontrarse con e l
nocer a esto s emplumados e s un a tare a qu e requier e mayo r dedicación y estudio po r su nú - pequeño mochuelo de ojos brillantes.
mero; pero cuando uno sale al monte la gratificación está oseguroda, porque el encuentro es- Sin dudo los encuentros más numerosos son los establecidos con los córvidos. Los negros
tá garantizado . cuervos, grajos, cornejas , grojilla s y chovas, n o despiertan gran simpatía, pero.. . el vuelo de
Respecto a la s grandes oves, numerosa s guías suelen hace r un o extensa lista , qu e en l o estos espíritus negros en plen a tormenta de nieve, rasgand o lo ventisca que sacude los des-
mayoría de los casos es imposible ver. Así pues, son el milano real, el águila ratonera y en es- nudas y rocosas cumbres; o ver cómo, ante el picado de una robusta rapaz se sacuden el ata-
pecial el buitr e leonado, la s rapaces diurnas más comunes en el cielo de estos montañas gua- que con enorme fortaleza; son motivos que personalmente les otorgan mi respeto. Cuando en
dorrameños. pleno inviern o todo duerm e except o su estrident e chillido, un o no dej a d e sentir que e s u n
Lo afluencia masiva ha perjudicado en exceso a las grandes rapaces, mu y sensibles a las amable saludo en lo soledad del bosque, o quizás... un aviso tenebroso de lo que está por su-
consecuencias d e l o huell a humana , siend o tare a má s complicad a ve r gavilanes , cernícalos , ceder.
azores, águilo s reales, culebrera s o perdiceras. No obstante, uno de los aves más comunes, aun siendo córvido, no es negro. Nos referi-
mos a l a blanquinegr a urraca . Est a ladron a d e objetos tan brillante s como lo s plumas de su
cola no es frecuente en los altas cotas. Abundante por contra en fresnedas, robledale s o los
inmediaciones urbanas, hacen en los árboles su nido con tal ingenio, como paro levantar una
cúpula d e pequeña s ramítas .
Otro ilustre y colorido córvido es el arrendajo. Muy frecuente en el melojar , e s fácilmen-
te identificoble por su color pardo y uno pequeñ a mancho de plumas azuladas en sus alas.
Tras este repaso o los córvidos, seguro que podremos reconocer o bueno porte de los em-
plumados.
Pero habría que completar la listo de los aves de medio tamaño, con lo mención a lo abu-
billa con la cresta de puntas negras y los parecidas torcaz, zurita, palomo común y tórtola. Igual-
mente nos costaría distinguir al negro tordo del mirlo, sino fuero por el pico amarillo del último.
El pico picapinos aparece adherido o los troncos de los pinos, y pese o parecer un grajo o
lo lejos, pues el color negro parece esconder las pequeñas monchos blancos de su plumaje, de
cerco e l royad o rojo de su cabeza no s ayudo o reconocerl o con precisión . Cuand o el pinar es
sustituido por fresnos o robles, el picapinos dejo su sitio al vistoso pico real, cuyos colores ver-
des, amarillos y rojos son frecuentes en la s dehesas de El Escoria l y Roscafría.
^ Mochuelo ^

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Entre el jaral y el romer o d e los partes más bajas de la Sierra del Hoyo , deambula n la s
perdices con sus perdigones, lo codorniz, y la raposo a su acecho.
Pasamos ahora al numeroso grupo de los pajorillos. Por a ello comenzamos con el archi-
conocido gorrión , perfectament e adoptado al medi o cread o po r e l hombre . Podemo s desta- Eí camino de todos los días
car sin embargo por sus bellos colores al carbonero común, herrerill o común, verderón , ver -
decillo, e l petirrojo con su babero naranja, l o brillante golondrino de careta roja , e l colirrojo Sendero o Senda
tizón, e l trepador azu l qu e desciend e d e lo s pino s cabezo abajo , e l jilguero , e l pinzón , y l a El más estrecho de los caminos serranos es también el más habitual en los paseos del ex-
blanca lavandera , qu e sube y bajo la cola ton insistentemente que pareciera que sus peque- cursionista. Han sido trozados por el ganado y los pastores, en su afán por llegar o cualquier
ñas potas no fueron capaces de mantener el equilibrio. rincón; pues en lo montaña los pastos no están distribuidos uniformemente. Lo s senderos, y
Menos vistosos per o especiolmente melodioso s son e l chochín, cuy o pequeñ a col a acen - en especial las sendas, suelen ser más habituales en los partes altos de lo montaña, donde lo
túa su rechoncho y gracioso cuerpo ; e l zorzal , o l qu e ni siquiera la s tormentas le frenan las empinado y abrupta orografía dificulta la creación de anchas vías.
ganos de contar; y el ruiseñor.
En cuont o o lo s aves de nuestras aguas, veremo s alguna garz o o grulla en los grandes Camino Carretero
embalses. Per o los ríos serranos son mós un refugio circunstancial poro anótidos como la fo- Utilizado antaño por carros, suele aplicarse por extensión a todo vía que sin llegar a ser
cha, polla de aguo, o ánade real, que parecen preferir lugares más bajos y con mayores nu- pista, ol menos tiene unos dos metros de ancho.
trientes.
Terminamos con el habitante más popular de campanarios y torres, l a cigüeña blanca. Pista Forestal
Camino con un excelente piso de, al menos, tres metros de ancho. Normalmente se limi-
ta a faldear por las montañas o atravesar un collado, per o rara vez llego a las cumbres.
Peces Trazado o base de excavadora, suele tener en sus márgenes desagües y es utilizado por
los vehículos de leñadores, ganaderos y extinción de incendios. Aunque por desgracia en los
Las truchas serranas, com o la s d e lo s río s Eresmo , Moro s o Lozoya , todaví a resiste n e l últimos tiempos, esta s vías se han convertido en el luga r preferido paro los correrías de los
embate de lo foráneo trucha orco iris. Cierto es que uno se desilusiona al ver su pequeño ta- domingueros con todoterrenos.
maño, pero la altura y lo alto variación en el cauce de los arroyos, son duros obstáculos coti-
dianos. Sendero GR (Sendero de Gran Recorrido)
Dos bandas de pintura paralelos y horizontales, un a blanco y otra rojo. Eso es én esen-
cia este camino catalogado como sendero, per o que, cua l hilo conductor, l o mismo nos hace
viajar por asfalto, sendero, pista o camino corretero.
En sentido estricto no son un sendero, sino el trazado de uno propia ruta que une dos pun-
tos concretos, atravesando lugares de cierta relevancia.
El GR es el resultado del conocimiento de habituales montañeros, que gracias o su expe-
riencia van balizando el camino con pintura roja y blanca.
Antiguamente los senderos eran marcados por vaqueros, pastores y más tarde montoñe-

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ros, omontonond o pequeñas piedras una encimo de la otr o (hitos) , por a poder orientarse en
días de niebla, o simplemente para dar con el camino con focilídad.
Pero tales señalizaciones n o resultabo n demasiad o fidedignos pora l o que se avecinaba.
La socieda d s e moderniz ó y el turism o rura l convirti ó a l o montañ a e n otr o luga r de pasa -
tiempo par o l a mas o urbana .

El urbonito se hace montanero ocasional, careciend o en su mayoría de preparación físi-


ca o manejo de la cartografía, y desconoce las normas elementales poro desenvolverse en un
medio que le es hostil.

Surgía, pues , l a necesida d d e facilita r e l acercamient o a l medi o natura l de estos perso-


nas, d e formo que pudieran desenvolverse con tranquilidad, y disfrutar de aquello que has-
ta ahor a n o ero má s que u n frondos o y cavernosos bosque.

Lo Sierra de Guadarrama es atravesado por los siguientes GR:


El GR-88 es el mós desconocido, ol bordear la porte septentrional de la sierra, poro pos-
teriormente subir por el Puert o de Pasapán , y bajar por lo Gargant a de E l Espina r a San Ra -
fael Desd e dich o pueblo , sub e po r l a gargant a de l arroy o Mayo r o Collad o Hornillo , dond e Hito de piedras
entronca con el GR-10, poniend o fin así a su larg a vida.
El GR-10 es sin embargo uno de los mós famosos senderos GR, pue s une ni más ni me- Podemos clasificar los PR a su vez en:
nos que l o població n valencian a d e Puco l con Lisboa , o seo el Mediterróneo con el Atlántico. •SENDEROS CIRCULARES : Cuando su origen y fin están en el mismo punto.
En nuestra sierra no se despega del cordal principal, llegando o desdoblarse en dos desde Bus- •SENDEROS ECOLÓGICOS : Son los trozados en zonas de interés ecológico y están orientados o
torviejo basto el Puerto de Lo Fuenfrío : el GR-10, propiament e dicho, ¡r ó por La Pedriza; y el fines didácticos, por lo que no es raro que estén dotados de paneles informativos. Un ejem-
GR-10.1 ir á por el Valle del Lozoy o y el alto Pina r de Volsoín. plo es lo sendo del Bosque de Lo fierreria en Son Lorenzo de El Escorial.
•SENDEROS LOCALES : Con un balizado inestable y arbitrario, trotan de acercarnos a un lugar

Sendero PR (Sendero de Pequeño Recorrido) concreto, que destoco po r sus peculiaridades sobre el entorno.

Nacidos con l a mism o filosofía, s e diferencian de l GR en que sus recorridos no exceden


de los 50 kilómetros. Po r ello tombién el balizaje difiere, siendo las marcas dos bandos hori-
zontales y paralelos, per o est o ve z un o d e pintura "amarillo " y la otr o blanca . Los camino s d e a n t a ñ o
En lo Sierra de Guadarrama han proliferodo numerosos PR. Pero debido o lo falto de acuer-
Calzadas Romanas
do o simplemente a su antigüedad, l o bolizoción es heterogénea. Así el excursionista se en-
Las vías de comunicación romanos fueron obras civiles utilizadas poro facilitar el comer-
cuentra e n su s paseos, l o mism o la s dos bando s de pintur a amarill o y blanco , qu e punto s y
cio y el rápido movimiento de tropas, en fon vasto Imperio. Su realización se basaba en lo su-
flechas de colores, o carteles indicadores. Un claro ejemplo de lo anterior es el caso de los sen-
perposición de diferentes copos de piedras con col y hormigón, coronado s generalmente por
deros de La Fuenfrío.
un enlosado de piedra.

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rodeos. Así, la calzada se componía de un excelente piso, que avanzaba en busca de los puen-
tes; elemento que las acompañaba y se integrabo en el recorrido.
En la calzado de La Fuenfría hay cuatro puentes: el primero es el del Molino, amén de re-
sultar el más grande e impresionante. Está ¡unto a la estación de trenes en Cercedilla y toda-
vía hoy soporta el tráfico rodado.
El segundo es el de La Vento; sin pena ni gloria, se encuentra en la carretera que lleva a
Los Dehesas y es difícil verlo por la abundante vegetación.
El tercero, el puente del Descalzo, marca el inicio de la subida al puerto y de uno de los
tramos enlosados en mejores condiciones. El último es el de Enmedio, ya que se encuentra en
el punto medio de la ascensión.
La otra calzado romana es la que
bordea Lo s Tres Ermitaños o L o Ma-
chota Baja , e n el Escorial y Zarzaíe-
^ Marca del GR-10 en la ascensión a Las Machotas ^ jo. Es mucho menos espectacular que
lo de Cercedilla, porque buena porte
En lo Sierra de Guadarrama encontraremos dos calzadas, a las que haremos protogonis- de sus losas han acabado siendo mu-
tas de sendas rutas: la calzada de L a Fuenfrí a en Cercedilla y lo calzada de Los Tres Ermita- ros de parcelación. Pero aún hoy que-
ños en Zarzaíejo y El Escorial dan pequeño s tramos enlosados, e n
peligro po r e l continu o pas o d e lo s
La calzada de La Fuenfría fue construida en el siglo i por orden del emperador Vesposia- desgarradoras ruedas de las motos.
no para unir Titulcia (en los inmediaciones de Alcalá de Henares) con Segovia. Su trazado la
Los tramos más interesantes son:
llevaba o Cercedilla , par a subi r a La s Dehesa s y atravesa r l a Sierr a d e Guadarram a po r e l
una gran cuesta de apenas 50 metros
Puerto de La Fuenfría. Posteriormente, bajaba mós suavemente por las faldas del Montón de
en los inmediaciones de la finca de El
Trigo y La Comorco, hasta Segovia.
Chicharrón e n e l Escorial ; uno s cie n
fiay que aclara r qu e n o toda s la s partes de un o calzad a secundari a com o ésta estaba n metros o resguardo bajo el fango; y
perfectamente enlosadas . Est e revestimient o er a preferentement e utilizad o cuand o lo s des - dos pequeña s cuesta s e n la s inme -
niveles a salvar lo hacían conveniente. Por eso, sólo encontraremos tramos perfectamente em- diaciones de una granja, ya en Zar-
pedrados en las inmediacione s del puent e roman o del Descalz o y los 10 0 metro s anteriores zaíejo.
a coronar el Puerto de La Fuenfría ; ambos en lo ladera de Cercedilla. E l resto de calzada re-
En cuanto a los puentes de dicha
duce su piso a piedras menudas.
calzado s e tiene constancia precisa -
Pero no sólo el enlosado define a una calzada. Quizá s el elemento más importante de la mente por el robusto puente que otra- ^ ^ , . ^^^ ^^ ¡^ ^^,^^j^ ^^^^^^ ^^^.^^ ^^,
ingeniería romana fuera el robusto orco de medio punto. j Y qué es un puente sino un simple viesa el río Aulencio en El Escorial. p^^^^^ ¿^ ¿^ f^^^f^^^^ ,^,
orco! Gracias o los puentes, se salvaban furiosas corrientes de agua de manera directa y sin

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Cañadas
Vías utilizados paro el tránsito de ganado. Fu e la floreciente industria lanero la que hizo
que alcanzaro íol relevancia como poro tejer una extensa tramo de cañados a lo largo de to-
da Espoño. Pora muchos éstos son las montañas mós cercanos y sin emborgo son pocos los que los
conocen en profundidad. Por ello esto obro brinda lo oportunidad o esos que siempre acuden
Todo comenzó con lo introducción de lo ovejo merina, de cuyo lana se obtenía más y me-
en tropel adonde va todo el mundo de descubrir cuan inmensa y qué cantidad de detalles tie-
jor paño que de lo ovejo churra . Ell o produj o una revolució n o tal escalo qu e en los tiempos
ne lo Sierra de Guodarromo.
de los Reyes Cotólicos lo exportación de lona constituía uno de los pilores de lo economía sin
Con tal fin y poro que el medio de transporte no represente un impedimento, se ha bus-
el cual no se entendería la hegemonio de Costilla.
cado lo dualidad entre el transporte público y el coche, podiend o acercarnos por corretero a
Paro favorecer tan floreciente negocio, se creó un largo vial de cañados y otras vías com-
codo un o de los itinerorios aquí detollodos. Per o sin olvidar lo coherencio y lo pasión por lo
plementarias, cuyo fin era llevor el ganado de los pastos de verano a los de invierno, y vice-
noturolezo, se ha trotado de potencior el uso del tren, haciendo coincidir el principio y fin de
verso.
cuantos jornadas han sido posible con estaciones y apeaderos. Con ello además se da cum-
Tendremos por tanto que diferenciar entre cañado, con 90 varos de ancho, cordeles, con plida satisfacción o un público que corece de coche.
45 voras, y veredas, con 20 voras.
Respecto o l tipo de marcho , ésto pued e ser lineal, aunqu e llevados por nuestra s prefe-
En los rutas oquí descritos, nos encontraremos dos importantes cañadas o lo largo de nues- rencias lo moyor porte son circulares. El criterio de mayor peso poro esto decisión es apostar
tros paseos. Uno es lo Coñodo Real Soriano Occidental, que bordea las laderos septentriona- por un paisaje voriado y cambiante, que o coda poso nos sorprendo con algo nuevo. Influye
les de Lo Mujer Muerta y lo Sierro del Quintonor. odemás el gran número de excursionistos que se acercan en coche hosto lo sierra, y segura-
Lo otra es lo Coñodo Real Leonesa, que ovanzo por Pinares Llanos hosto el Puerto de San mente agradecerán volver o él sin posar por el mismo sitio.
Juan de Mologón, donde cruzo el cordal de lo Sierra de Guodarromo, y bojo o El Escorial. Esto guío está compuesta por cuorento y cinco excursiones por lo Sierra de Guadarrama,
que oborcon desde Los Machotas, en los inmediaciones de El Escorial, hosto Lo Nojorro como
culminoción de Cuerda Larga, y el Puerto del Reventón en los Montes Corpetonos. Aunque po-
ro mayor comodidad los rufos se han dividido y ordenado en cuatro grupos, teniendo en cuen-
to lo continuidad del relieve, lo cercanía de coseos urbonos y los accesos de corretero o ferro-
carril.
Así los doce primeras excursiones incluirían Los Machotas, Cuelgomuros y lo Sierra de Mo-
logón. Siendo El Escoriol, Son Lorenzo, Guadarrama, Peguerinos y Son Rofoel los localidades
de referencia.
Lo segunda hornada de excursiones (de lo trece o la veinte y uno) se circunscribe oí cor-
dal principal que desde el Puert o de Guodorroma vo bosta el Puerto de Novocerrodo. Inclu-
yendo odemás el ramal secundario de lo Sierra del Quintonor y Lo Mujer Muerta. En este pa-
quete, si bien es Cercedilla quien aglutina lo moyor porte de los rutas en lo vertiente madrileña,
se ho puest o especia l hincapi é e n ofrece r u n bue n númer o de itinerorio s po r lo zon a sego-
viona, bien reportidos gracias a lo lineo férrea Modrid-Segovio.

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Los itinerarios del veinte y dos al treinta y tres ahondan en lo espectocularidad de Lo Pe-
-SUGERENCIAS: Abanico de información muy variado que recoge todo tipo de opcio-
driza de Manzonores el Real, un lugar de devoción y predilección para muchos montañeros. nes, indicaciones, consejos y demos propuestas, con el fin de complementar aún más
Pero igualmente se hacen bellas incursiones en la desconocida Sierra del Hoyo, desde Villol- todos las posibilidades del itinerario.
bo y el Valle de La Barranca desde el pueblo de Navacerrado. Incluyendo además las hobi- -CARTOGRAFÍA: Se indica dentro de qué número de hoja se encuentra el recorrido,
tuales jornadas por Cuerda Lorgo desde el Puerto de Novocerrado, pora cumplir con los aman- su escola más adecuada y el organismo que lo edito.
tes de las largas caminatas y el más puro esfuerzo. Después de esto introducción se incluye un texto donde se describe, reflexiona y valoro
El último paquete de excursiones (de lo treinta y cuatro a lo cuarenta y cinco) se reparte cada una de las excursiones. Asimismo, se acompaña de un plano donde se plasma esque-
por encima, y a ambos lados de los Montes Carpeíonos. Desd e la estación de ferrocarril de máticamente el recorrido a seguir y sus puntos de referencia. No obstante, pora aquéllos que
Los Cotos, o las poblaciones de Roscofria y Lo Granja, recorreremos Peñalara, el Alto Valle del se animen a emprender alguno de los itinerarios que se detallan, se recomienda que vayan
Lozoya y el Pinar de Volsoin. equipodos de mapa topográfico y brújalo, aunqu e muchas veces lo mejor indicación nos la
proporcionarán los lugareños, quienes gentilmente nos ayudarán o encontrar el camino. Mas
pasemos yo a detallar coda uno de los recorridos, esperando que disfruten en la mismo me-
Todos los itinerarios tienen al comienzo uno pequeña ficho técnica, donde se recoge los
dida que yo lo hice ol realizarlos.
apuntes necesarios para el conocimiento y valoración de la actividad o desarrollar. Seguida-
mente se comento cada uno de estos aportados:
-DISTANCIA TOTAL : Troyectos medidos considerando siempre la ido y lo vuelta, espe-
SIGNOS CONVENCIONALES
cificándose en oquellos en los que sólo se contempla lo ida -recorrido lineal-. Medi-
ción realizado con curvímetro.
-DURACIÓN TOTAL : Tiempos tomados paro un paso normal en los que se incluyen las
paradas necesarias paro recuperar fuerzas - no se suman los tiempos de avitualla-
miento-.
- T I P O D E MARCHA : Se diferencia entre excursiones circulares, de ida y vuelta por el
mismo camino y lineóles, es decir, los que empiezan y acabon en distinto lugor.
-TIEMPOS D E MARCHA : Sucesión detallada de cronometrajes en puntos escogidos del
recorrido.
"DESNIVEL: Seró el máximo a superar.
-DIFICULTAD: Valoración subjetiva de la dureza del recorrido generolmente referida
a su desnivel y longitud. Atendiendo a estos dos parámetros los dificultades han sido
clasificodas como nulo - hoja • media - alta, y siempre condicionadas a situaciones cli-
matológicos benignas (sin hielo, nieve, lluvia, niebla...).
- T I P O D E CAMINO : Se especifica si es pista forestal, sendo, trocha,..., o bien la totol
ausencia de las mismos.
- A G U A POTABLE : Información de
gran ayudo pora calcular nuestras necesidades.
-ÉPOCA RECOMENDADA : Se señalan las estaciones del año más indicadas pora reoli-
zar la excursión.

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Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 1 4 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 3 hora s y 30 minutos .
TIPO DE MARCHA: Circular .
TIEMPOS DE MARCHA: Estación de El Escorial - Finco El Chicharrón: 35 minutos. Finca
El Chicharrón - Estación de Zarzalejo: I hora . Estació n de Zorzolejo - Silla de Felipe II: 1 hora .
Sillo de Felip e II - Vio del tren: 3 0 minutos. Vio del tren - Puent e romano: 25 minutos.
DESNIV(/ : 20 0 metros .

D I F I C U L T A D : Baja. En el tramo correspondiente o la calzada, la primera mitad del recorrido, es


habitual encontrar pequeños arroyos que en época de lluvias inundan o enfangan el piso. La s
pistas y sendas son de pendiente suave y excelente firme, salv o el tramo de bajada de la Casa
del Sordo, cuya acusada pendiente hace que la escorrentía haya deteriorado el piso.


 7,3O DE CAMINO : Pista, camino carretero y sendo.
$GUA POTABLE: En la estación de Zarzalejo encontraremos la única fuente de todo el camino. En
la Silla de Felipe no obstante hay un bar en veran o con refrescante s burbujas.
ÉPOCA RECOMENDADA: II La primavera con la floración de cantuesos, retamas y jaros, y el otoño
con la caldo de lo hoj a en fresnos, roble s y castaños, convierte n este recorrido en todo un
espectáculo cromático.
SUGERENCIAS: Conocer el puente romano de El Escorial y los tramos perfectamente enlosados de
la calzada romano es nuestro principal objetivo. Per o buenos complementos también son la
dehesa de fresnos y el cantizal desnudo de la Machota. Po r último ascenderemos a uno de los
mejores miradores de la sierra: la Caso del Sordo, cuyo historia está ligada a lo prolección del
magnífico robledal de La Herrería.
CARTOGRAFÍA: Hoja 533-111 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional

E
l hecho de conocer una cal- briendo las faldas rocosas de Las Ma-
zada romana en un entorno chotas y el rebollar que rodea a la Si-
privilegiado por la Natura- lia de Felipe II, por un camino no me-
leza ha convertido esta ruta en una po- nos agradable y espectacular. Muchas
pular excursión. Pero si cabe, aún se guías ya se han hecho eco de esta bo-
puede redondear la jornada descu- nitajornada, siendo nuestra única ori-

"4 1
San Quintío, por la que alcanzaremos
en el primer cruce la calle Bailen. De
frente por esta última calle, entre cha-
lés de turgentes jardines, llegaremos a
la transitada carretera que va a Ávila.
Al otro lado, en el mismo arcén de la
carretera, arrancan los robustos pasa-
manos del puente romano y las mar-
cas del GR-10 (bandas de pintura
blanca y roja) que nos acompañarán
hasta Zarzalejo.
Por su único ojo pasa el río
Aulencia, magnánimo con los peque-
ños huertos de su vera, y del que ape-
nas comenzado el calor no queda
más que un rastro de cantos redonde-
ginalidad la de devolver al excursio- ados. Tras cruzar el puente romano
nista por agradables senderos y sin ro- por fin tocamos tierra, al dar con una
deos a El Escorial, evitando fatigosos pista que a unos 150 metros se divide
finales por Las Machotas, o regresos en dos. A la izquierda una ligera
por el frecuentado asfalto hasta San subida con piedra menuda da paso a
Lorenzo. un tramo llano con muy buen piso,
Nuestra ruta comienza en la anti- producto del continuo tránsito de
gua estación de El Escorial, en cuyas vehículos ganaderos. Encerrados
inmediaciones también pueden apar- entre muros de mampostería, a
car los que vengan en coche. Por el ambos lados comienza a aparecer la
primer andén iremos en busca del formación paisajística más caracte-
paso subterráneo que desemboca en rística de El Escorial: la fresneda
la plaza de Maximino Heras. Cogien- adehesada.
do el lado derecho de la carretera sub- A veinte minutos del puente,
terránea, bajaremos por la calle Casti- junto a un mojón sospechosamente
lla hasta la Delegación de Hacienda romano, nuestro camino deja de ser
de El Escorial, cuyo edificio en la tan fantástico porque las rodadas que
plaza de Segovia resulta inconfundi- tan bien le trazan se adentran en una
ble. En dicha plaza arranca la calle finca. El ancho piso da paso entonces

42
a un maltrecho sendero, que se aden- losas de forma aislada, y en época de lada con un muro, combina en su piso por el lado contrario (a la izquierda),
tra en una estrecha galería de zarzas y lluvias el camino será el lecho que
pequeñas piedras que el agua deja grandes losas de granito con otras hasta que su buen piso desaparece al
recoja el agua de numerosos arroyos. más menudas de color rojizo. Pero
sueltas. cuarto de hora bajo la puerta de una
A ios 20 minutos de haber dejado eso no es todo, pues 50 metros más finca privada. Pero pese a perder el
En apenas diez minutos por este atrás el enlosado de la calzada roma- adelante volvemos a encontramos un buen piso, la pista sigue de frente
oscuro túnel de negras moras, dare- na, sin desviarnos en ningún momen- nuevo tramo de calzada romana en para convertirse en una senda de lige-
mos con una corta subida que conclu- to del rastro más trillado, el sendero idénticas y perfectas condiciones. ra pendiente, a la que cierra el paso
ye ante las vías del tren. Tras cruzar- hace un giro a la derecha para sol- Al pie de este último empedrado una pequeña puerta metálica 150 m
las con sumo cuidado, podremos ventar un tramo de unos 100 metros de calzada romana, cogemos la pista más adelante.
contemplar al frente los restos de de ligera subida por enormes lajas de de tierra que a la izquierda concluye Sin temor al cartel de ''propiedad
antiguas fonsaderas, ruinosas hos- piedra. En ese momento aparece un tras un cuarto de hora en la carretera privada", pero con cuidado de cerrar
pederías testigos del paso de viajeros mojón junto algunas losas romanas de Zarzalejo por la que en dirección a la puerta a nuestro paso, nos adentra-
durante siglos por estos caminos. aisladas, y se abre sobre nosotros una la estación (a la diestra) llegaremos a remos por la ladera de La Machota
Continuamos cuesta arriba por la perfecta visión de Las Machotas en la fuente del Barrio de Los Pajares en Baja o Los Tres Ermitaños, de la que
excelente pista de tierra que nos sale su parte más abrupta, a la que musgos un par de minutos. baja un sotobosque dejaras que asal-
al paso, hasta la misma puerta de la y liqúenes añaden una tonalidad ver- Tras el descanso y el refresco, ta el camino, inundándolo de fragan-
finca de El Chicharrón (a unos 50 m), dosa y amarilla. veremos que a la izquierda de la cias y flores blancas (la nieve de pri-
para coger el desvío más modesto Solventada nuestra pequeña as- carretera que nos trajo hay un cami- mavera). A este inusitado fragor del
que sale a la derecha. Perfectamente censión giramos a la izquierda, para no, desde el que se aprecian los cua- matorral se unen enebros, encinas y
encajonados entre paredes de piedra, irnos a encajonar entre perfectas pare- tro postes de piedra utilizados para el sonido agudo de algún grajo ras-
cien metros más adelante un pequeño des que el bosque llena de fresnos, herrar el ganado. Tomando este cami- gando con su negro pelaje el azul del
alto de grandes moles graníticas robles y zarzas. Unos cien metros más no comenzaremos a elevarnos sobre cielo. Todos por igual convierten a
empina el camino, hecho que ha adelante la calzada se adivina bajo el los campos adehesados de Fresnedi- este tramo en uno de los más bellos.
favorecido el que hoy encontremos fango del camino, pudiendo andar llas, mientras sobre nuestras cabezas A los veinte minutos de haber
en este lugar los restos de calzada muchos metros entre losas perfecta- sobreviven graveras y canteras, hasta atravesado la pequeña puerta pasare-
romana mejor conservados de El mente dispuestas gracias al resguardo llegar en un cuarto de hora a una pra- mos junto a un umbrío y exuberante
Escorial. Grandes losas forman el del barro. dera amesetada que atravesaremos chalé, donde la senda se convierte en
firme de unos veinticinco metros de Concluido este tramo de calzada, sin desviarnos. un camino que, tras 50 metros de
largo, mientras airosos mojones se a lo lejos alcanzamos con la vista el Al final de la pradera el camino se subida, alcanza una nueva puerta
ciñen a su lado derecho. depósito de aluminio de una granja, al divide en dos senderos. Optando por metálica. Cruzando por la puerta late-
Nada más concluir la cuesta, la que se dirigirá nuestro sendero para el izquierdo bajaremos entre enormes ral ante nosotros aparece el robledal
calzada pierde su identidad y se con- encontrarse con el tramo de calzada piedras y zarzas, para dar en cinco del bosque de La Herrería, con la
vierte en un sendero llano de tierra, romana mejor conservado de todo minutos con la pista que anterior- finca de El Castañar en primer térmi-
encorseíado entre muros de mampos- nuestro recorrido. Con numerosos mente nos llevó a la carretera de Zar- no. En este punto y con el piso más
teria. En adelante aparecerán algunas mojones en su lado derecho y abanca- zalejo. Pero esta vez la seguiremos trillado bajo los pies, a los pocos

44 45
metros nos desviamos por el camino Por un pequeño paso abierto en la
cerrado a los vehículos por una valla, alambrada, pondremos nuestros pies
para llegar en un par de minutos a los sobre la trillada pista, por la que des-
restos de la Casa del Sordo, utilizada cenderemos inmersos en el robledal
antiguamente por los guardas de La del El Bosque de La Herrería, tenien-
Herrería. Unas enormes piedras do especial cuidado en un determina-
hacen de mirador natural, desde el do momento: cuando a nuestra dere-
que las magníficas perspectivas de la cha aparezca una cuadra de vacas y el
Sierra depuadarrama superan a las camino tuerza a la izquierda. Ahí
de la Silla de Felipe II, a la que veremos una torreta eléctrica que
vemos bajo nuestros pies. marca el arranque de un camino de
Tras disfrutar de las vistas llega peor traza a nuestra derecha, que
un momento delicado, en el que igno- tomaremos como nuestro. Más ade-
rando las marcas de pintura blanca y lante cuando éste último se divida en
roja del GR-10 que hay junto al mira- dos, el de la derecha se convertirá en
dor, nos decidimos a bajar por un una senda que nos llevará en diez
pequeño sendero que parte de la minutos hasta una puerta de hierro y
terraza de la Casa del Sordo. Por este una nueva pista de tierra.
escondido sendero, nos sumergimos Por el conocido popularmente
en un acusado descenso con barran- como Camino de El Chicharrón,
cos que intermitentemente dejan al encontraremos un puente por el
desnudo raíces y piedras que conclu- que cruzaremos la vía del tren. Al
ye a los diez minutos ante el muro de otro lado de la vía arranca una pista
la antigua Granja Tura. Ahora junto de tierra que a la izquierda nos deja-
al muro, bajaremos para dar al poco rá sin pérdida de nuevo junto al
con una alambrada tras la cual hay puente romano en apenas treinta
una pista de tierra. minutos.

46
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAi: 11 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 3 hora s y 2 0 minutos .
TIPO D E MARCHA: Circulor.
TIEMPOS DE MARCHA: Estación de El Escorial - Callejo Largo: 15 minutos. Calleja Larga - Sillo de
Felipe 11:45 minutos. Silla de Felipe II - Corretero de Ávila: 50 minutos. Corretero de Ávila -
Son Lorenzo : 1 hora . Sa n Lorenz o - Estació n d e E l Escorio! : 3 0 minutos . ^
DESNIVEL: 15 0 metros , ™
DIFICULTAD: Baia, si tenemos en cuenta que la subido o lo Silla de Felipe II también se puede
realizar íntegrament e po r corretera .
TIPO D E CAMINO : Corretera cortada a los vehículos, comin o carretero y sendo.
AGUA POTABLE : L o fuente de lo Ermit a ol principio de la subida a la Sillo de Felipe II y la fuente
de la Reino en lo Sendo Ecológico, no s abastecerán todo el año de ogua fresca.
ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquiera. Si la primavero se llena de flores, el castaño y el roble hacen
del otoño una de las épocas más bellas de este bosque, en el que hojas, bellotas y castaños
cubren el suelo, y el enrojecido horizonte caduco lo envuelve todo.
SUGERENCIAS: Lo Senda Ecológica resulta perfecta para escolares o personos que utilizan silla de
ruedas, as í como para invidentes al tener su correspondiente cartel en broille. Al concluir la
Senda Ecológic a y tener que cruzar l o correter a qu e va o Avilo hoy que extremar la precaución .
En coso de grupo escolar lo mejor es dar medio vuelta poro bajar a las inmediociones de la
ermita, donde numerosos juegos y fuentes llenos de historia horón los delicias de todos.
CARTOGRAFÍA: Hoja 533-111 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nocional

E l rasgo principal de esta ex- hasta dar con la travesía empedrada


cursión, junto a su senci- que sube a San Lorenzo y la puerta de
llez, es la combinación del la Casita del Príncipe. Abierta todo el
bosque caduco de castaños, fresnos y año desde las 10 de la mañana
robles de La Herrería, con la pinada (excepto los lunes), por el amplio
siempre verde de las laderas del Ba- Paseo del Príncipe con enormes
rranco de la Cabeza. pinos piñoneros y castaños de indias,
De la estación de tren de El Esco- subiremos en 20 minutos a la enorme
rial subimos por la calle Santa Rosa, puerta de hierro que da al pueblo de

49
San Lorenzo. Tras cruzar dicha puer- el rebollar más importante de toda la
ta, ya fuera de la Casita del Príncipe, Sierra de Guadarrama.
tomamos la carretera que baja a nues- Unos pasos adelante, junto a un
tra izquierda (la Calleja Larga), para crucero, el camino se divide en dos
encajonados durante 10 minutos carreteras asfaltadas que vuelven a
entre los altos muros de la Casita y el unirse, 150 metros más arriba, en la
Monasterio, y alcanzar una bifurca- ermita de la Virgen de Gracia. Por
ción de la carretera. cualquiera de ella llegaremos a la
Por la derecha encontraremos una ermita de blanco granito serrano y a la
valla que impide el paso a los vehícu- fuente de la Ermita, donde podremos
los, y entramos de lleno en La Herre- refrescamos y, gracias a un panel
ría, un tupido espacio adehesado divulgativo, conocer las aves que
inundado de robles y fresnos entre habitan El Bosque de La Herrería,
los que pasta el ganado. Nuestro Al pie de este cartel tomaremos la
camino asfaltado describe primero carretera que va a la Silla de Feli-
una ligera y corta bajada, y luego un pe II. Si bien la carretera llega sin
agradable llano en el que no es raro problemas hasta allí, también pode-
ver alguna urraca afanada en cons- mos desviarnos en la mitad de la
truir con pequeñas ramitas su nido en subida por el sendero marcado con
algún fresno. las visibles señales del GR-10 (ban-
Tras un cuarto de hora de agrada- das de pintura roja y blanca). Siguien-
ble llano, a nuestro camino se le do las pintadas treparemos sin tapujos
incorporará por la derecha la carretera sorteando grandes moles musgosas y
que flanquea el campo de golf desde redondeadas de granito. Duramente
San Lorenzo para, con la nuestra, for- nos desenvolveremos por lo más
mar una sola. Después, sorteamos una frondoso del rebollar, hasta dar en
valla que impide el paso a los vehícu- unos diez minutos con la terraza de
los a la altura del puente sobre el arro- un bar y los enormes cantos por cuyo
yo del Batán y cruzamos la carretera seno trepa una escalera de piedra, que
que se dirige a Avila. concluye en la plataforma donde se
Con mucha precaución cruzare- labraron los asientos desde donde
mos esta transitada carretera para dar Felipe II observaba la marcha de las
con "la otra Herrería", donde el fres- obras del Monasterio. Un magnífico
no deja paso a un abundante robledal, mirador para ver no sólo el Monaste-
cuyo porte y número le convierten en rio y La Herrería, sino también las

51
cumbres escurialenses. Siete Picos, de El Castañar, cuya pared encierra
Ahora por el arcén izquierdo la soleada ladera por un piso muy
Las Guarramillas y La Maliciosa, uno de los pocos bosques de castaños caminamos carretera arriba en direc- seco y compacto. Acompañados de
Si es verano podemos aprovechar de la Comunidad de Madrid, que con
ción a La Cruz Verde (a escasos una cúpula de verde pino negral que
para tomar un refresco en la terraza. los primeros fríos deja caer sus erizos
metros hay un cartel indicativo), para nos guarece del viento, e ignorando
Luego en el aparcamiento volvemos repletos de castañas y viste el otoño
nada mas cruzar el puente del arroyo cualquier sendero que suba o baje,
a retomar el asfalto en su breve de rojizas hojas.
del Batán tomar la carretera que lleva llegaremos a los 20 minutos donde
ascensión, hasta dar con la valla que Que este lugar reviste un encanto hasta San Lorenzo. Asfalto a la dere- ningún ruido rasga la quietud que se
marca el inicio de la Senda Ecológi- especial no se puede dudar. Lo cual cha, la falta de arcén nos obliga a respira junto a la pequeña imagen de
ca. Cerrada a los vehículos y asfalta- parece afirmar la antigua Fuente extremar la prudencia durante los la Virgen del Camino.
da, está repleta de carteles didácticos Lamparas, llamada actualmente la cien metros que nos llevará a alcan- Diez minutos más tarde, la apari-
con dibujos y explicaciones suma- fuente de la Reina tras el refrescante zar en un giro de la carretera, la puer- ción de los primeros chalés anuncia el
mente sencillas e interesantes, que regocijo de tan alta alcurnia. Junto a ta de hierro que se abre en la alam- fin del Primer Horizontal ante una
nos ayudan reconocer la vegetación y la fuente una maqueta nos muestra el brada de la izquierda. puerta metálica. Tras ella hay un
el medio físico por el que nos move- recorrido que hemos realizado, así De la puerta nace una pista ancha tramo muy embarrado de 200 m, por-
remos: piorno o retama blanca con como unos paneles nos hacen una y muy trillada por coches de ganade- que los chalés impiden la bajada natu-
sus flores amarillas; la aromática reseña histórica que pone fin a la ros, que va cogiendo altura en zigzag ral de los arroyos, hasta dar con la pri-
bolina; enebros de cuya madera se Senda Ecológica. para hacer llevadera la pendiente, mera calle asfaltada de San Lorenzo.
sacaban rojas vigas y la miera; la jara Pero es mentira. El camino asfal- permitiéndonos ver en todo su Cuesta abajo sin desviarnos
pegajosa, cuyo pegamento (ládano) tado continúa por una acentuada baja- esplendor el valle de La Cruz Verde, (Camino de Peguerinos y Paseo Car-
se utilizaba en farmacia; el quejigo o da entre altos y centenarios castaños, cuyo nombre se deriva de la cruz que los Arniches) bajaremos hasta llegar
robles carrasqueño, cuyas bellotas que borran con sus erizos y hojas la marcaba los límites de la Inquisición. a la pequeña plaza de Sta. Joaquina
caen antes que las del roble rebollo, presencia de la carretera. Tras esta Sin que desaparezca la jara, el roble de Vedruna, donde la compañía del
tan abundante en esta zona... No fal- bajada de apenas unos minutos reto- queda atrás y la masa de pinares nos alto muro de la Universidad María
tan tampoco los carteles de madera mamos un largo llano abalconado, envuelve, por lo que no es raro ver Cristina nos llevará hasta Los Arcos.
que nos señalan lugares pintorescos: que el camino solventa culebreando alguna juguetona ardilla mordisque- Pasando bajo esta galería que une la
el Mirador sobre el Valle, la semien- entre la espesura del roble comido por ando pinas, mientras algún trepador universidad con el Monasterio de El
terrada y escondida fuente de los Dos la hiedra, que concluye en la carretera se deja ver sobre los troncos. Escorial, daremos con la fachada
Hermanos, o la Cueva del Oso. Tras ocho o nueve minutos de principal del Monasterio.
de Ávila a los 20 minutos.
subida alcanzamos el punto donde el Al otro extremo de la Lonja, que
Sin salimos del cómodo asfalto Pese a ser una carretera con no es otra cosa que la amplia expla-
camino será un constante llano hasta
bajaremos durante 20 minutos entre mucho tráfico, al momento de salir a nada empedrada que rodea el Monas-
San Lorenzo, de ahí su nombre: el
rebollos de gran porte, hasta una zona ella conviene asomarse desde su arcén terio, daremos con la carretera que
Primer Horizontal. Por este antiguo
con mesas de picnic regada por un al arroyo del Batán, cuyas aguas baja a El Escorial y a la estación en
camino utilizado para llegar del puer-
pequeño arroyo. En esta umbría, movían en el batán, que se puede ver un veinte minutos.
to al pueblo, iniciaremos un faldeo en
donde las heladas duran hasta el en el fondo, los mazos que golpeaban
mediodía, damos con la finca privada la lana para poder ser hilada.

52 53
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL: 1 2 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 4 hora s y 4 5 minutos .
TIPO DE MARCHA: Circular.
TIEMPOS DE MARCHA: La Lonja • Fuente de La Reino: 1 hora . Fuente de La Reina - La Machota
Baja: 1 hor a y 1 5 minutos. Lo Machota Bajo - Collado de Entrecabezas - Pico de El Fraile:
30 minutos. Pic o de El Fraile - Ermita Virgen de Gracia: 1 hor a y 15 minutos.
DESNIVEL: 51 0 metros .
DIFICULTAD: Alto. Lo bajoda del pico de El Fraile es un tramo muy complicado, por la gran
maraña d e punzantes zarzas y rosale s que inunda n l a ladera . Por a eludi r esta dificulta d y
convertir lo excursió n en un a jornada más cómoda, l o mejor alternativa es seguir el GR-10 en su
bajado desde el Collado de Entrecabezas a lo Estación de Zorzolejo.
TIPO D E CAMINO : Carretera forestal cortada al tráfico, camin o carretero y, e n su mayor parte,
sendo.
AGUA POTABLE : Porte de nuestra excursión se encuentra inmersa en la ruta de las fuentes de San
Lorenzo, que hacen del Bosqu e de L a Herrerí a u n lugar excelente para disfrutar del verano.
Pero claves son l a fuente de la Reino , a l principio de lo subida al Collado de Entrecabezas ; y lo
venerada fuente de Entrecabezas , cuya s aguas serán los únicas en tales alturas.
ÉPOCA RECOMENDADA : La primaver a y el otoño especialmente, po r el cromatismo caduco del Bos-
que de La Herrería, resulta n muy interesantes.
SUGERENCIAS: Las Machotas son un conjunto rocoso, cuyas cumbres presentan imaginativas M
formas pétreas y en difícil equilibrio. Menos evidente es que mientras Los Tres Ermitaños
alimentan con su granito numerosas canteras en Zorzolejo, La Machota Alta o El Fraile es una
gran mole de gneis. Est o distint a composición, conviert e a estas montañas en una curiosidad
geológica por la limpia transición de una roca a otra.
CARTOGRAFÍA: Hoja 533 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional, y hoja 35-41 escata
1:25.000 del Servicio Cartográfic o de l Ejército .

D
esde el Monasterio de El mos altura entre espléndidos rebollos
Escorial nos adentraremos hasta las rocosas Machotas, donde
en la frondosidad del Bos- grandes piedras caballeras y el re-
que de La Herrería, en el que tomare- cuerdo de los viejos ermitaños que en

54 55
ellas habitaron alimentan numerosas puente sobre el arroyo del Batán y la
leyendas. carretera de Ávila.
Para llegar a San Lorenzo de El Al otro lado de la transitada carre-
Escorial en transporte público tene- tera, nuestra pista asfaltada (abierta
mos dos alternativas: los autobuses ahora a los coches) se divide en dos
de Herranz que parten del intercam- ante un crucero. Ambas opciones son
biador de Moncloa; y el tren de cer- válidas para acercamos a la ermita
canías que nos deja en la estación de de la Virgen de Gracia, a cuya vera se
El Escorial, donde un autobús nos encuentra la fuerte de la Ermita.
sube hasa San Lorenzo en un peri- Tras refrescamos con sus inagota-
quete. bles aguas, tan estimadas el día de la
Nuestra ruta comienza en la vis- romería, seguiremos por la carretera
tosa Lonja del Monasterio, la enorme que lleva a la Silla de Felipe II, igno-
explanada empedrada que le rodea. rando al poco un primer desvío
Bordeando el perímetro de tan (cerrado al trafico por una valla) que
magno edificio pasaremos por la conduce a la fuente de las Arenitas.
puerta del Patio de Reyes, Los Arcos, Sin embargo cuando 100 metros más
y el mirador sobre el estanque, donde arriba aparezca una segunda valla (a
sin cambiar de acera y ceñidos a la la derecha), esta vez sí tomaremos el
carretera que conduce al Puerto de La ancho camino de tierra que se interna
Cruz Verde, daremos en unos minu- entre el espeso y umbrío rebollar,
tos con la gran puerta que se abre en hasta dar con el muro de la finca pri-
la rotunda pared y da paso a La vada de El Castañar en unos minutos.
Herrería. Junto al musgoso muro sube un
Tras la puerta encontraremos una sendero que trepa más concienzuda-
carreterita de asfalto que a escasos mente. Tomado este sendero camina-
50 metros se bifurca en dos. Por la mos sorteando grandes moles graníti-
derecha iremos a parar a la fuente del cas entre retamas, robles y castaños,
Seminario, a cuyos pies tomaremos para alcanzar la carretera asfaltada
la pista asfaltada que ceñida a la que forma la Senda Ecológica de La
alambrada del campo de golf y som- Herrería en 15 minutos.
breada por altos plátanos de sombra, Por el rastro de asfalto a la dere-
se desenvuelve entre un espléndido cha nos espera a pocos metros la
rebollar hasta alcanzar la valla que fuente de la Reina, donde podremos
cierra el paso a los vehículos, el refrescarnos y darnos un respiro,

57
antes de seguir hacia arriba el arroyo {banda blanca y roja). Siguiendo de resquebrajadas en actitud caballeres- La misma pared que nos subió,
que hay a los pies de la fuente. Un ahora en adelante las marcas que ca nos salen al paso. Son los llama- continúa hacia el valle del arroyo del
intrincado laberinto de zarzas se cada pocos metros se repiten, subire- dos Los Tres Ermitaños, de gran Batán, y nosotros junto a ella hare-
levanta en esta Umbría de Entrecabe- mos por una visible senda en la que la similitud a La Pedriza, que sorteare- mos una pronunciada bajada que se
zas, lo que dificultará algo nuestra escorrentía ha dejado su huella, ro- mos de la siguiente manera: el prime- complica por las zarzas, hasta alcan-
dura ascensión por una senda poco deados de zarzas, retorcidos enebros, ro por la derecha, el segundo por el zar una pista de tierra.
marcada, que concluye 50 metros jaras y retamas. lado de El Escorial, y La Machota Cien metros a la izquierda (por la
más arriba en un desvencijado muro Diez minutos más arriba hemos de Baja (1405 m) por su mismo corazón pista) hay una alambrada, junto a la
de piedras. prestar atención a un nuevo muro de granítico. La cumbre, dispuesta como que continuaremos la bajada por un
Tras saltar el muro y comprobar mampostería que sale a la derecha del un gran mirador, ofrece unas estupen- sendero no muy claro, que nos obliga
que una senda circula paralela a él, actual, y que como indican las marcas das vistas desde su vértice geodésico, a saltar dos muros transversales. Tras
seguiremos hacia la izquierda toman- del GR (Sendero de Gran Recorrido) junto al cual hay un buzón donde se el segundo muro por fin arranca una
do la pared como referencia. Al ins- debemos coger sin contemplaciones, guarda el diario en que los excursio- senda muy bien marcada, que nos
tante volvemos a retomar la subida nistas plasman sus sensaciones. El adentra de nuevo en El Bosque de La
para realizar una durísima subida de
bajo la completa visión de la monta- regreso al collado y a la fuente de
25 minutos en línea recta al Collado Herrería, y por la que iremos a parar
ña, ya que sobre nuestras cabezas Entrecabezas lo realizaremos por el
de Entrecabezas (1274 m). a la carretera asfaltada de la Senda
desaparece el rebollar y ocupan su mismo camino en apenas 20 minutos.
En el collado se abre a nuestros Ecológica de la Silla de Felipe II.
lugar enormes piedras desnudas y una De nuevo en el collado veremos
ojos el valle adehesado de Zarzalejo, En el arcén contrario el sendero
maraña impenetrable de majuelos y cómo la pared que nos subió a Entre-
hacia donde continúa el sendero de continúa con su tendencia a la baja,
cabezas gira a su derecha para buscar
zarzas. Por un momento desaparece GR-10, al que haremos bien en seguir acentuando la pendiente en un piso
la cima de El Fraile (1466 m). Ésta
la tapia, para nuevamente aparecer. unos 200 metros más, hasta donde de intermitentes barranqueras y pie-
será nuestra nueva referencia para
Esta circunstancia se repite 100 m una generosa fuente surge de las dras sueltas que con el primer llano
subir a La Machota Alta, llamada El
más adelante, al encontrarnos con entrañas de la tierra para apaciguar al anuncia su conversión en un camino
Fraile por su similitud a un monje
enormes rocas que por sí solas hacen sediento. que sigue de cerca la pared de la finca
orante. Esta dura subida irá zigza-
de pared natural. Pero el sendero no Tras reponer fuerzas, volveremos privada de El Castañar.
gueando entre piedras, retamas y zar-
se detiene, sino que continúa sortean- a subir al Collado de Entrecabezas, Con tan ilustre compañía alcanza-
zas, por lo que no debemos perder
do esas piedras por su derecha, para para coger la senda que a nuestra mos una valla que cierra el paso a los
nunca la pared de nuestro lado. Arri-
llegar hasta una pradera de pastos derecha busca las cumbres de La vehículos, y la pista que a la izquier-
ba, en el reino de las piedras caballe-
amesetada después de seguir durante Machota Baja o Los Tres Ermitaños. da nos devuelve ante la presencia de
ras de gneis, algunas adquieren el as-
un cuarto de hora al muro. Por esta senda nuevamente hacia la ermita de la Virgen de Gracia y su
pecto de enormes obeliscos en difícil
En esta amplia pradera nos arriba nos desenvolveremos entre un equilibrio, en un revoltijo de grandes fantástica fuente. En este punto, tan
encontramos con una pared transver- laberinto de piedras y jara, donde el peñas en un cielo abierto al sol y al sólo nos queda volver a San Lorenzo
sal que será ahora nuestra fiel guía, tomillo y la morada lavanda llenan de frío aire. Nuestra mirada lo abarca to- por el mismo camino que nos trajo
ya que sus piedras sirven de lienzo fragancias el fresco aire serrano. do: Credos y la Sierra de Guadarrama. hasta La Herrería.
para pintar las marcas del GR-10 Delante, grandes moles de piedras
59
58
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 1 8 kilómetros .


DüRACióM TOTAL: 6 horas.
TIPO D E MARCHA : Circular. Linea l si se concluye en Peguerinos .
TIEMPOS DE MARCHA: Presa del Romeral - Puerto de San Juan de Malagón: 1 hor a y
10 minutos. Puert o de San Juan de Malagón - Embals e de la Aceña: 1 hor a y 30 minutos.
Embalse d e l a Aceñ a - Divisori a provincial : 2 hora s y 1 0 minutos . Divisori a provincia l -
Presa del Romeral: 1 hora .
DESNIVEL: 62 0 metros .
DifiCüLTAO: Media-bajo . Lo s rampas del Puert o de San Juan de Malagón por ser las primeras las
subiremos con ligereza , per o sin dud a no s posarán factur a e n u n recorrid o que resulta largo .
TIPO D E CAMINO : Correter a forestal, pisto , camin o corretero y sendas.
AGUA POTABLE : La aparición de fuentes y arroyos será constante en nuestr o camino. La fuente
de La Conch a en el Segundo Horizontal, l a fuent e del Puert o de San Juan de Malagón, y tres
fuentes más al conclui r l o ascensió n ¡unt o a l arroy o d e Navalacuerda .
ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquiera, excepto cuando aprieta la lluvia y el viento. Pues el tramo que
va del Puert o de San Juan de Malagón o Peguerinos, po r desabrigado, resultarí a muy penoso.
SUGERENCIAS: Raquetas de nieve o esquís de travesío son elementos que nos harán gozar de
uno niev e que por la s umbría s suele llegar al medi o metro . Tros lo frondosidad que esconde el
arroyo d e Navalacuerda , apareceremo s en un a zon a de picni c bellamente engalanada po r la
cresta rocosa de la Casa de la Cueva.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.

E n esta excursión desde San Cañada Real Leonesa, que desde la


Lorenzo alcanzaremos el Casa de la Cueva llega hasta San Lo-
Puerto de San Juan de Ma- renzo.
lagón, para bajar en busca del embal- Comenzamos nuestra excursión
se de la Aceña por la garganta que abre siguiendo, desde el centro urbano de
el empiornado arroyo del Tobar. Para San Lorenzo de El Escorial, las indi-
volver, utilizaremos la pista que sube caciones al Hotel Felipe II (actual
junto al arroyo de Navalacuerda y la Eurofórum). A pocos metros de sus

61
Al otro lado de la pista retoma-
mos nuestro sendero de piedras suel-
tas y raíces desnudas por el que
cobramos metros duramente, e igno-
rando más adelante el desvío (indica-
do con una estaca) que a la izquierda
lleva al Arboreto Luis Ceballos,
alcanzaremos en 20 minutos la carre-
tera asfaltada que va de San Lorenzo
a Peguerinos.
Al otro lado del denominado Se-
gundo Horizontal por bordear la
falda de la montaña durante unos
kilómetros sin bajar o subir, continúa
nuestro sendero. De nuevo sobre tie-
puertas, sobre nuestras cabezas rra continuamos con la misma tónica,
sobrevolará el viejo muro de la presa cuando de repente nos sorprenden
del Romeral, y la calle describe una algunos ejemplares de hayas, que de
curva en la que una balaustrada de ahora en adelante iremos encontran-
piedra (a la derecha) marca el inicio do junto al camino aquí y allá. Esta
de unas escalerillas, que son el prin- singularidad fruto de ^'ingeniero de
cipio de la senda que seguiremos. montes" nos permite conocer un
Por esta senda nos adentraremos hayedo más meridional que el de
entre un pinar con un frondoso soto- Montejo. Pero tras media hora de
bosque dejaras, por el que cuesta arri- subida desde el Segundo Horizontal
ba buscaremos la alambrada que a llega otro momento especial: a la
nuestra derecha impide el paso a la derecha del sendero se esconde una
presa del Romeral. A cada paso deja- rica fuente, a la que localizaremos
remos atrás algunos depósitos de por un pequeño rodal de fresnos y ali-
agua potable, la pendiente se hace sos que la rodean.
más pronunciada y numerosos sende- Después del refresco, un ligero carretera a Peguerinos. A golpe de cha la carretera sigue adentrándose
ros nos salen al paso. Pero el nuestro. esfuerzo más por un intrincado bos- vista está el Puerto de San Juan de en la montaña, y frente a nosotros se
Junto a la alambrada trepa sin dudario que de zarzas que estrechan la senda, Malagón (1534 m), al que llegaremos abre un amplio horizonte que llena de
hasta una puerta y una amplia pista y aparecemos tras un cuarto de hora fácilmente por el asfalto. belleza nuestros ánimos. El arroyo
ante un gran espacio abierto y la Una vez en la "cima", a la dere- del Tobar hace suyo este valle desnu-
transversal.

62 63
do de árboles y tintado de amarillo mente encerrado por las paredes del
por los piornos. cordel, para llegar en diez minutos a
Cruzamos la puerta, donde se una verja metálica que da acceso a
abren los dos caminos que se aden- una pista de tierra y los restos de edi-
tran hasta la presa del Tobar, para ficaciones ganaderas ruinosas.
bajar en ligera pendiente por el de la Descendiendo por esta trillada
derecha, y sumergirnos entre las reta- pista dejaremos a un lado la edifica-
mas, lomillos y duras hierbas de la ción que en mejor estado se encuen-
ladera más soleada. Unos 35 minutos tra, y al otro un pequeño chozo que
nos llevará bajar hasta el muro de la aún conserva su techo de grandes
presa (1440 m), en cuyas inmediacio- lajas de granito sustentadas en el
nes nos encontramos con una bifur- interior por una columna de mampos-
cación: a la izquierda la presa, y a la tería; y en media hora alcanzaremos
derecha un sendero de peor traza. sin ninguna pérdida el muro del
Por este último alcanzaremos un embalse de la Aceña.
cercano tendido eléctrico bajo cuya Sin cruzar a la otra orilla, por la
tutela haremos unos 300 metros lla- puerta de alambrada que hay junto al
nos, rodeados de un desnudo hori- muro de hormigón, daremos con una
zonte cerrado por un gran frente excelente pista de tierra que bordea
rocoso, que hace girar al arroyo y le todo el embalse. Por ella, nuestros
sumerge en una estrecha garganta. pasos agradecidos por tanta comodi-
Cuando el cable eléctrico nos dad, nos llevarán en volandas por el
abandona, el sendero comienza a recién recobrado pinar y la visión de
subir por la ladera junto a dos muros las casas del pueblo de Peguerinos en
de mampostería que delimitan un la orilla contraria.
cordel de ganados intransitable por el A la media hora de "paseo maríti-
matorral. mo" nuestra pista se encuentra con el
A los 25 minutos de subida por fin arroyo de Navalacuerda. donde se
llegamos a lo alto de la loma, donde divide en dos. Ignorando la que atra-
una puerta nos introduce entre los viesa el arroyo, optamos por la pista
muros del cordel y un robledal queda que sube por la ladera acompañando
a nuestra izquierda. Con las excelen- el curso de agua, adentrándose en la
tes vistas de las sierras de Ávila que espesura de un pinar que se aprieta en
ofrece este amplio espacio abierto, el la estrecha garganta. Por delante nos
viajero comienza a bajar perfecta- espera una larga subida de una hora

64 65
Ir al MAPA

paralelos al curso del arroyo por un encuentra la divisoria provincial entre


tlrme excepcional, pero que a estas Madrid y Ávila (1630 m). La diviso-
alturas se hace agotadora no tanto por ria perfectamente identificada por
su pendiente como por su constancia. sendos carteles y una alambrada en la
La pista de tierra muere frente a la que se abre un paso canadiense, marca
Casa de la Cueva, en la carretera un punto de inflexión desde el cual ya
asfaltada que lleva a Peguerinos, que todo será bajada hasta el final de la DISTANCIA TOTAL: 1 7 kilómefros .
actualmente es utilizada por los guar- excursión. DURACIÓN TOTAL : 6 horas .

das forestales. Rodeando a la casa De ese descenso haremos un pri- TIPO D E MARCHA : Circular .

hay una amplia pradera con mesas y mer tramo por la carretera con el TIEMPOS D E MARCHA: La Lonjo del Monasterio- Presa del Romeral: 20 minutos.
bancos de piedra que está convenien- arroyo del Tobar a nuestra derecha, Presa del Romeral • Pico de Abantos: 1 hor a y 30 minutos. Abontos - Pozos de la nieve:
temente regada por una rica fuente, disfrutando de unas hermosas puestas 40 minutos. Pozo s de la nieve - Barranc o de la Cabez a o Risco Alio: 1 hor a y 45 minutos.
dando lugar a una de las zonas de pic- de sol y un amplio horizonte, para Barranco d e l o Cobeza - Sa n Lorenzo: I hor a y 45 minutos.
nic más frecuentadas. DESNIVEL: 72 0 metros .
llegar en media hora nuevamente al
DIFICULTAD: Alta. La fuerte subida al pico de Abantos se dejo sentir en una marcha que llega o
Ahora por el negro asfalto para Puerto de San Juan de Malagón.
resultar larga. Aunqu e e s l a bojod a por e l canchal de l Barranc o de la Cabez o l o mayo r
arriba (dirección a San Lorenzo) e Alcanzado el puerto seguiremos
exigencia par a nuestro s tobillo s y rodillas .
inmersos en el recorrido de la Cañada bajando por la carretera, hasta dar a
TIPO D E CAMINO : Sendo, camin o corretero y un par de kilómetros de asfalto .
Real Leonesa, llegaremos en 20 mi- los 10 minutos con un visible cartel
A G U A POTABLE : La s fuentes de L o Tejo y L a Currutac o al principio de nuestra ruta; la del
nutos a otra zona de picnic bien surti- de Cañada Real, del que arranca un
Cervunal poco antes de concluir la subida o l o Cosita del Telégrafo; y lo última ¡unto al Pinarejo,
da de fuentes que no ceden ni en los sendero.
poco antes de acomete r l o subid o a l Barranc o de l o Cabezo .
veranos más calurosos. Desde aquí Decididos a no abandonar la
ÉPOCA RECOMENDADA: En primavera el piorno, las escobas y el cantueso o lavando tiñen de colores
vemos cómo se abre paso una solea- Cañada Real, este sendero guiará y esparcen sus fragancias por u n corda l qu e durante el rest o del ano permanece aletargado.
da pradera de la que arranca una nuestros pasos hasta alcanzar el ten- SUGERENCIAS: LO mds destacado de la ¡ornada es poder conocer los pozos de la nieve, grandes
majestuosa mole granítica de espec- dido eléctrico, junto al que perde- agujeros en lo s que se compactaba lo niev e par o convertirl o e n bloques de hielo, qu e luego los
tacular belleza. Esta crestera blan- remos altura con rapidez y volvere- de E l Escorial bajaban en mulos. Est e hielo, qu e llegaba incluso o lo capítol, er o utilizado poro
quecina está culminada por algunas mos a encontrarnos con la carretera conservar los alimentos. Si la ruta se nos hace muy largo, e n lugar de subir al Borrone o de lo
redondeadas piedras en difícil equili- asfaltada. Cabezo podemos comenzar lo bajad a desd e e l Puert o d e Son Juan d e Malogón. Acortaremos
brio, pareciendo que bastaría un lige- Tras cruzar transversal mente el tiempo, y eludiremos lo difíci l bajad o po r el cancha l de l Barranc o de l o Cabeza . E l tramo que se
ro empujón para que rodaran hacia Segundo Horizontal continuamos por interna e n l o umbrí a de l Vall e d e lo s Caído s poro busca r los pozo s de l o niev e pued e acumular
abajo. la senda, que al poco se separa del fácilmente tra s un a nevad o metr o y medi o d e nieve . Seró n imprescindible s po r tanto lo s
Nuevamente en camino, sin aban- tendido eléctrico para introducirse de raquetas poro pode r avonzor sobre lo nieve , e n u n bosque de pino s donde n o es conveniente
donar el asfalto seguiremos subiendo pleno en la garganta del arroyo del que no s caig o e l atardecer encima, pue s la impenetrable morona oscurece con pasmosa
para alcanzar en 25 minutos lo alto de Romeral, y dar con el sendero que prontitud, tod o lo que habit a bajo sus cúpulas. E n resumen un a jornada de puro contradicción,
la loma, una zona amesetada donde se nos ayudó en la subida. en l o que posaremo s bruscamente de lo s frondosos bosque s pinados a la s laderos emplomadas.
^^ CARTOGRAFÍA : Hoj a n " 35-41 escal a 1:25.00 0 del Servicio Cartográfic o del Ejército .

66 67
Siguiendo el croquis hecho para
la ocasión fácilmente daremos con la
calle (ya de fuerte inclinación), que
se desenvuelven entre chalés hasta
alcanzar la presa del Romeral. Este
tramo de 20 minutos nos resultará
algo duro, para no haber salido aún
de las calles del pueblo.
Alcanzada la presa del Romeral,
la calle pasa definitivamente a ser una
carretera forestal, que avanza ceñida
unos 100 metros a la alambrada que
impide el paso a la presa, y después
describe una cerrada curva para ale-
jarse por la ladera. En esa curva toma-
remos el sendero marcado como

E
l propósito de esta jornada GR-10 (bandas de pintura roja y blan-
es alcanzar los picos más ca) que sigue junto a la alambrada,
altos de las cumbres escu- para pasar al poco junto a un excelen-
rialenscs, subida que pondrá a prueba te mirador sobre la presa del Romeral.
nuestra resistencia tísica. Tal esfuerzo Sin perder la alambrada de nues-
merece la pena por la visita a los po- tro lado, también la seguiremos cuan-
zos de la nieve, donde la fascinación do ésta se deja caer (a los pocos
por estos gigantescos ingenios de la minutos) a la izquierda, para bajar a
preindustria frigorífica está rodeada una zona de recreo bien alimentada en un magnífico y peculiar sendero la senda que sube por la ladera. La
del enmarañado pinar de Cuelgamuros. por las fuentes de La Teja y La por donde continuamos subiendo visible senda resulta muy cómoda por
Nuestra ruta comienza en San Currutaca. Bañada por el arroyo del junto al arroyo, hasta dar en pocos su ligera pendiente, al zigzaguear por
Lorenzo de El Escorial, adonde llega- Romeral, en esta zona de recreo minutos de nuevo con la pista forestal una solana donde el pinar cobra lodo
remos en los autobuses de Herranz, encontramos junto al eterno pino una que conduce al pueblo de Peguerinos. su protagonismo, y alguna ardilla
que parten del intercambiador de oran variedad de árboles como arces, Con el asfalto bajo los pies, 100 m trepa nerviosa por los troncos ante
Moncloa. Aunque otra buena opción olmos, castaños y enormes chopos, más arriba tomaremos la amplia pista nuestra presencia.
es llegar en tren hasta El Escorial, algunos de los cuales ya han dado de tierra que sale a la izquierda. Pero Tras varios zigzags a los 20 minu-
donde un autobús espera nuestra lle- con sus huesos en la tierra. ésta también será una breve compañe- tos damos de nuevo con la carretera,
gada para subirnos en pocos minutos Una conducción de agua tapada ra, pues cuando a escasos 100 metros convertida ahora en el conocido
a San Lorenzo. por losas de granito se convierte ahora cruza un arroyo, la abandonamos por Secundo Horizontal. Al otro lado del

68 69
asfalto continúa nuestro sendero, que camino no se marca tan claramente,
al pcKO nos lleva a un cruce donde es pero en la que encontraremos (sin
fácil confundirse: ignorando el sende- perder el sentido) la fuente del Cervu-
ro que sigue de frente optamos por el nal. Siempre fresca, sus aguas repo-
que sube por la ladera. nen al viajero que se deja caer en los
Solventada esta dificultad el sen- duros pastos cervunos que la rodean.
dero se presenta estupendo y fácil de Un poco más arriba de la fuente
seguir, mientras la esencia del pinar alcanzaremos la pista forestal de tie-
nos embriaga con sus perfumes, los rra, que a la derecha se dirige al risco
herrerillos nos dan una cálida acogi- de la Casita del Telégrafo Óptico.
da con simpáticos silbidos, y la arista Cinco minutos por esta pista bastan
rocosa de la Casita del Telégrafo para tener a nuestros pies este perfec-
óptico nos muestra su impresionante to mirador que la ventisca maltrata,
belleza de piedra arisca y desnuda. donde disfrutaremos de unas vistas
Al cuarto de hora del cruce el sen- desconocidas hasta ahora: el pequeño
dero se ve interrumpido por una mara- Monasterio y la inmensa llanura cas-
ña de retamas y jaras, entre las que se tellana. A golpe de vista tenemos la
cruz y el panel de telecomunicacio-
esconden los restos de una casa. Fren-
te a ella (a la izquierda) retomaremos nes que coronan el pico de Abantos i
nuestro sendero, al que un poco más (1753 m), al que llegaremos por
adelante abandonaremos por otro sen- el cordal en una cómoda trepada
dero que sube por la derecha. adornada de excelentes vistas en
Después de este ultimo desvío unos 20 minutos.
volvemos a zigzaguear por la ladera, Tras disfrutar de las vistas en el
para cruzarnos transversalmente al pico más alto de las cumbres escuria-
cuarto de hora con el GR-10 (marcas lenses, continuaremos la jornada
de pintura roja y blanca), que tomare- junto al muro que hay a nuestras
mos ahora como nuestro camino. espaldas, siguiendo las marcas del
Siguiendo sus marcas haremos una GR-10 (Sendero de Gran Recorrido)
larga subida muy cerca del arroyo del en su bajada al collado donde nace el
Romeral, por una ladera abancalada y arroyo del Romeral.
repoblada con perfectas hileras de Sin perder el muro de nuestro
pinos. Sin zigzaguear llegaremos tras lado, desde el collado subiremos a la
45 minutos de GR a una pradera muy loma de Los Tientos, para nuevamen-
despejada de árboles, en la que el te descender a otro collado donde en

70
el muro se abre una puerta de hierro des recubiertas de piedra y de gran
que da acceso al Valle de los Caídos. Veinte minutos largos nos llevará tas graníticas plagadas de musgo se
profundidad. Pero aún nos queda por
alcanzar lo alto de la loma, flanquea- convierten en canchales más o menos
Al otro lado de la puerta, que actúa descubrir un tercer pozo (el más
da por el valle del Pinarejo y una intransitables.
como divisoria entre el frondoso pinar modesto), al que veremos de vuelta al
alambrada metálica. Buscando ladera Al cuarto de hora de canchal lle-
y las abulenses laderas empiomadas, primer pozo (antes de cruzar el arro-
abajo en el herboso valle que se abre a garemos a una maraña de pinos y
parte la pista que en escasos minutos yo) ladera abajo.
nuestros ojos, algo alejada del cami- grandes rocas que harán imposible
se da de bruces con el primer pozo de Nuevamente junto a la bóveda del
no, hay una rica fuente que al viajero nuestra bajada, momento en el que
la nieve. Construido por Felipe II en el primer pozo, volvemos sobre nues-
le viene que ni pintada. cruzaremos al lado izquierdo del
siglo XVI, una amplia bóveda de mam- tros pasos al muro que encierra al
Tras el refresco y el descanso vol- muro, donde un pequeño sendero
postería cubre un oscuro y profundo Valle de los Caídos.
vemos a recuperar la compañía de la baja (más cómodamente y en pocos
pozo de paredes recubiertas de piedra. Fuera ya del Valle de los Caídos,
alambrada, que en un principio conti- minutos) a la senda que a la izquier-
Su orientación (en la umbría) le pro- ignoramos los caminos que siguen
núa junto a la pista, pero luego gira da conduce al área de recreo Los Lla-
curaba grandes cantidades de nieve, junto al muro, y nos decidimos por el bruscamente y la abandona. Nosotros nillos.
que se recogía de las inmediaciones que baja junto a la alambrada que sin despegamos de la alambrada, gra- En esa dirección iremos para
para ser compactada en su interior marca la frontera entre Madrid y cias a un sendero que la sigue de coger a unos 150 metros una pequeña
hasta convertirse en hielo. De todos Avila. Por él perderemos altura con cerca tras el giro, iremos a chocamos senda que baja por la ladera. Antigua-
los pozos éste es el mayor, mejor con- comodidad, y sin querer asistimos al con otra alambrada transversal, que a mente muy frecuentada, tiene un piso
servado y el único con techo. nacimiento del arroyo del Tobar, con la derecha tras una dura pendiente de aterrazado excepcional, con una ligera
Avisados de la modestia de los el que remoloneará el camino hasta 200 metros alcanza el Barranco de la pendiente que nos hace olvidar la
restante pozos, partimos en su bús- que la fresca corriente se pierda entre Cabeza o Risco Alto (1678 m). anterior bajada. A estas alturas en que
queda gracias a un pequeño sendero los pinos, y nosotros damos con la En la cumbre encontraremos nue- estamos tan extenuados, las hojas caí-
que hay junto al primer pozo (a la carretera de Peguerinos después de vas vistas (Las Machotas y el Puerto das de los pinos tapizan el suelo con-
derecha según llegamos). Pese a que acompañar a la divisoria provincial de La Cruz Verde) y una caseta virtiéndolo en una mullida alfombra
la senda no es muy clara, el hecho de durante 20 minutos. meteorológica, de la que arranca un que hace del paseo un placen La cúpu-
que vaya a media ladera (ni sube, ni Con los pies en el asfalto bajare- empinado canchal por el que no hay la de olorosos pinos negros abriga un
baja) evitará que nos perdamos en el mos por la carretera, acompañados sendero que valga. Pero nosotros con pegajoso jaral, que nos exige más
paisaje en el que nos encontramos por la amplia garganta en cuyo fondo decisión y mucho cuidado, descende- paciencia para superar el cansancio y
literalmente sumergidos: una maraña recoge las aguas la presa del Tobar, remos entre rocas desgajadas y pare- saborear más intensamente este tramo,
de pinos por la que apenas pasa el hasta el Puerto de Malagón o de San des graníticas reverdecidas por la que en 20 minutos va a dar con un
sol, y en la que difícilmente se ve la Juan de Malagón (1534 m). En este parte más profunda del canchal, hasta camino carretero prácticamente llano.
cruz del Valle de los Caídos. punto decimos adiós al asfalto, e dar con un muro de piedra que des- El tendido eléctrico que va a una
A los 10 minutos del primer pozo ignorando las pistas que bajan a la ciende directamente. La pendiente es destartalada granja, guía nuestros
cruzaremos un arroyo, y 150 metros presa del Tobar, optamos por la pista tan considerable que en ella se va pasos a la izquierda hasta una puerta
más adelante el sendero acaba por de grava que trepa acusadamente por dibujando una barranquera con metálica, en la que comienza la bajada
encontrar el segundo pozo: con pare- la empiornada ladera. numeroso tomillo, mientras las aris- hasta el casco urbano de San Lorenzo.

72 73
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DISTANCIA TOTA U 8 kilómetros .


DURACIÓN TOTA U 2 hora s y 2 0 minutos .
TIPO DE MARCHA: Lineal.
TIEMPOS DE MARCHA: El Escorial - Primer puente sobre el ferrocarril: 50 minutos. Primer puente-
Segundo puente : 5 0 minutos. Segundo puente-Apeadero La s Zorreros-Navalquejigo: 40 minutos.
DESNIVEL: 5 0 metros.
DIFICULTAD: Baja.
TIPO D E CAMINO : Pist a y camino carretero.
AGUA POTABLE : E S imprescindibl e aprovisionars e d e agua .
ÉPOCA RECOMENDADA: La primavera con la floración de cantuesos, refama s y ¡aras, y el otoño
con la caída de la hoja en fresnos y robles, ofrece n u n ric o cromatismo. E n invierno suele haber
tramos embarrados y el arroy o Ladró n cort a e l camin o cuando viene crecido, per o esta rut a n o
sufre los rigores invernales tan seriamente como los cumbres que lo rodean. E n verano se alter-
nan tramos frescos y sombreados, co n otro s dispuestos para e l absoluto regocij o de las chicha-
rras, com o lo s último s kilómetros en l o urbanizació n d e Lo s Arroyos.
SUGERENCIAS: Ésta es una de las excursiones mós conocidas y estimadas por los véanos de El
Escorial. Cómoda , sencill a y llena d e amplios horizontes, ofrec e una oportunidad única par o
atravesar y conocer un ecosistem a en retroces o y e n tan difíci l equilibrio como la fresneda ade-
hesa. Pues al contrario que el Abantos o Los Machotas, de libre acceso, esto s campos están en
manos privadas. Dándos e índuso casos de apropiación de algunos caminos de uso público, que
han limitad o aún má s el pas o po r estos lugares.
CARTOGRAFÍA: Hoja 533-1 escalo 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

M
etidos en faena, a un eos- metros supera las casas que la flan-
lado de la gasolinera de El quean y se divide en dos opciones de
Escorial ''de bajo" y fren- igual aspecto. Estas casas y su expro-
te a los aparcamientos del restaurante piación son las que tanta polémica es-
El Álamo, arranca una pista de tierra tán creando con el ensanche de El Es-
compacta que en apenas trescientos corial, un plan urbanístico por el cual

75
la dehesa que distruiarcmos al co- bien entrado el verano aisladas char- despejada, pero siempre encorsetado
mienzo de esta excursión será muy cas cuajadas de ranas donde menude- entre alambradas o muros cuajados
pronto terreno ganado para la cons- an las zancudas cigüeñas. de culebrillas y lagartijas, que cierran
trucción. Veremos luego si los precios A los diez minutos de abierto pai- el paso a esos negros novillos de afa-
permitirán a los de El Escorial adqui- saje una primera rampa nada seria mada ganadería que acabarán en la
rir una vivienda, o si se quedarán sin anuncia claramente el cambio de plaza, y que al contrario de lo que
casa y sin una dehesa por la que nadie condiciones en nuestra andadura, uno pudiera pensar, nuestra presencia
parece llorar. más favorables al ocultamiento de les asusta y hace huir en desbandada
Tomando el ramal derecho, el conejos, urracas, cucos y abubillas de tronando las pezuñas sobre el terreno.
camino siguen sin cambio alguno su almagradas crestas. La pradera da Este descenso concluye a los diez
llano deambular rodeado ahora por paso a ondulaciones de lajas, bolas y minutos ante la vaguada del arroyo
granjas, encorsetado entre muros de rocas graníticas donde al fresno se le Ladrón (precedida por una portilla
piedra seca ocultos tras las domina- suman el roble y robustos chaparros, metálica), cuyo variable curso se
doras zarzamoras. A unos doscientos sombreando cual túnel vegetal nues- convierte en un serio problema cuan-
metros de la bifurcación llegamos a tros pasos. La ruta se pone en ligera do las lluvias le dan crecida vida.
un punto crucial. Si bien la pista prin- cuesta arriba escondiéndose nueva- Superado el encharcado curso sem-
cipal continúa de frente, a la derecha mente entre muros de piedra seca brado de renacuajos, una nueva y
aparece un desvío jalonado por una cuajados de rosales, pequeños arces, destartalada puerta de madera es el
gran puerta metálica siempre abierta. zarzas y endrinos, hasta alcanzar el primer paso de una corta subida hacia
Aunque ambas alternativas acaban puente que cruza la vía del tren y una una nueva puerta de metal, que da
fundiéndose más adelante, por la granja previa con asustadizas cabras paso a una ligera bajada de diez
y curiosas vacas. minutos por una dehesa más clareada
derecha nos sumergimos al momento
y abierta a los elementos, hasta topar-
en la dehesa de fresnos cabezones, en Cual magnífico mirador aéreo
nos con una nueva y última puerta
un abierto paisaje donde deambulan sobre las copas de la inmensa dehesa,
metálica que al igual que las anterio-
las vacas con sus temeros ajenas a el puente es así mismo el mejor bal-
res cerraremos a nuestro paso. Tras
todo paso concentradas en su rumiar. cón para asomarse al Abantos (1753
esta última puerta el camino se
Cual puertas al cielo, éstas son tam- m) y Las Machotas, elevaciones que
encumbrada a modo de mirador
bién el umbral a los pasos más aven- orian las poblaciones de 'ios Escoria-
sobre un nuevo puente, para saltar y
tureros bajo la tutela de un camino les'', formando una quebrada compo-
recuperar la cercana compañía de la
claro y transitado, que surca la verde sición de pinos y robles, que tan dis-
vías del tren en un corto tramo, hasta
pradera salpicada de margaritas pri- tinta se antoja a la dehesa.
desembocar en el asfalto y las prime-
maverales y dorada avena estival. Tras otear el horizonte nuestro
ras casas de la urbanización Los
Siendo también el camino la única camino se decide a descender ligera-
Arroyos, Con el murmullo de grajos,
vía para evitar en invierno los regatos mente, primero acompañada por las
cornejas y chicharras veraniegas roto
que inundan los prados, y dejan hasta líneas del tren y luego por la dehesa

76 77
por el paso del tren, en este penúlti- nace a nuestro pies cumple tal propó-
mo tramo se da carpetazo a una dehe- sito, podemos optar por hacernos eco
sa que deja atrás al fresco fresno y del camino que arranca a nuestra
roble para dar protagonismo absoluto izquierda. Un tobogán de constantes
a la encina, símbolo de la perfecta sube y bajas mal sombreado por
aclimatación a los rigores mediterrá- pequeñas encinas, que avanza flan-
neos. queado por la línea del ferrocarril y
Situados en el umbral de la urba- las casas para desembocar definitiva-
nidad, nuestro último propósito es mente al cuarto de hora en una calle,
alcanzar el apeadero de Las Zorreras- a pocos metros (a la izquierda) de la
Navalquejigo. Si bien la calle que estación de tren.

78 79
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DISTANCIA TOTAL : 9, 5 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 2 hora s y 3 0 minutos .
TIPO D E MARCHA : Circular.
TIEMPOS D E MARCHA : Apeadero d e La s Zorreras-Navalquejigo - Embalse de Valmayor: 1 hora .
Valmoyor - Vía de l ferrocarril : 1 hor a y 1 0 minutos . Ví a de l ferrocarri l - Apeadero La s Zorre -
ras-Navalquejigo: 2 0 minutos .
DESNIVEL: 8 0 metros .
DIFICULTAD: Baja.
TIPO D E CAMINO : Pista, camin o carretero y sendero a partes iguales.
AGUA POTABLE : E S imprescindible aprovisionarse de agua. A mitad de camino podremos adquirir
refrescos o disfruta r d e l a magnífic a terroza de l clu b náutic o Lo s Arroyos.
ÉPOCA RECOMENDADA: Esta jornada no soporta los rigores invernales de las cercanas cumbres,
siendo una buena alternativa en época de nieves. L a primaver a con la floración de cantuesos,
retamas y ¡aras, y el otoño con lo caída de la hoj a en fresnos y robles, ofrecen un rico cromatismo.
SUGERENCIAS: El pueblo de Navalquejigo fue una villa eminentemente ganadera con jurisdicción
propia, com o revela su rollo o picota, qu e tras su segregación del municipio de Galapagar se
anexionó El Escoria l por Real Orden de lo regente María Cristina. Circunstonci a que no le salvó
de u n paulatin o abandon o hast a confirma r lo que ho y es, u n luga r detenido en el tiempo en
estado ruinoso, qu e la modernidad ha cercado con grúas que construyen lujosos chalés. L o que
sin duda le otorga un curios o y contradictorio aspecto , a l qu e sumar l a "ocupación " d e algu-
nos de las últimas cosas. E l embalse de Valmayor es uno amplia mancha de agua que da de
beber a lo s madrileños, anegand o un a ampli a cuenc a qu e en otros tiempos fue punto de
encuentro par a numerosa s vías pecuaria s y caminos. Baj o sus aguas se encuentran l a Cañad a
Real Segoviana y el puent e de l Tercio, po r donde cruzaba e l Camin o Rea l d e Madrid utilizado
tantas veces por la cort e en sus idas y venidas de Madrid a l monasteri o de E l Escorial .
CARTOGRAFÍA: Hoja 533-i escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nocional

s aliendo del apeadero de Las Zo-


rreras-Navalquejigo, frente a la
marquesina roja de los autobu-

81
ses y poco antes de que la carretera a
Villalba se eleve sobre la vía, arranca
un camino de tierra que baja ligera-
mente en unos minutos, entre chalés y Navalquejigo, y al desvío de peor dique o muro de hor-
pastos salpicados de grandes encinas, aspecto que sube ligeramente por el migón que crea el
hasta el cruce de caminos que es el lado izquierdo para zambullirse de embalse de Los Arro-
pueblo abandonado de Navalquejigo: lleno entre la jara y la encina, hasta yos, una inmensa
a la izquierda la colada de Navalque- darse de bruces en apenas unos minu- barrera que utilizare-
jigo, el camino que seguiremos a con- tos con la amplia Cañada Real Sego- mos a modo de puen-
tinuación, a la derecha casas semide- viana. te para cruzar a la ori-
rruidas, y al frente se alinean un gran Esta antigua vía usada por los lla contraria. De
abrevadero escoltado por inmensos ganados trashumantes en su camino a momento en este
álamos, el airado rollo jurisdiccional los pastos de invierno, con el aspecto extremo podremos
rematado por una bola herreriana y la de una amplia pista de márgenes descansar y tomar un
espadaña amatacanada de la iglesia- desarbolados, ofrece unas magníficas refresco en la terraza
fortaleza de Santa Cruz. vistas de Valmayor anegado por el del club náutico Los
Satisfecha la curiosidad en un agua al frente, mientras baja entre Arroyos, disfrutando
corto deambular por las ruinas y encinas, jaras, escobones de minús- de unas magníficas
casas ocupadas, dejamos atrás Naval- vistas acuáticas que
culas flores amarillas, fresnos y cha-
nada recuerdan a las
guejigo sumergimos entre los muros lés, para cruzar la carretera y darse de
precedentes. En el
de piedra y las zarzas que aprisionan bruces con la orilla del embalse de
embalse de Los Arroyos, con un nos había acompañado se toma en
la colada, anunciando la húmeda Valmayor (831 m).
nivel más o menos fijo, las orillas se cerrado sotobosque a un lado y dehe-
vaguada del arroyo Charcón, tomada Este espacio acuático muy eutro-
cuajan de juncos, carrizos y espada- sa al otro. Este tramo será una verda-
por altas herbáceas y frondosos fres- fizado, carente de vegetación por la
ñas, orlando las taimadas aguas de un dera delicia de unos 45 minutos som-
nos. Tras este paréntesis húmedo que subida y bajada del nivel del agua,
profundo y sugerente escondite verde breados y protegidos del aire, en el
atrapa en la maraña restos de anti- ofrece por el contrario la segura con-
para numerosas fochas, pollas y ana- que tan sólo hemos de tener cuidado
guas construcciones, se emerge en templación de especies como cigüe-
des. con el intenso tráfico de bicicletas.
otro camino de mejores trazas y ante ñas, tímidas garzas reales, ánades y
Pues este camino serpentea formando
la esencia misma de la contradicción. algún cormorán asiduo a los emer- Tras el descanso cruzamos las
suaves toboganes, que permiten dis-
A un lado frescos pastos y fresnos gentes hierros de torretas eléctricas. aguas para desembocar en un sende-
ro que primero bordea el embalse de frutar mucho de la conducción sin
acompañan el curso del arroyo, y al Es por tanto un buen momento para
Los Arroyos muy cerca de la orilla, necesidad de tener una forma física
otro una impenetrable maraña de sacar los prismáticos y otear el hori-
colmada de sauces, alisos y espada- destacada, lo cual es un lujo en el
jaras custodiada por encinas trasmite zonte mientras seguimos de cerca la
ñas, y luego continúa persiguiendo el entorno montañoso de El Escorial.
una sensación de rigores mediterrá- orilla (hacia la derecha), por un cami-
cauce del arroyo Ladrón bañando de Ignorando cualquier desvío que a
neos, sólo rota en primavera al cua- no muy usado por los pescadores en
frescor las retinas sedientas con zar- la derecha busque las calles de la
jarse de flores blancas. Encorsetados su afán de cobrar carpas y barbos.
zas, fresnos y sauces. Ahora la sensa- urbanización, en la parte final de su
entre un muro de piedra y una alam- Así seguiremos hasta la conclu-
ción despejada de abierto paisaje que recorrido el sendero se decide a cru-
brada llegamos al poco a las Casas de sión del embalse de Valmayor ante el

82 83
zar el curso del arroyo, bordear las pósito, podemos optar por hacernos
lagunas del arroyo Ladrón, y ascen- eco del camino que arranca a la
der hasta el camino carretero que va izquierda del asfalto. Un tobogán mal
de Los Arroyos a El Escorial, al pie sombreado por pequeñas encinas,
mismo de la vía del tren. que avanza junto a la línea del ferro-
Situados en el umbral de la urba- carril acompañado de chalés, para
nidad, nuestro último propósito es desembocar definitivamente al cuarto
alcanzar el apeadero de Las Zorreras- de hora en una calle, a pocos metros
Navalquejigo. Si bien la calle que (a la izquierda) de la estación de tren.
nace a nuestros pies cumple tal pro-

85
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 1 4 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 4 horas.
TIPO D E MARCHA: Circular.
TIEMPOS DE MARCHA: Embalse de La Jarosa • Desvío al Vía Crucis del Alto del León;
1 hor a y 30 minutos. Prime r desvío - Desví o pora el Valle de los Caídos: 1 hor a y 45 minuíoí
Segundo desvío • Embalse de L a Jarosa (tramo de bajada): 5 0 minutos.
DESNIVEL: 45 0 metros .f l
DIFICULTAD: Baja . Esta ruto puede transcurrir íntegramente por pistas, por lo que resulta •
perfecta par a tod o tipo d e gustos . ^ i
TIPO D E CAMINO : Amplísim a y excelent e pist a e n s u mayo r parte , y senderos . «
AGUA POTABLE: Aprovisionarse de agua e s imprescindible ante la falta de fuentes. Sólo al final
nos encontraremos con la fuente de las Casas de San Macario.
ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquie r dio resulta perfecto , y a que el abundante pinar nos protegerá
del aire y del sol.
SUGERENCIAS: NO olvides tus prismáticos poro poder observar las numerosas anátidas que se
concentran e n e l embalse . Par a lo s ciclistas ésta pued e resulta r un a jornad a verdaderament e
fantástica. Si quieres alargar el comino coge el desvío que lleva al Vía Crucis del Alto del
León, dond e habitan numeroso s búnkers y la fuente de los fjondillas. Si por el contrario
quieres hacer tu recorrid o l o más asequible posible, olvídat e de abandonar l a pist a cuando te lo
propone e l texto: tendrás dos cruces de pista s que resolverá s siempre por la izquierda , par a
pasar por una fuente , y posteriorment e incorporart e o lo rut a descrit a junt o al desvío del Vía
Crucis del Alto del León.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-111 escala 1:25.000 del instituto Geográfico Nacional, y hoja n ° 3 5 - 4^
escala 1:25.00 0 de l Servici o Cartográfic o de l Ejército .

L
os pinares que rodean al senderos, que satisfacen tanto a quie-
embalse de La Jarosa en nes pretenden dar una larga caminata,
Guadarrama están surcados como a los que buscan un buen circuito
por excelentes pistas e innumerables para bici de montaña.

87
Tras diez minutos de subida en la Tomando ahora el cortafuegos
que poco a poco la pendiente se acen- que sube por la ladera como nuestro
túa, llegamos junto a unas edificacio- camino, llegaremos en diez minutos a
nes donde, ignorando nuestro actual otro collado, donde imposibilitado
camino, optamos por el pequeño sen- nuestro avance por un picacho roco-
dero que parte de una mesa de picnic so, nos desviamos a la derecha para
y al poco se bifurca en dos. bajar en pocos minutos a la pista
Cogiendo el que desciende bajare- principal de La Jarosa.
mos con un pequeño arroyo a nuestro Nuevamente con la comodidad
lado hasta alcanzar el curso del arroyo del amplio piso de tierra bajo nues-
de La Jarosa, que cruzaremos por tros pies, haremos una dura subida en
pequeñas piedras. En la otra orilla la que nos acompaña el arroyo de los
nuestro sendero pasa a ser un camino Alamos Blancos, al que sobrepasare-
ancho y bien trazado, que se pone mos para en zigzags tomar fácilmen-
cuesta arriba. Pero cuando llegamos al te altura por la solana del Cerro de los
final de la cuesta (unos 200 m), aban- Alamos Blancos. Gracias a la com-
donamos el camino por una senda pacta autopista de tierra, con desagüe
menos vistosa que sube por la ladera. en los laterales para evitar corrientes
Por este sendero que sube sin cor- de agua en su piso, un tramo tan duro
tarse un pelo, ignorando las sendas como éste se hace mucho más cómo-
que nos salgan a ambos lados, llega- do. Además sin nada que nos induzca
remos en 20 minutos a una pradera a la equivocación, alcanzaremos a los
herbosa donde el camino se difumi- 25 minutos de pista el desvío que
na. Sin perder la dirección que traía- sube a la carretera del Vía Crucis,
mos, seguimos subiendo por la pra- donde nosotros optaremos por seguir
Para llegar al embalse de La Jaro- por la bachosa carretera de montaña
dera para alcanzar 100 metros más de frente erre que erre con la invaria-
sa sólo hay que seguir los carteles que rodea el embalse, para tomar la
arriba un cortafuegos. ble subida.
indicativos que hay en la antigua primera pista de tierra cerrada a los
Algunas abubillas escapan ante Tras el desvío y una vez cogida
Nacional VI, a su paso por el pueblo coches (señal circular de prohibido el
nuestra presencia con su cresta de una buena altura, nuestro paseo pare-
de Guadarrama. Para los que se acer- acceso a vehículos) que sale a la
quen en transporte público, los auto- puntas negras erizada, una señal de ce transcurrir por un balcón a los
derecha.
buses de Larrea parten del intercam- alerta que también hace salir al negro pinares de La Jarosa. Así, ahora
Por esta pista dejaremos a un lado
biador de Moncloa. pico picapinos y al pardo arrendajo, nuestra pista faldeará por toda la
una granja, junto a la que merodean
que permanecían agazapados en la cuerda montañosa, durante una hora
Aparcando en las inmediaciones numerosas vacas moruchas, y nos
cúpula de los pinos fuera de nuestra y media. Comenzamos pues un viaje
del muro de hormigón que retiene el sumergimos de lleno en el frondoso
vista. a través de sucesivas gargantas ence-
agua, ya a pie haremos unos 100 m pinar.
89
88
rradas entre laderas y surcadas por blancas, iremos cómodamente (sin
potentes arroyos, en las que la salida subir o bajar) atravesando distintos
de una es la entrada a la otra. afluentes del arroyo de la Calle de los
Sin dejar de subir, la primera gar- Álamos, y gozando de la vista del
ganta en dibujarse a nuestros pies es Valle de los Caídos y el gran roquedo
la del arroyo de los Álamos Blancos, de El Picazuelo (1331 m), coronado
encerrada entre el Cerro de los Ála- por la ermita del Altar Mayor. Aisla-
mos Blancos (1509 m) y el Cerro del da en un mar de pinos verdes, ésta
Cebo del los Lobos (1395 m), cuyo ermita es una de las tres que compo-
origen está en el Alto de La Sala- nen el incomparable Vía Crucis del
manca. Valle de los Caídos.
La siguiente garganta aparece a Tras sobrepasar la loma de La
nuestros ojos al sobrepasar el Cerro Calle de los Álamos nos adentramos
del Cebo de los Lobos, por cuya loma en la última garganta de la jomada,
viene un cortafuegos a cruzase con mientras la inmensa cruz del Valle de
nosotros de forma transversal. Esta los Caídos se levanta sobre nuestras
nueva depresión está surcada por el cabezas. En esta garganta, surcada
arroyo del Picazuelo, al que cruzare- por el arroyo Barranco del Tomillar,
mos para ir en busca de la arista del iniciaremos el descenso que nos lle-
Cerro de los Hornillos, que la cierra vará definitivamente al pie del
por el otro lado. embalse de La Jarosa.
Entramos en la penúltima gargan- Primeramente descenderemos
ta al sobrepasar la loma del Cerro de bruscamente hasta una bifurcación:
los Hornillos, que aunque es de el desvío que a la derecha se interna
menor altura que el Cerro de los Ála- en el Valle de los Caídos es el más
mos Blancos, la presencia del Cerro utilizado por los furtivos, que agaza-
de los Hornillos (1292 in) en las mis- pados en la oscura noche descargan
mas inmediaciones del embalse, alar- su escopeta contra algún jabalí.
ga y eleva la loma del Cerro de los Nosotros por el contrario optamos
Hornillos para crear una amplia gar- por seguir de frente, descendiendo
ganta entre ésta y la loma de La Calle vertiginosamente.
de los Álamos. Al cuarto de hora del desvío, la
En esta amplia garganta tapizada pista atraviesa nuevamente el arroyo
por el césped montañés, como es la del Barranco del Tomillar, momento
gayuba de brillantes hojas y flores en el que pierde pendiente, y a nues-

90
Ir al MAPA

tra derecha volvemos a ver la ermita De nuevo junio al bar continuare-


sobre las rocas. mos por la pista, que al poco se con-
Concluido este tramo llano de vierte en un deteriorada carretera asfal-
2(K) m, volvemos a perder altura sin tada, por la que bordearemos el
remisión. De frente, sin desviarnos embalse de La Jarosa en 20 minutos.
de la amplia y trillada pista, nos ire- En nuestro llano asfalto iremos dando
mos encontrando con el abarrancado con una nueva zona de picnic (La Jaro- DISTANCIA TOTA U 1 0 kilómetros .

cortafuegos de la loma de La Calle de sa I) y la nueva ermita de San Macario. DURACIÓN TOTAL : 3 hora s y 4 5 minutos .

los Álamos y el caudaloso arroyo de TIPO DE MARCHA: Circular.


De la vieja ermita tan sólo queda el
la Calle de los Alamos, hasta dar por TIEMPOS DE MARCHA; Camping Valle de Enmedio • Refugio Valle de Enmedio: 40 minutos.
antiguo campanario que al poco vere-
fin a los 20 minutos con la valla Refugio Valle de Enmedi o - Fuent e de Collodo Hornillo : 5 0 minutos. Fuent e de Collado Hornillo -
mos junto a la carretera; mientras el
metálica que impide el paso de los Alto de La Salamanca: 30 minutos. Alto de L a Salamanca - Camino de Canto Herradero:
resto permanece bajo las aguas para
vehículos. 1 hor a y 1 0 minutos. Camino de Canto Herradero - Camping Valle de Enmedio : 3 0 minutos.
alimentar leyendas y misterios.
DESNIVEL: 30 0 metros .
Tras la valla vemos un área recre- Poco después nuestro viaje llega a
DIFICULTAD: Media-baja. Lo subida al alto de La Salamanca es dura por el maltrecho camino y la
ativa con mesas de picnic, barbacoas, su fin, por lo que haremos bien en
excesiva pendiente, per o bastan uno s minutos para coronarla. E n l a desabrigada cuerda que se
un bar y una generosa fuente que deleitamos con las impresionantes vis-
extiende desde el alt o de L a Salamanca seremos pasto del so l y el fuerte viento.
otorga al viajero lodo cuanto tiene de tas de las laderas pinadas de La Jarosa
TIPO D E CAMINO: Pista, camino carretero y senda.
refrescante el agua. Esta fuente abas- y de Cuelgamuros. Aunque ahora, tan AGUA POTABLE : En invierno numerosos arroyos mitigan la falto de fuentes, per o en verano el
tecía las Casas de San Macario, cerca del embalse, descubrimos un caudal de sus aguos cede por el calor. L a única fuente es lo del Collado Hornillo, a los pies del
actualmente unas ruinosas construc- nuevo paisaje acuático, en el que no es Alto de La Salamanca.
ciones, a las que llegaremos siguien- raro ver a las nerviosas gaviotas junto ÉPOCA RECOMENDADA: Aunque el verde pino es invariable, la primavera con la floración de
do el hilo de agua que viene por a pacientes cigüeñas y grullas, tratan- cantuesos, retama s y pequeñas flores e s el mejo r momento , amé n d e ver correr alegremente los
detrás de la fuente. do de buscar su alimento. arroyos. Sól o los días de vient o resulta n extremadamente incómodos.
SUGERENCIAS: Pinares Llanos es un vasto espacio amesetado de frondoso pinar albor, que
contrasta ampliamente co n l a desnud a y escarpad a cuerdo de Cuelgamuros . E n el pina r tendre-
mos l a oportunida d d e ve r u n endemism o ta n espectacula r como l a polill a Graellsia lsabelae;y
en el corda l e l esquelet o de trincheras y nido s de ametralladora d e la Guerr a Civil . Par a lo s
escaladores. Peñ a Blanc a es un reto que ha costado más de una vida. Lo s ciclistas están de más
en muchos tramos de empinada s rompa s con cantos sueltos.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.

P
cguerinos, o el antiguo Pe- Dormido bajo la blanca nieve invernal,
regrinos, es un apacible con el calor del verano muchos ex-
pueblo abulense rodeado de cursionistas y curiosos se acercan a
un mar de pinos y accesibles cumbres, las zonas de picnic que pueblan el pi-

92 93
en cuyas inmediaciones aparcaremos Tras curiosear en el interior del
el coche. refugio nos vemos obligados a cam-
Nuestra ruta comienza por la biar de camino; ignorando por el que
pista que hay a la derecha 20 metros hasta ahora habíamos subido junto al
antes de la entrada al camping. arroyo, optamos por el sendero que
Inmersa en un gran pinar albar de parte prácticamente de la puerta del
altos troncos, por ella seguiremos de refugio, y sube por la empinada lade-
cerca el arroyo del Valle de Enmedio, ra que nos encajonaba a la derecha.
cuya transparente y cantarína agua De nuevo por una senda bastante
será una refrescante compañera. trillada y deteriorada, alcanzaremos
Al poco, sobrepasamos una zona en 20 minutos de duro esfuerzo lo
de picnic con numerosas mesas y más alto de la umbrosa ladera, donde
barbacoas, y nos encontramos con la alcanzamos a ver el Valle de Enme-
valla metálica que impide el paso a dio a nuestras espaldas y el Valle del
los vehículos. Cruzamos la valla y sin Collado Hornillo al frente.
desviarnos del magnífico piso refor- En lo alto de esta ladera nueva-
zado por algún trozo de viejo asfalto, mente la senda se divide en dos: opta-
la pista parece tomar cierta inclina- mos por el sendero de la izquierda; e
ción, mientras una cresta de cantos ignoraremos el que a la derecha llega
redondeados con musgo sobrevuela a Peña Blanca (1705 m), una pared
la cúpula de pinos, otorgando mayor rocosa de cuya dificultad de ascen-
belleza a este apretado valle. sión surgió la leyenda de que en su
nar, las frescas terrazas veraniegas y Civil, y se levanta la cruz del Valle de A los 20 minutos llegamos a una cima el diablo había depositado una
las suculentas carnes de sus restau- los Caídos. planicie que fue el antiguo aparca- bolsa de dinero.
rantes. Para llegar hasta el Camping miento para coches, en la que sendos Decididos por el sendero de la
Metidos en faena, desde el Cam- Valle de Enmedio debemos tomar la carteles señalan a Cueva Valiente y el izquierda haremos un descenso de
ping Valle de Enmedio buscaremos carretera de montaña que desde el refugio del Valle de Enmedio. tan ligera pendiente, que nos permiti-
los hermosos valles de pino albar, Puerto de Guadarrama sale a la A partir de aquí la buena pista rá disfrutar de un agradable paseo
horadados por turgentes arroyos cris- izquierda (si vienes de Madrid); o deja paso a una senda con el piso bas- envuelto por el pino de esta soleada
talinos que caen de las mayores altu- por El Escorial subir al puerto de la tante deteriorado por la escorrentía, ladera, que contrasta con la fría
ras de la Sierra de Malagón. Pero Paradilla (M-505), donde nos des- que sube por una acentuada pendien- umbría del alto de La Salamanca (al
también recorreremos la cuerda mon- viaremos a Peguerinos pasando por te. Este duro tramo de 20 minutos frente). A la media hora de descenso
tañosa de Cuelgamuros, donde habi- Santa María de la Alameda. Luego concluye al encontrarnos con el refu- salimos a una revuelta de la carretera
tan los viejos esqueletos de trincheras sólo hemos de seguir los indicati- gio del Valle de Enmedio, hecho en asfaltada de Peguerinos al Alto del
y nidos de ametralladora de la Guerra vos hasta la entrada del camping, piedra pero en un estado ruinoso. León.

94 95
Con los pies en el asfalto, bajare- tido del ascenso) guiados por las Pinares Llanos. Sin perder la valla de chuelo se entrega al caudaloso arroyo
mos por la carretera unos 100 metros marcas del GR-10 (pinturas blanca y nuestro lado daremos en 20 minutos del Collado Hornillo.
para arribar a una generosa fuente roja). con un arroyo (seco en verano) que Llegados a este punto, en lugar de
donde abastecemos de agua y hacer En nuestro primer tramo por el baja junto a la alambrada, lo que cruzar las aguas bajamos por un anti-
un descanso. Rellena la cantimplora desnudo cordal bajaremos entre ene- lleva a nuestra senda a enamoriscarse guo camino carretero que acompaña
y renovadas las fuerzas, volveremos bro rastrero y gayuba durante de su cauce, en un te salto y te vuel- por la orilla al arroyo. Este paseo
a subir por la carretera hasta alcanzar 20 minutos junto a una alambrada vo a cruzar. llano y muy hermoso, sólo interrum-
en 15 minutos el Collado Hornillo metálica (la divisoria de Madrid y Unos minutos más tarde saldre- pido por el sonido de algún cercano
(1637 m). Este paso natural es una Ávila), hasta un collado donde se mos al camino de Canto Herradero, coche, se interna en un frondoso
confluencia de viejos y nuevos cami- yergue un picacho en el que veremos una magnífica pista de tierra que del pinar donde el agua cristalina zigza-
nos como la Cañada Real Leonesa el conjunto defensivo del ejército Collado Hornillo va hasta las proxi- guea enroscándose como una cule-
Oriental por la que viene el GR-88, y republicano de la Guerra Civil del midades de la Casa de la Cueva. bra, formando así una sucesión de
donde se unen la Sierra de Malagón y '36. Un punto tan estratégico mere- Al otro lado del camino hay una perfectos meandros.
la cuerda principal de la Sierra de ció un largo complejo de trincheras clareada pradera colmada de césped Tras acompañar al arroyo del
Guadarrama. que se extiende a lo largo de la lade- del que pastan las vacas, por la que se Collado Hornillo durante 20 minutos,
Junto a un cartel de Cañada Real ra, formado por muros de mamposte- hará muy agradable nuestro paseo el camino por fin cruza las transpa-
que hay en el collado, una senda ría rematados en sus vértices por mientras seguimos nuevamente el rentes aguas de brillos metálicos para
abandona por la derecha este ventoso nidos de ametralladora y pequeñas curso del agua en su bajada. Por un salir a la carretera, por la que a unos
y frío paso. Tras el cómodo asfalto, la torretas circulares. piso bastante mullido caminaremos 200 m a la izquierda volveremos a
tierra vuelve a tomarse la revancha Fascinados por esta línea defensi- apenas 200 metros hasta dar con una encontrar el Camping Valle de Enme-
con una fuerte pendiente de cantos va de trincheras, en lugar de conti- zona de picnic, donde nuestro ria- dio... y nuestro coche.
sueltos, en la que la nieve o el hielo nuar por el GR-10, que sortea los
suelen ser habituales de esta umbría. Riscos del Palanco (1690 m) por la
Diversos senderos nos confunden, ladera madrileña, optamos por seguir
pero sin perder el sentido alcanzare- de cerca el muro defensivo. Sin coger
mos en 20 minutos el paisaje lunar de altura esquivaremos la cumbre cuar-
enebros enanos, pequeños pinos teada de los Riscos del Palanco por la
retorcidos y el refugio de La Sala- derecha, y en un cuarto de hora
manca (1789 m), a los que el fuerte alcanzaremos una alambrada que
viento parece querer arrancar de esta sube por la ladera.
inhóspita cumbre. Una senda acompaña a la alam-
Tras una breve pausa para cono- brada; y nosotros optamos por bajar
cer las nuevas vistas sobre Madrid, junto a ella (atravesando el muro
continuamos camino por el desarbo- defensivo) de manera directa y sin
lado cordal (a la diestra según el sen- contemplaciones hacia el valle de

96 97
Ir al MAPA

F DISTANCIA TOTAL: 1 4 kilómetros

DURACIÓN TOTAL : 4 hora s y 2 0 minutos


TIPO DE MARCHA: Circular.
TIEMPOS DE MARCHA: Camping Valle de Enmedio - Cueva Valiente: 2 horas. Cueva Valiente
Alto de lo Gargantilla: 30 minutos. Alto de la Gargantill o - Camping de Peguerinos:
1 hor a y 3 0 minutos . . ^
DESNIVEL: 48 3 metros . "
DIFICULTAD: Media-bajo. El único tramo complicado son los 300 metros anteriores o dar con la
pista de Cueva Valiente, po r la pendient e y lo desdibujodo del sendero.
TIPO DE CAMINO: Pista , camino carretero y senda.
AGUA POTABLE : Al poc o de comenza r la bajad a del Alto de lo Gargontilla hoy una fuente a
nuestra izquierda; y otra ol finalizar la ruta, e n la zona de picnic que hoy junto al Camping de
I Peguerinos . Pero si no corren los arroyos, l o más recomendable es hacer acopio de agua antes de
comenzar l a subida .
ÉPOCA RECOMENDADA: Con niebla y viento sufriremos más de lo esperado. E n primavera las
praderas están llenas de pequeñas flores, y aún corren con frescura los arroyos.
SUGERENCIAS: Cueva Valiente con su bunker y las cumbres cercanas sembradas de nidos de
ametralladora y parapetos, son el testigo mudo de la Guerra Civil. Visita la cueva de unos 20 m
de profundidad que do nombre a esta cumbre, situada en la ladero de El Espina r o unos 170 0 m
de altura.
CARTOGRAFÍA: Mopa de la Sierra de Guadarrama escola 1:50.000 editado por La Tiendo Verde.

D esde el pueblo abulense de mienza nuestra ruta, el Camping Valle


Peguerinos se extiende un de Peguerinos, debemos coger la
extenso pinar albar, que carretera forestal que parte desde el
muy suavemente alcanza las cotas más mismo Alto del León. Otra alternativa
altas de la Sierra de Malagón. Aguas es desde El Escorial subir los puertos
cristalinas, asalmonados albares y ex- de La Cruz Verde y La Paradilla (M-
celentes pistas, conforman un espacio 505), para desviamos a Santa María
único para alcanzar el corazón de la **pueblo" y Peguerinos. Una vez en
naturaleza sin machacarse. Peguerinos tomaremos la carretera
Para llegar al punto donde co- forestal que lleva al Alto del León,

99
98
rra que pasa algunos metros a la A los 25 minutos de subida junto
izquierda del depósito. al arroyo de Nava del Toril, el sende-
Optando por esta nueva y com- ro se entrega a una pista que se nos
pacta pista iremos ganando altura, cruza transversalmente. Optando por
flanqueados por pinos y verdes prade- la alternativa que cruza el curso de
ras muy soleadas, bajo la presencia de agua, alcanzaremos un amplio espa-
la arista rocosa que separa al arroyo cio abierto. Esta hermosa pradera, en
del Valle de Enmedio de su afluente la cuyo frente hay algunas paredes ver-
Nava del Toril. Sin ninguna compli- ticales a modo de corona rocosa, es
cación, al cuarto de hora daremos con muy concurrida por algunos campis-
los muros de un pequeño embalse que tas, y muy probablemente sea la nava
remansa al arroyo de Nava del Toril, a que da nombre al arroyo.
cuyos pies podemos ver un pequeño Nosotros, sin alejamos del cauce,
refugio que todos aquellos que lo encontraremos 50 metros más arriba
conocen se esmeran en cuidar. nuevamente la senda, que vuelve a
Sin abandonar el camino que hasta subir de forma desigual junto al arro-
aquí nos trajo superaremos el embal- yo hasta dar con la carretera de
se, en cuya parte final se nos presentan Cueva Valiente en 45 minutos: así. en
dos altemativas: nosotros optamos por un primer momento nos enfrentare-
la que a la derecha cruza el arroyo. mos a una dura pendiente, por un
Tras cruzar el curso de agua por estrecho sendero en cuyo piso la
las piedras seguiremos subiendo con escorrentía no ha hecho mella. Ello
la presencia cercana de la corriente, nos permitirá acomodarnos a una
por un camino carretero que, pese a ladera donde la humedad espesa el
olvidarse de ese piso tan excelente pino y el helécho. Pero posteriormen-
para alcanzar en 10 minutos el Cam- de picnic, daremos con una corta
que nos trajo aquí, resulta ancho y te las cosas cambian, y a ese cómodo
ping Valle de Peguerinos, en cuyas pero empinada cuesta que lleva hasta
visible. Una maraña de troncos y tramo le sigue otro de mayor pen-
inmediaciones aparcaremos el coche. la alambrada del camping, en la que
ramas secas se confunden entre zarzas diente, donde el sendero herido por
Los primeros pasos de nuestra se abre una puerta de la que parte un
y retamas, escondiendo el lecho del las corrientes de agua y las rodadas
ruta buscan la pista de tierra situado a camino carretero bastante visible y de motos, se hace confuso y se difu-
50 metros (a la derecha) antes de la trillado. arroyo, al que se precipitan inclinadas
lomas que ahora forman una estrecha mina. Ante la duda, lo mejor es
entrada al camping. Por esta pista Por este camino nos adentramos seguir lo que intuimos que es el cauce
alcanzaremos una cercana zona de en un pinar albar de largos troncos garganta. Poco a poco el camino se
convierte en un sendero estrecho y del arroyo, ya que a estas alturas el
picnic, por la que baja el arroyo del asalmonados, y en un par de minutos fino hilo de agua se esconde entre
Valle de Enmedio. llegaremos a un depósito de agua, mullido, al ser pasto del verde césped,
una exuberante maleza, hasta dar
junto al que cogeremos la pista de tie- hasta no ser más que un simple hilo.
Cruzando el arroyo por esta zona

100 101
con la pista que conduce a Cueva defensivo de trincheras con dobles
Valiente. muros y nidos de ametralladora, que
Con los pies ya en la pista, segui- copan un conjunto rocoso que queda-
remos subiendo durante 15 minutos rá a nuestra izquierda.
por la que es una acentuada cuesta de Ya en el collado del Alto de la
tierra y grava, para llegar a un colla- Gargantilla (1640 m) nos vemos obli-
do donde descubrimos al frente el gados a decidir entre dos alternativas.
pueblo de San Rafael, y a la derecha Optando por la pista de la izquierda
una cumbre con numerosas ruinas de bajaremos comodísimamente parale-
lo que fueron nidos de ametralladora. los al arroyo del Chubieco. Sin nin-
Desde este collado aún nos queda gún desvío que nos confunda, inicia-
un último tramo de subida para alcan- mos una larga bajada hecha para
zar en 10 minutos la cumbre de Cueva disfrutar del pinar que se destapa
Valiente, por un paisaje de desnudas nuevamente junto al río, de la imagen
rocas ante las que retrocede el pinar. idílica del agua corriendo limpia y
Sin perder la pista, a cada paso descu- veloz, y de las praderas donde deam-
brimos muros defensivos y parapetos bulan caballos y potrillos.
de la Guerra Civil en cada uno de los A los 45 minutos del collado del
riscos, y alcanzaremos la amplia Alto de la Gargantilla por fin damos
explanada donde el antiguo bunker con el Embalse de Peguerinos en un
reconvertido en un refugio, aguanta el cruce de caminos, en el que nos deci-
ímpetu de los fríos y la ventisca. dimos por la pista que bordea dicho
Detrás del refugio se levanta la embalse por la izquierda y concluye
alta roca que forma la cumbre de 45 minutos más tarde en el Camping
Cueva Valiente (1903 m), donde de Peguerinos.
recogemos la invitación para disfru- Junto a la alambrada que encierra
tar de las vistas a la meseta segovia- la urbanidad del camping, una barre-
na y Pinares Llanos. ra metálica marca el inicio de la
Alcanzado el punto más alto de la carretera asfaltada; de frente (dejan-
excursión, por la pista que subimos do una zona de picnic a nuestra
volvemos a descender durante media izquierda) vamos a dar con la carrete-
hora hasta el collado del Alto de la ra de Peguerinos al Alto del León. A
Gargantilla (indicado con un cartel); la izquierda en dirección al Alto del
poniendo especial cuidado antes de León, en unos diez minutos encontra-
llegar a él, en percatarse del conjunto remos el Camping de Valle Enmedio.

102 103
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DISTANCIA TOTAL: 1 4 kilómetros.


DURACIÓN TOTAL : 4 hora s y 3 5 minuíos .
TIPO DE MARCHA: Circular,
TIEMPOS DE MARCHA: Apeadero de San Rafael - Arroyo Mayor; 20 minutos. Arroyo Mayor
Collado de lagosca: 1 hor a y 30 minuíos. Collad o de Lagasco • Cabeza Lijar: 35 minutos. Cabezo
Lijar - Collado Hornillo; 25 minutos. Collado Hornillo - San Rafael: 1 hor a y 45 minutos.
DESNIVEL: 57 4 metros .
DIFICULTAD: Media. En la subida al Collado de Lagasca podemos tener algún despiste por los
numerosos senderos que no s salen al paso . L o cumbr e de Cabez a Lija r resulta mu y desabrigada.
La bajad o ¡unto a l arroyo Mayor no s obligará o cruza r de un a marge n a otra, l o que represent a
un problema cuand o baja much a agu a po r la inexistenci a de puentes . Además, est e último
tramo e n época s lluviosa s está mu y embarrado.
TIPO DE CAMINO: Pisto, camino carretero y sendo
A G U A POTABLE: L a fuente de Lagasco o escasos 15 0 metros del Collado de Lagasca; y la fuente
del Carner o poco antes de condui r nuestra ruta .
ÉPOCA RECOMENDADA: Salvo los de ventisca, cualquier día es bueno. Aunque el verano seca los
arroyos qu e da n tod o s u encant o o est e entorno . «
SUGERENCIAS: E l pina r albor de troncos asalmonados envuelve las profundas gargantas de ^
cristalinos arroyos. L a alegría d e carboneros, herrerillo s y verderones es especialmente sonora
por las mañanas. Po r su part e el hombre dejó su rastr o en el bunker que domina Cabez a Lijar .
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-111 escala 1:25.000 del Instituto Geogrófico Nacional

E l frondoso pinar albar es el y frondosa garganta del arroyo Mayor,


protagonista en esta excur- que nos devolverá a San Rafael.
sión, que desde San Rafael Llegar a San Rafael en coche es
trata de descubrir la vertiente segovia- tan fácil como coger la carretera de
na de la Sierra de Malagón. Ayudados La Coruña (A-6). Para los que opten
por el arroyo de Lagasca, subiremos por el transporte piiblico, San Rafael
hasta la espectacular mole de Cabeza tiene un apeadero en la línea de ferro-
Lijar, para sumergimos en la profunda carril Madrid-Segovia.

105
diestra se encajona entre muros de acaba por dar con las aguas del arro-
piedra. yo de Lagasca.
Con las impresionantes vistas de Cruzando la caudalosa corriente
Cabeza Lijar sobre nuestras cabezas, iniciamos el penúltimo tramo de
el camino avanza ceñido al muro que ascenso, que nos llevará en media
encierra un magnífico rebollar. A los hora al collado de Lagasca. En esta
pocos minutos cuando el muro iz- trepada el camino adquiere un duro
quierdo desaparece, optamos por el aspecto, por la fuerte pendiente y las
camino que de frente busca un numerosas piedras que la escorrentía
pequeño arroyo. se ha encargado de dejar al desnudo.
Tras atravesar el pequeño curso Sumergidos en una profunda gargan-
de agua iniciamos una subida con ta, la altura de Cabeza Lijar (a nues-
mayor pendiente, por ía que, ignoran- tra derecha) crea unas condiciones
do cualquier desvío a la derecha, lle- muy umbrías, y el arroyo se divide en
garemos en 15 minutos al muro del numerosos hilillos de agua que hacen
espléndido melojar de Prado Raso. del terreno un césped encharcado.
Con el muro a nuestra izquierda Alcanzado el Collado de Lagasca
disfrutamos de apenas cien metros (1601 m) un muro separa Segovia de
llanos, tras los que el camino vuelve Madrid: en el lado madrileño nos
a subir duramente perdiendo su encontraremos con la carretera que
anchura y su buen piso, aunque la va a Peguerinos (Pista de la Mina), y
escorrentía se encarga de marcarlo con las excepcionales vistas al
Comenzamos la excursión desde que sube acompañada del arroyo; y perfectamente. Un cuarto de hora embalse de La Jarosa y Cuelgamuros.
el apeadero cuesta abajo, para que cien metros más arriba abandonamos durará este tramo, que concluye al Tomando ahora como guía el
pase sobre nuestras cabezas la auto- la carretera por una pista de tierra que dar con un sendero transversal muro a la derecha, en el que vemos
pista y bajo nuestros pies el río Gu- a nuestra izquierda cruza el arroyo mucho más trillado por las rodadas las marcas del GR-10 (pintura roja y
dillos, hasta dar con la antigua Nacio- Mayor. de las motos. blanca), haremos el último tramo de
nal VI y actual calle principal de San Por entre un frondoso pinar albar A la derecha, por este último sen- subida de toda la excursión, en el que
Rafael. En dirección al Puerto del de asalmonados troncos, la trillada dero, subiremos ignorando los atajos sorteando enormes y cuarteadas
León, subiremos en busca del puente pista inicia una ligera subida (junto a que descienden, para llegar a un alto moles rocosas durante 35 minutos,
bajo el que pasa el arroyo Mayor, en un pequeño afluente), para dar en donde el camino se hace llano y sur- llegaremos al mirador de Cabeza
cuyas inmediaciones pueden aparcar unos minutos con una puerta metá- gen dos alternativas: ignorando la Lijar (1823 m).
los que vengan en coche. lica. Tras cruzar la puerta la pista que trepa por la ladera, optamos por Bajo el mirador, habita un antiguo
Ya todos a pie, tomamos junto al se divide en dos alternativas: noso- la que a la izquierda en un cómodo y bunker de la Guerra Civil reconverti-
puente la pequeña carretera forestal tros optamos por el camino que a la suave descenso de unos minutos, do en refugio, que constata la impor-

106 107
tancia estratégica de csie punto, en el Por esta agradable pista bajare-
que confluyen Ávila, Madrid y Sego- mos cómodamente durante 15 minu-
via, y se tiene bajo los pies las dos tos hasta cruzar transversal mente con
mesetas castellanas. el arroyo Mayor. Pero en lugar de
Tras descansar y disfrutar de las cruzar el arroyo, abandonaremos la
vistas que se abren en la cima nos buena pista por el embarrado sendero
decidimos a iniciar el descenso. Para que sigue de cerca el líquido elemen-
ello tomamos el deteriorado y empina- to. De caminar por la ladera con
do sendero, que baja directamente por excelentes vistas, pasamos a sumer-
una desarbolada ladera junto a una gimos en el frondoso pinar de crista-
espinosa y roñosa alambrada, hasta el linas aguas. A la vez retomamos de
Collado de la Cierva (1709 m). ahora en adelante las pintadas (blan-
En este segundo collado retoma- ca y roja) del GR-88 como guías.
mos la carretera asfaltada, por la que Cuarto de hora más abajo el cami-
(a la diestra) iniciaremos una cómoda no se divide en dos: a la derecha la
bajada por la umbría del Alto de La Cañada Real Leonesa se aleja del río
Salamanca, para llegar al Collado por la ladera, y nosotros seguiremos
Hornillo (1637 m) en quince minu- las marcas del GR-88 junto al cauce
tos. del agua.
En este collado es donde se unen El siguiente tramo, por tanto, se
la cuerda principal de la Sierra de desarrolla entre largos pinos y agujas
Guadarrama con la Sierra de Mala- rocosas de gran belleza, mientras
gón, convirtiéndolo en un paso natu- seguimos de cerca las refrescantes
ral en el que confluyen la Cañada aguas que cruzaremos a uno y otro
Real Leonesa, el GR-88, el GR-10 y lado en varias ocasiones, por un piso
la carretera a Peguerinos, de barranqueras y piedras sueltas.
Alcanzado el Collado Hornillo A la media hora, por fin el cami-
nuestro siguiente paso es localizar, a no se separa del arroyo hasta llegar a
la derecha, una amplia pista forestal una pradera, por la que de frente vol-
de tierra cerrada a los vehículos por veremos a dar en unos minutos con la
una valla, que se interna en la espesa Cerca de las Monjas y la carretera
pinada de la Umbría del Hornillo, forestal, que a la derecha nos devol-
donde nace el arroyo Mayor. verá a San Rafael.

109
108
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DISTANCIA TOTAL: 8 kilómetros .


DURACIÓN TOTAI : 3 horas y 3 0 minutos.
TIPO DE MARCHA: Circular .
TIEMPOS DE MARCHA: Puente sobre el arroyo de la Gargantillo - Collado del Alto de la
Gargantilla: 1 hora . Collado del Alto de la Gargantilla - Alto de Los Poyales: 30 minutos.
Alto de Los Poyóles - Desvío del arroyo del Lodros: 30 minutos. Desví o del arroyo del Ladro s -
% Arroy o de la Gargantillo: 1 hor a y 15 minutos.
DESNIVEL: 45 0 metros .
DIFICULTAD: Medía-bajo. Tanto lo subido como la baiodo olternan tramos de pequeños piedras
sueltas con otros de buen piso.
TIPO DE CAMINO: Pist o y sendo.
AGUA POTABLE : A escasos 10 0 metro s de corona r e l collad o del Alto de l o Gorgantílla hoy uno
fuente, y otra en l o pista que borde o lo s cumbres de lo Sierra de Malagón.
ÉPOCA RECOMENDADA: Sólo los días de ventisca parecen ser molos, ya que los de excesivo color
se mitigan con una cúpula de pino silvestre que nunca no s abandono. Ademas, el ir bueno porte
de lo rut a ¡unto o dos caudalosos arroyos puede darnos muchos motivos de satisfacción.
SUGERENCIAS: El pino silvestre es el protagonista en uno sierra en lo que no es raro encontrarse
con zorros, corzo s y numerosos pojarillos insectívoros (herrerillos, trepadores, carboneros..,).
Con el coche se puede llegar hasta el mism o puente del arroyo de lo Gargantilla. Pero poro los
que inicien lo ruto desde el apeadero de Son Rafael , tardarán aproximadamente 45 minutos
hasta la excelente fuente de la Yedra, y 20 minutos más en dar con el arroyo de lo Gargantilla.
CARTOGRAFÍA: Hoja \f 34-40 escola 1:25,000 del Servicio Cartográfico del Ejérdto.

E
n esta ruta ascenderemos nocidas de la Sierra de Malagón. Para
por la frondosa pinada y es- descender utilizaremos la garganta del
trecha garganta del arroyo arroyo del Ladros, que nos sumergirá
de la Gargantilla, hasta llegar al Alto de nuevamente en el fragor de la verde pi-
la Gargantilla. En él tomaremos la pis- nada hasta dar con un sendero que, a
ta forestal que bordea las cumbres de media ladera y de forma cómoda, nos
menor altura, y por tanto más desco- devolverá al arroyo de la Gargantilla.

111
minutos, en el que los enebros tapi- del Saúco, que nos permitirá disfrutar
zan la ladera del monte, y que con- de un paseo agradable y cómodo por
cluye en la alambrada que marca la la vertiente abulense de la Sierra de
divisoria entre Segovia y Ávila. Malagón. cuyas laderas se extienden
Al cruzar la alambrada el arroyo de forma más progresiva y suave
se divide en dos. Inmersos en el para- hasta el pueblo de Peguerinos.
je conocido como Los Arteseros, el A los 20 minutos por el Camino
camino ignora la corriente de agua del Saúco, sin necesidad de indica-
que de frente alcanza Cueva Valiente ciones ante el buen estado de la pista
(1903 m), y opta por continuar junto y la falta de sendas que nos confun-
al propio arroyo de la Gargantilla (a dan, llegaremos a un arroyo junto al
la derecha). que hay un caño que vierte su conte-
Nosotros, sin abandonar el cami- nido en una bañera.
no, iniciamos una dura subida de Tras el refresco, tomaremos la
media hora, en la que ignoraremos un senda que hay justo detrás de la fuen-
primer sendero a la derecha y un te. Visible durante los primeros
segundo a la izquierda que parecen metros, más tarde la senda se difumi-
bajar cómodamente, para subir por na a la vez que remolonea con el
o > M üo o M
un piso descarnado y repleto de arroyo, que un poco más arriba no es
barranqueras. A pesar de ir junto al más que una simple corriente de
Para llegar al arroyo de la Gar- gido en una profunda garganta. lecho del arroyo éste no es más que agua, en una verde pradera que se ha
gantilla basta salir del apeadero de Rodeados por un exuberante pinar, a un rastro de verde césped, lo que nos desecho de la vereda. Sin perder el
San Rafael en dirección a la antigua nuestro lado las rocas recubiertas de hará ver con buenos ojos la pequeña sentido que traíamos, continuaremos
N-VI, la actual calle principal del musgo nos hablan de la humedad rei- fuente-abrevadero que hay a la dere- ganando altura durante 10 minutos en
pueblo. A la izquierda por la antigua nante, que motiva al helécho a tapizar cha de una curva, en la que tomamos dirección a la cumbre de Los Poyales
N VI alcanzaremos el arroyo Mayor, la ladera. un merecido descanso. (1730 m), invisible por los pinos sil-
al que una pequeña carretera forestal Al cuarto de hora de trepada, cru- Después del reposo hay escasos vestres en que se sumergen los enor-
sigue curso arriba. Por dicha carrete- zamos el arroyo a la derecha por un 150 metros para llegar al collado del mes cantos redondeados que forman
ra daremos con la fuente de la Yedra, tramo bastante deteriorado, e ignora- Alto de la Gargantilla (1630 m), su parte más elevada.
desde donde aún nos faltarán casi dos mos un sendero que nos sale a la donde nos encontraremos con la pista Ya en el alto, la amplia y dorada
kilómetros para el puente sobre el izquierda, para continuar subiendo que sube a Cueva Valiente y de frente meseta segoviana se abre a nuestra
arroyo de la Gargantilla. por una pequeña cuesta sembrada de baja hasta el Camping de Peguerinos. mirada.
Alcanzado el fresco arroyo, toma- cantos redondeados. Por el contrario, nosotros opta- AI otro lado de la cumbre una
remos el visible y descarnado camino Tras esa fea cuesta alcanzamos un mos por la magnífica pista forestal de alambrada se cruza con nosotros
la derecha, conocida como Camino transversalmente al separar Segovia
que sube paralelo a su cauce, sumer- tramo más o menos llano de unos

112 113
de Ávila. Tomando como guía el momento delicado en el que debemos
espinoso alambre, descenderemos prestar mucha atención, pues unos
(a la izquierda) en un cuarto de hora metros más adelante un pequeño sen-
al collado que separa el alto de Los dero se nos cruzará transversalmente.
Poyales del Alto del Boquerón Ignorando nuestro actual camino, que
(1765 m). baja junto al arroyo, optamos por el
En el fondo del collado se extien- sendero de la derecha, para cruzar el
de una amplia pradera, y en la alam- arroyo del Ladros por un rústico
brada se abre una puerta. Cruzando puente de piedras, en una zona pobla-
por la puerta al lado segoviano, da de musgos y heléchos de gran
tomaremos un camino de piedras belleza.
sueltas por el que en unos minutos Por este nuevo sendero, iremos
daremos con el lecho del arroyo del durante una hora y quince minutos
Ladros. sin subir ni bajar, de forma extrema-
Alcanzada la fresca corriente de damente agradable y cómoda.
agua, mientras ésta se precipita vio- Cubiertos por las cúpulas de
lentamente hacia abajo, nosotros des- robustos pinos silvestres nada cam-
cenderemos más suavemente durante biará en nuestro cómodo camino, uti-
10 minutos por un agradable camino, lizado antiguamente como demuestra
lo que nos permite tener una excelen- el cuidado en la colocación de cantos
te panorámica de la frondosa gargan- laterales para aterrazarlo, y dar por
ta en la que nos internamos. fin con el caudaloso arroyo de la Gar-
El cómodo descenso da paso a gantilla, que cruzaremos para tomar
una trepidante bajada de 15 minutos el camino que, paralelo a su cauce,
hasta alcanzar nuevamente las crista- desciende hasta la carretera forestal
linas aguas del Ladros. Y llega un que une San Rafael con El Espinar.

114 115
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DISTANCIA TOTAL: 1 8 kilómetros.


DURACIÓN TOTAL: 8 horas.
TIPO m MARCHA : Circular .
TIEMPOS DE MARCHA: La Panera • Arroyo de los Ojos: 4 horas. Arroyo de los Ojos - Refugio de
La Vaqueriza: 1 hora y 30 minutos. Refugio de Lo Vaqueriza - Arroyo de la Gargantilla: S |
30 minutos. Arroyo de la Gargantillo - La Panera: 2 horas.
DESNIVEL: 320 metros.
^^m DIFICULTAD : Baja . Sólo la longitud de la ruta puede suponer un problema.
HP TIP O DE CAMINO: Pisto de tierra.
f AGU A POTABLE: La fuente de los Guijos junto al Refugio del mismo nombre, un caño a escasos
metros del arroyo de los Ojos, y lo fuente de la Chispa antes de llegar a Lo Vaqueriza, A
ÉPOCA RECOMENDADA: En verano la aglomeración es palpable, pero no es menos cierto que esfti^^
muchedumbre se limita o disfrutar de las piscinas naturales del área recreativo La Panera,
dejando las alturas para mocAoros y demás. Al eterno verde del pino le da igual la época, pero
en primavera flores y pájaros animan sobremanera todos los parajes.
SUGERENCIAS: ES ideal para ciclistas. No olvides en verano el bañador, en primovera los
prismáticos poro descubrir la pequeña fauna que puebla las copos de los árboles, y los esquís |
raquetas en un soleado día invernal después de una bueno nevado.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-1 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

L a Garganta de El Espinar
es un amplio y alargado va-
lle de frondoso pino silves-
tre por el que desciende el caudaloso
río Moros, flanqueado a un lado por La
creo conocida como La Panera reco-
ge a numerosos visitantes que pueden
además disfrutar de zonas de picnic,
restaurantes y de las piscinas de fría
agua del río. Para llegar aquí, en la
Mujer Muerta y por el cordal principal carretera de San Rafael a Segovia
de la Sierra de Guadarrama al otro. (N-603) cogeremos el desvío en di-
Como consecuencia del alto valor eco- rección a la Estación de El Espinar,
lógico de este enclave, una zona de re- que concluye en el área recreativa.

117
donde pastan sosegadamente las dos kilómetros más para finalizar la
vacas. Al final de esta pradera encon- subida y dar por fin con el arroyo de
traremos a un lado la fuente de los los Ojos, el punto intermedio de nues-
Guijos y al otro el refugio del mismo tra ruta. En este tramo hemos de
nombre, que está limpio y en perfec- poner atención a la bifurcación que
to estado. hay nada más superar el embalse de
Levantando la mirada, vemos con las Tabladillas, donde optaremos por
nitidez la alta cuerda montañosa que la pista que a la derecha bordea de
cierra el valle por el oriente, que cerca un segundo embalse, conocido
desde el frío canchal de La Peñota como el Vado de las Cabras (1588 m).
llega hasta Peña Bercial pasando por Cien metros antes del arroyo de los
el Cerro Peña del Águila. Estamos Ojos hay una generosa fuente, en la
tan protegidos por estas altas monta- que tomaremos un merecido descan-
ñas que el viento es un enemigo tan so y disfrutaremos de las vistas.
inexistente como el sol, tamizado por Después de beber y descansar
los altos pinos y atenuado por el cruzamos el arroyo de los Ojos para
refrescante cauce cristalino. cambiar nuestra orientación. Ahora
Desde el refugio de los Guijos por la ladera oriental, con la vista
nada cambiará en la compacta pista alcanzamos a ver a nuestra derecha
de suave pendiente, que en media los reverdecidos cantizales de La
hora nos llevará ante el refugio del Mujer Muerta, compuesta por las
Raso. De igual factura que el ante- cumbres de La Pinareja (2192 m), la
Desde La Panera comenzamos raremos las numerosas rodadas que a rior, al poco de dejarle atrás pasare- Peña del Oso (2196 m) y el Pico de
nuestra excursión carretera arriba la derecha buscan la orilla o a la mos junto a una boca de incendios, a Pasapán (2003) que da forma a los
paralela al no Moros, pasando por la izquierda trepan por la ladera, pues cuya diestra parte una pista que igno- pies.
valla que cierra el paso a los vehícu- no son más que las rodadas de las raremos. Nuestro primer tramo tras el des-
los, hasta llegar a un cruce de pistas. máquinas de los nuevos leñadores, Dos kilómetros más arriba nos canso es un llano de una hora por la
Aquí optamos por continuar subien- cuyos antepasados serraron las vigas encontramos con el refugio de las umbría de Peña Bercial (1999 m),
do junto al caudaloso cauce truchero de las techumbres del Monasterio de Tabladillas, para al poco de cruzar el donde en invierno la ventisca y el
del río, gracias a una compacta pista El Escorial. arroyo de los Hornillos por un exce- hielo suelen ser habituales, hasta dar
de tierra envuelta por el frondoso Sumergidos en el valle sin ver lente puente con valla metálica en los con el potente arroyo Bercial.
pinar albar o silvestre, en el que más allá de los pinos, durante al bordes desde el que no vemos el río Tras cruzar el arroyo, un segundo
juguetean las ardillas. menos media hora no cogemos exce- Moros al haber ido tomando altura tramo llano de cuatro kilómetros nos
Durante toda nuestra ascensión siva altura ni nosotros ni el río, que por la ladera. llevará por la solana de Peña Bercial,
seguiremos esta pista, en la que igno- zigzaguea en una alargada pradera A partir de aquí aún nos quedan donde la pista en lugar de seguir

118 119
¿ ¡ U H m i EXCURSIONES POR.. lü SMM 01 GUmMm
junto al cauce del río Moros se aleja AI llegar al arroyo, ignoramos la
dcfmitivamente de el por la ladera, pista que cruza el río para dirigirse
para meterse en la estrecha garganta por la ladera de La Peñota (1945 m),
creada por el arroyo Tabladillas. que con su enorme cresta de desnuda
Sobrepasar su cauce es pasar de la roca es una de las estampas más fas-
solana nuevamente a la umbría, pero cinantes de nuestro recorrido. Por el
esta vez del Cerro Peña del Águila contrario, nosotros descenderemos
(2(K)9 m), donde aparece un cantizal por la pista que sigue al arroyo de la
de piedras musgosas en las que habi- Gargantilla de cerca por su margen
tualmcnle la nieve suele durar mucho derecho, para luego perderlo de vista
tiempo. al coger altura respecto al cauce por
Saliendo de la profunda garganta las laderas de la Loma de la Cacera.
volvemos a recuperar las fantásticas Cuando la pérdida de altitud es
vistas de La Mujer Muerta, y nuestra evidente en unas laderas de suaves
pista que nada ha cambiado en su pendientes, el valle comienza a ser
estupendo piso, ahora por fin inicia la más amplio y los pinos sobrepasan
bajada que se prolongará hasta con- con sus cúpulas nuestra cabeza, impi-
cluir la ruta, En apenas media hora diéndonos ver poca cosa más que el
daremos con la fuente de la Chispa y sotobosque de zarzas, heléchos y
en una hora con el refugio de La retamas que hay bajo ellos. La pista
Vaqueriza, de igual factura que los presenta algunos tramos de asfalto
anteriores pero el más alto de cuantos muy deteriorado, en muchos casos
podamos encontrar en la Garganta de puramente gravilla, siendo el último
El Espinar. rastro de la que fue una carretera
Desde el refugio la pista cobra la forestal.
apariencia de un balcón a la puesta Con la cumbre de La Peñota a
del sol, pues la Garganta de El Espi- nuestras espaldas damos de nuevo
nar se abre por el oeste, mientras con un cruce. Por la derecha retoma-
andamos por la solana durante los remos el asfalto para llegar al Puente
dos kilómetros que aún nos faltan Negro sobre el río Moros. Llegados a
para volvernos a encerrar en una este punto, ya conocido, tan sólo nos
nueva umbría garganta, la del arroyo queda seguir el cauce del río Moros
de la Gargantilla. en su caída hacia La Panera.

120
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DISTANCIA TOTAL : 1 6 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL: 4 horas.
TIPO DE MARCHA: Circular.
TIEMPOS D E MARCHA: Centro de información A. M. A. - Lo s Miradores: 2 horas. Lo s Miradores
Fuente de Aurrulaque: 1 5 minutos. Fuent e de Aurrulaque - Arroyo de la Navazuela: 1 h o r a . p |
Arroyo de la Navazuel a • Puente romano del Descalzo : ] hora .
DESNIVEL: 40 0 metros .
DIFICULTAD: Bajo.
TIPO DE CAMINO: Pisto , camino carretero y senda.
AGUA POTABLE : L a fuente de Aurrulaque marca el final de la subida y marca el punto medio de
la excursión.
ÉPOCA RECOMENDADA: Primavera, verano... la estación da igual. Lo realmente importante es poder
disfrutar de un poco de soledad en este enclave, para lo que es conveniente ir un día de diario.
SUGERENCIAS: Machado, Aleixondre, Boroja, Unomuno... son sólo unos pocos de aquéllos que,
fascinados por lo naturaleza , hiciero n de la Sierra de Guadarrama su musa. Actualmente en la
ladera orienta l d e L a Fuenfrí o se levantan Lo s Miradores, unido s por una senda d e poemas ;^
grabados en el granito con cincel. Todo paro ver al pino silvestre de colores asalmonados cubrir
un valle, al que ardillas y picos picapinos llenan de ruidos. N o es raro que se dejen ver algunas
parejos de buitres leonados, as í como los comunes grajos, los despiertos herrerillos y los curiosos
petirrojos.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-1 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

L a ladera oriental del Valle Sea esta jornada un pequefio


de La Fuenfría es la prota- homenaje al cariñoso recuerdo del
gonista de está excursión, poeta ''cercedillense" Luis Rosales:
en la que desde la fuente del Tercer Re- «Las noches de Cercedilla
tén tomaremos un sendero señalizado Las llevo en mi soledad
con marcas amarillas, por el que al- Y son ya la última linde
canzaremos Los Miradores y la Pra- Que yo quisiera mirar»
dera de Navarrulaque.

123
Pasado el desvío al albergue juve- puede explayarse en la amplitud del
nil Las Dehesas, al poco veremos a Valle de La Fuenfría y su ladera occi-
nuestra diestra una pista de tierra dental, dominada por el Cerro Peña
cerrada a los vehículos con una valla. del Águila (2009 m) y La Peñota
Por ella hacemos nuestro un camino (1945 m).
carretero bastante trillado, por el que La sensación de ir girando a la
dejaremos a nuestra izquierda un izquierda se confirma cuando la lade-
tramo perfectamente enlosado de la ra occidental queda a nuestra espalda,
calzada romana del siglo i que unía y por fin desaparece. En ese momen-
Titulcia con Segovia. to el camino se vuelve llano, y el
Tras la pincelada histórica, el frondoso pino que nos rodeaba deja
camino continúa paralelo al cauce del su puesto a robles, zarzas, rosales y
arroyo de La Venta hasta dar con la retamas, que hacen del sol un nuevo
fuente del Tercer Retén, donde encon- compañero.
traremos delicioso refresco. Un poco más adelante desembo-
Fieles a las marcas amarillas camos en una pradera despejada
depositadas en los gruesos troncos donde las vistas al Valle de los Caí-
cruzaremos el cauce del arroyo, y dos dominan el horizonte, y en la que
daremos con un pequeño sendero que hemos de prestar especial atención
se despacha a gusto por un excelente para no perder los puntos amarillos
piso aterrazado, por el que cualquier que nos guían.
despiste en el frondoso pinar resulta Haciendo caso de unas oportunas
imposible. flechas amarillas volveremos a reto-
A media ladera, durante estos ini- mar el frondoso pinar silvestre y la
cios no hay sensación de hacer nin- senda, por la que daremos con una
gún esfuerzo, mientras tomamos altu- gran roca pintada con flechas que
ra respecto al arroyo de La Venta. sirve de indicador hacia Los Mirado-
Siempre cubiertos por el pino silves- res. Tras ella el camino se toma más
En tren, coche, caballo, a pie o romano de La Venta, y concluye en el tre, la jara y la retama, que aportan su duro y áspero, pues la pendiente se
bici, al poco de llegar a la estación de área recreativa de Las Dehesas. gota a la variedad en unas laderas en acentúa, por lo que a pesar de tener
ferrocairil de Cerccdilla, y ver en sus Aparcando el coche en las inmedia- las que sólo el helécho tinta de verde excelentes vistas a Las Peñotas y al
inmediaciones el imponente puente ciones del centro de información las zonas más húmedas. Cerro Peña del Águila, el esfuerzo
romano del Molino, trataremos de no podremos recabar algún consejo Cuando por fin perdemos de vista físico hará que nos concentremos en
perder la carretera que desde la esta- antes de seguir, ya a pie, carretera el arroyo la pendiente se acentúa, y se la tarea de solventar el único tramo de
ción de Cercedilla pasa por el puente arriba. abre algún claro por donde la vista dura ascensión en toda la excursión.

124 125
Tres cuartos de hora supone este 15 minutos, con vistas a las paredes
sufrido ascenso hasta localizar la graníticas y verticales de Siete Picos,
explanada de Los Miradores, donde hasta llegar a la amplia Pradera de
la retama ocupa el lugar de un desa- Navarrulaque, donde todos los cami-
parecido pino, y las marcas de pintu- nos se cruzan y el peregrino puede
ra amarilla se ven obligadas a servir- saciar su sed y tomar descanso en el
se de redondeadas piedras y lajas refugio-fuente de Aurrulaque. Solá-
graníticas. rium de hierba fresca tapizado de
El primer mirador que encontra- narcisos amarillos, esta pradera es
mos es el de Luis Rosales, que se une como una manta que recoge el sueño
con el de Vicente Aleixandre por un y el descanso a quienes se dejan caer
sendero repleto de poemas inscritos en sus mullidos brazos. Estamos en el
con cincel en la roca. El de Rosales punto medio de la excursión y con
como la proa de esta gran explanada agua al alcance de la mano, por ello
que mira al horizonte castellano, ¿hay mejor lugar para damos ese
parece estar colgado sobre las mejo- merecido descanso?
res vistas y chanzas; pues la lectura o De nuevo en camino, volvemos a
la escritura de algunas frases en el retomar la pista en el sentido que
diario que encierra el buzón allí ins- traíamos, olvidándonos de las mar-
talado, dan para mucho. Sin embargo cas amarillas a las que ahora sustitui-
el de Aleixandre es el más visible, remos por las bandas de pintura
elevado sobre las rocas y con su más- blanca y roja del GR-10, el sendero
til señalando al cielo. de Gran Recorrido que va de Valen-
Justo detrás de este último mira- cia a Lisboa.
dor pasa la Carretera de la República, Inmersos en la ladera del Pico de
la que en realidad es una excelente Majalasna perderemos de vista la
pista de tierra trazada para gloria de cresta de Siete Picos, y por el contra-
la 11 República, pero cuya vida quedó rio nos rodea la amplitud del verde
truncada por la Guerra Civil. Su con- Valle pinado de La Fuenfría, del que
clusión hubiera llenado de vehículos es difícil perder algún detalle, pues la
este lugar, por lo que nunca una vida pista es un balcón abierto a todos los
truncada atrajo tantos paseantes y espacios sobre los que vuela.
ciclistas. Gracias al buen piso y ligera pen-
Nuestros pasos ahora por la pis- diente, es fácil levitar el ingenio y
ta retoman un ligerísimo ascenso de saborear los poemas que cantan los

126 127
Ir al MAPA

pajarillos durante la hora que nos lle- el inicio de la Carretera de la Repú-


vará alcanzar el arroyo de la Nava- blica, el sendero tiene 10 minutos
zuela, que cruzaremos por un sobrio más cómodos.
puente de piedra. En ese momento Nuevamente por la pista de la
destacan los ejemplares de acebo que Carretera de la República sin perder
adornan hacia abajo el curso del el sentido descendente, a un par de
arroyo, y hacia arriba la espesa man- DISTANCIA TOTAL : 1 2 kilómetros.
minutos daremos con una valla por la
cha de pino que trepa por las laderas DURACIÓN TOTAL : 3 hora s y 40 minutos .
que cruza transversalmente el sendero
TIPO DE MARCHA: Circular.
(casi verticales) hasta el Collado de puntos blancos, o lo que es lo
TIEMPOS DE MARCHA: Centro de información A. M. A. - Arroyo del infierno: 1 hora . Arroyo del
Ventoso. mismo, la calzada romana. A tan
Infierno - Collad o d e Morichiva: 3 0 minutos . Collad o de Marichiva - Cerr o Peñ o del Águila:
Cien metros más adelante encon- sugerente camino es difícil resistirse y
45 minutos . Cerr o Peñ o de l Águila - Collad o de Cerromalejo : 2 5 minutos .
tramos la fuente de Antón R. Velas- allá vamos. Pero las piedras menudas
Collado de Cerromalej o - Centr o de información A. M. A.: 1 hora .
00, en la que damos con el Camino y sueltas de la calzada dan al traste
DESNIVEL: 70 0 metros .
Schmid (marcado con puntos amari- con las ilusiones durante los 10 minu- DIFICULTAD: Medio-baja . L a dificultad es lo inherente al esfuerzo de una prolongada subida, en
llos). Sirviéndonos de él abandona- tos que dura la bajada hasta el puente una ¡ornad o dond e todos lo s caminos están perfectament e señalados y en bue n estado .
mos la pista y comenzamos a descen- romano del Descalzo, donde el per- TIPO D E CAMINO : Camin o carretero y senda.
der acusadamente por un sendero en fecto enlosado maravilla a propios y AGUA POTABLE : Aunqu e el Valle de La Fuenfrí o es un área recreativo regada con numerosas
el que abundan las piedras sueltas, extraños. fuentes, e s necesari o hace r suficiente ocopio d e agua; pue s arribo ton sólo encontraremos una
paralelos al arroyo de la Navazuela. Poco más de sí da esta jomada, en fuente cerc a de l Collad o de Cerromalejo .
Los primeros 15 minutos son algo la que una vez pongamos el pie en el ÉPOCA RECOMENDADA: Primavera, verano... la estación do igual. Lo realmente importante es poder
malos pues se baja a "machete", pero asfalto, basta tan sólo seguir descen- disfrutar de un poco de soledad en este enclave, por o lo que es conveniente venir un dio de diario.
desde el primer zigzag hasta dar con diendo para volver al punto de partida. SUGERENCIAS: El pino silvestre de colores asalmonodos es el protagonista de esta ladera, al que
ardillas y picos picapinos llenan de ruidos . N o es raro que se dejen ver algunos parejas de
buitres leonados , as í como lo s comunes grajos, lo s despiertos herrerillo s y los curiosos petirrojos.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-1 escalo 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

G
racias a la red de senderos jo de Segovia daremos con la gargan-
perfectamente señaliza- ta del arroyo de Marichiva, para subir
dos que surcan el Valle de junto a su cauce hasta el collado que
La Fuenfría de Cercedilla, coronare- da nombre al arroyo. En él nos en-
mos la cadena montañosa que lo cie- contraremos el GR-10. al que segui-
rra por el occidente, para disfrutar de remos hasta coronar el Cerro Peña del
las espectaculares vistas tanto al Valle Águila (el cénit de nuestra excursión).
de La Fuenfría como al valle del río y en su posterior bajada al Collado de
Moros. Ayudados por el Camino Vie- Cerromalejo. En el último tercio de la

129
128
cruza transversalmente con una exce- duro por la pendiente y por las nume-
lente pista en una pequeña pradera rosas pequeñas piedras que el agua
clareada. Aunque de frente continúa ha dejado sueltas. Pero al ir tomando
el sendero marcado de rojo converti- altura podremos gozar de unas mag-
do en la Vereda de Piñuela, optare- níficas vistas a la ladera oriental de
mos por continuar a la derecha por la La Fuenfría.
pista (marcada también de rojo) del Ya en el collado, daremos con
que fue el Camino Viejo de Segovia. la pista forestal por la que viene el
Por este camino de excelente piso GR-10 desde el Puerto de La Fuen-
sentiremos la presencia del pinar fría, y que a la izquierda marcada por
albar o silvestre, lleno de fragancias a puntos rojos va sin subir y sin bajar
resina y sutiles sonidos de herrerillos, hasta las inmediaciones de La Peño-
carboneros, trepadores, o cuando ta. Ignorando la pista (con lo que
menos el constante martilleo del pico diremos adiós a los puntos rojos),
picapinos. Durante al menos media optamos por seguir el GR-10 (señala-
hora de moderada subida cruzaremos do con pintura roja y blanca), que tras
sucesivos arroyos como el del Infier- cruzar el muro de piedra que separa
no, Balsainejo y Pinolubero, desde el las provincias de Segovia y Madrid,
cual la pendiente se suaviza hasta dar continúa subiendo junto al muro por
1778^ con el arroyo de Majagavilán, donde el lado segoviano.
Collado
de Cerromalejo [~] al poco los puntos rojos, marcados en Con el muro a nuestra izquierda
los recios troncos que nos guían, nos volvemos a tomar altura entre enebros
ruta nos enfrascaremos en una cons- Si prefieres el autobús, la empresa obligan a abandonar el Camino Viejo rastreros, piornos y algún retorcido
tante bajada por la Vereda de Piñuela, Larrea sale desde el intercambiador de Segovia, para continuar por un pino, por un sendero que tardará unos
que sigue de cerca al arroyo del In- de Moncloa. sendero que sale a la izquierda en 20 minutos en alcanzar un primer
fierno hasta el área recreativa del Va- Comenzamos nuestra ruta en el busca de las cumbres. alto, desde la que las vistas al frondo-
lle de La Fuenfría. centro de información, junto a cuyos Por la llamada Vereda del Poyal so pinar de la Garganta de El Espinar
Para llegar al Valle de La Fuenfría servicios parte la senda marcada con de la Garganta, haremos un cómodo resultan sorprendentes, Con toda niti-
tanto si se llega a Cercedilla en coche puntos rojos, que durante buena parte zigzag de acentuada pendiente para dez podemos observar La Mujer
(carretera de Navacerrada N-601, o del camino será nuestra fiel guía. A acercarnos al arroyo de Marichiva. Muerta, de la que caen hermosos can-
por Guadarrama M-614) como en unos 100 m de ligera subida damos Desde ese momento subiremos sin chales hasta dar con el río Moros.
tren, debemos saber que es en las con el Hospital de La Fuenfría, fren- contemplaciones paralelos al agua Media hora más necesitaremos
proximidades de la estación de ferro- te al que pasaremos para volver a durante al menos media hora, hasta el para sortear un segundo alto, tras el
carril donde se coge el desvío para recuperar la senda de puntos rojos, Collado de Marichiva (1749 m). cual se asienta un collado, y alcanzar
Las Dehesas o Valle de La Fuenfría. que tras 10 minutos más de subida se Como todo sendero directo, se hace por ün la cima del Cerro Peña del

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Águila (2012 m). La desnudez que Calle Alta, volvemos a retomar
nos acompaña en este último tramo como guía los puntos rojos que mar-
de subida hace que el viento o la ven- can la Vereda de Piñuela, que frente
tisca nos vapulee, pero a su vez per- a nosotros desciende cómodamente
mite pasar la mirada por los valles por la ladera. Numerosas corrientes
que divide. Numerosos grajos negros de agua nos salen al paso, de lo que
se ayudan de las corrientes de aire, se han aprovechado los ganaderos
mientras en el horizonte no es raro para crear algunos abrevaderos, que
divisar una pareja de buitres leonados en algún caso bien nos pueden servir
que planean mucho más alto, oteando de fuente. Poco más tarde el sendero
el horizonte en busca de carroña. encuentra por fin el cauce del arroyo
La bajada al Collado de Cerroma- del Infierno, obligándonos a dar un
lejo (1778 m) por el GR-10 apenas giro bmsco para bajar paralelos a su
son 25 minutos de vereda serpentean- cauce durante unos 30 minutos. Lo
te junto al muro, que a veces se pier- que implica que la pendiente se
de entre grandes rocas. En este des- acentúe a la vez que el piso se torna
censo volvemos a reencontrarnos con de piedras sueltas. Por contra, la cer-
los pinos, que apenas unos metros canía del arroyo del Infierno es una
más abajo son tan frondosos como recompensa visual, que concluye al
para protegemos del aire. En el colla- dar con una excelente pista y una
do diremos adiós al GR-10 que cruza pequeña pradera, que ya conocimos
el muro por una puerta para buscar la anteriormente.
umbría de La Peñota; y optamos por Ignorando el Camino Viejo de
el camino que desde la puerta, baja Segovia marcado de puntos rojos que
por el lado madrileño hasta dar, en ya utilizamos en la subida, atravesa-
poco menos de 10 minutos, con la remos la pradera para dar con el sen-
magnífica pista que ya nos encontra- dero de puntos rojos que desemboca
mos en el anterior collado. en el Hospital de La Fuenfría, y de
Ignorando la excelente pista de ahí a la caseta de información.

132 133
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 1 5 kilómetros la circular, 9 kilómetros la lineal.


DURACIÓN TOTAI : 6 horas la circular, 4 horas lo lineal.
TIPO D I MARCHA : Circula r o lineal.
TÍEMPOS DE MARCHA: Estación de Cercedilla - Pista forestal Calle Alta: 1 hor a y 10 minutos.
Calle Alta - La Peñoto: 45 minutos. La Peñoío • Peña del Cuervo: 1 hor a y 10 minutos. Peña del
^ u e r v o - Collado del Ardpreste de Hito : 2 5 minutos. Collad o del Ardpreste de Hita - Apeadero
B L ^ d e Tablada: 30 minutos. Collado del Ardpreste de Hita • Arroyo de La Peñota:
H^K 1 hor a y 10 minutos. Arroyo de Lo Peñota - Cercedilla: 1 hora .
DESNIVEL: 75 0 metros.
DÍFÍCULTAD: Medio. Aparte de la longitud del recorrido, necesitaremos un poco de perída pora


I sortea r los Tres Peñotas.
I TIP O D E CAMINO : Pista , camino carretero y senda.
" AGU A POTABLE : La fuente del Mostajo en el collado del mismo nombre, y lo de Aldorá en el
Collado del Arcipreste de Hita.
^POCA RECOMENDADA : Primavera . L o desnuda cuerda es constantemente azotada por el viento y
Be l sol. Los días de ventisca o niebla lo mejor es abstenerse.
SUGERENCIAS: L o Naturaleza ha creado paisajes como las cumbres rocosas de La Peñoto, o las
rocas ciclópeas que recuerdan el paso del Ardpreste de Hita, donde descubriremos un paraje
evocador regado por la fuente de Aldorá. Po r su porte el hombre dejó su huella en lo línea de
trincheras y nidos de ametralladora durante la Guerra Civil. En el Collado del Ardpreste de Hito
tenemos dos alternativas: tomar la pista que va a directamente a CercedillO; o conduir nuestra
excursión en Tablado, desde donde volveríamos a Cercedilla en tren, ahorrándonos dos horas y
medio de vuelta.
CARTOGRAFÍA: Map a de Sierra de Guadarrama escolo 1:50.00 0 editado por Lo Tienda Verde.

L
as solitarias cumbres de La guiendo el cordal hacia el Puerto de
Peñota son un bastión ro- Guadarrama encontraremos numero-
coso no muy habitual en la sas cicatrices de la Guerra Civil, que
ruta de los excursionistas por La Fuen- nos llevarán al encantador enclave de
fría de Cercedilla. Desde ella y si- la Peña del Arcipreste de Hita, donde
más tarde por una zona adehesada del Butrón a una dura subida de
algo clareada de pinos y robles, para 25 minutos por un piso de piedras
encontramos de cara con el Campa- sueltas, que concluye en la excelente
mento de La Peñota. Situado en el pista forestal de Calle Alta, que a
Collado de los Amigos a la sombra media ladera viene del Puerto de La
del Cerro de Reajo Alto (1363 m), Fuenfría y a la izquierda va hasta el
desde él se abren unas excelentes vis- Collado del Rey.
tas sobre el Valle de La Fuenfría (la Sin perder los puntos rojos, nos
antigua Fuente Fría o La Fuentfría). encaminamos por la pista de Calle
Después de pasear la curiosidad por Alta, que a modo de balcón abre unas
los vetustos edificios, testigos de los excelentes vistas a la ladera oriental
primeros escarceos de los scouts en de La Fuenfría, y en la que a escasos
España, volvemos a retomar la pista 50 metros encontraremos la fuente
hasta dar con una valla que cierra el del Astillero con un alargado pilón,
paso a los vehículos, momento en el donde resulta más fiable beber del
que la abandonamos por un sendero caño que hay en uno de sus lados que
marcado con puntos rojos, que parte de la misma fuente.
junto a la generosa fuente que tene- Tras el refresco y unos minutos
mos a nuestra izquierda. más de pista nos cruzamos con un
Optando por este sendero llamado sendero transversal, que baja señala-
de los Poyales, comenzamos a subir do con puntos rojos, y que a la
cómodamente durante unos 300 m, izquierda sube con el piso marcado
para luego zigzaguear durante 15 por rodadas. Ignorando las marcas
minutos a ambos lados del arroyo del rojas que bajan o siguen por la pista,
Helechón del Rey, al que cruzaremos optamos por el camino que sube sin
en un determinado momento. Sin excesiva pendiente al Collado de
demasiado esfuerzo nos sumergimos Cerromalejo (1778 m), que separa La
en el fragor del pino silvestre de asal- Peñota y el Cerro Peña del Águila, y
monados troncos, entre el que se donde el valle del río Moros se abre a
desarrolla un sotobosque de zarzas, nuestra curiosidad.
tan famoso clérigo en una de sus corre- mos con el sendero que sube hasta la rosales silvestres y retamas. En el collado el pino silvestre se
rías dio con la fea serrana Aldara. excelente pista conocida como Cami- A continuación tenemos un pe- clarea, y en el muro de piedra que
Desde el primer andén de la esta- no de los Campamentos. Sin desviar- queño tramo llano donde son cons- separa Madrid de Segovia se abre
ción de Cercedilla, en el lado contra- nos de ella subiremos durante un tantes las corrientes de agua, que da- una puerta por la que alcanzaremos el
rio a los trenes a Navacerrada, dare- cuarto de hora, primero entre chalés y rá paso ya en la garganta del arroyo GR-10 (bandas rojas y blancas). A la

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i/quicrda y guiados por las marcas las marcas blancas y rojas entre un
blanca y roja comenzamos una dura laberinto de piedras y estrechos pa-
ascensión de media hora, en la que se sillos puede llegar a entusiasmamos.
alternan las vistas a la Garganta de El Concluida la tercera Peñota nos
Espinar y el valle del Guadarrama, sumergimos en un canchal donde
hasta las cumbres cuarteadas, rocosas volvemos a retomar el muro de pie-
y desnudas de La Peñota (1945 m). dra como guía, y abandonados por
La que antiguamente recibía el cualquier árbol o arbusto iniciamos
nombre de Tres Picos, porque en rea- una impresionante bajada de casi
lidad son Tres Peñotas, tiene un 250 metros de desnivel hasta el
aspecto muy similar a Siete Picos. Collado de Gibraltar (1691 m).
Aquí la soledad humana de sus cum- Alcanzado el collado, delante
bres reafirma la belleza de la piedra tenemos la subida al Cerro del Mos-
desnuda, dura y abatida por el viento. tajo (1717 m). En él la Guerra Civil
Pero por encima de todo es un dejó su huella en la trinchera culmi-
magnífico mirador de paredes verti- nada por un muro de piedra, en el que
cales a modo de balcón al vacío por se abren numerosas bocas para las
el lado madrileño, y por el otro una ametralladoras.
umbría en la que cuatro copos bastan De nuevo al amparo de las señales
para teñir de blanco el canchal mus- del GR descenderemos en 20 minutos
goso que se extiende por la ladera, en al Collado del Mostajo (1647 m), que
la que el pino asalmonado a duras en el lado segoviano tiene un manan-
penas gana terreno desde el frondoso tial de agua (fuente del Mostajo) que
valle del río Moros. no cede ni en los estíos más duros.
Culminaremos la primera y la Además representa la única posibili-
segunda Peñota trepando por gran- dad de abastecernos de agua por estas
des bloques, y siguiendo las marcas cumbres, donde el sol puede hacemos
del GR-10 sorteamos la tercera, lo mucha mella.
que nos obliga a descender por el Media hora nos llevará sortear
lado madrileño para pasar bajo una suavemente la Peña del Cuervo
de sus paredes con el aspecto de (1706 m) ceñidos al muro defensivo,
esfinge. Este último tramo no es muy para pasar junto a un bunker y bajar
sencillo, pero la belleza de la corona en un cuarto de hora al Collado de
rocosa en la que se dibujan fantasma- Matalafuente (1645 m). Aquí nos
les rostros, v la necesidad de buscar encontramos nuevamente con la divi-
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soria provincial, esta vez convertida calipsis, San Juan Evangelista, no


en una alambrada, que atravesaremos vio una tal fiígura, de tan horrible
hacia el lado madrileño ante la pre- vista», actualmente da nombre a una
sencia de un vetusto nido de ame- pequeña fuente escondida en un rin-
tralladoras. cón encantador, al que llegaremos
Iremos por el lado madrileño atravesando en el collado la alambra-
durante toda la subida al Cerro de da, para buscar un difuminado sende- DISTANCIA TOTAL : 1 5 kilómetros .

Matalafuente (1674 m), en cuya cum- ro entre los matorrales que al poco da DURACIÓN TOTAL : 6 hora s y 3 0 minutos.
bre volveremos a pasar al lado sego- con tan refrescante caño. TIPO DE MARCHA: Lineal.

viano para iniciar una bajada de unos Continuando por el sendero pasa- TIEMPOS DE MARCHA : Restaurant e (osa Cirilo - Puerto de Lo Fuenfrío: 1 hor a y 15 minutos.
160 metros de desnivel, por un can- remos nuevamente junto a otra fuen- Puerta de La Fuenfrío • Fuente de lo Reina: 45 minutos. Fuente de lo Reina - Fuente del Pájaro:
chal en el que difícilmente podremos te e iremos a desembocar a una exce- 2 horas y 30 minutos. Fuent e del Pójor o - Puebl o de Valsaín: 2 boros.
seguir las pinturas del GR-10, que lente pista llamada Camino de los DESNIVEL: 40 0 metros .
bastante tiene con ir serpenteando Lomitos. Según nuestro ánimo tene- DIFICULTAD: Baja.

entre piedras hasta dar con el Collado mos dos opciones: si quisiéramos dar TIPO DE CAMINO: Colzoda romana, pista de tierra y carretera cerrada o la circulación de vehículos.
del Arcipreste de Hita (1511 m). por finalizada nuestra excursión lo AGUA POTABLE : L a fuent e de l o Rein a se encuentr a en el punt o intermedio de l o rut a y n o te
Este ilustre poeta religioso, cuyo mejor es coger la pista a la derecha, fallará, a l controri o que algunos ontiguos fuentes romanas señaladas en los mapas. L o fuente
paso se recuerda con la enorme for- para desembocar en la carretera del del Pájar o marca el comienzo del últim o tercio del recorrido , y pese o no venir señalado en
mación ciclópea que culmina el can- Puerto de Guadarrama, por la que todos los mapos, ah í está por a deleite de los viajeros.

chal (y que reciben el nombre de ÉPOCA RECOMENDADA: Todos. El ir siempre boio una cúpula de pinos nos gorontiza el no
descendiendo llegaríamos al apeade-
Peña del Arcipreste), después de gas- ro de Tablada. Si por el contrario aún achicharrarnos en veran o e ir protegidos del oir é invernal .

tarse su dinero en Segovia tras una de SUGERENCIAS: La calzada romana de Lo Fuenfrío fue construida en el siglo i paro unir Segovia
nos encontramos con fuerzas, para
sus correrías e intentar cruzar de con Titulcia, co n tan buen tino que constituyó el pos o natural más transitado para los viajeros
superar las dos horas y media que
nuevo la sierra, se encontró con la que durante siglos cruzaban de uno meset a a otra, hast a que lo construcción de la carretera por
supone el regreso a Cercedilla por la
el Puert o de Navacerrad o y el Alto del Leó n lo relegoro n al olvido. Ho y que malizor que
serrana Aldara, la 'Jea de Tablada''. pista, debemos continuar por la
algunos tramos de lo calzada fueron ensanchados y mejorodos con muros laterales, como parte
De la que él mismo dijo «En el Apo- izquierda sin desviarnos.
de la construcdón del camino del siglo xviii, que yo e n las cercanías de Valsaín se separaba de la
calzado para dirigirse a esto población . Así de intenso fue la vida de esto vía cuya fonsadera,
posterior Vento de La Fuenfrío , fue visitada por ilustres personajes como Cervantes o Quevedo,
y otros como el Ardpreste de ftit a hicieron el intento. Otra curiosidad del camino son los ruinas
del que no fue pero es llamado convento de Casarás. Antiguo pobellón de cazo, Felipe II lo
habilitó como residendo rea l por consejo de Frandsc o Eras o (Cosa Eraso , Casarás) . Hoy en él
sólo habita l o leyenda de un monje templario, cuy o almo fue castigado o vogor en eterna pena,
por querer gonar a quie n amab a co n malo s actos.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escalo 1:50.000 editado por La Tiendo Verde.

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E sta larga jornada comienza
en Cercedilla, donde pre-
feriblemente llegaremos en
tren, y termina en el pueblo de Valsaín.
Con el propósito de conocer una cal-
clara de cómo fueron estas vías de romano sólo nos queda un tercio de la
comunicación. A los pocos minutos subida al puerto, que se desarrollará
alcanzaremos una valla, desde donde igual al anterior tramo: piso con
la pendiente se acentúa y el perfecto mucha piedra suelta, que hace de la
enlosado da paso a un piso de piedras calzada un lecho de aguas, y el muro
zada romana subiremos el Puerto de menudas, que se han ido despren- lateral (algo más elevado) el lugar de
La Fuenfría, para posteriormente al- diendo y más que ayudar resultan tránsito preferido por el hombre.
ternaren la bajada los frondosos valles
incómodas. Tanto es así que un sen- Aunque de este baile de piedras
del Pinar de Valsaín y el Pinar de la
derillo dibujado al borde de la calza- debemos exceptuar los 200 metros
Acebeda,
da es el espacio más transitado para finales antes de llegar al Puerto de La
La ruta comienza con la visita del llegar al cruce con la pista de la Fuenfría, cuando por sorpresa la cal-
puente romano del Molino, el más Carretera de la República, vía pro- zada aparece bajo la nube de cantos
imponente de todos, que se encuentra yectada durante la II República para para cobrar forma, para hacerse mag-
en las inmediaciones de la estación abrir este paso natural a las cuatro nífica.
de Cercedilla. ruedas, pero que a causa de la Guerra Alcanzado el Puerto de La Fuen-
Más tarde, tomando la carretera Civil no llegó a materializarse. fría (1796 m) podemos perder la vista
que se dirige a la zona recreativa Las Ignorando la excelente pista y en el nuevo valle que se abre a nues-
Dehesas, haremos un alto en el puen- siguiendo las marcas blancas en los tros pies, en el que uno puede sentir
te romano de la Venta, perfectamente robustos troncos de los pinos silves- el miedo de los antiguos viajeros ante
indicado con carteles. tres, iniciamos el segundo tramo de el frondoso bosque de pinos silves-
El paso siguiente es alcanzar, ya subida con el arroyo de La Fuenfría a tres de Valsaín, y que hoy después de
en Las Dehesas, la zona recreativa nuestra derecha. En este trecho se tantos avalares no ha cambiado nada
cercana al restaurante Casa Cirilo; pierde toda noción de calzada, pues gracias al capricho monárquico, que
desde donde seguiremos subiendo las condiciones del piso son más las le convirtió en cazadero real, como
por la carretera, hasta alcanzar el de un camino carretero, cuyo lecho es demuestra el mojón de piedra con
magnífico tramo de calzada perfecta- un baile de piedras menudas. Los una corona labrada que hay en el
mente enlosada, que cruza el arroyo tobillos se deciden de nuevo por un mismo collado.
de la Venta por el puente romano del sendero dibujado en el muro lateral, El que fuera el paso natural
Descalzo. único resto del camino del siglo xvni, durante siglos, collado entre Cerro
Este puente marca el inicio de la como la mejor alternativa para llegar Mingúete (izquierda) y Cerro Vento-
subida al Puerto de La Fuenfría, que hasta el puente romano de Enmedio. so, es un cruce de caminos que vie-
consta de tres tramos: el primero el más alto de los cuatro que hay en nen y van. Al viajero que quiera pro-
comienza por no perder bajo nuestros Cercedilla. seguir dos claras alternativas se le
pies las losas perfectamente conser- Al cruzar a la otra orilla del arro- abren en el valle: una en forma de
vadas, que nos dan una idea muy yo de La Fuenfría por el puente carril del Gallo marcado con bandas

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rojas y blancas como GR-10,1, que jeros que trataban de cruzar de una a
nos permitirá descansar y abastecer- otra Castilla.
nos de agua en una fuente que se Pasada esta despejada pradera
encuentra a escasos lOÍ) metros; y la llega el momento de ignorar el asfal-
otra, por la que nos decidiremos defi- to cuando éste hace un giro brusco,
nitivamente: la magnífica pista de la por una pista de tierra que sale a la
Carretera de la República. derecha recobrando el trazado del
Por esta última descenderemos camino del siglo xviii, al que distin-
suavemente desde el puerto por la guiremos por su ancho piso de pie-
ladera de Cerro Mingúete, pudiendo dras menudas bien dispuesto y en
retomar si queremos la calzada roma- perfectas condiciones.
na cuando al poco vuelve a aparecer Por lo menos esas son las caracte-
paralela a la pista, por encima de rísticas iniciales del camino que sua-
nuestras cabezas. Aunque esta vez vemente va cogiendo altura a media
sin rastro de losas de piedra, excepto ladera por La Camorca (1814 m), para
las justas para salvar alguna corriente que a modo de balcón podamos con-
de agua. templar el valle del río Frío, conocido
Con el estrecho valle del arroyo por la frondosidad de su bosque de
Mingúete al fondo, cualquiera de las pinos silvestres y acebos, que le llevó
dos vías es perfectamente válida para a denominarse Pinares de la Acebeda.
llegar a las misteriosas ruinas de la La subida concluye al llegar al
Casa Eraso o Casarás. coliado que marca el inicio del Alto
Tras comprobar adonde lleva el de La Camorquilla (1685 m), por
olvido, un kilómetro más de descen- cuyas laderas iniciaremos un descen-
so y llegaremos a la fuente de la so desigual de unos tres kilómetros
Reina, la antigua Fuentfría que dio su que nos llevará nuevamente a la
nombre a casi todo. Sus frías aguas carretera: primero cien metros de pie-
reponen de inmediato al viajero, que dras sueltas, luego dos kilómetros de
no encuentra mejor lugar para darse suave bajada casi llana con buen
un merecido descanso. piso, y por último un kilómetro
Al pie de la fuente llega una pista donde las profundas rodadas de los
asfaltada, por la que (a la izquierda) camiones marcan con rotundidad el
atravesaremos la amplia Pradera de camino a seguir. Sólo en el último
La Fuenfría, donde estuvo la Venta tramo podemos tener problemas de
de I.a Fuenfría, famosa entre los via- orientación, pues los leñadores han

145
144
Ir al MAPA

abierto otras pistas que ignoraremos norte (de frente) el inicio del Cerro de
por aquélla que se encuentra marcada Maiabueyes (1484 m).
con flechas amarillas. En este lugar de clara referencia a
De nuevo en la carretera, por ella los segadores gallegos, vamos a
a la derecha abandonamos definitiva- hacer un alto. Primero para curiosear
mente la calzada romana que se diri- entre los búnkers dispersos a ambos
DISTANCIA TOTAL : 1 0 kilómetros .
ge a Segovia, y seguimos el curso del lodos de la carretera, que son testigos
DURACIÓN TOTAL : 4 hora s y 1 5 minutos .
viejo camino del xviii, que retoman- mudos de la tragedia de la Guerra
TIPO D E MARCHA : D e id o y vuelta .
do la ladera que da al Pinar de Val- Civil; y segundo para deleitamos con
TIEMPOS D E MARCHA: Restaurante Casa Cirilo - Puerto de La Fuenfria: 1 hor a y 15 minutos.
saín concluye en dicha población. las vistas que se abren a los valles Puerto de L a Fuenfri a - Montón de Trigo: 1 hora . Camin o de regreso: 2 horas.
Nuestro primer tramo de asfalto laterales: a la izquierda el arroyo de
DESNIVEL: 66 5 metros .
son 200 metros de bajada hasta Tilviejo dejándose caer entre desper-
DIFICULTAD: Media. Hay que andar con mucho cuidado por la pedregosa y enmarañada ladera
encontrarnos con la fuente del Pájaro, digadas encinas hasta Segovia, cuya
del Montón de Trigo.
que como un hito marca el recién catedral rasga el azulado y llano hori-
TIPO D E CAMINO : Calzada romana y senda.
estrenado paisaje: el pino silvestre zonte; a la derecha Valsaín con su
AGUA POTABLE : L a fuent e d e l a Fuenfri a se encuentra e n e l puert o homónimo , e n u n punt o
inmutable cede ante un robledal que blanca corona de invernal nevada. intermedio antes de comenzar las más duras rampas de la ¡ornado.
se extiende hacia el valle, entremez- Desde la Cruz de la Gallega, ÉPOCA RECOMENDADA: Por abiertas y desarbolados, las cumbres de Cerro Mingúete y Montón de
clado con majuelos, zarzas y retamas. paciencia, pues aunque tengamos al Trigo son ozoíadas sin consideradón por el frío invierno.
Esta bendita variedad nos acompaña- alcance de la mano las primeras casas SUGERENCIAS: Esta ruto es muy usual por los numerosos visitantes del Valle de Lo Fuenfria, qui-
rá en los casi dos kilómetros que hay de Valsaín, aún quedan dos kilóme- zás por añadir un grado de esfuerzo y conseguir mejores vistas en comparación a otras cerca-
desde la fuente hasta la Cruz de la tros de una bajada tan acentuada nas cumbres. Buen o part e del recorrido transita por lo calzada romano de L o Fuenfria. Construi-
Gallega, un collado que marca al como desarbolada. da en el siglo I par a unir Segovia con Titukia, sus tramos enlosados nos servirán de guía para
alcanzar el Puert o de L a Fuenfria , magnific o mirador al Pina r de Valsain y el Valle de La Fuen-
fria, desd e donde remataremos lo subida con lo ascensión a Cerro Mingúete y él Montón de
Trigo, u n imponente otero al valle del río Moros y La Mujer Muerta.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-1 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nocional.

alcanzar un magnífico tramo enlosado

E
sta jornada arranca de la zona
recreativa cercana al restau- de calzada, que cruza el arroyo de la
rante Casa Cirilo, situado al Venta por el puente romano del Des-
pie de la carretera local que sube des- calzo.
de la estación de Cercedilla a Las De- Este puente marca el inicio de la
hesas en el Valle de La Fuenfria. Ya a subida al Puerto de La Fuenfria, que
pie, desde esta área recreativa segui- consta de tres tramos: el primero
remos subiendo por la carretera hasta comienza por no perder bajo nuestros

147
146
pies las losas períectamente conser- la subida al puerto, con idéntico desa- localizar la Senda Los
vadas, que nos dan una idea muy rrollo al anterior tramo: piso con Cospes, marcada con
clara de cómo fueron estas vías de mucha piedra suelta y el muro lateral bandas rojas y blancas
comunicación. A los pocos minutos (algo más elevado) el lugar de tránsi- como GR-10.1, que nos
alcanzaremos una valla, a partir de la to preferido por el hombre. Aunque permitirá acercamos para
cual la pendiente se acentúa y el enlo- de este baile de piedras debemos descansar y abastecemos
sado da paso a un piso de piedras exceptuar los 200 metros finales del de agua en la cercana
menudas, sueltas e incómodas. Tanto Puerto de La Fuenfría, cuando por fuente de La Fuenfría.
es así que un senderillo dibujado al sorpresa el enlosado de la calzada Sin embargo, nuestra
borde de la calzada es el espacio más reaparece. ruta continúa por el lado
transitado para llegar al cruce con la Alcanzado el Puerto de La Fuen- izquierdo del collado.
pista de la Carretera de la República, fría (1796 m) podemos perder la vista Con Cerro Ventoso a la
vía proyectada durante la II Repúbli- en el nuevo valle que se abre a nues- espalda subiremos
ca para abrir este paso natural a las tros pies, comprendiendo el miedo de machete por la ladera de
cuatro ruedas, no materializada a los antiguos viajeros ante el frondoso Cerro Mingúete muy
causa de la Guerra Civil. bosque de pinos silvestres de Valsaín, expuestos al sol y el vien-
Ignorando la excelente pista y invariable en el tiempo gracias al to, siguiendo un camino
siguiendo las marcas blancas en los capricho monárquico y su conversión dudoso y arañado por la
robustos troncos de los pinos silves- en cazadero real, el aprovechamiento escorrentía que arranca
tres, iniciamos el segundo tramo de ganadero y su explotación maderera. desde un mojón real de
subida con el arroyo de La Fuenfría a Este puerto, paso natural durante Valsaín, entre enebro ras-
nuestra derecha. En este trecho se siglos, collado entre Cerro Mingúete trero, piorno y un pino
pierde toda noción de calzada, pues (izquierda) y Cerro Ventoso, es un silvestre rácano tanto en
las condiciones del piso son más las cruce de caminos abiertos al viajero: número como en porte,
de un camino carretero con mucha al frente la Carretera de la República retorcido por el aire y e
piedra menuda suelta. Por ello, los y la calzada romana se solapan y des- frío.
tobillos se deciden de nuevo por un cienden suavemente por la ladera de Aunque a simple vista
sendero dibujado en el muro lateral, Cerro Mingúete, convertidas en se adivina nuestra meta,
como la mejor alternativa para llegar camino a Santiago de Compostela, los troncos de los árboles
hasta el puente romano de Enmedio, como reza en el monolito de azulejos son el lienzo para las
el más alto de los cuatro que hay en hermanado con el mojón kilométrico marcas amarillas y blan-
Cercedilla. (599 km) de la estela amarilla. A la cas de PR (ruta de
AI cruzar a la otra orilla del arro- derecha de la Carretera de la Repú- Pequeño Recorrido), que
yo de La Fuenfría por el puente blica, sendos carteles clavados en un más tarde aparecen en las
romano, sólo nos queda un tercio de pino evitan cualquier dificultad para piedras cuando los ante-

148 149
riores son sustituidos por predomi- medio más cómodo para solventar el
nantes enebros y piornos, cubriendo canchal del collado que nos separa
la ladera con cierta molestia para el del Montón de Trigo (2155 m), del
caminante hasta coronar a los 25 cual tenemos una fabulosa panorámi-
minutos Cerro Mingúete (2025 m). ca que nos permite ver con nitidez lo
En esta ascensión numerosos hitos de que se antoja una dura ascensión de
piedra jalonan varias sendas, que media hora entre el enebro rastrero y
hacia la derecha buscan el collado las resbaladizas rocas quebradas que
entre Cerro Mingúete y Montón de caen del cerro. Un magnífico mirador
Trigo, siendo una buena opción para (según las agujas del reloj) a la dora-
quien busca el enfrentamiento directo da meseta segoviana, los Pinares de
con el Montón de Trigo. Valsaín, Peñalara y Dos Hermanas,
De todos modos coronar Cerro Las Guarramillas, Siete Picos,
Mingúete resulta gratificante por las Madrid capital en el horizonte, las
estrenadas vistas al valle del río dehesas de El Escorial, Peña del
Moros, una buena forma de dosificar- Águila y La Peñota, la Garganta del
se la extenuante ascensión, y el Espinar y La Mujer Muerta.

150
Ir al MAPA

DiSTANOA TOTAi: 1 7 kilómetros.


DURACIÓN TOTA U 6 hora s y 45 minufos .
TIPO DE MARCHA: Lineal .
TiEWPOS DE MARCHA: LD estación de Otero de Herreros - Cerro Carmochín o Quintanar: 2 horas.
Quintanar - Peñas de la Majada: 1 hora . Peñas de la Mojada - Arroyo de lo Becedo: 2 horas.
Arroyo de la Beceda - Rivera de los Molinos: 1 hora y 45 minutos.
DESNIVEL: 86 0 metros .
DIFICULTAD: Medio. Lo longitud de lo ruto y el que buena parte del recorrido transcurra s i n^
abrigo vegetal son dos elementos muy o tener en cuenta.
TIPO DE CAMINO: Pista , senda y veredo.
AGUA POTABLE : jOjo ! N o olvides l a cantimplora pes e a encontra r en tu camino l a fuente de
Collado Mesado.
ÉPOCA RECOMENDADA: Primavera . En invierno lo invariable quietud de canchales y cumbres
desabrigadas impone su ley con ventiscas y nieves.
SUGERENCIAS: Quizás sus desnudas cumbres poblados de canchales y nieve resulten desoladas al
hombre, pero cómo escapar tonta tranquilidad o ios ojos de buitres leonados, corzos, jabalíes y
un sinfín de pojaros y mariposas, la ruta puede hacerse circular: poco antes de los instalaciones
de la embotelladora Bezoyo nos cruzaremos tronsversolmente con la Cañada Real Segoviana.
Por ella ( a la izquierda) iremos paralelos a l a vio del tren poro llega r en 45 minutos oí pueblo
de Otero de Herreros. No olvides ver el casco urbano y la iglesia de este pequeño pueblo.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierro de Guadarrama escolo 1:50.000 editado por Lo Tienda Verde.

P
ese a sortear sus estribacio- brir unas cimas desnudas y desiertas, en
nes la carretera que une Ma- las que canchales y buitres leonados
drid con Segovia, por el Puer- campan a sus anchas.
to de Guadarrama (N-Vl / N-603), la Partiendo del primer andén de la
segoviana Sierra del Quintanar es la estación de Otero de Herreros, con la
gran ignorada en las guías de rutas al vista buscamos una antigua fábrica de
uso. Así pues, nos proponemos descu- enorme chimenea junto a la que pasa-

153
mos a ver un segundo alto, el Cerro de Desde este tercer alto una alarga-
Carmochín o Quintanar (1932 m). da arista desciende, y al alcance de
A esta cumbre llegaremos tras nuestras manos está un cuarto alto, de
descender a un collado, y luego subir mayor ahura que el que nos encontra-
en media hora por una ladera de den- mos. Para llegar a Cerro Carmocho
sísima retama muy expuesta al sol. (1963 m) bastan 10 minutos por un
Desde el vértice geodésico que marca suave collado limpio de retamas, en
su punto más alto, la vista se pierde el que una vez superada la arista que
en el horizonte azulado de la meseta bajaba a nuestra izquierda desaparece
castellana, mientras no es raro otear de la vista Otero de Herreros, y
el vuelo de algún buitre leonado, al damos con el amplio valle que se
que incluso hemos podido llegar a extiende hasta el pueblo de Ortigosa.
Desde Cerro Carmocho continua-
levantar de algún roquedo, pues en
remos por el cordal para llegar a un
estas solitarias cumbres encuentra la
amplio collado que está a nuestros
tranquilidad que no hay en buena
pies, en el que por fm podremos dar-
parte de la Sierra de Guadarrama.
nos ese merecido descanso, gracias a
De camino a la siguiente cumbre
las refrescantes aguas de la fuente de
(1928 m), apenas hay 10 minutos por
Collado Mesado. Para llegar al peque-
un collado en cuyo lecho se puede
ño caño que brota al ras del suelo
prolongar nuestro deleite. No sólo
escondido tras unas grandes rocas,
Como si se tratara de la espina por ver la cuerda principal de la Sie-
remos siguiendo las vías, para al poco hemos de seguir la pared que aparece
dar con un camino que sigue paralelo dorsal de la loma, basta con seguir rra de Guadarrama, que a la derecha
nuevamente en el lecho del collado en
(a menor altura) las vías del tren, junto a este muro por pastos donde (sur) en el horizonte dominan las
su caída por el valle de la cara norte.
hasta dar con el túnel que sumerge en proliferan numerosas plantas como siluetas de La Peñota y Cerro Peña
del Águila, sino también por las Tras el refresco volvemos al
la oscuridad al ferrocarril. cantueso, tomillo, bolina, y difícil- Collado Mesado, donde un camino
Con sumo cuidado nos ponemos mente ceden al fuego las retamas. bellas cresteras puntiagudas que
dominan la ladera norte. Este aspecto marcado por las rodadas de todoterre-
a trepar por un lateral del túnel, y Alternando la vistas a Los Ánge- nos bordea cómodamente entre jóve-
alcanzar una valla tras la que se abre les de San Rafael y Otero de Herreros, lunar y desamparado es una constan-
nes pinos silvestres, por el lado de la
la inmensidad. En este momento la subida directa durará al menos una te en esta sierra, que si bien cae al sur
Garganta de El Espinar (derecha) y
nuestros pies toman contacto con la hora hasta llegar a un primer alto de suavemente entre frondoso pinar
sin coger pendiente, la primera de las
montaña, desnuda de árboles y pobla- cierta entidad, donde todos los muros hasta el valle del río Moros, por la
Peñas de la Majada (2002 m). Reco-
da de retamas. Delante de nosotros confluyen en uno, que continúa por el otra ladera muy al contrario se abren
nocible por la gran cresta rocosa que
un tendido eléctrico nos llevará a un cordal de la montaña. Pero ya no profundos valles desnudos de vegeta-
la culmina, al sobrepasarla cruzare-
camino, que en su subida termina por necesitamos ninguna referencia, por- ción y dominados por canchales
mos por una puerta a la ladera norte,
concluir ante un muro de piedra. que a simple golpe de vista alcanza- recubiertos de nieve.

155
154
para dar con un nuevo collado del que Pasapán (el pie de La Mujer Muerta),
arranca la segunda de las Peñas de la hasta las cercanías del río Milanillos,
Majada (1995 m), la última cumbre donde nuestro camino se bifurca.
del día. Ignorando la pista más trillada que se
En este Collado de las Peñas de la decanta por el margen derecho del río,
Majada las rodadas se bifurcan: para optamos por la pista cerrada a los
arriba y para abajo. Ambos caminos vehículos con una valla metálica, que
utilizaremos, pero primero subiremos se dirige a media ladera hacia la arista
al solitario e inhabitable refugio de pinada que cierra el valle por la
bien dispuestos ventanales en la pelada izquierda. Si antes eran zorzales y gra-
solana. Después de explayar la mirada jos, nuestro recién estrenado pinar es
por el horizonte castellano, cuya línea un amplio escenario para los cantores
rasgan a lo lejos las torres de la Cate- herrerillos, chochines, carboneros y
dral de Segovia, volvemos al Collado decenas de mariposas. Además de un
de las Peñas de la Majada para seguir refugio habitual para corzos y jabalíes.
las rodadas que descienden. Sin perder esta pista, sin subir o
Estas rodadas pronto se converti- bajar, en 20 minutos llegaremos al
rán en una pista de acentuada pen- arroyo del Barranco de la Majada,
diente, por la que perderemos 150 m donde se abre de nuevo una desabri-
de altitud hasta dar con el Puerto de gada garganta. Posteriormente volve-
Pasapán (1843 m). Este paso natural remos a sortear una nueva arista
utilizado antiguamente por los gana- poblada de pinos, que da paso a la
dos trashumantes es hoy aprovecha- amplia y desnuda garganta del arroyo
do por el GR-88 que viene a la dere- de la Beceda.
cha de San Rafael y a la izquierda de Esta garganta, por la que bajan
Segovia. En dirección a Segovia vol- grandes canchales, está cerrada al
veremos a perder altitud entre pinos otro lado por una enorme arista en la
silvestres replantados, que si bien no que destacan alturas como la Peña
nos cubren la cabeza dotan a la gar- del Hombre y Peña del Cuervo. Ante
ganta del río Milanillos de una fron- tales alturas nos vemos obligados a
dosidad desacostumbrada después de bajar ya decididamente por la empi-
tantas laderas de retamas, cumbres nada ladera, que la trillada pista sol-
desabrigadas y canchales. venta con un exasperante y mareante
En el descenso amplios canchales zigzag hasta el arroyo de la Beceda,
caen a nuestras espaldas del Pico de al que cruzaremos para seguir des-

157
156
Ir al MAPA

cendiendo en zigzag por el margen granja, que cruzaremos con cuidado


izquierdo. de cerrar bien las puertas evitando
Sin desviarnos de la pista más tri- que se extravíe el ganado, para conti-
llada perdemos altura, y a la par que nuar paralela al río Milanillos y flan-
la silueta de La Mujer Muerta se ve queada por los primeros chalés.
por fin completa a nuestras espaldas, Tras estos chalés ignoraremos la
DISTANCIA TOTAI : 21 kilómetros .
las cumbres que coronamos comien- Cañada Real Soriana Occidental, con
DURACIÓN TOTAI : 8 horas.
zan a ser cada vez más lejanas. Las la que nos cruzaremos transversal-
TIPO D E MARCHA : Circular .
retamas, zarzales y enebros rastreros mente, y seguiremos sin desviamos
TIEMPOS D E MARCHA : Estació n de Renfe Novas de Riofrí o • Arroyo de Motavacas:^
aparecen dispersos en una ladera por la Vereda del Bercial dos kilóme-
I hor a y 30 minutos. Arroyo de Matavacas - Puert o de Pasapán: 2 horas. Puert o de Pasapán-
cada vez menos vertical, en la que tros más hasta llegar por fín al apea-
La Pinareja: 2 horas. La Pinorejo - Arroyo de Matavacas: 1 hor a y 30 minutos.
toma consistencia una pradera con dero de Ortigosa del Monte, pasando
Arroyo de Matavacas - Estació n de Renfe: 1 hor a y 15 minutos.
algunas vacas pastando. anteriormente junto a las instalacio-
DESNIVEL: 110 0 metros .
La pista hace un inciso en una nes de la embotelladora Bezoya.
DIFICULTAD: Alto . Desenvolverno s en lo crestera rocos a de Lo Mujer Muerta no es nado
comparado a la bajado de 45 minutos por el canchal que cae del alto de La Pinareja . Además
de lo largo que resulta el recorrido, l o presencia de nieve y fuerte viento en los cumbres es
constante.
TIPO D E CAMINO : Pista, senda y vereda.
AGUA POTABLE : Numeroso s arroyos, hermano s en origen de las aguas que alimentan o la
embotelladora de Bezoya , no s saldrán al poso en la subida y la bajada, pero lo que es en lo^^
cumbre n o ha y n i rastr o de agua. ' '
ÉPOCA RECOMENDADA : Primaver a y verano son lo s mejores épocas, aunqu e no hay nad a tan
especial como subir un par de semanas después de uno nevada, cuand o la cara noroeste está
completamente cubierta y la sureste es perfectamente transitable.
SUGERENCIAS: L a silueta de L a Mujer Muerta atrae hasta las más altos cumbres de su crestera
rocosa de gneis evocadoras leyendas que sólo pueden nacer en bosques cerrados, paisajes
lunares de rocas desprendidas y cumbres nevodas. E l Palaci o de Riofrí o de corte neodásico y
planta cuadrada alberga el Museo de la Cazo, haciend o honor al bosque de encinas que le
rodea y en el que tonto abundo la caza mayor de lo que disfrutaron Alfonso Xll y Alfonso Xtll.
Su visita se traduce en un paseo por estancias enriquecidas con piezas de arte únicas, como
relojes, muebles, lamparas, tapices sobre cartones de Goyo, y obras de Velózquez, Segrestoni,
^. Ribera , Madrozo...
II CARTOGRAFÍA: Hoj a 508- 1 escolo 1:25.00 0 del I.G.N . y mapa de la Sierra de Guadarrama
escala 1:50.00 0 editad o po r L o Tienda Verde.

159
158
la sierra era el centro de un reino La Losa-Navas de Riofrío, deberán
gobernado por un rey que tras la subir durante 20 minutos hasta salir
muerte de su mujer se había desvivido al kilómetro 81 de la carretera que
por su hermosa hija. Tal es el egoísmo viene de San Rafael y va a Segovia
del amor que no quería casarla por no (N-603).
sentir su marcha, provocando en la Situados en el desvío a Navas de
joven sueños de profundos amores Riofrío, conductores y peatones de-
que la convertían en alma quieta y ben desviarse a la derecha 200 m más
apenada. Sueños voluptuosos que se adelante (dirección a Segovia), por
dieron por cumplido cuando un día una carretera asfaltada que da acceso
sus ojos se cruzaron con los de un a un gran edificio, en cuyas inmedia-
guapo joven que venía acompañado ciones podremos aparcar el coche.
de otro gigantesco y fuerte. Las mira- La carretera más allá del alargado
das ardieron y para besarse no hubo edificio da paso a una pista de tierra
que mediar palabra. El padre entera- muy compacta por la que subiremos
do, de ira en un abrazo desmedido de manera moderada sin desviarnos,
asfixió a la princesa, y enloquecido la entre dehesas pobladas de dispersas
llevó a la sierra donde la abandonó encinas y fresnos donde pastan las
ante la cercanía del enamorado y su vacas. Cara al sol los ojos se llenan
fiel gigante. El joven, cual hombre, al con la silueta de La Mujer Muerta,
encontrarla desnuda y con los brazos mientras grajos, tordos y urracas ras-
sobre el pecho la llenó de lágrimas; y gan por igual el azul del cielo.
como Dios la cogió en sus brazos y Tras 20 minutos desde el alargado
desapareció en el horizonte. Su gigan- edificio nos cruzaremos transversal-
tesco acompañante quedo encargado mente con la trillada pista por la que
de tallar a la princesa en las monta- viene la Cañada Real Soriana Occi-
ñas tal y como la habían encontrado, dental, y que ignoraremos por una
por lo que amontonó aquí y talló allí. pista que de frente se interna en el
creando la sierra de La Mujer Muerta,

L o particular de esta ruta es


que la ascensión a La Mu-
jer Muerta se realiza desde
la vertiente segoviana y no desde Cer-
cedilla, como suele ocurrir en la ma-
al viajero de conocer una zona bosco-
sa y de canchales muy particular y des-
conocida, además de no hacer de la
ruta una sucesión interminable de
cumbres frías y desoladas.
a la que todos reconocemos cuando la
nieve cubre cual manto blanco.
Nuestro punto de partida va a
diferir según el medio de transpone:
frondoso pinar cercado con alambrada.
Una puerta de hierro y el paso
giratorio peatonal que hay a uno de
sus lados dan acceso a un nuevo pai-
saje inundado de frondoso pino albar
yoría de las publicaciones montañeras. Cuenta la leyenda que por aquel los que vengan en el tren regional de repoblación, en el que los olores a
Esta alternativa brinda la oportunidad entonces, cuando ni existía Segovia, Madrid-Segovia hasta la estación de resina y humedad colman nuestros

160 161
sentidos. La alegría de los pajarillos sigo las refrescantes aguas que reco-
llena de sonidos la cúpula verde, de ge un caño del que da gusto saciarse
la que alborotadas escapan ante nues- en los días calurosos.
tra presencia numerosas torcaces y Pasada la fuente poco después
zuritas. cruzaremos el río Milanillos, que a
Una mullida pista de ligera pen- estas alturas es un simple rastro de
diente permite respirar la tranquili- agua y piedras, anuncio inequívoco
dad de la oscuridad que reina en este de encontramos en el tramo de ascen-
oscuro sotobosque, hasta dar con el sión final al Puerto de Pasapán, al que
gorgoteante arroyo de Mata vacas, ya alcanzamos con la mirada. Media
junto al que haremos un tramo donde hora nos llevará desde el río alcanzar
la pendiente se acentúa. Un giro a la dicho collado en un zigzag, primero
derecha y abandonamos el arroyo por la derecha del curso del agua, lo
para continuar por la pista, que a que nos permitirá ver la rotundidad y
modo de balcón al horizonte castella- enormes proporciones del canchal
no va ganando terreno a media ladera que baja de La Mujer Muerta, y des-
(sin subir). pués por la ladera del Pico de Pasapán
Desde el arroyo de Matavacas entre un pino cada vez más escaso.
alcanzaremos en 25 minutos de puro Ya en el Collado de Pasapán
deleite el bello enclave del caudaloso (1843 m) se abre ante nosotros un
arroyo de Majadaconejo, que una vez nuevo valle plagado de pinos, cuyo
superado al poco nos cruzaremos con lecho pertenece al curso del río
una pista más trillada que la nuestra. Moros, y su horizonte está marcado
Optando por el ramal de la iz- por la silueta de la cuerda principal
quierda iremos a encajonarnos en la de la Sierra de Guadarrama. Numero-
profunda garganta del río Milanillos, sos caminos se pierden aquí y allá,
al que si bien no vemos, sí podremos como el GR-88 o la Cañada de Gana-
oír en su escandalosa bajada encajo- dos del Pasapán, para confluir en este
nado entre las empinadas laderas de punto. Pero para subir a La Mujer
Peñas de la Majada, por las que baja Muerta no hay pista que valga, así
un tupido pinar albar. Por nuestra que por el cordal continuamos por un
ladera sin embargo van alternándose difuminado sendero que parte detrás
el pinar y excepcionales canchales de un deteriorado cartel.
como el que baja de Peña del Oso, y A partir de ahora el paisaje cam-
que al dar con el camino nos trae con- bia radicalmente: de! protector pino

163
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pasamos a las desnudas cumbres, umbría muy fría por los saturados que SI en un pnmer momento parecen descanso, antes de alcanzar la pista
pasto de la ventisca y el sol, en las neveros y el cierzo. mullidas, no son más que una maraña que acompaña por el margen derecho
que tan sólo el enebro rastrero parece Llegar a "la cara" o cumbre de La que atrapa los pies haciéndonos caer, al arroyo.
atreverse a aparecer entre el suelo Pinareja (2194 m) desde la Peña del lo que no representa un alivio para Por ella volveremos a tomar con-
rocoso dominado por los reverdeci- Oso supondrá no sólo el tramo más nuestros ya algo resentidos tobillos y tacto con el frondoso pinar albar
dos liqúenes. largo (45 minutos), sino también la rodillas. siguiendo de cerca las alegres aguas
Desde el puerto nos llevará 25 mi- ascensión más bonita y dura por Tres cuartos de hora nos llevará hasta cruzarlas por un njstico puente,
nutos alcanzar la primera cumbre de tener que desenvolverse primero bajar por el canchal hasta dar por fin para desde ese momento separamos
entidad de La Mujer Muerta, el Pico entre una superficie tan irregular en el lecho del valle con el nacimien- algo del arroyo. 200 metros más
de Pasapán (2001 m), que serían '1os como los canchales, y después por to del arroyo de Matavacas, que abajo ignoraremos nuestra actual
pies". Bajar al collado que represen- necesitar de las manos para culminar como por arte de magia brota bajo las pista por otra que a la izquierda se
tan "las piernas" y subir a "las las cortas pero verticales paredes de rocas, y es que aunque no le veíamos interna en el pinar para cruzar el arro-
manos" que apoya sobre su cuerpo una cumbre habitada por numerosos sí le oíamos bajo las piedras. Peque- yo y dar con la pista por la que ante-
nos llevará 40 minutos desiguales. vivacs. En el horizonte castellano, ñas praderas en sus márgenes son una riormente subimos y esta vez baja-
Pues si bien el collado es suave, la Segovia y sobre la cadena montañosa mullida alfombra para un merecido remos.
subida a la Peña del Oso (2196 m) que hay al otro lado aparece la Bola
tiene un primer tramo de molesta del Mundo.
retama y otro de irregular canchal, Como cualquier otro camino sería
pero ambos muy cansinos por la mucho más largo, haremos el descen-
acentuada pendiente. so por el canchal de la vertiente de
En la Peña del Oso nada cambia: horizontes llanos, tomando como
canchales, desnudez, soledad, mucho referencia un gran pináculo rocoso
aire y un estupendo mirador desde el que sobresale sobre la extensa caída
que se abarca con la vista nuestro pedregosa, y al que dejaremos a
último tramo de subida, compuesto nuestra derecha. Esta inusual, siíbita
por una crestera de puntiagudas rocas y precipitada bajada saltando de roca
de gneis que llega hasta donde por fin en roca nos permite tomar contacto
arranca "la cara". Atravesar estos con este espacio fantasmagórico
dientes de sierra nos sumerge en un exento de vida. Sin camino, las rocas
espectacular paisaje lunar de cancha- nos dirán cual de ellas es más estable
les cayendo a una y otra vertiente, al tacto, mientras alguna vez paramos
que solventaremos como podamos para echar la vista atrás, pues tan
saltando de roca en roca preferente- suma atención impide separar la vista
mente por el lado del río Moros, pues de nuestros pies. Más abajo aparecen
la vertienle contraria, la norte, es una unas manchas de retamas y enebros

165
164
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 2 0 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 7 horas.
TIPO D E MARCHA: Circular.
TIEMPOS OE MARCHA: Embalse de Puente Alta - Toma de aguas del Acueducto de Segovia:
1 hora . Toma de aguas - Collado rio Peces: 1 hor a y 30 minutos. Collad o río Peces - Carretera
forestal de Valsain: 1 hora . Corretera forestal - Tomo de aguas del Acueducto:
2 hora s y 2 0 minutos .
DESNIVEL: 60 0 metros .
DIFICULTAD: Baja . Desenvolverno s en el sendero que sigue el río Frío más que una dificultad es
un alidente. El resto de la ruta es largo pero los caminos son cloros y de buen piso. Además
vamos siempre protegido s po r árboles.
TIPO DE CAMINO: Carretera s cerrada al tráfico, pist a y senda.
AGUA POTABLE: Sólo lo fuente de Buenas Aguas en la pisto asfaltada que bordea el Cerro de La
Camorca. Pero arroyos de aguas cristalinas que alimentan de aguo potable a Segovia no faltarán
en nuestro recorrido. De hecho este recorrido es perfecto pora los veranos más calurosos.
ÉPOCA RECOMENDADA: LO diversidad vegetal de melojos y acebos nos obligan a ser sensatas, y
hacer del otoñ o e invierno l a mejo r época pora cae r por aqui.
SUGERENCIAS: Si bien la fama de la frondosidad de los pinares silvestres de La Acebeda del río
Frío ha sobrepasado fronteras, l a posibilidad de conocer uno de los pocos bosques de acebo de
hojas puntiagudas y frutos rojizos no es nada común en esta sierra. Además con tu guía y tu
cuaderno de campo aprende a reconocer enanas, majuelos , melojos , pino s silvestres y alisos.
Andar con sigilo es la únic a maner a d e sorprender algún corzo. También el hombre a través de
la historia ha dejado su huella, que se remonta a la época en que los romanos construyeron la
toma d e aguas que alimentaba el Acueducto de Segovia.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.

N
ada hay lan sugcrente co- tes sequías. Apretado entre laderas, el
mo el espacio único que río Frío combina en su curso una fron-
crea un río a su paso por la dosa vegetación de ribera y bosques de
montaña en estos tiempos de constan- rojizo caduco, con el pino silvestre
milanos, y el vuelo cadencioso del dero que ahora sí prosigue cerca del
buitre leonado. En cuanto a los mamí- río. Lo que arriba será todo pinar,
feros, la ardilla de moviníüentos ner- para nuestra sorpresa es ahora una
viosos parece menos frecuente que los rica combinación de majuelos, robles
corzos, que de vez en cuando veremos melojos, pinos silvestres, encinas, y
en su alocado y estrepitoso huir. alisos en la ribera del río.
Para llegar a La Acebeda del río Siguiendo curso arriba, el peque-
Frío, en el kilómetro 86 de la carrete- ño sendero va sorteando troncos y
ra N-603 que une Madrid con Sego- piedras como puede, pero no se sepa-
via por San Rafael, tomaremos el ra nunca del río. Será en este tramo
desvío al embalse de Puente Alta. cuando nos encontremos varios
Aparcando junto a su muro de mojones de piedra con el escudo real
hormigón, podremos seguir a pie por esculpido, que nos recuerdan que
la pequeña carretera acompañados estamos en lo que era un cazadero
por algún vecino. Este cómodo paseo reservado a la realeza. Precisamente
adornado con el enorme lago en el junto a uno de estos mojones (a
que ánades, garcetas y cigüeñas bus- media hora de sendero), veremos una
can alimento antes de que apreté el construcción que suele pasar inadver-
sol, es un racimo de olores que el tida. Necesario es el rescate del olvi-
viento baja de la tupida ladera, donde do, porque pese a las modificaciones,
pinos y encinas se mezclan con un ahí tenemos la toma de aguas que los
sotobosque de retamas, zarzas, jaras romanos hicieron para abastecer
y miles de microflores. Segovia. He aquí el nacimiento del
Cien metros antes de concluir la Acueducto de Segovia.
carretera ante una vieja casa ruinosa, Dicha toma tiene un mecanismo
un sendero se desmarea del asfalto sencillo: una represa recoge el agua
por la izquierda. Decididos a ir por hasta un depósito que la remansa
este sendero, una maraña de encinas para eliminar los sedimentos, y luego
(tan monótono en estas sierras), lodo launa. Aquí es posible encontrar y jaras pegajosas, especialmente olo- completamente limpia la canaliza por
ello le otorga un cromatismo y una he- pequeños pájaros que con sus cantos rosas después de una lluvia, van deli- un conducto de mampostería que a
terogeneidad ansiada por cualquier ex- llenan de sonidos el bosque, como el mitando por la ladera el camino, algo media ladera llegaba hasta Segovia.
cursionista. herrerillo capuchino, garrapinos, pe- más elevado que el curso del río Frío. Aunque tengamos que volver de
Esta rica variedad vegetal altera el tirrojo, zorzal y mito. Pero también Trescientos metros más adelante nuevo a la toma de aguas, es intere-
paisaje creando habitáis muy diferen- podemos ver el majestuoso planeo de salimos a una nava muy encharcada, sante seguir unos 2(M) metros el con-
tes, lo que sin duda repercute en la rapaces como el ratonero común. desde la que arranca un pequeño sen- ducto para ver cómo milimétrica-

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mente va avanzando sin ganar altura En el Collado de Río Peces apro-
que retenga el agua, entre un melojar vecharemos para ver en el nuevo
de rojizos contrastes otoñales. valle que se abre a nuestros ojos,
De nuevo junto al depósito de cómo destaca la cumbre del Montón
canalización, aún nos quedan 20 mi- de Trigo (2155 m) o la extensión de
nutos de subida por el sendero que una verde pinada conocida como los
sigue de cerca al río Frío, hasta dar Pinares de la Acebeda, pues cuando
con una carretera forestal. comencemos a bajar las verdes cúpu-
Ahora por el asfalto a la derecha las no nos dejarán ver más allá de sus
en ligera subida, decimos adiós al río troncos.
y el pinar silvestre de asalmonados De frente y siguiendo las rodadas,
troncos se erige como protagonista. una pronunciada caída de piedras
Este paisaje pinado del que arranca la sueltas nos llevará al arroyo de la
llanura segoviana hace del contraste Acebeda en menos de 15 minutos,
algo tan bello como un horizonte donde darnos ese merecido descanso
visto desde la altura. en el mullido césped junto a las frías
Tras media hora de asfalto, será la aguas.
primera pista de tierra que salga a la De nuevo en marcha, cruzamos el
izquierda, fácilmente reconocible por arroyo de la Acebeda, y sin desviar-
estar muy trillada por el paso de nos de la pista más trillada ascende-
camiones de leña, nuestro pasaporte remos sin esfuerzo por la Ladera
para comenzar a subir por la loma del Zapatera, para luego caer sin prisas
Alto de Navahermosa. hasta el arroyo de los Horcajos.
Por esta pista de subida, el esfuer- Desde este último arroyo aún nos
zo de la acentuada cuesta que hay quedarán 20 minutos más de frondo-
hasta un arroyo, da paso a un zigzag so y espectacular pinar silvestre, para
muy duro que alcanza el collado llegar a una pista forestal asfaltada
donde se separa el Alto de Navaher- cerrada al tráfico.
mosa (1642 m) y el alto de Majalape- Por esta carretera (cómodamente
ña (1766 m). A partir de ahí ya más a la izquierda) no perderemos ni
cómodamente se alternarán tramos ganaremos altura. Encontrarse con la
llanos y ligera subida hasta llegar fuente del Buen Agua a la media hora
definitivamente al Collado de Río de asfalto y ver en la ladera algunos
Peces (1754 m), y completar los tres dispersos acebos bajo la cúpula pina-
cuartos de hora desde la carretera. da es todo uno.

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Ir al MAPA

Un cuarto de hora más tarde del que puede haber en otras partes de la
refrescante caño ignoraremos la Sierra de Guadarrama, toma forma y
carretera por una ancha pista de tierra cobra peso. El camino trillado por los
muy trillada que desciende por la leñadores en su inicio parece sumirse
ladera, teniendo la oportunidad de ver en un mismo sueño, y su piso se toma
de cerca los acebos, hasta dar con el de mullido césped, a la vez que nos
río Frío en una gran explanada en la enseña que él de antiguo ya pasaba DISTANCIA TOTAL : 1 0 kilómetros .
que los leñadores acumulan troncos. por aquí. DURACIÓN TOTAL : 3 horo s y 40 minuto s
Cruzamos el río Frío de piedra en El nombre de La Acebeda del río
TIPO D E MARCHA: Circular .
piedra, y continuamos por el sendero Frío se consagra y toma validez
TiíMPOS DE MARCHA: Embalse del pueblo de Navacerroda • La Maliciosa: 2 horas. La Maliciosa --^
más trillado que sube por la ladera mientras andamos por entre recuer-
Collado del Piornal: 2 0 minutos. Collado del Piorna l - Fuent e La Campanilla: 40 minutos.
inclinándose por la derecha. Algún dos navideños, hasta alcanzar nueva-
Fuente La Campanilla - Embals e del pueblo de Navacerroda: 40 minutos.
acebo aislado aparece bajo los estira- mente el negro asfalto.
dos pinos silvestres, pero a cada paso Carretera abajo daremos otra DESNIVEL: 85 0 metros .

la sorpresa de verse rodeado, asaltado vez... con el río Frío; y como nada DIFICULTAD: Alta. Es difícil seguir el camino de ascensión entre piorno y enebro rastrero. El fuerte
y acosado por un frondoso bosque de hay más singular que seguir al que desnivel convierte a los senderos en duras subidas que rar a vez dejan escapar alguna corrien%:;
cutículas brillantes, hojas puntiagu- creíamos único protagonista de esta de agua. Lo frecuente es encontrar un piso pedregoso y con mucha piedra menuda suelta.
das y frutos rojizos cobra mayor sen- excursión, volvemos a encandilarnos TIPO DE CAMINO: Pist o y en su mayor parte sendo.
tido. Un bosque genuino, único y con sus gorgoteantes sonidos y bri- AGUA POTABLE: L Q fuente La Campanilla al final de la excursión resulta un lugar idílico, aunqu e
predominante de acebos, que aver- llos auríferos, curso abajo por el viejo es lo fuente del Cancho Negro en el Collado del Piorna l la que nos puede reportar mayor
gonzaría a los ejemplares aislados sendero ya conocido. beneficio.
ÉPOCA RECOMENDADA: Primavera. Si abajo el Invariable pino silvestre se llena de innumerables
|cánticos, arrib o en la s cumbres florece lo goyub a y el árido piorn o se llen a d e flores amarillas
que exhala n u n dulce aroma .
I SUGERENCIAS : Si amenaza tormenta o hay riesgo de niebla lo mejor es olvidarse de esta
I excursión . Cerr o Maldito es su sobrenombre, aunqu e otro s lo llame n L a Monja por la forma
^1 cónic a que adquiere cuando la cubren la s nieves. L o Maliciosa e s una áspera cumbre cuya
i estamp a result a d e la s más conocida s a l madrileñ o o simple vista , o quizá s reconozc a e n
Prfí
cuadros como en e l de l Príncip e Baltasa r Carlos , pintad o por Velázquez. D e paredes verticales y
canchales por el ocddente, a l orient e cae de formo má s progresiva formando ventisqueros
como el de la Condesa , cuyo s nieves recogían los de Navacerrod a par a vender en la capital .

I
Moldita, y sin embarg o madre pacient e que amamanta a su hij o el Manzanares con nieves
cristalinas, par a qu e del hilo que nac e en Lo s Guarromillas surja un río .
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-11 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

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remansadas por un muro de hormi- que en un principio son gráciles rocas
gón, que a nosotros nos servirá de caballeras, acaban cediendo ante el
puente para cruzar el curso del río ímpetu de El Peñotillo Alto, una
Navacerrada. inmensa mole rocosa de proporcio-
En la otra orilla desechamos los nes tan exageradas que algunos lo
senderos que siguen paralelos el confunden con la propia Maliciosa, la
cauce, y cogemos el que de frente cual permanece agazapada tras el
hace chocar nuestras miradas con los magnánimo pedrusco.
amplios canchales y las puntiagudas Un segundo tramo de media hora
cumbres. a plena solanera es el que desde el
Comenzamos un primer tramo de último árbol nos lleva a ganar altura,
cuarenta minutos muy cómodo por su de forma mas acusada y penosa,
escasa pendiente, entre un espeso hasta ponemos a la misma altura de
bosque de pino silvestre y un soto- El Peñotillo Alto. Aquí iremos junto
bosque de estepas, zarzas y jaras al cauce del arroyo Maliciosa, al que
pringosas. El camino bastante visible en un momento determinado cruzare-
nos acercará paulatinamente al curso mos, por un sendero tapizado de
del arroyo Maliciosa, que en época gayuba y enebro al que en numerosas
invernal o deshielo suele bajar pictó- ocasiones perderemos el rastro. Para
rico, lo que se traduce en un rugiente ello nada mejor que guiarse por los
gorgoteo. hitos de piedra que señalan el camino
Al poco de alcanzar el arroyo la y orientarse con la vista, que a estas
masa forestal comienza a ceder, alturas abarca la totalidad de los
dejando al descubierto cuál será reverdecidos canchales que nos ro-
dean.

A rdientes paisajes castella- tapizado por el pino silvestre. Para lle- nuestro camino desde ahora: una
nos metidos a fuego por pequeña garganta en forma de embu- Un tercer tramo es el que desde
gar a La Barranca basta coger en las in-
los ojos, cuan diferentes do a la que recubren casi por comple- El Peñotillo Alto nos va a llevar en
mediaciones del pueblo de Navace-
de la majestuosa y blanca Maliciosa. to los canchales que caen de las aris- 20 minutos a lo alto del cordal de
rrada la carretera forestal que parte de
Esta excursión tiene como objetivo co- tas que la cierran a ambos lados. A la la Sierra de la Maliciosa, que no a
la M-607 (km 57) en busca del Hotel
ronar la cumbre de La Maliciosa Alta izquierda la Cuerda de las Buitreras la cumbre. Como los canchales se
La Barranca.
desde el Valle de La Barranca, y no es una sucesión de pequeños pica- hacen más prominentes por la de-
Al final de la carretera forestal y
desde el Puerto de Navacerrada. Tal fin chos, que asemejan los dientes des- recha, el camino que de nuevo vuel-
a los pies del hotel hay un aparca-
se traduce en un mayor esfuerzo, pe- vencijados de una vieja sierra, que en ve a ser muy visible se acerca a la
miento de tierra junto al que encon-
ro también en el disfrute de un espa- este caso el hielo se ha encargado de arista que forma la Cuerda de las
traremos el embalse del pueblo
cio surcado por cristalinas corrientes y agrietar y cuartear. A la derecha, lo Buitreras, por donde el piorno es la
de Navacerrada, cuyas aguas son

174 175
Única señal de vida cuando no está mos bajando por el cordal, dejando
cubierto de un copioso manto de atrás las puntiagudas rocas, hasta ei
nieve. collado desnudo de vegetación que
Llegados al cordal dejamos de hay frente a nosotros, y en cuyo otro
mirar a nuestras espaldas la Cuerda extremo arrancan las primeras ram-
de las Cabrillas, para recibir de fren- pas del Alto de Las Guarramillas.
te la visión de Cuerda Larga y muy Pero nosotros no iremos mucho
especialmente las estribaciones del más allá de este collado que recibe el
Cerro de Valdcmartín, que junto a la nombre del Piornal, y en cuyo seno
Maliciosa nutren al incipiente río brota la fuente del Cancho Negro,
Manzanares. donde abastecemos de agua y hacer
Para llegar a la cumbre (a nuestra una parada.
derecha) aún nos queda un trecho de De nuevo con la mirada hacia La
veinte minutos, en el que unas veces Barranca vemos nuestro camino de
por lo alto del cordal y otras por el descenso: una estrecha garganta que
lado del río Manzanares, iremos sor- cierra a la izquierda la conocida
teando los pináculos rocosos que Cuerda de las Buitreras, y al otro lado
desde abajo parecían una corona, la pared vertical de las Peñas de la
hasta llegar a los 2227 m de La Mali- Barranca.
ciosa Alta. El sendero, bien visible, baja por
En el vértice geodésico de la el margen izquierdo paralelo al Rega-
cumbre un espectáculo grandioso jo del Cancho Negro, que más abajo
compite con las vistas que se pierden se une con el Regajo del Pez. Duran-
en el horizonte madrileño, pues a te un primer tramo el camino se
ambos lados las paredes rocosas caen muestra duro por la acusada pendien-
verticalmente a modo de balcón. te y las numerosas piedras, aunque
Desde luego no hay mejor lugar para por el contrario es difícil perderle el
descansar y disfrutar del esfuerzo. rastro. Pero tras veinte minutos de
El camino de regreso de ahora frenético descenso entramos en la
en adelante siempre de descenso, espesura del bosque de pinos silves-
comienza por llegar desandando tres de troncos asalmonados, a cuya
nuestros pasos hasta donde alcanza- altura el arroyo se muestra muy cre-
mos lo alto del cordal. Junto a la aris- cido.
ta de la Cuerda de las Buitreras. El gorgoteo del agua compite con
Llegados a este punto seguire- numerosos zorzales, agateadores y

176 177
Ir al MAPA

martilleantes picos picapinos. La De la fuente parte un camino de


Ispera cumbre parece olvidada ante grava que concluye en una pista
este alarde de vida multicolor que forestal, donde tenemos dos alternati-
ponen numerosos insectos y peque- vas para bajar en media hora al Hotel
ñas flores multicolores. Sin perder la La Barranca: una por el sendero para-
visible senda a la que acuden nume- lelos al río Navacerrada; y otra por la
rosas corrientes de agua en apenas pista sin atisbo de pérdida. Esta últi- DISTANCIA TOTAL: 1 2 kilómetros.
cinco minutos damos con la fuente ma alternativa es la más recomenda- DURACIÓN TOTAL : 4 hora s y 40 minutos .
La Campanilla, en cuyos alrededores ble cuando el río está crecido, pues el TIPO DE MARCHA: Circular.
han proliferado bancos y mesas de sendero le atraviesa en alguna oca- TiíWPOS DE MARCHA: Hotel La Barranco - Inicio de la Senda Ecológica: 50 minutos. Inicio de to^^
merienda. sión. Senda Ecológic a - Prime r mirador : 1 hora . Prime r mirado r - Collad o d e lo s Emburrioderos : ^
1 hora . Colindo de los Emburrioderos - Hotel Lo Borronea: 1 hor a y 45 minutos.
^;- DESNIVEL : 48 0 metros .
DIFICULTAD: Bajo. Sólo hemos de tener cuidado o! trotar de acertar con el sendero que bajo por
lo Gargont o de l Infierno .
TIPO DE CAMINO: Pisto forestal y senda.
A G U A POTABLE: E n el área recreativ a d e L a Borrone o ho y una fuente, per o un o vez tomada
altura no hay posibilidad d e abastecers e de ogua , s i exceptuamo s el arroyo del Chiquillo , e n las
inmediaciones de l prime r mirodor .
ÉPOCA RECOMENDADA: Primavera. Cuan dulce resulta el oromo de los blancas flores del brezo y
la amarill a retoma . Además , amorillo s norciso s y la "niev e d e primavera" , l o flor blanca d e la
retama, tambié n se unen a l cromatism o que contrast a co n el áspero y monótono invierno.
SUGERENCIAS: Con los diferentes paneles didácticos que hoy o lo largo de lo Senda Ecológica, lo
Naturaleza e s un libr o abierto en el que result a fácil aprender . Conocer la gayuba, e l enebro
rastrero... cuand o se pueden ver y tocar resulta francamente divertido. Desd e luego no hoy
mejor moment o por a comenza r l a sano costumbr e d e pinta r y anota r e n nuestr o
cuaderno de campo.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-11 escalo 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

A
l igual que la excursión an- natural que nos rodea, gracias a los dis-
terior, ésta también tiene tintos paneles didácticos que se suce-
como punto de partida el den a lo largo del recorrido propuesto.
valle de La Barranca en Navacerrada. A La Barranca llegaremos des-
Pero esta vez el itinerario propuesto viándonos en el kilómetro 57 de la
trata de alcanzar suavemente la Cuer- M-607 (las inmediaciones del pueblo
da de las Cabrillas, por un sendero en de Navacerrada), para coger una
el que iremos conociendo el entorno carretera forestal que concluye en el

178 179
parte izquierda, y cuyo inicio está tido en un perfecto mirador al amplio
marcado por unos escalones de piedra. horizonte madrileño.
Por este sendero de metro y Desde este primer balcón se ve a
medio de ancho, con excelente piso y nuestros pies la pista forestal, a la que
pendiente suave, continuamos nues- bajaremos para disfrutar de otro mi-
tra ruta teniendo la sensación de rador donde un panel nos ayuda a
adentrarnos en el fragor de la Natura- reconocer las cumbres que nos rodean.
leza. El frondoso pino silvestre de Ahora, pista arriba comenzamos
asalmonados troncos tamiza con sus un trecho, que pese a la comodidad
grandes cúpulas el sol y nos protege del ancho y excelente piso no deja de
del viento, tanto a nosotros como a tener rampas algo acusadas. Veinte
las numerosas ardillas, picos picapi- minutos nos llevará alcanzar la parte
nos, arrendajos, rabilargos y grajos más elevada de la pista, donde un ter-
que se dejan ver merodeando de rama cer mirador nos permite pasar la vista
en rama. La ladera cubierta del verde sobre el Valle de La Barranca con
césped montañés que es la gayuba, absoluta totalidad y tomamos un res-
tiene la apariencia de un enorme jar- piro. En la ladera contraria se ense-
dín al que la primavera dota de cam- ñorea La Maliciosa, de la que bajan
panillas y amarillos narcisos. En el reverdecidos canchales y aristas
camino proliferan paneles didácticos rocosas de gran belleza, y abajo el
que nos van dando a conocer la flora, tupido pino esconde las aguas del río
la fauna, la historia... del lugar en el del que hasta aquí llega su rumor.
que nos encontramos. Detrás del mirador, al otro lado de
A los 50 minutos de iniciare! sen- la pista, hay una caseta de madera de
Hotel La Barranca, donde podremos con alambrada, donde se aunan ban- dero llegamos a la cristalina corriente la que parten dos senderos. Ignoran-
dejar el coche. cos, columpios y una fuente en la que del arroyo del Chiquillo, donde refres- do el de pendiente más acusada, que
La bachosa carretera da paso a llenar la cantimplora. carse y disfrutar del paisaje. Tras el se dirige directamente a Peña Pintada
una pista forestal muy cómoda y De nuevo en la pista, volveremos a descanso el camino se divide en tres (1858 m), optamos por el que a
ancha (cerrada al tráfico), por la que ir paralelos a las rutilantes y destelle- alternativas que van a parar a distintos media ladera sigue los restos de una
comenzaremos a subir ceñidos a las antes aguas, rotas en mil gotas por las puntos de la pista forestal que abando- vieja y roñosa tubería.
aguas de los embalses del pueblo de numerosas cascadas, hasta que en una namos anteriormente. Pero nosotros Este nuevo sendero de cómodo
Navacerrada y del Ejército del Aire. curva nos separamos del río Nava- elegimos la que de frente va a dar a la piso llega en apenas 20 minutos a las
Pasadas las quietas aguas iremos cerrada. Cien metros más adelante (en terraza donde antiguamente se encon- puntiagudas y cortantes crestas te-
paralelos al Río Navacerrada hasta la siguiente curva) abandonaremos la traba el hospital de tuberculosos y ñidas de liqúenes de Peña del Horcón
topar con un área recreativa cerrada pista por un sendero que hay en su hoy, tras su demolición, se ha conver- (1879 m). Tras las crestas llega

180 181
el Collado de los Emburriaderos una acentuada pendiente donde la
(1847 m), un tramo llano en compa- escorrentía ha dejado numerosa pie-
ñía de frondosas retamas y un cada dra menuda suelta.
vez más escaso pino silvestre. Desde A los 10 minutos de bajada reco-
la Cuerda de las Cabrillas se ve como bramos la masa de pino silvestre y
siempre La Barranca a un lado, pero ceden la leñosa retama y el enebro
ahora en lo alto del cordal nuestra rastrero. El sendero se toma zigza-
vista pasa por primera vez al otro gueante, por lo que el piso y la pen-
lado, pudiendo contemplar el Alto diente se hacen cómodos a los pies
del Telégrafo y el último de los Siete cansados; y por si fuera poco, nume-
Picos. rosas marcas de PR (bandas blancas
Tras el collado el camino parece y amarillas) nos señalan fielmente el
descender ligeramente para sortear la camino a seguir durante los 15 minu-
gran mole rocosa del Risco de los tos que nos quedan para dar con la
Emburriaderos (1859 m), donde la pista forestal de La Barranca.
sensación que nos domina es la de ir Alcanzada la pista, en lugar de
a encajonarnos en la Garganta del bajar por ella, seguiremos por el sen-
Infierno, a la que vemos con nitidez dero que ahora zalamero baja junto al
al no haber árbol que impida pasar la arroyo de Peña Cabrita. Este será un
mirada por cualquier punto. tramo acuático de apenas 10 minutos
Expuestos al aire y al sol, donde por frescas praderas herbosas y el
sólo aguantan el piorno y el punzante rumor de las numerosas cascadas que
enebro rastrero, llega el momento oxigenan las aguas, que concluye al
más delicado de la excursión. En cruzarnos nuevamente con la pista.
lugar de continuar por el mismo sen- En este punto podemos decidir-
dero cuando comience a ascender nos, según las condiciones del río,
hasta el Alto de Las Guarramillas, por la pista o el sendero. Si el caudal
emprenderemos el descenso ayuda- es copioso lo más recomendable es la
dos de otro sendero poco marcado en pista, por la que ya subimos antes.
sus inicios, que pasa junto a la gran Pero en el caso de que el calor haga
roca puntiaguda que hay a nuestra mella en el líquido elemento se puede
derecha. seguir el sendero, que baja junto a la
Ayudados de mojones solventare- orilla del arroyo, para llegar al apar-
mos el inicio de este sendero algo camiento que hay frente al Hotel La
escondido por el enebro rastrero, con Barranca.

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Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAi: 1 0 kilómetros.


DURACIÓN TOTAL: 5 horas.
TIPO D E MARCHA: id a y vuelta po r el mismo camino/
TlíWPOS DE MARCHA: Canto Cochino - Puente de los Franceses: 1 hora y 30 minutos. Puente de
los Franceses - Puente del Retén : 20 minutos. Puente del Retén - Lo s Chorros: 5 0 minutos.
DESNIVEL: 45 0 metros.
DIFICULTAD: Baja. Sólo el sendero que conduce al Ventisquero de la Condesa tiene alguna
dificultad, per o para ver los coscadas de Lo s Chorros no hoce falta subir muy arriba.
I TIP O DE CAMINO: Asfalto, pisto y sendero.
AGUA POTABLE : POC O despué s d e conclui r e l asfalt o ho y u n caño .
^ t P O C A RECOMENDADA: Primavera y verano a primera hora de la mañano de cualquier día de
B diario . En invierno induso los fines de semono.
SUGERENCIAS: Respeta el entorno, no tires tu basura en el campo, y baja el volumen del loro
para poder escuchar o los carboneros, mirlos , verderone s y el martilleo del pico picapinos.
En lo zona de acampada no te limites a la fiesta del sábado por la noche, y trota de conocer
más profundamente lo que te rodea, verás como disfrutas sin necesidad de resoca mañanera.
CARTOGRAFÍA: Mapa de La Pedriza escolo 1:15.000 editado por La Tienda Verde.

L a Pedriza es un macizo Localizada en la parle meridional


montañoso granítico de de Cuerda Larga a sus pies está Man-
singular belleza, pues los zanares el Real, pueblo al que llega-
agentes erosivos se han encargado de remos por la carretera de Colmenar
crear un paisaje de agujas, bolas, hen- Viejo siguiendo hasta Soto del Real,
diduras y laberintos, que dan lugar a donde nos desviaremos por la M-608
parajes y figuras espectrales donde la en dirección a Manzanares el Real.
fantasía les ha bautizado con nombres Otra opción es por la A-6, desviándo-
alusivos a lo que representan: El Ele- nos en Villalba por la M-610 hasta
fantito. La Esfinge, La Bota, Los Fan- Cerceda, donde tomaremos la M-608
tasmas... hasta Manzanares el Real. Para los

185
cado) que conduce al Centro de Inter- ro de vehículos y donde hay varios
pretación del Parque Regional. La quioscos. En su parte baja un puente
visita, siempre recomendable, se cruza el río Manzanares para dar paso
hace obligada por los paneles y al GR-10, un camino tan trillado,
maquetas, que nos dan a conocer bueno y usado, que recibe el acertado
mejor el medio en el que posterior- calificativo de "La Autopista" de La
mente nos desenvolveremos. Pedriza. Es por este camino de mar-
Subiendo de nuevo por la carrete- cas rojas y blancas desde donde se
ra nos encontraremos con las barreras distribuyen escaladores y excursio-
que controlan el número de vehículos nista a La Pedriza Anterior y La
que acceden a este enclave. La res- Pedriza Posterior, o lo que es lo
tricción a 500 coches hace que sean mismo: a El Tolmo, Yelmo, refugio
los primeros de la mañana aquéllos Giner y Circo de La Pedriza.
que entren sin problemas, mientras Pero otros prefieren los aparca-
los demás esperan en pacientes colas mientos de más arriba, justo donde la
a que uno de los de arriba dé por fina- valla cierra el paso a los vehículos.
lizada su excursión: sale uno, entra Pues por la carretera se llega a la ini-
otro. gualable Charca Verde, la más famo-
Pasada la barrera, la carretera sa poza de cristalinas aguas, y la zona
comienza a subir por el Collado de de acampada, donde por tiempo limi-
Quebrantaherraduras, poblado por un tado podremos instalar la tienda en
denso pinar y un sotobosque de jaras. una verde pradera con servicios y
Tras alcanzar el collado comenzamos fuentes. Los fines de semana muchos
una bajada en zigzags que ponen a vienen a pasar la noche, y se arman
que prefieran el transporte público la con arquerías y la galería de la facha- prueba a los conductores de los auto- una juergas de aquí te espero.
línea 724 de la empresa Herederos de da meridional. Su visita es un recorri- buses. A ambos lados de la carretera Pero aún nos quedan dos maneras
J. Colmenarejo parte del intercambia- do por torres, almenas, habitáculos y forestal van surgiendo pequeños (ambas a pie) de llegar a Canto
dor de la madrileña Plaza Castilla. escaleras que entusiasman a niños y aparcamientos, y numerosos carteles Cochino, que resultan las mejores
Una vez en el pueblo tenemos la grandes. que nos indican el paso de alguna alternativas para los días de grandes
posibilidad de visitar el hermoso Vayamos ahora a La Pedriza, para senda, síntoma inequívoco de que colas en la barrera de acceso. Una
Castillo de los Mendoza. Construido lo que existen tres alternativas: la pri- antes de finalizar la carretera ya es sería coger la Senda de Quebrantahe-
en el siglo xv como fortaleza, su pos- mera y más cómoda es salir con el posible realizar notables excursiones. rraduras junto a la barrera de acceso:
terior transformación en palacio le coche a la M-608 en dirección a Cer- Por norma se suele aparcar en la dura una hora y media, y cuenta con
dotaron de elementos góticos flamí- ceda, y poco antes de un kilómetro gran explanada de Canto Cochino, paneles divulgativos. La otra posibi-
geros, entre los que destacan su patio coger el desvío (perfectamente indi- preparada para recibir un gran núme- lidad es coger en el pueblo de Man-

186 187
zanarcs (junto a la iglesia) la calle del cauce y encontramos una rica
Real, para dar con el puente medieval fuente.
sobre el río Manzanares. Al otro lado Concluida la subida, iniciamos un
están las ruinas del antiguo castillo, tramo llano de 25 minutos en el que
pero nosotros (sin cruzar) tomamos recuperamos las vistas al Manzanares
la carretera que sube paralela al río (pero no la cercanía de su hilo trans-
hasta Hl Tranco. Desde aquí una parente), y a la cresta rocosa de la
senda sigue al río de cerca hasta Cuerda de las Mllañeras, que cae a
alcanzar Canto Cochino. nuestra derecha desde el cielo a zam-
Metidos en faena, la excursión bullirse en el río, al que aprieta entre
que vamos a realizar consiste en grandes lajas de piedra.
seguir el cauce del río Manzanares Este tramo llano concluye cuando
hasta las inmediaciones del Cerro de llegamos al puente de los Franceses,
las Barreras, donde las paredes graní- que no atravesaremos, pues nuestro
ticas encañonan las aguas, que salvan camino continúa por unas escaleras
el fuerte desnivel con una alargada de piedra que hay en el lado izquier-
cascada llamada Los Chorros. do de la pista.
Para ello desde el aparcamiento Ahora por sendero y paralelos al
de Canto Cochino seguiremos la río Manzanares vemos cómo las
carretera forestal hacia arriba, entre aguas menguan, pero cobran mayor
la algarabía de los que ya disfrutan velocidad. La pinada nos sigue
del baño y la contemplación cercana envolviendo, y lejos del bullicio el
de ese bosque galería de alisos, sau- paraje transmite tranquilidad y belle-
ces, chopos, pinos, jaras y retamas za. Sin duda la comodidad del sende-
que acompañan al río en su alegre ro reporta la posibilidad de centrar-
bajada. nos en lo que nos rodea y no en el
A los 45 minutos (sin desviarnos) esfuerzo físico. 20 minutos tardare-
de cómodo ascenso, en el que algu- mos desde el puente de los Franceses
nos ya han caído en la tentación de hasta el puente del Retén, por el que
ponerse a remojo, el asfalto es susti- atravesamos las aguas para situarnos
tuido por una compacta y amplia en el lado derecho del río (margen
pista de tierra. izquierdo).
Por la pista iniciamos un zigzag Es ahora cuando viene lo duro y
de nKi)t>r |)endicnte de al menos lo bueno. El sendero pierde sus bue-
25 minutos, en el que nos alejaremos nas trazas y de prácticamente llano

188
Ir al MAPA

pasa a tener una fuerte pendiente. nos de la senda para alcanzar los dis-
Sabiamente zigzaguea, pero muchos tintos miradores, veremos el potente
son los atajos que se desvían para chorro de agua cayendo desde gran
acercase a determinada poza, hacien- altura, visión vertiginosa por la velo-
do que la posibilidad de perder la cidad del agua y las grandes paredes
senda verdadera sea hecho cotidiano. graníticas.
DISTANCIA TOTAL : 1 6 kilómetros .
El pino se clarea, y el brezo junto con En el regreso, que haremos por el
DURACIÓN TOTAL: 6 horas.
la retama estepa se convierten en mismo camino, nos aguarda una
TIPO D E MARCHA : Id o y vuelta se realizan po r el mism o camino.
unos punzantes compañeros. grata sorpresa. Al recobrar el asfalto
TIEMPOS DE MARCHA: Canto Cochino - Charca Verde: 45 minutos. Charca Verde • Puente de los
Pero la recompensa llega al cuar- vamos a coger el primer desvío que
Franceses: 1 hora . Puent e de los Franceses - Pozo s del arroyo del Chivato : 1 hor a y 30 minutos.
to de hora, cuando el río deja de ser hay a la izquierda, para acabar la DESNIVEL: 45 0 metros .
visible porque se encañona entre tarde bañándonos y tomando el sol en DIFICULTAD: Baja. De hecho lo principol pretensión de esta ruta es lo de pasar un dio divertido y
grandes paredes de piedra. Saliéndo- la Charca Verde. a remojo .
TIPO D E CAMINO: Asfaho y pista de tierra.
AGUA POTABLE : Sól o hay un a fuente, y está al poco de dejar atrás la Charca Verde,
ÉPOCA RECOMENDADA: Sin dudo el verano, porque incluso en primaveras calurosos el aguo del
rio est á congelado .
SUGERENCIAS: NO olvides bañador y toalla. Mete también en lo mochila un buen bocadillo para
alargar e l diO ; y l a crem a sola r por a evita r doloroso s quemaduras .
CARTOGRAFÍA: Mapa de La Pedriza escola 1:15.000 editado por Lo Tienda Verde.

sión. Tanta variedad de públicos, y a to-

D
esde el aparcamiento de
Canto Cochino nuestros dos atraen las fragancias del morado
pies se acomodarán fácil- cantueso, amarilla retama, jara, tomi-
mente al asfalto, que continúa subien- llo, y tantas margaritas, narcisos y ama-
do hasta sobrepasar la valla que cierra polas que pueblan los verdes pastos.
el paso a los vehículos, y dar contun- Pero ni aun con paso firme uno es
dentemente con el cauce del río Man- capaz de abstraerse de la llamada fur-
zanares. Puede que no haya lugar de tiva del río Manzanares en su caída,
mayor colorido en toda La Pedriza por formando transparentes pozas de frías
el continuo trasiego de excursionistas aguas. A las que un bosque, galería
con su merienda, los que enfundados de alisos principalmente, enfunda
en su traje de baño sólo portan la toa- para encandilar los ojos del madrile-
lla, y aquellos que bastón en mano dan ño que no sabe cómo podrá aguantar
los primeros pasos de una larga excur- el calor de otra noche de agosto.

191
190
Cuerda de los Porrones que cierra el del Manzanares siempre presente, la
pinos, encinas, majuelos y robles, fantástica pista de ligera pendiente
horizonte por el occidente, 20 minu-
hasta que el asfalto se divide en dos. irá culebreando por una ladera cual
tos durará este tramo en el que la pro-
A la derecha se van casi todos, balcón al Cerro Ortigoso (1421 m).
videncia ha sembrado un cristalino
porque en esa dirección está esa Cuya magnificencia irá menguando a
caño.
refrescante sensación de la Naturale- medida que tomemos altura y capte-
Concluida la subida, delante tene-
za llamada Charca Verde, y que todo mos las proporciones de la redondea-
mos un tramo muy llano en el que a
madrileño que se precie ha de co- da bola granítica que forma el Cerro
cierta altura seguiremos al río Man-
nocer. de las Barreras (1646 m). Durante el
zanares, muy escondido entre una
Si la Cibeles y Neptuno son soli- trayecto alguna ardilla correrá aloca-
galería de pináceas, zarzas, jaras y
citadas en días de gloria, esta poza de damente a buscar refugio en un árbol
alisos. Los ojos sin embargo no dejan
suaves y escurridizas paredes es la ante nuestra presencia, las lagartijas
de posarse sobre la quebrada y roco-
reina del verano. Y como tal, nuestra azuzarán los rastrojos secos del borde
sa Cuerda de las Mllañeras, cuyas
excursión la rinde pleitesía remojan- del camino, y las mariposas darán
proporciones van haciéndose magní-
do nuestras carnes, que al punto en color a un paisaje en el que se alter-
piel de pollo se convertirán, reco- ficas a cada paso. Aprovechemos
nan los asalmonados pinos silvestres
giendo el frío de las nieves invernales también para mirar más arriba toda-
con arizónicas, ese árbol tan común
que de la Maldita Maliciosa ama- vía, a Cuerda Larga, porque más ade-
en jardines que aquí se utilizó para
mantaron el río Manzanares. lante no podremos ver sus cumbres.
fijar la cubierta vegetal antes de la
El tramo llano concluye al llegar
Uno se limpia el agua de los masiva repoblación. El abundante
al puente de los Franceses» pero no
ojos... y no puede creer que más arbolado que nos protege de sol y
así la variada vegetación que nos ha
abajo éste será un sucio río urbano, a aire, hace lo propio con los alados
cuyos solitarios patos cantaba Sa- ido acompañando: pino silvestre
garrapinos, pico picapinos, chochi-
bina. mezclado con pino larico. encinas,
nes, zorzales, trepadores...
arces, majuelos de pegueñísimas flo-
Pero como todo el día a remojo El segundo y último tramo de
res blancas, y un sotobosque de
aburre, vamos a subir más cerca de subida comienza aproximadamente
las laderas rocosas que coronan nues- zarza, jara, estepa y brezo blanco.
Una hora desde la Charca Verde en la placa que nos anuncia el km 11,
tras cabezas. Para ello volveremos
hemos tardado en llegar a este puen- justo cuando damos la espalda a
hasta la pista asfaltada donde ante-
te por el que cruzaremos el Manzana- Cerro Ortigoso para ir a encajonamos
riormente nos desviamos, para a la
res, e iniciaremos una constante subi- en el cauce del arroyo del Chivato, al
diestra continuar subiendo. Al poco,
da de cinco kilómetros hasta alcanzar que en un principio no veremos por la
el asfalto da paso a una pista de tierra
el curso del arroyo del Chivato, que gran masa de pinos silvestres replan-
Tras ignorar el desvío a la zona de de estupendas condiciones, que inicia
podríamos dividir en dos tramos de tados en perfectas hileras.
acampada, como una procesión un culebreo que nos aleja del río,
45 minutos cada uno. Un kilómetro más arriba recobra-
vamos todos subiendo acompañados pero que a cambio nos hace más
En el primer tramo, con el rumor mos las vistas a la Cuerda de las
del río. entre una mezcolanza de cómoda la excursión. Con vistas a la

193
192
Mllañeras, cuya cresta rocosa de for- Milaneras apretan el curso de agua en
mas redondeadas y paredes vertica- su seno hasta encañonarle. Tal lugar
les, forman parte de ese espectáculo no ha pasado inadvertido para mu-
geológico llamado Circo de La Pedri- chos, como muestran las señales de
za Posterior. vivac, y es que si miramos bien, el
En una curva a la izquierda (alre- arroyo en su encajonamiento forma
dedor del pk 13), saldremos del cami- deliciosas pozas de relativa profundi-
no para aupamos en un excelente dad y absoluta soledad. Descendien-
mirador natural, colgado sobre el do con cuidado, celebraremos con un
cauce del arroyo. Desde las alturas baño este encuentro, poniendo fin a
contemplamos cómo las paredes de los sudores que traíamos.
impoluto granito de la Cuerda de las La vuelta, por el mismo camino.

194 195
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 1 2 kilómetros.


DURACIÓN TOTAL : 5 horas.
TIPO D E MARCHA : Circular.
TIEMPOS DE MARCHA: Canto Cochino - Arroyo del Cortecero: 1 hor a y 25 minutos. Arroyo del
Corlecero - Yelmo: 1 hor a y 25 minutos. Yelmo - Collado de la Dehesitla : 5 0 minutos. Collado de
lo Dehesill o - Refugi o Giner: 3 5 minutos . Refugi o Gine r - Cant o Cochino : 40 minutos .
DESNIVEL: 70 0 metros .
DIFICULTAD: Media • baja. Trepar entre los lajas, bolas y demás cuerpos graníticos resulta
divertido y en ocasiones se descubren rincones misteriosos, pero serón numerosas las ocasiones
en que tendremos incluso que ayudornos de lo s monos para trepar.
TIPO DE CAMINO: Senda.
AGUA POTABLE: LO fuente de Pedro Acuño en los proximidades del refugio Giner. Pero arriba
apenas queda rastro de los pequeñas corrientes de agua cuando opreta el calor; impresdndible
por tanto l a cantimplora .
ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquiera, pero en pleno verano el calor puede ser nuestro gran
enemigo al transcurrir casi todo lo ruta sin la protección de árboles. Tompoco son recomendables
los días de lluvia, pue s las rocas cubiertas por musgo y liqúenes se convierten en
una pista de patinaje.
SUGERENCIAS: El boñador poro el homenaje final en las aguas del Manzanares, pero antes
cerdórate de no olvidor gorra, crem a solar y contimplora si es un dio caluroso. Cobras montesas
y escaladores copan las poredes del Yelmo, mientra s la silueta del buitre leonodo planeo sobre
nuestras cabezas. Con un buen mapa trata de localizar alguno de los figuras de piedra que
pueblan este paraje.
CARTOGRAFÍA: Mapa de Lo Pedriza escala 1:15.000 de La Tienda Verde.

P
ara llegar al aparcamiento (Primeros pasos por La Pedriza y Los
de Canto Cochino en La Chorros).
Pedriza de Manzanares el Al que por primera vez pone aquí
Real, basta seguir las indicaciones al sus pies, no da abasto con el amplísi-
pie de la letra detalladas en la Ruta 24 mo espacio que le rodea. Fácilmente

197
figuras a las que otros ya encontraron gan hasta Peña Sirio, monumental
parecido no es tarea de un día, por lo pedrusco cuyo bautismo por aquellos
que muchos se van conformes tan primeros escaladores acaeció en una
sólo con sentirse en un laberinto de clara noche, en que estrellas como la
agujas, bolas, paredes y huecos. Pero de Sirio engalanaban la oscuridad.
cuando la personalidad pétrea está Amén de equivocaciones, debió
por encima de parecidos físicos, la ser por este lugar donde tuvo el Mar-
búsqueda de cuerpos tan significati- qués de Santillana, poeta y señor feu-
vos y emblemáticos como el Yelmo dal de estas tierras, un feliz encuentro
son el fin que justifica muchas de las con la bella serrana:
excursiones.
Encomendados a esta labor cru- "Descendiendo Yelmo ayuso
zaremos por el puente que hay en la Contra Bóvalo tirando
parte baja de Canto Cochino a la otra en ese valle de suso
orilla del río Manzanares. Un tupido Vi serrana cantando."
bosque galería de alisos principal-
mente acompañará nuestros primeros Este agradable tramo de apenas
pasos por el sendero que baja parale- unos minutos queda interrumpido por
lo al cauce, hasta dar con el puente de grandes bloques desprendidos y pare-
madera sobre el arroyo de la Maja- des verticales que colapsan el arroyo,
dilla. haciendo muy complicada la tarea de
Apenas 100 metros por el sende- seguir el curso por el laberíntico
ro que sigue cauce arriba al arroyo, a Barranco de los Huertos. Ante tal
la derecha tomaremos un deteriorado dificultad nos decidimos por la senda
admira los matices que diferencian la La Pedriza Anterior, elevándose sendero que durante 20 minutos nos que sube por la ladera derecha duran-
pelada y alta Cuerda Larga al fondo, escalonadamente hasta ser culminada hará trepar entre un espeso jaral que te 20 minutos, desenvolviéndose nue-
la verde pinada y suaves laderas de la por el granito sonrosado de esa sobrepasa nuestras cabezas, en el que vamente entre jaras y a plena solane-
Cuerda de los Porrones al oeste, el gigantesca bola que es el Yelmo, y las resulta sumamente complicado cual- ra, hasta dar con una alargada pradera
valle de pastos de la Solana de la Gar- cresteras que en semicírculo abierto quier despiste. llana flanqueada por paredes rocosas.
ganta, el curso del río Manzanares por el sur forman el Circo de La Tras la subida llegamos a un tramo Entre las curiosidades de La
con su bosque galería, y el enorme Pedriza Posterior, son las dos partes llano, junto al cauce del Barranco de Pedriza está también su peculiar
pedregal del noreste que da nombre a de ese corazón Pétreo. los Huertos, de desiguales márgenes: forma de irse elevando en sucesivas
este enclave. Todo este conjunto es el Mundo de encuentros constantes nuestra orilla, una pradera de cantue- terrazas que se intercalan entre las
cuerpo de La Pedriza, pero hoy alcan- con figuras fantásticas que liberan la so y tomillo, y la otra forrada por las cresteras rocosas. No sólo represen-
zaremos su corazón de piedra. imaginación. Reconocer aquellas verticales paredes graníticas que lle- tan un mullido césped adornado de

198 199
campanillas, narcisos y margaritas juego siguiendo como un chiquillo
que hacen las delicias del ganado, las marcas, extenuados por un tobo-
sino un refugio que no pasó inadver- gán que sube y a veces baja por lajas
tido para bandoleros y pastores. Pero o redondeadas rocas, hasta que con-
ésta en la que nos encontramos sor- cluye la dura subida.
prende por sus proporciones, que le En ese momento nuestra senda
han otorgado el nombre de La Gran desemboca en otra transversal: a la
Cañada. derecha las marcas del PR-1 señalan
Ahora ignorando los senderos al Collado de la Dehesilla, y a la
que nos tientan a subir por la ladera, izquierda sin desviarnos en menos de
caminamos sin desviarnos de La 10 minutos nos plantaremos a los
Gran Cañada durante 40 minutos, por pies de El Yelmo. Su nombre, deriva-
un mullido césped a veces encharca- do de su semejanza con un casco gue-
do por las corrientes de agua y restos rrero, recoge muy bien la esencia de
de majadas, hasta dar con el arroyo esta gran mole granítica cuyas pare-
de Cortecero. Justo en ese momento des son de lo más concurridas por
la pared rocosa de la derecha desapa- escaladores y por las reintroducidas
rece dejando a la vista pasearse por el cabras montesas. Subir a su cima es
Hueco del Paredón y más abajo por el algo complicado, pero para el que
embalse de Santillana. Pero la señal quiera intentado las brechas del
más inequívoca de nuestro tino es el noroeste son la única vía accesible.
encuentro con las marcas de pintura El Yelmo (1717 m)es la estampa más
blanca y amarilla del PR-1, la llama- reconocible desde la llanura, por lo
da Senda Maeso. que no es de extrañar que se aposen-
La Pedriza es un laberinto de tara en el corazón y los deseos de
calles que incluso a los habituales excursionistas como Bernaldo de
lleva a la confusión, de ahí nuestro Quirós. Este pionero del excursionis-
empeño en seguir ladera arriba las mo no dudó en convertido en la meta
de sus primeras excursiones, así que
marcas amarillas y blancas (dirección
no es de extrañar que fuera su cumbre
al Collado de la Dehesilla). Sólo de
la primera de toda la Sierra de Gua-
este modo podremos disfrutar de esta
darrama en acoger un buzón alpino.
subida entre paredes, cuevas y agujas
rocosas, tapizadas de jara, brezo y Tras descansar junto a su vértice
algún aislado roble, sin extraviarnos. geodésico o en las praderas que
Será 1 hora y 15 minutos de puro lamen sus pies y deambular por los

200 201
Ir al MAPA

parajes lunares que lo circundan, vol- Las Buitreras hasta llegar en 20 mi-
vemos de nuevo al lugar donde aban- nutos a la gran piedra aislada de El
donamos el PR-I, para retomar las Tolmo.
marcas blancas y amarillas en direc- El nombre de El Tolmo, que deri-
ción al Collado de la Dehesilla. va de terrón o tormo, designa al
Delante nos espera un pequeño tramo mayor canto rodado desprendido de
Í|$TANCIA TOTAL: 8 kilómetros l
llano de apenas un cuarto de hora, toda la sierra, y cuyo origen algunos
DURACIÓN TOTAL : 3 horas.
que concluye al alcanzar a nuestra señalan en la brecha inmediatamente
TIPO D E MARCHA : Id a y vuelt a se realiza n po r el mism o camino .
derecha una puntiaguda masa rocosa a la derecha del risco de El Pájaro.
TIEMPOS D E MARCHA : Cant o Cochino - Refugi o Giner: 5 0 minutos. Refugio Giner - E l Tolmo:
que difícilmente pasa inadvertida, Desde allí cayó rodando hasta depo-
15 minutos. El Tolmo - Collado de lo Dehesilla : 40 minutos. Collad o de la Dehesill a -
bautizada con el nombre de El sitarlo en una pradera, y pasó a con-
Canto Cochino: 1 hor a y 1 5 minutos.
Acebo. vertirse en escuela de escaladores. DESNIVEL: 45 0 metros .
A partir de aquí el sendero Rodar para creer. DIFICULTAD: Baja. De hecho la principal pretensión de esto ruto es lo de pasar un día divertido y
comienza a bajar serpenteando peno- De nuevo en marcha bajo la tute- Q remojo.
samente durante 30 minutos por la la de las marcas de GR-10, a un par TIPO D E CAMINO : Camin o y sendo.
ladera del Hueco de Coberteros, que de minutos podremos refrescarnos en AGUA POTABLE : L a fuente de Pedr o Acuñ o e n lo s inmediodones del refugi o Giner ,
si bien carece de árboles está profu- un pequeño caño, y 400 metros más ÉPOCA RECOMENDADA : Primaver a y prindpio s de l verano .
samente teñida por la gayuba, hasta abajo por fin nos encontramos con el SUGERENCIAS: N O olvides bañador y toalla. Met e también en l a mochil a u n bue n bocadillo para
alcanzar el Collado de la Dehesilla. refugio Giner, junto al que está la alargar el día, y l a crema sotar pora evitar dolorosos quemaduras.
En el también llamado Collado de fuente de Pedro Acuña. CARTOGRAFÍA: Map a de Lo Pedriz a escala 1:15.00 0 editado por L a Tienda Verde.
la Silla, por su semejanza con una A partir del refugio y tras cruzar el
silla de montar, ignoramos el PR-1 arroyo de la Majadilla, volver a Canto (bandas blancas y rojas), pintadas en

S
ituados en Canto Cochino,
(marcas blancas y amarillas) y segui- Cochino es un juego de niños siguien- tras seguir fielmente las indi- los troncos de pinos silvestres, laricos
mos el GR-10 (bandas de pintura do las pintadas blancas y rojas por un caciones detalladas en la y arizónicas. En estos inicios es tan
blanca y roja) a la izquierda. sendero tan trillado, ancho y frecuen- Ruta 24, alcanzamos el puente que en frondosa la cúpula protectora, que
Por un deteriorado sendero en- tado que recibe el nombre de "La la parte baja de la explanada, cruza el disfrutaremos ampliamente de este
cerrado entre jara estepa, enebro ras- Autopista" de La Pedriza. Además, río Manzanares. Las oportunas marcas gratificante sendero de excelente piso
trero y brezo, pronto alcanzaremos el en este tramo final de unos 40 minu- del GR-10 nos ayudarán entonces a y suave pendiente, al que no dudan
arroyo de la Dehesilla, junto al que tos estaremos bajo la protección de sortear las casas forestales, que que- en llamar "La Autopista" de La Pe-
bajaremos flanqueados a la derecha pinos y arizónicas, e iremos siempre darán a nuestra derecha, y buscar driza.
por los Riscos de los Pinganillos y paralelos al arroyo de la Majadilla. la compañía del arroyo de la Maja- Por el contrario, la orilla opuesta
dilla. es un inmenso jaral, que esparce sus
Adelante nos espera un largo fragancias los días de lluvia, con el
tramo paralelo al cauce, guiados por que se pelea un estrecho sendero por
las constantes marcas del GR-10 abrirse paso hasta el refugio Giner,

203
202
lio. Justo en ese momento a la iz- lera leyenda es la historia de la banda
quierda de nuestro camino sale un de Los Peseteros: habiendo raptado a
senderito al chozo Kindelán, refugio una señorita de rica familia se oculta-
habitual de los hermanos Kindelán, ron en este cancho en espera de que
los pioneros de la escalada en La llegara el rescate. Acaeció que un día
Pedriza. Este chozo también fue el en que se ausentó el jefe, sus dos
hogar de otros muchos escaladores secuaces intentaron abusar de la
que vinieron detrás, y así entre sus dama, y el forcejeo derivó en la
historias está la de cómo en una muerte de uno de los bandidos. Cuan-
noche de escalada bautizaron a la do regresó el jefe y vio el panorama,
Peña Sirio, con el nombre de la estre- ordenó al otro bandolero que cogiera
lla que coronaba sus cabezas. el cadáver para tirarlo por el cancho.
De nuevo en marcha, 200 metros Una vez allí, el jefe decidió ajusticiar
más arriba haremos bien en salimos a su secuaz empujándolo, pero con
del camino brevemente, para buscar tan mala fortuna que en la caída le
entre el frondoso bosque galería del cogió la pierna, y le arrastro con él.
arroyo, la Charca Kindelán. Una Según cuentan, los tres cadáveres se
poza suficientemente grande como pudieron contemplar durante largo
para disfrutar de un buen baño, coro- tiempo en el abismo del cancho.
nada por un enorme bolo granítico, Porque no hay figura que atraiga
cuya parte superior se asemeja a la tanto la curiosidad como el bandole-
aleta de un tiburón. ro. La Pedriza es prolífica en leyen-
De vuelta al camino, éste hará das de estos hombres, que apostados
más adelante un pequeño zigzag, que en los principales caminos aguarda-
La taita de arboles, constante a lo en los entresijos de La Pedriza Ante- nos aleja momentáneamente del arro- ban su botín, y luego se refugiaban en
largo de esa orilla, permitirá no obs- rior y el Circo de La Pedriza Poste- yo, tras el cual haremos una parada. este laberinto de escondrijos.
tante pasear la mirada sin perder rior. Por tanto no hay tramo que no No han transcurrido ni cinco minutos El más representativo de los ban-
detalle, por las altivas paredes graní- rezume historia, leyenda o curio- y vuelve el espectáculo. Dejando doleros pedriceros fue sin duda
ticas de nuestra derecha. sidad. pasar la mirada entre los pinos, en la Pablo Santos, quien tomó aposento
Pero nosotros decididos a no cru- Así, apenas llevamos 25 minutos orilla contraria veremos las paredes en estas cresteras. Refugiándose
zar el arroyo, amén de evitar el justi- de paseo cuando entre los claros que del Rocódromo, escuela de los esca- habitualmente tras sus correrías en
ciero sol, seguimos por "La Autopis- se abren en la verde pinada, podemos ladores madrileños durante mucho Cancho Centeno, fue ahí donde se
ta"; y es que no sólo por su piso, sino ver en la orilla contraria la gran mole tiempo; y a nuestra izquierda entre repartió con Luis Candelas el terreno
que ahora como en el pasado es la vía rocosa de Peña Sirio, a cuyos pies se los quebrados se alzan las torres del de trabajo: Madrid y sus campos
más utiliza por quienes se adentran extiende la amplia Pradera del Pradi- Cancho de los Muertos, cuya bando- para Luis, la sierra para Pablo. Sobre

204 205
su muerte, unos dicen que no sobre- tras una hora de caminata, lleva el
vivió al trabucazo de uno de sus nombre de Francisco Giner de los
secuaces (Isidro el de Torrelodones) Ríos. Figura insigne de la Institución
ai sur de la Sierra de los Porrones, Libre de Enseñanza, tuvo contacto
tras la disputa por el botín consegui- con Antonio Machado, Menéndez
do; otros que fue la Justicia quien dio Pida!... y a otros tantos, a los que
cuenta de él. trató de inculcar el amor y el afán por
Esta intrincada fisonomía era sin descubrir los paisajes de la sierra
duda el mejor escondite: castillo con madrileña. Fue también integrante
almenas y cresteras como murallas, del grupo de los Doce Amigos, pre-
praderas escalonadas, laberinto de cursor de la Sociedad de Peñalara.
piedras y miles de huecos donde Como dato, decir que la construcción
ponerse a salvo. Así también debió del refugio fue costeada por una sus-
de verlo El Pernales, quien huido de cripción popular, en la que participó
Andalucía encontró seguro refugio el rey Alfonso XIII con 500 pesetas
en La Pedriza, donde dicen que de las de entonces.
escondió el suculento botín que con Tras refrescamos en la fuente lo
él traía. Cuando cayó abatido por la mejor es subir hasta el refugio, detrás
Guardia Civil se llevó el secreto del del cual veremos El Tranvía, y coger
escondite, pero nos dejó la posibili- el estrecho sendero que a su izquier-
dad de encontrar en un angosto pasi- da se interna entre la jara y el brezo.
llo, joyas, oro y dineros. Por un piso pasto de la escorrentía
Alimentados de leyendas llegare- daremos tras un cuarto de hora con
mos más ligeros donde el camino se un caño de aguas cristalinas, y un par
bifurca, y un cartel (además de las de minutos más tarde con una enor-
pintadas rojas y blancas) nos sugiere me y solitaria roca redondeada, plan-
cruzar por un puente de madera el tada en la pradera.
arroyo de la Majadilla. En la otra ori- El Tolmo es este gran canto roda-
lla el pino deja su lugar a la retama, do o enorme bola, que se ha conver-
y del refugio (al que ya vemos) ape- tido en protagonista no por la rareza
nas nos separa una acentuada pero de que una pared se desgaje, rompa y
breve cuesta, en la que encontrare- caiga; si no por las enormes dimen-
mos la refrescante fuente de Pedro siones que sin duda le hicieron rodar
Acuña. hasta esta pradera, donde se encuen-
El refugio, al que hemos llegado tra como alma solitaria.

207
206
Ir al MAPA

Escuela de escaladores, quién le tos de acentuada pendiente, en la que


iba a decir a su cuerpo serrano, que uno comienza si acaso a acusar el
cuando se desprendió de la brecha esfuerzo físico y el ir a plena solane-
que hay inmediatamente a la derecha ra. Pero una vez en el también llama-
del risco de FJ Pájaro, iba a acabar do Collado de La Silla (1451 m) por
lleno de anclajes, cuerdas y pies de su semejanza a tal elemento ecuestre,
DISTANCIA TOTAL : 1 3 kilómetros .
gato. no hay mejor recompensa que la
DURACIÓN TOTA U 7 horas .
Tras el paréntesis, el camino sigue visión del lejano horizonte y la bri-
TIPO D E MARCHA : Circula r
erre que erre con la subida, sólo que llante gayuba que forra todo el Hueco
TIEMPOS DE MARCHA: Cant o Cochino - Collado de la Dehesilla: 1 hor a y 40 minulos. Collado de
ahora son las jaras estepas y el brezo de Coberteros. lo Dehesilla - Collado de la Ventana: 1 hor a y 1 5 minutos . Collad o de la Ventana - Collado del
los que punzan la piel en este estre- Desde este punto iniciamos el Miradero: 1 hor a y 30 minutos. Collad o del Miradero - Llan o Peluca : 1 hor a y 45 minutos.
cho sendero, efímero lecho de aguas, retorno por el camino que nos trajo Llano Peluc a - Cant o Cochino: 45 minutos.
lleno de surcos y piedra menuda. aquí, teniendo una segunda oportuni- DESNIVEL: 80 0 metros .
Llegar al Collado de la Dehesilla dad en el caso de haber perdido algún DIFICULTAD: Alta. Al exigente esfuerzo fisico de subir a las más altas cumbres de La Pedriza
desde El Tolmo nos llevará 25 minu- detalle durante la subida. Posterior, ha y qu e uni r l o laberíntico d e sus pasajes rocosos , e n los que podemo s tener mós de
un despiste.
TIPO D E CAMINO : Sendo.
AGUA POTABLE : L a fuente de Pedr o Acuña en las inmediaciones del refugio Giner.
ÉPOCA RECOMENDADA: L a nieve cubre las señales del PR-1, sin las cuales estamos literalmente
perdidos; y tras una fuerte lluvia, las piedras se convierten en escurridizas pistas de patinaje.
SUGERENCIAS: Las más altas cumbres de La Pedriza son un cúmulo de figuras, a las que
reconocerás con ayuda d e la cartografía propuesta.
CARTOGRAFÍA: Mapa de Lo Pedriza escala 1:15.000 editado por La Tienda Verde.

que obligan a un exigente esfuerzo fí-

T
anto o más incluos que El
Yelmo, llega a fascinar la sico y limita las cumbres a unos pocos.
crestera de laberínticas Aquellos que nunca se hayan acer-
agujas, bolas y fantásticas figuras de cado a La Pedriza, les bastará con
granito, que pueblan las cotas más al- seguir las indicaciones de la Ruta 24
tas del Circo de La Pedriza Posterior. (Primeros pasos por La Pedriza y Los
Sin duda ésta es la zona que más fas- Chorros), para llegar a pie o en ccKhe
cina a los montañeros no ocasionales. al aparcamiento de Canto Cochino. En
Ello se debe no sólo a sus figuras pé- la parte final del aparcamiento, más
treas, sino a la dificultad para superar abajo de los quioscos, hay un puente
un sinnúmero de obstáculos rocosos. por el que cruzaremos el Manzanares.

209
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En la otra orilla seguiremos las Bola de Navajudos y Risco Moreno.
marcas rojas y blancas del GR-10 Apenas un par de minutos dura este
(sendero de Gran Recorrido), que sin tramo laberíntico, que resume perfec-
despegarse del arroyo de la Majadilla tamente la fascinación por La Pedri-
nos llevará al Collado de la Dehesi- za, antes de que el sendero se escon-
11a. Este tramo, lleno de historias, da entre el frondoso bosque de pinos
leyendas y otras curiosidades, está silvestres de Navajudos.
descrito en la Ruta 27 (El Tolmo) con Cuando salgamos de nuevo al
gran detalle. sol, nos encontraremos con la fuerte
Alcanzado el Collado de la Dehe- subida que bordea por la derecha la
silla, nos tomaremos un pequeño des- pared de los Tres Cestos, compañeros
canso, mientras perdemos la vista al inseparables del Mogote de los Suici-
frente por el engayubado Hueco de das, hasta alcanzar la pared de Santi-
Coberteros. Tras el descanso, aban- llán y el Cancho de la Herrada. En
donamos las señales de GR-10, y este tramo, las dificultades de ir sor-
optamos por seguir las pintadas blan- teando cantos y subiendo paredes
cas y amarillas del PR-1 en dirección graníticas, volverán a poner a prueba
al Collado de la Ventana (a la izquier- nuestras piernas, y la capacidad para
da). Metidos en faena vamos a reali- no perder las señales pintadas de la
zar una durísima subida, esquivando Senda Termes.
piedras, robles y zarzas; subiendo Pero superada esta dificultad
lajas, bajando bolas... dando gracias a rozamos el cielo, al haber alcanzado
las oportunas señales blancas y ama- lo alto del cordal, y delante sólo nos
rillas, que nos guían cada pocos queda superar cómodamente por un
metros hasta el risco de Mataelvicial. lado la torre de Los Buitres (1826 m),
Tras la fuerte subida viene un para alcanzar el Collado de la Venta-
llano sembrado de robles, que pronto na (1785 m) por un sendero sin labe-
da paso a una pequeña subida, culmi- rintos pétreos.
nada por la infranqueable pared de Este collado es un amplio espacio
las enhiestas agujas de El Torro. ¡Qué abierto a plena solanera, con excelen-
laberinto, madre! Cuerpo a tierra tes vistas a las dehesas de Miraflores
pasamos por una pequeña oquedad la y el verde pinar que cae de La Naja-
infranqueable pared, para salir a un rra. Pero lo que más nos llamará la
estrecho pasillo encerrado entre las atención, es la exagerada pared verti-
altas chimeneas de la Falsa Bola, la cal del Risco del Nevazo o Cerro de

210 211
los Hoyos que la cierra al frente, en la te un cuarto de hora, para alcanzar
que se pueden apreciar con perfecta por fin las cumbres de Las Torres.
nitidez el sentido de las diaclasas. Alcanzadas las más altas torres de
A este magnánimo impedimento La Pedriza, el sendero se decide a
rocoso las pintadas amarillas y blan- bajar flanqueado por las agujas de la
cas, que señalan el camino, le sortean Primera Torre (2022 m) y las herbo-
por ambos lados. Ambas alternativas sas laderas de Cuerda Larga. Sin per-
son válidas, pero nosotros nos decidi- der las pintadas del PR-1 y en com-
mos por el sendero izquierdo, que pañía de los brillantes cursos de agua
baja para hacer un giro alrededor de primaverales, que recorren el valle
El Puro, y subir por un estrecho calle- que hay a nuestros pies, llegaremos
jón hasta La Esfinge. en 20 minutos al Collado del Mirade-
Fácilmente reconoceremos los ro. Justo nombre a razón de las com-
rasgos de esta cara pétrea culminan- pletas vistas que desde él se tienen: la
do la roca, mientras hacia abajo se gran bola rocosa de El Yelmo, y el
pierde el amplio Callejón de la Circo de La Pedriza Postrior al Com-
Abeja. pleto.
Por la izquierda de La Esfinge Pensando en la bajada, clavamos
volvemos a seguir fielmente las seña- la mirada en El Yelmo y tomamos el
les del PR-1, por un intrincado sen- camino que baja al frente, perfecta-
dero que sortea el Pico del Venta- mente señalado como PR-2 con pin-
nillo, Estamos en el reino de la tura blanca y amarilla. Así, iniciamos
fascinación, de un paisaje lunar de un culebreo por una acentuada pen-
altas crestas y desarbolados paisajes, diente, que descarna el piso del estre-
donde el viento y el constante sol de cho sendero, mientras sorteamos
moral inquebrantable nos azuzan. grandes piedras en el recién recupe-
Tras dejar atrás el Pico del Venta- rado pinar.
nillo llegaremos al pequeño Comedor A los 10 minutos del mirador lle-
Termes (indicado con pintura), desde gamos a las cercanías del gorgotean-
donde arranca la última subida de la te arroyo del Prado Poyo, junto al que
jomada, que nos llevará a los pies del haremos un pequeño tramo a tenor de
Dedo de Dios y a la Cuarta Torre de lo que podemos escuchar, ya que la
La Pedriza. Éste será un tramo en el maleza no está por la labor de dejar
que subiremos duramente, entre agu- pasar limpiamente la mirada.
jas, brechas y lajas de granito duran- Cuarto de hora más abajo entre

212 213
Ir al MAPA

frondoso pinar y robles aislados, das con las rocas, para callejear entre
donde el brezo y el enebro pueden enormes bolas y lajas.
llegar incluso por encima de nuestras En este nuevo tramo alisos,
cabezas, llegamos a un segundo arro- robles, arces, pinos y encinas, aunque
yo de aguas cristalinas. La humedad dispersos, están ahí para acompañar
de este curso de agua, alimenta a al brezo, enebro rastrero y jara, hasta
DISTANCIA TOTAL : 1 3 kilómetros .
numerosos abedules de troncos pla- que a los 10 minutos volvemos a
DURACIÓN TOTAL: 5 horas.
teados y copas caducas; y tapiza de recuperar el frondoso pinar. Sumergi-
TIPO D E MARCHA : Circular.
helécho y musgo, un lugar para aque- dos nuevamente entre robustas copas,
TIEMPOS DE MARCHA: Mataelpino • Collado Porrón: 1 hor a y 30 minutos. Collado Porrón -
larres y meigas, donde las cúpulas de varios arroyos encharcan nuestro
Fuente de la Lom a de lo Casiruela: 1 hor a y 1 5 minutos. Fuent e - E l Aculadero: 50 minutos.
los pinos sólo dan acomodo a la sendero; y a la par nos encontramos El Aculadero - Mataelpino: 1 hor a y 25 minutos.
penumbra. con varios cruces de camino en los DESNIVEL: 50 0 metros .
Tras su encuentro, bajaremos que basta seguir el PR-2 (señales DIFICULTAD: Medio. Ni la altitud ni la extensión de la ruta representan un serio problema.
junto a la orilla de este afluente del blancas y amarillas). TIPO DE CAMINO: Carretera cerrada al tráfico, pisto y senda.
arroyo de los Poyos, por un bosque Tras atinar fácilmente con el sen- AGUA POTABLE : Un a fuent e e n l o Lom a d e l a Casiruel a y otr a e n e l kilómetr o 8 de lo
de variable frondosidad que mezcla dero que debemos seguir, la pendien- carretera de L o Pedriza .
punzantes acebos, alisos, tupidos te se acentúa y se palpa la humedad ÉPOCA RECOMENDADA: E n esto sierra donde las nevadas no suelen pasar de los 10 centímetros,
pinos y robles emergiendo de peque- que acompaña al arroyo de la Venta- cualquier época e s buena , s i bie n l a primaver a co n l a floració n de l brez o blanco , l a retam o y el
ñas grietas. Además, la amable natu- na. Curso acuático junto al que hare- cantueso result a especialment e perfumad a y multicolor .
raleza allana la ladera para poder dis- mos un largo tramo rodeados por los SUGERENCIAS: En el caso de que las fuentes del camino cedan al calor, al llegar a lo fuente que
frutar de lo que se ha convertido en olores de la resina del pino silvestre, hay en el kilómetr o 8 de l a carreter a d e L a Pedriza , u n sendero sube por la ladera e n busc a de
un paseo. para alcanzar nuevamente en el El Aculadero, a cuyos pies se prodigan majadas, pilone s y fuentes como la del
Atrapados en este bosque galería, Llano Peluca ''La Autopista" de La Canto de los Cedazos.
a los diez minutos cruzamos el arro- Pedriza. Ahora, bastará bajar relaja- CARTOGRAFÍA: Mapa de lo Sierra de Guadarramo 1:50.000 editado por La Tienda Verde.
yo por un rústico puente, para pasar a damente junto al arroyo de la Maja-
la otra orilla y alejarnos del arroyo. dilla, siguiendo las señales del el brezo y tajara, por la ladera oriental

A
esta sierra casi todo el mun-
Decimos adiós a las cristalinas aguas, GR-10 (pintadas blancas y rojas) do la conoce de vista cuan- al contrario se extiende una abundante
y sin perder de vista las marcas ama- para concluir nuestra ruta en Canto do aparca el coche o pasa la mancha de pino de gran frondosidad.
rillas y blancas, volvemos a las anda- Cochino, noche en la zona de acampada de La Nuestra excursión la va a conver-
Pedriza, ya que sobre ella exhala el sol tir en protagonista exclusiva de nues-
sus últimos rayos. Su aspecto físico es tros pasos, y si algo hay de originali-
puro contraste, pues si sus cumbres son dad es que el comienzo no está en el
una crestera de aborregadas y redon- aparcamiento de La Pedriza, sino en
deadas piedras que caen por la ladera el pueblo de Mataelpino. Comenzare-
occidental, a la que tapizan la retama, mos a subir pues por la áspera ladera

215
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Paralelos a la alambrada por un El sendero, algo escondido en sus
deteriorado sendero en el que la esco- inicios, comienza a culebrear, al
rrentía ha dejado surcos y piedras poco, entre jaras y estepas de gran
sueltas, comenzamos una suave subi- porte, que prácticamente llegan a
da de unos 15 minutos entre jara y nuestras cabezas, y de las que no es
morado cantueso, hasta llegar a una raro levantar alguna perdiz que ha
primera pradera herbosa completa- establecido su nido entre lo más tupi-
mente llana. En ella si levantamos la do del jaral.
vista al frente veremos la corona de Posteriormente cede la frondosi-
redondeadas y almohadilladas rocas dad vegetal y el sendero ahora sí ini-
de la Sierra de los Porrones rayando cia un ascenso de pendiente más acu-
el azul del cielo, mientras a la sada, que endulzan los olores del
izquierda las enormes paredes verti- blanco brezo, el tomillo y el cantue-
cales de La Maliciosa cobran un so, hasta llegar en media hora a una
aspecto extraordinario. tercera pradera dominada por un
Atravesando el verde césped que cilindrico chozo, antiguo refugio de
alegran con sus cantos los grillos, pastores.
el sendero nos llevará en apenas Esta desarbolada nava semicircu-
unos minutos a una nueva pradera de lar a la que cierran La Maliciosa Baja
proporciones mucho mayores a la que y la Cuerda del Hilo, nos permite
rodean las jaras. En esta nava, llama- explayar ampliamente la mirada para
da Majada de los Palanes, aún se ven buscar el sendero, que por la parte
los restos de las piedras que formaban derecha asciende nuevamente en
la cuadra que encerraba el ganado, busca del Collado Porrón.
occidental, y tras encordar iremos a y junto a unas antenas de telecomuni- algún vivac que aprovecha las fisuras Este es el último tramo de subida,
media ladera descendiendo por un caciones, parte una pista de tierra (a entre grandes rocas para resguardarse, pero también el que más dificultades
sendero que nos llevará hasta la la derecha) que tomaremos. Tras cien y el reguero del arroyo Callejas ador- entraña: primeramente por ser la pen-
carretera forestal de La Pedriza, evi- metros sin desviamos de esta pista, mecido tras caer violentamente de la diente más acentuada que encontrare-
tando así todo contacto con la masifi- descenderemos hasta un riachuelo la montaña. Para no perder el rastro en mos; segundo por las dificultades para
cación que sufre esta zona, y los pro- que atravesamos por unas grandes el tupido césped encharcado que seguir un desdibujado sendero, en el
blemas de aparcamiento. losas de granito. Justo en ese momen- esconde todo camino, hemos de ir por que tendremos que guiamos en más
Para llegar al inicio de nuestra to al frente una alambrada sube por la el lado izquierdo de la majada, bus- de una ocasión por los hitos de piedra
ruta, hay que tomar en Mataelpino la loma, y junto a un contenedor de cando una lengua de verde hierba que que anteriores montañeros han ido
carretera local que se dirige a Be- basuras hay un amplio espacio para se adentra entre la barrera de jaras que colocando; y por último que serán
cerril (M-617). Pasado el kilómetro 5 aparcar el coche. cierra este herboso lugar 35 minutos de pura solanera.

216 217
Ya en el Collado Porrón (1659 m) donde el sendero en malas condicio- mesas de merienda podemos ver tramo del recorrido, en el que duran-
podremos descansar en un pequeño nes culebrea por la Loma de la Casi- Peña Blanca (1600 m), que se une te 50 minutos seguiremos curso arri-
rodal de pinos silvestres y corretear ruela, hasta alcanzar una praderita con la Torreta de los Porrones ba al arroyo del Molinillo por una
entre las crestas rocosas, disfrutando con dos alternativas. Por la derecha mediante el Collado de Valdehalco- excelente pista. Para evitar cualquier
de las vistas: a la espalda la Sierra del iremos a dar con la carretera asfalta- nes, donde no es raro otear algún confusión habremos de guiarnos por
Hoyo y al frente Cuerda Larga. da a la altura de una fuente con dos milano real planeando. las marcas de pintura roja y blanca
caños y exiguo chorro, sombreada Por delante nos queda el último del GR-10 hasta Mataelpino.
Con la mirada puesta en La Pedri-
za, continuamos la ruta descendiendo por altaneros pinos negrales.
un poco, lo justo para alcanzar el sen- Tras el refresco, por la pista asfal-
dero que pasa por el collado y recorre tada a la derecha haremos un largo
la Cuerda del Hilo. A la diestra y sin tramo de descenso sin posibilidad de
desviarnos del camino iremos a pérdida hasta el kilómetro 8 (perfec-
media ladera durante 20 minutos por tamente indicado con un cartel y con
un balcón a La Pedriza, disfrutando un pilón a su vera). Unos metros más
de un cómodo piso y un paraje en el adelante vemos cómo un desvío se
que se van alternando zonas de pinos dirige a una puerta metálica, que cie-
silvestres de troncos asalmonados, rra el paso a una propiedad delimita-
con claros densamente poblados de da con un muro de piedra.
jaras, enebro rastrero y brezo blanco. Por la derecha y paralelo a este
A nuestra derecha irán quedando muro comienza un pequeño sendero,
las cresteras rocosas que forman las que nos hará disfrutar del espectácu-
principales alturas de la Cuerda del lo geológico de El Aculadero: sobre
Hilo: Cancho Porrón (1669 m) y el nuestras cabezas sobrevuelan las
Cancho de las Porras (1679 m). enormes paredes tintadas de rojizo y
Será precisamente a la altura de blanquecino de la Torreta de los
este último cuando comencemos a Porrones (1372 m).
descender suavemente, y en el sende- Especial atención hemos de tener
ro se sucedan tramos excelentes con cuando el camino se decide por fin a
otros de piedra menuda suelta, duran- bajar con suavidad entre un espeso
te 20 minutos entre un más que fron- jaral que nos recuerda que volvemos
doso pinar. a estar en la ladera occidental, hasta
El último tramo antes de llegar a dar en menos de 25 minutos con la
la carretera asfaltada que recorre La ermita que el pueblo del Boalo ha
Pedriza es un descenso ya en toda dedicado a San Isidro. Desde este
regla de al menos unos 30 minutos. lugar en el que se han instalado

219
218
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTA U 1 3 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 5 hora s y 2 0 minutos .
TIPO DE MARCHA: Circular.
TlíMPOS DE MARCHA: Urbanización El Mirador de lo Sierra - Barranco El Contadero: 45 minutos.
Barranco El Contadero - Alto de El Contadero: 1 hora . Alto de El Contadero - Casa de
Peñoliendre: 1 hora . Cosa de Peñaliendre - Pinar de Cerro Lechuza: 1 hor a y 20 minutos. Pinar
de Cerro Lechuza - Urbanizodó n E l Mirador de lo Sierra: 1 hor a y 1 5 minutos .
DESNIVEL: 30 0 metros .
DIFICULTAD: Baja. Los senderos y las pistas son anchos, de buen piso y están muy trillados.
TIPO D E CAMINO : Pist a y sendero.
AGUA POTABLE: El suelo arenoso filtra con rapidez el aguo de lo lluvia y lo escasa nieve que
suele caer en est o boi a sierra. Po r ello apenas aprietan lo s calores cualquier hilo de agua
desaparece, hadend o imprescindibl e l o cantimplora .
Époa RECOMENDADA: La mayor parte de la vegetación que compone este paisaje está compuesta
por jaras pringosa, ¡or o estepa, romero , cantues o y tomillo. Po r ello es su floradón (primavera) el
momento más hermoso. Pero la cercanía de lo ciudad y su escaso ohura, lo convierten en un
perfecto desahogo pora cualquie r día del año.
SUGERENCIAS: Pese a que esta ruta no es apta para todos los ciclistas, la parte baja de esta
sierra esto surcada por infinidad de senderos y pistas, qu e harán la dolida de los afidonados a
las dos ruedas. E l que la ¡ara apenas sobrepase nuestra cintura, no s garantiza sesiones
intensivas de sol y aire.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.

Q ue sepa ci viajero que por

la carretera de Coruña lie-


la Sierra del Hoyo, plagada de pistas

y caminos.
ga a Villalba, que esta aje- Para llegar al punto de partida de
treada y densa capital de la Sierra Oes- la excursión, ayúdate del croquis
te tiene dos caras. Porque nada tiene hecho para la ocasión. Nos resultará
que ver Villalba Estación con el pue- algo complicado movemos por este
blecito llamado Collado Villalba, a ti- laberinto de calles, pero de manera
rodé piedra de la ladera meridional de simplificada basta recordar que al
"221
ladera plagada de jara, enebro y especie de colladito donde la vista se nía se dibuja la rocosa cima de la
romero al frente, y una zona adehesa- pasea tanto por Villalba, como por el Silla del Diablo, entre la que no sería
da con dispersas encinas de mediano barranco que subimos. de extrañar que alguien encontrara
porte al otro lado del camino. Tras disfrutar de la panorámica y una forma delatora de tan diablescas
Tras la subida viene una bajada sin desviarnos del sendero, seguire- posaderas, entre tanta grieta, laja,
de un cuarto de hora, en la que pare- mos subiendo otra media hora acom- bola y pared granítica.
ce que estrenemos un paisaje de pañados de un impresionante roque- Tras este alto, el sendero inicia un
monte bajo y piso arenoso, donde do de formas "boloptuosas"y hasta nuevo descenso poblado por las esen-
prolifera un laberinto impenetrable alcanzar la cima de El Contadero y cias del tomillo, el cantueso y los
de romero y jara. Maraña en la que Canto Hastial (1372 m). Más agrada- colores de los pequeños claveles,
encuentran cobijo la perdiz con sus ble nos resultará este trecho de suave hasta otro collado donde el sendero
perdigones y su enemigo el zorro. pendiente, acompañados de lagartijas se decide a abandonar el cordal, y
Este descenso concluye junto a una colirrojas, que asustadas se esconden baja por la ladera plagada de jara.
salir de la A-6 debemos seguir los caseta de conducción de aguas, entre matorrales reinados por chicha- Ayudándose de la depresión creada
indicadores a Collado Villalba, luego donde tomaremos el camino de tierra rras de canto eterno a la solanera. por el arroyo de Peregrinos (cuan
a la urbanización Altavista, y por que poco antes se separa de la pista Pero esta falta de sombra es suplida bendito nombre con tan cercanas
último coger el desvío al Mirador de por la izquierda. por un paisaje cambiante, en el que se posaderas), iniciaremos un frenético
la Sierra. Por él nuestros pasos se harán eco alternan la jara y el romero, con pra- zigzag de 25 minutos por un descar-
Para los que vengan en transporte de lo que es adentrarse en una gar- deras herbosas que las corrientes de nado y abarrancado sendero, hasta
público hasta Villalba Estación, el ganta, y así tras los primeros 100 m agua llenan de flores. alcanzar un estupendo camino carre-
autobús urbano número 3 tiene una llanos en los que alcanzamos el arro- Una vez alcanzada la cima podre- tero.
parada en la urbanización Mirador de yo del Barranco El Contadero, inicia- mos perder por primera vez la vista Por este camino a la izquierda ini-
la Sierra, justo en el mismísimo ini- mos una acentuada subida algo des- por la ladera septentrional, un amplio ciaremos un sube y baja, que en
cio de nuestra ruta. camada por la escorrentía, paralelos espacio abierto amesetado, encerrado menos de 10 minutos nos llevará a la
Será precisamente junto a la mar- al bosque de zarzas, rosales y alisos entre la Sierra del Hoyo y las estriba- Casa de Peñaliendre. Abandonada,
quesina de autobuses donde tomamos que acompaña al curso de agua. Entre ciones de La Pedriza, cuyo caos actualmente aún conserva la techum-
el Camino de la Guija, que unos apretadas laderas, de romero y jara la pétreo vemos con absoluta nitidez. bre, y en sus inmediaciones hay un
100 m más arriba pasa a convertirse una, y culminada por redondeadas Sin perder el camino que ahora se estupendo mirador, desde el que
en una compacta pista. rocas la otra, volveremos a cruzar el convierte en un tímido sendero dibu- podemos alcanzar con la vista la cmz
Pie en tierra, delante nos espera arroyo. Además de retomar una dura jado en el cordal, iniciamos un des- del Valle de los Caídos y el Monaste-
una larga subida de media hora, en la subida donde el camino convertido en censo de unos minutos hasta un rio de El Escorial.
que no debemos desviamos en ningún sendero, presenta numerosas heridas collado; y luego una breve subida Tras deambular por las viejas
momento de la ancha y trillada pista. y piedras sueltas bañadas en agua. hasta ponemos a la altura de una estancias volvemos a retomar el
En este tramo de mediana pendiente, Media hora durará este tramo que cima rocosa de almohadilladas y que- camino, que ahora convertido en sen-
los chalés del inicio darán paso a una concluye al llegar al Portillejo, una bradas formas. Al frente y en la leja- dero iniciará un descenso de 10 mi-

222 223
nulos hasta alcanzar el curso del arro- Peregrinos.
yo del Barranco de Peñaliendre. Curso arriba hay un pequeño
Tras cruzar las cristalinas aguas merendero refrescado por pequeñas
que fácilmente desaparecen en vera- cascadas labradas en piedras, y la
no, iniciamos un descenso paralelos sombra de fresnos y encinas. Este es
al cauce plagado de encuentros,
un lugar ideal para descansar antes de
durante la media hora que dura. De
volver a retomar el camino, que por
encuentros, porque de la enjarada
lajas de granito emprende una subida
ladera que se enfrentaba a nosotros
breve pero intensa.
poco antes, pasamos a deambular por
una garganta que se aprieta entre las Tras este duro esfuerzo llega otro
estribaciones de Peñaliendre, y las grato momento de media hora, donde
afiladas alturas de la Loma del el camino se torna excelente y com-
Cuchillar, por la que irá desfilando un pletamente llano, para internarse en
fragor inusitado. Así no habrán trans- un frondoso pinar, cuyas cúpulas se
currido cien metros cuando un tupido extienden hasta Cerro Lechuza. Este
bosque galería tapizará el arroyo, al promontorio presenta una alargada
que zarzas, rosales, ortigas y alisos piedra caballera en su cima, cual
convertirán en una maraña impene- dedo pulgar haciendo de perfecto
trable. Robustos chopos y numerosos
posadero para la lechuza
olmos se apuntan a la humedad, y en
Nuestro bello camino concluye al
la ladera se alternan la jara, el pinar y
damos de bruces, con la excelente
las encinas. Además a este tramo
viene a unírsele la belleza granítica pista principal. A la diestra sin des-
de las paredes anaranjadas que enca- viarnos en ningún momento llega-
ñonarán al río, poco antes de que nos remos en un par de minutos al arroyo
separemos de su curso y vayamos a del Barranco El Contadero, y 10 mi-
desembocar a una excelente pista de nutos más tarde junto a la caseta de
tierra. conducción de aguas, donde al inicio
de la ruta tomamos el camino para
Por esta pista (a la diestra) al
poco cruzaremos transversalmente el subir a la cima de El Contadero.
arroyo del Barranco de Peñaliendre De aquí al final nos queda una
(hay una caseta de conducción de hora por camino ya conocido, hasta
aguas), y 10 minutos más tarde dare- llegar nuevamente a la urbanización
mos con las asuas del arroyo de El Mirador de la Sierra.

224 225
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 1 2 kilómetros.


DURACIÓN TOTAL : 6 horas y 2 0 minutos.
TIPO DE MARCHA: Lineal, per o al concluir en lo estación de Los Cotos podemos regresar a
Navacerrada o o Madrid en tren.
TIEMPOS DE MARCHA: Puerto de Navacerrada - Alto de Las Guarramillas: 1 hor a y 15 minutos.
Alto de Las Guarramillas - Cerro de Valdemortín: 50 minutos. Cerro de Valdemartín -
Cabeza de Hierro Mayor: 1 hor a y 3 0 minutos. Cabez a de Hierr o Mayor - Arroyo Cerrodillas:
1 bor o y 45 minutos. Arroyo Cerrodillas - Estación de Los Cotos: 1 boro .
DESNIVEL: 60 0 metros .
DIFICULTAD: Media. La dificuhad lo pone la bajado por el concbol que cae desde las Cabezas de
Hierro, e n lo que se requier e paciendo y derto precaudón
TIPO DE CAMINO: Sendo.
AGUA POTABLE : Arrib a e n l o cuerd a n o bo y posibilido d d e abastecerse , po r l o qu e l a cantimplor a
es impresdndible los días de calor.
ÉPOCA RECOMENDADA: Poro apasionados del esquí de travesía la nieve manda, pero paro los de
o pie lo mejor es la primavera y el verano, cuand o el riesgo de nieblas y tormentas es menor.
SUGERENCIAS: También los dios de pleno sol sopla un airedllo que puede dejarnos fríos en los
descansos. Igualment e son impresdndibles la gorra, lo s gafos para los días que haya bastante
nieve, botos de suelo dura, y pantalones largos contra el punzante enebro.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-lt escola 1:25.000 del Instituto Geográfico Nadonal.
!

C
lásica entre las clásicas, re- el que iremos superando el Cerro de
correr Cuerda Larga es una Valdemartín, la Cabeza de Hierro Me-
de las rutas más comunes. nor y por último la Cabeza de Hierro
Pero debido a su dureza, en este caso Mayor, donde abandonamos el cordal
vamos a completar tan sólo la mitad e iniciaremos el descenso hasta la es-
del recorrido. Esta parte comprende la tación de Los Cotos.
subida desde el Puerto de Navacerra- Lo ideal es acercarse en tren, pero
da al Alto de Las Guarramillas, don- los que prefieran el coche llegarán
de alcanzaremos el desnudo cordal por directamente por la N-601 al Puerto

226 227
de Navacerrada, donde los aparca- Estrada) contrasta con los canchales
mientos que no dan abasto en tempo- que de la Maliciosa caen para morir al
rada de esquí son una explanada reverdecido pinar de La Barranca.
semidesierta el resto del año. Ya en el alto dominado por las
Nuestro primer objetivo es alcan- antenas de telecomunicaciones, la
zar el Alto de Las Guarramillas por la imaginación descubre el cohete con
pista de esquí de la Bola del Mundo. el que Tintín llegó a la luna, y la vista
Para ello tenemos dos alternativas: alcanza a ver por igual las dos me-
una hacerlo por el camino de cemen- setas.
to, que zigzagueando hace más larga A la izquierda (según subíamos)
y a la vez más cómoda la subida; y la tomamos el sendero marcado con
otra es el sendero de durísima pen- puntos rojos que por el desnudo cor-
diente y piedras menudas sueltas que dal baja al Collado de las Guarra-
sin cortarse un pelo sigue paralelo al millas (2159 m). 20 minutos tardare-
telesilla. mos por una pendiente suave que
Si en invierno miles de esquiado- resulta muy cómoda (si no azota el
res guapamente vestidos bajan como aire), con las pistas de esquí a un
balas, cuando el calor aprieta sobre la lado, y al otro el Ventisquero de la
desnuda ladera únicamente las lagar- Condesa, cuyas nieves amamantan a
tijas parecen aguantar entre el piorno un incipiente río Manzanares que ser-
y el enebro rastrero. Por el contrario pentea entre la Loma de Valdemartín
una calma inunda todo, permitiéndo- y la agreste Maliciosa.
nos en cada respiro ver a nuestras Desde el collado subiremos al
espaldas el Alto del Telégrafo y Siete Cerro de Valdemartín (2278 m), por
Picos. un tramo que será más de lo mismo:
A los 45 minutos de aire y sol lle- un bello mirador desnudo y desabri-
garemos a las instalaciones del telesi- gado a lo largo del cordal, que se
lla, desde donde aún nos queda un empina suavemente sin que ningún
pequeño trecho de 20 minutos de accidente rocoso altere nuestra mar-
menor pendiente por la carretera cha hasta la cumbre de gneis negruz-
cementada hasta el Alto de Las Gua- co y reverdecidos liqúenes. Esta subi- Collado de Valdemartín (2148 m), (Sendero de Gran Recorrido), hasta
rramillas (2268 m), a cuya diestra la da durará media hora. donde el piorno es mayoría. El des- que en el collado recobramos las vis-
desnudez de la Garganta del Infierno La ruta continua por el cordal con censo se realiza por la ladera que da tas al lado contrario, donde la cumbre
(allá donde los de Navacerrada reco- una bajada que igualmente resulta al arroyo de Valdemartín siguiendo de Peñalara roza las nubes y el Valle
gían la nieve del Ventisquero de la muy cómoda y desabrigada, hasta el las marcas blancas y rojas de GR del Lozoya abarca todo el horizonte.

228 229
Vista al frente, el ánimo parece les: al sur la crestera de La Pedriza y
amilanarse ante la subida inminente a al norte la nevada Peñalara.
las rocosas Cabezas de Hierro, por un Tras disfrutar de las vistas y un
sendero dibujado entre piorno y ene- descanso iniciaremos el descenso a
bro que resulta asequible excepto en Los Cotos, para lo que primeramente
los últimos 100 metros finales, en volveremos al collado que separa
que hemos de enfrentarnos con los ambas Cabezas de Hierro. Desde el
canchales de rocas desprendidas y collado y con la vista puesta en Peña-
esparcidas que caen de la cumbre. lara, iniciamos un descenso tratando
Tres cuartos de hora durará esta de dejar una gran mole rocosa que
ascensión en la que el camino, mar- hay frente a nosotros a nuestra dere-
cado con pintura blanca y roja (GR), cha. Alcanzar esta gran roca nos lle-
irá buscando los lugares menos exi- vará unos 15 minutos de dura bajada
gentes, pero nada suavizará la pen- (sobre todo para los tobillos), por una
diente de los últimos metros antes de pendiente muy acentuada formada
alcanzar la Cabeza de Hierro Menor por gruesas piedras tintadas de verde
(2371 m). y amarillo. Por contra podremos
Desde la cumbre menor, al alcan- deleitarnos con la garganta que forma
ce de la mano parece estar Cabeza de a la diestra el arroyo de Peña Mala, y
Hierro Mayor, pero antes tendremos a la izquierda los espectaculares
que ayudarnos de pies y manos para Circo de las Cerradillas y el Circo de
bajar por los enormes bloques de pie- las Guarramillas, un paraje casi lunar
de agrestes e inhóspitas paredes ver-
dra desgajados por los que debemos
ticales y reverdecidos canchales.
seguir fielmente la pintura roja y
blanca del GR. Los menos avezados Llegados a esa gran roca hemos
harán bien en bajar por donde subie- de prestar atención a los hitos de pie-
ron, y perdiendo algo de altura bor- dras amontonadas que marcan el ini-
dear las enormes piedras que forman cio del sendero de acentuada pen-
la cumbre Menor, para llegar al colla- diente, que se ayuda del incipiente
do desde el que arranca la Cabeza de curso de un arroyo. Por lo que no es
Hierro Mayor. de extrañar que numerosas piedras
El último tramo de subida nos sueltas compongan el piso de este
resultará más fácil de lo que pensába- sendero que se desdibuja entre el
mos, y arriba, junto al vértice geodé- punzante enebro rastrero.
sico (2380 m) las vistas son colosa- Tres cuartos de hora más abajo, el

230
Ir al MAPA

arroyo es un caudaloso cauce de y nos pone a los pies un señor sende-


estrepitoso gorgoteo, al que el cami- ro. Tras una primera rampa, el cami-
no sigue con dificultad, por lo que no avanza a media ladera entre un
bajar junto al arroyo es la mejor refe- frondoso pinar silvestre, donde soni-
rencia para dar en la parte derecha dos de negros mirlos y multicolores
del cauce con una majada (1 hora y carboneros, acentúan aún más esta DISTANCIA TOTAI : 1 6 kilómetros.
45 minutos de bajada). Este antiguo deliciosa velada. DURACIÓN TOTAL : 4 hora s y 3 0 minutos.
corral de ganado marca el inicio del Cómodamente, casi paladeando TIPO DE MARCHA: Circular.
pinar y las praderas de las Navas de cada paso por este fantástico sendero TIEMPOS DE MARCHA: Puerto de Navocerrada - Arroyo del Puerto de El Paular: 1 hora . Arroyci
Cabeza de Hierro. de excelente piso, llegaremos en del Puerto de El Paular - Puerto de El Paular o Los Cotos: 1 hor a y 15 minutos. Los Cotos -
Tras descansar en este idílico media hora al arroyo de las Guarra- Bola del Mundo o Alto de los Guarramillos: 1 hor a y 45 minutos. Alto de Las Guarramillas -
lugar continuamos el descenso entre millas. Nuevamente un puente de Puerto de Navocerrada: 30 minutos.
pinos silvestres y punzante enebro, troncos nos cruza al otro margen para DESNIVEL: 83 0 metros.
ayudados del margen derecho del alcanzar al poco el refugio El Pinga- DIFICULTAD: Media. Pese o transcurrir por pistas y caminos que hacen fácil disfrutar y difícil
arroyo, que 15 minutos más abajo se rrón, y poco después la carretera perderse, pocos tramos hay que se les pueda considerar llanos. E s por tanto lo constante
une con el arroyo Cerradillas. asfaltada que a la derecha nos llevará pendiente nuestro verdugo a lo largo del dio.
Justo en ese punto un puente de hasta la estación de ferrocarril del TIPO DE CAMINO: Pista , camino carretero y sendero.
troncos nos ayuda a cruzar el arroyo Puerto de Los Cotos. AGUA POTABLE : L a falta de fuentes la suplen u n buen numero de arroyos y corrientes de agua
que encontraremos en la primer a part e del recorrido . Per o conseguir aguo en la desnuda Loma
del Noruego es otro cantar, donde lo cantimplora se hace imprescindible.
ÉPOCA RECOMENDADA: Evitar ton sólo los épocas de ventisca en lo Loma del Noruego. En cuanto
al Pinar de Valsaín cualquier época es buena, per o los días de color aplastante se mitigan por la
penumbra y la humedad que reina bajo los pinos.
SUGERENCIAS: El que Valsaín fuera cazadero real tiene mucho que ver con el hecho de que hoy
seo el más frondoso pinar silvestre de la Sierra de Guadarrama. Alejado de las manos de los
ganaderos y sus frecuentes quemas, e l pinar es hoy aprovechado como antaño por los
leñadores, y resulta un refugio inestimable para los huidizos y numerosos corzos que en él
^ h a b i t a n . La ruta se puede acortar a la mitad tomando, en la estación de Los Cotos, el tren.
í »
CARTOGRAFÍA: Hola 508-11 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional

D
el infierno al cielo: de la li- áspera y desabrigada Loma del No-
teral caída a lo más pro- ruego, en busca de la Bola del Mun-
fundo del valle pinado de do. Así es esta excursión, pura con-
Valsaín, donde las cúpulas tamizan la tradicción: el pinar más popular por
luz tenebrosamente, a la subida por la su frondosidad, y la común fisonomía

233
232
desarbolada de las altas cumbres gua- piso y la buena sombra atenúan la
darrameñas. gran pendiente de la ladera, de este
Comenzamos nuestra ruta en el estrecho y profundo valle por el que
Puerto de Navacerrada, al que es pre- corre el arroyo, al que si bien oímos
ferible llegar en el tren eléctrico que gorgotear no veremos hasta el final.
parte de la estación de Cercedilla. A Alcanzado el arroyo otro camino
este pequeño tren sus viajeros (mon- se une al nuestro para cruzar las
tañeros, ciclistas, esquiadores...) le aguas, y dar con un amplio espacio
contagian una atmósfera aventurera, polvoriento en el que leñadores acu-
durante su alegre subida entre hermo- mulan los troncos serrados. Ante la
sos paisajes pinados o nevados. confusión de senderos que van a dar
De la estación habrá que subir a este lugar, nosotros nos guiamos
andando hasta lo alto del Puerto de por el cauce del arroyo, junto al que
Navacerrada (1860 m), donde los res- seguiremos descendiendo por una
taurantes y aparcamientos que en pista, que tras cruzar el arroyo de las
verano se llenan de puestos de artesa- Fuentes, da con una deteriorada pista
nía, se reparten el espacio. de asfalto.
Justo detrás del cartel verde que Sin perder el arroyo de las Pin-
anuncia la provincia de Segovia, tadas de nuestro lado, volvemos a
bajaremos por la grava del arcén, retomar la acenmada bajada, que el
para tomar un pequeño sendero de desmenuzado asfalto atenúa conside-
muy malas trazas. Unos diez minutos rablemente. Este tramo, hecho para
durará este tramo, en el que iremos disfrutar, no deja pasar la vista mas
sorteando pinos y troncos secos por allá de los espigados troncos, que
un piso herboso, donde la intuición y crean un bosque de sombras muy en la que varios troncos exhiben las (2180 m) y las laderas de Dos Her-
pequeños mojones de piedra nos irán dado a la imaginación. Durante marcas rojas y blancas del GR-10.1. manas, mientras a la espalda se ele-
guiando, hasta dar con un marcado 20 minutos, robustos pinos y prade- A la diestra, paralelos al arroyo del van Las Guarramillas.
camino carretero. ras de heléchos cobijan escurridizos Puerto de El Paular, iniciaremos una Ahora bajo la tutela de las marcas
Sumergidos en un frondoso pinar corzos, que a la carrera desaparece- dura subida de diez minutos entre la del GR-10.1 (Sendero de Gran Reco-
de troncos asalmonados, el camino rán; picapinos de rama en rama penumbra y la humedad que cobijan rrido), unos cien metros más adelante
ahora muy marcado por las rodadas esquivan nuestra presencia, y un sin- las apretadas cúpulas, hasta dar con abandonaremos el asfalto por la pista
fín de cánticos nos perseguirán hasta una pradera y un vivero de pinos. de tierra que sale por un lado.
de los leñadores cae vertiginosamen-
la conclusión de la bajada. Levantando la vista, gracias al claro Por el llamado Camino Viejo de
te por la ladera tapizada de heléchos
abierto por los leñadores para amon- El Paular comenzamos a subir mode-
durante 20 minutos, hasta dar con el Será entonces cuando al paso nos
tonar los troncos, vemos Peña Cítores radamente, gracias a un excelente
arroyo de las Pintadas. Sólo el buen salga una estupenda pista asfaltada.

234 235
piso compacto, por una ladera de finalizada nuestra excursión, toman-
frondoso pino y brillante helécho, en do el tren eléctrico hasta el Puerto de
la que altas escobas tiñen de amarillo Navacerrada o Cercedilla.
los bordes del camino. Durante Para los que decidan regresar al
media hora iremos ascendiendo sin Puerto de Navacerrada andando,
ver (pero presintiéndolo) el arroyo junto al arranque de la carretera que
del Puerto de El Paular, al que vierten va a Valdesquí, hay una pequeña edi-
numerosas corrientes de agua que ficación a la que llegan unas escale-
antes encharcan el camino, hasta ras de piedra. Detrás de esta caseta
alcanzar el puente de cemento por el tomaremos el sendero, que hará suyo
que cruzaremos la potente corriente el desnudo cordal de la Loma del
del arroyo del Infierno. Noruego, por el que alcanzaremos la
A partir de este arroyo la subida Bola del Mundo.
entra en la solana, donde el pino se A cien metros de esta caseta
clarea y cede la humedad que alimen- cogemos el ramal derecho de un
taba el helécho. Por una pendiente camino transversal con el que damos,
más suave haremos los 25 últimos para salir a una pradera donde volve-
minutos al Puerto de El Paular o de mos a decidirnos por el camino que
Los Cotos (1848 m). Un tramo donde sube a la diestra. Por este último ire-
la pista pierde calidad, pero recobra mos entre pinos más clareados,
las trazas del Camino Viejo de El tomando altura por cualquiera de las
Paular, como demuestran los tramos alternativas que nos salen al paso,
empedrados y el muro lateral, que pues ambas confluyen para terminar
obligan a los ciclistas a tomar como en el depósito de agua que culmina El
alternativa un sendero paralelo. Altozano (1921 m).
Justo cuando damos con el origen En este lugar es donde se tiene la
del arroyo del Puerto de El Paular, a impresión más segura de que nos
nuestra derecha el tejado de la esta- adentramos en un nuevo paraje
ción sobresale por encima de los (totalmente contrario al anterior)
pinos, y al poco nos encontraremos marcado por la desnudez arbórea y la
con la carretera, aparcamientos, res- plenitud de paisajes. Las vistas no
taurantes... y toda la parafernalia de decepcionan: al frente el desnudo
la antigua estación de esquí de Los cordal de la Loma del Noruego, a la
Cotos. izquierda los canchales lunares que
En este punto podemos dar por caen de las Cabezas de Hierro, a la

237
236
Ir al MAPA

derecha el protundo Pinar de Valsaín vez la dorada llanura de cereal vera-


y las cumbres de Dos Hermanas, y a niego, contrastando con la verde
nuestra espalda se abre el alargado pinada de Valsaín.
Valle del Lozoya. Por delante nos espera un tramo
A partir del depósito iniciamos de suave sube y baja, donde el cami-
una bajada de unos minutos, acompa- no convertido en sendero se difumi-
ñados de los últimos pinos, hasta na, y nos obliga a guiarnos por el DISTANCIA TOTAL : 1 3 kilómetros .

alcanzar el collado (1886 m) que inconfundible cohete lunar (rojo y DURACIÓN TOTAL : 5 horas .

marca el inicio de las primeras ram- blanco) en el que Tintín viajó a la TIPO DE MARCHA: Circular.

pas de Peña del Águila (2004 m). La luna, para plantamos ante el inicio de TIEMPOS DE MARCHA: Puerto de Novacerrada - Séptimo Pico: 1 hor a y 15 minutos. Séptimo Pico -

subida a esta cima apenas nos llevará la dura rampa a la Bola del Mundo. Segundo Pico: 3 5 minutos. Segundo Pic o - Prader a de Navarrulaque: 40 minutos.
Navarrulaque - Riscos de la Cueva Lirón: 1 hor a y 20 minutos. Riscos de la Cueva lirón -
20 minutos por un piso de piedras Llegar hasta la Bola del Mundo o
Puerto de Navacerrada: 1 hor a y 15 minutos.
suelta, que acentúan el esfuerzo en el Alto de Las Guarramillas (2268 m)
DESNIVEL: 280 metros del Puerto de Navacerrada al Séptimo Pico, y 270 metros del río
paisaje donde nos sumergimos de será una penosa media hora, pero la
Pradillos a l a Prader a de Siete Pico s
lleno: el reino del aire, el sol, el pior- contemplación de las dos mesetas
DIFICULTAD: Media. Lo subida desde el arroyo del Pradillo se hace dura y es fódl perder de vista
no y el enebro rastrero. por igual será una recompensa justa.
las pintadas amarillasque nos guían.
Alcanzada la cima de Peña del El último tramo del día es el descen-
TIPO D E CAMINO: Camino carretero y en su mayo r parte sendo.
Águila no vemos más que algún so al Puerto de Navacerrada, al que
AGUA POTABLE : E n lo s pradera s d e Majalasn o y Navarrulaqu e ha y fuente s qu e marca n
remonte, y algunos granos rasgando vemos a nuestros pies. Lo podemos
prácticamente el intermedio de la excursión.
con ecos roncos el silbar del aire; y si realizar fácilmente por la carretera
ÉPOCA RECOMENDADA : Primaver a y verano.
perdemos la mirada en el horizonte de cemento que zigzaguea por la
SUGERENCIAS: La cresta rocosa de Siete Picos es un conjunto granítico cuya belleza
castellano, descubrimos por primera loma.
radica en lo acción erosiva de los agentes naturales, que da como resultado
un paraj e de parede s verticales coronadas por rocas cuarteadas
y en difícil equilibrio .
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierro de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tiendo Verde.

S
iete Picos es quizás la estam- bién habría que destacar las numero-
pa rocosa más reconocible a sas rutas que llegan a todos los rinco-
simple vista de la Sierra de nes: la senda que recorre la cresta ro-
Guadarrama. Además de ser una de cosa, el Camino Schmid por la umbría,
las rutas más populares gracias a su fá- y por la solana la Senda de los Herre-
cil acceso desde el Puerto de Navace- ros; lo que nos permite combinarlas
rrada, al que se llega en coche desde según nuestro estado de forma o tiem-
Villalba por la M-601 o en el tren que po del que dispongamos.
parte desde Cercedilla. Aunque tam- Nuestros primeros pasos en el

239
238
Puerto de Navaccrrada tratarán de calones rocosos que llevan a su
alcanzar la última torreta del telesilla cumbre.
de la pista de esquí del Telégrafo. Es Una pequeña senda sortea en
una subida dura pero corta, que en menos de 30 minutos los restantes
temporada de esquí debemos realizar picos, algunos por la derecha y otros
por un lateral de la pista. por la izquierda, hasta llegar al
Por el cordal de la montaña parte Segundo Pico, formado por dos gran-
un camino amplio y despejado, en el des rocas que a modo de mirador
que tomaremos como referencia una ofrecen distintas perspectivas. Desde
segunda cumbre rocosa, el Alto del la roca derecha Valsaín y Collado
Telégrafo (1978 m). Nuestro camino Ventoso, desde la izquierda veremos
la sorteará cómodamente por la dere- el Primer Pico o Pico de Majalasna.
cha para dejamos, tras media hora de Desde este estupendo mirador rocoso
paseo, en el collado que precede a las podemos también distinguir con pre-
cumbres de Siete Picos. cisión el Tercer Pico, en el que se
En este collado llamado Pradera abre la Ventana del Diablo, y el pun-
de Siete Picos, hacemos nuestro el tiagudo Cuarto Pico llamado Cuerno;
sendero que por la divisoria de aguas el resto es un amasijo de rocas en el
trepa sin contemplaciones. Guiados que es difícil saber cuál es cuál.
por numerosos hitos de piedras Muchos son los que colman el día
amontonadas iremos tomando altura con el correteo y las vistas desde
por una ladera plagada de rocas y estas cumbres, así después de tan
unos cada vez más escasos pinos, agotadoras emociones inician la baja- mos por este deteriorado sendero de da bajada alcanzaremos la pradera de
para llegar en apenas 50 minutos a la da a Collado Ventoso para refrescar- fuerte pendiente, que más tarde se Navarrulaque.
cresta rocosa del Séptimo Pico. se en la fuente de los Alevines, y suaviza y difumina hasta la Pradera Esta amplia nava atravesada por la
Superados los 2000 metros de siguiendo los puntos amarillos por la de Majalasna, al pie mismo del casi excelente pista de la carretera de la
altitud sólo la desnuda roca granítica Umbría de Siete Picos retornar al siempre olvidado Pico de Majalasna República, tiene al otro lado de la
embellece este punto del recorrido, Puerto de Navacerrada. y desconocido como Primer Pico carretera el refugio-fuente de Aurrula-
Pero para los que quieran macha- (1933 m). que, en donde refrescamos antes de
mientras allá abajo los pinos silves-
En la parte más baja de esta des- volver al punto donde dejamos el sen-
tres se extienden frondosamente por carse un poco más y gozar de uno de
pejada pradera hay una fuente en la dero de puntos amarillos. Pero ahora
Valsaín y La Fuenfría. El Séptimo los caminos más genuinamente mon-
que darnos un merecido descanso, para continuar por la Senda de las
Pico, por ser el más alto, tiene vérti- tañeros, el siguiente paso es alcanzar
antes de seguir los puntos amarillos Verceíllas, perfectamente indicada por
ce geodésico (2138 m), y subir a el sendero que entre el Segundo Pico
que marcan la Senda de los Alevines, un cartel y señalada como PR-8 con
él precisa de un poco de pericia para y Tercer Pico baja hacia la vertiente
por la que tras un kilómetro de cómo- bandas de pintura blanca y amarilla.
superar los desproporcionados es- madrileña. Cuarto de hora tardare-

240 241
Ir al MAPA

Este sendero de Pequeño Recorri- les blancas y amarillas para orientar-


do es un amplio y cómodo camino nos. Con la corona pedregosa de
que a media ladera no coge altura, Siete Picos sobre nuestras cabezas,
por lo que será como un balcón al éste es uno de los más bellos y duros
valle hasta dar con el río Pradillos. tramos, en el que sorteamos piedras
Inmersos en una soleada ladera, dos tratamos de no perder el camino y la
momentos hay en este tramo real- acentuada subida nos saca los colo- .. . . DISTANCI A TOTAL : 1 8 kilómetros .

mente interesantes: uno al cuarto de res. En una hora daremos con la aris- DURACIÓN TOTAL : 6 hora s y 1 5 minutos .
hora al pasar una primera corriente ta (Riscos de la Cueva Lirón) que TIPO DE MARCHA: Circular.

de agua de cierta importancia, en la baja del Séptimo Pico, desde donde TIEMPOS DE MARCHA: Puerto de Los Cotos - Arroyo de las Cerrodillas: 1 hor a y 15 minutos.
que aparecen junto al tupido pinar recobramos las vistas al Alto de Las Arroyo de tas Cerrodillas - Arroyo de Peñ a Malo: 1 hor a y 3 0 minutos. Arroyo de Peño Mala -
silvestre algunos acebos de puntiagu- Guarramillas y a la majestuosa Mali- Puente de Lo Angostura: 1 hor a y 45 minutos. Puente de Lo Angostura - Puerto de Los Cotos:
das hojas y frutos rojizos; y otro ciosa. 1 hor a y 45 minutos .
cuando nos encontramos con el río DESNIVEL: 40 0 metros .
Con el valle del río Navalmedio a
Pradillos. DIFICULTAD: Bajo. Agazapados en la garganta de La Angostura, cuando tomemos altura lo haremos I
nuestros pies, dejamos atrás la arista
Siguiendo las señales blancas y por uno excelente pisto, que lejos de encumbrar se dedica o ir o media ladero cual bolcón serrano.
e ignoramos al poco un camino-esco-
La ruta, pese a ser algo larga, no es nada exigente con los porcentajes de la subida.
amarillas del PR en rocas y árboles, rrentía que se nos cruza transversal-
TIPO D E CAMINO : Sendero , per o mayorment e pista y camino carretero.
cruzaremos el laberíntico cauce, de mente. Ante cualquier duda, las seña-
AGUA POTABLE : Fuentes no veremos en todo el camino , per o el constante bullir de potentes
cuya humedad surge una interesante les amarillas siguen haciendo su
arroyos es la not a predominant e en este recorrido.
galería boscosa de pinos, enebros, aparición hasta desembocar en otro
ÉPOCA RECOMENDADA: Incluso los dios veraniegos de mucho calor, hay que echarle algo de valor
rosales silvestres y heléchos, para camino, por el que continuaremos
para meterse en las frías aguas de los arroyos. Pue s lo frondosidad del pinar y las constantes
dar con el inicio de la Senda de los para damos de cara con la enorme
corrientes de agua mitigan con creces los royos del sol. Po r tonto es el verano lo mejor época
Herreros. piedra que hace de indicador en la
pora el público en general.
Como lo prometido es deuda, a Pradera de Siete Picos.
SUGERENCIAS: Un intrincado y frondoso pinar puebla las laderas de La Angosturo, pero a cada
partir del arroyo comenzaremos una De nuestra jornada sólo queda
arroyo o curso de agua le acompaño un bosque galería de gran riqueza, compuesto por alisos,
acentuada subida por un sendero volver al Puerto de Navacerrada por
plateados abedules, chopos, heléchos , zarzos, rosale s silvestres, mentas y ortigas, en los que
muy montañero, por el que hemos de el camino que ya utilizamos anterior-
podemos encontrar especies ton "exóticas" como tejos y acebos. Todo ello forma u n conjunto
ir buscando constantemente las seña- mente.
ton frondoso que resulta u n excelente refugio poro corzos , jabalíes , zorros y ardillas.
CARTOGRAFÍA: Hoja 508-11 escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacionol. I

L
a Angostura es una estre- bezas de Hierro. \in nuestra ruta as-
cha garganta por la que se cenderemos lo suficiente por las lade-
desliza el arroyo de La An- ras de las Cabezas de Hierro, como
gostura, encerrado entre las empinadas para no perder ningún detalle aéreo de
laderas de Cabeza Mediana y las Ca- este estrecho pasillo. Posteriormente

242 243
descenderemos al arroyo de La An- ces, un puente de madera nos ayuda- mos a cruzar a la orilla izquierda, y Tomando la pista más trillada ini-
gostura, para seguir de cerca su curso rá a cruzar a la otra orilla, mientras tras otros cincuenta metros por una ciaremos un suave faldeo durante una
hasta el Puerto de Los Cotos o de El nuestra mirada apenas puede pasar pista de cantos sueltos y barranque- hora, en el que se alternan llanos con
Paular. por los frondosos pinos que se aprie- ras, volvemos a cruzar por un nuevo bajadas, por una solana en la que nos
Nuestra jomada comienza en el tan en el lecho de esta estrecha gar- puente a la orilla derecha. iremos encontrando arroyos como el
conocido popularmente Puerto de ganta. En este punto topamos con una del Hierro y el de la Majada del Espi-
Cotos, cuyo nombre original es el de En la otra orilla nace un cómodo amplia pista de tierra, por la que no. Este tramo del que disfrutaremos
Los Cotos. Para llegar hasta aquí la sendero que sube suavemente por la haremos una dura bajada atenuada mucho, ya sea por las vistas de Cabe-
mejor opción es el tren que parte de ladera de pino, jara y enebro rastrero por el buen piso, paralelos al encaja- za Mediana o de las laderas que
la estación de Cercedilla, cuyo alegre durante diez minutos, en el que ten- do arroyo y por un sombrío lugar. suben hasta Cabeza de Hierro Mayor,
traqueteo se desenvuelve por lo más dremos unas magníficas vistas de Tras un cuarto de hora la pista se concluye cuando la pista se divide en
escondido del pinar. Peñalara a nuestras espaldas. divide en dos alternativas muy claras, dos nuevas alternativas.
Una vez con los pies en el puer- Tras la subida viene un cómodo y nosotros optamos por la que sube. Tomando la pista de la izquierda
to tomamos la carretera a Valdesquí faldeo de cara al espectacular canchal Alejándonos del arroyo por una bajaremos durante media hora hasta
(perfectamente señalada), para de las Cabezas de Hierro de un cuar- pista de excelente piso, comenzamos dar con el arroyo de Valhondillo, que
abandonarla (a unos 100 metros) por to de hora, que concluye al desviar- a subir por una empinada ladera de en su caída viene acompañado de un
una pista cerrada a los vehículos, nos por el primer sendero que des- impenetrable maraña de pinos y helé- bosque galería de alisos, zarzas, reta-
perfectamente marcada por una cienda. Al desviarnos alcanzaremos chos, fruto de la humedad creada por mas, heléchos, acebos, ortigas y
señal que indica al refugio El Pinga- el arroyo de las Cerradillas en unos numerosas corrientes de agua. Media pinos. Una extremada frondosidad
rrón. minutos, por un sendero de bastante hora durará este tramo en el que al ir favorecida sin duda por la orienta-
Tomando esta estupenda pista pendiente y piedras menudas sueltas. tomando altura, nuestro camino se ción de la lóbrega garganta, que
bajaremos entre frondoso pino y pra- Alcanzado el arroyo, una fría sensa- convertirá en un balcón a las laderas acoge al arroyo desde su nacimiento
deras en las que pastan las vacas, ción transmitida por las sucesivas pinadas que caen hasta dar con el en la Loma de Pandasco.
acompañados de las vistas del Alto cascadas transparentes y las musgo- Valle del Lozoya, y a los canchales Tras cruzar a la otra orilla conti-
de Las Guarramillas, el Valle del sas piedras, se apoderan del ambiente que suben hasta las cumbres de Pe- nuamos con un fuerte descenso de
Lozoya y los canchales de las Cabe- y del viajero. ñalara. 25 minutos, al principio paralelos a la
zas de Hierro. Al cuarto de hora lle- Encajonados en la estrecha gar- Tras la larga subida haremos una humedad del agua que favorece la
garemos al refugio El Pingarrón, un ganta de robustos troncos asalmo- ligera bajada de 100 metros, para aparición de algún acebo aislado, y
amplio caserón de piedra. nados, los pinos nos rodean por irnos a encajonar en la garganta del viste por completo la ladera de helé-
Desde el refugio el camino vuel- doquier, mientras atravesamos el des- arroyo de Peña Mala, un lugar frío y cho y pino; y posteriormente apreta-
ve a bajar entre denso pino silvestre, vencijado puente que cruza las aguas, umbrío poblado por pinos y frondo- dos entre amarillas escobas, hasta dar
pero esta vez por una dura pendiente y seguimos el sendero poblado de sos heléchos. Alcanzado el arroyo de con el puente de La Angostura.
que estropea el camino, para alcanzar cantos rodados que baja paralelo al aguas transparentes, donde podemos Sin cruzar el puente, tomaremos
el arroyo de Las Guarramillas en diez curso del arroyo de las Cerradillas. descansar y refrescarnos, el camino la pista que sube paralela al arroyo de
minutos. De aguas cristalinas y velo- Cincuenta metros más abajo volve- se divide en dos alternativas. La Angostura, al que acompaña un

244 245
enigmático bosque galería de acebos, La Angostura por un desvencijado
robles, alisos y pinos. puente de maderas podridas.
Esta ligera subida queda truncada Tras sobrevolar las aguas, retoma-
a los 20 minutos, cuando guiados por mos la subida paralelos al arroyo por
las señales del PR-1 (estacas de una magnífica pista de tierra, por la
madera con flechas de colores) nos que media hora más tarde volveremos
desviamos a la derecha, para tomar el a cruzar el arroyo de La Angostura.
viejo Camino de las Vueltas. Sin desviamos de la pista más
Este antiguo camino carretero del trillada continuaremos subiendo, pri-
XVIII que unía El Paular con La Gran- mero junto al arroyo de La Angostu-
ja, eludiendo los temporales del Puer- ra y luego junto al arroyo de las
to del Reventón (el camino más corto Cerradillas, durante 20 minutos.
entre ambos lugares), aún conserva Hasta que por fin la pista concluye y
tramos empedrados y cierta magia. damos con el inicio del sendero al
Doscientos metros por él, y nos vere- refugio El Pingarrón, camino que ya
mos obligados a cruzar el arroyo de conocimos anteriormente.

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DISTANCIA TOTAL: 16 kilómetros. «^^^^^


DURACIÓN TOTAL: 6 horas.
TIPO D E MARCHA : Circular.
TIEMPOS DE MARCHA: Puerto de Los Cotos - Puente de La Angostura: 1 hor a y 20 minutos.
Puente de Lo Angostura - Preso del Pradillo: 45 minutos. Pres o del Pradillo - Cabeza Mediana:
1 hor a y 4 5 minutos. Cabeza Mediano - Sillada de Garcisancho: 1 hora . Sillada de Garcisancho -
Puerto de Los Cotos: 1 hora .
DESNIVEL: 48 0 metros .
DIFICULTAD: Media. La bojado es tan agradable, que la subida se hace eterna.
TIPO D E CAMINO : Pista , camin o carretero y sendero.
AGUA POTABLE : L a primero parte del recorrid o iremos en todo momento paralelos o junto a un
curso de aguo. Per o lo segunda port e de lo rut a viene marcad a por lo ascensión a Cabeza
Mediana, e n cuyos duras rompas no encontraremos aguo.
ÉPOCA RECOMENDADA: Induso en el verano hoce una rasco, que o muchos echa para atrás a la
hora de bañarse en las numerosas pozas que hay en el arroyo de La Angostura. El hecho de
encontrar acebos obligo a dejarse caer por aquí en invierno, cuando los rojos frutos están en su
apogeo. L a alternancia de tejos, alisos, abedules, zarzos , álamo s y robles, con el pinar silvestre
en los cercanías de la presa del Pradillo, hoce n o ese tramo espedalmente hermoso en otoño. En
cuanto a lo primavera, las flores y mariposas yo se encargan de convencernos.
SUGERENCIAS: El bañador en verano es impresdndible, pero no olvides una prenda de abrigo
aunque el dio sea caluroso. Algunos corzos se esconden en la espesura del sotobosque más
umbrío, si ondas con sigilo no será raro que sorprendas o alguno.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.

E
l amplio aparcamiento del ganta de La Angostura, que está a
Puerto de El Paular o Los nuestros pies.
Cotos está dividido en dos Para ello bajaremos por un sen-
por el arroyo de Los Cotos. Esta co- dero muy montañero, al que sería
rriente de agua será nuestro pasaporte difícil seguir al principio, si no fuera
para internarnos en el frondoso bosque porque va paralelo en todo momento
de pinos, y alcanzar la estrecha gar- al arroyo. Sólo en su parte final la

248 249
senda adquiere un aspecto fácilmen- brezo y pino, va a desembocar en el el puente de La Angostura, en el que tiene su fin al dar con la presa del
te reconocible. Este tramo por una arroyo de La Angostura. todos los caminos parecen confluir. Pradillo.
ladera de pino, molesta retama y ene- Cien metros más adelante del Sin cruzar el puente, hemos de Por donde mejor nos venga, cru-
bro rastrero, tiene el aliciente de ver arroyo de la Laguna de Peñalara tener especial atención en tomar el zamos a la otra orilla del río y bor-
cómo el agua en su acentuada caída ignoraremos la pista trillada por la camino carretero que sale a la deamos la presa por una pista que sale
forma sucesivas cascadas encaño- que vamos, y tomaremos el camino izquierda de la trillada pista que sube a la carretera de Rascafría. Subiendo
nadas. menos trillado de la derecha. Guiados por la ladera. Las hierbas del piso 100 metros por el transitado asfalto
A los 20 minutos del puerto por las señales del RV-1, cruzaremos hacen que pase inadvertido, pero el daremos con dos pistas de tierra (a la
alcanzaremos el lecho de la garganta, el arroyo de La Angostura por un estar marcado con una estaca de derecha): una conduce a la Casa de la
momento en el que cruzamos el arro- puente de viejas maderas podridas, y madera y el hecho de que continúe Horca y la otra a Cabeza Mediana.
yo de Las Guarramillas y damos con daremos con el viejo Camino de las paralelo al arroyo, son las mejores Sin duda, la curiosidad de cono-
un camino carretero de piso herboso. Vueltas, como demuestra el empedra- indicaciones para dar con él. cer tan histórico lugar decide qué
Rodeados de un frondoso pinar albar do del camino. Utilizado desde el Por delante nos espera un camino paso dar. Tan cerca como para alcan-
hasta donde es capaz de alcanzar la siglo xvni para unir el Palacio de La llano muy cómodo, que durante zarla con la mirada, una viejo caserón
vista, tomamos ese camino carretero Granja con el Monasterio de El Pau- 20 minutos recobra su aspecto de se levanta hoy donde estuvo la vieja
a la izquierda, para unos 100 metros lar por el Puerto de El Paular, era una viejo camino carretero con robustos casa protagonista de leyendas e histo-
adelante cruzar por un puente el arro- alternativa más larga al Puerto del árboles ceñidos al borde, lo que sin rias: de siempre ha sido tan frondoso
yo de las Cerradillas y dar con una Reventón, pero que eludía los tempo- duda es más grato que las amplias y aislado este Valle del Lozoya, que
excelente pista. rales y neveros de tan alta cota. pistas polvorientas. Y aunque vamos tras la reconquista la corona otorgó a
Descendiendo por esta pista de algo alejados del curso de agua, cru- sus pobladores el derecho de admi-
Por el Camino de las Vueltas
zaremos transversalmente sucesivos nistrar Justicia. Así surgieron los qui-
tierra que sigue las marcas del RV-1 haremos 200 metros, para desembo-
arroyos a los que acompañan tejos, ñoneros, un grupo de milicianos
(Ruta Verde), e ignorando otros car nuevamente en una magnífica
acebos y alisos. encargado de atrapar moriscos, ban-
caminos menos trillados, cruzaremos pista por la que continuaremos bajan-
Concluido el tramo llano, el doleros y fuera de la ley, a los que en
en unos minutos una caudalosa do muy cerca del arroyo de La
camino se convierte en un sendero caso de pena capital se les ajusticiaba
corriente de agua, que tras la con- Angostura. Encorsetados entre esco-
que comienza a subir y a bajar como con la horca en este mismo lugar.
fluencia de varios arroyos menores se bas y pinos, la humedad que tapiza de
un tobogán durante un cuarto de Conocido este lugar, volvemos
ha convertido en el arroyo de La musgo los márgenes da vida a aisla-
hora, atravesando por pequeños atrás para tomar la pista que va a
Angostura, junto al que bajaremos dos acebos y robles, mientras en el
puentes numerosas corrientes de Cabeza Mediana. Por esa magnífica
buena parte de nuestra ruta. agua alisos, abedules y zarzas, for-
agua. En las laderas y en el cauce del pista, haremos un leve faldeo de
Así, sin despegarnos de la orilla man una maraña impenetrable.
río se alternan diferentes especies media hora entre laderas en las que se
seguimos bajando gracias a una exce- Tras 20 minutos acompañados de
arbóreas: primero le toca el turno al alternan por igual el roble y el pino,
lente pista, por la que un cuarto de tan enigmático bosque, daremos con
acebo, más tarde a álamos y abedu- hasta dar con un desvío muy trillado
hora más tarde cruzaremos el potente una amplia pradera, junto a la que el
les, y por último a los robles. Este que sube duramente.
arroyo de la Laguna de Peñalara, curso del arroyo ha formado profun-
tramo místico cual bosque de melgas Pero antes de tomar este desvío
cuyo curso vestido de acebos, alisos. das pozas; y tras la cual se encuentra
251
250
rv

merece la pena acercarse al Monu- Mediana (1691 m) viene el merecido


mento al Guarda Forestal, donde se descanso, a la vez que recobramos la
levanta un monolito y hay varios vista a los fantásticos canchales que
paneles didácticos. Para llegar a este caen de Peñalara, la Loma de Pan-
lugar hay que tomar la pista, que cien dasco, la Loma de Bailaderos y la
metros más adelante baja por la dcha. garganta del arroyo de La Angostura.
Tras conocer un poco más sobre De vuelta al tajo, el camino deci-
el Valle del Lozoya gracias a los de separarse en dos, y nosotros opta-
paneles, en un par de minutos volve- mos por la alternativa de la derecha,
remos sobre nuestros pasos, para donde la pista pasa a convertirse en
coger la pista que sube duramente. un camino carretero.
Tomando ese desvío y con la Por este camino de peores trazas
silueta de Cabeza Mediana de cara, (pero claro) iniciamos un descenso
iniciamos una subida de 20 minutos vertiginoso de cuarto de hora hasta
en la que seremos pasto del sol, pues un collado, entre pino silvestre más
pese a las laderas de pino y roble la clareado y retorcido. Tras el collado
pista resulta muy ancha. las piernas tiemblan ante la visión de
Tras la subida llega un llano de la empinadísima cuesta que tenemos
20 minutos que nos permitirá tomar delante. Sin embargo, el recto y
un respiro, donde no debemos aban- amplio cortafuegos que sube por el
donar la pista más trillada y clara. Tal cordal parece engañarnos, pues el
situación nos permitirá, una vez que camino, pese a la dureza, se desmar-
ya hemos tomado altura, disfrutar de ca pronto del amplio espacio abierto,
unas excelentes vistas al amplio Valle escondiéndose por una umbría de
del Lozoya y de toda la amplitud del fresco helécho, altos pinos y colorida
Macizo de Peñalara. retama. Así aunque el camino suba
Las primeras rampas anuncian el duramente, al menos iremos protegi-
inicio del último tramo hasta Cabeza dos del sol y el aire.
Mediana, otra durísima subida de Superada esta dificultad, nuestros
20 minutos que sin duda nos hará pasos ahora por lo alto del cordal se
mella en las piernas. A ello se suman convierten en un cómodo paseo de
el sol y el aire, apenas tamizados ligera bajada, en el que apenas en un
por los pocos pinos que pueblan la cuarto de hora alcanzaremos el Colla
ladera. do o Sillada de Garcisancho (1673 m),
Alcanzada la cima de Cabeza apelativo que hace referencia a la

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similitud del collado con una silla de riorado. Marcado con constantes seña-
montar a caballo. les del GR-10.1, en media hora de
A la izquierda del collado parte duro esfuerzo bajo el frondoso pinar
una pista que concluye en el arroyo alcanzaremos una abierta pradera.
de la Laguna de Peñalara. En esa En el extremo contrario de la pra-
dirección cogeremos la pista, para dera continúa el sendero, que descen-
desviamos poco antes del arroyo por diendo cómodamente llega a las
el GR-10.1 (marcas de pintura roja y inmediaciones de un refugio, a partir
blanca), que baja por la ladera hasta del cual el camino retoma la pendien-
dar con el arroyo de la Laguna de te. A los pocos minutos de haber
Peñalara en un par de minutos. dejado atrás el refugio salimos a un
En la otra orilla el camino se divi- nuevo espacio abierto, tras el cual se
de en dos: ignorando el sendero que encuentra por fin la carretera asfalta-
baja junto al arroyo, tomamos el que da por la que haremos el último kiló-
sube duramente por un piso muy dete- metro al Puerto de Los Cotos.

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DISTANCIA TOTAL : 1 2 kilómetros .


DURACIÓN TOTAI : 4 hora s y 3 0 minutos .
TIPO D E MARCHA : Lineal .

TIEMPOS D E MARCHA: Puerto de Los Cotos - Sillada de Garcisancho: 1 hor a y 25 minutos.


Sillada d e Garcisanch o - Arroy o del Pedrosillo : 1 hor a y 1 5 minutos . Arroyo del Pedrosill o -
Río Lozoya: 1 hor a y 1 5 minutos. Rí o Lozoyo - Monasterio de E l Paular : 2 0 minutos.
Monasterio d e E l Paula r - Rascofrio : 3 0 minutos .
DESNIVEL: 70 0 metros .
DIFICULTAD: Baja. Prácticamente todo lo ruta transcurre por amplias pistas de descenso. Sólo
tendremos dos dificultades: un a al poc o de obandonor la correter a de l puert o de Lo s Cotos, dond e
han desaparecid o lo s señales del GR-lO. l de l sendero que debemos seguir, y l o otra al cruzar la
garganta de l arroy o de Peñalar a po r un empinado sendero co n e l pis o en molo s condiciones.
TIPO D E CAMINO : Pist a mayorment e y sendero.
AGUA POTABLE : N O ha y fuentes en u n recorrid o qu e n o se aport a de l arroy o de lo Umbrí a y el
arroyo de l Pedrosillo .
ÉPOCA RECOMENDADA: Lo primavera por descontado, pue s el deshielo hace correr abundantemente
cualquier corriente de agua. Per o l o alternanci a d e pin o silvestre con robl e en buena part e de las
laderas del Alto Volle de l Lozoya , hoce n de l otoñ o un pur o juego cromátic o a l que se unen olmos,
chopos y abedules. L a frescur a qu e irradian lo s arroyos se transmite por musgos, heléchos , zarzo s
y mentas, y hace n del veran o un o estación qu e a l excursionist a l e resultará alg o fresca.
SUGERENCIAS: Contamos con centros de información en el puerto de Los Cotos, el Puente del
Perdón y en Rascofrio . Estamo s ante u n recorrid o excelente por ser poco exigente físicamente, y
la gran voriedod de especies vegetales (roble, pin o silvestre, majuelos , acebos , abedules , chopos ,
álamos, sauces, alisos , olmos... ) y animales (corzos, ardillas , jabalíes, zorros, buitre s leonados,
óguila real...) . Com o colofón o tanto naturalez a podremo s visitar el monasteri o de Santo María de
El Paula r (sigl o xvi), e n e l que destocan: e l retabl o mayor de l o iglesia e n estilo gótico e influencias
flamencos; e l claustro que rode a e l patio central o antiguo cementerio, e n e l que fueron
enterrados los religioso s que aquí habitaron; y la capillo barroc a qu e guardo los sagrados formas.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escola 1:50.000 editado por La Tienda Verde.

257
E sta excursión se desarrolla
por el viejo Camino dvl Pa-
lero, que fue utilizado des-
de antiguo para llegar desde el Palacio
de La Granja al Monasterio de El Pau-
Éste es un momento delicado,
pues la confluencia de caminos y
senderos no demasiado evidentes nos
pueden confundir; y para colmo las
recientes rodadas de las máquinas de
los leñadores. Un cuarto de hora nos
llevará esta bajada, que concluye en el
potente curso del arroyo de Peñalara.
posteriores señales que debían mar- Guiados por las marcas del
lar, eludiendo el Puerto del Reventón. car el GR-10.1 han desaparecido al GR-10.1 cruzaremos el umbrío curso
Partiendo del Puerto de Los Cotos es- talarse los árboles. Lo que está claro de agua, y haremos una trepada por la
ta será una jomada de continuo des- es que a la izquierda daremos con el ladera de 100 metros, para alcanzar
censo, por ende muy cómoda y senci- GR-10.1, pero para atinar con el sen- una amplia pista de tierra. Por ella a
lla. Primeramente nos internaremos en dero exacto, bajaremos por la vagua- la derecha llegaremos en menos de
la garganta que forma el arroyo de la da en la que se internan unas rodadas cinco minutos a la pradera herbosa
Umbría, al que acompañaremos en su de coche hasta un puente de madera. del Collado o Sillada de Garcisancho.
descenso hasta el Alto Valle del Lo- Al pie de ese puente nace el estrecho En este amplio espacio abierto
zoya, donde abandonaremos el arroyo sendero que faldeando entre frondoso podremos admirar con claridad los
de la Umbría para seguir junto a otro pino silvestre, atraviesa sucesivos canchales de las Cabezas de Hierro,
arroyo, el del Pedrosillo, hasta llegar arroyuelos por pequeños puentes de antes de decidirnos por el camino del
al Monasterio de El Paular. madera, para llegar junto a un refugio medio, de las tres alternativas que se
Nuestra ruta tiene su origen en el en unos diez minutos. nos plantean.
Puerto de Los Cotos, al que llegare- A partir de este viejo caserón, Este camino carretero al momen-
mos preferiblemente en el alegre tren hoy cerrado, por fin las marcas del to desciende, en busca del lecho del
que parte de la Estación de Cercedi- GR-10.1 se dignan a aparecer en los valle que forma el arroyo de la
Ua, pueblo al que llegaremos igual- troncos. Tras ellas, el estrecho sende- Umbría. Alternando tramos compac-
mente en tren. ro comienza a subir moderadamente, tos con pendientes de cantos sueltos,
Desde los aparcamientos de Los hasta alcanzar en 15 minutos una pra- nos sumergimos en una zona umbro-
Cotos comenzamos la jomada con dera donde el camino se sirve de pie- sa de pino y helécho, apretada entre
andares ligeros carretera abajo, en dras para que no le perdamos. Cabeza Mediana y Peñalara. Nueva-
dirección a Rascafría, para llegar en Tras el llano de la pradera viene mente serán las señales de GR (Sen-
menos de 10 minutos a una amplia una dura bajada por un sendero de dero de Gran Recorrido) y una char-
explanada que se abre a la izquierda. piedras sueltas, que en unos minutos ca que queda a nuestra izquierda, en
Tras sobrepasar la barrera que impide alcanza un pequeño arroyo. Superado la que las ranas se cuentan por cien-
el paso a los vehículos, nos encontra- el hilo de agua y la profusa vegetación tos, los mejores indicadores para que
remos con un mojón de piedra con las de zarzas, heléchos y alisos que le al cuarto de hora demos con una
señales del GR-10.1 (bandas rojas y acompañan, iniciamos una breve excelente pista de tierra, en la que por
blancas), en el que una flecha blanca subida a la que sigue una empinadísi- fin vemos cara a cara el arroyo de la
apunta hacia la izquierda. ma bajada, muy marcada por las Umbría.

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Bajando por esta pista, en el cruce la pendiente por el excelente piso, los
que hay a 100 metros optamos por márgenes del camino son una intrin-
seguir de frente, mientras chopos y cada selva en que se reparten por
robles se codean con los pinos. Diez igual pinos y robles, y tan sólo algún
minutos más tarde cruzamos el arro- abedul y acebo se cuela esporádica-
yo de la Pedriza, al que acompañan mente. A la media hora de descenso
para maravilla de todos un tupido llegaremos a una valla, a cuya altura
plantel de acebos, alisos, robles, cho- aparecen los primeros chalés, y atra-
pos y pinos. vesamos el arroyo del Pedrosillo.
Para disfrute del viajero el paisa- A partir de esa valla, la pista
je cambia, ofreciendo una inusitada transcurre encorsetada entre muros y
variedad arbustiva. Así durante los alambradas de chalés durante 40 mi-
15 minutos de bajada que hay hasta nutos. Rodeados de pinos y robles,
un nuevo cruce de pistas, iremos sólo la llegada a la carretera que del
paralelos al arroyo de la Umbría Puerto de Los Cotos lleva a Rascafría
entre plateados rodales de abedules, rompe la monotonía, y da por con-
aislados acebos y robles de mediano cluida la jomada.
porte, que parecen quitar protagonis- Al otro lado de la carretera el
mo al pino silvestre. abundante y alegre río Lozoya nos
Alcanzado el cruce de caminos, recibe con frescura, dándonos a
ignoramos la pista que a la derecha entender que de seguirle en su caída,
cruza el curso por un puente, y opta- pronto daremos con el carril peatonal
mos por la pista que a la izquierda se que en 20 minutos alcanza el Monas-
aleja del arroyo de la Umbría, subien- terio de El Paular y el barroco Puen-
do durante unos minutos hasta alcan- te del Perdón.
zar el arroyo del Brezal. Cuenta la historia que tan aparta-
Tras cruzar este arroyo, del que do estaba este lugar de la justicia, que
alisos y acebos se benefician, la pista a sus pobladores se le otorgaron pri-
se vuelve tremendamente buena y vilegios de '*horca y cuchillo". Por
llana, durante los 15 minutos que tar- ello traían a este puente a los conde-
daremos en alcanzar el arroyo del nados para ser juzgados. Los que
Pedrosillo. obtenían el perdón (de ahí su nom-
En la otra orilla nos cruzaremos bre) marchaban en libertad; los que
transversalmente con otra excelente no, eran ajusticiados en la Casa de la
pista, por la que bajaremos. Atenuada Horca.

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Tras la vista monumental aún nos tan famoso como la vieja olma cente-
queda un trecho de 25 minutos para naria que había en la plaza de España
alcanzar el pueblo de Rascafría, por de Rascafría. Cuenta la leyenda que en
un paseo peatonal ceñido a la carrete- su tronco hueco se escondía el Tuerto
ra, y adornado por alisos, chopos, ála- Pirón, un bandolero que, a lo Robin
mos, sauces, robles... Pero ninguno Hood, era la pesadilla de los ricos.
DISTANCIA TOTAL : 1 3 kilómetros .
DURACIÓN TOTAL : 5 hora s y 4 5 minutos .
TIPO DE MARCHA: Circular.
TIEMPOS DE MARCHA: Puerto de Los Cotos - Laguna Grande de Peñalara: 1 hor a y 15 minutos.
Laguna Grand e de Peñalara - Lagun a de los Pájaros: 1 hor a y 30 minutos. Lagun a de los
Pájaros - Cumbre de Peñalara: 1 hor a y 1 5 minutos . Cumbr e de Peñalar a - Puerto de Los Cotos:

P l hor a y 4 5 minutos .
DESNIVEL: 44 0 metros .
DIFICULTAD: Alto. Las cresteras de Los Claveles son endiabladamente complicados. Respecto al
desnivel; e l hech o de subir a l a mayo r altura d e l o Sierr a d e Guadarram a desd e e l Puert o de Lo s
Cotos reduc e considerablement e el esfuerz o físico.
TIPO D E CAMINO : Camin o carreter o y principalment e sendero.
AGUA POTABLE: E n el sendero que sube del Puert o de Lo s Cotos o la Lagun a Grande
encontraremos un a fuente .
ÉPOCA RECOMENDADA: La ventisca y lo nieve no son buenos compañeras en la crestera del Risco
de los Claveles, cuy o trovesia resulta ya d e po r sí complicada. Co n niebl a n i intentarlo, pue s las
lomas d e Do s Hermana s y Peñalar a so n suficientement e amplia s com o par a desorientars e
fócilmente. L a primaver a co n l a floración de l piorn o y el verano , qu e po r aquí siempre es
fresco, so n lo s mejores épocas paro e l públic o en genera l
SUGERENCIAS: Alcanzar lo cota más alta de la Sierra de Guadarrama es un reto, pero la posibilidad
de observar unos de los escasos ejemplos de glaciarismo en esta sierra es el objetivo prioritario de
esto jornada. E n el Puerto de Los Cotos hoy un centro de interpretación en el que recabar informa-
ción. Poro los menos curtidos en las lides montañeras lo mejor es que pongan fin a la excursión en
lo Lagun a de los Pájaros, e intenten subir otro día o lo cumbre de Peñalar a por Dos Hermanas .
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.

E n el Puerto de Los Cotos desvío al Club Alpino, nuestros pasos


alcanzaremos el asfalto, al poco desembocarán en la pista de
que por detrás del restau- tierra, que a la sombra del frondoso pi-
rante sube por la ladera. Ignorando el nar silvestre alcanza en 10 minutos

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"Único acceso per- de madera limitan el sendero. Nos un pequeño alto, al que habremos tar-
mitido a la Hoya adentramos en un circo glaciar por dado media hora desde la laguna.
de Peñalara". Bien una subida dura, hasta llegar en 20 Desde este alto, el camino des-
aconsejados subi- min. a la Laguna Grande de Peñalara. ciende 100 metros hasta una zona
remos por sus es- Sus quietas y frías aguas, enmar- empradizada con numerosas laguni-
calones unos 50 m, cadas por los canchales y paredes ver- llas y corrientes de agua. Animado
para desembocar ticales que caen de Dos Hermanas y por el encuentro con un nuevo circo,
en un sendero. Peñalara, la confieren el aspecto de un encerrado entre altas paredes vertica-
Este sendero con anfiteatro espectral, que en los días les de gneis, el sendero primero se
su tenue subida y solitarios de ventisca sobrecoge con desenvuelve con claridad por un bal-
buen piso supone agudos y fríos silbidos. El misticismo cón a Cuerda Larga; y posteriormen-
el deleite para los que Pío Baroja describió como: «Era te retoma la subida para llegar en
excursionistas, un paisaje extraño, un paisaje cósmi- unos 45 minutos a una nueva zona
que comprueban co, algo como un lugar de planeta herbosa amesetada, en la que se
cuando desapare- deshabitado... En la superficie no se encuentran las Cinco Lagunas.
ce el pinar silves- movía ni una onda; en su seno oscu- En adelante iremos muy cerca de
tre, cómo de ro, insondable, brillan dormidas miles las altas paredes verticales de nuestra
impresionantes de estrellas», nos empuja a creer las izquierda, guiados por los hitos de
resultan las vistas leyendas que emanan de sus aguas. piedras amontonadas, en un suelo de
a los canchales de Cuentan los más viejos, cómo la pequeñas lajas de gneis repletas de
las Cabezas de noche de Difuntos a la luz de la luna lagartijas veraniegas. Por fin a la
Hierro. En plena emerge una isla en el centro de la media hora llegamos a la inconfundi-
solanera en una laguna, o ''que si cae una res en sus ble, por lo alargado de su forma,
ladera abonada al aguas, al punto se hunde, y casi Laguna de los Pájaros.
piorno y el enebro, simultáneamente suben a la superficie Alrededor de su orilla se concen-
llegaremos media las entrañas, como si las arrojara el tran en el descanso gran parte de los
hora después al ser devorador que habita en el fondo excursionistas, quienes sorprendidos
arroyo de la lagu- y no deja criar peces a las aguas *'. por la negrura y verticalidad del
na de Peñalara.
Junto al arroyo, dos señales mar- Fascinados, desandamos nuestros Risco de los Claveles, se toman el
una refrescante fuente.
can destinos diferentes: "La Laguna pasos para volver al puente que cruza- bocadillo sin dejar descansar la vista
Tras hacer acopio de agua, el
Grande de Peñalara" y "Los Pájaros". ba más abajo el arroyo de la Laguna sobre un determinado hueco, crestera
camino describe una curva que con-
Sin cruzar el cauce, comenzamos a de Peñalara. Pero esta vez para seguir o forma caprichosa.
cluye junto a un pequeño depósito. A
subir por una pradera herbosa donde las indicaciones a "Los Pájaros". Tras tomarnos un merecido des-
los pies de ese depósito arranca una
las vacas pastan, y piedras o pasarelas En la otra orilla un estrecho sen- canso volvemos de nuevo al sendero,
escalera donde una señal advierte:
dero sube por la ladera para alcanzar que ahora se dirige al Puerto de los

264 265
Neveros {2096 m); pero en cuanto de Peñalara. En la mayor altura de la
podamos, tratamos de alcanzar el Sierra de Guadarrama, se charla con
cordal que sube a la izquierda, hacia tanta facilidad con los otros excursio-
el Risco de los Claveles (2387 m). nistas como se ven todas las montañas
Pese a ir por el cordal, este no o te atraviesa la ventisca.
será un tramo para ir de rositas, pues Pensando en el descenso, tomamos
lo escarpado de la cumbre nos obli- un sendero bien señalizado por hitos
gará a ayudamos de las manos en de piedras amontonadas, que descien-
numerosas ocasiones. Tres cuartos de de por el cordal opuesto sin dificultad,
hora nos llevará alcanzar la virgen y rodeado de un amplio espacio desnudo
la cruz que dominan Los Claveles, y barrido por el aire. 20 minutos que
donde la ladera segoviana de formas nada tienen que ver con las penalida-
más suaves, es digna contraposición des pasadas tardaremos en llegar al
a las paredes verticales de la ladera collado que nos separaba de Dos Her-
oriental. A modo de balcón daremos manas. Desde este lugar se tiene una
un repaso al conjunto de lagunas a magnífica vista de los cortados y abis-
vista de pájaro, mientras la dorada mos que caen a la Laguna Grande de
meseta segoviana se hace más amplia Peñalara.
a cada metro de ascensión. La subida a Dos Hermanas (2268)
Alcanzado el Risco de los Clave- es un apacible paseo de un 15 min., en
les, aún nos quedan 25 minutos hasta el que una vez sobrepasada por la
la cumbre de Peñalara (2285 m), a la izquierda la más alta, nos colocamos
que vislumbramos. Pero si la dureza al pie del amplio y ancho camino que
de llegar a los Claveles nos tuvo en desciende al Puerto de Los Cotos.
jaque, un primer tramo de 50 metros Ésta será una larga bajada de al
por una crestera rocosa nos va a menos una hora, serpenteando en la
resultar tan duro como para tomamos ladera por un camino que a cada paso
las cosas con más calma. adquiere mayor calidad. Sólo hemos
A muchos, que confiados por las de recordar una indicación: los des-
buenas condiciones en las que alcan- víos a la izquierda van a la Laguna
zaron la Laguna de los Pájaros, se les Grande y al refugio Zabala. Por tanto,
atragantan estas empinadas cresteras. optando en todo momento por el
Pero una vez superadas, la suave loma camino que desciende a la derecha,
gana terreno hasta la misma cumbre llegaremos de nuevo a Los Cotos.

266 267
Ir al MAPA

ra tomar ligeramente altura por


una pista asfaltada en magnífi-
co estado, que permite detener la
mirada en unos laterales cubier-
tos de robles, donde se cuelan
DISTANCIA TOTAL: 6 kilómetros .
olorosos majuelos con miles de
DURACIÓN TOTAL : 2 hor a y 45 minutos . flores blancas.
TIPO D E MARCHA : D e id a y vuelta. Al cuarto de hora llegamos
TIEMPOS D E MARCHA : Monasterio de E l Paula r - Primer puente sobre el río Aguilón; 30 minu- a la animada zona de Las Pre-
tos. Prime r puent e - Segundo puent e sobr e e l ri o Aguilón : 4 0 minutos . Segund o puent e - C a s ^ sillas, donde varios taludes de
cadas de l Purgatorio : 2 0 minutos . Camin o d e regreso : 1 hor a y 1 5 minutos . f l piedra cierran el curso del río
DESNIVEL: 30 0 metros . | Aguilón para dar a luz una
DIFICULTAD: Baja. Poca pendiente, camino doro, cota bajo, carteles indicativos y paneles infor- i sucesión, no de pozas, sino de
motivos se aunan para hacernos las cosos muy fódles. amplias lagunas o piscinas
TIPO D E CAMINO : Prácticament e todo l o rut o transcurre por pista, except o el prime r kilómetro naturales de fresquísima agua.
de asfalto y el uhim o kilómetro que sigue el cauce del arroyo por un sendero. A partir de Las Presillas el
AGUA POTABLE : E n e l áre a recreativ a Lo s Presilla s ha y u n magnífic o bar-restaurante . camino se convierte en una
ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquiera, pero el otoño resulto espedalmente cromático con lo caído magnífica pista que invariable-
de la hoja del roble , y el verano sumamente refrescante por el curso del arroyo y los písanos mente continúa tomando altura
naturales del área recreativ a La s Presillas . entre robles, fresnos, majuelos y
SUGERENCIAS: Esto excursión es muy popular debido o los numerosos alicientes que reúne, como rosales silvestres, ofreciendo
la visita a el monasterio de El Paular, el centro de visitantes que hay 100 metros más arriba, y tantas vistas de las cumbres que
el barroco puente del Perdó n sobre el río Lozoya, ol comienzo de lo ruta. Todo ello sobre la rodean a este Valle del Lozoya,
base del paisaje montañoso y la naturalez a que envuelve el Volle del Lozoya , y una ruta que al que mejor es señalar aquellas
hilo del curso del arroyo Aguilón busc a lo s enhiestas paredes del Purgatorio , cuy a verticalidod y donde la nieve cubre más tiem-
angostura encañonan al río y obligan a salvar el desnivel con sendas y estéticos cascados. La po, la Peñalara rocosa a la dere-
¡ornada se puede rematar en el áre a recreativa La s Presillas, formad a grandes piscinas natura- cha y al frente las Cabezas de
les orladas de verde césped y bien abastecidas por un bar-restauronte. Hierro. Vacas mañaneras mugen
^ Esta ruta se encuentra perfectamente señalizado por mojones RV 6 y algunas marcas rojos y y con pereza apenas se apartan
H blanca s del GR. del camino, mientras varias
™ I R T O G R A F Í A : Mapa de la Sierro de Guadarrama escalo 1:50.000 editado por Lo Tienda Verde. regaderas o canales surcan la
ladera portando el frescor del agua y algún desvío menor en el que carteles
su arrullo. Quince minutos tardaremos indicativos a las cascadas evitan cual-

D
ejando el coche en las inme- rretera que va del puerto de Los Cotos
de Las Presillas al primer puente que quier extravío. Circunstancia que se
diaciones del Monasterio de a Rascafría, cruzamos ya a pie el río
cruza el arroyo Aguilón, obviando repite nada mas cruzar el río.
El Paular, ubicado en la ca- Lozoya por el puente del Perdón, pa-

268 269
En la otra orilla la pista incremen- Por delante nos espera el último
ta su pendiente entre robles de tronco tramo de la jornada, pero también el
fino e incipientes enebros de la más montañero y el más gratificante,
miera, apareciendo a unos 600 donde primeramente la verde ladera
metros un desvío secundario de la se empina a ambos lados y el roble es
pista principal, donde sendos indica- sustituido de forma tajante por el
dores y un panel informativo nos pino silvestre de troncos anaranjados.
ponen sobre aviso: a la izquierda las Luego el bosque da paso (a la dere-
cascadas, recto a la Morcuera. cha) a las paredes verticales y roco-
Por este desvío subiremos un sas del Purgatorio (1577 m), que pro-
kilómetro por una trillada pista rodea- gresivamente nos van encerrando
dos de robles, para ir a encajonarnos según crecen en altura, hasta llegar
en la depresión que acoge el arroyo un punto donde nos sumergimos por
del Aguilón. Una vez inmersos nues- completo en un cañón rocoso. Cañón
tro camino se decide a descender a que concluye poco más arriba de una
modo de magnífico balcón al gorgo- magnífica poza, ante una pared
teo del arroyo por una ladera umbro- infranqueable de piedra por la que el
sa, como atestiguan aislados pinos arroyo cae en dos saltos. El primero
silvestres y heléchos, ofreciendo una con una barandilla y un panel infor-
gran panorámica y vistas al Cerro mativo, y otro más arriba donde lle-
Pelado antes de alcanzar el puente gan los más curiosos mediante una
que atraviesa a los pocos minutos el trepada por el lado izquierdo del pri-
cauce del Aguilón. mer salto. El estruendo del agua al
En la otra orilla arranca un sende- caer por unas paredes ciclópeas tinta-
ro que sube junto al arroyo, cuyo das de verdes musgos y liqúenes,
sonoro y plateado curso se sumerge arces y clavellinas agarrándose a la
en un umbrío bosque de ribera for- vida en las grietas, canchales que
mado por alisos, fresnos y sauces, a caen por la ladera, y los destellos de
quienes acompañan mentas, helé- unas sugerentes pozas forman uno de
chos, ortigas, libélulas y mariposas los lugares más acogedores de la Sie-
multicolores. rra de Guadarrama.

i .-•íS^í^gív X -

270 271
con un Crucero de piedra y el polide-
portivo, a cuya altura la calle se con-
vierte en pista de tierra. Dejando la
piscina municipal a nuestra izquier-
da, 100 metros más arriba daremos
con una puerta metálica.
DISTANCIA TOTAL : 1 7 kilómetros .
Tras la puerta, que cerraremos a
DURACIÓN TOTAL : 6 hora s y 1 5 minutos .
nuestro paso, se abre un gran espacio
TIPO D E MARCHA : Lineal .
de pastos solaneros, en el que tan
TIEMPOS DE MARCHA: Rascofría - Carro del Diablo: 1 hor a y 45 minutos. Carro del
sólo se ha tomado licencia para cre-
Puerto del Reventón : 2 horas . Puert o del Reventó n - Fuent e del Infante : 45 minutos.
cer algún aislado rosal silvestre.
Fuente del infante • L o Granja: 2 horas.
Tomando el camino carretero del
DESNIVEL: 93 0 metros .
centro, subiremos una mediana pen-
DIFICULTAD: Alta. Buenas piernas se necesitan paro alcanzar un puerto con un nombre
diente durante 20 minutos hasta
tan explícito .
alcanzar el fin del sendero, pudiendo
TIPO D E CAMINO : Pist a mayormente , camin o carretero y sendero.
ver con claridad en el valle el monas-
AGUA POTABLE : E n el últim o tramo de subida a l puert o tendremos la corriente del arroyo de El
Paular a mano. E n l o bajad a no s encontraremos con l a fuente del Infante ; y otra fuente en la s
terio de Santa María de El Paular.
inmediaciones del mirado r de Poy o Judío, señalad a con l o baliz a 48. Concluido el camino carretero,
ÉPOCA RECOMENDADA: Terminantemente prohibido en días de ventisca, niebl a y tormentas de estamos al pie de una breve pero dura
nieve. L a primavera con l a floración del piorno, y el veran o que po r aquí siempre es fresco, son trepada, por un estrecho sendero que
las mejores épocas. E l robledal de Los Horcajuelos, en las inmediaciones de Rascofría, se viste concluye ante una nueva puerta
de tonos pardos y rojizos en otoño . metálica.
SUGERENCIAS: En el Centro de Información de Rascofría es posible obtener un folleto sobre esta Como si fueran las puertas al cielo
ruta, que está completamente balizada como RV (Ruta Verde). bienhechor, atravesarlas es entrar en
CARTOGRAFÍA: Hoja n° 36-38 escala 1:25.000 del Servido Cartográfico del Ejército, y Mapa de un flamante melojar de hojas caducas
lo Sierr a d e Guadarram a escal a 1:50.00 0 editad o po r L a Tiend a Verde , wm^. otoñales, formado por robles de finos
troncos. Pero de tan frondosas cúpu-
las como para erigirse en nuestro pro-

D ura donde las haya, la su-


bida al Puetlo del Reven-
tón desde Rascafría será
un continuo desgaste. Exigente pri-
mera parte de unajornada, que tras en-
Comenzamos la ruta saliendo de
Rascafría por la carretera que lleva al
Puerto de Los Cotos y, pocos metros
antes del viejo cementerio, tomare-
mos la calle asfaltada que sube a la
tector del aire y el sol. Es por tanto
este eterno tramo de una hora, por lar-
gos zigzags de piso cómodo y com-
pacto, un momento de placer y
cumbrar caerá por la ladera segoviana derecha. Con el restaurante Baron- encuentro con numerosas aves: arren-
para alcanzar La Granja de San Ilde- dillo en su inicio, según subamos (sin dajos, petirrojos, rabilargos...
fonso. desviarnos) nos iremos encontrando El melojar concluye ante una ter-

272 273
cera puerta, un nuevo límite entre el Delante nos espera el tramo más
sufrimiento (sol y fría ventisca) y el largo (una hora) y más duro de toda
cielo (sombra y protección del caver- la ascensión, por un camino con piso
noso bosque). Atravesar la puerta es en mediano estado, de cortos zigzags
dar con un camino carretero algo entre los barrancos del arroyo de la
deteriorado, por el que iremos por un Redonda a un lado y el espectacular
espeso cambronal de olorosas **ju- arroyo de El Paular al otro. Azotados
días", punzante enebro rastrero, y por la cellisca y el sol, los pequeños
dulces fragancias del brezo blanco, rodales de pinos de repoblación en
entre los que se dispersa un clareado hilera son breves paréntesis en esta
pinar de mediano porte. ladera de cambrón, brezo y retama.
Este camino finaliza en una exce- Por tanto esta subida nos deparará un
lente pista que va a media ladera por la duro desgaste físico, que se acrecien-
montaña. Por ella a la diestra, un par ta con nieve, en el que al menos dis-
de metros apenas, nos encontraremos frutaremos de las vistas a la totalidad
con la curiosa formación granítica del del Valle del Lozoya y Cuerda Larga.
Carro del Diablo. Según cuenta la Ignorando en las intersecciones
leyenda, ante el compromiso de finali- con otras pistas aquellas alternativas
zación de la primitiva Catedral de que descienden o faldean, y guiados
Segovia en un plazo determinado, y convenientemente por las balizas, lle-
como la obra no iba todo lo ligera que garemos adonde el camino concluye
debiera, el arquitecto pactó con el dia- y da paso a un estrecho sendero, por
blo: su alma a cambio de ayuda. Pero el que haremos el último tramo de
la alegría de la pronta conclusión hizo subida hasta el Puerto del Reventón.
olvidar al mortal el pacto, y el maldito Este último esfuerzo nos llevará
cuando tan sólo quedaba la última pin- al puerto en media hora, entre un
celada para concluir la obra, se tomó molesto piorno y enebro que difumi-
sobrada venganza desviando el último nan el sendero. De hecho sería difícil
carro de piedras al otro lado del Puer- seguir el camino, si no fuera por el
to del Reventón. oxidado pluviómetro, los sucesivos
Tras satisfacer la curiosidad, hitos de piedras amontonadas y las
tomaremos la pista que sube por la balizas que iremos encontrando.
ladera de la montaña perfectamente Alcanzado el Puerto del Reven-
señalizada con la baliza de RV-4 tón (2040 m), a nuestra vista se abre
(Ruta Verde). la dorada meseta segoviana en la que

275
274
Ir al MAPA

se apaga el sol, y alcanzamos a ver el res, y la fuente del Infante, cuyas


vértice geodésico que domina el Alto aguas encandilaban al infante don
del Reventón (2079 m) a nuestra Luis cuando salía de caza. Cerca de
diestra. Un pequeño sendero sube a la estos están las ruinas de un viejo
cercana cumbre de nuestra izquierda, pabellón de caza real, deporte que
donde parapetos, trincheras y fortines tanto gustaba a la nobleza, en un DISTANCIA TOTAL : 1 9 kilómetros .
de la Guerra Civil se hicieron un
lugar donde nunca faltaron las buenas DURACIÓN TOTAL: 6 horas .
hueco en tan privilegiada situación. TIPO D E MARCHA : Circular .
piezas de oso, como advertía el Libro
Pasear entre las ruinas imaginando TIEMPOS DE NIARCHA: La Pradera • Majada del Tío Blas: 1 hor a y 15 minutos. Majoda del Tío Blas -
de la Montería del rey Alfonso XI.
el dolor, el ensordecedor ruido y la Collado de Hoyo Poyales: 1 hor a y 45 minutos. Collado de Hoyo Poyales - Puerto de los Neveros:
muerte, acaba con el viajero senta- Tras el chozo una puerta nos da
25 minutos. Puerto de los Neveros - Silla del Rey: 1 hora . Silla del Rey - Lo Pradera: 1 hora .
do descansando y disfrutando de paso a una trillada y deteriorada pista
DESNIVEL: 95 0 metros .
tanta paz. de leñadores, por la que iniciaremos
DIFICULTAD: Alta. Debemo s enfrentarnos o uno larga y dura subido.
Pensando en la bajada a La Gran- una frenética caída (de una hora y TIPO D E CAMINO : Pist a forestal asfaltada cortad o al trófico, camin o corretero, y mayormente
ja volvemos al puerto, para coger el media) muy desabrigada de árboles. sendero.
camino que atraviesa el muro de pie- El caso es que a estas alturas veremos AGUA POTABLE : Fuent e Montañero s e n l a primer a mita d d e l a subida.
dra junto al monolito postrado, que algunos pinos, pero parece que estos ÉPOCA RECOMENDADA: Con nieve puede resultar realmente duro la porte final de la ascensión. Sí
recuerda al cartógrafo militar Ibáñez huyeran de la pista. El ir entre mato- amenazo niebla debemos desistir. E n pleno verono el calor se mitiga con las constantes ráfagas de
Marín. rral bajo, por lo menos nos dejará viento, y además hay suficientes hora s de sol com o para tomarnos lo jornada con tranquilidad.
Dejando a nuestra derecha las rui- pasar la mirada sobre el Palacio de La SUGERENCIAS: Subir a las más altas cotas de los Montes Corpetanos es un duro reto. Pero en el
nas de un antiguo refugio, y guiados Granja, los Pinares de Valsaín, y alar- camino iremos conociendo chozos y majados como l a de l Tío Blas ; u n variobl e paisaje que
por al muro de piedra al que iremos combina según l o altur a roble , pino , heléchos , zarzas , majuelos , acebos , enebr o rastrero, piorn o
gar la mirada incluso hasta la cabeza
paralelos, comenzamos una dura o retamas; y yo e n e l descenso subiremos o l o Silla del Rey , dond e un a "real silla" labrada e n
de La Mujer Muerta. Muy a tener en
bajada por un sendero de acentuada piedra no s ofrec e fantástico s panorámicas .
cuenta en este tramo es el punto seña-
pendiente y piedra suelta, al que ene- CARTOGRAFÍA: Hoja n'36-38 escalo 1:25.000 del Servicio Cartográfico del Ejército.
lizado con la baliza 47, donde encon-
bros y piornos le ponen las cosas difí-
traremos una pequeña fuente.

L
ciles. Veinte minutos más abajo del a ascensión al Puerto del ascensión por la garganta del arroyo
Por fin llegados a la baliza 54
puerto toparemos con una cristalina Reventón es en este caso Carneros, y una pronunciada bajada
cogemos el desvío de la derecha, y
corriente de agua, a la que acompaña una larga y dura experien- junto al arroyo de la Chorranca y el
una verde pradera en las que pasta el alcanzamos los huidizos árboles. arroyo de los Neveros. Será pues, una
cia, al tener la ruta un punto de parti-
ganado. Sumergidos bajo la sombra de las da tan bajo como la pradera de Naval- breve visita a la desabrigada cuerda
Tras esa corriente nace un ancho copas de pinos y robles, el camino en horno, en las inmediaciones de de los Montes Carpetanos.
camino limpio de matorrales, que en apenas media hora alcanza una puer- Valsaín. El punto de partida está en la pra-
apenas un cuarto de hora llega a un ta tras la cual está el pueblo de San La jomada puede dividirse clara- dera de Navalhondo, muy cerca del
chozo, tradicional refugio de pasto- Ildefonso. mente en dos partes: una larga y dura segoviano pueblo de Valsaín. Allí Ue-

276 277
garemos por la carretera CL-601, dose por igual robles y pinos, tra-
conocida como la carretera del Puer- tamos de no perder la senda más tri-
to de Navacerrada. llada, hasta dar con un camino utili-
Según circulamos por la travesía zado por las máquinas de los
de La Pradera veremos el restauran- leñadores, por el que seguiremos a la
te El Torreón, en cuyas inmediacio- izquierda.
nes aparcaremos. Entre dicho restau- Nuestro amplio camino irá fal-
rante y el aserradero de Maderas de deando cómodamente, e irá encon-
Valsaín, sube una calle fácilmente trándose con otros caminos de leña-
reconocible al ser la única empedra- dores que suben por la ladera. En
da. Por ella comenzaremos a andar. dichos cruces, ignoraremos los cami-
Sin perder el empedrado bajo nos que suben, y optaremos por los
nuestros pies acabaremos dando con que a la izquierda siguen faldeando
una puerta metálica, que impide el hasta dar con una alta pared de piedra.
acceso a los vehículos. Tras la puerta, Este muro es el que encierra los
el empedrado da paso a una estrecha jardines de La Granja, y sus colosales
carretera asfaltada por la que entra- proporciones le hacen un perfecto
mos de lleno en un bosque de pinos y guía. Así iremos junto a él durante
robles. Ignorando los dos primeros veinte minutos, ya sea por sendero o
desvíos que a la izquierda bajan a La camino, entre roble y pino, hasta
Granja, llegaremos a los quince alcanzar la esquina este del perfecto
minutos de asfalto al arroyo de la rectángulo que forma La Granja de
Chorranca, donde nuevamente la San Ildefonso.
carretera se divide en dos. Llegados a este punto nos olvida-
Haciendo caso del cartel que remos de cruzar la alambrada que
señala a Peñalara, optamos por la tenemos al frente, y tomaremos el
alternativa que cruza el arroyo por un sendero que a la diestra va a buscar al
robusto puente de piedra. Apenas a arroyo Morete, del que apenas nos
50 metros de haber cruzado el puen- separan cien metros.
te, tomamos un sendero que a la dies- Al llegar al curso del agua, ade-
tra se desmarca del asfalto. más de heléchos, zarzas y rosales,
Por este sendero, comenzamos a también encontraremos varios carte-
subir por la ladera más directamente, les. Nosotros seguiremos la flecha de
aunque la pendiente por el momento la indicación: fuente Montañeros a
no es demasiado acusada. Alternán- 20 minutos. Con tal propósito iremos

278 279
durante unos metros junto al arroyo junto al arroyo hasta un empradizado, tos, muros y trincheras de la Guerra censo por un recién estrenado camino
Morete, para paulatinamente irnos en cuya parte superior se encuentran Civil de 1936 dormitan en cada reco- carretero que a cada paso mejora con-
separando mientras subimos muy los muros de las distintas cuadras y veco, abrigo o resguardo de los altos siderablemente, hasta que a los
duramente de forma directa por la chozos que forman la Majada del Tío riscos. Testigos silenciosos, un muro 25 minutos concluye en una carretera
ladera. Blas. defensivo será nuestro guía en la asfaltada.
Un nuevo cartel nos indica el Alcanzadas las cuadras de la breve bajada al Puerto de los Neveros Unos pasos a la diestra por esta
lugar exacto de la fuente Montañeros, majada, nuevamente cmzaremos a la (2096 m), mientras al frente tenemos carretera, bastan para encontrar nue-
un pequeño caño donde tomar un otra orilla del arroyo Cameros, para la impresionante vista del Risco de vamente tablas indicadoras, que esta
descanso y refrescarse. A estas altu- buscar la senda que sube paralela al los Claveles. vez nos exhortan a subir a la Silla del
ras, la vista ya puede reconocer la curso del agua. Con facilidad segui- En el mismo puerto daremos con Rey en apenas diez minutos.
umbría garganta en la que nos vamos remos el pequeño hilo de tierra bajo varios carteles indicadores; y noso- Fue el infante don Francisco de
sumergiendo. Motivo que nos da a los robustos pinos, que en pocos tros echaremos mano del que señala a Asís quien mandó labrar la silla
entender por qué heléchos, zarzas, minutos desaparecerán. Cuando esto La Granja, para encontrar el sendero desde la que se tiene tan magnífica
rosales, y algún aislado acebo hacen ocurre, también desaparece el sende- que baja por la garganta del arroyo de panorámica. Que nuestras fuerzas
de esta ladera un intrincado y fresco ro y ante nosotros se abre un amplio la Chorranca. sean quienes juzguen si es menester
bosque. Mientras, en la otra ladera espacio abierto. Como si de un paisa- Por este claro sendero, dibujado subir, y volver a bajar de nuevo al
vemos elevarse el Cerro del Moño de je lunar se tratara, la inmensidad nos en sus inicios entre el enebro rastrero, mismo lugar.
la Tía Andrea, donde cierto infante se rodea, mientras la vista se pasea con efectuaremos una dura bajada en que Sea cual sea la decisión, seguire-
hizo labrar una silla para poder ver la absoluta libertad buscando los perfi- las numerosas piedras sueltas del mos bajando por el asfalto apenas
inmensidad del paisaje. les de la montaña. piso nos obligan a ir con mayor lenti- 50 metros, para tomar a la izquierda
De nuevo en camino, seguiremos Sin sendero que valga iremos en tud y atención. un camino carretero de piso herboso.
rodeados de verde abundancia, mien- A la media hora de bajada recu- En este nuevo tramo, la cercanía del
busca del punto más bajo de la cuerda,
tras nos deshacemos en un cuarto de peramos la protección de la cúpula arroyo de los Neveros nos permitirá
tratando de conservar el fresco curso
hora de un tramo llano absolutamen- del pino silvestre, y llegamos a un refrescarnos, y disfrutar de uno de
de agua a nuestro lado el mayor tiem-
te delicioso. empradizado muy clareado de árbo- los más encantadores momentos de
po posible. A los tres cuartos de hora
El tramo llano concluye en un les, donde encontraremos a un lado la ruta. Pues a los altos pinos que
de sortear punzante enebro, brezo y
polvoriento camino de leñadores, por los restos de una majada, y al otro sombrean el camino, se le unen
piorno llegaremos al Collado de Hoyo
una alambrada que impide el paso a abundantemente otros árboles y
el que ahora subiremos muy dura- Poyales, donde alcanzamos lo alto del
una estación metereológica. Además, arbustos como zarzas, rosales, alisos,
mente sin desviamos. Al cuarto de cordal, y por cuyas suaves facciones
sendos carteles vuelven a indicar los robles...
hora de dura subida, nuestro camino ascenderemos a los riscos de nuestra
se decide a cmzar el arroyo Cameros. posibles caminos a seguir. Este inusitado frescor verde, del
diestra, Los Neveros (2121 m). Tan
En la otra orilla todo es confusión por Haciendo caso de ahora en delan- que uno se había olvidado en las
alto punto, no podía ser mejor mirador
la cantidad de sendas y caminos que te de las indicaciones a la Silla del ásperas cumbres, durará unos diez
para abarcar la inmensidad del Pinar
Rey, dejamos atrás los restos de la minutos. Pues paulatinamente el
nos salen al paso. Para que todo resul- de Valsaín y el Valle del Lozoya.
majada, y nos volcamos en un des- camino se va separando del curso del
te más sencillo seguiremos subiendo A su vez, un conjunto de parape-

280 281
Ir al MAPA

agua, y acaba por dar con una dele- el roble y el pino; combinación que
liorada carretera asfaltada. anuncia el inequívoco fin.
Continuando por el negro y dete- Así, en unos minutos daremos
riorado asfalto, en diez minutos más con el puente sobre el arroyo de la
nos daremos de bruces con otra Chorranca (lugar ya conocido), desde
carretera de inmaculado asfalto, por DISTANCIA TOTAL : 2 8 kilómetros .
donde bajaremos en media hora a La
la que bajaremos rodeados por un DURACIÓN TOTAL : 8 horas .
Pradera, siguiendo las señales que
paisaje en el que se alternan por igual TIPO D E MARCHA : D e id a y vuelta .
indican a Valsaín.
TIEMPOS OE MARCHA: LO Granja - Puente sobre el arroyo del Hueco: 1 hora . Arroyo del Hueco -
Puente sobre el arroyo de Siete Arroyos: 1 hor a y 1 5 minutos. Arroyo de Siete Arroyos - Cerro de
Navahonda: 45 minutos. Navahond a - Puerto de Malagosto: 1 hora . Camin o de regreso: 4 horas.
DESNIVEL: 78 0 metros .
DIFICULTAD: Alta. Carece de dificultad técnica, pero se trota de una larga cominota para llegar a
unos de los techos de lo sierra, por un lugar poco frecuentado por lo mayoría de los montañeros.
Tipo de Camino: Pist a y camino carretero.
AGUA POTABLE : Varios arroyos nos asaltan en el camino.
ÉPOCA RECOMENDADA: Primavera y verano. En primavera el piorno florece otorgando una tona-
lidad amarillenta o lo s agrestes cumbres corpetanas, per o incluso e n veran o cabe la posibilida d
de enfrentarse a un o dimotologia adversa, dond e lo espesa niebl a es un serio enemigo que
envuelve tod o provocand o serio s extravies .
SUGERENCIAS: El Puerto de Malagosto o Molangosto, en referencia al frío de sus alturas o la
angosto subida respectivamente, fu e paso temprano y de gran troscendenda utilizado habituol-
mente e n l a Eda d Medi a por a comunica r de moner a direct a Segovi a co n sus tierras medievales
del Valle del Lozoya . Definid o po r Madoz como "Camin o de herradur a y mu y estrecho y, e n
general, poc o transitable", qued ó inmortalizado por el ilustre y ondarín Arcipreste de Hita , Juo n
Ruiz, quien en sus andanzas por estos lares se topara en una desapadble moñona de nieve y
granizo con l a amenazador a serrana "l a Chata" , guardian o de dicho portazgo .
La jornada aquí planteada se sale de los cánones habituales al inidarse desde La Granja, cuando
usualmente la ascensió n a l puert o se inicia desde l a meridiona l Roscafrí o o el septentrional
Sotosalbos. Si bien este no es el camino más directo, si tiene una cierta lógica natural bien guia-
da po r el rio Cambrones, y uno prevolecient e intendón d e añadir una pizc o d e aventura por
descubrir unos paisajes arbolados poco transitados y alejados de lo s drcuitos montañeros. Por a
ello nos ayudaremos de las numerosas pistas que se están abriendo en la montaña para benefi-
cio de ganaderos, l a embotellodora d e agu a minera l Bezoy o y los servicios forestales, l o cual
elimina mucho s riesgos de extrovio que n o podemo s permitirno s dada la durez a d e la ruta .
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra Norte escalo 1:50.000 editado por Lo Tiendo Verde.

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F rente al Museo Nacional del acompañados a un lado por agrestes
Vidrio, en el pueblo de San Il- estribaciones rocosas de Las Cabezas
defonso, el paseo del Pocilio se y al otro por la solitaria y parda cum-
aleja del centro urbano para ir a su- bre de la Atalaya (1.647 m).
mergirse entre viviendas de nueva
igualmente la vista se posa a nuestra
espalda de forma clara y nítida en La
Granja y los Pinares de Valsaín.
Una nueva portilla de alambre de
Al otro lado del paso peatonal espino pone fin a este balcón, tras el
construcción, hacer un giro de noven- nuestros pasos seguirán acompaña- cual nos embarcamos en el tramo más
ta grados y volver a empalmar con la dos brevemente del umbroso curso, largo de toda la excursión. Adentrán-
carretera a Torrecaballeros. En ese re- plagado de álamos, heléchos, sauces, dose en la zona conocida como La
codo, a la derecha, arranca una mag- alisos, musgo y un pino albar de tron- Umbría por su orientación septentrio-
nífica pista de tierra que al poco cru- co anaranjado que va cobrando prota- nal, la pista primeramente se sumerge
za por un puente el curso de agua gonismo absoluto, para luego cruzar nuevamente durante media hora en un
resultante del arroyo del Chorro Chi- las aguas fácilmente por un puente y frondoso y tenebroso bosque de alba-
co y el arroyo del Chorro Grande. subir de manera más acentuada res, acentuando la pendiente tanto
Esta magnífica pista jalonada de sumergidos en un frondoso pinar como para notar a estas alturas clara-
acacias primaverales abandona toda donde se cuelan forasteros abetos y mente el esfuerzo. Sin embargo, pos-
urbanidad, tomando altura entre la arizónicas. Del murmullo del arroyo teriormente el camino vuelve a con-
dehesa de fresnos y robles hasta y su humedad, pasaremos a encerrar- vertirse en un descubierto balcón
alcanzar unas explotaciones ganade- nos en un bosque silencioso que durante media hora, que nos brinda la
ras bien remozadas, y poco después oculta con sus apretadas copas toda oportunidad de recuperar el aliento al
una puerta metálica (a la izquierda) panorámica, ofreciendo sus anaranja- llanear e incluso bajar levemente
cerrada a los vehículos con un paso dos troncos una visión misteriosa. hasta alcanzar el puente que cruza el
peatonal a un costado. Éste sombreado tramo, que hace curso del arroyo Siete Arroyos, posa-
Tras la puerta un claro y compac- las cosas más fáciles en verano, con- do en la inmensidad montañosa y
to camino se adentra en la dehesa cluye ante una bifurcación del camino ausente de todo atisbo urbano al
tomando altura sobre el fondo del y un portillo de alambres espinosos. alcance de nuestros sentidos.
valle o depresión del río Cambrones, Atravesando el portillo el bosque se Con la segura presencia de asus-
profundamente tapizada por fresnos, abre, y el camino sin cesar en su tadizas vacas por los contornos, al
robles e incipientes pinos albares, empeño de subir se convierte en un otro lado del puente arranca un cami-
para luego acompañar al sonoro balcón a la desarbolada depresión del no carretero de peores trazas que
curso del arroyo del Hueco antes de río Cambrón. Con los pinos sobre sube junto al cristalino arroyo breve-
dar con una nueva puerta metálica y nuestras cabezas y los márgenes rode- mente, y posteriormente asciende por
un paso peatonal al costado. Este será ados de cambrones, a nuestra izquier- la ladera de la manera más vertigino-
un tramo de unos diez minutos con da la ladera cae colmada de arbustos y sa posible, obligándonos a amoldar
los márgenes del camino cuajados de rocas haciendo más cercana que nuestros pasos a un piso pedregoso y
cambrones, rosales, zarzas y retamas, nunca la cumbre de la Atalaya, e descarnado donde se suceden las

284 285
arquetas de la nueva toma de aguas sión de gran dureza con un primer
de la embotelladora Bezoya. tramo en manos de camino con trazas
Poco antes de que esta tremenda de antiguo cortafuegos que llega hasta
rampa parezca llegar a su fin, toma- un portillo, tras el cual una alambrada
remos a la izquierda un viejo desvío espinosa nos guía a coronar la cumbre
de peores trazas que continúa con la de Navahonda (1895 m) y estrenar las
misma dura y ascendente tendencia vistas al valle del río Pirón.
por la ladera desarbolada, hasta coro- Antes de llegar al vértice geodési-
nar a la media hora el cerro de Nava- co que culmina la cumbre, a la dies-
honda (1895 m). De no atinar con ese tra unas rodadas que a veces se pier-
desvío o viejo camino al Malagosto, den en pequeñas praderas verdes
seguiríamos el nuevo camino trazado bajan hacia una alambrada y un
expreso para la toma de aguas de nuevo portillo de alambres, dando
Bezoya, que más adelante recupera la
paso al camino que vemos en el hori-
compañía del arroyo Siete Arroyos,
zonte a nuestra derecha.
lo cruza por un puente, y asciende
Al otro lado del portillo, tanto la
por la empiomada ladera de las Peñas
alambrada como el recién estrenado
Buitreras para coronar el cordal de
camino van de la mano tomando aún
los Montes Carpetanos en el Puerto
más altura, hasta alcanzar a los vein-
de Calderuelas (1965 m), pudiendo
te minutos el cordal principal de los
alcanzar desde aquí el Puerto de
Montes Carpetanos en un picacho
Malagosto (izquierda) o el Collado
de la Flecha (1921 m). desnudo y aireado, desde donde las
vistas a la Najarra (2106) y Cuerda
Por el contrario, la opción pro-
Larga se muestran magníficas. Rode-
puesta asciende de manera directa la
ados por característicos cambrones,
loma del cerro Navahonda, sin difi-
cultades de orientación por la abierta piornos, enebros y la pura roca que
ladera, rodeados por la característica conforman la imagen de las cumbres
composición de las altas cumbres carpetanas, por fin tenemos al alcan-
guadarrameñas, bañadas por la fra- ce de la mano el Puerto de las Calde-
gancia de cambrones, espinosos ene- ruelas y el Puerto de Malagosto
bros y piornos, y pasando la vista con (1928 m) a la izquierda con la cruz de
facilidad de la vertiente del río Cam- hierro de Juan Ruiz, Arcipreste de
brones (izquierda) a la del arroyo Hita.
Siete Arroyos (derecha). Una ascen-

286 287
É
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTAL : 1 5 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 5 hora s y 3 0 minutos .
TIPO DE MARCHA: Circuior.

TiíMPOS DE MARCHA: lo Pradera - Fuente del Chútete: 1 hor a y 30 minutos. Fuente del Chútete •
Arroyo de Peñalaro: 1 hor a y 30 minutos. Arroyo de Peñalara - Cuevo del Monje: 1 hora .
Cueva del Monje - L a Pradera : I hor a y 30 minutos.
m DESNIVEL: 52 0 metros .
DIFICULTAD: Baja. Pese o los fuertes desniveles iniciales, el que buena parte de la ruta
f transcurr a íntegrament e po r pist a foresta l asfaltad a atenú a considerablement e e l esfuerzo ;
amén de evitarnos sufridos despistes.
TIPO DE CAMINO: Pist o forestal asfaltada cortada al tráfico.
A G U A POTABLE : Fuent e de l Chútet e e n la s inmediacione s de l arroy o Carnero ; y l o fuent e de l
-^^ Milan o en los inmediaciones del Cerr o del Puerco .
ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquiera, pues en este recorrido no alcanzaremos los desabrigados y
altas cumbres, sino que faldearemos entre ladera s pinadas. Aunque siempre hemos de recordar
que estamos en la umbría de Peñalara, dond e las nevadas son copiosas.
SUGERENCIAS: La Sillo del Rey y la Cueva del Monje son de esos pocos lugares o los que el
hombre ha cargado de leyendas e historio. E n esta jornad a el pinar envuelve con su paz la
umbría de las cumbres más olías de la Sierro de Guadarrama. También se pued e realizar la ruta
en bicideta, pue s aunque el recorrido tiene fuertes desniveles no es exigente técnicamente. Sorteamos la valla y seguimos
por la CL-601 o carretera del Puerto
CARTOGRAFÍA: Hoja n° 36-38 escola 1:25.000 del Servicio Cartográfico del Ejército. subiendo por el asfalto, rodeados de
de Navacerrada.
Una vez que hemos desembarca- robles melojos, fresnos y pinos sil-

E n las inmediaciones de La
Granja y Valsaín hay nu-
merosas pistas, por las que
los leñadores acceden a los más en-
hiestos pinos silvestres del Pinar de
desde donde faldearemos por un boni-
to balcón con vistas al amplio Valle de
Valsaín. Posteriormente descendere-
mos bruscamente hasta la Cueva del
Monje y el pueblo de Valsaín.
do en La Pradera, buscamos la calle
adoquinada que sube por un flanco
del aserrío de Maderas de Valsaín.
Sin perder el empedrado bajo
nuestros pies llegaremos a una valla,
vestres. La mediana pendiente nos
permite disfrutar de un agradable
paseo, que en 20 minutos alcanza el
arroyo de la Chorranca, para lo que
debemos ignorar los dos primeros
Valsaín. Nuestra ruta comienza en La Pra- tras la cual se abre paso la brava natu- desvíos (perfectamente sefializados)
Será una de estas pistas por la que dera de Navalhondo, localidad inme- raleza, y los adoquines dan paso a a La Granja, y un tercero a la Cueva
subiremos hasta la Silla del Rey, diata a Valsaín, a la que llegaremos una bachosa pista asfaltada. del Monje junto al arroyo. Pese a los

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desvíos resulta difícil extraviarse, levantando la vista por la otra ladera
pues en cada intersección de pistas de la garganta, vemos la altivez del
hay carteles, en los que sólo hemos Pinar de Oquendo.
de seguir las indicaciones a Peñalara. Tras el refresco volvemos al lugar
Tras cruzar el curso de la Cho- donde abandonamos el asfalto, para
rranca la pendiente se endurece, en continuar subiendo por él. La peque-
una ladera en la que se siguen repar- ña rampa inicial da paso a un tramo
tiendo por igual robles, pino, estepas llano de apenas 200 metros, donde
y retamas, hasta llegar en un cuarto disfmtaremos de la vista aérea sobre
de hora a un nuevo cruce de pistas. La Granja, antes de volver a las anda-
Ignorando el desvío dcho., segui- das con las fuertes pendientes.
mos subiendo duramente por un asfal- Así tras ese balcón llano, nos espe-
to excepcional. En este tramo el roble ra una durísima subida de media hora
comienza a ceder y el pino se convier- por el espeso pinar, hasta alcanzar el
te en predominante, altivo y robusto. collado (1631 m) que precede al Cerro
A la media hora del último des- del Moño de la Tía Andrea (1689 m).
vío, nos encontramos con sendos car- En dicho collado un cartel nos indica
teles a la fuente del Chútete y la gar- la senda que abandona la carretera,
ganta del arroyo Cameros. Siguiendo para subir en diez minutos a la Silla
estas indicaciones nos vemos obliga- del Rey; donde el infante don Francis-
dos a abandonar la pista, para inter- co de Asís se hizo labrar en piedra un
namos brevemente por un camino de magnífico mirador, para contemplar el
tierra, con el fin de abastecemos de paisaje que se abre a nuestros pies.
agua y damos un descanso. Tras subir y bajar del mirador,
La fuente del Chútete es un peque- haremos un último tramo de subida
ño caño, con una altiva corona rocosa en el que ignorando el desvío a Peña-
en difícil equilibrio, rodeada de una lara alcanzaremos, tras 20 minutos de
frondosidad exuberante. Esto se debe trepada por la carretera, el punto más
a que nos encontramos sumergidos en alto de la jomada. Aquí podemos
la garganta del arroyo Cameros, cuya observar con nitídez cómo por enci-
humedad trae consigo un enmarañado ma de nuestras cabezas se levantan
sotobosque de acebos, heléchos, zar- las desoladas cumbres de Los Clave-
zas, jaras y retamas. Sentados en el les y Peñalara.
suelo junto a la fuente, el silencio nos Concluida la subida iniciamos un
trae el murmullo del distante arroyo; y suave descenso entre el espeso pinar.

290 291
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para alcanzar en poco tiempo el arro- Cuenta la leyenda que un vecino de


yo de la Chorranca; y a partir de éste, Valsaín vendió su alma al diablo,
iniciar un tramo de unos veinte minu- pero arrepentido se retiró a este soli-
tos, prácticamente llanos, hasta el tario lugar, quizás para que la paz se
arroyo de Peñalara. Rodeados del transmitiera a su dolorida conciencia.
invariable pino, en este tramo avan- Sea como fuera su cuerpo expiró su
DISTANCIA TOTAL : 1 3 kilómetros .
zamos con rapidez por un paisaje que úUimo aliento, y su alma aún vaga
DURACIÓN TOTAL : 4 horas .
ya no ofrece misterios al caminante. por estos lugares en espera de la
TIPO D E MARCHA : Circular .
Sin embargo al llegar al arroyo de indulgencia divina. Raro es que no
TIEMPOS DE MARCHA: Venta de los Mosquitos - Puente sobre el arroyo de Mingúete:
Peñalara no queda más remedio que consiguiera el perdón, pues cuando
1 hor o y 1 5 minutos. Puent e sobre el arroyo de Mingúete - Puert o de L o Fuenfría : 40 minutos.
hacer un alto para refrescarse del uno mira desde este mirador a las
Puerto de L a Fuenfrí a - Fuent e de la Reina : 4 5 minutos . Fuent e de la Rein o -
potente chorro. Ello permite fijarnos, nítidas cumbres carpetanas, parece
Venía d e lo s Mosquitos: ] hor a y 1 5 minutos .
con más detenimiento, en la ladera que desde ellas bastaría un pequeño
DESNIVEL: 46 0 metros .
contraria que cierra el Pinar de Val- salto para alcanzar el cielo.
DIFICULTAD: Baja . Toda la ruto transcurre por pistas fantásticas. Sólo en el ascenso al Puerto de
saín. Allí se levantan La Camorca, La De nuevo en camino, seguimos Lo Fuenfrí a utilizaremo s un estrecho y empinado sendero. Per o más que un problema será un
Camorquilla y el Collado de la Cruz descendiendo más suavemente por la divertido aliciente, e n e l qu e lo s continuas pintado s rojo s y blanco s del GR-10. 1 no s indicarán e l
de la Gallega; y no es que sean espec- pista asfaltada, bordeando el Cerro camino.
taculares, pero es nuestra última del Puerco. A la par que recobramos TIPO D E CAMINO : Pist o forestal asfaltada , calzad a romana y sendero.
oportunidad de verlos antes de la compañía del roble melojo, tendre- AGUA POTABLE : Fuent e de la Rein a en l a Prader a de Lo Fuenfría , y la fuente de Lo Fuenfrí a en
sumergimos en el valle pinado. mos la posibilidad de beber agua en el Puert o de L a Fuenfría .
Pero quien dice sumergirse se la fuente del Milano. Este pequeño ÉPOCA RECOMENDADA: El predominio del pino silvestre implica que ninguna estación destaque
queda corto, al describir la inmersión caño se encuentra un poco más abajo sobre las demás. Aunqu e l a rut a result a perfect a par a lo s día s d e calor , porqu e la penumbr a y
o trepidante bajada que nos espera del kilómetro I (hay mojones kilo- las cristalinas aguas serán un a constante .
más adelante. Durante tres cuartos de métricos en el arcén) a la izquierda, SUGERENCIAS: Tendremos la posibilidad de conocer la calzada romana de Lo Fuenfría, y el
hora nos dejaremos caer por un asfal- alejado unos 50 metros del asfalto. "Convento" de Casarás . Lo s suaves paso s en l o mañan a so n nuestro s mejores aliados para
to hecho trizas, que desemboca en la Este tramo, muy concurrido por descubrir con facilidad a los huidizos corzos. E l frondoso pinar no s envuelve tan copiosamente ,

pista asfaltada principal. ciclistas y senderistas, concluye dos que aun siendo verano echaremos de meno s uno rop a de abrigo, cuand o caig a l a tarde.

kilómetros más abajo junto al cruce CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.
Alcanzada dicha pista, a la diestra
encontraremos en pocos minutos un de pistas del arroyo de la Chorranca.

E
vivero. Tras este recinto alambrado En el cruce, que nosotros ya l protagonista de nuestra arroyo nace entre el Montón de Trigo
en el que se acumulan los pequeños conocimos en la subida, tomaremos excursión es el arroyo Min- (2155 m) y Cerro Mingúete (2023 m),
pinos, que sustituyen a los que caen la pista que desciende a La Pradera. gúete, al que en un princi- pero desciende encerrado entre el Ce-
con la sierra mecánica, se levanta el Allí nos esperan estupendos restau- pio seguiremos de cerca, para luego re- rro de Navalazor y el Montón de Tri-
amontonamiento de rocas que for- rantes en los que pegarse un homena- correr las laderas que le apretan en una go, lo que le otorga una vida llena de
man la Cueva del Monje (1402 m). je gastronómico. estrecha garganta. El curso de este gorgoteantes arrullos.

292 293
Nuestra ruta comienza en la los reyes, en este Real Coto de Val-
Venta de los Mosquitos, un viejo saín.
caserón que daba acomodo de los Apenas 100 m más adelante, da-
antiguos viajeros, situado en el actual remos con el lugar donde se unen el
kilómetro 131 de la CL-601. Quizás arroyo del Telégrafo y el arroyo Min-
por las siglas sea difícil reconocer a gúete, para dar lugar al río Valsaín,
la carretera de Navacerrada, cuya que más abajo será el río Eresma.
apertura hace tan sólo un siglo, rele- Cruzando sobre el arroyo del Telé-
gó al olvido al puerto por el que grafo comenzamos a subir ceñidos al
durante siglos se atravesaron estos arroyo Mingúete, mientras aparece
parajes: el de La Fuenfría. algún acebo aislado en los márgenes
Aparcando el coche en la explana- de la pista. Incluso si nuestros pasos
da que rodea a la Venta de los Mos- no rompen el silencio, quizás nos sea
quitos, al otro lado de la carretera hay posible sorprender algún corzo pas-
una pista forestal cerrada a los vehícu- tando por la Pradera de Navalazor.
los, por la que iniciaremos nuestro A los 45 minutos de haber cruza-
paseo. do el arroyo del Telégrafo, llegamos
Con el cómodo asfalto bajo nues- al puente sobre el que cruzaremos el
tros pies, nos sumergimos en una arroyo Mingúete. Este tramo junto al
penumbra de invariable y abundante arroyo ha sido algo duro por la empi-
pino silvestre, que apenas deja en nada pendiente, pero la compañía de
estos inicios posarse la mirada en el tan potentes aguas es un refrescante
puente de La Cantina (a nuestra dies- alivio. Además su curso repleto de
tra). Por doquier nos rodean suaves brillos solares baja tan frío como la
laderas de espigados troncos asalmo- nieve de la que surge, y no cede al tros optamos por seguir las pintadas mos a seguir las marcas del GR-10. K
nados, que arropan la humedad que más bochornoso calor. en los troncos. que ascienden por un camino que
tiñe el suelo de verdes heléchos. Tras el puente del Mingúete la AI abandonar la carretera, inicia- sigue de cerca al arroyo. Pero no hay
Sumergidos en la fría penumbra, ini- pendiente se endurece bastante, pero mos una breve pero dura ascensión que confiarse, porque un poco más
ciamos un ligero descenso de apenas nosotros sólo disfrutaremos de tal acompañados del curso del arroyo. adelante el GR-IO.I (y nosotros con
un cuarto de hora hasta llegar a cru- placer diez minutos, pues guiados Para luego descender suavemente él) abandona el excelente camino,
zar un pequeño arroyo, junto al que durante todo el recorrido por las mar- hasta el arroyo Mingúete, al que cru- por un estrecho sendero que sube por
está la Casa de los Guardas de la cas del GR-10.1 (bandas de pintura zaremos de piedra en piedra. Opera- la ladera, alejándose del cristalino
Pesca. Edificación cuyo fin era prote- roja y blanca), cuando éstas abando- ción que puede resultar algo compli- murmullo.
ger uno de tantos pasatiempos reales; nan el asfalto para internarse por una cada cuando viene mucha agua. Por este sendero tendremos una
porque no sólo de cazar corzos vivían pista de tierra (a la izquierda), noso- Una vez en la otra orilla, volve- dura trepada, por un piso con piedra

294 295
menuda suelta, que a la media hora do, para tomar la amplia pista de tie-
alcanza la nueva fuente de La Fuen- rra cerrada a los vehículos con una
fría. En este frío caño podremos valla. Por ella bajaremos unos minu-
refrescamos y hacer un descanso, tos antes de abandonarla por la calza-
momento en el que podemos aprove- da romana, que vuelve a aparecer
char para ver bajo nuestros pies la sobre nuestras cabezas. Pero esta vez
estrecha y tupida garganta del arroyo sin ningún enlosado que la identifi-
Mingúete. que como calzada.
Tras el descanso, seguiremos Como si fuera un balcón a la gar-
cuesta arriba por el amplio sendero ganta del Mingúete, las perspectivas
que hay al pie de la fuente, para aéreas no dejan escapar un solo deta-
alcanzar al poco el Puerto de La lle, en la media hora que nos llevará
Fuenfría. Donde tenemos al frente la alcanzar el edificio ruinoso del "Con-
meseta madrileña y a la espalda la vento" de Casarás. Resulta curioso
segoviana; y tan fácil va de uiia a otra que todos lo conozcan como con-
la mirada, como para comprender vento cuando en realidad fue un
que este collado es el mejor paso pabellón de caza mandado construir
natural para atravesar la Sierra de por Felipe IL
Guadarrama. Después de corretear entre los
Tal fue su importancia, que los pocos muros que quedan en pie, vol-
romanos trazaron en el Puerto de La vemos a la calzada para seguir des-
Fuenfría una calzada, cuyo impoluto cendiendo por ella, hasta dar con la
enlosado veremos en el lado madrile- fuente de la Reina y la carretera asfal-
ño del collado. Pese a que nuestra in- tada.
tención es seguir la vía romana por la Un refresco y un descanso antes
ladera del Montón de Trigo, la razón de tomar la carretera a la diestra y
de acercamos a este enlosado es que bajar cómodamente la empinada pen-
no todos los tramos de calzada esta- diente que nos llevará al lugar donde
ban empedrados con grandes losas. abandonamos esta pista para subir por
Así tras conocer un tramo inequí- el GR-10.1 al Puerto de La Fuenfría.
voco de esta obra civil romana, vol- Ahora ya por camino conocido volve-
vemos a la parte segoviana del colla- mos a la Venta de los Mosquitos.

296 297
Ir al MAPA

DISTANCIA TOTA U 1 3 kilómetros .


DURACIÓN TOTAL : 4 horas.
TIPO D E MARCHA : Circular .
TIEMPOS D E MARCHA : Carreter a d e Navacerrad a - Camin o Schmid: 1 hor a y 1 5 minutos .
Camino Schmid - Fuent e del Puerto de La Fuenfría: 1 hor a y 30 minutos. Fuent e del Puerto de
La Fuenfría - Corretera de Navacerrada: 1 hor a y 15 minutos.
DESNIVEL: 35 0 metros .
DIFICULTAD: Baja. La pendiente del arroyo del Telégrofo es duro en la parte final. Todos los
senderos se encuentran señalizados con morcas de pintura.
TIPO D E CAMINO : Pist o y sendero mayormente.
AGUA POTABLE : Fuent e del Puert o de La Fuenfría .
ÉPOCA RECOMENDADA : Por o aquello s qu e le s gust o charlar y cambia r impresione s co n otro s
excursionistas, indudablement e los fines de semana.
SUGERENCIAS: Umbrías y gargantas, temor de los viajeros de otros tiempos; penumbras de
cúpulas punzantes y muérdago , so n dign o contraposició n a l dicharacher o Camino Schmid, dond e
el saludo de numerosos excursionistas, confirma n a est e sendero como un o de los más conocidos
y concurridos de l o Sierra de Guadarrama.
CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra de Guadarrama escala 1:50.000 editado por Lo Tiendo Verde.

S ea nuestro propósito el de ote-


ar a vista de pájaro el alto Pi-
nar de Valsaín. Ayudados por
el arroyo del Telégrafo subiremos has-
ta las inmediaciones de las pistas de es-
bordearemos el Cerro de Navalazor y
volveremos al arroyo del Telégrafo.
Nuestra ruta comienza en el kiló-
metro 132 de la carretera del Puerto
de Navacerrada (CL-601). En las
pista forestal, dejando atrás el rugir
de los coches, para internarnos entre
espigados pinos silvestres. Con pasos
cadenciosos y cómodos por el exce-
arroyo del Telégrafo, cuyo encuentro
a los 20 minutos lejos de ser una fies-
ta, será como esos amores que con
los años no marchitan.
quí del Puerto de Navacerrada, donde mismas Siete Revueltas, hay una lente piso, vamos tomando con ganas Así tras la primera mirada de los
tomaremos el Camino Schmid para fal- pista forestal asfaltada cerrada a los las primeras rampas. hijos de la contradicción, la lengua
dear por la Umbría de Siete Picos y vehículos por una valla metálica. El aire, lleno de silbidos de carbo- negra que sube y la corriente transpa-
Cerro Ventoso. Muy cómodamente nos Nosotros podemos aparcar el coche neros y agateadores, parece tan fresco rente que baja, ambos comparten el
permitirá este camino llegar al Puerto junto a la fuente, que hay unos 100 m como la penumbra que crea tan fron- mismo lecho de la profunda garganta.
de La Fuenfría, donde daremos con el carretera abajo. dosa cúpula de hojas aciculadas. Bajo la atenta mirada del corzo
Carril del Gallo; sendero por el que Comenzamos a andar por dicha Poco a poco vamos en busca del esquivo, subimos ligeros junto al

298 299
potente arrullo del agua durante un como patos mareados, zigzagueare-
cuarto de hora, hasta alcanzar el mos durante veinte minutos hasta
puente que cruza el curso cristalino. alcanzar a los que nos miran con
En la otra orilla la fuerte pendien- curiosidad desde el Camino Schmid.
te asesina al urbano asfalto; pero el Alcanzado este sendero, trazado
tesón por no desaparecer, hacen de por uno de los pioneros del montañis-
este camino un camaleón que con- mo en esta sierra, tomamos aliento
vierte su piel en tierra, de la que el mientras nos saluda un primer excur-
viento arranca nubes de polvo. sionista al que acompaña su perro.
Por delante nos espera una trepa- Embebidos en nuestros pensa-
da durísima que nos sacará los colo- mientos vuela la mirada como el
res. Pasos marcados con pesadez en milano, en pos del buitre leonado que
la amplia pista de tierra, en pos de la va hacia la cumbre del Montón de
cumbre y a la vera del arroyo. Minu- Trigo; o se pierde en la espesura del
tos que parecen más largos que de pinar que se esparce a nuestros pies,
costumbre, pero que no será más de como la boca del lobo se traga a los
media hora lo que nos cueste alcan- viajeros.
zar el telesilla de la pista de esquí. Seducidos por este mirador a la
Arrendajos y grajos nos saludan inmensidad del Pinar de Valsaín, y
con estridentes gritos, cuando el cual abejas que esperan seguir delei-
verano silencia las sillas colgadas de tándose de la misma miel, seguimos a
un hilo. Lejos de esa temporada de la diestra el trillado piso del Camino
ropas de moda y botas que no sirven Schmid, marcado con puntos ama-
para andar por al calle, los días calu- rillos en los troncos asalmonados.
rosos convierten los esqueletos metá- Comenzamos así un largo y suave
licos en dinosaurios apagados. faldeo de una hora y media, que nos
Ahora nuestro camino sigue por la llevará por la Umbría de Siete Picos y
pista de esquí, hacia donde uno mira Cerro Ventoso, hasta el Puerto de La
por curiosidad, y al instante las pier- Fuenfría. Pero podemos diferenciar
nas parecen temblar ante la durísima y varios tramos en este largo faldeo: el
empinada cuesta. Metidos en faena primero sería una suave bajada en el
por el desnudo pasillo desarbolado, la que agotamos los pasos entre raíces
altura hace jirones el arroyo, y lo con- desnudas, que en el aire forman ra-
vierte en un pequeño hilo que pronto milletes, vacas que pastan en la Prade-
desaparecerá bajo la nieve. Nosotros ra de Navalusilla, y la yegua que apa-
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Ir al MAPA

ciblemente come con su tierno potri- donde lirones y pico picapinos se dis-
llo. Con las gargantas de los arroyos putan las blanquecinas larvas.
del Telégrafo y Ventoso bajo nuestros Guiados por pequeños puntos
pies, grandes rocas redondeadas se naranjas, bajaremos durante media
acumulan por una ladera de helécho, hora, para aparecer en un amplio DISTANCIA TOTAL : 7 kilómetros .

enebro rastrero y altos pinos silvestres. DURACIÓN TOTAL : 2 horas .


espacio abierto en las inmediaciones
El segundo tramo del largo faldeo m-- TIP O D E MARCHA : Lineal .
del Cerro de Navalazor (1759 m).
comienza al sobrepasar el Cerro de TIEMPOS DE MARCHA: LO Pradera de Novalhorno - Boca del Asno: 1 hora . Boca del Asno
Este amplio espacio está culminado
Navalazor, un pequeño alto que Puente de Lo Cantina: 1 hora .
por grandes rocas, que hacen de estu-
DESNIVEL: 14 0 metros .
vemos allá abajo, pero con tal entidad pendo mirador, desde donde alcanza-
DIFICULTAD: Baja. Lo pendiente es escasa, el camino claro y sendllo, y siempre habrá un puente
como para dejar atrás la garganta del remos a ver la ruptura entre el verde
en bue n estado cuand o necesitemo s cruza r a l a orill o contrari o de l río.
Telégrafo y adentramos en la del Pinar de Valsaín y la lejana llanura
TIPO D E CAMINO : sendero.
arroyo Mingúete. dorada. AGUA POTABLE : La fuente de Canaleja se encuentra al final de la excursión.
Disfrutando de las vistas a Peña- Al bajar de nuestro mirador sobre ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquiera, grocios al pino protector y lo coto baja en la que nos move-
lara y Dos Hermanas, el sendero de la garganta del arroyo del Telégrafo, mos. Per o en verano result a un a jornad a mu y refrescant e a l ir ¡unto a la s frías aguas del curso
puntos amarillos acaba por dar con el nace la confusión, porque en esta del Eresma , salpicado de pozos, saltos y umbrosos sotobosques. E n otoño los robles y álamos del
Carril del Gallo (hay sendos carteles espaciosa pradera la hierba se ha primer tramo, junt o a los abedules que pueblan l o porte olta del Eresmo , ofrecen un rico con-
en el tronco de un alto pino) y la merendado todo rastro de sendero. traste cromático con la s aciculados púas de los pinos.
fuente del Puerto de La Fuenfría, en Pero tan sólo basta subir a la parte SUGERENCIAS: Los Pinares de Valsaín de espigados, apretados y maduros pinos albores, son uno
la que nos refrescaremos debidamen- superior del empradizado, para dar de de los pocos lugares capaces de trasportarnos a un o naturaleza desmesurada e infundirnos fra-
te mientras nos alcanzan los tres ami- nuevo con los puntos naranjas que gilidad. Est e entorno no pasó inadvertido para l a nobleza , que hizo de él un exclusivo coto de
guetes que van con paso ligero. nos guían. cazo bien delimitado por los numerosos mojones con l o corona rea l grabada. La s Pescaderías o
Tras el refresco y el descanso, Nuevamente en camino, el sende- acondicionamiento de lo ribero del rí o Eresm a responden o esa ideo de recreo, concebida por el
desandamos nuestros pasos por el ro cae bruscamente durante un cuarto rey ilustrado Carlos III para su esparcimient o y frecuentes póseos. Est a rut o convierte eso heren-
Carril del Gallo para seguir de frente, cia en hil o conductor, sirviéndos e de lo s tramos aterrazodos del camin o que sube junto a lo ori-
de hora, oculto entre la penumbra del
ignorando esta vez los puntos ama- lla izquierda del rí o Eresma , por a sumergirse e n l a naturalez a y los diferentes huellas del pasa-
frondoso pino, para alcanzar el curso
rillos. do que jalonan el curso del rio, com o el ruinos o palacio de Valsaín construido por el rey Felipe
del arroyo del Telégrafo.
11, el puente de los Canales o acueducto que alimentaba de agua el onterior palado, u n segundo
Nuestro nuevo sendero es en sus La rica agua viene acompañada
puente de supuesto origen romano , u n tercer puente sobre tres robustos tajamares, y por último
inicios tan excepcional como para de zarzas, brezo y estruendosos
el oltivo puente de La Cantina ¡unto a la barroco y estética fuente de Canaleja. Por tonto una
hacemos creer que siempre será así. mugidos de vacas, que al vemos tra-
jornada mu y completa, o l o que añadir el acervo cultural de la s exposiciones temporales del
Mera ilusión, porque al poco se con- tan de alejarse con pereza y desdén. Centro Nacional de Educación Ambiental en L o Pradera , que se puede completar con una visita
vierte en un estrecho sendero, que En la otra orilla tras una pequeña al centro de interpretación de l o Boc a del Asno, dond e conoce r de primera man o el entorno
bastante tiene con ir sorteando una cuesta, damos de nuevo con la carre- noturol en el que nos desenvolveremos. A los más pequeños seguro que gustará mucho.
maraña de viejos troncos que han tera por la que subimos en el inicio de CARTOGRAFÍA: Mapa de la Sierra del Guadarrama escala 1:50.000 editado por La Tienda Verde.
dado con sus huesos en el suelo, la mta.

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E l comienzo de esta ruta se ubi-
ca en la Pradera de Navalhor-
no, cuyo conjunto urbano es
atravesado de par en par por la carre-
tera que va del Puerto de Navacerrada
del no Eresma, nuestro objetivo será
subir durante toda la jomada junto a la
orilla izquierda (nuestra derecha).
Tras el paso peatonal la ruta y el
Eresma se sacuden toda urbanidad,
Superado este preámbulo aparece
ante nosotros los que será de ahora en
adelante una constante de esta ruta, la
fisonomía del Pinar de Valsaín,
genuino bosque que sorprende a pro-
a La Granja de San Ildefonso. En la surcando una amplia y llana pradera pios y extraños por la espesura y el
Pradera de Navalhorno podremos que se extiende hasta el caserío de porte de unos espigados pinos silves-
aparcar en el margen de la carretera Valsaín sirviendo de pasto a numero- tres de característicos troncos anaran-
junto a tentadores restaurantes, donde sos caballos y potrillos serranos, con jados, que han llegado a nuestros días
saciar el inmenso apetito que sin du- escuetos grupúsculos de alamedas y tal y como debieron ser hace mil años
dad despertará una caminata como la robles que sombrean mínimamente el gracias a su aprovechamiento por
que nos espera a continuación, o dis- serpenteante río, plateado y áureo madereros y ganaderos. Sin olvidar
frutar de alguna de las exposiciones bajo tanto reflejo solar. esa faceta de lugar de recreo y caza
temporales que realiza el Centro Na- Los verdes prados salpicados de que siempre otorgaron los monarcas
cional de Educación Ambiental. zarzales y escobas concluyen a esca- españoles a este lugar. Un mar de
Ya a pie, tomaremos la carreterilla sos diez minutos frente a un salto de troncos naranjas poblados por los gri-
que comunica la Pradera de Navalhor- agua. El camino sortea los promonto- tos estridentes de la corneja y el
no con el pequeño y cercano pueblo rios rocosos sobre los que se apoyan arrendajo de franja azul, embriagado
de Valsaín, salvando la cristalina los muros de hormigón para retener el por el misterio y donde antaño los
corriente del río Eresma gracias a un agua, buscando el mejor lugar para hombres sintieron miedo.
puente de buena factura. Sin necesi- seguir de cerca la orilla, y alcanzar Dejando atrás la estampa del
dad de cruzar a la otra orilla seguimos poco más arriba el paso peatonal tras acueducto, el camino se dibuja claro
curso arriba la alambrada que parte el cual se levanta el punte de los Cana- entre la orilla del río y una alambra-
del puente, flanqueados a la izquierda les bajo un tupido sotobosque de sau- da, bajo un invariable y espigado
por unas casas y a la derecha por unas ces. Esta obra de ingeniería es también pinar silvestre predominante, denso y
magnífica vistas sobre el pueblo de conocida como el acueducto por sus- altivo, que cubre por completo el
Valsaín, con los restos del palacio que tentar los pilares de piedra y el restau- curso hasta sumergirnos en una fres-
mandara construir Felipe II como rado canal de madera que abastecía de cura acentuada por la humedad que
pabellón de caza en primer término. A agua el palacio de Valsaín en tiempos acompaña la corriente de agua,
pocos pasos un portillo peatonal se de Felipe II, como atestigua el escudo poblada de heléchos, mentas, ortigas,
abre en la alambrada, permitiéndonos labrado en la clave del arco. Sin duda, libélulas y mariposas multicolores.
descender a la vera del río para cruzar lo escondido del lugar y la estampa Por delante se nos presenta un tramo
a la orilla contraria con la ayuda de del puente, junto al remanso tranquilo muy cómodo por la poca pendiente y
dos puentes en bastante buen estado. de agua a sus pies, dotan a este lugar bien guiado por el curso del río, jalo-
Ahora que por fin tocamos las aguas de una profunda belleza y misterio. nado por algunos tramos aterrazados

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de las pesquerías y los siguientes síntomas de la altitud. La ladera de
hitos: a los pocos minutos aparece en rocas musgosas encajona a un sende-
la orilla contraria el animado bullicio ro que acentúa su pendiente, cule-
que puebla bancos y mesas del área brea, salta obstáculos y se interrumpe
recreativa Los Asientos; un cuarto de por alguna corriente de agua. El pai-
hora más tarde un puente de supuesto saje que nos rodea se espesa. Los
origen romano atraviesa el río, y pinos se aprietan entre brezos y ene-
quince minutos más arriba infranque- bros, y el curso del río, más umbrío
ables paredes graníticas se encrespan que nunca, se cuaja de alisos de tron-
encañonando el cauce, que forma co quebrado, sauces de hojas lanceo-
sucesivas pozas redondeadas y puli- ladas y abedules de corteza plateada.
dos saltos de agua. El camino salta Sumergidos en este panorama y
este obstáculo conocido como la siguiendo curso arriba, a los 35 minu-
Boca del Asno a la grupa de cada cor- tos de la Boca del Asno dejaremos a
tado granítico, acondicionados con un lado un puente de madera sobre
sendos pasamanos para evitar per- tajamares de piedra en buen estado,
cances, ofreciendo unas aéreas y flanqueado por sendos mojones rea-
completas vistas de este aconteci- les y precedido por un tramo aterra-
miento único en toda la excursión. zado de pescadería bien conservado,
Ahora, cuando la presencia real junto a una cristalina y amplia poza
es más bien escasa, un nutrido tropel donde saltan limpiamente las ranas
de críos y visitantes se acercan hasta ante nuestra presencia.
aquí, atraídos por la magnífica área Pocos minutos más arriba llegare-
recreativa de fácil acceso desde la mos a la desmembración del Eresma,
carretera y la posibilidad de refres- nuestro guía, en dos. El arroyo del
carse, más bien enrojecerse los pies Telégrafo baja desde la loma del
en un agua gélida incluso en verano, Telégrafo y Cerro Mingúete, y a la
alentados sin duda por los conoci- izquierda el arroyo del Paular se deja
mientos que sobre los Pinares de Val- caer desde el puerto de Los Cotos o
saín puedan obtener en el centro de de El Paular.
interpretación Boca del Asno. Escasos metros por el arroyo del
A partir de aquí el pino silvestre Telégrafo las Pescaderías culmina en
no cede su protagonismo, sin embar- el Baño de Venus, una deliciosa poza
go hemos profundizado tanto en el acompañada de un pequeño pero
bosque como para notar los primeros sonoro salto de agua.

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Ayudados por varios puentes que trata de nuestro último tramo de subi-
cruzan sendos arroyos, bien escolta- da, en la que es aconsejable la orilla
dos por sendos mojones reales, pode- de nuestra derecha, al ir tomando el
mos elegir cualquiera de las dos ori- camino altura por la apretada y empi- Glosario
llas del arroyo de El Paular para nada loma respecto al curso del río, a
llegar a la fuente de Canaleja y el modo de balcón sobre un espeso
ARISTA: Cort a y pronunciad a lomo , qu e cae d e la s cumbres separando do s gargantas.
puente de La Cantina, por donde sotobosque donde las brillantes hojas
cruza la carretera de Navacerrada y BANCAL: Disposició n de l terreno en sucesiva s terrazos, normalment e co n e l fi n d e cultiva r o
de abedules resaltan sobre la mate
concluye esta jomada. Por tanto se púa del pino. repoblar ladero s co n fuerte s desniveles .
BERCIAL: Dond e abund o e l berceo , u n matorra l áspero .
BERROCAL, CANCHAL : Paraj e a l qu e se identific a po r e l predomini o d e grande s roca s redon -
deadas de gneis o granito.
CABALLERA: Roc a qu e po r ocdón d e lo s agentes erosivos, qued a suspendida e n difíci l equili-
brio sobre otra roc a base .
CELLISCA: Fuert e vient o a l qu e acompañan agu a y nieve.
CERVUNAL: Pasto s de altura y gran aspereza .
COLLADO: Depresió n o punt o d e unió n entr e do s montañas . Suele n se r lo s poso s naturale s
para aírovesa r u n cordal , convirtiéndos e e n puertos .
CORDAL, CUERDA : Part e superio r de l alineamient o d e sucesiva s cumbre s montañosas .
CUMBRE O ALTO : Port e má s elevad a d e un a elevació n montañoso .
ESCORRENTÍA: Erosió n superficia l de l pis o producid a po r fuerte s precipitodones , y favorecid a
por l o falt o d e cubiert a vegetal .
GARGANTA: Estrech o y empinod o valle , surcad o normalment e po r potente s orroyos .
HITOS: Amontonamient o d e pequeña s piedras , por a indica r e l camino .
LANCHA, LAJA , LASTRA : Piedr a alargod o y plana .
MAJADA: Cerramient o co n muro s d e piedr a por o e l ganado .
MELOJAR O REBOLUR : Bosqu e d e robles .
M O J Ó N : Piedr a o post e qu e señól o distonda s y límites territoriales.
NAVA: Proder o lion a e n lo s lodero s d e la s montañas , mu y apreciada po r sus bueno s pastos .
NEVERO: Lugo r en el que por su situación, al norte, se suele ocumulor abundante nieve.
PIMPOLLAR: Bosqu e de árboles jóvenes y de escaso porte.
SOTOBOSQUE: Arbusto s y matorrale s qu e suele n crece r baj o la s cúpula s d e lo s árboles .
UMBRÍA: Parte s de la montañ a qu e po r su orientación, a l norte , n o reciben los royos del sol
directamente. Siend o po r tant o lugore s frío s y húmedos .

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