EXGESIS: Marcos 4:35-41
EXGESIS: CAPTULOS 4-8: EL CONTEXTO El papel de Jess como maestro es importante en este Evangelio. Captulo 4 comienza con una serie de parbolas (el sembrador, la antorcha y el almud, la simiente que brota, y el grano de mostaza). Hablndoles a los discpulos, Jess explica el propsito de las parbolas diciendo, A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios; mas los que estn fuera, por parbolas todas las cosas; Para que viendo, vean y no echen de ver; y oyendo, oigan y no entiendan: porque no se conviertan, y les sean perdonados los pecados (4:11-12). Esto parece irnico al mirar la historia de la tormenta en el mar. Los discpulos son parte del crculo ms ntimo de Jess pero an as, no entienden para nada. En Mateo y Lucas, los discpulos no comprendern hasta despus de la resurreccin. El final original de este Evangelio (16:8) termina con las mujeres en la tumba, llenas de temor y asombro el fin los discpulos nunca lo llegan a entender. Hasta que el ltimo versculo de la conclusin ms larga (16:20) describe a los discpulos como incrdulos. 4:35 8:26 vuelve a contar una serie de milagros: Jess calma la tormenta; sana al gadareno endemoniado; devuelve la vida a una nia y sana una mujer de su hemorragia (despus, la gente de su pueblo natal le rechaza incredulidad increble!); da de comer a cinco mil; camina sobre el agua; sana los enfermos en Genesaret; echa fuera un demonio de la hija de la mujer sirofenicia; sana un hombre sordo; da de comer a cuatro mil (despus, los fariseos piden una seal del cielo y los discpulos se preocupan por la falta de pan incredulidad increble!); y sana un hombre ciego en Betsaida. Estas grandes obras en territorio gentil corresponden a las que llev a cabo en territorio judo... Tambin, esta seccin no incluye prcticamente nada de la oposicin contra Jess que tanto caracteriza la primera parte del Evangelio (Donahue & Harrington, 160). 4:35 8:13 incluye cuatro travesas del Mar Galileo (4:35; 5:21; 6:45; 8:13) entre el lado judo al oeste y el lado gentil al este. Por medio de estas travesas, Marcos presenta el ministerio de Jess extendindose a ambos judos y gentiles, con el mismo poder de sanar y de echar demonios en ambos grupos (Craddock, 320). 4:35 8:21 incluye tres historias de barcos, todas las cuales presentan a los discpulos de una manera poco favorable. Las otras dos historias son: Jess camina sobre el agua hasta el barco de los discpulos en una tempestad de viento el temor y los corazones endurecidos de los discpulos (6:45-52). Los discpulos se preocupan por tener solo una barra de pan, a pesar de que recientemente han visto alimentar a cinco mil y cuatro mil (incredulidad increble!) (8:14-21).
VERSCULOS 35-36: PASEMOS DE LA OTRA PARTE 35Y les dijo aquel da cuando fue tarde: Pasemos de la otra parte. 36Y despachando la multitud, le tomaron como estaba, en el barco; y haba tambin con l otros barquitos. Pasemos de la otra parte (v. 35). La otra parte es la parte gentil. Y despachando la multitud (v. 36). Es fcil dejarse seducir por la popularidad, y difcil alejarse de una multitud favorable. Jess, sin embargo, se alejaba de la multitud para rezar o llevar a cabo su obra en otro lugar. Luccock pregunta, Podemos nosotros, como iglesia, dejar una multitud? Ha llegado a ser esa seal de xito una casa llena nuestro pan de vida? Hay momentos en los que una iglesia debe alejarse de esa manera de pensar si pretende seguir a su Amo (Luccock, 709). Le tomaron como estaba, en el barco (v. 36). En 1986, el casco de un barco pesquero fue escavado de la orilla del Mar Galileo. Al ser fechado por carbn demuestra ser de la poca de Jess. El barco meda 26.5 pies de largo, 7.5 pies de ancho, y 4.5 pies de alto tena cubierta de proa y de popa y habra llevado aproximadamente 15 personas cuatro de ellas remando. Seguramente, sera un barco como ste en el que Jess y los discpulos cruzaban el Mar Galileo Jess bajo la cubierta de popa (v. 38). Otros barquitos (v. 36). Ha habido varias especulaciones sobre el significado de estos otros barquitos, pero ninguna de ellas ha sido convincente.
VERSCULOS 37-39: MAESTRO, NO TIENES CUIDADO QUE PERECEMOS? 37Y se levant una grande tempestad de viento (griego: lailaps megale), y echaba las olas en el barco, de tal manera que ya se hencha. 38Y l estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y le despertaron, y le dicen: Maestro, no tienes cuidado que perecemos? 39Y levantndose, increp al viento, y dijo la mar: Calla, enmudece. Y ces el viento, y fue hecha grande bonanza (griego: galena megale gran calma). Y se levant una grande (griego: megale veremos esta palabra de nuevo en vv. 37 y 41) tempestad de viento (v. 37). El Mar Galileo se encuentra en la parte ms profunda de la abertura del Jordn en el norte 700 pies bajo el nivel del mar rodeado de barrancos y montaas empinadas excepto en sus extremos sureos. Como resultado de esta formacin, a menudo soplan vientos fros por sus cuestas e, inesperadamente, se levantan tormentas violentas sobre la clida superficie del lago (Lockyer, 402). Las olas pueden llegar a sobrepasar treinta pies de altura. En un mapa de Israel el mar parece ser un gran lago, pero desde un pequeo barco pesquero parecera enorme, particularmente durante una tempestad. Por lo menos cuatro de los discpulos de Jess son pescadores que han sobrevivido tormentas en este mar y,
seguramente, han conocido pescadores que ya han perdido la vida en el mar. Son hombres fuertes y confiados que trataran este peligro moderado como algo normal. Sin embargo, el peligro en esta noche no es moderado, sino mortal. El libro de Sebastian Junger, La perfecta tormenta (hecho pelcula), nos ayud a apreciar el peligro que enfrenta la tripulacin de un pequeo barco durante una tormenta. Llega el punto en el que fsica toma el control. Si un barco se enfrenta con una ola ms alta que el largo del barco, el barco ser impelido de extremo a extremo hasta su perdicin. O, si una ola ms alta que la anchura del barco le pega de lado, se hundir... Los discpulos de Jess... saban lo suficiente para sentir esta... dinmica (Hoezee, 206). Durmiendo (v. 38). Dormir durante peligro puede ser seal de gran fe. El salmista dice, En paz me acostar, y asimismo dormir; Porque solo t, Jehov, me hars estar confiado (Salmo 4:8). Sin embargo, dormir tambin puede demostrar pasividad en momentos que claman por una respuesta activa. Para los discpulos, el dormir de Jess es seal de que no se preocupa por salvarles a ellos (y a si mismo) de una muerte inminente. Maestro (griego: didaskale relacionado a nuestra palabra didctico) (v. 38). Sera lgico que en momentos de crisis, los discpulos se dirigieran a Jess como Seor en vez de Maestro. En este momento necesitan ms su potestad que su enseanza. En este Evangelio, sin embargo, enseanza y autoridad estn estrechamente relacionadas. Jess enseaba como quien tiene potestad (1:22), y asombra al pueblo de Capernaum, que dice, Qu es esto? Qu nueva doctrina es sta, que con potestad aun los espritus inmundos manda, y le obedecen? (1:27). No tienes cuidado que perecemos? (v. 38). Los discpulos sienten pnico y quieren que Jess, como su lder, comparta su preocupacin que demuestre urgencia que pueda acercarles a una solucin. Aydanos! Haz algo! Un gran lder a menudo puede ayudar a su gente, resolviendo grandes problemas, pero la actitud casual de Jess parece asegurar que no ayudar en esta crisis. Cmo podr ayudar si ni siquiera se levanta de su dormir? Mateo y Lucas, quienes utilizan a Marcos como una de sus fuentes primarias, cambian la reprensin de los discpulos a una splica seguramente por su incomodidad con el hecho de que los discpulos le reprenden a Jess. En Mateo dicen, Seor, slvanos, que perecemos! (Mateo 8:25). En Lucas dicen, Maestro, Maestro, que perecemos! (Lucas 8:24). Igual que aquellos primeros discpulos, rezamos con pnico a un Dios que parece habernos abandonado. Dios, no tienes cuidado que perecemos? Pero el Padre conoce nuestras necesidades y nos ama tanto que mand a su propio hijo a salvarnos. En vez de apurarnos a comunicarle nuestro pnico, debemos dejar que l nos comunique su calma (Luccock, 710). Increp (griego: epetimesen)al viento (v. 39). Antes, Jess increp (epetimesen) un demonio, mandndole silenciar y echndole fuera del hombre afligido. Esta tormenta representa una fuerza demonaca. Lailaps, la palabra usada para tormenta (v. 37), es tambin la palabra para remolino en Job 38:1... Lleva un tono de fuerza demonaca...
Igual que Dios tuvo potestad sobre el caos primitivo de la creacin (Job 38:8-11; Salmo 74:13-14), tambin Jess tiene potestad sobre las fuerzas demonacas de la naturaleza (Williamson, 100-101). Calla, enmudece! (v. 39). La voz tranquila y las breves rdenes de Jess reflejan su potestad sobre estos elementos, una potestad que tiene resultados. El viento cesa y hay una gran (griego: megale gran) quietud (v. 39). La gran tormenta de v. 37 es reemplazada por gran tranquilidad en v. 39. El calmar del mar tiene an ms significado al reconocer que, en el Antiguo Testamento, el mar simboliza el lugar donde reside el caos... Entonces, cuando Jess calma la tormenta no es simplemente una demostracin de potestad sobre la naturaleza, sino una obra redentora por la que las fuerzas caticas del mar, como los demonios, son increpadas (Brueggemann, 400). Existen varios paralelos entre esta historia y la de Jons (Marcus, 337-340 y Edwards, 149151). Los primeros leyentes de este Evangelio por lo menos los judos inmediatamente la reconoceran por el Antiguo Testamento, y no se perderan las similitudes, que incluyen: Una travesa por barco hacia territorio gentil con el propsito de redimir vidas gentiles Una gran tormenta en el mar que amenaza con hundir el barco y ahogar a sus ocupantes Gran temor Los personajes principales (Jons y Jess) dormidos durante la tormenta Una increpacin de los personajes principales Los personajes principales toman accin que resulta calmar la tormenta La maravilla por parte de los marineros Lenguaje parecido entre la historia de Marcos y la versin Septuaginta (griega) de Jons i.e., una variacin de la palabra griega, apollymi para perecer y ahogar. Este verbo aparece tres veces casi de forma idntica en el LXX de Jons..., donde expresa el motivo del libro completo, escapar la destruccin de la mano de Dios (Marcus, 333). Sin embargo, mientras que Jess es como Jons, l es mayor que Jons. Anote las diferencias entre estas dos historias: Jons naveg por Tarss para evitar la llamada de Dios para salvar a los gentiles ninevitas. Jess obedece su llamada. Jons no calm la tormenta sino que solo acept responsabilidad por su desobediencia Dios la calm. Jess, personalmente, calma la tormenta. Esto demuestra que l es mayor que Jons e igual a Dios, el nico que tiene potestad sobre los mares, las tormentas, el caos, y el mal.
VERSCULOS 40-41: QUIN ES STE? 40Y ellos dijo: Por qu estis as amedrentados? Cmo no tenis fe? 41Y temieron con gran temor (griego: phoban megan gran temor), y decan el uno al otro. Quin es ste, que aun el viento y la mar le obedecen?
" Por qu estis as amedrentados? Cmo no tenis fe?" (v. 40). Los discpulos fallan la prueba de fe. Teman la tormenta, y ahora temen a Jess. Deben creer han odo a Jess ensear y le han visto obrar milagros pero el temor gana sobre la fe. Sin embargo, s hacen la pregunta correcta. Quin es ste? Esta historia no se trata de fuerza bruta. Se trata de la identidad de Jess. l es el Cristo y el Hijo de Dios (Geddert, 114). Y temieron con gran temor (phoban megan) (v. 41). El gran asombro de NRSV les representa de una manera demasiado positiva. Esperaramos que los discpulos se alegraran al ver calmar el mar pero, en vez, an temen con gran temor tan temerosos del poder de Jess como de la tormenta. Quin es ste, que aun el viento y la mar le obedecen? (v. 41). La pregunta provee la respuesta. Solo Dios tiene potestad sobre los mares y las tormentas (Salmo 107:29). La pregunta tambin provee el punto clave de esta historia, que hace ms que revelar la potestad de Jess. sta es una historia de epifana que revela a Jess como un agente de Dios o Dios encarnado. Su identidad ser clarificada de forma gradual hasta la confesin de Pedro (8:29). Sin embargo, el entender de Pedro ser limitado, y los discpulos seguirn temiendo. En la cruz, el centurin romano que se encargaba de la crucifixin (un gentil) provee una respuesta clara. Sea a causa de las seales apocalpticas (la oscuridad y el velo rajado del templo) o a causa de algo que l ve en Jess, el centurin dice, Verdaderamente, este hombre era el Hijo de Dios! Esta historia hubiera alentado a la temprana iglesia, que experiment persecucin y sirve para alentar a cristianos hoy que sufren dificultad. Aunque Jess no siempre parezca presente o que le importe, liberar a su gente necesitada. Por lo tanto, sus discpulos nunca deben dudar (Brooks, 88).