Sedimentación
Sedimentación
LITOESTRATIGRAFA
.AMBIENTES
SEDIMENTARIOS
3.1. INTRODUCCION Las diagrafias ofrecen una informacin puntual sobre los materiales del subsuelo presentando algunos inconvcnientcs a la hora dz interpretar el medio sedimentario. El principal factor que dificulta la interpretacin del medio sedimentario es la imposibilidad, en muchos casos, de establecer la variacin areal de los ambientes de sedimentacin, ya que los sondeos suelen encontrarse bastante distanciados unos de otros. Por ello, resulta fundamental la comparaci6n con los atloramientos que sz encuentren prximos, para paliar en lo posible las carencias propias de la interpretacin obtenida con los datos del subsualo. Por ejemplo, puede obtcnwse una visin ms completa de las posibles variaciones arealcs de los medios de sedimentacin. Hacia mediados dr: los aos cincuenta (I956-57), los gxlogos de la Compaa SHELL-PECTEN en Estados Unidos, introd+ron el uso de las diagrafIas como instrumento para 14 anlisis sedimentolgico estudiando las curvas da Sp en el delta del Mississippi. Su aplicacin consista en el anlisis del tipo de contacto de la curva entre los diferantts tramos (abrupto o gradual). y el carcter de &ta (cncavo, rectilneo, etc.). Aos ms tarde Pirson (1977), asoci los distintos tipos de facies definidos en estas curw~s a un ambiente sedimentario, e interpret la forma de la curva de Sp como indicador de la velocidad de una transgresin o regresin. Con el par, del tiempo y el avance de las investigaciones, se ha demostrado que estos m&odos plantan mltiples problemas. La curva del Sp, por s sola, es claramente insuficiente para determinar una facies, y ms an su ambiente sedimentario, ya que puede estar afectada por numerosos efcctos parsitos. Como es lgico, es preferible utilizar todas las curvas disponibles para realizar una interpretacin sedimentolgica. As. hay que tener en cuenta que una nica CUTW no caracteriza una unidad de roca, igual que cn superficie una sla caracterstica o la litologa no sirvan para definir una facies. Cada herramienta analiza la misma 173
uni&d bajo diferentes aspectos, y se pu& considrdr que todos ellos son igW4lment caractersticos. PO* tanto, CUnto mayor sea el limero dc registros que se utilicen, ms compkta y exacta ser la electrofacies o litofacies ddinida. *dems, cabe sealar que las &ctrofcies obtenidas a partir del anlisis de diagrafas cuentan con la ventaja de ser permanentes y o&tivas. Serra (19*6), define una electrofacies como un conjunto dc respuestas 2 diagrafas que CaracterlZm il capa y permitn que sa distinguida de las dems. Se incluyen as c la definicin, todas las imgenes de las djagrafja. Normalmente, se procede a la idwtiticacin de una electrofacies tras hahw realizado la interpretacin litolgica. Una vez definidas las rlectrofacias, puedan analizarse las relaciones que presentan entre ~:llas, cstableGd electrosecuencias y considerando estas relaciones, para llegar a definir un ambiente sedimentario. Siguiendo a Rider (1986). en la definicin de una electrofacies deben knerse m consideracin los siguienttx aspectos: - Lneas de base: tienen significado litolgico y estratigrfico. Lneas de tendencia: se generan por un cambio continuo en el valor de un registro durante un cierto intervalo. Dependiendo del espesorde este intervalo, las lneas de tendencia puede relacionarse co diferents electrofacics incluso co rellenos de:cuenca. Dchcn definirse para cada diagrafa en concreto, marcando incrementos o distinucionrs en los valores dc: Bsta. - Forma de las diagrafias: la forma de las curvas contina siendo un tema discutido, per cuando puede idntiticarse es til, aunque ib>Ique las tendencias,pucdrn existir a distintas escalas,teniendo por tanto diferentes si@icados. Rupturas abruptas: se defina como cambios bruscosen los valorzs da lascurvas. Esto tamhi6n puede ser aplicado a las lneas de baso. Sa pueden asociar a cambios litolgicos, fallas, discontinuidades, etc. Lo primero que se dche considerar es si su origen est asociadoa cambios litolgicas, como podra ser un proceso de erosidn, que situara, por +mplo, areniscas sobre lutitas y a continuacin pasar a orgenes no litolgicos. -Anomalas: tienen gran importancia y puedentener significado sedimentolgico. Un @mplo so lasconcentraciones de minerala en una discontinuidad. Normalmente los indicios litolgicos o dinerales inusuales tienen una alta probabilidad de no ser bien interpretados. En ciertas curvas pueden observarseevoluciones progresivas de los parmetros medidos, es lo que Rider (1986). denomina lineas de tendencia. Para explicar estas evoluciones Serra (1986), introduce cl concepto dc electrosecuencia, dtinida cow un intervalo de mayor espesorque la resolucin wrtical de la herramienta, que muestra un cambio progresivo y continuo etrc dos valores extreLos del parrnatro medido, dibujando una rampa. La variacin pwdc refkjar mltiples posibilidades. Puede interpretarse como un cambio e el porcent++ de Mitas en unas arenas, en el tamao de grano, paso dc una zona saturadaen agua o petrleo a otra zona no saturada, etc. Como puede deducirse de la definicin de electrosecuencia, stasno tienen por qu observarse cn todas las CUTY~S, ya que son definidas por el cambio progresivo de un parmetro concreto. En reIlacin con las geometra clsicas (embudo o campana), dctinidas a partir da la curva de Sp, Serra (1986), sealaque correspondera a una, electrosecuenciay no una facies o ambiente como fuero consideradasal comienzo del desarrollo de estastkcnicas. Esta afirmacin parrc~e lgica, ya que en la dcfinicin de las geometras (embudo o campana) se considera nicamente una curw, la del Sp y por tanto se incluira en la dctinicin propuesta por Serra (1986), para electrosecucncra. Una vez establecida la litologa y realizado el anlisis de electrofacies y electrosecuencias, dehen aadirs<: todos los datos complemnentarios de los que se disponga, talas como testigos, edad, fsiles e interpretaciones del dipmater. Con todos estosdatos, se esten condicionesde realizar la ru-onstruccii, de la secuenciavertical dz los ambientes sedimentarios. El resultado obtenido debe ser una secuenciade ambienteslgica dzsde el punto de vista sedimentolgico. Por esta razn es irnportate considtxar las rupturas reconocidas en los registros, que debe ser integradas en la interpretacin ambiental como una ayuda valiosa en la determinacid de las scce&s principales.
3.2. ANALISIS
DE ELECTROFACIES
El objetivo de esteanlisises describir por medio de lasrespuestas en las diagrafas, lasunidadesatravesadas durante la perfkxi6n, co cl fin de reconocer las electrofacies fundamentalespara definir su asociacin y asi podzr inkrpretar su ambiente de sedimentacin. 174
Como paso previo se ha realizad un log compuesto, que consiste en dibujar todos los registros de los MUZ se dispone en UD mismo documento y a la misma e.scala vertical (como ya se explic dr. forma detallada cn la intrd&i>n del cptulo 2, Litoestratigrafa). El primer paso cn la interpretacin consiste en dividir todos los rgistros en intemalos, tcniend en cuenta que las divisiones deben ser siempre mayores quz la rcsoluckk vertical de la berramienta. A continuacin se determina la ekctrofacies dt? cada intervalo. Existen diverso>; &todos para la representacin dc electrofacies. Se ha elegido el mBtod cread por Serra y Abbot (1980), moditimdo por Serra (1986), denominado spiders web. Se considcra un buen m8tod grfico que proporciona una imagen visual de las &ctrofkies (fig. 55 A). identificable fcilmente incluso en diferentes sondeos. Adems, tiene la gran ventaja de que la ausencia de una diagrafa no modifica esencialmente la forma de la figura. Este tipa de diagramas se construye de la siguizntc manera: la figura consta de varios ejes de coordenadas. En cada uno se representa una diagrafa con su escala partiendo de 0, o en su cas el valor ms bajo, en el centro. Sobre 81 SC proyecta cI rango de variacin (valor mximo y valor mnimo), del intervalo prwiamente definid en la diagrafia. A continuaciPn se unen todos los puntos mximos y todos los puntos mnimos, obtenindose una forma caracterWica para cada electrofacies definida. Segn Serra (1986), para dctinir una clectrofacies hastaria con que se diferenciara suticientmente cn uno slo de sus $s. Estos diagramas SB tiles, adams para llevar a cabo correlaciones entre diferentes pozos. TamhiBn se han representado las electrofacies mediante un diagmma en el cual se reproducen las dos diagrafias ms signitical~ivas para cl intervalo que constituye la electrofacies (fig. 55 B). Se.ha empleado este metodo ya que no ha sido posible emplear el mktodo spiders web en tods los casos debido a la baja calidad o ausencia de registros en algunos wndeos. En la descripcin de las electrofacies se ha utilizado clasificacin dc electrofacies por la forma de las diagrafias habitualmente se asigna a asta nomenclatura. Es decir, cuando en embudo, se hace reftirencia nicamntr a la forma de la gracr~lct. la nomenclatura empleada por Serra (1986), para la (fg. 55 C), per sin la implicacin gentica que se utiliza en la descripcin la morti~loga en campana curva, sin ninguna implicacin de canal o secuencia
La siguiente etapa consistira en cl paso de electrofacies a facies. Es decir, de unos valores caractersticos de GR, neutrk, snico, etc., se pasara a unas caractersticas tpicas de composicin, textura, &ructura, etc. Swra (1986), indica que se trata de efectuar una traducci& uniendo dos vocabularios distintos. Una vez obtenidas las distintas electrofacies, se procede al anlisis de las electroseccuencias, considerando cul<nd sea posible el tipo de contacto que prescntar~ las electrofacies entre ellas, ascomo su asociacin an secuencias vsrticals teniendo en cuenta que puede producirse a varias escalas. El objetivo final es la interpretacin de estos parmetros en trmino,s sedimentolgicos para obtener la reconstruccin del ambiente de sedimentacin en que se generaron los materiales, tema que ser abordado cn secciones posteriores. Se han identilicado un tr>tal de 10 elctrofacics (Conglomerados, Arr-niscas, Lutitas, Margas, Halita, Anhidrita, Alternancia de areniscas y lutitas, Alternancia de dlomas Alternancia de. anhidrita y lutitas), cuya descripcin sc realiza a cntinuacin. Conglomerados Los conglomerados presentan en las diagrafas una imagen bien definida (fig. 56). Se caracterizan por la presencia de un intervalo homogneo con un rango de variacin pequeo en casi todos los registros, lo que provoca una morfloga cilndrica, en el registro de GR, con base y techo netos (fig. 56 A). Esta electrufacis se caracteriz;l por valores bajos de GR y de neutrn. El s6nic presenta valores bajos que generalmente se manlienn prximos a 50 ms/p. La densidad tiene valores relativamente altos y la resistividad presenta valores medios. Estas caractersticas responden a la composicin de los conglomerados, en los cuales los cantos son mayoritariamente de cuarz y cuarcita, cxistiend en ocasiones algunos untos dc pizarra. Los conglomerados presentan normalmente textura granosostenida, lo cual unido a 1; composicin muy Dolomas, y lutitas y
Gamma
Ray
API
(metros
ARNEDO 1119 al
11123
360
Resistividad
Neutrn YO
EL GREDAL
(metros 1190 al 1170)
,50
100
50 1
40
30 /
"""""1""" """"""""" c
LISA
ASERRADA
CILINDRICA
CAMPANA
EMBUDO
N 330
f@J
EL GREDAL N
0
GR SIGENZA 44-3 R
SP
L
ALCOZAR 20 I 0
Rm/m
R 750
a
I GR
GORMAZ-1
0
lGR
ARN EDO
similar, gcnnerm &ctrofa&s homg&as como se observa en la figura 56 B, C y D. En alg~~d~ ocasiones, 1s Conglmerads pueden presantar textura matrix-supported, siendo en este cas la matriz de composicin arcillosa. Cuando los conglomarados presntan intrcalaciones de areniscas (ti& 56 B), se prdu=n picos e las diagrafas, que sn el resultad de un autnento w el GR, neutrn y stic y un d~sc~nns relativo en la resistividad. Estas irregularidades marcan 1s niveles de areniscas intercalados cn los conglomerados. Las irwgularidadas Se hacas ms frecuentes cuando se trata de una altwnancia de conglomerados y areniscas, como se observa en la figura 56 C, donde la morfuloga de la electrofacies vara y es cilndrica aserrada. En Is diagramas de spiders web ( fig. 56 E y F), esta electrofacies presenta un geometra casi romboidal, con los ejes que representan el neutrn y la resistividad ligeramente alargados. Esto se debe a la mayor vatiacin que puden presentar los valores en estas dos diagrafias, cn funcin de la cantidad de matriz que presenten los conglomrrados. Esta electrofacies caracteriza ptincipalrnente la Fm. conglomerados da la Hoz del Gallo, de la que se. muestra un aspecto da campo en la lmina IIIA. Existe tambiBn esta electrofacies, aunque de forma secundaria, en la Fm. araniscas del ro Arandilla y la Fm. limos y areniscas de Rillo y en las facies Saxoniense del Prmico. TambiBn se describen conglomerados en la unidad KI?, en las columnas de superficie Honrubia y Serrezuela (lmina NIB). Areniscas La morfologas menos nrts. cuentemente, electrofacies Areniscas muestra en diagrafas una imagen que se caracteriza por la variedad de que presenta. Puede aparecer con una morfologa cilndrica (fig. 51 A y E), con tacho y base ms o Tamb%n presenta una getnatra en campana, con base neta y techo gradual (tig. 57 B), y menos frcligeramente an anbudo (fis. 51 C), con techo neto y base gradual.
Esta diversidad en la morfologa, responde a los distintos tamaos de gran que pueden presentar las areniscas en estos materiales, variando dentro de un amplio espectr, que va, desde gran muy fin hasta grano muy grueso con cantos dispersos. Tambin influye la composicin de las areniscas que en los materiales estudiados presentan gran cantidad de feldespatos que frecuentemente se alteran a minarales de arcilla. En grnz~al la elctrofacies Areniscas muestra en la curva de Sp una inflexidn negativa. El CR presenta valores bajos, que pueden prcsantar variaciones y aumentar, generalmente cuando sti produce una disminucin del tamao de grano. El neutrn presenta valores normalmente bajos, pues se encuentran pocas areniscas limpias que produzcan lecturas a 1 ta.> de porosidad-nautrn. La densidad es variable an funcin de la composicin de las areniscas. El snico suele prtxentar valores medios-h+js. La resistividad presenta valores altos medios. La electrofacies Areniscas tiene una gcometria muy caracterstica en los diagramas spiders web de los diferentes sondeos (fig. 51 D, F, G, y H). Como puede observarse presnta forma de huso, condicinada sobre todo por los altos valores de resistividad, los valores bajos de natrn y el corto rango de variacin del cliper, dehid a que las areniscas mantienen relativamente bien las paredes del pozo. Esta electrofacies es caractersiica de la Fm. areniscas de Rillo de Gallo y de la Fm. areniscas del ro Arandilla, aunque Est presente en casi todas, paro en menor proporcin. Unicamente no existe en la Fm. dolomas de Tramacastilla y cn la Fm. dolomas, margas y calizas de Rayuela. Lutitas Las lutitas presentan como rlectrfacies una imagen que puede resultar relativamente variable en funcin de la composicin mineral que presenten. Tambin s ve influida por la presencia dc niveles di: otras litologas qw, frecuenkmnte se encuentran entre las lutitas, en los materiales aqu estudiados. Lz morfologia es normaImante cilndrica lisa o aserrada (tig. 58 A, B y C), con el techo y la base nctos graduales. El GR pre,senta valores altos, normalmente los ms elevados de los matcrialcs estudiados. El ntrutrn tambi6n presenta valores elevados dehid a la cantidad dc hidrgeno qw presentan 1s minerales arcillosos qur: 178
SIGUENZA
44-3
GR 0
GORMAZ-1 API
-183
GR CPS
~~ ~.~~ :.
150180
N 330
0)
l(.ri
EL GREDAL GR I
-1297 -1304
u~~;~
CAL \
%
^tiK ? API
EL GREDAL 2OQ90
CAL
/R
/ GR BAIDES
ARNEDO GR
! l CAL N
Fig. 57. Elzctrofacies Areniscas. Para la representacin grfica de las GR y resistividad; en las figuras C y E el CR y el neutrdn. Las figuras diagramas spiders wrh. En concreto las figuras D y E corresponden E respectivamzntc, pcrrj sigu~cndo distintos mtodos dc representacin
figuras A y B se han utilizado las curvas de D, F. G y H son representaciones se& a los mismos intervalos que las figuras C y grfica.
SIGENZA
c9 G!sm,,
44-3
il 2m 40
GORMAZ-1 CPS
a3
yAPI 2j
330 :
SP -~
I
20
GR
GORMAZ-1
-1340 -1346
m
Qm2/m -1412 -1396 \,
R 200
GR
ARNEDO
I
EL GREDAL
CAL
Fig. 58. Electrofacies Lutitas. En la represntaci0n @ica de la figura A s han utiliad las curvas de CR y resistividad. En la figura B, el GR y el nrutrn, y en Ia ti-ura C se utilil;l cl Sp y I;r resistividad. Las figuras D, EZ, F y G muestran diagramas dc topo spiders weh. El diagrama D correspondo al mismo intervalo que la figura B siguiendo distintos m&todr)s de representacin.
componen las Mitas en su estructura. La densidad es el parmetro ms variable, presentando una densidad media de 23 gricc. El snico presenta valores en general altos. La resistividad muestra valores bojos, probablemente de los ms bajos que se registran en los materiales estudiados. En los diagramas spiders web (tig. 58 D, E, F y G), se observa una geometra caracterizada por altos valores de GR y neutr<n, con rangos de variacin no muy grandes, y resistividades con valores bajos y un rango dc variacin mayor. Esto provoca que la geometra ast8 alargada en estas direcciones. Como se indicii anteriormente, esta electrofacies puede ser relativamente variable en funcin de los niveles de otras litologas que presente intercalados. Una de estas variaciones se produce cuando se encuentra un pico anmalo (tig. 59), que en la CUTYBde GR suele Mar muy marcado, en cI ncutrn mantiene los mismos valores o ligeramente ms altos, y la densidad presenta valores ligeramente ms bajos. El snico registra ata anomala con valores ms bajos, al contrario que la resistividad que presenta un valor mayor. Todas stas caracterWicas responden a la presencia de ndulos de carbonatos intercalados entre las tutitas. Estos ndulos carbonatados son los que provocan las anomalas en 4 GR. El neutrn se mantiene cn valores similares, aunque en teora la presencia de carbonatos debera hacer descender la lectura del neutrn. Esto se debe que los ndulos presentan cierta porosidad en su interior, lo que unido a su organizacin en niveles discontinuos y frecucntement con tendencia vertical, como se ha podido observar en superficie (lmina IV A), tvorce la existencia d porosidad. En los diagramas spiders web se aprecia (tig. 59 D y E), un ligero aumento an la rama que representa la resistividad y un aumento algo ms notable del valor mximo del calibre del pozo, que se debe a la poca consistencia que presentan Ios niveles de n<idulos de carbonato. Otra variaci6n en la electrofacies Lutitas sc produce cuando presenta unas lecturas muy irregulares en todos los registros (tig. 60 A y C). El GR muestra intervalos donde se producen disminuciones bruscas, igual que en el neutrn y el s6nico. La, densidad presenta cn estos intervalos Iechrras ms altas, igual que la resistividad. En los diagramas spidrrs web (fig. 60 B y D), puede verse que el rango de variacin, en todos los registros representados, es mucho ms mayor que an la electrofacies Lutitas tpica (fig. 58 D, E, F y G). Lzis caractersticas anteriormente mencionadas encuentran su justificacin en la presencia de ndulos de anhidrita dispersos an las Mitas. La anhidrita provoca los bajos valora en el GR. natrn y snico, as como los aumentos da resistividad. En general, las Mitas presentan en las diagrafias unos valores que contrastan mucho con los valores de la anhidrita, es decir, las Mitas tienen un GR alto, frente al valor bajo que presenta la anhidrita en este registro. Esta es la causa del aumento en el rango da variaci6n de los registros que se obsesa an el diagrama spidars web. Existe tambin otra variacin similar a la anteriormente mencionada en cuanto a la irregularidad en los registros (tig. 60 E y G), que provoca lecturas distintas en las diagrafias. Se producen descensos cn el GR, en el snico yen la densidad. El neutrn tambin desciende, pero de forma menos acusada. La resistividad muestra ligeros aumentos que no dan valores tan altos como en el caso anterior. En los diagramas spiders web st: observa un aumento en el rango de variacin de la resistividad, sobrc todo con aumento del valor mximo, lo que provoca una geometra alargada en esta direccin (tig. 60 F y H). En est caso, es la presencia de nivelas de yeso la causa de estas variaciones. El yeso presenta un GR ms bajo que las lutitas, lo mismo ocurre con la densidad, mientras que cn cI caso dc la resistividad es cl yeso el que presenta valores ms altos que las lutitas. En los diagramas spiders web de la figura 60 F y H, se observa una geometra diferente, aunque los dos diagramas representan la electrofacies Lutitas con niveles de yeso intercalados. La diferencia fundamental se produce en la rama en la que se representan los valora de GR; en el casu del diagrama H (tig. 60), :se observan valores mximos y mnimos mayores que en la tigura F, lo que provoca un alargamiento de la geometra en este sentido. Este hecho se debe bsicamente a la distinta composicin de los minzrales arcillosos que forman las lutitas y que se relaciona con las unidades en las que se encuentran los intervalos representados. En el caso del diagrama F, la electrofacies muestra un intervalo dc la unidad Kl?, mientras que en al diagrama H el intervalo corresponde ala unidad Complejo luttiw carbonatado evaportico superior (Rt) (lmina 182
IGLESIAS-l @ , 10 I
GR P
SIGENZA API
50-12
R
120
150 0 Qm2/m
ARNEDO
O-
API
360
CG
ARNEDO GR
-1283
EL GREDAL GR
Fig. 59. Electrofacies Lutitas, con desarrollo de nddulos de carbonato. En la rcpresentaci&, de la fifura A se han empleado las curvas de Sp y resistividad. En la figura B, el GR y resistividad, y en la figura C se utiliza el GR y el nutrn. La figura D., currcspndc al mismo intervalo que la ligura E , prn~ rrpresentado segn un diagrama de tipo spiders weh, ig,ul que la figura E.
N -15
GR,
SP
MAGALLON
1 -2987
Rm2/m
590 GORMAZ-1
GORMAZ-1 GR
ARNEDO
GR ? API
. CPS 360 ,
Fig. 60. Electrofacies L.utitas. En las tigm+s A. B. C y D se observan +nplos de Mitas con ndulos de anhidrita dispersos. En la representacin grfica de la tigura A se han empleado las cunas de GR y neutrn, en la figura C el Sp y la resistividad. En la figura B y D representan este tipo de electrof;<cies syn un diagrama de spiders weh. En concreto la figura B representa cl mnno intwvalc que la figura A. Las figuras E, F G y ti cwrcspondzn a la electrofacies Lutitas cuando presenta ycx, disperso. En la representacik, de li, tigur;l E se han utilizado las cuwas de Sp y resistividad. En la figura C. si: han utilizado el GR y el neutnin, kta rcprcscnta el mismo intwalu que la fi@ura H, pero segn un dialrama du tipo spidrrs wrh, iyual que la figura F.
IV B). Lutitas tpica se caracteriza por las lecturas anmalas en La ltim varixin cn la eltxtrofacies dctzrminadaa diagrafa (tig. 61). El Sp y el CR no se ven muy afwtados. En al nautrn provoca lecturas en conjunto tis bajas de las que corresponderan a una lutitas normales. lo mismo sucede con la denstdad. En cambio an la resistividad, se producen lecturas en conjunto ms altas que las normales en la electrofacies Lutitas. Estas caractersticas responden a la existencia da hnlita dispersa en las lutitas. La sal prcsanta resistividad ms alta que las lutitas y un neutrn ms bajo. Adems cabe destacar que esta variacin se encuentra asociadaa unidades, como la Kl? y K4?, que se caracterizan por presentar la elcctrofacies Halita. La alcctrofacies Lutitas, es caracterstica d la Fm. nivel de Prados y de las unidades Prmico indiferenciado, Complejo luttico carbonatadoavaportico superior y K5?. Existe en proporcionan variables en casi todas las unidades. Quizs la excepcin la constituye la Fm. conglomerados da la Hoz del Gallo.
RI0 FRANCO SP
I
10
Rm2/m
R 500
Fig. 61. Electrofacies Lutitas. En la representacin de esta figura SChan empleado las curvas de Sp y resistividad. Corresponda a la variacin observada cuando las Mitas presentan halita dispersa.
Esta electrofacies muestrauna morfologa cilndrica aserrada.Generalmente presenta una lnea de baseneta y un techo neto o gradual (tig. 62). En lascmvas el Sp su& producir una inflexin negativa. El GR presentavalores generalmente bajos e inferiores a 40 API. El neutrn tiene valores bajos. La densidadsuela presentar valores alto:;. El snico cs bajo. con valores entra 40 y 45 msip. La resistividad tiene valores muy altos. La irregularidad de los registros, retlejada en la morfologia aserrada, responde a que en el caso de los materiales estudiados las dolomas se encuentran bien estratificadas (lmina V A), y la separacin entra un nivel y otro origina estasirregularidades. Un caso peculiar lo constituye un pico de valor anmalo que aparece w algunos ejemplos de esta &ctrofaciacies(fig. 62 D). Se refl+ como un aumento en el valor de la porosidad-neutrn. Esta anomala se interpreta. como una posible superticie de paleokarstiticacin, que tambin ha sido observada en algunos niveles de superficie (lmina VB). 186
CASTILFRIO @ 0 API
GR y API
BAIDES 150 30 %
N P
GR
0 API
ARNEDO 20160
-1151
CPS
N 460
GR BAIDES
R ,
j$
MAGALLON 0 nm~,mlOO
-3046
GR 0
N 0
EL GREDAL
-1257 -1263
GR
BAI DES
GR
-774 -785 l
!
R !
----__
Fig. 63. Electrofacizs Dolomas con margas intercaladas. En la rqxesentacin de la tipura A sc han empleado las curvas de GR y resistividad. En La figura B. el Sp y la resistividad y en las tiyras C y D se utiliza en GR y el neutrn. L;i figura E corresponde al mismo intcn;al~ que I tigurd D, pero representado segn un diagrama de tipo spiders wch, igual que la tiqm F.
~~~~~~ a variaci,jn en esta electrofacies que se produce cuando las dolomia presentan margas intercaladas. ea morfologfa de Ii< ~rv s entonces mucho ms aserrada (tig. 63). Todos los registros so ms irregulares. En el ca$o del GR se m;mities(a por niveles de valores ms altos, igual que en el nrutr6n. La densidad presenta valores ms htjos. Todas ms bajos. El s6nico presenta picos de ascenso y la resistividad muestra intwvalos r&tivamrnte estas irregularidades aumwan segn lo hace al porcentaje de marga>; intercaladas en las dolomas, hasta ll&!U al +x,,~Io ms claro cuando lo qu existe es una alternanaa (fig. 63 C). En los diagramas spiders web puede observarse la variacin que se produce en la electrofacies (k. 63 E). Las ranas sobre las que se representan cl GR y el natrn muestran un rango de variacin mucho mayor que en el caso de las dolomas sin intercalaciones de margas (iig. 62 E y F). Esto se debe al contenido en minerales arcillosos de las margas, que provocan lecturas ms altas al tener en su estructura elementos radiactivos y molculas de agua. La electrofacies Dolomas cs caracterstica de la Fm. dolomas de Tramacastilla y de la Fm. dolomas, margas y Calizas da Royuela, as como de la Fm. dolomas y margas de Alharracn. Tambikn se encuentra en Ia unidad KY! y localmente pwde rncotrarse en la unidad K4? Margas En las diagrafk se observa esta electrofacies corno un intervalo de valores medios. Las margas como electrofacies, no presentan ninguna morfologa caracterstica en ninguna diagrafia en concreto, aunque son intervalos de valores anmalos e relacin con las electrofacies a las que van asociadas (tig. 64 A y C). En esta electrofkies, al GR presenta valores prximos a 40 API. El nutrn muestra un valor bajo, gcnrralmente menor del UO %. El Sp sz mantiene prximo a la lnea de arcillas o produce una inflexin negativa. El snico muestra valores h+s. La resistividad presata valores variables c irrqulares. Sin embargo, C los diagramas spiders weh (fig. 64 B y D), csta &ctrofa&s presenta una forma muy caracterstica. Sr observa un rango de variacin pequeo en el Sp, en contraste con un rango de variacin mucho mayor en la resistividad. Este hecho SBasocia co el contenido tin carbonato de las margas. Cuanto ms carbonticas sean Ias margas, mayor valor de resistividad presentan. Por tanto, estos diagramas spiders weh muestran la existencia de variaciones importantrs en el contenido an carbonato de las margas. Esta electrofacie~s se localiza principalmente Halita La halita nuestra n las dia&rafas una imagen muy peculiar. Forma inkrvalos homog&u:os con morfologa cilndrica, quz es lisa o aserrada (tig. 64 E y G). Suele presentar base y techo netos. Muestra un GR muy bajo, prximo a 0 API. El neutrbn es tambi& bajo. La densidad tiene valores medios, prximos a 2 gricc. El snico tiene valors ha.& que suelen sr de 64 ms/p. La resistividad muestra valors medios que no rsultan muy caractersticos. Esta electrofacies se encuentra condicionada porlaexistencia denivzles de lutitas intercalados entre la halita. Generalmente son niveles da muy poco espesor que se ratkjan como aumentos importantes en el valor de detetinados registros, <como el GR y el nautrn (fig. 64 E y G). En los diagramas spidcrs weh de la iigura 64 (F y H), se observa que el rango da variacin de las distintas diagrafias cs grande. Es especialmente destacable en el caso del neutrn y del GR, donde se aprecian valores muy bajos frente a valores altos. Estz hecho se relaciona co la cxxistencia de niveles de lutitas, que scran los qnr provocan los valores mximos en las diagrafias. La morfologa que presenta la electrofacies Halita, tambin sc ve afcctada por los niveles de lutitas; cuanto mayor sea el nmaro de niveles lutticos, la morfologa ser ms aserrada, mientras que con pocas intercalaciones de lutitas la morfologa tender a ser lisa, mantrniendc en ambos casos el Carcter cilndrico, Hay algunos intervalos donde cl cliper seala la existencia de una caverna y los dems registros son anmalos, por el error en las lecturas de las herramientas. Se debe posiblemente a la existencia de niveies de sales que son disueltas por el lodo dc perforacin provocando la cada de las paredes del pozo, causando las lecturas anmalas. 190 en la unidad K5?
GR ? API B y;;;~-~~
ALDEHUELA 160 10 %
N -10 @
SP L 10
IGLESIAS-1 I 0
Rm2/m
R 1500 MAGALLON @l I GR
-3064 -3067
GR 0 -
BAIDES
-723
0 Alll
o$!,n n-723
STA. BARBARA
Margas. En la rqxesentscin grfica da la figura A Fig. 64. Las figuras A, B, C y D muestran la electrofacies se han utilizado las curvas de CR y resistividad y en la figura C las cwws de Sp y resistividad. Las fieuras B y D de tipo spiders weh. Las figuras E. F , G y H corresponden a la muestran esta electrofacies en diagramas electrofacies Halita. E,n la rqmscntacin de las figuras E y G se han empleado las diagrafas de GR y de nwtrn. En las figuras F y H se ha utilizado un diagrama de tipo spidrrs weh, y corrrsponden al mismo intervalo que las tiguras E y G, respectivamente.
La elcctrofL,cis Anhidrita
Halita
La anhidrita muestra en diagrafias una imagen muy caracterstica por sus valores extremos (fig. 65). Puede observarse como un intervalo homogneo, con el techo y la base muy netos y morfologa cilndrica (iig. 65 B). En esta electrofacias el GR prescrita valores muy bajos, casi siempre prximos a 0 APY. El neutrn tiene valores muy bajos, cercanos a 0 o incluso negativos. La densidad cs alta. El snico presenta valores muy caractersticos, skmpre con lecturas entre 60 y 55 mslp. La resistividad presenta valora muy altos, nornxalmente marcando los valores tis altos del registro. Como se comprueba, son caractersticas qu responden a un material que no prsenta 4ementos radiactivos ni agua en su composicin. Nornralmznte esta alcctmfacies presenta pow espesor, lo cual unido a sus valores extramos provoca que en nutnerosas ocasiones aparezca como un pico dc valor anmalo en los registros (fig. 65 A y C). En la representacin segn un diagrama spiders web (fig. 65 D,E y F), muestra una geometra muy tpica con una partE superior achatada y una parte inferior alargada. Esto se debe al b$ valor de GR :situado en la parte superior del diagrama y al alto valor de resistividad que se sita en la parte inferior. Tamhikn sb puede observar que la diferencia entre el valor mximo y mnimo no es muy grande. La electrofacies Anhidrita es caracterstica de las unidadcs Kt? y KS?. Tambikn se encuentra en la unidad CompI+ Mtico cxhooatddo evaportico superior (Ut) y en la Fm. lutitds y yesos de Trama~astilla. Dct fornu ms ocasional que en los casos anteriores aparece en la unidad P.J.. Alternancia de areniscas y lutitas
Esta electrofacies se caracteriza por la gran variabilidad de sus morfologas (fig. 66). La ms frecuente es cilndrica aserrada con hasa y techo netos o graduales (fig. 66 B y D). Aparece tambin con una morfologa en campana aserrada (fig. 66 C), con base y techo normalmente ntos. Puede presentar morfologa en embudo aserrado (tig. 66 A), en este caso con la base gradual y el techo ms neto. Esth caracterizada cn diagrafas por una imagen irragular, aunque no con wlores extremos. En el Sp alternan las inflexiones negativas :y positivas. En el GR, igual que en el neutrn, alternan los intervalos dr: valores altos con intrwalos de valores medios. El valor medio de la electrofacies est condicionado en gran medida por la litologa dominante. Si dominan las lutitas el valor medio es ms alto (tig. 66 C), mientras que si dominan las areniscas, el valor medio cs tis bajo (tig. 66 A). La dtmsidad presenta un rango de variacin entre l,9 y 2,5 gricc. El snico tiene valores medice entre 100 y 70 msip. La resistividad es variable; cuando en la alternancia dominan las areniscas muestra un wlor ms alto, mientras que si el trmino dominante son las Mitas, el valor es ms b+. Esta electrofacies, cornc ya se indic anteriormente, es muy variable en funcin de la proporcin de areniscas y lutitas que formen parte de ella. Puede estar constituida por niveles de areniscas separados por niveles da lutitas con un espesor menor (fig. 66 A y F). Tambin pueda ser al contrario, es decir, las Mitas dominan, apareciend las areniscas en menor proporci6n (hg. 66 B y C). Cuando las areniscas y lutitas estn en proporcin similar, tambidn se producen vtwi~ciones :si un tmkw domina hacia la base o hacia el techo. Si Ias lutitas dominan en la parte superior, la electrofacies prrsenta una morfologa preferente en campana (fig. 66 C). Si son las areniscas las que dominan en la parte superior, frecuentanente se producir una morfologa an embudo. Esta variabilidad est muy patente an la representacin de la electrofacies segn un diagrama spiders wcb. Como podemos observar en la figura 67 (preferentemente A,B,C), las areniscas son el trmino dominante en esta alternancia y la &eometra da la electrofacies presenta muchas similitudes con la electrofacies areniscas, que se caracterizaba por presentar una geometra de huso muy acusada. Cuando el trmino dominante en la alternancia son las lutitas la geometra presenta wlores ms altos en las ramas del GR y natrn y la geometra est alargada hacia el aadrante superior derecho (fig. 67 D, E y F). Si el porcentaje de ambas est ms igualado aparecern valores mnimos hzjos y valores mximos altos, generando en cl diagrama un rombo pequeo incluido dentro de otro mucho mayor (fig. 67 G, H e 1). Existe toda una gradaci6n en el porcenta,je de areniscas y lutitas, que proporciona una gran 192
SP I 20
ALCOZAR
, 9 Rm/m
R 5po
GR Oti
N 0
GR
O-
-1672 -1675
ll
QJ
EL GREDAL
GR
-1195 -1199
ARNEDO 3
-1062 -1065
GORMAZ-1 GR
-1672 -1675
CAL ---ffn
N r R R
Fig. 65. Electrofacies Anhidrita*. En la representacin de la tipw;< A sz han UI@X~C /as curvas de Sp y resistividad. En la tipra B ) C, cl CR y resistividad. Las figuras D, E y F son una rq~sentacin scpn un diagrama spiders weh. La tigura F corresponde al mismt> interwlc qur la figura C. pero representada segn un diagrama de tipo spiders weh.
(glo-
API
CPS
N 360
-1340
GR
.;;\ 0
API
150 160
cris
N 3$0
, I(:R 0
XT
API
150
30
(EJ - GR o
API
150 45
ON
cE)
GR 0 Ap,
SIGENZA 1500
44..3
Rm2/m
, irlo
-110
8
IGLESIAS-l 10 I ?
/ 1
SP
-- I
Fig. 66. Electrofacies ~Altrmancia de areniscas y lutitas. En IB representacin grfica de las figuras A, B. C y D SC han utilizxlo las curvas de GR y neutrn: rn la tigura E se han empleado eI GR y la rrsistikld. y en la figura F cl Sp y la resistividx~.
GORMAZ-1 ( GR
CD
I GR
EL GREDAL
Fig. 61. Electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas. electrofacies segn diagramas da tipo spiders weh.
Las figura
muestran
distintos
+mplos
de esta
vatiaci
web
La electrofacies Altcmancia de areniscas y lutitas es tpica de la Fm. nivel de Prados y dc la Fm. limos y areniscas de Rillo. Existe e menor proporcin en la Fm. areniscas del ro Arandilla y en la parte inkrior de la unidad Kl?. TambiEn puede encontrarse en alguna ocasin en las otras unidades. Alternancia dt: dolomas y Mitas
Esta elrctrofacies presenta generalmente una morfologa cilndrica aserrada (fig. 68 A), co base y techo netos. En ocasiones puede presentar morfologa rn embudo aserrado (fig. 68 C), co la base neta y el techo menos preciso, aunque sin ser gr;ldual. En las diagrafias presenta una imagen irregular, caracterizula por un Sp que muestra una inflexin positiva, generalmente no muy acentuada. El GR presenta valores altos y bajos alternantes2 en conjunto cI valor del GR es ms alto cuando predominan los niveles de lutitas sohr los de dolomas (fig. 68 C) y viceversa (fis. 68 B). El neutr presenta en general valoras altos, aunque existen picos de valor ms bojo que corresponden a los nivelzs dolonticos. La densidad muestra una curva con valores altos. El snico presenta valores variables, normalmente en un intervalo entre 64 y 45 msip. La resistividad no suele presentar valort?s muy altos, aunque el rango de variacin tx amplio, como puede observarse en al diagrama spidcrs weh de la figura 68 E. En estos diagramas la geometra que caracteriza a esta electrofacies (tig. 68 D y E), se encuentra condicionada por el valor del eutr, que presenta un rango de variacin muy grande co valores mxinws y mnimos relativamente extrenms. Esto producz una figura muy alargada hacia la derecha, posici6n en la que se sita el registro del netr6n. Elsto se deba a las altas lecturas que produce las Mitas en el registro dti porosidad-neutrn, frente al valor ms h+ic de las dolomas. La dcctrofacies Alternancia da dolamia y lutitas es caracterstica de la Fm. doloma, dc Rayuela (sobre todo cn cI sector norte). Ocasionalmente se tincuentra en la unidad K4?. Alternancia de anhidrita y lutitas margas y calizas
Esta &ctrofacie!~ se caracteriza por su irregularidad, condicionada por la existencia de valores muy extremos. La morfologa qoa muestra es cilndrica aserrada (tig. 69), pudiendo presentar contactos ntos o graduales. El contacto superior es co ms freuwxia gradual. La imagen 2 diagrafias es muy caracterktica. kas curvas presentzan un altzmancia de Vkmz muy 2XtrewS. El Sp suela mankner la lnea da arcillas, o presentar inflexiones positivas y negativas poco acusadas. El GR presenta, como todos los registros e este caso, algunos valoras extremos muy bajos, corraspondientes a los niveles dc anhidrita, y otros altos que sealan los niveles de lutitas. El neutrn es , .junto con el GR, el rgistro que presenta valores nls dXtrtxnS. Los valors muy altos sealan los niveles de lutitas y los niveltx con val0re.s cercanos a 0% de porosidad-eutrn, rn;lrcan los nivelu de anhidrita. En I crva del snico, los valores ms altos corresponden a los niveles de lutitas y los menores a los da anhidrita. En la resistividad WC& lo contrario que en los registros anteriores. En Bste. los valores mayores corresponden a los niveles de anhidrita y los menores a los de lutitas. El espesor de lo intervalos de menor o mayor valor, as como al valor medio de la electrofacies. est wndicionado en gran medida por el tPrmino que sea dominante en la alternancia. Existe toda una gradacin desde niveles da lutitas que intercalan 0 o dos niveles de anhidrita de espesor relativamente importante (tig. 69 A), hasta anhidrita con uxzasas intercalaciones de lutitss (fig. 69 D), pasando por una alternancia donde los intervalos prestintan un frecuencia similar (ti& 69 B). En los diagramas spiders weh tanbit se ve retlejados los valores wtrwnos de esta elrctrofacies. Como pu& observarse e la figura 69 E. F y G, existe un anplio r;mgo de variacin e todas los registros, co lo cual se obtiene un rombo da valores mnimos muy pequeo, dentro de un rombo de valores mximos mucho mayor. La electrofacies Alternancia de anhidrita y lutitas es caracterstica de las unidades Comple@ carbonatado waportico superior (Rt), y KS!, existiendo tambin e la unidad Kl?. luttiw
SP 1
MAGALLON
03
GR L API ARNEDO 150180 CPS N 330
GR y API
EL GREDAL 200 60 %
N -15
ARNEDO GR
EL GREDAL
-1147 -1154
Fip. 68. Electrofacies Akmwcia de dolomas y lutitas. En la rzpresentaci0n de la figura A se han empleado las curvas d Sp y resistividad; en las figuras B y C se utiliza cl GR y el natrn. Las figuras D y E muestran una representacin segn un diagrama dc spiders weh del mismo intervalo que las f&uras B y C, respcctivamentc.
ms,p
MAGAn:y:
Rm2/m
R 500
10
Rm2/m
500
RI0 FRANCO
GR 8
,I
/ 150 45 %
STA. BARBARA
API
N -1.5
.2774
GR 0
GR
GORMAZ-1
GR
EL GREDAL
GR
BAIDES
Fig. 69. Electrofacics Alternancia de anhidrita y Iutitas. Para la representacin de la figura A se han empleado las CUW~S de snico y rcrzistividad; cn la f$ua B, cI Sp y la resistividad y en las figuras C y D sc utilizan el GR y t:l neutrn. Las figuras DE. F y G muestran una representacin segn un diagrama dr spidrrs wrh. El diagrama G corresponde al mwnc mtervalc que la figura D.
3.3. ANALISIS
DE ELECTROSECUENCIAS
Y MEDIOS
SEDIMENTARIOS
como ya se indicd anteriormente, una electrostxxencia sc define como un intervalo que muestra un cambio progresivo y continuo, dibu,jando una rampa, entre dos valoras Xtrms del parmetro medid (Serra, 1986). Como se pone de manitiasto en su definicin, una electrosecuencia puede encontrarse en cualquier diagrafia. A la hora da establecer las elwtrosecur:ncias, se han considerad preferentemente los registros dc CR, neutnin y resistividad, las variaciones c:n implicacines porque en los materialas 2studiados, son estas diagrafias las que m+r retl+ sedimentolgicas. Enalgunas ocasiones, y ante laausencia mala calidad de los registros anteriormente mencionados, se han empleado otras diagrafas.
las electrosecuencias definen intervalos a escala menor, que puaden asociarse entre ellas generando tendencias mayores. En ocasionas,estastendenciasmayores pueden agruparsemstrand una variacin general en un parmetro que incluye: toda una unidad litoestratigrfica, y que en ocasionescorresponde a la evolucin de un medio sedimentario.
Las elcctrosacuencias se han interpretado a nivel de asociacin de filcies yl submcdio sedimentario. Su asociacin en intervalos mayores. prporcina informacin sobreel medio sedimentario, susvariaciones laterales y su evolucin. Cada una de las unidades litoestratigrficas establecidasen el captul anterior 2.4., tiene una serie de particularidades que las diferencian de las dems. Estascaractersticas sc deben, an la mayor parte da los casos, a variaciones an al medio sedimentario en al cual se originar los sedimentosque las forman. El mayor volumen de materialesen cl rea estudiada, correspondea medioscontinentales. Tambin existen sedimentosdt: transicin y marinos, estos ltimos estn mqjor representadosen la zona E y SE del rea estudiada, dnde los materialex en facies Muschlkalk correspondientes a la transgresin del Tethys, alcanzan mayor espesor. A cntinuaci6n, se exponen las principales caractersticas sedimen!lgica.v de cada unidad establecida.
Facies Buntsandstein
Se analizan aqu conjuntamente las unidadescorrespondientes a los sectoresentro y sur, si bien en el sector sur, no existan depsito: de edad p&mica y tan slo se han distinguid un Buntsandstein indiferenciado (B.I.) y la Fm. limos y areniscas de Rillo. Fm. capas dc la Ermita Las &ctrofacir:s III& caractersticas da esta formacin son las Lutitas. Tambin existen Areniscas, Cnglomerads y Alternancia de areniscasy lutitas. Las peculiaridades tpicas de esta formaci6n, sonel predominio de los colrcs grises y verdes, as como el que las electrofacics Ara~iscas y Conglomerados presentan abundante matriz arcillosa, y en el caso de los conglomerados, 1s cantos no estn normalmente en cntacto. LASelectrosecuenciasm&scomunaspresentanun GR con tendencia creciante, igual que:el ncutrn (tig. 70 A), siendo la resistividad decwciante. Loscontactos suelensernetos. Estnproducidaspor secuencias granodecracientes con un espesorentre 5 y 7 m. en las que el alto contenido en matriz luttica de las areniscasproducc lecturas altas del CR en toda la sec~.ien&. Tambin existen secuenciascon CR vertical y neutrn creciente (fig. 70 B), y resistividad creciente, que muestran un espesorvariable entre 6 y 8 m. Estas se producen hacia la parte superior y se generan por la presencia de niveles de cooglomerads con matriz luttica en el techo de Ia electrosecuencia. La agrupacin da 18s electrosecuancias eo tendenciasmayores, da como resultado la existencia n estaunidad de 3 intervalos cn tendencias distintas (fig. 70 C). En el primer de ellos, situado en la basede la formacin (fig. 70 C, 1), se observa un;<tendencia mayor con CR decreciente, y natrn y resistividad verticales. Est producida 199
l i@
l
GR
OL
-1550
-1560
)@ GR
OL
-1525 !
N 20
por la presencia de cantos dispersos en las lutitas que provocan la disminucin del GR en la parte superior. La sedimentacin se producira en zonas de baja pendiente, donde se produce una expansin del flujo, generndose depsitos no canalizados representados por las lutitas (Snchez-Moya, 1992). Las areniscas corresponderan a pero que pueden tener una hase ligeramente erosiva. depsitos con caractwsticas similares a los debris-flow, En al segundo intervalo (iig. 70 C, II), s observa una tendencia mayor vertical en al GR y en el neutrn, que no se aprecia en la resistividad, por presentar Asta un registro muy irregular. Esta tendencia mayor cst; forzuda por la sucesin de electrosecuencias de GR creciente y por clectrofacks de Alternancia de areniscas y lutitas. Al no apreciarse un dominio claro de ninguna litologa y existir valores extranos que provocan una gran irregularidad, la tendencia genwa.1 observada es vertical. Las electroseuencias representan depsitos con hasc ligeramente erosiva, que podran estar generados por tl$)s de lxja viscosidad y alta densidad. La Altarnancia de areniscas y lutitas se habra formado en zonas de h+ja pandientc donde se produce una expansin del tlujo y en las que eventualmente pueden producirse algunos canales de pequeo tamao representados por las areniscas. En el intervalo superior (tig. 70 C, III), de la formacin, la tendencia prsnta un GR decreciente, igual que cl ncutrn y una resistividad creciente, que en la parte ms superior cambia y es decreciente. Est constituida por alectrostxuencias de GR creciente y elcctrofacies Alternancia dti areniscas y lutitas y Conglomerados. Se genera por un incremento progresivo de los niveles de areniscas, que culmina cn la park supwior con la :aparicin de niveles dc conglomerados con ahundante matriz luttica y cantos nu en contacto. En este intervalo superior existiran depsitos similares a los ya descritos en esta formacin, es decir, depsitos n zonas de baja pendiente y depsitos de dehris-tlow. Estos ltimos estn representados por los conglomerados con abundante matriz luttica y cantos no en contacto, que dominan en la parte superior de la tendencia mayor. Sr generan a partir de corrientes densas y de alta viscosidad, cuando el flu,jo incorpora suticientes sedimentos y adquiere un comportamiento plstico (Bull, 1972). En asta formacin destaca la presencia de facies cada vez con caractersticas ms prox.imales hacia la parta superior. Las caracterstil:as sedimentolgicas sealadas por las electrofacics y electrosecuencias en esta formacin, indican que la sedimtintacin se produjo en abanicos aluviales de clima rido o san-rido (Bull, 1972; Gloppen y Stwl, 1981). que en conjunto presatan una megasecuncia con caractersticas distales-proximales. En la base domina la sedimentacin luttica en zonas de baja pendiente donde se produce una expansin del fl+. Progresivamente van apareciendo depsitos de canales dc pequeo tamao, pasando en la parte superior a depsitos de debris flow. En atloramiento, esta fortnacin ha sido interpretada por Ramos (1979), en el ra de Molina dc Aragn (Guadalajara), conw sedimentos formados en un medio lacustre cun aportes fluviales correspondientes a las zonas marginales del sistema. La evolucin conlleva la desaparicin dc la influencia fluvial y la ampliacin de las zonas lacustres. Posteriormente se aprecia una reduccin de la extensin y profundidad del lago, probahlanente debido a un clima mnos hmedo. Tamhin Marfil ct al. (1984), analizan la parte superior de esta formacin comparndola con la parta media. Concluyen que tras existir una salimentacin en una llanura arcillosa lacustre-pantanosa se produce una wolucin hacia una sedimentacin lacustre carbonatado avaportica, que asocian a un aumento de la aridez. Como pue& comprobarse, la intwpretacii>n sedimentolgica detallada para esta formacin en superficie, no coincide con la realizada en subsuelo. Sin embargo, probablemente, ambos subambientes pueden integrarse a mayor escala en un compkjo de abanico aluvial, en el que los materiales representados en el sondea corresponderan a las facies ms proximales. siendo los depsitos lacustres las facies ms distales, representadas en superficie. Cuando se compara la evolucin en ambas zonas, se observa que en el ra del sondeo se produce una progradacin de las facies proximales sobre las dstales. Este hecho puede corresponder an las zonas lacustres con la reduccin de la extensin y profundidad del lago en la parte suptxior, propuesto por Ramos (1979). Unidad P.I Como se indic anteriormente cn el apartado 2.4. (Caracterizacin de unidades litoestratigrficas), existen unos materiales atribuidos al P&mic, que por su posicin estratigrfica y caractersticas litolgic:as se han asimilado al PBrmiw r+ n facies Saxoniense. Las caractersticas de estos materiales en el ra estudiada, permita establecer
dos dominios hian diferenciados. As, en el sondeo El Gredal (fig. 41), los materiales e facies Saxoniense presentan similitudes con el PBrmico de sectores como Molina de Aragn (Ramos, 1979), concretamente con la Fm. capas de Montesoro (Sacher, 1966:). Sin embargo, en los sondeos Iglesias-l, Alcozar, Gormaz-1 y Sigenza 44-3 (fig. 4l), los materiales presentan ms similitudes con los sedimentos pdrmicas del borde noroental del Sistema Central 2 su enlace con la Cordillera Ih&ica (Hernando, 1977, 1980; Prcz-Mazaro, 1990), concretamente con la unidad ms superior Lutitas, areniscas y conglomerados de Noviales, descrita por los autores @xiores. Por tanto. la interpretacin sedimentolgica de estos materiales se ha realizado e ambos sectores separadamente. Primero se describe los matwialcs del sondea El Gredal, similares a los sectores ms orientales de la Cordillera Ibrica (Ramos, 1979). Posteriormente se realiza la descripcin de los matariales p&micos similares a los existentes en la zona dc enlace de la Cordillera Ib6rica y el Sistema Central (Hernando, 1977; Pkcz-Mazaro, 1990). En este ltimo caso slo se realiza la interpretacin sedimentolgica de los materiales presentes en dos sondeos, Gormaz-l y SigUenza 44-3, debido a qu el espesor y la litologia de los matwiales asignados al Prmico en los otros sondeos, Iglasia.s-I y Alcozar, no permite un anlisis sedimentolgico que ofrrzca informacin vlida y precisa del medio de sadimentacin donde se produjeron. P.I. (Sondeo El Gredal) En esta unidad se encuentran electrofacies dc Lutitas, Altamancia de areniscas y lutitas y Areniscas. Estas ltinus son &s frecuentes en la parte superior, mientras que las Lutitas y la Alternancia de areniscas y lutitas predominan en IB parte inferior. Las lactrosacurncias ohsarvadas, presentan un GR y un neutr6n co valores crcients (iig. 7 I A), y una resistividad decrecienk Son dehids a la existencia de una secuencia granodecrecienta con un espesor de 8 a 10 m, que muestra un aumento del prcent+ da lutitas e el techo. Tamhin existen electroseccuncias de menor espesor, carncteriz;rdas por un GR y un neutni decreciente (fi&. ll B), y una resistividad acreciente. Son debidas a la existencia de elzctrofacies de Alternancia dc areniscas y lutitas, en las que los niveles dr: areniscas son ms frecuentes en el techo. Estas electrosecuencias se agrupan generando tres tendencias mayores. La primera (tig. 71 C, l), muestra un GR crecknte. un neutrn con valores decrecientes y una resistividad creciente. Sc genera por un predominio de nivelas de areniscas con matriz luttica en cl techo, que provoca cl aumneto tin el valor del GR, frente al mayor porcentaje de lutitas e la base. LJ sedimentacin se producira e principio e zonas de llanura aluvial, con baja pendiente, sohrc las que progresivamente se instalan zonas ms activas con depsitos canalizados correspondientes a las areniscas. La segunda tendencia (tig. 7 I C, ll), presenta un GR vertical, un neutrn crccient y una resistividad decreciente. En el registro del GR esta tendencia mayor est constituida por dos intervalos, de los cuales cl superior, es Iigeramrnfe decreciente en el GR. En el neutrn, la tendencia creciente es mis clam en la parte superior que e la inferior. Esti generada hsicamentc por la &.ctrofacies Alternancia de areniscas y lutitas, con un predotinio del elemento lutitas en la parte superior. La presencia de caBtos dispersos en las lutitas es lo que provoca los descensos en los valoras del GR. En esta parte media se produce una cvolci6n en la sedimentacin contraria al tramo ;mterior. Aqn se observa el paso desde zonas m;is activas con dEpsitos canalizados, a zona~~ mmos activas del abanico donde la sedimentacin se produce al existir una expansin del tlujo al llegar a zonas de menor pendiente (Hward, 1978; P&z-Arlucea, 1985). La ltima tandencia mayor en asta formacin (fig. 71 C, III), muestra un GR co tendencia creciente. un neutr decreciente y una resistividad creciente. Se dche, igual que en la tendencia inferior, a un predominio de los niveles de areniscas co matriz lutitica en la parte superior, aunque los niveles de lutitas son aqu hastantz freccucntes. Estas areniscas co matriz luttica sc producen en zonas activas dtil abanico dehido al relleno de canala (Bull, 1972). As, la evolucin del sistema sita facies de caracteristicas ms proximales sobre facies ms distales. Las caractersticas descritas para esta fomwzin y In comparacin de la misma co superficie, parece indicar que SU sedimentacin se prodjo en abanicos aluviales de clima rido o semi-rido resultado de: factores climticos y lo tectnicos. Segn el modelo de Heward (1978), existiria una parta activa, mientras quz el rt:st de la superficie 202
GR OL API
EL GREDAL 20060 %
N 20
GR 0 aPI
EL GREDAL 120 60 %
N 20
L
-1510
-1500
.-
Fig. 71. A y B: Elctrosccucncias de la unidad P.I. , en cl sondeo El Gredal. C: Tmdcncias observadas en el sonde:<> El Gredal.
mayores de la unidad
del abanico sufre procesos de alteracin. En superficie, cocretamcte en el rea de Molina de Aragn, esta formacin ha sido interpretada por Ramos (1979), como dchida a depsitos de ahanicos aluviales dc duracin moderada, resultado principalmente de factoras climticos. En este caso, cl clima rido favoraxa el dasarmllo de procesos edfkos en zonas mactivas del abanico. Tamhik en superficie, en el rea situada al E de Molina de Aragn, PBnz-Arlucea y Sopea (1985), interpretan esta formacin como depi>sitos da abanicos aluviales, cuya sedimentacin est condicionada por rzlieves la primera con paso de facies proximales a distales y la segunda donde s locales. Existen dos macroscuencias. aprecia una evolucin de facies distalcs, medias y proximales. Esta segunda macrosecuencia est ausente en algunas reas como la Sierra de Caldereros. Segn estos autores la evolucin observada puede responder a cambios climticos. P.I. (Sondeo Sigiienza 44-3; Gormaz-1) A continuacin se describe los nuterialas atribuidos al Prmico presentes an los sondeos Sigiknza 44-3 y Gormaz-1. En este ltimo sondeo existe un problema aadido como es la ausencia de diagrafas cn los ltimos metros del sondeo, akctandr~ a II totalidad de los materiales pdrmicos. En tiI sondeo Sigcnza 44-3 este nkmo problema se plantea en los 100 m finales y en los 50 m superiores, aunque existen en este cu 312 m de rnaterialas atribuidos al PBrmico co registro en las diagrafias. Las electrofacies que se encuentran en estos materiales, an orden de mayor a menor frecuencia so: y Alternancia de anhidrita y lutitas. Armscas, Lutitas, Alternancia de areniscas y lutitas, Conglomerados Estas electrofacies pueden presentar diversas particularidades. Las Areniscas pueden presentar abundante matriz luttica. Las Lutitas presentan ndulos de carbonatos y ndulos dc anhidrita dispersos en ellas. Los Conglomerados tienen abundante matriz arenoso-luttica y los cants no estn en contacto. TamhiBn puede presentar la variedad denominada alternancia dc conglomerados y areniscas, donde los conglomerados y las areniscas aparecen en una proporcii>n smlilar. Las electrosecut:ncias en estos materiales pueden ser de varios tipos A, B, C y D en la figura 12
La ms frecuente (tig. 12 A), muestra un GR creciente o vertical y una resistividad decreciente. Presenta un contacto inferior tito y un contacto superior ms gradual. Puede estar generada por la existencia de una secuencia granodecreciente que va desde areniscas a lutitns. Presentan base erosiva sealada por el contacto inferior neto y tiene un aspesor medio dti 5 m. TambiBn se generan secuencias granodecrecientesque van desdeconglomerados a areniscas, cn un predotinio del elemento areniscasen la parte superior (tig. 12 B). Las lcctrosecuncias de tipo C (tig. 72), presnta un GR creciente y resistividad vertical. El contacto inferior es tito, sirndo el superior ms gradual. Estn producidas, como en el caso anterior, por la existencia de secuencias gramdecrecir~ntesdesdeareniscasa lutitas, presentandohaseerosiva y un espesorde 7 a 9 m. En estecaso la resistividad an siendo vertical, muestra valores ms altos en la parte superiorlo que se dchc: a la existencia dt: 6dulos dc Carbonatw en los niveles de lutitas que elevan la resistividad de kas. Por ltimo, las electrosecuenciasde tipo D (iig. 72), son aquallas que muestran un GR decreciente y resistividad vertical. Pwsentan contactos natos. Se producen por la existencia de niveles de areniscasde 8 m da espesormedio y baseerosiva, marcada por el contactn inferior neto en las diagrafias. Los valores decrecientes cn el GR, as como el contacto superior neto, se deben a la existencia da cementacionesde carbonato en la parte superior de estosnivelas, que vii:ne acompaadode un cambio en la coloracin de las areniscas. Adzms de las electrosecuenciasdescritas con anterioridad (A, B, C y D en iig. 72), es frecuente la existencia de intervalos en los que se sucedan las elwtrofacies Alternancia de areniscas y lutitas, Lutitu y Alternancia de anhidrita y lutitas sin que presenten una secuencialidadclara. Las tendencias mayores identificadas en los sedimentosda los que se dispone de registro en las diagrafias son cuatro (iig. 73).
204
SIGENZA
44-3
-870
GR 0 API
SIGENZA 120 0
44-3
Rm/m
R 240
ic,
GR
SIGENZA
44-3
GR
-875
SIGENZA 120
44-3 oQm2/,
R 120
0 API
-880 /
-850
La tendencia ms inferior (tig. 73 I), presenta un CR con valoras crecientes, aunque de forma bastante irregular y una rcsisti,vidad vertical, pero con un valor medio en la parte superior ms bajo que cn la inferior. Se dtz areniscas y lutitas, y forma por l cumu~acin sucesiva de electrofacies de Lutitas y Alternancia electctrosecucncias dc GR wecinte y resistividad decreciente (tipo A, en tig. 72), que adems predominan en la parte superior y muestran mayor espesor. Los depsitos de lutitas se generaran en zonas de baja pendiente que pueden corresponderse con zonas distalas de abanico, drnominadas llanuras fangosas (Hein y Walker, 1977), que slo estn cubiertas de agua ocasionalmente, y donde se pueden encontrar ndulos de anhidrita formados, por un proceso de evaporacin, el la zona vadosa (Hardie et al., 1978). La Alternancia de areniscas y lutitas presenta un predominio de Estas ltimas. Las areniscas se depositaria en procesos de sheet-tlood (Steel, 1974; PCrez-Mazaro, 1990), an la llanura fangosa. Las alctrosecuencias corresponden a secuencias dc relleno dc canales que indican el paso hacia zonas menos distales. La segunda tendencia mayor (tig. 73 II), es vertical en el GR y en la resistividad, esi formada por los tms tipos de eltxtroscuencias descritos para estos materiales, es decir, electrosecuencias con CR creciente y resistividad decreciente (tipo A y B, en ti&. 72), electrosecuencias con GR creciente y resistividad creciente (tipo C en tig. 72:1, y electrosccuencias cun CR decreciente y resistividad vertical (tipo D, cn fxg. 72). No se aprecia un predominio claro de ninguna electrosecuencia sobre las dems, existiendo por tanto una alternancia de las mismas que genera la tcndncia mayor vertical. Estas electrosecucncias corresponderan a depsitos se generados en zonas que varan e,ntrc la llanura fangosa y la llanura arenosa de las tcias distalas del abanico. En la alternancia de areniscas y lutitas, cuando el elemento dominante son las lutitas, los depsitos se habran formado en la zona de llanura fangosa, en la cual las areniscas se depositan mediante procesos de shert-flood. Si las areniscas son el tcrmino dominante, se trata de reas de llanura arenosa donde existe una pendiente muy baja y los tlu,jos no estn confinados o los canales existentes son extramadammte someros (Hardic et al., 1978). Estos canales someros presentaran una ligera base erosiva y x corresponden con las electrosecuencias de CR decreciente y resistividad vertical, ya que se formaran cn zonas expuestas suharcarmnte que sufren procesos de altaacin edfica, causantes de los enriquecimiento en carbonatos en el techo de las areniscas y de los t&mnos de decoloracin (Allen y Wright, 1989). Las secuencias de tipo A (tig. 72), predominan en la parte media y superior de esta segunda tendencia. Reprsntan secuncias genradas por relleno dz canal. Son granodecrecientes desde areniscas a lutitas y tienen basc erosiva, retkjada en las diagratis mediante un contacto neto. En ocasiones, presentan resistividades cracientes. Este hecho se intrprta generado por la presencia de ndulos de carbonatos en el techo de la scuencia da rllno de canal, que son los responsables de la lectura an<imala de la resistividad. Estos depsitos representan zonas ms proximales que los depsitos de llanura arenosa descritos antwiormentc. Los canales 20 estas reas catn mt3jor definida, presentan base erosiva mayor y son cl vehculo hasic dc distribuci6n del flujo (Elull, 1972). La tercera tendencia mayor (fig. 73, III), muestra claramente un GR con valores decrecientes y una resistividad con valwes crecientes. Est compuesta fundamentalmente por la lctrofacies Conglomerados cn su variedad alternancia de conglomerados y areniscas, y en menor medida electrosecuencias con CR crccienta y resistividad decrtciente (tipo A y B, en tig. 72). Esta tendencia mayor se produce por el pradominio de los conglomerados con matriz arenosa n la parte superior. Las electrosecuencias da tipo B, se interpretan gentiradas por depsitos da relleno de canals entrelazados, donde alternan los niveles de conglomerados y de areniscas. Son tpicos da las zonas medias (mid-fan), del abanico (Hardia ct al., 1978). Las &ctrofacirs da Conglomerados pueden presentar ahundante matriz arenosa y los cantos no en contacto. Sa interpretan come depositadas por procesos de dabris-tlow; es decir, se generan a partir dr corrientes densas dr alta viscosidad (Bull, 1972). El transporte que sufren atos depsitos es arto. En algunas ocasiunes se observan en el techo de estos niveles de conglomerados, depsItos de areniscas de: poco espesor, que en diagrafas se aprecian cwno ligeros aumentos en eI CR y descensos en la resistividad. Se interpretan como generados por el rrtrab;<jamientr> dc los depsitos de debris-tlow por pequeas corrientes acuosas (Colombo, 1989). Las tres tendencias mayores interpretadas hasta ahora se suceden en la vertical, componiendo una secuencia de progradacin dc abanico aluvial (fig. 74), desde facies distales en la hase (llanura fangosa), hasta tcies proximales (dehris-tlow).
SIGENZA
GR 0 60 160 0
44-3
RESISTIVIDAD 60
-II-
120
La cuarta tendncia mayor que se observa (tig. 73 IV), muestra un GR co valores decrecientes, careci6ndos da cualquier otro registro. Se individualiza perfectamente de la tendencia anterior debido al aumento del valor del GR que se produce Entre ambas. Se compone dc &ctrofacies Lutitas y Alternancia de anhidrita y lutitas, existiendo tambikn electrosecuencias de GR decreciente. Se genera por el predominio de las areniscas cn la parta superior, as como por la existtacia de niveles de anhidrita entre las lutitas lo que provoca Icturas ms bojas cn el GR. Las electrofaciacies de Alternancia dc anhidrita y lutitas sti interpretan generadas en zonas distales de la llanura fangosa. Estas zonas se encuentran expuestas y es frecuente la formacin en ellas de depktos salinos (Hardia et al., 1978). La Alternancia de arzniscas y lutitas estara generada en zonas de trnsito entre la llanura fangosa y la llanura arenosa, ambas situadas n zonas distales del abanico. Las secuencias con GR creciente representar secuencias granodecrecientes generadas por el relleno de pequeos canales que pueden surca.r las zonas de llanura aranosa (Hardie et al., 1978; Gloppen y Steel, 1981; Rut y Koster, 1984). En la parte superior del registro, existe una tendencia creciente en el GR, que se considera ptxtcneciente u la siguiente tendencia mayor, la cual resulta imposible de determinar por interrumpirse cl registro a partir del metro 600 (tg. 73). Est formada por niwles de areniscas, lutitas y conglomerados que inician una tendencia mayor con GR creciente, de la que no se tiewn datos por la falta de registro en estos metros finales. En el sondrc Gor~naz-1, nc se dispone de registro en estos materiales y por tanto nicamente se tienen los datos aportados por los ripios del sondeo. Estos indican la presencia mayoritaria de conglomerados con abundante mdtriz luttica, niveles da lutitds y alterndncia de cr~nglomerddos y areniscas. Los datos aportados por las electrofacies y electrosaxencias definidas, parecen indicar que los materiales I aqul descrrtos se genar;uon en ahanicos aluviales, donde se pueden diferenciar distintos suhambientes correspondientes a orlas de facies proximalas, medias y distales (McCowen y Groat, 1971). En superficie, los materiales p&micos ds Aylln y corresponden a la unidad Lutitas, y Pkrez-Mazaro (1990). Han sido interpretados una evolucii>n dade facies dr orla canalizada episodio, facies de orla canalizada proximal ms cercanos correlacionables con esta unidad, se sitan en el rea areniscas y conglomerados de Noviales da Hernando (1977, 1980). por estos autores como dep<isitos de abanicos aluviales que muestran intermedia-distal, con canalex poco encajados y relleno en un slo con canales enujados de relleno compI+.
Tamhikn en reas relativamente prximas, como Plrnaces de Jadraqu, los materiales de la mitad superior del Prmico que aflora, han sido interpretados por Sopea (1979), como generados por facies distales de abanico, sobre los que se sitan, facies proximales, formado en conjunto una megasecuencia de granulometra creciente. Fm. conglomerados da la Hoz del Gallo
La elwtrofacitx ms tpica de esta formacin es la de Conglomerados, existiendo tambin en su variedad alternancia de conglomerados y areniscas. En esta formacin, adems de las suhunidades Gl y G2 definidas por Ramos (1979). se kd eskhlecido tamhiin la suhunidad G3, yuc constituye la parte superior de Ia formacin en algunos sondeos, como Sigiiena 44-3 o Iglesias- 1. Es en esta subunidad, donde la electrofacies Conglomerados en su variedad alternancia de conglomerados y areniscas es ms caractwska. Cuando la suhunidad superior, G3, no existe, la Fm. Conglomerados da la Hoz del Gallo no muestra ninguna ekctrosecuencia, apareciendo como un intervalo vertical homog8neo (fig. 75 A, B y C). Sin embargo, cuando la formacii>n est ms cornplzta y aparece la suhunidad G3 (figs. 76 C y 77), pueden observarse electrosecuencias con los lmites de la base y cl techo netos, que son de dos tipos: Decrecientes en GR y crecientes en resistividad (fig. 76 A). Est generada por un predominio de las areniscas en la parte inferior y un aumento de los conglomerados en la superior. Presenta un espesor variable entre 8 y 10 m. Crecientes en GR y decrecientes en resistividad (fig. 76 B). Se genera por el predominio de los conglomerados en la parte inferior y de las areniscas en la parte superior. Su espesor vara ntre 7 y 9 111. Estas &ctrosrcurncias SC agrupan a su vez generando tendencias mayorrs. En las reas donde la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo es ms completa (tig. 77), se observan cuatro tendencias. Existe una primera tendencia inferior (fig. 77, 1), donde los registros muestran una tendencia vertical, caracteriz;<da por la &ctrof&ies
ALCOZIIH
PROF
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CA~IFEJ
'9
2451~
Fig. 75. Tendencias mayores observadasen la Fm. ~onplomeradosde la Hoz del Galio.
r
@ GR 9 API
SIGENZA 160 0
44-3
!Am*/m
R 120
GR 0
44-3
Rm/m
R 120
-430
- -440
Fig. 76. A y 6: Electrosecuencias identificadas en la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo. C.- Tendencias mayores observadas en la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo, en el sondea Iglesias-1.
Conglomerados de forma casi exclusiva. Esta tendencia 1 existira as mismo en los sondeos en los que slo existen las sbnidades G1 y G2, (fig. 75). No es fcil determinar el espesor de cada electrofacies individualmente, pues se encuentran amalgamadas, aunque en ocasiones existen picos de aumento en el GR coincidiendo con descensos en la resistividad y que corresponderian a niveles de areniscas de poco espesor situados entre las distintas clectrofacies de Conglomamdos. No sc han apreciado electrosecuencias en esta parte inferior. Estas caractersticas pueden interpretarse como tpicas de depsitos generados por amalgamacin dc barras longitudinales de conglomerados. Se depositaran en sistemas de carg de fondo de gravas y baja sinuosidad (Rust, 1978; Steel y Thompson, 1983). Esta interpretacin tambin cs la propuesta en superficie para esta formaci0n por Ramos y Sopeia (1983). La segunda tendencia mayor (iig. 71 ll), mwstra un GR y una resistividad verticales, aunque con valores muy irregulares. Est constituida por electrosecuencias de tipo A y de tipo B (tig. 76), con un predominio de las de tipo R en la parte supr~rior. donde dominan los niveles de areniscas frente a los dc conglomerados. Se habran generado en un sistema tluvial de carga de fondo mixta de arenas y gravas, que progresivamente registra una @dida de la capacidad de transporte. A continuacin existe otra tercera tendcncia (ti&. 77 III), quz es creciente en GR y decreciente cn en su variedad alternancia de conglomerados y resistividad. Se caracteria por la electrofacies Conglomerados areniscas y por la electrofacies Areniscas. Presenta un pradotino de Ios niveles dc areniscas en la parte superior, que generan el drscenx en los valores de resistividad. Las electnxccuencias ms caractersticas so crecizntrs en el CR y decrecientes UI la resistividad y tienen mayor espesor que an la tandncia superior. Estos materiales sc depositaron en un sistema fluvial de carga de fondo mixta aranas-gravas y de baja sinuosidad. Estas t&irs mixtas han sido citadas por Stcel y Wilson (1975); Steel y Thompson (1983); Snchez-Moya (1991). Tanto las electrosecuencias como la tendencia mayor, retl+n el aumento del porcant+ de areniscas frente al de conglomerados hacia la parte superior. En ambos casos pueda interpretarse corno el retI+ de una p&rdida relativa da la capacidad de trans porte del medio, qu sedimenta los tamaos mayores. La cuarta tendencia (tig. 77 IV), es a grandes rasgos decreciente en cl GR y creciente an la resistividad. Se caracterizada tambikn por la electrot&ies Conglomerados en SII variedad alternancia da conglomerados y areniscas, que prescrita un pradohminio de los conglomerados hacia la parte superior. Las electrosecuencias dominantes son decrecientes en el GK y uccientes en la resistividad. Tienen menor espesor que las elcctrosccuncias de la parte inferior, pero en con,jontc eta wxencia superior presenta mayor sp2sor. Estos materiales stz depositaran, igual que en el caso anterior, en un sistema de baja sinuosidad con carga de fondo mixta arenas-gravas. Estos sistemas han sido citados en superfici en el Trisico del Anticlinal de Riba de Santiustc por Snchez-Moya (1991). En asta cuarta tendencia (fig. 77 IV), tanto las electrosecuencias dominantes, como la tendencia genzral indican un progresivo aumentu de los conglomerados hacia la parte superior. En el caso de las electrosecuencias podemos relacionarlo (con variaciones en el submedio sedimentario que representan. Su scdimentacidn se relaciona con la migracin dr barras mixtas de arenas y gravas. La cabEza de la barra, donde sti sitan los tamaos mayores, migraria sobre la cola con tamaos menores (Bluck, 1980), produciendo as una secuencia granocreciente que pu& corrspondctw c<,n I ~&ctrosrcurncia tpica de esta parte de la formacin (CR dtire&nte y resistividad creciente). La cuarta tendencia mayor, tambin muestra un aumnto de las facies ms gmesas, en este caso conglomerados, hacia la parte superior, refl-jade en el descenso del GR y en el aumento dc: la resistividad. Esta tendencia coarsning upwards puede relacionarse con movimientos tectnicos de reactivacin del rea madre (Steel y Thompso, 1983; Rust y Koster, 1984). TambiBn ha sido relacionado (Paola, 1988), con n tasa dti subsidrncia del rea madre menor que el aporte dc sedimentos, lo que permit la extensin de la cua de sedimentos gruesos en reas ms amplias de la cuenca. En este caro no existen datos a favor <, en contra da una reactivacin en el rea madre, por tanto esta posibilidad dehe ser considerada. En relacin con la propuesta da Pa& (198X), de una tasa dc subsidencia an el rea madre w~or que el aporte dc sedimentos, permitiendo as la xtensibn dz la cu& de material grueso, se puede decir 213
que en este caso, esta tendencia granocreciente en la secuencia mayor se observa en aquellas reas donde se localiza la subunidad superior Ci de la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo, y concretamente en aquellas reas donde esta subunidad Est compkts, qw es asmismo, donde la serie presenta mayor aspesor (fig. 77). Esto podra indicar zonas de subsidencia mayor donde la cua de sedimentos gruesos queda atrapada. Una evolucin similar ha sido citada en materiales trisicos en superficie por Snchez-Moya (1991). Las dos ltimas tendencias descritas correspondn a la subunidad superior G3 ast&lecida en esta formacirn. Esta suhunidad presenta una gran variacin lateral, incluso puede darse el caso de que no drista, por lo que se producen algunas variaciones en las tendencias descritas. En algunos casos la uhunidad st presente, pero slo se encuntran la primera tendencia inferior vertical (con poco espesor), y la tercera tendencia (fig. 76 C). En otras ocasionas slo est la primera tendencia vertical, que se corresponde con aquellos casos an los que no existe la suhunidad G3 (fig. 75). Las Caractersticas de las electrofacies y electrosecuencias s&dan que la sedimentacin de estos materiales se produjo en medios aluviales o tluviales con carga de fondo de gravas y carga mixta de arr:nas-gravas. En ~nparficie, concretamente en el sector de Molina de Aragn (Guad&jara), Ramos y Sopa (1983): interpretan estos materiales cmno depositados en un sistema de ba,ja sinuosidad con carga de timdo de gravas, en el cual se desarrollan barras y canales. Estos autores establecen dos grandes ciclos. En el inferior dominan los depsitos de canal. Las barras y canales presentan menor tamao que en el superior. En este ltimo dominan los depsitos de harras longitudinales. Segn Ramos y Sopea (1983), la distribucin de esta formacin est condicionada por la topografa pre-rxistznk y por los movimientos tectnicos sinsedimentarios. En al rea situada Entre Molina de Aragn y Alharracn Prez-Arluca y Sopea (1986), estudian tamhi6n la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo. Estos sedimentos habran sido depositados por un compkjo sistema de abanicos aluviales dc tipo stream dominatex donde predominan las facies proximales y medias, producindose una evoluckk hacia una llanura aluvial con canales entrelazados de ha,ja sinuosidad y carga preftxent de gravas. Fm. arniscar; da Rillo de Gallo En esta formacin aparecen las electrofacies Areniscas, Alternancia de areniscas y lutitas y Lutitas. La electrofacies ms frecuente es la de Areniscas, que en ocasiones prsntan cantos dispersos. La electrotciar; Alternancia de arenixas y lutitas se caracteriza en esta formacin, por presentar un predominio de las areniscas franta a las lutitas. La electrofacies Lutitas no cs muy frecuente, y generalmente presenta poco espesor. Las electrosecuencias en esta formacin no se observan esp&xlmente bien. En general las ms frecuentas muestraa un GR creciente y la resistividad decreciente. SucIen presentar un espesor entre 2 y 6 m. Tienen un contacto inferior muy neto y en ocasiones muestran un descenso notable en el GR que coincide con aumentos en la resistividad (fig. 78 A). El lmite soperior pueda ser ms gradual. Sti corresponden con secuencias granodecrecientes, en las cuales exista areniscas cn la hase que presentan una disminucin dt tamau de grano hasta llegar a las lutitas. El IimitE inferior neto representa la hase erosiva da astas secuencias granodecrzcientes. El descenso brusco del GR y el aumento de la resistividad se relaciona con la presencia de cantos de cuarcita acumulados en las hases. Son frecuentes las tendencias verticales generadas por la sucesin de la rlactrofacirs y lutitas. Las tendencias mayores en esta formacin se encuentran muy condicionadas por el espesor de la formacin en cada lugar. En aquellas reas donde el espesor es menor (iig. 78 B y C), \e observan dos tendencias de caractersticas similares. Presentan un GR creciente y resistividad decrecienta. Refl$n un aumento en el porcent+je rdatiw de makriales con tamao de grano fino, producindose una interrupcin, para a continuacin volver a reanudarse. En las reas donde la Fm. areniscas de Rillo de Gallo presenta espesor mayor (fig. 79), pueden ohsawrse tres tendencias mayores. La ms mferior (fig.79 I), muestra un registro da GR decrcienta y una resistividad 214 creciente. Se genera por Alternancia de areniscas
SIGENZA 0 API
44-3
Rm2/m
169 0
120
da Rillo de Gallo.
B y C: Tendencias
mayores
dnxvadas
en la
cl aumento de los tlVlS da areniscashacia la partz superior, donde adems presentan mayor espesor,
Existen aqu, electroseaencias con GR creciente y ruistividad decreciente, con el lmite. inferior neto y marcado por descansos en el CR, corresponden a depsitos de canales. Las bases crosivas indicadas por los contactos netos presentan acumulscionzs de cantos de cuarcita como depsitos residuales (lag), que causal&n los pronunciados lo que conlleva una descensos del GR en la hase dc las secuencias. El canal se va rellenando progresivamente, disminucin da la profundidad y de las formas que lo relluxan, que cada vez presentan menor tamao y estn formadas por matarial ms fino (Cant y Walker, 1978). Este proceso se vz retlqjado et~ las diagrafias como secuencias con GR creciente y resistividad decreciente. puede relacionarse con la profundidad del canal. Las de menor tamao, El tamao de las lectrosecwncias estaran generadas en canales ms profundos que las electrosecuencias menores. Existe tambin otra posibilidad y es que el tamao dc las allectrwwxencias est8 relacionado con la tasa de suhsidencia. As, cn la parte inferior, donde presentan menor tamaio, la tasa de suhsida~cia sera menor, provocando la erosin de los canales por el siguiente cinturn activo, produciendo as un registro sedimentario caracterizado por canales amalgamados. En las diagrafas se reflejara como seuncias de menor tamao y ms irregulares. Con una tasa de subsidencia mayor, los canales se conservaran ms completos y se obtendra un registro con electrosecusnciaz de mayor espesor y ms homogneas, como sucede cn la parte superior. La segunda tendencia (fig,. 79 ll), presenta valores verticales. Se produce por el dominio de la alectrotcies Alternancia de areniscas y lutitas que presentan en esta parte mayor desarrollo que en el rcsI:o de la formacin, y por la presencia de A.rniscas con espesores relativamente importantes. Las electrosecuencias verticales originadas por las sucesin de la electrofacies Alternancia da areniscas y lutitas, se ~orresponerian con depsitos de llanura de inundacin, donde la preservacin de lutitas cs mayor. Interpretaciones similares han sido propuestas por Tye (1991), en el Cratcico inferior de Texas. Los nivalas de areniscas intercalados ~:n las lutitas, pueden representar pequeos canales que surcan ata llanura, o simplemente Ios, depsitos dtil material ms grueso sedimentad tras etapas de inundacin. La tendencia superior (tig. 79 III), muestra un GR creciente y resistividad decreciente. Se genera por la disminucin del tamao de grano de las areniscas junto con la mayor presencia de la electrofacies Lutitas. Esta tendencia superior es la que presenta un menor espesor de las tres, disminuyendo el espesor de las tendencias de abajo a arriba. Por tanto, esta parte supwior muestra electrosecuencias de relleno de canal y &xtrofacies de Lutitas, que implican una disminucin del tamao de grano de los materiales depositados, dehido a la progresiva prdida de competencia del sistema, que evoluciona hacia facies ms distales. Las electrofacies y electrosecuencias indican que estos sedimentos se depositaron en un sistema fluvial de a~+ls entrelazados con carga de fndo de arenas y ba.ja sinuosidad, donde la llanura de inundacin no prcsentaha gran desarrollo. En la partz inferior dominan los rcllcnos de canales con base erosiva y cantos de cuarcita como depsitos de lag. El sistema evoluciona produci5ndose un aumento de la profundidad de los canales. Posterionnrntr se produce un progwivo incremento de los depi>sitos da llanura de inundacin. que va acompaado por una disminuciin del tamao de los canales. En superficie Ramos et al. (1986), analizan el medio de sedimentacin de la Fm. areniscas de Rillo de Galla n la Rama Castellana de la Cordillera Ibrica. Estos matariales sc depositaran cn un sistema tluvial ms extenso que el de la formacin infrayacentc (Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo). Este sistema tluvial estara an principio formado por canales sotne~os con barras transversales. Evolucionara hacia un sistema capaz dr: transportar material ms grueso y en el cual dominan los depsitos de relleno de canal. Tamhiin PBrez-Arlucea y Sopea (19X6), analizan esta formacin en el rea de Molina de Aragn-Albarra&. Consideran que estos materiales se depositaron en un sistema fluvial dc canales entrelazados de h+ sinuosidad con carga de fondo arenosa. En la parte inferior predominan los depsitos de barras, mientras que en la parta superiol existe un dominio dz los depsitos de canal. Los sedimentos da llanura dc inundacin son prcticamente inexistentes.
217
Fm. nivel de Prados LA Fm. nivel de. Prados se caractarizi por su reducido espesor e irregular extensin areal. Las electrofacies que caracteriza esta, formacin son Alternancia de areniscas y Mitas y Lutita. La ms frecuente es la primera de ellas. en la cual 4 elemento Mitas normalmente presenta mayor desarrollo. En gcoeral, no se aprecian &ctrosecuencias claras, si embargo, en la base suele observarse bien una clectrosecuencia que: presenta entre 3 y 5 m de espesor (tig. 80). Presenta un GR creciente y una resistividad decreciente. Existen otras de scmqiantes caractetisticas en la unidad. paro se observan peor. Sc produce por la existencia de una secuencia ganodccreciente desde areniscas hasta Mitas, presentando estas ltimas un importante desarrollo en el techo. La variaciiln del par~matro donde ss ohserva la electrosecuencia cs irregular, an especial n el GR. lo cual puede: implicar aumentos relativos del tamao de grano, que posteriormente vuelve a presentar la misma tendencia ganodecreciente. En el resto de la formaci<in, la variacin del GR en la electrosecuencia cs ms contlnua.
GR 0
R 120
da Prados y
En general, la tendencia mayor de la formacin es vertical. manteniendo unos valores medios ms o menos iguales. As, esta formacin se aprecia como un intervalo cilndrico (tig. 8 1). con valores dc GR ms altos que en las adyacentes, provocados por el mayor porcentaje de lutitas que presenta esta formacin. Con las caractersticas de las electrofacies y electroseccuencias presentes en la Fm. nivel de Prados, la interpretacin del tipo de sistema tluvial donde se generaron los sedimentos que la forman no es sencilla. Los datos de los que se disponc, sealan la existencia en la base de una electrosecuencia creciznte en al GR y decreciente en la resistividad, que se interpreta como relleno de canal, en el cual se produce una disminucin progresiva de Ia profundidad y por tanto del tamao de las fornun que lo rellanan, Ikgando a la decantacin de lutitas. Al presentar astas un desarrollo importante. sugieren un abandono pro&resivo del canal. Las irregularidades observadas en Ia variacin del GR, interpretadas como aumentos relativos del tamao de grano, pueden reprrsentar superficies de reactivacin generada>z por variaciones en la descarga. Tye (1991), considera estas irregularidades del GR com contactos secudarlo.s. Estas cicatrices internas revelan que los canales tienen un relleno compI+ con sucesivas etapas. 218
Esta electrosecuencia no se repite claramente 2 el rest de la formacin, donde dominan lOS dep6sits de ., lutitas a]trnando con areniscas. Estas areniscas puede representar dap6sitos canalizados entre sedimetOs de acreclon vertical 2 la llanura de inundacin. LS &ctroswuxcias que muestran un GR decreciente y resistividad creciente, presentan e general espesor r&ducido. se generan por una secuencia granocrecicnte en el tamao dc grano. Una hipksis razonable es que representan depsitos dc derrame generados por la rotura circunstancial de las orillas de los canales. Estos lbulos de derrame muestran HI la zona central una secuencia granocreciente (Farrel, 1987), que c diagrafias se observaran con GR decreciente y resistividad creciente. Tyc (1991), propone tambi&n una interpretacin semejanta en las electroszcuencias observadas en cl Cretcico inferior de Texas. En resumen, la Fm. nivel de Prados muestra una tendencia mayor vertical, con electrosecuencias de r&x~o de canal en la hase de Ila formacin. En el rest es psihle apreciar tambi &ctrosecucncias de relleno de canal de menor tamao, junto con electrosecuencias de dcp6sitos de derrame. Todo ello entre electrofacies de Lutitas y de Alternancia de areniscas y lutitas generadas por depsitos de acrecin vertical en la llanura d inundacin. En co,junto representara un sistema tluvial de canales de baja sinuosidad con caractersticas ms distales que en la formacin anterior y con n mayor prmxntaje de cm1sr~aci6 de los dt?psitos de la Ilannra de inundacin. En supUrtcie esta formacin ha sido estudiada en 21 rea de Molina da Aragn por Ramos (1979). k sedimentaci6n de estos materiales se habra producid en un sistema de alta sinuosidad. TambiZn en superficie c el rea de Mulina de A.ragO-Albarracn P&ez-Arlucza (1985), y Prez-Arlucea y Sopa (1985), analizan esta formacin considerando que su sedimentacin se produjo en un sistema fluvial de canales da baja sinwsidad. Podra tratarse de un sistema co Caractersticas distales, que muestra can&s ms sinuosos con trnsito a un sistema de alta sinuosidad. Fm. areniscas del r Arandilla Las electrofacies que compont? esta fkmacin son Aremiscas, Lutitas, Alternancia de areniscas y lutitas y Conglomerados. La &ctrofacies ms caracterstica es la de Areniscas y la menos frecuente es la de Conglomerados que slo se encuentra ocasionalmente (ig. 41, sondeos Gormaz-l y Alcozar), formando la subunidad, Conglomwados de Tennancia, establecida cn la base de esta fomxacin. Una car*cterstiGi peculiar de carbonatos intercalados entre las lutitas. an las diagrafias C~~IO un pico de valor la resistividad muestra un valor mayor la alectrofkies Lutitas en asta twnacin, es la prsencia de ndulos de Como ya se explic e cl apartado de electrofacies, esta ndulos se retkjan bajo en el GR. densidad y snico. El neutrn presenta valores semqjantcs y que en las lutitas.
Lan elcctrosecuencms ms frecuentes muestran un GR creciente, tientras que la resistividad es claramente duxecientc (fig. 82 A y B), cuando sc dispone de registro del neutrn este es creciente. En ocasiones la variacin da atos parmetros puede producirse de forma irregular, con pequeas vaacion~s en la tendencia. Prwentan un espesor variable entre 5 y 8 m. Estn generadas por las &ctrofacies Areniscas y Lutitas. Presentan un lmite inferior neto y un lmite superiw qoe puede ser neto o gradual (tig. 82 B, C y D). EI lmite inferior, an siendo et, puede presentar dos e~xpr~siones diferentes. La mayora dc las veces este Itite inferior pu& tener un alto valor de GR y neutrin que disminuye bruscamente para mstrar ona tendancia creciente (tig. 82 A). Esta pico de ascenso, coincide co un pico d* descenso en la resistividad. Se interpreta corno un contacto erosivo, donde existen niveles de cantos blandos que; an las diagrdfas responden como si tieran lutitas (Tye, 1991). El tm tipo de contacto inkrior, presenta una brusca disminuci6n cn el GR y neutrn, continuando posteriormente c la tendancia creciente (tig. 82 B). Coincide c un brusco amct<) an el registro de resistividad y estara Causado por la ~rasencia de cants de cuarcita acumulados la hase. Esta electmscuencia indica una progresiva distinucin del tamao de grano, pasando de areniscas de grano grurs, incluso con c,atos de cuarcita dispersos, a lutitas c la parte superior. Las irregularidades que muestra, esta electrosecuencia responde a ocasionales aumentos en el tamao da grano que posteriormente continan con la tendnaa decrcizntr:. De forma maws frwuente existan otras electrosecuencias
220
caractwiz+das
por un GR y un natrn
decrecientes
GR 0
44-3
Rm2/m
R 120
---65
780
GR 0
GR 0
44-3
Rm2/m
R 120
GR API
Identificadas
y por la resistividad cr<;iete. sttd~t~ presentar el lmite inferior y el superior ms graduales que, en el caso anterior. Normalmente se relacionan con la electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas. Sa producen por el mayor nmero de niveles de areniscas en la parte superior, o hie por el mayor espesor de estos niveles en esta parte. En esta formacin tambin exista intuvalos donde no se observa electrosecwncias, presentando entonces una tendencia vrtical. Puede atar f,r,nados por la superposici6 d electrofaci~ Altmancia de areniscas y que pueden estar separadas por finos lutitas. Tambin se frmnan por repeticiones de la clectrofacies Areniscas, niveles dc lutitas , o hic correspondan a la electrofacies Conglomerados. La Fm. areniscas del ro Arandilla presenta diversas tendencias mayores, que pueden estar formadas por la agrupacin de electrosecuencias o hien por la repetici<in sucesiva ylo combinacin de electrofacies. Localmente, en la hasa dc la formacin y correspondiendo a la suhunidad estahlecid,a en ella (CT.), se aprecia una tendencia vertical (figs. 83 B, I y 84 A, 1). Esta tendencia est constituida por la electrofacis Conglomrados con algunos niveles de areniscas intercalados entre ellos, que se reflejan en las diagrafias como ligeros descensos del GR. Se tratar& de depsitos generados por amalgamaci<in de barras longitudinales de conglomerados, cuya individualizacin resulla complicada. Estas barras se generaran en un sistema tluvial dc canales con baja sinuosidad y carga de fondc de gravas (Eynon y Walker, 1974; Steel y Thompson, 1983). A continuacin se observa una segunda tendencia mayor (fig. 83 A y B, ll), claramcnta individualizada ds la anterior, con lmites netos, pro qu lo mismo que BI trano inferior prseta tendencia vertical. Se observa como un intwvalo cilndrico con valores medios de GR, neutrn y resistividad, que so menores que en los intervalos adyacon GR y neutrn crecientes y resistividad cantes. En ocasiones pueden ohservarsz en l, pequeas &ctrosecwncias decreciente, gentiradas por scuancias granodecrecientes. Corresponden a rellenos de canal, que muestra bases erosi-vas marcadas por un contacto inferior neto y una disminucin an el tamao de grano y (3 el de las rstmcturas que rellanan el unal. En 151 techo se depositan nivales de lutitas de poco espesor. En gxxxil, en esta tendencia dominan las electrofacies de Areniscas ye menor medida Alternancia de areniscas y lutitas. L:r &ctrofacies Areniscas, tamhin corresponde a sedimentos formados en los canales, pero en esta ca.so no mostriran tendencias granodecrecientes ya que puede deherse a depsitos de barras transversales o niveles de laminaci<in paralela depositados en etapas de flujo alto. Depsitos de este tipo ha sido observados tambin en superficie en mate,riales de eata misma formacin (Prez-Arlucea (1985); Snchez-Moya et al., 1989; Snchez-Moya, 1992). Las electrofacies Alternancia dc areniscas y lutitas muestran en este caso, un claro dominio del trmino areniscas. Representaran depsitos de cuerpos arenosos amalgamados y separados por superficies erosivas que conservan ocasiowdmente nivelas de lutitas. Las caracter:;ticas de esta segunda tendencia mayor, indican una scdimentxin correspondiente aun sistema Huvial caracterizado por canales rntrelaz;tds dz bz+ja sinuosidad, donde pueden ida~tificars drpsitos de barras y canales. La arquitectura se construye n genral por cuerpos arenosos amalgamados, separados por superticis erosivas que tn oca:iionc.fi pueden conservar niveles da lutitas. La conservacin de los depsitos dc llanura de inundaci6n es casi nula. Posteriormeote la tercera tendencia cs compleja (tig. 83, III). En la parte inferior muestra unos registros de GR y autr6n con valores decreciznts (lig. 83 A, III y 85, III), mientras que la resistividad t!s decreciente (tig. 84 B III y C, III). Genralmante est generada por la sucesin de la electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas, aunque ocasionalmente pueden existir elctrosecuencias de GR y neutrn crecientes. Estas electrosecuencias Corrspondra a sccuncias granodtxxcientes, donde los intervalos que representan las areniscas presentan mayor espesor. En la parte superior esta tercera tendencia presenta II GR co valores crecientes (tig. 83 A, III y 85, III), mientras qw la resistividad es irregular o ligeramente creciente (fig. 84, B III y C, III). Est constituida por secuencias grandcr~Cites, donde los intervalos que representa los tamaos ms tinos adquieren mayor mlpwtancta. Las elwtrosacuencias de GR y neutrn crecientes, corresponden a dcpsitos con una hase erosiva en la cual se observan en ocasiones acumulaciones de cantos blandos. Esto se rctleja n las diagrafias co10 contactos netos co 222
t1
5 / l
-!
IV
;lumetos del CR (Tye, 1991). Muestran una disminucin en el tamao de las formas que r&z+ cl anal % disminuye la protindidxd dc ste (Cant y Walker, l978), hasta llegar a la decantacin da ltita qr, en ZStt: Caso, tine espesores signiticdtlvos. Se observa tamhi5n otras elwtrosecuencias que tiene un contacto inferior ms gradual que en el caso y que muestra un aumento de los dq?sitos de tamao dr grano ms grueso, 2 la parte supnor de las mismas. Este hecho sc retI+ un las diagrafias mediante GR y neutrn decrecientes y resistividad creciente. Tamhign existe depsitos de lutitas qu se generaran por acrcin vertical e la llanura de inundacin en los perodos de inundacin (Schwartz,, 1978). En ocasionas Estos nivales presenta tramos con desarrollo de ntidulos de mrbonato, que en diagrafas se obsalva como aumentos del GR. Estos niveles se relacionan con procesas edicos. Todas las caractersticas sala que la sedimentacin cn esta tercera tendencia, se prodqo en un sistema tluvial de canales entr&zados y baja sinuosidad que en principio presenta una alta tasa de preservacin de los sedimentos de la llanura da inundacin. La evolucin genera progresivamente facies relativamente ms proximales, con disminucin del porcnt+ de depsitos de llanura de inundacin y aumento de los depsitos de ~analzs. La cuarta tendencia mayor , slo se encuentra en las columnas donde asta formacin prrxnta mayor espesor (tig. 85, IV). Es una tendencia vertical constituida por la suprrposicin de electrofacies de Alternancia de areniscas y lutitas y Areniscas. Estas ltimas dominan en la parte inferior, mientras que la Alternancia da areniscas y lutitas es ms abundante en la partz superior. En cmjunto ,geeran una tendencia mayor vertical. En la parte inferior las distintas electrofacis se encuentran separadas por irregularidades que se observa mejor en el registro del GR. Se interpretan como debidas a supcrficis erosiva mayores marcadas por intraclastos de lutitas, que separa los distintos cuerpos arenosos canalizados. La electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas en esta tendencia, puede presentar un dominio del elemento areniscas. En tiste caso se interpreta como debida a procesos de relleno de fanal, que en la parte superior pueden llegar a depositar lutitas. Cuando el elemento qu domina en la alternancia son las lutitas,, se intwprrtan con~ depsitos dr: Ilanurx de inundacii, generados por acreci vertical e etapas de avenida. Lo*: niveles de areniscas intercalados en billas, se formaran por desbordamientos del canal principal sobre la llanura da inundaci6n. La quinta tendencia mayor observada (fig. 83 B, V y 85, V), se Caracteriza, en su mayor parte, por mostrar un GR y nautr co tendencia creciente y resistividad decreciente. Est formada por &ctro.secuencias da GR y eutr6n crecientes y resistividad decreciente (figs. 83 B y 85), que so las que presentan mayor espesor de toda Ia fonnacin. En ocasiones estas ele~~roszuecias son irregulares. Se inrerpreran como depsitos de canales. PresenUan base erosiva sealada por el brusco contacto inferior, que puede presentar acumulaciones de cantos de cuarcita o cantos blandos. Cuando muestran irregularidades cn la tendencia, se interpretan como superficies wosivas interna:< provocadas por variaciones e el r&imen de tlu.jo. En ocasiones se conserva niwles de 1utita.s de esptzor mdtrico, que puedan presentar n&lulos de carbonatos. Reprzsrnta el relleno final de los canales sealando etapas de colmataci (Allc, 196.5; Bridge et al., 1985). Tambi& se encuentran las electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas, Areniscas y Lutitas. La mayor abundancia de asta ltima electrofacies hacia la parte superior, junto a la disminucin del espesor de las electrosecuncias granod:crecintes. son las causas que generan la tendencia mayor creciente en el GR y resistividad decreciente. En la parta superior de Esta tendencia quinta mayor puede producirse da forma local una inversin (tig. 85 V), mostrando entonces un GR decreciente y una resistividad creciente. En cl registro de GR cabe destacar la existencia de unos picos de valor muy &vado y densidad alta. Esto se dahe a la presencia de niveles de lutitas co desarrollo d i>dulos de carbonatos, ms frcunttxnent que en el rato de la formaci6, igual que los enriqutximintos en carbonatos dc las areniscas. Existen tarnbi& electrofacias de Alternancia de areniscas y lutitas que cuando se rlacionan con la parte superior dc las electrosecuencias interpretadas como depsito de canal, pueden haberse generado en las etapas finales del relleno de estos. En otras ocasiones, esta alternancia est relacionada co electrofacies de Lutitas. En este caso, 226
anterior
se c,,si&,an ambas co,,, depsitos dc llanura de inundacin, donde puede observarse una tra diversidad de subambientes, como l6hulos de derrame que en diagrafias generan stxuencias co GR decreciente y resistividad la llanura da inundacin, pueden creciente, en gnerdl CO poco espesor. EO los nivelas de lutitas que rprwxtan producirse niveles de ni>dulos de carbonatos, que c diagrafas dan picos de aumento importantes en al GR. Son tpicos de los horizontes de paleosuelos (Allen, 1986; Brakenridge, 1988; Allen y Wright, 1989). La tendencia mayor de la parta superior de la formacin (iig. 85, V), es creciente en cI GR y decreciente en la resistividad, provocada por la mayor preservacin de los depsitos dc llanura de inundacin hacia la parte superior. Como ya se indic anleriormente, en ocasion%, e la parte final de la fmmacin se observa cn oci(stoes, una inversin de asta tendencia que pasa a tener un GR decreciente y una rasistividad creciente. Esto se dehe a la exiskncia de nivelas de; hititas co ndulos de carbonatos y areniscas con enriqucimientos en carbonaros y materia orgnica macerada. Esto prca en las diagrafias un descenso en los valors del GR y un aumento de la resistividad. Sa interpreta este hecho como debido al desarrollo de un paleosuelo de gran importancia, que afe& tanto a los niveles de llanura de inundacin, como a las facies de canal. En superficie, la existencia de esta altcracitin ediica en CI techo de la Fm. areniscas del ro Arandilla, ha sido citada por Snchez-Moya et al., (1989), en el sector de Molina de Aragn (Guadal~jra). En aqwllas reas dndr la Fm. areniscas del ro Arandilla aparee incompleta, no existen algunas de las tendencias mayores descritas. Como ya se ha indicado con anterioridad, en la parte ms inferior existz una subunidad (C.T.), que presenta tendencia vertical y est formada por la electrofacies Conglomerados que solamente existe con catictrr local (tigs, 83 B, 1 y 84 A, 1). LP cuarta tendencia vertical slo aparece en el sondeo Sigenza 50-12 (fig. 85, IV). En otras ocasiones slo existen dos tendencias, como en los sondeos El Gredal (fig. 83 A, ll y ll), y Alcozar (ig. 84 A, 1 y III), mientras que en otros casos slo aparace la tercera tendencia rupwior como n los: sondeos San Pedro-2 r: Iglesias-l (fig. 84 B, III y C, III). Las caractersticas que presenta la Fm. areniscas del ro Arandilla, indican la existencia de variaciones w 21 estilo del sistema fluvial donde se generaron los sedimentos. El tramo inferior, que se correspondera con la subunidad Conglomerados de Termancia (C.T.), representa un sistema fluvial de fanales entrelazados d baja sinuosidad c carga da fondo de gravas, que evoluciona a un sistema de carga de fondo arenosa. A continuacin parece existir una reactivacin del sistema que presenta canales entrelazados da baja sinuosidad con carga de fondo awnosa, aunqw ocasionalmente puede ser de carga mixta, que presenta caractersticas ms proximales que21 anterior. Este sistema evoluciorta hacia facies ms distales con mayor predominio y conservacin de la Ilimura de inundacin, y canales co mayor I,) incluso alta sinuosidad. En el rea de Molina de Aragn, Ramos (1979), interpreta entrelazados similar al ro South Saskatchewan descrito por Cant (1985), y P&z-Arlucra y Sopea (1986), estudian esta formacin interpreta generada por un sistema tluvial dc canales entrtilazados abundancia de dap6sitos da Iaminacirm paralela. esta formacin como un sistema Huvial de canales y Walker (1978). y Miall (1978). Prez-Arlucu en el sctr de Molina de Arag6wAlbarracn. Sa con carga de fondo arenosa, caracterizado por la
Snchez-Moya (1987) y Sncha-Moya et al. (19X9), analizan la sedimentologia de ata formacin en el rea Cobeta (Guadal$ua), dondc se dctini el corte tipo. Estos materiales sc hahrian depositado en un sistema fluvial con canales de ba,ja sinuosidad, inestables, de gran amplitud y poca profundidad. El sistema evoluciona hacia facies ms distales, donde los canales presentan mayor sinuosidad. A continuacin se producira un rejuvenecimiento de la red tluvial, prohablemcntc relacionado con la actividad tzctnica que tuvo lugar en esta zona. Fm. limos y areniscas de Rillo Las elcctro&ies identiiicadas en ata formacibn anumeradas en orden dwrecicnte de frccucncia son: Areniscas, Lutitas. Alternancia de areniscas y lutitas y Conglomerados. Estas ltimas son muy escasas, localizndose nicamente en el sondeo Gormaz-1. La elw~rofacies Alternancia de areniscas y lutitas presenta numerosas variaciones. Puede variar desde lutitas con intercalaciones dc areniscas de espesor muy reducido. hasta areniscas con algunos niveles de lutitas, pasando por todos los i6rminos intermedios. Las Areniscas pueden presentar enriquecimientos en carbonatos en eI techo, que van acompaados de variaciones de coloracin. Las Lutitas presentan niveles de ndulos de carbonatos 227
r
API
GR c! API
SIGENZA 160 0
44-3
Rm2/m
R 120
GR 0
R 120
-140
-150
B
GR 0 I API
44-3 CPS
-65
Fig. 86. Electrosecuencias identificadas en la Fm. limos y areniscasde Rillo. A, B y C: tipo 1: B y D: tipo 2.
Las electrosecomcias observadas en esta formacin son muy variadas. Las ms frecuentes, que se denominan de tipo I, presentan un GR con valores crecientes y una resistividad decreciente (fig. 86 A, B y C). El nutrn presenta valores de porosidad-neutrn crecientes, aunque en el caso del sondeo Gormaz-1 (tig. 86 A), al encontrarse la escala n cuentas por segundo (cps) y aumentar estos valores de iyuirda a derecha, la wrva marca valores contrarios. Este hecho suceder en c:asos postariorcs siempre que se describa l neutrdn de los sondtxx Gormaz-1 y Arndo, ya que en ellos la wxda es en c p s , y aumenta o disminuye en sentido contrario al resto dti los sondeos. Los lmites suelen ser ntoz:, aunque el contacto superior a veces es ms gradual. Refkjaran la exi&ncia de secuencias granodecrecientes, cuyo tamao de grano pued variar desde areniscas de grano muy grueso con cantos, hasta lutitas. Estas stxuencias presaotan hasr erosi~d, que viene saalada en las diagrafas por el lmite inferior neto. Este lmite puede presentar valoras muy altos de GR, qu sealan la existencia en la hasc de cantos de lutitas (fig. 86 B y C). En otras ocasiones, el lmite presenta valw~s anmalos de GR indicando la existencia de cantos de cuarcita en la hase (hg. 86 A). Existen tambikn otras electrosecuencias (tipo Z), caracterizadas por un GR creciente, un natrn irregular (fig. 86 B y D), y una resistividad creciente. Mustran unos limites claros, que como en el caso anterior, pueden presentar valores de GR muy altos o muy bajos. Sealan la axistncia de secuencias granodecrecientes, en las duales cl tamao puede variar desde grueso a lutitas. Tienen base erosiva que puede presentar cantos blandos o de cuarcita. La tendencia distinta que se observa cn el neutri,n y en la resistividad en relacin a la elzctrosecuencia anterior, se, debe a la presencia en los tkminos superiores lutticos de ndulos de carbonatos. Hay alectrosuuencias (tipo 3). que presentan GR creciente de forma irregular y nautrn con valores decrecientes (ti&. 87 A y B), ,junto a una resistividad con valores crecientes. El lmite inferior y el superior son netos. Estas electrosecuencia?; retkjan la existencia d niveles de areniscas con base erosiva sealada por el brusco lmite inferior en diagrafias. Este lmite generalmente muestra un alto valor de GR que indica la presencia de cantos de lutitas en la base erosiva. El lmite superior, generalmente muy neto y con valores de GR anmalos y neutrn bajos y resistividad altos, se dehe a la presencia de enriquecimianto en carbonatos en el techo de las areniscas. La combinacin de las electrofacies y &ctrosecucncias descritas, generan unas tendencias mayores que pueden ser muy distintas segn el espesor que presenta la Fm. limos y areniscas d Rillo en las distintas reas. En las reas donde esta formacim presenta mayor apesor (tig. EE), pueden apreciarse cuatro tendencias mayora, mientras qu en las zonas de menor espesor pueden ser tres (tig. 89), o incluso dos (tig. 90 B). A continuacin st: describen las tendenciils mayores en la serie completa. Posteriormente st: especificarn las variaciones. La primera tendencia mayor, cn la base de la formacin, presenta un GR creciente y una resistividad deaecientc (tig. 88, I y 89 A, 1). Cuando se dispone. del registro del natrn, como en el caso dc Gormz-l (tig. 89 A, I), se comprueba que la variacin en ata curva es ms compleja, observndose un primer tramo con tendencia dacreciente que posteriormente es creciente (en porosidad-neutrn, no an cps como la escala) Este cambio de tendencia n el nwtrn, puede corresponder a la ruptura que sc observa en las CUIVBS dti GR y resistividad, y que en stas no implica un cambio en la tendencia. Las &ctr0secutxc1as ms frecuentes en esta tendencia son de tipo I (tig. 86 A, B y C). Sc interpretan como depsitos de canales. Tknrn hasz UOS~YB, que pu& prsentar acumulaciones de cantoS da lutitas, las cuales forman depsitos residuales o lag. En ocasiones se puede observar una disminucin del tamao de grano, lo que produce un cambio cn los registros cuando aparecen los niveles de lutitas, que DO son muy frecucntu y tienen un espesor reducido. Esto puede implicar que se trata da secuencias incompletas generadas por canales que cambian de posicin y erosionan los depsitos anteriores, tanto de canales como de llanura de inundacin. JuntoaCstaselectrosecuencias y las areniscas con cantos de cuarcita provoca la ruptora que se ohsewa n hasta desaparccr en !la parte superior aparecen laselectrofa~ies Areniscas y Conglomerados. Losconglomerados estaran generados en canales de baja sinuosidad y carga mixta. Su aparicin la tzndencia general (iigs. 88 y 89 A). Su porcentaje disminuye rpidamente de esta tendencia.
En menor proporci<in, existen &ctrosacuencias d tipo 3 (iig. 87 Ay B). Estas se interpreta como ,xerpos arenosos con hasr eroiiiva, en los cuales no se observa disminucin del tamao de grano. Pueden representar canales 229
SIGENZA 8 GR
44-3 R
i@
GR 0
v1 ! IV !
III II
1 L
-1 I
i\~ -.
J ! !
mayores
observadas
de Rillo,
en el sondeo
Sigenza
SO-12
cuy relleno se produce por grandes megaformas por sedimentaci6n de arenas 1975). Tambin pueden ser quivalents a sand flats en perodos de tluj alto simples de estratificaci~.iJn paralela (Allan, 1983). Estos cuerpos son los depsitos La existencia de czrnntaciones dr carbonatos acompaadas de decolor~cions en arenosos, gnra el las diagrafias un aumnt de la resistividad.
en rgimen de flujo alto (Cant y Walker, 1978), que presentan un mayor la parte superior de estos
Ocasionalmente sc sprecian elzctrosecwncias de tipo 2, qut: representan tambikn sea~encias de relleno de canal (fig. 86 D). En 1a parte superior presentan ndulos de carbonatos, a los que se Is asigna an general un rigen edfic (Allen y Wright, 1989). En esta primera tendencia mayor se observa una distribucin preferent, aunque no exclusiva, de determinados tipos dc depsitos. En la parte inferior axiste un predominio de los depsitos correspondientes a calos, quz muastran hasa erosiva con acumulaciones de cantos de lutitas. En la parte media dominan los canales que presentan carga de fondo mixta, pasando posteriormente a depsitos de canales aranosos, que !;n los que presentan mayor espesor (figs. 88, 1 y 89 A, 1). Esto indica que en principio la sedimentacin se produ,jo an un sistema tluvial de canales entrelazados de da posicin zrosionand los carga de fondo arenoia, que no tienen gran pmfundidad y cambian fracuentammts depsitos de los canales precedentes, igual que los de llanura de inundacin. El sistema evoluciona, desarrollndose canales con carga de f<>ndo mixta cuyo porcentaje disminuye rpidamente sxistiend canales entrelazados con carga de fondo arenosa y mayor profundidad que los que se lcaliz+n tm la base, y cuyo rllno se produce por formas dr: gran tama. La segunda tendencia mayor bsarvada, es vertical en el GR y nutrn y decreciente en el registro dc resistividad (ti@. 88, II y 89 A, II). Su inicio est marcado por la aparicin de un pico de valor muy alto cn el registro de GR (fig. 88, 11:1.Est constituida por las electrofacies Lutitas, Areniscas y Alternancia de areniscas y lutitas. Las Areniscas wnstituycn depsits de espesor variable, normalmente mayor de 4 m. Los lmites quz presentan sueln ser graduales. En wsiones se ha interpretado que incluyen restOs de materia orgnica macerada, Pueden corresponder a la superposicin de depsitos de flu,jos poco nada canalizados, que: normalmente tiznen geometra tabular en superficie y una estructura interna, constituida por laminacin paralela da alta energa (McKrr et al., 1967; Sneh, 1983: Tunbridge, 1984). Las Lutitas presentan espesores variables generalmente inferiores a 5 m. SB depositaran en zonas de baja Alternancia de areniscas y energa cn predominio de prcss de decantaci>n (Fielding, 1984). La electrota& lutitas presenta un predominio del elemento lutitas. Representa la sedimentacin n un rea amplia no canalizada con fluctuaciones en el aporte de agua y sedimentos que permita la alternancia de niveles de lutitas y areniscas (Mack y James, 1986). DC f<xma mcrwi frecucntc, se aprxian electrostwcncias de tipo 1 y de tipo 2 (figs. 86 A). Tienen espesores que no pwsmtan una base erosiva muy acusamedios menores de 3 m. Su depsito se relaciona con canales smws, da. Esto se retlcja cn diagrafias como un limite inferior menos marcad, que adems tiene un rang de variacin de los valores del parmetro medido mucho menor. Las caractersticas descritas, indican una sedimentacin producida en una .zna de baja pendiente, probablemente una llanura aluvial di&, que atara surcada por canales smws. El sistema estarfa dominad por descargas discontinuas que transportan arena cm carga de fondo y lutitas en suspensin. Las areniscas sc depsitaran como tlu,js no canalizados y las lutitas se generaran en las etapas de menor energa. Modelos tluvialcs sem+ntes han sido citados por Tunbridge, (1984), y Miall, (1985). La terwra tendencia nuyrx presenta un GR y un neutri>n cu vaIres crecientes y un I-egirtro dc resistividad con vlores dcrwirntes L>irre&trrs (figs. 88, ll1 y 89 A, III). Est formada pr la sucesin de ele~tmsc,,en~jz,s dc tipo 1, predominantes en la pal-te ms inferior. Representan dzp0sitos dc relleno dc canal. Muestran una base erosiva muy poco acusada y el espesor vara entre 2 y 4 m. Ls canales, por tanto, no seria muy profundos y 151 rallen final por dticantaci6 representado por las lutitas es importante. En caiones en al tramo luttic de estas
scuencias se rncumtrm nivelas de ndulos de carbonatos que representan procesos Wright, 1989). En estos cosos las diagrafias muestran electr~sax~enc~as de tipo 2. En la part superior de esta tendencia existe un predominio de la electrofxias sedimentacibn en una z,ona de poca pendiente, donde el depsito que se produce es lutitas se desarrollan ndulos de carbonatos a los que se les asigna un origen edifico; desarroll de un calicba (Lrder, 1975). Suelen asociarse a climas san-ridos, estacionales (Allen, 1974).
Lutitas. Representaran una bsicamente Mtico. En estas seran los estados iniciales del con prsipitacioncs bajas y
Las caractersticas da la sedimentacin aqu expuestas indican un medio de baja energa con sedimentacin fimdamentalment Mtica, surcada por canales poco protimdos que seran abandonados tras un corto perodo de funcionamiento, como parece indicar la importancia de los depsitos tinos del rellno. Esto indican% un funcionamiento ocasional, que implica perodos importantes de no sedimentacin, que parecen corrohorados por la presencia de un importante desarrollo de procesos rdficos. La ltima tendencia mayor ohswvada (hg. 88, IV ). presenta un GR y un natrn crecientes y una resistividad decreciente
Est generada por la suc&n de electrosecuencias de tipo 1 (fig. 86 A, B y C), es decir, secuencias granodecrecientes can base erosiva. En ellas, los tamaos de grano son mayores y los intewalos de areniscas presentan mayor espesor que en la tendencia anterior (ftg. 88). Tambin existen algunas clectrosecuencias d tipo 2 (fig. 86 B y D). Presentan un espesor vxiahle entre 4 y 8 m. Son interpretadas como depsitos de relleno de canal, que presentan hase erosiva, en ocasiones wn depsitos residuales dc Cantos de lutitas. Genaralmcnte puede observarse una disminucin progresiva del tamao de grano, que se interpreta como una disminuci6n dc la profundidad del canal que conlleva tambign la disminucin del tamac de las formas que lo rellanan (Cant y Walker, 1978). En al techo de estos depsitos sc pucdcn apreciar mdulos de carbonatos sn las lutitas o cementaciones de Carbonatos en las areniscas, que retl+n la existencia de probemos ediicos. En esta ltima tendencia (ig. 88 IV), se observa una disminucin del espesor de las secuencias hacia la parte superior, unido a un valor medio ms alto en el GR y menor en la resistividad. Se interpreta como una disminucin del tamao de los canales y del tamao dr grano dc los sedimentos. Por tanto, el mcdio sedimentario muestra un sistema fluvial de canala con carga de fondo arenosa que va evolucionando hacia facies ms distals, donde los scdimantos transportados tienen tamao de grano ms fino. Esto se ve acompaado por una disminucin de la profundidad dc los canals. En el sondeo Gormaz-I (fig. 89), est ausente la tendencia IV y la parte suparior de la tendencia III muestra una variacin que se rt:flcja en un neutrn con una tendencia ligeramente decreciente y una resistividad crecint. Este cambio, se dehc al que esta tendencia se encuentra incompleta, tinalizmdo con un nivel de areniscas que est cementado por carbonatos. Tamhikn existen otras reas donde la Fm. limos y areniscas de Rillo est incompleta, presentando por tanto un espesor mucho ms reducido. Esta hecho condiciona las tendencias mayores que se observan. En el caso da las reas donde se sitan los sondeos Alcozar, Iglesias-l y San Pedro-2 (fig. 90), las tendencias observadas parecen corresponderse con la parte media de las descritas anteriormente, tendencias II y III, faltando por tanto la tendencia ms inferior (1) y la superior (IV). En al rea de los sondeos Sta. Brbara y Baides (tig. 91). el tener esta unidad un espesor menor y ser la primera de las unidades trisicas cuya sedimentacin se registra en este rea, las tendencias observadas son comple~~as. Sc ohserva una pequea tendencia inferior decreciente en el GR y el neutrn que no existe an otras reas. A continuacin puedan existir las tendencias II y III, de las identificadas en otras zonas, aunque con algunas variaciones. Eln el rea del sondeo El Gredal la situacin es ms complicada (tig. 89 B), pues parece identiticars la tendencia I con un aspex~r reducido y otras dos (II y III). incomplrtas. Las &x!trofacitx y eltxtrostxuncias descritas para la Fm. Limos y Areniscas dc Rillo y su combinacin en las tendencias mayores, sealan la gran variacin de los medios sedimenta LOS t! los que se gen& esta formacin. La sedimentacin cominza con un sistema fluvial da canales entrelazados y carga de fondo arenosa que presenta una evolucin compI+, pudiendo presentar incluso carga mixta. Postuiormcntc, la sedimentacin contina produci&dose en n sistema tluvial de canales entrelazados y carga de fonda arenosa. el cual presenta progresivamente un 235
:!
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140 ms/p 80 40 0
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2000
-800.
-850-
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1 1 I
predominio de los depsitos de llanura de inundacin que llegan a ser muy importantes. En la parte superior vuelve a producirse una sedimentacin en canales con carga dtz fondo arenosa y con una llanura de inundacin bien representada, pero que n llega a ser tan importante como en el cas antefiar. En superficie esta formacin ha sido estudiada por Ramos (1979), en el rea de Molina de Aragn (Guadalajara). Esta autora interpreta estos sedimentos depositados por ros de canales entrelazados y b+ja sinuosidad, que vlucioa a sistemas de alta sinuosidad con importantu depdsitos de llanura de inundacidn. Continua Iir svlucin con la aparicin de sedimentos de medios de transicin a un rea supramaraal, con una pendiente suave, surcada por pzquaos canales maandriformes. Prez-Arlucaa (1985). y P$rez-Arlucca y Sopea (1986), interpretan estos materiales como generados cn un sistema tluvial de canales de baja sinuosidad de carga mixta en la parte inferior, que evolucionan acanales con carga arenosa. La parte superior representara una llanura aluvial dista1 con pequeos canales de rlleno arenoso y zonas de sedimntacin lacustr muy someras y poco desarrolladas. En el rea de Rillo de GalI (Guadalajara), donde est definido el corte tipo de ata formacin, Muoz et al. (1992). realizan una interpretacin del medio de sedimentacin considerando la existencia de varias etapas en la evolucin. Durante las dos primeras se pasa de canales d entrelazados de baja sinuosidad y carga mixta a una llanura aluvial dista1 cn tlu,jw efmeros y ca~&s pobremente definidos. En la twcera etapa la sedimentacin se produce en una zona de ba.ja prndintc con sedimentacin fundamentalmcntc por decantacin con variaciones estacionales. La cuart;< etapa registra una sedimantaci6n en un ambiente supramareal, que ewluciona a un ambienta con una alta proporcin de depsikx canalizados que muestran caractersticas da alta sinuosidad.
3.3.1.2.
Sector norte
Existe una gran dificultad para establecer corr&ciones entra las unidades de la Rama Castellana y de la parte N de la Rama Aragonesa de la Cordillaa Ibrica (sector norte) (tig. 32). En principio, ambas zonas funcionarn, pmbablamente duranlk gran park del Trisico, como cuc-ncas separadas y por tanto, los materiales depositados en amhas zonas no seran iguales, respondiendo a medios sedimentarios diferentes. A continuacii>n, y trs el anlisis sedimentolgico realizido cn el apartad antrir, de los materiales correspondintes al P6rmicc y al Buntsandstein, se llevar a cab el atudi sedimcntolgic~~ de los materiales equivalentes en el sectr norte. Conglomer;~dos y lutitas del Araviana
Esta unidad sc compone de las electrofacies Conglomerados, Areniscas, Alternancia de areniscas y lutitas y Lutitas. La &cctrofacies Areniscas presenta frecuentemente cantos de cuarcita dispersos. En la lctrofacis Congl~~mcrados es frecuente la variedad de conglomerados altcmando con areniscas. Las electrosrcuencias en esta unidad puedan ser de dos tipos. La ms frwuente muestra un CR y un neutrn con valores decrecientes (fig. 92 A y B), mkntras que la resistividad presenta valores ligeramente crecientes. Tiene un espesor variable entre 6 y 8 m. El lmite superior suele ser muy neto, sobre todo tin el registro del GR, siendo el inferior ms gradual. Estn pmducidas por la presencia de niveles de conglomerados en el techo, mientras que cn la hasti predominan las ;ireniscas c<,n untos y de forma wasinal tixisten Iutitas. El otr tipo de electroswuencias es menos frecuenta y se caracteriz;< por un GR y un neutrn con valores crcicntes (fig. 92 C;I. Suelen tener un espesor medio de 10 m. presentando contactos graduales. Se generan por la existencia de conglomerados en la parte inferir y areniscas en la superior. Las electrofacies y electrosecuencias componen en esta unidad tres tendencias mayores, quz pueden apreciarse n aquellas reas donde presenta mayor espesor (fig. 93). Dondz el espesor de la unidad es menor, slo se aprecian dos tendencias (tig. 94). Sc hswva una primera tendencia (tig. 93, 1), con GR decreciente. La curva del neutrn muestra una tendencia vertical, mientras qur la resistividad es creciente. Se genera por un predominio de los niveles de areniscas de mayor tamao de grano en el trch, 1 que provoca un descenso cn el valor del GR y un aumento de la rwistividad. 237
29
2R 0 API
co
GR 0 API
3
CASTILFRIO 100 p
Rm2/m
R 500
r- -1960
L
Fig. 92. Electrosecuencias identificadas en la unidad Cnplomrra&~s y lutitas del Araviana
PROF -ii
ARNEDO
CALIPER
6 1~1 16
y Mitas dd Araviana
en cl sondeo Ame&.
Estos materiales se habrian depositado en un sistema fluvial de, luja sinuosidad con carga de fondo mixta dr arenas y gravas (Steel y Thompson, 1983). Se aprecia un BLnZk> de los niveles de mayor tamao de grano 2 Ia, parte superior. que rtkja un unento relativo de la rapacidad de tramportc del medio. La segunda tmdencia (tigs. 93, II y 94, II), muestra un GR irregular con valores extremos, que son verticales u ligeramente crecientes (tigs. 93, Il y 94, II). El nautrn tambin es irregular manteniendo valores medios. La resistividad SC eleva notablemente en relacin con el intervalo anterior. Est venerada por el predominio de los conglomerados en la parte inferior y el aumento del porcentz+ de areniscas en alternancia con lutitas en la partr: SUpWlOr. El medio de sedimentacin de estos matenales contina siendo como en el caso anterior, un sistema tluvial de carga mixta y Ix+ sinuosidad. En este caso la tendencia retI+ una pkdida gradual de la capacidad dz transporte del medio, sealada por la disminucin de los conglomerados en el techo y el aumento d las lutitas. En el sondeo Amtido (hg. 93, III), puede observarse una ltima tendencia mayor con un GR decreciente; igual que el nutrn. aunque la existencia de algunos valoras bastante elevados enmascara parcialmente esta tendencia,, Se produce por un aumento del porcent+ de la electrofacies Conglomerados cn la parta superior, mientras que las Lutitas son ms abundantes en la parte inferior. El medir) de sedimentacin sera el mismo que en los casos anteriores. aunque se observa un aumento d los tamaos que transporta el sistema, salando un incrmnto de la anargi del mismo.
progresivo
Las caractersticas que presentan los materiales de esta unidad, seklan que su sedimentacin se produjo en ut~ sistema tluvial de c,arga de fondo mixta de arenas y gravas y h+ja sinuosidad. Las tendencias mayores indican un incremento progrsiw de la energa del medio. que presenta una mayor capacidad de transporte.
E superficie, los materi&s ms prximos se localizan e la Rama Aragonesa de la Cordillera Ib&&. Arribas (1984), interpreta estos sedimentos corno generados en abmicos aluviales de clima rido, concretamente representaran las facies mcddias y distales. La evolucin en la vertical mostrara una mayor distalidad. As mismo, se observa tambikn que las facies medias se situaran hacia cl SW y las distales hacia el NE. Rey y Ramos ( 199 I ), tambi&n en 2eas cercanas, situadas n la zona de Deza-Castejn (Soria), interpretan asta unidad como un abanico aluvial de clima rido, con depsitos do debris tlow, que corresponderan a facies proximalw, y en cuya e,volucin se pasa a tcies medias con depsitos de tlujos no Canalizados y depsitos de lutltas co desarrollo de perfiles edficos, producidos en la llanura aluvial. Hay que destacar. que los materialas que se encuentra cn superticie slo incluyen nivelzs de conglomerados en la parta ms inferior-, mientras que cl porcentaje de lutitas de la unidad es muy alto en relacin con el existente cn subsuelo. Tambi& es reseable el hecho de que las facies ns proximales de las descritas se siten en el SW, tientras que los sondeos que presenta un mayor porcentaje de conglomerados, se encuentran situados hacia el NE. Por tanto, exi!iten diferncias importantes entre los materiales de subsuelo y los de superficie. Incluso c superficie, la evolucin seala na m;<yor distalidad cn el sistuna, mientras que en el subsuelo la evolucin produce una myor proximalidad. Este hecho puede retle.jar la existencia de varios abanicos aluviales que en conjunto formen un complejo aluvial. Areniscas de Tierga
Las electrotcies que forman esta unidad son, Areniscas, Alternancia da areniscas y lutitas y Lutitas. La electrofacies Lutitas en ocasiones muestra niveles de ndulos de carbonatos incluidos en ella. Las elactrosecuncias presentes en esta unidad so de dos tipos. La primera muestra un GR creciente, igual que el neutrn, mientras que la resistividad es decreciente (tig. 95 A y B). Tia~en un espesor medio de 8 m. Tanto el lmite superior como el inferior so bastante netos. Est causada por la existencia de saax~cias granodecre&ntes, en las que las lutitas aumenta en la parte superior llegando a desaparzcer los nivles de areniscas. El segundo tipo de electrosecuencias presenta un GR decreciente, un neutrn decreciente (en Amedo al contrario al rstar ti cps), y una resistividad co valores crccicntes (fig. 95 C, Dy E). Muestran un espesor variable entre 6 y 8 m. El lmite inferior es ms neto que el superior, que en ocasionas puede ser gradual. Estn producidas por la existencia de secuencias granocrecientes, con lutitas en la hasa y areniscas en el techo, presentando atas ltimas gneralmzntr mayor espesor. Esta unidad presenta en las diagrafias dos tendencias mayores. En la base da la unidad se observa una tendencia con GR y neutrn crecientes (en Amedo en cps). y resistividad decreciente (tigs. 96, I y 91 B, l), aunque en cI registro de resistividad la tendencia es mznos clara. Est generada por cl predominio de electrosecuencias co GR y neutrn crecientes, as como por n aumento dzl porctmtajc de la electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas en la parte superior. Esta alectrofacies representa el depsito de cuerpos aranosos, separados por nivles de lutitas, probablemente generados en la llanura de inundacin. Las elctrosecumcias corresponden a rellenos de canales, que muestra bases erosiva sealadas por el contacto inferior eta La tendencia creciente marca la disminucin del tamaio dc grano y de las forms segn se VB produciendo cl rellan~z del canal (Cant y Walker, 1978). En el techo como relleno final se depositaran lutitas. Lascaracttxisticas dcesta tendencia indican unasedimentacin correspondiente aun sistema tluvial dccanales entrelazados de ba,ja sinuosi dad y carga d fondo arenosa, donde se identifican depsitos de canales y en menor porcentzaj de llanura de inundacin. La segunda tendencia mayor presenta un GR co valores ms altos que la tendencia anterior y liguamente crecientes (tigs. 96, iI y 97 B, II). El eutr>n mwstra un registro ms irregular, con un intervalo de valores ms extremos. La resistividad tiax. un registro co tendencia ligeramente creciente. Est constituida porelactroscu~ncias: de GR y neutrn decrecientes, junto a elzctrofacies de Areniscas, pero de forma mayoritaria presenta electrofacir:s Lutitas, que muestran un mayor espesor hacia la parte superior donde puede presentar niveles de ndulos de 241
460,
GR OAPI
250
w [;I ~~~~
a
GR OAPI ARNEDO N CPS
O-
API
CASTILFRIO 100 0
R Rm2/m
500,
150, 160
460.
Carbonatos entre ellas. Las &ctrosecuncias de GR y neutrn decrecientes responden a un aumento de los depsitos de grano ms grueso en la parte superior de lAs mismas. Esto puede deberse a In instalacin de un can;ll sobre la llanura de inundacin mediante una migracin progresiva. Las Areniscas seran los depsitos principales de los canales. La electrofacies Lutitas representa los depsitos de llanura de inundacin, que van adquiriendo mayor importancia en Is parte supekx. En <ocasiones estos niveles presentan desarrollo de ndulos de carbonatos, que en diagrafias aparecen como picos bruscos de GR y da neutrn. Estos nivela se relacionan con procesos edticos y desarrollo de caliches incipientes (Allen y Wright, 1989).
I, -31?!1....! t
, I
i! j :I i: , l
II
Todas estas caractersticas sealan que la sedimentacin se prodt~jo en un sistema tluvial de sinuosidad baja o media donde existe un importante desarrollo de la llanura de inundacin, cuyo porcentaje; de conservaci<in va aumentando progresivamente. En resumen, los sedimentos an la parte inferior de la unidad habran sido generados an un sistema fluviai de bala sinuosidad y cwals entrelazados con carga de fondo arenosa, donde predominan los depsitos de canalas y existe un escaso desarrollo de la llanura de inundacin. En la parte superior sc observa una evolucin hacia un sistema probablemente de mayor sinuosidad con mayor desarrollo de la llanura dc inundacin y donde ei nmero de depsitos de canal es menor y estos se encuentran menos interconcctados. As mismo, en la llanura de inundacin se dearrollan perfiles edticos incipientes que en principio rquiercn un clima relativamente rido y una tasa dc sedimentacin de baja a moderada. En superficie, estos materiales han sido interpretados UI la Rama Aragonesa de la Cordillera Ibrica por Arribas (1984), como generados en la zona media y dista1 de un abanico aluvial de clima hmedo con predominio dc canalesde tipo braided, que evoluciona aun sistemadeposicionalcon predominio de procesosmarcalessin poder precisar ms sobre el medio. Hay que destacar que en superficie existe un mayor porcentzajr:de areniscas que en subsuelo, donde existln ms lutitas. An as, la intwprtacin del medio realizada en superfiria resulta ambigua y no existen muchos datos para realizar una valorai-in adecuada. Rey y Ramos (199 1), en la zona de Deza-Cast-jn. intrrpretan esta unidad como depsitos de un sistema fluvial da h+ja sinuosidad y carga aranosadonde se registran secuenciascompl+s de canal. CompI+ luttico Carbonatadoevaportico superior (Rt)
La electrofacies mscaracterstica de esta unidad son la Lutitas. En ocasionesestaslutitas incluyen finos niveles dc areniscas qu no llegan a constituir una alternancia. La peculiaridad fundamental de esta unidad es la presencia de nddulos de anhidrita en la elcctrofacies Lutitas. Como ya se indic anteriormente, esto SCre&++ en las diagrafias como valores dc GR. neutr6n y snico msb+x d lo que correspondcria alas lutitas, asi como valores de resistividad ntis elevados. Debidu a la rt:lativa homogeneidadlitolgica quepresentaestaunidad no stihan identificado electrosecuencias en ella. As mismo, a causadel reducido espesory extensin que presentaen el rea estudiada,junto con la variaci6n que introduce el porcentz+jade anhidrita presente, la tendencia mayor que puede establecersees poco significativa. Esta unidad ha sido identificada nicamente UI dos sondeos,Am& y Magallalln (fig. 98 A y B). Como puede observarse eo el sondeo Am& (i& 98 A), la unidad presenta una tendencia mayor con GR y neutrn verticales y resistividad decreciente. En el sondeoMagalln (fig. 98 B), la tendencia mayor muestra una resistividad con una parte inferior dtxrzciente, que posteriormente es vertical. Esta tandcncia est originada por el mayor contenido en anhidrita en la parte superior. Se dispone de pocos datos para realizar la interpretacin sedimentolgica de esta unidad. De los datos aportadospor los sondeosanalizados y dtil conocimiento que se tiene de esta unidad rn superficie, puede establecerse como hipi>tesisque la sedimentaci0n SC produ.jo en una llanura fangos que podra situarse en la ozona marginal dc una cubeta evaportica. Esta hipdtzsis est corroborada por Jurado (1988), quien interpreta a partir de datos dz sondeosla existencia de una cubeta vaportica an una zona de gran suhsidncia para este perodo, localizada an el centro-oeste de la actual Cuenca del Ebro. En esta llanura fangosa la sedimentacin timdamental esta constituida por lutitas, que se generan en condicionesdrb+ energa, normalmente pordecantacin, aunquepuden existir cortosapisodiosdccarcter tractivo. Ocasionalmente se g~nzra anhidrita, probahlmente por precipitacin en cl interior dc sedimentossituadosjusto por dah+ de la superficie rn etapasde diagnesistemprana (Tuckzr, 1978).
245
3.3.2. Facies Muschrlkalk Fm. dolomas y margas de Albarracn La Fm. dolomias y margas de Albarracn cs la primera de todas las nidadas carbwticas que constituyen los niveles intermediw da la serie trisica, y que se correlacionan en superficie co las facies Muschelkalk inferior (MI). Numerosos autores (Serra, 1986; Jurado, 1988; Aracil, 1990), han sealado las limitaciones que presenta el ;<nlisis sedimentol6gico de las series carbonticas mediante diagrafas. La mayor de estas dificultades es que los cambios an las caractersticas de las curvas corresponde an gewral a procesos diagenticos y no presentan significado sedimntolgic. An con estas lititaciones y partiendo de una interpretacin litolgica, puede intentarse un anlisis de las tendencias que muestran las distintas diagrafias basadas principalmente en la aparicin de alternancias margosas. Teniendo en cuenta las dificultades axpustas anteriormente a la hora de interpretar sedimentolgicamente las series Carbonticas, la consideracii>n de los datos de campo procedentes d reas prxius presenta en este caso una importanua relevante. Tratando aspzcficamante esta formacin, e el rea estudiada se encuentra representada en el sector norte, concretamente en los sondws Amedo y Magall6n (fig. 98 C y D). En ellos las electrotcies ms caxtersticas de Dentro de la electrofacies Lutitas y como Caracterstica de esta esta unidad son las Lutitas y las Dolomids. unidad existe una alternancis de lutitas y d0l0mas en la cual las d<lloas f<mm niveles de poco spesor. En diagrafias asta unidad sz aprecia como un tramo relativamente homogneo, co tendencia aproximadamcnte vertical, caracterizado por nos valores de GR y nautrn hzjos y resistividad alta, interrumpidos por valores de GR y neutrn mis all,os indicando los niveles lutticos (tig. 98 C y D). En superficie los materiales equivalentes a la parta inferior de las facies Muschelkalk, ms prximos a los sondeos analizados sc localizm el rea N de la Rama Aragonesa de la Cordillera Ib&ica, e concreto en las columnas estratigrticas Moncayo y Tabuenca, Estudiadas por Arribas (1984). Este autor incluye estos materiales dentro del Grupo Detrtico, denominndolos Dolomas de Illueca, que est formada por dolomas amarillas con alto contenido en terrgenos. Presentan ahundante hioturhacin, grietas de desecacin, moldw de evaporitas, laninaciones algares y laminacin de ripples. Segn Arrihas (1984). constituya una secuencia cnrbonatada waportica de somatizacin hacia cl techo, pasando desde amhiantes inter a supramnareales, an una secuencia clsica de llanura marcal carhnatada. Fm. lutitas y yesos de Tramacastilla Las electrofacies que se encuentran en esta formacin son: Lutitas, Alternancia de dolamias y lutitas, Alternancia de anhidrita y lutitas, Alternancia de areniscas y lutitas y Areniscas. Dentro de la electrofacies Lutitas se encuentra una alternancia de lutitas y niveles de yeso, presentando estos ltimos poco espesor. Como se deduce de la cnumeraci6n de las electrofacies se trata de una unidad muy heteroltica, donde la litologa dominante son las lutitas, principalmente rolas en la parte inferior y grises 2 la parte superior. La interpretacin scdimentolgica que se realiza de esta formacii>n est condicionada por su escapa reprcssentacid y su reducido espesor en el rea estudiada. Por lo tanto, lvs datos de Jos que se dispone tienen Ll carcter muy pontual. Hacia el NW de los sondaos Magalkjn y Amedo la unidad se acua hasta desaparecer, tientras que hacia cl E, va adquiriendo progresivamente mayor espesor y aumenta su carcter waporltico presentando an la parte central de la actual Cuenca del Ehro (sondeo Ehro- Jurado, 1988). espesores de! orden de 300 m de sedimentacii>n evaportica (Jurado, 1988; 1990). No se han observado electrosecuencias claras e esta unidad. Sin embargo, donde la unidad prescnta mayor espesor (tig. 99 A), :se aprecian tres tendencias mayores. La primera de ellas uestra un GR decreciente y una resistividad 247 creciente (fig. 99 A, 1). Se genera por la
Lutitas,
Alternancia
En la hax de: la formnacidn y correspondiendo a la primer tendencia mayor, se encuentran lufitas rojas que en la parte superior presenta intercalaciones de carbonatos; posteriormente son sustituidas por lutitas grises co yesos. Esta secuencia puede interpretarse como una fase de salina (Ort, 1989), donde se produce sedimentacin luttica, carbonatada y sulfatada, faltand en este caso la sdimntacin haltica. La segunda tcndencia mayor presenta un GR decreciente y una resistividad decreciente (fig. 99 A, 11). Est formada por electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas co un predotinio del lemcnto lutitas, en el techo. En esta tendencia las lutitas tienen color gris. Se interpreta que ests materiales corresponden a la t&e de sabkha (Ort, 1989), cuya sedimentacin responde a una etapa de retraccin de la lmina de agua. As, las dos primeras tendencias hasta ahora descritas, pueda responder a un ciclo de salina-sabkha (Ort, 1989). La tercera tendencia mayor presenta un GR y una resistividad con valores crecicnl.es (fig. 99 A, II). Se en el techo. gentira por la sucesin dc niveles de Lutitas y Areniscas, presentando astas ltimas una distinucin En la parte media existen niveles de dolomas. Las lutitas presentan colores grises y rojos. Representa Ema sedimentacin luttica, producida probablemente cn una llanura f.angosa, amplia y con poca pendiente. Existen al,gunos depsitos da carbonats, probablemente correspondiendo a depsitos algares, si~tilares a los descritos en superficie (Marzo y Calvat, 1985), para esta unidad. Ocasionalmente sz producen corrientr:s tluviales de carcter efmero, que surcaran esta llanura fangosa y generan los depsitos de areniscas. Esta formacin, lo tismo que la anterior, se encuentra representada nicamente concretamente r los sondeos Magalln y Amedo (tigs. 32 y 99). En el sondeo Magall<n identifica la parta superior de la unidad formada por la siguientes electrofacies descritas de base de areniscas y lutitas, Alternancia de anhidrita y lutitas, Alternancia de dolomas y Anhidrita. Puede aprcciarsa un incremento del porcent+je de lutitas en la parte superior. en el sectr norte, (fig. 99 B), slo se a techo: Alternancia lutitas, Lutitas y
En rsumcn, la Fm. lutitas y yesos de Tramacastilla an este rea representa una sedimentacin en un ambiente de llanura fangosa co carcter evaportico. La sedimentacin proviene bsicamente de la decantacin de los sedimentos ms finos. con proporciones menores de sedimentos dcpositados tanto por corrientes tractivas, como generados por precipitacin. En la base s bserva un ciclo salina-sabkha y en la parte superior se producen depsitos casionales dc corrientes efmeras. En superticir:, Arribas ( 1984), incluye estos materiales dentro de la unidad Lutitas y margas de Trasohares. Segn su intupretacin la sadimzntacin se produjo en una zona intwsupramareal en un clima rido, con la formacin de costras dolonticas. Fm. dolomas de Tramacastilla Como ya se indic anteriormente al analizar la primera unidad en facies Muschelkalk, Fm. dolonas y margas de Albarracn, el estudio sedimentolgico de los carbonatos mediante diagrafias presenta merosas limitaciones. Esta es la causa de que en el anlisis de las unidades carhonticas la referencia fundamental la constituyan los afloraninto existentes en reas pr6ximas a Is sondeos estudiads y su correlacin con los tismos. En el caso dt: la Fm. dolomas de Tramacastilla, esta ha sido identificada en los sondeos Castilfro, Amedo, Magalln, El Gredal, Sigiienza 50.12, Baids y Sta. Brbara, encontrndose igualmente en las columnas Moncayo, Tahucnca, Juhera y Yclo (figs. 32, 41 y 52). En cas1 todos los casus mencionados Bsta unidad est constituida por la electrofacies algunos sondws tienen intercalacions margosas. La distribuci6n de espesores que muestra variable. En cI ra estudiada presenta un espesor mximo de 40 m en el sondeo Magalln (tig. de 7 m en el NW, rn el sondeo Castilfro (fig. 100 C), y 5 m en el S, en el sondea Baides 249 Dolomias, que en la unidad es bastante 100 B), y un mimr> (fig. 101 B). En Ios
sondeos Amado (tig. 100 A), El Gredal y Sta. Brbara (fg. 101 A y C), tienen espesora
medios.
Como puede apreciciarse fcilmente, la intaprcVdcn seddimcntolgica con los datos de los que se dispone resulta bastante precaria. Por tanto, resulta imprascindiblz su correlacin con superficie. En el rea scptcntrional de la Rama Aragonesa de la Cordillera Ib&& la Fm. dolomias de Tramacastilla se ha interpretado en base a la correlacin establecida con Is unidad Dolomas Superiores de Arribas (1984, 1987). Segn este autor, se trata de un ambiente de plataforma carbonatada con una sedimentacin general restringida. Arribas (1987). describe en la base depsitos submareales con bancos oolticos que pasan a depsitos de baja energa de ambientes suhmar,ealas a intermareales que evolucionan a supramarcoales en cl tccbo, componiendo ciclos de srnza.c,. En la zona X de la Rama Castellana, en las columnas de Yelo (prov. Soria) y Jubera (Garca-Gil y Sopea, 1987; Garca-Gil, l989), se interpreta esta formacin como generada an una llanura mareal carbonatada con algunas secuencias de someriz+cii>n de carbonatos y waporitas desarrollados an clima rido con alta evaporaci6n. Como i:e comprueba, el medio de sedimentacin descrito es bsicamente el mismo n las dos zonas. En el rea de la Rama Angonesa, donde rl espesor de asta formacin es mucho mayor (tig. 100 B), se llega a d$positar facies submarealas, mientras que en la Rama Castellana, con apesorrs menores (fig. 101 A), no ss encuentran facies tan profundas. Tanto en la Rama Aragonesa como en la Rama Castellana, se han descrito secuencias y aclos de aomerizacin similares a los descritos por James (1979), y Kendall (1979). En el rea dz Molina de Aragn-Albarrdcn P&ez-Arlucea (199 l), interpreta qu cstos sedimentos se habran depositado an un sistema de rampa bomoclinal carbontica sin influencia terrgena, que evoluciona desde una rampa de tipo fringing-bank a una rampa de tipo barriw shoal-comlex con cinturones de facies rms dittxenciados Fm. dolomas, margas y calizas de Rayuela
Esta formaciiin constituye la parte superior de los carbonatos en facies Muschelkalk en el rea estudiada. Ha sido identificada en los sondeos, Castilfro, Amedo, Magulln, El Gredal. Baides y Sta. Brbara, y en las columnas Moncayo, Tabuenca, Juhra y Ylo (tigs. 32, 41 y 52). Adems, en las columnas dc Masilla y Aylln, existen terrgeno-carbonatados. que seran al equivalente lateral de esta formacin y que representan la sedimentacin an las reas prximas al lmite de extensii>n mxima de los carbonatos en facies Muschelkalk. La distrihucii>n da espesores de esta unidad, igual que en cl caso de la Fm. dolomas de Tramacastilla, 2,s bastante variahlr. El espesor mximo se localiza an el sondeo Magnlln (tig. JO2 C), y cI espesor mnimo en Baides (fig. 103 B). En los sondaos Castilfro y Amedo (tig. 102 A y B), y EL Gredal y Sta. Brbara (g. 103 A y C), ata unidad prescrita espesores medios. Se observa una disminucin de espesor n direccin S, e igualmente en direccin NW, donde comienzan B existir facies trng2no-carbonatadas. Esta formacii>n puede incluso llegar a desaparecer, y no existe ya en los nondcos situados ms hacia cI W (Gormaz-1, Alcozar, Iglesias-l, etc.) (tig. 41). En esta formacin se identifican las electrofacies, Dolomas, Margas, Alternancia de dolomas y lutitas y Lutitas. De f~>rma frecuente se enc:uentr;l una alternancia dc dolomas y margas, que ha sido incluida en la elzctr0facie.s Dolomas. Tambi&n aunque dz forma ocasional, la electr&cies Lutitas puede presentar ndulos de anhidrita dispersos. Como suceda para unidades anteriores constituidas fundamentalmente por Carbonatos, la interpretacin sedimentolgica con los datar: disponibles resulta precaria. No se observan elcctrosenwncias, y las tendencias mayores que se aprecian son simnplemente verticales. As pues, resulta fundamental la wrrrlaci<in de esta fornucin con los afloramientos pniximos que son los que van a proporcionar los datos neczsarios para su interpretaci<in en thminos sedimentolgicos. Las columnas Moncayo y Tabuenca (Arribas, 1984), son las ms prximas a los sondeos del rea N cercanos a la Rama Aragonesa de la Cordillera IWrica, como Magalln, Amdo y Castilfro. La Fm. dolomas, margas y calizas de Royucla quivaldr~ (fig. 32), a la unidad Dolomas y margas superiores (Arribas, 1984, 1987). Este autor considera que cslos materiales se depositaron en un ambiente de plataforma restringida. En la parte inferior existiran tcies suhmalwales generadas en un lagorm terrgeno que pasa a un lagoon carbonatado. En la evolucin
Fig.
a ambientes supran~~~ks
co
En cl caso de los sondeos El Gralal, Baides y Sta. Brbara, los afloramientos ms prximos se sita en Ia Rama Castellana de la Cordillera Ib&ica (Garca-Gil y Sopea, 1985; Garca-Gil, 1989), en los cuales se consideran las columnas de Yelo y Johera (tig. 41). Estos autores consideran que esta formacin se gener en a llanura mareal carbonatada con t&mios que varan desde submareal hasta supramaral, sometida a condiciontr, de aridez, donde se puede identificar .secuencias de sornerizaci similares a las descritas por James (1979). En el rea de Molhna da Aragn-Albarracn Prez-Arlucea (1991), interpreta estos materiales como generados en IUI medio de rampa carbontica muy tendida, somera y casi co geometra de plataforma, que muestra influencia terrgena peridica. Sc aprecia ciclos de somerizacin que terminan co facies de llanura de ~lli<rea en la parte inferior y superior, y en Ia parta media existen secuencias que no llagan a alcanzar ca las facies de la zona mareal. Como puede comprobarsa la interpretacin realizada en ambas zonas resulta similar. As pues, la sedimentacin de la Fm. dolomas, margas y calizas de Rayuela para este rea pudo producirse c un ambiente dc llanura mareal carbonatada, que evoluciona desde facies ms pmfundas a ~cicies someras an las cuales se observan signos de aridez.
3.3.3. Facies Kupr Las caractersticas de la sedimentacin y la configuracin de la cuenca dondc se depositaron los materiales en facies Keuper, dificulta el anlisis dc las unidades coqjuntamente para los distintos sectores,, por lo cual se ha consideradr> oportuno mantener la divisin de sectores de forma qut: se refleje mejor la variacin areal de los distintos subambients.
3.3.3.1.
En esta unidad las electrofacies ms frecuentes so las Lutitas, Areniscas, Anhidrita, Alternancia de areniscas y lutitas y Alternancia de anhidrita y lutitas. La electrofacies Lutitas presata ea ocasiones ndulos de anhidrita de forma dispersa, y otras veces finos niveles dc yeso. En el sector sur la electrofacies ms frecuente en esta unidad 8s la Halita. En esta electrofacies se presenta de forma frecuente la variedad que mestra intercalaciones da ivcks da Iutitas, aunque estos siempre se encuentran en un porcentaje inferior al de halita. Las electrosecuencias observadas en esta unidad so de tres tipos. La ms frecuente muestra un GR y un eutrn co valores crecientes (tig. 104 A), y una resistividad decreciente. Est compueta por la sucesin de las &ctrofacies Anhidrita y Lutitas, esta ltima predominante en el tzcho. Tienen un espesor variable entre 7 y 20 m. Es decir, e la base de la electrosecuencia predominan los niveles de evaporits, gcnrralmenk anhidrita, aunque ocasionalmente aparece halita, mientras que en la parte superior dominan las lutitas, existiendo 11 cambio progresivo en al porcentzkj entre ambas Ijtologas. Otro tipo de rlr:ctrosacuecias presentan un GR y un neutrn con valores decrecientes (fig. 104 B), mientras que la resistividad tiene, valores crecientes. Su espesor medio cs de 10 m. Se forma por la existencia de lutitas que incluyen ndulos da anhidrita dispersos, aumentando en proporcin en la partE superior. Tambin se gencra atas electrosecuencias cuando las lutifas presentan nivelas de yeso, ms frecuentes en la parte superior. El tercer tipo de electrosecuencias, denominado C en la figura 104, se caracteriza por un GR y un neutrn decrtxientes. Estas electrosecuencias estn generadas por la presencia de una alternancia de arenicas y lutitas, con un mayor txpsor de las areniscas cn la parte superior. La combinaciGn de electrofacies y clectrosecuencias sealan la existencia de varias tendencias (fig. 105). La primera, situada en la base dc la unidad, presmta un GR y un natrn decrecientes (en ig. 105 B, neutrn en cps)
/ l a,
N 330
vvvvv
vvv
vvv
GORMAZ-1 GR 0
. 1
API
15F) ,180
CPS
33!,
[
BA1 DES PI 150, 30 %
-1710
-1715
l(D
GR O-
] -
el ncutrn en cps), y una resistividad normalmente creciente. Si la cuva del neutr6n es muy irregular, la tendencia pueda qudiir enmascarada por eI contraste de valoras extremos, co,,,<> sucede n el caso del sondeo El Gredal (tig. 106 C, 1). Esta primera tendencia rtl$ el cambio en cI carcter da terrgeno a evaportico que tienen los matwials. En la parte inferior estn preszntes las electrofacies Areniscas y Alternancia de arniscas y Mitas de forma mayoritaria. Progresivamente su porcentaje disminuye, aumentando al de Anhidrita y apareciendo eleCtr0se3EnClaL: en las que sc observa un aumento del nmero da niveles de yeso como intercalaciones en las Mitas. fas caractersticas da estos materialas parecen indicar que su sedimentacin se produgo en un ambienta de sabkba, dentro de la cual pueden diferenciarse distintos submedios. Las caractensticas de esta primera tendencia se habran generado en un submedio de inner sabkba, que se describe mis detalladamente a contmuacin. bkba, segn terminologa dc Handfrd, (1981), pueden distinguirse Incluidos en (del submadio dc innr SS subambientes de dry mud-ilat (Hardie et al., 1978), y saline mud-fiat (Hardie et al., 1978; Handford, 1981). El subambient de dry mud-fiat se caracteriza por sr una zona de sedimentacin de material fino, normalmente lutitas. Los niveles de areniscas que se ncuentran entre las Mitas, ~ generan por la llegada ocasional de tl+s efmeros. Estos transportan material mlis gmesc que proviene de reas situadas hacia el interior dcl continente. En esta zona tamhin se producen depsitos de rvaporitas, que no presentan un desarrollo importante. As, la caracterstics principal de la sedimcntaci6n en este rea, es el dqx5sito de lutitas y los procesos de desa<;in que stas sufren. El suhambiante de saline mud-tlat se caracterizi por ser una mona de salimentos lutticos que estn anhehidos cn agua salada, a partir de la cual puede producirse precipitaci6n de evaporitas en el interior del sedimento mediante un proceso dr ascenso capilar o pumping. En ate rea tambi6n se producen niveles de anhidrita de poco espesor, que se interpretan generados en pequeas charcas salinas, provocadas por la exposicin ocasional dz las zonas de Salt pan. As, los materiales dt: esta primera tendencia se habrian formado an un ambiente de llanura tingosa di&, donde la sedimentacin se produce a partir da la carga en suspensin que transportan hasta estas zonas cursos fluviales dc funcionamiento ocasirmal, coincidiendo con fiwtes tormentas (Handford, 1981). Los sedimentos depositados son lutitas generadas por decantacin y areniscas depositadas por shed flood. Los sedimentos que constituyen la parta superior de esta primera tendencia corresponden a la sedimentacin en un dry mud-tlat, donde se depositan Mitas por decantacin y se desarrollan evaporitas, que generalmenta tienrn poco qxsor (Handtiwd, 1981). Las evaporitas son, an este caso, yeso y anhidrita, cuya presencia provoca an las diagrafias la tendencia decreciente en el GR y neutr6n. La segunda tendencia mayor observada, es vertical en casi todos los registros (iigs. 105, 106, II y 107. ll), aunque en algunos como en la curva de resistividad del sonden Alcozu (ti& 105 A, Il), o de los sondeos Don Juan e Iglesias-I (tig. 106 A y B, II), puede mostrar una tendencia decreciente. Est generada por la sucesin dr las electrofacies LlaaS,, en ocasiones con ndulos de anhidrita dispersos, Anhidrita, Alternancia de anhidrita y lutitas y localmente Areniscas. Tamhi& est constituida por electrosecuencias de tipo PL y B (tig. 104). En el sector sur esta tendencia respondera a la presencia de la electrofacies Halita, existiendo en menor proporcim Anhidrita y Lutitas. Estosmateriales sehahrian formado en un submediode innar sabkba, en el cual los sedimentosdepositados son mayoritariamente lutitas. En el subamhinte de saline mud-tlat sedepositan Mitas por decantacin (Handfurd, 1981). Estas lutitas estn mhahidas en agua con una alta concentracin an sals. Su avaporacin genera la precipitaci6n de stas. En este casose forma anhidrita, que aparececomo ndulos n el interior de las Mitas. Facies similares han sido descritas por Hardic et al. (1978) y Handford (1981, 1982). En las zonas de t:rnsitoentre cl saline mud-tlat y el Salt pan pueden depositarsealternancias dr anhidrita y lutitas. Las Mitas reprsntan los estadios de rtracxin de la lmina dr: agua del At pan, mientrasque la anhidrita seproduce cuando &tr ocupa una mayor axtansKn. En el sector sur, esta segundatendencia rcprestmta una alternancia de depsitos generadosen Salt pan, saline mud-tlat y dry mud-tlat, con predominio de los depsitosde Salt pan, sealados por los niveles de halita. El suhmedic de Salt pan est incluido entre los dominios de inner sabkha y marginal sabkba. En este
259
caso, setrata de una sedimentacincaracterizada por la precipitacin de halita a partir de salmueras que han alcanzado el grado de saturaciiin en este mineral. Se pueden producir principalmente dos tipos de depsitos, el primero est constituid por importantes niveles de halita que presentanun espesormximo dc 18 m. El otro tipo de depsito esti fo-d por alternancia da niveles de halita y niveles de lutitas. Estos ltimos SChabtian depositad en episodiosde mennor concentracin de la salmuera. Los dos tipos de depsitosson tpicos da la sedimentacinen submediosde Salt pan o salinassomeras (Hardie Et al., 1978; Jama et al., 1980; Handford, 1981 y 1982; Warren y Kendall, 1985). Handford (198 1). en los depsitosde la formacin Lower Clear Fork del P&mic de Texas, analiza depsitos de halita con cnractwsticas y espesores muy similars a los que se describen en ata unidad, y que esti asociados, igual qu cn ate cas, a capas mjas y a depsitos de plataformas carbonatadas someras. Tomando como base estudios de sabkha actuales y las caractersticas de la sedimentacin, considera que los depsitos de halita se formaron en aguassrrmeras,con una profundidad de la lmina de agua variable entre 1 y 2 m. Considerandolos datos aportados por Handfixd (1981). los depsitosde halita da mayor espex~rpresentesen esta unidad. habran necesitado para su formacin una Imina de agua que presentarauna espesorcon un rango de variacin entre 1,3 y 2,7 m, lo cual indica una sedimentacin en aguassomeras. SiA gf$RBpRfl
PRCIF m E"
NEUTRON
45
DENSICIAU
45c
SONIVO
9514Llms/p9@ 40
% 15
-15 1 95g/ccL
-28511
Fig. 107. Tendencias mayres observadasen la unidad Kl!, en el sonde Sta. Brbara.
260
En el caso dai sondeo Raides, SCaprecia adams de las anteriores, una tercera tendencia mayor (fig. 108, III), con GR y neutrn crr~ientcs y resistividad decreciente. Se genera por un predominio en la parte superior de IOS depsitos de dry mud..tlnt, lo que provoca un aumento en el porcentaje dc lutitas, que causan las lecturas ms altas de GR y neutrn y mcnows de resistividad. En resumen. los datos aportados por las electrofacies, electrosecuencias y tendencias de esta unidad, indican que los sedimentos se depositaron en un ambiente de tipo sabkha, que se desarroll sobre una amplia extensin, probablemente con poca pendiente y clima rido. En principio la sedimentacin se produce en un submedio de inner sabkha, en al que se desarrolla una llanura fangosa dista1 que evoluciona a un subambiente de dry mud-fiat. A continuacin se distingue un snlinc mud-tlat y zonas de transicin entre este subambiente y cl dc salt pan. Este ltimo subambienta e>,el predominante ~n el sector sur donde se presenta ms desarrollado que en el sector centro. El subambicnte de ~alt pan, ya se incluira en el submedio de marginal sabkha.
Fig. 108. Tendencias mayores de la unidad KI?, en el sondeo Baides,, En superficie, an el rea de Molina de Aragn-Albarracn, Prer-Arlucea (1985). analiza los materiales en facies Keuper. Considera que la Fm. lutitas y yesos de Noguera, equivalente posiblemente a esta unidad, reprcsen& una sexlimcntacin correspondiente a lagunas costeras hipersalinas con algunas facies de sabkha asociadas. Describe asociaciones de facirn compuestas por margas negras y lutitas, yesos laminados, ocasionalmente dolomas con grietas de desecacin y estructuras tcpee quz indican depsitos someros. Interpreta este conjunto 11emateriales generado en lagoons restringidos 0 lagunas costeras. Los terrgenos tinos representarian peqwas corrientes de origen tluvial que llegan de forma intermitente a estas lagunas. Tambi& existen asociacmnes con yesos masivos y lutitas con pseudomorfos de anhidrita nodular, que representan depsitos de sabkha costera, inundada peridicamente y st~jcta
261
CO precipitacin
de sales
En el rea de Aylln, Aracil (1986). realiz al anlisis sedimentolgico de las facies Kauper. Se ha podido establecer una correlacin litoestratigrf~ca entre las unidades establecidas en este trabajo y los sedimentos estudiados por Aracil (1986). que incluye en la unidad Lutitas con yesos de Valderromn. Sin embargo, Aracil (1986), realiza la saldimntologa de Ia unidad Lutitas con yesos de Valderromn de fomu global, no siendo posible identificar las divisionzs establecidas. Por tanto, se ha considerado convaniant incluir la intarprtacin ambiental n la descripcidn de esta primera unidad, an teniendo cn cunta que estaran incluidas en ella las dos unidades posteriores. Aracil (1986), describe asociaciones de facies que represa~tan rellanos de canal con barras arenosas y facies de abandono. Localmente las barras pueden ser mixtas, de arenas y gravas. TambiBn describe asociaciones de llanura dc inundacin con Ihulos de derrame y depsitos de zonas palustres con charcas, donde se forma yeso que pueden tener espesores relativamente importantes. Se tratara de una zona llana, donde dominan los depsitos de llanura de inundacin de ros entrelazados, desarrollados sobre abanicos aluviales. En determinadas zonas la llanura de inundacin seria ocasinalmrnte cohiwta por el mar, desarrollndose posteriormente zonas palustres con charcas, donde precipitan evaporitas en ambientes similares a las sabkhas costwu. Garca-Gil y Sopra (1987), estudian los materiales en facies Keuper d la zona de Juhera, que se integran en la unidad Lutitas y yesos de El Puente. No es posible reconocer, an la interpretacin sedimentolgica realizada por estos autores, las unidades aqu establecidas. Por lo tanto, se ha optado por considerar la Iunidad en su co+nto e incluir la interpretacin de Garca-Gil y Sopea (1987). en esta prima unidad. Estos atorei, en base a las asociaciones de facies determinadas, establecen algunas secuencias d somerizacin en carbonatos y avaporitas. Sealan la sxistancia en la parte media de esta unidad de un episodio de mayor intluencia continental, marcado por la presencia de niveles ms terrgenos. Debido a los escasos datos de que disponn, sealan como hiptesis qor: estos materiales podran habzrse formado en una llanura evaportica de tipo sabkha. Los materialr:s en facies Keuper de los atloramicntos del sector sur, han sido poco estudiados debido a la mala calidad de los atloramiantos, que no permite su anlisis sedimentulgia~. Esta razn impide la ralizacin dc una correcta wrrelacii>n wn los datos de superficie.. Sopea (1979), seala atas diticultades y nicamente analiza estos materiales desde un punto de vista litoestratigrfico. An as, este autor establece algunas consideraciones respecto a su origen. Basndose en la litologa dc estos materiales, lutitas, areniscas, tinos niveles de dolomas y yeso, la presencia de ahundantes moldes de evaporitas, junto a la ausencia da seales de actividad biolgica, los interpreta como un medio de condiciones hiperwlinas con aportes terrgenos todava considerables, aunque no considera que existan criterios para determinar si se trata de depsitos de sahkha, lagoon o es una vulta a las condiciones intarmarealas.
Unidad K4? Las t3lectro~tcies que se identifican en esta unidad son: Lutitas, Alternancia de dolomas y lutitas, Alternancia de anhidrita y lutitas. Margas y Halita. La electrofacies Lutitas prasenta de forma local niveles de yeso (sondeo Alcozar. tig. 41). Tambi6n purd presentar halita dispersa (sondeo Gormaz- I < tig. 4 1). y anhidrita dispersa (sondeo El Gredal, tig. 41). En el sector sur existen adems Alternancia da areniscas y lutitas, Anhidrita, Areniscas y Dol~,rnas. La parte superior de la unidad en el sector sur se caracteriza por la prsncia de intervalos de lecturas anmalas n las diagrafias, qu pudieran corresponder a sales disueltas por al lodo de perforacin. Como se deduce de la wurneracin de las electrofacies, esta unidad es heteroltica, estando constituida por terrgenos, rvapontu y carbonal:os. Las electroswzuencias idntiticafdas son de diversos tipos, respondiendo a la gran variedad litolgica de esta unidad. Pueden ser dividirse en dos grupos, segn Exista un predominio de los terrgenos o de las avaports. En el grupo d las rvaportas. las ms frecuentes muestran un GR y un neutrn con valores crecientes (tig. 109 A y B), siendo la resistividad ms irrgular, aunque suele prsentar valores crecientes. Tiene un espesor variable, entre 5 y 10 m. Estn genradas por las electrofacies Alternancia de anhidrita y lutitas y Anhidrita. En general, los niveles dc anhidrita tienen mayor espesor en la base y los da lutitas en el techo, provocando el aumento en los valores de GR. 262
l~rrt
f,//
p
0 ,
API
EL GREDAL 150 50
N -10
vvvvvvvvv
vvvvvv
-1190
--1200
1 /
N % 151
150,
,45
API
150 I
EL GREDAL 50
%
r-1210
N 10
Tamhikn se idetitican tras &clrscuncias cwactarizxlas por un GR cracirnta y un nrutrn ligeramente dzcre&nte (tig. 109 C). Estn generadas por la supqosicin de la electrofacies Alternancia de anhidriti y lutitzu. La alternancia se compone normalmente de nivalas de poco espesor y al contraste de valoras genera en el neutrn ui< curva con picos ~:~trdm~~s. 1 que unid a la existencia de intercalaciones de anhidrita en las lutitas dc la parte superior, genera la tendencia decrecizntz cn el vdor medio del neutrn. Existe ti tipo de electmsecuencias que presenta un GR y un neutrn con valores crecints (tig. 109 D), con una la resistividad claramente dccrecicnte. Tiene un espesor me& de 7 m. Esta formada por la electrof~cics Alternancia de dolrnias y lutitas. Las dolomas so ms frecuentes en la hase. tientras que su disminucin cus el ulor decreciente L: la rrslstlwdad. Ls mveles de dlmias son una de las iaracterstius ms tpicas de esta umdad 2 eI SeCtr centro. El cuarto tipo de electrsecuencias presenta un GR y un neutri>n co valores decrecientes (tig. Il0 E), y una resistividad creciente. Se genera por la existencia de halita dispersa en las Lutitns. El aumento del porcentaje de sal en la parte superior, genera el incremento de la resistividad. El espesor que present;m suele ser mayor de 10 m. Lodmente pueden ser muy importmtes, como sude en el sondeo Gormaz-l. Tamhi&n se generan estas electrsecuencias, por la existencba de Imitas con n&lulos de anhidrita dispersos, CF proporcin aumnf;l 2 la parte superior. ~levand as la resistividad. En 2ste caso, presnt;m un espesor medio llc: 8 rn. Otras electrosecuencias muestran un GR y un neutrn decrecientes (tig. ll0 F, el neutrn en cps), y una resistividad irregular. Estn grnrradas por la existencia de la lctrf;lcit!s Lutitas cn la base y Halita e el techo. El espesor medi es de 10 m. Lwalmante tamhicn pueden ser frecuentes, concretamente en Ihs sondeos Gormaz-1 y Ro Franc (tig. 41), rAPI
CPS
330
GR
L __. API
GORMAZ-1
N CPS
150 180
330
Fix.
110. Electrosecuencias
identificadas
2 la unidad
K4?
Existen intervalos donde no se aprecian electrosecuencias, llegando x representar un porcentaje muy alto 20 et contexto de ta undad. lueden estu tormados por la sucesln de la ektrofacies Halita, como en el sondeo Gormaz-I y posiblemente 2 los sondeos Baidrs y Sta. Brbara dd sector sur (tig. 52). Tamh%n se generan por la existencia de Margas con mtrrcalaciones de lutitas, o bien de Lutitas con niveles de yeso de poco espesor, como en el sondeo Alcz;<r. Drntr del gupc de I<>s terrgenos existan electrosecuencias ~aracteriz;lda por mostrar valores de. GR y crecientes (hg. II I A y B). y resistividad decreciente. Estn generadas por la sucesin de las alectrfacirs 264
neutrn
GR OL API
BALDES 150 30 %
N 0
29
B
GR 0 API
GR OL--API
BAIDES 150 60 % 3p
595 --z-
Fi:.
I Il.
Electrosecuencias
compustas
por tem&wws
e la unidad
K4!.
Areniscas y Lutitas, formando una secuencia granodecreciente. La electrofacics Alternancia. dearcniscas y lutitas tamhi&n puede formar parta de esta electros~uencia, sitindose generalmente en la base de la misma (iig. 1I I B). De forma menos frecuente aparece otra elcctrosecuencia caracterizada por un GR decreciente y un neutrn creciente (iig. 1 II C), y una resistividad creciente. Est formada por las electrofacies Lutitas, Alternancia de areniscas y lutitas y Areniscas, componiendo una secuencia granocreciente, con los niveles de lutitas de mayor espesor situados n Ii< base y los de areniscas en el techo. La combinacin dc clectrofacies individualmente o de electrosecuencias, provoca la existencia de tendencias mayores. Los difcrentcs espcsorcs que presenta esta unidad haca que en aquellas reas donde et espesor es menor, no este% representadas todas ellas. As mismo, la variacin litolgica que presenta asta unidad provoca que las tendencias mayores ohscwadas no conserven caracteristicas semejantes en los diferentes sectores, razn por la cual se dwcrihen individualmente. En el mbito del sectm centro y concTetam&e n el rea del sondeo Gormaz-1 (iig. 1 12), la unidad presenta el mayor espesor siendo posible identificar cuatro tendencias mayores. Cuando al espesor es menor s>10 es posible identificar dos como en Alcozar, El Gredal, San Pedro-2, Iglesias-l y Ro Franc (figs. 113, Il4 y ll5 A). En otras ocasiones slo se aprecia una, wmo en el caso de Don Juan (fig. 115 B). A continuacin se describen las cuatro tendencias mayores prcscntzs en el rea del sector centro donde la unidad prsnta mayor espesor. La primera tendencia mayor presenta un GR decreciente, el nautrn muestra valores ligeramente crecientes o su tendencia es vertical, mientras que la resistividad tiene valores irregulares generalmente decrecientes (tig. 112, 1). Est formada por electrosecuencias de tipo A y F en las figuras 109 y IlO. Esta tendencia se origina por el predominio en la parte superior dt: las electrosecuencias de tip F (fig. I IO), caracterizadas por presntar lutitas en la base y balita en el techo. Amhos tipos de &ctrosecuencias (A y F), podran corresponda a un ambiente da sahkha. Las da tipo A (fig. 109), sc formaran en un suhamhiente de saline mud-fiat, incluido en el inner sabkba. Existen en este suhamhiente pequeas charcas dc agua salada en las que precipita anhidrita, formando los nivelas en la hasa dc la electrosecuencia. Tras la desecacin de estas charcas contina la sedimentacin habitual por dscantaci<in de lutitas. Las electrosecuencias de tipo F son ms tpicas de un submedio de marginal sahkha donde se desarrollan Salt pan. Handford (198 1), describe un Salt pan donde se produce precipitac& de halita, que da origen a sedimentos wma los aqu dacritos. En ocasiones el techo de los dap&itr>s puede di:<olverse y se product: sedimentacin de lutitas sobre 1~ que vuelve a generarse halita, crendose swwncias similarw a las descritas aqu lomo de tipo F (fig. 1IO). Esta primera tendencia mayor se econoce tambin en las reas de los sondeos Aluxar y El Grcdal (fig. 113, 1). En estos casos no existen dep&itos de halita. Unicamente se reconocen electrosecuencias de tipo Ay B (fig. 109), generadas como se indici> anteriormente en saline mud-tlat, y electrosecuzncias de tipo C y D (fig. 109). Las electrosecuencias de tipo C se localizan cn la hase de la primera tendencia en el sondeo El Gredal. Estn caracta-. rizadas por niveles de <dolomas y lutitas. Las dolomas pueden generarse, igual que la anhidrita, en pequeas charca>; donde: se produce su preccipitacii>n. En este caso las charcas se encontraran an zonas marginales del saline mud-tlat., Tambin dentro de estas zonas pudieron generarse las electrosecuencias de tipo D, formadas por lutitas y anhidrita en cl techo. En este caso la aparici6n ms frecuentt: de anhidrita en el twho indica una mayor salinidad del medio:, que concuerda con la presencia de halita en la parta superior de esta tendencia en el sondeo Gonnaz-1. La squnda tendencia mayor es vertical en los registros de CR, neutrn y rwistividad, est ltima puede selligeramzntr crccientc (fig. 112, II). Est constituida por elctrosecuencias de tipo F y en menor medida de tipo E,, junto con la lwtr<ltaciS Lutitas con halita dispersa, sin que se observen otras secuencias claras. Estas scuenci,as, donde el wmponente principal es la balita, indican claramente un submedio da salt pan. Handford (1981 y 19X:!), reconoce en sedimentos de salt pan, dos tipos de depsitos de halita. Bsicamente existan depdsitos de halita que alcanzan un espesor mayor da 4 m, donda la sedimentacin luttica wupa un segundo plano. Handford (198 l), los denomina halita handeada o masiva. Equivaldran a las electrosecuencias de tipo F. Tambin reconoce dep<isitos de lutitas entre los que existe halita de forma dispersa. Handford (1981). los denomina chaotic mudstone-Mita. Swan equivalentes a las &ctrosecudncias de tipo E (fig. 1 IO), cuando muestran secuencias marcadas. y a las Lutitas con halita dispersa si no las presentan. La halita bandeada (I masiva representa la sedimentacin en las zonas centrales del Salt pan, mientras que
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las segundas retlqjan una srdimentacibn ms de borde, en trnsito a las wnas de saline mud-tlat. Si se aplican los criterios de Hrmdford (1981), en relacin con la profundidad del agua necesaria para la formacibn de halita, ya explicados anteriormente, en este caso SC obtiene una profundidad aproximada de I ,5 a 2 m La tercera tendtincia muestra un GR y un neutri>n decrecientes (en tig. Il2 neutrbn en cps), junto a una resistividad creciente ~(fig. 112, III). Est compuesta por electrosecuencias de tipo E (fig. 1 IO), y Halita an la parte superior. Las elactros~xxencias de tipo E se generan en las zonas de salina mud-fiat en reas pr0ximas o de horda de los Salt pan, reprasentadlx aqu por los depsitos de halita. La ltima tendtincia mayor 6s vertical en el registro de GR, neutrn y resistividad (fig. 112, IV), y est formada fimdam~ntalmente por Halita y Lutitas. Las lecturas de los registros pueden estar modificadas, puesto que al cliper denota la existencia de una caverna, posiblemente debida a la disolucin de sales por el lodo de perforacin. Estas sales seguirian representando los depsitos de salt pan. Estas tres ltimas tendencias descritas en el sondeo Gormaz-1, donde la unidad presenta mayor espesor, no sti identifican claramente en al resto de los sondaos. Esto se debe a que la halita, que es el componente fundamental de estos materiales, no tixkte de forma tan ahundante, presentando la unidad diferentes Caractersticas. En el sondeo Alcozar y El Gredal (fig. 1 l3), Iglesias-1 y San Pedro-2 (fig. I l4), la tendencia ms superior es vertical o ligeramente decrecicntr cn el registro de rcsistividad.No se ha podido corr&cionar con las existentes en el sondeo Gornw-I , al no encontrarse depsitos de halita en estos sondeos Existen electrosecuencias de tipo D (tig. 109). con anhidrita en el techo. TamhiBn hay electrosecuencias de tipo B, algunas de tipo C con dolomas y lutitas, y ocasionalmente ekctrofacics de Lutitas con yeso. En la parte. superior de la tendencia las Marg;ls con intercalaciones de lotitas y los niveles de dolomas tienen mayor representacin. Representan la sedimentacin en una zona de saline mud-fiat, donde se producc sedimentacin por decantacin de hititas,, Tamhi&n se generan carbonatos como consecuencia dd desarrollo de mallas de algas, que pueda situarse en zonas prximas a charcas donde se produce precipitaci<n de yeso (Warren y Kandall, 1985). Los niveles de dolomas que alternan con lutitas y que presentan mayor espesor pueden estar relacionados con la precipitacin de carbonatos a partir de aguas hipersalinas suhsuperticialas relativamente diluidas (Hardia et al., 1978). En zonas deprimidas se generan charcas hipersalinas en las que se puede precipitar anhidrita. La formaci<in de estas charcas tamhikn puede estar relacionada con zonas antiguamente ocupadas por el margan del Salt pan. En Ro Franc(i y Don Juan (tig. 115). se aprecian tendencias verticaks, que no han podido ser identificadas en otros sondeos. Estn compuestas por Halita y Lutitas con halita dispersa. En menor medida existen niveles da Anhidrita. Puedtm ser equivalentes a cualquiera de las tendencias mayores verticales constituidas principalmente por halita en el sondeo Gormaz-1. Todo se complica por el hecho de que estos sondeos presentan el tacho erosionado. En el sector sur se ohsarvan cinco tendencias mayores. La primera tendencia (fig. 116 , 1 y 117, I), muestra un nutrn creciente y un GR que es decrecinte en el sondeo Baides (fig. 116, I), y creciente en el sondeo Sta. Brbara (fig. I 17, 1). Est f<mnada por la electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas y por electrosecuencias de GR y nzutrn crecientes (tig. Il 1, A). En el caso del sondeo Baides, la tcndencia mayor se genera debido al mayor espesor de los niveles de lutitas en la parte inferior. Posteriormente, al alternar con lo:; niveles da areniscas provocan un desi-UXXI cn cl registro de GR. En el sonda Sta. Brbara (fig. 117. l), est provocada por el mayor espesor de los nivele~~ da lutitas en la parte superior de las electrosecuencias que la componen. Estos nuteriales se habran depositado cn una llanura fangosa distal. En esta mna se reconocen pequeos canales cuyo relleno genera secuencias granodecrecientes, que se refkjan cn las diagrafas como electrosecuencias d tipo A. La sedimentacibn predominante n esta zona corresponde a lutitas. Como intercalaciones entre ellas se cncuntran los niveles dc areniscas quz se genzraran por proCtxos de sheet tlood o tlqjos no ~wnfinados, similares a los descritos por Handfbrd (1982). que pueden producirse por episodios de desbordamiento de los canales. A continuacin, y srpamdos por un cambio, se observa una segunda tendencia (fig:;. 116, II y 117, II), muestra un CR y neutri>n UI valores crecints. Se genera por una sucesin de elcctrosecuencias con GR y neutrn crecientes, formadas por anhidrita y lutitas, con incremento de estas ltimas hacia la parte superior. Se produce por una disminucii>n en el porwnta,je dr: terrgenos. con la desaparicin total de las areniscas en el xmdeo Sta. Brbara. 271
STA~ BARBARA
PRW m 8"
k
CALIPER
14
GR
NEUTRON
45 % 15 -1:
DENSIDAD
SONICO
40ms/n 90 40
l-
l-
)-
l ,
l-
l 1
JL -
La sedimentacin SC produce an las zonas mis proximales (sondeo Baids), en un subambient de dry mudfiat (Hardie et al., 1978), donde la sedimentacin principal es la decantacin de lutitas. En este rea y a favor de zonas deprimidas se flwman pequeas charcas donde se generan carbonatos y en cuyas orillas se forman mallas d algas. Los carbonatos tambikn pueden producirse a partir de salmueras intersticiales relativamente diluidas, tpicas da las zonas de borde de las dry mud-tlat (Hardk t al., 1978). En diagrafias este subambitmte corresponda a la sucesin de las electrofacies Lutitas y Alternancia de dolomas y lutitas caractersticas dc la parte media de esta unidad en el sondeo Baidcs. Ocasionalmente pueden Existir n la dry mud-fiat parches de arena (Hardie et al., 1978; Handford, 1981). que prwienen de las zonas cercanas de la llanura arenoa. En las diagrafias, la existencia da de areniscas y lutitas. parches de arena viene retkjada por la aparicin ocasional de la electrofacies Altunancia Brbara), la sedimntacii>n se produce en un saline mud-tlat (Hardie et al., En las zonas ms distales (sondeo Sta. 1978: Handford, 198 1). caractriztdo por la sedimentacin de lutitas entre las cuales se produce la precipitacin de evaporitas. En este caso es anhidrita, formando nivelzs de espesor generalmente pequeo. En las zonas ms prximas a la dry mud-tlat, donde se producc la interacci6n de ambos suhambientes, la sedimentacin de anhidrita se produce por precipitacin en el interior del sedimento, generando anhidrita nodular (Handford, 1981). Este ltimo proceso aparece reUe,jado en la elrctrofacir.s Lutitas con ndulos de anhidrita dispersos, que se observa en el sondeo Sta. Brbara. Ya en la parte media dc la unidad, la tercera tendencia mayor (fig. 116, III y 117, III), muestra un GR decrcciznta y un neutri,n creciente. Est generada por la sucesin de la elctrofacies Lutitas y por electrosecuencias de GR decreciente y neotri,n creciente, causadas por el incremento hacia la parte superior da los nivals de areniscas frente a los de lutitas, hechu que tambin se rpit en la tandzncia mayor. En el caso del sondeo Sta. Brbara, tambikn existen electrosecuencias formadas por anhidrita y Iutitas, con un predominio de los niveles evaporticos en la parte superior provocando las lecturas menores an el registro del neutr6n. Esta tercera tendencia representa una sedimentacii>n timdamentalmcnte terrgena, con importantes niveles de areniscas. La sedimentacin se producira en una llanura fangosa dista1 con szdimentacii>n bsicamente luttica. En ella existen depkitos de sheet tlood, especialmente importantes en la base, donde producen uwa swuencia granodecreciente, retkjada en las diagrafas como una rlectrosccuencia con GR dwxcicnte y ncutrn creciente (fig. 1 Il C). En el rea del sondeo Sta. Brbara, la sedimentacin registra un carkter ms evaportico, indicando un trnsito hacia zonas de dry mud-fiat. Se observa una cuarta tendencia (tigs. 116, IV y 117, IV), caracterizada por un GR y un nutrn con tendencia vertical. En el caso del neutrn puede ser ligeramente decreciente. Sa debe a la alternancia irregular dc, niveles de Mitas, anhidrita y tramos donde las herramientas no leen adecuadamente. Por esta razn la tendencia real de los registros est tmmascarada. La sedimentacin sera bsicamente luttica. La presencia de Icturas anmalas podran indicar sks disueltas en la perforacin. La presencia de stas sals indicara la exist& de pequeas lagunas 0 ponds e la Ilsnnra fangosa, con aguas que tendridn una alta concmtr;lcin en sales. Esta posibilidad sfil sc wntampla a modo de hiptesis. La quinta tendencia mayor (figs. 116, V y 117, V), muestra una tendencia con CR decreciente y natrn crecitate. Est generada por un aumento del espesor de la electrofacies Areniscas, frente a la alectrofacks Lutitas. Los dp0sitos de areniscas pueden corresponder a canales, en general someros, que canalizan el flujo de agua en la llanura tngosa n las etapas ms hmedas (Handford, 1982). En diagrafias corresponderan a las electrosecuencias definidas como de tipo C (tig. Il 1). TambiBn se produciran depsitos dc flujos no canalizados sheet flood. que en diagrafias se refkjan principalmente como elactrofkies de Alternancia de areniscas y lutitas. En resumen, a partir del anhlisis de los datos aportados por las elrctrofacias, altxtrosecurncias y tndencias mayores, se drducz que la sedimentacin de esta unidad se produjo en un ambiente donde existe una gran interaccin entre distintos submedios. provocando una gran variedad litolgica en el registro y numerosos cambios de facies lo que rtifkja la gran diversidad de subambientes implicados en su sedimentacin. En ms salinas favorece la suhsidencia precipitacin el sector centro, la sedimentacin se produce en principio, en un saline mud-tlat que evoluciona a zonas de Salt pan. Este subambiente se sita en las zonas ms subsidantas (rea da Gormaz-1), donde se acumulacin de cuerpos de agua relativamente ms importantes. En las zonas pcrifkicas, con menor (Alcozar. El Gredal etc.), existen charcas salinas en un ambiente de saline mud-fiat donde se produce de evaporitas (en este caso anhidrita y yeso), y carbonatos asociados. prwnta aractristicas 274 ntis praximales. Se tratara de una zona de llanura
supralitoral, donde se registra una evolucin en la sedimentacin desde llanuras fangosas distales, a dry mud-tlat o saline mud-Hat , segn la posicin en la cuenca. Se aprecia, tras la desaparicin de los terrges ms gruesos, una sedimentaci6 en la que destaca al carcter evaportico, que distinuye ligeramantc en la parte superior, nunifestnd~x por la aparicin dti parches de arena en el sondeo Baides y de anhidrita nodular en al sondeo Sta. Brbara. Postexiormente se rtoma una sedimzntxi e una llanura fangosa distal, aunque la interpretacin de la parte superior de esta unidad es c<>mplicada dahidc a la reduccin de espesor dc la misma producido por la erosin anterior a los materiales cretcicos suprayacnts, y a la presencia de intervalos u>n lecturas annulas. A grandes rasgos puede tratarse de una llanura fangosa, similar a las dwzritas anteriormente, aunque con importantes depsitos anmalos de areniscas qw indicaran zonas ms proximales. Si se acepta como hiptesis que los intwvalos corresponden a disolucin de sale~i, en la llanura fangosa se desarrollaran charcas salinas en las cuales se produjo la precipitacin de estas sales. En superficir, en el rea de Molina de Aragn-Alharracn PBrez-Arluca (1983, analiza la sedimentologa de las facies Keuper. Equivalente a los materiales aqu descritos szra la Fm. yesos y lutitas de Teroleja. La unidad infrayacantc, Fm. lutitas de Teroleja no ha sido identificada en este rea. En la Fm. yesos y lutitas de Terle,ja, abundan los pseudondulos de anhidrita (estructuras chickan-wire). Los materiales son fundamentalmente lutitas y yesos (qw pueden tener origen diage&ic), depositados en una llanura supralitoral de tipo sahkha.
Unidad K5! Las electrofacies que Caracterizan esta unidad son las siguientes: Lutitas, Aremscas. Alternancia de arentscas y lutitas, Alternancia de dolomas y lutitas y Margas. Las Lutitas pueden presentar niveles de yeso y tamhi incluyzn ndulos de anhidrita dispersos. Las Margas su&n tener niveles de lutitas intercalados. Se han identificad cuatro tipos de electrosecuencias bsicas en esta unidad. El primer tipo denominado A en la figura 118, presenta un CR y un neutrn crecientes y una resistividad decreciente. Est generado por la existencia an su hase de la rlectrr~facies Anhidrita sohra la qw se sita la electrofacies Lutitas, formando as esta electrosecuncia. Presenta un espesor variable de 8 a 10 m. El segundo tipo de electrosecuencia. denominado B en fig. 118, tien caractersticas contrarias al anterior. Muestra un GR y un nzutrdn co valores decrecientes y una resistividad creciente. Se forma por la existencia de las electrofacies Lutitas y Anhidrita, situndose asta ltima en el techo da la &ctrosecuencia, provocando la disminucin del valor del GR. Tiene un espesor entra 6 y 8 1. Otro tipo de electrosecuencias duxminado tipo C (tig. ll@, muestra un GR y crecientes (en Gormaz-1, en cps), y una resistividad creciente o vertical. Tiene un espesor Est formada por la electrofacies Lutitas, con la peculiaridad de tener ndulos de anhidrita estn en mayor porcent+z en la base dc la secuencia. Por esto las lecturas de GR y neutri>n infrrior. un nutrn con variahla entre 8 dispersos. Estos so menores en valores y 12 m. ndulos la parte
El ltimo tipo de electrosecuencias descrito presenta un GR y un neutrn con valores decrecientes (frg. 1IX D, cn Corma-1 en cps), y una resistividad crecient. Presenta un espesor mcdio de 15 m. Se forma por la existencia d la electrofacies Alternancia de arniscas y lutitas, en la qu se aprecia o claro incwmento del porcentaje de areniscas en la parte superior. En ata unidad pue& apreciarse tres tendencias mayores (tigs. Il9 y 120 A). En ocasionas In existencia de valoras extremos en las diagrafias genarads por cl contraste litolgico hace difcil la identificacin da estas tendencias. Sin embargo, el mayor problema es qur. en algunas reas, como en los sondeos El Gredal o San Pedro-2 (figs. 120 B y 121 A), la unidad se encuentra erosionada por materiales cretcicos. Esto impide conocer el espesor real en estas &as, no pudiendo r&cionarse las tendencias observadas co las que existen en otros sondeos. A continuacin se describe las tendencias mayores, tomando com base las zonas donde existe un mayor espesor. L tendencia I presenta un GR creciente, un nsutrn en principio es vertical y luego ligeramente creciente (fig. 119). y la resistividad cs vertical. Esta tendencia est constituida por electrosecuencias de tipo C,qw se benzraran an suhmedios de marginal sahkha. En astas zonas la anhidrita nodular siempre ha sido citadacomo la 275
GR ? API
EL GREDAL 150 50 %
63 -10
-1135
P ll
VovvvvI,
[ -1145
GR 0
vvvvvvv
GORMAZ-1
c!3 CPS
API
150 180
N 330
GR ? API
GORMAZ-1 150,;80
cps cc
N 330
-1330
'-1345
J
Fig. 118. Electrosecuencias identificadas en la unidad KS?
1 L c
? I T (Ji ) I
L ;1 \ j
facies ms tpica (Butlr, 1969; Kcndall, 1979). TambiGn componen esta tendencia electrofacies Lutitas que pueden incluir niveles de yeso y en menor proporcibn Areniscas. Estos materiales pueden estar asociados con zonas marginales II borde del nuwginal sabkha en el paso a un inner sabkha. Las altcmancias de lutitas y yso SC han Citad en estas zonas en reas del Mar Muerto por New y Emery (1967), en Handfrd (1981). Habitudlmnte en estos ambientes pueden generarse carbonatos, que se asocian a creartientos de algas. En ate caso las areniscas representan la intluencia ocasional dc zonas ms intcrioras desde las cuales llegan espordicamente flujos de agua dulce. La segunda tendencia mayor es vertical cn casi todos los registros (lig. 119, II). De forma ocasional el registro de resistividad pu& mostrar valores ligcramcnte decrecientes (fig. 120, II). Sc compone de rlectrosecucncias de tipo A, con anhidrita en la base y lutitas en el techo. Se generan en zonas de trnsito Entre submedios de marginal sabkha. En astas zonas se desarrollan charcas hipemalinas donde se genera la anhidrita (Hardie et al. 1978). Tras su desecacin contina la sedimentacin de lutitas, comn en estas zonas. Existen lutitas con nivela de yeso que pueden tener una gdnesis similar. La aparicin de la electrofacies Alternancia de areniscas y lutitas dcnota, como en la tcndancia anterior, la existencia ocasional de aguas dulces, provocandn una reduccin de la salinidad del medio. La ltima tendencia mayor III, presenta un GR y un neutrn dccrecientcs (fig. I 19, el nutnin en cps), y una resistividad con valores crecientes (tigs. l 19 y 120 A). Est constituida por elactrose~uencias de tipo B con niveles de anhidrita an el techo. Su formacin se relaciona co submedios de inner sabkha, probablemente en ambientas de saline mud-Hat. Como ya se indic con anterioridad, en estas zonas existen charcas hipersalinas que pueden relacionarse en este cao con la axtensi6n del rea de influencia de los salt pan, en los cuales precipita la anhidrita. La dwaatacin de lutitas sera la sedimentacin normal de estas zonas. Localmente esta tendencia tambi& presenta niveles de yeso en la lutitas. El yso es un depsito frecuente en estas zonas de sabkhas y su precipitacin se relaciona con la concentracin de las salmueras (Hardie t al, 1978; Kendall, 1979). Esta tendencia mayor tambi8n esM compuesta por electrot&ies Areniscas, Lutitasy electrosecuncias da tipo D. Estos materiales terrgenos son mas frecwntes progrcsivamentc cn el techo, generando as esta tendencia mayor. Su scdimentaci6n se produce en 7.onas de dry mud-tlat y llanuras tngosas distales co gran influencia de las zonas continentales ms interiores. Las 2lCtr<>stxLIcla6 de tipo D se generan por el aumento de areniscas en la parte superior. Esto indica la llagada de aguas dulces, probahlcmcnt n prucesos dr sht-flood, cada vez de forma mlis frecuente. Los niveles de Areniscas pucdcn representar pequeos cursos tluviales que se gnran al dt3saguar la llanura tras una etapa d inundacidn. Todas las caractersticas indican una influencia de las zonas proxinxdcs cada vez mayor. En resume, la sedimentaci6n de esta unidad s produce c un ambiente de sahkha. En la base la sedimentacin se produce en marginal sahkha. ambientes muy salinos con una importante precipitacin de evaporitas. La sedimentacin contina en zonas de trnsito a innrr sabkha, donde las condicionas siguen favortx!iendu la pwipitrlcii>n de evaporitas, pero ocasionalmate se reciben aguas dulces. En la parte ms superior de la unidad la sedimentaci6n se produce en submbientes dc llanura fangosa distal, donde la intluancia de las zonas dc: llanura arenosa ms continentales est mucho ms acentuada. En superficie, en cl rea de Molina de Aragn-Alharracin, Prez-Arluca (1985), realiza el anlisis srdimntolgico de la Fm. margas y yesos de Terol+, quivalente a la unidad KS! aqu descrita. Esta formacin nwestra una rvolucii>n caracterizada por depsitos con carcter ms evaportico. Existen yesos nx~sivos con ndulos de anhidrita y nivels margoso-lutticos, qu sz habran formado en una llanura supralitoral de tipo sahkha con algunas zonas ms deprimidas, co escasa circulacin, donde st: depositan las margas.
3.3.3.2. Sector norte Como SC explico n el apartado 2.4., dentro de este sector no se han podido difwenciar las unidades del Kauper existentes en los otros sectores, por ello dichos materiales se ha englobado en una nica unidad K.I. (Keuper indiferenciado). Unidad K.I Las elcctrofacies ms caractersticas de esta unidad son la Anhidrita. Lutitas, Alternancia de anhidrita y lutitas y de forma ocasional Dolonas. La electrofacies Lutitas puede presentar n>dulos de anhidrita dispersos y niveles de yso. Localmente existen rocas volcnicass.
1l
-
j !
Fig. 123.Tendencias
mayores
observadas
en la unidad
K.I.
en el sondeo Magalln
No se han observado electrosecuencias claras en esta unidad. Esto se debe en gran medida a la poca definicin que presentan algunas diagrafias, como en el caso del sondeo Castilfrio (tig. 122). o bien, al fuerte contmste qw presentan las diversas litologas en las diagrafias. como se aprecia en el caso del registro del smco cn Magalln (tig. 123). <I del neutrn en cl sondeo Amedo (fig. 124). En el sondeo Magalln (tig. 123). existen 95 m de matarialcs volcnicos, parte de los cuales pueden estar repetidos por una falla (Jurado. 1988). Estos materiales en superficie han sido estudiados en reas prximas a este sondeo por Pocovi et al., (1988) y Bastida et al., (,1989). Estos autoras consideran que sc trata de sills baslticos de poco espesor y gran extensin lateral, indicativos dc un material Ivico de gran fluidez y unos materiales encajantes con carcter plstico y poco consolidados en el momento dc la intrusin, que consideran previa a la sedimentacin de la Fm. dolomas tableadas de Imn. Se pueden establecer tres tendencias en el sondec Magalln (sin considerar los materiales volcnicos), y en Amedo (tigs. 123 y l24), y cinco en el sondeo Castilfro (tig. 122). donde la unidad presenta mayor espesor. la primera tendencia mayor observada se considera comn en los tres sondeos. Presenta un GR vertical o ligeramente creciente como SC observa en Castilfno y Amulo (figs. 122. 1 y 124, 1). un neutrn igualmente creciente (tig. 124, 1, BI natrn an cps), y una resistividad ms variable. Est generada por la sucesii>n de las lectrofacies Lutitas y Anhidrita. En el cas del sondeo Castilfro existe yeso alternando con anhidrita. lo que condiciona la respuesta en el registro de resistividad (tig. 122).
f?RNEDE
PROF CALJPCFi Lh" m 6" ,ll'
SP : 2:, ~+
CAPI 50 100150
T
GF
NEUTRON
16cps31C
RESTST
2000 1
Ib0 fl%Z/mlO@C r
2 el sondw
Amedo
Los materiales que forman esta primera tcndzncia son cwactersticos de un ambiente de sedimentacin de tipo sahkha. concretamente dz un suhmedio de innar sabkba (Handford. 1981). En principio la sedimrntacidn sc produce en un subambientr. dc saline mud-tlat, cuya sedimentacin est formada principalmente por lutitas. En este rea se desarrollan pequeas charcas salinas donde precipita anhidrita. L;< segunda tendencia ohsrrvada cs vertical en el sondeo Amedo (tig. 124. 11). mostrando valores de
283
resistividad decrecientes en Castilfro y Magalln (ftgs. 122, II y 123, II). Est generada por la electrofacies Anhidrita alternando co la eltxtn~facias Lutitas. Esta ltima presenta poca importancia relativa en los sondeos Arr& y Castilfro, mientras que en Magalln constituya la litoIr@ dominante y se caracteriza por presentar ndulos de anhidrita dispersos. Se ohselva en ata segunda tndcncia. una avolucibn hacia un suhamhiente de salt pan o lago salado efmero donde precipita anhidrita. Los finos niveles de lutitas que se ancuentran intercalados en ella se fornwran en las etapas ms hmedas cuando se produce la recarga del lago y el agua presenta una concentracin nwmr (Hardic et al., 1978). Este suhamhiente de Salt pan es caracterstico de la sedimentacin correspondiente a las zonas da los sondeos Arnedo y CastilfYo, donde incluso puede pasarse a un suhmedio de marginal sabkba, donde la sedimentacin de anhidrita se produce en lagoons salinos someros (Handford, 1981), ms profundos que cl Salt pan, produciendo por tanto niveles de anhidrita de mayor espesor. En el rea del sonde Magalln la sedimentacin contina produci6ndose en n suhamhiente de saline mud-tlat co decantacin de lutitas. En el interior de las lutitas se produce precipitacin de anhidrita causada por la rpida evaporacin del agua intersticial. En las diagrafias esta rvluci>n desde un suhambitmte de saline mud-fiat se ve rcflcjada en las dos tendencias inferiores. a un subambiente de Salt pan
La trrccra tendencia ohsrrvada (figs. 122, III; 123, III y 124, 111). muestra valores de GR. nrutrn (en fig. 124 en cps), y resistividad decrecientes. Est constituida pr las electrofacies Anhidrita y Lutitas. Esta ltima Presenta cn el sondeo Arnedo ndulas de anhidrita dispersos. La tercera tendencia se interpreta como una vuelta a las condiciones iniciales con la instalacin de nuevo de un subamhiente de sal& mud-fiat. Esta wolucin hacia medios relativamente menos salobres se manifiesta en las distintas reas de diferentes maneras, en funcin del porcantzije de precipitacin de evaporitas del qu se par&. Pr ejemplo, cn la zona de Castilfro. dmde al porcentaje de evaporitas es ms alto, SC produce una distinucii>n del espesor de los nieles de anhidrita y existe un mayor porcentaje d nivels de yeso. Ilcgndos incluso a la aparicidn de nivelas de cuhonatos. En Arncdo, se retl+ en la aparicii>n de niveles de lutitas de mayor espesor que presentan anhidrita dispersa. En Magalli,n, se pasa de una srdimentaci<in de lutitas y anhidrita, a una sedimentacin exclusivamente de lutitas. que podria representar incluso cI trnsito a un suhambiznte de dry mud-tlat. En el sondeo Castilfrio pueden stahlecrse dos tendencias mayores (IV y V), que no existen en los otros sondeos de este sector. Sin embargo, los registros de los que se dispone no presenta una calidad suficiente como para permitir el anlisis dc rlectroseccmncias. La cuarta tendencia muestra una resistividad vertical (fig. 122, IV).Est formada pw una sucrsii,n irregular de las electrofacies Anhidrita y Dolomas, ambas aparecen en un porcentaje similar. La quinta tendencia (fig. 122, V), muestra una resistividad co valores decrecientes. Est generada por un predominio de la lectrotacies Anhidrita en la par& superir, frente a los niveles de Dolonus, ms freccucnts en la parte inferior. La sedimentacin de csfw materiales en umjunto, puede relacionarse co un suhmedio dz marginal sahkha, en el que s. desarrollan lagoons salinos. En las etapas de nuyor salinidad SC deposita anhidrita, micntms que en etapas de mayor dilucii, de la salmuaa se depositan cxhonatos. Estos rneddios son szme~jantes a los descritos pr Handford (198 I), en el P6rmico de Texas. Por tanto. en el sondea Castilfro se observa una evolucin desde depsitos donde dominan los episodios de scdimentxin de carhnatos (en la hase), hasta episodios de dominio de la sedinwntaci de anhidrita (en el techo). En resumen, la sedimentacin de los materiales incluidos an esta unidad K.I. se produjo en una sahkha, donde SC identifican suhnxdios d inner sabkha y localmente de marginal sabkba. La sedimentacin comienza con subamhientes de saline mud-tlat que evolucionan a Salt pan inclus a lagoons salinos someros. Posteriormente. se produce una volta a las condiciones iniciales con sedimntacidn en suhamhientes de salinc mudtlat o incluso de dry mud-tlat. En el rea del sondeo Castilfro, la sedimentacin contina produci&dose en un arnhiente de margmal sahkha, con desarn,ll de lagootu salinos. Antz las dificultades de estudio que presentan los materiales en facies Keuper de este sectr en superficie, debido a que los atloramientos presentan muy baja calidad y estn frecuentemente cultivados, no ha sido posible
establecer una correlacin entre estos y los datos de subsuelo. Sin embargo, Jurado (1988), analiza el Trisico de la Cuenca del Ebro, siendo este cl nico trabajo existente sobre las facies Keuper en reas cercanas. Por tanto, se ha considerado interesante retkjar aqu los datos m;is ralevantcs. Jurado (1988), determina 3 electrofacies en materiales en facies Keuper. Electrofacies K1: constituida mayoritariamente por halita, que puede pasar IateralmtWe a anhidrita. Electrofacies K2: formada por lutitas con escasa presencia dc evaporitas. Electrofacies K3: compuesta por anhidrita con intercalaciones lutticas. Hace corresponder esta? electrofacies con las tres unidades que define en el Keuper. La unidad evaportica infaior, correspondiente a la electrofacies Kl, se relaciona con un descenso relativo del nivel del mar. La cuenca refleja un dispositivo asimtrico, con series halticas en la zona distal, y depsito dc anhidrita en las zonas proximales de entrada de salmueras. La unidad luttica intermedia SBcorresponde con la electrofacies K2. Se interpreta corno un cambio en la sedimentacin, con aporte de detrticos finos e interrupcin en la sedimentacin evaportica. La unidad evaportica superior, identificada con la electrofacies K3, corresponde ala instalacin gradual de una sedimentacin evaportica representada tan slo por anhidrita.
3.4. EVOLUCION
SEDIMENTARIA
DE LA CUENCA
En los apartados anteriores se han definido y justificado, por el conjunto de caractersticas scdimcntolgicas que presentan, los diferentes medios y submedios que se encuentran en los distintos materiales del Prmico y Trisico. A continuacin se ralizar un anlisis de In evolucin y de las variaciones arales que presentan, intentando discernir cUala son los principales factores que han regido la evolucin de la sedimentacin. Los primeros sedimentos analizados corresponden al Prmico, en concreto la Fm. capas de la Ermita, que constituye en ocasionas la base de la serie analizada (sondeo El Gredal, fig. 41). Presenta en diagrafas (fig. 70), unas Caractersticas sedimcntolgicas, sealadas por las electrofacies y electrosecuzncias, que indican que la sedimentacin se produjo en abanicos aluviales de clima rido o semi-rido (Bull, 1972; Ramos, 1979; Gloppen y Steel, 198 1; PrezArlucea, 1985). El conjunto de esta unidad presenta una megasecuencia con caractersticas distales-proximales compuesta, como se aprecia en las diagrafias (iig. 70), por tres tendencias mayores. En la base domina la scdimcntacin luttica en zonas de baja pendiente donde SC produce una expansin del fl+. Progresivamente se produce la aparicin da depsitos correspondientes a canales de pequeo tamao, que en la parte superior pasan a depsitos de dehs tlow. La distinta interpretacin propuesta para esta unidad en superficie (Ramos, 1979; Marfil et al., 1984), responde a la diferenciacin de suhambientes que existe entre las zonas proximales de abanico (representadas por los materiales del sondeo). y las zonas distales del mismo (representadas por los materiales en superficie), donde pueden daarrollarse sistemas lacustres. An as, cuando se compara la evoluci6n en ambas zonas, se observa que en el rea del sondeo se produce una progradacidn da las facies proximales sobre las distales. Este hecho puede corresponder en las zonas lacustres con la reduccin de la extensin y profundidad del lago en la parte superior, propuesta por Ramos (1979). Situada en discordancia sobre la unidad anterior (sondea El Gredal, tig. 41), o constituyendo la base de la serie estudiada (sondeo Gormaz-1 y Sigenza 44-3, fig. 4l), se encuentra la siguiente unidad que se ha denominado genricamente Pkmico indiferenciado (P.I.). En el rea del sondeo El Gredal, las caractersticas descritas parecen indicar que su sedimentacin se produjo en abanicos aluviales de clima rido o san-rido, resultado de factores climticos. Segn el modelo de Heward (1978), existira una parte activa, mientras que el resto de la superficie del abanico sufre procesos de alteracin similares a los dacritos n superficie (Ramos, 1979; PBrez-Arlucea y Sopea, 1985). En el rea de los sondeos Gormaz-1 y Sigiienza 44-3 (tig. 4l), wta unidad tambin se ha interpretado como generada por la scdimantacin en abanicos aluviales, donde se pueden diferenciar distintos subambientzs correspondientes a orlas de facies proximales, medias y distales (McGowen y Groat, 1971). En las diagrafas se pueden identificar cuatro tendencias mayores (fig. 73). Las tres primeras se suceden an la vertical, componiendo una secuencia de progradacin de abanico aluvial, desde facies distales en la base (llanura 285
(debris-tlow)
Las interpretaciones realizadas en superficie para los materiales pdrmicos correlacionables con esta unidad, tambikn indican una sedimentacin en abanicos aluviales con una avolucin desde facies distales a facies proximales. componiendo en conjunto una megasecuencia granocreciente (Hernando, 1977; Sopaa, 1979; PBrez-Mazaro, 1990). Las caractersticas de la sedimentacin y la conhguracin de las cuencas donde se depositaron los materiales pbrmicos, dificultan de forma importante una sntesis que permita obtener una visin correcta de la sucesin estratigrfica y sedimentolgica de este tipo de materiales. A estas dificultades se puede aadir la gran variacin de espasor que presentan las unidades, an funcin de su distribucin espacial. Este hecho se ve agravado porque cn algunos casos los sondws no alcanzan estos materiales, o han sido interrumpidos antes de llegar a perforarlos completamant. Come sntesis genera 1, los materiales p&nicos debieron depositarse cn pequeas fosas de origen tectnico, que presentan una suhsidencia rpida e importante y cuyo relleno se produce por los sedimentos generados por abanicos aluvialw. El orinen da estas cubetas se explica en relacin con la tectnica tardiharcnica (Alvaro et al., 1979; Vegas y Banda, 1982; Sopea et al., 1988; Doblas, 1989). As, la evolucin dc estos materiales est condicionada por tactores alocclicos. Las megasecuencias de granulometra creciente que presentan estos materiales pueden ser interpretadas como la respuesta sedimentaria al movimiento de fracturas, que tienen como consecuencia la progradacin de los depsitos ah~vials. El resultado sera una secuencia donde las facies proximales sc sitan sobre las distales. A continuacin, y en discordancia sobre cualquier material ms antiguo, se encuentra la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo (fig. 41). Las caractersticas de las electrofacies y &ctrosecuencias saalan que la sedimentacin de estos materiales sr produjo cn medios aluviales con carga de fondo de gravas y carga mixta de arenas-gravas. Esta unidad presenta impurtantes variaciones de espesor que presenta. En las kcas donde esta formacin es ms completa, las diagrafias presentan varias tendencias mayores, mientras que en las reas con menor espesor no se observan tendencias claras. En principio la sedimentacin se produce en un sistema de carga de fondo de gravas y baja sinuosidad. En aquellas reas con mayor espesor, se observa una evolucin hacia un sistema tluvial de carga mixta de arenas-gravas y ba.ja sinuosidad, que muestra un predominio progresivo de las aranas. Posteriormente, esta tendencia se ve inkrrumpida y el sistema muestra un predominio del porcantaj dc conglomerados frente al de arenas. Esta tendencia la rextivacin del kea una tasa dz subsidancia de sedimentos gruesos general, coarsening upwards, se puede relacionar con movimientos tectnicos que producen madre (Stael y Thompson, 1983; Rut y Koster, 1984). Pa& (1988 y 1990). lo relaciona con del rea madre menor que el aporte de sedimentos, lo que permite la atensin de la cufia en ras ms amplias de la cuenca.
En relacin con la propuesta de Pa& (1988). da una tasa dz suhsidencia en el rea madre menor que cl aport de sedimentos. permitiendo as la extensin de la cua de material grueso, se pueda decir que en este caso, la tendcncia granocreciente en la secuencia mayor, se observa en aquellas reas donde se localia la subunidad G3 de la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo, y cs ms evidente en aquellas kas donde la suhunidad G3 est completa, que es as mismo, donde la serie presenta mayor espesor (sondeo Sigiienza 44.3). Esto podra indicar zonas de suhsidencia mayor donde la cua da sedimentos gruesos queda atrapada. Una evolucin similar ha sido citada en materiales trisicos en supcrticie por Snchez-Moya (1991). El paso de la Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo a la Fm. areniscas de Rillo de Gallo se observa de fkna muy nata cn las diagrafias (tigs. 41 y 77). Esto parece: indicar que se produce una variacin en la pendiente y, como indian las electrofacies y electrosecuencias. se produce la progradacin dc un sistema tluvial de canales entrelazados con carga de fondo arawsa y baja sinuosidad, donde la llanura da inundacin no presentaba gran desarrollo. En la parta inferior dominan los rellenos de canales con hase emsiva y Cantos de cuarcita como depsitos da lag. El sistema evoluciona produ&ndosc un aumento de la profundidad dc los canales. Posteriormente se produce un progresivo incremento de los depsitos dz llanura de inundacin, que va acompaado por una disminucin del tamao de los cuxiles. As, en la evolucin de la Fm. areniscas de Rillo de Gallo sc produce una disminucin del tamao de grano dc los materiales depositados, que rctkja una progresiva pkrdida de competencia del sistema y una avolucidn hacia facies ms distales. Simultneamente SC produce un aumento del porcentaje dr conservacin de los 286
de los canales.
Todos estos datos indican que la tasa dc sedimentacin es menor qu6 la tasa de suhsidencia, por ello se reduce la intarconaxin da los canales, que tambin son ms profundos, y aumenta la conservacidn de la llanura de inundacin (Bridge y Leedw, 1979; Blakay y Guhitosa, 1984; Kraus y Middleton, 1987; Deluca y Eriksson, 1989). De todas formas la diferencia entre la tasa de sedimentacin y la tasa de subsidancia no debe ser muy acusada, pues sigua existiendo un alto porcentaje de canales. La Fm. nivel de Prados (iig. 4l), representara un sistema fluvial dz canales de hoja sinuosidad co caractersticas ms distales que en la formacii,n antarior y co un mayor porcent*je de conservacin de los depsitos de la llanura da inundacin. Esta formaci6n muestra en diagrafas (ti&. 8 I), una tendencia mayor vertical, con electrosecuencias de relleno de canal en la hase de la misma. Sr aprecia una disminucin del nmero y tanao de las electrosecuencias de relleno de canal observadas, .junto a una aumento de las electrosecuencias generadas por depsitos de acrecin vertical en la llanura da inundacin. En relacin a la formacin anterior, representa un sistema de granulometra ms fina y caractersticas distales, que tendra canales ms sinuosos co trnsito a un sistema de alta sinuosidad. La Fm. nivel de Prados presenta una extensin areal ms ralucida que el resto de las fonnaciones, existiendo reas donde no se tiene registro de su dapsito (sondeo El Gredal). En supcrficic tambin se ha citado este hecho y existen algunas reas donde dura& la sedimentacitin de esta limnacin se produ,j el desarrollo de un perfil cdtico (Prez-Arluca, 1985). Esta formacin, y an conjunto las dos formaciones anteriores, indican una evolucin hacia medios fluviales co caractersticas ms distalas, que presentan un mayor porcentaje de llanura de inundacin y menor interconaxin de los canales. Estas caractersticas sealan una tendencia hacia una mayor stahilidad tectnica. La Fm. areniscas del ro Arandilla (tigs. 41 y 85), presenta diversas tendencias mayores, que indica la existencia de variaciones en el estilo del sistema fluvial donde se generaron los sedimentos. El tramo inferior reprcscnta un sistema fluvial de canales etr&zados de ba,ja sinuosidad con carga de fondo de gravas, que evoluciona a un sistema de carga de fond arenosa. En relacin co la formacin anterior, supone una variacin en la red tluvial que provoca la aparicin de sistzrnas co caractersticas ms proximales, incluso con carga de gravas. Probablemente implica wa reactivacin tect6nica que genera un rejuvanacirniento de la red tluvial. La elevada interconexin entre los cuwpos y la escasa consrrvaci<in de la llanura de inundacin, permite suponer una h+ tasa de suhsidcncia relativa (Allen, 1978; Bridge y Lzedcr, 1979). A continuacin existe una reactivacin del sistema que presenta canales entrelazados de baja sinuosidad con carga de fondo arenwa, aunque ocasionalmente puede ser de carga mixta, que presenta caractersticas ms proximales que el anterior. Este sistema evoluciona hacia facies ms distales con mayor predominio y conservacin de la llanura de inundacin, y canales co mayor o incluso alta sinuosidad. Por tanto, la tasa de subsidencia relativa durante la sedimentacin d este intervalo sera ms elwada. co una menor interconcxin entre los cuerpos arenosos y un mayor porcent+ dz depsitos de llanura de inundacin. En ocasiones, se ohswva caractersticas que indican la existencia de WI importante paleosuelo, que afecta a la parte superior de la Fm. areniscas del ro Arandilla. La existencia de este paleosuelo ha sido tamhiin descrita tin superficie (Snchez-Moya et al., 1989). Aunque un suelo pueda representar un evento geolgico da corta duracin. por lo que se ha obswvado en superficie (Stichez-Mya, 1987; Snchez-Moya et al., 1989), la presencia de un paleosuelo en la parte superior es reflejo de una baja tasa da subsidcncia (Alexander y Leedar, 1987; Kraus ,y Middlcton, l987), lo que significa un camhi y retroceso an la evolucin normal del sistema. La combinacin da las electrofacies y clcctroscuncias descritas en la Fm. limos y areniscas de Rillo (figs. 41 y 88), genera unas tendencias mayores que. pueden su muy distintas en las distintas reas. En principio puede observarse que la sedimentacii>n se prod,jo en un sistema fluvial de canales entrelazados y carga de fondo arenosa que prsrnta una evolucin complq;a, pudiendo presentar incluso carga tixta. En relacin con la formacin infiayacente representa Ema reactivacin del relieve del rea fumtz, con aumento da las pendientes y mayor proximalidad relativa del dren+. Una disminucin de la tasa de suhsidencia en el rea madre tendra el mismo efecto 287
(Paola, 1988 y 1990) Posteriormente la sedimentacidn contina produci&ndose n un sistema tluvial de canales entrelazados y carga de fondo aranosa, el cual presenta progresivamente un predominio de los depsitos de llanura de inundacin, que llegan a ser muy importantes. Esta evolucin conlleva un aumento d la tasa de suhsidencia relativa, que provoca la menor intrconaxin de los canales y el aumento dtil porcant+ de conservacin da la llanura de inundacin. En la part superior vuelve a Producirse una sedimntaci6n an canales co carga de fondo arenosa y con una llanura dti inundacin hirn rcprescntada, pero que no llega a ser tan importante como en el caso anterior. Esta ltima rcactivacin del sistema ira acompaada de una reduccin de la tasa de suhsidencia relativa, en relacin con el intervalo anterior. Esta formacin presenta en el subsuelo importantes variaciones areales da espesor, igual qu sucede en superficie, donde coincide en parta, co una laguna estratigrfica e el rea de la Sierra de Alharracn (Prez-Arlucea, 1985). Igualmente, la sedimentaci>n da esta unidad puede ser contempornea, en parte, con el inicio de la primera transgrsin del Tethys registrada n Catalua (Marzo y Calvt, 1985). Esto quiere decir, que no se puede descartar la posible intluancia de otro factor alocclico cn esta unidad, como es la variaci6n relativa del nivel del mar durante el primer episodio transgresivo del Tethys. As, mientras que cn algunas reas no se estaha produciendo sedimentacin alguna, en otras exista una sedimentacin continental tluvial cada vez ms atenuada, segn avanza la transgresin del Tethys. Las formacionas en facies Buntsandstain hasta ahora descritas, no son reconocibles an el sector norte. Probahlementr durante gran parte del Trisico, el rea del sector centro y la zona del sector norte, funcionarn como cuecBs sqxiradas con reas de aporte distintas, quren el rea occidental son fundamentalmente metamrficas de alto grado (Hernando, 1977; Sopa&, 1979; Ramos 1979; Rincn et al., 1980), mientras que en el rea oriental son metamrficas de h+jc grado pasando, an la parte ms supwior, a ser grantico-gnesicas (Arribas et al., 1985). Segn los datos aportados por la ssmica, el rea actualmente hajo los sedimentos terciarios de la Cuenca de Almazn, debi actuar en parte como un alto estructural, aislando estas dos suhcuencas trisicas. Estas razones explican an parta la dificultad cxistznte para estahlcccer correlaciones entre las unidades de la Rama Castellana y de la parte N dc la Rama Aragonesa de la Cordillera Ih6rica. As, a continuacin se describen los medios de seddimentacidn y la evolucin que presentan los matarialtx en el sector norte. La unidad Conglomerados y lutitas del Araviana (figs. 32 y 93). se habra depositado en un sistema tluvial de h+ sinuosidad y carga de fondo mixta de are~nas y gravas. En 1s evolucin s observa una primera tendencia de aumento de energa en el sistema con predominio de los depsitos de mayor tamao. Posteriormente, el sistema refleja una prdida progresiva de la capacidad de transporte- con un aumento de los depsitos de llanura de inundacin, para experimentar un nuevo aumento de la energa y capacidad de transporte del medio, con un aumento gradual de los depsitos di mayor tamao. Esta wolucii>n general de aumento del tamao de grano puede relacionarse con movimientos de reactivacin an el rea madre, que provocan una mayor proxinulidad en los depsitos (Rust y Koster, 1984). Una disminuci6n dti la tasa de suhsidencia en el ra fuente producira la axtensi6n de la cua de scdimentns ms gruesos en reas ms intzmas de la cuanta (Paola. 1988). produciendo igualmEnte una mayor proximalidad en las caractersticas de los depsitos. Los materiales dc la unidad Areniscas de Tiarga (fig. 32), se dpositnron en un medio con caractersticas distintas al de la unidad anterior. Se tratara en este caso de un sistema fluvial da canales entrelazados y carga de fbndo arenosa. En principio, se produce un predominio de los depsitos de canal, con un registro de los depsitos dc llanura de inundaci6n rrlativament hajo. Se produce gradualmente una disminucin de los depsitos da canal y un aumento de los sedimentos de llanura de inundacin, que llegan a representar un porcent+ relativamente unportante. Esta evolucii>n rzflja una mayor distalidad en el sistema, e igualmente un aumento de la tasa relativa de suhsidcncia que permita un mayor porcenta.je de conwvacOn de la llanura de inundacin, al no ser &ta erosionada por la migracin del cinturn activo de canales (Bluck, 1980). Esto se retl+ tamhin en una menor interconexin
de los Cardas La interpretacin sedimentolgica de la unidad CompI+ luttico carbonatado evaportico superior (Rt) (figs. 32 y 98 A y B), se ha realizado con los datos aportados por los escasos sondeos en los que se encuentra esta unidad, apoyados por los datos de superficie y por la intrpretacin de la misma realizada por Jurado (1988), en el subsuelo de la Cuenca del Ehro. La sedimentacin de esta unidad se produjo en una llanura fangosa que podra situarse en la zona marginal de una cubeta evaportica localizada cn el centro-oeste de la actual Cuenca del Ebro (Jurado, 1988). La sedimentacin fundamental st constituida por lutitas. Ocasionalmente s genera anhidrita, probablemente por precipitacin en el interior de sedimentos situados .justo por debajo de la superficie en etapas de diag&nesis temprana (Tucker. 1978). La evolucin muestra una tendencia hacia ambientes relativamente cercanos a la costa, que presentan progresivamente una influencia marina cada vez ms acentuada, para culminar con la sedimentacin de los primeros carbonatos correspondientes a las facies Muschelkalk. La sedimentacin carhontica se rtl+ en primer lugar en el sector ort dl rea estudiada. con la seddimtmtaci6n de la Fm. dolomas y margas dc Albarracn (fig. 32). La interpretacin sedimentolgica se ha basado principalmente en datos de supzrticie, ya que como se ha indicado an ocasiones anteriores, los carbonatos eo diagrafias, aportan poca informacin sedimentolgica. Su sedimentacin constituye una secuencia carbonatada evaportica dc somerizxin hacia el techo, pasando desde ambientes inter a supramarealrs, 2 una secuencia clsica de llanura mareal carbonatada (Arribas, 1984). Por tanto, en la evolucii>n de la sedimentacin se observa una tendencia hacia facies menos profundas. Este hacho responde al inicio de un episodio regrasivo a nivel general, que s manifiesta de forma clara con la sedimentacin de la siguiente formacin. La Fm. lutitas y yesos da Tramacastilla (tigs. 32 y 99), en este rea, representa una sedimentacin n un ambiente de llanura fangosa con carcter evaportico. La sedimentacin proviene bsicamente de la decantacin d los sedimntos ms finos, con proporciones menores de sedimentos depositados tanto por corrientes tractivas, como generados por precipitacin. En la hase se observa el ciclo salina-ssbkba y en la parte superior se producen dep<isitos ocasionales de corrientes efmeras. Respecto a la unidad anterior, representa la sedimentacin de tcies con carcter regresivo, con la instalacin de forma relativamente rpida de llanuras fangosas costeras con cubetas vaporticas, donde las intluncias continentales pueden ser importantes y se encuentran marcadas por los depsitos de corrientes efmeras. La Fm. dolomas de Tramacastilla (tigs. 32, 41 y 52). marca el inicio de la sadimentacin carbonatada en una gran parte del ;irea estudiada. siendo la primra formacin que pr&umta caractersticas homog&xas erg todos los sectores. Igual que suceda con la anterior formacin compuesta por sedimentos carhonticos, la interpretacin de la Fm. dolomas de Tramacastilla con los datos disponibles dc subsuelo resulta bastante incompleta. Por tanto. resulta h;isico contar con las intrrprtxiones realizadas para este rea en superficie. La sedimentacin presenta algunas variaciones arealrs. En la zona donde el espesor de asta formacin es mucho mayor (sector norte, tig. 32). la sedimentacin se produce en un ambiente de plataforma carbonatada con una sedimentaci6n general restringida, Ileg&~dosr a depositar facies submarealas (Arribas, 1984, 1987). En otras reas que se corresponden con zonas de espesor menor (sector centro y sur, tigs. 41 y 52), la sedimentacin se producira en una llanura mareal Carbonatada con algunas secuencias de somrizacin de carbonatos y avaporitas desarrollados en clima rido con alta evaporacin (Garca-Gil y Sopea, 1987; Garca-Gil. 1989), no encontrndose tcies tan profundas como en el caso anterior. En relacin con la unidad anterior, la Fm. dolomas de Tramacastilla representa la implantacin de una sedimantacii>n en medios claramente marinos. Esta evolucin se produce como consecuencia de la segunda transgresin del Tethys. que ~Icanz+ zonas donde anteriormente no hahia llegado el primer impulso transgresivo. Por las caractersticas y espesores de estos materiales, puede deducirse que la transgresin se refleja da forma ms importante en las nmu situadas al E del rea de estudio (sector norte), mitintras que ticne mnos rcpresentacii,n cn el SE. Su influencia sc atena hacia cl oeste y el noroeste, llegando a no depositar materiales carbonatados en las zonas ms noroccidentales. La scdlmentacin de la Fm. dolomas. margas y calizas de Royuala (figs. 32, 41 y 52), presenta algunas 289
variaciones en funcin da su localizacin. En eI rea de la Rama Aragonesa de la Cordillera Ibkica, la sdimcntacin se produjo an un ambiente da plataforma restringida. En la parte inferior existiran facies submareales generadas en un lago terrgAn que pasa a lagoon carbonatado. En la evolucin vertical se llegarfa a la zona canalizada da la llanura mareal y posteriormente a ambientes supramarealas con precipitacin avaportica (Arribas, 1984, 1987). En el rea da Is Rama Castellana, esta formacin se hahda generado en una llanura mareal carbonatada con t&minos que varan desde submaraal hasta supramareal. sometida a condiciones de aridez (Garca-Gil y Sopea, 1985; Garca-Gil, 1989), donde se pueden identificar sea~encias da somerizacin similares alas descritas por James (1979). Como puede ohsarvarse de forma general, se produce una evolucin desde ambientes submareales hasta ambientes supramarealzs con una importante intlurncia continental. Esta evolucin, que seala una somerizacin d la cuenca, marca el comienzo da una nueva fase regresiva que culmina con la instalacin dc los medios avaporticos donde se depositan los materials da las facies Keupzr. La existencia de una faa regresiva se retleja en la implantacin de un complqjo mosaico de submcdios dentro de un ambiente ganeral de sahkha, en el que se produce la sedimentacin de las distintas unidades en facies Keuper. Las caractersticas de la se4Jdimentacin y la configuracin de la cuenca donde se depositan estos materiales, dificultan cl anlisis de las unidades coqjuntamente para los distintos sectores, por lo cual se ha considerado oportuno mantener la divisin de sectores de forma que se retl-je mqjor la variacin areal da los distintos subnmbients. En los sctores centro y sur (ti@. 41 y 52), los datos aportados por las electro&ies, electrosecuencias y tendancias de la unidad Kl? (fig. lO5), indican que la sedimentacin se produjo en un ambiente de tipo sahkha, donde se han identificado diferentes suhmedios. En principio, la sedimentacin se produce cn un submeddio da inner sabkha en el que se desarrolla una llanura fangosa dista1 que woluciona a un suhamhientr de dry mud-tlat. A continuacii,n se distingue un saline mud-tlat y zonas de transicii>n entre este subambiante y el de Salt pan, donde se depositara anhidrita en el sector centro, y halita en el sector sur. Como se comprwha, la sedimentacin de esta primera unidad presenta en estos sectores unas tendencias generales similares. En trminos generales la sedimentacin se desarroll sobre una amplia extensin, probablemente con poca pendiente y clima rido. En esta primera unidad los depsitos muestran mayor intluencia continental en la base, produciindose una evolucin hacia suhamhientes donde esta influencia es casi inexistente. En una segunda etapa existen variaciones mayores en los diversos sectores. Esto se reflqja en que la unidad K4! (fig. 4l), muestra numerosos cambios de facies retl+ndo la gran variedad de subambientes implicados en su sedimentacin. En el sector centro la sedimentacin se produce en principio, eo un saline mud-tlat que evoluciona a zonas ms salinas de salt pan. Este subambienta se sita en las zonas ms suhsidentes (ra de Gormaz-1, fig. 41 y 112). dondc se favorece la acumulacin de cuerpos dt: agua relativamente ms importantes. En las zonas perifricas, con menor suhsidencia (AIcwx, El Gredal etc., g. 4l), existen charcas salinas en un ambiente de salinc mud-tlat donde st: produce precipitackjn de evaporitas (en este caso anhidrita y yeso), y carbonatos asociados. En el sector sur, la sedimentacin presenta Caractersticas ms proximales. Se produjo una zona de llanura supralitoral, donde existen desde llanuras fangosas distales hasta llanuras fangosas salinas (saline mud-tlat), segn la posicin n la cuenca. Tanto en la zona del sondeo Baides (tig. 1 l6), como en al rea del sondeo Sta. Brbara (fig. I l7), se aprecia, tras la desaparicin de los terrgenos ms gruesos, la sedimentacin en una dry mud-fiat o saline mud-flat, destacando en amhas el aumento del carcter waportico, que disminuye ligeramente hacia la parte superior, manifestndose en la aparicin de parches de arena en el sondeo Baides y de anhidrita nodular en el sondeo Sta. Brbara. Aunque la interpretacin de la parte superior de esta unidad es complicada debido a la reduccin dc espesor de la misma producido por la erosii>n anterior a los matcrialw crctcicos suprayacentes, y a la presencia de intervalos con lecturas anmalas, a grandes rasgos pueda tratarse de una llanura fangosa, similar a las descritas anteriormente. aunqoz con importantes depsitos de areniscas que indicaran umas ms proximalas. Si se acepta como hiptesis que los intervalos anmalos corresponden a disolucin de sales, en la llanura fangosa se desarrollarian charcas salinas en las cuales se produjo la precipitacin de estas sales. Se puede apreciar fcilmente que las unidades que forman el segundo intervalo diferenciado en las facies Keuper, K4!, se caracterizan por una diversidad litolgica muy importante que indica una gran interaccin entre 290
submedios. En toda la unidad puede observarse que la tendencia gcnral se mantiene, aunque se parte de distintos submedios. En la base da la unidad sc localizan los medios ms proximalas y con menor carcter waportico. Estos en las cuales el carcter avaportico se acenta, evolucionan hacia zonas de me int1ucncia cntinental, depositndose importantes espesores de halita cn las reas &s subsidentcs. Posteriormente se observa una mayor intlucncia continental que conlleva una disminucin del carcter evaporitic. La unidad KS!, ha sido reconocida exclusivamente en el sector centro (figs. 41 y 120). La sedimentacin de asta unidad K5?, se produce en un ambiant de sabkha. La sedimentacin cmienza en marginal sabkhas, ambientes muy salinos con una importante precipitacin dz waporitas. La sedimentacin contina en zonas de trnsito a inner sabkha, donde las condiciones siguen t;avreciendo la prcipitacidn de evaporitas, per ocasionalmente se reciban aguas dulces. En la parte ms superior de la unidad la sedimentacin se produce en subambientcs dc llanura fangosa distal, donde la influencia de las zonas de llanura arenosa ms continentales est mucho ms acentuada. Debido a la erosin de la parta superior de. esta unidad en el sector centro y de la unidad infrayacente en el sector sur, n puede as:tahlecrrse con exactitud la evlucin sedimentolgica. En principio esta unidad presenta, con respecto a la anterior, un aumento en el carcter evaportic, que est muy marcado en algunas reas, donde incluso se produce la sedimentacih de halita. As pues, en resumen, y con respecto a los materiales en facies Kruper, puede decirse que la sedimentacin de la unidad KI?, ~izrelaciona con la regresin generalizada que se pmduc tras la segunda transgresi6n del Tethys. Esto prduce la instalacin de un medio de sabkha en una amplia xtensin con poca pendiente, probablemente favorecida por una baja taa de suhsidncia. Durante la sedimentacin de la unidad K4?, algunas reas de la sabkha pudieron quedarse aisladas como consecuencia da un aumento de la actividad tectnica, marcado por la mayor influencia continental. As se establecieron zonas con una mayor tasa de subsidcncia relativa, donde se produce la acumulacin de salmuaras y en las que se produce el depsito de halita. La ltima unidad, K5?, puede relacionarse con el inicio de un nuev impulso transgresivo, que culmina cn la instalacin de una plataforma carbonatada representada por los materiales de la Fm. dolomas tableadas de Imdn. En el sectw nrte. los materiales an icies Keuper se han incluido en la unidad K.I. (iig. 32). La sedimentacin de estOs materiales pudo producirse, como en los otros sectores, rn un ambiente de sabkha. Existiran materiales depositados an un submedio de inner sabkha y localmente de marginal sabkha. La sedimentacin conuenzil wn suhambizntcs dr salinr mud-fiat que evolucionan a Salt pan o incluso a lagns salinos somero<i, donde se deposita anhidrita. Posteriormente. en las reas donde la unidad muestra un mayor espesr, puede apreciarse una vuelta a las condiciones iniciales con sedimentacin an subamhientes de saline mud-tlat o incluso de dry mudtlat. En el rea del sonde Castilfrio, la sedimentacin contina prduci&dose en un amhient de marginal sabkha, CO desarrollo de lagoons salinos. En el sonde Magalln la parte superior de la unidad K.I. est constituida por un intervalo de 95 m de materiales volcnicos. Estos materiales en superficie han sido estudiados por Pocovi et al., (1988) y Bastida et al., (1989). Consideran que sz trata dr si lls baslticos de poco espesor y gran extensin lateral, que se encajan en unos materiales con carcter plstico y poco conslidads en el momento de la intrusin, que consideran previa a la sedimentacin de la Fm. dolomas tableadas d Imn.
291
4. INTERPRETACION
DE MAPAS GRAVIMETRICOS
Y LINEAS
SISMICAS
Como complemento del anlisis de los sondeos, se han utilizado mtodos gravimtricos y ssmicos. Ambos mtodos se han cmpleado como tkcnicas de apoyo con el tin de establecer a grandes rasgos las Caractersticas estructurales del ra dc estudio. Esto reviste gran inters, ya que como se ver a continuacin, las estructuras que controlaron la sedimentacin dr. los materiales mesozoicos y las que los deforman, quadan fosilizadas por materiales terciarios en gran parte del rea de estudio, y por tanto, no tienen retlqjo an superficie. A continuacin el rea estudiada. se realiza una breve introduccin a estos mtodos, y se analizan los resultados obtenidos en
4.1. INTRODUCCION
A LOS METODOS
GRAVIMETRICOS
Los mtodos grwimtricos son aquellos que detectan estructuras en el subsuelo por la alteracin del campo gravitatorio terrestre an la superficie de la tierra. Esta alteracin est provocada por la diferente densidad que muestran las unidades de roca. Una anomala gravim&rica se define como la diferencia entra el ekcto causado en la gravedad por una caracterstica particular y el efecto que sera de esperar si tal caracterstica no existiese (Smith, 1987). Por tanto, se trata de daterminar las diferencias de gravedad Entre las localidades donde se realizan las medicionu y la gravedad del punto de referencia. A estos valores se les denomina valores de incremento de gravedad Ag. La unidad de medida es la unidad d gravzdad, gravity unit (g.u.).
Como la gravedad de la Tierra es g = 10 m so, la unidad de gravedad es aproximadamente absoluto de la gravedad en la superfici terrestre.
La diferencia de graveddad 2tre dos puntos, 2 este Caso l punto de referencia y el punto de medida, depende de muchos tiictores entra los que se incluye la diferencia de densidad. El primer paso consiste en determinar los valores de Ag. Una vez que se han obtenido, es necesario realizar correcciones sobre estos valores para eliminar la intluencncia de estos otros factores. Estas correcciones son principalmente las debidas a la marea gravimtrica, la latitud, la elevacin, la corrw~in dc aire libre y la corrwcii>n topogrfica. La correccin de marea gravim&rica producidas por la posickn del sol y la luna. se produce por las variacions d la gravedad durante 21 da,
La corrwcin de latitud se debe al incremmto del valor da la gravedad del ecuador a los polos. Por tanto debe introducirse un factor corrector si los puntos de medida se encuentran cn latitudes distintas. La corrcci6n de elevacin se produce por la variacin de la gravedad segn vara la distancia al centro de la Tierra. Se produce una disminucin con el incremento de la distancia. Esta correccin tambi& se denomina frecuentemente correccii>n de aire libre. En este caso se supone que entre dos puntos posibles existe aire, lo cual puado no ser cierto. En este caso se realiza la denominada correccin dc Bouguer, que compensa la diferencia en la columna de roca existente entre dos puntos. La correcci6n topognitka es aquella por la cual se elimina el efecto de la topografa (valles o colinas), que existen an los alrededores dl punto de registro y que pueden influir en la medid de la gravedad. Una vez aplicadas todas las correcciones mencionadas anteriormente, puede calcularse la diferencia de gravcdad entre dos puntos. El valor obtenido est libre de todos los efectos que influyen, excepto del debido a las variaciones de la densidad hajo la superficie en la regin da investigacin. puede Cuando el punto que se toma como referencia, cn lugar de ser un punto tomado arbitrariamente, relacionarse con una estacin da medida del Intemational Gravity Formula (I.G.F.), se pueden identificar las anomalas da la gravedad como la diferencia entre el valor de la gravedad medida an una regin y el valor t&ico en la misma regin prevista por la I.G.F., despus de las correcciones necesarias. Normalmentr en este caso no se realiza la correccin da latitud puesto que los puntos de medida suelen presentar la misma. El valor resultante drhr. atribuirse a la variacin de la densidad por debajo de la supcrticie del punto donde se toma el valor dr la I.G.F. La anomala as calculada se denomina Anomala de Bouguer. Los valores de anomalas de Bouguer ohtenidos tras el proceso da correcciones se representan en un mapa, en el cual se trazan curws isoanmalas. A partir de ate mapa se puede realizar una interpretacin geolgica. En la interpretacin de los mapas de anomala de Bouguer, se pueda calcular la forma y la densidad de una cuenca sedimentaria <I de otra estructura, a partir de la anomala de gravedad. Pero aunque esto resulta relativamente sencillo, la soluci6n que puede ohtenerse no es nica. Por tanto, la interpwtaci6n fkxtl elegida ser una da las posibles mtcrpretacKmzs. A grandes rasgos, en un mapa de anomala de Bouguer, las cuencas sedimentarias producen una anomala negativa debido a la ha.ja densidad del relleno sedimentario. Tamhi& producen una anomala negativa las intrusiones granticas. Los domos salinos. por +mplo, producen una anomala positiva debido a la alta densidad da las salw.
4.2. INTERPRETACION
DE MAPAS GRAVIMETRICOS
Los mapas de anomala de Bouguer qu s incluyen an este apartado provienen de dos campaas gravimtricas diferentes llevadas a cabo por la compaa Shell Espaa, S.A. En el mapa de la figura 125 A, puede observarse la posicii,n que ocupan ambos mapas de anomalas en el rea estudiada.
293
Ai
El primero de ellos, que se ha denominado B), tk realizado por la compaa Shell en el ao sondeos Baides y Sta. Brbara estudiados aqu. La gicc. Los contornos del mapa se han representado
Mapa dc anomala de Bouguar del rea de Brihuega (fig. 125 1980. En el mbito de este mapa queda incluida la zona de los densidad qu se utiliz para la correccin de Bouguer fue de 2,2 con un intwalo de variacin de 10 g.u.
El denominado Mapa de anomala dc Bouguer del rea de Almazn (fig. 126), fue realizado en 1982 por la compaa Shell. En 81 quedan incluidos los sondeos El Gredal, Gormaz-l, Aldehuela y las columnas da superficie Yelo y Jubera. En la correcci6n de Bouguer la densidad que se emple fue de 2,4 gkc. Los contornos se han reprasentado con un intervalo de variacin da 10 g.u. En ambos mapas se han coloreado los valores mnimos de anomala en colores azules, siendo ms oscuros cuanto ms negativos sean. Segn disminuye el valor negativo se ha empleado el color naranja y el rojo (figs. 125 y 126). Los intervalos escogidos para el mapa de Brihuega son: menores de -16, de -16 a -70, de -70 a -64 y mayor -64 As mismo los intervalos elegidos para l mapa de Almazn son: menores de -85, dc -85 a -74, da -74 a -62 y mayor de -62. Analizando el mapa de anomala del rea de Brihuega (fig. 125 B), puede apreciarse la cxistzncia dc un rea de mnimos con una orientacin prcticamente N-S. Si se considera que en este rza la anomala est en su mayor parte.justificada por la discontinuidad cobertera-zi>Calo, marcada por el contraste de densidades entre ambos conjuntos (Babn et al., 1992). este rea de mnimos se corresponde con un mayor espesor de sedimentos. Estos pueden corresponder a sedimentos mesozoicos o terciarios. Como se ver m adelante, en el anlisis de las lneas ssmicas, es ms problable que est rea de mnimos este relacionada con un aumento del espesor de sedimentos terciarios. En la mitad N del mapa, y de forma ms acentuada en el NW, se observan valores con un carcter menos negativo. Dehen corresponder, por tanto, con un rea de menor espesor de sedimentos terciarios. En la mitad S del mapa se observa una mona principalmente de mnimos, lo que indica que la cuenca terciaria cs ms amplia en el S. Del anlisis del ~napa de anomala de la Cuenca dc Almazn (frg. l26), se desprende la existencia de una alinacin de mnimos (marcada n color azul oscuro), dentro de los valoras negativos del rea. Esta alineaci6n presnta una orientacin de N 110. Esto indica la orientacin de la zona d espesores mximos dentro de la cuenca. Como ocurra en el caso del mapa de anomala de Brihuegq ate aumento de espesor puede estar relacionado con materiales mesozoicos o terciarios. Por al anlisis de las lneas ssmicas se comprueba que corresponde a un aumento del espesor de los materiales terciarios. Al contrario que suceda en el mapa de Brihuega, puede observarse que la zona de mayor espesor dr. materiales es ms amplia cn el N. Tanbit% se observa la progresiva disminucin de los valores negativos hacia el W. especialmente eo el SW, lo que indica la existencia de un menor espesor de materiales trrcian~,s. As mismo, otro hecho destacable, son los fuertes gradientes gravimtricos marcados por la aproximacin de las isoan6malas. En cst caso puede apreciarse que estos fuertes gradientes estn orientados segn una dircccin NW-SE (al W dc Alma& y al NE de Cetina), y segn una direccin casi W-E (al N del sondeo Gormaz-1). Estos fuertes gradientw gravim&tricos sealan la situacin de fallas (1 grupos de fallas o de los lmites de estructuras en profundidad. comu macizos granticos o intmsioncs volcnicas (Smith, 1987; Querol, 1989; Bahn rt al., 1992). En este caso, los marcados gradientes gravim&tricos por sus caractersticas lineales parecen corresponder a zonas de fractura en profundidad. En el caso de los tiartes gradientes de orientacin NW-SE pueden estar relacionados con las fallas, que con la misma orientacin, se observan en superficie al SE dc la Cuenca de Almazn. En este caso la directriz seria Ihkrica. nuentras que el gradiente de orientacin W-E situado 81 N del sondeo Gormaz-1, podra estar relacionado con las fracturas en superficie da directriz Sistema Central. Un hecho que destaca en el atilisis de ambos mapas de anomalas gravimctricas es la ausencia de anomalas positivas accdas a l(x prwrsos diapriws producidos por la movilidad de las sales trisicas. Por lo tanto, si estos procesos se han producidu sc deben considerar de poca entidad en profundidad. En re6umen. del atilisis de los mapas de anomalas de Bouguer se deduce la existencia de reas da mnimos, que saialan un aumento de la prohmdidad de la cuenca. En amhos casos este hecho paree corresponder a un aumento del espesor de materiales terciarios. En el caso del mapa de anomala del rea de Almazn pueden ohscrvarse fuertes
4.3. INTRODUCCION
A LOS METODOS
SISMICOS
El mktodo geofsico empleado ms frecuantemnte es el de la reflexin ssmica. Es un mtodo relativamente rpido para obtener informacin geolgica del subsuelo. El principio en el que est basado es simple. Se generan ondas ssmicas artificialmente: en la superficie. Estas ondas viajan por cl suhsu& y retornan a la superficie donde son registradas en unos instrumentos denominados gefonos. El con.junto dc los datos obtenidos se representa posteriormente en una lnea ssmica. En ella, la escala vertical se encuentra en tiempos dobles. Representa el tiempo que tardan las ondas ssmicas en llegar a un reflector y volvr a la superticie. Un smil empleado de forma muy frecuente, es que una lnea ssmica es un corte ge&5gico del interior de la Tierra. Este smil presenta numerosos problemas, ya que una lnea ssmica no cs un corte geolgico. Una diiixencia fundamental es qur la escala vertical no es una escala dr. profundidad, sino cs una escala en unidades de tiempo. Otra diferencia estriba en que un retlwtor ssmico no es una capa. Un retlector marca un cambio entre distintos tipos de impedancias acsticas, que pueden dehersc a un Cambio entre distintos tipos de roca o aun cambio en las propiedades dc una roca. Por tanto, a veces puede coincidir con una capa, pero hay que considerar que puado estar generado por otras causas. As mismo, hay que tener en cuenta que las caractersticas que se observan 213las lneas ssmicas estn muy condicionadas por la forma en la cual sc recogen y procesan los datos. L;I interpretacin se basa tundamentalmente en extraer y usar esto para deducir la historia de la cuenca. Como ya se ha las lneas ssmicas son secciones en tiempo no en profundidad. velocidad con la profundidad, con lo cual se moditica el tiempo tienen un tiempo de llegada menor que el que les corresponderla los rtkctores IIdS SlIrnt5I<>S. las caractersticas geolgicas de una lnea ssmica, indicado anteriormente, un problema bsico es que Esto se produce porque existe un incremento de la de Ilqada. Es decir, los retlcctorcs ms profundos para su profundidad real, cuando se comparan con
Cuando se interpretan lneas ssmicas, el primer paso es analizar los reflectores y seleccionar aquellos que tengan inter& geolgico, segn el h&tivo para cl qu vayan a ser utilizidos. Una ayuda muy valiosa en este paso es disponer de un sismograma sintktico. Para obtenerlo es necesario que exista un sondeo del cual se tenga un registro snico. A partir del registro snico se calcula la variacin de la impedancia acstica con la profundidad, as como un coeficiente de reflexin. Este waticiente se combina con un pulso ssmico y se genera una traza sintktica que incluye numerosas reflexionas y cuyos clculos se efectan por ordenador (Smith, 1987). Posteriormente, se comparan las trazas sintkticas con las rala y con la litologa del sondeo. As es posible identificar la causa de la rctlexin y rk+cinar un pico en ssmica con UII cambio litolgico en particular. Por tanto, en el sismograma sinttico se retkjan los retlectorzs da inters, ajustados al tiempo en el cual aparecen. Una vez obtenido el sismograma sinttico, se coloca en el punto an el que se encuentra el sondeo en la lina ssmica, y se marcan en ella las retlexionzs qu interesan, seleccionadas con anterioridad a partir de los datos del sondeo. Ya se tiene un punto de partida, a continuacin se siguen estos retlcctorcs a lo largo de la lnea ssmica rakjando sus variaciones. Este proceso da como resultado la interpretacin geolgica de la lnea ssmica. En el proceso descrito con anterioridad, se obtiene una visin en dos dimensiones, sin embarbo, tambin cs posible conseguir una visi6n en tres dimensiones. Para ello se analizm dos o mzs lneas ssmicas que se corten. En el punto de cruce los retlectores aparecen en el mismo tiempo. Si se colocan las lneas unidas por ase punto puede ohsrrvarse la variacin de los retlctors en distintas direcciones. Este proceso se repite con todas las limas disponibles, logrndose una visin ms completa de la estructura da la cuenca. A partir de las lneas ssmicas pueden obtenerse mapas similares a los mapas de isolneas geolgicos. Estos mapas se construyen dibujando primero un mapa hase donde estAn representadas todas Ias Ikas con sus puntos de 297
disparo marcados. Sobre este mapa Puede representarse el tiempo en el cual aparece un retlector determinado en cada punto de disparo. Con estos datos se construye un mapa da isotiempos, que proporciona una idea aproximada de la variacin de un reflector dado. Da igual forma puede realizarse un mapa de isovelocidades. En este caso, los datos de las velocidades pueden obtenerse de un cuadro de datos de velocidad que viene UI la cabecera dc Cada lnea ssmica y qu 2s difercntc para cada punto. A cada uno da estos datos se le aplica una funcin de velocidad, que es una frmula matamtica para corregir la moditiacii>n de la velocidad con la profundidad. Una vez obtenido un mapa hase con las velocidades de un reflector en la cuenca. se construye eI mapa da isovelocidades. Hasta cl momento se tendra un mapa da isotiempos dobles y un mapa de isovelocidades. El mapa de isotiempos dobles puede dividirse entre dos, ohteniendo un mapa de isotiempos simples. Si se multiplica el mapa de isovelocidades por el mapa de isotiempos simpk se logra un mapa de isoprofimdidades para el retlector elegido. Este mapa se denwnina mapa de isohatas y ofrece una visin ms geolgica dc la cuenca.
4.4. INTERPRETACION
DE LINEAS
SISMICAS
En este trah+ se han utilizado los mdtodos ssmicos como una tknica de apoyo para conocdr a grandes rasgos los aspectos estructurales de la cuenca. En el rea estudiada, las campaas ssmicas realizadas no son muy numerosas y adems algunas de ellas son muy antiguas y presentan una calidad y una resolucin cn general muy h+s. Por ello para su interpretxi6n sc han seleccionado una serie de lneas cuya calidad fuese suficientemente buena para aportar datos sobre geometra, estructura y disposicin de los materiales p&micos y trisicos. Las campaas ssmicas disponibles se encuentran restringidas a la parte central de la cuenca de Almazn. Se han obtenido lneas ssmicas de las campaas realizadas por las compaas Valdehro, utilizando a Ameritan Ovarseas Petroleum LTD como contratista, en el ao 1969 y por Shell Espaa, S.A. con la Compagni General dc Geophysique como contratista, tx 1979 y 1980. En el mapa de situacin de lneas ssmicas (tig. l27), se muestra la posicin de las lneas seleccionadas. I Presentan dos direcciones principales. Con una direcclon NW-SE, se encuentran las lneas 69-A3 de Valdehro, AS006 (que es continuacin de la anterior), y A8009 de la compaa Shell. En una direccin SW-NE sc han seleccionado las lneas A8013. A8002 y A7901, todas ellas realizadas por la compaa Shzll. En la lnea AZ3013 se localiza el sondeo El Gredal. Se dispone de un sismograma sinttico (tig. 128 A), realizado por la compaa Shall a partir de los datos del registro s6nico del sondeo El Gredal y la lnea ssmica A8013. Por tanto, el calado de los reflectores ssmicos con los geolgicos s posible cn ste rea. A partir da ella y por calado en los puntos de corte con otras lneas, se han reconocido y seguido los reflectores. En la figura 128 B, se ha representado el GR y el snico junto con la interpretacin litoestratigrfica realizada en el sondeo El Gredal. Junto con el sismograma sintt.tico, han constituido los puntos dc partida empleados para la intarpretacii>n de las lneas ssmicas. En el sismograma sinttico (tig. 128 A), se ohserva un primer reflector que puede retlejar la diferencia de impedancia acstica existente r-ntre el basamento y los primeros niveles constituidos por conglomerados con abundante matriz luttica (tig. 128 B). Sc interpreta como el contacto entre el basamento y el PBrmico. Esta retlector se ha coloreado en amarillo en la figura 128 y en todas las lneas ssmicas empleadas. El siguiente retlector que aparece bien marcado (fig. 128 A), refleja el cambio de impedancia acstica entre los niveles inferiores lutticos y los superiores formados por conglomerados (tig. 128 B). Se interpreta como el contacto entre el Prmico y el Trisico en facies Buntsandstein. Cuando no existen matwiales p6rmicos, este reflector representa el contacto entre cl hasamento y las facies Buntsandstein. Sa ha representado en color rojo. A continuaci6n se aprecia un retlector especialmente bien marcado (ti&. 128 A), qu seala el cambio entre los nivela d lutitas de la parte inferior y los carbonatos de la superior (tig. 128 B). Se ha interpretado como el
160
500
520
540
TM
560
580
600
620
640
4620
.
UTM
LOCALIDADES COLUMNAS
i
4600 A 8002
t
GORMAZ-1
l 300
I
AREA AMPLIADA
4560.
4560 t
Un importante camhi de impedancia acstica sc produce entre las evaporitas y las arenas (iig. 128 B), que marca al retlector existente entre las facies Keuper y la hase de los sedimentos en facies Utrillas. El color elegido para representar este retlector ha sido el naran.ja. El siguiente retlcctor sc: produce por 4 contraste entre las arenas y los carbonatos (fig. 128 B), que constituyen los primeros nivelas del Cretcico superior. Se ha represwtado en color verde. El ltimo reflector de los considerados aqu (tig. 128 A), seala la diferencia de impedancia acstica entre los carbonatos cretcicos y los terrgenos, que constituyen los niveles del Terciario en la Cuenca de Almaz~. Este rrtlector se ha rprcscntado tambin en color verde. Una vez que se han seleccionado los raflectorzs principales que pueden observarse y se han representado en al sismograma sinttico. se realiza cl calado del sondeo en la lnea ssmica. En este caso el sondeo El Gredal est localizado en el extremo izquierdo (SW) de la lnea AS013 (tig. 127). Se trata ahora de identificar y seguir los rctlectores a lo largo de la lnea y dibujar las variaciones observadas. Una vez que se tiene la interpretacin dc la lnea At3013 (ig. 129), se encaja ata en su punto de corte con la siguiente lina, cn ute caso la lnea 69-A3 (tig. 131). A continuacin se calan los reflectores de la Inca interpretada en la 69.A3 y se siguen y dibu,jan hasta completar su interpretacin. El siguiente paso ha sido encajar la lnea A8013 con la ASO09 (tig l30), que es la siguiente con la que se cruzil. Una vez calados los reflectores, Estos se usan como base para realizar la intqretacin de la lnea A8009. Hahindose realizado la interpretaci<in de la lnea A8013, con el sondeo El Gredal, y de las lneas 69.A3 y A8009 que cortan directamente con ella y presentan direccin NWSE, a continuacin se calan los rtitlectores en las siguientes lneas, que prasentan igual que la A8013, una direccin SE-NW. La siguiente lnea interpretada fue la A790l (tig. 129), en la que se parte de los datos de los retlectores en los puntos de corte con las lneas 69-A3 y A8009. Con ellos se continan los reflectores, realizndose la interpretacin. A continuacin se interpret la lnea A8002 (tig. 130), tambi6n a partir de los puntos dc corta con las lneas 69.A3 y A8009. La ltima lnea interpretada fue la lnea A8006 (ti& l31), que es continuacin de la 69.A3, y para cuya interpretacin sc parte del Calado de los retlectores an el punto de corte con la A8002. En la Tabla 11, se han aspeciticado los puntos de corte entre las diferentes lneas. Los valores corresponden a la numeracin de los puntos de disparo de cada lnza. A8002
885 Tabla II
Como ya sc explic con anterioridad, no se puede establecer una relacin directa entre el tiempo, que es la escala vertical de la lnea ssmica, y la profundidad real, y por tanto el espesor de materiales. As pues, los espesores reala no se pueden cuantiticar directamente de la lnea ssmica. Sin embargo, es posible observar cambios relativos de espesor entre dos retlectores dctarminados, ya que ambos estarn afectados por una variacin de la velocidad con la profundidad similar.
As pues, analizando la interpretacin rzalizada de la linea AS013 (fig. 129 A), pu& relativo de espesor entre los reflectores desde el extremo SW, hasta la vertical del punto espesor, se produce dr forma mas notable entre el rtiflector amarillo y el rojo (materiales reflector ro,jc, y el azul (materiales n tacies Buntsandstein). Entre cI retlector azul y naraqja Kwper), parece apreciarse una ligera disminucin.
En la vrtical del punto 546 (tig. 129 A), se localiza uns zona de fractura, que paree tenner importancia, puesto que a partir de ella ya no se ha identificado la r%x&5n que marca al contacto entre los materiales prmicos y el basamento. A partir de ata zona y hacia el NE, el rtlector msinferior, qua Pasaa ser el rojo, retleja el cambio de impedancia acstica entre el basamentoy los materialesterrgenos en facies Buntsandstein. TambiBn a partir de esta zona de fractura sepuede apreciar una disminucin relativa del asp~sordc los materiales analizados, que en este caso aparecen a un tiempo mayor, lo que indica una mayor profundidad relativa. El espesorde matcrialzs se mantieneprcticamente constantehastacasi 21extremo NE , prximo a la altura del punto 260, a partir del cual sc observa un pequeoaumentodel espesor entre el reflector rojo y 21azul (materiales en fwies Buntsandstein), entre el azul y el narmja (facies Muschelkalk y Keuper), y antro el narat~jay el verde (materiales terrgenos del Cretcico). Por el contrario, se aprecia una reduccin del espesor antre los rtlectores verdes, que representan los materiales del Cretcico carbonatado. Un hecho que merece la pena destacar, cs al importante aumento de espesorque muestran los materiales terciarios en la part central de la lnea AS013 (fig. 129 A). Estos materiales so los que.aparecen por encima del ltimo reflector verde. Como hip0tesispueder&cionarse esteaumento tan significativo de espesor,con la existencia de materiales pale.<genos cn el subsuelode la parte ccntml de la Cuenca de Almazn. En superficie nicamente st: localizan pquos atloramienton de materials palegenosn el borde NE da la Cuenca de Almazn, adosadosal borde W de la Cordillera Ibirica (Armcntaros et al., 1989). Tambi5n hay que considerar la posibilidad de que se trate de un aumento qxxtacular del espesor de los materialesn&anos, que son los que atloran en superficie. En relacir~ con los sedimentosterciarios tamhiPn es resrable IB gtometria cn onlap que presentan dichos materiales. Este hecho seobserva especialmentebien en la zona comprendidaentre al punto de calado del sondcoEl Gredal y el punto 706. Puede apreciarsr chimo se produce la sucesiva desaparici<inde los reflectores terciarios al llegar al retlector vrrd, quz marca el techo dl Cretcico. En la intwpretaci<in realizada en la lnea A790l (fig. 129 B), se observa la presencia del reflector amarillo por debajo del rojo en 21extremo SW, lo que indica la existencia de materiales prmicos. Este reflector desaparece an la vertical del puntu 470 y cl reflector rqio indica el contacto del basamentocon los primeros niveles terrgenos del Trisiw. Desdeal extremo SW. hasta la zona de la vertical del punto 820, puede apreciarse una ligera disminucin del espesorde los materiales entre el refltxtor ro.jo y el azul (facies Buntsandstain). El espesorentre el retlector azul y al naran,ja(facies Musc heIkalk + Kauper), se manticna o aumenta ligeramente. El espesorde los materiales entre el reflector naran.ja y el verde (Cr&& twrbno), y eotr los dos verdes (Cret;iciw carbonatado), aumenta progrrsivament desdeel extremo SW hastala vertical del punto 820, donde selocaliza una zona de fractura de cierta importancia. A partir de esta zona de fracturas el rspcsor de los materialesen facies Buntsandstein(entre el reflector rqjo y el azul), va aumentando. DC igual modo seaprecia un aumentoconsiderable del espesorde las facies Muschelkalk i Keuper (entre el rcflecmr azul y el naranja), mientras que el espesorde los materialescret&icos (entre el reflector naran.jay el vardc y entre los dos verdes), va disminuyendo. En la vertical del punto 940 selocaliza otra zona de fracturas, a favor de la cual, seproducc una disminucin del espesorde materiales entre todos los reflectores, especialmentenotable entre el retlector azul y el naranja (facies Muschalkalk + Keupzr). A partir de aqu y hacia el extremo NE, el espesorse mantiene constante o presenta ligeras disminuciones. Igual que ocurra en la lina A8013, puede observarse aqu (fig. 129 B), un aumento notable del espesorde los materiales terciarios, situados por encima del ltimo reflwtor verde. En el wtrano SW, entre los puntos 760 y 560, se aprecia tambiGn las geometras en onlap que presentan estos materiales, desaparwicndo progresivamente lx>ntr* el rct1ctor verde.
305
La siguiente linea cuya interpretacin se descrih cs la AS002 (fg. 130 A), qu igual que las dos anteriores presenta una direccin SW-NE. En cl extremo SW de la lnea se aprecia una perturha&n que interrumpe la continuidad de los retltxtures y qu muestra una morfologa en campana. A partir de aqu y hasta la vertical del punto 240 se aprecia una disminucin progresiva del espesor de los materiales entre todos los reflectores. Este hecho se ohsawa de forma ms acusada entre el reflector naranja y el verde (Cretcico trr&eno), y entre los dos verdes (Cretcico carbonatado). En la vertical del punto 240, se localiza una zona de factura que provoca que los reflectores hacia el NE aparezcan en un tiempo mucho ms alta, lo que significa a una mayor profundidad relativa. El espesor de estos, materiales no paraca variar d forma significativa. El segundo grupo de lneas ssmicas estudiadas (tigs. 130 B y 131), presentan una direccin NW-SE. La primera cuya intwpretacin sc detalla es la lina A8009, que es la que sc encuentra situada ms hacia cl NE (fig,, 127). En esta lnea (fig. 130 B), no se aprecia ninguna variacin significativa entre el reHe&x r?jc y al azul (ocies Buntsandstein), nicamente, cn la vertical del punto 770 y hacia el SE, puede observarse un ligero uunento de espesor. Los materiales situados entre el reflector azul y el naranja (facies Muschelkalk + Krupcr), son las que presentu una mayor irregularidad en cuanto a su espesor. Esto st: dehe al carcter erosivo que presenta la base de los materiales terrgenos del Cr&&0 que se encuentran situados por encima del rtlector naranja. En asta lnea este hecho se aprecia ms claramente que en otras, especialmente entre los puntos 377 y 6 10. Los materiales correspondientes al Cratcico terrgeno, localizados entre el reflector naranja y el verde retl$w asi mismo una irregularidad cn el mpsor dehido al carcter erosivo de su hase. Los materiala del Cr&cic urhonatado, situados entre los dos rctlectores verdes, parecen mostrar un aumento progresivo de espesor desde el NW, hacia el SE. En los materiales terciarios, localizados sohrr el ltimo rctlector verde se ohselva un aumento de espesor hacia el NW. La lina 69.A3 (fig. 131 A), es la ms antigua de las interpretadas, por lo que su Calidad y resolucin son h+s. Sin embargo, se ha considerado conveniente incluirla ya que se disponc de pocos datos en esta direccin (NWSE), y adems sta lnea es la que cubre una mayor extensin de terreno junto con la A8006, que es su continuacii>n hacia el SE (tig. 127). As pues, en la lnea 69.A3 (tig. 131 A), es posible observar la presencia del reflector amarillo por debajo del rojo, marcando la prrsncia de materiales atribuidos al P&~ico. Este hecho se produce hasta la vertical del punto 3297. A partir de aqu y hacia el SE, el retlector amarillo no aparece, y el reflector rojo marca wtonces cl contacto entre los primeros materiales terrgenos del Trisico y el hasamento. Se ohsclva una disminucin del espesor de materiales situados entre los rctlectores rojo y azul (facacizs Buntsandstein), azul y nara~~ja (facies Muschelkalk + Keuper) y naranja y vade (Cretcico terrgeno), desde el externo NW, hasta la vertical del punto 3297. Esta reduccin da espesor cs progresiva en los materiales correspondientes a las facies Buntsandstein, mientras que en los matwiales de las facies Muschelkalk + Keuper y del Crtcico terrgeno la disminucin de espesor es mucho ms irregular. El espesor de los materiales del Cretcico carbonatado, localizados entre los dos retlectores verdes, mantienen su espesor casi sin variaciones. En la vertical del punto 3297 existe una zona de fractura a favor de la cual y hacia cl SE, desaparecen los materiales atribuidos al P6rmico y se produce un aumento de espesor en los materiales da las facies Buntsandstein, localizadas entre el rctlector r+ y el azul. En la vertical del punto 3337, puede ohsarvarsc una reduccin del cspcsor de los materiales localizados entre el retlector rojc y el azul (fxics Buntsandstein), que coincide con un aumento notable del espesor de materiales entre el rt1txtor azul y ..r,,a (facies Muschdkalk + Keuper). El upesor entre los retlectores naranja y verde y los dus vcrdes, se mantiene cas, constante hasta llegar a la vertical del punto 3385, a partir del cual se produce un aumento del espesor de los materiales del Cretcico Carbonatado (entre los retlectores verdes). L;I linea A8006 (fig, 131 B), solapa con la 69-A3 (fig. l27), descrita anteriormente, y lwgo contina ms hacia el SE. En ella puede ohservarsc (tig. 13 I B), que tudos los retlectors mantienen la distancia atre ellos, conservando por tanto el espesor de materiales. Esto sucede hasta la vwtical del punto 480, donde existe una zona de
fractura. A la derecha de la misma, se aprecia una reducci6n del espesor entre los retlectores rojo y azul (facies Buntsandstein), y entre los dos verdes (Cr&& carbonatado). mientras que en el resto se mantin igual. De esta zona hacia el SE, se produce un aumento muy notable del espesor entre los reflectores azul y naranja (facies Muschelkalk + Kupr), que se mantiene hasta cl final de la lnea, mientras que el espesor de materiales entre los dems reflctores se mantien igual 0 se reduce ligeramente. Una Yez que ya se dispone de todas las lneas ssmicas interpretadas, pueden realizarse mapas de isotiempos~ e isovelocidades con objeto de obtener un mapa de isobatas (tigs. 132 y 133). Ya se ha comentado anteriormente el mtodo de htaciOn de este tipo de mapas. Por tanto, nicamente s aplicar con ms detenimiento el proceso que: se ha seguido para la ohtrncidn de la funcin de velocidad para este caso concrcto. El primer paso ha sido representar en un gr;itico de V(t), (velocidad de las ondas ssmicas a determinados tiempos dobles), un nmero de datos lo ms elevado posible. Estos datos se obtienen mediante la lectura, en cada una. de las lnras analizadas, del tiempo en el cual aparece cada reflector cn cada punto de disparo del que se tienen datoa da velocidades de intervalo. A continuacin se representan estos datos en el grfico V(t). A esta nube de puntos y mediante cl programa de ordenador Rock stat, se ha ajustado una curva cuya ecuacin es: v = c, t c2 x 10~4t + c, 10~ t) + c, para cada caso
La curva obtenida, SCutiliza para interpolar los valores de velocidad de las ondas ssmicas segn el tiempo al que se hallan los retlectores que interesan. As se pu& calcular las velocidades G cada punto y obtener el mapa da isovlocidads. Multiplicando este mapa por el de tiempos simples, como se xplic anteriormente se ohtiene el mapa de profundidad o mapa de isobatas para cada rtlector. Los datos de profundidad que se han ohtenido en estos mapas (tigs. 132 y 133), deban ser tomados con carcter relatiwr, no ahsoluto. Esto se debe a qu al partir da datos de velocidad de intervalo y al usar una curva para el clculo de las velocidades, se comete un error al realizar el ajuste de las velocidades ms someras y mas profundas. Hay que considerar por tanto. que el error cometido representa el mismo porcentaje en todos los casos. En cl mapa de isohatas de la base de las facies Buntsandstein (fig. 132 A), se observa un aumento de la profundidad ala cual se encuentra este ratlector hacia el norte del rea analizada. Teniendo en cuenta que los valores de profundidad son relativos, se aprecia una variacin desde aproximadamente 1500 m cn el rea SW hasta 4000 m en cl NW. Este aumente de la profundidad se encuentra ms atenuadu hacia el NE donde inicia una tendencia a It aparwendo a menor profundidad. El retlector que seala la base de las facies Muschalkalk (tig. 132 B), s encuentra as mismo a una mayor profundidad en el rea N que en el S, y muestra tambin la tandencia a estar menos profundo en el NE. El rctlector que seala la base del Cratcico terrgeno, el que marca el inicio del Cretcico Carbonatado y el dc su techo (tigs. 133). muestran igualmente. un aumento de la profundidad hacia el N, con una atenuaci6n hacia el NE, donde se inicia una disminucidn de la profundidad. Del mismo modo puede observarse que todos lo?; reflectoras aparecen a UIIU profundidad mayor en el rea SE que en el SW. Por tanto, como resultado del estudio da las lneas ssmicas , se obtiene una visin general de la mitad oriental del subsuelo de la Cuenca de Almatin. Tomando como base las lneas ssmicas interpretadas se obtiene una imagen a grandes rasgos de la cuenca, segn tres secciones transversales, lneas AS01 3, A790l y AS002 enumeradas de NW a SE (fig. 127). En sentidc lon&itudinal se han ohtenido dos secciones con las lneas 69.A y su continuacin AS006 y la lnea AS009 (tig. l27), enumeradas da SW a NE. La sucesin de lneas en sentido transversal, seala que la cuenca twciaria de Almatin presenta mayor espesor de sedimentos hacia el NW, representado por la lnea AS013 (iig. 129 A), mientras que el espesor disminuye en sentido SE, lna AS002 (tig, 130 A). En estas lneas tambin se observa que la cuenca va aumentando de espesor desde el SW hacia el centro y luego disminuye progresivamente hacia el NE (tig. 130).
Fig. 132. A.- Mapa do isobatas de la besse de los materiales en facies Buntsmdstein base de los materiales en facies Mwchelkalk+Keuper.
B: Mapa de isbatas
de la
. c .,w s
En las lneas que wrtan la cuenca con una direccin NW-SE (fig. 130 A y 131), se observa tambi6n una disminucin del espesor hacia el SE. As pues, parece que los mayores espesores de materiales terciarios de este rea de la cuenca se localizan al E de la lnea 69.A3 y hacia II NW da la lnea A7901. Al analizar el Trisico y el PZrmico del subsuelo de la Cuenca de Almazn, se observa que los materiales Prmicos se restringn a un sector situado entre las lneas A8013 y A790l y por el NE se extiende un poco ms alla de la lnea 69.A3 (tig. 127). El Trisico se encuentra en todo el ra analizada. Estos materiales presentan un espesor reducido n r&cin con los que atloran en superficie. En el subsuelo se produce una variacin de espesor apreciable principalmente n las lneas A8013 y A790l (figs. 129). A partir de una zona qna se puede situar al E del punto de corte de estas lneas con la 69.A3 se encuentran los mximos espesorcs de materiales trisicos. Posteriormente y hacia 4 NE se observa una progresiva prdida de espesor. Esta tendencia general pueda verse modificada debido al cnr&tr:r wosivo que presenta eI lmite superior de los materiala trisicos en sn contacto con el Cr&cico. En sentido NW-SE s observan variaciones de espesor ms irregulares, que cn ocasionzs implican aumentos de espesor y en otras ocasiones drsminucimw y que parecen estar asociadas a las zonas de fractura ms importantes. Cuando SC comparan las variaciones de espesor de materiales terciarios:, con las variaciones del Trisico en la Cuenca de Almtin, llama la atencin la distribucin contrapuesta que presentan. La zona de mximos espesores para el Terciario nc s wrrcspondr con los mximos aspesors para el Trisico. En este rea el mximo espesor de materiales terciarios correspondz a una zona de mnimos espesores para el Trisico en facies Bnntsandstein. Los mximos espesores para el Trisico, en facies Muschelkalk y Knpcr, se situaran al SE de la lnea A790l por una parte, y por otra al NE de la lnea A8009. Sin embargo, n relacin con estos mat&&s hay que tener en cuenta que la parte superior del Trisico se encuentra erosionada por el Cretcico, variando su espesor, por tanto, en funcin dl porcrntrij de materiales erosionada
310
311
En el margen S de la Cuenca de Almazn se pueden citar las impregnaciones de hidrocarburos pesados de las areniscas en facies Buntsandstein de Medinaceli, Mio de Medinaceli (Soria), Anguita y Sigenza (Guadalajara), donde se obtuvieron 4-5 kg de petrleo por 100 kg de muestra de areniscas (Ellenor 1978, informe Shell-Campsa). Garca-Gil (1990), nienciona la existencia de impregnaciones en el rea de Fuencaliente de Medinaceli (Soria). En el E aparecen indicios en los carbonatos trisicos en facies Muschelkalk de la Alameda (Soria), y en las areniscas albienses de Torrelapaja (Zaragoza), (Ellenor 1978, informe interno de Shell-Campsa). Existen tambin indicios de hidrocarburos pesados en las areniscas del Trisico inferior (Fm. areniscas del ro Arandilla), en el rea del ro Arandilla (Cobeta, Guadalajara), (Snchez-Moya el al. 1989), y en el Arroyo del Sobralejo, en las proximidades de Castellar de la Muela (Guadalajara), (Herranz, comunicacin personal). En e margen N de la Cuenca de Almazn, a lo largo de los flancos del sinclinal de Cabrejas (Soria), existen indicios de bitmenes impregnando las areniscas de las facies Utrillas (Ellenor [978, informe interno de ShellCampsa). Estos depsitos son especialmente importantes en el rea entre Abejr y Fuentetoba (Soria). En este ltimo punto, se tratara de petrleos muy pesados (casi asfaltos), con un contenido en petrleo que vara entre el 2% y el 18%. En el Anticlina] de Montalbn (Teruel), tambin existen impregnaciones en las fcies Muschelkalk (Ramos y Sopea, comunicacin personal) A pesar dc todos estos indicios, en los sondeos realizados en el rea, no se obtuvieron resultados positivos desde el punto de vista de la prospeccin de hidrocarburos. El fin de este apartado es aproxinarse al rea de estudio desde el punto de vista de la exploracin de hidrocarburos, a partir de los datos de sondeos y de la informacin de superficie, mediante la aplicacin de procedimientos informticos. Hay que sealar en primer lugar, que los datos disponibles han sido tratados con el programa MATOIL, originalmente desarrollado para sistemas VAX por el Institul Francais dii Ptrole y adaptado para PCs por el BEICIP-FRANLAB. El uso de este programa ha sido posible gracias a la cortesa de D. Carlos Beroiz (Iberges), a quien damos las gracias muy sinceramente. El programa elabora modelos unidimensionales de madurez de la cuenca, integrando subsidencia, reconstruccin trmica y generacin de hidrocarburos. Es decir, permite una evaluacin de la cuenca en funcin de su madurez trmica y del potencial de generacin de hidrocarburos. En la figura 134, se han esquematizado los principales conceptos del programa. Hay que sealar que las edades de la base y del techo de los diferentes intervalos litoestratigrficos considerados, tanto cii las columnas corno en los sondeos, son edades tentativas que pueden ser modificadas sin que por ello se invaliden los resultados generales. Esto es debido a que el factor tiempo no interviene como parmetro independiente en casi ninguna de la ecuaciones matemticas en las que se basa la modelizacin. El valor de determinados parametros, por ejemplo: densidades, conductividades trmicas y produccin radiognica de calor de las diferentes litologas, son calculados matemticamente a partir de otros datos y valores estndar. En ocasiones, por ejemplo para la densidad del manto, se prefiri asumir el valor ms general o ms ampliamente utilizado. En otros casos, cuando no se dispona de datos o estos eran conhNos (ya menudo contradictorios), se asumi un valor medio. Por todo esto, la modelizacin de la cuenca que se ha obtenido, no se considera en ningn momento real, debiendo ser considerada como una aproxmacion sujeta a posibles revisiones. Sin embargo, esta aproximacin es coherente con los datos conocidos hasta ahora del rea de estudio. 5.2. ANALISIS DE LA GENERACION DE HIDROCARBUROS Como ya se ha mencionado, la madurez trmica y el potencial de generacin sern los dos aspectos fundamentales en los que se basar el modelo de cuenca que se obtenga. Por ello, se analizarn ms detalladamente y por separado ambos aspectos, as como la calidad y cantidad de informacin disponible para su calibracin. 5.2.1. Madurez trmica Los datos bsicos para analizar el grado de madurez trmica alcanzada por los sedimentos en una cuenca son: 312
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*
*
c.-
A continuacin se analizarn brevemente estos aspectos y su contribucin a la maduracin trmica de los sedimentos.
a.- Subsidencia
La subsidencia es responsable, adems de la creacin de nuevo espacio para la acumulacin de sedimentos,
de la progresiva maduracin trmica de los mismos, ya que su funcionamiento posibilita el hundimiento de la cuenca
y el progresivo enterramiento de los distintos niveles estratigrficos. Mediante este mecanismo, los sedimentos
inicialmente sometidos a condiciones de baja temperatura y baja presin, alcanzan condiciones de alta temperatura
y alta presin, sufriendo diagnesis y metamorfismo.
Para analizar la subsidencia es necesario disponer de una serie de datos tales como; columnas estratigrficas con sus espesores, litologas, edades y discordancias. Estos datos deben proceder de sondeos o bien de columnas
estratigrficas generales o compuestas a partir de datos de reas muy prximas entre s.
Es interesante resaltar la posibilidad que ofrece el programa MATOIL de incluir los datos de aquellas formaciones que se sabe que fueron depositadas en un rea determinada y posteriormente erosionadas o bien, de incluir la cantidad de erosin supuesta para un determinado intervalo de tiempo. Estas unidades, sus espesores, litologas y edades se encuentran tambin representadas en las columnas generales empleadas, as como la fuente de la que proceden los datos (Apndice A). La subsidencia fue analizada mediante la tcnica del backstripping isosttico local de tipo Airy (Steckler y Watts, 1978). En la realizacin del backstripping se sigui e procedimiento clsico de anlisis geohistrico, correccin de la compactacin y eliminacin de la carga sedimentaria de la subsidencia total, con el objeto de obtener
la subsidencia tectonica. Uno de los aspectos de mayor inters del programa es la posibilidad del clculo de las curvas porosidad-
profundidad. Existen dos posibilidades bsicas: clculo de la curva porosidad-profundidad a partir de los datos litolgicos (introducidos en %). y clculo de la curva de porosidad suministrando al programa al menos tres valores de porosidad-profundidad. La curva es calculada entonces mediante interpolacron. Otro aspecto interesante del programa, es su capacidad para el clculo de la subsidencia tectnica, considerando tanto una cuenca rellena de agua marina, siendo (a~) la densidad del agua = 1,030 g cnt3, o bien como una cuenca continental, donde e espacio es ocupado por aire, siendo (u, ) la densidad del aire O g cnt3. Esto permite obtener tina subsidencia tectnica ms real en el caso de las cuencas continentales, al mismo tiempo que es posible realizar comparaciones con otras cuencas, ya que estas comparaciones se realizan siempre empleando cuencas rellenas con agua salada. Es necesario indicar tambin, que la densidad del manto (~m ), empleada por el programa es de 3330 kg m3 a temperatura de 00C y que se asume un cambio en su densidad proporcional a la temperatura, con un descenso de 3.100 kg nf3, por cada grado centgrado de incremento de la temperatura. b.- Parmetros trmicos Desde el punto de vista de la obtencin de un modelo de maduracin trmica de la cuenca, los factores que ms influencia ejercen en la maduracin de la materia orgnica son la temperatura y el tiempo. La presin, al estar relacionada con la temperatura, es considerada un factor de menor importancia. De modo general, se acepta la existencia de una relacin entre la temperatura y la tasa de reaccin qumica. Esta relacin se expresa matemticamente mediante la Ecuacin de Arrhenius:
314
K
Donde K es la tasa de reaccin (expresada en
A e
(n
~
(1)
representa el valor mximo que puede alcanzar K a temperatura infinita, expresada igualmente en s), Ea es la energa de activacin (kcal/mol), R la constante Universal de los Gases (kcal mol K) y T la temperatura absoluta (en K). La Ecuacin de Arrhenius sugiere que la tasa de reaccin aumenta exponencialmente con la temperatura. Sin embargo, la tasa de este incremento desciende con el ascenso de la temperatura. El efecto acumulativo del incremento de temperatura en el tiempo puede evaluarse mediante la integral de la tasa de reaccin respecto al tiempo.
E
C= Afe#
x0
(2)
Esta es la denominada Integral de Maduracin, donde x0 es el nivel de maduracin inicial de la materia orgnica, en el momento de la sedimentacin (t=0), expresado generalmente en %de peso. Es interesante sealar
que esta expresin esta directamente relacionada con los indicadores cuantificables de enterramiento. De modo general, la distribucin de temperaturas en una cuenca sedimentaria, es el resultado de la transferencia de calor desde la zona profunda del manto hasta la superficie. La transferencia total de calor (THT), puede considerase que corresponde a: THT
=
HE
HS
Donde HS es la cantidad de calor generado y/o almacenado en un volumen determinado de sedimentos. Este calor puede ser generado por elementos radiactivos como el Uranio 3. y el Potasio, conocindose entonces como Produccin radiognica de calor (RHP), que se expresa en Wm Una roca puede almacenar o desprender calor, cuando es sometida a rpidos cambios de temperatura. La cantidad de calor que una roca puede almacenar o desprender en un momento depende se su Capacidad calorfica especfica (heat capacity) (C), expresada en JkwK. El trmino HP corresponde al flujo de calor, y se define como la cantidad de calor que atraviesa la unidad de rea por unidad de tiempo (Wm2) El flujo de calor ser:
.
HE
<Gradiente Geotrmico
Los trminos implicados en las ecuaciones de calor no son constantes a travs de la sedimentacin, por lo
que la temperatura es un parmetro difcil de establecer. c. -
Distribucin dc temperaturas
La distribucin de temperaturas con la profundidad (geoterma), en los continentes, si se asume que el flujo convectivo de calor es despreciable, se encuentra determinada por el transporte conductivo de calor. La relacin entre el flujo de calor y el gradiente de temperatura se expresa mediante la Ley de Fourier:
F=
aT A-
8z
(3>
315
F~
y reagrupando trminos quedar:
-A(T2-T0)z
(4)
TJ
T0+( -Fz
La conductividad trmica vara en funcin de la litologa y de la profundidad. Esta ltima variacin es debida
a la prdida de porosidad con el enterramiento. Falvei y Middleton (1981), proponen la siguiente relacin exponencial entre porosidad y profundidad.
Rt
X~ [ (A0) e VIz)]
(6)
Donde X, y X0 son las conductividades trmicas de la serie en profundidad y en la superficie de sedimentacin respectivamente, siendo y una constante (que se expresa en km) para la serie. La conductividad trmica depende de la mineraloga del esqueleto, del tipo y cantidad de finos de la matriz
y del tipo y volumen del fluido que rellena los poros (usualmente agua). Simplificando puede decirse que la conductividad trmica de los sedimentos es una funcin de la conductividad del agua y de la matriz.
A=
A5(-V.
s
(7)
Donde
A= A0(
(8)
i~ (T-T0) 0K, a es el trmino de dependencia de la conductividad trmica k la conductividad trmica a 237 (1<) y T respecto Siendo a la temperatura (0C<), T la temperatura 0 = 237 K Para algunas litologas, se define una Conductividad Trmica Efectiva, que no vara apenas con la temperatura. Esto es debido a que el descenso en la conductividad, al incrementarse la temperatura, es compensado por el incremento que sufre la conductividad al compactarse la serie (Alen y Alen, 1990).
Finalmente, la capacidad calorfica especfica (heat capacity) de los sedimentos vaa depender del contenido relativo de agua y de matriz respecto al volumen total del sedimento.
o~. c,., ~
+ a
c~(1-~)
(9)
Donde o, y u,,~ son las densidades de la matriz y del agua respectivamente; c~ y c~ , el calor especfico del
La ecuacin (9) es la empleada por el programa MATOIL. Existen otros mtodos de clculo, como por ejemplo, la estimacin de la Conductividad Trmica Media Efectiva. Mediante este mtodo se calcula la conductividad trmica media en un medir, no homogneo y de composicin determinada al azar. Este medio se considera constituido por elementos con una fraccin de volumen V 1 y conductividad trmica X
Cuando se planted inicialmente la relacin existente entre el flujo de calor y el gradiente de temperatura (Ley de Fourier), se ignor deliberadamente la produccin interna de calor en la columna sedimentaria. Sin embargo, la generacin de calor por desintegracin de elementos radiactivos contenidos en los sedimentos puede afectar de modo significativo a la generacin de calor. Los elementos que presentan una mayor importancia son los de las series del Uranio, Tono y Potasio 40
(K ~fl. Evidentemente, la generacin de calor por radiactividad vara de forma importante con la litologa. De modo general, se dice que la generacin de calor es baja en carbonatos y evaporitas, de baja a media en areniscas y altamuy alta en lutitas y black shales
-
En reas continentales, la radiactividad cortical puede contribuir de forma importante (del 20% al 60%), al
flujo de calor superficial. En un modelo conductivo puro unidiznensional <vertical), la temperatura a una profundidad
z es: 2
~
T(z)=
A T0~ F~+HL
(11)
~~2A
Donde Fb es el flujo basal de calor a profundidad z= L, X es la conductividad trmica media y H la produccin de calor interno, estimada a partir del Gamma Ray, expresada en Wm3. La generacin interna de calor en los sedimentos (H), se incrementa notablemente con la profundidad de la cuenca y el tiempo, siendo importante a partir de 10 Ma. La reconstruccin de la historia trmica de la cuenca, efectuada por el programa MATOIL, se basa en las
ecuaciones anteriores. Por otra parte, el fundamento de la reconstruccin de temperaturas se basa en el ajuste a dos
tipos de datos:
- Estado trmico actual. E] programa considera los datos disponibles de] sondeo tales como temperatura, gradiente o flujo de calor, con el objeto de calibrar el flujo de calor. El programa permite elegir si se realiza o no este tipo de calibracin.
Historia trmica: La reconstruccin de la historia trmica puede efectuarse de dos frmas. Asignando un determinado flujo de calor en la base de la litosfera, a travs del tiempo.
Asignando un determinado gradiente geotrmico a travs del tiempo, sin considerar la transferencia de calor dentro de la litosfera. En el primer caso, considerando el flujo de calor a travs del tiempo, puede definirse un flujo constante o bien considerar su variacin en el tiempo e incluso estimar las modificaciones introducidas por los episodios de rifting. La segunda opcin, consiste en asignar un gradiente geotrmico. El programa calcula automticamente la temperatura en la base de la columna de sedimentos y deduce la distribucin de flujo de calor a travs de la misma.
5.2.2. Dinmica de la generacin de Hidrocarburos Como se ha sealado anteriormente, la temperatura y el tiempo son los factores que ejercen un mayor control sobre la maduracin de la materia orgnica. Los factores que van a gobernar las complejas y sucesivas reacciones
317
qumicas que originan la ruptura del kergeno, son la temperatura y la energa de activacin de cada reaccin. Ambos
factores quedaban expresados en la Ley de Arrhenius (1). El programa MATOIL. basado en estudios de campo y simulaciones de laboratorio, permite obtener una
modelizacin tanto del craking primario (transformacin de kergeno a petrleo), como del craking secundario (por ejemplo, la progresiva degradacin del petrleo a gas y a residuo carbonoso). El modelo de generacin de hidrocarburos empleado por el programa MATOIL, se basa en la aproximacin de Tissot y Espitali (1975). Se consideran, por tanto, tres fracciones:
-
a.- Craking primario El mtodo empleado tiene su base en los ensayos estndar depirlisis(Rock-Eval), desarrollados por Tissot y Espitali (1975) y Espitali et al., (1977 y 1988). En este sistema, la muestra a 2500 C y en una atmsfera inerte, se calienta hasta 55Q0 C. La cantidad de hidrocarburos producidos es registrada por un detector de llama (flame
ionization detector, FID). El registro presenta tres picos de 5 tpicos:S,, S~ y S3. Hl pico S~, representa la cantidad de hidrocarburos ya existentes en la roca, bien libres o absorbidos (bitmen), volatilizados a baja-moderada temperatura. El pico S. se produce a altas temperaturas, mediante ruptura trmica del kergeno. La temperatura a la cual se produce la generacin del pico 5, es indicativa de la madurez de la roca. Los componentes voltiles oxigenados (dixido de carbono y agua), son registrados mediante otro detector, generando el pico S3~ La aproximacin ms ampliamente empleada al craking primario es considerar que la tasa de generacin de hidrocarburos, para cada reaccin, es proporcional a una tasa constante (k), que se incrementa con la temperatura de acuerdo con la ley de Arrhenius (ecuacin 1). Cada reaccin primaria tiene su propia energd de activacin y su propio factor A (tambin denominado factor pre-exponencial o factor de frecuencia). Cuanto mayor sea la energa
de activacin de una reaccin, mayor temperatura se requerir para generar petrleo.
El tipo de craking primario quedara caracterizado por la energa de activacin, el factor A y el potencial
inicial de cada reaccin (por ejemplo, la cantidad de hidrocarburos generados por una determinada reaccin primaria). Adems de esta aproximacin, el programa MATOIL considera tambin la generacin de gas mediante craking primario. En este caso es necesario especificar el potencial inicial de cada fraccin y de cada reaccin
primaria. La biblioteca de parmetros de la que dispone el programa procede de diferentes simulaciones matemticas
de ensayos de pirlisis. b.- Craking secundario
La destruccin de las fracciones inestables se produce por reacciones secundarias especficas, las cuales a
su vez pueden producir otras combinaciones de fracciones . El programa MATOIL slo considera una fraccin inestable, el petrleo, y por tanto slo una nica reaccin secundaria, la que genera gas y residuo carbonoso. Del mismo modo que en las reacciones primarias, la tasa de las reacciones secundarias tambin se encuentran regidas por la Ley de Archenuus (ecuacin 1). Por tanto, cada reaccin secundaria est caracterizada por su energa de activacin y el factor A, debiendo considerarse adems otro factor. Este nuevo factor es el Coeficiente Estequiomtrico (a). que describe la composicin de los productos de degradacin de cada reaccin secundaria. Igual que para e! caso del craking primario, el programa procede a la simulacin de ensayos cerrados de pirlisis, empleando distintos parmetros cuyos valores varan con el tipo de materia orgnica y la composicin de cada fraccin.
Los resultados obtenidos de considerar craking primario y craking secundario, difieren del resultado obtenido considerando slo craking primario. Cada fraccin inestable se incrementa primero debido al craking primario, disminuyendo a continuacin debido a las reacciones secundarias. Sin embargo, las fracciones estables (metano, carbn, etc.), se incrementan de forma continua a travs del tiempo. Interesa recordar aqu los conceptos de Potencial de Generacin-Carbn Orgnico Total (TOC) y Relacin 318
Gas/Petrleo (GOR). La cantidad total de petrleo que puede generarse por craking primario, a partir de una unidad de masa de una roca madre, a lo largo de su evolucin, se denomina Potencial de generacin de la roca. Este potencial depende de la cantidad inicial de kergeno presente en la roca madre. Esta cantidad inicial de kergeno es a su vez cuantificada por el Carbono Orgnico Total ~TOC), y por el potencial de generacin de petrleo del kergeno. Potencial de Generacin de la roca TOC. Potencial de generacin de Petrleo del Rergeno
~2
Se asume que el Potencial de Generacin de la roca, es e pico inicial de petrleo del kergeno, es el ndice inicial de Hidrgeno.
y el Potencial de generacin de
Como una parte de los productos primarios son convertidos en residuo slido carbonoso a travs de las reacciones secundarias, la cantidad efectiva de petrleo generado durante la evolucin completa, es siempre mayor que el Potencial de Generacin de la roca. Por otra parte, es necesario considerar, adems, la relacin Gas/Petrleo (GOR). Esta relacin se define como los volmenes (en m3) de Gas y Petrleo recuperados a una temperatura estndar de I5~ C y presin de 1 atmsfera.
SOR
(12)
El volumen de gas se calcula mediante la aplicacin de la Ley de los Gases Perfectos, para determinar la densidad de los gases en condiciones estndar de superficie.
5.2.3. Indicadores de madurez trmica La modelizacin de los indicadores de madurez, permite el control cuantivativo de los modelos generados por el programa MATOIL. Dentro de los indicadores de madurez existen diferentes tipos. De forma resumida los mas interesantes y/o aplicables al rea estudiada, son los siguientes: El primer indicador, si bien no especficamente de madurez, que se ha de considerar son las temDeraturas de fondo de los sondeos. La temperatura de formacin es empleada en la modelizacin trmica de la cuenca con el objeto de calcular el gradiente geotrmico y el flujo basal de calor de una columna sedimentaria.
-
El registro de la temperatura se obtiene a travs de un conjunto de termmetros, de medida mxima, descendidos con cada una de la herramientas de un sondeo. Dado que la circulacin de fluidos del sondeo tiende a enfriar la formacin, es necesario analizar la tasa de recuperacin del valor real de la temperatura de fondo del sondeo, mediante el uso de varios registros de temperatura. En el rea de estudio, los sondeos existentes, presentan un registro de temperaturas, en general, bastante deficiente, emplendose para la calibracin que realiza el programa MATOIL, tanto los datos de temperaturas mximas registradas, como el gradiente geotrmico calculado. En las columnas procedentes de datos de superficie se emple para su calibracin, el gradiente geotrmico del rea, estimado a partir de los sondeos ms prximos. Indice de 1-lidrceno. El ndice de Hidrgeno es la relacin existente entre el potencial de S~ calculado para una muestra al final de su evolucin y el contenido total de carbono orgnico (TOC)
-
La determinacin del contenido en materia orgnica total de la muestra se efecta normalmente mediante tcnicas de anlisis de laboratorio. Sin embargo, en la ltima dcada se han desarrollado una serie de procedimientos de determinacin del TOC a partir de los valores de las diagrafas de densidad y/o gamma-ray de los sondeos (Schmoker, 1979, 1981; Myers y ienkyns, 1992). El mtodo ms empleado es la estimacin del TOC en base a los valores de la densidad de los intervalos de roca madre y de roca no madre obtenidos directamente de la diagrafa. Los datos obtenidos mediante esta tcnica presentan tina diferencia de 20% con los obtenidos en laboratorio para
319
las mismas muestras (Myers y Jenkyns, 1992). La frmula empleada para el clculo del TOC es la siguiente (Myers y Jenkyns, 1992):
0k k 0.85
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Donde
0k
y u,~ son las densidades del kergeno y de la matriz de la roca respectivamiente, siendo ~ y
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(14)
Siendo o~ y a,~ la densidad obtenida en diagrafas del intervalo roca madre (source), y del intervalo de
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(15)
Donde y,~ y t son los valores de gamma-ray de la roca no madre y de la roca madre respectivamente (medidos en API), siendo A una constante que representa la pendiente de la recta de regresin entre los valores de gamma-ray y densidad de las diagrafas.
-
Tasa de Transtbrmacin (IR). Mediante este parmetro se obtiene la relacin entre el petrleo generado
mediante craking primario, y la mxima cantidad que puede generarse durante la evolucin completa de la muestra, en tanto por ciento. El TR variar con el tipo de kergeno.
- Reflectividad de los macerales. Es posiblemente el indicador ms ampliamente utilizado para determinar la madurez trmica de la materia orgnica. De modo simple se define la retiectividad de un maceral como el
porcentaje de luz reflejada respecto a la luz incidente sobre el mismo. La Vitrinita, es el grupo de macerales ms
empleado. El grupo de la Vitrinita est constituido por macerales procedentes de la lignita y celulosa de la membrana vegetal, siendo el principal componente de los carbones bnicos. La correlacin entre los valores de refiectividad y e] grado de madurez del kergeno depende fundamentalmente de la historia trmica de la cuenca y de la
Otro indicador de madurez calculado por el programa es la Temperatura de mxima 2eneracin de hidrocarburos (Tmaxt durante un ensayo estndar de pirlisis. Tmax est determinada por el modelo de craking primario aplicado al tipo de materia orgnica considerada. La evolucin de la Tmax est muy condicionada por el tipo de kergeno considerado. En kergenos de tipo Hl es un excelente indicador de los estados de alta evolucin.
-
de hidrocarburos.
Se emplearon para este estudio todos los puntos (sondeos y columnas) de la figura 31. Sin embargo, dado el volumen de resultados y de grficos (29 grficos por cada uno de los puntos considerados, es decir 580 grficos), excede el objeto de este apartado, y slo se muestran y analizan una pequea parte. Los datos estratigrficos suministrados al programa tales como: litologa, profundidad y edad de os horizontes estratigrficos, edad y amplitud de las erosiones y/o discordancias, se han sintetizado para cada punto en forma de una columna general. Estas columnas, como ya se ha dicho anteriormente, se muestran en el Apndice A, indicando junto a ellas la procedencia de los datos. Respecto a las curvas de porosidad/profundidad, se emplearon tanto las calculadas por el programa MATOIL, como los datos de porosidad procedentes de las diagrafas, en aquellos puntos en los cuales los datos proceden total,
o casi en su totalidad, de sondeos. En cuanto a transferencia de calor y reconstruccin de la historia trmica, se ha trabajado con los datos de temperatura mxima registrada en la base de los sondeos, siendo necesario uniformizar para cada sondeo la temperatura a partir de los datos registrados en la cabecera de las diagrafas. En cuanto a la temperatura de superficie informacin, se probaron dos posibilidades:
-
0C. Por ltimo, hay que sealar que cuando se dispona de datos, se ha asumido para todo el rea una media de 15 se eligi la opcin de calibracin del flujo basal actual de calor. En aquellos casos en los que no se dispona de esta No efectuar calibracin
Los resultados obtenidos cuando no se calibra el flujo basal de calor presentan una mayor homogeneidad a escala regional. Dada la mala calidad de los datos disponibles, es indiscutible una cierta indeterminacin sobre la
calidad de la reconstruccin de la historia trmica del rea. Se ha evidenciado, al abordar la transferencia de calor, la gran importancia de una buena determinacin del flujo de calor y reconstruccin trmica. Estos aspectos son de gran inters no slo desde el punto de vista de la generacin/prospeccin de hidrocarburos, sino tambin desde el
punto de vista de la reconstruccin tectnica de las cuencas. A pesar de todo, con los datos disponibles, y teniendo en cuenta el objeto del trabajo, los resultados parecen, en una primera aproximacin, razonablemente verosmiles.
En cuanto a los parmetros necesarios para los clculos de la madurez, cantidad y fraccin de los hidrocarburos generados, es decir, de todos aquellos aspectos que constituyen el modelo geoquimico de craking,
se emplearon los valores por defecto del programa. Estos valores evidentemente varian con el tipo de kergeno empleado. El programa dispone de siete tipos predefinidos de kergeno. Cuatro de ellos corresponden a los kergenos
estndar del IFP (tipo 1, tipo II, tipo III rico o tipo III y tipo III pobre o tipo IV). Se dispone adems de tres tipos
ms, que corresponden al modelo geoquimico de Lawerence Livermore (Burnbam, 1989); LLNL tipo 1, LLNL tipo II y LLNL tipo II. Existe adems la posibilidad de incluir hasta cinco tipos ms de freixigenos y modificar los existentes. Se han considerado como posible roca madre los sedimentos correspondientes a los intervalos: Prmico
materia orgnica. Ambos niveles se consideran, tanto en la Pennsula Ibrica como en el resto de Europa (Ziegler, 1990), buenos intervalos de roca madre por sus altos contenidos en kergeno.
Se especific un kergeno de tipo III para el Prmico, y un kergeno de tipo 1.1 para el Las. El contenido en carbono orgnico total (TOC), empleado fue del 1% en ambos casos. Se eligi este contenido inicial de TOC an disponiendo de informes (Ellenor 1978, informe interno de Shell-Campsa), en los que el TOC alcanzaba hasta el 5%, valor en principio muy elevado para el tipo de facies existentes en el rea de estudio. Por esta razn, se decidi determinar el valor de TOC a partir del empleo de las diagrafias de densidad y gamma-ray de los sondeos (Schmoker, 321
1981; Myers y Jenkyns, 1992, respectivamente). Los valores de TOC obtenidos mediante estos mtodos eran de 0,16 % empleando los datos de la densidad y de 0,39 % mediante e uso del gamma-ray, para la posible roca madre
prmica. No fue posible obtener el valor del TOC para la posible roca madre jursica. Es razonable, comprobando la exagerada diferencia en el valor del TOC, tratar con un cierto escepticismo los valores indicados en los informes que acompaan a la peticin de permisos de prospeccin, ya que frecuentemente se suelen magnificar los datos favorables o que indiquen posible existencia/generacin de hidrocarburos. EL valor del TOC empleado, si bien posiblemente no refleje contenido real en materia orgnica de ninguna de las probables rocas madres, es un valor suficientemente elevado que permite no infravalorar ningn potencial de generacin.
Dominio Este: En general se observan dos episodios de rift U Trisico 20 Jursico medio-superior Dominio Centro: Se observan en general tres episodios 1~ Trisico 20 Jursico medio-superior 30 Cretcico superior Dominio Oeste: Se distinguen dos etapas de rift Trisico 2 Nt) observado 30 Cretcico superior
a.- Dominio Este: Dentro de este dominio se incluyen los sondeos Magalln, Arnedo y Castilfro, as como las columnas de Moncayo, Tabuenca y Mansilla (Apndice A). Las curvas de subsidencia tectnica obtenidas pueden observarse en las figuras 135 y 136. Comno se ha sealado se observan, generalmente, dos fases de rift: - 1< Episodio de extensin y apertura de la cuenca, correspondiente al intervalo comprendido entre los 250 y los 210 M.a. (figs. 135 y 136). Dentro de este episodio se distinguen dos segmentos de diferente geometra en la curva de subsidencia tectnica. El primero de los intervalos comprende desde los 250 a los 230 M.a. Es decir, aproximadamente desde el inicio de la sedimentacin de las facies Huntsandstein, hasta el inicio de las facies Keuper. Dentro de este intervalo la curva presenta una fuerte inclinacin, especialmente marcada en los tramos correspondientes a la sedimentacin de las facies Buntsandstein y al tramo superior de las facies Muscbelkalk. En las curvas de Moncayo y Mansilla 322
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Fig. 136. Curvas de subsidencia total y subsidencia tectnica en: A Sondeo Magalln
-
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(fig. 135 B y C), se observa claramente la geometra de este intervalo y la pendiente del mismo durante la
sedimentacin de la facies Buntsandstein. El segundo de los tramos que hemos destacado por su inclinacin y que
corresponde a la sedimentacin de la parte superior de las facies Muschelkalk, tiene su punto ptimo de observacin en las curvas de Castilfrfo y Magalln (fig. 136 B y C). Todo el intervalo se interpreta como la fase inicial, de subsidencia mecnica del rift. En este contexto los segmentos de mxima pendiente, corresponderan a momentos de mxima subsidencia.
El segundo intervalo, abarcada desde los 230 a los 210 Ma. La curva de subsidencia tectnica presenta
pendientes reducidas (fig. 135 A y C). que contrastan con el intervalo 250-230 M.a. Este segmento de la curva representada la fase de subsidencia trmica que sigue a la fase de subsidencia mecnica (250-230 M.a.). 2 Episodio de rift - Corresponde aproximadamente al Jursico superior, dentro del intervalo de 150 a 128 Ma. (Oxfordiense-Berriasiense). En este segundo ciclo de rift, es difcil diferenciar la fase de subsidencia activa de la fase de subsidencia trmica, ya que la falta de registro sedimentario condiciona de modo importante la observacin de este episodio. La curva de subsidencia tectnica correspondiente a Castilfro (fig. 136 B), es el punto ptimo de observacin para este episodio. b.- Dominio Centro Dentro de este dominio se localizan los sondeos Aldehuela, Gormaz-1 y El Gredal y la columna de Yelo-Jubera (Apndice A), Las curvas de subsidencia obtenidas pueden observarse en la figura 137. Una primera diferencia con el dominio anterior es la existencia, en los sondeos de El Gredal y Gormaz-1, de materiales correspondientes al Prmico. En los dos puntos mencionados (fig. 137 B y C), se aprecia una fase tectnica anterior al rittng trisico. La segunda diferencia respecto al dominio Este, est referida al nmero de fases de rift durante el Mesozoico, que se distinguen en las curvas de subsidencia tectnica (fig 137). Salvo en el caso de El Gredal (fig. 137 C), se aprecian, adems de la ya mencionada fase prmica, tres episodios de rift mesozoicos.
- 10 Episodio de extensin y apertura de la cuenca correspondiente al intervalo comprendido entre los 250 y los2lOM.a. (fig. 137). Este episodio es semejante al episodio trisico del dominio Este, distinguindose las mismas fases de subsidencia inicial (intervalo 250-230 Ma), y trmica (intervalo 230-210 Ma.).
.20 Episodio de rift - Corresponde a una fase tectnica intra-jursica, localizada ms concretamente en el Jursico medio y superior. En el domino Este, esta fase de rift pareca localizarse en el Oxfordiense-Berriasiense, (intervalo 152-128 Ma) a diferencia del domino Centro donde parece corresponder al Pliensbachiense-Bathoniense (intervalo 90-165 M.a.), comno puede observarse por ejemplo en El Gredal o Yelo-Jubera (fmg. 137 C y D). Hay que sealar que en la curva de subsidencia tectnica obtenida para el sondeo Aldehuela (fig. 137 A), se aprecian dos momentos tectnicos intrajursicos. El primero, se encontrara comprendido en el intervalo Pliensbachiense-Batrioniense (intervalo 190-165 Ma.). Este episodio tiene un reflejo muy suave en la curva de subsidencia tectnica. El segundo momento tectnico, claramente marcado en la curva de subsidencia tectnica (fig. 137 A), estara comprendido en el Oxtordiense-Berriasiense (intervalo 152-128 Ma.). Este segundo momento presentara caractersticas semejantes a las observadas para el rift jursico en el dominio Este.
30
Episodio de rift. Dentro del domino Centro es posible distinguir en las curvas de subsidencia tectnica,
un tercer episodio de rift (fig. 137). Este tercer episodio correspondera al Cretcico superior, ms concretamente abarcara desde el Albiense medio-superior hasta el techo del Senoniense (intervalo 100-65 Ma.). El inicio de este ciclo extensional parece estar relacionado con el inicio de la sedimentacin de la Fm. arenas de Utrillas y/o formaciones equivalentes. Por ltimo, se observa en las curvas de subsidencia tectnica del domino Centro (fig. 137), un episodio tectnico que corresponde yaal Cenozoico. La existencia de importantes discontinuidades y/o discordancias, dificulta 325
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en gran medida una correcta interpretacin de la extensin y existencia de momentos de diferente intensidad/actividad tectnica en el mismo. Temporalmente se localizara en el intervalo Eoceno medio a Mioceno superior (intervalo 53II Ma.), como se aprecia en Gormaz-t, El Gredal y Yelo-iubera (fig. 137 B, C y D). c.- Dominio Oeste En el ltimo de los dominios diferenciados, estaran incluidos los sondeos de San Pedro-2, Iglesias-1,
Ro Franc, Don Juan, Alcozar, Siglienza 44-3 y 50-12, Raides y Sta. Brbara, as como las columnas de SerrezuelaHonrubia, Aylln y Plmaces (Apndice A). Las curvas de subsidencia que se han obtenidos aparecen reflejadas en las figuras 138, 139 y 140. Igual que en el domino Centro, y previo al primer episodio de rift mesozoico se aprecia localmente una fase prmica. La existencia de esta fase queda de manifiesto en las curvas de AyIln, Plmaces (fig138 E y C), Alcozar y Sigilenza (fig. 139 A y E). Se observa en este dominio la existencia de tres fases tectnicas, dos correspondientes al Mesozoico y una al Cenozoico (figs. 138, 139 y 140). La fases de rift mesozoicas estaran representadas por los episodios que se
han denominado lO (extensin y apertura de la cuenca, dominio Este y Centro), y (episodio de rift intra-jursico, dominio Centro). Es decir, existe un primer episodio de rift correspondiente al Trisico, correspondiendo la siguiente etapa extensional al Cretcico superior. El Jursico y el Cretcico inferior se encuentran representados por una serie de discontinuidades.
30
La ltima de las etapas tectnicas que se refleja en las curvas de subsidencia tectnica corresponde, igual
que en el dominio Centro, al intervalo Eoceno medio a Mioceno superior.
fi
Posteriormente se estim el parmetro fi, que define el grado de extensin o grado de calentamiento en la litosfera situada por debajo de la corteza. La estimacin de fi se efectu mediante dos mtodos:mediante comparacin directa de las curvas de subsidencia tectnica obtenidas con las curvas de subsidencia terica de McKenzie (1978>, y mediante la aplicacin del mtodo sugerido por el IFP en el programa MATOIL, siendo:
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distinguidas, la de ms amplia distribucin. Los nicos puntos que constituyen una excepcin (fig. 141), son las reas de Serrezuela-Honrubia y el sondeo Don Juan. En estos puntos la sedimentacin parece comenzar en el Trisico superior, no registrndose el episodio de rift inicial, probablemente de edad Prmico superior-Trisico inferior.
Los valores del parmetro de extensin fi, del episodio intrajursico, presentan una distribucin comnpleja. Como se observa en la figura 141. en el dominio Oeste no parece existir reflejo de esta fse, limitndose su recomcocimniento a los domninios Centro y Este. Sin embargo, hay que sealar que en estos dominios el reconocmnnento del episodio de subsidencia intrajursico no es posible en todos los puntos, faltando en algn caso probablemente por erosin. Esto puede observarse por ejemplo en el sondeo El Gredal, donde el Cretcico terrgeno se apoya sobre las facies Keuper. Los mximos valores de fi no se lLcalizan en aquellos puntos, donde el valor de fi alcanzaba los mximos para el Prmico y el Tras. La zona de mxima extensin-mxima subsidencia parece desplazarse progresivamente bacia el NE, (amplindose la cuenca mediante la migracin del depocentro). En e sector Centro, la extensin se localizaba en el intervalo Pliensbachiense-Bathoniense, siendo su edad mas moderna (Oxfordiense-Berriasiense), en el sector Este. Este desplazamiento temporal de la extensin, va acomupaado de una migracin hacia el NE de los depocentros.
La falta de registro Jursico en el dominio Oeste debe ser atribuida, casi con toda probabilidad, a su erosin previa a la sedimentacin del Cretcico terrgeno. Slo en las zonas ms subsidentes, o que concentraron la mxima extensin durante el Jrmrsico, se preservaran los materiales. Hay que sealar que este episodio Jursico, sera equivalente a la Segunda Etapa, KimmeridgienseHauteriviense, propuesta por Salas (1991), para el margen oriental de la Cordillera [brica, continuando de esta forma la migracin progresiva de los depocentros temporal y espacialmente (hacia el E y el NE>. El ltimL) episodio extensional mesozomco corresponde al Cretcico superior. Como se deduce de la distribucin del fi calculado para esta fase de rift, los valores mximnos se localizan en el dominio Centro. En el dominio Este, no existe casi registro de materiales de esta edad. Esta fase, relacionada con la tectnica extensional cocretcica y la fase Astrica, sera equivalente al segundo ciclo de rifting de Alvaro (J987), Snchez-Moya (1992), y Snchez-Moya etal., (1992). Equivaldra tambin a la fase de subsidencia tectnica Barremiense-Senoniensmt de Salas (1991) para el margen oriental de la Cordillera Ibrica. Por ultimo, se observa como la tse tectnica correspondiente al Eoceno medio-Mioceno superior (fig. 141), se registra en casi todo el rea de estudio, correspondiendo sus depocentros, lgicamente, a las actuales cuencas terciarias que flanquean la Cordillera Ibrica.
5.3.2. Anlisis cuantitativo de la reflectividad de la vitrinita, Ro, y cantidad de hidrocarburos generada Desde el punto de vista de la prospeccin de hidrocarburos, si bien existen suficientes indicios en superficie, los resultados obtenidos por los sondeos perforados en ci rea de estudio, fueron bastante desalentadores. Conocido esto, se pens que resultaba interesante comparar estos datos empricos con el resultado de la simulacin informntica unidimnensional de la cuenca- Esta comparacin podra explicar algunos aspectos de la falta de xito en la investigacion realizada por las comparlas de prospeccin. Un ltimm. objetivo, sera aportar algunos crtermos que sirvieran para futuras elecciones de las reas de investigacin. Los datos introducidos en el programa MATOIL, fueron datos objetivos y/o donde se valor la pL)sibilidad mnas real. En muchos casos, la posibilidad elegida, fue la menos optimista desde el punto de vista de la generacin de hidrocarburos. El tipo de materia orgnica, contenido inicial de TOC y espesor productivo de aquellos niveles susceptibles de ser considerados roca madre, son los datos bsicos para el clculo de los distintos parmetros de madurez y simulacin de ensayos de pirlisis Rock-Eval. Con estos datos bsicos y la biblioteca de parmetros propia del programa, se realiza una aproximacion matemtica del modelo geoquimico. Como se mencion anteriormente, se consideraron posibles intervalos generadores el Prmico y el Jursico inferior (fundamentalmente Hettangiense). El kergeno empleado fue de tipo 111 en e caso del Prmico y de tipo II 332
para el Jursico. Los valores de TOC calculados para el Prmico mediante las diagrafas de densidad y gamma-ray indican, como se ha mencionado antermormente, valores de 0, 16% y 0,39% segn el mtL>do empleado. No fue posible realizar este tipo de clculos para la probable roca madre jursica, al no disponerse de las diagrafias adecuadas en los sondeos donde se consider la existencia de Jursico inferior capaz de generar. Sin embargo, el valor de TOC de los informes internos de las compaas de prospeccin de hidrocarburos indicaban valores entre 1 y 5% e inclusc superiores para el Jursico. Por todo ello, se decidi emplear un valor estndar, tanto para el Jursico como para el Prmico del 1 %. En cualquier caso, se emple siempre como intervalo productivo entre el 10% al 15% del espesor total del nivel. Se opt por introducir este contenido en materia orgnica, con el convencimiento de que las cantidades calculadas de hidrocarburo generado seran, probablemente, mayores que la cantidad real generada en el rea. Como lmites de madurez, con base en el porcentaje de retiectividad de la vitrinita, se consider para un kergeno de tipo II: Zona inmnadura 0,6 Zona del petrleo 0,8 Pico de la generacin de petrleo 1,3 Zona de gas condensado y gas hmedo 2,0 Zona de gas seco Como ya se mencion anteriormente al tratar la reflectividad de los macerales, la reflectividad de la vitrinita es uno de los indicadores trmicos de madurez mns ampliamente empleado, ofreciendo gran informacin sobre la cuenca. Por ello se consider interesante analizar los valores de Ro estimados por el programa MATOIL.. El porcentaje de reflectividad de la vitrinita, Ro, y la cantidad de hidrocarburos generados en cada punto estudiado se refleja en la tigura 142. Representando el valor de Ro en funcin de la profundidad, se obtiene el denominado Perfil de Retlectividad. La pendiente de la curva del perfil de reflectividad, es empleada habitualmente como indicador del gradiente geotrmico a travs de la historia de la cuenca. Segn Dow (1977), la geometra de la curva de Ro puede ser muy variada, indicando, normalmente, la evolucin exponencial de la madurez de la materia L)rgnica a travs del tiempo. En el rea de estudio se han obtenido tres perfiles diferentes: - Perfil sublineal simple: Caracterizado por presentar una relacin lineal entre profundidad y el valor de Ro. Un ejemplo representativo de este tipo de perfil es el obtenido para el sondeo Castilfrio (fig. 143 A). Segn Alen y Alen (1991), este perfil de reflectividad sublineal es tpico de cuencas no afectadas en su inicio por fracturas de tipo dip-slip, sin grandes discordancias ni actividad gnea local.
-
Perfil en curva compuesta: El perfil se compone de varios segmentos sublineales, con una progresiva
disminucin de las pendientes. Las columnas Moncayo (fig. 144 A), y Tahuenca (fig. 145 A), son dos excelentes ejemplos de este tipo de perfil. Probablemente, la existencia de varios segmentos con diferentes pendientes, se relaciona con la variacin del gradiente geotrmico. Los puntos donde se produce una ruptura de la pendiente reflejaran eventos con influencia en el rgimen trmico de la cuenca. Estos eventos estaran en ocasiones relaciL)nados con actividad gnea local, como en el caso de la primera inflexin en el perfil de Moncayo (fig. 144 A) o en Tabuenca (tig. 145 A). En otros casos, estas rupturas de pendiente, pueden explicarse por cambios en el flujo de calor, asociados a las distintas fases en la subsidencia tectnica ligada a episodios de rifting en la cuenca.
- Perfil complejo en dog-leg: Este perfil consiste en dos segmentos sublineales que presentan entre ellos un saltL) en el valor de Ro. Este tipo de perfil se corresponde con el obtenido para IL)s sondeos Siglienza (fig. 146 A). Conviene destacar la diferencia existente entre el perfil de Ro calculado por el programa MATOIL, y el perfil qtme se obtiene ajustando a los valores de Ro del sondeo. Esta ltima curva es la que presenta perfil en dog-leg.
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Ng. 143. Sondeo Caslfro. A.- Curva de variacin de la retiectividad de la vitrinita con la profundidad; E.Ventana de madurez de la materia orgnica; C.- Cantidad de hidrocarburos generada.
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Fig. 144. Sondeo Columna Moncayo. A.- Curva de variacin de la reflectividad de la vitrinita con la profundidad; W- Ventana de madurez de la materia (~rgnica; C.- Cantidad de hidrocarburns generada.
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Fig. 145. Sondeo Columna Tabuenca. A. Curva de variacin de la refiectividad de la vitrinita con la profundidad; 13.- Ventana de madurez de la materia orgnica; C.- Zona de aparicin de la ventana de hidrocarburos: O.. Cantidad de hidrocarburos generada.
Este tipo de perfiles, donde se observan cambios bruscos en el valor de Ro son, segn Alen y Alen (1991),
reflejo de la existencia de discordancias significativas en la serie. De modL general se admite la existencia de una relacin logartmica entre Ro, la profundidad y la subsidencia de la cuenca. Simplificando, podramos decir que en cuencas con una subsidencia constante, el gradiente geotrmico tiende a mantenerse constante, obtenindose un perfil de Ro lineal o sublineal. Otro tipo de perfiles de Ro deben producirse en zonas con varlacmones acusadas en el gradiente geotrmico y por tanto tectnicamente ms complejas. De lo anterior, se deduce que la determinacin del perfil de Ro puede ser un dato ms, que contribuya a una mejor determinacin del mecanismo deformacin, lahistoria tectnica, lospaleogradientes geotrmicos ypaleotemperaturas de la cuenca. Segn Robert (1988), existen tres tipos bsicos de historia geotrmica: - Cuencas con una historia paleogeotrmic-a normal o casi normal. Los mrgenes pasivos antiguos son el ejemplo tpico de historia geotrmica normal. - Cuencas hipotrmicas (trmicamnente ms fras de lo normal). Dentro de este tipo de cuencas se incluyen las tosas ocenicas, las cuencas de foreland y de forearc - Cuencas hipertrmicas (trmicamente ms calientes de lo normal). Este tipo de cuencas se producen en reas de extensin litosferica tales como backarc, rifts ocenicos y continentales, cuencas strike-slip y arcos mnternos en zonas de subduccin de tipo-E. En ci rea de estudio, y con los datos disponibles, es razonable proponer un modelo de historia geotrmca de cuenca hipertrmicw El gradiente geotrmico actual de 25 a 30 <JC y los valores-perfiles de Ro, indicaran la existencia de varias fases de subsidencia. La cantidad de extensin litosfrica involucrada en cada episodio tectnico, smn ser muy elevada, permitira el desarrollo de anomalas trmicas y por tanto) tina cierta maduracin de la muateria orgnica. Los valores de Ro ms frecuentes en el rea de estudio (Hg. 142), son ligeramente superiores al 0,4 Yo. Sin embargo existen puntos donde se supera el valor de 0,6 Yo fijado comno lmite de la zona inmadura. Un ejemplo tpico es el sondeo Castilfro, con valores de vitrinita para toda la serie entre 0,47 Yo a 0,65 Yo (fig. 143 A). Se estim que la posible roca madre son los sedimentos del Oxfordiense-Kimmeridgiense, emplendose un kergeno de tipo 11. Este nivel sin embargo, no supera el umbrl de la zona inmadura (fig. 143 B). La cantidad de hidrocarburos generados, fundamentalmente petrleo, es muy reducida; 0,4 mg HC/ g roca seca inicial (fmg. 143 C). En la columna Moncayo, aunque los valores de reflectividad de la vitrinita, para toda la serie (hg. 144 A),
alcanzan valores muy elevados, los sedimentos del Sinemuriense inferior-medio y Sinemuriense-Toarciense, considerados posible roca madre, con kergeno de tipo II. no alcanzaron el umbral degeneracin de petrleo (Hg. 144 E). La
cantidad de hidrocarburos es, por tanto, prcticamente nula (fig. 144 C). Los valores de reflectividad de la vitrinita que se obtienen en la columna de Tabuenca (fig. 145 A), son similares a los obtenidos en la columna de Moncayo, de la que se encuentra muy prxima, considerndose como posibles rocas madre los mismo intervalos. Sin embargo, a diferencia de lo que L)curre en Moncayo, el enterramiento de la serie permiti que los posibles niveles de roca madre sobrepasaran el umbral de 0,6 de retectividad de vitrinita (Hg. 145 E). Se entr, por tanto, en la ventana del petrleo (Hg. 145 C), generndose aproximadamente 1,4 mg LIC! g roca seca inicial (fig. 145 D). La diferencia entre Moncayo y Tabuenca parece deberse a la combinacin de varios factores como son: Mayor espesor del Jursico) inferior en Tabuenca. La diferencia de espesores es reducida, aunque significativa al incrementarse el espesor productivo de roca madre. - Mayor tasa de subsidencia durante el jursico en el rea de Tabuenca (fig. 135 A), siendo -aproximadamente la diferencia en la tasa de subsidencia entre los dos puntos y para el mismno intervalo de tiempo de 0,00094 3 Ma. Esta diferencia en la tasa de subsidencia, permitira en el rea de Tabuenca un enterramiento ms milO efectivo, de los niveles que posteriormente generaran hidrocarburos.
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Fig. 146. Sondeo Sigilenza. A.- Curva de variacin de la refiectividad de la vitrinita con la profundidad; 13.Ventana de madurez de la materia organica; C.- Zona de aparicin de la ventana de hidrocarburos; D.- Cantidad de hidrocarburos generada.
EnSigtjenra. los valores de vitrinita, calculados por el programa MATOIL estn comprendidos entre el 0,43
Yo y 0,89 Yo, para el total de la serie, existiendo cierta diferencia entre la curva de vitrinita obtenida por el programa y la dibujada a partir de los valores de reflectividad de vitrinita de los que se dispona (Ellenor, 1978). Esta diferencia
est especialmente marcada en el Prmico (fig. 146 A). Se estim como posible roca madre el Prmico, considerando un kergeno de tipo III, alcanzndose el umbral de la zona de generacin de petrleo a una profundidad de 1350 ni
y el pico degeneracin de petrleo, aproximadamente a una profundidad de 1650 mn (fmg. 146 B). En la ventana de hidrocarburos (fig. 146 C), se observa cmo se alcanza la zona de gas-petrleo entre los 1700 y los 2000 m. La cantidad de hidrocarburos generados es ligeramnente superio>r (1,7 mg LIC g roca seca inicial) (fig. 145 D), incrementndose la fraccin de gas, posiblemnente por el tipo de kergeno empleado.
La comparacin de los valores de reflectividad de la vitrinita obtenidos por el programa MATOIL, con los obtenidos mediante mtodos de pirlisis (Rock-Eval), no es fcil debido a los escasos datos de reflectividad de Ro
disponibles para el rea de estudio. Para los sondeos de Sigilenza se dispona de una serie de valores de Ro (0,480,67% para el Trisico y de 0,62% para el Prmico Ellenor, 1978), que permniten dibujar una curva de Ro, muy semejante a la obtenida por e programa para el Trisico, pero sensiblemente diferente para el Prmico (fmg. 145 A). En el rea de Soria-Demanda, los valores de reflectividad de la vitrinita, para el total de la columna, obtenidos mediante simulacin informtica en Mansilla, son muy semejantes a los datos de madurez obtenidos por Marfil y Gmez-Cras (1992). mediante pirlisis (Rock-Eval), en la parte superior de los materiales en facies Utrillas en Picofrentes (Soria). Segn estos attores se obtienen valores de vitrinita inferiores al 0,5 Yo, mientras qtme los obtenidos aqu se encuentran entre 0,42-0,49 por ciento. Tras observar estos resultados cabe preguntarse por qu en un rea tan prometedora inicialmnente como el rea de estudio, se obtienen valores de generacin de hidrocarburos tan bajos. La respuesta es compleja ya que intervienen mudtiples factores, dc los que se destacan: - Reducida cantidad de roca madre: Los intervalos considerados como posibles niveles generadores (Prmico y Jursico inferior), tienen escasa distribucin areal y en el caso del Jursico inferior, en general, escaso espesor. En el rea central de la Cuenca de Almazn se consideraba posible la existencia tanto de sedimentos correspondientes al Jursico co>mo al Prmico (estimando un valor de Ro de 0,72-0,83% para el Prmico. Ellenor, 1978). La ssmica
existente parece indicar que ambos niveles (Prmico y Jursico inferior), se hallan ausentes en amplias zonas de la Cuenca de Almazn como se observa en la interpretacin de las lneas ssmicas de las figuras 129 y 130
,
Caractersticas sedmentolgicas de las facies tanto del Prmico co>mno del Jursico inferior, en e rea de estudio: Estas caractersticas indican, que si bien estos niveles pueden ser considerados roca madre, stm contenido en kergeno es inferior al de sus etuivalentes en otras reas de la Pennsula y Europa. Importante papel de la tectnica: Pequeas, pero significativas diferencias en la tasa de subsidencia tectnica, localizacin de depocentros o elevacin y erosin de determinadas reas (en especial aquellas donde existen posibles rocas madre), condicionan de modo claro el tanto por ciento de reflectividad de la vitrinita y la generacin de hidrocarburos. Ligad a la tectnica, la distribucin de los flujos de calor no permiti una eflcaz maduracin de la mnateria orgnica.
-
La generacin de hidrocarburos en el rea parece en principio reducida. Interesa volver a recordar que los
valores obtenidos no son valores reales sino indicativos y que en st anlisis hay que considerar una serie de factores anteriormente expimestos (TOC del 1%. pequeo espesor efectivo para la generacin, etc.), as como la eleccin (columnas y sondeos con series prmicas y/o trisicas) y distribucin de los puntos con los que se ha realizado la modelizacin. Todo ello condicioyna de modo claro los resultados obtenidos. Resumiendo, la ulilizacin de programas informticos de modelzacin de la madurez de la cuenca, permite tina evaluacin razonable del potencial generador de la misma. La cantidad y calidad de los datos suministrados al programa, especialmente los datos trmicos, condicionan en gran medida el grado de validez de los resultados. Los
datos obtenidos con la simulacin informtica de generacin de hidrocarburos, se ajustan razL)nablemente bien a los
resultados obtenidos por las distintas perforaciones efectuadas hasta el momento.
La aplicacin del programa MATOIL, permite la determinacin de los distintos depocentros del rea a travs
de la historia de la cuenca. Hasndose en los valores de subsidencia tectnica cuantificados por el programa, se determinan los diferentes episodios de subsidencia/elevacin que afectan al rea de estudio. En funcin de las curvas de subsidencia tectnica, obtenidas para cada punto, se ha subdividido e rea segn el nmero de fases de rift
durante el Mesozoico que se distinguen en las curvas. Se obtiene as, una divisin en tres dominios: en el dominio
340
Este, se observan dos episodios de rift, un primer episodio> Trisico (O) y un segundo episodio durante el Jursico) medio-superior (2). En el dominio Centro se registran tres episodios, siendo el primero y segundo semejantes a los del dominio Este y un tercer episodio (3<J), en el Cretcico superior. El ltimo de los dominios diferenciados, dominio Oeste, se distinguen slo los episodios (10) y (30) correspondientes al Trisico y Cretcico superior. La distribucin de la subsidencia tectnica y del valor estimado del parmetro de extensin/calentamiento de la litosfera
(b)
permite determinar la localizacin areal y temporal de los depocentros. El anlisis de la distribucin en el tiempo y en el espacio), parece indicar una migracin hacia ci N y NE durante el Prmico, el Trisico y el Jursico. Este anlisis de los depocentros es de gran importancia, no> slo desde el punto) de vista tectnico o de la distribucin de los medios de sedimentacin, sino tamnbin desde el punto de vista de la prospeccin de hidrocarburos. La modelizacin de la mnadurez y potencial de generacin de hidrocarburos del rea de estudio, se adeca razonablemente a los datos conocidos. Los resultados, si bien no indican una importante generacin de hidrocarburos, son lo suficientemente alentadores para plantear futuras investigaciones sobre zonas y aspectos concretos en relacin con la prospeccin de hidrocarburos. Algunos puntos a considerar para futuros trabajos seran: - Ampliacin del nmero de puntos considerados en la modelizacin. - Determinacin del potencial como roca madre de materiales sedimentados en medios lacustres y deltaicos y de edades diferentes del Prmico y Jursico inferior. Algunos de los materiales que constituyen el relleno sedimentario de la zona de estudio (facies Weald por ejemnplo), muestran caractersticas adecuadas. Esta determinacin de locas madre podra plantearse desde diferentes aspectos, como por ejemplo segn la capacidad de generacion de la fraccin gas. Correlacin de los distintos indicios de hidrocarburos del rea de estudio con la posible roca madre que los gener. - Modelizacin geoqumica de la Cuenca de Almazn incorporando informacin smsmca. - Establecimiento de mapas de isomadurez para las distintas rocas madre. - Establecimiento) de las etapas principales de generacin de los hidrocarburos, en relacin con las etapas de formacin de las estructuras de la cuenca.
341
6. RESUMEN Y CONCLUSIONES En esta Tesis se ha abo>rdado el estudio del Prmico y Trisico en el subsuelo de una extensa rea que abarca la Cuenca de Almazn, la zona NE de la Cuenca del Tajo, el borde E de la Cuenca del Duero y el borde NW de la Cuenca del Ebro (fig. 1). Este estudio> se ha realizado mediante la interpretacin de sondeos y lneas ssmicas, con el apoyo de los datos de superficie. El anlisis del conjunto de todos los datos obtenidos ha permitido obtener una serte de resultados que pueden agruparse en l(>s apartados que siguen a continuacin.
6.1. INTERPRETACION LITOESTRATIGRAFICA Tras llevar a cabo una recopilacin de todos los datos disponibles sobre el subsuelo de las reas mencmonadas, se seleccionaron 15 sondeos (fig. 5), de especial inters ya que atravesaban materiales prmicos y trisicos. Para cada uno de est(>s sondeos se realiz un log compuesto, en el cual se representan conjuntamente todas las diagrafas disponibles. La interpretacin litolgica realizada se ha representado tambin en el log compuesto. Una vez que se dispo>ne de la descripcin litolgica de los materiales estudiados, se procede a su comparacmon con superficie y al establecimiento de las diferentes unidades litoestratigrficas presentes. Para la descripcin de cada unidad se ha tenido en cuenta bsicamente la litologa, habiendo sido usadas las caractersticas geofsicas, (aspecto en diagrafas, tipo de lmite entre unidades etc.), como apoyo de la caracterizacin y descripcin de cada unidad. Se han establecido tres sectores dentro> del rea de estudio en funcin del tipo) de materiales presentes en ellos. 342
la Cordillera Ibrica y el Sistema Central, descritos por Hernando (1977), Sopea (1979) y Prez-Mazaro (1990). Las facies Buntsandstein se encuentran bien desarrolladas, aunque el espesor vara de unas reas a otras. Las facies
Muschelkalk sin embargo, muestran poco desarrollo y sus caractersticas son muy variables. Puede existir nicamente una barra carbonatada caracterstica del Tras Ibrico (Virgili etal., 1977). En algunas zonas estas facies Muschelkalk tienen caractersticas mixtas terrgeno-carbonatadas, perteneciendo al dominio del Tras Hesprico (Sopea et al.,
1983). Incluso en las reas ms occidentales no existen materiales en facies Muschelkalk. Los materiales en facies Keuper presentan un gran desarrollo, incluso con depsitos de sales, habindose establecido tres unidades. El sect>r sur <Hg. 52), se caracteriza por presentar un escaso desarrollo de materiales en facies Buntsandstein,
existiendo> nicamente las unidades ms superiores. Las facies Muschelkalk muestran una so>la barra carbonatada perteneciendo al dominio del Tras Ibrico (Virgili et al., 1971). Las facies Keuper presentan un desarrollo similar al del sector centro, habiendo sido identificadas dos unidades con depsitos de sales. A continuacin se resumen las caractersticas de las unidades empleadas en este trabajo. En primer lugar se analizarn las unidades correspondientes al Prmico y a las facies Buntsandstein en los sectores centro> y sur, y que de base a techo son: Fm. capas de la Ermita, Prmico indiferenciado, Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo, Fm. areniscas de Rulo de Gallo, Fm. nivel de Prados, Fm. Areniscas del ro Arandilla, Fm. limos y areniscas de Rillo, Fm. limos y areniscas abigarrados de Torete.
Fm. capas de la Ennita: Definida originariamente por Sacher (1966). Las lutitas son la litologa dominante, existiendo co)mo litol(>gas subordinadas areniscas y conglomerados. Se encuentra nicamente en el sondeo El Gredal (Hg. 52), donde muestra un espesor de 55 m. En diagrafas muestra una disminucin del GR, densidad y resistividad en la parte superior, mnientras que se observa un aumento de los valores del snico y del neutrn en el mismo sentido.
El lmite inferior est bien marcado por un aumento en los valores del OR, y se interpreta como una discordancia que separa el Paleozoico metamrfico de los materiales terrgenos prmicos. El lmite superior se interpreta tambin como una discontinuidad. Viene sealado por una disminucin del GR y de la densidad, as como por un cambio en el buzamiento. Por debajo de este lmite la serie buza 340 y por encima de l 250.
Prmico Indiferenciado o Pi.: La composicin litolgica varia mucho en funcin de la columna en la cual se encuentren. En el sondeo lglesias-l (fig. 52), no existen niveles de conglomerados y las lutitas son la litologa dominante. En el sondeo Alcozar la nica litologa identiHcada son lutitas rojas. En el sondeo Gormaz-l esta unidad presenta una alternancia de conglomerados con matriz luttica, areniscas y lutitas. En e sondeo El Gredal est constituida por lutitas con intercalaciones de conglomerados con matriz luttica. En diagrafas la unidad se caracteriza por
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la homogeneidad en sus registros. En el sondeo Sigenza 44-3, la litologa principal son las areniscas, en la parte superior aparecen
intercalaciones de anhidrita y yeso entre las lutitas. Los conglomerados con matriz lutitica y dominan en la parte inferior. La imagen que presenta esta unidad se corresponde con un Sp que muestra una inflexin positiva, un GR con valores altos e irregulares, que posteriormente son ms homogneos y variables entre 20 y 45 API. El lmite inferior se interpreta como una discordancia con los materiales paleozoicos infrayacentes. En los sondeos lglesias-l y Alcozar, se caracteriza principalmente por un descenso en los valores de GR y un aumento del snico. En el sondeo Gormaz-l y Sigiienza 44-3 se desconocen las caractersticas de este lmite, pues no se bajaron herramientas a esta profundidad. En el sondeo El Gredal, viene marcado por una disminucin del GR y de la densidad, observndose un cambio de buzamiento; por debalo de este lmite la serie buza 340 y por encima de l 250. 343
El lmite superior viene marcado por un descenso del GR y aumento de la resistividad en Iglesias-l, Alcozar y Sigenza 44-3. En el sondeo El Gredal, supone un descenso muy marcado del GR y neutrn, igual que en el lmite inferior se observa un cambio en el buzamiento, que pasa de 250 a 20 en la unidad superior. Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo: Definida originariamente por Ramos (1979). Los conglomerados son la lito)logia dominante, existiendo arenmscas como litologa subordinada. Las diagrafas en el conjunto de la unidad muestran una imagen caracterizada por unos registros homogneos. El GR presenta valores bajos y constantes, prximos a O API. El neutron presenta valores bajos. La densidad registra valores relativamente elevados. El snico tiene valores con un rango de variacin entre 50 y 60 ms/p. La resistividad muestra valores altos.
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El lmite inferior aparece claramente marcado en todos los registros. Se observa un descenso> en los valores
de GR y neutrn, mientras que la resistividad y la microresistividad aumentan. Se interpreta que este lmite inferior es discordante con los materiales paleozoicos infrayacentes. El lmite superior tambin se observa de forma clara en todos los registros. Supone fundamentalmente un descenso muy acusado en los valores de resistividad y un aumento
en los valores de GR. Fm. areniscas de Rillo de Gallo: Definida originalmente por Ramos (1979). Las areniscas constituyen la litologa fundamental y pueden presentar cantos dispersos. Las lutitas aparecen como litologa subordinada. La imagen en
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diagrafas est caracterizada por valores irregulares, con un GR, neutrn y densidad con valores medios. El snico
es mayor que en las unidades adyacentes, disminuyendo ligeramente en la parte superior, aunque manteniendo un rango de valores bajos prximos a 75 msfp. La resistividad muestra valores altos en la base y ms irregulares en la parte superior. En el rea ms noroccidental del sector centro (sondeos San Pedro-2 e Iglesias-], Hg. 52), no se puede identificar esta unidad. En este rea existe un intervalo de composicin fundamentalmente lutitica que equivaldra a
la Fm. areniscas de Rillo de Gallo y Fm. nivel de Prados. El lmite inferior se observa bien en todos los registros. Supone un aumento en los valores del GR y una disminucin en el resto> de las curvas. El limite superior es bastante gradual en t>das las diagrafas. La escasa precisin en la definicin de este lmite est causada por la poca diferenciacin litolgica entre la parte superior de la Fm. areniscas del Rillo de Gallo y la parte inferior de la Fm. nivel de Prados.
Fm. nivel de Prados: Definida originalmente por Ramos (1979). Est constituida por lutitas rojas. Las areniscas aparecen principalmente como> finos niveles intercalados en las lutitas. La imagen que presenta esta fonnacin en las diagrafas est condicionada por el reducido espesor de la formacin. Se trata de un intervalo con un GR ms alto que la unidad inferior y con unas curvas de resistividad con vali>res ligeramente inferiores.
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El lmite inferior no se puede definir con precisin debido al poco contraste litolgico existente entre la parte superior de la Fm. areniscas de Rillo de Gallo y esta formacin. Se detecta por un ligero aumento en el registro de
GR y variaciones en los registros de resistividad. El lmite superior, por el contrario, est en general muy marcado
en todos los registros. Supone tina disminucin del GR y un aumento en los registros de resistividad. Fm. areniscas del ro Arandilla: Definida originalmente por Ramos (1979). Se encuentra formada por areniscas como litologa principal. Las lutitas pueden incluir ocasionalmente niveles de ndulos de carbonato. En esta formacin
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cuarzo y cuarcita. Se localiza exclusivamente en el rea central del sector centro (fig. 41), y situado en la base de la formacin (sondeos Alcozar, Gormaz-l y la columna de Aylln). Esta unidad en su conjunto presenta una imagen caracterizada por valores de GR relativamente altos, sobre todo en la parte media de la misma. El Sp alterna las inflexiones negativas y las positivas. El neutrn muestra valores altos. La resistividad tiene valores altos con una parte media de valores ms bajos. El snico tiene un rango de variacin entre 70 y 50 ms/p. El lmite inferior muestra un cambio muy acusado en los valores de los registros, principalmente en el rea donde est presente el tramo de co>nglomerado>s. Destaca, el cambio en los registros de resistividad que supone un aumento) seguido de una disminucin. El lmite superior se observa de forma muy neta en la mayor parte de las: diagrafas. Supone una disminucin notable de los valores de GR y un aumento en la resistividad.
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Fm. limos y areniscas de milo: Definida originalmente por Ramos (1979). Est constituida por una alternancia irregular de areniscas y lutitas. Las areniscas pueden presentar xidos de hierro y costras carbonatadas que se reflejan en las diagrafas como> picos con carcter anmalo. Las lutitas predominan en la parte superior. Los conglomerados aparecen nicamente de forma local.
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En diagrafas se aprecia esta formacin como un intervalo irregular, que presenta algunos tramos de valor mus constante. En general, se observa una curva de GR con valores altos en la parte inferior y media y ms irregulares en la superior, presentando un rango de variacin entre 70 y 140 API. El neutrn presenta el mismo carcter que el GR, pero en este caso> de forma menos acusada. La densidad mantiene valores medios. El snico presenta val(>res relativamente bajos y las curvas de resistividad presentan un aspecto muy irregular. El lmite inferior es muy neto en casi todos los registros, viene mareado por un aumento en los valores de GR, neutrn y snico, disminuyendo el valor de los registros de resistividad. El limite superior muestra un cambio muy brusco en los valores de las curvas, que implica un aumento de la densidad y resistividad y una disminucin del GR, neutrn y snico. Este lmite se interpreta como una discordancia, pues implica una ruptura total en los registros.
Fm. limos y areniscas abigarrados de Torete:: Definida originalmente por Ramos (1979). No se realiza una descripcin detallada como en el resto de las unidades debido a los problemas que plantea su identificacin en diagrafas. Una de estas dificultades proviene del reducido espesor que presenta la Fm. limos y areniscas abigarrados de Torete. Los problemas estn motivados tambin por la similitud litolgica que presenta esta formacin con la unidad infrayacente, Fm. limos y areniscas de Rulo, lo que hace prcticamente inviable su diferenciacin.
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Las cinco unidades que se describen a continuacin se localizan nicamente en el sector norte (fmg. 31). Son de base a techo: Conglomerados y lutitas del Araviana, Areniscas de Tierga, Complejo lutitico carbonatadc evaportico superior. Fm. dolomas y margas de Albarracn y Fm. lutitas y yesos de Tramacastilla.
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m~C(>f..glomerados y lutitas del Araviana: Definida originalmente po>r Arribas (1984). Est formada principalmente
por lutitas rojas que pueden incluir niveles de areniscas de poco espesor. Las lutitas alternan con conglomerados rojos de cantos de cuarzo y cuarcita muy abundantes en la base de la unidad. En diagrafas presenta valores de GR medios. El neutrn tiene valores medios altos y la resistividad muestra un registro irregular, en general con valores altos. El lmite inferior es muy neto en todos los registros. Se observa claramente al encontrarse esta unidad discordante sobre materiales paleozoicos. El lmite superior no es tan claro por la similitud litolgica que presenta con la unidad suprayacente y suele estar mareado por un descenso del registro de GR.
Areniscas de Tierga: Fue definida originalmente por Arribas (1984). Se compone de una alternancia irregular de areniscas y lutitas. - Las lutitas presentan en ocasiones presentan enriquecimientos en carbonato. Las areniscas pueden en ocasmones incluir cantos de cuarcita dispersos. En diagrafas muestra una imagen compleja e irregular. En el GR se observa un aumento de los valores en el techo. El neutrn presenta en general vali>res altos. La resistividad tiene valores mns altos en la parte inedia y ms bajos en la parte superior e inferior.
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El lmite inferior viene sealado por un descenso del GR y un aumento del neutrn. La resistividad muestra un descenso en sus valores. Este lmite es discordante, puesto> que la unidad Areniscas de Tierga se apoya en ocasmones sobre la unidad Conglomerados y lutitas del Araviana, mientras que otras veces se apoya directamente sobre el basamento. El lmite superior es bastante neto. Se observa un aumento sealado del valor de GR, el neutrn desciende aunque de forma menos acusada y la resistividad muestra un descenso seguido de un rpido aumento. Complejo luttico carbonatado evaportico superior (RilO: Definida originalmente por Marzo> (1980). Se trata de una unidad fundamentalmente luttica, con intercalaciones de areniscas de grano> fino. Las margas se encuentran como litologa subordinada. En diagrafas es una unidad relativamente homognea, con valores altos de GR y neutrn y valores decrecientes de resistividad.
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El lmite inferior viene marcado por un incremento del GR y un descenso del neutrn. La resistividad muestra un aumento en sus valores. El lmite superior es muy neto. Supone un descenso del GR y del neutrn y un aumento de la resistividad.
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Fm. dolomas y margas de Albarracn: Fue definida originalmente por Prez-Arlucea y Sopea (1985). Est c(>nstituida por una alternancia irregular de lutitas y dolomas. Las areniscas son la litologa subordinada, localizndose en las reas mns noroccidentales, donde esta unidad presenta un carcter ms terrgeno. La imagen en diagrafas muestra un GR bajo, cuyos valores aumentan ligeramente en el techo. El neutrn presenta valores altos. El snico muestra un rango de variacin entre 70 y 50 ms/p. La resistividad muestra valores irregulares, en general altos.
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El lmite inferior supone un cambio muy brusco en todos los registros. Se observa una disminucin del GR, 5p produce una inflexin negativa. La resistividad aumenta considerablemente. El lmite superior neutrn y snico. El no est tan sealado como el inferior. Se produce de forma gradual en registros como el GR y neutrn, mientras que en otros como el snico y la resistividad se registra como un descenso>.
Fm. lutitas y yesos de Tramacastill-a: Definida originalmente por Prz-Arlucea y Sopea (1985). Es una unidad heteroltica, siendo las lutitas versicolores la litologa principal. Las margas, dolomas y areniscas pueden aparecer formando niveles intercalados entre las lutitas, mientras que es frecuente que la anhidrita y el yeso estn dispersos entre las lutitas. La imagen en diagrafas muestra un GR irregular con valores ms altos que en las unidades adyacentes. El neutrn es alto con picos de valores bajos. La resistividad presenta valores medios, ms bajos que en las unidades adyacentes. El Sp produce una inflexin positiva que contrasta con las unidades superior e inferior.
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El limite inferior es gradual en algunos registros como el GR y el neutrn. En la resistividad se manifiesta por un descenso en sus valores. El lmite superior es muy neto>, aprecindose claramente en todos los registros. Supone un brusco descenso del GR y snico y un aumento de la resistividad. El neutrn desciende en algunos s(>ndeos. El Sp inicia una inflexin negativa. Las siguientes unidades litoestratigrficas son comunes para todos los sectores cuando estn presentes. Fm. dolomas de Tramacastilla: Definida originalmente por Prez-Arlucea y Sopa (1985). Se compone de dolomas ocres y grises que constituyen niveles de gran espesor. Las margas y/o las lutitas aparecen separando estos niveles. En diagrafias la unidad se caracteriza por ser un intervalo que se individualiza muy bien de los adyacentes, mostrndose como un tramo homogneo. El Sp produce una inflexin negativa. El GR es bajo, igual que el neutrn y el snico. La resistividad presenta un registro con valores altos.
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El limite inferior est marcado por un brusco cambio en los valores del GR, neutrn y snico y aumento en la resistividad. Se trata de un lmite discordante ya que la Fm. dolomas de Tramacastilla en ocasiones se sita sobre la Fm. lutitas y yesos de Tramacastilla, otras veces lo hace directamente sobre la unidad Areniscas de Tierga (sector norte, fig. 31), o sobre la Fm. limos y areniscas de Rillo (sectores centro y sur, figs. 41 y 52). El lmite superior es meno)s brusco que el anterior y en algunos registros puede llegar incluso a ser gradual. Se caracteriza por un aumento del GR, neutrn y snico y un descenso de la resistividad. Fm. dolomas, margas y calizas de Royuela: Fue definida originalmente por Prz-Arlucea y Sopea (1985). La litologa principal son las dolomas. Las margas y las lutitas pueden aparecen intercaladas entre estos niveles. En diagrafas se caracteriza por ser un intervalo generalmente irregular. El Sp suele presentar una inflexin positiva. El GR muestra valores bajos que se elevan en la parte superior, igual que el neutrn y el snico. La resistividad presenta un registro muy irregular, con un rango de variacin importante y valores ms bajos en la parte superior.
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En todos lo>s sectores el lmite inferior est marcado por un marcado cambio en los valores de todos los registros, apreciable sobre todo por tmn aumento del GR. El lmite superior se aprecia claramente, aunque en algunos registros puede ser gradual. Se caracteriza por un aumento del GR, neutrn y snico y un descenso de la resistividad. Las unidades en facies Keuper presentan una gran heterogeneidad litolgica, habindose establecido una unidad para el sector norte (KA., fmg. 31) y tres para el sector centro (KI?, K4? y KS?, fig. 41), y dos en el sector sur KI? y K4?, fig. 52). K.I: Se encuentra en el sector norte (fmg. 32). La litologa dominante son las lutitas versicolores, que pueden presentar niveles de anhidrita alternando con ellas. Tambin es posible encontrar anhidrita y yeso dispersos en las lutitas. Los carbonatos y las areniscas aparecen como niveles de poco espesor entre las lutitas. En algunas reas presenta materiales vo>lcnicos, como en el sondeo Magalln. En diagrafas la imagen de esta unidad muestra un
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registro de GR y neutrn con valores bajos, excepto algunos intervalos de valores altos. El snico es irregular, con valores altos para el contexto de la serie. La resistividad es el registro que presenta valores ms extremos. El limite inferior viene marcado por un descenso en la resistividad y un ligero aumento del GR, neutrn y snico. El lmite superior presenta caractersticas muy variables, aunque en general se observa bien. Generalmente, viene senalado por descensos de OR, neutrn y resistividad marcando el contacto con la Fm. dolomas tableadas de Imn. KI?: Basada en la definicin de (1973). Se encuentra constituida por lutitas que alternan con niveles de areniscas. Las lutitas pueden presentar intercalaciones de niveles de yeso y anhidrita. Como litologa secundaria existen conglomerados, asociados a las areniscas en las series donde stas representan un porcentaje mayor de la unidad. La halita se encuentra restringida exclusivamente a la unidad en el sector sur (fig. 52), no existiendo en el sector centro (fig. 41). Esta unidad ofrece en diagrafas un aspecto irregular aunque mantenindose en unos rangos de variacin parecidos. El GR vara de 35 a 85 API. El neutrn muestra valo>res altos siempre mayores de 30% de porosidadneutrn. La densidad muestra valores medios. El snico presenta un rango de variacin entre 60 y 150 ms/p. La resistividad muestra valones medios.
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El lmite inferior es neto, aunque presenta unas caractersticas muy variables en funcin de los materiales infrayacentes. Si esta unidad se apoya sobre el Paleozoico, se observa un aumento notable en los registros de resistividad con una disminucin posterior (sondeo Don Juan-l). Si la unidad se apoya sobre facies Buntsandstein, el lmite est menos marcado> observandose un ligero aumento> de GR y neutrn, aumento> del snico y ligero descenso de los val(>res de resistividad. En otras ocasiones (sondeo El Gredal), la unidad se sita sobre facies Muschelkalk; en este caso se aprecia un aumento de GR con una disminucin posterior, un aumento del neutrn y snico, as como un descenso de la densidad y resistividad. En el sector sur el limite inferior est marcado por una clara disminucin de los val(>res del GR, pasando> por ejemplo en Sta. Brbara de 90 a 10 API. El neutrn y el snico tambin disminuyen. En la curva de densidad y en la de resistividad se observa un aumento en los valores respecto a la unidad inferior. El lmite superior es muy neto en casi todos los registros; supone una disminucin en los valores de todas las diagrafias, que en algunos casos, como en la resistividad, es muy acusado>.
- 1(4?: Basada en la definicin original de Ort (1973). La litologa fundamental son las lutitas rojas, aunque se trata de una unidad heteroltica, en la cual los porcentajes de las distintas litologas presentan una gran variacin de un rea a otra. La anhidrita o la halita constituyen la litologa ms abundante a continuacin de la lutitas. Como litologas subordinadas existen carbonatos y yeso.
Esta unidad, presenta en diagrafias una imagen variable en funcin de las litologas dominantes en cada sondeo. En general, se observan valores de GR medios-bajos, causados por el contenido en anhidrita, yeso y halita que est disperso en las lutitas. El neutrn tiene valores altos, igual que la densidad y el snico. Las curvas de resistividad muestran val(>res bajos, con excepcin de los intervalos de anhidrita, donde los valores se elevan
considerablemente.
En el sector centro (fig. 41), el lmite inferior de la unidad es bastante neto en todos los registros. La resistividad muestra un descenso muy acusado. El resto de los registros tambin presentan una disminucin en sus valores, con excepcin del snico que puede aumentar ligeramente. El lmite superior tambin representa cambios significativos en los registros, aunque de forma menos acusada que el inferior. Est marcado en general por aumento>s en la resistividad y cambio en la tendencia del Sp. En el sector sur (fig. 52), el lmite inferior no presenta un gran contraste en los valores de las curvas. Destaca sin embargo, el cambio brusco que se produce en el registro de densidad y neutrn en el sondeo Sta. Brbara. El lmite superior se marca por un brusco> cambio en los registros de las diagrafas, que marca la erosin anterior a la sedimentacin de los materiales cretcicos suprayacentes.
K5?: Basada en la definicin original de Ort (1973). Est formada por una alternancia irregular de lutitas y areniscas. Los carbonatos y la anhidrita se encuentran como litologas subordinadas. En diagrafias presenta una imagen ms homognea que la inferior. El GR, el neutrn y la resistividad presentan valores altos. El snico y la densidad muestran valores ms irregulares.
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El lmite inferior est marcado principalmente por cambios en la tendencia del Sp y aumento en los registros de resistividad y neutrn. El limite superior es un lmite muy neto en todo>s los registros, aunque el carcter de los mismos vara. Lo ms frecuente es que el techo est formado por la Fm. dolomas tableadas de Imo5n. En este caso, el limite viene marcado por una disminucin del GR y un aumento brusco de la resistividad. Cuando el techo lo constituyen las arenas en facies Utrillas, el lmite es muy neto, con carcter erosivo y se observan aumentos de GR, neutrn y resistividad, junto a una disminucin del snico y la densidad. El anlisis y comparacin de las unidades presentes en los tres sectores, se ha realizado con ayuda de las lneas ssmicas debido a las dificultades planteadas en su correlacin por las cuencas terciarias. Cuando se comparan los tres sectores, se observa en sondeos, la existencia de materiales prmicos nicamente en algunas reas del sector centro. Dentro de l pueden diferenciarse dos dominios: uno el del sondeo El Gredal, donde los materiales son similares al Prmico del rea de Molina de Aragn (Guadalajara). donde Ramos (1979), establece dos unidades, Fm. capas de la Ermita y Fm. capas de Montesoro, que pueden ser equivalente a los dos conjuntos existentes en el sondeo El Gredal. En otras reas del sector centro, (como el sondeo Gormaz-1 o>Sigenza 44-3), se encuentra una serme de materiales en tonos rejos, que se parecen ms a li>s materiales Prmicos descritos por Hernando (1977) y PrezMazaro (1990), en el rea de Aylln-Atienza.
La comparacin de los materiales trisicos, muestra la existencia de dos surcos principales con subsidencia diferente, separados por una zona de alto estructural. Esta zona est situada en parte en la Cuenca de Almazn y en la zona ms oriental de la Rama Castellana de la Cordillera Ibrica. Con la ssmica de la que se dispone actualmente en la Cuenca de Almazn, no es posible establecer divisiones que pudieran corresponder a unidades litoestratigrficas. Por tanto, el seguimiento> de las unidades en el subsuelo de la Cuenca de Almazn no) ha sido posible. Sin embargo, se observa que este rea, que es una zona de importante acumulacin de materiales terciarios, debi representar una zona de escasa subsidencia durante el Trisico, ya que el espesor de materiales de esta edad es muy reducido en comparacin con otras reas de superficie. Esta zona debi actuar en parte como un umbral, aislando> el rea entre Baides y El Gredal del rea entre Torrijo y Magalln (fig. 54). Probablemente durante gran parte del Trisico, estas
dos reas, funcionaron como subcuencas separadas con reas de aporte distintas.
Esta sera una de las razones de la dificultad existente para establecer correlaciones entre las unidades de la Rama Castellana y de la parte N de la Rama Aragonesa de la Cordillera Ibrica, ya que en principio, durante gran parte del Trisico habran funcionado> como subcuencas distintas, y los materiales depositados en ambas zonas no seran iguales, respondiendo a reas madre distintas y a medios sedimentarios diferentes. As, en el sector centro las unidades en facies Buntsandstein diferenciadas son, de base a techo: Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo, Fm. areniscas de Rillo de Gallo>, Fm. nivel de Prados, Fm. areniscas del ro Arandilla, Fm. limos y areniscas de Rillo y Fm. limos y areniscas abigarrados de Torete. En el sector norte las unidades son: Conglomerados y lutitas del Araviana y Areniscas de Tierga. En este sector es en el nico en el cual se ha identificado tina unidad en facies Rt, denominada Complejo lutitico carbonatado evaportico superior, sobre la cual se sitan li>s materiales en facies Muschelkalk. Estos comienzan con la Fm. dolomas y margas de Albarracn y a continuacin la Fm. lutitas y yesos de Tramacastilla. Estas dos formaciones no existen en el rea de la Rama Castellana y borde de la Meseta. En estas reas las facies Muschelkalk estn constituidas por la Fm. dolomas, margas y calizas de Royuela y Fm. dolomas de Trainacastilla, que se sitan directamente sobre la Fm. limos y areniscas abigarrados de Torete y cuando sta no existe, lo> hacen directamente sobre la Fm. limos y areniscas de Rillo. En el sector norte tambin estn presentes estas dos ltimas fo>rmaciones en facies Muschelkalk. En los materiales depositados en facies Keuper del sector centro se han diferenciado tres unidades a las que se les han asignado los nombres KV?, K4? y K5?. En el sector sur slo ha sido posible reconocer las unidades KI? y K4<?, ya que la parte superior de estos materiales est erosionada por los materiales cretcicos suprayacentes. En el sector norte se ha establecido una nica unidad denominada Keuper indiferenciado donde se han incluido los diversos materiales en facies Keuper, ya que en este sector los estudios de superficie son escasos y en los sondeos aparecen los materiales presentan un espesor muy variable y de muy diverso tipo, llegando a aparecer incluso materiales volcnicos. Con todas estas restricciones las unidades establecidas presentan un carcter provisional y tentativo.
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6.2. ANALISIS SEDIMENTOLOGICO A co>ntinuacin se exponen los principales resultados obtenidos del anlisis sedimentolgico de los materiales
considerados.
Teniendo en cuenta la interpretacin litolgica realizada y las caractersticas de las diagrafas como pueden ser lneas de base, forma de las diagrafras, etc., se han definido JO electrofacies, algunas de las cuales pueden
Conglomerados
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* *
-
Lutitas con ndulos de carbonato Lutitas con ndulos de anhidrita - Lutitas con niveles de yeso - Lutitas con halita dispersa * Dolomas - Alternancia de dolomas y margas * Margas
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Una vez identificados los diferentes tipos de electrofacies presentes en los materiales estudiados, se ha realizado la interpretacin sedimentolgica de cada una de las unidades. Para ello> se han determinado para cada unidad
las distintas electrofacies y los tipos de electrosecuencias que presentan los materiales. En funcin de la combinacin
de electrosecuencmas y/o agrupacin de electro>facies se han determinado las tendencias mayores que muestra cada unidad. Con todos los datos anteriores, y con el apoyo de los datos de superficie, se ha procedido a la interpretacin del medio de sedimentacin, cuyos resultados ms importantes se exponen a continuacin.
- Em. capas de la Ermita: Las caractersticas sedimentolgicas sealadas por las electrofacies y electrosecuencias en esta formacin, indican que la sedimentacin se produjo en abanicos aluviales de clima rido o semi-rido, que en conjunto> presentan una megasecuencia con caractersticas distales-proximales. En la base domina la sedimentacin lutitica en zonas de baja pendiente, donde se produce una expansin del flujo. Progresivamente van apareciendo depsitos de canales de pequeo tamao>, que pasan en la parte superior a depsitos de debris flow -
Pi: Las caractersticas descritas para esta tbrmacin, parecen indicar que su sedimentacin se produjo en abanicos aluviales de clima rido o semi-rido resultado de factores climticos y tectnicos. En estos abanicos se pueden diferenciar distintos subambientes correspondientes a orlas de facies proximales, medias y distales.
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Fm. conglomerados de la Hoz del Gallo: Las caractersticas de las electrofacies y electrosecuencias sealan que la sedimentacin de estos materiales se produjo en medios aluviales o fluviales con carga de fondo de gravas y carga mixta de arenas-gravas.
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- Fm. areniscas de Rillo de Gallo: Las electrofacies y electrosecuencias indican que estos sedimentos se depositaron en un smstema fluvial de canales entrelazados con carga de fondo de arenas y baja sinuosidad, donde la llanura de inundacin no presentaba gran desarrollo. En la parte inferior dominan los rellenos de canales con base erosiva y cantos de cuarcita como depsitos de lag. El sistema evoluciona producindose un aumento de la pro>fundidad de los canales. Posteriormente se produce un progresivo incremento de los depsitos de llanura de inundacin, que va acompaado por una disminucin del tamao de los canales.
Fm. nivel de Prados: Muestra una tendencia mayor vertical, con electrosecuencias de relleno de canal en la base 349
de la formacin. En el resto es posible apreciar tambin electrosecuencias de relleno de canal de menor tamao, junto
con electrosecuencias de depsitos de derrame. Todo ello entre electro>facies de Lutitas y de Alternancia de arenmscas y lutitas generadas por depsitos de acrecin vertical en la llanura de inundacin. En conjunto representara un smstema fluvial de canales de baja sinuosidad con caractersticas ms distales que en la formacin anterior y con un mayor po>rcentaje de conservacin de lo>s depsito>s de la llanura de inundacion. Fm. areniscas del ro Arandilla: Las caractersticas que presenta esta formacin, indican la existencia de variaciones en el estilo del sistema fluvial donde se generaron los sedimentos. El tramo inferior representa un sistema fluvial de canales entrelazados de baja sinuosidad con carga de fondo de gravas, que evoluciona a un sistema de carga de fondo arenosa. A continuacin parece existir una reactivacin del sistema que presenta canales entrelazados de baja sinuosidad con carga de fondo arenosa, aunque ocasionalmente puede ser de carga mixta, presentando caractersticas ms pro>ximales que el anterior. Este sistema evoluciona hacia facies ms distales con mayor predominio y conservacin de la llanura de inundacin, y canales con mayor o incluso alta sinuosidad.
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Fm. limos y areniscas de Rillo: Las electrofacies y electroisecuencias descritas para esta formacin, sealan la gran varmacmon de lo>s medio>s sedimentarios en los que se gener esta tbrmacin. La sedimentacin comienzao en un sistema fluvial de canales entrelazado>s y carga de fondo arenosa que presenta una evolucin comnpleja, pudiendo presentar incluso carga mixta. Posteriormente la sedimentacin contina producindose en un sistema fluvial de canales entrelazados y carga de fondo arenosa, el cual presenta progresivamente un predominio de los depsitos de llanura de inundacin que llegan a ser muy importantes. En la parte superior vuelve a pr>ducirse una sedimentacin en canales con carga de tondo arenosa y con una llanura de inundacin bien representada, pero que no llega a ser tan importante como> en el caso antenor.
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Las cinco unidades interpretadas a continuacin se encuentran nicamente en el sector norte (fig. 31).
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Conglomerados y lutitas del Aravi-ana: Las caractersticas que presentan los materiales de esta unidad, sealan
una sedimentacin en un sistema fluvial de carga de fi>ndo mixta de arenas y gravas y baja sinuo>sidad. Las tendencias mayo)res indican un incremento> progresivo de la energa del medio, que presenta una mayor capacidad de transporte. Areniscas de Tierga: Los sedimentos de esta unidad habran sido generado>s en un sistema fluvial de baja sinuosidad y canales entrelazados con carga de fondo arenosa, donde predominan los depsitos de canales y existe un escaso desarro>llo de la llanura de inundacin. En la parte superior se observa una evolucin hacia un sistema probablemente de mayor sinuo>sidad con mayor desarrollo de la llanura de inundacin y do>nde el nmero de depsitos de canal es menor y estos se encuentran menos interconectados. En la llanura de inundacin se desarrollan perfiles edficos incipientes qtme requieren un clima relativamente rido y una tasa de sedimentacin de baja a moderada.
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Comple,jo luttico carbonatado evaporitico superior: De los datos aportados por lo>s sondeos analizados y del cono>cmiento que se tiene de esta unidad en superficie, puede establecerse co>mo hiptesis que la sedimentacin se produjo en tina llanura fango>sa que podra situarse en la zona marginal de una cubeta evaporitica. Esta hiptesis est corroborada por jurado> (1988), quien interpreta a partir de datos de sondeo>s la existencia de una cubeta evaportica en una zona de gran subsidencia para este perodo, localizada en el centro-oeste de la actual Cuenca del Ebro.
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Fm. dolomas y margas de Albarracn: Constituidos en so>ndeos fundamentalmente por dolomas y margas. La interpretacin apo>yada en los datos de superficie de Arribas (1984), indica que la sedimentacin representa una secuenca carbonatada evaportica de somerizacin hacia el techo, pasando desde ambientes inter a supramareales, en una secuencia clsica de llanura mareal carbonatada.
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Fm. lutitas y yesos de Tramacastilla: La interpretacin sedimentolgica que se realiza de esta formacin est condicionada por su escasa representacin en el rea estudiada. Por lo tanto, los datos de los que se dispone tienen un carcter muy puntual. Representara una sedimentacin en un ambiente de llanura fangosa con carcter evaportico. La sedimentacin pro)viene bsicamente de la decantacin de los sedimentos ms finos, con proporciones menores de sedimentos depositados tanto por corrientes tractivas, como generados por precipitacin. En la base se observa en ciclo salina-sabkha y en la parte superior se producen depsitos ocasionales de co>rrientes efmeras.
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Las do>s unidades en facies Muschelkalk descritas a continuacin se encuentran en todos los sectores estudiados.
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Fm. dolomas de Tramacastilla: La interpretacin sedimentolgica con los datos de los que se dispone resulta bastante precaria. Po>r tanto, resulta imprescindible su co>rrelacin co>n superficie. Segn las interpretaciones de Arribas (1984), Garca-Gil y Sopea (1985), y Prez-Arlucea (1991). los sedimentos incluidos en esta unidad se habran depositado en un sistema de rampa homoclinal carbontica sin influencia terrgena, que evoluciona desde una rampa de tipo fringing-bank a una rampa de tipo barrier shoal-complex con cinturones de facies ms diferenciados.
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Fm. dolomas, margas y calizas de Royuela: Como suceda para unidades anteriores constituidas fundamentalmente po>r carbonatos, la interpretacin sedimentolgica con los datos disponibles resulta precaria. Segn las interpretaciones de Arribas (1984. 1987), Garca-Gil y Sopea (1985, y Prez-Arlucea (1991), estos materiales se depositaron en una rampa carbontica muy tendida, somera y casi con geometra de plataforma, que muestra influencia terrgena peridica. Se aprecian ciclos de somerizacin que terminan con facies de llanura de marea en la parte inferior y superior, y en la parte media existen secuencias que no llegan a alcanzar nunca las facies de la zona mareal.
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Las dificultades que plantea la configuracin de la cuenca donde se depositaron los materiales en facies Keuper para el anlisis de las unidades conjuntamente, hacen que se haya considerado conveniente mantener la divisin de sectores de forma que se refleje mejor la variacin areal de los distintos subambientes. 1(1?: Esta unidad se encuentra en los sectores centro y sur. Los datos aportados por las electrofacies, electrosecuencias y tendencias de esta unidad, indican que los sedimentos se depositaron en un ambiente de tipo sabkha, que se desarroll sobre una amplia extensin, probablemente con poca pendiente y clima rido. En principio la sedimentacin se produce en un submedio de inner sabkha, en el que se desarrolla una llanura fangosa distal que evoluciona a un subambiente de dry mud-tlat. A continuacin se distingue un salme mud-flat y zonas de transicin entre este subambiente y el de salt pan. Este ltimo subambiente es e predominante en el sector sur, donde se presenta ms desarrollado que en el sector centro. El subambiente de salt pan, ya se incluira en el submedio de marginal sabkba -
1(4?: Igual que la unidad anterior est presente en los sectores centro y sur. La sedimentacin de esta unidad se produjo en un ambiente donde existe una gran interaccin entre distintos submedios, provocando una gran variedad litolgica en el registro>, que refleja la gran diversidad de subambientes implicados en su sedimentacin. En el sector centro, la sedimentacin se pro>duce en principio, en un salme mud-tlat que evoluciona a zonas ms salinas de salt pan. Este subambiente se sita en las zonas ms subsidentes (rea de Gormaz-1, fig. 41). En las zonas perifricas, con menor subsidencia (Alcozar, El Gredal, etc., flg. 41), existen charcas salinas en un ambiente de salme mud-flat donde se produce precipitacin de evaporitas (en este caso anhidrita y yeso), y carbonatos asociados.
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En el sector sur, la sedimentacin presenta caractersticas ms proximales. Se tratara de una zona de llanura supralitoral, do>nde se registra una evolucin en la sedimentacin desde llanuras fangosas distales, a dry mud-flat o salme mud-fiat, segn la posicin en la cuenca. Se aprecia, tras la desaparicin de lo>s terrgenos ms gruesos, una sedimentacin en la que destaca el carcter evaporitico, que disminuye ligeramente en la parte superior, manifestndose por la aparicin de parches de arena en el so>ndeo Baides y de anhidrita nodular en e sondeo Sta. Brbara (fig. 52). Posteriormente se retorna a una sedimentacin en una llanura fangosa distal. La interpretacin de la parte superior de esta unidad es complicada debido a la reduccin de espesor de la misma, producido por la erosin anterior a los materiales cretacicos suprayacentes. 1<5?: Esta unidad se encuentra exclusivamente en el sector centro. Su sedimentacin se produjo en un ambiente de sabkha - En la base la sedimentacin se produce en submedio de marginal sabkha - Se trata de ambientes muy salinos co>n una importante precipitacin de evaporitas. La sedimentacin contina en zonas de trnsito a inner sabkba, donde las co>ndiciones siguen favoreciendo la precipitacin de evaporitas, pero ocasionalmente se reciben aguas dulces. En la parte superior, la sedimentacin se produce en subambientes de llanura fango>sa distal, donde la influencia de las zonas de llanura arenosa, ms continentales, est mucho ms acentuada.
- 1(J): Esta unidad incluye to>dos los materiales en facies Keuper del sector norte (fmg. 32). Su sedimentacin se pro>dujo en una sabkha, do>nde se identifican submedios de inner sabkha y localmente de marginal sabkha - La sedimentacin comienza con subambientes de salme mud-flat que evolucionan a salt pan o incluso a lagoons salinos someros. Posteriormente, se produce una vuelta a las condiciones iniciales con sedimentacin en subambientes de salme mud-flat o incluso> de dry mud-flat. En el rea del sondeo Castilfro, la sedimentacin contina producindose en un ambiente de marginal sabkha, con desarrollo de lagoons salinos.
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6.3. INTERPRETACION DE LA GRAVIMETRA Y LA SSMICA Se dispo>ne de dos mapas de anomala de Bo>uguer, uno localizado en el borde NE de la Cuenca del Tajo, denominado Mapa de ano>mala del rea de Brihuega (fig. 125). y otro localizado en la parte central de la Cuenca de Almazn denominado Mapa de anomala del rea de Almazn (fmg. 126). La interpretacin y el anlisis de ambos mapas ha permitido establecer la existencia en el rea de Brihuega de un rea de mnimos gravimtricos con una orientacin prcticamente N-S, que est justificada en su mayor parte por la discontinuidad cobertera-zcalo y, como corroboran los datos de la ssmica, con el aumento del espesor de materiales terciarios en esta zona de la cuenca. En el mapa de anomala del rea de Almazn existe igualmente una alineacin de mnimos con una orientacin W30, que marca la zona de espesores mximos de la cuenca terciaria, siendo esta zona ms amplia en el N. En la zona de Almazn existen fuertes gradientes gravimtricos marcados por aproximaciones de las isoanmalas, que por sus caractersticas lineales se han interpretado como correspondientes a zonas de fractura en profundidad. Se han loccalizado dos zonas principales, una con direccin NW-SE, situada al NE de Cetina (fig. 127), que puede relacionarse con las fallas que se observan en superficie al SE de la Cuenca de Almnazn, y otra con orientacin W-E, situada al N del sondeo Gormaz-l, que se relaciona con fracturas en superficie de direccin Sistema Central. A partir del estudio de las distintas campaas ssmicas en la Cuenca de Almazn, se han seleccionado 6 lneas smsmicas. De estas seis lneas, tres cortan la cuenca con una direccin SW-NE (fig. 129 y 130 A), y otras tres lo hacen con una direccin NW-SE (fig. 130 B y 131). Se ha tomado> punto de partida la lnea A8013, en la cual se localiza el sondeo El Gredal. Analizado el sondeo y el sismograma sinttico del mismo, se han definido los reflectores principales que se corresponden con el techo del basamento, la base de las facies Buntsandstein, la base de las facies Muschelkalk, la base de las facies Utrillas, la base del Cretcico carbonatado y el techo del mismo o la base de los materiales terciarios. Estos reflectores se han seguido en las lneas ssmicas restantes mediante el ajuste segn sus puntos de corte comunes. De la interpretacin realizada se ottienen las conclusiones que a continuacin se exponen. La sucesin de lneas en sentido transversal, seala que la cuenca terciaria de Almazn presenta mayor espesor de sedimentos hacia el NW, representado por la lnea A8013, mientras que el espesor disminuye en sentido SE, lnea A8002. En estas lneas, tambin se observa que la cuenca va aumentando de espesor desde el SW hacia el centro> y luego disminuye progresivamente hacia el NE. En las lneas que cortan la cuenca con una direccin NW-SE, se observa tambin una disminucin del espesor hacia el SE. As pues, parece que los mayores espesores de materiales terciarios de este rea de la cuenca, se localizan al E de la lnea 69-A3 y hacia el NW de la lnea A7901 Si se analiza el Trisico y el Prmico del subsuelo de la Cuenca de Almazn (fig. 127), se observa que los materiales Prmicos se restringen a un sectoir situado entre las lineas ASO 13 y A7901 y por el NE se extiende un poco ms ala de la lnea 69-A3. El Trisico se encuentra en todo el rea analizada. Estos materiales presentan un espesor reducido en relacin con los que afloran en superficie. En el subsuelo se produce una variacino de espesor apreciable principalmente en las lineas A8013 y A7901. A partir de una zona que se puede situar al E del punto de corte de estas lneas con la 69-A3 se encuentran los mximos espesores de materiales trisicos. Posteriormente y hacia el NE, se observa una progresiva prdida de espeso>r. Esta tendencia general puede verse modificada debido) al carcter erosivo que presenta el limite superio)r de los materiales trisicos en su contacto con el Cretcico>. En sentido NW-SE se observan variaciones de espesor ms irregulares, que en ocasiones implican aumentos de espesor y en otras ocasiones disminuciones y que parecen estar asociadas a las zonas de fractura ms importantes.
Cuando se comparan las vanacmones de espesor de materiales terciarios, con las variaciones del Trisico en la Cuenca de Almazn, llama la atencin la distribucin contrapuesta que presentan. La zona de mximos espesores para el Tercmaro no se cowresponde con los mximos espesores para el Trisico. En este rea el mximo espesor de materiales terciarios corresponde a una zona de mnimos espesores para el Trisico en facies Buntsandstein. Los mximos espeso>res para el Trisico, en facies Muschelkalk y Keuper, se situaran al SE de la lnea A7901 por una 352
parte, y por otra al NE de la lnea A8009. Sin embargo, en relacin con estos materiales hay que tener en cuenta que la parte superior del Trisico se encuentra erosionada por el Cretcico, variando su espesor, por tanto, en funcin del porcentaje de materiales erosionado.
6.4. MODELIZACION Y EVALUACION DEL POTENCIAL DE GENERACION DE HIDROCABUROS El empleo de programas informticos de modelizacin de la madurez de una cuenca, dan como resultado una evaluacin aproximada del potencial generador de la misma. La aplicacin del programa MATOIL, ha permitido la determinacin de los distintos depocentros del rea a travs de la historia de la cuenca. Segn los valores de subsidencia tectnica cuantificados por el programa, se han determinado los diferentes episodios de subsidencia/elevacin que afectaron al rea. En funcin de las curvas de subsidencia tectnica, de cada punto y segn el nmero de fases de rift que se distinguen durante el Meso>zoico, se ha subdivido el rea en tres dommmos: en el dominio Este, se observan dos episo>dios de rift, un primer episodio Trisico (10) y un segundo episodio durante el Jursico medio>-superior (20). - en el dominio Centro se registran tres episodios, siendo el primero y segundo semejantes a los del dominio Este y un tercer episodio (30), en el Cretcico superior. - en el dominio Oeste, se distinguen slo los episodios (10) y (30) correspondientes al Trisico y Cretcico superior.
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El anlisis de la distribucin de la subsidencia tectnica y del valor estimado del parmetro de extensin/calentamiento de la litosfera (b) (fig. 141), permite determinar la localizacin areal y temporal de los depo>centro>s. En el rea analizada se observa una migracin de los depocentros hacia el N y el NE durante el Prmico), el Trisico y el Jursico. La refiectividad de la vitrinita es uno de los indicadores trmicos de madurez ms ampliamente empleado. Se consider interesante analizar los valores de Ro estimados por el programa MATOIL, y la cantidad de hidro>carburos generados en cada punto. Segn la geometra de la curva de Ro puede observarse la evolucin exponencial de la madurez de la materia orgnica a travs del tiempo. En el rea de estudio se han obtenido tres perfiles diferentes:
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Perfil sublineal simple: Caracterizado por presentar una relacin lineal entre profundidad y el valor de Ro.
Un ejemplo representativo es el obtenido para el sondeo Castilfrio (fig. 143). Es tpico de cuencas no afectadas en
su mnmcmo por fracturas de tipo dip-slip, sin grandes discordancias ni actividad gnea local.
- Perfil en curva compuesta: El perfil se compone de varios segmentos sublineales, con una progresiva disminucin de las pendientes. Las columnas Moncayo, y Tabuenca (fig. 44 y 145), son do>s ejemplos de este tipo de perfil. La existencia de varios segmentos con diferentes pendientes, se relaciona con la variacin del gradiente geotrmico. Los puntos donde se produce una ruptura de la pendiente reflejaran eventos con influencia en el rgimen trmico de la cuenca.
- Perfil complejo> en dog-leg: Consiste en dos segmentos sublineales que presentan entre ellos un salto en el valo>r de Ro>. Se corresponde con el obtenido para los sondeos Siglienza (fig. 146). Son reflejo de la existencia de discordancias significativas en la serie.
En el rea de estudio, y con los datos disponibles, se puede proponer un modelo de historia geotrmica de 0C y l(>s valores-perfiles de Ro, indicaran la cuenca bipertnnica. El gradiente geotrmico actual de 25 a 30 existencia de varias fases de subsidencia. La cantidad de extensin litosfrica involucrada en cada episodio tectnico, son ser muy elevada, permnitira el desarrollo de anomalas trmicas y por tanto, una cierta maduracin de la materia orgnica. Los valores de Ro ms frecuentes en el rea de estudio son ligeramente superiores al 0,4 9k Sin embargo, existen punto>s donde se supera el valor de 0,6 % fijado como limite de la zona inmadura. Un ejemplo es el sondeo Castilfrio (fig. 143 A). co,n valores de vitrinita para t(>da la serie entre 0,47 % a 0,65 %. Se estim que la posible roca madre son los sedimentos del Oxfordiense-Kimmeridgiense, emplendose un kergeno de tipo II. Este nivel sin embargo, no> supera el tmmbral ole la zona inmadura. La cantidad de hidrocarburos generado>s, fundamentalmente 353
petrleo, es muy reducida, 0,4 mg HC/ g roca seca inicial. En la columna Moncayo (fig. 44 C), los sedimentos del Sinemuriense inferior-medio y SinemurienseTo>arciense, considerados posible roca madre, con kergeno de tipo II, no alcanzaron el umbral de generacin de petrleo. La cantidad de hidrocarburos es por tanto prcticamente nula. En Tabuenca (fig. 1145 A) los valores de reflectividad de la vitrinita, son similares a los del Moncayo, considerndose como> posibles rocas madre los mismos intervalos. Sin embargo, el enterramiento de la serie en tabuenca permiti que los posibles niveles roca madre sobrepasaran el umbral de 0,6 de refiectividad de vitrinita. Se entr por tanto en la ventana del petrleo, generndose aproximadamente 1,4 mg HC/ g roca seca inicial. A la vista de esto>s resultados cabe preguntarse por qu en un rea inicialmente tan prometedora, se obtienen valores de generacin de hidrocarburos tan bajos. Se debe a la intervencin de mltiples factores, destacando: - Reducida cantidad de roca madre: Los intervalos considerados como posibles niveles generadores (Prmico y Jursico inferior), tiene escasa distribucin areal y en el caso del Jursico inferior, en general, escaso espesor. La ssmica parece indicar que ambos niveles (Prmico y Jursico inferior), se hallan ausentes en amplias zonas de la Cuenca de Almazn. - Caractersticas sedimentolgicas de las facies tanto del Prmico como del Jursico inferior, en el rea de estudio que indican, que si bien estos niveles pueden ser considerados roca madre, su contenido en kergeno es inferior al de sus equivalentes en otras reas de la Pennsula y Europa. - Importante papel de la tectnica: Diferencias pequeas en la tasa de subsidencia tectnica, localizacin de depo>centros o elevacin y erosin de determinadas reas (en especial aquellas donde existen posibles rocas madre), condicionan de modo claro e tanto po>r ciento de reflectividad de la vitrinita y la generacin de hidrocarburos. Ligado a la tectnica, la distribucin de los flujos de calor no permiti una eficaz maduracin de la materia orgnica. La modelizacin de la madurez y potencial de generacin de hidrocarburos del rea de estudio, se adeca bastante razo>nablemente a los dato>s conocidos. Los resultados, no indican una importante generacin de hidrocarburos, pero son lo> suficientemente alentadores para plantear futuras investigaciones so>bre zonas y aspectos concretos en relacin con la pro>speccin de hidrocarburos. Algunos puntos a considerar serman: - Ampliacin del nmero de puntos considerados en la modelizacin. - Determinacin del potencial como roca madre de materiales sedimentados en medios lacustres y deltaicos y de edades diferentes del Prmico y Jursico inferior (facies Weald por ejemplo). - Correlacin de los distinto>s indicios de hidrocarburos del rea de estudio> y la roca madre que lo>s gener. - Modelizacin geoqumica de la Cuenca de Almazn incorporando informacin smsmca. - Establecimiento de mapas de isomadurez para las distintas ro>cas madre. - Establecimniento> de las etapas principales de generacin de los hidrocarburos en relacin a las etapas de formacin de las estructuras de la cuenca.
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8. APENDICE A
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