0% encontró este documento útil (0 votos)
443 vistas113 páginas

Brasil: Fusión Cultural y Poesía

Este documento resume la vida y obra del poeta brasileño Vinícius de Moraes. Describe el mestizaje cultural de Brasil, producto de la fusión de indígenas, africanos y portugueses. Explica cómo la poesía de Moraes refleja esta complejidad, abarcando temas como el amor, la muerte y la contradicción. Resalta que Moraes no evita las contradicciones de Brasil, sino que las adopta en su obra de manera polifónica.

Cargado por

russi_a
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
443 vistas113 páginas

Brasil: Fusión Cultural y Poesía

Este documento resume la vida y obra del poeta brasileño Vinícius de Moraes. Describe el mestizaje cultural de Brasil, producto de la fusión de indígenas, africanos y portugueses. Explica cómo la poesía de Moraes refleja esta complejidad, abarcando temas como el amor, la muerte y la contradicción. Resalta que Moraes no evita las contradicciones de Brasil, sino que las adopta en su obra de manera polifónica.

Cargado por

russi_a
Derechos de autor
© Attribution Non-Commercial (BY-NC)
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

BRASIL: MAGIA, MILICIA Y POESIA

No hay nada como el amor Para matar la vida Vincius de Moraes.

Brasil es una permanente historia de fusiones; el resultado de un mestizaje secular. Esta Amrica lusitana, indgena, africana y "cabocla" mestiza! se asemeja a una combinaci"n de lneas mel"dicas, cada una de car#cter definido, donde el conjunto es una unidad coherente y arm"nica; o lo $ue es lo mismo% se asemeja a una m&sica polif"nica o contrapuntstica. En ese enorme territorio $ue 'i'e y crece a espaldas de la otra Amrica, tambin indgena, negra y mestiza pero hisp#nica, se amalgaman las culturas m#s 'ariadas. All dejan huella los grupos $ue en siglo ()* poblaron el Brasil% judos, $ue e+pulsados de la pennsula llegan a impulsar el culti'o de az&car; jesuitas, forjadores de imbricadas formas de organizaci"n social y econ"mica $ue los con$uistadores, muchas 'eces compatriotas suyos, jam#s entendieron y tanto temieron; aborgenes de di'ersas etnias $ue en se momento tenan muy diferentes grados de desarrollo cultural y organizaci"n poltica; y marineros franceses, holandeses y los $ue se $uedaron definiti'amente% portugueses. All esos jesuitas llegan para permanecer y cumplir una funci"n de agente integrador a tra's de la e+pansi"n territorial sel'a adentro del nue'o territorio; e+pansi"n $ue se traduce en misiones, las cuales apro+imaban al indgena, e+ilado en su propia tierra, a las ciudades fundadas cerca del mar. ,ero tambin hacen un aporte a las letras brasile-as iniciales a tra's de .os de Anchieta, perteneciente a la /rden y nacido en 0enerife, $uien seg&n 1onald de 2ar'alho "e o primeiro dos nossos homes de letras" 3! en la medida $ue Anchieta integra a su obra literaria un territorio $ue, si bien colonial y de misiones, se aleja de la 'isi"n e+clusi'amente portuguesa $ue tena entonces la literatura hecha en
1

2ar'alho, 1onald de; ,E45E6A 7*80/1*A 9E :A :*0E1A051A 9E B1A8*:; Buenos Aires; ;arcaldi; 3<=>

Brasil. Al lado de la e'angelizaci"n cat"lica, apost"lica y jesuita tienen lugar los cultos africanos impuestos desde comienzos de la escla'itud en el siglo ()** pero acentuada sin precedentes en los siglos ()*** y (*(. En el norte los sudaneses $ue ingresan por Baha y practican el "candombl de los orixas" ritos a las di'inidades africanas!, permanecen fieles a sus religiones originarias. A su 'ez, en el sur los bant&es imponen la macumba, la $ue a la postre se 'e penetrada de cultos e conos cat"licos y de ocultismo europeo dando origen a la mestiza "umbanda". As, 'an de la mano 8an .orge y /gum, 8an .er"nimo y (ang", la 'irgen ;ara y ?amany#, .esucristo y /+al#. "El fen"meno m#s interesante del elemento africano en el Brasil fue la forma radical como infiltr" en el alma brasile-a, mezcl#ndose con la poblaci"n $ue encontr""
@

En las ciudades contempor#neas, en un contrapunto sin canon, de un lado emergen las oscuras "favelas" tugurios! pendientes de los cerros, del otro se yergue futurista la ar$uitectura de /scar Aiemeyer. 9e un lado " escolas de samba", "torcidas" conjuntos de adeptos! $ue rayan en el fanatismo futbolstico, carna'al y "cachaca", del otro industrias blicas y electr"nicas $ue e+portan buena cantidad de armas y computadores. Esta mezcla de modernidad, primiti'ismo afro B brasile-o y folClor es una muestra $ue, como punta de iceberg, insin&a la amalgama $ue aroma al pas. :a 'isi"n potica de )incius de ;oraes con relaci"n a este mestizaje se 'islumbra en un poema suyo, titulado 2inepoema, del libro "Aue'os ,oemas **" de 3<D<, donde utiliza como epgrafe un 'erso de ;anuel Bandeira lo negro en lo blanco!%
El negro en el blanco La blanca en la arena Silencio en la playa
2

EernecC 8ondr; 7*80/1*A 9E :A :*0E1A051A B1A8*:E*1A; 8au ,aulo; 2ompa-a Editora.

De Copacabana La blanca en el blanco De los ojos del negro El negro en el blanco La blanca en el negro Negrura absoluta Sobre el mar de leche La blanca de bruces El negro doliente El mar en sollo os La espuma inocente Can!cula blanca " negritud ardiente#

)incius de ;oraes no e'ita By no tiene por $u hacerloB la complejidad y las contradicciones $ue se arraigan en el Brasil. 8u propia obra, en sentido diacr"nico y sincr"nico, adopta esa misma polifona, esa contradicci"n. As, durante la poca creadora del autor su poesa a medida $ue e'oluciona 'a dando un giro tal $ue sus &ltimos poemas son una 'oz en contrapunto con la inicial. A su 'ez en el aspecto formal los temas de amor y muerte siempre se 'en enfrentados a una lucha $ue a la postre los hermana y son los pilares de la poesa 'iniciana. ,arecera $ue ese juego de opuestos $ue 'i'e el Brasil tu'iera eco en la obra de de ;oraes. ,ara :as primeras dcadas del siglo (( se promulga una ley de suelos $ue hace ingresar al territorio del Brasil casi un mill"n de e+tranjeros entre alemanes, italianos y sajones aumentando la mezcla tnica $ue habita el pas. As, seg&n el decir de 1onald 2ar'alho en su ",e$ue-a 7istoria de la :iteratura del Brasil", el brasile-o "nao mais o exclusivo producto da mistura de tr$s grupos raciais %o indio& o africano e o portugu$s# ' italiano& o alem(o o eslavo e o sax(o trouxeram as m)*uinas para a nossa econom!a# + vida tornou%se mais ativa& mais vertiginosa& mais cosmopolita& menos conservadora& enfim" >!. ? e'identemente, la 'ida pro'inciana del siglo de ,edro * cambiar# en lo social, en lo poltico y en lo econ"mico; pero el conte+to literario se haca m#s renuente al cambio. A pesar de los adelantos representados en el autom"'il $ue "era simb,licamente el
3

2ar'alho, 1onald de; op. cit. ,g. >FG.

inimigo e viria atropelar a alado e soberbo Pegaso" =!, el arte no se decida a arrancar. 8i bien /sHald de Andrade, ;anuel Bandeira, 1onald de 2ar'alho, la pintora Anita ;alffati y otros m#s se-alaban la 'a del "futurismo", la literatura nacional segua estacionada en el parnasianismo y en el simbolismo. Es en este &ltimo donde encuentra un lugar la 'oz inicial de )incius de ;oraes. El autor recoge los frutos tardos del tradicionalismo a tra's de su concepci"n $ue el poeta es un ser predestinado, un indi'iduo superior, en'iado por 9ios, diferente a los otros hombres. 5na 'oz en contrapunto con la realidad social inmediata
La vida del poeta tiene un ritmo diferente Es un continuo dolor angustioso El poeta es el destinado del sufrimiento Del sufrimiento *ue le aclara la visi,n de belle a " su alma es una parcela del infinito distante El infinito *ue nadie explota y ninguno comprende Es el eterno errante de los caminos -ue va pisando la tierra y mirando al cielo Preso por los extremos intangibles +clarando como un rayo de sol el paisaje de la vida El poeta tiene el cora ,n claro de las aves " la sensibilidad de los [Link] /El Poeta0

En los &ltimos 'ersos de este mismo poema surgen el amor y la muerte como elementos $ue el poeta puede manejar magn#nimamente desde su condici"n de hacedor del mundo, una suerte de dictador de lo imposible.
El poeta est) lleno de amor para las cosas de la vida El poeta est) lleno de respeto para las cosas de la muerte El poeta no teme a la muerte Su esp!ritu penetra su visi,n silenciosa " su alma de artista la posee llena de un nuevo misterio#

,ara cuando sale a la luz p&blica en 3.<>> "El camino para a distancia", su primera obra, de la cual hace parte "El ,oeta", y durante los treinta a-os siguientes, tiempo $ue apro+imadamente dura la fase producti'a del autor, el
4

8il'a Brito, ;ario da; 7*80/1*A 9/ ;/9E1A*8;/ B1A8*:E1/; EdiIao 8ara'#; 8ao paulo; 3<DJ. ,g.@=.

Brasil 'i'e dos perodos importantes% El Estado Novo de Ketulio )argas B3.<>J a 3.<=DB y los gobiernos democr#ticos de inter'alo de Enrico 9utra a .oao Koulart B3<=D a 3.<F=. En 3.<>J el presidente Eashinton :uis es derrocado, pero la intenci"n no es cambiar la estructura de poder. Este derrocamiento de la 1ep2blica 3elha 1ep&blica )ieja! dara lugar a la configuraci"n de un estado totalitario $ue se gestara silenciosamente mientras 8ao ,aulo y ;inas Kerais se in'olucraban en una discusi"n por el gobierno. El resultado de dicha disputa es la alianza $ue ;inas Kerais realiza con 1o Krande do 8ul y ,araiba, la cual impone en el >> a Ketulio )argas en contra del parecer paulista $ue prepara el le'antamiento constitucional $ue contemplaba la promulgaci"n de una nue'a 2arta. ,ero Ketulio )argas da a conocer la constituci"n $ue conforma el Estado Novo; una propuesta poltica sustentada en la idea populista de fa'orecer en lo econ"mico y social a los trabajadores, pero $ue a la 'ez introduce las pr#cticas totalitarias implantadas por las dictaduras de cual$uier tendencia. En ese perodo )incius contin&a con su poesa de resonancias sagradas. 8u 'oz potica es la del demiurgo. A la 'ez $ue in'entor de un uni'erso donde l es el centro, es un intermediario entre la di'inidad suprema y su creaci"n y e+horta para $ue la muerte sea la soluci"n a la cat#strofe terrena.
Se.or4 concita a los fuertes al combate Sopla en las multitudes in*uietas el soplo de la lucha Precip!tanos en el horror de la avalancha suprema Da al hombre *ue sufre la pa de la guerra Da a la tierra cad)veres heroicos Da sangre caliente al suelo4 Se.or4 t2 *ue creaste la humanidad Diles *ue el sacrificio ser) la redenci,n del mundo " *ue los dbiles han de perecer por la mano de los fuertes# Dale la muerte en el campo de batalla Dale las fuertes avalanchas furiosas Dale la guerra Se.or4 /La 5ran 3o )

8u rol de 'ocero di'ino, prestidigitador, e+hortador de cataclismos, due-o de la

muerte, circunstancial y coincidencialmente lo acerca al dogma, a la 'isi"n &nica, sacramental y totalitaria; marca propia de las dictaduras $ue por mucho tiempo no se habran de alejar de Amrica :atina y del Brasil. Aun$ue ":a Kran 'oz" podra ser una alegora a los sucesos de los a-os treinta en el Brasil B una re'oluci"n desde arriba
D

!B, es seguro $ue el llamado $ue se

hace a "los fuertes" sobre "los dbiles" no concita a la guerra como deflagraci"n nacional, los fuertes a$u no son los $ue luchan por un poder poltico, sino en un sentido espiritual stos son los $ue tienen el coraje de aceptar las pri'aciones de lo material. Es un llamado a sublimar el dolor $ue acerca a la muerte, recurso muy en boga en la poesa simbolista. :o $ue purifica es el dolor y su m#s ele'ado grado, la muerte, e$ui'ale a encontrar la paz. 8i obser'amos el otro lado de la potica 'inciana, el amor, encontramos una 'oz $ue oscila entre el erotismo causa de dolor, por una parte, y el deseo de fuga cuya &nica realizaci"n es la muerte, por la otra.
Cuando entr, la madrugada yo extend! mi pecho desnudo sobre tu pecho Estabas trmula y tu rostro p)lido y tus manos fr!as " la angustia del regreso viv!a ya en sus ojos 6uve piedad de tu destino *ue era morir en mi destino -uise separar por un segundo de ti el fardo de la carne -uise besarte en un vago cari.o agradecido Pero cuando mis labios tocaron los tuyos Comprend! *ue la muerte ya estaba en tu cuerpo " era preciso huir para no perder el 2ltimo instante En *ue fuiste realmente la ausencia de sufrimiento En *ue realmente fuiste la serenidad# /+ una 7ujer0

:os poemas $ue forman LEl camino para la distancia" se desgajan de una misma idea. 2on un tono desgarrado y de resonancias mon#sticas el libro a'anza entre el amor y la muerte, entre el dolor y la fuga; su contenido "son cuarenta poemas ntimamente ligados en un s"lo mo'imiento, 'i'iendo y pulsando juntos,
5

7oroHitz, *rHing :ois; 1E)/:52*/A EA E: B1A8*:; ;e+ico; Mondo de 2ultura Econ"mica; 3.<FF.

aisl#ndose en el ritmo y prolong#ndose en la continuidad sin $ue nada pueda contar por separado". El autor hace esta aclaraci"n en la misma obra, y contin&a% "sus defectos de idea son mis defectos de formaci"n, sus defectos de construcci"n son mis defectosL. ,ara 3<D>, fecha de publicaci"n de "Morma y E+gesis" Bsu segundo libro B, la naci"n brasile-a est# a punto de definir un antagonismo social, poltico e ideol"gico interno; elementos $ue tienen ob'ia repercusi"n en las e+presiones estticas. Al respecto, a pesar de la batalla $ue libra y gana el modernismo en el pas, el panorama literario presenta unas tendencias $ue estu'ieron muy en auge a principios de siglo. Es $ue la centuria del (*( dur" en :atinoamrica casi hasta la tercera dcada del ((; as, cuando simbolistas del Brasil, hijos de mil ochocientos, junto con los parnasianos fueron decapitados en 3<@@, rebrota un simbolismo $ue a&n se ampara en caracteres espirituales, en conceptos m#s musicales $ue pl#sticos y en un incontinente gusto por lo lit&rgico F!. 2uando )incuis de ;oraes se lanza a la corriente potica con su segunda publicaci"n se encuentra en un agitado cauce donde de un lado na'ega la tendencia reno'adora $ue zarpa en la 8emana de Arte ;oderno del @@, mo'imiento $ue iniciado por Kullerme de Almeida, /sHald de Andrade y apoyado por KraIa Aranha, miembro entonces de la Academia Brasile-a de :etras, se opone a la remozada poesa simbolista y tambin a la premeditada, ajena y acartonada de los parnasianos, a los $ue dio un golpe mortal. Es el mo'imiento modernista $ue ;ario de Andrade califica de "esencialmente destructor" y cuyo tono ir"nico y prosaico da pie a $ue inicialmente se piense $ue el modernismo brasile-o no se compromete con la 'ida y anda dislocado en cuanto al momento social por el $ue atra'iesa el pas. Ante este estado de cosas se atre'en a proclamar% "4ueremos luz, aire, 'entiladores, aeroplanos, rei'indicaciones obreras, idealismos, motores, chimeneas de f#bricas, sangre, 'elocidad, ensue-o en nuestro arte. ? $ue el rugido del autom"'il a'anzando por los rieles del 'erso,
6

Bandeira, ;anuel; ,AA/1A;A 9E :A ,/E8*A B1A8*:E6A; ;+ico; Mondo de 2ultura Economia; 3<D3.

espante de la poesa hasta el &ltimo dios homrico $ue haya $uedado anacr"nicamente dormido, so-ando, en plena era de jazzBband y de cinema, con la flauta de los pastores de Arcadia y con los senos di'inos de 7elena"
N

!. A-os

despus del trascendental alboroto de la 8emana de Arte ;oderno en 8ao ,aulo se logra Obrasile-izarL la literatura brasile-a; s"lo entonces el panorama de la poesa tiene luz 'erde, aire nue'o, 'entilaci"n e inundaciones de ensue-o. En la orilla opuesta Bcomo integrante del contrapunto del $ue se habl" al principioB, sobreaguando, el simbolismo $uiere arrancar por segunda 'ez. Augusto Mederico 8chmidt, fluminense, pasajero arrepentido de la corriente modernista retoma ahora los colores de .oao da 2ruz e 8ouza 3GF>B3GF<!, poeta oriundo de Mlorian"polis $ue introduce al Brasil la poesa religiosa del francs ,aul 2laudel. :as publicaciones de 8chmidt, posteriores al @G, impresionaron tanto a )incius de ;oraes $ue en "Morma y E+gesis" se lee "El Aacimiento del 7ombre" con el mismo tono gra'e y misterioso% del cielo surge una blanca mujer desnuda y de in$uietante serenidad% 8" a ella fuimos y en ella nos me clamos y la tuvimos9. ,ero como el amor siempre muere, la 'isi"n de Oalta serenidadL 'a desapareciendo despus de la posesi"n%
:na noche horrible el sue.o descendi, sobre nuestras almas sosegadas La amada iba *uedando& iba *uedando helada y silenciosa& Luces mor!an en sus ojos### De su pecho corr!a leche fr!a y de nuestro amor desmayada Subi, alto& muy alto& muerta dentro del espacio#

:a 'oz potica plural se siente como un ser di'idido%


7itad )ngel& mitad demonio& llenos de la euforia del viento " de la dul ura de la c)rcel remota 6endidos sobre la tierra& mostrando la maravillosa esencia de nuestra vida Lirios& ya turbios lirios de los campos& nacidos de la cara l!vida de la muerte#

0oda'a a$u el ardor pasional se descubre como una fuente de muerte y no de


7

:osada, Basilio% ;/9E1A*8;/ EA B1A8*:; 7istoria de la :iteratura :atinoamericana, fascculo 3<; Bogot#; Ed. /'eja Aegra; 3<G=.

'ida. El poeta se-ala la realizaci"n del encuentro amoroso como un acto indebido, el cual genera el fruto maldito o un ser turbio, utilizando las palabras del poema, $ue no es otro $ue el propio ser humano. En algunos pasajes el tono de distanciamiento y misterio pueden crear im#genes confusas e il"gicas, como si el sentido de las palabras pudiera ser anulado por la meloda y el ritmo de las mismas, ideal tpicamente simbolista. A 9e ;oraes y a 8chmidt la crtica, siempre tan propensa a r"tulos, los ha clasificado como neosimbolistas claudelianos; pero )incius de ;oraes no sera tal toda la 'ida. 8i lo fue durante sus tres primeras publicaciones su creaci"n potica se 'a haciendo diferente a partir de 3<>G; fecha $ue no puede ser considerada muy puntual, y se prefiere pensar $ue la e'oluci"n y el cambio del autor se da por los a-os >F al =J cuando hace amistad con 9rummond de Andrade, ;ario de Andrade, ;anuel Bandeira y /sHald de Andrade. Es necesario se-alar $ue el perodo m#s prolfico en la creaci"n potica de )incius de ;oraes cubre un perodo de tiempo $ue coincide con el $ue 0ristPo de Athayde considera como la segunda etapa del modernismo en Brasil. Este mo'imiento inicia en 3<@@ con lo $ue se conoce como el modernismo "her"ico" e incluye a los autores $ue impulsaron la 8emana de Arte ;oderno en 8ao ,aulo; una segunda etapa 'a del a-o 3<>J hasta 3<=D, all se inscriben 9e ;oraes, 2arlos 9rummond de Andrade, Augusto Mederico 8chmidt y otros; y una fase final es la $ue iniciando en el =D contin&a durante la segunda mitad del siglo G!. :a cronologa $ue hace Alfredo Bosi de la literatura modernista en "7istoria concisa de la literatura brasile-a" difiere de la de Athayde. El crtico considera $ue e+iste un primer momento modernista $ue arranca en el >J hasta el =D o DJ y otro $ue inicia entre el DJ y el DD; adem#s agrega $ue la madurez de la poesa
8

:ima, Alceu Amoroso 0ristPo de Atayde!; 45A91/ 8*A0E0*2A 9A :*0E1A051A B1A8*:E*1A; 1...; Aguir; 3<DF.

brasile-a es alcanzada por los a-os treinta; lo hecho anteriormente, dice, "parecen balbuceos de adolescente" <!. 8in detenernos en m#s consideraciones al respecto es pertinente se-alar $ue cual$uiera de estas periodizaciones del modernismo brasile-o ubica a )incius de ;oraes en una etapa 3<>J B 3<=D! en la $ue, empero, la obra del autor es m#s prolfica, el mo'imiento modernista ya tiene s"lidas bases y el brasil muestra una literatura estructurada% caractersticamente brasile-a. A$u surge un interrogante. 8i se ha logrado una e+presi"n propia, una literatura nacional, Qpor $u la poesa de )incius de ;oraes se 'e penetrada hasta el momento de formas y conceptos tradicionalmente ajenos a lo $ue el modernismo brasile-o proponeR ,odra encontrarse respuesta en el contrapunto $ue tambin rige el conte+to literario y $ue Alfredo Bosi plantea en los siguientes trminos% Entre 3<>< y 3<=DSDJ, grosso modo, el panorama literario presentaba la profundizaci"n de la lrica moderna en un ritmo oscilante entre el encierro y la apertura del ?o a la sociedad y a la naturaleza. ,ara la poesa, la fase del >JSDJ fue metafsica, hermtica, dando eco a las principales 'oces de la "poesa pura" europea de entreguerras% :orca, )alery, 1ilCe, Elliot, 5ngaretti, ;achado, ,essoa" 3J!. Esa oscilaci"n encuentra en un lado a 9e ;oraes y a 8chmidt, del otro a los poetas $ue proponan $ue el mo'imiento deba ser "esencialmente destructor". /tro contrapunto $ue ser'ira de respuesta al interrogante anterior se presenta en los trminos "'isi"n e+terna" y O'isi"n internaL 33!, el primero "es la 'isi"n! $ue
9

Bosi, Alfredo; op. cit. *bid.


2#ndido, Antonio; *A01/9522*/A A :A :*0A1A051A 9E: B1A8*:. 2aracas; ;onte A'ila; 3<G>.

10

11

10

poseen los escritores, crticos y lectores directamente interesados, con mayor o menor conciencia, del hecho literario". El segundo opini"n "es la 'isi"n! $ue se constituye en la sociedad en general, o en otros ramos de la cultura, o en la 'aga colecti'a, e incluso en la aparici"n de leyendas y mitos, sobre los escritores". :a poesa de )incius de ;oraes durante esta poca interna". 5na poesa llena de sus se circunscribe, en y hasta

trminos de Bosi, en el "encierro del ?o", y en trminos de 2#ndido, en la "'isi"n angustias 'itales, metafsica esotrica, marcada de subjeti'ismo al cual subyace la certeza de lo trascendente. El poeta entonces utiliza un lenguaje $ue re'ela su profuso conocimiento de las formas poticas y estr"ficas tradicionales 3@!. 9urante la segunda mitad del siglo (*( y la primera del (( la 'isi"n interna de los grupos literarios tiene un desarrollo considerable; los grupos de la sociedad brasile-a reconocen y aceptan la literatura, sta es una fuerza actuante, aun$ue limitada por el bajo ni'el de instrucci"n del pas. ,ara entonces )incius de ;oraes crea una poesa con un lenguaje inici#tico; lleno de delirio, $ue 'a dirigido a un grupo especfico; esa poesa importa a los simbolistas brasile-os y a los escasos lectores $ue hubieran podido tener acceso a ese lenguaje%
Cu)ntos somos& no s###Somos uno& tal ve dos; tres& 6al ve cuatro; cinco& tal ve nada 6al ve la multiplicaci,n de cinco por cinco mil " cuyos restos llenar!an doce tierras Cu)ntos& no s### S,lo s *ue somos muchos " *ue somos bellos como dioses pero somos tr)gicos#

A ni'el tem#tico la sublimaci"n del espritu iluminado por la di'inidad se hace reiterati'o; el amor se e+presa s"lo como e+altaci"n de los sentimientos hacia dios. ,ero a partir de su segunda publicaci"n surge un nue'o objeto potico% la impudicia, el amor er"tico; obsesi"n $ue primero soslaya a la mujer, la e'ita. En
12

)idal, :uis Mernando; ,r"logo a 1E2E0A 9E ;5.E1 ? /01/8 ,/E;A8; :ima, 2entro de estudios Brasile-os, 3<G@.

11

O)uelta de la mujer morenaL la 'oz potica e+horta con 'ehemencia a sus amigos%
7is amigos& mis hermanos& cortad los labios de la mujer morena Ellos son maduros& h2medos e in*uietos " saben sacar la voluptuosidad a todos los fr!os# ################### Cercenad los pechos a la mujer morena -ue los pechos de la mujer morena sofocan mi sue.o " traen colores tristes a mis ojos #################### mis amigos& mis hermanos y todos los *ue guard)is a2n mis cantos <Dad muerte cruel a la mujer morena4

7uir de los sentimientos de la pasi"n 'a torn#ndose en conflicto. A pesar de $ue el poeta $uiere renegar del erotismo, su poesa toma toda la fuerza de lo er"tico. 8e trata entonces de $ue la ambigTedad 'adea la corriente de los cuerpos enlazados en el amor, pero el poeta accede a esa corriente. En un poema de tono retrospecti'o, publicado en el =F, habra de recordar esa angustia de ju'entud%
"o despacito me entregaba Con miedo *ue Dios oyera Los gemidos *ue no daba# Los gemidos *ue no daba Por amor a lo *ue ella daba + los otros de m)s edad -ue la cargaban de la isla Para las calles de la ciudad= 7i gran sue.o de infancia +ngustia de la mocedad#

:uego de la fuga del amor er"tico, la pasi"n se con'ierte en contrici"n, sentimiento recurrente en 'arios poemas de OMorma y e+gesisL. El arrepentimiento brota como consecuencia de la contienda moral%
6us senos eran dunas deshechas por el vendaval *ue pas,# 7e estremec!a agoni ante y buscaba levantarme Pero tu vientre de arena movedi a as!a mis dedos -uise *uedar inm,vil y orar& pero me fui ahogando dentro de ti Desapareciendo en tu cuerpo *ue era como la vor)gine

En trminos de Bandeira Oel poeta se debata entre las necesidades de la carne y las del esprituL 3=!; ? como consecuencia de tal contradicci"n esencial la muerte surge como eplogo puniti'o%
Despus fui el sue.o& lo oscuro& la muerte#

12

OMorma y E+gesisL, es claro, deja de lado la eteridad y sacralizaci"n de los sentimientos y se apro+ima al amor humano, la pasi"n toma fuerza y la concepci"n de la mujer se ubica entre la idealizaci"n y la presencia material. 2on esto lo er"tico toma 'alores morales y engendra arrepentimiento precedido por su deseo de fuga B como se anot" antes U y sucedido ahora por el castigo de muerte $ue redime del pecado del amor er"tico. :a poesa se con'ierte en una suerte de cilicio con el $ue el clibe en noches de clausura se lacera para remendar sus culpas%
Dicen los campesinos *ue se oyen aullidos ttricos y distantes De los Caballeros :r!as *ue salpican sangre de las partes malditas Son esclavos de la luna# 3en!an de vientos blancos y puros Pero un d!a la gran princesa los enlo*ueci, y ellos fueron oscureciendo En muchos vientres *ue eran tambin blancos pero impuros " desde entonces aparecen en las noches claras Sobre caballos l!vidos *ue conocen todos los caminos " van por los campos arrancando el sexo de las muchachas y de las madres solas.

2on el mismo lenguaje misterioso, hermtico y de OencerramientoL, y con im#genes identificablemente f&nebres, la 'oz potica e+alta el mundo de la muerte%
+ las cinco de la [Link] la angustia se viste de blanco " *ueda como loca& sentada espiando al mar### Es la hora en *ue se enciende el fuego fatuo de la madrugada Sobre los m)rmoles fr!os& fr!os y fr!os del cementerio " en *ue& acunadas por el arpa acariciadora de las l!neas de pescar Duermen todas las criaturas del mundo#

A e+cepci"n del poema anterior, difcilmente se encuentra en esta etapa potica inicial de 9e ;oraes el tema de la muerte aislado del tema del amor. 8i se releen los poemas O:a 'uelta de la mujer morenaL, OAgonaL y O:os 2aballeros 5rasL, presentados atr#s, la muerte es una posibilidad muy cercana a este sentimiento. Amor y muerte son opuestos $ue 'an de la mano como ratificando $ue la obra )incius de ;oraes se desarrolla en un contrapunto formal y conceptual. 1etomando la situaci"n poltica y social $ue 'i'e el Brasil en los tres lustros $ue

13

'an de 3.<>J a 3.<=D B periodo $ue coincide justamente con la primera parte del modernismo en la periodizaci"n de Bosi y con la segunda en la de Athayde, y $ue antes se haba se-alado como una poca muy importante y prolfica en la potica de 9e ;oraes U se encuentra la implantaci"n del Estado Ao'o en el >N por parte de Ketulio )argas, el impulsor de una re'oluci"n reaccionaria $ue en adelante dar# lugar a un modo de gobernar en el Brasil, inspirado en la tradici"n de gobierno imperial $ue tu'o lugar hasta finales del siglo (*(. Esta tradici"n estaba dominada por el personalismo del emperador, y aun$ue ste fue derrocado en [Link]< no acab" su forma de gobierno, s"lo se cambi" de Ofigura polticaL. En adelante gobernara un presidente con el poder de un emperador. En 3.<>J el ascenso de )argas al primer cargo del pas, la implantaci"n del Estado Ao'o y la cada de la 1ep2blica 3elha enfatiz" el presidencialismo recalcitrante. En Brasil el culto a la personalidad se hace esencial para acceder al poder. As como el conte+to literario se 'e enmarcado por lo $ue Antonio 2#ndido define como O'isi"n internaL, el conte+to socioBpoltico se 'e tambin encerrado en s mismo. O0radicionalmente el mundo es Brasil. :o $ue se hace dentro de la naci"n es poltica; lo $ue se hace en otras partes es mitologa. El problema ante el cual se encontraron los seguidores de )argas y VubitscheC fue c"mo acabar con ese pro'incianismo, etnocentrismo m#s da-ino para una naci"n Wen desarrolloX $ue para las ya plenamente desarrolladas, ya $ue sustituye la lucha para alcanzar el poder real por 'agas im#genes de poderL 3D!. :a Oreno'aci"n polticaL de )argas aplaz" los problemas sociales. ,ara sostenerse en el poder impone un eclecticismo $ue tomaba de los comunistas la consigna de la sal'aci"n de la clase obrera, de los fascistas el nacionalismo y de los militaristas la tutela de la rep&blica. Esto lle'a al fin de su periodo, y no precisamente por adoptar tal eclecticismo, sino por su inadecuado manejo ya $ue )argas $uera impulsar un OmodernismoL basado en la satisfacci"n de las necesidades de los consumidores en contra de los sectores productores, los $ue

14

realmente habran podido generar un desarrollo estructural. As el gobierno populista de )argas termina en el =D. 9e sta fecha hasta el F= se suceden en el poder Enrico 9utra, de nue'o )argas, .ucelino VubischeC, .anio 4uadros, .oao Kulart y :eonel Brizola. En este periodo el presidente es elegido por 'otaci"n popular, raz"n por la cual se denomina Ointer'alo democr#ticoL, pero la realidad es $ue muchas de las cosas permanecen igual a causa del tremendo peso de la tradici"n presidencialista $ue imperaba en el Brasil. El poder poltico, empero, sigue centralizado en muy pocas manos, pero en lo social se 'en algunos cambios $ue apuntan al mejoramiento del ni'el de 'ida de los brasile-os. :a cada de )argas en el =D pone a ganar las elecciones a Enrico 9utra, ministro de guerra del mismo )argas, $uien en el siguiente periodo presidencial es legitimado por una gran 'ictoria electoral, hasta el D=, fecha en la $ue se suicida. 8u reemplazo es .ucelino VubischeC y el 'ice U presidente .oao Kulart, heredero de las ideas polticas de )argas. 9urante este gobierno e+iste una mayor participaci"n democr#tica, muchos partidos entran en la discusi"n por el poder, se inaugura Brasilia y la industria es ampliamente impulsada. En el siguiente periodo el nue'o presidente elegido sustituye el presidencialismo por el parlamentarismo, el autor de este hecho sin precedentes es .anio 4uadros, $uien apoyado por los militares impone un gobierno de iz$uierda. ,ero el parlamentarismo durara poco ya $ue despus del plebiscito organizado por Brizola se 'uel'e al 'iejo sistema de gobierno. )iene posteriormente una serie de medidas populistas $ue 'an en contra de los industriales y los militares y Brizola es depuesto en 3.<F= inici#ndose as un rgimen de dictadura militar. En esta poca Udel =D al F= U a pesar de todo e+iste un cambio de 'isi"n en el Brasil. El pas se abre al conte+to internacional, el pro'incialismo y el etnocentrismo del $ue habla 7oroHitz en O1e'oluci"n en el BrasilL 'a

15

disip#ndose; esa actitud se refleja en lo econ"mico U particularmente en la industria B, en lo social y por ende en la posici"n de las e+presiones estticas. :a literatura abandona su 'isi"n interna y se da a conocer mundialmente. OEn esta mitad del siglo en $ue 'i'imos, podemos entre'er los primeros, m#s decisi'os, signos de $ue la 'isi"n e+terna se ampla para los otros pueblos y $ue la etapa final, es decir, la incorporaci"n de la literatura nacional al inters internacional, la aceptaci"n de las obras brasile-as por la conciencia del mundo, comienza a ganar mpetuL 3F!. ? a$u surge una paradoja% cuando la poesa B y el arte en general U imita los c#nones internacionales de e+presi"n esttica se encuentra una creaci"n $ue se conoce &nicamente en el interior del pas y a esta obra s"lo tienen acceso unos pocos OilustradosL; su creaci"n y consumo estaba en buena parte a cargo de los diletantes. 8"lo cuando el modernismo se aferra al espritu brasile-o y prepara la b&s$ueda de lo uni'ersal a tra's de la fer'orosa atenci"n a lo local 3N! es $ue la literatura del Brasil empieza a obtener reconocimiento p&blico y a despertar inters creciente entre los e+tranjeros. 8e debe aclarar $ue cuando se habla de Oespritu brasile-oL y de Ofer'orosa atenci"n a lo localL hay $ue descartar el primiti'ismo elemental $ue se e$uipara con el pintores$uismo y con lo e+"tico. 8i se ha de destacar algo importante del modernismo debe ser precisamente su capacidad de recoger y recrear las m#s puras im#genes estticas $ue se encuentran al e+plorar la realidad propia. En O7istoria social de la literatura y el arteL Arnold 7auser dice $ue Ola pintura paleoltica llega, al parecer sin lucha, a la posesi"n de la unidad de percepci"n 'isual conseguida por el arte moderno a costa de esfuerzos secularesL 3G!. El modernismo en Brasil es al mismo tiempo una apropiaci"n formal de lo europeo y un nati'ismo esttico riguroso. 7aciendo referencia a esta fusi"n /sHald de Andrade en su O0eora de la antropofagiaL deca $ue haba $ue de'orar todos los 'alores europeos, destruirlos para incorporarlos a una realidad propia, as como

16

los canbales de'oraban a sus enemigos para incorporar la 'irtud de stos a su propia carne 3<!. ? caricaturizaba tal propuesta con la m#+ima 86upi or not tupi& that is the *uestion9. /tra aclaraci"n necesaria es $ue cuando se habla de modernismo en el Brasil no debe entenderse de la misma manera como se hace con el modernismo del resto de Amrica :atina. El modernismo de 1ubn 9aro $ue tiene un paralelo con la generaci"n espa-ola del <G no es el mismo modernismo brasile-o. Entre ambos e+iste una coincidencia% los escritores se comprometen profesionalmente en un continente donde escribir era una forma socialmente aceptada como diletantismo. En Brasil el mo'imiento modernista comprometa al escritor a buscar una autodefinici"n artstica nacional y a encontrar una herencia cultural no europea. El modernismo hispanoamericano coincide en mucho con los mo'imientos liderados por los estetas sofisticados de los salones parisienses @J!; el brasile-o se acerca m#s a los mo'imientos 'anguardistas. 9urante los a-os 3.<>J a 3.<=D la participaci"n de )incius de ;oraes en el modernismo primero se limita U ya lo haba anotado U a la poesa $ue Bosi llama Ode encerramiento del yoL. A partir de su cuarto libro de poesas su obra se inscribe en lo $ue el mismo crtico denomina Oapertura del yo a la sociedad y a la naturalezaL; all su poesa sustancialmente es otra. :a publicaci"n es de 3.<>G y lle'a el ttulo de OAue'os ,oemasL y en palabras del mismo autor Oen ella est#n ntimamente marcados los mo'imientos de apro+imaci"n al mundo material, con la difcil pero consciente repulsa al idealismo de los primeros tiempos @3!. El trabajo potico de 9e ;oraes puede sintetizarse en tres frases $ue l mismo propone% una primera, denominada OtrascendentalistaL donde la poesa es el ansia de lo absoluto, fruto de la insatisfacci"n por la 'ida real en oposici"n a la 'ida idealizada. A sta pertenecen los libros OEl camino para la distanciaL, OMorma y E+gesisL y OAriadna, la mujerL $ue obedecen a la producci"n de ju'entud del

17

autor y $ue en O/bra poticaL B la segunda antologa $ue 9e ;oraes hace de su propia creaci"n la primera la hizo en el D=! U los recoge bajo el ttulo de OEl sentimiento de lo sublimeL. :a segunda fase, o OintermediaL, se empe-a en la b&s$ueda de una sinta+is propia. A sta pertenece OAue'os ,oemasL, obra opuesta al trascendentalismo anterior. El libro inicia con OEl falso mendigoL, creaci"n importante en la $ue se har# nfasis en el captulo siguiente. Esta fase intermedia, $ue posteriormente ser# O:a saudade de lo cotidianoL, incluye tambin O2inco ElegasL $ue son un cambio formal en la poesa 'iniciana donde se mezcla el anterior 'erso largo con 'ersos cortos y se e+perimenta en el bilinguismo y en las im#genes 'isuales; en OYltima ElegaL escribe%
o o f e l a s r s h e ' of S 5reenish& ne>ish roofs of chelsea Darling& dar?ling @ listen 8###it is& my soul&it is Aer gracious self###9 7urmura adormecida Es mi nombre4 Soy yo& soy yo Nabuconodosor 7otionless @ climb 6he >a t e r +m @ a spiderB i +m @ a mirror e +m @ a 1ay CB No& @Dm the three 7us?eteers 1olled in a 1omeo#

:as elegas, publicadas en el => aun$ue elaboradas el final de la dcada anterior, podran considerarse como metapoemas. 2omposiciones $ue hablan de los moti'os de la poesa anterior del propio autor, poemas $ue declaran la nue'a 'isi"n del mundo de 9e ;oraes. As, si en la fase trascendentalista peda la

18

muerte de la humanidad, de lo inmoral y de lo material para bien de los elegidos por el amor de 9ios, en esta fase intermedia OElega 9esesperadaL e+clama%
ELos fatales himnos de redenci,nB 7uera Dios envuelto en m2sica <y *ue se abracen las [Link] del mundo para borrar el rastro del poeta4

El amor tambin toma otras caractersticas, OElega al primer amigoL se constituye en un poema de confesi"n; en una actitud cat#rtica se-ala $ue en su etapa inicial Oel sentimiento de lo sublimeL no le permita a s mismo el amor carnal%
En este momento de soledad y desmesurado peligro en *ue me encuentro 6al ve sea el ni.o *ue un d!a escribi, un soneto para tu [Link] " te confesaba su terrible pudor de amar###

;#s adelante el amor sigue mostr#ndose como una necesidad 'ital; la 'oz potica de esta elega U la cuarta de las cinco $ue conforman el 'olumen U reconoce una predisposici"n sin dudas al amor de las mujeres%
:na mujer *ue me ve vivir me llama= debo Seguirle por*ue tal es mi destino# Seguir + todas las mujeres en mi camino " *ue al final de todo no me reste Sino el sentimiento de esta visi,n y el consuelo de saber -ue fui amante& y *ue entre la mujer y yo alguna cosa existe 7ayor *ue el amor y la carne#

En esta saudade de lo cotidiano )incius de ;oraes, a la par $ue abre su ego a lo $ue le rodea, 'a tomando consciencia de $ue el poeta debe tener un lugar en el flujo constante de la nue'as formas de e+presi"n esttica y con una 'oz propia justificar la importancia de su poesa. ? eso es lo $ue se empe-a en hacer en Oel encuentro con lo cotidianoL, su tercera etapa creadora $ue tambin llam" fase OparticipanteL. A esta etapa corresponden los &ltimos libros de su producci"n. O,oemas, sonetos y baladasL 3.<=F!, OAue'os poemas **L 3<D<!, O,ara 'i'ir un gran amorL 3.<F@!, O,ara una ni-a con una florL 3.<FF! y las antologas del D=, editada por .os /limpio, y la del FG $ue recopilan toda su obra.

19

:a etapa del =F al FG, $ue abarca todo el Ointer'alo democr#ticoL $ue 'i'e el Brasil, es menos prolfica $ue las dos iniciales. 8i se re'isan las publicaciones poticas de 9e ;oraes del =D en adelante encontramos $ue O,oemas, 8onetos y BaladasL haba sido preparado antes de esta fecha. :as dos antologas son la recopilaci"n de las obras ya realizadas. O,ara 'i'ir un gran amorL y O,ara una ni-a con una florL intercalan cr"nicas, prosas poticas y poemas en 'erso. 8olamente estos &ltimos y OAue'os ,oemas **L son la producci"n potica de )incius de ;oraes en esta fase $ue coincide con su carrera diplom#tica, pero m#s $ue todo con su actuaci"n en la m&sica popular a tra's del bosa nova. 9espus del encuentro con lo cotidiano 9e ;oraes deja de escribir poemas impresos, objeto de circulaci"n restringida a los medios culturales, y se dedica a escribir letras para m&sica, objeto de consumo de masas; por lo $ue es m#s conocido internacionalmente. A pesar de su poca producci"n en esta etapa, 9e ;oraes es un reconocido poeta, $uien junto con ;anuel Bandeira, seg&n Alfredo Bosi, es el m#s intenso poeta er"tico de la poesa er"tica brasile-a moderna. Erotismo cuyo 'ehculo es el lenguaje amatorio ligado a lo cotidiano, penetrando el habla popular. ? es la mujer, ser encarnado, en oposici"n a la mujer ideal de la poesa inicial, la causa de la pasi"n amorosa. En OAue'os ,oemas **L se encuentra uno de sus m#s famosos poemas% O1eceta de mujerL, un in'entario corporal tal $ue la uni"n de las partes Oconstituye lo m#s bello y lo m#s perfecto de toda la creaci"n innumerableL%
Las muy feas *ue me perdonen Pero la belle a es fundamental# Es preciso -ue haya algo de flor en ellas Cual*uier cosa de dan a& cual*uier cosa de haute couture En todas ellas /o si no -ue la mujer se socialice elegantemente de a ul como en la 1ep2blica Popular China0 No hay trmino medio& es preciso *ue todo sea bello ################################################# -ue sea en principio alta& o si baja -ue tenga la altura mental de los grandes picos#

20

:a descripci"n er"tica atra'iesa entonces la obra 'iniciana. En O1osarioL U de O,oemas, 8onetos y BaladasL B, poema del $ue se ha hecho menci"n atr#s, la 'oz del poeta se sumerge en la rememoraci"n del delirio pasional%
1ecuerdo *ue a lo lejos :n gram,fono sonaba 1ecuerdo sus veinte [Link] Funto a mis *uince tendidos# Gajo la lu verde de la luna Levant, su saya en un gesto Sobre la pierna doblada -ue mord!a la carne de la mano& 7ir)ndome sin decir nada 7ientras yaciendo yo ve!a& Como una anmona en el agua& La cosa *ue se mov!a +l viento *ue la agitaba# Le to*u la semilla dura Entre el vello guardada Ges)ndole los muslos fr!os Con sabor de [Link]

El amor en 9e ;oraes tiene muchas facetas, pero siguiendo en la lnea de descripciones de lo pasional, el poeta recurre a la tradicional figura de la personificaci"n para hacer $ue la luna U elemento mstico, espiritual y contemplati'o en su fase trascendental U protagonice un encuentro carnal muy particular%
El poeta loco y blanco Palpa el sexo de la luna Entre los muslos brillantes 1elumbran vellitos rubios El poeta sollo ante +bre el pubis de la luna# En flujos de lu y agua Palpita la herida cruda El poeta se lava todo De palide y dul ura#

,ero la pasi"n no es la &nica e+presi"n de lo er"tico. El amor da sentido y hondura a la 'ida, y no est# e+ento de lle'ar a la muerte en un arrebato e+tremo. *deal tpicamente rom#ntico $ue )incius de ;oraes lo e+presa en O8oneto de amor totalL utilizando un lenguaje cotidiano $ue se acerca a lo colo$uial, o al lenguaje potico de la canci"n popular%

21

6e amo como un animal& simplemente Con amor sin misterio ni virtud Con maci o deseo permanente " de amarte as!& inextinguible Es *ue un d!a en tu cuerpo& de repente Ae de morir por amar m)s de lo posible.

:a conjugaci"n amorB muerte no es ajena a la poesa 'iniciana. 8e ha reiterado $ue ambos temas son la base de esta potica y $ue su interrelaci"n es tambin fundamental en la obra de 9e ;oraes. En un poema $ue parte de un hecho real, la muerte de una jo'en en 1o de .aneiro, se recrea una imagen potica en la $ue el patetismo de la 'isi"n de un cuerpo humano en descomposici"n, en 'ez de ser un moti'o de repulsi"n toma unas caractersticas sutilmente er"ticas, en una muy especial mezcla de belleza y muerte.
Silencio en la madrugada En el edificio 7iramar Sentada en frente a la ventana Desnuda& muerta& deslumbrada :na joven mira al mar# Nadie sabe *uien es ella Nadie ha de saber Dej, la puerta trancada Aace dos& cinco d!as tal ve Sus rodillas de )mbar Enmarcan el blanco de la piel " la gran flor de su cuerpo Destila una ftida miel# ######################## De noche la luna ama + la muchacha del 7iramar 7ientras el mar teje la trama De ese connubio lunar& Despus es el sol violento El sol batido de viento -uien viene con furor violeta + la joven a violentar

:a muerte como condici"n inherente a la e+istencia es otro tema recurrente en la potica de )incius de ;oraes. 8in ning&n tono de patetismo la muerte se muestra en O,oema de AacimientoL como un hecho natural; como el en's de la 'ida, la $ue tal 'ez es el haz; o 'ice'ersa.

22

Para eso somos hechos= Para recordar y ser recordados Para llorar y hacer llorar Para enterrar a nuestros muertos Para eso tenemos bra os largos para los adioses 7anos para recoger lo dado Dedos para cavar la tierra#

8e haba dicho anteriormente $ue el conte+to socioBpoltico $ue abarca los a-os 3.<=D a 3.<F= da cabida a una participaci"n democr#tica amplia a pesar de $ue es un periodo de inter'alo entre el rgimen de Ketulio )argas y el nue'o gobierno de dictadura militar $ue inicia en el F= con 2astelo Branco seguido de una serie de generales hasta $ue e+iste una nue'a apertura democr#tica en 3.<N<. En este lapso de diecinue'e a-os las tendencias literarias se polarizan en torno a dos posiciones m#s o menos definidas. 9e un lado se hallan los escritores $ue se refugian en una postura de alienaci"n de la sociedad y culti'an un estilo abstracto ultrae+perimental $ue es criticada por su elitismo pues e'itan la situaci"n brasile-a por medio de tcnicas escapistas. El campo opuesto lo constituyen los escritores neorrealistas $uienes rehusan cual$uier otra cosa $ue no sea la protesta social abierta @>!. A )incius de ;oraes no se le puede clasificar en ninguno de estas dos tendencias. 8i bien en OAue'os ,oemasL se encuentra un poema de Ocorte socialL UO/perario en construcci"nLB y en O,ara 'i'ir un gran amorL se public" otro UO;ire a$u, ;r BusterB, su posici"n poltica no se da en ninguno de los trminos arriba descritos. ;#s bien se podra localizar al poeta en una situaci"n de esfuerzo por lograr la e+celencia literaria, $ue es la &nica manera como el mensaje social puede tomar fuerza. 8"lo detr#s de la esttica de un te+to artstico se encuentra dicho OmensajeL. )incius de ;oraes es ante todo un artista; su participaci"n en la 'ida del Brasil se centra en su obra musical, cinematogr#fica, y especialmente en su obra lrica. Aun$ue en su obra encontramos algunos poemas $ue tocan otros temas

23

diferentes a los dos $ue se tratan a lo largo de este trabajo, se pretende se-alar $ue la tem#tica capital de su potica es la e+puesta a$u% amor y muerte.

DE ISLA DEL GOBERNADOR AL ARCA DE NOE

24

3in!cius& como el animal herido 3uelve a buscar su origen& su vertiente Este soneto *ue cre! perdido 3uelve a tocar tu pecho transparente Durmi, tal ve en un libre sue.o ' de *uem, en la lu del continente En 'uro Petro atraves, el olvido " despert, el cristal intransigente +s! otra ve & hermano& ha renacido El soneto elevado y escondido# +cepta en l la sal y la alegr!a -ue nos lleva en la tierra& mano a mano + celebrar lo divino y lo humano " a vivir de verdad la poes!a# Pablo Neruda

:a poesa de )incius de ;oraes U ;arcus )incius da 2ruz de ;ello ;oraes U nace a la luz p&blica bajo el ttulo de OEl 2amino ,ara la 9istanciaL, bajo la tutela editorial de Augusto Mederico 8chmidt y la influencia potica del mismo editor. Entonces es 3.<>>, el mismo a-o en $ue 9e ;oraes termina la carrera de derecho en la 5ni'ersidad de 1o de .aneiro luego de haber concluido su secundaria en el colegio jesuita de 8an *gnacio. 8u ingreso a la carrera de derecho est# marcado por una escasa 'ocaci"n jurdica; en cambio all obtiene su formaci"n literaria, no propiamente ad$uirida a tra's de la c#tedra de sus maestros juristas sino de las amistades $ue establece en la uni'ersidad, pero especialmente de su 'inculaci"n al O2entro de Estudios .urdicos y 8ocialesL 2A.5!, $ue reuna a un grupo de intelectuales como /ta'io de Maria y Augusto Mederico 8chmidt; grupo $ue a la postre se con'ertir# en un partido integrista cat"lico del cual 9e ;oraes no participa. 8in embargo en los a-os de su permanencia en la facultad, /ta'io de Maria, lider del 2A.5, influye en las lecturas del jo'en poeta con autores como Bernanos, VierCegard y ;auriac; influencia $ue 'a a repercutir en la obra primera de )incius de ;oraes OEl 2amino ,ara la 9istanciaL!

25

Suelta al mundo& mi alma jam)s ir) a vivir con vosotras "o s *ue ya ella tiene su lugar Gien junto a la divinidad# Para la verdadera adoraci,n 6iene el lugar de los escogidos#

El grupo de 9e Maria le dara un bagaje literario y una formaci"n potica, pero fue en *sla del Kobernador 1o de .aneiro!, lugar en el $ue haba nacido haca 'einte a-os U en 3.<3< B, en donde tu'o el primer contacto con la poesa de 2lodoaldo ,ereira da 8il'a ;oraes su padre y poeta tambin, Oparnasiano con un pie en el simbolismoL. A partir de su fallecimiento 9e ;oraes compone una e+tensa elega, ya en la fase $ue l denomin" Oencuentro con lo cotidianoL, donde se enlazan el amor y la muerte bajo la sombra de la tristeza y los recuerdos de la imagen paterna sin 'ida%
Era bello esperarte& ciudadano# El tranv!a Chirriaba en los rieles a muchas playas de distancia Dec!amos all! viene mi padre# Cuando la curva Se encend!a de luces semovientes& ah& corr!amos Corr!amos a tu encuentro# -u cosa era llegar antes Para ser amarrado con tus bra os y sentir Las dulces espinas de tu barba# 6ra!as de entonces una indecible expresi,n de fidelidad y paciencia#

9e ;oraes dara a conocer $ue /la'o Bilac, el m#s importante parnasiano del Brasil y amigo personal de 2lodoaldo de ;oraes, anim" a ste para $ue publicara sus 'ersos, pero finalmente fueron a parar, manuscritos e ineditos, a Oun gran cuaderno de tapa negraL 3!. 2on la primera obra )incius de ;oraes recibe una muy fa'orable crtica llegando a ser proclamado una de las mayores re'elaciones del posmodernismo. ,ero para esta poca el poeta no es posmoderno, y si se le considera as se debe a $ue sus publicaciones tiene lugar despus de la 8emana de Arte ;oderno del @@, momento en el $ue se oficializa la e+istencia del modernismo. 8u obra es claramente simbolista, con un tono aristocr#tico, religioso y metafsico. 9os a-os despus U3.<>D U publica OMorma y E+gesisL, poemario $ue recibe el

26

premio Melipe de /li'era, uno de los m#s importantes del pas. ? aun$ue la crtica modernista haba hablado bien de OEl 2amino ,ara la 9istanciaL, no sin mostrar ciertas reticencias a aceptar precisamente el uso de 'ersos resonantes $ue daban la impresi"n $ue la gracia 'i'a s&bitamente en el poeta; OMorma y E+gesisL no es recibida de igual forma. ;anuel Bandeira escribe un artculo in'alidando la obra y Alfredo Bosi acusa al poemario de O'erbalismo t&rgidoL. O?o realmente me consideraba un poeta, con , may&scula y todo...L @! deca entonces )incius de ;oraes. 2onsideraci"n $ue reforz" el galard"n obtenido con su segundo libro, cuya dedicatoria dice% OA .ean Arthur 1imbaud y .ac$ues 1i'iere, en 9ios, mi inmenso reconocimientoL; e inicia con un epgrafe de :e"n Bloy 3.G=F U 3.<3N!, poeta francs% Osufrir pasa, haber sufrido no pasa jam#sL. 8e nota en este pre#mbulo $ue OMorma y E+gesisL es continuaci"n de la obra del >>; un libro lleno de misticismo cat"lico donde abundan las abstracciones y lo trascendental. El poema $ue abre OMorma y E+gesisL encierra una 'oz potica $ue se considera adulta y sepulta el cad#'er de la adolescencia; el tono gra'e de la poesa inicial de 9e ;oraes recurre a la muerte, en OAl mirar hacia atr#sL, para simbolizar el cambio%
Si surgiera una mirada de piedad o de amor Si hubiera una blanca mano *ue apaciguara mi frente palpitante "o estar!a siempre como un cirio *uemado hacia el cielo De mi fatalidad Sobre el cad)ver todav!a tibio de mi pasado adolescente

:a muerte ronda la poesa de )incius de ;oraes con infinidad de facetas. :a muerte es smbolo, es elega, es fuga o castigo. ,ero retomando la 'oz potica $ue a'anza por el camino del amor sta con'ierte el deseo en dolor. :os preconceptos $ue sobre el amor se 'islumbran en OMorma y E+gesisL hacen naufragar las sensaciones er"ticas en el cauce del arrepentimiento y la culpa. En esta segunda publicaci"n el amor no se ele'a a las alturas di'inas ni tiene las

27

resonancias msticas de OEl 2amino ,ara la 9istanciaL, el amor recae en la carne, es algo de este mundo y la mujer es el ine+orable objeto del deseo, pero su realizaci"n es condenable%
...y sufr, mi amiga, por$ue esa rosa me trajo el recuerdo de tu se+o $ue yo no 'ea bajo la pureza l'ida de tu piel afelpada y clara ...y sufr por$ue sent el 'iento y 'i $ue estaba desnudo y ardiente y por$ue tu cuerpo desnudo estaba delante de mis ojos. 2"mo podra perdonarme si supieras $ue me apro+im a tu flor como un perdido ? la tu'e deflorada entre mis manos ner'iosas ? sent brotar de m el semen de la pasi"n. Ella est# all# sobre el huerto de lirios, deshecha y color sangre 1ecuerdas cuando eran los lirios solos y purosR

Esta ambigTedad de sentimientos acompa-ara al poeta los primeros a-os de su creaci"n. En estos a-os el autor se encuentra en la dialctica de la Oimposible purezaL y la Opureza inaceptableL, como defini" /ta'io de Maria tal ambi'alencia. En el a-o siguiente U3<>FB se publica OAriana, la mujerL con una concepci"n nue'a frente al amor y a la muerte, algo diferente de lo $ue se descubre en las obras precedentes. :o $ue permanece es el tono sublime, el 'erso largo, el lenguaje solemne. QA $u se podra atribuir el cambio en el tratamiento de su tem#tica fundamentalR :a respuesta m#s f#cil se-alara $ue el poeta ad$uiri" madurez acercando este desafortunado trmino a la autocrtica, al hecho de tener conciencia real de su propia obra!; pero m#s $ue OmadurezL lo $ue el poeta ad'ierte es $ue a su alrededor hay otras cosas, $ue la poesa tiene otras formas de e+presi"n.
Mue entonces $ue comprend $ue s"lo en m haba muerte ? $ue todo estaba profundamente 'i'o

,ara entonces hace amistad con ;anuel Bandeira, 2arlos 9rummond de Andrade, /sHald de Andrade y ;ario de Andrade, modernistas e impulsores de la 8emana de Arte ;oderno del @@. Bandeira sera para 9e ;oraes una influencia 'ital, no una influencia potica por$ue la producci"n de ambos 'a por diferentes caminos. 8u relaci"n con ;anuel Bandeira se traduce en una 'isi"n

28

m#s real del mundo. 9e ;oraes empieza a cuestionar los 'alores metafsicos y a 'er las cosas con mayor simplicidad. ,ero si el autor acepta un cambio en la concepci"n de las cosas Qpor $u en sentido formal su poesa es la mismaR El propio poeta responde% Opara m la gran dificultad fue aceptar las palabras nue'as. Estaba muy ligado a las resonantes, a a$uella terminologa claudeliana y biensonanteL >!. 9ecir $ue ;anuel Bandeira y las amistades nue'as marcaron un cambio en la poesa de )incius de ;oraes sera pretender una imposible 'erdad absoluta, aun$ue no se puede descartar de plano la idea si tenemos en cuenta $ue un poema $ue le escribe a Bandeira comienza con el 'erso 8Poeta& pai& aspero irmao9. / tal 'ez el azar hizo coincidir dicha relaci"n de amistad con la creaci"n de OAriadna, la mujerL, el m#s e+tenso poema de 9e ;oraes donde se anuncia de manera simb"lica simbolista! la gradual transformaci"n $ue sufrira la potica 'iniciana. :o $ue s se puede se-alar con claridad es $ue el poema toma elementos simb"licos de la mitologa cl#sica Uel laberinto de 2reta y el mito de AriadnaB para e+presar al cambio antes se-alado. El inicio de OAriadna, la mujerL, con referencias a la muerte como fin de una poca, anuncia el intento de fuga del laberinto de la oscuridad y el silencio%
Aing&n eco en las $uebradas yermas Aing&n desespero en las lianas colgantes, ning&n hambre En el moco florido de las plantas carn'oras Ainguna 'oz, ning&n nombre de tierra, ning&n tejido, nada. ..................................................................................... *n&tilmente corra ciego por entre los troncos 2uyos par#sitos eran como la 'anidad senil de los hombres Aada se mo'a como si el miedo hubiera matado en m la ju'entud ? helado la sangre capaz de despertarlos ? ya el sudor hua de mi cuerpo y las l#grimas de mis ojos Al contacto de los cactus encontrados en la alucinaci"n de la fuga.

Es Ariadna $uien facilita la huida. :a Ariadna mitol"gica Uhija de rey ;inos, rey

29

de los jueces del infierno griegoB da a 0eseo, 'ictimario del ;inotauro, el hilo $ue lo gua para salir del laberinto despus de 'encer al terrible monstruo. :a Ariadna 'iniciana es tambin una luz sal'adora, es la posibilidad de fuga hacia una poesa donde el poeta encuentra, despus de tanta b&s$ueda, $ue s"lo de l mismo puede surgir una creaci"n reno'ada%

30

AMOR Y POES A
2uando se trata de definir el amor surge un problema fundamental% las teoras sobre el amor son tantas como e+isten teoras religiosas, filos"ficas, ticas o polticas. El conocimiento puede dar todas las definiciones posibles sobre el amor; as, para la teologa el amor es un dios, para 8pinoza es "el gozo acompa-ado de la idea de una causa e+terior"; para algunos poetas $ue pretenden conocer la intimidad humana es un "irracional agente taumat&rgico"; para Mreud es "la sublimaci"n del instinto" 3!. 9e cual$uier forma, son tantos y tan contradictorios entre s los conceptos sobre el amor $ue es imposible una definici"n absoluta. Adem#s por ser infinitas sus modalidades y por$ue los medios e+presi'os 'an de lo cotidiano a lo sublime Blo $ue depende no propiamente del amor sino de $uien ama, sin duda por$ue el amor es el m#s alto de los sentimientosB es $ue lograr un concepto objeti'o sobre ste es tan difcil @!. E'itando, pues, cual$uier definici"n ta+ati'a, lo m#s connn'eniente es, s"lo, tipificar el amor a tra's de lo $ue Keorge Bataille en "El Erotismo" denomina interdictos; i.e., una suerte de barreras $ue eliminan la 'iolencia de $ue es capaz el indi'iduo >!. 8in estas limitaciones morales y ticas $ue act&an sobre la intimidad del hombre la conciencia humana sera inconcebible; todo se desarrollara a tra's de mo'imientos de 'iolencia, entre los $ue se encuentran los mo'imientos $ue responden al instinto se+ual. 8on los interdictos los $ue marcan la diferencia entre el erotismo del hombre y la se+ualidad del animal, dicha acti'idad en el hombre surge de la 'ida interior; as pues, la se+ualidad humana se fundamenta en el erotismo, $ue es a su 'ez la cara esencial del amor. En )incius de ;oraes, ante todo se e'idencia esta face, por lo tanto en su potica se debe hablar principalmente de lo er"tico

31

cuando se refiere al amor. 8e debe mencionar, de otro lado, un t"pico del amor donde se e+cluye lo er"tico. Esta otra parte, $ue tiene $ue 'er con el amor filial, con el amor paternal o fraternal, con el amor patrio o con la amistad puede denominarse Ba falta de un apelati'o m#s justoB lo afecti'o; y como ste se hace poco perceptible en la potica 'iniciana puede ser omitido en este trabajo. 9e hecho, el amor en la poesa de 9e ;oraes se ha de obser'ar a tra's de la lente de lo er"tico y no de lo afecti'o. Establecida esta elemental tipificaci"n amorosa se puede obser'ar $ue lo er"tico en literatura ha sido un tema $ue ha trascendido el tiempo y el espacio. 9esde comienzos de la cultura occidental el amor se presenta casi como un personaje protag"nico en cual$uier gnero literario. Asi, cuando el m#s antiguo poema pico $ue conoce /ccidente inicia su e+tenso recorrido de he+#metros con la in'ocaci"n " Canta& 4oh diosa4& la c,lera del plida +*uiles; c,lera funesta *ue caus, infinitos males a los a*ueos y precipit, al Aades muchas almas valerosas de heroes###H se piensa en el acontecimiento blico, en el 'alor guerrero o en la gesta her"ica. 8in embargo es imposible dejar de lado al amor como sentimiento fundamental y propulsor de la historia. 8i A$uiles decide abandonar la lucha troyana en un arrebato de pasi"n es por$ue se 'e desposedo, por 'oluntad de Agamen"n, de su botn de guerra, Briseida, objeto de su amor. *gualmente cuando el plida decide combatir de nue'o en el campo de batalla lo hace para, enceguecido de ira y dolor, 'engar la muerte de su amado ,atroclo a manos de 7ctor. A$u un segundo acto de amor. :os temas literarios, desde su inicio y a tra's de la historia, son escasos pero uno esencial es el amor% " Eres m!o& soy tuyaI debes estar seguro de elloI Est)s

32

encerrado en mi cora ,n###H son sutiles 'ersos er"ticos de "puellarum cantica" canciones de muchachas!, un gnero de lrica latina medie'al perseguido por la iglesia $ue tal 'ez se emparentaba con las c#ntigas de amigo espa-olas. Alrededor del 2alifato de 2"rdoba la poesa ar#bigoBandaluza es capaz, en pleno siglo (, de creaciones tan sensuales como "9espues de la orga" de Ben 8uhyayd%
Cuando& llena de embriague se durmi,& y se durmieron los ojos de la ronda me acer*u a ella t!midamente& como *uien busca elcontacto furtivo con disimulo# 7e arrastr hacia ella insensiblemente como el sue.o; me elev hacia ella dulcemente como el aliento# Ges el blanco brillante de su cuello; apur el rojo vivo de su boca# " pas con ella mi noche deliciosamente& hasta *ue sonrieron las tinieblas mostrando los blancos dientes de la aurora#

8on el amor y el er"tismo una tem#tica propia de la poesa goliardesca de los siglos (* y (**. En esa &ltima centuria Alemania presenta el HminnesangH como una epidemia potica a la $ue no escapa ning&n autor de la poca y su e+presi"n gira alrededor del amor =!. 0ambin es protagonista el amor en el "1oman de 0ristan et *seut" de 0om#s de Breta-a $ue inspir" el "0rist#n e *solda" de Kottfried )on 8trassburg en el siglo (***, $ue a su 'ez inspir" la "pera rom#ntica de Eagner con el mismo ttulo; all el amor carnal, la pasi"n irracional arrollan el ideal del amor corts. El alba del renacimiento, o el declinar del medioe'o, 'e florecer el amor auspiciado por la alcahueta y sus filtros m#gicos en ":a tragicomedia de 2ali+to y ;elibea"; la tragedia shaCesperiana encuentra base en muchos conflictos humanos y el amor es 'alioso elemento en sus obras. El siglo (*( nace con ":os sufrimientos del jo'en Eerther" y posteriormente y en otro espacio acu-a el "beylismo". :os conflictos e+istenciales de la modernidad no sofocan la e+presi"n de la sensualidad% ;iller o .ean Kenet. ? es en este siglo (( en el $ue )incius de ;oraes crea sus obras, y justamente el pilar tem#tico de stas junto con la muerte! es el amor. 9e manera in'ersa al concepto de belleza Basunto 'oluble, mudable o inestable pero siempre ligado a lo amoroso B lo er"tico trasciende in'icto, inmodificado, a

33

tra's de la historia de la humanidad. As, desde Eurdice y /rfeo hasta :ara y Zhi'ago pasando por 9afnis y 2loe, Abelardo y Elosa, 2ali+to y ;elibea, 1omeo y .ulieta, ,ablo y )irginia, Atala y 2hactas el hombre y la mujer se buscan eternamente en el amor y en la pasi"n d#ndole la raz"n a Arist"fanes $uien en la obra plat"nica "El ban$uete o del amor" se presenta como el e+geta de los orgenes del amor er"tico al relatar el mito del androgino. :a enumeraci"n de amores, amadas y amantes literarios es interminable. 7elena, :aura, Beatriz, Miametta, 9ulcinea o ;ara Bobjetos de pasi"n amorosaB 'an a reiterarse en otros nombres en ambientes diferentes en la historia de la creaci"n potica. Aun$ue el amor se 'aya modificando por el #mbito en $ue 'i'en los amantes siempre ser# el mismo sentimiento $ue el hombre ha tratado de aprehender y e+plicar desde ,lat"n y /'idio hasta 8chopenhauer, 8thendal, Mromm o Bataille. 2omo se ha se-alado antes es improbable definir el amor en sentido absoluto. 9e lo $ue no hay duda alguna es de su e+istencia. 8i surge inestabilidad sobre la respuesta a la pregunta Q4u es el amorR no hay conflicto al resol'er los interrogantes% 3B [E+iste el amor en la poesa 'inicianaR y @B Q2"mo es el amor en los poemas de )incius de ;oraesR Ante la primera pregunta se puede afirmar $ue en la obra 'iniciana la 'oz potica da referencias sobre su sentimiento; aun$ue s"lamente est dando cuenta de algunos episodios de sus amoros. As, cuando )incius de ;oraes en "8onata de amor perdido" dice%
D,nde est)n tus ojos %d,nde est)nB% 'h& milagro de amor *ue escurres de mis ojos4 En el agua iluminada de los r!os de la luna yo los vi descendiendo y pasando y huyendo @ban como las estrellas de la [Link]# 3en& yo *uiero tus ojos& mi amor4

solamente est# se-alando un aspecto e+periencial de un amor inaprehensible,

34

$ue se escurre "en el agua iluminada de los ros de la luna", $ue " huye como las estrellas de la [Link]". Aun$ue s"lo a'erigua por el lugar donde corren Hlos ojos del amorH, esta indagaci"n muestra la e+istencia del amor. Aaturalmente, s"lo se indaga por la e+istencia de las cosas $ue son, $ue est#n; y el amor en la potica de 9e ;oraes es. Al segundo interrogante habra $ue responder $ue, como se afirm" antes, el amor 'iniciano ante todo es er"tico, $ue su principal forma de e+presi"n es el erotismo. 8in embargo con s"lo afirmarlo no se puede dar por cierto y aceptado. 8e ha de determinar a$u de $u manera es er"tico el amor en 9e ;oraes. Ese es el problema a resol'er en este apartado. 3. Erotismo en la potica 'iniciana 3.3. :a palabra er"tica 4uien se enamora 'i'e en un estado de contemplaci"n. 9e hecho la apariencia del enamorado, del $ue cae en amor, es la de un encan!ado. El trmino conser'a la acepci"n $ue pro'iene de "cantus" o "carmen" en el sentido de f"rmula m#gica, sortilegio o hechizo. El "incantatio" es, a la 'ez, la acci"n de pronunciar f"rmulas m#gicas y el efecto $ue stas producen en alguien D!. El amor, entonces, es el objeto de una canci"n, de un "carmen" o "cantus" $ue lle'a al encantamiento, al "incantatio". Esta relaci"n entre "cantus" Ben tanto $ue f"rmula m#gicaB y amor se hace e'idente cuando los primeros 'ersos del poema "0ernura" dicen% H6e pido perd,n por amarte de repenteI +un*ue mi amor sea una vieja cancin en tus oidosH. Estos 'ersos cantus! son seguidos de la descripci"n del encantamiento $ue produce la amada en la 'oz del poeta%
De las horas *ue pas a la sombra de tus gestos Gebiendo en tu boca el perfume de las sonrisas De las noches *ue viv! abrigado Por la gracia ineludible de tus pasos 6raigo la dul ura de los *ue aceptan melanc,licamente#

35

As, lo melanc"lico se inscribe en el #mbito del encantamiento. Al 'olcar los sentimientos hacia el interior el enamorado logra un estado de refle+i"n profunda, de melancola, $ue se mezcla con una e+tra-a sensaci"n $ue in'ade los sentidos% "6raigo la dul ura de los *ue aceptan melanc,licamente". 8e presenta una ambi'alencia entre tristeza y tibia afabilidad $ue mejor se podra definir con la 'oz sajona de "spleen", o en el caso de la potica 'iniciana con la lusitana "saudade". :a actitud de abandono absoluto, de "incantatio", se transparenta cuando la 'oz potica confiesa un estado de contemplaci"n e inmo'ilidad, de dependencia total% H###las horas *ue pas a la sombra de tus gestosH; H###las noches *ue viv! abrigadoI Por la gracia ineludible de tus pasosH . :as im#genes son claras, el momento potico refleja un profundo estado de arrobamiento, de +tasis, de "incantatio" $ue se acent&a cuando se registran algunos trminos $ue comparten planos sem#nticos cercanos entre s% fascinaci"n, e+t#tico, $uietud, unci"n en su acepci"n de recogimiento o piedad!, sosiego, reposo% ###el afecto *ue te dejo No trae la exasperaci,n de las l)grimas& ni la fascinacin de las promesas Ni las misteriosas palabras de los velos del alma# Es un sosiego& una uncin & un derrame de caricias " s,lo te pido *ue reposes quieta& muy quieta " dejes *ue las manos c)lidas de la noche encuentren sin fatalidad el mirar exttico de la aurora# Adem#s de las connotaciones de dejar el mundo material a causa del amor $ue tales palabras imprimen al poema, e+iste una alusi"n BreiteradaB al poder m#gico y misterioso de la palabra, del "encantamiento", del conjuro en s% "...la fascinaci"n de las palabras"; "...las misteriosas palabras de los 'elos del alma". 8e enfatiza en el 'alor del "carmen", de lo dicho, de la posibilidad de crear uni'ersos s"lo con la pronunciaci"n de las palabras; es $ue uno de los elementos $ue hace $ue la se+ualidad humana se repliegue al erotismo es la palabra; la e+presi"n lingustica es sin duda 'ehculo esencial de lo er"tico.

36

3.3.3. 9el lenguaje mstico al lenguaje er"tico :as descripciones del objeto amado y los trminos con $ue se e+presa el enamorado y el mstico son intercambiables. El enamorado emplea e+presiones religiosas% "s,lo amarte es divinoH# A su 'ez el religioso se 'ale de trminos $ue podran ser er"ticos, no hace falta citar a 8anta 0eresa de A'ila o a 8an .uan de la 2ruz. 8i el amor es in'ocado por el "cantus" el enamoramiento es un encantamiento en donde el enamorado se crea un especial estado de #nimo. 8u profunda interiorizaci"n se apodera de todo su mundo. :a imagen ensimismada de $uien ama deja 'er un acto de contrici"n, un estado de angustia y de dolor $ue se apodera del enamorado; tpica reacci"n er"tica del hombre frente a la materializaci"n del amor%
6e amo& 7ar!a& te amo tanto -ue el pecho me duele como enfermedad " cuanto m)s sea el dolor intenso 7)s crece en m! tu encanto

El encanto incantatio! $ue causa el amor toma un cariz diferente a la euforia. :os sentidos se confunden en un dolor intenso $ue puede lindar con la enfermedad; surge de pronto una ambi'alente sensaci"n de pl#cido bienestar y de pa'oroso dolor. :a sensibilidad religiosa liga siempre el deseo y el pa'or, el placer intenso y la angustia F!. Esta percepci"n del mundo donde caben, como partes indisolubles, lo bendito y lo maldito obedece a un a antigua 'isi"n cristiana% el acceso a lo sagrado es el mal, sin mal no habra bien y, ob'iamente, el mal es profano N!. 0anto la religi"n cristiana como en la concepci"n del er"tismo el amor encuentra un haz y un en's. En el cristianismo son sagrados lo puro y lo impuro, all no se puede rechazar la "mancha"; de igual modo el erotismo muestra dos caras% el

37

dolor intenso y el encanto $ue crece en el alama. Ao hay amor sin dolor% H###te amo tantoI -ue el pecho meduele como enfermedadH . Bataille dice $ue la 'iolencia del erotismo es suceptible de angustiar; en ese sentido no es difcil $ue para la potica de 9e ;oraes el amor er"tico lle'e a la enfermedad. :os estudios $ue se han realizado sobre la relaci"n entre misticismo y erotismo no son pocos. El an#lisis de $ue han sido objeto las obras de los poetas msticos 'a desde el e+amen teol"gico y filos"fico hasta el psicoanaltico. *ndudablemente el capitulo ((*( de la obra ")idaH, en donde 8anta 0eresa describe su famosa trans'erberaci"n, ha sido el te+to al $ue m#s se ha hecho referencia en este sentido. En el mencionado captulo se lee% ve!ale en las manos un dardo de oro largo& y al fin del hierro me parec!a tener un poco de fuego# Este me parec!a meter por el cora ,n algunas veces& y *ue me llegaba a las [Link]# +l sacarle& me parecialas llevaba todas consigo& y me dejaba toda abra ada en amor grande de Dios# Era tan grande el dolor& *ue me hac!a dar a*uellos *uejidos; y tan excesiva la suavidad *ue me pone este grand!simo dolor& *ue no hay *ue desear *ue se *uite### No es dolor corporal& sino espiritual& aun*ue no deja de participar el cuerpo algo& y a2n harto# Es e'idente $ue dicho te+to sea material suceptible de e+hausti'os estudios para aclarar la relaci"n entre misticismo y erotismo; pero stos no han podido llegar a establecer un concepto definiti'o por$ue, seg&n Keorge Bataille, desde $ue la sensaci"n $ue la santa plantea no se e+perimente desde la orilla mstica y tambien desde la cientfica, los conceptos ser#n sesgados y unidimensionales. 9e cual$uier forma, la relaci"n entre lenguaje mstico y er"tico tiene dos puntos de 'ista. 5no $ue obser'a el lenguaje er"tico de la poesa; '. gr. la poesa de la misma 8anta 0eresa y la de 8an .uan de la 2ruz. El otro, en sentido in'erso, obser'a el lenguaje mstico en la poesa er"tica. A tra's de esta lente es $ue se 'isualiza la poesa 'iniciana.

38

:as locuciones $ue tienen aplicaci"n frecuente en el l+ico mstico son, tambin, muy usuales en el lenguaje de los enamorados y, por e+tensi"n, en las e+periencias poticas de tipo amoroso. En la er"tica 'iniciana la aplicaci"n de trminos religiosos es reiterati'a , y 'a desde el empleo de formas simb"licas hasta el de palabras $ue tienen una clara significaci"n di'ina. As, la luz y la 'ida $ue en la treminologa cat"lica son el camino del bien, la oposici"n a la nefasta y pecaminosa oscuridad; en el c"digo amoroso de 9e ;oraes su simbologa no 'ara grandemente, s"lo $ue all la luz y la 'ida es la mujer deseada en una \delectaci"n morosa G!% "6u presencia es algo como la luz y la vidaH. ,ero as como este sobrio 'erso es una confesi"n de amor Bde amor terrenal "ascendido" a lo di'inoB otros 'ersos 'inicianos anteponen la pasi"n carnal a im#genes esencialmente sacras, como la 8antsima 0rinidad%
###todo& todo se desmorona ante La visi,n de tu vientre puber& alma del padre& Cora ,n del hijo& carne del Esp!ritu Santo& +men4

Alusiones religiosas na'egan los 'ersos de 9e ;oraes. E+presiones

como

Hmilagro de amorH& Hmujer )ngelH& Hmi Dios&*uiero a la mujer *ue pasaH y 'ersos como H###eres la cantigaI De amor&eres lu & eres lirio& enamorada4I 62 eres el esplendor& el 2ltimo claustroI De la eleg!a sin fin& )ngel4###H del poema "C"n!ico" hacen pensar $ue entre la e+presi"n religiosa y la er"tica e+iste una coincidencia $ue no se e+plica s"lo con afirmar $ue los procesos emocionales msticos y amorosos son an#logos. 7ay pasos $ue conlle'an a esta analoga. ,arece ser $ue el +tasis es el punto com&n m#s alto en la semejanza entre lo mstico y lo er"tico. As pus, el paso inicial para lograr esos estados e+t#ticos es desdibujar los elementos $ue atraen la atenci"n. 8e trata de poner la mente "en blanco" y fijar el inters en un s"lo objeto. 8eg&n /rtega y Kasset el mtodo para lograr el +tasis es el mismo tanto para los practicantes del yoga como para los msticos cat"licos; mientras $ue para los hind&es es necesario "no ver diversidad"

39

para 8anta 0eresa y 8an .uan de la 2ruz se debe lograr "un arrancamiento de alma" y tener "la casa sosegada" <!; i.e., $ue el indi'iduo e+t#tico no tiene otros asuntos m#s $ue distraigan su atenci"n, todo su inters tiene un &nico destinatario; as, los msticos y los enamorados blo$uean su mente y fijan toda su concentraci"n en un objeto; los primeros se e+traen del mundo al cortar sus 'nculos con su entorno hasta "ensimismarse" en su &nico inters, los otros Blos enamoradosB se sienten alejados del mundo para 'i'irlo con su pareja. El uni'erso se resume en una "uni,n transfusiva" en la $ue "cada cual translada al otro las raices de su ser y vive %piensa& desea& act2a%& no desde s! mismo& sino desde el otroL 3J!; el la! amado a! es el centro de la 'ida de su amante, todo gira a su alrededor. ,ara 9e ;oraes Hla mujer amadaI Es el tiempo pasado en el tiempo presente en el tiempo futuroH# 0anto los msticos como los enamorados, despus de concentrar su raz"n y su emoci"n en el objeto amado, y lograr una "uni"n transfusi'a", arriban a un "estado de gracia" $ue se asemeja a la ingra'idez, se llega al +tasis, se est# fuera de s. Este "estado de gracia", ese +tasis se e+presa a tra's de un estado de calma, de $uietud, de encantamiento incantatio!. Estado $ue se denota en el primer cuarteto de "8oneto de fidelidad"%
+nte todo& de ti& mi amor estar) atento +ntes& y con tal celo& y siempre y tanto -ue a2n frente al mayor encanto De ti se encante m)s mi pensamiento

:a $uietud de $uien est# fuera de s Be+t#ticoB a causa de un desbordado sentimiento amoroso ya se describi" atr#s en el poema "0ernura" 33!, de la misma poca de este "8oneto de fidelidad". All el objeto amado deja de ser tal, un " objetum", para con'ertirse en "injectum". As, cuando el mstico siente $ue "9ios se filtra en su alma" 3@!, la 'oz potica penetrada de amor dice en "8oneto de contrici"n" n"tese el trmino religioso Bcontrici"nB en el ttulo del poema!% "S,lo amarte es divino y sentir calmaI Es

40

una calma tan hecha de humildadH# 9i'ino y 2alma son e+presiones $ue adem#s de pertenecer al l+ico cat"lico Bsin duda m#s "di'ino" $ue "calma"B podran implicar una entrega absoluta del amante al " objetum" amado. 8e infiere una especie de abandono de la 'oluntad del amante $ue permite $ue el " objetum" amado se filtre en su alma. ,odra decirse $ue as como los msticos erotizan el lenguaje $ue e+presa el amor di'ino, la poesa 'iniciana, en la mayora de sus creaciones, di'iniza el lenguaje $ue e+presa el amor er"tico. 3.3.@. 9el amor mstico al amor er"tico :a trayectoria potica de 9e ;oraes, como se ha insistido anteriormente, nace de un profundo misticismo "embriagado pela vertigem das grandes abstracoes e das grandes alturas" 3>!; es un periodo inicial al cual el propio )incius 9e ;oraes cataloga como "trascendentalista" y define como " uma poesia de ansia de absoluto& fruto da insatisfasao pela vida real en oposicao a vida ideali ada" 3=!. :uego su poesa se sumerge Bo se ele'aRB en un plet"rico erotismo, una lrica $ue 9e ;oraes ad'ierte como "integracao no cotidiano& fruto da liberacao dos preconceitos idealistas da su formacao burguesa e misticaH 3D!. As, partiendo de su primera obra, "El camino para la distancia", se encuentra all una e+presi"n potica atra'ezada por una "ptica mani$uea% el mundo est# di'idido en la luz $ue 'iene de lo di'ino y en la oscuridad $ue tutela lo profano. 8"lo cuando la poesa de 9e ;oraes 'a encontrando un tono personal $ue surge de su entorno y e+presa una forma de 'ida, la del poeta Besto es despus de publicar "Ariadna, la mujer" y "2inco elegas"B, es $ue se 'a disipando esa di'isi"n conceptual de las cosas y se 'a haciendo m#s complejo el sentimiento er"tico; emerge una nue'a poesa en la $ue el amor humano se e+presa sin conflictos de tipo moral. 8e busca un e$uilibrio entre la sensualidad y la ternura.

41

8in duda, en la primera potica de )incius de ;oraes es muy clara la circunstancia del amor humano% no trasciende la oscuridad profana; s"lo se le da cabida al amor a 9ios. :as e+presiones poticas insin&an la e+istencia de uni'ersos opuestos, carentes de matices; as en el poema ";stico" Bel ttulo hace referencia a la dimensi"n trascendental propia del poetaB lo a#!o sugiere, sin nombrar su opuesto, la e+istencia de un antag"nico mundo subterraneo; lo a$ier!o esboza la e+istencia de lo oculto%
En el mirar abierto *ue yo pongo en las cosas de lo alto Aay todo un amor a la divinidad En el cora ,n abierto *ue yo tengo para las cosas de lo alto Aay toda una comprensi,n

*gualmente la #u% implica la oscuridad%


+lmas *ue poblais el mundo de la luz -ue& distantes& paseais por las noches -ue andais suspendidas al caminar en el sentido de la luz -u buscais& mis almas hermanasB

El amor al $ue e+horta la 'oz potica en la creaci"n ":a gran 'oz" reniega del placer, de la "miseria de la carne"; anuncia entonces un mundo Hdeshacindose en la lama de la carneH# :a e+istencia del mal, del pecado, de lo oscuro, de la mentira es necesaria para $ue 'i'a el bien, la luz, la 'erdad; precepto cat"lico $ue se hace presente en esta poesa inicial influida, por 2laudel, por Bloy, por 1i'iere. Esta dicotoma impregna al poema de ase'eraciones como%
Seor, antes de que fueras Jess la humanidad era fuerte

Los hombres buenos o!an la dulzura de tu vo Los malos sent!an la dureza de tu colera

:a concepci"n del erotismo como una e+preiencia negati'a, tal como se obser'a en "El camino para la distancia" y "Morma y e+gesis", tiene un sustento cat"lico. 9e hecho, Keorge Bataille dice en "El Erotismo" Bcitando a ,. 0esson, carmelita descalzo, colaborador de la publicaci"n "Etudes 2armelitanes" en la edici"n cuyo tema fue ";isti$ue et continence"B $ue entre los religiosos y msticos en general "jam#s se admite la se+ualidad...diab"lico". As, pues, el conflicto $ue 'i'e el

42

poeta en sus primeras publicaciones; i.e., el cho$ue producido por su rigurosa formaci"n religiosa en la secundaria con la realidad del mundo $ue es su entorno; se e+plicara de alg&n modo en los preceptos cat"licos sobre la continencia. Q2"mo enfrentar la se+ualiadad, el amor y el erotismo si interioriza $ue tales asuntos se hunden en lo pecaminoso, en la "por$uera"R El camino &nico es tomar distancia con llas cosas terrenales y negar lo profano, lo oscuro $ue pro'iene de la humanidad corrupta =[Link]& todo es blasfemia y todo es lodoH# :a 'oz potica 'e en el amor humano lo inmundo, lo escatol"gico%
Tu dulce enseanza fue olvidada

###despus *ue pasaste por el mundo

6u existencia fue negada 3eo la oscuridad& veo el horror& veo el pecado 1esucit, Sodoma4

,osteriormente, la poesa 'iniciana 'a cambiando de rumbo. 9eja la posici"n absoluta en la $ue el bien se superpone el mal y se 'islumbra la aceptaci"n del placer er"tico aun$ue seguido de una dolorosa angustia y un 'elado arrepentimiento. 8i en la primera publicaci"n el ttulo de la obra hace referencia a la intenci"n del poeta de guardar distancia con las cosas $ue no son espirituales, el segundo libro de poemas sua'iza el deseo de alejamiento y se logra una noci"n del amor a tra's de la cual se incluye a la mujer no de forma idealizada sino generadora de pasi"n amorosa, aun$ue contradictoriamente en'uelta en un aire de sacralidad $ue es lo $ue produce el arrepentimiento $ue se cit" arriba. 8i bien el tono de "Morma y E+gesis" ya no es tan cat"licamente altisonante no se puede decir $ue 9e ;oraes haya abandonado su posici"n inicial; s"lo se 'islumbra una distenci"n en su temple religioso. El amor desciende al mundo terrenal, la mujer se con'ierte en potencial objeto amoroso, al menos en la dimensi"n espiritual. Es toda'a inaceptable un amor $ue in'olucre el cuerpo, "la carne". El amor $ue pretende ser inmaculadamente espiritual deja muy poco espacio para el erotismo, aun$ue jugetea con ste muy de lejos, como e'itando

43

caer en su centro $ue incinera la castidad y la pureza de alma. Ese juego de negaci"nBacercamiento al objeto er"tico se podra se-alar como "delectaci,n morosa", trmino $ue nombra una paradoja% la tentaci"n $ue se re'ela en la prolongaci"n de la misma tentaci"n!. Bataille define la " delectaci,n morosa" como un impulso paralizado del "'uelo nupcial". 7ay $ue se-alar $ue la tentaci"n para el creyente tiene el mismo sentido $ue para el z#ngano tendra la muerte al fecundar a la reina; pero la diferencia entre religioso y z#ngano es $ue el primero tiene libre albedro y aun$ue no muere fsicamente a causa de "caer" en tentaci"n, si puede perder la 'ida di'ina 3F!. :a "delectaci,n morosa", entonces, es la manera de coniliar el deseo de sal'ar el alma con el abandonarse a la mortal delicia del abrazo. En la delectaci"n la belleza del objeto amado, su atracti'o se+ual, desaparece. 8ubsiste s"lo el recuerdo de un halo de muerte o de condena $ue hace odiosa la belleza del objeto 3N!. 2ual$uier acercamiento fsico es anulado. :a creaci"n del a-o >D contiene 'arias creaciones poticas $ue dibujan esta delectaci"n; una de stas, "Ausencia", poema de 'ersos de largo aliento, de entrada plantea la negaci"n del deseo de amor% H"o dejar *ue muera en m! el deseo de amar tus ojos *ue son dulcesH, y a continuaci"n e+plica la raz"n de la distancia $ue es necesario guardar para e'itar la cada mortal en el pecado% Hnada te podr dar sino la triste a de verme enteramente exhaustoH# ,osteriormente, de nue'o se acerca la idea del poema a la " delectaci,n morosa", se lle'a todo el deseo $ue produce el objeto er"tico al recuerdo%
-uiero s,lo *ue surjas en m! como la fe en los desesperados
Para que yo pueda llevar una gota de roco de esta tierra maldita

-ue *ued, sobre mi carne como una mancha del pasado#

/ se lle'a al campo de la imaginaci"n. As, el encanto del placer er"tico no traspasa los lmites $ue ocupa la pureza y la sal'aci"n espiritual%
6us dedos enla ar)n otros dedos y te abrir)s en la madrugada

44

Pero tu no sabr)s *ue *uien te tuvo fui yo& por*ue yo fui el gran !ntimo de la noche Por*ue mis dedos enla aron los dedos de la niebla suspendidos en el espacio " yo traj hasta m! la misteriosa esencia de tu abandono desordenado

:a 'oz potica hace suyo el goce $ue halla la amada en otros amores tus dedos enlazar#n otros dedos!. A pesar de la ausencia o de la lejana la imaginaci"n hace posible una ideal posesi"n carnal a tra's de elementos diferentes al objeto er"tico%
###te poseer m)s *ue nadie por*ue podr partir " todas las lamentaciones del mar& del viento& del cielo de las aves& de las estrellas Ser)n tu vo presente& tu vo ausente& tu vo serena#

,ero es un 'erso, a manera de e+gesis, el $ue resume toda la problem#tica de la delectaci"n morosa, toda la ambiguedad de la tentaci"n y su continencia% HNo te *uiero tener por*ue en mi ser todo se habr!a terminadoH. :a idea contenida en este 'erso se con'ierte en el leit motiv de "Morma y E+gesis". 8e reitera el temor a in'olucrarse en una relaci"n pasional por llegar a la oscuridad del pecado, a la muerte $ue es la condena. ,or lo anterior, cuando en su poema "A una mujer" 9e ;oraes e+presa en tono de descubrimiento% H"o comprend! *ue la muerte estaba en tu cuerpoH est# creando, a tra's de lo femenino como causa de su pasi"n, una alegora de la perdici"n, de la "muerte de su castidadL. 1ecalcitrante 'isi"n religiosa. :a lucha interior del poeta por momentos se define a fa'or de la pasi"n y la lubricidad. En "El regreso de la mujer morena" dice% " los senos de la mujer morena sofocan mis [Link]"; pero surge la templanza e+igida por la 'ida cat"lica y con af#n de sal'ar su trascendencia di'ina la 'oz potica e+horta%" 7is amigos& mis hermanos& y vosotros todos *ue guardais a2n mis 2ltimos cantosI Dad muerte cruel a la mujer morena". A toda costa es preciso no zozobrar en el lodo del placer se+ual. ,ero es muy posible $ue la continencia sea 'encida por los placeres inmensos $ue propone la tentaci"n; he dicho $ue en ese momento sobre'iene la muerte

45

espiritual, el fin de la castidad y la pureza. ":a mujer en la noche" y "Agona" son dos poemas $ue comparten la misma angustia, son la tragedia del #ngel cado, la materializaci"n del pecado. En el primero la imagen potica construye un uni'erso lleno de sensaciones er"ticas $ue son descritas como bestias Qla bestiaR! H*ue paseaban por mi cuerpo h2medo& *ue se eri aban sobre mi pecho& *ue se ocultaban en mis oidos y umbaban sobre mis labiosH ; sto sobre un fondo l&brico, h&medo y nocturno. El poema termina con un aliento de muerte pro'eniente de un largo 'iaje%"o me levant y comenc a llegar& me parec!a venir de lejos I y no haba ms vida en mi frente# En "Agona" el erotismo na'ega sobre el objeto del deseo% H###tu gran cuerpo blancoH# En un mar de arena $ue representa la 'oluptuosidad naufraga la pureza de la 'oz potica, zozobra toda espiritualidad y la pasi"n es omnipresente; la descripci"n de la amada se llena de sensualidad%
" tus senos fueron dunas deshechas por el vendaval *ue pas, ######################### ###tu vientre fue arena movedi a para mis dedos

a rengl"n seguido y a pesar del intento de sal'aci"n a tra's de la comuni"n con 9ios la fuerza del deseo consuma el amor%
Procure *uedar inmovil y orar& pero me fui hundiendo en ti Desapareciendo en tu ser disperso *ue se contra!a como la vor)gine

El desenlace marca el mismo destino fatal en esta serie de poemas de "Morma y E+gesis"% Hdespues fui el sue.o& lo oscuro& la muerteH; sin embargo, se 'a 'islumbrando una luz de redenci"n para el alma $ue cae en pecado. "La vida destruida por el pecado tiene un valor elemental& es el bien " 3G!. 8in reconocer el mal no e+istira el bien. 5no y otro son como haz y en's de una hoja. 9e tal forma, la posibilidad de una cada tiene como contrapartida la factibiliodad de 'ol'era surgir% HCuando despert era claro *ue yo hab!a nacido nuevamenteI 3en!a lleno del pavor de tus [Link]# ,ara 'i'ir la 'ida di'ina es necesario morir 3<!.

46

5na 'ez aceptada la posibilidad de $ue el amor pasional se apodere del pensamiento y de los sentidos la potica de 9e ;oraes lucha por obtener un res$uisio de pureza. Aun$ue se debate entre la castidad y la sensualidad a la postre la balanza se inclina a fa'or de esta &ltima no sin antes hacer objeciones, $ue incluso in'olucran a la muerte como en HEl regreso de la mujer morenaH . 8i all la soluci"n es la elisi"n del objeto del deseo, en ":a legi"n de los caballeros 5ras" se trata de incapacitar la potencialidad genital de ese objeto. 9e cual$uier modo, la tentaci"n, la seducci"n, contienen una propuesta er"tica $ue a la 'ez incita al deleite de lo puramente genital. En trminos biol"gicos se afirma $ue la 'ida es una continua combusti"n $ue traza un cambio ineluctable hacia la muerte; as, la sensualidad es un e'ento 'ital en la cual se presenta un derroche incalculable de energa; consecuentemente podra pensarse en un despilfarro de sustancia, pero esa prodigalidad sin lmites tiene un fin contrario al desperdicio de 'ida, de energia. :a misma 'ida " no se abandona a exesivos gastos de energ!a m)s *ue en la medida *ue tiende a un crecimientoH# Esta paradoja es ine+orable, "la naturale a reune a la vida y a la muerte en lo genital" @J! As pues, ":a legi"n de los 5ras" e+horta a la neutralizaci"n de lo genital para conser'ar la imposible castidad cuando la soslaya l&brico el deseo se+ual. :os 2aballeros 5ras son im#genes fantasmag"ricas $ue cabalgan en las noches de luna llena blandiendo espadas flamgeras, son #ngeles justicieros $ue purifican con sus armas las regiones donde se aloja el placer%
9icen los campesinos $ue oyen los aullidos ttricos y distantes 9e los 2aballeros 5ras $ue salpican sangre de las partes malditas 8on escla'os de la luna y 'ienen de 'ientos blancos y puros.

8i la genitalidad es e+tirpada el mo'imiento infinito de la 'ida se con'ierte en $uietud, en sosiego, en la paz $ue s"lo se logra con la continencia de la

47

combusti"n se+ual. Esos crueles mensajeros de la pureza Hvan por las haciendas arrancando el sexo de las muchachas y de las madres solasI " de las yeguas y de las vacas *ue duermen separadas de los machos fuertesH . Este poema, sin duda, niega la posibilidad de la satisfacci"n se+ual producida por la genitalidad; inclusi'e recuerda la poesa inicial de 9e ;oraes por su tono sacramental y de escarmiento% H'h& si la sangre salpicada del desespero de los Caballeros :r!asI +hogara toda la regi,n malditaH# :a negati'a a la genitalidad cierra cual$uier camino diferente al del amor puro, libre de la poluci"n del coito. ":a legi"n de los 2aballeros 5ras" es una creaci"n muy propia del nue'o periodo de la potica 'iniciana en la medida $ue aun$ue acepta la e+istencia del amor humano $uiere 'er s"lamente la faz espiritual del mismo. 5na 'ez clama por la puruficaci"n de la "regi"n maldita" supone un por'enir sin la angustia de enfrentar el peligro de la sensualidad% " ser!a bello& ser!a apenas el sufrimiento del amor puroH. 1ecurdese a 8an Agustn cuando distingue el eros serenidad del amor! del se+o oscuridad de la libido!. 8e puede pensar $ue el temor a hundirse en el placer se+ual sin inhibiciones se e+plica cuando el amor se+ual se acerca a la muerte. ?a 9a'id 2ooper en ":a gram#tica de la 'ida" y el mismo Bataille en "El Erotismo" han afirmado $ue la prdida de energa durante el coito, y principalmente durante el orgasmo, acerca a los amantes a un estado de noBmente ning&n sentido es controlado por la mente! muy similar a la muerte Ba una muerte "chi$uita", en trminos del autor francs. 2omo ya se ha se-alado, la poesa 'iniciana, a la 'ez $ue 'a ad$uiriendo una nue'a identidad, 'a rotando lentamente sobre s misma hasta mostrar el an'erso de su rostro sacramental y di'ino% su rostro sensual y placentero. Ese proceso de cambio desemboca en el culto al amor carnal pero tambien en el canto a las turbulencias espirituales $ue ste genera. As, la desnudez de los cuerpos se

48

reitera en al obra hasta con'ertirse en algo cierto, en una 'erdad. En el amor carnal en tanto $ue se desnuda el cuerpo, el alma deja caer tambien sus 'elos. :os amantes se enfrentas, solos, como ante la muerte, a la 'erdad del cuerpo de su amado a! y a la 'erdad de sus sentimientos. El poeta busca $ue la desnudez des'ele la intimidad fsica para apreciarla, gustarla y actualizarla; para $ue la 'erdad de la hermosura fsica se haga presente ante la mirada y se pueda 'erbalizar la belleza. Es en ese momento esttico $ue sta la belleza! se &roduce del latn producoBdu+iBductum%hacer salir!. ? cierto, a la belleza se le "hace salir" @3!.
Esa mujer es un mundo %una libertina 6al ve ###% Pero en el marco de un cama Ninguna mujer ninguna fue tan bella

este &ltimo terceto del "8oneto de de'oci"n", como el cabalista $ue crea su uni'erso con la palabra, sugiere $ue la 'oz potica "produce" la belleza. En "8oneto de mujer al sol", en cambio, muestra la belleza desnuda y a la 'ez desnuda descubre! sus sentimientos%
:na mujer al sol es todo mi deseo 3enida de la sal del mar& desnuda& los bra os en cru La flor de los labios entreabierta para el beso " la piel para fulgurar todo el polen de la lu

:uego reitera la e+presi"n del deseo, de la necesidad amorosa%


:na bella mujer con los senos en reposo Desnuda al sol& es todo lo *ue mi alma precisa El vientre terso& el vello h2medo& una sonrisa " la flor de los labios abierta para el go o#

1eiterar la necesidad de amar a una mujer desnuda no es s"lo la e+presi"n de un deseo limitadamente carnal; el deseo trasciende, 'a m#s all#. ,retende penetrar s la intimidad corporal pero tambien la del alma. 2uando el objeto amado e+hibe su desnudez re'ela su belleza, su 'erdad. En el fondo desnude% y 'erdad son palabras $ue surgen de un mismo campo sem#ntico% del griego des'elar, descubrir, des'estir!; el latn toma la forma veritas y el castellano 'erdad @@!.

49

:a er"tica 'iniciana pretende encontar 'erdades. Arriba se hizo referencia al "8oneto de 9e'oci"n"; all el poeta busca la esencia de la mujer, o mejor, la esencia del erotismo a tra's de la mujer. 2uando el primer terceto dice% HEsa mujer *ue a cada amor proclamaI La miseria y la grande a de *uien amaI " guarda la marca de mis dientes en ella " para concluir con el &ltimo terceto citado ya %HEsa mujer es un mundo###H% no hace referencia s"lamente a $ue la mujer sea la sumatoria, o principio y fin, del uni'erso sino a $ue la 'erdad &ltima de una mujer desnuda "en el marco de una cama"! es, m#s all# de la belleza, el amor. 9e hecho, la desnudez lle'a a la belleza Bya se habia dichoB pero tambien hay $ue recordar $ue la producci"n de la belleza es objeto del amor. ,ero as como la er"tica 'iniciana busca encontrar lo $ue hay m#s all# de la desnudez corporal, tambien es capaz de mostrar su 'erdad ntima al des'elar sus sentimientos de amor. 9e tal forma "8oneto de amor total" desnuda la pasi"n $ue el objeto amado produce en la 'oz potica%
Te amo tanto mi amor... o cante

El humano cora ,n con m)s verdad 6e amo como amigo y como amante en una siempre diversa realidad

:a dualidad amigoSamante B reiterati'a en los temas amorosos B muestra dos caras% el "e$uilibrio" y el "dese$uilibrio" del amor; dos elementos constituti'os de las relaciones entre un hombre y una mujer. :a amistad, la condici"n de amigo a!, se acerca m#s a la $uietud, a la comprensi"n y a la ternura, al "e$uilibrio". ,or el contrario, pero como algo inseparable, el amante se apro+ima al mo'imiento, a la 'iolencia y al placer sensual, al "dese$uilibrio". 0ernura y 'iolencia, amigo y amante, "e$uilibrio" y "dese$uilibrio"; elementos dial"gicos $ue hacen $ue el amor se enri$uezca a s mismo. En la ya mencionada obra "El Erotismo", Keorge Bataille dice $ue "las formas e*uilibradas& en las *ue el erotismo es posible& no tienen en 2ltima instancia otra salida *ue un dese*uilibrio& o el envejecimiento previo a la desaparici,n definitiva"; a lo $ue agrega% "la forma significativa de

50

alternar el dese*uilibrio y el e*uilibrio es el amor violento y tierno de un ser por otro". 8i bien, en el primer cuarteto de "8oneto de amor total" se denota la dualidad mencionada, el desarrollo del mismo se sumerge en el "dese$uilibrio", en la 'iolencia, en la pasi"n%
6e amo como un animal& simplemente Con amor sin misterio ni virtud Con un deseo maci o y permanente

:a descripci"n Bdes'elamientoB $ue el poeta hace de sus sentimientos refleja la 'iolencia del amor se+ual, primario, $ue ante todo se complace en la c"pula% H6e amo como un animalH ###Hsin misterio ni virtudH para luego cerrar el poema con un deseo de muerte, com&n al gnero humano en el momento de la pltora se+ual%
" de amarte as!& inextingible Es *ue un d!a& en tu cuerpo& de repente Ae de morir por amar m)s de lo posible

Bataille afirma al respecto del ansia de muerte en el "dese$uilibrado" +tasis se+ual $ue "ese deseo de so obrar *ue corroe a todo ser humano& difiere del deseo de morir en *ue es ambiguo= es el deseo de morir& sin duda& pero es& a la ve & el deseo de vivir& hasta los l!mites de lo posible y lo imposible& con una intensidad siempre mayor". 9e tal forma, si se subraya el &ltimo 'erso, la posibilidad de morir por "amar m)s de lo posible", no se 'islumbrara m#s $ue un inmesurable deseo de 'i'ir hasta los lmites de lo imposible. As, en la potica de 9e ;oraes la bus$ueda de la e+presi"n de la sensualidad hasta m#s all# de lo posible trasciende el cuerpo de la mujer misma y se apropia de algunos smbolos femeninos, como la luna y la tierra, para jugar con ellos en una e+tra-a e+periencia se+ual. 8e debe recordar $ue en "El poeta y la lunaL y en "Ariana, la mujer" @>!, en donde la personificaci"n es un tema recurrente, la luna y la tierra toman la forma de mujer l&brica y deseable; se con'ierten en mujeres amadas, para ser posedas o fecundadas. 0ienen lugar una suerte de amores "tel&ricos" y "siderales" entre el poeta y esos elementos naturales tan llenos de

51

simbologa femenina. Ambos poemas e+altan el "dese$uilibrio" er"tico. :os 'iolentos arrobamientos de amor en los $ue se sumerge el poeta dan lugar a una creaci"n desbocadamente erotica; el amor descubre, des'ela, una nue'a posibilidad de crear poesa. 8i el amor tiene muchas posibilidades de e+presi"n potica, el erotismo sigue buscando 'erdades desnudeces! mirando hacia su interior. :a er"tica 'iniciana se con'ierte en una especie de juego trptico% desnudezBbellezaBamor. ,ero ese juego no siempre se da en conjunto. 9e hecho, algunos poemas hacen referencia al amor sin si$uiera soslayar la belleza y su desnudez. A su turno las creaciones lricas $ue hacen referencia a cada una de stas bellezaBdesnudez! e'entualmente e+cluyen a los otros dos elementos del "engranaje". En este sentido "1eceta de mujer" presupone la belleza e+acta, la mujer perfecta% 8Las muy feas *ue me perdonen I Pero la belle a es fundamentalH# Esa opini"n de la belleza no se escapa a los conceptos $ue los cl#sicos tenan sobre sta. ?a ,lat"n en "El Ban$uete", en boca de Agat"n, hace un deslinde entre entre la belleza y la fealdad; seg&n l la belleza est# en contienda con las fealdad por$ue el amor es amor a lo bello, s"lo se le encuentra en las flores, los perfumes y las mujeres hermosas, de fresca tez @=!. 1etomando la e+clusi"n recproca de los elementos trpticos del juego er"tico en )inicius de ;oraes, la desnudez se presenta como pieza a+ial en "Balada de la jo'en del ;iramar". All, en el encantamiento de la 'oz potica por la belleza deslumbrante del cuerpo desnudo de una jo'en muerta en un edificio de 1o de .aneiro, se percibe una especial sensaci"n er"tica $ue reitera el deseo de traspasar el umbral de lo posible y sumergirse en lo imposible, en el ambiguo deseo de muerte $ue se ha se-alado anteriormente. El despojo mortal $ue podra causar pa'or en circunstancias ordinarias esembellecido por su desnudez ins"lita%
Silencio en la madrugada

52

!n el edificio "iramar

Sentada al frente de la ventana Desnuda& muerta& deslumbrada :na joven mira al mar

:a descripci"n minuciosa de su cuerpo a la luz del sol dibuja una pl#cida desnudez $ue luego se 'a a fundir en un apasionado "connubio lunar". El poema 'a de la calma y la $uietud /HLa joven esta tan ausente IEn una ilusi,n tan serena I-ue vive feli H0 al vrtigo de la violencia pasional /HEl sol batido de viento I3iene con furor violeta I+ la joven a violentarH ! siempre sin distensionar la er"tica prosopopeya del cuerpo $ue, aun$ue inerte, reboza sensualidad%
Sus rodillas de ambar Enmarcan el blanco de la piel " la gran flor de su cuerpo Destila una ftida miel

8i bien se descubren en "Balada de la jo'en del ;iramar" 'arios referentes, como la alucinante relaci"n amorBmuerte, no se desdibuja en el fondo la imagen reiterada del cuerpo femenino sin m#s 'elos $ue su piel. :a e'oluci"n de la poesa amorosa de )incius de ;oraes es como un 'iaje a tra's de un tortuoso camino $ue tiene como norte inicial la soberbia, la omnisapiencia y la templanza pero luego desemboca en una a'enida l&dica, l&brica y hedonista, en donde la consigna es "carpe diem".

3.3.@. El amor y el tiempo .ulio 2ortazar, el m#s grande cronopio, sostena en una historia suya @D! $ue cuando uno era regalado con un reloj, a la postre uno era regalado a# reloj% el propietario del reloj posee el objeto pero el reloj maneja la 'ida del propietario. Esto es, al in'entar el tiempo le pertenece al hombre la in'enci"n pero el hombre es de'orado por su in'ento. El tiempo, una suerte de 'or#gine, de'ora todo lo $ue cae en su mundo. :as cosas $ue son medidas con el tiempo tienen un sino

53

tr#gico, o mueren all y son las cosas perecederas, finitas; o tienen $ue seguir hasta el infinito, idea angustiosa, y son las cosas eternas. 2uando el amor se mira a tra's de la lente del tiempo el asunto tiende a complicarse. As pues, surge el interrogante% Qes finito o infinito el amorR :a respuesta puede ser afirmati'a para las dos opciones. ,ara los poetas rom#nticos del siglo (*( el amor 'a m#s all# de la 'ida y de la muerte; para la filosofa puede ser inmortal y tambien mortal; para los no'elistas del siglo (( el amor es atemporal, e+iste, s, pero sin tiempo. 9e este modo, cabra preguntar% QEl amor en la poesa de )incius de ;oraes es eternoR Q*nmortalR QMinitoR 0al 'ez no hay respuesta absoluta a estos interrogantes pero se podra pensar en la posibilidad Brepitiendo a 9e ;oraes en "8oneto de felicidad"B "*ue sea infinito en cuanto dure". El Aue'o 0estamento anuncia $ue "9ios es amor"; as, por ser el amor un atributo di'ino y por$ue 9ios es eterno se infiere la eternidad del sentimiento. Esa condici"n infinita del amor se e'idencia en la fase inicial de la potica 'iniciana. :os cuarenta poemas $ue forman su primera publicaci"n "El camino para la distancia" reiteran la e+clusi"n de la cotidianidad terrenal; la 'isi"n esttica del poeta se lanza en la bus$ueda de lo trascendental $ue s"lo encuentra en la piadosa eternidad cat"lica. El poeta se ausenta, pone distancia, entre lo mortal impuro y la espiritualidad tutelada por 9ios y e+presada por una poesa profundamente mstica. En esa medida el amor di'ino es indudablemente una emoci"n sin lmites en el camino de lo temporal% es infinito. 9e otro lado, emerge la e'eriguaci"n por el amor er"tico; por su de'enir en los rieles del tiempo. 9e tal modo hay $ue retomar a ,lat"n $uien pone en labios de 9iotima la e+gesis de la condici"n infinita del amor en 'irtud a $ue ste B el amor B no se puede considerar como un dios @F!, ni si$uiera como un atributo di'ino;

54

por el contrario por ser una creaci"n del hombre es por esencia finito, transitorio. En la misma linea de 9iotima, ,ausanias en ambos casos ,lat"n! dice $ue el amor no es uno s"lo. 8i e+isten dos Afroditas, 5rania y ,andemia, e+istir#n a su 'ez Eros y 7imeros. :a primera Afrodita, hija de 5rano y de la espuma del mar, es el amor espiritual; la otra es hija de Zeus y 9ione, tit#nida $ue el deus deorum posey" con ardor, es el amor carnal, el esplendor del cuerpo, lo org#smico. As pues, el compa-ero de Afrodita 5rania ser# Eros, el de Afrodita ,andemia ser# 7imeros. En ese sentido la e+istencia de dos Afroditas implica $ue el hombre 'ea dos maneras de amar, la del amor espiritual y la del amor fsico. ?a se haba dicho $ue en )incius de ;oraes el amor se e+presaba en mayor grado en trminos pasionales; en su potica se percibe el amor en su fase sensual, apasionada, carnal; se hace presente 7imeros, lo $ue no $uiere decir $ue lo espiritual se repliegue a la ine+istencia; por el contrario, si lo sensual es una fuerza a'asalladora el amor espiritual es el 'alor $ue e'ita la animalidad se+ual humana U atr#s se mencion" esta oposici"n se+ualidad 's. erotismo @N!. :a poesa 'iniciana no es concluyente cuando se le interroga por la in!finitud del amor er"tico. 8e 'islumbra una indecisi"n sol'entada en el ya mencionado "8oneto de fidelidad" $ue a prop"sito tiene el mismo sentido $ue las lineas de 0olstoi en "8onata de Vreutzer"% "9ecir $ue podeis amar a una persona toda 'uestra 'ida es como si pretendieseis $ue una 'ela arda mientras 'i'ais"!%
Es as! *ue cuando m)s tarde me llegue *uien sabe& la muerte& angustia de *uien vive ### "o pueda decirme del amor /*ue tuve0 -ue no sea inmortal& puesto *ue es llama Pero *ue sea infinito mientras dure#

En el &ltimo 'erso del soneto se resume la 'isi"n $ue el poeta tiene del tiempo en el amor. 9e ;oraes no se aleja de la concepci"n del amor transitorio% el amor es,

55

e+iste, mientras 'i'a y es suceptible de e+tingirse, incluso de repente. En "8oneto de separaci"n" su fin es ineluctable%
De repente& no m)s *ue de repente Se hace triste el *ue se hi o amante " solitario *uien se hi o contento De repente& no m)s *ue de repente

Se hace el amigo intimo, distante Se hace de la vida una aventura errante

El amor, por ser una creaci"n humana B ya se haba dicho B, es finito, transitorio. ,arecera $ue e+iste un concenso uni'ersal $ue lo considera como un sentimiento perecedero, frecuentemente agotable; tanto por causas objeti'as, la m#s hostigante cotidianidad, como por causas subjeti'as, una posible 'aloraci"n errada de la persona amada. En un soneto fechado en 3.<FJ en 1o de .aneiro y titulado OEl 'erbo en infinitoL se reitera el eterno fin del amor, $ue es el concepto 'iniciano del tiempo en el amor. En este soneto B$ue se caracteriza por unos marcadsimos encabalgamientos B el poeta juega con la cercana fontica entre infiniti'o e infinito lo primero de forma implcita, lo segundo de forma e+plcita!, tales conceptos, a su 'ez, juegan un papel importante en la estructura y en la significaci"n del poema% en cuanto a lo primero se hace e'idente la forma infiniti'a de los 'erbos $ue se enumeran en los 'ersos% ser, transformar, nacer, respirar... En cuanto a la significaci"n el referente del soneto es el amor, o mejor, el amor en su calidad de infiniti'o en donde el infiniti'o se define como un modo 'erbal $ue e+presa una acci"n general e indeterminada!. 9e manera $ue a$u el referente no tiene limitantes temporales ni modelos indi'iduales $ue particularicen el poder y alcance de su acci"n; esa forma infiniti'a acerca el amar a un campo $ue no tiene lmites. :o infiniti'o del sentimiento se 'uel'e infinito. A tra's de una yu+taposici"n de acciones se describe un proceso en donde el amor crea la 'ida% HSer creado& generarse& transformarI El amor en carne y la

56

carne en amor& nacerH para luego H###despertar I:n d!a a la lu y ver el mundo y oir I" comen ar a amar y entonces sonreirH# :a sonrisa se con'ierte en llanto en un proceso 'ital en donde es ineluctable H###crecer y saber y ser y haber I" perder y sufrir y tener horror IDe ser y amar###H ,ero luego el sufrimiento se 'a atomizando para H###olvidar todo al tener un nuevo amor Iy vivir ese amor hasta morirH. El &ltimo 'erso propone Hir a conjugar el verbo en infinitoH. As, cada nue'o amor enfatiza el juicio 'iniciano $ue marca tanto su poesa como su misma 'ida. El amor es infinito eterno! mientras dure. 2oncepto $ue anuncia, por los a-os =J, la desici"n del poeta de guiar su 'ida hacia el disfrute de la sensualidad. Es por esta poca en $ue hace un parntesis en su relaci"n con Beatriz Ace'edo de ;ello 0ati!, su primera esposa, y 'i'e un amor atormentado con 1egina ,ederneira con $uien se llega a casar en segundas nupcias, tal 'ez para eternizar su sentimiento aun$ue "sabe $ue sigue casado con 0ati" @G!. ,oco tiempo despus su nue'a esposa lo abandonara. 8in duda el af#n por 'i'ir el amor jurando eternidad en el matrimonio recordemos $ue se despos" nue'e 'eces! no es otra cosa sino una acci"n amparada en lo $ue se con'irti" su m#+ima de 'ida= Hel amor es eterno mientras dureH . 9e tal modo no hay incon'eniente en hacer cuantas 'eces sea necesario lo propuesto en el &ltimo terceto de OEl 'erbo en infinitoL%
" olvidar todo al vivir un nuevo amor " vivir ese amor hasta morir E ir a conjugar el verbo en infinito#

8thendal, en "9el amor", plantea su "ideologa" B trmino impreso por el mismo Beyle @<! B de la cristalizacin; all crea un concepto $ue pretende una e+gesis del comportamiento del gnero humano frente al amor. 9esde su 'isi"n decimon"nica e+plica de $u manera se prolonga el amor en el tiempo a tra's de la esperanza de nue'os placeres producidos por ese sentimiento. El autor francs llama cristalizacin >J! a "la operaci,n por la cual el esp!ritu extrae de todo cuanto se presenta motivos para descubrir *ue el objeto amado posee nuevas perfecciones" >3!. Es una forma de e+presar, desde el pensamiento

57

rom#ntico, la ine+tinguibilidad del amor, o al menos la prolongaci"n del mismo en el tiempo; claro $ue sin llegar a los amores post mortem de un 7atcliff y una 2atherine en la obra de la Bronte. Aun$ue la potica de 9e ;oraes tampoco es e+tra-a a la e+presi"n de esta macabra cristalizaci"n en "Balada del muerto 'i'o", publicado en el =F. Es natural $ue tanto el hombre como la mujer sigan cre#ndose mutuamente moti'os de inters cristalizaciones! de manera tan constante $ue tengan la necesidad permanente del ser amado. 2uando cesa ese inters constante por el otro cuando no hay m#s cristalizaciones! el amor se rutiniza, tras la rutina 'iene la 'ejez y la 'ejez mata >@!. 2uando en los primeros 'ersos de "2#ntico" la 'oz potica subraya la e+istencia de un objeto amado% HNo& t2 no eres un sue.o& eres la existencia I6ienes carne& tienes vigor y tienes pudor IEn el pl)cido pecho tuyoH , s"lo est# iniciando un e+tenso recorrido de cristalizaci"n $ue idealiza la imagen de la amada. Esa proliferaci"n de "nue'as perfecciones" hace $ue el amor trascienda; as, el amante descubre cada 'ez nue'os moti'os de enamoramiento. El poeta 'e en su amante atributos c"smicos% "eres la estrella sin nombreH& H62 eres todo el esplendorH; posteriormente 'isualiza la posibilidad de lograr para s a la enamorada% H+h& si fueras m!a ISi fueras la idea& el sentimiento IEn mi###H :uego, sus cualidades, sus "nue'as perfecciones", son, en definiti'a, corporales% HEres linda& eres alta& eres sonriente IEres como el verde del trigal maduro I6us ojos tienen el color del firmamento ICielo casta.o en la tarde son tus ojos I6u paso arrastra la dulce poes!a del amorH. 2ada paso es una nue'a cristalizaci"n $ue gua hacia la pasi"n% HC)rgame en tu seno 4loca4 siento ILa infancia en tu amor 4 cre camos juntos4 IComo si fuera ahora y siempre; demos INombres graves a lo imposibleH# ,osteriormente se 'islumbra un #nimo de detener el tiempo $ue cierra la bus$ueda de encantos nue'os en el ser amado= H###recuesta tu cara fresca ISobre mi pecho desnudo& oyesB es temprano ICuanto m)s tarde sea& ser) m)s

58

temprano ILa calma es el 2ltimo suspiro de la poes!aH . 5n deseo de atemporalidad in'ade al poema; el momento sensual puede ser infinito mientras dure. *ndudablemente, el caracter del amor en relaci"n con el tiempo en la potica de 9e ;oraes se inclina m#s hacia la atemporalidad. ,odra pensarse $ue para los amantes el tiempo es ine+istente, su pasi"n puede ser infinita aun$ue su relaci"n tenga final; la ausencia del objeto amado, y la e+istencia de otro nue'o, no son "bice para perpetuar el momento en el $ue cada uno de los amantes sinti" la pasi"n. El recuerdo es una suerte de "medium" $ue in'oca y recrea en cual$uier tiempo el momento de amores pasados perpetu#ndolos y ponindoles fin a 'oluntad de $uien recuerda. 9os poemas e+tensos, $ue intercalan 'ersos hepta, octa y eneaslabos muy mel"dicos y de rima muy irregular, adem#s de otro no tan e+tenso, con tercetos de rima y mtrica regular, eluden el paso del tiempo y recrean los primeros amores personales del poeta. 0itulados "1osario","Balada de la playa de )idigal" y ";arina" y publicados por segunda 'ez en ",oemas, sonetos y baladas" en 3.<=F, pero fechados en los >J, re'i'en los primeros momentos amorosos con prolijidad y los actualizan. :a 'oz potica asegura tener $uince a-os cuando 1osario, Huna mulata humilde *ue vive en la palya de CocotaH >>!, tiene 'einte. H1ecuerdo sus veinte [Link] IFunto a mis *uince tendidos IGajo la lu verde de la lunaH# :a e'ocaci"n de ese encuentro amoroso se detiene en el tiempo. 8in duda la lectura de estos poemas son un eterno presente. 1osario, figura $ue 9e ;oraes e'oca para recrear su iniciaci"n se+ual, gua al poeta hacia la profundidad del placer% HLevant, su falda de un gesto IPor sobre la pierna doblada I7ordiendo la carne de la mano I7ir)ndome sin decir nadaH# 0eniendo como escenario un transfondo de irrealidad %Hbajo la lu verde de la lunaHB y con el recuerdo de "*ue lejos& a lo lejos I:n gram,fono sonabaH se describe en el poema una 'isi"n $ue se reitera en "Balada de la playa de )idigal" y en ";arina";

59

las circunstancias son especiales en cada creaci"n, pero las im#genes tienen una connotaci"n muy cercana% el descubrimiento ntimo del ser amado. En "1osario" ese descubrimiento tiene lugar ante el +tasis de la 'oz potica% HLe acarici la dura simiente IEntre el vello *ue la guardaba IGes)ndole el muslo fr!o ICon sabor a [Link]# ? contin&a% HSent! a la presi,n del dedo IDeshacerse desvanecida IComo un dedal misterioso ILa pe*ue.a casta.a I+nsiosa de ser tocadaH. En "Balada de la playa de )idigal" la bus$ueda de la intimidad tambien se da bajo la luna ausente% HNo surgi,& pero igual oculta INos record, su lugarH# " a rengl,n seguido= H" tu vientre lleno de mar I7e ven!a en ondas a empujar IEran mis dedos de arena IEran tus labios de salH . ? luego% H7is manos te confunden ICon la mojada arena fr!a I3enciendo las manos de los alisios IEn las ondas de tu vestidoH. ";arinaL es un poema en el $ue el amor carnal es como una b&s$ueda incipiente. :a b&s$ueda del contacto fsico se 'islumbra con matices de ingenuidad. ,odra pensarse $ue el encuentro amoroso $ue origina este poema es anterior a los citados arriba y por tanto se 'e un amante jo'en para $uien el amor es, un poco, juego% H6en!as unos pechitos duros I" tus labios oscuros ISilbaban valses I3alses isle.os4 " necio I"o buscaba en el fr!o I6u intimidadH# ;alograda b&s$ueda de la seducci"n% HPero siempre te liberabas ICon dolorosas mordidas bravas I7enina hidalgaH# Estos amores hacen parte del presente del poeta durante largo tiempo. El descubrimiento er"tico de la adolescencia 'a a actualizarse cuando 9e ;oraes publica ",oemas, sonetos y baladas" casi 'einte a-os despues de 'i'ir la e+periencia y m#s de $uince de escribir los poemas. ,odra pensarse, entonces, en un amor $ue trasciende en el tiempo y $ue se superpone a otros nue'os amores tomando ese matiz de eternidad, mientras dura. Esta posici"n parad"jica esta lejos de ser un contrasentido; de hecho, la e+istencia del amor perdura,

60

corre sin lmites por la 'a del tiempo, no as la presencia del objeto amado. :a relaci"n del amor y el tiempo en la obra de 9e ;oraes, en definiti'a, se desarrolla claramente en dos planos e'identes y e'entualmente yu+tapuestos ySo suprapuestos% el primero es la paradoja 'iniciana $ue sustenta una eternidad amorosa mientras el sentimiento dure. El segundo es el concepto beyliano de "cristalizaci"n" amorosa. ,lanos $ue al yu+taponerse crean poemas con un mismo eje tem#tico B el amor B pero $ue presentan matices diferentes dados por las caractersticas propias de cada plano. Al supraponerse uno se sustenta en el otro, en ocasiones la "cristalizaci"n" genera una finita eternidad amorosa o 'isce'ersa.

3.3.>. El 'alor en el erotismo 'iniciano 8ecularmente el amor y el 'alor han sido elementos estrechamente ligados. 9esde los postulados plat"nicos lo er"tico se ha 'isto a tra's de la lente de unos 'alores. As, Medro, en OEl Ban$ueteL, e+alta el caracter 'irtuoso $ue ad$uiere $uien ama. El indi'iduo emamorado se apropia de unos 'alores nue'os $ue en el pasado fueron ajenos a l. HNo hay hombre por cobarde *ue sea& a *uien Eros no inspire mayor valor y no le haga semejante a un heroeH/ >=!. Aaturalmente, Medro habla del concepto griego del amor, el de la tradici"n teog"nica% ele'ado, bello e infinito; a$uel amor 'irtuoso $ue emana de Afrodita 5rania )enus 2eleste!, en el $ue lo limitadamente carnal es e+cluido sin reser'as por impuro y efmero. Este 'alor $ue descanza en la 'irtud no es lejano a la potica inaugural 'iniciana. 7eroes 'irtuosos y justicieros defensores de la pureza aparecen en las noches de luna Hsobre caballos l!vidos *ue conocen todos los caminos I" van por las haciendas arrancando el sexo de las [Link] y de las madres solas I" de las yeguas y de las vacas *ue duermen apartadas de los machos fuertesH . El amor

61

fsico, el de la gente com&n, el amor prostitudo, el amor $ue ,ausanias en OEl Ban$ueteL atribuye a 7imeros, en el $ue el espritu est# ausente y s"lo hay 'iolencia sensual es e+tirpado, arrancado de cuajo por unos misteriosos mensajeros $ue la 'oz potica soberbia e'oca% HNo hay anatema para la Legi,n de los Caballeros :rias IPasa lo inevitable donde pasan los Caballeros :riasH# En defensa de 'alores como la belleza, la bondad y la justicia estos legionarios son una suerte de #ngeles e+terminadores. A prop"sito, es necesario retomar OEl Ban$ueteL para entender de alg&n modo la raz"n de estos letales mensajeros !. ,or boca de 9iotima, ,lat"n afirma $ue Eros no es un dios. 9e hecho 8"crates ya haba inducido a aceptar a sus interlocutores $ue Hel amor es amor de alguna cosa y esa cosa *ue amamos nos hace falta " >D!; m#s adelante el sofista prosigue afirmando $ue se aman las cosas bellas cuando se carece de ellas y como Eros ama la belleza, es $ue carece de ella; y concluye% si Eros carece de belleza y si lo bello es inseparable de lo bueno, Eros no es bueno. 9iotima, entonces, parte de lo dicho por 8"crates y continuando la misma l"gica establece $ue lo $ue no es bello no es necesariamente feo; debe e+istir, por lo tanto, un punto intermedio. 9esde ese lugar intermedio plantea $ue el Amor no es bello, ni malo, ni feo; como no tiene belleza es $ue la ama y como no tenerla es una pri'aci"n, y los dioses no tienen pri'aciones, por consiguiente el Amor! no es un dios. ,ero tampoco es mortal. :uego debe ser un mediador, algo intermedio entre los dioses y los hombres. 2oncluye, pues, la sacerdotiza del templo, $ue el Amor es un demonio >F!. 2enturias m#s tarde, en la segunda antes de 2risto, el autor latino :ucio Apuleyo define al demonio como "un centinela& un gu!a personal& un censor !ntimo& un curador especial& un observador asiduo& un testigo inseparable& un juez familiar que desaprueba el mal y elogia el bien... H Esta entidad tiene los mismos atributos de los #ngeles !; de hecho, a partir de estos entes demoniacos es $ue la escol#stica se 'ale para crear su teora sobre los #ngeles y los demonios.

62

9e tal forma, los 2aballeros 5rias, #ngeles de la muerte, reclaman para s la justicia y como censores ntimos desaprueban el mal. 8"lo as la 'oz potica e+horta% H'h& si la sangre salpicada del desespero de los Caballeros :rias I+hogara toda la regi,n maldita ISer!a bello tal ve %ser!a apenas el sufrimiento del amor puroH# El amor plat"nico B ele'ado, puro, bello, bueno e infinito B e+cluye, como se anot" antes, el esplendor del cuerpo, la 'italidad del se+o y el goce carnal; in'alida la atracci"n entre hombre y mujer, no acepta la uni"n er"tica de se+os opuestos. :a :egi"n de los 5rias tambien pre'iene este tipo de uniones; sus caballeros $ue 'an y 'uel'en por Hcaminos llenos de luna I:nos despus de otros& negros sobre caballos l!vidosH y de $uienes Hhuye el buitre *ue conoce todas las [Link] I" la hiena *ue ya prob, todos los cad)veresH son los $ue Hdejan dentro del espacio emocionado IEl extra.o flu!do todo hecho de recuerdos I-ue trae a las doncellas im)genes suaves de otras doncellas I" trae a los j,venes figuras hermosas de otros j,venesH# *ndudablemente ese amor se da s"lo en la potica inicial de 9e ;oraes. :a otra 'isi"n esttica del poeta de 1o se sale de la normati'idad y propone unos nue'os 'alores en los cuales el objeto del amor es la felicidad B en ese camino se encuentra tambin el placer B y la belleza. :a pureza y la estricta espiritualidad en el amor 'an desapareciendo. El objeto amado no es m#s un ser etereo de 'isos di'inos; es algo terrenal y de naturaleza igual al amante. :o amado es, sin discusi"n, cosa material; 'i'iente y sensual; tiene una e+istencia real%
Tu no eres un sueo, eres la e#istencia

6ienes carne& fatiga y pudor En el pl)cido seno tuyo###

63

2uando )incius de ;oraes describe la realidad $ue genera el enamoramiento su 'oz potica reconoce $ue la mujer, objeto amado, e+iste, ES; reconoce en ella las categoras $ue la ontologa le otorga a los objetos reales% finitud, espacialidad, consistencia y cosidad se tiene percepci"n de su realidad!, esto se opone a la creaci"n inicial en donde el amor di'ino tena como objeto de amor algo ideal un "objeto ideal"! cuyas caractersticas eran la intemporalidad, la aespacialidad y la incorporeidad. ,ero como cosa material, 'i'iente y sensible, el objeto amado 'a a llenar la poesa de 9e ;oraes; buscar# en su amante la uni"n para el placer y la plenitud del amor en su "estrato anmico y conciente" 5na 'ez $ue la 'oz potica tiene conciencia de la realidad material de la amada y la e'oca reafirmando su e+istencia B Heres& de cual*uier modo& la mujerH % la relaci"n de los amantes, desde un punto de 'ista puramente anmico, con$uistar# su m#s alta e+presi"n en la bus$ueda y el encuentro carnal. El juego er"tico parte de la 'isualizaci"n corporal $ue 'a encendiendo el deseo. Esa ;ujer B con may&scula en este poema titulado ")iaje a la sombra" B insin&a su propia corporeidad en un estado de coincidente entusiasmo anmico con el amante% su Hvientre *ue se cubre de olor mar!timoH , sus "ojos mansos",su "cara oscura". En un 'uelo amoroso la 'oz potica cree oir en los Hsenos de juventud& el ruido misterioso de los duendes [Link] la leche p)lida del deseoH para luego e+clamar con pasi"n% H*ue se abran las puertas& *ue se abran las ventanas& *ue se separen las cosas a los vientos y si alguien me pone en las manos este l)tigo de acero& yo te castigar 4hembra4 %ven& p,sate a*u!% tu cuerpo blanco en bolero y rumba %47)s4%4Dan a4 4Dan a4% /'h& tus muslos son pantanos de cal viva& misteriosos como la carne de los batracios#0 "; despues cierra el poema diciendo con calma% Hyo te fecundar!a con un simple pensamiento de amorH# *ndudablemente, ")iaje a la sombra" es la e'ocaci"n del objeto amado, un urgente re$uerimiento carnal, pero "8oneto de agosto" trasciende la fantasa er"tica y describe sin 'elos la 'erdad amorosa de la intimidad de los amantes $ue

64

se recogen eternamente en la oscuridad; all la 'oz potica se descubre% H###osadosI +mamos vagamente sorprendidosI Por el ardor con *ue estabamos unidosI Nosotros *ue and)bamos siempre separadosH. :uego confiesa el espanto Hde los bramidosI Con *ue ench! tus patticos oidosI " sent! el errebato del calor de tus gemidosH. ? de nue'o B como en el poema anterior B regresa la calma; una imagen fija a contraluz de una tenue l#mpara% HEl pubis negro sobre el cuerpo blancoH# ,or el hecho de tratarse de una relaci"n amorosa generada en un estrato inferior de los amantes, como es el anmico, no se le puede considerar como indigna, ajena al ser humano. 8i bien en este estrato, en el $ue predomina el placer cuando inter'iene el amor, no es tan complejo como otros estratos Bcomo el a+iol"gico o espiritual B no se le debe considerar menos 'alioso. :a relaci"n er"tica en este ni'el Be+clusi'amente anmico B tiene tanto 'a#or como el amor a ni'el a+iol"gico. Es noble, digno y 'alioso $ue lo se+ual de un indi'iduo encuentre una respuesta identicamente se+ual en el objeto amado, as como lo espiritual encuentra respuestas recprocas en el alma en donde se busca el amor >N!. As, en la potica de 9e ;oraes lo $ue podra juzgarse como un libre ejercicio er"tico o se+ual se llena de 'alor si se tiene en cuenta $ue la se+ualidad es una inherente e+presi"n humana; aun$ue se considere como instinto elemental es un proceso con alg&n grado de complejidad. 9e hecho, el goce se+ual implica la pertinencia de unos elementos $ue conlle'an a su realizaci"n >G!. Entre tales elementos es primordial el propio sujeto y las sensaciones $ue se apoderan de l a partir de la sobree+itaci"n $ue genera la pasi"n; en "8oneto de agosto" el ardor de la uni"n, los gemidos y la sorpresa $ue lle'a a la tensi"n son la lectura de un estado en el $ue el amor penetra el estrato anmico de los

65

amantes. El contenido amoroso es tambien parte fundamental del erotismo en el estrato anmico. A$u los amantes e+perimentan la intensidad de la pasi"n de manera directamente proporcional al goce $ue contiene el encuentro se+ual. Aun$ue la poesa 'iniciana no es pr"diga en la e+presi"n e+plcita de tal goce "El poeta y la luna" es un poema de tono un tanto e+acerbado en donde los amantes, seres ideales $ue sostienen una e+tra'agante relaci"n, se hunden con'ulsos en las simas de su erotismo% H+rdiente y desesperadaI La luna gira y se extiendeI La llegada lenta del espasmoI Exita las puntas de la lunaH. El poeta entonces la toma de los brazos y ella Hse curva en arcoI En un delirio de placerI El go o aumenta de repenteI Los gemidos perduranI " *ueda de frente# DesnudaH# El poeta y el astro nocturno encarnan a los amantes en una personificaci"n l&brica. El encuentro carnal se ele'a a alturas siderales y la pltora de los $ue se aman se derrama en forma de estrellas Hdespues la luna se adormeceI 7engua y se apaciguaI El poeta desapareceH# /tra instancia $ue complementa el estrato anmico es la e+presi"n del contenido amoroso $ue no es sino una comunicaci"n er"tica a partir de c"digos corporales perceptibles a tra's de los sentidos. En este estrato anmico, en el $ue se destaca lo sensible, la lectura corporal $ue se hace del objeto amado conlle'a a establecer unas condiciones $ue lo hacen m#s o menos! deseable a los ojos del amante. 9e tal forma la relaci"n de la 'oz potica Btal 'ez del poetaB con $uien inspira el poema ":a mujer $ue pasa", $ue a su 'ez inspira el m#s conocido bossa no'a "Karota de *panema", es una comunicaci"n de c"digos corporales. 9e ;oraes y 0om .obim, notable m&sico brasile-o amigo suyo, acostumbraban reunirse cotidianamente en el bar ")eloso" $ue "era una especie de oficina para el poeta" ><!. En la misma calle 'i'a 7eloisa ,into 7elo ,inheiro como se llam" posteriormente, cuando se conoci" como la "garota de *panema"! $uien pasaba todos los das hacia la playa bajo el balc"n donde 9e ;oraes permaneca. :a

66

pasi"n $ue despert" la jo'en se tradujo en una sentida in'ocaci"n%


Dios m!o4 yo *uiero a la mujer *ue pasa Su dorso fr!o es un campo de lirios 6iene siete colores en su cabello Siete esperan as en sus labios frescos

E+iste en estos 'ersos una e+presi"n del contenido amoroso de "doble 'a"% por un lado el poeta de 1o enumera, no e+ento de pasi"n amorosa, los atributos de la mujer $ue pasa; por otro, a$uella deja actuar su estrato 'ital anmico al contonear su cuerpo rumbo al mar; actitud $ue no implica necesariamente la bus$ueda de un amante ni una insinuaci"n de seducci"n. 9e hecho, este tipo de e+presi"n s"lo pretende reafirmar la corporeidad esttica del indi'iduo, lo $ue no es ajeno al erotismo. En "8oneto de mujer al sol" =J! pero m#s claramente en "1eceta de mujer" la 'oz potica e+alta el contenido er"tico de la mujer amada de forma es$uem#tica. :a esttica de la mujer ideal 'iniciana habla de unos atracti'oa primordialmente fsicos; la mujer debe ser bella o $ue Hpor lo menos tenga un rostro *ue recuerde un temploI " sea leve como un tro o de nube; pero *ue sea una nubeI Con ojos y nalgas# Las nalgas son important!simasH# Al parecer esta receta femenina no es s"lo una creaci"n potica encerrada en s misma; para 9e ;oraes es la delineaci"n de un objeto de amor ideal; crea como una escala de 'alor esttico con la $ue tasa la belleza femenina. En relaci"n con sto 'ale la pena recordar $ue despues de ser creado el poema ";ujer $ue pasa" y musicalizado en ritmo de bossa no'a! y de $ue se publicara "1eceta de mujer", el cineasta :e"n 7irzman decide con'ertir en film lo $ue al comienzo fue un poema y luego se 'ol'i" m&sica. 9urante la ardua labor de selecci"n de la protagonista de la pelcula, cinta $ue naturalmente lle'ara el nombre de "Karota de *panema" B y cuya dudosa calidad arroj" discutibles resultados B, el poeta increpa a la elegida ante la sincera e+tra-eza $ue ella le

67

e+presa al ser se-alada para representar el papel protag"nico. "A$u el $ue entiende de mujeres soy yo", dice 9e ;oraes, "5d. se puede sentir fea, pero corresponde enteramente a mi "1eceta de mujer" =3!. Es e'idente $ue )incius de ;oraes tena muy claro los 'alores estticos de la fisonoma femenina y su e+presi"n del contenido amoroso en el estrato anmico; no de otra forma hubo de afirmar% H*ue haya un cierto volumen de muslosI " *ue sean lisos& lisos como ptalos y cubiertos de fin!simo velloI Sensible a la caricia a contrapeloH# ,ero al continuar con la enumeraci"n de atributos estticos se 'islumbra el umbral de un estrato m#s complejo en el $ue se da un nue'o 'a#or al ser amado%
-ue la mujer sea en principio alta '& siendo baja& *ue tenga la altura mental de los altos picos#

:a 'oz potica 'alora a ese ser para ponerlo en relaci"n con un modelo preestablecido y 'ariable; para "medirlo" con base en unos par#metros $ue son los 'alores. Este ni'el de abstracci"n es sin duda m#s elaborado, m#s complejo. 0rasciende le 'ertiginoso estrato anmico conciente, lo $ue no e+cluye el desarrollo y el goce de estratos menos elaborados. :a potica amorosa de )incius de ;oraes, como toda su obra esttica, es zigzagueante y a'anza de esta forma tocando las dos orillas en las $ue esta enmarcado su flujo literario. As, de la pasi"n carnal primaria /"6e orde.o hasta la sangre *ue escurre entre mis dedosI " te poseo as!& muerta y desfiguradaH ! emerge un sentimiento $ue busca apropiarse de los 'alores intelectuales y espirituales de la mujer amada /H*ue tenga la altura mental de los altos picos"0. Es as como la 'oz potica anuncia $ue el amor obliga al amante a encontrar en su amada un ser interesante y por lo tanto necesario. ,ero cu#les son esos 'alores $ue el poeta busca en la amadaR 8in duda hay conceptos uni'ersales $ue indiscutiblemente toman caracter de 'alor, e.g., lo

68

bello, lo bueno, lo grato, lo justo, lo amoroso. 2onceptos de 'alor $ue en la poesa 'iniciana registran unas categoras comunes. Es as como en el citado poema "1eceta de mujer" B cuyos 'ersos inaugurales proclaman HLas muy feas *ue me perdonenI Pero la belle a es fundamental###H % la belleza e'idencia la polaridad propia de los 'alores. 9e hecho , e+iste a$u una relaci"n paritaria con e+tremos contrapuestos, por tanto, la belleza no sera sin su opuesto y 'isce'ersa. HNo hay trmino medio posibleH& continua el poema& HEs precisoI -ue todo eso sea belloH# En tanto $ue 'alor, la belleza no tiene punto intermedio y no lo tiene por$ue, como se sabe, los 'alores, 'istos desde la categora de la polaridad, son negati'os o positi'os; la disyunti'a es concluyente.
+h& j,venes putas de las tardes -u os aconteci,
!l polen que $ios os di%&

Para as! envenenar

:a incontestable pregunta del poeta en "Balada del manglar" in'olucra un concepto de 'alor $ue opone la castidad y el bien de la moralidad cristiana al pecado y a la mentira. HEn vuestros ojos lilasI Percibo cuando& falacesI Aaceis j,venes entrarH# Al e'ocar, entonces, seres $ue representan anti'alores /HPobre flores gonococcicasI -ue la noche despetalaisI Con vuestros ptalos t,xicosH0 se hace alusi"n a la e+istencia de un par positi'o y opuesto a estos seres, tal 'ez a la mujer $ue el poeta de 1o idealiz" en su "1eceta". 8in duda, el juicio de 'alor $ue enuncia la 'oz potica en "Balada del manglar" presenta un cariz opuesto al de "1eceta de mujer"; en este poema $uien e+alta los 'alores de la mujer ideal en una fer'orosa admiraci"n concluye $ue desea ser, y espera serlo de ella por siempre, Hsu incalculable perfecci,nH. En oposici"n la 'oz $ue recrimina a a$uellas $ue muestran Hel rojo de las garrasI Aablando cosas de amor" y a 'eces cantan "aullando como perras a la luna" son e+hortadas a morir en un frentico af#n purificador% HPor *u no os descarnaisI 'h enemigasB ' bienI No prendeis fuego a vuestros vestidosI " os lan ais como teasI Contra esos hombres de nadaI En esta tierra de nadieH#

69

;ientras $ue en un poema se sue-a con $ue la mujer, para ser aceptada, 'alorada y amada, H*ue sea bella o tenga por lo menos un rostro *ue recuerde un templo", en el otro, las Hor*uideas del impudorH, las Omaternales hienasL, las Hrubias mulatas francesasI 3estidas de carnavalH han perdido su 'alor, al punto de pensar $ue su mundo Hes semejante a las lucesI 3otivas de un cementerioI Esculpido de memoriasH# :a bipolaridad de los 'alores, empero, no da consesiones. 2ada 'alor "positi'o" tiene su opuesto, lo $ue no e+cluye $ue en cada e+tremo se 'ayan conformando matices, de manera $ue haya grados de 'aliosidad. As pus, preestablecer $ue la mujer deba tener Hla altura mental de los altos picosH sin duda implica $ue la "cristalizaci"n" en trminos beylianos! de ese deseo 'alore muy positi'amente a $uien posea esa cualidad y le reste jerar$ua en la "tabla de 'alores" a la mujer, objeto de amor, $ue carezca de ste; su 'aliosidad ser# menor. A pesar de pasionales in'ocaciones B tan enfebrecidas como las $ue celebra el poeta en "8oneto de la mujer in&til" B%
62& contra *uien me desvane co enamorado 1oca blanca4 Glancura *ue me espante Glancos senos a ules& nivea garganta blanco p)jaro fiel con *ue me deleito

el grado de 'aliosidad de la mujer amada a $uien hace referencia el poema no trasciende a estratos amorosos m#s elaborados por$ue la relaci"n $ue se des'ela entre los amantes se diluye por el paso del tiempo o por el encuentro circunstancial%
###cuando en las nocturnas Celebraciones& naufrago en tus delirios 6e tengo toda& blanca& envuelta en brumas

Ao se debe confundir el 'alor $ue la 'oz potica da a este poema. El concepto de polaridad es ajeno a este "8oneto de la mujer inutil" por cuanto el sentimiento $ue se re'ela no tiene un 'alor suceptible de contraposiciones. Este amor E8; s"lo

70

eso, e+iste en tanto $ue pasi"n. ,referiblemente debe obser'#rsele desde la categora de la jerar$uizaci"n, o desde el interrogante $ue indaga sobre la importancia 'alor! $ue tiene en el mundo del poeta. En tal sentido se podra concluir $ue, a pesar de la in'ocaci"n e+altada de los dos cuartetos Ben los $ue el objeto de amor pro'oca des'anecimiento, espanto y deleiteB, el terceto $ue cierra el soneto aterriza los delirios pasionales y se siente $ue el objeto de amor "pierde 'alor" ante $uien la ama%
Son tus senos tan tristes como urnas Son tus bra os tan frios como lirios " tu cuerpo tan leve como brumas#

:a pasi"n en s misma no es materia de 'aloraci"n jer#r$uica, no e+isten pasiones menores o sin importancia; as, este soneto moldea y des'ela una sincera pasi"n desbocada, en tanto $ue es el objeto de amor pierde 'alor. ,or tal moti'o la e+presi"n de lo l&brico en el poema "desciende" a lo triste, a lo fro, a lo le'e. 8in lugar a dudas, e+iste una constante en la potica 'iniciana con relaci"n al concepto de jerar$ua. Basta retomar las creaciones de su obra inicial en donde claramente se dibuja la preponderancia del amor di'ino sobre otros amores =@!. 9e igual forma, en su producci"n esttica posterior se 'islumbra una jerar$uizaci"n en las formas de amar. 8i bien muchos poemas e+altan la pasi"n, el erotismo o la muerte en el amor, de otro lado hay una serie de poemas $ue muestran al poeta como un ser para las formas m#s ele'adas de amor% "8oneto de contrici"n", "8oneto de amor total", "8oneto de de'oci"n", "8oneto de fidelidad o "0ernura". ":a inesperada poesa de la mujer amada" es una creaci"n de este tipo en el $ue la 'oz potica antepone a su cotidianidad la importancia de la mujer amada y a ella entrega su 'oluntad% HLa mujer amada carga el cetro y su altura es m)ximaH# Este $ue es el primer 'erso se-ala el destino del amante, su 'ida se 'er# ligada a

71

la de su amada. Es de suponer $ue a este e+tremo el poeta llega despues de 'erificar un proceso en donde se 'en implicados tanto su estrato anmico pasional! como su estrato a+iol"gico. En el &ltimo habr# confrontado sus "modelos preestablecidos" con la interioridad del objeto de amor para darle un 'alor; tambin habr# cernido y medido en su "tabla de 'alores" los elementos "'aliosos" $ue puede obtener de su amada; a partir de esa jerar$uizaci"n y posterior aceptaci"n de 'alores la 'oz potica se sentir# ligada o$(#i)ada! a su pareja. 8urge entonces una relaci"n de uni"n espiritual sin ob'iar, claro, el plano se+ual! y consustancial a sta un sentimiento de obligatoriedad. 2uando el poeta afirma rotundo, reconociendo la trascendencia de su objeto amado H###sea ella el principio y el fin de todas las cosas#I Poder general& completo& absoluto& a la mujer amadaH e+plicita una firme desici"n de entrega y compromiso lase o$#i)aci*n! con sus compa-era. ,ero esa obligaci"n B$ue debe entenderse no tanto en el sentido de coacci"n sino de necesidad de la mujer amadaB la establece entre sus preconceptos de 'alor con los 'alores de la mujer $ue ama%
-uin siembra vientosB La mujer amada -uin recoge las tempestadesB La mujer amada -uin determina los meridianosB La mujer amada -uin la misteriosa portadora de s! mismaB La mujer amada

Esta particular uni"n de los amantes bajo el ya mencionado concepto de obligatoriedad otorga Hpoder general& completo& absoluto& a la mujer amadaH ; la 'oz potica se 'e ineluctablemente ligada a su objeto de amor. ,ero esa uni"n no se da de forma unidireccional; i.e., $ue el amante se siente atraido por su amada, y por consiguiente obBligado a ella, pero tambien se obliga consigo mismo. 9e hecho la poesa 'iniciana, en todas sus etapas, opta por comprometerse sin lmite con lo amoroso. 0odos los 'alores $ue la 'oz potica encuentra en el objeto amado lo unen a ese ser de tal forma $ue all encuentra un norte, una gua% H###en el fondo pl)cido de la nocheI No es otra cosa sino la mujer amadaI La

72

*ue ilumina la ceguera de los hombresH# Esa aceptaci"n del objeto amoroso con todas sus 'irtudes y 'alores genera una obligaci"n; sin duda, $uien reconoce y adopta un 'alor se obBliga con ste. E+iste un ntima relaci"n entre el inters y la obligaci"n. 2uando el poeta decide $ue su objeto amoroso es la mujer $ue satisface sus espectati'as e+istenciales est# demostrando un inters por ella; esta distinguiendo sus 'irtudes y 'alores de las 'irtudes y 'alores de otras mujeres debe recordarse $ue "interBesse" Be+presi"n latinaB es algo $ue est# en medio de otros seres!. As, asegurar $ue Hla mujer amada carga el cetroH y *ue Hsu altura es m)ximaH es se-alar su enorme importancia, es tomar partido por ese ser y no por otro; es comprometerse con ella% obBligarse a partir del inter%esse por ella. En otras palabras% al presentarse la mujer amada como "la $ue carga el cetro" se con'ierte en el centro de la e+istencia y su condici"n ad$uiere un desbordado inters para el amante. Es justamente el inters por la amada lo $ue hace $ue la 'oz potica se obligue, se una a ella. 8e haba indicado arriba $ue la acepci"n $ue de obligaci"n se debe tener en cuenta a$u es la de necesidad. En este sentido la mujer amada Ben 'irtud a la obligatoriedad $ue nace del 'nculo amorosoB se 'uel'e necesaria% H###la mujer amadaI Es en el tiempo pasado en el tiempo presentye en el tiempo futuroI En el sin tiempoH. Este H@nesperado poema para la mujer amadaH integra Bcomo lo hace toda la poesa er"tica 'inicianaB lo interesante con lo necesario. Es $ue estos dos aspectos son inherentes al objeto de amor. 4ue un hombre o una mujer, ante los ojos del amante, muestre caractersticas interesantes implica $ue ese a! $ue E8 entre otros as! se con'ierte en "necBesse" necesario!. As pues, la necesidad de la mujer amada obliga al poeta a decir%
###pues es ella la columna y el cali & la fe y el s!mbolo& impl!cito En la creaci,n# Por eso & sea ella4 + ella el canto y la ofrenda El go o y el privilegio& la ta a erguida y la sangre del poeta

73

Corriendo por las calles e iluminando las perplejidades

/bligatoriedad, inters y necesidad son categoras $ue se 'erifican cuando el amante encuentra en su objeto de amor a$uellos modelos preestablecidos y 'ariables $ue se denominan 'alores. Aaturalmente para sucitar esta 'erificaci"n es ob'ia la e+istencia de un "objeto $ue tenga cosidad" =>!; este tiene $ue ser el objeto amado. Aun$ue la afirmaci"n puede parecer una 'erdad de ,erogrullo es '#lido hacer algunas consideraciones finales sobre el tema. 5na lectura inicial de la potica 'iniciana podra se-alar $ue la mujer es el tema a+ial de toda la obra, pero la 'erdad es $ue lo $ue sustenta la enorme presencia de lo femenino en su poesa es la e+periencia del amor, desde lo pasional hasta lo espiritual; i.e., de lo anmico a lo a+iol"gico. Ao sin raz"n Alfredo Bosi califica a 9e ;oraes como el poeta er"tico del Brasil. 9e lo anterior, y sin perder de 'ista el palno a+iol"gico, se infiere $ue la mujer como tema potico en la obra de )inicius de ;oraes es "un objeto $ue tiene cosidad" pero como tal no tiene necesariamente 'alor para el poeta, es s"lo por el amor $ue ella ad$uiere 'aliosidad, se con'ierte en "cosa 'aliosa". 9e manera contaria a la "cosidad" del objeto amado el 'alor Bcual$uier 'alorB goza de inconsistencia, no puede e+istir por s mismo; necesita del mencionado objeto para poderse hacer patente. 7asta a$u el objeto amado $ue deja de lado los 'alores se incluye en al plano anmico; la pasi"n y el placer amoroso son su raz"n. 9ebe recordarse, para el caso, HAistoria pasional Aolli>>od& CaliforniaH& en el cual el objeto de pasi"n representa para la 'oz potica un deseo e+uberante, las alusiones a la atracci"n 'oluptuosa son reiteradas% HSi la tarde fuera tambien rubia abririamos la capotaI 6us cabellos al viento marcar!an ochenta millasH. ? el recorrido de la pasi"n continua% H6u cabe a en mi hombro [Link])s dos horasI 7ientras me divierto en tu seno cercadoH; los das pasan y la pasi"n se enardece en un juego se+ual $ue desborda el juicio, en ese momento la serpiente se muerde la cola, el amor se

74

une a la muerte y el juego termina con unos 'ersos patticamente "holliHoodenses"% H" entonces soy un poseso& te doy un golpe en la caraI 6e destruyo la cer,tida a violentas dentelladasI 6e orde.o hasta la sangre *ue escurre entre mis dedos y te poseo as!& muerta y desfiguradaH# El plano anmico de esta "7istoria pasional ..." es e+tremo, tal 'ez caricaturesco, pero de all hay $ue subrayar $ue el objeto de amor no trasciende su "cosidad, su condici"n de objeto. 8"lo cuando el ni'el a+iol"gico toca la poesa de )incius de ;oraes es $ue el amor se hace "total", como denomina el poeta al sentimiento $ue busca la espiritualidad del ser amado. 2uando eso sucede el objeto amoroso, con todos los 'alores $ue en ste encuentra el amante, se 'uel'e omnipresente. 8us cualidades permean la sensibilidad de la 'oz potica. :a omnipresencia, $ue se incuba en el plano a+iol"gico, a pesar de ser intensa, de afectar de manera profunda a los amantes, tiene un lmite en el tiempo% el 'alor e+iste en tanto se le percciba como tal; analogamente, el amor E8 s"lo mientras los 'alores del objeto amado incidan en el amante; cuando 'a perdiendo 'aliosidad lo $ue antes era raz"n de enamoramiento, cuando se desgasta lo $ue en alg&n momento se consider" como un 'alor, el amor 'a llegando a su margen final.,ero en tanto no suceda sto y se re'i'a el sentimiento Bi.e., se creen nue'as "cristalizaciones" ==!B la omnipresencia de lo $ue hace $ue el amante se obBligue con su amada ser# permanente. ?a lo se-ala el poeta en su "8oneto de fidelidad" cuando al 'islumbrar la llegada de la muerte, Hangustia de *uien viveH& o la de la soledad, Hfin de *uien amaH, subraya la posibilidad de $ue el amor H###no sea inmortal& puesto *ue es llamaI Pero *ue sea infinito en tanto dureH# :o infinito, entonces, se 'aca de su significado y se inclina m#s hacia lo inmenso, lo ilimitado, lo intenso, lo omnipresente; as pues, ob'iamente el amor penetra tanto el plano anmico como el a+iol"gico.

75

Muer!e en #a Po+!ica de Vincius de Moraes


:a definici"n de un referente casi nunca abarca todos sus aspectos. ,untualmente, las definiciones de muerte se refieren s"lo a los seres 'i'os, animales y 'egetales. 9e hecho los diccionarios 'en en la muerte Hel cese completo y definitivo de la vida de un animal o un vegetalH JK o la "separaci,n del cuerpo y del almaHJL. /tra definici"n cl#sica de muerte considera $ue la 'ida es la muerte3D en 'irtud a $ue se consideran las funciones 'itales como una combusti"n org#nica constante, un constante camino de desgaste hacia la muerte. 0rascendiendo lo anterior se puede plantear la posibilidad de considerar a la muerte en 'arias direcciones. Aun$ue el acto humano de morir es &nico e indi'idual conlle'a una multitud de hechos $ue lo pro'ocan y muestran a la muerte como un ente de muchas caras B,oe consider" alguna 'ez a la muerte con m#scara roja. As pues, se debe decir $ue mientras el acto de morir es singular, el sentido de muerte es plural. El acto de morir interesa a $uienes inter'ienen en su ocurrencia% a mdicos Uen cuanto prolongadores de 'idaB, a compa-as aseguradoras, a agentes funerarios y hasta, hundidos en la fosa de lo macabro, a los traficantes de "rganos humanos. 9e otro lado, los problemas de la muerte penetran, y lo han hecho secularmente, el inters de fil"sofos, te"logos y el de psic"logos, soci"logos, psi$uiatras, etc.; pero desde siempre ha sido el tema esencial de los poetas. 2ada uno la 'isualiza sumergido en el conte+to de su oficio; as, al
Pe*ue.o Diccionario Larousse, ,ars. 3<ND. Diccionario de la 1eal +cademia [Link], ;adrid, 3<G< 15 0homas, :ouis )incent, Antropolog!a de la muerte, ;+ico, M2E, 3<G>. p. @F
13 14

76

indi'idualizarla, este c&mulo de puntos de 'ista la pluralizan. ,or lo tanto es ine'itable tener en cuenta algunos aspectos y disciplinas del conocimiento para resaltar la incidencia de la muerte en la potica de )incius de ;oraes. "Aacimiento y muerte pertenecen igualmente a la 'ida y se contraponen. El uno es la condici"n de la otra. Morman los dos e+tremos, los dos polos de las dos manifestaciones de la 'ida"3F. Esta consideraci"n incluye a la muerte como elemento esencial de la 'ida en cuanto esta &ltima se considere en un ni'el amplio , i.e., $ue se refiera a la conser'aci"n de la humanidad. Al oponer nacimiento y muerte no se habla del hombre como indi'iduo sino del hombre como elemento constituti'o de una especie; en tal caso la muerte sera un e'ento de la 'ida, un hecho incidental y reiterati'o en la e+istencia de la humanidad. ,or otra parte, la oposici"n 'idaBmuerte nos lle'a al espacio y al momento e+istencial del hombre como indi'iduo. :a muerte con sus caractersticas angustiosas, terribles y hasta macabras se traduce en el fin de la 'ida de un hombre indi'idual, &nico y solitario, $ue se enfrenta a la terminaci"n de su ciclo biol"gico. 9esde esa "ptica no hay en el uni'erso conceptos tan inseparables pero a la 'ez tan opuestos. A partir de esta relaci"n dialctica se desarrolla todo lo $ue el hombre conoce en sus entornos material y espiritual. 9e ese doble e$uilibrio 'idaBmuerte y nacimiento Bmuerte $ue contienen los impulsos de conser'aci"n del indi'iduo y de la especie respecti'amente! se desprende una 'isi"n especial de la e+istencia $ue se refleja en la potica 'iniciana. 9e hecho, buena parte de la obra del autor brasile-o gira alrededor de la e+periencia de la muerte en tanto $ue problema indi'idual pero tambin como asunto sensible $ue implica la e+istencia de la humanidad. :ouisB)incent 0homas, in'estigador y antrop"logo francs, afirma en su obra
16

8chopenhauer, Arthur, El amor& las mujers y la muerte, ;edelln, Ed. Bedout, 3<NG.p. F=

77

+ntropolog!a de la muerte $ue los artistas y muy especialmente los poetas siempre se han inspirado, de acuerdo a los lugares y las pocas, en la muerte. El artista la idealiza; la usa para catartizar sus deseos de morir; re'i'e muertes importantes para hacerla presente en la mente de los hombres; o la emplea como objeto de arte, simplemente como una e+presi"n esttica. ? ser# solemne, sublime, dram#tica, tr#gica o c"mica. :a muerte en la obra de )incius de ;oraes muestra dos caras $ue coinciden con las $ue el antrop"logo francs plantea en su libro cuando hace referencia a la esttica de la muerte. 0homas tipifica el asunto en dos categoras, en las $ue se puede enmarcar el tema de la muerte en 9e ;oraes. 9ichas categoras son denominadas @nmediatas o Naturales, de un lado, y Mant)sticas del 7)s +ll), del otro, las $ue 'amos a e+poner a continuaci"n sin, empero, perder de 'ista en ning&n momento la poesa del autor de 1o de .aneiro.

78

La ,uer!e - sus ca!e)oras In,edia!as o Na!ura#es


:a muerte fsica :as categoras *nmediatas o Aaturales de la muerte son generadoras de una conciencia de terminaci"n del ciclo 'ital, reconociendo en el fin de la 'ida tanto un hecho biol"gico como una abstracci"n sin compromiso metafsico. 5na categora *nmediata es la muerte fsica. El hecho ineluctable $ue marca el inicio del fin%
Para eso somos hechos= Para ver la cara de la muerte Aoy la noche es joven; de la muerte apenas Nacemos& inmensamente

En estos 'ersos de Poema de nacimiento, 9e ;oraes e+presa lo $ue, en trminos de la fsica, podra definirse as% HLiving systems& li?e nonliving system& obey the Second La> of 6hermodynamics& >ich says that every energy transformation results in a reductions in the usable or free energy of the system "3N. :a muerte es homogenizaci"n, falta de mo'imiento. :a degradaci"n mortal de la energa se produce por un cambio molecular de la materia la cual guarda un orden inicial de mo'imiento heterogneo. 2uando ese mo'imiento se homogeniza se tiende a la muerte. 0al prdida de energa se da desde el nacimiento% HPara eso somos hechos###I Para ver la cara de la muerteH# 9esde $ue se nace hay una 'isi"n de muerte ineludible. 2omo se se-alaba atr#s, nacer a la 'ida es una constante combusti"n org#nica hacia la muerte. 9e ;oraes en este 'erso alude al sino tr#gico del hombre, hace referencia a la moira griega, al designio ine'itable, pase lo $ue pase el final es el encuentro fatal. :a ,arca hace suyos a los $ue 'an en su camino, les detiene su reloj#

17

Veeton, Eilliam, Elements of biological science, AeH ?orC, E.E. Aorton, 3.<N@. p. @>>

79

Ahora, si se relaciona anal"gicamente ma-anaBnoche con nacimientoBmuerte el trmino noche /Aoy la noche es joven! $ue emplea 9e ;oraes en el poema remite a la oscuridad del fin, de donde se nace y a donde se 'a ineluctablemente# Aacer es el inicio de la muerte, la ju'entud es s"lo un estado anterior de lo ine'itable H+s! ser) nuestra vida=I :na estrella para apagarse en la nocheH . Aada m#s significati'o de muerte o de mo'imiento homogneo $ue una estrella sin luz, la $uietud $ue sucede al desgaste termodin#mico. )erdad irrebatible de la $ue no se sal'an ni los recuerdos. ,ero tambin hace referencia al mito tel&rico de regresar al origen% el nacimiento, el goceSsufrimiento, la muerte en un crculo infinito $ue recuerda la 'isi"n de la tierra como la madre $ue pare y recibe a sus '#stagos en sus profundidades% O:n camino entre dos sepulcros9 :a muerte biol"gica En el mismo sentido Blo natural e inmediatoB, la muerte se e+presa a tra's de la ausencia de signos 'itales% baja temperatura corporal; $uietud y rigidez $ue sigue al relajamiento del cuerpo; cornea $ue se apaga, se hunde y se enturbia; piel reseca, l'ida y plomiza. ;ensajes $ue anuncian el fin del ser humano; su muerte biol"gica%
Cuando entr, la madrugada reclin mi pecho desnudo sobre tu pecho Estabas trmula y tu rostro p)lido y tus manos fr!as " la angustia del regreso moraba ya en tus ojos#

9escripci"n pattica de un estado $ue ha e+cedido la agona. + una mujer habla de la huida hacia la muerte $ue "en s misma tiene un car#cter intemporal y metafsico, pero deja siempre un cad#'er actual y real" 3G. El poema, ciertamente, apunta hacia la parte metafsica $ue se crea alrededor de la muerte% H" era preciso huir para no perder el 2nico instanteI En *ue fuiste realmente la ausencia de sufrimientoH# Esta e+presi"n esttica se enmarca dentro de lo $ue 2al'ino en Seis propuestas para el siguiente milenio nombra como le'edad. ,ero en
18

0homas :ouis )incent, +ntropolog!a de la muerte, ;+ico, M2E, 3<G>. p. GF

80

contraposici"n a lo li'iano, la huida, lo metafsico, $ueda el peso con la presencia fsica de un cad#'er $ue crea una especial sensibilidad. 9e hecho & H6u rostro p)lido y tus manos fr!asH dibujan un alarmante cuadro tanatol"gico; el 'erso anuncia lo $ue en trminos biol"gicos se conoce como hipotermia y tambien las li'ideces cada'ricas $ue se manifiestan, generalmente, a partir de la $uinta hora del deceso. :a obra primera de 9e ;oraes, en su periodo simbolista, tiene un sentido duro, las descripciones minuciosas patentizan lo f&nebre. :as alusiones al t#natos se acu-an en 'arios 'ersos. :a muerte 'i'e en los ojos tus labiosI Sent! *ue la muerte estaba ya en tu cuerpoH.. ,ero tal 'ez lo $ue m#s impresi"n causa el tema de la muerte no es la misma muerte en s, ni sus conceptos morales o estticos, sino la presencia abrumadora, pesada, de un cuerpo sin 'ida. :a muerte como concepto puede ser negada, sublimada o e+orcizada Bpuntos $ue se tocar#n m#s adelanteB, pero la e+istencia de un "fardo de carne" sin 'ida es algo $ue el hombre siempre ha $uerido ocultar, enterrar o cremar. Es preciso destruir el cad#'er; se acepta un es$ueleto duro, "seo, seco pero jam#s la masa p&trida, blanda y acuosa del cad#'er. Esos despojos hacen parte de lo escatol"gico y hay $ue desaparecerlos, o al menos sepultarlos, pero sobre todo se debe huir de ellos %H###era preciso huir para no perder el 2nico instanteI En *ue fuiste realmente la ausencia de sufrimientoH# :a muerte fsica y la biol"gica constituyen dos elementos iniciales de lo Aatural o *nmediato. /tros son la muerte blica pero tambin la negaci"n, el rechazo y el e+orcismo de la muerte; los $ue se 'an a tratar a continuaci"n en ese orden. %HLa angustia del regreso moraba ya en tus ojosHB, en los labios y en el cuerpo %Hcuando mis labios tocaron

81

:a muerte blica ,ara se-alar la muerte blica en la potica de 9e ;oraes es necesario recordar dos aspectos% primero, $ue la 'ida y la muerte son asuntos $ue interesan a la e+istencia del hombre como ser indi'idual; en tanto $ue nacimiento y muerte in'olucran su e+istencia como elemento constituti'o de la especie. 8egundo, $ue aun$ue en toda sociedad, en apariencia, se tiende a la conser'aci"n de la 'ida y a la lucha contra la muerte es com&n $ue en las especies inferiores no e+ista impedimento alguno para sacrificar una generaci"n Bsi es precisoB en pro del grupo o $ue el hombre como indi'iduo se subordine a la especie y emplee medios de control demogr#ficos $ue 'an desde el r&stico y ale'e homicidio callejero con "arma blanca" hasta la sofisticaci"n de la tecnologa blica nuclear. Ao hay $ue ol'idar $ue aun$ue el hombre es el animal socioculturizado e inteligente, poseedor de conciencia y crtica, no est# e+ento de destruir a su propia especie. As, cuando la 'oz potica e+clama= HDesgraciada bomba at,micaI -ue no te gusta matarI Pero *ue al matar matas todoI +nimal o vegetalI 7atas la vida de la tierraI " matas el aire vitalH se e'idencian dos cosas% 3o! :a 'oz potica e'oca compungida la eficacia de las armas de guerra como medio de control demogr#fico. As, el poema podra corroborar el concepto $ue la guerra en el fondo tiene una funci"n% 5na li$uidaci"n peri"dica de e+cedente demogr#fico matizada con un reacomodamiento y utilidad econ"micos3<; y @o! :a intenci"n de la misma 'oz potica genera un sentimiento ambi'alente% de un lado, el arma letal cumple eficaz su funci"n apocalptica /H###al matar matas todoH0; del otro, se denota un desagrado por su condici"n ineluctable de objeto mortal /HDesgraciada bomba at,micaI -ue no te gusta matarH!, dualidad $ue se reitera a tra's de todo el poema. En este mismo sentido se se-al" antes la aparente intenci"n humana de luchar contra la muerte, pero parad"jicamente mortales enfrentamientos
19

Bouthoul, Kaston, El fen,meno guerra, Barcelona, ,alaza y .anes. 3<N3. p.3@>

82

blicos se repiten de forma ininterrunpida en la historia uni'ersal; tal paradoja se 'erifica en el poema cuando la e+altaci"n del poder nuclear se transforma en s&plica por la conser'aci"n de la especie. 9e otra parte, y a pesar de lo anterior, el acto mortfero de la guerra conlle'a un e+tra-o placer se+ual. El hombre se deshace de su comportamiento habitual y se enfrenta a una e+periencia donde los instintos primarios tan largamente reprimidos por la sociedad se con'ierten en esenciales @J. En estado de guerra las armas toman una fuerte carga er"tica; el combatiente hace de su arma su compa-era%
Gomba at,mica& yo te amo4 eres pe*[Link] " blanca como la estrella vespertina " por blanca yo te amo& y por doncella ########################## Eres mujer& eres mujer y nada m)s4 "o te amo& bomba at,mica

Estos 'ersos recuerdan la concepci"n castrense en lo referente a la relaci"n entre el combatiente y su arma; "ella" es su compa-era y a "ella" le debe la 'ida. Es $ue el ser humano es el fabricante de armas por e+celencia. A diferencia de los animales irracionales el hombre generalmente no mata sin utilizar un objeto intermediario con el cual e'ita tener $ue hacerlo con las manos o a dentelladas. 9e tal forma el arma es generadora de poder y placer. 8urge entonces una mezcla de eros y t#natos; una alegra s#dica de matar. 9e hecho el poema es franco en el sentido de esta relaci"n "er"ticoBtanatol"gica" cuando la m#s mortfera creaci"n del hombre se personifica en una mujer. 1elaci"n $ue se sublima cuando la 'oz potica henchida de deseo e+clama% " Mr!a y corruptaI Del lejano semenI De la v!a L)cteaI Diosa impolutaI El sexo abruptoI Cubo de plataI 7ujer al cuboI -uisiera tanto& por un momentoI 6enerla entre mis bra osI Descendiendo desnuda por el espacio". Algunos autores Bentre ellos 0homasB 'inculan la muerte y las guerras con al
20

*bidem

83

e+altaci"n de la fiesta una 'ertiente de lo er"tico! en la medida $ue la fiesta y la danza, a la luz de la antropologa, simbolizan el fin de un ciclo. H6raes en una dan a de fuego& envuelta en gasesI La disgregaci,n tremenda *ue despeda aH# 2uando 9e ;oraes habla de danza, elemento esencial de la fiesta, se-ala el rumbo letal de una e+plosi"n $ue conlle'ara el fin de un ciclo %HLa disgregaci,n tremenda *ue despeda aHB e improbablemente el nacimiento de otro. 9e hecho la energa con'ertida en bomba at"mica ya no ser# lo $ue fue, ya no ser# lo $ue e'oca el &ltimo 'erso del poema% ":na anunciaci,n de primaveras4H# :a negaci"n de la muerte y su Onadificaci"nL A$u se trata de darle 'alor de "nada" al concepto de muerte. Al negar la e+istencia de la muerte se crea lo ine+istente, un espacio $ue no contiene nada, o, mejor, $ue contiene la nada. Ao se trata de negar el morir, $ue es un hecho real y contundente, lo $ue desaparece con la negaci"n es la muerte y sus conceptos morales, ticos y estticos. Aue'amente se puede recordar a 2al'ino y la le'edad, esa ligereza del espacio $ue no contiene nada se opone al peso del acontecimiento fsico de morir. Esta negaci"n en trminos de 0homas sera una "nadificaci"n". En el poema Galada del enterrado vivo la 'oz potica se despierta enterrada bajo una tumba en la m#s profunda oscuridad. El relato $ue subyace al poema describe el acto angustioso del fin del ciclo 'ital. " 6engo un minuto de vidaI En breve estar) perdida cuando yo *uiera respirarH . :a descripci"n minuciosa de la incomodidad y desespero es estrictamente fsica = HSi yo *uisiera estirar los bra os de un empuj,nI Si me pudiera voltearI " los omoplatos romperI En la furia de la evasi,nH. El morir es el problema, la 'oz potica deseara e'adir su acto de dolor y angustia. 8e puede negar, rechazar o sublimar la muerte pero no el morir, su ocurrencia objeti'amente fsica es ine'itable y esa ineluctabilidad propone en el poema el juego de imaginar $ue el enterrado pueda elegir la forma de fenecer% HSi yo pudiera sonre!rI ' de odio estrangularme y de otra muerte morirH# 2laro est# $ue despus de e+halar su &ltimo suspiro $ueda un espacio

84

inmensurable y etreo; la nada%


Corre mente disvariada Gusca el aire *ue te *ueda En la caverna del pulm,n lo poco *ue tiene todav!a 6e ha de erguir en convulsi,n -ue romper) tu sepulcro " de los siete palmos de suelo No te *uedar)n encima Sino setecientos de amplitud#

En +riadna& la mujer la negaci"n de la muerte y la e+istencia de la nada es e'idente sin objeci"n% "Ninguna vo & ning2n nombre de tierra& ning2n lamento de hojas& nadaH# A$u se hace referencia al fin de un ciclo de 'ida Btal 'ez a la primera etapa esttica del poetaB y a la improbable germinaci"n de otro nue'o; incertidumbre $ue se acerca a la nada. En El poeta Aart Crane se suicida en el mar el matiz de la tem#tica de muerte es la misma negaci"n; con una 'ariante. 8e busca en el plano imaginario negar la muerte reducindola a un sue-o o a un 'iaje. 0al negaci"n permuta la nada por una postergaci"n de la e+istencia del ser en otra parte. :a 'oz potica interroga por la sensaci"n de sumergirse a muerte en un 'iaje al fondo del mar% H6emiste a la muerte& poetaBI 6emiste al abismo sombr!oI -ue bajo tu agon!aI Descend!a sin rumbo fijoBH# 8i la misma 'oz indaga por las sensaciones $ue e+ceden lo fsico, la pregunta no trasciende la pura angustia $ue produce el morir% HSentiste angustia& poetaBI ' un espasmo de alegr!aI +l sentir *ue se mec!aI :n pe nadando a tu ladoBH# El 'iaje de muerte en El poeta Aart Crane### lle'a a un espacio nue'o para el suicida; un espacio marino $ue comparte la infinidad de la nada% H-u secreto supisteI Suspenso en el cristal agresteI Del inmenso abismo sin finalBH# ,ero la negaci"n de la muerte se e+presa de otra forma $ue se presenta a continuaci"n. En el poema La m)scara mortuoria de 5raciliano 1amos el difunto

85

deja tras de s unos elementos materiales y espirituales $ue se aferran la 'ida. HAecho polvo& hecho polen& hecho fibraI Aecho piedra& hecho lo *ue es muerto y vibraH. :os objetos $ue a l pertenecieron, inclusi'e su apariencia fsica, siguen significando en los $ue le sobre'i'en el mismo 'alor $ue tu'ieron antes del fallecimiento. 2uando la 'oz potica dice= H-ued, s,lo su m)scara paternaI Su m)scara tosca de agridulce facci,nI En una severa afirmaci,n de luchaI :na impasible negaci,n de muerteH se ad'ierte $ue no e+iste un desprendimiento del "objeto e+tinguido" por parte de $uien le sobre'i'e y ste busca perpetuar su 'ida de cual$uier forma. As, pues, se logra negar la muerte en La m)scara mortuoria### de la manera como se acaba de se-alar. 9e otro lado se niega con la misma creaci"n del poema $ue le da 'ida al difunto, al menos en la memoria de $uienes supieron de su e+istencia. El rechazo a la muerte Esta es otra de las categoras Aormales o *nmediatas, $ue si no llega a crear una patologa es una actitud definiti'amente sana. 1echazar la muerte propia es la base de los instintos de conser'aci"n. 1echazar la muerte de otro es un tema m#s complejo. Ante el conocimiento de la muerte de una persona amada la natural actitud inicial es el rechazo a creer en su deceso; usualmente esta resistencia culmina ante la e'idencia del cuerpo inerte. La [Link] del muerto recrea al calco tal actitud de duelo. El poema tiene en una de sus m#rgenes una 'oz en "off" $ue e+plica lo $ue acontece en el espacio donde se desarrolla la acci"n potica. Esta 'oz en "off" narra el sue-o del poeta, donde se anuncia la muerte de un muy cercano amigo. Al amanecer la noticia es confirmada. En ese instante comienza el duelo e+pres#ndose a tra's de la "identificaci"n", i.e., $ue el sobre'i'iente asimila al muerto a fin de hacerlo presente%
Al le'antarse el poeta siente inB corporarse a l el amigo muerto 7e levanto con dificultad Sintiendo la presencia de l Del muerto 7ario de +ndrade -uien mucho mayor *ue yo

86

7al cabe en mi piel 7iro al espejo= no soy yo Es el muerto 7ario de +ndrade 7ir)ndome desde a*uel espejo#

El rechazo a la muerte de otro y particularmente a la del ser $uerido puede llegar a presentar comportamientos tales como entablar con'ersaciones imaginarias con el difunto% "Con gran dignidadI La dignidad de un muertoI +nda a mi lado& absorto I sus ojos reflejan asombroI Despus me habla= 3in!ciusI -ue ma%ra%vi%lla es vivir4# 8"lo cuando se e'idencia la muerte a tra's del cuerpo inerte dentro de un fretro $ue 'a a ser depositado en comuni"n con la tierra Btema $ue se tratar# m#s adelanteB se rinde la hostilidad a aceptar la muerte del otro%
Sufr! en mi carne El entierro de la carne Del poeta 7ario de +ndrade -ue muri, de angina pctoris 3ivo en la inmortalidad#

:as fases del periodo de duelo por la muerte de alguien cercano se pueden determinar, seg&n Mreud, as% un estado de shocC inicial donde tiene lugar la negaci"n, la no credibilidad al hecho de $ue el otro ha muerto; una segunda fase es la "cada psicorreaccional" en donde el sobre'i'iente recibe toda la carga psicol"gica $ue conlle'a la prdida del otro ser; la etapa final del duelo es la aceptaci"n de la desaparici"n del otro, se 'e un reacomodamiento de su e+istencia en "otra parte"@3. Esa aceptaci"n de un cambio de estado del ser $uerido es la parte m#s difcil de lograr. ,ero a pesar de la tristeza, al final, usualmente, se logra un nue'o e$uilibrio. :a relaci"n deja de ser con un ser 'i'o, y pasa a ser con un muerto.
Aombre sentado en el asiento del balanc!n Mreud, 8igmund, /B1A8 2/;,:E0A8, Buenos Aires, Amorrortu Editores, 3<ND. p. @NF
21

87

Del hijo muerto 6odo tu cuerpo dice *ue s! 6u cuerpo dice *ue s! Dice *ue s! -ue s!& tu hijo est) muerto#

:a aceptaci"n del nue'o estado del hijo BmuertoB. despus de superar la "cada psicorreaccional" /H6u hijo est) muerto& tal ve un d!aI Mue la paloma predilectaI La gloria& la mies de tu porvenir de padreI Pero un nuevo y delicado )ngel lo llev, a la muerte con cuidado"!, desemboca en una adaptaci"n $ue marca un nue'o tipo de relaci"n con ese hijo; la obsesi"n por el pasado Bo por los recuerdosB $ue in'ade el presente termina y se toma una nue'a actitud $ue mira al futuro = H3e a consolar a tu mujer *ue lloraI " *ue el asiento del balanc!nI -uede en la sala& balanceandoI El balanc!n final del hijo muertoH. En trminos freudianos, el objeto el hijo! ya no e+iste, el yo se deja lle'ar por la satisfacci"n de estar 'i'o y desata su 'nculo con el objeto li$uidado. 0anto en la [Link] del muerto como en Galanc!n del hijo muerto subyace la negaci"n de la muerte, aun$ue no la negaci"n del acto de morir. ?a hemos dicho $ue ese acontecimiento es ineludible. E+orcizar la muerte Esta acci"n, a tra's del humor, es una antigua costumbre literaria, de la $ue se tiene noticia desde las sagas germ#nicas medie'ales. En la Saga de Njal uno de sus episodios narra el sitio $ue sus enemigos realizan a la casa del se-or Kunnar de 7litharendi. 5no de los agresores trepa hasta el alfeizar de una 'entana y Kunnar lo hiere de un lanzazo.
BEsta Kunnar en casaR Bpreguntan desde abajo los compa-eros del in'asor. BEl, no s; pero est# su lanza Bdice herido, y muere con esa broma en sus labios.

:a Saga de 5rettir presenta una escena similar. 0horbjorn, enemigo de Atli, le hunde a ste con las dos manos la lanza en el pecho. Al recibir el golpe Atli dice%

88

"Ahora se usan estas hojas tan anchas". :uego cae muerto@@. Aora !ntima, poema ir"nico de )incius de ;oraes comienza con las preguntas% H-uin pagar) el entierro y las floresI Si me muero de amoresBI -uien entre los amigos& tan amigoI Estar) en el caj,n conmigoB . 1ealmente, ante la muerte $u importancia podran tener tales in$uietudes; $u certeza e+istira sobre la posibilidad de morir de amor; $u posibilidad de un fretro m&ltipleR 8"lo la irona $ue reboza la trascendencia de la muerte puede propiciar tal indagaci"n. 9e hecho, es una manera de negar la muerte; de ignorarla; de anular su e+istencia o lo $ue es lo mismo, de e+orcizarla. Aun$ue las condiciones en las sagas y poema 'iniciano citados son enteramente diferentes, el sentido de e+orcizar la muerte es constante. :as sutilezas humorsticas le restan lo f&nebre a la muerte% HCu)les los *ue venidos de la [Link] Aar)n circunspecci,n [Link] -ue yo haya de re!r blanco de calH# 9e igual forma, en Aistoria pasional& Aolly>ood& California lo f&nebre y macabro de la muerte cede a la descripci"n caricaturesca de un "cinematogr#fico" crimen de pasi"n. El rechazo reiterado de una actriz principiante a los re$uerimientos amorosos de un amante desesperado es el moti'o del asesinato de ella%
Entonces soy un poseso& te doy un pu.o en la cara 6e destruyo la car,tida a violentas dentelladas 6e chupo hasta *ue la sangre escurre entre mis dedos " te poseo as!& muerta y desfigurada#

El poema finaliza con dos 'ersos $ue e'ocan la tri'ialidad hollyHoodesca% HAuyo pero me descubren por un peloI " seis meses despus muero en la c)mara de gas". 9e a$u se podran e+traer elementos tem#ticos como la mezcla erotismoB muerte, la pasi"n se+ual $ue lle'a al fin de la 'ida, o el m#s cl#sico tema de 'ampirismo a lo Bram 8tocCer; pero esos temas se con'ertiran s"lo en a'enturados matices de uno central% la irona. *rona $ue sir'e como mecanismo para e+orcizar la muerte, domesticarla, hacerla partcipe de una historia tan
22

Borges, .orge :uis, AA0*K5A8 :*0E1A051A8 KE1;]A*2A8, ;+ico, M2E,3<GN. p. =N

89

intrascendental como un episodio de far#ndula. Empero, esta forma de negaci"n de la muerte lo $ue busca es $uitarle importancia a lo f&nebre y, si se $uiere, jugar con sta. Adem#s de las huellas ps$uicas $ue deja la muerte Bnegaci"n, rechazo, e+orcismoB, se deben tener en cuenta otros dos aspectos en lo $ue a$u se ha llamado categora *nmediata o Aatural de la muerte en la poesa )iniciana; estos son% conciencia de muerte frente al deceso de otro y la relaci"n de la muerte con la naturaleza. :a conciencia de muerte frente al deceso de otro :a literatura no es ajena a las e+periencias $ue deja la muerte de otro; es usual encontrar tanto en narrati'a como en lrica el encantamiento $ue la muerte produce. :a desaparici"n de un ser $uerido, o al menos cercano, tiene un efecto ambiguo de 'aci" y a la 'ez de presencia. ,or lo 'isto en apartados anteriores es claro $ue los muertos no se 'an definiti'amente = HNo eres& no ser)s nunca para m!I :n cad)ver bajo un lien oI Eres para m! a*uel de *uien muchos dec!an=H es un poetaHI Poeta fuiste& y eres mi padre ". :os sobre'i'ientes se $uedan con lo material del muerto, su cad#'er, sus objetos; esos elementos son compartidos por todos, pero los recuerdos, esa parte subjeti'a $ue produce el desaparecido es particular de cada doliente. En los 'ersos HNo eres& como no ser)s nunca para mI :n cad)ver bajo un lien oH, el cad#'er como despojo material no es tenido en cuenta aun$ue su realidad fsica sea contundente; el recuerdo particular de la 'oz potica recrea la imagen de lo $ue fue en 'ida el ahora difunto% HPoeta fuiste& y eres mi padreH. Es indudable $ue la ausencia le concede un pretrito inalienable al sobre'i'iente en 'irtud a su relaci"n con el muerto. 8i los recuerdos son los $ue generan en Eleg!a por la muerte de Clodoaldo Pereira da Silva 7oraes... un sentimiento de ambigTedad presenciaSausencia en la 'oz potica, el reconocimiento de la defunci"n del padre es un elemento $ue

90

genera una conciencia de muerte desarrollada en el propio doliente; a$u, en la 'oz potica $ue es el mismo 9e ;oraes. :a muerte del padre es un poco la muerte del poeta%
###ah! tienes a mi hijo& y la certe a De *ue& todav!a oscura& mi muerte le da vida " prosigue la tuya###

:a muerte de otro no s"lo recuerda la ineluctabilidad de morir, sino $ue tambin es la muerte de uno mismo. 8er# tanto m#s la propia muerte en la medida $ue el otro haya sido, afecti'amente, &nico e irremplazable. 8e llora por uno mismo cuando se llora a otro. 8e sabe en el momento de la muerte de otro $ue ha empezado a morir la 'ida propia@>. :a muerte y la naturaleza E+iste una connotaci"n simb"lica $ue se origina en las culturas primiti'as cuando el hombre se relaciona con la tierra. ,ara el hombre arcaico el mundo es de alguna manera un alter ego con el cual se establecen unas relaciones 'i'ientes y cotidianas, con el $ue 'i'e una estrecha simbiosis y $ue por lo tanto l; no podra destruir sin destruirse a s mismo@=. As se logra una uni"n entre la tierra, parte esencial de la naturaleza, smbolo femenino y por ende frtil, con los difuntos.
El tiempo convergi, en la muerte y tuve una sensaci,n extra.a Sent! *ue la naturale a entraba a travs de las paredes " se plantaba en mis ojos en toda su *uietud nocturna " yo estaba en medio de ella y a mi alrededor hab!a )rboles Durmiendo& y flores en la oscuridad#

En los 'ersos iniciales de +riadna& la mujer, obra de transici"n en la potica 'iniciana, a tra's de un lenguaje marcadamente simbolista By simb"licoB se describe de manera 'elada la relaci"n primiti'a del hombre con la tierra. El tiempo se-ala la finitud de la 'ida, en ese instante se llega a la oscuridad de la muerte $ue se rodea de naturaleza. :a tierra, entonces, y la naturaleza en general, acogen al difunto. :a tierra a$u, pues, se con'ierte en recept#culo de
23

0homas, :ouis )incent, AA01/,/:/K^A 9E :A ;5E10E, ;+ico, M2E,3<G>. p. @3F ibidem

24

91

los despojos humanos. E+cluyendo a las culturas $ue no inhuman sus cad#'eres el hombre tradicionalmente esconde bajo tierra a sus difuntos; sus carnes inertes en un sentido tienen la misma significaci"n de los detritus. :a diferencia esencial entre el hecho de enterrar un muerto y el de hacerlo con e+crementos radica en el sentido subjeti'o $ue se le da al primero. En ese momento juega un papel importante la imaginera con relaci"n a la naturaleza, la cual refleja una semiologa hecha de orden, armona y ritmo. El hombre se integra a ella imitando ese ritmo. 9espus de describir la llegada de la muerte, +riadna& la mujer describe una serie de elementos de la naturaleza $ue rodean a la 'oz potica en su conciencia de muerte. 8e crea una angustiosa uni"n entre el muerto y la tierra = H"o aspiraba su respiraci,n )cida y present!a su degluci,n monstruosaH# El cad#'er sepultado $ue la 'oz potica cree ser 'uel'e a la 'ida obedeciendo al ritmo muerteSresurgimiento en el $ue se basa la relaci"n del hombre con la naturaleza% HMue entonces *ue comprend! *ue s,lo en m! hab!a muerte y *ue todo estaba profundamente vivoH# 8e 'alida entonces el concepto de la doble funci"n de la tierra de las mitologas primiti'as% la tierra es el principio y es el fin de la 'ida. 8e crea un di#logo entre el hombre B$ue nace de ella y muere en ellaB con la tierra misma. Al tiempo $ue tumba es generadora de 'ida% HSi +riadna era la muerte por *u no habr!a de ser +riadna la vidaBH Ahora, obser'ando desde otro punto de 'ista este poema de caractersticas tel&ricas Ben el $ue la tierraSmujer toma el nombre de AriadnaB, se reconsidera la funci"n de la tierra como receptora de muerte y se 'islumbra su otra cara; se con'ierte en objeto de pasi"n en ese di#logo hombreBnaturaleza% "" tan grande fue el dolor *ue abrac angustiosamente la tierra como si *uisiera fecundarlaH# 7asta a$u la obra de )incius 9e ;oraes muestra la categorizaci"n de la muerte en su concepci"n *nmediata o Aatural desde el punto de 'ista de lo f&nebre,

92

entendiendo $ue este trmino hace referencia a las reacciones fsicas y biol"gicas de la muerte; a lo l&gubre y crepuscular; a la actitud de negaci"n $ue el hombre presenta frente a la misma y al retorno de un ser 'i'o a su origen.

Ca!e)oras .an!"s!icas o de# M"s a##".


5n segundo estrato se refiere a lo macabro, a la personificaci"n de la muerte. All se tiene en cuenta desde la ambientaci"n del crimen, desde la descomposici"n del cad#'er hasta la danza de los muertos. :a muerte seduce, atrae @D; se le profesa un culto. 9e esta seducci"n parte todo un mundo de fantasas $ue se desarrollan a partir del "m#s all#". 8e recrea la muerte desde su dimensi"n
25

,az, /cta'io, El laberinto de la soledad, ;+ico, M2E, 3<G>. , @>.

93

macabra Bo diab"lica si se $uiere. Esta segunda serie de categoras de la muerte a la luz de la poesa de 9e ;oraes se denominar# 2ategoras fant#sticas o del ;#s all#. Erotismo y muerte El hombre inhabilita las cosas, por ejemplo, neg#ndolas, ignor#ndolas, rechaz#ndolas, transform#ndolas en otras. A pesar de esto se debe resaltar $ue en los poemas de 9e ;oraes los hechos macabros no presentan ninguno de estos caminos. ,or el contrario, en Galada de la joven del 7iramar la imagen desnuda, muerta y putrefacta de una mujer en la 'entana del edificio ";iramar" produce una especial sensaci"n er"tica. El horror $ue produce lo macabro es un sentimiento profundamente sincero y los hechos en $ue lo espectral se hace presente lle'aran a pensar en trminos negati'os. As, el estado de descomposici"n biol"gica $ue )incius de ;oraes describe en el poema mencionado debera presentar las connotaciones m#s funestas y reprobables, en especial si se considera $ue el acontecimiento m#s a'asallador $ue puede sentir el hombre es tener conciencia de la prdida de la 'ida; eso en el cotidiano e+istir, no as en el arte. ,untualmente en la literatura la muerte es un acontecimiento $ue se con'ierte en un objeto esttico. :a manifestaci"n de lo esttico, entonces, calma la reacci"n negati'a $ue sta produce. As, la muerte tiene justificaci"n en la poesa%
mientras los das pasan trayendo la putrefacci"n en la noche las cosas pasan y la moza y la luna se enlazan ambas muertas de pasi"n

9esde esta "ptica, la muerte, m#s $ue un concepto, es una e+presi"n de la identidad. ,or ejemplo, su sentido jocoso, manifiesto en las cala'eras, se hace presente en las tradiciones prehisp#nicas y medie'ales con el sentido socarr"n

94

e irre'erente del car#cter popular; tambin hace acto de presencia en el siglo (*( en la literatura de .os .oa$un Mern#ndez de :izardi y en los grabados del tambin me+icano .os Kuadalupe ,osada. :uego se consolida en la tradici"n popular del siglo ((@F. Este imaginario de la muerte en :atinoamrica ha e'olucionado del car#cter sagrado en los tiempos antiguos al car#cter sincrtico, festi'o y er"tico del presente; sin embargo, pese a las cala'eras literarias, es dudoso sostener $ue el hombre se ra de la muerte, m#s bien, como obser'a ,aul Eestheim, se re Bpor no llorarB de la 'ida, de s mismo y de su destino, cuyo consuelo final es la muerte, donde se igualar# con todos los $ue, en el imaginario popular de raz cat"lica, son inalcanzables en esta 'ida @N. A diferencia de las actuales culturas desarrolladas occidentales, donde la muerte es un asunto $ue ni si$uiera se nombra y m#s bien trata de ocultarse a tra's de la cremaci"n de los cad#'eres o postergarse impulsando modelos de 'ida sana a partir de dietas sin grasas ni carbohidratos y ejercicio diario cardio'ascular, en casi todas las culturas latinoamericanas Bsostiene ,aul EestheimB hay una per'i'encia de la angustia en la e+istencia de las im#genes y costumbres relacionadas con la muerte. 7oy como hace dos y tres mil a-os se 'e un tinte tr#gico en la 'ida, tragedia $ue no se da por el temor a la muerte, sino por la angustia ante la 'ida, la conciencia de estar e+puesto, y con insuficientes medios de defensa, a una 'ida llena de peligros. ? esa angustia ha pasado tambin a las manifestaciones de alta cultura, sobre todo en la pintura y en la literatura, donde la muerte es una presencia constante, una b&s$ueda, una obsesi"n $ue se podra calificar de metafsica. 9esde la poesa prehisp#nica de Aetzhualcoyotl "aun$ue sea de jade, se $uiebra..."!, pasando por la lrica barroca de 8anta 0eresa de ]'ila "'i'o sin 'i'ir en m y tan alta
26 27

Eestheim, ,aul, La calavera, Era, ;+ico, 3<N3. ,. G@ *dem. ,. 33G

95

'ida espero $ue muero por$ue no mueroL!, el teatro decimon"nico de .os Zorrilla /Don Fuan 6enorio0 , la narrati'a de .uan 1ulfo, Pedro P)ramo0 se muestra la con'i'encia con la muerte y los muertos. Esa con'i'encia con la muerte era natural; por eso en todas las manifestaciones del arte antiguo los hombres coe+isten con los descarnados, con las cala'eras. ? en el imaginario colecti'o se poda hablar con los muertos; morir era como un simple \cambio de domicilio\. 0odo fallecimiento era sagrado% el de los ahogados, el de las mujeres en el parto, el de los ni-os, el de los guerreros y, sobre todo, el de los sacrificados a los dioses. ,ero como dice Eduardo ;atos ;octezuma, a la muerte, como la conceban los antiguos, tambin le lleg" su muerte con la con$uista de los espa-oles y la imposici"n de una nue'a noci"n del ciclo de 'ida. 5na concepci"n tambin sangrienta representada en el 2risto sacrificado y $ue sobrepuso a las tradiciones \paganas\ las formas del terror medie'al a la muerte, s"lo soportable en la esperanza de una 'ida eterna en el m#s all#, esperanza $ue se e+presaba constantemente en los 7emento mori acurdate de la muerte!, las representaciones pict"ricas de las vanitas vanitatum 'anidad de 'anidades! y las danzas macabras, $ue llegan con la concepci"n cristiana de la Espa-a de fin del ;edioe'o y se refuerzan en el Barroco y la 2ontrarreforma religiosa. @G 2omo en la poca prehisp#nica, la muerte es una madre; adem#s, es una celebraci"n de la 'ida, un consuelo, un 'iaje a otro mundo menos triste $ue ste y, por lo tanto, casi un retorno al &tero. :a muerte, en su imagen actual, tambin es la 'enganza contra a$uellos $ue se sue-an inmortales, pues la realidad, seg&n nuestra herencia medie'al espa-ola, es el ine'itable fin de la 'ida terrena. 9esde luego, las cala'eras tambin tienen un car#cter amigable y, as, se pueden dirigir a los seres $ueridos, destacando sus 'irtudes, 8in

28

;atos ;octezuma, Eduardo, 7uerte al filo de obsidiana, M2E, ;+ico, 3<<N, p.=D

96

embargo, ante los a'ances de la ciencia y la prdida de efecti'idad de La Parca, la muerte se ha con'ertido en una jornada de desfogue carna'alesco @<.

:os 'ersos de 9e ;oraes $ue describen el estado de la jo'en muerta%


Se mantiene est)tica frente + la aurora en elaboraci,n 7ientras hormigas negras -ue le entran por los o!dos Se escapan por unas grietas Del lado del cora ,n

podran ser indiscutiblemente espantosos o grotescos si la manifestaci"n de lo er"tico no calmara la sensaci"n de repugnancia ante el acontecimiento macabro. Es claro $ue en un conte+to en el $ue la muerte hace parte de la identidad, el arte act&a como leniti'o al sentimiento pernicioso $ue producen sus caractersticas macabras; le da una 'isi"n dignificada. :o agradable se funde con el horror produciendo un sentimiento ambi'alente entre la connotaci"n de una imagen moralmente "mala" y el deleite $ue produce el lenguaje 'isual, oral, escrito! $ue lo comunica>J. As, en Galada de la joven del 7iramar la imagen de la muerte produce ese sentimiento de ambigTedad%
+ pesar de la necrosis -ue le corroe la nari La joven est) tan sin pose " en ilusi,n tan serena -ue& cierto& muere feli #

:a e+plicaci"n a ese sentimiento de dos caras descansa en la afirmaci"n $ue toda e+citaci"n produce placer, una manifestaci"n de cual$uier tipo es grata si es suficientemente 'igorosa para impresionar pero no tan aguda como para $ue lastime>3%
idem, p. FD 8antayana, Keorge, El sentido de la belle a, Barcelona, ;ontaner y 8imon, 3<FG 31 idem
29 30

97

La vida *ue est) en la muerte Los dedos ya le comi, S,lo le *ueda un aro de oro -ue la muerte en vida le dio Pero su cabello dorado Grilla con tanta lu -ue su calavera es bella " bello su vientre rubio " su vellito a ulKN

En el conte+to de la simple descripci"n del acontecimiento la reacci"n ante la corrupci"n carnal sera de desagrado por su efecto obsceno# 8La vida *ue est) en la muerte" se-ala la e+istencia escatol"gica de gusanos en la putrefacci"n de la jo'en del ";iramar", lo $ue se corroborar# m#s adelante en los 'ersos = H+h& gusanos& muerte viviendoI En las flores en bot,n". :a e'ocaci"n podra ser repulsi'a pero sta misma matiza sus efectos obscenos en el marco de la obra de arte. Ao $uiere decir esto $ue lo nominalmente considerado como arte con seguridad 'aya a neutralizar lo cruel o lo macabro; lo $ue se hace significar en una 'erdadera obra artstica es la sincera compasi"n, se trata de comunicar un genuino sentimiento esttico. A$u, la con'i'encia con la muerte y los muertos, de la $ue se hablaba arriba, da para $ue el autor encuadre la escena en un ambiente en $ue la luna y el sol se turnan el amor de la jo'en $ue posa Oen una ilusi"n tan serenaL. 8e trata de una suerte de contrapunto, de claroscuro, en donde juega el delirio pasional con el cad#'er bello e insepulto de la jo'en%
9e noche es la luna la $ue ama A la moza del ;iramar ;ientras el mar teje la trama 9e ese connubio lunar

,ara despus anotar%


:uego es el sol 'iolento El sol batido de 'iento 4uien 'iene con furor 'ioleta A la moza a 'iolentar

:a imagen potica $ue genera la creaci"n de La joven del 7iramar parte de un hecho acaecido en 1o de .aneiro. El poeta 2arlos 9rummond de Andrade,
32

cfr. O5na carro-aL de 2h. Baudelaire.

98

amigo personal y contempor#neo de 9e ;oraes, despus de conocer el poema le cont" al autor $ue l tambin haba "sentido" el poema en las mismas circunstancias sin llegar a realizarlo>>. :a ancdota es con el fin de se-alar $ue lo $ue rescata lo per'erso a esta creaci"n esttica es, entre otras cosas, la intenci"n de compartir el erotismo $ue se percibe cuando se tiene conciencia de estar frente a un acontecimiento permeable al sentimiento esttico. El hecho esttico de la muerte en el arte es la capacidad $ue tiene el autor para transmitir el sentimiento $ue origin" a$uello $ue se 'a a con'ertir en poesa; e'identemente, Galada de la joven del 7iramar muestra esa intenci"n. Entre los aspectos inherentes a la 'ida del hombre el erotismo es uno de e+trema pertinencia. 2laro esta $ue se debe discernir entre se+ualidad y erotismo, trminos $ue a 'eces se confunden. :a primera e+presi"n se relaciona m#s con las actitudes primarias, la se+ualidad sin erotismo es un acto rudimentario, animal. El erotismo es una acti'idad elaborada, compleja y, sobre todo, interior% no hay en el gnero humano nada m#s interno, personal y particular $ue el sentimiento er"tico. 8i e+isten objetos de deseo compartidos por la mayora, la atracci"n er"tica de un indi'iduo singular! hacia un objeto obedece a su propia elecci"n a partir de un gusto muy personal y e+clusi'o >=. E'itando, pues, cual$uier definici"n ta+ati'a, lo m#s con'eniente es tipificar el amor a tra's de lo $ue Keorge Bataille en El Erotismo denomina interdictos; i.e., el conjunto de lmites a la 'isi"n humana del mundo, prohibiciones o negaciones de tipo social y moral a la realizaci"n de determinados conceptos humanos; una suerte de barreras $ue eliminan la 'iolencia de $ue es capaz el indi'iduo>D. El mismo Bataille plantea $ue los m#s grandes interdictos $ue tiene el hombre se relacionan, de un lado, con lo er"tico y, del otro, con su actitud frente a los muertos. 8in estas limitaciones morales y ticas $ue act&an sobre la intimidad del hombre la conciencia humana sera inconcebible; todo se
/_Aeil, Ale+andre, ' operario em construcao, :isboa, ,ublicacoes 9om 4ui+ote, 3<GF, p.=< Bataille, Keorge, El erotismo, 0us$uets Editores, 3<GG, p. @G= 35 *dem
33 34

99

desarrollara a tra's de mo'imientos de 'iolencia, entre los $ue se encuentran los mo'imientos $ue responden al instinto se+ual. 8on los interdictos los $ue marcan la diferencia entre el erotismo del hombre y la se+ualidad del animal, dicha acti'idad en el hombre surge de la 'ida interior; as pues, la se+ualidad humana se fundamenta en el erotismo, $ue es a su 'ez la cara esencial del amor. En )incius de ;oraes, ante todo se e'idencia esta face, por lo tanto en su potica se debe hablar principalmente de lo er"tico cuando se refiere al amor. 2on relaci"n a tales particularidades er"ticas es $ue se trata de indicar la actitud de la 'oz potica en la obra 'iniciana frente al cad#'er. Es justamente en Galada de la joven del 7iramar donde se refleja esta posici"n humana. All se deja traslucir el sentimiento afectado por la 'oz potica frente a la 'isi"n terrorfica y fascinante de un cuerpo femenino sin 'ida. :a imagen de los 'ersos es clara, justa y arm"nica= 8Silencio en la madrugadaI En el edificio 7iramar###I Sentada frente a la ventanaI Desnuda& muerta& deslumbradaI :na joven mira al mar9. 8urge desde el comienzo la amalgama de erotismo y muerte; los adjeti'os son especficos% OdesnudaL, OmuertaL mirando al mar!. :a imagen impresiona, es abiertamente 'iolenta; la calma cotidiana no acepta a una jo'en desnuda frente a una 'entana, y menos si yace muerta. ,ero los matices de disturbio, de conmoci"n de lo natural; i.e., de 'iolencia, 'an tomando m#s intensidad a partir de descripciones minuciosas% OSus muslos de )mbarI 7uestran el blanco de la pielI " la gran flor de su cuerpoI Destila una ftida mielL. El &ltimo 'erso $ue califica de ftida a la tradicional imagen impoluta de la miel hace nfasis en la fusi"n de sentimientos, a la 'ez $ue se-ala la trasgresi"n de un interdicto. :a relaci"n con los muertos y con la muerte! genera en el hombre un sentimiento de rechazo, por eso los crema o los inhuma; esa actitud es un interdicto. El cad#'er no es un objeto fsico corriente, es un objeto de piedad, de conmoci"n;

100

es el generador de una serie de sentimientos cuyo &ltimo y esencial matiz es la 'iolencia en el sentido de con'ulsionar y trastocar la cotidianidad. Ao hay percepci"n de muerte sin 'iolencia, al fin y al cabo el cad#'er es la imagen del destino del sobre'i'iente>F; por tal moti'o causa fascinaci"n, llegando a desencadenar otros sentimientos $ue incluso llegan a la trasgresi"n de la actitud habitual frente al cad#'er. Esa trasgresi"n se transparenta en los 'ersos $ue se se-alaron arriba; all se sustituye el distanciamiento respetuoso frente al cuerpo sin 'ida por el ensalzamiento de la belleza de su desnudez. 8i el lmite del erotismo es el plano fsico, i.e., $ue lo se+ual se manifiesta en el campo netamente fsico, mientras lo er"tico en el campo de lo subjeti'o & Galada de la joven del 7iramar en sus &ltimos 'ersos recrea un macabro juego er"tico con la personificaci"n de la luna y del sol = 8De noche es la luna *uien amaI + la joven del 7iramarI 7ientras el mar teje la trama de ese connubio lunarI Despus es el sol violentoI El sol batido por el vientoI -uien viene con furor violetaI + la mo a a violentarL. 8e di'isa una trasgresi"n del interdicto ante la 'isi"n del cad#'er al transgredirse, a su 'ez, humano con relaci"n a los muertos. 8i la Galada de la joven del 7iramar refleja el erotismo en la muerte, + una mujer, poema de la creaci"n primera de 9e ;oraes, muestra un fen"meno in'erso% el amor lle'a a la muerte. A$u tampoco se pierde de 'ista la presencia macabra del cad#'er; aun$ue las primeras lneas son la e+presi"n de la sensualidad OCuando la madrugada entr, yo extend! mi pecho desnudo sobre tu pechoL! el contacto fsico no trasciende en el poema, su desarrollo 'a tomando el rumbo de lo inmaterial, de la no e+istencia = 8Cuando mis labios tocaron tus labiosI Comprend! *ue la muerte estaba en tu cuerpo L. :a alusi"n a la muerte no tiene a$u una significaci"n biol"gica ni fsica. :a connotaci"n de la ausencia de la carne y la presencia del espritu se-ala el conflicto $ue se da en el momento de la uni"n
36

los lmites del comportamiento er"tico

0homas, :ouis )incent, Antropolog!a de la muerte, ;+ico, M2E,3<G>, p. @NG

101

amorosa% O" era preciso huir para no perder el 2nico instanteI En *ue fuiste realmente la ausencia de sufrimientoI En *ue realmente fuiste la serenidadL. Galada de la joven del 7iramar y + una mujer tienen como factor com&n la 'iolencia. Esta es compartida por la se+ualidad y la muerte por$ue Oes siempre la 'iolencia a lo $ue se apunta, es la 'iolencia lo $ue asusta, pero es la 'iolencia lo $ue fascinaL >N. 2iertamente, no hay sensaci"n m#s contradictoria $ue el juego se+o S muerte. :a imagen de un cad#'er, o la del nuestro, puede ser tan 'iolenta como la imagen del momento de la pltora o del orgasmo. Ambas im#genes son aspectos de la muerte y el erotismo $ue pueden llegar a confundirse en uno solo% la sensaci"n de la pltora puede ser muy similar al estado de muerte, pero a su 'ez la muerte puede generar una e+tra-a fascinaci"n er"tica. :a 'isi"n del cad#'er produce una sensaci"n de horror y rechazo, pero por otro lado es un objeto solemne $ue fascina, esa mezcla de sensaciones produce un disturbio inmensurable en trminos generales. El grado de tolerancia a los interdictos por parte de cada indi'iduo dar# cuenta de dicho disturbio. As, pues, habr# $uienes ante la presencia de un cad#'er muestren el m#s estricto y mesurado comportamiento, pero si tomamos nota de lo $ue dice :ouis )incent 0homas en +ntropolog!a de la muerte en el sentido $ue 7er"doto relataba $ue Oen Egipto las mujeres hermosas o clebres s"lo eran entregadas a los embalsamadores despus del tercer da cuando ya la descomposici"n naciente limitaba los ardores amorososL >G U posici"n no lejana a la de la 'oz potica de Galada de la joven del 7iramar B, 'emos actitudes muy dispares frente al mismo momento de la muerte.

:os muertos fecundos :a sociedad es juez irrebatible cuando decide "darle una nue'a 'ida" al difunto. E+isten muertos recuperados y muertos irremediablemente perdidos. Entre los
37 38

*dem, p @@D idem, p. >J=

102

&ltimos est#n los $ue descansan per secula seculorum en una fosa y s"lo en el recuerdo de sus allegados; los $ue no poseen los recursos mnimos para $ue una l#pida recuerde el nombre $ue usaron en 'ida; a$uellos $ue los otros hombres han $uerido ol'idar por con'eniencia poltica o por una particular 'isi"n moral. 8i la muerte es un recuerdo y dura lo $ue conceda la memoria esos muertos tienen una muerte muy corta, luego 'iene el ol'ido. Estos no son considerados en la obra de 9e ;oraes. 2uando la potica 'iniciana utiliza el 'ocablo 8Cad)veres de NordhausenI Erla& Gelsen y Guchen>aldL intenta recuperar la muerte de los campos de concentraci"n nazis. :os califica con el patetismo de OAuecos& fl)cidos cad)veresI Como espantajos& tendidosI En la sementera espectral de los campos estrilesI De Guchen>ald y Dachau9. *gualmente cuando e+presa su impresi"n profunda por esos difuntos con 8su xtasis sin nerviosL y su Oaspecto tan soloI 5randes& g,ticos cad)veres9 la intenci"n es su rescate del ol'ido en la historia de la humanidad. Es $ue hay muertos cuya muerte la sociedad eterniza; los muertos fecundos, modelos &tiles para los 'i'os. A$u se incluyen a los hroes, $ue O'alenL m#s muertos $ue en 'ida; los personajes an"nimos $ue tienen 'alor de smbolo, i.e., los soldados desconocidos $ue mueren por la lealtad a su patria y tambin los $ue han logrado el estatus de m#rtires% los de la comuna de ,ars, los de la resistencia antifascista o los de los campos nazis de concentraci"n. 7ay $ue recordar $ue el nombre de m#rtir se le da al $ue muere por su fe pensando en el futuro><. Aclarar si los masacrados en 9achau y los dem#s campos murieron pensando en un ideal poltico o moral no es objeto de estudio a$u; es necesario, s, se-alar la glorificaci"n $ue 9e ;oraes hace de la muerte de estos asesinados, a $uienes recupera proponiendo su perdurable e+istencia%
3os sois el humus de la tierra De donde el )rbol del castigo
39

*dem p.@=J

103

Dar) madera al pat!bulo De donde los frutos de la pa 6umbar)n al suelo los de la guerra.

:a tendencia a 'i'ificar los muertos originan una comunicaci"n de los 'i'os con el mundo de los muertos. :os casos de recuperaci"n de la muerte por parte de los artistas en general, y de los poetas en particular, son innumerables. As como son rescatados de la muerte m#rtires an"nimos y colecti'os se re'i'en indi'idualidades notables; en este sentido la glorificaci"n de los difuntos impulsa a los artistas a crear sus paradigmas 'itales. En 7ensaje a Gaudelaire 9e ;oraes recupera para s al autor de Mlores del mal%
Aoje)ndote reencuentro la rara Delicia *ue me depara 6u sordide preclara En la vieja foto de Carjat -ue no ve!a desde el tiempo En *ue te le!a y rele!a + ti& a 3erlaine y a 1imbaud#

1ecuperar la imagen de los muertos no de'uel'e la 'ida pero s prolonga la relaci"n entre el deudo y el difunto. 8on muchas las obras artsticas $ue recrean la negaci"n de la muerte; en stas se llega a presentar al cad#'er compartiendo el lugar de los 'i'os o al deudo en el espacio de los difuntos.
6atiana= hoy voy a contarte El caso del ingls esp!ritu ' mejor= del muerto vivo#

:a relaci"n macabra entre la muerte y la 'ida se recrea en Galada del muerto vivo, poema en el $ue 9e ;oraes narra la pasi"n desmedida de :unal'a y de su pareja, un ingls agente 'endedor $ue se $ueda en la Amazona a 'i'ir con la mujer. Alg&n da, Bill no regresa despus de haber salido en su embarcaci"n. :unal'a lo espera despierta y angustiada hasta $ue muy tarde oye el ruido de un motor en la oscuridad. El poema U $ue es muy e+tenso U muestra el reencuentro as%
6endida en la cama Lunalva se sorprendi, Mue mujer& fue amante

104

Ai o lo *ue ninguna dama 6odo lo *ue ten!a le dio#

En este poema la frontera entre el mundo de los 'i'os y el de los muertos deja de e+istir cuando en la ma-ana unos hombres traen a Bill, $ue se ha ahogado el da anterior. A$u surge un elemento $ue es justamente el $ue le da el car#cter de macabro a la relaci"n, es el cad#'er $ue cohabita con un 'i'o. Ao es lo mismo prolongar la e+istencia de alguien ausente a tra's de la rememoraci"n de sus acciones en 'ida y el 'alor social $ue estas tu'ieron, $ue tener contacto fsico con el despojo de un ser $uerido; esto &ltimo es intolerable. Esos sentimientos $ue desbordan la actitud OnormalL de un deudo frente al cad#'er de alguien $uerido tienen lugar ante la incapacidad de soportar su ausencia fsica. 8i bien algunas personas en 'irtud a su trabajo 'en al cad#'er como un objeto mdicos legistas o sepultureros!, para el hombre corriente es un objeto de horror, de ah $ue los sentimientos y actitudes recreados por la literatura y relacionados con este tema sean causantes de comportamientos especiales por parte del lector frente a la obra. ,ero es en el siguiente apartado en el $ue se e+pondr# sobre tales sensaciones $ue nacen de la relaci"n 'i'ienteB cad#'er. :a muerte imaginada El hombre y la sociedad se imaginan la muerte desde su mundo de creencias y 'alores. 2omo se dijo antes, la muerte no es una, es plural% as, para entender y aprehender el Om#s all#L se elaboran una serie de elementos con base en tales creencias y 'alores. 2uando el hombre la imagina, la primera actitud es el intento de sentirla, de acercarse al punto culminante de la e+istencia, de tener conciencia de la muerte; pero tanto sentirla en carne propia y en forma real como conjeturar despus del deceso es impensable, por lo tanto se recurre justamente a imaginar la muerte de otro.

105

El espacio de la muerte es la nada, el tiempo de la muerte es la nada; las suposiciones U no religiosas U de lo $ue 'a a pasar Om#s all#L del acto de morir es la nada, la indeterminaci"n, el espacio o el infinito, pero principalmente el 'aco, la ausencia. Ante el momento de la muerte todo es $uietud, falta%
Soledad en la sala& las flores marchitas Lejos un llanto fr)gil de mujer :n llanto### el mirar puesto en el vac!oL.

En el mundo de la muerte los trminos infinito, nada, falta, silencio, 'aco o soledad podran dar la misma connotaci"n, la misma significaci"n. Al imaginar la muerte siempre se desemboca en esos OlugaresL%
Auyendo de la boca labios presurosos Para el beso incoloro en la piel ausente ###No hay otra cosa sino silencio.

En estos 'ersos de Galanc!n del hijo muerto el poeta no e+cluye las mencionadas connotaciones $ue en &ltimas apuntan a la nada. 8"lo la negaci"n de la muerte e'ita $ue sta sea la nada%
6u hijo no muri, :n ni.o eterno esta naciendo De la esperan a de un mundo en libertad.

8in ser lo &nico $ue e+ista despus de morir, la nada es una opci"n importante. Poema de nacimiento e+presa $ue la 'ida tiene sentido en 'irtud a $ue se 'a a llegar a un estado de muerte; si no fuera por sta 'i'ir no tendra 'alor=
Para eso fuimos hechos Para la esperan a en el milagro Para la participaci,n de la poes!a Para ver la cara de la muerte.

,ero si la muerte es la nada se debe inferir de los siguientes 'ersos del mismo Poema de nacimiento $ue el hombre pro'iene de all, de la muerte misma%
De repente nunca m)s esperaremos Aoy la noche es joven; de la muerte& apenas Nacemos inmensamente#

,odra pensarse $ue este poema 'iniciano mantiene una estrecha cercana con la posici"n de 8chopenhauer cuando el fil"sofo alem#n asegura $ue Osi le

106

concediesen al hombre una 'ida eterna, la rigidez inmutable de su car#cter y los estrechos lmites de su inteligencia le pareceran a la larga tan mon"tonos y le inspiraran un disgusto tan grande, $ue para 'erse libre de ellos concluira por preferir la nadaL=J, la muerte. En esta 'isi"n del Om#s all#L en la poesa de )incius de ;oraes no se puede hablar de imaginar la muerte sin mencionar las fantasas $ue se crean a partir del intento de e'itarla imaginariamente!. Mantasas $ue incluyen la alucinaci"n; si bien, psi$uiatras como 9a'id 2ooper B5ram)tica de la vidaB plantean el acercamiento a la muerte con sensaciones $ue la simulan a tra's de f#rmacos, es conocida tambin la facultad de e'asi"n alucinatoria natural ante la inminencia de la muerte U justamente el proceso in'erso al comportamiento de don 4uijote al a'istar su fin. En el poema El 2ltimo viaje de Fayme 'valle, pintor brasile-o y amigo del poeta, la intenci"n de la 'oz potica es e'adir la muerte; cuando /'alle 'e $ue la muerte le ronda decide emprender un 'iaje con ella% " fue as! *ue la muerte un d!aI Lo llev, en bello carruajeI + viajar 4+h< *u alegr!a& 'valle adora el viajeL. /'alle y la muerte 'iajan pl#cidos por el mundo, 'isitan 1oma, ,ars y :ondres y 8Cada ve *ue la 7uerte& en serioI Con cicer,nica prestanciaI 7ostraba a 'valle un cementerioI Ol [Link] un [Link], hasta $ue tiene conciencia de su fin# 87)s tarde& 'valle satisfechoI Declara a la 7uerte& con vo de borracheraI -uiero enterrarme& pues es un derechoI @nalienable del *ue mueraL. Esos estados euf"ricos $ue preceden a la defunci"n, $ue usualmente producen ausencia de rictus y de gestos de dolor y $ue 'an acompa-ados de una impresi"n de placidez se relacionan con el concepto generalizado de una muerte "buenaL U opuesto a la muerte OmalaL, $ue tiene $ue 'er con la 'iolencia. As pues, la muerte puede ser Osua'eL, como ya se se-al", y relacionarse con la buena muerte o puede se 'iolenta y a su 'ez acercarse a la mala muerte. En un poema e+tenso, titulado La muerte de madrugada de indudable influencia
40

8chopenhauer, Arthur, El amor& las mujeres y la muerte , ;edelln, Ed. Bedout, 3<NG, p.G@

107

lor$uiana, inspirado en la muerte del poeta Mederico Karca :orca o en el poema elegiaco $ue Antonio ;achado compusiera a prop"sito del asesinato del poeta andaluz=3! se 'islumbran dos elementos $ue tienen $ue 'er con la muerte 'iolenta. 9e un lado, se presenta una ambi'alencia entre una sensaci"n de muerte 'iolenta y la tran$uilidad de dejar de e+istir. ,or el otro, se encuentra el lector frente a una de las formas m#s crudas de asesinato% el fusilamiento. 2uando la 'oz potica pone en labios del poeta asesinado = 8La muerte es siempre desagradableI Pero mejor morir concienteI -ue morir enga.ado9 y m)s adelante dice= 8La muerteI Es simple& de madrugada ...L se encuentra, si no un sentimiento contradictorio, s un fen"meno com&n a los $ue sienten la muerte como algo ine'itable, $ue consiste en el ali'io preag"nico despus de superar la desagradable y dolorosa conciencia de morir=@. 0al fen"meno se reitera en Eleg!a en la muerte de Clodoaldo Pereira da Silva 7oraes& poeta y ciudadano % O6u muerte& como todas& fue simpleI La muerte es cosa simple# Dolor& despus sosiego.L El otro aspecto 'iolento del $ue se ha hablado antes, se hace e'idente cuando el poema narra sin ambages el momento del fusilamiento de Karca :orca, a la manera como lo hiciera Antonio ;achado en El crimen fue en 5ranada%
Le disparan en la cara Los vendedores de su patria En sus ojos andaluces En su boca de palabras 7uerto cay, Mederico Sobre la tierra de 5ranada#

Es necesario recalcar la reiteraci"n 'iniciana en la ambi'alencia entre la tran$uilidad y simpleza de la muerte y la 'iolencia con $ue sta se hace
=3

Adem#s de La muerte de madrugada 9e ;oraes muestra otros 'ersos lor$uianos, como en 1osario=9Dec!a *ue era morenaI Sabiendo *ue era mulataIDec!a *ue era doncellaINi eso era ella; la transparencia con La casada infiel es e'idente
42

0homas, :ouis )incent, Antropolog!a de la muerte, ;+ico, M2E,3<G>, p. @@<

108

presente. En las lneas de Ni.o muerto por las calles de 'uro Preto se obser'a de un lado una muerte sua'e, buena, la tradicional muerte relacionada con la calma hipn"tica% 86e acunan el sue.o esas viejas piedras por donde se esfuer aI 6u cajoncito trmulo& abierto en blanco y rosa L; pero a rengl"n seguido la imagen 'iolenta del ni-o muerto y su palidez cerosa entra en contrapunto con lo anterior = 8Ni rosas para tu sue.o& ni.o muertoI Ni.o muerto por las calles de 'uro PretoI Ni rosas para cubrir tu rostro de cera L. ;#s adelante se repite el mencionado contrapunto% O +h& pe*[Link] cad)ver al mirar el tiempoI -ue dul ura la tuya ...L y lneas despus% O -u miseria la tuya& ni.o muertoI -u pobres los [Link] *ue te [Link] L. El s"lo hecho de acercarse a la muerte es un acontecimiento 'iolento. El temor $ue se siente por el 'iaje sin retorno de la muerte lo es, pero m#s cuando se trunca la 'ida de alguien OinmaduroL para tal fin. Es innegable el desorden emocional $ue produce la muerte de cual$uier ser, pero la muerte de un ni-o es casi intolerable. A pesar del matiz de ternura, de $uietud, de sua'idad con el $ue se describe el cad#'er en Ni.o muerto### es ineluctable una connotaci"n 'iolenta. A partir de la tem#tica de esta muerte, y s"lo a manera de in'entario, se debe se-alar un poema de la primera y simbolista producci"n 'iniciana en donde la 'oz potica niega el amor terrenal en pro de una obsesi'a espiritualidad e in'ita a dar fin 'iolento a lo $ue la intran$uiliza% O7is amigos& mis hermanos y todos los *ue guardais mis 2ltimos cantosI Dad muerte cruel a la mujer morena9# 9e la muerte sua'e, la $ue se opone a a$uella $ue Oresulta del empleo de la fuerza o de un accidente bruscoL @G!, se puede partir sin mucho esfuerzo a la buena muerte y de all a la muerte fecunda. Entre las tres hay un lmite muy sutil y las m#s de las 'eces no es necesario $ue ocurra alguna para acceder a las otras. 8in embargo es una muerte buena a$uella $ue siendo sua'e i.e., normal, $ue cumple con las normas de la tradici"n% el lugar correcto, el tiempo adecuado, la

109

ausencia de sufrimiento, la presencia de allegados, etc.! se acompa-a de una e+istencia anterior 'irtuosa, o al menos, si no deja atr#s una 'ida ejemplar, la muerte compromete una ruptura con los OdesafuerosL pasados. 8in ser muy agudos obser'adores, se infiere $ue esta muerte tiene unas claras implicaciones religiosas; $uien se O'aL debe hacerlo en paz con todos y consigo mismo. En los 'ersos OPor todo lo *ue nos disteI 5racias& pap)L, $ue corresponden a Eleg!a en la muerte de Clodoaldo Pereira#.. se 'islumbra una muerte aceptada y serena. En 'ersos alejados de la rima y apoyados en una especial musicalidad el poeta rememora la tran$uilidad de su infancia en brazos de su padre%
8+h! viene mi padre9& grit)bamos cuando la curva Se encend!a con luces semovientes& <+h4 Corr!amos Corr!amos a tu encuentro# -ue gran cosa era llegar antes Para ser amarrado en tus bra os y sentir por 2ltimo Las dulces espinas de tu barba 6ra!as entonces una indecible expresi,n de felicidad y paciencia

El tono elegaco del poema no pierde de 'ista el &ltimo 'erso anterior; la enumeraci"n de 'irtudes paternas siempre enmarcadas por la felicidad y la paciencia hasta desembocar en la muerte. :a $uietud de la muerte, la paz en la tumba, las 'irtudes pasadas conforman una muerte buena tras culminar una 'ida tal 'ez estril, tal 'ez fecunda. :os trminos esterilidad o fecundidad aplicados a la muerte se emplean para significar la utilidad o inutilidad! social del deceso de un indi'iduo o de un grupo determinado. Ao siempre una 'ida 'irtuosa y una muerte buena conlle'a una muerte fecunda; sta en trminos de utilidad social puede ser absolutamente estril; fecunda lo es s"lo para los allegados del difunto, 'r. gr # Eleg!a en la muerte de Clodoaldo Pereira... Es m#s factible $ue una muerte 'iolenta U si se $uiere terrible U genere una sensaci"n colecti'a de utilidad. 8i para 8artre la muerte, en general, carece de sentido, la muerte de un ciudadano an"nimo, en particular, es estril en cuanto se considere la utilidad social de su deceso. Ao as la de a$uel $ue trasciende la muerte por defender

110

unos 'alores e ideales $ue tengan arraigo en su grupo social. Es e'idente $ue en estos trminos la muerte fecunda no se puede desligar de lo poltico. :a creaci"n OcomprometidaL de 9e ;oraes es escasa, sin embargo la presencia de la muerte fecunda U polticamente fecunda U se e+presa en uno de sus &ltimos poemas m#s conocidos% O" el operario oy, la vo I De todos sus hermanos *ue murieronI Por otros *ue vivir)nL. :as circunstancias polticas del Brasil, y de Amrica :atina en general, son el objeto de inspiraci"n de El obrero en construcci,n en donde se plantea la secular problem#tica social $ue enfrenta a los $ue poseen los medios de producci"n con los $ue 'enden su mano de obra. En el poema el desenlace de ese conflicto genera la prdida de 'ista de la muerte por parte del obrero y el surgimiento de un solo objeti'o% la trascendencia de sus 'alores, de su raz"n%
:na esperan a sincera Creci, en su cora ,n " dentro de la tarde mansa Se agigant, la ra ,n De un hombre pobre y olvidado# 1a ,n *ue convirtiera En obrero construido +l obrero en construcci,n#

9e otro lado, no s"lo el acto fsico de morir $ue se acompa-a de una ideologa se con'ierte en una muerte fecunda. El hecho de morir, sin m#s, se puede con'ertir en un acontecimiento poltico a tra's del culto $ue los sobre'i'ientes rindan al difunto. As pues, los poemas de )incius de ;oraes $ue se refieren al genocidio de los campos de concentraci"n nazis y al cataclismo at"mico en 7iroshima parece $ue interrogaran por la utilidad de tal cantidad de muertes. 9espus de in'ocar a los muertos de los campos de concentraci"n el poeta los dibuja O Como espantajos plantadosI En sementera espectralL. :a imagen macabra de cad#'eres sembrados OplantadosL! denota la posibilidad de obtener posteriormente un fruto% el repudio uni'ersal a la 'isi"n dantesca de tales campos de muerte. 8i bien los $ue all murieron no lo hicieron buscando un fin poltico, su

111

misma situaci"n de 'ctimas pasi'as toma ese matiz. ,ara 9e ;oraes esos muertos se transforman en Oel humus de la tierraL; por ellos surgir#n Olos frutos de la pazL, los $ue Otumbar)n al suelo los de la guerra9# 0ampoco pueden considerarse estriles los muertos del otro frente # En 1osa de Airoshima 9e ;oraes hace recordar la e+plosi"n at"mica y con tono de ad'ertencia la 'oz potica dice%
Piensen en los [Link] 7udos telep)ticos Piensen en las [Link] Ciegas inexactas Piensen en las mujeres 1otas& alteradas No se olviden De la 1osa de Airoshima De la rosa hereditaria De la rosa radioactiva#

,ero es en Gomba at,mica donde el poeta le da 'alor a la muerte= 8Nunca m)s& 'h& bomba at,micaI Nunca& en tiempo alguno& jam)sI Sea preciso *ue matesI Donde tanta muerte hay9# ,ara concluir se puede afirmar $ue la muerte en la potica de )incius de ;oraes se puede 'er desde dos puntos de 'ista esenciales% lo concerniente a las actitudes y reacciones naturales e inmediatas del hombre frente a la muerte; $ue incluye los aspectos fsicos y biol"gicos, el deseo autodestructi'o y belicista, la negaci"n a aceptar la muerte y sus m&ltiples caras, la e+periencia $ue deja la muerte de otros, etc. El otro punto de 'ista hace referencia a la fantasa y el m#s all#; se hace presente a$u lo macabro y sus formas estticas, la perpetuaci"n de muertos $ueridos, el erotismo frente a la muerte, la imaginaci"n de la muerte seg&n los 'alores de la sociedad y la 'aloraci"n de la muerte seg&n las circunstancias del deceso.

112

Borges, .orge :uis, +ntiguas literaturas germ)nicas, ;+ico, M2E,3<GN Bouthoul, Kaston, El fen,meno guerra, Barcelona, ,alaza y .anes. 3<N3 Bataille, Keorge, El erotismo, 0us$uets Editores, 3<GG Mreud, 8igmund, 'bras completas, Buenos Aires, Amorrortu Editores, 3<ND Veeton, Eilliam, Elements of biological science, AeH ?orC, E.E. Aorton, 3.<N@ 0homas, :ouis )incent, Antropolog!a de la muerte, ;+ico, M2E, 3<G>. 8chopenhauer, Arthur, El amor& las mujeres y la muerte , ;edelln, Ed. Bedout, 3<NG ;atos ;octezuma, Eduardo, 7uerte al filo de obsidiana, M2E, ;+ico, 3<<N /_Aeil, Ale+andre, ' operario em construcao, :isboa, ,ublicacoes 9om 4ui+ote, 3<GF ,az, /cta'io, El laberinto de la soledad, ;+ico, M2E, 3<G> 8antayana, Keorge, El sentido de la belle a, Barcelona, ;ontaner y 8imon, 3<FG Eestheim, ,aul, La calavera, Era, ;+ico, 3<N3.

113

También podría gustarte