Los Tres Secretos de La Salvación
Los Tres Secretos de La Salvación
INTRODUCCION Dios quiso enviarme a una misin al Africa. Estuve en Benn y en Costa de Marfil. A tres sacerdotes eudistas (un francs, un canadiense y yo, colombo-mexicano) que predicbamos un retiro en Yopougon, nos sucedi algo terrible. Hubo un golpe de Estado y el nuevo gobierno liber a muchos prisioneros de las crceles. Se dio una oleada de violencia, de la cual fuimos vctimas nosotros. Un grupo de asesinos, que acababa de matar a un periodista deportivo de la ciudad, nos atac, nos retuvo, nos rob todo, nos amenaz, nos golpe. Se llevaron nuestros documentos y boletos de avin, se apropiaron an los regalos que habamos adquirido durante el viaje para los amigos y familiares de nuestros pases pero como dice un poeta francs: El ladrn me ha robado todo menos la luna que sale por mi ventana. Gracia a Dios no nos robaron la vida, pues eran personas demasiado agresivas, con armas muy imponentes, verdaderamente asesinas. Cuando regres a Mxico abr mi maleta rota y semivaca, y encontr lo nico africano que me dejaron los bandidos, una postal que me haba regalado una familia humilde. Haba en la postal, un trpode o tripi, y sobre l una olla de barro en un campo verde y soleado, y una sentencia en francs que deca: nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies. Esta postal la guard con mucho cario durante muchos aos. Despus de varias mudanzas no se dnde qued. Pero la llevo en el corazn, y hoy se ha convertido en inspiracin de la presente catequesis. Si nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies, entonces tenemos que cimentar nuestra vida cristiana en tres realidades. Son los tres secretos de nuestra salvacin. All del otro lado, me robaron todo, pero eso es nada comparado con lo que me dieron. Me regalaron la sabidura de esta postal que refleja la radiante hermosura de su gente, y que ha sido luz para mi vida y para el ministerio presbiteral que Dios me encomend hace veinte aos.
Dej sembrado un rbol en tierra africana, No s si lo volver a ver. Desde aqu le envo mis emocionadas pginas, como lgrimas, como saliva, como sudor, como roco, Con la esperanza de que le sirvan de riego fecundo, y den vida, flor y fruto en el corazn de mis hermanos, de all, de aqu, y de todo el mundo.
No es raro que este nmero sea tan solicitado, tan usado, tan lleno de sentido. Tambin en la espiritualidad cristiana se hace referencia al tres. Yo mismo escrib un librito que se llama la tercera raza porque alguien dijo que existan tres razas: la de los romanos, la de los brbaros y la de los cristianos. Hoy alguien habla del tercer hombre. Hablamos de tres religiones reveladas: la juda, la islmica y la cristiana. En la espiritualidad cristiana hablamos de la Sagrada familia compuesta por tres: Jess, Jos y Mara; de las tres cadas y tres levantadas de Cristo como modelo de nuestra vida; de las tres subidas de Jess: a Jerusaln, a la cruz, al cielo; hablamos tambin de los tres reyes magos y sus tres ofrendas: incienso, oro, mirra; de los tres gritos alegres y gozosos del cristianismo que sintetizan los tres grandes misterios de nuestra fe: Gloria! (encarnacin-nacimiento), Hosanna! (pasin y muerte), Aleluya! (Resurreccin). Hablamos tambin de las tres vas de la vida espiritual: purgativa, iluminativa, unitiva, o incipientes, avanzados, perfectos. Segn el cardenal Cormac Murphy-OConnor, las tres pes para realizar una peregrinacin son Plegaria, Penitencia, Perseverancia Los pases democrticos estn cimentados en tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial; El tiempo del mundo est cimentado en tres momentos, pasado, presente y futuro; calificamos normalmente las cosas en tres posibilidades: buenas, regulares o malas La vocacin cristiana tiene que pasar por tres experiencias: creer, celebrar, vivir. Los sacramentos de iniciacin cristiana son tres: bautismo, confirmacin y Eucarista; la Eucarista est cimentada en el memorial que tiene tres direcciones: recuerdo de la pascua hebrea, realizacin o actualizacin de la pascua cristiana, es decir, de la muerte y resurreccin del Seor, y orientacin a la pascua escatolgica, cuando participemos en el banquete de bodas del Cordero. De Cristo decimos que es tres cosas a la vez, sacerdote, altar y vctima, tambin camino, verdad y vida. La oracin, dice San Agustn no produce efectos deseables en el creyente porque se hace de tres maneras con mucha frecuencia: mali, male, mala. La misin del Obispo seala tres tareas: ensear, santificar, gobernar. San Juan Eudes, el padre, doctor y apstol del culto litrgico a los Sagrados Corazn de Jess y de Mara, ensea que en Cristo hay tres corazones: el humano, el espiritual y el divino. En un librito que escrib, El Pueblo del Espritu, enseo los tres bautismos de Jess: bautismo de agua, de sangre (Lc 12, 50) y de Espritu. De Jess decimos que tiene tres cuerpos: 1. El Cuerpo fsico que se entreg por nosotros por amor, que vivi entre nosotros tres aos, haciendo el bien. Es un misterio que Dios se haga presente en un cuerpo fsico Lc 2, 6-7; Heb 10, 5-7; Lc 23, 52-53 2. Cuerpo eucarstico que se qued en el sagrario y en el sacramento de la misa por nosotros por amor. Es un misterio que Dios se haga presente en un cuerpo eucarstico: Jn 6, 35-58; Lc 22, 14-20 3. Cuerpo mstico que es la Iglesia. Dios se qued en medio de su pueblo. Donde dos o tres se renen en mi nombre all estoy yo en medio de ellos. Es un misterio que Dios se haga presente en un cuerpo mstico: Mt 18, 19-20
Algunos ms hablan de la trptico de nuestra salvacin para referirse al misterio de la pasin, muerte y resurreccin del Seor. La Iglesia conmemora esto en Semana Santa con el nombre de Triduo Pascual. La iglesia se compone de tres dimensiones: la Iglesia peregrina, la purgante y la gloriosa. La organizacin eclesial se realiza a travs de tres grandes comuniones: Parroquia, Dicesis, Iglesia universal, y a otro nivel en parroquia, decanato, dicesis o Vicara. La vida misma de la Iglesia se organiza en tres grandes reas: misin, comunin, espiritualidad El tres es tambin un nmero muy frecuente y significativo en la Sagrada Escritura, como veremos en el desarrollo de esta catequesis. Todas estas intuiciones me han llevado a descubrir que la experiencia cristiana consiste en vivir una serie de trinidades. Pues nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies. Es un dicho africano que me ha hecho pensar: lo ms firme, slido y fuerte es aquello que tiene como base tres pies. As como la familia est cimentada en tres: padre, madre, hijo, As como la oracin de la piedad popular est cimentada en tres: Paternster, Avemara, Gloria, As como el ser humano est cimentado en tres: logos (pensamientos, conceptos), pathos (sentimientos, emociones), ethos (decisiones, conductas) As como el mtodo pastoral de la Iglesia latinoamericana est cimentado esencialmente en tres: ver, juzgar y actuar, As como la pastoral est cimentada en tres ejes: espiritualidad, ciencia y praxis Hagamos de la Iglesia un Uxmal (sta es una palabra nhuatl que significa ciudad tres veces construida) hagamos de la Iglesia una ciudad de Dios, slidamente construida sobre varias tradas. Levantemos sobre tres pies slidos nuestra vida cristiana, pues como dice el dicho africano: nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies. Esta fascinante enseanza tiene pues como finalidad ayudarnos a cimentar la vida cristiana en un grupo de trpodes. Vern ustedes que si levantamos la existencia personal, nuestra familia, sociedad e Iglesia sobre estos trpodes, sobre esos tres pies o triadas que les voy a presentar, estaremos equilibrados y firmes, seguros y fuertes, estables y felices, en una palabra, estaremos edificados sobre la Roca que es Cristo.
En primer lugar les he enseado la misma tradicin que yo recib, a saber, que Cristo muri por nuestros pecados, segn las Escrituras; que lo sepultaron y que resucit al tercer da, tambin segn las Escrituras; y que se apareci a Cefas, y luego a los doce (1 Cor 15, 3-5) Los discpulos de Emas experimentan a Jess vivo al tercer da: Nosotros tenamos la esperanza de que l sera el que haba de libertar a la nacin de Israel. Pero ya hace tres das que pas todo eso. Aunque algunas de las mujeres que estn con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro, y como no encontraron el cuerpo, volvieron a casa. Y cuentan que unos ngeles se les han aparecido y les han dicho que Jess vive. Algunos de nuestros compaeros fueron despus al sepulcro y lo encontraron tal como las mujeres haban dicho, pero a Jess no lo vieron (Lc 24, 21-24) Saulo comienza una nueva vida al tercer da (Cfr. Hch 9, 5-9) El Seor da la vida a sus testigos, al tercer da, nos dice al Apocalipsis (Cfr. Ap 11, 711) No hay duda, Dios obra al tercer da!
siete das. La fecha sealada es el mes de Abib, porque en ese mes saliste de Egipto. Y nadie podr venir a verme, si no trae algo. Celebra tambin la fiesta de la cosecha, de los primeros frutos de lo que sembraste en el campo, lo mismo que la fiesta de la cosecha de fin de ao, cuando coseches todo lo que hayas sembrado (Ex 23, 14-16); Celebren la fiesta de las Semanas, la de los primeros frutos de la cosecha de trigo, y la de la cosecha de fin del ao. Todos los hombres se presentarn tres veces al ao ante el Seor, el Dios de Israel (Ex 34, 22-23)
Todo est oscuro, las paredes me esconden, nadie me ve, a qu podr tenerle miedo? El Altsimo no se fijar en mis pecados. Lo nico que teme es que los hombres lo vean, y no se da cuenta de que los ojos del Seor son mil veces ms brillantes que el sol, ven todo lo que los hombres hacen y penetran hasta lo ms escondido. Antes de crear todas las cosas, Dios ya las conoca, y lo mismo despus de haberlas terminado. El adltero ser atrapado cuando menos lo espere, y recibir pblicamente su castigo. Otro tanto le pasar a la mujer infiel a su marido, que le da un heredero tenido de un extrao (Sir 23, 16-22) Hay tres cosas que me gustan y que agradan a Dios y a los hombres: la concordia entre los hermanos, la amistad entre los vecinos y la armona entre los esposos. Y hay tres clases de personas que detesto, cuyo modo de vivir me molesta mucho: el pobre orgulloso, el rico tacao y el viejo mujeriego y tonto (Sir 25, 1-2) Hay tres cosas que me asustan y una cuarta que me da mucho miedo: chismes en la ciudad, tumulto de la gente y calumnia; son cosas peores que la muerte (Sir 26, 5) Si eres joven, habla solo cuando sea necesario y si te insisten dos y tres veces. Resume tus ideas y di mucho en pocas palabras; prtate como el que sabe pero prefiere callar (Sir 32, 7-8)
Tambin en los dichos o refranes populares encontramos este tipo de enseanza: Hay tres cosas que no son seguras: sueo, xito, fortuna Hay tres cosas que no podrn recuperarse: la flecha lanzada, la palabra proferida, la oportunidad perdida Hay tres cosas que deben hacerse en la vida: plantar un rbol, tener un hijo, escribir un libro Hay tres cosas difciles en la vida: guardar un secreto, perdonar un agravio, aprovechar el tiempo, Hay tres cosas que son enemigas del casado: la moda, el modista y su mujer Hay tres cosas que cambian la naturaleza del hombre: la mujer, el estudio y el vino Hay tres cosas que tenemos que controlar: el carcter, la lengua y la conducta Hay tres cosas que hay que cultivar: la bondad, la sabidura, la amistad
Hay tres cosas que hay que defender: el hogar, el humor y al dbil Hay tres cosas que destruyen: el vino, el orgullo y el enojo, Hay tres cosas que se necesitan para vivir: alguien a quien amar, algo que hacer, esperanza para el futuro Hay tres cosas que hay que evitar: la ignorancia, la ofensa y la mentira Hay tres cosas que forman al hombre: el trabajo duro, la sinceridad y el valor Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganado y el pueblo donde se naci Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el fuego, el dinero y el amor Hay tres cosas por las que siempre hay que brindar: salud, dinero y amor Hay tres cosas en las que no importa el idioma: el deporte, la msica y el sexo Hay tres cosas en las que hay que meditar: la vida, la muerte y la eternidad Hay tres clases de hombres: los que piensan, los que se divierten y los que se divierten pensando Hay tres cosas que hay que hacer con el dinero: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar
ningn cargo contra l. Sin embargo, siguieron pensando en el asunto, y dijeron: No encontraremos ningn motivo para acusar a Daniel, a no ser algo que tenga que ver con su religin. As pues, los supervisores y gobernadores se pusieron de acuerdo para ir a hablar con el rey Daro, y cuando estuvieron en su presencia le dijeron: -Que viva Su Majestad para siempre! Todas las autoridades que gobiernan la nacin han tenido una junta, en la que acordaron la publicacin de un decreto real ordenando que, durante treinta das, nadie dirija una splica a ningn dios ni hombre, sino solo a Su Majestad. El que no obedezca, deber ser arrojado al foso de los leones. Por lo tanto, confirme Su Majestad el decreto, y frmelo para que no pueda ser modificado, conforme a la ley de los medos y los persas, que no puede ser anulada. Ante esto, el rey Daro firm el decreto. Y cuando Daniel supo que el decreto haba sido firmado, se fue a su casa, abri las ventanas de su dormitorio, el cual estaba orientado hacia Jerusaln, y se arrodill para orar y alabar a Dios. Esto lo haca tres veces al da, tal como siempre lo haba hecho. Entonces aquellos hombres entraron juntos en la casa de Daniel, y lo encontraron orando y alabando a su Dios. En seguida fueron a ver al rey para hablarle del decreto, y le dijeron: Su Majestad ha publicado un decreto, segn el cual, aquel que durante estos treinta das dirija una splica a cualquier dios o a cualquier hombre que no sea Su Majestad, ser arrojado al foso de los leones, no es verdad? As es respondi el rey. Y el decreto debe cumplirse conforme a la ley de los medos y los persas, que no puede ser anulada. Entonces ellos siguieron diciendo: Pues Daniel, uno de esos judos desterrados, no muestra ningn respeto por Su Majestad ni por el decreto publicado, ya que lo hemos visto hacer su oracin tres veces al da (Dan 6, 1-14) Sabemos que Daniel fue echado al pozo de los leones y que el rey dijo: Que tu Dios, al que sirves con tanto valor, te libre, y en efecto el Dios a quien Daniel haba orado perfectamente, tres veces, lo libr de las fauces de las bestias y revel que es el Dios vivo y poderoso que existe eternamente. Para que yo no me crea ms de lo que soy, he tenido un sufrimiento, una especie de espina clavada en el cuerpo, que como un instrumento de Satans vino a maltratarme. Tres veces le he pedido al Seor que me quite ese sufrimiento; pero el Seor me ha dicho: Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad. As que prefiero gloriarme de ser dbil, para que repose sobre m el poder de Cristo (2 Cor 12, 6-9) Jess conoca el nmero tres como el nmero de la medida perfecta. En una de sus parbolas dijo: El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa (Mt, 13, 33)
Pedro neg tres veces al Seor y necesit confirmar tres veces su amor a El. Negar tres veces al Seor es sealar que el discpulo puede negar a Dios sin medida. Pero decirle tres veces te amo es revelar que el hombre es capaz de amar a Dios sin medida. Porque, como dice san Bernardo, la medida del amor a Dios es amarlo sin medida. O sea que el ser humano puede ser y hacer lo ms sublime (amar a Dios tres veces) o lo ms perverso (negarlo tres veces).
El Seor muestra su complacencia por la existencia de tres justos. El espera que en el mundo, en tu casa, en tu Iglesia haya por lo menos tres justos. Es decir, que haya permanentemente muchos justos, ojal todos justos:
El Seor se dirigi a m, y me dijo: Si un pas peca contra m y me es infiel, yo levantar la mano para castigarlo y le quitar sus provisiones de alimento; enviar hambre sobre l, y har que mueran hombres y animales. Y si en ese pas vivieran No, Daniel y Job, solo ellos tres se salvaran por ser justos. Yo, el Seor, lo afirmo (Ez 14, 12-20) Precisamente El salva a los tres jvenes del horno (Sadrac, Mesac y Abedneg) (Cfr. Dan 3) Es sugestivo que los amigos de Job sean tres justos: Elifaz, Bildad y Sofar (Job 2, 11). Estos amigos lo consuelan, le hacen ver la belleza de Dios, su amor y misericordia, lo acompaan en los momentos de desgracia. Es Dios mismo quien a travs de estas tres personas le revela su amor y poder a Job. Dios acta con tres. Tambin Jess escogi de manera privilegiada a tres de sus discpulos, Pedro, Santiago y Juan, para que fueran testigos cualificados de su revelacin. A ellos se los llev al huerto de Getseman (Mc 14, 33), a la casa de Jairo, el jefe de la Sinagoga, cuando resucit a su hija (Mc 5, 37), al monte de la Transfiguracin (Mt 17, 1). All Pedro dijo: Seor, qu bien que estemos aqu! Si quieres, har tres chozas: una para ti, otra para Moiss y otra para Elas. Mientras Pedro estaba hablando, una nube luminosa se pos sobre ellos, y de la nube sali una voz, que dijo: Este es mi Hijo amado, a quien he elegido: escchenlo (Mt 17, 4-5) El Seor nos asegur que l obra con dos o tres, l mismo dijo que pondr su presencia poderosa donde haya dos o (tres) ms reunidos en su nombre (Mt 18, 20). Con esos dos o tres l har maravillas.
7. El tres en el Evangelio
Por tres ocasiones Jess anunci su pasin, a sus discpulos les dijo que lo iban a matar, pero que resucitara a los tres das (Mc 8, 32) Cuando Jess expuls a los vendedores del templo, le preguntaron los judos: Qu prueba nos das de tu autoridad para hacer esto? Jess les contest: Destruyan este templo, y en tres das volver a levantarlo. Los judos le dijeron: Cuarenta y seis aos se ha trabajado en la construccin de este templo, y t en tres das lo vas a levantar? Pero el templo al que Jess se refera era su propio cuerpo. Por eso, cuando resucit, sus discpulos se acordaron de esto que haba dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jess (Jn 2, 18-21) Por eso ante Pilatos los judos acusaban a Jess: El dijo que poda destruir el templo de Dios y volver a levantarlo en tres das (Mt 26, 61) Y por eso Pilatos mand a asegurar el sepulcro hasta el tercer da para que nadie se robara el cuerpo de Jess y despus dijeran que est resucitado (Cfr. Mt 27, 62-66) En su enseanza, Jess utiliza en varias ocasiones el nmero tres: En la parbola del buen samaritano, Jess presenta tres personajes y pregunta: cul de esos tres te parece que se hizo prjimo del hombre asaltado por los bandidos? El maestro de la ley contest: El que tuvo compasin de l. Jess le dijo: Pues ve y haz t lo mismo (Lc 10, 36-37) En la parbola del amigo inoportuno, para ensearnos la insistencia en la oracin, Jess habla de tres panes: Supongamos que uno de ustedes tiene un amigo, y que a medianoche va a su casa y le dice: Amigo, prstame tres panes, porque un amigo mo acaba de llegar de viaje a mi casa, y no tengo nada que darle. Sin duda el otro no le contestar desde adentro: No me molestes; la puerta est cerrada, y mis hijos y yo ya estamos acostados; no puedo levantarme a darte nada. Les digo que, aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, lo har por su impertinencia, y le dar todo lo que necesita (Lc 11, 5-8) Y en este mismo lugar nos da tres exhortaciones: Pidan, y Dios les dar; busquen, y encontrarn; llamen a la puerta, y se les abrir. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre (Lc 5, 9-11) Jess comenz a actuar sus maravillas, sus obras poderosas, sus signos milagrosos, al tercer da: Al tercer da hubo una boda en Can, un pueblo de Galilea. La madre de Jess estaba all, y Jess y sus discpulos fueron tambin invitados a la boda Esto que hizo Jess en Can de Galilea fue la primera seal milagrosa con la cual mostr su gloria; y sus discpulos creyeron en l (Cfr. Jn 2, 1-11)
SEGUNDO GRUPO
Tener siempre presente con mucha humildad mi fragilidad y recurrir con bastante frecuencia al sacramento del Perdn para estar en continua gracia delante de Dios y de los hombres. Tener como fuente, centro y culmen de mi vida la vivencia de la Sagrada Eucarista que se realiza con agua, pan y vino, donde Cristo es sacerdote, altar y vctima.
8. Qu significa sostenernos sobre los tres estilos inseparables de vida evanglica: pobreza, obediencia, castidad?
Tener a Cristo como nuestro ms grande y valioso tesoro, pues donde est tu tesoro all est tu corazn (Lc 12, 24). Cuando esto sucede, viviremos como pobres, esto es, desprendidos de los bienes de este mundo, libres de los tesoros terrenales, con la mirada puesta en Cristo y su reino, y le estaremos diciendo SI a los bienes celestiales. Tener un
espritu libre. No estar apegado a los bienes de este mundo sino emplearlos como medios para el fin que es la salvacin de la humanidad. Tener un deseo grande de hacer siempre la Voluntad de Dios que se manifiesta a travs de la Sagrada Escritura, del Magisterio de la Iglesia, de las Constituciones, de los superiores legtimos, de los debes del propio estado de vida. Cuando esto sucede, entonces seremos obedientes, y le estaremos diciendo SI al querer divino. Tener una gran limpieza en las relaciones humanas. Por tanto respetando la dignidad del propio cuerpo y del cuerpo de todos los hombres y mujeres. Tener un amor exclusivo por Cristo y su Iglesia, dedicando todas nuestras energas a servir a Cristo y a su Iglesia con amor apasionado. Cuando esto suceda seremos castos y le estaremos diciendo SI de manera radical al amor de Dios.
9. Qu significa sostener nuestra vida cristiana en triple vocacin de ser sacerdotes, profetas y reyes?
Como sacerdotes, estamos consagrados para la gloria de Dios. Nuestra vida debe ser una ofrenda agradable a sus ojos, y debemos convertirnos en intercesores de la humanidad. Como profetas, estamos enviados a anunciar la Palabra de Dios a toda criatura, en todas partes. Somos evangelizadores, testigos de Cristo. Esa es nuestra misin. Y a Cristo vivo y resucitado hay que anunciarlo explcitamente como nos lo ensea Evangelii Nuntiandi, con palabras y obras que den testimonio de l. Como Reyes, estamos llamados a dirigir la creacin y el mundo hacia el fin para el cual fueron creados. Estamos llamados a instaurar el Reino de Dios en este mundo. Nuestro compromiso es transparentar en nuestra vida el reinado de Dios.
CONCLUSION
Estos son los tres secretos de nuestra salvacin, los cuales se resumen en uno: Cristo Jess, pues l es el nico nombre que nos ha sido dado para ser salvados (Hch 4, 12). El Papa Benedicto XVI en su encclica Deus charitas est nos habla de tres amores: Eros, Philia y gape. Eros es un amor natural que consiste en una fuerza de atraccin natural a causa de los valores humanos, culturales, espirituales que me seducen, de algunas personas. Philia es tambin un amor natural. Es como el amor de los amigos. Al descubrir que otras personas tienen valores semejantes a los mos, simpatizo con ellas, me siento atrado hacia ellas, y esa fuerza de atraccin es Philia.
Estos amores son interesados y condicionados porque requieren que la otra persona tenga valores que me seduzcan o tengan valores como los mos para sentirme atrado hacia ellas. De lo contrario no se dara ni el eros ni la philia. Tuvo que venir Nuestro Seor Jesucristo a ensearnos un tercer amor, un nuevo amor, el amor verdadero, el amor que salva. El es quien nos revela un nuevo amor, que en griego, el idioma del Nuevo Testamento, es gape. Este amor, a diferencia del Eros y Philia, es incondicional y desinteresado. Es el amor con que Dios nos ama, y con el que debemos, los que hemos aceptado a Cristo en nuestra vida, amar a Dios y a los hermanos. gape, el tercer amor, el amor con que Dios nos ama, es un amor eterno, infinito, inmutable, continuo y perseverante. Es el amor que salva. gape, el amor nuevo con que debemos amar al prjimo, no es un sentimiento sino una decisin de fe. Cimentemos nuestra vida sobre la Trinidad, sobre los trpodes que hemos sealado, sobre Cristo, sobre el tercer amor, sobre el gape, y habremos edificado nuestra existencia sobre Roca, sobre la Roca inamovible que es Cristo Nuestro Seor. Amn.
CONTENIDO
INTRODUCCION
I - EL MISTERIO DEL NUMERO TRES II - EL NUMERO TRES EN LA BIBLIA 1. Dios obra al tercer da 2. El tres en la liberacin de Israel 3. El tres como medio de enseanza
4. El tres como medida perfecta 5. El Seor obra con tres justos 6. El tres en la vida de los profetas y discpulos 7. El tres en el Evangelio III - CONSTRUIR LA VIDA SOBRE TRES GRUPOS DE TRINIDADES
PRIMER GRUPO
1. Qu significa sostenernos sobre el trpode de la Santsima Trinidad? 2. Qu significa sostenernos sobre la trada Cristo, Mara e Iglesia? 3. Qu significa sostenernos sobre la trada Sagrada Escritura, Tradicin y Magisterio?
SEGUNDO GRUPO
4. Qu significa sostenernos sobre la terna Sacramentos, Sacramentales y Carismas? 5. Qu significa sostenernos sobre la terna sacramental: Bautismo, Reconciliacin y Eucarista? 6. Qu significa sostenernos sobre la trinidad Fe, Esperanza y Caridad?
TERCER GRUPO
7. Qu significa sostenernos sobre el trpode Ayuno, Oracin y Limosna? 8. Qu significa sostenernos sobre los tres estilos inseparables de vida evanglica: pobreza, obediencia, castidad? 9. Qu significa sostener nuestra vida cristiana en triple vocacin de ser sacerdotes, profetas y reyes?
CONCLUSION