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Los Tres Secretos de La Salvación

Este documento presenta tres secretos fundamentales para la salvación cristiana basados en la enseñanza de que "nada hay más sólido que lo que se cimienta sobre tres pies": 1) El misterio de la Trinidad como base de la fe cristiana, 2) La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo como fundamento de la salvación, y 3) La Iglesia como cuerpo místico de Cristo en la tierra.
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Los Tres Secretos de La Salvación

Este documento presenta tres secretos fundamentales para la salvación cristiana basados en la enseñanza de que "nada hay más sólido que lo que se cimienta sobre tres pies": 1) El misterio de la Trinidad como base de la fe cristiana, 2) La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo como fundamento de la salvación, y 3) La Iglesia como cuerpo místico de Cristo en la tierra.
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LOS TRES SECRETOS DE LA SALVACION

P. Carlos Triana, eudista

INTRODUCCION Dios quiso enviarme a una misin al Africa. Estuve en Benn y en Costa de Marfil. A tres sacerdotes eudistas (un francs, un canadiense y yo, colombo-mexicano) que predicbamos un retiro en Yopougon, nos sucedi algo terrible. Hubo un golpe de Estado y el nuevo gobierno liber a muchos prisioneros de las crceles. Se dio una oleada de violencia, de la cual fuimos vctimas nosotros. Un grupo de asesinos, que acababa de matar a un periodista deportivo de la ciudad, nos atac, nos retuvo, nos rob todo, nos amenaz, nos golpe. Se llevaron nuestros documentos y boletos de avin, se apropiaron an los regalos que habamos adquirido durante el viaje para los amigos y familiares de nuestros pases pero como dice un poeta francs: El ladrn me ha robado todo menos la luna que sale por mi ventana. Gracia a Dios no nos robaron la vida, pues eran personas demasiado agresivas, con armas muy imponentes, verdaderamente asesinas. Cuando regres a Mxico abr mi maleta rota y semivaca, y encontr lo nico africano que me dejaron los bandidos, una postal que me haba regalado una familia humilde. Haba en la postal, un trpode o tripi, y sobre l una olla de barro en un campo verde y soleado, y una sentencia en francs que deca: nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies. Esta postal la guard con mucho cario durante muchos aos. Despus de varias mudanzas no se dnde qued. Pero la llevo en el corazn, y hoy se ha convertido en inspiracin de la presente catequesis. Si nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies, entonces tenemos que cimentar nuestra vida cristiana en tres realidades. Son los tres secretos de nuestra salvacin. All del otro lado, me robaron todo, pero eso es nada comparado con lo que me dieron. Me regalaron la sabidura de esta postal que refleja la radiante hermosura de su gente, y que ha sido luz para mi vida y para el ministerio presbiteral que Dios me encomend hace veinte aos.

Dej sembrado un rbol en tierra africana, No s si lo volver a ver. Desde aqu le envo mis emocionadas pginas, como lgrimas, como saliva, como sudor, como roco, Con la esperanza de que le sirvan de riego fecundo, y den vida, flor y fruto en el corazn de mis hermanos, de all, de aqu, y de todo el mundo.

I - EL MISTERIO DEL NUMERO TRES


Siempre me ha llamado la atencin el nmero tres. Es un nmero bello, misterioso y lleno de sentido. Es el nmero de Dios. Dios es Trinidad, esto es, tres en uno. Algunos han preferido llamarlo Triunidad. Tambin es el nmero del hombre hecho a imagen y semejanza de Dios. Los seres humanos somos tambin trinidad. Nuestra unidad est compuesta por cuerpo, alma y espritu. Es igualmente el nmero del universo, de la hermosa creacin de Dios. Pues todas las cosas participan de las dimensiones del cosmos: ancho, largo y profundo. Y como diran los filsofos todos los seres comparten unas notas comunes: son bellos, buenos y verdaderos: (son los famosos trascendentales del ser: bonum, verum. pulchrum) Decimos tambin que el mundo est compuesto de tres clases de seres: los minerales, los vegetales y los animales. En nuestra cosmovisin ms sencilla y tradicional, heredada del mundo hebreo, manejamos los conceptos de un universo compuesto por tres: cielo, tierra e infierno. Desde muy antiguo, los hombres han organizado sus creencias en trinidades, en esquemas ternarios o sistemas trinitarios: Por ejemplo, sabemos que existi en las culturas primitivas una politesmo naturalista que enseaba que haba un Dios padre del cielo, una diosa madre de la tierra y un dios hijo que naca de ellos. En el oriente mediterrneo se halla la trada cananea de dioses: El, Ashera y Baal, y la trada egipcia de Osiris, Isis, Horus Algunas tradiciones hindes hablan del Trimurti o tres formas de Dios: Brama, Vishn, Shiva. El budismo habla de tres joyas que incluyen el Dhama o ley universal de la realidad, el Buda o revelador de su luz y la Sangha o comunidad de monjes iluminados que expresan sobre el mundo el sentido de la realidad original, del nirvana. En Occidente encontramos las triadas filosficas, la ms conocida es la del neoplatonismo que habla de Dios-artfice como causa activa, de la Materia pre-existente como causa receptiva y del Mundo divino (o de las ideas) que brota de la unin de los momentos anteriores. Otros aluden al Uno como Dios fundante, a la Sophia o Logos que expresa el sentido de ese Dios en perspectiva de idea creadora, y al Alma sagrada del mundo. Filsofos como Hegel han organizado sus ideas a partir de la trinidad tesis, anttesis sntesis.

No es raro que este nmero sea tan solicitado, tan usado, tan lleno de sentido. Tambin en la espiritualidad cristiana se hace referencia al tres. Yo mismo escrib un librito que se llama la tercera raza porque alguien dijo que existan tres razas: la de los romanos, la de los brbaros y la de los cristianos. Hoy alguien habla del tercer hombre. Hablamos de tres religiones reveladas: la juda, la islmica y la cristiana. En la espiritualidad cristiana hablamos de la Sagrada familia compuesta por tres: Jess, Jos y Mara; de las tres cadas y tres levantadas de Cristo como modelo de nuestra vida; de las tres subidas de Jess: a Jerusaln, a la cruz, al cielo; hablamos tambin de los tres reyes magos y sus tres ofrendas: incienso, oro, mirra; de los tres gritos alegres y gozosos del cristianismo que sintetizan los tres grandes misterios de nuestra fe: Gloria! (encarnacin-nacimiento), Hosanna! (pasin y muerte), Aleluya! (Resurreccin). Hablamos tambin de las tres vas de la vida espiritual: purgativa, iluminativa, unitiva, o incipientes, avanzados, perfectos. Segn el cardenal Cormac Murphy-OConnor, las tres pes para realizar una peregrinacin son Plegaria, Penitencia, Perseverancia Los pases democrticos estn cimentados en tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial; El tiempo del mundo est cimentado en tres momentos, pasado, presente y futuro; calificamos normalmente las cosas en tres posibilidades: buenas, regulares o malas La vocacin cristiana tiene que pasar por tres experiencias: creer, celebrar, vivir. Los sacramentos de iniciacin cristiana son tres: bautismo, confirmacin y Eucarista; la Eucarista est cimentada en el memorial que tiene tres direcciones: recuerdo de la pascua hebrea, realizacin o actualizacin de la pascua cristiana, es decir, de la muerte y resurreccin del Seor, y orientacin a la pascua escatolgica, cuando participemos en el banquete de bodas del Cordero. De Cristo decimos que es tres cosas a la vez, sacerdote, altar y vctima, tambin camino, verdad y vida. La oracin, dice San Agustn no produce efectos deseables en el creyente porque se hace de tres maneras con mucha frecuencia: mali, male, mala. La misin del Obispo seala tres tareas: ensear, santificar, gobernar. San Juan Eudes, el padre, doctor y apstol del culto litrgico a los Sagrados Corazn de Jess y de Mara, ensea que en Cristo hay tres corazones: el humano, el espiritual y el divino. En un librito que escrib, El Pueblo del Espritu, enseo los tres bautismos de Jess: bautismo de agua, de sangre (Lc 12, 50) y de Espritu. De Jess decimos que tiene tres cuerpos: 1. El Cuerpo fsico que se entreg por nosotros por amor, que vivi entre nosotros tres aos, haciendo el bien. Es un misterio que Dios se haga presente en un cuerpo fsico Lc 2, 6-7; Heb 10, 5-7; Lc 23, 52-53 2. Cuerpo eucarstico que se qued en el sagrario y en el sacramento de la misa por nosotros por amor. Es un misterio que Dios se haga presente en un cuerpo eucarstico: Jn 6, 35-58; Lc 22, 14-20 3. Cuerpo mstico que es la Iglesia. Dios se qued en medio de su pueblo. Donde dos o tres se renen en mi nombre all estoy yo en medio de ellos. Es un misterio que Dios se haga presente en un cuerpo mstico: Mt 18, 19-20

Algunos ms hablan de la trptico de nuestra salvacin para referirse al misterio de la pasin, muerte y resurreccin del Seor. La Iglesia conmemora esto en Semana Santa con el nombre de Triduo Pascual. La iglesia se compone de tres dimensiones: la Iglesia peregrina, la purgante y la gloriosa. La organizacin eclesial se realiza a travs de tres grandes comuniones: Parroquia, Dicesis, Iglesia universal, y a otro nivel en parroquia, decanato, dicesis o Vicara. La vida misma de la Iglesia se organiza en tres grandes reas: misin, comunin, espiritualidad El tres es tambin un nmero muy frecuente y significativo en la Sagrada Escritura, como veremos en el desarrollo de esta catequesis. Todas estas intuiciones me han llevado a descubrir que la experiencia cristiana consiste en vivir una serie de trinidades. Pues nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies. Es un dicho africano que me ha hecho pensar: lo ms firme, slido y fuerte es aquello que tiene como base tres pies. As como la familia est cimentada en tres: padre, madre, hijo, As como la oracin de la piedad popular est cimentada en tres: Paternster, Avemara, Gloria, As como el ser humano est cimentado en tres: logos (pensamientos, conceptos), pathos (sentimientos, emociones), ethos (decisiones, conductas) As como el mtodo pastoral de la Iglesia latinoamericana est cimentado esencialmente en tres: ver, juzgar y actuar, As como la pastoral est cimentada en tres ejes: espiritualidad, ciencia y praxis Hagamos de la Iglesia un Uxmal (sta es una palabra nhuatl que significa ciudad tres veces construida) hagamos de la Iglesia una ciudad de Dios, slidamente construida sobre varias tradas. Levantemos sobre tres pies slidos nuestra vida cristiana, pues como dice el dicho africano: nada hay ms slido que lo que se cimienta sobre tres pies. Esta fascinante enseanza tiene pues como finalidad ayudarnos a cimentar la vida cristiana en un grupo de trpodes. Vern ustedes que si levantamos la existencia personal, nuestra familia, sociedad e Iglesia sobre estos trpodes, sobre esos tres pies o triadas que les voy a presentar, estaremos equilibrados y firmes, seguros y fuertes, estables y felices, en una palabra, estaremos edificados sobre la Roca que es Cristo.

II - EL NUMERO TRES EN LA BIBLIA


La Sagrada Escritura est saturada del nmero tres.

1. Dios obra al tercer da


Desde el Gnesis hasta el Apocalipsis se nos dice que Dios obra al tercer da: Jos tuvo presos a sus hermanos y al tercer da los liber en nombre del Seor y mand comida a su familia (Cfr. Gen 42, 17-21) El pueblo se encuentra con Dios al tercer da. Dios se revela al tercer Da. Dios acta y se deja escuchar al tercer da: Moiss baj del monte a preparar al pueblo para que rindiera culto a Dios. Al amanecer del tercer da hubo relmpagos y truenos, y una espesa nube se pos sobre el monte. Entonces Moiss llev al pueblo fuera del campamento para encontrarse con Dios, y se detuvieron al pie del monte. Todo el monte Sina echaba humo debido a que el Seor haba bajado a l en medio de fuego (Ex 19, 14-18) Mara encontr a Jess al tercer da: Al cabo de tres das lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros de la ley, escuchndolos y hacindoles preguntas (Lc 2, 46) Jess comienza a hacer milagros al tercer da. Recordemos que su primera seal milagrosa fue en Can, con ella mostr su gloria y sus discpulos creyeron en l (Cfr. Jn 2, 1-11) A los tres das comenz a actuar en medio de la gente hambrienta. A los tres das siente compasin y hace la multiplicacin de los panes: Siento compasin de esta gente, porque ya hace tres das que estn aqu conmigo y no tienen nada que comer. No quiero mandarlos sin comer a sus casas, porque pueden desmayarse por el camino (Mt 15, 32) Jess muri a las tres de la tarde y en ese momento actu Dios: Desde el medioda y hasta las tres de la tarde, toda la tierra qued en oscuridad. A esa misma hora, Jess grit con fuerza: El, El, lem sabactani? dio otra vez un fuerte grito, y muri. En aquel momento el velo del templo se rasg en dos, de arriba abajo. La tierra tembl, las rocas se partieron y los sepulcros se abrieron; y hasta muchas personas santas, que haban muerto, volvieron a la vida (Mt 27, 45-54) Jess resucit al tercer da y eso lo testifican Pedro y Pablo: Lo mataron, colgndolo en una cruz. Pero Dios lo resucit al tercer da, e hizo que se nos apareciera a nosotros (Hch 10, 39-40)

En primer lugar les he enseado la misma tradicin que yo recib, a saber, que Cristo muri por nuestros pecados, segn las Escrituras; que lo sepultaron y que resucit al tercer da, tambin segn las Escrituras; y que se apareci a Cefas, y luego a los doce (1 Cor 15, 3-5) Los discpulos de Emas experimentan a Jess vivo al tercer da: Nosotros tenamos la esperanza de que l sera el que haba de libertar a la nacin de Israel. Pero ya hace tres das que pas todo eso. Aunque algunas de las mujeres que estn con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro, y como no encontraron el cuerpo, volvieron a casa. Y cuentan que unos ngeles se les han aparecido y les han dicho que Jess vive. Algunos de nuestros compaeros fueron despus al sepulcro y lo encontraron tal como las mujeres haban dicho, pero a Jess no lo vieron (Lc 24, 21-24) Saulo comienza una nueva vida al tercer da (Cfr. Hch 9, 5-9) El Seor da la vida a sus testigos, al tercer da, nos dice al Apocalipsis (Cfr. Ap 11, 711) No hay duda, Dios obra al tercer da!

2. El tres en la liberacin de Israel


La experiencia central del pueblo de Israel, la liberacin de Egipto y su vida por el desierto durante cuarenta aos, est jalonada por el nmero tres. Esta liberacin comienza con tres das de camino en el desierto para ofrecer sacrificios a Dios. Al Faran le dijeron: Debemos ir al desierto, a tres das de camino, y ofrecer all sacrificios al Seor nuestro Dios, tal como l nos lo ordene (Ex 8, 27 (23???) Esta liberacin y travesa por el desierto culmina con tres das de preparacin para tomar la tierra prometida: Entonces Josu les dio rdenes a los jefes del pueblo: Vayan por todo el campamento y ordenen a todos que preparen provisiones, porque dentro de tres das vamos a cruzar el ro Jordn para tomar posesin de la tierra que el Seor nuestro Dios nos va a dar. (Jos 1, 10-11) A este pueblo, en el desierto, el Seor le pide que lo ame con tres realidades personales: Ama al Seor tu Dios con todo tu corazn, con todo tu ser y con todas tus fuerzas (Deut 6??) El Seor pidi a su pueblo que celebrara tres grandes fiestas: Haz fiesta en mi honor tres veces al ao. Celebra la fiesta del pan sin levadura y, de acuerdo con lo que te he ordenado, come en ella pan sin levadura durante

siete das. La fecha sealada es el mes de Abib, porque en ese mes saliste de Egipto. Y nadie podr venir a verme, si no trae algo. Celebra tambin la fiesta de la cosecha, de los primeros frutos de lo que sembraste en el campo, lo mismo que la fiesta de la cosecha de fin de ao, cuando coseches todo lo que hayas sembrado (Ex 23, 14-16); Celebren la fiesta de las Semanas, la de los primeros frutos de la cosecha de trigo, y la de la cosecha de fin del ao. Todos los hombres se presentarn tres veces al ao ante el Seor, el Dios de Israel (Ex 34, 22-23)

3. El tres como medio de enseanza


Hay, en la gramtica del pueblo de Dios, unas formas lingsticas propias de ensear y aprender. Son las famosas expresiones que encontramos en la literatura sapiencial: hay tres y hasta cuatro, dos y tres, hay tres. Es Dios mismo quien se expresa as: Hay tres cosas, y hasta cuatro, que nunca se satisfacen: el sepulcro, la mujer estril, la tierra falta de agua y el fuego insatisfecho (Prov 30, 15-16) Hay tres cosas, y hasta cuatro, que me asombran y no alcanzo a comprender: el camino del guila en el cielo, el camino de la vbora en las rocas, el camino de un barco en alta mar y el camino del hombre en la mujer (Prov 30, 18-19) Hay tres tipos de gente, y hasta cuatro, que son insoportables y hacen temblar a un pas: el esclavo que llega a ser rey, el tonto que tiene comida de sobra, la mujer despreciada que encuentra marido y la esclava que toma el lugar de su seora (Prov 30, 21-23) Hay tres y hasta cuatro animalitos en la tierra que son ms sabios que los sabios: las hormigas, gran ejrcito sin fuerza que asegura su comida en el verano; los tejones, grupo no muy numeroso que vive entre las peas; las langostas, que sin tener rey marchan en orden perfecto; las lagartijas, que caben en un puo y llegan hasta el palacio del rey (Prov 30, 24-28) Hay tres valientes, y hasta cuatro, que tienen un paso airoso: el len, el animal ms terrible, que no huye ante nada ni ante nadie; el gallo orgulloso, el macho cabro y el rey que marcha al frente de su ejrcito (Prov 30, 2931) Dos y tres clases de personas pecan mucho y se atraen el castigo de Dios: El que se entrega a la pasin sexual, que arde como fuego y no se apagar hasta que se consuma. El hombre mujeriego no quedar satisfecho, hasta que el fuego lo devore. Al hombre mujeriego le parece bueno cualquier pan, y no parar hasta que muera. El hombre que es infiel al matrimonio dice para sus adentros: Quin va a verme?

Todo est oscuro, las paredes me esconden, nadie me ve, a qu podr tenerle miedo? El Altsimo no se fijar en mis pecados. Lo nico que teme es que los hombres lo vean, y no se da cuenta de que los ojos del Seor son mil veces ms brillantes que el sol, ven todo lo que los hombres hacen y penetran hasta lo ms escondido. Antes de crear todas las cosas, Dios ya las conoca, y lo mismo despus de haberlas terminado. El adltero ser atrapado cuando menos lo espere, y recibir pblicamente su castigo. Otro tanto le pasar a la mujer infiel a su marido, que le da un heredero tenido de un extrao (Sir 23, 16-22) Hay tres cosas que me gustan y que agradan a Dios y a los hombres: la concordia entre los hermanos, la amistad entre los vecinos y la armona entre los esposos. Y hay tres clases de personas que detesto, cuyo modo de vivir me molesta mucho: el pobre orgulloso, el rico tacao y el viejo mujeriego y tonto (Sir 25, 1-2) Hay tres cosas que me asustan y una cuarta que me da mucho miedo: chismes en la ciudad, tumulto de la gente y calumnia; son cosas peores que la muerte (Sir 26, 5) Si eres joven, habla solo cuando sea necesario y si te insisten dos y tres veces. Resume tus ideas y di mucho en pocas palabras; prtate como el que sabe pero prefiere callar (Sir 32, 7-8)

Tambin en los dichos o refranes populares encontramos este tipo de enseanza: Hay tres cosas que no son seguras: sueo, xito, fortuna Hay tres cosas que no podrn recuperarse: la flecha lanzada, la palabra proferida, la oportunidad perdida Hay tres cosas que deben hacerse en la vida: plantar un rbol, tener un hijo, escribir un libro Hay tres cosas difciles en la vida: guardar un secreto, perdonar un agravio, aprovechar el tiempo, Hay tres cosas que son enemigas del casado: la moda, el modista y su mujer Hay tres cosas que cambian la naturaleza del hombre: la mujer, el estudio y el vino Hay tres cosas que tenemos que controlar: el carcter, la lengua y la conducta Hay tres cosas que hay que cultivar: la bondad, la sabidura, la amistad

Hay tres cosas que hay que defender: el hogar, el humor y al dbil Hay tres cosas que destruyen: el vino, el orgullo y el enojo, Hay tres cosas que se necesitan para vivir: alguien a quien amar, algo que hacer, esperanza para el futuro Hay tres cosas que hay que evitar: la ignorancia, la ofensa y la mentira Hay tres cosas que forman al hombre: el trabajo duro, la sinceridad y el valor Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganado y el pueblo donde se naci Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el fuego, el dinero y el amor Hay tres cosas por las que siempre hay que brindar: salud, dinero y amor Hay tres cosas en las que no importa el idioma: el deporte, la msica y el sexo Hay tres cosas en las que hay que meditar: la vida, la muerte y la eternidad Hay tres clases de hombres: los que piensan, los que se divierten y los que se divierten pensando Hay tres cosas que hay que hacer con el dinero: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar

4. El tres como medida perfecta


Las medidas del templo de Jerusaln son por todos lados tres (Cfr Ez 40-42). Tambin la medida de la nueva Jerusaln es tres: Vino uno de los siete ngeles que tenan las siete copas llenas de las siete ltimas calamidades, y me dijo: Ven, que te voy a ensear a la novia, la esposa del Cordero Y en la visin que me hizo ver el Espritu, el ngel me llev a un monte grande y alto, y me mostr la gran ciudad santa de Jerusaln, que bajaba del cielo, de la presencia de Dios. La ciudad brillaba con el resplandor de Dios; su brillo era como el de una piedra preciosa, como un diamante, transparente como el cristal. Alrededor de la ciudad haba una muralla grande y alta, que tena doce puertas, y en cada puerta haba un ngel; en las puertas estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Tres puertas daban al este, tres al norte, tres al sur y tres al oeste. La muralla de la ciudad tena doce piedras por base, en las que estaban escritos los nombres de los doce apstoles del Cordero (Ap 21, 9-14) La medida perfecta de la oracin es orar tres veces. Orar tres veces al da es signo de orar siempre, de orar permanentemente, de hacer de la propia vida una continua alabanza para Dios: El rey Daro decidi nombrar ciento veinte gobernadores regionales para que se encargaran de las distintas partes del reino. Al frente de ellos puso tres supervisores, para que vigilaran la administracin de los gobernadores, con el fin de que el rey no saliera perjudicado en nada. Uno de los supervisores era Daniel, quien pronto se distingui de los otros supervisores y jefes regionales por su gran capacidad; por eso el rey pens en ponerlo al frente del gobierno de la nacin. Los supervisores y gobernadores buscaron entonces un motivo para acusarlo de mala administracin del reino, pero como Daniel era un hombre honrado, no le encontraron ninguna falta; por lo tanto no pudieron presentar

ningn cargo contra l. Sin embargo, siguieron pensando en el asunto, y dijeron: No encontraremos ningn motivo para acusar a Daniel, a no ser algo que tenga que ver con su religin. As pues, los supervisores y gobernadores se pusieron de acuerdo para ir a hablar con el rey Daro, y cuando estuvieron en su presencia le dijeron: -Que viva Su Majestad para siempre! Todas las autoridades que gobiernan la nacin han tenido una junta, en la que acordaron la publicacin de un decreto real ordenando que, durante treinta das, nadie dirija una splica a ningn dios ni hombre, sino solo a Su Majestad. El que no obedezca, deber ser arrojado al foso de los leones. Por lo tanto, confirme Su Majestad el decreto, y frmelo para que no pueda ser modificado, conforme a la ley de los medos y los persas, que no puede ser anulada. Ante esto, el rey Daro firm el decreto. Y cuando Daniel supo que el decreto haba sido firmado, se fue a su casa, abri las ventanas de su dormitorio, el cual estaba orientado hacia Jerusaln, y se arrodill para orar y alabar a Dios. Esto lo haca tres veces al da, tal como siempre lo haba hecho. Entonces aquellos hombres entraron juntos en la casa de Daniel, y lo encontraron orando y alabando a su Dios. En seguida fueron a ver al rey para hablarle del decreto, y le dijeron: Su Majestad ha publicado un decreto, segn el cual, aquel que durante estos treinta das dirija una splica a cualquier dios o a cualquier hombre que no sea Su Majestad, ser arrojado al foso de los leones, no es verdad? As es respondi el rey. Y el decreto debe cumplirse conforme a la ley de los medos y los persas, que no puede ser anulada. Entonces ellos siguieron diciendo: Pues Daniel, uno de esos judos desterrados, no muestra ningn respeto por Su Majestad ni por el decreto publicado, ya que lo hemos visto hacer su oracin tres veces al da (Dan 6, 1-14) Sabemos que Daniel fue echado al pozo de los leones y que el rey dijo: Que tu Dios, al que sirves con tanto valor, te libre, y en efecto el Dios a quien Daniel haba orado perfectamente, tres veces, lo libr de las fauces de las bestias y revel que es el Dios vivo y poderoso que existe eternamente. Para que yo no me crea ms de lo que soy, he tenido un sufrimiento, una especie de espina clavada en el cuerpo, que como un instrumento de Satans vino a maltratarme. Tres veces le he pedido al Seor que me quite ese sufrimiento; pero el Seor me ha dicho: Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad. As que prefiero gloriarme de ser dbil, para que repose sobre m el poder de Cristo (2 Cor 12, 6-9) Jess conoca el nmero tres como el nmero de la medida perfecta. En una de sus parbolas dijo: El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa (Mt, 13, 33)

Pedro neg tres veces al Seor y necesit confirmar tres veces su amor a El. Negar tres veces al Seor es sealar que el discpulo puede negar a Dios sin medida. Pero decirle tres veces te amo es revelar que el hombre es capaz de amar a Dios sin medida. Porque, como dice san Bernardo, la medida del amor a Dios es amarlo sin medida. O sea que el ser humano puede ser y hacer lo ms sublime (amar a Dios tres veces) o lo ms perverso (negarlo tres veces).

5. El Seor obra con tres justos


La Sagrada Escritura nos ensea que los testigos tienen que ser dos o tres, pues el Seor habla a travs de testigos, l denuncia el mal y defiende al justo por medio de dos o tres testigos La sentencia de muerte se dictar solo cuando haya declaracin de dos o tres testigos (Deut 17, 6) Para demostrar que una persona ha cometido un crimen, delito o falta, solo valdr la acusacin cuando la presenten dos o tres testigos (Deut 19, 15) Si tu hermano te hace algo malo, habla con l a solas y hazle reconocer su falta. Si te hace caso, ya has ganado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a una o dos personas ms, para que toda acusacin se base en el testimonio de dos o tres testigos (Mt 18, 15-16) Todo tendr que decidirse por el testimonio de dos o tres testigos (2 Cor 13, 1) No hagas caso de acusaciones contra un anciano, si no estn apoyadas por dos o tres testigos (1 Tim 5, 19) Cuando alguien desobedece la ley de Moiss, si hay dos o tres testigos que declaren contra l, se le condena a muerte sin compasin. Pues no creen ustedes que mucho mayor castigo merecen los que pisotean al Hijo de Dios y desprecian su sangre, los que insultan al Espritu del Dios que los ama? (Heb 10, 28-29) La venida de Jesucristo qued sealada con agua y sangre; no solo con agua, sino con agua y sangre. El Espritu mismo es testigo de esto, y el Espritu es la verdad. Tres son los testigos: el Espritu, el agua y la sangre; y los tres estn de acuerdo. Aceptamos el testimonio de los hombres, pero el testimonio de Dios es de mucho ms valor, porque consiste en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo (1 Jn 5, 6-9)

El Seor muestra su complacencia por la existencia de tres justos. El espera que en el mundo, en tu casa, en tu Iglesia haya por lo menos tres justos. Es decir, que haya permanentemente muchos justos, ojal todos justos:

El Seor se dirigi a m, y me dijo: Si un pas peca contra m y me es infiel, yo levantar la mano para castigarlo y le quitar sus provisiones de alimento; enviar hambre sobre l, y har que mueran hombres y animales. Y si en ese pas vivieran No, Daniel y Job, solo ellos tres se salvaran por ser justos. Yo, el Seor, lo afirmo (Ez 14, 12-20) Precisamente El salva a los tres jvenes del horno (Sadrac, Mesac y Abedneg) (Cfr. Dan 3) Es sugestivo que los amigos de Job sean tres justos: Elifaz, Bildad y Sofar (Job 2, 11). Estos amigos lo consuelan, le hacen ver la belleza de Dios, su amor y misericordia, lo acompaan en los momentos de desgracia. Es Dios mismo quien a travs de estas tres personas le revela su amor y poder a Job. Dios acta con tres. Tambin Jess escogi de manera privilegiada a tres de sus discpulos, Pedro, Santiago y Juan, para que fueran testigos cualificados de su revelacin. A ellos se los llev al huerto de Getseman (Mc 14, 33), a la casa de Jairo, el jefe de la Sinagoga, cuando resucit a su hija (Mc 5, 37), al monte de la Transfiguracin (Mt 17, 1). All Pedro dijo: Seor, qu bien que estemos aqu! Si quieres, har tres chozas: una para ti, otra para Moiss y otra para Elas. Mientras Pedro estaba hablando, una nube luminosa se pos sobre ellos, y de la nube sali una voz, que dijo: Este es mi Hijo amado, a quien he elegido: escchenlo (Mt 17, 4-5) El Seor nos asegur que l obra con dos o tres, l mismo dijo que pondr su presencia poderosa donde haya dos o (tres) ms reunidos en su nombre (Mt 18, 20). Con esos dos o tres l har maravillas.

6. El tres en la vida de los profetas y discpulos


El profeta Jons pas tres das y tres noches dentro del pez (Jon 2, 1ss). Esa experiencia lo convirti en un profeta poderoso de Dios. Jess es el nuevo profeta, el nuevo Jons, quien pasa tres das sepultado en la ballena del sepulcro y a los tres das resucita como profeta poderoso y glorioso de Dios (Cfr. Mt 12, 39-41) Elas fue un profeta de fuego, como horno ardiente, terrible y glorioso, quien por orden de Dios hizo que no lloviera, y tres veces hizo que cayera fuego. Qu terrible eras, Elas! No hay nadie tan glorioso como t! T resucitaste a un muerto; por voluntad del Seor lo sacaste del reino de la muerte! (Sir 48, 3-5) Jess es el nuevo Elas que resucita muertos Pablo recuenta los peligros en su misin proftica y dice: Tres veces me apalearon, y una me apedrearon. En tres ocasiones se hundi el barco en que yo viajaba, y, a punto de ahogarme, pas una noche y un da en alta mar (2 Cor 11, 25)

7. El tres en el Evangelio

Por tres ocasiones Jess anunci su pasin, a sus discpulos les dijo que lo iban a matar, pero que resucitara a los tres das (Mc 8, 32) Cuando Jess expuls a los vendedores del templo, le preguntaron los judos: Qu prueba nos das de tu autoridad para hacer esto? Jess les contest: Destruyan este templo, y en tres das volver a levantarlo. Los judos le dijeron: Cuarenta y seis aos se ha trabajado en la construccin de este templo, y t en tres das lo vas a levantar? Pero el templo al que Jess se refera era su propio cuerpo. Por eso, cuando resucit, sus discpulos se acordaron de esto que haba dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jess (Jn 2, 18-21) Por eso ante Pilatos los judos acusaban a Jess: El dijo que poda destruir el templo de Dios y volver a levantarlo en tres das (Mt 26, 61) Y por eso Pilatos mand a asegurar el sepulcro hasta el tercer da para que nadie se robara el cuerpo de Jess y despus dijeran que est resucitado (Cfr. Mt 27, 62-66) En su enseanza, Jess utiliza en varias ocasiones el nmero tres: En la parbola del buen samaritano, Jess presenta tres personajes y pregunta: cul de esos tres te parece que se hizo prjimo del hombre asaltado por los bandidos? El maestro de la ley contest: El que tuvo compasin de l. Jess le dijo: Pues ve y haz t lo mismo (Lc 10, 36-37) En la parbola del amigo inoportuno, para ensearnos la insistencia en la oracin, Jess habla de tres panes: Supongamos que uno de ustedes tiene un amigo, y que a medianoche va a su casa y le dice: Amigo, prstame tres panes, porque un amigo mo acaba de llegar de viaje a mi casa, y no tengo nada que darle. Sin duda el otro no le contestar desde adentro: No me molestes; la puerta est cerrada, y mis hijos y yo ya estamos acostados; no puedo levantarme a darte nada. Les digo que, aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, lo har por su impertinencia, y le dar todo lo que necesita (Lc 11, 5-8) Y en este mismo lugar nos da tres exhortaciones: Pidan, y Dios les dar; busquen, y encontrarn; llamen a la puerta, y se les abrir. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre (Lc 5, 9-11) Jess comenz a actuar sus maravillas, sus obras poderosas, sus signos milagrosos, al tercer da: Al tercer da hubo una boda en Can, un pueblo de Galilea. La madre de Jess estaba all, y Jess y sus discpulos fueron tambin invitados a la boda Esto que hizo Jess en Can de Galilea fue la primera seal milagrosa con la cual mostr su gloria; y sus discpulos creyeron en l (Cfr. Jn 2, 1-11)

III - CONSTRUIR LA VIDA SOBRE TRES GRUPOS DE TRINIDADES


Nada hay ms firme, ni ms slido ni ms fuerte que lo que se sostiene sobre tres pies, ensea el adagio africano, al que ya hemos aludido. La oracin colecta del martes de la segunda semana de cuaresma nos recuerda que sin Dios no puede subsistir lo que est cimentado en la debilidad humana. Esos somos nosotros, personas cimentadas o sostenidas en la debilidad humana. Para que nuestra vida personal, familiar y eclesial pueda ser firme, slida y fuerte, tenemos que cimentarla en Dios Trinidad. Pero El nos ha mostrado otras trinidades sobre las que nos debemos apoyar. Trinidad aqu significa conjunto de tres realidades que forman una unidad y que por tanto no se pueden separar, so pena de que nuestra vida se desequilibre y desplome. En otras palabras, estamos llamados a ser trpodes, a levantar nuestra vida sobre la cimiente de tres grupos de trinidades. Cules son? PRIMER GRUPO: Debemos sostenernos 1. Sobre las tres Personas Divinas que no se pueden separar: Padre, Hijo y Espritu Santo 2. Sobre las tres realidades ms sagradas que tenemos y que no se deben separar: Cristo, Mara, Iglesia 3. Sobre las tres guas que Dios nos dej y que no debemos separar: Sagrada Escritura, Tradicin y Magisterio SEGUNDO GRUPO: Debemos sostenernos 4. Sobre los tres grandes medios inseparables de la vida espiritual: sacramentos, sacramentales y carismas 5. Sobre los tres maravilloso sacramentos que van completamente unidos: Bautismo, Reconciliacin y Eucarista 6. Sobre las tres inseparable virtudes teologales: fe, esperanza y caridad TERCER GRUPO: Debemos sostenernos 7. Sobre las tres grandes prcticas cristianas que no deben separarse: Ayuno, oracin y limosna 8. Sobre los tres estilos inseparable de vida evanglica: pobreza, obediencia, castidad 9. Sobre las tres condiciones inseparables de nuestra vida cristiana: sacerdote, profeta y rey Veamos: PRIMER GRUPO

1. Qu significa sostenernos sobre el trpode de la Santsima Trinidad?


Tener al Padre Dios como verdadero Padre mo y de los dems. Por tanto vivir como hijo verdadero de Dios, haciendo siempre y en todo su santa Voluntad, agradndolo en todo. Tener al Hijo de Dios como mi VERBOmi Salvador, mi Redentor y mi Seor, como mi Roca, mi Refugio, mi Fortaleza, el Camino, la Verdad y la Vida. Por tanto vivir como su redimido, su hermano, su servidor, cumpliendo su Evangelio. Tener al Espritu Santo como mi Espritu, como mi corazn, como mi gua, y por tanto viviendo segn sus impulsos, dejndome conducir por El. Se trata de vivir sumergido en el Dios Trishagion, o sea el que es tres veces santo, como nos dice la Escritura: (cfr. Is 6, 3 y Ap 4, 8)

2. Qu significa sostenernos sobre la trada Cristo, Mara e Iglesia?


Tener a Cristo como mi cabeza. Sentirme miembro de su cuerpo del cual l es la Cabeza, y por tanto viviendo la misma vida de mi Cabeza, esto es, teniendo sus mismos pensamientos, sentimientos, deseos, etc. Confiar en su poder, porque El es el mismo ayer, hoy y siempre, como dice la carta a los Hebreos. Y vivir segn su Corazn. Tener a Mara como Madre de Dios y Madre ma, Madre de amor y de misericordia, a la que puedo recurrir siempre con confianza filial, con la seguridad de que ella me lleva a Jess. Tener a la Iglesia como mi familia en la fe, con la que debo vivir en comunin, familia en la que puedo sentirme amado y amar, familia a la que debo servir con los carismas que Dios me ha regalado, para hacerla crecer en santidad. La Iglesia es el cuerpo mstico de Cristo y yo soy un miembro suyo.

3. Qu significa sostenernos sobre la trada Sagrada Escritura, Tradicin y Magisterio?


Tener como vademcum la Biblia, all Dios se me revela y me revela su Voluntad. Por medio de la Sagrada Escritura Dios me habla, me orienta, me corrige, me consuela, me ilumina, me alimenta Tener la Tradicin de la Iglesia como una nueva voz de Dios. A travs de ella el Seor orienta mi vida y me hace sentir que pertenezco a una comunidad bimilenaria de fe, que la fe no hay que inventarla, que soy heredero de la fe de muchos testigos. Tener el Magisterio de la Iglesia como el referente por medio del cual Dios, el Gran Pastor de las alma, pastorea mi vida hoy, me conduce a fuentes tranquilas, me lleva a pastos verdes, me alimenta, sana y defiende de los ataques (enseanzas) del lobo infernal.

SEGUNDO GRUPO

4. Qu significa sostenernos sobre la terna Sacramentos, Sacramentales y Carismas?


Tener los sacramentos como esos signos sagrados que Cristo nos dej para comunicarnos por medio de ellos la gracia y conducirnos a la salvacin. No olvidar que los tres sacramentos del bautismo, confirmacin y orden confieren carcter, un sello imborrable en el cristiano. Se trata pues de vivir sacramentalmente, viviendo los sacramentos y renovndolos peridicamente. Tener los sacramentales como "signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesin de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida" (CEC 1667); (CIC 1166). Los sacramentales santifican una gran variedad de momentos en la vida de las familias, personas y comunidades. Se pueden celebrar cada vez que hay necesidad de la oracin de la Iglesia y la bendicin de Dios. Entre los sacramentales hay una gran variedad de oraciones. Los sacramentales aparecen en el catecismo bajo "Otras Celebraciones Litrgicas": incluyen funerales, exorcismos, bendiciones de personas, consagracin y bendicin de objetos. Tambin la religiosidad popular: "veneracin de reliquias, visita a santuarios, peregrinaciones, procesiones, el va crucis, las danzas religiosas, el rosario, las medallas, etc." (Catecismo 1674) Otros sacramentales son la seal de la cruz, el escapulario y las velas. "La liturgia de los sacramentos y de los sacramentales hace que, en los fieles bien dispuestos, casi todos los acontecimientos de la vida sean santificados por la gracia divina que emana del misterio pascual de la pasin, muerte y resurreccin de Cristo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales, y que todo uso honesto de las cosas materiales pueda estar ordenado a la santificacin del hombre y a la alabanza de Dios" (SC 61). (CEC1670) Tener los carismas como esas gracias especiales que el Espritu distribuye libremente entre los fieles de todo tipo y con los que los capacita y dispone para asumir varias obras y funciones, tiles para la renovacin de la Iglesia y para el desarrollo de su construccin y para su misin evangelizadora. Algunos de estos carismas son extraordinarios, otros, por el contrario, sencillos y mucho ms difundidos. Se trata de descubrir los dones que el Espritu me ha dado para servir con ellos a Cristo y a su Iglesia.

5. Qu significa sostenernos sobre la terna sacramental: Bautismo, Reconciliacin y Eucarista?


Tener siempre en cuenta y vivir la Alianza que Dios realiz conmigo por medio del bautismo, y por medio de la cual me compromet a Renunciar al mal, esto es a los tres elementos del mal: demonio, mundo y carne, y adherirme a Jesucristo con todas mis fuerzas, con toda mi mente y con toda mi alma

Tener siempre presente con mucha humildad mi fragilidad y recurrir con bastante frecuencia al sacramento del Perdn para estar en continua gracia delante de Dios y de los hombres. Tener como fuente, centro y culmen de mi vida la vivencia de la Sagrada Eucarista que se realiza con agua, pan y vino, donde Cristo es sacerdote, altar y vctima.

6. Qu significa sostenernos sobre la trinidad Fe, Esperanza y Caridad?


Tener en cuenta la sentencia bblica que dice que el justo vivir por la fe, esto es, verlo todo con fe, a la luz de Dios y no slo a la luz de mi oscurecida razn. Tener la mirada en el ms all, pasar en esta vida deseando y esperando los bienes del cielo, desprendido de los bienes de la tierra, haciendo del cielo mi meta final. Tener un amor grande para con todos, en nombre del Seor Jess. Se trata de vivir siempre y en todas partes el mandamiento: amars a Dios con todo tu corazn, con toda tu alma y con toda tu mente, y al prjimo como a ti mismo TERCER GRUPO

7. Qu significa sostenernos sobre el trpode Ayuno, Oracin y Limosna?


Tener un espritu de mortificacin, de sacrificio, de esfuerzo, de penitencia, de cruz, sabiendo que el camino del discpulo no puede ser distinto del camino del Maestro. Y el camino de nuestro maestro fue un camino de privaciones, de esfuerzos, de luchas, de cruz. No se entra al cielo por la puerta amplia de los placeres y comodidades, sa es la puerta de la perdicin. Al cielo se entra por la puerta estrecha y angosta que es puerta de esfuerzos y sacrificios, de luchas y pruebas Tener una continua comunicacin con Dios. En la oracin se cultiva la amistad y el amor con aquel que nos ama y con aquel a quien amamos. Es vivir un encuentro de amor y de confianza con el amado de nuestras almas. En la oracin cristiana se busca darle a Dios Poder, Honor y Gloria. Tener un corazn generoso que nos haga capaces de vivir en solidaridad, compartiendo con los ms pobres, marginados y enfermos del mundo.

8. Qu significa sostenernos sobre los tres estilos inseparables de vida evanglica: pobreza, obediencia, castidad?
Tener a Cristo como nuestro ms grande y valioso tesoro, pues donde est tu tesoro all est tu corazn (Lc 12, 24). Cuando esto sucede, viviremos como pobres, esto es, desprendidos de los bienes de este mundo, libres de los tesoros terrenales, con la mirada puesta en Cristo y su reino, y le estaremos diciendo SI a los bienes celestiales. Tener un

espritu libre. No estar apegado a los bienes de este mundo sino emplearlos como medios para el fin que es la salvacin de la humanidad. Tener un deseo grande de hacer siempre la Voluntad de Dios que se manifiesta a travs de la Sagrada Escritura, del Magisterio de la Iglesia, de las Constituciones, de los superiores legtimos, de los debes del propio estado de vida. Cuando esto sucede, entonces seremos obedientes, y le estaremos diciendo SI al querer divino. Tener una gran limpieza en las relaciones humanas. Por tanto respetando la dignidad del propio cuerpo y del cuerpo de todos los hombres y mujeres. Tener un amor exclusivo por Cristo y su Iglesia, dedicando todas nuestras energas a servir a Cristo y a su Iglesia con amor apasionado. Cuando esto suceda seremos castos y le estaremos diciendo SI de manera radical al amor de Dios.

9. Qu significa sostener nuestra vida cristiana en triple vocacin de ser sacerdotes, profetas y reyes?
Como sacerdotes, estamos consagrados para la gloria de Dios. Nuestra vida debe ser una ofrenda agradable a sus ojos, y debemos convertirnos en intercesores de la humanidad. Como profetas, estamos enviados a anunciar la Palabra de Dios a toda criatura, en todas partes. Somos evangelizadores, testigos de Cristo. Esa es nuestra misin. Y a Cristo vivo y resucitado hay que anunciarlo explcitamente como nos lo ensea Evangelii Nuntiandi, con palabras y obras que den testimonio de l. Como Reyes, estamos llamados a dirigir la creacin y el mundo hacia el fin para el cual fueron creados. Estamos llamados a instaurar el Reino de Dios en este mundo. Nuestro compromiso es transparentar en nuestra vida el reinado de Dios.

CONCLUSION
Estos son los tres secretos de nuestra salvacin, los cuales se resumen en uno: Cristo Jess, pues l es el nico nombre que nos ha sido dado para ser salvados (Hch 4, 12). El Papa Benedicto XVI en su encclica Deus charitas est nos habla de tres amores: Eros, Philia y gape. Eros es un amor natural que consiste en una fuerza de atraccin natural a causa de los valores humanos, culturales, espirituales que me seducen, de algunas personas. Philia es tambin un amor natural. Es como el amor de los amigos. Al descubrir que otras personas tienen valores semejantes a los mos, simpatizo con ellas, me siento atrado hacia ellas, y esa fuerza de atraccin es Philia.

Estos amores son interesados y condicionados porque requieren que la otra persona tenga valores que me seduzcan o tengan valores como los mos para sentirme atrado hacia ellas. De lo contrario no se dara ni el eros ni la philia. Tuvo que venir Nuestro Seor Jesucristo a ensearnos un tercer amor, un nuevo amor, el amor verdadero, el amor que salva. El es quien nos revela un nuevo amor, que en griego, el idioma del Nuevo Testamento, es gape. Este amor, a diferencia del Eros y Philia, es incondicional y desinteresado. Es el amor con que Dios nos ama, y con el que debemos, los que hemos aceptado a Cristo en nuestra vida, amar a Dios y a los hermanos. gape, el tercer amor, el amor con que Dios nos ama, es un amor eterno, infinito, inmutable, continuo y perseverante. Es el amor que salva. gape, el amor nuevo con que debemos amar al prjimo, no es un sentimiento sino una decisin de fe. Cimentemos nuestra vida sobre la Trinidad, sobre los trpodes que hemos sealado, sobre Cristo, sobre el tercer amor, sobre el gape, y habremos edificado nuestra existencia sobre Roca, sobre la Roca inamovible que es Cristo Nuestro Seor. Amn.

CONTENIDO
INTRODUCCION

I - EL MISTERIO DEL NUMERO TRES II - EL NUMERO TRES EN LA BIBLIA 1. Dios obra al tercer da 2. El tres en la liberacin de Israel 3. El tres como medio de enseanza

4. El tres como medida perfecta 5. El Seor obra con tres justos 6. El tres en la vida de los profetas y discpulos 7. El tres en el Evangelio III - CONSTRUIR LA VIDA SOBRE TRES GRUPOS DE TRINIDADES
PRIMER GRUPO

1. Qu significa sostenernos sobre el trpode de la Santsima Trinidad? 2. Qu significa sostenernos sobre la trada Cristo, Mara e Iglesia? 3. Qu significa sostenernos sobre la trada Sagrada Escritura, Tradicin y Magisterio?
SEGUNDO GRUPO

4. Qu significa sostenernos sobre la terna Sacramentos, Sacramentales y Carismas? 5. Qu significa sostenernos sobre la terna sacramental: Bautismo, Reconciliacin y Eucarista? 6. Qu significa sostenernos sobre la trinidad Fe, Esperanza y Caridad?
TERCER GRUPO

7. Qu significa sostenernos sobre el trpode Ayuno, Oracin y Limosna? 8. Qu significa sostenernos sobre los tres estilos inseparables de vida evanglica: pobreza, obediencia, castidad? 9. Qu significa sostener nuestra vida cristiana en triple vocacin de ser sacerdotes, profetas y reyes?

CONCLUSION

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