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Meditación para la Auto-Consciencia

Este documento describe técnicas de meditación para desarrollar la consciencia yoica y trascender la identificación con los pensamientos y emociones. Propone concentrarse en la respiración y luego responder la pregunta "¿Quién soy yo?" para reconocerse como un centro de consciencia más allá del cuerpo o roles. También sugiere observar los pensamientos sin juicio para alcanzar espacios libres de pensamiento.

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Este documento describe técnicas de meditación para desarrollar la consciencia yoica y trascender la identificación con los pensamientos y emociones. Propone concentrarse en la respiración y luego responder la pregunta "¿Quién soy yo?" para reconocerse como un centro de consciencia más allá del cuerpo o roles. También sugiere observar los pensamientos sin juicio para alcanzar espacios libres de pensamiento.

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CENTRARSE 1
Centrarse consiste en tomar distancia de los propios senti-pensamientos, pudiendo mirar, en forma serena y neutral, lo que acontece dentro y fuera de uno mismo. Implica la ubicacin temporal en el nivel cuatro de consciencia: identidad YOICA. Alcanzar la consciencia yoica, lo que algunos llaman ubicarse en la posicin del YO -TESTIGO, es percatarnos de que somos el programador no el programa. El instrumento ms adecuado para lograr lo anterior y preparar la emergencia de la consciencia csmica es la meditacin contemplativa. Con la experiencia de la meditacin contemplativa se busca comprender que se es un centro de consciencia que puede existir vaco de senti-pensamientos, sin que ello implique caer en la inconsciencia. En esencia consiste en dejar la mente en blanco, permaneciendo conscientes de nosotros mismos. Es imposible describir la experiencia del YO como TESTIGO o centro consciente del que emanan todas nuestras percepciones y acciones volitivas, en trminos verbales, tanto como lo es explicar qu es el amor o el hambre, pues todo lo que se diga al respecto se referir a las manifestaciones del sentir y no al sentir en s mismo. Por otra parte, cualquier contestacin que se d implica un sujeto tras la respuesta, alguien que vive la experiencia. Por tal motivo, la va sugerida para acceder a la consciencia no condicionada por senti-pensamientos, propia del nivel cuatro de consciencia, es descartar lo que no se es, facilitando as una percepcin directa, experiencial, de lo que s se es. Una de las meditaciones de carcter auto-reflexivo ms conocida, es la que busca contestar la pregunta Quin soy yo? Sugiero comenzar con ella pues la respuesta a este interrogante slo puede provenir de una mente en silencio que, vaca de senti-pensamientos, facilite al YO reconocerse a s mismo. El primer paso para meditar es concentrarse. Busquemos un lugar propicio al silencio, adoptemos una posicin cmoda y relajemos nuestro cuerpo. Acto seguido enfoquemos la atencin en la respiracin, hacindonos consciente de ella, sin forzarla, cerrando los ojos y dirigindolos al entrecejo, hasta lograr sentirnos relajados y en paz. A continuacin, dediqumonos a buscar diversas contestaciones a la pregunta Quin soy yo? Al ir obteniendo respuestas, exploremos quin es el que las est
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Tomado del artculo Prcticas para desarrollar la auto-consciencia, de Alberto Merlano. Publicada en la revista Pensamiento & Gestin de la Divisin de Ciencias Administrativas de la Universidad del Norte en Diciembre del 2004 No. 17. Versin corregida y aumentada en 2007. Publicado en versin resumida en la Revista PODER, 2007.

2 dando, quin est tras las contestaciones. Tarde o temprano con este mtodo, adquiriremos consciencia que no somos el cuerpo, ni los roles sociales o profesionales que desempeamos: padre, madre, hijo, esposa, mdico, etc. Tampoco las caractersticas de nuestra personalidad: alegre, triste, estudioso, deportista, etc. En forma similar se descubrir que no somos nuestros sentipensamientos, ni actos. Detrs de todas esas formas de expresar el ser, siempre est el que tiene un cuerpo, desempea un rol social y profesional, piensa y siente de tal o cual modo y se comporta de determinada manera, ese que esto lee. Llegar a percibir que en esencia se es un centro de consciencia proporciona una gran fortaleza, pues dejamos de identificarnos con el cuerpo, grupos y sentipensamientos. Nos percatamos de que tenemos un cuerpo, somos uno con l, pero no somos slo cuerpo. Pertenecemos a muchos grupos y desempeamos mltiples roles sociales, pero podemos existir libres de cualquier papel. Tenemos senti-pensamientos, los experimentamos pero los trascendemos; se puede existir, ser, sin tenerlos. Hoy tenemos unos senti-pensamientos, maana otros... estos van y vienen sin comprometer nuestra identidad. Teniendo en cuenta lo anterior, decir YO, cuando se trasciende la identificacin con los senti-pensamientos, es convocar un poder desconocido en las etapas de conciencia anteriores a la yoica. Otra meditacin en la misma lnea de usar el pensamiento para trascenderlo, una vez se hayan agotado las posibilidades de la anterior, es observar los propios senti-pensamientos, fijando la atencin en aquellos que vayan surgiendo en la consciencia, sin efectuar evaluacin alguna. Una vez los hayamos identificados, volvemos al YO, a nuestro centro de observacin. Con el simple hecho de darse cuenta de sus propias actividades, sin necesidad de ninguna imposicin, la mente se tranquiliza. La meta es lograr espacios cada vez ms largos entre pensamiento y pensamiento. All en esos vacos somos consciencia pura, vaca de sentipensamientos. Se recomienda meditar en forma regular. Una sesin diaria de mnimo treinta (30) minutos o dos de veinte (20) minutos cada una, una en la maana y otra en la noche. Adems de los mtodos sealados en este artculo hay muchos ms. Realicemos la clase de meditacin que elijamos durante al menos treinta das antes de ensayar otra, pues los efectos no se manifiestan en forma inmediata.2

Las formas de meditar que propongo, son las que me han dado resultado. Consisten en una combinacin de pensamiento y no-pensamiento, usando el pensamiento como medio para trascenderlo y llegar al no-pensamiento, sin embargo como indiqu en el texto del artculo, existen muchas ms. El mejor sistema es el que ms se adecua a nuestra personalidad. En los siguientes textos se puede encontrar informacin sobre este tema: DE MELLO, Anthony: Sadhana un camino de oracin. Editorial "Salterrae", Santander, Espaa - 1979. DESJARDINES, Arnold: La meditacin. Editorial Kairs. Barcelona - 1990. ELLWOOD, Robert: En busca de la mente serena. Editorial Kairs.Barcelona 1989 GOLEMAN, Daniel: Los caminos de la meditacin. Editorial Kairos. Barcelona - 1986. LESHAN, Lawrence: Cmo meditar Gua para el descubrimiento de s mismo

3 Sentir la propia identidad es la esencia y el inicio de cualquier apuntalamiento del nivel yoico. La interpretacin que se d a esta experiencia depender del meta paradigma, de cada quin. Para unos ser el contacto con el alma, como pasa en las vas dualistas del judasmo, el cristianismo y el islamismo. Para los que se adhieren a un paradigma materialista, ser el encuentro con el patrimonio comn de la humanidad: la auto-consciencia. En todo caso, se descubrir en cada persona a un hermano, independientemente de consideraciones de raza, grupos sociales, filosofas o religiones. Obligumonos a mirar la existencia desde nuestro YO. Para la mayora de nosotros dada nuestra actual etapa de desarrollo, no es posible hacerlo permanentemente, de pronto tampoco sea conveniente, pero en nuestra meditacin o cuando estemos descentrados, tomemos distancia de nosotros mismos y observemos nuestra vida desde all, volvindonos un testigo de lo que pasa en nuestra personalidad, convulsionada por mltiples y contradictorios pensamientos y emociones, pero serena en el fondo, en las profundidades en donde el YO que somos, tiene la posibilidad de observar lo que acontece en su periferia.3 Es conveniente establecer una rutina que nos recuerde frecuentemente durante el da quines somos, pudiendo entonces, desde la perspectiva privilegiada que este conocimiento otorga, permanecer ms tiempo en lo que Deepak Chopra, mdico de la corriente ayurvdica y reconocido maestro espiritual, llama estado de autoreferencia.4 Para hacerlo concentrmonos en la forma indicada anteriormente y ubiqumonos en nuestro centro, ese punto en el que encontramos paz interna. Cuando lo logremos, repitamos segn el meta paradigma que tengamos: yo..., yo soy yo..., Yo, Hijo de Dios... Yo, Uno con Dios, lo que sea, que nos recuerde lo que creemos ser. Convirtmoslo en una especie de mantra, usndolo con frecuencia, repitindolo cuantas veces sea necesario hasta que inconscientemente, experimentemos la identificacin con nuestro centro de consciencia y desde all tomemos control de nuestro senti-pensamientos y acciones.

Editorial Kairos. Barcelona - 1986. En medio magntico tengo resmenes de algunos de estos libros, disponibles a solicitud de los interesados, escribiendo al e-mail sealado en la nota No. 3.
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No confundir el YO, como se plantea en esta prctica, con el EGO. Este, es el yo identificado con el programa, correspondiendo, en consecuencia, al nivel tres.
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Ver libro de Deepak Chopra, Las siete leyes espirituales del xito. Editorial Norma. Bogot DC. 1995. Tambin es recomendable del mismo autor El sendero del mago Editorial NORMA. Bogot, 1996. Hay disponible extractos de ambas obras que pueden ser solicitados a la direccin electrnica sealada en la nota de pie de pgina No. 3.

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