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narrativas

revista de narrativa contempornea en castellano


Nmero 31 Octubre-Diciembre 2013 ISSN 1886-2519 Depsito Legal: Z-729-2006

Ensayo Mito(s) en La Argentina, Emma Zunz o Borges? Las (in)crebles invenciones de la palabra y del pensamiento confeccionadasen el cuento Emma Zunz, por Demetrio Anzaldo Horizontes desterritorializadores de ausencias en Foto de familia de Martnez de Pisn, por Francisco Javier Higuero Ficcin e intrahistoria en Fabulosas narraciones por historias de Antonio Orejudo (1996), por Eduardo Ruiz Tosaus Notas sobre la potica de lo real maravilloso carpenteriana, por Alicia Esther Pereyra Relato Igual, por Arnoldo Rosas Entrevista al autor de La lluvia bajo l os rascacielos, por Fulgencio Martnez Ayer cruc la frontera , por Hugo Giovanetti Viola Desamparo, por Patricia Nasello Tarde en Puerto rojo , por Cecilia Romero Registro, por Luis Topogenario El semforo, por Cristina Dav Rub El vals de las mariposas , por Carlos Zandundo Solsona El concurso, por Amparo Arrspide A lo lejos escuch un ruido, por Ramn Araiza Las cuerdas, por Luis Miguel Rubio Domingo Quiroz Crazy Jenna, por Emilio Chap Verd El regreso de Anbal, por Mara Eugenia Caseiro La aguja imperdible, por Jos Vaccaro Ruiz Psiquitrico, por Eva Mara Medina Moreno Mirada alternativa a la revolucin del bonobs , La cortesana, por Enrique Garca Daz por Carlos Aym Novela Un ao de mi vida (Captulo I), por Mara Dubn Narradores

Olga Bernad
Aniversarios Rquiem por un campesino espaol, 60 aos (Parbola social o moral) , por Pedro M. Domene Miradas Nostalgias de Machado , por Jos Vaccaro Ruiz Reseas La ridcula idea de no volver a verte de Rosa Montero, por Cristina Dav Rub Disidencias de Pedro M. Domene , por Mara Dubn El general y la musa de Romn Pia Valls, por Mara Dubn El anarquista que se llamaba como yo de Pablo Martn Snchez , por Javier beda Ibez Club La Sorbona de Luis Artigue, por Jos Luis Muoz Massaua de Arnoldo Rosas , por Mara Dubn El carrusel de Gustavo Martn Tenza Aliaga, por Jos Luis Muoz Catalonia Paradis de Jos Vaccaro Ruiz , por Mara Dubn La seora Berta Garlan de Arthur Schnitzler, por Jos Luis Muoz Hagiografa de Narcisa La Bella de Mireya Robles , por Mara Eugenia Caseiro Novedades editoriales

N a r r a t i v a s . Revista de narrativa contempornea en castellano Depsito Legal Z-729-2006 ISSN 1886-2519 Ao VII
Coordinador : Carlos Manzano Consejo Editorial: Mara Dubn - Emilio Gil - Nerea Marco Reus - Luisa Miana

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arrativas es una revista electrnica que nace como un proyecto abierto y participativo, con vocacin heterodoxa y una nica pretensin: dejar constancia de la diversidad y la fecundidad de la narrativa contempornea en castellano. Surge al amparo de las nuevas tecnologas digitales que, sin querer suplantar en ningn momento los formatos tradicionales y la numerosa obra editada en papel, abren innumerables posibilidades a la publicacin de nuevas revistas y libros al abaratar considerablemente los costes y facilitar la distribucin de los ejemplares. Inicialmente editada en formato PDF, dada la similitud de este formato con las tradicionales revistas hechas en papel, hemos decidido tambin publicarla en formato ePub, de modo que sea perfectamente legible en el conjunto de dispositivos electrnicos de lectura cada vez ms presentes en nuestra vida cotidiana. ***

Envo de colaboraciones: La revista Narrativas versa sobre diversos aspectos de la narrativa en espaol. Est estructu rada en tres bloques fundamentales: ensayo, relatos y reseas literarias. En cualquiera de estos campos, toda colaboracin es bien recibida. Las colaboraciones debern enviarse por correo electrnico como archivo adjunto en formato DOC o RTF. En su momento, los rganos de seleccin de la revista decidirn sobre la publicacin o no de los originales recibidos. No se fija ninguna extensin mxima ni mnima para las colaboraciones, aunque se valorar la concisin y el estilo. Se acusar recibo de cada envo y se informar de la aceptacin o no del mis mo. Los autores son siempre los titulares de la propiedad intelectual de cada texto; nicamente ceden a la revista Narrativas el derecho a publicar los textos en el nmero correspondiente.

SUMARIO - nm. 31 Mito(s) en La Argentina, Emma Zunz o Borges? Las (in)crebles invenciones de la palabra y del pensamiento confeccionadasen el cuento Emma Zunz, por Demetrio Anzaldo ........................................................................... 3 Horizontes desterritorializadores de ausencias en Foto de familia de Martnez de Pisn, por Francisco Javier Higuero ......................................................................... 20 Ficcin e intrahistoria en Fabulosas narraciones por historias de Antonio Orejudo (1996), por Eduardo Ruiz Tosaus .................................................................. 31 Notas sobre la potica de lo real maravilloso carpenteriana, por Alicia Esther Pereyra ........................................... 48 Igual, por Arnoldo Rosas ............................................ 51 Ayer cruc la frontera, por Hugo Giovanetti Viola ... 67 Tarde en Puerto rojo, por Cecilia Romero .................... 70 El semforo, por Cristina Dav Rub .......................... 77 El concurso, por Amparo Arrspide ............................ 79 Las cuerdas, por Luis Miguel Rubio Domingo ......... 82 Crazy Jenna, por Emilio Chap Verd ....................... 88 La aguja imperdible, por Jos Vaccaro Ruiz ............... 93 Mirada alternativa a la revolucin del bonobs, por Carlos Aym ...................................................................... 100 Entrevista al autor de La lluvia bajo los rascacielos, por Fulgencio Martnez ................................................... 105 Desamparo, por Patricia Nasello ............................... 108 Registro, por Luis Topogenario ................................ 109 El vals de las mariposas, por Carlos Zandundo ........ 111 A lo lejos escuch un ruido, por Ramn Araiza Quiroz ................................................................................ 114

El regreso de Anbal, por Mara Eugenia Caseiro .....116 Psiquitrico, por Eva Mara Medina Moreno ...........118 La cortesana, por Enrique Garca Daz ....................120 Novela: Un ao 3 de mi vida (Captulo I), por Mara Dubn ..........................................................................127 Narradores: Olga Bernad ............................................133 Rquiem por un campesino espaol, 60 aos (Parbola social o moral), por Pedro M. Domene ......................139 Nostalgias de Machado, por Jos Vaccaro Ruiz .........143 La ridcula idea de no volver a verte de Rosa Montero, por Cristina Dav Rub ..............................................149 Disidencias de Pedro M. Domene, por Mara Dubn ...............................................................................150 El general y la musa de Romn Pia Valls, por Mara Dubn ..............................................................150 El anarquista que se llamaba como yo de Pablo Martn Snchez, por Javier beda Ibez .......................151 Club La Sorbona de Luis Artigue, por Jos Luis Muoz ..........................................................................154 Massaua de Arnoldo Rosas, por Mara Dubn ......155 El carrusel de Gustavo Martn Tenza Aliaga, por Jos Luis Muoz .................................................... 155 Catalonia Paradis de Jos Vaccaro Ruiz , por Mara Dubn ................................................................ 156 La seora Berta Garlan de Arthur Schnitzler, por Jos Luis Muoz .................................................... 157 Hagiografa de Narcisa La Bella de Mireya Robles, por Mara Eugenia Caseiro .......................................158 Novedades editoriales ...............................................159

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Ensayo

MITO(S) EN LA ARGENTINA, EMMA ZUNZ O BORGES? LAS (IN)CREBLES INVENCIONES DE LA PALABRA Y DEL PENSAMIENTO CONFECCIONAD ASEN EL CUENTO EMMA ZUNZ
por Demetrio Anzaldo

Al vivir atrapada en un centro sagrado y consagrado por la ajena voluntad, la mujer es quien realmente conoce su entorno y la que lo siente en carne propia. Esta misma experiencia le ayuda a desarrollar una filosofa de la vida que, desafortunadamente, queda al margen o es eliminada oficialmente.
"Mujeres en la historia: espacios divergentes y convergentes al interior de la ciudad moderna". DA

Hoy, al releerse algunas de las creaciones literarias y filosficas de Amrica Latina, sucede lo mismo que aconteciera, asumimos introspectiva e individualmente, en aquellas pasadas pocas al leerlas la altheia; es decir, que al fijar atencin en las invenciones de poetas y pensadores se develen distintas realidades o se descubran diferentes conocimientos que, quizs, se pasasen por alto en aquella primera ocasin por diversas problemticas existenciales siempre venidas al caso; como en el caso protagonizado por Emma Zunz en la que la verdad de lo acontecido sigue disfrazada por lo que se dice y por lo que argumentan los que la han ledo. Al igual que sucede cuando no se dicen las cosas, cuando no se sabe lo que se declara o cuando se ignora y se renuncia a mirar lo que acontece verdaderamente. Lo mismo pasa al visualizar esos recorridos histricos de Emma que no son como los de las dems mujeres; pero que simblicamente s lo son, puesto que a lo largo de cada uno de ellos se perciben las presencias y sentimientos de los dems habitantes de esa otra ciudad, la Buenos Aires histrica contraparte y origen de sa que Emma tanto conoce y de la que no puede escapar por ser/estar condicionada por el poder (i)rracional de los hombres. De tal forma ha cambiado la interpretacin de esas realidades y esos pensamientos rodeando a Emma que, al visualizarlas y conocerlos ms potica y filosficamente, vuelven a sacudir y alterar esa primaria conceptualizacin y discurrimiento que sobre esas mismas palabras y esos mismos pensamientos escritos se hubiesen planteado al estudiar este cuento que lleva el nombre de esa singular protagonista que contina aparecindose en la ciudad y hablando, literalmente a pesar de las concomitantes impuestas por su creador, de la mujer de carne y hueso, de la ciudad, de todo lo que se ha perdido y lo que ser, (Buenos Aires) es lo ulterior, lo ajeno, lo lateral (Citado por Sergio Waisman, 7). La escritura derivada de esa interpretacin, o re-visin ontolgico-potica al cuento Emma Zunz (Buenos Aires Argentina, Revista Sur, 1948), tiene como meta primordial compartir esas visiones marginalizadas/encontradas en la literatura filosfica de su creador, el escritor argentino Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-1986) para que en vuestro interior se proyecten tambin otras ideas, palabras e imgenes que alimenten potencialmente a las memorias, mitos e imgenes que sobre la mujer, la ciudad y el habla se tengan o mantengan a fin de revolucionarlas; es decir, se espera que emerja de esta lectura compartida no slo algo de lo que ya se haba expuesto por el sentimiento crtico sino tambin todo aquello otro que ha quedado rezagado, inmerso disfrazado en lo genrico marginalizado por el silencio, la censura debido a los innumerables obstculos polticos, enfrentados a los cmulos culturales socialmente difusos y a las consabidas dudas esttico-existenciales suscitadas dentro de cada persona al hablar en torno ala literatura y al conocimiento dialctico a

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instancias todas dependientes de los poderes de los hombres en la produccin cultural de una Argentina que, al parecer, vuelve a retomar los caminos de las vanguardias artsticas e intelectuales al dejar hacer y colaborar con las mujeres. Si bien hace ciento sesenta y cinco aos desde el viejo continente se propagaban los pensamientos de Karl Marx abriendo cambios y caminos inslitos en el pensar del gran pblico al compartir aquello de que Un fantasma recorre Europa, el fantasma del Comunismo, se seguan ignorando las voces y presencias protagnicas de las mujeres en el mundo; es a partir de 1948 con Emma Zunz, recreacin femenina de Jorge Luis Borges, como indirectamente la siempre presencia infaltable de la mujer en la vida social argentina llega a la literatura de este otro gran pensador quien se har copartcipe, sin quererlo propiamente dicho, del reflejo de las acciones de una Emma que va recorriendo Buenos Aires y que develar lo que les pasa y sufren las mujeres en una ciudad tambin cambiante, desafiante, revolucionante; puesto que es el doble de una mujer ahora de 109 aos afantasmndose en la Buenos Aires en el presente. Aunque no pueda entenderse una relacin clara entre lo anteriormente dicho o entre la simbiosis que existe entre las ideas socialistas y las ideas feministas, puesto que ninguna de las revoluciones socialistas ha dado lugar a una revolucin feminista, s puede establecerse el gran impacto que tienen ambos escritores para el mundo histrico y para el mundo de la literatura, tanto los artificios filosficos como los literarios de Marx y Borges cambian al mundo usando a la palabra, a la poesa filosfica o cosmomemoria. Ambos, el filsofo y el poeta, hacen ms evidente la importancia suprema del hablar y del pensar humanos cuando se trata de describir y descubrir la verdad de lo que pasa en los espacios urbanos independientemente de los diferentes tiempos, espacios, lenguas y gneros sexuales. En este ltimo aspecto, se vislumbran en su labor y existencia las aguerridas e injustas realidades sufridas por las mujeres en la Historia y en su escritura; puesto que viven y conviven con ellas, no pudieron dejar de pensar en ello. Por lo que las mujeres en el mundo hacen eco sin desearlo ellos en su escritura. La voz femenina suprimida o censurada durante tanto tiempo resuena entrelneas como el verdadero fantasma y no el Comunismo no el Cosmopolitismo tan solos; esa presencia/ausencia de la escritura es retransmitida inconscientemente por intermedio de la creacin de un hombre atormentndose por ciegas acciones inverosmiles a las que le ha obligado una sociedad que reniega de la mujer y la oprime sin razn. Esa presencia fuertemente afantasmada y victimizada de Emma Zunz se ha convertido en una de las piedras angulares en la obra de Borges, porque los encubrimientos de cada una de las confesiones con las que Emma reviste sus acciones y pensamientos son paradojas que permiten ver el trasfondo de lo que las mujeres viven junto con Jorge Luis Borges, un hombre que son todos los hombres, en la Buenos Aires del ao 1922. Emma Zunz en esta narracin presenta, de manera sucinta pero esclarecedora, a las diferentes mujeres que toca y a las relaciones que mantiene con ellas, mismas que son intuidas al mostrar sus sentimientos y entender cmo convivi en la ciudad junto a sus familiares, amigas, compaeras, vecinas, conocidas, camaradas, obreras y trabajadoras por medio de ella y las voces narrando lo que pasa en su existencia. Por medio del habla y pensamiento de esta mujer fuerte, protagonista y superviviente en una ciudad literaturizada llena de nombres y dominada por los hombres, se sustentan las presentes imgenes y dicciones que intentan responder a la pregunta inicial y suscitar, con la venia del lector, muchas otras ms. Puesto que tambin lo que Emma reaviva con su historia, es la luz y sombra en la vida del hombre Borges, del Borges mtico afantasmando sus silencios y perseguido angustiosamente por los intensos dramas y vacos que colman su larga existencia. Es precisamente al mencionar el eterno dilema de la existencia y de lo existente en relacin a la mtica idea del creador omnmodo poderoso y su duplicacin en su creacin, la manera ms pronto de suscitar una gran inquietud y controversia entre propios y extraos; puesto que persisten incertidumbres y silencios en torno a la idea de ese creador borgeano que crea a su imagen y semejanza. Constantemente se ha dicho, Si no veneramos debidamente a nuestros dioses, ellos nos desampararn. No podemos renegar de ellos, sera como negar nuestra ndole. Sus imgenes nos habitan, sus historias pueblan nuestro pensamiento. No podemos dejar de referirnos a ellos, de narrar sus hazaas, de comprobar su influencia, de parangonarnos con ellos. El dios imperial nos es ajeno; ms que inalcanzable, nos resulta inimaginable. Cmo allegarnos a ese riguroso juez, tan dis-

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tante de todo lo que nos aflige y apetece?. (Yurkievich, A imagen y semejanza, 115). En muchas ocasiones, simplemente, se da por sentado, se cree en ello; somos como nuestros queridos dioses. (Yurkievich, A imagen... 114) En torno hacia esa controversia existencial de un Dios nico, justiciero o amoroso y de la presencia o proceder de la mujer en la historia del mundo occidental, persisten las voces puntillosas como las de Jorge Luis Borges que comparten y comentan al respecto esa humana ambigedad que nos dan las ideas, las dudas; Esas antiguas fuentes (que) surten de mitos, smbolos y alegoras a todo el mundo civilizado. El sitio de Troya y el sacrificio de Cristo Helena y la Cruz son los incesantes manantiales donde bebemos. (Mastronardi, 94). Reiterando tambin que: Dos agonas inmortales la agona de un Dios humanizado y la de una ciudad largamente sitiada por el hierro y el fuego viven en la memoria de los hombres y renuevan sin cesar las posibilidades del arte. (Borges por Mastronardi, 94). Por lo tanto, haciendo uso artstico y existencial de esas mismas agonas o fuentes, Borges alude de la manera siguiente a nuestro origen divino: Yo entiendo a Dios como una hiptesis que raya en lo fantstico, pero no es una hiptesis desechable. Inconcebible incluso para la Teologa, pero hiptesis igualmente. Por eso es que me resultan inexplicables los credos estructurados en torno a la idea de Dios, como si fuese un hecho concreto y probado definitivamente. (Verdugo-Fuentes, 41). Equiparndose ante esas ideas y pensamientos borgeanos, el racionamiento cientfico, lleno de hiptesis y teoras, tampoco confa/cree en lo que no se ve ni en los seres ni en los mundos supraterrenales. No se fa de la palabra ni de la realidad as gestada y codificada por medio de ella; puesto que, por medio de sta, se encubren las identidades y personalidades mltiples que nos habitan y que difcilmente logramos descubrir al emplear a las ciencias y artes del pensamiento humano, en aras de entender lo humano. Sin embargo son las palabras, al igual que las ideas y creencias las que forman y deforman nuestras realidades, nuestras irrealidades y tambin nuestras creaciones artsticoculturales en las que recreamos o pensamos haberlas recreado entre las infinitas incertidumbres y relatividades que alteran nuestra existencia son falibles y, por lo tanto, ficcionales de la misma naturaleza que el habla humana en su mxima expresin: la poesa. Es precisamente dentro del arte literario donde esa alteridad/arbitrariedad/propiedad sentada por lo masculino se intensifica y problematiza en la vida social y cultural de todos los seres humanos; porque, no slo se ha impuesto y contina repitindose, desafortunadamente, en nuestra ya largamente conocida existencia donde se sufre sino tambin en toda comunicacin subsecuente con las y los dems y, por ende, con las creaciones y comentarios derivados de ellas. Emma Zunz es un ejemplo representativo de un lenguaje literario increble sobre una mujer y, acaso calculadoramente masculino, un doble juego de comunicacin/ incomunicacin humana en la que todo entra en una vorgine de imgenes/palabras en las que al parecer se dice o no dice, se ve o no se ve, lo que se ha intentado decir/mostrar. Porque: La historia era increble, en efecto, pero se impuso a todos, porque sustancialmente era cierta. Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero tambin era el ultraje que haba padecido; slo eran falsos las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios. No obstante ypese a los diferentes disfraces, enmascaramientos y declaraciones que hace Emma Zunz, la protagonista principal de la historia, nunca logramos ver ni saber realmente que fue lo que le sucedi en su historia-vida codificada por ella misma; puesto que ella tambin sigue inmersa en la compleja realidad cultural, ficcional e histrica presentada asimismo por otro de los narradores quien expone algunos de los dilemas sobre la verdad ya previstos cuestionndole el: Cmo hacer verosmil una accin en la que casi no crey quien la ejecutaba, cmo recuperar ese breve caos que hoy la memoria de Emma Zunz repudia y confunde?. Lo cierto es que esta es una historia perfilndose intermitentemente entre la verdad/falsedad de su propia diccin y confeccin envuelta en los silencios y vacos que la decoran. Es la increble historia en la que tambin hemos quedamos atrapados /cubiertos con sus texturas, entre los pliegues de los mltiples disfraces, e increbles enmascaramientos mticos de los que no podemos sustraernos; puesto que esta historia protagonizada por una mujer recreada por un hombre que no supo conocerla y que, sin embargo, confiesa con sus acNARRATIVAS nm. 31 Octubre-Diciembre 2013 Pgina 5

ciones y declaraciones que s existe y es parte intrnseca de la totalidad de su ser; ambos son el uno. Esa atraccin por conocer ms de autor y personaje, se intensifica al conceptualizar al interior de nuestro ser pensante esas imgenes, los subsecuentes mitos idealizados, las procedentes ideas presentes/ausentes que se problematizan a travs de este acercamiento/escritura en torno a la figura y acciones de la Emma judeo-argentina que se prestan para hacer de ellas presupuestos filosficos; porque en Emma Zunz subsiste la pugna entre lo literario e histrico, la imbricacin entre mito y memoria, la duda entre verdad y mentira y la agnica lucha entre palabra e imagen al mostrar el proceder de una mujer de rasgos singulares (Borges) enfrentada a s misma y a los mundos presentes y pasados de sus congneres. Debido a que en el cuento, La accin que se narra es enteramente rechazable desde un punto de vista tico, digamos, universal, est regida por una astucia casi puramente animal, aunque a primera vista pueda pensarse que hay una primaca de la conciencia moral, una subjetivizacin, de raz cristiana, sobrenatural. No hay nada de eso, entre otras cosas porque el Dios aludido nada tiene que ver con un Dios del perdn, es un Dios fatal, como podra decir Borges. (Gonzlez Quirs, 5). Por lo tanto, esta Emma que crea un hombre, Borges, es asimismo una mujer fuerte pero marginal dentro del cuerpo social de los mismos hombres que vive aislada en el silencio impuesto sin ser libre de vivir con libertad y justicia; pero que como se ve deja de ser un simple ente ficcional/marginal para entrar de lleno en la historia va lo literario y triunfar ante el olvido de los que la condenaron. Emma, un ser ficcional, existe engaado/disfrazado de mujer sufriente para hacerse justicia o al menos era se, su ideal que deviene en una venganza que se hace histrica. Con ese accionar que sigue perfilado en el tiempo, Emma intenta poseer y ser parte de una obra y correlacin divina pura, inmaterial/inmortal entre los hombres; por lo menos ella quiere tambin tener la ltima palabra. Sin embargo, Emma, como las mujeres en general, las mujeres de Buenos Aires sin objecin alguna, son rather tan being seen as the symbols of change, women are constructed in the role of the carriers of tradition (Yuval-Davis, 61). A pesar de las diferentes clases sociales y que son mayora en la poblacin mundial la mujer es vista como inferior y menos que el hombre; sin embargo, histricamente, siempre ha estado a la par del hombre y le ha rodeado/afectado siempre. La seera presencia de lo femenino que altera la vida de Borges, y en general de todos los hombres, es destacada tambin dentro de las pginas del libro de Edwin Williamson que al estudiar la vida del escritor observa que: The fact that Emma Zunz was published in September 1949, while the essay on Dantes last vision of Beatrice in Paradise came out o n October 3, indicates, I believe, Borgess re cognition that his whole Dantean project of being saved by a womans love would remain an idle fancy so long as he failed to come to terms with the womans sexual nature as well as with his own. Though dedicated to Cecilia Ingenieros, Emma Zunz could only have been written after his experience with Estela Canto. Estela had abused Borgess trust, but, by de manding sex of him, she had set him on the road to demystifying his tendency to regard women as angelic saviors. (304) Borges, usando a Emma Zunz, manifiesta, desde el principio de su historia, esas mismas interrogantes y dudas en torno al sexo y a la vida; traumas que lleva adentro de los mundos hechos y condicionados por sta, su palabra literaria. Su misma palabra que le posibilita fbulas e hiptesis llenas de increbles imgenes que hablan de vidas y situaciones sociales muy parecidas a las de la realidad material y cultural y a las de su entraable Argentina. Son stas, sus potencialidades narrativas o remitificaciones las que desestabilizan y subvierten las nociones de identidad y del pensamiento ontolgico en la bsqueda eterna del yo y de ese otro yo casado con la historia pero no con la mujer. Borges se ha despojado de la creencia idlica de la Beatriz de Dante, de la mtica fuente de Helena de Troya y de la Elena Canto de la ciudad de Buenos Aires junto con las dems porteas de su juventud a las que am y que no le co-respondieron porque l estaba predispuesto. Son stas tambin las problemticas que surgen de la vida y obra de Jorge Luis Borges; las mismas que han seguido replantendose en los crculos intelectuales al hablar de su relacin con las mujeres y en especial con la no tan secreta situacin que mantiene con la misma Emma Zunz.

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Borges lleva al extremo la irona y argumentacin ante las diferentes opiniones que Emma Zunz ha desatado y las sombras en cuanto a la idea original del cuento; esto, es algo que podra ser otro guio al lector que se adentre profundamente en el cuento: De Emma Zunz bsteme, ahora, repetir que su argumento es obra de Cecilia Ingenieros. Alguna vez ensayar otra versin, menos trgica que pattica, escrita no desde la mujer que ajusticia sino desde el varn que es ajusticiado. Emma Zunz est redactada con palabras opacas, in a style of scrupulous meanness, como dijo Joyce de sus Dubliners. (Prlogo, La muerte, 11-12) Conformes a esta otra informacin se sobreentiende esa velada opacidad escenogrfica del relato y de sus orgenes con la que Emma Zunz narra los hechos sucedidos en su vida. Aqu, descubrimos las diferentes actitudes y caracterizaciones que ella va adoptando hasta lograr asesinar a su odiado empleador. Las continuadas y dispares reescenificaciones de Emma, llenas del sentir y actitud del hombre, hacen mella en el estereotipo tradicional dado a la mujer. Sus acciones ponen en entredicho al cuento mismo y a que estemos solamente viendo a una mujer singular; porque pareciera que realmente siempre han existido mujeres fuertes en la historia y en la literatura; es decir la mujer no es lo que parece o lo que se le ha hecho parecer. La voz, el arte de la mujer es diferente, intuimos llanamente, pero a ella no se le ha dejado hablar ni hacer libremente; puesto que siempre est sujeta al poder patriarcal que la silencia. Porque eso es tambin lo que se ve ms all que las propias acciones o los hechos descritos en la celebrada sinopsis lograda por Ricardo Piglia en su lectura a Emma Zunz: Emma Zunz usa su cuerpo como materia de ficcin: lo somete a las transformaciones, los disfraces, los desplazamientos que rigen la produccin del texto. Hace de prostituta, hace de virgen violada, hace de delatora, y de ese modo sostiene la verdad de la ficcin en un uso ficticio de los cuerpos. Hace de virgen violada para que Loewenthal se convierta en un violador; hace de prostituta para que el marinero sueco se convierta en un instrumento de la justicia. Las funciones narrativas que acreditan la verdad de la ficcin son llenadas por los cuerpos. El violador, la virgen; el marinero, la prostituta; el asesino, la vctima; el patrn, la delatora: teatro de mscaras, el relato traslada los cuerpos de un escenario a otro a partir de una lgica fundada en la semejanza y en la sustitucin. (109) De ah que de entre todas las paradjicas simulaciones y diferentes enmascaramientos que se muestran en el cuento Emma Zunz, hay una en particular que llam