Noticias sobre Coclesito
PANAMÁ: Defensoría del Pueblo detecta diversas anomalías en Centro Materno Infantil de Coclesito
Escrito por Oficina de Prensa FIO
martes, 28 de julio de 2009
El asistir a un médico en búsqueda de una debida atención médica parece un sueño para los usuarios del Centro
razón de las diversas anomalías encontradas por personal de la Oficina Regional de la Defensoría del Pueblo en
situ en las instalaciones del citado nosocomio.
El Centro Materno Infantil de Coclesito se encuentra ubicado en el Distrito de Donoso, provincia de Colón y en la act
necesidades que no permiten al personal médico poder ofrecer un servicio de calidad a los pacientes que allí asisten en
aquejan.
La situación en este hospital es tan crítica que los funcionarios han conformado un comité en el que entre todos colabor
tengan privacidad los pacientes en el cuarto de urgencia y tintas para las máquinas de escribir debido a que estos bie
Salud (MINSA) no los aporta.
De esta difícil situación no se escapa ninguno de los departamentos de ese hospital, prueba de esto es que la mesa de
hidráulico no funciona y no es recomendable utilizarla debido a que pone en riego la vida de las pacientes y de los reci
llegan pacientes con labor de parto avanzada y no queda más remedio que utilizarla, por lo que se requiere de forma urge
Mientras que en la sección de odontología, la cosa no cambia mucho, ya que los sillones odontológicos no funcionan,
bombillo para resinas o calzas blancas está quemado y si la odontóloga sale de gira médica no hay quien pueda brinda
sucede con el personal de enfermería por lo que se hace necesario el nombramiento de personal en ambos departamento
Si se hace necesario el traslado de algún paciente, el hospital cuenta con dos conductores de ambulancia; sin embargo
descanso los siete días de la semana lo que representa un alto riesgo para el personal médico y de los enfermos.
La loable y sacrificante labor que realizan estos dos funcionarios no es bien gratificada, toda vez que se les demora en
funcionarios permanentes no se les paga vacaciones, seguro social, ni tiempo compensatorio.
Cabe destacar que a este centro materno infantil acuden a recibir atención gran cantidad de niñas y niños con discapa
sala especializada de terapia que pueda mejorar la calidad de vida de estas personas.
Por otro lado, otra carencia de este nosocomio es la falta de un vehículo de carga para poder transportar insum
combustible y medicamentos ya que en estos momentos dependen del vehículo del centro de salud de La Pintada.
Ante estas anomalías, la Defensoría del Pueblo realizará las investigaciones y gestiones para procurar que las caren
centro materno infantil sean subsanadas y de esta manera no se le vulnere el acceso a una buena atención médic
provincias de Colón, Coclé y Veraguas que acuden a este centro.
Fuente: Tomado de la Defensoría del Pueblo de la República de Panamá.
Fuente: [Link]
Carta entregada por ventanilla en la
Embajada de Canadá en Panamá
COMITÉ PRO CIERRE DE MINA PETAQUILLA
COORDINADORA CAMPESINA POR LA VIDA
Panamá, 12 de noviembre de 2008
Su Excelencia
Patricia Langan-Torell,
Embajadora de Canadá
E. S. M.
Señora Embajadora:
Con el mayor respeto, los suscritos, moradores de comunidades campesinas e indígenas de los
distritos de Donoso, en Colón, y La Pintada , en Coclé, nos dirigimos a Ud. con el propósito de
expresar nuestra posición en relación con el proyecto de exploración y explotación de minería
metálica a cielo abierto que Minera Petaquilla (hoy denominada Minera Panamá) lleva a cabo en las
tierras donde vivimos desde hace muchos años. Las empresas canadienses Teck Cominco e Inmet
Mining son claves en el citado proyecto.
Señora Embajadora:
Cuando el proyecto minero no existía, nosotros podíamos vivir, en pobreza es cierto, pero sin
preocupaciones mayores porque las tierras, los bosques y los animalitos del monte, los ríos, las
playas y los mares, sumados a nuestro propio sudor, nos daban el sustento diario a nuestras familias.
Teníamos lo indispensable para vivir y continuar luchando, con dificultades, pero gozábamos de un
ambiente tranquilo y seguro y nadie se moría de hambre ni envenenado por tomar agua del río. En
nuestras comunidades, apegadas a los valores tradicionales, no conocíamos la desintegración
familiar, la maleantería, el vicariato, el alcoholismo ni las drogas. En el caso de quienes somos
indígenas, nuestros antepasados han vivido en Panamá siglos antes de que Colón “nos descubriera”.
Todo eso se acabó desde que se iniciaron los trabajos de exploración del oro de nuestro suelo. Todo
eso se acabó desde que llegaron malos panameños y peores canadienses a castigarnos con su
codicia sin límites.
Nuestras comunidades, nuestros padres e hijos, ya no vivimos en paz. Los bosques y selvas vírgenes
han sido deforestados, talados sin piedad y heridos de muerte. Nuestros ríos, quebradas, ojos de
agua y aguas subterráneas han sido destruídos, desaparecidos y contaminados bárbaramente. Ya no
hay vida en los ríos. Por todo ello, consideramos que la presencia minera de su país constituye un
atentado a nuestro derecho fundamental a la vida.
Hemos sido atropellados, presionados, amenazados y agredidos por empleados del proyecto minero.
Nos han exigido que salgamos de nuestras tierras, que arranquemos nuestras comunidades y nos las
llevemos para otras partes. De hecho han quemado y destruído varios ranchos en áreas indígenas;
han expropiado bajo distintas formas las tierras a muchos de nosotros, y no pocos han tenido que
huir por las amenazas que pesan sobre ellos. Eso es un ataque contra nuestra cultura y contra
nuestro derecho a la vida.
Nuestras autoridades no nos apoyan en este sufrimiento y, más bien, se ponen al lado de la empresa
minera, que tiene una enorme influencia en gobernadores, alcaldes, diputados, representantes de
corregimiento, corregidores y corregidoras, policías, funcionarios de la Autoridad Nacional del
Ambiente (ANAM) y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario. Todavía no nos han visitado la
Comisión de Ambiente de la Asamblea de Diputados, la Defensoría del Pueblo o la propia ANAM.
La contaminación que afecta aguas fluviales y marinas, tierras y aire, tienen a buena parte de
nuestra población, en especial a los niños, ancianos y mujeres embarazadas, con toda clase de
problemas de salud, como mareos, úlceras, vómitos, sin que hayamos recibido atención por parte de
nuestras autoridades de salud, mientras que el centro de salud de Coclesito se encuentra sin recursos
con qué atender a nuestros enfermos, que tienen que viajar a Penonomé o Panamá, a veces sin
contar con dinero para el transporte.
Lo más importante, señora Embajadora: queremos manifestar nuestra convicción de que el proyecto
minero de Petaquilla es absolutamente inaceptable en este sitio, en esta región y en este país. La
organización Cosecha Sostenible Internacional (Sustainable Harvest International) rechazó el
pasado 21 de agosto “una posible oportunidad monetaria de Petaquilla Copper Ltd.” para proyectos
en las comunidades.
Según la noticia, “una compañía minera basada en Canadá busca el consentimiento gubernamental
para contraer proyectos de gran escala de cobre, oro y plata en área eco-sensible de Panamá.” Pero,
como lo ha afirmado Cosecha Sostenible Internacional, en reciente decisión unánime de su Junta
Directiva en Estados Unidos: “El Comité Ejecutivo de CSI decidió unánimemente que la ubicación
de la mina en este corredor biológico de Centro América hace muy dificultosa sino imposible
de reconciliar este proyecto minero con los principios y la responsabilidad de preservar los
ecosistemas vitales.”
Según la fundadora y presidente de CSI, Florence Reed, “la ubicación de la mina en Petaquilla
dentro del sensible ecosistema de las provincias de Coclé y Colón, crea un conflicto con las
creencias de CSI. Incluso si Petaquilla estuviese realmente comprometido a una completa
minimización y remediación, el legado de este proyecto sería una tremenda disrupción
ambiental y social ya que una inmensa área debería ser deforestada y un gran número de
comunidades indígenas locales deberían ser desplazadas…. Los daños que pueden ser
anticipados de este proyecto minero incluyen desplazamientos de poblaciones locales, cambio
climático debido a la deforestaciones, daños de corales, degradación de la calidad, el
suministro de aguas locales y el aumento de inundaciones de comunidades bajo río.”
Como podrá apreciar, señora Embajadora, la organización Cosecha Sostenible Internacional llegó a
las mismas conclusiones que nosotros el año pasado, cuando exigimos el cierre de mina Petaquilla
luego de decidirlo en asambleas de ciudadanos y comunidades.
Los suscritos le pedimos, por su intermedio, al gobierno de Canadá que los panameños quisiéramos
tener excelentes relaciones con su país y cooperar en pos de un desarrollo sostenible y equitativo.
Pero como Petaquilla no lo es ni lo podrá ser jamás, nuestras comunidades exigen a través de
nuestra vocería, que su gobierno haga lo que tenga que hacer para detener este proyecto de muerte,
ya que el nuestro no lo hace. De lo contrario, Canadá será cómplice tanto del daño material como
del daño social y humano que producirán las empresas canadienses en Panamá y, desde ahora,
aclaramos que nos reservamos el derecho de actuar en foros y tribunas internacionales, dejando
constancia de que salvamos nuestra responsabilidad por lo que ocurra.
Reciba Ud., señora Embajadora, las consideraciones de nuestro mayor respeto.
COMUNIDADES DE COLÓN Y COCLÉ.
cc: Coordinadora Nacional para la Defensa de Tierras y Aguas.
FIRMAS:
NOMBRE CÉDULA COMUNIDAD
FIRMAS:
NOMBRE CÉDULA COMUNIDAD
José Yángües 3-77-136 Coclesito
Benancio Hernández 9-189-52 Vista Alegre de Cuatro Calles
Abel Miranda 1-731-1706 Nuevo Sinaí (Indígena)
Martín Rodríguez 1-766-970 Nueva Lucha de Petaquilla
(Indígena)
Hilaria Velásquez 3-90-2219 Coclesito
Jania Michel Carrizales Niña de 8 años Coclesito
Aminta Oliveros 3-710-1281 Primera Corriente
Elmer H. Hernández 9-733-2287 Nueva Lucha
Gabriel Fuentes 3-721-181 San Juan de Turbe
Porfirio Sánchez 2-104-923 San Benito
Jeremías Pérez J. 2-103-609 Tres Quebrada
Isaac Ortega 2-97-2792 Primera Corriente
Salvador Ortega 2- 721-951 Los Molejones
Miguel Miranda 4-762-970 Nuevo Sinaí
Agustín Ortega 3-126-432 Molejones
Marciano Martínez 1-711-444 Nuevo Sinaí
Luis A. Pérez 2-87-2076 Pozo Redondo
Enilda de Yángües 2-104-2688 Coclesito
… Villagra 4-296-506 Nueva Lucha
Angelina Ábrego 4-745-1530 Nuevo Sinaí
Leticia Miranda 4-786-124 Nuevo Sinaí
(ilegible) 1-722-596 Nuevo Sinaí
Roberto Miranda 1-714-2129 Nuevo Sinaí
Freneli Santo 1-719-1953 Nuevo Sinaí
Elías Miranda 1-746-865 Nuevo Sinaí
Oscar Miranda 1-745-612 Nuevo Sinaí
Pancho Miranda 1-718-930 Nueva Lucha
Emilio Ábrego 1-741-1121 Nueva Lucha
Demetrio Castillo Jiménez 1-706-2426 Nueva Lucha
Dicenia Ábrego 50 años Nueva Lucha
Antolino González 3-905-24 Coclesito
Viviano Baker 1-753-958 Nueva Lucha
Benito (ilegible) 1-P1-373 Nueva Lucha
Bernardo Miranda 1-705-55 Nueva Lucha
Arcelia Miranda 1-735-1440 Nueva Lucha
Enrique Miranda 1-P1-13-32 Nueva Lucha
Lola Miranda 1-731-1496 Nueva Lucha
Jeremías Villagra 4-296-506 Nueva Lucha
Mundo Miranda 1-709-1389 Nueva Lucha
Oscar Santos 9-753-244 Nueva Lucha
Bely Jimene 30 años Nueva Lucha
Angelino Beker 25 años Nueva Lucha
Dicenia Abrego y Miranda Anciana Nueva Lucha
Arcelia Miranda 20 años Nueva Lucha
Elena Palacio 20 años Nueva Lucha
Raquel Miranda Niña de 14 años Nueva Lucha
Alexander Fuentes Niño de 14 años San Juan de Turbe
Ester Miranda Niña de 13 años Nueva Lucha
Milciades Ábrego Niño de 13 años Nueva Lucha
Adelina Miranda Niña de 13 años Nueva Lucha
Ester Miranda Niña de 12 años Nueva Lucha
Celetino Palacio Niño de 12 años Nueva Lucha
Celestino Palacio Niño de 12 años Nueva Lucha
Jaime Molina Niño de 11 años Nueva Lucha
Domiciana Castillo Beker Niña de 10 años Nueva Lucha
Gloria Miranda Niña de 9 años Nueva Lucha
Marilin Santos Niña de 7 años Nueva Lucha
Avilio Castillo Beker Niño de 7 años Nueva Lucha
Mariano Castillo Beker Niño de 6 años Nueva Lucha
Luciano Miranda Bebé de 7 meses Nueva Lucha de Petaquilla
OTROS:
Héctor Endara Hill 9-94-321 Panamá Profundo
María F Muñoz 2-104-35 Coordinadora Campesina por
la Vida
Carmencita Tedman MacIntyre 4-185-376 Coordinadora Nacional para la
Defensa de Tierras y Aguas
Fredi Isaac Muñoz Niño de 7 años Chapala, Arraiján.
Julio Yao 2-42-718 Servicio Paz y Justicia en
Panamá (SERPAJ-Panamá),
Coordinadora Nacional para la (CONADETIAS).
Defensa de Tierras y Aguas
Fuente: [Link]
Atenta contra el Derecho a la Salud, DEFENSORÍA DETECTA DIVERSAS
ANOMALÍAS EN CENTRO MATERNO INFANTIL DE COCLESITO Cargando...
1 | 27 de Julio de 2009
El asistir a un médico en búsqueda de una debida atención médica parece un sueño para los
usuarios del Centro Materno Infantil de Coclesito, esto a razón de las diversas anomalías
encontradas por personal de la Oficina Regional de la Defensoría del Pueblo en Coclé, luego de
una inspección in situ en las instalaciones del citado nosocomio.
El Centro Materno Infantil de Coclesito se encuentra ubicado en el Distrito de Donoso, provincia
de Colón y en la actualidad atraviesa por un sin número de necesidades que no permiten al
personal médico poder ofrecer un servicio de calidad a los pacientes que allí asisten en búsqueda
de ayuda a los males que le aquejan.
La situación en este hospital es tan crítica que los funcionarios han conformado un comité en el
que entre todos colaboran y compran pintura, cortinas para que tengan privacidad los pacientes en
el cuarto de urgencia y tintas para las máquinas de escribir debido a que estos bienes ellos los
solicitan y el Ministerio de Salud (MINSA) no los aporta.
De esta difícil situación no se escapa ninguno de los departamentos de ese hospital, prueba de
esto es que la mesa de parto se encuentra oxidada, su sistema hidráulico no funciona y no es
recomendable utilizarla debido a que pone en riego la vida de las pacientes y de los recién
nacidos; sin embargo, muchas veces llegan pacientes con labor de parto avanzada y no queda más
remedio que utilizarla, por lo que se requiere de forma urgente de una mesa de parto nueva.
Mientras que en la sección de odontología, la cosa no cambia mucho, ya que los sillones
odontológicos no funcionan, el esterilizador se encuentra dañado, el bombillo para resinas o
calzas blancas está quemado y si la odontóloga sale de gira médica no hay quien pueda brindar
los servicios de odontología; lo mismo sucede con el personal de enfermería por lo que se hace
necesario el nombramiento de personal en ambos departamentos.
Si se hace necesario el traslado de algún paciente, el hospital cuenta con dos conductores de
ambulancia; sin embargo ambos trabajan las 24 horas del día sin descanso los siete días de la
semana lo que representa un alto riesgo para el personal médico y de los enfermos.
La loable y sacrificante labor que realizan estos dos funcionarios no es bien gratificada, toda vez
que se les demora en pagar hasta tres meses y como no son funcionarios permanentes no se les
paga vacaciones, seguro social, ni tiempo compensatorio.
Cabe destacar que a este centro materno infantil acuden a recibir atención gran cantidad de niñas
y niños con discapacidad pero el mismo no cuenta con una sala especializada de terapia que
pueda mejorar la calidad de vida de estas personas.
Por otro lado, otra carencia de este nosocomio es la falta de un vehículo de carga para poder
transportar insumos como tanques de oxígeno, de gas, combustible y medicamentos ya que en
estos momentos dependen del vehículo del centro de salud de La Pintada.
Ante estas anomalías, la Defensoría del Pueblo realizará las investigaciones y gestiones para
procurar que las carencias e irregularidades que existen en el centro materno infantil sean
subsanadas y de esta manera no se le vulnere el acceso a una buena atención médica a los más de
5700 pacientes de las provincias de Colón, Coclé y Veraguas que acuden a este centro.
Las trasnacionales contaminan el
ecosistema en Panamá
Por: Sylvia Ubal
Fecha de publicación: 12/12/08
mándaselo a
imprímelo
tus panas
La Minera Petaquilla (hoy denominada Minera Panamá) desarrolla sus actividades en Molejón, en
el distrito de Donoso, provincia de Colón en Panamá. Su Presidente y Director Ejecutivo Richard
Fifec de Petaquilla Minerals Ltd. y las empresas canadienses Teck Cominco e Inmet Mining,
Stratego Comunications (la “empresa que maneja la relaciones públicas de Minera Panamá”) son
claves en este proyecto de exploración y explotación de minería metálica a cielo abierto.
Toda minería a cielo abierto, como ocurre en el caso de Minera Petaquilla, utiliza una técnica que
conlleva a la destrucción y agotamiento de los ecosistemas del planeta. La eliminación de la capa
boscosa, la destrucción de los suelos, la contaminación de las aguas superficiales y freáticas, la
división en las comunidades, el soborno a funcionarios, la amenaza, el chantaje y la violación de
leyes y derechos forman parte de las acciones rutinarias con las que se desenvuelve la minería a
cielo abierto en muchas partes del mundo.
La contaminación de las aguas ha causado zozobra en las comunidades que, de la noche a la
mañana, han visto desmejorada todas sus condiciones de vida. Los intrusos de Minera Petaquilla no
han respetado ni leyes ni los derechos básicos de las personas que allí habitan.
Las denuncias presentadas ante la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y ante la Embajada
de Canadá en Panamá por miembros de comunidades indígenas y campesinas del área son de una
gravedad extrema que sitúa a los promotores e inversionistas de Minera Petaquilla como los
primeros responsables del desastre ambiental y humano que se está causando en la zona.
La ANAM, sancionó a la empresa con un millón 934 mil 694 dólares. De esta cifra, un millón de
dólares corresponde a una multa, y el resto al pago en concepto de compensación ambiental por los
daños al ecosistema.
De acuerdo con la resolución de la ANAM, por la cual emite la sanción, la empresa Petaquilla Gold
afectó zonas de Cerro Petaquilla y de los ríos Molejones, San Juan y Turbe. Las afectaciones
incluyen la tala de más de 50 hectáreas de árboles y la extracción de minerales no metálicos.
Todo esto sin la aplicación de medidas de mitigación, lo que ocasionó daños ambientales como
erosión del suelo, pérdida de biodiversidad y desmejoramiento de la calidad de las aguas, señala la
resolución
Día en que (ANAM) aprueba el proyecto
El pasado viernes, 28 de noviembre, fue el día que las Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM)
aprobara el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de Petaquilla Gold (de Richard Fifer, Julio
Benedetti y otros). Dicha empresa no tenía un Estudio de Impacto Ambiental, ni perspectivas de
aprobación inmediata, ni fueron consultadas las comunidades afectadas y aún menos obtenida su
aprobación, como manda la ley. ¿Se aprobaron los requisitos legales del EIA?
Pocos días antes, la misma ANAM había multado y decretado sanción por dos millones de balboas
contra Petaquilla Gold, precisamente por carecer de Estudio de Impacto Ambiental y haber
devastado el sistema ecológico del área, inserta en el Corredor Biológico Mesoamericano. La
ANAM, conjuntamente con la multa, decretó la suspensión de todas las compañías integradas a
Minera Petaquilla o Minera Panamá.
Petaquilla Gold no había pagado la multa y sanción al momento de darse por aprobado el Estudio
de Impacto Ambiental (EIA) como también hizo caso omiso de la orden de suspensión y continuó
laborando, en burla a la ANAM y como afrenta y desafío a las comunidades indígenas y
campesinas.
La actitud contradictoria y nada ética del gobierno no puede explicarse sino en presencia de una
profunda corrupción a los más altos niveles del Estado que favorece a las empresas extranjeras
trasnacionales, dicha conducta demuestra hasta qué punto el presidente Martín Torrijos y Ligia
Castro, administradora de ANAM, están dispuestos a ir en contra de las comunidades en clara
demostración de que en Panamá definitivamente no impera ningún estado de derecho y que la ley
se ha convertido en una mercancía más, en donde el afán de lucro es capaz de legalizar los más
abominables delitos ecológicos y de lesa humanidad.
Alianza de Poderes
La Iglesia está inmersa en la sociedad y no puede escapar a sus contradicciones, ni a la lucha de
clases que han establecido de hecho los poderes económicos, políticos y religiosos en el país. Los
farsantes en la Iglesia, como en el país, han logrado consolidar cúpulas selectas que se unen y
fortalecen entre sí para mantener privilegios, concentrar riquezas y acumular poder.
La triangulación de cooperación, alianzas y relación que se establece entre Stratego
Comunications, la Universidad Santa María la Antigua empresa católica y Minera Panamá es
muestra de otra estrategia… la estrategia de avasallamiento, persecución y cortadera de cabezas
para mantener el status de privilegio, explotación, acumulación y concentración de riquezas que
tanto satisface a la iglesia, y a los mineros de las trasnacionales
Mientras Stratego Comunications hace las relaciones públicas de Minera Panamá, y fortalece
acuerdos de cooperación con la Universidad Santa María la Antigua empresa católica. (USMA)
dedicada al negocio de la educación superior, esta curiosa relación que mezcla MINERÍA,
PUBLICIDAD y EDUCACIÓN da luces sobre comportamientos y acontecimientos que se suceden
en el país, y vemos además el papel que está jugando la iglesia para favorecer la empresa minera.
Opina Benancio Hernández , miembro de las Comunidades Eclesiales de Base de Panamá (CEBs)
sobre las relaciones triangulares entre PUBLICIDAD, EDUCACIÓN Y MINERÍA que “parte de la
gran suciedad en el manejo pastoral que está imponiendo la iglesia en las comunidades en la zona
donde opera Minera Petaquilla Y que el obispo de Colón puso mano fuerte para prohibir hablar
como Iglesia de este tema, y sobre todo, que los campesinos que animan la vida de fe en las
comunidades se involucren en estas luchas. Estamos ante una represión a la verdad, por eso es
sabia la palabra del Maestro Jesús cuando nos dice: Es inevitable que haya escándalo; pero ¡ay del
que los provoca!. Quieren callar a las víctimas y se juntan los pastores vestidos de ovejas con los
opresores para reprimir la voz de la verdad. Ya lo hicieron a lo largo de toda nuestra lucha
organizada, y al interior de las Comunidades Eclesiales de Base. Pero es inevitable, no se puede
callar la voz de Dios.”.
El desastre ecológico grandes inundaciones
Pero este domingo 30 de Noviembre el dirigente Tomás Garay, de esa comunidad, luego de
caminar y nadar, atravesando ríos crecidos, durante dos días para llegar a Coclesito, al primer y
único teléfono público de energía solar en un radio de decenas de millas, para informar de la
desesperada situación que están viviendo las comunidades indígenas cerca del Río Palmilla se
suma a la desesperanza de la comunidad indígena de Nueva Lucha de Petaquilla, que fueron
víctimas de las inundaciones que ocasionó el Río Petaquilla y arrasó con 8 casas, dejando decenas
de damnificados. De Nueva Lucha llegaron Merardo Morales y Martín Rodríguez hasta Coclesito,
que al igual que Tomás Garay, arriesgaron sus vidas para traer la noticia de sus comunidades
Tanto la comunidad de Río Palmilla como la de Nueva Lucha se encuentran sin ropa, sin comida y
sin agua, ya que ambos ríos han sido vandalizados por Petaquilla Gold y las empresas canadienses
Teckcominco e Inmet Mining durante la fase de exploración de oro y cobre. Las aguas de ambos
ríos descienden lodosas, señal distintiva de erosión en sus cabeceras y riberas, producidas por la
tala, el desmonte de los bosques galería y la destrucción de cerros, montañas y ríos por parte de las
empresas.
Las inundaciones de las comunidades mencionadas son más graves que las ocurridas en Bocas del
Toro y Chiriquí porque en Petaquilla las empresas han hecho excavaciones y perforaciones en las
cabeceras y a orillas de los ríos Petaquilla y Palmilla que nacen del Cerro Petaquilla y las lluvias
han ocasionado que las aguas contaminadas con cianuro, mercurio y otros químicos y desechos de
combustible envenenen todas las masas de agua. En otras palabras, las aguas de los ríos no pueden
ser usadas en forma alguna y ni siquiera pueden ser potabilizadas como sí lo son las aguas en
Bocas del Toro.
Las comunidades campesinas e indígenas se dirigieron este martes 2 de Diciembre a la embajada
de Canadá en Panamá a entregarle una carta a la Sra. Embajadora con el propósito de expresar su
posición en relación con el proyecto que lleva a cabo la empresa minera en las tierras donde viven
desde hace muchos años..
Expresa dicha carta que, cuando el proyecto minero no existía, ellos podían vivir, en pobreza pero
sin preocupaciones mayores porque las tierras, los bosques y los animales del monte, los ríos, las
playas y los mares, sumados a sus propios esfuerzos, les daba el sustento diario para sus familias.
Tenían lo indispensable para vivir y continuar luchando, con dificultades, pero gozaban de un
ambiente tranquilo y seguro y nadie se moría de hambre ni envenenado por tomar agua del río. En
sus comunidades, apegadas a los valores tradicionales, no conocían la desintegración familiar, la
maleantería, el sicariato, el alcoholismo ni las drogas. En el caso de los que son indígenas, sus
antepasados han vivido en Panamá siglos antes de que Colón “los descubriera”.
Pero todo eso se acabó desde que se iniciaron los trabajos de exploración del oro esas
comunidades, ya no viven en paz. Los bosques y selvas vírgenes han sido deforestados, talados sin
piedad y heridos de muerte. Los ríos, quebradas, ojos de agua y aguas subterráneas han sido
destruidos, desaparecidos y contaminados Ya no hay vida en los ríos. Por todo esto, la presencia
minera de Canadá constituye un atentado a al derecho fundamental de la vida.
Han sido atropellados, presionados, amenazados y agredidos por empleados del proyecto minero.
Les han exigido que salgan de sus tierras, que arranquen sus comunidades y se las lleven para otras
partes. De hecho han quemado y destruido varios ranchos en áreas indígenas; han expropiado bajo
distintas formas las tierras, y muchos de ellos han tenido que huir por las amenazas que pesan sobre
ellos. Eso es un ataque contra su cultura y contra su derecho a la vida.
La contaminación que afecta aguas fluviales y marinas, tierras y aire, tiene a buena parte de la
población, y en especial a los niños, ancianos y mujeres embarazadas, con toda clase de problemas
de salud, como mareos, úlceras, vómitos, sin que hayan recibido atención por parte de las
autoridades de salud, mientras que el centro de salud de Coclesito se encuentra sin recursos con qué
atender a sus enfermos, y tienen que viajar a Penonomé o Panamá, a veces sin contar con dinero
para el transporte.
Según el periódico la noticia, “una compañía minera basada en Canadá busca el consentimiento
gubernamental para contraer proyectos de gran escala de cobre, oro y plata en área eco-sensible de
Panamá.”Pero, como lo ha afirmado Cosecha Sostenible Internacional, en reciente decisión
unánime de su Junta Directiva en Estados Unidos:“El Comité Ejecutivo de CSI decidió
unánimemente que la ubicación de la mina en este corredor biológico de Centro América hace muy
dificultosa sino imposible de reconciliar este proyecto minero con los principios y la
responsabilidad de preservar los ecosistemas vitales.”
Según la fundadora y presidente de CSI, Florence Reed, “la ubicación de la mina en Petaquilla
dentro del sensible ecosistema de las provincias de Coclé y Colón, crea un conflicto con las
creencias de CSI. Incluso si Petaquilla estuviese realmente comprometido a una completa
minimización y remediación, el legado de este proyecto sería una tremenda disrupción ambiental y
social ya que una inmensa área debería ser deforestada y un gran número de comunidades
indígenas locales deberían ser desplazadas…. Los daños que pueden ser anticipados de este
proyecto minero incluyen desplazamientos de poblaciones locales, cambio climático debido a la
deforestaciones, daños de corales, degradación de la calidad, el suministro de aguas locales y el
aumento de inundaciones de comunidades bajo río.”
Queda claro que, la “Visión” de Richar Fifer, no es más que una visión interesada en la explotación
minera y nada tiene que ver con el bienestar de la gente ni con el desarrollo del país. Lo suyo es la
minería a cielo abierto con toda su carga y capacidad de destrucción. El negocio, el lucro y la
ganancia fácil forman parte de la maquinaria trituradora de esta industria, conocida también como
la industria de la muerte.
sylviaubal@[Link]
barometrointernacional@[Link]
Fuente: [Link]
COMUNIDADES DE COLÓN Y COCLÉ
COMUNIDADES DE PETAQUILLA EXIGEN CIERRE DE
PROYECTO MINERO A GOBIERNO DE CANADÁ
Comunidades de la región de Petaquilla protestaron ante la embajada de Canadá en Panamá y ante la Autoridad
Nacional del Ambiente con el fin de exigir el cierre de mina Petaquilla, de oro y cobre.
Julio Yao de la Coordinadora Nacional para la Defensa de Tierras y Aguas
Campesinos e indígenas pxiquetean embajada de Canadá y exigen cierre de mina Petaquilla
El pasado miércoles 12 de noviembre de 2008, las comunidades de Petaquilla afectadas por el
proyecto minero de oro, cobre y otros minerales metálicos, a cielo abierto, enviaron una delegación
de 60 moradores campesinos e indígenas a la ciudad capital de Panamá para protestar ante la
embajada de Canadá y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM). La actividad fue organizada
por el Comité pro Cierre de Mina Petaquilla, la Coordinadora Campesina por la Vida y la
Coordinadora Nacional para la Defensa de Tierras y Aguas.
El piqueteo, que duró aproximadamente cuatro y tres horas respectivamente fue de un éxito
completo. Es la primera vez que se lleva una protesta a la embajada de Canadá; es la primera vez
que campesinos y pueblos originarios de la etnia Ngobe-Buglé se manifiestan en el lujoso sector de
Marbella, el "primer mundo" de Panamá.
Una delegación de las comunidades entregó una carta a la embajadora de Canadá, quien dejó
instrucciones para que la misma fuese entregada en la recepción. La carta, clara y contundente,
refleja el profundo sentir de las comunidades ante la destrucción del medio ambiente y de sus
vidas. He aquí el texto de la carta, fechada el 12 de noviembre de 2008:
Su Excelencia
Patricia Langan-Torell,
Embajadora de Canadá
E. S. M.
Señora Embajadora:
Con el mayor respeto, los suscritos, moradores de comunidades campesinas e indígenas de los
distritos de Donoso, en Colón, y La Pintada, en Coclé, nos dirigimos a Ud. con el propósito de
expresar nuestra posición en relación con el proyecto de exploración y explotación de minería
metálica a cielo abierto que Minera Petaquilla (hoy denominada Minera Panamá) lleva a cabo en las
tierras donde vivimos desde hace muchos añ[Link] empresas canadienses Teck Cominco e Inmet
Mining son claves en el citado proyecto.
Señora Embajadora:
Cuando el proyecto minero no existía, nosotros podíamos vivir, en pobreza es cierto, pero sin
preocupaciones mayores porque las tierras, los bosques y los animalitos del monte, los ríos, las
playas y los mares, sumados a nuestro propio sudor, nos daban el sustento diario a nuestras familias.
Teníamos lo indispensable para vivir y continuar luchando, con dificultades, pero gozábamos de un
ambiente tranquilo y seguro y nadie se moría de hambre ni envenenado por tomar agua del río. En
nuestras comunidades, apegadas a los valores tradicionales, no conocíamos la desintegración
familiar, la maleantería, el sicariato, el alcoholismo ni las drogas. En el caso de quienes somos
indígenas, nuestros antepasados han vivido en Panamá siglos antes de que Colón "nos descubriera".
Todo eso se acabó desde que se iniciaron los trabajos de exploración del oro de nuestro suelo. Todo
eso se acabó desde que llegaron malos panameños y peores canadienses a castigarnos con su
codicia sin límites.
Nuestras comunidades, nuestros padres e hijos, ya no vivimos en paz. Los bosques y selvas vírgenes
han sido deforestados, talados sin piedad y heridos de muerte. Nuestros ríos, quebradas, ojos de
agua y aguas subterráneas han sido destruidos, desaparecidos y contaminados bárbaramente. Ya no
hay vida en los ríos. Por todo ello, consideramos que la presencia minera de su país constituye un
atentado a nuestro derecho fundamental a la vida.
Hemos sido atropellados, presionados, amenazados y agredidos por empleados del proyecto minero.
Nos han exigido que salgamos de nuestras tierras, que arranquemos nuestras comunidades y nos las
llevemos para otras partes. De hecho han quemado y destruido varios ranchos en áreas indígenas;
han expropiado bajo distintas formas las tierras a muchos de nosotros, y no pocos han tenido que
huir por las amenazas que pesan sobre ellos. Eso es un ataque contra nuestra cultura y contra
nuestro derecho a la vida.
Nuestras autoridades no nos apoyan en este sufrimiento y, más bien, se ponen al lado de la empresa
minera, que tiene una enorme influencia en gobernadores, alcaldes, diputados, representantes de
corregimiento, corregidores y corregidoras, policías, funcionarios de la Autoridad Nacional del
Ambiente (ANAM) y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario. Todavía no nos han visitado la
Comisión de Ambiente de la Asamblea de Diputados, la Defensoría del Pueblo o la propia ANAM.
La contaminación que afecta aguas fluviales y marinas, tierras y aire, tiene a buena parte de nuestra
población, en especial a los niños, ancianos y mujeres embarazadas, con toda clase de problemas de
salud, como mareos, úlceras, vómitos, sin que hayamos recibido atención por parte de nuestras
autoridades de salud, mientras que el centro de salud de Coclesito se encuentra sin recursos con qué
atender a nuestros enfermos, que tienen que viajar a Penonomé o Panamá, a veces sin contar con
dinero para el transporte.
Lo más importante, señora Embajadora: queremos manifestar nuestra convicción de que el proyecto
minero de Petaquilla es absolutamente inaceptable en este sitio, en esta región y en este país. La
organización Cosecha Sostenible Internacional (Sustainable Harvest International) rechazó el
pasado 21 de agosto "una posible oportunidad monetaria de Petaquilla Copper Ltd. "para proyectos
en las comunidades.
Según la noticia, "una compañía minera basada en Canadá busca el consentimiento gubernamental
para contraer proyectos de gran escala de cobre, oro y plata en área eco-sensible de Panamá."Pero,
como lo ha afirmado Cosecha Sostenible Internacional, en reciente decisión unánime de su Junta
Directiva en Estados Unidos:"El Comité Ejecutivo de CSI decidió unánimemente que la ubicación
de la mina en este corredor biológico de Centro América hace muy dificultosa sino imposible
de reconciliar este proyecto minero con los principios y la responsabilidad de preservar los
ecosistemas vitales."
Según la fundadora y presidente de CSI, Florence Reed, "la ubicación de la mina en Petaquilla
dentro del sensible ecosistema de las provincias de Coclé y Colón, crea un conflicto con las
creencias de CSI. Incluso si Petaquilla estuviese realmente comprometido a una completa
minimización y remediación, el legado de este proyecto sería una tremenda disrupción
ambiental y social ya que una inmensa área debería ser deforestada y un gran número de
comunidades indígenas locales deberían ser desplazadas…. Los daños que pueden ser
anticipados de este proyecto minero incluyen desplazamientos de poblaciones locales, cambio
climático debido a la deforestaciones, daños de corales, degradación de la calidad, el
suministro de aguas locales y el aumento de inundaciones de comunidades bajo río."
Como podrá apreciar, señora Embajadora, la organización Cosecha Sostenible Internacional llegó a
las mismas conclusiones que nosotros el año pasado, cuando exigimos el cierre de mina Petaquilla
luego de decidirlo en asambleas de ciudadanos y comunidades.
Los suscritos le pedimos, por su intermedio, al gobierno de Canadá que los panameños
quisiéramos tener excelentes relaciones con su país y cooperar en pos de un desarrollo
sostenible y equitativo. Pero como Petaquilla no lo es ni lo podrá ser jamás, nuestras
comunidades exigen a través de nuestra vocería, que su gobierno haga lo que tenga que hacer
para detener este proyecto de muerte, ya que el nuestro no lo hace. De lo contrario, Canadá
será cómplice tanto del daño material como del daño social y humano que producirán las
empresas canadienses en Panamá y, desde ahora, aclaramos que nos reservamos el derecho de
actuar en foros y tribunas internacionales, dejando constancia de que salvamos nuestra
responsabilidad por lo que ocurra.
Reciba Ud., señora Embajadora, las consideraciones de nuestro mayor respeto.
COMUNIDADES DE COLÓN Y COCLÉ.
cc:Coordinadora Nacional para la Defensa de Tierras y Aguas.
FIRMAS:
NOMBRE, CÉDULA Y COMUNIDAD
José Yángües, 3-77-136, Coclesito.
Benancio Hernández, 9-189-52, Vista Alegre de Cuatro Calles
Abel Miranda,1-731-1706, Nuevo Sinaí (Indígena Ngobe-Buglé)
Martín Rodríguez, 1-766-970, Nueva Lucha (Indígena Ngobe-Buglé)
Hilaria Velásquez, 3-90-2219, Coclesito
Jania Michel Carrizales, Niña de 8 años, Coclesito
Aminta Oliveros, 3-710-1281, Primera Corriente
Elmer H. Hernández,9-733-2287, Nueva Lucha
Gabriel Fuentes, 3-721-181,San Juan de Turbe
Porfirio Sánchez, 2-104-923, San Benito
Jeremías Pérez J., 2-103-609, Tres Quebradas
Isaac Ortega,2-97-2792, Primera Corriente
Salvador Ortega, 3-721-951, Los Molejones
Miguel Miranda, 4-762-970, Nuevo Sinaí
Agustín Ortega, 3-126-432, Molejones
Marciano Martínez, 1-711-444, Nuevo Sinaí
Luis A. Pérez, 2-87-2076, Pozo Redondo
Enilda de Yángües, 2-104-2688, Coclesito
…Villagra,4-296-506,Nueva Lucha
Angelina Ábrego, 4-745-1530, Nuevo Sinaí
Leticia Miranda, 4-786-124, Nuevo Sinaí
(ilegible),1-722-596, Nuevo Sinaí
Roberto Miranda, 1-714-2129, Nuevo Sinaí
Freneli Santo, 1-719-1953, Nuevo Sinaí
Elías Miranda, 1-746-865, Nuevo Sinaí
Oscar Miranda. 1-745-612, Nuevo Sinaí
Pancho Miranda, 1-718-930,Nueva Lucha
Emilio Ábrego, 1-741-1121, Nueva Lucha
Demetrio Castillo Jiménez, 1-706-2426, Nueva Lucha
Dicenia Ábrego, 50 años, Nueva Lucha
Antolino González, 3-905-24, Coclesito
Viviano Baker, 1-753-958, Nueva Lucha
Benito (ilegible), 1-P1-373, Nueva Lucha
Bernardo Miranda,1-705-55,Nueva Lucha
Arcelia Miranda,1-735-1440, Nueva Lucha
Enrique Miranda, 1-P1-13-32, Nueva Lucha
Lola Miranda,1-731-1496, Nueva Lucha
Jeremías Villagra, 4-296-506, Nueva Lucha
Mundo Miranda, 1-709-1389, Nueva Lucha
Oscar Santos, 9-753-244, Nueva Lucha
Bely Jimene,30 años, Nueva Lucha
Angelino Beber, 25 años, Nueva Lucha
Dicenia Abrego y Miranda, Anciana, Nueva Lucha
Arcelia Miranda, 20 años, Nueva Lucha
Elena Palacio, 20 años, Nueva Lucha
Raquel Miranda, Niña de 14 años, Nueva Lucha
Alexander Fuentes, Niño de 14 años, San Juan de Turbe
Ester Miranda, Niña de 13 años, Nueva Lucha
Milciades Ábrego, Niño de 13 años, Nueva Lucha
Adelina Miranda, Niña de 13 años, Nueva Lucha
Ester Miranda, Niña de 12 años, Nueva Lucha
Celetino Palacio, Niño de 12 años, Nueva Lucha
Celestino Palacio, Niño de 12 años, Nueva Lucha
Jaime Molina, Niño de 11 años, Nueva Lucha
Domiciana Castillo Beber, Niña de 10 años, Nueva Lucha
Gloria Miranda, Niña de 9 años, Nueva Lucha
Marilin Santos, Niña de 7 años, Nueva Lucha
Avilio Castillo Beber, Niño de 7 años, Nueva Lucha
Mariano Castillo Beber, Niño de 6 años, Nueva Lucha
Luciano Miranda, Bebé de 7 meses, Nueva Lucha
OTROS:
Héctor Endara Hill,9-94-321, Panamá Profundo
María F Muñoz, 2-104-35, Coordinadora Campesina por la Vida
Carmencita Tedman Macintyre, 4-185-376, Coordinadora Nacional para la Defensa de Tierras y
Aguas
Fredi Isaac Muñoz, Niño de 7 años, Chapala, Arraiján.
Julio Yao, 2-42-718, Servicio Paz y Justicia en Panamá (Serpaj-Panamá) y Coordinadora Nacional
para la Defensa de Tierras y Aguas (CONADETIAS).