Virtudes Scouts: Sinceridad, Abnegación y Pureza
Virtudes Scouts: Sinceridad, Abnegación y Pureza
ABNEGACIN
3Es generoso, corts y solidario. 8-Es optimista an en las dificultades. 9-Es econmico, trabajador y respetuoso del bien ajeno. 1-Ama a Dios y vive plenamente su Fe. 4-Es respetuoso y hermano de todos. 5-Defiende y valora la familia. 6-Ama y defiende la vida y la naturaleza. 10-Es puro y lleva una vida sana.
PUREZA
Desde 1948 se adopt para Amrica latina las tres Virtudes Scouts: Lealtad, Abnegacin y Pureza explicitadas en la Introduccin de Escultismo para muchachos de la Hermandad Scout editado con la ayuda de los Boy Scouts de EEUU. Se aclara en la segunda pgina de la Introduccin que la edicin sigue los lineamientos de la ltima edicin revisada por Baden Powell considerando el aspecto internacional. La ltima pgina de la Introduccin (sealada en nmeros romanos) establece claramente estas tres virtudes. Una de las Asociaciones que conformaron la unidad en Argentina conservaba como Virtudes Scouts esta tradicin de la traduccin al espaol: Lealtad, Abnegacin y Pureza y la otra Asociacin que se fusion, la tradicin de la traduccin del Francs. Scouts de Francia (actualmente Guas y Scouts de Francia) considera como virtudes scouts: Sinceridad, Abnegacin y Pureza -traduccin de Escultismo ruta de libertad de Forestier, Pars 1964, pag.142 (original: franchise, dvouement, puret)-.
3
En nuestro libro se sugiere la conveniencia de utilizar Sinceridad por Lealtad como primera virtud. Si bien es cierto que la lealtad es una virtud ms potente (ya que siendo leal a la patria, por ejemplo, se puede llegar a dar la vida o a matar si es necesario por lo que se considere patria) puede desvirtuarse con la temtica de obediencia debida (tema tan delicado para nuestra historia). En cambio la sinceridad nos invita a mostrarnos tal cual somos (manifestando, de manera adecuada, lo que uno ha visto, piensa y siente). El tema de la Obediencia ciega (confundida errneamente con lealtad) ha sido adecuadamente amortiguado en el actual texto de la Ley en SA: El 2 artculo confronta la lealtad con la confianza (dando a entender que no puede existir una sin la otra) y adems el 7 articulo reemplaza el concepto obedece sin rplica por sabe obedecer, elige y acta con responsabilidad. Actualmente (2012) no tenemos detalladas las Tres Virtudes Scouts en ningn documento de SA. Es ms, se omiti en la reedicin del espaol de Escultimo para muchachos de SA, (2008). Tambin se estn suprimiendo en otras Asociaciones. La OMMS no las reconoce actualmente pero respeta las decisiones de los distintos pases. Al preguntar sobre esta situacin a diversas personas en cargos de responsabilidad en la Oficina Regional y en SA, las respuestas fueron de las ms diversas: 1) Que eran anacrnicas (pasadas de moda); 2) Que no nos podamos circunscribir a solo tres virtudes cuando existan muchas ms; 3) Que eran solo para Catlicos; y 4) Que seguan estando en todo el accionar scout pero de manera implcita no explicita- (Aunque la mayora de los adultos scouts consultados desconoca que no estaban explicitadas en la actualidad).
4
Estas posiciones han sido tratadas detalladamente en nuestro libro que presentamos nuevamente. Todas las virtudes humanas definidas por diversos autores que las estudian estn incluidas en estas tres virtudes (Ver pag. 30). Y en cuanto a la idea de anacronismo creo que se debe a que se buscan definiciones de diccionario para las Tres Virtudes Scouts. Entonces caemos en suposiciones y prejuicios que llevan a afirmar, por ejemplo, que ser sincero es decir siempre todo lo que uno piensa; que ser abnegado es negarse a s mismo porque hay "que aceptar el destino " con la falta de alegra y el pesimismo propios del "derrotado"; o que ser puro es una "utopa", limitando la pureza exclusivamente al aspecto sexual, siendo ste, en realidad, un trmino mucho ms amplio, que en el pensamiento de B.P. adquiere toda la plenitud necesaria para reconocer a un hombre educado integralmente, en busca de un maana mejor (Ver pag.31) Esto se puede ver ms sintticamente en las siguientes vietas que se han preparado:
La SINCERIDAD, es la virtud que permite manifestar, si es conveniente, a la persona idnea y en el momento adecuado, lo que uno ha hecho, lo que uno ha visto, lo que uno piensa y lo que uno siente, con claridad, respecto a la propia situacin personal o a la de los dems
Sinceridad, Abnegacin y Pureza MORENO, Miguel A., 1998, (SAAC). Cfr.: ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas, 1991 (EUNSA)
La ABNEGACIN es la virtud que permite actuar con sobriedad, distinguiendo lo que es razonable y lo que es ostentacin, pudindose as utilizar los cinco sentidos, el tiempo, el dinero y los esfuerzos de acuerdo a criterios de generosidad y servicio desinteresado a los dems 5
Cfr.:Sinceridad, Abnegacin y Pureza MORENO, Miguel A., 1998, (SAAC).
La PUREZA es la virtud que nos permite vivir en armona con la creacin en tres planos de relacin: 1) 2)
3)
La relacin con uno mismo La relacin con los dems La relacin con Dios (tomando como premisas el contacto
con la naturaleza y la educacin en la Fe)
Sinceridad, Abnegacin y Pureza MORENO, Miguel A., 1998, (SAAC) (*) Estos tres planos ameritan presentacin propia general para los N (1) y (2) y particular para cada Religin el N (3)-
Pureza: (1) LA RELACIN CON UNO MISMO Se educa cuidando que el comportamiento habitual en el hablar, en el vestir, en el actuar, est en concordancia con nuestras intenciones ntimas, de modo que cada uno pueda manifestarse claramente tal como es.
Sinceridad, Abnegacin y Pureza MORENO, Miguel A., 1998, (SAAC)
Pureza: (2) LA RELACIN CON LOS DEMS Se educa aprovechando y creando los cauces adecuados para relacionarse con distintas personas o grupos mostrando preocupacin por lo que son, lo que dicen, lo que hacen, lo que piensan y lo que sienten
Sinceridad, Abnegacin y Pureza MORENO, Miguel A., 1998, (SAAC)
Por ltimo quiero aclarar que mi condicin de Catlico hace que este trabajo transfiera concepciones cristianas. Pero los conceptos esenciales son comunes a cualquier Religin. Dicho de otra forma: Las Tres Virtudes Scouts son aplicables independientemente de la Religin que se profese. Tambin quiero recordar que toda mi formacin como scout (desde 1969) la hice teniendo en cuenta que tanto los tres ptalos de nuestra insignia como los tres dedos extendidos de nuestra sea scout se traducan en los Tres Principios y en las Tres Virtudes. Ser por eso, quizs, que mi pensamiento pueda ser considerado anacrnico. De cualquier forma las experiencias de vida pueden servir para reabrir el dilogo, instalar el tema y abrirlo a discusin, con el valor de ofrecer un texto de referencia, que siempre tiene el valor agregado de las cosas hechas (Dr. Rodolfo Vincent, 1998, pag 18) SIEMPRE LISTO IM Miguel A. Moreno Lobo Tenaz San Rafael, Mendoza, Argentina Enero 2013
A mi familia
Queda hecho el depsito en la Direccin Nacional del derecho de Autor Exte N: 735327 05/03/97 I.S.B.N. 987-97072 Ilustraciones de tapa e interior: Santiago Lzaro Impreso en la Argentina Este libro se termino de imprimir el 20 de junio de 1998 en los Talleres Grficos Imprenta Tapia, San Rafael, Mendoza
PRLOGO
10
Toda persona que acta dentro del Movimiento Scout, conoce y se queda maravillado de las mltiples posibilidades que nos ofrece su mtodo en la educacin y formacin de los futuros "ciudadanos cristianos", "ciudadanos convencidos de la fe que profesan" (B.P.). El Scoutismo nos ofrece un verdadero "desafo", pues hay mucho por hacer... Como sacerdotes, movidos por el celo de Dios y el bien de las almas nos encontramos con limitaciones personales para poder emprender, con "capacitacin y perseverancia" los desafos en el campo humano-religioso e insertar en las actividades scouts la mstica, quedando por lo mismo un trabajo incompleto. Este trabajo de "recopilacin didctico-pedaggico" es un aporte de un Maestro Scout que lleva muchos aos dentro del movimiento cumpliendo un papel de formador de dirigentes, sumndose la responsabilidad de ser esposo, padre de familia y docente. Estas experiencias se encausan en la vocacin particular, dando a los contenidos su riqueza, (lo mismo podemos decir en quien se inspir, David Isaacs). Quisiera sumar la reflexin de ser un "signo" de maduracin de los Dirigentes Catlicos, de Laicos Comprometidos, que movidos por una vocacin particular, no esperan recibir todo "de arriba" el material necesario para su Misin, sino que dedican su tiempo para procurarlo y sintetizarlo, dejando para otros un material rico en contenido y un campo mas "trillado". Resulta para mi, un orgullo tener que prologar este trabajo recopilador, pues se despierta en mi alma sacerdotal el reconocimiento de un Dirigente (con quien he compartido tantos trabajos, formando nuevos Maestros Scouts), un adulto y
11
comprometido laico, conocedor de su responsabilidad en la Misin que Dios le ha confiado. Muchas veces hemos hablado de la necesidad de despertar al Laico en sus responsabilidades sociales y religiosas. Como Sacerdotes no siempre sabemos dejarles el lugar que por "Derechos y Deberes" les corresponden dentro de la Iglesia. La Iglesia los necesita!. Hombres y mujeres maduros, adultos en la fe, que sepan dar "razn de su esperanza" ... y ser instrumentos de la "nueva evangelizacin". La edificacin de la Iglesia es una tarea de todos los bautizados... Un tema que podra entenderse necesariamente abordado por un sacerdote, David Isaacs, lo presenta con claridad y sencillez de quien conoce la vida diaria, bajando a ella las verdades teolgicas. Lo mismo podemos decir de Baden Powell, con una larga experiencia de formador de juventudes, fundador del Movimiento Scout Mundial. El Maestro Scout Miguel Moreno, con su experiencia dentro del movimiento (treinta aos), los veinte aos de docente y la responsabilidad de padre de familia, no deja de manifestar su vocacin de educador aportando este trabajo. Necesitamos hoy hombres y mujeres "santamente inquietos" que no se conforman con lo poco, sino que ponen todo de s para seguir creciendo. La verdad es universal y un bien para todos. Lo cual nos exige al conocerla no ser mezquinos en comunicarla a los dems, ni tampoco buscar deformarla para decir algo "novedoso" y saciar la curiosidad y afn de novedades. Saber extraer lo viejo y unirlo a lo nuevo, presentndolo como una sntesis es un "arte". Expresar la verdad y la necesidad de las virtudes cristianas, para una correcta y feliz convivencia entre los hombres, es apremiante para nuestro tiempo descredo de los valores
12
perennes. El mundo moderno quiere educar hombres y mujeres con grandes capacidades tcnicas y cientficas pero donde la fe y la tica no tienen su lugar y as tenemos que sufrir las inmoralidades y la corrupcin organizada, hombres y mujeres sin principios ticos. Debemos entender que el hombre es un ser religioso y por su misma relacin social debe conducirse por valores morales y las virtudes son los hbitos operativos buenos que hacen al hombre y a la mujer sujetos beneficiosos para la humanidad. El Santo, el virtuoso, es el verdadero benefactor de la humanidad. Sin extendernos en la consideracin de cada una de las virtudes desarrolladas en este trabajo, recordamos la importancia y oportunidad de tratarlas y difundirlas. Estas tres virtudes son fuertemente trabajadas en la educacin de los jvenes scouts. La sinceridad desde antiguo tena su prctica, porque las palabras valan por s solas, hoy da todo hay que hacerlo ante escribano pblico con sellos y firmas; una palabra dada hoy, maana se transforma en lo contrario, nunca nos damos a conocer con claridad. Ante el fomento del confort y el facilsimo la abnegacin pone un remedio a nuestros males modernos de inconstancia, falta de responsabilidad, de los compromisos estables, de la capacidad para el esfuerzo. Que decir de la pureza! El hedonismo, la pornografa y el fomento de la sensualidad lleva a aquellos que viven la virtud de la pureza de corazn a ser verdaderos hroes de nuestros tiempos. Ser transparentes en trasmitirla es de un corazn noble, conocedor de ser instrumento; la Verdad y el Bien harn su obra renovadora de las nuevas generaciones... Adelante! Pbro. Gastn Dedyn
13
PRESENTACIN
14
ANTECEDENTES DEL SIGLO XX Si bien es cierto que para esta obra, investigo y recopilo extractos literarios de ms de diez autores diferentes, hay dos de ellos que merecen una consideracin especial tanto por la calidad como por la cantidad de material procesado. Me refiero concretamente al fundador del Movimiento Scout Mundial: Robert Baden Powell, que desarrolla su obra en la primera mitad del siglo XX; y al Prof. David Isaacs, reconocido catedrtico espaol, que contribuye en la actualidad en forma admirable a la educacin de nios y jvenes en esta segunda mitad del siglo que termina, apuntndo as, al siglo XXI, donde no me caben dudas, que si pretendemos "un mundo mejor", el tratamiento del tema "valores humanos" deber ser prioritario. Es por ello que considero importante presentar este libro con algunos de sus datos biogrficos: Robert Stephenson Smith Baden Powell, nace el da 22 de febrero de 1857 en Londres. Desde muy pequeo junto a sus hermanos y animados por su madre comparten la gran aventura del contacto con la naturaleza. A los 13 aos, becado en le Escuela de Charterhouse de Londres, comienza sus estudios. En el ao 1877 ingresa al ejrcito. Es destinado a Bombay como subteniente del 13 Batalln de Hsares siendo sus destinos Afganistn y Sudfrica.
15
A los 26 aos es ascendido a Capitn, mostrndose gran explorador y conocedor de la naturaleza. Interviene contra los Zules, las tribus de Ashanti, y los guerreros Matabeles. Los nativos en estas regiones le dieron el nombre de "IMPEESA" el "lobo que jams duerme". En 1887 regresa a frica donde recibe el mando del 5 de Dragones, siendo en este destacamento donde escribe el libro "Aids to Scouting" ("Gua para Explorar"). Tras un corto descanso es enviado nuevamente a frica donde los Boers ponen dificultades en Mafeking. Sitiado en el fuerte rodeado de grandes dificultades y de atacantes numerosos se ve obligado el 13 de octubre de 1899 a pedir y confiar en los jvenes de Mafeking. La responsabilidad, la valenta y la astucia de aquellos muchachos quedan muy grabadas en el alma de Baden Powell. Al regresar a Inglaterra en el ao 1901, descubre con sorpresa que el libro que haba escrito en Merut (India) es utilizado como instrumento y medio educativo por las Brigadas Juveniles Catlicas y como libro de texto en las escuelas para varones. De esta manera el Movimiento Scout se presenta a partir de 1907 como una completa organizacin educativa de la juventud, basada en un declogo (10 artculos de la Ley Scout) que se sintetiza en tres virtudes: Sinceridad, Abnegacin, y Pureza. En 1910, cuando se vea que el movimiento creca a pasos agigantados por todo el mundo, renuncia al ejrcito, convencido que ..."la guerra no es un bien para nadie... y que el respeto mutuo y la buena voluntad entre los pueblos son el nico camino para asegurar la paz y la prosperidad en el mundo..." (B.P.) , para dedicarse por entero a la organizacin que haba creado.
16
Se suceden, luego, a partir de 1920 y cada cuatro aos, los Jamborees (reunin mundial de scouts, que significa Unin de Razas), asistiendo personalmente a todos ellos hasta que en 1937 ante 28.000 Scouts preside su ltimo Jamboree en Vogelenzang (Holanda). A lo largo de su vida escribe numerosos libros ( ms de 30 obras), muchos de los cuales se siguen utilizando hoy en da en la labor educativa scout: "Escultismo para muchachos", "Manual del lobato", "Roverismo hacia el xito", "Gua para el Jefe de Tropa ", "Libro de la Gua", etc. En el ao 1941, el da 8 de enero deja de existir en Kenia a sus 84 aos de edad y de servicio a la humanidad. Su esposa ayuda a afianzar su obra hasta su muerte en 1977. En la actualidad el movimiento cuenta con veinticinco millones de miembros en todo el mundo, pero son ms de doscientos cincuenta millones los que han hecho su Promesa Scout en los aos de vida de la institucin. El otro referente de este trabajo es el profesor David Isaacs. David Isaacs es catedrtico de la Universidad de Navarra, Pamplona, lugar de Espaa donde vive en la actualidad. Esta casado y tiene 7 hijos. Posee el ttulo de Master of Arts de la Universidad de Cambridge y de Doctor en Ciencias de la Educacin de la Universidad de Navarra, donde ha sido Director del Instituto de Ciencias de la Educacin y Vicerrector de Relaciones Internacionales. Sigue trabajando, al momento de escribir estas lneas, en la misma Universidad como profesor de Organizacin y gestin de centros educativos.
17
Autor de siete libros, entre otros "La educacin de las virtudes humanas" (del que se han utilizado importantes fragmentos para esta recopilacin), con once ediciones y traducciones a varios idiomas; y de "Teora y prctica de la direccin de centros educativos" cuya 4 edicin ha aparecido en 1997. David Isaacs ofrece al lector temas para pensar y sugerencias para mejorar nuestra actuacin en relacin con la educacin de los jvenes. Las virtudes "abnegacin" y "pureza" no son descriptas especficamente en su libro, pero me han sido de mucha utilidad fragmentos referidos a la "sobriedad", "generosidad", "fortaleza", y "perseverancia" para describir la abnegacin de la manera que la interpreta la metodologa scout; y los extractos de "pudor", "sociabilidad", "sencillez", "respeto", y "patriotismo" para desarrollar en un sentido amplio la virtud de la pureza. Agradezco su autorizacin a travs de la editorial para investigar y utilizar extractos de su obra en esta recopilacin. Por otro lado no puedo finalizar esta presentacin sin agradecer al Dr. Rodolfo Vincent (actual Presidente de Scouts de Argentina) por su apoyo y sus conceptos: "En la lectura not slidos contenidos que seguramente nos harn bien a todos, especialmente al instalar el tema y abrirlo a discusin, con el valor de ofrecer un texto de referencia, que siempre tiene el valor agregado de las cosas hechas"; como as tambin a mi amigo Fray Michael Moore (Lic. en Filosofa, Secretario acadmico del Instituto Teolgico Franciscano, de San Antonio de Padua, Buenos Aires) que analiz el trabajo y aport valiosas sugerencias y sus augurios para que pueda ver la luz la primera edicin de este escrito.
18
INTRODUCCIN
19
20
21
Virtudes humanas Si seguimos profundizando lo referente a "virtudes" se nos puede presentar como un tema complejo. Leemos que existen virtudes teologales, virtudes cardinales, virtudes humanas..., y quizs no alcanzamos a saber qu diferencia existe entre ellas. Santo Toms define las tres virtudes teologales: Fe Esperanza Caridad como hbitos operativos infundidos por Dios en las potencias del alma para disponerlas a obrar segn el dictamen de la razn iluminada por la fe. Estas aparecen, as, como recibidas directamente de Dios. Las virtudes morales naturales, en cambio, son adquiridas y el hombre se esfuerza por desarrollar la virtud ms y mejor en un proceso continuo, por lo que podramos llamarlas "virtudes humanas", de las que hay cuatro que algunos autores denominan "virtudes cardinales": la prudencia, la justicia, la fortaleza, y la templanza, porque en torno a ellas giran todas las dems. Las virtudes humanas elegidas por David Isaacs en su tratado "La educacin de las virtudes humanas" son 24:
Amistad - Audacia - Comprensin - Flexibilidad - Fortaleza Generosidad - Humildad - Justicia - Laboriosidad - Lealtad Obediencia - Optimismo - Orden - Paciencia - Patriotismo Perseverancia - Prudencia - Pudor - Respeto - Responsabilidad Sencillez - Sinceridad - Sobriedad - Sociabilidad. -
22
El Movimiento Scout enfatiza tres virtudes concretas que a su vez engloban a la mayora de las virtudes mencionadas anteriormente. Se trata de: Sinceridad Abnegacin Pureza Por otro lado cada una de estas incluye a las anteriores, por ejemplo no puede haber pureza si no hay una educacin en la abnegacin y en la sinceridad. Las tres virtudes scouts determinadas en la versin original inglesa son: lealtad, abnegacin y pureza. A partir de mediados de siglo se comenz a popularizar la acepcin de "sinceridad" por lealtad, que me parece ms acertada debido a que la virtud de la sinceridad es ms abarcativa que la virtud de la lealtad, porque tiene en cuenta no solo lo que el individuo promete sino tambin lo que es, lo que piensa, lo que siente... Sin embargo es necesario destacar que en algunas ocasiones la lealtad puede privar sobre la sinceridad, como se aclarar ms adelante. La familia como primera escuela de las virtudes humanas Es la familia, sin lugar a dudas, la primera escuela de las virtudes humanas. En la familia se trata de desarrollar "naturalmente" lo ntimo de cada uno. Para desarrollar esa intimidad (y por ello, la libertad personal) hace falta llegar a conocerse en primer lugar. Conocer las potencialidades para considerar la mejora posible de cada uno. Esto siempre se har en relacin con los hbitos operativos
23
buenos que hacen falta para autodominarse y luego entregarse. Los tres pasos del desarrollo de mejora del ser irrepetible de cada uno son: autoconocerse para autoposeerse para entregarse. El desarrollo de las virtudes humanas es lo que permite a la persona hacerlo. Precisamente por eso se puede decir que la madurez natural del hombre es resultado del desarrollo armnico de las virtudes humanas. Es evidente que la sociedad necesita de estas virtudes en desarrollo. Sin embargo, es difcil pensar que se podra conseguir el desarrollo armnico de las virtudes sin contar con la familia. 1 Se puede desarrollar una virtud de acuerdo con dos factores: la intensidad con la que se vive, y la rectitud de los motivos al vivirla2. Normalmente, en la sociedad se encuentra un inters en las virtudes con la motivacin de un mayor rendimiento. Es decir, las personas desarrollan distintas virtudes parcialmente, motivadas por el deseo de conseguir un mayor rendimiento. En la familia, sin embargo, debera haber una eficacia real de acuerdo con la descripcin ofrecida anteriormente. En la familia se puede conseguir que las personas desarrollen las virtudes motivadas por el amor, por saber que todo miembro de la familia tiene el deber de ayudar a los dems miembros a mejorar, porque mientras uno convive con otras intimidades en una organizacin natural, lo que crece o lo que se enferma es un mismo cuerpo, una misma entidad: la familia.
ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas , 10ma. edicin. Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991, pg. 27. 2 Subrayado nuestro, pero los dos aspectos son resaltados en la pg 41 de la obra citada.
24
Es la familia, en este sentido, la que ayuda a sus miembros a interiorizar las influencias externas culturales y sociales. La familia ayuda a traducir lo relevante del contexto a considerar en algo significativo para el yo irrepetible de cada uno.3 Pero hay que tener en cuenta que as como hay familias concretas felices, unidas, satisfechas, en desarrollo, habr familias concretas en crisis, disgustadas, e insatisfechas. No por ello podemos decir que la familia est en crisis. Hay muchas familias en crisis porque los miembros no han descubierto las posibilidades de la institucin familiar, y tampoco quieren pensar en la finalidad de sus vidas. Pero tambin hay muchas familias unidas y alegres. Hemos razonado la posible eficacia de la organizacin familiar refirindonos a distintos valores que all se pueden vivir de un modo especial. Pero, quizs la apelacin a la razn no es necesaria. Puede que baste recordar la sonrisa confiada de un nio pequeo, recordar las desgracias sufridas con cario y deportividad, recordar los sueos y proyectos compartidos, o recordar la paz e ilusin de poder decir " mi hogar " para afirmar incondicionalmente el valor permanente de la familia. 4
3 4
ISAACS, David, Ob. cit., pgs. 27-28 ISAACS, David, Ob. cit., pgs. 34-35
25
El papel del grupo scout Podemos decir que el Grupo Scout no es una organizacin natural, sino una organizacin educativa que apoya a los padres en la formacin de sus hijos, ya que los padres, siendo los primeros educadores de sus hijos, y conviviendo con ellos en la institucin natural que es la familia deben atender, en la educacin, lo que le es connatural. Concretamente, se trata de atender al desarrollo de los hbitos operativos buenos [subrayado nuestro], que son las virtudes humanas.[...] Pero, tambin, debemos reconocer que la madurez humana a nivel natural es consecuencia del desarrollo armnico de las virtudes humanas: la madurez humana "la cual se manifiesta, sobre todo, en cierta estabilidad de animo, en la capacidad de tomar decisiones ponderadas y en el modo recto de juzgar los acontecimientos y los hombres" (Conc. Vaticano II, Op. totius,II). Para que quede claro lo que acabamos de decir, se podra afirmar que lo "ideal", -pero no realista-, sera que los nios llegasen al centro educativo [Grupo Scout] con todas las virtudes tan desarrolladas que hiciese falta slo ayudarles a interiorizar[...] Como la realidad no es as, el grupo complementa a los padres en esta labor...5 Para adquirir un hbito hace falta repetir un acto muchas veces. Solo se repite si existe de por medio algn tipo de exigencia. Los padres pueden exigir a sus hijos para que hagan cosas -una exigencia operativa- o para que no hagan cosas -una exigencia preventiva-. Este ltimo tipo de exigencia ser para
26
que el nio no acuda a un peligro innecesario y tambin para que no desarrolle algn operativo malo. 6 En el caso del Movimiento Scout, el nio o el joven adhiere libre y voluntariamente a una Ley y una Promesa provocando una autoexigencia en el cumplimiento de sus diez artculos y en la efectivizacin de una Buena Accin diaria, que no es otra cosa que un recurso para adquirir hbitos. Al hablar tanto de exigencia, algunos padres pueden pensar que existen una serie de peligros. Por ejemplo que estamos quitando espontaneidad y creatividad al nio. En una palabra no le estamos haciendo libre. Y otro problema consistira en la posibilidad de que estos hbitos realmente llegasen a ser rutina sin sentido. En lo que se refiere a la libertad, hay una explicacin muy clara. Uno de los componentes de la libertad es la capacidad de elegir entre varias posibilidades. Imaginen que se trata de elegir entre jugar al tenis o no jugar. Si la persona sabe jugar, existe la posibilidad de elegir. Si no sabe, no es libre de elegir en este momento. Lo mismo pasa con las virtudes. A los diecisis aos un joven quiere ser generoso, pero jams ha aprendido serlo. Qu pasar? No ser generoso, porque no tiene opcin. No se puede adquirir un hbito en un momento, porque es la misma repeticin del acto lo que permite hablar de hbito. Respecto al segundo problema, la rutina puede entenderse como la realizacin de alguna actividad sin sentido. Indudablemente, habr rutina si tratamos la virtud como fin en s y no como medio para alcanzar el Bien. No se trata del orden por el orden, sino para conseguir una convivencia feliz o una eficacia
6
27
real, por ejemplo. Ahora bien, hay actos que de acuerdo con el desarrollo de la virtud y por tanto de la edad del nio, estarn ms dirigidos hacia algn fin. Por ejemplo, el nio pequeo desarrolla la virtud de la perseverancia atando los cordones de sus zapatos. Existe una finalidad muy clara para el nio. Sin embargo, los mayores atamos los zapatos, casi sin darnos cuenta -incluso pensando en otras cosas-. Y no, por ello, vamos a decir que el acto -ya rutinario- ha perdido su sentido. En este caso, por haber adquirido una habilidad, ya es posible esforzarse en otras cosas ms importantes -o ms adecuadas a las posibilidades de la persona-. En una palabra, debemos aprovechar lo logrado para seguir mejorando. 7 En el caso concreto de un chico, la receptividad es muy grande, y si un centro educativo sabe presentar adecuadamente los valores, el nio o el joven se har sensible a los mismos, se dejar atrapar por ellos, se entusiasmar, y su modo de ser se ver afectado en funcin de esos valores que haya captado, asimilado e interiorizado. Por ejemplo mediante el recurso de la "sea scout": la mano con los tres dedos extendidos, se recuerda constantemente las tres virtudes scouts: sinceridad, abnegacin, y pureza, como una meta a alcanzar con la que el chico se ha comprometido, promesa mediante, junto a millones de hermanos scouts en todo el mundo que se esfuerzan por el mismo fin. El adulto, en el Movimiento Scout, tiene una labor apasionante: desarrollar lo que de positivo hay en cada uno. "Su misin es descubrir y hacer nacer en cada muchacho o muchacha lo que existe en l o en ella, tomar luego, lo que
7
28
haya de bueno y desarrollarlo eliminando lo negativo. Hay al menos un 5 % de bondad hasta en el peor carcter." "El juego [el Mtodo] consiste en descubrirlo y desarrollarlo hasta alcanzar el 80 90 %. Esto es la educacin y no la instruccin. " [B.P.] El escultismo [Movimiento Scout] no ignora los defectos que pueden existir en una persona o en el grupo. Pero ms que tratar de reprimirlos, los olvida momentneamente y trata de reconocer y desarrollar los elementos positivos. Si se presta atencin a los defectos, no se vern las cualidades y la educacin no ser ms que una accin represiva. Si se atiende a las cualidades se podr hacerlas crecer de forma que ahoguen los defectos. Es una apuesta optimista y confiada a favor del hombre.8 Relacin entre virtudes humanas, Ley, y virtudes scouts: Las virtudes scouts, adems de englobar a las virtudes humanas son una sntesis de la Ley Scout, tal como se expresa en el siguiente cuadro:
BERNARD, Dominique, y otros, Baden-Powell hoy, trad. por Jos Ma. Mgica, con citas de BADEN POWELL (B.P.) extradas de " Aids to Scouting", Ed. Scouts de France, impreso por Mov. Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1980, pag. 14 NOTA: Todas las citas de BADEN POWELL que aparecern en esta recopilacin se presentarn resaltadas y en letra cursiva.
29
Virtudes Scouts
Ley Scout 9
1- El SCOUT CIFRA SU HONOR EN SER DIGNO DE CONFIANZA. SINCERIDAD 2- El SCOUT ES LEAL 7- El SCOUT OBEDECE SIN RPLICAS Y NADA HACE A MEDIAS. 3- El SCOUT ES TIL Y AYUDA A LOS DEMS SIN PENSAR EN RECOMPENSA. ABNEGACIN 5- El SCOUT ES CORTS. 9- El SCOUT ES ECONMICO, TRABAJADOR Y CUIDADOSO DEL BIEN AJENO. 8- El SCOUT SONRE Y CANTA EN LAS DIFICULTADES 10- El SCOUT ES LIMPIO Y SANO; PURO EN PENSAMIENTOS, PALABRAS, Y ACCIONES. 4- El SCOUT ES AMIGO DE TODOS PUREZA Y HERMANO DE CUALQUIER SCOUT SIN DISTINCIN DE CREDO, RAZA O CLASE SOCIAL. 6- El SCOUT VE EN LA NATURALEZA LA OBRA DE DIOS; PROTEGE A LOS ANIMALES Y A LAS PLANTAS.
Existen distintas versiones - con leves variantes - de la Ley Scout. La citada es la versin tradicional al castellano del Consejo Interamericano de Escultismo en "Escultismo para muchachos" (1948), eliminando solamente "...y caballeroso" en el 5 artculo, para proyectarlo a las ramas femeninas.
30
Si le preguntramos a nuestros muchachos, y quizs a algunos adultos, qu entienden por sinceridad, por abnegacin por pureza, comprobaramos que muchas veces no saben responder, o bien que suelen tener preconceptos equivocados, tales como afirmar que ser sincero es decir siempre todo lo que uno piensa; que ser abnegado es negarse a s mismo porque hay "que aceptar el destino " con la falta de alegra y el pesimismo propios del "derrotado"; o que ser puro es una "utopa", limitando la pureza exclusivamente al aspecto sexual, siendo ste, en realidad, un trmino mucho ms amplio, que en el pensamiento de B.P. adquiere toda la plenitud necesaria para reconocer a un hombre educado integralmente, en busca de "un maana mejor". La finalidad de este libro es, entonces, aclarar conceptos con respecto a la educacin en cada una de estas tres virtudes: Sinceridad, Abnegacin, y Pureza. De esta manera intento cubrir un espacio vaco en cuanto a la teora y la prctica necesarias para comprender cientficamente y aplicar concretamente en la vida cotidiana esta fabulosa herramienta educativa - las tres virtudes - que nos legara nuestro fundador Baden Powell.
31
32
CAPTULO I
EDUCACIN EN LA SINCERIDAD
33
34
La educacin en la sinceridad
La sinceridad, es la virtud que permite manifestar, si es conveniente, a la persona idnea y en el momento adecuado, lo que uno ha hecho, lo que uno ha visto, lo que uno piensa, lo que uno siente, etctera, con claridad, respecto a la propia situacin personal o a la de los dems.10 D. Isaacs, a mi juicio, es el autor que describe con mayor claridad los conceptos bsicos de la virtud de la sinceridad. En el captulo VIII de su obra "La educacin de las virtudes humanas", leemos: "En nuestros ambientes todo el mundo se jacta de ser sincero, o al menos querra serlo; se habla de la sinceridad de la juventud, de la sinceridad del nuevo teatro, de la sinceridad de la cancin moderna, etc. Lo que sucede con este concepto de la sinceridad es que, en el fondo, se desconoce lo que es en verdad esta importante virtud"(RODRGUEZ Pedro, Fe y Vida de Fe, EUNSA, 1975, p.55). Si ahora nos referimos a la descripcin inicial que hemos dado a esta virtud, veremos que ser sincero, para muchas personas, no significa tener en cuenta las palabras "si es conveniente" y "a la persona idnea y en el momento adecuado". Para que la sinceridad tenga sentido no puede tratarse de una comunicacin al azar. La persona tiene que reconocer su propia realidad y poseerla en cierto grado, para luego comunicarla, de acuerdo
10
Cfr. ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas, 10ma. edicin. Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991, pg. 171
35
36
con un criterio. Concretamente, la sinceridad debera ser gobernada por la caridad y por la prudencia [subrayado nuestro]. Sin embargo, el problema del "exceso" de sinceridad no es la nica desviacin que encontramos en los chicos, aunque puede considerarse como una de las ms importantes en los adolescentes. Tambin nos encontramos con otras desviaciones que se basan en una falsa apreciacin de la realidad o en una manifestacin intencionadamente equvoca de una realidad conocida. Me refiero a la mentira, a la hipocresa, a la adulacin, a la calumnia, a la murmuracin, etc. Tendremos que considerar ambos tipos de desviacin, pero antes deberamos analizar la situacin inicial de la persona que quiere desarrollar la virtud de la sinceridad. La sinceridad y la humildad son dos formas de designar una nica realidad (RODRIGUEZ, P., Ob. cit. , p.55) y Santo Toms dice que la humildad regula la tendencia del hombre a exaltarse por encima de su propia realidad. Por eso, es conveniente reconocer que el desarrollo de la virtud de la sinceridad no tiene sentido si la persona est engandose a s misma. El problema del conocimiento propio radica en la tendencia de querer comparar la propia condicin con la condicin de otros hombres. "La justa medida de mi realidad de hombre me viene no por mi relacin a los otros hombres, sino, ante todo, por mi relacin al Creador" (RODRIGUEZ P., Ob. cit. , p.56). Ser hijo de Dios es algo enormemente importante y llevar a la persona a esforzarse en el conocimiento propio para aprovechar todo lo que posee al servicio de Dios y de los hombres, sin exaltarse innecesariamente, ni tampoco infra-valorarse. En este sentido, podemos insistir en el valor que tiene desarrollar la propia
37
intimidad, sabiendo que as se puede llegar a valorar debidamente lo que uno es, para luego entregar lo que hace falta a la persona adecuada en el momento oportuno. No queremos falsificar la situacin ni interpretarla con malas intenciones. No queremos utilizar nuestro ser sin sentido, dejndonos llevar por los caprichos propios o ajenos, de tal modo que la llamada sinceridad no es ms que desenfreno verbal. Vamos a considerar qu problemas suponen ver la realidad. Luego qu desviaciones pueden ocurrir al manifestar esta realidad...11 Ver la realidad Para ver la realidad de tal modo que sirva de base para una mejora, hace falta distinguir entre lo importante y lo secundario. Si la persona no quiere mejorar, si entiende la vida como una condicin en que puede encontrar el placer y no le incumbe ningn esfuerzo de mejora en funcin de la finalidad ltima por la cual ha sido creado, distinguir entre lo importante y lo secundario no vale la pena. Es ms fcil buscar el placer de acuerdo con el nimo del momento y engaarse cuando las cosas no salen bien, evadirse o encubrir los momentos ingratos y la insatisfaccin bsica con estmulos de otro tipo: videos, el sexo, las drogas, etctera. Por eso, la persona debera reconocer su misin intransferible de glorificar a Dios, o por lo menos, de esforzarse en mejorar de acuerdo con alguna
11
ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas, 10ma. edicin. Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991, pg. 171-173
38
finalidad, aunque no claramente entendida todava, para que la sinceridad o cualquier otra virtud tenga sentido. Si es as, habra que ver cmo se puede educar a los chicos para que vean est mejora como fundamental... Indudablemente, la mejora personal tiene mucho ms sentido para un adulto que para un nio pequeo. Sin embargo, el nio pequeo no tiene la dificultad de encontrarse con un exceso de informacin que confunde, a veces, una apreciacin clara de la situacin. Quiz lo que perseguimos con los nios pequeos en este sentido es que conozcan algunas de las propias capacidades y cualidades que les permiten luego realizar actos que produzcan un beneficio para otras personas. Los nios sabrn que actan bien cuando imitan actuaciones que han visto hacer a otros y han significado algo agradable o til para ellos mismos. Por ejemplo, una nia pequea, por iniciativa propia, ordena y limpia la sala de estar de su hogar. Con esta accin no slo est agradando a su madre, sino tambin est llegando a reconocer sus propias posibilidades de servir y seguramente encuentra una satisfaccin en lo que ha hecho. Est descubriendo este aspecto fundamental de su realidad, que ha sido creado para algo. Todava no lo capta plenamente, pero por lo menos empieza a distinguir entre "placer-satisfaccin" y placer sin ms. Si los nios nicamente buscan placer, no conocen parte de su realidad y, en consecuencia, los actos relacionados con la virtud de la sinceridad no tendrn sentido. Puede que no mientan, que no murmuren, etctera, pero nicamente porque al hacerlo no encuentran ese placer que ha sustituido la finalidad real de sus vidas. No encuentran ese placer, por ejemplo, porque sus padres les castigan o porque alguien se enfada con ellos.
39
Concretando, los nios necesitan recibir una informacin cuanto antes para que reconozcan que hay una finalidad en su vida. Esta finalidad slo puede ser alcanzada con el esfuerzo personal, basndose en las capacidades y cualidades propias. Para ser sincero consigo mismo se necesita saber previamente que un criterio para juzgar la informacin, percibida como importante o no, es la relacin que tiene esa informacin con la posibilidad de mejorar. 12 Veremos la importancia de este concepto si consideramos algunas desviaciones de la sinceridad. Si un chico de ocho aos miente, esta claro que sus padres no reciben una informacin adecuada para orientarle. Si l cree que debera decir la verdad, slo porque sus padres lo han establecido cmo regla de juego, sin ms explicaciones, puede qu mienta por no recibir un castigo, que ser para l una muestra de venganza de sus padres por haber infringido sus reglas. Si reconoce que la razn de ser de la sinceridad est en mejorar l y sus padres lo enfocan as tambin, por lo menos tiene menos motivos para mentir, aunque puede mentir por otras causas. Si hemos dicho que los chicos deben reconocer la importancia que tiene conocer sus capacidades y cualidades y esforzarse en usarlas en bien de los dems para conseguir una mejora personal, tambin habr que considerar algunos problemas relacionados con esta cuestin. Aunque hayamos actuado congruentemente con lo que hemos dicho, es posible que los jvenes abandonen estos criterios cuando empiezan a enfrentarse con las influencias ajenas a la familia. La "finalidad" de muchos jvenes y de muchos adultos
12
40
de hoy es sencillamente buscar el placer y "liberarse" de cualquier tipo de deber. En estas condiciones no es posible captar aspectos importantes de la propia situacin personal, porque, como hemos dicho antes, ya no hay un criterio de mejora. Y creo que la solucin es razonar a los chicos adolescentes. Muchos padres [y educadores, aceptan...] una serie de conductas, reglas del juego. Luego las incorporan activamente en la propia vida porque la experiencia les ha demostrado que sirven para mejorar. Sin embargo, se les hace difcil aportar razonamientos a los chicos como as tambin contrarrestar influencias perjudiciales, mostrando la falta de lgica en los argumentos. Ser sincero, reconocer la propia situacin personal como ser creado por Dios para algo, con una finalidad es, en otras palabras, ser justo con uno mismo.13 A continuacin, surgen otros problemas en la apreciacin de la realidad propia y ajena, pero siempre queremos seguir con el mismo enfoque: destacar lo positivo, lo que presenta posibilidades de mejora y nicamente destacar luego lo negativo en funcin de esta mejora. Hemos dicho que surgen otros problemas. Uno de ellos es el de saber lo que son hechos y lo que son opiniones, interpretaciones, sueos o fantasa. Si un nio de ocho aos dice "yo no s hacer esta tarea" puede que est diciendo la verdad. Si lo interpreta tambin como "nunca podr aprender" se est engaando. Por eso, los padres [y educadores] podran proporcionar la informacin necesaria, es decir, ensearle a
13
41
cumplir para que su afirmacin inicial pueda cambiar. En otras circunstancias, la afirmacin inicial podra ser falsa. Es decir, el chico lo dice para justificar el no cumplimiento de su tarea. En este caso, [...] le harn ver que lo importante es reconocer la verdad y decir, por ejemplo: "estoy cansado y no quiero hacer la tarea". Con cario, los padres, [dirigentes y maestros] ayudan a los chicos a reconocer las cosas tal como son. Una de las cosas que deben aprender cuanto antes es que dos personas pueden ver una realidad con distintos matices y no por querer mentir. Por ejemplo, en el desarrollo de cualquier juego[...]un chico acusa a otro de haber hecho trampa. El otro lo niega y empieza una situacin tensa con la intervencin de los padres [o educadores]. Qu es importante ? Por una parte, mostrarles cules son los hechos reales exigindoles no opiniones, sino hechos, y luego centrar la atencin en cmo conseguir que una situacin semejante no ocurra otra vez.14 Otras situaciones que suponen una falsificacin de la realidad, son, por ejemplo, una nia que no tiene hermanos e inventa un personaje con quien juega, etc., y a otro nivel, un nio que, habiendo roto algo en casa, acusa a cualquier persona, aunque no est en casa. Cito estas dos situaciones porque ninguna de las dos supone malicia. Si nuestro criterio es buscar una mejora, lo que podemos hacer en el primer caso es buscarle amigos[...] y, si no es posible, no romper este mundo inventado con tal de que la nia en cuestin sepa distinguir entre su mundo de fantasa y el mundo real. Ya pasar esta etapa. En el segundo caso, habra que mostrar al hijo que no es as. No se trata de "romper" la
14
42
falsedad del hijo con el peso del razonamiento, sino de hacerle ver que no es as y que no vamos a juzgarle ni castigarle por haber roto ese algo. En este sentido, la educacin en la sinceridad se basa en que los padres [y educadores] reconozcan que la sinceridad es prioritaria. Si no es prioritaria pueden acabar en otros aspectos del comportamiento y no favorecer el desarrollo de la sinceridad. Imaginemos la situacin de un adolescente que ha acudido a [ver un video prohibido...] porque todos sus amigos decidieron ir un da cuando estaba con ellos. Si los padres [y educadores] aprecian la importancia de la sinceridad es probable que prefieran que [...el muchacho les cuente que ha hecho y por qu, ms que enterarse por terceros y sancionarlo]. Si los padres [o educadores] han sabido explicar al chico por qu no creen conveniente que vea esa pelcula, es probable que muchas veces el joven, habiendo recibido una informacin adecuada, decidir ms acertadamente lo que debera ser su postura y en el caso de que sucumba a la tentacin reconocerlo as. Y esto nos lleva a un ltimo problema en relacin con la apreciacin de la propia realidad. La persona humana tiene una tendencia a engaarse respecto a su propia posibilidad de enfrentarse con influencias nocivas a una mejora. Como el intelecto es muy importante para el adolescente, tiende a olvidarse de sus reacciones corporales y afectivas. Su intelecto manda o cree que manda, cuando no es as. Ser sincero con uno mismo no es necesariamente reconocer la debilidad personal, pero s supone que la persona reconozca un cierto peligro en someterse a influencias indicadas como perjudiciales [...]. El problema aqu es que los adolescentes, que en principio valoran la virtud de la sinceridad, lo entiendan luego como un
43
intercambio completo de informacin. No lo entienden como un reconocimiento de la propia situacin personal, ni lo entienden en funcin de una mejora. En consecuencia, su concepto de sinceridad est ms teido de soberbia que de humildad y se relaciona ms con el abandono que con la intimidad. Por lo que hemos dicho quedar claro que existen muchas posibilidades de engaarse a s mismo, muchas de ellas causadas por deformacin culpable de la conciencia.15 Desviaciones en la manifestacin de la realidad Ahora, al considerar algunas de las desviaciones en la manifestacin de la realidad, nos vamos centrar en las palabras "si es conveniente... a la persona idnea y en el momento oportuno" de nuestra descripcin inicial. Realmente, estas palabras indican que la sinceridad debera ser gobernada por la prudencia y por la caridad. Si estamos buscando una mejora, la justificacin para compartir alguna parte de nuestra intimidad con otra persona es precisamente esa posibilidad de mejora. No tiene sentido el descubrirse ante cualquier persona en cualquier momento. As, lo que manda es el nimo del momento, el capricho, las pasiones ms inferiores. La persona humana, que reconoce un sentido de finalidad en su vida, necesita ejercer su voluntad. Una dificultad que se presenta en el mundo adolescente es que parece que hay una dicotoma entre esta visin intencionada de la sinceridad y lo que llaman espontaneidad. Y, aunque no llegue a dicotoma, para otras personas puede parecer que es difcil
15
44
armonizar este concepto con un clima de confianza en general. Se puede entender la espontaneidad como desenfreno, como liberarse de inhibiciones, como actuar de acuerdo con el impulso del momento. Pero esto es, ms bien, un modo de actuar instintivo, animal, que no hace uso de la razn ni de la voluntad. Si somos personas de una realidad no parece lgico ignorar algunas facetas especficas de nuestra persona, fcilmente observables por cualquiera. La espontaneidad no tiene ningn valor en s, en cuanto la entendemos como desenfreno. Si la entendemos en relacin con un clima de confianza, conducente a la mejora personal y a la ajena, s que tiene sentido. La espontaneidad se relaciona con un ambiente de confianza si se la entiende como autenticidad, simplicidad en los motivos, franqueza y honradez. Lo que sera contrario a este concepto de espontaneidad es la estrategia (premeditacin). Es decir, si "manifestarse a la persona adecuada en el momento oportuno" se entendiera como algo planificado, no natural. Algo en contra de la autenticidad personal. Del mismo modo, la sinceridad dejara de existir con la "estrategia", al fingir emociones, al callar informacin o contar con fuentes especiales de datos, al adoptar deliberadamente una postura de ingenuidad y de sencillez natural, [...]. Se trata de actuar con autenticidad, simplicidad, etctera, pero teniendo en cuenta que cada situacin de relacin humana requiere un esfuerzo de la voluntad para reconciliar la entrega personal con las necesidades de los dems en funcin de una mejora. No es que haga falta pensar continuamente en la mejora -incluso esto podra llevarnos a falsificar nuestra actuacin-, sino
45
ms bien de vivir la mejora, tenerla presente, actuar con prudencia.16 Si este es un problema en la adolescencia, qu podemos hacer para educar a los nios ms pequeos en este sentido? Brevemente, se trata de estimular a los chicos para que cuenten cosas de su vida. Sin esta comunicacin inicial no es posible orientarles. Cuando ya est conseguida -y con algunos nios retrados o tmidos puede ser muy difcil-, se tratar de orientarles en: 1) Distinguir entre hechos y opiniones. 2) Distinguir entre lo importante y lo secundario. 3) Distinguir a quin se debera contar qu cosas. 4) Distinguir el momento oportuno. 5) Explicar por qu. Para los chicos que hablan "demasiado" habr que ensearles a canalizar y a controlar la efusin. Para los que no cuentan casi nada, habr que buscar la situacin en que esos chicos se encuentren a gusto. Normalmente, no se trata de resolver el problema de la falta de comunicacin directamente con la persona, dicindole que debera contarnos ms cosas, etc., sino de identificar, crear o aprovechar situaciones para que comiencen a contar cosas. Para alguno consistir en que su padre [o educador] ha mostrado inters en lo que ha hecho y le pregunta directamente " Qu tal te ha ido? ". Para otros ser [durante una salida o campamento, o limpiando junto a su madre, o en un servicio...] o en el momento de terminar una actividad que le gusta, etc.17
16 17
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 180-182 ISAACS, David, Ob. cit., pg. 182-183
46
Ahora vamos a considerar problemas relacionados con la falsificacin de la realidad. La falsificacin de la realidad Una de las manifestaciones de una falta de sinceridad que se encuentra ms frecuentemente es la mentira. Para mentir la persona tiene que intentar inducir a error a los que escuchan, de acuerdo con su apreciacin de la realidad. Por eso cuando un nio pequeo dice de otro "mentiroso", muchas veces no est utilizando bien la palabra. Lo que quiere decir es que la apreciacin del asunto de esa otra persona es diferente de la propia. La intencin de inducir a error a los que escuchan no suele surgir hasta la edad de razn, ms o menos los siete aos. Anteriormente, muchas veces los nios no saben distinguir entre lo que es realidad y lo que es imaginacin. Y no reconocen las implicaciones de lo que dicen para los dems. En todo caso, en estas edades se trata de favorecer la imaginacin, pero haciendo constar continuamente la diferencia entre la situacin imaginaria y la situacin real. Por eso no conviene usar motivaciones imaginarias para conseguir el cumplimiento de un acto en la realidad. Por ejemplo, "no hagas eso o vendr el cuco"[...], y ni hablar de cigeas cuando la madre va a dar a luz, etc.18 Si hablamos de mentiras reales podemos apuntar las soluciones en primer lugar: 1) La mentira corresponde a una necesidad que el nio siente. Por tanto, se trata de eliminar en lo posible estas
18
47
necesidades y fortalecerle para enfrentarse con situaciones difciles. 2) Tambin la mentira es contagiosa. El ejemplo de los padres es, como siempre, vital. 3) Para evitar ciertos tipos de mentira el nio necesita saber expresarse con claridad. Habr que ensearle a reconocer su realidad y a expresarla. Consideremos estas tres soluciones por partes, refirindonos a las causas. La mentira puede "resolver" muchos problemas que la vida cotidiana presenta al nio, normalmente, con el fin de que no le pase nada desagradable. En este sentido, puede decir que ha llegado tarde a casa porque un profesor le estaba hablando, en lugar de decir la verdad -que ha estado jugando-, porque sabe que sus padres se enfadarn con l o le castigarn si dice la verdad. Eliminar esta necesidad de mentir en esta situacin podra significar evitar los castigos para los nios en todo lo posible, incluso premiando la sinceridad, pero sin ser ingenuos. Si un acto aislado se convierte en acciones repetidas que no son aceptables, habr que imponer un castigo. Tambin el chico puede sentir la necesidad de quedar igual o mejor que sus amigos y falsificar la situacin de sus padres, de sus posesiones, de dnde han estado de vacaciones, etc. No es fcil compensar esta necesidad y, en todo caso, se tratar de mostrar al chico con cario lo que vale l y razonarle respecto a su deseo de ser otro o tener otras cosas. Los adolescentes pueden mentir para evitar disgustos y mantener su propia intimidad. No se trata de meterse [a la fuerza...]en su vida ntima. Ms bien habr que crear situaciones en que ellos pueden
48
contar libremente lo que quieren. Y vigilar desde lejos, enterndose por terceros del tipo de ambiente en que se mueve, etc. Forzar a los chicos a una situacin en que se ven ms o menos obligados a mentir no conducir a ninguna mejora. Por otra parte, es evidente que si los hijos no cuentan nada de sus problemas reales a las personas que les pueden ayudar, tambin estn restringiendo sus posibilidades de mejora. El ejemplo de los padres es vital, porque, casi sin darse cuenta, pueden dar una impresin de que la mentira es lcita. Momentos tpicos en que mienten los padres son al recibir una llamada en un momento poco oportuno, diciendo: dgale que no estoy, al ser parado por [un polica...] no vi la seal, etc., etc. Pero quizs las desviaciones ms importantes de los adultos son de otra clase. Me estoy refiriendo a la hipocresa, la adulacin, la calumnia, la murmuracin, etc. 19 Baden Powell pone como anttesis de la sinceridad a los Charlatanes y presuntuosos en el cuarto escollo de su libro Roverismo hacia el xito, y advierte sobre dos peligros: 1) Uno puede ser inducido a seguirlos, 2) Uno puede convertirse en uno de ellos. Por ejemplo: El orador poltico, [...] que embauca en un momento a la multitud de jvenes inexpertos, que lo escuchan con la boca abierta, porque jams se han tomado el trabajo de investigar el lado opuesto del asunto sobre el cual este individuo est despotricando. Caen como si fueran ciruelas maduras al sacudir un rbol listos para seguirlo[...]. Hipnotiza a la multitud pero no deslumbra al individuo que no esta dispuesto a dejarse llevar por lo que
19
49
hacen los dems. No es solamente el orador el que atrapa a los que le escuchan sin reflexionar, tambin hay escritores que hacen lo mismo y quin sabe por qu, pero cuando uno ve una cosa en letras de molde, se imagina que debe ser verdad. De manera natural, se toma por el evangelio lo que se lee en los peridicos hasta que, investigando, viene uno a darse cuenta de que aquella era la opinin de un hombre que escribe para ganarse la vida o para apoyar ciertas ideas. Tambin existen escritores de reputacin que han estudiado cuestiones de importancia y que dicen haber puesto el asunto en claro para que lo entiendan aquellos que no tienen oportunidad de profundizarlo. Pero aun stos cometen errores o son parciales y aptos para pintar con bonitos colores lo que prefieren y por eso no hay que fiarse enteramente de ellos. Cuando escriben sobre una materia, est bien leer lo que alguna otra autoridad, igualmente competente, ha dicho sobre el mismo asunto. Tambin existen las serpientes que se arrastran por el suelo, aquellos individuos que se apoderan de uno por medio de una conversacin oportunista en que exponen grandes ideas o con el seuelo de clubes atractivos o de "hermandades" que suenan muy bonito. Hay muchos de stos en el mundo, as pues tened bien abiertos, por lo menos, un ojo, vuestros dos odos y todo vuestro entendimiento. Cada uno de stos [...] tienen su objetivo particular para atrapar a los jvenes que se destacan.
50
Algunas veces este objetivo es inofensivo, pero con ms frecuencia lleva alguna mala intencin. 20 Sin entrar en detalles para cada una de estas desviaciones, se debe tratar de gobernar la sinceridad, como se ha dicho antes con la prudencia y la caridad. No se trata de opinar sin tener una informacin adecuada. Y en caso de contar con una informacin adecuada, no utilizarla si puede daar negativamente a una persona. Digo daar "negativamente" porque a veces hace falta "daar" para conseguir una mejora. Otra vez nuestro criterio es la mejora. "San Agustn deca que aunque todo el que miente quiere ocultar la verdad, no todo el que oculta la verdad miente. A veces ocurre que, aunque se conozca la verdad, ni se puede decir, ni se debe. Son los casos bien conocidos del secreto profesional, del secreto de oficio, o del secreto natural" (GALERA, J.A., Sinceridad y Fortaleza, Ed. Palabra, Madrid, 1974, p.47). Hay situaciones en que otras virtudes puede gobernar la sinceridad. Por ejemplo, en una clase de alumnos alguien hace un ruido y el profesor pregunta quin ha sido. El responsable no contesta. Cul es la posicin de sus compaeros ? Si el callarse no va a perjudicar a los compaeros, los alumnos deberan ser leales a su compaero aunque ha mostrado una falta de sinceridad. Es decir la lealtad gobierna la sinceridad.
20
BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, trad. por la Asociacin de Scouts de Mxico, 2a. edicin, Ed. Escultismo , Mxico, 1962, pag. 159-160 NOTA: Todas las citas de BADEN POWELL que aparecern en esta recopilacin se presentarn resaltadas y en letra cursiva.
51
En la descripcin inicial de esta virtud hablamos de "manifestar con claridad". Esta claridad supone capacidad de expresin y "valenta". No se trata de dar explicaciones confusas con justificaciones entremezcladas, sino de decir las cosas con sencillez, ordenadamente, con sentido de responsabilidad. Por otra parte, si los padres [y educadores] quieren que los chicos les cuenten las cosas importantes, habr que orientarles sobre lo que es importante y lo que no lo es, para que los chicos no fallen en la sinceridad.21 El desarrollo de la virtud de la sinceridad La intensidad con que se puede vivir la sinceridad depender de la capacidad de cada persona para reconocer lo que es la situacin real. Cuando la situacin no supone ninguna contrariedad es ms fcil decir la verdad. Nos interesa ensear a los chicos a distinguir entre realidad y fantasa, entre hechos y opiniones, entre lo importante y lo secundario en situaciones fciles y en las que contienen una mayor carga afectiva. Es cuestin de mostrarles la importancia de decir las cosas tal como son para poder recibir una orientacin adecuada o para dar una orientacin. Para que sea adecuada se tratar de explicar lo que es prudente, el momento oportuno, la persona adecuada, y lo que es realmente cuestin de caridad. Ser sincero es ser honrado, es ser justo en todas las relaciones, comenzando con la relacin con uno mismo. Los motivos para ser sinceros deberan basarse en principio, en la confianza que tengan los nios en que sus padres [y
21
52
educadores] los quieren, en que les van a ayudar y no juzgar. Luego entendern que la sinceridad les permite conocerse en relacin con lo que deberan ser y conseguir una mejora. Por ltimo, el motivo ms elevado para ser sincero es el de reconocerse como hijo de Dios con una finalidad especfica. Hay que reconocer la miseria humana pero tambin la grandeza de ser hijos de Dios. nicamente as la persona humana puede amar de acuerdo con lo que es y alcanzar una mayor plenitud humana y espiritual cada da. 22 Lealtad y compromiso, herramientas del Mtodo Scout Para el Movimiento Scout una persona sincera es un persona digna de toda confianza, una persona leal, una persona que obedece sin rplica la ley de Dios y a s mismo, mediante el cumplimiento de las responsabilidades con las que libremente se ha comprometido, una persona que no deja nada a medias, que siempre termina lo que empieza; en definitiva una persona de honor. La virtud de la sinceridad evoca entonces, el 1, 2, y 7 artculo de la Ley Scout "tradicional":
1- El SCOUT CIFRA SU HONOR EN SER DIGNO DE CONFIANZA. 2- El SCOUT ES LEAL 7- El SCOUT OBEDECE SIN RPLICAS Y NADA HACE A MEDIAS.
El scout es alguien con el que se debera poder contar , alguien que no traiciona ni engaa. El educador, de la clase que sea, se esforzar en adquirir la competencia y la abnegacin necesarias para que sus educandos puedan estar seguros de no ser abandonados en los momentos difciles. Si es subordinado,
22
53
54
se debera poder contar con su lealtad y dar por seguro que har honradamente la parte que le corresponde en el trabajo comn. Basta observar la vida para cerciorarse de la gran ventaja que significara poder contar los unos con los otros, en lugar de estar constantemente paralizados en la accin, disminuida su eficacia por la profunda deslealtad que engendra el egosmo 23 No hacer nada a medias es un programa de trabajo sobre s mismo que va lejos. Cuntas personas se estancan en el trabajo, no terminan lo que han empezado, viven en una especie de descontento de s mismos y del trabajo que efectan ! Esta intencin coincide como vemos, con el primer artculo[...] Qu magnfica disciplina para la educacin personal ! Mas tambin, qu feliz iniciacin para las relaciones entre la profesin y el Bien comn ! 24 "Dar responsabilidades es la llave del xito con los muchachos, sobre todo con los ms revoltosos y difciles. El fin del sistema de patrullas es, sobre todo, dar autnticas responsabilidades al mayor nmero posible de muchachos, con el fin de desarrollar su carcter." (B.P.) Ah radica la importancia de la relacin educativa. Si los muchachos en el grupo no son ms que marionetas en manos de una autoridad que lo decide y hace todo, qu sentido de su propia dignidad podran adquirir ? No olvidemos que cada muchacho es una persona que debe ser tratada como tal y no como un ser irresponsable. Esta educacin en la
23
FORESTIER M.D., Escultismo, ruta de libertad, trad. por PEDRALS, Ricard, 2a. edicin, Ed. Litrgica Espaola, Barcelona, Espaa, 1965, pag. 137 24 PORESTIER M.D., Ob. cit., pag. 138
55
responsabilidad se lleva a cabo por el juego del sistema de patrulla [dinmica de grupos], por los papeles de dirigente de equipo y dems papeles necesarios para la vida del equipo y de los proyectos. Se realiza tambin por la puesta en prctica de los Consejos que llevan a los muchachos a sentirse responsables de lo que deciden. No se trata slo de programar actividades ni de hacerlas bien, sino de descubrir el sentido de lo que ha sido vivido, de ponerse de acuerdo sobre las reglas de la vida en comn, de manera responsable. As cada cual puede situarse con relacin al grupo y a los valores descubiertos. El sentido del honor, de la responsabilidad, est ligado a la pertenencia a una comunidad viviente. No puede ser un sentimiento meramente individual: cada muchacho debe estar orgulloso de su grupo, dichoso de pertenecer a l. Slo as adquiere un mnimo de sabidura prctica, de presencia ante los dems. 25 ...Es muy importante, que los muchachos comprendan exactamente el sentido de la palabra honor [...]. En realidad, la mejor definicin del honor es la que nos ha dado Baden Powell:[...] Poder confiar en la veracidad y honradez. Ningn muchacho, por joven que sea, tiene dificultad alguna en comprender esta afirmacin, que permite, a su espontneo deseo de autonoma y libertad, un modo muy oportuno para desarrollarse y autocontrolarse. Adems, es suficiente asistir a una ceremonia de Promesa Scout para darse cuenta
25
BERNARD, Dominique, y otros, Baden-Powell hoy, trad. por Jos Ma. Mgica, con citas de BADEN POWELL (B.P.) extradas de "Aids to Scouting", Ed. Scouts de France, impreso por Mov. Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1980, pag. 66
56
inmediatamente de la importancia que los muchachos dan al acto que estn realizando; no hay ni uno solo de ellos que, a causa de su emocin, sepa recitar perfectamente el texto de la promesa, que, en cambio , tantas veces han repetido con entera seguridad y sin error alguno. ...No puede existir ninguna duda de que el sentimiento del honor - as interpretado y desarrollado - representa, como dice Baden Powell, una de las principales cualidades que forman el carcter de un hombre. As pues, ste no se dejar llevar tan fcilmente a engaar al prjimo o a anteponer su propio inters al de los dems, sino que sentir en su interior un formidable impulso hacia una vida mejor y hacia una conducta siempre ms controlada y responsable. Y ste es, precisamente, el primero y ms evidente valor pedaggico de la promesa [resaltado nuestro]. Pero todava hay ms: ... [El joven] promete cumplir los deberes para con Dios, pero,[...] al prometerlo por su honor, el muchacho se viene a poner en contacto directo con Dios. La frmula citada de "por mi honor" le da, de manera ms o menos clara, la sensacin de que existe un testigo de su acto mucho ms importante que sus compaeros, sus jefes o sus padres, un testimonio que estar siempre presente, sea donde sea, que tiene el privilegio de escrutar sus pensamientos hasta lo ms hondo de su ser, y que, en definitiva, se confunde con su propia conciencia. [...] La afirmacin y con la ayuda [o la gracia] de Dios expresa con toda claridad esta presencia viva de la divinidad en el alma del muchacho. Precisamente es esta llamada directa a Dios lo que da a la promesa su fundamental caracterstica de ser siempre el fruto de una libre y personal eleccin por parte de quien la pronuncia. Ninguna solicitud externa - sea del amigo ms
57
querido, del hermano o de los propios padres - puede hacer decidir a un muchacho a pronunciar la promesa cuando en realidad no la siente o cuando no se vea capaz de mantenerse fiel a la misma ; y, jams, ningn jefe forzar a un muchacho a pronunciarla contra su voluntad. Todo ello significa, de manera evidente, que el escultismo pone como base del mismo un acto religioso, ya que no hay duda alguna que, a travs de la promesa y del compromiso ante Dios que ella representa, incluso la ley adquiere una matiz eminentemente religioso. De ah la insistencia con que Baden Powell recomend a los jefes que cuidaran de la educacin religiosa de sus muchachos, cosa que, por otra parte, es una de las exigencias ms universalmente reconocidas en cualquier mtodo verdaderamente educativo; y de ah, tambin, la necesidad de considerar el aspecto ms tpicamente religioso de la educacin scout, en estrecho contacto con su aspecto moral. 26 ... El sentido del honor est unido, [entonces], a la adhesin libre a unas reglas de vida, materializada por los compromisos propuestos en las distintas ramas [promesas]. 'El scout es digno de confianza' : sobre esto descansa por completo la futura conducta del scout. (B.P.) Gracias a que el grupo scout (sin olvidar a los dirigentes) trata de vivir segn un ideal - simbolizado por la ley scout - el muchacho o la muchacha pueden adquirir el sentido de este ideal, el sentimiento de su honor y responsabilidad. No
26
BERTOLINI, Piero, Educacin y Escultismo, trad. por MARTORELL, Oriol, 2a. edicin, Ed. Litrgica Espaola, Barcelona, Espaa, 1964, pg. 101-103.
58
olvidemos que la mejor forma de predicar es con el ejemplo. No busquemos en otro lugar la educacin en la lealtad,... est en el respeto a la palabra dada. 27 Importancia del vnculo Una persona leal acepta los vnculos implcitos en su adhesin a otros - amigos, jefes, familiares, patria, instituciones, etc. - de tal modo que refuerza y protege, a lo largo del tiempo, el conjunto de valores que representan. ...La lealtad en este sentido, est relacionada estrechamente con la perseverancia, la responsabilidad, el respeto, la prudencia [...]. ...La lealtad es la virtud que ayuda a la persona a actuar con congruencia respecto a la palabra dada [...]. De hecho el ser humano tiende a vincularse a otros, por necesitar de ellos por distintos motivos. Los nios pequeos viven estos vnculos sin reconocerlos como tales, pero los adolescentes, ya conscientes, quieren a veces deshacerse de ellos; creyendo que les condicionan, que no les permiten ser libres 28 ...Uno de los valores que supone un vnculo es la mejora personal y ajena. Esta mejora supone reforzar y proteger otros valores en relacin con el vnculo como pueden ser: la justicia, el respeto, la iniciativa personal, etc. Esto nos lleva a una cuestin muy importante. [...] La lealtad mal entendida, en caso de que los valores no sean permanentes, ser la defensa de la persona o de la institucin
27 28
BERNARD, Dominique, y otros, Baden-Powell hoy, Ob. cit. pg. 66-67. ISAACS, David, Ob. cit., pg. 239-241
59
indiferentemente de los valores que represente. Es decir, el apoyo indiscriminado a alguien o a algo por egosmo o para satisfacer la inclinacin de querer pertenecer, de ser miembro de. Por eso, podemos destacar como puntos fundamentales de la educacin de la lealtad: conseguir que los chicos desarrollen las otras virtudes al servicio de los dems; ayudarles a distinguir entre las personas e instituciones, etc., con que se relacionan y los valores que estos vnculos representan. Podemos aclarar este segundo punto todava ms citando algunos ejemplos. Ser leal a los padres no significa aprobar su conducta, aunque se comporten mal, sino protegerles y guardar su buen nombre de murmuraciones infundadas y ayudarles a mejorar, etc. Se trata de ser sinceros con ellos [...]. Ser leal a la patria no supone ocultar las males que all existen, respondiendo por pura emotividad ante la evocacin de su nombre, sino proteger y reforzar los valores permanentes que all se viven. nicamente en Dios existe una congruencia exacta y perfecta entre Su ser y Su hacer. Fcilmente se ve que [...] los nicos valores permanentes, se encuentran en la revelacin de Dios... 29 "...Somos libres no slo porque podemos elegir entre los vnculos que nos solicitan, sino tambin, y sobre todo, porque podemos elegir los vnculos que nos permiten desarrollarnos personalmente, es decir, aqullos que estn ntimamente relacionados con la verdad y con el bien. En esa direccin, nuestra libertad crece: es capacidad de hacerse y de
29
60
transcenderse" (FERNADEZ OTERO, O., Educacin y manipulacin, EUNSA, 1975, p.91-92) . El joven que evade todo tipo de vnculo o compromiso encontrar que no puede vivir adecuadamente ningn valor permanente. Sus criterios llegarn a ser provisionales y terminar adaptndose a la situacin, a la opinin de la mayora, a la moda. Al contrario, si encuentra el acuerdo entre sus vnculos y unos valores permanentes ver que tiene una base slida para desarrollar su vida. 30 La perseverancia ...El vnculo no cambia con el tiempo, aunque puede robustecerse, sedimentarse, madurarse. Por tanto, en el transcurso del tiempo se trata de actuar congruentemente con la naturaleza del vnculo, de velar por l, de reforzarlo y de protegerlo. En este sentido, puede que sea necesario desarrollar la virtud de la perseverancia para alcanzar algo que cuide este vnculo... 31 Una persona perseverante es aquella que una vez tomada una decisin, lleva a cabo las actividades necesarias para alcanzar lo decidido, aunque surjan dificultades internas o externas o pese a que disminuya la motivacin personal a travs del tiempo transcurrido. 32 ... La perseverancia se puede vivir, de acuerdo con la edad de la persona, en un sinfn de ocasiones. Basta pensar que la perseverancia hace falta para el desarrollo de todas las otras
30 31
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 252-253 ISAACS, David, Ob. cit., pg. 240 32 ISAACS, David, Ob. cit., pg. 107
61
virtudes. Muchas veces en la vida de los nios pequeos no existen motivos muy importantes para esforzarse durante mucho tiempo. Es lgico que, cuando se cansan, dejen de realizar la actividad en cuestin para pasar a otro asunto. Y es lgico porque los nios no suelen ver a lo lejos ni plantearse problemas ms que a fecha inmediata. Por eso el motivo principal que tendrn para ser perseverantes a su nivel es la exigencia de sus padres. Es evidente que antes de los siete aos los padres, mediante la exigencia prudente, es decir, exigiendo mucho en pocas cosas, pueden conseguir que sus nios desarrollen unos hbitos en relacin con la perseverancia. Me refiero, por ejemplo, a que los nios terminen los juegos que comienzan, a que cumplan con sus promesas [...], a que acaben la comida, a que realicen sus tareas bien, a que cumplan con unos encargos regularmente [a partir de ah comenzar a tener real sentido la Buena Accin diaria]. En total, a que adquieran unos cuantos hbitos con esfuerzo; estos hbitos pueden estar relacionados con cualquiera de las virtudes. De momento, no tendrn mucho sentido para los chicos, pero, luego, los padres [y educadores] se preocuparn de su orientacin. Para que estos hbitos lleguen a tener sentido los chicos deberan reconocer la conveniencia y la utilidad de lo que estn haciendo. Por eso, sera absurdo pedir a un hijo que se esforzara sin decirle por qu debera esforzarse. De acuerdo con la importancia y la dificultad de lo propuesta, har falta menor o mayor interiorizacin de su significado, y menor o mayor empeo, ayuda y orientacin... 33
33
62
...Conviene reconocer que en cualquier actividad en funcin de algn objetivo deseado existe un primer momento de entusiasmo cuando la persona se ilusiona con el fin propuesto. Este momento durar ms o menos segn las circunstancias. A continuacin vendr el cansancio y la desazn, cuando parece que no hay adelanto, que todo va mal, que no hay ms que dificultades. El tercer momento es hacia el final cuando se vuelve a ver con nitidez el objetivo; ya alcanzable, y vuelve el entusiasmo inicial ya ms maduro por incluir la satisfaccin del esfuerzo que ha supuesto. 34 La obediencia y la libertad Es interesante pensar en las razones por las que la virtud de la justicia est de moda y, en cambio, una parte potencial -la obediencia- no lo est. La obediencia despierta, en algunas personas, la sensacin incmoda de tener la propia voluntad dominada por el poder de otra. Al obedecer, piensan que estn sacrificando su propia personalidad. Creen que obedecer supone la negacin de la libertad, de la iniciativa, de la creatividad. Y, precisamente porque tienen estas dudas sobre la justificacin de la obediencia, algunos padres permiten a sus hijos toda tipo de licencia. Pero la obediencia, entendida como virtud, no es la sumisin ciega de un esclavo. Incluso, si la persona obedeciera exteriormente, pero con una rebelda interior, no habra virtud. Si obedeciera porque le es simptica la persona que manda, tampoco habra virtud. Estrictamente hay virtud en obedecer
34
63
cuando se cumple porque se reconoce la autoridad de la persona que manda 35 La obediencia no es una virtud para los nios, para hacer la vida agradable a los padres. Es una virtud -como todas- para toda la vida. Los motivos para ser obedientes: Podemos distinguir entre motivos profundos [votos, promesas, juramentos...], y motivos parciales que los nios y los jvenes van a necesitar para adquirir el hbito de obedecer en su camino hacia una plena comprensin.[...] La obediencia es [...] fuente de la verdadera libertad. Esclaviza el apego a la propia voluntad. Sabemos que la voluntad, por su misma naturaleza tiende al bien, pero muchas veces el entendimiento no percibe lo que es realmente, bueno. Con frecuencia, nos veremos obligados a acudir a [referentes competentes...] para asegurarnos de que existe una relacin adecuada entre lo que queremos y lo que es realmente bueno. La obediencia, en estas condiciones, apoya la fortaleza y la perseverancia en la persecucin de los fines que nos planteamos en la vida. 36 El hombre debe obedecer a Dios en primer trmino, y como consecuencia de ello a la autoridad competente que corresponda. Pero principalmente debe responder al discernimiento de su propia conciencia. Ser obediente es ser consecuente con la propia vocacin: Primero se opta y luego se asume la responsabilidad de ser coherente con aquello que libremente se ha elegido. Toda
35 36
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 317-318 ISAACS, David, Ob. cit., pg. 321-322
64
persona en algn momento de la vida encuentra algo en su camino, o bien, en alguna ocasin, siente un "llamado" desde algn punto externo a la ruta que normalmente transita. El caminante puede ignorar la circunstancia o bien hacerse cargo de lo que ha encontrado. Esta haciendo uso de su libertad de elegir. Pero es importante recalcar que no es quien simplemente responde el que ha encontrado su vocacin, sino aquel que se entrega a "eso" que ha elegido con pasin, con todas sus fuerzas, con toda su alma y con todo su corazn. Este hombre esta obedeciendo sin rplicas a su propio proyecto de vida. Si es cierto que de la libertad se parte..., no menos cierto es que a la libertad se llega. Es una conquista. No un regalo. El hombre es un proyecto abierto: depende de la libertad responsable de cada persona, que sea un proyecto verdaderamente realizador o no, y que se cumpla o no. Nada ms sano que disponer de una libertad robusta que permita llevar una vida plena. Esto se logra en la medida en que se aprende a vivir ms all del principio del placer, como dice Freud, alcanzando la capacidad de "vivir en la realidad". Con la aceptacin de los lmites que sta seala, y que son la evidencia de que hay valores que deben ser protegidos. "Todo lmite, o toda norma verdaderos, tienen su razn de ser en que resguardan un valor". Cuando se educa sin ayudar al nio a que vaya descubriendo y aprendiendo la realidad progresivamente, no se le brinda la posibilidad de fortalecer su voluntad; o sea educarse para la libertad: esa que le permitir enfrentar los conflictos normales de la vida sin escapar de ellos. Cuando el nio aprende a respetar ciertos lmites vlidos, va experimentando, aunque no pueda razonar todava, que hay
65
algo que no se debe violar, porque hace dao tal violacin. Esto va desarrollando la necesaria capacidad humana de inhibicin de conductas, que es elemento esencial de la libertad para elegir responsablemente las conductas. Cuando no ha madurado esta capacidad paralela de comprensin racional de la realidad y los valores, y de control interior de las acciones que hay que decidir, la personalidad queda "dbil". Y cuando en su momento el adolescente comienza a enfrentarse, con su nueva lucidez y su progresiva responsabilidad, con los conflictos normales y las exigencias normales de la vida, si no ha madurado, decimos, fcilmente experimenta como demasiado difcil la tarea, rehuye enfrentar lealmente la realidad, y busca refugio en soluciones ficticias, pero que lo hacen salir momentneamente de la experiencia insatisfactoria (por ejemplo: alcohol, estupefacientes, como las ms temidas). Antes que suceda esto se debe aprender a reflexionar sobre el sentido de las cosas, sobre el sentido de la vida, para descubrir cada da ms claramente los valores. Se debe aprender a juzgar con sentido crtico valorativo las realidades de la vida, ejercitndonos en definir nuestra posicin ante ellas. Y debemos ir comprometindonos en actitudes y en acciones concretas. Este ejercicio es fundamental, como lo es en el sentido fsico para el desarrollo muscular: fortalece la capacidad y la facilidad de elegir correctamente. 37 Lo que descubre la personalidad que va madurando as, es que la libertad que nos interesa, finalmente, no se define diciendo simplemente que "mi libertad termina donde empieza la
37
Cfr. LABAK Julio Csar, Introduccin a la Psicologa , Editorial Bonum, Buenos Aires, 1994, Captulo XIII.
66
del otro". Esto es verdadero, pero es la dimensin que, en parte, nos asemeja al reino animal. Por lo contrario, se descubre lo especficamente humano cuando decimos: "Mi libertad comienza por la presencia del otro" Slo cuando descubro al otro, como tan real y tan humano como yo, con idntica dignidad y necesidad de amar y ser amado, de comprender y ser comprendido; puedo salir de mi fantasa atvica de "ser yo el centro del mundo". Y es nicamente entonces, al abandonar mi egocentrismo, cuando alcanzo la capacidad madura de amar, como gesto de apertura y entrega al otro: la madurez humana. Es el camino que a todos nos corresponde: "descubrir-conocer inteligentemente", "elegir-decidir libremente", "y realizar responsablemente" . 38
38
67
68
CAPTULO II
EDUCACIN EN LA ABNEGACIN
69
70
La educacin en la abnegacin
La abnegacin es la virtud que permite actuar con sobriedad, distinguiendo lo que es razonable y lo que es inmoderado, pudindose as utilizar los cinco sentidos, el tiempo, el dinero y los esfuerzos de acuerdo a criterios de generosidad y servicio desinteresado a los dems.39 La abnegacin vivida en su mxima expresin tiene, a mi juicio, al menos tres modelos universales: En primer lugar Jesucristo, que di su vida para salvar al hombre; luego, su intrprete evanglico ms genuino, San Francisco de Ass, que renunci a todo lo material en favor de los dems, y en la actualidad, la figura caracterstica de abnegacin, la Madre Teresa de Calcuta, que seguramente vivi profundamente la misma invocacin que identific a San Francisco: " Seor, que no busque tanto ser consolado, como consolar, ser amado, como amar; pues, dando, se recibe; olvidando se encuentra;
39
Cfr. ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas , 10ma. edicin. Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991, pg. 209. NOTA: Para definir la virtud de la abnegacin he introducido criterios utilizados por D. Isaacs en su descripcin de la virtud de la sobriedad, que tiene una estrecha relacin con las caractersticas de la abnegacin.
71
perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la Vida eterna. Amn." El motivo principal para educar esta virtud consiste en estar en condiciones de vivir una autntica vida cristiana. Es imposible crecer en la vida cristiana si uno est atado a los placeres humanos, si usa de ellos de manera inmoderada, pues el embotamiento de los sentidos impide la vida del espritu. A la persona no cristiana le puede interesar desarrollar esta virtud para conseguir un cierto autodominio y para no ser influido. En consecuencia, utilizar sus sentidos, su tiempo, su dinero, etctera, de acuerdo con los criterios que haya establecido, aunque no sean verdaderos. De todas formas, la [abnegacin...] 40 es una de las virtudes que menos inters tiene para los jvenes, principalmente porque entienden el control de las apetencias al placer como inhibirse, sin darse cuenta de que si no son sobrios, con facilidad pueden ser intencionalmente influidos y manipulados por cualquier persona. Por ejemplo, "en nuestros das, la publicidad, gracias a los medios de comunicacin, est presente en todas partes y abusan muchas veces de la sugestionabilidad del hombre, en beneficio de intereses econmicos. Suele prometer la satisfaccin de todos los deseos y termina por convertir al hombre en esclavo de sus apetitos desordenados" (MAUSBACH Y ERMECKE, Teologa Moral Catlica, III, EUNSA, p.198). Como la necesidad de dominarse es una cuestin que no parece ser aceptada por los jvenes, quiz vendra bien
40
72
pararnos a pensar un poco en torno a la justificacin que encuentran para buscar el placer y liberarse del autodominio. De hecho, sus razonamientos no suelen ser muy profundos. Suelen tomar la forma de frases del estilo siguiente: Qu hay de mal en pasarlo bien ? Si yo trabajo, por qu no puedo gastar mi tiempo y mi dinero como quiero ? Cuando yo me divierto no hago dao a nadie Ya no est de moda.... Y estas frases slo tienen sentido si no reconocen que son seres creados para algo. Si no aceptan este hecho, el placer llega a ser el fin de su vida, y lo dems es justificable en funcin de este criterio. Si aceptan que existe alguna finalidad en la existencia humana, tienen que reconocer que el placer no es ms que algo que conduce al hombre a actuar como debe con tal de que lo ordene con su voluntad. As al comer, se encuentra un cierto placer, pero la finalidad de comer es alimentar el cuerpo. El placer que se encuentra conduce al hombre a alimentarse adecuadamente y es aceptable con tal de que no sea inmoderado. Las frases que hemos apuntado antes se refieren a aspectos parciales de la cuestin. No sugerimos que no haya que pasarlo bien, ni que el joven gaste su dinero y su tiempo de acuerdo con una imposicin externa, ni que no hacer dao a nadie es poco importante. No se trata de eso. Se trata ms bien de que hay una finalidad ms importante que debera regir el modo de actuar de cada uno. Cada persona debe responsabilizarse de su propia vida, de tal modo que utilice bien lo que posee, al servicio de Dios y de los dems. No slo se trata de no hacer dao, sino tambin de hacer el bien. No se trata de gastar el dinero y tiempo propios para el propio placer, sino para el propio bien y
73
para el bien de los dems. Esto es justicia con uno mismo y con los dems. Por ltimo, la frase Ya no es de moda... es un razonamiento sin fundamento que coacciona a los dems por su deseo de no ser diferente o de quedar aislado. La moda nunca es justificacin suficiente para ninguna decisin personal. 41 La sociedad de consumo Aunque uno reconozca que existe una finalidad en la propia vida, no es fcil vivir la sobriedad, porque la sociedad de consumo hace difcil distinguir entre lo que es necesario y lo que son caprichos o tendencias inmoderadas[...]. Aparte de lo que hemos dicho con referencia a la bsqueda consciente del placer, las personas tambin actan instintivamente dejndose llevar por meros impulsos. Es la accin sin reflexin que contesta a una apetencia. Por otra parte, algunas personas adquieren bienes para quedar mejor que sus vecinos, para estar de moda, para cambiar, para intentar compensar una insatisfaccin interior, un vaco en la propia vida. Y otras siempre quieren cosas nuevas, entendiendo "nuevo" como el ltimo producto del mercado, en lugar de reconocer que lo nuevo es lo que puede dar ms de s. Esta visin, un poco pesimista de la sociedad, est reforzada, adems, por los expertos en vender que saben cmo suele actuar la gente y se apoyan en ello. Por eso, ser consciente de lo que est ocurriendo es primordial para luego actuar utilizando
41
ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas, 10ma. edicin. Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991, pg. 209-211
74
la voluntad y la capacidad de razonamiento, de modo que se lleguen a tomar decisiones en funcin de algn criterio. Cules son estos criterios? Se tratara de considerar: 1) En caso de no adquirir tal artculo habra consecuencias negativas en los fines que estoy persiguiendo? 2) Este gasto, podra considerarse por otra persona que me conoce, y conoce mi situacin, como algo injusto respecto a los dems? 3) Cul es el motivo real de ese gasto ? 4) Viviendo de este modo, acabo siempre con una pequea necesidad de tener ms? El hombre sobrio no se engaa. Conoce el valor de las cosas, y en consecuencia, es realista. Est en condiciones de utilizar sus recursos en bien de los dems y tiene la seguridad de saber que lo est haciendo. Por otra parte, la abnegacin no supone que el hombre no deba gastar, ni comer, ni beber, etc. Es evidente, si consideramos el caso de una persona que no gasta dinero a menos que sea absolutamente necesario y adems de mala gana. Le llamamos avaro. 42 Dice Baden Powell en el primer escollo de "Roverismo hacia el xito": ...Hay una cosa que no podis hacer, si sois realmente lo que debis ser, y eso es, gastar vuestro dinero en lujos mientras haya otras personas a vuestro alrededor que carecen de lo indispensable para la vida.
42
75
Cuando yo hablo de ahorro no quiero decir tacaera. Ahorrad en vuestros propios gastos, pero no en lo que debis gastar en los dems. 43 ...Es difcil encontrar el justo medio entre el gasto superfluo y el gasto que es razonable. Y es difcil porque la medida no es slo cuestin de cantidad. Hemos visto cmo falta de [abnegacin...]40 significa buscar distintos placeres inmoderadamente. Sin embargo, es lcito tener buen gusto, disfrutar de lo que Dios nos ha dado, descansar y entretenernos para trabajar mejor. Por ejemplo, puede parecer que una persona acostumbrada a disfrutar de obras de arte, disfrutar de buena comida, etc., desde nio, tiene menos posibilidades de ser abnegado que la persona que no ha sido educada en estas condiciones. Se puede aclarar esta duda si aceptamos desde el principio que no es til comparar la situacin de una persona con la de otra. Lo que nos interesa es analizar la situacin de cada uno en relacin con el desarrollo de la virtud. La falta de [abnegacin...]40 se notara en la importancia que d cada persona a su deleite personal o a otros fines ms elevados. Si una persona tiene mucho dinero es posible que posea muchos bienes que no le han costado ningn o poco esfuerzo adquirir. Sin embargo, si no est atado a ellos, si se esfuerza en la vida para servir a Dios y a los dems, si sabe controlar sus apetencias deliberadamente, vivir bien la virtud de la [abnegacin...]40 .En todo caso, se podra encontrar una falta de justicia si esa persona no administrara sus bienes en favor de
43
BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, trad. por la Asociacin de Scouts de Mxico, 2a. edicin, Ed. Escultismo , Mxico, 1962, pag. 60
76
los dems, lo cual no quiere decir necesariamente deshacerse de estos bienes. Concretando, el buen gusto, el saber utilizar los cinco sentidos para disfrutar de la vida es enormemente positivo con tal de que sirva para preparar a la persona en su deber de glorificar a Dios, de alcanzar su fin. 44 Pero [...cmo pueden los padres y dirigentes educar a ser abnegados] en la utilizacin del dinero y, en general, en la adquisicin de bienes que pueden suponer una atencin desmesurada en los placeres superficiales? Antes nos hemos referido a que no se trata de educar nicamente en tener criterios de utilidad prctica, sino tambin de educar en tener buen gusto, en saber disfrutar de lo que Dios nos ha dado En todo caso, podemos comenzar centrando la atencin en los caprichos. Entendemos por capricho un deseo superficial, transitorio, que surge como consecuencia de una reaccin no meditada ni justificada. Y otra vez estamos centrados en los motivos. Un padre de familia que compra un juguete para su nio, porque la ha visto en una vidriera y lo pide pataleando porque lo quiere en ese momento est faltando a la [abnegacin...]40 y tambin est ayudando a su hijo a faltar respecto a esta virtud. Al contrario, un hijo que ve un juguete que le interesa en una vidriera, podra pedirlo a sus padres sin desequilibrar el desarrollo de la [abnegacin...]40 . Por otra parte, se trata de desarrollar el autodominio de los chicos, de tal modo que sepan seguir adelante, aunque un deseo suyo no haya sido satisfecho. En este sentido, hay
44
77
multitudes de posibilidades que se pueden aprovechar en la vida cotidiana. Por ejemplo, cuando no hay suficientes frutillas para toda la familia; cuando se ha terminado el desayuno favorito del nio, cuando un nio ha gastado su [mensualidad...] y entonces ve algo que le apetece; cuando hay abundancia de algn plato preferido. En todos estos ejemplos los padres (y los educadores) pueden ensear a los chicos a no disgustarse o a hacer un esfuerzo esencial en dejar algo que podra conseguir. Y, adems, se trata de hacerlo con alegra. Para que los chicos no vean la [abnegacin...]40 como algo pesado y desagradable, los padres [y educadores] deberan vivir esta virtud con gran alegra. Si un padre decide dejar de fumar en Cuaresma, por una parte es una mortificacin que ofrece a Dios y, por otra, es un acto que puede ayudarlo a desarrollar su [abnegacin...]40 .Sin embargo, tendr que cuidar no ponerse de mal humor y, en consecuencia, hacer que el resto de la familia tenga que mortificarse por su causa y, a la vez, adquirir una visin de la [abnegacin...]40 que nicamente se relaciona con caras largas. Precisamente por eso, una motivacin que suele ser muy til con los nios es la de ensearles cmo, haciendo estos pequeos esfuerzos [la buena accin], tienen algo muy bonito para ofrecer a Dios[...]. Otros motivos para vivir la [abnegacin...]40 incluye el de reconocer la situacin econmica de la familia - de acuerdo con la edad y la madurez de los chicos para no [dar una imagen pesimista...] -, a fin de que acten teniendo en cuenta el bien de la familia. En este sentido estimular a un hijo a realizar algn trabajo con el fin de aportar dinero a la familia si hace falta puede favorecer el desarrollo de esta virtud. Del mismo modo, la
78
madre de familia puede llevar a sus hijos de compra para que lleguen a entender lo que cuesta comer, etc. En general, estamos sugiriendo que es bueno que los chicos aprendan a valorar las cosas, a saber lo que es necesario y lo que es agradable pero no necesario y, en consecuencia, saber distinguir entre los momentos cuando mandan sus caprichos, y cuando realmente su actuacin es justificable. 45 Hemos destacado anteriormente la importancia del ejemplo de los padres y educadores pero convendra estudiar la cuestin un poco ms, porque muchos de los conflictos entre padres y sus hijos surgen en torno a la virtud de la [abnegacin...]40 . Si los padres [y educadores] dan mal ejemplo, los nios pueden adquirir una serie de hbitos, imitndoles antes de reconocer cules son los criterios de su actuacin, por eso los mayores no slo deben pensar en que un comportamiento dado podra hacerles dao a ellos mismos, sino tambin en las consecuencias para [ los chicos... ]. De lo que hemos dicho en relacin con la educacin de la [abnegacin en los chicos...] podemos destacar la importancia que tiene: 1) 2) 3) 4) Ensearles a valorar lo que poseen y lo que pueden poseer. Ensearles a dominar sus caprichos con alegra. Ensearles a reflexionar sobre el porqu de sus gastos. Ensearles la importancia que tiene no estar atados al placer.
45
79
5) Ensearles a reconocer cules son sus apetencias que deberan controlar. 6) Ensearles unos ideales elevados que les lleven a una satisfaccin profunda en lugar de buscar un placer superficial. Pero hay otro aspecto de la abnegacin que no hemos considerado suficientemente. Nos referimos al uso del tiempo.46 La [abnegacin...]40 y la utilizacin del tiempo El mal uso del tiempo es uno de los resultados de la falta de [abnegacin...]40 .Si una persona busca continuamente modos de saciar sus apetitos es lgico que gaste la mayor parte de su tiempo en ello. El modo de utilizar el tiempo nos puede servir como una informacin bsica para considerar el enfoque de la vida personal a fin de que exista una relacin real y constante entre lo que consideramos importante y nuestra actividad cotidiana. Es posible llenar la vida de actividad de tal modo que no quede tiempo o, por lo menos, momentos oportunos para reflexionar sobre lo que estamos haciendo. En consecuencia, la persona tiende a disfrutar con la actividad misma, perdiendo de vista la finalidad de lo que est haciendo. Un hombre activo en la vida pblica puede comenzar una accin pensando en el bien que pretende conseguir. A continuacin, sin embargo, la misma vida pblica le influye de tal modo que se centra en las relaciones sociales, en conocer ms personas, en aceptar ms cargos, en ser ms conocido. Si esta
46
80
actividad llega a sustituir o descompensar la finalidad de la accin como gua y criterio, le faltar [abnegacin...]40 . ...Continuamente habr que distinguir entre lo que es necesario o conveniente y lo que es algo que se puede suprimir en favor de cuestiones prioritarias. 47 Dice Baden Powell en "Roverismo hacia el xito": ... Dios nos ha dado este mundo con todo lo que contiene para hacernos la vida agradable, pero depende de nosotros el sacar el mejor partido de ello o por lo contrario hacer de todo un enredo. Slo tenemos un corto espacio de vida, y es esencial, por tanto, hacer las cosas que valen la pena[...]. Mirad alrededor y aprended cuanto podis de las maravillas de la Naturaleza. En mi caso particular ya hace algunos aos que me digo a mi mismo: "dentro de tres aos estar muerto. Por tanto he de arreglar esto y aquello ahora mismo, pues despus ya ser tarde". Este hbito me ha conducido a apurarme y ejecutar aquellas cosas que de otra manera seguira dejando para maana[...]. S, una de las cosas que atormentan a los hombres al final de su vida es que hasta entonces ven las cosas en su verdadera proporcin, y demasiado tarde reconocen que han perdido el tiempo en cosas que no valan la pena. 48 Se dice que slo hay tiempo para lo importante, pero en la definicin de lo importante la persona humana sabe engaarse
47 48
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 219-220 BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, trad. por la Asociacin de Scouts de Mxico, 2a. edicin, Ed. Escultismo , Mxico, 1962, pag. 19-20
81
de tal forma que realmente est buscando excusas para hacer lo que le apetece en lugar de lo que debe. Podemos aclarar esta situacin todava ms si pensamos en el perfeccionista. Es una persona que no deja una tarea hasta que sea casi perfecta, no porque haga falta realizar la tarea perfectamente, sino porque encuentra una satisfaccin grande en seguir afinando aunque su propsito se haya conseguido. Tampoco estamos sugiriendo que no haya que trabajar bien, realizar bien las tareas. De lo que se trata es de cumplir bien en funcin de lo que perseguimos. En muchas empresas humanas podemos satisfacernos con un nivel adecuado -no perfecto- con el fin de atender a otras cosas tambin importantes. Solamente hay un rea en la que debemos alcanzar la mayor perfeccin posible, y eso es en amar a Dios y a los dems. Amar significa muchas cosas y la perfeccin supone que sepamos amar mediante todas las tareas que realicemos; poner amor en todo lo que hacemos; amar a las personas continuamente. Podemos tomar vacaciones y dejar nuestro trabajo profesional algn tiempo o dejar de realizar algn hobby durante una poca, pero nunca podemos descansar -tomar vacaciones- en lo que se refiere a nuestro deber como hijos de Dios. Precisamente porque existe esta tendencia natural de encontrar razones que justifiquen un modo de actuar que nos complace, habr que buscar el modo de rectificar y de ensear tambin a los chicos a rectificar. Principalmente supone tener criterios claros, seleccionar momentos adecuados para considerar estos criterios y su relacin con lo que estamos haciendo, y actuar en consecuencia. Ya hemos hablado ampliamente de los criterios. En lo que se refiere al momento
82
oportuno conviene reconocer que la persona humana necesita paz interior para considerar su situacin rectamente. Esto lo puede conseguir en momentos de silencio cuando por la misma dinmica de estar a solas consigo mismo acaba responsabilizndose no slo de lo que hace, sino tambin de lo que es. Debemos ensear a los chicos a pensar en su situacin personal, no excesivamente, pero s lo suficiente para saber si estn actuando congruentemente con lo que persiguen. Actuar en consecuencia no es tan fcil como parece, porque podemos destacar una falta de sobriedad en nuestras vidas, y reconocerlo intelectualmente. A la vez, esta falta es parte de nuestros apetitos y el intelecto necesita de la voluntad para superar la pereza y la comodidad. Todas las virtudes necesitan el apoyo de la fortaleza, pero la [abnegacin...]40 de un modo especial. 49
Conflictos entre padres y sus hijos adolescentes Antes nos hemos referido a una apreciacin divergente en torno a la [abnegacin...]40 por parte de los padres y por parte de sus hijos adolescentes como una de las causas ms importantes de los conflictos. Seguramente en la adolescencia es cuando [ms se nota la falta de abnegacin en los jvenes...], porque ahora estn en situacin de tomar decisiones personales. Anteriormente, es probable que cualquier tipo de falta de sobriedad percibida estaba rpidamente corregida por la atencin de los padres [o educadores: El lobato no se esc ucha
49
83
a s mismo, por ejemplo]. Sin embargo, en la adolescencia ya no es posible. Y los padres [y educadores] empiezan a criticarlos porque gastan su dinero sin criterios, porque gastan su tiempo intilmente, porque se levantan tarde y se acuestan tarde, etc. Y todo eso lo ven como una falta de sobriedad. A su vez, los adolescentes recriminan a sus padres [y mayores] por los mismos motivos. Les acusan de ser muy cmodos, de gastar su dinero en caprichos, de trabajar rutinariamente y de divertirse sin sentido, etctera, que es lo mismo que acusarles de falta de sobriedad. Esta divergencia, cuando no hay motivos de fondo, como sera la exigencia de [abnegacin a los chicos por personas mayores...]que dan un ejemplo contrario a esta virtud, viene dada por no haber proporcionado a los chicos criterios rectos y verdaderos como base de sus decisiones en esta materia. A falta de criterios se centra la atencin en aspectos aislados de la conducta, en tal o cual actuacin, sin reparar en que la prctica de la [abnegacin...]40 no puede seguir una rgida uniformidad. Cada uno debe tomar sus decisiones personales con su personal estilo, y para ello debe contar con criterios rectos y verdaderos que le sirvan de gua. nicamente si hay acuerdo entre padres e hijos en lo que se refiere a criterios puede haber una orientacin adecuada, y solamente as se puede conseguir una unidad en la familia [...]. El desarrollo de la [abnegacin...]40 permite a los jvenes realmente superar sus impulsos de egosmo -en la bsqueda de placeres lcitos- y a no estar como embotados por las cosas materiales; en estas condiciones pueden aprender a amar, a desarrollar su vida cristiana, encontrando una alegra y una paz
84
interior por saber que lo que estn haciendo, lo estn haciendo bien. 50 La abnegacin y la educacin en el servicio La virtud de la abnegacin rene el 3, el 5, el 8 y el 9 artculo de la Ley Scout "tradicional":
3- El SCOUT ES TIL Y AYUDA A LOS DEMS SIN PENSAR EN RECOMPENSA. 5- El SCOUT ES CORTS. 9- El SCOUT ES ECONMICO, TRABAJADOR Y CUIDADOSO DEL BIEN AJENO. 8- El SCOUT SONRE Y CANTA EN LAS DIFICULTADES.
En la definicin inicial de abnegacin decamos que se deba actuar con " generosidad y servicialmente" . Convendra ahora dar nuestro concepto de servicio: El servicio es la accin generosa, desinteresada y llevada a cabo con alegra, fortaleza y perseverancia, en favor de otras personas teniendo en cuenta la utilidad y la necesidad del mismo para esas personas. 51 Hacer algo a favor de otras personas puede significar muchas cosas distintas: por ejemplo, dar cosas, dar tiempo, prestar posesiones, perdonar, escuchar -dar atencin-, saludar, recibir, etc., y todos estos actos suponen una decisin en algn momento dado. La voluntad tiende por naturaleza hacia el bien. Sin embargo, la generosidad supone utilizar la voluntad para acercarse al bien. Se trata de una entrega, una decisin libre de
50 51
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 221-223 Cfr. ISAACS, David, Ob. cit., pg. 61
85
entregar lo que uno tiene. No se trata de repartir lo que uno posee de cualquier modo, de abandonarlo, [de regalarlo]. 52 Los chicos pueden llegar a adquirir un hbito de dar, basado en una apreciacin del valor de lo que poseen y de sus posibilidades. Sin embargo, esta educacin no sera completa sin aclarar lo que significan las necesidades de los dems. Las necesidades de los dems [El servicio...]nunca nos debe llevar a satisfacer los caprichos de los dems. Y por eso se trata de actuar prudentemente [...]. Hace falta una informacin adecuada sobre nuestra propia situacin y sobre la de la otra persona. Hace falta saber lo que se persigue y decidir y actuar congruentemente. Y aqu podemos centrar la atencin ms en los adolescentes. Los chicos de trece aos en adelante ya sabrn por su propia experiencia cmo se puede actuar en favor de otras personas, aunque los [mayores...] nunca hayan llegado a ayudarles sistemticamente. Sin embargo, los motivos que tienen pueden ser errneos o poco desarrollados. Uno de los problemas principales de los adolescentes es que no ponen lmite a sus posibilidades de ser generosos. Estn preocupados por los dems, por la gente que se est muriendo de hambre en la India, por ejemplo, pero no saben relacionar sus propias posibilidades con esta realidad. Reconocen la necesidad de los dems en general, en trminos abstractos, pero no se dan cuenta de que[...]las personas que tienen al lado les necesitan. Como hemos dicho antes, tienden a clasificar a las personas y
52
86
as reducen su atencin real a un grupo de amigos, mientras hablan de servicio hacia un mundo lejano. Por otra parte, el adolescente necesita experiencias: necesita comprobar su posibilidad de actuar [...Y si no se encuentran los cauces] para estas inquietudes es posible que se despisten encontrando la solucin, por ejemplo, en las drogas, en el sexo, etc. Precisamente por eso, conviene reconocer que la labor principal de los padres [y educadores] consiste en dar a los chicos un conocimiento profundo de los criterios que debern regir en sus vidas y luego dejarles actuar, encauzando su actividad cuando haga falta. En lo que se refiere a la generosidad, habr que encauzarles desde antes para que sigan actuando, con ms iniciativa personal, en favor de los dems. Por eso, la generosidad desarrollada necesita de la fortaleza [subrayado nuestro]: la capacidad de acometer y luchar para algo que se sabe vale la pena. Otro problema es la facilidad con que los adolescentes confunden las necesidades de los dems y los caprichos personales. Es decir, llegan a identificar las necesidades de los dems que ms relacionan con sus propios gustos, pero no se esfuerzan por entregar lo que realmente es valioso a las personas que ms derecho tienen de recibir, o sea su familia y sus compaeros [prjimo inmediato]. En la adolescencia habr que razonar con los chicos, no exhaustivamente, sino dando una informacin clara y luego, cambiando de tema.
87
[La educacin en el servicio...] depende de la intensidad con que se vive y de la rectitud de los motivos [subrayado nuestro], por ello, est claro que la razn tiene un papel importante. 53 Dar y darse Es imprescindible que los actos de generosidad no queden aislados de la intencionalidad de la persona. Es decir, llegue a haber una rutina basada en unos actos superficialmente "generosos". El sentido del esfuerzo, de apoyar los actos con la voluntad, es lo que evitar este peligro. Pero realmente hemos de ir ms al fondo de la cuestin. La persona que nicamente piensa en lo que puede hacer, planificando su generosidad conscientemente, encontrar que se cansa rpidamente. Si, en el fondo, la persona no vive la generosidad por una conviccin profunda de que los dems tienen el derecho de recibir su servicio, de que Dios le ha creado para servir, difcilmente existir un generosidad permanente en desarrollo. Por eso, es ms importante el concepto de "darse" que el de dar. Se puede dar, como vimos ante sin identificarse con lo dado, sin simpatizar con la otra persona. El acto queda as como una seal visible a los dems, pero que, a la vez, engaa. Lo que buscarnos es un dar incondicional, que es lo mismo que decir "darse". Pero para darse hace falta saber lo que uno es y autoposeerse en cierto grado. Se confunde muchas veces los dos conceptos darse y abandonarse. No se trata de dar cualquier cosa a cualquier persona en cualquier momento. Eso es abandonarse,
53
88
dar sin criterio o, mejor dicho, dejarse robar sin valorar las propias posesiones. Veremos qu sentido tiene eso si pensamos en el cuerpo. Si no se entiende el valor y la dignidad del cuerpo, es posible que se llegue a una situacin de abandono, incluso justificndolo en trminos de as se da placer a otro. Un profesional no cedera su puesto de trabajo a un vagabundo aunque le diese placer. Mucha ms razn de guardar el cuerpo para poder entregarlo con generosidad en una relacin bendecida por Dios, es decir, en el matrimonio, cuando la otra persona reconozca la grandeza de la entrega y la respete. 54 El servicio y el amor Al hablar de servicio, habr quedado claro que estamos hablando de una manifestacin del amor. Se puede entender el amor como radical vibracin del ser hacia el bien. [...]"Si bien es cierto que todo amor tiene algunos rasgos comunes, no todos los amores son iguales. No existe un mismo tipo de amor que se aplique a los distintos objetos, porque el amor nace en una preexistente relacin entre la persona y el bien; a bienes de distinto valor y en distinta posicin con respecto a la persona, corresponden relaciones distintas y, por tanto, amores de caractersticas diversas" (HERVADA J., Amor conyugal y matrimonio, en "Ntro. Tiempo", N237, p.13). La generosidad, como virtud, permite a la persona transferir la posibilidad radical de amar en actos de servicio. Los motivos que tiene la persona en cada momento sern diferentes pero como "Dios es Amor" es lgico que el motivo final tiene que ser
54
89
90
por amor de Dios. En la vida cotidiana nosotros mismos[...,como tambin los nios y los jvenes] necesitamos ayuda para actuar congruentemente con lo que sabemos que es nuestro fin ltimo. Estas ayudas, [la Buena Accin, por ejemplo] permiten a la persona recoger la " vibracin radical del ser hacia el bien " y ponerlo por obra [a travs del servicio]. Educar en la generosidad en este sentido no es opcional. Es fundamental para que la persona llegue a su plenitud, para que se autoposea [sea duea de s] y para que sirva mejor a Dios y a los dems. El egosmo fomentado por la sociedad de consumo, por la comodidad y por el abandono debe ser contrarrestado por la perseverancia, la fortaleza, [la abnegacin] y por la entrega incondicional, de aquellas personas que actan responsable y generosamente como hijos de Dios. 55
La fortaleza La fortaleza es, "...la virtud de aquellos que por un ideal que vale la pena son capaces de enfrentar los mayores riegos; la virtud del caballero andante que por amor a su dama se expone a grandes aventuras; la virtud, en fin, del que sin desconocer lo que vale su vida -cada vida es irrepetible- la entrega gustosamente, si fuera preciso, en aras de un bien ms alto "(GALERA, J.A., Sinceridad y Fortaleza, E. Palabra). Estas palabras nos podran llevar a pensar que en estos tiempos modernos no existen muchas posibilidades para
55
91
desarrollar la virtud de la fortaleza. De algn modo; el " bien ms alto " est cubierto con un sinfn de pequeas necesidades creadas por el hombre. No quedan posibilidades de encontrar aventura porque todo est hecho, todo est descubierto, todo est organizado. Podemos preguntarnos: dnde existen los cauces adecuados para recoger el deseo del hombre de hacer algo grande, de esforzarse en funcin de un ideal?. Incluso el cristiano no se encuentra en la situacin extrema de tener que dar su vida por la fe -el martirio- que es el acto supremo de la fortaleza, ni se aproxima a ello por lo menos en un pas donde la fe est aceptada y vivida por muchas personas. Ordinariamente no se presentan ocasiones de hacer grandes cosas por la Iglesia de Jesucristo; sin embargo, es propio del cristiano y del scout hacer grandes por el Amor los pequeos servicio de cada da. Y, aqu podemos encontrar una solucin al problema planteado. No se trata de realizar actos sobrehumanos; de descubrir las zonas del Amazonas nunca pisadas por el hombre; de salvar a cincuenta nios de un incendio; stas son, en todo caso, posibilidades fruto de una imaginacin [fervorosa...]. Ms bien se trata de hacer de las pequeas cosas de cada da una suma de esfuerzos, de actos...que pueden llegar a ser algo grande, una muestra de amor. Por eso est claro que el hombre con una visin mezquina de la vida nunca puede llegar a desarrollar su fortaleza, y aunque lo hemos dicho en otras ocasiones conviene volver a recordar que los jvenes necesitan saber que su vida sirve para algo; que, aunque tienen muchas miserias y su vida parece de poco valor, cada persona tiene una misin intransferible de glorificar a Dios. Cada persona puede y debe amar, salir de s, servir a los dems, superarse personalmente para trabajar mejor. La persona que no
92
quiere mejorar, que es egosta, que busca nada ms que el placer, no tiene motivos para desarrollar la virtud de la fortaleza porque es indiferente al bien. Precisamente por eso se podra decir que la virtud de la fortaleza es muy de los adolescentes por que, por naturaleza, son personas de grandes ideales, que quieren cambiar el mundo. Si estos jvenes no encuentran cauces para estas inquietudes, si sus educadores no les presentan fines adecuados y criterios rectos y verdaderos, esta energa latente puede dirigirse hacia la destruccin de lo que nosotros hemos creado. 56 La perseverancia Una vez tomada una decisin [...de "entrega a los dems" se debern llevar] a cabo las actividades necesarias para alcanzar lo decidido, aunque surjan dificultades internas o externas o pese a que disminuya la motivacin personal a travs del tiempo transcurrido.[...] ...Habra que hacer dos aclaraciones: La perseverancia no es compatible con la terquedad. Habiendo tomado una decisin, no se trata de llevar a cabo las actividades necesarias para alcanzar lo decidido, si se da cuenta de que se ha equivocado en la decisin, objeto del esfuerzo, o en las mismos medios. Tampoco se trata de seguir adelante si surgen una serie de imponderables que hacen dictaminar al sentido comn que no es prudente seguir. En segundo lugar, no se debe confundir la perseverancia con la rutina. No se trata de adoptar una conducta
56
93
que se mantiene sin sentido, aunque se llegue a defender esa misma conducta buscando una falsa relacin entre ella y algn fin digno. Lo que nos interesa especialmente en esta ocasin es estudiar lo que significa " alcanzar lo decidido " y buscar soluciones en torno a los problemas que pueden surgir [...]La perseverancia es una virtud qu habr que atender de un modo especial despus de la edad de la razn -ms o menos los siete aos- hasta la adolescencia porque su desarrollo depende en gran parte de la capacidad de exigencia de los padres [y educadores], aun cuando la orientacin -la motivacin-, como siempre, es tambin importante. Al llegar a la adolescencia, los jvenes normalmente no estn dispuestos a recibir una exigencia en el hacer[...]. En todo caso, aceptarn que les obliguen a pensar. Pensar sobre lo que se va a hacer es importante, pero hace falta un tesn particular para desarrollar lo decidido. En esto, ya lo hemos dicho, es difcil que influyan los padres en sus hijos adolescentes. Para que los hijos acudan a recibir ese apoyo, necesitan reconocer que sus padres realmente estn en condiciones de ayudarles y quieren hacerlo.57 En este sentido los padres tienen que conocer las finalidades del Movimiento Scout como una alternativa para orientar los intereses y proyectos de sus hijos y luego mostrar que quieren ayudarles, estando disponibles para participar junto a ellos en las distintas actividades que les propone el grupo. El Mtodo Scout sostiene contundentemente la importancia del desarrollo de hbitos orientados a afirmar la virtud de la
57
94
abnegacin, y muy especialmente en la etapa de los 7 a los 15 aos. La Buena Accin y la educacin para el Desarrollo Es aqu donde aparece la importancia profunda de la Buena Accin (B.A.) cotidiana, el good turn de Baden Powell (expresin mucho ms exacta), la cual orienta hacia una accin abnegada y no solamente hacia un buen sentimiento. La B. A. no es una accin virtuosa cualquiera, sino un servicio a los dems. ...Lo que interesa a la pedagoga scout no es presentar una moral de prohibiciones, de cosas que no deben hacerse, sino mover la accin por un ideal positivo y por actos inspirados por este ideal. No se trata de luchar contra los defectos [tratando de suprimirlos en forma abrupta...], sino haciendo practicar las virtudes. [...] La B. A. es un artificio de educacin que consiste en hacer abrir los ojos, en hacer descubrir personalmente lo que se podra hacer para el servicio o la felicidad de los dems. Lo esencial est en esta atencin a la situacin de los dems y, sobre todo, en la decisin de hacer sin demora lo que se pueda para acudir en su ayuda. Las fuerzas vitales se ponen en movimiento al servicio de los dems, por amor a los dems, y esto sustituye el motivo de tantos actos humanos [egostas...] La prctica de la B. A. orienta la vitalidad interior, crea como una necesidad de ayudar. Este hbito [...]pondr al scout al llegar a la madurez al lado de los que deseen fundar instituciones nobles y de los que instintivamente piensen en el bien de los ms dbiles e impedidos.[...]
95
La B.A. crea el reflejo de pensar en los dems, la aptitud de ver lo que les hace falta y la prontitud, fuente de inmensa alegra, de hacer lo que podamos por ellos. Muchos scouts llamados a un ms alto servicio, confiesan que la prctica de la B. A. fue el origen de su vocacin. 58 Recordemos las palabras de Baden Powell de "Roverismo hacia el xito": Conforme uno se adiestra en carcter y eficiencia, debe tener como mira constante no solamente el adquirir una posicin o mejorar sus condiciones personales, sino adquirir la facultad de hacer el bien al prjimo y a la comunidad. Una vez que uno ha adquirido una posicin desde la cul se puede servir al prjimo, ya se ha colocado uno en la parte alta de la escala que conduce al verdadero xito y a la felicidad. El servicio incluye no solamente a aquellas pequeas acciones personales de cortesa y bondad hacia el prjimo; estas son rectas y buenas; son las que todo Scout ejecuta cada da, pero lo que yo quiero decir es algo ms elevado y ms grande que esto... 59 La Educacin en el Servicio nos prepara para le Educacin para el Desarrollo, entendiendo por Desarrollo la transformacin de la realidad en funcin del mejoramiento del nivel de vida de la comunidad.
58
FORESTIER M.D., Escultismo, ruta de libertad, trad. por PEDRALS, Ricard, 2a. edicin, Ed. Litrgica Espaola, Barcelona, Espaa, 1965, pag. 43-44 59 BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito , Ob. cit., pg. 182-183
96
El mensaje de Baden Powell en este aspecto es claro: Tratad de dejar este mundo en mejores condiciones de como lo encontrasteis. La Buena Accin diaria es una efectiva herramienta que prepara al nio y al joven para este alto fin. El trmino en ingls es good turn que en su acepcin ms simple significa hacer un favor a alguna persona, pero que literalmente significa buen giro, buen vuelco, "buen cambio de rumbo". Leemos en las lneas pastorales de la nueva evangelizacin de la Conferencia Episcopal, que existen tres aspectos fundamentales a tener en cuenta para desarrollar nuestro compromiso social: a) La fe cristiana en Dios. b) La dignidad del hombre. c) La profunda vinculacin entre la fe cristiana y la dignidad humana. La fe que nos salva para la vida eterna, simultneamente impulsa al bautizado para que sea protagonista de la historia mediante una caridad viva, realizando, por la solidaridad y el amor, acciones arquetpicas de una ``historia santa", de un Reino "ya comenzado" que se expande de una manera especial, en los humildes, los sufrientes y los pobres. La indigencia de quienes viven en estado de extrema necesidad, requiere una extraordinaria generosidad en el compartir. Sin embargo, la solidaridad cristiana exige mucho ms que una asistencia elemental. Ha de ejercerse tambin mediante esfuerzos de promocin integral; creacin y mantenimiento de fuentes de trabajo; estmulo a la laboriosidad productiva; desarrollo de las economas regionales; promocin
97
eficaz de los niveles de salud, educacin, cultura, nutricin, y posibilidades reales de acceso a condiciones de vida, trabajo y vivienda, humanamente dignas. Las leyes de la economa, el derecho de propiedad y una legtima libertad de mercados, existen para servicio del hombre, de todos los hombres, y nadie puede sentirse eximido de esa exigencia social y humana que es la solidaridad. 60 Pero.., llegado a este punto, creo que es importante destacar que un espritu austero y abnegado, de ninguna manera debe ser equivalente a un espritu triste, mortificado y amargado. Todo lo contrario. La abnegacin debe estar necesariamente encarnada en la alegra. La abnegacin y el buen humor De nada sirve un espritu abnegado sin alegra y buen humor. David Isaac, autor de "La educacin de las virtudes humanas", ubica a la alegra, como el resultado final del proceso de educacin de las 24 virtudes humanas que describe en su libro. Al respecto, el octavo artculo de la ley Scout es concluyente: " El Scout sonre y canta en las dificultades". Remarca Baden Powell en "Escultismo para muchachos": La falta de risas significa falta de salud. Re lo ms que puedas: te hace bien; de modo que cuando tengas ganas de rer, re. Y cuando sea posible, haz que las dems personas ran tambin, ya que les hace bien. Si te encuentras apenado
60
EPISCOPADO ARGENTINO, Lneas Pastorales para la Nueva Evangelizacin, Buenos Aires, Argentina, 1990, pg. 64.
98
y con problemas oblgate a sonrer ante ello; si recuerdas hacerlo, forzndote a ti mismo, descubrirs que se produce algo diferente. 61 Dicen los socilogos que la risa es un don de creciente escasez. El mundo -dicen- aumenta en seriedad, se multiplica en aburrimiento[...]. No pidis, [entonces], a Dios el dinero, el triunfo o el poder. Pedidle lo nico importante: "la alegra" [...] Cuando hablo de la risa, no estoy refirindome a la carcajada. Los tontos se ren mucho y sonren poco. Quienes tienen ms alma suelen ser escasos en carcajadas y no sacan la sonrisa de labios. Yo suelo fiarme poco de los que racionan sus sonrisas. Creo que tena razn Rubn Daro al afirmar que, "generalmente, los hombres risueos son sanos de corazn". E hizo bien al poner eso de "generalmente", porque habra que excluir a los anunciantes de dentfricos y a los que planifican interesadamente sus sonrisas[...]. Ms peligrosos an son los que no digieren el humor, los que se irritan cuando, a ellos o a sus ideas, no se les toma "suficientemente en serio"[...]. El dbil disimula su miedo y debilidad bajo una capa de solemnidad mientras que el fuerte los supera por el humor[...]. Poco tiene que temer el que cada maana ante el espejo, se re buenamente de s mismo. 62
61
BADEN POWELL, en Escultismo para muchachos,citado por SICA, Mario, en Las huellas del fundador, 1a. ed., Edit. Mov. Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1981, pg. 18. 62 MARTN DESCALZO, Jos Luis, Razones para la esperanza, 17a. edicin, Edit. Soc. de Educ. Atenas, Madrid, Espaa, 1991, pg. 38-39
99
San Francisco de Ass llamaba a la tristeza "enfermedad babilnica" y repeta que "la alegra es el segursimo remedio contra las mil insidias del demonio"; San Francisco de Sales, aseguraba que "la tristeza es contraria al servicio del amor divino"; Santa Teresa, invitaba a sus hijas a la alegra, "porque cuando se empieza el alma a encoger es muy mala cosa para todo lo bueno"; Santo Toms Moro en una de las oraciones ms bellas que jams se escribieron, peda a Dios que le diera "un alma que no conozca el aburrimiento, [...]los suspiros ni los lamentos" y el "saber rerse de un chiste, para que sepa sacar un poco de alegra a la vida y sepa compartirla con los dems". La verdad es que uno en la vida se encuentra no pocas ocasiones de dolor y no faltan circunstancias de llanto. Pero yo estoy hablando de la alegra como ese fondo que todo lo sostiene, de una manera de entender la existencia y el mundo, de esa aceptacin serena y esperanzada de la realidad que parte de pensar que "ms vale un da alegre con medio pan que uno triste con un faisn", y concluye en aquella afirmacin del libro bblico de los Proverbios que asegura que "el que en su corazn tiene la alegra vive una continua fiesta" [...]. Y fijaos que hablo de fiesta y no de diversin. Esta es un palabra peligrosa cuando se entiende en su rigor etimolgico: divertirse es "apartarse de", huir de la realidad y fabricarse una locura en la que olvidar el dolor. La fiesta es algo muy distinto, aunque hoy la mayora lo confunden. Por eso hay tantas diversiones tristsimas, gentes que confunden la risa con la carcajada, la sonrisa con la bufonada, la alegra de vivir con estallidos de [agresin...]. Son las pseudo-alegras de la fuga. Son gentes que no se ren porque les guste la vida, sino que se carcajean para olvidar que la vida les amarga. No se ren "de"
100
algo. Se ren "contra" algo, contra la realidad de sus vacos interiores [...]. El mundo est lleno de mil razones diarias para la alegra. No hace falta inventarlo, sondolo mejor de lo que es; no es siquiera necesario ignorar sus zonas negras. Basta verlo con ojos abiertos luminosos. Basta con no ponerse las diablicas gafas de las tinieblas. 63 Si creemos que la aventura humana tiene sentido, si creemos que la historia no est gobernada por dioses perversos, si queremos inscribirnos en un espacio de esperanza, el buen humor es posible. Frente al prestigio de los amargados y contra los profetas del terror, afirmamos con simplicidad que la vida humana, puede vivirse con buen humor. Es una opcin entre otras posibles y razonables pero nos parece la ms acertada. Es una opcin que se deriva de la modesta confianza que podemos tener en nosotros mismos, en los dems y en la realidad considerada globalmente. Tambin se deriva de la saludable crtica que merece todo lo humano por su fragilidad. Ms all de los "xitos" o fracasos de cada da y de los humores que los acompaan podemos vivir en un clima de apertura a la esperanza y de atencin a los elementos positivos de todo acontecimiento. El buen humor se pone a prueba en las adversidades. El buen humor es la opcin de vida que permite descubrir los aspectos grotescos y ficticios de las supuestas victorias del mal en cada caso concreto. El escenario visible del mundo parece el nico real pero hay otros escenarios menos visibles, otras
63
101
perspectivas, otras percepciones posibles. El buen humor es el arte de relativizar el supuesto carcter absoluto de la perspectiva dominante. Es el arte de mirar por detrs y descubrir la componente de ficcin de lo que parece realidad. Todas las realidades son tambin ficciones. Todo orden establecido impresiona por su expresin espectacular, pero es frgil precisamente porque es tambin teatro. El buen humor es el arte de desenmascarar y de enmascarar de otra manera. El buen humor es un componente esencial del arte de ser libre. La imaginacin, la irona, el sentido crtico, la agudeza y el sentido comn hacen posible el buen humor. El buen humor nos permite escapar a las pretensiones de los poderes dominantes y, sobre todo, a su voluntad de dominio exclusivo. El buen humor rompe la exclusividad del mal. El mal tambin es ridculo y grotesco. El mundo no es tan compacto como parece. Nosotros mismos disimulamos pobrezas radicales. El buen humor deshincha el aspecto forzado de los poderes que nos envuelven. El buen humor denuncia la disimulacin que practicamos nosotros mismos y que practican todos los humanos. El buen humor nos ayuda a liberarnos de los dolos, de las modas y de nuestra propia pedantera. El buen humor es un resorte contra el cansancio. El buen humor permite vencer el desnimo. La desmoralizacin de muchos de nuestros conciudadanos no es solamente el resultado de una escasa energa moral sino la prdida del buen humor. Cuando constatamos que los cambios prometidos no son otra cosa que disfraces nuevos para realidades que no cambian nos podemos desmoralizar. Tambin nos desmoralizamos cuando nos damos cuenta que el mal penetra hbil y sigilosamente las mejores estructuras y que corrompen
102
personas de todos los credos y orientaciones polticas. Podemos perder fcilmente nuestra inocencia. El buen humor equivaldra a una segunda inocencia. Conscientes de la fuerza del mal, habitaramos una esperanza lcida, paciente y discreta para seguir trabajando serenamente por las causas justas. Con la pequea esperanza de cada da podramos poner ilusin en concretas acciones liberadoras realizadas como si de nuestras pequeas batallas dependiera la salvacin del mundo. Los pequeas fracasos los consideraramos siempre como fracasos provisionales. No daramos importancia a los "xitos" o a los fracasos porque, en esta perspectiva lo realmente importante es trabajar con generosidad y entusiasmo. Poder ejercer nuestras pequeas responsabilidades con ilusin es la manera ms humana de vivir nuestra vida. 64 La Felicidad segn B.P. Dice Baden Powell que el nico "xito" verdadero es la Felicidad [...Y se pregunta en "Roverismo hacia el xito"...]: Qu cosa es xito? Subir a la copa de un rbol? La riqueza? La posicin? El poder?. [Para inmediatamente afirmar...]: No, ninguna de estas cosas. Estas y otras muchas ideas se os ocurrirn. Esto es lo que generalmente se considera "xito". Esto tambin significa el ganarle a los dems y demostrar que se es mejor en una u
64
MART, Felix, en Ruta, camino hacia un proyecto (Anexo) , 1a. ed., Edit. Mov. Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1992, pg. 127-129.
103
otra cosa. En otras palabras, obtener algo a expensas de alguien. No creo que esto sea xito. Creo que fuimos puestos en este mundo de maravillas y belleza con habilidad especial para apreciar stas,[...]ayudando a su desarrollo, y tambin siendo capaces de ayudar a nuestros semejantes en vez de ganarles, y con todo ello gozar de la vida: es decir, SER FELICES. Esto es lo qu yo creo que es el xito, ser feliz. Pero la felicidad no es una cosa pasiva; es decir, no se obtiene sentndose a recibirla; eso slo sera algo muy pequeo: placer. Pero a nosotros se nos han dado brazos, piernas, cerebro[...]con los que podemos ser activos; y es la actividad ms que la pasividad la que cuenta en la obtencin de la verdadera Felicidad. 65 ["No pidis a Dios que os haga felices, pedidle que os haga tiles, y realmente lo pienso, que la felicidad entonces os vendr por aadidura" Roverismo hacia el xito, pag. 18]. Dos llaves para la Felicidad:... El hombre rico tiene sus limitaciones. Quizs tenga dos o tres casas y cada una de ellas con una docena de cuartos, pero l solo podr ocupar uno de stos por turno ya que solamente tiene un cuerpo. No es mejor en este sentido que el ms pobre de los pobres. Podr ver y admirar una puesta de sol, gozar de un da claro, o de una vista hermosa, pero el hombre pobre puede gozar de todo esto tan ampliamente como l. Si el hombre pobre tiene la sensatez de hacer en la vida dos
65
104
cosas, podr gozar de ella tanto como el millonario, y probablemente mejor. La primera es: No tomar las cosas con demasiada seriedad, pero sacar el mejor partido de lo que se tiene, y ver la vida como un juego y el mundo como un patio de juego. Shackleton ha dicho: "La vida es el ms grande de los juegos; pero se corre el peligro de tratarla como un juego trivial... La meta principal es ganar por medio de la honradez y esplndidamente" La segunda es: "Dejad que vuestras hazaas y vuestros pensamientos los dirija el Amor. Por Amor, con "A" mayscula[...]quiero decir ese espritu bondadoso que se hace patente al rendir un servicio a un semejante, cuando se es bondadoso y compasivo, cuando se demuestra gratitud hacia los dems por las bondades recibidas. Eso es buena voluntad y la buena voluntad es la voluntad de Dios. 66 La felicidad est al alcance de todos, ricos o pobres. Sin embargo, comparativamente, muy pocas personas son felices. Creo que la razn de esto es que la mayora no se da cuenta de la felicidad aunque la tenga al alcance de su mano. Habis ledo "The Blue Bird" de Maeterlinck? Es la historia de una muchachita llamada Myltyl y su hermano Tyltyl, quienes se propusieron encontrar "El Pjaro Azul de la Felicidad". Vagaron por todo el pas buscando y rebuscando sin jams encontrarlo, hasta que al fin se dieron
66
105
cuenta de que no tenan que haber vagado: la felicidad, el pjaro azul, estaba ah donde quiera que ellos escogieron para hacer el bien a sus semejantes, en. su propia casa. Si vosotros meditis y aplicis el profundo significado de esta leyenda, sta se reduce a ayudaros a encontrar la felicidad a vuestro alrededor sin tener que ir a la luna para encontrarla. Hay muchas personas que ven su ocupacin o trabajo, como una molestia. Y no hacen otra cosa que pensar en los das de fiesta en los cuales podrn gozar. Con frecuencia cuando los das de fiesta llegan, llueve, hace fro o tienen morria, y aquellos das tan deseados se convierten en un positivo fastidio. La verdad es que no hay que posponer la felicidad para el futuro y que hay que gozar de la vida todo el tiempo. El hombre cuerdo no atesora para un Cielo vago en un futuro borroso. Se da cuenta de que l puede edificar su propio Cielo aqu en este mundo y ahora mismo [subrayado nuestro], y que cuanto mejor es el Cielo que aqu se construya, mejor ser el que obtenga en el futuro... 67
67
106
CAPTULO III
EDUCACIN EN LA PUREZA
107
108
La educacin en la pureza
La pureza es la virtud que nos permite vivir en armona con la creacin en tres planos de relacin: la relacin con uno mismo (cuidando que el comportamiento habitual en el hablar, en el vestir, en el actuar, est en concordancia con nuestras intenciones ntimas, de modo que cada uno pueda manifestarse claramente tal como es ); la relacin con los dems (aprovechando y creando los cauces adecuados para relacionarse con distintas personas o grupos mostrando preocupacin por lo que son, lo que dicen, lo que hacen, lo que piensan y lo que sienten); y la relacin con Dios (tomando como premisas el contacto con la naturaleza y la educacin en la Fe). 68 El diccionario de la Real Academia Espaola se refiere al trmino "pureza" como: "Calidad de puro: libre y exento de toda mezcla de otra cosa...", y otra serie de acepciones que no se adaptan especficamente al sentido ms amplio que le da el mtodo scout a esta virtud ( ya que involucra tambin a las otras dos: sinceridad y abnegacin). Los Principios de la propuesta educativa scout se basan justamente en los Deberes para con Dios, para con los dems, y para con uno mismo.
68
Cfr. ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas, 10ma. edicin. Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991, pg. 379 y 395, referidas a sencillez y sociabilidad.
109
Dice Cuadrado Tapia, en Escultismo, convivencia educativa: La pureza templa el carcter, tensa el entusiasmo, ilumina la inteligencia, endurece la voluntad y proporciona una alegra autntica[...]. ...Al scout se le exige practicar la "pureza" si quiere llegar a convertirse en ese tipo perfecto de hombre que so Baden Powell. Exigir a un scout "pureza" puede chocar a muchas personas de esta actual sociedad. Quizs pueda existir alguien que tilde a Baden Powell de "infantilista" y "trasnochado". Pero a todos ellos les decimos que la pureza es condicin necesaria para la consecucin de la personalidad y para la consagracin total a los dems. Ningn joven que desee ser til a la sociedad, solidario de las penas y alegras de los hombres ,y comprometido en la marcha del mundo puede despreciar a los que tienen ojos y corazn puros. Aqu, "pureza" no la entendemos tanto en su aspecto negativo: renuncia a los goces carnales, sean solitarios o con otra persona, sino en su aspecto positivo: "capacidad de entrega a los dems", o amor a las personas[...]. El placer carnal ser bueno o malo en la medida en que se exprese con sinceridad el amor o lo adultere. En un joven, todo aquello que le dificulte, desde el rea afectiva, el desarrollo del amor, le impida entregarse y relacionarse con los dems a nivel de persona, es impuro. El scout debe ser puro, porque est llamado a construir "un mundo mejor que el de sus mayores" y [tambin a construir] "la fraternidad scout mundial". Para eso necesita salir de su egosmo y pasar al verdadero amor. Necesita ver a los dems no tanto como objetos de sus egosmos y satisfacciones, sino como hermanos.
110
El hombre nace del amor para realizarse en el amor, amando a todos. El scoutismo es una llamada al amor, una vocacin de entrega que necesita dar una respuesta de amor. En este sentido, la pureza es el medio que capacita al scout para poder entregarse desinteresadamente a toda persona o prjimo "en toda circunstancia". El scout, al ser puro, posee una luz especial para ver lo bueno que hay en el mundo y en los dems. Esto le permite una fcil comunicacin con los que convive que le hace estar "realizado y satisfecho" y no sentir el vaco y la necesidad de buscar satisfacciones egostas. 69 Podemos abarcar, entonces con esta virtud los siguientes artculos de la Ley Scout "tradicional": 10: El Scout es limpio y sano; puro en pensamientos, palabras, y acciones. (que tiene una estrecha relacin con la Educacin en la intimidad). 4: El Scout es amigo de todos y hermano de cualquier scout, sin distincin de credo, raza o clase social. (relacionado con la Educacin para la paz). 6: El Scout ve en la naturaleza la obra de Dios; protege a los animales y a las plantas. (enfatiza el respeto por la Creacin y propende al crecimiento en la Fe).
69
CUADRADO TAPIA, R. y otros, Escultismo, convivencia educatuva , 1a. ed., Edit. PS, Madrid, Espaa, 1978, pg. 41-42
111
112
"Sex Shop", cine y videos porno, y se consigue abiertamente literatura sexual de todo tipo. Fue la castidad un valor slo ayer ? Mucho podr decirse del tema, Habra material para un tratado. Aqu expondremos brevemente lo que creo que en su esencia quiere decir este punto, y ello es que esta materia, tan importante al hombre sea tratada y manejada con suficiente dignidad. Para ello los jvenes necesitan informacin sana capaz de prestar en este campo de conocimiento, oportunidades de manejar y conducir sus propios sentimientos, de acuerdo a la norma social que se expresa en una tica y a la propia valoracin y estima; en otras palabras: el respeto a la persona. Algo es muy importante ensear: No degradar el sexo. No hacer de l un fin en si mismo, ni aceptarlo como un objeto de comercio y de compraventa, para lo cual se crean necesidades. Eso es degradar lo sexual y "cosificar" a la persona. Generalmente en quin se tiene inters solo sexual, no es tratado como ser humano sino como un objeto portador de algo deseado. Se olvida que la sexualidad no es un fin sino un medio para que la especie se reproduzca, para que la vida rebosando siga su camino renovada en nuevos individuos. La sexualidad, el atractivo entre los seres humanos, es tambin nutricin y fuente de energa para s mismo. La educacin de este aspecto del hombre en el pensamiento de Baden Powell, va orientada en ese sentido y se podra resumir en otras palabras del modo siguiente: El Gran Juego [el
114
Mtodo Scout] dignifica la persona humana y busca siempre formas de expresin dignas al sentimiento de amor. 70 Es curioso que la misma palabra ["pureza"...]71puede evocar para nosotros, en primer lugar, una sensacin de algo que limita, algo que se viva errneamente en el pasado. [La pureza y el pudor son virtudes...], "y por tanto un deber, y todo el mundo se siente aliviado si se le exime del mismo; es decir, si se considera como un puro condicionamiento social. Es por eso por lo que la literatura psicosociolgica - dispuesta a agradar al pblico, como toda literatura - tiende a considerar como condicionamientos sociales preferentemente los hbitos llamados virtudes" (CHOZA, J., "La supresin del pudor", en Nuestro Tiempo, N205, p.11 ). Sin embargo, [la pureza orientada al pudor...] tiene un gran sentido para las personas que viven en una sociedad tendiente a destruir la intimidad de la persona. La masificacin y el desorden de las costumbres pueden hacer de la persona un simple cmplice de la corriente general. La persona humana, para merecer ese nombre, necesita descubrir lo que es la dignidad humana y nicamente lo puede hacer si relaciona ntimamente su ser con su finalidad por lo que ha sido creado. Es evidente, en este contexto, que hace falta autoposeerse en algn grado y
El Gran Juego, 2a. edicin, Edit. Scout Interamericana, San Jos, Costa Rica, 1989, pg. 136-138. 71 En el original dice: "pudor"
115
conocer el porqu de la propia vida para hacer digno lo que se es. 72 Por eso conviene aclarar que todo lo que uno tiene es de Dios y es para Dios. A la persona le incumbe administrar lo que Dios le haya dado, de tal modo que consiga glorificar a Dios lo mejor que pueda. Guardar las cosas para uno mismo es ser egosta. Guardar las cosas para Dios no lo es. Adems, es lgico que si tenemos que utilizar nuestras posibilidades al servicio de Dios mediante un servicio a los dems se tratar de considerar cundo se debe entregar y qu cosa, pero no pasar al extremo del despilfarro. 73 El pudor no se refiere a un aislamiento de comunicacin con otras personas. Esto nicamente conducir a la soledad. Se refiere, ms bien, a la contemplacin del propio ser para una entrega oportuna. Por eso, otra seal positiva podra ser la capacidad de la persona para estar con ella misma sin evadir la responsabilidad de su propio ser. Me refiero a su capacidad de estar tranquilo sin ruido externo, que est en silencio algn tiempo, que no siempre encienda la televisin o la radio al llegar a casa, etc. "Mediante la contemplacin el hombre se pone en comunicacin con el Ser divino y se asimila la verdad pura, que es el bien supremo. La esencia de la persona moral consiste en declararse abierto para la verdad real de las cosas y vivir de la verdad que se ha incorporado al propio ser. Slo quien sea capaz de ver esto y de aceptarlo ser tambin capaz de entender hasta qu profundidades llega la destruccin que en s mismo
72
ISAACS, David, La educacin de las virtudes humanas, 10ma. edicin. Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991, pg. 189-190 73 ISAACS, David, Ob. cit., pg. 191
116
desencadena un corazn impuro" (PIEPER, J., Prudencia y Templanza, Ed. Rialp, Madrid, p.147). As que la intimidad tiene valor con tal de que lo que se guarda all sea bueno. Hay que saber salir de s para buscar ayuda; no la ayuda de cualquier persona, sino de la persona idnea. Y ste sera el tercer rasgo para observar que un joven valora su intimidad: comprobar que acude a la persona adecuada, sacerdote, padre, amigo, etctera, con el fin de mantener el contenido de su intimidad sana. Resumiendo, los tres rasgos que podemos tener en cuenta para saber si los chicos aprecian su intimidad son: 1) Que existan zonas en que empieza a reservar algo de su ser, emociones o cuerpo, a cubierto de los dems. 2) Que sean capaces de estar a solas consigo mismo algn rato, en silencio. 3) Que mantengan el contenido de su intimidad sana mediante la orientacin de las personas idneas. 74 La expresin del pudor La intimidad se guarda en tres mbitos: la vivienda, el vestido y el lenguaje. En lo que se refiere a la vivienda [...]: "El motivo dominante por el que los hombres construyen casas no es defenderse del clima o de los animales, el hombre construye casas porque necesita proyectar espacialmente su intimidad: mi casa es mi intimidad, mi lugar ntimo, y cuando invito a un amigo a mi casa, lo invito a mi intimidad, lo invito a estar ntimamente en mi compaa" (CHOZA, J., Ob. Cit., p. 9).
74
117
La persona, por tanto, necesita un hogar que haya interpretado y creado personalmente, que le proporcione una intimidad, no solitaria, sino en contacto con las intimidades de otros miembros de la familia. En este sentido, parece claro que los padres deberan permitir a sus hijos, en lo posible, crear una zona espacial que sea suya. Si los hijos no crean nada suyo, si slo pueden participar en el ambiente creado por sus padres, es lgico que se sientan fuera de lugar. Su intimidad no tiene dnde vivir ni dnde expresarse. Siempre se ha dicho que los padres deben dejar a los nios pequeos algn cajn, algn lugar que sea suyo, que no pueda ser revisado por sus padres. En la adolescencia esto es mucho ms importante [recordemos la importancia de los rincones de patrulla en el Mtodo Scout]. Por otra parte, si los adolescentes, comunicados con sus padres, llegan a participar activamente en el hogar es probable que desearn invitar a sus amigos y no siempre buscar ese espacio fuera de casa. En concreto, algunos padres dejan alguna habitacin sin decorar para que sus hijos adolescentes lleguen a hacerlo a su gusto. Tambin se trata de reconocer la importancia que tiene para el adolescente disponer de su propio dormitorio o, por lo menos, que no tenga que compartirlo con muchos hermanos. Para que el pudor pueda desarrollarse en el adolescente es preciso que ste disponga en su hogar de un ambiente apropiado en el cual pueda vivir su propia intimidad y realizar aquellas cosas que le son propias y personales. Esto quedar ms claro con un ejemplo. Si un hijo adolescente sale con una chica el tiempo suficiente para vencer esa primera etapa en la cual se trata de ocultar la relacin a los padres, precisamente por un sano pudor, es normal que termine por buscar un mbito
118
apropiado para esa nueva relacin. Si el hijo se identifica con el ambiente de su casa, de sus padres, de sus hermanos, se sentir con valor para invitar a la chica a su casa, quiz con algunos compaeros ms, para ver la televisin, conversar o dedicarse a cualquier otro esparcimiento sano. Si por el contrario no se sintiera reflejado en el ambiente de su casa, es fcil que busque para sustituirlo un lugar falsamente "ntimo", una "boite", una discoteca, una cafetera oscura, el rincn de un parque o el propio automvil. Tales lugares le parecern ntimos en razn de su aislamiento, de su oscuridad, de la msica o de los juegos de luces; en definitiva, por condiciones puramente externas que no pueden conducir a una verdadera intimidad. Por ejemplo, las boites y discotecas donde es casi imposible hablar, propician un tipo de expresin basada nicamente en el contacto fsico y en la vibracin de los instintos estimulados por el sonido, la penumbra, cuando no por la bebida, [o peor an, la droga...]. La esfera de intimidad apropiada para dos jvenes que por su edad estn todava lejos de poder contraer matrimonio es el intercambio de ideas, de pensamientos, de proyectos; el realizar conjuntamente alguna actividad, como estudiar juntos, cultivar alguna aficin [Por ejemplo el Mov. Scout], pasear, ver una buena pelcula, etctera. El pudor, si el joven ha llegado a desarrollarlo, le permitir ver los lmites que debe tener esa intimidad y le llevar a administrarse en consecuencia. El pudor pondr un velo de respeto ante la posibilidad de prematuras efusiones fsicas o de inopinadas revelaciones de cuestiones que afectan a lo hondo de su alma. 75 En lo referente al vestir:
75
119
El pudor, no olvidemos, ayuda a la persona a autoposeerse en algn grado para luego entregarse en el momento oportuno. Si relacionamos este hecho con el vestir veremos que el cubrir el cuerpo tiene este sentido. [...] El pudor, en este mbito, es especialmente difcil cuando incluso parece que est en contra de "la moda". El deseo de una mujer de agradar a su marido o el deseo de una joven de "quedar bien" en una actividad social es totalmente aceptable con tal de que se haga con elegancia y decoro, pero fcilmente puede haber una desviacin hacia la vanidad o hacia una falta de pudor. [...] No es solamente el de cubrir mucho o poco, sino tambin de cmo se lo cubre. 76 Es comn en los adolescentes tambin "mostrase diferentes" con vestimentas o aditamentos que en algunos casos llegan a ser antihiginicos, o peor an, manifestar agresividad. Con referencia a la expresin del pudor en el lenguaje: Nos encontramos en un terreno muy amplio [...] "Cuando se dice de una persona que no tiene pudor porque se refiere indiscriminadamente a aspectos ntimos de su vida afectiva, se quiere indicar que la intimidad de sa persona es de dominio pblico" (CHOZA, J., Ob. cit., p.18). La propia intimidad slo debe manifestarse en aquellos casos en que ello pueda favorecer la mejora personal o el bien del prjimo. [...]. Es saludable muestra de pudor el callar ante extraos las propias intimidades y mantener a cubierto de la curiosidad o de la especulacin ajena, no ya slo los problemas, sino las
76
120
emociones, sentimientos y estados de nimo que constituyan la trama de la vida afectiva de cada uno. Tambin lo es el no hablar a la ligera y sin razn suficiente de acontecimientos o temas que habitualmente afectan a la esfera ntima de las personas. [...] El mundo ntimo no es algo que deba exhibirse. Slo puede ser revelado en las circunstancias adecuadas y a la persona adecuada segn las circunstancias: un amigo verdadero, el cnyuge, el asesor espiritual, algn familiar, en todo caso una persona de confianza [como podra ser el dirigente scout]. 77 La sencillez: Remarca D. Isaacs, entonces, que es importante "cuidar que en el comportamiento habitual en el hablar, en el vestir, en el actuar, se est en concordancia con las intenciones ntimas de cada uno, de tal modo que los dems puedan conocer a la persona claramente, tal como es". Esto se logra con la sencillez, muy relacionada con la pureza, que permite que la persona sea transparente en su relacin consigo misma. Pero, no existe el peligro de que puede haber una falta de pudor si la sencillez permite este descubrimiento? La sencillez supone que la persona haya reflexionado sobre lo que quiere manifestar. La prudencia le dir si es conveniente manifestar o no los distintos aspectos de su intimidad. La sencillez le ayudar a actuar congruentemente con sus intenciones ntimas. Me refiero a las intenciones personales y no impuestas por reglas o costumbres ajenas a las propias convicciones.
77
121
Esta virtud tiene su mximo sentido, entonces, en las relaciones con Dios y en las relaciones con los otros miembros de la familia y con los amigos, porque dependen de la interrelacin de intimidades. 78 Dificultades en el desarrollo de la sencillez Desde pequeo habr que ir mostrando a los chicos los modos de "ser sencillo" y los motivos de serlo, pero en la adolescencia es cuando pueden surgir mayores dificultades. Se trata de dejarse conocer, con prudencia, en la concordancia que debe haber entre las intenciones ntimas y su comportamiento habitual en el hablar, en el vestir y en el modo de actuar. [...] Quizs debamos plantearnos la pregunta: qu motivos puede haber para que la persona llegue a manifestarse exteriormente en contra de sus verdaderas intenciones? Algunos de los motivos en los adolescentes -provocados en parte por su inseguridad- sern stos: querer ser como alguna otra persona y, por tanto, intentar imitarle, olvidndose de las propias convicciones; considerar el medio de expresin como un fin en s y, por tanto, adoptar este medio sin pensar en su adecuacin para comunicarse con autenticidad; considerarse superior, inferior o simplemente diferente de lo que uno realmente es y comportarse de acuerdo con esta imagen falseada del propio ser; vivir continuamente en ambientes superficiales donde existen muy pocas posibilidades de llegar a expresarse tal como uno
78
122
es, a causa de las barreras impuestas por el comportamiento de los dems, querer esconder las propias intenciones. 79 La imitacin ciega de otra persona o de un modo de hacer las cosas puede ser remediado mediante una ayuda en el proceso de reflexin del joven. Muchas veces ser cuestin de mostrar al joven cmo est actuando con una falta de autenticidad - una cualidad normalmente muy aceptada por los jvenes - y ayudarle a reorientar su comportamiento. Evidentemente, si el problema de fondo es que quiere esconder las propias intenciones, porque, conscientemente, desea lograr resultados mediante una tctica preconcebida, estamos ante una situacin englobaba en el vicio de la astucia, de difcil arreglo. Pero ste es el caso en cualquier problema en que no se puede contar con una cierta buena voluntad por parte del joven. Aqu vamos a centrar la atencin en los jvenes que, cometiendo errores como todos, siguen con una actitud bsica positiva. En torno a esta ayuda a la reflexin, existen una serie de situaciones tpicas que puede ser conveniente tener en cuenta para afinar en la informacin que vayamos dando, y tambin para asegurarnos que nosotros mismos no hemos cado en la tentacin de una cierta doblez en algunas de nuestras actuaciones. Respecto al vestir: querer parecer ms rico, ms pobre, ms joven, ms viejo o, simplemente, diferente. Es el caso de la persona que, sabiendo que en una fiesta todos van a llevar corbata, se viste, a propsito, del modo menos convencional
79
123
posible. Est claro que me estoy refiriendo a excesos que tienden a desnaturalizar a la persona misma. Respecto al hablar: querer aparecer ms inteligente por el uso de vocabulario complicado; simular que no se poseen unas cualidades que son evidentes; citar muchos autores que no se han ledo para parecer ms erudito; parecer ms rico o culto con el tono de voz y "experiencias" que se cuentan; escandalizarse para mostrar una repulsin no sentida; atribuirse excelencias que no se poseen, etc. Respecto al actuar: intentar pasar por lo que uno no es; simular que uno tiene mucho trabajo cuando no es as; organizar una vida de lo ms compleja posible para no tener tiempo para lo esencial; leer de todo, ver todo, escuchar todo bajo el pretexto de estar al da, en lugar de profundizar en lo ms importante; gastar el tiempo, el dinero, los esfuerzos por capricho, para quedar bien, etc. Adems, debemos tener en cuenta otro campo en que puede producirse una falta de sencillez, aunque no es fcil captarlo desde fuera. Me refiero a los propios pensamientos. En la propia vida ntima pueden aparecer toda una serie de escrpulos que obscurecen lo ms importante en la vida de cada uno. Los padres [y educadores], en la medida de lo posible, deben ayudar a los chicos a distinguir entre lo que es importante y lo que es secundario, de tal modo que su actuacin frente a los dems pueda tambin ser sencilla. En este sentido, conviene reconocer que es posible que una persona acte de un modo falsamente sencillo en las relaciones con los dems, hacindolo como tctica para encubrir sus problemas interiores.
124
Por ltimo, vamos a considerar la misma vida social como una de las causas de falta de sencillez en las personas. El trato con los dems puede realizarse en un nivel profundo, queriendo conocer y dejndose conocer prudentemente por el inters mutuo que existe. O puede desarrollarse nicamente a un nivel de formas superficiales en que se habla y se escucha, simulando el inters o preocupacin correspondiente. Esto puede ocurrir al cumplir con el deber social como obligacin estril, y tambin al considerar a los dems como objetos sin derecho al respeto acorde con su naturaleza de persona humana. 80 Siguiendo esta lnea de pensamiento, concentremos nuevamente nuestra atencin en la educacin del mundo ntimo del pudor: La educacin en el pudor De hecho, hemos estado considerando distintos aspectos de esta virtud que pueden dar pistas a los padres en relacin con la educacin de sus hijos. Sin embargo, ahora vamos a concretar ms, pensando en los nios antes de la adolescencia y luego en los jvenes adolescentes. Si estamos hablando de la intimidad, parece ser que esta virtud no tiene mucho sentido antes de la adolescencia si se dice que esta etapa est caracterizada precisamente por el descubrimiento de la intimidad. Sin embargo, podemos preparar a los hijos desde mucho antes. Hay una serie de hbitos que se pueden ir inculcando a los hijos desde muy pequeos. Me refiero a los actos que conducen
80
125
al desarrollo de la voluntad: los encargos, cumplir con un horario, levantarse rpidamente, etc., que preparan a los hijos para estar fuertes en lo que, ms tarde, les va a costar ms, aunque al principio parezca de poca importancia. Y luego hbitos ya relacionados con la intimidad de los miembros de la familia -llamar a la puerta antes de entrar en un dormitorio, preguntar cosas delicadas a solas con los padres,[...]etctera. Pero todas esas cosas estn muy relacionadas con la formacin de la conciencia en la que se vea, con la mayor nitidez posible, la significacin de Dios en nuestra vida. Un aspecto relacionado con el pudor es la llamada educacin sexual, aunque sera ms apto hablar de informacin sexual en una educacin para el amor. Refirindonos a la amistad entre padres e hijos " hay que saber ponerse al nivel de los hijos, facilitndoles que hablen continuamente de sus pequeos problemas, haciendo posible algo que me parece de gran importancia: que sean los padres quienes den a conocer a sus hijos el origen de la vida, de un modo gradual, acomodndose a su mentalidad su capacidad de comprender, anticipndose ligeramente a su natural curiosidad: hay que evitar que rodeen de malicia esa materia, que aprendan algo - que es en si mismo noble y santo - de una mala confidencia de un amigo o de una amiga. Esto mismo suele ser un paso importante en ese afianzamiento de la amistad entre padres e hijos impidiendo una separacin en el mismo despertar de la vida moral". (ESCRIV DE BALAGUER, Confesiones con Mons. E.de Balaguer, Ed. Rialp, Madrid, N100). Fundamentalmente para el desarrollo de la virtud del pudor es necesario el respeto hacia el propio cuerpo. Los padres [y educadores] deben proporcionar a sus chicos la debida
126
informacin en materia sexual, atenindose no solamente a la edad cronolgica, sino al grado de madurez fsica y mental, el ambiente del pas, de la ciudad o del barrio . 81 Adems de todo lo relacionado directamente con la pureza, el desarrollo en el pudor precisa no perder de vista la conveniencia de orientar a los hijos en que hay un qu, un dnde, un cundo, un cmo y un a quin en todos los actos. El pudor requiere atencin a las circunstancias y miramento con las personas, las obras y a las palabras. Conviene por ejemplo, explicarles que no deben contar a los extraos cosas de la vida familiar, que no deben incorporar a su lxico habitual expresiones que se refieran a la vida ntima, que no deben ellos mismos curiosear en la intimidad de los dems. Todas estas cosas deben ser cultivadas con el nio desde muy temprana edad, para que adquiera sensibilidad hacia ellas. El ambiente en el hogar es lo que puede favorecer o no la educacin en el pudor de un modo muy significativo. Si los padres se tratan con delicadeza, cuidan de que haya detalles en la vida del hogar para hacer la vida agradable para los dems; si desisten de comentar descaradamente situaciones de la intimidad de los dems; si no hablan de cuestiones ntimas de los nios delante de ellos con extraos para los hijos, pueden crear un ambiente en que el nio vaya estableciendo su propia intimidad con una comunicacin abierta hacia las intimidades de los otros miembros de la familia. Y esto ser fundamental al desarrollar el pudor, propiamente dicho, en la adolescencia.
81
127
Si analizamos las costumbres familiares, nos percatamos de que muchas de ellas estn relacionadas con la proteccin del pudor. Por ejemplo, estar en casa a una hora discreta, vestirse apropiadamente, seleccionar las diversiones y esparcimiento, especialmente en lo que se refiere a espectculos. Si los hijos no han ido captando, segn sus posibilidades, la necesidad de poseerse a si mismos para poder despus llegar a entregarse, estas reglas les parecern, cuando lleguen a la adolescencia, meras imposiciones sin sentido. Al contrario, si reconocen el deber de desarrollar el pudor y se les han inculcado los criterios para comprender el sentido de esta virtud, las normas de proteccin de la misma tendrn para ellos un aspecto ms positivo. Podemos ayudarles de distintas maneras. Si aprenden a razonar adecuadamente, contando con una informacin que les proporcionen sus padres [y educadores], los adolescentes pueden mejorar el desarrollo de su voluntad. Es una equivocacin creer que basta con la voluntad o que basta con el razonamiento. Ya hemos hablado largamente de las razones, pero no nos hemos referido mucho a la voluntad, o sea a la lucha personal implcita en el desarrollo de esta virtud. "La enseanza no es nunca una educacin completa. Ha de ser completada por el esfuerzo personal, por la lucha: Esto es especialmente cierto en lo relativo a la educacin sexual. El uso moral de la sexualidad no se realiza sin esfuerzo, sin un esfuerzo que a veces tiene que ser heroico. Esto vale principalmente para la juventud en la cual la fuerza de las tendencias sexuales y la poca madurez de la personalidad del joven exigen una lucha ms rigurosa. Por otra parte, la juventud es tambin la poca ms adecuada para entender la vida como
128
lucha, para despreciar la comodidad. Fortalecer a la juventud la conciencia de que una vida humana slo se realiza a travs de la lucha es poner uno de los fundamentos ms firmes para la educacin en el aspecto sexual" (GARCA HOZ, V., Entrevista en Palabra, 03/72, p.11). Habr que ensear a los jvenes a evitar las ocasiones que pueden llegar a daarles, a guardar los sentidos, a controlarse dominando su cuerpo con la razn. 82. Todo eso sin olvidarse que hay cuestiones muy delicadas que hay que tratar con coherencia, por ejemplo en lo referente a la masturbacin se deber saber distinguir entre la compulsiva, que deja poco espacio a la libertad, pues manifiesta un irreflexible determinismo de orden biolgico - de poca importancia -, la compensatoria, que es de orden afectivo y revela conflictos unidos habitualmente a decepciones o a malestares de todo tipo - ms seria que la anterior -[...], y la condicionada: por aplastantes presiones sociales [...] o interiores: sentimientos de rechazo, marginacin, inutilidad, etc.,83 que crea un crculo vicioso del que se torna difcil escapar. Con la educacin en el pudor conjuntamente con la generosidad ponemos los cimientos para el desarrollo en el amor. Todas las virtudes son manifestaciones del amor, pero estas dos tienen un significado especial. La autoposecin, y la entrega, su comprensin y realizacin son dos reas prioritarias en la educacin de los valores humanos. 84
82 83
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 204-207 CHARBONNEAU, Adolecencia y sexualidad, 1a. ed., Ediciones Paulinas, Buenos Aires, Argentina, pg. 35-36 84 Cfr. ISAACS, David, Ob. cit., pg. 207
129
130
cmo aprovechar y crear los cauces adecuados para ser sociable, cmo relacionar la sociabilidad con la solidaridad. 85 Dificultades en la convivencia con los dems El problema de la adaptacin a un grupo de personas puede darse en todas las edades. Puede ser una cuestin de timidez natural o de la " frustracin " de reconocer que la importancia que uno tena antes, ahora, en un grupo nuevo, es menor. La timidez de un nio puede ser compensada, en gran parte, ayudndole a confiar ms en sus propias posibilidades. Esto supone observarle y encontrar cules son las cosas que sabe hacer bien. Luego, quiz sin llamar la atencin de los dems, animarle a realizarlas y apoyarle afectivamente, mostrando que lo ha hecho bien. En este momento es posible llamar la atencin de los dems para que vean lo que ha hecho. Los dems se fijarn en l por lo que ha hecho bien , no por lo que ha hecho mal. En cambio, la persona mayor tendr que utilizar su propia voluntad para dominar su timidez. Es normal que muchas personas se sientan nerviosas, o poco a gusto, en situaciones nuevas, con personas nuevas. Y, para algunos, ms a medida que van pasando los aos. Reconocer que es as es una ayuda inicial y es otra ayuda el darse cuenta que la mayora de las personas en el grupo van a sentirse igual. A veces, los gestos faciales de los dems o su modo de andar o hablar hacen pensar que no tienen ningn problema para comunicarse con los
85
132
dems. Sin embargo, puede ser un acto que encubre su inseguridad. Las dificultades de la persona que ha aprendido a sobrevalorarse son distintas. Quiz querr mandar en el grupo y busca en ello una satisfaccin a sus caprichos. Es una forma de soberbia que dificulta la comunicacin, porque no se reconoce el valor real de los dems. Por eso, es bueno que el nio pequeo aprenda pronto que no es el " nico " en el mundo. Si los padres pueden incorporar a su hijo en la vida de familia de algunos amigos quiz esto le pueda ayudar, porque no slo ve que no es el mas importante, sino tambin que existen distintas reglas del juego en esa casa. Convivir supone aprender las reglas del juego del grupo correspondiente. Hemos estado hablando especialmente de los nios pequeos, pero sigue habiendo problemas respecto a la convivencia con los jvenes mayores respecto a cmo ayudarles a interesarse positivamente por los dems. Antes del descubrimiento de la propia intimidad, el nio puede haber fallado en lo que se refiere a la virtud de la sociabilidad por haberse aislado del grupo o por haber intentado quebrantar las reglas del juego que permiten convivir a los miembros del grupo. Al llegar a la preadolescencia puede que el joven siga con estos problemas o que busque el modo de establecer unas pocas relaciones ntimas para olvidarse del grupo. Los motivos para este " exclusivismo " son, en parte, naturales. Quiere compartir los aspectos de su intimidad con unas personas elegidas como amigos. Necesita contar sus experiencias, sus sentimientos, etc., a personas que no le van a enjuiciar. Sin embargo, la sociabilidad supone que no abandone sus relaciones con los dems. Es bueno que hable con distintas
133
personas, que participe en distintos grupos, a fin de realizar algn deporte o alguna aficin. Pero estas actividades no son un fin en s. Mejor dicho, pueden ser utilizadas no solo para el objeto inmediato de la actividad, sino tambin para preocuparse e interesarse por los otros. Los jvenes aprendern a interesarse por otras personas si comprenden que los dems tienen algo interesante que aportar. Y esto supone aprender a preguntar, a indagar a compenetrase de la realidad de los dems. 86 Formas para desarrollar la sociabilidad Los nios pequeos se acostumbrarn a la convivencia con los dems al vivir en distintos grupos creados por sus padres y educadores, pero llegar el momento en que la vida social de los chicos tiene que desarrollarse por iniciativa propia. Suele empezar este proceso en las fiestas de cumpleaos en que el nio invita a sus compaeros a casa o algn sitio donde puedan estar juntos. Esto cuesta poco esfuerzo por parte de los chicos ms para los padres! -, porque ya conocen a las personas que han invitado. La prueba de la sociabilidad surge cuando invitan a desconocidos, a o a casi desconocidos, como puede ocurrir al veranear en algn lugar lejos de su casa. Y puede ocurrir ya en la adolescencia cuando empiezan a relacionarse con personas que no son del mismo colegio o del mismo barrio. Organizar o ayudar a los hijos para que organicen estas actividades sociales es bueno con tal de que se mantenga el derecho de estar presente o de estar cerca para controlar cualquier actuacin "fuera de tono". Hay padres que creen que nunca deben estar
86
134
presentes cuando los hijos mayores invitan a sus compaeros a casa. Pero entiendo que no es as. Desde luego no se trata de estar presente siempre. Sin embargo, estar con ellos de vez en cuando, preguntndoles sobre sus opiniones, hacindoles pensar, etc., puede a ayudar a los jvenes en las relaciones entre s. Por otra parte, se tratar de estar pendiente de otras iniciativas, actividades de clubes, excursiones parroquiales, [campamentos scouts], actividades deportivas, adecuadas para los nios y jvenes, para animarles a participar en grupos de personas menos conocidas, pero en un clima de confianza. Y lo mismo se puede decir respecto a las fiestas organizadas por amigos suyos. Sera imprudente dejar a unos hijos adolescentes acudir a una fiesta si se supiera que los padres o alguna persona de confianza no iba a estar presente. No es problema de confiar o no confiar en los propios hijos, sino de tener la responsabilidad de asegurar, en la medida de lo posible, que las condiciones en que se van a relacionar los hijos con los dems sean adecuadas. Esta misma preocupacin por un ambiente adecuado puede y debe aplicarse a las actividades sociales de los padres. 87 No debemos olvidar que, en trminos educativos, la solidaridad es en definitiva la que llevar al ser humano a relacionarse con todas las personas que pueda para presentarles su mejor servicio. [ En este sentido se puede afirmar que la actividad de un grupo scout puede resultar muy apropiada... ]. Por todo lo que hemos dicho se puede entender que la sociabilidad tiene que basarse en un profundo respeto a los
87
135
dems. Y este respeto no solo significa no actuar para no perjudicarles, sino tambin actuar a favor de los dems para no dejar de beneficiarles. 88 Resulta importante distinguir la diferencia entre la amistad y la sociabilidad: La sociabilidad alcanza a todos; el amor al prjimo, a quienes nos rodean; la amistad, a los ntimos. A la vez, en la vida real, es difcil que surjan amistades sin la atencin adecuada a los dems, en general. Se tratar de mantener una relacin social amplia, y practicar la caridad con todos porque, nicamente as, puede surgir la simpata mutua que conduce a la amistad. 89 Relacin entre chicos y chicas La relacin entre chicos y chicas nos presenta una situacin que puede ser problemtica. ...Puede haber una amistad entre chicos y chicas con toda naturalidad. Puede haber contactos peridicos entre ellos, puede haber una simpata mutua, y pueden interesarse ambos por la persona del otro y por su mejora. Sin embargo, entre las personas de distinto sexo surge otro factor. La atraccin fundamental o la posibilidad radical de que esta relacin se concrete en la entrega del cuerpo. Esto para el joven que acta rectamente significa matrimonio, que es un convenio natural entre un hombre y una mujer [...]. Por eso, en la relacin personal con una persona del otro sexo el joven estar en una situacin en que existe la posibilidad,
88 89
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 408 ISAACS, David, Ob. cit., pg. 411
136
creada por Dios, de que el compromiso sea de todo su ser, cuerpo y alma. El joven con criterio recto puede creerse capaz de diferenciar entre estas dimensiones, pero debe aceptar que, por lo menos, es un riesgo que no es necesario buscar o aceptar. Al encontrar a una persona que se cree que puede llegar a ser su cnyuge, el joven debe pensar en ella como su futura mujer y tratarla con el respeto que merece una persona que podr ser copartcipe en una empresa bendecida por Dios. Si no comprende que el aspecto fsico est implcito en la dimensin personal, quiz intentar separar los dos aspectos y acabar fomentando [...las inconvenientes] experiencias prematrimoniales, por ejemplo. Por otra parte, es perfectamente lcito que personas de ambos sexos se renan en torno a alguna actividad, si reconocen que la razn de ser de la relacin es llevar a cabo la tarea - estudiar para unos exmenes, [alguna actividad scout o parroquial], por ejemplo-En este caso ya no es amistad, sino compaerismo, y no hace falta ms que reconocer los lmites de la relacin. 90 Baden Powell en "Roverismo hacia el xito" seala que uno de los cinco problemas ("escollos") que el joven puede encontrar en su camino es el que genricamente llama "Mujeres". Esto nos puede llevar a una interpretacin errnea si nos salimos fuera del contexto y el pensamiento del autor. El Movimiento Scout actual, que apoya la coeducacin, debera llamar a este escollo: "Mal uso del sexo" para evitar juicios equivocados. Debemos tener en cuenta que el libro, escrito en 1920, estaba dirigido
90
137
nicamente a varones. Pero inmediatamente B.P. aclara: El lado sombro de este escollo es la tentacin de olvidarse del respeto que se debe a la mujer. El lado luminoso es la salvaguarda de uno mismo contra la tentacin[...]. El instinto del sexo y sus peligros: En el periodo de la juventud es cuando se desarrolla el instinto sexual [...]. La pubertad trae consigo el deseo sexual [...]. Se origina en causas perfectamente naturales como es la de que los rganos genitales lleguen a su completo desarrollo. En la concepcin de un nuevo ser tiene intervencin tanto las glndulas masculinas como las femeninas. Con la pubertad se adquiere una responsabilidad de importancia con respecto a la propagacin de la especie. Es importante aprender a tratar los problemas sexuales conforme se presenten. Las dificultades provienen de la forma jactanciosa en que con frecuencia los jvenes se expresan de estas cosas. Las enfermedades venreas, es decir las enfermedades que provienen del mal uso del sexo, son con frecuencia causadas por la ignorancia y conducen a grandes sufrimientos y an a tragedias. 91 Y agrega ms adelante: ...No podemos escapar al deseo. Si nos proponemos vivir una vida sana y decente tanto por lo que respecta a nosotros como a los dems, pronto podremos ajustar estas dificultades. El sexo no lo es todo en la vida, hay otras energas que reemplazan al sexo y alivian el esfuerzo. La energa que el macho, entre los animales, pone casi exclusivamente en el sexo, en el hombre se torna en multitud de otras actividades, tales
91
138
como arte, ciencia, y cientos de otras cosas. As, entre ms cosas le interesan a uno y ms se dedica a ellas, menos se siente el apremio del sexo y a su debido tiempo uno puede tener la felicidad de compartirlo de manera natural con la mujer que haya escogido por compaera. Ahora os daris cuenta del objetivo del Roverismo. En vez de vagar sin rumbo y de tener conversaciones sucias encontraris en l muchas cosas que hacer en excursiones y otras [...] actividades al aire libre. Sin saberlo estaris sustituyendo el sexo por otras cosas. 92 Cmo conseguir que los chicos elijan buenos amigos El chico elegir un amigo que le llame la atencin. Y esa eleccin depender, en gran parte, ...de lo que los padres han enseado a sus hijos desde pequeos. Si han vivido una vida frvola, prestando atencin al placer superficial, es posible que el hijo busque sus "amigos" entre los que pueden proporcionarle igual tipo de placer. Si los padres, en cambio, intentan vivir la generosidad, preocupndose por los dems, es posible que los hijos capten este valor y que lo asimilen personalmente. Por eso, se tratar de orientar a los hijos en el tipo de actividades que realizan, sabiendo que en cada grupo puede haber una mayora de personas aptas para ser amigos, o lo contrario. Parece lgico que se van a encontrar con ms posibles amigos en un club de estudiantes [o el grupo scout] que en un grupo de chicos que se renen para fumar, beber y hablar de chicas irrespetuosamente, por ejemplo. Sin embargo, el
92
139
grupo de personas con condiciones de ser buenos amigos puede parecer aburrido y sedentario. Aqu est el reto para los padres[...]: Promover actividades que sean interesantes en s; que apelen al deseo de aventura de los jvenes o a sus intereses artsticos o a su preocupacin por los dems [ Nuevamente se destaca la importancia de la accin y colaboracin directa de los padres con el Grupo Scout ]. En estas circunstancias, el joven puede empezar a seleccionar sus amigos y se tratar de orientar al chico para que vaya cumpliendo adecuadamente como amigo, visitando al otro cuando est enfermo, animndole cuando se sienta triste, acompandole a cumplir con algn encargo, compartiendo razonablemente su intimidad con el otro. Y esforzndose por mantener el contacto peridico [...], tambin en las vacaciones, mediante alguna postal o una llamada telefnica. Es este esfuerzo de mantenerse en contacto lo que permite a algunos seguir siendo amigos, ya al final de su vida, de una persona conocida en la infancia. 93 El papel de la familia con respecto a los amigos A veces parece que la vida de familia est en conflicto con los amigos. Por ejemplo, cuando los padres quieren [salir...]con toda la familia y uno de los hijos prefiere salir con algn amigo. Es bueno organizar actividades en que la familia pueda sentirse unida, pero tambin hay que respetar los gustos personales de los hijos.
93
140
Si aceptamos que[...]deben tener amigos, deben tener compaeros y deben tener vida de familia, basta con el sentido comn para resolver los problemas. Sin embargo, hay otro papel de la familia, y en particular de los padres, que convendra mencionar. Los padres quieren que sus hijos tengan amigos, pero quieren asegurarse, a la vez de la conveniencia de una amistad dada. Su misin es presentar la familia, el hogar, a sus hijos no como un castillo donde solamente pueden entrar los miembros de la familia, sino como una agrupacin dispuesta y deseosa de recibir a otras personas en su seno. Los padres no tienen el derecho de entrar en la intimidad de sus hijos -parte de esta intimidad son las relaciones con los amigos-, pero s tienen el deber de crear un ambiente y de crear situaciones atractivas para luego conocer a los amigos de los hijos. Al conocerles, los padres deben tener cuidado en no juzgar ni prejuzgar a estas personas sencillamente por su comportamiento superficial o por su modo de vestir. Se trata de saber cmo piensan y qu criterios tienen. En algunos casos no habr problema: en otros, el hijo podr hacer mucho bien al otro, y le podemos permitir el desarrollo de la amistad despus de aclarar la situacin al hijo que ya es maduro; pero en otras ocasiones tendremos que decirle categricamente que esa persona es una influencia peligrosa y explicar por qu. (" La amistad ms peligrosa que puede tener una persona es la relacin que se basa en una dependencia del otro, de tal forma que el joven acepta toda su influencia sin utilizar sus propios criterios" D.Isaacs, pag 420). Pero no podemos decir que no continuamente, y, de hecho, no har falta si hemos conseguido orientar a los hijos adecuadamente acerca de lo que es una verdadera amistad. ( "En este sentido, convendra aclarar que
141
los padres no pueden ni deben intentar sustituir a los amigos de sus hijos" D.Isaacs, pag 424). Por otra parte, el hogar es el sitio donde los hijos pueden sentirse seguros. Empiezan a relacionarse con los dems y sufren disgustos y desengaos. Su desarrollo en la sociedad vendr facilitado, principalmente, por tener la seguridad de encontrarse aceptado en su hogar. Resumiendo, la familia debe prestar a los hijos el servicio de permitirles invitar a los dems a su casa para reconocer su modo de vivir, su estilo y ser influidos positivamente por ello. Por otra parte, se mantiene con los brazos abiertos para que el hijo, comenzando a forjar su propio futuro en distintas relaciones, pueda volver cuando quiera, sabiendo que la relacin con sus padres es ms que de amistad: es filial. 94 Los hijos deben ver en sus padres personas dispuestas a comprometerse, a ayudar, a dar, aunque cueste, porque as la amistad es valiosa. Los padres que centran su " amistad " en actividades superficiales de la sociedad hacen pensar a sus hijos que sus amigos son instrumentos en la construccin de una vida personal agradable. Invitar a unas personas a casa, comportarse agradablemente con ellas y luego criticarlas a sus espaldas es mostrar al hijo un concepto totalmente equivocado de su deber hacia sus compaeros. Es decir, pedimos a los padres que tengan un gran respeto para con las personas que entran en contacto con ellos; que valoren las opiniones y los hechos en s ms que criticar a las personas, y que sepan comprometerse con muchas de esas personas para
94
142
que lleguen a ser amigos verdaderos, cuya presencia enriquece al individuo y a la familia juntamente con l. 95 El respeto a los dems Para los mas pequeos, el cumplimiento de unas cuantas normas como preparacin para el desarrollo del respeto seran: 1) Ensearles que cada uno es diferente y, por tanto, hay que tratarles de un modo distinto. 2) Ensearles a reconocer a cada uno por lo que es, sin "clasificarles". Y como consecuencia: Ensearles a comportarse de tal modo que no provoquen disgustos para los dems, apropindose de sus bienes indebidamente, tratndoles con poca consideracin, etc. Ensearles a no criticar a los dems. Ensearles a actuar positivamente a favor de los dems. Ensearles a buscar lo positivo en los dems. Ensearles a agradecer los esfuerzos de los dems en su favor. Al llegar a la adolescencia, el respeto tiene mucho ms sentido. Ya con una intimidad propia y descubierta, los hijos son capaces de reconocer lo que significa respetar a los dems y respetarse a s mismos. Precisamente el desarrollo de la virtud del pudor est basada en la apreciacin correcta de la intimidad propia y ajena y el consecuente respeto que es debido a cada uno.
95
143
Podemos considerar algunos elementos de este respeto que suelen provocar dificultades para el adolescente. El adolescente quiere ser respetado por los dems y nota claramente cundo existe este respeto. Sin embargo, no nota con tanta claridad cundo est faltando en respeto hacia los dems. Se enfada cuando algn amigo no acude a una cita, pero no le importa si es l quien falla. Le molesta que algn amigo hable mal de l, pero est muy dispuesto a hablar mal de los dems, etc. Es lgico que debera existir un mayor respeto entre las personas que se conocen mejor -los hermanos y los amigos ntimos-, porque ,en la misma relacin es necesario afinar ms para permitir una convivencia continua. Incluso la convivencia entre hermanos nicamente es posible s existe un gran respeto, porque no existe la posibilidad de elegir los hermanos de acuerdo con el propio modo de ser. Cada uno es diferente, tiene un estilo particular. Y cada uno tiene derecho de vivir en el hogar. Los padres [y educadores] pueden explicar esto mismo a los nios y jvenes, intentando a la vez que tengan la posibilidad de desarrollarse en mbitos adecuados para que no surjan situaciones que pueden provocar innecesariamente faltas de respeto entre ellas. Ahora s que es posible aclarar a un chico que no debiera hablar de las cosas ntimas de algn hermano delante de los dems, de mostrarles que cada uno tiene el derecho de comportarse como l quiera, con tal de que no perjudique a los dems ni a l mismo. Otro problema para el adolescente es que entiende el respeto nicamente como un " dejar actuar, procurando no perjudicar ", y as no reconoce su deber de ayudar a los dems. Si los dems
144
tienen la posibilidad radical de mejora, el respeto nos debera llevar a ayudarles a alcanzar una mayor plenitud personal. Ahora bien, para poder ayudar hay que conocer al otro y muchos aspectos de su situacin. Sera una falta de respeto hacer sugerencias infundadas a otro. Tambin sera una falta de sentido comn. Pero si se conoce a la persona, si existe un contacto suficiente para que se interese mutuamente el uno por el otro, el respeto supone que acta en su favor positivamente. El respeto est basado, en este sentido, en el conocimiento de la condicin y de las circunstancias de la otra persona. Si uno conoce a otro bastante bien es posible, en gran parte, prever las consecuencias de una actuacin propia. Antes de actuar hace falta considerar las consecuencias, por respeto. Esto quedar claro si pensamos en la relacin entre chicos y chicas. Un chico podra plantear a una chica alguna propuesta poco honrada, convencindola para que lo acepte con razones engaosas o jugando con sus emociones. Si luego la chica aceptara la propuesta, es probable que el chico dira que haba decidido libremente, cuando, de hecho, ha habido una coaccin clara, una falta de respeto. El respeto solamente tiene sentido s est basado en la realidad objetiva en lo que es verdadero. Por eso habr que distinguir entre el derecho que cada uno tiene de opinar cuando quiere y el derecho que los dems tienen para recibir una informacin verdadera que les ayude a mejorar. No es falta de respeto mostrar a otra persona que alguna opinin es errnea. Precisamente es el respeto a la verdad que nos lleva a aclararle la situacin. Pero muchas veces los adolescentes no tienen en cuenta la situacin de los dems cuando se trata de su "derecho" de opinar. Efectivamente, tienen el derecho de opinar
145
como quieran, pero no de influir negativamente sobre unos hermanos pequeos o sobre unos amigos menos maduros con el "peso" de su razonamiento. El respeto supone que si uno no est completamente seguro de la veracidad de lo que uno piensa, por prudencia, por respeto, no se trata de proporcionar esta influencia que puede perjudicar a los dems. Y, como hemos dicho antes, al saber que algo es verdadero se trata de influir positivamente en bien de los dems.96 La relacin con los padres En situaciones conflictivas entre padres y adolescentes puede ser necesario decir con claridad al hijo que mientras est bajo el mismo techo tienen la obligacin de respetarles, obedecindoles, aunque no quieran, porque los padres siguen siendo responsables de ellos. Cuando ya alcancen su mayora de edad, pueden dejar de obedecerles, pero no de respetarles. Ser difcil que los hijos aprendan a controlarse para no tratar mal a sus padres, a menos que los padres hayan mostrado con su ejemplo que ellos tambin respetan a sus hijos, buscando su bien. Y muchas veces los hijos no entienden que sus padres estn actuando en bien suyo. En estas ocasiones, el cnyuge puede explicar con claridad pero brevemente los motivos de la actuacin del otro. No se trata de convencer. Los hijos tienen el derecho de recibir una informacin suficiente para saber que sus padres estn actuando de acuerdo con unos criterios que pueden suponer una mejora para ellos. Si no, no les ser posible aceptar que estas exigencias son justas y razonables. Pero, a continuacin, deben respetar a sus padres y si no estn de
96
146
acuerdo con su decisin, incluso si creen que no es una decisin justa ni razonable, deben decrselo con delicadeza, intentando no herir y explicando los motivos para una decisin contraria o diferente. En este sentido, podemos ver que cuando existe un cario real entre padres e hijos el respeto es connatural porque los hijos dan, sin saberlo muchas veces, el valor debido a ser padres, y los padres el valor debido a ser hijos. Para educar este cario desde pequeos habr que defender el papel de padre. Los padres pueden ser amigos de sus hijos pero la relacin padre-hijo es ms. El hijo espera de su padre que le exija, y seguramente no pondr en duda su deber de respetar y obedecerle si el mismo padre no lo pone en tela de juicio. Y creo que esto es verdadero, aunque el ambiente de la calle no lo favorezca. El hijo notar que su padre le exige porque le quiere, no por venganza, molestarle, y exigir a su vez una atencin adecuada. Esto tambin es respetar porque est actuando para que la otra persona cumpla con su deber. Por eso, se dice que los padres educan a sus hijos pero tambin los hijos a sus padres. Se educan cuando existe respeto mutuo. Por lo que hemos dicho, habr quedado claro que no es posible desarrollar el respeto sin amor. Pero no se trata de actuar o interpretar este amor, indiscriminadamente, sino de acuerdo con la condicin y circunstancias de la otra persona. En cuanto se olvida de que el respeto supone creer en la posibilidad radical de mejora que tienen los dems, se acaba encasillando a la persona, limitndole y recortando las oportunidades que tiene para alcanzar una mayor plenitud humana y espiritual. Se trata
147
de dejar de actuar cuando podemos perjudicar estas posibilidades de mejora. Se trata de actuar para beneficiar. El respeto a los dems solamente es correcto si lo hacemos por reconocerles hijos de Dios. El respeto hacia los padres es porque Dios ha querido que fueran nuestros padres. El respeto no es algo que se puede repartir de acuerdo con las cualidades de las personas con quienes se tiene contacto. Los dems todos- tienen el derecho de ser respetados por nosotros. El modo de interpretar este respeto y vivirlo bien, en cada caso, ser resultado de haber reconocido los derechos, la condicin y las circunstancias reales de esas personas y a continuacin actuar o dejar de actuar por amor.97 Patriotismo El respeto a los dems no termina en la familia y el prjimo ms cercano. Crece y madura en el cumplimiento de nuestros deberes para con la patria y para con el mundo. Definiremos el patriotismo como "el reconocimiento y la defensa del conjunto de valores que representa a la patria, teniendo, a la vez, por propios los afanes nobles de otros pases".98 Reforzar y defender los valores Los valores que se pueden vivir a nivel patria pueden englobarse en lo que se podra titular " el bien comn ". Y ese "
97 98
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 168-170 Cfr. ISAACS, David, Ob. cit., pg. 443
148
bien comn " requiere el trabajo bien hecho con responsabilidad de todos sus miembros, la lucha para conseguir una sociedad justa, la paz y el respeto por la misma tierra, las instituciones, costumbres, historia y logros que existen. ...El nio puede aprender de su patria mediante la referencia a su historia, a su lengua, a su cultura, etc. El sentirse parte de este patrimonio comn supone, primero: conocerlo, y luego saber explicarlo, transferirlo a los dems. En este sentido, parece claro que la misin de los padres [y educadores] es la de buscar los medios para que los nios y jvenes se encuentren con el patrimonio comn, llevndoles a museos, comprando libros adecuados, hablando de su historia, destacando sus glorias y tambin sus errores, etc. Asimismo, conseguir que sean capaces de comunicar estos conocimientos. A nivel local, ser posible invitar a los chicos a explicar aspectos de la historia a personas que nos visitan y no conocen el lugar. A nivel de patria, se tratara de hacer lo mismo con personas de otros pases. Por otra parte, se puede educar a los chicos para que cuiden adecuadamente la misma tierra en que viven. La atencin a los detalles de orden y de limpieza, como puede ser no tirar papeles en el suelo o no pintar las paredes, suele llamarse civismo. Pero si se comprende que el deber de la persona es preocuparse por el bien comn de todos sus compatriotas, estos actos pueden considerarse muy relacionados con el patriotismo. Algunos, con la preparacin cientfica adecuada, pueden llegar a dedicarse profesionalmente al cuidado de la naturaleza, a evitar la contaminacin o la polucin. Otros organizarn actividades, en su tiempo libre, para atender y cuidar lo que es de todos. Eso tambin puede considerarse como patriotismo si la persona se siente responsable de cuidar lo que es de todos los miembros de
149
un pas. Y luego podrn sentirse orgullosos de estos logros o reconocer las deficiencias y hacer algo para corregirlas. El patriota no es la persona que se queja de su pas. El patriota criticar a su pas, pero pondr algn medio para corregir lo que ha criticado. Adems, habr que ensear a los chicos las costumbres e instituciones de toda la patria, porque si se dedica todo el tiempo al estudio de la regin ms cercana, se puede perder de vista lo que es la patria completa, y puede resultar que se dedica la atencin a desarrollar el patriotismo de un modo exclusivista, sin captar las necesidades del bien comn de todos los compatriotas. Habra que reconocer que los nios -y los mayoresnecesitamos frecuentes actos, simblicos o no, para sentirnos miembros de una patria. En este sentido, puede ayudar: una fiesta nacional, los xitos de un [compatriota...] en el extranjero, un partido de ftbol internacional, programas en la televisin sobre las regiones [de nuestro pas...], desfiles, reuniones nacionales de profesionales, etc. Tampoco debemos despreciar los smbolos usados con frecuencia como son el himno nacional escuchado con respeto o la bandera nacional. Si los padres y educadores ensean a los chicos a escuchar el himno nacional con atencin; si [...]hablan de su historia con ilusin, si informan sobre los distintos aspectos del pas, si les ponen en contacto con el patrimonio comn, los nios y jvenes reconocern lo que la patria les ha dado y lo que les da. Respetarn la patria y podrn intentar luchar personalmente para que esa patria sea lo mejor posible.
150
Antes dijimos que el bien comn requiere que cada uno trabaje responsablemente y que luche por conseguir una sociedad ms justa y la paz necesaria para el desarrollo del pueblo. En la prctica, esto no es fcil, porque parece que el pueblo se divide en facciones, buscando cada una sus propios intereses a costa de los dems. Una poltica de reivindicacin de derechos tiende a separar los esfuerzos de la comunidad en lugar de unirla. Por tanto, se tratar de ver cmo se puede educar a los jvenes para que capten la importancia de su aportacin personal al pas. 99 Vamos a sugerir algunos puntos que convendr comentar con los jvenes: Solamente se puede lograr una situacin econmica estable en un pas si cada persona trabaja responsablemente, pensando no slo en sus derechos legtimos, sino tambin en sus deberes y en el bien comn. La justicia requiere que cada uno cumpla con las leyes comunes -con tal de que sean justas en s- y, por tanto, el patriotismo significa cumplir estas leyes, pagando los impuestos,[...]utilizando el derecho al voto, etc. La justicia necesita, tambin, que cada uno aproveche los cauces previstos para lograr mayor justicia a todos los niveles. Por tanto, para que pueda haber una patria unida y fuerte, la persona debe participar activamente en asociaciones de padres, asociaciones de vecinos, gobierno local, etc., de acuerdo con sus capacidades personales. La paz es resultado de la caridad vivida por los miembros de una sociedad: Por tanto , habr que buscar el modo de vivir la caridad con el vecino y con todos los dems, respetando la
99
151
152
diversidad de opiniones, ponindose de acuerdo para lograr mejoras, y defendindose de cualquier tipo de acto violento que perjudique la paz. El reconocimiento de los afanes nobles de todos los pases Hemos insistido en varias ocasiones en el peligro que puede haber de interesarse nicamente por la " patria chica ", que es la base del sentimiento patritico, pero que debe ser ensanchada para englobar un hbito operativo bueno a favor de toda la patria. Este hbito supone que existe no slo un sentimiento, sino tambin una apreciacin intelectual de la situacin. Ahora, queremos ir un poco ms lejos para mostrar cmo el patriotismo no debe quedar restringido a la preocupacin por el propio pas. La responsabilidad del ser humano es para con todos sus semejantes. Por tanto, con todo el mundo. Y eso supone conocer, en la medida de lo posible, cules son los logros de los distintos pases: cules son los verdaderos valores que se cuidan en ellos. Para los hijos, significa tener una curiosidad sana de aprender de los dems, de pensar qu se puede aprender de cada pas y que se les puede ofrecer. 100 ...El punto 75 de Gaudium et Spes dice: "Cultiven en las ciudades con magnanimidad y lealtad el amor a la patria, pero sin estrechez de miras, de modo que tengan siempre presente y busquen al mismo tiempo el bien de toda la familia humana". El deber de la persona no debe quedarse limitado a la atencin a
100
153
su propia patria. Este exclusivismo se reduce a un nacionalismo exagerado, llegando a despreciar con palabras y con obras a los dems. La vida nacional debe considerarse como algo apoltico. "La vida nacional se convirti en principio de descomposicin de la comunidad de los pueblos cuando comenz a utilizrsela como medio para fines polticos, esto es, cuando el poder central organizado de un Estado hizo la vida nacional la base de su expansin y de sus ansias dominadoras. Por esta razn, consideramos la poltica nacionalista como germen de rivalidades y tea incendiaria de la discordia " (Po XII, Mensaje navideo, 1954)101 El pensamiento de Baden Powell Baden Powell nos aclara en la conferencia de High Leigh (1926): [Leccin de la Gran Guerra]: Si la guerra no fue un bien para nadie, pienso que cuando menos nos ha dejado la leccin de que el patriotismo, cuando es incapaz de contemplar ms all de su propio horizonte y de reconocer y apreciar los bienes de otras naciones, no es solamente mezquino, sino as mismo perjudicial. Tambin nos ha enseado la guerra que el respeto mutuo y la buena voluntad entre los pueblos, y no la crtica severa, son el nico camino para asegurar la paz y la prosperidad en el mundo. 102
101 102
ISAACS, David, Ob. cit., pg. 445-446 BADEN POWELL, conferencia: "La religin en los Movimientos de Scouts y Guas", 1926, Inglaterra, citado por GUERRA, Guido, en B.P.: La religin en el Escultismo, 1a. ed., Edit. Claretiana, Buenos Aires, Argentina, 1978, pg. 12
154
[La promocin del yo]: El " yo " es el objetivo nmero uno de nueve de cada diez personas; as como lo es el de todas las llamadas "naciones patriticas". La consecuencia final de la promocin del yo es la guerra , mediante la cual el demonio gobierna el mundo. Su anttesis, el amor y el servicio desinteresados, manifestara a las claras la mano de Dios en el mundo.103 [La casa en paz]: Con el advenimiento de la buena voluntad y de la cooperacin, cesarn las minsculas discordias que separan a la nacin, las clases y los credos dejarn de llamarse hermanos de la boca para afuera, mientras persisten en actuar como enemigos y en dividir la casa contra s misma. Merced a la buena voluntad y a la cooperacin, una nacin congeniar con otra y los polticos descubrirn la imposibilidad de arrastrar a la guerra a pueblos que se profesan una mutua amistad. Descubrirn que lo importante es la voluntad de los pueblos. [El riesgo del nacionalismo]: Nuestra experiencia nos demuestra que el nacionalismo, una vez llevado a su punto extremo, busca la guerra con otras naciones, sin detenerse a considerar los esfuerzos que los estadistas desarrollan para evitarla. [El "nacionalismo de iglesia"]: Lo mismo sucede con los credos. Los conductores de las diferentes confesiones intentan reunirse en el redil ms amplio de un cristianismo interconfesional, pero su principal escollo reside no tanto en
103
155
las otras confesiones cuanto en los miembros ms fervorosos de su propia fe. 104 Agrega B.P. en "Roverismo hacia el xito": En el desarrollo de nuestro patriotismo no debemos olvidar el peligro de desnaturalizarlo convirtindolo en un nacionalismo estrecho. Est bien sentirse orgulloso de su pas, pero sin menospreciar los otros pases ni ponerlo sobre un pedestal ms alto que el que en realidad merezca 105 Los puntos extremistas que la gente da sobre un asunto , son los extremos de un ["sube y baja"...]. Son los [...] que hacen el ruido y atraen la atencin[...]. Por fortuna para las naciones existe un grupo de hombres de sentido comn colocados entre los dos extremos, quienes aunque no hablan fuerte, meditan los asuntos. A ellos pertenecen los trabajadores sensatos, los patrones humanos y los benefactores pblicos; en otras palabras, la ciudadana limpia que trabaja porque unos toleren a los otros para el bien de la comunidad. Es el elemento slido que sirve para mantener el equilibrio entre los dos extremos. Evolucin y Revolucin: La verdadera evolucin, es un asunto de mucha trascendencia, que afecta todas las ramas de la vida pblica y privada y que requiere un estudio y trato cuidadosos por parte de los hombres desinteresados si sta ha de ser una bendicin y no una maldicin para el pblico en general. Los hombres maduros que han vivido lo suficiente para darse cuenta de lo que pasa en el mundo se sienten
104 105
BADEN POWELL, Conferencia cit., pg. 28-29 BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, Ob. cit., pg. 188
156
inclinados a preguntar a los extremistas qu es lo que ellos colocaran en el lugar de los gobiernos actuales. Reconocen que el progreso en direccin conveniente se hace constantemente en forma callada y que eso es la Evolucin, un desarrollo natural[...]. Los retoos son demasiado impacientes. Una vez, viv con un misionero en un lugar insalubre del frica Occidental. Era el cuarto ocupante de aquel puesto en cuatro aos. Sus predecesores haban muerto o haban sido obligados a retirarse a climas ms sanos. Le pregunt si l realmente pensaba que su trabajo pudiera ser suficientemente til, ya que, viendo alrededor, se poda uno dar cuenta del pequeo efecto real que el cristianismo tena sobre aquellos nativos a quienes se les haba inculcado con tanto sacrificio. El me explic que no esperaba ver resultados tangibles, pero que senta que la buena semilla sembrada en la generacin actual, aun cuando permaneca enterrada, poco a poco iba echando races y saldra a la superficie en la prxima generacin, dando flores y frutos en las generaciones venideras. Sin duda tena un buen espritu para dedicarse a la tarea que le estaba encomendada. Si esta clase de espritu lo pusiramos nosotros en nuestros esfuerzos para mejorar las condiciones de nuestro pas, los efectos, probablemente, al final tendran mucho ms xito. Pero los extremistas, generalmente prefieren exhibirse en vez de trabajar en [el silencio...]poniendo los cimientos. 106
106
157
Libertad de pensamiento: La libertad individual est bien mientras no interfiera por el bien de la comunidad en conjunto. Todo el mundo tiene derecho a sus propias opiniones pero es necesario que exista un lmite[...]. Todos creemos que todo ser humano, colocado por Dios en este mundo, debe tener una oportunidad de gozar y sacar el mayor fruto de esta vida, sin ser obstaculizado por las circunstancias adversas creadas por el hombre que conducen a la pobreza. Pero todo el trabajo [del materialismo...]del mundo, jams pondr fin a esta situacin, como tampoco lo lograrn todas las leyes que editen los parlamentos. Este es un asunto de buena voluntad y cooperacin de todas las clases sociales para ayudar a nuestros hermanos ms desvalidos a salir de su situacin, principalmente, otorgndoles una educacin adecuada que los conduzca a la carrera que deban seguir, y formndoles el carcter. 107 Ciudadanos de una nacin y del mundo Cada persona pertenece a una lengua, a una cultura y a una nacin concreta. No existen personas en abstracto. La afirmacin de nuestra identidad diferenciada no nos separa de los dems sino que permite la complementariedad. En una comunidad humana, la originalidad de cada persona beneficia al conjunto. En la convivencia internacional, la diversidad de pueblos, lenguas y culturas es una riqueza para todos. La uniformidad nos empobrecera. En el mundo de los seres vivos
107
158
hemos comprobado que el proceso evolutivo supone la garanta de la supervivencia, de las necesarias adaptaciones al medio y del perfeccionamiento biolgico En el mundo humano la diversidad de los pueblos tambin es un hecho positivo para nuestra especie. Desde cada tradicin, desde cada lenguaje, creamos ideas, smbolos, valores, obras de arte, formas de convivencia y estilos de vida que son patrimonio de toda la humanidad. En el mundo contemporneo es fcil perder o diluir nuestra identidad cultural. Las culturas dominantes disponen de poderosos recursos para propagar sus valores. Los medios de comunicacin tienden a uniformar todas las culturas. Nos proponen una supuesta cultura universal que tiene como dogmas la primaca del dinero y del mercado, la superioridad de la cultura tecnolgica occidental y el individualismo como estilo de vida. Nos quieren hacer creer que hay una jerarquizacin entre las naciones y en las culturas y que es normal que existan formas de dominacin entre los pueblos y entre las culturas. Frente a estos criterios hemos de afirmar con claridad que las diferencias entre las naciones y entre las culturas no justifica su jerarquizacin ni la dominacin de unas sobre las otras. Tambin debemos afirmar que el progreso de la humanidad no se realizar por la va de la uniformidad sino por la articulacin de la diversidad cultural. Todas las culturas y todas las naciones independientemente de su poder y de su riqueza material, son iguales en dignidad. Nos hacemos humanos cuando vivimos enamorados de nuestra lengua, de nuestra cultura y de nuestro pueblo. Cuando recibimos la herencia de nuestras tradiciones. Cuando generamos, en nuestras comunidades nacionales, proyectos
159
para una convivencia ms justa y ms libre. Cuando la afirmacin de nuestra identidad y de nuestra diferencia nos permite simpatizar con otros pueblos y otras culturas cuyo patrimonio tambin es admirable. No hay contradiccin entre nuestra condicin de ciudadanos de un pueblo concreto y nuestra condicin de ciudadanos del mundo. Solo se puede construir un mundo humano si se respeta y se promueve el desarrollo de cada una de las naciones que habitan el planeta tierra, y si desaparecen las actuales formas de dominacin de unos pueblos sobre los otros. Todas las naciones tienen derecho a autodeterminarse y a colaborar en proyectos comunes sobre la base de la soberana de sus pueblos. En el mundo actual debemos establecer formas avanzadas de cooperacin internacional. Los desafos ms importantes a los cuales han de responder nuestros pueblos son de orden internacional. El desequilibrio Norte-Sur, el agotamiento de los recursos del planeta, los cambios climticos, la paz y el desarme, la utilizacin de la ciencia al servicio de las necesidades humanas y el crecimiento demogrfico no pueden plantearse como problemas particulares de cada nacin. Son problemas globales cuya solucin solo es posible a escala internacional. La ciudadana del siglo XXI tendr que ser, simultneamente, nacional e internacional. En este aspecto ser necesario dar ms consistencia a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y favorecer el desarrollo de las ONG (Organizaciones internacionales no Gubernamentales). En la perspectiva del siglo XXI, solo podemos ser plenamente humanos si la fidelidad a nuestros pueblos nos abre generosamente a las responsabilidades internacionales. Esta
160
responsabilidad ha de ser compartida por las instituciones polticas y por la sociedad civil.108 Existen avances en la economa mundial (aunque no han solucionado el grave problema de la mala distribucin de la riqueza) que van derribado varias fronteras; otras, como las geogrficas, se van poco a poco, concertando pacficamente y, una muy importante, la frontera del idioma esta en vas de solucin mediante la informtica; pero lamentablemente hay fronteras que se han agudizado: la diferencia entre ricos y pobres, entre informatizados y los no educados para el mundo actual. Organizar la sociedad civil y condicionar el poder poltico para poder asumir con seriedad estos desafos es nuestra tarea para las prximas dcadas. Hoy ms que nunca tiene vigencia el lema de los scouts: "Siempre Listos", simplista traduccin del original en ingls: "be prepared" que literalmente significa "Estar preparados", termino que sera ms exacto en la idea de B.P.: "estar preparados para la vida, para enfrentar el mundo que tenemos por delante y tratar de dejarlo en mejores condiciones de cmo lo encontramos "
108
MART, Felix, en Ruta, camino hacia un proyecto (Anexo) , 1a. ed., Edit. Mov. Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1992, pg. 136-138
161
162
Descubrir a Dios en la naturaleza Todos conocemos una idea clave de todo el pensamiento de B. P. acerca de la religiosidad scout; aflora en numerosos pasajes de sus libros, como una constante de su orientacin pedaggica: el Scout debe "descubrir" a Dios a travs de su obra creadora. La obra de Dios es la naturaleza, o la Creacin, que es lo mismo. Este aspecto de la espiritualidad scout ha sido estudiado en todo el mundo, con gran provecho para la profundizacin del mtodo scout. B. P. seala siempre, ya sea en la admiracin por la obra de Dios en el Universo, ya sea en la caballerosidad y en la buena accin, una razn nica: todo en el mundo nos habla de Dios y toda accin scout va referida finamente a Dios. 109 La industrializacin, tal como se ha producido, ha utilizado la naturaleza de manera abusiva. La explotacin ilimitada de los recursos naturales no tiene en cuenta la necesidad de respetar los equilibrios que permiten la emergencia de la vida. El consumo exagerado de energa y la fabricacin de productos txicos de difcil eliminacin deterioran el medio ambiente. Tratamos la naturaleza como un objeto sometido a nuestros caprichos e incluso como un enemigo al que pretendemos
109
GUERRA, Guido, B.P.: La religin en el Escultismo, 1a. ed., Edit. Claretiana, Buenos Aires, Argentina, 1978, pg. 5
163
dominar. Frente a estas actitudes podemos optar por un trato diferente para no condicionar nuestra salud y nuestra plenitud humana. Compartimos la misma historia. No somos enemigos sino aliados. Corremos la misma suerte. Nuestra vida depende de la vida de la naturaleza. Las personas han de vivir en paz y armona con la naturaleza, excluir la intencin agresiva y no bloquear sus maravillosos poderes de regeneracin. Somos humanos cuando tratamos a la naturaleza como a una amiga. Todos los recursos del planeta son limitados y debemos administrarlos con una exquisita delicadeza: lo ros y los bosques, el aire y los ocanos, la tierra frtil y las especies vivientes. La primera actitud ante la naturaleza debe ser la contemplacin admirativa. Son admirables los valles y las montaas, son admirables los desiertos y las selvas, son admirables las flores, los insectos y las innumerables formas de vida vegetal y animal. Es admirable el paso de las estaciones Es admirable la concertacin entre la vida humana y la vida de la naturaleza. Es admirable pertenecer al mundo natural y tener conciencia de ello. Es admirable recibir la vida y transmitir la vida. La contemplacin de la naturaleza debe ser afectuosa. En el escenario de la vida tambin juegan su papel la violencia y la muerte, pero nuestro afecto se dirige al reino de la vida y, de manera ms amplia, a todas las realidades que envuelven la vida, a los elementos iniciales que ya veneraban los antiguos filsofos griegos: la tierra, el aire, el agua y el fuego. Podemos ser amigos de estos elementos, aprovechar sus energas creadoras, dejarnos fascinar por su misterio. Tambin nos admira el orden csmico, su belleza, sus magnitudes fantsticas, su silencio.
164
La segunda actitud ante la naturaleza es nuestra participacin creadora. Hemos de cuidar de la naturaleza como jardineros que, de manera inteligente y amorosa, cuidan su propio jardn. Intervenir para incrementar la vida, el esplendor, la belleza. Lo que es bueno para la naturaleza tambin es bueno para los seres humanos. Las necesidades de las poblaciones humanas pueden cubrirse respetando el patrimonio natural y utilizando los bienes de la naturaleza sin destruir las fuentes de la energa y de la vida. En esta perspectiva debe imaginarse una nueva civilizacin muy distinta de la actual. Los eclogos nos indican los criterios sobre los cuales deber establecerse la sociedad futura. Ser necesario cambiar nuestros hbitos de consumo energtico. Ser necesario producir otros bienes y de otra manera, abandonando las locuras consumistas. Ser necesario reciclar. Ser necesario compartir. Ser necesario proponer otro tipo de desarrollo. Pero no hace falta esperar la llegada de otro modelo de civilizacin para que nuestro trato personal con la naturaleza sea amable. Nuestro estilo de vida personal puede contribuir ya al cambio global que necesitamos. Podemos practicar un consumo que se inspire en los nuevas criterios. Podemos habitar nuestro entorno concreto protegiendo y embelleciendo la naturaleza. Podemos dar fuerza a las iniciativas colectivas de defensa del medio, verdaderas alternativas al actual sistema energtico y al modelo industrial vigente. Podemos dar tiempo a la contemplacin de la naturaleza. Podemos vivir ms cercanos a la lluvia, al viento, a los rboles, hasta convertirlos en amigos habituales. Sin consumirlos, disfrutando de su compaa, estableciendo una solidaridad amable entre todos los integrantes
165
del mundo natural. Algunas civilizaciones veneran a la madre tierra. Seguramente no podemos ser humanos sin establecer una comunin con la naturaleza. Somos, a la vez, muy parecidos a los otros seres naturales y muy distantes por nuestros inslitos niveles de conciencia. 110 Dios es indiscutible Hay algunas cosas de B. P. que acaso no sean muy conocidas entre nosotros, o que fueron muy poco comentadas. Sabemos que B. P. fue un miembro prctico de la Iglesia Anglicana, y que lea asiduamente la Biblia. Adems de cumplir cabalmente con sus deberes religiosos en su comunidad cristiana, su espritu amplio y universalista le hizo concebir un movimiento en el cual toda religin pudiera aportar lo propio. En su ideario scout, Dios es indiscutible. Un ateo no puede ser Scout. Adems, dirigindose a los muchachos de todo el mundo, l, un cristiano, es tan amplio, que de hecho no hay muchacho en el mundo que no pueda aceptarlo, porque, como Scout, B. P. es universalista. Funda un movimiento mundial; y por eso es respetuoso de todas las religiones del mundo, cuyo contenido esencial se reduce a lo que la Biblia afirma, y que Jess confirma en el Evangelio: amor a Dios y amor al prjimo. 111
110
MART, Felix, en Ruta, camino hacia un proyecto (Anexo) , 1a. ed., Edit. Mov. Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1992, pg. 132-134 111 GUERRA, Guido, Ob. Cit., pg. 6
166
Fundamentacin de la educacin en la fe El fondo del sentimiento religioso est ligado a la relacin con lo Absoluto, con Dios. Ya desde la etimologa latina, "religare" nos dice de esa unin y enlace con Dios, en el que se afirma la religiosidad. De esa reunin, en el siglo IV d. J.C. ya nos hablaba San Agustn, cuando nos deca que a l, con acento mstico, slo le interesaba "la relacin del alma con Dios", en forma directa. A esto lo llama E. Spranger en sus Formas de vida, "misticismo trascendente", porque la relacin del hombre con Dios no pasa por el mundo. Mientras que en el "misticismo inmanente:" Spranger lo dice- las cosas del mundo son como peldaos que nos permiten elevarnos hasta Dios. Los msticos indicaron muy bien este camino, pero cuando nos encontramos con el hombre comn - por religioso que sea - y Dios, el problema toma indudablemente otros matices. Necesito de la fe, en este plano, para posibilitar el encuentro con Dios. San Pablo lo saba: si no tienes fe, irs errabundo por el mundo, sin encontrar a Dios. Sin los valores religiosos, la escala total de valores no tiene sentido, no alcanza nunca la plenitud, aunque desarrolle los valores ticos. Se necesita de la Trascendencia, de lo Absoluto, de Dios, para que el hombre encuentre la paz, esa que buscamos da a da en el mundo... pero que no encontramos. De ah el fatal desvo del atesmo y de todas las formas del nihilismo, que al negar a Dios, al declarar "la muerte de Dios" (Nietzsche), slo puede aspirar al "superhombre", para estar "ms all del bien y del mal".
167
No se necesita mucho para comprender que, dentro del materialismo y sus representantes, no puede haber religiosidad alguna, porque con la negacin de los valores espirituales ms altos y la consiguiente negacin de Dios se derrumban todos los valores y nos quedamos "en el vaco del mundo", en el "vaco existencial", que Vctor Frankl ha patentizado tan bien. En una poca como la nuestra todo se confunde, todo se desvaloriza y todo da lo mismo, si no tenemos el sentido y El valor de la Trascendencia y el sentimiento de lo divino. Sin valores religiosos, la fe, la esperanza, la caridad, la piedad, desaparecen y el hombre se transforma en un hurfano mundano, sin asistencia ninguna. Si somos la imagen de lo humano-divino en el mundo, necesitamos de la "experiencia religiosa" y de una vida realizada en funcin de lo religioso. En caso contrario, sin fe, sin esperanza, sin amor, slo nos queda la materialidad de la vida actual, sobre la cual los jvenes, sobre todo, debieran reflexionar muy seriamente. Aqu es donde el Escultismo nos ofrece una herramienta formidable para contrarrestar este peligro y tratar as de "establecer en esta tierra el reino de Dios: El triunfo del amor en el mundo, en vez del dominio actual de las rivalidades y los intereses egostas" (Baden Powell). Segn nuestro Proyecto Educativo el educador scout debe tener como objetivo propiciar un espacio educativo para que tanto l como sus scouts logren: TRASCENDER El MUNDO MATERIAL UN CRECIMIENTO EN LA FE, VIVIDA COMO UNA CONTINUA BSQUEDA Y DESCUBRIMIENTO DE DIOS. ADHERIR A PRINCIPIOS Y VALORES ESPIRITUALES.
168
DAR TESTIMONIO DE LA RELIGIN QUE LOS EXPRESA PARTICIPANDO ACTIVAMENTE EN LA COMUNIDAD DE FE DE CADA UNO. RESPETAR LAS CONVICCIONES RELIGIOSAS DE LOS DEMS 112 A continuacin trascribiremos dos importantes textos de Baden Powell referidos a la religin en el Movimiento Scout; se trata de prrafos de la Conferencia conjunta de comisionados Scouts y Guas, en High Leigh, el 2 de julio de l926, y del 5to escollo de su libro "Roverismo hacia el xito": Irreligin. Extractos del texto de la Conferencia de Baden Powell en High Leigh, Inglaterra (2 de julio 1926) La pregunta que me han formulado es "dnde entra la religin". Y mi respuesta es, simplemente, que la religin no entra, sino que se encuentra all de antemano, porque se trata de un factor fundamental, ubicado en la base misma del Escultismo y el Guidismo. 113 Bien saben todos que el objetivo de nuestro Movimiento es la formacin de ciudadanos felices, sanos y serviciales, es decir, buenos ciudadanos; esto, por poco que se lo
112
SCOUTS DE ARGENTINA, Proyecto educativo de Scouts de Argentina , Buenos Aires, Argentina, 1997. 113 BADEN POWELL, conferencia: "La religin en los Movimientos de Scouts y Guas", 1926, Inglaterra, citado por GUERRA, Guido, en B.P.: La religin en el Escultismo, 1a. ed., Edit. Claretiana, Buenos Aires, Argentina, 1978, pg. 11
169
analice, significa ciudadanos convencidos de una religin que tambin practican. Pero en esta poca materialista, en la que las distracciones y los placeres son puestos cada da ms y ms al alcance de la mano, el desarrollo del espritu se vuelve cada vez ms difcil y as se lo desprecia cada vez ms generalizadamente. El objetivo del Movimiento es brindar toda la ayuda que nos sea posible a fin de establecer en esta tierra el Reino de Dios. Para lograrlo, inculcamos a la juventud el espritu y la prctica cotidiana en sus vidas de una buena voluntad y una cooperacin desinteresadas. Aquellos de entre nosotros que somos cristianos hemos recibido estas virtudes de Cristo mismo, especialmente [en las enseanzas contenidas] en el Sermn de la montaa, pero las mismas virtudes son aplicables por igual a todos los adoradores de Dios, sea cual sea la forma de religin que adopten. [...] Cuando empleo la expresin "el Reino de Dios", quiero decir el triunfo del amor en el mundo, en vez del dominio actual de las rivalidades y los intereses egostas. 114 J. F. Newton dice [...]: "Los mejores hombres no son aquellos que se sienten seguros de su salvacin, sino aquellos otros que, en vez de entretenerse en reflexiones enfermizas en torno de su propio estado espiritual, dedican todas sus fuerzas en bien de una existencia de amor bajo la gua de la verdad. Son tantos los que, con slo una vaga
114
170
idea del sentido del amor a Dios, lo aman en todo momento, mediante el socorro que prestan a los que se cruzan en su camino... La religin no se halla al margen de la vida, sino que es la vida misma, y de sta, la mejor parte." 115 La religin no es una ciencia privativa de eruditos, pues si lo fuera sus beneficios no se extenderan ms all del mbito de los estudiosos y quedaran fuera del alcance de los pobres; pero tampoco es un fetiche, pues si lo fuera su dominio no excedera el mbito de los ms dbiles, de los que se guan por sus emociones, de los supersticiosos. Siempre y cuando la contemplemos en su simplicidad original, le religin se encuentra ciertamente tan actualizada hoy para el uso de todos como pueda haberlo estado en cualquier otro momento. Lo que importa es el trabajo y la conducta "No todo el que me diga 'Seor! Seor!'..., sino el que haga. . ." [...] Muchos hombres hoy, y maana sern ms,[...]quieren retornar a los fundamentos directos y sencillos. Se produce una evolucin, tanto en la libertad y la determinacin de la persona como en la educacin general de los jvenes. Nosotros, los mayores, necesitamos reconocerlo si es nuestro deseo mantener el paso en los ideales que proporcionamos a los jvenes. En los ltimos treinta aos, la nueva generacin ha salido del encierro de una disciplina victoriana, ejercida desde el exterior, para encontrarse en un estado de mayor libertad, en el cual se ve obligada a regular su conducta mediante un control personal ejercido desde el interior.
115
171
Surge de all la mayor necesidad de la formacin del carcter, si se desea que ese control se mantenga encarrilado y no degenere en libertinaje. Lo que sucede con sus conductas, sucede igualmente con su religiosidad, y los jvenes ya no toleran la gua del dogma, aunque se muestren aptos para una busca personal de conocimientos y razones que sostengan la fe; su apetencia se dirige ms a los fundamentos que a las formas diversas que han acabado por desfigurarlos 116 El objetivo primordial del plan de los Movimientos de Boyscouts y de Guas es proporcionar una formacin positiva, ms que inculcar preceptos negativos, porque el chico o la jovencita estn siempre mejor dispuestos para hacer algo que para asimilarlo pasivamente. Por ello introducimos en sus actividades, como base de la buena voluntad y el espritu de servicio futuros, la prctica de buenas acciones en la vida cotidiana. La base religiosa que subyace aqu es comn a todos los credos y, por lo tanto, nuestro Movimiento no interfiere con la forma de ninguno de ellos. La Promesa que formulan un Scout o una Gua al ingresar dice en su primer punto: "Cumplir mi deber con Dios." [...] Por lo tanto, antes de que la Promesa sea recibida, el primer paso que ha de darse ser el de verificar que el muchacho perciba a Dios de alguna manera. Nos demuestra la experiencia, especialmente entre los chicos ms pobres y menos formados -y recordemos que en la caballera se nos ense a llevar el paso del ms lento de
116
172
los caballos-, que "el estudio de la naturaleza nos proporciona el mtodo ms comprensible y ms inmediatamente asimilable". Mediante el estudio de la naturaleza, caemos muy pronto en la cuenta que no existen dos criaturas exactamente iguales.[...] A pesar de ello, cada vez que ponemos manos a la obra para ensear religin, lo hacemos en una clase de la Escuela Dominical, tal como si todos fueran de la misma pasta, tanto en temperamento como en receptividad, pensamiento y carcter. El den Inge ha acertado al decir que "la religin no puede ser enseada, pero puede ser captada". Nosotros queremos ensersela por medio de preceptos y teologa elemental, entre las cuatro paredes de una escuela, y mientras tanto all afuera brilla el sol y la naturaleza exclama que ella, a travs de sus ojos, de sus odos, de su olfato y del tacto de sus manos, puede manifestarles las maravillas y bellezas del Creador. 117 El chico comprender[...]que es uno ms entre las creaciones de Dios y sabr que hay un papel en la evolucin general de la naturaleza que es suyo. De esta forma, prcticamente, la joven alma podr ser atrada y conducida hacia la comprensin de Dios. El paso posterior ser el de mostrar que Dios es amor, un amor que trabaja en torno de cada uno y en su mismo interior. Entonces el resto se hace fcil.
117
173
El muchacho comprender mejor a partir de all que parte de su "deber con Dios" consiste en cuidar y desarrollar, pues se trata de un prstamo sagrado, los talentos con que Dios lo ha provisto pera su trnsito por la vida: el cuerpo, con su salud y su vigor y sus poderes de reproduccin aplicados al servicio de Dios; la mente, con su asombrosa capacidad de raciocinio, de memoria y apreciacin, que lo pone por encima del mundo animal: y el alma, esa partcula de Dios en su interior, es decir, el Amor, que puede ser desarrollado y fortificado por la expresin y la prctica continuas. As, podremos ensearles que cumplir el deber con Dios significa no solamente reclinarse en su bondad, sino asimismo en hacer su voluntad, mediante la prctica del amor al prjimo. Si esto pudiera constituirse en regla universal, entonces ciertamente encontraramos el cielo en la tierra. Seguidamente, el Scout o la Gua prometen cumplir la Ley del Scout. sta enfatiza y seala la conducta que ha de mantenerse con respecto a uno mismo y al prjimo, de acuerdo con las grandes lneas del Sermn de la montaa. Adems, la ley del Scout es una serie de mandamientos positivos y no un cdigo de prohibiciones bajo lo amenaza del castigo. Slo mediante la buena voluntad y la cooperacin, ello es, mediante el servicio brindado alegremente a los dems, puede un hombre alcanzar el xito real, es decir, la felicidad.
174
Porque de tal manera descubre que el cielo se encuentra aqu, en esta tierra, y advierte que no se trata de una visin del otro mundo. 118 La prxima generacin requiere con urgencia el desarrollo de un amplio criterio de buena voluntad y servicio, para unir tanto a los credos como a los mismos pueblos. El sealado es un deber de grave responsabilidad para todas las clases, de importancia para el futuro y fuente de una promesa extraordinaria. La experiencia demuestra que los Scouts y las Guas responden en grado notable al llamado al servicio.[...] stos son los padres y las madres de muchos ms millones que llegarn en un futuro cercano. Si estn imbuidos con el espritu verdadero y la prctica de la religin en sus vidas cotidianas, sern el conducto para transmitir dicho espritu a aquellos millones y millones de los aos venideros. As, nosotros, Scouts o Guas, tenemos al alcance de la mano -si sabemos usarla correctamente- una oportunidad de oro para ayudar a las Iglesias, y el elevado privilegio de llevar a cabo, mediante nuestra preparacin de la juventud, una contribucin directa al advenimiento del Reino de Paz y Buena Voluntad de Dios sobre la tierra. 119
118 119
BADEN POWELL, conferencia cit., pg. 26-28 BADEN POWELL, conferencia cit., pg. 29-30
175
Transcripcin textual del 5 escollo de "Roverismo hacia el xito" (1930): Irreligin Atesmo Hay muchos hombres que no tienen religin, que no creen en Dios; se les conoce por ateos. [...] Existen [...]sociedades de esta clase. Ellas pueden tener las opiniones que quieran a este respecto, pero cuando tratan, como siempre lo hacen, de imponer estas ideas en los dems, se convierten en enemigos de la peor ralea. Algunas de estas sociedades, atacan directamente las creencias de los dems en forma muy ofensiva y creo que hacindolo as, de hecho, hacen ms bien que mal a la religiones que atacan, ya que hace que la gente despierte, y haciendo a un lado sus diferencias, se congreguen para repeler el ataque. 120 Aparte de los antirreligiosos, hay muchas personas quienes, aunque no se oponen en forma violenta a la religin, no estn particularmente interesadas en ella. En algunos casos nunca han aprendido nada acerca de sta, en otros no les ha parecido atractiva o no les ha inspirado y la han hecho a un lado. Mark Twain deca que senta aversin a discutir religin, ya que sta trataba del infierno y del cielo y l tena amigos en los dos lados. Por otra parte, he conocido, en lo ms intrincado de la selva, personas que de nios no haban recibido en su casa instruccin religiosa, pero que por s mismas haban llegado
120
BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, trad. por la Asociacin de Scouts de Mxico, 2a. edicin, Ed. Escultismo , Mxico, 1962, pag. 198
176
al conocimiento de Dios a travs de sus obras y de las maravillas con que ha dotado al mundo. Tales hombres han llegado a la conclusin de que son parte y miembros de esa maravillosa creacin, pero dotados en mucho mayor grado que otros animales, ya que tienen inteligencia, poder para apreciar la belleza, y sentido del bien hacia sus semejantes, lo que significa poseer algo del espritu de Dios dentro de uno mismo. Dios Creador es reconocido por la mayora de las religiones, siendo sus diferencias por lo que hace al carcter operante de la conexin entre el Creador y el alma humana. Los cristianos creemos que Jesucristo vino a vivir entre nosotros para interpretar y darnos a conocer el hecho de que Dios es Amor y que los sacrificios y ofrendas hechas a Dios, como se practicaban en la antigedad por las religiones supersticiosas, no le eran gratos a l, que lo que desea es el sacrificio de uno mismo y el servicio a Dios.
La Religin es esencial en la felicidad Si uno realmente se propone obtener xito -ser feliz-, es necesario evitar el ser absorbido por los charlatanes irreligiosos; es indispensable tener una base religiosa en la vida. No significa esto solamente concurrir a la iglesia, conocer la Biblia y entender la Teologa. Hay hombres sinceramente religiosos casi sin conocer la Biblia y sin haberla estudiado.
177
La religin, brevemente expresada significa: Primero: Reconocer quin y qu es Dios. Segundo: Sacar el mejor provecho de la vida que nos ha otorgado, haciendo lo que l desea que nosotros hagamos. Esto es de preferencia, haciendo algo por el prjimo. Tal debe ser vuestro credo, no solamente como punto de meditacin para los domingos, sino algo que norme vuestra vida en cada momento y en cada fase todos los das. Como un medio para alcanzar estos dos puntos y evitar el atesmo, hay dos cosas que yo os recomiendo hacer. Una de ellas es leer ese libro maravilloso antiqusimo, la Biblia, que adems de contener la revelacin divina es una historia interesante llena de poesa. La otra es leer eso otro, maravilloso y antiguo libro, El Libro de la Naturaleza, ver y estudiar lo ms que sea posible sus maravillas y sus bellezas, puestas a la disposicin de todos los seres humanos. Y hecho esto, meditar para descubrir cul es la mejor manera de servir a Dios mientras se dispone de la vida que l mismo nos ha facilitado. 121
El Libro de la Naturaleza Lo que voy a decir aqu, es para aquellos que no tienen religin o que estn en peligro de caer por el escollo del atesmo.
121
178
El ateo dice que est en contra del cristianismo y de otras formas de religin, porque estas son supersticiones y no principios guiadores de la vida. Sostiene que una religin que debe aprenderse en libros escritos por hombres, no puede ser verdadera. Pero parece no darse cuenta de que adems de libros impresos y adems de la revelacin, Dios nos ha dado el gran Libro de la Naturaleza, para leer en l y no podr alegar que ah existe mentira, pues los hechos son irrefutables. Shakespeare habla de "sermones en piedras, lenguas en rboles, libros en arroyuelos cantarinos y bondad en todo". Bacon ha escrito: "El estudio del Libro de la Naturaleza, es una llave verdadera para la revelacin." El Corn dice: "No veis que todo lo que hay en el cielo y en la Tierra est al servicio de Dios; el sol, la luna, las estrellas y los montes, los rboles, las bestias y los hombres?" Espero no ser mal interpretado, no sugiero que el estudio de la Naturaleza sea una forma de culto o un sustituto de la religin; por lo que yo abogo es porque la comprensin de la Naturaleza sea, en determinados casos, un paso para alcanzar la religin. Este mtodo tal vez sea el que atraiga donde otros han fallado, especialmente en aquellos inclinados al atesmo, que no tienen ideas religiosas en particular o qu las tuvieron y las han hecho a en lado. 122
122
179
La Naturaleza como escaln para conocer a Dios [...] Humildad y Reverencia: El antdoto para el atesmo es la humildad acoplada con la reverencia, cosa tan difcil de aprender como lo es de ensear. Permitidme daros ejemplos de cmo se obtiene por contacto de la Naturaleza: 123 LAS MARAVILLAS DEL BOSQUE Si vosotros no habis viajado por las selvas del Brasil y del centro del frica Occidental, difcilmente podres imaginar la curiosa sensacin de obsesin que lo acomete a uno cuando camina afanosamente por aquel escenario que desde el primer momento despliega la belleza y la maravilla de la selva tropical. Recuerda, hasta a aquellas mentes menos sensitivas, toda la gracia y majestad de una catedral. Pero a pesar de todo su atractivo, esconde algo de horror en su luz tenue y su intrincada vegetacin. A travs de la maleza entrelazada, uno se abre camino teniendo sobre la cabeza enormes rboles que impiden la entrada del sol y del aire. Y todava ms arriba las copas de los rboles[...]monarcas de la selva sacuden sus melenas a sesenta metros sobre el suelo. Pero rara vez ve uno estas cabezas mientras se abre paso entre las ramas, las races, las hojas, las enredaderas y los arbustos. Conforme uno camina da tras da, y quizs semana tras semana, a travs de este terreno tedioso, su belleza se olvida, a fuerza de su continua. repeticin, y llega a convertirse en un horror del que se da uno cuenta no hay escape ni alivio. Una depresin enfermiza hace presa de uno
123
180
y se dan casos de que la melancola y la locura se apoderan del caminante. De noche, cuando uno se acuesta en la oscuridad, en aquel silencio suave de la noche tropical, el bosque enmudece, pero aqu y all se oyen multitud de pequeas voces. El canto de los grillos, el croar de las ranas, el caer de las hojas, el murmullo de la brisa que juega entre las ramas, sobre la cabeza. De cuando en cuando, a largos intervalos, se rompe la quietud por el ms impresionante de los ruidos de la selva, el rugido y el chasquido que produce uno de aquellos honorables veteranos, rboles gigantes, que ceden al peso de sus aos y, caen desde sus pedestales orgullosos para, no volver a ser vistos jams. Hay un momento de tensin., como si fuera de respetuoso silencio y de nuevo, las pequeas voces de la selva se vuelven a escuchar. El hombre parece fuera de lugar, parece un transgresor, aquello es el ritmo de las plantas y de los insectos y, sin embargo, hay vida, sensacin de reproduccin, muerte y evolucin en gestacin constante que obedece a la misma ley que gobierna el resto del Universo. El hombre tiene camaradas de la Naturaleza entre las plantas y las creaturas de la selva. Para aquellos que tienen ojos y s ven y odos y oyen, la selva es al mismo tiempo un laboratorio, un club y un templo.124
124
181
SOLO EN LOS ANDES En los Andes de la Amrica del Sur una maana emprend solo una excursin antes del amanecer para escalar una montaa. La neblina fra del alba era acentuada por lo profundo del can del cual part, y los picos se agolpaban unos sobre otros, teniendo por fondo el cielo, pero en una oscuridad que dificultaba juzgar distancias o alturas. Conforme iba ascendiendo iba gradualmente aumentando la luz del da, los arrecifes y las masas rocosas se iban destacando ms y ms. El aire era sumamente fro, transparente y quieto, y el silencio, grandemente tenso que me rodeaba, me oprima. No haba un murmullo de arroyo, ni un chirriar de pjaros, ni un susurro de brisa. No haba sino quietud. Sin embargo, no era una quietud de muerte, ms bien pareca como si todo aquello -las montaas y los valles, las crestas y las rocas, estuvieran en posicin de alerta, esperando- observando la llegada del da, pareca casi un sacrilegio romper aquel silencio con el ruido de las pisadas sobre las piedras. La ladera a mi alrededor estaba desierta. A corta distancia y hacia arriba, enfrente se encontraba el horizonte hacia el cual me diriga y que siempre se alejaba. Volviendo la cara hacia atrs, haba otro horizonte semejante, pero a slo unos cuntos metros abajo y conduciendo hacia la neblina que acababa de dejar. Un escritor describiendo esta misma ascensin, ha comparado el ascenso a una hormiga tratando da salir de una vasija, y as es como uno se siente. Arriba de las rocas que me rodeaban, comenzaban a delinearse nuevas crestas de picos ms altos que parecan
182
gigantes destacndose claramente a la luz de la aurora, pero todos fros e impasibles, observndome sobre los hombros de sus vecinos ms bajos. Yo era el nico objeto mvil en aquella inmensidad de rocas y crestas rgidas. Me senta un intruso, un transgresor en aquel dominio solemne. Los estratos y la variedad de rocas existentes ah, me hablaban de miles de aos, desde que la Tierra haba salido de su crisol. Me senta como un insecto pequeo en medio de aquella grandeza. Conforme ascenda, ms y ms, la respiracin se me haca difcil y la sensacin de soledad y de pequeez creca en medio de aquel intenso silencio y bajo enormes jirones de cielo. De repente, sobre una de aquellas crestas, vi un pico blanco verdoso, de nieve perenne, claramente delineado contra el cielo, y despus otro y otros ms por todos los lados. Pareca como si los grandes gigantes de la cordillera sobre cuyas facetas verticales jams se haba posado la planta del hombre, se hubieran puesto de pie para observarme, fros, austeros, silenciosos e inmisericordes. Aquellas alturas estupendas, el espantoso silencio, la soledad y la inmensidad, todo pareca tratar de aterrarme. No me senta yo mismo. Se apoder de m un enorme deseo de gritar para intentar romper aquel hechizo. Sin embargo, la voz humana ms potente, habra resonado all como un dbil esfuerzo, como el chillido de un abdejo que una vez o entre las vastas ruinas del coliseo romano.
183
Trataba de cerrar los ojos, cuando, de repente, un extrao resplandor pareci descender sobre m de lo alto. Viendo hacia atrs, sobre mi hombro, me di cuenta de qu era lo que me haba hecho enmudecer. Uno de los grandes picos, que un momento antes era de color azul gris, ahora repentinamente brillaba en todo su esplendor con un color naranja rosado y sus partes bajas con sombras de palos violeta, azul y verde. La masa toda destacndose perfectamente en todo su contorno y detalles, contra el cielo oscuro. Conforme fui pasando la vista de pico en pico, stos, se iban tornando color de rosa con la radiante aurora. Senta que aquello era demasiado para la mente de un pequeo mortal transgresor de aquel lugar sagrado, era algo demasiado atrevido el presenciar cmo la Naturaleza se vesta con las galas de la maana. No haba nada ah que conectara, esa escena divina con la vida humana que haba dejado abajo entre la niebla. Me tambale, aterrado hasta el espanto con aquel cuadro, y en aquel momento cuando necesitaba ms del contacto con el mundo humano, sobre el siguiente pico apareci delante de m una figura: la figura de "Cristo Redentor". No la figura usual de un cuerpo pattico colgado de la cruz, sino un ser amable, grande, con las ropas flotando al aire y con los brazos abiertos en actitud de proteccin y de bienvenida. Una magnfica estatua felizmente colocada con el propsito de sealar los linderos entre dos grandes estados, Argentina y Chile, con un signo de paz, pero ms
184
felizmente colocada de lo que el escultor pudo creer, en aquel lugar, como un eslabn tangible entra lo humano y lo divino; el eslabn que Cristo mismo vino a traer a la tierra.
125
La belleza de la Naturaleza Muchos de los individuos que viven en las ciudades jams llegan a darse cuenta o rara vez se dan cuenta de la belleza de la Naturaleza. Sus ojos estn acostumbrados a ver escaparates, anuncios y gente, y a observar el lema de "seguridad ante todo" . Pero aquellos que en cierto modo han vivido en contacto con la Naturaleza y se dan cuenta de sus bellezas, pueden, cuando van a la ciudad encontrar ah jirones de ella aun en las callejuelas estrechas. 126 Tal vez diris: "S, pero adnde voy a encontrar yo la montaas, los ocanos y los bosques? Cmo voy a ver y comprender estas maravillas de la Naturaleza y su mensaje?" Pues bien, casi podis alcanzar todo esto en vuestro propio pas si abandonis la ciudad y sus suburbios y vais al campo, a los bosques y las praderas, con vuestra mochila sobre la espalda y vuestro bordn en la mano, o llevando vuestra tienda de campaa, vuestra manta y vuestros tiles de cocina y sobre todo la Libertad. Gozando del aire libre que Dios nos ha dado, de preferencia en excursiones es
125 126
BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, Ob. cit., pg. 205-208 BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, Ob. cit., pg. 210
185
decir, caminando al travs del pas y llenando el espritu de las glorias que brindan el cielo, la tierra y el mar, gozando los colores tan variados del bosque y del campo, aspirando el perfume de las flores y del heno, escuchando la msica los arroyos y de los pjaros, y el murmullo de la brisa familiarizndose con los animales y sus costumbres hasta sentirse uno camarada de ellos, y "parte" del gran esquema de la Naturaleza. [...]Estoy convencido de que todo hombre necesita cambios como stos; una oportunidad de meditar y obtener un nuevo aspecto de la vida, una nueva elevacin hacia Dios. 127 El Alma Como hombres tenemos sobre los animales el poder de reconocer y apreciar las maravillas y las bellezas de la Naturaleza. Podemos admirar las glorias de una puesta de sol, la belleza de las flores y los rboles, la majestad de las montaas, la luz de la luna y los paisajes. Pero ms que todo esto, podemos construir cosas que es ms de lo que los animales pueden hacer; muchos pueden pintar, otros pueden escribir poesa y otros pueden hacer msica. Esto es lo que tenemos de ms sobre los animales para gozar de la vida. De todo esto se deduce que tambin debe esperarse algo ms de nosotros que de un rbol o de un animal cuyas facultades son limitadas, algo ms que gozar del sol, como ellos lo hacen.
127
186
El hombre tiene inteligencia y manera de usarla. Pero sta se malgasta si no es usada o es mal usada, por ejemplo cuando en vez de trabajar en el vasto universo que nos rodea, creado por Dios, nos dedicamos a pelear con el vecino de al lado por alguna cosa sin importancia, relativa a la poltica o a creencias. Pero es curioso que se haya disputado y peleado en el mundo ms a causa de la religin que por cualquier otra causa. Esto ms que curioso es ridculo; sin embargo, es verdad que entre ms apreciamos nuestras creencias religiosas, ms intransigentes nos volvemos con respecto a las ideas religiosas de los dems. Nos olvidamos de que todos somos hijos del mismo Padre, y que debemos ocuparnos en hacer Su Voluntad, an cuando sea por distintos caminos. Hay algo, sin embargo, que es seguro, y es que Dios no es un ser de mente estrecha como algunos parecen imaginarlo sino un amplio espritu de Amor que bendice a todo aquel que "trata en verdad de hacer cuanto puede por lograr el bien, de acuerdo con su conciencia y en su Servicio".128 Conciencia Cmo se puede mejor servir a Dios con la inteligencia y dems facultades que nos ha dado?. Si hay duda, hay que consultar a la Conciencia, es decir, esa voz que Dios ha puesto en nuestro interior. Ella nos dice en seguida lo que de nosotros se requiere que, en general,
128
187
ser prestarse a servir de buena voluntad y con generosidad. Los animales pelean y gruen, y, "los perros encuentran placer en ladrar y gruir; tal es la Naturaleza", pero no pueden elevarse a tener miras amplias, a ser caritativos, a ayudar a los dems y ser bondadosos. En cambio, los hombres pueden hacer todo esto si se lo proponen.. Es decir, el hombre obtiene su verdadera posicin cuando ejerce el divino amor que lleva dentro de s, en el servicio al prjimo. Amor [...]La chispa divina del Amor, que existe en todo hombre, si no se ejercita se desperdicia y muere; pero si se le pone en prctica, crece ms y ms, se fortalece y se hace ms exuberante cada da. Servir, es hacer a un lado el placer o la conveniencia para tender la mano al necesitado. Y si se practica el servicio a los dems da a da, lo mismo en las cosas pequeas que en las grandes, se va desarrollando esa chispa de amor que todos llevamos en nuestro interior y se hace tan fuerte que lo conduce a uno con alegra al travs de las dificultades y las penas de la vida; se eleva uno sobre ellas, se llena uno de buena voluntad hacia los hombres, y la Conciencia., esa voz interior, le dice a uno: " muy bien!". [...] El hombre, entre ms prodiga amor y caridad a sus semejantes, ms desarrolla su alma. [...] Un paso en la consecucin de este fin es la lectura de la Biblia, y conocer la historia de lo que Dios quiere que el
188
hombre haga, ejecutando despus este deseo por medio de la buena voluntad y la ayuda al prjimo, convirtiendo al hombre en un ser mejor y conducindolo salvo alrededor del escollo del atesmo en su viaje hacia la felicidad. 129 ESTUDIO DE LA NATURALEZA
Incluye
MARAVILLAS DE LA ESPRITU DE LA NATURALEZA NATURALEZA De los grmenes Instinto y vida animal microscpicos al infinito en la Astronoma Historia de la geologa del Amor de madre mundo Evolucin Caballerosidad Reproduccin Orden de la Naturaleza Vida Proteccin y ayuda Autosacrificio por bien comn BELLEZAS DE LA NATURALEZA Forma, color, sonido y ritmo de la Naturaleza Belleza en el Arte Autoexpresin e instinto en el arte y en el drama Goce de la belleza el Transmisin del goce a los dems Felicidad
SERVICIO
130
129 130
BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, Ob. cit., pg. 224-225 BADEN POWELL, Roverismo hacia el xito, Ob. cit., pg. 226
189
El misterio de Dios Dice Baden Powell en el prefacio a la 2 edicin de "Girl Guiding", Libro de la Gua: El amor y el conocimiento de la Naturaleza demostrarn la belleza del plan divino y ayudarn a comprender el lenguaje de las piedras silenciosas y de los arroyuelos murmurantes. Nuestras muchachas deben aprender a descifrar el Libro maravilloso que nuestro Padre nos ha dado. Con Longfellow les repetiremos sin cesar: " La Naturaleza, vieja nodriza, tom al nio en su regazo dicindole: ' He aqu el libro que tu Padre ha escrito para ti. Ven, salgamos juntos hacia regiones desconocidas y descifremos en el manuscrito de Dios lo que todava no ha sido ledo'. 131
Dentro y fuera del. mundo de las religiones, la exploracin de Dios, percibido tambin como lo primero y lo ltimo, lo ms prximo y lo ms distante, es la tarea que mejor corresponde a las inquietudes humanas. Somos humanos porque habitamos un espacio en el cual percibimos lo sagrado como presencia o
131
BADEN POWELL, Girl Guiding, prefacio, citado por BERNARD, Dominique, y otros, Baden-Powell hoy, Ob. cit. pg. 120
190
como ausencia. Eliminar o reprimir estas preguntas nos degradara, nos empobrecera, nos deshumanizara. Ser cristiano significa dar crdito a la experiencia de Jess, sobre la realidad de Dios. Confiando en las palabras y en la vida de Jess, estamos ms orientados ante el misterio de Dios. Los cristianos, como los no creyentes, nos distanciamos de las imgenes ms habituales que hemos puesto en circulacin sobre la realidad de Dios. No creemos en un Dios legitimador de los poderes del mundo. No creemos en un Dios que se vive en rgimen psicolgico de dependencia o de miedo. No creemos en un Dios que recorta nuestra libertad y nuestra creatividad. No creemos en un Dios circunscrito al mbito de la magia. No creemos en un Dios domesticado por las religiones y sus cultos. No creemos en un Dios justificado desde fuera en funcin de intereses y criterios humanos. Todas las falsas imgenes de Dios se convierten en tirnicas y substituimos lo sagrado por la muerte. Los cristianos nos acercamos a un Dios percibido como misterio de vida, que se complace en el amor y en perdn, que est comprometido en la liberacin de las personas y de los pueblos, que invita a la felicidad, que fundamenta la libertad y la dignidad humanas, que no nos deja en poder del mal ni de la muerte, que es amoroso como una madre y que, en su misterio, no vive en soledad sino en comunidad. Todas nuestras afirmaciones sobre Dios son torpes y fragmentarias. Apuntan a una realidad que no dominamos y ante la cual nuestros lenguajes narrativos y simblicos son insuficientes. A pesar de estas limitaciones los cristianos vivimos como una gracia la proximidad de Dios, reproduciendo las palabras y los gestos de Jess. Nuestras comunidades son espacios abiertos a todo lo humano y, sobre todo, abiertos a una presencia de Dios que
191
inspira comportamientos fraternales, serviciales y humanizadores. Pero la experiencia de Dios tiene valor en s misma y no por sus efectos sociales. Los cristianos, cada uno a nuestra manera, vivimos el misterio de Dios, como una aventura amorosa, contemplativa, que nos complace, nos da paz y nos da energas que no se consumen. Los caminos de nuestra evolucin religiosa son diversos y personalizados. Pero la fe es una gracia y no se transmite mecnicamente. Solo sabemos que todos los procesos de humanizacin nos acercan a la realidad de Dios. Son prembulos de la fe. Sabemos tambin que, en la perspectiva cristiana, la aproximacin a Dios nos hace ms sensibles a la fraternidad humana. La generosidad amorosa es una experiencia que nos conecta con la realidad de Dios. El Dios invisible aparece discretamente en las experiencias amorosas y fraternales. Hay una convergencia entre maduracin humana y acercamiento a Dios. Pero el mensaje cristiano es distinto de los mensajes humanistas. Segn los evangelios la realizacin de la vida humana puede conseguirse con comportamientos paradjicos. La experiencia de Dios permite, a veces, abrazar la pobreza como estilo de vida, amar a los enemigos, entregarse y entregar la vida, engendrar el bien cuando el mal nos hiere con su poder, mantener encendidas las esperanzas ms frgiles y romper la muerte con gestos de resurreccin. 132
132
192
CONCLUSIN
193
194
En el transcurso de solo una semana, antes de escribir estas lneas (setiembre de 1997), han dejado este mundo tres personalidades: Lady Di (Diana Spencer, princesa de Gales), la Madre Teresa de Calcuta y el psiquiatra Viktor Frankl (sobreviviente de los campos de concentracin de la Alemania de la segunda guerra; creador de la logoterapia: un anlisis existencial del sentido de la vida para el hombre). Los medios de comunicacin social se han ocupado en forma explosiva del primer caso (biografas, fotos, pelculas, etc.). Muy atrs, en segundo lugar de la Madre Teresa; y V. Frankl a pasado prcticamente desapercibido. Sera una buena ejercitacin para nosotros reordenar estos modelos segn el orden de prioridades que nos da la educacin en la sinceridad, en la abnegacin y en la pureza. Seguramente comprobaramos cierto "desorden" en el "consumo" de informacin. Y esto ocurre porque continuamente nos intentan "vender valores" que sustituyen la inquietud humana ante los valores trascendentes por pseudofilosofas que identifican la felicidad con el placer, el dinero o la fama, como las vas para hacer desaparecer el dolor y el sufrimiento humano. Pero de esta manera, se comprueba, se llega a la alienacin, a la drogadiccin, a las conductas desviadas o suicidas hacindose evidente la necesidad, no solo de identificar y analizar estas situaciones de manipulacin del ser humano, sino tambin la de pasar a la accin comprometida, tanto a nivel personal como comunitario, para lograr poco a poco este cambio que la sociedad demanda. El Movimiento Scout tiene una oferta que hacer en este sentido, pero no como quien vende un producto sino desde el respeto profundo por la persona humana, por el joven y por el nio. Una
195
oferta desde la libertad, la autonoma personal y la autoformacin. No se trata de "programar correctamente" al joven para que el resultado sea una "buena persona, fiel al sistema". No se trata de un "proyecto cerrado". Se trata de un proceso estmulo-respuesta que debe "sacar a la luz" , fortalecer y enriquecer la intimidad de cada sujeto. Se trata, en definitiva, de un "proyecto abierto": "Cada hombre tiene el derecho y el deber de elegir responsablemente su propia vida. A esto se refera el general San Martn cuando deca: "Cada hombre es el arquitecto de su propio destino". "Es deducible, que en ese camino, el nio podr ir desprendindose de la bsqueda imperiosa del placer inmediato, encontrando los lmites adecuados, en razn de la comprensin de los valores y de las exigencias de la realidad asumida integralmente. De esta forma esa realidad deja de ser vivida como una "mera frustracin de deseos" y se transforma en un "universo abierto", en el que est para descubrir un misterio permanente, "su sentido": el de su existencia y la de sus semejantes."133 El joven cuenta para ello con "herramientas", como las primordialmente adquiridas en el mbito familiar y otras, como por ejemplo, las que les puede brindar el Mtodo Scout, educndolo en sus tres virtudes, que lo ayudar a valorar crticamente la realidad y le permitir adaptarse creativamente en el mundo, para luego "tratar de dejarlo en mejores condiciones de cmo lo encontr" segn el legado de su fundador: Baden Powell. Comenzar, as, a asumir la responsabilidad de la propia libertad, y ser la definicin y la realizacin de un proyecto de
133
196
vida lo que justifique el sentido de su existencia, y le brinde la experiencia de la autorrealizacin. En general, las transformaciones sociales se producen a travs de la fuerza y la capacidad renovadora de las generaciones jvenes. Pero, se puede constatar que actualmente el compromiso y la accin en el cambio social no se dan con la fuerza que debieran. Solo alrededor del 1 % de los jvenes estn afiliados a asociaciones de carcter social y un 2% en polticas. Ante esta situacin de falta de compromiso y de accin en el cambio social, el asociarse de manera democrtica y participativa (tal es la propuesta del Movimiento Scout) es la mejor forma de canalizar esa fuerza transformadora. Pero no es aconsejable que esto comience y termine dentro del Movimiento. Hay una serie de cauces de participacin en las que creo, es importante que el joven scout est inserto: Centro de estudiantes, Uniones vecinales, Clubes juveniles, Grupos ecologistas, Asociaciones de defensa de derechos humanos, etc. Recordemos, concluyendo, que es imposible imaginar la vida totalmente al margen de otras existencias humanas. El hombre es un ser sociable por naturaleza, no por opcin. La condicin de la persona es precisamente la de un "ser" que "es con los otros". Nuestra realizacin personal depende de la forma como encaremos nuestra relacin con los otros seres humanos. No lo lograremos con la "huida" y la soledad, tampoco con una relacin meramente funcional (cumpliendo roles sin compromiso profundo), ni mediante una actitud de dependencia, sino con la
197
actitud plenamente personal de quien descubre al otro como persona y se brinda de la manera ms efectiva. Baden Powell saba perfectamente esto, por lo que siempre propici "el encuentro" en sus tres dimensiones: con uno mismo, con los dems, y con Dios. Este ideal se hace evidente en las experiencias de los Jamborees (unin de razas), encuentros mundiales de scouts que desde 1920 se realizan, cada cuatro aos, en distintos puntos del planeta. En 1999 el anfitrin es Chile. El Himno de este Jamboree es la mejor forma de terminar este trabajo: "Hoy es tiempo de encuentro, tiempo de crecer liberando sueos, hoy se juntan deseos de sonrer en un mismo juego, y podremos cantar hoy en toda la tierra a estallado la paz. Es Jamboree, hoy es Jamboree, en todo el mundo es Jamboree. Hoy comienza una era, ven a construir el tercer milenio, hoy son nuestras banderas una sola voz, no tiene fronteras, y podremos cantar hoy en toda la tierra a estallado la paz"
198
BIBLIOGRAFA
La educacin de las virtudes humanas, DAVID ISAACAS, dcima edicin, Editorial EUNSA, Pamplona, Espaa, 1991. Roverismo hacia el xito, BADEN POWELL, segunda edicin, Editorial Escultismo de la Asociacin de Scouts de Mxico, Mxico, 1962. Escultismo, ruta de libertad, M.D. FORESTIER, segunda edicin, Editorial Litrgica Espaola, SA, Barcelona, Espaa, 1965. Educacin y Escultismo, PIERO BERTOLINI, segunda edicin, Editorial Litrgica Espaola, SA, Barcelona, Espaa, 1964. Baden-Powell hoy , BERNARD, Dominique, y otros, Ed. Scouts de France, impreso por Mov. Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1980. Ruta, camino hacia un proyecto, (Anexo), FELIX MART, primera edicin, Editorial Movimiento Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1992. La Religin en el escultismo, GUIDO GUERRA, primera edicin, Editorial Claretiana, Buenos Aires, Argentina, 1990. Introduccin a la Psicologa, JULIO C. LABAK, primera edicin, Editorial Bonum, Buenos Aires, Argentina, 1994. Lneas Pastorales para la Nueva Evangelizacin, CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, primera edicin, Buenos Aires, Argentina, 1990. Las huellas del fundador, MARIO SICA, primera edicin, Editorial Movimiento Scout Catlico, Barcelona, Espaa, 1981.
199
Razones para la esperanza, JOS LUIS MARTN DESCALZO, Decimosptima edicin, Editorial Sociedad de Educacin Atenas, Madrid, Espaa, 1991. Adolescencia y sexualidad, CHARBONNEAU, primera edicin, Ediciones Paulinas, Buenos Aires, Argentina, 1992. Escultismo, convivencia educativa, CUADRADO TAPIA y otros, primera edicin, Editorial PS, Madrid, Espaa, 1978. El Gran Juego, ARISTEGUIETA GRAMCKO, segunda edicin, Editorial Scout Interamericana, San Jos, Costa Rica, 1989. Escultismo para muchachos, BADEN POWELL, novena edicin, Editorial Scout Interamericana, Mxico, 1976.
200
NDICE
PRLOGO PRESENTACIN
ANTECEDENTES DEL SIGLO XX
10 14
15
INTRODUCCIN
19
La educacin en las virtudes 20 Las virtudes como valores 20 Virtudes humanas 22 La familia como primera escuela de las virtudes humanas 23 El papel del grupo scout 26 Relacin entre virtudes humanas, Ley, y virtudes scouts 29
EDUCACIN EN LA SINCERIDAD
La educacin en la sinceridad Ver la realidad Desviaciones en la manifestacin de la realidad La falsificacin de la realidad El desarrollo de la virtud de la sinceridad Lealtad y compromiso, herramientas del Mtodo Scout Importancia del vnculo La perseverancia La obediencia y la libertad
33
35 38 44 47 52 53 59 61 63
201
EDUCACIN EN LA ABNEGACIN
La educacin en la abnegacin La sociedad de consumo La abnegacin y la utilizacin del tiempo Conflictos entre padres y sus hijos adolescentes La abnegacin y la educacin en el servicio Las necesidades de los dems Dar y darse El servicio y el amor La fortaleza La perseverancia La Buena Accin y la educacin para el Desarrollo La abnegacin y el buen humor La Felicidad segn B.P.
69
71 74 80 83 85 86 88 89 91 93 95 98 103
EDUCACIN EN LA PUREZA
La educacin en la pureza
107
109
III. 1- Educacin en la intimidad (relacin con uno mismo) 113 La expresin del pudor 117 La sencillez 121 Dificultades en el desarrollo de la sencillez 122 La educacin en el pudor 125 III. 2- Educacin en la paz (relacin con los dems) La sociabilidad Dificultades en la convivencia con los dems Formas para desarrollar la sociabilidad Relacin entre chicos y chicas 202 131 131 132 134 136
Cmo conseguir que los chicos elijan buenos amigos El papel de la familia con respecto a los amigos El respeto a los dems La relacin con los padres Patriotismo Reforzar y defender los valores El reconocimiento de afanes nobles de todos los pases El pensamiento de Baden Powell Ciudadanos de una nacin y del mundo
III. 3- Educacin en la fe (relacin con Dios) 163 Descubrir a Dios en la naturaleza 163 Dios es indiscutible 166 Fundamentacin de la educacin en la fe 167 Extractos del texto de la Conferencia de Baden Powell en High Leigh, Inglaterra (2 de julio 1926) 169 Transcripcin textual del 5 escollo de "Roverismo hacia el xito" (1930): Irreligin 176 Atesmo 176 La Religin es esencial en la felicidad 177 El Libro de la Naturaleza 178 La Naturaleza como escaln para conocer a Dios 180 La belleza de la Naturaleza 185 El Alma 186 Conciencia 187 Amor 188 El misterio de Dios 190
CONCLUSIN
BIBLIOGRAFA
193
199
203