ANLISIS DE JUAN 8:42-47
por Fernando Hidalgo M.
v.42
Jess entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amarais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de m mismo, sino que l me envi.
Este texto es una descripcin de la vida ntima de la Trinidad 1 porque el Seor Jesucristo expresa tres verdades reveladoras al respecto: (1) Que Dios es su Padre; (2) Que l sali de Dios, y (3) Que l esta cumpliendo una misin encomendada por Dios.
v.43
Por qu no entendis mi lenguaje? Porque no podis escuchar mi palabra.
Algunos estudiosos afirman que la imposibilidad por parte de los lderes judos de asimilar el mensaje de Jess se reduce a cuestiones estrictamente a que Jesucristo estaba atacando su estructura de poder y al control que ejercan sobre el pueblo 2. En el nivel intelectual los religiosos judos entendan el mensaje pero no estaban dispuestos a obedecerlo 3. Entonces, de todo esto entendemos claramente que el problema bsico por parte de los lderes judos era la dureza espiritual en que se encontraban a causa del pecado que se manifestaba en sus preferencias y tradiciones por sobre la Palabra de Dios, es decir, tenan ceguera espiritual. Al final de la percopa (v.47) el Seor expresa la razn de una manera ms clara.
v.44
Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queris hacer. l ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en l. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
Jess se contrasta con los judos: Mi Padre es Dios y vuestro padre es el diablo. De tal modo se est colocando en una posicin nica por sobre cualquier otra criatura. Los lderes judos al ser hijos del diablo voluntariamente eligen hacer la voluntad del diablo 4. El Seor realiza una descripcin del carcter del diablo: (1) Es homicida; (2) No ha permanecido en la verdad, y, (3) Es mentiroso. El diablo ha hundido a la raza humana en el ocano de la muerte, fsica, espiritual y eterna 5.
Raymond Brown, El Evangelio de Juan - Tomo 1, Ediciones Cristiandad, 657 Juan Mateos y Juan Barreto, El Evangelio de Juan, Ediciones Cristiandad, 419-420 Leon Morris, El Evangelio Segn Juan - Tomo 2, CLIE, 67-68 Ibdem, 68 William Hendriksen, Comentario a Juan, Libros Desafo, 326
A la luz de las enseanzas joaninas entendemos que la verdad es la realidad divina manifestada en el amor que da vida 6 de lo cual se desprende porque el Enemigo de Dios no ha permanecido en la verdad porque su carcter (su esencia) es mentira. Por deduccin lgica al afirmarse que el diablo es padre de mentira y los judos al ser sus hijos, entonces ellos son mentirosos. As que aunque ellos haban afirmado su ascendencia desde Abraham (v.39) al nivel de un linaje fsico, pero a los ojos del Seor Jesucristo de mucho ms valor es el linaje espiritual; aunque eran hijos de Abraham estaban demostrando que realmente eran hijos del diablo.
v.45
Y a m, porque digo la verdad, no me creis.
A diferencia del texto anterior ahora Jess expresa la diferencia que existe entre l y el diablo: Jess dice la verdad porque viene de parte de Dios y no de si mismo, pero por parte de los judos haba un rechazo e incredulidad. En la expresin no me creis, segn R. Brown, se usa el dativo en vez del acusativo con eis (que se refiere a la fe profunda); podra significar que los judos no poseen ni tan siquiera la fe inicial 7, es decir, por parte de los judos no haba ni lo ms mnimo de fe o la intencin de querer creer, sencillamente eran absolutamente incrdulos y rechazaban a Jess.
v.46
Quin de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, por qu vosotros no me creis?
El Seor Jesucristo les formula a los judos dos preguntas que revelan la actitud de todo ser humano hacia Su Persona: No se le puede redargir de pecado, es decir, a Jess no se le puede acusar y luego probar la acusacin 8 porque de acuerdo al testimonio bblico (ver Hebreos 4:15) jams cometi pecado alguno. El Seor siempre dijo la verdad y una vez ms se diferencia con los judos y su padre espiritual, el diablo; esta segunda pregunta encuentra su respuesta en el siguiente verso.
v.47
El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las os vosotros, porque no sois de Dios.
El comentario de Hendriksen es muy revelador sobre este pasaje: As como los que son del diablo estn posedos por sus placeres (8:44), as tambin los que son de Dios escuchan los que l dice. Los judos, al no escucharlas, prueban tambin de esta manera su ascendencia espiritual. 9
Juan Mateos y Juan Barreto, Vocabulario Teolgico del Evangelio de Juan, Cristiandad, 293 Raymond Brown, El Evangelio de Juan - Tomo 1, Ediciones Cristiandad, 658 William Hendriksen, Comentario a Juan, Libros Desafo, 327 Ibdem, 327