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Fe y Sanidad: La Historia de la Mujer

Este resumen describe la historia bíblica de una mujer que sufría de hemorragias desde hacía doce años y buscó la sanidad de Jesús. A pesar de haber gastado todo su dinero en médicos sin éxito, la mujer creyó que tocando el manto de Jesús sería sanada. Al hacerlo, su hemorragia cesó. Jesús reconoció que poder salió de él y preguntó quién lo había tocado. La mujer se presentó y Jesús la felicitó por su fe, diciendo que esta la había sanado.

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Fe y Sanidad: La Historia de la Mujer

Este resumen describe la historia bíblica de una mujer que sufría de hemorragias desde hacía doce años y buscó la sanidad de Jesús. A pesar de haber gastado todo su dinero en médicos sin éxito, la mujer creyó que tocando el manto de Jesús sería sanada. Al hacerlo, su hemorragia cesó. Jesús reconoció que poder salió de él y preguntó quién lo había tocado. La mujer se presentó y Jesús la felicitó por su fe, diciendo que esta la había sanado.

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LA ENTROMETIDA

Introduccin: Algunos ensean que tener fe para sanidad no est bien. Basan su creencia en que una vez que la Biblia como la conocemos hoy qued completamente ensamblada, lo milagroso ya no es necesario. Esta perspectiva sostiene que el ministerio de sanidad del Seor Jess por medio de la iglesia ces con el fallecimiento de los ltimos apstoles. Por otro lado estn aquellos que escapan al molde de los que se conforman con su realidad. Veamos el siguiente caso Texto: (Mr 5.25-34)

25 Pero una mujer que desde haca doce aos padeca de flujo de sangre, 26 y haba sufrido mucho de muchos mdicos, y gastado todo lo que tena, y nada haba aprovechado, antes le iba peor, 27 cuando oy hablar de Jess, vino por detrs entre la multitud, y toc su manto. 28 Porque deca: Si tocare tan solamente su manto, ser salva.

29 Y en seguida la fuente de su sangre se sec; y sinti en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 30 Luego Jess, conociendo en s mismo el poder que haba salido de l, volvindose a la multitud, dijo: Quin ha tocado mis vestidos? 31 Sus discpulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: Quin me ha tocado? 32 Pero l miraba alrededor para ver quin haba hecho esto. 33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella haba sido hecho, vino y se postr delante de l, y le dijo toda la verdad. 34 Y l le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

1. Qu padeca esta mujer? (v.25) Pero una mujer que desde haca doce aos padeca de flujo de sangre, De flujo de sangre Flujo: Hay quienes creen que el flujo era constante. Otra opinin dice que a travs de los doce aos la peridica y excesiva prdida de sangre, le impeda sentirse fuerte y con salud, y que en este preciso instante estaba nuevamente sufriendo a causa de una hemorragia. Por doce largos aos haba estado sufriendo una enfermedad debilitante que no slo la afectaba en lo fsico, sino que adems la haca ceremonialmente inmunda (Lv. 15:25) y la exclua de la adoracin pblica. Podemos, pues, imaginarnos cun aislada y marginada se senta. 2. Cmo busc su sanidad? (v.26) y haba sufrido mucho de muchos mdicos, y gastado todo lo que tena, y nada haba aprovechado, antes le iba peor, a. Padeci a manos de los mdicos. b. Malgast todo sus bienes econmicos. c. Nada le fue til, no le hizo bien, ni aprovech.

3. Qu hizo al escuchar de Jess? (v.27) 27 cuando oy hablar de Jess, vino por detrs entre la multitud, y toc su manto. a. Se acerc hacia l. b. Lo toco aferrndose a l. 4. Cul era su conviccin? (v.28) Porque deca: Si tocare tan solamente su manto, ser salva. Si tocare tan solamente su manto, ser salva. Ser salva; es decir, recibir sanidad. 5. Qu le sucedi? (v.29) Y en seguida la fuente de su sangre se sec; y sinti en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. a. La hemorragia se sec. b. Su cuerpo se sinti aliviado. c. Se liber de un azote, es decir, el mtodo romano de flagelacin, por el cual la persona era desvestida y atada en postura doblada a un pilar, o tensada sobre una armazn. El azote estaba hecho de tiras de cuero, con trozos aguzados de hueso o de plomo, que desgarraban la carne de la espalda y del torso.

6. Cul fue la reaccin de Jess? (v.30) Luego Jess, conociendo en s mismo el poder que haba salido de l, volvindose a la multitud, dijo: Quin ha tocado mis vestidos? Pregunt quin le haba tocado. l pregunt porque poder haba salido de s.

7. Cmo respondi la mujer a la pregunta de Jess? (v.33) Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella haba sido hecho, vino y se postr delante de l, y le dijo toda la verdad. a. Se volvi a acercar a Jess. b. Se postr ante los pies de Jess. c. Dijo toda la verdad, pronunci su testimonio al Seor. 7. De qu forma concluy Jess este incidente? (v.34) Y l le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote. a. Le dijo a la mujer que su fe la haba sanado. b. Que se fuera en paz, en una nueva relacin con Dios. c. Que quedaba libre de su azote.

Conclusin: Es necesario ser osados y atrevidos con el fin de lograr una bendicin especial de Dios para nuestras vidas.

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