Revista Cultural del Ministerio
Revista Cultural del Ministerio
C U LT U R A
MINISTRO
DIRECTOR DE
LA
REVISTA
ENERO - MARZO
DEPARTAMENTO EDITORIAL DEL MINISTERIO DE E D U C A C I ~ N
Pasaje Contreras Nos. 11 y 13.
SAN SALVADOR. EL SALVADOR. C. A.
Impreso en los Talleres del DEPARTAMENTO EDITORIAL DEL MINISTERIO DE San Salvador, El Salvador, C. A. 1 9 6 1
EDUCACION
INDICE
PAGINA
Nota de la Direccion
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La Religiosidad en la Vida y Muerte de Amado Nervo Alfonso Maria Landarech, S. J. Juego de Voces
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Victor Agostini.
PAGINA
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Pantera Incandescente
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68
El Santisirno (Cuento)
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Francisco Mendez.
La Piedra de la Culebra
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Resena Bibliografica
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Colaboran
este Numero
MARI0 MONTEFORTE TOLED0.-Abogado y novelista. Nacio en la ciudad de Guatemala en 1911. Sus novelas son: "Anaite" (1940) ; "Entre la Piedra y la Cruz", primer premio en Guatemala, Certamen Centroamericano "15 de Septiembre" ( 1 9 4 ) ; "Donde Acaban los Caminos" (1953) ; "Los Muros Invisibles", primer premio en el Concurso organizado por la Union de Universidades Latinoamericanas (1954). Monteforte Toledo reside, desde hace varios anos, en la ciudad de Mexico. HUGO LINDO.-Poeta, escritor, abogado y diplomatico. Nacio en la ciudad de La Union, Republica de El Salvador, el 13 de octubre de 1917. Sus libros de poesia son: "Poema Eucaristico y Otros" (1943) ; "Libro de Horas", primer premio en Guatemala, Certamen Centroamericano "15 de Septiembre" (1947) ; "Sinfonia del Limite" (1953) ; "Varia Poesia" (1961). Sus libros en prosa: "Guaro y Champana", cuentos (1947) ; "El Divorcio en la Legislacion Salvadorena" (1948) ; "Antologia del Cuento Centroamericano" (1950) ; "El Anzuelo de Dios" -novela(1956) ; "Aqui se Cuentan Cuentos" (1959) ; "Justicia, Senor Gobernador -novela(1960). El doctor Lindo represento a El Salvador - c o m o Encargado de Negocios y luego como Embajador- en la Republica de Chile. Mas tarde paso a Colombia, con el mismo cargo de Embajador. Actualmente ocupa el alto puesto de Ministro de Educacion en su pais. ANTONIO R. ROMERA.-Critico literario y artistico, espanol, residente en Chile. Asiduo colaborador de la revista ATENEA, de la Universidad de Concepcion; revista de la cual ha sido tomado el trabajo que aparece en estas paginas. El senor Romera es autor de una "Historia de la Pintura Chilena".
ALFONSO MARIA LANDARECH.-Sacerdote jesuita, nacido en Sanguesa (Navarra), Espana, el 2 de agosto de 1906. Llego a El Salvador hace mas de veinte anos, y en el establecimiento de ensenanza que la Compania de Jesus tiene en la capital salvadorena -Externado San Jose- ha impartido las clases de castellano y literatura. Su libro "Estudios Literarios", publicado por el Departamento Editorial del Ministerio de Cultura, en 1959, proporciona al lector interesantes datos sobre la literatura centroamericana. DORA ISELLA RUSELL.-Poetisa uruguaya quien, segun el juicio critico de Hugo Emilio Pedemonte, ha escrito los mejores sonetos de la joven poesia del Uruguay. "En Los barcos de la noche reune en una tecnica formal impecable, la contencion de un sentimiento que, debido a esa misma contencion, sugiere y no concreta una vivencia mas profunda". EUNICE ODIO.-Nacio en San Jose, Costa Rica, en octubre de 1922. Con su libro de poesia "Los Elementos Terrestres", gana en Guatemala un primer premio centroamericano, en el Certamen "15 de Septiembre" (1947). En 1957, el Departamento Editorial del Ministerio de Cultura de El Salvador publico el mas completo de sus libros: "Transito de Fuego". EUGENIO MARTINEZ ORANTES.-Poeta que pertenece a la generacion salvadorena que inicia sus actividades literarias en 1950. Nacio en San Salvador el 10 de noviembre de 1932. Sus libros de poesias tienen los siguientes titulos: "Llahas de Insomnio" (1952) ; "Ballet" (1956) ; "El Arcangel de la Luz" (1958). FRANCISCO MENDEZ.-Poeta de grandes meritos. Nacio en Joyabaj, Quiche, Guatemala en 1908. Ha publicado "Los Dedos en el Barro"; "Romances de Tierra Verde" -en colaboracion con Antonio Morales Nadler- y "Cuentos". Se dedica al periodismo y es Jefe de Redaccion de "El Imparcial", diario de su pais. RAMON HERNANDEZ QUINTANILLA.-Nacio en el pueblo El Triunfo, Depto. de Usulutan, Republica de El Salvador, en 1910. La mayor parte de su vida la ha dedicado al periodismo. Vivio por algun tiempo en Barcelona, Espana. Actualmente trabaja en la Direccion General de Bellas Artes, en la ciudad de San Salvador. MARI0 HERNANDEZ AGU1RRE.-Nacio en San Salvador el 10 de enero de 1928. Poeta y prosista, vivio en Argentina, Espana y Panama, paises en donde desempeno cargos en el servicio diplomatico salvadoreno. Ha publicado "Litoral de Amor" -poesiaen 1952. Tambien ha escrito ensayos y cuentos. Pronto se publicara una documentada obra de este autor: "Medio Siglo de Poesia Salvadorena". LUIS GALLEGOS VALDES.-Nacio en San Salvador, en el ano 1917. Prosista de estilo limpio y cuidado. Su sensibilidad -que tiende al analisis- lo obliga a revisar y enjuiciar la obra de otros escritores. Publica ensayos y articulos para revistas. Catedratico de literatura en la Universidad de El Salvador, es actualmente Director General de Bellas Artes. Sus obras son: "Tiro al Blanco" y "Plaza Mayor".
Nota de la Direccion
Aparece este numero bajo nuevos auspicios y rompiendo un poco quiza con el formulismo de fechas y nombres. El material que ofrecemos ahora fue, en efecto, preparado bajo la direccion de Ricardo Martell Caminos, siendo Ministro de Edmacwn el doctor Raul Estupinian, y Subsecretario del Ramo, el Bachiller Alejandro Bellegarrigue. Vayan para ellos, pues, el credito por un esfuerzo mas en pro de las letras y el arte salvadoreiios. Comenzamos en este numero 19, con el trimestre de enero a marzo de 1961, omitiendo en nuestra secuencia temporal el segundo semestre del ano de 1960, con el proposito de poner al dia esta publicacion y asegurar el regular aparecimiento de la misma. Llegamos a la direccion de la revista con el animo lleno de entusiasmo y con la firme conviccion de que ella debe ser el vehiculo ideal para dar a conocer a propios y extranos nuestros valores en los campos fecundos de la creacion. Pero no queremos encerrarnos en los estrechos limites de ficticias fron-
teras, sino que, siempre tratando de divulgar lo mejor que encierra nuestra patria salvadorena y sus hombres, deseamos ampliarnos hacia un horizonte centroamericano y aun continental, dando asi una vision del desarrollo alcanzado por las letras y las artes contemporaneas en el nuevo mundo.
RAICES Y EXPRESION JURIDICA DEL PENSAMIENTO LIBERAL MESOAMERICANO Fue en los Estados Unidos de Norteamerica donde primero se produjo la revolucion burguesa y la emision de una carta magna inspirada en los principios del liberalismo. Sin embargo, donde hay que buscar la raiz del pensamiento liberal hispanoamericano del siglo XIX es en Francia: en los enciclopedistas, la declaracion de los derechos del hombre, el codigo civil napoleonico y el codigo penal emanado del derecho romano y adaptado al concepto de la plena responsabilidad del individuo (por lo mismo que se le consideraba sujeto de plenos derechos). Acaso las ideas economicas de nuestros liberales habria que encontrarlas originariamente en los economistas ingleses, que expresaban las corrientes de la nacion mas avanzada de la epoca. La sociologia y la economia pueden
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aportar explicaciones para este hecho de haberse recibido influencias geograficamente mas lejanas y extracontinentales. En el territorio que llego a ser la federacion de las trece colonias independizadas, nunca se produjo una Edad Media. Casi todos sus pobladores fueron hombres y mujeres que huyeron de Europa justamente para verse libres de los prejuicios sociales, la persecucion religiosa, el atraso economico y la negacion de los derechos inherentes al individuo. Salvo la esclavitud -que superaron con la guerra de secesion y de la cual perduran las dixriminaciones raciales en el sur- y el fanatismo de ciertas sectas protestantes - q u e tambien sobrevive en forma de limitaciones a la libertad de expresion del pensamiento-, todas las formas de vida que adoptaron los inmigrantes eran las mas
avanzadas de su tiempo. Nunca tuvieron encomienda, inquisicion, latifundios improductivos, predominio de una clase alta parasitaria, marcadas diferencias de clase y casta, ni influencias mutuas entre grandes culturas indias y cristianas; porque los pieles rojas estaban en la barbarie y a los que no se les mato, se les confino a reservaciones y se convirtieron en una minoria etnica gradualmente mas pequeiia dentro del conglomerado. De aqui que la revolucion norteamericana haya sido simplemente una lucha victoriosa. contra el colonialismo britanico, frances y espanol, y el ascenso al poder de una clase media homogenea, fuerte, que de inmediato pudo desarrollar una economia independiente de tipo capitalista. La constitucion norteamericana de 1787 es la puntual expresion del individualismo, la libre empresa y el respeto a las modalidades peculiares de cada una de las trece provincias, cuyas condiciones socioeconomicas eran, por lo demas, bastante similares. Desde un principio, en los Estados Unidos el sufragio fue efectivo y todas las clases ~ocialesparticiparon en .el gobierno. El Derecho, pues, fue encarnacion genuina de la voluntad nacional y sistema normativo adecuado para la solucion de las necesidades mayoritarias. En Francia la revolucion tuvo que superar un complejo de factores procedentes de ocho siglos de Edad Media, y de tres siglos de monarquia absoluta, con su minoria privilegiada sobre la masa de los siervos v una clase media de burgueses empobrecidos por los impuestos. La revolucion se desato con gran violencia y llego a consolidarse practicamente hasta finales del siglo XIX. La colonia en Hispanoamerica fue un periodo apenas mas evolucionado que la Edad Media; pero muy lejos del Renacimiento. Las provincias estaban desconectadas entre si y en tres siglos desarrollaron menos analogias que intereses parroquiales y mentalidades regionalistas. Nuestros movimientos liberales solo tuvieron en comun con el de los Estados Unidos un objetivo real: lograr la inde2 .
pendencia de un imperio europeo. Todas las demas normas de derecho tomadas de la legislacion norteamericana carecian en Hispanoamerica de elementos y de dinamica sociales con que sustentarse; asi se explica que las primeras constituciones republicanas hayan quedodo en papel muerto y que solo empezaran a cumplirse -por lo menos en su mayor parte- hasta que a finales del siglo XIX, cuando la clase media se fortalece y es capaz de tomar y de retener el gobierno. Asi se explica igualmente, que la independencia no haya cancelado el sistema socioeconomico de la colonia, el cual sobrevivio- y sobrevive aun- en muchos ~ a i s e s iberoamericanos junto a las leyes avanzadas, pero teoricas. Por otra parte, el avance del capitalismo en los Estados Unidos fue de tal manera rapido que pronto se proyecto hacia el resto del continente. Al principio la intervencion se proponia expulsar a los imperios europeos y consolidar a los grupos progresistas de las nuevas republicas; mas a mediados del siglo empieza la expansion economica, la busqueda de mercados para colocar manufacturas, la procura de materias primas baratas, la accion de los filibusteros, hasta culminar con las grandes inversiones en servicios publicos y en empresas agricolas. Democratas o republicanos estadounidenses tienden desde entonces a fortalecer a las minorias privilegiadas y no a los sectores Nada tiene de extrano, pues, que los liberales hispanoamericanos hayan tomado como modelo mas adecuado la revolucion francesa, cuyos ~rincipales enemigos eran las castas tradicionales y todos los remanentes del feudalismo. La propia lucha contra el alto clero - q u e a mitad del siglo se convierte en franco proposito de privar a la Iglesia de sus ~ o d e r e s economico y politico- emana de la revolucion francesa y no de la de los Estados Unidos, que nunca tuvo que enfrentarse a poderio eclesiastico alguno. Las ideas liberales empezaron a enun-
ciarse casi al mismo tiempo en toda la region mesoamericana; pero fue en Mexico donde precedieron la independencia, la constitucion republicana y la propiamente liberal que se emitio en 1857, seguida de las importantisimas leyes de reforma. En toda la legislacion reformista que empezo a ponerse en vigor en Centroamerica a partir de 1871 se observan los rasgos basicos de la experiencia mexicana. Para apreciar mejor este proceso hay que tener en cuenta los antecedentes del liberalismo centroamericano, que se remontan a las actividades de la "Saciedad economica de amigos del pais", fundada en Guatemala a finales del siglo XVIII. Un costarricense, Fray Antonio de Liendo y Goicoechea -nacido en 1735 y muerto en 1814- fue el mentor de una de las generaciones mas brillantes que ha dado el istmo, a traves de sus ensenanzas en la Universidad de San Carlos Borromeo, en Guatemala. Liendo enjuicio valientemente el escolasticismo, los prejuicios religiosos, las cuestiones economicas, la inquisicion y los atrasos de la colonia, y siempre tuvo en su celda "libros franceses prohibidos", que hizo circular profusamente; hasta el extremo de que el Santo Oficio le formo expediente y tal vez lo hubiese condenado, a no ser por el decreto napoleonico que la suprimio. Esta generacion incluye a Jose Cecilio del Valle, Jose Maria Peinado, Mariano Galvez, Miguel Larreinaga, Francisco de Cordoba, Pedro Molina, Manuel Montufar, Alejandro Marure, Antonio Jose de Irisarri, los hermanos Barrundia, Dionisio de Herrera, Francisco Morazan, Jose Simeon Canas y muchos otros hombres que declararon la independencia, elaboraron las leyes idealistas a que ya nos hemos referido y trataron de mantener unida a la patria centroamericana. La "Sociedad economica de amigos del pais" busco solucion a los graves problemas que aquejaban a la economia istmena; pero estas soluciones chocaban con los grandes intereses de la minoria dominante. El conflicto se tradujo en el impulso hacia la independencia y la legislacion
liberal en la que, muy al estilo de la epoca, se puso ilimitada fe. Todas las colonias espanolas enviaron delegados a la asamblea que en Bayona emitio finalmente la constitucion de 1808, bajo el efimero dominio bonapartista en Espana. Los 1 4 6 articulos de esta constitucion son el primer antecedente organico de las leyes liberales: suprimieron la inquisicion, declararon las garantias individuales, derogaron las alcabalas y proclamaron la libertad de produccion y comercio. Tambien estuvieron representadas las colonias en Cadiz, cuando la monarquia espanola restaurada se vio en la necesidad de convertirse en constitucional. Antonio Larrazabal, discipulo de Liendo, llevo del Ayuntamiento de Guatemala un pliego de instrucciones que resume el sentir de la burguesia progresista de Centroamerica y el pensamiento liberal mas avanzado de la epoca. El "sistema politico" incluia: un severo enjuiciamiento del regimen colonial, basado en documentos y estadisticas; la declaracion de los derechos del hombre; libertad de comercio dentro de las provincias y de estas entre si; supresion de estancos y monopolios; fomento de la inmigracion, y limites estrechos al poder del rey por medio de un consejo supremo formado por representantes de todas las provincias. En el "sistema economico" se expone la teoria de que este orden es inseparable del politico y del social para gobernar, y "esta subordinado al uso y costumbre de la nacion, al estado de ella, a su localidad, a su clima, extension de su territorio, fertilidad de el y, sobre todo, a su poblacion". La produccion debia tener la ayuda del Estado. Los precios deben estar en relacion con el de los alimentos y sobre todo con el del total de las subsistencias de los trabajadores y con sus jornales. Se recomendaba el antiproteccionismo en materia industrial, pues habia que procurar cosas mas baratas y mejores en beneficio del pueblo, y no en el del pequeno grupo de inversionistas o intermediarios. Debian reducirse al minimo las clases improductivas, y supri-
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mirse los gravamenes sobre las mercancias, substituyendolas por un impuesto progresivo sobre la renta; el clero debia tributar y se abolirian las exacciones que se le autorizaban. El "sistema cultural" incluia recomendaciones adecuadas sobre la alfabetizacion, la educacion practica y la libertad de expresion del pensamiento. La constitucion de Cadiz se juro en Guatemala en 1812 y sus principios mas avanzados se deben al bloque de los liberales americanos y principalmente a Larrazabal. Fue este precisamente el cargo que se le hizo para perseguirlo en 1814, a raiz de la restauracion de Fernando VI1 en el trono y de la derogatoria de la carta, que aunque no lleno las aspiraciones del liberalismo hispanoamericano, significa un gran paso en el orden institucional. La consecuencia logica del descontento general y de la existencia de una burguesia incipiente y heterogenea, pero bastante unificada en torno a la ideologia liberal, fue el deseo de romper con la monarquia espanola que se obstinaba en mantener los sistemas semifeudales. El grito de Dolores de 1810 repercutio a los pocos meses en San Salvador, provincia de la capitania general de Centroamerica; en 1813 estalla en Guatemala la conjuracion de Belen y despues otras en el resto del istmo, todas sofocadas. El veleidoso Fernando VI1 se vio ~recisadoa poner nuevamente en vigor la carta de Cadiz en 1820, a la hora nona del imperio. En esa constituyente vuelven a la carga los liberales hispanoamericanos, y particularmente Jose Maria Alvarez, a quien el Ayuntamiento de San Salvador dio instrucciones aun mas energicas que las que habia dado el de Guatemala a Larrazabal contra los impuestos y las exacciones de la Iglesia. De nuevo se percibe la influencia de los sucesos de Mexico al traves del Plan de Iguala (febrero de 1821). Las minorias privilegiadas acogen jubilosamente las "tres garantias" y tras la declaracion de independencia de Centroamerica en septiembre del mismo ano, logran con
voto amanado la anexion al imperio de Iturbide. El capitan general, convertido en jefe de la federacion, prohibe toda censura, "refutacion o platica" contra esta medida, la que finalmente se revoca por voluntad unanime de las provincias al caer Iturbide en 1823. En la constituyente ue se reunio para dar la Carta Magna a istmo figuraban los mas eminentes liberales. En 1824 se puso en vigor el documento, que incluia los mas avanzados principios de derecho ya enunciados en las constituciones de Bayona y Cadiz, incluso la ciudadania a todo americano que siendo residente de Centroamerica, la solicitase. Se suprimieron la esclavitud y los privilegios; pero no se separo la Iglesia del Estado. Casi todos los germenes del separatismo que mas tarde habia de escindir a la federacion en cinco pequenas republicas, estaban en esa asamblea de notables. Los reaccionarios, pensando solamente en la manutencion de sus privilegios a traves de la supremacia de Guatemala - d o n d e tenian sus mejores cuarteles- y no en la bondad intrinseca de la idea, abogaban por el centralismo; por adversarlos, mas que por cuestiones de fondo, los liberales eran federalistas. Y este criterio se impuso, sin analizar las consecuencias que iba a tener en el fomento del espiritu parroquial de las provincias y del impulso al caciquismo y a los pequenos intereses locales. De este modo, la burguesia progresista no pudo compactarse y casi en las cinco fracciones quedo mas expuesta a los embates del poder de la antigua clase dominante. El primer presidente de la federacion, Manuel Jose Arce, trato de lograr la unificacion y el apoyo de los sectores avanzados; pero acabo entregandose al conservatismo, que al menos garantizaba el poder central de Guatemala. Se reanudaron los levantamientos de las provincias, en las cuales se habia refugiado el impulso renovador del liberalismo. En 1829 surge un gran caudillo de estas ideas: el general Francisco Morazan, quien a la cabeza de sus hondurenos y de contingentes de El Salvador, preser-
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va Dor la fuerza la unidad e inicia el Deriodo mas fecundo para las conquistas liberales. Con el como presidente de Centroamerica y el doctor Mariano Galvez como jefe del estado de Guatemala, se da un poderoso impulso a la educacion -inclusive dentro de los cuarteles-, se reforman las leyes civiles, y especialmente las que regian a la familia; se implanta el matrimonio civil, el divorcio y la igualdad de los hijos legitimos y de otras especies ante la herencia. Y por primera vez el gobierno se enfrenta al clero. Hay supresion total de diezmos y primicias, libertad religiosa y separacion de Iglesia y Estado. Se destierra al arzobispo Casaus y Torres, el enemigo mas feroz que habian tenido la independencia y el liberalismo -por cierto contra ordenes expresas del Vaticano. Pero tampoco estas reformas fundamentales contaban con una clase capaz de defenderlas contra el poder de la reaccion. Y asi, tras diez anos de luces y de progresos institucionales y economicos, el clero y los latifundistas auspician la asonada de un campesino guatemalteco, el general Rafael Carrera, quien vence a Morazan en la guerra, rompe la federacion centroamericana e instaura un regimen que empezo en 1839 y duro treinta anos. Inutil decir que este regimen fue un retroceso puntual hasta la colonia, con abolicion de todas las leyes liberales y persecucion de todos aquellos que las habian sacado avante. Las tentativas para restablecer la federacion fracasaron. La lucha contra los filibusteros, capitaneada por el procer costarricense Juan Rafael Mora del ano 56 al 60, compacta brevemente a los centroamericanos por espiritu
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de defensa mutua; pero salvo en Costa Rica, donde el proceso institucional sigue un curso ordenado y casi sin interrupcion hasta nuestros dias, el resto de Centroamerica se agita con pequenas luchas egoistas y personales, pugnas de los mestizos por ascender a la clase media, consolidacion de latifundios eclesiasticos y laicos, guerras intestinas e internacionales; anarquia, en fin, y consolidacion del conservatismo semifeudal. Por fin, la fuerza de unos compacta la de los otros. Estalla en El Salvador un movimiento liberal y pocos meses despues, los generales Justo Rufino Barrios y Miguel Garcia Granados invaden Guatemala por la frontera mexicana en 1871. Esta vez el liberalismo ya tenia una substanciacion congruente con el medio y sus necesidades, y alejandose de los metodos idealistas que habian permitido la vuelta de la reaccion, impone por la fuerza una reforma institucional de vastas proporciones. No en balde Benito Juarez y los liberales mexicanos habian demostrado que "los poseedores de los privilegios nunca los dejan de buen grado; hay que arrebatarselos e impedir por todos los medios que los recuperen". Como expresion juridica de los movimientos liberales mesoamericanos, quedaron las primeras constituciones republicanas, la de 1857 en Mexico, las de las provincias de la federacion de Centroamerica y la de 1879 en Guatemala. Ademas, una vasta legislacion reformista, substant,iva y procesal, que en buena parte aun esta en vigor, como prueba de que se estructuro cuidadosamente y en cierta forma, unos pasos adelante de la realidad social del siglo XIX.
PARTICIPACION DE LAS CLASES SOCIALES EN EL MOVIMIENTO LIBERAL Desde la independencia, una serie de factores politicos, sociales y economicos incrementaron cuantitativamente a la clase media. El desplazamiento de la minoria dominante espanola, la diversificacion de los mercados internacionales y la descentralizacion economica, con creciente intervencion de las provincias en la vida nacional, abrieron nuevas posibilidades burocraticas, nuevos negocios hasta en-
tonces monopolizados. A la vez, permitieron la incorporacion de muchos criollos al estrato mas alto de la sociedad, con lo cual vacaron las posiciones que guardaban dentro de la clase media. La agitacion politica motivada por las guerras intestinas e inspirada en los postulados de las revoluciones norteamericana y francesa, franquearon los puestos directivos del gobierno a una juventud idealista. ambiciosa y sin fortuna; pero con una preparacion formal o en todo caso adquirida a traves de lecturas y de actividades literarias. Algunos de estos jovenes procedian de las clases mayoritarias; otros, de familias pudientes venidas a menos por distintas causas, y muchos otros, de la propia clase media, turbulenta, inconforme y exasperada por barreras sociales y por falta de fuentes economicas para fortalecerse Y consolidarse. Esta composicion esquematica, se manifesto en Mexico con particular claridad. Junto a Juarez, indio de la sierra de Oaxaca, los Lerdo de Tejada, descendientes de la clase alta; junto a Ramirez, maestro de escuela de humilde extraccion, Ocampo, oriundo de la burguesia. Tambien la provincia aporto su contingente al movimiento, rompiendo la tradicion de que las transformaciones socio-economicas las orientaban en la capital casi exclusivamente los capitalinos; En este sentido, el liberalismo es una tendencia de integracion, bien vislumbrada por el propio Benito Juarez cuando abogo por la "unidad nacional" no solo frente a los peligros de intervencion e imperialismo por que atravesaba la patria, sino frente a los ingentes problemas del atraso y de la miseria que debian resolverse. En Guatemala concurren los mismos o parecidos elementos. Revelador es que uno de los caudillos de la reforma, Justo Rufino Barrios, sea hijo de modestos terratenientes provincianos; otro, Miguel Garcia Granados, de familia de intelectuales de la clase alta, aunque pobre; el otro, Lorenzo Montufar, descendia de tronco patricio desde la colonia. Similar composicion tuvo el grupo dirigente del libe-
ralismo en los demas paises centroamericanos. En el istmo, las diferencias de clases estaban aun mas marcadas, aunque la capa superior no era tan poderosa como en Mexico, principalmente debido a que a la Capitania General llego un numero reducido de familias nobles espanolas. El grupo dominante lo era en todos los ordenes de la vida social, acaso como saldo de los monopolios comerciales y de los abusos que alla cometieron las minorias privilegiadas con la encomienda, la esclavitud y sus derivaciones. Los espanoles siempre vieron a Centroamerica como una provincia cuyas posibilidades agricolas no tenian para la corona ni para los que se lanzaban a la aventura del Nuevo Mundo, la misma magnitud que los territorios mineros como Mexico y el Peru; de aqui que la vigilancia para evitar la usurpacion de tierras, el mal trato a los indios, la extorsion en general y particularmente el poder desmesurado de los senores neofeudales, nunca fue tan eficaz como en los virreinatos. Sin embargo, precisamente porque las riquezas eran menores, se acapararon con mayor celo; solo por excepcion se vieron durante la colonia hombres publicos, clerigos destacados u otros jefes de la sociedad, procedentes de la clase media, y casi nunca de las clases mayoritarias. La barrera social involucraba tambien una agresiva discriminacion racial, cuyos resabios aun existen. El liberalismo respondia a cabalidad a las aspiraciones de todos los descontentos. Hablaba de libertad, de igualdad ante la ley, de la desaparicion de los ~rivilegios laicos y religiosos, de las luces de la educacion y del pensamiento libre, de la racionalizacion del conocimiento, y del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Estos conceptos de orden etico, juridico, politico y social, no podian Ilegar a la masa, formada predominantemente por grupos de criollos y mestizos extremadamente pobres y por una vasta mayoria de indios analfabetos, envilecidos por todas las formas de la explota-
cion, sin idea de la nacionalidad y menos de la libertad como la expresion mas alta de la persona. El movimiento, pues, era de orden intelectual y fueron los intelectuales sus proselitos mas firmes. Los pequenos propietarios, productores y comerciantes -que tambien formaban la clase media- intuyeron que el cambio les seria favorbale; primero, porque los protegia en sus derechos, frente a la clase alta, y segundo, porque ampliaria el mercado de consumo al aumentar el numero v el nivel de vida de la clase media. Todos los integrantes de la clase alta, por el contrario, vieron en el liberalismo un cambio, y ya se sabe que para dicha clase, cualquier cambio afecta sus prebendas, exclusividades e intereses favorecidos. De ahi su animo conservador y hasta su renuencia a convertirse de senores semifeudales en capitalistas. Ya en pleno funcionamiento, los sistemas liberales abrieron una nueva puerta para la formacion de clase media: el ejercito. En Mexico las milicias se formaron antes, durante las largas guerras entre los partidos y contra los invasores extranjeros. En Centroamerica, el ejercito se transformo en el punto de apoyo decisivo para el gobierno, destruido que fue el poder economico y politico del clero que habia respaldado a los conservadores. Inmediatamente se profesionalizo e incluso se abrieron academias militares dirigidas por tecnicos europeos, de donde salio una oficialidad procedente de la clase media que dominaba la situacion. Los generales hicieron carrera politica y en casi todas las republicas del istmo se llegaron a considerar titulares exclusivos y natos de la presidencia de la republica. Este ejercito no es, logicamente, castrense, sino por el contrario, sigue fiel a la ideologia del liberalismo que lo engendro -salvo en El Salvador, donde existen fuertes nucleos de militares de carrera procedentes de la clase alta conservadora-. Si en la actualidad los ejercitos centroamericanos son factores de atraso ideologico y se oponen al cambio social, es porque el propio liberalismo se estanco y ya no lucha sola-
mente contra los conservadores sino contra las llamadas leyes sociales, por moderadas que sean. Las grandes niayorias no se vieron favorecidas por el movimiento liberal. Confrontados a gravisimos problemas presupuestales, administrativos y de orden politico, los primeros gobiernos liberales no tuvieron tiempo, programas ni posibilidades tecnicas y financieras para resolver los problemas economicos en que reside el atraso y la postergacion de las masas. Las unicas medidas que las afectaron de cierto modo favorablemente, fueron la posibilidad de integrar municipalidades propias en las villas rurales, la rudimentaria y viciada participacion en las elecciones, la extension de la educacion y del alfabetismo, y como determinantes de aculturacion, el ingreso en el ejercito y la mayor comunicacion entre zonas hasta entonces aisladas entre si, por falta de vias de acceso y de mercados para colocar excedentes. La abolicion de servicios y tributos varios que prestaban los campesinos a la Iglesia, incremento sus ingresos. Las modificaciones en el reeimen de tierras, contrariamente, tuvieron efectos desastrosos para los indios. La conversion del patrimonio comunal en propiedades privadas destruyo la cohesion familiar, la proteccion economica y la tradicion cultural anejas a la tierra. Al dividirse las heredades familiares y las parcelas de uso comun, muchos quedaron desposeidos, se dispersaron y tuvieron que ir a trabajar a las zonas insalubres entre la peonada temporal o a radicarse en ellas como mozos colon os'^; o bien ingresaron permanentemente en el ejercito, el cual hasta hoy tiene todavia como principal proveedor de soldados al campesinado sin tierras. El minifundio actual en Guatemala, por ejemplo, emana tambien de esa misma politica agraria; las divisiones y subdivisiones de la tierra a partir de la reforma liberal de 1871, deja un saldo de casi medio millon de propietarios de parcelas insuficientes para el sustento familiar, y una severa erosion motivada por la tala de
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bosques -antes de patrimonio comunaly por el cultivo de laderas en exceso quebradas. Por otra parte, el otorgamiento de terrenos baldios a quienes los denunciaban, obligo a los indigenas que los poseian ancestralmente sin documentos registrados, a defenderse en los tribunales. Las tierras resultaban tituladas dos y hasta tres veces, a favor de distintos duenos. Estos litigios, innumerables y costosos, sembraron hostilidad entre familias, villas y grupos sociales y proletarizaron a muchos indios y pequenos propietarios mestizos que al final se vieron obligados a vender sus heredades a precios viles. No pasaron muchos anos antes de que politicos prominentes, generales, nuevos latifundistas, comerciantes .e industriales, de clase media y tecnicos y dirigentes de empresas llegados del extranjero, se fundieran con los titulares de los antiguos
privilegios. A traves de sus relaciones con estos ulitmos, el clero - q u e habia perdido su poder economico- recupero cierto ~oder politico. Y asi tenemos que en este sentido, el saldo del liberalismo fue un fortalecimiento numerico y economico de la clase alta,.que a la larga provoco los grandes movimientos de masas como la Revolucion mexicana y en escala mas modesta, la sofocada revolucion guatemalteca de 1944-1954. La etapa de consolidacion de la clase alta, que en Mexico ocurrio durante el porfiriato, tiene su equivalente en Centroamerica. Hombres fuertes de extraccion liberal casaron con hijas de la antigua clase dirigente, [Link] los intereses de los latifundistas, tramaron con el clero, aristocratizaron el gobierno y se prolongaron muchos anos en el poder como garantes del "orden" y de la "paz" nacional.
111 CONSECUENCIAS SOCIOLOGICAS DEL MOVIMIENTO LIBERAL El movimiento liberal surgio dentro de fuertes nucleos de la clase media, como una necesidad social, economica y juridica. El criterio politico con que procedieron sus ideologos, encamino al movimiento de preferencia a una reforma . institucional. El arma para tal reforma fue la ley, a la que se dio el fundamento etico de imperar sobre todas las clases y para proteccion de cada individuo en particular, y el fundamento politico de responder a la realidad de la que habia quedado a la zaga la legislacion conservadora. El liberalismo mexicano -y su prolongacion, el de Centroamerica- tiene la caracteristica, mucho mas avanzada que el liberalismo clasico, de poner la ley como limite a los derechos absolutos. Esta formula esta concretada en el bien conocido aforismo de Juarez: "Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz". Por otra parte, no encarna exclusivamente en la constitucion de 1857 sino que se realiza en una rica legislacion sustantiva y procesal: los codigos civil, penal, militar, mercantil y fiscal, con sus respectivos procedimientos y organos de justicia. La reforma legislativa y las perturbaciones que produjeron las necesidades que buscaban satisfaccion, afectaron profundamente muchas instituciones sociales. Como las repercusiones se extendieron a las provincias, hubo tambien resultados de caracter general, como el incremento de la conciencia nacional, del sentimiento de pertenecer a una sociedad determinada. Tres fueron las instituciones sociales que experimentaron mayores cambios: la familia, la propiedad y los medios de produccion. En el orden familiar, la reforma introdujo el matrimonio civil con validez exclusiva para probar el estatuto, la igualdad de los hijos legitimos y reconocidos, la igualdad entre hombre y mujer, la
proteccion a los alimentistas, el contrato relativo al regimen de los bienes entre marido y mujer, el divorcio y ciertos limites a la libertad de heredar. La supresion de las inequidades ante la ley abolio -por lo menos en teoria- las diferencias de condicion social, y sobre todo de grupos etnicos, que obstaculizaban la aculturacion y la movilidad social. Y la separacion entre el Estado y la Iglesia puso coto a una serie de prejuicios que pesaban sobre las relaciones sexuales, filiales y humanas en general. De los cambios en el orden agrario hay mucho que decir. Desde mediados del sie10 XVI. la Corona vedo la encomienda w para la Iglesia y sus miembros; pero no su derecho a la propiedad. De aqui que las Ordenes y otras entidades religiosas fueron acaparando tierras que habian quedado vacas fuera de la region dominada por las ciudades - c e n t r o de la economia regional-, a expensas de las tierras clanisticas y tribales de los indios, o mediante herencias de fieles o compras a usurpadores y latifundistas espanoles. En Guatemala, por ejemplo, una sola hacienda perteneciente al clero en 1871 se extendia desde el altiplano hasta el mar, y otra de tierra fria - e m p o r i o de trigo y de ganado lanar-, propiedad de un lego o terciario -cubria, lo que hoy son casi completos, tres Departamentos. En Mexico, los titulos de las propiedades eclesiasticas suman varios volumenes. Estas tierras inmensas se "consolidaron", o sea se confiscaron a la Iglesia sin pago alguno. La mayor parte de ellas se otorgo gratuitamente a hombres prominentes del liberalismo o se vendio al mejor postor entre los que no hacian caso de las amenazas del clero contra el que adquiriese su antiguo patrimonio. Otras se destinaron al incremento del ejido y de los bienes propios de las municipalidades, a las cuales en el correr de los anos habian saqueado los senores de las villas. ~onsecu-entecon su principio de incrementar la propiedad privada, el liberalismo hizo tambien objeto de reparto al patrimonio comunal de los indios. Se ex-
tendieron titulos a quienes poseian parcelas desde tiempos inmemoriables o a quienes denunciaban baldios. Ademae de los males que ya hemos senalado, esta politica disperso las inversiones por multitud de zonas incomunicadas y por ende propicias a la usurpacion, los abusos contra los trabajadores y la prolongacion de caducos metodos de explotacion del agro. Es verdad que en esta epoca empezaron gandes plantaciones y empresas agropecuanas en las costas; pero tambien se desarrollaron cultivos que como el cafe, son dificiles de mecanizar y se prestan a la consolidacion de unidades semifeudales. Esta atomizacion de poblaciones y recursos auspicio tambien el comercio de las tiendas de raya y el negocio esclavista con el trabajo del hombre. Surgieron intermediarios que vendian fuerza laboral para las cosechas y que se coludian con las autoridades para atrapar y conducir a los indios por la fuerza. Y alcanzo su auge la llamada "finca de mozos", en donde los terratenientes daban parcelas en uso a braceros, a cambio de subidas participaciones en las cosechas y del derecho a disponer de ellos, gratuitamente o por salarios de hambre, para trabajos de campo. N; cabe duda que como se ha visto en Mexico, una de las soluciones a los problemas agrarios es el fomento de la pequena ~ r o ~ i e d a d pero ; no en todas partes ni conforme a los mismos patrones. Donde ya existen comunidades primitivas, vinculadas por culturas milenarias y por el concepto ceremonial y religioso del derecho a la tierra, lo mas beneficioso es desarrollar formas colectivas o cooperativas de explotacion. La ignorancia de estos principios cientificos y el desconocimiento de las realidades profundas del medio, condujo a los legisladores liberales a errores que solo en parte se han corregido, y aun asi, tras la violencia. Lo mismo que los encomenderos trataron de suplir la falta de brazos con la importacion de negros, los latifundista surgidos de la reforma liberal pensaron en la importacion de colonos europeos. Pron-
to se vio que esos braceros no trabajaban por el mismo salario que los indios, de manera que quedo al Estado la mision de acomodarlos. Al efecto, belgas, franceses e italianos, principalmente, empezaron a roturar y abrir zonas por lo general insalubres. Salvo en algunas partes de Mexico - d o n d e hoy se ven colonias organizadas y prosperas-, la experiencia de la inmigracion de grupos fue un fracaso en Mesoamerica; sus mejores frutos estan en la incorporacion de artesanos y tecnicos inmigrantes a las ciudades y su mezcla con la clase media. Siguiendo la inveterada politica de la clase alta, que consiste en resolver los problemas locales con soluciones venidas de fuera, los gobiernos "de orden" surgidos del liberalismo procedieron a desarrollar sistemas viales, comunicaciones ferroviarias y portuarias, fuentes de energia electrica y otros servicios publicos y bancarios; por medio de concesiones monopolisticas otorgadas a empresas extranjeras; por el mismo procedimiento empezaron a explotarse minas e incluso enormes terrenos de suelos privilegiados, para la agricultura de exportacion. Este otro tipo de IV
colonizacion trajo sus caudas: la politia intemencionista de las grandes potencias, la apertura de canales interoceanicos como el de Panama y las componendas entre los dictadores y los intereses extranjero~,con ventajas mutuas para ambas partes y grave dano para los intereses nacionales. Todas estas empresas trabajaban con eficiencia y metodos modernos, y contribuyeron a sanear extensas zonas, a mejorar el nivel de vida de los trabajadores y a transculturar a muchos indios colonos, que se ponian en diario contacto con los mestizos. Por dtimo, la iniciativa privada y la libre empresa que auspicio el liberalismo, contribuyeron al desarrollo de infinidad de pequenos negocios y artesanias. Pero como el sistema bancario oficial no contaba con los recursos para financiar a tan crecida demanda, se multiplicaron los intermediarios, a cuyas manos fue a dar la mayor parte de la ganancia marginal, sobre todo la de los pequenos agncultores. Como es natural, el mercado libre hizo mas ricos a los ricos y mas pobres a los pobres.
CONCLUSIONES 1-La reforma liberal mexicana se inspira, ideologicamente, en las revoluciones norteamericana y francesa de finales del siglo XVIII; pero en sus origenes sociales y en su realizacion, tiene caracteres propios. 2-E1 movimiento liberal mexicano surge como una necesidad sentida principalmente por una fraccion considerable de la clase media, y expresada por intelectuales y hombres de accion que se posesionan del gobierno y con intermitencias lo retienen, hasta consolidar la reforma. %El liberalismo mexicano inspiro muchos de los pasos decisivos del movimiento en Centroamerica, asi como cambios en la ideologia clasica, surgidoe de su adaptacion al medio americano y de la accion. &E1 liberalismo centroamericano tiene precursores propios en el siglo XVIII y realizadores audaces tambien propios en la independencia y durante las dos decadas que la siguieron. Los progresos economico-sociales y politicos logrados por todos ellos figuraban entre los mas avanzados de su epoca. S E 1 liberalismo planteo una revolucion burguesa; pero no pudo realizarla porque las condiciones sociales y economicas mesoamericanas no respondian ni justificaban una transformacion de ese tipo. En Mexico fue menos profundo el movimiento; pero por fin culmino con
la Revolucion de 1910, decisiva para la transformacion total del pais. En Centroamerica, el movimiento no ha tenido sino breves y frustrados intentos de revolucion en el siglo XX; de aqui que excepto en El Salvador (por las condiciones propias de ese pais) y en Costa Rica (que en cuanto al ritmo politico se sale de la orbita istmena desde finales del siglo pasado), en los demas paises no se ha consumado del todo la revolucion burguesa. &El liberalismo en Mesoamerica no fue una revolucion (excepto en Mexico a partir de 1910) : a) Porque no habia clases sociales bien diferenciadas, y la clase media era heterogenea y carecia de fuerza numerica y de consciencia de lucha para desplazar a la clase alta; b) Porque no cambio fundamentalmente el regimen de la tierra, que era -y sigue siendo- la base de la economia en toda la region. Abolio, es verdad, el latifundio eclesiastico; pero mantuvo y amplio el latifundio laico y los metodos semifeudales de explotacion del agro. Y c) Porque la burguesia que surgio o
se fortalecio como consecuencia del movimiento liberal, no desplazo a la minoria semifeudal sino que se fundio con ella por lazos familiares y por comunidad de intereses. 7-La maxima aportacion del liberalismo en materia economica fue suprimir el latifundio eclesiastico y multiplicar la propiedad privada. En general, creo las condiciones para que se produjera el desarrollo capitalista en Mesoamerica. &Su maxima aportacion en el orden politico y social, fue instituir la ensenanza laica, generalizada y obligatoria; las libertades individuales, la democratizacion de los cargos publicos y las tendencias modernas en la legislacion civil, mercantil, penal y fiscal. La actitud del hombre ante la sociedad y la vida en general, cambio profundamente desde entonces. 9-Con todas sus limitaciones, desviaciones y frustraciones, el liberalismo es el movimiento politico, social y economico mas importante de Mesoamerica desde la conquista hasta el siglo XX, por las transformaciones que introdujo y por las que condiciono en la sociedad.
BIBLIOGRAFIA MENDIETA Y NUREZ, Lucio: Las Clases Sociales, 2a ed., Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 1956. MONTEFORTE TOLEDO, Mario : Sociologia de Guatemala, Ms. de una obra en preparacion para el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autonoma de Mexico. PARRA, Manuel German : Las grandes tendencias de la evolucion historica de
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cero proposito de enmienda, lealos. Unos libros le agradaran mas que otros. Su temperamento quiza se incline a preferir la universalidad de los relatos de Eso y mas, o el criollismo un tanto circunscrito con que nuestro Salarrue trata los temas de Cuentos de barro o los de Trasmallo. Usted tiene, usted tendra sus preferencias. Mas lo indudable es que usted, como salvadoreno, tiene el deber de conocer los esfuerzos que por la cultura nacional, han desarrollado sus mejores hombres. Ahora, al emprender un somero juicio sobre La espada y otras narraciones, al comentarista no le guia ningun proposito distinto de los que vienen tacitamente enunciados en las observaciones anteriores: por un lado, pretende suplir - d e n t r o de sus propias limitaciones- la desazonante y desalentadora falta de critica artistica en nuestro medio; por otra parte, desea suscitar en usted, amable lector, el impulso de leer la obra comentada y otras obras, del mismo y de diferentes autores de nuestra Centroamerica. La espada y otras narraciones acaba de salir de prensas del Departamento Editorial del Ministerio de Cultura, y como el proceso de distribucion no es tan sencillo como al lego pudiera parecerle en un principio, es hasta probable que, al publicarse este articulo, la mencionada obra de Salarrue no haya comenzado a circular. Son 292 paginas bien impresas; el libro se halla fuera de las colecciones ya conocidas del Departamento; lleva una vineta de K. Romney Towndrok, un dibujo de Maya Salarrue y 9 ilustraciones de nuestro excelente pintor Carlos Canas. En verdad, podria afirmarse que el volumen contiene no un libro, sino tres divido en tres partes, La espada, Breves relatos y Nebula nova, en cada una de ellas presenta producciones de diversa estructura y de intencion dispar. Nosotros no podemos ocultar nuestra reticencia por el uso y abuso de localismos y palabras deformadas, en la expresion literaria. Admitimos que algunas veces, tales terminos logran una eficacia expresiva extraordinaria; pero su empleo requiere mesura y oportunidad. Sostenemos, ademas, que los localismos, si bien pueden resultar admisibles en un pais de gran extension superficial y gran poblacion lectora, casi carecen de razon de ser en un pais como el nuestro: los trabajos escritos asi, apenas si viajan unos doscientos kilometros, y ya se vuelven incomprensibles, o, al menos, de escabrosa lectura. Nosotros apenas si tenemos 21.000 kilometros cuadrados de extension. De nuestros 2,300.000 habitantes, jcuantos seran los lectores de verdad? Pocas, poquisimas perspectivas quedan, pues, en un ambito como el salvadoreno, a la literatura criollista. La espada y otras narraciones remata con un vocabulario de 5 paginas y media, que aun los salvadorenos nos vemos en la necesidad de consultar. Las excelencias artisticas de la obra quedan asi circunscritas a un territorio pequeno y a un escasisimo numero de adrniradores: en el extranjero, corren el riesgo de tomarse impenetrables.
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Pero dejemos a un lado nuestras personales reticencias a l respecto. De las tres partes del libro, solo las dos primeras presentan a cada paso expresionales locales como cushta, ensucwurr, giiipil, o deformaciones foneticas como dende, devisar, fuella, jrio y otras semejantes. La parte subtitulada Nebda nova, que el autor senala como "narraciones exoticas", esta mas bien integrada por narraciones o trabajos de caracter universal, tan validas en El Salvador como en cualquiera otra parte del mundo. Su exotismo es solo aparente, como se vera al tratar en especial sobre ella. Otra cosa: el relato moderno -muy influido por las corrientes sajonas- tiende, a nuestro parecer con acierto, a prescindir de los elementos liricos hasta donde sea posible, o a dosificarlos con harta parsimonia, a fin de que lo narrativo se presente con mayor pureza. Esta pureza es deseable desde dos puntos de vista: la fluidez dinamica del relato, y la eficacia estetica de sus conflictos y soluciones. Nuestra personal inclinacion (y adviertase que empleamos el calificativo personal en respeto a cualesquiera otras tendencias o gustos), es hacia el relato limpio de adornos, hacia el cuento en que las metaforas y demas tropos, o, para decirlo con mayor generalidad, los elementos liricos, sean parcos y necesarios, dirigidos a los fines narrativos. Tal como en la arquitectura moderna se busca que los elementos decorativos tengan un sentido funcional. Mas, sean cuales fueren los puntos de vista de quien escribe o de quien lee las presentes lineas, cierta cosa es que el arte no admite reglas invariables ni obedece a canones fijos. De ser asi, cualquiera podria ser artista. Ademas, las artes, todas ellas, se habrian estratificado, se habrian congelado en las frias zonas de la retorica, del dibujo, del oficio expresivo. Las normas surgen a posteriori, de la observacion de las obras. El hombre analiza los medios de que el artista se valio para el logro de la belleza, y logra, despues de mucho cavilar, sacar a flote una serie de preceptos de validez relativa y temporal. El genio artistico se ha solazado siempre en sobrepasar los linderos preexistentes, en crear sus propios metodos, en adquirir sus propias dimensiones. De esta guisa, puedo afirmar que Salarrue vence, si no de manera absoluta si de manera general, las personales reticencias ya enunciadas al lenguaje criollista y a la decoracion lirica. El substractum poetico del volumen que hoy comentamos es tal, que uno se olvida de sus propios entelequias tecnicos, y advierte que, desde luego, se halla situado en una zona diferente a la de las tendencias personales, pero no por ello menos valida, jugosa y convincente. Lo que ocurre es que no se trata de un autor cualquiera: se trata de un autentico artista, de un genuino poeta con ojo de pintor, que para el mundo literario se llama Salarrue. Aqui los elementos liricos no son decorativos, meramente. Su funcion no es la de relleno, ni la de adorno, ni la puramente adjetiva. Son el meollo
mismo, si no de todo el volumen, de gran parte de el. Porque es de notarse que Salarrue no dice "La espada y otros cuentos", sino "y otras narraciones", con lo cual nos indica que a su parecer, el contenido del libro no es, propiamente hablando, lo que podria llamarse "cuentistico", sino, de manera mas amplia y abarcadora, narrativo. Dificil cosa es, mejor diriamos imposible, senalar la sustancia del cuento. Los mejores texlos de retorica, los mas enjundiosos ensayos, todo lo que pueda leerse sobre el cuento, nos dejara siempre la misma gran incognita: jen verdad, en esencia, que es el cuento? Para unos, se caracteriza por su brevedad, frente a la novela que es extensa; para otros, por la particularidad de su tematica, frente a la novela que tiene una tematica variada; para :os de mas alla, por su individualidad, frente a la novela que es de caracter mas social o sociologico . Quienes hay que sostienen que el dinamismo es su nota caracteristica; quienes, que su estructura de ciclo cerrado, determinada, more clasico, por un planteamiento, un nudo y un desenlace. Pero no hay tal. Analizadas las cosas mas a fondo, ocurre con esto como con los sintomas de la muerte: que no hay uno solo patognomonico y que ni siquiera todos juntos, en un caso determinado, pueden dar la certeza del fenomeno. Si el lector es buen lector y conoce un tanto de esta materia, encontrara para cada uno de los criterios tecnicos arriba anotados, una o varias excepciones de tal categoria, que invalidan la regla. Y asi, los relatos a que hoy nos referimos -cuentos, meras narraciones, como se quiera- son fundamentalmente liricos, y las formas de expresion poetica les resultan consubstanciales, no accesorias, como consubstanciales resultan, verbi gratia, en los Cuentos de un sonador, de Lord Dunsany, o en Un color que cayo del cielo, de Kornbluth. Si, para los fines practicos de precision de concepto, nos adherimos a la clasica nocion de cuento (planteamiento, nudo y desenlace; que nosotros preferimos llamar "cuento cerrado"), podemos decir que en la primera parte -o en el primer l i b r o - del volumen comentado, no hay muchos cuentos. La mayoria son narraciones abiertas, piezas de sugerencia, disparos parabolicos a la sensibilidad y a la imaginacion. Cerrados, completos, formalmente tradicionales, estarian a nuestro juicio el que da titulo al volumen y aparece como primero en el: La espada; El ladron de Dios, y en un sentido menos riguroso, La hija, Tocata y fuga, El muerto y Matapalo. Acaso tambien El cimarron. Los demas son peripecia, acontecer, narracion abierta, a veces de profunda realidad humana y de tensa finura lirica, como E l regreso, o de notoria y bien llevada intencion esoterica. La espada, el primer cuento de esta serie y el primero del volumen, es y quedara siendo una pieza basica de la actual literatura narrativa centroamericana. Es un cuento emocionante, en el que campean una imaginacion florida, una estructura sin deformaciones, un hondo amor por los persona-
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jes, una vision filosofica positiva y certera, y un inimitable saber decir, tocando las fibras del alms. Leamos este parrafo de magistral descripcion: "En el taller gustaba el espectaculo del fuelle y de su llama. Le daba un masaje de vigor el ritmico golpe de los tres martillos sobre el yunque. No importaba que fuera lo que mujaban al rojo-blanco, a el siempre le parecio que forjaban una espada y u m espada terrible, para el, para su narco ferrea que se apuiiaba, hinchados los cordajes musculares. Era aq&lla, tal vez, una grande espada de conquista. Con ella, Don Antonio podia acaso conquistar el reino perdido de su juventud. Con ella haria saltar las chispas de la todavia fama del todavia valor de Antonio Garita, alias "Chele Ganglio" como le llamaba su pandilla". La descripcion es, en el cuento, tan necesaria como peligrosa. Todo exceso descriptivo tiende a la monotonia o a la lentitud. Y si la descripcion emplea elementos poeticos, corre el grave riesgo de caer en extremos de mal gusto, en posiciones mas "liricoides" que liricas, cosa que, por desgracia no es poco frecuente en la literatura narrativa de Centroamerica. es verdad que Salarrue, como lo demuestra el parrafo anterior, logra saltar por encima de la barrera del peligro, con la garrocha de una poesia alquitarada y verdadera? Cuento, narracion o relato - c o m o el lector prefiera- en que esa rarisima virtud se pone mas de manifiesto, es, a nuestro juicio, el que se intitula La virgen desnuda: en el, las descripciones liricas alcanzan a formar una densa atmosfera de magia estetica, cuya respiracion inunda los pulmones de la sensibilidad. La seccion o el libro que se llama Breves relatos, consta solo de seis trozos. Breves no, brevisimos. A nuestro parecer, no son ni cuentos, ni relatos, ni narraciones, sino meras semillas: vitaminas del cuento, del relato o de la narracion. Pareciera que el autor se limito a apuntar, esquematicamente, un argumento para ulterior desarrollo. Mas, como la clasificacion mas o menos tecnica del genero o del orden literario es de menos cuantia, conviene mas ver lo que si son estos breves relatos, y no lo que no son. Quedanse en la orbita de la prosa lirica. A ratos, con una esplendorosa calidad metaforica, tal como ocurre en Tajada de sandia; a ratos, con una sensacion de desolada tristeza -La casa triste, La Guitarra- Por momentos, con la mas honda ternura, viril, profundamente comprensiva, como en los dos mejores trozos de esta seccion: El perraje y La foto. Mas, cabe decir que si bien en un libro de cuentos caben relatos de toda resitura e intencion, cuya presencia sirve incluso para romper la monotonia de una sola linea expresiva, estos Breves relatos estan aqui mal situados, y lo que rompen es la unidad misma del libro. Cabrian juntos, con la debida separacion, los de la primera y los de la tercera parte. Mas lo que va de la pagina 123 a la 142, aparece ahi como
artificialmente empotrado: merecia edicion aparte. Tal es, al menos, el personal punto de vista de quien hoy comenta la obra. Y hemos llegado asi a la parte medular del libro. A la de mayor interes e importancia: Nebula nova. Los cuentos de La espada, con la sola excepcion de La virgen desnuda, guardan cierto parentesco, por sus motivos y por su lenguaje, con la ya conocida tonica de Cuentos de barro y de Trasmallo. Hay en ellos elementos criollistas, apego a las realidades nacionales, giros un tanto arbitrarios, imitativo~de las peculiares formas conversacionales del pueblo salvadoreno. Los relatos de Nebula nova, en cambio, se entroncan mas con el magicismo universal de O'Yarkandal y el muy depurado cosmopolitismo de Eso y mas. bb Narraciones exoticas", dice el autor, en un subtitulo, que son las de esta parte del libro. No lo acompanamos plenamente en la clasificacion. Extranus, si. Ambientadas, situadas en otros lugares del mundo, tambien. Ni una ni otra cosa les dan la calidad de exotismo. Lo primero, les otorga una condicion magica, esoterica, o, si se nos apura, teosofica. Lo segundo les da una condicion de universalidad, pues, mutatis m ~ a n d i s lo , que acontecio de tal o cual manera en Nueva York, pudo ocurrir aqui o en Caracas o en Madrid o en cualquier otro punto del mapamundi. El trust de los caballitos es una trasmutacion de pensamiento y sentimiento, operable en todo ser humano y en todo clima. Una magistral vuelta a los valores de la infancia, y (aqui viene lo esoterico) una artistica forma de presentar lo que se conoce entre los iniciados como "desdoblamiento" o "proyeccion del cuerpo astral", fenomeno tan autentico como el que mas, si bien solo experimentado por personas de una particular conformacion siquica. Entre los relatos de esta parte es dificil escoger. El casco nazi, por ejemplo, es una pieza en la cual se presenta un extraordinario fenomeno que, segun el propio Salarrue nos ha expresado en conversacion particular, ha ocurrido de veras. Mas no es del caso, aqui, el entrar en la discusion de si tal clase de fenomenos es o no verdadera, que en esto hay tantos pareceres y tantas intransigencias. . Quedese cada cual con su experiencia y con su punto de vista, que motivos tendra para ello. Lo cierto es que, narrativamente, la pieza indicada es de gran interes, y el final, sorpresivo, tecnica y sicologicamenie perfecto. Asi y todo, los personajes sudamericanos presentados en la primera parte del relato, consumen mas paginas de las necesarias. El comentarista se ha quedado con la impresion de que hay aqui un prologo desproporcionadamente largo, y que la sustancia del cuento puede reducirse a la parte final. No asi con Los hermanos siarneses o El anillo de oricalco, relatos en los que nada sobra ni falta nada: sus proporciones son armonicas y sus alcances de insinuacion e incitacion, incalculables. Cosa semejante puede decirse de La terrible paz, pieza construida con materiales de suge-
rencia sutil, sobre un basamento de paradojas metafisicas sumamente agudas y certeras: "De alli para alla la isla minima fue una verdadera isla-aislada. Sin comunicaciones de ninguna especie, sin radio ni barcos, sin la esperanza de tenerlos por mucho tiempo, cortadas todas las amarras con el exterior, Maupitinga temblo en la mas terrible soledad que darse ~ u e d a .Cortada del mundo (de aquel mundo que era guerra) quedo como varada, como encallada en el banco de arena de la paz". (Pag. 204). Pasando por encima de un relato puramente anecdotico (lo cual no implica vacuedad, ni cosa por el estilo), intitulado Pintor de apariciones, damos con uno de los cuentos mas importantes del volumen: El ombligo. El titulo pareciera ofrecernos un cuento mas o menos liviano o humoristico. No obstante, lo que nos da es filosofia, de la mas valedera y permanente. Filosofia con el soporte de los grandes nombres del oriente, de la Grecia Antigua, del primitivo cristianismo. Lo asombroso estriba en que el lector, subyugado por una corriente imponderable, se sumerge en un mar de especulaciones abstractas, a las cuales hurtaria el cuerpo -o la atencion- de serle presentadas en un volumen especializado. La trama imaginativa en que se tejen los conceptos, resulta, asi, de una extrema calidad, por cuanto convierte en belleza lo que inicialmente es inteligencia pura. En El ombligo se logra, pues, una trasmutacion de lo intelectivo en afectivo, de la logica en amor, del misterio cerebral en misterio vital: "-Porque somos el centro del centro y estamos a la vez en todas partes y en ninguna; porque somos ese Cosmos y ese Universo nosotros mismos y nada hay fuera de nosotros, del Y o , y todo esta en la periferia del punto y el punto es nada, "nihil", "nothing", es vacio de vacio. ;porque somos Dios -concluyo." hay en el parrafo anterior una reminiscencia del gn3thi seauton socratico, del "Dios esta en todas partes", del catecismo de Ripalda, del in interiore homine habita veritas, de San Agustin?. . Solo que este cuento de Salarrue sera leido con placer por gentes cuyo temperamento se ha negado a enfrentar los textos de Platon y de San Agustin, de Plotino y de Bergson. Angel 140 es un relato de argumento muy frecuente y conocido. Su calidad, empero, se realza por la cavilacion filosofica. Los temas circenses parecen ser particularmente gratos a nuestro Salarrue, y torna a ellos, con un argumento mucho mas original y sustancioso, en Muerto de risa, cuezlto brevisimo, de gran intensidad emotiva. Todo un acierto de sicologia. robo que? es un relato de extrano sabor, que ahonda en la realidad del hombre, que escarba los estratos de la pubertad. Su desarrollo es muy fino. El falso falsificador da nueva muestra de la sutileza imaginativa
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del autor; de su gran capacidad para exponer verdades por la via contradictoria de la paradoja. Revelacion, el ultimo de los cuentos que el libro presenta, lo es en el sentido de "cuento cerrado" a que haciamos referencia. No es nuestro animo el de senalar influencias. Podriamos afirmar que no las hay, pues Salarrue ha desarrollado con pleno sentido de independencia credora, sus peculiares estilos, sus maneras de decir y de urdir. Pero si es del caso indicar que tanto por la direccion imaginativa, cuanto por la calidad sorpresiva y el tratamiento, entre cientilico y anecdotico de algunas de estas piezas, hemos pensado en uno de los maestros del cuento en America: Jorge Luis Borges. Y de modo especial en uno de sus libros, El aleph. Salarrue no esta por debajo del magnifico argentino. Muerto de risa, sin ser propiamente una creacion de humorismo (aunque algo del mas amargo pueda hallarse en su trasfondo), trajo a nuestro recuerdo una de las mejores novelas que se han escrito en Chile, durante los ultimos anos: Un &gel pura Chile, de Enrique Bunster. Y -parentesco que honra a nuestras letras- tambien recuerda uno las mejores paginas de Herman Hesse, sobre todo las de El lobo estepario, llenas de sabiduria, de gracia, de agilidad y hondura. Todas estas virtudes hacen olvidar la presencia de abundantes gazapos, achacables algunos a la correccion de pruebas. Como el inadmisible empleo del verbo haber en plural (ocurre dos veces) cuando va empleado en forma impersonal. Cosas que es conveniente depurar en nuevas ediciones, porque la calidad de la obra no debe ser empanada por esa clase de lunares. Solo agregariamos que este es el tipo de libros que nuestro Departamento Editorial debe editar no solo en espanol, sino, de ser posible, en ingles y en frances, para su difusion en otras tierras y prestigio de nuestra literatura. Quiza la traduccion o las traducciones podrian hacerse omitiendo aquellos relatos de menor envergadura, para solo dar a conocer los de indiscutible maestria de fondo y forma. Quede la idea, y que el Ministerio de Cultura, si la encuentra admisible y viable, le de cauces de realizacion. Santa Tecla, diciembre de 1960.
Notas sobre
la Abstraccion en Pintura
Por ANTONIO R. ROMERA
Quiero, con la benevolencia del lector, discurrir sobre uno de los temas que de modo superlativo se prestan y, seguramente, seguiran prestandose a controversia. No deseo hacer un trabajo frio y objetivo. Trato -si ello es p o s i b l e de extraer algunas conclusiones de interes general de mis propias experiencias, de mi frecuentacion - c o r n o transeunte o critico- de las artes figurativas, como estudioso, en fin, de sus problemas. Y no quiero rehuir el lado polemico. Lo mas facil, acaso, consistiria en situarse en cualquiera de las dos zonas en litigio. Pese a todo lo argumentado hasta ahora, a mi me parece que la posicion mas embarazosa es la equidistante entre los puntos en discordia, sobre todo, claro es, cuando a esta especie de tercera posicion nos lieva el deseo de comprender y un anhelo de eludir cualquier clase de dogmatismo.
La serie de problemas que nos plantea el arte actual es incalculable. El historiador, el esteta, el critico, el filosofo, tratan de discurrir en un territorio cruzado por mil accidentes, dominado por montanas intrincadas y laberinticas. El peligro de extravio e s cierto. Tal vez uno de los rasgos que deberia inclinarnos a pensar en la posible existencia de un estado de alteracion y vaiven incierto -de crisis, en definitiva, para no rehuir la palabra temida-, es ese desasosiego sentido por las gentes frente al fenomeno artistico. Antes se admiraba o se desdenaba simplemente; ahora se zeacciona en forma sobremanera activa en la adhesion o en la repulsa. He ahi una de las primeras consecuencias. A medida que han pasado los anoa y sucedido los diversos movimientos de innovacion, la disparidad de criterios ha crecido. Aunque a Miguel Angel Merisi, el Caravaggio, destructor del manieriemo e
iniciador del cultivo del natural, se le ilamo Anticristo del arte por los tratadistas del seiscientos, es evidente que la verdadera discrepancia nace a finales del siglo pasado. Nace, en fin, cuando los impresionistas tratan de hacer de la pintura en forma mas franca y decidida un arte autonomo, valioso por si mismo, en el cual el contenido supone solo un elemento en buenas cuentas secundario. Tracemos las etapas desde entonces: Impresionismo - Post-impresionismo Neo-impresionismo - Neo-tradicionalismo - Futurismo - Expresionismo Cubismo - Abstraccionismo - Manchismo. La lista esta hecha unicamente a titulo de testimonio de la sucesion cada vez mas veloz de movimientos. No es completa y hasta el orden podria discutirse y alteraree. Lo que quiero seiialar es que a medida que nos vamos aproximando a nuestro tiempo el divorcio entre arte y publico es mayor. He ahi otra de las consecuencias que conviene tener en cuenta. No se tomen estas palabras mias como un exordio digresivo que nos aleja del tema. Al contrario. Las dos premisas senaladas hasta ahora, es decir, que la adhesion o la repulsa sean activas y violentas, y que el divorcio entre el publico y el arte sea casi total, constituyen fenomenos que merecen meditarse seriamente. Si rehuimos estos datos previos correremos el peligro de dejar intacto nuestro tema, que trata - c o m o sabemos- de la abstraccion. VENGAMOS EN SEGUIDA A EL Cada vez que se intenta delimitar la precisa significacion de la terminologia de la historia del arte nos enfrentamos a la posibilidad de un fracaso. Los anos trazan un esquema aproximado de esas eignificaciones y las terminologias son mas puntuales y justas cuanto mas alejad~ del hecho mismo, por haberse pro-
ducido una acomodacion entre la realidad estetica y nuestro juicio. Tenebrismo, romanticismo, naturalismo. Al pronunciarse estas palabras mana un mundo de sugerencias, y el concepto encaja en seguida en el ejemplo magistral venido al recuerdo. Mas conforme se avanza hacia nuestros dias se ve crecer la oscuridad y el caos. Ya hemos asimilado el cubismo, y apenas quedo codificado y dentro de sus leyes especificas, nace otro movimiento que ofrece las mismas o mas grandes dificultades para ser encerrado en la red intnncada de una estetica coherente. Sin duda, la mayor tarea consiste en trazar una relacion, una solidaridad intelectiva entre el concepto y el hecho conceptuado, entre el significante y el significado. El concepto suele ser restrictivo, estrecho. De modo que cuando decimos romanticismo o abstraccion, apenas vamos mas alla de una serie de ideas angostas que en ningun caso sobrepasan el amplio dominio contradictorio, caotico, complejo, que es, en suma, el romanticismo o la abstracion cuando se les considera como realidades humanas. Cuando calificamos simplemente una pintura de abstracta, sabemos, en terminos generales, lo que queremos decir, pero no se ha pasado de los primeros tramos de un deslinde mas complicado. Toda nomenclatura es, pues, imprecisa, inclusive si designa un objeto concreto. Al decir mesa sabemos en puridad que hablamos de un objeto destinado a una mision peculiar, pero con el nombre solo, nos dice acaso como es esa mesa? En el dominio espiritual, al que pertenece la Estetica, el fenomeno aparece con caracteristicas mas radicales.
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La Revue u'Esthetique dedico su primer numero de 1951 a un proyecto de articulo para el Dictionnuire et vocabuluire tecnique de I'Esthetique sobre la palabra abstraccion. Solamente sobre la palabra y sin salirse del dominio linguistico. Catorce bien nutridas paginas compren-
de el estudio. Ahora bien, si en las primeras lineas se nos da la definicion, que seguir con nuevas lucubraciones? Louis Valensi nos dice, en efecto, que abstraccion en el campo de la estetica indica la "tendencia moderna de la pintura contemporanea caracterizada por lo no figurativo y carente de la apariencia de objetos o materias cosales". Las catorce paginas siguientes tratan de ir aclarando todo lo que la definicion tiene de insuficiente si se quiere abarcar con ella el campo extenso de la creacion pictorica no figurativa. Es que en seguida nacen las objeciones. Toda la pintura, toda obra de arte en general, {no es en si una abstraccion? Cuando el mntor da vida a un hecho artistico inexistente hasta entonces, abstrae de la realidad circunstancial una serie de elementos que viven por su cuenta? Toda obra de arte que es imaginada con exclusion del tema, aun cuando el tema exista, adquiere en seguida el caracter de una abstraccion? Pensad en la composicion rubensiana que representa El rapto de b s hijas de Leucipo -obra figural, si las hay-. El rojo del pano que vuela barrocamente en un cielo anubarrado, el siena tostado de las carnes del jinete, el dorado opulento de los desnudos, las formas retorcidas y agitadas en la pasion frenetica, son un paso mas alla de la realidad y por ello mismo una abstraccion? Pensad aun en el verde sombrio con que Sassetta (1392-1450) representa el bosque en el Encuentro de San Pedro y San Antonio, esa obra de un misticismo entranable y humanisimo. nos hallamos frente a una pura abstraccion? Esto nos conduce en seguida a un problema que no seria licito eludir: el punto de vista historico. Acaso se crea que deberiamos ponernos de acuerdo previamente sobre que cosa entendemos al calificar de abstracta a una pintura o a una escultura.
Sin embargo, la historia va a ayudarnos de modo mas eficaz a su elucidacion. Las primeras obras cuyo testimonio conserva la humanidad suponen un deseo de representacion formal, creativo. Es decir, algo que trata de objetivar la aspiracion, no por indeliberada menos evidente y precisa, que en el hombre existe de ritmo y simetria. Lo vemos en las pinturas rupestres de Altamira y Cogul, en los dolmenes y menhires de Carnac (resucitados en la es cultura de Chadwick) ,en los relieves egipcios, en los ornamentos de los vasos primitivos, en la decoracion de las ceramicas precolombinas, en los arabescos orientales, en las iglesias goticas. Si, la abstraccion no es una novedad. Lo que si constituye un hecho nuevo, a mi modo de entender, es la resistencia, que se observa en nuestro tiempo, a su aceptacion. Esto constituye otro sintoma digno de ser tenido en cuenta. Mas volvamos a la historia. Desde Cimabue a Courbet la pintura ha tenido, como rasgo peculiar, el naturalismo, sin olvidar que ese naturalismo es a menudo compatible con el deseo de fuga hacia la sintesis y la razon plastica de donde proviene el desden por lo figurativo. Debemos tener en cuenta que un escultor como Moore deriva, precisamente. de la ~ i n t u r a de Cimabue. Esto nos hace pensar en Worringer cuando contrapone como polos de la voluntad artistica los conceptos de naturalismo y estilo. Por naturalismo entiende, no la simple imitacion, sino el sentimiento de felicidad que produce en nosotros el hecho de reproducir la vida organicamente hermosa. Desde el siglo XIII la pintura ha tratado de ser un remedo de la naturaleza. A la simple especulacion critica, desdenosa de mayores y mas profundas indagaciones, le ha importado el que y ha olvidado el como. Sin embargo, en ciertos casos la voluntad de estilo que no quiere tampoco renunciar al contenido, transforma a la
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obra en un medio para lograr el significado estetico de la forma. Y esto paradojalmente se produce cuando se sobrepasa el estadio de las apariencias. Es decir, cuando se ve mas alla, cuando se invade el campo de una sobrerrealidad, de un afan de absoluto. Los ejemplos de El matrimonio ArnoE fini, de Van Eyck (1434) ;ciertos fondos de frescos de Piero della Francesca; San Sebastian llorado por las mujeres, de Georges de La Tour, senalan que lo imitativo no impide el gesto supremo y liberador.
Todo gran pintor ha sido, a su modo, un redentor de las formas sometidas al objeto y ha hecho del cuadro un fenomeno con su propio estatuto de vida. Toda obra digna de perduracion aparece, quierase o no, como testimonio y fruto de la llamada por Riegl "voluntad artistica absoluta". Con ello se quiere decir aquella latente exigencia interior existente por si sola, por completo independiente de los objetos y del modo de crear, que se manifiesta como voluntad formal. Esta podria ser la definicion mas aproximada de la pintura abstracta. Repitamosla: exigencia interior existente por si sola, por completo irdependiente de los objetos y del modo de crear, que se manifiesta como voluntad de forma. No olvidemos que los adeptos al realismo socialista llaman con intencion peyorativa al abstraccionismo "arte formalista". Volviendo a nuestra indagacion diremos, con un critico, que es lo "formal" el bbmomento"primario de toda creacion artistica. La obra de arte no constituye en su mas intimo ser sino una objetivacion de esta voluntad artistica absoluta, existente a priori.' Insisto en dicho punto para senalar de que modo la presencia del asunto viene a ser, inclusive en los ejemplos de mayor
exacerbacion tematica, un factor secundan o en la obra. Y que al suprimir el tema reconocible, natural, organico, loe abstractos, lejos d e conculcar las leyes del arte, las siguen fielmente y las afirman. La aseveracion no implica reconocer, ni mucho menos, que en todos los casos de voluntad abstraccionista, y por ello solo, se salve la obra artisticamente. En verdad, lo esencial son los valores plasticos, pero la condicion de su merito depende de otra cosa o, por lo menos, de como sean interpretados esos valores absolutos ajenos a corriente estetica determinada. El problema planteado es ya distinto y nos permite creer que nos hemos despedido de todo dogmatismo estrecho. Dicho esto vuelvo de nuevo al punto que me preocupa y sigo asediando al tema. es la abstraccion?, me pregunto. Ya se han dado mas arriba algunas definiciones, pero conviene insistir. La mas sencilla respuesta podria intentarse asi: al calificar una pintura de abstracta estamos diciendo que sus formas son abstracciones de figuras concretas en las que solo se considera la extension. En este momento me viene a la memoria que Descartes construye un mundo especial hecho de puntos, de lineas, de angulos, de triangulos, de octaedros, de esferas que estan en movimiento. Es un mundo de puras realidades geometricas. Supongamos un prado. El verde debemos considerarlo como una abstraccion del verdor que tienen comunmente los prados. Cuando el pintor realiza una abstraccion, aun de un modo indeliberado, no hace sino marcar la primacia de lo esencial, de lo sustantivo, de lo general, sobre el contingente, lo individual, lo caEn ese caso una mancha verde puede ser la cifra o abstraccion de prado. Pensemos en dos ejemplos para aclarar
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cosas al fondo espiritual del individuo, y siendo este el camino que escala la meta de perfeccion se da cuenta el hombre de que su razon, es lo que lleva de divino y armonioso. La filosofia de Platon es entonces profundamente mistica, y por eso sostiene que lo unico real y verdadero que le da colorido y vivencia al mundo que nos rodea son los principios eternos e invariables que se contraponen al agnosticismo moral que declara al hombre con sus necesidades y actitudes cambiantes, nervio capital y "medida de todas las cosas". Conocer es someter las cosas a un riguroso analisis conceptual a efecto de desentranar lo que tales cosas valen esencialmente en sus diversas relaciones de orden entre si. O en otros terminos: que es pensar? Todo saber es intuir. Cuando al conocimiento sensible contraponemos el conocimiento racional, esto es, como aprehension de conceptos de lo que nos rodea, estamos fijando conceptos generales mediante el ejercicio de la intuicion que en tal virtud transforma dichas abstracciopes en ~bjetos intuibles o sean ideas. Platon explica que todos llevamos en nosotros mismos, en estado latente, el conocimiento de las esencias universales, el cual nos capacita para aplicar la intuicion en la apreciacion de lo multiple e individual. La aprehension intuitiva en el conocimiento de los objetos dormita en nosotros conceptualmente como idea de numero o de forma y asi distinguimos las cantidades y cualidades del mundo sensible. Aqui entra en juego el alma. Para compaginar este conocimiento que podria decirse innato, con el recuerdo de una experiencia que ya vivio en nosotros, es indispensable que dicho conocimiento preexista en el alma actualmente por la intuicion de las ideas. Comienza desde este momento, la peregrinacion del pensamiento griego de la antiguedad, por nuevos campos del saber. Platon ha descorrido el velo de la metafisica del alma, y su investigacion llevara a confortar al hombre en las aguas bautismales de fe y esperanza insospechadas.
El alma, inmortal y pura, no se aviene con la materia grosera y perecedera; sin embargo, las veces en que desciende de su plano, por razones de inclinacion sensible, para manifestarse en forma abstracta, viviente y perceptible por decirlo asi, va en pos de una liberacion de tiempo en tiempo que tarde o temprano la haran volver despues de un ciclo de depuracion a los valores eternos de la verdad, la belleza y la bondad. El alma, no ha hecho mas que cumplir su mision: manifestarse en el bien, irradiar belleza y confundirse con el amor en su mas alta expresion, porque el amor contemplado en sus diversos aspectos desde el sexual hasta el que persigue el hallazgo luminoso de la ciencia, no son en el fondo mas que si bien .se ve, la misma cosa, son un anhelo por el retorno a la perfeccion, al espiritu pristino y diafano como las aguas claras de las fuentes de Castalia. Todo este pensamiento de Plat8n ha servido de punto de apoyo y de fecundo estimulo en la investigacion metafisica de la cultura europea. Pero la labor especulativa de Platon no termina con lo que hemos esbozado a grandes rasgos; su obra ingente, comprende asimismo el terreno sociologico, el juridico y el politico. Si el Bien es orden, armonia y proporcion, quiere decir que la justicia encuentra su mas expresiva manifestacion practica en el individuo al subordinar y afianzar las funciones del alma en su integra personalidad. Solamente que esta armonia psiquica y justiciera donde mejor cuadra es en la organizacion colectiva llamada Estado. El individuo y el grupo se desenvuelven y accionan en reciproco apoyo de sus intereses. El Estado se concibe al igual que una segunda naturaleza de la persona en el que la vida social es algo primordial e inmanente de la esfera individual como el trabajo y la ayuda mutua: Al establecer cierta semejanza entre el individuo y el Estado, Platon -dice- que en la misma forma en que aquel necesita para su conservacion y desarrollo del alimento que
este punto. Primero en La Virgen, de Jean Fouquet, cuyo modelo fue Agnes Sorel. Se advierte que en esta pieza egregia ha operado un sistema de abstracciones. Las formas contingentes, individuales, han quedado reducidas a lo sustantivo, a lo esencial. Asi el pecho de la Virgen es una semiesfera, una forma purisima. Los brazos tienen un diseno oval, de textura lisa, ajenos en absoluto a cualquier veleidad de modelado naturalista. El nino ofrece, mas acusadamente aun, un esquema puro. Hay aqui una zona intermedia entre la abstraccion y la busqueda de un acento de realismo que llega a la magia por el juego de la luz sobre la geometrizacion acusada de los volumenes. Esta operacion realizada por Fouquet, en el afan que lo conduce a limpiar su pintura de lo adventicio, recuerda sin duda la segunda distincion de lo abstracto hecha por Santo Tomas. La abstractio formolis -segun el gran teologo- separa la forma de la materia (como, por ejemplo, el circulo se separa de todo cuerDO sensible circular]. Del mismo modo, Cezanne hace de una manzana una esfera y Kandinsky trata de hacer del cuadro una asociacion de ideas plasticas, sutiles y evocadoras de la realidad vista que ya no es lo real, sino lo su~erido. En suma, podemos afirmar que los pintores que cultivan la abstraccion no han hecho sino llevar a su mas alto punto critico el ansia de liberacion existente potencialmente en toda creacion formal.
que nace la abstraccion? explicarse solo como la desembocadura de ese afan de preservar la pintura de las asechanzas del remedo y de la servidumbre .representativa? Parece que no. No debemos olvidar que lo no-figurativo, si ha ido acentuandose en los ultimos anos, es - c o m o senalaba al principio- casi un vaiven, algo en suma que tiene como rasgo peculiar ese mero-
deo en torno a las formas representativas del natural. que leyes responde? esto solo un reflejo de ese "querer estetico absoluto" que vive en el fondo entranable de la criatura humana, y nace como fruto de una espiritualidad desarrollada en su plenitud? La primera objecion que surge es la siguiente : las puras formas ornamentales y el juego de las superficies e imagenes no-figurativas dominan en las agrupaciones humanas de menor desarrollo cultural y de civilizacion incipiente. En cambio, en el Renacimiento -para acudir a un ejemplo significativo-, epoca de maxima categoria en el orden de la individualidad y de la jerarquizacion del espiritu, el arte vive casi exclusivamente como un reflejo de la naturaleza. Desde finales del siglo XIX la aversion creciente al arte imitativo se ha querido explicar haciendo intervenir un designio de conjuro. En el hombre primitivo ello parece mas cierto. Nuestros antepasados de epocas remotas lo rehuian como un medio de oponerse a las asechanzas del mundo exterior. Dice Worringer que por encontrarse el hombre tan perdido e indefenso ante el caos y el desorden que ve en su torno, busca en las formas abstractas un apartamiento de la naturaleza caotica cuyas variaciones y fenomenos lo aterrorizan sin comprenderlos. La vida se le vuelve problematica al ser primigenio, y un "sentimiento de desamparada orfandad debe de haberlo dominado por ese arcano que para el era la multiplicidad y confusion del mundo". Las formas abstractas con su apartamiento de lo organico, de la flora, de la fauna y del ser humano, fuentes de peligro, lo libran del temor. En realidad en ese gesto que lleva al hombre ~rimitivo a eludir las formas aDarentes, de donde le llegan terrores ocultos, hay como un impulso conjuratorio. Resumiendo, condensando esa idea, tenemos que el hombre de epocas remotas hace un arte antinaturalista, deshumani-
zado, abstracto o no figural, como un modo de evitar el dano que puede venirle de esa zona desconocida, ignota, mas alla del lugar en que desenvuelve su vida silvestre. Pero ahora no estamos en un periodo primitivo. Desde aquellos tiempos la especie humana ha avanzado considerablemente y el grado de progreso queda testimoniado en inventos y en la conquista de la ciencia. explicar, pues, el auge de la abstraccion y de las corrientes concomitantes en lo corripo del siglo?
Proponemos una explicacion. Asi como el hombre primitivo postulaba unos signos deshumanizados y sin recuerdo alguno de la realidad envolvente, actuando como conjuro, el de hoy, enfrentado a un orbe en crisis, inseguro, merodeador y esquinado, trata de buscar la catarsis liberadora en la elusion de las formas naturales. El arte que tiene las apariencias de este mundo problematico empieza a ser tabu. El predominio de la metafora y de la imagen elusiva - e s decir, aludir a la cosa sin nombrarlasera un fenomeno mas de ese estado espiritual en que se halla el hombre de hoy? Si atendieramos un poco a las etapas en que el ser viviente se ha visto enfrentado a la inseguridad, encontrariamos una exacerbacion de la metafora. Como ha dicho con suma sagacidad Ortega y Gasset "el arma Lirica se revuelve contra las cosas naturales y las vulnera o asesina". En suma, ese impulso es el mismo en el hombre primitivo y en el hombre del siglo XX, con el cambio solo que implica la imposicion de unas circunstancias diversas. La criatura humana vuelve a sentirse desamparada, de vuelta de terribles decepciones, desenganada, tras ese siglo racionalista que todo se lo prometio con el rostro-risueno y optimista para hacer mas ostensible el fracaso y la decepcion. Hay como un asco hacia la vida que se regolfa o aniquila, construyendo un mun-
do distinto de signos abstractos, unos signos de intencion escapista. En la busqueda del arte nuevo se da un movimiento de resistencia a lo anterior y el cambio violento de una pintura alegre. Esa pintura sensorial, prismatica, risuena, primaveral, se complacia en exaltar el inmenso escenario de felicidad que fue el mundo de los impresionistas. El impresionismo fue una pintura "sid pensamiento" ajena a cualquier referencia trascendental o metafisica. Y ello, acaso, porque el dintorno del vivir humano era grato y favorable. Las guerras, las crisis, las agonias parecen lejanas en esos dias en que Renoir pinta a una humanidad opulenta, carnal y graciosa, ajena al temor. Dice Worringer que "las formas abstractas sujetas a ley son, pues, las Unicas y las supremas en que el hombre puede descansar ante el inmenso caos del panorama universal". Y esto -insisto yo- en todos los casos en que las circunstancias muestran su rostro adverso sin tener en cuenta el grado de progreso del hombre. Tal vez la maxima exaltacion no figurativa se da en los extremos. O sea, por ignorancia absoluta o por el desengano y el tedio traidos por el mucho saber y la mucha frecuentacion de todas las formas artisticas. Existe temor tambien a una ciencia supremamente hermetica. Llegados a este punto tememos no haber logrado nuestro proposito. definir exactamente el arte de hoy? Existe una corriente muy poderosa objetiva, con resabios marcados de sumision al tema, que se salva artisticamente por tender a un realismo poetico. Pero frente a ella esta la abstraccion. Este es un hecho que no ~odernos desconocer. Quienes se situan en el campo del arte con animo belicoso y declaran su enemistad a las expresiones de avanzada, obran de tal modo que de su actitud se deduce lo siguiente: que ese arte no existe o que, a lo mas, es un simple capricho de quienes entregan a el su afan creador.
La pintura abstracta esta ahi y seria insensato ignorarla o querer borrarla del mundo por nuestra propia y sola voluntad. A quienes la combaten diciendo que es -cuando le conceden algo- un fulgor, un momento, una simple aventura circunstancial, podria replicarseles aseverando que un fenomeno estetico que dura medio siglo, no puede ser un capricho fugaz. Han de existir razones poderosas, impulsos decisivos cuyas raices corren ocultas, pero que nutren las nuevas formas como un modo coherente y vertebrado, expresion del mundo inseguro del hombre novecentista.
Pero este arte -digamoslo sin ambaes impopular. Impopular porque no entra en el repertorio de cosas que el hombre puede tomar como afectas a su morada sensorial. Esto es, en mi opinion, lo que condujo a Ortega a verlo como una deshumanizacion. "Si el arte nuevo no es inteligible para todo el mundo, quiere decirse que sus resortes no son los " eenericamente humanos9'.* Pese a su extension y al predominio en las corrientes esteticas actuales, ese arte se enfrenta al desden y, como decia antes, a la repulsa. Es un fenomeno singular caracteristico del clima de beligerancia en que se mueve la pintura no figurativa. Mi experiencia como critico de arte ha ido recogiendo gran copia de testimonios. quiere decir que es esto?'' preguntan a veces en las exposiciones. A menudo la gente une a las palabras interrogativas un gesto inequivoco de disgusto. Este arte obliga a realizar un esfuerzo, a torcer violentamente la facil linea de lo emotivo a que propende el arte imitativo, y ese esfuerzo inesperado se traduce en enojo. De elio no estan libres los mismos criticos que, lejos de reconocer un hecho y de tratar de oponerle razones atendibles
ges3-l2 deshumaniracion del arte e ideo3 sobre la n o v e l . loa6 O r t q a y G m t . O . C. T. 111.
y argumentos dialecticos dignos de ser tenidos en cuenta, emplean la maniere forte y lanzan con voz sulfurada gruesaa palabrotas, gruesas e inelegantes palabras. - - -. Yo quisiera que en este punto se me entendiera bien. No estoy preconizando la aceptacion forzosa del arte abstracto. Es perfectamente legal la postura del critico que lo ataca y lo combate por estimarlo ajeno a los principios que rigen el gusto estetico, pero siempre que en el rechazo se aporten datos validos y razones, y no simples gestos. La . actitud de Berenson, reacio a todo arte ajeno al humanismo derivado del mundo " erecorromano. debe ser respetada porque sus juicios tienen una argumentacion intelectual y cientifica. Por lo demas nuestro encomio de las obras de un Duccio, de un Giotto, de un Paolo Uccello, de un Tiziano, de un Goya, no debe anular la admiracion que podamos sentir por un Kandinsky o por un Joan Miro. Victor Servranckx en el Primer Congreso Internacional de la Critica, pronuncio unas palabras cargadas de verdad: "Proponemos que la critica diga que el arte abstracto no figurativo, lejos de ser un descubrimiento reciente, no ha hecho sino recuperar una tradicion milenaria que se habia perdido; una tradicion en la cual -a traves de Asiria, Egipto, la Grecia antigua, Bizancio- las formas y los colores eran signo del espiritu antes de convertirse desde el Renacimiento, en expresion sensualista de la materia".4 Hace anos el autor de Ideas y creencias en un libro genial, aunque incomprendido, trazo el diagnostico del problema. En 1925, en La deshumanizacion del arte pudo anticipar que la pintura que entonces comenzaba su etapa de plenitud no gozaria de la adhesion de las gentes. Siempre ha sido asi -al parecercuando una nueva expresion artistica comienza. Lo nuevo es que el arte de hoy << tendra siempre en contra a la masa, sera
impopular por esencia; mas bien, es antipopular". El romanticismo, por ejemplo, vio florecer bien pronto una pintura multitudinaria, demotica. Nuestro tiempo hace una pintura minoritaria, una pintura para pintores. En definitiva, se pinta la pintura. Pero este punto trataremos de aclararlo mas adelante. De 1925 -fecha de la publicacion del libro de don Jose Ortega- hasta 1958 han transcurrido 33 largos anos y el problema se ha agravado de modo sobremanera evidente. Lafuente Ferrari trata de explicarnos la razon de la creciente enemistad del hombre comun y llano hacia las formas actuales de la plastica. Coincide con nuestras palabras anteriores la opinion del profesor madrileno: "La masa se siente humillada al no entender y esto produce ese complejo de inferioridad, esa irritacion y ese odio que el critico tradicional vuelca contra el arte moderno". La expresion entender esta creando desde hace tiempo un equivoco. "Yo no entiendo el arte moderno", solemos oir. Entender equivale a formarse idea clara de una cosa, conocer, penetrar, saberla con perfeccion. Cuando se dice "yo no entiendo esto" frente a un cuadro abstracto, en verdad se quiere decir: "Busco lo que representa y no lo hallo". En suma, se echa de menos el asunto, el tema, el contenido reconocible, la simple anecdota -el personaje famoso, la escena mitologica, la accion guerrera- que son, por supuesto, en la obra -objeto artisticoelementos adventicios y secundarios. Se quiere ver el conjunto pintado como un remedo del natural. El cuadro es para la gran mayoria solo un medio de imitacion de las cosas naturales. Con ello se comete el error de confundir la emocion sentida ante lo que copia la vida real con la fruicion estetica: "El arte -se ha dicho alguna vez- es artificio, es farsa taumaturgica, poder de desrrealizar la existencia".
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guidor, sin embargo, del abstraccionismo bizantino- hasta los impresionistas, las nupcias con el tema no han dejado de ser fecundas para la mas autentica emocion, para el mas puro goce estetico. Hay quienes piensan, sin embargo, que toda obra que finge o simula algun rasgo de la realidad sera inane desde el punto de vista del arte. cierto que todo remedo del natural Ueve en si mismo su anulacion como valor estetico? La respuesta se sabe de sobra. Si adelanto que al final solo se salvara la obra bien hecha -bien hecha en el sentido mas amplio y maa rico de elementos concurrentes a esa bondad- habre contestado en forma indirecta a los dos interronantes. Tomemos, por ejemplo, La encajera de Vermeer de Delft, obra que todos recuerdan. Estamos ante el testimonio eminente de una pintura de caracter representativo, ante el paradigma de lo figurativo. El maestro holandes no ha querido rehuir ninguna alusion al dintorno y mundo real en que vive la mujer presente en la tela. En la apariencia son evidentes la voluntad imitativa y cierta servidumbre al modelo propuesto. Pero no es eso solo. Hay mas. Vermeer contempla el orbe fisico como una posibilidad de acendramiento, de purificacion de esa misma realidad al someterse a ella para embellecerla y para transformarla en imagen total de la creacion. En esos puntillo~luminosos puestos en La lechera o en La pesadera de perlas parece reflejarse la sintesis de un universo casto y exento de imperfecciones. Si, pero realidad como pretexto. Todo se concentra en la muda palpitacion del alma 4 i c e Rene Huyghe-, materializado o simbolizado en el globulo precioso de la perla de la cual emana una suave fulguracion. En el fondo, abstraccion y realidad se juntan alla donde el arte constituye la encrucijada de lo que es puramente artis2 .
tico. Y a esto es a lo que he llamado obra bien hecha, pensado mas que en una bondad tecnica, manual o artesanal, en una bondad total, absoluta, que lo integra todo y que hace del cuadro una suma, le da autonomia y lo echa a vivir por su cuenta. En iin, cuando oponemos abstraccion a naturalismo nos estamos enfrentando a una simple cuestion de vocabulario, sin que queramos decir, por supuesto, que en rigor se trata de una sola cosa. Son, en verdad, modos diversos que tienen los pintores de llegar a identica meta: a un producto artisticamente valioso. Pensemos, ademas, que al decir abstraccion nos quedamos en el umbral del problema. Porque la abstraccion abarca un numero considerable de corrientes: Orfismo, Simultaneismo, Suprematismo, Constructivismo, Realismo constructivo, Neoplasticismo, Elementarismo, Arte concreto, Arte no figurativo, Inobjetividad, Nuevas realidades, Manchismo, Expreeioniemo abstracto, etc. Ocurre lo mismo que en otros estilos plasticos. El supuesto realismo de Sanchez Cotan es muy distinto del supuesto realismo de Georges de La Tour. De la misma manera nadie confundiria el cubismo de Juan Gris con el cubismo de Braque. Entre la abstraccion de Hartung y la de Manesier existe un mundo de diferencia. La diversidad tornasolada de la pintura abstracta indica una cosa esencial. Que esa pintura deshumanizada, segun una expresion muy difundida, ha recibido en seguida la accion de lo humano. Lejos de permanecer estatica y friamente asentimental refleja la voluntad del hombre. Un ejemplo nos pondra en seguida frente al caso mas tipico de esa evidente humanizacion. Al pronto se piensa que el encuentro de voces, como 'expresionismoy y 'abstraccion -para citar un solo ejemplo de los muchos que aparecen en el aclaramiento de la ardua tarea-, supone una incongruencia. Sin embargo, driamos negar que existe una pintura de caracteristicas no figurales en donde
queda prendida la huella de la fuerte personalidad conflictiva del hombre que la hace? El arte asi calificado constituye, pues, un sistema; es, podriamos aseverar, una especie arborea con su tronco originario -la abstraccion a secas- y sus ramas -las variantes diversas-, que tienen caracteres definidos. Lo importante es dar cuenta de su existencia, caracterizada, seguir sus avatares a lo largo del tiempo. En cuanto a ponernos de acuerdo sobre que cosa sea, la aspiracion tiene mucho de ambiciosa. He tratado de definirla por mi cuenta y no estoy muy seguro de haberlo logrado. Acaso una de las dificultades mayores del intento esta en los mismos cambios sufridos por un estilo vigente en el tiempo largo de media centuria. Cuando Ortega trazo el diagnostico de las nuevas formas, inciertas aun hacia 1921, fecha de su libro, establecio una serie de rasgos que, sin duda, correspondian en su totalidad al concepto estetico de esos anos. Decia el ~rofesor de Metafisica de Madrid que podian anotarse algunos puntos capitales: 19 deshumanizacion del arte; 29 evitar las formas vivas; 39 hacer que la obra de arte no sea sino obra de arte; 49 considerar el arte como juego y nada mas; 59 una esencial ironia; 69 eludir toda falsedad y, por tanto, a una escrupulosa realizacion. En fin, 79, el arte, segun los artistas jovenes, es una cosa sin trascendencia alguna. Creo que siguen vigentes los puntos 19, 20, 39, y 69 Pero hoy el artista joven, lejos de considerar el arte como un juego y sin trascendencia alguna, estima que es cosa importante. A veces lo toma como demasiado importante. Tampoco practica la ironia. L o esencial -frente a lo supuesto por la critica perezosa- es la seriedad de los pintores de hoy. Ello no excluye, a veces, los casos de simulacion y snobismo, cuando no el intento de eludir dificultades tecnicas. Piensese en los riesgos de todo orden
que implica entregarse a un arte para minorias. Supone, en primer lugar, cerrarse deliberadamente las salidas; en segundo, exponerse a esa impopularidad, a esa soledad minoritaria aludida. Este arte vive exento de ironia. Pudo tenerla Kandinsky. Pudo tenerla algun representante del neo-plasticismo, como Mondrian, porque en ellos hay un lirismo, de distinto signo en cada uno, que tiende al juego y por el juego a la ironia. La tiene Joan Miro. Esa especie de "amagar y no dar" que es lo ironico abraza al objeto plastico como si jugara con el. Mas tarde la realidad adquiere tonos tan esquinados que se cierra la voluntad de ironizar. Hay demasiada inseguridad. "La ironia -ha dicho Baroja- consiste en tener una personalidad efectiva sobre la cual se da uno el lujo de armar otra ficticia, inventada por uno mismo. Esto solo puede permitirlo quien sienta muy segura socialmente su personalidad reai".b
La abstraccion ha desembocado en dos expresiones postreras y extremas: el tachisme y una pintura que busca como objeto y fin casi primordial las 'texturas', es decir, la exacerbacion de los efectos que la materia cromatica, sus corpusculos y sus simples accidentes fisicos crean al ser colocados sobre la tela. De ambos movimientos nos interesa el ultimo. No nos ocupamos del tachisme por ser en parte fruto de lo indeliberado y azaroso. La pintura con predominio de las texturas no ha recibido aun un nombre. Enrique Zanartu la cultiva entre nosotros con alta jerarquia, aun cuando le suma elementos que oscilan entre la abstraccion y el superrealismo. En verdad el arte no figurativo que busca las evidencias del tegumento y la liza grumosa del color, o que emplea maculaturas de la pasta conseguida con la presion de trepas o rodillos, obtiene lo
S-Citsdo
que habia enunciado anteriormente: pintar la pintura. Pero esto requiere una pequena explicacion v un rodeo. Cuando Velazquez, el supremo exponente de la fidelidad poetica al natural, llega a la exaltacion maxima de su arte, realiza Las meninas, que es el cuadro en el cual se pinta el pintar, el acto de pintar, pero quedando, obviamente, en el dominio del contenido. A su vez, la abstraccion, ese cabo extremo en el cual parece imposible ir mas alla, llega a un punto sin salida posible en el cultivo de las texturas, en el cual dire de nuevo que se pintu la pintura. Recordemos otra vez El matrimonio Arnolfini. En el se consigue la severidad mas acendrada y la frigidez. El retrato inmortal ha sido ejecutado con una capa ddlgada de color y de esa superficie mana el destello que viene de un metal pulido, brunido. El autor de la obra no ha dejado huella reveladora de su mano, y la 'factura' no es discernible. Maxima asepsia, maxima objetivacion. La indagacion de los caracteres en el arte apoyado en las texturas nos dice que ha habido anteriormente momentos en los cuales se postula el ennoblecimiento de la escritura cromatica. Dos nombres ilustres del pasado le dan jerarquia. Rembrandt y Frans Hals. La pincelada en estos pintores deja sus grumos, y la sustancia cromatica hecha de espesores sigue ritmicamente y sometida a la voluntad del pintor los meandros de su conciencia creadora. De esta orografia laberintica surgen las formas reconocibles que, a la distancia, se hacen coherentes y nos dan el tema figurado en la tela por el artista. En suma, en ambos casos: en la abstraccion objetiva de Van Eyck y en el barroco monumental y dinamico de Frans Hals y Rembrandt, la 'factura' esta al servicio de algo, de la representacion de un tema, y aun cuando la forma es esteticamente valiosa por ella misma, no parece posible separar esa ejecucion de su destino de servidumbre. Por contra, en la que llamaremos pin-
Cura textorb, la sustancia como tal es lo esencial. Ella hace del cuadro no ya - c o m o en los abstractos ortodoxos- un objeto artistico de puras formas armonicas que se desentienden de los pigmentos y materias coloridas, porque lo fundamental es el color en si y la disposicion de lae manchas, sino el resumen de una faena que extrae su fin artistico, su fruicion y su goce estetico, de los relieves, reticulas, labramientos, estamperias, resaltes, prominencias y convexidad- de la pasta. A veces el cuadro adquiere el aspecto singular de una tierra labrantia mirada desde un avion, la piel de un animal salvaje, la textura, frisadura y trenzado de un metal atacado por un acido corrosivo. Pollock, por ejemplo, hace de la tela un laberinto de arabescos y manchas, un
"crochet" caprichoeo y textil. En suma, lo que cuenta e s esa autonomia que de pronto ha tomado la materia colorida, el pigmento, loa corpu~ulos mismos, el valor fisico, en fin. Cada cuadro es una inmensa paleta de pintor en la cual un escultor caprichoso se hubiera complacido en ir labrando sus tracerias y el encaje de su capacidad de invencion. Asi, de este modo, el artista, cansado de una pintura que se hizo orgullosa en los siglos de su eoberano predominio, vuelve hacia atras y humildemente trata de reivindicar el barro sencillo con el cual se construyo ese mundo de fantasmagoria. En el fondo y aun cuando no se crea del todo, en el cuadro del pintor abstracto parece dibujarse un gesto de humildad.
El 27 de a osto se acaban d e cumplir los 90 anos el nacimiento de Amado Nervo en Tepic, pequena tiudad mejicana de la costa del Pacifico. Con ocasion de acercarse el centenario, ya han empezado las revistas y periodicos mejicanos a hacer critica, unas veces laudatona y hasta bombastica, y otras empequenecedora, de la extensa obra en prosa y en verso de uno de los mejores modernistas americanos. Entre los muchos trabajos de esta indole, algunos han tocado tambien el tema de su discutida conversion a la hora de la muerte, sin que se haya puesto lo suficientemente d e relieve el sentimiento religioso de toda su vida y, sobre todo, su entre a a Dios en su Ultima enfermedad, espuds de confesar y cmmulgar con la ple aria ardida en los labios besando ar orosamente el crucifijo e Ruben Dario.
AMADO NERVO
cristiana y hasta religiosa del escritor, lue o, esclarecer el punto neuralgico d e su muerte que muchos comentaristas an 1 o soslayando, quiza maliciosamente, tal vez mas bien por falta de documentacion. En la quieta ciudad, llena de monotonia que lo vio nacer, iba Amado a la escuela particular de dos buenas senoras, las amigas, como se sigue llamando en Me ico a estas escuelas desde los tiempos de la Colonia y cuya denominacion ha1 amos tambien en la vida de Sor Juana Ines de la Cruz. Nos habla de la Parroquia a donde "nos llevaba mi madre de la mano", sobre todo "cuando Nuestro Amo esta expuesto1". Muerto su padre, don ~ m a d oNervo y Maldonado, el 18 de julio de 1883, su piadosa madre, dona Juana Ordaz y Nunez, lo puso en el excelente internado que dirigia en acona, Michoacan, don Antonio Plancarte y Labastida, mas tarde insigne Abad e la Basilica de Guadalupe. Este Colegio -no Seminario como se le ha llamado erroneamente- de San Luis Gonzaga, sera evocado mas tarde por el poeta, al ofrecer "el oro de su viejo, de su filial carino" al Padre Mora, su Rector, luego Arzobispo de Mejico, recordando siempre las entusiastas cacerias d e huilotas y las arqueologicas exhumaciones de yacatas, asi como los renidos juegos de elota, las comedias clasicas, representadas con deleite cuando los premios, los au aces nados en las albercas incomparables y los sorprendentes paisajes michoacanos, los mas bellos que he visto en mi vida, ademas de las clases en que diableabamos a quien mejor, de aquellas platicas bajo el imnasio inmenso, o en los patios llenos de luz y e flores, donde el P. Mora y e P. Plancarte nos hablaban de las maravillas de Roma o bien nos ensenaban a deletrear el alfabeto de oro de las constelaciones, "y tambien -~corno no?- de 2as comuniones generales, al rayar el dia, con musica de paiaros y olor de rosas frescas". Solo durante el curso de 1886 dejo Nervo Jacona por la vecina Zamora, dond e su familia fijo su residencia por doce anos. En el seminario de esta ciudad, que no era entonces tam oco exclusivo para los que se d a n la carrera eclesiastica, hizo, sin la menor idea e ser sacerdote, los tres anos e Ciencias y Filosofia. Curso despues el rimero de Leyes y suprimida esta Facultad, aneja al Seminario, tuvo que aban onar los estudios durante el 1890. De esta etapa de su vida, por otra parte de gran produccion literaria romantica y amorosa, se ha acostumbrado a decir que "leyo muchos libros misticos". Seguramente los que tal afirman no saben a punto fijo lo que es mistica, confundiendo este raro y precioso carisma de Dios con la simple lectura de libros relieiosos o asceticos. Su autobiografia, fechada ese mismo ano, nos habla de su rimera ardiente pasion juvenil, tan volcanica como desdenada, cuya amargura e hizo volverse, en impetu pleno, al Divino Amor, y sonar, aunque tan fu azmente en el sacerdocio. Y entonces, ya verdadero seminarista, tanto que lieg a solicitar la tonsura, aunque realmente no ilego a recibirla, destruyo una gran produccion de versos eroticos2. Ese ano Nervo estudio el de Teologia, coronandolo con examen publico y en primero o segundo 22 condiscipulos; pero al fin del curso, urgido por penurias de en Tepic, como reza la carta a que aludimos en la nota, trabajando en un escritorio, con el proposito de continuar
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1 Amado Nerso, Vieii Ilive. de En m i baja; Nuestro Amo. en Los Jardines. y en otroi lugares. Cf. timbibn h M o Z u i p r a . t. 21. Alrunos. 2 AIlonw M h d s s Plancine. N e n o en al S a d ~ r i 0 de Zamori. Ap. 111; y N o t u Preliminares. pp. 92.64, con no. m de Amado N e n o (Tepio. 30 de diciembre de 1891).
sus estudios, mas a temeroso de ue en la Selva Obscura se extinguiera su Llama Viva. Pronto, en usca de un am iente menos estrecho, se traslado a Mazatlan, importante puerto del Pacifico, donde hacia de secretario de un abogado mientras colaboraba, firmandose Roman o El Duque Juan, en El Correo de la Tarde3. Desde entonces se da a leer a los simbolistas franceses, Verlaine y Baudelaire, pudiendose decir con verdad que el Modernismo, dejando a un lado los precursores, "parte con Nervo, musicalidad interior", y Ruben Dano, realmente los primeros en "asociar el nuevo perfume musical colorido a las [Link] nuestro idioma4". "En aquella 6poca -ha escrito Rafael L6pez- era Nervo flaco como un sarmiento, de paso cansado y voz lenta y grave de predicador; carilargo y el omulo osa en saliente; usaba un bigote mas campesino que ciudadano, y una luz bonda &' la mirada que se teiiia de fina malicia, de cordialidad y a udeza rofundamente simpatico, y con un franco sello de distincion, a pesar e su in umentaria, un poco lejana de Brumme15". "Era sumamente simpatico, nos dice Luis G. Urbina, con su aire de seminarista, su largo leviton, su cuerpo flaco, un tanto encorvado. Su cabeza de abundante y lisa cabellera, su rostro afilado y palido en el que principiaba a crecer una barba prematura; que ayudada de los ojos profundisimos y muy abiertos, y fijos de continuo en algo invisible, le daba una fisonomia de anacoreta en cierne. Y luego, sus silencios de recogimiento, sus actitudes distraidas, y de pronto, como contraste, el manantial inagotable de su verbo y la calida recitacion de sus versosB". Por aquel tiempo, como todo joven literato hispanoamericano que quiere darse a conocer, traba contacto con las grandes ciudades de la vieja Europa. Viaja por Francia, Alemania, Inglaterra, Suiza y visita, sobre todo Paris. llevame a Notre Dameln, es lo primero ue dice a Diaz Dufoo, que habia salido a recibirle en la Ciudad Luz; y a la som ra de la celebre catedral qotica, bajo sus santas "alas de piedran, lo hall6 Ruben Dario, T e n o de fervor misticoartistico", en una noche de Semana Santa en que "se les habia desaparecido'". Lue o, ya en el faubourg Montmartre, en eno centro del mas "endiablado y divino!P aris" convive fraternalmente con Ru en, en una intima y beneficiosa camaraderia que habia de fructificar no solamente en su poesia, sino en el esclarecimiento de su mente, pues es de creer que aquel crucifijo de Rub6n Dario, que habia de besar emocionado en los Ultimos momentos de su vida, derramaria a torrentes los misterios de su graciae. Luego, dira de 61 el Principe del Modemismo: "Si, aquel Newo tenia, ciertamente, una cara israelita y 'un aire nazareno.. . 2.0s he dicho que se parece a Jesucristo0? El ano 1918 -ucuando a casi no era de este mundos'- senala el apice d e su gloria literaria, con la publ?kacion de Plenitud, que juntamente con E h h concentran su obra maestra en el sentido de excelsitud y hondura espiritual y
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S Emteban nores: "Amado Nono; loa principlm de i n ddi Iitenrii". El Independlsnie. Mbjlco, S de m y o da l 9 U . 4 Bernardo Ortir de Monteiiino: "Fipri. Amor y Muerte de Amido Neno". "Xochltl", 1942. S Rifael Lopsr: "Lis alai nomidcs". en "Amndo N e n o y 11 Crltiu". pp. E3.m. 6 Lub C. Uiblni: "L Vidi Litenrli de Mbjieo". &&d. 1917. pp. 411.79. 1 RuUn D u i o : "Cibeui: h d o Neno". en Mundid. de Pan'i. m i n o de 1913. 8 Amado Neno: "Aiblemm de Utsritoi y de l i t m m n " . en U Exodo. t. 4. 9 R n b b D u i o : "Lo# Dlplomitica-Pwtu: Amido Nsno", en Rm. Mod.. Moiico, reptlembro. 1909.
lirica, y forman "el libro breve y precioson que en 19u1 se dolia de que la vida no le hubiera dejado escribiP. En 1912 sale a luz La Amudu Znmhl, que inmortaliza el mayor amor y dolor de su vida. A esta purificacion espiritual contribuyo no poco este gran dolor que fue para el una gran vuelta hacia Dws, de la que algo nos dan a entender estos apuntes intimos que nos ha dejado de su puno y letra en un diminuto peramino: "Propositos. No enojarse jamas. No negar nunca un favor, si podemos Racerio. No hablar mal de nadie. La oracion por excelencia: Fiat Voluntas Tua". Y asi fue pasando su vida haciendo bien, para aplicarle con las debidas distancias infinitas, lo que dice el Evangelista, de Jesucristo y que el "habria querido merecer que se grabase sobre su tumbal1". El 18 de mayo, en Montevideo, mientras presidia el Congreso Americano del Nino, sufria un fuerte ataque de uremia, y aunque parecio reaccionar levemente el dia 21 y esperaba confiado volver el 24 a Buenos Aires, donde desempenaba a la razon el cargo de Ministro Plenipotenciario a la v a que el d e Argentina, la crisis se volvio a agravar repentinamente. Alli le estaba esperando el buen angel, el inmortal autor de Tabare", D. Juan Zorrilla d e San Martin, hombre de recias convicciones catolicas, que le trajo el 22 de mayo el mensaje de Cristo, invitandole a "hablarle de cruz a c m " ; y Nervo, cuya fe y religiosidad no dejo de latir fuertemente durante toda su vida, a pesar de todo,
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Dice asi la carta del Lic. Elguero: "Excmo. Sr. Dr. don Juan Zorrilla de San Mar&-Montevideo. Ilustre Senor: Acabo de leer un articulo ue este gran diario, en que tengo la honra de arcribir (Diario de la Marina, Cuba), ha transcrito de un eriodico norteamericano redactado por jesuitas de El Paso, Tex. (La Revista atolica), semanario interesante que ha tomado a su cargo propagar las noticias catolicas que los sectarios callan. Ese articulo se llama "El poeta cristiano y el poeta moribundo"; el primero es usted, el glorioso autor de tantas cosas andes; el segundo, nuestro querido Amado Nervo, cuya muerte vino en junio uKmo (1919) a hacer por unos dias mas pavoroso nuestro duelo de desterrados. Uno de mis articulos habituales fue dedicado al ilustre desaparecido, y mi concepto acerca de su personalidad literaria esta sintetizado en estos periodos: Pertenecia a una escuela literaria ue esta muy lejos d e la mia; su imaginacion tan sensible al ambiente, sufria do encias que a mi ver le quitaban matices y aromas; a mi juicio ( y perdoneme esta afectuosa censura su buena memoria), aunque de poderosa inspiracion, fue como tantos de los modernos, un poeta no dire frustrado, incompleto, porque aquel a quien la garra de la incredulidad o d e la duda cercena la fe, ha perdido en las alas lo mas vigoroso de los remos para subir a las cumbres, las que, sin esa perdida, hubiera alcanzado con natural agilidad. ., Quizas -continua El ero despues de dos parrafos extensos ue omito en acia a la brevedad- no aya composici6n suya que no revele su =%dad de verg d e r o poeta (igual pasa con Ruben Dario y Juan del Casal), pero la obra del sol no es solo la nubecita leve y vaporosa, como velo de virgen, que se tine por las mananas de escarlata. Ese adorno llevado al desgaire por la aurora, es como derroche d e lujo o ete de angel. Sin embargo, revela al sol, pero no agota la actividad del ,Om0 del jU$' la. rey Los versos de Nervo, ( podriamos citar ejemplos a millares), son esas nubecitar purpureas o doradas, bancas o violetas, pero ninguna de sus producciones iguala al astro de su genio". El final del mismo articulo estaba concebido en los siguientes terminos: pobre senor Nervoi Tan bueno y tan grande naturalmente, tan cohibido y tiranizado por el mal de los tiempos; pero esperamos que la Divina Misericordia haya acogido su alma, y en la inmortalidad pueda decir el himno supremo, que de sus musas, la cristiana y la casta, quiso pero no pudo entonar en la tierra. Inserto lo anterior para que vea usted el valor que los catolicos de Meiico dabamos a nuestro literato, lo ue lamentabamos en el sus extravios, pocos en verdad, ero sus desmayos y desa ientos, por falta de fe, grandes por desgracia; y la grancf' e esperanza que todos sentiamos de que el Crucifijo de Ruben Dario, que ya todos sabiamos en su poder, le atrajese a la gracia que puede dar la Eterna Victima, el eterno companero en el dolor. I vos c m aiieros y amigos nos decian (hasta algunos liberales), ue Pero a no era pos1 le que hu iese muerto sin confesion, y ya estaba decidido a escn ir a usted una carta abierta en este periodico catolico preguntandole quk sabia o q u y d ia llegar a saber en el caso, sin sospechar torpeza de imaginacion), que ust era amigo intimo del poeta. bendita arnista 1 Hoy sabemos que usted, gran poeta cristiano, fue el misionero d e nuestro ilustre amigo; que lo impelio suavemente a confesar, que le proporciono el sacer-
dote, rompiendose como un cerco cabalistico el circulo de hierro; que oyo de la boca del penitente moribundo que, con la confesion recibio un efluvio de la paz inmortal, y que usted acabo lonosamente su obra tan cristiana y tan caballeresca, haciendo que Nervo estrec ase al morir un Crucifijo de Ruben Dario, do la divina imagen exhalase el alma, pronunciando estas palabras re entoras senor, Senor! No conozco a usted, pero mi corazon de anciano enfermo, volviendose iuveni1 un instante, le envia a traves de los mares un abrazo inmenso, (pobre modo de decirl), felicitandole, no solo por mi, tan desconocido y humilde, sino por la familia del poeta, por cada catolico mejicano, por este periodico ilustre, por cada creyente de la tierra, pues usted sabe, mejor que yo, es privilegio de nuestra solidaridad divina, que pueda un solo fiel, hasta el mas desvalido, hablar en nombre de la catolicidad entera a Dios, pidiendo mercedes y dando gracias al hombre, bendiciendole en nombre de Dios". Termina la carta de don Francisco Elguero, emotiva y elocuente, con este parrafo: "En estos momentos el cuerpo del oeta se acerca a La Habana, escoltado por buques argentinos y uruguayos, y a descubrimos ante ese cadaver, todo catolico que encomiende a Dios el alma ausente, se acordara de usted y del humilde religioso que dio a Nervo la absolucion para abrirle el paraiso". A esta carta contesto el ilustre Juan Zorrilla de San Martin del modo siguiente: "Senor y amigo: Me apresuro a contestar la preciosa carta abierta que usted me ha dirigido, publicada en El Diario de la Marina. Esa carta, transcrita en El Bien Publico de Montevideo, ha sido leida aqui con el mayor interes, y ha tocado muchos corazones. En el mio conmovido en rimer termino, ha despertado, ante todo y sobre todo, un sentimiento de humil ad. Yo no fui, efectivamente, sino el pobre instrumento de la misericordia de Dios para con Amado Nervo, mi querido ami o; siervo bien inutil, por cierto, no hice otra cosa ue la tan natural en todos os que amamos las almas y creemos en la Comunion e los Santos: llevar al amigo querido la buena nueva eterna; golpear caritativamente en la puerta de su corazon y decirle que Jesucristo pasaba al lado suyo, y lo llamaba. No me fue necesario mucho esfuerzo, se lo aseguro a usted, para que aquella uerta se abriera de par en par, y diera entrada al Divino Acompanante. AqueEa aima hemosa, hondamente cristiana, Ilena de anhelos de infinito, estaba esperando a su hermano, le esperaba acaso de mucho tiempo atras. Llegue a buena hora, porque Dios lo quiso. Uno, pues, mi accion de gracias a la suya y a la de todos m i s hermanos mejicanos, que, como usted y como yo, han deseado y esperado para Amado Nervo, el amable oeta, el querido amigo del alma, una inmortalidad distinta de la del pedazo de ronce que sale de la tierra y en sus entranas queda13". Por estas dos cartas de dos verdaderos amigos de Amado Nervo, sacamos la conclusion que el gran poeta mejicano y escritor fecundo, murio como Ruben Dario, tan parecido a el en tantas cosas, despues de recibir los Santos Sacramentos, con los labios puestos en el Crucifijo, a despecho del liberalismo que le rodeaba, tan reacio como el de nuestros tiempos y tan absurdamente empenado en
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proclamar la muerte de estos grandes hombres en la incredulidad, como si esta pose postiza fuera de buen tono en la sociedad, cuando todos saben que es una absurda aberracion tanto mas funesta cuanto que se priva a un ser querido del bien mas grande que se le puede desear. La prensa de su tiempo y de los afios posteriores eludio el hecho y parece que en nuestros dias sigue esta misma consigna del silencio. A nosotros nos queda por lo menos el consuelo de haber dado a conocer a nuesbos lectores un hecho tan trascendental y creemos sinceramente que el mejor poema de Amado Nervo es precisamente el que se trata de ocultar: el de su ferviente retorno a Dios. San Salvador, 2 de agosto de 1960.
JUEGO D E VOCES
Por VICTOR AGOSTINI
La fe es la mas alta expresion del de Tomas Merton es la historia de amor. En elia se reunen la abnegacion, uno de esos calvarios. con su ardorosa entrega, y la dulce reComo el autor de la obra es artista, signacion del ciego que, por saberse tal, es decir, poeta, la historia de ese precirenuncia a la facultad de ver las cosas so calvario se hace atractiva y tiende en su imagen visible y se contenta con a identificar al lector mas incredulo lo que de ellas le llega por medio de con sus dolores y sus exaltaciones. El sus otros sentidos. ser humano que es Tomas Merton se Tambien posee la fe una cualidad sobrepone a todo mensaje mistico y que la hace imponente. Al divorciarla cualquier esckptico que se asome a sus d e toda interrogacion o duda, le otorga paginas siente que se ablandan las ansla monolitica unidad de sentimiento tas de su incomprension ante el suave que convierte a su poseedor en la mas calor que el consumado arte del autor arrolladora de las fuerzas, pues ante su le comunica. Es, pues, con un marcado esfuerzo emocion cualquier obstaculo se convierque se puede adquirir el escono sufite en acicate. ciente para atreverse al comentario criAhora bien, la fe absoluta es, como tico. Asi es de absorbente la contemplaideal al fin, una meta inasequible. Y la cion del amor sin tasa. persecucion de ese ideal, resplandor Mas toda fuerte marejada tiene su relorioso que ilumina el horizonte en el saca; toda accion provoca la reaccion aevoto es el largo y doloroso calvario correspondiente; cada tesis aporta su que debe recorrer el alma del verdade- antitesis. En unos casos, hastio tras el ro creyente. intenso goce; en otros, la repulsion que Lcr Montanu de los Siete Circulos deian los buceos en capas superficiales
de las veleidades humanas. Ahora, la conviccion profunda y arraigada excita un diablillo con togas doctorales de pedante que sacude su cabeza negativamente hasta amenazar el uilibrio precario con que descansa so re su oreja la afilada pluma de su oficio. $exleremos a su travieso imperativo? jaremos que nos estropee este picaro duende descreido el balsamico regusto que nos deja la historia de un fervor? Vivimos una 6poca de partidismos. Nuestro mundo politico esta escindido en dos bandos que parecen irreconciliables. Uno de ellos, el lejano, el otro, quiere abjurar de toda fe que no sea materialista. En el se supone que militan los que no creen en otra cosa que en la preponderancia de las pautas que sirvan para distribuir mas equitativamente los bienes tangibles de la tierra. Como las religiones nos refieren a otro mundo fuera del nuestro para gozar de tal equidad, en ese bando ateo no se abrazan las religiones. Segun ellos, la persecucion del bienestar terrenal como sistema excluye el asedio de las preocupaciones sobrenaturales. Con sus veinte siglos de tradicion cristiana nuestra cultura occiden-' tal repudia, en bloque, esta actitud. La considera heretica, falaz, cruel hastarda. Nosotros los occidentales emos desarrollado nuestra preponderancia economica nuestro pro eso industrial, cienti& y social a amparo de una civilizacion que si no fue fundada por Cristo, al menos recibio de su advenimiento la orientacion moral que mas duradera huella le ha dejado. No importa que su original ensenanza y sus ejemplos hayan derivado en disenciones y divergencias sinnumero y que se cuenten por muchas decenas las facciones religiosas que se disputan la autenticidad de su sagrada herencia; a lo largo de los siglos, la secular necesidad que tienen los hombres de creer en algo mas grande ue ellos mismos y la aplastante f u e m e la tradicion que en las doctrinas religiosas se ha venido
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ejerciendo generacion tras generacion, aparte de cualquier otra razon de orden sobrenatural, han mantenido esa corriente unificadora viva e imborrable. Ahora sur e en el Este una combinacion de uerzas que, a sobre los escombros que la ecadencia occidental supo desperdigar durante dos conflagraciones belicas enormes, pretende hacerle frente a cualquier fe ultraterrena con las emponzonadas agresividades de su materialismo articulado. Con nuestra caracteristica, pugnacidad anticristiana recogemos su reto y le devoIvemos el guante envuelto en un complicado sistema de amenazas, calumnias y efectivos atrincheramientos belicos que mantienen al mundo en perpetuo sobresalto. Cada dia es mas conveniente y hasta necesario definirse. O se es o no se es. El dudoso corre el riesgo de convertirse en paria. De su estampa se extrae el material del espia, el enemigo dentro del propio patio. Todo menos eso. A nadie que no posea calificaciones poi co comunes de independencia mental puede serle grato el ostracismo. Cada uno de nosotros siente, tarde o temprano, la necesidad del tibio regazo humano donde apo ar la cabeza, cansada tras el nido bat lar de las ideas. Y, de pronto, nos asomamos al pasmoso cuadro de un hombre que sufre una transformacion interior tan completa que acaba por buscar el mismo, nacido en un ambiente de absoluta libertad social, la ferrea disciplina y las exigencias austeras de un convento trapense. logra efectuarse esta alteracion trascendental de valores? dde que modo llega un joven artista, hijo de artistas y criado en el ambiente mundano de una colonia de artistas situada en la Francia meridional, a formar parte d e un organismo religioso donde ademas de castidad y pobreza, trabajo y penitencias, rezos meditaciones, se le exige absoluto s&ncio?
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La historia de este cambio se extiende al trav6s d e mas de seiscientas aginas pero, al terminar de leerlas, el r e comprende que lo mas importante, lo medular, la localizacion precisa d e de las corrientes espirituales que desviaron el curso de ese fluido caudal de vida que se llamo Tomas Merton y que ahora, para el resto de su existencia terrenal, res ondera al nombre de Frater Luis, no an sido ni podran ser probablemente jamas precisadas. Mas que otra cosa, lo que leemos es el relato en el cual se van describiendo, con el atractivo ritmo que adopta el narrador que sabe y quiere mantener el interes en sus lectores, los hechos acaecidos: cambios de ambiente, reflexiones accidentales y peripecias vitales comunes en cualquier vida joven. A esto podemos anadir las expresiones justas que van formando, segun el desarrollo interno del autor, los pedazos de este rompecabezas psicologico. Lo que no se pone en palabras ni aparece en el libro es, naturalmente, lo que seria mas interesante y revedia, cuando la inlador. Acaso al vestigacion de a psiquis humana este suficientemente adelantada, podra completarse el cuadro. Para entonces acaso se podran evitar entre los humanos esas - involuntarias de activisuperposiciones dades e intereses menores sobre los verdaderamente vitales que han oscurecido tantas vidas interiores, ricas y resplandecientes de posibilidades. Hasta el mismo borde de la enfermedad fisica llego en nuestro autor la consecuencia nociva de la subversion que sufrio su ruta, exigida interiormente, a expensas de su intima y soterrada vocacion. Pero nos estamos adelantando, por natural atraccion hacia este conflicto espiritual, al correcto orden que debe regir en unas notas que quieren aclarar no solo una postura objetiva como tal, v.g. la historia de una conversion, sino tambien la reaccion que esta historia provoca en el sujeto esceptico.
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Hace falta, por tanto, esclarecer al nos puntos que, en un mundo manc ado por el agrio jugo de la suspicacia en lo racial, en lo politico y en lo que a las creencias religiosas se refiere, pueden tergiversar y hacer malograr por tanto un sano proposito rectificador. El mas idoneo punto de vista para una labor critica es la perspectiva imarcial. Que esta meta importante se Pope o no, es ya otra cosa. Dejaria de ser humano el comentarista que no diera cabida. si no de otra forma, de manera inconsciente, a sus ropios gustos y preferencias. Pero ser solamente si acude al esfuerzo constante a favor de una razonable equidad de juicio que pueda aproximarse al lector bajo el claro manto del convencimiento. Ahora bien, si para lograr juicios equitativos debe usarse en principio la racionalidad, al tratarse de una obra basada en el advenimiento de un fervor se vera claramente que metodo y sujeto a tratar son antagonicos. Sin embargo esto no debe desalentamos. La emocion es el motor de nuestras acciones. Los pensamientos provocan esas emociones que nos impulsan a hacer esto o aquello. Por lo tanto, de pensamiento tiene que formarse en gran parte cualquier ansia fervorosa, sea esta artistica, social, patriotica o religiosa. Asumamos, pues, la antipatica postura del fiscal, un curioso fiscal que no tiene de tal mas que una implacable necesidad de aclarar motivos, de investigar causas y de aducir resultados. Nada de acusaciones ni mucho menos de castigos. Su toga de fiscalia le servira no rara otra cosa que para poder gastarse el lujo de ser desagradable sin salirse de su papel. Acaso aquellas sensibilidades que alojen suficiente escepticismo dentro de su religiosidad para no desechar del todo, con gesto de irritado tedio, ciertos reparos y algunas conclusiones que al ministerio fiscal se le ocurran, no dejaran de prestarle su oido. Y acaso serviran estos crueles reparos y esas conclusiones aridas para
cerbadas, arrebatos de exaltacion en amores u odios, sacrificios y abnegaciones rayanas en el heroismo. ~Eiemplos? veamos dos: Dostoiewski y Zweig. El Hombre y el Estilo Las novelas del primero res iran ese Decir que "el estilo hace al hombre" aire cargado y turbio que con orma las es, aparte de caer en un lugar comun, tempestades. En ellas todo tiembla con proponer una inversion evidente de fac- el sacudimiento del frenesi, aunque patores. Aunque lo paradojico le preste ra llegar a el utilice el autor, exquisito su gracia a los aforismos, aqui no bus- artifice, largos circunloquios preparaticamos ni la gracia ni los refranes. En vos donde los prolongados dialogos dan nuestra intencion analitica esta la aca- la sensacion de que sus titeres humanos so ingenua ambicion de buscar nuestra no tienen mayores deberes que los coverdad partiendo de lo mas cotidiano. hiban con la estrictez de un horario. El hombre, en su desenvolvimiento El segundo, mas bi6grafo que nonatural, dia por dia, se va manifestan- velista aunque en la ficcion se ha do en la forma que le exige su idiosin- desenvuelto gallardamente, hace de crasia. Contra esta chocan, mellandola la pasion un fetiche. Lo mismo sus aqui y torciendola alla, los mil acci- biografiados reales que sus imaginarias dentes de la vida. Al trazar una linea marionetas, apelan a la iustificacion de imaginaria que le de proyeccion a este su existencia por medio del grito dolodesenvolvimiento vital. estamos deli- roso que culmina una vida, agitada en neando su estilo. su sendero, recto o torcido, no importa, Ahora bien, los estilos varian tanto pero si hecho cenizas interiormente en como varian los hombres. Aquellos de el holocausto de su propio fuego. naturaleza timida se dejan oscurecer y Si buscamos equilibrar esta balanza, desviar sus proyectos y empenos hasta producto de nuestra fantasia, con su casi perderlos de vista, al menos para natural contrapeso, encontraremos del el observador superficial. Los audaces otro lado a esos escritores que apelan abriran caminos que acaso su falta de mas a nuestro cerebro que a .nuestro talento o la endeblez de sus propositos centro cordial. De la Francia, legendaanularan y echaran a desperdicio. Asi ria en su racionalismo que Descartes a cada uno le endilgamos un calificati- supo enunciar hace ya trescientos anos, vo global que la mayor parte de las ve- nos saltan dos nombres: Gide y Proust. ces le quedara ancho. No se puede cuNuestros ojos nos anegan de gusto, brir toda una polifacetica ejecutoria un gusto racional e inteligente, cuando humana con un solo membrete. leemos la gracia atrevida con que el Entre escritores, sin embargo, se en- ilustre ganador del premio Nobel excuentra el curioso caso de que ellos plora los limites peligrosos a los que mismos, al poner en su obra la esencia pueda llegar el pecado sin provocacion, de su ser intimo, a veces revelan, sin el crimen gratuito que carece de motisaberlo, la clasificacion que los puede vo y de excusa. Su arte es como un identificar, no en su detalle pero si en juego, no un juego fuerte en el que la la forma general de expresarse. Esto es prenda es la vida y cualquier mala iuespecialmente cierto con respecto a los gada puede hacer perderla, sino una aue militan en los extremos. diversion intelectual en la que una conDe los novelistas, saquemos los con- mocion cualquiera viene siempre atembastes mas vivos. Tenemos los creado- perada por una especie de burlona leres apasion'ados. Para ellos el ambiente, jania en la que motivos de es~eculaci6n el de sus personaies y sin duda el suyo siempre logran matizar su efecto. De Proust, todos conocemos su pecupropio, esta prenado de emociones exafortalecer su fe, siquiera sea por la socorrida ley de los contrastes.
liar forma d e alargar los "tempos" narrativo~de modo que las acciones de sus personajes aparecen como observadas por la camara lenta y el detalle minucioso de la descripcion sugiere el uso d e un vidrio de aumento. No fue por nada que los criticos de su epoca requirieron hasta el soborno pecuniario para ayudar en la ropagacion de esta peculiar obra. Que a ella, en su refinada posicion de barroquismo literario, como una curiosa pieza de vitrina y su autor como una coleccion genial de sintomas psicopaticos. Entre los dos extremos a ue acabamos de darles nombres que a toda la extensa gama de autores que se han manifestado, cada uno a su manera, en infinita ringla. Sin embargo, el caso de un autobiografiado que pueda contrastar el absoluto desprendimiento de los afectos humanos comentes con una progresiva pasion por la vida trascendental es, a nuestro entender, unico. La sinceridad que no excluye las cias del arte, nos evita caer en esa acd a trampa a que se presta tanto la literatura. Y aqui comienzan las acotaciones del letrado acusador en su acopio de datos que lo ayuden a . ganar su caso. , &,De que clase de acusacion se trata? den que forma puede relacionarse la palabra delito con la historia sencilla y directa aunque no candorosa de una radical conversion? En realidad no existe inculpacion al a. Se trata solamente de personi icar con una sustitucion de acercamientos judiciales la desolacion que siente todo el que amenaza la pureza ultraterrena de un proceso confesional.
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se regodean detallando sus variadas y menudas delincuencias, lo implicito en las confesiones de Merton es lo unico que pueda inculparlo. En su libro jamas declara ma ores faltas que las de haber consumi o horas nocturnales y bebidas espirituosas en lugares publicos, usando de "complices" jovenes de ambos sexos, sin que relatara una sola vez transgresiones ulteriores algunas. Aunque nos habla repetidas veces d e pecado, disolucion y vicio, ninguna de las acciones suyas ue describe ni nada que se pueda so reentender de las situaciones personales que en su libro presenta nos hacen figurarnoslo cometiendo un verdadero pecado importante. En toda la literatura que puede ostentar orgullosamente el nombre de tal, comenzando acaso por Homero y liegando hasta Heminpay, se nos ha acostumbrado a la afortunada conviccion de que para el gran autor "nada humano le es ajeno". Exceptuando ciertas epocas relativamente cortas tales como la irrupcion del puritanismo inles en la era victoriana, el lector de uenos libros ha debido moverse entre las puntuaciones de verdadera franqueza que lo colocarian por encima de esas absurdas mojigaterias y lo harian enfrentarse con trozos de vida aspera y sangrante, como ella sabe serlo, sin tener que chistar. Acaso el "Nihil Obstat" o el "Imprimatur" que se encuentran frente al titulo del libro, avalados por ilustres nombres eclesiasticos, sirvan para justificar esas manquedades. (2Se nos permitira aqui el insolente aserto judicial de haber logrado el primer punto para nuestro caso?) Hablamos antes de pasion en los autores. La pasion es un desbordamiento en el que un amor o un odio rebasan sus cauces e inundan terreno vedado. Ahora vemos, luego de cerrar el libro de Tomas Merton, que la unica pasion de la que podemos tener noticias alli es de una sagrada pasion Dor Dios. Con piadosas palabras se dedican lar-
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gos parrafos a loas en las que se exaltan las personificaciones d e es&, de la Virgen Maria y de todo el d ! 'verso conglomerado de santos a los que trata el autor con la carinosa confianza de hermano. A todos los demas: a su padre, intor de renombre, hombre bueno ue Eeg6 en su solicita paternidad a pro%ucir altos elogios arrancados de su hijo mayor por sus repetidas manifestaciones como hombre de bien y hasta como "verdadero creyente", a pesar de $e nunca profeso fe con fervor ostensi le alguno; a su madre, delicada sensibilidad y existencia pura, malograda tempranamente; a su abuelo, que respondia al sobrenombre de "Pop" con el mismo estruendoso buen humor que lo acompano al acometer exitosas empresas comerciales, gracias a las cuales se le pudo asegurar un comodo porvenir economico al incipiente escritor; a su hermano menor, a quien dedica oca atencion hasta casi finalizar su h r o , punto en el cual enfoca su intensidad de monje proselitista para lograr en el una tardia pero dramatica conversion. Jamas vierte sobre nin uno de ellos las expresivas frases de a ecto que se pudieran esperar, ni les dedica esa minuciosa atencion a sus aficiones y nostalgias que forma parte del bien sentido querer. No deseamos con esto apresurar la acumulacion de "evidencia" en el abuso de nuestra fiscalia imaginaria. S610 queremos apuntar una de varias peculiaridades que le pudimos encontrar a este peculiar libro. Queremos recalcar, en el juego de toma y daca que suele brindar interes a todo proceso juridico, la prestancia artistica que otorga a este joven escritor facultades de verdadero novelista. perdonarsenos que la pluma resbale ocasionalmente hacia terrenos indiscretamente afetivos?). El orden 16e;ico con el que va narrando en senc a o s pero vividos trazos las peripecias juveniles, rabiatado a un padre nomada en su incansable busqueda de paisajes
y ambientes propicios a su paleta, las eraduales desilusiones. siern~re en auGente, frente al egokmo, Givolidad y su ercheria humanas; la inquietante vo ubilidad con que emprendia laros viajes de aqui para aiia, cambiano de continente geografico como de domicilio, casi siempre solo cuando no mal acom anado; todas estas incidencias que 1 egan a parecer naturales en un espiritu ue buscaba su real vocacion, se van ibujando ante los ojos del lector con impalpable habilidad de secuencia. Asi va llevando su obra, luego d e apuntar varios momentos de menor cmcialidad en los que su naciente fe va oscureciendo todo otro objetivo vital, hasta que en un dramhtico climax de misterio trascendental recibe la Ultima visita de su hermano y logra incorporarlo a su catolicismo abnegado, siquiera pocos dias antes de que el temible Moloch d e la guerra triturara a aquel flamante catolico entre sus insaciables fauces. Todo esto va a formar una equilibrada piramide en cuyo petreo apice sigue sonriendo su mueca enigmatica y mellada la misteriosa esfinge que representa el destino humano. No obstante todo esto, jamas se ausenta del lector la corrosiva 'conciencia de distancia. Distancia que lo aleja del sentido de intimidad al que una obra de revelacion mucho mas autobiografica debe con ucir. Alejamiento del corazon del autor ya que, junto con las alabanzas y plegarias, tan bellas tidamente logradas, van unidas a irnpersonal objetividad con que describe su trato hacia sus seres mas queridos y la excesiva esquematizacion que hace a los personaies de esta casi novela aparecer como distantes, frios e indiferentes entre si.
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Asediando al Acusado
Ahora el fiscal se toma impaciente. Su ansia punitiva lo hace sospechar que
el reo se le escapa de las manos. Piensa Si para lograr esta actitud cautelosa 61 para su capote -$abra suficiente puede coadyuvar algun especial talento evidencia en mi caso? 8estare llevando que extraiga a los remisos del anonimo el cerco de mis imputaciones con sufi- monton, mejor para eilos. Pero si, tal ciente acuciosidad para lograr la incul- como acontece en la ma oria de los capacion? sos, no se pueden servir e tales facultaEl bibunal 10 forman, como es de des extraordinarias O bien, como en el ri or, entes orientados, al menos nomi- preciso caso que nos ocupa, se interpona mente, por el raciocinio. ~110sde- nen ansias de un orden mas apremiante, ben mantener los fueros de la razon por llega el momento tarde o temprano en encima de cualquier otra considera- que se echa todo por la borda y todo parece abandonarse. Entonces sobrecion. IA la carga, pues! ya se cree ganado el punto que la "ene la presencia clave de la segunda ausencia de fuertes amores humanos vertiente en una asombrosa eclosion esapodar. Se ha lo ado clasificar p w a l , y aquella alma cohibida a la ena- que nada satisfacia y que de todo huia enjuinado como un hundo que no logra en sus episodicos se enhega, soltando de un decidido tiron todos los humanos amarres, al total contactos humanos con amigos -qye los tiene- y con allegados con quie- rep1ief9e Pero antes de ese decisivo Paso connes apenas congenia, mayores ataduras afectivas. Seria conveniente atacar aho- curren circunstancias y alternativas diversas que parecen querer desviar ese ra por un nuevo bastion. final proposito secreto. El propio arte Sobre los intros~ectivos, Y nuestro literario, tan atractivo en su infinita raautor lo er evidentemente, el bafago diacion de posibilidades, ofrece su mmundano ejerce una accion ambigua en to de sirena. Y la sirena emplea tonos dos vefientes. La ds indefinida, que diversos: el ton,, menor de a*e1a su meta casi a de al brote de las ideas, el diapason varianuestro natural destino, es la que sirve do de los amigos que acuden a interPara autivar* en cOrre~~ondencias suproyectos y orientaciones, y la de tiles, nuestra necesidad de apoyo emo- clarinada bronu pero cional. Los timidos andan por el mun- la gloria literaria. do atisbando brechas en la coraza que PO' Otro lado, sobreviene sor~resivaparece impenetrable y ue endurece el mente el acoso del problema social Y la exterior de todo lo que acia ellos converge, amenazandoles con su dureza. Si angustiosa situacion que hace causa con de la an urbe estas brechas se convierten, como a ve- la mitad ces suelen hacerlo, en pulposa materia ~orquina,malviviendo, atinada en el d e afecto, tanto mejor. Desafortunada- amontonamiento que se llama Harlem mente, las mas de las veces la hendidu- Y que en la persona de una ra resulta espejismo. L~ que parecia misionera requiere su efectiva colaboentrada se ha convertido en falsa bam- racion. Esta excepcional mujer, con su balina. sobre el tinglado siguen mo- devocion dinamica. ha reunido iunto a viendose los actores con la misma in& si toda una corte de monjas y piadosos ferencia enganosa que antes habia lle- frailes que acuden para apuntalar su vado a ilusion. La realidad, que ejerce labor de su magisterio con implacable rigor, le No deia de comprender nuestro auva ensenando a redegarse para poder tor toda la nobleza de labor humanitamantenerse a la defensiva. La emenen- ria que desempenan en nombre do su cia lo lleva al convencimiento de que religion estos devotos samaritanos. Por es asi como resulta mas amable el de- algun tiempo el mismo ensaya cooperar con la obra. Asiste a presenciar algunos cursar de la vida.
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actos culturales y religiosos y efectua leves contactos humanos con esforzados miembros de la raza negra que intentan adquirir las bases culturales para una ulterior superacion. Pero su proposito originai no se extravia. Hay alguna curiosa reticencia espiritual, acaso matizada de esa excesiva sensibilidad que rehuye el contacto d e lo feo y lo ilagado, y que termina por alejarlo definitivamente de todo proposito altruista. Es interesante anotar aqui algo que avala nuestro convencimiento del primigenio instinto narrativo que se manifiesta en todo el libro. Jamas se pierde una linea en analisis esteriles de motivaciones o enjuiciamientos que distraigan la atencion del lector hacia otra cosa que no sea la convergencia de todos los acontecimientos en una sola polarizacion final. Sabe Dios cuantas repulsiones y oscuras autoacusaciones se entrecmzarian en el alma conturbada del que sabia sin saberlo -al menos en las capas superficiales de su conciencia- que estaba destinado a una muy diversa orientacion.
casa pasaba el una de esas temporadas frecuentes durante las cuales su padre, necesitado de libertad de movimientos, se deshacia con habilidad de su hijo mayor. Este, observador y timido, conversaba con Tom, su pariente, mundanal y refinado, y discutia con el cuestiones de arte. Puntualizaban ciertas consideraciones que rozaban la vida personal de los artistas. Al comparar sus opiniones, aun inmaduras, con las de su pariente, de mayor edad y experiencia, dice: "Solamente mucho mas tarde descubri que todo esto implicaba una valoracion no solo estetica sino tambikn algo mundanamente moral, fundidos inseparablemente la moral y los valores artisticos en el orden singular del . gusto". . Esto para el significa una ley no escrita cuya apelacion lo llevaria a un terreno en el que no se siente todavia autorizado para penetrar. M a s adelante cuando nos habla de sus experiencias, que fueron largas y variadas, como redactor de una revista estudiantil, nos da muestra otra vez d e su fina percepcion al interpretar como Alternativas 1urtdicas "remotamente estetica" la peculiar costumbre de moda entre sus compafieros Hasta ahora la voz del abogado de- de redaccion por la cual "se llamaban fensor no aparecia por ninguna parte. por telefono unos a otros y se juraban Comentarios favorables como a uelios odio imperecedero en los terminos mas que ensaizaban las cualidades %el in- vulgares" y anade "todo era intelectual culpado como escritor no podian pesar y verbal, tan depravado como pudiera mucho, ya que su renombre como poe- ser, pero nunca se hizo concreto, nunca ta y como novelista no dejaban lugar a descendio al encarnizamiento fisico". duda. Ahora, echando a un lado las ge- Es facil imaginar a nuestro sujeto, hineralidades, dejemos al letrado que, al persensible y delicado, imponiendose levantar su voz para contrarrestar las sobre su natural susto ante los asparazones abundantes que aporta el fis- vientos telefonicos para lograr su critecal, use las propias palabras del autor rio psicologico tranquilizador que les para adelantar su caso. Porque es im- daba categoria de oscura manifestacion portante dar a conocer algo de la es- artistica. tructuracion intelectual que destaca asPero lo que mas ayuda al primer espectos no pol~micosen la obra. bozo de puntos favorables que el deCasi al comienzo del libro, cuando fensor va alineando es un juicio sintetiaun no han sido embargadas sus per- co sobre la relacion de la literatura con cepciones generales por preocupacio- lo que el autor llama 'los actos libres, nes trascendentales, nos relata sus ex- los actos morales". Con una vision paperiencias junto a un pariente en cuya noramica que lo acredita, dice: "en
realidad, la literatura, el drama, la poesia, formulan ciertos juicios sobre estos actos que no pueden expresarse d e otra manera. Por eso precisamente echareis de menos todo el sentido mas profundo de Shakespeare, el Dante y los demas si reducis sus juicios vitales y creadores sobre la vida y los hombres a los terminos secos y de hecho de la historia o la etica o alguna otra ciencia". Concluye anadiendo enigmaticamente: "pertenecen a un orden diferente". En estas uItunas palabras parece resumirse toda la asombrada exploracion que de la intuicion oetica que ya afloraba en el autor po&a haber efectuado 81 mismo en sus momentos mas reflexivos. Y aqui tambien puede medirse algo de la mucha distancia que hubo de ganar su fe, excluidora de matizaciones esteticistas, para conquistarlo del todo. NO recibiria asi, de ser posible la retroaccibn, un rudo olpe el criterio inquisitorial que ha i o formando ese terrible baldon a la inteligencia humana que es el Index del Santo Oficio Catolico?) Sin embargo, el terreno conquistado no se entrega de un solo golpe. Todavia en la pagina 306 hermana la experiencia artistica con la experiencia mistica por medio de una especie de percepcion intuitiva de la realidad y la "identificacion afectiva con el objeto contemplado". En otro momento y comentando, ya plenamente ganado por la vocacion sacerdotal, sus impresiones del idioma que escuchaba y que leia durante su viaje de estudio y recreo por la isla de Cuba, saca en claro que "el idioma espanol es fuerte, a il, y preciso como el acero. ES tam ien cortes, suplicante y galante, pero se presta muy poco a la sentirnentalidad". Dudamos que este juicio sea una reproduccion de conocidos comentarios hechos por filblogos profesionales. La honradez intelectual y la claridad sin doblez con la que este devoto ataca las cuestiones de la cultura precluyen toda suspicacia.
Donde flaquea un poco el tono robusto del letrado defensor en su aportacion de evidencia justificativa es al citar como ejemplo de pureza artistica la calificacion de mal habito que en la pluma que ya copiaba frases de San Agustin y postulados tomistas se le otorga a la "gula espiritual, sensualidad espiritual, orgullo espiritual". Aqui se ven ya las exigencias depuradoras d e conceptos que la religion imponia al converso. A ningun escritor libre se le pudiera divorciar de una "gula" que en el orden espiritual equivaldria a un desmedido apetito de lectura, indagacion y estudio de experiencias humanas. De la sensualidad y el or 110, aun de orden puramente espiritu$ son inseparables los objetivos artisticos. En el receso que le procura un refrescante vaso de agua al abogado defensor para proseguir su exposicion se cuela, como ladino intruso, la duda en la mente de los que componen el tribunal. El fiscal, siempre alerta, aprovecha la interrupcion para meter una cuna verbal comentando que lo aducido por el defensor podia aplicarse a cualquier otro caso en el que se juzgara la ejecutoria de un intelectual. -1De un intelectual libre! -exclama con soma el fiscal, al momento de levantar una mano el defensor mientras con la otra coloca el vaso ya vacio sobre la mesa. Reposadamente, como cumple a un letrado que no ve muy claramente las perspectivas de su caso pero que no obstante debe proseguir con valentia, este le replica -sobre el concepto de "intelectual" no dire nada. Bastante han dicho ya voces m b autorizadas. El calificativo de "librem es ya otra cosa". Seguidamente toca algunos puntos sobre las diversas nociones de libertad y si estas caen dentro del dominio juridico. Si se le iiama Yibre" al que no se dedica a una sola causa sino que aplica su vigor mental a defender esto o aquello, segun venga al caso, que no ha de llamarse 'libre" al que
siente sus pensamientos enderezados en una sola direccion y concentra todas sus razones para consagrarlas a ella? deja por ello de seguir sus libenimos si unilaterales propositos sinceros? Al fiscal se le kmgestiona el rostro y cuando comienza a tartamudear palabras incoherentes en explosiva protesta, el tribunal le ordena callarse. Debe proseguir la defensa. Su segundo punto lo ha ganado bien. - Asi autor&do, el letrado defensor sonrie beatificamente y comienza una perorata sobre la autenticidad de ciertos sentimientos y la franqueza en las exposiciones de motivos y causas que hacen del libro en cuestion una fascinante lectura. Muy complacido, continua diciendo que la fe catolica esta siempre necesitada de exe etas y propagadores y que es muy ello el renunciamiento a todo lo mundanal y la dedicacion a un solo y concentrado ideal de anacoreta. Cesa la voz defensora. Parece contenta con su alegato. En el salon del tribunal se establece la calma.
[Link] su lastre de pasiones, a titos y errores se han desenvuelto os hombres de ese mundo y han logrado, a la vuelta de unos milenios, que haya leyes, instituciones y fronteras. A despecho de los que niegan ue se ha a progresado, pueden vanag oriarse &S de ese mundo de que ya en el uedan i ad en cos esclavos, d e que la equi? litigios entre individuos y hasta entre naciones se pueden dirimir en cortes ue, si bien no siempre cumplen el idea que es la justicia, al menos estan consagradas a buscar ese fin. Que los hombres de ese mundo sientan ansias redentoras, oscuras urgencias metafisicas que los lleven a procurar alivio y consuelo en vastas concepciones misticas que llamamos religiones, no es obice para que deban abandonar, por las exigencias de estas, la inicial amplitud de sus horizontes. Y si los que se abrazan a las creencias trascendentales aseguran que su vision abarca mas, puesto que su panorama es d e otro mundo, de un mundo infinito y sin fronteras, tendremos perfecto derecho a concretarnos al examen de este propio mundo nuestro antes citado, porque es del unico que tenemos positiva noticia. Siempre habra tiempo -el tiempo, segun los misticos, no tiene significado para la eternidad- durante el cual se podran contrapesar razones y convencimientos. La voz sutil sigue llegandonos. NO parece cargada de las esencias de las cosas que a la mente nos ha sugerido. No es enfatica ni definitiva. En nada sugiere a la voz autoritaria que veniamos escuchando y que defendia los fueros estatales. Tampoco hay semeianza en ella con la otra voz que aportaba razones a favor de autor y obra. Son palabras leidas las que rompen el silencio. Los siete circulos que forman la montana del purgatorio nos preguntan ahora: que debiera atormentarse alguien con el pensamiento del infierno?", y contestan: "Para nadie es obli-
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gatorio ir alli. Los que van, van por su propia eleccion, contra la voluntad d e Dios, y solo pueden entrar en el infierno despreciando resistiendo toda la obra de la Provi encia y de la Gracia. Su propia voluntad les lieva alli no la de Dios. Condenandolos, El solo ratifica la ropia decision de ellos, decision que E ha dejado enteramente a su pro ia eleccion. Y no hara El a nuestra lebilidad la sola responsable de nuestra condenacion. N u e h a debilidad no debiera asustarnos: es la fuente de nuestra fuerza". Mas adelante la voz lee: "Aprendi con asombro y temor que los profesores tienen un poder misterioso y mortal de dar rienda suelta a fuerzas psicologicas en la mente de los jovenes. La rapidez, el entusiasmo feliz con que respondian los alumnos a indirectas y sugestiones era lo bastante para hacer que saliera escapado un hombre a vivir en los bosques". Tambien nos dicen en otro momento: "El ideal del sacerdote significa la inocencia y la libertad de alma ue llegan a los que se han despojado e toda preocupacion d e si mismos, de sus ideas, iuicios, opiniones y deseos y se contentan perfectamente con tomar las cosas como les llegan de las manos de Dios y por los deseos y ordenes d e sus superiores. Significa la libertad de corazon que solo puede uno obtener entregando toda su vida en manos de otro, con la fe ciega que Dios quiere servirse de nuestros superiores, nuestros directores, como instrumentos de nuestra guia y de la formacion de nuestras almas". 'Y como lo sabiamos? porque nos lo fue revelado en las escrituras y confirmado por las ensenanzas de la Iglesia y de la poderosa unanimidad de la Tradicion Catolica desde los primeros Apostoles, desde los primeros Papas y los Padres de la tierra, por los Doctores de la Iglesia y los grandes eclesiasticos, hasta nuestros dias. De Fide D i h a . Si lo creyerais, recibiriais luz para
intuirlo, para comprenderlo en cierta medida. Si no lo creyerais, nunca lo comprenderiais; no seria ello mas que escandalo y locura*'. "Nadie puede creer estas cosas meramente por quererlo, de propia volicibn. A menos que uno reciba la gracia, luz verdadera e impulso de la mente J '?luntad de parte de Dios, no pue e siquiera efectuar un acto de fe viviente. Es Dios quien nos da la fe. Nadie viene a Cristo a menos que el Padre lo atraiga".
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Ahora todo es silencio. Opiniones, inte retaciones, alternativas de juicios; ? o ha cesado. Ahi uedan las palato bras, alabras de fe y e convencimiento ra 'cal por un lado, convencimiento y fe que han ido desalojando, lenta pero seguramente, todo posible nexo directo con el mundo, toda curiosidad, toda duda, toda aspiracion a cambio. Por el otro lado queda lo demas; las palabras que calientan con el reflejo de sus luces irisadas y que son: ironia, risa, impostura, y tambien siembra, exploracion, entusiasmo. El alma del hombre es demasiado comple'a para que con simples palabras se le delinee e idenufique. Quedara siempre, por siervo que llegue a ser de un rotulo, espacio para que alguna otra palabra, siquiera sea a l ses o, lo modifique. Acaso aporte senal e pureza el que un hombre huya de las palabras. Acaso "pureza" sea solo una palabra. En ultima instancia, la mas alta mision de aquel que a las palabras se dedica es el poder asegurar que su dedicacion, si bien ha servido para hacernos lo que somos, jamas se olvidara de lo que ella es. Tomas Merton es hombre d e palabras. Para el las palabras, producirlas, combinarlas, trazar con ellas filigranas de pensamiento, bosquejo de emoci* nes, planteamiento de ideas, son asunto primordial. Las palabras, para el, son
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suero de su sangre, sal de sus venas, puntal para sus suenos. Aun ue en su autobio afia las vitupera y as liama "el Ju as que me traiciona" y las cree su "enerniqo", elias siguen morando dentro de el, removiendolo, aguijoneandolo, volcandolo hacia lo que queda fuera de los altos muros de su convento. El hondo misterio que fue su converi s sion y que lo llevo hacia los otros m terios hieraticos y sacramentales lo colocan dentro de un mundo aparte. La certidumbre que al fin lo llev6 alli queda dentro de 61 mismo. No sera para 6 1
n i para nadie mas el oderlo verifica^ hasta que muera. Y esde esa uitima posicion ignota ni 61 ni nadie nos lo dira. Por de pronto conserva su voz joven que seguira hablando. Sus palabras seguiran llegandonos. El hombre entregado a Dios no dejara de estar en la tierra. Y al decirnos su verdad, venga dsta de Dios o de los hombres, debera prestarsele oidos. Su razon, nuestra razon, cualquier razon que venga, como la de el en sinceridad y respeto fundada, exigira el ser oida. Y asi sera.
vivo ese sentimiento incondicional que le iluminaba la vida. Un amor trunco es como un vaso de cristal que se ha quebrado en las manos: mana la sangre entre las cortaduras, y cuando esta se restana, no se borran las cicatrices ni se rehace el vaso. Y reflejo de ese desnivel esencial entre el destino y el amor defraudado, es La Vagabonde, el libro celebre de la celebre Colette, que se publico por vez primera en Paris, en 1910.
Hay medio siglo de distancia, ahora. Tratamos de suplir imaginariamente el tramo cronologico, de reconstruir con lecturas, retratos, anecdotas, esa hora de un mundo que ignoraba todavia la amenaza de la guerra europea. Y es comprensible que quienes nacimos mucho despues no hagamos cabalmente la recomposicion de una epoca relegada por los acontecimientos avasallantes que cubren las decadas posteriores, y solo alcancemos a tantear fragmentariamente el pasado inmediato, como si buscaramos algun rostro ignorado uniendo los pedazos de una fotografia rota de la que falta alguno. Pero si podemos sopesar la medida de supervivencia de un libro que atraviesa cincuenta anos sin haber perdido un solo latido de la emocion ardiente que lo gesto; sin que hayan envejecido la pasion y la confidencia de una lastimadura que identifica biograficamente a la protagonista con la autora. Porque Colette esta entera en la obra. Aunque diga mas adelante que no, aunque lo niegue o soslaye, La Vagabonde tiene el irrecusable acento de los testimonios directos, en los que el pretexto de la ficcion literaria es apenas liviano ropaje para exteriorizar una herida abierta, honda e incurable. Colette, la que vencida en su invalidez de los ultimos anos aprendio a la perfeccion - c o m o todo lo aprendido por ella- ese dificil "arte de permanecer inmovil", tuvo para si el tiempo de recordar, analizar, evocar, con la minucia de quien vivio mucho y revisa sin apuro sus experiencias, y su produccion se convierte en una cronica valiosa de memorias, que enriquecen el conocimiento de su compleja intimidad. Habia escrito en 1928;en La Naissance du Jour, hablando de su identificacion con sus personajes: "Yo me nombraba Renee Nere, o bien, premonitoria, me agenciaba una Lea". . . 2 Que juicio nos merece entonces, cuando niega estar colocada detras de sus creaturas? 2 Cual es la verdad, esta negativa o aquella infidencia? 2 O negaba, simplemente, por defenderse hacia adentro, por recato o por rencor de que le vieran los rastros de antiguas angustias: "El celoso abatimiento, la injusta hostilidad que se aduenan de mi cuando comprendo que se me busca viva entre las paginas de mis novelas"? Es humanisima la curiosidad imprudente que quiere indagar, tras las grandes figuras, el atisbo de realidad que inspira sus actos o sus creaciones. "Prueba a ser conocido por todos y a seguir viviendo", dice un personaje de Pirandello. La francesa tumultuosa no podia escapar a este aspecto enojoso de la fama. Pero siempre, y pese a cuanto diga, hemos leido La Vagabonde
escuchando, en el soliloquio decepcionado de Renee Nere, la voz misma de Colette, que amaba a los animales y habia aprendido a desconfiar de las traiciones de los hombres. Divorciada de Willy en 1906, para ganarse la vida -y la independencia-, Colette entro en la azarosa familia de los comediantes, estrenandose, con escandalo, en el Moulin-Rouge. Entre saltimbanquis, mimos, actores de infima categoria, pensiones pueblerinas, frio y penurias, giras mal pagadas, comenzo a posesionarse de un buen caudal de materiales humanos que tanto en uz Vagabonde como en LEnvers du Music-Hall o en "LEntraue", quedaron anotados con duradero y palpitante valor literario. Como su Renee Nere, Colette vagabundea durante varios anos, cerrado el corazon, temerosa de decepciones nuevas, prefiriendo rechazar de su lado la oportunidad del amor, para no reincidir en el fracaso, no sentir, no sufrir. "Todo lo que amamos, nos despoja", escribio Colette alguna vez. Acida afirmacion que se repite en toda su obra. Y cuando Renee Nere prefiere alejarse del enamorado que le ofrece su nombre y su fortuna, sentimos que es Colette misma la que se despide del amor mas hondo, que no volvio a darsele con igual intensidad nunca: "!Vete, tu seras por mucho tiempo una sed en mi camino!" Tal el asunto de La Vagabonde. El argumento no es mas que el discurrir de un ser que vive su abandono y su ficticia alegria de andar solo. Se anaden incidentes, anecdotas, detalles de la aventura teatral, el sordido mundo de la miseria que lucha y trabaja sin lograr la meta, entre los brillos falsos de la utileria, conforme con su pequeno oficio de actores sin triunfo, arrancando los aplausos desganados de publicos suburbanos, con la comedia frivola, con el espectaculo musical intrascendente. Es el mundo de gloria barata en que ha naufragado Renee Nere; fue el mundo vivido por Colette desde adentro, en esa compartida mediania en la que se iba gastando la ilusion, pero salvando en vilo el orgullo de ser pobres, de estar resignados y tener coraje. Como Renee Nere. Como Colette. .. Nos aseveran sus biografias, en esta epoca, la taciturnidad de la escritora famosa, que en estos anos todavia no lo era. Willy, ese hombre discutible que fue su primer marido, constituyo sin duda su pasion inolvidable. Lejos de Willy, rueda Colette por anos sombrios, durante los cuales va hilvanando reflexiones singularmente profundas y entristecidas, que revelan, a lo largo de muchos volumenes, que la novelista gloriosa llevaba consigo, insepulto, su infortunio de juventud. Temperamento ardoroso, la herida no cicatrizo. Y de su historia sentimental de tres maridos, con el anadido de amantes ocasionales, acerca del segundo, Jouvenel, es reservada hasta lo enigmatico, en tanto que el tercero, Maurice Goudeket, que por la edad podia casi ser hijo suyo, la acompano hasta el fin cuando la gran campesina, superficialmente civilizada por muchos anos de Paris, avanzaba en su otono inteligente que iba dejando atras las tormentas del corazon. Pero el texto de La Vagabonde es de particular interes, porque en su vasta bibliografia aparece como un libro de valor aparte, pues en ninguno de los suyos hay tanto vertimiento autobiografico, pese
a estar Colette integra y siempre en su obra toda. Nos decia a travCs de Renee Nere: "Una mujer no puede morir de dolor. !Es un animal tan solido, tan duro de matar!" Y como ha sabido a cruel precio, ese ajedrez de las palabras eternas que tienen generalmente significado momentaneo, con que juega la pasion -te quiero, nunca, siempre. ..- la confianza mutilada advierte: "i Cuidado! !Vela a toda hora! !Todos cuantos se te acercan son sospechosos, pero no tienes peor enemigo que tu misma!" Y acaso lo mas temible sea la anoranza: "Tiemblo ante la idea de ver subir, a traves del velo de la lluvia, un jardin provinciano verde y negro, plateado por la luna en creciente, donde pasa la sombra de una muchacha que enrosca sonadora su larga trenza en su muneca, como una culebra acariciante. . ." Y rememora con dolorida lucidez, lo que fue el primer amor, el que no se repite: "El tomo de ti lo que solo puedes dar una vez: la confianza, el asombro religioso de la primera caricia, la novedad de tus lagrimas, la flor del primer sufrimiento! Ama, si puedes; esto, te sera acordado, sin duda, para que en lo mejor de tu pobre felicidad, te acuerdes que nada cuenta, en amor, fuera del amor primero: para que sientas, en cada instante, el castigo de acordarte, el horror de comparar! Hasta cuando digas: -"jAh, Cste es mejor!", padeceras al comprender que nada es bueno, que no es unico! Hay un Dios que dice al pecador: "No buscarias, si ya me hubieras encontrado.. .", pero el Amor no tiene tanta misericordia: "Tu, que me hallaste una vez, dice, me pierdes para siempre!" $Creias, perdiendolo, haberlo sufrido todo? Aun no ha terminado. Saborea, buscando resucitar lo que fuiste, tu derrota; calla, en cada festin de tu nueva vida, el veneno que vertira en ella el primero, el Unico amor!"
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Una mujer demasiado inteligente como para ser feliz escribio, pues, la confidencia juvenil de su desventura y su fracaso en un libro que cumple cincuenta anos. Colette, la guardiana de menudos y grandes tesoros, la coleccionista de fruslerias, de mariposas y de pisapapeles, duena de ardillas, gatos, perros y hasta alguna pantera, siempre ofrece, en cada lectura, un hallazgo inesperado, siempre entrega una reticencia nueva; Colette, "una mujer inconveniente"; Colette, "el altivo impudor, el placer sabio, la dura inteligencia, la libertad insolente", como senala Anouilh, poseyo un talento caldeado en la entrana misma de lo humano. Y hoy La Vagabonde lo certifica, con su validez de medio siglo para todo tiempo. Porque en cualquier rincon del mundo, no ha de faltar alguna mujer defraudada que convoque nostalgicamente sus recuerdos, en el intento candido de abrazarse al fantasma de un paraiso que ya no existe, con la serenidad vencida de los que perdieron para siempre la alegria. Montevideo, 1960.
Entendamonos. Por dificil no quiero decir oscuro. Ali Chumacero, como Esquilo y como tantos otros, ha sido acusado de oscuro y precisa deslindar campos entre lo dificil y lo oscuro. Dice el diccionario de la lengua espanola: Dificil: QUE NO SE LOGRA, EJECUTA O ENTIENDE SIN TRABAJO. En cuanto a la palabra oscuro, tratandose de poesia tiene -me temo- otro significado que el que le asigna la Real Academia. El poema oscuro no existe como tal. Si por poema entendemos un instrumento para poner de manifiesto lo mas oculto; si, como debemos, identificamos al poema con la revelacion, esto eo, con la accion de manifestar la verdad oculta. inmediatamente colegimos que ningun poema que lo sea puede ser, al mismo tiempo, oscuro. Ambos, poema y oscuridad, se excluyen el uno a la otra. El poema en cuanto tal, pone en claro -no oscurece-, objetos y movimientos del alma. Aclara, hace trascender, pone al descubierto lo escondido, el meollo de las cosas. Si no cumple estrictamente ese cometido no es poema; es, si, oscuridad, lugar donde nada puede estar claro, palabreria nona, antitesis del poema, frase dicha por los hombres comunes y corrientes que no pueden percibir la realidad interior de las cosas, que perciben lo que la cosa ea solo en apariencia; lo que la cosa parece ser y no lo que es en verdad. Veamos un ejemplo de oscuridad mas densa que un ladrillo, oscuridad que quiso ser lo contrario, es decir, poema:
-Dime, jpor que ese llanto?
-Por una ilusion perdida, por una reciente herida, por un nuevo desencanto. -Pues no llores m& y olvida. que Uoras, flor de /lores? -Porque el que era dueno mio, el que me hablaba de amores, me hiere con un desvio. . .
..
mayor oscuridad? hay en estos octosilabos que no haya sido dicho, mas o menos con las mismas palabras, por miles y miles de enamorados no correspondidos, que no son poetas ni faltn que les hace? En otras palabras, descubrimiento entranan acerca del estado amoroso? Despues de leerln~,jalguien puso en claro alguna cosa acerca del amor, tantas veces igual y distinto como amantes existen y estan por nacer? Yo diria que no y digo mas: que si los versitos citados fueran la verdad sobre el amor, no valdria la pena de tomarse tanto trabajo y que, ademas, si para conocer algo sobre la pasion amorosa dependieramos de esas nueve lineas, aviados estariamos, digo, en la mas perfecta oscuridad. Oscuro es lo que no trasciende. Trascender significa -conviene tenerlo presente- "empezar a ser conocido o sabido, un hecho o especie que estaba oculto". Ali Chumacero? Me atrevo a decir que siendo su poesia de una trascendencia tan constante como ejemplar, apenas si puede haber otra mas clara, qur con mayor poder aclare las cosas manifestandolas. He aqui un fragmento de Chumacero referente al amor que si es un modelo de claridad :
"Como vino de tumulo o un sabor precipitado en alas, te siento diluida entre los labios; en ia playa del cuerpo yergues tu aliento mudo; sobre mis dedos corres; creces en mis cabellos, vertidos tallos que en ti murmuran u a cancion de brisa derrumbada, y el tiempo se detiene en su carrera, convertido en el tempano que al a g w inmoviliza, como largo silencio o paloma sin alas".1
1-N
Largo, complejo es el amor. Dificil, por lo tanto, su descripcion. Eh, diriamos, un cuerpo compuesto de facetas que nos refleja y es reflejado, a su vez, eternamente. Cada faceta es un goce, un dolor, un estremecimiento. No obstante, en tan brevisimo fragmento se nombran por lo menos tres elementos del complejo amoroso. Puede que algunos ya hayan pnsado en ellos sin llegar a concretarlos. Puede que todos, menos uno, hayan presentido su existencia; pero ese uno justificaria el poema; porque ese uno ya sabria algo de si mismo que ignoraba hace un instante. ,Los tres elementos a que me refiero son: 1) El acto de fusion de los amantes en que ambos se mezclan transfigurandose, transmutandose el uno en el otro, realizando, sin mas, el misterio de la transubstanciacion. Creces en mis cabellos es decir: tu eres mis cabellos; tu y su ritmo vital no son cosas distintas. Tu estas en mi como mi espalda, el paladar, las visceras, que son yo mismo y lo serian aun a pesar mio. Vertidos tullos (mis cabellos) que en ti murmuran una cancion de brisa derrumbada es lo mismo que: yo estoy en ti, soy tu sonrisa, el oido con que oyes, el gesto con que otorgas. Amada en el amado transformada segun San Juan de la Cruz. 2) Este elemento se relaciona con lo que llamo tiempo amoroso; tiempo singular cuyas mas importantes caracteristicas serian: 1) que no puede ser compartido. El tiempo que viven los amantes solo tiene vida y expresion para ellos mismos. dria el vecino situarse en ese tiempo iluminado del amor de enfrente? Por cierto que no. Es evidente que el tiempo amoroso tan solo puede ser compartido entre si por los enamorados. Ninguno daria un mes, una hora, un segundo de su amor. 2) Ese tiempo no fluye, se queda estatico, ajeno a su transcurrir, no ataca por lo tanto, a la criatura, no la empana. A esa inmovilidad del tiempo de todos conocida se refiere Ali al decir: El tiempo se detiene en su carrera, convertido en el tempano
que at agua inmoviliza, como lurgo silencio o paloma sin alas. 3) Este matiz traduce la sensacion de muerte que esta implicita en el acto de amor, aun si los amantes no son intensos y lucidos; aun (y quiza mas) si son bestiales y ocasional su encuentro. Con solo cuatro palabras Chumacero pone al descubierto ese color dramatico: como vino de tiimulo o un sabor precipitado en alas, lo cual equivale a enunciar un movimiento de agonia, de paulatino acabamiento. Dejo para lugar mas oportuno seguir tratando el tema del amor y de la muerte tan estrechamente unidos en este poeta mexicano. Por ahora me basta con demostrar que no es oscuro sino dificil de penetrar. oscuros el inhalambrico, la teoria de los quanta y Gongora? Por supuesto que no. Pero sucede que hay quienes no se toman el trabajo de comprenderlos, o tienen una radical incapacidad para ello. Y la culpa de tan poco entendimiento, duda cabe? no la tienen Gongora, ni el inhalambrico, ni Ali Chumacero. La culpa quizas radique en alguna celdilla cerebral inexistente. No es sombra sino resplandor lo que signa la poesia de Ali Chumacera. No es oscura -repitosino secreta, complicada, dificil; no se llega a ella si no es mediante un gran esfuerzo interno. No es la suya poesia de comunicacion. porque el no quiere comunicarse? Ante un poeta incomunicado cabe preguntar: que se incomunica? quiere, o no puede comunicarse? Si buscandola se encuentra respuesta, eso quiere decir que esa poesia que parecia un muro del laberinto, sin puertas ni ventanas, aparentemente infranqueable, ha empezado a entregar las llaves de invisibles puertas; porque la causa de incomunicacion del poeta nunca es arbitraria ni menos vacia de contenido. Todo lo contrario, esta fundada en el ser y el estar del poeta. No hacen los poetas su poesia como la hacen porque son asi. . sino que porque son asi, porque no pueden ser mas ni
menos que lo que son, hacen si su tarea y hasta su vida. Cada lengua cuenta con su grupo de incomunicados. Viene al caso el ejemplo de incomunicacion de don Luis de Gongora que puede y logra comunicarse en su obra anterior a la Fabula de Polifemo y Galatea. Nada hay de abstruso en las letrillas, romances, y la mayoria de los sonetos gongorinos. El poeta espanol empieza a encastillarse al escribir la obra mencionada; cuando llega a Las Soledades la cerrazon es completa. Su hermetismo, como puede verlo cualquiera que lo conozca bien, no deriva de exigencias del alma sino de violentas necesidades esteticas. Ocultarse en la transposicion y la metafora, en un fuego metaforico llevado a sus Ultimas consecuencias que literalmente convierte en un mito el lenguaje, es lo medular del estilo gongorino. Sin el existiria el genial poeta Luis de Gongora, pero no el gongorismo. En otras palabras: pudo comunicarse, pero ello hubiera hecho imposible inaugurar ese, precisamente ese estilo que tanto lo singulariza. Pero oculta el cordobes? No hay razones metafisicas en su mejor poesia. Si con respecto a Gongora se hablara de metafisica, tendria que hablarse de una
metafisica del lenguaje. Ahi lo que esta oculto es el lenguaje, la palabra misma, por una parte y, por la otra, lo contingente. Cualquiera sabe que Las Soledades narran un suceso, un naufragio, en fin una anecdota trivial hasta cierto punto; pero que el aparato resplandeciente, el ambiente divino que se crean para situar el suceso, hacen del poema no solo una gran utopia mas de la literatura, sino tambien un espacio altisimo de nuestra lengua castellana. En cuanto a Ali Churnacero dire que esta todavia demasiado cerca para afirmar sobre el algo categorico. Falta la perspectiva que la ausencia y los anos imparten, no solo a la obra de los creadores, sino tambien a la actitud en que fue concebida. Como diria el mismo en su estilo tan macabro y tan mexicano: tendria que hacerme el favor de morirse para quc pdiera verlo un poco mejor; pero nunca lo haria porque es un irresponsable. Todo poeta vivo no solo acaba de comenzar su faena sino que ademas, como el resto de los hombres, esta sujeto a cambio. Una hora antes de morir puede sobrevenir el instante de su transformacion. Por ello no aventurare mas que una hipotesis sobre Ali y su trabajo. De ningun modo aspiro a hacer una hipotiposis.
LA DESTERRADA VOZ
A mi ver, Chumacero es un poeta hermetico no porque no quiera o no pueda comunicarse, sino porque no puede querer comunicarse. Y no puede querer por varias razones. Estas son 4 fundamentales: 19 Es un poeta mexicano. 29 Es un poeta metafisiQ Su conciencia metafisica altamente co. 3 desarrollada, lo convierten en un individuo no conforme con su ambiente y que no se funde con el, al cual ese raro sentimiento lo lleva a la abstraccion directamente, unica posibilidad de reposo en medio de la caprichosidad del mundo de los fenomenos. (Su contrario seria el poeta no metafisico aue si se funde con el todo o, lo que es igual: que si se comunica, que si comulga porque se siente en perfecta armonia con el cosmos. (Neruda, Carrera Andrade, Alberti, Pellicer, Diesto, Prados, son buen ejemplo de fusion con el todo). 4 0 Su misma sensibilidad metafisica lo hace experimentar el sentimiento de la cul~a de c u l ~ a s . eada uno'de estos motivos de soledad y su mecanismo sera explicado en adelante. Alguien puede arguir que un poeta metafisico no tiene que ser por fuerza un incomunicado, alguien que se destierra a
si mismo. De acuerdo. Un hombre dispa- gran felicidad corporal. "Mi raiz estaba rado hacia la especulacion metafisica po- abierta junto a las aguas, y en mis ramas dria traducirnos su misteriosa aventura permanecia el rocio"." tan solo valiendose del poder de sintesis Estando lejos de ser un espectador de y del lenguaje comun que a todos nos lo recondito, Gongora tambien tenia una sirve para amar, reir, partir, volver en multitud de palabras que en su boca percomunion; del cual cada palabra es la dian el contenido original. Por ejemplo llave segura que nos abre las emociones en Las Soledades casi nunca dice barco. y los objetos haciendonos sus duenos ab- Sustituye este vocablo y sus sinonimos con solutos. Lenguaje en que cada voz tiene nombres de arb01es.~ el significado que le marca la Academia De igual modo, cuando Ali dice agua, sabana, arena, sueno, esos vocablos no y no otro. Si, un poeta metafisico podria hablar quieren decir lo que siempre. Sabana, por en la lengua de todos; pero no siempre ejemplo significa sepultura. Y no un sepuede y, lo que es mas grave, no siem- pulcro ya previsto y visible, sino el sepulpre quiere. Y en este no querer hay logi- cro que suena el hombre, el que el se esta ca. Es normal y logico hablar de lo oculto haciendo a medida que transcurre. Sepulen un lenguaje secreto y particular. Abun- cro onirico, vivo y cotidiano. Asociado dan los casos en que las palabras puestas directamente con el dormir y con el sue. en orden poetico, asumen un valor seman- no, como veremos. tico y metafisico apenas relacionado con Es claro que los poetas no tienen su el original. Citare solo dos casos: Cuando clave asi no mas. Cada voz clave no es Job dice raiz la palabra adquiere, ademas hoja al viento, separada de la rama que de tres que posee, otras acepciones le da vida. Cada palabra clave esta unida de orden sumamente extenso. Raiz en a otras que son las que la transforman Job quiere decir no solo fuerte ci- y que, al transformarla, le dan sentido y miento de su ser; tambien designa existencia nuevos e insospechados. Clarauna unidad espiritual que, cuando fue mente puede verse el fenomeno de palaperfecta, habia conferido a su posee- bra transformada por si misma en una dor no solo plena salud del alma, sino metafora, en el siguiente periodo de Ali:
Desnuda y silenciosa caes con lentitud de aroma en la penumbra, hecha rumor al tacto bajo la sabana que como lluvia transformada en rocio desciende sobre el petalo y nos erige diafanos, ya para siempre espuma, aliento derrotado, mas rescoldo que cauce o alarido, mas ceniza que humo, mas sombra, mas desnudos.
Salta a la vista que lo subrayado por mi es elemento de muerte. Por ejemplo 1) la palabra silenciosa. Nada es seguro la muerte, su gran 2) El verbo caer es sinonimo de morir. Se dice: 10s caidos en la batalla. 3) Caer con lentitud de aroma vendria a ser morir sin agonia, como cosa que cae por su pro-
29.
19.
S L u i s de Congora. Las Solcdadcs. 1s Edic. Cornplctm. Aguilar. Madrid. 1943. p. 549: al inconsiderado peregrino que a una Libia de onda SU camino iio. y vida a un leno. p. 558: a l que -ya deste o de aquel mar- primero surco, labrador fiero, e l campo undoso en mal nacido pino. 1 Maa armas introdujo ente marino monatruo, escamada d e robustai hayas. p. 559: En esta pues, fiandose atractiva. del Norte amante dura. alado roble. no hay tormentoso cabo que no doble. ni i d a hoy n nu vuelo fugitiva. Piloto hoy de Cudicia, no de errantes g i ; : 6 c ; f : . de selvas inconstantes. a1 padre de las
O .
pio peso infinitesimal. La voz "sabana" esta unida a otras que la transmutan segun es bien facil demostrar: (Caes desnuda) "bajo la sabana, que como llw via transformada en rocio desciende sobre el petalo y nos erige diafanos" (es decir, nos levanta y crea nuevamente. La muerte en Ali, como se vera, es nacer a una vida en plano distinto) : ya para siempre espuma, (la espuma es lo que esta deshecho desde antes de nacer) ; aliento derrotado (vencido en la lucha, ido, inexistente ya) ; mas rescoldo que cauce o alarido, (es decir, no cauce que contiene, alarido que es el resumen del dolor de los vivientes. sino cosa vacia. forma huida. huella de lo que fue calor, fuego activo, y ahora es nada) ; mas ceniza que humo, (expresion que reitera la anterior) ; mas sombra, mas desnudos, (mas sumidos en la muerte, mas puros) .* A medida que transcurrimos por la poesia de Ali encontramos la voz sabana y otra con distinto significado del que es comun, pero unidas a otras que claramente indican cual es el nuevo que les corresponde. Veamos la misma palabra transformada para que diga algo identico, aun cuando su nueva acepcion esta ahora mas a la vista: "Mas un dia el murmullo cedera al arcangel que todo inmoviliza: un halito
de sueno llenara las alcobas y cerca del cafe la espumeante sabana dira con su oleaje: Aqui reposa en paz quien bien m~ria".~ Como ya exprese, me parece natural que se nombre lo oculto con un lenguaje oculto. Ahora bien, teniendo en cuenta que la poesia de que tratamos es una constante pregunta por el hombre y su destino, seria posible preguntar obviamente sobre lo menos obvio que existe? Me parece inutil insistir sobre el misterio que sobrelleva cada hombre, misterio que hace imposible contener al hombre en teorias materialistas o no. Recordemos que Paul Valery escribio con tanto genio como brevedad: "Para mi todo humano es un ser misterioso y lo demas ausencia". Comencemos, ya es tiempo, a explicar una por una, las razones de este poeta solitario, inconforme con el ir y venir de los fenomenos, con una conciencia prometeica del pecado, la cual lo lanza, adquiriendo la forma de un motivo mas, hacia la soledad sin esperanza. Una de las razones de su hermetismo, y no la menos aguda, es su mexicanidad. Ali es cerrado, hermetico, porque es mexicano. Nadie que haya observado y comenzado a comprender a Mexico, podria confundir la poesia de Ali con otra escrita no importa donde.
4-Ali
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Pantera Incandescente
Por EUGENIO MARTINEZ ORANTES
En la Proa de un Lirio.
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En la proa de u n lirio te fugaste del valle de topacios que habitabas, donde con t u semblante iluminabas mil gacelas de miel. Todo olvidaste: Las estrellas de azdcar que sembraste en los cielos de amor que contemplabas cuando sobre el perfume descansabas, los rugidos de sol que dibujaste en los muros de un trozo de rocio, las flautas que nadaban sobre el rio nocturno de t u alegre cabellera,
y t u escala que al viento iba derecho.. . para hundirte en la selva de mi pecho, y formar t u refugio, mi pantera.
;Ay, Pantera!
!Ay, pantera!, m i aljaba esta repleta de violines que asaltan mis pesares y palomas que pueblan los altares donde quemo m i vida de poeta por tus labios que se volvieron meta de m i sed, mis tormentos y cantares. Contra m i tus enojos no dispares. Soy un rio de sangre que un cometa dirige por praderas asombradas de verlo persiguiendo tus miradas. Las garras de t u aroma me han clavado en la carne una muerte redentora, que comienza en t u luz que m e devora y concluye en t u cuerpo constelado.
Este Incendio.
..
Este incendio que ves con el espanto recorriendo las calles de tus ojos, son recuerdos, mejor dicho despojos de un corazon palpado por t u canto. Este ciego huracan que yo levanto con mis manos rasgadas por abrojos, son el residuo que minutos cojos de un corazon dejaron con su llanto. Toma este incendio, este huracan herido, en tus manos de cielo comprimido. Banalo siempre con t u tibio gozo, cubrelo con tu aliento enamorado y procura guardarlo en t u costado. . . io tiralo a los perros o a un pozo1
..
Un Toro Estrepitoso.
..
U n toro estrepitoso anda en m i pecho despertando canciones con bramidos; un toro que persigue los latidos de un corazon ansioso de algun lecho; un toro donde el llanto se ha deshecho las garras habitadas por gemidos, cuando trata de hundirse en sus dolidos dominios de alquitran y de despecho; un toro que en sus cuernos g u e d e r o s tiene lagos, montanas y luceros; un toro que por calles de punales va incendiado gritando que desea perder su libertad en la pelea por dos muslos de lava y de panales.
Sobre tu Piel.
..
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Sobre t u piel la noche se presiente mas hembra y luminosa que la aurora.. (Por eso, entristecida a veces Uora largas horas su orgullo, inutilmente). En ella esta el motivo intermitente del incendio que siempre me decora y de m i sed tremenda que devora ejercitos de rio. Combatiente se prolonga en el mapa de mis dias, desintegrando mis melancolias y acrecentando el fuego que m e abrasa.
Y por ella se elevan huracanes en m i pecho de abismos y volcanes, cuando su aroma por mis venas pasa.
..
Antes que aparecieras en m i vida con el cuerpo emanando tempestades de palomas, que sobre las ciudades van dejando su rosa preferida, mezclandose en la sangre combatida del hombre que a traves de las edades ha sonado con pan y libertades, con arboles de lumbre presentida en el mapa risueno y encantado de un sueno sobre mieles levantado, y con una bandera de dos senos que destruya con leche milagrosa la pena y la miseria, presurosa.. ya estabas compartiendo mis venenos.
Amaneci Desnudo.
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Amaneci desnudo en la ribera de t u nombre poblado de azahares, despues que destrozaste mis pesares y m i noche de humo, de quimera, con t u altiva presencia de pantera. Amaneci desnudo entre cantares -cubierto de canarios estelares-, el dia que llegaste por primera vez, a m i soledad de barco hundido. Amaneci como recien nacido: Sin recuerdos, cadenas ni pasado. cuando tus huracano me azotaron con petalos de luna y levantaron t u nuevo poderio en m i costado.
..
Pasas sobre mis dias custodiada por cometas resueltos a destruirme, mas sus caudas, en vez de consumirme, me dejan la existencia rebosada
de una luz auroral que entusiasmada logra de la tristeza redimirme; y siempre que t u ausencia quiere hundirme de un zarpazo de sombra, entre la nada, tu sonrisa que es mar de espadas, llora y se torna bawera protectora de mis ansias, barrera y estandarte.
. . .Ya no puedes sangrarme con tus l m s , porque con ellas mismas me seduces, me proteges y obligas a domarte.
EL SANTISIMO
(Cuento)
Por FRANCISCO MENDEZ
(Ilustracion de Camilo Minero)
Una gallarda estatua de casi dos me- lactita de la barba leonada, y ue ara tros de altura, de cuerpo delgado y mayor loria, lucia tres clavos e p ata, duro, era el Santisimo, llamado tam- remata os en graciosos treboles; el uno bien Senor de la Resurreccion. Su atle- en el sitio preciso en que se detuvo la tica santidad no podia contemplarse, lengua de Pentecostes, los otros dos en sin embargo, debido a que las celosas las sienes -digo, el mismo rostro era manos de los cofrades la mantenian negado a los ojos cristianos, pues lo cubierta de ropas; una larga tunica mantenian encerrado en un tupido cancarmesi y un manto de desgastada pur- cel de panuelos, cintas y zutes de colopura, que caian, en silenciosa catarata, res inutilmente encendidos. desde sus hombros, banandolo de una Todo el ano, pero en cierto modo, extrana luz, de uno como resplandor toda la eternidad, salvo la manana tres que se avenia mal con las tinieblas de veces dominical de la resurreccion. . . la sala. Alla abajo, entre los ultimos luan Saibin, hi'o del ajpatan mayor pliegues, asomaban la puntita sus pies d e la cofradia, so ia pensar desde nino calzados de sandalias, en cuyas unas en aquel bello santo, para quien no se depositaban sus besos los piadosos vi- hicieran los solazos de verano, ni la sitantes. Eran lo unico visible del San- locura de los dias de 'unio y julio, ni tisimo, con su armoniosa mano derecha las lunas de enero, ni e gusaneo de las levantada en alto y con los dedos a p - constelaciones; pero pensaba con mas pados en la actitud de bendecir. Por- insistencia durante las noches de apreque, el rostro radiante de belleza en la tada sombra. Le venia una sensacion manana del Domigo de Pascua, de un de piedad o de ahogo, no estaba segusonrosado que matizaba bien con el ro; aquella ma nifica efigie, que toda suave oro del bozo y con la doble esta- la catolicidad el pueblo admiraba sin
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reservas a lo largo de la procesion del Domingo de Pascua, enfundada ahora en lo espeso de las ropas, encima de las esaba lo sombrio de la sala. Luego os densos muros de adobe de la casona, lue o el infinito silencio del pueblo, luego a gran noche sin limites de Dios. . . En su espanol chapucero, aprendido con los patojos del pueblo y con el maestro de la escuela, Juan Sa'bin pensaba casi de viva voz, metido entro de sus cobijas. Era casi humoristico el pensamiento que uiparaba al Santisimo, en aquellas noc es de apretadas tinieblas, con un enorme sietecamisas, ese curioso enrollado hecho de masas superpuestas de maiz y de frijol; lo comparaba tambien con las capas de madera de las trozas o con un huevo de madera que tenia su madrina, Dona Carmen; se desta aba la cascara y surgia un huevo m s pequeno que a su vez era cascara de otro menor, y asi hasta toparse con un huevecillo del tamano de un anis. El, Juan Sajbin, iba quitando capas; primero la gran noche, en seguida el silencio, en seguida la atmosfera de la sala, en seguida las ropas, hasta llegar a la admirable estatua del Santisimo.
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Pero el gran dia de la excepcion era otra cosa. De verdad el Santisimo resucitaba, porque era como estar muerto perpetuarse en la humeda tumba de la cofradia. Con la vaga idea que Juan Sajbin tenia de la muerte, o acaso mejor de lo que era estar muerto, encontraba una imagen facil en la "vida" del Santisimo. Y or eso comprendia con bastante clan ad el prodigio de la Resurrecciop, cuando, con el alba, salto la losa que Jose de Arimatea pusiera devotamente sobre el cadaver de Cristo, y el cuerpo se levanto mbio y esplendido como el sol mismo, otro sol, o sin duda sustituyendo esa vez al astro del dia. Esta semejanza entre el sol y Cristo,
y tambien el Santisimo, en la manana del domingo de Pascua, no solamente no palidece con los anos en el animo de Juan Saibin, sino, por el contrario, fue tomando cuerpo y en el momento en que discurre esta historia, cuando luan Saibin es ya un muchacho de flacos ero decididos dieciocho anos, el hijo ! e l cofrade mayor no tenia ninguna duda respecto de esto: que la efi ie del Santisimo, al quedar despojada el mar de trapos que la aho aba y salir en hombros de los gran es cofrades a la puerta de la casona, era el mismo sol que entonces asomaba or las montanas del poniente; era e mismo sol y era, tambien, por supuesto, Jesucristo en ersona. Sentia el terror que, de acuer o con los evangelistas, hubo de invadir los corazones de los soldados romanos que cuidaban la losa. No le hubiese extranado que de pronto, el Santisimo, ahora desnudo de todas sus ropas y apenas cubierto en sus pudendeces sagradas por un taparrabo labrado en la madera misma, abriera los brazos en remedo de alas y volara. Esta imagen se las habia descrito infinidad de veces el cura. El cura hablaba de un cuerpo rubio que dimanaba luz y Juan Sajbin lo confundia con una abeja cuando sale del panal, aletea un instante y brinca hacia el cielo. . . A cierta hora de la madrugada dominical, los miembros de la cofradia empezaban a descender al pueblo desde la montana, en pequenos p p o s . Con los otros muchachos, Juan Saibin gustaba situarse en la plaza del pueblo, para seguir el derrotero de los cofrades, cosa sencilla supuesto que portaban hachones de ocote. De pronto aparecian, casi simultaneamente en lo alto de los cerros y comenzaban a bajar; en la panza negra del monte, era como si. trazaran zigzagues de fuego, como si fantasticos rios d e oro se precipitaran hacia el ueblo. Marchaban los cofrades en a conocida fila india, cada uno con un mazo de ocote
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ardiendo en la mano. La lejana luminaria dejaba visible la vegetacion y se podia apreciar cual se encendian los grandes arboles, cual se quemaban aparentemente las lianas, los musgos, los be'ucos, y, sin duda las plantas enanas ad eridas al suelo. Era una roza puesta de pie. Y de ronto llegaban a oidos de las gentes el pueblo las voces de los cofrades, sus jubilosas risas como otras antorchas. La chirimia, el tambor, el adufe, el violin cimarron de los montaneses a egaban fue o a las voces y a los hac ones. luan n b a i ! los seguia cuando bajaban al rio la multiplicacion de las 1 amara Se f i r b aas y la voceria en las aguas. Llegaban. Confluian todos en la misma casona de la cofradia. Entonces asumia su gran papel Pedro Sajbin, el ajpatan mayor. Pedro Sajbin, con una larga vara de alcalde en la mano, se situaba en la unica puerta, cerrada aun, que daba acceso a la sala. En ese momento Pedro Sajbin era la losa de Tose de Arimatea. Impertkmto, hieratico, congelaba cualquier ama o de penetrar en la sala que viniera a e la multitud congregada frente a la casa. -Dejanos entrar, Pedro Sajbin -decian, se entendia bien que con falsa urgencia, los cofrades, agitando sus hachones- venimos de lejos pa'ver al Senor. S610 par'eso venimos. Pedro, con su rala barba cana y su macolla de cabellos blancos amarrada con un zute, no creia necesario responder, ni siquiera con una simple interjeccion. Y Juan, sabedor de que presenciaba una comedia, no dejaba de admirar a su viejo tata y procuraba memorizar el menor de sus gestos. Porque andando los anos el mismo llegaria a ser el gran aipatan. -1Pedro Sajbinl lPedro Sajbinl, deianos entrar a ver al Senor. ?Por que hablaban en espanol? habia en su lengua aborigen un modo mas Mcil de decir lo mismo? Todos ellos, los cofrades, conversaban siempre en su idioma;
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pero el rito les irnponia, sin duda, dirigirse en "castilla" a su padre en ese momento. Las indias viejas comenzaban a servir rondas de atole blanco enim la concurrencia, luego botellas de guaro que se pasaban de boca en boca. -Pedro Sajbin -se acercaban las indias viejas a la estatua viviente del ajpatan mayor-, Pedro Sajbin, aqui esta tu jicara de ato1 y tu traguite. Pero Pedro Saibin no rechazaba aquello ni siquiera con un ademan o un esto; lo repelia con su silencio de ma era o de piedra o de adobe. Y cuando los gallos se habian cansado ya de saludarse de casa en casa de cerro en cerro, de modo que sus u timos cantos fatigados apenas se levantaban de encima de los rastrojos, la estatua de Pedro Sajbin se derretia, movia un brazo, luego una pierna, lueo parpadeaba, lue o sonreia. Queria aecir que faltaban os justos minutos para que los elegidos penetrasen en la cofradia, desvistieran al santo, se entregaran a sus ritos y luego lo sacaran en hombros a la calle, en medio de los cohetes y los cohetillos, meros gallos rezagados de la madrugada. Magnifico en su desnudez membmda y sonrosada, el Santisimo se dejaba conducir bajo la luz cegadora del sol, a lo largo del pueblo; las gentes, indios y ladinos al unisono por esta vez, se ponian de rodillas a su paso, salian de sus casas con punados de flores despetaladas, con retacitos de papel de colores, con canastas de hojas de naranio y limonero que volcaban frente a la Efigie; los habia que lo acompanaban largo trecho, caminando hacia atras, con el incensario en la mano; los habia que quemaban cohetes, cohetillos y bombas, y otros, los mas pobres, que por toda ofrenda le gritaban a voz en cuello un: !Que viva el Santisimo Senor de la Resurreccion! coreado luego por todo el pueblo. Por alli salia el senor Shino, con sus retumbantes chmaras, tizon en mano; por alli salia el Max Si-
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minis, cabiendo apenas en su lujoso cuchiate rojo a listas negras, para cantar en estropeado espanol: "iSanta Dios, Santa Juerto, Santa Dios lomortanol" A la cabeza del desfile, radiante de fe, orgulloso hasta reventar, caminaba Pedro Sajbin, a pequenos trancos, que apuntalaba con la larga vara edilicia rematada en lo alto con una crucecita de doble brazo, de las llamadas patriarcales: tras el, repitiendo palidamente su figura y su gesto, iba el centenar de cofrades. -Hoy viene mas lindo que nuncase oia comentar desde las aceras. -Miralo, mujer, persinate pa'que te perdone esa boca. Y vos, que tenes en el cuerpo al Enemigo malo, no te decisl -Nana1 ~Nanital -2 ue queres, hijuepuerca? que no cal 4s el hocico? -[Link] nanita que el es el mero Tata Dios? quien querias que juera, pato'o plomoso? Esas son cosas del malcria o de Manuel, tu tata, que no crd en los santos, contimas en Cristo ni en Maria Santisima. !Por no pelizcarte las oreiasl -Jormentl -sonaban las voces indigenas. -1n Parrutzl -1n tal
misterios, pero de todas maneras misara los no iniciados. Los de Eleusis, os de Hermes, los que celeteriosos br6 Moises frente a la zarza en llamas podian ser, sin duda, mucho mas poeticos o mas cargados de filosofia, pero no eran, ni con mucho, menos hermeticos y temibles que estos eleusinos de petate y caite que los indios practicaban, en escasos minutos plenos de emotividad, alrededor de la imagen del Santisimo. Y Juan Sajbin, no pudo re rimir un iah! de exbaneza, cuando a emerger en toda su desnudez la hermosa escultura al resplandor del ocote, se vio que el moho la profanaba de la cabeza a los pies, que una invasion insolente de pequenos hongos, le quitaba por completo el brillo a los tres clavos que enmarcaban el rostro, que un gran 1iquen seco prosperaba entre los dedos de su mano derecha, que todo el rosa del semblante estaba reducido a una serie de manchas blancas y grises, a modo de mal de pinto o vitiligo. 1Ahl
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Y aquel ano las habituales exclamaciones de admiracion se helaron en las bocas. Juan Sajbin creia haber sido el primero en re arar en la catastrofe, dado que su caedad de hijo del cofrade mayor le daba acceso al desarrollo de los "misterios" dentro de la negra cueva de la cofradia. Las manos apresuradas d e los indios procedian a despojar de sus ropas al santo, mientras iban diciendo sus oraciones por la mejora de las cosechas, porque la grey se viese libre de la peste, de las tem estader, de la persecucion de la p o ! c i a m a l . Burdos por demas eran aquellos
La-Luchedumbre era una sola boca que proferia un inmenso jah! de sorpresa no exenta de temor. Los ue asomaban con el incensario se %an de espaldas y huian, los que re aban flores u hojas de limonero pali ecian, se daban a temblar los quemadores de cocohetillos , y el primero de los que o rendaban vitores se quedo con hetes el que viva. . .l" en la lengua, de pronto pesada como plomo.
El cura congrego a los cofrades inmediatamente despues de la procesion: -Hijos mios, no se alarmen sin fundamento. No es propiamente un castigo de Dios para el pueblo, sino un descuido lamentable, que, por suerte tiene remedio todavia. Todo es obra de la humedad, hiios mios; no hay otra cosa. Yo voy a escribir a Guatemala para que lo repinten; sera asunto de unos
cuantos quetzales. La unica dificultad puede estar en que hay que llevarlo a la capital. . . La rotesta unanime de los cofrades no se izo esperar: -El pueblo no quiere se lo van llevar, Tata Cura. El Santis ser el patron de los naturales, Tata Cura. Si se lo van llevar el pueblo de naturales quedar solo, Tata Cura. -Hijos mios, no hay otro camino; ahora mismo escribo a Guatemala. Sera cosa de unos cuantos.. . -El pueblo no quiere se lo van llevar, Tata Cura. El Santis ser el patron de los naturales, Tata Cura. Si se lo van llevar el pueblo de naturales quedar solo, Tata Cura. -iPrefieren, entonces, que se siga arruinando? -El pueblo no quiere se lo van llevar, Tata Cura. El Santis ser el patron de los naturales, Tata Cura. Si se lo van llevar el pueblo de naturales quedar solo, Tata Cura. -No queda otro camino, Pedro Sajbin; me dirijo a ti que eres el mas entendido, el mas castellano. Tienes que hacerles comprender que es necesario llevarlo a la capital. Pero Pedro Sajbin, con todo y verse halagado con los epitetos de "entendido" y "castellano", comenzo la letania. "El pueblo no quiere se lo van Ilevar". . . El cura desistio or el momento. -iAh, indios ma acates1 No estaba enojado. Era un buen pastor. Sabia que las ovejas mas buenas y obedientes son aquellas que se descarrian mas facilmente y que el secreto esta en abandonarlas aparentemente a su propio extravio, pues de pronto notaran que han dejado el derrotero trazado por el pastor y volveran.
cando hasta las reacias hojas de limonero y los dedemelos de los cipreses. La primera quincena de mayo enrojecio el cielo hasta el rojo-blanco. En su lecho de piedras y arena, se retorcia el rio como gusano enire las brasas. Daban lastima las grandes montanas, perdidas entre la bruma. Daba lastima el aire, mitad humo, mitad polvo. Daban lastima sobre todo, los rebaiios de ovejas, las vacas, los caballos esparcidos por los cerros, con los hocicos que buscaban ciegamente en el suelo un poquito de verdura. No queria llover. Mediando mayo, una tarde el cielo se puso enfurrufiado por el lado oriente; algunos juraron haber oido, incluso, el tamboron lejano del h e n o ; soplb un airecito tibio; se alborotaron los desechos de milpa y hierba en la llanura, al paso jugueton de un remolino que bailaba en un pie y queria volverse embudo. Y se alborotaron los zopilotes. Pero no llovio. No, no queria llover.
-Pedro Sajbin -vino a decirle el cura a su casa-, Pedro Sajbin, tu que eres el mas entendido. . . No termino la frase, ni dejo terco ajpatan mayor comenzara a archiconocida letania. -iAh, indios malacatesl Era todo lo que el cura sabia decir, a guisa de insulto, para su grey aborigen.
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En sucesivas olas de fuego pasaron los dias del mes de abril, chamuscando los ultimos verdores del campo, se-
Los ladinos me llaman Juan, pero yo me llamo Axuan; mi tata no se llama Pedro, se llama Alu; mi nana no se Dama Tomasa, se llama Almax. Los ladinos son una cosa y nosotros somos otra. S610 en nuestro amor al Santisimo somos iguales los indios los ladinos. Y tambihn en el casti o el Santisimo. El Santisimo se lleno e manchas y eso queria decir que no lloveria. No Ilove-
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ra, yo se que no llovera. Y si no llueve en el pueblo, lo mismo no llovera para los indios que para los ladinos. "Si se lo van llevar el pueblo de naturales se queda solo, Tata Cura", asi dicen los ajpatanes. quien me dice que los ladinos no se quedaran solos tambien? El castigo es para todos. Tal vez el remedio sea llevarlo a la capital, como dice Tata Cura. Y si ese es el remedio yo quiero llevarlo cargado en mis espaldas, quedarme alla con el, cuidarlo de dia y de noche, hasta ue ya estC bueno para regresar al pueb o. Mayo tocaba a su fin, pero no llovia. Los indios de la cofradia dieron en reunirse por las noches, en el patio de la casona. En ciiclillas alrededor de la fogata, fumaban en silencio sus lar os chacuacos de tusa, y se asaban de ca en boca la botella e clan. No se miraban las caras. Todos tenian los ojos fijos en los lenos encendidos que se iban poniendo lentamente blancos en las puntas. Se reunian para deliberar, pero no hablaban. No es sencillo a s e p a r que por lo menos pensasen, por ue no parecia bullir ningun indicio e vida debajo de aquellos sombreros inmoviles. La muda asamblea se debatia a quien era mas silencioso. Y ya bien alta la noche, Pedro Sajbin se estiraba con traquido de huesos, se ponia de pie y empezaba la letania: -El pueblo no quiere se lo van llevar.. . Todos s i s a b a n el monotono recitado, d e chorro de agua en un sordo recipiente de madera, con un movimiento abnuativo que tenia mucho d e cabeceo de sueno. En la inmensidad de la noche la terca letania era un poquito de sombra mas. Los indios levantaban sus caras impasibles hacia las estrellas. No eran caras, eran mascaras. Sin embargo ocurria que toda una constelacion se les derramara por la frente. . . Se iban, en fila india. A lo lejos, en la montana, rebotaban
ladridos de perros, escalofrios d e coyotera, cantos de allo que frotaban el espacio como fos orazos.
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Una noche Juan Sajbin, rompio a hablar. -yTata!, Tatita! .. . Aunque a voz medrosa apenas se arrastraba por el suelo, los cofrades se pusieron de pie como si hubiera caido un rayo. El muchacho cerro los ojos aterrorizado, dandose cuenta del delito cometido. Pero los abrio casi en se ida, porque el viejo Pedro, su pa%e, adelantandose al deseo de su hijo y sin duda al de toda la cofradia recito solemnemente: ue se lo van ilevar, si es la volun- e Dios.. tad Y se lo llevaron. Fue la rocesion mas imponente que recuerda a historia de la comunidad. Adelante iba, por supuesto, Pedro Sajbin, esta vez con el estandarte de la cofradia; llevaba su soberbio cuchiate ro'o, debajo del grueso coton negro; lleva a sus calzoncillos de manta blanquisima; llevaba sus sandalias de cuero amarillo y el zute de listas rojas y negras debajo del sombrero de tiesas alas. Llevaba detras de si a toda la cofradia, que copiaba su imagen servilmente. Los ladinos, con sus santos engalanados, se sumaban al cortejo; todas las hermandades catolicas aborigenes: todas las imagenes de la iglesia. Debas de las andas del Santisimo, ahora rigurosamente vestido de todas sus ropas, caminaba el senor cura, con las manos juntas en actitud de orante. Salio el gran desfile del templo y corono la plaza, tomando en seguida por la calle principal, rumbo a la salida para Guatemala; no se detuvo en las afueras, sino se echo por el camino polvoriento en medio de aquel sol implacable ue llenaba el aire como de zumbido e moscas.
Se detuvo la procesion a la orilla del rio, hasta abajo, al ie de la loma. Miles de cristianos su aban de pies a cabeza. Algunos recuerdan que tambien habia gotas de sudor en la frente del Santisimo, sobre todo a la hora en que lo volvieron hacia la poblacion, y todo el mundo hinco las rodillas en la arena hirviendo. El padrenuestro y el avemaria murmurado or millares de bocas que se morian e sed, tenia mucho de estertor a onico, pero tambien de inurgitacion e agua. De repente todas fas gargantas estallaron en sollozos. El regreso implicaba un ascenso por la pronunciada cuesta del pueblo. Ninguno uiso ver cuando Juan Sajbin, se echo a Santisimo sobre las espaldas y emprendio la subida del otro lado del rio, rumbo a la capital. Hubiera sido pedir demasiado a su dolor. Pero, a media loma, el pueblo se detuvo y se volvio, justamente para ver como Juan Saibin, seguido a la carrera por el po de aipatanes que lo acompana an, ganaba la primera cresta de la montana, con un bulto envuelto en sabanas blancas al lomo.
Largamente relincharon los potros esa misma tarde, y las vacas se restregaban contra los cercos, y las hormigas echaron a correr hacia sus madrigueras inopinadamente, y sin motivo cacarearon las gallinas. Despues de tan evidentes anuncios, el aguacero se desmorono sobre el pueblo al anochecer. Era como espolvorear aueso en un d a t o de friioles. ' Indios y la'dinos, al unisono una vez mas, pensaron, mientras resollaban el olor de tierra mojada, que el Santisimo, con su ida, habia levantado el castigo al pueblo.
par. Era de balde fumar y fumar y fumar. Era de balde salir muy de manana al monte, con la escopeta al hombro, a perse uir guirguiras o ispumuyas. Era de bal e correr como loco, espoleando al Tzitzimite -el mejor caballo de su tata-, por toda la vega. A Juan Sajbin se le habia quemado o hecho anicos algo alla adentro. Cuando volvio sin anunciarse de la capital, de-. jando alli no solamente el resto del acompanamiento, sino al Santisimo mismo, el viejo Pedro espero varios dias una explicacion. Y era natural; su hijo se habia empenado en conducir el mismo, sobre sus espaldas, a la sacra efigie; se habia empenado en hacerle guardia mientras permaneciera en el taller, velar por su seguridad, porque se le respetara como era debido, y, naturalmente, regresar con el a espaldas hasta la orilla del rio el dia en que los hombres de la capital dijesen que ya estaba apto para el retorno. Sin embargo, habia vuelto el solo, cuatro dias mas tarde, hosco, cenudo, cerrado. Con la tosudez propia de su raza, Pedro Sajbin espero una semana entera, sin resultado ninguno. Es seguro que Juan, su hiio, tambien espero en todo ese lapso un interrogatorio paternal, con la misma tosudez. Se hablaron en quiche: -Hijo, estoy queriendo saber porque te viniste. Juan Sajbin, apreto los dientes. -No me gusta la capital, tata. -Me estas mintiendo, hiio. Es mejor que me digas porque te viniste. -No me gusta la capital, tata. -No ibas a la capital, sino a cuidar al Santis. por que no te quedaste? -No me gusta la capital, tata.. . El viejo un poco enfurecido, pero otro poco orgulloso del temple de su hijo, se dio cuenta de que daba cabezadas contra una piedra. Acudio al senor cura, quien tenia mucho ascendiente sobre el "patoio" o el "abon" como le
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decia en quiche. El senor cura no adelanto nada y hubo que convenir en que a Juan Sajbin, de verdad, la capital no le gustaba.
Era de balde beber y beber, fumar y fumar, porque el derrumbamiento interior no mejoraba sino, mas bien, tendia a empeorar. Juan, aun haciendo esfuerzos inauditos por desmontar de su cabeza aquellos pensamientos, recordaba cuando tras haber bajado al santo de sus andas, lo empacaron en unas sabanas, lo ataron en un cacaste especial se lo pusieron en la espalda. Era dulce aquel peso sobre su lomo, era reconfortante. Juan Sajbin, no hubiera cambiado su papel por todo el oro del mundo. Anduvo sin fatigarse por cuestas y bajadas, por desfiladeros, por rejoyas sin fin; atraveso muchos rlos sin puente, muchos puentes sin rio. La primera noche la pasaron en un rancho del camino. Colocaron la imagen en un sitio abrigado, se arrodillaron, encendieron innumerables candelas. Y al otro dia, tambikn sin fatigarse, sin sentir la preciosa carga, atraveso serranias, laderas, hondonadas. Con la noche avistaron la capital y como era tarde, dieron con su humanidad en un meson, en donde todavia pudieron los cofrades venerar al Santisimo. Y vino el otro dia.. . No, luan Sajbin duda de estar vivo, despuks de un golpe tan terrible. Llegaron al taller del imaginero, con la carta del sacerdote; el imaginero, un hombre de periua blanca, de gafas, con un delantal albo que le cubria el pecho, leyo la carta, dio una mirada indiferente al bulto que Juan acababa de depositar con mucho cuidado en el pavimento, y luego llamo: ;apidamente los dos muchachos. El imaginero, mientras alarga-
legaron
ba la mano para atender el telefono, les di'o con indiferencia: -devenselo -senalando d bulto que hacia el Santisirnc+; hay que quitarle la pintura como primera providencia. Avisenme cuando este listo. Sin ningun miramiento y con el t e rror de Juan Sajbin, los muchachos procedieron a despojar de las sabanas la estatua, en seguida le quitaron las ropas, que fueron entregando despaciosamente a los cofrades; Juan, cada vez mas aterrorizado, recibio la ultima prenda: el pesado chachal que le caia del cuello y se componia de macacos, de monedas carrerenas, de niqueles de la epoca cabrerista, de "chompipitos" como los muchachos del pueblo les dicen a las monedas de cinco centavos de quetzal. . . Cuando la escultura se quedo desnuda, como en las madru adas del Domingo de Resurreccion, os dos muchachos la levantaron en vilo, uno por la cabeza, otro por los pies y se la llevaron para adentro. Juan no acato lo que hacia, pero sin esperar nada de sus mudos acompanantes de viaje, corrio detras de los muchachos, presa de espanto. Estaba seguro de que la tierra no tardaria en abrirse bajo los pies de aquellos demonios, de que el santo forcejearia echandolos por el suelo, de que un arcangel rasjpria el techo de la casa, espada flamigera en mano, para fulminarlos. Siguieron Arturo y Rafael llevando la imagen como en angarillas, en una postura de verdad poco respetable, a lo largo de un corredor, hasta que dieron con un gran tanque. Y a Juan Sajbin se le nublaron los ojos cuando los dos muchachos, sin detenerse un punto, y como si estuvieran haciendole "marculilla" a un mortal cualquiera, balancearon un poco al Santisimo y luego lo lanzaron al agua. . . El joven indigena iie 6 justamente para ver cual la bella escu tura caia con pesadez en el liquido, se hundia a pique, salia a flote de inmediato y se q u e
daba a flor de agua, girando sobre si misma ni mas ni menos que una troza. Amba, en el cielo del patio, el sol brillaba hermosamente como siempre. Dentro de su 'aula un paiariiio se puso a cantar. So 6 un viento ligero que arranco una oja seca al vareionero de la mosqueta; la hoja mariposeo unos segundos, planeo hacia abajo y vino a
Cuando salio aturdido a la d e , udo darse cuenta de que algo se le ha ia derrumbado definitivamente por dentro.
Leyendas Salvadorenas
LA PIEDRA DE LA CULEBRA
Relato de RAMON HERNANDEZ QUINTANILLA
(Ilustracion de Camilo Minero).
Meliton Rojas -que habia peleado en las revoluciones de Honduras-, tenia fama de hombre valiente y honrado a carta cabal. Muy joven emigro hacia la costa norte hondurena y de alla vino con una pierna menos y varias cicatrices en el torax poderoso. Afirmaba que eran las condecoraciones obtenidas en las guerras fratricidas, cuando los hermanos luchaban entre si, ciega y ferozmente, azuzados por las companias bananeras que fomentaban las luchas intestinas con el fin de meter su garra en las concesiones territoriales. Meliton era un tipo alto, musculoso, arrogante y algo excentrico en su manera de conducirse. Caminaba reciamente con un par de toscas muletas que el mismo habia fabricado y, para vivir con la independencia que cuadraba con su temperamento, se dedicaba a la venta de billetes de loteria, situandose todos los dias en una banca del parque, precisamente frente al porton principal del mercado. Buen conversador, gustaba referir sus aventuras y desventuras a cuantos quisieran escucharle, pero tenia cierta predileccion por una turba de muchachos que, al salir de la escuela cercana, le rodeaban para pedirle alguna anicdota chistosa o un relato encendido en belicas acciones. Meliton demostraba un afecto especial hacia el "Peche Fernando", un muchacho timido, apocado, hijo unico de la senora Cleotilde, vendedora de flores en el mercado. El "Peche Fernando" acaparaba los coscorrones y patadas de sus companeros, tal vez no mas fuertes, pero si mas osados y desaprensivos,
cuyas intemperancias sufria con esa resignacion tristosa de los seres que subestiman el alcance de sus posibilidades y recursos. Meliton se habia propuesto dar armas al pobre muchacho para que autcwenciera su cobardia, y por ello dijo en cierta oportunidad: -Yo era un muchacho delgado, miedoso, como este "Peche Fernando". .. todos me ultrajaban o insultaban hasta que, por consejo de mi tio Manuel, consegui la piedra de la culebra. . . De alli en adelante le hice frente al mism:simo diablo, y siempre sali venciendo. . . -<Que es eso de la piedra de la culebra?-pregunto uno de los chiquitines que escuchaban al ~iarrador. -2 Que no saben ustedes que con la piedra de la culebra se vencen todos los riesgos, incluso el de la misma muerte? Les dire como la obtuve, siguiendo los consejos de mi tio Manuel, un viejito que, segun decian las viejas beatas, tenia pacto con el diablo. Para conseguir esta piedra -prosiguio Meliton, mientras ensenaba a sus oyentes un objeto liso, casi redondo, pulimentado, como de jade-, hay que buscar la cueva de una culebra zumbadora, cerciorarse de que la sierpe esta dentro del cubil, y luego tapar la pequena entrada de la cueva con una piedra o un pedazo de palo. Se deja pasar una semana, y mientras tanto hay que conseguir un garrote delgado, pero fuerte, de guayabo o de guachipilin. Al cabo de una semana se destapa la cueva y entonces aparece la culebra hecha el diablo, y apoyandose en su cabeza, lanza terribles colazos por todos lados y asi persigue con furor a las personas y animales que se le atraviesan. Entonces es cuando el hombre debe retar a la culebra para obtener la piedra milagrosa. Para ello se coloca el retador frente a la zumbadora, con los pies separados, pero fuertemente apoyados en el suelo, y de esta manera, casi sin moverse uno del mismo sitio, se esquivan los latigazos de la culebra con el garrote de guayabo. No debe dejarse golpear por el animal rabioso de ninguna manera, pues en ese caso el hombre resultara vencido. Despues de esta lucha descomunal que dura una o dos horas, la culebra al sentirse derrotada arroja una piedra por la boca espumajosa y, vergonzada, se vuelve a meter en la cueva. -$Y uste peleo con la culebra, don Meliton?-interrogo nuevamente el chiquitin que hizo la primera pregunta. -Es claro, muchacho, pues de lo contrario no la tendria aqui en la mano, ya que quien la obtiene jamas la presta, ni tampoco se vende. Les dire con franqueza que cuando le hice frente a la culebra, que era una sierpe como de tres metros de largo y tan gruesa como mi muneca, me temblaron las canillas y me arrepenti con todo el alma de haber retado a ese animal endemoniado en un lugar solitario del monte, donde nadie podria darme ayuda. Pero al primer colazo que me lanzo, instintivamente me hice a un lado y comprendiendo, en medio de mi terror, que en esta lucha me iba la vida o la muerte, poco a poco me fui serenando, sin dejar de eludir los golpes de la
culebra. Y asi a lo largo de esta desigual rina que se prolongo por mucho tiempo, la zumbadora fue vencida y con despecho arrojo sobre la hierba esta piedrecita verdosa que tengo en la mano.. . -2 Pero que resultado le dio-interroga otro de los contertulios. -Seria largo de contar todas las veces que la piedra me ha salvado la vida, haciendome invencible- dijo Meliton, mientras envolvia la piedrecita en un papel blanco, suave, como de seda-. Recuerdo que cuando estuve preso por asuntos politicos en el Castillo de Omoa, alla por San Pedro Sula, un temible criminal, companero de prision, fue comisionado para que me asesinara como mejor pudiera. Por supuesto que yo ignoraba este designio de mis enemigos politicos. Fue asi como una noche, mientras dormia sobre las duras baldosas de la carcel, aquel bandido trato de darme la muerte por medio de una artera punalada. En el preciso momento que el criminal enarbolaba su arma para clavarmela en el pecho, medio me desperte y, por instinto me hice rapidamente a un lado, mientras el punal se quebraba contra las losas del suelo. A continuaci6n emprendimos una feroz lucha, pero sali vencedor, aplicando a mi adversario una serie de llaves que me enseno el cocinero japones de un barco donde yo servi algun tiempo como ayudante de los meseros. Estoy seguro de que la piedra de la culebra me salvo.. . Despues, aquel bandido llamado "Tetunte", se hizo muy amigo mio y hasta me confeso los nombres de quienes tramaron mi muerte. . . Algun dia les contare como logre salir del "Castillo de Omoa".. . Se hacia tarde y los muchachos se dispersaron cada cual para su casa, pensando todos ellos en el maravilloso talisman de Meliton.. . "Si yo tuviera la piedra de la culebra -se decia el "Peche Fernando'- dejaria de aguantar los coscorrones de mis companeros". .. El "Peche Fernando" aprovecho las vacaciones de Semana Santa para recorrer los montes vecinos en busca de la cueva de una zumbadora, aun cuando en su fuero interno estaba inseguro de poder hacerle frente al furioso animal. Se creia sin fuerzas para emprender hazana tan formidable, pero tenia curiosidad de conocer, al menos, la famosa culebra, y esperaba crecer un poco mas, para retarla, en su debido tiempo, a un terrible duelo a muerte. Meliton le habia descrito las caracteristicas de la sierpe, pero la busqueda resulto infructuosa. Las zumbadoras escaseaban, quiza, por aquellos lugares. . . Terminaron las vacaciones de Semana Santa y los muchachos al salir de la escuela -especialmente por las tardes-, rodeaban a Meliton Rojas para eschucharle las peripecias de su existencia azarosa, prenada de peligros y s e bresaltos. Una de aquellas tardes, cuando solamente el "Peche Fernando" hacia compania al pintoresco ex-revolucionario, aparecio de pronto al extremo de la calle "Caresapo Martinez", un muchacho camorrista, hosco, jefe nato de la pandilla de su barrio.
-Ya me voy-dijo Fernando y agrego temeroso: Alla viene "Caresapo" quiza con ganas de pelear. . . -Quedate y no le tengas miedo -le contesto Meliton-. Yo te prestad la piedra de la culebra. Echatela en la bolsa y procura que no se te vaya a caer en caso de que tengas que luchar. . . Fernando, todo tembloroso y afligido, aguardo la llegada de "Caresapo Martinez" que venia embelesado en ensartar un capimcho y hubiera pasado de largo si Meliton no le dice: -Martinez: todavia no has aprendido a jugar el capirucho? El rudo muchacho se detuvo y contesto: -Si quiere jugamos y veremos quien gana.. . -Ese es juego de cipotes.. . Aqui esta el "Peche Fernando" que te puede dar clase de todo. . . -Con este tonto no juego yo-dijo "Caresapo" mientras daba un empujon al pobre Fernando, cuyos cuadernos cayeron al suelo, circunstancia que aprovecho el pequeno rufian para patearlos a su gusto.. . La indignacion de Fernando ante el destrozo de los utiles escolares se convirtio de pronto en un acceso de furor y encendido en santa ira se avalanzo sobre su enemigo, entablandose una tremenda lucha en que menudeaban las trompadas y patadas, sin faltar horribles imprecaciones. Por ultimo se enredaron en un combate cuerpo a cuerpo, habiendo caido al suelo ambos contrincantes, donde parecia que "Caresapo" ganaba la partida. Fue entonces cuando Meliton grito a Fernando: -i Recuerda, muchacho, que tienes la piedra de la culebra!. . . El efecto de esta frase fue instantaneo. Fernando haciendo un esfuerzo inaudito, logro montarse sobre su rival y de esta guisa le asesto rapidisimos golpes en la cara y en el pecho hasta que Meliton le grito de nuevo: -Ya basta.. . Dejen de pelear.. . Levantense.. . Y tu, Martinez, de ahora en adelante debes respetar a Fernando que te ha vencido en buena lid.. . Los muchachos se levantaron del suelo todos sucios y sudorosos, con las camisas rotas y presentando aranazos en los brazos, en la cara, en el pecho.. . Se miraron frente a frente, sin rencor, como dos rivales que reconocen su potencia. Fernando recogio sus cuadernos, libros y lapices. "Caresapo Martinez" saco su capirucho y se marcho ensartandolo, como si nada hubiese pasado.. Tambien se dispersaron los curiosos que presenciaron la pelea. . . -Tome su piedra don Meliton.. . Muchas gracias.. . Si no es por ella, "Caresapo" me hubiera vencido. . . ~eliton se quedo pensativo y tardo mucho rato en contestar: -No se como decirte la verdad, pero lo cierto es que la piedra de la culebra es una leyenda que yo tambien aprendi de nino. Yo jamas he peleado con una
zumbadora, pero si he luchado con muchisimos hombres que son todavia mas peligrosos.. . En esta pelea que has sostenido con "Caresapo" tu acabas de encontrar la verdadera piedra de la culebra y la llevaras de hoy en adelante dentro de tu corazon, pues has vencido al miedo, tu peor enemigo en la vida. .. Esta piedra que tengo en la mano no vale nada, la recogi a orillas de una quebrada y me gusto por su bonito color, puedes quedarte con ella.. . Todo lo demas lo invente para darte valor. .. Te felicito, muchacho, acabas de vencer a tu ingrata cobardia. .. Meliton encendio su puro de Copan y quedo callado, como sumido en sus recuerdos, y el muchachito se marcho pensativo hacia su casa. . .
Autores Salvadorenos
"Barbasco",
"El gran merito de la novela es habernos contudo la historia del hombre no a la medida del heroe, s i m a la medida del hombre; y estos hombres, estos hombres que resuban, son &n hombres que son heroes".
Decia D. Jose Ortega y Gasset que la novela era, principalmente, accion; claro esta que no solo era esto, pero que para serlo una novela debia de despertar interes, tenia que "pasar algo" en ella. BARBASCO, la ultima novela d e Ramon Gonzalez Montalvo es, ademas d e una novela bien escrita, con excelente uso del lenguaje, sin preciosismos, con acertadas intercalaciones de modismos v refranes del camDo cuzcatleco y un; justa apreciacion de nuestro medio campesino; una novela valiente y de accion, en donde vibra rezuma todo un mensaje escrito con ionradez, sin prejuicios de ninguna clase, con un gran sentido de la realidad salvadorena
y carente por completo de situaciones acomodadas a una tesis preconcebida. Por eso en el plano escaso de nuestros novelistas, Ramon Gonzalez Montalvo ocupa, indudablemente, el primer lugar en una forma destacada. Despues de Las Tinujas (Segunda Edicion, Departamento Editorial del Ministerio de Cultura, San Salvador, 1956,290 pa s.) ublicada algun tiempo despuCs de aer sido escrita, BARBASCO el libro que ahora nos ocupa, aparecido en el corriente ano en una impecable edicion del Departamento Editorial del Ministerio de Cultura (204 pags.), se consagra su autor en nuestro pais y para nosotros, como un autentico e innegable valor de la prosa nacional. Repre senta un triunfo para nuestra literatura por la culminacion de una trayectoria,
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de legitima raiz salvadorena, que comenzaba en Ambrogi, ha seguido con Salame y acaba ahora, y en un triunfo mas completo porque logra ocupar un puesto resaltado en el panorama de la novela en Centro America. En la eshctura de BARBASCO hay amor a la tierra y sinceridad, basada en una tradicion autoctona -como es la del campesino- que se desenvuelve a lo largo de la literatura salvadorena para llegar a Gonzalez Montalvo con una nueva vision. Ahora tiene el lector frente a si mismo a un campesino salvadoreno idealizado, porque la figura de Chico-Paco-Barbasco y el paisaje en la narracion estan como aprehendidos y se lo a con ello una descripcidn idealiza&, s e f m el decir de Arturo Tomes Rioseco a referirse a Don Segundo Sombra. Pero el triunfo de BARBASCO se establece, ademas en una original expresion de la vida en el campo nuestro. Toda ella aparece cargada de interesantes matices metaforicos debidos a la veracidad con la que el autor ha descubierto sus sentimientos mas profundos. La objetividad interna determina el estilo de la novela. Con indudable acierto carga las palabras con el mayor cumulo posible de sensaciones. Por este motivo, y por su preocupacion estetica, hace que se le considere como un prosista de primera categoria. Pone de manifiesto, ademas, una conciencia arh'stica que supone una manera de hacer; es decir. una tecnica que en el reviste las caracteristicas del oficio poetico bien aprendido. Ante la novela que consagra a Gonzalez Montalvo como un destacado autor hispanoamericano, nos podemos preguntar si las cualidades artisticas de ella, su valor literario y el concepto poetico en su prosa, de lo que hace gala sin intermpcion, fueron concebidos ines~eradamente, o si, por el contrario, es el proceso de una lenta elaboracion en su estilo con una base de formacion literaria que ahora culmina.
El autor encaja en su generacion porque su expresion corresponde a la de la literatura del momento en nuestro pais y en America toda, no solo por la adherencia a las nuevas corrientes, sino tambien por la raiz tradicional que asoma en sus novelas, manifestada por la profunda veneracion que siente por el tema campesino (o "montubio", castizo termino que el suele utilizar). En Gonzalez Montalvo la forma obedece a lo que el sujeto dicte desde su siRnificado interior. Trae el nuevo uso de otras formas literarias debido a su formacion constante en intimo coloquio con la novela francesa contemporanea desde Proust a Romains. Es indudable que el primero influye en la manera de matizar los recuerdos que son buena parte del fundamento del gran exito de B-4RBASCO. Conviene, por otra parte, recordar que para Juan Ramon Jimenez la literatura de habla castellana del siglo XX tiene dos grandes raices: una nace de la preocupacion estilistica de Ruben Dario, y la otra de la preocupacion metafisica de Miguel de Unamuno. Gonzalez Montalvo por su intima relacion con el campo salvadoreno y los hombres que en el viven no ha de extranarnos que escogiera la segunda de las trayectorias, sin descuidar, bueno es advertirlo, un delicado estilo mantenido con igual equilibrio a traves de toda la obra. Los personajes mas caracteristicos de esta singular novela, si bien es cierto que nacen de primera mano de la vivencia del autor, tienen cierta rememoracion unamuniana, como el caso especial de Jacinto Caballero, que en otro plano y en otro equilibrio se asemeja a aquel Armo Gomez que el rector salmantino nos pintara en Nada menos que todo un hombre. Nuesiro Jacinto Caballero peon-capataz-patron objetiva mejor que nadie la indomable personalidad del autor. Es una violenta afirmacion de la vida que se pone de manifiesto en la misma for-
ma que el heroe unamuniano por medio d e actos en los que se expresa toda la furia de su ser: el amor, el odio, la muerte. Hijo de nadie subido de la nada, posee el exaspera o orgullo y la i n solente seguridad del hombre hecho por si mismo; conoce las le es fundamentales de la vida v las tra uce en potencia. El campo, que es su ambiente natural, es soportado por el, pero, como desquite a las ofensas y humillaciones recibidas, lo soiuz a y lo domina con su dinero, adquiri o por todos los medios, incluso el terror. Los politicos de la ciudad despues iran a buscarle a su propio campo, para traerlo momentaneamente ensoberbecido tremolando la bandera del Partido. Partido que a Jacinto Caballero unicamente le proporcionara beneficios, porque amor puede sentir por la gente quien vive nutriendose de su propio jugo? Jacinto Caballero no debe nada a nadie y parece saborear la lenta y continua embriaguez de descubrirse y contemplarse como un macho, en el sentido criollo del vocablo. Este orgullo de su personalidad se extiende a todo cuanto lo rodea, por lo que supone y cree que no puede haber en sus tierras una mujer que se niegue a ser suya. Advirtiendo en Gonzalez Montalvo una tecnica especial hemos de buscarle parangon en la gran variedad y riqueza aportada en la literatura americana de la novela de tipo social que tanto ha reflejado el aspecto montaraz del Nuevo Continente. BARBASCO es una autentica novela del campo salvadoreno, no escrita sobre la campina nuestra y sus habitantes, sino adentrada en la vida de estos frente aquella. Los personajes gonzalezmontalvinos llenan tanto nuestra imaginacion por su perfecto dibujo en el rasgo y los sentimientos, como por su plena identificacion de especiales tipos psicologicos que encarnan. Dona Emilia, la esposa de Jenaro Casamalhuapa no es una Dona Barbara, encarnacion tan comunmente usada en las novelas de esta in-
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dole, a pesar de su "machismo", puesto de manifiesto por su pistolon al cinto y sus carreras desenfrenadas por el campo a lomo de brioso corcel. Es, mas que todo Betsabe a quien las Sagradas Escrituras presentan siempre impenetrable y vacia como un ob'eto: Era muy bella; -dice- y David a tuvo en sus manos como un talento de oro. Dona Emilia era una enc etada damu que frente al muchacho ejo al descubierto los senos blancos, bien conservados y bellos, y cuando volvieron a las casas una luz satisfecha brillaba reposada en el fondo de las pupilas de do* Emiliu. Grandes ojeras aureolaban Zos ojos de Fidencio. Al igual que la biblica, esta mujer se nos presenta como una estatua idolatrica ante la cual van acumulandose los pecados y la ira divina. Pero, como que Betsabe, la del Libro de los Reyes, es un simbolo de impiedad y de seduccion, y no carece de grandeza tragica. En identica forma que Betsabe introductora en el reino cismatico del refinamiento luio de su tierra, y, lo que es t avia peor, el fascinante sensualismo de los cultos de Baal y Astarte, Dona Emilia trasplanta a la austera vida campesina aquellas soberbia bacanales con que pasaban sonando, a tal grado que las fiestas de Zos Casamalhuapas en El Rosario, fueron adquiriendo fama en Za capital y despertando envidias entre aqueUos que no podiun disfrutarlas. Simbolo de un mundo violento, atrasado, lleno de maldad, restos de antiguas instituciones feudales que ha de depararle una muerte acorde con el desenvolvimiento de su vida. Frente a ella Fidencio y su hermano son el conflicto entre dos mundos simbolizados, aunque no sean el nucleo central de la obra.
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Por otra parte la estetica de nuestro escritor se resume en el acto de elevar al lector desde el plano real y de lbgica
para ponerle en comunicacibn con la sensacion ultima que se produce en su mundo interior ante la contemplacion de un objeto dado. En esta tecnica podemos entroncar el simbolismo que caracteriza de una manera especial la intencion narrativa de BARBASCO. Dentro de este simbolismo es interesante encontrar la vivencia del autor al traves de todas las paginas de su novela. El ha visto y vivido a esos personajes. No es una vivencia de se mano encontrada en rincones de iblioda tecas extranjeras, ni imaginada artificidmente junto a una ventana en un rascacielos. En cada pa ina hay algo verdadero y su o. El sim olista -como antes lo habia echo el romantico- ve la naturaleza del mismo modo que su alma. Al novelista le interesa dar expresion, color y -especialmente- humanidad al paisaje. Esto lo logra de un modo radical tanto en Lar Tinajas, como en BARBASCO y en sus cuentos sueltos publicados en diarios. El autor tiene fresca su pluma y al parecer le corre prisa por enbar en la significacion del paisaje. El escritor usa con exito repetidas veces un brillante proceso de rememoracion. Sube la imaginacion en tescos saltos para unir mundos lametralmente opuestos en a ariencia, pero con una base real. La la or consiste en dejarse ir dentro de el mismo (uno de tantos pasajes es el que nos presenta a Chico Paco en el momento de estar pescando) y su mundo interior aparece a los ojos del lector envuelto en la sensacion personal que los objetos le producen. De la conexion entre estos dos elementos, real uno e irreal el otro, nace la imagen. Proust decia que la eternidad del estilo le daba la metafora. Pensemos como esta afecta la obra de nuestro novelista perpetuando su estilo desde el comienzo.
dos tipos de comparaciones. Las prima ras tienen un sentido mas conversacio? nal y en las que la intensidad lirica a nas se queda esbozada. El autor ha& de un bosque:
"Se icneatan iobre el lecho de roeu lo. incios ospino... ( P a g . 25)
."
? t
-...
En estas oraciones, como se puede observar, la comparacion denota siempre igualdad o semejanza con las que el autor mismo comunica la sensacih personal que se da en su espiritu:
(Pag. d9) una a una. l u I n c i ~ . (Pdr. 15) "Sobre lai &nao de Iow bumildew, c m n n MLU de nwtalgia inmeniu". ( P 4 . 50) "...sintio que Iloria sobre su c a n m u u birbara consertidos en iigrimis". (Ptig. 1 5 d
"...e encendieron.
2""-
Pero hay un segundo tipo de comparaciones en las que existe un vo aumento lirico basado en e senbdo de igualdad o semejanza, ya expresados en estas oraciones comparativas. Ellas se refieren a un significado J& profundo: hay una sugerencia que cada vez es mas inadecuada de sentido con respecto a la base real que debe de tener uno de los terminos comparativos, pero idealmente adecuado con la abstraccion que el autor obtiene del objeto que contempla:
r"**"
"Los mesea al tranacorrir 'trenmron nocvu t n m i . o n a en al bejocnl de ins afestw..." (Pag. 911
Este ejemplo ya viene cargado de una intencion poetica mas profunda. La 'tramzdn en el [Link] en este caso logra representar felizmente toda la intensidad comunicativa de la sensacion.
La comparacion
A veces la significacion de las palaExiste, o mejor dicho, encontramos bras queda alterada, o tendida o res-
tringida de muy diversos modos. Es frecuente encontrar metaforas que expresen una idea con paiabras de otras. En el siguiente parrafo describiendo campesinas que van en la madrugada a recoger agua, escribe:
"...con loa guacnlitw raipadoi hlclsron chln[ute L . catrellu que dormian en el fondo de t p a i . qnlstu. h e m n a d u con hoja* y pedruwa b f i d o r m . . . " ( P a c . la?)
Aqui la accion de recoger agua en los recipientes esta descrita por medio de otras palabras que tienen el mismo significado como es la de deshacer la imagen de las estrellas en la tersura del agua.
"Su m i m i Inquleti. de ~olondrlna ain nido. pugnah por romper el hilo iutll de la querencla..." (P&. 173)
Este procedimiento doble de v i d cacion y deshumanizacion es muy interesante por el paralelismo interno que Gonzalez Montalvo traza entre la persona y la planta o el animal, por ue es un producto de su experimenta o e nocimiento de esa enorme alma del campo con la que se identifica. Hay una intima corres ndencia entre amr participan de un bos en la que t o os estado comun conseguido por los anos que el novelista ha vivido en contacto con la campina y los r-l ombres que de ella se nutren.
Despues de esta simple busqueda de figuras en las paginas de BARBASCO ue no tienen mas ob'eto que poner Barbasco anhela marcharse y su deseo queda descrito por querer "romper l e manifiesto que, si ien la novela alpita de accion y situaciones, tamd hilo" que lo amarra a aquel rancho y gi6n guarda una cadencia de ejemplar a aquella tierra. categona en el uso del vocablo. Este Uitimo libro de Gonzalez MonDinamizacidn de las fomeas estaticas talvo, como a se ha dicho, sigrhca Es un procedimiento metaforico muy la mas logra a expresion de la naturausado por Gonzaiez Montalvo en toda leza y del espiritu de la campina salsu novelistica y que en "Las Tinajas" vadorena. El autor en su feliz creacion se nos presente ya en un amplio campo ha Ile ado a la perfecta adivinacion de de desarrollo. El autor hace que lo es- los v ores animicos, historicos, sociat6tico se anime y adquiera movirnien- les, economicos y oliticos del pais. to. El fenomeno esta ligado a otro, el Frente a El libro deY Tropico, El Crisde la humanizacion y deshumanizacion to Negro, Tembladerales, BARBASCO que se dan con insistencia en su estilo representa la dorada madurez. Por literario. Muchos son los ejemplos que encima de la obsesion aisajista de podrian citarse porque en esta novela Ambrogi, esta la expresi n exacta, el el fenomeno energetico aparece con mensaje casi ingenuo de nuestra camamplitud sorprendente, debido a que pina. Lejos de los titubeos y el preciola realidad que lo circunda adquiere sismo preconcebido que cortan en Savida con una poderosa fuerza que el lami6 el camino hacia una realizacion novelista le trasmite. Lo estatico se di- cabal, se encuentra el espiritu creador namifica y el juego de imagenes ad- de Gonzalez Montalvo ue hace de BARBASCO el hallaz o ? r e s , tentaquiere una gran calidad poetica: dor, aun para los exp oradores de la " L noche amontonaba aombria en la bprnnea del rlo psicologia crioila. Como la de Cristo7 e l l a la. wportabau en l u espildrs ensonadan. .." fP61. 11) bal Humberto Ibarra, aunque con su" L a tarde. eoqieti. K ha ido dejando del c m y como recuerdo le deja un chal de celaje enrollado perior categoria, esta novela es una en 1i cresta hinutn". (Pag. 14) creacion de trascendencia indiscutible, "Y dijeron que bueno. apunando Iw ojos". ( P . # . U) "Loi ojoi del Mayordomo m e n d l p h n rmpueata". en cuanto a la sustancia de la genuina ( P / & 33) novela americana se refiere. De acuer"Con la eapennu con~elada". (Pag. 135)
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do con las mas nuevas tendencias en el arte de novelar representa un punto de artida, desde cualquier angulo ue se Pe mire, para el novelista crio O. Con su tecnica de novelar llega el autor al estudio de la vida objetiva y subjetiva de sus personajes (Dona Emilia, Don Jenaro, Jacinto Caballero, Barbasco-Chico Paco, Fausuno, la Cumicha, Ra Ursula . Con toda la complicacion que pu 'eran exi& los mas anhelosos narradores modernos. Lo que sucede con la estructura psicolo~$cade los personajes onzalezmontalvinos es que, a pesar de medio en que se mueven, no ofrecen el tan gastado aspecto de una torturada existencia, angustiada y enfermiza que presenta la novelistica del Continente formada sobre canones europeos. A m o Cova, por ejemplo, de La Voragine, enfermo del tedium vitae de Petrarca, cuyo nucleo psicolo co reside en la falta de voluntad, s e dentro de si mismo tanto o mas ue Mateo Delarue de Sarhe o ue os aconfomiistas" e Uindiferentesn l e Moravia. Con el equilibrio del clasico Gonzal a Montalvo, sin exagerar, nos presenta en BARBASCO el estudio psicol6gico mas acabado que se pueda esperar de nuestros campesinos. Tal como es la vida interior del personaje rustico, asi la capta el novelista en su atinada creacion. Y hay matizaciones en el mundo interior de sus personajes que se mueven con vida independiente. Chico Paco-Barbasco tiene sus diferencias esenciales con respecto a los demas, a pesar de ser como el simples y primitivos. De esta manera el autor logra vadear el peligro de la superficialidad que parece adivinarse en toda novela nativista. Otras de sus criaturas parecen exigir situaciones animicas mas enrevesadas, porque su mundo interior, sin mas estimulos que los de los rigores de la naturaleza que les rodea, no puede ser mas profundo que el que nos presenta el autor. Na Ursula, que amenaza la castidad de la Cumicha, se
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revela mas que como una Celestina, como la Bri ida Vaz que nos da Gil Vicente en a Tribgia de laP Barcas (en la que se refiere al Infierno). En ella no hay nada demoniaco. Ciega, irrefle xiva, su perfidia es casi inconsciente, y, mas que una voluntad maligna, aparece como un "instrumento" del medio pobre, vil y corrompido en que vive. Incapaz de distinguir el bien y el mal Ra Ursula tratada con excepcional vehemencia por el autor, hace suponer de su parte una simpatia ironica que comunica a la figura un realismo tan intenso como sblo el milagro del arte puede concebir. Por otra parte si el novelisla hubiera insistido en exa erar la psicologia de enaro Casam ua a, de Sabino Avies, de la Tonita o e cualquier "entrador" de Barbasco, hubiera incunido en error muy lamentable en un observador tan intuitivo como lo es el. Esas figuras que 61 mueve en su libro, por la felicidad con que son trasplantados, llegan a ser verdaderos arquetipos de nuestra sociedad. El mundo que nos revela Gonzalez Montalvo y sus montubios, cumpliendo admirablemente como un expositor imparcial, es un mundo real, sin extremismos y sin odios. El que diga que las cosas son en oira forma, o pasan o han asado de una manera distinta a como o describe nuestro escritor, miente o no conoce el medio. Es tan exacta la vision ofrecida que sera dificil poder conseguirla sin apartarse de los &nones ya descritos. Con igual maestria aparecen las siembras y las quemas de maleza en el verano, corno "los hijos del Patrdn", que "cansados de corretear por los cabarets de los arrabales de Zas ciudades de la Union se incorporan a la gran legion de importados que viven dentro del pais de espalda a las realidades nacionales =cada uno con su correspondiente titulo, flamante, preganadores de laureies a d m i c o s Eanudos a fuerza & dinero en Zas escuer extranjeras".
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Hay hermosos ajes de amor y canno, como de d ura y tristeza infanti1 cuando Sabiniyo pierde su perro, o esta comiendo nances. Y de barbaras imagenes que sublevan y que encierran mas mensaje y emocion que todos los manifiestos politicos publicados hasta el dia de hoy. (Al re esar Chico Paco y su companero con as carretas cargadas de alambre, y tras mil vicisitudes, la autoridad les golpea y les hace sanaar la espalda: "Chico Paco experimento en sus carnes el castigo que ante sus ojos sufriera el companero y unos cuantos vergazos mh, regalo del ara ue otra vez no andusarge*o, viera de engu n tapando faltas a su companero. -Ya libres, quedaron aueronzados, tristes, a la vera del camino, a'o el sol intenso. En las humedas pude los bueyes se refugio su infinito desconsuelo-. Si somos casi hermunos, si s6lo nos fa tu anda7 en m t r o patasi" ) . Estos personajes, no obstante el medio y la situacion en que se mueven, se encueniran retratados ausentes de tedio, soledad, incredulidad, escepticismo, cinismo, angustia, t o m a moral. Y si, a veces, se adivina en alguno de ellos una idea parecida, no es el resultante de los males del siglo, sino de la formacion espiritual mamada en los campos desde la ninez. Estos hombres y mujeres que viven en los alrededores del rio Sucio saben para que les ha sido dada la vida, aman la vida aunque sigan viviendo en medio de las contradicciones a que estan condenados y flotan envueltos en una sociedad que se transforma convulsivamente y los m o lla y los empuja hacia las actitudes mas absurdas. Si se enamoran profundamente, lo hacen reservandose una porcion d e egoismo en el campo del amor, previendo ya el olvido o el fracaso frente a las circunstancias. Son seres instintivamente inteligentes, pero demasiado golpeados. Viven en un mundo que es su mundo y que comprenden, aunque en si sea un mundo
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incom rensible. Y cuando el caos ambient a r los envuelve, el sentimiento no titubea y se levanta en vez de caer entre la in uietud y la contradiccion. Luchan y uscan un verdadero camino pero no estan seguros de que exista ese verdadero camino. Gonzalez Montalvo nos esta demostrando que sabe todas estas cosas, tiene conciencia de ellas. Que esa es su manera de hablar. En caso de que no lo supiera el destino de su arte sufriria sensiblemente. Por ello tiene mucho de filosofo. Le basta ver ese mundo que conoce tan bien para intuir sus contrastes secretos. Asi encuentra los datos que incorpora al espiritu de los seres que salen de su pluma y que seran un reflejo de ese mundo especial que nos ofrece. La lectura de estas paginas ue narran la grandeza y la miseria el campo nuestro no deja de producir un singular escozor. En presencia d e ciertos hechos no podemos sustraernos a un sentimiento de verguenza que rebaja nuestra condicion humana y hasta nos humilla. Porque somos siempre, queramos o no, parte activa de las peripeue padecen los personajes. Es proba cias le que exista gente que, al Ilegar a este punto, reaccione sana y virilmente y pretenda arrojar fuera de si semejante mundo. Para esta gente escribio Ortega y Gasset las siguientes palabras: "El bien y e 2 mal tienen ante todo un valor cutaneo: bueno es lo suave, malo lo que roza asperamente". Y una novela sobre el campo salvadoreno o sobre el campo de cualquier pais latinoamericano tiene que rozar asperamente, muy asperamente. Tenemos derecho de no estar de acuerdo con el tratamiento que el autor da al tema elegido; tenemos derecho de disentir con sus opiniones y con sus ideas; t e n e mos derecho, incluso, de rechazar ese mundo porque no nos agrada vemos incluidos en el. Pero nos sera muy dificil el demostrar que ese mundo no es real y ue no es nuestro. "Soy gauurdo y fom& -dice Aquiles a su amigo Li-
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caon-; me engendro un padre noble y me dio a luz una diosa, y asimismo me aguarda la muerte y un destino cruel que se apoderara de mi una manana, una tarde o un mediodia en que ala dda en un comguien me arrancara l bate". Vease como el autor clasico pone en boca del heroe la certeza inexorable de su destino. Aun tenemos que seguir viendo la existencia como la veia A uiles. Mas de la mitad de la especie$umana desconoce la libertad y no se le concede el derecho de reclamarla. La primera opcion del hombre es la de vivir en un mundo libre, y despues el conquistara todas las demas opciones. Libertad es aqui sinonimo de seguridad, y se uridad equivale a habitar en un mun o sin miedo. Barbasco y su mundo se nos presentan rodeados de estas limitaciones demostrando, sin enganos ni subterfugios, que todavia tiene que seguir combatiendo por conquistas elementales.
d:
Estamos frente a la bien delineada caracteristica fundamental exigida a toda an novela, como es la accion. En ello e libro de Gonzalez Montalvo es pr6digo. Las imagenes se suceden en una velocidad vertiginosa. Aun cuando algunos novelistas modernos quieran descartar la accion, para remitimos a una actitud receptiva, de pura contemplacion, como sucede en Kafka, Hesse, Huxley, Joyce, Camus, no es menos cierto que el interes, lo dinamico en una novela, juega buena parte en la ca tacion del lector. La novela sin acci n se hace pesada. Por eso no se puede dejar de leer en forma completa el Uitimo libro del autor que nos ocupa, ya que uno es rapidamente capturado por la accion de los primeros capitulos. Luego, en su desarrollo campea un dinamismo extraordinario. Todo se mueve, como la misma vida agitada de los montes. Ademas, BARBASCO es una novela
realista. Pero al lado de ese realismo, sin que sea paradoja, asoma un fuerte simbolismo. Sus paginas son una cantera de sugerencias. El paisaje de los valles en las margenes del rio Sucio y la vida que transcurre en ellos, son como la substancia primordial del realismo. Pocos escritores como nuestro novelista han aprisionado lo geografico con tanta exactitud y emocion. Los escenarios campesinos pasan con todo su vigor, sus misterios y su riqueza folkiorica. La naturaleza de la campina cuzcatleca es como un personaje en la prosa gonzalezmontalvina. Muchos de sus cuadros, aparentemente in enuos, tienen una significacion sim olica, a la vez. Incluso en la misma conversacion de los heroes mas sim les, se descubre cierta intencion filosoica, que muchas veces concluye en algo alegorico o simbolico. La crueldad de Jacinto Caballero y la se uia en el monte son un fuerte simbo o del poder devorador de la campina. Significa todo cuanto de barbaro y peligroso tiene el primitivo escenario. En el se consumen voluntades. Se apagan destinos. El suegro de Barbasco, Sabino, ha sido una debil presa. Asimismo la Tonita y la misma Fulja. Al final tambien Jacinto Caballero, el unamuniano personaje, tendra que desaparecer en el lu ar maldito, a pesar de sus pistolas de a insignia de la Liga Roja que le rilla en la sola a como una flor de san e. Y morira v ctima del propio sacri icio por el mismo provocado. En realidad la situacion existe, el novelista no ha inventado nada; s610 que a la existencia de ese marco de tristes circunstancias le ha agregado el halo misterioso de la muerte. Verdaderamente los protagonistas de la novela involucran simbolos claros y precisos: Barbasco re resenta la lucha valiente, sin final, Rumilde y honesta. lacinto Caballero es el atraso, la maldad congenita, el escollo de la justicia, la corrupcion administrativa, el abuso del poder. Estas dos fuerzas se
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debaten a lo largo de la novela, hasta que llega la solucion triste del problema: Jacinto Caballero muere asesinado por sus hombres que pasobre el cuerpo sin M de Barbasco. Mientras se incendia la casa del patrbn
asesino, se adivina el fin de un tiempo de barbarie y el indio Barbasco, el campesino Barbasco, pasa a la leyenda como un simbolo o una estrelia.
FERNANDO ALEGRIA, Breve historia de la novela hispanoamericana. Manuales ~tudium-10;Ediciones de Andrea, Mexico, 1959, 280 pp.
(Mexico, 1950), "magnifica novela escrita por un hombre que sabe su oficio" como escribio Jose Mancisidor. La poesia chilena (Premio Municipal de Santiago, 1954), Walt Whitman en Hispanoamerica (1954), El poeta que se volvio gusano Vinculado a El Salvador por su matri- (1956) y Caballo de copas (Zigzag, S.A., monio, Fernando Alegria publica aqui su Santiago, 1957), "presentacion viva, exulEnsayo sobre cinco temas de Thomas tante, de un tema que quiere y conoce" Mann (Editorial Funes, San Salvador, como dice un escritor, compatriota de 1949), edicion que estuvo al cuidado de Alegria, acaba de ser traducida al frances. Ricardo Trigueros de Leon. En el prefacio el autor senala: "Mi obAlegria es creador y critico a la vez, jetivo en este libro ha sido historiar con dos actividades intelectuales que en el se brevedad, sencillez e imparcialidad los auxilian y complementan. ciento y pico de &os de existencia con que Su primer libro, Recabarren (1938) es cuenta la novela hispanoamericana. La una biografia novelada. Luego vienen mia es, acaso, la primera tentativa de Ideas esteticas de la poesia moderna resumir en forma metodica y en propor(1939), Leyenda de la ciudad perdida ciones manuables toda la literatura del (1940), novela corta basada en una tra- genero: desde sus comienzos en el siglo dicion araucana. En 1945 obtiene con su XIX hasta el presente. Antes se ha hecho novela Laularo, joven libertador de Arau- historia, evidentemente, pero no sistemaco el premio de la Union Panamericana tica. Las dos obras medulares que existen en el concurso latinoamericano organiza- sobre el tema son de naturaleza esencialdo por Farrar and Rinehart. Canaleon mente distinta a la mia. Me refiero a los
libros de Luis Alberto Sanchez y de A. Torres-Rioseco . . ." "Se imponia la necesidad de continuar la obra de Sanchez y Torres-Rioseco. Por una parte, era preciso aquilatar, con perspectiva historica, el desarrollo de la novela desde 1930 hasta mediados de siglo, es decir, incorporar a la historia a las generaciones de 1930, 1940 y 1950, en otras palabras, a los escritores nacidos alrededor de 1900, 1910 y 1920. Por otra parte, era preciso poner en manos del lector y del estudiante un libro que pudiera ser consultado con facilidad, sin perderle en las apabullantes referencias cruzadas de Sanchez, en las infinitas categorias de su historia superclasificada, y, al mismo tiempo, abrirle el paso hacia las zonas de creacion novelesca que Torres-Rioseco no considero en sus ensayos. No deseo crear una impresion falsa. El trabajo de Sanchez es util, si se hace abstraccion de sus clasificaciones, como el guia que mayor numero de nombres y titulos ostenta; de modo que el lector siempre podra, al echar de menos un nombre en mi Breve Historia, encontrarlo en el Proceso y contenido de Sanchez. Los ensayos de Torres-Rioseco son educativos y por el valor humano que poseen -lo anecdotico de las entrevistasademas de los conceptos criticos de indole fundamental que plantean, resultan insustituible~.Mi trabajo, entonces, solamente aspira a completar lo que ya se ha hecho. Pero, como al leer novelas me gusta desmenuzarlas y gozarlas en sus entretelas, tambien incurro en atentados criticos y, a veces, me sorprendo polemizando con mis antecesores. Vaya esto como aliciente para el lector que gusta descubrir un poco de vida en la letra muerta de las investigaciones literarias." Ademas del prefacio, reproduce en facsimil la portada de El Periquillo Sarniento por el Pensador Mexicano, Tomo 1, Mexico, 1816. La primera parte de la obra que resenamos abarca los siguientes capitulos: 1. Origenes. 11. Jose J. Fernandez de Lizardi. 111. La novela romantica. IV. La novela politica argentina. V. La novela
sentimental. VI. El realismo romantico. VII. La novela historica. VIII. La novela de idealizacion del Indio. IX. El realismo naturalista. La segunda parte, siglo XX, contiene: Introduccion. 1. La novela modernista. 11. La novela de la Revolucion Mexicana. 111. El regionalismo. IV. El neorrealisino, trascendentalismo y otras tendencias (1930 hasta el presente). Bibliografia minima sobre la novela hispanoamericana. Apendice. Indice de novelistas hispanoamericanos. Indice de materias. ORIGENES "El sello misionero de la conquista espanola esta patente en la literatura a que ella dio origen: una literatura cuyo objetivo no era divertir, sino informar a Europa de lo que acaecia en America y defender el derecho de la gran empresa de ultraniar". De aqui esta conclusion: ". . .la verdad es que en Hispano America no se escribio novelas antes del siglo XIX. Mencionemos, sin embargo, y por consideracion puramente bibliografica, a los cronistas en cuyas obras ve la critica caracteristicas novelescas: Berna1 Diaz del Castillo (Verdadera historia de la conquista de Nueva Espana), Alvar Nunez Cabeza de Vaca (Los Naufragios), Nunez de Pineda (Cautiverio leliz), Carlos de Siguenza y Gongora (Los infor~uniosde Alonso Ramirez), Francisco Bramon (Los sirgueros de la Virgen), Juan Palafox y Mendoza (El pastor de Nochebuena), Juan de Barrenechea y Albis (Restauracion de la Imperial), Diego Davalos Figueroa (Miscelanea austral) y el Inca Garcilaso de la Vega (La Florida del Inca, Comentarios reales). Ninguna de las obras citadas es novela y toda discusion al respecto es enteramente ociosa". Para Alegria son concluyentes los trabajos de Rodriguez Marin e Irving Leonard, quienes "demostraron que tales obras (de imaginacion) llegaron en cantidades infimas". Acaso El Lazarillo de ciegos caminantes (1773), atribuida al peruano Calixto Bus-
tamante Carlos Inga, conocido como Concolorcorvo" para ser novela, dice el autor, le falta. . . un argumento literariamente organizado. . ."
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LA NOVELA SENTIMENTAL A esta definela el critico e historiador estableciendo un paralelo entre Martcr de Isaacs y Angelinu del mexicano Rafael Delgado. Sino que "para ser digna de Maria le sobra a esta Angelina coshimbrismo y le falta un idilio unico, apasionante, que se mantuviera como una sola nota exclamativa, alta, operatica, como ese 'do' de pecho que diera Isaacs para quedar afonico por el resto de la vida."
JOSE
J.
FERNANDEZ DE LIZARDI
Es sin disputa para Alegria El Periqui110 Sarniento que, bajo el seudonimo de "El Pensador Mexicano", publico en Mexico, en 1816, Jose J. Fernandez de Lizardi (1776-1827). "Es historicamente logico que la primera novela hispanoamericana sea de tipo picaresco.. ." afirma. LA NOVELA ROMANTICA Y LA NOVELA POLITICA ARGENTINA El argentino Esteban Echeverria es autor de El Matadero que "ensena una leccion de realismo alegorico que no sera oida por los novelistas del siglo XIX, ocupados como estan en el perfeccionamiento de un costumbrisrr,~superficial, sino por los escritores neorrealistas de la epoca moderna que sienten la necesidad de dar a la descripcion del ambiente inmediato un fondo ideologico de valor universal." Facundo y Amalia, de Sarmiento y Marmol, respectivamente, constituyen dos novelas romanticas argentinas de caracter politico. De la primera de ellas solo la segunda parte "es la unica que puede estudiarse en el campo de la novela". De la segunda dice Alegria: ". . .mientras mas censurada por el critico academico, mas leida y saboreada por el que no entiende de sutilezas esteticas y busca solo la emocion del pueril romance, la familiaridad de escenas y paisajes, y el drama siempre apasionante de la conjuracion en el seno mismo de la tirania." Lo folletinesco es la caracteristica principal de la novela romantica y "asumio un claro tono de documento historico y fue politica en la Argentina, a consecuencia de la guerra civil, evocativa en Mexico, Venezuela, el Peru, Chile y en los paises del Caribe, cuando no simplemente aventurera o folletinesca."
EL REALISMO ROMANTICO
"Una ojeada a cualquiera de las historias literarias en uso bastara para comprobar que, al tratarse del periodo que comprenden los anos de 1850 a 1900, se acumula un numero de nombres que supera o iguala al de toda otra epoca novelistica en Hispanoamerica. . Entre los romanticos que superaron el sentimentalismo y el historicismo para acercarse a un estilo realista que constituye el primer signo de una novela regionalista americana, es preciso recordar a los mexicanos Ignacio Manuel Altamirano, Angel de Campo, Manuel Payno, Luis Inclan y Jose Tomas de Cueilar; al chileno Alberto Blest Gana; a los colombianos Jose Caicedo Rojas, Jose M. Marroquin y Eustaquio Palacios; a los argentinos Miguel Cane y Paul Groussac, y al cubano Cirilo Viliaverde". . . a quienes "les fascina el ciclo social de las novelas de Balzac o el regionalismo de Daudet. . junto a la mansion rica aparece el suburbio obrero y el amar~o - vecindario de la clase media." Blest Gana, autor de varias novelas, no obstante vivir gran parte de su vida en Francia, "rehusa conectar 'su' vida con su mision de novelista, obstinandose hasta la muerte en animar siluetas de un retablo provinciano o en rememorar las glorias epicas de la patria vieja". Para Alegria es Martin Rivas ( 1862) su mejor novela. Altamirano, "como Lastarria, Bello y Sarmiento en Suramerica, reconocio la necesidad de independizar la literatura de su patria, especialmente de la esterilizante
tradicion neoclasica espanola". Puede tirnozin (Madrid, 1846) de Gertrudis Goafirmarse que Altamirano es el primer es- mez de Avellaneda, y Aves sin Nido de critor hispanoamericano que ensaya una Clorinda Matto de Turner, peruana, la concepcion moderna de l a novela. Este "precursora mas directa de la novela inAltamirano, el autor de El Zarco, es in- dianista moderna de contenido social", cuestionablemente un precursor de la no- son los nombres que sintetizan esta tenvela de la revolucion mexicana del siglo dencia idealista en la literatura de HispaXX." noamerica durante el pasado siglo. Paul Groussac, escritor franco-argenti66 no, acaso es el primer novelista hispanoEL REALISMO NATURALISTA americano que lleva a su heroina y a su heroe a la cama, abiertamente, con ele"Podemos decir, continua Fernando gancia, con arte del detalle, en el gran Alegria, en realidad, que la novela hispaestilo de la novela pasional francesa". noamericana al apartarse del folletin y de "Groussac realiza la fusion perfecta de la novela romantica sentimental, adopta lo frances y lo hispanoamericano en la una forma de realismo en la que coexisnovela de fin de siglo". Destaca Alegria ten tres corrientes principales: la primera su novela Fruto Vedado. lleva el sello de Stendhal, Flaubert y DauAngel del Campo, "Micros", es muy det, y se caracteriza por lo minucioso de conocido en Mexico por su novela corta sus descripciones, la equilibrada interpreLa Rumba, "la plazoleta miserable y te- tacion psicologica y un ideal de sencillez nebrosa, resumidero de todo desperdicio, estilistica que, en su disciplina, contrasta con la grandilocuencia del romanticismo; de toda fatalidad. . ." la segunda da importancia fundamental a los aspectos tipicos del paisaje, de las cosLA NOVELA HISTORICA tumbres, del lenguaje, sin quedarse en un Este subgenero es prematuro en Hispa- pintoresquismo estatico, sino explorando noamerica, pues Jicotencal (1826) se an- conflictos sociales e intelectuales; es esta ticipa a la aparicion de novelas historicas tendencia la que se entronca mas claraen Espana. Manuel de Jesus Galvan, do- mente con el realismo espanol del siglo minicano, "escribio una de las novelas XIX; y, finalmente, la tercera, inspirada historicas mas famosas del siglo XIX: en el realismo de Zola y los Goncourt, coEnriquillo (19 parte 1878, ed. completa nocedora de la poesia simbolista france1882) con la noble idea de exaltar la per- sa, e impulsada por arrebatos de ideologia sonalidad del Padre Bartolome de las liberal y de sentimientos humanitarios, Casas.'' trata de captar en amplias sintesis el insLos mexicanos Diaz Covarrubias, autor tante de crisis social y psicologica que de El Diablo en Mexico (1858) y Heri- viven nuestros paises al iniciarse el siglo berto Frias, "impulsan ese tipo de novela, XX." sobre todo este ultimo, "que anuncio el El argentino Eugenio Cambaceres, de advenimiento de la Novela de la Revolu- ascendencia francesa, "fue uno de los mas cion Mexicana con iTomochic! (1894), fieles discipulos que tuvo Zola en Suddramatico relato de una rebelion indige- america". Los mexicanos Emilio Rabasa, na en el Estado de Chihuahua contra la Jose Lopez-Portillo y Rojas y Federico dictadura de Porfirio Diaz." Gamboa son los representantes del realismo naturalista en la literatura hispanoLA NOVELA DE LA IDEALIZACION americana, siendo indudablemente el mas DEL INDIO destacado de ellos este uitimo, con Santu, llevada mas tarde a la pantalla con exito C u m n d a o un drama entre salvajes incuestionable. A ellos hay que anadir (Quito, 1879) de Juan Leon Mera, G w - Tomas Carrasquilla, colombiano, autor
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de La Marquesa de Yolombo y de otros libros, cuyo prestigio "ha crecido considerablemente en los ultimos anos gracias a los esfuerzos criticos de Federico de Onis y Carlos Garcia Prada que han redescubierto su obra, comentandola con sobria admiracion y solidos juicios". Luis Orrego Luco, sucesor de Blest Gana, autor de Casa Grande, el primero en Chile en analizar "con autentica objetividad y profundo conocimiento de causa la mentalidad del chileno de clase alta". Finalmente Manuel Galvez, que "es el nombre senero en la transicion novelistica hispanoamericana del siglo XIX al siglo XX", autor de Nacha Regules (1913), La Maestra Normal (1914) y El Mal Metafisko, entre otras novelas que le prestigian abundantemente. Con la segunda Galvez "habia superado ya la ideologia rigida del naturalismo buscando un fondo espiritual, poetico pudiera decirse, para dar nueva vida al viejo realismo europeo."
tantes preguntas: se halla el motivo esencial de la creacion artistica americana? una fuga hacia la vieja cultura occidental, en un constante proceso de desarraigo? en una conciencia individual de la realidad americana y una creacion de nuevas formas esteticas que la expresen?" o barbarie? "La novela, por el contrario, abandona sin vacilaciones el mundo del simbolo y de la fantasia pura, recoge la antinomia de Sarmiento y la profundiza en todas sus consecuencias sociales, politicas y economicas." LA NOVELA MODERNISTA
En el proceso de nuestra novelistica hacia el realismo y naturalismo, curada ya del costumbrismo espanol, aparece "el fenomeno literario del Modernismo (que) representaba tan solo un aspecto de una transformacion global en el mundo americano". Seis autores impulsan primordialmente la novela hispanoamericana de principios de este siglo: Manuel Diaz Rodriguez La segunda parte de esta Breve Histo- (1871-1927), Carlos Reyles (1868-1938), ria de la Novela Hispanoamerieanu co- Enrique Larreta (1873), Rafael Arevalo rresponde al siglo XX. En la introduccion Martinez ( 1884) , Augusto D'Halmar Alegria nos situa frente al modernismo, (1880-1950) y Pedro Prado (1886-1952). "que provoca en la mentalidad del nove- Sangre Patriciu (1902), del venezolano lista de fines de siglo una tendencia a Diaz Rodriguez, es "la novela de la intertransmutar las formas en simbolos". . pretacion psicologica e intencion poetica "El novelista, consciente del nuevo poder que representan mas tarde, autores como que tiene en sus manos, olvida a menudo Ricardo Guiraldes en Xaimaca, Torreslas condiciones tradicionales del relato, Bodet en Margarita de Niebla y Barrios desdena argumento, creacion de caracte- en El Nino que enloquecio de A m o r . . . res, ambiente local y se ensimisma en el Reyles es fundamentalmente "un novelista proceso de vitalizar imagenes aisladas por con respaldo teorico" uno de cuyos libros medio de un original y audaz uso del len- mas conocidos es El Embrujo de Sevilla, guaje". Dos tendencias adviertense: la donde "alcanza. . la culminacion de un idealista y subjetiva y la regionalista y estilo sensual y pictorico que fue uno de social. "La literatura hispanoamericana, los ideales mas preciados de la modaliy en forma muy especial la novela, da dad modernista". Larreta trabaja con matestimonio de este proceso de reformas teriales historicos en La Gloria de Don sociales y refleja, esteticamente, el cam- Ramiro y mas tarde, en Zogobi, fija su bio de sensibilidad y de estilo de vida que atencion en la pampa argentina. Se le rese opera en las masas del campo y de la procha - d i c e L. A. Sanchez- el estilo ciudad." artistico. En cuanto al guatemalteco AreEn seguida Alegria plantea tres impor- valo Martinez, "es, para mi, dice Alegria,
un moralista con el celo etico de un fanatico: fanatico de la belleza espiritual y fisica. Quien no coincida con su ideal de perfeci&n, perece, esplendida y contundentemente. Sus elucubraciones son ~ a r a b o las. En el hombre que le atormenta y sobre el cual escribe, ve al animal de apocaliptica estatura". Augusto D'Halmar "es el representante mas notable de la sensibilidad modernista en la prosa chilena. . . D'Halmar, que empieza su carrera con una novela naturalista y en sus anos mozos funda, en compania de Santivan, Magallanes Moure y Prado, una colonia tolstoyana, se ausenta de Chile en 1907, y, al partir, abandona sus preocupaciones sociales". Su mejor novela es Vida y Pasion del Cura Deusto (1924). Pedro Prado "encarna junto con D'Halmar la mejor epoca del Modernismo chileno. Una de sus obras, Alsino (1920), ha sido calificada por Torres-Rioseco como 'una de las mas bellas. . . producidas en nuestro continente'. Con La Reina Rapa Nui (1914) introduce en Chile la novela artistica. De los centroamericanos cita luego Alegria a Gomez Carrillo, Arturo Ambrogi y Froilan Turcios. Siri embargo, nuestro Ambrogi, que sepamos, no escribio ni publico ninguna novela, ya que Bibelots, mencionada por el critico, obrita primigenia hoy inencontrable, parece ser prosa 1' irica. '
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LA NOVELA DE LA REVOLUCION MEXICANA El capitulo dedicado a la Revolucion Mexicana es uno de los mas interesantes para nosotros centroamericanos, ya que la experiencia politica y literaria de ese acontecimiento historico gravita aun en la conciencia de estos paises como un ejemplo digno d e imitarse en sus conquistas fundamentales. Desde Los de Abajo de Mariano Azuela (1873-1952) hasta El Indio de Gregorio Lopez y Fuentes (1897), pasando por las novelas de Martin Luis Guzman (1887), asi como por las de Jose Ruben Romero (1890-
1952) y Agustin Yanez, los novelistas se suceden, aportando cada uno al asunto su especial punto de vista. "El prestigio literario de Azuela fue consecuencia de una paciente y obstinada interpretacion, a traves de la novela, de un largo periodo de historia mexicana: desde el porfirismo hasta la epoca post-revolucionaria. Sus obras pueden ilustrar todas las tendencias mas importantes de la literatura mexicana contemporanea. Ademas de Los de Abajo, dos novelas suyas que ha destacado tradicionalmente la critica, pueden analizarse como caracteristicas de su genio literario: La Malhora (1923) y La Luciernaga (1932) . . Azuela hiere sin piedad. Su estilo es duro y erizado de puas, sus adjetivos, anti-literarios; sus metaforas son clinicas: todo lo ve a traves del hervor sintetico de un tubo de ensayo. Pero, en el fondo de esta sordida desintegracion, nos sorprende su basica moral burguesa, su ~ u d o rque, muchas veces, raya en lo pacato". Martin Luis Guzman "combina la actualidad del reportaje periodistico, el dinamismo de la novela p61itica, la intimidad de las memorias y la trascendencia de la historia". . El Aguila y la Serpiente, sigue. diciendo Alegria, figurara junto a la Verdadera Historia de la conquista de la Nueva Espana como las dos cronicas mas interesantes y artisticamente mas valiosas de dos momentos decisivos en la historia de Mexico". En cuanto a Romero, "en su novela Mi Caballo, mi pipa y mi rille estan los elementos mas caracteristicos de la literatura revolucionaria. . Luce su estilo y es, acaso, por la poesia intrinseca del vocablo regional que Romero usa como plata sin labrar; rasgo agil en la frase que al captarse en molde se lleva las huellas digitales del primitivo artifice". "Heredero de la picaresca espanola y mexicana, luce demasiado ingenio para creer en predicas y sermones". Opina Alegria que Rosenda es su obra maestra v aue es "el humorista mas castizo y el de mayor variedad de recursos en la literatrua hispanoamericana". En cambio, Lopez y Fuentes "incorpora al indio al proceso de la revolu-
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cion.. e introduce en Mexico una tecnica narrativa nueva que sirve de base a la novela de masas. . . En sus novelas desaparecen los nombres propios. El individuo se disuelve en la masa.. Tierra es una especie de cartilla elemental escrita en bella y sobria prosa moderna para ilustrar la genesis y el desarrollo de la revolucion agraria". Otros autores figuran junto a los anteriores, tales como Jose Mancisidor (1895-1955), Rafael F. Munoz (1899), el de iVamonos con Pancho Villa!, Xavier Icaza, Jorge Ferretis, Mauricio Magdaleno, Nelly Campobello, autora de Cartucho (1931). En fin, Jose Vasconcelos, apasionado y fuerte en Ulises Criollo (1936), La Tormenta (1936), El Desastre (1938), etc., memorias en las que el filosofo se incorpora al ciclo de la revolucion mexicana legitimamente; y Bruno Traven, autor de La Rebelion de los Colgados (1938) y de otras novelas.
EL REGIONALISMO En estos ultimos tiempos, y sobre todo con motivo del centenario de su nacimiento, criticos como Federico de Onis, entre otros, han llamado la atencion de los estudiosos de la novela hispanoamericana hacia Tomas Carrasquilla, de Colombia, castizo y descriptivo, especie de Pereda criollo como tambien se le ha definido. Antioquia, patria de este escritor, le dio abundante material para sus novelas entre las que destacan La Marquesa de Yolombo y Frutos de mi Tierra. Pero es Jose Eustasio Rivera (1889-1928) el novelista mas famoso de Colombia y quien con La Voragine influye extensamente en casi todos nuestros paises, puesto que "en (ella) tiene sus comienzos un fenomeno que llegara a ser tipico en la novela hispanoamericana: la anulacion del hombre bajo el peso de la naturaleza, anulacion tan completa que la novela se ha de convertir en un monumental reeistro de paisajes, cada cual mas despiadado en su faena de presentar la destruccion del espiritu humano". "Como novela, La Voragine ha sido objeto de criticas seve. 2
ras: se le censura la falta de organizacion en la trama, la frondosidad irregular del lenguaje, el sentimentalismo no siempre genuino de los caracteres. Por otra parte, se elogia la potencia de su tonalidad descriptiva y el impresionante realismo de algunos de sus personajes." Romulo Gallegos (1884),venezolano, dramatiza el conflicto social de su epoca con ejemplos especificos, tomados no solo de su pais sino tambien de otras naciones hispanoamericanas, y organiza la materia de sus obras en contexturas artisticas firme y cuidadosamente elaboradas. . . A traves de un verdadero apostolado literario y politico, Gallegos ha llegado a conocer intimamente la realidad americana y los resortes secretos que rigen su coinpleja evolucion.. . La obra novelistica de Gallegos revela ciertas constantes literarias que ayudan a caracterizarla. Esas constantes no se refieren tan solo al estilo, que ha evolucionado relativamente poco desde el costumbrismo ruso-espanol de los relatos primerizos de Gallegos, hasta el esquematismo dinamico de Sobre la misma tierra. El molde, como hizo notar Ricardo Baeza. refiriendose a Dona Barbara, es fundamentalmente clasico. . El paisaje, el hombre, la sociedad, leyendas y mitos de America, en vasta pero ordenada aglomeracion, detenidos en el tiempo pero afirmados en su valor fundamental de simbolos, constituyen la materia central del mundo novelistico de Gallegos. . . En Reinaldo Solar, bajo la influencia del mundonovismo de fin de siglo, Gallegos debio pensar que la crisis del intelectual hispanoamericano al enfrentarse a las convulsiones sociales de la epoca moderna era un fenomeno de indole puramente espiritual. . . (Pero) cuando Gallegos comprende que esa decadencia es el espejismo de una decadencia europea y que, en un plano inmediato -tan inmediato que no se deja ver por los Modernistas- los pueblos de America se hallan al borde de una crisis decisiva, ha comprendido tambien que su arte no ~uede des~rendersede ese sentimiento de crisis y se consolida entonces su realismo
social americano cuya mejor expresion esta en La Trepadora, Dona Barbara, Canaima, Pobre negro y Sobre la misma tierra. Finalmente, Gallegos "ha logrado forjar un estilo que constituye la culminacion del Modernismo y del Regionalismo, no ya separados artificialmente, sino unidos en perfecta armonia artistica." El argentino Ricardo Guiraldes (18861927) "estiliza la realidad que sus contemporaneos fotografiaron. . . Se le ha comparado (Don Segundo Sombra) al Quijote y se ha dicho que es la creacion de mayor universalidad y trascendencia en la literatura hispanoamericana de este siglo." Alegria traza un paralelo entre Benito Lynch (1885-1951) y Guiraldes : "Mas cerca esta Lynch de Florencio Sanchez en la creacion de caracteres. Por otra parte, el lenguaje gauchesco de Guiraldes es quintaesenciado; el de Lynch parece recogido taquigraficamente de la realidad". Los caranchos de la Florida y El ingles de los huesos son sus novelas mas conocidas y apreciadas. El chileno Eduardo Barrios (1884), autor de Un perdido ". . .la novela clasica del realismo romantico de fin de siglo"; de El Hermano Asno y de El Nino que enloquecio de amor. En su ultima etapa publica Gran senor y rajadiublos, novela regional. "Gallegos y Barrios participan en sus ultimas novelas de la sed de universalismo, de la conciencia de responsabilidad individual y colectiva, que son rasgos distintivos de la novela hispanoamericana de hoy."
En el ultimo capitulo, estudia Alegria las nuevas tendencias como el neorrealismo y el trascendentalismo. Novedad -dice"que no ha de buscarse en las circunstancias anecdoticas o tematicas, sino en un nuevo estilo de escribir novelas que corresponde, en verdad, a un nuevo estilo de vivir". De la llamada "novela de la tierra" se expresa asi: "Su primitivisrno es autentico, no idealizado; su condicion aparece descrita con un realis-
mo crudo que alude sin escrupulos a su vida sexual, como a su vida economica y a sus conflictos religiosos". Y agrega: "Es artificial, pues, hablar hoy de una novela 'de la tierra' y de una novela 'de la ciudad' y mas artificial aun, creer que la novela de la tierra es la expresion tipica del novelista hispanoamencano." Con otros rasgos no menos agudos caracteriza Alegria a la novela contemporanea de Hispanoamerica : "El novelista del medio siglo reacciona como individuo ante las contradicciones sociales, se responsabiliza personalmente y, antes que buscar la solucion hecha de los partidos, quiere arrancarse la verdad desde el fondo mismo de su conciencia.. . La grafica formula del viejo realismo debe experimentar hoy un cambio: ya no es la novela un simple espejo que recorre los caminos, es un alma la que refleja esos caminos y al reflejarlos absorbe toda la escoria, todo el sufrimiento, el desconcierto, la sinrazon y se purga en la confesion desnuda". "Rica en tendencias -realista, psicologica, fantasista- y en tonalidades -dramatica, satirica, humoristica, evocativa- esta novelistica que responde a un estilo de vida, el de Hispanoamerica actual, comienza tambien a integrarse en un estilo literario propio e inconfundible." Sensibilidad renovadora alienta en la novela chilena. Hasta entonces "los novelistas parecian agentes de viaje o fotografos ambulantes.. el chileno alza su voz airada. Se organiza la miseria, desfila y lanza piedras. El sistema de castas sociales sufre una compleja reorganizacion.. la verdad es que el criollismo, como escuela literaria, comenzo entonces a batirse en retirada." Manuel Rojas (1896), cuentista primero, novelista despues, trae "esa urgencia de proyectarse hacia un plano universal y de expresar desde Chile la angustia fundamental del mundo contemporaneo. (trae) hambre de vivir. . Este mundo, hecho de una sola imagen basica y sostenido por un sentimiento de fraternidad entre los hombres libres y de amor esen-
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cial hacia la humanidad por encima de toda corrupcion y de toda injusticia, constituye el aporte medular de Manuel Rojas a la literatura chilena. . descubre la unidad esencial del genero humano en una concepcion existencialistay'. Lanchas en la bahia, Hijo de ladron y Mejor que el vino son sus obras principales. Otros autores chilenos son estudiados en seguida: J. S. Gonzalez Vera, autor de Alhue y Cuundo era muchacho; Salvador Reyes, Juan Marin, "ligado a la tradicion de Baldomero Lilloy', Carlos Sepulveda Leyton, Maria Flora Yanez, Lautaro Yankas, Ruben Azocar, Marta Brunet, Benjamin Subercaseaux, Daniel Belmar, Gonzalo Drago, Maria Luisa Bomba]; y la generacion posterior. "que se aparta de los regionalistas y fantasistas de la generacion precedente, mas bien parece derivar del realismo psicologico de principios de siglo -el de Barrios, Maluenda, Prado, D9Halmar, Edwards Belly aceptar tan solo la inspiracion renovadora de autenticos rebeldes entre los escritores de 1930, como Manuel Rojas, por ejemplo.. . He aqui algunos nombres: Juan Godoy (1911), Reinaldo Lomboy (1910), Luis Merino Reyes (1912), Nicomedes Guzman (1914), Volodia Teitelboin (1916), Guiilermo Atias (1917), Fernando Alegria (1918), Enrique Lafourcade (1927), Jose Manuel Vergara (1929), y Jose Donoso (1925) Entre los centroamericanos, Alegria destaca a Miguel Angel Asturias, quien "creo en El Senor Presidente la epopeya del miedo y de la impotencia. . entra en el fascinante mundo de los Hombres de maiz (1949), su obra de mayor envergadura, aunque no la mas lograda.. Sus grandes temas son la venganza, la fertilidad, la muerte y el nahualismo . . . Hombres de maiz representa un intento epico de interpretar la magia del Popol-Vuh que vive aun en la subconsciencia de la poblacion campesina de Guatemala. . . la esplendida arquitectura barroca de sus mitos mayas encarnados en las gentes campesinas y en los indios de Guatemala". Mario Monteforte Toledo, "cuya
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obra, por su realismo directo y sencilla estructura, ofrece un nitido contraste frente a la de Asturias. Salarrue estiliza "la miseria del indio y del campesino hasta darle caracter de leyenda; pocos igualan la maestria narrativa de Salarrue, su maravilloso sentido del suspenso, la ternura con que envuelve a sus personajes indigenas, el humor que alumbra sus narraciones infantiles, la magia poetica de sus ambientes rurales y la filosofia, sobriamente humanitaria, con que expone los menudos conflictos y menesteres de su pueblo. Cuentos de barro (1934), su mejor obra, ha sido ya consagrado por la critica como un libro clasico en la literatura centroamericana. . . Una nueva generacion de escritores contribuye a fortalecer el realismo social centroamericano inyectandole una savia poetica y un sentimiento de universalidad que, ademas de reflejar la influencia de la moderna novelistica europea y norteamericana, representa una logica continuacion de la obra de Asturias y Salarrue". Nombres: Rogelio Sinan, Ramon H. Jurado y Joaquin Beleno, de Panama; Carlos Luis Failas, Fabian Dobles y Joaquin Gutierrez, de Costa Rica; Hernan Robleto, nicaraguense; Argentina Diaz Lozano, de Honduras; Hugo Lindo, "autor de El Anzuelo de Dios (1956) . . . Lo importante es que con El Anzuelo de Dios comienza en El Salvador una forma moderna de novelar." El uruguayo Enrique Amorim (19001960), "dueno de un estilo reposado, viril, sobriamente lirico, creo en El Paisano Aguilar la imagen de un gaucho nuevo: el que vuelve a la tierra, se entrega a eila y espera la armonia esencial que antes solo ~ u d o entrever." El problema medular del argentino Eduardo Mallea (1903) puede plantearse asi: "el argentino consciente de su soledad en medio de un mundo regido por falsos valores descubre bajo la capa de artificio una raiz salvadora, una raiz que viene de las reservas castizas del genio nacional". Apartado de la especulacion filosofica y etica Mallea parece participar
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tambien -como Amorim y, mas tarde, Juan Goyanarte, Ernesto L. Castro y Alfredo Varela- de una concepcion lawrenciana del hombre en sus relaciones con la naturaleza, por lo menos asi lo demuestra en dos de sus obras fundamentales: Todo verdor perecera (1941) y Las Aguilas (1943) . . Mallea es un escritor de fecundidad asombrosa. . toca las bases mismas del conflicto de valores que divide a la humanidad de hoy." Otros autores argentinos: en el relato breve Jorge Luis Borges, Juan Goyanarte, Juan Carlos Onetti, Ernesto Sabato y Max Dickrnann. "La novela mexicana de hoy, explica Alegria, es producto de una clase media intelectual firmemente adherida a las conjeturas filosoficas y metafisicas de la Europa de post-guerra. Es joyceana, kafkiana y existencialista, sin perder sus raices vernaculares ni desentenderse completamente del complejo de la Revolucion de 1910 que la persigue como una sombra, asediandola y provocandola". Agustin Yanez (1904), a quien ya nos habia senalado oportunamente Ermilo Abreu-Gomez, es "juzgado por muchos criticos de su pais como el novelista mas importante de la epoca actual en Mexico". . . "Al filo del agua, considerada desde el punto de vista estrictamente literario, es la novela mexicana mas ambiciosa de la epoca contemporanea. . . Es una evocacion angustiosa y profunda de la vida en la provincia mexicana a fines del siglo XIX. Lo caracteristico de Yanez es su familiaridad con la muerte: su conocimiento de ella, su funcion creadora dentro de ella.. . Juan Rulfo, autor de El llano en llamas (1953), colecion de cuentos, y de Pedro Paramo (1955), es el directo heredero de las concepciones literarias de Agustin Yanez." Luis Spota y Carlos Fuentes son tambien dos cifras importantes de la novela mexicana actual. En el Ecuador tenemos a Jorge Icaza, autor de Hmzipungo y de Cholos; a Demetrio Aguilera Malta, autor de Don Gayo y Canal Zone; a E. Gil Gilbert,
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autor de Nuestro Pan y a Alfredo Pareja Diez Canseco, que lo es de La Belduca. Y, junto a estos, los nombres de Jose de la Cuadra, Humberto Salvador, Adalberto Ortiz, etc. El Ecuador cuenta con un buen equipo de novelistas. Ciro Alegria (1909) es el novelista del Peru, continentalmente conocido por El mundo es ancho y ajeno. . "que muestra una superabundancia de caracteres, no todos debidamente individualizados, y un recargo de material narrativo que no siempre ayuda a mantener la atencion del lector. Este impetu narrativo de Ciro Alegria, aun dentro de su organizacion, crea a la larga un curioso efecto dramatico y da a la novela un peso de masa en movimiento que complementa la trascendencia del mensaje". Otros nombres: Cesar Vallejo, el gran poeta, con su novela Tungsteno (1931), Cesar Falcon, autor de El pueblo sin Dios (1928), Jose Maria Arguedas, Jose Diez Canseco, etc. Cuba presenta a dos magnificos novelistas: Alejo Carpentier ( 1904) y Enrique Labrador Ruiz (1902). Del primero apunta Alegria : "Desde Ecue-Yamba-O hasta El acoso Carpentier se mueve en una busqueda, vertical y horizontal, de las raices mitologicas americanas, en un afan de comprender los signos secretos que dividen su facultad creadora y su conciencia social. Fundamentalmente, le obsesiona la idea de traspasar los limites del tiempo, de superarlos y conseguir una sintesis historica monumental en que el hombre cambia de circunstancias pero no de esencia. . . El reino de este mundo es una fabulosa novela de aventuras basada en episodios veridicos de la historia de Haiti.. . Los pasos perdgos es la mas alta expresion de lo que tradicionalmente se ha llamado novela artistica en Hispanoamerica.. El idioma de Carpentier se levanta como una catedral en la selva, se asienta o vuela, se ilumina o se ensombrece, se enjoya hasta cegarnos, se retuerce o se estiliza, resuena en infinitas cadencias, estalla en colores, o se afirma en patina de pintura antigua." Labrador Ruiz, creador de la novela
"gaseiforme", quien estuvo alguna vez muy de paso por San Salvador, dejando eso si duradera impresion en quienes tuvimos el gusto de conocerle, es un novelista de firme arquitectura barroca como Miguel Angel Asturias. "Labrador Ruiz comienza su carrera literaria lanzando una furibunda ofensiva contra el regionalismo facil y pintoresco de la vieja noveIistica cubana; su teoria del relato "gaseiforme" -expuesta con especial agresividad en el prologo a Cresival- en el fondo reitera ideas de Unamuno. . . Carecia, entonces, de humanidad. Ese brillo y ese ruido, con todas sus aristas retoricas, comienzan en el Laberinto y no se acaban sino en La sangre hambrienta. Los cuentos de Carne de quimera (1947) y el Trailer de sueno (1949) lo continuaban. La sangre hambrienta - e n mi opinion la mejor obra de Labrador- nos desconcierta con una extensa y morosa introduccion; una semipicaresca caricatura de la vida en un edificio central convertido en casa de huespedes. Acaso este demas. Pero luego Labrador comienza a levantar un mundo de seres y objetos, de memorias y pasiones, de vaga, persistente melancolia y, paulatinamente, nos sentimos cercados, presos de una brujeria de pueblo chico que no reside precisamente en la anecdota, ni en un personaje determinado, ni en un proposito entre lineas, sino en una muerte vasta y secreta, una muerte que lo impregna todo. . ." o t r o cubano, Lino Novas Calvo, traductor de novelas norteamericanas e influido directamente por Faulkner segun parece, completa el triptico. Pero Novas Calvo maneja la tension emotiva magistralmente. Ramon Diaz Sanchez (1901), Antonio Arraiz (1903) y Arturo Uslar Pietri (1906) constituyen tambien otro triptico en Venezuela. Del primero Cumboto (1950) "refleja una evolucion hacia formas de regionalismo subjetivo. Diaz Sanchez estiliza su lenguaje realista buscando una belleza metaforica fundamental; el mundo criollo se ilumina en un fuego poetico de ascendencia folklorica". Arraiz
es autor de Puros hombres, "mas un alegato social que una obra de arte", y el ultimo de ellos, Uslar Pietri, cobro justa fama con su obra Las lanzas coloradas (1931) donde evoca los tiempos de la guerra a muerte en los llanos, cuando las armas libertadoras luchaban contra las espanolas. Hay mas nombres: Nelson Imiob, Miguel Otero Silva, Jose Fabbiani Ruiz y Guillermo Meneses, autor de un cuento delicioso, La balandra Isabel llego esta tarde ( 1934). Colombia esta representada en esta Breve Historia por Cesar Uribe Piedrahita (1897-1953), a quien "se le ha comparado repetidamente a Jose Eustasio Rivera por el obsesionante papel que en su novela Toa, narraciones de caucherias (1933) juega la selva"; Bernardo Arias Trujillo ( 19041939), "que no escribio sino una novela, Risaralda (1936) ; Eduardo Zalamea Borda (1907), autor de Cclatro anos a bordo de mi mismo (1934) ; J. A. Osorio Lizarazo, autor de La cosecha (1933), Garabato (1939), El hombre bajo la tierra (1944); y finalmente Eduardo Caballero Calderon (19. . ) , quien "apela a la conciencia del hombre para que constate la horrenda descomposicion de los valores morales" y cuya obra El Cristo de espaldas "mas que novela, es el testimonio de un hombre puro y santo que, sofocando la angustia que lo ahoga y dominando la noble indignacion, grita al rostro de sus compatriotas enloquecidos las palabras de justicia y caridad del Viejo Testamento.'' Finalmente, en el Apendice, Alegria anade a Eduardo Acevedo Diaz, de Chile, a Angel de Estrada, argentino, a Eugenio Maria de Hostos, portorriqueno, y a Antonio Jose de Irisarri, guatemalteco, novelistas estos dos ultimos del siglo XIX.
Estimamos que el proposito del autor esta cumplido: sistematizar el mundo, cada vez mas complejo, de la novela hispanoamericana. Cada capitulo situa la epoca o el periodo, senalando tendencias y estilos literarios. Estudia en seguida los autores cuyas obras definen y explican
esas tendencias y estilos. Un largo o breve enfoque critico aclara la posicion de cada novelista en las letras de su propio pais. Se hace un analisis de cada obra del novelista, cuando este constituye un valor cuya influencia se marca en esas letras. Y se recogen los rasgos mas salientes de su estilo. Para reforzar sus juicios, el critico suele con frecuencia apelar a ajenos pareceres. Al final de cada autor
estudiado, presenta la lectura indispensable a realizar y la bibliografia en tomo al mismo. De hoy en adelante la Breve historia de la novela hrPpanoamericana habra de constituir seguramente un texto indispensable y ameno de lectura y consulta para quienes estan interesados en seguir con todos sus detalles el proceso de dicha novela.