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La Espada Del Espiritu PDF

Este documento describe cómo la Palabra de Dios cobra vida cuando se lee o discute en comunidad con un espíritu de oración. Se necesita una actitud de apertura y receptividad para que la Palabra ilumine y dé vida. Al reunirse en grupo con esta mentalidad y siguiendo ciertas pautas como leer textos bíblicos relacionados y aplicarlos con discernimiento, la Palabra habla poderosamente a la comunidad y a cada individuo.
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Este documento describe cómo la Palabra de Dios cobra vida cuando se lee o discute en comunidad con un espíritu de oración. Se necesita una actitud de apertura y receptividad para que la Palabra ilumine y dé vida. Al reunirse en grupo con esta mentalidad y siguiendo ciertas pautas como leer textos bíblicos relacionados y aplicarlos con discernimiento, la Palabra habla poderosamente a la comunidad y a cada individuo.
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LA ESPADA DEL ESPIRITU

Cuando leemos la Palabra de Dios escrita puede ocurrir slo despierte en nosotros una resonancia a nivel emocional. Exactamente igual que si leyramos un gran autor cualquiera. Y aun puede ser peor si por cerrazn, dureza o rebelda del corazn rechazamos positivamente la Palabra. No son pocos los cristianos practicantes y comprometidos que confiesan abiertamente que la Biblia les dice muy poco y que a la hora de buscar alimento para el espritu escogeran cualquier otro libro espiritual. Tiene aqu realidad aquel orculo del profeta: -Toda revelacin ser para vosotros como palabras de un libro sellado, que da uno al que sabe leer diciendo: "Ea, lee eso", y dice el otro: "No puedo, porque est sellado"; y luego pone el libro frente a quien no sabe leer, diciendo: "Ea, lee eso", y dice ste: "No s leer" (Is 29,1112). Es este un estado lastimoso, y todo el que padece semejante analfabetismo cristiano ni siquiera se imagina de qu tesoros espirituales se priva, no se da cuenta de que es un desgraciado, digno de compasin, pobre, ciego y desnudo. (Ap 3,17). Pero la sabidura de Dios nos habla de la espada del Espritu que es la Palabra de Dios. (Ef 6,17). -Viva y eficaz, y ms cortante que espada alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras entre el alma y el espritu, hasta las Junturas y mdulas; y escruta los sentimientos y pensamientos del corazn. No hay para ella criatura invisible. (Hb 4,1213). Ella sola tiene el poder de despertar eco en los niveles ms profundos de nuestro espritu, all donde la semilla cae en tierra buena para dar fruto y producir (Mt 13,23). Y esto ocurre por la fuerza del Espritu, es don de Dios: Nadie puede recibir nada si no se le ha dado del cielo. (Jo 3,27) El Espritu crea una capacidad, una dimensin de tipo infuso o intuitivo para recibir la Palabra de forma que sea para nosotros palabra de vida eterna (Jo 6,68), pues siendo palabra del Espritu ha de ser palabra de vida.No es mi Palabra como el fuego? (Jr 23,29), nos dice por el profeta. San Pablo dira: un espritu de sabidura y de revelacin para conocerle perfectamente, iluminando los ojos de vuestro corazn... (Ef 1,1718). ?Se da entonces una experiencia carismtica de la Palabra de Dios. Los

discpulos de Emas vivieron esta experiencia: empezando por Moiss y continuando por todos los profetas, les explic lo que haba sobre El en todas las Escrituras (Lc 24,27). Cual fue el resultado? Tuvieron un conocimiento carismtico de la Palabra como nunca jams haban tenido, a pesar de haberla escuchado muchas veces: No estaba ardiendo nuestro corazn dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras? (Le 24,45). Una de las consecuencias del Bautismo en el Espritu es el descubrimiento de la Palabra con un corazn ardiente. Es descubrir un sentido ms profundo, como si fueran palabras que empiezan a iluminarse y a destellar: al abrirse, tus palabras iluminan dando inteligencia a los sencillos (Sal 119,130). Entonces se pasara uno horas enteras con la Biblia en la mano gozando y saboreando la Palabra de Dios. Esta experiencia vital de la realidad de Dios a travs de la inteligencia gustosa de su Palabra debe llegar a hacerse normal en nuestra vida. Como parte del Seminario de las siete semanas para recibir el Bautismo en el Espritu, se requiere dar una iniciacin bblica tendente a hacer descubrir este tesoro de vida que todos tenemos tan al alcance de nuestras manos, Insistiendo firmemente que desconocer la Escritura, es desconocer a Jesucristo (S. Jernimo). Mucho se ha avanzado en la Iglesia a partir del Vaticano II en lo que se refiere a la relevancia que hay que dar a la Escritura tanto en el culto litrgico como en la espiritualidad personal. Pero aun se necesita mucho ms para que la Biblia deje de ser el libro sellado para tantos cristianos, para que la Palabra no se quede tan slo en la lgica glacial de la inteligencia, sino que sea alimento que se recibe con sabidura y revelacin interior del Espritu. Que para cada uno de nosotros abrir la Biblia sea experimentar la presencia del Seor que le habla a su corazn (Os 2,6).

EL GRUPO ABIERTO A LA PALABRA DE DIOS


Por Luis Martn La Palabra de Dios tiene una fuerza especial cuando se lee o comenta en comunidad. Y todava ms cuando hay un clima profundo de oracin. Esto lo comprobamos en nuestros grupos de oracin. A quin de nosotros no le ha ocurrido que los textos que se han ledo en tal momento parece como si

estuvieran dirigidos y pensados para m mismo y me pusieron el dedo en la llaga? Y lo que se puede decir de cada persona, sucede tambin al grupo entero, en el que la Palabra crea una presencia viva del Seor y acenta la unidad de todos los miembros. Es esta una de las formas privilegiadas que utiliza el Seor para hablarnos y fortalecernos en grupo, para que con la paciencia y el consuelo de las Escrituras mantengamos la esperanza (Rm 15,4). La Palabra de Dios tiene una actualidad perenne: El cielo y la tierra pasarn, pero mis palabras no pasarn (Lc 21.33). Y cuando la escuchamos nos habla aqu y ahora mismo. Se repite la escena de la sinagoga cuando entr Jess y le invitaron a leer: Esta Escritura que acabis de or se ha cumplido hoy (Lc 4,21). Lo importante es, por consiguiente, saber aprovechar el hoy y el ahora de la Palabra de Dios. APERTURA Y RECEPTIVIDAD Para que esto ocurra han de coincidir dos factores importantes: - El primer factor siempre se da: es la realidad objetiva de la Palabra de Dios que es fuego y vida y que por si misma tiende a iluminar y comunicar vida: as ser mi Palabra, la que salga de mi boca, que no tornar a m de vaco, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a lo que la envi (Is 55,1). La Escritura llama dioses a aquellos a quienes se dirigi la Palabra de Dios -y no puede fallar la Escritura (Jo 10,35). - Se requiere un elemento subjetivo: nuestra apertura y receptividad a la Palabra. Es la actitud que tuvieron los Tesalonicenses que abrazaban la Palabra con gozo del Espritu (1 TS 1, 6), no como palabra de hombre sino cual es en verdad, como Palabra de Dios, que permanece operante en vosotros, los creyentes (1 Ts 2,13). Si la Palabra no produce efecto, si pasa como el agua sin calar en la roca, quiz no haya encontrado la disposicin mnima para que la semilla eche raz. La actitud interna del conjunto del grupo es entonces algo primordial. ELEMENTOS EXTERNOS Para favorecer esta actitud, nos ayudarn ciertos elementos externos que hemos de tener en cuenta:

-Todos debemos acudir al grupo con nuestra Biblia en la mano, y todos debemos utilizarla siempre que se lea algn texto. El que lee un texto que d la cita y espere a que se busque. Es el nico libro que debera leerse en el grupo. La oracin debe proceder y desarrollarse a base de textos bblicos. - La lectura sea con uncin y respeto a algo sagrado que estamos proclamando, con claridad, solemnidad y gravedad. Nunca precipitadamente, lo cual es falta de respeto a la Palabra. - Los textos que se lean han de ser en forma armnica: en cada momento se lean aquellos que estn en relacin con el tema en el que se centra la oracin. No lean textos muy largos, lo cual sera en detrimento de la atencin y de la oracin. - El texto ledo debe acogerse en adoracin y alabanza. A veces exigir cierto silencio. Pero que nunca caiga en el vaco, es decir, no lo dejemos pasar sin aprovechar su contenido, ni se lea inmediatamente otro. ABRIENDO AL AZAR Abrir la Biblia al azar, como si el texto que nos saliera fuera el mensaje que Dios nos dirige, hemos de decir que no es la forma de hablarnos Dios. Tampoco la Biblia es un instrumento de adivinacin, ni Dios se somete porque queramos nosotros a darnos una respuesta ahora mismo a lo que necesitamos saber. Sin embargo habr veces en que queramos hacer una interpretacin o una aplicacin de la Palabra leda a una situacin concreta. La Palabra de Dios escrita siempre tiene una autoridad que es pblica, reconocida como divinamente inspirada, y de aplicacin universal para el Pueblo de Dios de todos los tiempos. Cuando se aplica un pasaje determinado a una situacin concreta de una comunidad o de un individuo y se hace con espritu de fe, puede ser que se d un uso proftico de la Escritura. Si queremos hacer uso proftico de la Palabra de Dios, hemos de tener en cuenta las reglas del discernimiento para el mismo y que son las mismas que se dan para la profeca en general: - Si es el don de profeca, ejerzmoslo en la medida de nuestra fe (Rm 12,6): lo cual significa que la profeca, lo mismo que la aplicacin - proftica -

de la Escritura, ha de ser siempre para edificar la fe. Y para discernirlo habr que ver si est de acuerdo con la fe comn de la comunidad, tal como se contiene en el resto de la Escritura y es interpretada por la enseanza de la comunidad eclesial. - De una forma u otra ha de contribuir a dar testimonio de que Jess es el Seor y todo lo que esta profesin de fe encierra. - Ninguna profeca da la Escritura puede interpretarse por cuenta propia (2 Pe 1,20): es una afirmacin posterior de lo que Pablo haba dicho antes sobre la profeca en la comunidad, que deba ser discernida en la comunidad, bien por los profetas o bien por la comunidad corno un todo (1 Co 14,29). Al decir la comunidad como un todo se presupone la predicacin y enseanza de los Pastores que el Seor ha puesto al frente de su Iglesia. Si vemos que el Seor nos quiere dar un mensaje aqu y ahora a travs de su Palabra, la aplicacin de la Palabra de Dios es vida que l da para sus hijos, y el Espritu de Dios nunca se contradice, sino que siempre edifica, orienta, consuela, ilumina y fortalece. TESTIMONIO: Por otra parte yo cre que conoca suficientemente la Biblia. La haba estudiado durante aos como todos los sacerdotes, pero despus de recibir el Bautismo en el Espritu tena la impresin de que empezaba a leer por primera vez ciertos pasajes de la Escritura, como por ejemplo los capitulas 16 y 17 de Juan, las Epstolas de Pablo sobre la presencia de Cristo en nosotros... frases que haba ledo tantas veces sin conocerlas ni vivirlas verdaderamente. En adelante la Biblia se convirti para m en alimento diario (P. Amadeo Cencini, Doctor en Medicina y en Psicologa, animador de la R.C. italiana). SE PRESENTABAN TUS PALABRAS Y YO LAS DEVORABA; ERA TU PALABRA PARA MI UN GOZO Y ALEGRIA DE CORAZON, PORQUE SE ME LLAMABA POR TU NOMBRE, YAHVEH, DIOS SEBAOT (Jr 15,16).

LA ORACION PERSONAL CON LA BIBLIA


Por PALMYRA DE OROVIO

MAESTRO ENSEANOS A ORAR (Lc 11,1) Hace unos aos antes de vivir en la R.C. creamos que sabamos orar. En aquella oracin haba mucho de reglas, mtodos y tiempo cronometrado. ramos fieles a aquel sistema y era vlido para entonces. Pero hoy nuestra oracin ha tomado otro cariz muy distinto. Los textos preparados, ciertas expresiones, no nos van. El nico libro, si es que necesitamos alguno, para nuestra oracin es la Biblia. Cmo utilizar nuestra Biblia en la oracin particular? Busquemos un pasaje de acuerdo con la situacin de nuestro espritu en el momento dado. Invoquemos la asistencia del Espritu Santo, pidamos la sabidura que da a todos generosamente, pidamos con fe, sin vacilar (St 1,5-6). Partamos siempre del supuesto de nuestra ignorancia e indigencia ante la Palabra de Dios. Leamos despus detenidamente, abiertos a la presencia de la Verdad que nos habla. No ha de ser un ejercicio de reflexin mental. Estemos precavidos porque es lo que tendemos a hacer. La Palabra de Dios es Vida que nos desborda, que crea y construye, que nos remueve interiormente para hacernos ms a la medida de Dios. Todo depende en parte de nuestra disposicin, de nuestra atencin e inters, del hambre que tenemos de Dios, de si sabemos como Mara estar sentados a los pies del Seor y escuchar su Palabra (Lc 10,38-42). A veces lo nico que necesitamos es acallar todo en nuestro interior, aquietar el alma y dejar que el Seor nos sorprenda con su presencia y cercana: Cuando un sosegado silencio todo lo envolva y la noche se encontraba en la mitad de su carrera, tu Palabra omnipotente, cual implacable guerrero, salt del cielo, desde el trono real, en medio de una tierra condenada al exterminio (Sb 18,14-15). PRESENCIA DE DIOS POR SU PALABRA Dios est siempre muy cercano a nosotros, con una presencia que tal vez no percibimos, porque nuestra fe est a veces tan condicionada por deseos humanos, temores o distintas preocupaciones. La palabra de Dios recibida tal como hemos dicho crea siempre una actitud de fe que llega a acentuar el sentido de la presencia de Dios en nosotros. Decir el sentido de la presencia de Dios es decir tambin el sentido del amor que Dios

nos tiene, de la eleccin eterna por la que el Seor nos est llamando a cada uno por nuestro propio nombre, el misterioso nombre escrito en la piedrecita blanca (Ap 2,17), que encierra todo el designio que Dios tiene sobre nosotros. A diferencia de la palabra humana que es un signo mental para expresar nuestro pensamiento, la Palabra de Dios, tal como la recibimos de la Sagrada Escritura, es como una Persona que sale a nuestro encuentro y nos declara su amor, llamndonos desde lo ms ntimo de nuestro ser y alentndonos con la gran capacidad que tenemos de bien gracias a la accin de su Espritu. ES UNA PALABRA PERSONALIZADA Cuando leemos la Palabra de Dios en oracin, esta Palabra se dirige a cada uno de nosotros tal como nos hallamos sumergidos en nuestro entorno interior y exterior. Quiz no nos d una respuesta inmediata al problema que nos preocupa, pero si nos dar luz suficiente para abordar el problema con la visin de Dios o quiz nos site en la misma onda divina en la que no nos hallbamos antes, de forma que nos ponga en actitud de pensar, sentir y querer como Dios quiere. Esto es lo que necesitamos. De esto depende nuestra paz, pero tambin nuestra fortaleza y que el poder de Dios se manifiesta en nuestra vida. Entonces ya no necesitamos buscar una respuesta. Habremos empezado a experimentarla. La Palabra que leemos puede producir tambin una operacin substancial: es decir, crear en nosotros aquello mismo que significa. En los Salmos Dios pone en nuestros labios la Palabra que es respuesta: Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te hice subir del pas de Egipto; abre tu boca, ?y yo la llenar (Sal 81,111, mi corazn y mi carne gritan de alegra hacia el Dios vivo (Sal 84,3). Podemos acudir a los Salmos cuando nos hallemos en una situacin en la que la Palabra de Dios leda no nos diga mucho. Otras veces podemos tomar frases sencillas de la Biblia y repetirlas durante varios minutos, al estilo del Peregrino Ruso: Seor, si quieres puedes Limpiarme (Mt 8,2). Ten piedad de m, Seor (Mt 15,22). Hgase en m segn tu Palabra (Lc 1,38). Otras veces basta leer y gustar la Palabra de Dios.

COMO ENTENDER LA BIBLIA?


Por RODOLFO PUIGDOLLERS

Es el Espritu Santo quien nos har comprender la Biblia. Pero para poder escucharlo con mayor fidelidad es conveniente que sepamos algo sobre la forma como est escrita la Biblia. Cuando hablamos o escribimos no siempre lo hacemos del mismo modo. A veces narramos objetivamente un hecho ocurrido, otras veces usamos una comparacin, otras damos la interpretacin de lo ocurrido, o entonamos un canto. Segn nuestra forma de hablar o de escribir as deberemos ser escuchados o ledos: una parbola no es un libro cientfico, ni una poesa un libro de historia. En la Biblia hay muchas formas de hablar, utilizadas adems por un pueblo que tenia una cultura muy distinta de la nuestra. Estas distintas formas de expresarse se llaman tcnicamente gneros literarios. Recojamos algunos de los principales: 1. Narracin histrica: los pueblos antiguos no escriban la historia de una forma objetiva y cientfica como lo hacemos modernamente. Buscaban siempre una interpretacin que les ayudase a entender el presente. 2. Novela histrica: en ellas el autor busca narrar una historia edificante, aunque tenga que inventarse muchos datos. En la literatura moderna pensemos. por ejemplo, en Quo Vadis?, Fabiola, Ben-Hur. En la Biblia, el libro de Tobas, la historia de Jos (Gn 37-50), etc. 3. Evangelio: su finalidad es ponernos en relacin con Jess resucitado que est presente en la comunidad cristiana. Utilizan la forma narrativa para que se vea claramente que no se trata de un mensaje de unos valores, sino de la predicacin de una persona: Jess. 4. Saga: forma de expresarse muy cercana a la leyenda religiosa y al mito. Es una narracin popular que intenta responder a alguna pregunta sobre el hombre o sobre algn hecho. As la leyenda sobre el origen del mundo (Gn 1.1-2,4a), o sobre las dificultades de convivencia entre hombres y mujeres, entre hombres y animales, entre el hombre y la tierra [Gn 2,4b3.24), o sobre las luchas entre pastores y agricultores (episodio de Can y Abel), etc. 5. Salmo: canto religioso acompaado con instrumento de cuerda. 6. Gnero apocalptico: es una forma de escribir muy lejana de nuestra sensibilidad. A travs de imgenes de gran fuerza potica, el autor quiere producir unos sentimientos: confianza, exigencia radical, responsabilidad, admiracin, etc. As, por ejemplo, en el Apocalipsis, en los textos sobre el fin del mundo, etc. 7. Profeca; 8. Parbola; 9, Genealoga.

Si tenemos en cuenta la norma, cada texto hay que entenderlo segn el gnero literario en que fue escrito evitaremos muchas incomprensiones equivocadas y muchas discusiones intiles. Nos referimos muy especialmente a los textos sobre la creacin del mundo y a los textos sobre el fin del mundo. Si leemos un texto de forma equivocada, difcilmente el Espritu Santo podr inspirarnos. Abramos las puertas al Espritu leyendo los textos segn fueron escritos. INVESTIGAD LAS ESCRITURAS ELLAS SON LAS QUE DAN TESTIMONIO DE MI! (10 5.39)

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